<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items?output=omeka-xml&amp;page=118" accessDate="2026-06-29T07:49:46-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>118</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16281</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="17522" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15553">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17522/Armas_y_Letras_Revista_de_literatura_arte_y_cultura_de_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_2017_Ano_21_No_97-98_Julio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>bc7e08a5d0ef54b0c2c8f5d51fed8512</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488077">
                    <text>���Poemas de w1 backgammon / CARLOS DEL CÁSTIU.O / ..
Jugar a ser feliz / DÁYÁIIII C...N■OÁ FLORES/ 9

Más vale tarde. Una estampa de José Emilio Pacheco /
IARRY NEIÚ. / a2

El expulsado del jardín / MARCO ÁMTOIIIIIO CÁMPOS
/12

Tendré un hijo de tu sombra /

Z..URÁ ELIETT•

ESPIMOli / 13

La materia no existe: Anthony Burgess / ÁLIIERTO
CIUN.4L /U

Letras al margen: Algo flota sobre el agua/ EDu...RDO
ÁIIIITOIIIIIO PÁRIU./ a7

Umbral de los relámpagos: escritura de Benjamín
Barajas / .........DRO c...acú. / ••

Plumas al vuelo: Sinfonía del pensamiento/ 11ss1c•
IIIIIETO / 71

La hiperbolización del eroúsmo en Pandara, de Liliana

v. Blum / MORA LUET CAST•LLO •c•1RR112•
Estilos de crianza en El cuerpo en que nací, de Guadalupe
Nettel / SEi.EME YERCAR .. / 32

En torno a RJ Proycct de Gabriel Contreras / 1auo
ORTICÁ/73

Bajo un influjo compartido / 1osi UIIS •cu•RRE / 7..

1

ELímanaror. Cuatro postales sobre Uma /

CÁRLOS

Y!LÁ:rctUU / 35

RTES Y ESPEJISMOS - - - - At\1ATORIA / EMRIO■E RUIZ/ .._.

Polifonías/ CORilÁCUIRRE/51
El territorio interior/ EDC.... ,......., t 57

Acerca de Perfil de mu1cres cicnríjicas de Coral Aguirre /
■IIDÁ LÁRR..z .. ■• !. / 7a

�&lt;IDuANL

•

I 11 U,i,\'-NVHHIT"""'{)!I.UMO

EDITORIAL UNIVERSITARIAUANL

Universidad Autónoma de Nuevo León
Rogclio G. C:nir::a Rivera
Rector
Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria General
Celso José Garza Acuna
Secretario de Extensión y Cultura
Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
~argarito Cuéllar
armasyletrauanl@gmailcom
Director editorial
Nohemí =avala
nohemizav@gmail.com
Editora responsable
Verónica Rodrigue=
veronica.r-@gmail.com
Diseño

Armas y Lccras. Revisra de L1tcrarura, arte y cu/cura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Ano 11, No. 97-98, julio-diciembre
2017, es una publicación trimestral, editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Editorial Universitaria
de la UANL Casa Universitaria del Libro, Padre ~lier 909
Pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México,
C.P. 64000, Tel. + 51 81 8329-H26, Fax + 51 81 83294lll.
www.armasyletras.uanl.mx/, armasyletrasuanl@gmail.com
Editora responsable: Nohemí =avala Castrellón. Reservas de
Derechos al liso Exclusivo No. 04-2009-061817570300-102,
ISSN en trámite, ambos otorgados por el Instituto Nacional
del Derecho de Autor, licitud de Título y contenido No. H ,918.
otorgado por la Comisión Calificadora de Publicaciones y
Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual,
en trámite. l.mpresa por Serna Impresos, S.A. de C. V.. Vallarta
345 Sur, Centro, C.P. 6-f000, Monterrey, Nuevo León, México.
Este número se terminó de imprimir el 30 ele julio de 2017 con un
tíraje de 1,500 ejemplares.
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamenre
reflejan la postura del autor de la publicación.
Prohibida su reproducción rotal o parcial de los contenidos e
imágenes de la publicación sin previa autori:?:ación del editor.
■M

NRTA8A: DIARIO NON-AMOR /

SIN TfnLO / Dl■..0 / 2010

l.mpreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2017

�POESÍA

Poemas de un backgammon
e CARLOS DEL CASTILLO

Tablero
Exterior
El terccrodiJC que era mciorqui pud1cscvcvirlollJ(lndodc lou11ocdc loaL aesto era cordura; caen el seso
amm:lo mcion:ra, tanto habic y mayo1·a1idadocomo sepudiesefaccr complidamicntrc. Eotrosicn /aventura
mando mayorera. que tanto habtcy mayor peligro porque nan es cosa aciia. ;\fas la cordura dcrcc/1acra tomar
del seso aq11cllo que rnte11d1csc /1011111e que mas su pro fi1csc. ede la ventura guardaschomnedc su dmio lo más
que pudiese eayudarse cid/a en lo quefi1csc su pro.
Ai.roi--so '\, ll SABJO, Ellwro de los ¡ucgos

En su cuaderno, la tara imposible:

Sobre la huida tantas veces desaparición.
Oh, tantas maneras de no estar para irnos.
Así, oh, espera o yerra, lo hiperalterado.
Hombres que se están yendo: la escritura.
Escribimos para crear cercados límites, porque
no tenemos talento.
Zafia forma de los jarrones vacíos, del espacio.
Roble junco salvaje. Arrancado de raíz ríspida.
El hombre, que aquí llamaremos Él, rodea por el hombro
a otro hombre, que aquí llamaremos Ella.

Ora hombre ora hombro ora hembra.
Abrimos todo lo que de nosotros atrás.
Encontramos nada antes o todo lo que
no éramos.
Su cuaderno tenía la forma de un espejo.
Límpido, terso, cegador.
Donde el resuello calamitoso del áspid.
Donde la aurora rapaz del entender.

�POESÍA

Señalando la palabra Azul y diciendo Verde.
Él tocó, con su mano izquierda, la cintura de ella
y deslizó, sobre el antebrazo izquierdo,
su mano derecha, arrojándolo
después, levemente tras su cuello.
Él forzó, con delicadeza, un abrazo.
Un abrazo donde ella, activamente,
herida era.
El cuaderno guardaba la forma de un roble.
Se le había nombrado, con anterioridad,
de formas disímiles.
Se le había nombrado: arbotante, velamen,

ministerro, batisfera.
El cuaderno mantenía la voluble persona
del copista.
Decía clemente el pronóstico de la eternidad
y de la infinitud, por separado.
Se lograba, sí, al leerlo del pasado suprimir
el pasado mismo. Escrito estaba:

Escribimos como hombres que.
Escribimos para borrar sobre nosotros la.
Cargamos, mientras escribimos, colegimos
llana espora cuasi estepa.
Campo semántico del color Bruma pronunciado

Sepia.
Hay rostros inimaginables que ocupan espacio
en rostros cotidianos, escribe.
Solía acomodar sobre sus muslos las palabras
antes de citarse.
Danzón dulce bolero disfrazado.
De la ceguera cuya plantación creó un laberinto.

�POESÍA

Él y ella giran en vals imposible. Ralentizados.
Ella respira clavicordios y clavículas.
Son la rotación imperceptible de un cuaderno.
Son la rotación de.
El cuaderno tenía una forma extraña:

(tú).
En el cuaderno:

Estar apenas como quien yo.
Yo era esa suerte polinom.io. Una
máscara.
Él muere de fiebre toda y sus manos son

tal ve.z,
Una danza en aéreo que sigue centrífuga.
Una hoja escrita que palpita.
Un hombre que observa. Otro hombre.
Ella recuesta su oreja sobre el pecho de él.
Escucha el calor. Conductivo de ondas.
Dice:
La construcción de una fiebre tierna, frágil.

En el cuaderno se lee:

La construcción de una fiebre frágil, tierna.
Pertenecer. Permanecer. Oh.
La razón o una suerte de cordura.
La razón, oh, una suerte de cordura.

�POESÍA

Interior
&lt;;zucrrmosagora aqui/abiar de las tablas, que como quier que hayan mcsterdados con que se
megucn que muestran venturaporque ellas se han iogar cucrdamicntrc tomando del seso alli
do fi1crcmcstcr, eotro si de /aventura.
Au-0:-.so \. a S,\JJ/U El libro de los ¡11cgos

Aquí también, como en todo, como siempre, desde el recrudecimiento de la voz
indiscriminada y volátil del velamen, arbotante, batisfera, llamaremos al primer
hombre: Él; mientras que, en segundilla, baja estatura y lóbulo nimio, aquél
tenderá a ser Ella. En las márgenes frías de la ciudad que atesora la calle espacio
y escenario, así como la máxima de esferas que rodean los cuerpos, el lyco que
perfuma el límite de lo escrito. Quiero decir, el baile réspice de lo inacabado:
un baile, dicho fue. Y sobre él y ella caen con premura y señera imprecisión dos
vestidos: lentejuela, azahares, perfección. Resalta, evidentemente, la fragilidad de
uno, el poder de la otra. Y así giran impares. Antebrazos en contraposición de
espaldas. Espaldas de amplitud harta. Ella escribe con silencio su escritura de
clepsidra. Él toma su brazo y en abrazo de zozobra se envuelve. Son unidos. La
fiebre, dice alguno. Siempre hay un hombre tras un cuerpo cualquiera, dice la otra.
Fiebre frágil, se comenta. Calentura de la agudísima y timbre sinfónico; triángulo.
Él, así en estar, enciende un cigarrillo. Ella levanta el rostro. éSe detiene en puntas
alguna vez la espera?
Él inhala.
Profundísimamente.
En vector gaseoso una lanza que se topa
con cartílago afeminado.
Ella inhala. Respira.
Un círculo, que levita impávido sobre el deseo.
Ella exhala.
éQueda en flujo la tráquea?, ése abren en liquen los labios? Él no escribe, nunca ha
escrito. Él sabe del juego de los pares en las fuerzas. Él espera. ¿Cuántas formas de

�POESÍA

aproximarse, de estar? Los círculos de humo nunca se deshacen. Alguien más los
aspira. Ya en alguien sus partes se consumen, ya a alguien que su nariz agazapó.
Ya lo dado descansa en donde ya alguien estornudó. El azar o prueba de cordura. Oh,

el azar, prueba de cordura.

�-=
N

.....

!D

•-a

M

ana está irreconocible. lo mismo sucede con Pablo y René, como si me hubieran
dado a otros por ellos mientras dormia en el sofá. Se lo atribuyo a la edad y a sus
malditos entresijos. Toda la vida por sí sola es muy rara.
Al otro lado de la ventana el sol ilumina una nueva ciudad. Estoy sentado en la cocina,
pierna cruzada, con los túneles vacíos.
- Será por tu bien - me dice Mana, en tanto veo a los pájaros sorbiendo los gusanos del jardín.
- Exageran - digo.
No falta Pablo que llega en su apoyo:
- El papá de Diego ya no lo deja venir a jugar porque lo regafias mucho.
luego de ese tipo de comentarios, agarro la mermelada de naranja junto al guisado
y embarro mis mejillas. Es la única fórmula que me impide regarme con lágrimas.
- ¿Ah, sí? - digo- , ni quién quiera ver a ese chamaco hediondo.
Pablo se va llorando a su recámara a contarle lo sucedido a René. Visten sus uniformes.
- Mira cómo están tus hijos - me dice Mana tratando de asear mi rostro, pero la rechazo
contundente.
- ¿Hijos? los he escuchado cuando llaman a la puerta o cuando hablan por teléfono.
Nunca me acobardé si se trató de defender a mi padre. Es lo que Mana no comprende, como
la vanaglorian y por su respeto son capaces de ahorcar al individuo más noble. No será culpa
del ejemplo o de la herencia, es de la calle, de los amiguitos que se meten a tu casa sin dar el
"buen día~ obligado para todo ser pensante, sea cual sea su edad y educación. Por cobarde no
les he caído a pellizcos porque en estos tiempos ya te pueden meter a la cárcel por corregir a
tus hijos con un par de lecciones, y la cárcel...

�En el instante que los pájaros echan vuelo me dirijo a la bodega. Mana me sigue, vigilando
que no me haga dafio con los muros y las mesas de decoración.
- Me hablas si necesitas algo - dice.
- Bien - comento abriendo el álbum de los setentas- . Agua y unos bizcochos de miel.
- Esos los hacía tu madre... Voy por el agua.
Veo las fotografías del zoológico, la de Martín y yo jugando carreras en la alberca del tío
Enrique, la de mamá y papá celebrando la compra de su primer auto.
- Aquí está el agua y unas galletas que Irídea cocinó - escucho decir a Mana.
Mete el agua y el plato por un agujero de perro que le hicieron a la puerta para pasarme las cosas.
- Seguiré acá.
Ya no se me ofrece nada de ella. Pruebo las galletas de la tal Irídea... Son de avena, no tienen
manjar ni miel. Las tiro al suelo y pienso que a veces la bodega se me hace grande, con las
maderas y las cajas a punto de desbaratarse.
- Un cigarro - digo.
Mana me lo pasa, con encendedor y cenicero. Hago donas y todavía me salen bien.
Permanezco atado a los setentas, con las fotos de Guilmar, Acassuso, López y Santillana;
la de Marcela. Yo tenía tantas fotos de ella pero el día que nos casamos Mana me las echó a la
basura. "Basta de esa nifia", me dijo. Afortunadamente pude rescatar una y la guardé detrás de
otra donde aparezco con Guilrnar.
Marcela es hermosa: tez pálida, labios delgados y pecas debajo de los ojos. La conocí en el
cumpleafios número cien del abuelo Lucho. Cuando estoy en su admiración, oigo que la mujer
que quién sabe de dónde sale todos los días aconseja:
- Seflora, hay cosas que deben remediarse de ínrnediato. Imagínese que en el futuro no lo tenga.
Yo con la foto de Marcela pegada al corazón y Mana suspirando íntensamente.
Luego de darle dos ojeadas al mismo álbum abro el de los ochentas.
Mana e Irídea siguen hablando, se les une Consuelo que como cada semana ha traído un
pastel para mí. Ella cree que sabe de repostería. Yo he querido comentarle que sus pasteles son
de asco, pero Mana me lo ha prohibido, tanto que no me permite saludarla.
- Ricardo agradece estos detalles - dice Mana- . tCómo está tu esposo?
- No lo puedo apartar de la computadora.
- ¿Ya terminó el rompecabezas?
- Ni me lo digas, comadre, cínco mil piezas. Me dan ganas de escondérselo pero luego se
pone como nifio.
Siguen, y me parece extrafio que Mana y Consuelo se traten de comadres. Quizá por la
amistad; no le veo otro camino.
Me topo con las fotos de Samuel, Valentina y Manuel; la de mis padres adquiriendo su
segundo auto, una camionetilla Jeep de segunda mano que trajeron de El Paso; la de Guilrnar y
yo en una mala briaga. Al avanzar aparece Carolina Ramos, que sie1npre se parece a Marcela, a
su tono, al corte de cabello. Aunque claro, ella es una mujer de verdad. Son pocas sus fotos que
termino de ver recordando las noches que entraba por su ventana y luego de hacer el amor me
ponía nervioso de que su padre llamara a la puerta.
Finalmente llega Amanda, con quien me gusta hablar del fut"Uro. "Todos los legisladores
deberían leer a Rousseau antes de querer gobernar", a.firmo. Le fascina la voz de Ronnie Ja1nes
y la música de Zep. Desea ser psicóloga; sabe escuchar sín interrumpir, sin desatención, por lo
tanto se le facilitan las relaciones humanas.
Concluyo con mi padre en tres patas, y no "las tres patas de la noche" con las que Edipo
descifró el acertijo de la Esfinge.

�Cierro el álbum Las sefioras siguen hablando.
- En un mes se te va a salir de las manos, comadre.
Pego la oreja a la puerta para escuchar pero no entiendo lo que dicen.
- Sefiora...
Mana no dice nada por el momento. Pienso: "No hay razón para que el mundo se agite de repente".
Saco el álbum de los noventas, el que tiene estampillas de aviones en la pasta. Lo primero es
un recorte de periódico que habla de la muerte de mis padres ... Paso el trozo. Ahora embarro
mis mejillas con los frijoles negros que están a mi servicio por cualquier eventualidad.
En las siguientes fotografias me veo solo recorriendo el pais. Después vienen Guilmar,
Acassuso y su esposa; Arnanda y su novio Quiroz, un estudiante de filosofía. Todos
acompafiados y yo sin alguien que acabe con mi soledad.
Me observo fieramente en el espejo que exigí colgaran a un lado de la gaveta. "Lodo", digo.
Extiendo los ojos para distinguirlos de mi monstruosa caracterización... Vuelvo al álbum Estoy
junto a Mana en los matorrales de ciencias políticas, en babias y diversos lugares. No están
Guilmar ni Acassuso, tomaron otros caminos, uno el de los números y otro el de las letras. Ya
no está Amanda. Ya no está Marcela y sus pecas: frutos de árbol dador. Ahora está Mana y su
espalda curva, su cuello abrupto, sus dolores de muela... Luego viene René en el hospital; Pablo
montando un caballo. Pronto venimos los cuatro en todas partes, mas yo en ninguno en soledad.
Antes de terminar cierro el álbum porque después el cerebro... El cerebro es un panal de
abejas asesinas ... Fueron injurias de personas de las que nunca hubiera sospechado. ¿Creyeron
que lo primero que haría al poner pie en la cárcel seria suicidarme? ¿Pensaron que... ? Eso los
nifios y los viejos.
Pego la oreja a la puerta. Iridea se va a la cocina. Consuelo y Mana siguen ahi con sus
bramidos a veces queditos y a veces telúricos.
Alcanza la hora en que Pablo y René llegan de la escuela.
- A limpiar sus cuartos - les dice Mana.
- Obedezcan o no hay feria - los amenaza Consuelo.
Los nifios se pierden.
Decido salir de la bodega cuando Consuelo y Mana parecen haberse ido lejos junto con sus
voces. Limpio mi cara, abro la puerta y me tiro en el sofá, del lado donde están los tubillos de
pintura. Pongo Juega a Ser Feliz con Estefan Bran. Miro atentamente sin que nadie juzgue mi
fanatismo por la transmisión 1nenos popular del pais. Está Estefan con su gesto sandunguero
y el mofio rojo que lleva amarrado en la solapa.
La temática del programa es sencillisima: después de una breve introducción, Estefan toma
prestados a seis miembros del público; los sitúa en una estela de teatro proporcionándoles
cinco botecitos de pintura, dos pinceles y un espejo de rostro. Simplisimo, el que se pinte la
mejor sonrisa en la cara gana un viaje al lugar que desee. Cuando pasan los quince minutos
reglamentarios, los participantes son expuestos a los ojos de la audiencia y el público del foro
vota para elegir al ganador.
Veo placenteramente el final del programa. Entonces, a los pocos segundos que Estefan manda
a publicidad diciendo que al regreso dará los resultados de la votación, llegan Mana y los nifios.
- Despídanse.
Siento que Pablo y René me abrazan, frios, desalmados. Pienso: "Lodazal".
Por fin aparece Estefan y cuando está por leer el papel que lleva en la mano, la televisión se
apaga. Al instante salgo de la casa y subo a una limusina (todo es blanco para mi) en tanto con
mi hermosa sonrisa les digo a Mana y a los nifios - que aterrados me observan:
- iMe voy a Granada! iHasta pronto!

e

11

1

�El expulsado
del jardín
e MARCO .ulTOHIO CAMPOS
ra una puerta sin puerta. Desde que llegó el mensajero de Dios y sefialó la salida
con dedo fla1nígero todo fue menos. De vergüenza yo me cubría los ojos, pero
también por ella, que era solo un llanto y un grito. Su vista miraba hacia arriba que
era mirar a ninguna parte.
Luego de la expulsión, compartimos casa, me esforcé para ganar el pan, nacieron hijos,
pero no soportaba el aislamiento y la quietud. A una puerta sin puerta no se puede volver.
En sigilo un día dejé la casa. No ilnaginé que el mundo era tan grande. No me cansé de
recorrer ciudades, escalar montafias, navegar mares y rios, pero donde llegaba era sefialado
como si vieran la ceniza en la frente. Me sentí forastero y me hicieron sentir que yo era
culpable por no sé qué crimen. En una ciudad devastada alguien me dijo que mis hijos
crecieron y un hermano mató al otro. Comprendí que del tronco solo quedaría la estirpe
maldecida y maldita.
Ya en el final del postrer invierno, solo hay dos cosas que no olvido: la desnudez de ella en
el jardín y su rostro - era un llanto y un grito- a la hora de la expulsión.
Insatisfacción y tristeza persisten y sé que una puerta sin puerta, no solo no se atraviesa,
sino ni siquiera se ve. e

•.....
=
¡
•-a
.....

9D

.

.!:

z
...
.....
•1
1

l

~

J

\
\

./

:
•
¡•
J:

◄

a

�POESÍA

Poema
• ZAIRA ELIETIE ESPINOSA

T ENDRÉ UN HQO DE TU SOMBRA

engendrado de hazañas y feroces días
en los que abrir los párpados
era cerrarlos
y cerrarlos era abrirlos
tu oscuridad
un hijo
mi vientre trasiego
dime qué harás con mi semilla
tendré un hijo
que en lugar de llevar tu sangre
llevará microscópicos espejos
con tu rostro
la ausencia tornará su forma
finalmente
mi hijo
tendrá tus ojos
los que conocí ya vacíos de certezas
y en el reflejo de su sangre
que no es mi sangre ni la tuya
se apreciarán los rayos del poder de un dios
creador de todo y nada
porque en el vacío hiriente
concéntrico
existe todo y nada

�POESÍA

dime qué harás con este fruto
que en lugar de llevar mi boca
llevará el aguardiente silencioso
del desierto
tendrá tus mudeces
con todo y su filo que al mirarme
cada vez, mi hijo propio
lastimará mi presente
de tu sombra fértil
va a nacer la vida inerme
dime qué harás con esa raíz
hecha de aire y recuerdo
que en lugar de llevar mis ojos
llevará dos brújulas para encontrarte
una sería suficiente
si te anclaras al pasado

mi gestación va a ser larga
punzante
tendré miedo de escuchar
su llanto preludio al canto de la noche
miedo de verle el rostro
moldeado de tus silentes besos
temor a parir después de tantos años
a una criatura con
sangre de viento
hecha de nosotros, pero no de ti
solo de tu sombra

��AMATOMIA DE LA CRITIC4

I.PóRTICO
nte el conjuro de las palabras que el poeta
recrea en las soledades del pensamiento, de
a piedra labrada por huellas del viento, de
la suma de versos que conforman una selecta poesía,
el agudo ensayo, el inquietante aforismo se confirma
la vasta promoción culrural que ha realizado por más
de dos décadas el escritor Benjamín Barajas (Villa
Madero, Michoacán, 1965). Poeta, aforista, ensayista,
maestro y promotor cultural, no se ha ausentado de
abisales atisbos y análisis de cr1ticos y ensayistas
seducidos por una creación particular de un autor
que decanta la palabra, asume los géneros literarios

A

del siglo xx para adentrarse en los umbrales de una
nueva centuria, donde el relámpago del instante, del
microensayo, son fe y constancia que inició con el
poemario Divagando en la voz (UAM-Iztapalapa, 1987),
Tadrio (Verdehalago, 1992), Empieza el aire (UAMAtzcapozalco / Verdehalago, 1996), Luz de la memoria
(Ediciones del lirio / Enkidu 1998), La gracia inmóvil
(Ediciones del lirio / Tintanueva, 2002), Mirada
adversa (Fundación Cultural Trabajadores de Pascual
y del Arte, 2002), Esencial asombro (2007), Poemas de
agosto (Editorial Doble Sol, 2008) y Ríos vigentes (2010);
los libros de aforis1nos: Microensayos (Tintanueva,

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

2004), Pasión encerrada (Raíz del Agua / Ediciones
Arlequín, 2007), Breves autopsias (Cuadrivio, 2013)
y Jardín minado (Cuadrivio, 2015); y las antologías:
Escafandra (BUAP / Ediciones del Lirio / Tintanueva,
2004) y Breve invención (UNAM, 2015).
Poeta que ha delineado en sus poemas el rostro
del amor, de los caudalosos ríos: espejo, signo, clave
de los tiempos - poética de expresión fluyente, de
"ilnpetuoso y directo embate"- , poesía que no teme a
la palabra, con textos que se alejan de la obligatoria
versificación a contracorriente de las facilidades
rítmicas del castellano, sin que por esto abdique a

naturales influencias: Siglo de Oro, los simbolistas
franceses, el Modernismo y los Contemporáneos,
poesía confeccionada con el tono de Villaurrutia,
la poética de Dolores Castro para reflejar así
instantes paradójicos o cruciales, de presencias y
transformaciones, de lenguaje sencillo, pero con
giros modernos al través de imágenes originales,
temerarias y vanguardistas. Surgió así una poesía
introspectiva, de recónditos espacios, de paraísos
clausurados. Poesía de intimidad, como en varias
ocasiones afirmaba Barajas, acorde a su temperamento
y templanza.

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

Anteriormente el crítico
EN BARAJAS HAY UNA activo promotor de
literario Luis de la Pefia
revistas estudiantiles y
OBRA DERIVADA DE UMA libros de divulgación;
Martínez había expresado
IMACINACIÓN EXACTA, SIN atento lector sin fronteras
en La Jornada semanal
(28 de febrero de 1993)
SOSLAYAR EL PLACER DE SU que describió a través de
que: "Benjamín Barajas,
variados textos su visión
LECTURA
personal de la vida; editor
como muchos otros de
su generación parece no
de reconocida experiencia
temerle a reencontrarse con
en su querida revista Ritmo
- trece afios y veintisiete números de ininterrumpida
las formas y los recursos tradicionales de la poesía,
por ejemplo la rima o los versos de arte menor, para
publicación confirman la querencia- y promotor
de diversas colecciones de libros y revistas que ha
de ahí partir a descubrir sus propias potencialidades
expresivas"; suma a esto lo dicho por Arturo Souto
impulsado a lo largo de los afios para respaldar el
en ejemplar epílogo a La gracia inmóvil: "la precisión,
trabajo de escritores en ciernes (entre ellas Navelu,z
es, a mi ver, lo que la voz poética, en este caso la de
que incluyó a autores como Agustín Monsreal o
Benjamín Barajas, busca y con depurada frecuencia
Felipe Garrido); ejemplar maestro (reflejado en sus
logra". Lo anterior se resumió en la opinión de Arcelia
ediciones didácticas para bachillerato) y funcionario
Lara en su texto "Los barajescos y la poética de la
en el ya mencionado CCH; estudioso de la obra de
brevedad" (Ritmo, verano de 2002): "poemas breves,
Rosario Castellanos, Dolores Castro, incluidas en
característica que, a primera vista, parece casi una
los Ocho pocras mexicanos (Bajo el signo de "Abside",
obviedad. Sin embargo, desde esta primera cualidad
1955); merecedor del Primer lugar en el concurso
se articula toda una concepción de la poesía; no hay
Correo menor de la UAM Iztapalapa en 1987, por
duda de la brevedad que tiene su poética y esta es
su poemario Divagando en la voz; de reconocimientos
tan compleja que sugiere una relación proporcional
universitarios por su trayectoria académica y del
Premio Interna,zionale per !'Aforisma "Torino in Sintesi"
a la inversa ( o inversamente proporcional) a la
extensión".
2014 por su libro Breves autopsias; pero ante todo,
El presente artículo tratará de ahondar en un
promotor de la lectura.
autor alejado del canon tradicional, explorar esa
En Barajas hay una obra derivada de una
inquietud y virtud ante su poesía - secreta unidadimaginación exacta, sin soslayar el placer de su
que asumió en fina obra (doce poemarios y dos
lectura: "La vida existe para un libro / dice el
antologías) donde plasma la excelencia de la poesía
poeta mientras lee / el universo de los signos. / Las
"con mirada limpia y versos pulcros", tal como lo
palabras son las hojas, / los versos son los tallos / y
sefialó el ensayista Armando Oviedo en "Benjamín
el tronco de raíz/ hace el poema que se nutre/ en el
Barajas: Tadrio" (Sábado , 8 de mayo de 1993) y
umbral de los relámpagos", expresaba en luminoso
magistral aforismo, en palabras de Javier Perucho
poema que es epígrafe de nuestro libro Umbral de los
en su artículo "El aforista mexicano" (Excélsior, 23
relámpagos. Obra literaria de Benjamín Barajas (INBA,
de noviembre de 2014): sentencias que duelen, a
2017). Percepción misma que Barajas tiene de la
pesar de haber sido escritas amorosamente. Es así
poesía, su querencia natural expresado en su libro
como se da fe y presencia de sus poemas, del viso
Pasión encerrada: "la poesía no puede ser religión ni
autobiográfico, de sus ejemplares aforismos, de
templo porque no considera a su lector como un
la transición al cuento breve, de sus primigenios
feligrés ni tampoco lo adiestra para la vida eterna. La
artículos periodísticos, de los intentos teatrales, del
poesía no es filosofía porque no se abisma en el vacío
telúrico ensayo que en suma delinea su trayectoria
de la muerte del ser para recrear su soledad mental
y su olvido. La poesía, en cambio, busca llenar al
como narrador: desde el incipiente escritor en el
Colegio de Ciencias y Humanidades; alumno en la
hombre de contenidos vivibles. La poesía es corazón
Universidad Autónoma Metropolitana~Iztapalapa;
y boca, pan y palabra".

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

2. PAMORAM.A. NISTORIOCRÁFICO
El sendero de la recepción crítica de Barajas tiene
dos momentos: la realizada por escritores afines a su
desempefio estudiantil-académico (UAM Iztapalapa,
Colegio de Ciencias y Humanidades, UNAM) y
la publicada en revistas literarias y suplementos
culturales a nivel nacional e internacional. Una de
las primeras resefias apareció en la revista Desde el
sur (julio-septiembre de 2000) realizada por Israel
González en torno a Luz de la memoria: "hace suyo
aquello que ve, penetra el mundo, no se queda en el
umbral del día sino que se integra a su movimiento,
recorre sus jardines, sus pasillos, el haz y el envés". En
1992, Antonio de Galicia dio a conocer un texto sobre
el recién publicado Tadrio en la revista Tierra Adentro
(septiembre-octubre de 1993) donde comentaba la
cercanía del autor con José Gorostiza y Carlos Pellicer,
también con el gran maestro espafiol Luis Rius,
traducido en ese rasgo de alejamiento de Barajas de sus
contemporáneos que acudían a la poesia desparpajada
y mimética. Un afio después, Jesús R. Cedillo sefialó
en una resefia en La Vanguardia (1993) sobre Tadrio:
"hay una ingenuidad (digamos) auténtica en estos
textos: lo mismo que siente un nifio al contemplar
la madrugada en una playa que los sentimientos
primigenios del hombre como asombro natural ante
las cosas. Una poesía sin mayores pretensiones (que
un simple) que el mismo canto". También Guillennina
Montes de Oca publicó un texto sobre la presentación
de Tadrio en el periódico El Universal.
Cuando salió publicado Empieza el aire, Dolores
Castro hizo el epílogo en donde afirmaba "que un libro
como este, en virtud de la sutileza de sus imágenes,
y la luminosa levedad de lo que expresa, y el valor de
lo expresado, contribuye en forma importante a la
mejor tradición de la poesía". Por su parte, en el ya
mencionado epílogo que escribió para La gracia inmóvil,
Arturo Souto destacó la precisión, lo breve, lo sintético,
quintaesenciados en sus poemas: "el lenguaje la materia
con que están hechos tiende a elegir las palabras más
sencillas y exactas. Esto último: la precisión, es, a mi
ver, lo que la voz poética, en este caso la de Benjamín
Barajas, busca y con depurada frecuencia logra".
Para el libro Escafandra el editor y poeta Federico
Corral Vallejo preparó un amplio epilogo titulado

"Escafandra espasmos de luz en la memoria", donde
distinguió las particularidades que envuelven la
poesía de Barajas: su génesis poética, cadencia rítmica,
constancia de luz, memoria, sueflos, tacto, cuerpo,
sombra, mirada y deseo. En ese mismo ensayo recogió
la opinión del poeta Obed González: "Benjamín recurre
a sus fantasías y recuerdos para plasmar sus vivencias y
emociones, provocando imágenes con un movimiento
musical que envuelve los sentidos". La poeta Mariana
Bemárdez ha sido atenta lectora de las primeras obras
de Barajas, publicó dos resefias, una de Escafandra y
otra de Mirada adversa en donde destacó la presencia
biográfica y los rasgos esenciales de sus temas.
Apareció en el afio 2008 Luz y memoria. Ensayo
sobre la obra literaria de Benjamín Barajas (CEIDSA,
2008) del mismo Federico Corral Vallejo (la obra se
gestó a partir de que este último dirigía la editorial
Tintanueva, en donde Barajas publicó dos libros:
Microensayos y Escafandra). En la presentación de dicho
libro en la Casa del Poeta Ramón López Velarde, se
destacó que la luz y la recuperación de la memoria son
aspectos que se reiteran en los poemarios de Barajas,
lo que representa una entidad, un símbolo que anima
la mente y el espíritu del hombre.
Al publicarse Escafandra, la poeta Dolores Castro
realizó una amplia presentación publicada en la
revista Ritmo (octubre-diciembre de 2010) en donde
lúzo un fundamentado repaso de los poemarios que la
integraban y comentaba que Benjamín era un "poeta
de versos breves y dos veces buenos, hombre que
contempla, sufre e ilumina el mundo". En ese mismo
afio realicé un ensayo sobre Ríos vigentes publicado en
2010 en Ritmo, lo que se tradujo, dos afios después,
en la primera entrevista que indagó plenamente su
biografía, formación literaria, propuestas poéticas
y una amplia revisión de su promoción cultural
(publicada originalinente en Ritmo y retomada para
el ya mencionado libro Breve invención, con el titulo de
"Homenaje a la palabra").
Por su parte,Jesús Nolasco, profesor del Plantel
Oriente del CCH, realizó la primera resefia (Ritmo,
mayo de 2012) sobre la faceta de ensayista de
Barajas, esto en cuanto a su libro La terquedad
relampagucante, en donde destaca la virtud retórica,
el elemento histórico, la integración, la alusión a
las voces femeninas, los vasos comunicantes entre

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

autores, tiempos y épocas. Por su parte, el ensayista
Javier Perucho, en el texto "El aforista mexicano",
aborda Breves autopsias y sefiala que su lectura le
"ha dejado un aprendizaje, un placer unívoco y
la certeza de que el género por los empefios de
este escriba desengafiado, logrará el sitial que
le corresponde en la República de las Letras. Su
defensa, legitimidad y confianza en la legalidad de
sus formas nos corresponde a nosotros, lectores de
Benjamín Barajas".
Recientemente destaca el amplio artículo "Breve
invención de Benjamín Barajas. Heridas con flechas
envenenadas" publicado en la Revista de la Universidad
de México ( octubre de 2015) por Guillermo Vega
Zaragoza, donde se estableció un interesante
cuestionamiento: "lcómo puede ser breve una obra
con tal cantidad de libros? Lo es porque tanto en
la poesía como en la prosa, Barajas ha apostado
por la concisión, lo sucinto, lo preciso". Un aporte
significativo de Vega Zaragoza fue establecer que
sus aforismos son certeros, contundentes, en esa
realidad que siempre ha sido fragmentaria.
Rebeca Rosado Rostro escribió una resefia (Ritmo,
mayo de 2013) sobre el Diccionario de términos literarios

y afines (Edére, 2006) que realizó Benjamín Barajas
donde estableció que si bien pueden destacarse
muchos atributos de esta obra, resalta la precisión con
que define términos básicos que corresponden a tres
campos o disciplinas del saber literario: la métrica,
la retórica y la teoría. No es la única referencia sobre
este Diccionario; Héctor Isaac Lomelí Carrillo en su
tesis de licenciatura realizada en la UNAM (2012)
Los diccionarios de términos literarios: un comparativo entre
Ayuso, Barajas, Beristaín, Estébanczy Marchese,Forradellas,
analizó su propósito de ofrecer una mirada amplia
y sencilla de lo que necesitan saber alumnos y
lectores en general para realizar trabajos de lectura,
interpretación y análisis de textos, así como brindar
"la información elemental" para profundizar en las
fuentes respectivas. En la extensa obra de Hiram
Barrios Lapidario. Antología del aforismo mexicano (1B69,
2014) publicada por la Secretaría de Educación del
Gobierno del Estado de México, apareció recopilado
Barajas. Dolores Castro escribió en el afio 2015 una
"Presentación" para Breve invención. Antología personal,
que retomó valoraciones previas sobre Divagando en
la voz, Tadrio, Empieza el aire, Luz de la memoria, La gracia
inmóvil, Mirada adversa y Escafandra.

.....

•1►
•z
1z
¡•

..

E

•.z
•

120

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

Aunado a este panorama historiográfico, considero
significativo agregar otro elemento: la biografía.
En palabras de Octavio Paz: "la vida no explica
enteramente la obra y la obra tampoco explica
la vida. Entre una y otra hay una zona vacía, una
hendidura. Hay algo, ese algo es lo que se le llama
creación artística y literaria".
3. PRIMERAS IMFLUEMCIAS

Es necesario destacar a los escritores que se cribarán
en la obra de Barajas. Aunque hay un claro sendero
que parte con la narrativa de Rosario Castellanos,
se afianza con la poesía de Dolores Castro y se
consolida con la obra de la Generación de los Ocho
Poetas Mexicanos , también hay significativos
antecedentes que van desde San Juan de la Cruz
o del divino Garcilaso: "me considero un lector
de los poetas del xv1 y xv11, de los Siglos de Oro,
es decir, si tú me preguntas qué obras seguiría
leyendo, yo te contestaría que las de Garcilaso, San
Juan de la Cruz, Sor Juana, que es un ícono para
el país, pero para mí es esencial [...] hubo épocas
en que copiaba varias veces cánticos a mano, a ver
si se me pegaba algo". Aunque en dos aforismos
de Pasión encerrada Barajas afirmaba con fruición:
"Es necesario estar muy triste para leer a los
poetas románticos del siglo x1x" y "Casi todos los
escritores románticos del siglo XIX mexicano tienen
el empaque de un maestro rural" , de dicha centuria
decimonónica, tienen influencias de Manuel Acufia.
En Mirada adversa se dejaban entrever influencias
poéticas como el espíritu erótico del poeta luis
Cernuda.
En cuanto a los Contemporáneos, hay
afinidades con José Gorostiza y Carlos Pellicer
(ante todo en Tadrio con el instante que perdura)
y Xavier Villaurrutia. De la Generación de Medio
Siglo, hay simpatías con José Emilio Pacheco, así
como con Ho1nero Aridjis y Rubén Bonifaz Nufio,
ante todo en el ritmo, sombras que ha asimilado
y transformado en otro lenguaje. Y con Jaime
Sabines en la conjunción de rimas asonantes.
Otra influencia que considero itnportante es la
del poeta Antonio Castafieda (a quien le rindió
homenaje en Empieza el aire, sin olvidar que le hizo

una entrevista y escribió un ensayo sobre su obra),
pero ante todo por su trayectoria como editor y
director en editoriales independientes, colecciones
de libros y promotor de revistas literarias. En el
ámbito universal, se reflejan vasos comunicantes
con Jean Genet, Vicente Aleixandre, T.S. Eliot,
Emily Dickinson, Fernando Pessoa, Dante, San
Agustín, Nietzsche, Kant, Schopenhauer, Rulfo,
Arreola... , diálogo intenso de Barajas con diversos
autores y obras.
El interés de Barajas por la poesía de Dolores
Castro se consolidó a partir de su tesis de maestría
de literatura Iberoamericana. En ella estableció
que aunque por temporalidad pertenecía a la
Generación de los Cincuenta, su poética no tenía
antecedentes en la lírica mexicana de ese periodo,
sino de influencias ubicadas en una tradición más
amplia, de índole moderna, en una plena conciencia
del oficio y la reflexión sobre el lenguaje, traducida
en una poética genuina y personal que, asimismo,
reflejará en una perspectiva sensible del mundo y
una propuesta estética de gran valor en la poesía
mexicana del siglo xx. Esto en cuanto a que Castro
perteneció al grupo de escritores que empezaron
a publicar en 1950 y enfrentaron varios cambios
culturales, su educación estuvo basada en los
ideales revolucionarios que contrastaban con los
temas de Francia e Inglaterra. De la lectura de la
poesía de Castro, Barajas obtuvo la sintaxis del
poema, que es lo más duro de modificar, porque
las metáforas y las imágenes se absorben, pero
la sintaxis de su poesía, indudablemente surgió
de ella, así como la manera de abordar la "tímida
palabra cotidiana" y, ante todo, la brevedad, "en
contención, en tiempo vertical que mantiene
erguido al poema y al lector".
.._ LA OIIR.A. POÉ11CA•A.FORifflCA

Recapitulando, en total Barajas ha escrito diez
poemarios , de los cuales dos han sido antologías:
Escafandra y Breve invención. Cada uno de los títulos
es significativo, enmarca contenido, da aura e
identidad. La obra poética-aforística de Barajas se
puede estructurar en tres vertientes. Titulé la primera
"Renombrar el mundo" y abarca un período de once

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

afios desde Divaga11do en la
poesía se descubre a
EL
PAISAJE
Y
LA
DESCRIPCIÓN
voz. Tadrio, Empieza el aire
partir de las paradojas
hasta Luz de la memoria.
RURAL SIEMPRE ESTUVIERON donde imperan el
Acudo a lo dicho por
EM ÉL. PAISAJE Y POESfA, arrebato y la frialdad, el
Guillermo Vega Zaragoza:
desenfreno y la cautela.
REUNIDOS, CONJUCADOS POR Las palabras no solo
"el poeta - como si fuera
son un fin, sino motivo
el primer hombre sobre la
LA VERSATIUDAD DEL VERSO.
Tierra- se dedica a nombrar
de sospecha , de duda.
y renombrar el mundo, que
U na conciencia del
es un mundo diminuto, no solo por la forma poética
oficio frente a la inspiración y la animosa actitud de
adoptada versos breves con un especial cuidado en
rigor poético frente al espacio, la ausencia, la pasión
la composición y la música del poema sino por los
de lo disperso y el tiempo, una de sus inquietudes
temas, sujetos y objetos de su atención: la naturaleza
poéticas y ensayísticas.
encerrada en el jardín, sus habitantes (aranas, moscas,
mariposas, abejas, aves, palomas, gaviotas, águilas); el
ZOOLOCIA PORICA
tiempo de la infancia, el contraste de la luz y la sombra
y, sobre todo, el silencio".
Gusto por la "imagen transparente" como sefialó
Nombré la segunda etapa "Nuevas dedicaciones" y
Dolores Castro (acudo a la definición que dio sobre
abarca cinco libros: La gracia i11móvil hasta Ríos vigentes,
la imagen Pierre Reverdy como "nacimiento de la
donde se introducen los temas eróticos, amorosos,
asociación inesperada de dos objetos lejanos") y
el cuerpo, el deseo, la ausencia del ser amado; sin
que Barajas asumió en raigambre de su infancia
embargo - sefialaba Guillermo Vega- el poeta no
y juventud como lo sefialó en la entrevista que le
renuncia a los temas del periodo anterior sino que los
realicé en el 2012: "del campo surge el gusto con
integra y profundiza. De nuevo parece lo diminuto en
la imagen, también por el ritmo. Mi poesia es muy
rítmica, aunque pareciera verso libre, está hecha de
el ámbito de la carne y de la sangre, pero ahora con
la observación más amplia del mundo, que incluye al
octosílabos y de rimas asonantes, casi no le encuentro
otro y a los otros. Finalmente, en la tercera vertiente,
sentido a una poesía que no sea rítmica". Esto aunado
"Transición al relato breve", predomina el aforismo,
a una temprana visión que expresó Barajas a Resalía
abarca los libros: Microensayos, Pasión encerrada, Breves
Rangel López ("Necesario un cambio en la actitud
autopsias y ]ardí11 minado.
frente a la poesía", Ovaciones, 9 de enero de 1992): "la
poesía actual es de ruptura, abandona las estructuras
tradicionales de escribir, como por ejemplo, los versos
5. LA l!STRUCTURA. DE LA CREACIÓN
medidos, la rima y la anécdota, y pone énfasis en la
Ya el maestro Arturo Souto en su epilogo sefialaba
imagen y la forma como se expresa el posible mensaje,
los entrepafios, 1notivos e imágenes que estructuran
en lugar de contarte historias".
el andamiaje poético de Barajas: "inexorablemente
Aunque desde los doce afies Barajas vivió fuera de
obsesiones de todo escritor, a primer oído pueden
su natal Michoacán, fue fiel a la herencia provinciana.
parecer un tanto herméticos, abstractos, intelectuales
El paisaje y la descripción rural siempre estuvieron
en efecto: tiempo, espacio, ausencia, pasión de lo
en él. Paisaje y poesía, reunidos, conjugados por la
versatilidad del verso. Esto se traduce en naturaleza
disperso, imposible llave... , pero lo que subyace, y
se desborda, es sobre todo un estado de conciencia
e individuo que se enlazan, se retroalimentan, ya que,
profundamente sensible, emotivo". Es así como en
sefialó en la entrevista "Homenaje a la palabra"; "quizá
Barajas hay un trabajo minucioso y preciso con los
no he escrito muchos poemas del paisaje porque creo
recursos que le han sido conferidos: las palabras,
que hay que hablar de un paisaje más bien sentido y
donde gracias a sus cualidades intrínsecas de sonido
no descrito como algo exterior. Me falta un poemario
y sentido, adquieren un significado en sí mismas. Su
donde pueda hablar de un paisaje más personal".

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

Zoología poética, con raíces de un origen rural que
se tradujo en la estampa poética, que apareció desde
sus primeros libros (en Tadrio Alfredo Herrera Patifio
recordaba "una arafia o los ojos de oro de los tigres, reales
o imaginarios, mansos o fieros"). Asimismo, hay varios
poemas de Barajas en tomo a los pájaros en general, el
águila que surge, "el salto universal del tigre", pero ante
todo, la arafia ( el animal más sabio y silencioso por astuto
e indiferente): "pende del vacío/ del último suspiro/ de
su cuerpo imaginado"; o "la arafia sigue fiel / al discurso
de la línea./ Ha muerto - sin saberlo- , pero suefia / en
algún punto/ que está viva"; y "Huérfana del agua/ la gota
pende. / Como arafia que ha olvidado / el secreto que la
teje/ se contiene".
Con las aves de "eternidad profunda", evocación de
"ese volar nosotros / en suefios de paloma / y palabras
/ y bebida" que en Tadrio anunciaba (en celebración,
como ronda infantil resguarda el andar del ciempiés). Y
el poema "10" de Empieza el aire, excelso en la imagen de
violencia, de la sangre que tifie de rojo la escena de cacería
(evoca al "Romancero gitano" de Larca en dos carmines
versos: "Trescientas rosas morenas / lleva tu pechera
blanca"): "Un ciervo trae su luz / que lo cautiva/ que lo
aquieta. / El jaguar cobra el impulso/ vuela./ Cae sobre la
piel / que se enrojece en el desliz /dela fuerza carnicera".
Sin olvidar aforismos memorables como "Para los
elefantes la muerte es un culto de huesos y esqueletos,
para los hombres un montículo de tierra" (Pasión
encerrada); o "Anaconda: reflexiva y metódica" y "El talento
del buitre subyace en nuestros genes, esto se aprecia en
la expectación que nos despiertan los accidentes, los
cuerpos mutilados y flotantes en los canales de desagüe"
(Breves autopsias).
DEL EROTICO AMOR

Poesía en donde "desnudarse es el acto 1nás humano
que conozco", de expresión cercana al enamorarse una vez sefialó que "el amor es siempre una experiencia
inconclusa" que "la felicidad es un medio para posponer
la libertad"- y que en cuanto al erotismo trabaja la imagen
para seguir a pie juntillas dos de sus aforismos: "Uno va a
la iglesia a escuchar el pecado, luego sale a practicarlo" y
''Todo cuerpo humano suscita la batalla verdadera entre
Dios y el diablo". En Jardín minado reflexionaba que "El
erotismo es la falsa línea intelectual del sexo, las torpes

divagaciones de los especialistas en sus diálogos de
frontera son 1neras fiofierías, telón para los esclavos del
instinto". Conjugación de lo anterior es una geografía
sensual como ensu poema "Mi deseo" de La gracia inmóvil:
"Mi deseo se amolda a tu figura/ y repite aquel derrumbe
/ del agua ornamental/ sobre tus muslos, pura. / Mi deseo
tiene tu brillo,/ el tacto de animal / que sabe proceder/ en
superficies con holgura".
El simple placer se convierte - trasciende- en la
ferviente devoción hacia el objeto amado, traducido
en cinco senderos que Barajas recorre: el cuerpo como
templo de las sensaciones, la 1netáfora hagiográfica,
la nostalgia sensual, el despertar a la sexualidad y un
lenguaje depurado. Experiencia que lo erótico, la vida y
el tiempo hacen comprender y aunque en sus aforismos
se diluye la felicidad, que es cosa pasajera, existe el poema
"Feliz", de Mirada adversa, que remite a las posibilidades
del bienestar libre de ataduras morales, del goce de la
vida: "Feliz debiera ser/ el que sintió partir / su cuerpo
en dos. / Feliz el rostro / y el nido de las manos,/ feliz el
cauce y su monstruosa forma. / Feliz debiera ser / el que
lanzó su cuerpo al mundo/ y liberó hasta el sentimiento
más recluso".
EL HUMOR

Se percibe el velo anti-solemne, como suprema manera
de compasión hacia los hombres que permite advertir,
incluso en los momentos de tragedia y desolación, un
aliento de profunda ironía con que la existencia suele
envolvernos. Una obra no de pesadumbre a la que alude
Barajas en su poema "La vida no es muy seria/ en el amor
o en la rosa/ en la imagen perceptible / o en la risa que
provoca" (como bien lo sefialaba Juan Rulfo en uno de
sus primeros relatos: "La vida no es muy seria en sus
cosas", publicado en la revista América el 30 de junio de
1945). Hay nobles antecedentes de este humor e ironía
antagónica de la nostalgia en otros poetas, tal como lo
estipuló el ejemplar ensayo "Descanso de caminantes. La
ironía en la poesía mexicana" de Rogelio Guedea, donde
se destacaba que la ir01úa se afianza con el alumbramiento
de los Contemporáneos (a quienes Barajas, como
se ha visto previamente, rinde homenaje). Todo lo
anterior encontrará cauce en aforismos que abrevan sin
miramientos en lo cotidiano, lo culto, lo escatológico, la
simplicidad de las cosas. Breves ejeinplos:

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

"Buscar la belleza es un absurdo, lo mismo que el
orgasmo, hay que trabajarla"; "Siempre conservo especial
reconocimiento por los amigos que jamás he vuelto a
ver"; "El excusado es un buen punto de referencia para
desmitificar a la gente con atributos"; "Se dice que en
Tepeaca, Puebla, se preparan los ataúdes más exquisitos
del mundo, dan ganas de morirse con solo verlos".
Finalmente, Hiram Barrios en su texto "Elogio de la
misantropía. Breves autopsias de Benjamín Barajas" (Ritmo,
noviembre de 2013), comentaba a propósito de esa ironia,
intertextualidad y malicia en Breves autopsias: "sólo quien
posea los referentes literarios, filosóficos o históricos
podrá ser parte de esta ruta cultural por la misantropía.
En este sentido, la exclusividad interpretativa del lector
es un escarnio vedado, pero también un carpetazo a la
solemnidad y a los hábitos de lectura".

LO HACIOCRÁACO
Ya desde Tadrio,el escritor Felipe Martínez distinguió
que Barajas tenia "influencias espirituales, al utilizar
detalles de la poesía bíblica que busca la limpieza
del alma"; es así como desfilan ángeles, milagros,
personajes bíblicos, mordaz hagiografía ("Lo que
más me inspira de los santos es su divina demencia,

su condición de víctimas puras"), misticismo poético
más de asunción que devoción: "Discreparás del
cuerpo / con el primer gemido / en la redonda imagen
/ los ojos verán solo/ la ingravidez del ángel"; o "Con
indiscreta indiferencia/ Dios permite que los ángeles
bajen a jugar todas las tardes. / Adquieren otro cuerpo
los efebos/ y con luces reposadas / se entregan al
deseo y al juego", tal como dice "Ángeles" contenido
en Poemas de agosto. Presencia de los mensajeros
divinos, batir de alas, que evocan al Libro de Enoch
en donde se establecieron l os nombres de los
arcángeles de origen divino, plasmados en un mural
en Santa Ana de Palermo en Sicilia, donde el santo
varón Antonio de Ducca escribió un libro sobre
potestades, virtudes y tronos. Barajas también
afirmaba en un aforismo de Pasión encerrada que "Es
necesario tener mucha fe para leer poesía religiosa
mexicana". He aquí dos aforismos telúricos, uno
de la obra de Pasión encerrada: "Dictar la muerte de
Dios es más sencillo que asistir a sus funerales" y
el otro de Breves autopsias: "El cielo y el infierno son
dos metáforas del fuego, la una del amor espiritual,
la otra de la combustión de la carne. Ambas son
expresión de lo humano, tpor qué entonces la
necedad de separarlas?

.•
....

o

..

!:
z

-•

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

LUMINOSIDAD

LA AUSEMCIA DEL SER AMADO

Se parte del siguiente cuestionamiento -que ya la crítica
literaria Arcelia Lara Covarrubias había planteado- :
¿cuál es la exacta proporción de esa necesidad de
dejar constancia de nuestro paso por un mundo de
luz y sombra? La respuesta que da Barajas al través de
su poesía se entrelaza con el apartado anterior en un
retablo barroco de luces y sombras, instantes esenciales,
supremos y divinos que evocan aJames Joyce quien decía
que cuando en una habitación oscura un rayo de sol
atrapaba con delicadeza las motas de polvo, estábamos
presenciando un acto divino; y la constancia de que
Dios existe en ese baile de las motas de polvo atrapadas
caóticamente en un haz de luz, cual fuente inagotable de
lo infinito, ayuda a evocar el paisaje telúrico que se gesta
en el génesis de La Biblia. Este tema se puede encontrar
en fonna más constante en Tadrio, el segundo poernario
de Barajas, donde la luz es una presencia decisiva. Valga
algún ejemplo: "Soy la noche:/ en mí murió la luz/ tras su
recuerdo/ en algún dia". Para Barajas: "la luz se traduce
en un sentimiento vital que permite recrear los espacios
de ternura presentes y pasados. La luz es una fotografia
instantánea, y parcial, de la memoria". Vale como ejemplo,
"Sol" de Poemas de agosto: "En medio de los días sin sol/ el
hombre duerme o canta,/ canta de cansancio. / A lo lejos
sube el humo complicado/ y el hombre suefia con la luz
/ mientras afina los recuerdos. / El hombre que no sabe si
habrá sol/ para entibiar sus huesos".
Es decir, la dualidad se completa con la luminiscencia
presente en los poemas de Mirada adversa: "me anima el
movimiento del fuego de la vida" y adelante "al fondo de la
luz, con suave ritmo,/ asisto a la figura", "el espasmo de la
luz/ nos trajo un cuerpo", "cerca de la luz/ con la tristeza
digna", o "se anima con la luz / el viejo tigre (... ) con vaga
dispersión / la luz/ se aleja", "y esperamos tras el día de
luz perfecta otro portento", "persigue al sol la flor sincera",
"acaso fue la luz vencida bajo la mirada palpitante".
En la poesía de Benjamín la oscuridad siniestra, la
nigredo de la alquimia, se transforma y se ilumina en
un proceso que avanza. Pero, en todo caso, muestra
la pluralidad del tiempo, sin soslayar el erotismo que
asume presencia con desacato en el poema "Búsqueda"
contenido también en Poemas de agosto: "aquí yace la trama
/ aquí está el texto / aquí busca sin tregua la mirada / el
sentido de la luz sobre su cuerpo".

La soledad se define, según Alí Chumacero, como
aislamiento, clausura, destierro, encierro, retraimiento,
soledumbre: "la intimidad más oculta, la más callada
estrella o el correr de la sangre siempre hacía sí mismo".
Tiene noble tradición desde San Juan de la Cruz con
tristes cantos para recordar la dolorosa ausencia
"descubre tu presencia / y máteme tu vista y hermosura
/ mira que la dolencia / de amor, que no se cura/ sino
con la presencia y la figura". Dicho rasgo de la soledad
en la obra de Barajas fue sefialado por Arcelia Lara al
referirse a Mirada adversa: "el poeta, con toda su intuición,
ha nombrado un hecho universal, profundamente
humano; la soledad, la oscuridad de cada uno, qué ironía,
nos hermana con los hombres de otros tiempos y otros
espacios".
Por su parte, Dolores Castro en el "Epilogo" de
Empieza el aire distinguió ese sentimiento como parte
de una "poesía de rima asonante, en adecuación a ese
despertar, a esa aparente sencillez del tema, que cada vez,
sin embargo, cala más hondo en la raíz hundida entre el
suefio y la nostalgia nifia". Yprofundizo en esta definición
de "nostalgia nifia" que signa la obra de Barajas de reposo
gentil, de ausencia enmarcada por el desamor que se aleja
en celaje ocre, de oro que bafia la desolación. Quedan
como dulce consuelo los últimos versos de "Confesión"
(Ríos vigentes): "Al mirarnos al espejo / una alegría
recóndita nos dice/ que la vida acaso nunca ha sucedido".
Hasta aquí fecundas perspectivas, interpretaciones
que no mancillan simpatías, que se adhieren a la figura
de un escritor integral que de manera sabia interpretó en
su poesía un mundo verídico y por lo mismo transpar~
entemente quimérico, tal como lo estableció en un texto
publicado en la sección "Monodiálogos" de su libro Breves
autopsias: "Mi pasado es campesino. De nifio oía crecer las
plantas y los ríos. La abundancia del miedo y de la luz me
nutrió con su ritmo. Fui feliz porque cuando uno es nifio
no piensa en ser feliz. Todo lo que me ha ocurrido más
tarde es solo destino". A esto se anuda lo ya establecido
por la maestra Dolores Castro - mar océano de amistades,
faro de intenciones, puerto de consolidaciones- en el epí~
logo de Empieza el aire: "la sensibilidad se mueve hacia otros
amaneceres, percepciones primeras, que deslumbran y
provocan estupor. Ante la imagen primera fluye, como la
luz y el silencio, la poesía".

�J

h ': R~:· ,,E A&lt;? IÓN

€1

'r

,1 1

i

en
•

1
....
•

1

~

•.....
9

•.

.t

•....
z

1

••z
¡•
~

•

l Este ens,tyo forma parte de una sene que conforma el volllmen Cuerpos e ulcnr,dadcs. La rup111ra del canon en el sigloxxr y se reali.=ó con la beca
PECDA 2016-2017 ororga&lt;la por CONARTE en la categori,t &lt;le Ensayo dentro de la disciplina Uteratum.

126

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

e HORA LIZET CASTILLO ACUIRRE

E

scribir con el cuerpo era la premisa
inaugural en la apuesta literaria de luisa
Valenzuela cuando recomendaba, antes de
tomar la pluma, apostar el cuerpo entero por una
literatura intensa. Asimismo Margo Glantz nos
brindó diferentes propuestas en las que el cuerpo
se exhibia no solo como el tema del relato, sino
como una posibilidad de explorar las relaciones
entre personajes y argumentos. El cuerpo como una
biografía plena y consistente. Cada parte del cuerpo
habla del entero que es la persona: los dientes, los
pies, las manos, las piernas, la cintura, los genitales,
hasta llegar a las zonas erógenas más íntimas, de las
que muchas veces, se prefiere hablar en secreto.
En el afio 1990 Sara Sefchovich nos sorprende
con su personaje femenino en Demasiado amor: 2 "26
afios y 72 kilos tenía yo al conocerteft y continua su
autodescubrimiento hasta llegar a los 32 afios y 79
kilos. Se trataba de romper estereotipos de belleza y
nos brindó una protagonista chaparrita, morena de
pelo corto con un evidente sobrepeso que aumenta
conforme vive desenfrenadamente. Sin embargo,
el paso de esta historia a la cinematografía nos
proporcionó un personaje con más altura y con cabello
largo, quizá un poco más adecuada a los estereotipos
de belleza dominantes en cuanto a estética visual.
Para hablar del cuerpo humano, más precisamente
del cuerpo femenino, es oportuno ubicarnos en el
mundo de las apariencias en el que nos ha tocado vivir,
la magnificada idea de la delgadez como el estado
perfecto del cuerpo. Pasar de lo sano a los trastornos
alimenticios derivados de la urgencia por estar bello,
así como sufrir un miedo terrible a engordar. 3
1 Novela ganadora del premio José Agustln dcl afio 1990.
3 /.A qué le rengo más miedo, a envejecer o a engordar? Gran parre de
fas conversaciones modernas gira en romo a las dietas, las revistas
de moda habtm de ht dieta m\s efectiva, de la mejor, de la dieta que
desintoxica, por Jo tanto el estilo de vida se ha visto modificado y
los alimentos que antes se consurnlan con desenfado, ahorn temlÍnan por ser alimentos prohibidos. En el Discovery Channcl se han
ido agregando a la cartelera diana varios programas dedicados al
tema de la obesidad. Programas con tltulos sugerentes como "El
hombre 4ue quiero ser·, "Kilo~ mortales·, "El hombre ele 500 kilos·
y su versión [emenina de "la mujer de 500 kilos·. Todos ellos cuentan historias terribles ,tcerca de lo que significa ser obeso y senalan
la culpa y la frusLrnción que ocasiona no quedar en los pesos perfectos, la medida 90-60-90 como estereotipo máximo de la perfección
[emeruna, y 11 defirución y robusteci.rruento de los músculos pectorales y los b!ceps de la perfección del cuerpo masculmo.

El cuerpo cmno espacio habitable ha sido siempre
una excusa para compartir las ideas, las tendencias
de pensamiento, las formas de ver el mundo, así como
el descubrimiento de la sensualidad en sus múltiples
convenciones. Sin embargo, en los últimos veinte
afios nos hemos encontrado con más y más formas
de transgredir los límites convencionales del amor,
el erotismo, el sexo y el deseo, que proponen otras
maneras de abordar la corporeidad sin prohibiciones.
En Pandara, de la virtuosa pluma de liliana V. Blum,
la protagonista que obedece a ese nombre es una dama
joven con características poco enorgullecedoras para
una mujer del nuevo milenio: el sobrepeso, la baja autoestima y la segregación a la que la somete su familia
por no entrar en el canon de belleza, y porque al tener un
apetito voraz y siempre buscar satisfacerlo, atenta contra la autoridad de su madre, enfocada en el bienestar y
la belleza de un cuerpo delgado y saludablemente proporcionado. la hermana de Pandora es una chica ágil,
atlética, delgada y preocupada por seguir la moda. El
único miembro de la familia que parece comprender a
nuestra desafortunada protagonista es su padre y lamentablemente muere cuando recién comienza la historia:
En realidad comer y pasar las horas con mi padre
eran lo único que entonces me traía felicidad. Mi
infancia, un tiempo cruel que parecía interminable,
se extendió hasta mi adultez, como si se tratara de
acuarelas que se mezclan tras un exceso de agua:
durante el tiempo que viví en la misma casa que
mi madre, sin importar mi edad, yo seguí siendo la
nifla gorda (Blum, 2016: 142).

la recurrente alusión a su peso exagerado (al principio
de la novela pesaba ll6 kilos) y por consecuencia a
su corporeidad exacerbada nos remite a la manera
en que las mujeres modernas hacen uso de las
referencias corporales: los estereotipos de belleza, el
concepto del bienestar, la moda y la autoestima como
salvoconductos para ser tomadas en cuenta y, por
ende, ser consideradas como ejemplos elegibles para
formar parte de una sociedad perfecta.
la novela Pandara puede leerse e interpretarse en tres
niveles: el nivel de la narrativa, como fábula con un mensaje
social implícito, y en el nivel psicológico como metáfora de
la sexualidad femenina que puede llegar a ser desquiciante.

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

En el plano de la narrativa, el personaje deviene in
crescendo lo que nos descubre una crueldad implícita
encerrada en cada adjetivo que define a Pandora, la
protagonista:

En la actualidad el imperativo del lgoza! parece
haber asumido el comando de las acciones de
los sujetos. Abolidas las coordenadas simbólicas
que otrora ofrecían marco y coco al goce, este
amenaza con desbordarse. El retorno de los
goces prohibidos se patentiza en la escalada
de violencia extrema que inunda todos los
estamentos sociales e intima con el estallido
de los lazos sociales. La violencia imprime su
sello característico a las relaciones entre los
sujetos y de modo particularmente siniestro a las
relaciones amorosas, que, prontamente, devienen
en odio enamoramientos, es decir, relaciones que
oscilan entre el amor y el odio, donde el estrago
se halla siempre presente, en tanto experiencia
devastadora en la relación de un sujeto con otro,
situando a las lesiones y, en algunos casos, a la
muerte del amante infortunado como horizonte
nunca lejano. (Bower y MUfioz, 2013)

La sirvienta había acercado la mesita y depositado
allí el desayuno antes de preguntarle si se le ofrecía
algo más. Nunca la miraba de frente: su patrona
era una gran montafia de carne y ella se empeflaba
en actuar como si no existiera. Pandora no sabía
si su cuerpo le causaba repugnancia o lástima.
No sabía si ese comportamiento cortante y esos
gestos contenidos obedecían al desprecio que la
obesidad le producía o, más bien, a un rencor de
clase. (Blum, 2016: 189).

Alude, en el segundo nivel, a lo que la sociedad y sus
estereotipos de género, belleza, costumbres y tradi~
ciones exigen en la mujer moderna del siglo XXI y que
excluye a las feas, gordas, que sucumben, de manera
vergonzosa, a su pulsión por la comida y el deleite de
los sentidos esparcidos en cada papila gustativa.
En el nivel psicológico y sus diferentes formas
de manifestarse están las parafilias y los excesos en
cuanto a la precepción de sí mismo con el resto del
mundo y la interacción con sus semejantes, así como
el nivel de auto aceptación. Aquí muestra dos visiones.
Por un lado, la mujer que no está conforme consigo
misma por querer quedar bien con los otros y, por
otro, la mujer que está a gusto consigo misma a pesar
de las formas impuestas por la sociedad pero que
renuncia a su estado de bienestar por complacer a un
amante exigente e insaciable.
Gerardo ayudó a Pandora a ponerse de pie y la
condujo hasta la báscula, que marcó cuatro kilos
más. Se miraron por un momento y se besaron.
Ella volvió a acostarse: estaba rendida. Él abrió el
cajón del buró izquierdo y sacó una libreta negra.
Apuntó la fecha y el peso de Pandora anterior y
posterior a la comida. (Blum, 2016: 139).

Nos topamos con la necesidad de la complacencia, el
abandono de sí misma y la relación con las necesidades
del otro, la idea del matrimonio y los sacrificios implíci~
tos entre las partes de los que se relacionan:

Pandora es una fábula hipermoderna,4 en la que las
constantes referencias corporales, mezcladas con las
ideas y el sentir del personaje, poco nos muestran
acción. Es más una historia autorreflexiva en la que
la protagonista cae presa de su inseguridad y su falta
de experiencia al tratar con gente ajena a su familia.
Es tanta su inseguridad que se pone en las manos de
un hombre y, sin proponérselo, va cayendo presa de
su parafilia.
Es condición humana encerrarse en sus vicios y en
este caso el deseo de Gerardo Vieira5 por sentir, tocar,
probar y degustar las inagotables carnes de Pandora lo
llevan al extremo de no poder controlar la necesidad
de engordarla más y más hasta perder el control de su
propia persona y olvidar su papel de médico. Aquí es
justo cuando cabe una reflexión aparte: Gerardo es un
médico con especialidad en ginecología, lo que nos
hace pensar en que su obsesión por las dimensiones
exageradas de un cuerpo humano, hasta llegar a la
.¡ En la hipermodernidad se continúan los proyectos de la

posmodernidad junto con el hipemarcisismo, el hipethedonismo,
la ética, la globalización, las TIC, el reciclaje del pasado, los
derechos humano!&gt; el relativismo y el mercado (Lipovetsky, 2006:
22). En cierta manera cada elemento de esta lista es puesto en
bandeja al hablar ele nuestra protagonISta.
5 8 protagonista masculino de la lustoria, a quien se describe como
un hombre muy guapo, con ojos verdes, delgado con mucho dinero,
con un consultorio propio, y por yuíen las mujeres se derriten

128

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

LA OBSESIÓN, EL FEIICIIISMO, EL EXCESO, LA OBESID.♦ D MÓRBIDA
HIPERBOUZ4D~ LA RENUNCIA A. LA. VOLUNTAD, LA P!aRDIDA DE COM•
CIENCIA Y UBERTAD COMJPC4D0fi CON EL ECOÍSMO ABSOWTO, SIN
OLVIDAR LOS PECADOS DE LA CULA Y LA WJURIA SECÚM LA TRADICIÓN
.IUDEOCRISTl.4MA. SON TEMAS TOC.AMTES A. LA MOVELA DE PAHOOR.A..
deformidad, las encuentra en sus pacientes durante
sus embarazos, ya que las mujeres embarazadas
comienzan con un tamafio completamente normal y al
final de la gestación están más redondas y aumentadas
de volumen. En cada momento de la historia, Gerardo
gusta de las abundancias carnales, por ejemplo, en la
decoración de la casa de su amante hay una pintura
de Botero, en la que se resaltan precisamente estas
dimensiones alusivas al volumen.
Por otra parte, en la escala opuesta del tamafio, se
encuentra el personaje de Abril -la esposa de Gerardo
Vieira- quien hace todo lo posible, de acuerdo a lo aprendido por medio de su madre y sus amigas, por
mantener a su lado al marido, no obstante tenga que sacrificar su propia naturaleza y asuma lo que "para todas"
significa el mantenerse bella, estilizada y renunciando a
su propia estructura corporal natural. Abril se mata de
hambre, va al gimnasio, corre todas las 1nafianas, cuida
bien a sus hijos, trae una camioneta último modelo. Es,
de acuerdo a los parámetros narcisistas, un ama de casa
ejemplar porque todo lo tiene limpio y ordenado. Sin
embargo, Gerardo no la encuentra atractiva. No siente
el más mínimo deseo por su esposa, precisamente por
delgada, porque cuando se casaron, ella era llenita y eso
a él le gustaba. Tan pronto nacieron los gemelos, ella se
mantuvo a régimen y haciendo ejercicio y cada vez se le
sienten más los huesos.
Aquí lo que nos llama la atención es que de acuerdo
a la norma social, ella hace todo por tener a su marido
con ella y el marido, por el contrario, busca a una chica
gorda para tener un ro1nance extramarital. El adagio
de buscar lo que 110 se rie11e parece ser la única respuesta.
De distintas maneras,nuestro cuerpo ha sido víctima

de diversos paradigmas de dominación, los que se
extienden tanto a los "antisociales", como también a
todo el resto de la sociedad. Hablar de cómo el sistema
nos domina pareciera ser siempre medio "conspira-

cionista", pero es justamente a través del proceso de
socialización y normalización que experimentamos
a temprana edad, que la formas de dominación nos
parecen "normales y naturales". (Riethmuller, 2012)

Dentro de la historia el doctor Gerardo Vieira cuenta a
su esposa, que pasó su nifiez y parte de su adolescencia en la casa de su tia, quien era muy gorda pero olía
a dulce y a miel. Él sentía que la vida era eso: comer
por placer. No le cuenta a su esposa el motivo por el
que dejó de ver a la tía y tiene que ver con esta necesidad de cumplir el capricho de masturbarse en el armario mientras la tía duerme. El voyerismo llevado al
extremo hace que su libido aumente y su satisfacción
llegue a su clímax. la presentación de este relato bastante gráfico y sus consecuencias plantean la posible
obsesión de Gerardo hacia la opulencia corporal. No
menciona si Gerardo se sintió abandonado luego que la
tía dejara de hablarle, solo menciona que Gerardo encuentra en Pandora ese paraíso perdido. Las frondosas
carnes de Pandora le brindan a Gerardo la protección
que él sintió que de nifio le faltó.
El relato inserto en esta historia coquetea con otras
novelas y películas en las que la obsesión erótica parece
ser un tema recurrente. 9 semanas y media (Lyne, 1986 o
las películas Hable con ella (Almodóvar, 2002) o La piel que
habito (Almodóvar, 2011) y hasta la novedosa Cincuenta
sombras de Grey (Taylor-Johnson, 2011), al ser cada una de
ellas una imagen de encanto-desencanto-dominacióndeseo. Temas que se tratan son la de la confianza que se
le brinda al captor, en una mezcla de el objeto del deseo
combinado con lo secreto y lo prohibido.
la obsesión, el fetichismo, el exceso, la obesidad
mórbida hiperbolizada, la renuncia a la voluntad, la
pérdida de conciencia y libertad conjugados con el
egoísmo absoluto, sin olvidar los pecados de la gula y
la lujuria según la tradición judeocristiana son temas
tocantes a la novela de Pandara.

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

EN PANDORA., AL HACNIFICAR
EL TAMAÑO

DE LA AMANTE,

CERARDO, UN HOMBRE DE
T4LLA NORMAL SE VA HACIENDO
PEQUEÑO CON RESPECTO A SU
MUJER, DE TAL SUERTE QUE EN

\

LA. FANTASÍA. AL MOMENTO DEL
COITO, iL VA. RETORNANDO

A SU ORICEN Y UNA VEZ MÁS
SE JUECA CON LA IDEA DE LA
CESTACIÓN COMO EL PARA.ISO
PERDIDO AL QUE MO HAY
POSIBILIDAD DE RETOR.NO.

•
En la película Hable con ella, Pedro Almodóvar
muestra una metaficción llamada "el amante
menguante", el amante se va reduciendo de tamafio
hasta perderse en la vagina de la amante, y una vez
que ella se queda dormida y la penetra hasta llegar a
su origen tiene la oportunidad de estar dentro de la
matriz, gestándose en otro. En Pandora, al magnificar
el tamafio de la amante, Gerardo, un hombre de talla
normal se va haciendo pequefio con respecto a su
mujer, de tal suerte que en la fantasía al momento
del coito, él va retornando a su origen y una vez más
se juega con la idea de la gestación como el paraíso
perdido al que no hay posibilidad de retorno. Una
especie de Edipo penetrando a su madre trastocando
el terreno de lo prohibido en varios niveles, ya que
no solo se trata de una mujer que no es su mujer
propiamente, es una amante-objeto del deseo-mujer
fetiche. Pandora es una obesa que es tomada como
fetiche y centro de atención de su parafilia. No solo
engafia a su esposa Abril, quien por otro lado está
sometida a las convenciones sociales con todo y que
pone sus salud en peligro, ya que se abstiene de comer
con tal de mantenerse delgada y perfecta.
Pareciera que todo gira en torno a la sexualidad y
a las necesidades y caprichos de Gerardo, pero bien
pudiera ser una llamada de atención a la manera en

¼ji

~

-

'',, ,'

l'1l'•1,

1 '( ,, 1 \ 1

,_,,.,,
\' '

, ' 1• 1, ,
f

f,

,
1

' . , .1 '

1

130

=
•
=
•.....

,,, ..

r' I ''

◄

,'

''

f et,',, ,', '

.. , ,

',

(

~ , f'
' 11 '

, 1',
,I,,

,

, ',
''

' ,,f /,'

.....

,t ' ' '
,

lf ( t

, , ,1',',,,,',

:,,,,''I

-

-..-

I'

,, '( f )
t ~' '

••"o.....
••-a

,f ~
1' ,

◄

•1
j

�AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

que la gente se abandona con tal de quedar bien con
los otros y olvidarse de sí mis1no. En esta renuncia,
deviene el futuro de Pandora, que a diferencia del
futuro de Abril, es insalvable.
Pandora como ya lo hemos mencionado se somete
a la voluntad de Gerardo quien la monta en una cama
con báscula integrada, anota cada aumento de peso,
le prohibe levantarse de la cama y la nutre, primero
de manera normal en donde Pandora mastica, deglute,
saborea y goza cada alimento que toca su paladar;
hasta que llega un momento en que este vendaje
de ojos que hace John con Elizabeth en 9 semanas y
media, que se torna cachondo y enciende la pasión,
se presenta asqueroso cuando Gerardo le inserta un
embudo en la boca a Pandora para agilizar el proceso
de engorda y con ello el aumento de peso que busca a
toda costa para encontrar en Pandora a la mujer más
deliciosa del mundo. Un guifio a Robert Ledgard,
doctor en La piel que habito insistiendo en convertir al
personaje de Vicente en Vera y, con ello, le niega a su
victima toda posibilidad de voluntad y de humanidad.
En el mismo sentido Pandora renuncia a su pudor al
ser convertida en amante oculta y secreta. Renuncia
a su voluntad al dejarse hacer lo que Gerardo quiere:
una gorda irredenta incapaz de moverse, incapaz de
decidir los alimentos que tomará en cada sesión de
placer. Se convierte en una monstruosidad digna de
un cuento de Kafka y la renuncia a su propio apetito,
porque ya no es capaz de gozar de lo único que para
ella significaba la felicidad, es decir, el comer sin culpa
y comer con ganas , disfrutando y paladeando sus
alimentos.
El final de la historia es doloroso ya que Pandora
involuntariamente se somete a la voluntad de Abril
y termina abandonada por Gerardo, quien por un
lado, participa en un congreso de ginecologia y por
otro, cae en el juego de Abril. Pandora, además es
desatendida por la sirvienta que huye por no soportar
más la imagen de esta mujer deforme y monstruosa,
la sirvienta es incapaz de contemplar este cuerpo
lleno de todo. Pandora, en su papel de amante, es
descubierta por Abril en una situación lamentable,
ya que al no poder pararse ni siquiera para poder ir al
bafio, se ve envuelta en sus propias deposiciones.
Es difícil llegar a una sola conclusión luego de
este peregrinaje por este tipo de temáticas; aunque

me gustaría enfatizar en los temas generales de los
que parte esta novela que aparenta ser una obra de
ficción; pero que, indefectiblemente, puede tomarse
como una alegoría porque nos enfrenta a los cuerpos
y a nuestra exacerbada idea de la perfección así
como a la representación de lo monstruoso como lo
oscuro y lo no deseable. No obstante las parafilias
van más allá de lo racional, el amor, el sexo y el placer
desmedidos también distan de lo que se toma como
"bien visto" en una conducta sensata. Es obvio que
lo que menos destaca en la historia de Pandora es la
sensatez y mucho 1nenos la medida de lo permitido.
Consideremos entonces las diferentes maneras en que
el cuerpo se manifiesta y las posibilidades a las que se
somete por medio de la experimentación del placer,
siempre en aras de la búsqueda de la felicidad y el
cumplimiento de los suefios que nos remiten a otras
épocas con el fin de llenar vacíos existenciales.
REFERE.'!ClAS
Blum, L (2016). Pandara. Ciudad de México: Tusquets.
Bower, L y Mllfio=, O. (2013, ju] 19). Amores estragados, cuerpos
violentados: hacia una posible lectura del feminicidio. Epsys.
Recuperado de http://www.eepsys.com/es/posible-lectura-delfeminicidio/
Butler. J. (201S). Cuerpos que imporw11. Sobre los lím1lcs mal eriales y
diseursivosdcl ·sexo". Buenos Aires: Paidós.
Eagleton, T. (2013). How lo read Lilcrature. New Haven: Yale
l.lníversity Press.
Foucaull, Y!. (1986). His!Oria de la sexualidad 2. El 11s0 de los plamn.
Ciudad de México: Siglo XXI.
Foucault, M. (197S). Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión. Ciudad
de México: Siglo XXI.
G,1rci&lt;1. F. (2004). Brcvchisrona del siglo :X.'\. Barcelona: Debolsillo.
Glant::, M. (2005). Hisrona ele una mujer que caminó por la vida con zaparos
de diSCñaclor. Barcelona: Anagrama.
Guerra, L (2007). Mujer y cs.:rilllra. Fundamentos 1c6ricos de la e1íriea
fcminisia. Ciudad de México: UNAM. PUEG.
Gutiérre=, R.; Pelia, O.; Sáen=, A y Vivero, C. (2015). Erotismo, Cuerpoy
Protolipo en los textos culluralcs. México: Colección Género, literatura
y pensamiento.
Jayme, M. y Sau, V. (1996). Psteologia diferencial del sexo y dgéncro.
Barcelona: Icaria.
Kafka. F. (1987). La melamorfosis. Madrid: Alian=a Editorial.
Lunas, ~1. (1002). Cuerpo: diferencia sc:a1aly género. Ciudad de ~1éxico:
Taurus.
Upovetsky. G. (2006). Los liempos hipcrmodenios. Barcelona: Anagrama.
Sdchovich, S. (1990). Dcmaswdo amor. Ciudad de México: Planeta.
Serret, E. (2001). El género y lo simbólico: la wns/1/urnm imaginaria de la
1dc111idad femenina. Ciudad de México: UAM-Arzcapot::ako.
Valenzuela, L (2007) Esrribtr con el cuerpo. Conferencia en la Cátedra
Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey.
Ríethmoller. N. (2012, febrero 15). La evolución de la dominación
sobre el cuerpo y su devenir hacia la sociedad globali::ada: el
nacimiento de la prisión y la crilnin,1li::ación de la pobre=a. El
diario 111dio. Recuperado de htrps://eldiariojudio.com/2012/02/15/
la-evolucion-de-la-dominacion-sobre-el-cuerpo-y-su-devenirhada-la-sociedad-globalizada-el-nacuniento-de-la-pnsion-y-lacrinunalizacion-de-la-pobre=al

��AH.ATOMIA DE LA C:AfTICA

a nifia, protagonista y narradora de la
historia, de la cual no se revela nunca su
..a-~ nombre, nos presenta una reconstrucción
con diferentes vertientes, las cuales ponen en tela de
juicio las divergencias intrínsecas en la concepción
de la infancia. La narradora, desde esa visión pueril
padece dos tipos de crianza que conforman una
antítesis. Por una parte, la educación concienzuda
de unos padres liberales, y por otra, la figura
autoritaria de una abuela vigilante de la norma que
encasilla a la nifia de acuerdo al rol social que le
corresponde.
Al inicio de la novela, la nifia y su hermano
menor reciben de sus padres la primicia invaluable
de la comunicación y la honestidad como virtudes
esenciales para la relación entre padres e hijos. En
primera instancia, parece muy conveniente para
desarrollar una relación sana; sin embargo, esta
postura se ve trastocada hasta el límite
cuando surge el tema de la
educación sexual.
-¿Para qué tiene
la gente relaciones
sexuales? [Pregunta la
niña.]
-Para sentir placer respondían al unísono los
dos adultos sentados en la
parte de delante.
Mientras mi hermano se entregaba absorto
a la contemplación de los
coches que
circulaban
por la calle,
yo volvía al
ataque:
-¿Pero qué
quiere decir eso?
-Algo que nos gusta
mucho, como bailar o comer
chocolates.
iComer chocolates! Con una respuesta así, lo

más probable es que a una niña se le antojara
encerrarse esa misma mañana en el baño del
colegio con el primer varón que encontrara en
su camino. (Nettel, 2011: 25).
La narradora describe la facilidad con que sus padres
manejaban estos temas y el impacto inconsciente
en la psique de ella, que solo pudo vislumbrar las
implicaciones contraproducentes hasta reflexionarlo
desde la etapa adulta. Esta sobreexposición también
se evidencia al introducir a Irene y sus hermanas,
nifias con quienes la protagonista comparte una
amistad y con quienes atestigua una costumbre poco
ortodoxa: "Los padres de Irene tenían la costumbre
de ceder a sus impulsos sexuales delante de sus lújas
y sin importar el lugar de la casa en el que estuvieran~
(Nettel, 2011: 27).
Este ejemplo, entre otros que se presentan en
la novela, connota una generación
que experimentó con su libertad
y rechazó cualquier norma: los
padres de la nifia y los adultos
con los que se relacionaban tenían
ese espíritu transgresor que los
empujaba incluso a establecerse
en comunas, donde despojaban a los
nifios de su sentido de la propiedad
(pues en colectivo todo se compartía);
además de consensuar matrimonios
abiertos y erradicar de manera
superficial cualquier tabú.
Dicha generación se construye desde los ideales
hippies de los 60 y representa, dentro de la novela,
una antítesis transgresora
de la figura autoritaria,
tradicional y delimitante
que corresponde al papel
de la abuela como tesis en
esta dicotomía antagonista de
crianza:
"¿Desde cuándo las galleretas le
tiran a las escopetas? - Con lo cual quería
decir que los nifios no deben pedir cuentas a los
adultos~ (Nettel, 2011: 55). La abuela responde a la

�AMATOMIA DE LA CRITIC4

COMO LA MUJER ERA UNA ,.E f EllMAL MENOR' K.4Bi.A. UNA COMTINUI•
DAD ENTRE LA NIÑA Y LA ADULTA. LA NIÑA PASABA DE LOS PAÑALES..
DIRECTA.MENTE, A VESTIRSE DE SEÑORA

nifia con censura incuestionable sobre la situación
de sus padres y el porqué había quedado, junto con
su hermano, a cargo de ella. Después de haber estado
acostumbrados a la comunicación total y avasallante
con sus padres y en especifico con la madre (ya que
el padre queda relegado de responsabilidad en el
argumento de la novela), regresan a una condición
limitante propia de la infancia. Celia Amorós explica
dicha condición:
Pues a los nifios y a las mujeres se les ha adjudicado
la inocencia, el vivir al margen del mundo: "de esto
no se habla delante de las sel'loras", "de esto no
se habla delante de los nil'los". Ambos son objeto
de asignación de tareas específicas, de tareas
domésticas o de deberes. (Amorós, 2005: 97).
la nifia y el nifio desde un nivel inferior se colocan en
la periferia, como se ha colocado a la mujer a lo largo
de la historia, y con ello, surgen las asignaciones en
desventaja determinadas por el género: "las nifias,
por supuesto, tampoco debían andar por ahí, 'de bolas
sueltas' en la calle,jugando con los varones, y mucho
menos subiendo por las ramas de los árboles" (Nettel,
2011 57), sentencia la abuela al ver el comportamiento
de "nifio" que tenia su nieta. la forma de vestir
también debía "corregirse":
Así fue como yo, aficionada a los jeans y a los
pantalones deportivos que permiten escalar con
mayor comodidad las bardas de piedra, tuve que
regresar varias décadas atrás en el sistema de la
moda e incorporar a mis atuendos cotidianos
vestidos con encaje y zapatos de charol. (Nettel,
2011: 56).

Amorós explica este conservadurismo en la vestimenta
con la condición de "menor" de la mujer. Sie1npre

es menor, y su crecimiento prevalece de manera
horizontal negando, por supuesto, autonomía, decisión
o destellos de su sexualidad: "Como la mujer era una
'eternal menor' había una continuidad entre la nifia y
la adulta. la nifia pasaba de los pafiales, directamente,
a vestirse de sefiora" (Amorós, 2005: 96).
Con estos dos personajes: madre/abuela, se
construye el antagonismo generacional de dos tipos
de crianza que, si bien en sus extremos denotan las
carencias y contraproducentes resultados, no intuye
ni propone una síntesis esclarecedora; no obstante,
deja a la intemperie una inevitable reflexión sobre qué
pensamos que es la infancia y cómo debería de ser.
Para mi, lo supuestamente maravilloso que tiene
la infancia, según mucha gente, es una de esas
jugarretas que nos tiende la memoria. Por más
diferencias que existan entre una vida y otra, estoy
convencida, doctora Sazlavski, de que ninguna
niftez puede ser del todo placentera. los nifios
viven en un mundo donde la gran mayoría de sus
circunstancias son impuestas. Otros deciden por
ellos. (Nettel, 2011: 130).
Con esta última reflexión, la protagonista revela
lo mitificada que puede llegar a estar la infancia, y
el transfondo crudo que resulta imperativo ver de
cerca. Dos estilos de crianza, tradicional y liberal,
se entrelazan en esta novela generando una historia
cándida, entretenida y apabullante en la cual vale la
pena detenerse a observar.

e

REFERENCIAS
Nettel, G. (2011). El cuerpo rn que nacL Barcelona: Anagrama.
Amorós, C. (2005). ·La dialécrica del sexo de Shulamith Firesrone:
modulaciones feministas del freudomarxismo" en Amorós, C. y De
&gt;.1iguel, A (Eds.). Twría fcminisra. De la llustración a 1ag1obalización. V.
2. Madrid: Editorial Minerva.

�.. .

,

,,, ,,,

-- --------- '

/

'"'
••

/

/

I

I
I

I
I

.... ....

'
.,,,,...

''

'

\
\

#

\

\

\

I

-•

"~.....

.
~

i•.
.....

•..

-

z

•

\

I

\

'

1

1
1

1

1

'
I'

1

1
\

I

\
I

\
\

I
I

\
I

\
I

\

''

/
/

....

'

-------- --

,,,

,,, ,

/

E LIMAHATOR
CUATRO

POSTALES

• CARLOS VELÁZQUEZ

SOBRE

LIMA

�ANDAR A LA REDONDA

UMO ODIA LO QUE NO PUEDE DOMINAR. PERO A
LIMA MO LA PUEDES .ABORRECER. ELLA TE HACE
DE IE$TARTE A TI MISMO. ME ATACÓ EL IMPULSO DE
VOLVER A Mf PAÍS.
DIABLOS HACO YO AQUf.

ou•

••.....
N

•;

•-a
.....

9

l. THIS IS MOT LATIMAMERIC4
Lima huele mal. Ah cómo me encanta Lima, proferí
apenas me bajé del avión. Viajar desde México a
Latinoamérica es experimentar un down literal.
Un anti-rush. No es como visitar Europa. Sientes el
descenso terráqueo. "A partir de este momento pueden
encender todos sus aparatos electrónicos", escupió la
voz de la azafata por los spcakcrs. Encendí mi celular
y, como siempre duermo con los audífonos puestos,
escuché: "en todas las ciudades, en todas ciudades". Y
así, con Pellejos como soundrrack, me planté en Lima.
En todas las ciudades qué, inquirí. Esto, me dije.
Un aroma. Me obsesionan los olores de las ciudades.
Desde que Carl Sandburg dijo que Chicago apestaba
a tocino. Miente, hiede a detergente. Torreón huele a
pollo descongelándose. El D. F. a mierda. Y Lima huele
mal. No puedo explicar a qué exactamente. Pero es
particular. La fragancia de la auténtica fortaleza de la
choledad. Debería llevarme unos cuantos frasquitos de
este perfume para hacer negocio, medité. Jetlageado,
dispuesto a todo, abandoné ese territorio neutro,
federal, impersonal, el aeropuerto, para toparme con el
monstruo. Lima es un animal pesado. Que se desplaza
con lentitud. Volar por la noche fue un viaje en el

tiempo. Recorrí una gran distancia para encontrarme
con un mamut. Pero mis armas no eran suficientes
para cazarlo. Ah cómo me repudia Lima, solté. A Lima
no se le puede matar.
Uno odia lo que no puede dominar. Pero a Lima
no la puedes aborrecer. Ella te hace detestarte a ti
mismo. Me atacó el impulso de volver a mí país. Qué
diablos hago yo aquí. Ordenarle al chofer que diera la
vuelta y me regresara al aeropuerto. Tomar el primer
avión a México. Me resistí. Me encontraba en Lima
para ver Latinoamérica. Pero el trafica! no me permitía
observar nada. Todas las metrópolis se parecen. Pero
unas se parecen más que otras. Lima se me antojó una
replica de la Ciudad de México. Más pequefia, un poco
menos contaminada e igual de caótica. Y con mucha
cumbia. Lima bien podría ser rebautizada como
Ciudad Chicha. Cada limefio viene al mundo con una
guacharaca, al menos en la mente. Cada minuto nace
un cholo que se dedicará a la música. Ya no caben. En
eso se parecen a los chilangos, se reproducen como
una plaga. Pasé dos horas metido en el tráfico. A ritmo
de cumbia. La cumbia del estéreo del coche. La de la
metrópoli. La de la piel de mis acompafiantes.

136

=!:
z

..
l it

.....

•i
•;

◄

a

�ANDAR A LA REDONDA

Para que una ciudad sea
SI ERES NEURÓTICO, escritor hasta que no localices
considerada como tal debe contar
un ejemplar pirata de tu novela
LIMA MO ES PARA TI. en Quilca. Uno esperaría que al
con al menos dos de estos tres
elementos: basura en las calles, 51 ERES HISTÉRICO, no respetarse los derechos de
perros callejeros y travestís.
autor la industria del libro fuera
LIMA
MO
ES
PARA.
TI.
inexistente. Sin embargo, existen
Lima cumple con los requisitos.
Unido a mí - me hospedaron en
PERO 51 NO ERES MI editoriales indies (y una que otra
el Hotel Bolívar- se encontraba el
NEURÓTICO MI HIS• filial) que la mantiene a flote. El
Jirón de la Unión, el pasaje de las
principal problema lo tienen las
prostitutas y los travelos. Ah cómo
TÉ RICO NO ERES transnacionales. Esto no significa
me fascina Lima, rne convencí
que la piratería no ponga en riesgo
PA.A.ALIMA.
apenas puse un pie en la acera.
a toda la industria. Pero Lima es
Lejos de Barranco, de Miraflores.
punk. Fuck copyrights.
Ay, si la Lima blanca contara toda la verdad. El centro
Desde nifio se me había inculcado mi
es el reino de los feos. Durante toda mi estancia en
latinoarnericanidad. De América yo soy , cantaron Los
Lima no vi una sola mujer bonita en la Plaza San
Tigres del Norte con afán integrista. Pero nunca
Martín. Así que me encontraba en mí elemento. Feo
nadie me ha explicado en qué consiste. Una ocasión
y negro yo. Estoy tan enamorado de la Negra Tomasa. El
en Guatemala expresé que los latinos éramos hijos
eterno enamoradizo de la grasa de las capitales. En
de una misma llaga. No me refería a la violencia como
qué día fue que Dios creó la contaminación.
elemento unificador. O al narcotráfico. Sino a que la
realidad latinoamericana lleva décadas cayéndose a
Dicen que la capital mundial de la piratería es
China, nunca he estado ahí, pero las virgencitas de
pedazos. Y los índices de pobreza están disefiando un
Guadalupe con la leyenda Madc in China son un indicio.
modo de vida para el cual no estábamos preparados.
No falta mucho tiempo para que se vendan cristos de
Mi propósito en Lima era descubrir qué nos hacía
latinoamericanos. Pero en este viaje no lo descubri.
porcelana con los ojos rasgados. Pues bien, Lima es el
paraíso pirateca. Aunque en Tepito puedes encontrar
Quizá nunca obtenga una respuesta. Los días se
lo que sea que busques, y en cada esquina del Distrito
me acababan. Que yo no me pudiera explicar como
Federal haya un puesto con mercancía pirata,
latinoamericano no significaba que no existieran.
Lima supera a México. Polvos Azules, un mercado
Tengo que encontrar al menos uno, me repetía. Y
comparable al de San Juan, de Guadalajara, es un
caminaba, de día y de noche, por el Jirón de la Unión
emporio dedicado a la piratería. La diferencia con el
tratando de localizar a uno. Pero no encontré. Lo
resto del mundo es que en Perú se ha vuelto parte
único que había eran cholos.
de la industria. No solo impera en la clandestinidad,
Si eres neurótico, Lima no es para tí. Si eres
también puedes comprar CDs de música en puestos
histérico, Lima no es para ti. Pero si no eres ni
de periódicos. El gobierno ha perdido la batalla. Perú
neurótico ni histérico no eres para Lima. Sucia,
está orgulloso de su cultura de la piratería.
sobrepoblada, no es tan distinta a otras ciudades
del continente. Pero, ah cómo me cautivaba
En México circulan escasos libros piratas. Pero en
Lima puedes comprar una edición de Anagrama de
Lima. Por indescriptible. Si no podía conocer a
Mujeres de Charles Bukowski (resalta a la vista que
un latinoamericano de jodido conocería esa parte
se trata de una falsificación) en Quilca, un mercado
de Latinoamérica. Pero conforme más exploraba
de libros falsos. En México se dice que no eres un
Lima más me parecía una ciudad de otro planeta.
¿Acaso Sendero Luminoso fue su último rasgo de
escritor de verdad hasta que vendan ejemplares de
tu obra en el libro de segunda mano. Eso significa
latinoamericanidad? Lo más preocupante era que cada
vez me sentía más cómodo con la clasificación de Lima
que alguien se tomó la molestia de comprar uno de
tus títulos, aunque se haya deshecho de él. Bajo esta
como un no lugar. Hasta pensé que podría vivir ahí.
lógica, en Lima no te convertirás en un auténtico
Entonces la abominé. Como un mal hijo rechaza a su

�ANDAR A LA REDONDA

madre. Cómo es que había tantos no-latinoainericanos
viviendo en Latinoamérica.
Cómo me caga Lima, le dije al mesero del
restaurante del Hotel Bolívar.
Cuántos días lleva usted aquí, me preguntó.
Suficientes, le respondí.
Es porque ya se está volviendo limefio, respondió.
El horror. No, no me estaba convirtiendo en
peruano. Pero si no me largaba me transformaría en
cholo. No podía perder mi vuelo de regreso.
Esto no es Latinoamérica, concluí.
Pero sí es un milagro.
2. LA MARRANA MECA.A DE LA LECHE DE
Tl~E PERUANA

La comida es una religión para mí. Y una de las
catedrales culinarias indiscutibles es Perú, había
escuchado alardear a un chingo de comensales.
Incluso recibí invitaciones a restaurantes peruanos en
México. Pero me resistí. Así como la cocina francesa
es impenetrable para los japoneses, la peruana
mexicanizada ponía en guardia mi escepticismo.
Aterricé en Lima a las cinco de la mafiana para vencer
mí descreimiento. Al salir del aeropuerto me topé
con un paisaje familiar. Caos, tráfico, contaminación
y sobrepoblación. Parecía que habían arrancado
un pedazo del D. F. para injertarlo en una zona del
pacífico. Y tuve fe. Ahí donde reina el desmadre
siempre se encuentra buena cocina.
La primera epifanía la experiinenté en La Muralla.
Un restaurantito de mariscos y comida criolla a
media calle de la Plaza San Martín, en el mero centro
de Lima. No soy fan de la comida típica. En México
puedo devorar aparadores de todo tipo de carne, pero
el pozole, unas enchiladas o el mole me deportan
dereclúto a la indigestión. Por fortuna la entrada en La
Muralla fue el famoso ceviche peruano. Para un glotón
como yo, que vive a 400 kilómetros de Mazatlán, qué
puede tener el ceviche de especial. Oh, imbecile. Poor
me. Todas las leyendas resultaron ser ciertas. Bastó
el primer bocado para sentir un deseo irrefrenable
de renunciar a la nacionalidad mexicana. Me quedo,
pensé, quemaré mi pasaporte. Una porción de
trozos, cuadros de gelatina rosada, acompafiados de
rebanadas de camote y granos de elote del tamafio del

dedo gordo. Me volví un converso al instante. Podría
desayunar, comer y cenar ceviche peruano toda mi
vida.
Me abstuve de la gallina al ají. El orgullo nacional.
Platillo aplaudido por todos los estratos sociales. No
por desidia, como ya dije, por evitar un boleto directo
a la dispepsia. Sé que al evadir la cocina criolla me
pierdo de experiencias irrepetibles. Y el sentido de
aventura nunca está mejor empleado que cuando se
trata de comida. Pero como fanático de los mariscos
lo único que deseaba era atracarme de mi droga
favorita. Antes preferí probar la tan reputada "chifa".
Comida china peruana. Al día siguiente, otra vez con
la desconfianza por delante, acudí al San Joy Lao, en
la calle Capón, en el Barrio Chino. Mi segunda esposa
era de ascendencia china. Y quedé harto del chop suey.
Al divorciarme de ella me divorcié de toda la cultura.
Me prometí no volver a probar su comida. No leo
literatura clúna ni veo películas de directores chinos.
Pero me sentí retado. A ver si es cierto que es
mejor que la comida china de Mexicali. Hice mi
prejuicio a un lado, el que no puedo hacer con las
enmeladas, y el otro: no creo en la cocina fusión. En
Confesiones de un chef, Anthony Bourdain cuenta cómo
para los platillos de la sucursal de Les Halles en Japón
tuvo que reducir las porciones. Los japoneses son
incapaces de comer 250 gramos de carne. Con todo
respeto para los nipones y para esa comida, esa ya no
es una experiencia integra. La chifa es comida china
en un sentido estricto, pero tratada a la peruana. Y
para variar, un desfile de platillos me calló la boca.
Choclaufa, Aelopuelto, Kam lu Wantán (pato
agridulce con carne y langostinos), soy un fan del pato,
me lúcieron tocar mis propios lí1nites. Hacía afios que
no comía tal cantidad de comida en una sola sentada.
Y las porciones continuaban llegando. Era imposible
parar. Porque la chifa ha dejado de ser comida china
arraigada en Perú para reclamar su lugar como una
auténtica cultura.
El momento decisivo, mi gran prueba como
gastrónomo aficionado, fue la culminación del bufet:
el Chi Jau Cuy. Sí, un roedor. Empanizado con salsa
de ostión picante. Apenas lo colocaron en la mesa
los peruanos que me acompafiaban lo rapifiaban.
Parecía que había sido depositado un tesoro. Y
como uno nunca se quiere quedar atrás me serví

138

�ANDAR A LA REDONDA

un par de bocados. Y estuvo a punto de ocurrir una
catástrofe. Odié la textura. Una piel dura y una piel
cartilaginosa. Estuve a punto de vomitar en una mesa
de doce personas. Pero me contuve. Y acepté una
dura verdad. Fracasé como Mad Max. Si mafiana
hubiera una hecatombe y tuviéramos que sobrevivir
alimentándonos de ratas, me moriría de hambre. Un
peruano estaba mejor preparado para el apocalipsis
que yo. Tras esa experiencia nunca volveré a sentirme
rl1e new kid in cow11.
A la noche siguiente me quité el mal sabor de boca
con una visita al Huaca Pucllana, un restaurante de
cuatro tenedores enclavado en una zona arqueológica,
en Miraflores, una de las zonas fresas de Lima. No es
por alardear, pero este fue el menú: primer tiempo,
causa verde rellena con trucha ahumada; segundo,
tiradito de atún en salsa de cocona; tercero, seco
de mero con majado de yuca; cuarto, lomo saltado
Sefiorío de Sulco; postre, queso helado con galleta
de coco y miel de cerveza negra. Y a propósito de la
chela, la peruana no es algo digno de remembranza,
no son reputados por su industria cervecera, pero
la Cusquefia es bastante decente, mejor que la Sol o
Tecate Light. De la cena en Huaca Pucllana lo menos
seductor fue el lomo. Pero lo demás fue una orgía de
los sentidos. Para mí el atún es el rey. En general, el
pescado de Perú es irresistible. Pese a que se encuentra
en el Pacifico, consumen otras variedades que no son
populares en México, como el ojo de uva y la cojinova.
Me reencontré con el amor de mi vida, el ceviche
peruano, la tarde siguiente en la Choza Náutica, una
cevicheria en los Olivos, a una hora del centro de
la ciudad. El sitio es célebre porque ahi se intoxicó
Morrissey en su visita a lima. Tras atrabancarme
tres platos de ceviche, experimenté un satori: la leche
de tigre. Fue hasta que la probé que experimenté
el verdadero significado afrodisiaco. No tiene
absolutamente nada que ver con lo que en México
conocemos como leche de tigre. Es una ración
más grande, de cubos de pescado con una salsa de
pescado molido con un toque de ají, grano de elote,
y una rama de perejil de adorno. Desconozco los
niveles de disfunción eréctil en Perú, pero seguro son
menores a los de otros países. Pero más allá de sus
propiedades, su sabor me desarmó. Proteína y cero
colesterol. El alimento perfecto. Ese tipo de cosas

que te hace soltar la expresión: "conéctenlo a mis
venasn. Obvio, "dobletién, y me la bajé con Cusquefia.
Una combinación improbable, cerveza y leche, en un
maridaje perfecto.
Me despedí de la gastronomía peruana con una
cena en el Sefiorío de Sulco, un restaurante de cinco
tenedores. Carpachos de por medio, el trabajo estaba
hecho, ya había sido sublimado por el ceviche y la
leche de tigre. Y aunque la cocina gourmet del Sefiorío
de Sulco es apreciada, la bandera de conquista ya
había sido clavada en el territorio salvaje que es mi
estómago. Horas después, a las cinco de la mafiana
tomé un taxi rumbo al aeropuerto. Durante el trayecto
no podía dejar de pensar en lo que dejaba atrás. la
leche de tigre había desbancado todas mis nociones
sobre la comida del mar. Y una certeza me invadió:
tengo que volver a Lima. No voy a aguantar mucho
tiempo alejado de su cocina.
3. Al.UN CINS■ERC EN LIMA

Cuando leí las cartas de la ayahuasca jamás me propuse
conocer Lima. Nueve afios después aterricé en la capital
peruana en un horario infame. Burroughs arrastró a
Kerouac, primero, y a la pandilla beat, después, a la
Ciudad de México. Tras este capítulo serían atraídos
por Old Bill a Tánger. Transcurrido un tiempo
Burroughs viajó a Sudamérica en busca de la ayahuasca.
Solo Ginsberg lo secundaría en esta travesía.
Existen cientos de historias que jamás serán
contadas. Las de una multitud de adolescentes que
inspirados en la literatura beat se colgaron la mochila
al hombro para emular los viajes de sus héroes. Este
comportamiento trastornaría la literatura toda. Qué
otra cosa es la trama de Los detectives salvajes sino
una imitación de esta conducta. En mi adolescencia
deambulé por el norte de México, pero nunca como
un aspirante a vago dharma. Viajé a Perú por otras
razones, equivocadas o no. Pero a pesar de ello, era
el primer viaje beat de mi vida. A los 37 afios. Y por
Aeroméxico. Pero no tras la huella de Ginsberg. A la
búsqueda de Pedro Casusol.
Apenas el aeropuerto me escupió, Lima me pareció
insoportable. Dónde me traes, San Kerouac. El
turismo de drogas no era mi cometido. Bajo ninguna
circunstancia probaría la ayahuasca. No por miedoso.

�ANDAR A LA REDONDA

Hacía unas pocas semanas había experimentado con
la Casa de la literatura Peruana. Antigua estación
DMT. Y había sufrido lo que Burroughs denominó El
de ferrocarriles. Que en su fachada ostenta un reloj.
El mismo que describe vValter Curonisy en su Poema
pinchazo definitivo. Tras la experiencia concluí que
transcurriría bastante tiempo antes de que volviera a
a Allen Ginsberg. El beat lo invitó a su cuarto de hotel
consumir DMT o ayahuasca. lo mismo me ocurrió con
a observar el reloj bajo los efectos del éter. Mismo
el peyote. Y ya han pasado más de diez afios desde la
que ahora contemplaba yo. Sobrio, pero consiente de
última vez que tragué.
todo su significado beat. Qué más kerouaquiano que
Mi cometido obedecía a objetivos únicamente
alojarse en un hotel frente a la estación de ferrocarriles,
literarios. Pero sin fines investigativos. Mi propósito
con las vías del tren a unos pasos.
era visitar los sitios limefios
En la Casa de la literatura
mencionados en "Visiones divinas".
Peruana se exhibía una muestra
,,.PERÚ ES LIMA, LIMA dedicada al poeta Martín Adán.
Y por supuesto conocer en persona
al autor del texto, Pedro Casusol. la
ES EL JIRÓM DE LA Como parte de la exposición
historia es una bitch. Mis anfitriones
se mostraban unas copias del
UMIÓM,
Y
EL
JIRÓM
me hospedaron en el Gran Hotel
manuscrito (pufio y letra del
Bolívar. Un destino poco beat. Hoy
DE LA UMIÓN ES UN beat) del poema "To an Old
Poet in Perú", publicado por
un tanto en decadencia pero que
PARAÍSO
EMFERMO"
durante la década de los sesentas
Ginsberg en Realiry sandwiches,
era un hotel de lujo. Un hombre
y un libro de Jorge Capriata
que había sido llevado a juicio en Estados Unidos
clavado como una mariposa disecada, abierto justo
por obscenidad a raíz de la publicación de un libro de
en las páginas en que narra dos encuentros que
tuvo con Ginsberg. Existe una visión distorsionada
poemas no podía pagarse una habitación en el Bolívar.
Durante su estancia en lima, Ginsberg durmió en el
acerca de la relación entre los poetas. Se rumora que
Comercio. Arrumbé mi equipaje en mi habitación y en
tuvieron un desencuentro. Y que el peruano insultó al
mi primera oportunidad me dirigí al lugar.
beat. Sin embargo abundan datos imprecisos. Como
Caminé por el Jirón de la Unión. Una franja
que Ginsberg pidió que lo llevaran al centro de la
comercial que afios atrás había sido paseo para la
ciudad, cuando se hospedaba en el Cordano. Un mes
después, en diciembre, se ofrecería un conservatorio
aristocracia. Mientras andaba hacia la alameda
escuché que alguien recitaba lo siguiente: "Perú es
en la misma Casa de la literatura Peruana sobre el
lima, lima es el Jirón de la Unión, y el Jirón de la
momento en que coincidieron Adán y Ginsberg. No
Unión es un paraíso enfermo". Es una paráfrasis de las
permanecería tanto tiempo en lima para asistir, pero
palabras de Abraham Valdelomar, un literato nacido
confiaba toparme antes con Casusol y que me relatara
su versión.
en el siglo XIX. Paráfrasis que describe a la perfección
el estado actual del centro histórico de lima. Una
En el interior del Cordano cuelgan algunas
zona sumida en la pauperización, sucia, mal oliente,
fotografías de celebridades (desconocidas para mi).
plagada de sex shops, con una alta población de
Ninguna de Ginsberg. Abrigaba el deseo de que
asaltantes, donde las clases bajas desarrollan su vida
presumieran con orgullo el paso del poeta por la
nocturna.
cantina. Me bebí unas cuantas cervezas Cusquefias
Afuera del bar Cordano saludé a Jon lee Anderson
mientras investigaba el paradero de Casusol. Mis
y a Julio Villanueva Chang. Es una parada turística
anfitriones conocían de su existencia, pero no
obligatoria. El edificio d01nina toda una esquina. En
consiguieron localizarlo aquel día. Mi estancia en
la parte superior se reconoce lo que fuera el Hotel
lima, que supuse un infierno, derrumbó todos mis
Comercio, hoy inactivo. El exterior luce un poco
prejuicios en contra de la cultura limefia. No tolero
derruido. El único testimonio visible de su existencia
a Vargas llosa, pero recorrí el Jirón de la Unión ( el
es una puerta clausurada que da a la calle. De la cual
paraíso enfenno, es increíble hasta dónde se cuela la
conservo una fotografía. Pero enfrente se encuentra
influencia de Blake) de noche.

�ANDAR A LA REDONDA

-o

.....
=
o
..:a

-•
D
.....

!:a

.

.t:
z

•
!:
l lt

.....

•
•¡
J:

D

Malgasté mis días tragando tortas de jamón del
país que trasegaba con cerveza Cusquefia. Visité
variados establecimientos con espíritu cantinesco
tanto en el centro como en Miraflores. Y transité una
y otra vez los alrededores de la Plaza San Martín, la
Alameda y la Casa del libro del Perú con Ginsberg
en la cabeza. Sabedor de que el poeta había transitado
las mismas calles. Y aunque no había conocido la
capital peruana en los 60s podría advertir que el
tiempo se había detenido en ciertos puntos. No
hacía falta preguntarme qué opinaría Ginsberg de
la lima actual. Debajo del posmodenúsmo, del falso
cosmopolitismo, de la sobrepoblación, latía aún el
pasado chamánico que había seducido a Burroughs
y a Ginsberg. Me extrafió que siendo la visita de
Ginsberg tan significativa para un sector literario
limefio (se habla de la influencia del beat en poetas
desde el afio 1966 a 1991) no existieran ediciones
peruanas de su obra. Con la agitación editorial indie
que se cargan .
los días se llenaron y la fecha de largarme me al~
canzó. No conseguí conocer a Casusol. Ni a Capiatra.
Ni a ningún entusiasta de la literatura beat. Nadie a
quien ofrecerle que si alguna vez visitaba el D. F. le
mostraría la Cerrada de Medellín (donde alguna vez
viviera Kerouac durante los 50s). Me fui de lima con
una botella de pisco abierta (no sé por qué me penni~
tieron subirla así al avión). Con este verso de Ginsberg
en la cabeza: "(mi rock and rolles el movimiento de un
ángel volando en una ciudad moderna)".

4. BLIMAHATOR
Yo no sabía nada sobre Perú. Excepto que era el
mayor productor de cocaína en el mundo (o el segundo,
como en el juego de dónde quedó la bolita, cambia de
lugar con las 40 principales); que los Rolling Stones
habían pasado ahí una temporada durante los setentas
pero nunca habían ofrecido un concierto, tocarían por
primera vez en el país apenas el 6 de marzo de 2016; que
de ahí eran originarios los Saicos, el grupo protopunk
sesentero; y que Jynx Maze, mi actriz porno favorita, es
hija de una peruana. Descendía del avión amodorrado.
Eran las seis de la :mafiana. Buenos días Habana, buenos
días Guayaquil, buenos días la Paz, buenos días lima.
Mis anfitriones me hospedaron en el Hotel

r--------------,

1
1

1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

1

1

1
1
1
1
1
1

1
1

1

1
1
1
1
1
1
1

1

1
1
1
1
1
1
1
1
1

1

1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

L--------------.1
Bolívar, y en el cuarto piso, el mismo en que se
alojaron los Stones en su visita (Los Rolling Stones en
Perú de Sergio Galarza y Cucho Pefialoza dixit). Circa
más, circa menos, contemplar el vitral de la cúpula
del hotel y dormir en el mismo piso que Mick Jagger
y Keith Richards me unió de inmediato a lima. Debí
arrancarle un pedazo al marco de la puerta, como
souvenir, para enmarcarlo y colgarlo en la sala de mi
casa. El mobiliario parecía tener la misma edad de
los Stones. Seguro estaba en el hotel desde antes que
yo naciera.
lima tiene fama de peligrosa. Mis anfitriones me
advirtieron que anduviera con cuidado. Y no me

�ANDAR A LA REDONDA

PARA LA CLASE MEDIA LIMEÑA LOS NACIDOS FUERA DE LOS MÁR•
CENES DE LA CAPITAL MO SON PERU.A.MOS. Y NO TIEMEl-a EL DERECHO
A LOS PRIYILECIOS DE LA CAPITAL.

permitieron andar solo y a pie por el otro lado del
Río Rímac. Entendí sus reservas. Que te apufialen
a un extranjero no es la mejor publicidad turística.
Y el quemón para mi. Sobrevivir en la ciudad más
violenta del sexenio, el mandato de Felipe Calderón,
para venir a quedar en un cinturón de miseria de
lima. Exagero. Pero me exponía a que me asaltaran.
lo mismo se les repite a los turistas en México. Que
no se acerquen a Tepito. No importa que yo entre y
salga ileso del bario bravo a las tres de la madrugada.
Pero esta prudencia refleja a la perfección cierta
condición local. El limefio, no el promedio, la clase
acomodada, tiene la creencia de que lima es la capital
del mundo. Y aunque hayan viajado, a París, Buenos
Aires, Espafia, desconocen que en otras metrópolis se
experimenta un nivel de violencia superior. Para la
intelligentsia limefia lima es el horror máximo. Y que el
resto de Latinoamérica no existe fuera de las novelas
de Vargas Llosa.
Para el resto, el limefio promedio, el cholo, el
indígena, el migrante, lima es una fiesta. Por eso tanta
chicha.
Como en todas las metrópolis, los limefios luchan
por eliminarse unos a otros. la pelea en el tráfico por
llegar antes al trabajo, el lugar en el colectivo, el aire
que respirar. la clase media lirnefia (y la alta), que
además es sumamente reducida, vive traumatizada
con el fenómeno de la migración. Como habitante del
norte de México, de un estado fronterizo, para mí la
migración es el éxodo de millones de latinoamericanos
(hondurefios, salvadorefios, guatemaltecos, etc.)
hacia Estados Unidos. El inmigrante es alguien
que ha renunciado a su nación para buscar mejores
condiciones de vida en una patria ajena a la suya.
En México no se consideran inmigrantes a los
provincianos que se mudan al Distrito Federal.
"Migración interna~ es el término que emplean los
limefios para el fenómeno del desplazamiento de miles
de habitantes de tierra adentro hacia la capital.

la densidad demográfica ha terminado por
instalar un odio de clase en el limefio acomodado.
Vive obsesionado con la 1nigración. Y lucha por
aparentar ser progresista, pero entre más intenta
esconderlo , más emerge ese odio y ese racismo
contra el pobre y el indígena que osó abandonar
el interior para trasladarse a su amada lima.
Para la clase media limefia los nacidos fuera de
los márgenes de la capital no son peruanos. Y no
tienen el derecho a los privilegios de la capital. Si
pudieran los exterminarían o los repatriarían a sus
lugares de origen ( como en la Habana). Puedes
observarlo en sus ojos. Esta inquina soterrada que
no descansa nunca. A menudo manifiestan que
les parece incomprensible el fenómeno cuando es
completamente natural que las capitales atraigan
ríos de gente.
En México también existe el racismo. Pero se
mantiene en el nivel de la marginación. Se te margina
por pobre, por prieto, por naco, por ignorante. Pero
no impera esta sensación de desprecio homogeneizado
contra el indígena y el pobre. En el norte, por ejemplo,
a los indios tarahurnaras no se les mira con el sesgo
del destierro. Y en el centro, el chilango no se siente
invadido como el limefio, lleva décadas aprendiendo a
vivir con la sobrepoblación, la contingencia ambiental,
la escasez de agua, etc. Convivir con la clase media
limefia puede llegar a ser desesperante. Es repetitivo.
No transcurre una hora sin que regrese al mismo terna.
Cómo la migración interna le arrebató el paraíso. la
clase media lirnefia está urgida de terapia psicológica
al respecto. Ellos son para el indígena lo que para
nosotros es el gringo.
Todas tratan de anularse unos a otros. Y lima de
eliminarlos a todos. El racismo es una caricatura.
la mayoría de limefios racistas se ven como los
blancos que quieren aparentar ser negros. Se
colocan dentaduras doradas, se hacen rascas en el
cabello, se cuelgan cadenas de oro que les llegan a

�ANDAR A LA REDONDA

•-

=
o
..•
......

•ID

......

!

•.

.!:

-"z'
..
......

o

=

o

¡

:s
ID

la cintura. Las personas de tez blanca en Lima son
una excentricidad. La clase media más que una
denominación social parece una especie exótica.
Pero como en el racismo latinoamericano existen
matices. Que yo pueda pasar por blanco en Lima me
parece ridículo. Y la gente que yo escuché quejarse de
la migración tiene mi mismo color de piel o son más
morenos aún. Latinoamérica, donde la gente morocha
aspira a ser blanca. Al limefio le gusta engafiarse.
Pero todos son cholos, aunque les cague, como dijo
Gabriela Wiener en "La fortaleza de la choledad». En
México sucede algo similar. Mucha gente detenta
una conducta aspiracional. Pero siempre se descubre
que no eres. La diferencia es que en México las clases
sociales se mezclan. En Lima no. Acudí a un bar en
Callao en el que a un limefio pobre no se le habría
permitido la entrada jamás
Es triste el racismo en Lima, estoy a la espera de que
una banda de punk se autonombre Cholo irracional.

Pero la disfruté enormemente. Estar de pie frente al
pacífico es una experiencia insondable. Es como estar
en Galveston, ahí donde termina el continente en el
Golfo de México. O en playas de Tijuana, la esquina
más septentrional de Latinoamérica. Donde da vuelta
el globo. Me habría quedado observando el mar. El
mar verde moco de Dedalus. A vivir a base de pura
leche de tigre y leche de pantera. A convertirme en el
mejor cliente de la librería El Virrey. Estuve tentado
a perder el vuelo. Pero si no me marchaba Lima me
iba a matar. Me dispararía en el corazón. Subí a un
taxi que me condujo al aeropuerto. Atrás se quedó la
promesa de cumbia. Me acosó el malestar de siempre
estar yéndome y llegando a Lima.
Me desafané de la inexpugnable Lima sintiéndome
menos latinoamericano que nunca. Pero antes de
subirme al avión escribí con una pluma en el bafio del
aeropuerto:
See you Iater, eLimanator. e

�t

/

t

/

��DE ARTES Y ESPEJISMOS

••.
.....

.
.-

.t
z

as palabras y las imágenes nos muestran algo
pero nunca a plenitud. Son, dichosamente,
insinuaciones de un más allá, recortes de una
realidad imposible de asimilar, destellos de un fuego
oculto. Por eso nos interpelan y sorprenden, porque
en ellas no está presente toda la complejidad que dio
lugar a su enunciación. Son un campo de pugna entre
saberes, anhelos, temores, incertidumbres y otras
imprecisiones.
Podría pensarse que tenemos el control de lo que
decimos al hablar pero no es así pues las palabras,
aparentemente claras, emergen en realidad desde
lugares desconocidos. Es decir, no somos solo aquello
que se enuncia en la forma de certezas como parecen
serlo los apellidos, los lugares de origen o los registros
alfanuméricos, las credenciales y los puestos laborales.

L

Somos más que eso, somos también incertidumbre
incómoda, cáscaras quebradizas, desintegraciones,
fragmentaciones, estados abiertos, silencios. •fCasi

siempre me alegro cua11do encuentro u11 espacio para la soledad
real; hoy noJ• ' Pertenecemos a una condición discreta
y tirnida que no es la que usualmente responde a las
preguntas convencionales de la identidad.
Hay un más allá de lo ubicuo de la condición
histórica de nuestra existencia (sin que ello implique
subestimar la importancia de ese horizonte histórico).
Habitamos también espacios opacos, algunos de los
cuales son escondites, otros son zonas de resistencia
o disidencia, y otros más son lugares para los goces
secretos y los cuestionarnientos dolorosos. Son esas
cosas que ocurren no solamente desde la objetividad
l Entre corchetes: ci tas rexmales del Facebook &lt;le P,tola Cedefio.

�del lenguaje, la conciencia política o social sino desde
los humores, los pesares, las derivas. • [Preparando la

mudanza hacia un lugar desconocido; también el corazón]•
Es una sustancia que tiene una fuerza que va más allá
de las palabras, es algo que no podemos comprender
plenamente aunque esté presente en nosotros.
Vivir es acerca de encontrar un lugar. Esto es tener
una posición en el intercambio objetivo y subjetivo
cotidiano. Fuera de ello no es posible pensarnos.

• ["La vida justifica, no tiene necesidad de ser justificada."
G. DeleuzeJ• Acceder a un lugar propio requiere de

.!

.....

o

.
s;

;;

una gran cantidad de ensayos, acomodos, conflictos,
fracasos, errores y sobre todo incertidumbres.
En algunas (pocas) ocasiones las fuerzas que nos
vapulean parecen serenarse. El agitado mar en el que
flotamos parece sedado y es tan notable el cambio que
podríamos creer en ese momento que por fin hemos
arribado a algún lugar (los pasajes a la felicidad). El
devenir aun cuando distante se muestra alcanzable y
posible. Pero la mirada que lanzamos a este apacible
lugar está usualmente pervertida por los enigmas de
nuestros propios deseos que, siendo propios, nos son
ajenos; así que la perspectiva de ese dichoso devenir es
frágil. Se derrumba o se trastoca con facilidad en cada
nueva circunstancia que vivimos. Entonces, y de nueva
cuenta, estamos a la intemperie.
He ahí la cuestión: la vida deviene en representaciones de estos trasiegos y las representaciones se incorporan te1nblorosamente a la vida cotidiana. Este saber
nos sirve para imaginar, pensar y sentir el más allá de lo
ya dado. • [Necesito cosas que no me necesiten. Eso es el amory

el deseo también, huellas que 110 me necesitan, que se acumulan
destruyéndose, cenizas]• Al fotografiar, al dibujar en una
libreta, al proyectar , accionar y ofrecer los resultados
de la búsqueda artística, se realizan actos inconclusos
que llevan a otros actos aún más inciertos, lo cual es
portentoso pues nos regala indicios, no de una realidad sólida, sino de algo que está más allá de lo evidente
y obvio. Pues al igual que el que-hacer de Amatoria (es
decir, a través de sus representaciones) todos perseguimos lo que no se puede alcanzar.
Así es la condición humana, somos agentes en mutación localizados en una geografía de desasosiegos,
y en cada caída hay una parte de nosotros que se extravía para siempre y otra parte que recupera el vuelo.

• [Lo importante es que se corte las uñas] • [Lo importante es

�,~,
i..

~

J

,~,
i..

-

J )

.,,

,,

'
~

\

~

(;: 1

/'

,I

,.

'

-

-

r

-•....
"
-i
◄

~ I

.,J

1
.
....

•

1..

I

•-

~

~

I'

,.

'~

•

./

..
que no use panralones más encallados que yo] • [Lo importante
es que no tenga el cabello más largo que yo] • [Lo importante
es que no use gel] • [Lo importante es que no use sandalias]
• [Lo importante es verlo caminar a lo lejos. Si no camina olvi,
den eso] • [Lo importante es conocer su voz.] • [Lo importante
es conocerlo sin barba.] • [Lo importante es observar sus ma,
nos y los detalles]• Intentamos atrapar lo que es, por su
naturaleza, elusivo, eso que va más allá de las certeras
palabras o las minuciosas imágenes; tratamos de en,
trar en una dimensión que no es mesura ble. • [la piel no

,I

,.
....

•

-

miente]• Tal vez no reconocemos su crudeza original
porque no podríamos soportar su vehemencia pero
es nuestro cuerpo el que se manifiesta en complejos y
dilatados procesos: euforia, obsesión, hastío, enamo,
ramiento, cansancio, dolor, desesperación, miedo. No
lo controlamos ni lo comprendemos. Son intensidades
que no se detienen en los filtros aunque estos existan.
Ser cuerpo es un acto de contingencia al mismo
tiempo que un lugar de insurgencia y goce. Es un
pliegue de heridas y alucinaciones. Es un hueco,

-

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

•.
....

.

D

.t:
z

;¡

una pregunta sin solución que retorna y vuelve
a retornar. Llenamos los vacíos con (supuestos)
sentidos, lo cual es una tarea infructuosa al tiempo
que entretenida. • [Reco11ocer a mi doppelgét11ger me
desintegró.]• la objetividad del mundo es aquello a lo
que nos aferramos para no sufrir la discontinuidad y
la fragmentación que nos constituye como humanos.
Nos ocupamos de lo imposible de resolver negándolo
y ocultándolo tras muros de definiciones físicas y
metafísicas. Sin embargo, sabemos que la subjetividad,
las intuiciones o los suefios que nos asaltan son
elocuentes signos de la vida indisciplinada y abyecta
que llevamos . Ellos nos muestran sin palabras
aquello que nos atraviesa continuamente del mismo
modo molecular en que nos traspasa el oxígeno.
• [Los actos de la vida cotidiana como una fuente creativa]•
la discontinuidad y la fragmentación de la vida, al
mostrarse, nos llena de pavor iy qué paradoja! también
eso mismo es lo que impulsa nuestros actos creativos.
Somos cuerpos no completamente domesticados
que hervimos en pasiones, fiebres y anhelos mientras
los otros cuerpos, los sociales, intentan construir crin,
cheras de regulaciones al tiempo que espían sigilosa,
mente las deslumbrantes trayectorias de los no do,
mesticados. • [Hay cosas que no se pueden disimularJ• En
este sentido no hay perversiones sino aproximaciones
a algo que nos
impulsa a desear.
Oscilamos entre
la nostalgia por
lo ausente y la
reinvención (re,
creación) de su
presencia. Así
vamos a la deriva. No buscamos
su crudo poder o
su violencia fun,
dacional sino la
humildad de una
cura. Entonces
nos agenciamos
el goce y la locura del enamoramiento pero también
sabemos del permanente riesgo de corromperlo y es,
tropearlo todo pues no hay modo de que el afecto sea
estable, nutritivo y sapiente. • {Yo tuve que sonreírme.

En pocos días la vida se me aparecía distinta a como la había
concebido hasta entonces. Complicada y sencillísima a la ve,z,
Pensaba que los secretos más dolorosos y más celosamente
guardados son quizá los que todos los de nuestro alrededor co,
11oce11. Tragedias estúpidas. Lágrimas imítiles.Así empezaba a
aparecerme la vida entonces.]• El afecto se escurre entre
las manos, se desliza entre los cuerpos, salta, cambia,
gira, explota caprichosamente. Cualquier aclaración
termina por ser desafortunada a la vez que cínica. Por
eso vivimos en la urgente espera de que algo trascen,
dental nos suceda, así sea el colapso final.
lo complicado no es (solamente) construir la
poética de la fotografía o transfigurar las palabras.
Tampoco lo es la transustanciación de los dibujos.
lo complicado es compartir las heridas, las fracturas,
las perturbaciones. lo dificil es reconocernos en la
posición que no tenemos (aún). • ["La verdad no era e11
relación al objeto amado sino con respecto a sí mismo y al alma.
No era la otra mitad de sí mismo, lo que uno buscaba en otro,
si110 la verdad con la propia alma, su reflejo en el otro, como el
medio invisible de su amor." Pau1 M. FoucaultJ• Desde alú,
desde esa conquista negativa, entonces sí podremos
enunciar algo como lo hace Paola.
No importa qué ruta tomemos, la cuestión está en
la forma en que podamos aproximarnos a las heridas.
• [Lo que ya 110 está también es lo que soy. No tengo más las
botas blancas altas.
No tengo más ese mini
short azul celeste. No
tengo más ese cabello.
Aún tengo esa blusa
de Hooters. Aún tengo
este cuerpo, siempre, mi
cuerpo.]• lo que da
forma al vacío (si se
puede decir así) es
algo que reivindica
el goce de acariciar
los bordes que dejó
señalados aquello
que se ausentó para
siempre. •fÁmame
pendejo, es gratis]• Cada descarga, cada remordimiento,
cada silencio, cada pudor, cada reclamo afectivo
(la lista no termina aquí) está impregnado de esa
violencia, de esa impotencia.

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

Somos un fantasma que se inventa a sí mismo
cotidianamente, que duda de su existencia y se
reconoce en la mirada del otro, no en la propia.
• [Enconrrarte con tu doble. tu orro yo es igual que cuando te
encueutras con tu alma gemela. La mía fue uua catástrofe]•
Deseamos ser deseados para poder desear.
Somos escépticos pero también voraces . Estas
reglas se agrupan en conjuntos y procedimientos
extravagantes como la simulación, el auto~engafio,
las máscaras. Todo perturba, todo seduce. No
se trata de ofrecer un cuerpo sino de actualizar
un estado de las cosas, insinúa Paola: insomnio,
desencuentros, inflexiones, deslices. Más allá de la
apariencia excitante de los cuerpos está la verdadera
fuerza humana : su no~contención que logra
escabullirse de los límites. Es la afirmación de una
subjetividad que es dura y frágil, que corre al lado
de sus circunstancias sociales o culturales sin poder
desprenderse de ellas, pero que encuentra divertido
y confuso lo que le sucede. •fMc prometí contener las
palabras. Me prometí contener emociones. Me meutí. Porque
no creo en las promesas. No prometo. Aquí en los 30 aún.
Dejaré los continentes. Los destapo. Vacío]• Aquello que
para otras y otros es una cuestión de intimidad para
Paola es una anécdota. La urgencia de la subjetividad
del ser contemporáneo está ahí, en esa búsqueda de

una verdad que no existe y en la paradoja de saber
que no se puede aprehender; sin embargo se le
reclama con ímpetu, con urgencia.
Subjetividad rampante hasta donde puede serlo,
pues es complicado conocer los abismos que se
doblan sobre sí mismos. • [Regresar aquí es volver a
irme. Es al mismo tiempo eterno retorno. Cruz.ar la puerta y
matarte. Reconocerme en la contaminación. Prostitución 24/7.
En los pasos firmes a punto del vuelo, violentos. No clavar los
ojos en otros ojos. Poco se escuchan las gracias, por favor, con
permiso. Reglas de supervivencia. No dar el pase. Exceso de
velocidad para no morirJ• Ese es el espejo del arte que
nos permite conocernos y desconocernos. Admiramos
los simulacros y los espectáculos porque ellos nos
representan discretamente, no brutalmente.
La cuestión va más allá de cierta ropa o de ciertos
gestos porque su lugar está ahí en la distancia
insalvable entre lo fantasmagórico y el espejo en el que
se observa. • [Lo que siento por ti está disfrazado en el ruido de
la ciudad y la experiencia cotidiana]• Si no lo atrapamos,
si no nos divierte ni nos seduce, lo que queda es
ese enorme vacío por el que caminamos: paredes
dafiadas, ferrocarriles aullando, animales indefensos,
vendedores de segunda mano, puentes y miedos.
Amatoria es un estado del más allá. •

150

••.
.....

.
.-

.t
z

�////////////////////////////////////////////////////// e CORALACUIRRE //////////////////////////////////////////////////////M

ntes de lanzarme a encontrar materiales
que pudieran dar un marco teórico a la interdisciplinariedad y de allí partir para, exhaustivamente, argumentar sobre la importancia de
su práctica, antes de pensar desde otros y para otros,
me gustarla por oposición partir de mi índole, de mis
prácticas, de mis ideales inclusive, y relacionar el
ser humano que uno ha decidido ser con el proyecto
de incluir al Otro, lo Otro, lo que no me compete, lo
que está lejos de mi, al extranjero, entendiendo por
extranjería aquel que no habita ni comparte su comunidad ni conmigo, ni con mis propios caracteres,

haceres y decires, al que no entiendo, incluso a aquel
que dice raro lo mismo que plantea mi pensamiento
a veces, pero de tal modo que se vuelve mi contrincante. Asimismo salirme de la norma, de la esfera en
donde supuestamente se realizan con eficacia los
actos interdisciplinarios e incluso ver en ellos en determinadas ocasiones, mucha organización interdisciplinaria en gestos, en dinámicas, en programas, por lo
que queda bien, por lo que está a la moda, o me han
dicho que resulta lo mejor, lejos del acto de crear en
un organismo vivo, los vínculos, las vertientes de una
disciplina a otra, que es otra cosa.

�ANDAR A LA REDONDA

El acto de intervenir los procesos y las producciones
como elección, como decisión propia que me lleva a
concebir lo que estamos tratando incluso si me parece
bueno, con mirada crítica y problematizadora, de
modo que sea yo misma quien decida la necesidad
de la interferencia y la confrontación con una lengua
extrafia: la otra disciplina. Y no el auge que tiene
la interdisciplinariedad en nuestros días. Al acto
quiero decir, al acto de interdisciplinar, de reunir
como si fuera una metáfora, aquello que pertenece
a aquella área del saber con esta otra, al que me
aboco y que me apasiona. Capacitarme cada día para
saber enfrentar el reto que prefigura desde el primer
momento el mundo complejo, visual, técnico, proteico
y al mismo tiempo enrevesado cuyos trazos, líneas,
caminos se bifurcan y se encuentran, se asaltan y se
rechazan. Cuya resolución pareciera, vendría a ser lo
interdisciplinario.
Entiendo ahora, en el proceso escritura}, la dificultad que tuve en un primer momento de titular de
algún modo este ensayo. Por dos cosas, porque poner
interdisciplinario es obvio y dice poco, y porque estamos hablando de algo más que de reunir experiencias
y hacer trabajos conjuntos en las ciencias y en las artes.
Y claro, yo vengo de la música, de mi mamá violinista, de la orquesta sinfónica donde ella como mi hermana
y yo crecimos al empuje de los arcos sobre las cuerdas
y por detrás de nosotras, la voz penetrante de los metales. Vengo de aquellos contrastes, contraste en Arte
significa Ritmo, entre las maderas y las percusiones,
de la vorágine de sus voces mezcladas. Y sin duda,
ello me marcó para siempre. La estructura musical
broquelada en mis neuronas, surge en todo momento:
cuando escribo, como espectadora, cinéfila, teatrista,
o investigadora. Porque qué es una polifonía sino la
simultaneidad de sonidos diferentes amalgamados con
exquisita armonía. Y cuando digo exquisita no me refiero a algo refinado o sublime sino a la fineza de saber
engarzar lo luminoso con lo sombrío o por el contrario
el arte de las matemáticas con el furor de los allegros
de Mendelssohn, y que nosotros, sus receptores o en
todo caso sus hacedores, percibimos como un todo
legitimo. Como si lanzáramos un suspiro de alivio al
advertir la comunión de la diversidad sonora, plástica,
física, química, y cuánto 1nás, en una amalgama que
nos completa.

No obstante una co1nposición polifónica sea cual
fuere su carácter, no solo reúne diferentes voces sino
que consta de diversas líneas de expresión de tal
modo que según la persona, cada uno de nosotros
podrá inclinarse más por una linea que por otra, por
un camino a su guisa, vale decir por la propia melodía
que lo colme más. Y lo que es mejor, al englobar el
acto polifónico, la diversidad de ritmos, texturas,
sonoridades, timbres, se pone en juego, digamos,
otra manera de crear. Lo que ha de surgir de esa
imbricación será el resultado de la diversidad de
armonías, y sus relaciones. Y lo que es sorprendente,
no por encuentro y reunión de materiales diversos
habrá confusión, más bien la calidad de la mezcla
permitirá reconocer la obra como un todo plástico,
dúctil, afectivo. A todo ello me refería cuando decidí
nombrar este texto como Polifonías.
Sin embargo no basta referirse a la multiplicidad
de procedimientos en una obra común, hay a veces la
inexperiencia del científico que cree haber descubierto
el mundo y solo ha hallado la fórmula que el saber
colectivo o especializado de un arte sabía desde antes
sin preceptos y sin recetas. Y asimismo la necedad del
artista que observa las ecuaciones sin darse cuenta que
para quien las realiza lleva los ecos de una danza ritual
o bien de un coro constituido por los resultados de
muchos otros acentos grabados en el tie1npo. Lo cual
en muchos casos ha dado lugar a curiosos encuentros,
como ha sucedido entre la neurociencia y el teatro.
Específicamente la neurolinguística.
Alrededor de 1997 se descubre la función de las
neuronas espejo. ¿En qué consiste esta función
llevada a cabo por dichas neuronas llamadas desde
entonces espejo? Resulta que se activan cuando un
individuo realiza una acción, y también, cuando ese
individuo ve realizada la acción por otro. El hecho de
observar una acción provoca de forma inmediata la
activación del mismo proceder en su fuero interno.
Para decirlo con mucha sencillez: hay una suerte
de programa motor neuronal en el observador que
se activará durante la ejecución de la acción frente
a sus ojos y sus sentidos, de tal modo que cuando
observamos una acción, sin darnos cuenta la estamos
rehaciendo en nuestro interior. Gran parte del
aprendizaje del nifio pasa gracias a sus neuronas
espejo.

152

�ANDAR A LA REDONDA

la generación de neurocientíficos abocados a
estos procesos investigativos vislumbraron que
tal vez los teatristas pudieran abundar en el tema
y darles luz sobre su propio descubrimiento. Qué
otra disciplina sabría los efectos de la comunicación
más que los actores. Para qué habrían de haberse
preparado por siglos y siglos si de algún modo
oculto no conocían su eficacia. Tengo una pléyade de
compafieros de los tiempos en que estudiábamos en
Argentina, que aportaron su experiencia, sus propias
investigaciones y sus prácticas al descubrimiento de
las neuronas espejo. Desde tiempos inmemoriales
los actores supieron que la comunicación ente
ellos y sus receptores pasaba por la excelencia de
sus procedimientos expresivos. Pasaba porque su
espectador activara esas neuronas de las cuales
todavía no se sabía nada. El actor debía estar más vivo
que en la vida 1nisma para, en la situación imaginaria,
despertar esos ecos neuronales en su espectador. Una
verdadera paradoja que tiene que ver hondamente con
la condición humana.
Imaginemos el encuentro: estoy segura que
alguien habló de la antropología teatral con esos
neurocientíficos, les habló de la presencia escénica
ampliada por el tratamiento de la energía, les
comunicó los trabajos realizados por esta corriente
con biólogos como Jean Pradieu, los hallazgos y sus
referencias. Recuerdo en una convención internacional
en Dinamarca el asombro que nos deparó este gran
científico al comparar el teatro oriental con nuestro
teatro occidental sefialando en términos y medidas
biológicas la precisión que no provocaba ruidos, dijo,
del teatro oriental en oposición al teatro occidental
donde la falta de precisión, la improvisación caótica
por desaprensiva u oportunista despojaba al hecho
que se pretendía artístico precisamente de su carácter
de obra de arte, al producir tanto ruido. Imagino la
superficie del lago que prefigura la obra, sacudida por
el infinito número de quiebres a causa de la gratuidad
de movimientos, tics, simulacros. Ahora pienso en 50
o 60 afios anteriores a ese encuentro en Dinamarca, en
Antonio Artaud y su deslumbramiento frente al teatro
balinés a partir de lo cual menospreció hondamente
las expresiones estéticas occidentales carentes de
rigor. Todo lo cual finalmente se ha comprobado
científicamente.

Y de inmediato mi pensamiento corre detrás de
lo que expresara Derrida, no hay origen, hay huella.
Nuestro saber no tiene un origen determinado, no
podemos sefialar aquí comenzamos a ver, a reconocer,
a damos cuenta; estos procesos son inaprensibles,
habitan en nosotros junto con el mundo y para
entendernos a nosotros mismos debemos entender
el mundo puesto que estamos integrados a él. En esa
totalidad no hay antes o después, no hay saber de
entonces y de hoy. Si nos fijamos bien, todo el saber
humano se despliega en una catedral gótica cuya
data es del quarrocento. Ergo lo interdisciplinar es un
nombre que le hemos puesto a un saber viejo como ese
mundo al que nos integramos al ser arrojados a él.
Históricamente hemos pasado del saber holístico
al especializado y luego en el curso de los siglos la
especialización ganó tanto terreno que un buen día
nos encontramos navegando por aguas tan diversas
que ya no podíamos reunir los saberes adquiridos
para compartirlos amigablemente. Cada uno se
encerró en su torre y desde allí lanzó las diatribas
para que su disciplina y lo que ella presuponía fuera
reconocida como el centro de toda inteligibilidad.
Hubo excepciones, por supuesto, por ejemplo los que
formaron equipo con empíricos, los que sortearon
el rigor de la Academia y se zambulleron en saberes
populares aprendiendo de las voces de la experiencia.
Pero por mucho tieinpo reinó eso que en mi tiempo se
llamó especificidad, mi especificidad, tu especificidad.
Y lo decíamos como si nos hubiéramos puesto una
coronita.
Sin embargo el ser humano sufre de un sentimiento
de gusto e infinito al decir de Hoffmann, escritor,
músico, dibujante, pintor, del siglo XIX.
Ese sentir rompe no solamente con "la
especificidad» sino también con la consuetudinaria
idea de dos culturas: la de las ciencias y la de las
humanidades, enfrentadas. Aprender del arte y la
literatura, es decir de la creación que no se pliega a
los datos duros sino a un universo misterioso y poroso
en donde también se alojan los saberes científicos sin
que lo advirtamos a ciencia cierta, se vuelve así un
aprendizaje de nuestros tiempos. Tal cual lo hemos
visto en el descubrimiento de las neuronas espejo.
Felizmente, en la actualidad, acaso por la afrenta que
ha significado el fin de las utopías en donde las creencias

�ANDAR A LA REDONDA

EL BARROCO TERMINA EM ROCOCÓ, Y LAS

canto y danza invocaban a los dioses,
conjuraban su poder, o se avenían
CLASES REIMA.MTES EN LAS OBRAS DE a sus leyes mientras cielo y tierra
SHA.KESPEARE EN LA DESCOMPOSICIÓN confluían en un solo paisaje cuyos
DE SUS VfNCULOS Y LA DESTRUCCIÓN DE escorzos abarcaba la mirada de los
hombres y los reunía entre sí: Hombre,
SUHERENCIÁ.
Naturaleza, Dioses. Acaso fueron los
estudios antropológicos emprendidos
en la primera parte del siglo xx los
nos habían llevado a la certeza de un ser humano
que llamaron a cuenta la dispersión del cosmos, en la
cual habíamos caído. Para lentamente volver a ciertos
cada vez mejor y por ende con la posibilidad de crear
sociedades más justas, se ha reparado poco a poco en
principios que nunca debimos olvidar. Principios
grabados en el corazón de la tribu, de la comunidad,
que el segundo principio de la termodinámica, esto es, el
carácter entrópico de ciertas leyes, se manifiesta tanto en
del clan.
el quehacer científico co1no en el de la literatura y el arte.
De tal modo que pudiera ahora abocarme a dar
Arte y entropía, ya lo habia sefialado Rudolf Arnheirn,
cuenta ante ustedes de lo mucho que se benefician
especialista en las artes y la educación artística, van de la
las diversas disciplinas al aprovechar las unas las
mano y de la misma manera en que el primer principio de
posibilidades de las otras. Revisar la Historia, la
la termodinámica dictamina que la materia y la energía
antropología, advertir aquellos comienzos de las
no se pueden crear ni destruir, sino que se transforman,
ciencias como la química, la física , la medicina,
y establece el sentido en el que se produce dicha
sofiar un poco con la alquimia cuyas fantasías a
veces corroboradas, a veces no, alimentan nuestras
transformación, la segunda ley de la termodinámica
establece cuáles procesos en la naturaleza pueden
invenciones hasta el día de hoy. Sin embargo a lo
ocurrir o no. De todos los procesos permitidos por la
que quiero llegar es al corazón, a la médula de lo que
primera ley, solo ciertos tipos de conversión de energía
ha venido a llamarse estudios interdisciplinarios o
pueden ocurrir. Así, cuando se deja caer una pelota de
sencillamente interdisciplinariedad. Dejo de lado
goma al piso, rebota hasta detenerse por completo,
las obras del Renacimiento todas selladas por la
pero el proceso inverso nunca ocurre. Todos estos son
mis1na intención abarcadora, las cosmogonías del
mundo primitivo, la eficacia de nuestras etnias
eje1nplos de procesos irreversibles, es decir procesos que
ocurren naturalmente en una sola dirección. Ninguno de
latinoamericanas en el uso y costumbres de lo
estos procesos ocurre en el orden temporal opuesto. Si
interdisciplinario, la infinita marcha de los pueblos
lo hicieran, violarían la segunda ley de la termodinámica.
trabajando las formas de cultivar la tierra, el
pensamiento, el arte, las maneras de concebir los
La naturaleza unidireccional de los procesos
termodinámicos establece una dirección del tiempo. Y
derechos consuetudinarios y los derechos políticos,
durante ese tiempo lo que comenzó como una suerte
la confluencia de saberes para entender su Historia y
de espíritu cósmico, me refiero al orden y comunión de
legitimarlas en la tradición oral, luego escritural. Dejo
los elementos, poco a poco se transforma en su opuesto,
de lado un saber tan antiguo hoy remozado, para hacer
entropía, caos. Lo mismo en el campo de las ciencias,
apenas algunos apuntes sobre la filosofía que, al menos
como en el resto de las actividades humanas. El barroco
para mi, presupone una actitud interdisciplinaria.
tennina en rococó, y las clases reinantes en las obras de
En esta época en que la deshumanización amenaza
Shakespeare en la descomposición de sus vínculos y la
con volvernos prótesis de plástico y por el otro lado
destrucción de su herencia.
desde finales del siglo xx grupos de activistas de todas
Pero volvamos a hacer una reconsideración de lo
las layas, formación, cultura, utopías, pugnan por
planteado hasta aquí.
enarbolar la integridad de lo humano en la palabra
inclusión, diversidad, iguales en las diferencia, la
En el principio era la danza y la danza era con el
canto, y el canto era también palabra, y juntos palabra,
ética del otro, la ética de la compasión, y tanto más

�ANDAR A LA REDONDA

••.
.....

.
.-

.t
z

que se ha acumulado en estos últimos afios para
ver si cumplilnos de una vez por todas con aquellas
premisas que dieron lugar a los tiempos modernos, me
refiero a la cartilla de los derechos humanos, en estos
tiempos repito que se manifiesta flagrantemente como
un campo minado con fuerzas en pugna tan opuestas,
la interdisciplinariedad deviene una filosofía, un modo
de vida.
La práctica sistemática de las ciencias en busca de la
integración de los saberes, la mirada de los pensadores
de un lado y del otro, científicos y humanistas,
promoviendo métodos e instrumentos para integrar
un sistema, un modo de abordaje sistemático, el
impulso de todos ellos
en vis tas a reformular
el saber en confluencia
con diversas disciplinas,
reconociendo que no hay
un modo de llegar, un modo
de concebir tales o cuales
fenómenos o invenciones,
sino pensar el mundo, la
materia y la energía de la
que formamos parte y que
habita tanto en nosotros
mismos como en derredor,
cuya multidimensionalidad
reconocemos al admitir el
carácter relativo de esos
fenómenos sean cuales
fueren, y a causa de todo ello,
científicos y humanistas,
maestros y artistas,
catedráticos y artesanos,
llamar al diálogo, en la
diversidad de especialidades,
fomentando la pluralidad de
sesgos y perspectivas desde
cada una de nuestras miradas, me parece el único
ejercicio de vida que nos dignifica y acaso, permitiría
salvarnos de la destrucción de nuestro planeta, ergo
nuestra propia destrucción.
Quién puede levantar la voz diciendo que es
inclusivo y que apuesta por la diferencia porque el
otro es Otro con los mismos derechos y etc. etc. si
en su propia profesión no admite que quizás esto

que está tratando de resolver, sea un hecho grupal,
colectivo o individual, pudiera tratarse mejor con
el conocilniento de otros profesionales, otros seres
humanos con titulos o sin ellos que hubieron de
reflexionar sobre lo mismo y llegado a conclusiones
que pudieran compartirse.
Quién que se dice padre, madre o hermano y her,
mana, aceptaria entre sí sus propias diferencias ideo,
lógicas, sexuales, culturales, si en sus especialidades
se aíslan con la extrafiisima idea de ser autosuficien,
tes. Quién que co1nparte con su ambiente, sus colegas
o sus compinches, la diversidad de la que ellos mis,
mos están hechos si en sus trabajos, en su tarea, en
sus investigaciones, pre,
supone que su propia
mente se autoabastece
de todo lo necesario para
sus hallazgos.
Quién cree que la
literatura, cada libro, la
pintura, cada cuadro, es
el resultado de ese autor
y de ningún otro. Quién
supone que la música
culta es la invención de
las mentes cultivadas y
no de los pueblos que
comenzaron con sus
sonajas y sus tamboras,
luego con sus trompas
y flautas, lo que terminó
siendo la novena de
Beethoven. Finalmente
quién puede decir en
estos tiempos y en todos
los tiempos que los
resultados obtenidos
como humanidad, como
procesos civilizatorios, como Historia de los hombres
y las mujeres que la realizaron con su sangre y sus
huesos, es la consecuencia de una mente brillante, de
un solo ser humano, de alguien que vino a salvarnos a
todos como en las películas de Hollywood que tanto
nos hacen reír.
Por eso para mí apostar a la interdisciplinariedad
es un modo de concebir el mundo con los otros

�ANDAR A LA REDONDA

LAS POLIFONÍAS HA.M SIDO EL MODO QUE HE ENCONTRADO DE SO•
BREVIVIR EM MEDIO DE LAS CUERRAS Y LAS DESAP.A.RICIOMES.
PERO TAMBIÉN LA DAMZA HA ATRAVESADO MI VIDA IMCUMÁMDOME
A LOS CIROS Y LOS CAMBIOS DE POSICIÓN AL MISMO TIEMPO QUE A
LOS VUELOS CONTRARIOS AL EQUILIBRIO V LA. R.4ZÓM.
y semejante a los otros en nuestras diferencias y
particularidades. Como maestra de teatro siempre
propongo ser un especialista de la pintura, como
escritora estudio la Historia de México, la Historia
de Argentina y las historias de los pueblos que sean
necesarios. Como creadora de personajes, dramaturga
o narradora, me z ambullo en los conocimientos
de ellos, si mi personaje Daniel es biólogo, llamo a
compafieros biólogos que puedan darme una mano, si
mi personaje es una antropóloga forense, estudio esta
disciplina desde sus comienzos, leo libros sobre su
trabajo en toda América Latina, el caso Ayotzinapa lo
he seguido paso a paso, no ignoro nada referente a la
tafonomía, al estudio de los huesos y su composición
y su rastro en las vidas de los antropólogos y
arqueólogos forenses . Si es arquitecto aprendo hasta
la medida y los pesos adecuados para poder sostener
un arco, una columna, una viga o un frontispicio. Y asi
voy, preguntando aqui y allá a los que saben sobre esta
materia o esta otra sencillamente porque uno no es
creadora a solas, se crea en medio y con las creaciones
de sus semejantes.
Confieso que la música está en el principio de mis
saberes y mis intuiciones. Las polifonías han sido
el modo que he encontrado de sobrevivir en medio
de las guerras y las desapariciones. Pero también la
danza ha atravesado mi vida inclinándome a los giros
y los cambios de posición al mismo tiempo que a los
vuelos contrarios al equilibrio y la razón. Siempre digo

que como dramaturga soy teatrista y como teatrista,
plástica. Hija del siglo xx soy por antonomasia por
encima de todas mis profesiones, amante del cine y es
el cine el que más me ha ensefiado a propósito de la
resistencia, los contrastes, la estética de los volúmenes,
los colores, las texturas. Con el cine aprendi lo que
es una caparazón formal inútil de puros recursos
para asombrar la vista pero no la conciencia ni los
afectos, y lo que también en su misma forma revela el
entramado de lo humano, lo más humano. Y asimismo
con él rechacé el melodrama, la autocompasión, los
psicologismos, y otras yerbas dando lugar a la visión
limpia del paisaje humano y el paisaje de la naturaleza,
sin comentarios reiterativos ni mensajes verbales
ideologizados, sola yo en la visión crítica de las tropas
subiendo o bajando por las escaleras del Acorazado
Potemkü1, aprendiendo con Angelopoulos, en La mirada
de U!ises, que solo Mozart en medio de una plaza
destruida por la guerra podía darnos la dimensión de
la violencia al mismo tiempo que de la propia soledad.
Digo pues que , apostar por el trabajo
interdisciplinario es apostar por la vida, y sobre todo
apostar por el tú y yo juntos. Es apostar por el diálogo
en lugar del solipsismo, es considerar y aprehender
otras maneras de ser y hacer, es reconocer que el
conocimiento es un acto compartido, es hacer de la
confrontación y la crítica no una acción de unos sobre
otros sino la confluencia de visiones diversas que se
encuentran y se completan. e

156

��DE ARTES Y ESPEJISMOS

1

El azar lleva a Bonnefoy a diferentes ensofiaciones
y evocaciones, pero su punto de partida es la división
¿Cuál es el lugar de la palabra? ¿Es en nuestra mente,
de la tierra, de la elección de un camino para el cual
en los labios, en nuestro oído? Puede que en el libro,
dirigirse, las intersecciones. Cada camino es un
en su hoja o en la tinta. Un diccionario guarda las
misterio, cada elección y cada punto de llegada es la
palabras y expone sus significados, les da un lugar a
pérdida de otros lugares que pudo haber contemplado,
salvo contra el tiempo y el movimiento natural de las
es una "promesa/lugar" que nunca llega. Sus caminos,
lenguas. los libros cuidan palabras, pero es dudoso
sus diversificaciones, sus pueblos, su gente y su lengua
que un diccionario sea capaz de darnos el significado
permanecen sepultados en el secreto. Este secreto,
de la vida, el amor y lo aún innombrable; lo que aún
este misterio, esta naturaleza inalcanzable hace
no conocemos, lo que aún no decimos, lo que aún no
pensar a Bonnefoy que "la vida verdadera está más allá,
tiene su sentido.
en ese otro lugar insituable".
Si las palabras tienen algún lugar, este está después
La música es así, no tiene lugar. No está quieta en
del sentido y después que su significado se haga
el aire, un instrumento y un estéreo pueden estar en
nuestro, así ya podemos
silencio permanente, pero
comunicarlas, escucharlas El. AZ41l LLEVA A BONMEFOY las imágenes que nos evocan
y comprenderlas. Pero
tienen más presencia que
A.
DIFERENTES
EMSOÑACIO•
antes , son sentidos que
la realidad misma. De esta
están por llenar un espacio, MES Y EVOCACIONES. PER
presencia habla el autor, de
están en un territorio fuera
una naturaleza sin lugar o
SUPUMTODEPARTIDA.ES
del conocimiento y del
del desconocimiento de su
entendimiento, una mezcla DIVISIÓN DE LA TIERRA.. DE lugar. Hay una naturaleza
caótica: una imagen llena
LA. ELECCIÓN DE UN CAMINO que no puede asirse,
contenerse, ser definida o
de significados que aún no
PAR.A. EL CUAL DIRICIRSEr manipulada.
llegamos a comprender.
Tal vez la imagen es el LA.S INTERSECCIONES.
En las culturas prehisestado primigenio en donde
pánicas la naturaleza es salos sentidos están todavía sin
grada, su creación es gracias
nombre, sin que estos puedan ser asidos por la palabra
al sacrificio de los dioses, el sacrificio debe ser repetiy el significado. El poeta francés Yves Bonnefoy ha
do para mantener este orden natural. En la tradición
trabajado para entender la poesía y la imagen poética.
cristiana y hebrea la naturaleza tiene la característica
En su libro El territorio interior (Sexto piso, 2003) hace
de ser proveída por Dios, la oración cumple con la funhincapié en el lugar y su imagen, lo que evoca, los
ción de gratitud. En la época industrial la naturaleza
recuerdos, las ensofiaciones de imágenes que puede
es la materia prima que provee al hombre y su socieque no estén ahí.
dad la oportunidad de progreso y desarrollo de su civiEl ser humano siempre ha tenido una fascinación
lización, pero los románticos discrepan.
por la naturaleza; la otredad que es tanto nuestro
El romanticis1no idealizó la naturaleza como el
espacio, cobijo y materia para desarrollar nuestra
origen y el fin de la civilización humana, pero para
técnica, es también un misterio. Bonnefoy tiene la
ellos la naturaleza no era la tierra y sus árboles, no le
tenían con un carácter material, sino con un carácter
inquietud por ese lugar que no es el aquí, que es el
allá, donde la contemplación lo lleva a adentrarse para
espiritual; no es el medio, es el espíritu por el cual
acechar y vigilar el camino que está de por medio. Su
llegamos a ser lo que somos. la filosofía romántica
vista no es del todo racional, no intenta definir, pero
de Schelling es una filosofía primigenia, donde el
quiere abstraer. Busca la presencia de aquel territorio
estado natural es el de ser filósofo y la razón no tiene
que está tanto fuera como dentro de sí, busca el
como fin el conocimiento en sí, la especulación es
territorio iuterior.
una "enfermedad" del filósofo , es la contemplación

158

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

la que lleva al filósofo a adentrarse al espiritu de la
naturaleza. Al pensar, al hacer a la naturaleza objeto,
nos separamos de ella y de nosotros mismos. Si
definimos a la naturaleza, no es de la naturaleza de la
que hablamos. Si la observamos nos adentra1nos en
ella, la naturaleza no es para dominar ni racionalizar,
es para contemplar.
Si pensamos, dividimos la naturaleza, lo hacemos
lo "otro", el lugar se convierte en partes. Para ver claro
y con más luz, así como para evocar lo más puro que
hay en la memoria y encontrar lo invisible, Bonnefoy
contempla. Este no es el territorio de la palabra, la
contemplación es territorio de la imagen, es territorio
de las significaciones sin forma, sin definición, del
todo que no es dividido en partes, de la luz que no da
sombra, es la presencia pura, un caldo primigenio.
11

En la lógica clásica el ser existe o no existe, no pueden
ser ambos al mismo tiempo, a esto Aristóteles le llamó
principio de no contradicción o tercero excluido,
donde el "ser" es una entidad incompatible para
mezclarse con el "no ser". No podía existir la duda ni
posibilidad de ambigüedad, esta era la condición para
poder establecer una ciencia verdadera que pudiera
determinar las últimas causas. Pero la imagen no juega
en esta lógica, porque ella es la misma en tiempos
diferentes.
Bonnefoy encuentra en la imagen del lugar un
territorio inaccesible, un territorio que no puede ser
encontrado. Mientras que al mismo tiempo al ser
contemplado provoca en él la promesa del lugar donde
la verdad y la trascendencia de sí mismo pueden ser
sitiados. Un territorio que no está y que "es".
Esta característica oculta quita la posibilidad de
que este territorio sea fiel a los ojos, que sea un hecho
evidente, que pueda ser medido, entendido y definido,
lo aleja de la razón y de la ciencia, estableciéndolo
en el área de las apariencias contra la que tanto
luchó Platón. Pero no para eliminarlas, sino para
comprenderlas y regar luz sobre aquello que parece
vacío, pero nos llena de presencia. Bonnefoy confia en
que el destino tiene un lugar, un camino de piedra que
lo lleve a atravesar el paisaje, que la evocación lo lleve a
una presencia definitiva, mas permanece oculta.

Para muchas culturas antiguas primero fue el caos.
En la cultura hebrea y cristiana al principio todo era
un vacío, pero un vacío con cosas como la oscuridad.
En este lugar las tinieblas estaban asentadas, hasta
que llegó la palabra/logos/sentido y se hizo la luz. Mas
las tinieblas no desaparecieron, fueron separadas. Dios
las llamó noche, imagen primigenia de la oscuridad, lo
inextensible, lo que parece ser, lo que es y no es, lo que
no podemos asir ni definir; es aquello que nos impide
ver la imagen como en realidad es.
En la Teogonía Hesíodo describe a Gea como el
primer ser del cual provienen los demás. Al primero
que engendró por sí misma Gea fue a Urano, el cielo,
quien lleva a su espalda el manto estrellado que cubre
toda la tierra. En este manto también está Nix, la
noche, inseparable del día, luz y oscuridad. Antes
de estos dioses era el caos, fue principio del cual
apareció Gea y su progenie. Caos es lo indefinible, lo
inentendible, el caldo primigenio del cual provienen
todas las cosas pero que permanecen en estado previo
a la existencia, previo al ser, previo al entendimiento
y al ver las cosas, su luz y su sentido, así como su
oscuridad y su no sentido. Este caldo no tiene lugar,
pero es el lugar de donde provienen todos los sentidos,
su ilnagen y su palabra.
En el Popal Vuh al principio no había palabra ni
sonido, ni espacio ni tiempo, solo el vacío infinito.
Este vacío no decía nada, después el creador/artesano
formó las primeras palabras y de ellas las semillas , y
aquí nació el agua, el caldo primigenio.
El vacío budista, shuniata, es indecible en el
sentido que es presencia absoluta, no es nombrada
o imaginada; es como los suefios, que solo quien
los suefia puede vivir su presencia y al ser relatados
pierden su sentido. Para el budista el sentido no tiene
imagen y son todas las imágenes y todos sus sentidos,
no tiene colores pero son todos los colores, no tiene
palabras que provoquen sonido, pero el silencio es
el ruido más ensordecedor que existe; el vacío es la
presencia absoluta. Bonnefoy piensa que la presencia
del vacío le es análoga a la imagen del lugar. Lugar
que tiene todo sentido e imagen, que como un suefio,
al acercarnos tiende a alejarse y, peor aún, también
tiende a disiparse en la nada otra vez. La existencia
y el lugar de este suefio son solo una apariencia, una
imagen que promete la presencia.

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

111
los grandes maestros italianos provocaron a su
audiencia con perspectivas cada vez más profundas
y objetos que atravesaban los planos dentro de la
pintura. El escenario dejó de ser un fondo decorativo
para ser un objeto importante en la obra. Un claro
ejemplo de esto son el gran maestro Paolo Uccello
(1397-1475) y Piero della Francesca (1412-1492);
sus objetos centrales no pueden ser desprendidos
del paisaje o del fondo en el que están, el lugar ya es
un sujeto. Jugaron con la forma de los objetos para
integrarlos al tema y a la imagen completa de la obra.
Esta fundación del lugar está al lado del inicio
del renacimiento italiano, definitiva formación del
humanismo, cuyo pensamiento fue colándose poco a
poco entre los pensadores durante un par de siglos.
Para Bonnefoy esta fundación del lugar provoca
a la imaginación, fuente de metáforas, imágenes y
analogías sobre lo humano, su ciudad, lo profano
y lo sagrado. Nos nutrimos del pensamiento que
transformándose se creó a si mismo.
El renacer del pensamiento grec~latino no solo cambió el arte, su técnica y su sentido, también evocó y provocó en todo el pensamiento humano, como el político
y el religioso, mas no olvidó por renacer la pregunta
por el hombre mismo. Parece que el humanismo es una
fuente infinita para el pensamiento, y también lo es el
lugar para Bonnefoy, en especial en la pintura italiana,
cuya imagen del lugar es un manantial que nos abre la
imaginación a esa infinitud, a esos lugares desconocidos.
los pintores renacentistas no jugaron a inventar,
respetaron la tradición de sus maestros, mas sabían
que el conocimiento era parte central de su obra y de
su técnica. Su pensamiento no fue ajeno a las preguntas
del hombre y la sociedad que fueron apareciendo a su
tiempo; sea cual fuese su opinión, su arte refleja las
preguntas de la época. Y estas imágenes no son dadas
por el azar. la presencia está más allá del azar, está
determinada por el destino; la imagen del lugar para
Bonnefoy no está determinada por un sin sentido,
sino por el propio sentido que nos determina y hace
presencia a nuestro propio destino, nos enfrenta contra
nuestra existencia, contra lo que somos, con lo que
es el hombre y su lugar. Es la presencia prometida, es
encontrarnos a nosotros mismos.

LA DUA.UDAD NO IMPUCA QUE
SE4M DOS COS.AS SEPARADA.Sr
AL CONTRARIO, IMPUCA. QUE ES

UMA SOLA, COM DOS SENTIDOS.
IV
En el pensamiento infantil de Bonnefoy, la transposición de dos lugares no es transparente, sino insoportable; uno debe ser mejor que el otro, lugares donde
uno solo tenia el valor suficiente. Pero si escoges un
lugar, el otro desaparece; es una nostalgia de la posibilidad, de su promesa. Este cruce, esta contraposición,
fue convirtiéndose en la obra del autor en un espacio
mítico que lo define tanto a él como a su arte, que lo
trasciende en palabra y en poema. Para Octavio Paz las
palabras del poema son los sonidos de una sinfonía o
los colores en una pintura, brindan luz y energía al poema, crean la imagen y proporcionan su sentido, unidad que es la voz de la propia presencia. la presencia
unitaria de Bonnefoy es la dualidad del lugar, de dos
caminos, de lo que es y no es, del lugar en el que está y
en el que no está la dualidad de la creación poética, su
placer y la soledad que implica hacerla, es para el autor una "dialéctica terrible" del quehacer artístico, del
escape de la razón y de la imagen poética. l a razón va
definiendo, delimitando y encerrando el sentido. Pero
la poesía descubre, abre la mente y el corazón, hace que
la imaginación se desborde.
la dualidad no implica que sean dos cosas
separadas, al contrario, implica que es una sola, con dos
sentidos. El hombre es dual, no dividido; es complejo,
no separado en partes. Somos tanto la razón que disipa
la imagen y su presencia, como el agente poético que
evoca dentro suyo toda la presencia del sentido.
Bonnefoy entiende que si preferimos la belleza
de la obra sobre la experiencia de la vida, haríamos
que el arte perdiera su sentido. Y si preferimos la
vida sobre la obra, haríamos que la vida no tuviera
sentido: la muerte crea la trascendencia y el poema
al encerrarse a si mismo hace nacerse a sí mismo, es
una supervivencia en el desierto. Cada poema y cada
obra es unidad en si misma, que puede explicarse por
sí misma, es una imagen, un absoluto lleno de sentido.

160

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

·,"''.}\ rl

~~t ~'-\Y
~

.j

-·

,t

-ti
\

\

\--_i--,.,_,
.

~-

\

-

\

V

El caldo primigenio, que sucedió en los orígenes del
universo de las diferentes cosmovisiones de nuestras
culturas antiguas, es una nada que fue tomando
forma , que fue definida por sus límites, por sus
sentidos y por la palabra que la nombró. Este caldo
es lo desconocido, lo que no entendemos, es la imagen
en un estado inicial que todavia no se convierte del
todo en sentido, sino que su sentido es de oscuridad
y sombras, es una quimera sin forma o de muchas
formas. la quimera de Bonnefoy es la esfinge, la cual
le provoca un sentimiento desconocido.
la esfinge, quimera hecha de otras formas ,
representa el enigma, que a Edipo le preguntó. Su
naturaleza desconocida es el sentido que recuperamos
al leer sobre ella, o al verla en piedra o en los murales
de la antiguedad. Era un oráculo terrible, está llena
de conocimiento que no pone ante nosotros de
forma evidente, nos hace trabajar y esforzarnos para
conseguir ese conocimiento y con la posibilidad de
equivocarnos con mucha frecuencia, no da ventajas.
Cruel ante los ciegos de conocimiento.
Para Bonnefoy no es suficiente la imagen poética,
su evocación y su representación en el poema. Quiere
encontrar su raíz, ahí donde la presencia es absoluta,
donde el caldo prilnigenio forma el todo, donde todos
los lugares están, donde los caminos entrecruzados
lo dirigen a su destino, donde la imagen deja de ser
un suefio, una presencia que se disipa al despertar o

al narrar, que no se pierde entre la limitación del ser
por la razón, donde la sabiduría y la belleza fonnan
una unidad. Que pueda escapar de los escépticos y
sea capaz de conocer toda la expresión, siendo así
la palabra fuente del absoluto, del destino del ser.
Pero en aquel lugar donde la nada es todo, ya no hay
movimiento, ya no hay pregunta, ya no hay camino
que provoque la ensofiación.
El suefio tiende a perderse y disiparse; asi como el
amor juega con el deseo y los celos, el suefio es lejanía
y nostalgia, es lo que no perdura. Pero el suefio existe,
el sofiar nos hace levantarnos del descanso con la
intención de hacerlo real en el dia. Que el suefio no
se cumpla no implica el fin y el regreso a la nada, al
contrario, Bonnefoy encuentra que es en ese mismo
momento que el suefio aparece, renace, y le da sentido.
Justo ahí en el territorio interior,justo donde el suefio
se convierte en realidad, una realidad más fuerte que
la propia realidad.

REFERE.'-!CIAS
Bonnefoy, Y. (2013). El tcmrorio 111/cnor. Ciudad de México: Sext o
piso.
Estrada Monroy, A. (Ed.) (1998). Popo/ \luh. Ciudad de México:
Editores ~1exiC'rulos llnidos.
Gombrích, E. H. (2010). Histo1iadcl Ar1r.New York: Phaidon.
Hesiodo. (2007). Teogonía. Ciudad de México: Potrúa.
Marias, J. (1980). Hisloria de la Filosofía. Madrid Bibliot eca de la
Revista de Occidente.

��Cua11doC11trc al infiernoy los demonios mcprcguntcn:- Y ustcd.iquéfi1ec11
la wda?- . podre rcspondcrlcsco11 orgullo: - Ama1111c11SC de Arreo/a.
José Emilio Pacheco

e

uando conocí a José Emilio Pacheco no
tenía idea de quién era. Corría el afio
2009 y él como un dinosaurio enorme, de
amable sonrisa, se deslizaba por los pasillos del
hotel Ucaima en Valencia, Venezuela, paladeando
lentamente su cigarrillo Marlboro y saludando
a todos los demás poetas quienes le extendían
tremendas muestras de carifio; una de ellas, la que
más recuerdo, fue por parte del poeta peruano
radicado en New York, Miguel Ángel Zapata, quien
a diario sacaba y sacaba ediciones tras ediciones
del poeta y lo abordaba al desayuno, comida y cena,
para hacérselas firmar. Él con una ingente cortesía
iba escribiendo dedicatorias sobre montones de
libros que le servía a la mesa Miguel Ángel, para
acompafiar el variado bufet.
las actividades del festival al que estábamos
invitados habían sido agotadoras y era poco lo que
podíamos compartir unos y otros yendo y viniendo
de teatros y auditorios para universidades y
centros culturales, por una buen pedazo del Estado
Carabobo al norte de Venezuela.
Una tarde, después de tomar el almuerzo, el poeta
mexicano se dirigió hacia mí con cierto tono de
preocupación y urgencia. Me llamó por mi nombre y
a continuación dijo:
- Necesito pedirte un favor.

Cuando le respondí que sí , prosiguió a
explicarme que todas las computadoras del hotel
estaban ocupadas y que aun así no lo estuvieran, él
necesitaba de la mía, se la extendí de inmediato y
agregó tímido:
- El favor es todavía más complicado ...
Me explicó con su pausada forma de hablar, que
no traía los lentes para ver de cerca y requería de
mi parte le revisara los correos que no había podido
examinar. Yo no le vi problema y aprovechándome
de la situación le extendí una silla, saqué uno de sus
cigarrillos, y dejé mi computadora en sus manos.
- No me entiendes, no necesito tu computadora
solamente, requiero que por favor digites mi correo
y mi contrasefia, porque con estos lentes no puedo
ver el teclado.
- ¿Cuál es el correo?
- berneyl963@yahoo.com.mx
Torpe e insistentemente le dejé de nuevo el
ordenador para que él escribiera su contrasefia, me
hizo ver que no podía hacerlo, caí en cuenta por fin,
de que requería mis servicios como escriba. Seguí
fumándome sus cigarrillos y pasé a abrir su cuenta.
Me dictó dos fechas: una del siglo pasado y otra del
antepasado, ante mi cara de desconcierto agregó:
- Es la fecha de nacimiento y muerte de mi madre.
Yo no tengo secretos con nadie.

�De inmediato comencé a leerle amables comuni~
- No olvides que la respuesta hermosa de tu país
caciones en espafiol e inglés que le extendían ami~
a estas músicas fue el bolero.
gos, universidades, centros culturales, casas de la
Entonces no solamente empecé a devorar sus
cultura y festivales.
libros, sino que los acompasaba con boleros en tanto
luego contesté un par de
iba armando mi personaje
sus correos, y él amablemente
insospechado.
TAMAÑA
ICMORAMCIA
El festival terminó y
me disuadió de la tarea que
tuvo lugar un par de veces
un par de correos más se
LA. MÍA, ABRÍ DE PAR EM
más durante el encuentro.
presentaron entre nosotros.
PAR
LOS
OJOS
CUANDO
Debo confesar que cuando se
Cualquier dato
retiró de la mesa, en la primera
biográfico que agregue
COMENCÉ A ATA.R CA•
ocasión, busqué en Google
a estas páginas me haría
BOS, A RECORDAR QUE
alentado por la inquietud de
aparentar ser un conocedor
LA. PERSO"A. A QUIEN
saber quién era el hombre a
y si algo quiero dejar en
cual se dirigían con mucha
ME LE ESTABA FUMA.MDO claro aquí es mi barbarie.
urgencia y cortesía tantas
Mi primera visita a su
LOS CICARRILLOS ERA país no me permitió verlo,
personas e instituciones.
Tamafia ignorancia la mía,
EL TRADUCTOR DE ELIOT llevaba conmigo Tarde o
abrí de par en par los ojos
temprano, la bella antología
Y
WILDE,
EL
POETA.
JOSÉ
cuando comencé a atar cabos,
que publicó el Fondo de
a recordar que la persona a
Cultura Económica, con
EMILIO PACHECO.
quien me le estaba fumando
la intención de hacerlo
los cigarrillos era el traductor
firmar por él. Pocos días
de Eliot y Wilde, el poeta José Emilio Pacheco. Sentí
permanecí en su tierra pero me prometí volver al
país desde donde ahora, en su ausencia, redacto este
verguenza de ser un poeta, sentí verguenza de ser
joven e iletrado. Salí a la calle y compré dos cajas de
texto.
cigarrillos que en los días siguientes le extendí con
Hoy que el cortejo de Mutis y Márquez aún late
cortesía y evidente pena.
en el viento, hoy que los escritores colombianos han
No podía privarme de ensefiarle mis poemas,
muerto en estas tierras, el que era colombiano pero
¿quién sí?, me hizo un par de correcciones sobre
renunció a su nacionalidad y se declaró muerto desde
rimas que le parecieron de más; le contestamos
hace como cuatro novelas me hecho a caminar por la
correos a Cambridge, a amigos, familiares y a medio
colonia Hipódromo Condesa, intentando encontrar
mundo en varias lenguas, que deseaba rendirle
a José Emilio, para presentarle mi siempre renovada
homenajes y extenderle invitaciones; me dictaba en
admiración y mis eternas excusas. Más vale tarde.
pausado y diáfano inglés sucintas respuestas, pues
Yo no sé si valga recordar que José Emilio, de
creía que me agobiaba redactar sus palabras, en
acuerdo a su nobleza, siempre se sintió orgulloso
tanto yo no cabía en mis zapatos al saber que estaba
de haber recibido el dictado de Arreola; yo no sé
respondiendo la correspondencia de José Emilio
si pueda copiarme de Pacheco a estas alturas, pero
Pacheco.
de seguro tendré para responderle a los demonios
En los días siguientes unas cuantas lecturas
- como seguramente lo hizo él con los ángeles
más nos unieron, yo me convertí en su sombra y su
frente al cuestionarniento- , ahora que se cumplen
dos afias de su desaparición, con renovado orgullo,
amanuense; durante largas noches lo acompafiaba
en la mesa de los poetas donde él hablaba con los
su frase que me copio en estas líneas: "Cuando
escritores argentinos sobre la importancia del
entre al infierno y los demonios me pregunten: - Y
usted, ¿qué fue en la vida?, podré responderles con
tango y la ranchera en la cultura popular americana.
Recuerdo que una noche frente a mi silencio dijo:
orgullo ... ": - Amanuense de Pacheco. e

�LA ~li\TERIA Nl) EXISTE

•-

....
=
•;

•ID

....
!
=.!:

..
•....
s

!

1

•

¡

◄

ID

e AIJIDTO CHIM.t.J.
Creo que esto no es habitual: escribir acerca de
• un autor que cumplirá
su centenario antes de que este
llegue. Pero esta nota aparecerá
en el paso de 2016 a 2017, que es
cuando se cumplen 100 afios del
nacimiento del gran Anthony
Burgess (1917-1993), narrador,
compositor, periodista y erudito
inglés, quien tituló al segundo
tomo de sus memorias Tuviste tu
tiempo (You'vc Had Your Time, 1990)
y dijo muchas veces que nadie
iba a recordarlo más que por una
novela: La naranja mecánica (1962),
que hoy parece haber sido borrada por la versión fílmica que hizo
de ella Stanley Kubrick en 1971.
La película de Kubrick se aleja
también. Mientras escribo esto,
de hecho, parece que el país en
el que vivieron ambos y en el que

1

Burgess nació también será cosa
del pasado en muy poco tiempo.
Me gustaría invitar a que la gente
leyera a este escritor medio desaparecido: ayudar a su reaparición.

rimentos de control mental- me
fascina y me repele a la vez . Le
tengo piedad en sus 1nomentos
malos, porque quienes lo rodean
son todos 1nonstruosos, cada uno
a su manera.

2. Tampoco es tan dificil. Ni si-

quiera ahora. Mi primer encuentro con Burgess, por ejemplo, se
debió a una edición barata de La
naranja mecánica, a la venta en un
supermercado. Fue cuando estaba
terminando la preparatoria. Ya
había visto la película de Kubrick
y la cubierta, con el famoso ojo de
grandes pestafias, me llamó la atención. Lo compré, lo puse en la fila
- siempre he tenido varios libros
pendientes en cualquier momento
dado- y cuando llegó su turno lo
leí. De un tirón. Hasta hoy, el Alex
narrador - el pandillero adolescente que es sometido a horribles expe-

3. Luego descubrí que La naranja

mecá11ica es anómala en la obra de
su autor, una obra satírica y dura
cuando las más de sus novelas son
cómicas, de risa menos siniestra o
al menos más fácil. Pero siempre
está allí su gusto por el lenguaje,
su forma de entender la vida humana y su gusto por jugar, dentro
de sus obras, con la misma literatura: con las formas y los contenidos de su tradición. (Otro ejemplo:
las ficciones que Burgess escribió
sobre Shakespeare; el relato "El encuentro en Valladolidft, donde sale
Cervantes, o la novela Nothing Like

�BURCESS
FUE
LIMCUISTA,
.A.PRENDIÓ
MUCHOS IDIOMAS E IMVEMTÓ AL MEMOS
OTRO MÁS: EL QUE HABLAN LOS HOMBRES
PRIMITIVOS EM LA PELÍCULA LA C:UEllllA
DEL FUEC:O (IEAM•IACQUES .A.MMA.UD, 1981).
the Sun, de 1964, que se pregunta
y se responde quién fue la famosa
Dama Oscura de los sonetos.)
4. Más de lo que me gusta hasta

hoy de Anthony Burgess: el recurso de la rima: de los ecos que se
pueden hallar en palabras y frases
en pasajes novelescos, y que Burgess usa, por ejemplo, al comenzar
todas las nuevas secciones de La
naranja mecánica con la misma frase. (J su última novela, la póstuma
Byrne, de 1995, está de hecho escrita en verso.) También me gusta la
invención de lenguas inexistentes,
como el nadsat, el dialecto de los
pandilleros de La naranja..., que es
mitad inglés y mitad ruso y que
está tan hábilmente planteado que
un lector atento lo va aprendiendo
sin ayuda a medida que avanza
por el libro. Burgess fue linguista,
aprendió muchos idiomas e inventó al menos otro más: el que
hablan los hombres primitivos en
la película La guerra del fuego QeanJacques Annaud, 1981).
5. Pero sobre todo me fascina el
cono de su obra entera: su postura
ante los hechos narrados, que está
en algún sitio de los sentimientos
humanos donde se tocan el fatalismo, la indignación, la rabia y la
melancolía. Tal como en el título
de sus 1nemorias. Otro ejemplo:

Burgess escribió el prólogo de una
colección de fotos tomadas por
paparazzi: Privare Pictures (1980)
de Daniel Angeli y J ean-Paul
Dousset, en la que aparecen famosos de la segunda mitad del siglo
xx, y el texto es ejemplar porque
los critica a todos, y lo hace de
manera muy especial. Por un lado,
Burgess reconoce que la adoración
de la que gozan en su momento es
inevitable, por cómo nos sometemos los seres humanos al poder
que se manifiesta en la fama, pero
por el otro es feroz, porque recuerda que esa fama siempre es pasajera. "¿Quién es la Reina Madre?
la madre de la reina", escribe, y
tiene razón. Casi todos los retratados en ese libro estaban olvidados antes de que Burgess muriese.
6. Por otro lado, a la edad que tengo
empieza a suceder algo nuevo: estoy
entendiendo un poco más al último
Alex, el del famoso capítulo 21.
7. Se conoce la historia: la versión
original de La naranja mecánica, publicada en Inglaterra, consta de 21
capítulos, pero Kubrick solo usó
los primeros 20 como base de su
película. Suprimió el últilno. Así,
el Alex cinematográfico concluye
su historia en un momento terrible y satírico de plenitud: aquella
imagen de sexo y violencia desen-

166

frenados con fondo de Beethoven.
(Las claves y acertijos visuales de
la película, por cierto, no han sido
considerados ni estudiados cmno
debertan, a pesar de ser tan abundantes como las de El resplandor y
otras películas del mismo director.)
8. El Alex literario va un poco
más allá: librado del control mental y convertido de nuevo en un
delincuente, empieza de hecho a
envejecer, conoce la melancolía,
reflexiona sobre el mal del mundo
y de su propia vida y reconoce, explícitamente, que se encamina al
crecimiento y a la maduración, es
decir, al resto del camino de la existencia humana, que finalmente
concluirá con la muerte. Ahora lo
imagino con el aspecto actual de
muchos punks de los afios ochenta
(las fotos circulan por la red), a los
que el cuerpo no les dio para más
y terminaron por integrarse, más o
menos resignados, a la vida de su
país. Muchos deben haber votado
incluso por la separación de la
Unión Europea. Muchos deben
ver con desconcierto tanto su futuro como su pasado.
9. Por esto admiro a Anthony
Burgess: su Alex les gana a todos
porque es consciente. Porque en
esa conciencia, aunque la vida
lo rebase, es insumiso. Y porque
su autor le permite incluso, en
sus momentos finales dentro
de las páginas, marcharse sin
reconciliación con el pasado y
dedicar una trompetilla a todos
los personajes que lo trataron
mal y que hicieron de su vida un
infierno: iPPRRRRRRRRT! e

��haciendo) algunos diálogos de La
oveja negra y No desearás la mujer
de ru liijo, protagonizadas por
Pedro Infante y Fernando Soler.
Como cuando Infante dice: "¿Pos
qué le pasó, apá?" y Soler en su
lecho responde: "Más bien qué
no me pasó. Se me descuajaringó
la pajarera, se me apachurró el
cuajo y se me perjudicaron las
agarraderas de la voluntad". O
más adelante, cuando el viejo
afirma que llegó su hora, Infante
le pregunta: "¿Cómo se va usté
a morir, apá?" y el viejo explica:
"Pos de cara a la pared y estirando
la pata, según una vieja costumbre
nortefia, mijo".
Guardo en la memoria escenas
magníficas, perturbadoras;
primeros planos donde las divas
lucen como verdaderas diosas;
tomas que son obras de arte
indiscutibles y argumentos
envidiables. Pero también
hay títulos capaces de atraer,
de inyectar inquietud y crear
expectativa desde que se escuchan
por primera vez. Uno de ellos, Algo
flota sobre el agua, es de un filme de
1948 de Alfredo B. Crevenna, con
Arturo de Córdova, Elsa Aguirre y
Amparo Morillo.
Lo vi por vez primera a los
diez afios , una de esas tardes
a las que me refiero, después
de que terminara el programa
del payaso Pipo. Supongo que,
al oír el anuncio, rondaron mi
mente imágenes de todo tipo,
respondiendo al estímulo de
las cinco palabras. lQué puede
flotar sobre el agua? Tras las
primeras escenas lo supe: una
mujer. Si a esa edad ya hubiera
leído "El ahogado más hermoso

EL MIMO QUE FUI Y VIO ESE FILME A LOS DIEZ
AÑOS SOLO RETUVO EM SU MENTE LA HER•
MOSUR.A DE ELSA. ACUIRRE, LA VOZ INI•
CUALABI..E DE DE CÓRDOVA Y LA CERIEZA
DE QUE DARLE TECHO A UMA MUJER BELLA,
NO IMPORTA QUé TAN MECESITADA ESTÉ, ES
UN PEUCRO PARA LA CASADA QUE QUIERE
SECUIR CONSERVANDO SU MOCAR INTACTO.
del mundo", de García Márquez,
habría sabido que, si algo brota del
agua, está destinado a trastocar el
orden imperante del lugar al que
llega, pero aún me faltaba para
leer la obra del Gabo. De lo que
sí estoy seguro ahora es de que el
colombiano sí conocía Algo flora
sobre el agua, ya sea en su versión
cinematográfica o en la novela que
le dio origen.
La mujer a la que rescatan
los hombres en ese pueblo
veracruzano de pescadores es
Azalea, protagonizada por Elsa
Aguirre ( quien vive y no parece
haber envejecido en setenta afios),
mujer misteriosa, sin pasado
( como el ahogado del cuento),
o por lo menos sin intenciones
de recordarlo. Es acogida por el
matrimonio caracterizado por
De Córdova y la Morillo y, como
en la lústoria del Gabo, llega para
voltear de cabeza la situación en el
pueblo y en el hogar que la acoge
(de otra manera: Azalea está viva).
El nifio que fui y vio ese filme a los
diez afios solo retuvo en su mente
la hermosura de Elsa Aguirre, la
voz inigualable de De Córdova
y la certeza de que darle techo a
una mujer bella, no importa qué
tan necesitada esté, es un peligro

168

para la casada que quiere seguir
conservando su hogar intacto.
Volví a ver la película a los
dieciséis afies, cuando entendía
un poco más de la vida y las
relaciones humanas. En esa
ocasión, aparte del triángulo
amoroso que se establece entre
los protagonistas, me atrajo el
trasfondo social: la lucha de los
pescadores en contra del patrón,
quien pretende explotarlos
comprándoles el pescado a
precios ínfimos, la desconfianza
que sienten hacia De Córdova por
ser hijo de un antiguo testaferro
del patrón, la afioranza de la
esposa por la urbe donde creció
y su consiguiente desprecio
por la vida en el campo, junto
al río. Sin embargo, el drama de
la pasión del protagonista por
la recién llegada seguía siendo
la línea narrativa más potente:
lcómo puede resistirse - pensar
en otra cosa, desviar la vista,
cerrar los sentidos- un hombre
cuando tiene en casa una belleza
como Elsa Aguirre? Es te1na para
pensar...
Pasaron los afios y ya era un
joven lector persistente cuando
encontré en una librería de viejo
la novela Algo flota sobre el agua, del

�•....
=
••-....
D

.!•"
.
.....s;

••

i
1"
••~

"

húngaro Lajos Zilahy. La tomé.
¿Así que se trataba de una novela?
(Si hubiera puesto más atención
a los créditos lo habría sabido
antes.) Además, debió tratarse de
una muy popular en el pasado: en
el estante había diez ejemplares
en distintas ediciones. Me llevé
uno de la colección Rotativa, de
Plaza&amp;: Janés, de 1976, casi treinta
a.fios luego del filme, lo cual indica
que el libro siguió leyéndose
en México mucho tiempo. Al
caminar con ella bajo el brazo,
me preguntaba qué es lo que hace
que un relato deje de leerse de una
generación a otra. En cuanto lo
abrí hallé mi respuesta: el estilo
era denso, las descripciones
profusas, las reflexiones extensas
y ensayísticas. Lo abandoné en el
primer capitulo.
Pero siguieron pasando los a.fios.
Hace días, buscando qué leer, volví
a hallar el volumen de Rotativa en
un librero. Sin recordar por qué
no lo había leído antes (lo supe al
empezar a leerlo de nuevo), lo llevé
a mi escritorio. Ya sin prisa por
acumular lecturas, no fue tan arduo
atravesar el pórtico introductorio.
El lenguaje en realidad no es tan
denso, las descripciones son bellas
y, las reflexiones, puntuales y
acertadas. Zilahy es un narrador
excelente. Y, como suele ocurrir,
casi desde el principio la novela
se deslinda del fihne, ocupando
un sitio estético superior y
evidenciando las diferencias. Para
empezar, la novela no presenta
ningún aspecto social. O a Zilahy
no le interesaba la lucha de clases
ni remarcar las injusticias, u optó
por cefiirse a la línea principal
(la única) del relato, pero en la

novela - publicada en 1928- los
pescadores, aunque sean pobres,
son solo hombres inmersos en sus
tareas diarias, y por lo tanto al
cernirse sobre ellos el drama no los
distraen otras preocupaciones.
¿Por qué esas diferencias? ¿Se
deben a las distintas épocas, a los
veinte afies de distancia entre la
novela y el filme? ¿A las particu,
laridades históricas y culturales de
Hungría y México? lA los cambios
en lo que respecta a los valores predominantes? ¿Q, más sencillo, a la
lejanía entre el lenguaje literario y
el cinematográfico? Mientras en
la novela Lajos Zilahy se centra en
el conflicto del triángulo con precisión de cuentista, sin apartarse
de él hasta convertir su relato en un
verdadero estudio sobre la pasión
amorosa desde el punto de vista del
hombre, es decir, a través de la introspección, el filme se abre a otras
tramas con el fin de involucrar más
personajes y dar mayor agilidad a
las escenas visuales. Si esta fuera
la explicación, entonces se trata del lenguaje, de la adaptación de la novela al cine.
Pero, ¿si se tratara de la
adaptación a una época
distinta, con valores
nuevos y perspectivas
diferentes?
Esto tal vez ex,
plicaría la posición
de la esposa del
protagonista
- Zsuzsánna
en la novelaen las dos
obras. Zilahy
la concibió como
"una bue,

na mujer" , y para él, según el
relato, una buena mujer es discreta, fiel, exenta de malicia,
noble y creyente en Dios. De ese
modo, el autor deja caer sobre
János, el marido, un drama más
intenso a la hora en que empieza a
darse cuenta de lo que siente por
la extrafia. János ama a Zsuzsánna.
Zsuzsánna es quien pide que
Anada (así se lla1na en la novela)
permanezca en casa. János presiente algo terrible desde el primer
instante, pero Zsuzsánna se
obstina. Después el autor narra,
paso a paso, có1no evoluciona la
pasión de J ános por Anada, desde
cero hasta la tragedia. En la novela
Zsuzsánna es un ser más bien
pasivo, sus iniciativas son pocas,
vive en función de su marido. ¿Así
era ~una buena
mujer" en
1928 en
Hungría?

�LOS V.A.LORESr LAS TRADICIOMESr

u.s COS-

TUMBRES FORMAN PARTE DE LA CULTURA...
Y LA CULTURA SE TR.ANSFORMAr A VECES
DESP.A.CIOr A VECES COM MUCHA VELOCIDAD.

En la película, la esposa también es "una buena mujer", pero
muy distinta a la de Zilahy. Aquí
también vive en función de su
marido, pero no tanto. Si bien lo
acompafia de regreso al pueblo de
pescadores donde vivió su infancia
porque "quiere que sea feliz" - en
la novela el matrimonio siempre ha
vivido a la orilla del rio- , también
critica las costumbres campiranas
e insiste en que estaban mejor en
la ciudad. Es más perspicaz y, por
supuesto, tiene malicia: sospecha
de una mujer tan bella cerca de su
hombre. ¿A qué se debe esta evo,
lución en el personaje? ¿A que era
necesario darle mayor protago,
nismo para que el filme fuera efi,
caz? ¿Q a que una mujer como la
concibió lajos Zilahy quedaba demasiado anticuada en 1948?
En mi adolescencia, en una
discusión con mi padre en la que
yo cuestionaba ciertas costumbres
familiares y de la sociedad, él
me dijo que los valores son
inmutables, que son como son
para siempre. Yo, que habia leído
algo de axiologia en la prepa, le
retobé diciéndole que eran lo que
con más frecuencia cambiaba
con el paso del tiempo. No sé si
estaba en lo cierto; creo que sí.
Por ejemplo, ahora nadie habla
de honor, ni de hombría, tal como
lo ensefiaban las viejas películas
y novelas, mexicanas y de todo

el mundo. Y si se mencionan,
significan algo distinto a lo que
significaban entonces. los valores,
las tradiciones, las costumbres
forman parte de la cultura. Y la
cultura se transforma, a veces
despacio, a veces con mucha
velocidad. ¿Será esta la razón,
además de la del lenguaje, de las
diferencias entre las dos Algo flota
sobre el agua? Tal vez la respuesta
resida en otra pregunta: lcómo se
filmaría hoy una película basada
en la novela de Lajos Zilahy? ¿Q
cómo abordariamos el mismo tema
en una novela contemporánea?
Siguiendo el postulado
original, el de la desconocida que
es rescatada del río, donde estuvo
a punto de ahogarse, y, al verla
tan desvalida, la esposa insiste
en que se quede en casa con
ellos. Para empezar, la esposa no
podría argumentar que necesita
"una criada", como en la novela
de Zilahy, porque ahora eso no es
políticamente correcto. Así que
tendría que ser por otro motivo.
János, el marido, tendría el mismo
presentimiento de que darle techo
a la bella desconocida desataria
una tragedia. La diferencia sería
que tal vez no sospecharía de sí
mismo, sino de su mujer. ¿Por
qué quiere tenerla aquí? lle
gustó? ¿Estarán aflorando en
ella tendencias homosexuales
latentes? O ¿quiere ponerme a

170

prueba? ¿Ver qué tan sólido es mi
compromiso con ella?
Por supuesto, en caso de que
siguiéramos adelante con la trama,
al llegar al momento en que János
acepta su pasión por Anada después de vivir una tormenta
interior por varios meses, en los
que trata de negarla repitiéndose
que ama solo a Zsuzsánna y que
sería incapaz de hacerle dafio- e
intenta besarla en un momento en
que están a solas, Anada tendría
que culparlo de acoso sexual, o
por lo menos amenazarlo con eso,
pues al ser su patrón está en una
posición de poder sobre ella y su
acto es sumamente reprobable. No
importa que después ella acceda
a ese beso y a otras cosas, el acto
inicial quedó registrado y debe
pagar por ello.
Podríamos seguir afiadiendo
nuevas maneras y puntos de vista
a este viejo relato, pero me temo
que, si lo hacemos , la historia
resultante seria bastante aburrida.
Se diluiría en él ese estudio
profundo de la pasión amorosa
que escribió el autor húngaro, y
tampoco quedarían rastros del
trasfondo social que le afiadió
Crevenna en su filme. Restaría
una historia enmarcada en lo
políticamente correcto, es decir,
sin sustancia literaria. Tal vez se
perdería hasta el hermoso título:
Algo flota sobre el agua.

�. ., ~.,. • •• ••' • - •
'••·
••
•
••
• •
•
e e.
~

•

P LUMAS AL VUELO

•

•

•

' • e •

··-~-· •••••
••
•
•
•
• e•• • • e
••••••••
••••
••
••
•••
• = ••••••••••
1 •••••••••

i
• - • - •
i : •·••••••••

iz

;¡
.....

•

• •

e•

• •

¡

•
••
••

z•

••~
•

• JESSICA MIETO

E

xiste un sitio para la
escritura. Un lugar
concebido
para
su
preservación y cuidado; para
su estudio y su confrontación;
para su memoria y su olvido. Ese
lugar es la biblioteca.
Por supuesto que la escritura
se encuentra en todas partes: en
el decir, en el andar, por todos
lados. Estamos sumergidos en
su continuidad. Nuestras letras
son parte de un abecedario que

se despliega desde hace miles y
miles de afios. Y no obstante la
omnipresencia de la escritura,
la biblioteca es el espacio creado
específicamente para contenerla.
Es su función: resguardar este
gesto que nos distingue, estas
formas y garabatos que, limitados
y sencillos, comunican todo el
pensamiento de la humanidad.
La biblioteca no la ha tenido
fácil. Ha tenido que soportar
persecuciones. Ha tenido que

�guardar secretos. Ha tenido
que aprender a reconstruirse
de sus propias cenizas y tratar
de no llorar por todas las letras
consumidas por la ignorancia y el
fanatismo. La biblioteca entendió
muy pronto en su vida que su
presencia en las ciudades, en
las casas, en las escuelas, podía
considerarse peligrosa o peor,
innecesaria; que sus visitantes
serían pocos , y que pasaría
mucho tiempo simplemente con
toda esa escritura apilada en sus
pasillos.
La biblioteca persiste y sus
muros , con el paso del tiempo
y el avance de la tecnología,
se convirtieron en tabletas,
en dispositivos. La biblioteca
se hizo portátil , aunque su
función no ha variado. Sigue
sosteniendo textos y más textos;
ecuánime ante nuestro afán de
trascendencia, recibe todo lo que
tengamos que decir, o más bien,
escribir, por mínimo que sea. Ya
vendrá alguien a leerlo. Sie1npre
hay alguien.
Porque al final, si escribimos
es para ser leidos. La biblioteca,

LA ESCRITURA DEVIENE EM FLUJO DE COM•
CIENCIA~ LA LECTURA SE DESDOBLA Y
CADA PERSONA LA ESCUCHA CON SU VOZ.
además, alberga esa esperanza, o
mejor debiera decir, la mantiene.
Y quizás ahora, en estos tiempos
en que las formas de la escritura
han cambiado, en que los libros
ya no son solo montones de hojas
encuadernadas que precisan de
un espacio físico, sino que ahora
son también archivos digitales;
es decir, ahora que los libros
son a la vez fijos y perdurables,
pero también siempre posibles, esta
esperanza sea lo que distinga
a la biblioteca como el sitio de
la escritura, sea manuscrita,
impresa o virtual.
Pero lo que la biblioteca
resguarda, por encima de todo,
y que es equiparable con la
esperanza, es el pensamiento.
Hay una escena en Las alas del
deseo (Der Himmel über Berlín,
1987), de Wim \1/enders, donde
los ángeles Damiel y Cassiel
llegan a la Biblioteca Estatal de
Berlín, un hermoso y espacioso

edificio de varios pisos con
decenas de mesas de lectura y
miles de libros. En este lugar
se encuentran reunidos otros
ángeles que custodian a los
lectores, pero también pres tan
atención a sus lecturas. Los
ángeles no leen lo escrito, sino
que lo escuchan a través del
pensamiento de los lectores. Y
escuchan todos los pensamientos
al unísono, como un murmullo.
Esta escena se conoce como "la
sinfonía del pensamientott. Y es
que es esto lo que resuena en el
silencio de las bibliotecas, pero
que no alcanzamos a percibir:
la escritura deviene en flujo de
conciencia; la lectura se desdobla
y cada persona la escucha con su
voz. La biblioteca, sea un edificio
público o un cuarto en nuestra
casa; sea un dispositivo que
cargamos a donde vamos, no
deja de ser este espacio donde
la escritura, entendida como la
memoria de toda la humanidad,
entra en nosotros y resuena.
Como una sinfonía.
La escena continúa. Los
ángeles se pasean entre los
lectores sin decir nada. Los
acarician y acarician los libros,
acarician las palabras. De cuando
en cuando sonríen. Son la
representación de la esperanza
que habita en las bibliotecas,
la que deambula sin ser vista
mientras espera, sí, a que venga
alguien. Porque alguien vendrá.
Siempre sucede. e

�CÁBÁLLERÍÁ

EM TORMO
....... ·A· ...... .

R
TÍTULO:

RJ PnJjccl

AUTOR: Gabriel Contrenis
EDITORIAL: Paso ele Gato

.AMO: 1014

abriel Contreras se ha
propuesto convertir el
archivo de Romeo y Julieta
en un espectáculo de acn.1alidad
perturbadora: si la amorosa pare,
ja bebió el veneno para fingir su
muerte, la pareja actual, príncipes
del imperio no ya del linaje sino de
la droga, beben el veneno para sal,
varse del envenenamiento. Romeo
y .Julieta se debían a la rivalidad
de dos familias aristocráticas vene,
cianas, en la versión de Gabriel
Contreras se trata de dos carteles
mexicanos. El odio de clase es
ahora otra clase de odio. La rivali,
dad que ilustra el drama de la le,
gitimidad del poder (una obsesión
de Shakespeare) se ha convertido
en la parodia del poder de los
carteles rivales, que se matan del
modo más feroz posible: el más
casual. De uno a otro escenario, el
poder es 1nás ilegítimo, la socie,
dad está peor fundada, y solo el
contrasentido, el suicidio, redime
a la pareja de la obligación de fun,
dar una república. la res pública,
el origen de la Ciudad de los hom,
bres, ha sido arruinada por la ca,
pacidad de violencia que tiene el
hombre contra el hombre.

Poner Romeo y Julicta al revés,
dando de antemano por perdido el
ardor juvenil del diálogo amoroso,
implica en esta versión contem,
poránea no solo el obvio rebaja,
miento de la tradición, sino, sobre
todo, la puesta en escena de un
lenguaje desgarrado, cuya violen,
cia interior representa el desgarra,
miento social de la idea clásica de
la polis: en lugar de la política solo
nos queda la policía. El mundo ha
sido puesto al revés por la produc,
ción, el consumo, y la acumulación
suscitados por el mercado clan,
destino de la drogadicción, que
es a su vez el lado invisible de la
más visible articulación social del
mercado como fuerza dominante y
justificante de cualquier transac,
ción, incluida la ilegal. la violen,
cía, por lo mismo, prevalece en el
escenario social, legitimada por la
oferta y la demanda, con el riesgo
de inversión y la calidad del pro,
ducto determinando, en su propia
lógica de la necesidad, el mayor o
menor costo en vidas, víctimas y
victimarios. En el principio nor,
mativo de la ley del mercado "el
cliente ( el consumidor) tiene la
razón".

Como en una ceremonia de som,
bras, esta comedia trágica de Gabriel
Contreras ocurre en espacios deter,
minados por su condición marginal,
excéntrica y, al final, infernal. Como
los círculos del Infierno dantesco,
los de la droga albergan no el castigo
sino la desarticulación. lo impen,
sable del Infierno, en efecto, no está
en el fuego y el castigo eterno sino en
la desarticulación: los espacios del
mundo de la droga son impensables
porque no son un sistema sino una
licencia del sistema, que los repro,
duce como la farsa paródica y mor,
tal del mundo que contamina como
mercado y somete como cementerio.
Contra la ley de los hombres, la no,
ley de la droga multiplica la muerte y
niega el ágora pública, la Ciudad.
En Romeo y Julicta hay una escena
memorable en la que Romeo ha
escalado la pared hacia el balcón de
su amada, y al verlo, sorprendida,
ella le pregunta: "¿Y cómo has
llegado hasta aquí?". Y Romeo le
responde: "Amor me prestó sus
ojos". En la versión de Gabriel
Concreras, esa escena ha sido
trastrocada . .Julieta y Romeo no
intercambian la droga amorosa sino
la droga mortal.

1

�CABALLERÍA

De la confrontación de estos
dos edificios discursivos hace
esta versión mexicana su alegato.
El primer edificio es el discurso
Isabelino, cuya poderosa retórica
es la matriz de un nuevo mundo
amoroso, donde nacen y se forman
los sujetos que habrán de superar
la fase tribal de las familias en
discordia, incapaces de forjar un
sentido de nación moderna. la
muerte de la pareja de jóvenes
amantes sefiala la fundación de una
época donde las sumas de la paz
puedan dar crédito a la sociedad de
la razón. El otro edificio discursivo
es el del Narco, donde las palabras
significan otra cosa, no lo que
nombran sino lo que encubren. Da,
por eso, nacimiento a un mundo
tenebroso que el lenguaje no sostiene
sino que corrompe. De allí el lamento
trágico que sopla y apaga al lenguaje
en esta pieza.
Hecho de cenizas, desde la
sombra y el luto, el lenguaje del
Narco propicia el contrabando
del sentido: roba, resta, miente,

mata. Impone por la violencia el
desmembramiento del cuerpo
nacional y trabaja, por ello, del
lado de la muerte. la suya es una
sociedad retrotraída a la afasia,
previa al lenguaje que nos humaniza.
la extraordinaria noticia de que
un sicario disfrazado de payaso se
infiltró a la fiesta infantil del ahijado
de un capo mexicano para matarlo,
demuestra la teatralidad farsesca
del crimen como representación,
que ha dejado de ser trágica y se ha
vuelto grotesca y delirante. Si una
fiesta infantil es el escenario del
crimen, y el sicario es un payaso
usurpador, quiere decir que el
ro1nance familiar mexicano ha
dejado de ser la telenovela, donde
las madres sufridas trabajaban para
sus hijos; y se ha convertido en el
escenario de un crimen donde el
asesino es un payaso de la muerte.
Esta pieza de Gabriel Contreras
asume también la actualidad de esa
discordia y nos revela el apocalipsis
de los discursos de la razón, y la
crisis de la representación verosímil.

los lenguajes solo se prueban como
verdaderos en la muerte.
El sentido trágico de la puesta
en escena del crimen narco, aparece
en esta pieza de Contreras no sin
horror. la trivialidad de la muerte,
la fuerza casual del crimen, parece
decirnos esta obra estremecedora,
ha puesto en crisis también a la
representación teatral, que ya no
finge ser real ni pretende duplicar
la vida cotidiana. Su apoteosis, su
desamparo, demanda ser escuchado
y apreciado. Es una lección de
salud poner en orden el caos para
darle una forma y un lugar en la
conciencia. Se trata, en efecto, de la
política no solo como el ~arte ele lo
posible sino como la última apuesta
por la denuncia, la indignación, y la
necesidad de mantener la razón para
decir las cosas por su nombre.
Saludemos la proeza poética de
Gabriel Contreras, capaz de verle la
cara al mal y sostenerle, gracias a la
poesía, la mirada crítica.

Julio Ortega

Bajo un influjo compartido
n Testigo e:r Milagros' queda
de mani □ E'sto la brutal
fragilidad de lo humano
y la belleza mortal, casi gélida, de
la palabra cuando se enfrenta a la
muerte y a la lenta desaparición de
todo un mundo, y al arribo de otro.
Rothenberg trascurre sobre viejos,
enormes y cansadísimos tópicos
de la literatura, que, sin embargo,
l Edtción bilíngue de A FurllJCr \\'J[ncss c..- A
Pcxm ofl\ltradcs, con rmducción al espafiol
de Javier Taboatla.

cobran una impronta especial
- y especifica- en su ya dilatada
carrera en la literatura, y en su
vida como poeta y ser humano.
Como nunca con tanta veracidad,
Rothenberg discurre sobre la
muerte, la vejez, la naturaleza, la
palabra en la poesía, el lenguaje y,
sobre todo, la amistad. Es la amistad
el motor que anima estos textos y
los origina; sobran los versos para
darnos cuenta. Incluso hay una nota
al final del primer poemario, Un

14

ccsrigo más, que resume y sintetiza
a la perfección el espíritu de la
escritura del libro mismo, y dice:
Supongo que los misterios de la
vida y la muerte penden sobre
todos nosotros, y que el dolor
por la separación es lo que es, y
difícilmente puede evitarse. Pero
también queda una sensación
de hermosura, por todo lo que
podemos darnos en el poco
tiempo que se nos ha concedido.

�CÁBÁLLERÍÁ

El libro es primordialmente eso:
un recordatorio de la amistad y de
cómo es el mundo bajo ese influjo
compartido. Y es también una
elegía por los amigos que se han
ido, o se comienzan a marchar. Un
canto por todo lo que ya no está y
va desapareciendo. Sin el devenir
del tiempo, uno no se convierte en
testigo: "las palabras / danzan / por
el camino / dentro de mis oídos
// y se detienen / al evocar / cómo
hablaban/ y escribían// recordados /
amigos / y camaradas / que partieron
hace tanto".
Y es que hay tanto de resu1nen
final en Testigo, que la elegía no
deja de ser solo un pretexto para
lamentar la muerte del amigo, sino
también para poner en palabras
la experiencia de lo atestiguado,
un mundo lleno de sucesos que
nos sobrepasan y que, acaso, solo
la palabra pueda hacerles algo de
justicia al relatarlos.

JEROME
ROTI--IEN

TÍTULO: Testigo 6~ Milagros
AUTOR: Jerome Rothenberg

lTAN L / CETYS /
Matadero

EDITA:

AMO: 2017

Pero si se habla de la muerte, entonces también se habla del tiempo;
y el paso del tiempo es otro protago,
nista en los reflexivos y casi filosófi,
cos poemas de Rothenberg: "pero no
pude detener/ el fluir/ del tiempo*/
*dela rima/ que no es/ un flujo/ sino
la existencia/ simultánea/ de toda
cosa". Y: "contar/ las horas/ reducidas/ a minutos/ como el universo/ y
sus leyes /tan.fácilmente / rebatidas*
/ *rechazadas / en las que el tiempo
/ se detiene por completo / en retrospectiva/ lamentable/ instancia* /
*instante".
Dije reflexivos y casi filosóficos;
pero casi. Pues Rothenberg escribe
poesía sin adjetivos, de las más altas
de Amélica, y no se aleja nunca de su
pureza, y menos en este libro; pero
también es verdad que estos poemas
contienen un tono no solo elegiaco,
si no solemne y grave - es difícil que
otra cosa pueda caber ante el dolor de
la pérdida y un largo camino recorrido visto en retrospectiva- que dotan
a su lenguaje de una extrafia levedad
y profundidad al mismo tiempo -tal
vez una cualidad de la sabiduría- ,
que los vuelve desesperadamente
personales, y por lo tanto colectivos,
al contar experiencias humanas que
todos conocemos o conoceremos.
Si, el lenguaje, una vez más el len,
guaje. Porque solo queda el lenguaje
para atestiguar el paso del tiempo.
Por eso, en "El misterio está en las
palabras solamente", queda al descu,
bierto la forma de abordar un len,
guaje necesario para hablar del fin,
la muerte y el pensamiento, y dotar
a ese lenguaje de las cualidades nece,
sarias para hacerlo poema, en líneas
como estas: "la palabra /conque lo
nombro/ no basta /requiere/ de cier,
ta / fuerza / el misterio /dela mente /
que se esparce/ por el universo/ vivo
/encada uno/ de nosotros".

Pero no solo la muerte es objeto
de conjeturas, sino todo lo que trae
consigo; todo ese conglomerado
de cosas que quedan flotando
ante la ausencia. Esa pulsión de ir
al pasado y re-vivir, (ser testigo)
para poder dar carpetazo limpio y
re-comenzar, pero siempre de otro
modo, y con la conciencia de la
propia finitud.
En "Déjame pensar la muerte",
Rothenberg da cuenta de que la
memoria siempre obliga a una
síntesis y a una conclusión, y
que la muerte, necesariamente,
está entrelazada a la memoria, se
necesitan: "déjame/ pensar/ en la
muerte / o no / incluso ahora // al
repasar / fríamente / los hechos /
voy poco a poco / descendiendo
/ hacia la cripta / yo tampoco
puedo / deshacer / su hechizo / y
permanecer".
Aun así no todo es lamento ni
despedida, Rothenberg se sabe ante
un mundo nuevo ya tan diferente
a aquel en el que creció y se hizo
poeta, y sus versos aún tienen algo
que decir respecto a eso y al sitio
actual desde donde vislumbra y
crea en el mundo, y en el mismo
poema, escribe: "esta noche / la
palabra/ es generación/ otros/ tras
nosotros / un mundo / tan joven /
que me deslumbra / cuando cruzo
/ sus senderos// pero no puedo/
nombrarlo /retenido/ por los lazos/
que me atan".
la amistad es lo más loado en
este libro; queda claro, pero también
es un punto de partida para pensar
en la finitud y el límite que nos
aguarda. Pues atestiguar es un acto
compartido y cuando se marchan
los colegas de lo presenciado, se
sabe que inexorablemente el tiempo
también habrá ele llegarle a uno.
En Un poema de milagros, poem~

&amp;...---------------------------

�CABALLERÍA

que cierra el libro, dedicado a Jack
Collom, el paso del tiempo con su
consiguiente final da lugar a la
celebración de estar vivo, canta al
universo en su conjunto, además
de los procesos del pensamiento,
la compafiía amada, y de nuevo
a la amistad. Sin embargo,
encontramos a un Rothenberg
mucho más transparente y
emotivo, su lenguaje gana energía
en contraposición con el tono
usado en Un testigo más.
El poeta mira fascinado y
entiende que el mundo está lleno
de milagros, entiende - hacia la
parte final de su vida- , el existir
como un milagro en sí; entiende
su propia existencia como la suma
de una serie de milagros, pues el
existir es tan misterioso que es
capaz de engendrar un sinfín de
elementos, que nosotros, tal vez,
damos por sentados, pero aun
así, nos solazan y consuelan: "un
milagro / más ordinario/ que el
pasto/ bajo nuestTos pies / el sol
ardiente/ deslumbrando / ojos y
pies". Y: "Un milagro / la luz un
milagro / la noche un milagro /
el mar un milagro / el árbol un
milagro / el ave un milagro / la
palabra un milagro / la lluvia un
milagro / el cerebro un milagro /
el tiempo un milagro / la rima un
milagro / el aliento un milagro /
la muerte un milagro / la luz un
milagro".
la poética desplegada en
estos poemarios parece ser la
gratitud, gratitud hacia el lenguaje
y a la vida; gratitud hacia la
poesía que tiene la capacidad de
entablar diálogo con la muerte y
extraer oro de esa conversación.
Es decir, elevar al lenguaje
tratando de comprender los
elementos inherentes al fin y a la

desaparición; todo lo que conlleva
el camino hacia la extinción.
A sus más de ochenta afios, y con
más de un centenar de libros a cuestas, J erome Rothenberg no para de
actualizar su catálogo poético con
los temas propicios a la etapa en la
que se encuentra como ser humano y
artista. Sabe bien que el lenguaje cel-

ebra dolor y placer, y que así el poeta
no se restringe de admirar y cantar
en amplitud la experiencia humana.
Rothenberg sabe que el lenguaje celebra. "Miremos, entonces, con asombro, mientras el cielo ennegrece".

José Luis Aguirre

IIEll.,1&amp; IIE MUIEII.ES
de CORAL AGUIRRE

,, D

ejando a luz más
cierta, el mundo iluminado, y yo despierta". Son los versos con los que
Sor Juana cierra Primero Sueño y
que Coral menciona para presentarnos a t-.1aría Gaetana Agnesi
- matemática que se da a la tarea
de elaborar un libro para la ensefianza del cálculo diferencial e integral- que será recordada por una
curva matemática llamada "la bruja de Agnesi" que ella no descubrió,
sino que explicó y que de bruja no
tiene más que el nombre. En el esbozo biográfico de las científicas
que nos hace Coral encontrarnos

ecos del Primero Sueño sorjuaniano:
es esa eterna búsqueda por el saber y traspasar las fronteras que
la sociedad delimita. Es reconocer
los límites, saber que el alma busca
el conocimiento mientras duerme,
pero que cuando amanece ~dejando a luz más cierta", queda el
mundo con sus fatigas cotidianas.
Con sus limitaciones - por eso "el
mundo iluminado"- solo queda el
sujeto femenino frente a la labor
de comenzar de nuevo la búsqueda
-"y yo despierta"- .
Pudiera parecer que el núcleo
temático de Perfil de mujeres cicnrifzcas
es su profesión, pero esto no daría

76

�CÁBÁLLERÍÁ

cuenta de la dimensión con la
que Coral narra la vida de estas
mujeres. Mujeres, sí; científicas,
también. Pero el elemento que
las agrupa es que son personas
que no claudicaron, que no se
dejaron vencer por las constantes
interrupciones en su búsqueda
por el conocimiento. Como en
Primero Sueño de sor Juana.
Virginia \l\Toolf en Un cu arco
propio se cuestiona acerca de las
interrupciones que debieron
tener Jane Austen y Charlotee
Bronce al escribir sus novelas,
cómo la continuidad se perturba
durante el proceso de escritura.
Se interrumpe, pero no claudica.
Así las mujeres científicas de
Coral comparten una pasión:
Pasión multiplicada en voces,
actos y escritos de mujeres
que, a lo largo de la Historia,
desde tres mil afias antes de
Cristo hasta hoy, guiadas
por su obstinación y coraje,
decidieron hacerse presentes en
cada gajo de la historia humana,
en cada mo1nento del proceso
civilizatorio, en cada vuelta de
los caminos que se abrieron
a múltiples ejercicios de su
imaginación y su curiosidad.
Pero los perfiles muestran
también los obstáculos con los
que las científicas se enfrentaron
durante su vida, y aun después.
Coral busca sanar la falta de
documentación y nombres,
reconstruir lo que el silencio
ha dejado y que la vida de estas
mujeres nos muestra. Como con
María la Judía, que dejó tratados
pero quienes escriben la Historia
han dicho que no existió; Hipatia
de Alejandría que no se conoce su
obra pero sus discípulos dan cifra
de su vida; Trótula, quien escribe

un tratado sobre enfermedades
femeninas en la Edad Medía,
pero desde el Renacimiento
se ha negado su existencia.
Coral rescata la importancia de
nombrarlas: "Es la investigación
actual - nos dice la autora- de
muchas estudiosas las que están
dando a nuestras vidas identidad,
poniéndoles el nombre propio a
creadoras y científicas». Porque
muchas de las mujeres que nos
relata Coral no obtuvieron el
reconocimiento en vida. Como
Laura Bassi que en 1732 obtuvo
la licenciatura en Filosofía, pero
que se le concedió la Cátedra en
el Instituto de Ciencias de Bolofia
dos afias después de su muerte.
Están también las investiga~
ciones a cuatro manos que borran
la labor de la mujer al momento
del reconocimiento. Como el
caso de Mileva, primera esposa
de Einstein, que aparece en los
créditos de la investigación de
1905, pero que posteriormente es
eliminada. O Ada Lovelace, prim~
era programadora a la que no se
le reconocen las contribuciones
que hace a los escritos de Charles
Babbage. O el caso de Lise Meit~
ner, que colaboró durante 30 afias
con Otto Hahn, pero cuando éste
ganó el Premio Nobel en 1944 no
citó su trabajo.
En los perfiles que reúne Coral
se encuentran mujeres de mirada
penetrante, marcadas por la
curiosidad y el rigor, y sobre todo
porque a pesar de la adversidad
no claudican cuando se trata
de perseguir sus suefios. Y las
miradas nos llevan a diversos
espacios: Inge - geóloga- se
encuentra en palabras de Coral
"hurgando en el corazón de la
tierra", Caroline en el espacio,

J eanne estudiando el mar como
la primera bióloga marina, Miss
Anning descubriendo fósiles,
María Sibylla observando y
estudiando la metamorfosis de
orugas en mariposas.
Perfil de mujeres cic11tfficas
nos habla de la pasión, de los
silencios, de la manera en que
quienes escriben la historia
borran las aportaciones de
las mujeres para enaltecer sus
propias figuras. Es una historia
contada a varias voces. Pero Coral
no cae en el error de replicar lo
que denuncia. Se torna el tiempo.
Se detiene en cada una de ellas.
Nos las presenta en la dilnensión
de científicas y mujeres. Esta
dünensión ética, tanto de rescate
como de visibilidad, es la que
lleva a dar cuenta del presente.
Revertir el error - no sólo
reto1nando y reconstruyendo las
vidas de quienes en el pasado
aportaron al conocimiento
científico- , sino también dando
visibilidad a la labor actual.
Por eso la segunda parte del
libro es un perfil de mujeres
científicas latinoamericanas del
presente, en donde la autora
recorre di versos países para
darnos una radiografía actual del
estado de la ciencia y las mujeres
científicas. Este relato nos muestra
barreras en común: una especie
de embudo donde las mujeres
comienzan a estudiar disciplinas
científicas, pero al llegar a los
puestos de investigación el nú1nero
es más reducido por la falta de
oportunidades que en ocasiones
enfrentan las mujeres científicas
que, además, son madres. Pero
también Coral nos muestra las
redes de apoyo: premios como
la Medalla Madame Curie de la

�CABALLERÍA

Unesco otorgada a Idelisa Bonnelly
de República Dominicana o el
Premio L'Oreal de la Unesco
a la argentina Cecilia Bouzat
impulsan la creación e innovación
de mujeres científicas. También
la Red de Mujeres de la Ciencia
en Colombia y la Asociación de
Mujeres Científicas en Guatemala.
La labor de Coral consiste en
hilvanar el presente y el futuro ,
dar visibilidad, rendir homenaje

a las mujeres que con tesón
defienden su pasión científica,
que hacen de su curiosidad una
vocación. Dice la autora:

revela que hay una condición
de género de la cual estamos
haciendo éticamente responsables.

A las mujeres del pasado con
las que convivo a diario, siempre les pasa ser olvidadas por
un tiempo. Es el trabajo obstinado de sus hermanas del
futuro el que las revive de a
poco. una a una. Entonces se

Esta dimensión ética es desde
donde leo y celebro el trabajo de
Coral Aguirre en Perfil de mujeres
científicas.

Hilda Larrazabal

LETRAS POR VENIR
En nuestro próximo número doble 99-100
contaremos con imágenes de la exposición
colectiva Alias de superviviencia, diez a,10s de
arte contemporáneo universitario 2007 -2017,
con ensayos de Josefa Ortega, Enrique
Rut: y Futuro ~loncada. Además, la serie
Inmaterialidades materiales de la poeta Rocío
Cerón con intervenciones de los artistas Nury
R. Melgarejo y Rubén Gil; y entrevistas a los
autores Serenella Iovino y Armando Romero,
entre otros ensayos, crítica, columnas, i:eset'las
y selección de poesía y narrativa.

78

�,.,__

,.,__

,.,__

,.,__

!fD

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGI O DE TODOS P1\ _R;\ L;\ Cl JLTURJ\
Ven y conoce las instalaciones de este recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de ti tu los y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
editorial.uanl@uanl.111x

LIBRERÍA/ARTE - - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Lunes a viernes: I0:00·l9:00 hrs./ Domingos: 10:00· 14:00hrs./ Sábados: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en editorial.uanl@uanl.mx

I] Casa del Libro UANL

(f!) UANL
UNJV1:RSIOA.0Al'T0NOMI\ 06 ~\JE\'O I..EON•

~ casa-1ibroUANL

-

EDITORIAL UNIVERSITARIAUANL

�AUTORES

Premio Nacional de Poesía
Joven Elías Nandino 2016. Premio Regional de Poesía
Carmen Alardín 2011 Becario del Programa de Estimulo a
la Creación y al Desarrollo Artístico, PECDA Tamaulipas
(2012). Ha publicado El libro que no he escrito (CONARTE,
2012) y un backgammon (FETA, 2017).
CARLOS DEL CASTILLO.

DAYAM CAMBO.A. FLORES (Cozumel, 1985).

Licenciado
en Turismo por la Universidad Metropolitana de San
Agustín de Mérida, Yucatán. En 2007 obtuvo mención
honorifica en el concurso Criaturas de la noche en
Saltillo, Coahuila. Ha publicado otros cuentos en
revistas literarias como Molino de letras, Dela tripa, Punto e11
línea, Crítica, Casa del tiempo, Revista Antrópika y la Revista de

Literatura Mexicana Contemporánea.
(Ciudad de México, 1970). En,
sayista, narrador, cuentista, cronista, promotor de la
lectura y editor. Se ha dedicado al estudio de las nove,
listas mexicanas. Investigador del cuento corto, de la
narrativa de Felipe Garrido y la literatura infantil. Es
Premio Nacional de Ensayo Alfonso Reyes 2013; Pre,
mio de Ensayo Literario de Bellas Artes ''.José Revueltas"
2014; Premio Certamen Histórico-biográfico sobre
Miguel Jerónimo de Zendejas, 2015 y Mención Honorifica en ensayo en el VIII Certamen Internacional Sor
Juana Inés de la Cruz 2016, entre otros reconocimientos.
ALEJANDRO CARCfA

NORA LIZET CASTILLO ACUIRRE (Monterrey, 1970). Es-

tudiante del Doctorado en Filosofía con énfasis en Estudios de la Cultura, UANL Colaboradora en distintas revistas de literatura y humanidades. Actualmente prepara
su tesis doctoral en tomo a la escritora Maria Luisa Garza,
Loreley. Es autora de Precursoras de la literatura nuevoleonesa.
Crítica y recepción en el siglo XX. (Noctis, 2015).
Es licenciada en Letras Espatiolas
y maestra en Administración de Instituciones Educa,
ti vas, por el Tec de Monterrey. Estudia el doctorado en
Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma de Baja
California Sur y es profesora en la carrera de Lengua
y Literatura, y Ciencias de la Educación en la misma
institución; además, es correctora de estilo independiente y autora del libro álbum Fortín publicado por el
Instituto Sudcaliforniano de Cultura en 2017.
SELENE VERCARA.

(Ciudad de México,
1949). Cronista, ensayista, narrador, poeta, traductor
y editor. También es docente e investigador en el
área de literatura y filología. Ha merecido numerosas
distinciones nacionales e internacionales, entre ellas,
el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López
Velarde 2010 por el conjunto de su obra poética. Ha
sido colaborador en distintas épocas de las revistas
y suplementos Co11fabulario, La Jornada Semanal , La
MARCO ANTONIO CAMPOS

Semana de Bellas Artes, Periódico de Poesía, Proceso, Punto
de Partida, Revista de la Universidad de México, Sábado y
Vuelta.
(Monterrey, 1977). Autora del poemario: Hierba de los días (UANL, 2011).
Textos suyos han sido incluidos en antologías en
México, Canadá y Ecuador. Becaria por el Centro de
Escritores de Nuevo León (PECDA, 2007). Consejera
Vocal de Literatura para Consejo para la Cultura y
las Artes de Nuevo León (2013-2016). Actualmente
es gestora de proyectos e iniciativas culturales, es
traductora y trabaja como editora independiente.
ZA.IRA ELIETTE ESPINOSA

(Torreón, 1978). Es autor de
los libros de cuentos La Biblia Vaquera y La marrana
negra de la literatura rosa. Premio Nacional de Cuento
Magdalena Mondragón 2005. Con su crónica El
karma de vivir al norte obtuvo el Premio Nacional
de Testimonio Carlos Montemayor 2012. En 2017
publicó La efeba salvaje y El Pericazo Sarniento (Selfie con

CARLOS VELÁZQUEZ

cocaína).
PAOLA CEDEHO•MARMOLEJO. Amatoria; artista con-

temporánea, escritor de narrativa, modelo de figura
humana y docente. Su obra se ha presentado en varias
ciudades de México y Barcelona. Estudió la licenciatura en Artes Visuales y diplomados en
el área de humanidades , como semiótica, psicoanálisis, ontología, filosofía y estudios visuales.
Actualmente es representada por la Galería Alterna ti va Once, y está produciendo una exposición individual para primavera 2018, .;. AMOR
PLACER INACABADO. Prepara la edición de su primer
libro con la editora independiente Tres Nubes.

�AUTORES

Mexicano, nació en McAllen,
Texas. Es Ucenciado en Artes Visuales. Realizó una
Especialización en Artes en Dannstadt, Alemania. Ob,
tuvo el grado de Maestría en Disefio de Información y
ahora es pasante del Doctorado en Creación y Teorías
de la Cultura por la UDLA. Es productor visual desde
1975 hasta la fecha (instalaciones, intervenciones, arte
correo, autorretratos y otras actividades). Ha recibido
reconocimientos y estímulos a la producción de Fonca y
Conarte, y en 2003 obtuvo el Premio a las Artes UANL
Fue Maestro en la FAV, UANL hasta febrero de 2013.
Ha publicado artículos (Armas y Letras, Movimiento Ac,
tual, El Porvenir, El Norte, entre otros) y dos libros en co,
autoría: Tra11sfere11cias, convenciones y simulacros y 100 arlas
a través de 100 artistas. Ha participado en conferencias,
cursos y seminarios en MARCO, Museo Monterrey,
Centro de las Artes de Nuevo León, Museo Carrillo
Gil, etc.
EHRIQUE RUIZACOSTA.

Narradora, drarnaturga, ensayista
y docente. Es catedrática en la FFYL de la UANL y
coordinadora de la Escuela de Teatro de la misma
institución. Entre numerosos reconocimientos en
México e internacionales, en 2009 mereció el Premio
a las Artes que otorga la UANL en la categoría de
Artes narrativas y en 2016 el Premio Teatro del Mundo
de la Universidad de Buenos Aires por Memorias del
teatro combatiente. Pertenece al Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
CORAL ACUIRRE,

EDCAR IBARRA ZAVALA (Monterrey, 1984). Es docente.

Estudia el Doctorado en Filosofía de la Cultura, de la Uni,
versidad Autónoma de Nuevo León. Acrualmente prepara
su tesis doctoral en torno a la obra de Octavio Paz.
(Bogotá, 1983). Escritor y actor
colombiano. Ha obtenido el Premio India Catalina, del
Festival Internacional de Cine y televisión (Cartagena)
y el T .V. y Novelas. Ha recibido el premio Casa de
poesía Silva, Premio del Club del libro de las Naciones
Unidas en Suiza y el Ydalio Huerta Escalante (México).
Autor de las novelas El demoledor de Babel (El perro y la
rana, 2010) y Caracaos (Planeta Colombia, 2017).
LARRY MEJÍA

(1970). Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de T,vitter en una lista de las 140 mejores del
país. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.com.mx
ALBERTO CHIMAL

EDUARDO AHTOHIO PARRA (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario
de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation
en 2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
(Monterrey, 1982). Editora, ensayista
y aspirante a calígrafa. Fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León en 2010. Ha publicado el
libro Metal de la voz. Ensayos en torno a la escritura literaria
(Ediciones Intempestivas, 2011).
JESSICA HIETO

(Casma, 1942). Poeta, novelista,
dramaturgo, ensayista y crítico literario. Es
investigador y docente de Literatura Latinoamericana
en la Universidad Bro,vn. Miembro de las academias de
la lengua de Perú, Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua.
Ha recibido la condecoración Andrés Bello del
gobierno de Venezuela en 1998 y es doctor honorario
por las universidades del Santa y Los Ángeles, Perú, y
la Universidad Americana de Nicaragua, entre otras
distinciones.
JULIO ORTECA

(Monterrey, 1988). Estudió
Bibliotecologia y Ciencias de la Información en la
UANL Escribe cuento, poesía y crítica. Ha publicado
en Hermano Cerdo, Bitácora de vuelos, y Revista El Humo.
Josi LUIS ACUIRRE

Es Licenciada en Letras
Espafiolas por el Instituto Tecnológico de Monterrey
y Maestra en Humanidades por la University of
Chicago. Es Candidata a Doctor por la University of
Chicago. Actualmente escribe su tesis doctoral sobre
la construcción de Sor Juana como ícono nacional. Es
profesora de la Facultad de Filosofía y Letras en la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Sus intereses
de investigación son la literatura novohispana y la
decimonónica.
HILDA LARRAZÁBAL.

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487606">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487608">
              <text>2017</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487609">
              <text>21</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487610">
              <text>97-98</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487611">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487612">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487613">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487631">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487607">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2017, Año 21, No 97-98, Julio-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487614">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487615">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487616">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487617">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487618">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487619">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487620">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487621">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487622">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Casa Universitaria del Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487623">
                <text>Cuéllar, Margarito, 1956-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487624">
                <text>Zavala, Nohmí, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487625">
                <text>01/07/2017</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487626">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487627">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487628">
                <text>2020007</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487629">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487630">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487632">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487633">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487634">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35083">
        <name>Amatoria</name>
      </tag>
      <tag tagId="28072">
        <name>Coral Aguirre</name>
      </tag>
      <tag tagId="35081">
        <name>Cuatro Postales sobre Lima</name>
      </tag>
      <tag tagId="3071">
        <name>Poesía</name>
      </tag>
      <tag tagId="35082">
        <name>Polifonías</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17521" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15559">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17521/Armas_y_Letras_Revista_de_literatura_arte_y_cultura_de_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_2017_Ano_20_No_95-96_Enero-Junio.pdf</src>
        <authentication>2f2ebf668448278ea5ac3bf70ec88760</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488083">
                    <text>deliciosa

inocente

.
amigo

,

-~'\~•

~-- e- J.~'l'\ \
.... ·.,,~,¡,

~

'
ousol ns \l.OJ
';)~

o ,..,

•q

sensac1on

media luz

:E

&lt;

:z

...

!

o
o

A

111
11.1

o

111

◄

◄
:z

~

m

- o-

◄

"'
:E
U&lt;

:z

iCI

UI

ensueno.

leyendo

excelsa antí

t:
~

:z

'2_,
o
&gt;
w
::,

w

:z
Q

◄
J:

o

,o
::,

X

..

◄

Q

◄

-e

u,

a:
w

~.

.;; I

-~d. e\ a? o'tª"~-' '

~ ~ ~ ... ¿l c:,p ~fl

r

'c.....:Z ,-, (-, 1 , '

,.._...,

e

• a: en

• :,

◄◄
en
z zª
: , U,I w
en a: J:

1
a: ... u
z◄ o­
... !!

-w ◄
a: ... u
,0 ◄ ◄
o! :z:

:, o :z:
u a: •

U,I

N2U

- a: ◄
:::, -u, &gt;
~ u, o

,..1

◄ o
me
_,

ctLLl-u,

~V.&gt;..,)

~,¿

-,;

o

~

o~
V)

ce: :::s
~ ce:
~z
')

.,

,111 11.1 0
11.1

CF)

~

µ~
C.)
t
::,

-&gt;

:z

j

o cerraaos, ve
o el agua rizarse e
no a la tristeza, q
Je la visión de un e
sto también como la
·e las cortinas y su du
vantartc y a olvidar, en
os q uc te asustaban cuan
,e _v_a í!07ar de otro día feli'7_ :,irro

.~-

X

::,

-o

é
l,lj

t5

g
.Ji

OI

g
1M

,:X:,
X

~
o

1

1

~
w

Q

::,

U)

Q

w

~

::,

◄

a:

►
w

u

::,

~

u,
..
_,
..
..~

a
E
L.
a
-..w_,
:
&gt;
w
a:

~

z2§

:::s

���Poemas de Catálogo razonado de alambremaderitas para
liembra con monóculo y posible calavera / DIA.MA. CA.RZA.

• MISCELÁNEA

ISLA.S / 4

Aniversario de Dolores Castro /

YERÓMICA.

c.

A.RREDOMDO / 52

Poemas/ R. S. THOMA.S. Traducción de MISA.EL RUIZ
A.LBA.RRA.CÍM / 8

• TOBOSO
UNIVERSO RULFO

A la letra: Un incidente en particular /
Juan Rulfo: hechos visuales y literarios/

SUSA.MA.

BÁRBARA.

JA.COBS / 57

RODRíCUEZ A.CUILA.R / 11

La materia no existe: Sébastien Slodtz (1655-1726) /
Ante Rulfo: notas de una lectura/ REMA.TO TIMA.JERO

ALBERTO CHIMA.L / 59

/ 14

Letras al margen: El retorno del Zurdo Mendieta /
El habla popular en la cuentística de Juan Rulfo /

EDUARDO A.MTOMIO PA.RRA. / 61

JOSÉ ROBERTO MEMDIRICHA.CA. / 19

Plumas al vuelo: El riesgo de la escritura / JESSICA.
Pueblo fantasma/ MUCO YA.LDÉS / 24

MIETO / 64

• ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

• CABALLERÍA

Hacia otra caracterización de la poesía espafiola
actual/ JUA.M CARLOS ABRIL / 27

Un ejercicio de investigación-creación en la frontera
sur/ ROCÍO CÁRDEMA.S PA.CHECO / 67

Cubrir con oro las partes de un dorado/ IYETH LUMA.

Hernando Garza y el desierto en la palabra / CORAL

FLORES / 38

A.CUIRRE / 68

Parry Padre Stylc de Paulina Ordofiez / ADRIÁM RUIZ
• ANDAR A LA REDONDA

Osear Llera, 1946-1990 /

LUIS MA.RTfM CA.RZA. / 43

• DE ARTES Y ESPEJISMOS - - - - -

La palabra nos atraviesa. A partir de "Porque juego"
de Ana Fabiola Medina/ PA.ULIMO ORDÓHEZ / 46
Un enigma se ha vuelto transparente. La narrativa de
Zacarías Jiménez / AIDÉ CA.YA.ZOS COMZÁLEZ / 49

/ 71

�(l)UANL

ft

EDITORIAL UNIVERSITARIAUANL

Universidad Autónoma de Nuevo león
Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria General
Celso José Garza Acuoa
Secretario de Extensión y Cultura
Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Margarita Cuéllar
armasyletrauanl@gmail.com
Director editorial
Nohemi Zavala
nohemizav@gmail.com
Editora responsable
Verónica Rodríguez
veronica.rz@gmail.com
Diseño

Annas y Lecras. Revisra de Lirerarnra, arce y cultura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Afio 21, No. 95,96, enero-junio 2017,
es una publicación trimestral, editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo león, a través de la Editorial Universitaria
de la UANL. Casa Universitaria del libro, Padre Mier 909
Pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo león, México,
C.P. 64000, Tel. + 52 81 8329-H26, Fax + 52 81 83294111,
www.armasyletras.ltanl.mx/, armasyletrasuanl@gmaiJ.com
Editora responsable: Nohemi Zavala Castrellón. Reservas de
Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2009-061817570300-102,
JSSN en trámite, ambos otorgados por el lnstituto Nacional
del Derecho de Autor, licitud de Título y contenido No. H ,918,
otorgado por la Comisión Calificadora de Publicaciones y
Revistas ilustradas ele la Secretaria de Gobernación. Registro de
marca ante el lnstituto Mexicano ele la Propiedad Intelectual, en
trámite. Impresa por Serna lmpresos, S.A. de C. V., Vallarta 345
Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo león, México. Este
número se terminó de imprimir el 30 de enero de 2017 con un
tiraje de 1,500 ejemplares.
las opiniones expresadas por los autores no necesariamente
reflejan la postura del autor ele la publicación.
Prohibida su reproducción rotal o parcial de los contenidos e
imágenes ele la publicación sin previa autorización del editor.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2017

�POE SÍ A

De Catálogo razonado de alambremaderitas para hembra
con monóculo y posible calavera
• DI.A.HA C.A.Rli ISLAS

36

De este lado del sueño está mi cuerpo. ¿Quién lo dijo? No sé. Sé que no eran necesarias
tantas agujas para sostener mis ojos. Pero no lo decidí. Estarnos en el sueño del
bulto, del que encima de todo llevó gafas, aura gruesa, de mascota a la canícula y
un mecanismo indistinto de familiares ausentes.

Pegue usted alas al reverso del retrato.
Mío, para escapar mejor.
Y si se asoma, no verá al huevo que debía; sí la cola del animal óseo al lado, sí la
redondez que lo corola.
Esa redondez, retiene.
Y si estipulé dorado, faltan aún las muchas medallas que gané por decir que de este
lado me miran, por decir los túneles recobrados para el ojo, por decir sus navajas,
ciegas, el puente fijo y el alcance del bisturí, siempre reversible a la mirada. Es

que no contábamos con eso, ni con la manita erguida -piensa ella y se va ya, al carril de
la balanza de cobro- pero fíjate que sí, de este lado está mejor, ya ni veo lo que pensé, sólo

fragmentos de sus ojos.

�POESfA

[Que, por otro lado, nunca tendrán parte en este asunto, peso, ni herencialización.]
Por eso mismo es emocionante asomarse aquí de vez en cuando. Para constatar
ese espacio vacío que he soñado en representación del mundo y es el mundo, para
constatar las distancias rojas, muy vigiladas, muy afiladas, que, centímetro a
centímetro, yo anticipé.

�POESÍA

38
Ingredientes para destituir lo imaginado: catorce tiras de estambre Zaubcrberg ya
ensambladas; que falten algunos dientes; los cuernos del toro, bien amarraditos;
dos espejos de dentista, no muy distintos entre sí; cuatro patas del animal
conseguido rizadas hasta enfocar el letrero con los cuatro puntos cardinales: ver,
fingir, creer, hablar; un ojo no y prótesis de dorado; un miembro incrustado al
motor que reciclé, de latas negras; la frase «Le falta un tornillo»; y que yazca ahí,
en la suavidad oscura, la palabra «dendritas».
[Indistintamente.]
Procedimiento: Hay más corazones rojos que cráneos en el mundo. Hay más corazones rotos

que a donde llevarme a pasear. [Repetir.]
Conclusión: El hilo conductor dividido en tres, de este a oeste. [Recobrado.] Pero,
al reverso équién sujeta la voz? No sabe. No contesta. Y si sabe, lo encandilan. [Las
cuatro láminas, muy transparentes, de acrílico, que en otras zonas se conocen
como ánima.]
Inventario: Esa cabeza ya va, va a emerger, va la burbuja. La tira metálica resultante
escrita, su código en la cesura, mírala, ese es ya su nombre: es tierno, es falso, no
existe, es mío.

�POESfA

39
Nombre: llave suave, rococó. Cáscara de orina, como ya lo elije mucho. [Y por eso
hay que decirlo otra vez.]
Pico transparente. Desparpajado, inclusive. ¿Pero ebúrneo qué es? Una lápida
esponjosa de voz, de calaca hablada, de huecos oculares, lupa y recitación: con
rueca, con giratoria y medida. Molde. Y el esqueleto de cera con sus de uno a seis

triángulos rojizos. [Puede que carmesí, el del último bastión.]
Nombre: la palabra cornucopia, cuando estaba de moda. Nombre: Lanza que me
pesa; biombo abastecido; carcaj y otras minucias.
¿Qué argumento nos soporta? Sólo la coronación.
[No determinan.]

Porque hay que pensar en el mundo. Mundo o vestida de novia. Mundo o pecho erguido.
Mundo o cabeza constante. Mundo o estatua de arcilla. Huevo o Mundo. Adjetivo
o Mundo. Porque hay que hacer notar al mundo. Simulando: El alimentarse de la
madre a sí misma. ¿Q que más nos falta para volar? El recuerdo del verano donde
todo se erguía y daba a luz cada oquedad granulada, tal vez.
Nombre: franjas de hierba molida, que no vertí. El signo flagrante, redondo
blanco y sin números. Nombre: con huequitos no advertidos. Con un ave guera
ensamblada.
En la copa del mundo, que oí~oí.

�POE SÍ A

Poemas
e R.S. THOMAS
TRADUCCIÓN DE MISAEL RUIZ ALBARRACfH

Un campesino*
De nombre, lago Prytherch, aunque, a decir verdad,
no es más que un hombre cualquiera de las peladas colinas de Gales
que cuida de unas pocas ovejas en un desfiladero de nubes,
corta remolachas, arranca la piel verdosa
de los huesos amarillos con una sonrisa idiota
de satisfacción o remueve la dura tierra
bajo un espeso mar de nubes que destellan al viento:
así pasa sus días, su babeante alegría
más escasa que el sol que hiende las mejillas
del cielo lúgubre, si acaso una vez por semana.
Obsérvale luego, de noche, clavado en su silla,
inmóvil excepto cuando se inclina para escupir en el fuego.
Hay algo que asusta en la vacuidad de su mente.
Años de sudor y el contacto con los animales
hacen que su ropa despida con absoluta naturalidad
un olor acre que ofende al refinado, pero afectado, olfato.
Aun así ese es el prototipo que, estación tras estación,
frente al asedio de la lluvia y el desgaste del viento,
conserva su rebaño; una fortaleza inexpugnable
incluso en la confusión de la muerte.
Recordadle, pues él es también un vencedor en la batalla.
Resiste como un árbol bajo la curiosidad de las estrellas.

"Oe T/1, Sroncs of rh, F1cld (1946)

�POESfA

El prado iluminado*
He visto cómo salía el sol
e iluminaba un pequeño prado
durante un rato, y he seguido mi camino
y lo he olvidado. Pero esa era la perla

de más valor, el único prado donde encontraría
el tesoro. Ahora comprendo
que debo desprenderme de todo
para poseerlo. La vida no corre
hacia un futuro que se aleja, ni anhela
un pasado imaginario. Consiste en desviarse,
como Moisés hacia el milagro
de la zarza ardiente, hacia un brillo
que parecía tan pasajero como entonces
tu juventud, pero es la eternidad que te espera.

*De LaboratoncHif ú1c Sptrit (1975)

�POESÍA

Geriátrico"
¿Qué dios está orgulloso
de este jardín
de flores muertas, de esta gruta
submarina de humanidad,
donde los miembros se agitan en invisibles
corrientes, caras marchitas
sobre tallos secos, voces que se agarran
en un último, desesperado intento
por no soltar presa? A pesar de los pétalos
secos, distingo
las especies: Charcot, Méniere,
Alzheimer. Aquí no hay
jardineros, solo vigilantes
de la razón invadida
de confusión. Hubo un día en que
este cuerpo, entonces solo un brote,
se abrió a los besos del amor. Esos ojos,
cubiertos de legañas,
eran tersos guijarros en
el riachuelo del amor. ¿Es esto
lo que nos prometió
Abraham Ibn Ezra? Al salir
me consuelo como puedo:
hay otro jardín
de rocíos y fragancias
y hemos quedado atrapados
entre las zarzas que lo rodean,
un sacrificio dispuesto por un dios
atormentado en aras de un amor más fiero
de lo que podemos comprender.
"De No Trucefor che Furics (199S)

�.,.
.,.
111

-

,/IJ

~

It ~
. ~►

CJ

111
Q

1

j
.,.u◄

...

,
JUAN RULFO:
,, I 1,7, , I

111

z
111

ez
111

J:

:\

-

hechos vi~uales y literarios

~

...
...'
.,.~
~

-&gt;

e

-.,.

SUSANA RODRÍCUEZ ACUILAR

◄

111

o
D,

(

,...,

Y as~ el vacío i111cnw llenarse

con la memoria de los idos.

-.,.
ui
~

111

...◄
111
Q

''Y

Álvaro Matute

o soy Juan Nepomuceno Carlos Pérez
Rulfo Vizcaíno, me apilaron todos los
nombres de mis antepasados paternos y
maternos como si fuera el vástago de un racimo de
plátanos, aunque (...] me hubiera gustado un nombre más sencillo", comentó el escritor por allá de
1977 a la televisión espafiola.1 Cuarenta afies después

de esta entrevista se celebra el aniversario número
cien de Juan Rulfo, junto con los centenarios de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y del diario de la vida nacional Excélsior. Dos
contextos destacables para un personaje relevante.1
Así pues, y en honor al primero, estas breves
líneas incluyen su voz - a la usanza antigua, con el

l Joaquin Soler Sermno cita lru. pah1bras de Rulfo en el artlculo "Juan
Rulfo y el mundo de su próxima novela La Cordillera", de Maria
Teresa Gómez Gleason (La cultura en México, 1966) durante una
entrevista con el autor para el programa A fondo. de la Tdevisión
Espafiola, en 1977. Recuperado el ll de febrero de 2017 de: https://
www.youtube.com/watch?v=\l74yJ=tkx-c Las citas subsecuentes
pertenecen a esta entrevista, a menos que se indique otm fuente.

2 Dato interesance de uno de sus ancestros -donde destaca el ,1pelhdo
compuesto que después fue modificado- establece que Juan del
Pérc-Rulfo, oriundo de Espafia, monje por decisión familiar y
despues por decisión personal, se t-asó dos veces y fue integrante de
las fuerzas de Félix Maria Calleja del Rey, virrey de la Nueva Espalia
que combatió a los independentistas mexicanos. Del Pérez-Rulfo ya
arr,ugaclo en México tet'JDÍnó por pasarse al bando insurgente.

11

1

�entrecomillado de rigor- para destacar su participación
vivir en soledad. Tiempos donde la lectura fue su mejor
como empleado (recaudador de rentas, publicista
distracción, porque al cerrar la iglesia por el problema
de los cristeros, la biblioteca de ésta fue trasladada a
y vendedor de llantas), como funcionario (agente
de migración para perseguir extranjeros ilegales,
su casa y ahí se encontró con libros que el sacerdote
aunque nunca capturó a ninguno; distribuidor de
recogió por ser prohibidos.
barcos y encargado de ediciones en el Instituto
Las historias de violencia y los personajes que
Nacional Indigenista por veinte afias), sin olvidar la
conoció durante y después de la rebelión "se me
participación del alpinista y del "aficionado de la vida"
han grabado y yo los he recreado. No pintar, los he
tenido que recrear, los he tenido que revivir" para
en las letras y en la fotografia.
la historia del novelista Juan Rulfo inicia en Apulco,
mostrarlos de una forma distinta en la escritura.
donde vio la luz primera; pueblo de unos dos mil
Aunque esos personajes irracionales no tienen
habitantes, perteneciente
rostro, "son gente común y
a San Gabriel, distrito de ""QUERÍA MO HABLAR COMO corriente". La realidad no está
Sayula, Jalisco Rulfo es de SE ESCRIBE SIMO ESCRIBIR en la obra de Rulfo, "yo tendía
a renovar hechos del pasado,
los bajos de Jalisco, de "un
COMO
SE
HABLA.:'
pueblo en una barranca, con
no lo que estaba sucediendo".
calles torcidas y empinadas",
De ahí que "cualquiera que
que no aparecía en los mapas pero donde uno de sus
tratara de encontrar esos paisajes, esos motivos, esas
abuelos contribuyó en la construcción tanto de la
descripciones, que han dado origen a esos escenarios
no los encontraría". El objetivo se cumplió: "Quería no
iglesia como de un puente.
El conflicto cristero, como un resabio de la
hablar como se escribe sino escribir como se habla".
Revolución Mexicana, detenninó la pérdida de
En 1940 el estudiante de contabilidad emigró al
Distrito Federal, hoy Ciudad de México, y quizá el
algunos de sus familiares y marcó al nifio Rulfo, quien
estudió primero en un colegio de monjas josefinas y
contexto le inspiró para realizar su primera novela
después fue trasladado a Guadalajara, donde su abuela
(un campesino que fue trasplantado a una ciudad
- analfabeta que se sabia de memoria los devocionariosmoderna) pero Rulfo la destruyó por considerarla
lo ingresó al único orfelinato que existia, el internado
mala. Asistió a la UNAM como oyente en la Facultad
de San Gabriel: "era como una cárcel-correccional.
de Filosofia y Letras, en el Centro Mascarones, y en
lo único que aprendí fue a deprimirme. Fueron afias
1945 publicó su primer cuento, "Nos han dado la
tierra", en la revista América de Guadalajara, donde
difíciles". Rulfo atribuye a esta experiencia su pánico
a las multitudes, a la gente; sin embargo, aprendió a
también publicó por vez primera sus relatos visuales.

111

-u
111

111
~

111

a
j

~

111

..
111

......

◄
:,

-&gt;
111

~

111

111

o
11:1,
~

oN

-o
2

~

o
1111:

!..
111

¡

111

111

j
a

111

�Después vendría El llano en llamas en 1953 y Pedro
Páramo en 1955:
[En Pedro Páramo] el personaje central es el pueblo
[...] Es un pueblo muerto donde no viven más que
ánimas, donde todos los personajes están muertos,
y aun quien narra está muerto. Entonces no hay
un límite entre el espacio y el tiempo. Los muertos
no tienen tiempo ni espacio. No se mueven en
el tiempo ni en el espacio. Entonces así como
aparecen, se desvanecen[...] es difícil de entender
pero con esa intención la realicé.

Ambas obras, la primera realizada con dos becas
consecutivas que le otorgó el Centro Mexicano de
Escritores y la segunda subvencionada por la Fundación
Rockefeller, no obtuvieron la respuesta que esperaba
el autor, pero fueron revaloradas por las generaciones
siguientes. Lo mismo ocurrió con sus materiales
fotográficos, rescatados y reconocidos afies después.
"La fotografía la hice en un tiempo y me gustaba, me
gustaba mucho".
Así, los hechos visuales - la huella, la marca que
puede percibirse y volver a existir por ser éste un
informe de un testigo, el fotógrafo, en este caso Juan
Rulfo- dieron cuenta del inframundo no contemplado
en la literatura de Rulfo. El escritor en el papel de
documentalista trató de describir costumbres, modos
de ser y modos de pensar de los habitantes de la
ciudad capital y de varios lugares de la República
Mexicana: en la Portada del Templo de Sanctorum (1940),
en el Cráter del Nevado de Toluca (1940), en el retrato a su
esposa Clara Aparicio de Rulfo (1948), en el Acceso con
arcos y automóvil convertible (1950), en el Acceso al atrio y
templo de Yecapixtla (1950), en la Casa en ruinas (1955),
en el retrato a José Gorostiza (1955), en las Vías de
ferrocarril de Buenavista (1956), en la Niña corriendo en
un portal de Jalisco (1961).
Las vivencias de su infancia - "en una zona de
devastación. No solo de devastación humana, sino
de devastación geográfica"- las plasmó en blanco
y negro con tonalidades en gris. El fotógrafo con su
Rolleiflex planteó situaciones conflictivas, estados y
problemas sociales de una manera artística. Tanto la
obra literaria como la obra fotográfica de Juan Rulfo
reflejan el "lenguaje del pueblo, el lenguaje hablado

que yo había oído de mis mayores, y que sigue vivo
hasta hoy". Reflejan la narrativa visual de Rulfo en
letras de molde y en papel fotográfico.
En su obra literaria los problemas de la ciudad
no se ven reflejados como sí ocurrió en su material
fotográfico, ello debido a que "a mí no me dice nada.
Y además lqué ciudad?, lqué clase de ciudad?, lcuál de
todas las ciudades de la Ciudad de México de todos
los Méxicos que hay? [...] Para mí la Ciudad de México
es completamente extrafia".3
El jalisciense, en un día común y después de
trabajar como editor en el Instituto Nacional
Indigenista escribía para sí, mientras que varios
de sus materiales fotográficos fueron generados en
los viajes que realizó como parte de su quehacer
cotidiano: editar la colección más importante sobre
antropología social, que incluye a las 52 comunidades
indígenas en México (zapotecos, mixtecos, huaves,
zoques, triques, cuicatecos, mazatecos, chinantecos,
choles, popolocas).
El factor económico determinó su permanencia
como funcionario, en esta institución, "porque de
eso vivo. Es muy difícil, como se sabe, vivir de la
literatura en nuestros países. Este trabajo lo tengo
hace 18 afios y aparte de que da de vivir me gusta.
No he descuidado la literatura que para mi es
fundamental, mi afición o mi vicio principal [... ] La
culpa no la tiene nadie, es simplemente la necesidad
de mantener a una familia".•
El hombre sombrío, el hombre que creyó haber
nacido a la medianoche tras considerarse oscuro y
hermético, el hombre que fue criado en un ambiente
de fe, plasmó en el papel fotográfico los problemas
y las virtudes de la ciudad ( escasez , migración,
pobreza; la arquitectura, los barrios, los paisajes
citadinos) y del campo (las costumbres, los rituales,
las tradiciones, los contextos, la población nativa y los
paisajes mexicanos). El concreto y el adobe. Lo urbano
y lo rural. Lo moderno y lo citadino. Lo horizontal y
lo vertical. Situaciones fotográficas, documentales y
cinematográficas dieron cuenta de los hechos visuales
y narrativos de Rulfo. e
3 Rulfo entrevistado por Ernesto Gon::ález Bermejo, ·Juan Rulfo:
La hteran1ra es una mentira que dice la verdad". en Rcvisia La
Universidad de México, No. 1, septiembre de 1979, pp. .¡,s.
.¡ Op. cit.

�o

z

¡
!J:
...'

:

-,::!&gt;
11)

11)

111

o
111,
~

oN

-o
2

::»
ii1
::»

• REMATO TIHAJERO

1

a elección de mis lecturas es caprichosa,
desordenada. Me guían el gusto y las
circunstancias, no el deseo de erudición.
Hablo como un lector que en el camino llegó, un
tanto por casualidad, a dos estaciones espléndidas,
cuyo recuerdo late aún con fuerza. El Hano en llamas es
una de ellas. Pedro Páramo, la siguiente. Veintitantos
afios ya de haberlas visitado y todavía quiero
volver, y vuelvo, a su presencia. Y me dejo, todavía,
deslumbrar, como quien las conoce por primera vez.
Y como si fuera la primera vez, descubro algo nuevo
en ellas, me dejo sorprender, dejo que ellas descubran
algo nuevo en mi, un nervio que no se había pulsado
del todo y que esperaba su momento para resonar.
Este es, si se quiere ver así, el recuento de un amor
personal. De un amor que se construye y reconstruye
con los afies.

Mi admirado Guillermo del Toro lo pronunció firme
y claro en una entrevista hace tiempo difundida
por la ,veb: "El espinazo del diablo es Juan Rulfo~.1 Se
refiere, claro, a su película del afio 2001, rodada en
Espafia. La del orfanato a la mitad de la llanura yerma,
polvorienta, seca. El orfanato habitado por los nifios y
sus cuidadores, pero también por los fantasmas de los
crímenes pasados y futuros.

L

1 Vicente Dhtz, "Entrevista con Guillermo del Toro" en ThcC11/1. http://

www.thecult.es/Entrevistas/entrevista-con-guillenno-deJ-roro.hrml
El mismo Del Toro, jalisciense como RuJfo, no se ha guardado nunt·a ~u
admiración por el autor de Ellla11om llamas, libro señalado por el propio
cineasta como una influencia literaria esencial para la concepción de
El cspma::,o del diablo Qaime Perales ContrenlS, "Guillermo del Toro: la
experiencia fisica del horror". En UteraL httpJ/literalmagazine.com/
guillermo-&lt;lel-toro-la-expeáencia-fisica-del-horror/). En fecha tan
reciente como maco del 2017, un tuit de Guillermo senala a RuJfo
como la prosa que más admira en espafiol, "my most admired prose
wáter in Spanish" (Guillermo del Toro@Re-a!GDT. https://twitter.
com/Rea!G DT/starus/83735718 70090-!0384).

i-..
111
~

111

en

j
111

CI

�No es que la película esté basada ni HABITAR EM UMA MA.RRACIÓM DE RULFO
siquiera mínimamente en algún relato o
ES HABITAR A. LA. DERIVA., MARCA.DO
personaje de Rulfo. Pero quien haya visto
el filme y leído a Rulfo sabrá reconocer en POR FUERZAS QUE SOM A.L MISMO TIEM•
esa geografía reseca, en esos personajes
PO FAMILIA.RES Y EXTRA.ÑA.S. FUERZAS
desesperados, en esa miseria moral que se
palpa en el sudor y la respiración misma FA.SCIMA.MTES Y TERRIBLES A. LA. VEZ.
de la gente, un eco muy de Rulfo, muy de
los personajes, las tramas y las atmósferas
del escritor. La huella de Rulfo marca un tono para
La atmósfera del cuento es agobiante. Se abre
la película, le imprime una manera de ser. No es
ante los ojos del lector un paisaje miserable: caminos
Rulfo en un sentido estricto, pero al 1nismo tiempo
desiertos, polvo de sol a sol, noches cada vez más cortas,
sí lo es. O, por decirlo de otra manera, El espinazo del
y al amanecer otra vez el lento peregrinar, con el olor
diablo no habría sido posible sin la preexistencia de
a muerto que brota de las llagas de Tanilo. Se hacen
Rulfo, si Guillermo del Toro no hubiera leido antes
presentes el dolor físico y el cansancio. Pero también
a su coterráneo y hubiera asimilado las trazas de una
el dolor en su forma inmaterial: la desesperación, la
cierta forma de narrar pero también de un talante,
culpa, la desesperanza. La falta de piedad que los
de una cierta actitud. El estilo de Rulfo, tal como lo
amantes experimentan ante el dolor de T anilo pesa
asimiló el cineasta, trasciende el plano narrativo, pues
tanto como lo inhóspito de los caminos. Así es en Rulfo:
incluye también una espiritualidad pesimista que
lo material (el paisaje, el dolor) se corresponde con lo
todo lo impregna con su fatalidad.
inmaterial (las emociones, las inclinaciones personales).
Habitar en una narración de Rulfo es habitar a la
La geografía externa es también la geografía de las
deriva, marcado por fuerzas que son al mismo tieinpo
voluntades y los pensamientos de quienes la habitan y
familiares y extrafias. Fuerzas fascinantes y terribles a
la sufren. El macrocosmos y el microcosmos se solapan,
la vez. La vida se torna una peregrinación sin principio
se funden y confunden.
ni fin, la expiación de los pecados cometidos por
Esos paisajes de Rulfo: el Llano, la Cuesta de las
deidades indiferentes, en un tiempo al margen de
Comadres, Luvina, Comala. Esos lugares que son el
todos los tiempos.
presagio de la degradación de sus propios habitantes.
Habitarlos es como condenarse, dejarse chupar la
11
fuerza vital. Dejarse llenar de polvo, de piedras duras
y filosas, de horizontes yermos. El alma se endurece.
Se vacía. Se confunde con las cosas. Se convierte ella
Pienso en Talpa , de El llano en llamas. La trama es
simple. Un hombre, Tanilo Santos, enferma de
misma en cosa. Un guijarro más entre los guijarros.
gravedad. Su esposa, Natalia, y su hermano son
amantes. La muerte de Tanilo quitaría el único
111
obstáculo que les impide unirse. Tanilo decide
peregrinar hacia el santuario de la Virgen de Talpa,
El espinazo del diablo, la película de Guillermo del Toro,
en busca del milagro de una curación. Los amantes
es una historia de fantasmas. ¿Fue Rulfo un autor de
ven en ello la oportunidad buscada: Tanilo no podrá
historias de fantasmas?
resistir el viaje, piensan. Morirá en la peregrinación.
Cuando Juan Preciado, hijo de Pedro Páramo, regresa
Emprenden el viaje, arduo, desgastante, interminable.
a Comala, lo reciben los fantasmas. El pueblo ya no
Tanilo muere. Natalia es presa de los remordimientos.
existe, no lo habita nadie, pero Juan no lo sabe. Va
La unión de los amantes, lastrada por la culpa, no
encontrándose con los antiguos habitantes. Todos ellos
puede realizarse. El viaje a Talpa fue para ellos, en
están muertos, pero.Juan no lo sabe. Conversa con ellos,
realidad, un viaje de expiación, su propia estancia en
comparte con ellos la mesa, la cama, el cansancio. Convive
un Purgatorio terrenal.
con ellos, pero en realidad agoniza en su compafiía..Juan

�no lo sabe. Volver a Cornala es convertirse en Cornala.
Y si Cornala ha muerto,Juan morirá. Y ya que Comala
es un fantasma de lo que fue,Juan se convertirá en un
fantasma. Y como fantasma, pervivirá anclado a su dolor
personal, tal como hacen los demás fantasmas. Es cosa
de fantasmas anclarse a un momento del pasado, a una
imagen de sí mismos que los traza para la eternidad. No
esperes que un fantasma aprenda, entienda o en modo
alguno se transforme en otra cosa. Ser fantasma es
detenerse en un instante del tiempo, congelarse en una
mueca, un discurrir, una costumbre.
Pero esos fantasmas , ,están ahí? ¿No serán un
truco literario, la construcción del pasado mítico
de Comala? Son como un coro de personajes que
muestran cada uno a su manera la catástrofe que
se cifió sobre el pueblo. Como si las estatuas de un
antiguo monumento cobraran vida por un instante,
solo para narrar cada quien un fragmento de los
acontecilnientos, y enmudecieran en seguida. El
rnísmo Pedro Páramo es una estatua, una que se
derrumba , que viene derrumbándose desde el
pasado y se condena a su propia disgregación. En el
instante de su muerte se desmorona, "como si fuera
un montón de piedras". Y así sabemos que su muerte
- asesinado por uno de sus vástagos- no ocurrió en
un tiempo preciso ni en circunstancias específicas
y delirnítadas, sino que está ocurriendo aún, no ha
dejado de ocurrir. Ha ocurrido siempre, en el tiempo
sin tiempo de los mitos y de los fantasmas. El tiempo
de los monumentos. El tiempo de los arquetipos, que
es también el de los suefios. Pedro Páramo es rníto,
fantasma, arquetipo y suefio. Es el padre brutal, el
padre fuerte , el asesino, lo voluntad ciega, el deseo
absoluto, el monstruo que nos persigue en nuestras
pesadillas. La fuerza bruta con rasgos vagamente
humanos. Un hombre de carne y hueso, pero también
on-a cosa, más prirnítiva, más esencial y definitiva.
Me gusta pensar que Pedro Páramo sí es una historia
de fantasmas. Pero no una que nazca de la tradición
europea. Los fantasmas de Rulfo no son los de
Sheridan Le Fanu ni los de Henry James. Se nutren
de ciertas formas terribles de la religiosidad, de la
superstición popular y de los miedos más básicos, y
se decanta en una tradición nueva, la del fantasma
que es mito y es destino, que está vivo y muerto a la
vez , simultáneamente carne y sombra, que habita

RULFO MERECERÍA TEMER IMITA•
DORES EM LA. LITERATURA F.A.M•
TÁSTIC.A..

UMOS

QUE

FUERAN

CAP.A.CES DE .ABRIR EL CA.MIMO .A.
UNA MUEVA TRADICIÓN EM ESE
CÉMERO.
una geografia pero también habita en la memoria de
los vivos y los muertos. Hay autores que, como Rulfo,
proponen geniales mitos modernos, tan atroces y
fascinantes como los mitos de antafio. Pienso, por
ejemplo, en Arthur Machen, en H. P. Lovecraft, en J. R.
R. Tolkien, en Neil Gaiman. Todas ellos son tejedores
de cosmogonías. Hay momentos en la narrativa de
Juan Rulfo que parecen precisamente eso: narraciones
de un origen mítico, invocaciones de un principio que
es todos los principios. Y ese principio se ofrece (he
aquí la novedad, lo original de Rulfo) en la forma de
un fantasma, de un retazo de memoria, de un eco, de
un susurro. Rulfo merecería tener imitadores en la
literatura fantástica. Unos que fueran capaces de abrir
el camino a una nueva tradición en ese género. Quiero
pensar que esa tradición será espléndida y que sus
mejores frutos están aún por escribirse.
IV

El lenguaje de Rulfo. El habla que pone en boca de
sus personajes. Su propio lenguaje narrativo: su estilo
reseco, preciso, lapidario. Las palabras, pues, con
las cuales construyó sus relatos. No es realismo ni
costumbrismo; pero no porque el estilo de Rulfo se
oponga al dato realista o costumbrista en la literatura,
sino porque, asimilando de una manera personal
esos elementos, los trasciende. Aunque se mantuvo
fiel a los modos expresivos de su natal Jalisco,
Rulfo no intenta (y de eso estoy seguro) una simple
reproducción de palabras y expresiones rurales. Como
todo lenguaje literario, el suyo es una irnpostu1-a. El de
Rulfo es una construcción aparentemente naturalista
que, en realidad, lo que hace es destilar una cierta
forma de expresión para convertirla en una fórmula,
en una lente que deja ver lo que hay de universal en un
pufiado de existencias y circunstancias particulares.

�o
z
o
~
z
o
:X

z
111

ez
111

:X

~
~

u.

_,

......

◄
:,

.,,

-&gt;
.,,

~

111

o
Q.
~

oN

--

1g
o

1••

-.,,
111
~

111

j
111

A

Autores de todo tiempo y latitud han ensayado ese
ejercicio de expresión. Inventan un lenguaje porque
el pufiado de alternativas expresivas que les ofrece su
idioma les resulta insuficiente para plasmar la plenitud
de simbolos y de significados que buscan expresar. La
lengua griega de Homero (o de los rapsodas llamados
colectivamente "Homero"), fusión de dialectos, es
un ejemplo firme. Hay otros: Dante, Petrarca y sus
contemporáneos consolidaron las posibilidades
expresivas del dialecto toscano; Shakespeare hace lo
propio con el inglés. Pero esos son ejemplos extremos.
Rulfo no crea el espaliol. Y sin embargo, lo hace sonar
como un idioma nuevo, con una música inusitada.
Habría que comparar a Rulfo con, por ejemplo, César
Vallejo y William Faulkner el idioma de estos dos
autores no se corresponde con el espaliol y el inglés de
todos los días; son formas potenciadas de expresarse
en ambos idiomas. Los conceptos florecen, las normas
del lenguaje se ponen a prueba. Más ejemplos: Lezama,
García Márquez, Borges. Después de someterse a esas
pruebas, el espafiol no volverá a sonar igual. Rulfo, con
todo derecho, debe inscribirse en esa nómina.
Rulfo debió inventar un lenguaje con el cual
nombrar a los fantasmas y los mitos. No convocas las
fuerzas telúricas con las fórmulas de todos los días.
Debió inventar un lenguaje a la altura de la geografía
de pesadilla en la que ocurren sus relatos. Un lenguaje
afilado como las piedras del llano, reseco, un lenguaje
de boca siempre con sed, de llano siempre con sed. Un
lenguaje que se masculla como el gargajo mugroso que
escupe el asesino de los Urquidi en El l1ombre, cuando
se dirige a consumar su crimen. Lenguaje de polvo, de
suefio, de mal suefio. Un lenguaje con el cual expresar
las emociones primarias de Macario, del viejo Esteban,
de Juvencio Nava. Lenguaje para iluminar la crueldad,
el pavor y los demás extremos de la experiencia
humana.

V
¿Qué queda tras leer a Rulfo? ¿Qué queda tras la
última página, cuando, a oscuras en la habitación,
a la espera del suefio nocturno, se entrega uno al
recuerdo de lo leído? En cuanto a mí, me queda la
sensación de haberme asomado a lo que tienen de
arquetípico las experiencias cotidianas.

Pongo por caso el cuento El día del derrumbe. En
el pueblo se ha sentido un temblor. Hay dafios
materiales y también víctimas. El gobernador viene a
auxiliar a los pobladores. El derrumbe pasa entonces a
segundo plano. Lo importante es la presencia del gran
personaje, del gobernador. Su visita se convierte en un
festejo, con las ceremonias que son consustanciales
a ciertas formas de ejercer el poder político. Y el
festejo se convierte en una gran borrachera. Ahora
lo entendemos: conque así es como se contenta el
pueblo. No con la solución práctica de sus problemas,
sino con otra cosa, siempre con otra cosa. Es el panem
et circenses de los romanos. Es el "Fútbol Para Todos"
del gobierno argentino. Es la dádiva, la mano generosa
de los líderes populistas. Es el apapacho que los
demagogos dispensan a sus gobernados. Algunos de los
últimos acontecimientos de la vida política en Estados
Unidos, el Reino Unido, Francia, Turquía, Colombia,
por proponer un pUliado de ejemplos, vuelven visible
lo poco que hay de practicidad, de sensatez, en las
decisiones del pueblo, y lo mucho en cambio que hay
de manipulación, de espejismo, de cortedad de miras.
De Rulfo también me queda algo que no sé muy bien
cómo expresar. Podría llamarlo su "sensorialidad", o
bien, la sensualidad, lo sensual de sus narraciones. Sensual
como sinónimo de sensorial, en referencia a los cinco
sentidos: en Rulfo los cinco sentidos tienen su parte,
las acciones se miran y se escuchan, el paisaje sabe y
huele, el aire y la tierra tienen una presencia táctil. Las
sensaciones aparecen de una forma natural, sin forzarlas.
Surgen como parte de la annósfera en que se mueven los
personajes. Son parte mis1na de la narración. Y a menudo
se mezclan: la noche de Luvina se ve pero también se
escucha, es una oscuridad prefiada de sonidos, el del
viento que sube desde las partes bajas del cerro, el de los
ires y venires de mujeres que salen por la madrugada en
busca de agua, e incluso el
sonido mismo del
silencio, que
también
tiene
una

�LQUÉ ESPECIE DE LECTURA
ES ESTA, QUE MO SE ACOTA
JAMÁS?
presencia táctil: es un silencio que percibes en la piel,
que te aplasta, que te comprime contra el suelo. A
veces sucede también que lo sensual tiene un carácter
moral el olor de podredumbre que brota de las llagas
de Tanilo en Talpa es también la evocación de la
desesperanza y del remordimiento.
Pero he dicho sensual y no simplemente sensorial
porque he querido recuperar otro significado de aquel
término. la narrativa de Rulfo es sensual en tanto que
seduce. No nada más gusta. Es virtuosa en un grado tal,
o en una forma tal, que vence y subyuga al lector. Aquí
me temo que no puedo dar ejemplos del todo claros,
pues los pasajes que a mí me han seducido no son
necesariamente los que han seducido a otros lectores.
Pero estoy seguro de que cualquiera que haya leído
con atención a Rulfo sabrá de qué tipo de seducción
hablo. Es la que quita el aliento, y surge de pronto, en
la línea impensada, en el paso de uno a otro párrafo, en
el gesto o el detalle que revelan una intención secreta
del personaje o del destino que lo mueve. A mí me
pasó muchas veces. En el levantarse de los pájaros,
perseguidos por el ruido de las balas, de la escena
inicial del cuento El llano en llamas. En la 1nanera que
tienen de mirar las mujeres de luvina a los recién
llegados al pueblo, con una mezcla de curiosidad y
mezquindad. En una línea simple de La Cuesta de las
Comadres,"A Remigio T orrico yo lo maté", que imprime
a la narración un nuevo interés, y ante los ojos del
lector convierte en un instante a la víctima en un
avezado victimario. Pero esta lista es necesariamente
incompleta. Siempre lo será. Porque momentos como
este saltan al paso una vez tras otra en la lectura, y
cada nueva lectura puede revelar nuevos momentos
de fascinación, hasta entonces inadvertidos. ¿Qué
especie de lectura es esta, que no se agota jamás?

VI

¿Recordaremos a Rulfo dentro de, digamos, otros cien
afies? ¿Qué quedará de él? ¿Qué quedará de nosotros
frente a él? Pienso que los frutos de la cultura se
mantienen vivos en tanto seamos capaces de recrearlos,
de resucitarlos en nuevos moldes, de dialogar con ellos
bajo perspectivas inéditas.
Algunos ejemplos extremos: William Blake se
mantiene vivo en un episodio de la serie animada de
Batrnan de 1992 (Tyger, Tyger), en la cual aparece el
poema homónimo que aquel escribió. La mitología de
Arthur Machen se trasluce en un filme tan reciente de
Guillermo del Toro como El laberinto del fauno, cuya trama
está poblada de seres mágicos y malditos que habitan
el bosque desde tiempos sin memoria. Judi Dench, en
su encarnación del personaje M en la penúltima de las
cintas de James Bond (Skyfall), recita las líneas finales
del maravilloso poema Ulysses de Alfred Tennyson.
Michael Caine hace lo propio con Dylan Thomas en la
película Interestelar ("No entres dócilmente en esa buena
noche"). Yun videojuego sobre La Divina Comedia, Dante's
Infemo,gozó de fama hace dos afies entre mis alumnos de
ingeniería que se lanzaron a averiguar quién era Dante y
a leer el Inferno, aunque fuera tan sólo para cotejarlo con
los episodios del juego.
¿Dentro de cien afies encontraremos a Rulfo en el
cómic, la película, el refrán, el aula escolar, la charla, la red
social o en cualquiera de los soportes comunicativos que
estén por inventarse? ¿O, por el contrario, lo encerraremos
en la biblioteca y los vitrales, tan sublime y demasiado
inmaterial como para ser manoseado por los legos?
las preguntas, por necesidad, deben quedar abiertas.
Que cada quien de su respuesta, a la par con lo que
entienda por cultura. En cuanto a mí, respondo con
lo que dije más arriba: la cultura no florece en los
estantes, sino en la recreación y en el diálogo. lo demás
es erudición estéril, que impresiona pero no educa,
que se impone por la fuerza y se mantiene más allá,
mucho más allá, de donde ocurre la verdadera vida. e

�Co.to

/

EL HABLA
POPULAR

o
o
~
:,
a
:z:

cr

'...

.,,~

d

-&gt;

~

.,,
111

o
111,

-o

¡:::

....N

JUAN RULFO
para eJ v· .

..

-.,,a:
111
111

j
111
a

e JOSl ROBERTO MEMDIRICH.ACA
Rulfc, usabacn sus rclmos la ¡mcolog,a _1· rl lcngua¡c del pucbI..,.
Jorge Ruffinelli

A

propósito del centenario de nacimiento de
Juan Rulfo (Apulco, San Gabriel, Jalisco
1917- Ciudad de México, 1986), quisiera
en esta colaboración centrarme en el análisis del
lenguaje utilizado por este escritor mexicano en
su obra El llano en llamas (1953), especúi.camente
los cuentos "Nos han dado la tierra", "iDiles que

no me maten!" y "No oyes ladrar los perros". Voy a
utilizar la edición de 2016 de la editorial RM y, para
el análisis, voy a auxiliarme de algunas obras de
consulta, que cito en las Referencias.
Deseo agradecer a Gerardo Gutiérrez Pérez Qalostotitlán,Jalisco, 1935), compafiero de estudios y acrual
sacerdote en la Basílica de Nuestra Sefiora del Roble en
Monterrey, el cotejo de las expresiones populares de
Rulfo: nombres, verbos y expresiones. Él fue campesino antes de ingresar al Seminario Arquidiocesano de
Monterrey y por eso conoce este lenguaje.

�" NOS HAN DADO LA TIERRA"

la temática del primero de los cuentos que integran
este libro tiene que ver con la promesa agraria de la
Revolución de dar tierra a los campesinos. llegan los
campesinos a la tierra asignada - El llano- y se dan
cuenta de que es un terreno pésimo para la siembra,
además de que hace allí un calor endemoniado. Y
cuando reclaman, los funcionarios piden que su
demanda la hagan por escrito, porque "es al latifundio
al que tienen que atacar, no al Gobierno que les da la
tierra" (Rulfo, 2016: 10).
Acerca de El llano y su resequedad, escribe Juan
Rulfo que no habia sombra de árbol, ni semilla de
árbol, "ni una raíz"; pero agrega: "ni una raiz de nada"
(Rulfo, 2016: 7), lo cual vuelve reiterativa la expresión.
Respecto al grupo que se dirigía al llano, escribe
que eran veintitantos, pero que ahora son cuatro, que,
ya sin caballos ni carabinas (posible alusión a la Guerra
cristera), "puliito a pwiito se han ido desperdigando"
(Rulfo, 2016: 8). El "pufiito a pufiito", diminutivo,
muy mexicano, es del habla popular; el "desperdigar'',
etimológicamente viene de las perdices, que se
dispersan al sentir al cazador (Garcia Hoz: 1995: 247).
Gutiérrez cree que también es "irse acabando".
"No hay nada. A no ser unos cuantos huizaches
trespelequcs" (Rulfo, 2016: 9). Regionalismo. Árboles
pelones o con poco follaje. Gutiérrez dice que estos
huizaches son "hediondos y espinosos".
las lagartijas "luego que sienten la tatema del
sol corren a esconderse en la sombrita de una
piedra" (Rulfo, 2016: 9). "Ta tema", mexicanismo
sinónimo de calor, de quema. En náhuatl, "Tlatemati"
significa "poner algo al fuego". (Cabrera, 1992: 124).
Nuevamente el uso del diminutivo en "sombra".
"Porque a nosotros nos dieron esta costra de tepetate
para que la sembráramos" (Rulfo, 2016: 9). "Tepetate",
tierra durísima, casi piedra; del náhuatl "tepeclatl".
Su etimología es: retl, piedra, y pétacl, estera o capa.
(Cabrera, 1992: 133 y Gómez, 2001: 221).
"Nosotros paramos la jeta" (Rulfo, 2016: 10). El
sustantivo se refiere a las bestias, particularmente
al cerdo, pero se aplica igualmente, despectiva o
humorísticamente, a las personas con boca saliente o
labios muy abultados (Casares, 1984: 490). Es del habla
popular. Aqui significa que se molestaron con la oferta.

"Donde están [... ] las paraneras y la tierra buena"
(Rulfo, 2016: 10). Regionalismo que se refiere a
comederos para el ganado. Otra posibilidad de
"paraneras" es que sean los límites de la propiedad,
muchas veces no sefialados con cerca o piedras.
Gutiérrez los llama también "tragaderos".
"Pero no hay agua. Ni siquiera para hacer un buche hay
agua" (Rulfo, 2016: 10). Casares define "buche" cmno
"porción de liquido que cabe en la boca" (1984: 125).
"Y en este coma! acalorado quieren que sembremos
semillas de algo" (Rulfo, 2016: ll). Expresión sarcástica.
"Camal" es un aztequismo. Viene de "comalli" o disco de
barro cocido o de metal que se usa para cocer las tortillas
y otros productos, poniéndolo sobre los tcnamaxtles
(piedras) que integran el tecuil (fogón) (Cabrera, 1992: 50
y Gómez, 200157). Aunque existe Comala, en Colima, el
nombre de Comala, en Rulfo, es posiblemente imaginario
y puede tener asociación con el calor del lugar.
"Donde nada se mueve y por donde uno camina
como reculando" (Rulfo, 2016: ll). "Cejar" o "retroceder"
(Casares, 1984: 712).
"Oye, T eban, ¿dónde pepenaste esa gallina? ¿Dónde la
mercaste, eh?" (Rulfo, 2016: ll). "Teban" es apócope de
Esteban. "Pepenar" es mexicanismo de tomar, coger,
apropiarse de algo; en náhuatl, "pepena" es "recoger"
(García Hoz, 1995: 470 y Gómez, 2001: 171). "Mercar"
es comprar; arcaísmo, habla popular.
"Entonces te la trajiste de bastimento, ,no?" (Rulfo, 2016:
12). la palabra es muy castiza: "provisión para sustento".
Aquí viene a ser un arcaísmo (Casares, 1984: 102).
"Se ve que ha agarrado a la gallina con las patas y
la zangolotea a cada rato, para no golpearle la cabeza
contra las piedras" (Rulfo, 2016 12). Es verbo
castellano, aunque con cierta fuerza onomatopéyica.
"Por encima del río, sobre las copas verdes de las
casuarinas, vuelan parvadas de diacha!acas verdes [... ]"
(Rulfo, 2016: 12). Viene de "chachalacat!", "recio al hablar",
en Gómez (2001:40); o "chadialacatli", "cierto pájaro", en
Cabrera (1992: 61). Casares sefiala que es "una especie de
gallina de Méjico, sin cresta ni barbas, de carne delicada y
sabrosa; fig.: 'persona muy habladora', muy parlanchina"
(Casares, 1984:248).
"Y es que el viento que viene del pueblo re tacha en la
barranca y la llena de todos sus ruidos" (Rulfo, 2016:
12). "Retacha" se refiere a "devolver". (Real Academia
Espafiola, 2001: s. p.) Se devuelve, rebota.

�"Le desata las patas para desentumecerla, y luego él
y su gallina desaparecen detrás de unos tepemezquites»
(Rulfo, 2016: 12). Cabrera indica que "tepe" es "cerro" (1992:
93) y "mezquite", "árbol de fa familia de las leguminosas [...].
Es uno de los árboles más extendidos en las altiplanicies
mexicanas, de un gran número de variedades: amarillo,
colorado, blanco, chino, etc. Martínez lista 10 variedades
de mezquite (Cabrera, 1992: 131).
"DILES OUE MO ME MATEN"

La temática de "Diles que no me maten" obedece a
una venganza. Juvencio Nava mató a don Guadalupe
Terreros, de Alima, por una cuestión de límites.
Anduvo huyendo toda la vida de la justicia y
ocultándose, a salto de mata. Pero un día llegó el hijo
de Don Lupe, quien desempefiaba un cargo militar
o judicial, y buscó venganza, ordenando fusilar a
Juvencio, oriundo de Palo de Venado. Juvencio vino
con su hijo Justino. Éste no pudo impedir la ejecución
de su padre y terminó llevándose el cuerpo a lomo de
burro, para llegar a su pueblo, efectuar el velorio y
darle sepultura al difunto.
"No, no tengo ganas de ir. Según eso, yo soy tu hijo.
Y si voy mucho con ellos, acabarán por saber quién soy
y les dará por afusilarme a mi también" (Rulfo, 2016:
89). El verbo es "fusilar", por lo que la preposición
sobra; con todo, es del habla popular, hoy día voz
arcaica pero posiblemente no cuando Rulfo escribió el
cuento o cuando escuchó esta voz gramatical de nifio,
porque él nació en esa región de Jalisco, muy cerca del
Estado de Colima. Gutiérrez dice haber escuchado
más: 'jusilar», así con jota.
"Voy pues. Pero si de perdida me afusil,m a mi también,
¿quién cuidará de mi mujer y de los hijos?" (Rulfo,
2016: 90). "De perdida" es un mexicanismo, adverbio
que se refiere a "por lo menos" (Gómez, 2001: 172).
"Mire, don Lupe, yo no tengo la culpa de que los
animales busquen su acomodo. Ellos son inocentes.
Ahí se lo haiga si me los mata" (Rulfo, 2016: 91). "Ahi
se lo haya" se refiere a "allá usted". Es la advertencia
de que si su interlocutor va más allá, puede haber
problemas. Igualmente, ambas son voces del habla
popular. Gutiérrez sefiala que aquí "acomodo»
significa "sitio donde se junta el ganado para comer
o descansar».

"Así que la cosa ya va para viejo, y según eso debería
estar olvidada. Pero, según eso, no lo está" (Rulfo,
2016: 92). La expresión parece ser de la región, aunque
también aparece en otros lugares del país. Se refiere a
que pasaron treinta y cinco afios de cuando Juvencio
mató a Don Lupe.
"Y a los muchachitos se los llevaron lejos, donde
unos parientes» (Rulfo, 2016: 92). Adverbio de lugar;
omite o da por entendido el verbo estar.
"Y yo ecliaba pal mo11te, entreverándome entre los
madrofios» (Rulfo, 2016: 92). Expresión que equivale
a "encaminarse a», "dirigirse a»; después hay
tautología con el "entre", ya que el verbo castellano
es "entreverar" (Casares, 1984: 342). Gutiérrez agrega
que "entreverarse" es también "esconderse".
"Después de tanto pelear para librarse de la muerte;
de haberse pasado su mejor tiempo tira11do de un lado para
otro arrastrado por los sobresaltos» (Rulfo, 2016: 9293). También, se trata de una expresión popular; "tirar"
equivale aquí a "huir», a "moverse de un sitio a otro".
"Con aquellas piernas flacas como sicuas secas,
acala1nbradas por el miedo de morir" (Rulfo, 216:
93). Posiblemente equivale a "secua(s)», "planta
cucurbitácea de flores grandes en racimo" (Real
Academia Espafiola, 2001: s.p.).
"Sus ojos, que se habían apeifuscado con los
afios, venían viendo la tierra" (Rulfo, 2016: 94). Es
castellano: "apefiuscar", "a pifiar», "unir» (Casares,
1984: 61). Los ojos de Julián, con los afios, se habían
ido vuelto más pequefios.
"Y ahora seguía junto a ellos, aguantándose las
ganas de decirles que lo soltaran. No les veía la cara;
solo veía los bultos que se repcgaba11 o se separaban de
él" (Rulfo, 2016: 95). Gómez pone como mexicanismo
"repegarse": "pegarse mucho" (2001: 196).
"Que dizque si conociste a Guadalupe Terreros"
(Rulfo, 2016: 96). "Dicen, parece pero es dudoso". Es
mexicanismo (Gómez, 2001: 73).
"Guadalupe Terreros era mi padre. Cuando crecí
y lo busqué me dijeron que estaba muerto. Es algo
dificil crecer sabiendo que la cosa de donde podemos
agarrarnos para enraizar está muerta. Con nosotros,
eso pasó" (Rulfo, 2016: 96). Aquí "cosa» tiene otra
connotación. No es un objeto ni un asunto. Es nada
menos que la vinculación hijo-padre, rota por el
crimen de Juvencio. Eso es lo que le reclama el hijo

�de Don Lupe: lo que provocó una temprana orfandad.
"iMírame, coronel! - pidió él- . Ya no valgo nada.
No tardaré en morirme solito, derrrngado de viejo. iNo
me mates ...!" (Rulfo, 2016: 96). García Hoz dice que
"derrengar" es "lastimar gravemente el espinazo o los
lomos de una persona (1995: 236). Gutiérrez apunta
que "derrengado" es también "doblado", y agrega
que la gente del campo dice más: "redengado", que
"derrengado".
"Me castigaron de muchos modos. Me he pasado
cosa de cuarenta afios escondido como un apestado,
siempre con el pálpito de que en cualquier rato me
matarían" (Rulfo, 2016: 96,97). Otra vez "cosa",
pero ahora equivale al adverbio "cerca"; "cerca de". Y
"pálpito" es voz popular regional, porque el sustantivo
es "palpitación" (Cásares, 1984: 614). Gutiérrez cree
que "pálpito" es "miedo", "temor a ser asesinado".
"Lo apreta/6 bien apretado al aparejo para que no se
fuese a caer por el camino" (Rulfo, 2016: 97). Gutiérrez
piensa que "apretalar" viene de "pretal" o cincho con lo
que se fija la montura en el animal.
"Y luego le hi:zo pelos al burro y se fueron arrebiatados,
de prisa, para llegar a Palo de Venado" (Rulfo ,
2016: 97). La expresión "hacer pelos" a una bestia
equivale a espolearla, hacer que camine más de prisa,
provocar que arranque, torciendo su piel y pelambre
en la dirección de los brazos del jinete. Es del habla
campesina. Y "arrebiataclos" es alteración linguistica
y fónica de "arrebatados": precipitadamente, con
violencia (Cásares, 184: n).
"Se les afigurará que te ha comido el coyote" (Rulfo,
2016: 97). Otra vez la "a", apuesta al verbo.

"MO OYES LADRAR LOS PERROS"

El tercero y último de los cuentos de Rulfo a analizar
tiene por temática el diálogo entre un padre airado
y un hijo moribundo, que cada vez escucha menos
y pide reposo. El padre trata de avivarlo mediante
una serie de recursos, pero el herido no reacciona. El
padre lleva al hijo a cuestas. Una característica de este
cuento es que Rulfo utiliza en algunos parlamentos
el tratamiento de usted de padre a hijo, como para
marcar su autoridad y para que éste se arrepienta de lo
que hizo sufrir a sus progenitores, pero especialmente

o

z

a su madre. Se trata de un dra1na familiar, escrito
igualmente utilizando muchas expresiones del habla
popular y campesina. Se repite la topografía de
occidente. Varias de las voces analizadas vuelven a
aparecer en el relato.
"Acuérdate que nos dijeron que Tonaya estaba
detrasito del monte. Y desde qué horas que hemos dejado
el monte. Acuérdate, Ignacio" (Rulfo, 2016: 130).
"Detrasito", diminutivo de detrás. "Desde qué horas",
"cuánto hace que". Habla popular.
"Primero le había dicho: 'Apéame aquí... Déjame
aquí... Vete tú solo [ ... ]'. Se lo había dicho como
cincuenta veces. Ahora ni siquiera eso decía" (Rulfo,
2016: 130). "Apear" es castellano, no mexicanismo,
pero es más común utilizar el verbo "bajar" o "dejar",
como lo hace el propio Rulfo a continuación de la voz
imperativa.
"Escondió los ojos para no mirar de frente, ya que
no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos
de su hijo" (Rulfo, 2016: 131-132). Entumecida, rígida
(Casares, 1984: 21).
"Es ella la que me da ánimos, no usted. Comenzando
porque a usted no le debo más que puras dificultades"
(Rulfo, 2016: 132). Ese plural es regionalismo.
"Lo dije desde que usted andaba trajinando por los
caminos, viviendo del robo y matando gente... Y gente
buena. Y si no, allí está mi compadre Tranquilino. El
que lo bautizó a usted. El que le dio su nombre. A él
también le tocó encontrarse con usted" (Rulfo, 2016:
132). Se refiere a "andar de un sitio a otro" (Casares,
1984: 827). Gutiérrez agrega que "trajinar" es "andar
de arriba para abajo", pero sin mucho resultado
productivo.

¡
!J:
...'

:
-&gt;
11)

.::!

11)

111

o
111,
~

oN

-o
2

::»
ii1
::»

i-..
111
~

111

en

j
111

CI

�EL UNIVERSO NARRATIVO DE RULFO ES UN MUNDO EN EL QUE LAS
APARIENCIAS CEDEN SITIO A LAS ESENCIAS, EN EL QUE EL COSTUM•
BRISMO Y EL FOLKLORE MUEREN PAR.A DAR VIDA A UNAS CUANTAS
R.ADIOCR.AFÍA.S QUE TIENEN QUE VER CON EL A.MOR Y LA MUERTE,
LA SOCIEDAD Y LA INCOMUNICACIÓN, EL FEUDALISMO Y SUS PELI•
CROS ADYACENTES, LA REFORMA A.CR.ARIA. Y SUS ERRORES CON•
SUSTANCIA.LES.
"Me acuerdo cuando naciste. Así eras entonces.
Despertabas con hambre y comias para volver a
dormirte. Y tu madre te daba agua, porque ya te
habías acabado la leche de ella. No tenias llenadero"
(Rulfo, 216: 133). También, voz popular. Gómez lista
"llenazón", uhartazgo ocasionado por la excesiva
comida" (2001: 123).
"Parece que, en lugar de carifio, le hubiéramos
retacado el cuerpo de maldad. ¿y ya ve? Ahora lo han
herido. ¿Qué pasó con sus amigos?" (Rulfo, 2016: 133).
"Retacado" se refiere a "llenado".
"Al llegar al primer tejaván se recostó sobre el
pretil de la acera y soltó el cuerpo, flojo, como si lo
hubieran descoyuntado" (Rulfo, 2016: 134). La palabra es
de suma fuerza. El verbo "descoyuntar" es: "desencajar
los huesos de su lugar"; los huesos o las coyunturas
(Casares, 1984: 276).

CONCLUSIÓN
l uego de la lectura de estos tres cuentos de Rulfo y del
análisis de sus expresiones, bien podemos coincidir
con Emmanuel Carballo en que:
Tanto él como Arreola cerraban una etapa de
nuestras letras y abrían otra, acorde con el tiempo
que estábamos viviendo y con la literatura que se
escribía por esos aflos en el mundo [... ] El universo
narrativo de Rulfo es un mundo en el que las
apariencias ceden sitio a las esencias, en el que el
costumbrismo y el folklore mueren para dar vida a
unas cuantas radiografías que tienen que ver con el
amor y la muerte, la sociedad y la incomunicación,
el feudalismo y sus peligros adyacentes, la reforma

agraria y sus errores consustanciales. Su obra es
algo así como la crónica alucinada de un naufragio.
del naufragio de un país, México. (Carballo, 2003:
53 y 535).

En los tres cuentos hay fuerza. También violencia.
Reflejan los efectos de la Revolución, la Guerra
cristera, el agrarismo. En ellos, como en toda la obra
de Rulfo, hay expresiones populares, voces regionales.
Está viva la lengua náhuatl, capturada en muchas
palabras de ese origen, que se han mezclado con el
castellano. Y, si siguiéramos este análisis en Pedro
Páramo,sería lo mismo o algo semejante.
¿Qué tanto de este lenguaje perdura en esa región
de Jalisco y Colima, a la que aludió Rulfo? Solamente
un estudio sociolinguístico actual lo podría decir. Por
lo pronto, aquí se ha aludido a lo escrito por Rulfo
en los afias cincuenta, a los 100 afias del nacimiento
de uno de los narradores más grandes de México,
representante de un realismo que, con su novela
y cuentos, sacude, emociona y nos hace vibrar una y
otra vez. e

Referencias
Cabrera, L (1992). Diccio11ariodeazccquismos.Segunda edición. Ciudad
de México: Colofón.
Carballo, E. (2003). Protago111scas de la l11eracura mextearra. Cmdad de
México: Alfaguara.
Casares,]. (1984). Diccio11ario ideológico de la lengua cspmiola, Segunda
edición. Barcdond: Gustavo Gili.
Garcia Ho=, V (1995). Nuevo dicnonano eswlar elimológico, Sépúma
edición. ~1adrid: Magisterio Espafiol
Góme= de Silva, G. (2001). Dkcionario breve de mexicanismos. Ciudad
de México: Academia Mexicana de la lengua y Fondo de Cultura
Económic,L
Gutiérrez Pére=, G. Comunicación personal. U de maco de 2017.
Real Academia Espanola. (2001). Diccionario de la lengua española,
Vigésimo segunda edición. Consultado en elle.rae.es
Rulfo,J. (2016). E/llano en llamas.Ciudad de ~1éxico: Editorial Rl\,f.

��LPOR QUÉ SE MANIFIESTA EL
FAMTASMA?LQUÉMOMEMTOEMO•
CIOMAL ESCOCE DE AQUEL ANTE
EL QUE SE HACE VER, BUSCAN•
DO TAL VEZ MEMOS PROVOCAR
ESPANTO QUE HALLAR UM POCO
DE COMPLICIDAD PARA VEMCAR
SU MUERTE? //////////////////////////
Al se11tir - igual que en los suenos y comoJuan Preciado
va experimentando Comala, según apunta Fabienne
Bradu en Ecos de Páramo- , más que ver o escuchar todas
esas "transmisiones" de la vieja vida cotidiana - que la
citada Bradu, en cambio, compara con instantáneas
"cuya duración no está dada por el paso del tiempo sino
por una minuciosa evocación de su contenido"- , el lector
pareciera además tener el privilegio de recorrer el lugar
del crimen minutos antes de que ocurra la desgracia.
¿Por qué se manifiesta el fantasma? ¿Qué momento
emocional escoge de aquel ante el que se hace ver,
buscando tal vez menos provocar espanto que hallar
un poco de complicidad para vengar su muerte? En
Pedro Páramo , la llamada sobrenatural cristaliza como
súplica colectiva: que los vivos dediquen las oraciones
suficientes a las almas de los difuntos para que puedan
abandonar ese terrible purgatorio que padecen, ni
siquiera en un sitio distinto al que habitaron.
Cuando en Instinto de Inez. Carlos Fuentes escribió
que "el muerto no sabe que está muerto", debió tener
en mente la categoría fantasmal que el personaje de
Bioy Casares, en La invención de More!, asume bajo su
propio riesgo a fin de pasar la eternidad en compa:ñia
de la mujer amada: proyección perpetua, sin memoria
ni la 1nenor conciencia de sí, que, llevada por la inercia,
repetirá puntualmente sus acciones en el tiempo,
aunque este no sea ya más el suyo. Los fantasmas de
Rulfo, por el contrario, saben muy bien qué clase de
criaturas son; cuando mueren, desde Juan Preciado
hasta Dorotea la Cuarraca, devienen palabra o, mejor,
conciencia verbal condenada a recrear sin descanso a
'
través de la memoria intacta, su paso por la tierra.
¿Quién, entonces, los dejó en ese limbo a la deriva?
Aunque no podría sefialarse a nadie directamente
como responsable de sus muertes individuales, en el

vocerío que forma la novela quedará expresado ese
reclamo contra el cacique - el sí victimado, y a manos
de su propio hijo- por una indiferencia que resultó
más dafiina que el trato feudal, a veces psicopático,
que les reservó a sus coterráneos: cruzarse de brazos
para ver el derrumbe de Comala.
Nadie más presente en el devenir de todo el pueblo
que Pedro Páramo, duefio de voluntades, haciendas
y virgos, pero también nadie más ajeno a la plenitud
espiritual que él, especie de muerto en vida, 1nutilado
interiormente por una orfandad que lo marcará para
siempre a raíz del asesinato de su padre, al grado de
empozarse en una de carácter incurable: la absoluta
orfandad de Dios, alguien para él incapaz de conservar
la trinidad familiar y en consecuencia sin justificación
para existir. No por nada, luego de ausentarse del hogar
durante la adolescencia, Páramo volverá al terrufio
armado con esa vejez del corazón, de acuerdo a una
expresión de Balzac, que presidirá su ambicioso egoísmo.
Uno de los personajes que más conmueven del cerrado
universo rulfiano, casi tanto como Pedro Páramo o
Susana SanJuan, es el padre Rentería. Reflexivo, amargo
como las naranjas agrias que únicamente pueden darse
en Comala, Rentería sobrelleva el intenso conflicto que
implica distanciarse de su circunstancia personal para
estar a la altura del sacramento: mientras Dios sea capaz
de perdonar el dafio que Miguel Páramo le ha causado
a su propia sobrina seduciéndola, él, solo un sacerdote
pueblerino, tendrá que perdonar también.
Por otra parte, es de notar que cuestione en su fuero
interno los alcances probables de la oración, en especial
cuando se ofrenda en misas pagadas, recurso solo a la
mano de los pudientes, pues Rentería está así mucho
más cerca de lo que Thomas Mann escribiría sobre ella,
en Doctor Faustus, que al carácter devocional sagrado, que
le suele rendir un pueblo religioso como el mexicano: "La
plegaria - dice Mann- es la forma vulgar, tardía, diluida
por el racionalismo, de algo muy fuerte, activo y enérgico: el
conjuro mágico, el acto de obligar a Dios".
¿Por qué, en efecto, tendría él que forzar a Dios a
cumplir su simple y humana voluntad a cambio de un
ensalmo pagado, incluso, por algún hombre malo? Harto
de servir a todo aquel que tenga unas monedas para hacer
del Creador una maquinita de realizar deseos, se unirá
más tarde a las tropas cristeras en defensa de la fe. Con su
ausencia, sin embargo, los habitantes de Comala se verán
orillados a un terrible doble olvido: nadie más estará ahí

�para elevar al cielo las oraciones que los rediman cuando
mueran, por lo que padecerán el inevitable repliegue de
Dios quien, como Páramo, parece cruzarse de brazos ante
la inminente perdición del pueblo.
Ajenos al secreto del tiempo, ignorantes tanto del
exterior y de sus costumbres o del fu curo de los hombres
como les sucedia en vida, tampoco sabrán más cosas de
sus contemporáneos de las que sabían cuando los dejaron
de ver. Fantasmas y todo, la única omnisciencia a la que
tienen derecho es a aquella que se limita a sí mismos.
11

Pedro Páramo permite cualquier suerte de exégesis sin
agotar la obra ni, por supuesto, a sus fieles lectores en
esa tarea devocional. Desde la búsqueda y análisis de
las socarronas repeticiones de palabras, pasando por
sus racimos de aliteraciones, hasta esa veta de oscuro
humor en la que pocos han reparado, como bien apunta
Felipe Garrido, la reconocida novela de.Juan Rulfo arroja
siempre nuevas perspectivas de lectura.
Texto retráctil, con recuerdos que remiten a otros
recuerdos - sus personajes son muertos que recuerdan
a otros muertos- va formando la imagen de un pueblo
signado en todos sus tiempos por una desolación
interminable que - más allá de la etapa terminal en que
lo encuentra Juan Preciado- se manifiesta por grados
ante sus pobladores según el dafio que reciban, como una
metáfora de la imposibilidad de la civitas, donde nadie
es del todo feliz porque la vecindad entre los hombres
concita inevitablemente lo trágico.
Esta poética del dafio va intima1nente ligada al robo
o la perversión de la inocencia. Cuando Páramo, de
cosa baja que era, se alza a 1nayor y vuelve a Comala
afios después del asesinato de su padre, no ve entonces
el espacio entrafiable de su nifiez, en el que luego habrá
de evocarse puro y feliz junto a Susana San Juan, sino
apenas una cosa más - como las personas a las que se
acercará para aniquilarlas o servirse de ellas- , un activo
fijo que hay que empezar a explotar. El padre Rentería
se muestra abatido y triste por el devenir del terrufio a
raíz de la muerte de Miguel, cuestionándose sobre su
propio ejercicio religioso, muy a menudo sometido al
poder de Pedro Páramo por hambre y necesidad. Para
Bartolomé San.Juan, Comala es un sitio marcado por la
desdicha; su hija odia el pueblo incluso por haber nacido
allí, donde murió su madre y seguramente fue víctima del

abuso paterno. Para Donis y su hermana, vivos cuando
Juan Preciado llega con ellos, el lugar no podria estar
más desolado en ese instante: habitan la pura nada y han
cometido, adeinás, incesto.
Pero el derrumbe de este pueblo siempre infeliz
parece detenerse para Páramo o su hijo Miguel cuando
cada cual se entrega, en distintos momentos, a los
goces de la depredación. O aun para Fulgor Sedano,
entusiasmado con el ciclo de las siembras que aumentarán
la prosperidad de la Media Luna. Ese desahogo, sin
embargo,justo allí donde la vida pende literalmente de un
hilo - ver la forma como Rulfo se vale varias veces de esta
imagen- , es algo pasajero, antesala de una muerte que,
por próxima, los lugarefios suelen resentir en el cuerpo
igual que los cambios del clima.
Criaturas elementales, minerales - la hermana de
Donis se desbarata "como si estuviera derritiéndose
en un charco de lodo"; Pedro Páramo se desmorona
"como si fuera un montón de piedras"- , al 1norir no se
transforman siquiera en almas o ánimas: serán solo bultos
parlantes, ora introspectivos, ora retrospectivos. Pese a
que en vida no dejan de encomendarse a Dios, ya muertos
nunca logran dar con él. Incapaces de llevarse bien con su
alma, ignorantes incluso de su paradero, les piden a los
vivos que recen por ellos porque la oración de un cadáver
no tiene valor ante los oídos divinos. Miserables hasta
en la muerte, esta por lo menos les regresa a algunos la
lucidez, como a Dorotea la Cuarraca, pero no el descanso.
Difuntos ya todos, lpara quién se tornan el trabajo
de emitir sus voces, sus murmullos? Si se leen con
detenimiento, los fragmentos en tercera persona a modo
de acotaciones podrían no provenir desde el "presente"
en el cual sucedieron, sino ser sombras también, meras
refracciones del tiempo original: la narración como
un fantasma. ¿y no es eso la literatura: el fantasma
perdurable, en tanto obra, de la sinuosa y evanescente
realidad? Personajes que no containos por muertos - los
rancheros hablando de los af.anes del día, las muchachas
o las beatas en pleno chismorreo- se disuelven como
sombras, desaparecen como si no existieran, se pierden
silenciosamente por ahí...
Mas la función es al cabo para nadie, excepto
naturalmente el lector, quien ha ingresado a Comala, ese
museo fantasmagórico con proyecciones holográficas que
le ponen los pelos de punta a cualquiera, por 1nediación
de Juan Preciado, aquel que un día se fue a buscar a su
padre a un lugar sin redención ni regreso. •

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

o

ced

n una li
unmunntopu
•

Clfl .

•
•

e JUAN CARLOS ABRIL
•
•

oüa nueva generación

1

P.OCtas guc

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

Entre Julieta Valero, nacida en 1971, y Elena Medel,
que, como decimos, otros poetas más jóvenes, que
nacida en 1985, distan catorce afios; Valero publicó
se dan a conocer en esos momentos, han acabado
su primer libro, Airar de los días parados, en 2003 y
siendo influidos por ellos o mostrando su abierta
Medel en 2002, Mi primer bikini. Otro caso podría ser
admiración hacia sus obras. la cronología aquí no casa
sino en las obras, no hay
Abraham Gragera, quien
publicó su primer libro SON LAS OBRAS Y NO EL CRA• correspondencia directa
con treinta y dos afios,
entre las fechas, y eso es
DO
DE
MADURACIÓN
DE
LOS
en 2005, Adiós a la época
otra falla que cualquier
de los grandes caracteres, AUTORES (LO JÓVENES O LO NO caracterización debería
frente a los diecisiete
JÓVENES QUE SEAN), LAS QUE de tener en cuenta: son
de Medel: justo esos
las obras y no el grado
quince afios de diferencia MARCAN LAS PAUTAS.
de maduración de los
que comentábamos ,
autores (lo jóvenes o lo
suficientes para que se confundan y convivan dos
no jóvenes que sean), las que marcan las pautas en
generaciones que poco tienen que ver en formación
cualquíer caso. Recordemos que, por ejemplo, en el '27
o en gustos. Más podrían tensarse estas relaciones
mediaban entre Pedro Salinas y Manuel Altolaguirre
intergeneracionales si tuviéramos en cuenta que un
catorce afios. Igual comprobaríamos si tuviéramos en
autor ~descolgado" de la generación anterior a la de
cuenta otras generaciones o grupos del siglo xx
Gragera,Jorge Gimeno, publica su primera obra - tan
Respecto a la poesía actual, hay más casos que
aplaudida por los poetas posteriores, que conviviendo
podríamos sefialar aquí y que acentuarían precisamente
con él lo ven como un referente, una influencia clara- en
esos rasgos de autores que maduran posteriormente al
boom - entiéndase eclosión- generacional, al núcleo
2003, Espíritu a saltos.
Gimeno (1964) pertenece a los nacidos en los
central, cronológicamente hablando. Su catalogación,
afios sesenta, sin embargo su poesía no ha circulado
por tanto, se torna ardua dadas las características de esa
- excepto en publicaciones de escasa difusión,
poesía, que ya no comparte aquellos rasgos primeros
repercusión o distribución- en los afios noventa
de la generación pero tampoco otros posteriores, el
porque no tenía libro, y apenas se contaba con él en las
camino personal que cada autor emprende de un
antologías y balances recientes. El caso de Gimeno sin
modo más evidente ya en su madurez.1
duda es más significativo que el de Gragera, porque da
No obstante, en esos intersticios generacionales
a la imprenta su primera obra con casi cuarenta afios,
suele fraguarse el pulso que sostendrá la generación
y estas salvedades son interesantes para investigar
siguiente o al menos donde se detectan con
intensamente en el sistema literario, que no responde
más claridad esos cambios. los momentos de
siempre a las mismas pautas. Tras la publicación de
transición son muy significativos. Y no solo hay
Espíritu a saltos muchos autores más jóvenes, dada la
autores intergeneracionales, que por su carácter
diferencia de edad y madurez, nacidos en los setenta
ubicuo o ambivalente pueden situarse tanto en las
e incluso en los ochenta le han tornado como ejemplo,
poéticas anteriores como en las posteriores, sino,
lpero cómo puede ser que tarde tanto un poeta en dar
sobre todo hay libros intergeneracionales, obras
a conocer su primer libro mientras que otros apenas
que se encuentran a caballo entre unas estéticas
adolescentes ya poseen tres o cuatro en el mercado,
y otras, y que marcan con claridad las tendencias
incluidos los de poesía, las novelas, los cuentos, etc.?
a seguir. Esos libros que a veces tienen la fortuna
de marcar una pauta - enarbolar la bandera de los
lógicamente no todos gozan del 1nismo prestigio,
aunque la repercusión mediática, la fama, los premios
nuevos intereses- y que en otras ocasiones viven
en un letargo, en una suerte de tierra de nadie, son
o el mercado funcionan como mecanismos autónomos
a todas luces decisivos, dejan una estela, porque
dentro del mismo sistema literario... Autores como
Gimeno, que publican su primer libro algo más tarde
l Si es que alguna vez hubo rasgos generacionales. y nosotros. también
de lo habitual, poseen otro tipo de satisfacciones ya
de UTu\ manera laxa. vamos a apostar porque los suele haber.

128

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

o
z
o

~

z

o

X
..._

...

~
&gt;

en

~

u,

111

o
A

~

o
....N

i
iil

:a

1
••

111

a:

111

u,

j
111
Q

adentrándose en unas aguas antes no sondeadas,
asumen riesgos. Libros posteriores, buenos libros
que aparecen cuando las estéticas ya se han
consolidado, asentado en el panorama, sin dejar
de tener su valor (nos referimos a los que poseen
valor literario, no a epigonismos), aunque a tener en
cuenta, son sin embargo menos valiosos que aquellos
otros. O mejor dicho, adquieren otro valor, ya que no
poseen ese plus de haber innovado ( novum ).
Es muy matizable esto último. Obviamente es muy
fácil de rebatir si existe o no innovación en cualquier
generación, pero no nos referimos a la acepción amplia del concepto de cultura, de los temas, sino a la
acepción estrecha del concepto de estilo, de los modos. A pesar de que es muy discutible el concepto de
novum linguístico, desde la teoría literaria se acepta
sin ambages que los estilos van aportando si no un
sentido evolutivo del lenguaje, sí al menos un sentido
distinto, una revolución. El lenguaje, como dispositivo vivo de representación, expresión y conocimiento
que posee su propia autonomía, se crea y se destruye,
se destruye y se crea para
renovarse a sí mismo. No
nos referimos a palabras
sino a estructuras, las palabras solas no valen nada. Y
según estas premisas, al día
de hoy, ya existen elementos que muestran a una
nueva generación que no
obstante se encuentra todavía por delimitar, decantar en sus extremos, ya que
todavía no se ha cerrado
y se halla en movimiento.
Todavía están apareciendo
autores interesantes que
podrán sumarse a los diferentes catálogos que vayan
surgiendo en los próximos
afios. Y a partir de estas
constataciones podría esta,
blecerse algunas aproximaciones a ciertos rasgos diferenciales generacionales,
teniendo siempre en cuenta los 1natices que hemos
adelantado de conjuntos que incluyen a otros con-

juntos, que se tocan, y que no pueden establecerse
compartimentos estancos o generalizaciones absolutas entre estilos y generaciones.

***
Para entender los cambios que se han sucedido en
los últimos afios en la poesía espafiola habría que
remontarse a la consabida poesía de la experiencia, el
referente más visible y protagonista de una tendencia
en las últimas décadas en Espafia, porque a partir de
alú se abre el abanico de lo que ocurre. Al menos así se
pueden explicar las cosas de manera ordenada.
La referencialidad, que era una de las marcas de la
poesía de la experiencia, se ha fragmentado, e incluso
se ha vuelto un rastro a seguir - perseguir- en algunas
propuestas radicalmente vanguardistas de los últimos
afios. Si aceptamos que esa referencialidad se plasmó
en lo que tradicionalmente llamamos realismo, que el
realismo caracterizó la poesía de la experiencia, y que,
eso es por extensión lo que ha caracterizado la poe,
sía espafiola en las últimas
décadas (salvo excepciones)
podremos comprender algu,
nos de los procesos y desa,
rrollos en los que ha venido
desembocando la poesía hoy.
Pero habría que puntualizar
que la dialéctica realismo
/ simbolismo, resulta altamente insatisfactoria desde
una óptica critica y se topa
con algunos inconvenientes
de tipo epistemológico obvios, como, qué hacer con
realidades paralelas o con
formas híbridas de conocimiento en estos días - los
nuestros- de perplejidad
cuántica. Nos parece que ya
no es operativa esta dialéctica, por tanto, tampoco resulta operativa la dicotomía
racionalismo / irracionalismo, a pesar de que sigamos
usándolas desde un punto de vista pragmático. Pero
en lo que se refiere a su plasmación, habría que buscar

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

soluciones intermedias, sintéticas, porque ambas son
importantísimo, pero lo que queremos recalcar aquí es
válidas y aplicables a un mismo escrito. Además, en
que la realidad - o las realidades- no es racionalmente
la tradicional bipartición de la literatura, se solian es,
inteligible a veces, y hay casos en que se presenta de
tablecer correlaciones antitéticas
manera poco transparente
entre ambas, componiendo una
NA.DA. ES LO QUE PARECE: para su disección o análisis.
correspondencia entre realismo,
Podría decirse también
racionalismo y simbolismo-irra, CUESTA. ACEPTAR QUE de cómo aparece el día, si
cionalismo, que es también falaz. UM.A. COSA. ESTÉ DOS VECES nublado o soleado, o cómo
Desde un punto de vista teórico
se encuentra nuestro humor.
EN
LUC.A.RES
DISTINTOS,
habría que superar, si es que so,
Tocios preferiríamos el corte
mos capaces de ello, estas pobres SIENDO LA. MISMA. COSA., simétrico, transversal y
definiciones o descripciones de la
limpio de una raíz perfecta
AUNQUE
LOS
QUE
PRE•
poesía, en pos de un lenguaje más
que se hunde hacia la tierra
SIMPLIFICAR estableciendo fila1nentos
abarcador y ambicioso, porque TENDEN
la poesía no responde a teorías, LA TEORÍA LO JUSTIFIQUEN hacia un lado y otro, raicillas,
es pura praxis, y lleva en su seno
etc., pero a veces hay que
esta mezcla, sin atender a con- TODO ECHÁNDOLO EN EL enfrentarse a una patata,
ceptualizaciones o taxonomías.
SACO DE L.A. IM.A.CIM.A.CIÓN, un tubérculo sin forma
Posiblemente esas clasifica,
"perfecta", con bultos , con
cienes tuvieron su oportunidad COMO SI SE TRATAR.A. DE protuberancias...
en otros momentos de la crítica, UN BASURERO DONDE
A veces amanece despelos debates y la historia de la
jado pero al 1nediodía ya está
V.A.LE,
CUALQUIER
COSA.
literatura espafiolas, pero hoy
cubierto. Sin duda que hacen
en día, no solo no contribuyen a TODO PUEDE SER RECI• falta buenos libros realistas,
clarificar el panorama, sino que,
CL.A.DO CON TAL DE QUE igual que hacen falta buenos
libros simbolistas, como bue,
simplificándolo y confundiéndolo, lo empobrecen. Nada es lo SE LE SEPA. DAR USO.
nos libros de cualquier clase.
Las estéticas, o los estilos,
que parece: cuesta aceptar que
una cosa esté dos veces en lugares distintos, siendo
sin embargo, cuando se utilizan a priori, suelen fallar
ya que suelen anquilosarse, convertirse en formas sin
la misma cosa, aunque los que pretenden simplificar
la teoría lo justifiquen todo echándolo en el saco de la
contenido, esqueletos de propuestas que otros han
imaginación, como si se tratara de un basurero donde
ensayado cuando todavía el estilo estaba formándose
o se estaba llevando a cabo no de manera deliberada.
cualquier cosa vale, todo puede ser reciclado con tal
de que se le sepa dar uso. La verdad es que esa cosa es
El estilo no puede ser una cuestión de partida, sino de
capaz de trasladarse, sin moverse, de una parte a otra.
llegada, igual que la interpretación: no podeinos ir con
Algo bien distinto es que seamos capaces de compren,
una idea de los significados que posee un poema antes
derlo, que estemos preparados o que realicemos el es,
de leerlo. Y así igual a la hora de escribirlo. Si alguien
fuerzo necesario para ponernos al día en los estudios
es capaz de hacer un buen libro, que no se pregunte
antes si va a ser realista o simbolista, que lo haga,
literarios, sepamos aplicarlos y no se conviertan en
sesudas y aburridas conferencias llenas de expresiones
porque luego la crítica se devanará los sesos encasivanas o conceptos inservibles. O lo peor, en inexactas
llándolo, y sus detractores en buscarle defectos o proy erráticas investigaciones que solo se llevan a cabo
poner alternativas, llenos de envidia. Lo importante es
para justificar becas o contratos, aunque no se posean
que se escriba el buen libro, pertenezca al estilo que
aptitudes para llevarlos a cabo.
pertenezca, y que el autor nos regale un pufiado de
verdades - autobiográficas, basadas en hechos reales,
Por supuesto que la imaginación, en la tradición
qué más da- a los lectores: lo importante es que parez,
romántica e idealista occidental, asume un papel

130

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

can verdades, que sean verosímiles. El poeta no escribe
de la nada, o desde la nada, y suele escrutar el mundo
para después devolverlo al texto, suele analizar el
mundo exterior, y después filtrarlo en los poemas. El
filtro es su propia formación, sus propias preocupaciones, su sensibilidad. Pero una cosa es la poesía y otra
bien distinta la teoría (el poeta no necesita nada de
teorías para escribir un poema, y al revés, tampoco el
crítico necesita saber escribir poesía para manejar su
jerga). El problema, desde el punto de vista de la crítica, aparece cuando no poseemos herramientas teóricas
con las que comprender lo que sucede y acudimos a
aquellos útiles con los que arreglábamos los antiguos
desajustes gnoseológicos. Como si quisiéramos seguir
arreglando el chip de un ordenador con una llave inglesa. Esto le sucede a buena parte de la crítica espafiola, que sigue trasplantando las parejas antitéticas
realismo-simbolismo, y racionalismo-irracionalismo,
estableciendo además las consabidas y nefastas correspondencias entre sus partes. Obviamente se podría
asumir una crítica más conciliadora.
Podría perfilarse algo más la poesía de la experiencia,
según estos parámetros, ya que ni fue del todo realista
(esta es una afirmación controvertida, pero creemos que
podemos justificarla y con el tiempo y la perspectiva
necesaria adquirirá sentido pleno), ni tuvo ningún
propósito "programático" que no fuera el de conectar
con el lector. Pero fue un propósito que se encontraron
a posrcriori, en el que aquellos poetas desembocaron.
La relectura nos dará la razón, porque hace falta
releerles y establecer una crítica ecuánime respecto
a lo que se escribió en su momento. O dicho de otro
modo, el realismo es muy matizable, porque tampoco
existe un realismo plano, y se puede profundizar en
él desde las más insólitas vías. No todos los poetas de
la experiencia ofrecieron un mismo realismo, con los
mismos presupuestos estéticos, éticos o ideológicos.
Pero más aún: ya no se trata en este sentido de que toda
la poesía de la experiencia que se escribió fuera realista,
sino, de que el realismo que imperó en la poesía de la
experiencia era de corte materialista, aunque hubo otras
propuestas de otros autores, también considerados
poetas de la experiencia, que eran altamente idealistas,
y sus propuestas posteriores así lo han confirmado,
frisando con el trascendentalismo, la teosofía y otras
soluciones de tipo metafísico o esencialista. Y a la

primera de cambio lo que se ha invertido ha sido ese
materialismo: la "experiencia" ha sido la cabeza de
turco que se ha llevado todos los golpes, y se ha salvado
la "poesía", pero a qué precio.
Lo primero de todo sería tener en cuenta que a la
poesía de la experiencia llegaron no solo los autores
de la llamada generación de la democracia, que
comenzaron a publicar en los afios ochenta, unos al
comienzo y otros al final de esa década, sino también
aquellos otros que se reciclaron de los últimos vagidos
de la estética novísima, cuando esta se hallaba en una
vía muerta o impracticable. Todos confluyeron en un
acercamiento al lector, en un lenguaje accesible que
buscara la referencialidad, en un tono coloquial y
cotidiano. Seguramente el realismo era la herramienta
más útil, que propiciaba esto, pero no la única, ni en
todos ellos el realismo se plantea del mismo modo. Sin
embargo de una manera u otra se ha querido hacer
ver a la poesía de la experiencia como una corriente
unitaria, programática, y sin fisuras, cuando hoy en
día se puede comprobar, a la luz de los textos, que los
poetas presentaban diferentes grados de realismo, es
decir, cada uno era distinto al otro. Pero, les que acaso
a alguien le ha interesado hacer tabula rasa del realismo
de la poesía de la experiencia, cogiendo el rábano por
las hojas y haciéndonos ver las cosas como si se siguiera
tratando de la poesía social de los afias cincuenta?
Y más aún, ¿cómo podemos seguir pensando el
compromiso de la misma manera que lo pensaba, por
ejemplo, Gabriel Celaya o Blas de Otero? De estas
preguntas podríamos llegar a la siguiente derivación:
¿cómo podemos seguir definiendo al símbolo como
un acercamiento irracionalista a la realidad, cuando
está comprobado que los símbolos son conceptos
decisivos a la hora de estructurar la imaginación, la
representación y el pensamiento y, por tanto, nuestras
palabras? Se puede ser altamente simbólico y utilizar
un lenguaje racionalista, ultra-racionalista incluso,
y viceversa, plantear un discurso realista, llano, con
elementos irracionalistas, surrealistas ... Está más
que deinostrado y hay que reivindicar una teoría que
se corresponda con la práctica. Porque hasta ahora
la teoría va mucho después que la poesía, la praxis,
radicalmente separada de ella o completamente ajena.
Como decíamos, cada momento histórico necesita
de un análisis determinado, no se puede estudiar

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

siempre con los mismos libros porque caería1nos en
una sacralización de esos libros. La historia no es un
proceso lineal, funciona a fuerza de rupturas radicales
de sentido, y la historia de la literatura igual: poco
tiene que ver Antonio Machado con cualquier autor
actual, por mucho que nos guste o que sea1nos sus
seguidores, si es que este autor posee voz propia y
no son meros ecos a su vez. Eso no es la tradición. El
problema de esta crítica obtusa y obsoleta es que se
empefia en establecer, por ejemplo, una línea directa
entre Antonio Machado y la última poesía, o entre
Juan Ramón Jiménez y la última poesía, como si se
tratara de un hilo por el que va circulando la poesía
con naturalidad a través de los siglos (hemos puesto
como ejemplo estos dos autores porque son los dos
paradigmas de la poesía espafiola del siglo XX, y los
que han abierto sendas que incluso han llegado a
considerarse antagónicas). Y no solo se unen autores,
sino éticas~estéticas, políticas~ideologías (cuando no
tienen nada que ver una con otra), y todo aquello que
venga a mano, mezclando de nuevo y dejándolo con
apariencia de orden. Esta crítica ya "estable" funciona
así, pensando que los poetas se dedican meramente
a copiar y reproducir a los autores que les sirven
de modelo, y por tanto, si queremos aprender algo
"auténtico" debemos acudir a esas fuentes, llámense
Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez , Larca o
Cernuda. Esta crítica adolece ciertamente de una
rigidez interpretativa evidente, y sobre todo de una
puesta al día en su formación cada cierto tiempo.
Pero hay muchos procedimientos que pertenecen
a esta última generación, la de los nacidos a partir
de 1970, y que sin embargo también pueden formar
parte de los procedimientos empleados por la poesía
de la experiencia u otras generaciones o movimientos.
Vamos a repasar algunos de los más llamativos
teniendo en cuenta que se puede ser asimismo
coloquial con un tono simbólico, o simbolista
(que no es lo mismo pero se parece, recordemos al
primer Antonio Machado, por muchos preferido
al que vendría después); o hablar al lector desde la
llaneza y la simpleza pero utilizando un lenguaje
cargado de idealismo, como un sermón u oración, por
ejemplo, y que sea a todos accesible (el Juan Ramón
transparente). La razón narrativa tampoco definirá
ninguna generación, ya que la narración es una

herramienta que no deja de ser un medio para llegar a
una estética determinada, y los materiales que se usen
en esa estética serán los definitorios. En cualquier
proceso semiótico existe discursividad y narratividad,
y a veces no es fácil de descifrar, pero el hermeneuta
- el escrutador- debe desentrafiar esos procesos, es su
labor. Tampoco podrá ser definitorio el eclecticismo,
que es un ejercicio de síntesis que suele emplearse
en cualquier estética posmoderna, intensificándose
desde los novísimos hasta hoy (recordemos a la poesía
hispanoamericana en toda su vastedad y pluralidad,
que suele ser por antonomasia ecléctica), de una
manera u otra, porque las propuestas sincréticas
pertenecen de por sí a la posmodernidad. Ni mucho
menos la imaginación, que suele plantearse como
otra especie de categoría antitética de la realista,
también falazmente. los ejercicios de simplificación
son interesantes desde un punto de vista clasificatorio
y taxonómico, pero no dejan de e1npobrecer el
panorama, tanto para abarcar toda la poesía de
una época como para caracterizar una tendencia o
corriente. Hay que intentar abolir, o buscar nuevas
vías, para estas categorías o caracterizaciones clásicas
de conocimiento, y plantear nuevas - entiéndase:
arras- formas de acercarnos a la realidad. Y nuestras
propuestas no pueden ser sino estas (por el momento)
tres, que son a su vez matrices:

1) Establecer como método de conocimiento el rizoma
deleuziano ( de tipo filosófico, que destruya la pareja
racionalismo~irracionalismo y también el binomio
superestético kantiano idea/ forma).
2) Implantar un modelo cognitivo que se actualice
constantemente (en una proyección donde los
conflictos del yo sean un camino social de ida y vuelta
de autoconcepción, percepción e intencionalidad, o lo
que es lo mismo, entre el ser, el saber, y el llegar a ser).
3)CombinarennuestrodíaadíaunaGcstalrestructural
que dé coherencia a todo, de tipo linguístico.
Que conste que nuestro acercamiento solo puede ser
colegido desde una óptica exclusivamente pragmática.
A partir de aquí podríamos comenzar a hablar y a
discutir. No somos taxativos ni intolerantes, y como
apuntábamos al comienzo de nuestra intervención,
cualquier crítica puede llegar a ser válida siempre que

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

111
111
111

-u
~

111

a
j

:
111
111

........

~
&gt;

111

~

111
111

o
A

¡:::

oN
.....

1
o

1
..
111

se articule coherentemente. No todo son palabras
o expresiones ininteligibles, naturalmente existe
una relajación terminológica que debe procurar
el entendimiento de las partes y no la discusión
infructuosa. Pero conviene que los estudios críticos
se vayan poniendo al día, que vayan asimilando
las nuevas formas de pensamiento, y que nosotros
vayamos reivindicando estas nuevas categorías, sin
alambicamientos academicistas, porque son el futuro
de cualquier hermeneusis, ya sea para aplicarlas a un
poema, a una corriente o un movimiento más amplio,
o a una época. Conviene que se vayan desmitificando
- desmontando- las existentes, por inoperantes,
inservibles, inválidas. En general, el terreno de la
historia de la literatura suele ser extremadamente
conservador, y le cuesta mucho trabajo dar un paso
hacia adelante. Este texto nos lo corrobora:

~

111
111

j
111
a

Si toda discusión sobre fenómenos literarios debe
encuadrarse, no ya en su radical historicidad, sino
en un contexto historiográfico determinado, ello
es doblemente necesario al referimos a la literatura
espaíiola del siglo xx. Todos sabemos, y no insistiré
ahora sobre ello, que el carácter específico
de una literatura nacional puede darse por
supuesto como formación histórica o institución
establecida, pero no deja de ser, por un lado, una
construcción artificial, y por otro, una historia que,
como todas, es irreductible a una sola visión o
teoría totalizadora. Pero, además, en el caso de la
literatura espanola del siglo xx, su historización ha

sido especialmente desafortunada.
Cada vez parece más evidente la necesidad de
conformar una nueva periodización de la literatura
espafiola del siglo xx. Son varios los aspectos a
reconsiderar. (Alarcón, 2007: 71).

Hay voces que, a todos los niveles, piden cambios, y
estas palabras que reproducimos, del profesor Rafael
Alarcón Sierra, se complementan en el citado artículo
con un análisis de las periodizaciones que la reciente
historia de la literatura del siglo xx ha disefiado, y
no son las primeras llamadas a la reflexión en este
sentido. l a revisión debe estar al orden del día, y
estamos seguros que se aplicará, tarde más o tarde
menos, a cualquier época, sobre todo a la reciente, que
es la que va adquiriendo perspectiva a medida que el
tieinpo va pasando.
Siguiendo a Claudio Guillén, en el citado artículo
Alarcón Sierra nos propone no obstante ~un modelo
plural o polifónico, basado en una múltiple temporali,
dad" (Alarcón, 2007: 73). Y nosotros bien podríamos
transportar nuestras propuestas en este sentido para
todo lo que estainos intentando desarrollar.
Sea como fuere, los primeros conatos de intereses
que cambiaban, de un pulso a una estética que no solo
estaba amenazando con perpetuarse en el poder sino
con fagocitar todo lo que se presentara por delante,
se llevaron a cabo a mediados de los anos noventa.
Pero para ese momento lo que se venía entendiendo
como poesía de la ya había dado sus mejores y más
sazonados frutos, y lo que vino después ya no puede

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

considerarse como tal, ni entrar en esa categoría
estrictamente. Los propios autores experienciales
tocaron techo, posiblemente empujados por otras
cuestiones, estrategias discursivas y no tanto
estilísticas, como se ha visto más tarde. El definitivo
"asalto al poder" del sistema literario por la generación
de la poesía de la experiencia (y por esos maestros que
la encabezaron, todo sea dicho) fue lo que creó tanto
revuelo, teniendo en cuenta que sus voces fueron las
que con más nitidez se escucharon durante al menos
dos décadas (algunos de ellos siguen demosn-ando su
extraordinario talento hoy día).
Otros autores, más jóvenes, de la generación
posterior (nacidos a mediados de los afios sesenta,
o mejor dicho, que comenzaron a publicar obras ya
maduras a mediados de los afios noventa), pero que
por otro lado han sido incluidos en innumerables
ocasiones como la "segunda ola" de la poesía de la
experiencia, y que convivieron con ésta mientras
mantuvo su hegemonía, habían comenzado a
introducir matices y detalles que otorgaban al
discurso una carga de sensualismo y una óptica
distinta. Sus libros de entonces no ofrecen lugar a
dudas, ya que son esos libros que marcan un antes y
un después del cambio estético. Y en la generación
que les sucede, la de los nacidos en los afios setenta,
también se dan casos, siendo el libro referente, por
marcar el inicio, 10 menos 30. La ruptura interior en
la "poesía de la experiencia" (1997), una antología que
presenta el cambio en el seno mismo de la corriente
dominante, ya que los autores allí recogidos se habían
formado en el realismo aunque "no se conformaban",
- en palabras del antólogo, Luis Antonio de Villena,
pero también de los propios autores según declararon
entonces la mayoría- con él, y buscaban "algo más". En

10 menos 30 también convivÍan dos generaciones, la de
los nacidos en los afios sesenta y la de los setenta, pues
se incluyeron voces que habían comenzado o estaban
a punto de publicar en ese momento determinado, a
mediados de los afios noventa.
Hoy el cambio es muy evidente, habiendo fraguado
- y generalizamos, pero tampoco nos queda otra
solución- un idealismo de base en todos estos
autores, en aquella generación de los nacidos en los
afios sesenta y que pertenecían al "segundo tramo", en
palabras de José Andújar Almansa, de la poesía de la
experiencia (Andújar, 2007: 25). 2 Y algo de esto hay
también en la generación posterior, e incluso la que se
mezcla con ella, la de los nacidos en los ochenta, en ese
impulso estético que ha tomado la poesía en la última
década. El conjunto que incluye a los nacidos en los
afios sesenta, los nacidos en los setenta, y los más
precoces de los afios ochenta, más que simbolismo,
que en un primer término pudo considerarse como el
paradigma antitético del realismo imperante, lo que
ofrece es un idealismo que se suele tamizar y presentar
en diferentes vetas estilísticas. Esto es lo más
destacado, como nota dominante, de la poesía actual,
su idealismo y, por consiguiente, su alejamiento
de propuestas materialistas. ¿Por qué ha derivado
la poesía actual hacia este idealismo? Obviamente
ni el romanticismo ni el simbolismo pueden volver
a triunfar sino escoradamente, ya que cualquier
movimiento estético e histórico que se reivindique,
como apuntábamos antes, o cualquier autor, no es
sino para reinterpretarlo, una vez sedimentado, y en
algunos casos se lleva a cabo esta tarea de manera
tan limpia que ni siquiera se distingue la fuente,
2 José Andújar Almansa, ·Renato robot de la poesla reciente",
Paralso, núm. 2,Jaén, Diputacíón-Uníversidad, 2007. pp. 25 y ss.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

co1no debe ser. Habría varios factores, y convendría
que precisáramos los términos de estos cambios.
Lo primero de todo, vivimos unos tiempos muy
conservadores, reaccionarios en muchos casos hasta
el punto de que numerosos autores que en su día se
proclamaron progresistas hoy elaboran o esgrimen
un pensamiento totalmente reaccionario, pero con
las armas de la izquierda. Un pertsamiento "revenido~,
vuelto del revés, con todas las armas dialécticas que
le proporcionó el materialismo, pero puesto en su
contra. Y una poesía, por consiguiente, que presenta
estas particularidades también.
Lo que sucedió en la poesía espafiola de los
afies noventa, la trifulca entre los de la poesía de la
experiencia y los de la diferencia, por poner el ejemplo
insigne de la guerra literaria que animó los cotarros
de entonces, fue una simple lucha por el poder
que por un lado presentaba propuestas estéticas
poderosas y por otro unas cuantas quejas, como
quien quiere abrirse paso a codazos. Posiblemente
la poesía de la experiencia fue un invento de la
diferencia, la cual tuvo que aglutinar, como si de un
solo grupo se tratara, a los de la experiencia, para
enfrentarse a ellos: agruparlos primero para atacarles
después. Lo cierto es que en el debate de la poesía de
los noventa se aludió mucho a asuntos que hoy nos
parecen secundarios o que solamente encubrían una
lucha de poder, tales co1no el personaje literario, la
ficcionalidad del poema, la verosimilitud, el pacto
realista, etc., bases que todo buen poema debe reunir
en mayor o menor medida, dependiendo menos de
la estética en la que se encuadre que del talento,
habilidad del autor o del valor del poema, pero que,
a las claras hoy no son lo que preocupa a lectores o
autores. Conscientemente o no, lo que se pretendía
destruir con aquellas peleas era una poesía que
triunfó relegando el idealismo, en sus pretensiones
más progresistas, más de izquierda, y que fue la
cabeza visible del movimiento. La que luego se llevó
todos los palos, por cierto. Afies después, los poetas
de la experiencia han evolucionado con trayectorias
absolutamente independientes y respetables. Lo que
sobrevive de todo aquel barullo es una poesía que ha
venido a sustituir el paradigma en sus acepciones más
sucedáneas, quedándose con la cáscara, el realismo, y
el coloquialismo. En la superficie se observa esto, sin

duda, pero a poco que ahondemos en nuestro análisis
podríamos descubrir estos otros asuntos, más de
fondo, que configuran esta poesía, y que es por donde
ha ido derivando la actual.
La experiencia ya no está en lo que se cuenta,
sino en lo que se imagina. El problema es difícil
de asumir cuando no se comparte un pasado sino
estratégicamente, y cuando el presente se ha hecho
mucho más halaguefio para propuestas que se alejan
precisamente de aquel pasado. Lo demuestra el
hecho de que la poesía actual haya escorado hacia el
idealismo, representándose este en todas sus fértiles,
y a veces tan peligrosas, directrices. No deberíamos
seguir llamando de cualquier manera - con los rodeos
y los eufemismos más absurdos- a una poesía que
especula con la banalidad, con el himno sacralizado
y sacralizante, reivindicando como en el siglo XIX
al poeta~vate, iluminado, y que postula una nueva
religión, ya sea esta de la vida o de la poesía, tanto
da. Y esta es la poesía que está triunfando ahora, una
poesía a la que se le ha extraído la experiencia, la
parte sensible, desemantizándose. Y se está llevando
a cabo de una manera insolente en algunos casos,
velada en otros, alentada por la crítica establecida en
todas las ocasiones, salpicando desde las generaciones
mayores de nacidos en los sesenta, las escisiones de
aquella poesía que nunca fue materialista, y la de
los nacidos en los sesenta hasta los más jóvenes. 3
Pocas excepciones hay, aunque las haya, y poco se
profundiza desde la crítica en estos aspectos, pero es la
nota dominante, porque en plena era del pragmatis1no
no podemos seguir justificando cualquier veleidad o
vuelo lírico como si nuestro mundo solo pueda estar
relacionado con al sujeto trascendente kantiano. El
sujeto cotidiano no lo admite. Obviamente erramos
nuestro objetivo si, al meter a todos los poetas,
de la experiencia o posteriores, en el mismo saco,
descuidamos su identificación, su individuación, sin
llevarnos a maniqueísmos.
3 Frente a esta poesla conservadora e idealista, que ha despla::ado
la materialidad de lo que fue la propuesta de la poesfa de la
experiencia a un segundo plano, J,1 i=quierd,t sigue proponiendo
torpes respuestas, reivindicativas, ya ~ea una poesia
·compromelida", ya sea un lenguaje descarnado, "militante" y sin
emoción, basado en efectos y consignas. Palos ele ciego, porque el
améntico problema no se halla ahi. sino en la re-&lt;1cc1ón general que
se ha producido, que nadie ha denunciado hasta el momemo y que
venimos explicando.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

UMA CARACTERIZACIÓN DE LA POESÍA ESPAÑOLA ACTUAL, LA
MÁS JOVEM Y LA MEMOS JOVEM, MO SE PUEDE HACER CARCO
MÁS QUE DE SU FORMA, MO DE SU VALOR IMTRÍMSECO, EL CUAL,
DICHO SEA DE PASO, SE SUELE EMCOMTRAR EM CUALQUIER
PROPUESTA SIEMPRE QUE ESTÉ BIEM LLEVADA A CABO.
o
z

¡
!J:
...'

:
-&gt;
11)

.::!
11)
111

o
111,
~

o
N

-o
2

::»
ii1
::»

i-..
111
~

111

en

j
111

CI

136

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Pero por acabar aquí nuestra particular y breve
caracterización, que algo de enciclopedia china
queremos que tenga, a la manera borgiana, habría
que recordar que existen otras propuestas idealistas
actuales que se encuentran del lado de la abstracción,
sin religión, coqueteando con la fenomenología y
creando su espacio, en el sentido juanramoniano y
positivo del término. Posiblemente sean estas las
que poseen mayor proyección (queremos decir que
no se encuentran en un callejón sin salida, como
las anteriormente descritas), siempre que ese afán
inmanente que las alienta sea sujeto - del ser, de la
voluntad- en el doble sentido de actor pero al mismo
tiempo retenido, agente, aunque también corre el
riesgo de ocultar en muchos casos ese Dieu caché que
mueve los hilos de las cosas, en su complejidad, o lo
que es lo mismo, el esencialismo. Y el esencialismo,
resumimos, es el resultado de trasladar lo que se
atribuía a Dios pero al Hombre (lo que se conoce como
el paso del teocentrismo al antropocentrismo).

***
Una caracterización de la poesía espafiola actual, la
más joven y la menos joven, no se puede hacer cargo
más que de su forma, no de su valor intrínseco, el
cual, dicho sea de paso, y como ya hemos apuntado
más arriba, se suele encontrar en cualquier propuesta
siempre que esté bien llevada a cabo. Además, también
hay que admitir que muchas veces se reduce, o todo
se puede todo resumir, a una cuestión de gustos, con
lo que llegados a este punto nada se puede escribir
que no sea absolutamente personal e intransferible.
Aunque desde luego esto sea resumir demasiado.
Se ha descuidado mucho el análisis pormenorizado
y textual, y quizá deberíamos dejar de pensar
en categorías empobrecedoras como poesía de
la experiencia-poesía de la diferencia, realismosimbolismo, racionalismo-irracionalismo, blanco-negro,
etc., que son harto engafiosas, para pensar en otras

nuevas razones que operen en el sustrato que mueve
la poesía de nuestra época (y quizá de otras épocas en
general),si es que queremos comprenderla, y que tienen
más que ver con la formación del autor, tan decisiva
para que este lleve a cabo una poesía u otra, y con un
análisis riguroso de la estructura ideológica profunda:
todos sabemos que con los mejores propósitos
- con las generalizaciones- se construyen las peores
aberraciones, que no se corresponden en absoluto con
los resultados.
Todo lo que hemos intentando explicar es
extensible a la situación de la poesía espafiola actual.
los poetas jóvenes, nacidos a partir de los afios setenta,
tanto si comenz.aron a publicar pronto como después,
se han encontrado servida esta polémica, y han tenido
que elegir. Algunos lo han comprendído o intuido, los
menos; otros no, claro está, y son la mayoría, pero eso
da igual (para los propios poemas). No siempre los
poetas son conscientes de las herramientas estéticas
que manejan, o de las repercusiones que puedan
tener. De hecho no es una condición sin la que no
puedan escribir poesía, aunque bien es cierto que el
modelo Baudelaireano y contemporáneo de poeta
lleva aparejado un crítico. la polémica se encuentra
en el centro de las preocupaciones de la poesía
contemporánea, y ya no solo para los jóvenes, sino
para todos los que viven la "actualidad". El frente se
abre para aquellos que pretenden aportar algo, ya que
tampoco se encuentra estático, ni lo va a estar en los
próximos afios ni nunca. Con seguridad va a seguir
escorándose hacia un lugar u otro: aquí las voces
individuales, y su respectiva instrucción, tendrán
mucho que decir, ya que en el fondo es la habilidad
o el talento de un autor el que hace que brille una
propuesta o no, más allá de la flor de un día, que a veces
resulta insoslayable y hasta es natural que así sea. e
Referencias
Ahtrcón, R. (2007) "Valores simbolistas en la literawra espafiola del
primer tercio del siglo xx", Anales de la Literatura Española, nlim. 13,
llniversidad de Alicante: pp. 71-92.

��ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

CUBRIR

COM

POEMAS

LAS

PARTES DE UMA HISTORIA QUE
HAM QUEDADO SILENCIADAS.

odo lo que cuesta maniobrar con el trozo
de lenguaje que somos y encima tener que
pulirlo, resanado. Del lat. tardio resanare
"sanar", "curar", "corregir", "reformar", "Cubrir
con oro las partes de un dorado que han quedado
defectuosas". Cubrir con poemas las partes de una
historia que han quedado silenciadas. Hay que
asumirse imperfecta, claro, enferma, al pensar en un
reparo, en una cura. Alejandra Pizarnik cuestiona
desde el internamiento al que es obligada luego de
querer matarse: "Oh, he besado tantas pijas para
encontrarme de repente en una sala llena de carne
de prisión donde las mujeres vienen y van hablando
de la mejoría. /Pero/ ¿qué cosa curar?/ Y ¿por dónde
empezar a curar?". En 1971 la poeta argentina escribe
esto, a raíz de su estancia en el Hospital Pirovano,
en su poema Sala de Psicoparología donde hace una
apología de la despersonalización que sufre. Además
denuncia el absurdo sistema médico que determina
quién está sano mentalmente y quién no en una
sociedad regida por el consumismo extremo.
Más tarde, en 1984, Héctor Viel Temperley escribe:
"Voy hacia lo que menos conoci en mi vida: voy a
hacia mi cuerpo". Pero es hasta 1986 que publica
Hospital Británico y con él da paso a la poética de la
enfermedad - y la locura- en la poesía escrita en
Hispanoamérica de la segunda mitad del siglo xx. De
fondo (siempre) están las obras de Michel Foucault:
Historia de la locura en la época clásica (1961) y Vigilar y
castigar (1975). Ya se habían publicado entonces los
poemas Morgue (1912) de Gottfried Benn y Tres mujeres
(1962) de Sylvia Plath. Ya estaban los temas puestos
en alfileres: lo médico, el cuerpo, la enfermedad, la
locura y la maternidad. Todo lo que opera hacia el
interior pero recae en el afuera y viceversa.

Volvamos a la poesía escrita en Hispanoamérica. En
1985 la poeta venezolana María Auxiliadora Álvarez
publica Cuerpo, poemas que trazan la experiencia
- tortuosa- de la maternidad y cuestionan la relación
unilateral entre médico y paciente: "doctor / NO
META LA MANO TAN ADENTRO I que ahí tengo
los machetes / que tengo una nifia dormida / y usted
nunca ha pasado / una noche en la culebra / usted
no conoce el río". En el afio 2000 el poeta mexicano
Pedro Guzmán publica Hospital de Cardiología, poemas
escritos a partir de la mirada del familiar del paciente.
Un familiar que espera rondando los pasillos y
observa la arquitectura, la carcasa: "El hospital
representa / o puede representar / las virtudes más
altas de nuestra civilización: / la cura de los enfermos /
piedad /compasión/ buena voluntad/ - y más todavia:
/ el dominio del dolor: / la templanza traducida/ en el
imperativo de no perder / los buenos modales / aun
frente a la muerte". Estos buenos modales del régimen
médico, del espacio disciplinario de la buena salud,
se perderán - afortunadamente- en los siguientes
libros de poesía mexicana. El poeta peruano Maurizio
Medo publica su libro Manicomio en el 2005 y cuatro
afios 1nás tarde sale a la luz en México El sÍl!drome
de Tourette de Christian Pefia, además en el 2010 Se
1laman nebulosas de Maricela Guerrero, en el 2014
Farmacotopía de Óscar David López y finalmente en
el 2015 Operación al cuerpo enfermo de Sergio Loo. De
estos dos últimos libros de poesía me ocuparé en el
presente trabajo.
Operación al cuerpo enfermo fue publicado póstuma~
mente por Ediciones Acapulco en coedición con
la UANL; es una novela en fragmentos, fragmentos
que a su vez son poemas, poemas que diseccionan los
cuerpos de los personajes, personajes que encierran

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

LA ENFERMEDAD, UNA. CUERRA. QUE SE DESATA. HACIA.
EL INTERIOR DEL CUERPO DEL POETA., PONE EN RELIEVE
LAS BATALLAS QUE LO HAN A.TRAVESA.DO DE POR VIDA.:
EL RECHAZO PATERNAL, LA. DISCRIMINACIÓN SOCIAL, LOS
DISCURSOS DE CÉNERO, LA. DISCIPLINA. MÉDICA., ELA.MOR.

infinidad de relatos y se desdoblan a la menor provocación. ¿Cuáles son estos relatos? El autor nos dice
que son tres: l. la historia de la gente contra el cuerpo de Pedro. 2. la historia de los juicios sobre la
condición femenina de Cecilia. 3. la historia del sarcoma en la pierna izquierda del autor. la enfermedad,
una guerra que se desata hacia el interior del cuerpo
del poeta, pone en relieve las batallas que lo han atravesado de por vida: el rechazo paternal, la discriminación
social, los discursos de género, la disciplina médica, el
a.mor. Es un libro que "se realiza en tanto que se enuncia". El performance completo de vivir y morir en una
sociedad que aniquila al enunciar y sefialar, pero también al ocultar y silenciar. Sergio loo crea un espacio en
blanco para diseccionar su propio cuerpo y "el otro
cuerpo en donde ella (Cecilia) está inserta: la sociedad".
En el espacio del que habla Pizarnik: "todo se
unifica como en otros tiempos, en el jardín de los
cuentos / para nifios lleno de arroyuelos de frescas
aguas prenatales,/ ese jardín es el centro del mundo,
es el lugar de la cita, es el espacio/ vuelto tiempo y el
tiempo vuelto lugar, es el alto momento de la fusión/ y
del encuentro", que solo puede ubicarse en los suefios,
en lo onírico, hacia el interior del bosque oscuro del
inconsciente, es donde loo pone a jugar a Pedro y a
Cecilia. los convierte en la Caperucita Roja y el lobo
Feroz, en Hansel y Gretel (el autor es el Horno), en gato
y ratón. Pedro embarazado y Cecilia muriendo de celos.
Opuestos binarios que se invierten para deconstruir
los lugares normativizados por la cuhura dicotómica
del género. En este sentido es un libro postautónomo
siguiendo la definición de Josefina ludmer:
Fabrican presente con la realidad cotidiana y esa
es una de sus políticas. la realidad cotidiana no
es la realidad histórica referencial y verosímil del
pensamiento realista y de su historia política y

social (la realidad separada de la ficción) , sino
una realidad producida y construida por los
medios, las tecnologías y las ciencías.1
Ciertamente la realidad, el relato histórico que
circunscribe Sergio Loo es su casa corporal viniéndose
abajo: el cáncer. Pero también este cáncer es Cecilia al
decidir no cumplir los parámetros de ser mujer que
exige la sociedad: se vuelve célula inútil. En el poema
Región lumbar (cinco vértebras lumbares) el orden del
Castigador es la voz social que quiere tomar partido
en la autonomía del cuerpo de Cecilia, no obstante,
ella logra rebelarse: "Te hemos visto en las noches
bordando tu cuerpo con pequefias tretas para no
obedecer. Te hemos visto: quieres ponerte tu propio
nombre y ser de ti, tuya como si fueras un objeto que
no nos perteneciera. Has dibujado desobediencias
en tu cuerpo". Y el poeta dibuja, caricaturiza a sus
personajes para resaltar la rebelión y enfatizar los
rasgos "grotescos" que van en contra del concepto
purista del amor. "Lo quiero y mi querer me lleva a
comerle y a vomitarle." Traga a Pedro para expulsarse
a sí mismo y ser él, como en la película Tlie Neo11 Demon
(2016) de Nicolas Wínding Refn donde las modelos
asesinan y se tragan a.Jesse en un afán de expropiar la
belleza de la protagonista.
La intervención médica (real) al cuerpo del autor
es el pretexto - duro y cruel- para hablar de todas
las intervenciones simbólicas y violentas que ha
sufrido junto a sus amigos en un país tan nefasto y
discriminatorio como lo es el nuestro. Se apropia
del enemigo, el tumor, lo manipula tal como han
intentado manipularlo a él, en un afán de resistir. Al
ser estigmatizado por los médicos y la familia cmno
un ser enfenno, nos relata la historia de su propio
l ludmer, J. (1009). literarurns postautónomas 1.01, Propuesta
Educativa. núm 32, año 18, vol. 2: 42.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

cuerpo para arrancárselo a la gente. Para que los otros
no hablen por él, se enuncia y visibiliza. Incluso da
una resefia de su propio libro y marca con bloques
negros algunas oraciones de esta misma resefia para
ejemplificar las posibles lecturas que le dará Cecilia
a la novela donde ella también es la protagonista. Si
sucede en el texto sucede en el lenguaje, si sucede en el
lenguaje impacta en el cuerpo, si impacta en el cuerpo
entonces opera en el inconsciente. Y de atrás hacia
adelante o al revés los personajes van intercambiando
lugares: escritor-personaje, mujer-hombre, gato-ratón,
el autor está enfermo pero también Pedro y Cecilia. Y
además el padre, un enfermo total: es violador.

EL CUERPO ES UM.A CASA,. UM.A
.ARQUITECTURA

IMTERVEMID.A

POR LAS CRAMDES IMSTITUCIO•
MES: LA FAMILIA, EL COBIERMO,
LA ESCUELA, LOS HOSPITALES,
EL TRABAJO, LA PAREJA.
Lo performático y el análisis exhaustivo de nuestra
cultura en Operación al cuerpo enfermo tiene como
precedente el libro Farmacoropía de Óscar David
López publicado en 2013 por Bonobos en coedición
con la UANL "y que la muerte en ese instante es un
mar de células / ejecutando una performance/ bajo el
título MORIRSE JUNTO A UNA HERMANA / van
muriéndose una célula sí una célula no". El cuerpo es
una casa, una arquitectura intervenida por las grandes
instituciones: la familia, el gobierno, la escuela, los
hospitales, el trabajo, la pareja. Lo que en Farmacocopía
llega a enunciarse directamente, en Operación al
cuerpo enfermo se realiza. Mientras que el poeta
Óscar David López mezcla conceptos sociológicos
y coquetea frente a la cara larga del médico, Sergio
Loo narra escenas y momentos específicos por los
que atravesaron Pedro, Cecilia y el autor mismo por
no estar dentro de la norma. En el primer libro son
el goce y el placer los mecanismos de rebelión ante la
disciplina médica: "metonimia para ser más exac, / to
cambio semántico del deseo por su dolo". Es lo lúdico,
el jugar con los aparatos de poder para desarmar el
lenguaje impuesto y acartonado del feroz capitalismo:

"cáncer informativo para los otros / game over / for
you". Las enfermeras se vuelven dealcrs, los médicos
son dictadores que no quieren revelar información
al paciente: "establecer estado = denegado". El autor
hace una lectura bastante lúcida de la condición del
ser enfermo a través de los estudios culturales, nos
dice que el vigilar y castigar de Michel Foucault es el
"excitar y controlar".
Atrás queda el comportarse dentro de ese espacio
de adoctrinamiento del que nos hablaba el poeta
Pedro Guzmán, una erección en medio del chequeo
es el cuerpo resistiéndose a ser domesticado por
la pulcritud y seriedad de las batas blancas. Óscar
David López denuncia en su poema "[EUTANASIA]"
el efecto que produce la sociedad al visibilizar e
invisibilizar ciertos asuntos: "hay muchas maneras
de morirse de sida: una de ellas es por los rumores
familiares". Estrategias que son utilizadas por las
sociedades contemporáneas para castigar a los que
se salen del per1Inetro: "to1ne sus cosas tome estas
pastillas y vaya a/ la puerta H la puerta de los putos
y/ los pobres/ y las mujeres/ y los silenciados/ y los
excluidos". Michel Foucault lo explica en Vigilar y
castigar:
En cuanto al poder disciplinario , se ejerce
haciéndose invisible: en cambio, impone a aquellos
a quienes somete un principio de visibilidad
obligatorio. En la disciplina, son los sometidos los
que tienen que ser vistos. ( ...) El hecho de ser visto
sin cesar, de poder ser visto constantemente, es
lo que mantiene en su sometimiento al individuo
disciplinario. 2

Sergio Loo también ejemplifica lo anterior en su
poema "NASAL" cuando relata cómo Pedro piensa
que la gente al verlo puede ver "su rostro sudoroso
mientras es penetrado por otro hombre". Que
alcanzan a verlo en cuatro patas: "Nadie se detiene
a imaginar a los heterosexuales en actos impúdicos.
Son heterosexuales y ya. Pero en su caso, lo sabe, su
privacidad sale a todas luces: a la calle, a la vista de los
nifios burlones de su infancia". Los homosexuales no
son duefios de su intimidad, se les pretende castigar
2 Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar. Argentina: Siglo XXl, p.192.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

visibilizando sus relaciones sexuales. En Farmacotopía:
"yo grotesco expediente }adrándoles / a la vez que
negaba que las píldoras viajando en mí sí son / jinetes
/ sí son el autocontrol para frenar la performance
celular/ sí son la torre de vigilancia de cuanto me llevo
a la boca/ o al ano".
áscar David lópez también habla de un bosque, las
caricaturas de Disney son el capitalismo tendiendo la
cama del paciente, los versos están construidos a partir
de asociaciones semánticas y semióticas. Ambos poetas
asimilan el concepto del amor del siglo xx1 como una
transacción, un meterse y defecar todo lo que el otro
ofrece, usar y tirar, lo que la mercadotecnia normaliza:
la apropiación. la intervención médica de la que hablan
los poetas es la metáfora de todos los intercambios
sociales e interpersonales. En Farmacotopía: "un
trasplante como la esclavitud no es otro mercado que el
dominio de uno solo sobre los otros". l os dos escritores
construyen libros que desestabilizan el concepto de
lo-que-debe-ser un libro de poesía, puesto que son
una novela en verso o prosa poética, o son un show en
varios actos, un Big Brother, un guión cinematográfico,
o un catálogo médico. Finalmente logran deconstruir
lúcidamente los discursos acerca de la enfermedad
y lo que significa en este siglo tener un cuerpo y ser
juzgado a causa de él.
Creo que estos libros constituyen un hallazgo en la
poesía mexicana del siglo XXI porque desmontan los
aparatos de poder desde los estudios culturales y se
valen de la imbricación de géneros literarios: en ellos
se poetiza, narra, ensaya, dialoga y resefia. A partir del
cuerpo como testigo y lenguaje, áscar David lópez y
Sergio loo, dan cuenta de cómo los relatos históricos,
sociales e íntimos impactan en la condición humana
y segregan a quienes quieren apropiarse de su propio
cuerpo. No somos duefios ni siquiera de nuestros
defectos, no tenemos la libertad de enunciarnos, de
recrear o devorarnos la vida como deseamos. En este
sentido, me parece bastante admirable que los poetas,
a pesar del cansancio que provoca la enfermedad,
hayan escrito un trozo - o muchos- del lenguaje que

son, para que esta vez nadie hable por ellos. Sergio loo
estaba consciente de que moriría por el sarcoma en su
pierna: "Esto es un adiós. ( ...) Ésta una larga lista de
lo que digo para que exista. Ésta es la enumeración
infinita de lo que hay y lo que sucede para que siga
existiendo". Y su libro es una forma de resistencia,
de permanecer y dar su versión de los hechos. lleva a
Cecilia, su antigua amante y a Pedro, el amante actual,
a un espacio en donde puedan reunirse por última
vez, donde puedan amarse, poseerse, expropiarse y
desapropiarse libremente los unos a los otros.

SERCIO LOO PROFETIZA E IM.A•
CIMA CÓMO SE COMPORTARÁ
SU FAMILIA CU.ANDO ÉL MUER.A,
DESDOBLA SU PROPIA MUERTE Y
DESARTICULA LA ENFERMEDAD.
loo se enferma en tanto que lo enuncia y deja un
testimonio, un registro donde dibuja al otro para
alcanzar a verlo, para que el otro se vea en él y exista.
El poeta chileno Héctor Hernández Montecinos
en [y punto] (Corriente Alterna, 2012) habla de la
materialización del texto: "Toda escritura es profética
/ pero solamente para quien la escribe. /Toda escritura
es para la muerte / un guión de lo que tendrá que
hacer con uno. ( ... ) Todo suefio y todo poema son
un adelanto /delo que será esta nueva vida / donde
lo que jamás existió existirá por siempre". Y Sergio
loo profetiza e imagina cómo se comportará su
familia cuando él 1nuera, desdobla su propia muerte
y desarticula la enfermedad. Desarticula todo y a
todos. Se suicida en el texto para cumplir la fantasía
adolescente, entra a los cuerpos de los otros y sale
convertido en las personas que más ama y odia. Cubre
con oro y poemas las partes de una dorada historia
para resanar los cuerpos en los que está inserto, pero
en los que ya no estará más. e

�ANDAR A LA REDONDA

e LUIS MARTÍN

o
z:
o
~
:,
A
......

_,

:1en

-&gt;

_____OSCAR
_

~
en
_ .,,..__

LIERA,
1

/J

3r?
~

,.,

t'D

Guanajuato

o ve e
s ~equc-a,
pero su.e• .

xicie.nte

�AMDAR A LA REDONDA

crearon las muestras del noroeste, que se volvieron
Hago esta referencia porque a fines de los afias 70
y durante toda la década de los ochenta se manifestó
toda una tradición para los grupos de Baja California,
en el país un proceso espontáneo de descentralización,
Baja California Sur, Nayarít, Sonora y Sinaloa. De esos
y digo espontáneo porque éste reconocimiento a los
encuentros surgirían dramaturgos y escritores que
grupos de provincia, más que inducido por el centro, fue
enriquecieron la dramaturgia regional.
una consecuencia natural por las acciones emprendidas
Como dramaturgo, Osear Liera pertenece a una
en la mayoría de los estados, especialmente en
brillante generación que la crítica e investigadores
bautizaron como la Nueva Dramaturgia Mexicana.
Sinaloa, Jalisco, Nuevo León, Veracruz, Chihuahua
y Coahuila, por mencionar los casos más evidentes
Desafortunadamente, otros cuatro dramaturgos de esta
en donde los teatros regionales empezaran a notarse
misma generación murieron en plena madurez creativa
y tener relevancia en algunos eventos oficiales de la
durante la última década del siglo xx y la primera del
cultura nacional. Osear Llera tiene mucho que ver en
xxi. Me refiero a Víctor Hugo Rascón Banda, Osear
ese proceso de descentralización que los teatristas de
Villegas, Carlos Olmos y Jesús González Dávila.
provincia promovimos desde nuestras entidades.
La obra de Llera está conformada por una vasta proOsear Liera, cuyo verducción de poesía y teatro,
dadero nombre es Jesús EL TEATRO DE OSCAR LIERA experimenta formas y temas
Osear Cabanillas Flores,
diversos, preocupaciones de
FUNDAMENTADO
EN
SU
EN•
nació en Culiacán, Sinaloa
su pasado y de su presente.
el 24 de diciembre de 1946 y TORNO LOCAL TRASCENDIÓ En ella nos encontramos con
cuestiones familiares, polítimurió el 5 de enero de 1990.
SUS FRONTERAS INMEDIATAS,
Cursó la carrera de actor
cas y religiosas, además de
en la EAT; estudió lengua y TIENE UN SELLO UNIVERSAL cuestionamientos de orden
civilización francesas en la EN SU ESTRUCTURA Y SU personal. El Teatro de Osear
Universidad de la Sorbona,
Liera fundamentado en su
teatro en la Universidad de TEMÁTICA Y RESPONDE A entorno local trascendió sus
Vincennes, lengua y cultura UNA CONNOTACIÓN PROPIA .fronteras inmediatas, tiene un
italianas en la Universidad
sello universal en su estrucLU CAR, PERO AC• tura y su temática y responde
Degli Studi y la Licencia- DE

su

tura en Lengua y Literatura CESIBLE
Y
ENTENDIBLE a una connotación propia de
Hispánica en la UNAlvl.
EN CUALQUIER PARTE DEL su lugar y de su entorno, pero
Premio de la Primera Etaaccesible y entendible en cualpa del Concurso Nacional MUNDO.
quier parte del mundo. De
su vasta obra me limitaré a
Histórico convocado por el
INBA y los gobiernos de los estados en 1984 por El oro de
comentar un poco sobre dos de ellas que han sido amla Revolución Mexicana. PremioJuan Ruiz de Alarcón 1987
pliamente difundidas y representadas a lo largo y ancho
por Camino rojo a Sabaiba. Premio Juan Ruiz de Alarcón
del territorio nacíonal: El jinete de la divina providencia y El
1988 por Las dulces compañías. Todas sus obras de teatro
camino rojo a Sabaiba.
fueron compiladas por Armando Partida con el título
El jinete de la divina providencia fue el resultado de una
áscar Liera. Teatro completo, DIFOCUR, 1997.
investigación de campo realizada por Liera en torno
Osear Liera es una figura embleinática del teatro de
a la figura de Jesús Malverde, un ladrón oriundo de
Sinaloa. Uno de sus méritos fue integrar y consolidar
Culiacán que además de héroe fue elevado por los
los grupos teatrales universitarios de Culiacán,
habitantes de la región a la categoría de santo. La
creando en 1982 el Tatuas, Taller de Teatro de la
acción nos cuenta la historia de Jesús Malverde, a
Universidad Autónoma de Sinaloa. Con la conducción
través de una serie de investigaciones que realizan
de Liera el TATUAS propició la generación de un
historiadores y sacerdotes católicos visitando los
importante movimiento en el noroeste del país. Se
lugares y entrevistando a las personas que trataron

�ANDAR A LA REDONDA

con el mítico personaje sinaloense para determinar si
procede una recomendación para canonizarlo por los
milagros que se le atribuyen.
El mismo Osear liera así se refirió en una ocasión
a este personaje: "Un santo muy sui generis, cuya
identificación con el pueblo es total y cuyos milagros se
ven multiplicados día con día. Mal verde tiene su propia
ermita y sus festejos; es un fenómeno de verdadera
importancia para la ciudad y la idea de venerar a un
hombre que desafió a los poderosos de su época y que
se atrevió a robar al mismo gobernador del estado no
deja de ser seducción en esta época de desconciertos,
desorden y mentiras".
Cuestionamientos de orden social, político,
religioso, mágico y hasta un toque de humor conviven
en el desarrollo de la trama, cuyas acciones se ubican a
finales del siglo xix pero que siguen tan vigentes como
entonces: el abuso de los poderosos, el engafio de los
políticos y el ingenio popular que siempre encuentra
una válvula de escape ante estas atrocidades.
Coincido con Rocío Galicia, destacada investigado~
ra del teatro mexicano, cuando afirma que el trabajo de
Óscar Llera es un punto de arranque de la dramaturgia
regional, pues se convierte en ejemplo al salir de su
tierra para formarse y retorna para asumir su cultura
patrimonial como eje de sus obras. Llera fue uno de los
primeros creadores en abordar en sus obras asuntos
locales provocando un fuerte impacto en el teatro na~
cional, pues mereció el reconocimiento de la crítica y
generó interés en otros creadores por explorar su pro~
pio entorno en díversas regiones del país.
En El Camino rojo a Sabaiba liera nos ubica en un
lugar llamado Sabaíba donde aparece un militar que
se encuentra repentinamente ahí, luego de perderse en
medio de una batalla. En Sabaiba descubrirá todo su
pasado. En este pueblo - o mundo- la convivencia de
los vivos con los muertos es una realidad. Elementos
rulfianos llevados con precisión y maestría al género
dramático donde se mezclan el presente y los recuerdos
y tal vez lo ignoto, lo que vendrá. Daniel Vazquez
Torifio, investigador de la Universidad Masaryk de la
República Checa, al analizar esta obra opina que:
...todos los personajes de Sabaiba, vivos o muertos,
tienen una historia que contar, pública o secreta,
cierta o falsa. Los muertos penan por deshacerse

de sus secretos, y todos utilizan a Fabián el militar
protagonista como confidente. En principio,
podríamos pensar que se está buscando una verdad
sobre los hechos, y que el público, por medio de
Fabián Romero, llegará a una conclusión. Antes al
contrario, Fabián está también muerto, y lo que hemos
presenciado es un cuento más de los que se cuentan
en ese pueblo. No hay conclusión, solo secretos
que pesan y lechuzas que los escuchan espantadas.
(Vázquez, sf, "El teatro mexicano del siglo XX...")
Para Esther Seligson en Camino rojo a Sabaiba:
confluyen la realidad social, la realidad onírica y la
realidad mítica,(... ) es una obra maestra del teatro
hispanoamericano. Óscar Liera ahi consuma, ahí
funde sus dotes y reiteraciones: pareciera que
su teatro previo, de la farsa al drama épico, fue
una sucesión de aprendizajes para esa creación
mayor... (en Llera, 2008)
La admirable labor de Osear liera en Sinaloa la pongo

en paralelo con lo que se intentaba desde el Teatro de
Ulises y el Teatro Orientación en la Ciudad de México
entre 1928 y 1938, con el impulso del Grupo de los
Contemporáneos que fonnaban, entre otros, Carlos
Pellicer, Bernardo Ortiz de Montellano, Salvador
Novo, Antoníeta Rivas Mercado, Gilberto Owen,
Xavier Villaurrutía, quienes con una firme actitud de
vanguardia, partían de lo mexicano para llegar a lo
universal. Y sostenían que era imprescindible ver lo
mexicano retratado en lo universal y no solo verse ante
el espejo, pues la universalidad nos ayuda a definirnos
y no encerrarnos en un estereotipo.
Osear Llera es una figura emblemática, un referente
indispensable en el desarrollo del teatro regional. Su
deceso en 1990 fue muy temprano, pues seguramente
estaba llamado a ser punta de lanza de un movimiento
de gran trascendencia en la descentralización del teatro
nacional. Sin embargo su labor de creador sigue latente
en su tierra y se ha multiplicado al paso del tiempo. e
Referencias:
Scligson, E. (1985). Unir los suelios, juntar los juegos, Escénica, 10,
ene-mar, pp. 11-III.
Váz:que=, D. (s.L). "El teatro mexicano dcl siglo XX: búsqueda de la
esencí.t de una nación" Recuperado el 01/01/17 de hrrpsJ/meguer.
files.wor&lt;lpress.com/2009/08/rearro-mexi&lt;:ano-siglo-xx.doc

�DE ARTES Y ESPE.IISMOS

LA PALABRA

nos atraviesa
A PARTIR DE "PORQUE JUEGO",
DE

Ana Fabiola Medina

e

PÁULIMO ORDÓMEZ

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

''la

-....o
~

N

o

2

~

palabra nos atraviesa", me dijo ru mirada una ocasión. Una libélula lleva
hoy mi réplica: "No a todos de la misma manera", te susurrará. Nos tuvi~
mosque alejar para acercarnos, y es un juego. Estás aquí, puedo leerte. Hay
quien no lo entiende. No saben lo que dicen sin querer decirlo, no saben que también
pueden ser leidos. Que tengan aún el corazón en su nido cuando sean alcanzados por
unas manos, que tengan alas crecidas a la altura de los tobillos, sin haber volado aún.
El juego es búsqueda, con el juego se encuentra (nos encontrarnos). Nos encontrarnos
una vez un pez dentro de tu zapato y nadamos en silencio hacia la habitación. "El juego
tiene que ver con el cuerpo", fue lo primero que dijiste al dia siguiente, con la ligereza
del vuelo de una mariposa. Te pregunté qué hablas sofiado. "Sólo sé que estabas tú y
mi entrepierna se hizo flor. Cmno ahora, mira". Me quedé callado. Sé que me leíste.

1..
111

i1
j
111

A

'ª

�DE ARTES Y ESPE.IISMOS

EM LA ESPERA!CAICO DE LA c.__..._
Y FLOTO COM LA MOCHE HA
UM TIEMPO EM EL QUE REÍAM
CERCA Y DE UM BESO EM TUS
S ME DESPEDÍA SI AI.CO MOS
DISTANCIA.
#

Vuelve, debimos haberle dicho al pez. Devuélvenos
lo que tuvimos que perder para llegar hasta aquí,
además de la verguenza y el miedo. Calor, esencia,
anhelos, alguna canción. la pérdida nos escribe, pero
nos resistimos a aceptar sus sentencias. De alguna
palabra nos hemos colgado mientras dure el insomnio.
Dormidos no podemos jugar. "Pero soñamos, recuerda",
te escucharía decir y estoy seguro que bajarías la mirada
hacia los pétalos en tu pubis. la libélula me confirmará
de qué color es la flor crecida, esa vida que te surgió. Me
esfuerzo con los ojos cerrados en sofiar contigo pero por
jugar, no duermo. No está tu espalda para leerla, nada
de esa cabellera queriendo abarcar la noche. El juego es
injusto. Hago tiempo imaginando que te acercas para
darme a oler algo nuevo en tu flor amanecida.
Con el juego se encuentra (nos encontramos). Nos
encontramos en el tiempo y nunca lo hemos celebrado
lo suficiente. Busco mensajes tuyos en alas de insectos,
en los ojos curiosos de los peces. Espero, nada se lee
sin luz. Hay un ruido que no cesa, una palabra que

no arriba. En la espera caigo de la cama y floto con
la noche hasta un tiempo en el que reíamos de cerca
y de un beso en tus pies me despedía si algo nos
imponía distancia. Distinta era la 1nagia y el color de
tus ojos supongo ya es otro. Envidio y espero. Quisiera
preguntarte si en el juego estaba contemplado este
temblor de títere. O el recuerdo de aquel pez. O el
silencio impoluto. Entre la imperfecta trayectoria del
dia y el dolor de alas cansadas, solo queda la lectura
del cuerpo propio. Un llamado en voz baja a que algo
traiga la libélula de regreso, a que el sol permita ver tus
huellas o las diminutas motas de polvo que danzan ahí
donde estaría tu palabra otra vez ausente. "No dejes
de jugar», parezco oír de tu voz (se mantiene la misma
y salgo de la habitación solo para nadar de vuelta en
agradecimiento). "Estoy solo, me sofoco de lenguaje
y sospecho que ese estar aquí tuyo es solamente el
engaño de un significante tornado para representarte",
murmullo a la almohada de al lado. "Es el juego», me
dirías. "Es el juego», me dirás en cuanto aparezcas. e

..

-a:
111
111

111

j
111
a

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

Un enigma se ha vuelto
transparente

LA NARRATIVA DE
ZACARÍAS JIMÉMEZ
e AIDÉ CAVAZOS COMZÁLEZ

Cuando pierde el ~uijotc perdemos todos.
:acai.íasJiménez

o hace muchos afias, un joven oriundo de
San luis Potosí decidió estudiar letras en
la Universidad Autónoma de Nuevo león
y avecindarse por estas tierras. Apasionado por su
trabajo, su esfuerzo rindió fruto: vinieron las becas,
los premios, los reconocimientos y, por supuesto, la
publicación de su obra. Sin embargo, a los 57 afias,
todavía desconocido por unos y ya reconocido por
otros, Zacarías Jiménez murió el 24 de febrero de
2016 peleando hasta el último minuto con su propia
sombra en el terreno de la escritura.
los amigos cercanos a él reunimos parte de
su obra inédita para entregarla a la Universidad,
donde colaboró por más de quince afios como

N

corrector de estilo de la revista CIENCIA,UANL
Ring de vidrio. Narrativa reunida (UANl, 2017) es el
primero de sus libros póstumos.
Ring de vidrio, de Zacarías Jilnénez, comprende
dos novelas y treinta y seis cuentos. la primera
novela: Biografía inconclusa de una leona herida (Una
novela rosa) está dedicada a Gloria Balleza, quien
en vida fue su razón de vivir, su compafiera de
cuitas. Novela rosa por el amor, por el cáncer, pero
también por la carga de ironía que hay en ella. Es
una obra de denuncia, de crítica, ubicada en la Casa
de la Cultura de Nuevo león y sus alrededores.
Desde el preámbulo, esta novela entra de lleno en
la trama , al caos, a la perturbación:

�DE ARTES Y ESPE.IISMOS

Oí tu nombre en un EL ESTILO DE LA OBRA DE Yo no había comprado la
encuentro de escritores y
caja desde antes de que
supe que seguía amándote ZAC.A.RÍ.A.S JIMÉNEZ SE .A.POYA Gloria muriera, como
con la intensidad del EN LA REALIDAD, SU VIOLEN•
había sugerido su puta
relámpago... Quise llorar
hermana Virginia Virgen,
TA
REALIDAD,
Y
LA
IRONÍA.
cuando el escritor Pedro
y no me arrepiento,
de Isla1 dijo:
porque cuando un ser
- Yo dedicaré mi lectura a la memoria de
amado ha muerto, lo mismo da echarle la tierra a
Gloria Balleza.
las seis que a las ocho: no hay horario cuando a uno
Ni yo te dediqué la mía... Estoy jodido desde
se lo lleva la chingada, el tiempo es de los muertos
que te fuiste ... encabronado desde entonces.
que entierran a sus muertos.

la historia de Gloria y Chaco es atemporal, narrada
como las buenas obras: desde lo más profundo del
dolor humano. los personajes tienen alma, nos duelen.
- Llegaron los recibos del agua, de la luz, el gas...
- Ni siquiera debería tragar con tanta deuda. En
esta vida hasta para no pagar se paga.
- Come o te enfermarás, no comas por el hambre
de ahora, come por el hambre que ha de venir.
- Condenada vida.
- Come, hombre; mira, ya te pareces al Tribilin
tintintín.. canturreó Gloria y me hizo cosquillas.

Según el escritor británico John le Carré (David
Cornwell), una nifiez dificil es el primer patrimonio
del escritor; la obra de Lacarías Jiménez refleja la
sensibilidad del creador y nos deja leer entre lineas parte
de su tormentosa vida desde la más tierna infancia.
Miré de soslayo las manos que me fracturaron el
cráneo y me fabricaron un temor de vidrio que me
ha hecho sentir, desde siempre, que estoy de más
en el mundo. Los momentos eternos en que fui
invisible para mi padre.

Biografía inconclusa de una leona herida termina en los años
de inseguridad, de la guerra contra el narco en México;
los soldados que el protagonista soñaba en su infancia
ahora son reales y acechan muy cerca de la Casa de la
Cultura de Nuevo león. Se infiere que al salir Chaco,
una bala lo alcanza por la espalda.
la novela Desmemorias de un i11docume11tado nos da
cuenta de que no es fácil alcanzar el suefio americano:
"vida de perro viví como mojado y, con la cola entre
las patas, volví a este país de la mentiran. Huérfano
de amor y, con su corazón infantil, el Jenry, ávido de
una sonrisa, se deja llevar por senderos insospechados
huyendo de la migra y de los malos entendidos,
obligado a cruzar dos veces el R1o Bravo.
Perro puteado con la ira de las siete plagas y sin la
opción de salvarme al cruzar el mar rojo.

Pero incluso el regreso a México no lo libera de su
estatus de indocumentado, marginal. En otro capítulo
hace una crítica mordaz al orden económico y cultural
de nuestro país:
En Monterrey me recomendaron para trabajar en
un hospital... Según esto, andaría de intendente
por seis meses y luego me ascenderían a corrector
de una imprenta del SNTE... seis al'los después
seguía igual o paupérrimamente peor... protesté
tímidamente: "¿Solo esto corresponde a mi dolor?"
y me dijeron: "Es el sisteman, dándome a entender

El estilo de la obra de Zacarías Jiménez se apoya en
la realidad, su violenta realidad, y la ironía, que, para
Moreno Durán, es el humor de la inteligencia. Pero
también está llena, colmada, de una belleza que con
uñas y dientes le arrancaba nuestro Zacarías a la vida.

que el sistema no tiene nombre ni apellido.
l Amén del escritor regiomontano Pedro de Isla, : acañas también
menciona a Herman Gil Robles, a Fernando Elizondo Gar::,1. a Celso
Garza Guaj,trdo. a Eduardo Antonio P,trra, encre ocros escritores,
siempre con afán de reconocer en ellos su labor como creadores y
hacer la obra más cercana, más entraliable.

El cuento "la venganza" está lleno de imágenes, es
un cuento clásico, tiene tensión de principio a fin. El

150

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

ESCRIBIÓ V REESCRIBIÓ SU OBRA HASTA LA NITIDEZ. V HUBIERA
CONTINUADO HACIÉNDOLO, SI EL DESTINO NO HUBIERA DECLARA•
DO QUE EL TIEMPO DE ZACARÍAS, EL HOMBRE, LLECABA A SU TÉ•
RMINO V EL DE ZACARÍAS, EL AUTOR V EL SUJETO DE SU PROPIA
OBRA, SE INAUCURABA.

protagonista nos contagia de su angustia, impotencia
y culpa. En este cuento constatamos que el gran tema
en la literatura de Zacarías Jiménez es el hombre, su
tiempo, su entorno social:

es un personaje de Zacarías, lván Ofiate extiende un
vínculo de amistad y hermandad literaria desde el Río
de la Plata, en donde escribe, hasta Río Verde, San
luis Potosí:

Ella no hubiera buscado calor en el cuerpo de
Ociel, porque Adrián le hubiera cumplido como
hombre.

Era tan real, tan sincera, tan profunda su escritura
que después de leer sus textos, daban ganas de
ponerlos al trasluz con la intención de descubrir
su magia.

Borges decía que todo cuento tiene un perseguidor
y un perseguido, en este texto, Zaca nos lo muestra
claramente en una trama clara, directa, densa y
equilibrada que nos acerca al amor y a la muerte.
- iAgárrenme ya! - suplica a sus perseguidores- .
iAqui estoy! iNo voy a defenderme!- .
"lván Ofiate visita oníricamente Río Verde" es
un texto con humor: "le conté hasta muy entrada
la tarde los cuentos de Caperucita Verde Bajito y
sus amigos los Conejos Blases, que en realidad eran
gatos". A lván lo consideraba su hermano y, en este
texto se lo ratifica: "tan amigos como siempre,
hermanos, qué caray". Aun cuando este texto está
narrado oníricamente, Zaca nos habla de su realidad
al concluir con un cierre de atmósfera:
- Deja te acompafio a la estación - dije, mas
los pies se solidarizaron dolorosos con el tronco
estático del árbol...
Y permanecí inmóvil como Moisés que sólo
observó de lejos la tierra prometida.
Zaca cosechaba amistades a través de las letras; al
poeta lván Ofiate le presentó libros en dos ocasiones:
en el 2004 y en el 2015. En agradecimiento, lván
elaboró para esta obra el prólogo de la sección de
cuentos en el que, a propósito de aquél en donde él

También el escritor sinaloense Elmer Mendoza,
quien desde el 2003 lo consideró su amigo, escribió el
prólogo para las novelas:
Solo un hombre de lucidez extrema pudo escribir
un texto como la Biografía inconclusa de una leona
herida (una novela rosa), un texto del que él mismo
salió lastimado de muerte, sintiendo cómo su
esperanza se convertía en cuchillos y el llanto era
arena movediza.
Zacarías Jiménez, Zaca, como le decíamos los cerca,
nos a él, no tenía compromiso con la fama. Su renuen,
cia a hablar bien de sí mis1no y de su trabajo - no
así del de los de1nás- lo mantuvo al margen de la
poca o mucha actividad literaria en su entorno, salvo
excepciones. Escribió y reescribió su obra hasta la
nitidez. Y hubiera continuado haciéndolo, si el des,
tino no hubiera declarado que el tiempo de Zacarías,
el hombre, llegaba a su término y el de Zacarías, el
autor y el sujeto de su propia obra, se inauguraba.
Hoy consta a quien quiera leerlo la proporción de las
contiendas que eligió pelear. Solo después de Ringde
vidrio, Zacarías Jiménez, a quien muchos considera,
mos un enigma, se volvió transparente. iQuién pu,
diera regresar el tiempo! e

�MISCELÁNEA

ANIVERSARIO

de

••

a obra poética de Dolores Castro Varela
(1923) surge quizá de la unión de dos
elementos: la memoria y el viento. Este
último, pnmtgenio, de cualidad rumorosa, casi
imperceptible, el primero en la creación de génesis
y mundos, portador del sonido, motor de imágenes.
la memoria, propiamente humana como el lenguaje,
comienza a desarrollarse desde la infancia, también
la capacidad de articular e imaginar. En la casa de la
abuela, detrás de la ventana, Dolores, lolita, colocaba
una silla pequefia para practicar su afición favorita
desde entonces: contemplar. En esa casa aprendió a
darle nombre a las cosas, a descubrir con los sentidos
bien abiertos a través del lenguaje la poesía.

l

DOMICILIO PARTICULAR: ANTICUA CASA
DE LA ESTRELLA

la Casa de la Estrella era la casa de la abuela materna
de lolita, está ubicada en el centro histórico de la ciudad de Zacatecas, en el número 86 de la calle Morelos.
Antes de ser el lugar donde transcurriera por temporadas su infancia, era una fábrica de veladoras. la in-

signia continúa intacta cincelada en la cantera de la
fachada. El período que tanto recuerda de su vida en
Zacatecas fue el de la Guerra Cristera, incluso estudió
la primaria a escondidas en una casona ubicada en la
rinconada de Catedral. la casa y la ciudad eran una
hoguera después del incendio. lolita heredó de su padre la pasión por la lectura. Pronto, sus compromisos
de trabajo y la situación de violencia la harían abandonar Zacatecas para continuar la secundaria en la
Ciudad de México. Aunque nació y fue registrada en
Aguascalientes, ha ocasionado disputa entre los Estados vecinos por llamarla "hija predilecta", sin embargo
ella se considera zacatecana. l as evocaciones a su infancia y del descubrimiento de la poesía y el lenguaje
implican volver en el tiempo al patio de árboles frutales, a la ventana, al cielo abierto en casa de su abuela.
La casa de la estrella: zaguán y patio grande con
naranjos
una acacia, un jazmín cuyo perfume día y noche
palpita:
cocina con sagrados alimentos
compartidos.

�MISCELÁNEA

o
:z

eo
:a
G

...
......

~
&gt;

-

u,

~

[...]
Hervidero de pasos menudos. gritos. risas,
canto de pájaros y balbuceo de viejos acogidos
al calor del hogar.

[....]

u,

111

o
A

Buenos días agoreros
que amanecen picoteando en el patio
migajas de luz.
Buenas noches a vivos y muertos. ("Estrella de la
casa". Castro, 2010: 204-205).
DOMICILIO CONOCIDO: ABRIL, VIENTO
DE CUARESMA

••

111
~

111

u,

...
~

111

G

En el patio hay una mesa alargada con un mantel
blanco dispuesta a recibir a los invitados. Guadalupe
Dávalos, amiga cercana de Dolores y coordinadora de
su última edición crítica (Dávalos. 2016) preparó una
fiesta sorpresa en la Casa de la Estrella. Somos intrusos
e invitados, la propietaria actual nos recibe y nos
permite pasar ahí la tarde. Lola se emociona. no dejará

de agitar las manos, de agrandar los ojos, reconstruir
el tiempo y respirar hondo. Casi nadie se atreve a
interrumpir cuando ella habla. nos cuenta de los paseos
familiares fuera de la ciudad, en las haciendas, de los
paisajes áridos de tierra roja, cardos y huizaches; de
su temor por las víboras desde que una se le posó en el
regazo y brincó del susto. "Por cierto, las mujeres que
menciona Severino Salazar en el cuento de las víboras,
sí existieron, yo las conocí", afirma. La tarde avanza en
el patio, bajo ese azul terrible el viento recoge la piel.
TRASPATIO: LAS CENIZAS DEL VOLCÁN
DE COLIMA

Después de saborear el postre, Guadalupe Dávalos le
pide a Dolores que nos cuente cómo era la casa cuando
vivía ahí. Ella se levanta, carnina despacio, comienza a
agitar sus manos. "En medio del patio había árboles
frutales, olor a jazmín, a hierba fresca. Los bafios no se
ven como ahora", ríe, "más bien eran letrinas; la cocina
era más grande, había una para hacer tortillas ... "
recuerda el espacio destinado al fogón y cuando les
pedían a ella y a sus primas que no corrieran por ahí.

�MISCELÁNEA

Envuelta en el humo
de la cocina, junto al aroma
del membrillo que brinca en el cazo de cobre
y quema el recuerdo y aviva
el agridulce sabor de la vida,
mi abuela. ("El secreto está ahí". Castro, 2010: 199).
Desde la zotehuela veía hacia abajo a las vecinas
cuando lavaban la ropa, eran viviendas muy humildes.
Alimentaban a los animales sueltos y había muchas
macetas en latas llenas de flores , a pesar del desorden.
La vista era periférica a los cerros, a las vías del tren, a
la Bufa. Cuando la ceniza del Volcán de Colima llegó
hasta Lacatecas la ciudad fue gris.
VIAJE A LA SEMILLA

Lola recorre las habitaciones, la de su abuela, la que
compartía con su hermana, la sala, cada cual con su
chimenea. En la entrada había una banca cerca del
zaguán para las visitas inesperadas que recibía su
padre: "El jardín era más amplio, no tenía el último
adoquín, en el corredor había grandes macetones, mi
padre mandó cubrir el túnel subterráneo que conducía
a Catedral - iHay túneles por toda la ciudad!- El
fantasma que cruzaba de una habitación a otra sigue
rondando en el pasillo".
En una de las ventanas que dan a la calle, Lolita
colocaba su silla, veía las hojas de los árboles
moverse, escuchaba las conversaciones de los
paseantes, las frases de los vendedores a puertas
contiguas, observaba la vestimenta de las mujeres
enlutadas - como en la novela Al filo del agua de
Agustín Yáfiez- , aquella zozobra en tiempos
de guerra, la vida y las costumbres zacatecanas.
Despertaba en la madrugada con los pasos de
los mineros. No era el ruido de las botas lo que le
perturbaba el suefio, era el olor de sus lámparas de
petróleo para iluminar el camino.
Escucho los pasos,
el ritmo de sus botas sobre las gastadas
losas de cantera,
olía
la estela que iba dejando

el tufo de consumidas
lámparas de carburo,

[...]
No el canto del gallo,
la caminata de los mineros
rompe la noche,
desencadena
la luz del alba. ("Topos, luciérnagas". Castro, 2007:
204-205).

El piso es de duela, antes de ladrillo, los techos altos de
vigas apolilladas. Lolita no ha olvidado el mínimo detalle,
nos realiza una visita guiada a su infancia en la Casa de la
Estrella, la reconstrucción en su memoria1 me recuerda al
cuento "Viaje a la semilla", de Alejo Carpentier.
LA CIUDAD Y EL VIEMTO

La casa era un refugio. Lolita huyó de Zacatecas con
su familia cuando la situación comenzó a complicarse;
se instalaron en la Ciudad de México. Su padre tenía
un cargo en Educación, piensa que de no ser por él
no habría sido poeta. La situación política y social
de la provincia marcó su infancia, conoció el "viento
de fronda", cruel y azotador en invierno. El viento es
ínicio de transformaciones en su poesía: construcción
de imagen / rumor: adquisición del lenguaje;
destrucción: derramamiento de sangre en el contexto
histórico que vivió. En su única novela, La ciudad y e1
viento (1962), parece que una sola voz, un solo viento
narra y transita entre los personajes. La voz es de
Dolores, la mayoría de las anécdotas son biográficas,
o parten de la idiosincrasia y costumbres de la época.
La novela es un acto de denuncia a la injusticia,
represión, crítica a la doble moral; y da cuenta del
empoderamiento de la mujer en una comunidad. El
viento cruza la ciudad en ruinas, retrata el paisaje
arquitectónico y rescata el patrimonio inmaterial de la
memoria. En últimos afias la Alameda Trinidad García
de la Cadena, y la Plaza de Armas se han modificado,
la prosa descriptiva de Dolores salva, en gran medida,
vestigios: edificación y sucesos ocurridos en la ciudad.
l ·Dolores Castro en casa de su abuela". Video de Rodrigo Mondragón,
S de abril de 2011 Disponible en: hu:ps://youru.be/QYODRFQF2LL

�MISCELÁNEA

lolita encuentra en la provincia el universo o "paraíso perdido" de la infancia - como su admirado Ramón
lópez Velarde lo hace de Jerez- en el amor a la patria y a
la mujer. Coinciden anilios en develar lo socialmente reprimido o juzgado por la religión. En Velarde el retorno a
Jerez es la dualidad entre amor/ odio como en el "Retorno maléfico"; en Castro, el descubrimiento de la poesía y
el dolor por la tierra dividida entre la violencia. Sucede
en ambos la magnificación de la provincia en un salto o
sinécdoque, convertir lo particular en general, en donde
pervive una carga de tradiciones y costumbres zacatecanas. la patria intima, compartida en el deseo/ destino de
regresar al origen, en Velarde al amor imposible, trágico,
prohibido; en lolita a la ciudad del viento que se cuela
por los huesos, a la casa de la abuela, a la patria/ infancia.

Algo le duele al aire es un canto fúnebre. Una
premonición acarrea el aroma, el hedor al agua
estancada. El viento adolorido baila-aúlla la danza
de la muerte, el sonido: tartamudeo de la metralla.
El poema inaugural despliega el tono de los demás
apartados, un libro unitario en donde se cuestiona
al bien y al mal. Dolores entristece y enoja por la
violencia y las desapariciones, cuerpos irreconocibles
por los que se quedan: la familia, lo que le duele al
aire le duele a ella. Su voz deja atrás a la nifia poeta
que contempla, se maravilla, encarna otras voces,
hombres y mujeres, victimas de violación, migrantes,
muertos por un tiro de gracia o por una bala perdida.
la naturaleza terrible: agua turbia, el viento, un
torbellino que arrastra, el polvo vuelto al polvo, la tierra
y la muerte.

El fulgor en el bafio del zenzontle,

un sacudir de gotas irisadas
entre las pardas plumas,
eso dura la infancia.
Después, queda la jaula,
después las cuatrocientas
voces del alma
por los cuatro horizontes separadas.
El incienso azulea, se levanta,
y se acercan las sombras,
y se agrandan. elnfancia". Castro, 2010: SO).

Algo le duele al aire,
del aroma al hedor.
Algo le duele
cuando arrastra, alborota
del herido la carne,
la sangre derramada,
el polvo vuelto al polvo
de los huesos.
Cómo sopla y aúlla,
como que canta
pero algo le duele.

ALCO LE DUELE AL AIRE

El viento en la obra de Dolores Castro tiene el
principio de creación y destrucción en uno de sus
libros recientes, Algo le duele al aire (2011), ligado a la
violencia por la que sigue atravesando Zacatecas y
nuestro país. En versos de Velarde:
Mejor será no regresar al pueblo,
al edén subvertido que se calla
en la mutilación de la metralla
(...)
han de rodar las quejas de la torre
acribillada en los vientos de fronda. ("El retorno
maléfico". López Velarde, 2010: 177-179).

Algo le duele al aire
entre las altas frondas
de los árboles al tos.
Cuando doliente aún
entra por las rendijas
de mi ventana,
de cuanto él se duele
algo me duele a mí,
algo me duele.("Algo le duele al aire". Castro, 2011).
Diálogo y danza clainan por la vida de inocentes, desde
un lenguaje cotidiano y transparente como el cielo hondo, azul, de Zacatecas. Dos episodios determinaron la
nifiez de lolita: nacer en las secuelas de la Revolución y

�MISCELÁNEA

el desarrollo de la Guerra Cristera. Contemplaba aquel
viento violento descender por la cafiada, convertida en
ciudad entre cationes; "el viento es Zacatecas y soy yo". 2
lMAMÁ, EL TREN!

lolita desborda en alegría al ver su pastel de cum~
pleafios. Aplaude, agradece, dice que jamás olvidará
esta tarde. Cantamos las mafianitas. Parece no querer
abandonar el patio de las apariciones, en donde no
hubo un sótano, antes había un entierro. Coteja con la
inquilina actual: la silueta del hombre que deambula
en los pasillos es alta y blanca. Es su tío Andrés, "El
Curro", le llaman. "la elegancia persiste en él, después
de muerto", ríe. l a tarde es fría y luminosa.
En la sobremesa no existe el tiempo. Lolita respira
profundo, estuvo enferma, dice que la altitud y la pure~
za del aire hacen bien a sus pulmones. Apacible con~
tagia su tranquilidad. Lolita hija pregunta a su madre
si desea partir. "De aquí no me iría nunca", responde.
El pastel ha perdido su forma original, la tarde cae.
"iMamá, el tren!, &lt;lo escuchasr, irrumpe lolita hija. Lo~
lita nifia se levanta, corre con el júbilo en los ojos hacia
la zotehuela a perseguir el silbido. Hoy la construcción
de casas cubre su tránsito, pero ella corría siempre para
alcanzarlo, tan cerca, hasta perderlo de vista.
Lolita dice que "con la edad la memoria se ilumina",
como nos coloreó a detalle los días que habitó la casa
de su abuela. Había vuelto en visita breve, desde nifia
no transcurría una tarde ahí. Dice amar la vida, "a
pesar de no terminar de conocerla". Con intuición y
emoción escribe la "poesía que se es". Posee el don de
quien observa por vez primera, conserva la sorpresa,
la frescura del jazmín y árboles frutales bajo ese cielo
abierto. Aunque invitada a celebrar su cumpleafios
- e intrusa en esa casa- no puedo evitar sentir el
privilegio de respirar el mismo viento, de escuchar de
su voz contar su vida que para ella es la infancia. Un
cielo hondo y su tierra colorada, eso, vivo y puro es el
Zacatecas de lolita, en donde "el aire es una persona".
Sirva este un pequefio homenaje - como vela en
su pastel de cumpleafios- para celebrar su enorme

lucidez y su gran trayectoria. Quizá en los últimos
afios su obra ha sido valorada con más fuerza, a
través de antologías, reediciones, ediciones críticas
y reconocimientos múltiples, por ejemplo el Premio
Nacional de Ciencias y Artes en l iteratura y
linguística 2014. Lolita no ha tenido el reconocimiento
que tuvieron en vida su amiga y cómplice Rosario
Castellanos o Efrén Hernández, con quienes formó
parte del Grupo literario Ocho Poetas Mexicanos,
junto a su esposo Javier Pefialosa (Mestries en Pineda,
2014: 85~110), y al zacatecano Roberto Cabra} del
Hoyo, entre otros, tal vez por llevar un "bajo perfil" o
por mantenerse lejos de instituciones culturales.
La torre que con tanto tiento

habíamos construido, no sé por dónde
terminarla. Tú me diste
la fuerza, los contornos:
solo me faltan tus manos
y el aliento.
Yo traspaso los días
como agujeros. ("Elegía a Javier Pef'talosa". Castro,

2010: 129)

la obra de Dolores Castro es deslumbramiento, el refle~
jo de la cantera mojada en una tarde o noche de lluvia.
La luz tras la niebla. Habitar la ciudad de tormentas
de arena - donde el cielo se arremolina sin lluvia y solo
se siente la fuerza del viento y el tren- no podría en~
tenderse sin la poesía de Lolita ni la del vate jerezano;
esa sensación de beber agua en el desierto, el rumor que
se palpa en los labios resuena al escribir desde la distan~
cia o el exilio de la patria/ infancia del anhelo.

e

Referencias
Castro, D. (2007). La vida perdurable. Antología poélica. Selección y
presentación Francis ~1estries. Ciudad de México: Praxis.
Castro, D. (2010). Vie1110 quebrado. Poesía reunida. Prólogo y compilación
Benjamin Baraja~. CiLIC~td de México: FCE.
Castro, D. (2011). Algo leduclcalairc.Ciudad de ~1éxico: Ediciones Del Lino.
Castro, D. (2014). la ciudad y cl viemo. Ciudad de México: Ediciones Del
Lirio.
Dáv-alos, G. (2016). El fino pi11,cl de la luz Un C1cen:amio110 a la \'IClay obra de la
poeta Dolores Casero Varda. Ciudad de México. Secreraña tle Cultura/
Instituto : acatecano de Cultura Ramón lópez Velarde / Ediciones del
Lirio.

2 ·La vida perdurable· (México, 20H) Dirigida por Yain Rodrigue=
y producida por Tuna Cine Digna!/ CONACULTA / Instituto
=acatecano tle Cultura "R,1món lópez Vdarde· / Radio =acacecas
97.9 FM. Disponible en: https://youtu.be/8wNQ_Gt1AJc

lópe:: Velarde, R. (2010) •EJ retorno del maléfico· en Capistrán y
Granados (Comps.). El edén sulnn1iclo. Poemas de la Rcw,l11d6n mexicana.
Ciucfad de México: J US/llAf..11./INBNCONACULTA.
Pineda, C. (20H). (Coord.) Dolores Casi ro 90 a110s. Palabra y Licmpo
(cclcbracionc.smticas).Ciudad de México: Ediciones Del lirio.

156

�o
:z:

2

o
:z:
o
X

.....
_,

~

1ft

&gt;

~

1ft
111

o

-A

....
o

-N

0

2

:a

1t
..

-

111
~

111
1ft

_,
◄
111
Q

n otro tiempo, cuando to,
dos éramos más jóvenes y
estábamos más despreo,
cupados, Pati trabajó en un canse,
jo nacional del gobierno dedicado a
la promoción y la divulgación de la
ciencia y la tecnología en México,
siempre en el área de las publica,
ciones, en donde se ocupó prime,
ramente de la venta del fondo
editorial, con tal eficacia que vació
la bodega de volúmenes que lleva,
han afias embodegados. Pero se de,
senvolvía con tanta facilidad en el
medio que pronto fue comisiona,
da a montar ferias con las nuevas
publicaciones, que incluían varias
revistas, una de ellas en inglés, y
por supuesto una selección muy
actualizada de libros científicos y
tecnológicos de autores naciona,
les y extranjeros, estos últimos, a
quienes el director mandaba tra,
ducir al espafiol. Cuando el direc,
tor abrió la primera librería del
consejo, por supuesto que impor,
taba libros, aparte de que amplió
la temática. De igual modo, aunque

E

CU.ANDO LLECÓ A LAS INSTALACIONES A
ENSAMBLAR LA EXPOSICIÓN Y LAS AUTO•
RID.ADES LE IMPIDIERON .ACERCARSE A LA
CASA POR EL CAMINO DE TIERRA,. CON LA
CAMIONETA LLENA DE LIBROS,. CARTELES
Y REVISTAS,. IMPARABLE,. CON SU EQUIPO
HIZO V.ARIOS VIAJES EN BARCA,. HASTA DES•
C.ARC.AR TODO EL MATERIAL.
en ellas vendía su propia produc,
ción editorial, también incluía
libros de literatura, filosofía, cien,
cias sociales, música, pintura y las
artes en general.
Una de las ferias que Pati montó
fue en un centro cultural a orillas
del Lago de Chapultepec llamado,
precisamente, La Casa del Lago.
Con el espíritu de aventura con
el que vivía, casi agradecía que se
le presentaran toda clase de obs,
táculos, para enfrentarlos y para
poder vencerlos, mediante recursos
como los de la audacia, el ingenio
y la imaginación. Así, cuando llegó

a las instalaciones a ensamblar la
exposición y las autoridades le ün,
pidieron acercarse a La Casa por el
camino de tierra, con la camioneta
llena de libros, carteles y revistas,
imparable, con su equipo hizo va,
ríos viajes en barca, hasta descargar
todo el material y acomodarlo en
el espacio asignado. La exposición
resultó tan exitosa que, cuando el
consejo fue invitado a otra feria,
ahora en Viena, el Director empezó
por poner a Pati a estudiar alemán,
tanto para que se las arreglara en la
vida diaria como con los carpinteros
y demás trabajadores con quienes

�TOBOSO

tendría que tratar una vez allá, en
donde habría de estar más de un mes
y en donde, predeciblemente, el de,
senlace fue feliz.
Es que Pati tenia mucho de su
lado. Aparte de su habilidad manual ( espontáneamente, además
de tomar clases, dibujó y pintó,
tejió tapices, era buena ebanista y
carpintera, cocinaba - sus propias
recetas, a las que inventaba el origen y el nombre según la ocasión).
Tenía don de gente y un gran talen,
to linguístico, filológico y, en gene,
ral, para las ciencias sociales que,
como dicen, era el alma del lugar
en el que se encontrara, ya fuera en
la familia, en la vida cotidiana, en
reuniones sociales, o en el trabajo.
1.a amistad se le daba sin prejuicios
ni trabas de ningún tipo. Igual invitaba a un café en su casa al artesano que de vez en cuando viajaba
del interior para venderle piezas de
madera (que ella posteriormente
regalaba sin motivo a su familia,
a sus amigos y amigas, porque era
especialmente generosa), que a los
papás de los compafieros de sus hijos en el colegio, o a los maestros, o
a un embajador, o a un financiero,
o a un compositor, o al cartero o
al policía que hubiera pretendido
levantarle una multa por manejar
su jeep amarillo sin ponerse el cinturón de seguridad, medida que la
incomodaba cumplir.
En el consejo que digo se hizo de
muchas amistades. Para empezar,
ella le cayó muy en gracia al direc,
tor, que, además de ser el mejor
amigo del cufiado de Pati, era una
persona muy brillante y muy capaz
pero, aunque podía ser encanta,
dor, era más bien de trato difícil,
con cambios extremos de humor

que iban de la civilidad al autoritarismo; alguien con quien, en todo
caso, hasta sus más cercanos tenían
cuidado, no digamos sus emplea,
dos. Pero a Pati, como a unas cuantas
personas más, la apreciaba tanto
que le toleraba casi cualquiera de
sus propios "prontos", como dicen,
o inesperadas reacciones impulsivas. Tal vez se identificaban mu,
tuamente, o se comprendían.
Pero del gran grupo de gente
que Pati conoció en el consejo éste,
quizá con quien estrechó más la
amistad fue con Coco, hermana
mayor del secretario general del
consejo. Pati y ella tenían el mismo
origen libanés, además de que Coco
era muy simpática y celebraba con
entusiasmo todas las ocurrencias
de Pati. las celebraba y las secun,
daba, aun corriendo riesgos. Re,
cuerdo en especial una aventura en
la que las dos se vieron envueltas
que las marcó todavía más ante
quienquiera que las conociera, en
este caso particularmente ante el
director.
Por desgracia he olvidado con la
precisión que debiera muchos de
los detalles; a esta distancia, inclu,
so la trama en sí me resulta un poco
vaga ahora que la trato de reconstruir. Pero, más o menos, sucedió
que una mafiana, cuando el direc,
tor llegaba al consejo, acompafiado
de su guardaespaldas, en el estacionamiento vio que Pati y Coco force,
jeaban con una pareja a la que por
fin lograron despojar de una pesada
alfombra que ellos cargaban enrollada en la parte de atrás de una es,
pecie de pequefio camión como de
mudanzas. El forcejeo tenía lugar
a plena luz del día y entre dientes
apretados, quijadas tensas y frases

158

y palabras arrancadas por la furia .
Al ver la escena, el director le dijo
a su guardaespaldas, "No sé lo que
hicieron las sefioras Pati y Coco,
capitán, pero por favor ayúdelas",
dicho lo cual entró al edificio y
subió a sus oficinas sin mirar atrás.
Recuerdo que en el incidente
hubo un cheque devuelto y que, en
la tarde, tanto la pareja como Pati
y Coco tuvieron que presentarse en
la delegación de policía a levantar
un acta y hacer las declaraciones
correspondientes. Para esos momentos, los ánimos de las cuatro
personas involucradas se habían
calmado al grado de que reían y en
sus pláticas llegaron a rastrear y
descubrirse algún familiar común.
lo que deduzco es que Pati y
Coco les vendieron a los otros la
alfombra, y la pareja pagó con un
cheque sin fondos. Entonces Pati
y Coco, sabiéndose favoritas del
poderoso director del consejo, los
amenazaron con cárcel si no les de,
volvían la alfombra, y los compradores falsos trataron hasta el último
momento de depositar en el banco
la cifra convenida para que el nue,
vo cheque sí tuviera fondos y ellos
pudieran conservar la alfombra.
O no recuerdo bien cómo estuvo
todo, pero los hechos ocurrieron
como los cuento, el director presen,
ciando el forcejeo con la alfombra
en el estacionamiento; la orden al
capitán de ayudar a las sefioras,
así ellas fueran las culpables o con
mayor razón si fueran las víctimas;
la mención de un cheque sin fondos
y el paso de los cuatro protagonistas por la delegación, de donde sa,
lieron no solo libres sino con lazos
de familia, aunque lejanos, también
fueron sucesos reales.

e

�LA MATERIA NO EXISTE ~

, .--.

~ ..,..1 r} .\

..+-

&lt;:_.) ~ ~~~

01
o
z:

E

(1655--1726)

~

a

.......

:1
"'-&gt;

~

"'o111
A

¡:::

oN
....
o
2

~

e ALBERTO CHIM.AL

E
i..

111

a:

111

"'j
111

a

n 2012 tuve la oportunidad de visitar el Palacio
de Versalles, cerca de
París. Entre la belleza y la abundancia tremendas de semejante
sitio inmenso, descubrí que el
famoso síndrome de Stendhal sí
existe: sí es posible quedar abrumado y físicamente afectado por
la abundancia y la belleza del
arte. Aunque no tuve una crisis
como las que la leyenda atribuye
al propio Stendhal, estar allí sí fue
estremecedor y sí me lúzo sentir
mal. No me ayudó la conciencia,
muy tercermundista y latinoamericana, de que todo ese lujo
era solamente más bello, menos
vulgar que el dispendio imbécil
de los gobernantes y caciques de
por acá, que en esta época pre-

sumen en internet sus casas y sus
coches y sus viajes y sus armas.
Encontré una especie de refugio,
de resguardo ante el exceso de
aquel lugar hecho para reyes,
cuando me llamó la atención una
escultura de gran tamafio, pero
bastante más pequefia que las
esculturas realmente famosas de los
jardines de Versalles. Estaba puesta
en un rincón, a un lado de la Fuente
de Apolo. Era Arisceo sujetando
a Proteo, realizada en mármol
por un escultor del que no sabía
nada: Sébastien Slodtz. La escena
proviene de las Geórgicas de Virgilio:
Aristeo, hijo de Apolo, necesita
el consejo de Proteo, uno de los
dioses del mar, pero el único modo
de convencerlo es sujetándolo:
impidiendo que escape de vuelta al

océano, lo cual es mucho más dificil
de lo que parece porque Proteo es
capaz de transformarse en otras
criaturas e incluso en plantas y en
agua. Aristeo sujeta al dios, que se
retuerce y no deja de transformarse.
No olvidé el nombre extrafio del
artista, la actitud de los personajes
mitológicos ni el movimiento
de sus cuerpos y ropas, muy del
barroco.
Tampoco olvidé las proporciones un poco raras de algún
brazo, de un pie, ni las extrafias
criaturas a los pies de ambos,
esculpidas como observando la
lucha: se suponía que eran focas,
pero es claro que Slodtz nunca
vio una foca ni, probablemente,
ningún otro mamífero marino.
Esa torpeza de la hechura, esa

�TOBOSO

fealdad, volvía a todo el conjunto
algo un poco más entrafiable, más
humano. Era una figura cucha,
una decoración de la que no se
iba a prescindir, porque qué cara
les debía haber salido, pero que se
intentaba disimular.
Ya de regreso se me ocurrió otra
idea. Mi juicio era sincero pero
era sumamente cruel. Primero me
pregunté qué habría pensado de
él el pobre Slodtz. Y luego pensé
otra cosa: ¿quién habrá sido este
hombre, cuya única huella sobre el
mundo era aquella adición pequefia
y chafa a la colección de Versalles?
(El Aristeo es solo una entre
cientos de representaciones de la
mitología grecolatina en el palacio
y los jardines, y dado que no llama
tanto la atención como las piezas
centrales en las fuentes alrededor
del Gran Canal, lo más probable
es que la mayoría de los turistas
simplemente no la vea. Y los que
la llegamos a ver no tenemos nada
bueno que decir de ella. la imagen
es realmente triste: Slodtz el
escultor arrinconado, menor, para
siempre en el borde del olvido, y
cuando llega a salir de él es para que
los demás hagamos cara y tratemos
de voltear para otra parte.)
Luego he averiguado que Slodtz
y sus tres hijos, todos escultores,
ayudaron a "dar forma" (así dice
Wikipedia) a la escultura "oficial"
de Francia en el paso del siglo
XVII al XVIII. Nacido en Amberes,
Slodtz padre recibió el encargo
del grupo escultórico del Aristeo
hacia 1688. Su maestro Fran&lt;;ois
Girardon dibujó el disefio original
de la pieza, que luego fue la base
de un bronce del mismo Girardon
y del mármol hecho por Slodtz.

SUPONEMOS QUE AL ARTISTA COMPROMETI•
DO LE BASTA LA SATISFACCIÓN DE ESTAR
HACIENDO LO CORRECTO: LA ESPERANZA
O LA ILUSIÓN DE INCIDIR EN LA REALIDAD V
NO SOLAMENTE EN LA ESCENOCRAFÍA DE LA
VIDA DE UNAS POCAS PERSONAS
Más datos: Slodtz fue yerno de
Domenico Cucci, orfebre oficial de
Luis XIV, y cufiado de un grabador
célebre, Fran&lt;;ois Chauveau. Es
decir, se abrió paso en el "1nedio"
de su tiempo y se injertó en él tan
bien como pudo, probablemente
ayudado por sus contactos sociales
tanto o más que por su talento
como escultor. Como otros en sus
circunstancias, eligió convertirse
en parte de una corte: del cuerpo
virtual que se forma alrededor de
los muy poderosos, que depende
de su voluntad y se consagra a ellos.
Su caso está muy lejos de ser único.
¿Pero por qué, si tuvo los
privilegios que se dan a quienes
hacen ese sacrificio de sus propias
vidas, no sabemos más Slodtz en el
presente? ¿y por qué, si tampoco
era tan buen artista, no sabemos
menos? ¿Por qué precisamente
queda esa obra de él, en ese lugar
de los jardines enormes, más
otras cinco o seis que - según las
fuentes que he podido hallarse encuentran en circunstancias
parecidas en otros espacios?
La respuesta, al parecer, es que
a pesar de haber sido un artista
oficial, con el apoyo del Estado y
consagrado a complacerlo, casi
nada de lo que Slodtz realizó es,
taba, en realidad, hecho para durar:
eran esculturas de madera, o in-

160

cluso de cartón piedra, para decorar escenarios efímeros, salir en
procesiones y desfiles, quedar en
el fondo de eventos oficiales, y ser
destruidas posteriormente. Quién
sabe qué otras figuras habrá hecho,
qué dioses y héroes y ninfas. Dos de
los hijos de Slodtz fueron más lejos
que él, de hecho, y se dedicaron casi
exclusivamente a hacer esculturas
y decoraciones efímeras, dese,
chables, para las ceremonias reales,
en el departamento de Placeres
Menores (Menus-Plaisirs) del Rey.
Tampoco las obras comprometidas, en el sentido latinoamericano del término, las de coyuntura
y denuncia política, opuestas al
poder, suelen durar mucho más
allá del momento de su hechura,
de los sucesos que comentan. Pero
entre nosotros suponemos que al
artista comprometido le basta la
satisfacción de estar haciendo lo
correcto: la esperanza o la ilusión
de incidir en la realidad y no solamente en la escenografia de la vida
de unas pocas personas.
No sabemos qué opinaría
Sébastien Slodtz de todo esto: si
murió contento con haber trabajado
a destajo pero con buena paga, en
una existencia que probablemente
no fue incómoda, o si estuvo
amargado, pensando en cómo se
habían desperdiciado sus afies. e

�TOBOSO

_______________•

LETRAS AL MARGEN
-----:--,

EL RETORNO DEL
ZURDO MEMDIETA
- - - - - - - - - - - - - •EDUARDO ANTONIO PARRA - - - - - - - - - - - -

ara este lector, igual que
para muchos otros, tanto
del ámbito de la lengua
espafiola como de idiomas diferentes, seguir de cerca las aventuras
del Lurdo Mendieta se ha vuelto
una sana costumbre. Una costumbre que, al tiempo que nos impulsa
hacia el interior de un personaje
empapándonos del lenguaje de su
autor - Élmer Mendoza- , también
ayuda a que leamos la tragedia de
nuestra realidad nacional en tono
de fábula, es decir, de modo poético, ligero, lo que nos hace abrigar la esperanza de que la terrible
situación de violencia en la que
nos hallamos inmersos tal vez pueda cambiar en algún momento.
Tal hábito literario se inició hace
alrededor de una década con la
publicación de Balas de plata, novela
inaugural de la saga, siguió con La
prueba del ácido, luego con Nombre
de perro, alcanzó su cuarta entrega
con Besar al detective y ahora se redondea - aunque no concluye- con
Asesinato eu el Parque Sinaloa, donde
el autor sitúa a su héroe fuera de
su ámbito más conocido, la ciudad
de Culiacán, para trasladarlo unos

MEMDOZA. JUECA COM EL LEMCUAJE, LO RE•
TUERCE, EXPRIME SUS SICMIFICADOS Y LO
VOLTEA COMO SI FUERA UM CALCETÍM PARA
VER QUÉ MUESTRA DEL OTRO LADO.
cientos de kilómetros al norte, hacia Los Mochis, en la misma entidad sinaloense. A lo largo de estas
cinco historias autónomas, siempre inmerso en casos distintos y
de variada intensidad, los lectores
no solo hemos atestiguado la evolución interior del protagonista, a
quien conocemos como si se tratara de un miembro más de nuestra familia, sino que a n-avés de él
hemos visto algunas de las diferentes fonnas en que se manifiesta el
crimen en el país, al tiempo que
recorremos Sinaloa de sur a norte,
pasando por sus valles y sus sierras, sus ciudades y sus costas, con
lo que nos quedan bastante claras
las intenciones de Élmer Mendoza
al momento de tomar la pluma, o
encender su computadora, y ponerse a escribir.
Lo primero que salta a la vista
en este recorrido es la relación del
autor con el lenguaje, que ya era

evidente desde sus primeras novelas, U11 asesino solitario y El amante de
]a11is Joplú1. Para Élmer Mendoza las
palabras con las que escribe no son
tan solo instrumento descriptivo o
narrativo, sino los elementos principales de un procedimiento donde
se estiran al máximo las tensiones
entre habla y literatu1-a, entre identidad regional y carácter nacional,
entre lo lúdico y lo trágico, entre el
pensamiento íntimo y los distractores que ofrece el torrente de información a que constantemente estamos sometidos los seres humanos en
los tiempos actuales. Mendoza juega
con el lenguaje, lo retuerce, exprime
sus significados y lo voltea como si
fuera un calcetín para ver qué muestra del otro lado, entre costuras y
puntadas, con el fin de divertirse, si,
pero también con la intención de ampliarlo y renovarlo, ya sea a partir de
frases hechas y en apariencia gastadas, o creando neologismos y utili-

�TOBOSO

MENDOZA HA DADO RIENDA SUELTA A LA CONSTRUCCIÓN DE UN
PROVECTO PERSONAL NADA MODESTO, CONSISTENTE EN PROVEC•
TAR A LOS HOMBRES, LAS MUJERES, EL HABLA V EL PAISAJE DE SU
RECIÓN NATAL HACIA .ÁMBITOS INTERNACIONALES A TRAVÉS DE LA
NARRATIVA..
zando regionalismos muchas veces
desconocidos para la mayoria de la
población que vive fuera de Sinaloa.
En manos de Élmer Mendoza la lengua, así, se vuelve dúctil al grado de
configurar, frase tras frase, línea tras
línea, una prosa a la vez rica y ligera,
densa y fluida, múltiple y rápida, que
al leerse se erige como el reflejo fiel
de un pensamiento, una idiosincrasia y una identidad que - me atrevo
a asegurar- eran casi desconocidos
para los lectores de literatura hasta
hace unas dos décadas: los del noroeste del país.
Con esa prosa, que así como está
llena de novedades se arraiga asimismo en nuestras tradiciones literarias más rancias, Mendoza ha
dado rienda suelta a la construcción de un proyecto personal nada
modesto, consistente en proyectar a
los hombres, las mujeres, el habla y el
paisaje de su región natal hacia ámbitos internacionales a través de la
narrativa. Y acaso haya sido esa misma prosa la que lo haya hecho decantarse, desde sus inicios, hacia un
realismo de origen brutal que en sus
relatos deviene juguetón y picaresco
gracias a sus juegos de lenguaje, a sus
rinnos a veces vertiginosos, a veces
menos, pero siempre musicales, al
sentido del humor y a las aspiraciones poéticas de muchos de sus
enunciados. Una prosa negra llena
de luminiscencias, que le ha servido

para narrar, desde la perspectiva de
Sinaloa,las vicisitudes de este México tan convulso que nos ha tocado
en suerte habitar. Una prosa, en fin,
que se ajusta igual que un traje a la
medida al detective protagonista de
sus cinco novelas, a Edgar el Zurdo
Mendieta.
¿Un detective en México?,
preguntan todavía ciertos lectores
incrédulos. Sí, en nuestro país
también los hay, aunque no gocen
de mucho prestigio al pertenecer
en su mayoría a la Policía Judicial o
Ministerial. ¿Un judicial es el héroe
de estas historias?, preguntarán
ahora otros aún más incrédulos.
Sí, sería de nuevo la respuesta,
pero habrá que afiadir que Edgar el
Zurdo Mendieta no es un judicial,
que ahora se llaman "ministeriales»,
como aquellos cuya imagen
permanece tenebrosamente grabada
en el imaginario de la gente. No es
burdo ni panzón ni apesta a sudor
ni anda extorsionando a quien se
le cruza enfrente. Tampoco trabaja
para el crimen organizado, aunque
tenga amigos muy poderosos entre
los dirigentes de la mafia. Fuera de
su oficio como investigador para la
policía, es un hombre normal, con
una ex esposa y un hijo, lee novelas
y poemarios, es depresivo y cuenta
con un psicoanalista de cabecera,
es más o menos corrupto (es decir,
recibe su parte de los sobres que

162

llegan por debajo del agua a su
corporación), sufre por amores, le
gusta el rock clásico, es amigo de sus
amigos y, al menos en esta última
novela, Asesinato en d Parque Sina!oa,
lo encontramos sumergido en una
etapa de alcoholismo.
En las primeras páginas de esta
quinta entrega de la saga, los lectores
encontramos al Zurdo en medio de
una borrachera permanent~ a la que
lo llevó su depresión que esta vez no
fue causada por un mal de amores
sino un desengafio profesional: el rechazo de las instituciones policiacas,
incluso la suya, la Policía Ministerial
del Estado de Sinaloa, por considerarlo un agente a sueldo de los capos
del narcotráfico, pues en la novela
anterior, &amp;sar al detective, intervino,
por amistad, para ayudar a huir de
las autoridades a la capisa del Cártel
del Pacífico, con lo que se echó encima al ejército, a la Policía Federal
y hasta al FBI. Aclarado el asunto, y
más o menos exonerado por las corporaciones, el Zurdo sin embargo ha
decidido dejar la policía y entregarse
al alcohol, a pesar de los ruegos de
sus compafieros para que vuelva con
ellos.
Pero mientras el Zurdo se emborracha en Culiacán y reniega de sus
jefes, en otra ciudad sinaloense, Los
Mochis, son asesinados un hombre
y una mujer. Las autoridades dan
carpetazo al asunto alegando que

�TOBOSO

se trató de un homicidio pasional
que terminó en suicidio, pero la
victima masculina es hijo de un ex
policía que fue el mentor de Mendieta, quien acude a éste para que
resuelva el caso. Parecería que nada
haria cambiar de opinión al Zurdo
respecto a su retiro, pero no puede
resistirse al llamado de su antiguo
compafiero. Como ya se sefialó,
Edgar el Zurdo Mendieta posee un
código inamovible acerca de la amistad. Para él, los amigos de verdad son
algo de lo que hace posible la existencia Ya pedido del ex agente Abel
Sánchez se traslada, borracho y deprimido, a Los Mochis para investigar el doble asesinato, sin saber que
en ese viaje se verá de nuevo enredado con los grandes acontecimientos
de la historia criminal del país.
Como en otras novelas de la saga,
en Asesinato en el Parque Sinaloa el
primer crimen a1 que se abocan las
pesquisas del Zurdo Mendieta es tan
solo el detonante, o más bien el pórtico que se abre a un universo caótico donde convergen diversas fuerzas
criminales y que parece no tener pies
ni cabeza. Una especie de huracán
de violencia que arrastrará al investigador en un vértigo interminable
que, revelación tras revelación, nos
mostrará el rostro más oscuro de
México: el de la corrupción generalizada, el de las rivalidades entre las
corporaciones policiacas y de seguridad, el de las diversas especialidades
de la delincuencia, el de las traiciones y confabulaciones, el del mundo
donde todo pierde valor excepto
el dinero. El Zurdo y los miembros
de su equipo - personajes a quienes
también todos conocemos, como
la pareja policiaca del protagonista, la detective Gris Toledo- se dan

cuenta de que algo muy grande y extrafio está pasando en esa ciudad en
apariencia tan tranquila cuando ven
que día tras dia las calles comienzan
a llenarse de efectivos de la Marina
Nacional, quienes patrullan Los
Mochis armados hasta los dientes o
sobrevuelan casas y edificios en helicópteros militares. Ylo que sucede,
lo deducen con facilidad, es que el
gobierno sospecha que el capo más
buscado del narcotráfico, ese al que
apodan Para Qué Me Atrapan Si Ya
Saben Cómo Soy, recién fugado del
penal de más alta seguridad del país,
ándase paseando por la ciudad de
LosMochis.
Mientras el Zurdo y Gris Toledo
interrogan testigos, siguen pistas y
atan cabos que los lleven a la resolución del crimen de la pareja, enterándose de que la mujer era un poco ligera de cascos, con lo que la lista de
sospechosos se enreda, en ciertas
casas de seguridad de Los Modus
se desarrolla una línea argumental
paralela en la que el capo fugitivo
también sufre un mal de amores por
una mujer famosa, una celebridad
con la que se ha entrevistado varias
veces con el pretexto de hacer una
serie televisiva o radiofónica sobre su
vida y que huyó a los Estados Unidos cuando el gobierno la citó para
que declarara acerca de su amistad
con el delincuente. Estas dos tramas
principales, y algunas otras subtramas, se desenvuelven a lo largo de
las páginas de Asesinato en el Parque
Sinaloa en apariencia de modo independiente, apretando de modo discreto una tensión narrativa que - lo
intuimos los lectores- será capaz
de sacar chispas en el momento en
que convei.jan y se anuden.
Al llevar a cabo una investigación

en un ámbito más o menos cerrado,
donde casi todos los personajes están involucrados unos con otros y
todos los sospechosos son conocidos de los demás personajes, como
lo es la ciudad de Los Mochis, esta
quinta entrega de la Saga del Zurdo
Mendieta ya desde su título parece
rendir un homenaje a los fundadores
del género policiaco, como Agacha
Christie, quien prefería los espacios
cerrados, pero al mismo tiempo
sigue las directrices de los autores
duros como Hammett y Chandler,
como si buscara abarcar espacios
más amplios que tienen que ver con
la realidad de toda una nación. De
este modo, a caballo entre un procedimiento y otro de los clásicos
de la narrativa negra, Élmer Mendoza demuestra su cercania con la
tradición del género al tiempo que lo
renueva otorgándole un nuevo rostro, un punto de vista distinto y un
lenguaje inédito.
Asesinato en el Parque Sinaloa no
es solo una novela más de la Saga
del Zurdo Mendieta; es además un
nuevo relato interpretativo de la
realidad criminal mexicana más reciente, y la obra de un escritor que
sabe cómo renovarse y entregar a
sus lectores un producto siempre
distinto sin abandonar ni a sus personajes ni sus postulados 01iginales
ni su proyecto literario personal.
Con ella, Élmer Mendoza se reafirma como un conocedor profundo
de la gran literatura, un crítico de su
realidad y de su tiei.npo, un estilista
duefio de un lenguaje propio y una
poética particular, un escritor con
un proyecto definido al que permanece fiel y un creador de fábulas
divertidas, emocionantes y atractivas que no podemos dejar de leer. e

�casi coro.o

S1 , -------

(
•

'

ol
·-º

V)

1

~I

..,

'

EL RIESCO
DE LA
ESCRITURA
• JESSICA NIETO

e gusta distinguir entre la escritura literaria
y la escritura que tiene objetivos más utili~
tarios, o que es simple decoración o docu~
mento. Porque es muy común que cuando se menciona la
palabra "escritura" se asocie con "literatura". Se dice que solo
escriben quienes saben escribir. Y saber escribir no tiene que ver
con más o menos tener idea de cómo formar palabras, sino
con saber cómo combinarlas para generar un texto comple~
tamente inédito. He ahí el encanto de la escritura literaria;
pero este encanto también representa un reto.

'

I
\

\

�TOBOSO

SABER ESCRIBIR O ESCRIBIR ASÍ, ES UN
EJERCICIO QUE INVOLUCRA. TODO EL SER,
Y POR ESO, LA. ESCRITURA. LITERA.RIA DE
ALCUNA MANERA. SE PADECE.
Quizás por eso de pronto es muy
común encontrar en entrevistas
a escritores, en ensayos, notas ,
prólogos o artículos varios, la
tendencia a citar la muy conocida
frase de José Lezama Lima, "solo
lo dificil es estimulante". Por
supuesto que la utilizan para
referirse a la escritura, al hecho
evidente de que escribir, escribir
verdaderamente dentro de los
afanes literarios, es una labor
desgastante. Saber escribir o escribir
así, es un ejercicio que involucra
todo el ser, y por eso, la escritura
literaria de alguna manera se
padece. Desde el momento en que
uno sospecha tener ese talento,
desde que uno intuye que sabe
escribir, comienza un pesado
camino cuesta arriba. Porque el
talento no es suficiente. Cuánta
gente talentosa deambula por
las ciudades sin saberlo. Decía
Federico García Lorca que esto de
dedicarse a la escritura es un oficio
muy burgués. Un ni.fio que no tiene
para comer no va a estar pensando
en versos alejandrinos, sino en
cómo solucionar su carencia.
(Ahora pienso que quizás Federico
no lo dijo así, pero es la idea.)
Así hay muchas personas
con la literatura en potencia

pero que no pueden ejecutarla
precisamente por andar viendo
la manera de aliviar sus propias
carencias. También hay personas
extraordinarias que no obstante
sus carencias logran dedicarse a
la escritura. Pero aquí ya entran
otros factores como la voluntad,
la disciplina y el tiempo. El talento
es lo que viene por afladidura,
lo menos difícil dentro de lo
difícil. Lo difícil es lidiar con las
circunstancias, con todo lo que
queda fuera de nuestro control:
la contundente presencia del
contexto. Comenta Virginia Woolf
en Una habitación propia cómo las
mujeres que escriben se desdoblan
entre las tareas domésticas y la
escritura. Virginia, claro, ubica la
necesidad de soledad y espacio
únicamente dentro del universo
femenino, pero es obvio que no es
exclusivo de éste. Todos los seres
humanos precisamos de soledad
para crear. Y de un espacio. Esto es
lo que se busca con desesperación
dentro del contexto de cada
quien. Digo con desesperación,
pero si me mantengo apegada
a la frase de Lezama, diria con
empefio: lo estimulante comienza
cuando se asume la escritura
como una necesidad. Lo difícil

empieza cuando hay que sortear
las circunstancias que nos alejan
de satisfacer dicha necesidad.
En cualquier caso hay que
desarrollar una pericia y una
malicia maestras. Esto de escribir
no es para inocentes. No es para
crédulos. Es para aquellos que han
tocado fondo.
En La maleta de mi padre, de
Orhan Pamuk, se reúnen tres
discursos que Pamuk dictó en
distintos lugares y momentos. Por
supuesto que él no cita a Lezama
Lima, pero en sus textos transita
la misma idea de que "solo lo
difícil es estimulante", a la que
él le aflade un elemento más: la
soledad. Pamuk refiere que a los
22 aflos abandonó el suefio de ser
pintor para dedicarse a su deseo
vehemente de ser escritor, así
que decide pasar diez horas al día
dedicado a esa labor, encerrado en
una habitación. Pamuk detecta su
talento y se encierra a pulirlo. Lo
difícil aquí es entrar en la burbuja,
salir de ella de cuando en cuando
y que tanto la burbuja como el
escritor permanezcan intactos.
Hay riesgos en la escritura literaria
que no encontramos en otro tipo
de escrituras. Me parece que en eso
radica lo difícil, lo estimulante. e

�CABALLERÍA

o
z:

¡z:
o

J:

'..,

~
&gt;

-

tll

~

tll

111

o
a.

".....o
N

o

era

:d::.
iil

::.
o

i..
-a:
111
111

tll

j
a

111

66

�CABALLERÍA

UN EJERCICIO DE
investigación ✓ creación

EN IA FRONTERA SUR
TÍTULO: ¿Cuál realidad?

•
•

•e

AUTOR: Marcela Quiroga Garza

•

•
• •

•

uál realidad? es un México. Este esfuerzo editorial
l.
proceso complejo fue publicado por la Universidad
..
que dio por resulta~ Autónoma de Nuevo león en el afio
do un proyecto de investigación en 2016 con apoyo del CONACUlTA
las Artes Visuales. Este proyecto y del FONCA, escrito en espafiol,
consistió en un sumario de trabajo cuenta con 157 páginas y el
de campo que abarcó más de cinco disefio editorial estuvo a cargo
afias. Desde varias plataformas de del disefiador colombiano Futuro
investigación, Marcela Quiroga Moneada. las disciplinas a la que
Garza lo llevó a cabo en primer pertenece este libro son las Artes
lugar como investigación de te~ Visuales y el arte contemporáneo.
sis de su Doctorado en Creación y
la Doctora Marcela Quiroga
Teorías de la Cultura en la Univer~ Garza ha sido maestra de la
sidad de las Américas en la ciudad Facultad de Artes Visuales y ha
de Puebla y en segundo lugar como impartido cátedra durante los
parte de su proyecto dentro del últimos 20 anos. Su trabajo co1no
Sistema Nacional de Investigadores creadora inició a finales de la
del FONCA, beca con la cual pudo década de los ochenta participando
realizar los viajes a la frontera sur activamente como integrante del
colectivo "Inconsciente Caja~
de México y producir las piezas.
Este es el primer libro publicado conformado por Enrique Ruiz ,
por la autora regiomontana, Juan Carlos Ramírez, Elisa María,
ganadora del Premio UANl a Gina Arizpe, Alfredo Herrera, entre
las Artes en el afio 2015. El título otros. Más tarde fonnó parte por
obedece a un cuestionamiento más de una década del colectivo
crítico en torno a la situación "marcelaygina", uno de los pocos
geopolítica de la frontera sur de colectivos de performanceras en
1

UA.t.'\Jl/CO:--JAClTlTA
/FONCA
EDITA:

A.ÑO: 2016

nuestro país durante los afios
noventa. Fue un dueto integrado
también por Georgina Arizpe
Garza; su obra tocó puntos clave
de la experiencia de las mujeres
jóvenes, urbanas, de su capacidad
de irreverencia además de plantear
una crítica a los sistemas artísticos.
En palabras de la propia
Quiroga , ,Cuál realidad? "es un
proyecto de investigación que
tiene como objetivo la creación y
análisis de una práctica artística
como fonna de entender y generar
conocimiento a partir de las
manifestaciones y acontecimientos
sociales y culturales en diversos
lugares de la frontera sur de
México". Al leer este ejemplar uno
se da cuenta que en sus páginas
se busca reflexionar acerca de las
fronteras , no solo como lo que
delimita el fin o el principio de los
territorios de estados nacionales o
geográficos, sino como productoras
simbólicas de las diferencias entre
las personas, recalcando todo

�CABALLERÍA

aquello en lo que no son iguales
por encima de lo que tienen en
común. Los espacios geopoliticos
que delimitan el territorio de un
estado~nación son el repertorio
palpa ble de la movilidad de
personas, cosas y acontecimientos.
Estas prácticas son efectuadas
de manera más o menos visible
y demuestran que existen y han
estado ahí constantemente redes
de comunicación y formas de
acción común, que tienen como
fin procurar bienestar y elevar la
calidad de vida de los participes.
El método de trabajo utilizado
en este libro fue planteado como
una serie de intervenciones
en sitio, tales co1no esculturas
públicas, instalaciones, acciones
participativas, fotografía y video,
a partir de la interacción en
algunas ciudades fronterizas en
los estados de Chiapas, Tabasco
y Quintana Roo y su colindancia

con los países de Guatemala y
Se trata de un proyecto único en
Belice. La producción ha girado en su tipo dentro de las publicaciones
torno a las siguientes tres líneas realizadas recientemente por la
de búsqueda temática: La linea Universidad Autónoma de Nuevo
fronteriza, el espacio físico, el León y conviene mencionar que la
paisaje; las personas y grupos que investigación~creación es uno de
confluyen en estos territorios; el los campos menos explorados en
contrabando de cosas y el trasiego las Artes Visuales de la localidad.
de las personas entre los países Por este motivo es fundamental
o en el interior del territorio mencionar que los textos que
nacional (entre ciudades del mismo contiene, tanto el prólogo de Javier
estado, inmigrantes rurales, etc.). Toscano, como la introducción de
Los lugares seleccionados son Mariela Arrazola, fundamentan
significativos de la frontera sur a nivel teórico la práctica de
y tanto las esculturas como las creación de Marcela Quiroga
intervenciones han sido construidas quien a manera de etnógrafa,
con objetos y/o procesos que observadora, pero sobre tomo
funcionen simbólicamente para los como artista visual se dio a la tarea
grupos o habitantes de la zona y de trabajar en un campo fértil de
en colaboración con ellos: objetos contenidos, sefiales y silencios
útiles para el trabajo, procesos aparentes en el territorio de la
de transformación de materiales, frontera sur de México.
técnicas de fabricación artesanal,
ropa, donaciones, entre muchas
Rocío Cárdenas Pachcco
otras construcciones.

DESIERTO EM LA PALABRA
f•J amor ◄ 'S ll n:t
uuhe '"iajera
l.lb•lló ,x,,•i,,.

El amor es una
nube viajera
Remando Garza
UANL
2017

igo Hernando y se me
alborota el corazón por
aquellos afios en los que
recién llegados a Monterrey tuve el
privilegio de su amistad. Ni bien lo
vi, lo traté, supe que era Otro, así
con mayúscula. Otro tan diverso
a mí, tan engendrado en su tierra,
tan de aquí de México y de México
el Norte y del Norte China y de
China la mágica confluencia del
decir sin decir, del narrar sin relato
y del relato sin anécdota. Fábula
del ojo y de la palabra, fábula tan

68

antigua como el mundo que dice y
al decir niega y al negar ilumina lo
que estaba escondido.
En esta antología de sus obras
cortas , El amor es una nube viajera,
redescubro aquel muchacho junto
al otro amigo Reynol Pérez, que
alegraron mis primeros dias en
Monterrey. Ylo redescubro porque
en su palabra germina la nostalgia
de un pasado infantil que se tomó
por cierto y por feliz y al mismo
tiempo un presente aterrador que
ha dado por tierra con aquella brisa,

�CABALLERÍA

aquel fulgor. Qué quiero decir con
todo esto. Hernando es suave, es
afectivo, se conmueve fácil, nunca
se violenta, está atemperado,
organiza su palabra como sus actos
con la deferencia de quien abre
los brazos a un convite único y
suntuoso: su tierra. Y no obstante
existe la pérdida, la desolación, y la
violencia del paso de los días.
Si en "El amor es una nube
viajera", el primer texto de esta
antología, Marai y Nico son ícono
y luego signo y finalmente símbolo
del devenir del amor y sus derrotas,
si no verse presupone la presencia
ausente, si el paisaje dice monte, dice
monta.fia que parece volcán y quiere
estallar y no quiere y en él caben y
habitan un hombre y una mujer que
se trastocan constantemente como
si fueran todas las generaciones al
mismo tiempo desde un tiempo
inmemorial hasta un futuro donde
se ha perdido la humanidad ,
entonces la obra alcanza la
dimensión de un paradigma. En
ella todo es alusión al contraste de
la tierra que se ha habitado y la que
se habita ahora, al árbol y la corteza
de ese árbol y al rascacielos. Y si la
derrota es mucha en los campos por
su silencio y su vacío, las carreteras
y las metrópolis no han ganado
nada porque se han vaciado de
vida como se ha vaciado el amor de
ambos, este hombre y esta mujer
que se hablan sin saberse o se saben
cuando se recuerdan el uno al otro.
Del mismo modo en "Diarios
de la canícula" hay dos hombres
que son todos los hombres, como
le gustaba decir a Borges, y estos
dos, al igual que la pareja anterior
son representación, vale decir
teatro, vale decir actores en el acto
de cruzar el desierto, la frontera,
los límites, el punto exacto donde

la realidad se metamorfosea en
alucinación. Son también ellos
mismos ligados a una familia o un
afecto o un hogar en alguna parte.
Otra vez son presencia y ausencia,
el sol los achicharra, habrá una
parte de ellos que quedé hecha
jirones en medio de la quemazón,
habrá otra parte que ha de regresar
a algún sitio de la memoria, a
algún lugar donde alguien pueda
reconocerlos.
Así cada obra es emergente de
lo que ha desaparecido, de lo que
retenemos a través de un diálogo
con los ecos del ayer y la costumbre
y cada personaje es la encarnación
de una parte del amor, de la
a1nistad, de la sangre en donde se
naufraga no por indiferencia, sí por
el paisaje devastado de la historia de
nuestros pueblos y nuestra gente.
Estas no son historias individuales
aunque lo parezcan, son la materia
de nuestros suefios, a la manera en
que Shakespeare retrata lo humano
en su marco histórico, la materia
de la que estamos hechos. Olvido,
quiebre, fragmentación de la tierra
de Hernando. Su tierra, su familia,
sus hermanos.
En "La ciudad dorada" la
dedicatoria a su amigo Reynol es
una alusión asimismo a la obra de
aquel también dramaturgo. Dos
mujeres, dos viejas, dos jóvenes,
dos intemporales caracteres
producidos por el tiempo que se
descalabran en el tiempo sin tiempo
de su trashumancia. Irse, salir,
llegar a alguna parte, encontrar una
cartografía para lo que se anhela,
como si fueran Las tres herma11as de
Chéjov pero a nuestro modo y época.
Que Homero las guíe dicen, sin que
nosotros sus receptores sepamos de
qué Homero se trata. Que les marque
el carino aunque sea ciego o no

esté, aunque sea signo de nuestros
primeros garabatos o alguien
empecinado en trazar una ruta,
¿hacia ninguna parte? Quién sabe.
Lo cierto que estas mujeres parecen
estatuas clavadas al pedregal. Se van
pero alú están quietas, se obstinan en
un viaje cuya recompensa sería pasar
de lo viejo a lo nuevo, de la ciudad
despoblada al cauce común de las
multitudes en las grandes metrópolis.
Pero tes así?, ten verdad la ciudad
nueva contiene el esplendor que se
aflora?
Y la parición es necesaria, la
renovación de la vida, el acto de
parir, la esperanza de la nueva
generación, la mujer Lolita que en
manos de la vieja Dofia Paz pudiera
dar a luz un nifio.
Pero en este universo es puro
cuento eso de la renovación de la
vida, en estas historias el pasado
se ha instalado de tal manera que
aprieta la esperanza y la ahoga,
y si no es el pasado es lo que nos
está esperando, la ciega condición
de nuestros suefios devastados
por la realidad del páramo, donde
las cartas ya no llegan y las fiestas
y el bochinche se han perdido
junto con los maridos, porque esos
maridos también han perdido a la
que fue hembra golosa, muchachas
jaraneras, y luego madres de hijos
que no conocen. Por eso hay que
partir, de alguna manera todo este
universo de seres desolados buscan
la partida como un paraíso.
Y no he nombrado la muerte,
porque Hernando Garza no
la nombra, la encarna en cada
historia, en cada fábula con cada
ser que inventa, que crea desde la
inmovilidad de la pérdida. De su
propia pérdida, de la pérdida del
otro o la otra, del hermano o el
amante, de la madre o el progenitor.

�CABALLERÍA

Esta tradición es mexicana, esta
tradición de nuestro escritor se forja
con los mejores de su literatura, en
él persiste y prosigue la herencia de
la obra dramática de Elena Garro, de
la narrativa de Rulfo. Y sin embargo
no hay imitación, su tierra, este
Norte de fronteras truncas, r1os
secos y senderos 1nortales donde se
acumulan los restos humanos de un
país entero, le provee de un mito, no
de muertos en un hogar sólido, no en
los límites de un pueblo inexistente,
sino la trágica índole de una
trashumancia de sur a norte, de las
costillas de los pueblos, de las costas
del este y el oeste, con la violencia
que presupone el abandono de
lo que hace a los seres humanos
gregarios.

Es como si estas páginas de
Hernando estuvieran engarzadas
en materias que se deshacen en el
aire y en el agua. Cuyos poseedores
fueran asimismo hechos de aire,
humo, brumas, porque lo que está
es lo que se ha perdido y lo que
se ha perdido es lo que se busca
enconadamente sin resolverse
nunca el regreso, la partida o el
encuentro, para que lo perdido
pudiera ser recuperado . Los
pueblos, las casas, las ciudades
no son recintos para encerrarse
sino para salir, porque ellos sufren
la misma erosión de los seres
humanos y se deshacen sin mayor
explicación.
Por lo tanto, lo que aguarda a
los seres y las cosas es el olvido y

70

es precisamente el olvido el que
ejerce su lenta tarea corrosiva.
Así es el olvido el que oscurece la
pantalla, el que pone el hueco sin
fondo, el que deshace los cuerpos
amados. El que trastoca las
ciudades en viejas demoliciones
dando lugar a las nuevas.
"Hay cosas que no termino de
entender", dice Hena.
"Yo tampoco", responde Zita.
"Hay cosas que no tienen
explicación... ", dice Hena.
Una dramaturgia que no intenta
dar explicaciones está tan viva
como para guardar el testimonio
de nuestras vidas en el mundo por
mucho tiempo.

Coral Aguirre

�CABALLERÍA

Party Padre Style,

·····®.....

DE PAULINO ORDÓÑEZ
••••••••••••
uede parecer dificil incluir
referencias al mundo de
la música pop o rock en
la narrativa sin dejarlas al nivel de
mera escenografía generacional o
imagen corporativa de un autor,
pero Paulino Ordófiez (Monterrey,
1974) lo ha logrado con creces en
sus cuentos y aquí está el registro.
Psicólogo, autor también de poesía
y textos para nífios, selector de
discos los sábados por la noche,
compositor de letras para canciones
en grupos indie, tiene como más
reciente libro a Party Padre Style,
doce piezas y un bonus trac1, en los
que las canciones acompafian a sus
personajes como un buen mixtape.
Por sus páginas vemos desfilar
mariachis que acompafian a un
cliente que no emite palabra alguna,
pandilleros en transición al metal,
el punk o la represión, cantantes de
covcrs del rock nacional, fans de luto
por su estrella, coleccionistas de
discos en el (extinto) mercado del
río Santa Catarina, matrimonios de
afios o que van haciendo el hallazgo
del desencuen tro. Alrededor de
ellos está la música que se absorbe
y nos forma, que crea redes en la
adolescencia, tablas de salvación en
el limbo de la juventud temprana,
amuletos que acompafian la nueva
piel de la madurez. Sonidos que
pueden aislarnos o mostrar la
melodía que niega el desamparo.
Ante todo, en este libro la
música enmarca a gente anhelando

de un extremo a otro de la pista de
baile, que espera a una estrella pop
en un cuarto de hotel, que alarga las
tardes de suburbios regiomontanos.
Desde "Serenata" hasta "El video
mató a la estrella del desempleo",
pasando por "Mataron a Selena"
y "Disco fever" el autor captura
detalles específicos de culturas y
lugares sin afán periodístico pero
mostrando soltura y empatía. Son
escenarios que uno intuye ya muy
recorridos, texturas reconocibles
como las de un vinil bien cuidado.
Hay también posta l es del
Monterrey borrado por los afios de
la violencia, cápsulas del tiempo
para el lector que ha compartido su
generación. Destaca en particular el
relato más largo, que le da nombre
al conjunto y retrata a los jóvenes
y adultos de fraccionamientos de
clase media alta o media alta-alta
(regia distinción) alrededor del
peregrinaje tradicional a las playas
de una isla texana.
Darlo puso la patineta nueva ele
Jimmy en el suelo y tomó la suya.
Salió del pequefio cuarto con repisas. Avanzó ele puntillas por la
escalera, a pesar de que estaba
alfombrada. Cerrada, la puerta
del cuarto de Jimmy exhibía
también parte de su historia... a
través de calcomanías. E. T. El
Extraterrestre y personajes de
Star Wars convivían con textos e imágenes que presumían

TÍTULO: Party Padre Style
AUTOR: Paulino Ordófiez

AMO: 2017
EDITA: UANl / Nitro Press

grandes vacaciones: Disneylandia, EPCOT Center, I • San
Diego Zoo ... Las de más arriba
tenían que ver con su vida actual:
logotipos de marcas de tenis,
ropa y patinetas. Vans OFFTHE
WALL, Zorlac, Stussy. PARTY PADRE STYLE: Catchit.
SKATEBOARDING IS NOTA
CRIME, decía la parte más alta.

Ante todo, sus toques de coleccionista no son los de un clavado,
sino los de alguien que un día se enamoró de la música y las historias,
para no detenerse jamás. Como en
un buen DJ set, Paulina Ordófiez
sabe que la secuencia y selección
de cada pieza (alguna tan breve
como la línea "Quería que una canción le borrara el cassette") forma un
recorrido emocional único, una más
grande y personal canción.

Adrián Ruiz

��,.,__

,.,__

,.,__

,.,__

!fD

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REF UClO DE TODOS P1\ _R;\ L;\ ClJLT URJ\
Ven y conoce las instalaciones de este recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de ti tu los y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
editorial.uanl@uanl.111x

LIBRERÍA/ARTE - - - - - - - -Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Lunes a viernes: I0:00·l9:00 hrs./ Domingos: 10:00· 14:00hrs./ Sábados: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en editorial.uanl@uanl.mx

I] Casa del Libro UANL

(f!) UANL
UNJV1:RSIOA.0Al'T0NOMI\ 06 ~\JE\'O I..EON•

~ casa-1ibroUANL

-

EDITORIAL UNIVERSITARIA UANL

�AUTORES

(Santiago, Nuevo León, 1985).
Ha publicado los libros: Caja negra que se llame como a mí
(Bonobos, 2015), Adiós y buenas tardes, Condesita ~uitanieve
(El palacio de la fatalidad, 2015) y La czarigüeya escribe
(Analfabeta, 2014). Los poemas que aquí se presentan
pertenecen al libro Catálogo razonadode alambremaderitas
para hembra con monóculo y posible calavera, que mereció
el Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín y fue
publicado este afio.
DIANA CARZA ISLAS

ROMALD STUA.RT THOMAS ( Cardiff, Gales, 1913-2000).

Fue uno de los principales poetas de la lengua inglesa
de la segunda mitad del siglo xx. Entre sus libros
destacan H'm (1972), Laboratories of che Spirit (1975) y
Frequencics (1978). En 1964 fue merecedor de la Medalla
de Oro de la Reina a la Poesía. En espafiol puede
leerse Antología poética (Ediciones Trea, 2008, edición
bilingue, en traducción de Misael Ruiz Albarracín).
(Bruselas, 1960). Es autor
del libro de poesía El hueco de las cosas (Trea, 2010). Ha
traducido a R.S. Thomas (Antología poética, Trea, 2008),
Clive Wilmer (El misterio de las cosas, Vaso Roto, 2011) y
George Herbert (Antología poética, Animal Sospechoso
Editor, 2014, premio de traducción Ángel Crespo,
2015). Coordina la revista de poesia Mecanismos.

MISAEL RUIZ ALBARRAC(M

la biografía. Autor de La ideología en la obra de Ramón
Lópcz Velarde (UANL), Aproximación a la crítica literaria
(UDEM) y Laflamaeneltiempo (UANL). Ha ensefiado
Literatura Mexicana, a nivel de licenciatura y posgrado.
Profesor emérito de la Universidad de Monterrey.
(Monterrey, 1963). Narrador y
ensayista. Ha merecido importantes reconocimientos
como el Certamen Nacional de Literatura Alfonso
Reyes en 1994. Recientemente publicó la novela Breve
teoría del pecado (2013) y el ensayo El dueño y el creador:
un acercamiento al dédalo narrativo de Sergio Piro! (2014).
HUCO VALD~S

(Los Villares, Jaén, 1974). Es
poeta, traductor, editor y critico literario. Doctor en
Literatura Espafiola por la Universidad de Granada,
donde trabaja como profesor. Forma parte de
numerosas antologías y ha coordinado otras, como
Deshabitados (2008), o Gramáticas del fragmento. Estudios
sobre poesía espa11ola para el siglo xx1 (2011); también ha
preparado ediciones de autores como Luis García
Montero,]. y M. Caballero Bonald, y traducido,junto
a Stéphanie Ameri, obras de Pier Paolo Pasolini,
Henri Michaux y Filippo T ommaso Marinetti. Dirige
la revista Paraíso.

JUAM CARLOS ABRIL

(Monterrey, 1988). Fue
miembro del Se1ninario Permanente de Literatura
Francisco José Amparán, de la ciudad de Saltillo,
Coahuila. En 2016 fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León. Por Comunidad terapéutica
obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven Francisco
Cervantes Vidal 2016. Esta obra próximamente será
editada por Tierra Adentro.

IVETH LUMA FLORES

Ha ejercido la
docencia, el periodismo y la investigación histórica.
Sus lineas de investigación son la transparencia y el
acceso a la información, la obra fotográfica de Pedro
Val tierra, el fotoperiodismo y la historia de la prensa en
México. Como parte de sus estudios de doctorado en
historia, trabaja el "Relato visual del diario La Jornada,
una forma de historiar (1984-2000)".
SUSAMA RODRÍCUEZ ACUILAR.

Actor, director escénico,
productor , maestro universitario, promotor
cultural, periodista , investigador e historiador. Ha
recibido numerosos reconocimientos nacionales, y
de organismos internacionales como la Universidad
de Perpignan, en 2001, Universidad de Buenos Aires
en 2004 y Actores del Teatro Independiente de
Nueva York. En 2008 el INBA le otorgó la Medalla
de Oro de Bellas Artes, máximo reconocimiento a
los artistas mexicanos.

LUIS MARTÍM CARZA.

(Ciudad Victoria, 1976). Es autor
de los libros Una habitación oscura (Consejo Estatal para
la Cultura y las Artes de Tamaulipas, 1997), La leona
(UANL, 2000) y Yorick (Diáfora/UANL, 2008). En 2012
fue becario del FONCA en la especialidad de Poesía.
REMATO TIMAJERO

(Monterrey, 1944).
Maestro en Letras Espafiolas por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL Cultiva el ensayo y

JOS~ ROBERTO MEMDIRICHACA

�AUTORES

PAULIMO ORDÓ.-EZ (Monterrey, 1974).

Ha publicado
las plaquettes Veinte minifaldas (UAS, 2011), y La novia y
sus amigas (UANL, 2015), así como los libros de poesía
Multitudes (Oficio Ediciones / UANL, 2012) y La cópula
(Alabastro Editorial, 2012). Está incluido en el disco
compacto Momento, Antología de poesía contemporánea
(Conarte, 2012). En 2017 publicó su libro de cuentos
Party Padre Style (UANU Nitro Press).
(Villa de Santiago, 1951).
Es narradora. Ha participado en numerosas lecturas,
encuentros de escritores y publicaciones en la ciudad
de Monterrey. Pertenece al taller del Barrio Antiguo
y en 2016 formó parte del equipo que recuperó el
material para la edición de Ring de Vidrio. Narrativa
reunida, de Zacarias Jiménez (UANL, 2017).

Poeta visual y Doctora en
filosofia con acentuación en estudios de la cultura
y literarios. Autora de los libros: El juego de los trazos
y Procesos formativos y expresión creativa en 1a infancia.
Investigadora y académica en la Facultad de Artes
Visuales de la UANL, el Museo de Arte Contemporáneo
(MARCO) y Conarte. Cuenta con diversas exposiciones
individuales, entre ellas "Metáforas de papel" (2016),
"Notas al margen" y "Con dedicatoria" (2017).
AMA FABIOLA MEDIMA.

AIDÉ CAYAZOS COMZÁLEZ

(Monterrey, 1982). Editora, ensayista
y aspirante a calígrafa. Fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León en 2010. Ha publicado
el libro Metal de la voz. Ensayos en torno a la escritura
literaria (Ediciones Intempestivas, 2011).
JESSICA MIETO

(Monterrey, 1975). Es
Doctora en Ciencias Sociales y Humanidades por la UAM
Cuajimalpa. Crítica de arte, curadora e investigadora en
arte contemporáneo. Ha colaborado en revistas co1no
ArtNexus y Letras Libres y es autora de El arte contemporáneo
revisitado en Monterrey. Los mensajes del presente y del pasado
nos llegan demasiado tarde (Conarte/UANL, 2011).
ROCfO CÁRDEMAS PACHECO.

YERÓMICA c. ARREDOMDO

(Guanajuato, 1984). Es
poeta; obtuvo el Premio Nacional de Poesía Ramón
López Velarde 2014 y el Premio Dolores Castro de
Poesía 2014.
Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de Twitter en una lista de las 140 1nejores
del pais. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.
com.mx

ALBERTO CHIMAL (1970).

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio
"Biblos" al Mérito 2013. Sus libros más recientes son
Antología del caos al orden (Joaquín Mortiz/Planeta,
2013) y La Dueña del Hotel Poe (Ediciones ERA/UANL,
BÁRBARA JACOBS

2014).

(León, 1965). Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
EDUARDO AMTOMIO PARRA

Narradora, dramaturga, ensayista
y docente. Es catedrática en la FFYL de la UANL y
coordinadora de la Escuela de Teatro de la misma
institución. Entre numerosos reconocimientos en
México e internacionales, en 2009 mereció el Premio a
las Artes que otorga la UANL en la categoría de Artes
narrativas y en 2016 el Premio Teatro del Mundo de la
Universidad de Buenos Aires por Memorias del teatro
combatiente. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores
de Arte.

CORAL ACUIRRE.

(Monterrey, 1977). Editor. Columnista
adolescente en El Porvenir, luego editor en Milenio.com
durante la invención del Internet. Fundador de las
revistas La Pared y Mandarina. Vocalista en las bandas
weirdpunk Los Llamarada y El Terror. Integrante del
colectivo Silentwin.
ADRIÁM RUIZ

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487577">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487579">
              <text>2017</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487580">
              <text>21</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487581">
              <text>95-96</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487582">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487583">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487584">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487602">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487578">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2017, Año 21, No 95-96, Enero-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487585">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487586">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487587">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487588">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487589">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487590">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487591">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487592">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487593">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Casa Universitaria del Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487594">
                <text>Cuéllar, Margarito, 1956-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487595">
                <text>Zavala, Nohmí, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487596">
                <text>01/01/2017</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487597">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487598">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487599">
                <text>2020006</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487600">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487601">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487603">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487604">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487605">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35079">
        <name>Aniversario de Dolores Castro</name>
      </tag>
      <tag tagId="35080">
        <name>Narrativa de Zacarías Jiménez</name>
      </tag>
      <tag tagId="32831">
        <name>Poesía Española</name>
      </tag>
      <tag tagId="35078">
        <name>Universo Juan Rulfo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17520" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15551">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17520/Armas_y_Letras_Revista_de_literatura_arte_y_cultura_de_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_2016_Ano_20_No_93-94_Julio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>14195bc76202a5efe3761182348a577d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488075">
                    <text>Amistad de Alfonso Rcp.·s con
Amado 1':crYo ,.• Carlos Fucnrcs
ERNESTO LUMBRERAS

La escritura de Dulce \laría Gonzálcz

Entrevista a Franco Féli:\'.

LUIS ACUILAR

CERSOM CÓHEZ

EDUARDO Z.A .HBRAHO

VICEHTE OUIRARTE

~O 20, Ml,IMERO 93--94. JUUO-OICIEMBRE 2016

REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓHOMA DE HUEVO LEÓH

Centenario de
Adriana García Roel

ESCRIBIR EM LA
ARCILLA Sobre

El hombre de barro
VICTOR BARRERA
EHDERLE

.AUTOBIOCRAFÍ.A
YFICCIÓM

Los Apuntes ribereños
MORA LIZET CASTILLO

$40.00 PESOS

IMÁCEHES DE
DAMIÁH ONTIVEROS

���Poc,nas / RODRICO DE SOUZA ,,.o. Trat.lllCCión
e.le IOSÉ LUIS ACIHRRE / -4
l)¡)s poema~ de Juli:t Gu,tdalupe ck

FI oficio &lt;le recordar de Dukc \ lana Gon=.ilcz
/ EDUARDO liN■RAMO / 73

l.\ Peña/ ERAStieO

E. TORRIS LÓPE'Z / lf
¡\ 1oh.,mad

Grasa de ~ ht~opa / RODRICO P.ÁMA.MIS /

14

Alaacdin Ab&lt;lul ~loula t.·n d Paí-. del Sr1l

/ FIRMAMDO ALARRIBA / 7&amp;

rn,,, de l,aíio. ,k- f mnco J\\I b: / CIRSOM CÓMD

·¡'rl'.S poemas Je La hcrálcl,ccr cid hambrt' I SIRCIO PÉRft

Kafk&lt;1 CII

TORRES/21

/ 82

1:1 negociación de la lcctur.1 cn b prensa nO\'Ohispana
dc comienzos dd siglo XI X I MA.RIAMA ROSEfft / 2"

\ la Ice ra: l): mar'lana l'n n1a nana / BÁR■AU IACO■S

J:-.;crihir en la arcilla. Sobr{' Adnan,{ G.1rcia Roe!
)' El ht&gt;mlwc de lx¡,-n1 / • íCTOR BARRIERA IMDERUl / 31

Atnohio~nffa &gt;' ficción• los Aprmrcs nl,crc,iCls de Adriana
Gar('l;l Rlx l I MOli an:n CASTIU.O ACUIRRE / 37

/ 8&amp;

Lc.'tras al margen: Rcílc:--.:h,nar la \'Íd;t /

DUARDO

AMTOMIO PARRA / 88

l..t 1n.ncria no existe: Un personaj(' menor/ AL■EATO
CNIMAL/92

Plurnas .d ,·uch1: Fscribir digitar / IESSICA MlffO / 94

Anrndo ',r. n·o )' Alfonso Reyes, la pdigro,a scrcnitbd
/ E.MESTOLUtie ■RERAS / "3

Indio bo1 rad(1, de I uis fdipc I otnch / HUCO YALDÉS

Alfonst" Reyes)' Carlos rucntc"-. \·ivir par:i escribir

/ 97

1 •1c■MTE OUIRARTB / -49

Ena111orada del silencio/ ADRIAMA PAOU MIEli /

99

HcrmC'néutic.t )' cstéliC'a / RAÚL 01.ERA tifllARIS
/ 101

Damián Onti\•croi; El poder C,líllbian&lt;lo de manos
/ NUCO CHÁTEZ l'ARCAI / 58

.
Haml,m1,,, a, e1/gr111a pcutc dC' G,tbrida C-,1ntú \Ve:&lt;,tcnd,trp
/ CABRIEU RITI!ROS / 102

1as tr.tduccioncs del insomnio. Sohrc Duk1.· ~1an;t
Gonzalcz / LUIS ACUIUR / 70

•

�UANL

RogdíoG.Gn:'..1 R1wr-.1
Rector
C.1rmcn tld Ros.modela t:ucntc Gar(;l.1
5'.-cn:uin., GcncrJ.I
CdS&lt;l J&lt;•-.t G.1r::.1 \,111'1.1
Sccrct.1rio de F.xtcn-;i6n y Cuh ura
Antoni,, R,1mo,- Rc11U.1,
Director dc cd1tona.l Umvcrs1taru
\l.ug.ulro Cuc!Ltr
am1.l,\ ktr-Ju.,nl~uil com
Direcéor t."&lt;laon.tl
:-:ohtml Z3\·al l
nohcm1za1~úlcom
Fditor:t r1..,,pon-..1blc
\ cnmtc:a R,l(lrf~ucz
\ ~r6m, , r::'.¡)gm;ul rom
D1-.ct10

Armas y Lcira&lt; Rcv11t&lt;1 de l11e1.itura irte) cultur.i d( 111 U ll\C1~tdad
Aut6n(lma de 1' ttC\'O l cdn m&gt; Q3 94, JUiio d1 u:mhrc .::016 1 un t
¡,uhht.":ICU'ln trimc,tr,d. «!nada por la Um\,·r,1d 1d ,\urónom., de
Nuc,-o León. a tr:l\'c Je l:i Ed1tM1al Um,'Cr ltaru de l.1 U \:'1:I
D,Jm11,,1h,, de la puhhc-4c1ón C..is:.1 Un1,cr,lrar1i del I tbro, PJdrt
:\llcr909pt,· c-..1um.1c,m \ .,ILut:i ~hmtel'TC)', Nuc10 l.tón. \I x1c,,
C f' 6-JOOO 1 ckfono • s.:: SI 83294126 fa, • 52 lil '3294111
F.dum11rc,ro1i,;.,1hk :":1"&gt;h.cmlZm.1laC ,tttllón R~nadcdcl\"Choi
21 u5Cl cxdu 1,-0 :'l:o 04 2009 06l$17570l00 102. ISS~ en tclmm.·
ambo~ otorg; d1"l por d In tltuco :'l:;icfonal dd l cr~-chn de Autor
1Jc1tud de lltuln ~ rontcntclo :--o 14,916, ,,1(1rg.1do por la Conus1ón
C 1.hfi.ador Id, Puhh, 1c1rme, y RC\'1'-t:l llu.•tncl.'ls de l,1 &amp;-cl'\'t r!J
de ("'.obcnudon. R~t~tro de ro.are 1 .ante el In t 1tu1,l ~ !("Xtcan.., de- l t
Prop.,'&lt;.Lld lndu,trt:tl en trámite lmpre:-.i 1x•r ma lmpre.,._,s, \
de C \ \ .1lbna 145 Sur ( cntn), C P 6-iOOO, Montcrrcv. ~uc,o
1eón \ l~x1co fflh:1 de tcrmm 1c1 n de lmptts"'" Jubo de 2016
ilr:lJC l 500cjcmpL'ltt&gt;;.. Di tnbu1&lt;lo ('llr Ul\l\1:r.;id.1d \utónom:idc
Nuc,o l.c:(ln, l tr.l\'t.&lt;. de la Edit, rú) ~nl\~1[303 el l.1 UA~L. C ~
1 nJ\cnman del L1bnl P dre :\her 91.)9 r1c e,,.quina con\ all:irta,
!\lontcrrq :\u ,o l.ron, Mt&gt;dc,,, C P 6400J
1 , op1moll(l, ex~~ por lo~ :nmm:s no l"l&lt;.'C s.iri;imcntc r,ílcJ tn

Lt (X'Sturn del .tutor de LI [)Ubb • c:ón.
■M

•ORTAD.A.1 l#Fl!ll~AH•IO (PROCESO) /
NOMOTOMO

Proh1b1cu u rcproducuón total o plrctJI di: l,1 c,,nt,mdo~ e
1núg n~ dc l., puM1 cion sin pm'I~ 1uton" ,ti, n &lt;Id nhtor

lmpr&lt;.-SO en M~,-ico
fodos 'º" dt"rc.: hos r, !,Cl'\':ild1-.s
0

Cop)rrghc 2016

��Astronauta

Estar preso
No es estar
Obeso
Estar preso
Es no
Alimentarse
Ver pellculas

De ciencia ficción
En casa
Soñar
con la nasa
$car libre
Astronauta de si

�Todo es pequeño
Todo es pequeño
La fama
La lama
El lince hipnotizando a la iguana
l o que es grande
Es el arte
Hay vida en marte

�••••••
Primera masturbación
esquinas del horizonte incendian
los ojos biónicos de la aurora
- seductora mendiga, andrajosa de estrellas
y fue pasando por las calles en la aurora
que delineé toda guitarra de su forma1
toda la estridencia de su voz
entonces busqué el amor de unos ojos faroleros
y en lugar de iluminarme, se iluminaron
y yo me perdí mientras desparec1a el mar
yo iba naufragando en tu saliva salada
fue cuando respiré las vocales de sexo
y erecto miré para el techo que gozaba en mi.

1 En d ongan~ • _t()(k) \ 10Llo de sua fomu 1ad.:a ;i gui1arrJ dc '-Ul ,oz· En
Br.i,u. b p.1bbrJ -guu llT.l" ~ u&lt;.a J&gt;,1rl reícnN: :1 b. guit.irJ d~ 1nea. rruencr.is
"'\1obo" i.c u.,_, ¡&gt;Jera rcfcril'!,C J b gu1t.lml ;acú~uc;i. EJ :tutor rc;ah::..1 el unil de
l.t gunam acu~uca C&lt;'n d cuerpo CUl'\íhnco de 13 mujer )' de l.i r,,1ndenda )'
agudez., de u ,-o:: con el ~nido de 1in:1 guatJm cl~trica.

�••••••
USTED HABLA CONMIGO.

Usted habla con usted.
lCómo?
Yo siempre fui usted.
Usted soy yo.
lQué serta de m1 sin yo?
lQué sería de usted sin usted?
Usted se ignora a usted.
Yo me ignoro a m1.
iAh, como usted es ingenuo yo!
lSerá que yo soy usted mismo?
lDebo yo ser yo?
Yo soy usted.
¿Usted es usted también?
Tal vez yo sea usted y usted sea yo.
Yo soy quien hablo de usted.
Yo soy quien hablo de m1.
lYo soy usted?
-ISoyl
¿Quién soy yo?
-Usted
Usted se llamó a usted.
lEl teléfono estaba ocupado?
-Claro.
Yo estoy hablando conmigo.
Usted con usted.

�Al final del túnel
All1 reunidas sobré el cuerpo: las cenizas
escuchan
Aqui cerca de casa hay una taberna
donde
Borrachos hablan con los codos
entumidos
Todos están riendo menos el revolver
escupe
Balas de saliva esperma pus2 sombra
Lodo
Y todo mundo mira fijo al mendigo

que se hace
Una puñeta en medio de la calle pensando
en una
Mente que fluctúa, hecho un astronauta
ciego
Que no puede ver la tierra azul allá de
arriba
Pero puede sentir en el braille de las estrellas
la luz
La luz dura un segundo para iluminarlo

Escribe
l E,'OC:l cl sentido tantodd liquido que se íomu en tejidos inf&lt;.~ tados

como cl del ,-croo poner (-pu-:c sombra- en el original).

�Yo
Morí sin conocer a Rodrigo
Hay quien dice
que se miraba mucho
el propio ombligo
Pero no es eso, no
Ten1a hambre de León
Que.ria todo ahora
Se ha llegado la hora

�•

•

•

· DOS POEMAS DE·

Julia
Guadalupe
de la Peña

•

•

111.ilMO ■• TORUI WPD

I

•

e

uando tenia 19 a1'os de edad. en 1874.
Julia Guadalupe de la Peña publicó en

El Eco de Ambos Mundos. Periódico literario
dedicado al bello sexo de la Ciudad de México, los dos
poe1nas que se transcríben aquf. En la publicación
mencionada colaboraban Guillermo Prieto, Manuel
Acut\a, J uan de Dios Peza y muchos más; y también
otra mujer, la destacada poeta veracruzana Josefina
Pércz.
Julia Guadalupe de la Peña, sel'tala Israel Cavazos
en su Diccionario biográfico de Nuevo León (1996: 404)
nació en lvlaramoros. Tamaulipas, el 9 de enero de
1855; contrajo matrimonio en 1879 con el capitán
Manuel BaUesceros, originario de Monremoreios-. en
donde radicó el matrimonio por varios años (1879,

•

. I·

1895). Durante su escancia en esta población, De la
Peña de BaUesteros escribió muchos poemas que djo
a conocer en los períódicos de la época. canco de la
Ciudad de México como de Matamoros y Monterrey.
Queremos destacar que los dos poemas que vamos
a transcribir, tomándolos de una publicactón dcfel'ta.
son prácticamente desconocidos pues luego de
so aparición
en la Ciudad de México, basta donde
.
.
sabcn1os, no volvieron a publicarse. Son además, tal
vez, los primeros versos de la poeta de Matamoros en
aparecer en una publi&lt;:ación pel'iódica. Al menos son
los más antiguos que hemos visco.
Las obras que estudian la historia literaria de
Nuevo León y d'e Tamaulipas no profundizan en
el personaje de nuestro in terés. Su paisano, el

..

�•

aecrdotc Cario Gonzálcz Salas. en la Hisioria ele la
lircrar11ra c11 Tamaulit,as, oto le dedica breves llncas
en la páginas 13 y 33 del volun1en dedicado-a pocsia
y teatro aparecido en 1985; aunque un año ante , él
y Juan Fidcl Zorrilla en su Oiccionario biográfico ele
Tamaulipas inclu)1eron una ficha biográfica basados
en el Tama11lipas hís16rico y litcra,·io de Manuel E.
Guajardo de 1921. Los poema de Julia Guadalupe de
la Peña de Ballesteros e tán fechados en Matamoros
y en Montemorelos y aparecieron en los periOdicos
de M~xico. Nfaramoros )' Monterrey durante el
último terc io del s iglo XIX. Fueron incluidos.
algunos, en dos importantes antologtas nacionales:
El pa,-11aso mcxica110, publicación criada de Vicente
Riva Palacio de 1885-1886 y Pociisas mexicanas. Siglos
XVI. XVll. XVlll y XlX, pubJicada por J osé lvlaria
Vigil en 1893. Sin embargo la producción literaria
recogida en e a anrologia es poca. La ma)10r parte
sigue ol"idada, empolvada y sufriendo de la acción
destructora del tiempo en archivos y hcmcrorccas. El
primer texto poético que transcribimos está fechado
en 1v1atamoros el dla 9 de marzo de 1874.

Y al divisanne se paró un in tante
A contemplar mi frente dolorida.
Y me tendí te ru nevada mano:
Y me miraste con sublime calma,
Y a ru contacto casi obrehumano
Se conmovió de regocijo mi alma.
Y desde entonce' renació en mi seno

Exrraña y poderosa simpatfa;
Y eres ro desde entonce , i ngcl bueno
Que a regiones oltmpicas me gi1fa.

•

Ere tú la visión joven )' bella
Que mi sendero coronó de ílorc .
Porque en ru ojos 1:inguidos. de tella.
El inefable ideal de m.i amores.
Yo por eso te :idoro ivid:i 1nfa!
Luz, que alumbrascc mi c:unino yenno,
Ser. que vohi re :i mi alma la ::Jegrfa
Yla salud al corazón enfermo.

Yo por eSó en mis suc1\os de poctiz.1
Admirando ru ímagl'.n adorad~.
Pulso al rumor de la sonora bri a
~Jli lir:l de mujer apasionada.

Amor
Do mi amor la puñsima esperanza

Simbolizada en ru sonri a ,·co.
Yen esa luz que tu mirada lanza
Se encierra para mi cuanto deseo!

Yo por eso mi bien, ni aliento aspiro
En el perfume de la fresca rosa,
Y retratarse tu semblante nliro
En la c&lt;-rolca inmensidad hem1osa.

Cuánta:, ,·eccs al vene, enajenada
Quiero arrojarme ante tu pies.. bien mio,
Ybuscar en n1 célica mirada
Tocio el amor que en mi delirio anstot
•

Cuintas \'CCeS al c.-co de ru acento
Tan dulce. tan annónico y sentido.
Se fonna en ardoroso pensamiento
El paratso por Adán perdido!
rCuántos uer'los de amor. cui1nca ventura
Pensando en ti ml corazón di fruta!
Que tCl ere para mf. noble criatura.
El bello sol que iluminó mi ruta.

Antes de verte, en ln existencia mla
Todo era p.1dccer, todo amargum,
Me nbru.01:iba la luz del claro dla,
Ylas tinieblas de la noche oscura.
Pero te vi una vez; te ví amoroso
Ofrecerme la dicha en ru mirada.
Y desde entonces el comzón fogoso
Sin tu amor celestial no quiere NA DA!
H. ~•latamoro . marzo 9 de 1874 •

Ser l&gt;cndccido, que cruzó r:tdiantc
Por la escarpada senda de n1i vida,

-

Julia G. de la Pel'I~

-

�En seguida el cgundo tcxco de Julia G. de la Peña:
In piraci6n

I

l\'od1c seductora y pura
Como la cspcran~a mía,
. Cuan mmcnsa es la alcgrw
@11c me ca115'1 111 fulgor!
Cua1110 go_zo si comcmplo
T11 magnífica bcll¼a,
~ 11&lt; a barlar la I icn-a cmpi~o
úm su mctgico esplendor.
C11á1110, noclie, me recrc-0
•
Tu hermosura bendecida.
~uc\'olvic11docstd a mi vida
S11 perdido b1cnCJ1ar.
Esa pdlida lumbrera
De III ciclo de z.afiro,
Esa lurra que yo miro
D11lcono1tc resbalar.
Hoy le vucl,•, al alma mía
S11s mS11Cilos de vcnrw·,1.
Yc:s la fi1c111c limpia)' pura
De mi actual inspiracló,i
Yo al mira,u, noche hermosa
Concebí c11 amanee S11oro.
UII cantar. si 110 halagüeño,
Hijo sí del eor&lt;1zón.
Hoyculyo le consagro:
E,1 sus ,roca$, noche bella
'o se c11cicn-a la qucrdla
De mi amargo padecer.
Hoy ra11 solo esa ternura
~uc acaricia bla11dama11c.
Cuando el almajo\-&lt;11. sicmc
Los efluvios clcl placer.
Cuanclo Ilota de esperanza
Ilus1om:s &lt;lm&lt;ibitndo.
Va sus alas cx1aidicndo
Por olímpica rcgió1L
iCuando codo c1111ucs1ro lon10Rcs/úra,ido cstct \'Cmura,
~11, jamás &lt;11 su tris1 ura
'i au11 .w,1ara el coraz.6111
.
Esa rcnmra. inckdblc
Cor·onada el, cmocionc,s,
Or11111da de coratoncs

•

•
:

.

,

Formados para el amor!
f P11ro y noblcS&lt;t11imic1110!
iVaga y dulce 5impa1 ía
~uc.ofrccc a mi/amasia
lmdgc11e.s y e.alar
Por eso, noche csplrndc111c
Tcakocs1ccat11ou111iclo,
.Y mispc.sarcsolvido
Ante ru augus,a beldad.
Tu han1oso mamo CSIIT.llado
Me vuelve: la dulce carma,
Y rcstrcica en mí alma
La mucrea fdiciclad'

-

-

\

H. ~ latamoros. :ibril 29 de 1874
Juli:1 G. de b Pcr\a

El Eco de Ambos l\-f1111dos. Periódico lirc.ra,io dedicado CII
bello sexo integraba en u redacción a jo cfina Ptrcz,
Julia G. de b Peña. Lorenzo Ellzaga, Rafocl de Zayas
Enr1quez., Franci co J. de Znmacona, Gu tavo A. Baz.
Antcnor Lc=cano y Gonz.1.lo A. Esteva. •
,

•

�•
t

•

•
•

•
•

•

•

•

•
•

•

• RODRICO lltÁMAMII

..
,

•

a natación nunca ha sido un deporte que me cntusiasn1e
1nucho. La con idcro exhibicioni ta y caót ica. Para pract icarla
..-- se ncce ítan demasiado clcrncntos conjuntados y un
receptáculo con agua que no siemp re e tá a la n1ano. Cuando nado
ai'loro la simpleza de patear un balón en tre dos piedras ali neada o
la de rebotar una pelota cont ra un 1nuro alto h:i ta que e pierda en

�In Jcjanfa del patio. Au·n a I nado tocio lo dla • por di ciplina, porque los medicamento
no eran uficience , porque si quiero tener todas mis u1)a intacta deho nadar, nadar
has ta c:tn arn1c )' recordar en cada bocanada de aire a n1i corazón sonando de fondo.
armónico y tranquilo. Todo lo día entro a b pi cina y recupero la cordura y e o e
suficiente para seguir practicando mi bra::ada .
, o oy nadador profe ional. º&gt;' un escritor, o algo parecido a un e critor. Digamo
que pretendo cr con idcrado por mi imilarc co1no un buen e critor o por lo 1uénos
un e crjcor olvente. Como no é e cribir obre ocra co a que no n1c haya s ucedido decid!
reali=ar una novclll corta ·obre Ñ\atthe"' \ 1Vcbb. uno de los primero adictos a la adrenalina
que decidió cruzar a nado cl estrecho ele Oover en 1875. in 1l)•Uda de ningCln tipo. 1unca he
cru=ado a nado b distancia que hay entre Francia e Ingbccrra. 1unca he nadado en aguas
abierta , pero conozco el agua, nado odo lo dia por el tema del e tré , )' e o. pcn é &gt;
'º·
me da la credenciales uficicnte para e cdbir el texto que comenzarra con In llegada de
Guitlcr1110 ll a la costa inglesas )' terminarla con la nn1ertc de \:Vcbb en Canadá mientra
jncenraba nadar en la corriente del Niágara. El texto er\a una 1naraviUa narra tiva en
donde el hombre cnírenraria a la naruralez:t a bra=o partido, en cal=oncillos y s in gogglcs:
un relato épico donde explotarla la locura del deporti ta extremo y la voluntad férrea del
adicto a la en1ocionc fuerte . Terú,1 la nota . la letras. todo el in1pul o creativo pero
faltaba un detalle en e te mar de ccrtidurnhrc y era que yo nunca babia cru=ado el e trecho
de Oo,·cr en mi vida, nunca habla experin1entado esos 33 kil0metro de frío . miedo,
:.1drenalina )'hambre. Yo no era un nadador de agua abierta y por lo canto nunca podrh,
Cl&gt;Cribir el relato con la verosimilitud que nü lcctore exigen. lQué hacer? La re puesta olo
era una )' una olan1entc: dcbta cntz.ar cl Canal de la i\ lancha par-a poder e cdbir Ja his toria
del magn1fico i\1arthe,v \,Vcbb. el prin1er gran loco que en 21 horas y 45 minuto cruzó la
brecha de mar que epara a l nglatcrra de Francia, a Europa continental del Reino Unido.
Tenia que ser \ Vcbb por uno me e )' unir con mi nádo e o do témpano ele tierra.
El entrenamiento con1c:nz6 con la in1pcriosa necc idad de con eguir un entrenador para
aprender y perfeccionar mi nado en agua abierta . 1'an1bién de haeern,c de un g rupo de
,tmigo que me anin1ara a realizar la peculiar hazaña, puc estaba seguro que mi farnilia no
harla rná que banarmc en reproche }' comentario negativo obre mi proyecto literario.
Digo proyecto hcerario porque ese era el motivo de rni aventura, cJ fin de la diáspora de
mi cntido común: i quctfa e cribir esa novela de íonna precisa )' exacta dcb1a er mi
per onajc por al meno un ai\o, tenla que omcccrn1c al rigor del entrcnarnicnto y por
ulrin,o cruzar a nado el Canal ele la Mancha. 'o habfa opción, i quer1a una auctntica
novela era ncce ario el sacrificio. Con cgut el entrenador, lo amigo apoyaron, la familia
mos tró rto de miedo fluyendo por todo lados. no qucrfan verme cxpue to. lo cntcndta.
pero no cedcrfa. Nli cnrrenador, Lui Tute. habfa sido un experto nadador de agua abiertas
)' ahora retirado era uno ele lo mejore preparadorc de atleta extremo del pal )1 e o
me daba la eguriclad de que mi entrenamiento e tarla guiado por uno de lo rncjorc . El
primer comentario realizado por Lui . cuando nos vimos por primera ocasión. f-t1e: ~10 má
complicado ele la práctica on lo doce kil6n1ctros diarios de natación en aguas írfa , lo
má clifkU será encontrar un áo in perro rnuertos. botella de rcírc co &gt;'envolrura de
cualquier co a que se pueda comprar co una miscelánea". Tenia raz0n, aún en el más lin1pio
de lo rlos. practicaba entre desperdicios ani1nalcs y res tos de incivilidad representada
por cn,·oltorios de papas. donas}' demás nüerda. 'o podna afinnarlo pero en.una de mi
última práctica e roy cguro de que la pcr ona que pa 6 flotando junto a mi no lo e taba
haciendo de forma voluntaria.

15

1

..

•
•

•

�•

•

Tclltmno una rutina e tablccida: nos vehu11os codo los dfa a La siete de b n1añana,
mancj:ib:uno ha ra la ccrcan1a del rlo y entonce trotaba lo do kilón1ctro re cante
ha ta la ribera. Llegando. tne clavaba)' nadaba contra la corriente por trc. hora : de pu(:
cruzaba el rio en amba direccione hasta cornplccar die= kilómetro . La parre m¡\ e trecha
entre Dovcr )' CaJais tnidc 33 kilómcrro y e inu ual nadar esa cantidad de n1ctros al au:..,r el
estrecho. puc entre la corriente )' los de vfo puedes rcnninar nadando ha ta 55 kilómetros
.ante de tocar tierra, E to lo :ibfamos lo dos pero Lui in. istfa en que era innccc ario nadar
tantos metros ele una y. obre todo, hacta hincapié en dejar claro que las condicione del
canaJ nada tcndr1an que ver con cualqu-icr otra experiencia en aguas abierta ... •o por nada",
dccfa Tuk cuando hablábamos sobre lo detalles del plan de trabajo," 1o por otra cosa má
personas han ubido al Evercst que la que han cruzado el Canal de la Ntancha". Fueron n1e e
de intenso cncrcnan1icnto. Todos los dia , casi toda las hora , yo nadaba, corrla, y Lui dirigía
y corrcgfa, era una bella rutina que ocupab:i la mirad clc, nu dfa. Doce hora entre prepararme,
nadar&gt;' volver a cas.'t, de pu~ r-rcs hora para e rudiar lo der:ille tí:Cnico del \!iajc, de la
n1arca . de tocio la pcqucl'las cosas que debla dominar antes de Yolar a londre , antes de
lanzarme al agua. antes de er :vtarrhc,v Wcbb por un:is horas.
Exi ten 1nuchos detalle obre nadar en agua abierta que son inso pechados para el
espectador. Quiene de de u cclcvi ión ob ervan a lo nadadorc dar má de treinta mil
brazadas para cruzar el e trecho de Dovcr ignoran que el :igua alada puede cocerte la piel.
no saben que d fr1o puede paraliz~r tu corazón y rus mú culos y, por upuesco. ignoran la
reglamentación ele la Channcl S,vimming A occiation re pecto al uso de traje de bai'lo que
dicta c61110 debe ser sumini rrada la alimentación durante la dura travc ta. El rraje de bai'lo no
puctlc ir más allá de los hombros y tan1poco puede extenderse por debajo de la entrepierna. E:n
pocas palabra los hombres deben cruzar uno de los marc má bravos del mundo en una tanga
poquito n1ás grande que un panudo. Es esencial alimentar e e hidratarse durante el recorrido.
pero nadie puede tocarte, la forma ele ser alimentado e tá norinada por la CSA y habla de
cuerdas y cubetas con tubo para poder re&lt;:ibir comida y bebida. Lo nadadores, desde el siglo
XIX, cubren u cuerpo con gras.--i degan o para oportar el frlo y no ufrir escoriacionc en la
zona de má fricción. Hoy en dia existe una grasa llamada S,vimn1cr· Grc3sc que obmentc
. e vende en una farmacia en Do,·cr. pero el gran \ Vcbb utilizó grasa de mar. opa)' por eso yo
planco hacer exactamente lo n1isn10. Jo sé i comprar gra a de n1arsopa ca ilegal pero eguro
e rneno ric goso que co1nprar colmillos de elefante o vcslcula de tigre.' o me queda claro i
Wcbb utilizó la grasa ele este animal por alguna convicción prácrica o olamente se untó con
la manteca del primer frasco que encontró. Aun a 1. creo que utilizar cualquier otro aislante
me alejarla de la n1i ión de realizar una verdadera no\'cfa. ~·1e dice Lui Tulc.que cxi ce un gel
de aira cecnolog1a de \'Cnta por la red. ME n1uy Cltil para proteger al cuerpo cid frto cxtrc1no",
dkc, in aber obre la prohibición de e ta u t:ancia . Como mucha ele lasco .n hecha por
lo ingle.se , la reglas para cruzar el Canal de la tvtancha on e trictas. Pétrea , dirfa yo.

En el n1c de julio hice lo últin10 preparati\'o . Pagu~ la cuota de in ·cripción, lo derechos
pertinente )' el aco1npai'lamicnto del oficial para dar fe de n1i hazaña. En e e momento no
necc itab:i poner mi fecha exacta de alida, pero in istl en apartar el 2-1 de agosto. Qucrta,
nú. necc itaba alir el mismo df:l que \Vcbb dejó Oovcr. Tcn1a que recrear con fidelidad
cada ii:ifin10 detalle. ~le advirtieron obre la gran cantidad de personas cruzando en ago ro.
Tambi~n me n.-cordaron obre la temperatura del agua y cómo en C!&gt;C me es cuando e r:\ má
cálida: Mcnrrc 1-1 y 18 grado~", dijeron con un acento c:i i ínco1nprcn iblc. ;-..k recordaron el
•

1 16

�•

carH\o que~ tiene al pritner nadador en cruzar el e trecho y que )'O no era el único nadador
impr~-gnado por el e plritu del pionero. "'Es el ella que má pcr ona intenta cru=ar·. dijeron,
~cambi~n e el cita con má::. fracasos en el ai\o"'.
Lub Tute hizo un plan de alimentación, hidratación, csrrntcgia de nado. pro)•E"Cción de horas
h.1 r.1 terminar cl recorrido }' un caudal &lt;le anotacione • detalles )' co a por hacer que olo
acin~ a re, 1sar y autori:.:ar. L, lisra tenla una versión corra que anoto.
FECHA V HORA DE S.41.IDA.

24 de agosto 10:41 (ni un mínuro m.\s)

LUCA.R EXACTO DE S.41.IDA.

Shakcspcarc Bcach (Do\'cr. lnglatcrr:i)

LUCARAPROXIMADO DE LLECA.DA.

C:lpGn Nc:z (cntrcC:llat

DISTAMCIAA.PROXIMA.DA.

18.2 miJla&lt;, n.\ucic:i (33 km.)

VELOCIDAD APROXIMA.DA. DEL YIEMTO

5 nudos. dirección
NQn c
•

TIEMPO DE MADO

Entre 13 r 21horas

MÚMERO DE BRA.ZM&gt;AS A.PROXIMA.IJA..S

35.000

A.UMEMTACIÓN (e.ADA. HORA.)

Nlc.:cJu: grasa de ganso. nuccc )' plátano

r Boulognc. Francia)

La Ji t.1 de Tule solo daba cuenta de lo m:l e encial re pecto al ella de la acción. Todo lo
referente a trámite )' de,n:.\ cos.,s farragosas e raban da ificadas en carpeta guardada por
Lui con un orden ca i militar.
•

El 18 de ago to llcgamo a Dover. No habla ciclo de pcjado y el agua e taba inu ualmenre ftia.
Los pe cadore afirmaban cntir diez grado }' un viento agre i\·o que no dejaba de plegar
vela alguna. Yo no n1e amilane'.: en ningún momento. (airaban seis ellas para nú proeza y esrabil
seguro que d 24 en la maí'lana el ciclo se abrirla y llcgar1an cuatro grados má al mar. Lo ju to
p.u-a nadar en un agua helad.'l y no en un glaciar fundido en hielos.
Ll ca a fue erigida en 1365 como re idcncia del capellán de la iglc ia de San Jame . En 1539
el clero de,·ohió la propiedad al ayuntamiento. o se sabe muy bien que'.: pasó en los siguientes
35 año pero en 1474 e volvió un lugar de mala muerte habitado por supue t QS catadores)'
fabricante. de ccrve::a ale, que no dudaban en alterar ilegalmente u paladar o el ambarino
liquido para meterse uno peniques en lo bolsillos. El aí'lo en que un tipo de apc:Uido RamSC)'
con iguiO una licencia para vender alcohol y con,·ertir la pocilga en la City of Edinburgh fue
1652. Fundó una e pccie de p11b que duró bajo e e nombre hasta 1818. cuando adquirió su
hla ón actual: un caballo blanco obre un fondo negro. El \,Vhite Hor e e hoy_c~ dla el bar
donde todo los nadadores del Estrecho de Do,·er recalan lo ellas anteriores a u trave l:l, es cl
pub donde comen fish a11dchips. salchichas con mushy peas y refrescan u garganta con cidras y
alcs que rl-cucrdan a aquello viajero del iglo X\'ll que hadan lo mi mo pero in intcncione
de rcrnt'&gt;jar su tcstlculos en agua heladas. Wcbb seguramente comió }' bebió en este lugar.
Lo ella · previo a mi nado coml )' cene'.: en cl vVhite Horse. Prolx casi todo el menú. con
excepción dcl kíd11cy p,c porque olla a una empanada de orines. Charle'.: con todo los nadadore
que• entu!.ia mados con la proc=a del primer nadador pensaban alir el mismo 24 de ago to.
Cuando converse'.: con ello le aclare'.: que od.iaba la natación. porque me parece un deporte
absurdo y in enti.do. lnsiscl en que yo e taba ahl por unn novela que ibn a escribir. Les aclar~
que de pui!s de e to nunca "oh·crta a nadar en aguas abiertas. ~fi proc=a sena una primera y

17

1

•

,,,.'

~

•

•

�úkima ve=. Todos me cuestionaron. ya en confianza me llamaron de todo pero yo e raba cguro
de lo rnto: e to lo hac1a por la literatura no por la natación, no por el deporte. unca por el
deporte. Los dlas en el pub íueron muy instructivos. Escucht a los que han cruzado más de una
,·ez eJ canal. aprendí hi toria sobre todo lq fracasos y alguna muerte )' por último cumplJ
con una de las tradiciones obligatorias de Oo,·er. del \~hite Horse: firmt la pared. como todos
los nadadores ante de parrir; entonces scUt al viento nú promesa de volver a escribir en ella al
regreso de Francia...Esta noche debe dormir bien y pensar qut es una marsopa~. se de pidió
de mt el más viejo del bar.
■ffÁCORA HL 24 D■ ACOlft
~ te de

.....

picrto, no reconozco el cuarto. Bajo lo pie. de la cama &gt;' ph.o mis gogglcs. 'o ha}'
marcha atrás. tsto &gt;'ª e tá firmado en mis dcscos. ¿Scf\ir.\ de algo darme un bal'lo1

Decid! no b:u'larmc. tcndrt más de medio dfa de agua ~ada circulando por mi piel )' no lo
croo oportuno. Luis preparó el desayuno: pasta con gras.1 de ganso. no sabe mal, más bien no
st i abe mal. los nervios cicnen sccue t"r'Jdas mi f ·1pilas.
Salimos en un bu hacia Shakcspcarc Bcach. Primero paro en el \Vhitc Horsc )' finno en la
pared como dicta la costumbre. junto a mi rúbrica an()(o un mensaje: · Ya me \-O)'. nos \'Cmos
al rato, ¿alguien quiere una bagucuc?"
Luis comienza a uncarme la grasa de mar opa. Cuando los otros nadadorc preguntan.
mcntimo : ·grasa de gan o checo. por eso la tc:.'&lt;tum es di ónta. all:\ los ganso pa an mis
ffa32 fr1o y comen lúpulo, por eso lagr.is.1 no JXlrecc la mi ma·. Tengo todas las arrieulacionc muy
engrasadas. En el re to del cuerpo ~lo una leve capa que me protegerá del frfo. Dicen que
llc\'ar mantcc:i en el cuerpo no protege de nada pero si lntthC\v \,Vcbb portó cebo yo lo haré.
Verifico losgoggks. el ridtculo traje de bal'IQ )r al juez con su cara de ingl&lt;:s rancio. Lo m:\
importante: me ast.-guro que mi alma }' mi mente e t,in listas pJra nadar. para ~ribir una
novela. A partir de las 10:41 seré el nuc,-o ~l~tthew \Vcbb. A partir de las 10.4lscrt mi no,-cta.

.....
•

-

•••D

,e..ce El jue= me indica que puedo p.'lmr. Do}' unos pasos)' me detengo. pregunto la hora}' dejo que
se con uman los cuarenta segundos rcsrantcs, rengo cuidado de que mjs pies no coquen el agua.
tel4't
•

Siento la gélida agua y recuerdo cu:\nto odio nadar.

U•N ' Escucho las indica lonc de Lui desde el bote. 'o enl iendo nada. Tod.1vta no dcddo en quf

•

ocupar mi mente. cómo matar el tiempo. Recuerdo mi odio por nadar.
Ha p:11;.1do una hor.i. Todo ,-a bien. 10 esto}" mueno. no tengo el hfg;\do congelado. t.unpoco
c.stoy muriendo de inanición. De cod~ mod~ como. me meto a la boca la mc~da de cebo de
f%JN ~anso )' plátano que preparó Luis, no puedo dcc,r a quf &lt;.:tbe. mi papila" están pen&lt;,ando en
un caldo de pollo. en un gran t:i::6n de caldo fn.-ntc a ml. y en una gran cuchara Una cuchara
t:in grande que no le veo fondo.
Do horn y media)' to&lt;l::l,1:t veo ,t los nll'I~ correr por Shakespc.arc Beach. No entiendo nada.
t:S1N ~l.1, bien solo cnrienJo de f.rto }' h:unbrc. Como. Bebo un llquido tan a..--ucarado que pondrta
alegre a cu:uqu1er mo-;ca Sigo nadando.
131H

8nu.1da. brazada. lo-. pie rectos. El sol contrasta con d Ír1o de mi~ orcp .

t41~

Como y bebo. lo hago en :n1tom:lrico, no sé lo que bebo. no importa lo que como.

-

t-4a37

Reanudo la m.,rcha: bruzo. agua, bra=o Escucho una \'OZ: ~'.Unos. )1J ,-a por las cual ro hora
:O. le rto mentalmente: m1 labios c&lt;;t'o\n ~metidos al hielo.
lA qmfn le oírttere b novel,&gt; Br.t=(),:igu.1. bra::o. ~o cn.'O que interese mucho. pero al.guíen podr.1
lccrby decir: Mes medio mala aunque la hiMOria de cómo~ t-..cribiO ,-;tic ta pena·. Br.u:o. :-igua
w.

1 18

�11100

11123

Como. degluto má bien. Lui me indica que no ,·oy ni a la mitad, casi cinco horas y no"º&gt;' a
la mitad. "Resiste" me dice, "ch,u u¡," comenta el juez. Se me congelan los pie . No me quejo.
'ado con las manos y después de quince brazada los pies responden. 'o quiero pensar lo
que falta. solo pienso en lo que ya rccorr1. En las p~ginas que ya escribl.
Una medusa me ha tocado la pierna. Duele. duele tanto que el Ír!o se ha con\'Crtido en una
brisa de agua templada. Pido brand)•. Luis me muestra un mcdícamento. pero yo ordeno que
me pongan brand)•. como lo hi=o Webb. El dolor igue, el mar no se temlina, llamar estrecho
a algo ran ancho es un:1 pcndejada. ____
,

15100

Como. escucho, bebo. reanudo.

1&amp;2ü

EstO}' seguro que será un gran texto. una novela rcali ta. Brazo, agua, dolor. dolor. dolor,
dolor...

11100

Como. escucho. bebo. Mi mente duerme, mis mCisculos gritan. bs mcdu as se r1en de rnt.

17:17

iQué hago en esta agua frt:l y c."tranjera?

18100

~1á comida. vomito ltn poco y h:t}' peces que alcn a comcr los desperdicios. Luis escribe, no

comprende. pero escribe.
Mente en blanco. como son~mbulo dcl pcnsamient~Lnnzo los brazos al frente y acarreo agua.
No recuerdo si me dijeron que ya pasé la mirad o que estoy en la mirad o si estoy pttrtido por
la mitad.
Rocifn,me doy cuenta que es casi de noche. lo es de noche?
Como, bebo. dicto.
la luces de los b:ircos son mis gulas. nada más. mi mente me deja por momentos y son las.
luces las que me acompal'lan.
L1 noche es ccrt".tda, las m:1rea me han arrastr:ido por dos hora ..dice Luis. ·un esprinc de
rrcs horas para poder pasar la m_:irca·. anota Lui.5. Él caUa y anota.

---

20132

2h00
22141

Sigo pensado que nadar es un deporte idiota.

23100

Sin comer)' in beber sígo nadando. no me detengo. rengo que s.1.lir de est.a contracorriente.

%3135

.

Desde el oorco me gritan, me detengo, Luis me dice que apenas he avanzado uno metros,
pero)'ª salí de la corric~te. Corno. bebo, dicto. Lloro un poco.
Estoy a pocos kilómetro . \iVcbb tardó casi 22 horas, yo lo haré en menos pero Ucgaré el
mismo dla, el 25.
Como. pienso. lloro. lvli piel e r:1 cocida por la al. nli mente sedada por el Írlo. no creo
lograrlo. L'lS luces me in,i:itan a seguir, el sentido comOn me cicnc pcns.'lndo en una cama. En
una gran cama con eres almohada .

■ITÁCOllA D■L U DI ACOITO. DfA DI LUCADA

Grita Luis que es menos de un kllómctto lo que fa lta, le pido que lo anote.
Ollff

ltH
2100

Como.
Bebo.
Pienso.
Brazo, agua, brazo. Brazo. agua. brazo.
Recuerdo la novela. lcuál no,·ela? 1ado, nado. nado. nado. nado. Veo luz..
ado, nado. nado. brazo, luz, brazo. luz.
•

,

19

1

'

�Atré1cz, lcs piares casscronr vo1 re 1e1c1 No st francés pero enrie ndo de grito .

-

-

-

Pido ayuda. me dicen que no e posible: ~Debes-subir tO ~ 10- anota Lui . no lo grires. No st
si las palabras s.--tlieron de mi boca pero lo pensé muy fuerte.
Termino de subir las roca . Me reciben con silbatos marinos, luces}' gritos en rre&lt;; ídiomas, al
juez le da igu:d que haya llegado. \'Ce to todos los ellas, rodo el dia.
Regresamos a Dover. Duermo, duermo. duermo. duermo, no m:'ís brazo )' luces. no más
brazos y agua. no m:'ís cebo de ganso y gritos sobre piedras y peces. Anota Luí . :mota.

21H

Nfi dientes estaban cansados. Durante dos horas sonaron como pájaros carpinteros y el agua
caliente r,esbalaba por la gra a y todavfa tengo que .Bnnar papeles. o veo nada, no escucho

nada, tocio eran espumarajos de agua tnarina por mi n1ente. Ponen comida en mi boca, ucro
en mi vena. n1antas en mi cuerpo. Yo solo veo espuma. Por un momento mi cabeza se llena de
medusas y cl recuerdo sigue siendo una leve deíonnidad en mi piel.
Bebo. como }' adólczco. o tengo íuerzas para pcn ar en nada. No recuerdo mi novela ni a
Webb ni lo mucho que odio nadar. luces, medusas. hambre }' ír1o: cubo de hielo golpeando
todo mi cuerpo, azotwdolo con g&amp;dos recuerdos. uclvo a soñar con un caldo de pollo, esca
\'CZ es una tna.nnita gigante. ~vtienrras como me siento nadar en la,gran olla y ucño con escribir
una novela sobre la primera \'eZ que se hizo un pollo en caldo. Duermo, duermo. ducnno: en
un momento ele dolor desperté.

'

Han pa ado doce horas en mi recuperación del nlar. Perdl quince kilos en lá batalla contra el
mar y la 50,000 caloñas quemadas destrozaron toda la posibilidad de tener ánimos por muchas
horas. En la cama de hotel pienso y ueño por n1omentos en un viento que cruza el estrecho
erosionando y los blancos acantilados de Oove_r. Picoso en la novela, en Wcbb, en 1ni carne c:ocid.'l
.por la sal 1narina, en mis testlculos congelados de 1niedo, en mi cara ausente, en las grietas de rni
axilas. Pienso en la novela, en Las trecienrns páginas que cscribióa sobre cl Canal de la Ñlancha,
en quitn la leerá, en dónde la rcscñarlan. Pienso en mucha cosas, menos en ponerme de pie.
rrunpoco pensaba en nadar, nadar es esrupido, nunca nadie debe pensar en nad.,r.

•
•

Luis aíirma que rnis suel\os }' alucinaciones duraron horas. Hablé de pollo y pece . de hielos &gt;r
espumas. de ganas de llorar y senri1nicnros de 1norir, eso dice Luis y seguro es verdad, pero Jo
•
•
que tne cuenta no podrá ser nunca úna novela. Hablar de pollo )' pece e lo rncnos literario
dcl mundo. E lo mt1s elen1ental. Yo e toy seguro q_uc soi'ié con los blancos acantilados de Do\'cr
y es&lt;? 1nc basta.

'

•

Una vez recuperado decid! salir de casa. me calcé los zapatos y cubrt mi cuerpo con tanta prendas como pude. Luis estaba preocupado. Fue firme al advertinne sobre aür de la casa:
~e tfl débil, no hay prisa". Él no ren1a prís."l, yo s.1. Cruninando por la calle Í\Ü cogiendo fuerzas,
era eon10 si el viento transportara ánimos a mis músculos. Fueron cien o doscientos merros, no
recuerdo bien, pero llcgut al v\/hite Horsc )' con1c.ncé a buscar mj recado del d!a en que crucé
el e trecho. Lo localicé al lado de ~4at!a t ., debajo de July Ors. Nli recado estaba impoluto,
con caligraf1a pcríccta. o traje bagw:ucs para nadie. pensé. pero si rrajc una novela conmigo.
con nus brazos, con mi piel, con vVebb. Rubriqué con orgullo, no C'On mi 6rma, lo hice con n1j
nombre completo: Gerardo Argüe.lle . e

I

. 1 20

�Trespoemas de La heráldica del hambre
• S I RCIO Pá RU TORRI S

XLVII
Él sobre mi lomo enso1nbrecc los deseos,
e va veloz mi suerte entre las palinas de sus
[manos,
disminuyen la música de grillos para corunocionar

[el sufrimiento.
Los dias que no han sido se suman a las noches
[que vendrán,

el hambre arde en los suc11os como las ramas
(n1ueren para la luz.
Los leones rugen sobre lápidas estrelladas con el
[polvo,
tie1npo acumulado bajo párpados de mármol.
Sueño que la muerte 1ne despierta,
algo más voraz que un fuego en flor,
pétalos hechos cenizas en un altar
como quién se casa con su propio destino.
Yo sostengo un ramo de papel para su regreso,
la palabra han1brc en todas las lenguas n1uertas.

�••••••
XLVIII
El hambre quema rrú silencio
y se vuelve un rugido del cual es imposible salir,
no vale filtrar agua salada,
tampoco la sangre echa ralz,
aqu1 muere hasta el polvo triturado de los sueños.
Me interno en la interminable oscuridad del pozo,
es mi corazón deshabitado por él,
su sombra me arde como un sol muerto.
Mí corazón es un abismo interminable,
del que solo quedan ruinas,
al cual solo puede volver a bombardear
la fauna abisal que sobrevive son leones
[negros.

�XLIX
Mi hambre le habla en un lenguaje de truenos,

la tormenta es mí tormento,
mi modo de cantar como un cántaro que se
[desborda de vac1o,
mi voz no es suficiente para decirle lo que calma
[su silencio,
que lo aspiro porque no puedo morder sus brazos,
se lo he dicho con las manos en su cuerpo,
con mis ojos que huelen como a medianoche, a
[nomeolvides,
pero 8 parece no entender a los leones,
su oldo de hombre escucha otro mensaje bajo un
[cielo abierto.

�••

l
\

•

..

LA NECOCIACIÓN DE LA
LECTURA EN LA PRENSA
MOVOHISPAMA DE COMIENZOS DEL SICLO XIX

�:'

AMATeMfA • • ILA ca,TICA

•,:•

n &lt;.; U libro La dorada garra de la lcc111re1, Su ana
Zanetti con idcra: MLas lectura on iemprc
hi,tórica y en ella , adcnlás, pretenden
guiar ,u recepción pro1ocolos de lcaura que acomodan
los textos c-gún b ro rmac ionc de lcctore que
e busca alcanzar. mediante opcracio nc al cdjcor
)' m.\s ,1U,1 de lo mjsmos autore (2002: 25). Esta
concepció n negociada de la ltcrura. q ue excede por
momentos lo linútes in1pucstos ta nto por el autor
como por el editor, nos permite aborda r la particular
confi~uración de un lector ilu tracio que promo,ieron
•
cien .is producciones de Ja prensa novohíspana de
com1cn::o del s iglo XIX. Hacen1os dialogar a est a
pc""¡x-ctív:i c ritica con los es tud ios de Franc;oi
Guerra (1992, 1999) , Annick Lc.m~ritrc (1998. 2008)
)' \ '1rginia Gucdea (2005) quienes analizan en lo
pcri(l(.licos novohispanos de la primeras dtcada
del ,1c,lo XlX la artic ulación que se presentó entre u
cond1Lión colorual }' la tran formaci ón ilu trada de
las pr.1ct ica de lectura , los hábito de infonnación y.
en consecuencia, de la función social de la publicidad.
En palabras de G uedea. e constituyo una nueva
form,1 de comunicación ~que daría origen a un nuevo
e~pacio público donde d iscutir y analizar ten13tica
no solo politica s ino de toda fndolc" (2005: 42).
'\o, intcre a e tudiar la materialidad pol~mica
obre la cual se articulan los periódicos no\'ohi panos.
m,ttcrialidad que habilita observar a la figura del lector
como juc= y parte que actua liza y se apropia de la
c,lntura al hacerla experiencia sen orial. ve titnenta
&gt; gui., de us pa os a travt de lo di tinto e pacio
de ..,ociabilidad novohi pana. En los periódico de l::i
época. la lectura devino un ejerc icio complejo ya q ue
implicó la negociac ión de c ierto concepto con10
fueron lo de civili~aci611 y sociabilidad, conceptos que
c,t.1b,u1. en cJ caso del Diario de ~ltxico (1805-1817) o la
Alun.·na de Fdokras (lSI5-1816). como telón de fondo de
ch,cu,;ione culrurale rcferidas :tl buen gu ro}' al arre
".
pocnca.
fxisten momentos hi tóricos &gt;'poltticos ineludible
como fu e ron la inva ió n de Napoleón a España
}' pl) teri o r us urpac ió n del poder e n 1808 }' la
prom ulgación de la Constitució n de Cádiz e n marzo
dt 1812 con la inlplc1nentnción, aunque efimera. de la
libertad de pren a en i ueva E pana e n cptiembre
de 1812. Nue ero nn:íli i con idcra estos hec ho
M

25

hi tórico , pero lo hace dialogar con un proceso de
tran forn1aci6n de la lectura q ue e venta planteando
en N ueva Espa1'ta desde el a1'to 1805 e n el Diario ,le
¡\,fl\'.ico y que repercutió en la d i tintas publicacione
periódica de ;11)0 po teriorc .
Las inve tigacione obre la pren a no"ohi pana en
e te periodo encuentran en este di cur o incipicnre
reílcxione y prococonfigurac io ne ele lo que luego
será la nación mexicana )' d e tacan el caráct e r
documenrali ra, de reílejo de est a e entura vertigino a
}' novedo a. Así, los estudios de Urbina, \Vo ld, Reed ,
Ruiz C'l ta1~cda }' Cas tro con ideran la representación
de la pren a como espejo de la sociedad o "exacta
fotografia de la vida ciudadana~ (Urbina, 1917:106). A
u \'eZ. esta perspectiva profund iza la configuración
&gt;' lo vaivenc de la opinión pública con iderando a .l a
misma como fie l reproductora de lo conflictos ocio·
cuJn1rales. Estos aportes c riticas ra t rean en la p rc n a
periódica antecedentes (prefcrc nrcmenre velado o
e nc ubicrco ) que evidenciarian s u rol fundamental
en la conformac ió n de una inc ipie nte "identidad
mexicana·· previa a la g uerra de Independencia
novohi pana (Castro. 2007: 83).
No intere an dos ejes para analizar la problemática
configurac ión del lector ilustrado a comie nzo del
iglo XIX en Nueva E pa na . Ello cont emplan la
confornlaciOn de una lectura colabo rativa &gt;'el u o q ue
se hace de ella como guia para recorrer )' ociabílizar
e n la C iudad d e Ñléxico. Las dos earaccer!stica
c ñalada con ticuye n e l d i c ur o pe rio d tstico
pre ente en el Diario de ~1l'(ico (1805,1817) }' Alacena di:
Frioleras (1815-1816). entre otras publicacione , Tocias
esta produccione hicie ron vi iblc la necc idad de
acerc ar la e cricura a l público a l concebirla conlo
herramienta a cr u ada por el lecto r para con eguir
determinados objetivos ranro imbóUco (formar parce
de una comunidad letrada) como rnateriak (recorrer
la C iudad de ~vlé&gt;dco, construir una capacidad crttica
capaz de entablar vinculo utilitario con lo dcmá ).
Est o per iódico moldenron el ejerc icio de lectura
ilu erada con10 la in t:incia mediante la cual se habilitó
una participación letrada a lte rnativa con re pecto la
ciuclad /e1,·ad&lt;1 (Ram:t, 1984) configurando coff1unidade
lec t oras que reílexiona ron }' cuestio naro n cierto
hábito }' costumbre in calada por el i tema
colonial, A u ,·ez. es tas dos caraereri rica implicaron

�ANATOMÍA DI LA CRITICA

dcspln=nnúcntos tanto cemporalc como cspacialc en
rcbción con el tipo de lccrura informnriva. jeclrquica
}' monolftica que planteaba la Ga~cca de ~léxico (1784
1809). periódico oficial a com ienzo del iglo XIX.
LA PREMSA PERIÓDICA MOYOHISPAMA Y
U APERTU A DE LA PARTICIPACIÓM

El pri1ner número del Diario ,le ~léxico o tiene: ~... no
e tiempo de di culpa . No faltarán n1otivo . por la
naturalc=a del papel. por la di\'er idad de gu ro , }'
porque somos ww miscl'ia. [ ...] ~tiren Vm . en nue tro
almactn ha}' un urtido regular de todo gtnero •
porque e prcci o que haya para todos telas y fábulas"
(Diario ,k ~léxico. ~Pre cntación": 1-2). A lo largo de
lo di tinto núrncro . e te cotidiano con truye una
mirada crltica obre el pre ente que requiere de la
colaboración de lo lccrore (~lartincz Luna. 2011:
22) para confonnar una parricipación colectiva de la
prcn n periódica, Para eUo. la e critur-a e pre cnrad:i
co1no un almactn en el cual prevalece la \'aricdad
con10 di po irivo de enunciación ncce ario para
con eguir la col:iboración )' el con umo urbano .
A 1 ven1os cón10 de de el primer número, e ·te
coridiano píen a a la litcratur:i con10 un n1atcrial
ílcxibk. elástico, que bu ca generar la participación
del lector. y:1 ca a tra\'é de u opinione como
de u compra )' po tcrior uso. E re unido de rcl:i
o noticia que el diario de pliega dialoga con la
1ni cría del ejercicio de Ja opinión pCtblica entendida
como la inexperiencia o de dicha de lo lccrorc en
el ejerc icio del debate público)' la e critura crftica. 1
Debido a ello. e re cotidiano h:lcc hincapié en In
nccc idad de la participación del público &gt;'ª ca"
tra\'é de u produccionc litcr:uia con10 de u
corncnrario y ob crvacione , obre la vida cotidiann
urbana:
lQul' no i;abc este bo 1111í \11' f... ¡ que si en el Diario
se con icntcn producciones menol&gt; que medí.mas
no e por fa.Ira de conocimiento de los sc11ore
cen&lt;,orc., y diari&lt;;ra (...]. ino para que algunos
inicnuo que rmpic::an .t h,1cer us Cn'ia)'O~ :-.e
.,pliquen, enmienden ,u-, defccros. )' dc'ipucs se
1 ~~un el l) r, ,m 111&lt;1 ,Ir \ur.,ndaM), ·1111-.; r ,hk" "' { ntcn,111 ..,,n,,
·¡ r le-&lt;l1,h:1d,, miel!:\ d,,1fortun d,•·

,·ran con notaht~ progresos. como ha sucedido en
mu hos? (Dianodc \f(x,co, ·Albricia · : 167 t68).·

E te cotidiano. al i ual que lo periódico de J o é
J oaqufn Fernándr.:: de Li:ardi, moldea el ejercicio
&lt;le lcctur:i ilu tracia como la in tancia mediante la
cual incitar a una participación letrada di linea con
respecto a la lectura bL1rocrática informath·a.
que daban b aucoridadc "irrdnalc a cr:,vt de
bund() )' gacetas como fuc la Ga~i.:ra ele ~1éYico.1 E ra-,
publicacione buc;can configurar comunidade:-.
lectora que reflexionen r cuc tionen cierro hábiro
}' coi run1brc in talad:i por el i tema colonial.~
La apertura de la pa rri c ipación en la prcn .,
periódica tU\'O u es¡ ccial rcpcrcu ión en el Dia,-io
de ,\léxico por lo ari o de 1805 a 1812. periodo en el
que el cotidiano luchó incan abkmc11rc contra d
temor por la mnla Utcratura que in\'aclió la Ciudad clL
~vléx.ico.s Por e ro año aumentó con iderablcmcnn.
(e pccialmenrc. luego de 1810) la puhlicación )
circulación en Nueva E paña de folletoc;. poc !:l&lt;.
libelo e impreso de e crirurn amena. lenguaje llano ,
\'alor de \'Cnta económico. Sin cmb:irgo. e ta pedag~1,t
ilu erada se inicia en el cotidiano 111ucho ante de 11
configuración formal de la Arcadia ~lcxicana. g.rup~,
letrado que e manifie ta en el número 930 del 16 tk

,=

2 •[,11 u•l.,h,,rJc1,m l 1 ,.cril,1.• '\11hl
,¡ui: u, uno de
t.int," ,_.u.i,,nam1" d..- I•" \l.1r1.111 R,, •~u,: (",1,111t,, 1r
( ,11.m.1,u.11.-1111. ,,n.,_m.m,, dC' &lt;,u.u, 111,,J.lh' t ,11.,t,i,r.1.l,&gt;1 .1•1d111
nu,~tr.l ,vt1Jun,1, fun&lt;l.1d,•r d, l.1 \r,.1d1.1 d, \k ,1,01 l 111 11
d,· !,,- pol,m,,t.h qu,· •"n m.1, trnrnu ,·.... nhio cm:1r.1 b, ,11r
u,nt r.tl,1111.1L\ ,.r,1f1,.1-i,\n I I" (\ l.nt1n,·:: l 111u :&lt;•11 lli)
&gt; l uC'11,&lt;&gt; d•· 1.1' k.iur.1, d, !," ,,111d111- d, :jut, T,,,,.mo (1
.::,11,1¡ C.1,tr,• 1.::110;), 1,,rrc, (.::&lt;lll).,11,•t11•n11m•,d 1tr1I
d, "lnkhd.1d· í&gt; ·,urn1,..,n· q11e ,udcn '"' ,nt1Ct'- c.1r.1ucr r
:111'h&lt;1.il1,m1• d, l.1 (,a~,1,1ek \lt\l(,,., ,¡xc1.1lm, nt, en d r,; r
c¡1,·«l1tld¡i.;mxl1-i• l or,:: C-mcd.ull\ lc,dm.:, \l.mu I\
(lstH IS(N)
.¡ 1'"'"·,tu(h(" tk Ruth \\ ,,Id ( Niíl). 1 ,1h,r \1.,nan,: 1 un.1 (
20\W \ 21'IIJ , 1«•n.1r.l,, \l.trtln{: ( .1rr1-~lc, (~(\ 5) h
hm apiten el ...1"'...• ..1nnm11.1m1qu, C'llt.1M.1 el D, , , \1
,n ,u prnn\:r.1 ('J'IIX.1 (ll&lt;\15 l~ I~) (&gt;.:,J.: ,u, 1111,1 , en t

,le- ,,.. lS. d D1.1n,, .,. pr, ,, nr , ,,,mo p.111.",tr d ti,
,ontr.•1.r,1 i- lctr 1d.1,, n 11,rn,, .1 c,,11,.. dd-, c:,..,-r1h1r un I" t ,
,,•br- t,xl,•.1.,,1111, dd'C' n.1111.ir un ,n1 1 "l1t,r,1r1" ~In: ¡x t&lt;'
\111t1n,-:: 1un 1 ,1•mcn1.1 qu, d
he,~ ,1!,r b, pu n
1
, r. ,, 1,111 lit. r.1n I p.1r.1 1,xJ,, :iqud qu ~ ,•n,í&gt;nl r.1r mt r·l-...u.1v n
puh,-.u ,u, pr.xh1.- mn,, en, 1,ot1d1.ino I h;1b1ht.1r t,
di-11111n• ,1t1 " ' ' l.1 ("1ud.1cl de \l0,1,0 ( 1/\1 :!H I t JX,m,._,,.
, ,,11,1,krn a l., l.'-.; mur.1 lit, r m.1 de f,irm, d1:1l,~1, , 1JX r 1

IX"'"

~••mcnt.m,&gt;-d, l,,-J1,11n1&lt;&gt;- 1.-.h•n:, ,u-.cnpiort,
S \lutlnc: 1un., (.::1,11 n) .,,lirH, m ,,1 1 ,h.1 tr
&lt;••ntr ltpN•l,n --eJ111rhc,lu~oh. 111t..J tt¡ ,d p•
,,u, h,-i~r.1 mdl.i.n l.1 r,prc m 1, 1, n ,ultur 1
frc H il
, J k , , 11 ro-. ur. p.:

,1 ,

1 26

�.

AMATOMfA • • LA cafTICA

.,hnl ck l~l'S e 1n, 1r., .1 lo., ·kccore-. ¡x1eca • a '&gt;UrnJr&lt;,c
.1 ,u, ftl.1, (D1arw clr .\ lc,·ico. · \fh de eo,. R.,~go
pe eI o ~. 3.27). \lo., p.,rccc inccrcc;,lnte re catar cómo
d~ .. le ,u, 1mc10, 1.·,tc cotidiano e, idcncio el problema
Ul I c'&gt;l itura liter.1ri., como \'eh1culo conflictivo de ht
1.uhura nnn1hi,p.1n.1.
p ir,\ l,1, cditorc, de ec;rc coridiano. a I como p.1r,,
nu1cho, c.k u, col.1boradorc,. d problema central
n,1 cr:t, 1,,, p&lt;Xl,t,. ,ino el urp.imicnto de dt'l. ~ra\'C
10 ,..on, "''11cnlt''&gt; que b puhlicación de la mab c..critura
cr.tJ&lt;' tp 1rcjad.1 parn la Ütcran1ra concebida como c&lt;,pcjo
ck l 1, 1d.1 cultural dt.· ~UC\'.:t Esp,11).1. Por un l,1do. el
c1)r1d1a,io puhhcó pokmjca krr.,d.1&lt;; que csccnific.1ron
l.l, n,11)nc-- que .u rave ., ha la ulcur., novohi pan.1 en
n:1.· 1, n ., la,; iníluen ia culrunk"&gt;cxtranjcras. E~tk,:ir.
el I)w, ,,, dio lu~:tr ., polémicn-. c,1,i "imulránea-. que
c,tn1dur.1rl.1n la fomM m(-diante la cu.ti se construiría
un , , unhl l puhlic.1kcror,t c.tp;l:; de dirimir ')Obre la
m cr t n1rrccr.1de c-,crihtr }' ev:ilu,u a la liceran1r,1&gt;'· a
tr:n ..... 1.k cll.t. la ult-ur.t urb,tna no\'ohi,;p:1na. En e&lt;,t,t'S
~1km1c..... d cotidiano e enfrenta .1 In. opinione&lt;, y
proru...-,ra-. de p.1t,e.u1te, extranjero.'&gt; o for.1ncos quicnc
cntt in ta, r.uce-, extranjeras de b cukurn no,·ohi&lt;,pan.l
) . e n eUo. dcnun ian la .,usen 1a de un grupo krrado
urb ino l·,tp.1:: de gui.tr b, rcfonn:t, '&gt;OCi.1.lcs y culturatc ....
1 ntcn&lt;lcmo l:t ualidad de c,:Irw11crit1 co1no un
d1 '"-"-ILh·o de enunci.1 ión que h.thilit.1a lo krr:i&lt;lo,;;
nofü,, .1 cuc rionar b&lt;, costumbre.. '-OCialcs y culrurale.
de ' 1e.melad nO\'Ohi,p.1na al tomar di t,tnci,1 de cll,,.,,
c.:omo ,¡ e tr:ttasc de un cnunci.,dor pro,·enicntc de
&lt;'l r,, p.tl,. A rra,·ts de un juego de pro\'OC:tción írónica
1 , p.trtc del cnunciador for.ínco o extranjero. el Diario
fi , ,ron.1 obre 1,1'&gt; co rumbre loc.1k novohi&lt;,panas
&gt;,1cnt.t un pn.'Ccclente -.obre lo, dcn.'Cho de chilíd.1d
Oll\11h1&lt;,pano,;. Al re'&gt;pccco. nos intcre a la le tura
fo r.1ne., que reali=., Bu ramanrc Jmparado en el
cudonimo de ·FI ~lcbncólico". l:,te letrado criollo
"-llene en lo&lt;; primen,-. dta de publicado el cotidiano:
Sc1)or rditor no C'i C&lt;;t.t b ve= primer;, que ,,re
\ 1- 1r\1,.\tb,,· mi mdancoll.1. que me hace ,er
1.1.c 1curno. pero oh~enJ&lt;h,r c.: uno,o. Y como
,or I ran,cun1c en eo;ca c.1p11.1I. r mi'&gt; pa1,.tnth
hohon.1=0, .1~u.1rdan con .thlnco lllt'i rcbc1onec; en

todos lo,¡ correo&lt;,, l,1 ,·oy ob en .tndo tt-xlo t1xl1h'
Lo, edificio, publico~. que .nr.ten nccc,.1n.11111: nr1:
l.,., mírad,1c; de un ,·i.tjcro. h:tn ex1iido umh1l'n
1.t, mia,. con b, que he p.1g.1do un tnbuh, J ..·
:i&lt;l,rura 1ón .1 lo, muchlh que h,1)' en C'ir..t hl'rm,,,.,
c-1u&lt;lad. :\l.t, ninp.uno c1enamentc la-. mcnxc nin
tant.1 ju&lt;,ttci,t como el c;eminario de l.\ :\ hnert.,
que ,;e e;;r., conclU)'Cndo en b calle ck S:tn .-\ndr'I.' '
(D1anodc \lt'\ J(&lt;l, ·ucer.1n1r:1·· 7~).

Por otro lado. orro in on,·cnicntc que surge en l.t:primer::i!, dfcncJ.1~del ,iglo XIX y que tr.thajan ranro el
coridiano como lo~e criro., pcrioch.,tico, de Li:.1rd1 e
liga con la caracrerl&lt;,tica que debla tener la lirer.ttur.1
o e,crilur., poéric::i c!Jhorada por lo!. lct rado criollo&lt;.
!&gt;it mtdos en el dificil lugar de intcnnediarios. entre l.,
c111dml lctrcul&lt;l &gt;' la cr11clcul rccil.7 El clc&lt;;co ele rcprc cnrar
de forma aclccuacl., b, CO'-tumhre&lt;, loc.ilc urb.1n.,,.
de retratarla. cgun lil pinccl:tda de cript1,·:1 que
e mercclan. re ponde a lo ohjcti\'O de l:t prcn a
novohispana con\o veh1cL1lo ele unión de lo le rore,
en una comunidad de ciudadano!. m.1ncomunado-. por
el btene tarde la sociecbd:
Fn b un ion de lo, c md.1d:rno, con,..,tc l., rucr=..1
1n,·cnciblc de 1.1 n.tcionc,. que \'ienc a &lt;;cr lamo
m.1)1or c u.,nto mJ e e trec hJn r lig.1n -,u,
&lt;lcíen;;o~,. con,prrando J un -.ok, fin 1 ] Recorred
lo, cjcmpl.1rc-, que o pre,cnt.1 b hi!&gt;tona. y ntl
h.111.,r~L uno ,l,lo que no &lt;lemuc,1re b, func 1.,.,
nrol~1,mc, d~ b p.itihr.1 n.,h. n· adJct1,'(l .tumcn11u,-o dc 1,-,h.,
'In~

IJ

d lm
(IQ,,I) R 1m.1 e n,1 kr.1 l.1 rm
el 1
d, 1~ ,1~00, d, '1 c,1:r1111r,1 ¡,or ,ohrc I\\, h«hl'• llt cli.:.mt~,
&gt; \dtl •tnn,(h 1, ¡,.,r clk1 ¡uc ~en, r.1 un.1. •l•,tt de ")'lrl'ltc,,,
1tn1!i Jd r.1• .11, 11hl&lt;'l:cr un;, c,intmu1dad dd l tr, ul, l(tr .1.dll del
,1,1,ma col.--,m.tl .il f'('ri&lt;Xln andc¡x-ndenll•t.i 1.ttan,~u ui..tnC'

7 Fn , 1 t'lhra IA,

Fu e idcT.ttc
I
ar
mncdi 1
.1u q
dcur&lt;,C qu, te r
1 1r d
1ran lo ,u rrin"r••~• de c·nncirr
JCf q i::.a&lt;·aon I' r cm tm d 1,xl,, in pin l.a J t.a
le,, n ,
lu l1dl\t.llltltu11r, 1
ílu1
h
,, ha:,-, ck l.a
1 11
11.1

1\

R 1m I e reía.re .1.l 1 1,,nJr d, c1, tto, ..cctnr tk J.i 1n 1p1c:n1,
hu~,1 ,1, eri ,!h 111100,,,,_ Nl rah.1m'- .th.'lg do, 1ql e: ,i'11mrn un
1ug 1r pm 1l~1;1do .ti ,..; r 1,-... ¡x,n.1d,,r,-.. de ll f , uh ,d e-e nt ur.m.1
que cr indt,¡x-n, hl
r.t b ,,htcn 11'\n o n,-co;i I n de II\,

r

1

11

(

rut'IYo&lt;"(R.a

27

aku

l""f 1

de

1 •-1 -IJ)

�AMATOMfA DI LA CRfTICA

de gracias de la dh&lt;isión. Atenas. Lacedemonia.
Tcbas, etc. Toda las ciudades de la Grecia o
cnscl'lar1n que mientra se mantuvieron unidas.)'
us habitantes pensaron. s&amp;lmc ltcito decirlo a l.
con una ola alma. e burlaron de la inmcn a
fuerzas con que los atacaron sus enemigos [...]
(Diario de Mtxico, ~Discurso del americano..: : 149).6

Esta lucha por una escritura clara que retrate la
vida urbana, dialoga con lo cambio acaecidos en
la cultura espafiola ilustrada de fines de siglo XVIII
donde~... el entorno cotidiano se convirtió en matería
liccraria y fue a t como el concepto de imiracíón de la
naturaleza e convirtió en imitación de lo cotidiano
y de lo particular~ (Álvarez Barriento 2005: 196).
Lo cotidiano pasó a ser n1aceria narrativa en los
diálogos ficcionalcs elaborados por los periodistas
letrados en lo periódicos y panfletos. Esto e cricorc
encontraron en el diálogo y la polémica el e pacio
discursivo adecuado para retratar las problemáticas
suscitadas en la vida cotidiana novohi pana. Debido
a ello, las escenas urbanas retratadas en la prensa
periódica daban cuenta de lo evidente desfasajcs
entre los cambios poJitico, ocialcs producidos
con la vacancia del rey y las todavla tradicionales
y anquilosadas coscun1bres corruptas del sisten1a
colonial español. Nluchos de los diálogos que nos
presenta esca pren a escenifican los perjuicios
ociales ocasionados por funcionarios corruptos
o ausentes. Esta narrativa cotidiana reconfigura
el lugar del letrado criollo como faro social, cuyas
noticias iluminan los vicios institucionales para
reformarlo . El accionar de los letrados ordena la vida
cotidiana urbana novohispana, la organiza de forn1a
productiva según los parámetros de utilidad de una
educación ilustrada y liberal. En palabras de Ozuna:
~(...] la conversación expande la realidad, la ordena.
E te tipo de diálogo circunstanciales en manos de
ilu rrados como Femández de Lizardi fue la elección
1nás adecuada -de entre una serie de g&lt;:ncros- para
8

r I ohJc11n, de m.1ncc,mumon nll ohcdccc .1 l.1 pcr,rcu1,.1
1r.lc.1h,t.1 de .\ndcn-on (19:t3). quien 1.:onc1h11'1 que l.,, n-,'&lt;1luc11ln1."1&gt;
h1,p.100Jmcrt~JnJ, ruJ1,·mn pn.xluc1r-.c ~r.1c1J, .1la C(lmun1C1n tk
lo, ll'(lC&gt;rc, cn!'llo, Acncr,1d," ['(lr l.1 prcn,;i p,.-n(l(ltc .1 'l:uc,tr.1
rcr-.¡xxu,,1 muc,u--.1 lo, dc,l-o,. que tll\ll el couda.11111 que .1 ,u
,.-::. cone1h1,, h n,~l.,,1J.1d r.lc d.1rlc un c,,n'1Jcr.thlc c,p.1c111 .1 l.1,
¡,olcm1(J, lc1r.1dJ, en 1.:1' cu.ilc, la um,ln de lo.. c 1ud.1d:mc&gt;, cr.1
pn: -,c111.1d.1 ,mn&lt;&gt; e.in: ne u o 1dcJI d1fk 11 &lt;ll' .tkJn::.1r

~estrucn1rar~ los acontecimiento significativos. ya
que ofrecen un modelo de entido donde la actualidad
e el centro regulador de la reaHdad" (2009:l8).
•

EL ESC 11'0 P
LICO Y EL COMSUMO DE
LA P
MSA PE IÓDICA

Las distinta publicaciones periódicas de las primeras
dos décadas del siglo XIX se focalizaron e_n guiar y
aconsejar al lector incipiente de prensa, perdido entre
la maraña profusa de escritos polé1nicos. Es reiterada
la fucrte critica que hacfan los lec to re incipiente
de prensa periódica obre la escritura circular de
estos papeles públicos que se encerraban sobre sf
mi mos como un laberinto debido a su carácter y
contenjdo polemistas, y. en mucho casos, fuertemente
propagandi tas. Estos lcctorc incipientes se quejan de
que no entienden los sobreentendido de los periódicos,
papeles concentrados en entablar polémicas sobre las
1nedidas aromar para enfrentar la cri is in cirucional de
la n1onarquia e pañola. Como solución, lo periódicos
les dan consejo sobre cómo ingresar a las novedade
urbanas e internacionales. Estos con ejos ol1an ser
precedidos por escenas de lectura que evidencian la
profusión caótica de pape.le , panfletos y periódico
que cir,culan a partir de 1810 &gt;' que alteran la vida
cotidiana de la población novohispana: "En efecto, n1c
puse a leer y más leer. ly qué resultó? Que me di una
calentada de cabeza como s i la hubiera n1etido en
un horno: y de pués de muchas vuelcas y revuelcas,
verú.mo a parar en que no entendl una palabra. Ya cojo
un papel: ya Jo largo y comienzo con otro: ya dejo este y
vuelvo al primero[...] Todos escriben. todos in1prin1en,
y todos venden lo que escriben L...] iQué comerciantes!
!Qué malditos! íQué ,·cndcdore ! (Diario de Mlrjco. ~El
rancher-0 preguntón": 532).
Estos dicho pertenecen a un ranchero rccitn
llegado a la Ciudad de M~xico y asediado por distintos
jóvenes pregoneros que buscan la venta de esperada
de los di cinto papele . El fora rero compra codo los
'"papeluchos" con tal de no escuchar má esa griterla
infernal. Sin embargo. tras el lan1cnto, la queja y la
maldición de la apertura dcsenf renada de la prensa,
e te campesino continúa u lectura labcrintica y le
pide en 1812 al Sr. di arista del Diario de l\1l~ico que lo
gule en u con1pren ión de e te material que poco

1 28

�•

AMATONfA DI LA CRÍTICA

!

ricnc d1. claridad e información lineal. El fragmcnro
citado ,c.: conecla con una nueva función de la prcn a
concebida co1no gula para lo lcccorc para circular
por )a Ciudad de ~ léxico. Este ruego dese pcrado.
producto de la libertad de prensa impkrnenrada en
Nuc, a fc;paña a íine de 1812. posee u anrcccdenrc
en el ,,ño de 1805. En e e año, el Dimio ele i\1l\ico trabaja
en más de una ocasión la wruidera inaguantable de
los billctcrosM que a edian a los tran eúntc como
un "man.1nti:1l de zángano .. (Diario d,: ,\ 1b:ico, MSigue
el ar(ic.ulo de la liceraturaM: 79) que con i tia en
el Mincc-.ante y penetrante pregón de n1uchachos
que ,·cnden billetes de lotcrla y rifa )' u conrinuo
somet1mienro a todo el mundo en todas partes }' a
coda hor,1" (Dic1rioclc~kxko. Meo a que incomodan en
\ 1éxico.,: 5l)
la sim ilitud de ambos :1 cdio vi ibiliza el
dcspla::r.1micnco y la apropiación que reaJi:an los
penodieos )' publicacionc del lugar público urbano
del 1ucgo y de la venta que tenlan en la primera
dccada del iglo XIX lo juego de azar. El accionar
l&gt;iguc siendo el mi mo: la ciudad igue jugando }'
los tran..,cúnte continúan siendo invadido por
lo~ pregones de vcnc:1. Lo que e ha modificado
entre el año 1805 &gt;' el año l812 on lo interese
de consumo del público novohi pano. La lectura
pública pasó a ser con idcrada J11g11c1illo o friolera. un
aparcnlc divertimiento o almacén de baratija , que
encierra en su interior dura crtcicas a la cultura
no\"ohispana colonial. Corno ejen1p lo de la compleja
comercialización de la palabra pública. se desr:ican
los periódicos El Juguctillo (l812) de Cario ~4arla de
Bustamantc y Alacena de Frioleras (1815-1816) de Jo é
Joaqu!n Fernt\ndcz de Lizardi. Ambo periódicos
cnucaron el uso banal y s uperficial del di curso
liter.uio }'. por ello. los distintos número de sus
produccione en nada coinciden con el pasat iempo
divertido que us titulo prometen. Por el contrario.
materializan la in1portancia de la opinión pública
como herramienta para concientizar a lo lectores
sobre di tinto abuso de poder perpetrado . sea
por letrado defcn ores del lfdcr militar Félix Ñlarta
ele Calleja ("Occa,10 j11g11clillo"), o el cgoismo de lo
comerciantes y ricos de la Ciudad de ~v1éxico que se
desentienden de los problemas socialc )' polfcico
que aquejaban a Nue,•a Espat'ta (Ferná ndcz de

Lizardi, 1970: 107 112). Esto periodista propiciaron
un u o racional )' estratégico de la palabra pública
como gula)' alimento para eran itar por una ciudad
asediada por la apariencias. lo engaños}' la ,•enra de
inforrnaciones falace .
En el n ún1ero XV 11 de s u periódico Alacoia de
Friolcr&lt;1s, Li:ardi pone a la venta todo los objetos
que cenia abarrotado en u e cricorio-caller. Oc e ta
forma hace ,.¡ iblc )' le~ coloca precio a aquello
objeto olvidados por la población novohispana. Su
articulo .. La gran barata de friolera ., rnetaforiza el
consumo desaforado de la opinión pública)' plantea,
a travé del estilo mordaz caractcr\ rico de este
letrado novohi pano, las dificultadc de venta de
aquellas ,·irtude que dcbertan acomp:u)ar la lectura
de la producción que a ediaba a la ciudad. Tales son
los casos de "conciencias elt\ ricas para no hacer e la
vida pe ada a do por ½ real". --plumas para volar in
ala , a 3 pesos" o "e pcjuclo para leer alguno papcle
con cntido di\'erso de aquel con que lo e cribieron
u aucorc , a 2 pesos" (Fcrnándc= de Lizardi,1970:
100). E~to rre objetos condensan las virtudes de
templanza )' n1odcración que deberfan tener todos
aquello lcctore que descaran ser crlticos.

La e cena de lectura seleccionadas en este :uriculo
e,•idencian lo conflictos polfcico ocialcs por lo
que pasaba I ue,•a E pa1'ta. Sin embargo, má allá de
este posible "e pcjo de la realidad~, estos periódico
no n1uescran (en mucho ca o . a grito e in ulto
pol(:mico ) una rccompo ición del lugar del letrado
en la ocicdad novohis pana. E ros e cricorcs
con cruycron un nue,•o locus de enunciación público
estrattgico capaz de gu iar las intcrprcracione .
reforma y recorridos urbano por la rrans(ormada )'
asediada Ciudad de Nléxico. e
~~~~
RITERC'-:Cl,\S

.-\h .ir~~ J (1005). lhmrdll&lt;ln \ \'l,&gt;&lt;lmrmrn,, w lus lctrns c,¡,,1/1.,la\
\l,tdnd Edai.m:il S1n1c,,..
\ntlcr.()n, n (2007119$3)) Ct&gt;1nun1elaclc11111&lt;Jg11;.1d,11. icfl""'"'' ~,ccl
&lt;'rt.1,m, lrJJ1/m1,1nJd11a,1.,11&lt;1l1vn..1 C:1u&lt;l.1d&lt;lc :\kxK1, FCF
Ct,U\'1, \I A (20l1i). ·un.1 .11,r..-1.\1m.1c1&lt;1n ., l.i (;(eyro del(• .J,,crn.&gt; ele
MtU&lt;,&gt; (ISIO 1821)". en \l,1y.:r. A (C.oord.). :\k,1t(I01 l1C\ rlk"""1Wl.
JS/l), NJ0-2(llu llaod Id (C)r.lll(1l)X0..1,t\fl del BK(t!!(ll(lnl} d, 1,, lll&lt;kr&lt;ndc.n&lt;•a
,·Jcl CC11IC11'lrl,hk la Rcw/1,.-1,&gt;11 Mnu:,1na Rt,.,.... ~11\'d&lt; Caucl.ld ck
:\ltXlCt'I L NA:l.l ln,tu\lt\'lck lmc.t1~.10,,n,.-., 1h-tonc.,,. pp 3-.~I l,.~&lt;)

�AMATONfA DII LA CRiTICA

Du11 io ,k \U\1&lt;" (18,)5 181,) C1ud1d Je \k.,1c,1 hnpn:nt.t J.: d,•l'la
\l.u11 1crn,1oJc: J, j.\ur1c~m ¡,xtuhrc d&lt; ISOS ;i ,1hnl Je 1-:0; \
d11.1cmhrc d.- ISI.Z ;i d1c-1cmhn- de 18131, lmprcnu Je d,&gt;n \11nln,,
de Zut11¡::.1 y On11,crt" lm.a&gt;~•dc ISO, .1Jum,, de l!--09], lmprcnt,1 de
don luan 11.lun,rn d~ \n:r,: Uuninde IS09.1d1ocmhrcd.: IS12l ,
Imprenta dcjo,t \l.lrl.1 de lkn.1\cn1&lt;· Id&lt; enero ti,· ISI 1 ., rmr,,

de 1:-111
l&gt;,anodc \1l\1r,, (1 J. octut&gt;n: di: 1$&lt;'5) ·Pr,"S&lt;'ntac1, n·, l'\,1 1 Tmn,,
1 C1ud.1J de \kxn.o Imprenta ,le dol'l:i \l.lru I ernin&lt;l&lt;= J ...
Jjtir&lt;.)!UI, pp 1 2
Di11110 J, \ft\lC.' ( 1l d,· octubre de lt-05)
que ,n-c,,m,xl.,n en
\ftx1n,·. :-.:o H. lomo I C1u&lt;l.td d, \1,,1_., ln1pr,n1, ded,,n1
\1.,rt.1 l.:rn.in&lt;lc:: d,Jiu~u•. pp 51 n
íñm1,&gt;ck\fl"'" (16deahnl 1:-0S) J(ost] \llln.rnol Rl•"lr1~ucJ ,.Id
c¡.a,ullo] "\li- dc--.:o, R.1,¡:.,, ~uc,,, d~·ihc.,d,, ,1 \t,1n.1,u• ck
\cho~o·, :--;o 91(\ T11m,, \ 111 C1ud:id ,.k \!ci,1,,,- lmpr,nt.lll..-don
\l.in;1n,Hle Zül\1~:n l)nt1\cn"&gt;S: pp &gt;25 l~S
f) ~,.,,,lt \flx1&lt;,• (19 de ,xwbre ISOS). \ld.tn&lt;l'lhu&gt;. ·t.11, r ,1tur,1", :,,.;"
19, T,)m,, 1 Cmdtd dc \ltx1co lmpl'C'nt,lClc d,11\.1 \fon, h m:lndc-z
J,: JlU~lll, N'). 71 76
l)ra11,,J.:\lt,1&lt;" (:::Od, ,xu1hr, 11&lt;051 \kbn«'lh«• ·~1~u, d.1rtkul1&gt;
del I lzto:ratur,1·, :'\,, :!O. 101111, 1 C1u,bd d,: \Ux1,o lmprcnt.a dclhtl.t \liru I crn.indc:: d,:, J:\u~-..;:u1. pp i7 i-;,.
01Jr 1Jc \ft\lul (4 dt' 110\lem~r,: 1g1;!). ·u R.,nch,r,, pr(l::un1,,n·.
'\o '591, 1 om&lt;' .\\ 11 Ciudtd de \lt'.'&lt;1,., lmprcntil de d&lt;'n luln
lb111t'-t,Hk Arizpc. pp 531 53~
1)1,m,,d( \l(\IC,1 (i Je .1~,l,tode lst'S.) "l)1,,urx&gt; dd :umnc.m,, 1 J
d, e\ en lk(; p JcT·. ~ ... lú-11, romo 17' C1ud1dde \l,x1C1l
lmpr,nt,Hlclk&gt;n \l.1n;inodeZul\1~.1~ l)n111,·n" rp 1-1915,
01.mt1Jc \ft,íu\ (11 ,k .,~..,,e,, de 1~11) "Alhrid ,,·, :-.:,, 2ll9, 1,,m,1
.\\', Cmd.1d de \lt.,ico lmpr,nt.1 J,· don Ju:m R.nu1,t.1 i.k \n:r,.·.

·e""~

rr 167 1N,

J (l9iCI) Obrn, I\' rc11...iJ1c,1~ Al,1,rna ,Ir
jt-..,lcni~ C&amp;:1J,111&lt;'lh'5 ,k lcl ala,cnc, l..&lt;Js ~•nibra.~ Jr 11cnulu,,&gt;I&gt;a11&lt;, m,&gt;.1:1
«&gt;ndu(IOHl,'Llflul r.11.i:on. \1 (CA"''"' } Cmd.ul de \1, ,1,,1 l ' :'\ \\1
ln,111u1,, dc.· lmc,11)p&lt;1on,-...11l0!~1,.1,
tan1ndi::Je u::.1nl1.J 1 (1971}) .:,.:,l XIX C.on11nu;11.1&lt;•n di.'''"
p.1-,.:r,,dc l.1 \ crú.1,J 2l ,le- .t~•"t••do: 1~15 en· \h,cnHk rn,,?&lt;r.i,·,
en 11.11.,:l'ln \1 R (("o,.,r&lt;l ) ¡,,st J"'u¡u111 /-cr,: n,lc:: tic IJ;:01 J~ ()/,l(J&lt;
I\ r,-, 1.\l1, ,,, Ala,&lt;l'la J, f, 11•/c,a, ( u¡o,r.11&lt;&gt;.• d, la 11lu(cn&lt;1 '•" "' mJ,, a,
J, Jlc,a.l1r., \ D!rn,\ít11,1 f:I •l'l ,ludt'f clt.i, hi&gt; Ciud.td Ji: \lt,11.,,
l \;,\\l (n,rnu1&lt;&gt;&lt;l, ln,c,11¡;:,.1 11,n, l·il,,(~1,.1,, l'J'I ltli 112t-an ..indl': &lt;le 11:.ird1. J. J (197ll) :--:&lt;', ~\ 11 l.1 ~r.an h.1r.t1.1 de
rm,lcr.1,, 11 tk ¡11ho &lt;le ISl5 en - \l.11.cna ,k rnokr.,,-. l n r.,l.1:,\n
\I R (Coord) J,&gt;ll Joa.:¡wn f&lt;rná1i&lt;k-:,Jc [ 1;:urdt &lt;Ji.,ad\' l'n1&amp;l1&lt;&lt;1,
..\laccllO Je Jn,,kru, &lt;¡¡jt,no1,,, J, Id ol.i«na La "'""""'' Je 11,Tdclll.J)
Dcm,\111,, Ela,iiJu.:tC'rclt,11 í•' Ciuc.L,&lt;ld.: \kx1,&lt;' l '- \\I Jn,111utci
di: ln\c~t1~,1i.:11&gt;n,:, 11l,1l1'&gt;1!,11..L,, pp ~ hl2
Guc.-&lt;l,·.1. \' (2i'll.).5) "1.a~ puhh,-., .. 1onc, pcm"&lt;.hc.1, dur.int, d pr,xi:-.o
Je ind.:pcmkn,1.1 (ISllS ll-21)", en I'\: l .u.1, ( y &lt;;f"'t.km.1n, 1
(FJ,) '" rc¡~,l,h,a ,le l.idc11u, ,\,.-m,,, a la ,11l111111 '"'"'" Jcl \!(~,,.,
Ju,m.-,.. 111.-.1 \ ,,( 11 l'ubl1,a, ,,,ri..-. pc11,&gt;J,.-.," i&gt;ltt" 1nir-,•&lt;«•• C-1ud,1d d,·
\l~x1c,, l '\ \\1 , J'P .29 ➔ 2
Gucrr.1, 1 ( IQ92) .\1,,Jc, n1,io.1J e 111Jc¡,c11,lcn,1a&lt; fn&lt;aws ,.,¡.,e la,
1c•n•l11,1, 1:oh1&lt;{\1111"1' C:iud.1d Je \h:x1u, 1CE \1 \PI RF.
t crn.\nlk: de 11::.ir,h, J

1 (lm) ·,Cmlbd.m,,,., \C.:lll&lt;hr ,1 .., 1! l "· 11 (Co,,&gt;rd.)
Ciudad ,rila ,v/111,a ,. (&lt;'rrnanoo Je la, na(l(ln(, I'&lt; n/ ,-as h1,1ii11&lt; 11d~
,\rno1,al.atu?C1 C1u&lt;l.uldl· \ltx1u, tCf
1 cmp,nn,. \ (199S) ·R,publ1,.1 ~ puhhud.1d ., frnJlc-, dd
\nt1~rn, R~1mcn (:--;uc,a I sp.1i\.1)", rn Guerra, F, l..c:m¡,,cr1.re,
\ , ,111l (C(ll.,rd, ) I.OH$plK1&lt;'j p11!,l1«'"" lk1Nmt11rn An-.b1~&lt;JaJ,,
v ,,,..,J,lcm1.1, \1gl,,, \\ 111 \I\ C:mu.u.l di.' \1,:111 " 1C F C.:ntr.i
1 r.m,t, de E,tmlao~ \kx1,.1n,,-.. ~ Ccntr,,amcnc:ini,,, rP •;,¡ 79
Lemp.:n,rc. \ (:!lXl:l) •¡ o, hnmhn.:, ,k ktr.1-.. h1,p.1n.&gt;.1ml.'r1 .in,,,
~ d pnx,.,., d,: -..:,ubn=aca,,n (1:,00 ll-5{1)", ,n \h.tm1rJ11&lt;), &lt; )
\lycr,,J (Co.,rd,) li111,,,111,kl,u,,1uk&lt;111alt,n1A,r.(1, d.a111lll \ ,,l.
1 l1u,uJaJ lcuaJa. J.., /11 ,cnqu1Sla 11I m.,dc,mMn,• llucn," ,\1rcs K \ T:
1:'Jnorc-.., pp 2-12 2(,6..
\IJrlln,= C:trr1:.1lc,, 1 c::005) -("omun1lb&lt;l l"i:hlflc-;t') 'r,puhh J
htc-r;in,1• en d D1an.&gt; de Mt"«,·, en \l.1rtanc:: 11111.1, 1 (1 el)
l,r,cnw1a,t1&gt; .kl Dla, "' Je \lt,1&lt;0 l.D&lt; a/1,,,,.,$ Je,., n1lwr11 k1,ad.1 (/~
1005) ( 1u,ltd&lt;ll"\kxl(."O L:-.: \\l,pp 215().
\brtlne: 1 un.,, l (2002) 1 ,ruJ111 e uaJ,,, ,,,wm.i,11"' Jd l)111n.l Je
'"""1 P11mC1a p.-iru (I OSI n) \lfx,co l ~ \\1 ln,11tu1,1 clcln, ,,.. 1~.1&lt;1(111,, hl,,l,'l,ií, 1
\!Jrtanc: 1un.,, 1 (2005) -:-.:,, h;i,t.1 decir pb¡:1,, 1, m,n,:,1,r
&lt;nud,:d;\nd,- I,&gt;- 1tdron,·, lat,r~110~,n h, (',\g1nisdel 0,.,,1..,
J,· Mt\1,..,~. ,·n \1;1n1nc: 1 un.1, f: (l &lt;I) B11c11&lt;11&lt;111,, Jd !&gt;rano J,
\l(\lu' I.Cl ,,lh•rclck la rultma lt1rada (1
, 1005) C111d.1d &lt;le \lfx1co
l :-.;.\\l,rp :::1 ~
\lan111c: l un.1. 1 ( ~,111) 1-1 dd-...,rd11c1&lt;1rn•t1icl D1at1&lt;'dc Mt\1co (/stl5
fol2) \1,xic,, l '\ \ \I ln,rnut&lt;&gt;d, ln,c,11~-• u,nc, l·1l&lt;&gt;!."&gt;1:.1,.1,
O::un... \1 (20(1,1) ·G,ncr," men,,rc, ) f1ccionJhd.1d o:n el
pcr1,xla,m,, ,le r crn. n,k;: ,le l1:arJ1· RC\1sr,1 Utcromra \fo1,11""
\',,1 .::l'.
1. rr , 40
R~m.1 \ (t9¿¡.¡¡ La,111JaJlt1,wJ11 11.ln,"cr I d1 111m,dd ~&lt;&gt;rtc
Rc,·d 1 ,. Ru1:: {':a,t.11\nl1, \I (I~:.,. IJ~5)) !Jpcn.&gt;J1sm..,cn \íl\lffi
SOOw , Q h.,i..,,a C1u,L1d de \ltx1c.• 1 1) \\lí \ l'nmcr-.1 l'lan.t.
Ru1: ( ,1,1.,nc,l.1, \1 (19S~) ·u pcn,xhsm,, cmn¡-, :1pt,\&lt;l de la
ht&lt;:r.aur ,·. en Ro,,1,, \!t\1,a,1.1 .k ( 1en,i1h r,,/111,0,, -..: ab, \ ol 3!:-,:,, (()9 JUlio&lt;-01, 1'mflh:, pp 5 1~
T,-.11'("5., G ( ::!l\l 3) ·t.:a tr.111,fMm.1u,,n d.: l.i Gu:.aa Je \161&lt;,•, bi.15
l~Os" i:n l.and.1u:::,1, \1 &gt; Gu::m.rn, \1 (f d,) e /CITIJ,/1(11111«1 \
(11/1111 a"' la, 111ckpclldc~• .i, h1'f'&lt;l•M'llmffl{i1Jlcl\ \ t.,r..- h.1 l m\ a,,&lt;l.,d
\llch,-,,.,.111.1 J '-,1'1 '-•"'Lt-.. &lt;le ll1J;1l1&lt;,o él Col~1&lt;' d,· J.111,.;,,. pp
(,11ai1,

'º

~J SS

l rll,n.1, l ( l91i) Lu vula lir«arla .re \ll\lC.J \l.1dnd lmpn:nt.1 de: l,1I knn,,n," s k
\\'&amp;'Id. R (I~;"()) r 1/) a11,1 ,le \f(\J(¡&gt; 1'111r.&lt;1 ,011J1u•k&gt;Jc \[l(\'i1' ,pu1ic1
\fadnd 1&lt;l1r,,r1.1I Gn.-&lt;lo:.inctu. S (.::&lt;101) ·1 :i 1r.1m,1,lc lcctur.1 \ c-cntur.t en f:lla;;_c1111/,1Jc
,1c.~•'h&lt;1m111&lt;J11rc~ de At.,n.,., C~motlc l.t \ ,1ndcr.1·, ~n l.t1di•rn,la~,11ra
,k la t'l&lt;ntu1&lt;1 1«i.1,," lca,,,a, Je ,,,,,-da en ,\11J&lt;11,&lt;1 L&lt;1ru~1 R,\.,,1r11,
lk.11n:: \ 11_.rN', pp 19 59
.:.1r,1tc To,c.tn&lt;' \' (l9S6) J11an l.t&gt;¡v.::. C,m«laJ&lt;1 \'1Ja \ ,,b,11, Tl',1~
inM1u d.: la nuc-..rn.i en H1,ton.t \kMCtl l \; .\.\1
:.1ratc 1 ,,....·:m,,, \ (~11l') ~c,,n la l"'ln,r.1,n..-111nt,n•. JuJn 1&lt;'p,::
lt &lt; 1nccl.1 &gt; l.1 md,:pcnJcn,1.1 n,,,\lh1,rMn.1-, en De l.1 iMrc, L
(( &lt;'t\FJ.) ( rcat "In ,le """'''' J.- &lt;'/'lnh~•I c11 &lt;I P'"''"' Je 11,J,¡,c,11k11,1a
IIA"\l(tllk'(fo. ' 1.,23¡ C111d1d dc \k.\l&lt;tl ln,ut\ll(I \lor.1 rr JQS 22:-

130

'

•••

,,'

-

'

��AMATOMÍA DI LA CRiTICA

a literatura mexicana dd medio i&gt;iglo. un
arbitrario pcrlodo temporal que pndrtamo
englobar entre 1:1 década del treinta y la
del cincucnt.-i del iglo , X, rcprc enta uno de lo
de afio má intcresanrc para la cnrica. Tenemos,
por un lado. la e1ncrgcncia }' l,t con!,olidación de la
narraci,•a cmamida de b Revolución y del po terior
debate en torno a los ra goi&gt; nacionali ta y
rcpresenr:tt:h·o que dcberian rcner esta . creaciones;
por el otro. la confección de una poc ia que a pir:1b:i.
,t la rnockrnidad y. por ende, a b rotal -e ilu oriaautonom1a. Alfon o Re)'C do,ninaba el territorio
en&lt;:ayi rico &gt;' a,·enn1raba lo primcrOi&gt; pa Oi&gt; en el
carnpo de la teori.1 liccrarfa. Lo e rudios literario
profe íonak comcn::aban a con olidar e r con e Uos
la publicaciones e peciali::ada . Y i enfocamo
con mayor precí ión. dircmo que son lo años que
preceden la publicación de Al filo del &lt;1g11a, L1l,crtad ba;o
pala/,r(l y El lla110 c11 llama .
En e e panorama tan c:,mbiantc y a la ve=
tan e tablccido. la pren a. via lo suplemento
cu lturalc . ocupaba un lugar de tacado en la
recepción. catalogación }' d ifusión de lo gu t o
y valore literario . En una ancologia de texto
pcriodi ·rico c;obre Juan Rulfo. cJ critico Leonardo
~lartinc= Carri::alc expone cómo la critica literaria
adopta vario rcgi tro ocialc )' proíc iona le :
MRegi rro que. por un lado. legi lan un código
de procedimiento acarado por lo producrore
ele una cierra cla e de bienc culturales y. por
otro, in1poncn una acritud )' un comportam iento
detcrn1inado a lo con umidore corre pondicncc '".
L-i cncica e convierte, a f. en una ucrte de rtgimen
de producción y con umo de di cur o que, con10
bien apunta ~lartinez Carrizale . in1plican no ))Olo
una forma de e cribir, ino rambiér1 una manera
de leer. En el momento al que me reíiero, la critica
pcriod1 rica ocupa un lugar central. Carri:zalc
apunta que. en ~t~xico, uno de lo ' n:gl tro mfl
vigoro os de la critica literaria e el periodi rico, que
irónicainente ucle !"&gt;er el meno atendido a la hora de
elaborar trabajo ele fnclolc teórica. critica e inclu o
hi. roriográfica: ~Enrre lo mecani n10 que ancionan
el pre tigío Literario )' que promulgan una norma,
la critica periodl rica de literatura tiene un peso
dcci. ivo~ (~ 1artínc= Carri=alc . 1998: 7-8).

Y Íu&lt;.' prcci :1mcntc el pn.:n1io litcrario (el Lan=
Ouret) organi:ado por un periódico, El Uni\'crsal,
el que lan=ó a la fama El hombl't' de l,arro, de Adri:1na
Garcia Rocl t·n 1942. Jo é Lui&lt;. ~lartlne=. tal ve= el
crttico má. in1porl,HUc del momento. anunc¡ó de c. ra
1nancra el acontecimiento: "t a novela clcccionada
para el prcn1io del diario mexicano ha ido dada a
conocer. Su .lutora. casi de conocida en el mundo de
las letra , e llan1a Adriana Careta Rocl (es joven, e
dice,)' alta, fina, nervio a r&lt;lue1ia de uno~~rcno oj~
azule ) )' el tftu lo de su no,·cla El hombn: de bC1n·o. que
tiene por rema la vida ele un ca,crfo humilde perdido
en el campo~ (1'.1arunc::. 2001: 226). El tono '-C,xista }'
algo misógino re alta el ason1bro de e~ra prcmiación.1
1a c ritica local e mtL cntu ia, ta. pero no mu}
prcci a. 1-léctor Gonzák::, en u Siglo y medio ele culwra
nucvolconcs&lt;1. 1c dcdica a la aurora regiomontana el
iguicnrc pflrrafo: ~E ;tutora de cuento&lt;; n1ur bien
logrado : pero u n1ayor triunfo liccrario lo con tittl}'C
ha ta hoy el haber ganado el a1'10 de 1943 1 ic] el
premio I an Duret para la n1cjor novela del aiio con
Er hombre de /,ar·ro (publicada el mi 1no afio de 194 3)
que contiene una exacta de c ripción del campo)
un reílcjo de la vid.1 de los rancho )' hacienda de l,\
región f ronteri:za de ~ léxico" (Gonz,\lc=. 1946: 303)
La mediación del prcn1io parece cclip ar tanto .t
la e c ritora como a u libro. na fama que prcccd1a.
}' en cierta 1nancra. determinaba la lectura. basta cl
grado de convertirse cai,i en un n1iLo, una k)rcnd.,
que la pcr iguiO ha ta u muerte en 2003. cuando
era una !&gt;Uertc de f:tnta!"&gt;ma literario que habitaba la
única re idcncía en pie que quedaba en la popul;ir
)' comercial a\'Cnida Zaragoza de ~lonrerrc) f l
narrador Hugo V::tldt e pregunta al re pecto·
"lHabrta que pen ar que el premio pro,·oct'&gt; un
alboroto provinciano en ~lonterre)' &gt;' que dc-,dc
entonce la narradora . e dcdicó a vi\'ir de aqucl h
antigua fama? Para conte tarno una parte de e-,ta
pregunta rcngamo en cuenta. prin1cro. que d Prcn1io
Lar1:: Durec fue in tituido en 1941, de modo que E/
hom/Jrc de barro fue la segunda novela en n1ercccrlo. y su
autor era nada meno que una mujer. para má-. sc()as
1 1 1cn"'1)t,t:t \I.Jn.1 fu~.:nta r-h,rc, r.:pslr.t tn c,tc h,'\.hl) &lt;kWCI
,u arJriu('ln, n liomblcJc lv,n, cnfrcnu un cnt,,m,, 11,hcrso. ~
:1frnnt:t prcJUI ""' W:-il'ta, )' ccntrah,1a, que r..-11ubJn en ,,,
::unh1cntc, 1n,~ kctu 1k, d" .,qudlo, l i~ mpn, • ( ¡ h1r-.:, 2013 27)

1 32

�.

AMATOtdA DII LA CRITICA

un:1 rcgio monrana "SOBRE ESTO TRABAIOS, SOBR ESTAS operar &gt;' .1 regir en
de ,·cinrisci :ti\o
el campo literario
EMAS,
SO
RE
ESTAS
LÁCRIMAS
MUCN
ele cd.t&lt;l, por lo cu.,l
mexi c ano del
e, mur probable
ID
NA METIDO DESDE OU PRIM• medio iglo. Era
que hubicr:i un
una apw.: ·r,1por l.l
IPIÓ
UESTRA REYO CIÓM. SE NA
pn,l,,n~pdo a.loo roro"
profe ion:tli:z:icíón
RITADO R CIO, E NA NABLA.DO LAR• del oíicio literario,
(\ .tlclé.... 1006: 31 ).
\dr i.1 n,t Garc1a
O, SE HAM PROCLAMADO MO SÉ CUÁN• pero también. &gt;' t:tl
Rr1c.l c ntr:'lb:i, ele
vez por eso 111 ismo.
'.AS COSAS DE MEIORAS Y DE DERECHOS un r.\ciro rccha=o
c!&gt;t t manera , a l.t
lite r,ttur,t mt:'xic:tna
Y' DE REIYIMDICA.CIOM S. TODO N SI O a las form:1
ro• l.l pucrl,l grande.
period1 rica de
UIDO"
(CA.RCÍA.
ROEL,
956:9).
u1n lo~ rcflcccorc
narrar. La realidad
pul·,to~ obre clJa.
mexicana. como
L" n ,11'10 de put'.: ,. la editorial Porrúa lanzarla la novela.
rcmn. habla sido uno de lo tópico f L1ndamcnr:tlc
Sm cmb.1rgo. la recepción cr1cicn. íucra de la nota
de la narrati\'a, ni meno de de la dtcacb del veinte.
de prcn"-a, ha ido de de entonce e caza. lEn dónde
cuando e llevaron a cabo di\·er as polénlica en corno
uh1c.u a é/ l,ombrt'. cli: bt1rro? lQuC: itio ocupa en el
a b naturaleza de la ~novela n:i ionat. Sin embargo.)'ª
contcxto recién mencionado?
en la!o arenga de crftico con10 Julio Jimtncz Rueda
I I prin1cr capilulo manific ra claramente hacía
y Francisco ~ lonccrdc e hacia evidente la nece idad
dónde ,·n (o qt1ierc ir) la no,·eb: e . o prl'tendc er. una
de cparar b vo;:: del narrador ele la ,·occ de lo
mirad,t critic:i obre lapo rcvolu ión. El campe inaclo
per onaje· (inclu o cuando el mismo narrador fuera
mc,ic.1no. e e hombre de barro. iguc n1arginado.
un pcr onajc). Se podla aceptar el coloqui:lli mo en los
lucr,l ele J:i hi toria, p::t ando penuria )' mi cría :
per onaj . pero nunca en el narrador.
&lt;;ohre e ros trabajo • sobre e r:1 pena . obre
José Lui ~lartinc= recha=a. entre otra co a . el
v-,t h lagrin1a 111ucho ruido e ha mcrido de de que
u o de lcngu:1jc coloquial (plagado de mcx-ieani mo ,
principió nuc tra revolución. e ha gritado recio, se ha
cgún u re ena) qL1c utili=a la "º= na rrativa de El
h.,hlado largo. e han proclamado no cutinrn cosa
liombrc de b&lt;1rro: ~La eñorita García Rocl y con ella
d1. mejora }' de derecho r de reivindicacione . Tocio
rodo lo novcli · ra . pueden hacer hablar a u
h., ...ido ruido~ (Gareta Rod. 1956:9).
personaje con cl lenguaje dialectal que de cen -no e
Ante ese n 1iclo. la voz narrativa articular:\ p:ilabra
exponen 111. que a la incompren ión- . pero cuando
k~ible . de cripcionc. preci a : hará de la linealidad
cUo mi mo como narradorc . tomen la pluma. deben
no solo una tl-cnica literaria ino un di cur o polltico.
hacerlo en un lenguaje tan correcto co1no capo iblc~
1 :l e tructuración del texto e de igual, con una
(~1art1ncz, 2001: 240).
marcada inclinación por la c~ran,pa. obre rodo en
Tal de linde dcmue rra el abi moque aún cxi eta
lo-,. pri1nero c:iplnilo • para po tcriormentc dar pa o
(agrandado por lo di cur o critico . tanto lo de
1 un,l argumentación que tarda c 11 cobrar f ucr::a. El
orden público. como la prcn a. como lo de corte
rcsulrado. in embargo, e un ccxro a,nbiguo y poco
acad~mico) entre b manifc racione - con idcrada
cla,ificablc.Jo é Luí i\lartlnez :il rcseiiar el libro fue
como ~alta culturaft (entre clbs. por upuc to, la
taJanre: ~E/ l1ombrt'. de barro e un reportaje nO\'Clc co o
litcratur::t). )' la expre ionc popularc de la "'baja
un ~rupo de rclaro cntrc.la::aclos por la comunidad de
cultura~ (]a oralicbd. el folclor. la arre anla . )' un
un ambiente. pero no e una 11ovd,1. Tiene un inreré
largo ctct&lt;rera). Garcia Rocl pre cnta una narración
documenrnJ: ninguno :utt tico" (:i. tarrine:::, 2001: 242).
ambigua ante e ra cparación. pue i bien la
Esa negación. e e rechazo a con iderar El liomhre
narradora pertenece al ámbito letrado }' no duda
de barro con10 novela re ulta igniíicativo porque
en ejercer la corrección gramarical en alguno de lo
rc,•cla el montaje critico y teórico que comenzaba a
personajes. no con riu1yc Lln dcmcnco completamente

33

1

�AMATOMfA D ■ LA CRITICA

.,

......,

..

'
•

•

.,

•

-

•

1 34

•

�,

Jjcno .ll mundo de crico y recreado. El pa o del
ccsrimon10 (surgido de la oralidad) poco a poco va
cediendo el pa o a la narración omni ciente, a unque
,in despegar e nunca completamente del ambiente
dcscnco
Hugo Valdé llama a la téc nica de e c ritura
cmplc.1da por Garcfa Rocl en la primera parte de la
novela como ~antropología de la co cumbre ~. Lo
cierto es que buena parte del texto podrla leer e
como una suerte de crónica, u tentada en la e campa
como fi~1ra principal. L1s de cripcionc oscila n entre
la escena bucólica )' ron1ántica c uando el rfo y la
naturaleza son los protagoni ta , y d rcali mo critico
pero también empático c uando e aborda la vida )'
cosrumbrcs de los personajes.
El contra re ma&gt;•or se da e ntre do tipo d e
ccmporalidade que e ntran e n conílict o a lo largo
del texco: el tiempo c iclico d e la vida rura l, }' la
remporaHdad lineal y progres iva del i mbico urbano.
representado por la voz narrativa: ~Me maravilló la
coordinación del de pertar de e to ni1'to . Admiré
la facilidad captadora de us cerebros. la precocidad
de los sentidos para penetrar los gcné ico mi cerio
que ante ello se multiplicaban. Aprcndian de la
naturaleza mi ma· (Garcla Roel, 1956: 31).
Ante e l. di c ur o progres i ta emanado de la
Re\'olución, las escenas d escritas e n El hombre
de barro adquie re n p o r momentos e l co no de
denuncia. Ln a imcrrla entre eJ proyecto de nación
posrevoluc io nario y el ~arra o· del campo se hacen
C\ldente en cada una de la página . En El hombre
de ban·o, cl can1pcsino e pera e r moldeado con lo
grande relato de la modernidad. Sin en1bargo. la
escritura de Garcia Rocl no es totalmente didáctica
n1 repre enta una apologfa a los grandes ba luarte
de la civilizaciOn. E , en buena medida. un proce o
fonnntivo t ambi~n: trazos }' letra en una arcilla que
espera cocerse }' volverse obra concreta,
El hombre de barro se enmarca e n un contexto de
tran ición para la narrativa mexicana. o es ya
una nove la de la Revoluc ió n, pero ta mpoco una
obra que escape a su ó rbita. Los modos de contar
presentaban, a imi mo, profundas transformaciones.
FI di ta nc iamienco te mpor-al de lo acontecimientos
bélico }' de la reforma ocialcs p rinc ipiaba a
marcarse. El tcstin1omo se.gula teniendo relevancia; s u

AMATONÍA DI LA C•ÍTICA

perspectiva. in embargo. can1biaba. Ya no tomaban la
voz lo protagoni tas de la contienda, ino la primera
generación que habfa accedido a los beneficios de una
educación ma iva.
Demo una vuelta má a la tuerca, }' digamo q ue,
aunado a codas esa rras formacionc . el hecho de que
la aurora de la novela sea una mujer no e un elato
para dejar de lado. la e c ritura de mujere habla
iniciado un periodo ~silencioso· (puc la critica de la
época no dio cuenta de u exi tencia) de profunda
rran fon,,acioncs. En 1931 'elly Campobello habla
publicado Cart11cl10. Rclmos de la lucha en el uorre de
~flY'ico. una recopilación de relatos que, en palabra de
J orge Aguilar Mora. son en rigor "tC.'&lt;tO de impo iblc
definición" (Aguilar, 2001: 11) donde se experimentan
nueva mane ras d e contar lo acontecimie nto
am1ados de la Revolución mexicana.
En esa estela de cometa podríamos inscribir a El hombre
de barro, ar'ladicndo que Garcfa Roel, a diferencia de
Campobello. procede de la formación magisteria l y
univcr ira ria. la formación literaria de la a uto ra e
Ucva a cabo en un pcrlodo definitorio para las letra
mexicanas. Su recreación parte de la observación }' no
de la n1emoria, como e n el caso de Campobcllo. L1 voz
narrarh·a de El hombre de barro recoge lo que escucha y
de cribe lo que ob erva en los alrededorc del caserlo
junco al rlo: "¡ o otros no podrcmo asomarno a
todos los jacales -¡ on tantos!- pero nos detendremos
e n est e. en e e en aquel otro. Observare1no a lo
hombres. a Las mujcrc y a los niños que en eUos viven.
Trabarcmo ami tad con e llo : e ntonce abremos
de s us vic is itudes, averig uarc1nos sus debilidades.
reconoceremo en s u pas io nes Jas mis mas que
a nosotro no flagelan, y no sorpre nde rcmo al
de c ubrir que su cspiritu. como el nuest ro ucna de
vez en cuando con batir ala y elevar e dd Cango"
(Garcla Rocl, 1956: 12).
El registro funciona en vario niveles: c rea un
s istema narrativo que a,•anza e n cfrc ulos y no de
manera lineal: hace de las de crípcioncs una via sólida
para la a rg ument ación: y utiliza el diálogo de los
personaje como fo rn,a testimo nial directa.
E ramo ante una peculiar forma de (u io nar
la c ró nica y la fi cción lite raria, d onde e dejan de
lado tanto las pretens ione pe riodis ricas con10 la

�AMATeMfA • • LA cafTICA

arui.ticas. El ejercicio es s impk: la narradora deja
la ciudad &gt;' e adentra en el campo: ~oc de lo alto
del cerro di\'hábamo la ciudad . ni uno olo de
us rumores nos llegaba"' (Garcia Roe!. 1956: 9).
El trayecto no olo c. geográfico. ino umamencc
imbólico. Dejar el ambito urbano ignifica rambi~n
aparrar c del t e rreno cultural y letrado; por el
contario, ingre ar a l campo repre enra lo opuesto:
e nlrar a una cc n1poralidad clclica, repetitiva y
sustentada en la oralidad. En palabra!. de Raymond
\ Villiam : WEl campo atrajo obre i la idea de un estilo
de vida n.ltural: de paz. inocencia y \'irtud imple.
\licntras que la ciudad fue concebida como un centro
de progre o: de con1unicac i6n. de luce . Tambifn
pro pcraron la a ociacionc hostiles: se vinculó a la
ciudad con un luga r de ruido, de vida mundana }' de
ambición, y al campo. con el atraso. la ignorancia y la
limitació n. El contra te entre el campo y la ciudad.
como dos estilos fundamentalmente distinto de vida,
se remonta a la ~poca dá ica· (\ Villiam , 2001: 25).
La ideali.:ación del campo (un tema rec urrente,
por ejemplo. en la poes1a de los árcade n1exicano
del iglo XIX). había dejado hace tiempo de er
ck-cciva. Ln revolución habla cx'Pucsco la explotación
y margínac ión de lo campe inos. Sin embargo.
para el momento de la aparición de El hombre de barro
)'ª e hablan llc,·ndo a cabo la rcforma agraria y la
implantación de escuela rurales para la in rrucción
primaria. De ahf que la novela adquiera una dimen. ión
crit ica mucho mayor. Su denuncia no es oJamcntc
contra el atavismo e cncial adjudicado normalmente
a la ,ida ruraL ino al fracaso de la refomu socialc .
Ahora bien, i nos quedamos únican1cnte con ese factor.
k cstarfamos dando la razón a la agria crfricas de Jost
Luí ~1artincz: considerar al libro un re timonio y no
una novela. El asunto es n1á: complejo. Lo fundamental
de El hombre de barro no reside en su confección como
arre.facto literario, ino en la arriculación de dh•cr o
element os discursivo q ue e taban en ge ración al
ml-diar la cuarta década del siglo XX. ~1etamorío i
en la forma de trabajnr literariamente la realidad
(de rcinvcntarla &gt;' apro piarla); readccuacione en
la conductas pública y prh·adas, asf como en los
comportamiento de artista , intelectual~ y lcccorc ;
rcvi ión de las pollticas culturalc y sociales: &gt;'· en
general, un rcacomodo en el campo literario mexicano.

La novela se rran forn1a, a i , en can1po de
culti\'O de algunas forma na rrativa que habrian
de cobrar f ucr:a en algunos años: la apropiación
de la forma orale5 ele contar. por ejemplo. cr á
clernento fundacional en la obra de Rulfo (llnmada
por t\ngd Rama con10 transculluración narrativa); el
di positivo de la reprcsencación literaria como crlcica
a la con trucción hornogéne.t del est ado nacional; y
el conrra re enrrc quien narra y quienes 'ion narrados
como via para La acentuación de las diferencia .
Una ú)cirna aproximación a la no\'cla no revelarla
también la heterogénea con trucción ele la litcrarur:.u.
rcgionalc . desarrollada,; e n opo ición al canon
central, y gcncrahncnte ubordinada a concepto )'
cla ificaciones marginalizac.loms. ¿Qué ha pe ado más
e n el olvido c r1tico actual de la obra y la escrito ra)
¿El hecho de er ,nujer o e l de ser una e c ritora
regiom.ont ana? Seguramente arnbo . Podriamo
afirmar que la modernidad de la narraciva mc.'-:icana
llegó e n la década del cincuenta, in embargo. la
revisión cid momento prc,io resulta fundamental para
"isualí=ar proceso má complejo &gt;' contradictorios.
Ha llegado la hor,1 de la reví ión de ese corpus y de
confrontación de la e trntegias de homogenización
de ese campo imbólico que Uamamos literatura
mex'icana.
Adriana Garcia Roel cguira. por el n1omento.
s iendo un fa ntasma. y su obra: una escritura rm=ada
en la arcilla de un territorio ignoto deno1ninado
literatura regional.

RdcKn

1.1,

\.RU1L1r.J (l\'Xll) ·1·h1!, n, 11) de ~di)' Cm1pol'&lt;.•1k)·. en c~mptlhcllc,
~ C/11111,htl Rclai.,sJclaluch&lt;1 &lt;11 el 1wt1c Je \U,1&lt;'1 Ciu-1..td d, \k xici.,
t ra

í forc,. \ 1 (2&lt;l1H ·rllt,:1mbudcb.irro \hr,H.lordda~n,·norc,1,n..sc-,
,n \ rr«l,,ndc, e . f.ndcrlt', \' ~ Tcrln, \1 (CtlOrd,) (20B) n,q
cn~Jc l1r&lt;ratura nu(\vl.cM0&lt;1 C1udx! :\e:.,huakó)NI, l ,1ad,, d,·
\1t\1.tl

C,\ Zi l \~l

G.m:1.1 Rocl.A (1956) Elltorr.l,uddx1m, C111d.1dJc\kx1"" 1dnorbl
Bot.1,
GorÍ;:11lc::. H (19-16) S1gl,, \ m,J,e&gt; Jt cultwr'a n11(\ ,&gt;lt,&gt;1ttSa. Ciudtd de
:\lh1,&lt;&gt; E'dJtorul Bota,
\ l.1n1nc: Cam;:.11.-,;, I (199.s) Ju. n Rulf.,. ¡.,., ,am,n." de la (mr.a pública:
Juan Rulf,, ,inrc la crui&lt;a ltt&lt;rarw pmoJi11,,u Je Mt,,,,, ll11,1,\n1.il~1
Cm,Lid de \kMc,, 1t E
\ l.1n lnc::.J L (201.11) "l'mmo n.1cion.1I de l1ter2tura·. en l 11t1a1ura
mC\ ,"llna. )t.(I" \ \ /0/0. Jl).I~ C1ud.td Je \lb:ico: Con., 11lr.1.
\ .tld~. H (2006) O,ii.., Cl!Sa)&lt;'' s.•brt ,iarratl\O fcmml/lO de \UC\'O l.t(I
\ tr,ntcrr,1 CO~ \RTE.
\\'1Ulam,,R (2001) f.l,am¡,.iyl1C111J J Ru,n,1&gt;SA1re- 1'J1d..,,

136

.

�AMATeNfA D ■ 1.A CRfTICA

o
%
...o
o
o

%

I

'

411

X

AUTOBl8..
Y FICCIÓN: "

u
o

11'1
)(

o

j"'

los Api,n tes ,,_ ibe1·e110 s
de Adriana García Roel

...111111
a:
CD

o
111
o
u

--ua:
,J

◄

'

e MORA LIZET CASTILLO

~

__. i

elriana Garc1a Rt)d c... ('On-.ider,\el,\ una figur.1 de l.\ lin:r¡\ntr.1
rcgion1ontan,1 eld siglo XX. Su i1npon,1nd,1 rac.hc.1 en que fuc
un,\ n1ujcr 1nu) inquieta en el arca de l.i n,trr,tti\',t. Fue no,·di-.c.1,
cucnth,l,t, cns,tr1st,1 y p:rio&lt;lhca. 1 1 [X'riúdic.o f./ :-..'oru l.1 cat,tlog.1 con10 "l .,t
gr.1n d.una ele la'&gt; ktra&lt;.." '\adó en \lonrerrcy en el me" e.le junio c.lcl .u'lo 1916. I .1
lcctoc,critur,\ fue ,u fonna de entrcreni1nienco ele de 1nuy pc1.¡uci'l.1 l n p,1!,thras
e.le l,l autor.1, cura pri1n1.:r.1 lcc.rur,1 fue [/ ~lliJOlt "Jo., lihn)., ,icn1prc h,tn sido n1i
p.1-,1on [n n.l,ic.l.1d pcd1,dihro,) mi p.l&lt;lrc me lo.., rcg.tlab,1~. hecho que la n1oti\"o .1
h.tcer~c adicta a l.t k"Ctllr,1. A lo.., 9 .11io, hco -,u pcrioelíco f,1miliar 11.unado Ptnocho
en donde rc&lt;l.tc.t,1ba Lis no\'cdac.k:" ...obre lo que ib.l lcycn&lt;lo. "lo que p,1,.1 e, que
&gt;o naca con este, cncno, porque l.1 litcr.uura e, un \·cncn0 que un¡) trae ,tdcntro~.
1 ')tudio la prin1.1na en d Cok~io \mcricano de \ lontcrrc)'. l.\ '-Cct1nd 1ria en el
ln-.rituto l .n1n.'ns y la prcpar.ttoria. t.unbién en d Colegio A1ncncano.

37

1

�AMATOMfA DI LA cafTICA

encuentro con pcr onaje del lugar. En e te entido
Po ccriormcnte e rra ladó a la Ciudad de ~1éxico
El hombre de ba,To asume. como ha ocurrido con tanr~
a tomar diferente cur os&gt;' eminario de literatura
obra literarias y particularmente la del género
en la I Al\!. De de 1937 e dedicó a e cribir
de novela, la función de cr te timonio hi tórieo y
ensayos. Colaboró en diversa publicacione con10
cultural de una determinada ociedad. Por ello, a
~lldco al Día, ,\fa11a11a y Hoy, de la Ciudad de ~léxico;
pe ar de In introducción de la autora para narrar en
en cl periódico L&lt;1 Prensa de 011 A11Co11io, en La O¡,i11ió11
prin1cra per ona las acrividade de la personas y la
de Los Ángeles &gt;'en El Porvenir, ele ~1onterrc)'. Ganó un
comunidad observad.\ . pnreciern que hay un mundo
premio nacional con El hombre de barro en 1942: u
de di rancia entre • u lenguaje. percepción )' acción
relato titulado Apu111cs ribcro1os vio la lu: en 1955. En
de los personajes. Pero e to en vez de uponcr un
el año de 1988 el Gobierno del Estado de Nuevo León
demérito para la obra narrath·a. le confiere u propio
la hizo merecedora de la ~lcdaJJa al ~1érito Clvico,
valor. pues finaln1cntc e la capacidad narrati\'a de
en el n1bro de literatura (Cepeda, 1999:2D). Otras
la noveli ta, prO)'ecrada de de la propia condición
obra uya e encuentran en divcr a biblioteca
cicadina. la que produce e ta
de la ciudad &gt;' del paf . Su
últitna novela e llama L11ci&lt;1 la C.ARCiA
ROEL ELICIÓ ob cn 1ación cabal y auténtica
del mundo rural re catado en
de Tlalpa11 (2003). Cotno apunte
us página .
biográfico es importante COM NOMRADEZ IMTE•
Fa cinada e n princ i pio
de taca r que la familia de
CRARSE COMO PERSO•
por el rlo junto al que se ubica
Adriana era de intelectuales,
entre los que e cuentan u rfo, MAJE REAL AL ELEMCO la población que retrata.
el historiador Santiago Rod, y OUE RECREÓ, COMO UMA arrinconada, igual que tantas,
en el ur de I uevo León, la
u hermano. Fernando Garcia
Roe!, quien íuc el primer rector FORMA DE COMPARTIR narradora va mczcbndo e en
del Tecnológico de ~lonterrey.
LA EXISTEMCIA TRÁCICA la hi toria en la medida en que.
como ucedi6 de egu ro en
El hombre de bcrrro, u primera
DE
SERES
MARCADOS.
u propia vida. e familiariza
nove la, n1ereció el premio
con el a ln1a y la co rumbre
Miguel Lanz Duret 1 del año
de lo pobre campe ino
1942. Relata La vida de la gente
cuya voce regí trarla para jamá olvidarla . De de
de ca1npo del municipio de Nlontemorclos, Nuevo
la o egada contemplación del pai aje ha ca la
león. la narración se e cribe en primera persona.
profunda observación de a pecto ociale . la trágica
recogiendo b imagen de lo que se observa y en ciertos
realidad que te tificll la va marcando al grado de no
n1omentos se imprime al texto el car:\cter de infonne.
dejarla ton1ar distancia ni poder evitar opinionc
La prosa va adquiriendo su condición de lenguaje
autorale Cll)' ª au encía. tal vez. le habrta dado
narrarivo en poca páginas )' está ya en pleno proceso
mayor pulcritud al trabajo. Garcfa Roel eligió con
d avance novelesco. Escrita con desenvoltura. nos
honradez integrar e con10 per onajc real al elenco
sumerge en el inundo de la gente de la provincia }' va
que recreó, como una forma de compartir, iquiera
csc~blcciendo lo hjlo de la hi coria. ostcnida in
un poco, la exi rencía trágica de ere ,narcados
duda en la propia experiencia y conocimiento que
por la clara ignorancia )' la evidente mi eria, y
tiene l.1 autora de la región citr1cola del E cado}' lo
pará quiene . en una uertc de compensación . la
vida reserva un res piro con el goce de e as cosa
1 H pn:mro \fü;ucl L1n= í)ur.:t fut un -premio ot,11").t.1do .1 l.1 no,c:l.i
it·•n;idor., del c0ncur&lt;;0 .mu.ti cn:.1do en 1941 por H Un"·~r-J.I c:n
tan e cuecas: la amistad infantil, la colorida fies ta
honM :i \ lt~ud l...m:: Dun:t mucno c:n 1940- quien prc,1clió l.1
escolar o el baile de tambora. que su voluntario a
C,1mpall1.l P.:rmd1,1 1ca , ,,cton.d. El Uni,cNI )' 1::1 Um\'c:r..;al
Grlf,co, d,· 1922 a 1940. 1:1 concu~, u~,, a n:,cl.1r nuc:,o, ,.d,1rt,.
cronista , ya entonces en plena madurez literaria.
pc:n1 umh1én J Jc-,1.1e.1r ohrJ_, de :.iuu,rcs conocido,. L.1 ohr.1
capeó en páginas perd urables con una pluma
g,1n.1dor.1 ..,: puhhc.1b., en Ed1t&lt;&gt;n.ll nc,,tJ, ;il ,11'111 , 1gu1cntc de l.1
prcm1ac111n 1-1 Pn-m1,, t1~.....1r-ir,.-c:1ócn l.1 dt~.,d, de 1," cmcuc:nr.1·
vigoro a y djáfana.
(Pc:11:n~1. 2lX'CI ·HS)

1 38

�ANATOMÍA D ■ LA CRITICA

:

Una obra literaria debe so tener e en u propia
esc ruccura -al margen de la procedencia real.
h¡...tórica o antropológica de los suce o que narra- y
en ~u propio lenguaje, que es parre de esa e tructura,
como concepción que da itio )' pre cncia a la ficción
no,·elesca. Todo e to se da en El hombre de barro, in
duda una de la m,\ itnportance no,•clas mexicanas
de su tiempo. pero que, como ocurre con tanta obras
escritas en provincia mexicana, ha sido ignorada en las
anrolog1as de la Literatura nacional.
Otra no\'cla de tacada de Garcfa Rocl e Apuntes
, 1bcrc1los. un libro que relata una vi ita de vacaciones
a la ciudad }' puerro de Tampico. Sujetas a recoger
!af.. experiencia y uce os de cada d1a. esta páginas
no tienen la dimen ión narraci"a de El liombrc de barro,
ni la estructura y organización de una no\'ela. pero a
f"!s,U' de ello e sostiene el relato con la observaciones
&gt; de cripcione que hace la autora del acontecer
cotidiano, codo enriquecido con las narracione
que hacen lo per onajes. integrándose a manera de
cuento en el conjunto general. A 1. de primera mano,
nos cnreramo de la hi toria de Chón. presente a lo
largo dcl libro, lo que se dice sobre los hermano de
Chicho. la historia de Don Pedro, dueño del hotel y
mallorquln de origen. o lo recuerdos de Pancho Villa
que se inician por un individuo en el autobús run1bo
a la pla&gt;ra y e complementan con los recuerdos de la
conver ación de la autora con r,.,1ariano Azuda y los
del tclcgrafi ta. anúgo de u padre.
Apuntes ribcrc,los. el egundo libro de Garcia
Roe!. n1antienc cJ relato con las observaciones &gt;r
descripcionc que hace la a.u tora de los evento
cotidiano en el puerto de Tantpico, a donde acude
por mocivo vacacional. acompañada de su cspo o
Julio. Aesto e le uman los recuerdos y lo reportajes
pcriodfstico que e integran a la narracionc en un
conjunto general. "Paso a pa ito. &gt;' alternando lo
quehaceres mujcrilc con los devaneos literarios, vestl
y acicalt lo apunte ha ta ju:garlo li to para ser
cnrrcgados a mi imprc or...w, son la palabra con las
que Adriana García Rocl comienza u prefacio para
los Apumcs ribcrc,los y nos in"olucrn en su intimidad.
Con la ribera c..1.n1aulipeca como escenario hi rórico.
Garc.ia Roe! detalla a pecto de las con1arcas &gt;'lugarc
pequeños que con el tiempo, inclu i\'C, han cambiado
de nombre. En e ta obra, Garcia Rocl n1antienc su

39

1

propia percepción del mundo &gt;'· al mi n10 tiempo.
incluye elementos naturales como el no o lo cambios
clin1áticos, a los que concede ra go antropomórficos
como la voluntad &gt;' la decisión. Le brinda a la
naturaleza s u lugar dentro de lo que cUa considera
importante para cr narrado. AJ igual que en El hombre
de ba,-ro. lo rtos y fcnómcnos naturales son reílejo de
las emocione de los personaje de los que habla. Algo
que lo hace particularmente fe1nenino. adc1ná de
esto úlrimo. es que lo nombres de los huracane que
refiere son incvirablc1ncntc de mujcrc : Glady . Hilda
yJanet. mi mosque al momento de la elaboración dcl
prólogo. hab1an destruido gran parte de los lugares
que dan forma a u historia .
El comienzo de u relato novelado e n1uy gentil y
suave: ..Allá en los dla de adolc cencia. cuando tenia
yo tiempo, humor&gt;' vista para leer codo cuanto cala
en mi manos...~ (Garcfa Roel, 1955: 3). Con esta fra e
tan, aparentemente, sencilla e pone de 1naniliesto
que lo que se va a narrar e cierto &gt;'corresponde a los
recuerdo de una mujer que lec y que es sensible a lo
que pertenece a u dimen ión.
Las costumbre de la gente menesrero a no era un
tctna recurrente de la literatura escrita por mujeres )'
n,cno prctend1a ser el tema literario que despenara
cl intcr de la crftici y la lectura de In gente avanzada
en las lctrns. Apwucs ribcralos. como conrinuación del
quehacer literario de Adriana Garcla Rocl, muestra u
conocimiento de la letra con refranc e inrertcxtos
de los literato clásico . En el prólogo de e ta novcla
n1enciona al Quijote hablando a Sancho Panzi: ..Siempre
deja la ,·entura una puerta abierta en las desdichas para
dar remedio a ellasw. En lo prhncro párrafos de su
narración detallada de su viaje a Tan1pico, Tamaulipas.
noo habla de una novela leída en u adolescencia llamada
Ba,-carola. de Ricardo León. Hace un contraste entre lo
que ella e di pone a contar y lo que e tá escrito en cl
rclato de León. Este início no da la idea de que el mar
será uno de los cernas de la hi rori:l. Yde alguna manera
menciona que la ciudad cambió en d tiempo en que
ella hacia su corrcccione , debido a lo mencionados
huracanes que destru}1Cron con cruccionc y cau aron
pérdidas humanas y materiales.
Para Adriana Garcla Roe! el devaneo literario fue
importante. no olo habla de una hi toria sino que se
involucra dentro del quehacer como e crirora, le da

�AMATONtA. DI LA CAfTICA

el tiempo a cada co a. A continuación pre cnrarcmo
fragmento de Ap11111cs ,-ibcrc,ios y harcmo alguna
con ideracione teórica obre la po ibilidad de
Garcia Rocl de hacer aucobiograíía, comentario y
labor literaria:
Ucgamo¡, al desembarcadero. Chón - que todavta
tiene trabajo JX)r hacer- nos invita a de5Cmbarcar
p.1'&gt;3ndo por ..,u lancha. Asl lo hacemos. Y de.,;pué
de arreglar cuencas con Chicho y de d.ule b
gracias a codo mundo. no&lt;; d1ri¡.!,11nos :t nuec;uo hotel
ansiando llegar pronto par:i dcscan ..ar dc;,pués de
un ella de tanto trajln marinero.
Son la die=. poco m:1 o meno . cuando
lkgamo . La brisa sopla clelicio amente )' el
rcvenrar monótono de las ola.., llega h.,sca nuc tro
cuarto de egu ndo pi o.Julio se enfrasca en La
Guerra y la P~ )' )'O me ocupo de mis apunte de
,iajc. Tol,;roi entu i:lsm:t canco.\ Julio que a cad.i
in tantc interrumpe para leerme en ,·o:z alta este o
aquel pa:.aje. Hace apena¡, trc;, o cu:llro mese que
yo terminé la lectura de esta maravillosa obr.,; de
modo que la tengo mu)' fresca aun en la memoria )'
puooo seguir lo.s comentarios.)'. a veces. al'l,tdir ,ligo
de mi cosecha. Pero las interrupciones mcnudc~n y
mis nocas no ,w,1n::an. (Garcln. Rocl.1955: 57 58).

Uno de lo rópico má inccrc ante en In crftica
fcmini rae la relación entre la mujer )' el lenguaje.
Encasillado con el contrato social, cl istema simbólico
dcJ lenguaje resume)' revela In di tribución di pareja
del poder cau ada por la diferencia de gtncro. Para
obtener el lenguaje propio. las mujerc e encuentran
en el cnmino para empoderar e }' definir e con10
mujere (Gilbert)' Guber.1979: 183). E útil el estudio
de la relación entre la 1nujcr &gt;' el lenguaje. Adcmá .
se con ideran lo diferente. a pecto del fcmini mo
con sus nlúltiplcs aprox.imacione que inclurcn el
análisi de texto el p: icoanál i i • )' no es de utilidad
para reflexionar obre la po iblcs intenciones de las
palabra . no solo entre un iglo )' otro, pero entre las
ideologías imperante de cada momento hi tórico. Y
en cada ituación en las que la mujcrc e criben.
En este eontc.xro, el di curso del autor es de un tipo
funclamenralmcntc e pccial. que no puede tener el
mismo cstan,ro que el de los personajes. Precisamente

r

e este di cur ·o el que conforma la unidad de la obra y,
en úlLima in rancia, le da sentido. A f como el universo
artlstico, el autor, narrador o participante de la obra.
puede equipararse a lo pcr onajes (voz del autor) y
no neee~riamcncc ,tl autor rl.'.al, como sucede tanto en
El hombre de barro como en Apuntes ,,bcn:,los, donde se
confundcn lavo:: de la aurora)' la de la narradora al
poner en prin1era pcr ona el recuento de lo evento
Llevado a cabo por la protagonista. La pluralidad de
voce y conciencias índcpcndientcs e inconfundiblcs,
la auténtica polifonfa de , 1occs autónoma . viene
a er. en efecto. la caractertsrica principal de la
novelas egl'.ln Bajtín (1988). Prcci an1encc. cl intcrt
de la novela de Garcfa Rocl. no e la pluralidad de
caracteres)' de us de tinos dentro de un único rnundo
objetivo a la lu:: de la unitaria conciencia del autor,
ino que e con1bina la pluralidad de las conciencias
autónoma con u mundo correspondiente • dando
por resultado un nuC\'O punto de visra.
Desde la perspectiva monolOgica y de la correspondi
ente compren iOn del uni\'crso rcpr~scnrado, el mundo
de nuc era autora pudiera parecer caótico, )'ª que la es
rructura de u no"clas es un conglomerado de ckmen
tos heterogéneos que pudieran parecer i nconcxo : no
ob canee, todas las relacione lógicas permanecen den
trO de los lirnircs de l:i conciencias ai lada )' dominan
la relacione temporales cnrre los acontecimiento .
El concepto de lo autobiográfico es interpretado
como lo rclath•o a la vida de una per ona de crita
por i misn,a. Para la ocasión, el rOpico que me ocupa
parte del upuc to que un e critor con truye u
autobiografia de de el mo1nento en que pla ma us
caracter1 ricas particulares dentro de u pcr onajes.
egl'.ln Magdalena ~laiz )' Lui Peña (1997: 12) I,\
problemática de la representación personal exige que
se con ideren lo punto de referencia del di cur o
ideológico del autor sobre el que se consrn1ye. modela
}' articula. aunado al perfil histórico ubicado dentro del
texto. La representación de un ujcro femenino agra,·a
el problen,a. al intercalar la multiplicidad de temal&gt;
y de n1acice con rclación al ujeto autobiograíiado
visto de de t 1ni mo )' aprehendido desde otro
(lector). En relación con lo biografico, la experiencia
ícmcnina tradicionalmente e itl'.la partiendo de
una interpretación ontológica. CU)'º resultado es un
bosquejo plano, uniforme, cerrado y csrñcico. El caso de

1 40

�4NATOMÍA DI ... ca,TIC4

LA BIOCR.A..FÍA FEMEMIMA LA.TI•
tcO.A..MERIC.A..M.A.. COMO DISCUR•
SO HISTÓRICO•LITER.A..RIO DE
.A..RÁCTER HÍBRIDO, FUSIOMA

y

DISTORSIOM.A.. SU ESTATUS

DOCUMEMT.A..L, SU M.A..TURALEli
FICTICIA Y SU CARÁCTER CUL•
TURAL, A PARTIR DEL MODELO
E REPRESEMT.ACIÓM
SUIETO

DE UM

FEMEMIMO

C ERPO•TEXTO

DE

EM

UM

.A..MBIYA•

L MTES IDEOLÓCICOS.
\clriana Garcia Roe!, por ejemplo. en donde ella funge
con10 narradora y testigo de cada una de las vi\'cneias
en la que descubre otra maneras de ser. Este discurso
~X'. ulta la idcologia )' la imbolog1a socio eulrural desde
d punto de vi ta del que con rruyc. Sin c1nbargo. no
i:s po iblc excluir que el modelo de inscripción de la
biografía e e cablcee en la no bien definida relaciOn
hi cona-ficción que corresponde y re pondc a un infin
de ideas in1aginaria en lo planos cultural. ocial,
SC'&lt; ual y pohtico: insertada. adcnu\s, en un detenn.inado
momento hi tórico )' en una ituación particular de las
tanta que pueden representarse alegóricamente y que
afectan la compren ión, la con trucción )' el di el'to
cxpre i\'O del sujeto en cuestión.
En general, la biograí1a femenina latinoa1ncricana
como discur -o histórico literario de car.\cccr hibrido,
fu iona y di torsiona u e tacus documental. u
naturalc::a ficticia y u carácter cultural. a partir dc.l
modelo de repre entación de un 1,ujcto ícmenino en
un cuerpo texto de ambi\'alence ideológicos, como
puede con catarse en c. te lipo de relatos. puesto que
mucho de lo C\'Cnto de crico enuncian vi"cncias
pcr onale en primera persona. es decir, que muchas
de las situacionc rcícrida corre ponden a una parte
de u autobiograí1a.
El proceso de lectura, interpretación y regí tro
biogr,iíico del ujeto ícmcnino en e te cipo de discurso
afirma el hecho de que la coordenada del '"habla-

memoria" ocia! de la mitografla popular y de la
leyenda cultural enmarcan }' afecran singularmente
el itinerario de vida de la figura fe1ncnina. En esta
forma se propone un pequeflo grupo de lectura de
compren ión ubicadas o encuadrada bajo ciertos
concepto que enaltecen el di curso ocio irnbólico
de la autoridad. en e te ca o. el masculino-dominante.
En este ejemplo, vemo la n1anera en que Garcia Rocl
nos describe algunos aspectos socio-hi tOrico de eUa
y otro personajes:
VI

En T:unpico la vida sigue un ritmo gracio o.
La gcnLc encuenlra tiempo para ser amable, ni
se atropellan unos a otros na u ex1stcneia es
acolondr.lda. Tengo la impre ión de que la gente
de ac~ no lle"ª a cuc ra el enorme fardo de
preocupaciones matcrialc que allá en mi tierra
uelc agobi::trno . Y me parece entrever una
diferencia muy grande entre la manera de vivir de
un mm piqucr'lo )' la de un habitante de :-.. Ion terrcy:
mientras el primero saborea lentamente la vida, el
segundo se atraganta. En )l.lonterrcy vivimos un
poco ~a lo fenicio·. (Garcla Rocl. 1955: 69).

Es intere ante que Adriana Garcla Rocl e tablczca
esta con1paracionc para marcar la dirercncia
entre u bagaje cultural y u percepciones de la
\'ida con re pecto a lo habitante de otra localidad.
T. L. Broughcon, en \Vomcn's Aucobiography: Tl,c df
(lf Srahd (1991) declara que e Icen aucobiografla
par.1 e cucharla • para aprender de ellas, reconocer
figura histórica cspcc1ficas, encontrar la propia
\'OZ del auror. No e erara de una cue tión de
incratcxlo. ~ino de un producto hi tórico }' de fuerza&lt;,
de indolc diversa. En el pa ado }' también en el
pre ente la ~rucr=as" han den1arcado al género como
androcéntrico. Canónicamente. e olo la figura del
~gran homhrc~ la que tiene derecho a producir una
autobiograíia auténtica. in embargo, cnconrramos
en la n;irrati\'a de nue tra autora rcgion1ontana u
punto de vi ta}' la di tancia que e tablcee enlrc ella.
u rnarido )' lo habirnnte de Tampico.
Por otra parte, Sidonic Smirh y Julia\ Vatsot1 (1988:
78) definen la fuerzas inherente a b con trucción
tradicional del género autobiográfico. El )'O, egun

�AMATONfA D ■

,. caíTICA

ellos. onLológicamentc idéntico a orro yo, concibe
u de tino dentro de una narrativa tcleológicn que
endio a la indhidualidad y In particularidad propia
del ujeto. la aurobiograÍla implica tambié n la
deCiniciOn del cr humano a parcir de un conjunto
de prc.rrogath•a . A pe ar de las diferencia de orden
e pacial, temporal, histórico &gt;' económico, los yos son
racionalc . agente y unitario . Oc e ta forma, el yo
cqui\'alc a hombre marc:idor del género universal de la
humanidad. cuya identidad e privilegiada. En cambio,
el yo de Garcln Rocl no indica género. solamente u
percepciones. ~E te mundo no cxi ce como tal. ino
como la 1dcn que de tJ no formamo . la e cncia e
incogno ciblc". Schopcnhaucr propagó e ta idea con
la fórmula de que "el mundo es mi representación,&gt;'º
no veo lo que e : lo que es, e aquello que veo. Hay
tanto mundos. tal vez d,fcrenrc • cu.\nto son lo
hombre que picn an" ( chopenhaucr. 1985: 83).
E te es el principio univer al libertador de todo lo
hon1brc capace de cornprcnder, egún el p ropio
filósofo Schopcnhauer.
De esta manera. tratamo de ubicar la n:irrati\'a de
G:ircia Rocl, &gt;' tratamos de alcj:ir un poco la idea de si
e mujer o e hombre. la consi cenefa de i.u palabra
y de u narrativa toman otra dimen ión, a m~s de 60
años de haber ido escrita.

A fuer.:.t de rccih1r ncp.an\'a rra negau"ª· Bla
ha terminado por no insí&lt;;tirnos en que pasemos
a comer al c;alón de los caracolc,¡ tCómo
complacerlo si dur.mte rodo el afio no hacemo'&gt;
m.h que -,ol'tar con el m.1rl lmpo.,1blc metemos
entre cuatro parcde-. cuando aquf en el corredor
tcnemoc, todo lo que venimos bu~cnndo. Y por
fin l.C hace la lu:: en el cerebro de Ria&lt;;, quien.
comprendiendo que ha de serle 1mpo-.1blc vencer
al m.u. acaba por rcnd1~ ~1 nuc rro c.1pricho )' no
vuch-c a mencionar ,,quiera cl comedor interior.
El mundo de Adriana Garcla Rocl e nos pre ent~l
.1 tra,·c de u acertada de cripcionc y de u
facilidad para eran. pon arno. a los e pacio que no

dibuja a travt de u palabras, en apariencia cncillas
)' imple , pero que dentro del quehacer literario
requieren un oficio }' una con rante bu queda de
formas para re pre cntar una realidad a travé de la
ficción narr:1tiva.
Paraclaño 195Sen MéxicoyascconocLm las plumas
de Ncllie Campobcllo. Ro a de Ca tafto, ~1agdaJena
~tondragón. Elena Garro. Ro. ario Ca tcllano . }' ya
e habían publicado libro . en ª&gt;'OS y pocmarios de
mucha otras nucvolconesa, que no e propagaron.
En Nuevo León ha&gt;• re cate de obra literaria d e
otras n1ujere · de diferentes municipio que también
escrib1an. educaban y rentan mucha co a qut decir.
Temática &gt;'aconrccimicntos importante hacían que
las mujeres tomaran la pluma e hicieran un recuento
obre la iruaciOn polit ica. el entorno educativo y los
cuc rionamientos morales. que hablaran de u ,ida
}' u deseo , de -;u sueño y de su anhelo . Para el
año 1955. adcm~ . ya e hahfan logrado importantes
conqui ras a nh·cl internacional. co1no la homologación
en cl trabajo remunerado. }' en ~lt,-..:ico ya e hab1a
conqui cado el ~ufragio femenino de de 1953. No e
de extrañar que una mujer tan inquieta como Adriana
Garc1a Roel upicra roda esta prerrogathas para
l:t mujer)' quü.icr.t dejar un legado en blanco y negro:
h.ihlamos de '&gt;U novela . de ,us enrrcccn1d~ cuentos
y de la manera tan particular con que clJa noc; ob.&lt;;equi6
u interpretación dcl mundo.
Rl l'f Rl \;( l. \S
R.11tt,., \1 (l• 1,~) r,,&gt;blcma, ik Id ¡x&gt;ita&lt;a Je 0.,~1,ttnm C1ud.lid de
\l,,,co fCE
Rrou;hton. l . 1 (1991) \\'ornen·,. .mtol&gt;fogr.1ph, 1he :o&lt;ll :11 t.ikc?
l'r,&gt;1&lt;\wJn\',--l.14. \ ',,1.p. i6 ~;

·

Ccp,cdl. C (lm, ITl.l~o 9) ,\ &lt;ln.,na (~.uc1,1 Rcx-L l.:a ¡tr.,n d1m.uk la~
ktr.1, El '-,me, r 21&gt;
C~.1rcu R&lt;'CI .\ (19·B) Uh.1rrJ,,cJdiarr,, Caudld d.:- \ IC),,ic,., 1\mw
&lt; ~I R, ,\ (1955) Apw:ru ribcrdlt~ :\t,,ntcrn::) '-1,tcm.1, ,
"' -i,~, l t nlc-os.
e, lx-n S v Gui-c-r. s (19i9) Tht \faJi.""11111111 rlic .ArrK ~~, HJ,m
'ulc l ntvc

at)

rr~

:\ l,11::. \l. , Pcl'la. 1 ( 1~7) \f,,.lal1J.idc, Je ,q,rocnrucWII J&lt;huJ(r&lt;" uur,,
b1;\gráfic,,fffll(n1"'' Ctucb&lt;l de \ lt-.:1,0 U ,:--:1 FI &gt;1
l'.:n,1r.l. •.\ (Cron.l.) (20I.H). º"••1!la1k~Jd11tToru111mc, ,ar.a \1t'-' '\'..\
C"tud.iddc-\Uxrc,, l

~ \ \1

fdK100c.'$CO\'o.1d.n

s.. ¡.....,l)(nh.1ucr. ,\ ( 19s5) El an:or. las m11,é,o &gt;la mut11t \ladrld
, u1torul l O \F
sm11h. s ,. \\'.11son.J (1995) U=n.Au:llbltvaplr). 11:c..., ,\ Rcada
M:id1....,n \\'1sron IR Um\Cl"Slt) rr, ~

142

�IT lW

a

llAS

AMA.DO
MERVO
ALFONSO
REYES

•t

(

1
1

PELIGROSA

1

1

•

echado el 6 de mayo de 191.5. Amado Nervo
(1870 19l9) concluye qui=.t d poema m.\s
me,norablc en la acepción popular del
•érmino de su obr:t hnca ·En pa::· Recono=co
que entre el gran púhlico que -,u pocs1a rcun10
mu:ntr.1i. c:I vh1a. e"a pieza de hondura n1oral
~ t.1b., en compctcnct.l con otras de igual efecto en
l.l con,trucc16n de lo que la ,oc1olog1a denomina
cduc.1c.1on .,cnrimcncal. Píen o. por c3cmplo, en
pocm.1s como ·cobardla" o ..X-le besaba n1ucho"
donde la cíushidad y la confcsiOn conectan con d
Cl&gt;t,tdo cmoc1on.d de .-,u., lcctore.-, m.1-, enn1c;1.1stas,
pero remontando gcner.1c1onc" ) gu-,ro . y l&gt;I nos
llam.uan a juicio p.ua discutir el lug.u del pocc.,
nayanc.,. tcndnamos que echar mano &lt;le texto,
1ncuc,tionablc-- d1: la altura de "L1 hermana .1gua·

F

o ·A KempL ".1 Por aquel entonce-;. cuando no abla
·que mayo fuese eterno·. el pocc., conraba con 44
año . )' la, ccntac1onc, y lo abi mo frccucnc.1do,
tras la muerte de l&gt;U ·amada inmO\'il" (un gd,do
7 de enero de 1912 en Nfadrid) turbaban su alma.
Eso-; hado, inhóspitos con camuílaJe de \tusas lo
llevaron a decir con hiperbólica )' proféttca tntuic10n
-~luy cerc., de m1 oca--o. )'O te bendigo, Vida· En
realid.1d. e--os pcrsonaJC'&gt; ...in,csrros eran las Parc,t~
1 A ca,1 J1c: at\os de u mucnc, en b A,-Jol..,gla ck /«)la nu:,1&lt;0J1U
modrrna (192!l) firmad.1 por Jorge Cuc w se i.clccc1onaron
poemas ·de su prtmeri tpoc;i que lo n:pr~ntan qu1::á m.b

unpcrfc:ct:uncntc: ct,toa, ,¡qudlns que lnsptrl'I menos su .unh 6n
de ~lnctrlcud que su \'J.ntd.ad ant.suc:a· x pmumc que el autor dc

tak llnc.1~ es X:a\kr \ 1lbumi11;a, mbctor de la not.1 que p~~cdc
la mu~ tra Je ~Cl"\'O (t.il \C: t;imb1tn n..~pon....,h!c de: !.:a -...:!.:c,tón
de los po,.,n:is) la cu:tl en contr.atbcdón a b cita. incluye d pocm.,
"En p.i::· p:c:.1 de b oh nu et pl del JX'('til modcml~a
,1

�que dccidlan Molrar hiloM cuarro años más para
que Nervo re oh~cra alguno pendiente de vital
tra ccnclencia: renunciar a la intención de ele posar
a u hijastra, regrc ar a l\l~xico dcspué de una
au cnci.l de 13 año y. finalmente, enamor.lrSC de
nuevo bajo la e trclla de la Cru;:: del ur aunque
fuera un romance de contadas cita , mucha cartas )'
den1orada lbmad:ts relefónicas.
En ma)'O de 1916, hace 101 ai'lo . Europa era una
trinchera infernal de la que e capaba E paña. dada
u cond ición de pal neutral. La situación al otro
lacio del Atlántico. en el sola r mexicano. no e
modelaba mu)' diferente: el íraca o de la Convención
de Agua caliente dio lugar a una lucha de todo
cont ra todo de b que aldrta victoria o el grupo
comandado por Venu riano C:trran=a. En :.1bril de
1915. Alvaro Obregón habla derrotado a Franci co
Villa en la deci iva batalla de Celaya. Tra
controlar orro frente )' omctcr a otra faccionc
rebeldes, a lo =apali ta obre codo. Carran=-a e
proclamó Presidente de tran ición y fue reconocido
en octubre de e e mi mo año por los Estados Unidos.
Aunque imparizantc }' beneficiario de l antiguo
régimen porfiri ca. el autor de El Bachiller' (1895) e
declaraba apolicico }' defen or de una ola causa como
representante de ~1éxico: scrvi r con lealtad a la patria.
En u epi tolario con Luí Quinranilla -e critor y
diplom,nico de carrera, padre dcl poct,\ e tridenüsta
Kyn Taniya- di para algunas opiniones entre
ingenuas y políticamente reaccionarias. Por ejemplo,

:e

en una 1ni iva cid 30 de no\1embrc de 1911. a las pocas
scmann en que el llamado apó col de la democracia
inició su mandato, con dudas y critica en u contra.
inclu o de su in1patizante . el e criror na&gt;•:uit:l
apuntaba al \'licio e ra líneas: "A ¡,csar ele iodo, tengo
esperanza de que se arreglen las co a gracias a
~ laclcro. que está mo rrando un csptritu de crcnidad
y de justicia muy simpci1ico" ( 'ervo. 1991: 1157). La
cuf:)iva que marco a la cita ju tifican mi.\ u ación de
retrógrado)' lcándido? Por e o, llegado cl momento de
la definiciones. rra lo dia de la Decena Tr,\gica, los
ase ínatos de ~ ladero y Pino Suárc:: }' la imposición del
cuarccla=o de Victoriano Huerta. el poct:1 no cicubca
en dcclar:lr al mi mo Quinranilla. en una mi iva del
7 de mayo de 1913. e t:is inmoralídade compartidas
por la mayoría de los intclccn1ak rnexicanos de aquel
periodo: "Parece que lo de ~ICxico e ,·a arreglando y
que tendremo pa=. ¿ o clamábamo por una mano
de hierro que dominara la anarquta e. pantosa en que
hemo vivido desde fine de 1910? Pues allt e tá la
m:ino de hierro...~ (Nervo. 1991: 1161).
Durante e os me e que la ilegalidad. encarnada en
el gobierno e purio de Hucrt1.. le\•anraba impartas en
un reducido i.cccor de b !.OCiedad n1exicana. Amado
Ncrvo y vario de us cercanos cobijaban a:,,cen o .
cargos y comí ione -. Desde ~ l~xico.José Juan Tablada.
un rehabilitado en la e Cera del poder. movía hilo y
conmovla ,·oluntadc p:ira concretar el nombrrunicnco
de u compañero de la Rt-"l•1s1a ll·fodc,,ra en la embajada
de Ñltxico en [(alia o. por qu~ no, convencer al

�'

AMDAlt A LA RIDOMDA

y en la re ignación de con,ivir con !&gt;U difuntos en otra
m1,mlsimo general de lo, e pejuclo o curo de
e fer-., de la realidad, por ejemplo. en la de l.i litcrarura.
con\t~rtirlo en su ~ 1ini tro de Rdacioncs Extcriore .'
el pro1nisorio )' el consagrado escritor se reconocieron )'
·1 r.tnscurrcn lo primero años de ~u \'iudc::, y entre la
trazaron impaUll:&gt; muruns )' bien corre pondiclas. donde
criare.a de ~ lacgarita, la labore en el despacho de la
l:t curio id,td del primero e aciaba a plenitud en la
Lcg.,ci(.)n, sus colaboracionc. para diarios europeo y
generosidad y fa c~-pcriencía vital )' licerarfa del segundo.4
.uncrican01 o u compromisos sociales en un J\1adrid
Aunque el poeta de La
un tanto provinciano. el poeta
de \Hsricas (1S98) madura en EM LA SO IDA IA TR TEL\ am(lda inmóvil (1920) refiere un
encuentro anterior. cal vez ele
~u espiritu una tran formación Y EM LA RESICMA.C16M D
190S, con un Re)'CS cachorro
que habrá de aflorar en sus
COMYIYIR COM SUS DIFUM• de la E cuela Nacional
entrega llricas de e te periodo
S EM OTRA ESFERA DE LA Preparatoria, el en ayi ca
c rucial: ,,-cuidad (1914) )'
de Cucs1io11cs csctricas (1911)
Elcvació11 (1917).
EALIDAD, POR EIEMPLO,
fecha el primer encuentro en
Durante esa etapa de duelo
M LA DE LA LITERA: URA, cptiembre de 1913. en Pan .
)' renovación, Am,1do Nen·o
manLuvo un trato personal )' EL PROMISORIO Y EL COM• a las poca emana de u
doloro~a partida de ;\léxico.
epistolar con un joven y brillante
ESCRITOR SE En carra a u ien1prc cercano y
esc ritor mexicano reci~n SAGRADO
llegado a Pari . que ocupaba RECOMOCIEROM Y Tll4ZA• crtrico amigo Pedro Henrtquc::
Urcña hace la crón ica del
un cargo de segunda carcgor:!a
ROM SIMPA.TÍAS MUTUAS.
nuevo contacto: ·He conocido
en la embajada de ~ ltxico con
a 1er"º· que ya n1c conocfa.
el cual apenas podla mantener
J\le encontré con un hombre enr:eramcnce distinto
a su joven fonúlia. Con 24 años, Alfonso Rcyc (1889
(fi icamentc hablando) del que n1e esperaba. Es un
1959) llegó a Europ.1 cargando los fantasmas de aquellos
delicio o convcr ador. )' me parece que los dos nos
dias de -Febrero de Ca.in y de metralla· --&lt;liria cl propio
estimamos. Por dcsgrncia pa..&lt;:a por Part con vertiginosa
Re}'C - donde u padre, el General Bernardo Reyc •
rapíde= pue . ofícialrnente. debiera e tara e ta hora
perdena la vida frente a la Puerta ~ lariana del Palacio
en San Scba tián~ (Rc)•C y Hcnrlque:: Urcña. 1986:
1 acional el 9 de febrero de 1913.i En la solidaria tristc=a
1998).i El epistolario de Nc.n·o dirigido a Reyes urna
34 documento entre misivas. recado y tarjeta ; la
.2 C1crt,lllll.'lllc J,,_ c.1,nll1" cn d :ur,· Je T:ibl.ld.1 n,, 1r.1-.:cnd1.:wn
~n l., c-.1rr,r.1 di: ,u 1;0I~., El punt,, de \:.1n,1ll.:r k, t&gt;cupJrt., un
re puc ras del nacido en Nlonrerrcy se perdieron entre
"'"'·h,1 ,. d .iut.-r d,· 1.a tyr,da, ~,,h.;rn.,dor de J..ih,c,, 1,xl.l\t.1
lo muchos papclc }' los viajes del poeta de Tepic. L1
h.1d:i un,h rru: se,;. l·n el cp1-.i,11.\m, de .\m..iu, ;-.;el'\\\ ,n,;,,ntr.tm•"
un.1 s.11.l 1.-:irt,1 ,hr1¡:,1d.1 :i j,,,t I óp.::: !•,,rttlk, y Rop, d lbm.mtc
prírncra carta e cá fechada el 5 de mayo de 1914 }' el
\hn1,tro de Rd.1(100.:, f :1;1c:n.11\'., dd lt\tuncn hucrt1,ta. r-cch.1c.Ll
último documento, una tarjeta de vi ita, in fecha pero
d '4 de: hnl de 101-4. d pocu e'-&lt; nbc a ,u ·\1u,· d1 ,un~u1d,, ¡,J,·
) .m l~O r f.l que l.1 Tt'4)í(rl.\ de: la ~JCt,,n Jcdu::...1 de ,u ,udd,,
con la notación de Nléxico. scgt1ramente de 1918.
c,1010 S&lt;: .. l\:t:H1ú de 1~Jc1,,n mc\1 ...10.1 en hp.1n.1 •t.1 ,uma de
&lt;;e-..;nl rc:--os, ctm f,,_ que dc,ro u&gt;ntr1bu1r m~n,ualmcntc .1 l.1
p.1~.1 de nuc,tro, -.(llU.td,". rri 111n1&lt;1 Jure la guara (Cn 1,,, T:s111J,.,
U,1tcfoi • (l., ._un,1, .1, ,,,n de ~cr,\l) P,,nc:. umhk n. :l.! -en 1c10 Je
L1 p.1tn.1. su pluma, •,u pr,'\:,,n.1 '-llud" ,1 fucr.1 mcnc,1c:r wm,r un
Jrm.l c,,ntr.1 l.1 ocup.1c1l'ln }Jnqm en \'cr.1Cm::quedur.1n;1dd 21 de
.,hnl h.1,1 1 hn.tlc--, ele"'" 1cmbrc ck 1914 (~c:l'\o, 1991 119-1 ll9S)
:; F.n J;i, pnmcr.1s cntr:i&lt;l.i- de ,u Dim1,1 ,ln&lt;ll~r.l \lfon'&gt;Cl R.:}&lt; .,._,brr
1J c:ncn1,1pd.1 r-1hw.•;1 )' ffl('&gt;r.U de :1c.:p«.1r el ene 111:,,, dipk,nutK,, del
i::,1bk1n., dc 11111:rt.1 C:&lt;&gt;n .u,1,-noou.1tl. h.1hL1 m:h.1:::1d,1 l 1m\1111&lt;1(',n
¡,.1r.1 .cr d «n:t.1r1,, p.1mcul.1r del u,urp.iu,,r, .u.km.\,, h.1h1.1
c:1;hort,1d,, en d ,1mh111, fam1l1.1r y .1m1&gt;1&lt;"'&lt;) r.ir.1 que ,u hcnn tn&lt;'
R,xkllfo y Ennquc ,;,.,n;::.\lc:: \brt111&lt;.": n:nun.:: i.tr.in :.1,1" puc-;to- en
el ¡µh1nctc mícrt&lt;l de 1k¡¡..1hd.id y cnmcn, C 1'I U)ll\t) d1'-C ulp.i. cr.1, d
:ICl'ITT,U,llT\ltllhl de "l·I e luc.t1· ., uno de ~ er105 del Gc:ncrJI R,-v.,. d
J-ll'Cn ~1.,rmfomu:1 lb hi",,rt.11) ., ,uc,~ icn.:i.t "mtcltjt nL,rnhr.tr
= t '"'' de b (.cg.lCión Je P.an, pu fin (llff.{('11/cns;ihrde ~k Xl,&lt;",d
!Ode.tgt"-1,&gt;de 191l • l.:a,cuN,.as!,.lll mi.,, (R,1,-...2(llll 9)

~en,,. en ,u n 11.111 cp1c,
h.1) un rccu, nfo de l.1 L-ntnd.1 de lkn1.1rJo Rey.- .1 l.1 pb::.:t&lt;k,plh.:,
de .,,mb 1t1r l \l3m11:I 1,,:..1d.1 d tcm1l,k 111trc de \111;.,·, en l.i
BJtall., de l., ,,.,,.,ncra de ,na,, Je 1sn Su m.1drc k c.xph~.1r11,
11cmpt1&lt;l,,puñ. qu1..:n t r:1 .1qud ,-;i!, r,......, l"'"''"·'Jc, hr,1::,., dcm:ho
J..-1 &lt;,cn,r.il C'A1n1n.1, en b cmpn:-.:i de dun\l.1r .1 c:....-i am,·=1 -.ocul
~ m1h1 ir .:nc-J hc:-..iJ.1 p&lt;'r 1,~:.1d1 Clln 1,xl.1 s..,-und.1d, ,,te n:1ti-t ro
cm,,c1,,n2l ,;um&lt;l 11r)!u111cni." en Lt, k..ihadc, dd c.1r.,::l'ln r,1r.,
.tíun::ar l..1 n •~•ente ami-t;id
; 1 n d rctr.1111 que h.lce R(}'C'-. cÍ&lt;'Ctl\amt'nte tr.1, J.1 muerte dc
\n.1. d ¡x,.;t.1 e 11nh1.l ,u Í1'&lt;1nom1.1 de,J¡Mrccc lo, ,·,¡,c,o, y
¡,unuagud&lt;'l, b1J,totc,. v lurc ,m mort1Í1'n(lón ,u c-.1h11 dc con,ul
n,m.,no El nu,,o /,,..Ir de '\cl'\&lt;l .Kcntu.1 ,u n.1n:: .i~u1lcl'I.I , w
.1hl;iJ,1 rc'-1ro. lo que lcc,,nf1cf\: un a1n: d.: mc:Lmcoli.t \' mcdu 1d1'ln
mu,· .1 t&lt;lflc.l ,,,n d ruml'&lt;l i.k ,u hnc:i de f&lt;,s ólt1m1h .l/lo,
1 Fn Li m.:m,,ru d, lo, d1.i- mf.muk, de

�AMDAR A LA

a ■ DOMDA

En la carra de I crvo a Rcyc se presiente la
fraternidad )' el aprecio n1uruo; no ha)' la confianza
)' la camaraderla que e percibe en la mi iva
de Lui G. Urbina, ni mucho meno el ámbito
de la confe ión &gt;' del examen abierto de la que
intercambia con Pedro Hcnrtquez Ureña. Ademá
de conntnicar e asunto concreto )' prácticos, la
revalidación del c1culo de abogado de Reyes, alguna
propue ta laboral, la po iblc venta del cspadln
del uniforme diplomático y co a por cJ e tilo, en
la correspondencia cambien e dan cita a unto
literario . En una de e ras carta • por ejemplo, el
poeta mayor hace ncu e de lectura del libro Eusayos
y poemas (1917) de julio Torri, obsequiado por Re)•e ;
dice 1er\'o al respecto: -e un librito por todo
extremo simpático, de un humorismo a la ingle a
que no de deñarta el paradójico e irnprevi iblc
~la recio.// ¿Recuerda u red Les vígncron dans sa vig11c
de Rcnard? Pue no le son infcriore lo Ensayos"
(1 ervo, l99I: 1202).~O cambien, en carta de ma}'O de
1917, despu(:S de la lectura de Ortodoxia de Che certon
que el region1ontano habla traducido, el poeta de la
multitudes confie a u de co de leer cierto tipo de
obra : ~Algo. puc . como todo lo que U ced me envia
muy en tiempo y en azón. Yo no leo ya ino lo que
me hace pcn ar y me ::t}ruda a ·ahondar·~ ( 1ervo, 1991:
1201). Lo dicho, la mccan1orfo is espiritual del otrora
poeta de la carne y del pecado e había iniciado
año atrás )' se perfeccionaba hasta alcanzar una
expresión Intima &gt;' confe ional, con la expectativa
de borrar codo artificio, cun1pliendo a su manera el
dictado de Ti bulo, ars ese celare ar1cm.
De pu~ de la derrota y del exilio de Victoriano
Huerta en agosto de 1914, codo el c uerpo
diplomático quedó a la deriva, a la espera de una
exhaustiva y casutstica revisión de lo integrantes
del en•icio exterior. En esa encrucijada. 1 crvo
)' Reye se encontraron si n empleo fijo, es decir,
al margen del erario público )' bajo sospecha de
colaboracionismo.7 Como lo harla en u primer viaje
,\n(lta Rq·c, en c,tJ c-.uu 4uc c.,.; :\l;m:do e,. p&lt;'r ,upuc,to,
\l;m:d Sch",,b F.n 1920 IJ cdi111r1.1l Cuhur., publiu"I l.u l1n1crna
i.&gt;rJa de Julc, Rc:n.1rd. tl';lducctl'ln }' ..-.,1ud1&lt;1 d.; (.icn.1ro ! ,tt.1d.1, en
c,tc ,olumcn .1p.1r,'Cc d hhro ~,t.ido por ,en·,, {On d m,mbr.: ck
f.l, 1/fod,lf m ,11, 1/kl Con 1,x!.1 M)':Ur1d.1d. Tiim ky.:'1 ~-..1,1 ptc::.1 en
lr.inct,; )" .1pro,,'Ch,, c1,n.1, kcc1om:, dd c(:lcbr.: ;imt,rdc rcl,,Jc
~1m&lt;1h..,,,aquc rr,tn,[,,rn1óc&lt;&gt;n 1n~,n1(1 pcr-;on~lhnno
7 ~-;.pue, del ""nun1c.1J.,c,m,111u",,n.d1,1,1 del cese d..- ,u cn,.1rg&lt;'
~

a Par! en 1900, de pué de que un celo o Rafael
Reyes Spindola lo despidiera como corre pon al ele
El lvf1111do a mitad del viaje, el poeta de En vo::, baJa
(1909) abla \'ivir de u pluma y de u creciente
fama: periódico )' reví ta de Part , de La Habana
o de Buenos Aires olicitaban sus icmpre bien
recibidas colaboraciones que un nutrido auditorio
de lcctore valoraba, a vece con íuror. El poeta
ma}•or convenció al joven de abandonar ParI para
venir a ;i.1adrid con u pequcl"la tribu. u cspo a
tvlanucla y su hijo Alíonso, ante l.t an1enaza de lo
ejército del Kái er )' lo e trago del de empico:*
e cribió carta de recomendación para editorc )'
funcionario madrücño a fin de que brindaran u
apoyo "al primer e critor, si n duda alguna. de los
jóven.e de ~1éxicoft (Ncrvo, 1991: 1196).
De taco, rná allá de la circun tancia del
momento y de afecto del pa aclo, que A1nado ervo
reconoció en Alfonso Re&gt;•es a un muy inteligente
lector de su poc la. Pero no olo eso. En la primeras
n1isiva , el novel e c ritor envla su comentario de
Serenidad (1912) publicado en la Revista de Amtrica
editada en Par! . La rcspuc La de Nervo de cribe algo
má que cntusia mo y vanidad: "Much! imas gracia
por u juicio, can lúcido, se reno y documentado
con respecto de mi libro. E quizá el mejor}' el m:.\
a1nplio que obre n1í e ha e crito. Le quedo de
vera rnU)' obligado~ (1 ervo, 1991: 1195). Oc pués
de esa reseña nada complaciente, el vace moderni ta
identifica en el acenefsta a un pro pecto ideal para
ordena r y cu todiar u legado. lo siguiente
dapl\"n.1110,,. un ¡.trupo de aru,1.1, pl'\&gt;pu-.o .1 la, CC'trte, ,:,p.11'\&lt;&gt;l.1,
qu( ,cno rcc 1hi1:u un.1 pc:n,u,n &lt;k i5\10 t'C'&lt;'.t:h .1nu.1le, Con
¡.tr:i11tud )' lkloor. d ¡x,ct.1 me xk.,no no .1,c¡,t.1r1.1 d ·'IX'&gt; o. dc:c 1did.\
J, 1\lr~mo ·un P','(IUcllo hk'l'&lt;lfo" (A:rortn dl\lt) en l., gr.11.1.t de l.1
.,u,tcndJd Fucl'\~n c.,,, d&lt;&gt;, .m,,, de c-st.u en hmho, puc, mcrc,-&lt;l .1
l.1, 1ntcnncd1.1c1.in.., de 1,1dro F.1bcl.1 y Ju.in S.ln.:hc;: ,\::,on.1.1ntc
C:irran:;:.:t. el pott.1 fu..- rcm,1.11.ld\1 en el S.:n 1uo l· xtcm,r en ¡ul10
de 1916 H c.1--0 de Rcye, dctn(lr.iru, .mo-. .100-. m.1.,. no (lb-,untc b
ccrc.1m.1 c,~n l ·,1bcl.1.. c&lt;&gt;ír.,dc .m:nc1,t,1. un.1 , c:: a.'&lt;'11ud,1 C.1rr.10::.1,
en m.1yo de 19:!ll, el .tutor de: [1 ,1110Ja (191i) íuc n&lt;&gt;mhrJdo el lO de
J1.mltl de: 1920 '&lt;"gundo -.«rct.lno de IJ 1~.tetón c:n \l.1Jnd en l.1
Prc,,d.-nc u Pro, 1,1onll de: ,\d(llfo &lt;le l.1 Huerta Sin emh..tf'AO, un
:u,o :tntc:, de: ,u nombr.1m1cn1,1. \lfon.,.1 Rc:}·c, r1n1c1(""I c,1m(I
-.nn:1.1no ck 1.1 Com1,10n Fr.1m:,.,.odd P.1..0 y Tn,nc..,.,.,
S Dc,put, Je .ih.tndon.11 P.1,rt, con e 1..-no, .1pn: rni,,,, R,1 •, de¡., .1 ,u
f.lm1l1.1 en ca,., de ,u hcnn.10.1 R&lt;&gt;dolfo. c:n s.,n Sch.t,ti m. y p.1nc
'lllo ., '.\t.,dnd .1 C&lt;1m1cn::," de «xtuhrc de 191-1 Ante: c:I c-.ccn.ino
bélico en bucn.1 pJrtc de f=ul\1¡u )' d .:t'Ccn,o t.k C'lrr.1n:.1 en
\1tx,co. l.t ncutr.11 F,p..1tu -e prc-.cnub.1 c,11110 l.i unic.1 C'tf'(lt'n
rc.11 p.1r.1 Rcyc,. dohkmcnt,· 11¡,circkk&gt; c,1mo c&lt;llJ"'1r.1cmm,1.1 del
n'¡,;amen de Hucn.1 e: h1Jo de un 1wlp1,u del ~001cmo de \1Jtkn,

�·

ANDAR A LA

cuatro años compartirá n la mi ,na villa castellana,
la no talgia y el desasosiego por las noticia del
ccrruño y los reacomodo de los pres tigios literarios
ante la horda vanguardistas. En este periodo,
la o bra literaria del nacido en Tepic renuncia
abicrra1nence a sus fu eros parna iano y decadentes
y se torna e encía] en u di c ur o, in requiebro
mu icalcs y audacias metafórica . El impul o de la
sinceridad y la confesiOn rigen u decir s in reparar
&lt;lema iado en la exigencia e tttica. Su debilidad
más inmediata e de car conmover de de el mcn aje
mh,n10. Alguno critico e han preguntado: ¿qu~
can seria o propo itiva fue s u lectura de la poe fa de
Rabindranach Tagore? ¿O qu&lt;: lcccione tomó de su
acercamiento a la obra de \tVaJt Whitman para dar
ese g iro en su poc la?
Por u parte, cl nacido en ~1ontcrrey e forja un
nombre en el epicentro de la lengua de Cervantes y
Quevedo, convive)' se confronta con los escritores
de la generación del '98, se a ume como un anin,ador
y un puente c.-ntrc la lícerarura de las do Amtrica
cspa1\ola . Aunque como poet"3 se encuentra en una
etapa de bO queda y construcción, como en a)ri ta
cntregarA en u primer periodo madrileño obra
maestra en el género centauro. Y. por supue to,
en la experiencia literaria &gt;' en el trato con los
e cricore . a partir de la cercanfa con Nervo, conoce
a plenitud al hombre y a la leye nda. Los ensa&gt;'º
biográficos )' literario de Re&gt;1es reunidos bajo el
tftulo de ~Trán ito de Atnado 1en•o" (1914-1929) del
como VIII de s us Obras Completas. po een, ademá del
ojo critico )' la gracia de una pro a ho pitalaria. una
proyección anhnic.a de aquellos año madrileño . de
lo uce os apoceó íco que "endrían tras la muerte
del poeta en mayo de 1919 y de la valoracione
posteriores a u desaparición Ílsica. La mis ión de
Alfon o Re)rC de reunir la obra de su compatriota,
especialmente la dj per a en diario de Arnérica y de
Europa, mereeió la aprobación de propios y cxrraños
dada la eriedad y el rigor de la inve rigación y del
trabajo cdjtorial.
C uando se reencuentran a comienzo de
octubre de 1914, en Madrid, la curio idad literaria
de Amado Ncrvo e habia reduc ido a s u propia
aventura interior. Reconocia ciertas andanzas y
renovaciones en el Rubén Darlo del ctlcbrc poema

47

1

R ■ DONDA

~Epi tola a la eñora de Leopoldo Lugones~ y en la
obra del mismo Lugone . en especial, la de sus libro

Los cn:ptisculos cid ¡ardí11 (190S) &gt;' Lunario sc111imc111al
(1909). Entre los poeta nue,•os de España habla
e e rico en 1909 una cuartilla sobre Manuel \\,lachado
y poco má dclaraba s u interé amén de condenar
cacegórieamente a la arte íutur i tas. Además de
aficionado a la a tronomfa era un diletante de la
eutanasia &gt;' la cuarta dimen ión. Para es te periodo,
e rvo habla quemado ya las na\leS de la sinfonfa
moderni ta y e deleitaba con acordes clementalc
e intimis tas, anunciados ya en u libro de 1909,
titulado de manera c n1blcmárica En voz ba¡a. En
cambio. las antenas de.- Alfon o Reye e o rientaban
hac.ia el pa ado de la literatura de la lengua e pat"\ola
como a su pre ente má actual, no obstante que se •
manife raba esctptico de las \'anguardias: a imi mo.
e taba al día de lo sucesos y eonspiracione de las
lerra mexicana • gracia a su in(ormante Pedro
Henrlquez Urena y Julio Torri; inc luso, participaba
con algunas colaboracionc aportando puntos de
vi ta y conclu ione obre el estado de la literatura
me&gt;.'icana como lo demuc tra s u en ayo" 1osotro ~.
publicado en el nú1nero 9 de marzo de 1914 de la
revista I osotros.9
Cuando c.-n n1arzo de 1920 el edito r madrileño
Jo é Ruiz Ca tillo solic itó la colaborac ión de
Alfon o Reyes para reunir la obra de Amado 1c n ·o.
la empre a e mo traba titánica &gt;' compleja; lo fue
ciertamente micncra 29 to1no de verso &gt;' pro as
fueron apareciendo e ntre 1920 &gt;' 1928. En u mi ión
9 Como otr.,, Cl'll,1hor.1c11'lne, de Rc)'C" e-u ,e puhhco
pn:,·1.uncntc en 11 Rcw,ru Amtnc&lt;1 cdn.uh por d c-&lt;.nror r,cn1.1no
rr.mc1,n, G.arc1.1 C.1lderon en P.1r1,. Fr.1nc1.1 Se trJtJ de un
cn,Jy,, di: n:'1,at'ln &lt;lc:I p.1-.&amp;llO mm,-d1Jll' Je nu,-..tr.i, J.:1r-.a, con
l.i mdt,pcn,.1hlc .1puc,u de l.1, nuc,.t, i;tencr.1,ann,._ p.1r,1 t&lt;'m:tr
el rdc"' f, un 'º"'encado que l,1, í11tur.a, Je tr.1n,1,1on. entre b
~cner.ic.tón pl,.ad,1 y 1..1 ,cnadcr.1. -..,n Enriq\1c c;,,n:.1k;: ~l.1nJnt'Z
)' R:ií.1d 1,'Ir,:: Sorrrcndc un t.,nto el nombn: de Jc,ú, tJruct.1.
puc,t,1 en el ma,mo ren~l,'ln que lo, Je 'l:cr,o. T;1fil.1d.1, l rhm,1
como pr.:--cnc1.1, ~u,t.tn11,._,, del pJ,.1.d,, rcc.acntc que m:1rct1
un.1 éJ&gt;(lC.111.r,1c1.i- J l.1 mílucnca.t dc l.t Rt\111i1 \lodcma. cu.mdo
T.tbl.1d.1 dor.1b.1 ,u, c:sm.,ltc,. '-cno ,ot\Jh.t, cntre;;,.,,do .1 ,u
m1,u~1,mo braco; Urucu c.mt.tb.1 como un.1. "rcn.1 Y. ,1 ,ccc-..,
ll~,1h.1 de la f'r(l\tOll.l \1Jnudjost Oth,,n. con d dulce fanfo de
,u, buc\,hCJ, :l &lt;.llC..l,l, lcjln&lt;'I, ai..rr,\IU(l, cx1.1t1co· (Rcyc,. 1980·
620) IJnc.a, m.1, .1.dcl.mtc, Rcyc, no-..: t&lt;'ICJ el cora:ón en ,ci\.illr
el crr.1do "'mcnuno de '.'.;er\\l ,obr\· t., mNra\.l del Jutor de
·tdiho ,.d,..tJc" -'-cf'o cometió el pcc.1d1ll0 de .1,u,.ar de vfc)&lt;" lo,
mcu,,- de Othón. cr.1 d dudo entre el .1.lcpndnno modcrna,1.1)
d .1kJ.1ndrino cl.l,1c&lt;' Othi\n -.e dcíendt.t en pn,Jd&lt;&gt;. rc..-cord.mdo
qu~ lo, .tlcpndnn,.._ c.1,tdbn1"- ,on, .1 ,u ,c.:, t.in ,1cJt" n1mo
llcrcc.1• (RC)'c,. 198(.). 6:?l) 621)

�..

.•t • 1',
A.t_CDAll_~ L_~ , alD_OMD_A
-•

•,

O

--

•

•.

-

'..

-

•

•

-

-

·•

-

.
O

.

O

\

L

---

_

..

.

¡

.
.,,

-

-

---e:.--_-

-

---

diplomátic:t en la Argentina, CU.AMDO .AMADO MERYO Cantinfl:u,. e acercan en los
gracias a lo buenos oficios de
fastos y co la con,·ocaronn de
OTEL tale mulrirudc~. Entre u
~darla Rosa Oli\'er -escritora F.ALLECl6 EM EL
ccrcan:t al grupo de ictori:1 P.AROUE DI! MOMTIYID O, d1sc1pulos que retomaron
Oca mp o-. Rc )•es entró
In de nladc= exprcs i,•::t del
URUCU.AY,.
EL
24
DE
M.A.YO
en contacto con el ultimo
1ncxicano, observo que Gabriela
: unor del poeta n1odcrní,;ta. DE 1919, LA MOTICI.A SE NIis cral pudo desbrozar la
Carmen de la Serna. quien
COMYIRTl6 EM MITO. EM carga moral y sentimental de
le confió ku n cuadernito
la !frica de u mac ' tro }' logró
de ver o y pcn amientos TODOS LOS P.AiSES DE LA un equilibro iempre al limite
6ltimo de Amado I crvo... ~ LEMCU.A
ESPAÑOL.A. SE cncrc forn,a r íondo: por otra
( Reyc . 2010b: 131).tº E te
parce. en los poemll religioso&lt;;
TRIBUTOS de Carlo Pellicc.r, exentos
valioso material lo utilizaría RIMDll!ROM
el rcgiomontanp para honrar Y SUS FUNERALES MO del 1n1pulso \'anguardista y
del asombro por el paisaje.
la memoria del na&gt;•arita. ~
TIEMEM
P.AR.AMC6M
EM
LA
diez ar, o de u falkcim1cnco,
tamhién rccono::co un aire de
publicándolo en el unico HISTORIA DE MÉXICO.
fan1ilia con la tentati,·a · del
número de la re\'i ca Libra
úlrimo I cn•o. Por ülti1no. en la
( 1929). para tal pn)pó ito
pocs.la de AJfon o Rcyc ubico
cscrihiri::t eJ cns::tyo, kEI ,•injc de amor de Amado
una corre pondcncia de divertimento mu ical }' d.:
1 ervo". donde n.-capicula varias esracioncs de la vida
vena nosrálgic:1. del cipo dcJ mcmorio o pocnta M\ 'ícja
y de la obra del poeta. En csLa r,cviskm reconstruye
llave". No es casual que el poema MAmado Ncr'\ 0"
lo años de convivencia en la capitn! española, de
que el rcgiomonrano publicó en u ópcra prhna,
octuhrc de 1914 a julio dl: 1918. )' no duda escribir
ltucllas (1922) reprodujera e e tono. de ímágcnc
sobre l_a situación prccari:t )' paradójica del bardo
minimali tas y emhclcso onoro: kPor el hilo de b
araña / Lal vez. te vimo~ suhir; / dela luciérnaga fatua
consagrado: "Ocsput del silencio. del ol"ido ca 1
co1nplcto en que cliscurrta ya su vida madrilc1'a,
/ archas en el cilndil. / y eras la \'O:: que cantaba / en d
Bueno Aire lo recibió como un hogar en íic ta"
gnllo 1n~ sutil". 11
(Rcye~. 1981: 45). l P:tra ese periodo la obra de Ncrvo
era una obr,1 cc rradn&gt; l Habla dejado de ser una
RJ I LRE~CI \ S
presencia ,\CLiva para convertirse , obmcnrc en un
{ uc,u J ( l-118) \11r.,S~1a J, 111 l"-"'l(l m,,1,aM m,1"fr111&lt;1 l iu.J.1d tk
personaje legendario? Las pal:lbras de su joven anugo
\k.,ri,o re I
1t1p,:: \ cb.nlc R (19•H) Obra, \l.1rt1ne;:: J L (1 d) l 1u,l.1d de
coinciden con otros dicr,uncncs. por ejemplo, con la
\kxic,, l l E
lectura de Ramón Lópcz Vclarde en su articulo "La
"'º''"· ,\ (jQ'-)1) ·rr1\hlt1n,,·. c-n r,,,nz.11,-:: c;u. rT&lt;'rl1. ¡ \' \ 1, ndc:.
1l n;:.11t&lt;\, \ (&lt; ..0111¡,, ) Obra, rt ,i,¡,'&lt;10.,. l ,1111'• 11 \IJdn.J \~uil.u,
magia de 1cn·o"· kAun v1,·1a d cuando me rcnrnba el
rr 112111n
de eo de fonnular mi cl:iscntimicnro de ~u labor de los
R,1e..,,\ (l9Sl.l) ;\;,,,..,u-., c:11 :S.n1.1 \l&lt;!'Clar..i IS\.~ \'.&gt;.1.:•1rc» 1011 101,
Rn111a,1.iraUJ nM lt1n.,,JrM(.,.,p C1uJJddt-\l6;1"' l 1. E
ultimo años. ~le absLU\'C, empero, por no lastimarlo
R,... , \ (19$1) Of,,,1«,..r.rlt1,I\, l\1m,., VII C:,uu. ,.1 &lt;k \kxl&lt;l' FCE.
en su carne de morral" (Lópc:: Velardc, 1994· 546).
Rc,l.-,., ,\ (21ll()) l&gt;ia,w. l11m,, 1 WII 1927 R.,ngd c:uc:ITIJ, A (1-1.l)
e 1ud.ld..k \lt.\,t,, 1C~
Cuando An1ado Nervo íallccio en el l lotc.l Parque
Rnc,\, ,\ (~01~) fl:a,w, T,,m,, 11 1927 19&gt;&lt;' C.i,ul'l(ln \ (f d &gt;
éiud.,d Je \ltx1,,, rC.t:.
de ~lonrc,•idco. Urugu:t}'· d 24 de mayo ele L919, l:t
R,·,·c, \ &gt;tknnqur: l rcnJ, r (N~1 C.•rm,'l('l!;dcru1a r907 ¡c14
noticia e convimó en mito. En todos los pafse· de la
\l,lrtlO :!: J L1Etl.) l 111d..tddc: \1btet• FC:f:
lengua e pai'tola se rindieron rnbutos y '&gt;U funerales
no tienen parangón en la historia de \léxico, t.tl ve-=
11 En I.J ,d1oón ti,· b 01:t,h ,001plc1&lt;J\ d,· ,\nl-ldo 1\cr.o li&lt; cJ1t&lt;&gt;rrJI
\~u1l.1r ~•te p,,.:m:s :apJr.:C"" f,:,h,1J,, lQ~ó. (kl-,thl.•m1;nte el
solo la cxcquia:. de Pedro Infante o ~1nrio ~torcno.
c,,mpl!JJ,,r•.\lfonw \lcnJ,::: l'l;mc.,rt,:, 1,, i.,m(I ,l~ f•,iuw, ( t026J
1

10 En 19-H ,\lt,,n..., \tém.k: Pl.tncart(' u, publk;,1r-' b..1¡o d mulo In
¡¡ lt ""·' fu,¡a

,l&lt;-nd, um1&gt;1, n h~uw en ,u tndlct ,\lfonso Re}"" c,,m:-itirl~ c11
,-:irv-.s 11\\,mc:ntos &lt;ltch.1 f'IC'~l !J cu.u :ar.irccc:r.i en ,u Co11•1&lt; r.(':"
f\1'1J&lt;a (IQ;9&gt; en ,u , cr,1(1n 1f&lt;fmiu,·:i

�1)

s'
'
'
1)

on,·ocan1os la presencia de dos nomhrcs
siempre unidos: d de AlfonSC\ Rcyci. y el Ul'
Carl~ Fuente • cscntllre.1. que enaltecen la
lengua y no&lt;; cm1rgullcccn. OC'fcndicl\"1n a ~ lcxico con
!'.&gt;W• ,1d11&lt;, }' lo defienden con -,u herencia renovada. Al
artu,.:ul:lrla 1.:omo es debido. haccmt,s de L1 palabra
un tn!lcrumcnn, p,ir.1 ,·cnccr el p3.5o de lo!, u11.1 . A
cl11)!, dcbcmm, ~uc l.1 comunicación c;e convu.-ru
en co1nun11'&gt;n; cl ID\.1nologo en d1,\logo. la voluntad

e

&lt;solitaria l.!n cpifanla colccrh•a. rn la lccn.tm silcnc10, a
o en vo= aira. Alfon..,o y C,u-los on nu~troi, nm1~0,.
conforme :u ~enrido de la an11!-tad que ;tmhos
cult1,·aron ejemplarmente. Entre 1nuchas arras cosas,
Fuente" no!&gt; enseñó que ~5.1bc_r csc.tr junros sin d~ir
nac.L, ~ una íonna supenor de la .,mt cad. Es rc-.pcto,
t.~ rcvcrenci.\. E', rcíleXi('ln opw::sta al mcm p.tdorco"
Fn el primer texto puhbcado sobre Rcyc:" rucnu:s
omin.. entrar en &lt;lccalks snbrc lac-, c1rcun,;tanc:ia.c;

�íirmr y lnmd,"-.l llll'-' hl dtdo un p.11' c.lr.11.u.n::.Jdo
de ,u 1..crc1n1.1 Por fortun.1. d p.,... u de (o., ,tño, ll,
j'&gt;Or l.1.tk}l;rl r~nunc ,.,. ror l I r.1c1l .1cn,b,1u,1 que
llev&lt;'1 a comp.trurnos tn&lt;;tJnlc.., Jcf1nit1,·l·,-. c.k un,1
urili=a d tr 1mpoltn ltt..:r.,no p.,rJ nk:tn:i r 1,tr,h,
um1'-t.uJ qut JJnu-. -.e nubk•. l.:Jtmplo e.le tokr.1nc1,1,
m1, com1,Jo, trllpccH". Fruti, 1nc\ nnhk Je
mutuJ .1dmir.1\:1&lt;'1n} .iutcntkl'&gt; .tln:to. en un v_rcm1n
un,t '-&gt;UpcnonJ,1J 1ncclc1.:u1,d, c,plru L1.1I, 1.¡u~
dc-.tro::.idc, por odio., tnh:tlec,, ohtui,oo, }' hi:ant1noc;.
conrr.1,t 1h.1 \·mknc.uncncc cnn la rc,1~na&lt;l.1
1 n el h!-,n, Pcr~1ws cu&gt; .1 .1p.1nc1on C'-t:l kch,1d.11.::n
mcd10&lt;.r1dJd qul \k,1en :ic,htumhra c11n,,1~r..1r
.,bril &lt;lt. :012. rucntc, ,·ut:hc J d.tr tc.t11non1n &lt;le l.l
(Fm:n1c~ :?01' 22 :? l)
atlm 1r,1ciún que le d1....,p1crt;t ,u hcm1,1no m,1yo1 ~r .1r.1
Rcrc, l.:i hh.'r,1tur;1 no e, l ,t.1dl'• c.k .iJnu que c,,nducc.:
El tt.·xto de c,ca tcmpr.ina JU,t.l \ 1.:nm plct.1
•' 1.1 .._tntidad o :ti mdlxlr.11111 F, p.tbbra. tr,t',(.cndidJ,
,•;_t(or.1uon Íul l:'-l ruo L,1,1 tr,u, el Ldkcímtcnto de
e, lcnguaJc dentro dd lcn~.lJC... nunc.1 &lt;lcJó de
c.lon \lfnnc.o oc:urnd.1
ser .tl,Kadn por Jc,., chl1\'inh,ta,
irrc&lt;lt:nros. ll,.., C'-lriton:-., 1nícnClrc,, CREYEROM
FIRMEMEM'l'E el 2, Ul diciembre de
1959, pues Fuente, ll1
k,c; n:-.cnt11.h,., } 1~ qul· hu,cihan en
:.u l,hra lo qut no c&lt;.tlh.1. ll, que no OUE LA PALABRA ILUMINA kch.t entre lo, .1il11s 1960
tcnrn rx.1r qut c,c.u- .1lh ( 1 ucntcs. Y FORTALECE, FORMA Y r 1969. (\,... ccn1,rmcntc
2012: 22r23),
k1 in1.: lurl l'n ... u libru
TRANSFORMA,
IMAIOUECE
de: CO",,l)'OS ( U~tl (&lt;'11
El titulo &lt;le 1n1c; pal.1hra, puede
'-On.tr en pr!OCll)IO \X.Íl'N'&gt; \ J\lr p,tr.l .A OUIEM LA CULTIVA Y A d()\ puc, rus. &lt;le l9'i0.
\1.t~ adelante, en un.,
c'-1..rthtr. &lt;Que er1au1r.1 cnfr\.'nt.1clJ. &lt;k
OUIIM LA RECIBE.
lntrc,·i,c.1 a propl'hJto
1runcr.1anc-, ll,1hlc -fat.ll )' ~1&gt;;:(l-.a- a
&lt;lcl &lt;1tor~.1m1cnto ., .,u
b, p.1l.tbn1s no ck·dk.1 .1 cUJ, b p.trt'pcr&lt;.on.1 del Premio lntcm.,cional \Jfon!&gt;O Re) t:-- en
an.,, podero,.1 de c;u ,cr&gt; rn pranc1p10. tod.1, Pcrn
1979, el novchsc.1 pn'lpon.: 1on;1 dato, an\ alu.1hlc, ',('lhrc
Rc)·c,) F\lcnrc, fucmn. en -:;us rc-.¡x."Ct1,·o-. tiempo&lt;;
una de la, granJc-... lc:cciClnt·-. .11fon...in,t'i
'- X\.cfX 1onalc'&gt; '\o sol.tmi.:nre h1C.1cron de l..i c,'-rirura
na,·c~.tc íon de cn,erg.tdur.1 maru-.cub ....ino cn:)cron
.. 1b,1 yi, muy ., ml nudo .1 .t1.:omp.il't.1rlo ,1
firmemente &lt;.¡ue l.t pal.thr,1 ilum111.1 )' fortalcci.:. form.,
C. u1..rnJn1c.1 )' ffll .11,,JJ!xl en un.1 l-a.,ita que tcm.1
)' tr.1n'-Íl1rm.t cnnquc'-l' ,1 qU1Cn h i.:ulu, ,¼ ) a quien
un pl'\x.11~11'1.,1&gt; JarJtn tropical. en un h,,u·I qul·
l.1 rl'('tbc. Pck.tron concr.1 cllo, m1,mo&lt;.. p.ua vencer
c:\1,tt.\ 1:ntoncc ;- 4u, ,e ll.1m.1b,1 d l lotd :\.l.tnk
al ,ikncit'&gt;, l., coharcha l.1 pcrc:;:,1, La fecundidad dl
l.c tuh1.1n renudo t:"-l c:i,1t.1 o ,e l.1 h.1bun d.tdo
.1mbo, es p.U'.tlc:J.1 a l,t .1mphruJ del c,rcctrll de ',U',
.1 Re\\;-. Cl.1ro, 1,, me 1b.1 a \'ccc, Je p,1rrund:1,
1nqu1ctudc~. no k~ro qul. ca,h tcml tr,1t.1do por
u:nu J,c, ,._.ce.e o die, 1l"Ch(l .1f\o,. y lkll,,th.1 ,1 Ll&lt;.
su rlum.1 -.e t ran,form,1r.1 ..:n nuc, .1 .1,cntur,1 lkn., Je
cm o&lt;lc l.t m.U\Jn.,) h;1b1a un,1 luccc1t.1 pr1.:nd1J.1
invit.1\:iont: ... } ric,&lt;!:o,. de pt"&gt;!&gt;th11id;1dc:, 1ní1nit~.-..
en uh1hln,k .1 r er.a Rt:t.., c,cnhit-nd,, Oc m,xlo
El otrl, ha=o un,1. .1,r,1n f.thuh de \h:xil'O en d
que )O lk¡z,1ba Je la, p.uTand.1,, Rl.'vc, )',1 c:,t.1h.t
cnnc1en:o unht•r~al y .1 t r.1,·i.:,
tod.,._ ,u, ctl.1dc,
c-.c.nhcnd,,. c,,m,1 un w,,,m,, Je etlUltth lk h.,d.l,
Ll, que fuente~ ,1í1rm,1 d1.: Rcyc, puede .1plicar,e
.1h1 c,t.-ab.1 )' yo le &lt;ll'C 1.1 non i\lÍll0-.0, lcc'&gt;ml.l
i~u.1lmencc .1 d
c,u u u:J t-...cnhll n,l,, a Lt, lan,,, tk l., m.11'1.1n:i:~.
Y me c,,111t?,t.1h.1 &lt;;¡ rtirqu,· pi &lt;:1)Zo l.1 Ieee aón
Fruto &lt;le l,1 di..c1plin.1 y de b mtl.wid..iu mtclcctiul
Je G('ICthc"' •
u I c., la kc.: 11,n Je (io,; thl' ••
en un pJ1, &lt;le 1mpn1\1&lt;-acl,u1t..,) r~cc,t,,,. J..: úus
"Lcvant.trse tcmpr;1no y qu11.1rlc l.1 crc:m.1 11 dt.1.
) [T,lh.tJlh úiltr11.l.tt.lo, en d s;irc.1qn('I )' el IO~Cntll
c-...;rib,r entre clnu, y ,li;tc. }' lul~tl tener ric111p&lt;1
Je 1..-:1fc: Frutl, dl· la n:n:rcm.11 m.1, lwnJ.1 h.1c1.1
par.i otn'\S mtcn-x--i; pc•Ülli:a, J1plonuc1.1.. l:i lntTiltl
lli.. qucha&lt;.:cn.;.. JI.' ¡,,.. h,,mhrc,. en un pll'- en d
Je l:1 Ct1rt1• Je \Vc:11n.1r. rruncr.11, 1.1, trorta de J.,s
que l:i burla, Ja..lr can las 1n,ulic11:n 1, Fru111
c1,lorc .,. ~~'lludr c,1m.1r.1d.1,'". Entone,' , ,·o
~ h.1 d1ch1, tllnl" de l.1 h1Ct~1on litcr.1n.1 m.,~
. crH,

º'"

&lt;,

1

o

�'
,

ANDAR A LA RIDOMDA

que mc dío una le ción Reyes de no ser p:trr:mdero
}' de más bien tc,~mtarmc a l.ts cinco de la mafürna
a escribir. cos., que cocla\'la hago todoo; lo día.., en
honor de don Al fon o.

Legendaria }' ejemplar fue Ja dj cipUna - que puede
ser má ainplüunenre explicada por la bella ilvia
l cmu - que Fuente demo tró para practicar con
cxito paralelo el oficio de vivir y el oficio de e cribir:
escribir plenamente lo llevaba a vivir con plenitud.
fl agua lo templaba. lo hacia otra ,·ez nonato)' er
al mi mo tiempo el hombre ,,igoro, o que fecundaba
a la Creación }' a u vez era fecundado por ella. Jo &lt;:
Emilio Pachcco hi=o noc:ir que para Cario no exi tió
el bloqueo, la página en blanco, porque halló la cura
para la locur:i y al cao en cl acto diario de enfrentar e
a si mi 1no. confrontar la e cri.cura con la enorme
n1inucia que aniquila. Si e e ejemplo lo aprendió el
joven Fuentes cid vetcrnno Reyes, e te debe de haber
agradecido el consejo que le daba el rnuchacho Cario
al decirle que no comnrn en cuenca lo ataques que k
h:lcian.
Alfon o RC)'C e afirn1aba que escribir era li1npiar
de papclc el e critorio. Como ha notado Alfon o
Rangel Guerra en u libro Las ideas liurarias ele Alfonso
Reyes. la figura rná próxlnrn al ideal alfon ino del
abio, lo encarn:1ba Goethe. Ya de de u Dictrio de Río
de Janeiro, d 25 de septic1nbre de 1931, Rcye confíe a:
Gocrhc no oJo me in píra, no olo me ayuda a
entender cieno ide:ilcs muy mio . ino que me
da el mejor rc,r:i.to de mi defecto y cl cuadro de
los peligros que me amena::an. Él se libró a íucrza
de genio. Yo olo puedo librarme con paciencia y
con díligcncia. He aqul a lo que quiero referirme
particul:irmente: el romar el :1rre como una parte
de fa vida, rmbada en toda la co as de la ,•ida,
de pcdaz:1 l.1,ida )' la convierte en un montón de
ensa)'O· íragmcntario•...Yo me muero de notita .
Qui ier,1. en un gran dcsrerezo, organizar rodo.
(Rcrc . 2011:45).

Debo a la me1noria y genero id:1.d de Adolfo
C:i tañón, navegante mayor de la obra de Alfonso
Reye •la primera con ignaci6t1 escrita de sobre Carlos
Fuente . El 30 ele agosto de 1931en Rlo de Jnneiro fue

51

1

un dJa particularmente lleno de ucc o in OJjto para
d embajador mexicano. que en varia página de su
diario de esa época e duele ele la ca i nula acti\'idad
de u c;,.d rcncia. Ese dia con igna la agitada cxcur ión
que "hi::o ha t,1 el campo en bu ca de la balumba
de negro ~. en co111pañin cid e cricor francé Paul
~lor.md: el automóvil no llegaba, el ombrero nuevo de
don Alfon o cayó al agua, b barcaza en que \'iajaban
e cuvo a punro de zozobrar. La parce que rubrica la
entrada de e e din no re ulca meno dramática: ~orro
c.ha, de n1a11ana, iguc la c¡11iq11c; en ve:: del t iempo
mágico de la noche anterior. tormenta;}' al cel&lt;:fono,
Fuente avi a que a u hijito le ha picado cal \'CZ un
alacrán, gri.ta, e retuerce, echa e puma por la boca, y
tiene el brazo rojo }' un piquere entre dos dedos. ila
macumba!tt (Reyc • 2011: 41).

ro tenemo dato po tcriore . en el Diario de
Re)'C • obre la evolución de b alud del niño que se
llainaba Carlo Fuente ;,.,1ac1a , hijo ele Rafael fuente
Boetriger }' Berta ~ lacia Riva que habian Ucgaclo a
Río n bordo del \\/cstc111 Princc d 11 de septic1nbrc de
1930. N'aturahnencc, el niño se curó ele la picadura
de alacr~n. y e convirtió en un adolescente que
a lo clieciséi al'lo , cultivando crecicntcn1entc la
amistad ele Alonso Reres. recibió la reprimenda de
no haber leido a Scendahl. La relación entre ambo
urgió inicialrnente de la caballero idad natural de
Rafael Fuente y u profe ionali 1110 en el rrabajo
diplon1ático. Recuerda Carlos Fuente :
,\lfon o Rcyc~ dejó re timonio de mi padre: "Era
un hombre esencial, sin e puma". E e hombre
sin e puma llegó un dla a la embajada de ~l&lt;:xico
en R!o de Jn.nciro }' encontró al máximo e critor
mexicano contc tando oficio . de cifrando cable
)' archivando recorte . " Yo me ocupo de la oíicina.
don Alfon o". le dijo mi padre. ·u red dedique e a
escribir". (Fuentes, 2002:7S).

Cado Fuente publica u primera y tra ccndcntal
novela. La región mós trcms11arcnri.:. en la primavera de
195S. cuando Alfon o Reye se haUa en el apogeo de su
vida intelectual: Ja biológica. por de gracia, no h:ibrá
de durar ino un año}' medio de pués. Una vidente le
profetizó en 1931 una enfermedad grave a lo 59 ai'lo
pero una vida larga de 82. l a egunda predicción,

�por desgracia, no se cumplió, pero la longevidad st se
Mexico logran\ una conquista a la inversa al acracr
consumó en Fuentes, continu:uncntc partido de este
la atención y la pa íón clc autores españoles con,o el
mundo con la mtsn1a cnergfa con la que Ue-gó a él. La
Luis Cernucla de Varicrcioni:s obre tema mexicano o el
región mús u-a11spare11ce aparece a la mirad de un siglo
Jost tvloreno V1lla de Corn11copr&lt;1 de Mé-.;ico. Si con lo:::.
donde el mundo occidental
Contemporáneos ;-.1éxico se
ha encontrado en la novela
b..'tb1a puesto de moda parad
el modo más acubado ele
e&gt;..Tianjcro, en la generación
expresión lite raria, según REHn ES LA ÚLTIMA DE LAS de Fuentes Méxi.co e vuelve
ha visco Rene M. Albéres
NOYEliSDEUREYOLUCIÓN una n1oda para el mexicano:
eo s u estudio sobre la
un espejo in có modo .
MEXICAMA.,
Y
LA
PRIMER.A
no,·ela n1odcrna. Más allá
i nsustituible, 1nevicable.
de explorar la sensibil idad EN OUE FUENTES HACE l i Tras bájarse del cabaUo.
o la imaginación. apunta. su
y sin haberse sacudid o
AMATOMfA
DE
ESE
CRAN
EX•
arsenal estará dedicado a la
por co1np leto d polvo dcl
construcción de laberintos PERIMENTO SOCIAL, PRO• ca111ino, La Rcvoh1 c i6n
mentales para cumplir con
se está durmiendo en sus
LOMCA.DO,
ACCIDENTADO
Y
La s responsabilidades e
laureles: es hora de q uc sus
inquietudct- que antes [ueron CO"TRADICTORIO.
pensadores la despierten.
propias de la epopeya, La
la cues tio11en , le pidan
crónica, el cracndo moral
cuentas.
y, por supuesto, la pocsJa. Si Ja novela es cl gtnero
La regw11 mas rrans¡,arcmc es La última de las novela e,
más seductor que existe, es porque al mismo ácmpo
de la Revolución Níexicana, y la prin,era en qu~
que ofrece lo que podemos llamar una anécdota.
fuentes hace la anatomía de ese gran experunento
una intriga, un misterio que obliga aJ lector a ser
ocial. prolongado, accidentado y contradictorio. A
cómpüce de_l escritor. al mjsmo tiempo contiene un
explorar los múltiples catninos y mitificaciones de esa
vasto registro de resonancias ps'icológicas. sociales,
revolución que ha sido calificada de diferentes fonnas
ontológicas, estéticas)' simbólica .
-continuada, traícionacla, interrumpida- Fuentes
Cuando Fuentes nace a Ja vida literaria, el significante
dedicará varias obras posteriores. An1plifícará notas,
J'vl~ico se encuentra en búsqueda de sus múltiples y
cen1as, atmósferas. Por eso oo es exagerado decir que
posibles significados. 1a Revolucion, que cumple su
La región má.S tra.n~parcnu e el nacin1knro cle Carlos
primer cincuentenario en 1960. será analizada de de
Fuentes. Respuesta tan inmediata por parre de sus
diferentes pecpcclivas, e incorporada al discur o
lectores bacc más amplio y evidente cl horizonce de
oficial como la con~umación del t:dén en La ó~ra.
expectación de nuestro autor: La m1.1cncdcAncn110C11tZ
F. as conquistas predicadas por el alemanisn10 seráo
profundiza en el retraco de Federico Robles como
analizadas por un autor de la gene.ración posterior a la
sf mbolo de lc1 Revolución transformada; Grmgo v1e¡o. la
de Fuentes.José Emilio Pachcco. en la nove-la Las bciallas
vida imaginaria de Ambrose Bicrcc y su desaparición
en el desierto. Autore!&gt; de todas las disciplinas se afanan
en el fragor revolucionario; Agua quemada, b biogtafia
en hacer la anato111la del ser nacional, de la identidad
Eragrnencada pero unitaria de una ciudad que cambia
y las conrradiccioncs de su ontologfa. Desde 1934. el
con sus personaje pero que en el fondo permanece
filósofo Samuel Ramos habla publicado El perfil del
inalterable.
hombre y la culwra e11 Ml'&lt;-ico. En la colección México
¿Por qué tirula Fuentes su obra La región mds
)' lo mexicano, publícada por la Ecütorial Porroa
1rcrnsparc11td La expresión habta s ido forjada
)' Obregón, aparecen Laxen la fr·c111e del propio
- rescatada o prestigiada- en 1917 por Alfonso Reyes
AJ [ooso Reyes, Co11e1e:11cia y posibilidad del mexicano de
como declaración de principios o in\litación aJ viaje al
Lcopoldo Zca, A11alísis del ser del mcxica11Q de Emilio
frente de su Visión de Andhuac, rexto escrito eres anos
ranga, En tontO a la /1/osofta mexicana de José Gaos.
dcspu~s de la muerte de su padre, ese 9 de febrero de

1 S2

�AMDAR A I.A

111
111

-«
111

u
111

0

◄
.J

◄
u
UI
111

....
0◄

%

j

0

►

ti:

0

Q,

tll

lle

◄

J
Q

'"'
e
~

111

cr

1913 en que se convierte en la primera vtcctm,1 visible
de la Decena Trágica. Reyes escribe en el c~'ilio y
, on la fi rme -voluntad de exorcizar fantasmas de la
\'cnganza )r el rencor. Sfntesis del paisaje que ojos
extranjeros tuvieron de nuestra antigua cierra)' de
cómo b imaginación y la rcalid~d fueron delineando
los contornos de un paisaje que es inevitablemente
nuestro. A esa expresión llegó Reyes luego de ,·:irias
}teneracioncs de propios y C..'C.tranos que hablan dejado
tcsrunonio de su admiración por la transparencia
in\'cros1mil dcJ aire. Thomas Gagc, en su libro A Ncw
Survcy ofclic Wcsr I11dic.s, aparecido en l648, al tener ,l la
vista la ciudad de Mexlco, cxclan1a: .. 1os pareció que
la iban1os a tocar con la mano si bien distaba Lodav1a
lc1 Uanura donde ~stá l&gt;ituada ca i diez Lnillas dcl pie
de la montaña". D01 siglos más tarde. CharlcsJoscph
l atrohe.. autor de.: libro A Rcrmb/cr in ~léxico (1836), y
quien habla de ~ltxico como una ciudad de palacios.
elogia í.Jna glorio a maílana en que el brillante sol
iluminaba la fachada de los edificios como placa y
esmalte". Todavla en cJ lv1éxico de lo año veinte,
la rcvi ta Uliscs incluía la publicidad de los cursos
ck vcr,lno ofrecidos por la Universidad acional, }'
exaltaba la beUcza de una Ciudad de ~~fx-ico desde
cuyas calles podían observarse los volc,tncl- nevados.
En estas lectura. del paí1; y la ciudad cap1t.al a rravé
de los siglo . Mtxico era Casi el paraíso (1956), óntlo
de la novela de Luís Spota donde, al igual que en la
obra de teatro El gtsticulador de Rodolfo Usigli estrenada en el signiñcacivo 1937. un año anees de la
expropiación pecrolera- la sin1ubcíón es el secreto
para la supervivt:ncia, sin importar los medios que
se u[iliz¿tn_"Dame clase )r ce doy Jana. Dame lana y
u: doy clase'" sera una de las frases repetidas por los
personajes de Ja novela.
Al elegir la frase de Alfonso Reyes para dar t itulo
a su novela. Fuentes formula la tesis que habri tle
sostener su propuesta ideo lógica y narrariva. La
Ciudad de México se levantó en un:. zona fatal c.n su
asiento pero gloriosa en su clima. su cielo. "Mtxico
en una laguna~ es cJ e.fruto t.le. uno de los capitulos.
Tierra enfangada, vacilante, veleidosa. Transparencia
del ail'c que no garantiza la rranspar&lt;'ncin de sus
pobladores. an1antes del disfraz. urgidos por hacer
de los suyos días enmascarados, por aparentar, por
buscarse sin encontrarse. por oo dejar de luchar ni

53

1

R ■ DOMDA

/
r'.~

I

/

.,,--

'

t, ' ' -

i

- ..,

siquiera en c.l apare_nre esratismo y pasividad de los
personajes&gt;' situaciones. "Primnv~ inmortal y sus
indicioit. dijo Bernardo de Balbucna en 1605. La frase
aparece interpretada de diversas maneras en la obra
de Fuentes. De manera parti.cular, la ve como sfmbolo

dcl estatismo, de ta incapacidad mexicana rarn cerrar
ciclos y-cambiar d1.: terrírorio.
El carácter cau&lt;l:1-loso. poltgrafo y por lo n'lis1no a
veces ccmiblc de la escritura de Reyes provoca que
en el rcgiomontano universal el bosque no permita
\'et los árbi)lcs. "La cena~ es uno de sus textos más
antologados. tan to por su misteriosa elegancia
c01no por la recreación de la atmósfera de l.l ciudad
nocturna, el final ambiguo que propicia toda clase de
interpretaciones. La enigmática pareja femenina de
Amclia y tvlagdalena prefigura la Damadecorazoncs de
Xavier Villaurrutia )', más scñaladnmente, la Aura de
Carlos Fuentes. El rcxto fue escrito en 1912. ar')o de

�AMDAII A LA IIIDOMDA

UM CRAM ESCRITOR MUMCA ES UMÍYOCO, Y CA.DA RELATO DE FUEM•
TES ES UMA PAR.Á■OLA QUE ADMITE TAMTAS IMTERPRETACIOMES
COMO DIFEREMTES CLASES DE LECTORES EXISTEM.

fo tragica mucctc &lt;le Bernardo Re)'CS, y se. incorporó
a l libro El plcmo oJ,/,cuo. Cuencos y cli{llogos, publicado
en 1920. El ccxro ha tenido multitud de lecturas,
desde la ontrica hast.1 la fantástica. Se trata de un

texto inquietante cuya zozohra nace de una frase
enuncíada por el propio personaje narrador al recibir
la cnigmáLJca invitación a una casa con personas que
no conoce pero cuyo nombre ellas saben_ El personaje.
que cJc manera s intomática se llama Alfonso, se da
cucnra de que esc:1 a entrar en una zona desconocida
"cuya fantasía e t.á hec ha de cosus cotidianas r cuyo
equivoco nüsce:río crece sobre la humilde raí:? de lo
posible~ Con frecuencia, !:C citad paralclo entre este

t&lt;.'xto magistral &gt;' Aura, otra obra maestra aparecida
medio s iglo de pués. en 1962. Todo los cruninn de
Henry James &lt;kscrnbocan en esa pc.qucña gran obra
m:_tcsrra drulada Otra vuduuJc tucn:a. Todos los lec rores
de Carlos Fuentes confluyen, tarde o temprano )' de
manera uuánirnc, en la breve)' crccienre in(ensidad de
/\ura. Para 1tL1torcs con tma obra de r._-m fucrrc densidad
expresiva. de can amplio espectro ele registros, esta
prcfercncb podrtu parecer ofensiva. No lo es, porque
en Aura se cncucnrran resumidos lo!:, elementos del
narrador que hechiza a sus k crorc y dcl personaje
-Felipe N1ontcro- que a su ,•cz se ve hechizado por
el amor y 1n muerte. por su siúo en la hísLoria cidica,
cuyo reconocinúcnro le provoca horror pero al mismo
tiempo fascinación. En ese su primer inventario de
fancasn,as, nuestro escritor Lcoi,l antecedentes tanto
en su lengua con10 en su 1léxico. La insondable
atracción hac,a nuestra mitad oscura y visionaria.
d descubrínliento de lo que podemos mirar del otr o
lado del espejo, se h:illn en El Alcph de Jorge Tuts
Borges y aparecerá luego, de manera fulgurante, en c.l
Bestiario de Julio Cortazar. Fanrasm.a.les serán voces
y presencias e.o lá. prosa de Juan Rulío como antes lo
Fueron las enlutadas que marcan el pri1ner ,1corcle de
Al frlo del agua de Agustln Y.11'tc::. La diferencia de Los

cuentos c.ll' Fuentes mduidos en Los ditts e11mascarados
rs su t,1ráctcr d&lt;!sintcn:sado, la pureza que como
cuentos de horror tnancicntn, además de su inevitable
carga tnccafórica. Puc&lt;l~n ser leidos de manera
simbólica, pero su objcrh·o principal e inmediato e.!.
dcs~rtar en cl lector un cstre.111ecimiento que altere su
n--aüdacJ, su tranquilidad. Ysu sueño. Casi medio siglo
d~!-.puts de SL1&amp; cuenco&amp;de juventud, Carlos Fuentes
puhlícó el ,ulo 2003 Inq11icw compt11líti, cuyos siete
cuen tos, c11 su coralidad, están dedicados a estudiar
cl lado oscuro. En esas cínco décadas la C iudad de
Ñ1éxico, rsccnario de la mayoría (k estos relato:-., ha
cxpcrin1entado un can1bío de piel. e ha c_onvcrcido,
como dice José EmiJio Pacbcco, en la ciudad de los
batracios, en una vkja contradictoria poblada en su
mayoría por j6vcn&lt;!s.
Un gran escritor nunca es unívoco. y cada relato
de Fuentes es u11a paráho l,1 que admite tantas
incerpreracione corno diferentes clase de lectores
existen. Sin embargo, para lograr uo gran cuento de
fantnsmas. ese que despierte, como queria cl poeta.
cJ roce de un llla desconocida y sintamos que puede
ser de un ángel o un demonio )' que en ambos casos
nos condu=ca a l:i hcllcza como el principio del
terror que aún somos cnpac~ de c;oportar. es un,,
de las tareas n1ás diñcilcs de logtar. Lo admirable en
Fuentes e que a lo largo ele su exrcnsa aga a.trradva.
haya continu,1do 6cJ a ese genero y lo prattiquc con
plena conciencia del car!lctcr metafórico que tiene la
l1posición freudí.inn cncre lo doméstko )' lo s iniestro,
per? al mis1no tiempo los escriba con apego a la
ortodoxia del genero.
Como Reyes, Fuenccs no tc1nc utili::ar la~
convenciones del genero y tiene- siempre la habilidad
pnra torcer la mano del lccror &gt;' conducirlo al de enlace
terrible. lguaJme11c:c tienen luga r los ritos de paso
del protagoni sta enfrentado al misterio: el ingreso
aJ ámbito en principio doméscico qutt sl: transmuta

1 54

l

�:

ANDAR A LA RIDOMDA

en plataforma para el viaje iniciático; la separación,
el reconocimiento y el retorno. Esta última etapa
á ene en varios relatos una doble vuelta de tuerca: e1
lector y el prot-agonista sienten que han salvado todos
los escollos y han reestablecido la situación inicial,
pero un horror más grande los espera. As1 ocurre
con el Carlos del cuento ~La mu!'lcca reina" o con el
doctor del titulado ..La bella durmiente". En ambos,
el enftencamíenco con la pesadilla o la anagnórisis es
el preludio para una prueba mayor de 1a que no habrá
retomo: nosotros, tú, lector, será quien decida si esa
integración o re.integración al dominio de lo otro es
un beneficio o un maL Tú, Felipe Nlontero, profesor
de Historia, sabrás mejor que nadie si deseas regresar
al tiempo que está más allá de los hombres y sus
leyes. Solo tú. lector. sabrás sí el amor es constante
más allá de la muerte, si tienes la fuerza y la valentia
para esperar la reincidente epifania. Solo tú, quien al
recibir con gratitud y creciente ansia el peso de ser
la pe.rsona que respira, ama y jadea en el cuerpo de
la novela, incenso y breve como el de la propia Aura,
esi:ás capacitado para saber sí deseas pern1anecer
en ese reino donde podrás ver lo que ningún ser ha
contemplado.

A la generosidad de Carlos Fuentes y a la cátedra que
en esta ciudad lleva su nombre, debo la invitaciOn
para escribir el prólogo a una antolog1a de Jos textos
que Alfonso Reyes dedicó a la literatura española.
Entonces recol'dé que el año 1959, último de su
fecunda y gcncrosa existencia, Alfonso Reyes escribió
para la Secretarla de Educación Pfiblica un ensayo
titulado, llanamente, Nuestra lc11gua. Impreso en los
Talleres Gráficos de la 1 ación, la humildad de un
papel que la justicia p~tica denomina Revolución seve compensada por un elegante diseño tipográfico y
el gran tiraje de la edición. En la cima de su autoridad
ética &gt;'estética, admirado &gt;' reconocido por sus pares
y lectores en México y el extranjero. director de
la Academia Mexicana y presidente de la junta de
gobierno del Colegio de México, Reyes expone con
claridad y corces1a el origen, evolución y estado actual
del medio que utilizamos para comunicarnos, tanto
en la vida cotidiana como en la expresíón artlstica.
No obstante que se rrara de un texto de divulgación,
debido a que es obra del pollgrafo )' virtuoso q_ue

55

1

LA

CEMERACIÓM

DE

REYES

PREDICÓ COM EL EJEMPLO LA
MAMERA DE DI.A.LOCAR, Tll.A.MS•
FORMAR Y EMRIQUECER LA
LEMCUA MIDIAMTE LA CLOSA, EL
NOMEMAJE Y LA IMTERTEXTUA•
LID.AD COM LAS
OTRAS LEMCUAS.

LETRAS

DE

nuestro autor fue en todo momento, en él fulguran al
mismo tiempo el ingenio y la armorúa, la originalídad
y el descubrimiento. Además del valor intrlnseco de
este ensayo en la biobllograÍia de nuestro escritor,
puede ser leido como un homenaje personal a la
herramienta que utilizó con tfil devoción, lealtad y
maestria, que llevó a Jorge luis Borges a afirmar que
nadie en su tiempo manejaba el espai1ol como Alfonso
Reyes.
La literatura mexicana es toda aquella escrit a
por mexicanos, dijo varias veces quien, como parte
del Areneo de la Juventud. dedicó sus afanes a
dcsentrañ.ar los principios de nuestra identidad pero
tambien a comprender su lnsercion en el mundo,
su di~ogo con otros án1bitos y sensibílidades. En
español combatimos, amamos y so.ñames, pero el
español que utilizamos no es el que se utiliza del
otro lado del océano. La generación de Reyes predicó
con d ejemplo la manera de dialogar. rransformar y
enriquecer la lengua mediante la glosa, el homenaje
y la jntercexcualidad con las letras de otras lenguas.
En este sentido, se halla muy próximo a Julio Torrl,
su estricto contemporáneo, quien enseñó durante
varios años en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de M~xico, preparó un útil manual -La
liccrawra cspallola (1952)- y publicó un pequeño gran
libro bajo el sugerente y provocador titulo Ensayos y
poemas (1917) en el que demuestra una nueva forma
de considerar ambos géneros y de leerse en los
otros. Bajo d titulo, igualmente sobrio, de Cuestiones
esréticas, un Allonso Reyes de apenas 22 años de
edad publica en 1911 ese su primer libro, unánime
y nunca suficientemente. celebrado. El volumen es

�un maniücsto de temas y obst:sioncs a los que S-e
1nantcndrá leal el autor s us años posccriorcs.
fguahnente 1iotitble resulta que este texto de Reyes
haya sido origioaln1cnce una conícrcncia pronunciada
el 26 de enero de 1910, es dec ir, 17 años antes de que
los poetas españoles llevaran a ca bo, ele manera

antioficiaJ, pero con\'cnci&lt;la, emocionada y poética,
una ceremonia en la iglesia de Stlllt:a Bárbara, para
celebrar el tercer centenario de la muerte de don Luis
de Gongora y Argotc. Antes de que tuviera lugar ese
acontecimiento que banti::6, de 1nancrn c ronológica
y cspil'ítual, a la mas brillante generación de poeta!;
cspm\olcs &lt;lcl siglo XX, que k}'eron y se leyeron en
Góngora, UJJ joven mexicano dcdjcaba su sensibilidad
poética y su pasmosa pe netración c ritica para
explicarse por que un helcrusta y orientalista como
Pedro ele Valencia lo Uamaba ...primer poeta c11cre los
modernos", mie ntra · otros de sus contemporáneos
considcrahan que el gongorismo se reducla a uuna
afectación y una arl ifi c ialidad t an pasmos.ts que
nada, a craY~S de é l, puede conservar siquiera s u
&lt;lenominación corriente s ino que ésta se c ambia en
pcrtfrasis alambicada, c.londe los objetos desaparecen,
al punto que apen::ts la cx&lt;:p.csis del autor podrta
devolverlos a nuestro e ntendírnicnto." (RC)'CS, l95S:
63) .

En s u discurso de ingreso a la Acade111ia lvle.xicana de
la Lengua. el historiador Javier Garciadicgo rrazó con
luc idez )' sensibilidad las vidas paralelas y d ivergentes
de Alronso Reyes y José Vasconcdos. Su modelo n\ns
remoto es la obra clrtstca de Plutarco. ese mae~tro de
la Historia que logró tra.:ar las ruta!&gt; ejen1plares. (:11
el mejor cntido del térnnno, de algunos de lo!. má
claros "ªrones de Grecia &gt;' Roma. l a rarea de hacer
lo 1nhHno con Rc)1es y Fuentes es desafiante )' llena
de cst1n1ulos. En mis pala bras he querido solamente
craz..tr algunos puntos ele partida entre la persona y la
obra de nuestros dos escritores mayúsculos.
En una de fa:. numerosas c ntre,·istas que se le
hicieron, Alfonso Reyes conícsó: ~Escribo porque
vivo~ (en ~itarctncz, 1992; 185) la soUdcz y sinceridad
ele casi todas sus página proviene ele su leallacl a
scn1ejante declaración de princ ipios. las dedicadas

a presentar ante nuesLros ojos lt,s trabajos }' los días
de autores que se valieron del idioma español con la
misina h abilidad )' nobleza con que el C id C,unpeador
manejó su espada, csláo cscricas no con erudición
vacia, s ino con la experiencia de qu ien hi=:o de Sll
vida una forma de crear; de su cscrilura. una forma de
res pirar. Por eso sus paginas resultan can vh·as.
Fn la ªOración del 9 de febrero", tcxr.o que da fe
dd acontecimie nto mayor de su vida, la mucrrc dd

156

e

1

e~
••
e

'

�P ES ERA T.üll DIICIPLIMADO

C0 O EL ALMA MILITAR DE SU P.A.•
D E, Y SUPO OUE LA MEJOR MAME•
DE COMBATIR AL EMEMICO
llffERIOR ERA DO■LECÚDOLO
OM LA DI.A.RIA .A.CTIYID.A.D, COM
.A.LECRÍA OUE PROPORCIOMA
MFREMTAR EL PROBLEMA POR
RESOLVER COM LA PRECISIÓN DE
TEOREMA Y LA SORPRESA DE
M POEMA.
gc.ne.ral Bernardo Reyes, cl b_ijo Alfonso tiene el valor
de recordar. con pudoroso sentido confesional: ~una
\'C:: fui, como de costumbre, a para mís ,·acacioncs a
Monterrey. Llegué de noche. ivtc acosté y dormí. Al
despertar a la mañana siguiente - muchas veces me
..ucedla esto en la adolescencia-ya tenia en d alnla
un vago resabio ele tristeza, co1no si me costar-u un
esfuerzo volver a comenzar la vida en eJ nuevo dia.
Entonces el mec:anismo ya montado funciooó olo. en
busca de mi equjlibrio". Reyes se refiere a la parálisis
del alma provocada por la mda ncolia. que cicndc
r;us alas negras cocima de los se.res más sensibks. El
e.quilibrjo se re cablece conforn1e la pluma se carga
varias veces de cinta y transforma el vacío del papel en
palabras que justiBcan la diaria jornada. Reyes era tan
disciplinado como el alma milicar de s u padre, y upo
que la mejor manera de combatir al enemigo interior
era doblegándolo con la diaria actividad, conla alegría
que proporciona enfrentar el problcn1a por resolver
con la p reci i.ón de un teorema y la sorpresa de un
poema. Quien no duda no llega. Son constantes los
momentos en que Reyes da muestra de su clcsalíento
ante la unposibilidad de crear , pero jamas ahandona el
inrrnro por domar a la i1nposibk yegua.
Con motivo de la entrega de los Prc n1ios de
literatura en el Palacio de Bellas Artes, dos semanas
después de la partida de Carlos Fuentes. Silvia
Lemus pronuncio un brc\rc y emotivo discurso, del
cual me quedaron grabada la voluntad expresada
por cl l.!SCriror: lo que más pedfa a la vid;1 es que no

57

1

lo abandonaran la fe ni el encusiasmo. A punto de
encontrarse el ho1nbre Alfonso &gt;' el niño Carlos, el
primero escribe en su díario: "Aún no saco mis libros
y papeles, por lo que tardan en arreglar mis estantes.
Quiere decir que no vivo sino a n,edia respiración, y la
conciencia se me lle mi de venenos, como siempre que
interrumpo mi trabajo literario~ (Reyes, 2011: 6).
Reyes llegó al final de sus dias cl 27 de diciembre
de 1959. Por for:tuna , alcanzó a leer la segunda novela
de s u joven arrugo en ascenso y en plena acriviclad
vit..al e intelectual. Carlos Fuent es dite que codo lo
que don Alfonso cechaz6 en La región más 1ra11spat'c11tc
se transformó en elogio eras la lectura de Las b11cnas
co11cic11cias, obra donde Fuentes relorna aJ estilo
galclosiano de la narradón orrodoxa, cercana al gu to
alfonsino. Federico Reyes Hcroks hizo el incvi~able
paralcl&lt;1 entre las dos figuras en su disc1.a so para
despedir a Carlos Fuentes en el homenaje que se le hizo
de cuerpo presente: c.n cl Palacio de Bellas Artes el 16 de
mayo de 2012, )' con sus palabras conduycn las mías:
Alumno informal de un gran tutor con qukn lo
unió una profunda amistad - me refiero a Alfonso
Reyes-. Carlos Fuentes sicinpre defendió la tesis
del rcgíomon~no· la culrura o es universal o no
es cultura. Lo dcmái, l'S folclor. Por eso se lanzo a
una aventura magna como lo es Er espejo e111m-,1do,
en donde nos habla de Zurbarán o de Las bodas
de F!garo. ese espléndido y complejo texto en que
cruza lo mares. el Aclancico en particular, para
mosrrar los puentes inv1sibles pero índesLrUctibles
que unen a las culcuras de una y otra costa. Qut
hombre más complejo y completo i::ra Fucnccs. Lo
recuerdo en l,t C)&lt;Celente versión de ese libro - El
C..5{XJ0011cnt1db- claborad1\ por la televisión británk._,.t.
A!I! nuestro gJ:"3n escritor ~ despliega frente a las
ctmaras como s_í Jo hubiera hecho toda la vida.

e

RE.FLRLi\CI \S

Fucntl!:,. C

(:!002)

[n,,wrr,,,. C 1ud.1d de \lc..-..1co· Ser-. B.UT.11

Fuente'&gt;,{° (2012) r,r)()nu~rmd11t1J~ \ft.XJ1.A): \lfa~u.,r,1
\bnln~:: 1 1 ( 1992). G111op,11ule1111iu~&lt;H1ondc l/l,•111o1R('l"C1ud.1J

di: \1~"'''' li 1;\\I·
R1;)'C,, \ ( IOíS) Obras '""'/•ktlli tic AIJ,m\/1 Rnoe~ 1omo 1 C'iutbcl dr
\k..'üCó

FCE.

Ro.:y1.-....., ,.\ {:Ull} í&gt;fllrt&lt;&gt;. Toni,1111. IQ3() 1936. RueJ,,~ de l..i "'- rn.,. J
(f:d) ("1ud.11J.Je \1e.'\Kll l'C:E.

�..o
:1

Q

•

~

'o
~

•
•

~

111

..11

Q

..l
..
11

��....

1
'O

"

cr
►
~
A

1

11

%

--u

,o

111

o
o.
l
o
u
...,
o
J
o

..o
::i
j:I

'111
I

u

o
111
)(

"

"

o,..
j

.
111

111

et

11
Q
111

o

"..
-"
",,.◄
.J

'o

~
e,t

111

◄
rt

-o
-I
=
•«
u
1,1,

-~

�HUC O CHÁVEZ VA.ACAS (HCV): ¿Cómo

c:mpc=m,rc?
A MIÁM OMTIVEROS (DO): Es un
Lllrrtc ulum con un comienzo bastante local Tenía
14 anos. c1npccé Larde. en , crda&lt;l no sabla. nada
Je los mecanism os

eJ ucarh•o:. o de
pro1nocíón del arte, yo
le estaba disparando
.\ rodo (Risas). tSabes
qué hubiera s ido
rnara,·illoso to n,o
1poyo "forrnacional"
de nuestra gcncrnción,
los n:tcidos en los
701 Que el Mu eo
MARCO hubiera
tenido una biblioteca

como la del Cenero
Pompidou o el Mo'vtA.
Yo empecé en d arte

de 1nancrn inniiciva,
yo no estudié arres.
al igu:tl que tl)uchos.
La inrormación

mo,·erme int1.Litivan1c.:ncc quizá me a}1ud6, provocó
que íniciara en darte de una íonna desregulada, nada
no$ import:iha, no habla fórmu la.~ ni r.izonamicntos
pi;ecl.icos. tvte rel:icro a Miguel Rodrfguez Scpúlveda
}' a mi , ~I }' yo éra1nos equipo. pJaticabamos y
chclcálnunos muchisi1no, rcbocáhamos ideas. ~1igud

MOMTERREY ES UM.A. CIUDAD
•

IMCREIBLEYTODA. DESASTROSA,
ES UM CA.LDO DE CULTIYO PARA

ILUILAR DE LO OUE A. MÍ ME IM•
TERESA., DI LU DIFICULTA.DES

me prcstnba s us revis tas Luna
Córnea, me prestó su ejemplar
de La camara lucida de Roland
Barrhcs, de abf salió mi idcn
para la primer cxpo indi\'idttal

que hice sobre el no retrato,
sobre personas que no qucrfan
ser retratadas en los separos
de la carcel, con esa serie me
seleccionaron en los salones

DE A.CCESO AL COMOCllitlEMTO
Y POR LO MISMO A NERRAMIEM• que 1ncncionas.
TAS DE PODER, DEL SIMULACRO
Y DE LA PRECARIEDAD DE LA
IMFRA.EITRUCTURA. SOCIAL,
POÚnC.4. Y CULTURAL, DE SU
PEMSAMIEMTOIMDUSTIUA.L

que obtenfamos provcnta de la poco rigurosa Art
in Amttica que lefamos en el Sanborns porque ni
iquicra tcrúamos dinero para comprarla, y kcrla e '
un decir, los guardias oos regañaban sj escabamo
tnucho ricmpo hojeando las revistas. S1 habta cc;,_-tos
especializados. pero yo era parte de un pC1hlico
incipiente, no sabía dónde encontrar más información
y. aunque mucho.'i no lo crean. el Lnternet era una
herramjenta de dificil acceso. El prin1er acercamiento
ec.lucacivo realmente potente y eíecti"o que ruve f uc
uno que organizó el Con:uce bajo la direcci6o de
Alejandro Rangtl. iuna locw:i! A la persona que se le

ocurrió traer a Coco rusco, Rafael Lozano-Hcmmer,
F=dipc Ehrenbcrg. Gílberto Accves ravarro y a oo
sé quién más (creo que Rubén Ortiz Torres). mi~
respetos y gracias. Estoy acotando mucho. sucedieron
muchas erras cosas que me pasaron de noche. por
ejemplo, &gt;
'º nunca supe dónde c1ucdaba la galerla
RF-15 (Risas) . Insisto, yo era aán parte de un püblico
íncipicnrc. ¿y sabes qué? Esa falta de infonuación, ese

HCV: En Monrcn·ey l:l escena
cultural estaba fuertlsitna,
gente del DF y de fuera de
México venía a ver qué estab::i
pasando aqut. Pero ya son otros
t iempos. esa algidez en el arte
se cambió a Otros campos y tú

nunca em igrasu.· como algunos
otros artistas, te fuíste un año a la Ciudad de ?\,léxico
en el 2003 al Progra,na Integral del Centro de la
[magcn ¡x-ro n.-grcsastc. ¿P.or qut?
DO: Creo que sigo aqui en Montcrrt}' par lo mismo de
la a ucoeducación y las aurodcducc1oncs y a anclar sin
regubciones, el caminar inrukivamcntc. \1ont:crrcy
c.i:; una ciudad increíble y coda dcsas·rrosa. es un caldo
de cultivo para hablar de lo que a mi me interesa, de
las dificultades de acceso al conochnrcnro )' por lo
mismo a herramientas de poder, del sirnulacro }' dl'
la precanedad de la infraeslructura social, política y
culrural, de su pcnsa.míenco in&lt;lustcia.L Todo eso me
es süpcr 1nreresance. i ·lonccrrey ricnt'. un carisma
increíble, es una ciudad 1nuy inocente )1mu)' perversa
a la vez, n1U}' noble &gt;' muy incllfcrcntc ,\ la vez. Me
interesa entenderla como referencia local ; desde
~lonterrcy cotnparo lo que sé del n1undo e intento
comprenderlo. Recientemente en Bulgaria senti que
estaba en San Nicolas, por eJ canalón...

�HCV: (llisas) Bulgaria -el can.ilón de San Nicolás ...
eres uo pésimo turista.

DO: r-n Bucarc..-.L me sencl cscar en Tampíco, ah1 la Uevo.
HCV: tAntes pintabas y dibujabas, has intentado

se rrcpan cuando activo estas dinániica!&gt;, ver a la gente
haciendo cosa~ -e~ i~•al clc emocionante que como
cuando y0 l:u; rraz:iha, o la :1nécdota de: la escuda
primJria }' el grupo de 1iifto~ vkodt) &lt;libuj.1r a otro
niño, ahora yo veo cmocion:idt) como 1() hnccn los
dernis.

volver a pintar?
DO: Aún no e CO}' prepar,,&lt;lo, C$toy aprendiendo
muchtsimo de loi. &lt;lemas. de có1no se divierten, &lt;le
có1no liberan ui,; bcsri:,s. me gustarla poder hacerlo
asl nuc,•amcncc, sin esa preocupación estúpida de
llo est aré haciendo hien?, ltcndTá rrasccndcncia? 1 a
gente que particípa en las iniciativa~ que yo diseño
ceab11ente se d ivierte, les brillan los ojos de b misma
manera que a 1n i cuancln pintaba hace 15 años. es

una pelea interior. quisiera tener ese momi:nwm en las
manos. O sea, sl lo experfrne.nto, pero ahora lo tengo
e.n algo mi'is complejo y grande. mb CLnocionalid&lt;1dti.

HCV: También tocabas la batcrfa )' tuvis te un
proyecto de müs1c.'\ con n1 hcrn,.1no. ,Qué p,1 o? ll-'or

qué no sigtúeron'
DO: (Ris&lt;1s) Por 1niedo a que no funcionara. o A
que [uncionara. no sé. Porque no era necesario
culminarlo como un ~producto de borde ec;rricto'" con
prescntacione~ en vi,•o y un álbum de estudio y esas
C('l.~1s )' todo lo que ünplic:1 cl modelo industrial donde
ddxn coexistir los símbolos del cuarto de estudio. cl
teclado, la hareña, el micrófono, el amplificador, la
bocina y la reheldla. Uno empie.:a a copiar modelos

1 62

�de originalidad. es toda una paradoja. EL NEC■O DE MO PIMTAR EM UM ESTUDIO
Al darnos cuenta que estábamos en e e O DE MO HACER FOTO DESDE ATRÁS DI!
µborde rtg:idoft fue cuando nos cmpezO a
d.ir miedo o dcscncanro, no sé. Prefiero LA CÁMARA OBEDEC A UMA MECESIDAD
pensarlo más bien un acto de reencuentro DE EMCOMTRARSE COM ALCO .c.ÁS AllÁ
rracernal, fueron djálogos constructivos
más alli"t de lo verbal. Ensa)'tm10s 10 años DE UMO, PROYEC'I RSE EM LOS DEMÁS,
&gt; tocamos ante un público un par de BUSCAR RESPUESTAS ABRIÉMDOSE A
\'eccs. AJ finaJ s1 (uc )&gt;roductivo~, nos
OTRAS SUBlnJYIDADES■
divertimos, nos conocimos mejor como
personas adultas haciendo las cosas como
primeros rubujos de ar mas que le pediste n un par de
adolescentes einancipados, convivimos un poco más,
soldados que dibujaran. Tu figura paterna, las armas
de eso sirvió, para hablar de nosotros)' de la familia
de fuego. 1t autoridad... ttiene sentido hncia dónde voy?
y del mundo. Similar p,1sa con el arte, el arte sirve
como diálogo consrructivo más atla de si ftmciona en
DO: Si, totnlmente, esa fue la primera aproxúnación
el aspecto "productivoft. se practica como lenguaje.,
real. a lo que ahora es mi practica art1stica y de ahl
como herramienta de autoconocimiento y ruálogo L1
viene, de nus issucs co11 las 6gura de autoridad, con d
müsica. el deporte. otras c.Lisciplinas son Lmportantes
conflicto paterno, ah1 se sublima el asunto.
para c rcct::r, en ese tema me apoyaba a1ucho. L,
primtra exposición aqu1 en la galería hablaba sobre cl
HCV: Aun y cuando el :.irte pueda operar desde
dóminio de saberes y voluntades. y sobre cl dominio
lo colaborativo. lo dialógico, lo particípadvo, lo
vicioso. el policívo.
socialmente comprometido. o como se quiera Uamar,
lesta práctica de relacionarse con otras pc-rsonas para
H CV= En esa primer exposición que hicisrc. en la
gcncn1r una iniciativa comimiraria empiua desde la
Galeria (Alternativa Once., 2004) presentaste obra
subjcth'idad uel artista)
en ,iarios medios. como la!&gt; escL.Jruras intervenidas a

balazo •y otros juegos, pero recuerdo que tu principal
preocupación era terminar cien pequclios c uadros
hechos por ci donde insistías en querer aprender a
pintar temas pn.1pios de la pintura de gtncro a In que
csn1viste expuesto de 1ma manera 11ar\'c en tu infanda.
de cuando tu papá te insistia que aprendieras n hacer
paisajes y animales, como coros y caballos de 1;:stan1pas
taurinas, me plaricasrc que era una idea que tl tenia:

DO: Sf, hay una razón por la ctt,tl los artistas que
desarrollan este tipo de practica buscan ese encuentro
con los "otros". El hec ho de 110 pintar en un esrudio
o de no hacer foto desde atras de la cámara obedece
a una necesidad de encontrarse con algo más allá de
uno, proyectarse en los dc1nás, huscar respuestas
abricndose a otras subjetívjcladcs.

un dibujante debe sahcr hacer caballos.
DO: Si. un dia por deseo propio copié de una cajica
de cerillos una estampa con un torero y un Loro, C'-e
primer dibujo que hice tenia cnergia, lo hice para
mí. Cuando mj papá lo vio se sorprendió y me pidio
que hiciera otro, y ya no pude (Risas). Yo tenla unos
14 años. ahi empezó mi C('ln flicto entre imagen y

autoridad
HCV: Recuerdo esto y lo menciono porque lo más
ucrtc que pusiste en esa exposición fueron los

r

63 1

HCV: Vol\"icnclo a las s ubjeth·idadcs. h:.iblas de un
tipo de disidencia a los elementos regulacoríos de
la soci_cdad. hablas de politica, de comunidades. ele
c uestionar y hacer visibles esos diálogos. Y ya desde
un principio hablabas de estos temas. pero tú los
pintabas. ¿Cómo e\'olucionó el procedimiento de
buscar parric1pación de más personas? ¿Cómo llegaste
a interesarte en esta práctica &gt;'en estos ejes rectores?

DO: Porque estoy sublin1ando e l concepto y el
ejercicio del poder a cravts de mi reb\Ción con mis

�haciendo, hactan •"alJ,1" o ·bol1ta", mi!, comp,1neros
"otro&lt;." que me clig1:n o que yo cl1Jo ~le conecto
me proccg1an de la vcrncalid~,d de la mac!i.tra y por
con el mundo a cravés de los dcmas. a travts de
una pequeña canttdad &lt;le tiempo d poucr camhiaha
e&lt;itos ejercicio'&gt; clc tomar b palabra y activar el
de manos. Ja act i\ id.ad progra1nada por la maestra
derecho a cnunciarnos. ~h práctica se empczo a
~e ruvo que paus:ir ante C"&gt;ta capsula de energía que
volver colaborath•a, ma bien se volvió una cuestión
gencramO&lt;i entre tOO~
1ntcn.ub1en,·a por ,·anai. ra;:onc~ ti tema con cl qul'
La tercera ra::6n f lle por poner a prucbJ t:Sla
empecé a generar pmlur.1s y &lt;lihujo&lt;; sobre fenómenos
energía 1?,encrad.1 por alg() tan humanamente b:i-.ico
!&gt;OCiológicos que se derivan del po&lt;lcr viene por Olí
y primjgcnio que es el d1buJO, Yo queri._1 sah,· r
papá. él csLuclió leyes, pcncnccla a un,1 liga comunío;ta
cómo dibujaban o pint."lban otras pcrson.1-. que
&gt;' estuvo mvolucrado con mo, imiento&lt;; de rc~istenc1a
tcnl:in un amplio conoc1m1cnto de "algo". perc;onac;
c,tuuiantil -no con b 23 de scpnemhrc, mi papa era de
en medio de alguna
, arias gcnerac1onc atr.i:,De pué&lt;. de que n·rm1no ESE EIIBRCICIO LO IMTEMTO situación relacionada
la cnrrí.:ra trabajó en ::ona!, REPLICAR, ESA ES .... NIP6• o cottcc ion,1da por una
entidad dominante. y
ruralc astsorando y
coordinando c0munid.,dcs TESIII OUE EL PODER CAMBIE corroborar 'it el fenómeno.
cjid.'llcs y &lt;;indic.,ltOS, a veces DE MAMOS, AUMOUE SEA POR un revestimiento
· aurárico" de poder. e
n0s contaba anécdotas de
PEQUEÑAS FRACCIOMES DE manifestaba nucvan1cntc.
lo pleitos que se armaban,
Por eso me ~cerqué
las amcnaus que le hac1an. TIE ... PO, PERO OUE OUIEM LO
pr11ncro 1.on milnarcs.
En China.
L. de c\ondt:
OSTENTE MO LO OLYIDE MUMCA. Y si sucede A qu1c.n c;c
e, m1 mama. crabajó como
le pide :.u opinion por
defen!&gt;or de oficü,. igual
mcdío Jcl .,ceo ~socio mae,Jco" del ilibuJO l..: brillan )o&lt;;
plciro:. ) aml'·n,t=,t!:&gt; Algun.1, \'ccc~ nos llevo a mí
ojos, !-Uccdc el mc11nc,1tum. y más cuandr1 pn.·v1,tmcntc
hcnnano y a m1 &lt;le excursión a la c;1crr1 en tren porque
meten el freno &lt;le mano ._1dvirtlcndo -y,, no :.é dibujar"
estaba .trn.~lando a,untos legales a cjitbt-anos De ._,111
y dcspucs &lt;;e orprcndcn al ver loe: rc~ult.i&lt;lo:, de &lt;;U
m11ntlíl..'S por los fenómeno{., M&gt;Cialc,
,·oluntacl Jn&lt;,isto. el dibujo es un acto primigenio, e-.
La sc~i1nda ra::,'ln e:-. que cu.indo era ni1ío me la p,L.,ab,t
una infom'\.ac.16n que todo&amp; tcncmo!&gt;. ..:~ natural para
dibuJando, fui 1nu} malo en la c&lt;:,cucla. me d1stral,l
d &lt;.er hum,1no dejar r,l!,tros p;rahco,, d dibuJO no&lt;.
much1,in10. d ,,!&gt;tema ciennfic1st1 donde f u1 educ:idn
rctonccta ._i al~o 11usuco que nos da poder Dibujar
te con,1deraha idiot,1 &lt;:, l no cnlcnd1,1s el pen,amicnto
e, crur en lo f.-.1co y ,n lo ,in1bóhco E~ c;crcicit1
,\~tracto} te J,t pa,Jh.u. dihujando (Ri5'1S) &lt;Para que
k, intento replicar. cl-.a es n1i hipótei.i-.. que d poder
cliabk1-, sirve un nj ño que s.-ihe dibuj.ir caricaturas? ¿De
t.u11b1c dt mano..,, .1unquc SC.t por pequc,,a, lracdoncs
qué , ·a .t , ivir? ,Como '&gt;C va a 1nregr,1r R,tcl" .,mente"
&lt;le tiempo. pero que quien lo osrc-nrc no lo l\h•idt
a la soL iedad? El acto :.olitario ud &lt;l1hujo para cr,ttar
nunca
&lt;le explicar un prohlc1na maccmarko se conc;idcr,1h,l
una burla. un acto de '"m.tnc1ll.1r" a la cienc1.,,
la normauvidadc-.. lo:. l radiclnnak, modclns
reduce 1,)nhta'&gt; de C('lnocimknto que., la fcc.h,1 -.1guen
DO: o. dcllendo mb derechos como c1ud,1d,,no }
rec;pond1cn&lt;lo a las ncccs1d,1dcs indusrri.,tlc!-.. f::. corno
promuc\'O la n0 resi~n.ición de volunt~1dc.., pero yo
pretl'ndt:r c:xphcar b cicnc.iJ .1 tran:-. del f utbol n l.t
~u:1nprt open, tlcsde la i.uhjcti, idad EJ acr1, 1smo
mús1L.1, o el lCatro: oh, i:imcntc e,; posihk, 1ncll1~0
e«. objerivo, tícne mct;1c; y ohjctivoo; definido&lt;¡ conK1
pn'krihlc. pero para ht educación po-.1LivisLa C(;(') e.o; un
proycc.tn de rc'&gt;ísrcnc1,1} mcJor,1 :.&lt;X ill El arte Ol). el
acto de dc..acato. Fl ~•ro de poder~ vmo en lo grupal.
, rtc opera desde la subJcti, idad aunque es irnpllciLo el
en el rcsp,t.l&lt;lo grural gcncrJdo por el .1cto c~lCtic:o· yo
t.lc.'&gt;l'O humanist.\ de qut· l.1.. c&lt;,,t., mcjnrcn
dibuJ,lh.l} los dcm._t., -.e accrc.tban J , c.r )o que ~taha

�•

C=&gt; ;-1
/-Jo /V
V

•

e o L

v

A 5

AÍ

�HAY OUE SER CUIDADOSO COM
l4S ARCUNEMTACIOMES EM ESTE
TIPO DE PRÁC 1■CA, MO CAER EM
L.AIDliDEOUEELARTISTAESUM
SER SUPERIOR, UM PRONETEO
OUII l&amp;IYAIIÁ LA CULTURA A LOS
MÁS MECESffADOS.

HCV: ,\lgun.t ,·..:z ml'nc.iona~1:e que p.1ra que .dgun.L'&gt;CCh&lt;t&lt;.
funcion1:n h:l)' 1.¡uc re i~carla:,. lEn tu glo:,aril"I lit'nl-s
una definición en l~pt.-c1,ll [A'lra r,;ocitx.latl y comunidad'

DO: Sf. p::1ra mf b co1nurudad es el resguardo de
hu1n.1nidadcs dnncJe cada sí.ngubridacl ei, tom.1d.1 l'O
cucnt,1 &gt;' reo,pctacb com(, tal. ~uch,td,, &gt;co1np.1rtítl.l,
pero que .1ntc un objcn,·o en CCltuún la'&gt; ¡x r!&gt;OllJ!,
-que oo 1ndi, 1duos se aucoorgant:: 1n } gc,uon,tn, -.t
vuelven ,\ unir (religar), comparten )'·" ,1n::,1n. Jcan
Luc 1'\ancy In d1cl. de un.t íorma tcrnblcmcncc certera
"In t:omun1d..td es b resistencia a Ja comunit'lnK, reposa
en subjetiv1J,1d. pero i,.c activa~, lo colectivo. sin c,11,:r
en tabla-. rm,a!&gt;, en relatos que homologuen lu uniciuad.
como lo bace la ,ocicdacl L1 ~ icdad e-; Jo opuesto
a la LOmunicJad, e-; lo cerrado al ·01r&lt;)~, un LUl'rpo
,;1n con 1.1cnL 1,t de '&gt;I m1sn,o ni obJcn,·o., l n comün,
es un cuerpo dc-;arucuJ.ido. como dín..1. &lt;;aren:. una
'"muchcJumhre &lt;le soht.uil)!,~. una comumon poht1:::.1d.1
HCV: tQuc tr.1mp,u, ci.conc.lca fas pract ila~ artH,lic,\s

que !&gt;C involucran wdalmcntc?

DO: Un crrt)r e::. -,uponcr esta pr-.icrica como un neto
1nes1,tnico. un,t idea de ·nevar conoc1micnto n las
con1unid,tdc-. vulnerable. • Ese me ian11;mo c vuch-c
parte dl'i problcm,, dc coloni:acion &gt; vcnic1lid.td \ o
me pregunto. lalu cl ,tn1 t.i quién chin(?,.i'o., ,,e crcc&gt; Por
eso luy que 'íel' cu1c.lado1;0 con la., argumcnt.1c1oncs en
este tJpo el!! pr.1ct1ca, n1, caer en la ic.lca ele que el art1!'.t,1
es un -;cr superior, un Pro1nccco que lle\'ar.i la culrurn
a loi, m,\~ nccc!.it,\dos, c::.o es itna dc1nagog1a propia
de 1l::. 1n!.t1tuc1oncs pohlicas. esa idea e-, por clcmas
conrr,1dtcu1na ,ti .teto de la colabomción clcl d1álop.o.

HCV: lQuc prohkma nene con la :1uto11,1 de la obr,1

generad:,&gt; lQuicn es d auror?
DO: Es 1mporc.,ntfs1n10 ci,.cbn!ccr csr., cuestión
porque es el pnn1er escalón para encender esta
priccica y porque la pregunta tiene un vicin ~n-.erro.
No se trat¡t de hacer esto para el arte. se trat,1
de 1níerir \'O los ¡,rocci&gt;os humanos donde Lodos
crecemos, &gt;' el arte e" l.1 herramient.t. ;"\o c;c hace
p,1r;,1 el mundo del .,rrc. pero el rnundo del arce
puede accrc.,r&lt;,1. a adquirirlo y com[&gt;romcter.,c ,l
cusrodiarlo y promoverlo de manera emp.1tic1 o i.c
hace penc;ando en d M,tema ncolilxr,11. '-tnO en un,l
altemati\'a al -;istema ncoliberal. Lo de las ,lUloria
no se puc&lt;lc csqu1\'ar, pero hay que sohrcpa~a r la
prcgunt.1 l l\tra qut se hacen cs[c ripo ele ínlciach·asJ
l!I artista dic;cn.1 y coordina esLa"' inicia11vtt"' por una
r.i::ón subjen, .,. por una necesidad pcr'Jonal. Esa&lt;,
pulsioncs '&gt;On dd .uti.,ta que se rdleja en k,., otros
buscando que en el proceso haya una fraccur.t t.:n lo,
procc º" pollt1col&gt;, en la '"ncolibcralia~ qu1.• ,e gcncre
una arca de fort.tlcc:im11:-nto c,oc10 mor,11 dd que rodo.,
se bencfic1cn, que -,i: 1ntcrcambicn '&gt;,tbcrcs, que '&gt;C
generen nuev,u, ex¡xriencia!&gt; const.ructivai.. El ,u·tii;ta
plantea la propuc~ta a 1a comu1údad. se rcsponc.abilt::a
de la coordinaLinn de conseguir loi, fondo:; p,1r,l l,1
parte operanv,1, -,e hace rc::.ponsablc c:n c,...,o de 4Ul'
el procc&lt;,,o ,e ,,t.l~a de control, moniton:a lo:, ,1,-.1nc;e!.
del proceso, coorcJ1n.1 la documl·ncac1ón, reune la
informac1ón nccc:,ari,t. l,t cla~ifica y edita en fonn,ttos
viable., p,u.t promo\'cr e ca 1dc.,_1 y poder con"crtirla
en una herramienta de conocilnicnro replicablc y &lt;;1
cuenta con un 11ctwc.lrki11g b promucn: ,1 otnls !u~.1rc!'&gt;,
y todo lo hal:'e desde un,t plataform., profc.,iona l que
le có,.tCl a1'tns de expcricnci,1. Se hace porque lT,tcr,t
experiencias c,télk,1, que abran otra.., posihilidade.,
al conocim1cn to } ,1 Ju aproximacion Jo mas kjo,
que ')t: pueda &lt;ld e... pcctaculo} dc la csrctí.:ac.1ón dd
drama humano e.e hace porque se llc,·aran a cahti
cjercic1oi. de fort.tkcinucnto comunit,1rio. ti=I .1rt1,t,1
se bcnc6ciar,1 curric ularmcnrc? c_Lcon1'lm ic.amentc
cEse cap11~\l economico &gt;'curricular lo cmplt.:ara par 1
seguir mo,•1Lz.indo c.:~f.l&lt;; ln1ciariva-,? Si la recipucsc:1 e,
st, &lt;podc1n~,¡; c.lccir &lt;¡Ul: es juc;co?
Es hueno pcns,1r m,tlic10s:u11cnce e11 quién se queda
con el mélico, pero creo que el pensamiento meritorio

1 66

�dc\'icne del arte hecho desde la autoría, desde la
autoridad dcl capitalismo cognirho. Defender una
¡x1stura de auto ria es darle n1uch(1 valor a la condición
::.otitaria de In posesión, :Vlas que autor!as, hat una
repartición de responsabilitb&lt;.lcs. Creo que se trata de
buscar altcrn:ith·a.:. n la po csión del conocimienro.

HCV: Con10 plataforma de arte público, el proyecto
i11S1ri: es uno de los mr1s import:anrcs a ni\·d incernacional
por su rrayecwr ia en comisione!) de ::.itio específico.
AJ1ora que has &amp;ido in\'itadl) a partic ipar con ellos,
¿,-as a utilízar la:, mil)nln:,, dinámicas de colaboración?,
¿cienes ya tra=:tdo un plan o una propuesta?

DO: No les l,e hecho una propuesta aún. Con la
inviración a rnSirc para diseñar una irúc íativa que
opere e11 S,uua !\~aría la Ribera estoy empezando al

revés. E:, una comunidad que me escogió a rru. ese

es el rero con los programas de sirio especifico, uno
nene que entender Ja complejidad del entramado
que constil1.1yc ese uresg1.1ardo de humanidades~ para
\'Cr en que snuacion encaja uno. h~lce match. Tengo
varias idea¡;., llevo cinco meses dándole vueltas aqlU en
Monterrey. rcdsando apuntes. pero necesito hacer m~$
.,proximación con b comunidad. Y es qtl(.' uno no llega
ah1 con propuestas. la cosa es estar completamenrc
ah1 prin1ero, ob'&gt;crvar, pTegunrar, participar
dentro. Ocspués se generan las posibilidades. es un

fnncionainicnro muy orgánico.
HCV: En algún momenro biciscc ejercicios de
nnimación con dib.ujoi:. hechos pClr ri y por 1n&amp;s

personas, a c~t1.: proceso lo llamas hiperdibttjo o dibujo
en expansión HM-,lamc más ele estos experimentos.

�...
111

..&gt;
::,

~

CII

"'

Ir
::,
~

1

68

�DO: O ~animaglon1er..1cioncs" (Risas) . Son juegos
de palabras. La idea es hacer compartir ideas a

iniciativas que generaste a princip10 dcl 2016 sobre el
tema de migración?

[ravéi. de pequeña,; películas sin tener que salir a
fil1nar escenas, sino descargarlas de Youl ube. Se
sd t.'Cdonan, se descargan, se pcgatl según la narrativa
&lt;ld guion , se fragmcnran cuadro po r cuadro. se
re&lt;libujan a mano, st: c:diran con nuc\·os onidos. se
.,ube a l.1 red )' se comparte. La rransmisión masiva
rcb;:b ,t al -producto cultural~, es como un m~mc o
un GlF. Lo i&lt;.lcal es que es te proceso se convie rta
ca un proccclitulcnro de uso com un para ace lerar
la cons trucción de narrativas visuales, pasando por
alto c.1crecho&amp; auLoralcs, ya qi1c al reJibujar a mano
ea papel l.ts escenas escogidas el derecho autora! del
ongin.11 deja de ser una !Jmicancc.

en pintura, otra el crucque de arte por vlvcn:~s. Quiero
ver qué pasa. 1 o haré en Europa porque solo ahi puede
hacer t.\ ya que es una historia qu~ mezcla el retrato
ele la reina Eli.:abeth pintada por un migrant:c, Lucían
Freucl y el proccs() árabe de la migración forzada.
Le esloy dando seguimiento a los proyectos sobre
migracil'ln prccarizada ccncroamcrjcana que hcn1os
desarrollado aqui en Monterrey y por los cuales fuí a

HCV: Próximamcnce hants un par de proyectos c11

reina e ínsis tir en 1ni hipótesis acc.rca del poder y lo

EurClp:.t. lCúmo son y dime si ricnen relación con las

cnmurudad, sobre d pC&gt;&lt;lcr carnbiando de maoos.

69

1

DO: Quiero comprobar mi~ bipótl'Sis a través de varios
proce~os y uno va a ser cl ·•hipe.rdibujo~. otros scran

hacer voluntariado a un centr(J para n.:fugiados en Sofía.
Estoy arm:tndo una rurn desde Bulgari.1. hasta 1nglattrra
para seguir hacícndo comparativas y análisis sobre el

�•

TRADUCCIONES
DEL IMSO
1

H

nce tiempo Jcanncue. Clariond ,ne invito
a participar con un tc.-.:to para un libro

posrumo de mi rurugn Dulce~ larta Gon=álcz,
una de las voces m,l'&gt; prolífic:lS y congn1entcs de las
últimas dtcadas en el ,tmb1to literario de ~UC\'O
León Dcsco1dcncia es el ñtulo publicado por Vaso
Roto Ediciones.
Desde c;iempre he sahido que Jac; relaciones 1nás
complicadas no son las del odio, c01no pudiera
pensarse, sino las del amor; con codo } esa certeza
ac:tpté parLicipar en cl texto Di.úcu hahlar e.Je Dulce.
Diftcil hablar clc !.U ohra c;in hahlar de Dulce.
F&lt;ieribir cl texto me p.uec:1a doblemente complicado
porque cerraba no &lt;,(}lo el último libro de Dulce ~l:lria
Gonz;tlc=.. sino también la vid.1 misma ele u autora y un
ennquecimiento pcr:onal que l'Spem ha)'&lt;l ido mun10.
Antes del recuento de su Dcsccndcr1da. Dulce \llaria
Gonzálcz entregó,\ sus lectores Lo pcnJrdo, un titulo

contradictorio si vemos que, en realidad. el lihro e l.t
cc,1do por lo qut' se ha recuperado de la , ida, por lo
que no deja de ~irse ni en el Oltimo momento.
Con Lo perdido y Ix.sccndc11cia, Dulce se despide de su
vocación, de su p.tsión por la escritura, de u familia,
de sus amigos: de su vida. No es exmuio entonces que
estos lihro~ esten Uainados, por la orcunstancia. si,
pero 01:'I&lt;, por la porenct,t de~ e-.critura. a con, crtir'-e
en los dos últimos enoco~ que quLntacsencian el
rc.:.¡;orrido de una , ida vivida para las letrae:..
Sien Dcstc11dcncia Dulce ~larla llega ·con10 pcrcliclt,
"'como en una pcllcuL, de Kubrick.. a su escrirur.\ final,
en un c.xtrav10 .úortunado que pto\'ce de sorpresa )'
deslumbramiento sui:, ulcimos dtas. en Lo ¡,crdido nos
eomp,1rte, genemi:;a y precisa. cconom1ca )' profund.1,
lo encontrado. u libro. este libro, nuestro libro. e,
C!lü' lo que ella encontró en st misn1a y dt-cicli6. como

todo en su vida. cedérselo a los dcmá'&gt;.

170

�EL

Aquejada por el cáncer,
Dulec ~ !arfa - una mujer que
sicrnprc qui so saber- sabe
finalmen te que está obli gada
a des pedirse. Fue s iemp re

en el momento justo que una de las prerrogaLivas del
moribundo éS apurar las rraducciones dcl insomnio.
En esra tarea se cm barcó. con Lis (t1crza_,; que le quedaban,
p:u-a iluminar los dos libros que. aunque separados. están
irrcmediablemcnre unidos por la perspectiva n.'\·cladora dd
misWiodc la partida.
Pero este mísccrio - revelndo a Dulce Maña por su
enfenncda,d- no nace de la convalecencia o un abandonarse
a sí misn1a, no en la despedida ni en la pérdida donde se
cultiva. Loperdido, parntl6jicamcntc, es en clfa parte de loque
se sabe ganado de una vez y para siemprt:. lo irrenunciable.
Su "º2 nace de fa salucl espiritual y su convencimiento
de que la mejor forma de eliminar d dolor e~ sopesarlo,
111edirlo, acunarlo; nos plantea h renuncia como saJ,-adón,
como posibilicL,d de continuación hacia cl último plano de
la e."&lt;istencia rerrena.
Escc misccrio c..xcraordinario nace en oc:ra pan:c, en una
cadcn,1 todo--cicmpo, rodo-cspac.io; nace en el saber porque
sus miscc:rios suman, no restan; n:man, no lloran; responde
ypregunra. pero transparenta cualquier interrogatorio con
esas prerrogativas de conocer. por primera vez, el futuro
concreto.
La luz que.Dulce Marta Gonzálezenuncia en Loperdido
no es di fcrcntc. Toda su obrn fue un AAbcr esrar y reo-amtlo,
sicn,prc libre ele araduras; no participó dcl regodeo de la
r:ragedla 111 se apuró por convertir la bcUe:za en testamento,
conseguirlo ha siclo más producto

LEMCUA.IE,

OUE

FUI! de los alcances de su talento que
SIEMPRE SU ARMA Y El• de algún propósito gestionado

CUDO, SUELE SER DIFfCIL..
DURO EM MUCHAS OCA•
SIOMES; Y El. SER RUMA•
MO TIENE LA TEMDEMCIA.
MA.TURA.L DE MA.TlliRLO,

anrc la prisa.

Su lu :: no proviene de
divinidad alguna ni de búsquedas

improbables de salvaciones a
úlLima hora, sino de la palabra;
ínrcllgenrc y pensar en ella
nace del fruto de los hechos
como un ser esperanz ado
concretos que fueron. alguna
frente al evidente vaclo es
vez, atisbos (cliccs; parre de una
improbable: supo. a tiempo. que
estaba muriendo. Y desde esa DE SUA.YlliR LO ÁSPERO. memoria rcscarada. de dolores
resarcid~ por cl recuerdo.
posibilklad, dcsclc esa certeza,
Estos ccxros provienen del rescate necesario de esa
comcn::6 a conf&gt;U-Uir, con la voz dara que caracteriza
m.emoria, porque para poder olvidar -desprenderse- es
coda su obra literaria, la parte final de una prcscncfa ya
necesario I'l"'COroarlo todo, aposratlo todo, mirar con los Ojos
mcucstíonablc en las letras mexicanas. su gran cicrrr.
de noy las CC'l$.'1S de ayer y mirar con los ojos de ho}' las cosas
El lenguaje.. que fuc siempre su anna y escudo. suele ser
de 1n&lt;'\11,'\na.
dificil duro en muchas ocasiones: y cl ser humano tiene la
Su obra urge para la poesía a partir de la reconstendencia natural de matizado. de suavizar lo fü.,pcro. No
trucción de lo que le queda dl' vida con la \"ida que
croo que Dulce Marta lo hayn siquicn\ pensado. .Descubrió

71

1

�,1,upo desmenuz.'lr en tiempo&gt;' forma, en las confesiones
de los relámpagos y los sombreros de los magos - es
dL-ci r, en lo insond.abk'-.
Dulce Nlaría dcrra su producción literaria pero cicrr.i.
a un ticmpt), su compromi~ con la vida. Y en este cierre
no ha), ::moran::a vann ni arrepencimkntos tardios: h.1y,
si, un orgullo nornblc por lo alcanzado, por la c-apacidad
que ttt\'odevcr la \ltda a detalle; har una seguridad en lo
,·ivido como aquello que reslllta, al final, la única certeza
que rtncmos, co1no ar,,icnta en ~Cuerpo hab,mdo"·
En h tierra de l1 creación
Los libros nos crecen en el \iem:tt
Ycn~jan las costtlla!&gt; de .sus lomo:.

En paginas donde se ag¡¡zap;u,
Voces
1:X otros muertos

Su palabra se convierte en luz, pero no en lJna luz
divina sino en una pragmática desde la que discurre
su saber estar como ha sido destinada -o condenadaa estar. !':o ha)' en ella :ispavientos ni dramas; hay, sI,
valcnoa extren1a al asu1nir la mucrre pró&gt;cima. , o ha)'
posibilidades ni clección: decirse es la unica numera de
pe_nnancccr. es ver la otrcdad y contarse muruan1cnl(~
que aqul csluvi.eron, la otredad )' ella misma. 1n,1.l'Ca&lt;las
por su irrenunciable destino, ese que tejió de palabras
todos sus momentos )' que le ayuclar&lt;Jn a dilucídar
lo importante. como queda en "Escritura~:
Un &lt;'O tillar de lomos cuando subo
a bs cablas
un diluvm y su arca

una montana azul
las vocc~ de l.1 biblioteca
me llaman
el tempor.tl
misJibros auscnt~
cl resto es un gusruio que se retuerce
wbre un fémur.

Es curioso &gt;' contrario al pen::;amicnto lógico que, en
medio de la escasa salud. este sea un Ubro enteramente
luntlnoso, l)t.'ro lo cs. Es un Libro que nace del dolor pero
Sé mueve hacia la dicha; que crece desde.- cl pasado para
mostrar al prcI,cntc - y al futuro- la [clicidad de 1o vivido

y bs llpuestas de b mcn1oria; no enseña, repito, aqucllo
que$! pierde en una vida sino aqucllo que se encuentra.
Dulce l\~aria avanza co1no en mecüo de sombra~
ligeras para contarnos esos momentos de crísral ,
transparenccs )' lúcidos, donde la ,-iJ&lt;ln discurre igual que
se Je escapa: donde r&lt;.-x-oge para el lccror - para nosotrosel filo deslumbrnncc Je la poesia ralladl a mano sobre los
vidrios astillados.
Ella ronda un p&lt;X:o de locura del no l&gt;:lb&lt;:r e~tar, es
verdad, pcro como algo conLrario a su estadía t;crttn:'.I y
ultima, pi1es cl saber c&lt;;tar requiere comprens.ión sobr~
d en tomo, no cerrar candados a la vida. sino abrirlos; no
abrir candados a la escrirura, &lt;;ino cksaparecerll&gt;S.
Dulce alcanza en su última escritura tma condición
de ángel, de clelo, de divinidad da&lt;la a la fuga anee su
decisión de permanecerse fiel a sí misn,a hasta la muerte,
como de manera grotesca y [uertc se asume ausente ya
en "Hallazgo en la biblioteca de 1ni difunto~:
En lo alto de la silla el enjambre dé libros:

lvlarcusc, Fmmm, Simenon, Lobs,mg Rampa
F1 libro de Rampa t1cnc un scUo con sus daros
y una fecha con su letr.i mconfumlihle
debajo
mi nombre de pila
Intento ,-crlos corno si oo fueran Jjbro,;
y mis ojos no csruvicrnn crwudtos por la niebla

Dulce ~arla, la madre, la amiga, la maestra, la generosa
ralle.risca, confronta la limirantcs ele Jo que le resta
de vida solo para sanar la llaga de la te1npor:1Li&lt;lad del
hombre., de la mujer, en un pcx.ma, en un gesro. en una
voz que redime las Iormas de vi\lir cuando hay que
morirst::.

A Dulce -y parafraseo a la aurora clr?roc d poema "8
mi,;tcrio de su vida", contenido también en l..opcnliclo- "la
pusieron en fa lun,brc y no se movió / estaba ele. acuerdo
con cl satti6cio / después alzó su cuerpo / y ardiendo /
dolorosamente / volteó a vernos".
Lo ¡xnlido y Dcscc:ndcncia, cierran La producción de la
obra de Dulce Marta Gonzálcz pero no su obra, pues
ea cada leetl?r ella descubrirá nuevos alcances, otras
voces, más ojos. A Dulce Marta no pódemos baccrlc
una jaula ni en metales ní en maderas. Ni siquiera en
tinta. Porque desde ya es un animal raro - y libre- que
para siempre existe.

172

�EL OFICIO

DE RECORDAR

�a ,,¡da es t:."\'.t"rnña. Incluso, a veces, m.mvillosa.
Los ülrunos poemas de Dulct ~1aria Gonzále=
encueru:raa esa condición maravillosa.
De.sco1dc:nci&lt;I es w, libro póstumo, pero no tiene la
últitna palabra de quien lo éscribió. Para un escritor,

escribta en .ilgún cafc dcl ccnrro. )'ª desde entonces
[t•n n1inas.
Era importante no rop.:i.rsc a un con,,ci&lt;lo.
La familia y el trab.ijo exigen su encrgitl. por ¡;.o;o
1vak,ra c.-se lugar
al que ahora Ucg,1 medio perdida.
como en l.i pcltcuJa de Kubrick

L

para el oficio de lidiar con bs palabras, no hay uaa
úlciJna palabra ni un último libro. sino una obra.
Visto as1, ln ukima palabra de DuJce Marta Gouzakz
no estft en este libro sino en su obra, en sus lectores
que igual p1.1edcn estar aqt.ú o en Elogio dd 1ria11g11l0,
Ñlcrccdcs lu111i11osa, E11a101tro co11 A11w11io, Los suaves

Magia

L1s pastilla:. clesaparccen dt: u alhaje.ro de plata.
[Cada nCK:hc, antes Lle ir a dormir.
coloca dcnrro una pasttlJ.a a::-ul. Se rraca de un
falhajero en forma ele cofre diminuto.
le gu~ta ver ahl la rd\1ciencc pru,.tilla.
Piens,1 qut:', cuando se 13 meta a la boc:t en ml'C:Üo
íuc In madrugada. su cuerpo
-.cr.\ una conch:t caliente y húmeda pam esa perla.
No obst.mtc. ,t.l despert:-ir sabe que nuevamente ha
l&lt;1h•iclado tomarla.
Pero siempre encuentra cl alh.1jen1 Jbicrto.
l.1 concha vacia.

cíngulos. Lo perdido. por citar algo de su trayectoria
como no\'clisra y poeta.
Sin embargo. en este pcqu~ño )' hennoso libro Jas
palabras nos permiten acceder al mundo intimo y
familiar de la cscntora. Fn él, Dulce agradece a &lt;;us
amigos, pero. sobre todo, dt:ja un legado amoroso
a sus más íntin10s. su familia, que le acompañó c11
c-.cos n1eses hasta el momento de l,1 despedida. El
pocmario escd clctlicado a sus padres y Mella~ es la

protagonista. Dulce 1V1ana Gonzále:: (la escritora) se
separa entonces de: ~u persona, de su cuerpo, de las
vicisicude,; de su ,•ida. y con una vozc,1 off, sosegada, se
hace cargo del oficio de recordar.
Sus recuerdos fnás lejanos y sus preocupaciones
inmediatas conviven y convergen en esta poes1a. A
veces es In niñ,i o la jorcn, o Ja meinorin de un ,íajc &lt;'
de .1qudJa escritora que se buscaba un espacio en la
ciudad Y dentro &lt;le esos recuerdos, surge de pronto
una rcílcx.ión y t.mgcsto del momento mas inmediato.
Ocaso

Cuando cr,, Joven c~wblccio el dia de la cscntur.i
lUna mañana cntcr,1

En el prólogo de Clara Janes a Dcscendcnda se habla
cle un amor capaz de convcrlir eo encrgl:l pura la
materia, habla de una íntelígcn.da-bondad imphcita
en esa dcsccncJcncia que da ticulo al libro Por
~u parce. en cJ epilogo, Luü, Aguilar apunta que
para poder olvidar -desprenderse- es necesario

recordarlo codo. Coincido con ambo . Un recuerdo
no es necesarimncnre un viaje. Ua poema . L Ycomo
todo viaje, los poem::t!&gt; nos piden Lln bolt-co a cnmbio.
lQué se pagó para escribir cstc libro? ro sé. 1 o que
sí sé es que valj6 la pena. Y decir que valió la pcnn no
es solo t1n decir. Es la pena:

174

�D ■ AaT■s
.

., :■ s•.■
ns•••
.
.

RECORDAR Y MOYERMOS ES MUCHAS YECES POESÍA.
i.NOYERNOS A DÓNDE?, PODRÁ PRECUMTAR UN DESPISTADO.
PERO LA RESPUESTA ES TA SIMPLE COMO DOLOROSA:
MOYERMOS HACIA DENTRO DE MOSOTROS ..-1sMos.

Bucñlíca

Es invierno ~n

l.1i.

calles. corno agup de cnl&gt;tal cl
[.aire se c.ncaJri

hori=onte. Th:ntro d~ la cas.;1 la'&gt; cop.1s ck vino
emiten un sonido aAudo al chocar, armon1a
lpcrfoct.1 Crence a l,1 barra
l"íl d

que divide la cocma del comedor Hay calor
[desprcndi11ndo las voces
de los ,tmigos. Flln de.-,ca panicipar r ero un
1repentino ciolor
se lo unp1dc. l:..n la vl.!nL,ma un irb(')I de hojas

[cseatlaca
sigue insLa.hldo en el otmío, solitario en cl inmenso

liarciln.
icmpre he crcido ca la ~sincronicidad", .bs comcidencias
sip,niÍicaa\'a!&gt; (ocros les l.lainan distinto): sea como fucrc,
nucnrr,ts lcia cl poemario de Dulce i~al andaba en las pa
gin.~ de Saúl Yurkiévich. En uno~ versos dcl últin10 po·
ema dice: wcl clon de rescacaralgün pasado/ concéde1ne~.
El poc1na ~ llan1a ~suplica". Tanto en J.opo•diclocomo c_o
Dc.scn1d~11da, Dulce hace la ntlsmtl suplica de poder res·
catar al~o de su pasado. llo logró ;1 trav&amp;i de est don o
por medil) e.Id oficio? Yo quiero suponer que e:-. cl oficio.
d oficio de recordar que , -a n1..-\s allá de loss ln1plcs l\.'Cuer
dos. El oficio implica un viaje. un et-fucr:.o de moverno::..

Recordar}' rno\'cmos es mucha:. vt-'Ces poc.&lt;i.1. ¿~ 1ovcrnos
a dónde?. podrá preguntar un despistado. P1.:.ro la re;pues
ca es tan Simple como dolorosa: movernos hacia dentro de
nosotros mü,mos.
Con este libro, Dcsci:ndc11cia. Dulce agrac.kcc a sus
a1nigos, pero. sobre c~xlo. deja un legado amomro a sus
mas in timos. su fami Iia, que: le acompañó en estos mest.--s
el momento de la clcsf'l,:(Üda. Estos poemas dibujan
un.t atmósfera de intimidad en la cas.1 familiar. St1 hijo
André: , que ~ parte de esa descendencia. lo dijo en una
entrt\'il,ta. MEsrt último (libro) es su cocidia.neidacl es
clJa y sus hijos, sobre todo su hija ~ laríjose~. Escuch-&lt;:mos
n Dulce (en la voz que narra) n.:fcrirse a ella, la qLtc t-'Stil.
vivícndo ese instm1tc, la plenitud de e&lt;;e momento.

ru~~.a

Rosé

\ntc.~ de comer Ucgtt la hora dd ::ipcricí,·o. E.Lla su-ve
[dos copa,; de vino
y coloca en la mesita fas galletas con crema de t15tl\'ln.
El dfa e,t:\ p:ir.1 mús.ic:i de chelo, enciende la
lcomput.adom
y bu,;ca un co1,cktt:o.
Un cnw,h'entc Bach provoc-:1 que ~u luja dibuje una
!sonrisa,
bandan: fuera el bMrlo resplandecer llega a ~u
!cenit.

e

��NOMS, ES HOY LO OUE MUCHAS
OTRAS POBliCIOMES DE SIRIA:
UM MUSEO YIYO DE LA CUERR.A.
l ,m11,1ds1lm,:,,) el /111llu1,1 1m-c,,io" /1¡;/(,h,,i
L/'IC1 wd cpre"1C11m 111&lt;1, 11,c: 111vl'.111u,1J1/aJ1,t

o..:c.", 10 r.i::
rente a L'l Casa Refugio Citlalt€petJ, ubícada
en cl parque Ramón Lópcz Vclarcle, en la
colonia Roma, cl sol despunta )1 los pinos
conservan intacta la rrescura del amanecer. Las
paredc nullticolor de cscc pcqucilo recinto capturan
su esencia. en dibujos, hon1brcs y mujeres de diversos
orígenes y credos encuentran un 1;spacio ajeno a
los infiernos en los que. por c 1u5as pollticas de ruto

&lt;le ln Unión de Escritores Aral,cs 1999 que luhlara sobre
cualqu1cr cosa, la rraducción vendria después. Dije la
palabra Homs. d no1nbrc de su ciudad natal
"Homs es una ciudad muy grande loc,ili;:ada en el
centro de i ria, mu y anctgua en la historia. como todo
d pa1s, qt1e se; remonta ..i la época ron,ana y bizantina.
Ahí., en algunas etapas históricas, la gente soJJa adorar
aJ ~ol, a tal grado que encontramos una fort:1k;:a que

riesgo. se han convertido sus hogares. La palabra
bicnYcnidol&gt; es un rnantra plasm.ido en chjJ10. inglés.
italiano, franccs, porrugués, rusc), español. í\rabc y
otras lenguas que cantal, a ht solidaric.lad.
1:1 17 de febrero de- 20 11 el poeta sirio ~1ohamad
Alaac&lt;lin Abdul tvloula llegó a Lt Ciudad e.le
~•léxico. Sus actí,·idades en conLra del régimen dcl
Prcsidenre- Ba,.;har El Assad lo con,-irtieron en blanco
de Los scn'lcios sccrcLos de su rats. La vigilancia
asíLxiantc sobre sus labores artistlcas y la&amp; severas
intimidaciones en contra de él, sus fan1lliares &gt;' amigos,
le hicieron enre.n&lt;ler que hU ddn csLaha en riesgo.
El poeta oc puso i:n co nc.1c to con la R_ed
Internacional de Ciutla&lt;lcs Re fugío (ICORN. en
ingles), una organización que apoya u escritores y
literatos opositores de todo el mundo en su búsqucch
de lugares seguro para vivir. Tras i&gt;Upcrnr las trabas
de los servicios de inn~ligcnc ia para obtener un
pern1iso de c;alid.:i, el arti&lt;;ta acore.lo p~m los siguientes
tres años de su vida en 1-vl~xico.
Alaaedín y yo rompe1nos el silencio con tllrudos
aludos}' la inefica:: contunicació11, ftutO e.le mJc&amp;tros
ntarcs llngüf&amp;lico~. Debido .l la demora de lo

se lla1na acu,almcntc: la Fortak=a de Homs. En este
lugar e dcscnterro una piedra que es un :tl.ta.r usado
para sacrificios humanos en nombre del so~ a esta
piedra se le puede lhm,lr cambié-n la piedra del sol. Es
una coincidencia bella, Picdrade,scl, un gran y conocido
poema de Occavio Paz. Yo Sé que el sol tiene en lvlé,xico.

traduccorcs, Josc Luis Akxis Rivera luc¡ue, unjo,·en
mexicano de 25 años convertido :d T::.L1m t:o el 1005. y
Ñlohan1ed El ~ lourab1t, un marroqul ele 35 añ&lt;1s que
habla perfectamente c.~pafiol &gt;' Ui~,':l varios año,,, en la

Ciudad de Nkxico, pcdf con gc.,;ros al ganador del l&gt;rcnlio

en In mitología mexicana. una prcsrncia sagrada.
Cuando Ueguéti :Vléx,ico lcs&lt;lijc que yo iha nsallrdeh
ciudad cid templo del sol hacia un pais del sol".
ENEL :ü5 EL O

Homs. la ciudad del templo del sol, csra clcva:.t:ada.
Con más de t2 mil muertos a caus:1 tic los hombardcos,
entre las ruinas, las masacres, las lOrtUr.l'&gt;, la po!Itíca
de brutal repri.: íón a cualquier cipo de protesta contra
el rt'{\in1en c.k: Dan1asco y restricciones i&lt;;tcmáticas de

agua. lu::, mcilicamentos, electricidad y alimcncos,
e-s hoy lo que muchas otras poblaciooc&amp; de Siria: un
musco vh·o de Jn guerra.

La ciudad de la poesfa, como Al,1ncdin asegura, se le
conoce en Mccüo OricnLc ¡x)r ti:ar.arsc de u11 centro qut
generación crns generación ha vi~to nacer y congregan.e
en él a arriscas, pensadores e intclcctunles. L..1s cifras de

muertos que anL1ncfa.n los noticieros le rccucrc.fan a Alaa
que alli pod □an cncontrarsc sus hijos, dos jóvenes de J9
y 21 años que luchan e.n cl cjtrcil() rebelde. j a,vbbar, cl
n1e_nor, rambién escribe pocsfa, pero lo hact en inglés.

�exi..,tcnci.1 desde hace miks de años, un csp1ritu que
vuda en \IU bella_ prov1nci.1s, que clc~:ú1a al tictnpo,
que ama apa&amp;1onad.1menrc la, 1da. c¡uc c-.t.1 :,umcrgido
Adcnrro de ml luchan la cspcran=.1} b dese per.1ción
en las artes )' la ltrcracura. Ltn esp1ncu en el que
juntas e contradicen m1, sentimiento, cad.1 hora,
conviven diferentes tiempoc;
pero finaln1cnte VC(l al futuro y
con Lodo .1mor }' pa::".
hacia la necesidad de cambiar
SE COMFIESA EMC.AMTADO
11.i tonoc1&lt;lo Oaxaca.
toda la situ,tc16n en Siria".
Arrojando cl humo del cigam), DE YER CÓMO EM MÉXICO Tlalpujahua, lvlicboac.1n }'
d autor de 48 ano,; senal.1 que el EL C.ATOUCISMO COMYIYE Toluca. El abundante dc-.fiJe
de iglesias en la ciud,id de
e.'lilio tiene rostros múltiples.
El destierro le ha producido COM UM CO■IERMO LAICO Puchla le produjo un Fuerte
una profund., e..xtrañc::a h,KL.'t E IMSTITUCIOMES MODER• impacto t'&lt;;tet1co y rdigio'-0.
Se coníicsa encanLado de
s1mismo. 'o -.abcr esp.1ñol. no
MAS, ALCO OUE EM SIRIA ver cón10 en lcxico el
poder comunicarse plenamente
e:, una de la cxpertcnc1.1s SERÍA UNA LOCURA IMACI• catolicbmo convive con un
mas dcsagr.tdahles que ha MAR Y.A QUE ALLÁ EL ISliM gobrcmo laico e illsLituciones
moderna'), algo que en Sitia
tenido pero confí,t poder
llegar a con1pren&lt;lcrla .t c:raves IS UMA HERR.AMIEMTA MÁS scri.1 una locura unaglnar
ya que ali:\ cl Islam es una
&lt;le la escritura de un übro de DI DOMIMIO POL(TICO.
herramienta más de dominio
mernon.\'&gt;.
poUtico.
~ncJ pat., me sorprend ió
Pero su1, mayorc:,, in,;tancc, de asombro los vivio en
principalmente c.-1 buUicío que ,lÍCcta los nervio.., y no
Tcotihuaca°' 1.-.,p.1c10 que rebasó su i,mginación. r vi&lt;;icar
permite pensar n1 es rib1r con calma. Jama unaginé
el \.fusco Nacional &lt;le Antropologi.1 e 1llstori., signilicó
todo csre nudo que me ha creado fobia". Al igual que
ingrc.sar ,1 unn enciclopedia sohre las culturac; 1nayas )'
el rujdo, Ala:i dcl&gt;taca que el narcoth'ifíco, la violencia,
nahuas. Desfilo frente a los muralc de l kgo Ri\'cta.
la inseguridad y l.i evtde.ncc dcpcnclcncia económica
ubicados en discinto.s mu~sde la capLLal. en Coyoacan
)' política hacia E'&gt;tados Unido-. son clcn,cntos que
lo inundó d color de la. Ca a Azul. hog,tr de la pintora
dc-gra&lt;lan la vida en esrc pal~.
Frida Kahlo y en b Cas.1 de Ah·arado. b.1rrio de Santa
l\lientras buscamos un lugar para tomar alguna,
C:uarina. lugar en el que falleció Ocmvío Paz, k asaltaron
fotograflas. 1.1 sonric;.'t de Al.la me hace notar que c~te
sensaciones m1'-ten0sJl, que d~hocaron en uno de s"\J&lt;;
hombre no i,c asume como una v1com.1. H.1c.c hromas
poctnas m~c.mos, ·En la casa de Ocravio Pa::~.
frente .1 la camara, dice que k divtcrrcn mucho l.1.,
poses 1,crias de los incclccruaks. Juega con d humo cld
11a dicho ce cono::co
cigarrillo y centra ')U~ grande!. ojos cafc'.::., desorbirados
ven n contemplar d delo del ucmpo
bajo el poderoso aumento de su-. anteojo-.. en alguna
Le be u,mado In m.,no
p.ute del c1clo. Co 11 uni\ sonrii:;a, dici: que le es
Nn:, hcmo, ínchn,1do i.obre el cuerpo dd un1vcrc;o
incvitahlc r~"Conoccr que l\léxico es un tnar humano.
Noc; hemos vuelto olas con.,;ccm:h ,l'&gt;
prolijo en mnr,1vlllas. foscinA1ntc en u historia, ~u arte
que dc~phegan d ntrno de l.i cx1sccnc1a segun su
}' -.u forma de conc~b1r la vida_
lmo,im1cnto
..l o m,ts imponante que ,1prcncL aqui fue la hbcrt-.id
r hcmoo; bebido junco,; l.1 embriague= del crhtaL.
personal. l.:l 1núsica. la cancion )' .11nar la vida son ¡xtrtc
de la culrura general en la sociedad mexican,1. Esto
l e he murmurado
s1r;nifica una filo!.OÍ'la en la manera de nv1r A pe ar de
A la ciudad del sol la c~t3n degollando oh padre
tod:t l.1 pohn:za y del cansancio &lt;le.l trabajo continuo.
01Jo con alegria ~'WJm
dan a l:i v1da su derecho )' saben cómo arrancar l,ts
lnclud1blcmcntc el -,of e&lt;; neccc;,.rio oh hijo..
horas de alcgrla \ 1txico es un csplntu que sigue en
·Est.'\ cnsi, vh e &lt;lcntrt') de mí. ~le pro,·oc.t ,ln-.ícclad.
rri~te:::,1 }' una lucha p icologic.1m~·nte de, rructiva.

178

�NliCILÁlllA

evolucionó en un ambiente islámico en las priincras
e.ras del Islam; pero todo eso pereció con el control
del 1ntelccro individual y el uso del íslan1 con10
En un café turco, catre el ajetreo del uáíico, los
hc.rran:úenta de clominil1 pollcico y opresión de las
claxons y las campanac1,s de los rccogcdore · de bnsuTa
ideas de los otros. La hun1anidad tiene una reügión
que dcscalahran d aire, Alaa rdata que su formación
desde anees de las reglas. Se haceo pregu neas
poética es complctamcnre aut:odidacca. ~la poesfa no
porque cl hombre tiene miedos. dudas. La porsl.t es
necesita ciencia, no necesita estudio, se escribe con el
una relación con la cxisccncia. La poc fa no puede
cora=ón. con cl espíritu''.
compararse con la rcligion porque no existt! un:1 re~la.
Su primer contacto con los lihros se dio a rravé$
La religión llcg.t a un punto en cl que
de su padre. un jeque islámico
no deja c.;pacio para las preguntas. Se.
ortodoxo que le acercaba
R• impone un miedo dcl cual hablan los
volún\cnes de csrudios
filoso(os. El poeta es anúgo del miedo
crlticos del Corán y tratados
porque le gusta preguntar. Tiene una
de pronunciación del libro
EMTI Al4 L YM • constante preocupación y esto le
sagrado mahon1c-rano. adn
hace preguntarse enrodo mon1ento.
de csro le rcsulcó atractivo. Sin
'.A.LCIAPU TOOU
Para nu.la religión no tla espacio a esa
embargo, mientras lec poemas
E TA A
CIA apertura. Establece el cguir la fe, las
ele su libro puedo percibir que
reglas. La pregunta en la religión no
co:;ce hombre vive la poesía
MTOMC
tiene alas. y las preguntas c.lcl pocra y
como un ejercicio espiritual
SCRI el escritor no tienen limi.tc~".
MC
9uc rompe cualquier barrera.
"'Para cu por favor~, Alaa n1c
)' para él este vinculo ~ tormó BI
E PALA
AJE y; obsequia dos libro&amp;, Las 1111bcs dr hoy.
en medio de una fue rte crisis
F RMA D M
invicruo de maiianu. una anrolog 1a
per~-onaJ.
de su obra poétlcn desde 1985 a la
A u5 15 aftas. tres &lt;le sus DE P É D T R
fecha y l\1,iáf()ras mc:&lt;ica11as, volumen
hermanos fueron capturado '
1 N M AJ
que contiene su producción llrica
por agentes de l servicio
real izada en e ce paí .
secreto de H,1fez Al Assad,
" 1
En cl primt:ro. los rema centrales
el padre de Bashar. acusados
E
c;on el crotisn10 )' la ct1Lica rcligiosa
de formar parre de un grupo
15
y po lltica, algo que le ganó la
po 11tLCO opositor. Dos
censura y persecución del régimen
fueron ¡¡scsinados y uno m:\s
EM
slfio. También destaca la presencia
permaneció en prisión durante
C IT IUF.
LA
constante dt la 1nujcr, desde lo camal
JO años.
hasta alcanzar un sentido cósmico r
"'A lo me e de la captura
agrado; cl sueño, el dolor que mana dc- la miseria y
&lt;le mis hennanos comencé a enti r anhelo y no talgia
la crucldad de la cücradura. la naturalc::a, los miros,
puesto que n,i cas:i estaba v:i.cta sin ellos. Entonces
d encue.ncro con la poc ia. b exaltación mlsdca Son
con1enct a escribirles palabr.is en formA de mensaje y.
textos ele carácter lhümo, poblados de sintbolos cuya
después de rcr1ninar mi mensaje. me sorprendió que
fu ente es una imagioación que galopa, esta Ua y por
e~o era pocsla. Esos (ucron mis prin1eros moinentos
n1omcntos vaga sin rumbo, recreándose en detonar
dedicados a la escritura~.
cacl,1 uno Je los sentidos y embarcarse en reflexiones
Junro aJ dolor del parto del poeta. ese evento
filosóficas.
significó su n1pt1.1m dcfiniova con la religión.
En rres años de vivir en una tierra que solo conocia a
"'Es ciert&lt;' que muchas cosa~ de la civilL.::xción
Lr.wés de Jos lcrtilc mitos y le)rendas prehispánicas, en
fueron alcanz¡idas gracias a la influencia dcl Islam )'
lo::. relatos de los conquismdore~ españoles, en b paesia
la kngu:i del Corán y n1ucho ele la filo ofla urgió y
LA.O

79

1

�TAL YU LO MÁS IMPACTANTE DE

LA. CREACl6M MEXICANA. DE A■•
DULA MO8LA. ES CONTEMPLAR
CÓMO LO COTIDIANO SE YUELYE
EL ÚLTIMO DE LOS .-.1STERIOS.

la apatfa, en vez de cxalrarsc en sus prodigios. Entre
el Juego, la sensualidad y el descubrimiento de una
tier ra nueva, es ine,•itable detenerse en la oscuridad
que tarobítn respira en escas versos.
Al medíodla
~ale.n los extraños hacia si mismos alrededor del lago
se sientan y juegan con sus perros
como sí e&amp;tu,icran en un festival

de Octavio Paz,José Emilio Pacheco, Jaimc Sabincs,
Pablo Neruda y Juan Gclman, en las narraciones de
Carlos Fuentes,Ju::m Rul(o y Ana Cbvcl, con quien
dice sentirse pro(undiunc:ntc identificado por el
tratainienco que la autora hace sobre e1 cuerpo y el
croásmo. lv1.ohainad Alaacdin Abdul Moula ha creado
su propio imaginario sobre esce país.
Metáforas mexicanas manricne el aliento y algunos
temas de sus trabajos anlcriorcs. pero en esta serie 1os
paisajes de las ciudades, la gente y las tracUciones de
la rierra del exil io son u n detonante para su universo
mtímo: no recorta, a manera de escampas. la realidad
mexicana, sino que esta reinventa las intuiciones,
sensibilidad e imaginación dcl poeta.

el perro feliz baila con cJ Oujo del .\~a
le sonrtc la chlcu, lo abraz:t
y e.xponc su cspttlch desnuda :ti sol,
nndic ~ opone a su desnude=
mientras yo calmo d lobo de mi~ ojos hada su

!belleza
y vuelvo a nuestro b,Ulio

La dolorosa añoranza de ~u país, la soledad y la
desespe.rad6a desfilan En "Abuela. .. es lagucrra". "Unti
carga para mi mfamoK o "La imagen del exilio en la
cama" en los que el poeta se asume corno un ser poblado
por el desarraigo, por los fanta mas de la violencia, el
acoso de un futuro incierto y un presente pálido.

Espero el abrazo secreto entre la pirámide del sol
)' la pirámide de la luna al 6nal de la noche
para decirles que han aprendido los besos
de los labios de mj amante.
Espero a mi amantcpar.t decirle:

si tengo un terremoto en el c:ora::.ón
es porque te quiero.

L-i ancestral Ciudad de Mé&gt;dco es espejo de la

anciquisima Siria. Escenas de curanderC1S, parques
y calles, verdor de nopal, el perfun1e provinciano de
Tla lpujahua. el cuerpo inflamado por el cequila, la
música de mariachJs y el se..xo que se cncu&lt;:ntr.1 de
1nanera furtiva, se fu11den con el refinado imaginario
de oriente. su misticismo. el perfume de jazmines. los
murmullos de arroyos y fuentes. la lujuria deJ vino y la
añoran::.'\ del terruño. mezcla de ternura y dolor.
Pero cal \'e:: lo más impactante de la crcaciOn
mexicana de Abdula ~1oula es con[cmplar cómo
lo coc:idiano se vucl"e el último di.' los mi cerios:
l.1 libertad sopln en nue~tra:s caras dia á di:\ y es
atropellada bajo la rueda dcl tedio. la indiferencia y

180

�~ti c!&gt;p:tltb es un pa1s donde se agrava el b:ülc de

[la san~c
tlondc aumenta cl rrunbor Jcl degollamiento
)' se organiza el folclor de la mdnncoli:-1

La ira ta1nbién e~ fruto de estas ,\.fctáforas
Mcx,amas . ~El gcncra.t, un ingenioso y sagaz lHbujo
de Basn.:,r EJ Assad, está consLTuiclo con cl cksprccio
)' el resentimiento a un hombre cuyo origen y clcsrjno
parece cr el de la bn1ralidad bacía su propio pueblo.
Y orienr.indosc

la localid,ld de su trabajo.
1cmpie::a su tarea
a,·eriguando la lista de muertos del dia_
De repenrc mira Íijamencc la foto de su padre
en la pared )' djce: no ernn numero~os...
se queja y larga en el aire un soplo atómico
golp~ando la mesa con la mano, y gricando. lNo
,1

fhay m,is?
ÓXIHA ·STACIOM

Las imágenes e.le niños. rnujcrcs y hombres envenenados
por los gasc~ lecalcs íucron la gota que cletramócl \11...t;() par.i
la comunidad inrcrnacional en ctlacion al conllic:to sirio.
fnmediat1Ul1en[c se actiYaron fas alannas. Se habló de una
inté.rvención militar. Estados Unidos, Rusia. China. Irán.
Israel, Francia, Inglaterra... todo cl mundo tiene ine&lt;~reses
y una postura frente la guerra en Sir_ia. pero lo (mico cierto
es que la moneda de la pa:: sigue en el aire.
"Dcspucs de dos :1ños y medío de 1nuertc. asesinato.
destrucción de ciudades y crunpos, y de bloqueo... la tierra
}' cl ciclo se han estrechado para el pueblo sitio. it\M.nrecto
y rcbcklc. y ha Uegado a pedir la salvación incluso a Satán,
es un modo de dcorlo. uestro pueblo quiere terminar
con d gobierno tiránico de Assac.1 y r:t..-cupcrnr sus derechos,
su dignidad y su libertad. Én su desesperación puedes
cnconcrar- a muchos de ellos lquc apoyan la intervención
americana! L, socicd,td inccrnacional se muestra en la
crisi siria como una sociedad hipócrita, mentirosa y q11c
no se acuerda de la naturaleza de su pensamiento sobre ln
Ubertacl fa justicia}' lo-.; dcl'l."C.'hos humanos·.
~tohamad Afaacdin Abdul Nlou1, se rL--conocc como un
bombrc ru.oru.tnado: éS líbre, llegó a un p.-úscompletamcntc
desconocido parasah•.U' su vida y cksdeaquf ha hecho todo
lo posible para c.nrrcbzar a Siáa y ~•téxico. A falca de un

81

1

empleo formal, su soorén proviene de .la \'Cnta cle sus libros
y cl arK:iyo qLI&lt;: l"L"Cibc de bs conferencins }' seminarios que
ofrece sobre la cultura siria y también s0btt la guerra; es
la [onna en la que Casa Refugio Cirlaltépcd conecta a
la socicclad con sus huéspccJe ·: los 1nc.xicano-, pueden
acercarse n ellos, conoce.dos. aprender de viva voz sobre
e-sos n,undos lejanos que d1a adiase asoman fugazmente
en los noticieros, e.n una crónica vcrtigiHo.c;a que tiene
rostro de sangre y fuego. Gracias a él Siria adquiere un
rostro, w1.a voz que ha bfa desde la entra11a.
"Ntis poe.inas ahota son una lccrura dcl sufrimiento de
los sirios, una inci mción para cUos por la esperanza a P,.."5.\1'
de tocia la san~n: en las calles y de la destrucción interna
y material en su ,ida. Festejo en m.is poemas la libe_rt-icl
y la revolución en codos los niveles. También pm"oco ,L
los otros h~cia cl amor. Les doy una fucr..a csprrirual de
la que tienen necesidad Mis poemas llomn con ellos. se
desangran con e.lloo y partan optin1ismo...
¿Cuáles son nis sueños?
~Regresar a una Siria libre. gen ·rosa, noble; quiero
n.--gres.v a un pals que tiene ln tnicad de su población. Ya
no es eJ de anees, pero quiero r1:,-grcsar a un pals libre...
En cuanto a 1\ léxico, csLc pais n1c ha dado tres años de
scgutidacl y cstabWdad, porque ahora en Siria no podrra
,~vir ast l~xico ha conservado 1ni vida y me ha dado
buenas condiciones pítra una vicia digna. He producido
puema nuevo para 1ni experiencia pottica. Por eso
sic.neo que una parte de n1i alma se ha \·udto mexicana
de un modo u otro. Le digo a tvl~xico que voy a proteger
siempn.- esra bella parte con r;odo amor y rcspcco. Quiero
que ~-1!'.lxico juegue un rol positivo en t'Sra crisis al meno
:,. tr.1vés de su n.--cibimicnto ele refugiados sinos que huyen
de la ntt1cnc.

11.ART
"El arte conscruyc w1 mtmdo de grandes valores, n:cucrdá
a la gente el significado de.la bclkz.'l dcl ser hunmno y lo
invita ,Lfestejar la vida, cl an1or y cl bkn. El ar-ce siempre
se mantiene encontrad~ 11 corrupción, las guerras y la
cimnta. El arte Je da al hombre su derecho a sonar, su
derecho de imaginar, espccialmcnrc en las socíedades
en crisis)' asfixiadas cspirirualmcnre. El arte quiere del
hun1ano q_ue descubra su humanidacl en L, consrruccióa
de relaciones fuertes y 1..-spiriniaks libres dclasesinato. de
sangre y de injusticia~. •

�• CEltSO.,. COME%

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

o

o

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

en traje de baño,
de Fra11co Félix
•

•

•

•

•

•

o

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

o

•

•

e

•

•

•

•

•

o

•

•

•

•

•

o

•

eer es como 1rn Ull;l. func16n c.lt.:cinc Si en las
pnmcra-; página, el .1uLor no c.xnendc su.,
dotes clt&gt; consp1r,tdor. los 1ntcri.:sadc.1s en d
lihro y el tema .no-. akj.,mDs .ipre:,urado~ tld cjcmpl:lr
y lo \:oloeamos dl' llllC\':I cuenta en d llbri::ro para
que rt:posc cl ,uci)o eterno Por ello podemos h:ihlar
de.l bui:n &gt;,,'listo que. ácnc l.t e&lt;lil1.)rial ~itro Prc'&gt;S de
-.clec:uonar tirulo... .nracu, os, de aurore.s hibilrs,
)' que ademas si.: Icen en una 5cntada, lo confirtnl)

L

con Kujka rn eraje de

uc I

•

•

•

e

•
o

•

s(,norcnse Franco
Féhx, que llbtuvo el prc1nio cJl'I Concurl&gt;i'l dcl l1br1)
Sonorcnsc &lt;'n el •c.~ncn~ dé cr6nit-;t .
El conjunto de hiMnrj,1,., narn1 la,-, nhsc-.ionc.., e.Id
autur un lam1ha.r de K:iíka en Hcrm1~-.illo &lt;ionora, r.il
vez cl rincón má'&gt; 1nhó,piu, dc:I ttmtorio nacional: b
historia Jcl auti,mo de su pramt,; y un viaje ,l ílord.1.
un m:1nic&lt;'m10 dt: Argentina C1)11,·1.·rs.1ml,.., 1.:nn el en
su buh:1rdilla hcrmlh1llcno;c.

182

/,e111ll,

�CERSOM CÓMEZ (CC): ¿Qué csla cróni~ para
el autor de Kafl.a c11 traje de bm1o?

al mismo licmpo, por un cliscttrso liberado del
enmarcado )' tosco reportaje pcriodtstico. o soy
poeta. pero estO)' seguro que un poema sobre un
par de Kafkas e11 Sonora me habrla condenado
brutalmente aJ bull}•in~. Ln nO\'t:la y el cuento. por
otro lado, habr1an matado 1:i \'crdad que hay en el
rtxto: la realidad sigue s iendo kafkiana.

FRÁ CO F
( F) • Se supone q1-1c la crónica
tiene que ir echando lu:;: sobre un acontecimiento
&lt;le forma cronológica. Es la acepción más bñ.sica.
Desde lns rró1licas larinas del siglo XV, ca:.i :,,icrnprc
escritas por rno11jes, hasta los nuevos periodislas que
echan 1n.1no ele ella en sus reportajes, como d gran
CC: El periodisn10 gonzo )' la crónica tcstiJnonj.u...
Alejandro A)ma;::án. La cn'lníca tiene que descubrir
algo. Lo que hacen los p~riodisras es modificar su
El ionzo da un giro a la noticia, modifica cl
registro noticioso rara llegar a distintos públicos.
paradigma de nc1ticia~objetiviclncl periodista &gt;' lo
Que la noticia ron1pa sus molde!&gt; d i::.cursívos y
sustihl&gt;•e por la encarnación de la misma noticia,
se convierta en otra cosa, en un r~·laro. Esa es la
a ltera su naturaleza desde d mo1ncnro en que el
escr itor e~ un sujeto en t:l
crónica funcional, la que. está
modificando el paradigma
universo feno1nenológk:o dd
y
asunto a cubrir. Esto 6icmprc
perioclf rico )' que buena falta
ha bucedido cuando Jo actores
hace para que el mensaje real EME
E TEXTO OAGU
de la realidad no se modifique
csrán rodeados de lecturas.
DE
por esrruccuras ling!Hsricas O ERÍA
Hunccr S. Thomps on (sc:a
preestablecidas. Ya sabes, hay O E HARÍA UMO ILU
él o no quien orígio6 este
movimktno. no cnrremos
todo un manual para escribi r
en hu r da&lt;; confusiones
noticias. pero no para escribi r EM OMO--, Y DE TO
:icadcrnic iscas) no dejó de
crónicas. Ahí reside la libertad
LO
É EROS OUE EXI
relatar la comperencia }' se
de la cscrirura. Sin embargo, la
dedicó a observar la fiesta
crónica que- yo he practicado
S L Ú IC
El4
salvaje en El Dcrby de Kauucky...
no Lienc mucho que ver con el
ET
MDE
mensaje dt la rcalidnd. Y aunque
solo por ser un adicto o un
lo que escribo desde csLc género
irresponsable. sino porque
DAD.
los márgenes de Ja escritura
es real, no alude .1 la real icbd. Nlt
!\C fueron extendiendo. Si eres
explico: los textos que- aparecen
en Kafka en 1ra¡c ele bmro no aporc:u, mucho al informe
un lector vas necesitando n,ás y 1nñs estrategias de
dcl mundo. Los hechos no son relevantes. lA qui~n
lenguaje. Es una ecuación muy simple. La Lradlción
gon::o ha daJo enorme:,, autores que se sin ricron
dhhlos le importa que un sujeto de appclliclo Knfka
cómodos con el género. Incluso en tvléxico. esa
haya pisado Sonora? Este episoJio no histórico es
por dcmác; e,•entual y no tiene mayor rrn.sccnclc.nc i,1
gene ración de ~tnuric io Rarcs, Ser"'º· el mismo
para los sonorcnses. es más. ni para los mexicanos.
Almnzán. son grandes autores que escriben desde
Pero sl la tiene para los lectores, para los kafkólogos,
la experiencia y la literatura e incluso sacaron h:tce
unos :tños una rC\'iSta dedicada aJ gonzo· A sangre
para los interesados en la escrirura, para aquellos
hi::arros como yo que c.,nrie11den que la realidad e
fria. El Gon=o. :d Final, es periodismo porque dcHnt' y
C.'-"ttafta y sobtl.' to&lt;lo absurcL'l. Y1..) utilice la cronica en
csrnblc&lt;:i.' los conrornos de un:i generación, su forma
este rexto porque qutrfa cierno trar que había unos
de vida, de pensar. y lo que hago yo nl) t: periodismo
porque no informa hada, no &lt;lcfinc nada. La notas
K::ifka en Sonora. y de todos los géneros que existen
este es el unico que puede pretender la verdad o
que rodean d g~ricro gonzo nencn que ver con el

unuc u e ó111c

cJ te rimonio real. En la crónica , e pueden colocar
rcgi:::rros , f11rograíias. dalos, erccccra, .unparado,

mundo actual, Cc,n In que ocurre en el momento ele
la enunciación. lo mis1no con la crónie:, n•scin1oníal,

�lo que puedo orrcctr con m,i libro no ts más q ue un
marco de cnrrcccnimienco que en na&lt;.b tiene que
ver con el estado de las cosa . sino con mJ propi.t
histeria y mis obsesiones.

CC: i.A Franco ftlix lo poc.lnan relacionar con OaYid

Fostcr Wallacc?
FF: Es posible. Yo rodo el tiempo estoy hablando

dt David Fo rer \NaJ lace. Me iento muy có1nodo
con s u literatura. Lo dig.o cúmo lector primero. F..~a
es la escritura que a mf me seduce. Fso es lo que yo
quisiera hacer algún din. Ñ1c parece bastante exrraño
que no estemos b~,blando de este autor. ~lás allí de su
tormento ps1quí..1rcico y su su icidio. O más bien me
parece raro que no estcn1os hablando de sus libros.
A mi parecer, son lr&lt;1sccndcntcs. Desde principio ' de
lo. '90 t:SLa httblando de esta alienación y la supresión

mental generada por el entrctcni_micnto. Si en l..,,
¡,,.oma 111fi11ita, cam bian1os el VHS por RS (Redes
Sociales) el libro lunciona igual. James lncandenza
Jr. es como el Ñlark Zuckcrbcrg de nuestros tiempo!l.
lncandcnza Jr. es un cine.1su1 mu&gt;' cxt:rovercido.
Tiene vanas pcl!culas misteriosas. Una de ellas se
llan1a I..n B,·oma. Consiste en Uenar una sala de cinc con
espectadores que se ven a sl mismos porque al frente
hay una c~1nara que los g raba. Ha)' acercamientos,
paneos. distintos movimientos para que d püb]jco se
escé mirando a si mismo en la pantalla. ¿ o es n1uy
parecido al Facebook7 Las fotos que compartimos. los
mensajes que poneinos tienen un espectador ldcal:
nosot ros mi mos. et die ve la · fotos corno nosotros

las ven,os, nadie piensa que la'&gt; cosas que clccin1os
son can geniales como nosorros mi5¡mos creen1os que
s&lt;&gt;n. Toda su literatura es alucinante. Sus digresiones,
s us e nor mes rodeos n1e satisfacen como lector.
Quiz:\ también csloy quebrado ) por eso me fa..scinn
u cscrirura. Pero quitn no lo está. Mi escritura
in renta hacer algú ,1s1. Dar vuelcas en cl ahsurdo para
decodificar la realidad.
CC: llegar a las ultimas consccumcias...
FF: o. No es lo que me interesa. Creo que: el umbral
de terminación de los textos es infinito. C reo que en
el t:ra)•ccro, en la investigación e n que Ka/ha en rra1e

111

de ba,10 surgió nada se rest1t.·lvc. pero cl itinerario es
narrable. El Iraca,')0 es narrable. El fallo. Yo poclria
pasar toda 1ni Yida huscando la huella de est os
hennanos Kall&lt;a, porque tuvieron una vicia, y nunca.
terminarla, porque entonces se consumirla mi propia
·vida. Creo que hay temporadas en las que uno debe
alimentar sus ,1bsesiones hasta dar con una luz o
una idea que lo rc,;uelva rodo en la cabeza, aunque

no lo rcsuclva en la \'ida real. En rclación con Kaf1w
en traje de ba,10. yo 1-igo trabaJando, aunque con menor
arrebato. El libro se pubHcó porque fue prcmiadt1 por
el lnsciruco Sonorcnsc de Culrura, pero yo podría
babcrlo retenido un poco má . St que hay fallos que LrC
arreglando con cl tiempo. Pero tambiéa tenía miedo
c¡uc algu1co más sacara algo asl. ¡ o clabn crédiLo a
que nadie hubiera e.~crito sobre los Kaíka en lvlé.~ico.
A todos nos g usta Kafka. Aunque me imagino que no
todos somos unos obsesionados. Pienso que si hay
que asumir consecuencias. entrar en lugares oscuros
en la mente y sobre todo no temer a quedarte solo.
Esas consecueadas se pueden asumir en la escritura
cuando est ás ofuscado por un rema. Sín mjedo a
volverse loco.

1 84

111

-u
111

a:

111

o

~

u

:

-m
'o

~

!

...~

;

UI
CII

o
~
111

-z
-Q
CII

UI

�DEBERÍAMOS TEMER ESTO ~LA.RO:
UM ESCRITOR MO ES UM IMTELEC•

TUAL Y SOBRE TODO, MO ES UM
SALVADOR DE MAi».._

CC: ¿Rcalicb&lt;l ficcionada o Periodismo con dotes
líterarios?

F: Ce ro pc rlocli!&gt;mo. Estoy má~ ce rca &lt;le la
Re:iliclacl ficcion:1da. Antes hahlaha de cómo Fostcr
\ Vallace desde su~ temas descabellados nrigina
un corpus de la realidad. Creo que el re~istro
Ütcrario es enorme )' ha Uevado las cuenta de los
periodos históricos y los momento filosóficos
del hombre. Cada novela escrita, desde su ficción,
imprime una huella dactilar del momento en el que
fue escn ca. Si haccn10s una in"escigación forense
a hts obras de Bal=ac, de Fit=gcrald, ele Kerouac,
de Coet::cc. hallaremos el rastro de una denuncia
,·el,tda. Poclemo encontrar los resros microscópicos
(aunque a veces Lro=os grandes) d1.: una realidad
que está codiíicada litera riame nte. Pcnsc1nos en
Samu1;: I Bcckcu. Su ohra es :ibsurda pero cuestiona
Ja existencía formal del hombre, Espcr&lt;lll(/o u Godot,
por ejemplo, describe de- buenas a pri1nc ras el
tedio humano, pero ta1nbién puede hablarnos de la

necesidad de sentido que se experimentó después
de la terrible Segunda Gran Guerra . La a1uecte )'

85

1

él desconsue lo devienen ~n formas absurdas. Ya
no ha)' prO}'CCCl). T,,mpoco c&lt;.rrucrur:1:, interna;;.
Esrc caos intrin~cco puede scnrírsc en ~us pic::as
teatrales. Soledad, anp,ustia, amargura, vaclo. Hay
muchas forn1as de narrar el mundo contempo ráneo.
('.~uchas maneras alejadas &lt;.le l,1 co1npuh.i 6n por
la fa ma y el f,ic il camino de la coyuntura. Hay
algunos aucore&lt;; que ahora se cuelgan de est e tren
y recogen su fortuna. No veo gran diferencia entre
Los chicos que b;ibl:in de Hbros en YouTube y que
se han ,·uelto estrel las del género )' los cserícorcs
1nes1án1cos que nar ran la&lt;; desgracias de un
J11omento histórico. He visto payasos haciendo
poi:rnas dos o tres df:u, d~spués de la cragt•d ia d('
la Guardería ABC. li c visto payasos posando e.nen:
indfgl'nas en una fot&lt;l. l l c visto pa)•asos que asumen
que hacen la diferencia rcheldc por publicar un
libro. He visto payasos negarse a entrar a un recinto
cultura l porque fue elegido un director. l:[e visto
payasos con camisetas }' bandcr:ts. Pero no veo a
nadie haciendo bro1nas o lanzando pastclazos en
la caru del sistema. Solo veo payasos con unjforme.
Payasos serio que e ncontraron su fuente de
rcno\'ación en la corrección politíca. Hay un millón
de forma de n arrar el mundo de n,icrda en el que
,•ivin10s. Y antes de asumir que somos el eslabón
perdidó de la Revoluciún, d cbc.rlamos echar un ojo
a las vcrda&lt;le ras luchas sociales. Los mecanismos de
la escnrura no son tan con1 plcjos como los de un~1
señora que ba pa ado roda su vida luchando por los
migrantcs en Ja íronccra. 'o hcmo:. ru;umjclo bien el
papd de la escritura. Dcbcrlamos i;cncr esto claro:
un escritor no es un intelccru:;t.1. Y sobre todo, no
es un sal\'ador de nada. Si la escritura, mediante.
su tratamiento estetico, logra generar ideas en
los lectores o los mueve .1 la re □ exió n , &gt;
'ª ha)' una
cnonne ganancia. Pero de n1on1ento no \'eo a nache
escribiendo el prefacio del nuevo Cromwdl. e

�[Al.\l IRAj
• IIÁaaÁRÁMCOIIS

EMMAÑAMA
186

�;I'

I

ban1os en taxi hacia el
Pal~1cio de BcUas Arces a
\!Cr una i:&gt;:poskión de los

Vangu¡¡rd1stas

rusos cuando.
en un alto. \'i que énfrcnlc d...
nosotros atra\'Csaba l" avenida
una mujer que. p&lt;lr su .1cuendo,
nada común entre la gente
bien de h1 Ciudad de Mé.'l(ico,
llamnba la atención. lvlc pareció
que ern lVlali. una de las ,imigas
n1á,, antiguas y ma!&gt; q uerid,ts de
P,lci. Iba de s01nbrero ele verano
sohrt: el pelo blanco, lacio,
corto y tupido q ue alcanzaha

a asomirsde por la Ercnl(;, las
patillas )' b nuca, con una falda
delgada r colorida larga, con una
bol~a grande al ho1nbro )' con un
víc;roso colla r obre l:t blusa }' e1
chaleco que la pintaban como
alguien e&gt;&lt;cepcional. No podln
ser si no 1' lali, pensc. pero cuando
reaccioné como para mostraDne
por la ventaniUa y a gritos
..aluda ria ella ya se encontraba en
la otra orilb )' a punro de subirse
a un aurobús y nosotros )'ª
Lcn,amos la lu:: verde, o el siga, de
mock, que d encuentro, aparte de
fugtlz, fue can fantástico que má~
hien podna IJam,tr e .lparición. Se
me encogió d corazón al darme
tucnra de que se rrataba de Mali,
puc~ .-.é que si Pati siguiera por
aqul hahría estado cruzando del
hra::o con d la la misrna c.tlk, de
sonilirero igunlrncnte. sohrc su
peki blanco m:ado. y con bolsa
grande al homhro y falda larga y
coll,1rc-s sobre cl ec;coLe de la blusa
amplia y coloricl.i cambitn. Las
dos. con aretes, ,,nillos. pulseras.
Extravagantci.,
si ngulares.
osadM.. }.1all de sandalias, Paci
con unos modernos zapacos

renjs para caminar, coseos. pero
aparentemente muy cómodos.
Por r.1.zoncs de origen y ele vieja
amistad de las fanlilias. Pací y Ñlali
c;c conocieron desde Lliñas }', a
tran~s de sus respecti\'as historias,
si durante u11 tiempo no se vieron

con mucha frecuencia, en cambio
se: síguicron de cerca a lo largo
del tiempo hast a hace alguno~
años, c uando coincidieron en d
trabajo en una gran fundactón,
aunque en dbtinta ofic inas y,
i no ;1,,e vcian rodos Jos dfas, sí se
llama han diariamente o se dejaban
mensaje-, y no desaprovechaban
la oportunidad de verse. Si Pati
e hubiera casaJo con Jorge , un
novio de tcn1pranü juventud de
Pari., a quien tic1upo atrás papa le
habin pedido que espera ra a que
Pati cumplíera dícciocho años
para casarse. habrla :,jdo cuñada
de Mali . que se c,1só C'OO Pilo, el
hermano de Jorge. el mayor de lo&lt;;
dos.
la oficina de Pttti t!Staba en el
suroeste de la ciud.'ld, n1ic ncras
que la de ~1ali (':staba en pleno
ce ntro. Precisa mente, nunque
en la mi sm a Fundación, }.~ali
trabajaba y trabaja en progr,tmas
de la sección del Cenero T-fi tórico,
y en cambio Pati se ocupaba de
l a investigación de inm1grances
notables en tvléxico en el siglo
XX. Pero a "ece-; colaboraba la
una con la otra. Por ejemplo,
para las fe cividades popularc.')
del 2 de novic1nbrc. cuando 't-.tali
ponía un altar de muertos giganrc
y dedicaba todo d día a asuntos
relacionados con 1a fiesta. Pati se
trasladaba al centro ck- la Ciuc.fad &gt;'
la ayudaba a organizar concursos
infanáles y a servir la cena tfpica

87

1

y popular que cl Ccntto Históricó
olrec:1a a Los concurrente:,.
E11 una ocasión. Pati Je pidió

a ivlali que la acompañara en
Lln asunto 111tin10 y delicado. e
trataba de acompañada al Panteón
Francés a pedir que ni cha siguiente
se abrieran las tumh:ts del ahucio y
su primogénito, pltes m,1má qw:na
exhumar los resto~ de su papa, y
1nucho mas antiguos, kls c.k s u
hern1ano mayor, que habia 1nucrh)
jon.:n. para crcmarlo a ambos }'
rcascntar las urnas en l-a nueva
cripn, fmn iliar, en una iglesia cerca
de la casa ele (a,milia de Pati
As,, las dos aLnigas decidieron
que, clcsput:. de que Pati hiciera
el tramite en las ofic111as, juntas
p,u,arian un C,ltO en el cementerio,
plucicando y fumando sentadas en
tlo ntle lograran acomodarse pero
ante d mausoleo ele la (nmilia,
que al uia sigu iente habría de ser
abierto. u_.,1aron m1a canasta con
conüda }' bebida y. de sombrero y
anteojos oscuro-;, estuvieron una
al L1clo de la otra en el Panccon
Francés, compenetradas frente a
las circunstancias.
Fn los últimos días de Pati,
Mali fue una de l a po&lt;.:as
anú :.racles que clcsaccnclkron '&gt;U
petición de no buscarla ni U.mlarla

mientra:. cllt1 no lo pidícra. Asi,
t,..1ali visiro a Pati cuando Pati &gt;'ª
estaba médicamcnte adormilada.
En un 1nomcnco dado despertó.
vio a Ñlali y débilmente pronunció
su nombre dos veces, "~·1aLi, tvlalt.
antes de volver a cerrar los ojos. Yo
estaba sentada jL1nto a lvtn.ll 9ue
me apretó la mano y en voz muy
baja me dijo, "Yo pensaba q ue.
cuando ya [ut ramos viejas, Paó iba
a ser mi ami~,1 mas cercana~. e

�1l_ETR \S J\I ~lARGF~ J

•

exionar

la vida

IDUARDO AMTOMIO PARli

EM APARIEMCIA SENCILLOS, LOS RELATOS DE
ALEUMDRA RAMCEL MO SI EMTRECAM COM

DOCIUD.AD A UMA MIRADA SUPERFICUL.
omo [ocios sabemos, leer
de nuevo un libro varios

'-..-.J

mos dcsputs de habttlo

hecho por vez pri1ncr:a siempre trae
consigo, no solo el rcdcscubrimienco de los temas que obsesionan a
su aur.or, también conlleva -ya que

esos temas parecen csrnr icknci,
6cados de antemano- una lccrura
tnucho más atenm n los detall&lt;!$
de la composición, las estrategias
narrativas y los significados de sus
argumentaciones, un tanto ocultos entre llneas. Eso sin contar con
que, aunque lo que leemos ahora
parece ser exactamente lo mismo
que leimos años atrás, el paso del
tiempo no solo modifica la visión
del mundo del lector; lo cransforma por completo conYil:tiénclolo

en otra persona. Por Jo ranco, quien
leyó Desde la j)Olt11nbra, de Alejandra
Rangel, allá en los últimos años del
siglo XX no es el mismo que quien
acaba de leerlo de nuevo ahora, ya
bien entrado el siglo XXL En consecuencia, los comentarios sobre
la releccura cal vez rcvclc.n má
acerca del lector que dd propio
libro, aunque quisiera creer que el
encuentro reciente con sus páginas
me pctmitió penetrar en ellas de
uo modo más profundo que en

la

ocasión anterior.
Lo primero que salta a Ja vista en
esta nueva visita a las narraciones
incluidas en el volumen es s u
grado de dificultad ivlc explico: en
apariencia sencillos, es decir, fáciles
de leer, los relatos de Alejandra

1 88

Rangcl no se entregan con docilidad
a una mirada superficial, pues
desde las lineas iniciales conducen
al lector de c:xtrañamienco en
cxtrai\amiroto ponitndolo en alerta
sobre las llneas que sus ojos siguen.
Por ejemplo, en el cuento que abre
cl libro. "Nocb.e de insomnio". tras
recorrer los primeros párrafos uno
pcnsaña que está ante un texto que
aborda con cierta simpleza el re.roa
de la adicción o Ja enfermedad o la
eutanasia, ya que eJ protagonista es
un médico angustiado por e.l maJ
que 1nina la salud de un buen amigo,
y no obstante, como ocurre con la
gran mayoría de las historias de la
autora, esa es tan solo la fachada y si
queremos dcsenc.rañar el verdadero
sel"ltido de las palabra hay que

��bucear un poco má.c; hondo i,,,sra
cnct,1ntrarnos con un.i rcílcxu)n
filusófica sobre wvicia, la muc·rtc
y d mas alla. Una reflexión con
reso nancias acaso religi oc;as,
.,caso ,1tea..-,,, que desemboca en la
conclus11'1 n de que la muerte. tal
}' como la concebimos, no exis te
porque nadie mucre por completo
mÍCntr,L, SU prc.-SCnCÍ,l f)COUanezta
acompañando a orr.1i; personas.
Algo simi lar ocurre: con los

dos rclaLos ~iguicntc.&gt;c; del libro,
woesde la penumbra~ y ~1'vlás alla
del ro c:ro~. En cl primero de ellos.
d que da Lltulo .,1 volL1men, trn.s un
accidente auromo,iltst1c:o donde
en rri1nera insrancia crccmo:;
que el protagonísr11 ha perdido
a su mujer r recuerda :,;u vida en
cornun con e.lla, de pronto, a nu::
de c ierras estrategias ttcntcas qut:
la autora injerta en la prosa. l:l
sensación cle extrañamiento que

mencione hace unos instantes nos
pone en .tkrLa y en disposición de
captar los slgmíicados ocultos en d
tcA1:&lt;', p.-mi comprender poco a poco
que. aunque hay dos pcr onajts
principales. cal vez sc:i la muerte
la verdadera prou1gonÍ'-til de la
narración. Frases co1no "~k Jcjo

lkvarpor las palabras)' fas so1nhras
pronunchu, un sen tido oculto"

o .. \1i consciencia se clesphcg.i )'
alcanza a esrar en tod,1s p,lrtcs"
o kOe de la pt"numbra todo e

aproxima, cod o se ace rca... ",
,ldcn1as del nlisterio que de por
si cn rrañ,tn, nos hacen Jarno
c ucnt:n de que leemos el rcl,tto de
toda una vida de pareja, en rcta=o.'i
y s in orden aparente. donde late
con fuerza la 1:spcranza de ren.li-=ar
lo que se qucdú pend iente. O, lo
que- es lo m1smo, que acabamo~

de scgtdr una mi.:diración a LID
tiempo literaria y filosófica acerca
de la muerte )' lo que espera .tl ser
humanodcspuesde la vida. Yen la
;.iiuientc narración, "~l:is i\lhl dd

l"O$rro". Alejandra Rangd confirma
'iUS oh.,csionc~ temáticas en esca
linea, :,1 hacer que Mts personajes
rc íl~xio11en ante d cuadro de lo
que parece un.i c:,\lavcra pintado
por Ba,;quiac :-.ohre la ,ttracció n
del abis1no. o :,C,l dl'. nuevo la
muerte. Sir, mencionarlo &lt;le modo
directo, este relato ronda la idea
del suicidio, y la rcf uerza con
Erases co1no: ~La mut•rrc es una
tdea e ioual
dcsaparcCL"" )' -Pero
.::,
eso no justifica buscada". aunque
la n1nclusión radica en to que
ap:ircnta ser unu nott\ t-uicida, en
una - tn,·itación a l.1 levedad, a l
no ser. para fundir e l'n una lu::
,ioliict"a".

.

Otra c.uactcrisrica de este lihro
Cl&gt; la diversidad de '-ignificaclos
.1 que apuntan s us palabras.
Para un kccor dc:-sprcvenido. s u

lcnguiljc puede incluso resulrar
cnganoso, puc:., ,;icmpre ha}'. bajo
las frase&lt;, más cOLidfanas, baío las
forn1,ts .mát- comunes. una honda
búsqueda de l s ign ific.:ndo de l a
existenc ia humana. l:sto no e raro
en una a11tora que se Íormó en la
filosoúa.. Yse ,•uelvc tvidcn Lc· t'IJ
la tensión tld lenbruajc. como si ni
moinenro ele escribir sus relatos
Alejandra Raugcl se hubitra
ele-batido entre la prcc1:.ión y la
mulriplicidacl de interpretaciones
que sus palabras pueden sugerir
a los lectores. Por eso los juegos
con el tiempo, la a1nb1goedad de
lo:-. puntos de ,·isra narrativos,
los s ikncic.'ls y el escamoteo de
ínform,tc ión ; en una paLtbra, la

1 90

versatilidad técní~·a qut· ahunda en
el libro y vcndrfa ,1 ser In rcrccra e.le
sus caracce1í~ticas má'&gt; nou1bk:..
Pero no solo l.1 muerte }' 1,l
posible trascendenc ia del M.:r
humano son los temas que ahor&lt;lan
las narrncione ' de O.:sdc lll/Je1111111hra.
U no que se repite varias ,·cce.....
con lo que tlrmucsLra ser otra de
las oh~csíoncs de la autora, es el

que ro&lt;lrfamos ucsignar ~c1e la
in1poscui-.\'' o ..de Ll s ustitución
de identidades", ya ,;ca voluntaria
o a=a ros n. l:sl e tema se baU,1
scmioculto en rcl:tto&lt;; con10 ~La
csrédca uel'i.ihd". donde la dueña
ele un,1pcluqucrfa. C:t'-adJ. recibe
.11 clicnn: con d que tenia cita y
de inmediato "icncc una íucrrc
atracción hacia él mientras rcali::a
un bali\ncc de su rutinaria vida
conyugal, solo para encerarse
al fiaal de que el homhrc al que
de ea nn es quien habrn h.ccho l.i
cica. También lo cnconrr.\mO!l l'n
~viaje c.n Ja oscuridad" en el que
un l,mnbrc sufre un secuestro ,ll
:--cr confundido con el miUonario
para el CL1.tl trahaja. En este te:--1:0,
la ,·lcrima clc In l.'.onfusión -v del
'
sccuesrro- &lt;;ufrc adcm¡ls, durante
su c:1urivcrio, umt Lran:sÍ0□11acion
interna que lo llc\'n :t asimila rse a
la personalidad de su parrón, hru.t::i
que !01,, secucsc:radorcs r~conoccn
su error y lo abandonan. Fntonccs
01, poco a poco, vudvc a ser quien
er:t. En el rcxto ciLulad() "Con
el brillo del ol en la" vitlri&lt;.:ras~
nos ropamo con o tr&lt;) Lipo de
impostura. Se trata ele una hio;coria
1,ohrc la so ledad r l a amistad,
donde un hombre responde d
anuncio tlc otro, public:ado en
una revista.

r ambos con1.ien=an

una amblad por correspondencia,

�OESIIE U

l'EHUHBII.A

, PUES, U~

YOLUME

DI RELATO

OUE -..OR•

.AM, ACT illZÁM
MO
LA.5

UMTO
RIM IP. LE

MSffTUYEM
MCUSTI

C MD CIÓM H MAMA
PAEOC PACIÓ

ET R•

LO ,

COM

SA.DORES Y LITE
LOS ICLOS.

hasta qtie cl protagoni,;ra decide
ir de viaje a la ciudad discante
en q11e vive su nuevo an1igo solo
para Ue\'arse una gran sorprcsn.
El relato titulado .. Árhol de
coral", por su parte, aborda
otro tipo de sustitución. la que
se da entre alguien que escribe
y la mujer que le sirve como
n1odclo para la ptotagonisla &lt;le

su narración. La escritora poco a
poco se va adentrando en la vida
imaginaria de su personaje. hasta
que los limites entre ficción y

realidad quedan por completo
desdibujados. Y. finalmente, en
la úllima historia del volumen,
~Luz en el cuerpo", una mujer
que espera en una galeria de arte
al bombee con el c¡ue se ha citado
decide sustituirlo por d fotógrafn
expo itor porque, al entregar su
cuerpo :i la lente del artisca. se

da cuenta de que la ha Uenado de
lu= interior y de imágenes que le
poblarán los sueños en loe; años
por venir.
Alejandra Rangcl no cenera
cada uno de sui, relato~ en un
solo ten1a, sino que cnrreccje unos

cott otros según las necesidades

DE LA

Q EHA.N IDO
D PEMa

LOLARCOD

de lo que esta narrando; ni repite
las tecnicas ni lns e t:ructuras. Si
su ob.es.ione literaria on fijas
-como auténticas obsesiones-,
los recursos que muestra para
tnccgrarlas a sus historias son
v:iriadoc;, vcrsacilc . con lo que
el lcct\'"lr avnn=a en el libro de
sorpresa en sorpresa. Otro asunto
que Je interesa mucho. poc lú
visto, es el que p()dcla Uarnarse el
dcl objeto símhólíco o mágico. que
tanto gustaba, por n1cncionar un
no111brc, a Jorge Luis Borges. Este
lo encontramos en las nnrracionc
titul adas ~Eocucnl ro~ y ~El
anticuarjo... acaso las más e:,cranas
en el ,·olumcn. En la primer.1. una
mujer que ,,iaja en tren hacia
Zacarecas observa al viajero de al
lado c:on mucha atención: ~e t:rara
de un hombre atractivo que lleva
un portafolio al que no le quita la
vista de encin1a ni un momento.
Al llegar a su destino, a1nbos
entablan con,·ersación, tonmn una
copa y dcspues pasan la noche
juncos. siempre: con Ja presenciu
del porta.foHo junto a cllos, hasr:t
que la mujer -y con ella d kctorcomprende que en ese utensilio

se esconde lo que puede ser el
sentido de la existencia y decide
apropiarse de él. En ~El anticuario"
el objeto 1nágíco es un vaso de
ámbar en el que, a los ojos del
personaje q ue l~) c:oncempla. se
encierra d alma de algunos de los
seres numanos que lo han pose.ido
a lo largo de lo:. siglos. A pesar de
que el anticuario dueño dcl vaso se
resiste a vendcclo. el pror.1gon.1sca
consigue b.acerse de tl y. con solll
rocarlo. un torrente de recuerdos
centenarios parece precipit,1rse
sobre él transformandolo por
completo.
Desde la penumbra es. pues,
un volu men de relatos que
abordan, actualizándolos. lo~
eternos asuntos que consrü·urcn
las principales angustias de l..1

condición hun,ana y que han
sido preocupación const ante de
pensadores }' literatos a lo largo
ele los siglos. Del tema dcl ,•i.ljc -

que no es más que un símbolo de
In vida misma- ill de b vengan.::a,
de las c.onsccue..ncias del a::ar
a la tentación de la ca1da. de
la imposcura a la muerte y su

rrascendcncía, Alejandra Rangel
siempre ubica a sus personajes en
situaciones que los suine.rgeo en
meditaciones sin fin y arr:isu an
hacia ellas tambitn al lector. Se
trata, tomo se ha visco. de relatos
que llevan en su desarrollo una
gran enseñanza ele vida, escrkos
con un le.aguaje ténSo, desgarrado
entre significados djversos, y con
estrategias L(!Coicas encaminadas
a hacernos creer que Jo que le.e.mas
es fácíl de asimLlar, cuo ndo en
realidad nos dejan pensando
durante mucho. mucho tiempo

después dt la kcrura. •

�[L\ ~11\TFRIA NO C.XISTE]

UN

o

:z

o
l-

o
t

o

I

'

"e,t
o

wt
)&lt;

~
j

..
111

111

a:

•o
o
u
-.-.
1A

Ir

u

...◄

H

1cc P!-'&lt;.'O tntre la.~ cclebrac1oncs dcl anh-crsan~1 100 ~ la mucrti.: de Cét\ ;inw;, me toct1 rcv1s.1r las

colCCCJoncs espcr1.alcs de la 81bb01:ec.1 de 1\ léxt,ll p:tr.t Cflcontrar cchctonc:, intttcsantes dcl @111JNC)'
realt:ar un nnículo J} respecto. Enrrc muclt.tli UlT.h-&lt;l~lc c.clacicnc., (',scr1l,iw:. dcl siglo XIX hast,l
tomos de h1bhófuo o CJCmplare~ ,mriguos-. enconrn.: 1.-srnsdo;., ,\mb.t&lt;; cdicron~ ele l:il mism,l rr:iclu c1on 1n~ksa:

Tl1c His1ory of rlic J1~c11ious Go1tlcn1a11
D011 @uixotc ele: la Mrutcha. Traduc
ción de P. A. ~lotteux. Uustracionc·s de Adolphc Lalauze, notas de
J. Gibson l okhart. Edimburgo,
John Grant, 1906.

Thc Ffrsr Parr of thc Lifc &lt;111d AcltílVt
mcnts of 1hc Rcnow11,d Don ~lli'&lt;OIC
de la A-Ja11cha. Traducción de Pcrer
Morrcux. ilustraciones de Salv,l

dor Dall. Nue,•a York. Random
House. 1946.

Yo sabía de Pctcr Moctcux sin conocerlo: hace casi 20 años. para un
Clll'SO, propuse

hacer una ponencia
sobre traducciones del @uijotc }' con
segtú varias, incluyendo una edición
- la de la serie Words-.vortb Clas
sie&lt;s- que n1e ]Xm'ció péShua. Además
de que no estaba becha con mucho

cuidado, e.l rrncluctor (Cll}'O non1brc
nadie se molestó en poner en ellibro)
se cornaoo muchísimas libertades
con el ccxm. f&gt;or ejemplo, los yangue-,
ses que Don Quijort: se encuentra en
el capitulo ')(V de Ja priincra parte, y
que cl texto califica de "desalmados"
en el encabezado del capitulo, pa
saban a1 inglés co1no ~bloody-mi11dal"
(sanguinarios)&gt;' '\vickcd" (perversos).
Donde cl texto en español era sobrio.

�PERSONA E

ENOR
•

la tradut&lt;:ión que.ría ser jocosa }', e.n
cainbio, el humor se le \-oh1a ridiculo.
Algún tiempo después lei un
libro de ensayos de tvlarrin Amis, La

que por un tiempo tu\"() un.t tienda
donde\ 'CTldia ~sc,L1s, encajes. Uen::os,
pinturas y objetos varios'". En una
hiograEla suya. escrita en 1881 por

gucn·a comra d cliclié, que. e.n general
desprecia cualquier litcrauu·c1 que no

Henri ''ílJl Laurt pura acompañar otra
edicion de su ~uijotc, se cuenta que
escribió "co1ncdlas. ópera$, farsai;,

esté escrita en inglés y que se ceba
e~i,ecialmentc contra Cervantes.
La traducción que Amis habla le.ido
era una de Tobias S1nollett, dcl siglo
XVI l l; por inocente. l1 por tonto, se
me ocurrió que a Jo mejor ao erJ que
el cscrícor británico Í\1C$C- insubr,
pl"\:juicioso, anglocénrrico, sino que
babta lctdo una mala traducción. Tal
vez era la que yo lei tambitn.. Pero
Smoliert -a quien se cncucnm con
[ucilidad en linea- hizo en ttalidad
un trabajo bastante clcooroso.
Tuve que cspera.r h;i ta c.--stc; at'lo
para entera rme que cl i;raducror
misterioso de cuando yo cr-.1 jn,•cn
era ~torrcux. Con10 en muchos ocros
caso.s, su traoojo se S1gUe publicando
simplcme-nteporquee&amp;tádi ¡,onilile
y no cuesta.
Lul.!g◊, una now 1.:n una de IM dos
ediciones que hal lé apc.nas resultó
tcncrinfomlación incen..--sanrc: Picn"C
Ancoine 1ottelL"X. hugonote fr-.incés
e1nigr-ado a Inglaterra, cambió alll su
nombre a Pe.ter Anthony, y resultó
ser un petsenaje sorprendente que
se dedicó al tomert:io, la traducción,
la liter:-arurn }' d pcrioclisrno. cgúJ1 la
\1/ikipe&lt;lia. fun&lt;ló "la primera revista
inglesa", T/1c Grntlcmau's Journal, en
l692, también aU! se nos dice que
escribió un poema en elogio dcl té )'

epílogos. prólogos )' poemas" }'
también te&gt;.1:os burlescos y vulgares,

impropios para la moral \ictoríana
de Van laun; que se dedicó a las
l.ubastas )' la compraventa y dcb1a
hacer esfucr::ús par.l mantener a
su familia; que murió estranguládo
en una ca a "de mala nota", en
circunstancias poco dal"as, pero en
h que se encontraba por llevar una
VJdn "licenciosa". Otraiurntt.' sugiere
que podri.a haber muerto mientras
pmccicaba la aucoasfixia erótica o
hahtn c:-isi nacla ni_ás en los archív~
de:- la époc:t y díficiJmcnrc lo h:ihrfí
ahora.
Para algunos autores del siglo
XL'{. la ver ión del ~uijorc hecha
por tvlottcux. publicada en 1m,
1.:~ "la mis :1grad,1blc y la mejor"
traducción dd ~uijort, "aunque un
tanto dcn1,tsiado libre". Otro~. in
embargo, la criticaron luego por
considerar lo misn,o que yo: que
su tono es cxcesivan1ente jocoso
y que hace cmubios r adiciones
injustificables a muchos pasaje-'&gt;
de Cervantes. .Nlorteux t:nnbién
t:ra&lt;lujo dcl francés el Gargm1wa de
Rabelais, completando o al menos
editando una versión previa hecha
por Sir Thomas Urquhart, y tambitn

93

1

.UBl ■TO

ClllM.AL

hizo un tr.tb,,jo (al parecer) enrre
descuidado y mU}' libre.
Ahora debo rcco:nocer las
llinitacioncs y los prejuic ios de
\llartin Arni&lt;... yrccucrdoquc oo l&gt;OTl
solo de él sino dcl inundo ec.ürorial
dt.: habl,t inglesa coa poqtusimas
excepcione,;: en t1tr0 ejemplo que
se podna hacer c:lásico, acabo de
leer una rcsc1'la gringa donJc 5&lt;-"ñalcs
que pr(@erán al fi11 del mw1do de Yuri
Herrera resulta ser una n0,·cla de

realismo n1Agico, que por supt1est1) es
cl único ':gMero'' que puede c.scctbir
cualquier persona n:i.cida al sur del
Río Bravo }' que no viva en i ucYa
York Pero si e ro es un mbtivo
de des,1nimo, me quedo también
con tina duda: tqué n1ás habrá
pasado en la vida de Peter Anrhony
~lot1:eux.. que: fue individuo vcrsáriJ,
pluriempleado, cnt rOn (porque
tradujo al menos de dos iclionJas
clli,ti.ncoscomo i cal cosa) yntra¡xldo
entre lDl&gt; siglos xvn yXVl 11? Qwero
creer que no fue sin1plem~ntc un
hombre en apuros, tm escbvo de sus
inconLablci. trabajos como somos
tantos en este siglo, reducidos a
correr de u11 bdo :i otro en una vida
cadti \'CZ más prccari:t pata 1nás
pc.rsonas. Me gustaría pensar en cl
co1no un aveucurcro: un personaje
menor pero de vida ríca, un pfcaro
que ccluc1a a todos y siempre
lograba sobrevivi r aunque la
traducción nomás no se le diera. Tal
\'ez algún dia, si el crahajo lo permite,
escribiré sobre su vida.

��LA E CRITURA SE TRA.li, SE DIBUJA. PERO
DESDE HACE TIEMPO LA ESCRITURA. TAN•
BIÉM E CÓDICO, ES DATO.

Los abecedarios nos conectan. l...'l
escritura, en diversas formas. se
despliega por nuestras pantalL.'\S

para nombrar, informar, decir.
~1uchos dirán que e te tipo de
escritura e burda, bá ica, que por
lo general no contiene cnmunados
de significación y 1mbolismo, &gt;'no
genero reílex:iones profundas. Que
se erara de una cscrintm cotidiana
in trascendencia. Una manera de
u tiruir el habla. el contacto cara
a cara. el sonido de la \'OZ. Yo. en
cambio, lo encuentro maravilloso:
que persona de codo el mundo e
vuelquen a la escritura, aunque
sea asf, tecleada: aunque ·ea
a f, burda, bá ica, cotidiana ...
pero que por un momento o
,•arios momentos de su dia
e detengan a pen ar qué
e cribir. )' que píen en en e o·
en escribir. en formar palabra .
oraciones; en combinar texto
con imagen: en u riruir letras
con emoticonc u otro ignos:
que imaginen: que no echen en
cara a lo puri tas del lenguaje
-porque yo. claro. como editora
no me salvo de erlo- que la
e critura puede ser y e ESO.
me re ulta fascinanre.
También habrá quien diga que
eso no e e cribir: que escribir es
una acción mucho má compleja
que implernence digitar tecla .
que por C."&lt;traordinario avance
en la cecnologta. e o botoncito

que pre ionamos se transforman
casi alquimicamente en datos,
en univer os de info rmación
que de can
tos, cal cual, no
nos damos abasto, y mucha de
esa e c ricura queda florando
en el limbo de la red . sin ser
lcfda. in er compartida. in
impactar. Que escribir e algo que
debe tener cierto peso y cierto
espacio. Que la letras deben
caer como un golpe ceo obre
la hoja )' violentarlas. Que e a
vio lencia que ejerce la escritura
en el in cante de su aparecer
debe er con ecucncia de un
pensamiento p rimero. Que hay
que tomar la pluma, el lápiz.
Que la escritura es trazada...
Y s i, la e c ritura se traza, e
d ibuja. Pero desde hace tiempo
la e critura tambit n es código,
es dato. Y el teclear -o digitar.
prefiero esa palabra-. aunque
no se limita a la generación de
texto. es una acción que abraza
a la escritura y le permite otro
tipo de proyección.
Ju to preparo este texto valiéndome de mi dedos. Dígito. Y
quién puede negar que e to que
,·a apareciendo en mi pantalla
es escritura. 1adie. Tiene toda
la apariencia de serlo. Lo que
\'arfa e u manera de aparecer
y el formaro donde aparece. Y
e to mi mo es extraordinario.
O quizás no, la verdad. como lo

"ª

951

afirmt al inicio d e mi columna,
el e c ribir a f e ya una coridi
ancidad . Sin embargo. )' O no
dejo de a ombrarme )' e e e
a ombro el que me gustarla de
jar patente· el e cribir. aunque
lo realice el o la mejor de los e critores literario del mundo. e
algo tan tremendamente habí
cual que muchas vece oh•ida
mo que e to que hacemo y que
no enseñan de manera tan automática desde niños. e un ge to
exclusivamente humano.que rcp
rcscnra cierta cú pide de nuc era
e\'olución )' de nue era inteligen
cía, }' que su invención viene de la
mano con otro ge to n1uy humano que e el afán de rrosccndencia
y dejar una huella en la memoria
de los demás. la escrirura ha ido
y e el testimonio del pa o de la
humanidad por este mundo.
Píen o que e por e o q ue
e cribimo con tanta tenacidad.
Todos que remo dejar una
huella : la huella de nu estra
escritura, ya ca trazada,
tecleada, grafiteada, pul ada.
Pareciera que no lo hacemos con
e a intención o no reparamo en
ello al momento de detenernos
a pensar qué e cribir en nue ero
Faccbook o en T,vitter; qué
hashtag agregar en la imagen
que ubimos a lns tagra m o
Pintercsc; qut texrcar en lo
grupo de What App... porque
estos gestos. cotidianos. están
)'ª tan interiorizado . que uno
no cree en la po ibilidad de u
trascendencia. Pero )'O creo que
hay que ercer. Por habitual que
sea escribir, o digitar, e tamo
perpetuando un ge ro milenario
que nos define como humanidad.

�/

�INDIO BORRADO
L

IS F LIPE L MEL

11d1i, liorrudll, de Luis f'elípc
1omclJ, no,e!J cl intenso
rito inidiuco por d que
tr.1n-..na El Gucrn, un auxiliar de
cl..xtr1ci-.c.1 dL' trece .tñth de ccl.nl.

I

h:.,cia la at1tl'uhr1nación por Dll'dín
de- un nctf1 de ju ti 1:i qu'-' le crá
reconocido aun por u,- cnemigt1S
1kntra~ el pnirngonh&gt;tu porfia
en ~u tar&lt;.'.1 ele entender el duro
mund(l qu¡: k tocó, sin .un~um
m autofl.1gclación, dc:scifrandolo
sílcndosam1:ntc p:u-a .sí con la
iJeu de a,umirlo en mej(,rcs
condíc1onc,. ,e ,•,t tc_jicucltl u1m
tr.1g1:d1a "func1onal", t:m necesaria
co1no c-.uártica. hJ,u:lo por el poder
y el control de b calle :i n1;ino &lt;le
u11a u llrt,1 p:1nd1lla ddx: lidu1
c.1111h1,in con un cnc,nig1..1 qu1.:::.t'.uin n1:\s pcm1 tO'iO el padre hn1tal.
lm:sponsahle )

nbusi,'ó -nene

progenie oto para su pro,·c.-ch~'l-,
l:tinsc-:uc ntc nlétufor,1 dc In ciu1.l.1d
que n1arg111:i. por tmt.1.r,;c t.le un
n cntamicnLo irrl1!,ular del ur de
~ lontcrrc). a 1l colon1J

RC\ oluCJón
Prolc1,1rfa. lug,tr de nncl.1n::ns r
t.lé&gt;-tmo dd C.ürro. El daño qu..cl p.1dre innom1nndo ,x-:1,:,1on;i

l.1 foin1lí.t, ínfin~ndolc un.1
marc,1 de horror que cmslucc en el
d~vcnir cotidiano -s1gn:1do por el
en

nh.1m.lono autist!1 de la htnnana
,·iolatl.1 )' l., inercia cx1 te ne 1al de
la m:idrc ,tb.11i&lt;l;1 p11r l,t mí~1ñ,t,
at--a&lt;-0 -:tntom.t Je una depresión
cn~nica-, es ,•1-;to de fonna dlptjca
¡x,r un.1 ,·oz narrnd11ra n L, cual .le

deht•m11-, e,r.1 n1)rd.1 adii.:th-a cuyo
ritmo, n rat,1 -.l1Sl"gado, parece solo
haberse di: pue ro .:i&lt;:l para dar pie
.ú u0hcn1c e tr~p1to del alma
Cnmo ~, ,e ensayara l'On C::I,
,.k-j.mdolo ser y h;1ccr, 1nsllíl.1ndolo
de paso con la, v1cJas ,•1"'ccs en
l.i que se .,u,tcntn u m1tologl.1
intin1.1. el narrad,,r confronta al
Gucro con &amp;us re- ucr&lt;.lo~ discret.1,
aml'rosamcnte, c-,c,1gicndo lo mas
&lt;;u&lt;;ranth·odc 11n,1,1clt c¡ut·, pese ,1 su

hn:,~d. rspJcnde par.t los lcctorc..~
Por Jo dcmá,. no escapa cómo aqutl
cmp.n1::u con d dc~tlno rn vilo r.lr
1\,, pcr ,1r1.1jcs de ruilio liori «clíl. El
GOcro )' &lt;;U familia vulncr-.1d.1. l 1na.
la adolc ccnte d~ ojos \Crde quc
,ei.'\ al much.1ell0Mcomu si lo hubit:·ra
mirado stcmpreM y que 5(.."glll',Hnc:nl4'

scra la 1h1\' J.1 )' pareja ele nqucl; ~ tilo,

qu~ "noma,; dt•sp1l.'.rt;1 ternura .,¡
no lrac el acordeón·. etcétera. A~.
barnJando dcspacl&lt;1 una suerte de
juego ele e&lt;.t,lmp.1s &lt;¡ue procura m;\-.
&lt;ll'tallc, del C'-p,1c1t, }' del elenco.
Cl1n,i~uc r1.:tard.1r l,1 ,1cci{1n a fin de
ro• enc1ar ~us alcance-.

�P,,r l,l factura de c,;rc dc-.filc de
escenas. alguna-. tnn c:-.cucr.is como
un mi&lt;:rocut:nto, parccicra que f!l
Cuero i.c ocupara de armar para
,f

sll

mund~, inmediato,

l'

que el

narrador fo reÍC.tl·tase rapi&lt;lamenre
en aquél para recrearlo sin acudir .1
dcsi.:ripcioncs ociosas, L1 l'~Lratcg1a
evoca tan,hil'n tma JecJar.idón &lt;.¡UI:
cl protagonisu nnclicra m nllllt\' con
miras a tr.cnr utU c.1rtogralti cJc C!;e
pequeño mundo que n1cch ,icmprc
amena::.atlo por bs panc.lllbs rivaks
y en el que ltt conírontacion con
el padre -al que olfatea como un
animal .:t otro- es ine\'1tablc. ~lás
allá dd srmplc guiño s1mbóhco. la
homhnn y l.1 dt~id~d dd Gucro

deben címentar$C en b &lt;lc:-.tn1cción
di!. cualquicr cru:m 1go.
r:ungicnclo c1.1mo manes lutd.,r~
-~, lt)s mayl,rcs que suplen a Ja
protcn a figur.i paterna-, las
luciérnagas son cspectror:; que son
voces que lo~(orcccn y, ahrigadas en
d secreto cid ricmpo, rccucrdru1 lo
que :-.us dueños íuerl1n alguna \'C::.
Fanwmas formattvos que van desck
el nalivo prlmígerut, y el trahajador
rcrrocarrilcro. pasando por el
goocrn.,dor Sanuago \ iclaurn. hasta
los primero., indu:-.tnales -cuyas

voces k con!1an sin empacho !&gt;Ui.
corruptdas. t,tl como otra confiesa
también, con elipsis. turbadora.

haber asc.&lt;.inado 1 algu1en cercano,
tal ve;;: a un bebe cad.'l cual chcc1
el quehacer del Güero co1no si
se Lr.1rara de su código gc11etito
cxpucsro. Li~ándo1o a un.1 tr,1didón
.tnccstral, L,ús Felipe Lomch n.··datna
para su personaje un:i parte &lt;le lu
gr.•ndeza qu1.: signó a gcneraciont:S
d~ re~h)ml,ntaDlls, los pioncrlb.
los construcrores, !l1s adclanrados.
sum,lndole a ello su pasado y
..,angrc Indio~. extermin:.i&lt;lo, i:n
ara!-. d~- l,1 modernidad y .,hora

C&lt;..)nciliac.ln.., r funclic.los cr1 Ll '-,tngte
dd muchacho 8 Gücn, no es el orro
dd R&gt;giomnntano proverhi.1.1 es uno
m.u-. con los mismos derechos que
to&lt;lns, CU}'n autor exige !&gt;C le Lnmc.
al fin, en cucnc.t. Tampoc◄, puede
rcducirc;ck :\ un ch:nnaco pobre y
t".lrentt c.k· ~ucnc: es un indio rayo
re&lt;li\'J.\O, un potente vgu.crrcr,;, Je luz
sohn. lomo de gigantes".
Gr.leías al C'1ntcxco épico
con d que se clnta a la novcl.t todo rntnscurrc, nos hace nol.i.r
su auror. en el fondo &lt;lcl 11ur de
Tctis-, el Guero c:;c ri.:vl· la como
un.'l m-anife~uc1ón &lt;le l:t narur,tlc1.
rncrgta que se n'Conocc
.
sic1npn: ibl\.1,u
a .!&gt;l misn1a, tanto en el 1·lontcrn:y
conlcmpomnco como siglo!i atr,is,
anct•-.. de la ll~a&lt;la &lt;le la coloruzack)n
c~pañola al , .1.llc norteño. No por
nada nuc&lt;.tto j,)vcn guerrero s,tbe y
enucnde h1cn que lo más pn.1.Jttdi., de
un hon1brc es su profuncit kknticlad
y la ,;ah-agu,uxfa dd nombre num.a
sabemos de ti mis que 1;u apodo, \/4."'l
por nada, por obra del tatuaje y la
ont~l ritu;u antes de -..alir al combate.
tlcfinnorio, .i.u rosLro se antoJa
kcoml, ~i hu:r-.i de otrl, ril.:mpo•·, En
cons1.-cutncia, los cerros cJtadinoi.
no son t:.th:s. l.1 Skrrn Vcnt,tn.t sobre
b que se edifi1..1 la coloru.a del Guero
es en rt:alidad un gigante domcr1ado
por liliputienses brutaHzaclos que
se dieron la ma.ña para subsistir
por medio de la autogest1ó11 y la
lutoprotc-cción.
Sin en1h:irgo, en un mundt')
dondt.'. Jo~ niflos crcc:en muy r-Jpidtl
}' l,t venta de drl1ga al menudeo
es fa uníca s.alida pa.ra cu..1ntos nn
-;JbcJ1 mas que h:i.ccr. el e9uilibno
conseguidl'l entre bs bandas y sus
ducnos o p:ilroncs Lcmtoñala; puede
romperse por L.ts c1us.ts lllJ.S Íúciks
-d rubo de llna ca~hucha a ~ñs.1 de
Jcsaflo. por ejl'mplo-, orillnndl, a

198

Sierra Ventana .t la gucrr.~ t.:ilnsign
misma. como 5j no fuera suficiente
la tensión que se cst.1hlccc l'OCTC fas
&lt;livc.1"!i.1s colon1.ac; que~ n:-.1entan en
aqul'.'lla y d proyt--cto rcgíomonc.i.no

dcprogrcs.:,&gt;bonan::a.
De h~cho, y no ohscantc ::.t
hl)'J. íortalccido con su, propia,
rc~L\s, lcg.1do d1.· la di,ciplina
i=quierdi~ta de su,; íund.1dorcs y
de lo~ cu.ulc~ }'ti ni perm11ncc1: el
recuerdo, Revolución Proh:t .1ri.1
parece i.:!&gt;t,ir &lt;..icmpr&lt;.' :t u 11 tris de la
conuencla fr,1Lncida a c.1usa de sus
crn,m1cs carcnc:w.s y d olYidn al que
la condenó ~ionri.:rrcr, expandida
desde hilC:t" mucho fucra de sul.
limites on~nalcc-, y ni aun asl con
la mc_nor di:-.po!&lt;&gt;idón paru incluir

en c:lla :i los ma rgin:1dos crorucos
Insular tknrro d&lt;.' la conurh,,ción
1nctn1pohrana -refkJo lk. la Sultana
dél N"ortc, multilorml.' ) multiple.
catalog.ida como lHUI nación dentro
&lt;le: 11cra c.h:ncnc !J c.mtcra de sere-&lt;..
acaso 111:ccl'i-lnruncnt~ ,·iolcntos, a

lo, que ,olo les es dado columbrar
h ciud:1d n1atriz de la que no íonnan
parte mientras cspcr,tn la o~cura
U,1m,1da dd de:--.cino No es e:--uaño
pnr cllo que la Yo= narradnra insi~ta
en mo'-tr,1rlcs al Güero} al lector,
a parrír de u.na acc16n pJsa&lt;la -un
disparo que ,1quél no hi=o contra
uno de sus adveMario&lt;:, con\"l..rt1clo
luego en aliado-. el dcrr,1rcro
cXIBtencial del pcrson,lJc en d fugaz
~

cclato paralelo -acorde a b. ll.1milcfa
uim&lt;:nsión posibilic;ta-. aquello quL
ramhién pudo ,uccdcr y que:. en cl
universo &lt;le Indio borrado, no hahna
sido en ,erclid muy distinto, M'IIO se
trat:ma de t)tras vidas rl1cas..
Habitantes de un limbo inn\1hlc
dondi: d odio se ascmej;i or:1 a In

tr1~ccza, ora a ht e~pcranza, están
dcsrínados a medrar en l.1borcs
tomo l.t~ que descmpci'l.t El GOl·ro

�en calid.1d de ·t'('lpo", qu1&lt;."n au:-ilia
en la con~trucci6n &lt;.leso, 1llando el
cahk·.u.ln cléctrico· :t m\'d simhóliCti,
todo· aquClln.., son "topos" también
por vhir de íonna subterránea )'
chstanti: ri:."Spd'hl ele unJ cn1cbd quc~c compl.1ce -y ~i: sofoc.1 ma, c:ld,,
,·cz, di:.,conlx:i(•ncloi;l• a s1 1n1,n1.1i.: on
u c:recicnte scctori=aci6n
social. olo C\oluc1L1nan en a\'CS de
prc~u cuando. como El Gucn., y lo
:&lt;.uyos p.1r:1 roha.r .1lgun dincro con
que- adqmr.ir ttrma.-. .1 íin de cnfttnc1r
u los Dra~on.::, kcacn", Msaltan" sobre
algun.1 casa de l.1 colom:l inmediata
desde h1, hombn)S dd gl_~:tntc.
Aun cuando acudl' ,1 1nocence,
cáh.th, co1no hacerles nudos a Lt
bl1h,J dd upcnnemid,, con cl afan de
,ol\-cn;c momc:ntanl-:imcncc in,i-,ibk.
o csper.1r .1 que los &lt;.hgitos de un
bolctll ck c.1mión ,11111cn veintiuno
par., g.umr~e el pn1rnc1 ido bcro de
Linn. fl Gucn1 no pierde de \i..,ra la

doble mi&lt;:ión (1uc t.1c:nc en puerta.
Cumphr.1, tal \'C.: sin s.tberlo, unl,
de lo., cnn,cJll'- ch: su macM ro que
la ,1.,:: n.undor:1 cornpih y i:.o;canc1a
,ti modo de un bre,c tr:irndo de
ftlo-;ofi,1 pn'icrica. )' d cual bien pudo
~n ir de cp1grafl' p.ua la llll\ cb ·t_.(1
tmport.ultc de un topo -dkc J,,sé
1 abcl- no ,nlo ce: saber cuindo
cinpujar &gt;' cuindo jal.tr para que no
:,e nrasquen lo c.nblc:-.,lo imporo.mtc
~·s l"ncont r.tr l.1 fucr::a inclic:td.t rar.1
s.1c-.1r tOOl) d Tllll~rcro" Y:t que saca
de Si la carg;i ncg.1t1,'ll. que lo la-.tra
y suma cad,h cri:,. al "ri\'l de muertes
que llu~·e t,,,jo h1s c.illcs .1sfolt.1c.l.1-;"
Lle ~Iontcrrcy, ra}'O convertido en
hl1mbre. El GOcm ~ encumbra como
un ,u.lulro rcspon...ahk de -;u f.umlia
y de su territnrí11, ~ des~"Cho dl• l.i
impune pclit.trú,id.a&lt;l de los [)r;igons.
rcspon,;ablcs incluso &lt;ll.' graves
ddítos contr.1 gente que no h:iliitti
tn &lt;i1ctT.1 Venran.1

En El cvan._~d10 dd N1fü&gt; F1d,ndo,
Felipe ~lnnte, ima~rna una ciud,td
di'.' cemento v ladrillo 1-¾Uc cmc:rgl'
en L,._ prin1eras décadas del ~i~ln
XX p.1rn 1mponc~c a l:i con~tnud.cnconccs c~1n picdr.i d.br. En la
v1:-;1nn de inI&lt;."io dl· nulcnil'1 que
condcnS".1 JnJ10 lion udo, 1 ul-: Fchf'{!
L,,meh imagina con ra::ón un
lontcrrc}' -,urcac.lo por ,1mbolo
y u.,1lbidos de halas que tejen el
.un.·~, cuya!- cnlr.1ña~ tubcri.t"
sün recorrida, ¡x,r scrpknres que
cn\'cn1:nan el a~ua )' In licrr,1,
f.1talmcnte y sin rcmi ión. com,1
un ceo inic..;tro dt· la paranorn
zumhona dd mil itar &lt;.¡ue, en l,1
cinta D,. 51ra11gdovc de Stanlcy
Kuhrick, in1cia la tcrccr.1 ~erra
con\·cnc1do &lt;le que k,s c,,munhra~
s1n•1fucos h.,n inficion3clo .1
Occitknte fluon::ando d agua. •
Hugi, Vald6

INAM~OllADA
clel silencio
a J~f1n.1 con ,u
ma&lt;;C'tlnll.1 de o.xtucno r u
mir:1tb fija en :t.lgun punto.
Atm.la a un 1.mquc que dos1Íic,1 su
tkmpn. P.t.•m1ada e.le cranquilicbd
en alguna hab1tnci6n de .su c1.,:t.,
cndo ru inuJc:-r, ni homhre humJna.
l..l vi.:o en ~ikncío n:cog11;l'ldn
algun.1.s fra5C'$ de sus con1p.11'c rn,,
C..'Ontcnkb ant&lt;." lo.&lt; arrebatos de
Sergio l\. L1gruia } las 1..'gOl:ttrf:t.s de
lh:.u:güengoída, rc..,gu.1rd{mtk&gt;sc en
u lcalmd a su oíicil-1 }' l.l dtsoplina
carii'ttlS,1. E urho cl sonido &lt;ll" quien
entendió la co111plqichd humana ,1
profunclicltd. l.:11!1 Jo~n:i hecha

V
Tfl■&amp;et Mononas

fi H ~
A■TeR1

Lula

HcmAn&lt;lcz J)a,id
89ff41 E 1uagr,r11t
. . . . 2016

Cl'

de p.1c1cnc1a inconrn~n:.urabll' que
sencilfamcnrc e nhc r l ....1"' r.i
C1&gt;mo ~1 :1qucll.1&lt;, pal.tbra~ ck Rilkc
"d úrbl,I no .tpremb ., su S.'l\ia~ l:n

"º libn) Ca,tas a 1111 )O\ffl J'IOClD, se
huhic'.&gt;Cll encamado 1:n cllt.
Anees de cm,x-::.1r a kcr estas
,\kmorws, tu\'e por un mumento
l.l ccntac10n dl' i.:nJ"talanar e r,t
pr!'sentm:ión con ln~os alitntos de
cn1&lt;lici6n } cit:ns &lt;le otros rcxto .
S1n crnbafj?.O. ni ~uchar l,l
dc
Lut-;a 1ne ha ,·cn1J1, al otdo el latido
&lt;lcl corazón que~ s:lbc. tk L1 mujer
que lo aposto t&lt;'icl,, por una profL..,i(ln
que al princ1p10 n,&gt; tema la Ccrt\.'Z.'I

,,,=

�Luisa jos1.·fin,1 Hernan&lt;lc: -.e
de sentir como propia.}' a la que SI.'
sintió ca,;i cmpujad.1 por el tmpctu ck prc-.cn·a ,1 ..,, mi-,ma como d árhol
Emiho Cu-ba.llido, ~u compañero de antiguo cerca &lt;lcl cual todos ll)&lt;:
b:tcalb. 1J imagino cnmo una n1ujcr &lt;lcnuis c.xtcndicr1.1n su-. raices )'
pre a del inlenJio, a\·an.:ando .1 diC'ron íruto. Es r,&lt;lr ello que h1Sra
gat.1-s para no a~Ú.'&lt;líl~ con el humo jug,¡r con el tiempo )' rcvci.lr lo t.¡lll"
o queman.e LOn el ruego. Porque (uc ~u gcncraci('&gt;n: un encucnrn., lk
Ja., palabra., ap~ntcmcnte dócik,- individuahdadc.;, un di.sgu ... ro entre
son en verdad un.t llama.rada, )' d q~o,, bu:.qucda-. p.ualc.:b..... Porque
e.-.crnor, un 1ncenduno ~u1cida que en la palahr,t tlxlo-, nos husc.1mo,
cruza lo. . humL'\s de 1., incon:-.dcnci.l. ;i. no~otros mis1nos de unn u otro
P,,r ~ c.,t&lt;l)' m total Jl-:c;acuerdo con modo. El 1nc:-.;c-nnt1 S('a dramaturgo,
l.t autora, que se cree p~xo \',tl1cntc no, di..,ta, p.xt1 o t1.:n~1 Wl 1.,fido ajeno
solo por habc r espcr.u.:lo b muerte de a la litl:r.ltur.1. c.:nrr.m.1 dcnm1 de 51 un
dilema, '.)et él m1-,mo o ÍinQ,1r~ otn1,
:,u&lt;, contcmporancos p.ua publtcar
algunos c-.cntos oc su nutor1,1. como cl polltico prot.1gonb1:a de 1:/
Crcll mas bic:n que su presencia gc~1c11/adm de U-.,iglt. luisaJo.scfina
era tal que no hacliln falta díchas digtó b primcr.i npctl'ln: L-cliar r:tll:t"S
puhlic.acione-.. Luisa jo,cfina cr,1 ,ohre ~us propios andamiajes.
capa::: d" m1mca.z111,e con d lenguaje Dí\'orciarsc .,¡ le era n.:ce-':aril"l,
de u, aini~&lt;)&lt;; ccrc.1no... para llc,~.ir nudru~u-. Lrahaj:1r inc-..1n~1blcmcntt\
a buen tcm1ino 1.,-.. n1rcn, que dlc,s c.-:pcrar. Tnmó .-,olamentc a4uello
c,npc:.aban. Edit:-tha a Carhillido que le pc11cnc~t1 pt1r hcrcncin· l:i
o csc.no1a hnalcs para gtuoncs de nd.t familiar. y con ella creó sus
u:lc",-.ión. Se ncce!)il,1 una gran mundo~ htcr,tnll:s. , o a?-ípin1 a ,cr
gcnc.roi.id,1d para nll firmar lo que , ·1Stil, m dc~truy&lt;'I a nadie haciendo
uno cs1.•ribl'. V.1k1r paru ,tpa!'l'Ccr crudo,., comcntaril"ls. Simplcml·ntc
en una rcun1on acompattada por :-;e cntll a escuchar par.1 conocer la
i\knd,l:a, lbarp.ücn~oiri::i, ~1ngañ.l, \'ida y rccord.ll'lt i;uando ) .1 a nadie
Carhlllido )' sorxnt.1r las ll('C'l'd'ldt•~. le impon.11a SJ ucnr sentido mont,tr
no del género ma.~ulin~1. 1;1no de l.i c:n e éOa l.ns sig,w ck zn&lt;liaro (~ o
dcb1lid1d humana. Y lrn:g(, c:m1inar ~l.1g;,n,1) o s1 L1slo.sa,s1mpks (tihm de
por la ~cnda de la hteratura s,n Há.r-or ~1endoza) c.t.reet de riquezi
Fn l'St:a cnr.n·,1..-,ta que conc:cdc .-i su
Íl'lllins,-mos pn::tC'llCll' ~

1

•00

nieto David Ga1tán, Luisa Josefina
Ht..Tiünda ucspoj.1.1 !&gt;US compafu::ros
de generad{ln de ~u., má.sl.'llr.t.'&gt; r no,
muestra su humanidad. c~otsmo
y bclle-a. Porque ll, m.1~ rreci.tdo
ck una gencr,tción como la suya es
que nos heredó la, gan,ls de st-guir
h.1cicndo t1.-arn,. a pr...ar de nuc~u-as
mc:0ngrucnc ia,:; }' nintradiccmnes
Sicmpn: cstamo-; =i,pirando ;i
b l,cl}t,...:i en d ¡1rtc pern al nli&lt;.ml)
tiempo apo)·ando al ,trll'&gt;lll por ser

nuc~tro an1igo. H.llC si~o., tu,im11-.
qui.' aliamos para ~itm'\l\"ir. Debünos
nglotner.nno~ en un csp.tCICI r
hacemos fuerte,. Por e,o ~léxico
e~ tan !:&gt;Us cpablc J h &lt;..orrupción,
pt-ro ,tl n11smo l u:mpo t.tn c.llido
y am1st(1s0. Ln :1m1.,t.1J c,r:t p.tra
O()~,,trci:-. pl1r cnci1na del arre. )' la
indl\'1duahd,1d por cnc.tmJ de In
;unistnd. Por e~, e ln bcncr.1tk"ln &lt;le
dra1natu~1,s no &lt;ldcnd1ó b.ln&lt;lcn1
alguna. fue ~unplcmcnre un ronJuntn
dc indív1duilidadi:s d,· entre J.1,
cuales Lui'.-i-a Josefina Hcrn1ndl'.'Z fue
la n1a., cfilid.1 e-,cucha y pcrm.mcntc
espera. Quien dc5caba llegar ., ella
podl,1 h.1ccrlo '-ln e~íucrz0 r qmcn en
gucrtJ. C"t)tltra :,11S propios fantasrn;lS
qu,so renuncor a su ,unist:.1d, pudo
irse ~m m.,~. EU.1 no inl'cntó ,1tr.ipar.
impk:mC11te fue p:tl.1bra •
1\drra,1a Paolc, Mcz¡,

�a estttlca es ciert'amcnte,
desde su fundacióa formal
como esrudio de esa
sensibilidad propia dd arte bajo
Baumgartcn. y no de L, sensibilidad
en general como quena Kanc, una

de las disciplinas filosóficas n1:1S
necesitadas de susn:nto trorttico
en una ,·e.rdadera cp!S!onc, c.lara y
disdnta,justo como quería ~~
que fuesen las ideas. l'rl.'Cisamcntc
de la escuda de Emst Ca.\SÍ.rt.r y
sus provecho..;as ensei,anzas en
orceamérica proceden varios y
valiosos apones, sobre todo por el
lado de Susaru1e K. Langcr, en cuya
estética msta nl filósofo a acudir
al taller dcl amsta, en u~ CÜ\·CJ'S3$
especialidades (actor, pintor, músico,
arquitccco o poeta) a fin de aterrizar
una teorla plausible y general que
ha de partir, en todo caso, de b idea
deJ súnbolo, firmemente asentada

en la anrropologia y eJ estudio de la

culnu:a

siendo esclarecedora. En cfccto. en la
analogicicbd radica d in medio virrus o
justo medio ariscoc~co. El profesor
~ lauricio Bcucbot (Torreón, 1950)
no se ha cansado de instsár sobre cl
particular e incluso profundiza en cl
carát-rer icóruco (que v1cnc de Geoi:gc
Sanders Pcircc), dial&lt;:crico (en el
sentido más bien dt Kierkegaard, no
de Hegel) y ulteriores perfecciones
que se han venido añadiendo en el
camino.
En El arte. y su s1mbolo Beuchot
volverá a exponer &lt;;us 1 ~ generales
aplicindolas al .imbico del arte,

mis espccúicamcnrc de las bellas
letras: siendo d autor poeta por
afición al igual que fil~ofo. es un
terreno que no le resulra cxcrafio.
Admira cl estilo de la exposición,
clara, didáctica (vuelve una y otra
ve:: sobre los puntos fundan1entales
pro,·cyendo de conclusiones en casi
todos los apartados) y bien cuajada
en castellano. una de las cualidades

nada desdeñables en un cnsay1Sta.
Tornar a Rubén Darlo o bien a Jorge
luis Borges en serio, en tanto que
pensadores, no es poca cosa para un
profesional de la filosofia. un riesgo
no ajeno a una objeción elemental:
cuando cl hombre de letras manipula
conceptos filosóficos en un texto.
lpuede tomárselo en su sentido
Uteral o unhoco - para no abandonar
el tono del libro- o no es más bien
que la misma equivocidad de los
procedimientos vucl\'C menos que
in1posible ofrecer una respuesta
definitiva? La analogiciclad, entendida

como phróncsis o prudencia, procurar
die goldc11c Mittc. el JUSto medio, es,
:,in lugar a duelas. una instancia que
no es sabio desdeJ\ar. Si bien uno se
pregunta. al final si estos consejos
pn1dcnciale-s llegan a resolver el quid o
proprium de la cuestión, sea en el arre,
la ciencia o la política. •

La henncnéurica.. cntcndída como

tcor1a de la 1ncerpreración, se fu
culti,1tdo desde anaguo, sobre todo
por el 1"ldo clcl gnosticismo, los tcxt~
sagrados cincluso )as disquisiciones
retóricas, aunque con pcn-;adorcs
como Han •Georg Gada1ncc, Paul
Ricoeur y Gianni Vatt1mo ba
alcanzado desarrollos notorios.
Partiendo del clásico tratado

BI a r te y s u ,lmbolo

'if18.01 El uri,, su s1mbo/c:,
•• IOlll 1\lauritío Bcuchot
■DffA1 Calygrruruna
A.Ao1 2013

aristotélico De inurprctalionc (Poi
/1crmcntias en griego), la distinción
entre los rérminos -como univocos,
equivocos }' an~logos- continúa

101

1

�CA ■ ALLIRfA

Hamburgo en
alguna parte
de

GABRIELA CANTÚ
WESTENDARP

E

I lltul,, lk l',t,t n,\\d,t
nth 1ntr,xlu\;\." .1 un l l'lll.l
mu~

H'\!llllllll0l,l11()

1,l

nuc,t r,t '-'' un,t "·1u&lt;l.td f un&lt;l.1d.1
por l)\'rtu~ui:,.:,, por 1u&lt;.J11,-.
\;\lf\\ lºf',I,... ,1 Íllll"'

Jd

,1)!;111 \ \

un.1 &lt;: 1ud.ul llll&lt;' dur-,1nt" &gt;

1 , ....

11\0
pr. Cth.,llnl'ntl' no pro,pcró d.1clo
&lt;¡Ltl' n,, h.1h1.1 m111.1 n1 un d11n.1
que f.1,orc ll:r,1 l.1 :ll.!ricultur.1
Durante ,1glo ,u, h.tbit,lllll.''&gt;
tr,1t,uon dl· ,,hn·,1,1r .t l,i
.n aquel&gt; de ~rupos cn11 nom.1da

Apcn.t-- a mi:&lt;luJ,,-- dd ,i~lo
XIX. ,,,n d krnx.1rnl. l.1 1.?,Ue:rr.1
nortl',Utll'ril,lll,1, l.1-. p,,htic t,
lk P,,rf1ri,1 1 1.1::. y d 1mpul,n
dd com.:n. 10 ~ l,1 1nJu ... tr1.1.
l.1 l Iud.,d l'íl'l'to .....,11111,, ,,
t 1n.1r,:-. .:r.1n h.1-,ta "n I l .,. rná,
11n¡"lt1rt.1ntl s quc ~1ontcr:rc} - .
\ 1,, l.trg,, di.' \ ,lrt,I'&gt; lk~.1d.1,,
~lontrrr", r\:c1h11'l gru¡x1, de
1nm1 •r.,nllf- n.,hant", akm 1nc .
e p.u1,1k,-,
Jud10,.
,n~k l':.,
,\r.1 hc:1-,
p.1k 11110 •
ch11i.l~,

1 f ¡ ■W•

Hambu~o en alguna

parre
_..,.... Gabnela C.intu
\ Vc:-.tencbrp
■•nAI 27 Editorcl&gt;
2016

.a..

1 •02

t.11nh1l n
h,,mhn:-. ) rnujcrc, de: 1ll r,,,
mtllho, c,t.1do, dt· l.1 R,:puhhl-.t
hthl,tnJ,, O()\'rtunicl,Jl, lk
tr.1h.1J1' y ,:-,tud111 H\,y en d1.1
-..1~ttl·n
Ik~.1nd,,
c1,rl'.ln1'--,
,l·nc=ol.tno,.
ol,1mh1.1no .
cut ,Uh") rh,rtcnrncn~ano . cntr(
1llf\h, ~llnl\h un., Ml'l'&lt;¡lll'i'l.t srnn
rn.1n=.1n.1 dentro de ~k:-.:1 o Y.
.u1nquc ,cgu1do nu, dcumo
quc "'m,is -,,rgul11h;unentc
rcg11J1111incano ", ¡ o hu~.uno
en c,a 1dcnt 1d.1d rnutantc e
1ncst,1bh.- qul: nos lOnÍ1Jrm.1.
l Jllll:llC omo • 11 cln1lo dt· l.1
no,da, tomado de una fr,1-;c que
ap.1rcct· l'll d c.1p1t ulo 31, no
1ntrlxlucc .11 thlc1na de 1dcnt1d,1d
de F.m1ha la pmt. gon1 t.1 n.1 1d.1
l: n lo ,1ñ,, cu.1rcnt.1, dur.1ntc
l.1 scgund,, Guerra ~lund1al.
&gt; de ccnd1cntc el una fam1h.1
alcman:i. f:m1h.1 e cuc t1on
írl·ntc ., l.1 c,,mplcj:l fi~ur.1 qltl
r\:prc cnt.1 su madre dt• no,cn1
ar'\o ) p.1rala::.1d.1 por una
nnhoh,1. MI 1d1 nud.,&lt;l ,, u r, ,t
como hija. hcm1ana )' m:idrc a
lo l.1~0 de ,u ,1d;i, hurg.1 ..:n l.1s
()(lh1;1h

,

fr.1111..l.',l',,

�A

..

.

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO
Ven y conoce las imtalaciones de eyte recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo uc:ercn del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos pan ti, conio talleres. conferencias y mesas l"\"dondas
dentro de la casa o u el espacio al aire libre. Nuestra librcrfa cuento. con una
variedt1d de títulos y espacios confortable:, que invitan a la lectura.

lJ

-

,

iVISITANOS!
etlitorial.uanl,a uanl.,nx

- - - - - - - --

UBRERÍA / A R T E - - - - - - - - -

PnllN: Miel' 909 ple,, esquina con Va113rta
Lunes a vlrmcos: 10:00-19 :00 hrs./ Dominl(Os: 10:00 11:00hr,c./s,bado~: ccrndo
Entrtd11 libre/ Zona \\' itthi,~ I K«tadoramitnto patuít0-P&lt;)r la calle Vallarta
Mayores informc:s: 8829··1126 y en edltorial.uanl-:? uanLmr

I} Cut dt'l Libro UANI..

o

nua . llbroUANL

EIITTOIIIAI. UHIV[RSITAAIA UANI.

...

�CA84LL ■ aiA

&lt;lt1lnras.1c:; c1catrkcs qu(' una \"ida

., un.1 natur,1l1&lt;.Ltd, .a una ct.1rid:u.l
marcad.1 Por cil•t~1~ .1us.:-ncia1&gt;. que n¡1~ permite accrc:arnos a ~u
hcrída1; r rcncllres le ha dcj,tdo.
lectura. &gt;' c:.o c5 rc~ultado det
oficio. Ademas. cnmo un va1,·cn
St I uvk&lt;.r que partirme en de ol.1s, 1.1 tcn.,itm ~e nos va d.1ndo
Jos unn de mh m1tadc" ,eru pc.rfccramcntl' dosificad1.
alcman,1 l.a mc::c/;1 ei,t:\
Para hablur de la no,·cla como
hech.1 f:I probli.:ma es que no género litcr!lrro y respond&lt;'r a la
h.1&gt;· forma lle dí'llln~uir cu.1I prcgunra lqut hace Gahy Cantú
&lt;le mis f-lra::o .. ~.,, n11:xic,1nn C'l''ln el géncn, novelísticii? tnt.·
)' cu/il. ~kman. 1·,1mpo~ o ~é rcmitl'I .1 \'ari;ts non·h.&lt;.. En prhncr
:.i nu hlg:ld11 ,•ten.: dd l.tdo lugar pknso en Cm1c1im de tumbü tk
:tlc:mán C\ ,¡ 1111::. ¡,ulm(lnc, Jull.1n Hl·rhcrt. narrad.t ta1nbién
-.tmboi;- ,·icn~n de m1 en pritncr~l pcro,;ona. donde el
hcrcucin mc.xlcun~. No h,iy protagoni-.r·.1 ,1comr,:11\.1 .t ~u mddrc
Ítlrtu.1 de di,tingu ir donde en agon1:i y ccpasa le compleja
rermtna m, pnrtt: alcman:1 )' relación v ,;J;1 quc implicó cl !-&gt;Cr
d,'indc comkn::a l:t mc.:1.icana hijo de unJ prostnuta. Vknc a mt
o ni r..:vé... Pero e, un hcchn también el rérminll &lt;.li..: Mliteracum
que Ui:,·o 11 mis .tntcp:i-.:idos omblígui~•.l'' de Gtudalupc N~ttd
de H.1mhurgo en alguna que se rcfil.:re a liccratura c'&gt;&lt;'nt:,t c\in
parce. ~11 !1:ngu,1 matcrn.i es
,,1 esp;1111,l pero :ipn:ndl el
akm.ln &lt;le 1m1ncr,1 :,intultanca

un tono intimi~ta como ~u no\'da
El c11c,-p,1 c11 q11&lt;' nací o ll,~ cuentos

que lorman el lihro El marnnwnw
en C,ba. ,\ucm,l'- ya en t:d,t&lt;l ¡le lvs pccrs ro¡l&gt;). Y. por supuesto, 1.1
.idulta tmmirt mi n,u:ion.1lida&lt;l rnnda i:k Gahr nos remuc t,unh1~
ah:man11. ¡\,1 que tc11g,, a roda una rradicíón de nn, ~ Cílrt.1
do, nacion.tl idade-.. ~1 ,., con10 Li.l maaml1,f()s1s de Kafka.
co~tumhrc, c.1mbié11 -:on una algun,1s ele l.1s non:la!i ejemplare-.
Kultur.11 Gem1,ch Sn) 11nn de Cerv.,nles, El I tirid ele Ernesto
me::cla Sor gcnn:m,') mcx1c:1n:t S,H,aro. El Ptr~cgui,lt,r de j uli,,
rcro l ,llt'I bien capit:1.lin:1
Cnrtá=ar, los Cachc 11n&gt;~ de Vargas
rq~í&lt;lmontana. De mn ncra Llosa. J\uni de Carlos Puentes, El
1.¡ui: el nsunt,1 n\1 t:,rl fácil de rí/1 irn&lt;1 oi.-11cn, r,1 de Sándor ~tarai,
desi:nm,u,ú\ar. l ,rl \'e:: oy n la ex, raordinaría nbr I S,clu uc
princip:ilment~ rcginmont.m,1
pero -1n,1&lt;;to- e, un hcchl,
qu" lle1.,111 nus anlcp.1,.1&lt;.lo-. tk
Harnhurgo en alguna parte

L1 novela M'. c-st ructura en 50
c.1pltulos cortos o fragn1cncos
cuyo hilo conductor es n vece&lt;; el

como l!n la vid.t mi,,n,¡1, Par,1
rdc1·innt.&gt; a Ll estructura interna,

.tz..1 r,

recuerdo n O:;c~1r \Vildc cuando
dijl'&gt; que "el ser nr1tural es la pose
n1tts dificil" El rclaco corre.-.pondc

:\k'!.&gt;smdro Baricco.

l~ nl'l\'l!Ll también nos rccu1:r~L1
un pocmario. puest(') que cadn
caplt ulo 1:s un.1 unicl,d. una imagen
,l

vbu.d, una colección c.lc ímpre.,ionc&lt;;
c¡uc 1.:onf,,r111an cl todt1, pinceladas
4uc csho::..m d dL'5.t-;o.')ic:go de Emilfa.
Dt.-ncro de elfo se rclle.xfrlna .._obre el
pn1C.-c&amp;1 de cn-aclc)n mismo. L'l no, -cl:t
,e i...iractcn~ por su s,,hnrdad. ~)
kngi.ujt .1ptmla, ne icrt,1. ínc i&lt;lc en la
historia que se cuenta }' en el lccior
par.t imp:tctard..-:ntroclc(-J.

l

•04

No cnru:ndi, el ícnomenl, ck
ll15 su~ñor.. Bor~~:; d1.:c qul'
~

$&lt;.\n pcd:.t~os &lt;le cltrrnd.1d. Dice
que uno entra en un th:mpo
,in rkmp'-'. Al~o ""' Cúmo c11
un rii:mpn r.ir.1ldo, en otra
d1mcn,11111 Dice también
qm: l'-~ lu primera form11 de
liccwn qu(' c:1;1&lt;,ti,'&gt;. Tal c,,mc,
l;u, ne,, cltu; o lo,- poema~. lo:.
sucñ&lt;lS ~- funnan ., partir de la
r~Jltdi1d &gt;' t!c lo- dc!ico~ y de la.,
ungu .. ria, y de IR, prorccch me,
y di: nri ~ qu.- otr&lt;'s m;tti:ri.tlc~
1\,, otr,1 l.1dn, ,cgi1n 1lgun.1'tccir!.1s, hny pcr,;ori,1s que
ucncn la cap:1e11.l.td tic percibir
111 e.... lr.,sc~nri,tl, qut.' t:., algo U'.'&gt;I

cnmn gn:.1r &lt;.k un ~.\lLL-.Cnt1do
Un ª"J'L-Cto \'illin;,;l, de Jlumbwgo
n1 alguna 1,a, 1c e:; lo que t'tl e!Lt
pl.'rn1c..1 dd cont~'Xtl) hrsronco en

qu~ se situa. Encontr.11n~1:,, por
cjctnplo, rcfcrl·ncia, :.i los .1knunl'c:;
ciur licgMon ni N'orti: 1..lt.· :'\ l~x.ic:o en
1861, epoca durante la cual i11ici.1 d
crccimic.nro indu:.tnal y c,,mcrcial
de :\1ontcrrcy. Un posterior
interés dt: la nal.!ion :ilcm:1na c.n
l\lilxico por su posJCion g,·,~r:lfka
y rccur,os ct,mtl d pcrrólc1, )' los
minerales. Adem:1s, el estilo Je
vi&lt;la de 101; '40 )' cómci \'i\'icron bs
lamilfas de ~1ontcrrey la rnllucnciJ
t'lc l.L Segunda G1a.:rra tl.lundial asi
como .1lgllnos cp1sodi()S &lt;le los que

poco ~e habl:t corno la c.:.xi~tcncia
dr. ri:dcs &lt;k apoyo al Partido L :tZI
y l;i prcscnc.iil en el norte cld pah
dL' Ono Ros1:lius ) la ()pcr:1c16n
Paslonous mt.'diante la cual linier
pn·tt.'ndm atacar a Esrado.'i Unidos.
Al nii,;mo tiempo, como pt,dcm,)._
ver en el capitulo 16, el rcílc10
de tlníl nulncra dr: ser ccrr.idn,
c,)n,ervador,;, crlt1ca y r.tcista de la
¡x1bl.1ci0n 11ottct\n.

�Entre lo~ reinas ct:ntr.,k, de
Hamburgo en alg1111a pa, tr, dcsc:,ca
lo relacionado ron d cuerpo la
\'eje::. ,Cuando 1n1crn la veje:;:?
lEn qué momento ~e cruza la
frontera cntrl" -.cr .,dulto. ~cr
mayor l1 c;cr vicj,1? f&gt;l1m1n,1n
t.unhien las relaciones humana~
y en particular el arnnr. l.l familia.
los v1nculos entre hijos)' p:t&lt;lrcs
y cnrr~ hermano~. d matrunonio,
el cstigm,1 Jd &lt;lh un·i,1. Y, como
conrr.1part1.:, la soledad lrn, mur&lt;ls
c¡ue con,.1ru1mos p:tra cv.i&lt;.lír
nuc1.cra rc.11id.,d r rcf ug1arno,
en nuestro anterior, lns durO'prcjuicio, contra l0, ocn,._
\' C'- intcn:s.,ntc d t nu.1m1cnco
q~11.: Gahrid.1 CillHU da ., ~,to1.
aspectos. t\ mitad de 1:\ no,·cl.1, en
cJ c:iptrulo .20. el narr,1dor chcc:
· [a cxperienciu mnrcn nuc~rrn

r

gcogr.tf1.:1 íntim,1". l:s ckc1r, aunque
en ene.la u1ll1 dt: n1)sotros pesa
el contCSCll h1slóricc,, el pas.t&lt;.lo
f.amili.tr, l., rcbción con lo!i padre-..
lo~ prc1u1cio/; heredado:), etc lo
que mas n,,._ &lt;.kt l'rn1in.1 "l' &lt;.¡ucdtt
para h,1hnarnos, .intda dentro ck
nos11t nn,, de nuestra "'gcograf1a
intima". l..a novcL, de G.ihy nos
rcmít1.· ., ac¡uclla ír,,sc (ain&lt;'lsa con
la que 1n1ci.l l:l novela de I con
ToJ.,toi J\11,1 Karcnrnu · ~Tothh las
f:unih.1, fchl~c:. e p,ucccn unas a
otra'-, catLt f,un1Ua Jc,;dichada lo
es :i su manera".
De ..dc el s ilcnci(i de "Una alcoba
)' d lecho de la m,1drc m1~nbuncl,1,
lkstlc l1 n ,1,ilo dnndc cll.t dormit,l,
dc.;dc d 11c111po detenido sohrc el
pc:;o c..k l.1 tarde qt11: no .,vanz.L,
d&lt;',.dc lo~ Sl'Crc-tus ,.
rcncorl.''•
que lo cuerpos )' lns fb.milia

o

X

f?o

::,
Q

......

.....
o
111
w

u
o
«

c.

105

1

guarcc1·n, dese.le el póho suttl
({U\.' se tiende sobre: l$ muebles
}' los .1nc, . desde b mcm11nn qul:
,e pierde 1rremccliahlemcntt:
porquera no quedan Lh pabhras
o la lucidc:: de la m:idrc p11r.1
rccup1.:r.1rl.1. p.1ra responder n
l,ls prc~untas {uncl.1mcntalc-.
que .1scdi,1n a l::mí11a, desde
cst tiempo prolt,ngaJo qt1c
.1nll'Ccdc a b muerte. Gnbricla
Can tú \\'i:stcndarp ~n,tru&gt;c: una
-..-ntr:1ñnblc no, da con b ,·irtud el
of1c-10 &lt;le b JX1Ctn que di.a es, porque
ton pllC':l:&lt; r,al.1hr,1:, dice mucho

r

1/ambu'b&gt;v 01 u/gtma pa,tc nos ofrece un
~s¡&gt;eJO &lt;londe, m,\s que ~ ·puc,,rns,
er1cnnlr,1mos un.1 hrstona que: n,,..
,llr.,p.1 clc..,,k• d i11kio y una pró&lt;lí~,t
1\:íle.x11"ln di! lo que somos. •

�••Te ■■ I

NHJCe N MftA a.ale (Rio de Janciro, 1965

2009). de literatura y hum(lnidadcs. Actualn1cnlc prepara
Pintor, mt1&lt;1!co, periodista, narrador y poeta. La mayor su Lesis doctoral en torno a la escritora Maria Luisa
parte de su obra csti\ aun por traducirse al español En Garza, Lordey.
~lt.x1co, la revista literaria El pcznaufrago editó poemas
uyos y una de u no\'clas. Todos los perros son azules. fue YiCTOR • • • • • • • ■M•■•L■ (r-.t ontcrrey, 1972).
publicada por Sexto Piso en 20l3.
En~aybta y crluco literario Fue director de la
Revista Armas y Letra~ y Coo rdinador dd Centro
(t-vtontcrrey, 1988) Estudia de Escricores de ucvo León Pertenece al
Bibl1otecologfa y Ciencias de la Información en la Si tema Nacional de ln \'est1gadores de ~léxico
UAI\L Escribe cuento, poes1a y cnaca H.t publicado Subdirector ele la rcv1&lt;,t;t de cnticn culrural Levadura
en Hermano Cerdo, Bi1dco,-a de vuelos, y Rcvisw El Humo.
(rcvi1&gt;talcvadura.mx). Su libros mas recientes son
Nadie me diJo que habría d111s como este (An.Alfa.Bcra) y
■llA.INe ■• NU■I -..u. ~liembro de la Sociedad El couauro anu el espejo. Charlas y ap1111tcs sobre el a,sayo
Nucvolconesa de H1storu. GeograÍl.i. y fc;tadbt1ca (UANL)
desde J997 Autor de 150 años del Rcgisrro C,v,I en uc:vo
León, El pcrlodis1a colombiano &lt;111c fi111d6 El Porvenir, Alfrc:,lo ■RM ■ ITe L•M ■ R■ a.41 (Ahualulco de tvlercado.
Torroella. w, poeta cubano c11 ~folllcn-cy, A111011io ~fargil Corrts Jalisco. 1966) Es miemhro del Sistema Nacional de
po.:ra "pa,od,sca de Galca11a, 'L, entre otros.
Crcadore de Arte En el 2008 aparece Caballos en
pradcias magcnras. Pocs,a 1986 199 (Aklus). en el 2010,
PÁMAMII (Torreón, 1979) Forma parte Numtrosus ba11das (~1antis Editores) y en el 2012, Lo
dcl comitt organizador de Las Jornadas de Detectives q11c di1cron las estrellas cu d ojo de w1 sapo (Bonobos). Su
y Astronautas y codLrigc la puhlicación de la rev1~ta libro m.ts rcc.1cnce es Domfc calla ti sol (\llano anta
Cuaderno RoJO E~tclar. Ha publicado crórucas de viaJC, l:dnorcs. 2016).
crlt1ca gastronOmíca, columnas, cuentos, poemas
y arttculos acacl~mico.c;. Su&lt;, libros son· Poemas para YIC ■ MT ■ ••••••T■ (Ciudad de i\.ttxico. 1954 ).
111110s que se ¡1orta11 mal (2014) y Una semana ,11 m1 pueblo Es poeta y escritor de narrativa, t1:atro, críttca
(2016). En 2015 participó en la antologta El comploc literaria y ensuro h1stonco. Fue clcg1clo miembro
an1,ca11011íco. ensayos wbrc Rafael &amp;mal (FETA).
e.le la Academia ~1cx.ic,ma de la Lengua en 2002 Ha
sido dirccLor de la Biblioteca. Nac1on,1I de México
•••••• PIian Toaa■s ( lontcrrc&gt;•, l989). Pncta. de 2004 a 2008. En 1991 recibiO el Prern10 Xavier
Ei. autor &lt;le Ca1a de Pa11duo (EOEN. 2007). Myrhos1s V11laurruLia..
(CDÉ , 2009), Los n()mbrcsdcl insomnio (Cuadernos de
1:1 Serpiente, 2016), Barcos anclados al v1t11to (La eoc;a IIAMIÁM eff1-Y■ao1 (Monccrrc)•. 1974). Rcprec;cnt6
escrita. 2016) y Cáncer (Nndafdic1oncs, 2016) Su obra a México en las Bienales de Arte en Bohvin (2003),
ha sído galardonada en MéAico y Espa"n
Corca del Sur (2008), Beijing (2009) }' Colon ia.
Alemania (2011) Ha expuesto en las principales
NA■IAMÁ ao11TT1. Licenciada) Prok':';Ora en Letra
kri,Ls de arte conrempor.Lneo en Europa. Améric:i }'
(Universidad de Buenos Aires) Cun;a el Doctorado en Asia Su obra forma parte dd acen·o de la Pinacoteca
I ctras con una beca financiada por el CQ¡ lCET por de uevo Lcon, la Colccc1ón Jumcx. La ~la1son
la que mvesuga la configuración del let raclo criollo Rouge e.le Parts, el Musco del Barrio
ueva
dur,tntc cl pcriodn 1ndcpcndentic;t:1 novohi'ipano.
York, y la eolecc16n de la editorial Are Nc,vspapcr
Pubhshing de Londres, adcmac, de i1nporcanlcs
Mea. Ulff CA.fl'IU.O (~fonterrcy. l970). E::.tudiantc colccc1oncs privadas En 2016 fue com1s1on:1do para
del Docrorado en Filoc;ofra con énfasis en Estudios de desarrollar una inicialiva de arte y comunidad para
la Cultura. UA L Cola~)radorn en distintas revistas lnSitc/Ca5a Gallina. en la Ciudad de Mtx1co

••••,.,,•e•••••

•••••n

uc

�■•GOCtlÁTD 'f.AllCAS (t\1ontcrrc)', 1974)

r-. director

de lit G,tlcrta AJt~m.1ti,•.1 Oocc c.n San Pedro ( ,,1r:a G:ircta.
E,., Arquitecto. cgrcs.1do de la FARQ dr la L ANL

la John Simon GuAAcnhc1m ~lcmorial Founchi1on en
200 l Su libro m.\!. cccicncc e~ I)cstcrrmlo.\ (2013).
•l■l ■H C ■ IMAI

1•1s•c•1ua (Valk Hcnnnc,o

T.unaulipai..1969) [e;
poeta)' rr,1duccor 5u obr,\ h,l mcn:c1do d1r,cindoncl&gt;
coino los pren1io., de los cercttmcncs 1ntcrnacionaJc.c;
Poc.,1a i\1Ct'll.u, Gtnlkn v Pot:~ta Gúbcrto Owcn y ha
c:ido traduc1&lt;.la )' echtad.i en m,1 de 7 idioma.,. F.ntre
-.uc; libros c;c cncucnlran L1l1rc de sc-.ptchu. A11rologia bo1t"ul
(l ANI.) y ak47 ( l.l 'vlancuaspi:-t / UA ·1 )

(1970). Esl.ntor practicante y
cstud1oso de la c-.cntura d1git.1I
Mcxico incluyo
su cuenta de Twit~cr en una u. .ca de "-1" 140 meJ('&gt;rei. dd
p.ib. Ñl,tnticoc d s1t10 web: v.•,v,vJai:;h1stor.i.u,.com.mx

e,:\

(~1ontcrre}. 1982). Ed1cor.1, cnsar1sta
}' a..,p,rancc a c.allgraf.t. !Ul'. hcc.1na del Cenero &lt;le
1 -.cricorci. de Nuevo León en 2010. Ha puhlicado el
lihro .\ictctl J, la u,z Ensu)'OS en tonio a lct cscr,rura liur&lt;1ria
••••••• liM ■llAMO (1\1ontcrrcy, 1960). Poct.1 y ([:d1c1oncs lntcmrc"•"·a.s. 2011).
enl&gt;.t) 1-.t.1. Entre us lihros más rccicnccc:. dc.,cacan
Tiempo mrc (Cdtc1oncs Inlcmpcst1\.'as), Lu esencia Jrl ■ •e• 'f'•1•161 (~lonccrrcy. 1963) ',,1rr.1dctr )
via;c (Bonobns/UA l ), Gccgra{la 1mcno1 (E&lt;.hc1one!. c.nsJy1st,1 l la mcrcc.íclo imponantcs rcconoc1n11cntos
C.. .tlcttra) U11 puñado &lt;le ({1/ Hwkus (UAN L) } F.11 flCdaz.o~ como el Ccrt,u11en t\Jadonal de Literal ura Alfonso
Rcye, en 1994 Rec1cntcmcnle publicó la novela 8,nc
lnpu:c,s (L, \1ancu&lt;,p1a l,,\Nl)
rc:011&lt;1 del JlCCad,, (2013)) el u,s.1yó !:.I duc,10 y e/ craufor. un
aca·cúmicnco al clt:clali1 na, nu 1\ló J, Scrgta Pico/ (2014).
FIRMANDO ........... (~l.1=..-.tlan, )983) Fn 2010 fttc
cofuotlador del primer rc.,t1\-al de Pot.!;l:1 ?v1az.,t1án. H¡\
p.rrtk ipado en las ,\ntologt.15 \focbuo. Memoria del p,,mcr L\IÍI OlftL\ MUAUI (Saltillo. 1968) Ha puhlicado
c11c11a11ro (2010) y P0i:tasdclS11rdcSm,,loo (2015) t:n 2013 en La Jou1ada Semanal, l11 Tcmp,Hud l"tc, r,, Ad,nrro,
el Fondo Editorial 11erra Adentro publicó ')tt poemano \/ilc1110. Cuaclri~w} rcv1st.1s un1n.rsitaria'.&gt; de ~kx1co
1oto. F.n 2016 parllctpo cn el fti.Cl\al lntcrnncional de y Espann Puntos canlinctln (ln.,tiluto Coahu1knsc de
Cultura. 2003), I)ramatwgw de ~fa11rerrn (Uruvcrsida.d
P&lt;-.Cl-la Flor y C.1nco, en San Francisco. Californi.1
de Durango. 2007) &gt; La~ influc11c1as c\p11cs1as
CIUOM c•Mu UoJucla, ;\lardos. 1971) Ooctor en (Calygramma. 2013) ,e cuentan entre !;\JS libro:.. Ln b
An~ y l luman1dadci. por el lnsututo de Cultur.1, Arte .,ccuolid 1d dirige Lingu.1 fr,1nc.1 .tgencia de Sl:rnc1os
&gt;1-lumamd,tdc., de ~tontt·m:)' AuLor de Hcmis{c, ,o Je la~ lingu1stico:s y cditorinlcs.
csrarlonrs Op.:11 book, o, ,linaria l0t11ra. C1ó111ca~ pa-Jidds, El
Bom/100 que come Zui:anras LaOrc¡mdca Po1us11&lt;1, /Chulas AD■IAMA •AOIA M■U. (~looclo,·a) E&lt;,tUdiú I Clra&lt;;
fro11ti:ras! (Biblioteca de l.is Artes de '\uc,·o León), Espa1'ol.ts } D1plom.1do en Attc Dram.ttico por la
Algtmc,~ l"cfiaC1tconwr c,1 la ducha, ~lo11uhc:ll. B11,kh,1/ica )' FFYI de la LA 'H H,t pubhc,,do en d1\'Cr&lt;;as rc,,,r ,Is
y ,lnll1logi:1s. Con,o actn:: )' &lt;lircctoril de tc,ttro h,1
fudsw del 11J)()CC1/lp~1s.
inc.ursion:1elo en la. tlr.1m.nurgi.1 p,1ra ninc,-; y .1dulto,.
■Á■■••• IACO■ S (Ciudad de ~ll·:oco. 1947).
'\,1rrador.1 )' ensa} 1st,t ~lcll.'Ccdora dd Premio Rihlo,· C.t. ■ •111.t. ••Y■ aes (~lonccrrcy, 1973). Ha
,1l \,krito 2013. 5us lihro... má'&gt; rcc1cnte, ,on A,ualogia publilado Trcmpo.\ ,k arnllc1 y tres hhros dL lttcrarura
cid caos al onlc11 (Joaqu1n ~tortL::/Pl.1ncra. 2013) y La infantil Su libro Ciudad mla obtuvo el prmtcr premio
en el Conc.ur,o lntcrnac1onal Je Cuenlo e.le l.i
Duc11aJcl Hotel P,&gt;t: (édic1onec, LR,\tL Al\ll. 2014)
Un1\'cr•-idad Extcm.tdo de Colomh1,t (1996), )' su
18.ARN AMHMIO PAa■ A (1 eón, 1965) t\,lrnldtlr cuento"\ 1:n por chth: y sal el primer premio en el
y ensay1st,1 Por el rd,ttt'&gt; breve Nadie 1,,s vio ~&lt;1/11 ganó conc ur&lt;:o lttcrano org.1n1;:ado por l.1 0l'utschc \ \'cJJc
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000 FuC' hl-c.tnn de dl Alcmanitl (1995)
11111u Mllff

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487548">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487550">
              <text>2016</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487551">
              <text>20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487552">
              <text>93-94</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487553">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487554">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487555">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487573">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487549">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2016, Año 20, No 93-94, Enero-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487556">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487557">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487558">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487559">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487560">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487561">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487562">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487563">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487564">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Casa Universitaria del Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487565">
                <text>Cuéllar, Margarito, 1956-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487566">
                <text>Zavala, Nohmí, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487567">
                <text>01/01/2016</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487568">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487569">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487570">
                <text>2020005</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487571">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487572">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487574">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487575">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487576">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35077">
        <name>Autobiografía y Ficción</name>
      </tag>
      <tag tagId="35075">
        <name>Centenario de Adriana García Roel</name>
      </tag>
      <tag tagId="35076">
        <name>Escribir en la Arcilla sobre hombre de barro</name>
      </tag>
      <tag tagId="3071">
        <name>Poesía</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17519" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15550">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17519/Armas_y_Letras_Revista_de_literatura_arte_y_cultura_de_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_2015_Ano_19_No_91-92_Julio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>49464ee97ee0a42ba02a4d14138c7d2a</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488074">
                    <text>(La otra) América. Una visión
desde el ámbito polaco

la búsqueda de raíces
y el despertar cultural

De poetas
y de monstruos

KRYSTYNA RODOWSKA

HAMSHAOCOMC

REMATO TINAJERO

..

•

$40.00 PESOS

IMÁCEMES DE
SILVESTRE MADERA

.

•

•

���Lyotard VS el mundo/ PASLO ESPIMOI.A TEil.A /

Cenícero/ IOSEJUU.•R.4/ 4

71

Segundo movimiento / A.DIII.AM.A PI.OLA MIZ.A/ 8
Poemas/.ADIII.AM.A CISMEROI CA•IA /

11

Corregir lo incorregible / C.AllLOS LÓPEI / 77
Poesía y espiritualidad: dos alas de un mismo pájaro.
Entrevista a SEllCIO MOMDll.ACÓM / ll.4.F.AEL C.ARCÍ.A / t5

Blanco / EDC.All l■.ARll.A / 80
Post~it o la alegría de la brevedad / ICM.ACIO COMZÁ.LEI
C.A■ELL0 / 83

Pluralidad de voces de (la otra) América. lTna visión desde
el ámbito polaco / llllYSTYM.A llODOWSli. Traducción de

De poetas y de monstruos / llEM.ATO TIM.A.IEllO /

87

A la letra: La noche en flor/ LÚl■.All.A 1.ACO■S /

91

Letras al margen: Un buen paseo intelectual /

EDU.AllDO

ffCNUMT WOISIO / 19

La búsqueda de raíces y el despertar cultural /
I11.AOCOMC. Traducción de SUM XIMT.AMC / 33

11AM

La inclusión de la Rusticatio Mexicana, de Rafael Landívar,
en el curso de literatura Mexicana / 10If llO■EllTO

.AMTOMIO ~.A■■A / 93

MEMDllllCII.AC.A / 38

Mitologia íntima y tragicomedia eii La giganta, de Patricia
Laurent Kullick / NUCO T.AIDiS / "'3

La materia no existe: Visionario levrero / .ALBERTO CNIM.AL
/H

Plumas al vuelo: El escenario de la escritura/ IESSIC.A
Ylaternidad sin tregua en La giganta de Patricia Laurent
Kullick / MOll.A LIUT C.AITILLO .ACUIRllE / "'5

MIET0 / 99

Contraste y complemento/ .ALEI.AMDll.A 1.-4■11 / 101
El intelectual comentarios a dos voces/ F8Hll0 MOMC.AD.A
Y

■EMITO ESTll.AD.A LAR.A /

Ínsulas de armas tomar/ ODETTE .ALOMSO / IN

49

Memorias de Adrián, de Alfonso Elizondo /

.ALFOMSO

llEYES M.AllTÍMEI / IOS

Israel Landeros, un arte de afuera / FOll.AITEllO NDI /

51

Lectt1ra y futuro, de José Ángel Leyva / FELIX SUÁllEI /
Entrevista a Sylvia Molloy / llJ.jL OLTEll.A Ml14RES / H

107

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NLCVO LEÓN

®

Universidad Autónoma de :--Juevo León
Dr. Jesüs Ancer Rodrigue::
Rector
Ing. Rogebo G. Garza Rivera
Secretario General
Lic. Rogelio ,·warreal Ell::ondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso JoséGar::aAcul'la

Director de Publicaciones
:\ltro :-,1arganto Cuellar
anru.syletrasuanlll!'glTulil.com
Director editorial
Lic. Nohemi :avala
nohenuzav@gmail.com
Editora responsable
Lic. \"erónim Rodngue::
veronica.r=e!"gmatl.com
Diseño
Macy Espinosa

Brenda :-,fuño::
Correccion de estilo

Armas)' !.ceras. Rcnsra de litcrarura. arre y cultura de la Uni\'Crsidad Auronomade ~t1cw
Lwn no. 91-92,julio-dictembre 1015. Es una publtcación tnrnestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. a través de la Dirección de Publicaciones de
la l 1Ai\.1- Domicilio de la publieación: Casa Universitaria del Ubro. Padre :-,uer909
pte. esquina con Vallarta. Monterrey. Nuevo León, ).léxico. C.P. 64000. T eléf.ono:
• 52 81 8319·1116. Fax: • 5'.! 81 8319-1111. Editora responsable: 'loherm :avala
Castrellón: Reserva de derechos al uso exclusivo .No. 04-'.!009-061817570300-102.
JSSN en trámite ambos otorgados por el Insntuto Nacional del Derecho de Amor.
Licitud de titulo y conterudo "!o.14.918, otorgado por la ColDlSÍón Calificadora de
Publicaciones y Revistas ílustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite. Impresa
por: Serna Impresos, SA de CY., \'allarta 3-l'lSur, Ceotro. C.P. 64000, Monterrey,
Nuevo Leon. México. Fecha de terminación de nnpresión: julio de 1015. Tiraje: l.~00
ejemplares. D1stribtuclo por: FruYersiclad Autónoma de ~uevo León, a tr,1vés de la
Dirección de Publicaciones de la llANL. Casa Universmrria del Libro, Padre :-,uer
909 pte. esquina con \'allana. ~lonterrey.Nuevo León, México. C.P. 64000.
las opmtones elq&gt;resadas por los autores no necesaruunente reflejan fa postura del
editor de la publicac-tón.

Prohibida su reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la
pubhcación sm previa autonzac-tóndel editor.
Impreso en :-,1éxíco
Todas los derechos reservados
Copyright 2015

�o
a

1

�Il lxga11witl1 a Kiss. It almost
always lxgins witl1 a /;iss.
Etgar Keret, Un:jpping

A

lgunas veces, cuando quiero recordar a Holley, siempre evoco el sabor
de su saliva en uno de nuestros últimos besos. A las cinco de la mafiana de
aquél sábado distante, la humedad de su boca mantenía un dejo de cerveza
con cigarro, vodka y Red Bull. Podría decir que sabia a fiesta de bodega con música
electrónica, o al punchis punchis que en la libertad del verano se vestía de collares
fluorescentes y pintalabios azul; pero como el tiempo cambia todas las perspectivas,
hoy diré mejor que sabía a cenicero.
Ignoraba entonces que nada dura para siempre. Al besarla esa vez, creí que 1ne arrojaba
a un mundo que comenzaría a suceder sin detenerse y, después, en el siguiente instante,
entendí que en realidad empezaba a clausurarse a pesar de que el beso sabía al inicio de la
vida, al protozoario que saldria del mar a conquistar la tierra. ¿Cómo intuir que sería de
otra manera? Si eso nos habíamos dicho con la mirada, abrazados al alba de esa mafiana
fresca y húmeda afuera de los separes de la policía municipal donde Martín el abogado
pagaba la fianza de Ariel y Pedrito. Habían roto el candado de un Modelorarna en la
Balcones del Valle, allá por casa de Pepe, y la tira los tenía guardados junto al fruto de su
hazafia: dos cartones de Modelo especial al tiempo , tres paquetes
de Marlboro, unos cacahuates. Gran cosa.
Dos horas antes, Memo llegó corriendo al rave gritando que
los habían apafiado. "¿A quién?, ¿de qué hablas?". "Al Pedro,
,v ey, y a la Ariel". "¿Por qué?, ¿qué dices?". Entre su respiración
agitada y la música estridente de DJ Wizz no lograba entender
bien. "Vamos afuera". la anécdota era tonta y sencilla, pero nos
pareció lo más grave del mundo: Pedro y Ariel se habían quedado
sin chupe y se les hizo fácil botar el candado del Modelorama
para sacar provisiones justo en el momento en que la patrulla
hacía su ronda por el barrio. Ariel llamó a Memo porque era el
único de nosotros que tenía celular y no quería que sus papás se
enteraran. Entonces Memo fue a buscarme a la fiesta en la que
estaba con Holley para saber si yo tenía el teléfono de Martín el
abogado, nuestro profesor de ciencias sociales en la prepa. "Eh, ya
sé que te vas a encabronar, que me dijiste que hoy no te molestara
porque querías estar solo con la Holley, llevártela al motel, pero ...
,v ey, no mames, neta es una emergencia".
"Ya, Memo, tranqui. Respira, qué pedo dices cabrón".
"iEl número del Martín, ,vey! ¿Lo tienes? ¿No te acuerdas ...
este... no te acuerdas que al principio del afio dijo que cualquier
pedo le llamáramos para sacarnos del bote? Eso dijo".
"Pero ya es verano, wey, estamos de vacaciones".
"De todos modos, carnal, chicle y pega".
Durante el afio escolar recién terminado yo había sido tesorero de la sociedad de
alumnos, así que tenía los datos de todos los profesores en una pequefia agenda que
guardaba en la cartera. Buscamos un teléfono público. "Háblale tú". "Ni vergas wey,

�dile tú, a ti te estima un buen". "No, tú -...,vey, a ti te habló Ariel". "Sí, pero qué pena".
Harta de la ridícula discusión, Holley cogió el teléfono y después de dos intentos pudo
comunicarse. "¿Sefior Martín?... Hola sefior, soy Holley ... sí, la chica americana ... sí, sigo
aquí... no, ya pronto me voy... sí, muy bien rni espafiol, gracias". Cinco minutos después
y tras las explicaciones, palabras más, palabras menos, el profe quedó de vernos afuera
de los separos en media hora. Nosotros llegamos ahí en quince minutos, no estábamos
tan lejos. Me estacioné cerca de la entrada, vigilando la puerta para ver llegar al profe.
No queríamos entrar a la comandancia, apestábamos a fiesta.
"Wey, pinche Pedro pendejo", dijo Memo tirado en el asiento de atrás. Fumaba un
Raleigh. "Cabrón, ya te dije que no fumes en el carro". "Bofo cabrón, déjame en paz,
iestoy nervioso!". "Voy, ni que el pedo fuera tuyo. Que se me hace, neta, que se me hace
que todavía te gusta la Ariel". "Órale pendejo, claro que no, ni que fuera tú y Karlita la
nalgona". No me gustó escuchar eso frente a Holley, ella no sabía de mis ex novias. Salí
del carro dando un portazo.
"iOra! Qué te pasa, baboso".
"iYa, cálmense!", dijo Holley bajándose también, "cuidado con la policía".
Memo también bajó. Había llegado Martín el abogado y decidió acompafiarlo.
"Orita vengo chavos, ya, todo tranquilo". Se alejó, dejándonos solos, sentados sobre
el cofre de mi auto.
"Perdón Holley, es que ... estoy muy nervioso".
"¿Por tus amigos?".
Guardé silencio. En realidad, estaba confiado en que Pedro y Ariel saldrían bien
librados. Martín el abogado los ayudaría y, si no podía hacerlo, el papá de cualquiera de
ellos dos pagaría la fianza fácilmente. Pensaba sobre todo en el de Ariel, porque conocía
bien a ese sefior: era uno de los socios del club con los que mi papá jugaba squash todos
los fines de semana. Tenía una fábrica de plásticos en la zona industrial, Audi del afio,
casa en el Campestre. Su dinero compraría la libertad de su hija y el silencio de la
policía, el del duefio del Modelorama y el de la prensa. Así que no, no estaba angustiado
ni por Pedro ni por Ariel. Estaba nervioso por Holley, ,pero cómo decirle? ¿Cómo
explicarle que con el fin del afio escolar y el avance del verano, cada día estaba más
cercana su partida y regresaría a ese mundo donde yo no existía? ilo habíamos pasado
tan bien todo este tiempo! Con ella había descubierto tantas cosas y, sobre todo, en su
compafiía despertaron los sentimientos y las fonnas que me alejaron prematuramente
y para siempre de la adolescencia, dándome la seguridad para plantarme en el mundo.
la quería o la amaba, eso sí no lo entendía, pero por suerte siempre se lo había dicho en
inglés y en ese idioma la misma palabra vale para expresar ambas cosas.
"No ... it ain't that, Honey bunny".
"What is it, then?".
"I don't know·. I'm stupid. Sorry".
"Hey, look at me. Pedro and Ariel are gonna be fine, you know that, right? lt's not
like they killed anyone ... they just broke into sorne store to get a couple of beers! Even
if their parents find out about it no les va a pasar nada. You know Ariel's mom, she's
gonna be all like fuck that shit! Están chavos, se les hizo fácil".
Me gustaba cuando decía esa frase hecha y tonta, sencillísima y que, sí, la mamá de
Ariel nos había ensefiado a utilizar como pretexto para regalarnos cerveza, dejarnos
fumar mota en su jardín o validar cualquier pendejada que estuviéramos dispuestos a
hacer. Por eso le pedí que lo dijera de nuevo. "Fuck that shit. Estamos chavos. Se nos

�hizo fácil". Reímos. la tomé de la cintura y le planté un breve beso en la mejilla. l e sobé
los hombros, la espalda.
"You know I love you like crazy... te voy a extrafiar un chingo".
"I know", un beso en la frente. "Ido too", otro. "I will too", uno más. "Pero todavía
no me voy, que quedan unas semanas. No te azotes, please".
"¿De verdad te tienes que ir?, ojalá pudiéramos escaparnos".
"Shut it... ya, mejor disfrutemos el ahora. Mira, ahí vienen los vatos".
Después de que nos contaron cómo se había
arreglado todo, Holley y yo nos echamos de espaldas
sobre el cofre, viendo el cielo que se abría. Empezaba
---a clarear y el cielo estaba tan limpio que al fondo ya se
anunciaban los cerros. los primeros cantos de las aves
ahuyentaban la modorra y la gringa se veía guapísima.
Estábamos cansados , bostezábamos el desvelo y el
bajón de adrenalina nos había llegado ahora que todo
estaba tranquilo y arreglado; nuestros papás nunca se
enterarían, promesa de Martín el abogado, siempre y
cuando cumpliéramos en pagarle el dinero de la fianza y
las molestias, poco a poco y entre todos.
Entonces miré a Holley fijamente a los ojos. Buscó mi
mano y se la di. "¿Estás bien?", me preguntó. "Nunca he
estado mejor", le dije. la atraje con na mi cuerpo. Ella
se dejó abrazar. En las escalinatas de los separes nos
miraban algunos policías. Martín el abogado se había ido.
Pedro, Ariel y Memo bebían café recargados en la pared.
la besé tiernamente, primero, apretando bien su cintura,
cerrando los ojos y, después, cuando mi lengua recorrió
el rocío de cerveza y vodka de su boca con más devoción
que otra cosa , me hubiera gustado que los policías y
nuestros amigos rompieran a aplaudir, dando vítores y
abrazándose entre ellos; sentía que ese beso podía ser el
definitivo, el momento en que el tie1npo se detenía para siempre porque comenzaban
a correr los créditos de la película en la que Holley, por fin, después de aquella noche,
comprendía que lo nuestro era un amor para siempre y tomaría la decisión de quedarse
conmigo, en San luis Potosí, tan lejos, pero tan lejos de Kansas.
"Eh, lno quieren ir por tacos?", preguntó Holley justo al separar su boca de la mía,
sonriendo. "Vamos a esos que nos llevó Ariel la otra vez. I'm buying". •

�Segundo
movimiento

o
z
o
o
::,

..
G

-'o
IO
N

...'
111
~

~
111
~

11

o

111

:!z
• A.DRIAMA. PA.OLA Mili

EL SEGUNDO TARARE O VINO DESPUÉS DE QUE G
SUCCIONÓ TODO EL POLEN DE MI FLOR. FUE LA

...'-.
~
u

~

1:
'O

NOCHE MÁS MARAVILLOSA DE MI VIDA. LAS ESTRELLAS

ü

APARECÍAN Y SE OCULTABAN DURANTE NUESTRO

!u

TRAYECTO AL HOTEL ÉL ERA MI PROFESOR DE ARTES.
TENÍA UN CABELLO RALO QUE UN DÍA FUE BELLOS
RIZOS OSCUROS Y UNA PIOCHA COMPLETAMENTE
BLANCA. LO QUE MÁS ME GUSTABA ERA EL AROMA
DE SU LOCIÓN, ME RECORDABA LA VILLA DONDE MI
MADRE HABÍA NACIDO: UN PEQUEÑO CONJUNTO DE
CABAÑAS A LO LARGO DEL RÍO, DONDE LOS LEÑADORES
ACUMULABAN SUS DESCANSOS EN LOS MADEROS Y LOS
NIÑOS ESCUCHABAN SUS ANDANZAS SENTADOS EN LA
TIERRA HÚMEDA. ESOS AROMAS A MADERA Y HUMEDAD
ERAN LO QUE YO HABÍA HEREDADO DE MI MADRE.

~

ii:

1

!

�as historias que G contaba me divertían. No me importó mucho que no pudiera
mantener su pene erecto durante el acto sexual. Nos bastaba con los minutos de
besos, toqueteos y caricias varias, con cualquier pretexto aparcaba el auto, en algún
lugar oscuro en el centro de la ciudad, e introducía sus dedos en mi vagina. Junto a él escribí
un magnífico breviario de orgasmos leves. Era encantador en muchos sentidos, pero estaba
demasiado enraizado en su comodidad. Uno de esos árboles que requieren de la mejor
retroexcavadora del mundo para arrancarlos. Yo no era ni por asomo una. No podía con sus
temores.
Temor a embarazarme.
Temor a que nos vieran.
Temor a un paro cardiaco.
Temor de no volver a pintar.
Llevaba meses sin conseguir una imagen clara en su cabeza para dibujarla sobre el lienzo.
Resistía mis sugerencias "pinta cualquier cosa, ya vendrá un buen cuadro después" le dije, pero
no quería. Se empecinaba en que la obra pictórica debía ser la expresión descomunal de una
energía que lo poseía. Ese momento nunca llegó. Cada día fumaba y carraspeaba viendo un lienzo
blanco que tenía en su cuarto de trabajo. Y yo no hacía más que hincarme, abrir su pantalón y
dejar entrar su sexo en mi boca.
Llevaba treinta afios casado con la misma mujer. Estaba tan aburrido que evitaba la cena
con su esposa, asistiendo a exposiciones de pintura, inauguraciones de museos o tertulias con
amigos. Huía de todo y de todos hasta que me encontró a mi. Nos habíamos visto por última vez
en la posada de la facultad, había propuesto que tomáramos un café esa misma semana. Dije que
sí con la cabeza, aunque internamente me negaba a eso. No quería tener una relación complicada.
Pero un aburrido día, le envié un mensaje ofreciéndole unos cuantos besos y aceptó. Quedamos
de vernos en el centro comercial Samsara.
Ese día, mientras yo aún conducía por la avenída, él me llamó.
- He llegado, te espero - dijo y colgó.
Yo estaba extrafiada porque mientras fue mi maestro había llegado tarde a casi todas las clases
con excepción del día del examen final. Todos sabían que le encantaba que lo esperaran.
Pese a que sus erecciones dejaban mucho que desear, G resultó ser muy bueno para encontrar
el punto de la inicial de su nombre. Su lengua era rosada y ancha, aunque tenía los labios muy
delgados, era capaz de lamer hasta mostrar la campanilla. Al principio era algo tosco y agudo
en su tacto, pero con el paso de los encuentros fue conociendo mi sabor y mis gustos. Era
incomprensible para él disfrutar tanto de un sexo que no le pertenecía en ningún sentido. Un
día, sin querer se me ocurrió decirle:
- Pero si no pretendo casarme contigo.
Entonces él me miró de soslayo, rascó su dedo índice izquierdo - con el pulgar e índice
derecho- hasta sacar una blanca cáscara de piel y dejar enrojecida su mano izquierda:
- Casi 1ne dices que nada 1nás me quieres para eso.
Me desagradaba que siempre sustituyera la palabra "sexo" por la de "eso". Pero tenía veinte
afios lnás que yo y no acostumbraba el lenguaje directo. Él prefería elaborar dulces palabras para
objetivos específicos y cosas que, a mi modo de verlo, resultaban bastante prácticas. Así que por
un tiempo le seguí el juego.
Una mafiana fui por mi hermana al aeropuerto. Traería un regalo que un amigo me había
enviado desde Argentina. Sentía una enorme curiosidad. Él era un anciano de ochenta afios
con una voz maravillosa: raspada, grave, alegre y sutil. Desde hacía unos meses me conectaba a
internet todas las noches para charlar con él. Una vez que estábamos relajados, él comenzaba

L

�a excitarme diciéndome palabras como: mi putita, mi nifia, mi zorrita. Su timbre de voz me
alteraba tanto que no me importaban las palabras, incluso creo que me gustaban.
Cuando llegué a la estación mi hennana estaba algo enfurecida. Se me había hecho tarde. la
saludé pero permaneció en silencio, subimos al auto y siguió igual. Ya llevábamos veinte minutos
de recorrido de la estación a la casa cuando le dije:
- Mariana, di algo. Bueno, dame lo que René me envió.
- ¿De modo que se llama René? El muy imbécil de tu amigo no quiso decírmelo. Por dios,
hermana. Es un anciano.
- Sí, si no importa. ¿Dónde está?
- En la maleta que dejé en la cajuela.
- lo hubieras dicho antes.
Me orillé en cuanto pude. Abrí la cajuela. Descorrí el zíper de la maleta y ahí estaba. Era una
caja roja, parecía de zapatos, tenía una nota "Sos una diosa". No iba a abrirla ahí pero necesitaba
acariciarla. Era lo más cercano que tenía a un contacto con su cuerpo. Dejé que mis dedos
sintieran la textura rugosa de la envoltura, tomé la caja, la puse en el asiento trasero del auto y
volví al volante.
- ¿No vas a abrirla?
- No.
- ¿Por qué no? - preguntó Mariana.
- Al rato.
- Armas un alboroto por esa estúpida caja y resulta que ni siquiera podré ver su contenido.
Guardé silencio. El resto del trayecto miraba los espejos central y retrovisor. Sobrellevé el
mall1umor de mi hermana y traté de adivinar qué sería lo que había adentro de la caja. Desde el
asiento del conductor podía oler que despedía un aroma que seguramente provenía de la loción
deRené.
- iQué bárbaro! - dijo- esa caja apesta a su vejez.
- ¿Puedes callarte?
- No, no quiero.
- Mariana, no estoy de humor para...
- ¿Qué esperas de mí? lQué me sienta orgullosa de que mi hermana está enamorada de un
anciano casi senil que le daba clases y de otro casi en la tumba que le envía regalitos?
- Basta.
En ese momento llegamos a casa y en cuanto detuve el auto, timbró mi teléfono. Era G.
- ¡Vaya! No va a morirse pronto - dijo Mariana- y azotó la puerta del carro.
Mientas esperaba a que abriera la puerta de la casa. Escuché la respiración entrecortada de G.
- Ho... la,Ho...
- Dime, ¿qué diablos te sucede? Estoy ocupada.
Colgué de inmediato. Tomé la caja de donde la había dejado y bajé del auto. Caminé hacia
el parque que corría a lo largo del fraccionamiento. Durante un tiempo sólo pude mantener la
caja entre mis manos. Encontré un tronco ancho y bastante frondoso. Me senté bajo su sombra.
Aspiré el aroma del pasto mojado con el que se confundía la loción de René. lentamente fui
despegando la cinta con que había sellado el paquete. No quise abrirla aún. Acaricié mi mejilla
con el costado de la caja, cerré mis ojos e imagine que era él quien me tocaba. El teléfono siguió
sonando pero lo ignoré. G había arruinado mis fines de semana en muchas ocasiones. Cada vez
que su esposa lo ignoraba, me daba el nombre de un hotel y la hora en que nos veríamos. René
está conmigo, me dije. Esta vez no.

e

�PO■ IÍÁ

Anticristo
O ADRIAMA CISMEROS CADA.

Ni en el más corto sueño
desatiende mi apetito.
Advierto piedad cuando
sucumbe entre piernas.
El diablo me encarna.
No soy diosa.

�PO ■ SÍA

Guerrillero
Entreabre su hendidura nacarada
disparando balas de saliva
por su lengua de metralla.
Oscila el carnoso péndulo
con tacto que anhelan ajenos.
Del sexo al rostro, su rifle pulposo
le ciñe el cuerpo en vertical.
Dinamita su erotismo unísono.
Si al oscurecer pereciera,
entiérrala en ti mismo.

�PO■ IÍÁ

Undécimo
Revolotean luciérnagas
en cortejo veraniego.
Invade mi oquedad
polilla interminable.
Comisionadas tórtolas
en viaje hacia el sur.
Moras mi verso
naciendo poeta.

�PO ■ SÍA

Vampiro
Secular me oscilas caballero.
Maná es tu Príapo.
Dejo de menta y vinagreta.

�..

.. .
.
. . ......
•

•

..

.. .. .. .. ....•

.. ..
. . . . . ....
. . ·. . .....,
. . ·. .. . ....
.

-oco

. . .' .

N

......

...

.

....

.. • •

111
A,

~

A,

111

Ge
GIi

..

o

•

111

Ge

...

o
o

u
&gt;

..

...%
~

-

.

1-

......

..

..

.

..

.

•

..

8
111

.

.

.. .

.

. ..

1

•

•

•

•

111

-!
~

...X

Poesía y espiritualidad: dos alas
de un mismo pájaro. Entrevista a

SERCIO MONDRACÓN

A

más de medio siglo de la publicación de
su primer poemario, Sergio Mondragón
(Cuernavaca, 1935) continúa siendo un
referente en la historia de la poesia mexicana
tanto por su labor editorial en la década de los
sesenta con la revista El Corno Emplumado como
por poemarios como El aprendiz.de brujo y Hojarasca ,
este último condecorado con el Premio Xavier
Villaurrutia en 2010.

José Agustin lo llamó "el beacnik mexicano" y lo
destacó como impulsor de la contracultura desde la
poesía. En fechas recientes han surgido numerosos
articulos y ensayos en torno a su obra, principalmente
con motivo del octogésimo aniversario del poeta. Si algo
ha caracterizado la trayectoria literaria de Mondragón es
una visión unificadora de la vida y la poesía: una actitud
contemplativa que más allá de describir la coexistencia
de la materia y el espiritu, celebra su interdependencia.

�;

RAFAEL CARCIA (RC): Al describir tu obra, en la
a11rología Poesía en movimiento Octavio Paz.hablaba de

~

.A.SI COMO SE CULTIY.A. UM.A. PL.A.MT.A.,
POMIÉMDOLE .A.CU.A., .A.DMIRÁMDO•

una "mística poérica que es corporal»; Alberto Bla11co dice
que es una poesía del "despertar de la vocación y la fe e11 el LA Y OUIT.A.MDOLE LOS NIERB.A..IOS,
mundo y en su poder de rransformación»; Elsa Cross, en Los DE MODO PARECIDO SE CULTIY.A. LA
dos jardines, sitúa tu obra con la de otros autores que "dan
cuenta de u,¡ interés por la espiritualidad de oriente». En fin, .A.TEMCIÓM.
queda muy clara la presencia de un trasfondo espiritual CJl
tu poesía que se acerca más a una mística abierta que a alguna
de otros, sus inteligencias; dándome cuenta de las
religión o teología en particular. Pero tqué hay del camino
limitaciones, de las equivocaciones.
l1acia la mística? tHa sido necesario algún tipo de ascética para
alcanzar esa mística poética?
RC: La naturaleza y particularmente la vegetación es una
presencia constante en tu obra poética. Incluso a veces pareciera
SERCIO MOMDRACÓM (SM): Me gusta la idea
destacar la persistencia del mundo vegetal entre la vida urbana.
de "mística abierta". Me sugiere una unión de lo visible
tCómo defines la importancia de la naturaleza en tus poemas?
y lo invisible al alcance de la gente común que con
~

sinceridad y sencillez quiere transitar los caminos de
la estética y la fe. De allí, para quien tiene vocación por
el lenguaje, puede brotar una poética, unos textos; una
ascética que es más bien una lógica del vivir de acuerdo
con las normas básicas de la convivencia, de la vida, de
la naturaleza en que estamos inmersos: no desperdiciar,
no agredir, coadyuvar en la marcha natural de las cosas,
en la edificación de la cultura, la solidaridad, etc.
RC: A lo largo de tu obra describes muchas veces una actitud

más bien contemplariva frente a lo escrito, una visión que
privilegia la escucha y la observación del mundo frente a una
escritura más activa como la que qui_zá propusieron Huidobro
en su "Arte poética» o Poe en su "Philosophy ofcomposition». Tú
destacas la figura del autor como un "copista" más que como un
creador. t~ué relación guarda la postura de un poeta frente a la
poesía con la del hombre frente a la vida?
SM: Yo contemplo el espectáculo total de la creación.
Una contemplación activa. De allí tomo lo que escribo,
extraigo instrucciones para la acción, lecciones de vida.
Más que una postura frente a la poesía es una postura
frente a la vida. El poema es un subproducto.
RC: Has descrito tu papel como poeta, pero ¿cómo describirías

aSergio Mondragón como lector?
SM: Hay épocas en que leo poquísimo, otras en las
que leo todo el tiempo, día y noche, en todas partes,
disfrutando las creaciones, los mundos mentales

SM: La naturaleza lo es todo para mi. Entiendo por
naturaleza no sólo lo que está afuera sino también
adentro de mí. Aliento una aspiración a que se
disuelvan las fronteras ilusorias entre ambos lugares.
O sea que no sólo las frondas del prado y sus insectos
sino también los matorrales de la mente forman parte
del mismo paisaje. Un instante privilegiado es cuando
se percibe esa unidad, esa identificación. Vida urbana
y mundo vegetal no son universos distintos.
RC: En el poema "Regocijo en todo tiempo" hablas de la

pervivencia de las palabras de Eckhart en un contexto urbano
del siglo XX. tCuáles son los espacios para intuición y para el
descubrimiento de ese "regocijo" en el mundo contemporáneo?
tCómo los encuentras tú entre el ruido de una ciudad como el
DF?
SM: La intuición está allí todo el tiempo como
un sentido más; como están los brazos, activos o
inactivos, o el poder de recordar. Esa situación quizá
sea el resultado de un cultivo, de un fijarse en las
numerosas sefiales que surgen por todas partes y a
las que un sentido despierto les presta atención. El
regocijo es así mismo una consecuencia. Así como se
cultiva una planta, poniéndole agua, admirándola y
quitándole los hierbajos, de modo parecido se cultiva
la atención. Aunque los hierbajos son parte de la
magnífica creación, y también encierran sus misterios.
Lo mismo sucede con el ruido, aunque lo detestes.

�RC: Tu trabajo como editor ha transcurrido de manera
paralela (o quizá, entrelazada) co11 tu obra poética. iCuál ha
sido la relación entre éstas dos actividades y en qué sentido se
han apoyado u obstaculizado entre sí?

RC: José Agustín e11 La contracultura en México
habla de la influencia de Phillip Lamantia y el poeta Ernesto
Cardenal en el ambiente. que circundó la creación de El Como
Emplumado, podrías describir breveme11te esa época y algu11as
de las figuras que marcaron tu inicio como editor y poeta.

SM: Ambas actividades han sido complementarias,
se han desarrollado como parte de un todo ante el
cual he tenido que tratar de desempefiarme con
eficiencia, veracidad y claridad. La materia prima en
los dos casos es el lenguaje: el de las sefiales y el de
las palabras.

RC: iCuál es la relación entre
la disciplina y la inspiración?
iDónde están los límites en el caso
de tu oficio poético?

SM: lamantia y Cardenal, y yo afiadiría a los poetas
Juan Martínez, Homero Aridjis y Octavio Paz ,
fueron figuras cuya vida y obra me influenciaron
profundamente. Los afias sesenta estuvieron tefiidos
de represión y autoritarismo, y en esa atmósfera
fue que se rompieron los
;
lazos de la sujeción y pudo
NABRIA QUE ENTENDER brillar el anhelo de libertad,
QUE SE DEBE ERRADICAR EL creación y gozo.

AUTOMATISMO DE LA YIDA

RC: ¿Consideras que los
SM: No son excluyentes
DESPIERTA A LA QUE YA SE movimie11tos co11tracu lturales
ambas entidades, que se
como los beatniks o los hippies
NA
UNO
ACOSTUMBRADO.
entrelazan. Todo el tiempo
fuero11 precursores del i11terés
estás haciendo cosas. Haces
en las tradiciones orientales en
esto, haces aquello otro:
occidente y particularmente en este país? iCómo co11sideras que
ahora escribes una línea, ahora bajas una escalera,
ha sido la acogida de estas tradiciones en México?
etc. Si no se hace cualquiera de las dos cosas con
atención, se puede ir uno de narices. Habría que
SM: En cierto modo algunos poetas beat - algunos
entender que se debe erradicar el automatismo de la
de sus poemas- fueron precursores. Sobre todo su
vida despierta a la que ya se ha uno acostumbrado.
visión de la sacralidad de las cosas y su lenguaje libre,
No podría existir la una sin la otra. Las dos son
desafiante del srarus qua. En México también lo fueron
facultades, como el ser y el estar. Son conjugaciones
los libros sobre el Zen y el budis1no en general que se
de un mismo verbo, el verbo vivir. No es fácil
publicaron en aquella época. Creo que las disciplinas
expresar estas cosas.
venidas de oriente, el yoga, las artes marciales, el
budismo, la ceremonia del té, el arreglo floral, la
RC: Tus poemarios suele11 estar separados por varios aiios
meditación, etc., han hallado alguna similitud con la
entre sí, ieres u11 poeta que deja "descansar" los textos o que
poesía indígena, con lenguas como el náhuatl y otras,
los re trabaja co11sra11temente?
en fin, con el universo indígena todavía vivo hoy, y
que han tenido aceptación entre una buena parte de
SM: Soy más bien alguien que escribe poco o muy
la gente pensante y sensible de México.
despacio, aunque viva en función del lenguaje,
ese lenguaje vivo de las sefias o signos que traza la
RC: iCómo ft1e ru ingreso al conocimiento en tradición Zen y
naturaleza. Las palabras son uno más de esos guifios.
cómo impactó tu visión de la vida y la poesía?
Vienen a ti, las rechazas o las aceptas, las sustituyes
por otras, todas son acciones inmersas en ese mar de
SM: Yo me enteré de la existencia del Zen por el
la vida en que navegamos. Escribo tan despacio que
libro de D.T. Suzuki Introducción al budismo Zen en una
para contestar más adecuadamente este cuestionario
traducción excelente de Kazuya Sakai. Ese libro me
necesitaría disponer de mucho más tiempo.
abrió los ojos a muchas cosas. Desde entonces hasta
hoy he seguido siendo un entusiasta aficionado a

�o
z
o
to
z
o
X
......

"'o
N

......

•◄

111

G

la práctica del budismo. Gracias a eso me volví un
observador de todos los fenómenos de la vida. En
cuanto a la poesía, mi iniciador fue el poeta Juan
Martínez. Él me ensefió a reconocer el sonido, el
significado y el ritmo del lenguaje. Aunque ya en los
poemas de María Enriqueta y Juan de Dios Peza que
leí en los libros de la escuela primaria, había tenido un
vislumbre de ello.

espititualcs: Concha Urqui.z.a,Javicr Sicilia,José Angel Va lente,
Eisa Cross, Hugo Mujica, tú mismo. i~ué refleja para ti esra
poesía?
SM: El sentido estético y el sentido religioso de la

vida son dos sensibilidades que están muy cercanas.
A veces se integran una en otra. Ese borrarse de la
frontera entre ambas encuentra su mejor expresión
en la poesía.

RC: Existe un misticismo que solemos relacionar con las
expe1ie11cias del éxtasis y arrobamienro que acontecen a unos
cuantos iluminados, pero tú también hablas de un misticismo
e11 la vida cotidiana, un misticismo de las cosas. éCrees la
posibilidad de una mística abierta para la mayoría de las
personas?

RC: En la vida contemporánea pareciera que predomina un
lenguaje alejado de la poesía y aún de la naturaleza, como que
nose11seña11 a pensarenprosa,y no la mejor prosa. ¿Crees que la
poesía pudiera ser u11a liberación de cierta lógica obsesionada
con el éxito? eUn retorno a la palabra sin afán de dominio?

SM: Sí existe la posibilidad de una mística abierta

SM: El verdadero éxito es alcanzar la salvación,

para la mayoría de las personas, y uno de los caminos
para acceder a ella, creo yo, es el budismo, que es
una práctica sencilla para reaprender a vivir, para
desprogramarse de la enajenación a la que ya nos
hemos acostumbrado. Para aprender un modo distinto
de convivir con los demás y con uno mismo.

el ponerle fin a la ignorancia de no saber para qué
estamos aquí. "Un retorno a la palabra sin afán de
dominio". En esta tarea la poesía, el lenguaje, la
espiritualidad, son coadyuvantes insoslayables.

RC: La poesía del siglo XX y lo que va del XXI ha visto
surgir mucl10s poetas e11 cuya obra se muestran inquietudes

RC: ¿Cuál es la relación entre la poesía (tanro la creación
poética, como la recepción estttica) con la espiritualidad?
SM: Son las dos alas de un mismo pájaro. •

◄
X

•o
•...o
111

al

111

o
e,

......

o

u

.2
ü

'O

eo
¡
Q

!
~

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

,-•

º""

.. .,}¡¿:~' :/
.._rr.,.,.,,.
·;,- &gt;. . . J,,,...·-•
t·

,,,r

. A. ·.
~ y

,,....

(
(~'

o
z;
o
o
::,

..
A

-'o
in

"I \ .

~~:-:-,,;
t .t'
~~ t«_,1'.

rV

1.:,
r,
7 _,. -

';fi;·.
...'•

- -~-'

N

...'
111

o.
~
o.

111

a:

11

o
11)

..
.-.
~

z;

&gt;

-·

'

PLURALIDAD
DE VOCES DE

iu

AMERICA

• llllYSTYMA llODOWlllA

Una visión desde el á111bito polaco

T,·admcw11 de :,gn111nr \\ 01sk1

...
~

111

a:
~

::,

u
~

~
¡:
cr
X

'2
u
~

..
o
~

Q

(la ~otra)
os acosrumbramos a llamarlos: latinoameri~
canos. Yo misma, a menudo, los llamo asL
Pero üeflexionamos acaso sobre lo que
encubre esa abreviarura cómoda? ¿No se trata de
una desgana subconsciente de verlos así como ellos
mismos se ven? Ellos, es decir, los Otros, alejados
geográficamente, se llaman a sí mismos americanos.
El destacado filósofo mexicano, Leopoldo Zea, en sus
libros escribe sobre "nuestra" América. Pablo Neruda
en el poema "Alturas de Machu Picchu" evoca las
imágenes de la "antigua América"; Pedro Henr1quez

N

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Urefia, pensador e investigador de la cultura bis~
un lazo estrecho de todos los poetas presentados con
panoamericana, proclama la necesidad de una utopía
la cultura europea en su aspecto mediterráneo, en
para ''nuestra América". Los poetas que toman la
la cual, gracias al mestizaje, están enraizados desde
hace siglos. No sin razón esta América - central o
voz en mi antología Umocz wargi w kamicniu, Moja los
labios en la piedra (2011), título tomado de un verso
meridional, lo mismo da- se define adicionalmente
de Octavio Paz, y los más jóvenes, que he conocido
con el adjetivo "latina", exponiendo sus raíces latinas
en festivales de poesía orga~
casi en cada ocasión. Por
nizados en América latina LOS '"LATIMOS" DE DIFEREM• ejemplo, en el nombre del
y en revistas digitales, con~
festival mexicano Encuentro
TES
TRONCOS
UMCÜÍSTICOS
sideran a América tout court
de Poetas del Mundo latino,
como su Magna Patria. Eran Y CULTURALES EMPEZARON cuyos coorganizadores
americanos mucho antes que
son desde hace varios afios
A IUMTARSE, OPOMIEMDO SU
aquellos del Norte, a los que
los poetas de Quebec que
atribuimos coloquialmente AMERICAMISMO ESPECÍFICO cultivan de esta manera con
el derecho a la exclusividad AL AMERICAMISMO DE LEM• ostentación - como sefial de
de ese nombre. Indepen~
su ruptura con el patrocinio
dientemente del hecho de CUA IMCLESA QUE DOMINA tradicional de Franciadeclararse y sentirse mexi~ EM EL ASPECTO ECONÓMICO sus lazos con América.
canos, nicaragüenses, chile~
los "latinos" de diferentes
Y
CIYILlliDOR,.
Y
TAMBIÉN
nos, cubanos, argentinos,
troncos linguísticos y
peruanos, etc., tienen la con~ -EM LO QUE SE TRATA DE LA culturales empezaron a
ciencia de una lengua común
juntarse, oponiendo su
RECEPCIÓN EM EL MUM
- aunque con muchas vari~
americanismo específico
antes- de una cultura y de EM EL ASPECTO CULTURAL.
al americanismo de lengua
la misma historia dramática
inglesa que domina en el
cuyo momento transcendente, aunque no inicial, fue
aspecto económico y civilizador, y también - en
la Conquista. Esos americanos o - desde nuestro
lo que se trata de la recepción en el mundo- en el
punto de vista- latinoamericanos, festejaron el bi~
aspecto cultural. Es un fenómeno relativa.mente nuevo
centenario de la liberación del dominio espafiol como
y sorprendente que tuve la posibilidad de registrar
una buena ocasión para reflexionar en qué consiste
personalmente.
su sentimiento de identidad, actual y proyectado ha~
En ese contexto más amplio de la maduración
cia el futuro.
de la autoconciencia veo la evolución de la poesía
No por casualidad presento a los poetas que
latinoamericana del siglo XX y de los inicios del siglo XXI.
en su obra valorizan de diferentes maneras el
A caballo entre los siglos XIX y XX, el nicaraguense
pasado indígena, mestizo o africano. A los primeros
Rubén Darío fue un autor sumamente original que
pertenecen: Pablo Antonio Cuadra, Pablo Neruda,
se convirtió en un renovador incuestionable de
Octavio Paz, Ernesto Cardenal y en cierto sentido
la poesía de lengua espafiola en la misma Espafia,
José Emilio Pacheco. César Vallejo vivió y evocó
poesía estancada entonces en su academicismo. Fue
intensamente la pertenencia al mundo mestizo, sobre
él quien en el afio 1890 empleó por primera vez el
término "modernismo", adoptado dos afios más tarde
todo en su poesía inicial. En la corriente llamada
negritud - iniciada por los poetas de lengua francesa
por los modernistas catalanes. Al mismo tiempo, su
léopold Sédar Senghor y Aimé Césaire- se inscriben
propia poesía con temática abiertamente americana,
se inspiraba en el simbolismo francés - Verlaine,
los cubanos Nicolás Guillén y, parcialmente, Gascón
Baquero, el primero insular y el segundo, emigrante.
Baudelaire y, en un grado menor, Rimbaud- ,
Sin embargo al mismo tiempo aparece como un
buscando modelos también en Whitman y Poe.
signo particular de la identidad (latino) americana
Rubén Darío no fue el único modernista interesante

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

en América Latina; en aquella época tanto en México
como también en Cuba y en Argentina escribían
poetas tan destacados como Gutiérrez Nájera,
José Juan Tablada, José Martí y Leopoldo Lugones,
mencionado tan a menudo por Jorge Luis Borges.
Sin embargo, nadie como Darío impuso de forma
tan expresiva a América y a Europa - a través de
Espafia- nuevos paisajes liricos y un nuevo estilo de
escribir poesía. Para los escritores latinoamericanos de
vanguardia de los afios 20 y 30 se convirtió en el punto
más importante de referencia y, para la generación
venidera, en un blanco para disparar. No es por
casualidad que su nombre relampaguee seguidamente
en los textos poéticos y diferentes declaraciones de
Huidobro y Neruda, de Cuadra y Guillén.
Mi antología Moja los labios en la piedra abre con
Vicente Huidobro, gran mago de la palabra, iniciador
del creacionismo, maestro sin alumnos, personaje
controversial y fascinante, hombre de la pluma, pero
también de la acción guerrera que pagó con su muerte
prematura. Durante un período bastante largo no
fue profeta en su país; uno de los críticos chilenos lo
llamó incluso "poeta francés de origen chileno", lo cual
con certeza no iba a ser un cumplido. Eligiendo sus
poemas destaqué Alrazor, un increíble experimento
poético, incomparable, por lo menos, con nada en el
terreno de la poesía latinoamericana y europea, fruto
de diez afios de trabajo del autor. La palabra Altazor
procede de la expresión espafiola el "alto azor", sin
embargo no faltan hipótesis de algunos investigadores
de su obra, según los cuales las primeras versiones de
Altazor habían aparecido en el idioma francés. En este
poema de siete partes Huidobro experimenta con
las posibilidades expresivas de la lengua espafiola,
imponiéndole el estado de licencia, haciendo girar y
dividir las palabras para crear híbridos sorprendentes,
logrando juegos linguísticos de carácter lúdico para
producir una gran explosión de la lengua. Al mismo
tiempo Altazor cuenta la caída de su protagonista;
después de un levantamiento cósmico viene la
catástrofe. Una catástrofe que puede convertirse en
una limpieza del terreno. En Canto VII, en el campo de
batalla de las palabras, en medio de un gran silencio,
quedan únicamente fonemas aislados, sonidos gráficos
que emite un pájaro gorjeando en una rama. ¿Acto de
destrucción? ¿Una advertencia ante el abuso de la

plenipotencia de la lengua? El crítico espafiol Juan
Malpartida interpreta el experimento de Huidobro
como acto de transgresión, el vencimiento de la caída,
ya que - según él- el poeta intentaba lograr "que
las palabras dejaran de significar nada fuera de sí
mismas y se hicieran entes libres. Quería que el poeta
pudiera actuar como actúa la naturaleza". Así escribió
Malpartida a principios de los afios noventa en uno
de los números de la revista trimestral Cuadernos
Hispanoamericanos.
La traducción de Altazor me exigió actos de
invención increíbles. Huidobro consideraba que no
existía la poesía intraducible puesto que no se trata
de sustituir en ella unas palabras por otras, sino de
crear nuevos entes con la materia verbal. El autor
sugiere al traductor una estrategia de equivalentes,
da una carte blanche a su ingenio, lo que aproveché
diligentemente, reemplazando los juegos linguísticos
originales por los míos en polaco, disciplinándolo
todo con la primacía del efecto fónico. Y así sustituí
"ruisefior" que en el original ronca con sus dos "r"
por "skowronek" (alondra) que tiene también un
",vr" enérgico en medio de la palabra, a diferencia
de "slowik" (ruisefior), suave como seda e incapaz de
levantar al crescendo la gama - do, re, mi, fa, sol, la,
si- , incluida hábilmente en el nombre del pajarito.
De la 1nisma forma tuve que reelaborar, poner a
bailar "jaskólka" (golondrina), inventando una letanía
entera de equivalentes aproximados a "golonfina",
"golontrina", "golonclirna", etc. En el episodio de los
necrólogos lúdicos de muertos inventados, el autor
juega con aliteraciones, asociaciones surrealistas,
relacionadas con sus nombres: yo también me divertí
mucho inventando en polaco los equivalentes de los
juegos de Huidobro.
En cambio, otro poeta de vanguardia, César Vallejo,
no me provocó risa, a pesar de que pude permitirme
el lujo de inventar algo de vez en cuando traduciendo
sus poemas que se caracterizan por una dicción muy
particular, emocional, a veces histérica, increíblemente
difícil de reflejar en una traducción. Vallejo es un poeta
destacado, pero a mi juicio desigual, muy hermético,
sumergido en sus propias visiones y obsesiones. Sigue
fascinando a las generaciones de latinoamericanos y
espafioles e inspirando innumerables comentarios.
Gradualmente se apartaba de la estética romántica, del

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

culto de la belleza por los simbolistas y modernistas
latinoamericanos, desprendiéndose del discurso
lógico, de la corrección linguistica, descubriendo los
absurdos y la arbitrariedad no sólo de la existencia,
sino también de los signos de la lengua. El emigrante
peruano Vallejo, apartado de su país, de los paisajes
espirituales de su infancia y sus primeros afios
juveniles, desenraizado e inadaptado, se lanza para
exponer el radicalismo de su desesperación existencial
y metafísica. Aunque sabía emplear las innovaciones
formales del ultraísmo para expresar el aspecto trágico
de la existencia y buscar patéticamente la verdad, no
creía en la posibilidad de alcanzar la cararsis gracias al
arte, lo cual tifie su poesía de un profundo pesimismo.
Acusado de egocentrismo y obsesión en la perforación
de sus propias desgracias, consideraba, sin embargo, la
solidaridad humana como un valor principal, lo cual
se reflejó en sus declaraciones a favor del comunismo
y la República Espafiola que luchaba contra el
franquismo . El último volumen de poemas, lleno de
pasión y dolor, lleva un título característico España,
aparta de mí csre cáliz. De este volumen de poemas
traduje el poema "Masa" como "Toda la gente», pues
la palabra "masa" se asocia negativamente en un pais
con experiencias tan duras ocasionadas por el culto
de las "masas trabajadoras", mientras que el poeta
peruano creia en su fuerza salvadora. Por otro lado,
en el contexto de la solidaridad de Vallejo con la
ideología comunista, me intrigó la expresión irónica
"tristes obispos bolcheviques" en el poema "Despedida
recordando un adiós", cuyos subcontextos no he
logrado descifrar. Además de una decena de poemas
que logré - y quizás no- arrancar de la inexistencia
en el idioma polaco, lo que aprecio más son sus breves
prosas - llamadas por el mismo poeta "poemas en
prosa"- , publicadas después de la muerte de Vallejo.
La poética del absurdo y del surrealismo va paralela
a la agudeza de la descripción realista, sin privarla ni
por un momento de reticencias y de misterios.
Un vanguardista inagotable por su espíritu y
temperamento, un fenómeno de vitalidad que se
traduce como potencia creadora y la capacidad de
renovar las riquezas de la lengua de un volumen
al otro lo es también Pablo Neruda, poeta que
aprovecha los medios expresivos surrealistas. los
comentaristas latinoamericanos de su obra - y

los hay una legión- sefialan que este hecho es el
resultado de una coincidencia y no de la imitación,
ya que el primer tomo "surrealista" de este poeta
apareció antes del anuncio del primer 1nanifiesto de
los surrealistas franceses, y la imaginación de Neruda
fue animada seguramente por la lectura juvenil de
Rimbaud en su versión original. Hoy, cuando ya
podemos apreciar toda la obra del chileno, debería
aparecer una antología de obras cumbres del poeta, y
seria - después de desechar un número considerable
de poemas circunstanciales y propagandistas- una
cantidad verdaderamente imponente.
En 1974 el poeta espafiol luis Rosales, amigo de
García Lorca, compuso una antología que - según el
crítico espafiol antes mencionado,Juan Malpartidaera demasiado amplia y tolerante para las obras
llamadas minoris gcntium. No conozco este libro, pero
el afio en el que fue compuesto - un afio después
de la muerte del poeta, quien murió de un infarto
doce días después que Salvador Allende- habla
por sí mismo: las emociones del duelo, junto con las
emociones políticas encendidas, también en Europa,
justo después del golpe de Estado en Chile, llegaban

.,,

-o
N

.....
_,
111

A

◄
A
111

a:
111
o

....
111

◄

z;

.....

o

!!

i

§
o

u
....~

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

entonces al cenit, de alú que fuese difícil en aquel
momento crear una distancia crítica hacia Neruda.
Por otro lado, en la Polonia de la transformación
del régimen, el poeta que había visitado nuestro
país varias veces en los afios cincuenta y sesenta e
hizo su elogio en una de las partes del poema poco
conocido "Allí murió la muerte" - traducido por
Jaroslaw Iwaszkiewicz, Editorial Czytelnik, 1953- ,
se volvió víctima de unos periodistas ignorantes
que lo sefialaron como "un noblista~comunista poco
interesante".1 Confieso que la ira que sentí leyendo
ese comentario "profesional" me incitó a dedicarle
a Neruda la presentación más completa posible
en mi antología. Se debe carecer de todo sentido
histórico para sentenciar a un poeta de su talla por el
entusiasmo hacia el comunismo y la Unión Soviética,
demostrado en un tiempo concreto y en el ambiente
creado, entre otros, por los surrealistas franceses
más famosos, como Aragon o Éluard. Igual que su
compatriota y casi coetáneo Vicente Huidobro quien
"cometió" un poema extático en honor de Lenin
y "La Pasionaria" Dolores Ibárruri, Neruda fonnó
su personalidad en la época del deslumbramiento
colectivo con las utopías sociales, junto con sus
visiones del hombre nuevo y completo liberado de
la explotación, lo cual, junto con una sensibilidad
particular y auténtica hacia la pobreza y el atraso de
los ciudadanos de la Patria Magna latinoamericana,
saturó con el tiempo su poesía con la fe en la imagen
creada y con un optimismo profético. Hoy nos parece
ridícula la descripción "en donde habrán inmensos
almacenes", que aparece en el soneto amoroso
dedicado a la amada Matilde, como un símbolo de
nuevos y mejores tiempos, que refuerza el espíritu
- "iy cuántas cosas puras pasarán!"- . Sin embargo,
también hoy muchos lectores latinoamericanos de
la poesía de Neruda reaccionan de otra manera a
los signos semejantes, ideológicamente marcados.
Conocen de memoria los Veinte poemas de amor y una
canción desesperada, en su tiempo el catecismo de la
nueva sensibilidad en el continente. Los jóvenes y no
tan jóvenes poetas todos los afios van a la Isla Negra
"siguiendo las huellas del Poeta". Es la consigna del
1 "lo frecuent,ib,1 también (al lado de Gabrieh1 Mistral) un
c-omunista-noblista chileno mucho menos interesante, Pablo
Neruda", cita del articulo de\\'. Gogolinski en ~cc.pospolica, enero
6-7 e.le 2009.

Festival Internacional de Poesía, que se celebra
allí en octubre. Acuden al festival sobre todo los
latinoamericanos, los espafioles y los portugueses;
para todos ellos Neruda sigue siendo una autoridad
artística y espiritual indiscutible.
La fuerza de esta poesía consiste, a mis ojos, en su
vitalidad y sensualidad, en un fervor emocional con
el cual el autor de Las piedras de Chile expresa su lazo
orgánico con la tierra y el ciclo, con el océano y las
selvas de América. Neruda trata a la literatura como
una manifestación de la naturaleza, la sumersión en
ella es una condición de la purificación espiritual
y de una regeneración. Es en los signos que ofrece
la naturaleza donde están inscritos los enigmas
de la vida y de la muerte, es de sus profundidades
que "salen los verdaderos 'tratados poéticos'
misteriosos y profundos que nadie leerá, puesto
que nadie los escribió", según afirma en uno de sus
autocomentarios. La a~culturalidad - y no anti~
culturalidad- de Neruda fue muy bien caracterizada
por García Lorca quien afirmó que el chileno "es más
próximo a la sangre que a la tinta". El autor sacraliza
los misterios cósmicos de la naturaleza, levantando
al mismo tiempo al poder del mito la historia del
continente latinoamericano. Pienso aquí en Canto
general (1950), cuya parte más bella la constituye el
encantador poema "Alturas de Machu Picchu" con
el eco bíblico de una letanía, lamento al pie de la
realidad y la cultura incaica violada en el fragmento
central. Al mismo tiempo - junto a la tendencia
dominante de sublimar la naturaleza, la historia y el
erotismo- en la poesía de Neruda domina un detalle
presente en su máxima concentración en los tres
ciclos de las Odas elementales y también en Cien sonetos
de amor, donde la a1nada aparece una vez como estatua
de una diosa modelada de "arcilla", otra vez como
"un ancho Mississippi de estuario femenino ", pero
al mismo tiempo es Matilde de "diminutas orejas" y
pechos tan pequefios como "dos copas de trigo". En el
tomo póstumo titulado Libro de las preguntas, el poeta
alcanza el nivel de descubrimientos equivalente a la
clarividencia y la sencillez del lenguaje infantil. Del
"noblista- comunista poco interesante" se puede
divagar interminablemente, extrayendo de la lectura
de los treinta y ocho tomos de sus poemas, como de los
pozos mineros, hallazgos inagotables y desconocidos.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

EL MOYIMIENTO Y ANCU..A.RDISTA EN NICAR.A.CUA DE LOS AMOS
YEINTE Y TREINTA, DONDE CUADRA., AL LADO DE OTROS POETAS
E INTELECTUALES, DESEMPEÑÓ EL PAPEL CENTRAL, SE IMPUSO LA
TAREA DE REYALORIZAR LAS CREACIONES DE LA IM.A.CINACIÓN
POPULAR INDÍCEM.A. Y MESTIZA..

Con la amplitud de las visiones de Neruda para
quien el mundo era uno, en la pluralidad y variedad
de sus manifestaciones, confrontó el vanguardismo del
nicaraguense Pablo Antonio Cuadra, concentrado en
promover los valores nacionales y, más ampliamente,
los centroamericanos. Después de Rubén Darío
es el personaje del primer plano en la historia de la
literatura nicaraguense, emblemática para toda la
América Central. Este vanguardismo de los poemas de
PAC - llamado con esta abreviatura por los amigoses muy extrafio y sorprendente y la proclama el autor
expressis verbis en sus ensayos. Nada de experimentos
con la lengua, la forma es casi clásica, a menudo
propia de las baladas - por ejemplo, en "La isla de
la mendiga"- o épica, como en los largos poemas
autobiográficos y de iniciación, por ejemplo "Thállassa
- memoria y navegaciones- " o "l a Tribu"; muchas
veces apoyada en un diálogo escenificado para las
necesidades de una parábola poética, como en el breve
poema "la noche es una mujer desconocida". Hay que
observar detenidamente la historia de Nicaragua, un
pequefio y pobre país donde abundan los volcanes y
los poetas, para apreciar el papel de la obra de Cuadra,
de diferentes géneros, en la formación de la identidad
nacional. En un país envuelto desde el siglo XVI, es
decir, desde la época de la Conquista, en el dualis1no
cultural donde aún en la primera mitad del siglo XIX
la mayoría de sus habitantes, sin entender el espafiol,
hablaba en la lengua de los indios mixtecas o de los
chorotegas, una de las necesidades más urgentes era
la reconstrucción en la lengua "alta" de los antiguos
mitos fundadores de los indígenas, equipándolos con
su dimensión universal. El movimiento vanguardista en
Nicaragua de los afios veinte y treinta, donde Cuadra, al
lado de otros poetas e intelectuales, desempefió el papel
central, se impuso la tarea de revalorizar las creaciones

de la imaginación popular indígena y mestiza. la
recordación poética de los mitos del "paraíso perdido",
del "exilio" - presente incesantemente durante las
sucesivas guerras civiles- y de "la navegación por el
mar" iba a poner una piedra angular en la construcción
de la identidad nacional, capaz de oponerse a las
invasiones exteriores, también culturales.
El auténtico talento poético de Cuadra hace que
estos postulados encuentren en su obra una imagen
certera y atractiva en el aspecto poético. los poemas
como el de "Inauguración de los Andes por Dios"
donde Dios - figura sincrética formada por la unión
de Viracocha incaico con Dios judeocristiano- crea
"cosas: volcanes, desfiladeros, nubes", pronunciándolos,
"Esta cordillera es una oración de Dios cuya sintaxis/
sólo fue conocida por los misteriosos aymaras", igual
que "Manuscrito en una botella", "la isla de la mendiga"
o "El indio y el violin" emanan un aura mágica. Yo
llevaba afios recortando los poemas de Cuadra de
las páginas de la revista literaria espafiola Cuadernos
Hispanoamericanos, sin saber todavía que el destino - es
decir, una serie de casos aceptados- me llevarla dos
veces a la patria del poeta, ofreciéndome incluso un
viaje en lancha de motor a una de las trescientas islas
del Mar Dulce mítico de Nicaragua, es decir, del enorme
lago Cocibolca, por cuyas aguas navegó el protagonista
de Cuadra, "El Cifar". Sobre el lugar que ocupa este
lago en la imaginación colectiva de los nicaragüenses,
así habló Cuadra durante una de sus conferencias: "Por
supuesto, nosotros también tenemos dos mares, por el
Este y por el Oeste. Pero el lago es otra cosa. El Lago es
un mar aprisionado en el pecho de Nicaragua, mar que
irrumpió en su cuerpo. Es el caso de apropiarse, de tomar
en posesión. Nicaragua es tomada en posesión por este
mar". El vanguardismo de Cuadra procede de las fuentes
conceptuales, pero esto no hace dafio a su poesía.

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

Casi me arrepiento de haber vacilado ante el
intento de irrumpir en la estructura de los bellos
poemas como "Junio~la mestiza", "El Mango" o "la
Ceiba", con la intención de raptar para el polaco
sus misterios, pero lo hice temiendo que el número
de notas necesarias para explicar el sentido de las
palabras en el idioma náhuatl y de nombres de dioses
indígenas que abundan en estos textos sobrepasara
el límite de la paciencia del lector. Estos poemas
permanecen pues en su medio ambiente linguístico
natural, inconquistable y tentador como los picos de
los volcanes de Nicaragua.
Trece afios más joven, Ernesto Cardenal, compatriota
y pruno de Cuadra, se inspiró en su obra también por la
herencia imaginativa de los indios centroamericanos,
buscando sabiduría intemporal en sus modelos
de la vida y en los valores confesados por ellos.
Sin embargo, más que los mitos como base de la
identidad contemporánea de los nicaraguenses, lo
que le interesa a Cardenal son los episodios selectos
de la historia de América latina, transformados y
comentados por la narración poética. Se puede opinar
también que Cardenal, siendo sacerdote dotado del
temperamento de activista social cuya labor se dirige
hacia la gente sencilla y sin educación, aspira al papel
de maestro y profesor de historia. Caracterizando
la poesía latinoamericana contemporánea en el
postfacio para la antología de sus poemas, publicada
hace poco en México (Universidad Veracruzana,
2009), Cardenal distingue en ella dos tendencias:
"subjetiva, abstracta, onírica y hermética. Y la otra,
objetiva, concreta, realista, comprensible". Incluye
su propia poesía en la segunda categoría. El deseo de
comprender y reconstruir el pasado indígena fue en
el poeta tan intenso que estos temas están presentes
hasta en tres colecciones de sus poemas: ~ueczalc6atl
(1985), El cscredw dudoso (1966), Los ovnis de oro. Poemas
indios (1988). Aparecen alli los personajes míticos
como Quetzalcóatl - el Dios más importante en el
panteón de los toltecas, llamado también la "Serpiente
Emplumada"- y también los personajes lústóricos
como Fray Bartolomé de las Casas, Cortés, Pedro
de Alvarado y otros. El fragmento de los "Cantares
mexicanos" traducido por mí, presenta una muestra
de la poética aplicada por Cardenal, donde se puede
observar una concentración de elementos descriptivos

de las escenas de batalla, propia de los murales de
Diego Rivera o de Siqueiros, o paráfrasis de una crónica
del siglo XVI y al mismo tiempo un mito del pasado
idealizado.
Sin embargo, si Cardenal merece el nombre de uno
de los más famosos bardos de la actualidad poética de
América Latina, es por el polifacetismo que caracteriza
su poesía y su personalidad. Personalmente, me gusta
la corriente de la meditación mística, representada por
tres breves poemas sin título, extraídos de la colección
Gethsemani Ky (1960), que el poeta ya no reimprimió en
su antología de 2009. Encontrarnos allí la esencialidad,
la transparencia y el misterio de las cosas inexplicables,
exteriorizados en el estilo de la meditación zen.
Son convincentes también en su sencillez breves y
más largas narraciones poéticas de las colecciones
tempranas de poesía, presentadas en esta selección. En
el largo poema "Coplas a la muerte de Thomas Merton"
toma la palabra la visión de las relaciones humanas con
el cosmos y con un lugar concreto en la tierra de nuestro
experimento, en este caso con el funcionamiento de la
comuna cristiana en el Archipiélago de Solentiname,
con la filosofía del amor omnipresente y que constituye
el principo del universo, amor que vence la muerte.
Cardenal tardío se inspira cada vez más - como lo
confiesa en el prólogo para la selección mexicana de
sus poemas- en los hechos científicos, y sobre todo
en el estudio de los éxitos de la física contemporánea:
"Me parece que hasta ahora he sido el único poeta
que se ha inspirado en la visión actual del universo
y quizás en eso consiste la originalidad de mi Cántico
cósmico". Cardenal se revela por consiguiente como
un poeta de muchos registros: desde la lírica amorosa
hasta los tratados metafísicos con matiz paracientífico,
desde los reportajes sobre el pasado precolombino y
colonial hasta las miniaturas místicas sumergidas en
el silencio. Sus Salmos recuerdan los sones de protesta
cuya retórica es la unión de los ecos bíblicos con el
discurso mantenido en la poética de beatgeneration a la
cual Cardenal se refería a menudo en su obra. Pienso
que después de dos ediciones en forma de libros de
las traducciones de la poesía de Cardenal, las de hace
treinta y veintiún afias, llega el momento de presentarla
de una forma más completa. Esa presentación debería
tomar en cuenta la evolución ideológica, intelectual y
la de los medios de expresión de esta poesía, apoyada

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

en una selección de muchos volúmenes, incluido el
otra imagen~recuerdo: del rito sangriento de sacrificar
Cánrico cósmico (1989) de quinientas páginas y en la
las víctimas por los aztecas. "Habla/ Moja los labios
lectura de tres tomos de Vida perdida (2003) memorias
en la piedra que mana inagotable" ("Manantial").
Paz enciende incansablemente cada vez nuevas
y autobiografía espiritual del poeta.
El mexicano Octavio Paz saca otras consecuencias
fogatas de oxímoros y de imágenes con varias capas.
poéticas de la fascinación con el pasado remoto,
Presenciamos una marcha triunfal de verbos, una
en su caso el pasado precolombino de México y
condensación de energía masculina; casi todos los
sus sefiales en el arte, la literatura y la arquitectura.
versos se gobiernan por un verbo, creando un campo
l o que completa su
1nagnético intenso
del vers o donde se
conocimiento profundo
Pil
SACRALIZA
IL
EROTISMO
de este tema y su
realizan 1netamorfosis
imaginación es la lección
DÁNDOLE
DIMIMSIÓM y por donde fluyen las
definiciones llevadas
del surrealismo francés
CÓSMICA.
por el verbo "es" .
ofrecida sobre todo por
André Breton, amigo
"Una espiga es todo el
de Octavio Paz. Según Paz un poema es el sacrificio
trigo ... Un hombre de carne es un hombre de suefio"
del momento, una salida fuera de la experiencia
("Refranes"). leyendo sus poemas tardíos siento
cotidiana hacia el absoluto, una epifanía momentánea
una cierta saciedad de definiciones por las que sus
donde todos los tiempos se juntan en el ojo abierto
poemas se petrifican. En el mundo de Paz reina una
del presente. Comparte también con Breton la
permeabilidad absoluta de formas existenciales: uno
convicción del papel iniciador de la pasión amorosa,
puede ser otro y al mismo tiempo todo puede ser
capaz no solamente de conciliar las contradicciones,
otro todo. Esta libertad de formas y de 1náscaras,
sino de avanzar hacia el papel del principio del
de apariciones y ocultaciones queda regulada y
funcionamiento del universo. Paz sacraliza el erotismo
puesta en marcha por el principio de analogía. la
dándole una dimensión cósmica. "Esa noche mojé mis
conjunción "como" libera la realidad de limitaciones
manos en tus pechos", dice en el poema "la llave de
en su percepción, llevándola a otra dimensión de la
existencia: "Como el incendio y su voraz plumaje"
agua". la frase anterior, pronunciada en francés por
su esposa francesa decía: "Le pays ese plein de sources"
o "Cuerpos tatuados por sonidos / como el cuerpo
("el país está lleno de fuentes") , pero incluso si esta
de dios constelado de" ("Manantial"). 2 La analogía
frase no hubiera aparecido, el verbo "mojar" evoca
permite percibir el mundo como sistema de vasos
comunicantes, establece un lazo estrecho entre las
en seguida la imagen oculta de una fuente, del agua
brotando de entre piedras rocosas. Sobre el mismo
contradicciones, construye un puente entre el agua
principio se condensa en la poesia de Paz la indianidad
y el fuego, el hombre y el cosmos, el hombre y Dios.
A veces la conjunción "como" es sólo sobreentendida
oculta: interiorizada, libre de narración y provista de
una carrera totalmente libre de asociaciones. No he
y entonces toda distancia y división de las formas
olvidado hasta hoy una intensidad solar increíble del
existenciales desaparecen; una cabeza puede ser una
"Valle de México", un breve texto en prosa, el primero
"cueva que habita un relámpago" y una pareja de
amantes desnudos abrazándose puede volverse "un
- según me parece- que traduje y publiqué en
"literatura na Swiecie" (1970, núm 1): "En mis órbitas
surtidor en el centro de la pieza", ("Refranes"). Una
vacías dos astros alisan sus plumas rojas". Esta imagen
frase como "Bandadas de cometas que se pierden en
metafórica produce una sensación física del calor al
mi frente" confinna que Paz aprendió cuidadosamente
mediodía, de un calor que enceguece, sustituyendo
la lección de prácticas creadoras del autor de Alcazar y,
una visión normal por la de una estrella rapaz, ave.
por otro lado, de los surrealistas franceses fascinados
En "Paisaje pasional" "el pico del ave solar abre el
por el México precolombino.
corazón del espacio". Debajo de esta imagen - otra
metáfora del calor- y más bien en su interior, respira
1 N. del T. Los subrayados son de la autora.

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

o
%
o
o
%
o

..
X

.,,'

-o
N

...'
111

A

◄
A

•o
111

ID

111

g

-u...
o
•u
'
!
%

ID

◄

~
~

,-e

La poesía de Paz son resplandores de imágenes, la
materia en el estado de desmaterialización, la energía
visionaria. Sus poemas, y sobre todo las grandes
formas como "Himno entre ruinas", "Vuelta" o "1930:
Vistas fijas" actúan también a través de su peso y su
materialidad, con todo su esplendor, con la expansión
pictórica de colores, los contornos de la narración
y la invasión de detalles. Es un verdadero horror
vacui, pero controlado por la estrategia poética. Sus
poemas titulados "Piedra de sol" o "El cántaro roto"
recuerdan una catedral latinoamericana en el estilo
churrigueresco. Sin embargo, es solamente la
primera capa del barroco de Paz, la exterior:
sus "catedrales" se apoyan en un fuerte eje
constructivo en forma de un concepto que
une la visión cosmogónica con las teorías
linguísticas de Jakobson y de Saussure, según las
cuales todo el universo es un sistema de signos
para descifrar, y la lengua humana - uno de
los dialectos que componen ese sistema- ,
un texto que traduce de una traducción que
es traducción de la traducción, y así cada
vez más lejos hacia atrás, sin posibilidad
de llegar al original. Paz atribuía mucha
importancia a la traducción poética, él
mismo también la practicaba, escribía
con perspicacia sobre sus problemas. ¿La
mística de la traducción?
Viajero- cosmopolita, conocedor de
historia y de historia del arte mexicano,
filósofo y comparatista de las culturas,
trataba a la poesía como el valor
supremo, el único sacrum, después de
perder el sacrum religioso. De ahí que la
comunión y no la comunicación debiera ser
- según Paz- el objetivo del poema. Por eso
también inclina su atención hacia los filósofos
y las mitologías del Oriente, sobre todo de la India,
lo cual encontró su expresión en los poemas de la
colección Ladera este (1969) y en la magnifica prosa El
mono gramático (1997), hecha fusión del reportaje de
una excursión con un ensayo, con la descripción de
los frescos en un templo y de la poesía.3
Lo interesante es que el joven poeta Jorge Luis
3 publiqué un gran fragmento de El mono gramático en Lrtcrarum na
Swictic (1987, núm.1).

Borges - nacido en el último afio del siglo XIX- fue
en sus inicios literarios, más o menos en 1918-1919,
un vanguardista entusiasta y adepto del ultraísmo.
Escribió incluso un manifiesto - bastante belicosode su fe en las nuevas concepciones reinantes en el
arte, donde encontramos las siguientes frases: "Se
nos ha querido imponer la obsesión de un eterno y
mustio universo, de ramaje agobiado bajo las grises
telarafias y larvas de pretéritos símbolos. Y nosotros
quisimos descubrir la vida. Queremos ver con ojos
nuevos". Al volver de Europa a Buenos Aires, muy
deprisa renunció a "agitar la flor de la novedad" y a
los poemas juveniles de carácter ultraísta que
nunca más volvió a reimprimir. Sin embargo
antes de dejarse conocer como el famoso
autor de Ficciones y de la colección poética
de versos y pequefias prosas, titulada El
Hacedor (1960), en el tomo inicial Fervor
de BuenosAin:s (1923), y también en los
siguientes Luna de enfreutc (1969) y en
Cuaderno San Martín (1929), describió,
a veces con una emoción patente,
unos lugares concretos en el mapa
de la capital, el barrio de Palermo
donde vivía, el ambiente de los
arrabales, la famosa necrópolis
Recoleta, unas callejuelas
abandonadas, utilizando
una lengua transparente
y comprensible , sin
acumular detalles eruditos
característicos de la etapa
media de su obra poética. En
el prólogo a la reedición Fervor
de Buenos Aires hecha en 1969
dio cuenta discretamente del
episodio de su juventud rebelde:
"En aquel tiempo, buscaba atardeceres, los arrabales
y la desdicha; ahora, las maflanas, el centro y la
serenidad.". Y el poema "Arrabal" de esta colección
termina con una nota fuerte: "Los afios que he vivido
en Europa son ilusorios, / yo estaba siempre (y
estaré) en Buenos Aires". Así pues, el sentimiento
de pertenencia a Buenos Aires y, sobre todo, a las
imágenes de la ciudad en el pasado - con el ambiente
inolvidable de algunos barrios, con el brillo de los

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

cuchillos sacados con
Tengo hasta hoy una
BORCES SIEMPRE FUE
frecuencia por los
deuda personal que pagar a
famosos bandidos, con las CONSERY.ADOR CONSECUENTE, este poeta. Es más bien una
mujeres del submundo, .A.DMIR.ADOR Y CA.NTOR DE
necesidad de reparación
los gauchos, una ciudad
por la infidelidad frente a la
concreta y mítica, de una PASA.DO, LO CUAL TUYO OU
concepción de Borges de su
genealogía recordada INFLUIR EN SUS ELECCIONE
propio papel como escritor.
tantas veces - nunca
UNA. POÉTICA. Tantoenlaprimeraedición
ESTÉTICAS
Y
abandonará al poeta y
polaca de poemas reunidos
escritor, considerado NEOCLÁSICA. DDERMINA.DA..
en El Hacedor (1974) como
como el más cosmopolita
en la segunda (1998) este
después de Huidobro.
título fue traducido por
Zofia Chqdzyúska - traductora de breves prosas en
Aparte del mencionado episodio juvenil ultraista
durante su estancia en Madrid y justo después
este volumen- como Twórca ("Creador"). Y resulta
de volver a la Argentina , Borges siempre fue un
que el l1acedor - sustantivo formado del verbo hacerconservador consecuente. admirador y cantor del
es alguien que trata su actividad de una manera mucho
pasado, lo cual tuvo que influir en sus elecciones
más modesta, sin usurparse el derecho a "crear" algo
nuevo en la literatura. El autor de "El cómplice" lo
estéticas y una poética neoclásica determinada.
Cultivó con gusto la forma del soneto, pero también el
entendía desde su profunda transformación estética.
verso libre y la prosa poética que yo preferirla llamar
Si yo tuviera la ocasión de publicar por tercera vez
"breve narración", pues el autor no intenta poetizar
esta colección de poemas, la titularla "Wykonawca"
en ella, alcanzando la dimensión poética gracias a la
("El ejecutor").
intención y a la construcción interior de la parábola.
Veintiséis afios más joven que Borges, es decir,
Por otro lado, la técnica de la enumeración que aplica
toda una generación, su compatriota admirado por
en los poemas muy a menudo, permite anular la
Cortázar y Octavio Paz, Roberto Juarroz - que murió
en 1995- "pertenece a la vanguardia de maestros de
diferencia entre la lengua de la prosa y de la poesía; así
sucede por ejemplo en "Abramowicz", "los justos" o
la nueva sensibilidad entre las nuevas generaciones
"El bastón de laca" de la colección La Cifra (1981), libro
de poetas latinoamericanos". Escribi esta frase
publicado unos afios antes de la muerte del autor. Con
hace más de trece a.fios en el prólogo de mi primera
su gigantesca erudición y su vivir casi exclusivo por la
presentación del poeta en las páginas de "literatura
na Swiecie" (1993, núm. 12). ¿Cómo se leerá hoy esta
literatura, a lo que fue condenado por la pérdida de la
vista, Borges tuvo gran facilidad de rimar dictando sus
poesía que exige del lector una gran concentración
sonetos primero a la madre - su secretaria personal
del pensamiento, siendo tan ascética en su expresión?
durante muchos a.fios- , y después a Maria Kodama,
No sabría responder a esta pregunta de una manera
su ex-alu1nna, compafiera de sus viajes ultramarinos,
concreta, sin embargo, se puede juzgar que la Poesía
con quien se casó en las postrimerias de su vida.
vertical del argentino, laureado con el primer premio
Esforzándome en las traducciones de los poemas
en la Bienal Internacional de Poesía en Lieja, Bélgica
que pertenecen a la segunda categoría, envidiaba a
en 1992, sigue siendo penetrante y viva, aunque
Borges por la naturalidad de su dicción, sin ninguna
seguramente no para esos poetas y artistas de América
pompa especial que podia haberse colado en la forma
latina que apuestan por un compromiso directo con
tan rigurosa del soneto. Desgraciadamente no logré
la pluma en los manifiestos y protestas, por ejemplo,
igualar esa naturalidad admirable en mis traducciones,
contra el golpe militar en Honduras o en otras partes,
donde escogí rimas inexactas, asonantes - de acuerdo
apoyando con sus versos "la causa justa". Al lado de
a la tradición de la poesia de lengua espafiola- con
esos herederos de la vena de Neruda, que se ba.fian en
el fin de poner la coraza de la forma al texto y que
el agua caliente de las emociones ideológicas, existen,
claro está, y crean muchos autores para quienes quedara lo más ligero y ventilado posible.

u

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

igual que para Juarroz- lo que cuenta es sobre todo
presente en la propia naturaleza de la lengua, es en
la autonomía del lenguaje poético. ◄
definitiva profundamente ético. La dicción de Juarroz sus caracteristicas estructuras verbales, aparentemente
La poesía de Juarroz excluye una experiencia
directa, no le interesa tampoco una situación histórica
impasibles y al mismo tiempo exn-a.fiamente frescasconcreta ni las anécdotas. Es indiferente hacia las
se reconoce en seguida y los medios ascéticos,
"pobres", subrayan el maximalismo de las intenciones
aspiraciones románticas y hacia las usurpaciones de
los adeptos de la fórmula
cognoscitivas de esta
del compromiso social y '"LA POESÍA YERTICAL" S YUEI
poesía donde toda la
político. Por otra parte,
N TESTIMONIO DE LA DECADEN• eficiencia combinatoria
más bien no le preocupa la
de la mente intenta
CIA.
H
U
~
-MOTIYO
OUE
S
necesidad de innovaciones
siempre de nuevo apresar
formales ni lo atormenta REPITE A MIMUDO IM LOS PO• el misterio.
el deseo de crear un nuevo
La pluralidad de voces
MAS
DE
JU.ARROZY
DE
SU
ELE•
de América, la otra,
lenguaje, aunque sin duda
aprovecha las experiencias YACl6N; FRENTE AL PODER CEME• poco conocida, no sería
de la vanguardia de los
una pluralidad si faltara
- - DE LA MUERTE EL PODA S
afias veinte y treinta del
en ella el matiz negro.
siglo XX, sobre todo SIENTE OBLICADO A REPfflR SIM La negritud, es decir,
la del signo de Vicente CESA.RESTA FICURA DE SÍSIFO.
"murzynskosl'.:'' en polaco
Huidobro, haciéndolo
- viene de Murzyn
como de paso, para animar el movimiento de las ideas.
(negro), palabra poco afortunada, propuesta en los afias
Y es porque en el centro de la atención del poeta se
setenta por Zbigniew Stolarek, traductor también del
encuentra sobre todo la vida espiritual del hombre, el
famoso poema "Cahier d'un retour au pays natal" del
husmeo - presente obsesivamente en esta poesía- de
Martinicano Aimé Césaire-, tuvo mucho renombre en
los mecanismos de conocer y experimentar las cosas
los afias treinta gracias al trabajo de Césaire. Las bases
elementales: la vida, el amor, la muerte, Dios, casi
teóricas del movimiento que describía unos círculos
cada vez más amplios, fueron creadas por el senegalés
siempre escrito con letra pequefia, desde la perspectiva
del escepticismo y la afioranza.
Léopold Sédar Senghor. En cambio, los surrealistas
En el área de los países de lengua espafiola esta poesía
como primeros dieron un impulso para el creciente
parece un fenómeno totalmente aislado y original.
interés por el arte del Continente Negro. Según la
Una de las particularidades de la poesía de Juarroz,
traducción de Stolarek "la negritud es simplemente
tentada visiblemente por la metafísica - se siente en
el reconocimiento del hecho de ser negro, aceptación
ella la influencia de Rilke- es que no se deja engaliar
del destino que es nuestro destino, de nuestra historia
totalmente, quedándose en el limite del agnosticismo y
y nuestra cultura". Según el poeta cubano Nicolás
la ausencia de Dios, fértil para el creador de las palabras
Guillén es también el orgullo de las propias raíces
como lo confiesa el autor. "La poesía vertical" se vuelve
africanas, surgido del sentimiento de dafio y de la
un testimonio de la decadencia humana - motivo que
complejidad del destino cubano. El poema"Ancestros",
se repite a menudo en los poemas de Juarroz- y de su
que aparece en mi selección, presenta un testimonio
elevación; frente al poder general de la muerte el poeta
amargo de la conciencia digerida de este destino. Sin
se siente obligado a repetir sin cesar esta figura de Sísifo.
embargo, el mejor provecho lo extrae Guillén de la
Así pues, el sentido de la empresa de Juarroz, a pesar de
experiencia artística de la negritud en los poemas de
toda su sensibilidad en la dimensión lúdica del juego,
los volúmenes Motivos del son (1930) y S611goro Cosongo
(1930) donde se oye el sonido de los tambores africanos
..¡ Debido a las dificultades pam llegar a un acuerdo con la viuda
y el ritmo arrebatador de los bailes. Estos poemas
de Roberto Juarro:::, Laura Cerrato, en lo que se refiere a la
habría que tamborearlos, menearlos con las caderas y
auton:::ac16n de todas las craducciones del poeta. en la antologia
aparecen solamente seis poemas suyos, mientras que la in tendón
el vientre, cantarlos. Por eso me limité a la evocación
ern publicar alrededor de cuarenta.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

de un solo poema: el canto ritual para matar a una
culebra "Sensemayá". Guillén aprobó con entusiasmo
la Revolución cubana; es autor de varios poemas donde
Fidel Castro aparece como salvador y garante de los
derechos recuperados por los ciudadanos afrocubanos.
El poeta lo ensalza en el volumen Tengo (1964). Por
suerte, es un poeta excelente, profundamente culto
que cultiva con éxito la forma clásica del soneto,
principal1nente amoroso. Me encantó su sentido del
humor, visible en diferentes etapas de su obra, pero
de fonna más completa quizás en el tomo de poemas
surrealistas El Gran Zoo (1967). Esos poemas son muy
divertidos y constituyen un ejercicio perfecto de la
imaginación. La consigna "iPatria o muertein, al final
del poema "Aviso" donde el director de un parque
zoológico da cuenta del estado de posesión de su
institución, hace suponer que el poeta abanderado de
la Cuba revolucionaria sabe a veces tratar con unguifio
de ojo irónico unas consignas absurdas que gobiernan el
subconsciente colectivo.
Como contraste, dieciséis afias más joven que
Guillén, Gastón Baquero, poeta y también periodista
brillante, abandonó el "paraíso" cubano ya en el afio
1959, dirigiéndose al exilio en Espaíia donde en silencio
trabajó en varias instituciones públicas relacionadas con
la cultura, últimamente en la Radio Exterior de Madrid.
Siguió escribiendo poesía y ensayos, publicados sobre
todo en la revista Mundo Hispánico. En Cuba, desde el
momento en que el poeta abandonó la isla, se silenció
sintomáticamente su obra. Los críticos espafioles,
justo unos meses antes de su muerte, descubrieron
la singularidad de esta poesía. Lo paradójico fue que
después de la llegada de Baquero a Espafia, la mayoría
de los intelectuales anti.franquistas le dieron la espalda,
tratándolo como "gusano reaccionario" y exponiéndolo
a un ostracismo en sus círculos. Así pues en mi antología
tengo el gusto de hacer justicia al poeta poco conocido
- debido a las dramáticas circunstancias históricas- ,
al mismo tiempo uno de los más destacados en América
Latina, cuya obra poética y cuyos ensayos se abren
lentamente el camino a los honores póstumos, inclusive
- según se oye decir- en su Cuba natal.
La erudición literaria, el conocimiento de la historia,
la pintura y la música, impone una dimensión universal a
los poemas de Baquero, impregnados de un aura onírica,
llena de sentidos ocultos. En esta poética se mantienen

MICA.MOR PARRA APARECl6 EM
EL TERRENO DE LA POESÍA LATI•
MO.A.MERICAMA CON UNA CRAM
ESCOBA PARA BARRER LOS PE•
CADOS CAPITALES DE LA POESÍA
Y LA REALIDAD, Y LAS IMTEM•
CIOMES DE ESTA OPERACl6M SOM
DE MATUR._4LEZA CLARAMENTE
ÉTICA.

.o
N

'.a111
A,

◄
A,
111

et

111

o
111

~

.-..
%

'

i"'
1:

o
Q

130

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

sus más bellos poemas como "Memorial de un testigo",
y la realidad, y las intenciones de esta operación son
"Marcel Proust pasea en barco por la bahía de Corinto"
de naturaleza claramente ética. Es alguien del tipo de
y "En la noche, camino de Siberia" un poema visionario
T adeusz Rózewicz para la poesía de este continente.
aso1nbroso, que pinta de una manera sugestiva la
Durante la traducción de sus poemas me acompafió
pesadilla del totalitaris1no.
todo el tiempo la pregunta relacionada con la lengua del
En la poesía de Baquero mana también la fuente
poeta: len qué grado Parra utiliza el lenguaje coloquial
subterránea de sus relaciones con África. El poeta
y vulgar? La intuición y la lectura de sus poemas de
indirectamente evoca la corriente histórica de la
diferentes épocas de su obra apuntan que el poeta
negritud escribiendo pastiches y paráfrasis anónimos
intenta guardar el equilibrio entre el estilo "bajo" y
"alto", cuidando mantener "la convención logocéntrica"
o de autores africanos locales, tal vez los griots. En el
volumen Poemas africanos (1974) aparecen también tres
y la comprensión del mensaje.
parodias de los textos Léopold Sédar Senghor. Sin
Sin embargo, lo más interesante parece ser lo que
embargo, lo que impresiona más
dijo Parra en la parte siguiente de
es Cuba "misteriosa", encerrada EDUARDO
LlliLDE la entrevista sobre la antipoesia.
en la memoria y llevada al largo
RE.A.LIZA UN.A DECOMS• Resulta que la destrucción d el
exilio, Cuba que revive en el poema
lenguaje poético académico y
"Himno y escena del poeta en las TRUCCIÓM
ES PEC• convencional, definido por él con el
calles de la Habana", con Federico TACUL.A.R DEL COM• criptónimo de "deconstrucción de
la academia", queda acompafiada
García Lorca en el papel principal.
La escena una hechicera negra que TEMIDO DEL POEMA por la construcción del "discurso
lee al poeta espafiol su destino a ERÓTICO TRADICIO• periférico", es decir , por l a
revalorización del rico folklore
partir de una concha, escena adepta
M.A.L,
SIM
DEI.AR
DE
al culto afrocubano de la santería, o
chileno del que el poeta se sirve
las letanías poéticas a los poderosos CULTIY.A.R LA FORMA con manojos llenos , acogiendo
orishas cubanos, fascinan con su
CLÁSICA DEL SOMETO la tradición del poema estrófico
magia poética. Por todo ello, Baquero
(copla), desempolvando también
es el gran poeta poco conocido que Y DEL POEMA RIMADO. los auténticos textos de los
no tuvo tiempo de convertirse en "el
bardos populares, sometiéndolos
a transformaciones discretas, más o menos así como
monstruo sagrado" de la poesía de América Latina.
En cambio, el chileno Nicanor Parra merece
procedía Gastón Baquero con los poemas o canciones
ciertamente este nombre. Fue gracias a él y su poesía
de África.
sarcástica, irónica y autoirónica que tuvo tanto éxito
En el terreno de la poesía mexicana contemporánea,
el término "antipoesía". Preguntado en una entrevista
entre los herederos de Octavio Paz de generación
por lo que entiende con esta noción, Parra no da una
mayor y más joven, se ven por lo menos unos quince
respuesta unívoca. Este 1natemático y físico finamente
poetas de talento, que buscan un equilibrio oscilatorio
educado habla de una rebelión del buen sentido contra
entre una actitud de vanguardia y la clásica, las que a
el aislamiento frente a la realidad y contra la falsedad
veces aparecen 1nezcladas. Eduardo Lizalde realiza
de sus imágenes por diferentes poetas "barrocos" de
una deconstrucción espectacular del contenido del
Chile, habla de la necesidad de privarse de ilusiones,
poema erótico tradicional, sin dejar de cultivar la
de combatir el sentimentalismo. A este catálogo de
forma clásica del soneto y del poema rimado. Organiza
diagnosis y de objetivos que se vislumbran en la manera
también expediciones personales en busca de mitos
creadores, volviendo obsesivamente de un tomo para
de ponerlos, afiadamos el anticlericalismo consecuente
de Parra, a veces con matiz blasfemo como en los
otro - siguiendo a vVilliam Blake y a Borges- al mito
del Tigre, personificación de la muerte, la destrucción
poemas del tipo de"Agnus Dei". Nicanor Parra apareció
y la belleza. En cambio Pacheco - honrado en 2009
en el terreno de la poesía latinoamericana con una gran
con el laurel del Premio Cervantes, es decir, de un
escoba para barrer los pecados capitales de la poesía

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Nobel espafiol- cultivando el modelo de la poesia
intelectual, abierta a las inspiraciones de muchas
culturas y épocas, desde Grecia antigua, Roma y el
Lejano Oriente hasta Kavafis y Herbert - de cuya
poesía fue amante, en traducciones al inglés, desde los
afias setenta- , efectúa juegos posmodernistas con el
pasado y con la misma literatura, llegando hasta negarle
al autor el derecho a la originalidad creadora. Igual que
Cardenal, Pacheco en el ciclo "Antíguedades mexicanas"
evoca, diríamos, nuevamente, y recrea a su manera en el
poema los episodios más importantes de la historia del
México precortesiano y de la época de la Conquista,
comentándolos desde el punto de vista de un intérprete
actual de esos momentos dramáticos. Pacheco introdujo
en la poesía mexicana conte1nporánea ~mitaciones" y
"aproximaciones" de los poemas escritos por los poetas
mundiales más destacados, así como lo inauguró en la
poesía polaca Jaroslaw Marek Rymkiewicz.
''Nos deja indiferentes la palabra 'catástrofe'/ Reimos
de quien presagia males mayores", dice Pacheco en el
poema "Titanic~. Este poeta ve consecuentemente en
colores negros el presente y el futuro del mundo, así ve
al hombre con su espiritualidad enana y la naturaleza
apropiada por su insensatez. la historia le parece una
crónica de horrores y destrucciones - que no nos
ensefian nada- repetidos a lo largo de los siglos. la
poesía tampoco salvará nada ni a nadie. A los poetas les
quedan juegos posmodernistas con las convenciones y
la necesidad de "poner infinitamente al revés la lengua
desgastada ( ... ) y todo eso solamente/ para que en el
desierto/brote el agua" ("Job~l8,2"). ¿Los poetas~Sísífo
de nuestros tiempos?
Quien ciertamente ha digerido la lección del
catastrofismo de Pacheco, de la ironía mordaz de
lizalde, pero también la fe indestructible de Paz en
la poesía y en la tradición, ha sido José Ángel leyva,
representante de la generación medía en el momento
actual de poetas mexicanos. Un apologeta fervoroso
del arte de la lectura, abogado de la poesía del diálogo.
Por una parte, evoca la tradición de vanguardia, siempre
viva, a la manera de Huidobro, y por otra, aspira a tratar
la poesía como terreno para realizar sus elecciones
éticas, con lo cual establece relaciones con la obra de
sus antecesores directos. Sin embargo, a diferencia
de ellos, no renuncia como poeta a las aspiraciones de
reformar el mundo, activando - a través de su fuerte

potencial de energía linguistica- los poderes diligentes
del pensamiento poético olvidado por la mayoría de los
poetas europeos.
Ambar Past - americana del Norte, "convertida"
a la mexicanidad consciente de sí misma "soy
orgullosamente mexicana"- , penetra en las lenguas,
en la cultura antigua y en la mentalidad contemporánea
de los mayas, transformándolas en su lenguaje
poético donde el pastiche, los ecos del pensamiento
y la imaginación de los indigenas van parejos con la
capacidad de descubrimiento. Ella también, poetisa
de la rebelión y del desafío lanzado a las costumbres
tradicionales del continente, conocidas bajo el nombre
de machismo, tiene el coraje de sofiar activamente con
el mundo mejor, el de la convivencia armoniosa de
hombres y mujeres, que se inscribe en el contexto más
amplio de la lucha común de los pobres y excluidos del
mundo latinoamericano. En este contexto no deben
extrafiar las entonaciones radicales que se sienten en el
poema "Dedicatorias" cuyo ímpetu y estilística parecen
deber mucho a la inspiración de la poesía beat.
Espero que mí trabajo permita a los lectores y
poetas en Polonia descubrir - más vale tarde que
nunca- esa otra América que - en contra de la opinión
anterior- destapa su rostro del Continente de la
Poesía. Esta poesía, en la mayoría de sus realizaciones
y en sus búsquedas más ambiciosas, no renuncia a
las aspiraciones de discursar en nombre de las élites
intelectuales, a la defensa de los valores firmes como la
soberanía, la hermandad por encima de las divisiones
en países, razas y naciones, a la reivindicación de los
derechos de la gente humillada y rnarginalizada. la
palabra "poeta" se escribe a menudo en América latina
con P mayúscula. la tradición de un profundo respeto e
importancia atribuida a las palabras del poeta procede
directamente de la función del personaje, codificada en
el subconsciente colectivo, llamado antafio tlamanrinime
- sabio, poeta, sacerdote- , alguien que tiene algo
importante que decir, dotado de máxima autoridad,
dirigente espiritual. los poetas europeos hace tiempo
renunciaron a este papel o, en algunos casos, fueron
obligados a renunciar. Desde entonces se ocupan
de cuidar y desarrollar la autonomía del lenguaje; el
lenguaje se ha transformado en su mundo entero.
los latinoamericanos, esos pueblos viejos~jóvenes,
siguen sin poder y sin querer limitarse a ello. •

�DNÍA al! LA CRI

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

n la década de los ochenta del siglo pasado, en China recibieron amplia atención
una gran cantidad de escritores latinoamericanos como Rulfo, García Márquez, Vargas
Liosa, Borges, entre on-os.
En un encuentro literario que tuvo lugar en
la ciudad de Hangzhou en 1985, con algunos
amigos hablé de García Márquez, cuyas obras más
representativas aún no habían sido traducidas
al chino. En aquel entonces sólo había leído una
nota de prensa sobre el escritor colombiano, pero
ya me interesaba enormemente su experimento
de integración en su narrativa de leyendas
locales, mitos y fantasías. Luego publiqué un
artículo titulado Las raíces de la literatura, que,
inesperadamente levantó un gran debate a lo
largo y ancho del país durante varios afios, con
la publicación de centenares de textos, lo que en
la historia de la literatura contemporánea china
dio origen a la noción de "Literatura en busca de
raíces". Aún hoy, muchos críticos, al valorar a los
escritores importantes contemporáneos de China
usan la etiqueta de ~literatura en busca de raíces"
y al mismo tiempo mencionan con igual énfasis el
realismo mágico.

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

MUCHOS LITERATOS, .A.COSTUMBRA.DOS .A.L MODELO DEL REALISMO
REYOLUCION.A.RIO O REALISMO SOCIA.LISTA. RUSO Y SOYIÉTICO,
INCLUIDOS IMPORTANTES FUNCIONARIOS DE LA. CULTURA, CREEN
~

~

OUE LA BUSOUED.A. DE LAS RAICES CONSTITUYE UN SOSPECHOSO
RETROCESO H.A.CI.A. EL FEUDALISMO.
La "búsqueda literaria de raíces" de China está
bastante vinculada con las contribuciones de los
colegas latinoamericanos gracias a la inspiración del
realismo mágico de esta región.
Con anterioridad a eso, los lectores chinos estaban
más familiarizados con los escritores de la Unión
Soviética, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, y
siempre lo imaginativo y lo moderno lo identificaban
con la literatura de esos países occidentales. A los
ojos de mucha gente, los rascacielos de Occidente
eran símbolo de la "modernidad", mientras que la
"tradición" se convertía en una palabra peyorativa
en contraposición a ese espectáculo. Para 1nuchos
intelectuales la "transfusión" cultural casi se
convertia en una irrefutable salvación de la nación.
En el Movimiento de la Nueva Cultura de las
primeras décadas del siglo XX en China, "Abajo
el confucianismo" fue el lema más pregonado. El
taoísmo y el budismo igualmente fueron considerados
venenosos, algo así como un opio moral, y además, se
consideró que la escritura china de caracteres, que
tiene una historia de más de tres mil afios, se debería
sustituir por el francés o el esperanto. En la "Gran
Revolución Cultural", que se produjo a mediados de
siglo, el gobierno y los guardias rojos pregonaban que
habia que "destruir las cuatro antiguallas", es decir,
suprimir el pensamiento, la cultura, las costumbres y
la tradición. Dirigían la lanza contra todo patrimonio
cultural autóctono, las leyendas, mitos, ritos, incluso
la vestimenta. Muchos templos fueron destruidos, casi
todas las obras antiguas y clásicas fueron prohibidas
y quemadas. Toda eso pasó a ser considerado como
contrario a la revolución, hasta el punto de que en
los escenarios del país sólo quedaron vigentes "Ocho
obras modelo" que preconizaban la revolución y la
lucha armada.
Fue sólo en las últimas décadas del siglo XX,
bajo el liderazgo del Sr. Deng Xiaoping que China

emprendió la reforma y apertura, y abrió las puertas
al capitalismo transnacional. Esto produjo una
metamorfosis o versión actualizada del rechazo a
las tradiciones culturales autóctonas. No es difícil
imaginar que el considerar las tradiciones como la
raíz de la literatura chocó con una fuerte crítica de
diversas partes. Muchos literatos, acostumbrados
al modelo del realismo revolucionario o realismo
socialista ruso y soviético, incluidos importantes
funcionarios de la cultura, creen que la búsqueda de
las raíces constituye un sospechoso retroceso hacia el
feudalismo. Según ellos, si hay raíces, sólo existen en
la Revolución Rusa de 1917, y en Yan'an, que es el lugar
sagrado de la revolución moderna de China. Por otra
parte, otros intelectuales, que adoran lo occidental,
tachan la búsqueda de las raíces de puro nacionalismo,
de contracorriente conservadora. Según sus palabras,
¿qué necesidad hay de buscar estas raíces podridas
si lo urgente es cortarlas? Tal como lo dijo un crítico
chino en una frase que se ha hecho célebre: China no
tendrá esperanza alguna hasta que sea colonizada por
el Occidente durante trescientos afios.
Estas dos visiones críticas, una de adoración a la
Unión Soviética y la otra a Estados Unidos, una que
preconiza la "destrucción de las cuatro antiguallas"
y la otra , "la occidentalización completa", son
ideológicamente opuestas y, sin e1nbargo, forman
una divina alianza en cuanto a la impugnación de
las tradiciones culturales autóctonas de China.
Representan de manera conjunta la dura opresión de
la civilización occidental contra un país del oriente
en vías de desarrollo y comparten la misma lógica
histórica del progresismo y del universalismo. Bajo
esta lógica, la civilización no presenta diversidad y
la única pauta reside en "progreso" versus "retraso".
Si China llega a ser una potencia con una población
próspera, tiene que aprender todo de Occidente,
superar a Occidente y convertirse en el Occidente

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Número Dos de color rojo o azul, aunque se supriman
la mayoría de ellos han sido bautizados "escritores
los palillos y en cambio se usen el cuchillo y el tenedor,
zhiqing" (jóvenes educados en la ciudad y enviados
se tifia de rubio el cabello, se olvide a Confucio y a
al campo para ser reeducados durante la "Gran
Lao Tzu, se sustituyan los caracteres chinos con la
Revolución Cultural"), que abarca tanto a los que
escritura latinizada y el Pinyin, pues justamente ésta
pasaron a vivir de la ciudad al campo como a los que
última fue la orientación de la reforma de la escritura
regresaron al campo tras estudiar en la ciudad. Son
de los gobiernos chinos tanto del partido nacionalista
personas que crecieron a mediados del siglo pasado
como del comunista en el siglo pasado.
y acumularon dos experiencias de vida: la rural y la
En realidad soy un fanático de la cultura occidental.
urbana. En su memoria no sólo está la ciudad que
es una ventana para divisar la civilización exterior,
El afio en que escribí el artículo Raíces de la literatura,
sino también el campo, que es un museo vivo de la
estudiaba inglés en una universidad. Me sumergí tanto
en este idioma extranjero
civilización autóctona. Por
DUDA,
LA
LITERATURA eso, no habría forma más
que sólo me acordaba del SIN
chino cuando escribía a NECESITA RAÍCES, PERO TAN• natural de llamarlos que
"mestizos culturales", que
mis familiares. Más tarde
BIÉN
HOIAS,
TALLO,
FLORES,
traduje al chino obras del
sintieron en carne propia
escritor norteamericano ASÍ COMO OTRAS CONDI• los choques , conflictos,
Ray1nond Carver, del
CIONES COMO PARA CRECER rupturas y agitaciones de la
checo Milan Kundera y
cultura. Sería también muy
del portugués Fernando COMO ACUA, TIERRA Y AM• natural que esa idea de la
Pessoa , gracias a este BIENTE. EN ESTE SENTIDO, búsqueda literaria de raíces
conocimiento linguístico.
les facilitara liberar todas sus
Sin embargo, dudo de la SERÍA RIDÍCULO YESTIR A contradictorias emociones
posibilidad y racionalidad MUCHOS ESCRITORES CON EL psicológicas de la pubertad
de la citada "transfusión"
para participar en un diálogo
UNIFORME
DE
,,BÚSOUEDA
DE
cultural. Las dos novelas
cultural muy largo en la era
ya traducidas al espaíiol, Pa RAÍCES" PARA SU PARTICI• de la globalización. Los
papa y Diccionario de Maqiao,
PACIÓN EN UNA SUPUESTA "zhiqing" tienen un especial
son mis producciones
salón de clase en el que
bajo este contexto de CARRERA COLECTIY.A..
vivieron la opresión cultural
pensamiento. Hay otros
en ambos sentidos.
ejemplos como los escritores chinos Jia Ping,va y Mo
En realidad, no me gusta esta etiqueta que me han
Yan, el primero vivió mucho tiempo en el campo del
impuesto de "escritor de la búsqueda de raíces", y
Oeste de China y el segundo en el campo del Este
tampoco creo que haya en este mundo alguna doctrina
de China. Los dos, como dijo William Faulkner,
que sea elixir de la literatura. Sin duda, la literatura
necesita raíces, pero también hojas, tallo, flores , así
siempre enfocan sus miradas en "un lugar del tamafio
de un sello que es la tierra natal", y son considerados
como otras condiciones como para crecer como agua,
como escritores emblemáticos, llevan a la narrativa
tierra y ambiente. En este sentido, seria ridículo vestir
los elementos de la historia, la geografía, folclore
a muchos escritores con el uniforme de "búsqueda
y leyendas, presentando un rico alcance cultural
de raíces" para su participación en una supuesta
autóctono en sus obras.
carrera colectiva. Algunos críticos podrían creer en
Estos escritores son diferentes en cuanto a las
esta panacea universal, pero nunca los escritores.
No obstante, "las raíces de la literatura" tienen que
técnicas de narrar, el gusto estético y las ideas
ver con el mestizaje cultural, con la multidireccional
políticas, pero se enfrentan ambos a las complicadas
relaciones entre la cultura foránea y la autóctona,
evolución histórica de la homogeneización y
que es una tensión entre fusión y conflicto. En China,
heterogenización de la civilización, que si no es tan

136

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

PAR.A. UM AUTOR, TODO P.A.TRI•
MOMIO CULTURAL CONSTITUYE
Y.A.LIOSOS RECURSOS Y MO ES
M.A.D.A. SEMS.A.TO DESCUIDAR E
INCLUSO MENOSPRECIAR SUS
RECURSOS ORICIM.A.LES.
importante entre los escritores de Europa y América,
ha de ser uno de los desafíos ineludibles de los colegas
chinos. Con una historia más bien separada de cinco
mil afias, altas montaflas y extensos desiertos que la
confinan en el Continente de Asia Oriental, Clúna
mantiene su propio sistema en cuanto a los lazos
de sangre, idioma, religión y modelo de gobierno,
etc. Sin vivir una colonización occidental completa
y profunda, será muy difícil que se convierta en una
reproducción de Occidente. Un camino chino que
comprende "tolerante pero diferente", "armónico pero
diferente" y "mixto pero diferente", otra posibilidad
de modernización o modernización de múltiples
fases, a lo mejor será esta la suerte de una nación de
desarrollo tardío. Eso es comparable a la literatura
latinoamericana, que no es una simple extensión
transoceánica de la europea, tal como Juan Rulfo
no es el Kafka latinoamericano, ni García Márquez
el Cervantes latinoamericano. lo mismo ocurre con
la literatura china, que posee su propio rostro con
características propias. El hecho de que algunos
periodistas y críticos nos otorguen títulos tales como
Kafka B, Kafka C, no nos produce ninguna alegría.
lo más importante es: lha existido una cultura o
civilización completamente pura? ¿Es real y confiable
la noción de Occidente? Es una gran cultura la
occidental, pero los números arábicos que emplean los
modernos científicos occidentales fueron invención

de los árabes. El cristianismo y el islam de Occidente
vienen del medio oriente, muy lejos del mapa europeo.
El sistema del servicio civil basado en los códigos
napoleónicos utiliza como referencia directa los
exámenes imperiales iniciados por China hace más de
mil afios. Por lo tanto, la cultura humana siempre ha
sido la separación en unión o la unión en separación,
lo uno mezclado con lo otro. Delimitar la cultura
occidental y la oriental, relacionarlas con lo moderno
y lo tradicional, no es más que un acto de pereza
mental que tiene muchos riesgos. Para un autor, todo
patrimonio cultural constituye valiosos recursos y
no es nada sensato descuidar e incluso menospreciar
sus recursos originales. De igual modo, reproducir
a los demás de manera exacta no es más que una
ilusión, al menos un desperdicio o una búsqueda por
todas partes de lo que se encuentra al alcance de la
mano, y esto supone desestimar la diversidad de la
civilización. Hace algunos afios conocí a un genetista
que me dijo que él y su equipo conceden mucha
importancia a las "especies primitivas", tales como
desenterradas de tumbas antiguas, plantas silvestres
crecidas en lugares apartados, es decir, especies que
aún no han sido utilizadas en la agricultura moderna.
Estas especies suelen evitar la degradación funcional
y conservar más genes de calidad.
Pero cabe preguntar ¿estas especies deben pertenecer a la tradición o a la modernidad? Si corresponden
a la tradición, lcómo podeinos descubrirlas, comprenderlas y utilizarlas sin acudir a la teoría moderna ni a
la ciencia genética? Si corresponden a la modernidad,
lpor qué las están matando los fertilizantes e insecticidas, la maquinaria y la producción a gran escala de la
agricultura moderna?
Esta es una historia del nuevo despertar de una
"especie primitiva", que posiblemente sea una
metáfora, una perspectiva de esperanza, oportuna para
los escritores de los países en vías de desarrollo. •

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

La inclusión de la

Rusticatio

Mexicana' de Rafael Landívar,
en el curso de Literatura Mexicana

O IOSÍ RO■ERTO
MEMDIRICII.A.CA

o
z
o
o
z
o

..
X

'.,,

-o
N

...'
111

A

~
111
~

11

o
111

:!z

.'-.
1ft

o

1
~

1ft

o

1
~

f

138

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

afael Landivar, autor de la Rusticatio mexicana
fue uno de los jesuitas mexicanos expulsos, en
- ...
este caso a Bolonia, de los 650 que hubieron
de salir de la Nueva Espafia por orden real de Carlos
III, mandato del cual se libraron sólo en los territorios
vaticanos y en los de la reina Catalina de Rusia.
Landivar nació en Guatemala en 1731 y murió
en Bolonia en 1793. Se licenció en filosofía en 1746
y se doctoró en la misma disciplina en 1747, en la
Universidad de San Carlos de Guatemala. Llegó a la
Nueva Espafia en 1749. Ingresó a la Compafiía de Jesús
en 1750 y se ordenó sacerdote cinco afias después, en
función de que había cursado ya las humanidades y la
filosofía Fue profesor y rector del Seminario de San
Jerónimo en Puebla. Se estableció en Italia en 1767, el
mismo afio de la expulsión (Musacchio, 1990: 1004).

TRAD.CCIOMES CONOCIDAS
Para el presente trabajo, he tenido frente a mi y he
consultado las traducciones de Ignacio Loureda, de
1924, y de Octaviano Valdés, de 1942. Loureda era
catedrático de la Universidad Nacional de México y
en su advertencia "Al que leyere» sefiala:
Acaso no haya en toda la numerosa, valiosa y
erudita producción literaria de Méjico en el siglo
XVIII, que es por excelencia la centuria de la
cultura mejicana, sobre todo de su sistematización,
difusión y nacionalización, una obra tan eminente y
representativa como la Rusticaría mexicana del P. Rafael
Landívar, que es creo yo, en las letras mejicanas lo que
Alegre en la Ciencia[...). (Landívar,1924: v).

Loureda agradece a don Jaime Torres Bodet el haber
podido consultar en la Biblioteca Nacional los
ejemplares de la Rusticatio que procedian del Colegio
Apostólico de San Fernando (Landivar, 1924: vi).
Octaviano Valdés (1901-1991), por su parte, era
un culto sacerdote de la Arquidiócesis de México.
En 1922 ingresó a la Universidad Gregoriana. Doctor
en filosofía y teología en 1929. De 1930 a 1952 fue
profesor de griego, arte, filosofía y teología en el
Seminario Conciliar de México (Astey, 2011: s.p.).
Canónigo de la Catedral. Colaboró en la Gaceta del
Arzobispado y en la revista Ábside. Fue miembro de

la Academia Mexicana de la Lengua. Estudioso de
Horacio y de Landivar (Ocampo, 2007: v).
Valdés aporta más datos biográficos sobre Landivar
y dice que éste fue prefecto de la Congregación de la
Anunciata y rector del Seminario de San Borja en
Guatemala, vistió en el Noviciado de T epotzotlán de
México la sotana de la Compafiía de Jesús y al fallecer
en Bolonia el 27 de septiembre de 1793, fue sepultado
en la iglesia de Santa María delle Mu:ratelle (Landivar,
1942: vii). 1
Da cuenta Valdés de las traducciones al castellano
sobre esta obra de Landívar, mencionando las de Luis
Beltranera, Federico Escobedo y Joaquín Arcadio
Pagaza (fragmentos), al igual que la de Ignacio Loureda.
Acerca de la traducción de éste, Valdés opina que:
La versión de Loureda está en prosa y editada
con el texto latino. Tiene el mérito de haber
sido la primera translación completa, pero muy
desafortunada a causa de su infidelidad. Y no cabe
disculparla diciendo que se trata de lugares en que
por lo oscuro la interpretación es dudosa, pues en
la mayoria de ellos el sentido es bien seguro [...].
Si los limites de este estudio lo permitieran,
podria multiplicar los ejemplos hasta el cansancio.
No hay un libro sin varios pasajes falseados; baste
decir que haciendo a un lado inexactitudes de
poca importancia he contado unos ciento setenta
lugares en que aparece alterado sustancialmente el
pensamiento original.
Domina en la obra cierta dureza de lenguaje
y violencia de giros por la manera de traducir la
construcción latina, materialmente, sin adaptarla
al espíritu del espafiol [...].
Es lamentable también la impresión del
texto latino, sumamente descuidado; pues
comparándola con la segunda edición de Bolonia
de 1782 , he hallado unas sesenta erratas, de las
cuales no pocas dejan ininteligible el sentido.
Media docena de ellas consisten en alteración de
orden de los versos u omisión de ellos, uno o más,
hasta diez, como en el primer libro en que falta del
dieciocho al veintiocho. (Landívar, 1942: xx-xxii).
l \'er igualmente: Tradición jesuita en Guatemala: una ,1proximación
histórica, de Jesüs M. Sariego, trabajo de 18 págmas disponible en
ht tp://bíblio3.url. ed u.gt/Li bros/trdje_is.p&lt;lf

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

LAIRD NACE MOTAR LOS ASPECTOS ESPACIO-TEMPORALES DEL POEMA
~

~

DE L.A.MDIY.A.Rp SUS IMPLICACIONES PAR.A LA MEIOR COMPREMSIOM DE
LA SOCIEDAD COLONIAL, CUYAS TENSIONES ~EN.AS SE 11AM COMEN•

ZA.DO A EXPLORAR".
LA. OBRÁ DE .ANDREW L.AIRD

Pero un libro que me ha parecido soberbio y que
merecerla pronta traducción al castellano es The
cpic of America. An introduction to Rafael Landívar and
che Rusticatio mexicana, nueva versión al inglés,
del profesor Andrew Laird de la Universidad de
Warwick, quien ha publicado varios trabajos de
investigación sobre Juan Luis de la Cerda, Francisco
Xavier Alegre, Diego José Abad y Bernardo Ceinos de
Riofrío.
Laird trabajó durante 2003-2004 en el Centro de
Estudios Clásicos del Instituto de Investigaciones
Filológicas de la UNAM, con una beca de la
Universidad de v\Tisconsin y de la British Academy,
lo que le permitió realizar este monumental trabajo,
que implica muchos afies previos de investigación y
conocimiento del tema. Está publicado en 2006 por
la casa Duck,vorth y lleva hermosas reproducciones,
amplísimas notas y una selecta bibliografíahemerografía. 2
Andrew Laird deja claro en su prólogo que
Landivar "era uno de los más destacados poetas
latinistas de América". Al mismo tiempo, sefiala que
"ha habido cuatro traducciones de la Rusticatio al
castellano, incluyendo dos en verso, y una al inglés
por Graydon W. Regenos", parte cuarta que él
reproduce en su Epic of America (Laird, 2006: 3-4).
En su conclusión, Laird hace notar los aspectos
espacio-temporales del poema de Landívar; sus
implicaciones para la mejor comprensión de la
sociedad colonial, cuyas tensiones "apenas se han
2 Algunos de los autores citados por l.aird son: Mauricio Beuchot,
D&lt;1vid Brading, Alfonso Castro Pallares, Gustavo Couttolenc,
Gerardo Decorme, M,uiano Cuevas.José Antonio Ferrer Benimeli,
Virginia Guedea, Tardsio Herrera, Anthony O'Higgins, A. L
Kerson, José Maria Lafragua, Miguel León-Portilla, J. ~1ara
Gaviilia. Alfonso y Gabriel Ménde:: Plancarte. Agustln Millares.
Bernabé Nav¡trro, Ignacio Osorio, Joaquln Antonio Peñalosa,
Manuel l. Pérez Alonso, Octaviano Valdés, M. A. Suáre::, R.
Shrifler y muchos más.

comenzado a explorar"; que contiene un inmejorable
material para ser estudiado en lo que hoy se denomina
como intertextua1idad; que queda por profundizar lo
relativo a la ensefianza,aprendizaje del latin como
lengua fundamental, al tiempo que llama la atención
a los académicos de habla inglesa acerca de la
necesidad de tomar en consideración a más poetas y
escritores hispanos, a fin de enriquecer la ensefianza
de las humanidades (Laird, 2006: 74-75).

CONTENIDO DE LA. ••snt:A.no ltlEXleA.HA.
La obra de Rafael Landívar contiene: una dedicatoria

a la ciudad de Guatemala; una advertencia que señ.ala
cómo la mayor parte de lo que evoca fue apreciado por
el poeta o constatado por veraces testigos, pasando
luego a los libros, que abordan ejemplos de los reinos
mineral, animal y vegetal, siempre con presencia
humana, a saber: los lagos (I), el volcán .Jorullo (II),
las cataratas guatemaltecas (III), la cochinilla y la
púrpura (IV), el afiil (V), los castores (VI), las minas
de plata y de oro (VII), el beneficio de la plata y
del oro (VIII), el azúcar (IX), los ganados mayores
(X), los ganados menores (XI), las fuentes (XII),
las aves (XIII), las fieras (XIV) y los juegos (XV),
libro al que dedico mi atención y que se ha elegido
por la experiencia de su didáctica para los alumnos
de Letras y de cuantos aman las humanidades, en el
curso de Literatura Mexicana. La obra de Landívar
contiene un apéndice sobre La cruz de Tepic.
Voy ahora a los primeros versos del libro decimoquinto de la Rusticatio:
LlBERXV: LUDI
Lustra venenaris posrquam montana sagirtis
Horrcntcsque canum turbavi murmure saltus,
Fcrt animus pravum ludis miscerc laborcm,

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

Et vires blanda fi·accas revocare quiete.
Ty11da1idac juvcncs, tcnui ludcrc disco
Sacpc juvat, durasquc animo dcpcllcrc curas,
Dicitc, quae festis pracstct spcccacula ludis
Occiduis cmissa plagis animosa juvcncus:
Et vidistis e11im pucri, et rcseratc potcstis.
Protinus armaros generosa in praelia Gallos
Ipsae sequar. Ncc c11im fas ese obduccrc pugnas,
~uac nova limphati recludunt monstra furoris.
Vix ccrvicc minax,Jastuquc elata supcrbo,
Inccssuque fcrox graditur crista ta volucris
Assiduo gaudens socias i11vaderc bello,
Cum ludi vcsanus amor, cum sacva vol upeas
Cl10rtibus abreptam parva concludit in aula,
Fimc pcdem rctinct, solcrsquc ad prcaclia servat

luego de las peleas de gallos, landívar describe con
detalle las carreras de caballos, que a tantos jinetes
como espectadores entusiasman, para luego narrar
la llamada fiesta brava o corridas de toros, mismas
que hoy día han sido cuestionadas en diversos países,
regiones y ciudades hispanolusitanas por la crueldad
hacia la bestia, pero que tanto arraigo tienen, por
otra parte, en nuestros pueblos latinos.

[... ]
LIBRO XV: LOS JUEGOS
Después de haber alborotado con mortales flechas
[las cavernas montafiosas
y de haber inquietado con ladridos los hórridos
[bosques,
se impone combinar el trabajo malo con el juego
y reponer las fuerzas perdidas con el agradable
[ocio.
iOhJ jóvenes tindáridos, que gustan frecuentemente
[de recrearse con el delgado disco
y ahuyentar con esto las preocupaciones,
digan qué juegos son
los que más practica la entusiasta juventud venida
[de Occidente:
y que ustedes han conocido de nifios y pueden
[ahora relatar.
Seguiré este tema, al punto, con las peleas
de los valientes gallos. Ciertamente no puedo
[ocultar las sangrientas pugnas
que estos nuevos monstruos del furor ponen de
[manifiesto.
Tan pronto como gallarda y orgullosamente
avanza el ave con su cresta alzada,
ril'lendo feroz continuamente con sus iguales,
el vesánico amor al juego, la cruel pasión,
saca a aquélla de su corral y la pone en una
[pequefla jaula,
donde se le liga con cuerda una pata y se le reserva
[astutamente para la pelea[...]

Nil tamcn occiduis pubes ardcntius oris
Optar, quam circo cauros agitare feroces.
Arca laca patee duro circumdata vallo
Plurima quae fusac praebct subscllia turbac
Pulchra coloratis, variisque omata tapctis,
Et quam solus adit ludo ú1dulgcrc suetus,
Sivc pcdes norit tauros illudcrc sal cu,
Seu fragcmris cqui duris regar ora capistris [...]
Non nunquam gladio nimium dwn fidit acuto
Tollitur in coclum confossus víscera cornu
Conccditque accr fatis gladiator iniquis.
Ille cruentata co,pus pcrvolvit arena;
Horrcscit visu populus, sociique periclo.
Hinc ali is aliac succcdunt ordine pug,,ac,
Dum juvac alccrnis ludos confundcrc ludis.
Mas nada prefiere tanto la juventud occidental
como la lidia de coros bravos en la arena.
Se prepara una amplia área rodeada de fuerte valla,
la cual ofrece muchos asientos a la numerosa
[concurrencia,
cubiertos éstos de coloridos y vistosos tapetes de
[ornato.
A esta valla o redondel entra sólo el preparado para
[esta suerte,
sea que sepa burlar al toro con sus sal tos,
sea que sepa dominar la cabeza del fuerte caballo
con el firme cabestro[...]
Algunas veces, el osado torero, confiando demasiado
[en su filosa espada,
es levantado por los aires y comado en sus órganos
[vitales.
El toro revuelca en la arena el cuerpo ensangrentado,
por lo que éste sucumbe de amarga muerte.
El público y los mozos se horrorizan ante la escena.
Continúan luego nuevas corridas, una después de
[la otra,

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

alternadas y con la finalidad ele no hacer monótono
[el espectáculo.

Landívar advierte luego que, durante la misma
fiesta, se da igualmente el jaripeo de un toro bravo,
donde la bestia es sujeta para que la pruebe uno de
los mozos, montándolo como si fuera un equino,
pudiendo alternar la fiesta con carreras de caballos.
Consigna igualmente el poeta guatemalteco la suerte
de lo que hoy perpetúan los valerosos Voladores
de Papantla, que se dejan caer al espacio en una
demostración que no ha perdido su expectación
y colorido. Viene también descrito en el libro de
"Los juegos" la suerte del famoso palo ensebado. Y,
finalmente, relata Landívar la fuerza y hermosura del
legendario juego de pelota.
Nil vero miranda magis speccacula praebct
~uam numerosa vacans Indorum copia ludo.
lila prius densum sudan ti ex arborc gummi
Cogit (cuí virtus donavit clastica nomen),
Atque pilam vario magnam glomcramine formar,
~uac tenues supcretgeminatis saltibus auras.
Tune manus ingentem fingir sinuata coronam,
Primus ubigrandem sursum jacit ímpetus orbem,
~uin ulli manibus liceat contingcrc jactum;
Sed potius fcmore. auc cubitis. humerisque, genuque
[. ..].
~uod si aliquis manibus spheram pulsare volantem
Ausit, et incautus lege,n violare severam,
Ille, notam passus, patitur dispcndia ludí.
Nada, sin embargo, brinda un más sorprendente
[espectáculo
que el que ofrece una numerosa compafúa de Indios
[que así juegan.
Primero recogen una gruesa goma
tomada del árbol del hule (le dio nombre su elástica
[propiedad),
y reuniéndola forman una pelota grande,
que puede rebotar subiendo por el aire.
El equipo entonces forma un amplio círculo
y hace a lo alto el primer tiro de la pelota,
sin que a nadie le sea permitido, una vez lanzada,
[tocarla con la manos

sino, más bien, con los muslos, los codos,los hombros
[y las rodillas [...].
Pero si alguno de los jugadores osara cogerla con su
[manos mientras está en el aire
y violara esta estricta norma,
aquél, además de recibir una amonestación por
[quebrantar esta ley,habrá de J_:Qgar
[los gastos del juego.

COMCL■SIÓM

Por motivos de tiempo no me ha sido posible traducir
y comentar todo el capítulo o libro decimoquinto de
la Rusticatio mexicana de Rafael Landívar. Considero
que el prilner lector de este poema, o quien lo relea, ha
podido darse una idea de su forma y contenido, en un
afán del poeta por fijar la riqueza de estas costumbres
seculares, muchas de las cuales subsisten y son
practicadas hoy.
Vuelvo a insistir en la ensefianza y práctica de un
latín más avanzado en nuestras escuelas y facultades
de Letras, para que pudiendo saborear textos como la
Rusticatio, no abandonemos esta calidad de las letras
clásicas y continuemos en la creación, historia, análisis
y crítica de nuestras letras indígenas y virreinales,
dentro del curso correspondiente. •

REFERENCIAS
Astey, L. (1995). La leyenda del Teó[i!o. Recuperado el 24 de
mayo &lt;le 2011 de http://biblioteca.ítam.mx/estudios/estu&lt;lio/
letras41/rexrol/sec 1.html
Laird, A. (2006). Thc cpic of Amcdca. A11 i111roducrio11 IO Rafael
Landívar a11d rhe Rustica tio Mexicana. Londres: Duckworth.
Landivar, R. (1924). Rusricaci611 mejicana. Traducción lit eral y
directa de la segunda edición de Bolonia, 1782, por Ignacio
Loureda. Ciudad de México: Sociedad de Edición y Librerla
Franco Americana.
Lan&lt;l!var, R. (1942). Por los campos de México. Prólogo, versión y
notas de Octaviano Valdés. Ciudad de México: llNAM.
Macchi, L. (1951) Diccionario de la lengua latina, cuarta edición.
Buenos Aires: Editorial Don Bosco.
Musaccbio, H. (1990) D1ccio11ario e11ciclopédico de México. Ilustrado,
tercer-a reimpresión. Ciudad de México: Andrés León, Editor.
Ocampo. A. (2007). "\'aldés, Octaviano (1901-1991)" en
Diccionario de cscri!Ores mexicanos, siglo xx: desde las ge11eracio11cs el
arenco y novelistas de la RC11ol11ció11 hasta nuestros días. Ciudad de
México llNAM.
Sariego. J. M. (2010). Tradición jesuita en Guatemala: una
,1proximación histórica. Recuperado el 1 de mar=o de 201S de
http://biblio3.url.edu.gr/Libros/traje_g.pdf

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

;

;

Mll'OLOCIA IMl'IMA
·Y TRACICOMEDIA·EM:
l-

.LA GIGANTA,
DE PATRICIA
LAUREMT KULLICK

.. .Jr i/4

-

~- :'. ~lflQ~
·-

, y-:.~~

-.
•

--

•

~..

•

..-....
~~¿.
%,.

-. -...

,,¡,,,,1
1

, __

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

n La Giganta, la tercera novela de Patricia
Laurent Kullick, la narradora - y sexta de
diez hijos- recrea y examina a la madre
como si la confrontara su propia conciencia: ''yo
nací - dice- para mirarte siempre, para vigilar
tu suefio, acompatiarte y cuidarte en la cantina de
los soldados". Sin embargo, este recurso sobre el
que se estructura el texto es al cabo una amorosa
interpelación que se desliza del dolor no asumido
hasta el júbilo de vivir, asi sea en las condiciones
menos propicias: tal narradora retrata el hogar de
aquellos dias como si cada uno de sus integrantes - o
al menos los hijos mayores- cumpliera complicadas
misiones especiales a lo largo de la jornada. Especie
de hilo umbilical, puente de plata entre el ser que
permanece dormido y aquel que remonta los limites
del espacio doméstico, su ejercicio se detalla asi: "te
explico a través de una sonda delgadisima que me
provoca una vibración dolorosa por todo el sistema
linfático".
Memorial zumbón que hace las veces de paliativo
contra la miseria y el caos cotidiano en que sobrevive
una familia que, con las distancias del caso, recuerda
a la de Thc Royal Te11e11baums, la película de Wes
Anderson, el recuento se torna una piadosa exégesis
del clan engendrado por la Giganta y el ingeniero
francés Etienne, un padre extrafio a su propio linaje
que se antoja sólo un visitante más de la casa. Entre
larga misiva y relación de hechos, más que de cargos
y reclamos (sin asomo de amargura, la voz le pide
extemporáneamente al abuelo exhibicionista que
evite ensefiarles su "cosa" o hacerles "mafias" a fin
de que no se retrase el proceso de maduración, con
el consiguiente "bajísimo coeficiente emocional" que
les traeria la experiencia), La Giganta se tiene también
como un esfuerzo entre creativo y curativo - se
deshilvana desde el "mar catártico" donde la narradora
dice encontrarse- sobre el que se asienta la mitología
íntima de un grupo cuya disfuncionalidad deviene
tragicomedia.

E

Así, presenciamos la preparación comedida de
una desgracia que a final de cuentas no fragua:
las tentativas de suicidio colectivo que la Giganta
emprende para escapar definitivamente de la
precariedad, tanto material como existencial, recalan
en opciones festivas o equivalen a ese ansiado gran
viaje que las familias normales planean para las
vacaciones. No cabe siquiera el drama en proponer
que si no mueren devorados por los tiburones en
Mazatlán durante un paseo improbable a esa playa,
lo hagan dinamitados de regreso en la camioneta que
tampoco poseen. Caben, sí, el franco absurdo por el
prurito de cuidar las formas, como el plan de untar
de DDT a todos antes de darles una dosis de arsénico
para no morir llenos de piojos; y aun el episodio
fársico, a un paso de la carcajada - uno de sus hijos
la encuentra "mirando incrédula la llama de la tubería
de gas", convertida en un soplete que no evoluciona
en la llamarada y explosión final- , trágico sólo por
su ineficacia y el aura de impotencia que reserva para
una Giganta a la que derrota esa vida que se niega a
abandonarla.
Etienne en cambio si conseguirá dejarla, por
petición expresa de la mujer, convencida al fin de
que nada tiene que hacer junto a ella aquel hombre
"prestado" literalmente por la familia original que
dejó en Europa, y para el que México es sólo un
estado mental que lo ha atado a una parentela espuria.
Siempre lejano y ajeno - por un tiempo se emplea
en Oaxaca construyendo carreteras- , inasible aun
cuando permanece en casa, ocupado en emborracharse
para dialogar en ausencia con sus vástagos franceses o
en observar el cielo a fin de descubrir constelaciones,
sus hijos mexicanos se asumen como un error mestizo,
dislates genéticos o meros accidentes a resultas de un
experimento amatorio que empezó diecisiete afios
atrás, cuando sus padres se conocieron.
Su desarraigo, pues, se funda en esa fusión
imposible o tan difícil de congeniar en el seno del ADN
- coctel violentado, alebrestado, lodo convulso que

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

aún no se asienta- , concepto al que Patricia Laurent
acude con fortuna igual que al de los borradores
humanos. Subrayo esta cualidad provisional que
distingue a la progenie de Etienne y la Giganta por
la fonna en que se reitera tanto el término - "los
borradores humanos no duermen, sino vigilan porque
siempre están al borde de ser borrados de la faz de la
Tierra"- , como la noción de ese limbo ontológico en
el que para bien o para mal medran:
No estamos autorizados a existir, no tenemos
la bendición divina, no pertenecemos a esta
dimensión. Somos parte de una ilusión, de una
prestidigitación. Etienne suefia con el regreso
a Francia. la Giganta no sabe ni por donde le
llegó esta hilera de hijos y piojos: ella es una gran
bióloga experta en venenos. Alberto se fusiona
en un movimiento politico. Felipe se vuelve nifia.
Efraín, el acróbata supremo de la felicidad, caerá
en el abismo de la ausencia, en el mito de todos los
fugitivos.

Bocetados apenas, así sea para participar en un ensayo
de dimensión cósmica, los diez espíritus viajeros
fraccionados viven cada cual su suerte y muerte Alberto, el mayor, desaparece en calidad de prosélito
de la Uga 23 de Septiembre; Efraín, el segundo hijo y
héroe arquetípico de la casa, renuncia a ella cuando
pelea con su padre tras de que este intercambia a Felipe
por un reloj de oro y latas de ultramarinos, etcétera- ,
bajo la férula de ese humor que no escapa de la mirada
de su autora ni aun - o, por el contrario, sobre todoen los momentos convencionalmente signados para
generar cualquier otra clase de emoción. Pongo de
ejemplo la muerte de Alberto que, si bien es inobjetable,
la viene a confirmar desde el más allá, por obra de una
sesión mediúmnica, el espíritu de Abraham lincoln;
o la calistenia pavloviana a la que es sometida la bebé
Valeria por la narradora a fin de ganarse unos pesos,
ante un auditorio atónito por una escena que pareciera
ideada para el programa de Los Simpson.
Por momentos paganos que se encomiendan a
otros dioses, los que sean, con tal de ser socorridos
del infortunio al cual los condena la incuria paterna y
las inútiles jornadas de trabajo de la Giganta - volvía
a casa "borracha, semidesnuda y hasta golpeada",

A LO LARCO DE ESTA YERTICI•
NOSA SUCESl6N DE NECNOS
OUE DAN CUENTA DE LA CICAN•
TA Y SU PROLE, LA PROSA SE
~

YUELYE ADEMAS UN SURTIDOR
DE EPIFANÍAS: '"LAS CICANTAS
~

NO NECESITAN PROFESION, LA
TIENEN DE NACIMIENTO: PER•
DOMAN FÁCILMENTE Y APARTE
~

SONRIEN"■

perdiendo incluso el bolso y los productos que debía
haber vendido- , los hermanos de la narradora, al
igual que ella y sus padres, son presentados con
maestría socarrona, calculada, dosificadamente, en
un texto que va marcando su derrotero por medio de
prospecciones que anuncian los pasajes torales - la
huida de varios de los hermanos para trabajar en la
televisión y conseguir dinero, el incendio provocado
para acabar con todo, por ejemplo- , cebados
hábilmente para el lector con digresiones a manera de
estampas que potencian subrepticiamente el interés
en la próxima escena clave.
A lo largo de esta vertiginosa sucesión de hechos
que dan cuenta de la Giganta y su prole, la prosa se
vuelve además un surtidor de epifanías: "las gigantas
no necesitan profesión, la tienen de nacimiento:
perdonan fácilmente y aparte sonríen"; "La vida es
hermosa para los suicidas. Hay una dosis de cinismo
saberse prerreventado"; "Los occidentales nos
miramos y sonreímos porque no sabemos hacer otra
cosa en la oscuridad"; "la melancolía es un órgano
que no puede ser extirpado en Jerusalén", entre otras;
constatando con esta calidad escritura!, además de
su habilidad narrativa ya comentada, la madurez y el
talento de una de nuestras primeras escritoras.
Enhorabuena a Paty Laurent por esta tercera, breve
y no menos poderosa novela. e

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

-o
e,

O MOllA LIZET CASTILLO ACalUE

Maternidad sin tregua en

LA GIGANTA

N

.....

...
111

A

◄
A

111

111

o
111

:!z;

Patricia Laurent Kullick
HABLAR 11E LA GIGANTA :\fO ES TAREA FÁCIL. TENE~OS QlTE SlT~1ERGIRNOS
EN LA LITElv\TURA DE PATRICIA LAlTRENT Y DESCl-BRIR lT&gt;!A NARRATI\'A
APARENTE;\lE:\fTE UGERA, :\fO OBSTA.'-ITE LLENA DE SL\·IBOLISMOS Y DE SITl'ACIOJ\TES
FlTERA 11E LO COt1lTJ\'. ESTA J\'0\TELA, Ql'E \'10 LA LlT= PRI}.i1ERA E~ }.1AR.:0 l)E 2015,
ES PARTE DE LA C()LECCIÓN Ai'-TDAN=AS DE LA EDITORIAL TlTSQlTETS.

.-.
.....

a
~

1:

:1

�ANATOMÍA DI! LA CRÍTICA

¿Ql'IÉ~ ES L1\ c;IGANTA? LA GIGANTA ES LA PROTAGONISTA DE ESTA HISTORIA
Y l1E Ql1IEN NllNCA SABE~1OS Sl- NO:\.fBRE, SÓLO QlTE ES INDÍGENA Y BEBEl1ORA
CO11PlTLSI\'A DE }.1E=CAl, CON lTN Jv1VY BlTEN ClTLO Y PIERNAS; ADEJ\1ÁS DE
CO:\TSER\1AR SlT DENTADlTRA CO}.1PlETA A PESAR DE LOS 10 HIJOS, PRODlTCTO
DE SlT RELACIÓN COK ETIENNE, lTN INGENIERO FRANCÉS LlEGAl1O A OAXACA
PARA PARTICIPAR EN OBRAS VIi\lES.
////////////////////////////#/////////////////////#/////////////////////#/////////////////////#/////////////////////////////////////////////////////////////////

a Giganta con su don de la fertilidad ha sido
productora de una prole similar a las doce
.....__ tribus de Israel. Cada hijo muestra un sello
distintivo. Esta progenie es inaugurada por Alberto
(el revolucionario) y seguida por Efraín (la voz calma),
continúa con Felipe (que quiere ser nifia), Violeta
(con sus monedas),Julieta (eternamente enamorada),
Susana (la bailarina), Carlos (que no entiende nada),
Óscar (se da cuenta del desmadre), Yazmín (llora,
llora) y la pequefia Valeria (la esperanza).
Valeria es un bebé bamboleante, deseosa de comer
crema de cacahuate, de lucir su vestido rojo símbolo
de libertad y de paseos. Valeria representa la máxima
expresión de libertad cuando con su pequefio dedo
indica la puerta y necesita salir de casa. "Nació lista
para irse." (p. 67).
La Giganta es la imagen de la madre mexicana, la
Chingada, la Malinche, la mujer nativa de estas tierras
violentada por el extranjero. "Explosión cósmica
entre la risa. Suefios en afiicos, pedacería de nifios, los
piojos también, a chingar a su madre. Nos evitamos
costosos funerales y oneroso terreno de panteón. El
rompecabezas de la raza mestiza que traerá la paz a la
Tierra ipuml, adiós a los mundos paralelos..." (p. 50).
La Giganta es México: Madre de todos y
desesperanzada en lo más profundo de su ser y de su
estirpe. Ninguneada por sí misma, pero a la vez reconoce
que su producción aunque sea genética es vasta,
importante, representa un crisol de ideologías y avidez
de esperanza, deseos por triunfar y salir adelante. Feliz
de su dinastía bella, con esa belleza europea heredada
del padre, con esa fuerza absoluta, heredada de la madre.
La Giganta es mujer, es madre, es representante de
una raza superior. Para mal vivir vende cosméticos y

L.A. NOYEL.A. TIENE L.A. PARTICU•
L.A.RIDAD OUE MUESTRA EL LADO
MÁS OSCURO DE L.A. MATERNI•
DAD Y LOS EXCESOS PROYO•
CADOS POR ACCIONES OUE SE
SALEN DE CONTROL.
libros por catálogo, también es duefia de una carcajada
capaz de acabar con todo.
La novela es la historia de una nación saqueada,
invadida, en busca de una identidad propia narrada a
través de la voz infantil de una nifia de 11 afios, parte
de esa prole milenaria llena de anécdotas de aventuras
y de saqueos. Narra lústorias de violencia familiar,
representadas en la piel de la Giganta, en la piel de los
nifios que tienen hambre y nunca se sienten seguros,
pero nunca demuestran el miedo.
Historias de los piojos y de los excesos que como
madre la Giganta comete. Cada escena representa los
recuerdos, recuerdos tristes divididos en 25 capítulos de
diferentes extensiones. Comienza con la remembranza
del intento de suicidio de la Giganta y el intento de
ahogar a los 10 hijos y continúa con otras posibles
formas de matar a los nifios. Una especie de Medea
mexicana que no termina de fraguar el plan y ejecutarlo.
La novela tiene la particularidad que muestra
el lado más oscuro de la maternidad y los excesos
provocados por acciones que se salen de control. La
autora utiliza tonos desde lo más sombrío hasta lo más
jocoso, conserva la mirada inocente de la nifia que está
contando la historia.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

LA CICANTA REPRESENTA LA DES•
MITIFICA.Cl6N DE LA MADRE QUE SU•
CUMBE ANTE LAS ADYERSID.ADES Y
SE SOMETE AL DOMINIO DEL PADRE.
Patricia laurent utiliza recursos estilísticos y
retóricos para describir cada situación familiar,
sin omitir hablar de lo deprimente de la vivienda;
sin embargo lo hace con un lenguaje sencillo y
perfectamente seleccionado para que sin importar
la carga emotiva del momento, se palpe ligero y
transitorio por parte del lector. Crea los ambientes
nauseabundos y melancólicos, alegres y nostálgicos,
llenos de colores, llenos de olores, de imágenes
y de piojos. la fluidez de su prosa es uno de los
elementos que hacen que esta novela presente las
situaciones familiares, de maternidad, hablar de
los hijos, hablar del marido, de los vecinos, de las
injusticias, situaciones comunes, pero también de la
revolución, del homosexualismo, de las enfermedades
y de las vejaciones que como indígenas sufren algunos
habitantes del terrufio que se describe en la historia.
Es muy loable la prosa de Patricia Laurent, ya que a
pesar de la sordidez de los pasajes, siempre hay manera

de salvar la situación y los nifios fungen como ángeles
guardianes de su madre, ellos la cuidan y no a la inversa,
que es lo que tradicionalmente debería suceder.
También vale mencionar que en el camino de la
literatura escrita por mujeres la Giganta representa
la desmitificación de la madre que sucumbe ante las
adversidades y se somete al dominio del padre. la
Giganta no es abnegada, no es objeto de maltratos que
queden impunes. Cuando está sobria actúa de manera
muy contundente, cuando bebe mezcal, no es capaz
de darse cuenta de los peligros a los que orilla a sus
hijos, sin embargo los hijos siempre saben qué hacer.
A lo largo de las 131 páginas que pasan ligeras, los
entrafiables personajes se funden con la transgresión
de la siempre conservada imagen de la maternidad y
acrecientan la idea de la justicia y de la fraternidad.
Brindan la esperanza de reconocer el valor de la
familia, que sin importar los infortunios, al mantenerse
unida sabe vencer todo obstáculo. e

-o
'f

..

N

'111
A

~

111

a:
111
o

111

.!z;

.'-.

.:
f

:

�•
•

comentarios a dos voces
FUTURO MOMCADA: Acerca de nuestro artículo,

quería comentarte que la idea es sostener una
conversación vía e✓mail en la que se pueda interactuar
a través de preguntas (y contra ✓preguntas ),
comentarios, citas, etc. y luego hacer una edición de
esos textos, con los fragmentos que cada quien quiera
afladir. Si estás de acuerdo podemos empezar por
donde sugeriste: lQué es un intelectual?

■EMITO ESTRADA I.A.RA:

En forma por demás
sintética, se puede decir que un intelectual es aquel
que utiliza su intelecto; esto implica, como decia
don Daniel Cosio Villegas, que se haga funcionar
ese remate superior de nuestro cuerpo que se llama
cabeza y que se ejerciten las capacidades propias del
ser humano y que nos distinguen de otras especies
inferiores en este sentido. Me refiero a la capacidad

�ANDAR A LA Rl!DONDA

de análisis, la capacidad de síntesis, la capacidad de
medios. No son pocas las ocasiones en las cuales un
juicio critico y la capacidad de aportación creadora.
gran autor que sorprendía con sus ideas escritas,
Todas estas capacidades están relacionadas entre
terminó contradiciéndose con sus acciones. En este
sentido, dada la casi inexistencia de un sentido crítico
sí y se utilizan para abordar un determinado
informado entre las mayorías,
problema y encontrar una
solución al mismo. La llamada TODAYÍAAESTASALTUR.A.S el intelectual aparece como
inteligencia, creo yo que no
un líder de opinión que bien
SE
SICUE
PRIYILECIAM•
es otra cosa que la habilidad
pudiera dedicar su tiempo
para utilizar las capacidades DO LA MEMORIUCIÓM Y a confundir, en beneficio de
mencionadas ante una SE SICUE BUSCANDO EL los intereses que le facilitan
la vida. Ed,vard Said decía
situación dada.
ACRÍTI• en uno de sus textos que "...
Se supone que la sociedad, SOMETIMIENTO
a través del proceso de CO DEL ALUMMO AÚM EM la historia es hecha por
socialización y a través de
hombres y mujeres, y puede
MIYELES
ACADÉMICOS
SU•
la educación formal, entre
también ser deshecha y re,
otras cosas, desarrolla esta PERIORES.
escrita siempre con silencios y
dimensión intelectual de los
elisiones, con formas impuestas
educandos. Nuestra realidad, desgraciadamente, es
y deformaciones que son toleradas". En este sentido,
el intelectual, que no es un sujeto objetivo, sino un
otra muy diferente; todavÍa a estas alturas se sigue
privilegiando la memorización y se sigue buscando
autor con cargas ideológicas claras, ayuda a escribir la
el sometimiento acrítico del alumno aún en niveles
historia y, claro está, a re-escribirla. ¿Cuál es entonces
académicos superiores.
el papel del intelectual?
Considero que el intelectual surge de diversas
carreras o profesiones, pero principalmente de
BEL: Creo que históricamente el intelectual siempre ha
estado cerca del poder, frecuentemente lo ha anhelado,
aquellas relacionadas con las letras o con las lla1nadas
ciencias sociales: Ciencias políticas, Derecho,
lo ha buscado con fervor, lo ha criticado, se ha dejado
usar o, también, se ha mantenido a cierta distancia,
Antropología, Sociología, Economía, Psicología,
Historia, etc. Todas estas carreras relacionan a la
buscando la libertad necesaria para poder hablar
persona con el conocimiento del hombre en sociedad,
con mayor objetividad de los asuntos sociales que le
con el poder, con el acontecer histórico de la
competen al tema político y a los políticos. Algunas
veces, para cumplir con su misión crítica, ha tenido
humanidad y lo sensibilizan respecto al papel de uno
mismo ante todos estos hechos.
que arriesgar el pellejo al toparse con autócratas que no
toleran la menor divergencia. Me refiero sobre todo a
Es necesario sefialar que el intelectual utiliza sus
capacidades para analizar críticamente su entorno
las dictaduras tanto de izquierda como de derecha.
social para sefialar rumbos, alternativas, soluciones.
Efectivamente esta correspondencia entre el
Para esto el intelectual tiene forzosamente que
intelectual y el poder es compleja y no se relaciona
solamente con el saber, con la información, con
expresarse, tiene que manifestar públicamente sus
ideas, sus análisis, sus juicios, sus críticas y sus
las ideas, sino que tiene un componente ético, un
aportaciones; tiene que escribir, tiene que hablar y, en
componente que se relaciona con el compromiso
términos de Freyre, tiene que "pronunciar su palabra".
profesional en cuanto a la búsqueda de la verdad y a la
difusión de esta verdad, cueste lo que cueste y esto no
es tan sencillo incluso en las democracias, menos aún
FM: Pensando en la existencia del intelectual
como un orientador de la mirada o un intérprete de
en democracias incipientes como la nuestra.
realidades, se me cruzaba por la mente la compleja
Respecto a las contradicciones que mencionas, sí,
relación que éste tiene con el poder, particularmente
efectivamente, sin embargo es necesario distinguir
su manera de acercarse a las instituciones y a los
entre el error y la perversidad. Un intelectual puede

150

�AMDAIIA LA

equivocarse en sus aseveraciones críticas y después
rectificar en sus acciones. Lo grave y moralmente
nefasto es cuando el intelectual se comporta en forma
contraria a lo esperado, rompiendo así la congruencia
entre lo escrito y lo actuado y decide en la práctica
aceptar lo inaceptable, con un trasfondo absolutamente
pedestre o monetario.

o
:z
o
o
:z
o

..
J:

'

-o
IO
N

...'
111
A,

◄
A,
111

a:
o

11

..
.-'.
111

◄

:z

:...
::a

FM: El error y la rectificación son hechos que merecen
algunas reflexiones, sobre todo teniendo en cuenta que
la historia es una materia sujeta a la eventualidad de la
interpretación y es muy poco común que un personaje
público se retracte por lo dicho o hecho. Sabemos
que la política mal entendida es el arte de decir
mentiras, quizá por esa razón ha sorprendido tanto
El Alcalde, un documental realizado por dos cineastas
y un periodista (Emiliano Altuna, Carlos F. Rossini,
Diego Enrique Osorno ). En este trabajo se abordan las
circunstancias del gobierno de Mauricio Fernández
Garza, presidente municipal de San Pedro Garza
Garcia (2009-2012/2015-2018). Lo sorprendente es
que este hombre, aun siendo pol1tico, dice verdades de
manera desabrochada, y esas verdades son realmente
lamentables, antiéticas e inaceptables, por decir lo
menos, sin embargo, es interesante saber que una
buena parte del público local parece no entender la
crítica implícita que hacen los directores, sino que,

1ft
~

Q,

~~ 1A i:ol.ÍJV.
1D ~

~AUAAV.S,

~QAELBal~t:'et.~

OJMAMEN'TE...

ll■ •OMDA

más bien interpretan la película como una apología
al personaje. Ante este hecho quedan en el aire dos
posibles interpretaciones: o bien el promedio de
la gente no tiene una cultura visual que le permita
entender que aunque el documental le da la voz a
Fernández Garza, no está de acuerdo necesariamente
con sus opiniones y acciones, o cuando se le dicen
verdades terribles al pueblo, este asiente por
ignorancia o por evasión.
BEL: En México nadie renuncia y nadie pide
perdón, me refiero a los políticos. Lo que decía de los
intelectuales que rectifican en los hechos es diferente,
recuerdo en este momento el caso de Octavio Paz,
que renunció a la embajada en la India después de
la matanza de Tlatelolco. En contraposición, Martín
Luis Guzmán, uno de los novelistas de la Revolución
más reconocidos, se solidarizó con Díaz Ordaz de
manera verdaderamente penosa.
La política real nos presenta a personajes-actores,
que mienten y que representan papeles agradables al
público. Son capaces de todo, especialmente cuando
tratan de captar votos en las famosas campafias
político-electorales. Desde cargar nifios hasta abrazar
ancianas, pasando por los bailes guapachosos en los
que se atreven a zapatear y a mover cadera con la flor
más bella del ejido. Son capaces no sólo de mentir sino
de manipular, de chantajear, de amenazar, de robar, y
también de matar. Esto no quiere decir que todos los
políticos sean así, considero que en todos los partidos
hay excepciones y gente buena con verdadera vocación
de servicio, que trata de hacer valer sus puntos de vista
y sus principios, pero considero que son una minoría.
Es necesario también hacer notar que un
político aparentemente honesto y de principios
mientras es parte de la oposición, puede cambiar
radicalmente ya en el poder, ante la necesidad de
realizar sus proyectos o ante la enorme tentación de
enriquecimiento rápido, más ahora cuando entran
en juego los millones del narcotráfico y del crimen
organizado. Esto que estoy diciendo para México
se puede generalizar para todas las sociedades
contemporáneas y para todos los tiempos, desde
luego con matices y diferencias. No estoy excluyendo
de esto a la misma Iglesia Católica o, precisando, a
la jerarquía de esta iglesia, detentadora de un poder

�ANDAR A LA Rl!DONDA

Respecto a la democracia
representativa, no hay de
BUENA, EM LA. TRINCHERA otra en cuanto a lo posible y lo
DE CADA QUIEN, ACTUANDO deseable, sin embargo, nuestra
realidad en México y la historia
DE BUENA FE Y COMOCIEM• política contemporánea
DO LAS POSIBIUDADES QUE nos sefiala que nuestros
diputados y senadores al que
OFRECEN MUESTRAS LEYESp siempre representaron fue al
MANIFESTANDO MUESTRAS Presidente de la República. A
IDE4S,
EIERCIEMDO
EL partir del cambio de partido
en el poder, los políticos en
;
AMAUSIS DE MUESTRA REA- el Congreso representaron
UD.AD Y EIERCIEMDO MUES• y actualmente todavía
;
representan a sí mismos y a
TRA
CRITICA
INFORMAD.A.
FM: Ante el hecho de que
sus partidos. los ciudadanos
cuentan casi exclusivamente
los inedias de comunicación
no sólo determinan el poder, sino que ellos mismos
para colectar votos en tiempos de campafia, para
comprar su apoyo en las periódicas elecciones o para ser
lo configuran, y ante la certidumbre de que la
utilizados como carne de cafión o como comparsas en
de1nocracia representativa aún no es posible en
eventos oficiales.
México, al menos en términos de la equidad ante
Para nuestros politices cuentan sobre todo las
el voto que puede uno figurarse como necesaria en
televisaras, los otros medios masivos de comunicación,
una sociedad, surge la noción de resistencia. Resistir
los empresarios grandes, los banqueros, los grandes
como sinónimo de fortaleza.
¿Cuáles son entonces las relaciones posibles entre
sindicatos controlados, el gobierno norteamericano y
ahora, también los grandes capos multimillonarios con
el intelectual y los medios de comunicación?
quienes algunos se han asociado provechosamente.
La resistencia siempre es buena, en la trinchera de
BEL: Respecto a los medios de comunicación, no
cada quien, actuando de buena fe y conociendo las
sé si se pueda afirmar que son los que configuran el
posibilidades que ofrecen nuestras leyes; manifestando
poder. lo que sí es cierto es que conforman elementos
nuestras ideas, ejerciendo el análisis de nuestra
muy poderosos en las actuales democracias. En
realidad y ejerciendo nuestra crítica informada. En
México, durante muchos afias, el partido en el poder
realidad este es el quehacer del intelectual, esté donde
niantuvo un control absoluto de todos los medios,
esté, en el arte, en la literatura, en las universidades,
no sólo con el monopolio del papel para la prensa
en el periodismo.
escrita (a través de la productora e importadora
de papel, PIPSA), sino con un dominio sobre la
El intelectual forzosamente tiene que relacionarse
radio, las revistas y la televisión cuando ésta se
con los medios de comunicación, tiene que publicar
sus artículos en los medios impresos, en revistas esinició. Con algunas honrosas excepciones, todos los
pecializadas, también dejarse ver a través de la telemedios "agacharon la cabeza" y, en cierta forma, se
visión y dejarse oír a través de la radio. Esto es abbeneficiaron económicamente con las publicaciones
solutamente necesario si pensamos que el intelectual
del gobierno. Las dádivas a muchos periodistas fueron
debe, como objetivo fundamental, no sólo analizar y
lo común y los periodistas mercenarios proliferaron.
Hubo actos verdaderamente vergonzosos de algunos
enjuiciar críticamente su realidad sino dar a conocer
sus puntos de vista al mayor público posible.
duefios y empresarios, quienes para quedar bien
con el presidente en turno se atrevieron a denunciar
la libertad del intelectual es la condición más
importante para que su pensamiento y sus juicios sean
"irregularidades" de sus colegas.
internacional inmenso. Es el
fenómeno del poder que como
decía lord Acton corrompe y
cuando es absoluto, corrompe
absoluta1nente . También
se puede decir que el poder
no corrompe, sino que es el
hombre el que hace mal uso
del poder, o también se podría
agregar que el poder aflora la
verdadera personalidad de los
políticos, haciendo que la parte
oscura y destructiva de su ser,
protagonice su quehacer.

LA. RESISTENCIA SIEMPRE ES

152

�AMDAIIA LA

correctos y reconocidos. Esta libertad del ejercicio
intelectual frecuentemente se topa con la sensibilidad
"delicada" del político autócrata y se producen
ataques injustos. El caso de Excélsior es significativo.
Don Julio Scherer, ante los ataques de Echeverría,
tuvo que abandonar el periódico en unión de todos
los editorialistas, que habían conformado - todos
ellos- un equipo intelectual de primer orden.
Televisa durante muchos afios estuvo a las órdenes
del ejecutivo en turno y frecuenteinente daba "dolor de
estómago" escuchar 24 horas el programa noticioso de
esta empresa, que decía únicamente lo que le convenía
al gobierno o al partido en el poder. Ahora todo indica
que, por primera vez en nuestra historia política, esta
televisara construyó y preparó a su candidato a la
presidencia, y lo llevó al poder con la ayuda del PRI a
sus órdenes: Enrique Pefia Nieto.
FM: Las relaciones de poder existen en todos los
ámbitos de la vida social, incluido el trato con las
personas más cercanas. Este hecho puede generar
largas reflexiones acerca de las mejores maneras
de establecer consensos en torno a determinadas
ideas. Debido a que somos humanos y no existe una
sociedad "perfecta", esas maneras de relacionarnos se
encuentran siempre en construcción. La ética es un
comportamiento común preferible para la mayoría,
es decir, consensuado. la ley detennina la puesta en
acción de una determinada ética, pero pudiera decirse
que carece de sentido si los gobernados no entienden
sus razones, o si dicha ética no hace parte de sus
comportamientos cotidianos.
Convendría preguntar si en las actuales circunstancias - me refiero a las condiciones establecidas por los
medios dominantes- la voz del intelectual independiente tiene alguna incidencia en el imaginario colectivo.
En este punto vale decir que la libertad del intelectual
comprometido con los medios de mayor cobertura,
pudiera no existir, si entendemos que la mayoría de éstos operan a partir de sus propios intereses y no de los
requerimientos informativos y de análisis que implica
la difusión de ideas en una sociedad.
Hace poco escuché una frase dicha por un
funcionario del servicio de seguridad de Israel - Shin
Bet- que iba más o menos así: "aquellos que son
vistos como terroristas por un bando, resultan ser los

ll■ •OMDA

defensores de los derechos del otro bando". Según esta
frase, todo pareciera reducirse a las subjetividades, sin
embargo, resulta importante preguntarse qué entiende
por "derechos" una sociedad, y en qué medida algunos
de esos "derechos" pudieran lesionar los de otras
sociedades. Al respecto, no estaría de más pensar cómo
se configura la posición ideológica de un intelectual.
BEL: Como veo las cosas, el intelectual está irremediablemente unido al poder, ya sea directamente, como
parte de la estructura política, aportando sus conocimientos, su análisis, su pensamiento crítico o sus
ideas sobre políticas públicas. Aquí vale la pena recordar, entre otros, al grupo que rodeó a .Juárez, posiblemente el gabinete más brillante que tuvo México en el
sigloXJX.
El rey, el presidente, el primer ministro, el dictador,
el director de empresa, el gerente, el secretario
sindical, el duefio de una televisora, el hombre más
rico del mundo, el padre de familia, el rector de una
universidad, el cura, el obispo, el cardenal, el papa,
todos están relacionados con el poder y lo ejercen de
una manera o de otra, y los integrantes de esos grupos
respectivos reaccionan también ante este fenómeno de
una manera o de otra.
El intelectual también tiene poder y también
lo ejerce. La información que maneja, su palabra,
el medio en el que se desenvuelve, sus análisis,
sus escritos, su contribución en los medios de
comunicación, su influencia en la opinión pública
y también la influencia que puede llegar a tener con
los que ejercen el poder político. Cierto es que en
nuestras sociedades son muy pocos los que leen los
periódicos, más pocos los que leen libros y más pocos
todavía los que pueden tener una opinión crítica
respecto a lo que leen, y esto limita sobremanera
el efecto de la palabra del intelectual. La mayor
parte de la gente en nuestra sociedad ve televisión y
principalmente los programas que podríamos llamar
de recreación, que en gran medida son basura. Todos
estos productos, efectivamente, entretienen a la gente,
pero también la deforman, la embrutecen, le minan su
capacidad crítica y la distraen respecto a su también
quehacer cívico de conocer lo que está pasando, de
reaccionar ante las diversas manifestaciones del poder
institucional y de actuar en consecuencia.

�ANDAR A LA Rl!DONDA

,,DISCREPAMCUC' ES UNA PAL48RA QUE MERECE ATEMCIÓM.
YIST.A. DE MANERA RÁPIDA PUDIERA SER IMTERPRET.A.D.A. COMO
EL IMICIO DEL COMFUCTO, SIM EMBARCO, CONSIDERO MÁS
.A.CERT.A.DO EMP.A.REMT.A.RL.A. COM L.A. MOCIÓM DE PLURALIDAD.

-oco
N

...'
111
A

◄
A
111

a:

111

o111

~

....
◄

~

'

z

&gt;
a:

o...
ou

'&lt;C

¡

1

111

J:

&lt;C

La palabra del intelectual incide en un pequefio
número de personas, y tal vez lo importante de esto
es que estas personas son las más conscientes, las más
informadas, las más alertas.
La cuestión del poder y del liderazgo es un fenómeno
complejo aún en los grupos pequefios, más aún en
los grupos mayores y más todavía en las grandes
comunidades urbanas en donde el poder político se

entrelaza con el poder económico, que a veces se funden
y en otros casos se enfrentan.
FM: "Discrepancia» es una palabra que merece atención.
Vista de manera rápida pudiera ser interpretada como el
inicio del conflicto, sin embargo, considero más acertado
emparentarla con la noción de pluralidad. No estar de
acuerdo pudiera suponer, en términos civilizados, la

�AMDAIIA LA

posibilidad de que dos partes o más argumenten con
respecto a un asunto, sin tomar represalias, sin pretender
la eliminación de uno de los contendientes dialógicos.
Al respecto citaré tres ejemplos bastante ilustrativos.
Primero: hoy me enteré que un caricaturista fue corrido
de su puesto en uno de los periódicos más importantes
de Monterrey, debido a que en una de sus publicaciones
criticaba al entonces Gobernador. Traducción: la
discrepancia es un arte poco practicado, más bien
tem.ido, aunque se haga con humor y en el contexto
pertinente. Segundo: hace un par de semanas me enteré
de que en otro diario de esta ciudad, la sección cultural
- o las dos páginas que más se le parecen- no ejerce
ningún comentario crítico acerca de las politicas estatales
en cultura - que lo merecen- , debido a que quien
dirigia dicha institución - CarmenJunco- es familiar
de los duefios del medio impreso. Traducción: cuando
todos trabajamos para el mismo bando la discrepancia
es un riesgo que pocos quieren (pueden) correr. Tercero:
escucho con regularidad casos de maestros que no son
recontratados en instituciones universitarias de la ciudad
porque intentan ejercer libre cátedra. Traducción: en las
instituciones educativas superiores - sobre todo las
privadas- el estudiante es un cliente y el maestro un
trabajador fácilmente sustituible, es decir, impedido para
ejercer una formación que puede pasar por el disenso.
BEL: la palabra discrepancia es una palabra mágica. Son

precisamente los que discrepan los que han cambiado
al mundo, para bien o para mal. Esto, enmarcado en lo
que podríamos llamar una postura dialéctica social o
lo que en Sociologia se llama Teoría del Conflicto. Esto
que estoy afirmando se aplica a cualquier manifestación
humana: en política, en economía, en cualquier ciencia
de las llamadas exactas, en educación, en filosofía, en
cuestiones técnicas, etc. El avance de la historia humana
y de todas las civilizaciones, ha sido precisamente por la
intervención de los que discrepan, los que cuestionan,
los que siempre han mostrado su inconformidad por lo
establecido. En arte, el pecado capital se comete cuando
se repite, cuando se copia, cuando se muestra incapacidad
para proponer algo nuevo, y en las actividades cientificas,
el avance se da cuando alguien construye una hipótesis
diferente, confrontando lo que existe.
En el plano político, la palabra discrepancia está uni,
da a la alternativa democrática; en realidad no se puede

ll■ •OMDA

hablar de democracia sin la posibilidad de disentir, sin
la posibilidad de dialogar, sin la posibilidad de debatir.
Toda esto, independientemente de que los que discrepan
son muy pocos. Son muy pocos, pero con ellos estamos
en deuda permanentemente.
la palabra discrepancia está unida a la palabra plural
y a la palabra democracia. lo más aburrido en esta vida
es relacionarte con personas que piensan exactamente
igual que tú, y lo más productivo, desde el punto de vista
intelectual, es lo contrario, es decir, la construcción de
relaciones conflictivas en las cuales se dé precisamente
la discrepancia, el debate y el respeto por el análisis y el
juicio crítico del otro. Esto sin embargo, requiere que los
dialogantes estén en niveles similares en cuanto a la infor,
mación, en cuanto a la formación y en cuanto al respeto y
la tolerancia precisamente de los argumentos diferentes.
Esto no es fácil de lograr, lo más frecuente es que las persa,
nas, incluso las personas inteligentes y cultas se "aferren" a
ideas preconcebidas y no permitan que los juicios del otro
cambien sus estructuras, su pensamiento, sus ideas.
Creo que en estos casos estorban las ideologías, pues
éstas están cargadas de emocionalidad y pesan tanto
que enturbian el encuentro con la verdad. Una ideología
es una reducción, en algunos casos, caricaturesca de la
realidad, en otros casos, una deformación perversa. lo
curioso y lo grave de esto es que independientemente
de lo erróneo o equivocado que sea una construcción
ideológica, los resultados en la práctica de su aplicación
política, económica, social, son absolutamente reales.
la historia nos muestra casos tristes, patéticos,
dramáticos, terribles o francamente criminales. Esto
para la izquierda y para la derecha.
Cuando la discrepancia es pública y es hacia un
personaje del medio político, frecuentemente algunos
medios ejercen una especie de autocensura y no
publican lo que consideran que puede afectarlos. Esto se
acentúa cuando los duefios de los medios, abiertamente
están a favor de un determinado partido político.
FM: Pensando un poco en el origen de la violencia,

podemos considerar que su germen se encuentra
en todos los seres humanos y que puede brotar
en diferentes situaciones dependiendo de, entre
otras causas, algunas que tú mencionas: formación,
información, reducción, imposición o equivocación.
Todo el mundo quiere apagar el fuego que se fue

�ANDAR A LA Rl!DONDA

encendiendo de manera gradual en México, pero
la verdad es que se especula mucho al respecto y se
tratan de ignorar algunas de sus principales causas.
Para ponerlo en pocas palabras diremos que existe
una ética malsana que se erige como modelo en
la sociedad y que surge de las relaciones políticas
corruptas. De manera que cuando un ciudadano
obtiene un cargo público, suele reproducir cierto
tipo de comportamientos que le acostumbraron a ver.
En el ámbito de la empresa privada, los monopolios
tienen un "código de comportamiento" en el que
siempre se privilegian (defienden) los intereses de la
empresa, es decir, de sus propietarios. Estos hechos
determinan los índices de pobreza, malnutrición,
insuficiencia en servicios, educación y salud en una
sociedad, en fin, llueve sobre mojado.
Algunas personas se cuestionan por qué en lugares
con igual o mayor nivel de pobreza no existen
semejantes estados de tensión. Se mencionará por
ejemplo al África subsahariana donde se encuentran
varios de los países más pobres del mundo (Angola,
Chad, Zimbabue, Zambia), cuyos indices de violencia
son menos de la mitad de los que se registran en
el país con la economía más estable de la región:
Sudáfrica. Claro, estas naciones no viven al lado de los
EU y tampoco enfrentan la eventualidad del tráfico
de armas y drogas, ni la decisión del gobierno para
"erradicar" los problemas sociales por la fuerza, en un
juego de alianzas que resulta muy confuso a los ojos
de la opinión pública.
Antanas Mockus, maestro y político colombiano,
sefiala tres ejes que determinan las acciones
censurables (punibles) en una población: moral,
cultura y ley. Estos tres filtros suelen ser diferentes en
cada nación, como quiera que las acciones religiosas,
culturales o legislativas que generan impedimentos
en un contexto, en otro no; lo hacen, sin embargo,
es importante decir que la satisfacción de las
necesidades básicas de vida para la totalidad de los
habitantes de un determinado lugar puede generar
grados menores de violencia.
BEL: Respecto al terna de la violencia, probablemente
debemos entenderla como parte de la sustancia
humana; la parte negativa, destructiva que habita en
todos nosotros y que determinadas circunstancias

hacen que aflore. Esto en el terreno individual,
pero desde el punto de vista social-estructural, es
necesario entender que existe, o puede existir una
violencia institucional, una violencia por parte del
Estado en contra de la ciudadanía, iniciándose así
lo que Hélder Cftmara llamó «Espiral de violencia»,
que principia con políticas injustas en contra de las
rnayorias, medidas de explotación, de manipulación,
de dominación y que como respuesta se da una
violencia revolucionaria de reivindicación.
El obispo de los pobres, como se llamó a este
insigne brasilefio, decía que «la madre de todas las
violencias es la injusticia», y en México, durante
decenios, se ha limitado la libertad de miles de
personas, se ha mantenido una situación no sólo de
pobreza de más de la mitad de la población sino de
miseria en muchos casos. Desgraciadamente, también
en México se ha construido una estructura social de
desigualdad con repercusiones insospechadas. Aquí
tenemos a uno de los hombres 1nás ricos del mundo
y por otro lado, a millones viviendo y soportando
algún grado de pobreza, que en algunos casos es
pobreza alimentaria. Existe una pequefia élite aliada
con el poder político que ha usurpado la riqueza del
país de muchas maneras. Alguien dijo que México es
surrealista, no, es descarnadam.ente realista; con un
realismo gubernamental hipócrita, manipulador y, por
otro lado, una ciudadanía que no acaba de nacer.
FM: Existen revoluciones violentas y no violentas.

las revoluciones no violentas tienen logros no tan
espectaculares, cotidianos, pequefios para explicarnos
más claramente. las transfonnaciones en este planeta,
en términos sociales, políticos, tecnológicos, tienen
altas dosis de violencia. l os cambios en la geología, los
cambios climáticos, los cambios en un cuerpo biológico
víctima de una enfermedad pueden tener circunstancias
similares, sin embargo, también podemos hablar de
cambios que en la naturaleza son el resultado de cierta
gradualidad y que además son cíclicos.
Sabemos que los muertos por acción de la violencia
siempre son contados según la posición ideológica
que se tenga: es frecuente el ocultamiento de grandes
atrocidades que hace el poder, sabemos también que
las víctimas de regímenes suelen ser olvidadas, a
pesar de la historia escrita o fabulada, a pesar del arte.

156

�AMDAIIA LA

UMA REYOLUCIÓN, DESDE EL
PUNTO DE YISTA SOCIOLÓCICO
O POLÍTICO, IMPLICA CAMBIOS
PROFUNDOS EN UN LAPSO DE
TIEMPO RELATIYAMENTE CORTO.
LA REALIDAD NOS DICE OUE HAY
COSAS OUE NO SE PUEDEN CAM•
BIAR EN UMA SOCIEDAD SIN UTI•
LlliR LA YIOLENCIA.

ll■ •OMDA

Existen acciones violentas que se vuelven normales
o se transforman en propaganda ideológica, a fuerza
de mencionarse. La denuncia es una cualidad del
intelectual, de hecho, la posición del intelectual debe
ser la del contradictor en contextos sociales donde
impere la injusticia, la antiética, la violación de los
derechos básicos. No un incendiario, no alguien que
usa las palabras como armas, más bien alguien que
revela y se rebela.
Es un hecho que trabajar para el poder representa
comodidades. En Monterrey se habla de la expulsión
de los jesuitas hace varias décadas, como resultado de
su aliento ideológico a las causas populares. También
se sabe que - casi al mismo tiempo- la Legión
de Cristo y el Opus Dei tuvieron gran acogida en la
ciudad, debido a sus claras simpatías con la derecha
local. La fe funciona mejor para algunas personas
cuando se gana en abundancia.
Las sociedades pueden sintetizarse en unas cuantas
ideas asumidas de manera mayoritaria. ¿Cuáles podrían
ser las ideas más viables en una sociedad como la nuestra?

lo que está pasando en todos lados con la influencia de
las redes sociales y la posibilidad de buscar infonnación
de cualquier cosa, la posibilidad de comunicarte como
lo estamos haciendo en estos momentos, la posibilidad
de tener contacto directo con las manifestaciones
artísticas de todos los tiempos, etc.
Una revolución, desde el punto de vista sociológico
o político, implica cambios profundos en un lapso de
tiempo relativamente corto. La realidad nos dice que
hay cosas que no se pueden cambiar en una sociedad
sin utilizar la violencia. La lucha por la libertad
siempre estará presente, incluso ante la promesa de
seguridad y de satisfacciones económicas. Acabo
de ver una película sobre la Rusia en los tiempos de
José Stalin y se me grabó una frase atribuida a este
dictador: "La muerte de un hombre es una tragedia,
la muerte de un 1nillón es estadística". Las grandes
matanzas han sido también en nombre de Cristo y
tomando como bandera la defensa de una determinada
fe religiosa. El poder siempre corrompe. A propósito
de las revoluciones , Cristo es uno de los grandes
personajes que durante siglos ha influenciado el
comportamiento humano. Agrego que para la mayoría
de los que se dicen católicos en México, Cristo es el
gran desconocido.
Es importante decir que, en México, los conquistadores utilizaron la violencia, la palabra, la religión y el
engafio. Cortés pro1netió a los pobres Tlaxcaltecas liberarlos de los imperialistas Aztecas y lo que les dio fue una
nueva dominación que duró hasta el siglo XIX. Recuerdo
lo que decía uno de los Virreyes, dirigiéndose a los pobladores indígenas: "Ustedes están para callar y obedecer",
y parece que esta ha sido la consigna aún después de una
supuesta revolución.

BEL: Considero que los cambios actuales, profundos,
y que han afectado el modo de vivir de toda la gente
en el mundo han sido realizados no por políticos, sino
por tecnólogos, por ingenieros, por personas creativas.
La computadora, el teléfono celular, la tableta, etc.
están modificando la manera de vivir de mucha gente,
para bien o para mal. Todo lo que estamos viviendo
en estos momentos es un cambio revolucionario, que
incluso en algunos casos, ha determinado cambios
políticos, recordemos lo que ha pasado en el inundo
árabe, con las dictaduras y la rebelión de los jóvenes,

Flill: La violencia es una de las manifestaciones del espíritu humano, surge de manera animal, como una advertencia, como una defensa del territorio, como una manera de
imponerse por la fuerza. En fin, todos podemos ser violentos o violentados.
Alguna vez le escuché decir a un indígena del Cauca colombiano que sus anuas eran las palabras. Se refería al poder de su mitología, a la vitalidad del pensamiento. El Cauca
es el departamento - estado- con mayor población indígena en Colombia y uno de los más sacudidos por las
múltiples manifestaciones de la violencia, ocurridas en el

�ANDAR A LA Rl!DONDA

cruce de annas en manos civiles, militares y paramilitares,
el narcotráfico y la arremetida de los proyectos extractivos transnacionales. En fin, los pueblos indígenas siguen
siendo, en varios sentidos, luces en medio del camino.
BEL: La violencia actual se relaciona sobre todo con la

actuación del narcotráfico, al que se le atribuyen cuando
menos sesenta mil muertos durante el sexenio pasado
y más de treinta y cinco mil desaparecidos, a la fecha.
Esto es una tragedia que está marcando a la sociedad
entera con el signo del terror, la sangre, la corrupción y
la descomposición de las estructuras del Estado y de la
sociedad misma. Creo que esta crisis es profunda y no veo
alternativas a corto plazo.
El Estado está debilitado, las instituciones sociales están quebradas y el poder de los criminales se manifiesta
por todos lados.
FM: Hablamos de un genocidio en México, sin embargo,
el país sigue andando. En el fondo, cualquier acto violento

es una manifestación del miedo. Así mismo sucede en
Colombia, desde hace seis décadas, si contamos solamente la última fase de la violencia, que incluye el alzamiento en armas por parte de civiles a través de los
grupos partidistas, los grupos guerrilleros, los narcotraficantes, los paramilitares financiados por terratenientes y la mezcla en mayor o menor medida de
algunos de ellos. El gobierno colombiano reconoció a
finales del afio pasado que el número de víctimas en los
últimos cincuenta afios de conflicto, supera los cinco
millones. El Estado considera como víctimas a las personas que han sufrido infracciones al derecho internacional o violaciones graves a los derechos humanos.
En Colombia, toda una generación de líderes
campesinos, políticos, sindicalistas y figuras del ámbito cultural, además de intelectuales y maestros, ha
sido asesinada. El asesinato es una de las estrategias
que tiene el poder para amedrentar a las voces disidentes, actuales y futuras. No son pocos los pensadores que
fueron silenciados de esta manera, intimidados o comprados por el poder.
Pensar en tiempos de crisis puede resultar peligroso, pero también es fundamental hacerlo, de esta
manera, artistas e intelectuales responden a su tiempo, poniendo espejos de cuerpo entero ante las sociedades en las que habitan.

BEL: Creo que la labor del intelectual es esa, elaborar

espejos de cuerpo entero para que todo mundo se vea
como es, en lo individual y en lo colectivo, con sus
virtudes pero también con sus lacras.
La búsqueda y el encuentro con la verdad, eso que
supuestamente nos hará libres, eso como finalidad
suprema de los científicos y de las organizaciones
académicas, eso como valor supremo de nuestra
existencia, eso es lo que representa el espejo de cuerpo
entero.
Sólo a.fiadiré que a veces nuestro cerebro nos enga.fia y
vemos lo que queremos ver. Corresponde a los "oculistas"
hacer que la visión se corrija y que todo mundo vea lo que
es. Esto es frecuentemente revolucionario y por lo tanto
peligroso. Es peligroso simple1nente porque los espejos
muestran niveles de injusticia, de explotación, de avaricia,
y esto trastoca el "orden" institucional.
FM: A la luz de la desaparición (asesinato) de 43

normalistas de Ayotzinapa, pienso cómo este hecho
ha sido una piedra de toque que ha sacudido al país.
Las cifras de asesinatos son escalofriantes, a partir del
sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) como resultado
de la "lucha frontal" contra el narco. En la pesadilla que ha
vivido México desde entonces se nos ha acostumbrado

o
:z
o
o
:z
o

.
J:

......

!

o
N

...
......
111

A

◄
A
111

a:
o
111

....
111

◄

:z
......

éOUÉ LE PteA
A i5'1'1'.
soc1eDAI&gt; '?

~
~...
~

l:
Q

~

¡
~

158

�AMDAIIA LA

ll■ •OMDA

a la presencia de la muerte, sin POSIBLEMENTE ESTE SEA también era militar. Estamos
embargo, lo ocurrido en Iguala
hablando de principios del siglo
UNO
DE
LOS
MOMENTOS
surge como un hecho limitrofe, y
pasado.
entre muchas razones posibles, MÁS CRÍTICOS DEL ESTADO
Algunas personas calculan
esto se debe a que aparece como
MEXICANO COMTEMPORÁ• que en el estado de Guerrero se
una réplica de lo ocurrido en
generan aproximadamente 17 mil
Tlatelolco (1968): estudiantes MEO Y, PRECISA.MENTE POR millones de dólares al afio por el
conscientes e inconformes que ESO, SE REQUIEREN MEDI• cultivo y procesamiento de la
fueron silenciados por la fuerza.
amapola. Esto no es de ahora ni
Las circunstancias son diferentes D.A.S RADICA.LES PARA. LIM• es poca cosa.
en estos dos hechos, pero la PIAR LAS INSTITUCIONES
El grupo de los Beltrán
sensación es similar. Vivimos
Leyva y después los llamados
QUE
LO
COMPONEN.
en una sociedad totalitaria,
"Guerreros Unidos" son los
atemorizante, al mando de un
grupos que controlan, parece ser,
Estado que se fraguó en los estudios de televisión, sin
la plaza y las rutas de este lucrativo negocio. Negocio que
gobernabilidad, un Estado ligado al crimen, un Estado
dispone, como todos los de su especie, de una partida que
que es el crimen mismo.
podríamos llainar de "relaciones públicas". Que basta y
sobra para "convencer" a la policía local, a los responsables
BEL: El caso de Guerrero debemos enmarcarlo, como el
de la seguridad, a los alcaldes y quién sabe más arriba y
caso de Michoacán yTamaulipas y, tal vez como otras
hasta dónde.
entidades de la república, dentro de la problemática
Los traficantes están dispuestos a todo, por eso los
niveles de violencia, los asesinatos, las fosas clandestinas,
del crimen organizado y sus alianzas con políticos de
todos los niveles, con empresarios pequefios, medianos
la corrupción generalizada, la impunidad.
y grandes, con la policía, asi en general, y tristemente,
En Guerrero se encuentra el municipio más pobre de
también con mandos militares.
México: Metlatónoc y aquí los campesinos miserables
En Guerrero hace muchos afios que se cultiva amapola
cultivan amapola ya que, aunque los narcos los explotan,
y este cultivo se ha disparado en los últimos afios,
esta planta les deja más que el maíz. Este municipio
representa uno de tantos casos de violencia institucional;
simplemente porque el negocio de los opiáceos genera
las más altas utilidades en las actividades de lo que se
la violencia del olvido, de la explotación, de la miseria, que
conoce equivocadamente como narcotráfico y también
los criminales aprovechan perfectamente en su beneficio.
El Gobernador con licencia, la policía federal, la PGR,
porque la demanda en Estados Unidos ha aumentado.
el CISEN, el Gabinete Federal de Seguridad, la Secretaría
Los empresarios criminales del narcotráfico son
de Gobernación, las corporaciones militares, el Presidente
criminales y asesinos pero no son estúpidos. Si el
vecino país ya está produciendo miles de toneladas
Pefia Nieto lno sabían nada?
de mariguana y de muy buena calidad; si el gobierno
Posiblemente este sea uno de los momentos más
norteamericano está abriendo el mercado propio y está
críticos del Estado Mexicano contemporáneo y,
legalizando este producto no sólo para fines medicinales,
precisamente por eso, se requieren medidas radicales
que los tiene, sino para fines recreativos; si pronto
para limpiar las instituciones que lo componen. Medidas
radicales en el sentido de raíz, de fondo, de esencia; y en el
este vecino será el mayor productor de cannabis del
mundo; en buena mercadotecnia criminal, los narcos
fondo, en la raíz, tenemos una estructura política enferma
mexicanos han encontrado otra alternativa: la amapola
y una sociedad descompuesta, desigual.
y sus derivados, principalmente la famosa goma de opio,
La élite político-empresarial, por sí sola, no tomará
que por cierto, fue el primer producto de este tipo que
estas medidas radicales. Se requiere que surja la
nuestros paisanos empezaron a exportar a Estados
ciudadanía organizada y que exija pacífica pero
Unidos y, curiosamente, fue el gobernador de Baja
firmemente el cumplimiento de la ley y el imperio de la
California Norte el primer exportador. Debo afiadir que
justicia.

�ANDAR A LA Rl!DONDA

No se trata de crear más LA CUERII.A ES EL LÍMITE MÁS ca pi ta lis tas (n eoli beral es),
burocracia de seguridad, ni
tradúzcase esto como: la
LAMENTABLE
OUE
PUEDE
YI•
crear otra inútil corrúsión. Este
intención de satisfacer un deseo
no es un asunto policiaco, ni YIR UNA SOCIEDAD Y SURCE que nunca se sacia o el impulso
siquiera militar, es un problema
CUANDO LA POSIBIUDAD DE espasmódico del consumo
en todas sus manifestaciones
ecológico, político, empresarial,
asentado todo esto sobre una HABLAR DES.APARECE.
posibles.
En la época de la guerra fría
base social de corrupción cuya
manifestación más patética es la ilnpunidad, ésta más
enn--e los bloques liderados por Estados Unidos y la URSS,
grave aún que el delito rrúsmo. Se trata de un Estado que
existían guerrillas y convicciones ideológicas; ahora sólo
no ha atendido, en el caso del consumo de drogas, la parte
existe la ley de la oferta y la demanda. Crudo y duro:
preventiva y la posibilidad de legalizar~controlar este
vendedor y cliente, sólo que con armas de por medio.
asunto. Se trata de un estado de derecho alejado de la
Contra el narcotráfico nadie puede, porque disentir
realidad; se trata de que al país entero se le ha visto como
es peligroso y porque los beneficiarios econórrúcos son
cada vez más poderosos. A propósito, la ONU afirma
un enorme botín; se trata de que más de la rrútad de la
población ha quedado como una masa invisible para los
que entre el 70 y el 95% de las ganancias del narcotráfico
- dependiendo del tipo de droga- se queda en los
gobernantes, sin voz, sin fuerza, sin aliento. Se n--ata de
la desigualdad, se trata del engafio monumental, se trata,
Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa,
finalmente, de la debilidad de un ciudadano que no acaba
en tanto que los costos sociales son asurrúdos por los
de nacer.
países principalmente cultivadores y/o productores:
Es necesario encontrar la verdad sobre el caso de
compatriotas enfrentados a muerte, es decir, todas las
Ayotzinapa. Es necesario encontrar la verdad sobre
versiones posibles del pánico.
México. Es necesario encontrar el verdadero carrúno hacia
Diremos que el Tratado de Ubre Comercio (1994) fue el
inicio de la debacle mexicana la incapacidad de tener una
la consolidación democrática. Es necesario escuchar la
voz de los muertos y desaparecidos que claman justicia.
autonorrúa empresarial y alimentaria debido a un acuerdo
que, entre otras cosas, representó el establecirrúento de las
FM: Encontrar la verdad de lo que ha sucedido en el
rnaquiladoras de este lado de la frontera, lo cual supuso
México reciente es un tema fundamental, sobre todo
daflos ecológicos y condiciones laborales mínimas sin
cuando esa verdad aparece tan celosamente custodiada.
injerencia del Estado mexicano; a este empobrecirrúento
En pocas palabras, debe clarificarse cuántos de los
de la sociedad se sumó la deportación de cientos de rrúles
crimenes que se conocen fueron cometidos por el Estado.
de personas por parte de Estados Unidos desde 2006;
Una pregunta substancial para entender el conflicto
dos elecciones presidenciales dudosas (2006 y 2012); el
establecirrúento de la llamada guerra contra el narcotráfico
mexicano sería la quién le conviene la guerra contra el
narcotráfico? o, siendo más básico, la quién le conviene
(Felipe Calderón Hinojosa en 2006), así como la ola de
el narcotráfico?; además, ¿qué hechos desencadenaron
reformas legislativas (2013 , 2014) que vinieron con el
el narcotráfico tal como hoy se conoce en este país?;
presidente en curso, Enrique Pefla Nieto.
Analmente es clave indagar ¿quiénes son los beneficiarios
la guerra es el lírrúte más lamentable que puede vivir
de esta guerra cuyo capítulo anterior ocurre todavía en
una sociedad y surge cuando la posibilidad de hablar
desaparece. No está de más indagar ¿cuál es el origen de
Colombia después de treinta afios?
Cabe decir que ningún Estado puede derrotar al
la increíble cantidad de armamento que llega a este país?
narcotráfico debido a que éste asume la inexistencia
Si bien la pregunta parece tendenciosa, es evidente que
de la ética. Si la ética no existe, robar, torturar,
las fábricas de armas no se distinguen propiamente por
desaparecer, ejecutar no son acciones condenables,
promover la paz y la justicia en ningún lugar del mundo.
todo lo contrario, son las Klicencias" de las cuales se
Cuando el poder que te gobierna es la delincuencia,
vale el narcotráfico para crecer.
la instauración de un nuevo poder debe ser motivo de
El narcotráfico es la más rampante de las prácticas
hondas reflexiones. •

160

�-- ·

---

•FOUSTERONH

., ,,,

�co

o
N

'...IU
A,

~
IU

Clt

111

o
111

~
z

.&gt;
Clt

g
o

u

'

1
...fli

!

o

=
~

162

�LA CIUDAD DONDE UMO MACE Y CRECE SE MANIFIESTA, COMSCIEM•
TE O IMCOMSCIEMTEMEMTE EM CADA COSA QUE UMO REALIZA.. EM
EL CASO DE LOS QUE VIVIMOS EM MONTERREY Y SU ÁREA METRO•
POLITANA, UNO SE ENFRENTA A UN LUCAR LLENO DE MATICES,
DESDE LOS MÁS FAVORECEDORES HASTA LOS MÁS TRÁCICOS. AL
SER CONFRONTADOS POR UNA PIEZA D
ES LO QUE PERCIBIMOS.

D

D
D

SILVESTRE MADERA ESTO

�D ■ .+.RT ■ S

T

■ SP ■ IISMOS

ergio Silvestre Martínez Madera es
un artista plástico que domina dis,
tintas disciplinas como son el dibujo,
la pintura, el grabado, el muralismo y el stn:et
cartoon. Además de una técnica impecable en
sus trabajos hay mensajes que van desde lo
personal hasta lo sociopolítico, reflejando los
problemas del país y del mundo. Esto se debe
a que Silvestre no es un artista que se quede en
su estudio a plasmar miradas lejanas, sino que
puede adentrarse en cualquier ambiente y sen,
tirse cómodo, ganarse a la gente y sus pláticas,
conocer de primera mano lo que está sucedien,
do a su alrededor y plas1narlo con una mirada
analítica y mediante ideas claras y precisas.

S

111

111

-

111
~

u

111

G

j
◄
u
111

111

SU BÚSQUEDA Y COMPROMI•

:z

SO COM EL ARTE Y L4S CA.USAS

.,,

111

......

-o

SOCIALES LO LLEYAROM A C.A.•

N

...
......

MAR EL COMCURSO MA.CIOMAL

111

A

'"LOS 43" EM LA CA.TECORÍA. DE

◄
A

CARICATURA..

11

Su acercamiento al arte se dio desde muy
pequefio a través del dibujo, al darse cuenta de
que en las calles hay situaciones y personajes
tan particulares que es imposible no pensar en
plasmarlos en papel. Los afios y las distraccio,
nes propias de la edad despertaron en él un interés mayor por esta disciplina. Madera es Licenciado
en Lenguajes Audiovisuales (UANL). Su trayectoria
laboral lo ha llevado por diversos caminos, siendo al,
gunos de los más destacados su paso por el INAH de
Nuevo León donde se desempefió como dibujante na,
turista en el área de arqueología (2012-2014), su labor
como encargado de organización y logística de ex,
posiciones de artistas emergentes de la localidad en
la Universidad Humanista de las Américas, así como
su etapa como encargado de la obra pictórica en la
Biblioteca Magna de la UANL (2014-2015) donde
llegó a conocer otras perspectivas del mundo del arte.
La necesidad de ir consolidando su dominio de
otras técnicas lo ha llevado a tomar cursos de grabado

111
~

o
111

.....
◄
:z
......

-

s:::

u
~

y escultura con artistas de reconocimiento interna,
cional como Edgar ~Bacalao" Argaez, grabado, y Héc,
tor Olivares, escultura. Su búsqueda y compromiso
con el arte y las causas sociales lo llevaron a ganar el
concurso nacional "Los 43n en la categoría de carica,
tura, esto le permitió tomar un curso con el monero
Trino en el Centro Cultural Talavera CDMX y viajar
a Barranquilla, Colombia, en un intercambio cultural
donde pudo conocer el arte y realidades de otro país.
Es uno de los más jóvenes y prolíficos dibujantes
de este género en México. Su facilidad para la cari,
catura política puede apreciarse en los numerosos
cartones que ha realizado para Vida Universitaria , Siete
Días, Sol Azteca, El Horizonte y La Roe ka. Otros de sus

~
i
~

�,

\

dibujos pueden encontrarse en fanzines, como La
Nevera, y libros independientes, como Los hedonistas
cansados, y dos libros que condensan su trabajo y que
han sido adquiridos a lo largo de toda la república:
Crcativerio (2013) y Silvcstiario (2015).
Sus murales se encuentran en hoteles y restaurantes importantes de la ciudad, en exposiciones
con sus pinturas, dibujos e ilustraciones , pero también en la calle donde cualquier persona los puede
ver al salir del trabajo mientras espera el transporte
que lo llevará a casa. Con ironía y un humor puntual, las piezas de Madera estimulan al espectador a

cuestionarse una realidad que necesita ser expuesta y confrontada. Silvestre sabe que el arte puede
cumplir una labor social, que puede llevarlo a otros
lugares además de lo contemplativo y de la experiencia estética, que el arte y el artista no sólo deben estar en galerías, aulas y publicaciones especializadas,
sino que el arte y la vida pueden, y deben, estar también allá afuera, en un acercamiento con la gente y
los lugares. Esto es lo que vuelve a Madera un artista
completo que va más allá de la ejecución técnica y el
talento, lo cual se ve reflejado en su vida y congruencia, y, por supuesto, en su obra. e

�DI!

Á■Tl!S

Y l!SPl!IISMOS

SYLVIA MOLLOY
• RAÚL OLYEILA MIIARES

o

:z

!:z
o

J:

'
IO
o
N
'111...
A

~

A

111

et

111

o

11)

~

-&gt;:z""
et

g
o
u

!1ft'
m
...

¡

EN VIRTUD DE UMA CITA EFECTUADA A TRAVÉS DEL CORREO ELECTRÓNICO, ME
ENCUEMTRO A PUMTO DE EMPRENDER UN DIÁLOCO CON SYLVIA MOLLOY (BUE•
NOS AIRES, 1938), ESCRITORA, ACADÉMICA, ENSAYISTA, NARRADORA, AUTO•
RA DE DOS NOVELAS MUY PARTICULARES, Y DE UM LIBRO SOBRE BORCES QUE
ES TAMBIÉN EXCEPCIONAL.

166

�•■

~

RAUL OLYERA (RO): Quisiera que me contara un
poco, maestra, ¿cómo fue que empezó usted a escribir
de una manera consciente?

ARTES 'Y ESltl!IISMeS

sentido, agradezco haber podido hacer las dos. Cada
vez más quiero incluir esa veta critica, darle una vuelta
personal a la critica. De hecho, últimamente he escrito
textos que son una combinación de las dos escrituras.

SYLYIA MOLLOY (SM): La pregunta no es fácil,
o mejor dicho, la respuesta no es fácil. Yo de muy
RO: Lo que yo observé En breve cárcel es que hay como
chica, como todo chico, me gustaba leer mucho y
un filón biográfico, donde relato y crónica se traslapan,
pensaba que un dia iba a escribir, luego cursé estudios
de una manera que sólo el autor lo entiende o bien el
universitarios en Francia y
detective, es decir, el critico
comencé por el camino de la LA IDEA DE ESCRIBIR FIC• que siga su vida paso a paso.
crítica. Mi primer libro fue
Cl6M ME T.AL.A.DR.A.IIA PERO, SM: Me gusta la idea del
escrito en francés, La diffusion
de la littérature hispano-américaine AL MISMO TIEMPO, COMO detective, porque me acuerdo
en France au XXe siecle (1972), ESTABA
EMBARCADA EM que un amigo mío me dijo:
ésta novela se lee con la
y fue alú que comencé a leer
a Borges, quien fue uno de EL CAMINO DE LA CRÍTICA, curiosidad que uno lee una
los escritores que Francia ESCRIBÍ UM UBRO SOBRE crónica. Volviendo a lo que
descubrió tempranamente.
decía de la dificultad que tuve
■ORCES,
OUE
ME
PARECÍA
La idea de escribir ficción me
al principio, fue una dificultad
taladraba pero, al mismo tiempo, LA MEIOR MANERA DE LAM• sobre todo de época. Fue una
novela que yo publiqué en
como estaba embarcada en el
URME
A
LA
FICCl6M,
DE
Al.camino de la critica, escribí
Espafia, porque en Argentina
nadie quería publicarla. Era
un libro sobre Borges, que CUMA FORMA..
me parecia la mejor manera
plena dictadura y no había
de lanzarme a la ficción, de alguna forma. De hecho,
manera. Aceptaron el libro de Borges pero en la misma
mientras escribía ese libro comencé en forma paralela
casa editora, yo tenía un amigo ahí, quien me dijo: me
a escribir ficción. Ahí empecé a escribir En breve cárcel
gustaría publicarla pero francamente no puedo. En
vista de eso, tuve mucha suerte de poder publicarla
(1981). Terminé prácticamente al mismo tiempo Las
en Seix Barral. Cuando iba a Buenos Aires llevaba
letras de Borges (1979) y En breve cárcel.
ejemplares. Fue una novela que tuvo una circulación
RO: Eso es interesante, pues yo veo un maridaje,
underground al comienzo. Me he encontrado con gente
que la había leido en fotocopias. Se pasaban fotocopias.
una combinación muy particular en su obra, entre
la narrativa y el ensayo. Eso, creo, enriquece ambos
Está bien, es una manera de llegar a los lectores.
géneros: al ensayo lo vuelve menos árido y a la narrativa
RO: ¿La primera reedición vino con la Serie del
la hace más rica en conceptos. En espafiol, de pronto
Recienvenido?
no hay muchos autores así. Los editores quieren cosas
típicas, canónicas, 1nás puras, comerciales. ¿Usted tuvo
algunos problemas con su primera novela en Argentina?
SM: Hubo dos reediciones. La primera fue en Argentina
en un sello de poca difusión, Simurg. La segunda fue
SM: Encasillar a la gente. Primero quiero volver a
aquí en México con Alfaguara, salió en una serie que
patrocinaba el Claustro de SorJuana. Sandra Lorenzana
lo que decíamos de las escrituras que se conectan,
apoyó mucho la publicación de la novela, así que tuve
la crítica y la ficcional. Yo siento que cada una
"contamina" a la otra. Uso el verbo contaminar en
mucha suerte. La novela fue encontrando padrinos o
un sentido positivo, cada una enriquece a la otra
madrinas. El primer padrino fue Severo Sarduy quien
efectivamente. De modo que para mi se vuelven
me recomendó en Seix Barral. Para México mi segunda
una, son dos facetas de una misma escritura. En ese
madrina fue Sandra lorenzana y luego puedo decir que

�D ■ .+.RT ■ S

T

■ SP ■ IISMOS

Ricardo Piglia fue mi tercer padrino, dentro de la Serie
del Recienvenido.

RO: Con Ricardo Piglia ha habido una serie de
coincidencias, han sido ustedes maestros en el mismo
departamento de ciertas universidades estadounidenses.

cómo abordarlos. Hay un escritor chileno importante,
Augusto d'Halrnar, que se conoce muy poco, tiene una
novela notable, La pasión y muerte del Cura Deusto (1924),
que es una novela de contenido homoerótico y por eso,
creo, no se le ha leído, se le ha ignorado. Mi interés no
es elegir, llamar la atención sobre el homoerotismo en
la novela exclusivamente sino decir: está ese elemento,
mirenlo, es importante dentro de la lectura que hacen
acerca de la novela.

SM: Pero no al mismo tiempo, yo ensefié en la
Universidad de Princeton durante muchos afios pero
él vino después. Ahora estoy
libre como un pájaro. Estaba
EM EL CANON LA.TIMOAME• RO: No todos han tenido
en la Universidad de Nueva
la fortuna de contar con la
RICAMO
MO
LEEMOS
DESDE
York hasta que me jubilé. En
protección de un editor y
Buffalo comencé mi carrera
LA PERSPECTIYA DEL CÉ• amigo íntimo co1no Franc;:ois
docente, luego Princeton,
Wahl en el caso de Severo
MERO
Y
ADEMÁS
LEEMOS
A
Yale, Nueva York. ~Ahora
Sarduy, a cargo de Éditions du
POCAS ESCRITORAS.
estoy donde no estoy~, como
Seuil. ¿Usted conoció a ambos?
diría Gabriela Mistral. la idea
SM: Sobre todo conocí bien a
de Piglia ha sido estupenda.
la Serie del Recienvenido ha rescatado textos que ya
Severo. Era muy gracioso, con un sentido del humor
estaban agotados. Es muy bueno darle nueva vida a
estupendo, con una elegancia y despilfarro verbal
esos libros, el mío incluido.
notables, la capacidad de reírse de sí mismo, no sé, era
una esencia muy refrescante y a la vez de una ludicidad
RO: Volviendo al ensayo, es casi obligado hablar
ejemplar.
de Borges, referirse a él, en los libros de usted, en
particular, ¿cuáles son los puntos más originales, algo
RO: ¿y a Roland Barthes, un buen amigo de Sarduy?
que nadie hubiera sefialado antes?
SM: Fui a una conferencia suya, he leído en forma
extensiva a Roland Barthes y lo considero uno de los
SM: No creo que me corresponda a mí decirlo. He
hecho mucho trabajo sobre género en un momento
criticos más importantes del siglo XX. Una vez me lo
donde no se trabajaba como categoría crítica. En el
presentó Sarduy pero no lo frecuenté con asiduidad.
canon latinoamericano no leemos desde la perspectiva
RO: ¿y a Juan Goytisolo?
del género y además leemos a pocas escritoras. Me
interesaba mucho Delmira Agustini en su relación
con Rubén Darío. Ahí empezó el interés por el
SM: lo conozco poco, lo conocí de hecho en Estados
género como categoría crítica y, dentro del género,
Unidos, porque se le invitó a dar una conferencia a la
universidad pero no lo he leído.
seguir distintas lineas que se habían ignorado hasta
entonces, sobre todo, trabajar la disidencia sexual
como categoría válida de análisis literario.
RO: la propuesta de Goytisolo y la propuesta de
Sarduy, en particular en la novela, depende mucho
RO: lEn relación con Borges sería interesante?
del lenguaje. lEn su caso personal, la propuesta
novelística es distinta, quizá más sutil?
SM: No, ahí sí no me meto. Me interesaba además
rescatar escritores o libros que se han dejado de leer
SM: No sé, no sabría cómo describirlo. Yo trabajo con
por una suerte de consenso, no sé cómo llamarlo, la
fragmentos, los acumulo, y escenas que voy hilvanando.
Trabajo mucho con material autobiográfico o con
crítica ha dejado de lado esos textos, porque no sabe

168

�•■

memoria, personal o de otros, a veces acudo, robo
recuerdos, digamos. Me interesa ficcionalizar el
pasado que yo recuerdo, fragmentos del pasado
que recuerdo, como digo, no sé inventar, no me
interesa inventar. Pienso que ya hay suficientes cosas
interesantes en lo que pueda yo recordar.

RO: El género fantástico como tal, en definitiva no le
interesa, lo me equivoco?

ARTES 'Y ESltl!IISMeS

SM: Varia imaginación (2003) es de hecho una doble
cita. Es parte de un verso que José Bianco toma de la
literatura espanola y la usa para una de sus novelas.
Sobre la última producción de Borges, hay un libro
que me interesa 1nucho que es un relato de viaje, Atlas
(1984), porque es el viaje de un hombre que no puede
ver, que no ve el lugar a donde viaja, que recurre a
memoria, a citas, a cosas que le han contado, para
hablar de ese lugar que no puede ver.

RO: Creo que, desde el punto de vista estilístico, esos
libros tienen un acabamiento sumo, una perfección
muy grande. Quizá ahí se halle lo más grande.

o
:z
o
o
:z
o

..

SM: Es el trabajo de la miniatura. Son textos cortos,
muy torneados. No sé. Yo prefiero ver a Borges como
una especie de corriente. Si tuviera que decir un libro de
Borges para llevarme a la isla desierta, diría un libro del
comienzo, Evaristo Carriego (1930), ahí en ese libro está
prácticamente todo.

J:

'

"'-o

..'
N

111

A

◄
A

RO: Hay una coincidencia con Borges, por la formación

•o
111

en Ginebra, que es que él también escribió algunos de
sus primeros textos en francés, como usted. Es curioso.
Hay una parte del exilio argentino que se desarrolló en
Francia y adoptó incluso la lengua francesa como idioma
de expresión literaria. Algunos son buenos, ¿recuerda
usted alguno? Hay ciertos autores que sólo conocen los
franceses, porque realmente pertenecen a ellos.

ID

..
.-'.
111

◄

:z

o

X

1ft

i

o
...

u
u
:a

e:

::
Q

SM: No puedo, me encontraria con las manos atadas,
inutilizadas para el género fantástico.

RO: lQué opina usted de esto? A Borges se lo conoce
más por sus cuentos, a veces por sus ensayos pero, en
los últimos afios de su vida, publicó libros como Los
conjurados (1985), colecciones de poemas en prosa,
estampas, poemas de inspiración ,vhitmaniana,
porque eran versos muy largos, en resumen, de varia
invención. Usted tiene un libro que se llama Varia
imaginación, que son relatos, por cierto.

SM: Hay otros que se han quedado en Francia pero
siguen escribiendo en espafiol, pienso en el caso de
Sergio Delgado, un cuentista estupendo, poco conocido,
cuentista y narrador en términos generales. O bien
otros escritores como la poeta Silvia Baron Supervielle,
que comenzó en espafiol, fue a Francia, se quedó a
vivir allá y ahora escribe en francés pero se traduce
ella misma a veces al espafiol. Hay un ir y venir de las
lenguas en ciertos escritores, es un tema en el que ahora
estoy trabajando.

RO: Usted mencionaba a José Bianco, Borges , la
revista Sur, yo he leido las novelas de José Bianco y
advierto, como descubro en Kafka o en otros escritores,
una especie de homoerótica velada. Es un tema
interesante, porque no está muy explorado, y lo mismo se

�D ■ .+.RT ■ S

PENSÉ

T

■ SP ■ IISMOS

,no ES COMO UM

DOM.

IAUÉ IIA.COCOM ESTACOIMCIDEM•
CIA.: PUEDO OLYIDARLA. O PUE•
DO TRATAR DE EXORCIZA.RL.A, DE
Al.CUMA MANERA, ESCRIBIÉMDO•
LA!"Y ES LO OUE HICE.
podña descubrir en Borges, ahí desde luego es más velado
todavía, más sutil, más oculto, pero habría 1nanera.

habia manera, en plena dictadura, de hacer demasiadas
averiguaciones. No se perdieron por motivos politicos
pero todo era politizado en ese momento. Esa pérdida de
las cenizas maternas fue algo que me pasó a mi, de nuevo,
es algo que tengo que contar.
RO: Son varias lenguas, en su caso personal, en
principio el castellano, después el francés como lengua
de ensefianza, y 1nás tarde el inglés como lengua de
adopción, pues tiene usted libros escritos en inglés.
SM: No de adopción. Fue lengua paterna. Me crie en

SM: Seguramente ha habido trabajos que ya han mirado
el homoerotísmo en "La intrusa", por ejemplo, el cuento

de Borges. Hay un critico, Daniel Balderston, que ha
trabajado ese aspecto de Borges. Y el caso de Bianco
también. Es decir, aparece el tema. Los libros se leen
según las épocas y esa lectura homoerótica de Bianco
posiblemente no hubiera ocurrido en otro momento,
digamos, pero las perspectivas de lectura cambian, se
enriquecen, se combinan de 1naneras diversas.
RO: Si usted considera el caso de Kafka, un relato
como "La colonia penitenciaria" (1919), hay una serie de
prácticas sadomasoquistas que pueden interpretarse en
otro contexto. ¿De qué manera la propia biografía, las
vivencias personales forman parte de la obra narrativa,
qué distancia hay que tornar, si es que alguna, para
procesarlas, cómo es su método?

dos lenguas. Mi padre era argentino, hijo de irlandés
y de escocesa, pero la colonia inglesa en esa época
en la Argentina era muy cerrada y mantenia el inglés
como lengua. Mi papá, si bien argentino, fue a colegios
argentinos y todo, mantenia el inglés y nos hablaba a mi
hermana y a mi en inglés. Así que hablábamos espafiol con
mi madre, que era de origen francés, hija de franceses, pero
que habia perdido la lengua. Eso me taladraba mucho,
la idea de perder una lengua. Cómo no mantuvieron el
francés a la vez que el espafiol, me sigue preocupando.
Me da pena la idea de que una lengua se pierda cuando
se la puede seguir manteniendo. De alguna manera, eso lo
tengo bastante consciente, yo pedí aprender francés.
RO: Sobre todo, la de su madre. ¿Después no hubo
manera de volver a Francia, ensefiar allá, volver por
temporadas?

SM: No tengo método. He tenido, no sé qué palabra

SM: Fue muy difícil. Si bien me doctoré alli y todo, el

elegir, la suerte de haber escrito dos novelas cuyos
comienzos, cuya escena primera, digamos, corresponde
a una vivencia muy intensa núa y a partir de eso,
esa vívencia núa que elijo, pasar al ámbito narrativo,
novelesco, que sirve como de envión, me da el envión para
continuar. En el caso de En breve cárcel, esa experiencia que
cuenta la narradora de haber llegado a un apartamento
donde ya había estado y eso por casualidad, me ocurrió
en efecto. Pensé "Esto es como un don. ¿Qué hago con
esta coincidencia: puedo olvidarla o puedo tratar de
exorcizarla, de alguna manera, escribiéndola?" Yes lo que
hice. En el caso de la segunda novela, de Et1 breve cárcel, el
personaje que llega con las cenizas de su madre y luego
esas cenizas se pierden, verdad. Eso me ocurrió a nú. Las
cenizas de mi madre se perdieron por algún tiempo y no

sistema francés era muy cerrado en esa época y era muy
difícil entrar en él. Ahora es mucho más fácil. Pero está
bien, me mantuvo en un ir y venir que, de alguna manera,
intelectualmente, me nutre.
RO: Para concluir, yo que soy también traductor, me
interesa su opinión, ¿qué cosa podria usted decir al
respecto?
SM: Simplemente recordar que la traducción es, ante

todo, un acto de lectura. Ese acto de lectura cuestiona
toda idea de inmovilidad de un original. En cuanto se
traduce un texto se relativiza toda idea de texto original
y es lo más fecundo que puede pasar en la literatura,
establecer diálogos entre versiones de un mismo texto.

170

�•■

ARTES 'Y ESltl!IISMeS

LYOTARD VS EL MUNDO
EL ,,ESCRITOR FA.MTASMA.''
EM ACCIÓN

,,

~-

~~

• PA■LO ESPIMOSA YER.A.

.

.

,,,
~'\.i.~

,~
,~

8 , ,. ;~
\ ,..~~.Á " !:
:

...
:-,.;

111
Q,

- -~----------,
Q,

AUM~

l

l.POR OUÉ ESCRIBÍ ESTA MOYEL.A.?

a idea de explorar, como el Capitán
Nema en 20,000 leguas de viaje submarino, las
profundidades de este mar cenagoso en
que se ha convertido el México actual asolado por
poderes fácticos y "constitucionales", refiriéndose en
específico a los cárceles del narcotráfico y al Gobierno
federal, respectivamente, fue una idea que se tomó en
obsesión enfermiza hasta "explotar" al introducir, en

L

ese infierno, a un especie de Don Quijote de la Mancha
que en apariencia "no tiene vela en ese entierro": el
profesor Juan Lyotard K, un profesor de ciencias de la
comunicación de masas cuya vida personal se asemeja a
la de Indiana J enes en versión de antihéroe.
Juan Lyotard K. representa al ciudadano de este
país con todas sus cualidades y defectos, pero además
simboliza al "sujeto de la enunciación" del cuarto

�D ■ .+.RT ■ S

T

■ SP ■ IISMOS

IMFIMIDAD DE EYEMTOS Y PUES•
TAS EM ESCENA SURCIEROM DE
LA '"MADM", IMCLUYEMDO PER•
SOMAIES ENTEROS Y UNA CRAM
CANTIDAD DE ~FAIBSY MUDOS
MARRA.TIYOS QUE SE TEIIEROM
~

~

POR SI MISMOS COMFIMAMDOME
~

A MI, COMO '"ESCRIBIDOR", AL
ROLDE CASI UN.ARTESANO Y 11.AS•
TA DE UM SIMPLE ESPECTADOR
DE LA FIESTA ABRUMADO POR
LA CRAM CANTIDAD DE ACOM•
TECIMIEMTOS DESPLECÁ.MDOSE
LEMTAMEMTE AMTE MIS MARICES.
poder, el de los mass media independientes atropellados
por el Estado y por las fuerzas criminales organizadas
que exigen la "ley de l'omerra" que podemos sintetizar
como "silencio o plomo". Como prueba viviente,
además de los cientos de periodistas asesinados
en México, ahí está lo que sucede en Veracruz y la
reciente masacre contra un fotorreportero y una
activista social, Rubén Espinosa Becerril y Nadia Vera,
que se atrevieron a desafiar al Leviatán jarocho.
En el ámbito de la ficción, pero siempre reflejando la
hiperrealidad que nos permea de signos neokafkianos,
Lyotard es sacudido en un momento crucial de su vida
muy confortable, partiendo de principios del Zen
budismo, por una especie de sato1i o despertar de la
conciencia, por no hablar de "iluminación cósmica" de
la mente. Este "despertar" significa el revelar, contra
su propia voluntad, la existencia que él conoce de un
pacto mafioso disefiado bajo la mesa, al margen de la
sociedad, entre los jefes de jefes de los grandes cárceles
y la cúpula del poder del Gobierno federal, escalando
desde el gabinete de seguridad nacional hasta la
Presidencia de la República. Por supuesto tal empresa
está plagada de riesgos. Subirse al ringa enfrentar a
dos gigantes para "desenmascararlos" simboliza aquí
y en China una acción suicida, propia de un samurái.

IRRUMPE EL ,,ESCRITOR FAMTASM.MT

El problema al relatar la síntesis de este posmoderno
viaje de Ulises es que la novela, disefiada bajo un
estricto plan narrativo, se salió de control y empezó
a escribirse por sí misma. Día tras día durante esos
seis o siete afios que me llevó contar esa historia
de corte semiótico, el texto empezó a crecer por
sí solo y los personajes irrumpieron de manera
imprevisible, como una especie de "rizoma", en el
lenguaje de Deleuze y Guattari, o en un sentido de
"deriva" del discurso, remitiéndonos a la teoría de la
deconstrucción de Derrida, aunque yo prefiero, como
semiótico y apegándome al pensamiento de Charles
Peirce y de Umberto Eco, definir ese "modelo de
autoescribirse" como parte esencial de la semiosis,
es decir, la propia interpretación que alguien hace,
cualquier ser o cualquier entidad, en torno a un signo
y a su objeto. Es el proceso de "reenvío de signos" o
una nueva interpretación del proceso, en sí, la base de
la comunicación.
Lo anterior es importante para entender cómo
opera, al margen del escritor, un texto que se separa
de las intenciones del autor y que exige autonomía en
su devenir, las propias líneas o corrientes narrativas,
y que empieza a "escribirse" por sí solo o guiado por
una especie de "escritor fantasma" como diría Reman
Polanski. En Lyorard vs el mundo sucedió eso al pie
de la letra: infinidad de eventos y puestas en escena
surgieron de la "nada", incluyendo personajes enteros
y una gran cantidad de affaires y nudos narrativos
que se tejieron por sí mismos confinándome a mí,
como "escribidor", al rol de casi un artesano y hasta
de un simple espectador de la fiesta abrumado por
la gran cantidad de acontecimientos desplegándose
lentamente ante mis narices.
Así, la idea de crear un thriller político, una
novela negra o hasta un guion cinematográfico
tomando como protagonistas a dos grandes "sujetos
de la enunciación" como lo son los "jefes de jefes"
- incluyendo a sanguinarios sicarios de los cárteles,
así como los facciosos representantes del poder
político, escalando a los más altos niveles del Gobierno
federal y de otros poderes como el legislativo y el
judicial- se quedó atrás. Y la narración empezó a
desenvolverse y a multiplicarse por otras veredas

172

�•■

ARTES 'Y ESltl!IISMeS

y vericuetos que nunca tuve en mente dentro de mi
a la sociedad. Y así, apoyándose en un mass media, el
"plan maestro" que constituía la novela, la que hubiese
periódico La Galaxia de Gutenberg, publica, hasta cierto
podido concluir en menos de un afios, llevándome así
punto en contra de su voluntad, los términos del pacto
desatando así, tras abrir esa "caja de Pandora", toda la
a más de seis afios intentando resolver el crucigrama
o el "cubo de Rubik" en que se convirtió la obra. Por
ira de esos grandes poderes que se transforma en una
eso hablo del rizoma del postestructuralismo, de la
vendetta incontenible en contra del pobre de l yotard
deriva de la deconstrucción y de la semiosis narrativa,
y del mundo que lo circunda. Y me pregunto: lquién
fenómeno que se puede entender al darle lectura a
en este país, como indefenso ciudadano o persona
una ilnprescindible obra de Umberto Eco titulada
común y corriente, tiene la fuerza o los recursos para
Lector i11 fabula, un texto crítico
enfrentar la furia incontenible
que revela cómo opera este
de dos poderes como los
UN.A.
SÍNTESIS
DE
LA
OBRA
proceso de "auto-escritura" de
representados por los cárceles
una historia, donde el autor se NOS LLEY.A.RÍ.A. .A. SIMPLI• y por el propio Gobierno
transforma en lector y viceversa. FIC.A.RLA COMO LA LUCII.A. federal, este último como,
destaca louis Al thusser,
Estamos en el terreno de la
"semiótica del receptor", ni más DESICU.A.L ENTRE DOS PO• monopolizador de la fuerza
ni menos, del "interpretante DERES
OMNÍMODOS EN de Estado o de la violencia
otro": usted y yo. Lyotard vs
institucional?
CONTRA
DE
UN
TERCER
el mundo exigió su patente de
Una síntesis de la obra
corso y se salió con la suya y PODER: LOS NA.SS #EOIA., nos llevaría a simplificarla
autoescribió al margen de un
como la lucha desigual entre
COMO
ESTÁ
SUCEDIENDO
atónito escritor, yo mismo, su
dos poderes omnímodos en
propia versión de la historia, .A.CTU.A.LMENTE EN MÉXICO. contra de un tercer poder:
que por cierto está inacabada.
los mass media, como está
sucediendo actualmente en
l.DE O■É NOS 11.ABLA LA MOYELA?
México. l a masacre de periodistas que se atreven a
desafiar o develar asuntos ultra-secretos del mundo de
Una novela en sí es una especie de "historia de historias",
los cárceles o del ominoso universo del poder político,
de diferentes narraciones, las que en su momento
es más que un hecho. lo podemos leer de manera
cotidiana sin irnos al espacio de la ciencia ficción en
empiezan a entrecruzarse generando verdaderos nudos
brownianos que en momentos desesperan al lector.
revistas como Proceso o Nexos, y en diarios como Reforma,
El Norte, LaJamada, El Universal, Milenio Diario o Excélsior,
Así, podemos sintetizar en unas cuantas palabras la
gran historia o récitde la obra como podemos reducir la
aparte de muchos medios de estados o municipios
como el semanario Zeta de Tijuana. Muchos de los
trama de unfilm en dos minutos. Pero eso sólo nos da una
imagen muy analógica o connotativa del objeto en sí.
escenarios narrativos que aparecen en la novela fueron
Lyotard vs el mundo es la historia de un profesor,
extraídos de estos medios de comunicación con sus
que es periodista a la vez, enfrentado por cosas de las
propios nombres y citas, incluyendo textos completos
circunstancias a un gran secreto de la "política negra"
de periodistas críticos. Aquí la realidad cotidiana o
mítica, como diría Roland Barthes, se funde y confunde
que asola y devasta al país: un acuerdo mafioso de "no
con la hiperrealidad ficticia de la obra. A veces, en parte,
agresión" pactado entre dos poderes fácticos para
parece que estamos leyendo una crónica o una nota
proteger sus propios intereses (t'El Chapo" Guzmán y
la Presidencia de la República?). Por azares del destino
periodística de lo sucedido el día de ayer, y a veces la
realidad supera a la ficción como diría Julio Cortázar al
y gracias a su amistad con un súper-sicario amigo de
la infancia, tiene acceso a dicho documento top secret y
referirse a Rayuela. Es lo que convierte a la obra en una
no logra dominar a su conciencia, que le grita y le exige
apasionante narración donde no siempre sabemos qué
revelar dicho secreto de índole criminal para alertar
es realidad y qué es ficción.

�D ■ .+.RT ■ S

T

■ SP ■ IISMOS

UM eA.STl#C FUERÁ DE SERIE

Cada uno de los personajes que irrumpen en la
historia con su propia linea narrativa van tamizando,
texturizando, contextualizando y dotando de tercera
dimensión al gran relato y aquí es donde es necesario
destacar cómo la novela en sí se separa del "escribidor"
y 1narca su raya para empezar a desplegar, al inargen
de un "gran creador" o dictador su propia versión de
los hechos. Así la lústoria del mejor amigo de Juan
lyotard, un joven profesor diez afios menor que él
llainado J.J. lincoln, empieza a surgir exhibiendo las
entrafias del mundo de este personaje, admirador de
expresiones de la cultura popular (la Familia
Burrón) y del arte contemporáneo;
y él también profesor en la
USEMASS , Universidad de
los mass media, tristemente
asociado al "Indiana
Jones" del relato y cliente
frecuente del Starbucks
desde donde se escribe
la historia y se percibe
el infierno. Y la propia
madre de este joven,
Ma Marilyn quien rinde
culto a la Coatlicue y a
los dioses prehispánicos y
aztecas irrumpe de manera
imprevisible y provocadora
en esta "red de redes" en que se va
transformando el relato, dejándonos una
impresión de total incertidumbre y asombro.
"la venganza de los dioses se precipitará sobre ti con
toda su fuerza,Juan lyotard".
El joven Aristóteles Kowning de 17 afios, hijo único
de lyotard, vive en un mundo de metarrealidades, un
"mundo otro" que termina como empieza: de ficcióncolor-de-rosa a ficción-sangrienta sin que él o el grupo
de teenagers que lo rodea entienda de qué se trata. Aquí
el consumo de la ca,mabis, la golden, tiene mucho que ver.
Y el draina es que el adolescente no tiene oportunidad
de poder traducir el affaire al que son lanzados él y
su novia Alice love, igual que un golpe de dados en
las Vegas, el famoso Un coup de dés de Mallarmé que
decidirá su suerte. Tras irrumpir dentro de una alegoría

onírica, en el entorno cotidiano del propio Van Gogh,
su habitación en Arles (obra intervenida en la propia
portada de esta obra) y estableciendo un extrafia
relación téte-a-téte con el famoso pintor y después de
un encuentro azaroso con un piloto de Fórmula 1 en
la logósfera de Sao Paulo minutos antes de definirse
el Campeonato Mundial de Pilotos en el circuito de
Interlagos, Aristóteles no logra decodificar el porqué de
su aventura existencial ligada, por cuestiones del azar,
con la de su padre, quien también deja de ser duefio de
su voluntad para cometer atrocidades, o actos asertivos
en otro contexto. Finalmente, como un objet trouvé,
la cabeza del impetuoso adolescente aparece, como
una versión neobarroca de la Mona Lisa, en
el Museo Francis Bacon de Londres,
semejando una obra de arte post,
conceptualista del artista inglés
Maurice Himmler.
"El Orejotas" Rivera,
temible sicario que trabajó
bajo las órdenes de "Jefes
de jefes" de varios cárceles
y quien afios antes
interpretó a Gestas , el
ladrón que insultó a Jesús
en la puesta en escena de
"la Crucifixión" en el Cerro
de la Estrella de lztapalapa,
representa el "puente
intocable" que tiende rumbo a
su amigo de la adolescencia, Juan
Lyotard, con efectos inesperados, propios
de un film de Hitchcock. Es él el súper-matón de
la lústoria quien, en un arranque de ingenuidad o de
lealtad, le entrega las llaves de la "caja de Pandara" al
periodista-escritor rogándole utilizar dicho inaterial
para una novela inexistente y por supuesto, lyotard
genera un golpe de timón conforme a su naturaleza
mitóinana y exhibe el "acuerdo mafioso" en su columna
periodística bajo el sugerente titulo de El Presidente
pacta que desata el tsunami de la venganza o del "ajuste
de cuentas". Toda esta línea narrativa de amistades y
traiciones deriva en una mise-en-scene propia de una obra
de Beckett (Esperando a Godot) o de un film de Tarantino
(Pulp fiction) que no es válido develar en este evento. Seria
como asestar una pufialada al espíritu mismo de la novela.

174

o
z;
o
o
::,

...
Q

..,'

oN

g'

::,
X
111

a:

ID

o
111
o

.-u-..
a:

~
!'

3

�•■

ARTES 'Y ESltl!IISMeS

Otro personaje notable es Tony IYOJ'A.11.11 YS El 11'll#IIO, de los grandes jefes; Peter Peter,
D. Cooper, zar del narcotráfico
fiel amigo de J. l yotard, quien
radicado en Manhattan y hombre DE 800 P.ÁCIMAS, ES UNA intenta, vía la semiótica del arte,
de todas las confianzas del más MOYEL.A. OUE NA.Y OUE develar los misterios últimos
poderoso de los "Jefes de jefes",
de la obra de El Tintoretto en
LEER,
UM
DISCURSO
DE
Venecia; Nefertiti, la esposa de
quien establece una alianza
tripartita con el licenciado Karl LA REALIDAD COMTEM• Peter Peter que busca venganza
Trueno - alto y ambicioso POR.ÁMIE.A. OUE NA.Y OUE tras ser violada; el Presidente
funcionario de la Secretaría del
de la República, confinado
Interior con acceso directo al SECUIR HASTA EL FINAL, en su despacho de los Pinos,
Presidente de la República y UM EJERCICIO DE SEl1'l0• escenificando un largo soliloquio
en torno al "pacto maldito";
todo un aparato represivo a su
SIS
1#
PIHlfflESS,
EM
TÉR•
alcance- y el senador Ríoseco
Maurice Himmler, el inefable
- siniestro personaje de larga MIMOS DE JAMES JOYCE, artista británico que busca
trayectoria política con todo un OUE NA.Y OUE EXPERI• sacudir el mainstream del arte
background de eventos corruptibles
contemporáneo a cualquier
MENTAR,
OUE
YIYIR.
de alto nivel y de complicidades
precio; Mary Emily, la perfumista
facciosas, destacando su amistad
de livershop permeada por una
con grandes capos del crimen organizado y con toda
semiósfera de aromas y erotismo propio de un relato de
"Gabo", que se le atraviesa a lyotard y a "El Balas" sin
una red de contactos estratégicos que le permiten
llevar él y su familia un tren de vida propio de la Dolce
escrúpulos; loreta laplenaide, la exesposa de Lyotard
vita fellinesca (cualquier parecido con algún político
que lo maldice y estigmatiza para bonarlo del mapa a
mexicano es mera coincidencia)- .
toda costa, aliada a su eterno pretendiente Clark Kane;
Y el propio Juan l yotard Kowning, un "lobo
Oly Glamour, alter ego de lyn May adorada por l yotard
estepario" del México del Siglo XX, extraído de la
en sus noches onanísticas y de desvelo mientras su
mismísima posmodernidad de la que nos habla su
esposa trabaja incansable, como Penélope, hasta que se
hotnónimo, el filósofo francés, autor de La condición
harta; Diana Kane, discipula del profesor de semiótica
posmoderna, con toda clase de obsesiones, manías,
&amp;: mass media dispuesta a todo con tal de cruzar el "Mar
visiones, reticencias y hasta instintos criminales que
de los Sargazos" de los exámenes finales ...
lo convierten en todo un cronopio cortazariano que no
sabe, y parece no importarle, lo que quiere. Su propia
UMA MOYEL.A. OUE HAY OUE LEER
vida o lo que sabemos de ella a través de la novela es
un transcurrir accidentado y tautológico, una especie
Lyotard vs el mundo, de 800 páginas, es una novela que
de viaje u odisea hacía la nada, hacía el nonsense. lo
hay que leer, un discurso de la realidad contemporánea
único que le resulta apasionante al sefior lyotard es,
que hay que seguir hasta el final, un ejercicio de semiosis
aparte del estudio de la comunicación de masas y como
in progress, en términos de James J ayee, que hay que
buen hamo croticus en declive, las mujeres hermosas y
experimentar, que vivir. Es más que un reflejo o una
voluptuosas aunque estas sean vedetces de manufactura
representación de la realidad, la realidad misma apenas
virtual, de magazine o de película.
simulada. Es una historia de historias que supera la
A estos personajes se si 1man en la saga una docena de
ficción. Una narrativa que se desborda a sí mis1na.
seres ficticios inspirados en la realidad, como el General
Y no lo digo como "autor", sino como el artesano en
que me convertí en mi rol de "escribidor", quedando
Golf que presume de incorruptible y de honrado hasta
las cachas tras haber sido el gran decisor en la región
deslumbrado con el resultado final tras ser sustituido
militar del "triángulo dorado" en el Pacifico; "El Balas",
por un tramposo, chapucero e inteligente como
temible sicario quien, como a Terminator, no lo detiene
Sherlock Holmes, "escritor fantasma" que clonó mi
nada ni nadie para cumplir las encomiendas recibidas
identidad o que vino en mi auxilio. •

��MIIC ■ LÁNEA

e C.A.llLOI LÓPE'.I

CORRECIR
LO incorre ib le

E

l trabajo del corrector es polémico e incomprendido. Las opiniones extreinas sobre este
oficio van desde afirmar que el corrector es
un escritor frustrado hasta considerar innecesaria su
labor. Hay escritores que piensan que su trabajo no
debe ser tocado ni con el rasgufio de una coma, pero
hay otros que confiesan en privado -aunque nunca
lo expresen por escrito ni den el crédito donde corresponde- que el corrector es coautor de su obra, que
sin su ayuda sus textos serían un galimatias, o más
pobres, o antiestéticos.

a la mejor perla idiomática. La convocatoria ha tenido
gran aceptación entre correctores de estilo, editores,
traductores, disefiadores, escritores, periodistas,
publicistas, maestros, promotores culturales, autores
de manuales, funcionarios, estudiantes, quienes
aprovechan el foro para exponer los problemas con que
se enfrentan a diario, sus dudas y opiniones sobre la
corrección y sus alrededores.
El trabajo de corrección nunca mereció el interés
de la academia. Por eso es comprensible que los textos
de los académicos sean los peores;
Miguel Angel Asturias MICUEL .Á.NCEL ASTURIAS el de los doctores, sobre todo, más
decía que el trabajo del
ocupados en llenar informes para el
corrector era igual al del DECÍA OUE EL TRABAJO DEL Sistema Nacional de Investigadores
carnicero, mientras que
ICUAL y pedir becas, sin tiempo para leer
CORRECTOR
ERA
José Saramago afirmaba
o aprender a escribir con sintaxis
que "el oficio de correc- AL DEL CARNICERO, MIEN• y ortografía aceptables. Por eso
tor pertenece al reino TRAS OUE IOSÉ SARAMACO no pueden corregir los trabajos
de la libertad".
de sus alumnos y los libros que
AFIRMABA
OUE
'"EL
OFICIO
Para hablar de estos
escriben o las tesis que asesoran
y otros temas, y para DE CORRECTOR PERTENECE están inundadas de errores de
recordar el nacimiento
todo tipo. Tampoco hacen trabajo
AL
REINO
DE
LA
LIBERTAD"■
de Erasmo de Róterdam
de investigación respecto a algo
(Holanda, 27 de octubre
tan elemental como la corrección
de 1466-12 de julio de 1536), se celebra cada 27 de
y aceptan sin criticar las reglas de la Real Academia
octubre el Dia Internacional de la Corrección de Estilo.
Espafiola y las reglas hechas por instituciones
En la Biblioteca de México José Vasconcelos, desde
extranjeras. Dos ejemplos de esto son la aceptación y
temprano hasta muy noche, se llevan a cabo diversas
recomendación de Cómo se hace una tesis, de Umberto
actividades organizadas por Profesionales de la Edición,
Eco, y el manual de la Asociación de Psiquiatría
que dirige Ana lilia Arias. Entre otras cosas, se crearon
Americana (APA) para trabajar el aparato crítico. El
los premios "Martí Soler" a la mejor anécdota de
primero no tiene aplicación ni en Italia y el segundo se
corrección de estilo en México y el "Nikito Nipongo"
usa más en México que en Estados Unidos.

�MISC ■ LÁM ■ A

El sometimiento de los intelectuales al imperio
es tal que hasta para las resefias que les encargan
a sus estudiantes piden palabras clave y abstract,
aunque tanto el trabajo como la publicación estén
hechos en su totalidad en castellano. Cuando uno
les pide explicaciones sobre esto, sacan a relucir su
autoritarismo para decir que así lo hace todo el mundo
y que las revistas arbitradas deben escribirse de acuerdo
con los criterios locos de una asociación que trastoca
todos los elementos de las fichas bibliográficas, por
ejemplo, y la puntuación que usan sin rigor ni criterio.
Por fortuna, hay personas cuerdas que se rebelan
contra las entelequias, y con una buena dosis de crítica
y sentido común hacen un trabajo digno con los textos
que les toca corregir. De manera que si se topan con et.
aL en una cita, aplican sus conocimientos de latín, de
inglés y de puntuación para darle sentido a lo que el
doctor quiso decir: et al. Y hasta le aconsejan que para la
próxima use en su idioma y otros, para no complicarse
la vida.
Durante cientos de afias el trabajo de corrección
se hizo de manera empírica; los conocimientos se
transmitían en los talleres de impresión de maestro
a aprendiz. la asociación civil Profesionales de la
Edición se creó el 11 de diciembre de 1993 con el fin
de capacitar a los correctores y luchar porque se
reconozca el carácter profesional de su oficio, útil en
todas las áreas del conocimiento, y para documentar
el trabajo de corrección de estilo en México. Una
organización similar existe en Argentina, la Fundación
litterae, dirigida por Alicia Lorrilla, que inauguró
la Casa del Corrector y en 2010 llevó a cabo las
Jornadas Internacionales sobre lengua Espafiola. En la
península ibérica, Antonio Martín preside la Unión de
Correctores de Espafia.
El Premio Martí Soler se instituyó en reconocimiento a su labor constante y preocupación para capacitar
a las personas que trabajan en el mundo editorial y su
extensa trayectoria en él. la anécdota ganadora fue la
que contó Beatriz Corona, traductora independiente:

- ¿Por qué le quitas el acento a dieciséis? preguntó el corrector.
- ¿Que no sabes que los números no se
acentúan? - contestó, orgullosa.

Al concurso Nikito Nipongo llegaron las siguientes
perlas:
Se agregan tres cucarachas [por cucharadas] de
azúcar (Contenido, febrero, 1993).
Curso de verano infantil (Cartel pegado en un
vagón del metro Universidad-Indios Verdes).
Primero. - Se exhorta al Titular del Ejecutivo Federal
a que por medio de la Secretaría de Relaciones
exteriores solicite al Gobierno de los Estados
Unidos de América que suprima la advertencia de
no visitar México, por las consecuencias fatales que
esto conlleva para nuestro país, sin dejar de olvidar
que somos parte del Tratado de libre Comercio de
América del Norte (Senado de la República, Gaceta
del Senado, núm. 2, 13 mayo, 2009, http://goo.gl/
kf2u6V).

o
z:

!a
:,

'

-o
'f
N

'.,¡111
A

◄
A
111

a:

111

o
111

a:

g
o

u
&gt;
◄

Come frutas naturales (En un anuncio de Big
Cola publicado en Sólo DFi1tbol, Canal 4-Televisa,
noviembre, 2009).

.'-.
...o
;
~

u
"11:

1
.....

~u

3

~

Harta de ser enmendada por el joven corrector,
buscó en un texto revisado por él alguna errata, para
echársela en cara:
- Mira lo que se te fue - le mostró una palabra,
donde le había marcado un dele que eliminara un acento.

178

�MIIC ■ LÁNEA

EL CORRECTOR TRABAJA COM
EL CEREBRO, COM EL COR4ZÓM,
COM LAS EMTRAÑA5F AMA LAS PA•
L.4.RRASJ SE PREOCUPA POR CUI•
DAR EL TESORO DEL LEMCU.AJE.
LAS CORRECCIONES OUE NACE
SOM POR EL BIEM DEL TEXTO.

Alicia Galván resultó ganadora con la siguiente:
Externamos nuestras mas sentido pesar y nos unimos
a la pena que embarga a nuestra compal'lera Claudia
Salceda por la perdida de su hermana. Rogamos
al Sefior Jesucristo por una pronta resignación,
descanse en Paz. Respetuosamente, Rosarito en la
Noticia (23 oct, 2008, littpl/goo.gl!e70z]P).
Eugenia Huerta mandó las siguientes, fuera de
concurso:
El pasado 23 de octubre, durante la ceremonia
de entrega de los premios Príncipe de Asturias,
al referirse a la UNAM como una institución que
acogió a intelectuales espafioles refugiados en
México después ele la derrota de la República en
la guerra civil, el mismísimo Felipe ele Barbón y
Grecia, príncipe ele Asturias y heredero al trono
espafiol, soltó ésta en su discurso: "los espanoles
del éxito y del llanto", en un intento por citar a uno
de ellos, el poeta León Felipe, que les llamaba "los
espmoles del éxodo y del llanto" (en El exilio espa,101
en México, 1939-1982. Ciudad de México: Salvat/FCE,
1982, p. 778). Nunca se sabrá si el error, más que
errata, fue obra de quien le escribió el discurso o si,
simplemente, Felipe no sabe leer.
Y otra:
...inicia en México la labor de detección de cáncer,
principalmente a expensas del estudio de la
descamación de células vaginales ( técnica del Papa
Nicolao) ...

"iChin! ¿No habrá querido decir Papá Noel?", se
pregunta Huerta.
El corrector no sólo sabe reglas del lenguaje; su
acervo cultural es amplio, su conocimiento de las
materias del saber es vasto. El corrector trabaja con
el cerebro, con el corazón, con las entrafias; ama las
palabras; se preocupa por cuidar el tesoro del lenguaje.
Las correcciones que hace son por el bien del texto.
Sin einbargo, algunos no hacen bien su trabajo.Julio
Cortázar se irritaba con los correctores ( en Confieso que
he vivido, de Pablo Neruda, anota: "iChe Otero Silva,
qué manera de revisar el manuscrito, carajo!") y se
mostraba sarcástico con ellos (en la segunda edición
de La realidad y el deseo, de Luis Cernuda, de Editorial
Séneca, debajo del colofón que presume que el libro
estuvo "bajo [sic] el cuidado tipográfico del poeta
Emilio Prados", con una llamada al pie de página en la
palabra cuidado agrega a mano: "el descuido").
Quien corrige no espera recompensas y su labor es
mal pagada, lo mueve solo la convicción de ayudar en
la creación de un texto digno; lo hace según le dicta su
conciencia. Si no fuera por el trabajo del corrector, las
faltas se multiplicarían sin parar, navegaríamos en un
mar de erratas, nos ahogaríamos en ellas. Pero aun así,
es impresionante la cantidad de erratas y errores que se
encuentra uno todos los días, en todos lados, a todas horas.
Según Jerónimo Hornschuch, el corrector "debe
evitar con el mayor cuidado el entregarse a la ira, a la
tristeza, a la galantería; en fin, a todas las emociones
vivas. Debe, sobre todo, huir de la embriaguez, pues,
lhay un ser cuya vista esté más turbada que aquel
idiota que transformaba Diana en Rana?". Quiere
correctores castos el autor de la Orroripografía (Leipzig,
1608), algo difícil de conseguir en estos tiempos; o
tal vez debido a esto, los creadores de programas
inventaron el corrector integrado a las computadoras.
Sin embargo, todos sabemos que estos correctores
automáticos no son ciento por ciento confiables.
El conocimiento y la capacidad de discernir es una
facultad solo de los seres humanos y es preferible un
corrector depravado (otro adjetivo que suele colgarse
a quien se dedica a este valiente, deifico oficio),
vicioso, que celebre con un trago cada obra terminada
- c01no lo hacen los maestros albafiiles- y que sonría
con un isalud! porque salvó del coma a un libro que se
encontraba en estado traumático.

e

�.,,

o
N
'111...
A

◄
A
111

a:

111

o

111

~

.-.
:z

&gt;

...◄
111

a:

D

◄
:)

D

~

EL COLOR TIENE MUCHAS IMFLUEMCIAS EM LOS ARTISTAS. EL PIM•
TOR LOS RECREA, EL FOTÓCRAFO LOS CUAJlD.A., EL MOYELISTA LOS
DESCRIBE, EL ESCULTOR LOS OLYIDA Y EL POETA LOS YIYE. O TAL
YEZ TODOS LOS YIYEM EM UNA EXPERIENCIA DIFERENTE Y DE UMA
FORMA DIFERENTE. LOS COLORES SOM MAMIFESTA.CIOMES DE LA.S
EMOCIONES Y LAS EMOCIONES LAS PADECEMOS, IUECA.M COM MUES•
TRA MENTE, MUESTRA YOLUMTAD Y LAS DECISIONES OUE MOS NA.•
CEM SER. A YECES PARECE OUE LAS EMOCIONES MOS NACEN SER
MÁS OUE MUESTRAS PROPIAS DECISIONES, SOM A.CCIOMES OUE
PODEMOS SEPULTAR EM EL SÓTANO, PERO MUMCA. DEIAN DE LATIR
DELATANDO MUESTRA MA.TURA.LEZA.

180

...'
~

�MIIC ■ LÁNEA

EL COLOR ES TIEMPO QUE PASA,
ES COMTIMCEMTE, SOM MOMEM•
TOS QUE TIEMEM PRIMCIPIO Y
FIM, MO SOM ETERMOS. POR ESTO
SU YA.LORA.UMEMTA..

E

dith Sodergran, poeta nacida en Rusia,
decidió escribir en la lengua de sus padres,
el sueco; puede que por esta razón sea más
poeta sueca. Ellos provienen de lugares frios con
poca luz en el invierno, pero un invierno blanco.
En cambio, ella proviene de primaveras y veranos
llenos de sol, que hacen relucir los colores de
las hojas, el césped, las flores, el cielo y el mar.
las sombras no son completamente oscuras, la
oscuridad tiene un tono de luz, no hay oscuridad
profunda. Pero en el invierno la noche es tan negra
como temible. El otofio es el anuncio de estos dias
sin color, sin sol.
The days ofautumn are tra11sluce11t
pai11tcd 011 theforest'sgolden grou11d...
Thc days ofaunmm smilc ar all thc world.
Ir is so good co sleep without desirc,
satcd with flcrwcrs,ofgrcc11 grow11 tired,
thc vi11e's red garla11d at thc hcadb()(JJ·d of tite bed...1

los colores se convierten no sólo en emociones sino
en vida, contraste con la muerte que se vacia en el
negro. El color es tiempo que pasa, es contingente, son
momentos que tienen principio y fin, no son eternos.
Por esto su valor aumenta. Como toda vida, muere. El
color hace que la vida valga la pena. Que valga la penar
ver por la ventana, voltear a ver los labios, los pétalos
y el reflejo en el lago. la palidez es muerte, soledad,
vacío de belleza.
Tl1e colours' lo11ging is the blood's. Ifyou thirst after bcauty
you must close your cyes a11d look into your own heart.
Yet bcauty fcars the daylight a11d too many looks,

1 De ·The Days of Autumn", trad. De David McDu[f en Complcce
Pocms ( Bloodaxe Books, 1984).

yet bcauty will not suffcr noisc or all too ma11y
[movemc11tsyou must not bringyour l1cart to your lips,
we sl1ould 11otdisturb the 11oblc rings ofsilcnce a11d so!itudc, what is grcater to mcct tha11 an unsolvcd riddlc with strange
[features&gt;1

El color llena al hombre de vida, a la mujer de belleza,
y el poema hace al color eterno. luz que no termina
de reflejar lo que no podemos asir, pero que podemos
nombrar y de esta forma experimentar. En una
antologia de poesía popular espafiola, Octavio Paz
encontró un poema que narra la historia de la religión,
y en ese sentido, de casi toda la lústoria de la cultura
occidental.
En un portal de Belén
nació un clavel encamado
que por redimir al mundo
se volvió lirio morado.3

lo encarnado, lo vivo, lo rojo. Se une con el cielo
divino y azul. Forman a otro color, el cual mezcla
tanto el misterio de la humanidad y la divinidad de
Cristo. También está dentro del misterio la intensa
moral en la cual nuestra cultura se ha asentado
por casi dos milenios. la pureza del lirio sólo fue
posible tras la redención de un sólo hombre, tras el
desgaste de todo el color que tenía dentro. Perdió su
temporalidad para ser inmortal, para ser eterno. Sin
color sólo hay forma.
El color en la escultura de los dioses en la
antiguedad era para realzar su belleza. los batiaban
2 De ·The Colours· longing·, trad. De D,1vicl .\lcDuff en Complcc,
Pocms (Bloodaxe Books, 1984).
3 Canción popular anónima. Octavio Pa:: la recoge en su ensayo ·El
lirio y el clavel" que aparece en su libro Al pase (Seb( Barral, 1992).

�MISC ■ LÁM ■ A

en oro para establecer su belleza pero también su
formas para describir la nieve, más de 40 formas
estado divino. En Mesoamérica las piedras talladas
de nombrar una sola forma blanca. También
recibían colores de la naturaleza. los tótems de
Paz en su poema "Blanco" jugó con la forma del
los nativos americanos se distinguían tanto por
poema, tanto por su lectura como por su presencia
su color como por el animal que
física: es un códice como el de
simbolizan. la intención era
los antiguos mesoamericanos
EL
DESIERTO que desdoblaban para relatar
resaltar su naturaleza eterna.
Por desgracia usaban pigmentos DE LO BL.AMCO MO su historia; así el poema se
desdobla para ser vivido. En
naturales, estos se desgastaron
YERÍ.A.MOS TAM YIYO si, el poema es una forma que
con el tiempo.
los escultores que sucedieron EL ROIO DEL ÚLTIMO cambia , que tiene más de una
a los antiguos romanos y griegos
lectura, 1nás de una forma de ser.
DÍ.A.
DE
OTOÑO.
.A.SÍ
no vieron los colores que llenaba
Al leer a Sodergran uno
de vida a estas obras. Sólo vieron COMO LOS PÉTALOS experimenta la facilidad con
la forma. El blanco del mármol
que puede terminar una sonrisa,
MO
SERÍ.A.M
TAM
ETER•
se convirtió en belleza, pero se
la pesadumbre que se tiene que
convirtió en presencia blanca MOS EM EL POEMA soportar con uno mismo en
de la forma . No es ausencia COMO ES SU PRE• el invierno , que la vida tiene
de color, es presencia de la
un precio y ese precio es la
SEMCI.A.
EM
MUESTRO
totalidad. De la idea de belleza,
eternidad. Sin el desierto de lo
que puede tener cualquier SÓT.A.MO DELATOR.
blanco no veríamos tan vivo el
forma , inclusive la humana, no
rojo del último día de otofio.
sólo divina.
Así como los pétalos no serían
los nativos de las tierras
tan eternos en el poema como es
frias del norte de América presencian al clima
su presencia en nuestro sótano delator. El juego
como un ser vivo, saben que puede cambiar su
cósmico de los contrarios desciende hasta nuestra
hábitat en cualquier momento. la forma blanca
vista. lo que muere y lo que nace, lo que es eterno
que los rodea cambia día a día, tras vientos,
y lo que es perecedero. la forma sólo está ahí para
tormentas, lluvias, días claros y nevadas. El clima
que sea en el cambio. La eternidad no tiene forma,
tiene su temperamento , la nieve es la huella que
no cambia, no trasciende en nuestra vida porque
deja tras un arranque de ira o de compasión. la
no la alcanzamos a abarcar. Lo perecedero tiene
característica primordial de estos pobladores es la
forma, cambia y trasciende nuestra vida porque
adaptación. En su lengua pueden tener más de 40
sólo dura un pestafiear. e

182

�MISC■ LÁM ■Á

ost ✓ it
o la brevedad de la alegría
e ICMACIO COMWE'.I CA.BELLO

o
%
o
o
:,

..
G

'co

-o
N

'...
111

A

&lt;
A
111

a:

ID

o
111

...&lt;
111

a:

&lt;
:,

A Gabriela Muñaz García

T

odo o nada son palabras relativas dentro del
cuerpo del post-it: un poema, una ecuación
matemática, un saludo, un "te amo", una
fecha especial, una receta, un dibujo, un signo o una
obra de arte. Observar un post-it pareciera más bien un
ejercicio de apreciación y un reto a la creatividad. Su
cuerpo de cuatro lados (metáfora de las extremidades
del ser humano) nos invita a conocer las variables del
espacio-tiempo: una sola palabra puede modificarse
en su tamafio a gusto de quien escribe el asunto y ésta
no conoce, en algunos casos, la vejez.

Las dimensiones y colores del post-ir brindan
un toque mágico y atractivo a la vista: desde
7.5 cm1 hasta el doble de la medida de éste
sorprenden en toda circunstancia. La ventaja de
este cuadrado en miniatura es su flexibilidad de
contenido y aplicaciones, pues nos lleva a ejercitar
la creatividad, el gusto y la brevedad. El post-ir es
quizá un juego (in )consciente de sopa de letras, de
confrontación escritura! ( decir todo en un suspiro
de palabras es el gran desafío), de conocimientos
euclidianos y habilidades de disefio.

~

;

-..
&gt;
11' &lt;

z'-

- --

- --- -

---__
----.. . . ._

--

-

--

-----

--

---------

--

�MISC ■ LÁM ■ A

la idea es el primer aspecto por expresar, pero esta
Al llevarnos al asombro el post-ir muestra alguno de
sus dotes estoicos: el ímpetu del amor, el arte de vivir, la
construcción babélica de líneas, trazos y planos tiene
su código, inherente para algunos y, para otros, muy
creación de algo metalinguístico y no muy helenístico,
inquietud - como conocimiento- y exaltaciones del
dificil de desarrollar: un esquema donde expresar
lo deseado es el fin . Después viene el tormento de
pathos. la atención provocada en algunas personas al ver
la escritura - tortura conocida
estos mensajes se debe a la ausencia
por Italo Calvino y los escritores
.A.CTOS MUY COTIDIA• gramatical y sintáctica de las
norteamericanos de la generación
palabras y oraciones construidas,
OS SOM LOS DETERMI
perdida- al cuestionarse cómo
sefialamiento mal visto por la
hacer y decir. Este objeto de
MAMTES HEIDECCEA.ü.• poca depuración de errores o
cuatro extremidades manifiesta
pereza de pulir lugares comunes y
OS DE LA IDEMTID
un ars combinatoria - desde las
deficiencias. ¿Pero no es así nuestra
primeras ideas de Leibniz hasta las
EL EMISOR DEL POff comunicación hoy en día? Quizá
concepciones y explicaciones de
en eso radica el arte de expresarse
#F.
CADA
FORMA
EX•
Barthes- de ideas, sentimientos,
con post-ir en la actualidad. Si caben
acciones y sensaciones: agrupación PRES.ADA EM EL PAPEL alrededor de veintitrés palabras (sin
de las palabras en forma de col1age
tomar en cuenta el tamafio de la
IRÁ
UM INDICIO PAR.A
y/o pastiche y un acercamiento por
tipografía y caligrafía de la persona)
LRECEPTOR.
instinto o sentido común a la ciencia
en el cuadro de papel y como única
salida - a manera de intención
de las formas (la farma del cuerpoespacio del post-it).
verbal kamikaze- abreviar y
Existe una parte muy interesante dentro de esta
efectuar apócopes de algunas palabras sea un beneficio
taxonomía de matices del post-ir: la ontología del decir y
para la transmisión del mensaje, entonces podemos
ser. Caminar y ver un automóvil cubierto de post-it, tapizar
comprender el desliz gramatical.
la oficina, adherir uno de estos cuadros despegables al
Te veo de rato!
cuerpo de alguien o colocar uno solo en el refrigerador
se convierten en la identificación y característica de
quien escribe y quien lo recibe. El mensaje o lo escrito
E te traes las rolas
determina la identidad - en algunas ocasiones no
pa' ver qué onda porque
descifrada por el receptor- de las personas: se reconoce
igual y sale algo, no
el destinatario de la escritura y la idea o expresión.
Si observamos a un joven pretendiente adornar el
Atte: Pedro
automóvil de su amada con mensajes amorosos y ella
reconoce las expresiones, la suavidad del tema y la
Tampoco debemos canonizar un modo o estilo de
intención del obsequio, se crea justamente esa conexión
expresión pues aquí es donde la poesía hace acto de
de identidad ontológica; o si bien una madre le deja
presencia: un haikú bien o mal construido, un verso
un recado a su lújo en la pantalla de su computadora
sin ritmo o con exageradas cacofonías, un verso
personal, éste reconocerá la sutileza descrita. Actos muy
libre o un caligrama. En el post-it se suscitan también
cotidianos son los determinantes heideggerianos de la
paisajes inímaginables, palabras construidas creativa e
identidad del emisor del post-it. Cada forma expresada
inteligentemente y juegos linguísticos (paranomasias)
en el papel será un indicio para el receptor. Escribir algo
en donde se resaltan la trascendencia y esmero de lo
en breves cantidades requiere de una astucia mental y
escrito. Un espíritu breve mallarmiano en las palabras
de una concreción quirúrgica, incluso incorporar estos
y un disefio apollinezco decoran la anatomía del papel
papeles en determinado lugar demanda una habilidad
sin importar el color fluorescente de éste. Entre menos
de ingeniería o arquitectura: aquí mismo la estética
palabras se ocupen y el mensaje se soporte a través de
encuentra espacio para integrarse y decorar o trascender.
la brevedad y/o creatividad, el post-ir se convierte en

1 84

�MIIC ■ LÁNEA

un fragmento de literatura muy peculiar: imágenes
trazadas a través de un pufio de letras, caligramas
sostenidos en el papel y, colgando entre la superficie
de algún lugar, la narración completa o inconclusa
de un texto. La potencialidad del posr-ir recae en
ser una manta abigarrada de estructuras, colores,
herramientas, sensaciones, palabras, imágenes y
oportunidades, y en expresar en concreción la esencia
e identidad a través del ejercicio verbal breve.

LPOR OUÉ ESTE OBJETO T.AM SEM•
CILLO PROYOC.A FELICIDAD? LAS
Y.ASTAS RESPUEST.A.5 SE YUELC.AM P.AR.A SOBRESALIR DOS: LOS
MEMS.A.IES ESCRITOS EM ÉL Y EL
FÁCIL MA.MEIO P.AR.A DEIA.R UM
TEXTO EM CU.ALOUIER LUc.A.R.

UNA PIUA. IIACEDORA DE FELICIDAD/
F.A.CILID.A.D
Cuando el tiempo es un factor abrumador y
reaccionamos con intolerancia porque deseamos
expresar algo, obtener un permiso o simplemente no
perder tiempo, es entonces que el posr-it se vuelve un
utensilio muy cómodo y escueto de diversa capacidad
expresiva. Esta practicidad aparente en el papel
autoadhesivo oculta un arte muy complejo y de suma
diversión porque no sólo es utilizado como intercesor
de un mensaje, también es un objeto holístico: tomar un
post-it e iniciar con él un juego hábil de Tangram para
construir ciertas figuras, entretenerse con juegos de
papiroflexia, arrugar por completo el papel y lanzarlo
para atraer la atención de alguien o usarlo como tapiz
para cubrir algún inconveniente arquitectónico.
El desprendimiento material de esta pieza de
papel hacedora de peculiares características funciona
como un desapego físico y emocional del emisor:
aspecto psicológico oculto al escribir sobre él y
dejarlo en un sitio. A este desprendimiento material
le sigue una liberación interna y verbal de la persona:
desencadenarse del ímpetu, apuro o euforia al escribir
el asunto. No sólo en la literatura y el arte podemos
observar implícitamente esta teoria psicológica sino
también es llevada hasta nuestro rutinario actuar en la
vida: escribir algo y expresarlo para consumir o liberar
una necesidad.
A partir de toda esta acción del desprendimiento se
suma un lugar común en la psicología y en las intenciones
de los medios de comunicación: la representación de la
psyche de la persona. La psyche interviene en la escritura
del mensaje y su intención: se manifiestan desde las
sensaciones hasta las percepciones del emisor a través
de un estado consciente o inconsciente. Lejos de enfocar

la manifestación de la psyche por procesos cognitivos,
es a través del alma - en su concepción clásica- la
proyección de la escritura del mensaje: en la intención
literaria este romanticismo es la vía de difusión textual.
Después de comprender la función de la psyche y
el desprendimiento material en el post-it es prudente
conocer de manera concreta que en el reconocimiento
de estos cuadros se asoma un rostro junguiano: a través
del reconocimiento del mensaje se asocia la identidad
pública o la personalidad (entre el ego y la persona)
del emisor en el receptor. Este reconocimiento de la
identidad pública del emisor es la acción trascendental
al recibir u obtener un post-it porque se adquiere una
causa o sensación (felicidad, uso cómodo o asombro): un
recordatorio de un quehacer cotidiano o un mensaje de
amor, por eje1nplo.
Además de estas consideraciones teóricas, se encuentra
la cuestión del color de los papeles. ¿Por qué utilizar
colores fluorescentes si la razón esencial es el texto? Esta
cuestión de tono travieso nos remite a tomar en cuenta
la posibilidad de escribir un texto muy escueto y poco
provocativo: el color intercede para ayudar a sostener la
importancia del mensaje. Con normalidad encontramos
estos papeles cuadrados en color amarillo y éste mismo
en tonalidad fluorescente: su atractivo disefio nos cautiva
en alguna medida. Color y palabra parecen ser ya un
juego sinestésico en donde la percepción de los colores es
análoga -en algunos casos- al tono de las palabras.
Este papel cuadrado se convirtió en un hacedor de
dos características muy prudentes - según el siglo XXI
y sus propagandas modernas- hoy en día: la facilidad
y felicidad. ¿Por qué este objeto tan sencillo provoca
felicidad? Las vastas respuestas se vuelcan para sobresalir
dos: los mensajes escritos en él y el fácil manejo para dejar
un texto en cualquier lugar.

�MISC ■ LÁM ■ A

LA DESCRIPCl6M DEL MEMSAIE, LAS PALABRAS, LAS LETRAS Y LAS
IMACEMES •METAFORAS- ES UM COMIUMTO EM SI DE ,,FOR.Mil".
;

;

ESPACIO+ FORMA/ PALABRAS ::: OIIUl'O
AIIXl'OST•ff'

Bajo la rúbrica del "Taller de literatura potencial"
podemos presentar al posr-it como un ejercicio de
literatura hecha por estructuras no lineales y formales:
la brevedad - casi llevándonos al microrrelato- ,
el espacio adecuado para un haikú, las dimensiones
prudentes para la realización de un verso libre o la
construcción gramatical de una oración con palabras
mini.mas. El "Taller de literatura potencial" o Oulipo nace
a partir de escritores y matemáticos con las ideas de
crear literatura no convencional e incluso jugando con
los límites de las formas y cánones establecidos. Estos
escritores pretendían una unión de las matemáticas
y la literatura sin regla instaurada. El Oulipo fue
contemporáneo del nouveau roman, de allí su incesante
búsqueda experimental en la literatura.
En este taller como en el post-it las formas, los
espacios y las palabras son la herramienta principal del
juego literario. El posc-it es el cuaderno u objeto donde
la experilnentación verbal desencadena el mensaje
o historia, el espacio de éste no es limitado porque
la tipografía de las palabras es manejada a gusto,
convención y creación y las palabras son el pretexto de
expresar algún deseo. La intertextualidad se presenta
en ciertas ocasiones en el papel: basta la evocación de
una palabra hacia otra o que un personaje remita a otro.
Quéondal
No te vayas a tardar
sino te vas a parecer a una tortuga
Sobres, te veo a'i
Atte: Karla

¿Cómo un pedazo de papel es un taller? Escribir y
escribir no garantiza poder expresar exactamente
lo deseado debido a cuestiones de precisión verbal o
creatividad. Este espacio - ahora clasificado como

;

taller- nos obliga a redactar con determinadas
palabras, signos y posiciones en el papel: se convierte
en un recurso hábil por desafiar en algunas ocasiones
a los convencionalismos de escritura y expresión
comunicativa.
El espacio es fijo y no absoluto pero repetitivo en sus
medidas. A esto le agregamos la(s) forma(s) de escritura
a desarrollar en el post-itporque el espacio visto en éste
suscita una especie de reto creativo - ya implícito en
el emisor- para acomodar cada palabra o letra desde
la reflexión mental y así proyectarla en la escritura y
descripción del asunto. la descripción del mensaje, las
palabras, las letras y las imágenes - metáforas- es un
conjunto en sí de "forma".
Una particular mirada en este taller y objeto
cuadrado es -coincidencia indiscutible de la nueva ola
narrativa del siglo XX: nouveau roma11- la eliminación
de signos ortográficos, adaptaciones de anglicismos,
supresión de una consonante ("h") y permutación de
algunas de éstas (la "c" y "q" por "k") y repetición de
vocales (sobre todo la "a" y "o") e intercambio de éstas
(la "u" sufre muchos cambios por consonantes), asiduo
uso de apócopes y la pereza de escribir una palabra
extensa o compuesta (por ejemplo: quehacer por
"khacr" o no te creas por "ntc"). Esta riqueza moderna
de la gramática - en general en varios países y no sólo
en el espafiol- y, expuesta y provocada en el post-ir,
prueba la trascendencia de un objeto ordinario a niveles
filosóficos, literarios y psicológicos.
la relación análoga entre el "Taller de literatura
potencial", las teorías psicológicas, los preceptos y las
concepciones clásicas y experimentaciones linguísticas
dejan en claro por qué desglosar una teoría mínima del
post-it: iniciar a comprender y aproximarse a los objetos
más cotidianos del ser humano para conocerse a si
mismo y al orro a través del tiempo. El post-it dejó de
ser un artículo de oficina o un papel más en la casa y
pasó a ser un proyecto de comunicación de amalgamas,
un color de múltiples reacciones a través del sentir y
se colocó como un artefacto de trascendencia (no)
material-efectivo. e

186

�MIIC ■ LÁNEA

DE POETAS
YDE

• REMA.TO Tlllü.lERO

MONSTRUOS

-oco
N

...'
111

A

◄
A
111

a:
o

ID

..
111

◄

%

1
esde hace algún tie~po, con poca disciplina,
he mtentado traducir a Robert Herrick, el
poeta inglés del siglo xva. Herrick es un autor
virtualmente desconocido en nuestra lengua; con los
dedos se cuentan las traducciones de sus poemas, todas
ellas dispersas, fragmentarias y casi inasequibles.
Herrick es un autor del que mucho podemos
aprender. Su poesía no es de esa Poesía con mayúsculas
que se ancla en el Ser, esa Poesía que sólo da pasaporte
a excesos, profundidades y trascendencias. No, nada de
eso. La poesía de Herrick se antoja más terrenal, más
saludable y amable. Herrick es un poeta que se sabe
humano,demasiado,hurnano. Uno que, cuando canta
al amor, habla de amores terrenales que festivamente se
resuelven en la cama. Los pezones de su amada Julia, el
sudor, el aroma y el vestido de la dama son temas de su
poesía.
Anacreóntico quizás sea el adjetivo que mejor
le convenga a nuestro poeta, pero es más que eso.
Meditativo y pesimista por momentos, comparte un aire
de familia con Ricardo Reís y los Rubaiyat. En sus versos
palpita cierta ironía, mitad trágica y mitad cómica, que
a los modernos nos hace mucha falta, tan serios como

D

somos, tan llenos como estamos de temores y de culpas.
Traducirlo ha sido fatigoso. Si se traduce de manera
literal, suena pedestre. Las delicadas aliteraciones
del idioma inglés, la cadencia inglesa que alterna con
soltura sílabas acentuadas y sin acentuar, le sirven a
Herrick para vestir de esplendores imágenes de crudeza
anatómica y hasta fisiológica. Traducir a Herrick es
reescribir a Herrick, pulirlo hasta encontrar el tono
que, en la lengua de este lado, capte la intención y el
contenído del original.
Un poema de dos versos, de factura sin tacha y todo
regocijo, puesto tal cual en espafiol alcanza níveles de
insólita banalidad:
HER LEGS

Fain would I kiss myJulia's dainty leg,
Which is as wl1ite and hairless asan cgg.
Llevado, literal, al espafiol, el poema suena así:
Sus PIERNAS
Gustoso besaría la pierna deliciosa de mi Julia,
la cual es tan blanca y tan lampifia como un huevo.

�MISC ■ LÁM ■ A

;

;

El adjetivo mismo que Herrick LA. LECCION DEL DI.A: ENTRE ¿De quién es esta manita, de quién
(la orejita, el ojito, la nartcita?
usa para referirse a la pierna de
LA. INOCENCIA Y LA. MONS• ¿De quién la barriguita llena de
su amada, "dainty", es enganoso.
(leche? ¿No se sabe todavía?
RUOSIDAD MEDIA UN TRE
"Deliciosa" es una manera de
¿De un impresor, de un médico,
traducirlo. "Delicada" y "fina"
NO DEKA.SIADO CORTO.
[de un comerciante, de un cura?
son otras opciones, como
¿A dónde irán estos graciosos
también lo son "sabrosa" y
[piececitos, a dónde?
"exquisita". lQué se hace con un adjetivo que refiere de
¿A la huerta, a la escuela, a la oficina, a la boda
igual manera cualidades espirituales y culinarias?
tal vez con la hija del alcalde?
No vale la pena enumerar las decenas de intentos
por dar a la traducción una justa personalidad,
Cielito, angelito, corazoncito, amorcito,
acorde simultáneamente con el original y con oídos
cuando hace un afio vino al mundo,
habituados a las sílabas redondas del espafiol. El
no faltaron serutles en el cielo y en la tierra:
poema (cuya rima y métrica no representaron, por
un sol de prtmavera, geranios en las ventanas,
cierto, un obstáculo menor) quedó así:
música de organillo en el patio,
un presagio favorable envuelto en un fino papel de
[color rosa.
Antes del parto, su madre tuvo un sueno profético:
ver una paloma en suenos, será una buena noticia;
capturarla, llegará un visitante largamente esperado.
Toc, toe, quién es, así late el corazón de Adolfito.

Sus PIERNAS

Un huevo, limpio y blanco: asi se mira
la deliciosa pierna de mi Julia
donde un beso, con gusto, le daría.

A otro le habría quedado mejor. Yo tuve que afiadir un
tercer verso, cambié la rima consonante por asonante y
(lástima) no pude rescatar la métrica original, aunque
sí encontré una medida nueva de once sílabas por
verso. No se oye tan mal, ni nada falta: están presentes
aquel huevo lampifio, la sabrosa pierna y el gustoso
beso. Al menos fluye no exento de limpieza, y quizás
tampoco exento de algún eco de la belleza que tenía el
poema original.
Así fue como las blancas piernas de Julia, que acaso
se desnudaron en una alcoba de Londres en aquel lejano
1600, saltaron el mar y los siglos y aquí, por labios que
hablan espanol, serán otra vez besadas.

Chupete, pafia!, babero, sonaja,
el nifio, gracias a Dios, está sano, toquemos madera,
se parece a los padres. al gatito en el cesto,
a los nifios de todos los demás álbumes de familia.
Ah, no nos pondremos a llorar ahora, ¿verdad?.
mira, mira, el pajarito, ahora mismo lo suelta el
[fotógrafo.
Atelier Klinger, Grabenstrasse, Braunen,
y Braunen no es una muy grande, pero es una digna
[ciudad,
sólidas empresas, amistosos vecinos,
olor a pastel de levadura y a jabón de lavar.

11

No se oye el aullido de los perros, ni los pasos del
[destino.
El maestro de historia se afloja el cuello
y bosteza encima de los cuadernos.

De Wislawa Szymborska es este poema, en la traducción

de Abel A. Murcia publicada por el Fondo de Cultura
Económica:
PRIMERA RlTOGRAFiA DE HITLER

¿y quién es este nifio con su camisita?
Pero isi es Adolfito, el hijo de los Hitler!
¿Tal vez llegue a ser un doctor en leyes?
¿Q quizá tenor en la ópera de Viena?

La lección del día: entre la inocencia y la monstruosidad

media un trecho demasiado corto; unos cuantos anos,
dos o tres ideas bien aprendídas, unos cuantos sucesos
funestos. O quizás es otra la lección: que es una y la

188

�MIIC ■ LÁNEA

o
z:

eo
z:
o

%

.,,'

-o
N

...'
111
A,

misma la naturaleza del bien y la del mal. O acaso: que
es imposible dilucidar la verdadera condición del mal,
que su naturaleza es demasiado escurridiza, demasiado
subjetiva, indistinguible. O que el bien y el mal son mera
cuestión de perspectivas. O, tal vez: lo inexorable del
destino - o en contrario: lo desastrosa.mente incierto
que el futuro- es lo fácil que resulta torcer el rumbo y
propiciar catástrofes y demonios. Los demasiados trucos
del azar. Lo vacuo que resulta aún pensar en la esencial
bondad del hombre y de la naturaleza.
Siempre me aturde aquella parte del poema que habla
de las sefiales en el cielo y en la tierra. La mención del sol
y los geranios, y el suefio de la madre, me llenan de una
congoja helada, áspera, dura. Es demasiado cruel obligarse
a contemplar el horror (que no se nombra) en las imágenes
de una felicidad tan luminosa como doméstica y hasta
trivial. Es bucear demasiado lejos, al fondo donde nuestras
certidumbres diarias pierden todo significado y no hay
lógica ni sentido co1nún de los cuales echar mano para
comprender.
Wisla\.va sabe bien cómo invocar a los 1nonstruos.

◄
A,
111

a:

111

11

o
111

g

...

-

e,

z:
o

11

a:

◄
e,

...'111
Q,

o

1
J:

El 17 de abril de 1979 fue declarado de interés nacional
por la Presidencia de Argentina el Primer Congreso
Mundial de Filosofía Cristiana, próximo a celebrarse
en octubre de ese mismo afio en la ciudad de Córdoba.
Que un congreso de filosofía sea proclamado
oficialmente como "de interés nacional" es toda una
noticia y motivo suficiente para echar las campanas al
vuelo. ¿Comenzaba a cristalizarse en la América Latina la
perseguida alianza entre la filosofía y la politica, entre el
pensamiento y la acción? ¿El suefio que dos mil afias atrás
ya acariciaba Platón se hacía realidad en la Argentina?
Una inquietud, cierta desazón, un sentimiento de
irremediable contradicción surge cuando las cartas
se ponen sobre la mesa. El Presidente de la República
Argentina era entonces Jorge Rafael Videla. Esto es 1979
y la junta militar lleva tres afias en el poder. Faltarán aún
cuatro afios para que la democracia regrese a la Argentina
y Videla sea juzgado por sus crímenes y condenado
a la prisión perpetua. Esto es 1979 y estamos frente a
un congreso de filosofía cristiana declarado de interés
nacional por un gobierno apuntalado en las armas de una
junta militar.

Impulsado y encabezado por la alta jerarquía
eclesiástica de Argentina, con la intención de aglutinar
"a todos los pensadores auténticamente católicos", el
Congreso de Filosofía buscó desde el inicio el apoyo
guberruunental, como consta en estas lineas escritas por el
Dr. Alberto Caturelli, Presidente de la Comisión Ejecutiva
encargada de organizar el evento (esta cita y las siguientes
son del primer volumen de las me1norias del Congreso,
impresas por la Sociedad Católica Argentina de Filosofía
entre 1980 y 1984):
En los preparativos transcurrió el ano 1978 y era
necesario interesar al Gobierno Nacional en una
empresa que comprometía tan gravemente a la
Argentina. Por ese motivo, en diciembre obtuvimos
[Caturelli y Mons. Dr. Octavio Derisi, Presidente
de la Comisión Organizadora] una entrevista
con el Presidente de la Nación quien comprendió
inmediatamente la trascendencia del Congreso y
nos brindó su ayuda. En la nota que dejamos en
sus manos hacíamos referencia a "la especialisima
situación de la Argentina en medio de un mundo
en crisis" y al papel que puede jugar el pensamiento
católico en la construcción de su fururo. El 17 de abril
de 1979, el Congreso fue declarado de interés nacional
(p. 16 del primer volumen de las memorias).

�MISC ■ LÁM ■ A

Las mismas memorias '"LA FILOSOFÍA SICUE SIEMDO UMO
Conocí a uno de los
cuentan que Videla
filósofos que estuvieron alú,
DE
LOS
PILARES
FUMDAMEMTA.LES
Agustín Basave, hombre
asistió al primer día
del Congreso. Estuvo DE MUESTRA CfflUZACIÓM".
de cuya integridad moral
en la misa inaugural,
e intelectual no tengo
dudas. No dudo tampoco - no tengo razones para
oficiada por el Arzobispo de Córdoba, Mons. Dr. Raúl
hacerlo- de la integridad de los demás asistentes
Francisco Primatesta, Cardenal, y en seguida acudió al
Teatro Libertador General José de San Martín, donde
al Congreso. Es propio de las dictaduras buscar la
pronunció el discurso de apertura. El discurso de Videla
apariencia de legitimidad; es fácil dejarse seducir y
está incluido en las memorias. Habló de la búsqueda
convencer por el hijo de puta en turno. En la hora
de la verdad, del bien común. Fue breve, puntual e
de los impostores es dificil, si no imposible, aclarar
responsabilidades, intereses y lealtades. La verdad,
irreprochable. "La filosofía sigue siendo uno de los
pilares fundamentales de nuestra civilización», afiadió
de suyo nebulosa, se torna aún más escurridiza
casi al término de su discurso.
y esconde sus evidencias. La paradoja de esta
Se impone preguntar qué llevó a un grupo de
historia es la siguiente: la celebración misma del
hombres sabios, presumiblemente comprometidos
Primer Congreso Mundial de Filosofía Cristiana,
por convicción personal con la caridad y la verdad, a
encaminado a establecer y proclamar los pilares
participar en un Congreso auspiciado por una dictadura
de una verdad que a los congregados parecía tan
clara, tan fácil de reconocer, está fundada en la
militar. lQué los llevó a Córdoba en 1979? Se entiende
ocultación de otras verdades: las verdades de los
(porque ha ocurrido miles de veces en la Historia) el
vinculo que existia entre la jerarquía eclesiástica del
presos y los desaparecidos, de los libros quemados,
de los hombres silenciados, la del doble discurso
lugar y los duefios del poder. De esa jerarquía y de ese
vínculo emanó el Congreso. ¿Pero los demás? ¿Será que
del gobierno y de su diplomacia, con sus acuerdos y
el anhelo sincero por fundar los pilares de una verdad
sus compromisos no del todo declarados. La verdad
que juzgaban incontrovertible hizo a los filósofos pasar
misma se pudre. Cae del árbol, ligera, como un fruto
hueco, como una mera apariencia, un simulacro de
por alto las circunstancias seculares del Congreso?
¿Una vez más el fin justificó los medios?
lo que pretendió llegar a ser. e

190

-o
N

N

......

.¡

111

A

~

A

111

a:
111
o

111

:!z;

.-.
......

~~

;
o

!
1
Q

�ALA LETRA

LA

•

-o
IO
N

.,'
111

A

◄
A
111

a:
o

11

..
111

◄

%

■ÁR■A.RA. IA.CO■S

l apodo de Licha se lo
pusieron Pati y Márgara
una tarde en que entre
copas Alfredo les contó que una
noche afias atrás no se habia
desmaquillado antes de caer
dormido en su cama, ni se habia
quitado la peluca femenina y ni
siquiera el vestido ni las joyas
ni los tacones con los que habia
asistido a la fiesta, de modo que en
la ma.fiana, cuando su papá entró
a despertarlo y vio el estado en
el que se encontraba, con alarma
llamó a gritos a su esposa, "ilicha,
Licha, ven a ver lo que le sucedió
a Alfredo!". Y lo cierto es que a
partir de entonces sus dos amigas
del alma adoptaron el apodo, con
beneplácito de Alfredo, tanto para

dirigirse a él como para referirse a
él entre ellas o ante los demás.
De qué otro modo podia ser
cuando Pati estaba involucrada
en una relación o en cualquier
asunto, sino transformándolo,
convirtiéndolo en un episodio
más de la gran aventura que vivir
significaba para ella.
Alfredo, o Licha , se ha
dedicado a recorrer restaurantes
por el mundo y aplicarles de
una a cinco estrellas para una
guia internacional que es muy
consultada. Le gusta la cocina,
obviamente, y cuando vuelve a la
Ciudad de México y a su propia
casa suele organizar cenas con sus
amigas para presentarles sus más
recientes hallazgos gastronómicos.

�Pati y Márgara eran muy amigue~
ras (es decir, Pati era; Márgara sigue
siéndolo) y cada una vivía envuelta en
múltiples y distintas actividades, tan~
to de trabajo como sociales, y cuan~
do licha las invitaba por lo general
ellas llegaban a la cena con otros
amigos con los que hubieran tenido
compromiso en aquella misma oca~
sión, lo que para licha siempre ha
sido bienvenido.
Las dos eran antropólogas (es
decir, Pati era; Márgara sigue sién~
dolo), pero mientras que Márgara
es experta en textiles
artesanales, Pati lo era en
el tema de los inmigran~
tes en México en el Siglo
XX. Así, con frecuencia
se veían entre indígenas
o mexicanos pero de
origen extranjero. Por
razones y circunstan~
cías particulares, las dos
se desenvolvían como
hablantes en inglés, apar~
te del espafiol, aunque
Pati dominaba también
otros idiomas, además de que era
muy buena para jugar con todos
los idiomas que conocia, aunque
en grados diferentes, y para reirse
inocente pero ingeniosamente de
ellos.
A Pati, que había sido gran
viajera, con frecuencia la visitaban
extranjeros, tanto en su casa como
en su oficina, ya fuera por amistad
o por asuntos de trabajo, como en
el verano era el caso de Midori, una
investigadora y profesora de espafiol
en Japón, especializada - no se sabe
por qu~ en el cine mexicano hecho
por realizadores de origen libanés.
Midori era muy seria y muy delicada
y atenta. A pesar de ser de estatura

más bien baja, su presencia imponia.

Hablaba y escribía perfectamente
bien el espafiol, con una caligrafía
muy fina y muy cuidada, tanto así
que a la propia Pati le daba una
ligera verguenza contestarle sus
cartas, pues la correspondencia
era uno de los medios en que Pati
más lujo se daba jugando. Pati no
usaba las mayúsculas, por ejemplo,
y podía imitar a la perfección, por
escrito, el habla de los indígenas del
país hablando espafiol, para ellos su
segundo idioma.

Una vez coincidió que Midori
estuviera de visita en la Ciudad
con que Llcha, recién regresado
de Japón, organizara una cena
japonesa a la que, entre otros
amigos, invitó a sus viejas amigas
Pati y Márgara, y a la que, a
su vez, Pati invitó a Midori.
Mientras que Pati y Márgara
se vistieron de kimono ( que
les prestó licha, igualmente de
kimono), con una gran flor en
el pelo cada una y sandalias de
madera con el calcetin que separa
el dedo pulgar del resto de los
dedos, según consta en la serie
de fotografías que se tomaron,
Midori asistió vestida a la manera

192

occidental, un discreto y clásico
vestido de noche de color rosa
pálido.
En la cena corrió el sake,
como lla1namos en México a la
bebida alcohólica tradicional de
Japón hecha a base de arroz, que
acompafió diversos platillos de la
cocina japonesa. Yllegó el momento
en que Pati cantó, en japonés, una
canción de cuna japonesa auténtica
que había memorizado en una
reunión con cierto banquero nipón
afios atrás, y en consecuencia todos
los demás se animaron a hablar
"japonés" pero en espafiol, o sea,
hablaron espafiol pronunciado
como nosotros oímos el japonés,
o en inglés, es decir, "inglés a la
japonesa" , como jugaríamos a
llamarlo en México. Todo esto
tácitamente contando con que el
perfecto conocimiento del espafiol
de Midori probable1nente no
abarcaba la comprensión del humor
que recorría la reunión, pues de lo
contrario quizá se habr1a sentido
ofendida.
A la hora de despedirse del
anfitrión y de llevar a Márgara y
a Midori a sus respectivas casas o
alojamientos, además de darle las
gracias, Pati le dijo a licha en voz
alta, "Taque care" y le dio un beso.
Midori se bajó en la parada
del metro, y Pati y Márgara la
vieron alejarse. Pero de pronto
Midori rectificó y se dio media
vuelta para volver a acercarse
a ellas. Pati bajó la ventanilla
para oír qué les tenía que decir
y, con Márgara, gozaron cuando
la oyeron recomendarles "Taque
care" y de nuevo alejarse, después
de hacerles una reverencia a la
manera de la tradición japonesa. •

-oco
N

'...111
o.

~

111
~

11

o
111

.!:z

.-'
¡:!
~

~

1ft

�LETRAS AL MARGEN

e ED■.ARDO AMTOMIO PARRA

-o
e,
N

...

'-

111

A

◄
A

111

a:
o

ID

111

:!z

-...
'-

oQ

¡:
cr

:
Q

...~
...o
~...

111
111
~

D esde

tiempos de Montaigne, a quien se atribuye,
si no la invención del
género, sí su puesta en funciona,
miento como lo conocemos en la
actualidad, se dice que el ensayo
no pretende otra cosa que pasar al
papel una suerte de conversación,
ya sea entre el autor y el lector, o
bien del autor consigo mismo, sin
que intervengan mayores artificios
retóricos, es decir, una conversación natural, como si se tratara
de una sobremesa, sobre cualquier
tema de interés para quienes intervienen en ella.
Esta condición de "naturalidad"
es difícil de aplicar a muchos de
los ensayos con los que nos vamos
topando en nuestras vidas de
lectores, ya que se nos presentan
como tales ciertos escritos que

pertenecen a otra clasificación,
como las monografías, los tratados,
los estudios, las introducciones y
hasta las resefias, que quizá tengan
muchas de las características del
género, excepto, por supuesto, la
de naturalidad conversada; pues
tqué hay de natural en una página
que el autor atiborra con esquemas,
alusiones a datos duros y con
múltiples citas a pie de página? A
mi en lo particular me resultaría
imposible sostener una charla en
la cual mi interlocutor tuviera que
detenerse a cada momento para
demostrarme con cifras y fichas
bibliográficas que está diciendo la
verdad.
Tal vez por eso, de entre todos
los tipos de ensayo que se publican,
o que pasan por serlo, mi preferido
es aquel al que ha dado en llamarse

"ensayo personal", o "ensayo
creativo", para diferenciarlos de los
que proceden de una investigación
exhaustiva o los que se abocan a la
interpretación de algo. El ensayo
personal y creativo es el que más se
acerca a lo que deseaba Montaigne
en el momento de tratar de definir
el género: inicia sin formulismos
retóricos, como si se derivara de
los temas tratados de antemano en
una plática, y comienza a crecer y a
extenderse conforme más ideas se
enredan al tronco del tema principal;
a veces llega a una conclusión, a
veces no es necesario, pues, como en
las charlas informales, su intención
no es sino pasar revista a una serie
de hechos o de planteamientos;
está escrito con un lenguaje sencillo
- de acuerdo con el vocabulario
y la cultura de su autor- , y quizá

�su principal estrategia narrativa
sea la digresión, ese impulso que
nos hace desviarnos un poco de
tema, rodearlo, envolverlo, pasar de
largo, pero siempre regresando a él
después de establecer un contexto
más amplio.
Las piezas que constituyen
El corto verano del cuervo y otros
ensayos, de Ramón López Castro
son como las descritas, creativas
y personales. Leerlas es igual
que conversar con su autor,
pues para quienes lo conocemos
resulta evidente que todas ellas
giran en torno a los intereses
que él ha privilegiado siempre:
el cine, la literatura clásica y la
contemporánea, los viajes a paises
lejanos, la historia de México y
la historia universal, la narrativa
de ciencia ficción, el arte y la
historia militar, la familia, la
seducción del lenguaje, el amor...
Aún más: quien haya conversado
con Ramón López Castro, como
yo lo hago desde hace más de un
cuarto de siglo, se dará cuenta que
tanto el lenguaje como el modo
en que estructura sus ensayos
son su manera normal de hablar
y de pensar, ya que su lenguaje
en la conversación siempre es
elevado, y cualquier plática con él
se verá salpicada con anécdotas,
referencias a autores o a hechos
del pasado de las que acumula su
extraordinaria erudición.
Desde la primera pieza, titulada
"África mía", advertimos que estamos ante un libro bastante personal, pues en ella se involucra no sólo
la vida privada, íntima, del autor,
sino que en vez de una disertación
sobre el Continente Negro, lo que
leemos es un recuento de las imá-

genes africanas que López Castro
lleva en la memoria, gracias sobre
todo al cine, a la literatura y a esa
amante ocasional que, desde Málaga, le sefiala en el océano la linea
de sombra que proyecta la tierra
en lontananza. Esa primera pieza,
un ensayo breve que hace las veces
de pórtico, es como un anuncio
que nos dice en qué territorios
nos vamos a internar conforme
transcurran las páginas: en el territorio de un hombre sumamente
memorioso; en las reflexiones de
un escritor en extremo curioso
que intenta siempre ver el revés
o los reveses de las tramas; en la
inventiva de un imaginador cuyo
único límite parece ser el de la coherencia de las ideas.
Así, al pasar de un ensayo al
siguiente, los lectores nos volvemos
algo así como confidentes de
Ramón López Castro en lo que
respecta no sólo a sus relaciones
interpersonales, sino también a
sus luchas diarias en el oficio de
escritor, como cuando nos habla
de la creación de un personaje en
el texto titulado "Vida y traición
de las cosas inertes"; o a las
consecuencias emocionales de un
problema de salud en el ensayo
que lleva por título "La mueca"; o al
sencillo disfrute de unas vacaciones
en compafiía de sus sobrinos en la
última pieza del libro, llamada "El
corto verano del cuervo". En los
ensayos mencionados, uno puede

194

sentir que está sentado a la mesa
en compafiía del autor, con un café
o una copa de por medio, y que
las palabras simplemente fluyen
sin otro propósito que el de pasar
un buen rato con un amigo culto,
inteligente y observador, cuyo
escepticismo, o mejor dicho, cuya
duda metódica, lo lleva a revisar las
cosas por todos los lados posibles.
Una charla sin ningún propósito
aparente, pero profunda, donde
los destellos de la inteligencia y la
capacidad de la memoria se vuclven
herramientas de convencimiento, y
de la que uno emerge enriquecido
con ideas e imágenes que quizá de
otro modo nunca le habrían pasado
por la cabeza.
No obstante, además de los
textos que abordan en forma
directa diversos aspectos de su vida
personal, en El corto verano del cuervo
hay otros textos que asimismo la
rozan mientras parecen enfocados
en otros temas, como el titulado
"Camina como hmnbre", que desde
el título nos anuncia que se trata
de las visiones de quien a lo largo
de su vida ha sido un f/éineur. En él,
López Castro inicia sus reflexiones
sobre el simple acto de caminar
refiriéndose a un filme en el que
los protagonistas realizan unas
caminatas inolvidables, Deseando
amar, de Won Kar Wai, para luego
rememorar lo que vio, sintió y
pensó durante sus caminatas por
las calles de Monterrey, por las de

-oco
N

...'
111

A

~

111

a:
o

111
111

~
z

.'-.
-.

e

1J:
u

1
!

...u~

..

!

~

o

1
3
~

~

�PARA LÓPEZ CASTRO CONOCER OTROS TE•
RRITORIOS E INTERACTUAR CON CULTURAS
DISTINTAS ES COMPRENDER MEJOR LOS PRO•
;

PIOS Y COMPRENDERSE MEJOR A SI MISMO.
París y las que tiene guardadas en
la memoria pertenecientes a otras
generaciones.
El autor no oculta su cosmopolitismo, al contrario, lo exhibe en varios de sus textos, ya
que para él el viaje es otra forma
de conocimiento que, además,
por supuesto, deja experiencias
muy gratas. Para lópez Castro
conocer otros territorios e interactuar con culturas distintas es
comprender mejor los propios y
comprenderse mejor a sí mismo.
Esto lo pone de manifiesto en el
ensayo titulado "los tiempos del
verbo desear", donde nos descubre que en una ciudad como
lisboa el verbo se conjuga en
pasado y da paso a la saudade;
que en Nueva York se conjuga en
presente, pues ahí los satisfactores de los deseos se encuentran
al alcance de la mano; y que él
aprendió que en \i\Tashington se
conjuga en futuro, pues sólo en el
futuro sería posible encontrar un
amor como el que imaginó en esa
capital.
Viajes de estudio, viajes de
placer, sesiones y más sesiones de
cine, lecturas, experiencias personales, reflexiones y observaciones
constituyen la materia prima con
que se elaboran los textos de El
corro verano del cuervo. Los vasos comunicantes que conectan entre sí
cada una de estas fuentes son los
que configuran la visión del autor,

del ensayista, hasta convertirla en
un discurso rico y chispeante capaz de relacionarlo todo. Así, en
el texto titulado "Inmersión", a
partir de la visita a un museo en
el que contempla un submarino
alemán, Ramón lópez Castro reflexiona sobre la muerte - uno de
los temas que más rondan sus palabras- y sobre la traición. En "El
amor es un jabalí en la espesura"
hace un repaso de los diversos tipos de amor que embargan al ser
humano, desde el amor al dinero,
el amor cortés medieval, el amor
mistico y el amor pasión, al que
identifica como un jabalí a causa
de su salvajismo y su vocación
destructiva. El amor al dinero, sin
embargo, está analizado en un ensayo independiente titulado "la
manía de la avaricia: un acercamiento fílmico", donde el autor se
enfoca en los magnates financieros
y creadores de crisis que nos ha
retratado el séptimo arte.
Se podría decir que casi no
hay tema que no interese a un
ensayista como Ramón l ópez
Castro. Aunque no ocupen el
centro del enfoque de cada texto,
los tópicos y las ideas que se
van desprendiendo de las líneas
conforme se avanza en la lectura
de ellos son innumerables y,
aunque sea de manera rápida,
son examinados con atención.
En otras ocasiones, en textos
breves, lópez Castro nos habla

de las imágenes y pensamientos
que le suscitan ciertas noticias
o comentarios. Por ejemplo, en
el texto titulado "Naturaleza
muerta con estacionamiento y
rey jorobado" reflexiona sobre la
terrible suerte de Ricardo III de
Inglaterra, de quien ya se había
ocupado en el ensayo sobre el
amor, al saberse la noticia de que
su cadáver fue encontrado muchos
siglos después de su muerte en
las obras de un estacionamiento.
Cruel destino para quien, gracias
a Shakespeare, es considerado
el villano más redondo de la
literatura occidental, en palabras
del propio lópez Castro. Y para
rematar esta relación tan estrecha
entre historia y literatura, el
autor nos entrega un texto
donde se pasa revista a dos vidas
paralelas, la de Osear Wilde y la
del narrador cubano Reinaldo
Arenas, distantes en el tiempo,
pero cercanas en la represión
que ambos sufrieron por su
orientación homosexual y que los
convirtió prisioneros del sistema.
Cuando el pensamiento y el
lenguaje del autor comienzan a
desplegarse, el tema central del
ensayo se convierte tan sólo en
una suerte de paseo en el que
la verdadera riqueza se halla
en los detalles adyacentes, sin
contar con que ese paseo puede
desviarse de improviso a causa
de una digresión más atractiva.
Si, leer este libro es como dar
una caminata en compafiía de
Ramón lópez Castro en la que
nos dejamos seducir poco a poco
por su cultura, su ingenio, su
inteligencia y la calidez de su
palabra.

��HASTA AMOS RECIENTES, ESTE TEXTO (O SE•
RIE DE TEXTOS) CIRCULABA CASI SIEMPRE
EN COPIAS FOTOSTÁTICAS O DICITALES
-COMO BUENA OBRA ,,RARX'- PERO NO
POR SER DE LEYRERO SINO POR SU FORMA:
PRESENTADO COMO UNA ESPECIE DE MINI•
NOYELA NECNA DE CAPÍTULOS BREYÍSIMOS.

o está claro aún si el
narrador uruguayo Mario levrero (1940-2004)
terminará por convertirse en un
autor "de culto", de esos que son
celebrados más por el rescate
póstumo de su obra que por las
virtudes de la obra misma. Hace
30 afios nadie hacía caso de él
fuera de su país natal. luego se le
tildó de autor "excéntrico" o "de
género". Escritor pero también
instructor de talleres literarios,
creador de juegos y crucigramas,
a levrero se le tiene ahora como
uno más de los "raros" sudamericanos; una especie de Robert
Walser surrealista, anónimo, reticente y rodeado de visiones.
Esto es una canterla, desde
luego, y el primero que puede
combatirla es levrero mismo,
quien escribió de su propia vida
en varias ocasiones y dedicó
al tema su libro final: La novela
luminosa (2005), testimonio
conmovedor del impulso creativo
y vital en la vejez y al mismo
tiempo una novela completamente
alejada del sentimentalismo y
los clichés del "escritor secreto",
"rebelde" o "decadente". Este
era un hombre que pasó sus
últimos afios dedicado al trabajo,

rodeado de personas cercanas
con las que tenia las mismas
dificultades de cualquier ser
humano y testimoniando su
propio declive físico de forma
sincera y desapasionada. los fans
que esperan de sus escritores una
biografía emocionante (y muchas
veces toleran que esa biografía
no esté acompafiada de una obra
medianamente legible), jamás van
a interesarse en Mario levrero.
Tampoco le va a interesar jamás
a quienes usan los libros como
una forma de sentirse cerca de las
celebridades que adoran, antes
que como un objeto para leer: los
adoradores de Werevertumorro,
diga1nos, o cualquier otro show
writer. No importa.
En cualquier caso, habria que
leerlo, simplemente. Conocer
aquel libro y el resto de la gran
obra de levrero, y entre ellos
el que es, probablemente, el
más innovador y transgresor, el
más audaz y el más cargado de
resonancias: Caza de conejos, escrito
originalmente en 1973. Hasta afias
recientes, este texto (o serie de
textos) circulaba casi siempre en
copias fotostáticas o digitales como buena obra "rara"- pero
no por ser de Levrero sino por

su forma: presentado como una
especie de mini-novela hecha de
capítulos brevísimos y además
sobre un tema aparentemente
banal (las peripecias alocadas,
a veces monstruosas, de un
grupo de cazadores de conejos,
justamente), Caza de conejos ha
sido menospreciado como una
"mera" colección de 1ninificciones,
un "mero" cuento infantil o una
"mera" historia de ciencia ficción,
indigno de ser reeditado como
otros libros - más claramente
novelas o libros de cuentos- de
su autor.
Sin embargo, aunque el libro
no deja de jugar con muchas
convenciones literarias, es algo
más: es una novela mutante, una
obra que subvierte y dinamita
(anticipándose a mucho de la
literatura impresa y digital del
presente) las convenciones,
en particular, de la novela. los
"capítulos" iniciales de Caza de
conejos, marcados con números
romanos como una edición
rancia de Víctor Hugo y con un
prólogo que presenta su escenario,
personajes y temas centrales
( cazadores, animales, un bosque,
un castillo, catástrofes, violencia,
humor y erotismo), parecen sugerir

�EN •EALID.A.D, EL COMIUMTO DE eAU OE
eOHEIO$ NO TR.4'14 UM.4 LÍME.4 M.4RR.4TIY.4
SINO QUE .ABRE UN CAMPO DE IIISTORl.4S,

o
%

DE MÚLTIPLES MUNDOS M.4RR.4DOS SIMI•
L4RES ENTRE SÍ, DONDE NO 11.A.Y UN ,YAMCE"

eo

MI UM.4 '"RESOLUCIÓN" DEFIMITIY.4, SINO

-'o

::,
Q
~

-.AL MEMOS POTEMCl.4LMEMTE- IMFIMIT.4S

N

...'

.4PROXIM.4CIOMES Y .4LTERM.4TIY.4S.

111

A

~
111

et

111

la continuidad de una historia: el
entrelazamiento de fragmentos
que es la base de la forma de la
novela desde la Edad Media.
Y entonces, a medida que
avanza por los textos, el lector se
da cuenta de que no está leyendo
una progresión dramática: un
personaje muere y en el siguiente
fragmento está vivo, luego muere
de otro modo, luego el escenario y
las situaciones cambian de 1nanera
a paren temen te irreversible ...
para ser revertidos en el texto
siguiente...
En realidad, el conjunto de
Caza de conejos no traza una línea
narrativa sino que abre un campo
de historias, de múltiples mundos
narrados simil ares entre si,
donde no hay un ~avance" ni una
"resolución" definitiva, sino - al
menos potencialmente- infinitas
aproximaciones y alternativas.
Esto es subversivo porque pone
en aprietos al lector que sólo
conoce la lectura novelesca como
consumo de una trama "enérgica",
consistente, que lo lleve al final
Sólo un pufiado de obras del siglo
XX (pienso en los Ejercicios de estilo
de Queneau, cuyo fin es otro)

intentan un sabotaje similar; sólo
algunos experimentos recientes
de escritura digital parecen
prolongarlo, al menos por ahora.
Hasta hace poco todas las
ediciones de Caza de conejos tenían
erratas bien visibles y a veces
idiotas; por ejemplo, la primera
que leí está en una antología
de Bernard Goorden, Lo mejor
de la ciencia ficción latinoamericana
(Martínez Roca , 1982) , cuyo
corrector puso la numeración de
todos los "capítulos" en caracteres
arábigos, sin tomar en cuenta que
dos de ellos son breves juegos
metaficcionales en los que se hace
referencia a los números romanos;
el sentido de ambos se perdía
en la edición espafiola porque
dependía precisamente de que se
reconociera y respetara esa parte
de la propuesta de levrero.
Una edición del libro publicada
en 2012 por Zorro Rojo, cuidada
y bella como todas las de esta
editorial, es, al parecer, la primera
sin fallas. Además, las ilustraciones
de la artista catalana Sonia Pulido
refuerzan la dureza de la historia,
su vuelo imaginativo y sobre
todo sus implicaciones eróticas.

198

o

111

g

-u...
%

o

111

et
◄
u

'z

:-o

--g
u
u

o
111

::,

o
et
◄

..
o

u

111

►
o

et
A

:!'
~

Una invención significativa o
re-lectura aparece en la portada
misma: la imagen de una conejalolita armada con un rifle, que
no está explicitada jamás en el
texto pero engrana perfectamente
las sugerencias de perversión y
transgresión gozosa de levrero
con las de varias de las figuras
principales de l a literatura
occidental. •

!
~

1e.a

e~
:!

�PLlTi\IAS AL \71.TELO

El escenario
dela

escritura

~.

.'/

¡/ , ' '

,;¡,¡@¡•t
1

,.. ,,,.

.
1

' ·~,'f•

! ·,

... '
'!, . •

-o
e,

•

.,
•

1

l~tl\;;

••~ l••'l'1~,•
.¡,..1,4-¡ 1•' ' }{'•

\',l\i.~\'\'J'/1.•

..'
N

111
A,

e IEISICA lollETO

&lt;
A,
111
~

ID

o

..
111

&lt;
z:

uando se han pasado
tantos afios - diez ,
para ser precisa- tras
el telón, como un director que
alista los detalles para la puesta
en escena de una obra en donde
quienes salen a representarla
son otros, de pronto pasar de
estar tras bambalinas a estar
en el escenario puede resultar
un poco violento. Sobre todo
para mí, que siempre he sido
terriblemente tímida y pararme
frente a un público me congela.
Sospecho que por mi carácter,
sí, se me da practicar oficios
discretos. Como la edición. La
edición es, por lo general, un
oficio discreto. Por supuesto
existen editores que no destacan
por su sencillez, pero no me
refiero a los editores comerciales,
esos que comandan negocios y
van a la caza de más y diversas

plumas, sino a los editores de
mesa, a los que trabajamos con
los textos, más específicamente,
los que tomamos en nuestras
manos la labor de desmadejar
escrituras. Los que con nuestras
plumas desplumamos. No por mala
leche, pero es nuestra labor: leer,
leer con lupa, como se ha dicho
cien mil veces - y yo miope; eso
de que los editores leemos con
lupa no me cae nada en gracia- .
Entonces, de usar mi pluma
para desplumar a componer
un plumero, hay un trecho. Un
trecho de diez afios recorridos
por estas mismas páginas de
Armas y Letras, las que ahora
acogen mi escritura. Pasé diez
afias cmnponiendo este escenario
en el que ahora me planto.
Afirmar que ahora manejo una
pluma es un decir, por supuesto.
Ya casi no tomo plumas para es,

cribir, aunque para editar me sigo
valiendo de la perversa pluma de
tinta roja - y sí, tengo que admitir
que es muy placentero encontrar
un error y marcarlo, aunque por la
discreción propia de mi oficio sólo
lo pongo en evidencia ante mí, y al
autor se lo comunico de la manera
más diplomática posible- . Pero
me desvío; decía que no, no sos,
tengo una pluma, escribo directo
en la computadora, como imagino
lo hacen ya muchos escritores. Es
decir, tecleo. Sin embargo, sí uti,
lizo plumillas, tajos y tintas para
trazar letras; para hacer caligrafía.
Puedo sostener, sin temor a equi,
vocarme, que entre trabajar la escri,
tura como editora, escribir, yprac,
ticar caligrafía, hay una separación
muy puntual. Son oficios distintos,
pero históricamente complemen,
tarios. La diferencia más clara es,
triba, como bien lo explica Wang

�Hsi Chih, reconocido calígrafo, en
que "La escritura necesita del sentido, mientras que la caligrafia se
expresa sobre todo mediante la
forma y el gesto". Co1no editora y
escritora ocasional, entiendo que
el aparecer de la escritura, su sentido, su legibilidad, es primordial.
Escribir a mano, teclear o textear
al final son acciones que llevan al
mismo objetivo: elaborar textos
legibles que comuniquen. Como
aspirante a calígrafa entiendo que
la apariencia de la escritura es fundamental para detectar precisamente el gesto, el rostro, la imagen
de las palabras. Eso que hace única
a cada escritura. El gesto caligráfico es irrepetible, mientras que
estas letras impresas con un tipo
de fuente específico, son y serán
siempre iguales.
El escenario en el que se presenta
cada tipo de escritura se construye
con el manejo de la pluma. Una
pluma que puede ser real, un
bolígrafo, por ejemplo, o un decir,
una metáfora. Lo que no varía, y
esto lo puedo decir como editora,
escritora y aspirante a calígrafa, es
la certeza de que toda escritura es
intencional, deliberada. Creo que
toda escritura tiene una intención.
No sólo en su sentido, sino en su
aspecto. En su aparecer y en su
apariencia. De estos dos aspectos
se conforma toda escritura, no sólo
la literaria, no sólo la académica.
La escritura toda. Puede ser muy
burda y utilitaria, pero mientras sea
escritura habrá sido concebida con
un sentido y un aspecto. Por eso
la metáfora de la puesta en escena
me resulta muy pertinente: todas
las escrituras que pasaron frente a
mis miopes ojos y mi desplumadora

LA ESCRITURA OCURRE SÍ, CUAMDO LA ES•
CRIBIMOS, PERO SOBRE TODO OCURRE CUAN•
DO SE LE LEE, CUAMDO LOCR.A COMUMI•
CAR. CUAMDO SALE AL ESCENARIO Y MOS
DESLUMBRA POR LO MÍTIDA Y MOS COM•
MUEYE POR LO COMCRUEMTE.
pluma traían consigo su sentido
y su aspecto; porque sabían que
serían leídas, es decir, serían vistas,
y había que cuidar que su actuación
fuera impecable. La escritura ocurre
sí, cuando la escribimos, pero
sobre todo ocurre cuando se le lee,
cuando logra comunicar. Cuando
sale al escenario y nos deslumbra
por lo nítida y nos conmueve por lo
congruente.
Ahora que lo pienso - y lo
escribo, no quiero dejar de destacar
que ahora escribo- , editar una
revista cultural, y universitaria,
también es componer un plumero,
uno muy heterogéneo, con
plumas de colores, jaspeadas,
brillantes, cortas, largas, y con el
cual sacudimos, literalmente, el
sopor, la apatía, el individualismo,
la indiferencia; aligeramos el
eco persistente de un discurso
hegemónico y terrible, el que nos
tiene atrapados en la violencia, la
desigualdad y la injusticia. Porque
las revistas culturales apuestan por
el diálogo, la inclusión de diversos
puntos de vista; son espacios
de critica, de reflexión. No son
publicaciones inocentes. Si algo las
define es su afán de conmoción.
Apuntan a la generación de
ciudadanos, verdaderos habitantes
conscientes de su ser dentro de la
sociedad en la que les ha tocado

vivir. Durante mi tiempo como
su editora, procuré que en Armas
y Letras, a través de los textos
publicados, se mantuviera vigente
su intención social y política, la
intención primera y original de su
fundador, Raúl Rangel Frías. Quien
por cierto no fue nada tímido y se
posicionó como un líder en muchos
sentidos. Fue director y actor de su
propia obra; plwna fuente de la que
manaron proyectos enormes como
nuestra Universidad.
Ahora estoy parada sobre el
escenario de Armasy Letras. Aquí me
sostengo con mi pluma. O con mis
plumas. Trabajar en la revista ha
sido una experiencia básica para mí,
que me obsesiono por el aparecer
y la apariencia de la escritura. No
hay invento más maravilloso, más
perfecto; no hay una expresión más
clara de la inteligencia humana,
que la escritura. Esto es en lo que
creo, si es que me lo preguntan;
y aunque por mi carácter sólo se
me da practicar oficios discretos,
silenciosos, apuesto por éstos que
construyen escenarios para la
escritura: los libros, las revistas, los
muros, virtuales y reales ... todos
esos espacios que son además
posibilidades que tanta falta nos
hacen ahora, en este momento de la
historia en que vamos andando por
la noche de la humanidad.

�C.t. ■.t.LLERÍ.t.

COMTRASTEY
COMPLEMENTO
armas y letras

- ---·-·· .... ---·--- ----

TÍTULO: Armas y Letras. Revista

de literatura, arte y cultura de la
Universidad Autónoma de Nuevo

Esto
es todo:
, ARCUEAITE

... ....
-.....
--DURAS

~

• ... IMlft

,

...

Lcón,núm 90
AftORESI Varios
■DITA1UANL

AÑO12015

,.,.
,. ,...............
... ~_,..

..

evé conmigo la revista,
como lo hago con el
texto que esté leyendo en curso, a un sinnúmero de
lugares intentando con ello empezar su lectura, hago hincapié
en la palabra intento pues ni en el
transporte público, sala de espera,
cafetería o banca de parque tal cometido fue posible co1no con otros
materiales de lectura en ocasiones
anteriores. Algunas veces, durante
la noche en la sala o en las visitas
a la biblioteca logré esa primordial
atención indivisible para explorar
su contenido. Entiendo mejor
ahora el origen de tal abstracción,
inicié al azar y de ahí, lo siguiente:
Chipuli interviene con un monstruo, la desidia devoradora. Como
abrir una caja de pandora, se detuvo el tiempo, "los ojos de la mora»
parecían darle aún más poder... Era
sólo el primer texto que leía de la
edición 90 de Amias y Letras.

LI

Inevitable fue luego la vinculación con otro desatino moderno,
"la red de indiferencia general» que
Coral Aguirre nos menciona en
"los pasos perdidos, los caminos
sofiados". Un pasaje agudo que
parte de la ciudad y la mujer como
habitante de la misma, donde, a la
vez, la autora va abarcando temas
desde la seguridad personal hasta el
uso y función del espacio público,
pasando por conceptos más subjetivos como ciudadanía, confianza y
comunidad. Sirva una modesta selección para demostrar la relevancia casi axiomática del texto:

[Con base en] Hacernos cargo de
nuestros derechos con paciencia, con nuestros pasos yendo
y viniendo, con la organización
silenciosa de nuestros encuentros y nuestras tareas juntas...
sin pausa, paso a paso, día a día,
calle a calle, de esquina a esquina. En la plaza y en la feria, en el
parque y en el zócalo, a la salida
de la escuela y de regreso.

Habitar la ciudad sofiada es
cambiar lo que se ejerce en ella.

"¿Cómo escribir la Patriar podría
plantearse en relación a lo precedente pero es también donde
hallamos a Rosetti, quien con una
aportación de eje académico va revisando el quehacer literario de J.J.
Fernández de lizardi. Rosetti departe sobre la reflexión que a partir

[Pero necesita de] La transformación socialmente solidaria,
dentro de una resistencia lúcidamente cotidiana, y que de algún
modo es la de la mayoría.

[Puesto que] La falta de educación y el soslayo a nuestras
responsabilidades éticas es el
núcleo de nuestra orfandad.

�CA ■ ALLERÍA

de su obra genera en sus receptores
así como la inevitable posibilidad
de evolucionar a raíz de la misma.
El autor ha erigido su escritura "entre la utopía y el desencanto". Un
ejemplo, no sin antes recordar que
el periodo histórico de sus obras
abarca de 1816 a 1822, Lizardi plantea una isla utópica cuyo sistema
"cívico-político" dista mucho del de
la capital mexicana:
Existe un gobernador elegido
por el pueblo, los horarios de
trabajo se encuentran regulados,
cada ciudadano se encuentra a
gusto y participa activamente
para que la regularidad subsista.
Marguerite Duras, imponente pero
no exclusiva, nos da aún más a
través de, en palabras de Vela, "las
postales del alma", de quienes nos
comparten sus recuerdos y percepciones. En "De la página a la
pantalla", Sepúlveda relata: "fue un
sábado por la tarde del verano de
1985, en la Alianza Francesa de la
colonia María l uisa, cuando pude
conocerle India Song... Un cine con
absoluta seriedad y acaso, sin pensarlo, escribía en la pantalla para
los que el escritor francés Stendhal
denominó "The Happy Few"'. O volviendo a "El fluir de las imágenes",
de Vela: "una prosa instintiva
- como ninguna otra- que tiene
su propio ritmo sincopado, pero
fluido como el rumor del mar".
"Escribirse" por José luis Aguirre
y la selección de "Esto es todo"
por Mijares proporcionan una
continuación ahora literaria. En el
primero "Ella es la historia. Se mira
a sí misma y se arranca una parte...
Para, al final, decir que ella misma
es literatura, pero sólo después de
escribir, escribirse. Posteriormente,

"varían las reflexiones, la espera, el
elogio, las coincidencias, la rebelión
de los pesares, la desazón, el deseo,
la muerte." Y cita:
Ven a amarme.
Ven.
Ven a este papel blanco.
Conmigo.
Bonitzer dice que Duras "es un es,
cándalo", pues entre otras cosas, "ha
entrado en el cine cargada de elipses
cada vez más insolentes, ünproba,
bles, con imposibles acercamientos
directos a un núcleo extático, hacia
una evidencia oscura y cegadora".
En palabras de Fellous, de la conversación entre Duras y Godard
"sólo quedaba su encuentro", y lo
va1nos presenciando a medida que
la lectura avanza:
DURAS: Pero yo llamo "escrito"
a todo: al libro que escribo y
convierto en una especie de
escrito en blanco, no puedo
salirme de él o deshacerme de él.
En él me pierdo.
la cronología y las aportaciones de
los autores francófonos las otorga
Miguel Covarrubias. Se destaca,
mención intencionada de lo establecido en la resefia de Hernández
acerca del trabajo de Covarrubias
como editor, "el encomiable y arduo
trabajo que amerita ser traductor. ..
y los avatares que éste conlleva", integrándose al total del espectro que
teníamos con las postales anteriores.
Citando este mis1no volumen de
Covarrubias, Podría dejarlo todo al
azar, "Estoy convencido de que no
sólo de pan vive el hombre. También
mucho le conviene la poesía porque
ésta le ayuda a vivir con plenitud",
sosteniendo con ello las aportacio-

nes de Collado, Marsman - traducido por Osvaldo Rocha- y Zrunbrano, sefialando de lo que nace: "luego
se averigua con aquello del destino."
la obra plástica de Alberto
Cavazos desafía, particularmente las
versiones a color, en la adaptación
que se hizo luego en el disefio parece
no causarles dafio alguno. El trabajo
de Griselda Villegas aparece también
pero en menor frecuencia, no con
ello demeritando su importancia. la
amalgama entre los compafieros de
página agrega valor sin resultar inva,
sivo, exagerado o competitivo.
Albert Caraco vive a través del
análisis que ofrece Villareal. Comprender el panorama de la existencia humana en conjunto con el
ambiente circundante que generó
tales consecuencias decanta en un
reto. Sí, su "desbordante pesimismo
nos arroja, como a su versión de la
naturaleza humana, en la oscuridad
de sus letras, en un vacío negro lleno
de soledad, dolor y hastío reflejado
en sus ensayos". Claro, se obtiene
una lección, a la par de un ejercicio
empático, una confronta... una provocación de naturaleza atemporal e
intolerante hacia el letargo. Cita:
Nuestras revoluciones son puramente verbales y cambiamos las
palabras para ciamos la ilusión
ele estar reformando las cosas,
tenemos miedo de todo y de nosotros mismos, encontramos la
manera de eliminar la audacia
yendo más allá ele la audacia y
tener ocupada la locura exagerando la locura.
En "Vargas Llosa o el nuevo Rodó",
Aguilar construye un puente para
mostrar las similitudes entre ambos
intelectuales. "los dos están en contra de la ignorancia, de los hombres

�C.t. ■.t.LLERÍ.t.

-o
N

'111_,
A,

◄
A,
111

a:
o

ID

111

...%◄

que han provocado ésta y lucharon
contra la ultra especialización de
las disciplinas que encasillan al es,
tudiante". En respeto a la vigencia
de sus posturas y contextos, esto va
más como ejercicio de apreciación
que de sobreimposición que pare,
ciera implicar su título.
Redondean la caballería: Alvara,
do con quién compartimos "este
juego mortal", que es "la lectura del
poema pues se vive en el instante
suspendido, en el aire de nuestra
propia respiración ..." refiriéndose
al trabajo de Ferreira Gullar. Flores
en su recomendación de La más
densa niebla, afirma que gracias a las
nuevas versiones que realiza T olio
Malpica de los cuentos clásicos de
Hans Christian Andersen, se crea la
compafiía ideal para lectores de procedencias y edades varias. Vázquez
comenta sobre "una prosa limpia y
agradable" en El corro verano del cu-

crvo y otros ensayos, donde la estampa
de Ramón López Castro "siempre
provoca y a través de ella, se traza
una ruta".
Lo diario más palpable es reve,
lado por Jacobs, Chimal, Parra y
Kaput. A los primeros dos la crea,
tividad les encuentra trabajando,
llámese trabajo a hacer conciencia
de acciones sintomáticas o lavar
platos. En Letras al margen, La mano
siniestra de José Clemente Orozco,
se invita a conseguir este libro de
Ernesto Lumbreras, al ser bajo la
premisa de Parra, una animada platica con un hombre culto que nos
nutre con sus conocimientos, sin
resultar pretencioso. Por último, se
cierra esta familiaridad con la única
entrevista del ejemplar. Kaput nos
transmite a través de su redacción
que hemos irrumpido en la cocina
donde tiene lugar la breve pero
profunda charla con Coral Aguirre.

Ella, a su vez, vuelve a despejar la
niebla:
Tenés que saber. Tenés que tener
conciencia. Yeso define toda una
vida. Hay que tener memoria, hay
que tener responsabilidad ética...
Nunca más, que no suceda nunca
más...

En tiempos donde, citando a Pas,
cal Quignard, el silencio es el vértigo moderno, podria afirmarse que
casi pasa lo mismo con la atención.
Agradezco que esta revista, apoyada
de manera absoluta por el equipo
que la forma, sirva de balanza para
nivelar el aturdimiento. Un 1neritorio nivel de detalle y la delicadeza en
su conjunto, continuan enalteciendo
su propopsito sin exepción.
Alejandra J uárez

�CA ■ ALLERÍA

ÍNSULAS
DEARMAS
TOMAR
omo un mazo de naipes,
barajo una y otra vez
los doce libros de la
colección Ínsula, estos cuadernos
de escritura que ha publicado
la revista Armas y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León para conmemorar su 70
aniversario. Como las piezas de
un rompecabezas, los acomodo en
orden y luego rompo la formación
para elegir uno. Al azar, pienso
mientras la mano se desliza sobre
ellos.
El primero - no puedo, ni
quiero, evitarlo- es Postales desde
mi cabeza, de Sergio Loo. En él, el
hablante poético, atacado por la
enfermedad y la desazón, describe,
para "la gente que quedó atrás", una
Barcelona deslumbrante y hostil.
Leído ahora, pareciera que Sergio
nos hablara desde ese otro lugar
al que se fue hace dos afios y, de
pronto, de entre los versos brota
una ínfima y engafiosa sensación de
que sólo estuviera en esa otra tierra
desde donde llegaran sus postales.
Después, los afectos vuelven

C

a imponerse y tomo otros tres
cuadernillos: el primero, Tutti quanti,
donde Franc:;oise Roy mezcla prosa
y verso en un libro que trasciende
la simple clasificación de poemario,
que transita hacia otros géneros
y donde cuestiona la condición
humana e incluso la divina, cuando
afirma que "Dios ha hecho votos
de silencio"; el segundo, aquel
que reúne un par de cuentos de
Pedro de Isla, en uno de los cuales
María Asunción, harta de su vida
miserable, lanza el azadón contra
una piedra que, al fragmentarse,
deja ver la imagen luminosa de
la Virgen María, cuya aparición,
junto a buen despliegue de lo que
ahora llamamos marketing, acabará
cambiándole la fortuna a todo el
pueblo.
En tercer lugar, Las ciudades
latinas de Alberto Chimal,
esa mirada trascendental al
mundo conocido por medio
de la descripción - a modo de
divertimento- , de una serie de
ciudades desconocidas, cuyos
nombres son únicamente cada

una de las letras del alfabeto
latino. Estas ciudades son
buscadas por Horado Kustos,
explorador "interesado en hallar
y documentar lo extrafio, lo
raro, lo inusitado", a partir de
una única pista: las muy notas
lacónicas, que parecen escritas
por un aforista, encontradas por el
viajero en Internet. Sus anfitriones
- habitantes de un pueblo que
se llama Coma y colinda con otro
pueblo que se llama Punto- le
preguntan asombrados: "dnternet
es un lugar?" y piden que les cuente
más sobre tan fabuloso sitio.
Dos ensayos, que son los
primeros títulos de la colección,
integran esta primera docena.
Bárbara Jacobs cuenta - y revisaen Hacia el valle del sue1io la historia de
la historia que es a su vez contada
en su novela Las hojas muertas, e
incluye fragmentos de varias de
sus obras en este texto, que fuera
originalmente una conferencia
dictada en el City College de la
Universidad de la Ciudad de Nueva
York, mientras que Víctor Barrera

�C.t. ■.t.LLERÍ.t.

Enderle, el otro ensayista, diserta y
argumenta acerca de Fray Servando
Teresa de Mier como primer autor
de las letras regiomontanas.
También la dramaturgia
ha encontrado lugar entre los
cuadernos de Ínsula. Dos problemas
acuciantes de la frontera norte
ocupan la atención de José luis Solís
en los guiones de El hombre bue110 y
Endless balero: la sequía en las zonas
desérticas y la migración ilegal
hacia Estados Unidos; mientras
que en el monólogo Exposición de una
larva, de Vidal Medina, el personaje
emplaza a los espectadores desde
su condición de gusano, que es
resultado de un experimento que
pretende extinguir, o al menos
transformar en otra especie, a todos
los integrantes de esta humanidad
que ha perdido la ternura.

Otros libros se unen al conjunto:
los delicados y luminosos haikús
agrupados bajo el titulo Un puñado
de sol, de Eduardo Zambrano;
el magnífico Artis, de Ricardo
Cuadros, poernario en prosa acerca
de la poesía como acto de fe y de
creación, como advocación de la
vida y de la muerte, y también
como traición; y el cuento La 11ovia
y sus amigas, de Paulino Ordófiez, en
el cual la observación de la foto de
una boda es el mejor pretexto para
describir la vida de seis amigas,
con sus dobleces e hipocresía y,
a través de ellos, hacer un retrato
también de toda una clase social.
Al final de la tirada de este
dominó, de este pufiado de runas
que son ínsulas, queda mi libro:
Bailando a oscuras, ese cuaderno del
amor y el desamor que también

- por qué no- les recomiendo.
J essica Nieto, coordinadora
de esta colección, explica en su
introducción que estos cuadernos
han sido concebidos como "libros
de bolsillo, de corte literario,
breves en su extensión, que
conforman un panorama actual
de escrituras de autores y autoras
en lengua hispana". Recuerdo
entonces que los pobladores de
Coma le dicen a Kustos: "Éste es
el país de la escritura humana" y
me atrevo a decir que, como las
Ciudades latinas, así son estas
Ínsulas de Armas y Letras: pequefios
países que dan cuenta de un mapa
escritural, de este fragmento
representativo de la literatura
contemporánea en espafiol.

Odette Alo11so

Memorias de Adrián
IDIT.A.I Editorial Sesgo
.A.MOi 2015

DE
ALFONSO
ELIZONDO

os barrios urbanos
donde vivía ya
• • •
no existen, los
grandiosos espacios rurales que
frecuentaba se han poblado y sólo
me ha quedado la inmensa alegría
que generan en mi espíritu el
universo privado e infinito de mis
suenos... ", dice Alfonso Elizondo
al inicio de su libro Memorias de
Adrián. Son textos construidos en
el deambular por los días, entre las

redes de la imaginación, concitada
para iniciar así la obra literaria.
Ubicado al oriente de Monterrey
en la década de los afias 40, Adrián
cruza por aquellos barrios que
serían recuerdo inextinguible
de su nifiez y su adolescencia,
sostenido en el transcurrir de un
mundo rural que recién llegaba
a la ciudad para afrontar nuevos
desafíos sociales. Un mundo de
carencias en una entonces ciudad

TÍT•LO• Memorias de Adrián

.A.•TO•• Alfonso Elizondo

'-'- 1

adolescente, como la llamara José
Alvarado, que recibió quizás como
ninguna otra ciudad mexicana
la influencia de Nortea1nérica.
Nacido en el seno de una familia
de clase media, recibe las primeras
letras en un colegio liberal, lo
que ayudó notablemente a su
fonnación. Ama la filosofía, la
literatura, que apuró a grandes
dosis desde la temprana juventud.
Ingresa a las aulas universitarias:

�CA ■ ALLERÍA

primero al bachillerato y después
en Filosofia y Letras, que abandona
para ingresar a Ciencias Químicas.
Asiduo asistente a la entonces
recién creada Biblioteca "Alfonso
Reyes", conoce y se relaciona con
otros jóvenes cuya pasión por
la literatura y el arte los hacia
confrontar sus ideas y crecer
así en las lecturas y la discusión
apasionada de los nuevos libros:
En esos anos se consolidó la
Escuela de Verano, se habilitó
el Aula Magna del Colegio Civil
como espacio público para
la ópera y el teatro, se creó el
semanario Vida Universitaria, se
financiaron dos publicaciones
literarias autónomas llamadas
Kátharsis y Apolodionis y surgió
un organismo de crítica
cinematográfica con sala de
exhibición encabezado por
el joven cinéfilo Roberto
Escamilla, quien logró traer a
Monterrey a la figura del cine ele
habla hispana más importante
de esa época: el gran director
espafiol Luis Bufiuel , quien
había construido el momento
más hermoso del cine mexicano
en tocia su historia. ("Las artes
en Monterrey 50- 60", p. 33).
Asiste al accionar de aquel grupo
de universitarios de ideas liberales
y de izquierda, - algunos de ellos
fueron sus maestros- , que bajo
la guía y la visión de Raúl Rangel
Frias, construyeron el andamiaje
filosófico, científico y artístico
sobre el que creció una nueva
Universidad de Nuevo León, Casa
de Estudios aletargada desde su
inicio, en 1933, por la somnolencia
del oscurantismo y los ecos
porfirianos del Siglo XIX.

Poco a poco, Adrián aisla sus
pensamientos, descubre las voces
del paisaje que le rodea y construye
con sus primeros alientos el camino
que al crecer lo modificará y hará
llegar hasta los litorales solitarios
en donde se debaten la inteligencia
y el suefio de la vida.
Libro escrito con sobriedad
y fácil acomodo en una síntesis
expresiva, su orden nos describe
primero la infancia en los barrios
del oriente de la Calzada l\iladero,
en donde el padre de Adrián
tuvo un bazar. Después, el de La
Montera, cercano al anterior, barrio
de quienes sofiaban con ser toreros
y en donde Adrián descubre un
diario deambular surrealista de
oligofrénicos: personajes en los
que la ternura deja su impronta
de simpatía, donde hay notas
de humor chispeante y una voz
escondida entre las palabras que
los retratan, a veces los estrujan,
los redimen siempre, a pesar de
las adversidades, las miserias y el
abandono:
El primer loco del desfile era
"Canelo", una versión terrenal
del semidiós olímpico Sísifo,
quien durante el sol ardiente del
mediodía caminaba danzando
hacia el poniente ele la ciudad
con un costal vacío que llenaba
con la basura que los vecinos
del barrio habían depositado
en recipientes metálicos
afuera ele sus casas. Al mismo
tiempo se detenía a ejecutar
bailes patéticos y cánticos
guturales indescifrables frente
a las casas, con el propósito ele
obtener algo ele comer o unas
cuantas monedas ele cobre que
le arrojaban al piso para que se
fuera.

Con las primeras sombras ele
la tarde "Cando" regresaba
hacia el Oriente de la ciudad
con trote desgarbado y entre
sonidos quejumbrosos mientras
derramaba en la calle todas las
piezas de basura que había
recogido durante su gira del
mediodía, hasta que se perdía
entre las sombras y carrizales de
la Acequia ele los Indios donde
tenia su guarida nocturna. ("El
Barrio ele La lvtontera", p. 19).
En la última parte del texto,
Elizondo habla de las regiones
fronterizas de Tamaulipas que
conoció de cerca: Difunto Ángel,
El Quitrín, La Bandera, Guardados
de Arriba y de Abajo, La Misión,
Huerta del Aire, y de gentes e
historias traspasadas de emoción,
hu1nor y tristeza; retratos insólitos
y bien construidos:
En pleno verano llegaba
sonriendo y vociferando a la
cantina más concurrida ele
Difunto Ángel este extrafio
personaje donde se mezclaban
la demencia pura con la gracia
de un comediante ele la legua.
Apenas vestía un calzoncillo
corto de algodón de chillantes
colores con un cinturón de
explorador en el que ganchaba
s u cantimplora llena de
tequila y unas botas de cuero
color café con casquillo en las
puntas, como las usadas por
los exploradores. Su enorme
barriga y sus piernas muy
blancas y de un tinte rosado
quedaban al descubierto
mientras sostenía en sus manos
una caja llena de cervezas y
pequefios trozos de hielo. ("La
Guajolota", p.55).

�C.t. ■.t.LLERÍ.t.

los cinco últimos relatos del libro
hablan de personajes singulares
que destacaron entre todos por su
picardía, su humor y por los hechos
notables en sus vidas: "El Chanate",
"El Pato Viejo", "la Guajolota", Chuy
"El Enjabonado", Tello Mantecón y
"El Manchas". De ellos, uno de los
más interesantes es T ello Mantecón,
conocido actor popular de carpa en

el Teatro México de Monterrey, de
un ingenio que afloraba para esta~
llar en la risa del auditorio con es~
pontánea facilidad. Queda retratado
para la historia en este bello pasaje.
Memorias de Adrián de Alfonso
Elizondo, nace a la luz pública por
un autor que ha sabido entender el
paso de la vida, ganar vuelo sereno
y evocar sus recuerdos y su mundo.

Su aspiración, él lo ha dicho, es
llegar al entendimiento con formas
coloquiales y descriptivas, a una
expresión literaria que propicie
sin obstáculos linguísticos la
comunicación con los lectores. Creo
que Alfonso Elizondo logra sus
propósitos en este bello libro.

LECTURA
y
FUTURO

11

incluso provocarlas. Un libro debía
ser una herida permanente. Por eso
consideraba que aquellos libros que
dejaban a su lector igual que antes
de leerlos eran libros fallidos.
El texto de José Ángel tiene
esa virtud de trastocar, despertar,
conmover y mover a la reflexión
a sus lectores. En Lectura y futuro,
leyva hace una suerte de cala en
las dolencias sociales e individuales
que trae aparejadas la ausencia
del libro en nuestras vidas. Sabe
que si bien la lectura no es una
herramienta probada de "éxito" ni
garantía de progreso y bienestar
material , ni siquiera pasaporte
al poder político, su carencia "si
es garantía de sometimiento, de
pobreza, de marginación, de olvido,
de ceguera, de debilidad critica".
Con la afilada punta de un
escalpelo, leyva hace una breve
incisión sobre el tema de la educación
en el país: sus anquilosados
programas, sus erróneos contenidos

1

E

n "Criticar al crítico"
(1961), T. S. Eliot reconoce
estar 1nás interesado en
lo que otros poetas han escrito
sobre la poesía, que lo que han
dicho sobre ella aquellos críticos
que no son poetas. Algo parecido
a eso nos sucede a muchos cuando
oímos hablar sobre el tema de
la lectura: preferimos siempre
la reflexión de los lectores
consuetudinarios que además son
también escritores, por encima
de la opinión de los estudiosos y
los investigadores avocados a la
cuestión. lo que ocurre, tal vez, es
que de los primeros uno recibe (y
percibe), más que un diagnóstico
o un análisis estadístico, el eco
vivo de la emoción y la reflexión
que dejó en ellos el libro, tal como
si se tratara de los rastros de
fuego que dejó el paso del amor
por sus vidas.

José Ángel leyva, que es ante todo
un poeta y un avezado lector, ha
escrito un libro sobre el acto de leer
y sus consecuencias, Lectllra y futuro.
En él, a partir de la pregunta "¿Leer
para qué?", leyva rechaza con
fundado razonamiento la idea del
lector hedonista y la lectura sólo
como fuente de placer. José Ángel
cree que la función del libro y la
lectura no es otra que provocar un
estado de crisis en el lector, es decir,
provocar en él un estado de alerta
que lo lleve a la duda y siembre
de interrogantes su pensa1niento.
¿Para qué se querría un libro que
adormezca la conciencia de su
lector? Ciorán se preguntaba al
respecto si los libros servían para
aprender en realidad; para eso, se
respondía, bastaba con ir a clases.
Creía, pues, que un libro debía
ser un peligro , trastocar la vida
del lector, hurgar en sus heridas o

Alfonso Reyes Martínez

■ f■ W... Lectura y futuro

....,... José Ángel leyva
■an&amp;a Fondo Editorial
Estado de México
ofie1 2015

�CA ■ ALLERÍA

utilitarios y pragmáticos, lejanos de
toda consciencia social, indiferentes
al otro, porque nada del otro
importa al final de cuentas.
En esta oscuridad ética y
moral en la que se nos educa
desde los primeros afios, asuntos
como la literatura, la filosofía,
las humanidades, en general, y la
poesía, en particular, son temas que,
debido a su "inutilidad práctica",
hemos ido dejando de lado co1no
sociedad, con las consecuencias
que ello implica: ceguera moral,
violencia, corrupción, devastación y
depredación de recursos naturales;
en suma, descomposición del tejido
social.
En medio de esas calamidades
variopintas, Leyva percibe la pezufia
del mal, el lado oscuro del poder,
al cual todo ese caos beneficia de
modo natural. En efecto, tal como
apunta el autor, una sociedad
sin libros y sin lectores afirma la
supremacía de un conocimiento
perverso, puesto al servicio del
dominio y la enajenación, y limita,
en consecuencia, el desarrollo de
una sociedad crítica, consciente,
reflexiva.

En un contexto así, la lectura
resulta entonces un medio de
disenso y transgresión contrario
al sistema, porque lleva al lector
de un estado pasivo a la torna de
consciencia, a la puesta en duda de
certezas dadas. Por eso, José Ángel
ve en la lectura, más que un suave
viaje en poltrona, un camino de
exploración que lleva al lector al
encuentro de la manzana prohibida,
de "la manzana de la crisis" que un
día nos arrojó de la inocencia.
111

Lectura y futuro es más que un
texto bien intencionado a favor
de los lectores; es ante todo un
auto de fe de un poeta que ha
explorado las verdades profundas
de la condición humana a través
de la vida, la poesía y los libros.
Por eso, su mirada va más allá
del entorno y las coordenadas
sociales del tema. Así, desde la
poesía y sus posibilidades de
conocimiento, José Ángel explora
aquí también las expresiones
del suefio, la búsqueda de las
vanguardias y la muerte de éstas,

las temáticas y el imaginario del
Romanticismo del siglo XIX en el
cual se fincaron no sólo las bases
del resto de las vanguardias del
siglo XX sino el corpus total de la
sensibilidad y el arte de nuestros
días. De ahí su afirmación de que el
Romanticismo es, por excelencia,
"la gran vanguardia". Tiene razón:
de la temática romántica, la
tradición literaria ha desprendido,
propagado y prolongado la figura
del poeta como avatar de la
libertad, una especie de Prometeo
que alumbra con su antorcha
la oscuridad de la caverna; la
poesía también como revelación y
conocimiento de otros mundos.
Convencido de lo anterior, Leyva
reivindica a lo largo de este libro el
valor social de la poesía y la vigencia
del espíritu romántico libertario: su
herencia actual es la insumisión al
poder y el sentido contestatario y
subversivo que José Ángel atribuye
a la lectura en el presente y de cara
a los aspectos más siniestros y
sombríos del porvenir.

Féli.xSuárcz

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

ll E.F UGl O DJ~ '1'0 1)0S PAJv \ L,A CU L'TLJ:l A
Ven y conoce las instalaciones de este recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
LIBRERÍA/ARTE--------Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Lunes a viernes: 10:00-19:00 h rs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Sábados: cer rado
Eutrada libre/ Zona Wircless / Estacionamiento gr atuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanJ.mx/ casadellibro@uanl.mx

I} Casa del Libro UANL

9 uANL

CNlVEkSIDAD A\1l"ONO-.IA 0B SU6\'0 IJ!ON•

~ casa_libroUANL

-

EDITORIAL UNIVERSITARIA UANL

�A■ TOR■ S

IOIERIIÁ ORTIZ

(San luis Potosí, 1981). Doctor en
Estudios Hispánicos por Brown University y profesor
investigador en la UASlP. Es autor de Los días con Mo11a
(FETA, 2011) y coordinador de la antología El complor
anticanónico. Ensayos sobre Rafael Berna! (FETA, 2015).

SUM XIMTAMC. Profesor de la

(Monclova). Estudió letras
Espafiolas y Diplo1nado en Arte Dramático por la
FFYl de la UANL Ha publicado en diversas revistas
y antologías. Como actriz y directora de teatro ha
incursionado en la dramaturgia para nifios y adultos.

(Monterrey, 1944).
Cultiva el ensayo, la resefia y la biografía. Es autor de
diez libros y profesor en la Universidad de Monterrey,
donde imparte, entre otros, los cursos de literatura
mexicana y literatura universal del siglo XIX. Es
miembro del SNI de Conacyt, Nivel I.

ADRU.llU. PAOLA Mili

(Monterrey). Coautora
del libro Sa11gre de Diosa: greguerías sobre el ciclo menstrual
(2015). Su obra ha aparecido en antologías editadas en
Espafia, Chile y República Dominicana. Ha impartido
talleres de lectura y creación literaria.

Universidad de lengua
y Cultura de Beijing y subdirector del Centro Regional
de Institutos Confucio para América latina. Ha
traducido de chino a espafiol y de espafiol a chino
obras de diversos autores.
IOSit ROBERTO MEMDIRICNACA

ADIUAMA CISME ROS CARli

(Monterrey, 1982). Maestro en
literaturas Comparadas por la Universidad de
Guadalajara y Doctor en Estudios Humanísticos por el
ITESM. Ha publicado artículos en numerosas revistas
y antologías.
IIÁFAEL CARCfA

(leópolis, Ucrania, 1937).
Poeta, traductora, ensayista, crítica literaria y
periodista cultural. Maestría en letras Francesas en
la Uníversidad de Varsovia. Ha traducido y publicado
en Polonia a numerosos autores latinoamericanos del
siglo XX.
KRYlffMA RODOWSKA

(Skierniewice, Polonia, 1941).
Traductor e investigador. Estudió Filología Francesa
en la Universidad de Varsovia y Filología Espafiola e
Hispanoamericana en la Universidad de la Habana
(Cuba) así como estudios de posgrado en el Institut
d'Études Hispaníques de la Sorbona.

'.IYCMUMT WOIIKI

(Hunan, China, 1953). Escritor y
traductor. Entre sus numerosas obras de narrativa
y ensayo destacan Papa pa y Diccionario de Maqiao. Ha
merecido numerosos premios dentro y fuera de su país,
como la Orden de las Artes y las letras que otorga el
gobierno de Francia.
NAM INAOCOMC

NUCO -YALDitS (Monterrey, 1963). Narrador y ensayista.

Ha merecido importantes reconocimientos como el
Certamen Nacional de literatura Alfonso Reyes en 1994.
Recientemente publicó la novela Breve teoría del pecado
(2013) y el ensayo El dueño y el creador: un acercamienro al
dédalo narrativo de Sergio Pito! (2014).
(Monterrey, 1970). Estudiante
del Doctorado en Filosofía con énfasis en Estudios de la
Cultura, UANL Colaboradora en distintas revistas de
literatura y Humanidades. Actualmente prepara su tesis
doctoral en tomo a la escritora M.arla luisa Garza, loreley.
MOIIÁ Ll'.lff CASTILLO

(Colombia/México). Poeta,
disefiador, artista visual. Ha publicado Papel espejo
(2000/2012), y Poesía es la política del i11co11sciente
(2013/2015), entre otros libros. Una muestra de
su trabajo se encuentra en futuromoncada.com y
colectivoesteticaunisexcom
FUTURO F. MOMCADA

■ EMITO ESTRADA LARA.

Realizó estudios de
Adminístración, Sociología, Educación y Arte. Ha sido
alumno, maestro, investigador y funcionario en varias
instituciones universitarias. Actualmente se dedica a la
producción artística: escultura y bajorrelieves en metal
y madera.
Profesor universitario y productor
audiovisual. Ha publicado cuentos en antologías de
la UANl , la revista Oficio y fanzines. Fundador de la
editorial los hedonistas cansados, donde ha dado
espacio a autores emergentes ahora reconocidos.
FORASTERO NDZ.

�AUTOR ■ S

(Monterrey, 1985). Pintor,
muralista y caricaturista. Cuenta con diversas
exposiciones individuales de pintura y dibujo y ha
publicado los libros Creativerio (2013) y Silvestiario
(2015).
IIL'YEITRE MADERA

(1968). Ensayista, narrador
y poeta. Ha colaborado en Tierra Adentro, Luvina,
La Tempesrad, La Palabra y el Hombre, autor de Puntos
cardinales (2003) y Las influencias expuestas (2013).
Sobrevive como traductor y corrector.

■ÁR■ARA IACO ■ I

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio
"Biblos~ al Mérito 2013. Sus libros más recientes son
Antología del caos al orden Qoaquín Mortiz/Planeta,
2013) y La Duer1a del Hotel Poe (Ediciones ERA/UANl,
2014).

RAIÍL OL'YERA NIIAREI

ED■ARDO AMTOMIO PARRA (león,

1965). Narrador
y ensayista. Por el relato Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la.John Simon Guggenheim Memorial Foundation
en 2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).

PA■LO EIPIMOIA 'YERA. Es presidente y fundador del

Instituto de Semiótica y Cultura de Masas &amp;: Mass
Communications. Entre sus libros destaca El scmiófago/
Poesía semiótica dedicado a Octavio Paz.
Fundador y director de Editorial
Praxis, en México. Recibió el Premio Nacional de
literatura de Guatemala. Dirige la revista El Puro
Cuento. Es autor de varios libros.
CARLOS LÓPEJ:.

EDCAR l ■ARRA ZA'YALA

(Monterrey, 1984) .
Estudiante del Doctorado en Filosofía de la Cultura,
UANL Ha sido maestro durante 9 afies en los niveles
de secundaria, preparatoria, licenciatura y maestría.
Actualmente prepara su tesis doctoral en torno a
Octavio Paz.
ICMACIOCOMZÁLUCA■EILO (Monterrey,1987). Editor,

corrector y branding. También es escritor y músico.
Ha publicado poesía y ensayo en antologías y revistas
digitales.
(Ciudad Victoria, 1976). Es autor
de los libros Una habiración oscura (Consejo Estatal para
la Cultura y las Artes de Tarnaulipas, 1997), La leona
(UANl, 2000) y Yorick (Diáfora/UANl, 2008). En 2012
fue becario del FONCA en la especialidad de Poesía.
REMATO TIM.A.IERO

AL■ERTO CNINAL

(1970). Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de Twitter en una lista de las 140 mejores del
país. Mantiene el sitio web: www .lashistorias.commx

(Monterrey, 1982 ). Editora, ensayista
y aspirante a calígrafa. Fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo león en 2010. Ha publicado
el libro Metal de la voz. Ensayos en torno a la escritura
literaria (Ediciones Intempestivas, 2011).
IEIIICA MIETO

(Monterrey, 1985). licenciada
en Comunicación Social por la Universidad
Regiomontana. Colabora en diferentes instituciones
públicas y privadas en las áreas de Administración,
Comunicación y Cultura.
ALEIAMDRA IUÁREJ:

(Santiago de Cuba, 1964). Es
poeta y narradora. Entre sus obras más recientes se
encuentra el libro de cuentos Hotel Pánico (Universidad
Veracruzana, 2011) y el poemario Bailando a oscuras
(UANl, 2015).
ODETTE ALOMIO

(Monterrey, 1943).
Editor y Disefiador editorial. Fue fundador de la
revista literaria Salamandra y director de Armas y Letras
y Katharsis, entre otras publicaciones. En 2015 obtuvo
el reconocimiento al Mérito Editorial que otorga la
UANL
ALFOMIO RETEi NARTiMEJ:

FliLIX l■ÁREJ:

(Estado de México, 1961). Poeta,
ensayista y editor. Entre sus libros más recientes se
encuentran El amor incluso (2011) y el libro de ensayos
Enigma y profecía en la tradición de Occidente (2013). Es
coordinador del Programa Editorial de la UAEM.

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487519">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487521">
              <text>2015</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487522">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487523">
              <text>91-92</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487524">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487525">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487526">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487544">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487520">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2015, Año 19, No 91-92, Julio-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487527">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487528">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487529">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487530">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487531">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487532">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487533">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487534">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487535">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487536">
                <text>Cuéllar, Margarito, 1956-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487537">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487538">
                <text>01/07/2015</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487539">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487540">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487541">
                <text>2020004</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487542">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487543">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487545">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487546">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487547">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35070">
        <name>Dos allás de un mismo pájaro</name>
      </tag>
      <tag tagId="35071">
        <name>Entrevista Sergio Mondragón</name>
      </tag>
      <tag tagId="35072">
        <name>La Giganta de Patricia Laurent Kullick</name>
      </tag>
      <tag tagId="35074">
        <name>Maternidad sin Tregua</name>
      </tag>
      <tag tagId="35073">
        <name>Mitología íntima</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17518" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15549">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17518/Armas_y_Letras_Revista_de_literatura_arte_y_cultura_de_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_2015_Ano_19_No_90_Abril-Junio.pdf</src>
        <authentication>8f469aba9b849ea2ac4ea838645979b3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488073">
                    <text>L1 ciudad y sus canúnos: vagabunda_jc
e.le pasos por encima e.le otros pasos

José Joaquín Fcrnándc= de Li=ardi
y la fundación discursiva de la patria

:viario Vargas !Josa: el Rodó
del siglo XXI

CORALACUIRRE

MARIANA ROSETTI

MARCOS DANIEL ACUILAR

AMO 19, HÚMERO 90, ABRU..JUHIO 2015

armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

-

Esto
es todo:
IHARCUERITE
DURAS
Jean ~Luc Godard
Pascal Bonitzer
J ean Vallier
Nazario Sepúlveda
Silvia Mijares
Andrés Vela
José Luis Aguirre

$40.00 PESOS

IMÁC:EMESDE
ALBERTO CAVAZOS

���Potiche / CLOIUA C0UAD0 /

.

4

Marguerite Duras: Ver y decir/ En las escritura de D■ILU se
enuncia el deseo; en sus películas, lo vemos. Primero dice que
mira, luego, en efecto, 1nira, miramos y al mirar caeinos en el
abismo de su visión. En este dossier se piensa en torno a esa
visión./ 7
Conversación sobre escritura y filmaciones: Marguerite Duras y
Jean-luc Godard / Palabras recogidas por COLEffE FEUO■I.
Traducción de MIC■EL COYARR■■IAl. / 8
El cine extremo de Marguerite Duras / PASCAL . .MITUR.
Traducción de MIC■EL COYARR■■IAl. / 12

De la página a la pantalla/ 1114,'IARIO IEPIÍLYUA/ IS

•

'

'

.

,

K

.

' •

•

•

.

• 1 "

Albert Caraco: la muerte en letra viva/ En este ensayo,
ALBERTO YILLARRIAL ■ IRM.ÁMDl'I analiza, desde una
perspectiva psicoanalítica, la vida, muerte y obra de Albert
Caraca (Estambul,1919-París, 1971), un ser tan escondido como
su obra, fundamentalmente autobiográfica, cruda, incluso
incómoda / 58

A la letra: Del diario a la nada/ ■ÁR■ARAIACO■I / U

Letras al margen: Juego de manos/

ID■ARDO AMTOMIO

PARRA / 57

Marguerite Duras: el fluir de las imágenes/ AMDÚI YELA / 18

La materia no existe: Patricia Llosa/ ALBERTO C■IMAL /70

Marguerite Duras, Esro es codo/ IILYIA ,.,.11,us 121
Marguerite Duras: escribirse/IOSIÉ L■ll~■IRRI / H
Cronología / IEAM YALLIER. Traducción de
COYARR■■IAl. /

MIC■ EL

28

Disertaciones del pasante / ED■ARDO 'IAM■RAMO / 33
Los pasos perdidos, los caminos soñados/ CORAL~IRRI
afirma, en este ensayo, que no hay experiencia más gregaria
que la calle, esos pasos perdidos; pero también el andar la
ciudad crea conciencia del otro y advierte la falta de espacios
para encontrarnos y desencontrarnos, pasajes que van de mí
al otro que se vuelve semejante. / 71
Devorador/ IORCI CllfP■LI / 47

Dos historias de Alberto Cavazos /El maestro AL■ERTO
CAYA'IOI rememora, en estas historias, su paso por el Taller de
Artes Plásticas, sus compafieros y el trabajo diario del artista;
y además cómo, desde nifio, el dibujo se escribía en su vida.
Nuestra edición se encuentra ilustrada con pinturas y obra
gráfica del maestro Cavazos. / 73

Ficciones de la guerra sucia. Conversación con CORAL
AC■IRRI / RO■lll1'0KAP■TCOM'14LE'IMM101 /7B

Mario Vargas Llosa o el nuevo Rodó / MARCOS DANIEL
~■ILAR / 84

Tres poemas/ ■EMDRIK MARSMAM. Traducción de OffAl.DO
Son armas las letras o la práctica incesante del pensamiento /
MAMCY CÁRDENAS / 88

lCómo escribir la Patria? J. J. Fernández de lizardi y su

Amiasy Letras en mis manos / IORCE L■II MRCY / 91

apropiación ficcional del modelo utópico social/ MA.lllAMA
ROll'ffl / SI

Imágenes de Raúl Rangel Frías/ ■■M■IRTCISAL4'14'l / 93

�De reminiscencias, literatura y más/ MAIÚA DOLOUI
■ERMÁMDD / 94

De un poeta terrorista/ RODIUCO Al.Y.ARADO ROC■A / H

Actualización de los cuentos infantiles a través del horror /

(l) UANL
UNIVERSIDAD Aln'ÓNOMA DE NUEVO LEÓN

®

DALIMA. FLORES ■IIERIO / 98

Reapropiarse el mundo a través de un acto salvaje /
ALEIAMDRO Y ÁZO■ EZ ORTIZ / 100

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Jesús Ancer Rodríguez

Rector
lng. Rogelio G. Gatza ruvera
Secretario General
Lic. Rogelio Villarreal Eli::ondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Gatza Acuna
Director de Publicaciones

M tro. Miguel Covarrubias
micovas@icloud.com
Director editorial
Lic. Jessica Nieto Puente
eclitora_arrnasyletras@lyahoo.com
Editora responsable
Lic. Nohemi =avala
nohemízav&lt;.~il.rom
Asistente editorial
Lic. Verónica Rodríguez
veronica.rz@gmail.com
Diseño

Annas y Letras.. Rcvtsta dclitcracura, artey cultura de la Uttivtrsidad Autónoma de Nuevo Lcótt
no. 90, abriJ-junio 2015. Es una publicación trimestral, editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones de la UANL
Domicilio de la publicación: Casa Universitaria del Libro, Padre Mier 909 pte.
esquina con Vallarta, :Vlonterrey, Nuevo León, México, CP. 64000. Teléfono: • 52 81
83294126. Fax:+ 52 818329.Jlll Editora responsable: Jessica Nieto Puente. Reserva
de derechos al uso exclusivo No. 04-2009-061817570300-102, ISSN en trámite
ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor, Licitud de título
y contenido No.14,918, otorgado por la Comisión Calificadora de Publicaciones
y Revistas Ilustradas de la Secretaria de Gobernación. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad lndustrial: en trámite. Impresa por: Serna
Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo
León, México. Fecha de terminación de impresión: mayo de 2015. Tiraje: 1,500
ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo León. a través de la
Dirección de Publicaciones de la UA,'s'L, Casa Universitaria del Libro, Padre Mier
909 pte. esqtw1a con Vallan-.i., Monterrey, Nuevo León, MeXJco, C. P. 64000.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del
editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la
publicación sin previa autorización del editor.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2015

�POl!SÍA

Potiche
• CLORIA COLLADO

Primera versión

Hay un florero azul y otro amarillo. Ambos tienen
tulipanes blancos. Yo me sumerjo en su agua
transparente y doblo mi tallo para alcanzarte.
Desde el florero amarillo mi luz resplandece
incandescente, mis deseos conjugan tus deseos
y la esperanza abre su sombra protectora. Desde
el florero azul mi inquietud renace erguida
apuntando las alturas. Y pasa un día y otro más
y otro, otro más, y el tulipán blanco se dobla
irremediable. Fue así que comprendí el amor y el
desamor.

potlche. n. [. J. Jarrón tle porcelana. Ja1-r,m,s c/Ji11os. 2. Faro. Personaje al 4ue
le otorgan una plaza honorúica, sin ningún papel ,tcrívo. Ser un adorno.
- Alain Rey. Le Robcrr nuera, Pillis, 2008.

�POIISÍA

Segunda versión
Hay un florero azul y otro amarillo. Ambos tienen
tulipanes blancos. Yo me sumerjo en su agua
transparente. En el florero amarillo doblo mi tallo
para alcanzarte, mi luz resplandece incandescente,
mis deseos conjugan tus deseos y la esperanza
abre su sombra protectora. En el florero azul mi
inquietud renace, mi tallo erguido apunta las
alturas, no cae libre, rehúsa un supuesto destino.
Y pasa un día y otro y otro más y el tulipán blanco
se dobla irremediable. Así el amor y el desamor.

�POl!SÍA

Conclusión

En el florero amarillo el tulipán no opone
resistencia y se permite amar y ser amado. Acepta
lo que se espera de él mientras el tiempo pasa. En
el azul, el tulipán descubre que ahí sólo significa
un adorno más, sólo parte de la decoración en
una casa. Siente que doblarse con languidez,
con displicencia es una imposición, y permanece
erguido para caer finalmente cuando su ciclo
lo impone. El amor se extingue dando paso al
desamor.

���Marguerite Duras y Jean-Luc Godard

Palabras recogidas por Colette Fellous1
e TRAD.CCIÓM DI MIC.IL COYARR- ■IAS
1 2 de diciembre de 1987 en el apartamento de Marguerite Duras. Paris. Jean~luc Godard llegaba
a tiempo para la cita. Dieciséis horas precisas. Tocó. las cámaras no estaban listas,1 le pedí que
i . - ~ esperara en la oficina de Marguerite. Ella aguardaba en la sala de estar. lista, inquieta como todos
nosotros. Este encuentro me había tomado semanas organizarlo, y sabía que ya estaba "realizado" en su
preparación misma, en el tiempo de esta espera del 2 de dicieinbre a las 16 horas, más allá de lo que nos ocuparía
el rodaje. Cuando fui a verlos, a uno y a otro separadamente, estaban muy despiertos, muy entusiasmados ante
la idea de lo que iban a ser capaces de decir. Y estas palabras que mantuve secretamente en mi fueron las que tal
vez componían... la verdadera emisión. Entre Emily L., novela de Duras, y Defiende tu derecho, película de Godard, se
establecían correspondencias: Godard abordaba la literatura empleando todo tipo de citas no citadas a derecha
o izquierda, tomadas de la literatura tanto clásica como moderna, y Duras ponía en escena la luz en su libro. Sin
embargo los dos hablaban del amor, cada uno a su manera. Y de la creación de una obra en proceso. A lo largo
del rodaje de esta emisión de Oceánicas los vi "sin hablar" de lo que los unía o, mejor dicho, hablar por lo bajo a
través de la timidez o la arrogancia, la vacilación o el entusiasmo, con una sonrisa o un silencio. No eran más
"uno" y "otro", casi habían desaparecido, sólo quedaba "su encuentro". Así pues, de ese encuentro elegí algunos
momentos entresacados de las dos horas filmadas.

MARC.ERITE D•R.A.S (MD): Tu film es muy bello.
IEAM•L•C CODARD (ILC): Tú sabes decir bien
las cosas, hablar bien de las cosas, yo sé mejor decirlas
mal.
MD: Pero no se debe decirlas sistemáticamente si
no las piensas. Eso es algo muy bello. No veo en cada
momento la razón de ser del texto. lNo podemos
resignarnos a "no tener palabras"?
ILC: Yo diría que es una película más bien muda,
pero con muchos sonidos. Por eso el texto no tiene
ünportancia. Y a las palabras las tomo... los escritores
me intrigan, cómo se atreven a escribir, y yo no me
he atrevido. Estaba feliz de descubrir con el cine un
objeto mecánico donde no hay mucho, por asi decirlo,
mucho por hacer.
MD: Pero tú lo llenas. El sonido, las palabras...
ILC: Sí, me gustan las palabras. Son duendes. los
duendes de Shakespeare. Mientras que en ti o en

Beckett, son los reyes.
MD: No necesariamente. También hay un soporte,
un soporte con las palabras, un soporte de la película,
pero que debe estar justificado.

MD: Me pregunto, lqué habrías hecho si no hubieras
encontrado el cine?
ILC: Nada. Tal vez escribir una o dos malas novelas
para Gallimard, probablemente rechazadas. Y nada
más. Pero pienso que no habría llegado hasta ese
punto.
MD: No, no habrías llegado hasta ahi.
ILC: Pero en el cine no era necesario llegar hasta
ese punto. En fin, creo, hay algo que es semejante.
la misma dureza. Pero de otra manera. Y es por eso
que he sido sensible siempre a la nueva ola, a gente

l En Aliette AnnelJean Vallierc1al., MargucrilcDuras, (Nouveaux I Regareis) Le Magazine Uttéraire, Paris, 2013, pp.131-137.
2 Colette Fcllous produjo cl encuentro Duras/Godard: lo reali.::ó Jean-Danicl Verhaeghe para Océaniqucs, la emisión de Pierre-André Boutang.

�como tú, a la que asocio con lo que yo llamo ~1a banda
de los cuatro". Pagnol, Guitry, Cocteau y Duras. Son
escritores que hicieron cine, que hicieron películas
casi a la par de los cineastas y que nos ayudaron a
creer en el cine porque había grandeza y poderío en
sus películas.
MD: Pero hay algo en la escritura, en sus principios,
en su misma definición, algo que es insoportable,
algo que al mismo tiempo te atrae y te obliga a huir.
Insoportable. No sientes el impulso frente al escrito. Y
quizás tú has sido el más paciente de todos nosotros
frente a eso, justamente. Frente a esa dificultad. Y esa
inseguridad que tú tienes es quizás algo por lo que
debes pasar.
ILC: Sí, ipero el cine es inestable! iAdemás carnina
siempre sobre tres patas! Las sillas tienen cuatro
patas, pero mira abajo de la cámara, tiene tres patas.
Entonces no importa que el animal sea de tres patas,
.
. 7
C0Jea,
(n0.
MD: Mira las películas de la televisión por ejemplo,
no sé cuál sea tu sentimiento pero yo quiero hablar de
las que están hechas con esa intención. Uno pensaría
que se hacen sobre papel blanco, en papel escolar.
Como si el soporte de la película no fuera el mismo.
Reconocemos la factura. Siempre veo a ese accidente
inscribirse, el papel blanco. Esa no es la imagen ni la
trama que yo reconozco en una película de televisión,
es la materialidad misma. Como si el papel que
sostenía el texto fuera transparente.
ILC: Estoy de acuerdo. Pero ahí no tenemos soporte.
MD: Nada profundo, nada duradero puede soportar
el paso de una noche. Y cuando hablo del soporte por
el contrario muy oscuro, casi negro, casi ahumado de
Bresson y el de la película transparente, en papel de
recuperación, que es la película de televisión, busco
situarte a ti mismo. Creo que tú primero haces la
película, haces una película sin el cine y después
intentas atrapar la palabra. [...] Si quieres, me gustaría
llegar a eso, a que puedas decir lo que ...
ILC: Pero eso es lo que no me gusta. Eso es lo que "me
gustaría que tú llegaras a decir». Tengo la sensación de
haber logrado una liberación, en un momento dado,
entre los 20 y los 25 afias, al salir de la universidad,
más tarde.
MD: ¿A qué le llamas una liberación?
ILC: Bien, descubrir que había algo donde ver y decir

no era ... Y entonces creo que, como André Breton
expresaba, "yo sigo" del verbo seguir. No soy un ser
humano sino que yo "sigo", del verbo ~seguir", un ser
humano que sigo.

ILC: Tengo la impresión de que me asusta menos la
cámara y la 1nesa de edición y todo lo relacionado con
el cine: eso es la película que pienso. Llegarnos al final
y recogemos el pensamiento que yo, quizás, no había
pensado.
MD: Pero yo llamo "escrito» a todo: al libro que
escribo y convierto en una especie de escrito en
blanco, no puedo salirme de él o deshacerme de él. En
él me pierdo.
ILC: El cine, tengo esa impresión, comienza con
el regreso. Comienza con el tiempo recuperado
y termina con el tiempo perdido. En cambio la
literatura comienza con el tiempo perdido y termina
con el tiempo recuperado. Desde ese punto de vista
es lo mismo pero, si así lo prefieres, estamos en dos
trenes que se cruzan sin detenerse.
MD: ¿Te pasó ya con una película no saber hacia
dónde ibas?
ILC: Tal vez . Llego y la película está incompleta.
Entonces debemos terminarla. Regresamos al
movimiento de retorno.
MD: ¿Leíste El vicecónsul?
ILC: No.
MD: Es el texto de India Song.
ILC: Entonces debí hojearlo.
MD: Inicialmente es el periplo de una pequefia
vietnamita. Está embarazada, tiene 14, 15 afios de
edad, su madre la repudia y ella se marcha. Hacia las
llanuras, las arenas. Le suplica a todo el mundo, no
sabe qué hacer, quiere perderse. No sabe que eso es
imposible. Pide instrucciones para perderse, como
quien averigua un camino. Si te fijas, la gente no sabe
cómo puede perderse.

MD: Si tuvieras que hacer Emíly L., ¿cómo lo harías?
ILC: No lo haría. Una vez te pregunté si podía hacer
El amante, no has querido...

�MD: No, pero te lo pedí teóricamente. ¿Aceptarías la
historia? No podrías seguirla. Son tres historias.
ILC: Pienso que hubo un mo1nento en el que habría
podido hacerlo y desearlo y luego eso no sucedió. A
veces deseamos encontrarnos y conocernos.
MD: Es un librito, un libro que no tenía ganas de
volverlo pelicula. [...] Es un libro que escribí con la
mayor pasión. De él no pude hablar más en la vida. Yo
tenia sólo presente el libro. Dormir con, despertarme
con y entonces, cuando todo termina, cuando había
descrito ese bar donde conocí a esos viajeros ingleses
a la Hemingway, esos borrachines que me dieron
una emoción que duró tres meses, una vez que los
describí y amé, hablé de ellos con el joven que amo,
y que me acompafiaba. Logré la correspondencia
en un amor imposible, el que yo vivía, con ese amor
perfecto de la pareja que está colocada al borde de la
muerte, a través del libro. Y después, nada sé de ellos,
no quiero imaginarlo. Y es esta contaminación de un
amor por otro amor, todas esas conjugaciones, todos
esos encuentros de pasión los que hacen que el libro
siga creciendo y que aún no le veamos el fin . Por lo
tanto, estoy obligada a utilizar el libro. A abrirlo, a
desmenuzarlo, a entrar en una tercera historia, la de
Emily L Para que el libro viva, para mantenerlo vivo,
no pienso otra cosa. Y debo contar lo que ha vivido
esta joven, y yo lo supe, una noche. Aprendo de mí
misma. No conocía el conocimiento. Pero ella escribía,
esta mujer. Lo ignoré hasta el último día, hasta el día
en que tuve que reemplazar el primer manuscrito.
ILC: ,Qué te hizo pensar que ella escribía?
MD: No sé qué pensar al respecto. Era así, innegable.
Hubo , en todas esas conjugaciones, alguien que
escribía. Yo lo anotaba todo y ella no sabía lo que
acarreaba con ella, esa formidable fuerza, ese poder
del dolor que podía provocar en ella, en su amante. Es
como un agua que lo invade todo, como si el libro se
hubiera vuelto loco. A causa de los hechos que escribe,
corre el riesgo de ser asesinada. Y el marido también
corría el riesgo de ser asesinado. Quema el poema
que escribió cierta noche y todavía me dan ganas de
llorar cuando busca su poema, rompe los muebles para
intentar encontrar rastros, y él está en la habitación de
al lado y no dice nada. Después de eso él la estrechará

en la cama y le dirá que ella es a quien más ama en el
mundo. Le responde que ella lo sabe. Pero no voy a
decírtelo todo. Está el joven guardián, está la carta, es
la primera vez que yo también soy entusiasta...
ILC: Marguerite , tú siempre estás mu y
entusiasmada...
MD: Por mí misma, ihasta ese punto, no! Al mismo
tiempo me puse muy triste, muy reservada, muy
enferma. Dormí mal, me parece, sí, tenia que estar allí
antes de tocar el libro... Ah, mira, encontré la carta que
ella le escribe al joven guardián. Si quieres, te la leo
y entonces hablamos ... "Olvidé las palabras que iba a
decirle. Las sabía y las he olvidado, y aquí le hablo a
usted en el olvido de esas palabras. Contra todas las
apariencias, no soy una mujer dedicada en cuerpo y
alma al amor de un solo ser, aunque éste fuera el más
preciado del mundo. Soy una persona infiel. Querría
encontrar las palabras que había guardado para
decírselas. Y he aquí que algunas regresan. Quería
decirle lo que creo, encuentro la palabra, un lugar, un
lugar de tipo personal, esto es, para estar solo y para
amar. Para amar no se sabe qué ni cómo ni cuánto
tiempo. Para amar, he aquí que todas las palabras
vuelven de golpe... para mantener en sí mismo el
lugar de una espera, nunca se sabe, la expectativa de
un amor, de un amor incluso sin sujeto tal vez, pero
de éste y solamente de este amor. Quería decirle que
usted fue esa esperanza. Se ha convertido en sólo la
apariencia exterior de mi vida, la que nunca veo, y así
usted permanecerá en el estado de ese desconocido en
que se ha convertido para mí, hasta que yo muera. No
me conteste nunca. No mantenga ninguna esperanza
de verme, se lo ruego. Emily L» ¿Habías leido la carta?
ILC: Si, ahora me acuerdo. Pero no muy bien...
MD: Pero me dio gusto que la hubiéramos repasado.
ILC: Si, a mí también. Estuvo bien, era necesario.
MD: ¿Teníamos que molestar a la televisión?
ILC: Si, es lo que pienso. Sin embargo, son relativa
y respectivamente fuertes en esos casos. Dos rocas
que atraen a un empresario. Dicho esto, aún tengo
un sentimiento de insatisfacción por no ser capaz de
hacer lo que puedo hacer y, quiero decirlo, de no haber
hecho un poco más de lo que tú no sabes hacer, pero
eso ya ... e

�EL CIME EXTREMO
DE MARCIIERITE
DIIRAS
e PÁSCAL ■OMITZER'

...•
i111

••o
•◄

¡'!
z
.z

B
.....

-••
N

.....

9

t

l:

!
•'◄

41

•:1

:.
•••
►

41

1 En Aliene Armd,Jean Vallter et al.• Margucritc Duras, (Nouveaux I Regards) le Magazine Litténlire. P,tris. 2013, pp. 113-117.

�E.LL.A. DIIO: EL M•MDO YA IIACIA

s• R•IMA.

EL CIME, EL M•MDO. DEL M•MDO,
PREFERIMOS MO SABERLO. DEL CIME,
ADIYIMAMOS: YA ■ACIA

s•

R•IMA,

si,

LEMTAMEMTE, COM CRAMDES CATÁSTROFES
SIÍBITAS O•E REYELAM CRAMDES ZOMAS
DEYASTADAS, SIMIESTRADAS. ES EM ESTE
PAISAIE, EMTOMCES AIÍM POCO YISIBLE,
C•AMDO MARC.ERITE D•RAS LLECÓ
AL M•MDO DEL CIME, A TRAYÉS DE •M
ESCEMARIO,

•••••••MA M• AMO•,

EYOCAMDOALAM.IERO•E"EST■YO LOCA,

•M DÍA, EM MEYERS", Y O•E "MO YIO MADA
EM ■IROS■IMK'.

Su actividad como directora era tan abundante como
singular y secreta, dominada por un film de culto, India
Song, con música (de Carlos d'Alessio) tan famosa
como la de El tercer hombre, Zorba el griego o la de Un
hombre y una mujer. Marguerite Duras inició en 1966
la realización de una película de amor discreto, La
música, con Robert Hossein y Julie Dassin, a la que
seguiría, en la estela de mayo de 1968, un cierto
número de películas en blanco y negro primero
(Destruir dijo ella, Sol amarillo, Nathalie Granger... ), y en
color (India Song, Vera Baxter, Su nombre de Venecia en el
desierto de Cale uta, Días enteros en las ramas, El camión ... ),
a continuación, sin imágenes o casi (El hombre
atlántico ... ), que aseguró la celebridad y la maldición,
la soberana marginalidad de Marguerite Duras en el
cine.
"Marguerite Duras no hace más que idioteces ...
También filmó" (Pierre Desproges). Este es el tipo de
injurias que denuncian a una celebridad incómoda, un
escándalo. El escándalo de Marguerite Duras.
Porque Marguerite no escandaliza: ella es un
escándalo. Desde ese punto de vista se parece
a algunos de sus personajes: la mendiga loca
de Savannakhet, el vicecónsul loco o perverso
disparando sobre los leprosos en Lahore, gritándole
a Anne~Marie Stretter para mantenerla cerca de

ella (India Song) , la loca de El camión, feliz porque "el
mundo va hacia su ruina", a Lol V. Stein, a Anne~
Marie Stretter, a la despiadada asesina de La amante
ino-lesa
o
, a la puta de la costa normanda... Tiende a
confundirse con ellos porque co1no ellos su "locura"
hace estallar el orden de las cosas con inquietante
dulzura, con insidiosa violencia: provoca angustia y
atrae el anatema y la expulsión.
Como ellos, está "out", en un fuera de lugar interno
que ocupa el espacio donde ella funciona en crisis.
Es inclasificable. Es única. Pero no podemos actuar
como si ella no existiera: el cine no puede actuar
como si no hubiera filmado películas. Allí causó
fisuras, agujeros, huellas: así la separación de imagen
y sonido en India Song, irreductible en el sentido de
una voz en off, donde queda marcada, con exclusión
de si lo sabe o no.
Como en la literatura, ella no ha dejado, por otra
parte, de adaptar ampliamente sus propias novelas o
piezas teatrales, incluso de adaptar, en una especie
de creación a la segunda potencia o de incansable
reciclaje, del que hizo una especialidad, algunas
de sus películas (Su nombre de Venecia en el desierto
de Calcuta , por ejemplo, es una readaptación, una
radicalización bizarra de India Song con la misma
banda sonora, pero vuelta a filmar sin personajes en
los escombros del hotel abandonado donde había
ocurrido esa primera adaptación cinematográfica
de El vicecónsul). En cuanto al magnífico Los niños, ha
publicado recientemente el guión bajo el título La
lluvia de verano.
Marguerite Duras ha entrado en el cine con
su brillo específico, con todo el esplendor de una
arrogante pobreza sobre compensada por una
escritura fulgurante, cargada de elipses cada vez
más insolentes, improbables , con imposibles
acercamientos directos a un núcleo extático, hacia
una evidencia oscura y cegadora.
"El rodaje de la película debería haber sido rápido,
veamos... No debió estirarse en el tiempo. Alargarse.
No debía costar mucho. Su naturaleza misma habría
reclamado la pobreza de medios." 2
El llamado gran público se rebela cuando escucha
esas afirmaciones insolentes, esa real manera de
2 Esta cira y las siguientes fueron tomadas de El camí6n.

�autodesignarse frente a los MARC■ ERITE D■ RAS ■TILlli fue atraída por el
espectadores (en la película
mero deseo de hacer
EL
CIME
P.AJU.
s ■ s PROPIOS
es la misma Marguerite quien
estas películas.
lo expresa dando la cara a un FIMES, PARA S■ EMFOO ■E Ella fue convocada
Depardieu manifiestamente
por la mendiga de
TORCIDO O■E ES, BASICA•
sorprendido pero fieP - quien
Savannakhet, por la
ofrece su réplica con todo MEMTE, EL DE ■ M ESCRITOR.
dama del camión. Esas
respeto, texto en mano).
no son únicamente
¿Se trata de un film, ese film donde dos personajes
locas, son mujeres invisibles, fantasmas.
hablan sobre una película que debería haber sido?
Jeroglíficos: caracteres, sí, pero de la escritura,
¿Este bosquejo, esta depuración, esta negación
como esas sombras de tinta china, ni animales ni
petulante del espectáculo, no es el colmo de la
humanos, pero similares a ideogramas congelados
facilidad y del desprecio? Pero lcómo responder
en una fracción de segundo de vida intensa,
inventados por Henri Michaux.
a la agresión del público y los críticos frustrados?
Si eso no es cine, deberíamos recordar: ¿cuántas
"Pequefia. Delgada. Gris. Banal. Tiene la nobleza
de la banalidad. Es invisible."
películas-películas , películas-shows, caen en la
indiferencia y en el olvido?
El cine de Marguerite Duras corresponde a la
Marguerite Duras utiliza el cine para sus propios
ontogenia especifica de estos personajes insólitos,
improbables y reales a la vez: a su invisibilidad
fines, para su enfoque torcido que es, básicamente,
básica. Porque ella inventó un nuevo uso, radical,
el de un escritor (aunque suelen ser escritores
los que, enfrentándose al cine, han encontrado
del espacio fuera de campo, es decir, del espacio
nuevas maneras de contar, de reinventar el arte del
invisible del cine, lugar de la voz, como de todos
cine). Dobla al cine a la velocidad fulminante de la
los fantasmas que vienen a delimitar y cargar el
escritura, al punto de limpiar o borrar del espacio
espacio visible, el espacio-campo, de terror y de
de la película todo lo que no puede adaptarse a esa
nostalgia.
velocidad. No pierde su tiempo "instalando" un
En India Song todo está filmado en el gran espejo
del hotel, y las voces están separadas, escindidas
personaje, una situación: están ahí de inmediato o
eso no vale la pena. Ella no explica nada. A veces
del cuerpo. El dispositivo evoca La invención de
el furor que provoca viene de un tranquilo "así
More/ de Adolfo Bioy Casares, y eso no es por nada.
es". También muchos de sus personajes tienen
También allí se trata, por medio de esas imágenes
una cierta manera de decir: "así es", lo que resulta
evocadoras, del disfrute y felicidad también
bastante escandaloso y extrafio. A su contacto
imposibles que se desvanecen, de figuras difuntas,
todo cambia, porque hacen lo contrario, sin
de espectros alegrándose sin fin, al ritmo de los
acordes obsesivos de Carlos d'Alessio, una tragedia
ninguna explicación, porque "así es". El vicecónsul
dispara sobre los leprosos: así es. Es así porque es
de amor perdido, erradicado con todo el aparato
insoportable. Y Marguerite Duras, ¿quién no lo
social -la "India blanca", la India colonial- que
sabe?, es insoportable.
le habia servido alguna vez como decoración.
"En la película alguien habría dicho: es una mujer
El cine de Marguerite Duras es un cine
que todas las noches detiene autos, camiones. Y
fantástico. Sus referencias explícitas: Dreyer, La
entonces ella dice que su vida está allí. Cada noche
noche del zapatero. Un cine nocturno y crepuscular,
ella cuenta su vida por primera vez. Es más o menos
donde los muertos y los locos, unidos por la
escuchada, pero eso poco le importa."
complicidad de una desgracia incomunicable ,
exigen cuentas a los vivos, arrancan a las creaturas
De hecho , como la propia Duras lo dice en la
misma película, esta economía radical de medios
diurnas de su inercia, de su tranquilidad, de sus
certezas, y demandan ese amor imposible que es la
3 Es M. D., recordémoslo, quien ha "inventado" a Depardieu en
esencia de toda tragedia. e
Nathalic Grangcr, donde actúa como un representante tle lavatloras.
#-

�Dela página

a la pantalla
~IU,•♦-·-···

.,___, ue durante el siglo pasado cuando
muchos escritores, fascinados con el
cinematógrafo, decidieron probar sus
cualidades como auteurs al escribir en una pantalla.
Así, el teórico-critico que luego fue cineasta, o sea
escritor filmíco, el intelectual Alexandre Astruc,
causó mucho revuelo con un ensayo que apareció el
30 de marzo de 1948 en una revista parisina y que
se titulaba "Nacimiento de una nueva vanguardia,
la cámara-pluma". l a frase final en francés decía

la caméra-scylo, con lo que Astruc se refería a
que el aparato para registrar imágenes era una
estilográfica para escribir signos sobre l'écran, o sea
la pantalla, y el acto de realizarlo, en Francia y otros
países, había convencido a varios autores literarios,
quienes lograron ser famosos como creadores
de libros y de films tanto con sus estilográficas
como con sus cámaras-plumas. Claro, también
hubo escritores filmícos fallidos y fracasados.
Gracias a esta combinación de actividades fue

�posible disfrutar de la excelencia del novelista,
Así comenzó la etapa de cineasta de esta singular
cineasta Marcel Pagnol y los guiones para sus films
autora que en sus films escribió de una manera
que invariablemente ocurrían en las provincias
única sobre la pantalla; y si bien la crítica
del sur de Francia; y en los afios 30 llegó al cine
reconoció la importancia de su obra, el público
-desafortunadamente en contadas ocasionesha permanecido ajeno, indiferente y hostil a ella:
el multitalentoso Jean Cocteau, poeta, novelista,
su cine es para minorías y está esperando ser
dramaturgo y ensayista que desde La sangre de un
descubierto gracias a las bondades y placeres de
poeta, de 1931, hasta El testamento de Orfeo, de 1959,
las nuevas tecnologías y el Internet.
realizó un cine donde lo mágico, lo maravilloso y
Aquí en Monterrey, en los afios 80 a la Alianza
lo real se integran perfectamente en películas como
Francesa de la colonia María luisa llegaron dos o
La bella y la bestia, El águila de dos cabezas y Orfeo, de
tres películas de ella y fue un sábado por la tarde
tal suerte que muchos críticos y no pocos cinéfilos
del verano de 1985 cuando pude conocerle India
las consideran obras
Song, cinta que es
maestras de la escritura S ■ CINE ES PARA MINORIAS Y ESTA considerada por
fílmica, y en realidad
ESPERANDO SER DESC■ BIERTO la crítica como la
lo son, como lo mostró
más lograda y la
en su último film El CRACIAS A LAS BONDADES Y PLACE• más artística de su
testamento de 01feo, en RESDELASN■EYASTECNOLOCÍASY filmografía. Si bien
donde sus obsesiones
el guion de esta
y sus gustos quedaron EL INTERNET.
cinta puede ser el
escritos en la pantalla.
de un melodrama
Con tales antecedentes, surgió una exponente
convencional sobre una mujer que vive en el mundo
del cine de la caméra,stylo a fines de los afios sesenta
burgués y diplomático de los afios 30 en la India,
con la escritora francesa nacida en el sudeste de
está filmado con el rigor de una auténtica artista
Asia, Marguerite Duras, quien alcanzó la fama
cuando las imágenes que se ven en la pantalla no
con novelas como La barrera contra el Pacífico,
corresponden con los personajes que hablan y,
Moderato cantabile, El marino de Gibraltar y Las diezy
no obstante, los actores y actrices de la cinta sí
media de una noche de verano, entre otras. Su primera
interpretan de una forma muy estilizada el drama
narrado y son, afortunadamente, acompafiados
incursión en el cine ocurrió cuando se le pidió
el guion para una película filmada entre 1958
por la bella y obsesiva música al piano de un blues,
y 1959, y que fue Hiroshima mon amour, que le dio
que se titula India Song, compuesto e interpretado
celebridad inmediata a su director Alain Resnais.
por un músico argentino llamado Carlos d'Alessio,
Duras también participó de la fama con este texto
que vivía en Francia en los afios setenta y era
acerca de una turista francesa en Hiroshima y un
amigo de la Duras. Ella, declaró luego D'Alessio, le
japonés que vive allí: ella y él viven, a lo largo de
propuso colaborar con su música en la película de
dos noches y un día, la brevedad de ser una pareja
la India. le aclaró que había muy poco dinero en
que tiene que separarse porque ella debe volver
la producción pero él aceptó y el resultado fue el
a Francia. El guion, publicado con frecuencia
blues que se escucha desde el inicio de la película,
en muchos idiomas, se ha constituido en una
con lo que se establece una atmósfera refinada y
novela dialogada en donde la soledad de los seres
erótica entre los intérpretes: la actriz Delphine
humanos se acentúa dada la proximidad de la
Seyrig, heroína del cine intelectual francés de los
tragedia atómica de Hiroshima en 1945.
afios 60 y 70, y el alemán, a pesar de su nombre
La Duras ya no siguió fuera del cine y tomó
francés, Mathieu Carriére. Ambos eran muy
la decisión de dirigir pues consideraba que las
hermosos, elegantes y distinguidos, y la aparente
versiones fílmicas de sus novelas, que aparecieron
no-actuación de los dos es en realidad una
en los afios 50 y 60, eran fallidas y pretenciosas.
interpretación que va de acuerdo con la escritura
#

#

�absoluta seriedad y acaso,
fílmica de la Duras, y ellos, sin
MARC ■ ERITE
D■RAS
sin pensarlo, escribía en
hablar pero con movimientos
HACÍAS■
CIME
COM
il•
la pantalla para los que el
corporales y lenguaje gestual
escritor francés Stendhal
-mientras bailan en un
SERIEDAD y
SOL■TA
denominó "The Happy
salón lleno de espejos que los
ACASO, SIM PEMSARLO,
Few". Y sus novelas, que
multiplican y hacen creer que
;
ESCRIBIA EM LA PAM•
sí tuvieron éxito entre
el sitio está lleno de danzantes
el público , no son para
que siguen el ritmo, fascinante
TALLA PARA LOS O■ E
lectores convencionales.
en extremo, de la pieza de
EL ESCRITOR FRAMCÉS
No obstante, piénsese en
D'Alessio- , están dando vida
un relato como Moderara
a un drama amoroso. Así, sin
STEMD■AL
DEMOMIM6
salir de una casona, sin duda
can tabile y en su versión
fílmica realizada en 1961
de París, con un jardín bajo
por el inglés Peter Brook y
las sombras de una noche de
el éxito que tuvieron ambos, que no fue excesivo,
verano, se recrea el ambiente de una mansión de la
pero demostró que los pocos felices de Stendhal no
India y las imágenes acompafian la historia que se
eran tan escasos.
escucha en la que la víctima es el excelente actor
El paso de la página a la pantalla también ocurrió
Michel l onsdale -que todavía actúa y muy bien,
al revés, de la pantalla a la página, pues la Duras,
para el actual cine francés. Él también participa en
tras realizar India Song, decidió convertir el guion
las escenas de silenciosa movilidad. En particular
en una novela y así surgió El vicecónsul, actualmente
recuerdo una secuencia en la que los personajes,
agotada en espafiol. Mientras tanto, continúan
como estatuas del cercano jardín, permanecen
más vivas que nunca las correspondencias entre la
ante una fuerte iluminación seguida de una
escritura sobre una página en blanco o la pantalla
gran oscuridad sobre ellos. Sin duda se estaba
de un ordenador y la que se hace ahora en el cine
presenciando un auténtico cine de arte aquella
del siglo XXI. Marguerite Duras, como precursora
tarde en el cineclub de la Alianza.
del discurso fílmico influido por la literatura,
Sí, ya sé que estoy hablando de un cine para
ha de haber estado convencida de la validez de
minorías, que tiene pleno derecho de ser realizado
su obra y para prueba está su drama auditivo y
pero debido a los fuertes intereses comerciales
visual India Song, que a cuarenta afios de haber
del cine de los gringos, no debe ser difundido ni
sido realizado, sigue siendo una lección sobre el
exhibido. Por fortuna , existe aquí una cineteca
arte fílmico, acompafiado perfectamente por el
en donde los films de realización con la caméraobsesionante tema del blues. Ésta es la auténtica
stylo son proyectados y vistos por los cinéfilos
escritura cinematográfica. Al final me pregunto,
auténticos que se niegan al conformismo del cine
cqué fue de Carlos d'Alessio? •
comercial. Marguerite Duras hacía su cine con

�MARCUERITE
DURAS1

el luir de las
imdgenes
• ANDRÉS VELA

LA CÁMARA HACE FADE IN Y, A TRAVÉS DEL CLAROSCU RO, SE NOS
MU ESTRAN DOS CU ERPOS ENTRELAZADOS . SOBRE ELLOS CAE ARENA,
UNA ARENA Q U E IRÁ TOMA N DO BRILLO. A CONTINUACIÓN LA
CÁMARA REGISTRA LUGARES , PERSONAS Y OBJETOS CUAL REPORTAJE
TELEVISIVO . PERO NO ESTAMOS FRENTE A UN DOCUMENTAL. AL
CONTRASTE ENTRE LAS IMÁGENES, SE SUPERPONEN LAS VOCES DE LOS
AMANTES : ELLA HA DOCUMENTADO LA SOMBRA DE SU MEMORIA; ÉL
LA NIEGA, ACUSANDO LO QUE LA MEMORIA NO HA REGISTRADO. ES
HIROSHIMA MON AMOUR (1959).

AÑOS DESPUÉS , INDIA SONG (1975) TIENE UN DESARROLLO SIMILAR:
SOBRE LAS IMÁGENES APARECEN VOCES (APARECEN, PORQUE NO SON
SÓLO LA INTRODUCCIÓN A UN FILME QUE VERÁ SU DESARROLLO EN
LA ACCIÓN CONVENCIONAL, SON YA LA ACCIÓN, Y LA CORPOREIDAD
DE SUS PERSONAJES) . ESTE PARANGÓN, ENTRE LA CINTA DIRIGIDA
POR ALAIN RESNAIS (PARA LA C UAL MARGU ERITE DURAS ESCRIBIÓ
EL GUION) Y LA OBRA YA FILMADA POR ELLA EN PLENA MADUREZ ,
NOS MUESTRA UNA DE LAS TANTAS CONSTANTES DE SU OBRA (TANTO
LITERARIA COMO FÍLMICA): LAS IMÁGENES SON VOZ.

18

�s•s

HISTORIAS

SE

DESARROLLAN EN EL
M•NDO EXTERIOR, Y
LOS PERSONAJES O•E
LAS

■ABITAN,

EM

s•s

REFLEJOS.
o es Marguerite una creadora de la
introspección (no haré diferencia
entre sus novelas y su cine, no creo
que exista). Y no es que sus personajes carezcan
de mundo propio, sin embargo, no pertenece a
la estirpe de escritores que dedican páginas a
bucear en el alma; sus personajes no se funden
en minuciosos monólogos interminables. Más
bien, sus historias se desarrollan en el mundo
exterior, y los personajes que las habitan, en sus
reflejos. He dicho lo anterior porque seria mentir
si hablásemos de acción, incluso de funciones:
su obra ve su evolución precisamente en eso
que llamamos tiempo muerto. Las imágenes son
atmósfera, porque son palabras y no sólo sonido
y situación. En su escritura la descripción tiene
un valor fundamental, pues la imagen no sólo es
plasticidad sino discurso.
A los trabajos de Marguerite se les podría
aplicar las palabras de Pasternak: "Nadie hace la
historia; no se la ve crecer, tal como no se ve crecer
la hierba". Pero no los agotan del todo, pues si
bien las ideas y sentimientos con que trabaja van
tomando densidad paulatina, y se expanden como
la hierba, que inopinadamente todo lo puebla,
sus argumentos si tienen seres que los viven
hasta extenuarse. Es la gran diferencia con el
nouveau roman, al que tanto se le vincula. Mientras
los autores de aquella corriente desprecian o
desconfían de la historia, Marguerite Duras ha
encontrado otra manera de contarla, es decir, de
renovar el arte de novelar.
Es uno de los rasgos esenciales de su escritura:
la construcción del relato a través de la imagen.
No sólo gracias a la descripción nos enteramos de
datos importantes ( quiénes son los personajes,

N

cómo son, qué hacen y por qué están en el lugar que
están), también entramos a sus mundos interiores
sin tener la sensación de que hemos irrumpido en
su fuero interno. Todo es gestos y reflejos, ya sea la
distancia física entre uno y otro, o la evasión de una
mirada; la elección de un trago o la exhalación del
humo del cigarro. Gestos mínimos pero ostensibles.
Ese recurso Marguerite lo dominó llegando
a una profundidad conmovedora. En Moderato
Cantabile (1958), la esposa que nunca termina por
ser infiel da largas caminatas por la noche, como
si bordeara el deseo de infidelidad. No asistimos
al teatro de sus pensamientos, todo es narración.
Pero cuando su mirada se pierde en la copa de los
árboles, sacudidos por el viento, inermes, hemos
presentido el peso de su hastío. En El ama11te de la
China del Norte (1991), la perplejidad ante el sexo es
contemplación que deriva introspección: "Ella lo
mira todo, inspecciona el lugar, aquella habitación,
aquel hombre, aquel amante, aquella noche a
través de las persianas. Ella dice que es de noche.
Aquella ausencia, la del hermano pequefio, que no
sabe nada, que nunca sabrá nada de la felicidad
compartida, ella la mira largo tiempo a través de
las persianas".
Algunas de esas descripciones son maravillosas
postales del alma, como la que hace de la madre del
joven fallecido en Los Caballitos de Tarquinia (1953):
"Una mujer que debe haber pasado toda su vida
junto al mar. Su propio olor se ha ido perdiendo
en el tiempo. Ahora tiene el de las arenas ardientes
florecidas de líquenes muertos". Algunas de esas
postales -trozos de tiempo y sentido- son
también la construcción de una armonía, una
concatenación de unidades musicales. Algunas de
ellas contienen ya toda la música. Cuando en El

�A MEM.DO,

s•s

TACOMISTAS
LAZOS
COM

PRO•

TIEMEM
OTROS

ACOMTECIMIEMTOS,
APAREMTEMEMTE

MÁS

RELEYAMTES.
amante la pequefia está siendo poseida, Marguerite
lo narra asi: "Él está sentado ante ella que está
de pie. Ella baja los ojos. Él coge su vestido por lo
bajo, se lo quita. luego hace deslizar el slip de nifia
algodón blanco. Tira el vestido y el slip, encima del
sillón. le quita las manos del cuerpo, lo mira. la
mira. Ella, no. Ella tiene los ojos bajos, le deja mirar".
Para sostener esa acción que parece mera
inanidad, la autora se vale de un recurso: un relato
paralelo. A menudo, sus protagonistas tienen lazos
con otros acontecimientos, aparente1nente más
relevantes. Son hechos ajenos a ellos pero que los
interesan, quizá porque, comúnmente, los personajes
de Marguerite se hunden en el tedio burgués. Asi, en
Hiroshima mon amour, los amantes que se encuentran
y no deciden su separación, viven su affaire sobre las
ruinas morales de la ciudad de Hiroshima. En Las
diezy media de una noche de verano (1960), la infidelidad
temida encuentra su espejo en la persecución de un
marido que ha asesinado a su esposa infiel. En Los
Caballitos de Tarquinia, dos parejas acompafiadas de
amigos veranean en un pueblo espafiol, y como es
de esperarse, los afios de matrimonio traen consigo
conflictos domésticos. Esos dramas de salón, nada
estentóreos, se desarrollan a la par de una tragedia:
un joven ha muerto por la explosión de una mina; su
madre, que lo ve como culpa del municipio, se niega
a firmar el acta de defunción. El gobierno trata de
obligarla.
De entre todas las historias que sirven como
pivote a los protagonistas de Duras, hay una que
corre por toda su obra (su vida) inundándola como
un mar: el sexo. El sexo es historia, es sustancia,
es motor. Pero no -por supuesto- pornografía,

tampoco la obscenidad jactanciosa de Henry Miller,
y ni siquiera la filosofía transgresora de Bataille.
Aunque con éste último guarda vasos comunicantes
(la violencia, la transgresión) , en Marguerite
dichos elementos tienen otra dimensión y razón
de ser. la transgresión ocurre no como imposición,
sino como acontecer inesperado, por tanto, la
reacción no puede ser sino pasmo: "El dolor llega
al cuerpo de la nifia. Al principio es vivo. luego
terrible. luego contradictorio. Como ninguna
otra cosa. Ninguna: es en efecto en el momento
en que ese dolor se hace insoportable cuando
empieza a alejarse". Marguerite describe asi el
dolor de la nifia desvirgada en El amante, y líneas
más adelante concluye: "luego este sufrimiento
abandona el cuerpo, abandona la cabeza. Abandona
imperceptiblemente toda la superficie del cuerpo y
se pierde en una felicidad todavia desconocida de
amar sin saber".
lo anterior no es gratuito, su vida está cifrada
en ese sentimiento de transgresión, originario,
fundacional, tanto de su pensamiento como de su
prosa. Un sentimiento que es también perplejidad
ante la vulnerabilidad propia, la caida presentida,
aunque no tenga lugar.
Para trasladarlo a la página, Marguerite creó
un estilo que recurre a la repetición, más como
construcción musical que como artificio banal. Un
recurso que juega con el sentido de la acción, al
tiempo que la describe, un poco como la aliteración.
Un estilo que dota a la imagen de matices y
coloratura. Una prosa instintiva -como ninguna
otra- que tiene su propio ritmo sincopado, pero
fluido como el rumor del mar. •

120

�.U

•

ESTO ES TODO
• SILYIA MUARES

arguerite Donnadieu nació
en 1914 en los suburbios de
Saigón. Su padre fue profesor
de matemáticas y murió tempranamente en
1921. Su madre fue maestra en una escuela
nativa. Marguerite fue la tercera hija y
tuvo dos hermanos . La familia permaneció
en Indochina hasta 1932 y ella se trasladó
a París para estudiar derecho, matemáticas
y ciencias políticas. Colaboró en 1943 en
la resistencia contra los invasores nazis.
En ese mismo año cambió su apellido

y adoptó el nombre de un pueblo del
sudoeste francés que se llama Duras. Desde
ese momento se llamará Marguerite Duras.
Ese apellido la convierte en otra mujer,
una escritora que necesita expresar sus
experiencias a través de las palabras que
son su pasión. "Soy escritora. Ninguna
otra cosa merece la pena retener." Porque
la escritura es su vida , su oxígeno, el zumo
descollante que le permite usar sus propias
palabras, de las que no puede dejar de
vanagloriarse.

�La impudicia fue el titulo de la primera novela
que editó. Tuvo una creación sostenida y variada,
compuesta de novelas -más de veinte- y guiones
cinematográficos. En 1975 dirigió una de sus películas
primordiales en que trataba temas de amor, tragedia,
pérdida, asi como el rescate via la memoria. En
1984 publicó El amante: este libro le valió el premio
Goncourt.
Marguerite Duras tuvo una cultura asombrosa. Su
obra es al mismo tiempo literaria, cinematográfica,
teatral y política. Al séptimo arte ingresa con Hiroshima
mon amour para recordar, entre otras cosas, a la joven
francesa que estuvo loca en Nevers.
La realización de esta película corrió a cargo de
Alain Resnais y del guion y de los diálogos se encargó
Duras.

El 6 de agosto de 1945 una bomba atómica
secretamente preparada por los científicos
norteamericanos y británicos fue lanzada sobre la
ciudad japonesa de Hiroshima, con un resultado
inmolador. Más de la mitad de la población fue
totalmente aniquilada. Estos hechos ocurrieron
mientras Japón avanzaba sobre China. Sin embargo
todos los horrores que suceden en la guerra como el
hambre, los heridos y los muertos, no desaparecen con
el cese de las hostilidades.
En este tiempo podría parecer candoroso que una
película que exhibe las llagas de los vencidos se debe a
una situación simplemente política.

Hiroshima. En el verano de 1957 se encuentra en esa
ciudad una francesa de aproximadamente treinta
afios. Ella va a trabajar en una película sobre la paz.
La trama comienza en la víspera del retorno de
la mujer a Francia. El rodaje del film en que trabaja
casi está terminado, lo único que falta es trabajar en
la última secuencia. El nombre de los protagonistas
no se dará a conocer. Esa pareja casual no aparece al
principio de la pelicula: lo que aparecen son cuerpos
cercenados. El tronco y los brazos se ven moviéndose,
abrazándose, cubiertos con las cenizas de la explosión

atómica. En este caos los únicos cuerpos que pudieron
aparecer fueron los de la pareja, después se ven
acostados, desnudos por completo. Platican sobre
Hiroshima. La francesa dice que es horrible lo que ha
visto, él niega las imágenes artificiosas y engafiosas y
repite que ella no ha visto nada en Hiroshima.
Su primera comunicación es ilusoria. No se puede
hablar de Hiroshima. Lo único que se puede hacer
es callar. La turbación, el pánico, la atrocidad y el
espeluznante desfile oficial celebrado en Hiroshima,
recordado en el lecho del hotel. Esa mención es
envilecida, libre y voluntaria. En la ruta de los
amores adúlteros, casuales, fortuitos, se puede hablar
de Hiroshima, y si se habla de ella con blasfemia
e irreverencia, claro que es Hiroshima misma. El
espectador o el oyente deberían evadirse limpios y
liberados de los prejuicios, aceptando con ánúno todo
lo que va a contarse de los dos protagonistas.
La historia es ordinaria, es una trama que sucede
cotidianamente. El japonés es casado y tiene dos
hijos. La francesa también es casada y tiene dos hijos
también. Esa noche la pareja tuvo un lance allí mismo
en Hiroshima.
En la pelicula nada es casual, allí cada palabra,
cada gesto tiene una intención suplementaria en su
propósito literal. En las indicaciones de la película se
trata de desaparecer el horror por el horror. Pero hacer
renacer el horror de las cenizas -registrándolo en un
amor forzosamente intimo y deslumbrante- fue la
mejor manera de hacerlo creíble porque sucedió en
Hiroshima y no en otro lugar del mundo.

Todos los libros que ha escrito Marguerite son
literarios y tienen que ver con el realismo interior,
intimo. Su espacio es el suefio, la vela, el insomnio que
ofrece al lector buscar en la profundidad de la noche
seres, cosas, ilusiones, etcétera. Además pretende
llegar hasta lo más hondo para encontrar su verdad.
Ya corresponde al leyente buscar sus obras y a través
del libro establecer una relación con la escritora.
Yo, el lenguaje,
creo que lo conozco
En eso piso fuerte.

�D ■ RAS

Afiade:
He escrito toda una vida
Como una imbécil, he hecho eso.

En Emily L.:

SIEMPRE NA B■ SCADO
PREFEREMCIAS MO DIRICIDAS

POR EL TIEMPO DE LOS PÉMD■•
LOS, SIMO POR EL TIEMPO IMES•
PERADO,

IMA■ DITO,

VALEROSO

PARA LA MEMORIA.
Hace falta imbecilidad para empezar a creer que
es posible... Se empieza. Y después eso llega, se
escribe, se continúa. Y después, de repente, todo
está hecho.

A pesar de todo se prueba que el deseo de escribir
resiste. El suceso se reduce y se aclara lo escrito,
no lleva a la salvación, sino a un obstáculo contra
la muerte. La divagación se expone en un titulo: El
libro que debe desaparecer ... Ya nada hay que escribir,
Marguerite ya no existe, punto final.

Duras siempre ha buscado preferencias no dirigidas
por el tiempo de los péndulos, sino por el tiempo
inesperado, inaudito, valeroso para la memoria. Entre
ciertos libros nos conduce hasta el presente. Enreda
las épocas sin más y usa el punto y aparte. La frase
asocia la incertidumbre del día, "date prisa», "nunca
se sabe", etcétera. Mientras la duración temporal
queda abolida, la descripción se limita a fijar el asunto
extraviado y huidizo del momento presente, y divide
entre si el pasado destruido y el futuro devastador .
Luego pasan los afios y los recuerdos fluyen, se recorta
la vida y aparece la idea de la muerte que es el fin de la
lucha entre el amor y la muerte.
El libro Esto es todo tiene que encontrar una via,
un camino pues varian las reflexiones, la espera, el
elogio, las coincidencias, la rebelión de los pesares, la
desazón, el deseo, la muerte.
La muerte le ofrece su rostro a la escritora, que
sólo disminuye el murmullo de las palabras que la
debilitan y la entristecen. Sin embargo es un libro de
amor. "Habrá una escritura de lo no escrito." "Nunca
nadie ha escrito a dos voces.» Pero Esto es todo es un
diálogo a dos voces donde surgen preguntas que
podrían trastrocar la expresión, la palabra, la voz, el

sentido. En este caso la fascinación del amor a los dos
les podría causar la quiebra entre dos estados del ser.
En este tramo, cuando se vive una obsesión amorosa,
las dificultades se tornan insoportables, laberinticas,
y al final las palabras pretenden en vano embaucar no
sólo al amor sino a la muerte también.
Me siento aplastada por la existencia.
Me estimula para escribir.
He escrito muchísimo sobre ti cuando te
marchaste - sobre el hombre al que amo.
Estás poseído por el encanto más vivo que jamás
haya visto.
Eres el autor de todo.
Todo lo que yo he hecho, lo habrías podido hacer
tú.

Oigo decir que has renunciado a esta frase,
aquella frase.

La escritura alcanzó a pulir su trabajo sorprendente
que en su totalidad desconcierta, asombra por su
desgajado enlace y sus afinidades. Un libro como
Esto es todo presume la confirmación de la expresión
valiente de una vida arriesgada como la de Duras.
Su esfuerzo era tan grande e irrefrenable que seguía
preservando su vida pero quería rehuir y paralizar la
muerte para escapar. Escribir y amar son dos palabras
vibrantes que aparecen en su abatimiento, pero ella no
se permite la chifladura de la renuncia.
Ven a amarme.
Ven.
Ven a este papel blanco.
Conmigo.

�Te doy mí piel.
Ven.
Rápido.
Dime adiós.
Esto es todo.
Ya no sé nada de ti.
Me voy con las algas.
Ven conmigo.
Duras sefiala que su vida es libre, abierta. Su rumbo
tiene muchas líneas donde deambular entre penosas
aseveraciones, deseos ilusorios, absurdos. La escritura
le permite la resistencia, el aguante porque no quiere
monr.
Quiero hablar de alguien.
De un hombre que, a lo sumo, tiene veinticinco
afios.
Es un hombre muy apuesto que quiere morir antes
de haber sido seducido por la muerte.
Le amas.
Más que eso.
La belleza de sus manos, eso es, sí.
Sus manos que avanzan hacia la colina convertida en imagen distinta, clara, tan luminosa
como la magia de un nifio.
Le beso.
Le espero como espero a quien destruirá esta
imagen deshecha, dulce y todavía cálida.
Qué entera te vi, con todo mí cuerpo, esta magia.

Yann se presenta en la casa de Marguerite Duras, en
Trouville (La Mancha, 1980). Él se siente feliz, aunque
la conoce poco; sin embargo, encauza el comienzo
del encuentro. Advierte que debe ser decisivo, ya que
ha intercambiado cartas con ella. Yann es un joven

inteligente, estudiante de filosofía que muy bien
puede conversar con Marguerite, quien le concede
su admiración. Esta actitud le permite a la escritora
rememorar las experiencias amorosas de su vida
y de sus libros. Decide pasar por alto los fracasos,
descontentos, al mismo tiempo su sensibilidad, su
indagación intelectual que incomoda la evocación
profunda, íntima, así como su incesante rebeldía.
Yann es su confidente, su amante de la noche, su
alucinante portento de felicidad, y ella es el hálito
que alude a lo horroroso de la muerte. la escritura,
los poemas, las palabras llaman a la belleza y a lo
sibilino y hermético, con un giro fresco y actual en
que se amalgaman la filosofía y las letras.
El tiempo vivido en el colmo de la exageración
se expresa en la honestidad de su escritura. Su obra
es arriesgada, de carácter diverso, endiablado tanto
como demanda la escritura.
Escribir. Escribir en el desasosiego cuando ya no
haya palabras antes de confesar "ya no sé escribir".
lo único que puede quedar es el consuelo, pues
Marguerite tiene un vínculo profundo con Yann.
"Estar juntos, es el amor, la muerte, la palabra,
dormir."
De pronto entiende que lo efimero del amor tiene
ciertas características como el desnivel de sus edades:
por una parte Yann apenas se estaba acercando
a los veintinueve afios, mientras que Marguerite
tenia sesenta y seis. Además ese compafiero suyo es
homosexual.
Escribe: "este amor, que tengo por ti y del que sé que
es ilusorio, y que a través de la aparente preferencia
que siento por ti, sólo amo al a1nor mismo, nada más,
el amor no desmantelado por la elección de nuestra
historia". Sin duda subsiste la relación amorosa puesto
que aparecen algunas frases citadas en Esto es todo. No
es una partida ni una fuga: es un repaso, un sumario
de su vida, de su voluntad incluyente e irreductible.
Se ha terminado todo.
Todo se ha terminado.
Es el horror. •

��MARGUERITE
DURAS:

- ESCRIBIRSE e 10111! L•II AC.IRRI

AR FORMA Al PASADO, ESTRlTCTl1RARLO, RE-CREARLO. CONTAR NO
ES SÓLO CONTAR Y ESCRIBIR ES PRIMERO QUE NARRAR. PORQUE LA
ESCRITlTRA LO ES TODO. UNA REFLEXIÓN EN l TN INSTANTE DEL PRESENTE
DESENCADENA El RECUERDO, LA HISTORIA. llTEGO TRABAJAR El LENGlTAJE,
ACOTAR, SECCIONAR, DISECCIONAR, NO DEJAR IR LA FRASE. HABLARLE Al TIEMPO
CON l TNA ESCRITlTRA QllE SE CORRESPONDE, PlTES LA ESCRITURA LO ES TODO.

D

Para Marguerite Duras la literatura no es un asunto
que pueda inventarse. No hay nada que descubrir en
ella, no es una cuestión de imaginación ni de inventiva.
Sumersión en los meandros de la memoria. Escribir es
evocar y la escritura lo es todo.
Rara vez escribió algo que, más que literario, no
tuviera que ver con ella o con su vida de manera literal.
Cuando lo hace, o da la impresión de que lo hace, en
narraciones como El amor, el lector acaba desorientado
y se pierde en ese bosque de símbolos y alegorías:
Entre el hombre que mira y la mar, siguiendo
la orilla de la mar, lejos, alguien camina. Otro
hombre. Va vestido con ropas oscuras. A esta
distancia su rostro es indistinto. Camina, va, viene,

va, vuelve, su recorrido es bastante largo, siempre
igual.
En alguna parte de la playa, a la derecha del
que mira, un movimiento luminoso: un charco se
vacía, una fuente, un río, unos ríos, sin punto de
reposo, alimentan el abismo de sal.
A la izquierda, una mujer con los ojos cerrados.
Sentada.
En El amor, tres personajes deambulan por un paisaje
siempre desolado, no desértico, sino asombrosamente
solitario y despoblado, como emergido de un suefio
en el que la presencia humana ha sido devastada (sí:
ecos de la Hirosh.ima de Hiroshima mon amour vienen
a cuenta). ¿Sus nombres? Imposible saberlos, sólo

126

�son "la mujer encinta", "el viajero" y "el hombre que
camina". Distintos escenarios: una costa o malecón, un
hotel, un río, la ciudad siempre desdibujada, abstrusa.
No tienen presente ni pasado ,Qué significan?
,Qué representan? Contados además en una prosa
hipnótica, cuando no mareante, que confiere a las
palabras una ambiguedad nada sutil. ,Qué realmente
se querrá decir en el fondo con cada dialogo, con
cada escena? Siempre algo más, parece, de lo que
aparentemente pasa.
En El amante, Duras recrea la toma de conciencia
de su sexualidad. La novela comienza con una
remembranza en el presente para luego tomar como
eje el romance y los encuentros sexuales con el amante,
"un chino adentrado en el negocio mobiliario" a quien
la adolescente Marguerite conoceria esperando el
ferry "que aquel día cruzaba el Mekong en dirección
hacia Saigón". Pero es un eje con numerosas
vertientes, pues es dificil concebir un libro como este
sin las sendas digresiones en el relato: la vida de los
hermanos (seres desamparados en más de un sentido),
la desnudez y dureza con la que habla de su madre,
la dinámica familiar como un juego de humillación y
abuso o la impresionante postal de su mejor amiga,
Hélene Lagonelle, quien despierta un terrible deseo y
erotismo en la adolescente Marguerite.
El cuerpo de Hélene Lagonelle es torpe, aún
inocente, qué dulzura la de su piel, como la de
ciertos frutos, está a punto de no ser percibida,
un poco ilusoria, es demasiado. Hélene Lagonelle
inspira deseos de matarla, incita al maravilloso
sueno de matarla con sus propias manos. Ueva sus
formas de flor de harina sin ninguna sabiduría, las
exhibe para que sean amasadas por las manos, para
que la boca las coma, sin retenerlas, sin conocerlas,
sin conocer tampoco su fabuloso poder. Me
gustaría comer los senos de Hélene Lagonelle
como él come mis senos en la habitación de la
ciudad china donde cada tarde voy a profundizar
en el conocimiento de Dios. Ser devorada por esos
senos de flor de harina que son los suyos.
A base de frases entrecortadas, la expresión va creando
imágenes como pinchazos que hunden al lector en
un contexto, enfatizan las sensaciones y celebran el

ESTO ES LA C■ESTIÓM F■MD.A.•
MEMT.A.L PAR.A. ■ M ESCRITOR O■ E
IMYEMT.A.: LA HISTORIA. B■ SC.A.R
Y EMCOMTR.A.R ■ NA ■IITORI.A.

O■E COMT.A.R, .A.CASO PORO■E ÉL
MISMO MOLA TIEME.
instante. Una literatura que es remembranza y una
escritura que trae el pasado hacia el presente, con un
lenguaje potenciado y una cadencia propia que realza
todo y lo consuma.
Son El amante y El amor libros representativos de los
dos tipos de literatura que Marguerite Duras ejerció:
una de remembranza y autoficcional (aunque con
muchos matices de precisar necesarios) y otra más
experimental (de vanguardia, deudora de la nouveau
roman, la literatura norteamericana, el monólogo
interior y el guion cinematográfico) que acabaría
convirtiéndose en la vertiente más tradicional de su
obra por el uso de la tercera persona y personajes
arquetípicamente de ficción .
Entre el escritor que inventa y el escritor que
escribe, Marguerite Duras opta siempre por
lo segundo, el escritor que hace escritura, una
escritura al servicio de sí misma y del lenguaje. En
contraposición directa, el escritor que inventa no hace
más que poner la escritu.r a al servicio de la trama, atar
cabos, resolver, incluso determinantemente resolver,
como si una historia pudiera resolverse, como si
las historias tuvieran un final. Esto es la cuestión
fundamental para un escritor que inventa: buscar y
encontrar una historia que contar, acaso porque él
mismo no la tiene.
Nada más lejos de lo que hace Duras. Ella es la
historia. Se mira a sí misma y se arranca una parte.
No conforme con eso, la enriquece, es decir, escribe.
Para, al final, decir que toma de sí misma literatura.
Para, al final, decir que ella misma es literatura,
pero sólo después de escribir, escribirse. Este es el
aporte medular de Marguerite Duras a la ficción.
Ni biografía plena ni escritura anclada sólo en las
palabras, sino palabras que vienen de la herida, el
pasado. Fragor, fragor es la palabra. •

�Cronología
• 11AM YALLIER *

Traducción de Miguel Covarrubias
4 DI A■RIL DI 1914. Nace en Indochina Marguerite Germaine Marie Donnadieu, en Gia Dinh,

cerca de Saigón, en lo que entonces era la Conchinchina francesa. Marguerite es el tercer
hijo de Henri Donnadieu, de 42 afios, originario de Lot-et-Garonne, y de Marie Legrand (ya
casada será Marie Donnadieu), de 37 afios, originaria de Pas-de-Calais. Ambos son maestros,
trasladados después de 1905 a Saigón, donde se darán a conocer.
DI 1ne • 1923. Henri Donnadieu parte de Cambodia a principios de afio hacia Phnom Penh,

donde la administración lo designa director de ensefianza primaria. Su mujer y sus hijos lo
alcanzan en enero de 1921. Afectado de paludismo, parte solo a Francia en primavera para
atenderse. Muy debilitado, muere el 4 de diciembre siguiente al norte de Marmande, en un
campo que adquirió en la pequefia ciudad de Pardaillan, a algunos kilómetros de Duras. Mari e
Donnadieu había terminado el afio escolar en Phnom Penh, donde ejerce las funciones de
directora de la escuela Norodom para nifias; regresa de vacaciones a Francia con sus tres nifios
en el curso del verano de 1922. Permanecerán en Pardaillan durante los dos afios siguientes, en
la finca paterna de Platier. Esta estancia le dará a la futura Marguerite Duras el escenario de su
primera novela, La impudicia.
1924. Regresa Marie Donnadieu con sus tres nifios a

Phnom Penh, en julio. Durante el otofio es
adscrita a Vinh Long (Conchinchina), un pequefio puesto colonial en el delta del Mekong. A
falta de un establecimiento de ensefianza adecuado, decide que su hijo mayor regrese a Francia,
entonces de 14 afios, a fin de permitirle continuar sus estudios. El menor, que cumplirá 13 afios,
se quedará cerca de ella, con Marguerite, quien cumplió 10 afios en abril.
DI 1925 • 1928. Marguerite vive en Vinh Long con su hermano Paul. Su madre es directora de

la escuela de nifias. Es en Vinh Long donde la pequefia va a encontrar a la mendiga que figurará
más tarde en su novela El vicecónsul, así como en India Song. Es también allí donde oye hablar por
primera vez de la mujer de un administrador por la que un hombre joven se suicidará. Ella le
inspirará el personaje einblemático de Anne-Marie Stretter.

••uo DI 1927. Marie Donnadieu adquiere para sus dos hijos una concesión agrícola situada en
el sur de Cambodia, en Prey Nop, provincia de Kampot. Pierre Donnadieu regresa de Francia
en otofio y se reúne con su familia en Vinh Long, luego en Sa Dec, otro puesto a orillas del
Mekong, a donde Marie Donnadieu es promovida en octubre de 1928.
• En Aliene Anncl,Jean Vallier et al., Mw;gucnrc Duras, (Nouveaux I Regards) Le Magazme Littérmre, Pms, 2013, pp.160-166.

128

�1929•1930. Pensionista en Saigón, Marguerite se reúne con su madre y sus dos hermanos en

Sa Dec el fin de semana y se queda con ellos en Prey Nop, en el asiento de la concesión, durante
las vacaciones escolares. Es al llegar a Saigón después de un fin de semana familiar cuando se
encuentra -en el transbordador que cruza el Mekong- con un hombre joven de Sa Dec, que
inmortalizará bajo los rasgos del amante chino, héroe de sus novelas más populares, El amante
y El amante de la China del Norte.
1931•1932. Marie Donnadieu obtuvo un nuevo permiso. Marguerite se embarca rumbo a

Francia con su madre y su hermano menor, en febrero de 1931. Tras una breve estancia en
Pardaillan, la familia se instala en Vanves en el otofio, en un gran inmueble, el número 16 de la
avenida Víctor Hugo.
1933•1937. Estudios de derecho, licenciatura en derecho público y en economía política.
••MIO DI 1937. Ingresa al servicio de información del ministerio de las colonias.
1939. Para contrarrestar la propaganda de guerra alemana, Georges Mandel, entonces ministro

de las colonias, le pide a su agregado de prensa Philippe Roques y a Marguerite Donnadieu
redactar una obra a la gloria de las posesiones francesas de ultramar. El imperio francés aparece
en Gallimard con su doble firma algunos días antes de la debacle de junio de 1940.
23 DI! ll"IIM■U DI 1939. Marguerite se casa con Robert Antelme, un amigo encontrado

tres afies antes en las aulas de la facultad de derecho.
INe•l!MI. Marguerite redacta su primera novela,

La impudicia, que aparecerá en Plon en 1943

bajo el pseudónimo de Marguerite Duras. En el otofio de 1941 queda embarazada de Robert
Antelme. El nifio muere al nacer, en mayo de 1942. En octubre se muda con su marido a Saint,
Germain-des,Prés, al número 5 de Saint-Benort. Allí vivirá hasta el fin de su vida.
OTO~O DI IM2. Duras conoce a Dionys Mascolo, con el que entabla una relación: será su

compafiero hasta mediados de los afies 50. En diciembre se entera de la muerte en Saigón de
Paul Donnadieu, su "pequefio hermano~.
FIM DI! IN3•1MICIOI DI! 1944. Marguerite Duras, Robert Antelme y Dionys Mascolo

participan en la Resistencia con el Movimiento nacional de prisioneros de guerra y deportados,
dirigido por Franc;ois Mitterrand.
11 DI ••MIO DI 1944. Robert Antelme y su joven hermana Marie-louise son arrestados por

la Gestapo y deportados a Alemania. Marie-louise no regresará viva. La vida tranquila, una
segunda novela firmada por Marguerite Duras, escrita de enero a julio de 1943, aparece a fines
de 1944 en Gallimard.
13 DI tüYO DI 1945. Regresa de la deportación Robert Antelme. En diciembre funda,

con Marguerite Duras y Dionys Mascolo, las ediciones de la Ciudad universal, donde será
publicada en 1947 La especie humana, su testimonio sobre los campos de concentración.

�Marguerite Duras se inscribe en el Partido Comunista. Robert Antelme
y Dionys Mascolo se le reúnen al afio siguiente. Durante los afies de posguerra se dan cita
informalmente, en el apartamento de la calle Saint-Benolt, intelectuales comunistas y
simpatizantes, dando lugar a lo que se llamará más tarde "el grupo de la calle Saint-Benott».
OTOlillO DI INS.

dRIL DI 1947. Divorcio oficial de la

pareja Antelme-Duras. Nacimiento de Jean Mascolo, hijo
de Dionys Mascolo y la escritora, el 30 de junio siguiente. Marie Donnadieu, que seguía en
Indochina, tiene una primera estancia en Francia durante el verano de 1949. Su hija termina
de escribir la novela que la pone en escena, Un dique contra el Pacífico. Aparece en junio de 1950
en Gallimard y "pierde» el premio Goncourt. Dos novelas, El marino de Gibraltar y Los caballitos
de Tarquirlia aparecieron en 1952 y 1953.
•COSTO DI 19S5. Marie Donnadieu muere en Onzain, en las orillas del Loire, donde se estaba

instalando cerca de su hijo mayor. Con los derechos de adaptación de Un dique, su hija se
compra una casa de campo en los Yvelines, en Neauphle-le-Chateau. Ruptura con Dionys
Mascolo. Encuentro con Gérard Jarlot, con quien la novelista sostendrá una relación de varios
afies.
una nueva novela, Moderara can rabile, que aparece en febrero de 1958 en las
ediciones de Minuit, y contribuirá a que una parte de la crítica identifique la obra de su autora
dentro de la Nouveau roman (Nueva novela).
19S7. Escritura de

de Hiroshima man amour
de Alain Resnais. En la primavera siguiente, el film es proyectado fuera de competencia en el
Festival de Cannes. Posteriormente fue un éxito mundial.
Yla.Mo DI 19A. En Saint-Tropez se ocupa del guion y los diálogos

Yla.MO DI IH3. Marguerite Duras concluye su novela El arrebato de Lol V. Stein

en Trouville,

en el apartamento que acababa de comprar.
1955. Duras se coloca por primera vez tras una cámara al dirigir a Delphine Seyrig y a Robert

Hossein en una adaptación para la pantalla de La música, producida por United Artists. Su
nueva novela, El vicecónsul, aparece a finales de enero de 1966 en Gallimard.
IHB. Durante los acontecimientos de mayo estuvo en las calles, en las primeras barricadas.

Con Maurice Blanchot,.Jean Schuster, Robert Antelme y Dionys Mascolo, participa en la
constitución del Comité de acción de estudiantes y escritores que redacta textos colectivos
hasta el fin del verano. En enero pone en escena dos nuevas piezas en el Teatro Gramont, Le

Shaga y Sí, quizás.
Firma el Manifiesto de las 343 agitadoras en favor de la abrogación de la ley de
1920 contra el aborto y la liberalización del acceso a los contraconceptivos. Madeleine Renaud
actúa La amante inglesa en gira por los Estados Unidos.
üRIL DI 1971.

Dirige dos películas: Nathalie Granger, en Neauphle (abril), con Jeanne Moreau, Lucía
Besé y Gérard Depardieu; La mujer del Ganges, en Trouville (noviembre), una adaptación para el
cine de El amor. Nathalie Granger es seleccionada para la Muestra de Venecia y para el Festival
de Nueva York de ese mismo afio.
1972.

130

�1•L10 DI 1974. Filmación de India Song en París y en Versalles. Delphine Seyrig inmortaliza

los rasgos de Anne-Marie Stretter, y Michael lonsdale el grito del vicecónsul de Francia en
Lahore. El film se presentó en Cannes en mayo de 1975, donde se llevó a cabo el evento. El 14
de noviembre Marguerite Duras viaja a Caen a presentarlo y se encuentra por primera vez a
un joven estudiante que se convertirá algunos a:fios más tarde en su compafiero. Yann Andréa
es su nombre.
IMIRO DI 1977. Filmación de El camión en Neauphle y en la región. Duras le cuenta a Gérard

Depardieu, frente a la cámara, el film que habría podido hacer. Presentada a la selección oficial
de Cannes en primavera, el film alimenta la controversia que rodea la obra cinematográfica de
la realizadora.
IMIRO DI 1978. Luego de un viaje a Israel, Duras visita las ruinas de la ciudad de Cesárea. Esta

visita le inspira un texto que lleva ese nombre en recuerdo de Bérénice, una de sus heroínas
preferidas. De vuelta a París escribe el relato La nave de noche que aparece en la revista Minuit de
mayo y le motiva la filmación del "film de Noche" en julio-agosto.

Cesárea, Las
manos negativas, y dos Aurélia Steü1er (Aurélia "Melboume" y Aurélia "Vancouver"). Aparecen en París
en el mismo cartel de noviembre.
1979. Entre la primavera y el fin del otofio, Duras realiza cuatro cortometrajes:

198e. Regresa a la escritura con El verano 80, selección de crónicas hebdo1nadarias para el

diario Libération, publicado por ediciones de Minuit en octubre. En junio aparece bajo el titulo
de Los ojos verdes un número de Cahiers du cinéma compuesto enteramente por Duras. Ese verano,
Yann Andréa se reúne con ella en Trouville. Permanecerá a su lado durante los dieciséis afios
siguientes.
Fl■RIRO DI 1982.

Duras empieza a escribir una nueva pieza para Madeleine Renaud. Se
trata de Savannah Bay, cuyo texto aparece en septiembre; la pone en escena al afio siguiente.
En octubre se somete a una cura de desintoxicación alcohólica en el hospital americano de
Neuilly. Yann Andréa lo relata en M. D., publicado por Minuit en 1983.

International Herald Tribune 1984 es, sin duda, "un afio de cosecha (un afio
espléndido) para Duras". En marzo se encuentra en Suiza en ocasión de una retrospectiva
de sus películas en la Cinemateca de lausanne. En abril se representa Suzamia Andler "off
Broad,vay" en Nueva York En junio entrega el manuscrito de El amanee a las ediciones de
Minuit. En julio-agosto rueda Los niños en Vitry, sobre un guion que ha escrito en colaboración
con su hijo y Jean-Marc Turine a partir de Ah! Ernesto, un cuento publicado en 1971. El 24
de septie1nbre, al aparecer El amante, única invitada de Bernard Pivoten Apóstrofes. El 20 de
octubre France Culture difunde El buen placer de Marguerite Duras, una emisión de Marianne
Alphant. El 12 de noviembre El amante recibe el premio Goncourt. El 4 de abril Duras festeja
sus 70 afios.
1984. Para el

A PRIMCIPIOI DIL YIRAMO DI 1985. El dolor, colección de textos relativos a la espera de

Robert Antelme y a los sucesos de la liberación aparece en P.O.L Al afio siguiente el libro
tendrá un enorme éxito critico en los Estados Unidos bajo el título de La guerra. A mediados
de julio, un articulo de Duras a propósito del escándalo del pequefio Grégory, "Christine V.,

�sublime, esforzadamente sublime", publicado en Libération, provoca un escándalo mediático.
El 25 de julio tiene lugar un primer encuentro con el presidente Mitterrand, encuentro que
será publicado en El Otro Diario el 26 de febrero siguiente. Su titulo: "La oficina postal de la
calle Dupin."
IMIRO DI 19H. En el Eliseo, segunda entrevista con Fran&lt;;ois Mitterrand, publicada a

principios de marzo en El Otro Diario; una tercera entrevista fue publicada la siguiente semana.
En abril, Marguerite Duras recibe el premio Ritz-París-Heming,vay -otorgado a la mejor
novela internacional aparecida en lengua inglesa- por El amante. El libro, traducido a más de
veinticinco lenguas, sobrepasa el millón de ejemplares vendidos (en 1990, Marguerite Duras
confiará a Le Magazine Litcéraire que las ventas han alcanzado los dos millones). Durante el
verano, en Trouville, escribe Los ojos azules cabellos negros, publicado en el otofio por Minuit. Las
ediciones José Corti publican un Marguerite Duras por Jean Pierrot.
MAYO DI 1987. Citada como testigo en el proceso de Klaus Barbie en Lyon, se rehúsa a

comparecer. En junio, aparición de La vida material ( subtítulo: "Marguerite Duras habla con
Jéróme Beaujour'') en P.O.L En septiembre aparece una nueva novela, Emily L., en ediciones
de Minuit. A finales de diciembre FR3 registra un encuentro "Duras-Godard", calle de SaintBenoit, como parte de la emisión Oceánicas. Marguerite Duras trabaja en la adaptación de El
amante con Claude Berri, quien compró los derechos para el cine.
17 DI OCT• ■RI DI 1987. Marguerite Duras, que sufre desde hace muchos afies crisis de

enfisema, es hospitalizada de urgencia en el hospital Laennec. Intervención quirúrgica
(traqueotomía) y coma artificial, del que no despertará sino cinco meses más tarde.
Hospitalizada hasta junio de 1989, retoma la escritura de un libro comenzado antes de este
tropiezo. Se trata de La lluvia de verano, publicado por P.O.L el afio siguiente.
1999. La colaboración conJean-:Jacques Annaud para llevar El amante a la pantalla se encuentra

en un impasse. Decide retomar por su cuenta "el guion de El amante", que derivará en El amante
de la China del Norte, novela publicada por Gallimard en 1991. Ese afio Jean-Jacques Annaud
termina el rodaje del film The Lover, en Vietnam y en Malasia.
1•L10 DI 1992. P.O.L publica Yann Andréa Steiner. En este relato del encuentro Duras-Yann

Andréa se entremezcla el recuerdo de Théodora Kats, personaje de una novela emprendida
antes de la liberación y que había permanecido inacabada.
L•Mll 4 DI ABRIL DI 1994. La autora de El amante festeja su octogésimo aniversario. En

noviembre inicia un último libro, Es codo, que dicta palabra por palabra a Yann Andréa hasta
el primero de agosto del afio siguiente. Paul Otchakovsky-Laurens realiza una primera
publicación algunas semanas antes de su muerte.
DOMIMCO 3 DI MAHO DI 19H. Marguerite Donnadieu, mundialmente conocida bajo el

nombre de Marguerite Duras, se extingue en la calle de Saint-Benoit. Reposa en el cementerio
de Montparnasse. •

�POESÍA

Disertaciones del pasante
e

ED•ilDO UM■RAMO

Como aprendiz de plc111t11dcs que soy,
csaibo dc$c el asombro v la dcsoncntac,011. ..

Eduardo CluUida

Alguien nace

Con sangre, siempre.
Con llanto, es casi inevitable.
El cordón umbilical aún lo mantiene
ligado al misterio.
La criatura llega al mundo
cuando ya se sabe que todo este mundo
es apenas una mota de polvo
en el cosmos.
Y aun así la inmensidad no puede aplastarle.
Observa su gesto descompuesto
sus pufios cerrados
lo descomunal de su cabeza
en ese cuerpo que asoma a la intemperie.
Míralo darse de topes con el aire.
La criatura tendrá que acostumbrarse a vivir.
Unos dicen que su destino está escrito.
No estoy seguro.
De cualquier forma, lo primero es entenderse
en eso de la vida extrauterina.
Luego se averigua con aquello del destino.

�POESÍA

Una maceta

Algo de tierra
y unas raíces que no pueden ir muy lejos.
En esencia eso contiene una maceta.
Lo demás puede manifestarse
casi infinitamente en el reino vegetal
pero domesticado,
la mayor de las veces ornamental
y predispuesto para la rutina del día.
De barro cocido, plástico, madera, piedra,
incluso cemento...
Más grande o más pequeña, una maceta
mantiene su condición de contener
una vida sosegada.
El dominio de nuestras emociones
y sentimientos
seguro pueden florecer, un sol generoso
y una buena mano con el agua
hacen verdaderos milagros de jardinería.
Algo de tierra
y unas raíces que no van muy lejos.
Hay gente que puede vivir así.

�POESÍA

Lo divino envuelto en huevo

Empezar por lo impensable.
Ésa es la única forma de tomarse en serio
un oficio, un destino, la razón de ser.
En el ejercicio de la escritura
es todavía de mayor trascendencia.
"Te crees lo divino envuelto en huevo"
decía mí padre, y no exageraba.
Con la edad vienen los golpes bajos
las grandes dudas
los miedos indecibles.
Las penas (cuando llegan a cicatrizar)
nos marcan.
Es ése el mejor escenario.
Saber esto resulta fundamental
para seguir en el camino.
Uno debe atender entonces las críticas
los desengaños
y el mal humor
del otro yo que nos acompaña siempre.
Con los años, el tiempo es de hecho
la película más fiel de nuestra vida,
uno se da cuenta
que aquel tomarse en serio se desvanece,
nos libera.
En la milenaria sabiduría hindú
estaba ya previsto.
Al final uno debe darse totalmente

�POESÍA

en lo que hace,
sin sostenerse en nada,
sin apegarse a nada.

�LOS PASOS PERDIDOS,
~
LOS CAMINOS SONADOS

z◄

•-

V

~

.-.
z

.....

e COILU.t.C•IRRI

!
~

111

i111

MO TEMCO LA MEMOR IDEA POR o•í EM c•AMTO ME PROP.SE REFLEXIONAR SOBRE
LA CI.DAD Y LA M•IER COMO IIAIIITAMTE DE LA MISMA, LO PRIMERO o•E s•RCIÓ EM
MÍ F•E LA METÁFORA DE LOS PASOS PERDIDOS. SIM EMBARCO COMO ESCRITORA SÉ
O•E LA PRIMERA IMACEM ES LA LLAYE PARA.ABRIR LAS P•ERTA.S DEL PEMS.AMIEMTO Y
LA IMACIMACIÓM. •MO MO P•EDE SER IMFIEL A ESA PRIMERA IMACEM, S■BITA, PRO•
YOCADORA, SIM EL MEMOR ASIDERO LÓCICO o RACIONAL EM ALC•MOS CA.SOS, AMA•
CRÓMICA EM OTROS, PERO SIEMPRE AFECTIYA, O•E ME AFECTA, O•E ME DICE ANTES
DE DECIR, O•E ME REYELA DE LO O•E ESTOY ■ECIIA.AMTES DE SABERLO.

os pasos perdidos para mí ante todo es el
título de la novela de Alejo Carpentier. Pero,
lpor qué me salta aqui? Para el personaje de
Carpentier, o de lo que recuerdo, es el viaje hacia
sus propias raíces, o bien la búsqueda de su propia
identidad o mejor, quizás se trate de viajar hacia lo
desconocido que sin embargo lo habita. Y también o
sobre todo encontrarse con el Otro/Otra, otredad sin
la cual no puede/puedo saber quién soy. Entonces

l

comienzo a imaginar las calles de la ciudad que
habito, de la que he habitado, de la que habitaré vaya
a saber hasta cuándo, quién sabe, y se me aparece
un itinerario de espacios entrevistos, imaginados
o ciertos. Porque los pasos perdidos siempre me
llevan a los encuentros y desencuentros silenciosos
con los otros. Y asimismo a la memoria, mi memoria
que legitima los pasos perdidos en tanto espacios de
recuerdos, de antes, de pasado inmediato y antiguo,

�A

CA■ SA

DE LOS PASOS PERDIDOS O■ E SE

Antes de ello, se dio mi andar, pasos
perdidos, en esta red de pensamientos.
ENTRECR■liN Y SE MEZCLAN IIAY ■ NA
En primer lugar porque no soy
IDENTIDAD O■ E LA Cl ■ DAD PROYEE, O ■ E
urbanista ni socióloga ni nada que
tenga que ver con el estudio de urbes,
SE COMPLETA EN EL INSTANTE.
metrópolis, ciudades, aglomeraciones
urbanas o como se llame, tampoco con
programas sociales para atender las carencias de clases
de huellas primitivas que despliegan su presencia
desposeídas, marginadas, excluidas y huérfanas. Sí soy
cuando menos lo esperamos. De modo que los
una luchadora permanente de la equidad de género y
espacios son una vasta red de significaciones
mis investigaciones, artículos, ensayos, obras y otras
para cada uno de nosotros y es en esta red donde
yerbas, siempre se refieren a ello. Vengo de un país
el otro se hace presente y me completa. Ya no
somos desiguales aun en nuestras diversidades,
donde la población completa no pasa de 40 millones
la ciudad nos convoca a través de resonancias,
de habitantes en una extensión bastante superior a la
ecos memoriosos, destellos, donde convergemos
superficie de México. Mi ciudad natal, Bahía Blanca,
pudiera decirse que es bella, es hospitalaria, es segura
sin proponérnoslo. Porque a causa de los pasos
perdidos que se entrecruzan y se mezclan hay una
identidad que la ciudad provee, que se completa
en el instante. Una identidad sin jerarquías ni
privilegios.
Sin embargo, los pasos perdidos tienen su opuesto,
tienen otra cara porque pueden ser literalmente los
pasos perdidos por la violencia de la ciudad; por el
desierto donde lo humano, trastocado, se ha perdido
en oscuros callejones; donde la iluminación puede ser
aterradora a causa de la vigilancia que presupone, o
las sombras tienen la dimensión del crimen.
Por otra parte esta metáfora de los pasos perdidos
me permite no abundar en los temas recurrentes de
la inequidad básica de todo ser femenino. Del ultraje
permanente a todos sus derechos a causa no de
una lucha de sexos sino por la condición ineludible
de la injusticia social que contamina nuestras
existencias. Dentro de lo cual la falta de educación
y el soslayo a nuestras responsabilidades éticas es
el núcleo de nuestra orfandad. Viene a ser el modo
de omitir el lugar común de los asesinatos, la trata
de blancas, el robo de órganos, la utilización de los
cuerpos como almacenamiento de contrabando, la
pornografia infantil, y tanto más que hoy sabemos,
humilla y destruye tanto a mujeres como a hombres.
Así he concebido abordar este terna de las ciudades
hospitalarias, seguras, educadoras, y la equidad de
género, desde una mirada femenina y juvenil que
por azar se cruzó con mis pasos perdidos en la gran
ciudad donde habito.

I ªª

�y no sé cuán educadora. Respecto de la equidad de
género, puedo subrayar que la mujer argentina, la
bahiense particularmente, es fuerte y desafiante, es
muy dificil doblegar sus derechos. No obstante en
los cordones de miseria la ausencia de los mismos
prevalece. Por otra parte su población no supera en la
actualidad los 350.000 habitantes. Me estoy refiriendo
al puro presente puesto que antes habría de vivir en
medio de la zozobra del Terrorismo de Estado y luego
la del terrorismo económico y la pauperización. Sólo a
partir del nuevo siglo, específicamente desde el 2003,
las cosas se modificaron y hubo de nacer o renacer
una ciudad habitada por menos pesares y muchas más
alegrías.
Mi estadía en la Ciudad de México y donde estoy
en la actualidad, Monterrey, en cuanto a seguridad,
sólo me ha traído pesadillas, sustos y sobresaltos
diarios. Aunque por oposición considero que las
ciudades de México, del sur e incluso del norte, son
más hospitalarias que las de mi propio pais a causa de
su gente. la hospitalidad es caracteristica principal de
la idiosincrasia mexicana.
Por mi incertidumbre básica respecto del tema
decidi andar por dos vertientes: la del testimonio por
un lado que se conecta de algún modo con lo que más
me gusta de las ciudades: los pasos perdidos de lo cual
ya he hablado, el vagabundaje, la ausencia de un plan
para recorrerlas, y por el otro el único momento en que
realmente uno está con los otros y es otro, porque al
entrecruzarse, pareciera que nuestras propias sombras
se mezclan, se descubren y se metamorfosean.
la huella es lo que nos hace diferentes, mi paso por
la ciudad crea la extrafia conciencia de mi alteridad.
Salir a la calle y andar pasos por encima de otros pasos,
seguir trazos que antes fueron seguidos por otros y
otros, cruzarme y entreverarme con una mujer de olor
a maíz y otra de olor a perfume, percibir la textura
de una piel rugosa y luego la lisura de unas piernas
infantiles, pedir permiso para pasar o que me lo pidan,
retrasarme frente a una fuente o bajo la sombra de un
árbol o un edificio, todo eso anula lo que voy siendo
para cambiarme de lugar, conmoverme, moverme a
otra pista. No hay, sospecho, experiencia más gregaria
que la calle, la ciudad, los pasos perdidos...
En este punto advierto que faltan los espacios
sofiados, precisamente espacios para estos encuentros,

desencuentros, pasajes, que van de mí al otro que se
vuelve semejante. Estos son los espacios de los cuales
carecemos.
Dice Michel de Certeau: "Practicar el espacio es
pues repetir la experiencia jubilosa y silenciosa de la
infancia: es en el lugar, ser otro y pasar al otro~.
FOTOCRAFÍAS
Es por la mafiana y Madre prepara el picnic, saldremos
bien temprano a propósito para caminar mucho. Ella
me dice que la distancia es tan grande que estaremos
caminando casi hasta el mediodía. Nuestra terminal:
el zoológico. Promesa suntuosa para una criatura de
cinco afies.
Es por la tarde y estamos a punto de recibir a mi
abuela que viene de Rosario. Demasiado lejos para
mi imaginación surefia, alli en esa pequefia ciudad de
nombre Bahia Blanca. Nueva promesa suntuosa, no
sólo volver a ver a mi abuela sino tomar café con leche
con medialunas en la cafetería de la estación. Antes
cruzar por el puente negro colgado sobre las vias
para ver pasar los trenes desde tan arriba y después
regresar de a poquito de la mano de mis dos madres.
Es por la noche y verano de acacias, el vecindario
se reúne en la banqueta; Madre toca en el violín un
tango, "El dia que me quieras~; Rubén y yo jugamos
entre los árboles a las escondidas.

Hasta ahi la ciudad es la que nombra Certeau, la del
vagabundeo, la jléinerie, los pasos perdidos. También es
la ciudad del pasado, pero sobre todo para mí. Porque
la ciudad y yo llevamos rumbos diversos. En la del
pasado como en la de la actualidad yo no voy a tener
lugar a partir de mi adolescencia.
¿Cómo se formulan los vínculos que van de la
historia pequefia y personal a la historia grande si no
a través del espacio de la ciudad que contiene a ambas
y también el diálogo o el conflicto que ello presupone?
Cuando a Virginia vVoolf le preguntaron: "¿Cuál
es la manera según su opinión de evitar la guerra?", la
gran escritora inglesa escribió como respuesta un libro
antológico, Tres guineas. Y su primera proposición fue
tajante: la educación es un factor diferencial. Quienes

�carecen de educación, quienes no han formado su
mente y su cuerpo, no tienen posibilidad alguna
ni de cambiarse a sí mismos ni menos cambiar su
entorno. Y precisamente creo que la educación es
un puente que se abre entre el hogar o el espacio
privado al otro, a la plaza pública. De modo que para
que haya ciudades cultas tiene que haber primero
un proceso de formación humana estética y ética. Y
para que haya educación tiene que haber en primer
lugar justicia social, y para que haya justicia social debe
haber una democracia activa y fervorosa. lo cual me
paraliza porque llegado este punto pienso en América
latina sacudida, violada, y tan frágil como una mujer.
Considerada menor de edad desde su descubrimiento,
vista su gente como ese Otro que no alcanza la dimensión
de sujeto, falta de razón porque no atiende a la razón
europea y colonizada al punto que nuestras ciudades son
el resultado de un plan allende al mar y su lengua una
lengua prestada. En
cuanto a sus mismas
ciudades proponen
una cartografía
donde la hegemonía
masculina se yergue
desde la plaza
central rodeada
por el palacio de
gobierno, la catedral,
los edificios de las
leyes y el orden ,
el primer cuadro
destinado a los
notables de la misma
ciudad signados
por su apellido y su
condición masculina, y poco a poco a medida que nos
alejamos de ese centro todopoderoso los barrios cada
vez más desposeídos, donde hombres y mujeres se
mezclan como en botija, hasta alcanzar los cordones
de miseria en los cerros o los llanos. Ciudad siempre
trazada y levantada por hombres tal como lo propone
Ángel Rama en La ciudad letrada y que ejerce en su
misma conformación una sintaxis discursiva que, por
supuesto, se realiza en la sintaxis del espacio.
En medio de tantos saltos en mi imaginación,
me obstino en proseguir. A la vista del turista

muchas ciudades aparecen como hospitalarias ,
educadoras y seguras, ricas en monumentos y centros
culturales, teatros y museos, jardines bien provistos
de flores y plazas frondosas. lugares para lanzarse
al vagabundeo, aparentemente. Me recuerdo a mí
misma y mi compaflero al borde de un lago en Suiza,
en una bella ciudad. Nuestra economía no alcanzaba
para entrar a un restaurante y andábamos de paso
de regreso a Italia donde vivíamos por aquel tiempo.
De modo que compramos queso y salami, un buen
trozo de pan fresco y nos sentamos a disfrutarlo en
una ancha banca al borde del estanque. No hubo
disfrute. la gente comenzó a miramos de modo raro,
algunos murmuraban entre ellos mientras se detenían
con disimulo. Parecía que en lugar de estar sentados en un
jardín público nos hubiéramos instalado como invasores
en su propia sala comedor. Nos levantamos indignados
y regresamos al auto. No prevalecía en el juicio tácito
de sus habitantes
que yo fuera mujer
o no, sino que
éramos extranjeros,
una marca más. Esa
no era una ciudad
hospitalaria por bella
que fuera, de eso
estoy segura. Porque
practicar el espacio
público debiera haber
sido para mí repetir la
experiencia suntuosa
de mi infancia, como
seflalé antes a través
de la voz de Certeau:

la práctica del espacio es
ser en el lugar, ser otro y pasar al otro.
Recuerdo a Graziella Pogolotti, vicepresidenta de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en su ensayo
"Cuando las puertas se abren con cautela" donde habla
de la escritura, y me doy cuenta que convertir la caminata
en experiencia conduce a franquear otro paso al vencer
la fugaz transitoriedad y a construir, más allá del espacio
geográfico, una ilimitada dimensión cultural con
indiscutibles alcances sociales.
Corren tiempos en que se supone que la cultura
nos va a salvar de la barbarie, por ejemplo aquí en

�México, cultura como ventana a la paz, como justicia
y adultas, tomo la de una muchacha de 17 afias, por la
sin jerarquías entre hombres y mujeres, como espacios
sorpresa de encontrarme no con necesidades materiales
públicos inclusivos vueltos escenarios de actividades
sino con la aspiración a otras cuestiones. Veamos: "la
artísticas, centros culturales en zonas problemáticas
ciudad en la que me gustaría vivir más que tener una
económica y socialmente, y sumamente injustas en
buena infraestructura o cosas materiales, necesitaría
opresión femenina, espacios que
un urgente cambio en
debieran atender la equidad de ,.,.LA Cl ■ DAD EM LA O■ E ME la mentalidad y forma
género en zonas pauperizadas.
de relacionarse entre las
C■STARÍA
YIYIR
MÁS
O■E
No he visto el trabajo sistemático
personas que la habiten".
de promotores culturales sobre TEMER ■ MAB■ EMAIMFRAES•
Es decir que esta chica
estas cuestiones en ellos, ni
TR■CT■RA O COSAS MA• no aspira a centros, paseos,
el de sus autoridades. No he
jardines, regocijos de la
MECESITARÍA mirada, ella va más lejos:
visto plazas y jardines que TERIALES,
no conformen la vidriera de ■ M ■ RCEMTE CAMBIO EM su andar por la ciudad
la ciudad central de la que
presupone de inmediato no
LA
MEMTALIDAD
Y
FORMA
hablaba más arriba. Y aquellas
las cosas que en ella están
instituciones audaces que DE RELACIOMARSE EMTRE sino las personas que en
deciden levantar una biblioteca,
ella habitan. De inmediato
LAS PERSOMAS O ■ E LA apunta: " ... necesitaría
un museo popular, un centro
... BITE..,.".
de cultura y recreación en • A.
"
un urgente cambio en la
cordones de miseria y proponen
mentalidad y forma de
reuniones en ellos para la problematización de la
relacionarse entre las personasn. Y a renglón seguido:
cuestión femenina, lo hacen por corto tiempo, llevados
"Vivimos en un mundo de materialismo y estereotipos
por un plan contingente, momentáneo, de buena
que nos impiden ser nosotros mismos."
voluntad, a causa de alguna funcionaria o funcionario
De modo que habitar la ciudad sofiada no es
que se debate en la red de la indiferencia general. Y si
cambiarla por otra sino cambiar lo que se ejerce en
se obstinan terminarán decepcionados porque la gente
ella, es decir el materialismo y los estereotipos. ¿A
qué se referirá con esto del materialismo? ¿Será que
a la que estaban destinados no se presenta y si lo hace
es por necesidad económica sospechando que algo los
observa a la gente más interesada en sí misma y en
beneficiará en su orfandad a ellos o a sus nifios, o en
los otros por lo que tienen y no por lo que son? ¿Será
todo caso los ensucian y deterioran, nunca los cuidan
que advierte un trato discriminado según qué ropa se
y mejoran. la libertad no se da, dice el personaje
lleve, a cuál carro se suba, lo que tiene que ver con la
de Marlon Brando en ~ueimada de Pontecorvo, se
moda, las marcas, los sellos, la apariencia? O bien está
gana. Tan viejo como el mundo. los gobiernos que
significando que la gente anda sin pasos perdidos, sin
levantan esos elefantes blancos sin una planificación
el concierto del asombro, ausente de los otros, sólo
humanista, sin un programa de largo aliento donde
dispuesta a circular en nombre de lo que le interesa
la comunidad a la que están destinados participe
y le es económicamente útil o aquello que la prestigia
como protagonista, sólo hacen beneficencia. De modo
y le da categoría. Y luego agrega un mundo repleto de
estereotipos. ¿Cuáles? ¿La mujer que usa escote o lleva
que tampoco por la presencia de espacios culturales
tenemos la certeza de estar en una ciudad hospitalaria
minifaldas es puta? ¿La morenita es de clase baja?
y educadora. Y menos en una ciudad con equidad de
¿La guera es bonita? ¿La que se junta con muchachos
género.
también es puta? ¿La de los piercings o los tatuajes anda
lo que cambia el itinerario de mis pasos en este
de loca? O los estereotipos son el modo de mirar con
tema, que venían siendo tan dudosos, es la respuesta
carácter de inmutable y absoluto: Así son las cosas y
que he obtenido frente a la pregunta: ¿En qué ciudad
punto. Las mujeres son débiles y los hombres fuertes,
te gustaría vivir? De las respuestas dadas por jóvenes
ellas se ponen histéricas y ellos sencillamente se

�enojan o se irritan. ¿Q acaso esta SI IIAY EST■ DIOS DE LAS ARTES Y DE LAS CIEM•
muchacha, la del testimonio al
CIAS YA A IIABER ■MA YALORACl6M MAYOR
que me refiero, se siente juzgada
cuando anda por la calle? Lo cual DE LO O ■ E COMTIEME LA Cl ■ DAD O■ E PASA
;
significaría que sus pasos no son
POR LOS C■ IDADOS ESPECIFICOS DE LAMA•
el ejercicio de su libertad sino el
de su prisión. La calle aparece T■ RALEli Y M■ ESTRA RELACl6M COM ELLA.
entonces como espejo o reflejo
de sus inconveniencias y la
madre~hija que permanece entre ellas a lo largo
ciudad entera como tribunal. De modo tal que cuando
de sus vidas. O bien la huella afectiva del otro en la
una mujer anda por la calle se la juzga de inmediato,
cosa que no parece suceder con los hombres, al menos
constitución del sujeto antes de toda construcción
no del mismo modo. Esto es, ella pasea, ella anda con
cultural, antes incluso del lenguaje, a la manera
de Lévinas, que hace de cada uno de nosotros una
sus pasos perdidos por calles donde su manera de ir
incompletud cuya sobrevivencia humana depende
y hasta su manera de vestir y adornarse son puestas
en tela de juicio porque los ~valores", entre comillas,
del vinculo con los otros.
inamovibles, la han definido de una vez y para
Y si esto es así, puesto que no hay punto y aparte,
si es cierto que los humanos nos inclinaríamos los
siempre.
unos sobre los otros con acuciosidad, en el intento
Pero hay más: "En mi ciudad sofiada las personas
de atravesar lo que va de adentro hacia fuera, o lo
dejarían atrás esa necesidad de aparentar y tendrían
más empatía para con los demás [sic]."
que es lo mismo tender un puente de lo privado
a lo público, de la casa a la ciudad, de mí al otro,
Empatía, no escribe simpatía sino empatía, palabra
que indica: participación objetiva y profunda de
estaríamos más interesados en todo aquello que nos
atafie. Por ejemplo, ella agrega a renglón seguido:
un individuo en los sentimientos y conducta de
"Habría más enfoques en el estudio y las artes".
otra persona; identificación intelectual con otro y
Y vuelve a advertirnos sin darse cuenta supongo,
comprensión íntima de su situación existencial. No
o tal vez no, lo que declaró al principio, no pide
quiero decir que ella lo aplica con total conocimiento
"cosas materiales" sino poner en relieve, iluminar,
de causa, lo hace por intuición, lo hace por ese otro
enfocar, el estudio y las artes. Pero ese enfoque está
conocimiento imposible de advertir racionalmente.
condicionado a nuestra propia responsabilidad.
Sin embargo, la dimensión del significado de la
Vale decir que desea una ciudad donde la atención
palabra que ella ha elegido, al revelársenos es curioso.
La necesidad de aparentar quedaría sepultada por
esté dirigida al estudio de las ciencias y las artes de
la aparición de la identificación con el otro, del
acercamiento a la otra existencia.
Ella quiere ser hermana, semejante, igual; busca la
solidaridad, no el juicio; que los pasos que se crucen
con sus propios pasos conlleven una empatia, es decir,
la comprensión íntima de su existencia. El otro como
parte de sí misma, si misma como otra u otro. La
responsabilidad ética del nosotros/nosotras. Lo cual
significa que para ella ante todo hay este principio, lo
ético, que puede atafierle como identidad femenina
según estudiosas del género como Friedman, quienes
aducen que en las mujeres la relacionalidad femenina
por oposición al modelo individualista que sigue el
sujeto masculino, seria el resultado de la conexión

o

z

1
•
o

......

o

-•

u

~

~......
o

=
1

8
8

�modo tal que las escuelas y centros, las instituciones
educativas todas, realicen sus objetivos a pleno,
a partir de los maestros y responsables de la
formación de las/los ciudadanos, ocupándose de
dirigir su atención e interés permanente en su rol
de educadores, a las materias que salvaguardan
nuestra humanidad "además de darle un valor muy
importante al cuidado de la naturaleza y la ecología."
El "además", según lo entiendo, expresa una
suerte de suma. Si hay estudios de las artes y de
las ciencias va a haber una valoración mayor de lo
que contiene la ciudad que pasa por los cuidados
especificas de la naturaleza y nuestra relación con
ella.
La ciudad "educada" en las ciencias y las artes
necesariamente va a dar especial cuidado a las áreas
verdes que según nuestra testimoniante, ya posee,
(puesto que nunca dice crear, construir, realizar
obras), no sólo respetará estos espacios sino que
propenderá a su expansión y a su defensa.
Y concluye: "Habría participación de la gente
para con [sic] la política y no existiría la desigualdad
de género y raza."
Claro, su conclusión es impecable , la
participación política es el pilar en que basamos
nuestros derechos, nuestras responsabilidades
y nuestras obligaciones inapelables. Nada de lo
dicho anteriormente puede ejercerse si no existe
la participación de la gente en la política, en
las cuestiones que involucran a la ciudad y sus
ciudadanas/os, sin la intervención de los mismos en
los asuntos públicos del interés de toda la población.

Entonces según esta muchacha, que no sé si sabe
a conciencia lo que dice, se desprende con toda
naturalidad que si hay encuentro con el otro, es decir
afectividad ética, empatía, habrá una educación acorde
a la misma, lo cual significa estudios de las ciencias y
las artes, del mundo y sus cuestiones y de principios
estéticos que irán a robustecer la ética afectiva, y por
ende el cuidado de la naturaleza y nuestros vínculos
con ella. Y si todo ello es así es porque habría una
participación política de la gente que nos llevaría a tres
instancias que sólo ellas convierten la ciudad, nuestra
propia vida, la vida de los otros, en hospitalaria,
segura, educadora: la igualdad de derechos, la equidad
de género y el respeto a la multiculturalidad racial.
El testimonio sigue sorprendiéndome. Vuelvo a
leerlo, a releerlo y nada que diga allí de la violencia y la
muerte cotidiana en la ciudad que habita. Como si en
estas pocas líneas ella se hubiera referido a las causas
de todos nuestros males, o al menos así quiero creerlo,
sin poner pies en los efectos que esa ausencia de la que
habla, ha provocado. Un testimonio de una muchacha
de 17 afias, estudiante de Letras en la Facultad de
Filosofía y Letras. Es todo lo que sé de ella, al no
conocer su nombre, ignoro todo lo que le atafie. La
encuesta la puse en los pizarrones y me respondieron
las que se sentian interesadas, de tal modo que recogí
los escritos sin saber de quiénes se trataba. Lo hice con
muchos cursos y entre estudiantes y maestras. Todas
las respuestas eran auspiciosas y semejantes. La única
que me pareció salir del molde y sintetizar la cuestión
fue la que he traído aquí. Sin dejar de confesar que fue
el encabezamiento de la propuesta lo que me llevó

�-

,.

,.

LOS ESPACIOS SONADOS, EMTOMCES, ESTAM ALLI AL IC ■AL O■ E LA
MISMA. Cl ■ DAD, LO O■ E FALTA ES LA RESPOMSAIIILIDAD ÉTICA Y
POLÍTICA DE LOS MISMOS O■E DEBEM SER COMPARTIDOS POR TO•
DOS LOS S ■JETOS EM S ■ S DIYERSOS ROLES Y

-

a seleccionarla en el primer momento, puesto que
como ya lo he dicho, no pedía cambios en la ciudad
sino cambios en sus habitantes con una precisión que
todavía me sorprende.
Pudiéramos reflexionar todavía sobre la espesa
trama de los mestizajes y las deformaciones de lo
urbano, de lo colectivo, y la presencia de la mujer
en ella. Al menos en esta América nuestra con el
trazo tan particular de nuestra gente que ha sabido
conservar sus modos de ser y hacer, con elementos
muy reveladores donde la presencia femenina es
imprescindible en la cultura de la calle. Si los pasos
perdidos hablan de un sujeto que circula en busca
de las otras y los otros, es en la fiesta comunitaria,
las ceremonias cuya razón se ha perdido pero que
permanecen en forma de huellas del pasado, la
gentileza en el trato callejero, la comida al aire libre,
los puestos ambulantes , y mucho más que en un
primer momento pudieran ser motivo de critica
porque "desarreglan" el paisaje urbano, donde las
mujeres son la fuente y el fluir al proponer formas de
convivencia y de intercambio. l os espacios sofiados,

F■ MCIOMES.

entonces, están alli al igual que la misma
ciudad, lo que falta es la responsabilidad
ética y política de los mismos que deben
ser compartidos por todos los sujetos en
sus diversos roles y funciones.
Una concepción de la política como
espacio separado, separado de la vida
y de la cultura, es nefasto en este
contexto. Convertiría nuestras ciudades
en sepulcros blanqueados por fuera,
en oficio desafectado, en espacios sin
sujetos.
Dice Jesús Domingo Barbero en "De
los medios a las mediaciones" que lo
que anda suelto en el espíritu del pueblo
y por lo tanto en la ciudad no es algo
que mire hacia el pasado, sino por el
contrario su capacidad de transformar el presente y
construir el futuro. En el meollo del testimonio que
terminamos de analizar, existe la misma intención.
Hay una exigencia de transformación a partir de lo
que está, ~de lo que anda suelto en la ciudad". Quiero
creer en esa manera de existir como mujeres.
Así los pasos perdidos en espacios sofiados
resulta la utopía de alguien que se piensa y piensa
las otras/los otros, en transformación socialmente
solidaria, dentro de una resistencia lúcidamente
cotidiana, y que de algún modo es la de la mayoría de
nosotras. Resistencia a no ser, a pasar sin huellas, a
vincularse sin identidad, sin sombra contra el piso,
en la pura desmemoria. Resistencia que se ejerce en
la cotidianeidad de los días y los pasos, en el gesto
solidario, en la protesta pacífica, en la confluencia
de opiniones, en la hermandad de género, lucha
implícita e informal pero lucha al fin que cambia el
perfil de la ciudad. Esta resistencia, insisto, apela a
la ciudad como comunidad. Donde la comunidad se
define por la unidad del pensamiento y la emoción,
por el predominio de los lazos cortos y concretos

-111

¡¡
u
111

D

j
◄

1111
.....

1

•:◄
u

.....

~

1

�y las relaciones de solidaridad, lealtad e identidad

o
z

E
z

1.....

=
.....

:

-•
::¡

~

.....

i
i

..;

8

colectiva. La "sociedad" que rechaza la muchacha,
por el contrario, está caracterizada por la separación
entre razón y sentimiento, entre medios y fines ,
forma parte de una masificación, carácter pasivo
que va por donde exige el consumo, es decir, con
predominio de la razón manipuladora y la ausencia
de relaciones identificatorias. Y lo que nos queda
como saldo probatorio de la solidez del testimonio
que hemos explorado, es esa condición de la Otra/o
único e identificable, lo cual presupone un ir de ti a
mí, y viceversa. Un re~conocerse, una comprobación
de nuestras semejanzas y diferencias, al igual que
las calles de nuestra ciudad que se abren, se separan
y se reúnen más pronto o más lejos. Es ésta la
propuesta que prevalece en nuestra testimoniante, y
a lo que alude, sin lugar a dudas, es a la ciudad como
comunidad.
El control que se quiere hacer sobre estos actos
comunitarios por el poderoso ejercicio conservador

del Sistema, es obvio; sin embargo, para concluir
vuelvo al testimonio: sólo con la participación de
cada uno de nosotros accederemos a la equidad de
género y todas las equidades que vienen detrás de
esta Otra, Mujer, Ser femenino, Irrealizada todavía,
en busca de su andar legítimo, autónomo. Otra que
oculta al Otro, al indígena, a los homosexuales, los
negros , los discapacitados, los delincuentes, los
nifios, los pobres, los drogadictos, las prostitutas,
los travestís, en fin todos aquellos que se han visto
escindidos como seres humanos por la orfandad social
y política, los prejuicios raciales y sexuales y han sido
estigmatizados antes que incluidos.
No he querido abundar en lo repetido hasta el
cansancio respecto de las situaciones de desigualdad
y la plena asunción de sus derechos que sufre nuestro
género en todas las culturas más y menos sofisticadas
o avanzadas. Tampoco abundar en tantos ejercicios
de inequidad y violencia, amén de las propias
aplicaciones de políticas que parecen equitativas y

�DESDE EL SICLO P.A.S.A.DO SE 11AM ERC.IDO M•EYOS
T.A.COMIST.A.S SOCIA.LES, Y EM PRIMER L■ C.A.R, LOS
SOS Y .A.CTOS

PROP ■ ESTOS

POR LAS

M ■IERES

S ■IETOS•PRO•

M ■ EYOS

11AM

DISC•R•

.A.■IERTO

.A.SI•

MISMO REMOY.A.DOS ESPACIOS EM LA CI.D.A.D DOMDE EST.A.LLA LA
COTIDIAMEID.A.D, LA ■ETEROCEMEID.A.D Y L.A. COMFUCTIYID.A.D DE LO
c•LT.R.A.L.
que flagrante1nente reniegan de ellas. Tampoco a los
programas y planes de justicia social en la salud, la
educación, la justicia, el trabajo, la cultura, el ocio y la
recreación. No es ésta mi área.
Más bien mi reflexión pasa por no esperar "los
supuestos privilegios con que nos premiarían" con
base en una legislación justa, sino hacernos cargo de
nuestros derechos con paciencia, con nuestros pasos
yendo y viniendo, con la organización silenciosa de
nuestros encuentros y nuestras tareas juntas. En una
suerte de resistencia cotidiana, sin pausa, paso a paso,
día a día, calle a calle, de esquina a esquina. En la plaza
y en la feria, en el parque y en el zócalo, a la salida de la
escuela y de regreso.
México ha retrocedido en equidad de género,
este afio se colocó en el lugar 99 debajo de naciones
africanas y latinoamericanas . Atravesado por la
violencia, la corrupción y los fraudes a todo nivel y en
todas las instancias políticas y sociales. No obstante
desde el siglo pasado se han erguido nuevos sujetos~
protagonistas sociales, y en primer lugar, los nuevos
discursos y actos propuestos por las mujeres han
abierto asimismo renovados espacios en la ciudad
donde estalla la cotidianeidad, la heterogeneidad y
la conflictividad de lo cultural. luego han sido los
ecologistas y, como siempre en todos los tiempos, los
jóvenes junto a las mujeres que desde entonces no

permiten soslayes ni exclusiones.
Todo esto me lleva a concluir que el testimonio que
hemos explorado dice mucho más de lo que podemos
advertir:
la ciudad en la que me gustaría vivir más que
tener una buena infraestructura o cosas materiales,
necesitaría un urgente cambio en la mentalidad y
forma de relacionarse entre las personas que la
habiten. Vivimos en un mundo de materialismo y
estereotipos que nos impiden ser nosotros mismos.
En mi ciudad sofiada las personas dejarían
atrás esa necesidad de aparentar y tendrían más
empatia para con los demás. Habría más enfoques
en el estudio y las artes. Además de darle un valor
muy importante al cuidado de la naturaleza y la
ecología.
Habría participación de la gente para con la
política y no existiría la desigualdad de género y
raza.

Ciudad que implica trabajo y ocio, responsabilidad
ética y educación, pero donde los pasos perdidos
buscan, se buscan , en espacios sofiados de encuentro
y solidaridad. •

�• IORCI c■ tP•u

l monstruo devorador de ciudades despertaba cada mil afios y se tardaba otros mil en
devorarlas por completo. No era grande, era del tamafio de una partícula, con flagelos
largos como hilos de pensamiento que abarcaban las fronteras. Estaba más hecho de
desidia que de costumbre y no le gustaban los días fríos o lluviosos, ni las despedidas. •

E

�Tres poemas
•

■EMDRIK MAASMAM (1899•1949)

Traducción de Osvaldo Rocha

Herfst
De avonden donkeren al.
dit is het regenende jaargetijde
.vaarin wij haar eenmaal ten grave droegen;
ook toen sloegen de bladeren en de regen
over de paden en de zwarte wegen
en het woei duister in de donkre groeve.
alleen was het toen vroeger herfst
en droever.

Otoño
Las tardes se oscurecen ya.
ésta es la estación lluviosa
en que una vez la cargamos hacia la tumba;
también entonces golpeaban las hojas y la lluvia
sobre los senderos y los negros caminos
y soplaba un viento turbio en la fosa oscura.
sólo que aquello fue a principios de otoño
y más triste.

�POl!SÍA

Berusting
T ussen dit ogenblik en rnijn dood
ligt rnisschien een lang leven;
ook een groot?
de hoop daarop heeft rnij allengs begeven;
maar is het groot of klein niet om het even
voor wie gelooft dat wij pas met den dood
gaan leven?

Resignación
Entre este momento y mi muerte
hay quizás una larga vida;
¿una grande también?
la esperanza me ha vencido poco a poco;
¿pero no da igual si es grande o pequeña
a quienes creen que sólo con la muerte
empezamos a vivir?

�Heimwee
De tijden zijn zwart.
wij zijn eeu,ven en eeuwen te laat geboren.
in een mantel gehuld, &lt;loor een

engel op weerlichten doortocht verloren
en &lt;loor het onuitroeibaar heimwee vervuld
den Koning te zien voor Wien ik had willen strijden,
schrijd ik naar den Dood
en die een krijgsman had willen zijn
in de hartstochtelijkste aller tijden,

moet nu in late verwilderde woorden gewagen
van eeuwen, die versomberden tot verhalen
- duister en vurig - van Kruistochten
en Kathedralen.

Nostalgia
Los tiempos son negros.
nacimos siglos y siglos demasiado tarde.
envuelto en un abrigo, perdido por un ángel
en travesía de relámpagos
y poseído por la inconsumible nostalgia
de ver al Rey por el que pretendía luchar,
avanzo solemne hacia la Muerte
y aquel que quería ser un guerrero
en el más apasionado de todos los tiempos,
debe hablar ahora en tardías y caóticas palabras
de los siglos que se oscurecieron en historias
- sombrías y furiosas- de Cruzadas
y Catedrales.

�ENTRE P•ENTES, PASAJES Y FRONTERAS:
LOS ITINERARIOS PARTIC.LARES DEL
YIAJE •TÓPICO MODERNO.

"Vas.finalmente. afingnte un reino en Lu cabeza y hacerte rey o ministro
enélyasídastu5leyes,scguroclequeponrnk1.syde=belladasque=,
son unmero sueño, a nadie ¡xxlrán perjudicar"

J.]. Fm1ánd~dc L¡zard,, El Pensador ~1exicano, Tomo III, Nº4.

•e

(1811)

ómo definir el concepto de utopía en
) 1
la modernidad, específicamente, en el
advenimiento de la Independencia en
el México de comienzos del siglo XIX? ¿Es posible
concebirla como un "mero suefio", como el producto

l.

de una imaginación evasiva de una realidad colonial
que se resquebraja y amenaza derrumbarse? ¿fue
acaso necesario para los mexicanos recurrir a ella
como modo de afrontar los conflictos políticosociales y culturales que se suscitaban?
Rafael Rojas en su ensayo Las repúblicas de aire (2009)
asocia este concepto a la visión del primer grupo de
republicanos que bregó por un cambio político-social
en la América hispánica. Es más, considera la tensión
entre utopía y desencanto como el proceso ineludible
por el que transitaron los primeros ideólogos de las
Independencias hispanoamericanas. Este investigador
analiza la configuración del discurso emancipador
en tensión con los "reflujos de la Ilustración" y con
el prisma de lecturas de escritos de los primeros
conquistadores o misioneros europeos en América
(Rojas: 22,23).

�No podemos negar que la utopía se pergefia en
momentos de crisis político-sociales. Ella estipula
un viaje hacia regiones distantes y extrafias que nos
contactan con sociedades alternas que, irónicamente,
nos otorgan herramientas para cuestionar nuestra
realidad cotidiana. Debido a este carácter dinámico
de "acercarse alejándose",
genera una perspectiva
extrafiada y novedosa de
la realidad cotidiana. Por
ello, la misma contiene
una fuerza movilizadora
que bien puede pensarse
como un primer paso en
el camino del cambio y
la reconfiguración de lo
cotidiano.' Este aspecto
dinámico la lleva a estar
emparentada con el relato
de viajes (Trousson, 1979)
ya que comparte con dicho
género la aproximación
a regiones distantes,
la salida del hogar , las
aventuras del viajero que
experimenta situaciones
que le modifican la vida.
Sin embargo, la utopía
como viaje hacia los
confines, prefigura no sólo
la posibilidad de encontrarnos con una organización
perfecta, sino también de descubrirnos a través del
relato. Genera una suerte de "conversión" tanto del
viajero como del lector, sea ésta de carácter moral,
cívico o religioso. Es decir, el contacto del viajero con
un espacio inexistente y una temporalidad inmutable,2
ofrece al lector la posibilidad de hacer uso de ese
"vacío referencial" como puente (Murnford, 1922),
pasaje (Paredes, 2004) o frontera (Rojas, 2009) hacia
l Su dinamismo se presenta también en la multiplicid,1d de
tempontlidades que la misma contiene. Sobre este aspecto, Bloch
(1979) en su ensayo El prú1cipio esperanza anali::a el funcionamiento
particular de las utopías: ·cumplen un cometido social, una
tendencia reprimida o gemun,ll de un próximo estadio social"
(tomo 11. 41).
1 Al respecto. Oavis (1985). Trousson (1979) y Joset (1981) an,ll.i::an
de qué forma en las islas utópicas predomina un tiempo presente
infinito que no hace mella ni perjudica la vida de los islenos.

la construcción de una realidad distinta. Es necesario
aclarar que dicha construcción (o reconstrucción)3 no
requiere necesariamente de una modificación radical
del contexto sociopolítico del lector, sino, como
bien lo sefiala Bloch (1979), posibilita una antelación
ensofiadora de lo que vendrá.

Teniendo en cuenta lo sefialado, este trabajo se
centrará en analizar la lectura insurgente (Barrera
Enderle, 2010) que pergefia Fernández de lizardi
del modelo utópico social moderno prefigurado por
Tomás Moro a lo largo de cuatro episodios de su
prosa. Ellos son: la estadía de Toribio en la frontera
con los insurgentes; la carta que recibe El Pensador de
su hermano de la Isla Ricamea (ambas producciones
dentro de su periódico El Pensador Mexicano (18121814]); la estadía de Periquillo en la isla de Saucheofú
(1816) y la redacción de la Constitución política de una
3 Mumford estipula dos tipos de utop!a: la de escape y la de
reconstrucc:-ión. Estos modelos de sociedad "perfecta· se prefiguran
con b,1se en clistintos objetivos: evadir momentáneamente la
realidad de forma ingenu,i y superficial por un lado, repensar las
bases morales y c!vicas de la sociedad en la que el utopista vive,
por el otro (2008).

152

�república imaginaria a manos del Payo y del Sacristán
(1825). El objetivo de este análisis es repensar el
acercamiento que este escritor tuvo al género utópico
como modo de reconfigurar su vínculo tanto con
la ciudad letrada (Rama, 1984) como también con el
pueblo mexicano durante los procesos de cambio
social, político y culturales iniciados por el periodo
independentista. Esta finalidad plantea el desafío
de investigar de qué forma puede un letrado criollo
desde su quehacer literario y periodístico plantearse
la posibilidad de construir un discurso americano sin
entrar en flagrante choque con el discurso colonial
peninsular. En otras palabras, es nuestra intención
analizar cómo, frente al viaje de descubrimiento
espafiol (viaje fundador del discurso de la otredad
americana a través de "ojos imperialesn [Pratt, 2007]),
Fernández de lizardi plantea un viaje ficcional que
conlleva un alterno recorrido escriturario. Para ello,
hace uso del género utópico como modelo "en fugan
(sin ser por ello una evasión) del modelo social que
prefigura Moro. Con este procedimiento busca avalar
la construcción de una "comunidad imaginada"
(Anderson, 2007) discursivamente americana.
Comunidad novedosa que nace en respuesta tanto de
la sociedad utópica e idealizada como de la comunidad
opresiva y autoritaria de la ciudad letrada. Ambas
organizaciones son cuestionadas por Fernández de
lizardi debido a su homogeneidad restrictiva, su
proceder distanciado de la sociedad y su terror ante
cualquier tipo de novedad o cambio planteado que
provenga del afuera. 4
Si bien la utopía social que pergefia nuestro
escritor se construye de manera negativa o "en fugan
con respecto al modelo genérico ideado por Moro
(que tendía a concebir a la utopía como plan de
transformación cívico-social), consideramos que
esta negatividad va en consonancia con un objetivo
político-cultural específico de reforma cívico,
política dentro de los parámetros de la Monarquía
espafiola. Dicho propósito establece un diálogo fluido
entre la situación sociopolítica experimentada por
México y el posicionamiento del letrado criollo en
4 la figura del "extranjero" se liga simulcáne-dlllente a la pertenencia
a un esp,,cio y a un conocimiento espectfícos. Por este motivo,
tanto el visitante de otros lares como el pueblo ajeno al circuito de
la letra son vistos como extranos y. por tanto, portadores de una
virtual amena::a de cambio frente al orden imperante.

el engranaje de esta organización. A diferencia del
análisis específicamente genérico sobre la utopía
realizado tanto por Trousson (1979) como luego
por Joset (1981), consideramos que la riqueza de
la construcción discursiva de la misma va más allá
de una mirada intrínsecamente textual. Más aún si
consideramos el tiempo vertiginoso y de búsqueda
de cambios que experimenta la sociedad novohispana
a comienzos del siglo XIX. En particular, se buscará
desarmar la lectura génerica de .Joset que considera el
armado utópico de Fernández de lizardi como una
degradación del modelo genérico dado por estar llena
de quiebres en su forma y contenido.

EL LETRÁDO CRIOLLO COMO HÁ.FR.ACO
SOCIA&amp; EM ,..LA ISLA ESCRITX' DE U CI••
OAO &amp;El'R.AOA.

¿Qué significa e implica "naufragar" en la sociedad
colonial? ¿Qué temores y consecuencias desata en el
accidentado tripulante? ¿y en la sociedad que lo alberga?
¿Cómo concibe la sociedad a aquel hombre que "se dejó
llevar por los vientosn, que se hizo uno con la naturaleza
inaprehensible?
Si bien el naufragio es un narrema común de
este género literario utópico Qoset, 1981), deseamos
singularizar este suceso como dador de un sentido no
sólo literario sino también cultural. Al respecto, Elena
Altuna analiza la riqueza cultural de dicha catástrofe
natural en la empresa conquistadora de Espafia sobre
América. Así, sostiene: "la figura del náufrago se
presenta como diferente en el conjunto de la sociedad
conquistadora; de allí que su inclusión en las relaciones
y crónicas requiera de mecanismos escriturarios
precisos que neutralicen su peripecia y lo reinscriban
en el discurso triunfalistan (1994: 9). Altuna analiza la
figura del náufrago tematizada de manera particular por
distintos cronistas de Indias. Así, destaca la manera que
ha tenido la escritura de la Conquista en "neutraliz~
la voz del náufrago rescatado y obturarla cuando la
misma deviene una voz rebelde. Discurso transformado
en campo de batalla: cuando el hombre "desviadon o
"perdidon es recuperado, sólo puede hacerse a través
de la neutralidad, del didactismo moral o del ejemplo
del buen soldado. El cuerpo perdido es reubicado en el

�campo de batalla discursiva para reasegurar la legalidad
y justificar la empresa de conquista.
Ahora bien, si reorientamos nuestra brújula al
periodo independentista mexicano: ¿cómo se concibe
el naufragio y su posterior recuperación en los distintos
protagonistas de los episodios idealistas e imaginarios
que narra Fernández de Lizardi? Los cuatro episodios
dialogan con el género utópico. Lo que se modifica
entre ellos es el posicionamiento del letrado criollo, su
forma de observar y describir el viaje particular de cada
protagonista.
Analicemos primero los dos primeros episodios que
se publican en su diario El Pensador Mexicano (1812-1814).
Ambos episodios son presentados a través de la escritura
del viajero que surca los confines del lugar "ideal" para
mostrarnos el "revés de la trama". Estas cartas muestran
el desencuentro entre las expectativas construidas por el
viajero al descubrir dicho espacio sofiado y la desilusión
posterior dada por la experiencia de habitarlo.
La primera de las cartas se publica en el suplemento
del periódico a fines del afio 18135 y cuenta las peripecias
de Juanillo al pasar los limites urbanos e internarse en las
afueras de la Ciudad de México. Su partida se justifica
por la búsqueda de este joven letrado criollo de alejarse
de la ciudad corrupta y estancada. Este viaje es avalado,
a su vez, por su tio Toribio quien, de hecho, le sugiere
"sacarse la chaqueta" (186) de la hipocresía urbana
preocupada por intereses .fútiles como la imitación de
la moda europea y el egoismo criollo. Este tio defiende
la vida insurgente que posee un sentido de comunidad
carente en la vida urbana. Entre ambos se produce una
visión sobre la vida en el campo similar a la "Arcadia".6
Para ir alli,Juanillo se "viste a lo payo". Sin embargo,
una vez instalado en las afueras, muestra la contracara
de dicho espacio idealizado. Si bien es rápidamente
albergado por los insurgentes, se lo hace trabajar como
escritor de panfletos y no logra ascender de rango dentro
de dicha organización social. Al sentirse frustrado, regresa
a la ciudad luego de estar menos de tres meses fuera.
5 La [echa exacta de publicación es el 6 de diciembre de 1813. Se

publica como parte del suplemento El Pensador Mexicano, Tomo
11, pp. 353-357. Todas las ciras de los dos primeros episodios se
trabajarán con la edición y recopilación hecha por Maria Rosa
Pal,1zón Mayoral y Jacobo Chencinsky (1968). Obras IH-Pc1iódicos.
El Pensador Mexicano. México, D. F.: UNAM.
6 Tanro para Davis (1985) como para Trousson (1979) el modelo
de "arcadia" si bien está emparentado con la utopla, no cumple
especúicamente con los requisitos del género.

El segundo episodio se refiere a la carta escrita por el
hermano del escritor.7 La misma se publica a comienzos
del afio 1814 y abarca tres números del periódicoª en
los que se cuenta con lujo de detalles las peripecias del
comerciante que se aleja del seno familiar para ser el
amanuense de un caballero inglés en Manila. Debido a
su labor adquiere un buen pasar económico y se casa
con la hija del caballero inglés con quien tiene un hijo.
Tras sufrir un viraje violento del destino, muere su
nueva familia. A su vez, el deseo de volver a su patria
se ve imposibilitado por una tempestad que lo acerca
a las orillas de la "Isla Ricamea" (nombre dado por las
riquezas naturales que la misma posee). Lo interesante
de este relato utópico es que se presenta como una
isla americana con un funcionamiento cívico-político
totalmente dispar al de la Ciudad de México. Existe un
gobernador elegido por el pueblo, los horarios de trabajo
se encuentran regulados, cada ciudadano se encuentra
a gusto y participa activamente para que la regularidad
subsista. El hermano de nuestro escritor es rápidamente
aceptado por las autoridades islefias. Sin embargo, y al
igual que Juanillo, este hombre traslada su ideología
criolla-comerciante a un espacio alterno que obtura
y malinterpreta sus intenciones. En otras palabras, la
primera acción que realiza Manuel al ingresar a la capital
es repartir a través de limosnas gran cantidad de su
fortuna al pueblo, instaurando un sistema de repartición
de la economía impensada para ese espacio. De hecho,
tras otro viraje del destino, este hombre deviene en
Presidente de la isla y el pueblo se presenta confundido
ya que no sabe cómo seguir con su regulación igualitaria
frente a un mandatario comerciante. Con el temor de
una posible rebelión popular, el desesperado hombre se
comunica con su hermano publicista en busca de una
respuesta rápida y eficaz.
Para este primer tramo del viaje utópico, Fernández
de Lizardi asume una postura distante con respecto a
los hechos descritos y un silencio absoluto frente a la
desilusión y desesperación del viajero criollo. ¿Por qué
no responde a los llamados de estos criollos? Por un lado,
se destacan dos motivos innegables: la censura ejercida
por la Colonia a la libertad de prensa y su reciente
7 Este recibe la carra a rravés de un mensajero negro llamado
·Pensamiento" que huye tras la entrega tle la carta. Prefiguración
perfecta de la descripción utópica q lle vendrá.
8 Especificamente, los números 2,3 y.¡ del Tomo IIJ de El Pensador
Mexicano, pp. 385-399.

�estadía en prisión por haber desafiado el abuso de poder
cuenta los parámetros de dicha profesión en la isla por
del virrey Callejas frente a los eclesiásticos insurgentes.
lo que el pícaro fracasa en cada una de las evaluaciones.
Por otro lado, el accionar de estos "náufragos sociales~:
Finalmente, y como último recurso de aquél que se
¿qué hacen los núsmos una vez que se instalan en estos
va a hundir, expone un título nobiliario hiperbólico
espacios idealizados o ideales? Desean escapar, no se
y totalmente distante de la vida de este protagonista.
Sostiene ser "Conde de la Ruidera". Por lo visto, este
acostumbran a la paridad de obligaciones y derechos
que estos sitios imponen.
"ropaje de soberbia" ensordece al virrey que lo invita
El tercer episodio suele ser retomado por muchos
a formar parte de su conútiva y lo libera del trabajo.
Esta configuración discursiva nos lleva a cuestionar
criticos literarios9 debido a sus claras descripciones
tomadas del género utópico. Este suceso se encuentra
si efectivamente el naufragio "purifica" moralmente a
en la novela El Periquillo Samiento escrita en el afio 1816.10
Periquillo." Es decir, el accionar inmoral de este pícaro
La estructura del relato utópico
mexicano deviene en autoridad
es muy sinúlar a la del hermano
MAYECACl M
respetada dentro de la isla utópica.
6
del escritor: Periquillo se LA
0■ E Al respecto, coincidimos con las
encuentra en Manila. Asciende REALlli FERMAMDEZ DE apreciaciones que esgrime Joset
sobre las "fallas" de esta isla en
social y económicamente
LlliRDI
A
TRAYÉS
DEL
gracias a su labor como
relación con el modelo genérico de
amanuense. Decide volver a su CÉMERO ■T6PICO
DE• la isla de Tomás Moro: no existe
patria y se sucede la tempestad. M ■ ESTRA OTRA ARISTA la igualdad entre sus habitantes;
A diferencia del relato anterior,
el lujo que debería estar elidido ya
en este caso el viajero fue M■Y DISTINTA A TRAYÉS sea a través de la vestimenta como
llevado a Manila preso por DE LA LIBERTAD OTORCA• también a través de las viviendas,
sus acciones léperas, propias
predomina en esta región; el
del pícaro urbano. Toda la DA POR LA FICCl6M MÁS gobernante supremo no es elegido
tripulación fallece y este criollo P ■ RA COMO ES LA DE LA democráticamente. Sin embargo,
se encuentra a la deriva. Uega
la felicidad entre los habitantes
MOYELA.
a la isla de Saucheofú ubicada
y la regularidad impartida por el
en las costas del Pacífico
sistema existen a fuerza de un
Asiático. El ser el único náufrago de la tripulación
sistema represivo mediante el cual son condenados a
que se dirigía a Acapuko le permite reconfigurar su
muerte o mutilados aquellos que infringen la ley. Más
identidad, fraguarla a través de la elaboración de su
que darse a conocer la ley, aquí se plasma en las paredes
discurso. Asi, cuando es interpelado por el virrey
de la ciudad impidiendo a sus habitantes desconocerla.
sobre su identidad va metamorfoseándose en pos de la
El episodio mencionado tergiversa la posición del
exención del trabajo manual. Su identidad va mutando
letrado criollo que narra los eventos del pícaro bajo una
rápidamente en pos de la aceptación de las autoridades
mirada humorística. Ya no predomina el alejanúento
islefias: sostiene ser abogado, médico, teólogo. Frente a
silenciado, sino que el letrado rescata el ingenio del
cada uno de sus títulos, el virrey lo evalúa teniendo en
pícaro para subsistir exitosamente en una sociedad
extremadamente regulada. Como vemos, la navegación
que realiza Fernández de Lizardi a través del género
9 Algunos de los critícos literarios que retoman el episodio utópico
son: Spell {1976), Franco (1979),.Joset (1981), Calderón de Cuervo
utópico demuestra otra arista muy distinta a través de
(2001), entre otros.
la libertad otorgada por la ficción más pura como es la
10 Como bien lo senala .Joset (1981), esta parte de la novela no
pudo ser publicada en el ano 1816 debido a la censura que sufrió
de la novela.
por las duras criticas c¡ue reali::a Fermínde:: de Lí=ardí contra
Por último, y como destino final en esta navegación
la esclavitud. Aparecerá en los anos 1830-1831 ya transcurridos
vanos anos de la muerte de nuestro escritor (1827). El episodio
multiforme y desbordada, se destaca la creación de la
~

utópico abarca del capitulo XIV al XV!Il Se toma como referencia
l.t edición reali=ada por Editora :Madrid en 1976: Fernández de
lizardi, Joaquín (1976) [1816]. El Pcriqu1ll0 Sarnicnio. Madrid:
Etlitom Nacional.

ll En este aspecto, coincidimos con la mirada de Joset (1982) y
diferimos &lt;le la perspectiva de Ctlderón del Cuervo (2001).

�Consritución política de una República imaginaria a manos
de dos personajes ficcionales que constituyen su
último periódico en 1825.12 Este episodio abarca
varios números de su periódico y consta de la
confección detallada de una nueva organización
para el pueblo mexicano realizada por dos hombres
comunes (el Payo y el Sacristán) en plena disidencia
con respecto a los manejos irregulares del poder.
¿Por qué Fernández de Lizardi pergefia una
constitución nueva y más justa cuando en 1824 ya
se había confeccionado y aprobado una constitución
republicana?
A lo largo de la redacción de dicho documento
imaginario, el Payo actúa como amanuense del
Sacristán. El documento que construyen estos
dos amigos se ve enmarcado por las palabras del
Sacristán que lo incita a su compadre a escribir
para "no ahogarse en un vaso de agua" ( 415) como
hacen otros . Nuevamente, el
temor ante el hundimiento ,
la preocupación generalizada
frente a un sistema político
todavia en crisis, le permiten
a Fernández de Lizardi jugar
con el sentido del término
"naufragar" desde un lugar
opuesto al tradicional.
En este episodio ambos
personajes "leen al poder"
a partir de la escritura y reescritura de sus cimientos.
Como gesto novedoso, ellos no
se encuentran en una región
distante e intangible, sino que,
situados en la ciudad de México,
imaginan un futuro distinto
para su patria. Ciertamente el modelo utópico social
no se traslada a México. Sin embargo, se producen
correspondencias entre las leyes que rigen la isla que
visita Periquillo y la constitución imaginaria que arman
estos personajes en relación con la regulación del poder
religioso, la supresión de la vagancia y la delincuencia y
el apoyo firme hacia la mejora educativa.
11 Conversaciones del Payo y del Sacristán, en Fernánde= de Ll=ardi,
José Joaqtún (1973). Obras V: Periódicos. México: lTNAM. ~Omeros
16-21, pp. 414-528.

Este último episodio dialoga con el género utópico
a partir de la confección de un proyecto sociopolítico o "proyecto histórico", como sefiala Joset.
En él participa activamente Fernández de lizardi
como ciudadano representante del pueblo mexicano
al denunciar el abuso de poder que realiza el
Cabildo Eclesiástico de México al negar el proceso
independentista del mismo.13
Según la interpretación de J oset, esta constitución
armada por dos integrantes del pueblo de México
corresponde a la reducción del imaginario a
un futuro posible en el folleto. Sin embargo,
consideramos que en este documento la imaginación
no se limita sino que se transfigura y dialoga con un
nuevo presente que exige un compromiso directo
del letrado criollo (sin que deba necesariamente
renunciar a su estilo humorístico). Al respecto,
María Rosa Palazón Mayoral (2006) destaca la
importancia que
ha tenido este
episodio ( así como
tantos otros folletos
del autor) en la
transformación
y autonomía del
pueblo mexicano.
Para ella, no es
problemático el
pasaje entre el relato
utópico y la escritura
de una constitución
imaginaria ya que
los ve como aportes
~
inconmensurables
de la personalidad
u tópica de este
escritor ilustrado y reformista. Empero, enmarca la
utopía dentro de un laberinto,14 espacio que confina
y aísla al visitante que ingresa fácilmente a él para
luego no poder salir.
13 Esta denuncia se encuentra en el ~1m10rial escrito como anexo a la
Co11sri1uci6111magi11ana escrilo por el Pensador Mexicano al Consejo
de Gobierno criticando al Cabildo Eclesiástico de México por sus
actirudes coloniales (445).
14 la ,mtologia que reali=,m Maria Rosa Palazón ~fayoral junto con
Maria Esther Guzmán Gutiérrez se intinila El labcri11rodc la uwpía.
U11aancologiagrncral (UNAM, 2006).

156

...
.•..:..
j

......

.•
j

•1◄
►

2

••
.-

......

!•

�CODA: LDE •TOPÍAS O DECEPCIOMES'I
FERMÁMDEZ DE UliRDI Y
COMSTR•C•
Cl6M DI.A.L6CIC.A. DE LA P.A.TRI.A..

s•

A lo largo del análisis de estos cuatro episodios dispares
hemos visto cómo Fernández de lizardi reconfigura
su posicionamiento criollo dentro de una sociedad
mexicana dinámica y, por momentos, enigmática.
Para lograrlo, se distancia discursivamente de la ciudad
letrada, espacio confinado al que sólo unos pocos pueden
acceder. Este espacio de poder, conformado por jueces,
escribanos, médicos, abogados, acciona como una "isla
escrita" ya que se distancia del pueblo y lo regula a
través del dominio de la escritura. Este sector es el que
se mantiene fiel a la organización de poder instalada
por la Colonia y reniega de los cambios. Frente a ella,
Fernández de lizardi se configura como un "náufrago
social" a la deriva del sistema colonial que se hunde. Para
reubicar su discurso, instaura una via de debate a través
de un juego del poder a partir del uso de la imaginación
y de los beneficios de su trabajo como publicista en una
nueva sociedad ávida de información y de novedades.
Su labor, como la de muchos otros pensadores del
periodo independentista hispanoamericano, será la
de fundar el "espacio discursivo de la patria". Desafío
agotador y conflictivo que este escritor asumirá desde
distintos géneros narrativos, pero siempre asociado a
una perspectiva reformista y a la búsqueda inalcanzable
de la verdad que subyace por debajo de la uniformidad
totalizadora tanto de la ciudad letrada como de una
perfecta utopía de escape.
Si pensamos el vinculo de Femández de Lizardi con
la escritura, no podemos negar el carácter performativo
(Mozejko, 2007) ("curativo") de la misma. Femández
de Lizardi a lo largo de todos sus escritos, ya
sean periodísticos como enteramente ficcionales ,
ha persistido en la búsqueda inalcanzable de
transformación de sus destinarios en alertas patriotas
dispuestos a reflexionar sobre el acontecer cotidiano y
en debatir sobre su pronta mejoría. Para lograr dicho
objetivo, este escritor se alía a la mordacidad, a la sátira
corrosiva ligada a la representación de los vicios de
los mexicanos. Es decir, en búsqueda del bien social,
de la utilidad pública, Fernández de Lizardi erige
su escritura como la conjunción de una mentalidad
dialógica entre la utopía y el desencanto. La cura de

los vicios morales viene acompafiada de la corrosión
de la escritura, de la decepción de una literatura del
buen gusto ligada inextricablemente a la producción
de la ciudad letrada, a una lectura ya anacrónica para
los tiempos modernos y dinámicos en los que escribe
nuestro publicista. •
Bibliografla
Altuna. Elena (1994). "El naufragio: alteridad e identidad cultural",
en Estudios Coloniales, Cuaderno n'6. Tucumán: Instituto
lnterdisC'iplimtrio de Estudios Latinoamericanos, Facultad de
Filosofía y Lenas, Universidad Nacional de T ucumán.
Anderson. Bene&lt;lict (2007 [1983]). Comunidades 1111ag111adas, refle.\1ones
sobre el origen y la difusión del nadonalismo. México: Fondo de Cultura
Económica.
Barrera En&lt;lerle. Víctor (2010). ·La creación del lector ínsurgence
a través de la formación de una opinión pública: José Joaquín
Femánde:: de li::ardi" en: Lectores msurgcnces. La fo11nac1ón de la ,TÍtira
lircra,ia hispanoamericana (1810-1870). México D. F.: Editorial JllS.
Blocb, Ernst (1979). El prinCJpio esperanza. Tomo JI. Madrid: Aguilar
Ediciones.
Calderón de Cuervo, Elena (2001). "José Joaquín Femández de
Li::ardi: ¿un utopista americano?". en Homenajea Carlos OrlandoNállim,
Mendo=a: Facultad de Filosofía y LernlS &lt;le la llniversidad de Cuyo.
Colombi (2009). "Diálogos de la independencia". en Rcvelationcs
imperfectas. Estudios de la licera111ra latinoamericana. Noé Jitrik
(compilador). Buenos Aires: NJ Editor.
D,tvis,.J. C. (1985). Urop,a y la sociedad 1dcaL Estudio de la litcrawra 11c6pica
inglesa 1516-1700. Traducción Ju,tn José Ctrilla. México: Fondo de
Culmra Econónúca.
Fnmco, Jean (1975). Hisro,ia de la lita·awra hispanoamericana. Barcelona:
Editorial Ariel.
Femánde:: de Li=ardi,José Joaquín (1968). Obras 111: Periódicos. ~1éxico:
UNAM.
Femánde:: de Lizardi,José Joaquln (1973). Obras V: Periódicos. ~1éxico:
l1NAM.
Fernilnde= de Lizard1, Joaquln (1976 (1816]). El Penquillo Sarnicnlo.
Madrid: Editora Nacional.
Joset.Jacques (1982 (1981]). "La utopla degradada de.J.J. Fern.'indez
de Lizarcli·. en Manoria del XX Congreso del lnslilulo Inrernadonal de
Lit"a111ra Iberoamericana. Budape,t: Universidad Eorvos Loránd.
Magris. Claudio (2001). Ulopiaydcscn,anco. Hisrorias,cspcranz,ase ibtsioncs
de la modernidad. Barcelona: Editorial Anagrama.
~fannheim, Katl (1987). Ideología y utopía. ln1nxl11cci6n a la sociología del
conocimia1ro. Traducción de Salvador Echavarría. México: Fondo de
Culmra Econónúca.
Mumford, Lewis (2008 (1922]). Tl1e srory of 111opias. The Forgoucn books.
Versión en linea: brtp://books.google.com.ar/books?íd:81\\ bEwVfy
P~1 C&amp;.."Printsec•frontc:over&amp;:source=gbs_ge_surnmary_r&amp;:cad•O#v.
onep,,ge&amp;:q&amp;f•false
Pala::ón Mayoral, María Rosa (2006). · una bella persona utópica".
en ]ose Joaquín Fernándcz de Li,zard1, El labcrmto de la utopía, una anrología
general México: UNJL\1 / Fondo de Cultura Económica.
Paredes, Rogelio C. (2004). Pasaporte a la uropia. Litcracura. indiv1d110
y modernidad en Europa (1680-1780) . Buenos Aires: Mifio y Dávila
editores.
Pratt, Mary Louise (1997). Ojos imperi.alcs. Lcclllra de viajes y
transrulruradón. Buenos Aires: {.lniversidad Nacional de Quilrnes.
Rama. Ángel (1984). La ciudad !errada. Hanover: Edícione:5 del Norte.
Rojas, Rafael (2010). Las repúblicas de aire. Buenos Aires: Editorial
Tauros.
Trousson, Raymond (1995 (1979]). Histo1ia de la lircrawra 1116p1ca. ViaJCS
a países incxistalles. Traducción de Carlos M,m::ano. Barcelona:
Ediciones Península.
Spell, Jefferson Rea (1976). Prólogo a su edición de El Periquillo
Sarnienro. Madrid: Editora Nacional.

��La voluntad de muerte preside el furor de vivir y no al=amos a

distinguir cuál nos inspira.

AlbcnCaraco, Breviario del caos1

lbert Caraco fue un ser oscuro, tan escondido
como su obra, pues no existen anecdotarios,
ni referencia de amistades. No hay familiares,
conocidos, compafieros, contemporáneos, nadie que
hable de él. Su obra es fundamentalmente
autobiográfica, dolorosa, cruda, incluso incómoda
por su exceso de pesimismo y lucidez lacerante que
va desde conmover y reflexionar hasta irritar y
sentir desesperanza. Sus textos están cubiertos de
elementos complejos donde la cobardía, el falso
optimismo, la hipocresía de la sociedad, la soledad
infinita del Hombre y su interminable e infértil
autocompasión prevalecen.
El presente ensayo es un intento desde la
perspectiva psicoanalítica de entender la compleja
vida, muerte y obra de este autor, a partir de las
propuestas de Tyson acerca del negativismo en
el carácter, una manera de entender todo lo que
nos rodea como algo funesto , carente de sentido
y anti-optimista; las ideas de Sandler y su equipo
(1957) acerca del papel determinante de la madre
en la formación de nuestra forma de ser, nuestro
carácter. Así mismo me llama la atención lo dicho
tanto por Kaslow y colaboradores (1998) y Bell (2001)
en torno al significado del suicidio. Por último, las
aportaciones sobre la creatividad hechas tanto por
Freud (1908) como por Grinberg décadas después
(1971), complementan las reflexiones que enuncio a
continuación.
Albert Caraco nació en Constantinopla (ahora
Estambul) en 1919, un 8 de junio. Hijo único
proveniente de una acomodada familia sefardí,
pasó su infancia en diferentes países huyendo de
la persecución nazi (República checa, Ale1nania,
Argentina, Uruguay, Brasil, Austria, Francia ... ).
Como menciona en L'homme de lettres (1976): "Pasé los
primeros diez afios de mi vida en Alemania, los diez
siguientes en Paris, los diez siguientes entre Argentina
1 Nota sobre las referencias de Caraco: Salvo a4uellas que aparecen
en Breviario cid caos y Pose mor!C111, las cuales son del traductor
Rodrigo Santos. el resto son re-.ilizadas por mi.

y Uruguay" (207-208). La necesidad de emigrar de su
padre,José Caraco, un banquero judío, tacafio, cerrado
y temeroso del antisemitismo, hizo a la familia cambiar
de residencia constantemente. De esta manera los
Caraco carecieron de lo permanente, aunque en los
tiempos en que residieron en alguno de estos países
intentaron establecer relaciones sociales, llegando
incluso a hacer que su hijo declamara o contara cuentos
e historias ante los vecinos. Ya de adolescente, aunque
su intención era estudiar medicina, Albert Caraco se
graduó en 1939 de la carrera en negocios por la Escuela
de Altos Estudios Comerciales en el Liceo Jansonde-Sailly, en París, seguramente por influencia de su
padre, heredero de comerciantes. Después de esto, sus
padres y él se asentaron por afios en Uruguay, en la
calle Mariscal Estigarribia, no lejos del mar, adoptando
la nacionalidad uruguaya en 1941. (Ese mismo afio
solicitaron en París pasaportes hondurefios intentando
obtener la ciudadanía en dicho país, valiéndose incluso
de sobornos ya en Honduras, siendo luego revocados.)
Una vez en Uruguay su padre decidió ubicarse
discretamente en el barrio negro de Palermo en un
intento por pasar desapercibido debido a su constante
miedo al antisemitismo. De hecho, en su afán de no
ser perseguidos y encontrar mejores opciones de vida,
decidió convertir a su familia al catolicismo. Durante
esos días, Caraco encontró en la lectura y la escritura
su único placer. Se refugió en su habitación para leer
libros en inglés, espafiol y francés , apilándolos en
todos lados de forma meticulosa. Es ahí donde inició
su carrera como escritor. Obtuvo reconocimiento
desde sus primeras obras (ilustradas por él mismo),
las tragedias Inés de Castro y Les Martyrs de Cordoue
publicadas en Brasil en 1941. Al afio siguiente, en
Buenos Aires publica con ilustraciones realizadas
por él una serie de poemas y cuentos, Le Cycle de
Jeanne d'Arc, Le Mystere d'Eusebe y Retour de Xerxes.
Para 1946, luego de la Segunda Guerra Mundial,
los Caraco regresaron a Francia 2 a vivir en la Rue
Jean Giraudoux 34. Es precisamente en París donde
Albert inició una férrea disciplina autoimpuesta que
consistía en escribir 6 horas en horario fijo. Por Le
livre des combats de l'iime (1949) (El libro de las barallas
del alma) recibió el Premio Edgar Allan Poe. Poco
2 ·Naci ~ira rnl entre 1946 y 1948, fue entonces cllil,?do abrí mis ~os al
mundo, hasta ese momento me encontraba ciego. (Carneo. 197): 12).

�después colaboró en el periódico Le Monde.3 Para 1967
publica L'homme ga!ant, texto difícil, un tratado de
moral pesimista, densa y crudamente claro. Es una
oda a la misoginia encubierta por premisas acerca del
cortejo, la caballerosidad desviándola hacia la villanía
y explotación del género femenino . En L'homme de
!ertres expresa su rechazo al artista contemporáneo,
atado al trabajo y al dinero, atrapado por el Estado.
De todos estos libros, probablemente su obra más
representativa es su diario íntimo Post mortem, que
además incluye otros textos, el ensayo titulado "lo
deseable y lo sublime", donde el hombre sabio es aquel
entregado, masoquista, perdido en ideales que no le
pertenecen; y "Escritos sobre religión", una serie de
ideas hipercríticas, mordaces, directas y ácidas hacia
la moral religiosa y sus representantes. 4 Sus ensayos
sobre filosofía y política son ásperos, críticos y sin
tapujos. Por ejemplo, definió al nacionalismo como: "el
arte de consolar la masa de no ser más que una masa
y de presentarle el espejo de Narciso: nuestro futuro
romperá ese espejo" (Caraco, 2006: 90). Y en otro lado
sostiene:

que "la vida eterna es un sinsentido" (6); se definía
racista y colonialista (1975: 141). Contradictorio en
su identidad, enaltecía por un lado a los judíos como
"la médula de la raza blanca" (1975: 36) para luego
rechazarlos. Misógino, antagónico al deseo físico y
emocional, escribió que "El deseo no tiene nada de
honorable en sí, y el placer no tiene nada de sublime»
(1985: 248); en otro texto remata, pues prefiere "sus
propias manos a las piernas de una mujer" (1985:
67). Esto es mucho más claro en Ma co11fessio11: "Cómo
odio el orgasmo sexual, así que tomé el estado de
contemplación, transporte, calma, deleite, certeza y
vértigo, donde me vuelvo a mí mismo hasta por tres
horas" (1975: 27). A pesar de ello odiaba su propia
sexualidad: "Odio mi falo más que todo en el mundo ..."
(1985: 135). De hecho, la simple idea de tener hijos
deformes le aterraba y se mantuvo en contra del
matrimonio y la reproducción:
iFelices los muertos! iY tres veces desdichados
aquellos que, llenos de locura, engendran! iFelices
los castos! iFelices los estériles! iFelices incluso
aquellos que prefieren la lujuria a la fecundidad!
Pues ahora los onanistas y sodomitas son menos
culpables que los padres y las madres de familia,
porque los primeros se destruirán a sí mismos y
los segundos destruirán el mundo, a fuerza de
multiplicar las bocas inútiles (2006: 125).

Nuestras revoluciones son puramente verbales y
cambiamos las palabras para darnos la ilusión de
estar reformando las cosas, tenemos miedo de todo
y de nosotros mismos, encontramos la manera de
eliminar la audacia yendo más allá de la audacia y
tener ocupada la locura exagerando la locura" (30).
En la obra de Caraco se aprecian fuertes influencias de
Nietzsche, Baudelaire, Camus, Cioran. En sus textos
acusa al ser humano de ser el artífice de su corrupta
condición, de su desmedido odio, de su inevitable
derrota. "Hay que redefinir al Hombre y repensar
el mundo, pero ya es demasiado tarde, incluso para
sofiar con ello" (97), sentenció. Y es que Caraco jamás
ocultó sus ideas aprobaba la pena capital; afirmaba
3 Hombre culto, dominó el francés, alemán, inglés y espaiiol, Jo cual
en momentos se observa en sus obras al insertar frases de alguno
ele estos idiomas en sus hbros en francés. A pesar de escribir
mayormente en fomcés, Can1co aborrecla a los franceses y mmca
se clewvo en su empresa por devaluarlos. Su desprecio se debió al
me=quino rechazo de su obra por parte ele la comurudacl intelectual
fomcesa, llegando en ocasiones a pagar por ser publicado. Sólo
enaltec!a la Francia de entre 1600 y 1800 (Llera, 2010: 11).
4 Escribió: "Nuestras religiones no nos sirven para nad,i y los
creyentes no tienen ra=ón ele ser..." (Caraco, 1006: 22).

la peculiar relación de Albert Caraco con su madre,
Elisa Scharwz, se expresó en una representación de
ella misma dividida: por un lado seductora, atractiva
y con claras inclinaciones incestuosas hacia su hijo,
parcialmente realizadas a través de sus mimos; por
el otro lado, una madre sobreprotectora, posesiva,
moralista, crítica con las mujeres y la sexualidad,
destructiva. Como él mismo lo dice, ella lo "alejó del
amor" (referido en Navarro, 2006: 13), pues inhibió
de alguna manera el placer y gusto de Albert hacia
las mujeres al hacerle ver desde nifio lo negativo del
sexo femenino. Por ejemplo, mientras se maquillaba
le decía a su joven hijo cómo a través de dicho arreglo
las mujeres ocultan su verdadera y oscura esencia.
Al rechazar la sexualidad, Caraco abandonó la
posibilidad de alejarse de su madre. "Me impuso el
deber de seguir siendo el nifio eterno" (13), reclama.

160

�l■STO

MAYARRO S■■RAYA EM
CARACO LA CATÁSTROFE DE
LA A■ Sl!MCIA., EM ■ MA IM.A.CEM
Y RELACIÓN COM ■MA MADRE•
AMA.MIE, PROTECTORA, A.MICA,
YERD■CO

DE O■IEM MO D■ DA EM
IDEMTIFICARSE IMCL■ SO A 1..-1.
TAR Y DESEAR I■ ESTADO IMAMI•
M.A.DO.

A todo esto se afiade la evasión del padre, auto~
invalidado de la dinámica entre su esposa y su hijo
(Miller, 1953; Rochlin, 1953; Sandler, Daunton &amp;:
Schnurmann, 1957; Tyson, 1994). La preocupación
por su madre subrayó el aislamiento y negativismo
social de Caraco, así como la progresiva
desvitalización de sí mismo y su entorno. Su
relación la hizo necesitarla vorazmente, sufriendo
cada que ella enfermaba (lo cual no era raro, fue
una mujer delicada de salud por mucho tiempo),
angustiado por el temor de perderla, lo que al final
ocurre en 1963 debido a un cáncer de laringe.
Caraco se entregó a la escritura y compuso esa
serie de aforismos dolorosos, tocados por su sentir
desgarrado a tal punto que parece insensible, que
se tituló Post morrem. Justo Navarro (2006) en su
introducción a esta obra subraya en Caraco la
catástrofe de la ausencia, en una imagen y relación
con una madre~amante, protectora, amiga, verdugo
de quien no duda en identificarse incluso a imitar
y desear su estado inanimado. Escribió Caraco:
"Debemos olvidar a nuestros muertos en tanto que
muertos, pero nos está permitido seguir su modelo
y perpetuar sus obras, lo demás son melindres". Y
en las últimas lineas lo deja más claro: "Mi madre
se ha convertido en el altar donde, a mi pesar, ya
había de ofrecerme a ese principio del que ella
ignoraba ser el anuncio en la tierra" (Caraco,
2006a, pág. 49).
Pose morrem es sobre todo una muestra de la
relación con y los sentimientos que tuvo hacia sus
padres. Por ejemplo, cuando "la Sefiora Madre"
es incinerada, se lee: "... ahora que se disuelve,
finalmente y por primera vez duerme sin suefios".
En su dolor acusa al padre, pues a él:
...lo lastima el menor de los recuerdos, los meses
finales le ocultan los aflos, la máscara de la
muerte ofusca las luces de una vida cien veces
más larga, entre dos irrealidades elige la peor
y toma la desgracia por la verdad suprema.
¿Me atreveré a decirle que se engaflaJ ¿Qué
prueban las semanas oscuras? Sólo dan prueba
de sí mismas y no testimonian ni contra lo que
antecedió ni contra el sueflo que las seguirá
eternamente.

�También acusa a su madre: "Me pregunto si la quiero y
me veo forzado a responder: No, le reprocho que me haya
castrado..." (1~17). Pero a pesar de estas afirmaciones, la
verdad es que Caraco se mantuvo vivo sólo por atención
y respeto hacia sus progenitores.5 Luego de la muerte
de su madre, anunció: "Si una mafiana mi padre no se
despertara, yo lo seguiría de buen grado" (Navarro, 2006:
9). Así fue: el siete de septiembre de 1971, al día siguiente
de morir su padre (algunos autores y tímidos biógrafos
sugieren que fue pocas horas después del deceso), y al lado
de éste, ingirió un pufiado de barbitúricos y, decidido, se
quitó la vida cortándose la garganta.6 Tenía 52 afias.
A pesar de su escasa biografía, pueden apreciarse
diferentes elementos para comprender la naturaleza
de la personalidad de este malogrado escritor. Las
ideas de destrucción, rechazo, prejuicio y abandono
fueron gestando en Albert Caraco una serie de
reacciones internas ante las cuales la necesidad de
des~involucrarse de las cosas, las calles, las personas
y de sí mismo activó fenómenos psíquicos graves
que se evidencian en su postura contradictoria y de
rechazo hacia la raza judía, las mujeres, sus padres y él
mismo (Antinucci, 2004; Bohm, 2010). De lo anterior,
el vínculo con sus progenitores fue más que singular,
siniestro. Caraca no relacionaba a sus padres con la
vida, al anticipar con terror y deseo su muerte. Lo vital,
para él, se convirtió en algo totalmente indiferente,
secundario, intrascendente. Por ello, la idea del deceso
de sus padres le daba tanto un sentido de existencia
como un anhelo de morir y unírseles. 7 El suicidio se le
presentaba como una defensa o solución ineficaz ante
el desmoronamiento interno (Abraham, 1911; Fenichel,
1945); por eso, unirse a sus padres a través de la muerte
fue un anhelo preciado, incluso esperado:
5 En Ma co11fcss1on se define: "Tengo 50 afias, y es ahora o nunca pam
voh-er a mi mismo. )!o me gusta la vitla y no me acuerdo haber sido
amado, la idea de que poclr!a morir en cualquier momento fue mi
consuelo, y mientras el tema se acerca aumenta mi alegria, tengo
prisa en dejar este mundo. Aparte del trab,ijo del esp!rim. nada me
apega a la existencia( ...) mi piel no me pertenece, mi sexo ante mis
ojos es un extranjero... " (Caraca, 1975: 11).
6 Bíllé, un explorador de la obra de Caraca níe&lt;6 a dicho método
afirmando que se ahorcó. Sin embargo es la única referencia que
difiere de las demás (ver Ramón, 1011).
7 Esto lo entendemos desde lo que B. O. Lewin (1953) concebia
como el ·s uefio primordial", que consiste en una Uga::ón emre la
pulsíón de muerte y d placer, siendo d suicidio la meta a cumplir
par,1 que este sueño, que está anees de todo y antes de todos on1rra.
Son anhelos ele fusión donde se regresa incluso a lo inanimado, en
fusión con los padres que ya no existen en este caso.

la vida eterna es un sinsentido, la eternidad no es
la vida, la muerte es el reposo al que aspiramos, vida
y muerte están ligadas, aquellos que demandan
otra cosa piden lo imposible y no obtendrán más

que humo como su recompensa. Nosotros, quienes
no nos contentamos con palabras. consentimos
en desaparecer y aprobamos este consentir, no
elegimos nacer y nos consideramos afortunados
de no sobrevivir en ninguna parte a esta vida,
que nos fue impuesta más que dada, vida llena
de preocupaciones y de dolores, de alegrias
problemáticas o malas... (Caraca, 2008: 6)
Sin embargo, Caraca se suicida y este acto funge como
el clímax de su erotismo negativo, manifestado en
su rechazo a la sexualidad en pareja, la misoginia,
la afinidad con la pena de muerte y la insaciable
expresión del negativismo en el ser humano y la
sociedad.ª Probablemente esta visión representaba
una manera de negar las bondades del sentido
común, la vida tradicional, las estructuras familiares
estándar y las relaciones productivas de pareja.
Involucrarse de manera positiva con su mundo
representaba un riesgo demasiado alto ante la
posibilidad del desmoronamiento. La ansiedad
anticipatoria era tan terrorífica que el mecanismo
menos enloquecedor era invalidar la vida tradicional
del ser humano, renunciar a lo espiritual y volcarse
contra los valores universales: No es que Caraca no
quisiera vivir, necesitaba morir (Bonner, 2006).
Para Albert Caraca, escribir siempre fue
insuficiente, pues jamás fue una vía resolutoria
para atenuar sus angustias, su soledad, sus odios,
su tristeza. 9 Su obra, al ser cruda, directa y trágica
le impidió resolver sus fantasías. Escribir se
convirtió en un intento compulsivo por solucionar,
sin lograrlo, su conflictiva paranoide, su agresión
interna, la relación entre la depresión y la tendencia
suicida, la operación de componentes narcisistas en
la motivación a quitarse la vida, su autodefinición
8 Dos obras de Caraca altamente interesantes y en las cuales se
observa sus dilemas en torno al sexo y el papel de la madre en
la organi::ación de su propia genirnlld&lt;td inhibida, incoherente,
contradictoria y fóbicarneme integrad,i son L' Ordrc el le Scxc (1970)
y en su desarrollo sobre la obra de Kraft Ebing: S11pplcmc11c a la
Psychopatlria Sc,\llalis.(198 3).
9 No por nada alguna ve= escribió que su vida era una página en
blanco por escribir.

162

�esta relación de conveniencia. He aquí
como víctima-victimario y cómo
S■ ■ORROR A LA
por qué nadie actúa sobre las causas ni
percibía a la humanidad entera. Asi
SOLEDAD
LO
YOLC6
deplora los efectos que éstas implican
mismo, los patrones suicidas son
como inevitables consecuencias"
correlativos a la existencia de una
EM S■ CONTRARIO:
(Caraca, 2008, pág. 6).
imagen agresiva, contradictoria en
■ M ■ORROR A LA
la mente de uno o ambos padres.
COMYIYEMCIA.
Al reconocerse como víctima del
las representaciones de objeto fueron
integradas de manera fragmentada, en
mundo, de sus padres y del destino,
partes aisladas, divididas, situación
se organiza una falsa identidad.
que creaba diferentes reacciones internas bajo angustia:
En tal caso el suicidio representa una destrucción de
necesidad de aprecio, cercanía y amor absoluto, así como
dicha falsa identidad como una forma de cumplir los
uniones cuasi-simbióticas, y por el otro desprecio, odio
propósitos dinámicos de saberse victima (castrado
e indiferencia a las figuras importantes en su vida y a
por su madre, judío errante, incomprendido, solo,
su ambiente, el cual era inseguro e inconsistente, (Blatt,
etc.) y eliminar su contraparte de victimario. 10
1974; Kemberg, 1976; Gilbert&amp;: Cols., 1996; Gunderson
Esto habla de fallas graves en la representación de
&amp;: Cols., 2004). Tal situación le generó a Caraco un
los padres y figuras importantes en la mente que
horror a la soledad, pero especificamente a aquella que
evidentemente incide en su propia representación y en
el entendimiento de las cosas. Todos, incluso él mismo
la ausencia de sus padres le ocasionaría, pues de alguna
manera decidió retirarse del mundo desde afios antes
eran antagónicos, &lt;ligase sociedad, género femenino,
de su suicidio, volviéndose asceta, desinteresado de
razas, la humanidad entera:
la vida y la sociedad que no aceptaba y repudiaba. Su
horror a la soledad lo volcó en su contrario: un horror a
Una vez que la gente sea persuadida de que
la convivencia. Así, durante su vida, a partir de todas sus
sus hijos serán más infelices que quienes los
experiencias de pérdidas, muertes, cambios y tensiones
engendraron, y sus nietos aún más infelices ,
diversas, se erigieron una serie de identificaciones con
una vez que sean persuadidos de que no hay
lo muerto en interacción con una siniestra necesidad de
más remedio en el universo. de que la ciencia
afirmación, donde la muerte es la única solución psíquica.
no hará milagros y de que el Cielo está tan vacío
Todas sus frustraciones, miedos, dolores y angustias,
como su bolsa, de que todos los religiosos son
sus decepciones y odios, sus repudios y malestares los
unos impostores y de que todos los gobernantes
llevó a su cuerpo, siendo el receptor de todo, odiándolo,
son estúpidos, de que todas las religiones están
rechazándolo, enfermándolo, atacándolo, matándolo,
rebasadas y de que todas las políticas son
matándose. Asi mismo, la imposibilidad de establecer
impotentes, se abandonarán a la desesperanza
lazos de amor con nadie, le f.acilitó mucho más su retiro
y vegetarán en la incredulidad, pero morirán
del mundo (Dolto, l984;Ann, 1989; Kaslow &amp;: Cols., 1998;
estériles. Ahora bien. la esterilización parece
Bell, 2001; Maltsberger &amp;: Cols., 2011; Bergstein, 2013). Lo
ser la forma que la salvación toma, y sin la
escribió en Posemortem: "Mi amor sólo se dirige de la santa
desesperanza y sin la incredulidad los hombres
indiferencia y ya no me confundo con ella, mi vida entera
no consentirán nunca en volverse estériles ,
es una escuela de la muerte" (2006a).
las mujeres menos todavía , es el optimismo
Como sostiene Tomás Ramón (2011) "Caraco es un
quien nos mata y el optimismo es el pecado por
excelencia. La negativa a confiar y la negativa
maldito, no un escritor que incorporó el malditismo como
etiqueta para vender más e insuflar rebeldía impostada
a creer acarrean indefectiblemente la negativa
a sus lectores, sino un maldito que no tiene lugar en las
a engendrar, es un nexo que se niega e incluso
estanterías y que ha sido deportado de las librerías". La
aquellos que quisieran despoblar el mundo, antes
existencia trágica de Caraco de nueva cuenta nos invita
de que sea demasiado tarde, no osarán profesar
a una interesante reflexión en tomo a la polémica acerca
10 El 1n1smo tratamient o se lo sugiere al mundo entero en más de un
de la existencia o no de la llamada pulsión de muerte.
sentido en sus text os.

�CARACO MO M■ RIÓ PARA DEIAR DE EXISTIR, CARACO SE O■ITÓ LA
YIDA PARA IMCRESAR A ■ M ESTADO DE ■MIÓM Y F■SIÓM, DOMDE
LAS A■ SEMCIAS DE s■s PADRES DEIAROM DE PROYEERLE EL ■ MICO
ASIDERO O■E TEMÍA PARA SICMIFICAR S■ YIDA.
Independientemente de si estamos a favor o en contra
de dicho impulso, podemos observar cómo la idea de
la muerte "cobró vida" en los escritos de Caraco, y
no sólo eso, en más de un sentido se convirtió en un
motivo, la meta última, anhelada por él: "Tendemos
a la muerte como una flecha al blanco, y no fallamos
jamás" (Breviario del Caos, 2008: 8). Caraco no murió
para dejar de existir, Caraco se quitó la vida para
ingresar a un estado de unión y fusión, donde las
ausencias de sus padres dejaron de proveerle el único
asidero que tenía para significar su vida. Muertos
los padres no había camino que seguir más que los
destinos de sus progenitores, adelantando el último
respiro por cuenta propia.
Albert Caraco sigue muerto debido al
desconocimiento de su obra, pues se encuentran sin
traducir a nuestro idioma la mayoría de sus textos. Su
natural pesimismo ha tenido un funesto éxito que lo
arroja como a su versión de la naturaleza humana en
la oscuridad de sus letras, en un vacío negro lleno de
soledad, dolor y hastío reflejado en sus ensayos, donde
la muerte, su compafiera de vida, necesitaba hacerse
presente y cubrir con su sombra todo lo que él mismo
había dejado de entender como vivo: "Rodaremos
unidos en las tinieblas sin retorno y el pozo de sombra
nos acogerá, a nosotros y a nuestros dioses absurdos,
a nosotros y a nuestros valores criminales, a nosotros
y a nuestras ridículas esperanzas" (Caraco, 2006: 17).
Bibliogrnfia
Abraham, K. (1959). "Notas sobre la investigación y tracarruento
psicoanalitico tle la locura maniaco-depresiva y condiciones
asociadas", en Psicoamllisis dú1ico. Trad. Danicl Ricardo\Vagner. Buenos
Aires: Ediciones Honné. [l04-ll8].
Ann. K (1989). "From Conllict to Swcide: The lnner Tunnoil of Quentin
Compson",en Am.]. Psychoanal 49 [211-224].
Antinucci, G. (2004). "Another Language, Another Place: To Hide ot be
Fountl?",eo l111.J.Psychoa11a/85 [157-173].
Bcll, D. (2001). "\.Vho is Killed \\'hat or \\'hom? Sorne &gt;lotes of che
lnternal Phenomenologyo[Suicide",en Psyd1oanaLPsytl1ochcrl5 [21-37].
Bergstein. M. (2013) "The \\'ish of Aombilatíoo in ·tove-De-.ilh" as
Collapse of che Need Cor Recognition, in \Vagner's Tristan und !solde",
en Inc.}.Psyd100nal 94 [7-17-766].

Blan, S. (197-l-). "Levels of Object Represencatioo in Anaclitic and
Introjeclive Depression", en TliePsychoanaLSt.Child 24 (107-157].
Bohm. T. (2010). ·on the Dynamics o[ Xenophohic Prejudices: \\'ith
Antiserrutismas an Illusttatíoo", en Seand.PsychoanaLRcv. 33 [32-39].
Bonner, S. (2006). "A Servant's Bargain: Perversion as Survival", en lrit.
J.Psycl10&lt;1nal87 [1549-1567].
Ctsavella. F. (2006). •AJ ben Carneo, el hombre que quetia odiar a su
madre", en El País. [29 de julio].
.
Caraco, A. (1970). L'ordrect lcscxc. Lausana: Ed. !-'Age d'Homme.
Caraco, A. (1975). Maco11fcssion. Lausana: Ed. L'Age t!'Homrne,
Caraco, A. (1976). L'hommedc lctrrcs. Lausana: Ed. L'Age d'Hornme.
Car~co, A. (1983). Supplément el la Psychoparhia Scxualis. Lausana: Ed.
L'Age d'I-fomme. Colección: Le Bntit du Temps.
•
Cu-aco, A. (1985.) LcScmainicrdeL'Agonie. Lausana: Ed. L'Age d'Homme.
Cru-aco, A. (2006a). Brevianodd caos. Tmd. Rotlrigo Santos. Madritl/
México: Editorial SeJn:o Piso.
Caraco, A. (20066) Post morcem. Salamanca: Ed. Slgueme.
Cu-aco, A. (2008). Brcvie11iodd raos [Fmgmento), en Gaccradcl Fondo de
Cul111raEco11ómira.454 [6].
Dolto, F. (1986). "Las im,igenes del cuerpo y su tlestino: las
castmciones", en La imagrn i11ccn1snc111cclcl cuerpo. Bdl'Celona: Paidós.
Fenichel. O. (1981). Tco1ia psicoanalúica de las neurosis. Barcelona: Paidós.
Freud, S. (1981). •E] poeta y los sueños tliumos", en Obras complccas.
Matltid: Bibliot~-.1 Nieva.
Gilbert P.,AllanS. yGoss, K (1996). "Parent1.l Represematioos,Shame,
Interpersonal Problems, and Vulnerability to Psychopathology". en
Clin. Psychologi•tr Psychothcrapy. 3:1 [23-3-1).
Greenwald, D. F. y Harder, D. \\1. (1997). "Fantasies, Coping Behavior,
and Psychopathology", enJ. Clin. Psychol 53:2 [91-91].
Grinberg, L, et al. (1981). "Observaciones psicoanalíticas sobre la
creacividatl", en Ps1coanalisis. Aspectos teóricos y clínicos. Barcelona:
Paidós [316-330).
Gunderson,J., et al. (20CH). "Attachrnenl Studies wirh Borderline
Paciencs: A Review", en Harvard Rcv.Psydt 12:2 [9-l--10-1].
Kaslow, &gt;l. J., et al (1998). •An Empitic-al Study of the Psychodynamics
o[ Suicitle", en J.Amcr. Psycl1oanal. Ass11. 46 [m-796].
Kemberg, O. F. (1976). Objal Rclac1011s Thcory and Clinical Psychoanalym.
New York: Jason Arooson loe.
Lewin. B. D. (1953). PSJcoall(il1S15 de la cxalcacrón. Buenos Aires: Editorial
Nova
Llera. J. A. (2010). "Figuras tlel Yo autobiográfico: Roland Barthes y
Albert Caraco ante la muerte de su madre", en Aaas del II Coloquio
lnccrnacional. Argentina: Centro de Estudios de Teorla y Crltica
Literaria y Centro de Estudios de Literatura Argentina. llniversidad
Nacional de Rosario.
,v!altsbetger, J. T., el al. (2011). "Traumatic Subjetive Experienc~
Invite Suicide", en J. Amcr.Acad. Psychoanal 39 [671-693).
~1iller, M. L (1953). ·oo Streer Fear", en lnt.].Psychoanal 34 [232-240).
Navaro,J. (2006). "Presentación", en Post Morlcm. Salamanca: Editorial
Sígueme. [ 9-1-1).
Ramón, T. (20ll). Inmolarse rn el rc,ucrdo. Ensayo inédito.
Rochltn, G. (1953). ·The Disorder of Depression ,md Elation. A
Clmical Scudy of the Changes From One Stale to the Other", en J.
Amer. PsychoruwL Assrd [·HS-457].
Santller, A-M .. l'lallnlon, E. y Schurmann, A. (1957). ·Jnconsistency in
the :V1other as a Factor in Character Developmenc: A Comp,1racive
Scudy of Three Cases·, en The Psy,hoanal. SL Child 12 [209-225].
Tyson, R. L (1994). "Negativism and Negation in the Psychoanalytic
Situation", en Psy.horuwLSL Child-l-9 (293-312].

�A la letra

Del diario a la nada
e ■ÁR■ARAIACO■I

er diarista es el otro extremo
de la autodestrucción.
Pero ser diarista durante
un número exagerado de afios
tiende a orillar al diarista a
la autodestrucción, previa destrucción, se sobreentiende, de
su cúmulo completo de diarios y
extensiones de sus diarios, como
pueden ser las agendas, las listas
cotidianas de quehaceres y hasta
los directorios telefónicos. Y la
situación se agrava aún más si

S

aparte de diarista el diarista es
escritor. Peor, si lo es durante
un número exagerado de afios,
pues además de manuscritos
cuenta con borradores, notas y
diarios de trabajo.
Es mi caso , y estoy mu y
preocupada pues el otro día, por
ejemplo, sin mucha conciencia
de lo que hacía , destrocé mi
agenda por el extremo inferior
y lo que tenía apuntado para
el sábado y el domingo de las

veintiséis semanas del afio
quedó hecho trizas.
Quería que la agenda cupiera
en una bolsa reducida que cargo al
hombro y, presa de desesperación,
cometí ese error, irreparable
y además alarmantemente
sintomático. Sintomático, es
decir, de mi tendencia a la
autodestrucción. l o peor es que
ni siquiera medí previamente
cuánto "le sobraba" a la agenda
original para que cupiera en la

�bolsa reducida, pero lo cierto fue
Pensé (pero, les que pienso?)
El hecho es que, a lo largo
que cancelé el registro de los fines
en que el uso de la computadora
de igual cantidad de afios, he
de semana de 2015 en vano, y la
de por sí es un atentado
creído que guardar éstos y otros
agenda mutilada finalmente no
descarado contra el registro y
documentos ( cartas, fotografías,
la conservación del día a día a
cupo en la bolsa relativamente
recortes de periódico) podía
chica que pensaba cargar de arriba
pesar de que pretende ser todo
tener un significado más allá de
abajo para tener permanentemente
lo contrario. Me parece más un
mí, y cada vez con más frecuencia
conmigo el registro detallado de
artículo de úsese y tírese. Si es
me asalta la idea de que esto
mis compromisos del afio, sociales,
cierto que en ese "ahí" electrónico
es pretencioso por no llamarlo
de trabajo, de viajes, aparte de
se guarda "para siempre" y con
tajantemente falso, pues basta con
listas (minuciosas) de quehaceres
verdadera precisión "todo",
pensar que todo mundo hiciera lo
pendientes y diversos proyectos.
también es cierto que con
mismo para que sea obvio que el
idéntica exactitud "todo" lo
Éste fue el error que cometí y
material acumulado, interesante
o no tanto , sencillamente no
por el que, por más arrepentida
registrado puede ser inaccesible
que esté, no me perdono.
o indescifrable por otro o
quepa, no en una bolsa reducida
Para qué lo hice, o para qué
simplemente irreparablemente
sino en el espacio: ni siquiera
lo hice sin tomar medidas en
destruido "para siempre"
una computadora gigante podría
todos sentidos. Y por qué lo hice.
mediante el agua o el ácido
acumularlo y sortearlo.
¿Síntoma de qué digo que es? No
pertinente o el martillazo o el
Si la prensa impresa y los
paso de considerarla una acción
botón pertinente también.
libros impresos están tendiendo
autodestructiva. A lo
a ser electrónicos por
largo de más de cincuenta
temor a que dejen de
PODÍA
IIA.IIER
TIT•LA.DO
ESTAS
y cinco afios me he
caber en las bibliotecas
dedicado a registrar mi día PA.CIMA.S '"EMTRE LO •TIL Y LO IM• y las hemerotecas, y
a día en todos los niveles
si las computadoras,
IÍTII:''
Y
•MA
COMCL.SIÓM
DE
ES•
imaginables, registrarlo y
por mucha carga que
conservarlo. El miedo, la TAS REFLEXIOMES P•EDE SER: LO aguanten, tienen
angustia de sentir que, si
O•E CA.BE, CA.BEF Y LO O•E MO límites, la tendencia
no lo hiciera, mi día a día
al no registro, a la
se perderia para siempre, CA.BE, MO CA.BE.
no conservación, es
es demasiado angustiosa
obvia. Mayormente,
para ser soportable. Y
si el material consiste
llevo un número exagerado de
A lo largo de los afios de ser
de diarios y sus extensiones,
borradores de cuentos, de novelas,
afios (¿pero en qué consiste o
diarista he jugado todos los juegos
cómo puede medirse un número
aplicables al diarista. He recorrido
de ensayos y las respectivas
exagerado de afios?) enfrentando
la gama de posibilidades que
versiones en limpio de esto
esta misión autoimpuesta como
parten de sostener que quien lleva
último.
para que cuando me encuentro al
diario quiere que su diario sea
Podía haber titulado estas
menos cada vez más cerca de que
leído, a las contrarias, que llegan
páginas "Entre lo útil y lo
concluyera de fonna natural cometa
a sostener que quien lleva diario
inútil" y una conclusión de estas
el error que cometí de empezar a
suefia con quemar el cúmulo
reflexiones puede ser: lo que
concluirla de forma antinatural,
completo llegado el momento.
cabe, cabe; y lo que no cabe, no
¿Pero cuál es ese momento?
descuidada e irreparable. No me
cabe. •
¿Cómo preverlo?
perdono.
~

~

66

�Letras al margen

o
z
o

-

e

•.....
D

8

-•

~

~

.....

=
""~
1

..
=
'

~

e ID.A.RDO A.MTOMIO PA.RRA

in duda alguna, el trabajo
pictórico de José Clemente
Orozco no es sólo uno
de los más reconocidos entre
la producción de los pintores
mexicanos, sino también uno de
los más estudiados en nuestro
país y en el extranjero. los análisis
de sus murales, de su pintura
de caballete, de sus dibujos, han
abundado desde que el creador
vivia y, a la fecha, sesenta y seis
afios después de su muerte, los
libros que se han dedicado tanto
a las peripecias de su existencia

S

como al estilo inconfundible
que imprimió cada una de sus
piezas bien podrían conformar
una biblioteca. Por esta razón,
cualquiera que haya seguido de
cerca los títulos que giran en torno
a él podría preguntarse, extrafiado,
¿un volumen más sobre el artista
jaliciense?, ¿qué más se puede
decir sobre él y sobre su arte?
Por supuesto, como respuesta se
podria argumentar que, tratándose
de una obra inagotable, siempre
serán bienvenidos nuevos enfoques
que aporten distintas luces acerca

de sus técnicas y significados; o,
como sabemos que las maneras de
mirar cambian con el paso de los
afios, que nunca está de sobra un
nuevo análisis desde la perspectiva
de una sensibilidad actual.
No obstante, al tratarse del
ensayo -o la colección de
ensayos- que lleva por titulo La
ma110 siniesrra de José Clemente Orozco.
Derivaciones, transbordos y fugas, del
poeta Ernesto lumbreras, acaso
no haya necesidad de esgrimir los
argumentos convencionales, pues
desde que uno recorre los párrafos

�ERMESTO

L■ MBRERAS

MO PRETEMDE MA•

RRARMOS LA BIOCR.A.FÍA. DEL ARTISTA, P■ES
SABE

O■ E

ES DE SOBRA COMOCIDA POR

s■s

SEC■IDORESp IIÍMICAMEMTE 11.A.CE AL■SIÓM
A CIERTAS ETAPAS CLAYE DE

S■

EXISTEMCIA

PARA CEMTRARMOS EM LO O■E EM YERDAD LE
IMTERES.A.: LA IMPORTAMCIA O■E T■YO LAAM•

P■TACIÓM DE S■ EXTREMIDAD S■PERIOR IZ.
O■IERDA EM LA FORMACIÓM DE S■ CAR.Á.CTER
Y EM S■ EXPRESIÓM ARTÍSTICA.
iniciales advierte que el autor lo
llevará por derroteros diferentes de
los de la critica de arte tradicional,
incluso muy distantes de los
de la crítica de arte escrita por
poetas. Pero, ,en qué consisten
este alejamiento y esta diferencia?
En que para Lumbreras -quien
a lo largo de todas las páginas del
libro avanza con la seguridad de un
experto en el artista en cuestiónla obra de Orozco por momentos
parece ser tan sólo un pretexto
formidable para explorar a fondo
un tema que lo ha obsesionado
toda su vida, y utiliza ese pretexto
con el fin de conducir a sus lectores
en un recorrido lúdico a través
de la medicina, la filosofía, la
pintura, la anatomía, la escultura,
la poesía, la narrativa, la música, el
cine, la fisiología y la historia. Ese
tema es, como él las llama, el de
"las extremidades superiores del
hombre". El tema de las manos.
Siempre he pensado que, a
diferencia del narrador - quien
despliega su palabra situado en
medio de su audiencia y cuenta
con el silencio de todos mientras

teje la trama de sus historias- , o
a diferencia del poeta -que pone
al descubierto sus emociones
cantando entre la multitud-, el
ensayista opera como quien se
sienta al lado de nosotros para
entablar una conversación sobre
lo que en ese momento ocupa su
mente. Claro, hay conversadores
desagradables, demasiado
enérgicos, ríspidos; también
están los dogmáticos, los que
pretenden adoctrinarnos, o los
que sólo enarbolan diatribas
cuyo objeti vo es desestimar
cualquier argumento; pero
por fortuna existen asimismo
los conversadores amables,
entrafiables, convincentes, ésos
que exponen sus opiniones
animándonos a expresar la
nuestra, los que consideran la
plática como una construcción
colectiva y saben abrir espacios
de silencio para que los demás
podamos intervenir. Y como
bien puede apreciarse en su
libro, Ernesto Lumbreras es
uno de estos últimos: un poeta
que, cuando está en vena de

68

ensayista, convierte sus textos
en una sencilla aunque profunda
conversación.
¿Una conversación acerca de
un miembro amputado? Si y no.
La mano siniestra de José Clemente
Orozco versa, es cierto, sobre el
pintor jaliciense y la extremidad
que perdió a los veinte afios
cuando jugaba con pólvora, pero
también sobre otros mancos
ilustres y sobre las manos en
general. Desde el texto preliminar
que abre el volumen, titulado "El
cerebro en forma de mano (piedra
de toque)", Lumbreras emprende
la escritura de lo que podríamos
denominar una historia cultural
de nuestras extremidades
superiores, con lo que consigue
que sus lectores, al llevar a cabo
un acto tan simple y automático
como, digamos , encender un
cigarro o tomar un lápiz, dejemos
de hacerlo con la inocencia de
siempre para ponernos a pensar
en la maravilla que significa
tener la capacidad de realizarlo.
Y es que si, allá en la prehistoria,
cuando el cerebro humano
aún no terminaba de formarse,
era la mano la que cumplia
sus funciones de inteligencia
-como nos enteramos gracias
a los científicos citados por el
autor- es imposible volver a
contemplar nuestro cuerpo como
lo hacíamos antes.
Entre esta línea temática
-la de las manos- y otra
regida por el devenir de la vida
y la pintura de José Clemente
Orozco, las ideas del libro fluyen
en capítulos breves a través de
múltiples asuntos subordinados,
con una naturalidad que sólo

�puede estimularnos a continuar
la lectura. Ernesto lumbreras no
pretende narrarnos la biografia del
artista, pues sabe que es de sobra
conocida por sus seguidores;
únicamente hace alusión a ciertas
etapas clave de su existencia
para centrarnos en lo que en
verdad le interesa: la importancia
que tuvo la amputación de su
extremidad superior izquierda
en la formación de su carácter y
en su expresión artística. Su tesis
de que José Clemente Orozco era
en realidad zurdo, y de que tras la
amputación, como suele ocurrir,
siguió sintiendo, tal vez con
mayor intensidad, la presencia de
la mano ausente, adquiere mayor
consistencia conforme avanzamos
en las páginas, al grado de que
al final de la lectura quedamos
convencidos no sólo de que
hemos penetrado en un ámbito
de la vida del artista que antes
ignorábamos casi por completo,
sino de que ahora estamos más
capacitados para comprender los
trazos, el estilo y muchos de los
detalles que antes nos intrigaban
de sus pinturas. Conversador
persuasivo, lumbreras apoya
sus aseveraciones no sólo
con argumentos científicos o
históricos, sino con anécdotas
pertenecientes a una larga
nómina de mancos ilustres
entre los que pueden contarse
narradores como Miguel de
Cervantes Saavedra, el manco
de lepanto, y Ramón de Valle
Inclán; poetas como Salvador
Díaz Mirón; pintores como
el argentino Cándido lópez;
músicos como Paul Wittgenstein
y militares políticos como Álvaro

Obregón. Menciona también
a otros artistas plásticos que,
al igual que Orozco, centraron
su atención en la perfección de
las manos, como Miguel Ángel,
Leonardo da Vinci, Holbein
el Joven, Rubens y Augusto
Rodin. Comenta asimismo obras
literarias que se abocan al mismo
tema, como Veinticuatro horas en la
vida de una mujer, de Stefan Zweig,
La ma,w encantada, de Gérard de
Nerval, "la mano cortada", de
Guy de Maupassant, "la mano
del comandante Aran da" , de
Alfonso Reyes o Las manos de
mamá, de Nellie Campobello
-este último libro ilustrado en
su segunda edición por el propio
José Clemente Orozco-; repasa
ensayos de Roland Barthes,
Montaigne, Michel T ournier; y
cita varios poemas que abordan
el mismo tema de autores como
José Ángel leyva, Juan Manuel
Roca, Blanca luz Pulido, José
Ángel Valente y Luis Cernuda.
Por cierto , en el apartado
donde habla del poema titulado
"Había en el fondo del mar", de
este último autor, es posible
advertir qué tan antigua es para
Ernesto lumbreras la obsesión
por el tema de las manos: por lo
menos se remonta a sus afios de
estudiante de preparatoria.
Este bombardeo de ideas,
relatos, poemas, anécdotas y
trozos de vida que giran en
torno a un solo asunto -el de
las extremidades superiores del
hombre- estimula la imaginación
del lector en tanto avanza en las
páginas del libro siguiendo la
trayectoria artística de Orozco
y la forma en que evolucionó

su estilo al plasmar los cientos
de manos que pueblan su obra
pictórica. De este modo, y con
una notable capacidad de síntesis,
Ernesto lumbreras consigue
llevar a cabo un asedio completo,
totalizador, del que salimos con
la sensación de haber examinado
una obra enciclopédica, cuando en
realidad tan sólo leímos poco más
de ciento cincuenta páginas. Tal
impresión se debe, tal vez, a que
la organización del volumen - eso
que ahora llaman "curaduría" de
los textos, pero que no es más que
una edición acertada por parte del
autor- permite que las piezas
que lo integran, que con seguridad
fueron concebidas y escritas en
diferentes momentos, establezcan
una suerte de acumulación, donde
las ideas alternas son atraídas al
tema rector, o a los temas rectores,
como fragmentos que buscan el
imán, sumando sus intensidades
en la mente de quien las lee.
Recorrer La mano siniestra de
José Clemente Orozco, de Ernesto
lumbreras , es, más que una
lectura, algo semejante a entablar
una larga y sabrosa plática con
un hombre culto que no nos
amedrenta con su erudición, sino
que va dejando caer referencias y
alusiones, ideas y comparaciones,
de modo casual. Es la visión de
un poeta, es decir, una visión
imaginativa y artística, sobre la
psicología y los procesos creativos
de uno de los más grandes
pintores mexicanos , sí, pero
también sobre un tema corporal
que nos atafie a todos los seres
humanos, quienes, al llegar a la
última página, nos conocemos un
poco más a nosotros mismos. •

��o me gusta hablar de
mi trabajo cuando doy
clases: me caen muy
mal los profesores que usan el
tiempo de sus sesiones para
hacer comerciales de su obra ("mi
libro X es un ejemplo perfecto
de esta técnica narrativa... , se
los vendo") o para darse masajes
en el ego a costa de sus alumnos
desprevenidos ("Elenita -o sea,
Poniatowska- siempre me decía
que yo era el mejor de mi gene,
ración...").
El afio pasado, sin embargo,
me preguntaron por mi proceso
creativo -esa idea rara- en
los últimos minutos de la última
sesión de un curso que estaba
dando. Cedí. Empecé describiendo
los hábitos de escritura de Mario
Vargas Llosa.
Yo supe del tema, por un amigo,
hace muchos afias. Al parecer, el
propio Vargas Llosa hablaba con
frecuencia de cómo trabaja. No
recuerdo dónde lo habrá leído mi
amigo, o si me dijo siquiera su
fuente, pero parte de lo que él me
contaba viene, entre otros lugares,
en una entrevista de 2000 que
apareció en la revista Nexos y que
cito a continuación:
Sí, yo trabajo con una disciphna
de oficinista. Trabajo casi
siempre en las mafianas en mi
departamento, donde esté, hasta
las dos de la tarde y esas horas
son para mi las más creativas.
las horas en que yo avanzo más
inventando, escribiendo. En las
tardes, por lo general, voy a una
biblioteca. Me gusta mucho
trabajar en bibliotecas, porque
cambio de ambiente, de entorno.

Para no tener claustrofobia, que
es una cosa que me ocurre si me
quedo en un sitio mucho tiempo.
[...]
¿Eso cuá11to tiempo te Ucva?

Unas cuatro, cinco horas de
trabajo. Y luego me voy a la
biblioteca. Gozo mucho esas
tardes cuando corrijo lo que he
escrito en la mafiana y puedo
atiadir, puedo cortar. Además,
también leo, hago notas , el
trabajo de investigación es para
mí muy importante. Es una
investigación no en busca de
la fidelidad, de la verdad, sino
de familiarizarme con un tema,
con una cierta gente, una cierta
época. Y eso a mi me va creando
un clima que es muy estimulante
para escribir.

lEscribesama110?
Sí, la primera versión siemprees a
mano. Con tinta y en cuadernos.
,Escribesen cafés?
Escribo en cafés también. En
Madrid,por ejemplo, a veces voy
a un cafecito muy simpático que
hay en la Plaza del Ángel, que
se llama El Café Central. En las
tardes está siempre solitario. O
sea, que a las tres, cuatro, cinco
de la tarde es perfecto. A las seis
hay que escapar porque ya llegan
los habitúes. Pero esas tres horas
está generalmente v-acío y a mí
me gusta mucho.

La imaginación de mi amigo, o la
mía después de tanto tiempo, le
agregaba a la descripción hecha
por el escritor la imagen no de
un departamento, sino de un

TAMBIÉN MEMCIOMÉ
EL DET•LLE DE LO
M■CHO O■E S■ LA•
BOR LE DEBE (O LE
DEBÍ.A.) A S■ ESPOSA,
PATRICIA LLOS.A..
despacho con paneles de caoba en
las paredes y un enorme escritorio,
de espaldas a un ventanal desde el
que se ve, como mínimo, la Gran
Vía de Madrid. Y también afiadía
un detalle que no he conseguido
verificar. que en días desprovistos
de inspiración, para no atrofiarse,
Vargas Llosa copiaria enteras las
planas de El País. Cualquier cosa
para no dejar pasar un día sin
escribir.
T enniné de contar la que yo
entendía la rutina de trabajo de
Mario Vargas Llosa y dije:
-Desde que supe que tiene esa
vida lo odio.
Todo el mundo se río pero
yo me quedé muy sorprendido.
No había pensado en decir eso.
No odio a Vargas Llosa: no lo
conozco. Entre los muy pocos
escritores importantes que he
llegado a ver en persona no está
él y probablemente no lo estará
nunca. Su imagen pública no
es su persona y mis opiniones
sobre su trabajo (varias de sus
novelas son deslumbrantes; otras
lo son menos y su trabajo como
opinador y articulista lo es menos
aún) no tendrían por qué ser mis
opiniones sobre él. Al mismo
tiempo, yo seguía hablando:
también mencioné el detalle de lo
mucho que su labor le debe (o le
debía) a su esposa, Patricia Llosa,

�c•AMDO MI ESPOSA. Y YO LO LEÍMOS, EMTEM•
DIMOS O•E LA YIDA. DE L•IO DE YA.RCA.f 11OSA.
ERA. SICMO DE •MA. DESIC.A.LDA.D TODA.YÍA.
MAYOR.
como él mismo dijo, por ejemplo,
en su discurso al recibir el Premio
Nobel en 2010:
Ella lo hace todo y todo
lo hace bien. Resuelve los
problemas, administra
la casa, pone orden en el
caos, mantiene a raya a los
periodistas y a los intrusos,
defiende mi tiempo, decide
las citas y los viajes, hace y
deshace las maletas, y es tan
generosa que hasta cuando
cree que me rifie me hace el
mejor de los elogios: "Mario,
para lo único que sirves es
para escribir".

He pensado en esto desde
entonces y creo que existe
una razón obvia para lo que
dije: aquella rutina rígida, rica,
ventajosa, envidiable de Vargas
Llosa me dolía en la conciencia
de clase. El tiempo continuo
y la concentración que Vargas
Llosa disfruta son artículos
de lujo que casi nadie tiene en
este tiempo, y menos todavía
entre los escritores. Nuestro
futuro, como el de casi toda
la especie humana, se ve cada
vez más fragmentado y a la
vez repartido entre cada vez
menos actividades más allá de
la producción, la distracción
superficial y algunas horas de
suefio.

72

No habia leído el artículo
"Las 'chachas' del boom
latinoamericano" de Noemi López
Trujillo, en el que la escritora
espafiola detalla la forma en
la que las esposas de Vargas
Llosa, Gabriel García Márquez
y otros auto res de esa misma
"generación" recibieron todas un
trato machista y condescendiente
de sus maridos, por los que
sacrificaron casi cualquier
posibilidad de hacer algo por
ellas mismas. Cuando mi esposa
y yo lo leimos, entendimos que
la vida de lujo de Vargas Llosa
era signo de una desigualdad
todavía mayor.
Como ese día me habia
tocado preparar la comida y ella
estaba lavando los platos - y
este reparto es lo normal para
nosotros: no hay días continuos
de escritura a expensas de nadie
en la casa-, los dos nos reímos
con un poco de amargura y
concluimos lo mismo:
-Nos falta una esposa -y
luego nos desviamos a bromear
sobre Vargas Llosa, su romance
con Isabel Preysler y la forma en
la que un titular idiota de una
revista de chismes le quitó a él el
nombre.
-"La mamá de Enrique
Iglesias anda con autor famoso"
- citamos. Qué más podíamos
hacer. •

o
z
o

=
•.....
111

o

.--.
V

•~

..
.

.....
~

,a

�~

'¡

\

\(~

1@
.,

-

'

\

\

r( ,,r·\·+---¡
1

\

r
\

1.

/

.' ..

/ ,

'

�-

o

••
-a

......

o

•
11

~

1¡

.•
◄

•◄

1•......

.
.!:.
!

o
11

-..
"'

.
•

◄

•1◄

,... . •·· ,.

......

1
-..

/'

. "~

,

_J.

!

' -~

· ~~~tl· ,
. ~. ·,

'1!"

~,,1 T

~'

¡

1

.i

,:;,,,,,-,;¡.

L

¡A._\

N

,t~'
~"'

.•

~ ·,

◄

'trr;.

•
1•
◄

......

e

'i:

\

1:

;

..

-

)

,

\

74

�l. EL TALLER DE ARTES PLÁSTICAS

que ser espontáneo, el secreto es el trabajo."
la vida normal era estar en el Taller de Artes
e inscribí en el Taller de Artes Plásticas.
Plásticas. Había una hermandad con la gente de
A Gerardo Cantú, Pablo Flores y
teatro, que nos visitaba. Con los de danza también.
Marcos Cuéllar les debo mucho, sobre
En aquel entonces estaban Julián Guajardo,
todo a Gerardo, a Marcos, a Ceniceros, quien
Rubén González Garza, Poncho Alvarado, Felipe
Diaz Garza, luis Martín. Recurrían a los artistas
era alumno pero ya con capacidad para ensefiar.
Gerardo Cantú recién llegaba de la Ciudad de
para que ilustráramos los folletos de mano
México; traía la bandera de que había estudiado
que hacía la Universidad. Nos turnábamos; a
con Diego Rivera. De ahi la famosa frase de
veces era Armando lópez , otras Ceniceros o yo.
"cocinar los colores". Por
Así nos fuimos dando a
cierto que yo nunca aprendí
TODO HACÍAMOS EM EL conocer. Era un ambiente
a cocinar, por eso todavía la
de camaradas y amigos.
;
DI.A. A LA YEZ PRAC• Cuando uno no traía para
digo.
Di el estirón de lo que TICÁBAMOS TODAS LAS comer o irte a tomar una
realmente quería ser. El
copa no faltaba quien dijera
TÉCMICAS.
TODO
SE
COM•
grupo de artistas que ahí
yo estoy trabajando, me
empezamos solíamos irnos l ■CABA■
TEMÍAMOS LA pagaron, órale, yo invito.
al café a filosofar dentro de
Nos dábamos la mano en
HABILIDAD
PARA
DECIDIR
lo poco que sabíamos de
materiales. Incluso cuando
las técnicas y los estudios. SI ■M DÍA SÓLO O■ ERÍA• batallábamos con un cuadro
Todos con la meta de que
MOS HACER CRABADO O o con una composición,
algún día se nos reconociera
si no estaba el maestro,
;
como pintores. Había DIB■IAR -A LAPIZ O AL siempre habia gente que se
gente que es ahora muy PASTEL-p LAS DISCIPLI• ayudaba entre si. Y hasta
importante en la plástica,
la fecha es lo que reina. Al
como Ceniceros y Gerardo MAS ERAM DE ■ MO MISMO.
menos entre mis antiguos
Cantú, quien era el maestro
compafieros que ahora son
entonces pero que se juntaba con nosotros para
pintores y maestros reconocidos.
los suefios esos, no de opio, pero sí de ideas y de
Trabajé todo a la vez. José Guadalupe Guadiana,
fantasía.
excelente pintor y gran ceramista, de pronto nos
Entre ellos estaban Jorge González Neri,
daba clases de cerámica. Pasaba media mafiana
Armando lópez , Amado García, José García. De
con él y luego pasaba con Guzmán del Bosque que
ahi salían cosas muy interesantes. las propuestas
nos daba grabado y litografía. Gerardo, la clase de
de cada uno. los maestros decían que teníamos
pintura. Ignacio Ortiz, dibujo. Todo hacíamos en
que buscar un estilo. Nosotros nos preguntábamos
el día. A la vez practicábamos todas las técnicas.
qué es el estilo, qué voy a hacer.
Todo se conjugaba. Teníamos la habilidad para
Había un maestro , Francisco Guzmán del
decidir si un día sólo queríamos hacer grabado
Bosque, a quien yo le hice la pregunta respecto a
o dibujar -a lápiz o al pastel-; las disciplinas
qué era el estilo. Me dio un discurso del estilo. Me
eran de uno mismo. Conocer la técnica de todas
dijo: "Mira, no te preocupes ahorita por el estilo,
las actividades era benévolo para lo que queríamos
ponte a trabajar. De la manera en que va a salir
hacer, que era dar clases, ensefiar. la labor de un
tu estilo es trabajando, pero no como lo hacen
artista es ensefiar. A quienes les di clase y siguen
aquí ustedes, cinco horas , sino tienen que ser
en la pintura siguen aplicando las técnicas que les
diez, quince, trabajar siempre. Solito te vas a dar
ensefié y les da muy buen resultado. Así que no fue
a conocer porque el estilo te va a salir, pero tiene
en vano el paso por el Taller de Artes Plásticas.

M

75

�2. ESCRIBIR Y/O Dl■-IAR
En la primaria una maestra me dijo: "Mira, Alberto, si
quieres ser pintor tienes que trabajar mucho. Para que
tu mano se acostumbre tienes que rayar mucho, hacer
mucha caligrafia". Yo no hacía caligrafia sino dibujos.
Cuando el maestro nos explicaba una historia o nos
dictaba, yo en vez de escribir me ponía a dibujar: mis

resúmenes eran gráficos. Llegaba el maestro:
-A ver, lqué está dibujando?
- Pues lo que usted está dictando. lNo dictó que
Cristóbal Colón, las carabelas, La Nifia, La Pinta, La
Santa María ... ?
-¿Pero dónde está lo escrito?
Me daban unas friegas porque no faltaba quien
dijera:"Alberto no está escribiendo, está dibujando". •

76

��o

z

E
•o
......

.1
~

=
•

o
111
o
V
::;

. .. Ficciones de la
.. 111

•O
◄ Z

◄

.....
11111

º111
- MI
MI
ol

. -◄
o
...

•

guerra suc!a

COMVERSA.CIOM COM

-:
•• CORAL ACUIRRE
IACOYOTA
e todo aquello sólo retengo imágenes,
girones, me dice Coral un sábado por la
tarde. Fueron días feroces, agrega mientras
enciende un cigarrillo. Frunce el cefio y se echa hacia
adelante, los codos en las rodillas, la cabeza gacha.
Luego me mira de lado como evocando los dias más
oscuros de su vida, los que la marcaron a fuego, los de
su desaparición en Bahía Blanca. Vista asi me recuerda
a Tali ta, la coyota de recuerdos en El resplandor de la

D

memoria, o Chayito, la adolescente que se niega a
olvidar al hermano desaparecido en Los últimos rostros.
Estamos en la sala de su casa. Anochece y Bertha no
llega. ¿Dónde andará? Bertha es una estudiante de
sociología a la que adoptó tras la muerte de Dardo,
su compafiero. No es la única. La pasta se cuece a
fuego lento en la cocina. Esperamos a los amigos.
¿Has escuchado algo de Lucia? Trabaja con la gente
de Ayotzinapa. Linda piba, me dice. Tu desaparición,

78

i1
~

1
o

i

�,.

que me iban a llevar a un campo
de co11ce11tración. Lógico, éramos
S s•RCE DEL 11:Si •• militantes.1978. El 24 de diciembre, al
POR O•E ME PROD.10 filo de la Noche Buena, abren la puerta
y hay dos presas. Una de ellas tiene
DESC• ■RIR O•E EM
SÍ, SOM 11101
una bebita en brazos. Y la carcelera
MOMTERREY
dice: Saben que está sola, saben que
Llegan a mitad de la 11oche, a las dos
•MA c•ERRA s•C■Al' está mal. Las presas me pidiero11 que
o tres de la maiiana. Había un policía
le traiga a la nirla para que la te11ga un
CORAL.A.C.IRRE
de uniforme y después todos los demás
rato en brazos, porque usted necesita
de civil. Entran al departame11ro de
calor huma110. Esa es como la primera
Chiche. Nos pide11 las crede11ciales y yo oigo, esto posiblemente
luz, la primera cosa huma11a que me sucede en todo ese horror
me lo i11vento: sí, so11 ellos. Nos mete11 en el ascensor. Cuando
que yo no entendía. La memoria me ha ayudado a e11te11der,
bajamos vemos soldados con ametralladoras rodeando
juntando fragme11tos de historias, como siempre.
el edificio. U11a cosa espantosa. Un oficial del ejército me
MEMORIA
mira con pena y me dice bueno, esperemos que 110 sea nada.
Porque recié11 regresábamos de la orquesta sinfó11ica y
todos estábamos vestidos de lujo. Entonces nos llevan a una
ROBERTO K.A.P•T (RK): Los últimos rostros y
comisaría. Ahí nos tienen casi vei11ticuatro horas. A los cinco:
El resplandor de la memoria forman parte del mismo
Néstor, Sam, Dardo, Chiche y yo. Al amanecer yo me asomo
proyecto narrativo. lQué une a estas dos novelas?
COR.AL .A.C.IRRE (C.A.): Digámoslo pronto: lo
por la ventana y veo que sacan a Chiche esposado. Chiche
cruza la mirada conmigo y nos despedimos. Pensé éste va al
que las une es mi condición de argentina. Yo necesito
matadero. Y él pensaría lo mismo. Nosotros todavía te11íamos
escribir sobre materiales que forman parte de la vida
cierra ve11taja. Vaya palabra. Ve11taja. Al mediodía nos traen
de América Latina. Y asi como he encontrado grandes
110 sé qué cosa al1í para comer algo. Yo vomité como loca toda
diferencias entre México y Argentina, también he
la tarde, Kaput. Después nos saca11. Me acuerdo que un perro
encontrado semejanzas. Los últimos rostros surge del
policía nos siguió. Eso delataba la presencia del ejército entre
estupor que me produjo descubrir que en Monterrey
nosotros. Son famosos los perros del ejército. Nos suben a
hubo una guerra sucia. Ahi descubro elementos de
una camioneta a los cuatro y nos llevan a la cárcel de Villa
juicio que indican ciertas coincidencias con mi pasado
Floresta. Pero en co11dició11 de desaparecidos porque 11adie
argentino: la existencia de una guerrilla, la represión
sabía dónde estábamos. Me separa11. Me miro con Dardo
feroz de tales y cuales actores... Lo que no preveía era
porque no sabía si volveríamos a vernos. A ellos los llevan al
que mi personaje principal, Andrés, estaba considerado
pabellón y a mí a una celda especial para guerrilleros, e11 la
como un traidor dentro de las filas de la guerrilla. Eso
població11 de mujeres. Allí me des11uda11, me revisa11 y todas
me provoca una fuerte conmoción, porque yo trato
esas porquerías que hace11. En casa, al ver que 110 llegábamos,
a Andrés como un héroe, un héroe reflejado en los
mis padres se van al departamento de Chiche. E11cuentra11
ojos de la nifia. Y resulta que ese héroe es un traidor
nuestros autos, quieren entrar, no los dejan . El edificio
que aparentemente trabajaba para los servicios de
está acordo11ado. Alguien les dice que liabían encontrado
inteligencia del país. Entonces ya no puedo salirme
propaganda guerrillera e11 el departamento. Mi madre como
del tema. El resplandor de la memoria abunda y aborda los
loca empieza a buscamos. Mi padre sufre u11 infarto. En casa
mismos elementos, pero esta vez ejerciendo una critica
había una mujer de servicio. Le dice a mamá: Yo tengo una
de esta memoria porosa, contradictoria alrededor de lo
prima que trabaja e11 Villa Floresta, ¿quiere que averigüemos?
que pasó en Monterrey. Porque entre el término de Los
La prima resulta ser u11a de las carceleras. Da el pitazo de
últimos rostros y El resplandor de la memoria participé en un
que estamos a disposición de las autoridades militares, en
proyecto de investigación alrededor de la guerra sucia
stand~by digamos. Adentro por supuesto 110 sabemos nada.
aquí, en la ciudad. Y la información muchas veces era
La noticia del habeas corpus tarda en llegar. Yo pensaba
contradictoria.
Coral. Es tarde de memoria. La
gente no llega y a Coral no le
queda más remedio que cerrar
nuestra charla con sus recuerdos.

"IOS •&amp;f'l'40S ROS•

••••

79

�RIC: En Los últimos rostros, entonces, trabajas con las

coincidencias México-Argentina; mientras que en El
resplandor de la memoria, por el contrario, te ocupas de las
divergencias. Siempre tomando como eje la guerra sucia...
CA: Es que en el caso de Monterrey la memoria es
mucho más porosa. Mirá, trabajé con seis guerrilleros.
Uno viene y me cuenta: "Yo trabajaba para la
guerrilla como infiltrado del ejército". Y ese mismo
está considerado por la guerrilla como infiltrado del
ejército en la guerrilla. iEs extrafiísimo! Ellos se ríen
mucho de todos estos inconvenientes. Todo eso me
lleva a no tener muy claro el panorama. Por lo tanto
trabajo desde la desmemoria... No, no puedo decir
desmemoria. Mejor desde esa memoria trunca, de esa
memoria porosa. Cosas muy chuscas que me hacen
pensar en una gesta que no ha sido tratada, que no
ha sido analizada, que no ha sido cuestionada por los
mismos protagonistas.
RK: Por lo que me cuentas, ambas novelas se
desprenden de un trabajo de campo.
CA: Sí. Con Los últimos rostros el trabajo de campo
que hago es núnimo. Una compafiera nacida acá me
dice: "Tengo un hermano desaparecido". Con eso me
largo todo el libro. Tengo un hermano desaparecido.
¿Entendés? Ver reflejado en Monterrey ese flagelo que
yo habia vivido en carne propia, allá, en Argentina,
verlo en la ciudad que habito, sin darme cuenta de
que estas cosas hubieran pasado acá, eso me basta
para la novela. Pero entre el término de Los últimos
rostros y El resplandor de la memoria hay un lapso en
donde José Luis Martínez Canizález, María Belmonte,
Cuitláhuac Quiroga, Javier Garza,Jesús Rodríguez,
otra gente de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL y yo echamos a andar un proyecto llamado
Memoria. La memoria de la guerra sucia en Monterrey,
por supuesto. Hicimos una lista de todos los
guerrilleros que pudieran estar todavía acá. Una lista
larguísima. Y cada uno decidió contactar y entrevistar
a los que estuvieran dispuestos a hablar. Yo me uní
con la compafiera que te cuento, que los conoce a
todos, precisamente por su hermano desaparecido.
Y empezamos a hacer las entrevistas. Entonces
entrevisté por ejemplo a uno del comando que
secuestró el avión. Me contó las muchas contingencias
que encararon: me explicó las razones por las que no

se fueron a Chile y finalmente se fueron a Cuba, el
porqué no levantaron a los últimos presos que estaban
saliendo de una cárcel de acá. La distracción de poner
a los tipos que iban en el avión en calzones, por
ejemplo, era para ganar tiempo, para ver si llegaban
los compafieros presos. Y no hay tiempo. Tienen que
despegar. Y eso produce un cisma al interior de los
grupos de izquierda. Se vive como otra traición. Por
eso también el acento de la traición. Porque toda la
experiencia guerrillera acá está como sesgada por
contingencias que aparecen como traiciones.

RK: ¿Te parece que uno de los problemas del rescate
de la memoria, acá, pasa por esas contingencias que se
leen como traiciones? No sólo se sospecha de los otros,
se sospecha de los propios compafieros.
CA: Absolutamente. Cuando echamos a andar el
proyecto Memoria la negación a hablar era terrible... Te
puedo contar una anécdota que tuve con uno que tenía
un quiosco. Alguien me había dicho poco antes que
este hombre era un guerrillero importante. Y yo me
largué sola. El tipo se puso histérico, me dijo que no
sabía nada, que no quería saber nada. Y prácticamente
me echó del quiosco. Es el miedo de que yo no sea yo,
de que lo que se va a ínquirir no sea producto de una
verdadera investigación solidaria, sino el resultado de
vaya a saber qué cosas. Todo el mundo sospecha de
todo el mundo.
RK: Perteneces a la generación del 68, a la generación
de la guerra sucia en América Latina. Si en algo han
insistido es en el rescate de la memoria. ¿Por qué esta
asignatura es tan importante para ustedes?
CA: Porque la desmemoria había sido muy grande.
En primera instancia esta es una autocrítica feroz.
Habíamos sido tan europeos, tan centrados en lo
que pasaba en otras partes, tan ajenos al mundo que
nos rodeaba que cuando nos hicimos cargo de lo que
pasaba en nuestro continente era imprescindible

80

�,ll MÍ LO O•E ME PREOC.PA El LA COMCIEMCIA HISTÓRICA. ESTA
MECACIÓM A COMENTAR, A ADYERTIR COSAS, A LEER MO LO O•E ESTÁ
,..
,..
EM LA s•PERFICIE IIMO LO ·•E ESTA DETlil DE LA s•PERFICIEl' c. A.

dar vuelta de todo. Creo que eso no lo perdemos
nunca más. Es también un proceso orgánico. Yo me
acuerdo que al otro día de que termina el terrorismo
de Estado en Argentina se empieza a trabajar con los
Derechos Humanos. Todo el mundo fue a sacar la
cartilla de los Derechos Humanos para aprendérselos
de memoria. Fue tan feroz el horror vivido que ya
no podíamos ser inocentes. Teníamos que saberlo
todo. La recuperación de los Derechos Humanos
fue importantísima. Inmediatamente se empieza
a trabajar en terapias colectivas , las asociaciones
de psicoanalistas hacían trabajo comunitario en
zonas donde había familiares de desaparecidos. Yo
participé en esos procesos. La premisa del "Nunca
más" es el emergente. N unca más, que no suceda
nunca más. ¿Cómo no va a suceder nunca más?
Mientras tengamos memoria.
U: Entonces la memoria, para ti, para tu generación,
es sobre todo autocrítica...
CA: Sí. De mí, de mi generación, de mi entorno, de los
hechos que yo he presenciado o que están detrás de
mí. Por supuesto.

RK: Es decir, no es llenar un olvido oficial, o no sólo
eso. Es autocriticarse...
CA: Exacto. Decir nunca más. Esto no nos puede
volver a pasar. No podés tener ese hijo de puta que te
dirija. T enés que saber. T enés que tener conciencia. Y
eso define toda una vida. Hay que tener memoria, hay
que tener responsabilidad ética. Acordate que somos
hijos del existencialismo. Esa es otra cosa. Y no del
existencialismo de Camus sino del existencialismo de
Sartre. La responsabilidad ética. Que después, lógico,
se modificó. Pero eso nos quedó para toda la vida. Eso
implica autocrítica ... Yo te diría que la memoria tiene
que incluir eso que la historia no incluye...
RK: Autocrítica...
CA: Crítica y autocrítica. Sin duda.

81

POSMEMORIA
RK: Planeas cerrar este ciclo narrativo con Una patria
aparte. Si en Los últimos rostros abordas las semejanzas
Argentina-México (el descubrimiento de la guerra
sucia) y en El resplandor de la memoria las diferencias (las
dificultades del rescate de la memoria en Monterrey),
¿qué planes tienes para esta tercera entrega?
CA: Me parece que en la tercera me voy al destierro, a
la extranjeridad, la trashumancia, a una América Latina
sesgada por todas estas cuestiones donde nosotros somos
parte como víctimas y como cómplices. En la tercera
quiero rever la herencia, lo que nos viene de atrás. De
momento escribo cualquier cosa, escribo una cosa muy
real y de pronto escribo una cosa como la piel de la madre.
Sé que la primera parte es eso: el recuerdo de la piel de
la madre. La hija antropóloga que anda por el mundo
buscando a su madre desaparecida. Tengo la sensación de
que voy a residir más en la subjetividad que en la historia.
No sé. El proyecto está todavía en agua de borrajas.
RK: Esta parece ser una constante de tu obra, al menos
de la trilogía que nos ocupa: el traspaso de la memoria
de tu generación a las nuevas generaciones. Como
si esa memoria generacional, privada, luchara por
transformarse en memoria colectiva, memoria pública...
CA: Presente...
RK: Presente... Y allí los jóvenes juegan un papel
importante.
CA: En mis obras tiene que haber jóvenes. Tiene
que haber un grupo como el de Lucía que trabaja con
la gente de Ayotzinapa. Tiene que haber una Lucía.
Tiene que haber esa gente. Pero también tienen que
estar los otros. No necesariamente todos tienen que
ser Lucía. Porque además los veo todos los días. No
saben nada de nada. No tienen idea de nada. Y sin
embargo son rescatables. Tienen la posibilidad d e
desarrollar conciencia histórica. A mí lo que me
preocupa es la conciencia histórica. Esta negación a

�comentar, a advertir cosas, a leer no lo que está en la
superficie sino lo que está detrás de la superficie. Eso
es lo que hago todo el tiempo con Bertha.
RK: En El respla11dor de la memoria los personajes
que pertenecen a la guerrilla ayudan a los jóvenes
a encontrarse. Pero al mismo tiempo los jóvenes
permiten que esa generación de fantasmas, digamos,
habiten un espacio. El espacio de la memoria. Me
parece que es un camino de ida y vuelta.
CA: Necesitamos de ellos para realmente ser. Hay
una condición del adulto muy feroz que es la del juicio
sobre los jóvenes. A mí me parece que los jóvenes son
el resultado de nosotros mismos. Yo no creo que los
chicos de hoy en dia no recuerden nada porque sí. O no
tengan idea de nada porque sí. Yo creo que los adultos
ponemos en los jóvenes la responsabilidad de ser,
de existir como presente activo. Hablamos de ética,
de éxito, de felicidad sin advertir que no los hemos
provisto de nada para serlo. Yo no soporto cuando los
adultos dicen que a las generaciones actuales no les
importa nada. A mí me parece horroroso cuando un
adulto dice esto, porque está hablando de sí mismo,
no de los chicos.

RK: Y esa distancia, en tus libros, se cierra en el acto
mismo de narrar, de ellos narrándose. Es decir, se
necesita el diálogo entre dos generaciones, se necesita
hilvanar las coincidencias del presente y del pasado,
para que esta relación cuaje...
CA: Para que tenga sentido, para que sea productiva
en términos memoriosos, afectivos, orgánicos,
conscientes. A mí me aburren los adultos. los adultos
están armados para siempre, ya se la saben todas. El
joven no, el joven es muy interrogante. Asistir a esas
interrogantes, meterte con esas interrogantes, es muy
revelador, muy conmovedor.
RK: Te preguntaba acerca del diálogo entre
generaciones porque en El respla11dor de la memoria
hablas de coyotaje. ¿Con qué trafica Coral Aguirre?
CA: En mis novelas yo llevo y traigo impresiones,
referencias, acuerdos, litigios de antes que los hago
presentes, huellas que también te pertenecen a ti, que
te las estoy dando de alguna manera, impresiones. No
sé. Memoria. la marca de lo que todavía no tenemos,
de lo que todavía no hemos conseguido. Otra vez
de nosotros. De lo que nosotros como gente, como
comunidad, como grupo, como pueblo, debiéramos

82

�acabar de fundar. Es como llevar y traer siempre la
misma pregunta o la misma definición, a propósito
de lo que nos falta, de lo que no tenemos, de lo que
hemos perdido, de lo que tenemos que hallar, de lo que
tenemos que atrapar, que es la parte ética y la parte
que responde a un nosotros.

estructura mental musical. En mis libros vos podés
descubrir dónde está el allegro y dónde está el
andante. No es que yo me lo proponga. Estéticamente
yo tengo una visión del mundo contradictorio,
porque a mí la música me ensefió que el contraste
es lo que opera. Eso, llevado al campo de las ideas,
no me permite imaginar que haya un personaje
LA LECCIÓM M•SICAL DE RÍO DE LA PLATA
que lo sepa todo. Eso está implícito en toda
la literatura de Río de la Plata. Somos sobrios,
RIC: Siempre que
económicos,quedamos
ahi al borde de lo que no
hablo de estos temas
,,LO
O■
E
A.
MÍ
ME
LLECA.
COMO
contigo recuerdo una
se puede determinar
de nuestras primeras
como absolutamente
ORDEM DEL ■ MIYERSO ES EL
conversaciones en
así. Eso se ve en el cine,
CONTRASTE,
YA.
TE
DICO.
Y
EM
ESE
en la literatura, en todo
casa de Melina. En ella
COMTRA.STE ■A.Y IMTERROCA.M•
definías tu función en los
lo que hacemos: estar
grupos de teatro de Bahía
en la cuerda floja, en
TES,P■ MTOSS■SPEMSIYOS,TODO
Blanca. "La parte politica
un punto en el que
ESO O■ E MO TIEME FIMA.Ll' C. A..
eran mis compafieros",
no puedes definir.
decías, "era Dardo, eran
Nosotros aprendimos
los peronistas, y la parte
eso mu y rápido:
estética era yo. De ahi su importancia." En tus novelas
la cosa sigue, el mundo no está concluido, por
jamás descuidas el aspecto estético. Y aquí conectas,
lo tanto el personaje no se las sabe todas ni el
me parece, con una tradición muy concreta, la de Río
narrador puede decidir todo. No hay absolutos.
de la Plata, en la que el narrador o los narradores,
Lo que a mí me llega como orden del universo es
como sefiala Piglia, nunca saben todo.
el contraste, ya te digo. Y en ese contraste hay
CA: Yo creo que ahí está filtrado mi propio ser en
interrogantes, puntos suspensivos, todo eso que
el mundo. Yo siempre tuve una gran lucha con la
no tiene final.
política en términos de normativa, en términos de
lo que debe ser y lo que no debe ser, de lo que es
RIC: En ese sentido, la política y la estética también
quedan en conflicto ...
correcto e incorrecto. Entonces yo creo que ahi está
la estructura estética por excelencia. Yo tengo una
CA: Y che, qué querés. •

83

�or dicha capacidad e interés de entender su mundo, por esta preocupación
de poner todo de sí, idea y sentimiento, Vargas Llosa ofreció con este li~
bro un ejemplo vital y de entusiasmo que no ha podido dar la arrogancia
juvenil de muchos escritores latinoamericanos hasta el momento. Ya en 2008, el
ganador del premio Nobel de literatura había dado un golpe de acierto al publicar
Sables y utopías. Ahí el escritor hizo un corte de caja de sus textos de opinión que

P

84

�realizó desde la década de
Lipovetsky, el peruano
EM AMBOS TEXTOS ■AY
1970, en donde ya sentía la
afirma que hacia finales
CRÍTICA:
lDÓMDE
necesidad de ser un líder
del siglo XX y comienzos
intelectual que ayudara a
del XXI, el concepto de
O ■EDAROM LAS EMOCIO•
la reflexión sobre los ternas
cultura se rompió, pues
MES DE LA ■■MAMIDAD O ■E
de interés colectivo, como
desapareció al tratar de
PERMITEN LA CREACIÓN
el conocimiento de la histo~
democratizar y "mejorar"
ria de América, la lucha por
la educación en pos de un
DE LAS IDEAS!, lDÓMDE
los derechos individuales y
progreso que transformó
O■EDÓ EL ARTE, LA POE•
de expresión, su rechazo a
el concepto de cultura en
todo tipo de autoritarismo,
el de "conocimiento que
SI.A Y LA CRITICA DE C■ALy sobre todo, su urgencia por
puede aplicarse, consumirse
O■IER
ÍMDOLE
SOCIAL!
lograr sociedades democráti~
o comprarse" en forma
cas electorales capaces de
de técnica o ciencia que
volverá a convertirse en un
conseguir mayor libertad,
menor desigualdad y una mejor educación.
producto disefiado para su comercialización.
Tal vez al peruano no se le entendió bien en su
Pero Vargas Llosa dice que eso no era la cultura,
momento. Se vivían tiempos de crisis ideológicas, el
pues ésta era una forma de vivir todos los ánimos
avance y deterioro del socialismo y se vislumbraban
del ser humano, desde la creación de sus ideas hasta
ya los errores del capitalismo y el libre mercado. Por
la motivación de su espiritualidad. En el Ariel de
ello, cuando comenzó a exaltar las libertades de la
Rodó, por su parte, el uruguayo atravesó una etapa
democracia liberal, cuando criticó las vejaciones
de crisis de valores similar, no con el neoliberalismo
impuestas por las dictaduras socialistas y cuando
posmoderno, pero si con el positivismo decimonónico,
exigió la recuperación del pasado hispánico, se le
que también es un guifio exacerbado del progresismo,
tachó de derechista. Pero releyendo las ideas de
que olvidó la parte sensitiva de la educación y del
Mario Vargas Llosa, en este siglo XXI, parecen decir
civismo, para llevar la practicidad técnica y científica
y significar otra cosa.
a la política y a la cultura.
En ambos textos hay una critica: ¿dónde quedaron
Sus palabras, en La civilización del espectáculo, tienen el
motor reflexivo y la sensibilidad que desean describir
las emociones de la humanidad que permiten la
creación de las ideas?, ¿dónde quedó el arte, la poesía
los tiempos de crisis humanitaria para incitar al lector
a pensar a favor de una renovación de valores. Su labor
y la crítica de cualquier índole social? Tanto en una
como intelectual tiene la lógica y sentido común que
época, como en la otra, hay una ruptura. Ambos
autores describen que tanto en el positivismo,
en algún momento tuvo el impulso que a principios
del siglo XX propuso el uruguayo José Enrique Rodó.
que combatió Rodó, como en el progresismo y
La hipótesis es ésta. Por su jovialidad y energía vital,
ultramodernidad que repele y atrae a Vargas Llosa,
por su profundidad de análisis y su esperanza en
se pretende anular las potencialidades del individuo,
un futuro mejor para América Latina, parece ser
ya que la ideología política y económica sólo exigen
que Vargas Llosa es el Rodó del siglo XXI. Y que La
de él un lado material: racionalismo comprobable y
civilización del espectáculo, si se lee con dedicación e
consumismo que puedan erradicar el aburrimiento y
ímpetu, podría ser el Ariel que las nuevas generaciones
la reflexión. Vargas Llosa lo explica así: "La cultura
requieren para analizar los errores que las imperfectas
mundo, en vez de promover al individuo, lo aborrega,
democracias y perfectas dictaduras han cometido a lo
lo priva de lucidez y libre albedrío y lo hace reaccionar
largo y ancho de este continente.
ante la cultura imperante de manera condicionada".
Esta "cultura mundo" está en contra del derecho
Se puede hacer un ejercicio comparativo. Tornando
en cuenta a autores que estudiaron la cultura
al ocio, en contra del aburrimiento y la meditación.
occidental como T.S. Eliot, George Steiner y Gilles
Además, tanto en La civilización del espectáculo como
~

~

85

�en Ariel hay un grito que pide recuperar la tradición,
conocer el pasado, pues éste será la única vía de
entender el presente para pensar en un mejor
porvenir. Vargas Llosa lo hace al no olvidar los
valores morales que conforman a occidente, venidos
de plurales corrientes filosóficas y teológicas como
el cristianismo, y Rodó recuerda una etapa más
longeva aún como lo es la tradición grecolatina, el
humanismo hispánico y el romanticismo. También el
uruguayo está en contra del utilitarismo que el poder
impone a los ciudadanos, mientras que el peruano se
opone al materialismo.
Los dos autores están en desacuerdo en la
forma en que el supuesto progreso racional ofrece
el conocimiento, ya que en ambos tiempos éste
se pulveriza. A principios del siglo XX estos
intelectuales con esperanza lucharon contra la ultra
especialización de las disciplinas que encasillaba al
estudiante a una sola materia, mientras que ahora,
por ejemplo, don Mario pide a todos que en internet
no se confunda cantidad informativa con calidad,
ya que la calidad es la única que echará a andar la
inteligencia.
Los dos están en contra de la ignorancia y de los
hombres que han provocado ésta, al pretender que
todos son iguales porque escuchan la misma música
o tienen los mismos objetos. La verdad es otra. Sigue
existiendo una élite que impone una industriaespectáculo cultural que no es la verdadera cultura.

El progreso real no está ahí, Mario Vargas Llosa
afirma que la cultura existirá cuando se saque a la
tradición de los archivos y de la academia, cuando se
vuelva a pensar con el lenguaje y la palabra, y no sólo
con la imagen, cuando el pensamiento crítico de cada
persona avance a la par de la tecnología. El progreso
real llegará cuando seamos más libres y justos, menos
ignorantes y menos hambrientos, dice el peruano.
En el momento en que se antepongan los problemas
políticos y humanitarios al consumo.
En ese momento habrá un futuro regido con
altos valores que encaminarán a la felicidad. Porque
recordar a los viejos forjadores idealistas de la
tradición, quienes veían la cara práctica, mental
y emotiva del ser humano, no es sinónimo de
derechismo. Pues la derecha no tiene fundamento
filosófico ni reflexivo, ella sólo actúa por instinto. La
tradición es el impulso hacia el porvenir. Ahí algunas
reflexiones sobre la crisis cultural, sobre la violencia
e ignorancia aún presentes en el siglo XXI. Ahí, un
maestro, un guia vivo que aún ensefia a los jóvenes de
edad y de espíritu, que indica lo que fuimos y hacia
dónde se debe transitar. El nuevo Rodó. •
Bibliografla
Reyes, Alfonso (1960). Tcntalivas y oricnracioncs. México: Fondo de
Cwtura Económica.
Rodó, José Enrique (19~2). Arid. México: Uruversidad Nacional
Autónoma de México.
Vargas Liosa, Mario (1008). Sablcsyurop(as. \/isio11csdcAménca Lart11a.

Aguilar.
Vargas Liosa. Mano (2011). La civili.;:aci611 del cspcaáculo. Alfaguara.

86

��Son armas las
letras o la práctica
incesante del
pensamiento
•

espués de terminar de
leer la reciente edición
de Armas y Letras debo
declarar que quienes la dirigen y
trabajan en la edición y distribución
continúan con el impulso que Raúl
Rangel Frias realizó al fundar
esta revista en 1944, es decir, son
epígonos de la promoción cultural.
Las evidentes razones en las que
se funda mi argumento son porque
este número doble de Armas y Lerras
difunde con orgullo el pensamiento
de dos grandes humanistas:
Alfonso Reyes y Raúl Rangel Frías,
que apoyaron, por diversos frentes,
e hicieron posible la fundación
mis1na y el crecimiento de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Porque da a conocer los
ensayos de investigadores y críticos
literarios de larga trayectoria, como
Miguel Covarrubias, Minerva
Margarita Villarreal y Alberto
Enríquez Perea; los aportes sobre

D

la cultura y literatura mexicana y
latinoamericana que nos brindan
Marcos Daniel Aguilar y Víctor
Barrera Enderle; los estudios de
especialistas en una obra o un
género literario en particular,
como los que han realizado, por
un lado, Víctor Hugo Martinez
sobre la narrativa de Sergio Pitol
y, por otro, Alberto Chimal sobre
el género de horror, en este caso
sobre los libros ilustrados de
Gorey - aunque según Chimal no
se ajusten a ninguna categoría.
Y porque incluye los apuntes
de estudiantes y de egresados
de nuestra Universidad, como la
"Radiografía del campo editorial
en Monterrey" de José Pulido
Mata, que con atenta observación
y con la experiencia en las actuales
dinámicas socioculturales de la
ciudad nos ofrece una opinión
sobre la edición independiente,
la cual surge con una oferta, pese

88

a la dificultad de financiamiento
que esto implica, para los lectores
que sí hay, a pesar del problema
que conlleva suscitar el interés y la
participación del público, y están
a la espera de nuevos productos
que se adecuen a sus expectativas.
Sobre este punto creo oportuno
destacar que Armas y Letras ha sido
una plataforma para las nuevas
generaciones de creadores y de
practicantes de la critica literaria,
desde 1955 en que Alfonso Rangel
Guerra, siendo director de ésta,
dio oportunidad para colaborar
a los jóvenes escritores que más
tarde fundarían Kácharsis. Con
esto la comunidad estudiantil se
acerca con mayor confianza a una
revista que al mismo tiempo es
institucional y un foro de expresión,
tal vez el único de Monterrey, de
sus trabajos intelectuales sobre la
cultura y las artes de la localidad,
del país y del extranjero.

�En mi lectura hice una
asociación de las ideas que
los artículos proponen y que
establecen unidad o coherencia a la
totalidad de la revista, o al menos
según mi opinión hay puntos
en común entre los textos, que
acentúan el planteamiento de la
revista.
Uno de estos puntos es que la
palabra es testimonio cultural de
nuestra época convulsiva. En las
obras literarias hay una sola voz, la
del escritor, pero en ésta se articula
una resistencia al olvido de las
muchas voces, las de la sociedad
que necesita de la literatura
precisamente no sólo para adquirir
conocimiento del mundo, sino
también una memoria que tejemos
siendo colectividad, que es lo que
sugiere Eduardo Antonio Parra en
"Escribir en épocas de barbarie,
¿para qué?"; lo que menciona Isabel
Ortega Ridaura en la resefia del
segundo volumen de las Obras
completas de Raúl Rangel Frias,
en cuyos textos predomina la
valoración del esfuerzo de sujetos
históricos que coadyuva en la
progresión del trabajo conjunto:
"¿Cuál es la gran seducción de
la historia? Detrás de toda ella
está una grave interrogación:
¿quiénes somos?»; y lo que aclara
Víctor Barrera Enderle sobre el
libro El resplandor de la memoria de
Coral Aguirre: "Norte y sur, sur
y norte: he aquí los hemisferios
por donde se desplaza la obra de
Coral Aguirre. Esa cartografia
movible nos remite a una memoria
particular y a otra generacional (... )
lo que subyace a El resplandor de la
memoria es la desquiciada historia
moderna latinoamericana".
Según Eduardo Antonio Parra,
en los escritores está el evitar que

los discursos de poder, uno de los diálogo. Desligándose de ataduras
sustentos de la realidad hostil en se otorga la libertad al traductor
la que todos estamos inmersos , para presentar su traducción~
desgaste el lenguaje en el reescritura".
exceso de mentiras e injusticias
Resuelta así la problemática
consignadas. Las ilustraciones de de las diferencias idiomáticas ,
la serie Militarismo y represión de estilísticas y culturales, los poemas
Melecio Galván hallan su marco de Hakan Kometa Oskan son un
adecuado en estos textos, porque, ejemplo de la autonomía en el
según Rocío Cárdenas , "un uso de los códigos linguisticos ,
aspecto fundamental en la obra literarios y culturales, ya que
de Galván es romper el silencio escribe sus versos en alemán y
ante la violencia cotidiana, a la espafiol sin la intervención de un
cual nos enfrentamos no sólo traductor; mientras que en "Así
como espectadores, sino como lo dijera Juan Gelman", Miguel
ciudadanos".
Covarrubias nos revela que el poeta
Otro punto de coincidencia argentino eligió la sonoridad y
es la transmisión del legado sintaxis de la lengua judeoespafiola
de los ilustres miembros de la o ladino para escribir Dibaxu, Citas
academia , quienes comenzaron y comentarios debido a que era la
a estructurar las políticas expresión más fiel a su sentir
culturales en nuestro estado, durante el exilio.
como lo fue Raúl Rangel Frías. Y,
En las primeras páginas Armas
no menos importante, el análisis y Letras brinda un reconocimiento
actualizado de la s ituación póstumo a Dulce Maria González
sociocultural, puesto que hay una al incluir algunas de las reflexiones
visualización de las agrupaciones sobre el proceso de la creación
sociales en torno a la literatura: literaria que la autora publicó en
los proyectos con autonomía su blog Ficticia. No pudo haber
de gestión, la independencia mejor evocación de su obra que el
respecto de los cánones, así en propio reconocerse ella misma en
la literatura como en el lenguaje. la escritura. La aceptación de ser
El ya mencionado texto de José agente esencial en la comunicación
Pulido Mata y "Reescribir un con el otro, además de constituir
relámpago" de Eduardo García un esbozo de una teoría de la
Manríquez son ejemplos de recepción de la obra literaria
este enfoque. García Manríquez en que insiste González , nos
alude que en las traducciones demuestra que su presencia, aun
experimentales antologadas en después de partir, se hace evidente
Relámpago, hay una prin1era fase en el diálogo que entablamos en
de reconfiguración linguistica la lectura de su obra. Para Dulce
de un idioma a otro que se María González , ese otro está
entreteje con la segunda fase de prefigurado a partir de una mirada
reinterpretación y recreación entre el autor~lector y una mirada
de los significados , matices y hacia sí por parte del autor, lo cual
resonancias afectivas, sensoriales se manifiesta en la escritura: "Esa
y cognitivas: "La traducción es que narra y desaparece». Porque al
aquí el lugar para establecer un narrar González decantaba su vida.

89

�En las palabras aquí transmitidas la trasciende, que analizó Dulce ilustradora de Letras Libres, son un
hay un júbilo de la vida a través de María González, relata algunos de paralelismo de la heterogeneidad
la palabra; ya que de acuerdo con los momentos de discrepancia con de los contenidos que conforman
su práctica, hay en las palabras una Gabriel García Márquez en los que la revista, lo que nos revela una
belleza que seduce y de las cuales Junieles buscaba una explicación libertad renovadora en el criterio
se vale el deseo para soportar del proceso escritura!. Lo que aquí editorial que se ha mantenido
esa búsqueda de los lindes de un nos brinda el escritor colombiano desde que Víctor Barrera Enderle
hueco, un vacío, una ausencia, es una perspectiva distinta a la se hacía cargo de ella hace diez
que González intenta descifrar. que motivó la abundancia de afies: "para él era una ·coreografía
Porque es ahí, en ese hueco, que es homenajes después de la muerte de voces y pensamientos, armonía
herida, donde hallamos seguridad: de García Márquez: el mérito del en lo heterogéneo' y al mando de
ésa es la vida. Y es a partir de la escritor no sólo es representar veinte números durante cinco afies
necesidad del otro, de sus lectores, la realidad en la ficción, sino de prevaleció una idea en la edición
donde González pudo plantear hacerlo con tal fonna que las de cada ejemplar: 'renovar para
el trayecto de su vital escritura, palabras pesen porque traen permanecer; crear para recordar"',
es decir, llegar al encuentro, al consigo la carga del misterio de parafrasea Lizbet García a Barrera
punto donde converge la luz de la creación. Buscar el por qué o el Enderle en su resefia del anterior
su creación y la luz de la mirada propósito último de la creación número de Armas y Lerras: "Renacer
del otro que no sólo lee lo que literaria en la charla intermitente con estilo en cada nuevo número".
escribe, sino lo que la autora es entre escritores y periodistas
En la co1nposición artística de
- a partir de la obra- , que, al sólo lleva a indicios que en otra Ari Chávez, en cada fragmento
mismo tiempo, hace que ésta se circunstancia serán refutados, separado de su contexto, la línea
descubra desde la distancia de la anulados o simplemente omitidos de ruptura es la juntura que se
otredad. Ése, al menos de acuerdo por el autor de la obra puesta conecta con los demás fragmentos
con estos breves pensamientos, fue en cuestión. Así lo comprendió aislados, ahora piezas de
el impulso que llevó a González Junieles en estas reuniones en que significados también transpuestos,
a elegir una vida en palabras, a García Márquez prefirió hablar de y se extienden en una imagen cabal
encarnar un "cuerpo de signos", un supuesto talento innato que que dialoga con el espectador.
como ella mis1na lo nombró, y que de la corrección estilística que Y es un diálogo que no sólo está
ofreció para ser consumido por Clemente Manuel Zabala hacía en función de que el espectador
otro fuego, por otro deseo, que a sus artículos en El Universal; le confiera un significado, sino
sigue al suyo; ése fue el impulso de la situación sociopolítica de porque aquí también hay un
hacia lo que ella vislumbraba era el Colombia que de sus estrategias intercambio con cada contenido
más profundo de los encuentros: narrativas; del pueblo natal de textual. En las obras de Ari Chávez
"sucede el prodigio de la mirada su padre que de la relación de la la presencia humana está sobre un
del otro que nos provoca, nos narrativa de Faulkner con la suya. fondo de diversos paisajes también
abre las puertas, nos lleva al
Para hablar de otros signos superpuestos que coinciden con
descubrimiento del alma humana de la creación, debo decir que el la idea de que no sólo somos
que nos está mirando y nos habla disefio de este ejemplar me gusta, espectadores de un mundo
desde su acantilado personal".
como otros anteriores, porque cambiante, sino somos partícipes
Indagaciones similares, con base cumple con pertinencia la función de lo que en el mundo podemos
en otros métodos, se encuentran de apoyo visual a cada texto, y transformar para el bienestar
en el texto "García Márquez: además porque demuestra que común.
Apuntes de memoria sobre el en Armas y Letras hay un amplio
Uno de los mayores logros
palabrero mayor" de J. J. Junieles, interés por la promoción de la obra que se han conseguido al asumir
quien a diferencia del encuentro de jóvenes artistas mexicanos. el compromiso con el bienestar
creador-lector en la escritura- En este caso, los collages de Ari social a través de la cultura, son los
lectura y que al mismo tiempo Chávez, quien actualmente es que Armas y Letras realiza a través

90

�del fomento de la creación y de la
lectura.
Por último no dejaré de
mencionar que los que formamos
parte de la UAN L estamos
comprometidos con el proyecto
humanista que antes refiero, para
el cual no hallamos mejor guía
que la obra de Alfonso Reyes.
Es por eso que Armas y Letras
recurre a Alberto Enríquez
Perea , especialista en el legado
alfonsino , cuyo texto "El
humanismo de Alfonso Reyes"
hace un repaso de los ensayos en
los que, con el pasar de los afios,
el propio Reyes discurre sobre el
sentido del concepto humanismo.
En Discurso por Virgilio, publicado
en 1931; la Carril/a moral, de 1944;
"Idea elemental del humanismo",
de 1949, posteriormente titulado
"Palabras sobre el humanismo",
epílogo de A11dre11io: perfiles
del l10mbre; y "De cómo Grecia
construyó al hombre", del libro
Ju11tadesombras de 1949, Enríquez
Perea encuentra los principios
de la postura ética de Alfonso
Reyes, lo que orientó su quehacer
literario y lo que nosotros
podemos retomar para generar
proyectos de investigación y
culturales.
Por todo lo anterior agradezco
que Armas y Letras siga vigente
después de más de setenta afies,
defiende este proyecto humanista
que nos dignifica y porque es,
sobre todo, una publicación que
genera conocimiento , expone
ideas , y alienta el pensamiento
crítico y la creación literaria y
artística; una publicación que
forma parte de la historia de la
cultura en México.

Nancy Cárdenas

ARMAS Y LETRAS
EMMISMAMOS
eer una revista es algo
similar a caminar una
ciudad que no conocemos.
De pronto, entre la rutina
doméstica, los afanes económicos
y las costumbres de los dias,
un nuevo panorama a la vez
sorpresivo y sencillo se ofrece para
el lector. Algo con que afrontar lo
cotidiano y un asidero más para
el disfrute y el conocimiento. Así
que tengo entre mis manos armas
y letras; las más recientes. Me
invitaron a co1npartir lo que vi
en mis andares por esa ciudad y
a mostrar una que otra fotografía
(no soy mucho de selfics). He aquí
algo de lo que di fe.
Un saludo solemne y familiar de
Dulce Maria González diciéndome
(diciéndonos): "Hola, extrafio: el
dolor de una herida profunda y
culpable abre de pronto una rendija
de luz. Sucede en ocasiones". Como
parte del blog Ficticia que la autora

L

91

mantenía hasta su muerte en
2014, y que esta revista selecciona
y exhibe como gran aporte al
acercamiento de esta escritora. Un
acierto al mostrar en papel algo
propio al mundo de lo cibernético
y que no mereceria quedarse entre
esa urbe monstruosa y virtual que
son las redes sociales.
Así también recoger el
testimonio del colombiano J ..J.
Junieles acerca de un encuentro
(o desencuentro) que tuvo con su
paisano Gabriel García Márquez.
Nos cuenta que en el afio 2002 ,
en la Ciudad de México, el Nobel
preguntó a una delegación de
periodistas colombianos sobre su
postura ante la situación social y
política de Colombia. Y a pregunta
directa a Junieles sobre cuál era el
hecho noticioso que más le llamaba
la atención en esos días , éste
contesta, decepcionado de Gabo
que en vez de compartir sus dotes

�de novelista se ocupara de guerrillas,
narcotráfico y política: "Para mí lo
más grave que pasa es que Junior
- el equipo de futbo l de
Barranquilla- lleva 20 fechas sin
ganar un partido". Junieles cuenta
que el público se soltó a reír, pero
luego fue reprendido por García
Márquez, quien dijo que por esas
actitudes no toman en serio a los
periodistas costefios. Cómo "un
mamador de gallo" profesional
como es Gabo se pone en actitud de
pontífice, pregunta Junieles; para
luego decirnos las grandes deudas que
los escritores latinoamericanos y de
otras latitudes como Salman Rushdie
o Tony Morrison tienen para con
García Márquez. Una crónica que
vale la pena reparar en ella.
"Escribir en épocas de barbarie,
lpara qué?", pregunta Eduardo
Antonio Parra. Y es que sucesos de
extrema violencia que azotan a un
país parecen tener derecho a las
primeras planas de periódicos, y
satisf.acer las urgencias de seguridad
en los ciudadanos es 1nenester
antes que cualquier publicación
de cualquier escritor por laureado
que sea. Sin duda. Sin chistar. Ante
esta pregunta sobre el quehacer de
la escritura en épocas violentas, dos
tesis se proponen: Theodor Adorno
dice: "Después de Auschwitz,
escribir poesía es un acto de
barbarie". Y la de Paul Celan: "Un
poeta no puede dejar de escribir,
sobre todo si es judío y su idioma de
escritura es el alemán". lacónicos
ambos, Eduardo Antonio Parra
prefiere las palabras de Paul Celan.
Y es que callar sería morir dos veces
o muchas. Escribir para resistirse
a la realidad, para reconocernos
a pesar de todo. Como lo dije al
principio, tengo entre mis manos
armas y letras.

Estoy instalado en un parque
pequefio de esta ciudad que
recorro, pero he dado tantas
vueltas a éste y siempre hay algo
distinto que no pude ver en la
vuelta pasada. El parque se lla1na
Juan Gelman y créanme que el
maestro Miguel Covarrubias sabe
cómo hacer para que sie1npre
tengas la disposición de volverlo
a andar. Y además vayas a buscar
otros parques con este nombre
en otras ciudades y te instales en
una banca y bajo una sombra leer
poesía. Juan Gelman en sefardí o
ladino: "¿Desearían sus mercedes
algo más?", pregunta Covarrubias.
Armas y letras del exiliado
argentino que descubre en lenguas
distintas al espafiol, la poesía dicha:
la dicha de la poesía.
Comenzaba a caer la tarde y con
relativa dificultad, debo confesar,
me acerqué a una explanada
enorme que tenía en una de sus
entradas un modesto anuncio de
neón que no funcionaba, así que
tuve que acercarme casi como
si fuese a verme en un espejo.
El letrero decía: Sergio Pitol.
Entonces sucedió que Víctor Hugo
Martínez me empezó a hablar de
él. Me propuso la idea de tres fugas
como asideros para el acercamiento
y celebración a la riqueza de este
autor. Del desfase entre literatura
y realidad, de la reconciliación
de la escritura con la vida y del
viaje permanente como oficio.
En la enumeración de autores
que convergen en las diferentes
etapas (fugas) de Sergio Pitol, así
como en la capacidad de que en un
espacio tan breve diera muestra de
apreciación del autor, Víctor Hugo
Martínez finca su fundamento y
erudición. Al salir de este sitio,
en plena oscuridad nocturna, leí

92

sin problemas y a lo lejos: "Uno,
me aventuro, es los libros que
ha leído, la pintura que ha visto,
la música escuchada y olvidada,
las calles recorridas. Uno es su
nifiez, su familia, unos cuantos
amigos, algunos amores, bastantes
fastidios. Uno es la suma mermada
por infinitas restas". He de volver a
Pitol siempre.
luego me fui a un museo, de
esos de los que existen réplicas
en cualquier ciudad que se precie
de saber literatura; enorme,
numerosas salas, exhibiciones,
ponencias, vasto, amplísimo.
Para recorrerlo entero hace falta
mucho tiempo, lecturas , buen
gusto y por supuesto, voluntarios
que nos adentren a sus múltiples
corredores. El museo se lla1na
Alfonso Reyes. El curador-guía
en turno: Alberto Enríquez Perea.
Sabedor de lo inalcanzable que es
el ilustre regiomontano nuestro
anfitrión se dirige en exclusiva
al humanismo de Reyes, en un
afán legitimo por contribuir a la
invitación e incitación de la lectura
y goce de las páginas alfonsinas.
Y también sabedor de la enorme
tradición de ensayistas y eruditos
de este autor que le antecede, trae
a estas armas y letras a Gutiérrez
Girardot, Agustín Basa v e
Fernández , Raúl Rangel Frías,
Alfonso Rangel Guerra. Nunca
estará de más traer a la memoria
su Cartilla moral: "El hombre debe
educarse para el bien" y entre tantas
muchas consideraciones, volver
a repetir una de mis preferidas:
"Todos tenemos el instinto de la
bondad. Pero este instinto debe
completarse con la educación moral
y con la cultura y adquisición de
conocimientos. Pues no en todo
basta la buena intención". De

�verdad nunca será tedioso ni en
vano insistir en Alfonso Reyes.
Y así la poesía, con suficiente
espacio, con un lugar de privilegio
cual debe ser. Salvador Olguin,
Aleida Belem Salazar , Hakam
Kometa ózkan, Óscar Mascarefias.
Es saludable, como una bocanada
de aire fresco, recorrer una ciudad
que aprecia el valor de la poesía.
Para los amantes de este género, es
gratificante.
Mención aparte el buen gusto
en la selección de las ilustraciones
de Ari Chávez que acompafian a
cada escrito. Hay un cuidado y
esmero por no sobresalir, ni estar
debajo de las lineas del escritor.
Jessica Nieto al alimón con
Verónica Rodríguez coordinan,
cuidan y procuran la edición. Para
una generación inevitablemente
más visual e inmediata, Armas y
Letras intenta no desdefiar ningún
público haciéndose flexible,
atractiva y honesta. Pieza clave en
la cultura de Nuevo Léon.
Sé que al igual que cuando uno
se esmera en decirle al otro todos
los lugares visitados, quedan
siempre algunos sin mencionar,
no por ello no disfrutados ,
fotografiados . (Ahora mismo
saltan Víctor Barrera y su escrito
sobre El resplandor de la memoria de
Coral Aguirre o Minerva Margarita
Villarreal invocando las 33 sirenas
de Rodrigo Guajardo. El buen José
Vasconcelos explicado por Marcos
Daniel Aguilar, entre otros .)
Quedan estas postales del viaje
recorrido esperando la invitación
hacia otra ciudad desconocida que
nos dé armas y letras para afrontar
la rutina, el paisaje de siempre.

Jorge Luis Darcy

aúl
Rarigel
Frías:
Iconografía, editado por la
Universidad Autónoma
de Nuevo León es un valioso
volumen que reúne alrededor
de 300 fotografías de quien fue
rector de la Universidad de su
estado y después gobernador al
mediar el siglo pasado.
El realizador de este trabajo fue
el investigador y fotógrafo Roberto
Ortiz Giacomán, responsable
de la tarea de integración y
recuperación de las imágenes
fotográficas de Rangel Frías y su
tiempo, imágenes que proceden de
diversos acervos institucionales
y de colecciones fotográficas
particulares. Él es también el
responsable de la reproducción
,

93

digital y de la restauración de
muchas de ellas, labor que realizó
en ocasiones en los domicilios
particulares de los duefios de las
fotografías.
Integran el conjunto imágenes
provenientes de la Fototeca
Nacional y de los principales
archivos públicos de la entidad:
la Fototeca Nuevo León-Conarte,
la Fototeca del Tecnológico de
Monterrey, el Archivo Histórico
de la UANL y el de Difusión
Cultural de la Facultad de
Filosofía y Letras , así como
de colecciones particulares de
distinguidos universitarios y, muy
nutridamente, de la colección
personal del ex rector, a la que
brindó acceso su familia.

�El resultado del trabajo son dos
productos igualmente valiosos: 1) el
Fondo Fotográfico Digital de Raúl
Rangel Frías, consis tente en más
de mil imágenes en alta resolución,
catalogadas y referenciadas en
cuanto a sus características físicas ,
técnicas y los fondos donde s e
encuentran originalmente, el
cual quedó en custodia de la
institución universitaria y podrá
ser posteriormente enriquecido
con nuevas imágenes que en lo
sucesivo se vayan localizando; y 2) el
volumen impreso en formato mayor
(26 x 30 cm, 242 pp., en versiones
empastada y rústica), que contiene
una selección de fotografías en
blanco y negro, representativas de
sus diferentes etapas y ámbitos de
proyección personal y profesional,
desde la inicial de 1873 (del padre de
Rangel Frías) hasta las de los afios
noventa del siglo pasado.
El repaso de sus páginas es, por
tanto, el repaso del siglo XX en
Monterrey y en Nuevo león, a partir
de los afios posrevolucionarios
en que Rangel Frías ingresa al
Colegio Civil. la presentación del

contenido por apartados referidos
a la formación y la familia; a la
vida universitaria hasta concluir
con su rectorado; a los afies de la
función pública como gobernador;
a su trabajo como escritor y como
estudioso de nuestra entidad; y uno
final sobre su ámbito más personal
y de amistades, permite reconstruir,
con mucha fidelidad y riqueza, el
decurso existencial de Raúl Rangel
Frias.
En su gran diversidad, estas
imágenes fueron realizadas con
propósitos muy diversos y con
capacidades y exigencias técnicas
muy diversas. Reunidas ahora todas
ellas en este volumen, y presentadas
junto con otras en un "discurso
fotográfico" particular, el construido
por el investigador y, ancilarmente,
por los textos del propio Rangel
Frías que se incluyen en el
libro, constituyen los elementos
articulados de un nuevo discurso:
contar la vida y circunstancias en
que actuó el hombre excepcional
que fue Raúl Rangel Frías, uno de
los constructores de la modernidad
cultural de Nuevo león.

Y aquí también se cumple, tal vez
no en todo el conjunto, pero sí en
una buena parte del material, lo que
Susan Sontag escribió, de que "una
de las características centrales de la
fotografía es el proceso mediante el
cual los usos originales se modifican
y finalmente son suplantados por
otros, primordialmente por el
discurso artístico, capaz de absorber
toda fotografía". No para todos los
casos desde luego, pues difícilmente
podríamos encontrar valores
"artísticos" (salvo de composición,
quizá) en todas las fotografías
que documentan las acciones de
gobierno, pero sí para muchas
otras imágenes del libro, las más
cotidianas y privadas, la mayoría
realizadas por no-fotógrafos pero
trabajadas y e1nbellecidas por la
pátina del tiempo, por la 1nirada
nostálgica que Walter Benjamín
puso en el ángel de la historia,
melancólico y reflexivo ante el
desencantamiento del mundo que
es otro de los rostros del "progreso"
económico y social.

Humberro Salazar

De reminiscencias,
literatura y más

P

cxlría dejarlo roda al azar
reúne 18 entrevistas que le
fueron hechas al escritor
Miguel Covarrubias entre 1966
y 2014. En este libro tenemos un
contacto directo con una serie de
convicciones, suefios, fantasías,
ideas sobre el proceso de la escritura
de poesía y acontecimientos de
variada índole, entre otros asuntos.
El material recopilado en este

libro apareció, en su momento, en
diferentes medios: periódicos locales
y revistas, libros, programas de radio
y grabaciones digitales; hay también
alguno inédito.
Al hablar del género de la
entrevista se da de inmediato la
asociación entre dos o más dialogando
sobre un tema, en el que los más
afortunados somos casi siempre
los lectores. Este género si es bien

94

TíT•Lo: Podría d9arlo todo al azar
A•TOR1 :vliguel Covarrubias
EDITAI llANL
AÑ01 2014

�llevado tanto por el entrevistador
como por el entrevistado, no sólo
deleita sino ilumina, trátese del
asunto que sea. Es el caso de Podría
dejarlo todo al a.zar, en donde Miguel
Covarrubias se prodiga a través de
sus respuestas y nos da muestras
de su habilidad en su papel de
entrevistado.
Aquí es posible tener evidencia
de su visión del mundo y lo que
ha movido su existencia a través
de los afias de que dan cuenta las
entrevistas. Y, como lectores, nos
metemos tan dentro en la charla,
que además podemos percibir la
carga de emociones con que resuena
su voz; y digo su voz porque para
quienes lo conocemos es inevitable
escuchar constantemente su
timbre, algunas veces acompasado;
otras, cargado de la energía que se
desprende merced de la respuesta
en cuestión o el divertimento
que le produjeron algunas de
las preguntas , y que lograron
hacerlo sonreír o, definitivamente,
carcajearse.
A lo largo de este bien
seleccionado material, desfila
un nutrido número de autores
que puebla el gusto de Miguel
Covarrubias; autores cuya
presencia es aludida cuando el
entrevistado nos habla cómo,
de una u otra forma, cada uno
de ellos tuvo influencia no
sólo en su escritura sino en su
perspectiva acerca del mundo.
Así es como aparecen los nombres
de Holderlin, Baudelaire, López
Velarde, Cernuda, Rilke y Reyes,
por citar algunos. Covarrubias ,
además de sus gustos literarios,
también extrae de su memoria
personalidades de la música y el
cine. No escapan en este vaivén de
preguntas los asuntos estudiantiles

de la década de los 60, en donde
el entrevistado fue un constante
activista, y nos relata algunas de sus
participaciones. Asimistno aborda
con profusión el despliegue cultural
de sus épocas de estudiante y de
sus inicios como docente de la
UANL, hace más de 40 afios. Y
no podía quedar fuera, dentro de
sus comentarios, su trabajo sin
cuya participación, considero, la
historia en este rubro no sería tan
afortunada, y en donde su huella
ha quedado para la posteridad; me
refiero, en este caso, a su acuciosa,
pertinaz y comprometida labor
dentro del campo de la edición y
como responsable de las revistas
Apolodio11is, Cathcdra y Deslinde.
A su actividad anterior también
le agregaría el encomiable y
arduo trabajo que a1nerita ser
traductor. Esta es una tarea a la que
Covarrubias le ha adjudicado una
buena parte de su tiempo. En la
lectura de este libro hay evidencia
del proceso de la traducción
literaria y los avatares que éste
conlleva. Y es que para quienes
como lectores comunes pasa
inadvertido el procedimiento que
hay detrás de obras traducidas
a otros idiomas, a partir de las
palabras de Covarrubias se nos
descorre el velo; él nos aduce toda
una serie de detalles y vericuetos
a los que se expone quien ejerce la
traducción; sin embargo, también
percibimos claramente que el
resultado final es gratificante,
y no precisamente en términos
monetarios para el traductor, en
este caso Covarrubias, sino en
términos de satisfacción personal
en la que salda una cuenta con su
inquietud constante e incansable
por darnos más sobre su actividad
como creador literario. A este

95

respecto Covarrubias puntualiza:
"... en cuanto llegamos al terreno
de la traducción de poesía, más
vale moderar nuestro apetito y no
esperar peras del olmo. Hace mucho
tiempo que la industria editorial y
nuestras magras librerías sefialaron
a la poesía como opus 11011 gratum. Y
de ninguna manera me arrepiento:
seguiré insistiendo. Estoy
convencido de que no sólo de pan
vive el hombre. También mucho
le conviene la poesía porque ésta
le ayuda a vivir con plenitud" (p.
138). Ejemplo de lo anteriormente
dicho se encuentra en los textos
que Covarrubias tradujo y, en su
momento , fueron publicados en
algunas revistas y en su libro El
traidor, que alberga la traducción
de poetas franceses y alemanes
contemporáneos, auspiciado por
la Secretaría de Desarrollo Social
de Monterrey y la Universidad
Autónmna de Nuevo León.
Podría dejarlo todo al azar puede
verse, por una parte, como el
libro de entrevistas que hace un
repaso de aquello que ha sido
determinante en algunos aspectos
de la cosmovisión de Covarrubias
y de su labor como escritor desde
diferentes facetas y, por otra, como
el termómetro de los afios que
han marcado acontecimientos y
han sido el parteaguas de la vida
cultural de Nuevo León y más allá
de las fronteras.
Finalmente no nos queda más
que reiterar que Covarrubias
conoce 1nuy bien el terreno que
pisa, en el ámbito de la entrevista,
pues le concede a sus respuestas
un rumbo en el que no se pierde
la directriz; por el contrario,
siempre sabe llevar a buen puerto
sus comentarios que derivan en la
respuesta ágil, inteligente, concisa

�y amena. Desprovisto de todo
rebuscamiento va hilando cada una
de las ideas con que desmenuza
las variopintas temáticas. Otro
detalle que no pasa inadvertido,
y que se le agradece, es decirle a
las cosas por su nombre. Aquí no
hay eufemismos ni rodeos, se va al
grano y lo dicho da cuenta de un
trabajo comprometido. Cuando
hablo del compromiso de Miguel

es el que tiene consigo , con sus
propias convicciones; mismas que
quedaron plasmadas a lo largo de
su libro.
Bienvenidas las 18 entrevistas
publicadas en Podría dejarlo
todo al azar, éstas nos hicieron
asirnos de ideas , posturas y
reminiscencias , que fluyeron
a la menor provocación de un
cuestionarniento. las respuestas

que aquí encontramos fueron
dadas con la calidez, prestancia
y disposición tan características
de Miguel Covarru bias , quien
nos deja , además de satisfechos,
todavía ávidos de sus experiencias
y conocimientos.

María Dolores Hernández

De un poeta terrorista

erreira Gullar es por
muchos motivos uno de los
principales personajes en
el escenario del arte y la poesía
latinoamericana actual. l os
elogios sobran para un actor de
la inteligencia americana que
salió a incendiar la cultura y
política de Brasil en la segunda
mitad del siglo XX a pesar de la
dictadura. José Javier Villarreal,
poeta y traductor de poesía
brasilefia (Manuel Bandeira,
Murilo Mendes, ledo Ivo, entre
otros) entrega en Las cosas de la
tierra una antología esencial de
la obra de Gullar, un testimonio
de un quehacer poético, en el

F

familia e outros estudos, 1978), pese al
desmantelamiento de la izquierda
en el congreso brasilefio hubo una
Titulo: Las cosas de la tierra
relativa hegemonía de la izquierda
A utor: Ferreira Gullar.
en la producción artistica brasilefia.
Selección y traducción de José
la obra de Gullar causó terror,
Javier Villarreal
como toda poesía, vale recordar
Edita:lTANI/Bonobos.
aquí la máxima rilkeana, "la
Año:2015
belleza no es sino el comienzo de
lo terrible", entre los dirigentes
del régilnen castrense, y fue
expulsado , como todo poeta, de
la República. Su libro La cultura
cual política, cultura y literatura puesta en cuestión fue quemado
son los elementos de una lucha y censurado por los militares ,
corporal con el poema.
y su Poema sucio, su obra más
Resulta preciso hablar de conocida, tuvo que ser difundida
momentos decisivos, aludiendo al en la clandestinidad por medio de
concepto del crítico literario casetes, mientras vivía exiliado en
Antonio Candido. Si por un lado la la ciudad de Buenos Aires.
Semana de Arte Moderno de 1922
"la poesía no respeta nada, ni
en Sao Paulo dejó la impronta de un padre ni madre, promete incendiar
movimiento cultural de vanguardia, el país", dice Gullar. He aquí el
el golpe militar de 1964 implicó una acto terrorista del poema. Y ese
respuesta de la comunidad literaria y terrorismo viene del pasmo ante
cultural ante la represión política, y al lo inédito , ante aquello que no
mismo tiempo una transformación tiene nombre, como nos recuerda
estética envuelta por un tiempo José Javier Villarreal, en el prólogo
irredimible. Como bien ha sefialado de esta antología. Pero aquí, el
Roberto Schwarz en "Cultura e terror que se expone, y que no
política, 1964~1969" (en O pai de se impone como una identidad

96

�calzada, presenta una revolución
más inmediata, cotidiana, un yo
lírico que no divide individuo y
sociedad, que se adelanta a mostrar
el cuerpo político que compone
la subjetividad humana desde su
carácter personal que se enreda
en la vida particular, y al mismo
tiempo general, donde eso que
conocemos como nosotros mismos
se nos revela cierto y extrafio ,
porque vivir es una experiencia
intransferible sin duda, pero que
a fin de cuentas tal experiencia
la vivimos en esa irrealidad de lo
mirado que llamamos nuestra vida.
Ferreira Gullar acostumbra
decir que "la literatura existe
porque la vida no basta", tal
frase resuena con el eco de un
joven Rimbaud que afirma que
"la vida está ausente" y de un
André Bretón que en uno de los
manifiestos surrealistas exclama
"La existencia está en otra parte".
Los surrealistas habían tomado
como principios morales "cambiar
el mundo" de Marx, y "cambiar
la vida" de Rimbaud, para volcar
su compromiso político desde la
imaginación. Gullar comprende
lo anterior, sin embargo, afirma
que "la literatura no es un arma
política, porque pretender que el
panfleto sea literatura, ni hace la
revolución, ni hace literatura. La
literatura ya cumple en sí misma
una función social, crea un mundo
imaginario" , expresa en una
entrevista con Daniel Salgado para
El País (4 de junio de 2007). Y nos
dice que a pesar de la existencia
de galaxias, del sistema solar, del
planeta , Van Gogh pinta La noche
estrellada, y con ello se amplía el
conocimiento del mundo.
Es posible ver fotografías del
monasterio de Saint-Paul de

Mausole donde el pintor francés dando paso a la pulverización
fue internado después de haber de los objetos, que en principio
sufrido un colapso mental en comenzaban a difuminarse como
el invierno de 1888, y desde ahí en los cuadros de Monee, y más
observar la vista de la ventana tarde a descomponerse en los
que sirvió de inspiración para el cuadros cubistas, Gullar adopta
cuadro, pero es cierto, la vida no esa relación.
basta, el lugar pudo haber sido una
La pintura como el poema es
simple circunstancia o pretexto. mentira, una mentira verdadera,
El cuadro no es fiel a la realidad, recordemos a Magritte. Pensemos
traiciona al mundo, y al mismo en poemas como "Las peras" o
"Plátanos podridos", las frutas
tiempo lo crea.
A esto llamamos ficción , bien en su calidad de objetos se nos
podemos pensar que el lenguaje es pierden en su eterno ciclo de
mentira como los platónicos, que descomposición natural. En el
ya no tenemos esa relación directa poema o en el cuadro la fruta
con las cosas como nuestros no sabe ni huele , porque el
antepasados. Es decir, hoy en día poema es representación, pero al
confiamos en el conocimiento de mismo tiempo presentación, una
los otros, delegamos trabajos en producción hacia la presencia que
otros, y usamos la tecnología pero escapa de la realidad de consumo
no sabemos cómo funciona; es así y nos comparte una experiencia
nuestra relación con el lenguaje, que ha sido consumida, y por lo
usamos la palabra heredada, tanto irrecuperable. El fruto del
pero poco sabemos de ella. Aquí poema, el no-objeto queda como
el rigor del poeta, que no busca un testimonio, como una voz que
el significado de las cosas pero no calla. Por ello Gullar se opone
sí su experiencia de sentido. La a toda poesía nostálgica, ya sea
ficción es real y amplia el mundo del pasado o del futuro . Las cosas
no porque signifique sino porque están insertas mortalmente en el
otorga sentido al lenguaje.
tiempo, están dispersas como el
Es evidente, a lo largo de su aire, en el mercado, en los talleres,
obra , el conocimiento de las en las calles , en los hoteles.
artes plásticas de Gullar, quien Cosas cotidianas con fecha de
a los 16 afies, aprende lo básico vencimiento. ¿Quién se reconoce
de la pintura. Su breve paso por en ese cuerpo-cosa frente al
el concretismo lo confirma, pero espejo? El cuerpo mismo se vence.
quizá sea más puntual hablar de
Y la cotidianidad aquí , en
su relación con los objetos. En su calidad pueril o banal, se
toda su poesía están presentes hace presente , se revela viva,
esos huéspedes callados que extraordinaria, y como dice José
con tremenda indiferencia nos Javier Villarreal, sin dejar de ser
interpelan. Y más que de objetos, ordinaria. Porque Gullar hace de
la poesía de Gullar habla de una intimidad algo común, como
no-objetos. Porque así como los un cuadro visto por todos, como
pintores impresionistas al salir del una noche estrellada cualquiera
taller al aire libre comenzaron a vista por todos . Porque en este
experimentar con la iluminación, pesimismo del presente que se

97

�nos escapa, se esfuma y pasa como
ave de misterio se habita un lugar
inhabitable. El mundo se habita
poéticamente porque la poesía
es una experiencia de la memoria
que suspende ese río del tiempo.
Patricio Guzmán, en su documental
sobre los desaparecidos en Chile
(Nosralgia de la luz, 2010) lo resume
de manera contundente: "Creo
que la memoria tiene fuerza de

gravedad, siempre nos atrae. Los
que tienen memoria son capaces
de vivir el frágil tiempo presente,
los que no la tienen no viven en
ninguna parte."
l a gravedad de la poesía de
Gullar nos atrae con esa intimidad
que nos recuerda la etapa infantil
en la que cada quien era el centro
del universo, y por qué no asumirlo
aún hoy, somos el centro de un

universo sin centro. Tal condición
de la infancia, patria de la que
fuimos exiliados, país de nunca
jainás donde el juego en que andamos
se juega con la muerte. la lectura
del poema se vive en el instante
suspendido, en el aire de nuestra
propia respiración. Compartimos
este juego mortal.

Rodrigo Alvarado Rocha

Actualización de los cuentos
infantiles a través del HORROR

e

Título: La más densa tiniebla
Autor: Tofio Malpica

Edita: Ediciones El Naranjo
Año: 2015

enette establece en su Pa1impsesros que ningún texto
se crea a sí mismo: toda
escritura parte de un texto anterior
o de elementos de textos anteriores
(sus teorías son muy interesantes
y básicas para explicar los juegos
transtextuales tan recurrentes
en la literatura contemporánea);
y precisamente este recurso distingue al último libro de Tofio
Malpica, La más densa tiniebla, cuyo
planteamiento ofrece una experiencia lúdica que invita al lector a
reconocer las referencias que dan
origen a las historias entretejidas
en su interior, pero también tiene
el efecto de ponerlo a temblar, pues
estas reinterpretaciones hipertextuales están elaboradas por una
mente que le apuesta todo al terror. (Recordemos una de las fra,
ses distintivas de su extraordinaria
saga de terror publicada por Océano:
"¿Cuánto miedo puedes soportar,
Mendhoza?")
Además de los recursos "cinematográficos" y su ágil narrativa, la
saga de terror de Malpica (El libro de

98

los héroes) se caracteriza por llevar
el miedo a terrenos muy cercanos,
contemporáneos, donde conviven
elementos sobrenaturales con
miedos más realistas suscitados
por nuestra propia naturaleza: el
mal, el horror y los demonios no
tienen origen únicamente en lo
fantástico, sino en el egoísmo y la
ambición de los seres humanos. Estos
ingredientes, sin duda, son esenciales
en la construcción de La más densa
tiniebla, pero además las referencias
intertextuales nos dejan ver, por un
lado, el "espeluznante homenaje"
que el autor rinde al padre de la
literatura infantil, Hans Christian
Andersen, así como otras referencias
que resultan atractivas para el lector,
como la alusión a Alicia en el país
de las maravillas precisamente en
la narración principal del texto,
donde Karen, una adolescente
moderna y medio testaruda se calza
unas zapatillas rojas para verse
encantadora en la fiesta del chico que
le gusta, pero que vive en una ciudad
distante, por lo que debe emprender
un viaje para participar en ella.

�Al inicio, todo parece indicar
que tendremos una re-mirada al
famosísimo cuento del autor danés,
Las zapatillas rojas; sin embargo, la
situación se complica cuando Alicia,
perdón, Karen resbala dentro de
un pozo donde vivirá experiencias
extrafias que combinan planos
ficcionales paralelos, ,acompafiada?
de un hombre mayor - que en
las ilustraciones es el mismísimo
autor- , y que la confinan a escuchar,
en voz de ,personajes? aterradores las
historias más alucinantes y pavorosas,
curiosamente derivadas de otros
"tradicionalmente lindos" cuentos
infantiles (cuyos títulos no revelaré
para que el lector pueda jugar a
descubrirlos en la medida en que lee).
Sin embargo, no se trata de "nuevas
versiones" de los cuentos clásicos;
sino de totales reinterpretaciones,
más oscuras, densas y terribles.
La forma en que Malpica recupera
la tradición de los cuentos clásicos
infantiles, para lectores del siglo XXI,
desde una estética del honor muy fina,
se complementa con las interesantes
ilustraciones de Joaquín Aragón que
sobresalen por la mirada que otorga
a cada uno de los personajes. En ellos
podemos 'leer' diferentes estados
de ánimo a partir de la composición
visual de sus rostros.

las historias que esos oscuros
personajes le relatan a Karen crean
miedo e indignación, pero también
una curiosidad creciente en el
lector, como la que llevó a la misma
protagonista a caer dentro del pozo,
por eso, al leer, participamos y nos
apropiamos de esas emociones.
la historia más escalofriante, por
ejemplo, es la que relata la mufieca
ciega, precisamente porque es
una historia de amor realista que
puede resultar muy cercano. De
un amor tan intenso que provoca
dudas y maleficios. Un aspecto que
singulariza la propuesta de T ofio
Malpica es que, lejos de tener una
intención didáctica o moralizadora,
como sí la tenían los cuentos
clásicos referenciados, su intención
es provocar preguntas a partir del
espanto.
la actualización de los cuentos
clásicos para nifios en la revisión
que hace Tofio Malpica (desde el
lenguaje, el tono, la capacidad para
generar miedo e incertidumbre)
conduce a que los relatos sean
apropiados para lectores de cualquier
edad y experiencia lectora; íncluso
me atrevo a asegurar que la lectura
será más enriquecedora cuanto
más experto sea el lector. Estos
siete cuentos clásicos tienen giros

sorprendentes, inteligentes; cada
uno de los relatos es un verdadero
homenaje al escritor danés pues
no solo tratan de "maquillar" los
textos originales (lo que conllevaría
el riesgo de desvirtuarlos) , sino
que los toma como un detonador
de la inspiración para crear un
universo autónomo donde, contrario
al hipotexto, la realidad que nos
1nuestra está llena de espanto.
A diferencia de muchos lectores,
la literatura de terror no es de mis
favoritas. Cuando tenia nueve afias vi,
con una amiga de la infancia (apenas
un afio mayor que yo), El exorcista, y
no me quedaron ganas de volver a ver
una película de esa nan.1raleza. Sin
embargo, en la adolescencia, novelas
como CarmiUa o Drácula,o los cuentos
de Poe, no podía considerarlos como
"de terror". Eran historias donde
algunos elementos sobrenaturales
tenían efectos que trascendían el
snnple sobresalto del susto fácil. El
entramado, lejos de causar miedo,
me llevaba a hacerme preguntas, a
buscar explicaciones. La más de11sa
tiniebla, sin duda, ha llegado a sumarse
a este corpus de historias oscuras
que generan miedo y placer al mismo
tiempo, pero sobre todo preguntas.

Dalina Flores Hilerio

En nuestro s1g111ente número doble, Rafael García
entrevista a Sergio Mondragón, Premio Xavier Villaurrutia
:mm y editor de la revista El corno emplumado (1962-1969),
considerada un documento de la contracultura y la
revolución intelectual en América latina. También en el
plano de la conversación, Futuro Moneada y Benito
Estrada lara desarrollan a dos voces el concepto del
Intelectual y su relación histórica con el poder y la
violencia, hasta llegar a la actualidad en el tema al abordar
conflictos como los que viven México y Colombia.

~

i--.t

Además de otros ensayos. crítica. columnas, resetlas y
selección de poesía, contaremos con la obra del artista
visual Silvestre Madera en nuestras páginas.

99

�REA.PROPI.ARSE EL
MUNDO .A TR.AVÉS DE

un acto salvaje

e

urioso es que el ensayo
nace en un momento
particular de la historia.
Cuando Montaigne parió el
extrafio centauro, la cultura
occidental se contemplaba a sí
misma como el rostro acabado de
la humanidad: el hombre en su
mayoría de edad.
l a antropología , nacida en el
seno de las colonias francesas que
contemplaban con ambivalencia
los comportamientos salvajes de
los haitianos, permitía comparar
las culturas. Rousseau observaba
con tristeza la macabra función de
la civilización y el contrato limpio
del buen salvaje.
los cambios epistemológicos se
sucedían uno tras otro, el método
científico, el cálculo infinitesimal,
las reglas de la dirección del
espíritu ... todos creados con una
sola consigna: matematizar el
mundo. Después de que Aristóteles
hubiera entendido la física como
un discurso, Descartes y los que
vendrán entenderán el mundo
como una ecuación.
Me aventuro a pensar
que el ensayo se trata de una
reapropiación del mundo. Si la
geometría (recordemos el lema
del frontispicio de la Academia
platónica: "No entre aquí quien
no sepa geometría") es la forma
de entender al mundo desde
la matemática , en donde cada

proporción del espacio adquiere
su medida replicable y sin centro,
el ensayo es necesariamente un
camino a la inversa. Una forma de
desandar el camino trazado por la
ciencia para apropiarse del mundo
desde la subjetividad. Claro que
la subjetividad del ensayo no es
la de la gratuita opinión. Se trata
de trazar una sistematización
alrededor de las obsesiones.
Su gran virtud es el préstamo
de la mirada . la comparación
con la etnología no es baladí. Si
a un salvaje se le pide dibujar
un mapa, éste lo dibuja como
un gran atentado a la geometría.
los espacios no obedecen a la
regularidad de los centímetros.
Puede haber más espacio en la
representación entre la plaza de
la comunidad y la casa del salvaje,
que la distancia entre la Ciudad de
México y Monterrey.
En ese espacio no geométrico
se resaltan los lugares y las
sensaciones que rondan al sujeto.
Así el ensayo es la ventana
etnográfica a la contemplación
de una comunidad salvaje de un
solo miembro: tomar prestada la
mirada.
En el caso de El corto verano del
cuervo y otros ensayos usamos los
ojos de Ramón lópez Castro,
narrador y ensayista, miembro de
la mítica generación del Panteón,
ganador del Premio Nuevo león de

100

literatura y del Premio Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes en el afio
2000.

Con sus ojos contemplaremos,
de entrada, su África . El texto
que abre la colección muestra su
mirada sobre el continente negro
que demuestra todo lo que hemos
dicho. África es una linea en el
horizonte del Mar Mediterráneo
vista desde un chiringuito playero.
Es también una representación
fílmica en la caverna oscura del
cine. El África de Ramón lópez
Castro es una pintura rupestre en
movimiento a veinticuatro cuadros
por segundo.
Es un paso sintomático: al
salvaje que nos presta sus ojos
le interesan tanto los fenómenos
reales como la pátina que envuelve

�al fuego y las sombras chinescas
del celuloide. Tan verdaderos son los
procesos históricos que envolvieron
las batallas de submarinos, la guerra
en el desierto de los Deutsches
Afrikakorps o la Guerra de las Dos
Rosas, como los resultados a nivel
fíhnico o literario.
En sus páginas lo mismo aparece
Shakespeare y lope de Vega que
Gordon Gekko (personaje de la
pelicula de Wall Srrcet interpretado
por Michael Douglas) y Peter OToole
en El amanecer de loszulúcs.
Sin florituras de ingenio ni
bisutería académica los textos de
López Castro ofrecen una prosa
limpia y agradable, de buen ritmo
y erudición desempolvada que lo
mis1no cita a vValter Benjamín que a
Philip K Dick.
los andares del salvaje lo llevan
a tocar los grandes temas del amor
("El amor es un jabalí en la espesura")
y de la muerte ("Vida y traición
de las cosas inertes") sin grandes
ambiciones, pero con una lúcida
perplejidad que trasluce en su prosa.

El libro tiene esa cadencia clásica:
el yo a través de los temas. Y en
ese recorrido vemos organizarse
y sistematizarse las obsesiones de
López Castro en una cartografía de
percepciones y razonamientos.
Sobresale, por cierto, la forma de la
estampa. Sea de ámbito local como su
natal Estado de México o la Calzada
Madero de su adoptiva Monterrey,
sea el Barrio Latino de París, o las
callejuelas de Lisboa, o los parques
naturales de Canadá, el relato
adquiere la breve épica del viaje. Se
trata no de la odisea y el comentario
turístico, sino la introspección
y el derrotero de los sentidos
extraviados en los pequefios
detalles: la forma acogedora de
un comedor parisino en donde se
resguarda del invierno, el sonido de
una rockola con música regional,
un submarino alemán que exhibe el
museo de Chicago, los pasos veloces
de un nifio intentando alcanzar
a un cuervo. La estampa siempre
provoca, no importa qué, una
honda resonancia en el discurso y

(

/

-z.,.,,.L..º~-.&gt;

-~
- ··. ~ 1 /,UTA~
f, Y

/'
/

(

,-/", p"~;,,•. 1/0

-, ,

,

, ,, : - ; , ;

-

'\· ~
-.. \

"-----/-

~-

/0

.....__..,.

-:,?;'/-"

,., , ,

.,,-,;.:.✓ ~

• ,

-· --"'--✓-✓ ,...' ---

'-....

..

, . . ; · y. . . . ___
/

-?"

(º

&lt;

---

"-· .
,

mapa de López Castro y a través
de ellas traza una ruta.
Se trata, sí, del fláneur baudeleriano,
pero recortado de una forma clásica y
aséptica. Probablemente tal y como
lo había pensado el propio Baudelaire
al enfrentarse a las muchedumbres
de la recién nacida metrópoli.
Una subjetividad que se valora
precisamente por su abandono a la
multiplicidad de la estampa ante sus
ojos. Un hombre sofiando ante una
pantalla de cine o una pieza de museo.
En eso yace la virtud del ensayo.
En conseguir que la subjetividad,
como método, encuentre el vehículo
para que la glosa sea algo más que
mero comentario y lucimiento. Sea
porque a través del hallazgo de los
restos mortales de Ricardo III en un
estacionamiento ("Naturaleza muerta
con estacionamiento y rey jorobado")
lo lleve a pensar en el teina recurrente
de la preservación de las memorias y
la muerte; o ver un espectacular de
Victoria's Secret ("El amor es unjabalí
en la espesura") lo pone a reflexionar
sobre la potencia de la fuerza amorosa
a partir de una tragedia shakesperiana.
Entonces con Montaigne y hoy, en
la saludable prosa de López Castro,
de lo que se trata es de reapropiarse el
mundo a través de un acto salvaje, de
un dejar correr la mirada y el discurso
como un acto de lúcida rebeldía
contra la rnateinatización.
lo que ocurre entonces, y en el
Corto verano del cuervo y otros ensayos es
un claro triunfo, es que el binomio
dialéctico de civilización y salvajes,
de geometria y subjetividad, de
mateinática y discurso, se borra y se
problematiza. El salvaje civiliza, la
subjetividad se convierte en método
de conocimiento y al discurso no le
falta rigor y aplomo.

Alejandro VázquezOrtiz

101

�lil
UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFl JGIO DE TODOS PARA LA c:u r:rlJRA
Ven y conoce las instalaciones de este recinto cultu ral de la UANL , donde
podr ás disfrutar de todo un mundo acer ca del libro a través de las difer entes
actividades que tenemos para ti, como ta Ueres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
var iedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
LIB RER ÍA / ARTE - - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Lunes a viernes: 10:00-19:00 hrs./ Domingos: 10:00 -14:00hrs./ Sábados: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallart.'I
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

1) Casa del Libro UANL

@) UANL
UNl\"ERSIOAO A L'TÓ:-;OMA DE NUEVO U:Ó~®

!ffi1

casa-1ibroUANL

PUBLICACIONES
u
A
N
L

i1tfiP

1

�.

¡
l

'

I
'

/

--... ....,..__ _
..._

y

f
,..__

•'

,•

I

I

�A•TOR ■S

(Ciudad de México, 1982). literatura 2013. Ha publicado en los últimos afios: Sombra
Es ensayista Autor de Un informante en el olvido: Alfonso Reyes de pantera (segunda edición, 2011), El traidor II. Poetas franceses
(Conaculta, 2013). Editor de la gaceta literaria Cariátide. Es y alemanes de los siglos XIX y XX (2012) y Podría dejarlo todo al
azar (2014).
jefe de información de la agencia de noticias de Canal 22.
MARCOS Dü!IIL AC.ILAR

Catedrática y coordinadora en la
Facultad de Filosofía y letras de la UANL Sus áreas son
el teatro, la literatura y la investigación. Tiene premios
nacionales e internacionales en todas estas categorías.
CORAL AC•1u1.

(Monterrey, 1988). Estudia
Bibliotecología y Ciencias de la Información en la UANL
Escribe cuento, poesía y crítica. Ha publicado en Hermano
Cerdo, Bitácora de vuelos y Revista El Humo.

IOS!t L•1s AC•IRRI

Al ••no c■IMAL (1970). Escritor, practicante y estudioso

de la escritura digital. CNN México incluyó su cuenta de
Twitter en una lista de las 140 mejores del país. Mantiene el
sitio ,veb: www .lashistorias.commx
IORCI c■ fP•L1.

Es artista multidisciplinario que
experimenta (y obtiene resultados de ello) con la escritura,
el arte plástico, la animación y el video. Dirige editorial
Gato-lunar, especializada en libro objeto. Se dedica a la
producción de medios audiovisuales.

RODRICO ALYAIIADO ROC■A

(Monterrey, 1988).
licenciado en letras Mexicanas y becario del Centro de
Escritores de Nuevo león en 2013. Ha publicado en las
revistas Armasy Letras, Inteifolia y Levadura.
inicia como crítico en Cahiers du
Cinéma, donde publica numerosos ensayos de referencia.
Como cineasta ha realizado seis largos metrajes, desde Otra
vez (1996) hasta Busquen a Hortense (2012).

(Monterrey, 1969). Autor de los
poemarios Éste es el sitio (1998), El fruto y la espada (2005),
Después vendrá el silencio (2009).Autor de la tesis "El o:xímoron
en la obra de Octavio Paz".
IORCI L•IS DARCY

PASCAL BOMITZl!R. Se

MAMCY C.ÁRHMAS. licenciada en letras Espafiolas por

la UANL En la Capilla Alfonsina de esta Universidad es
editora de la revista Inte,folia, en la que ha publicado resefias
de libros, y colabora en la edición de la colección El oro de
los tigres.
AL■IRTO CAYAZOS

COL■nl F■LLO•s.

Escritora y productora de France
Culture ( destacadamente de la emisión "Noches
magnéticas"). Ha publicado con anterioridad Hoy (Folio,
2006), Para Dalida (Flammarion, 2010) y Un amor de hem1ano
(Gallimard, 2011).
DALIMÁ FLORIS ■ILIRIO.

Profesora e investigadora
universitaria. Ha publicado artículos académicos y
cuentos. Pertenece a la Red Internacional Universitaria
de Investigación sobre L.ij, y coordina diversos talleres de
promoción de la literatura.

(San Nicolás de los Garza, 1939).
Artista plástico, dibujante, pintor, escultor. Formó parte
del Taller de Artes Plásticas de la UANL Ha expuesto en MARC•■lll'n NRil (Saigón, 1914-París, 1996). Escritora
diversas partes del mundo, como Espafia, Estados Unidos, y cineasta, se le ubica en la corriente denominada Nouvelle
Brasil, Costa Rica, Panamá, Perú. Su obra forma parte del roma11 y en la Nouvelle vague del cine francés. Dentro de su
acervo artístico de la Universidad.
copiosa obra narrativa sobresale El amante. En cine destaca
su participación como guionista de Hiroshima mon amour de
CLORIA COLLÁDO. Poeta, pintora y fotógrafa. Formó Alain Resnais, y como directora de India Song.
parte del grupo universitario que editó la revista Apolodionis
(1959-1967). Autora de los poemarios Juego dedos,Colección de llül•L•c CODARD (París, 1930). Reconocido director de
poemas, ww(salvoel título) todoloquesigueesunpoema,Despuésla cine. Fue premiado con el Oso de oro del Festival de Berlín
(1965) y con el Óscarde la Academia de Hollyvvood (2010).
luna, Zumo, Manda la.
Algunos de sus filmes:Aboutdesouffl-e (1960), Masculin,féminin
NIC.IL COYARR- ■IAS (Monterrey, 1940). Poeta, (1966),Jevous salue,Marie (1985),Élogede l'amour (2001), Notre
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo león de musique (2004), Adieu au langagc (2014).

�A•TOR■ S

NARL\ DOLOUI ■IRMÁMDU. Maestra por la Facultad

de Filosofía y Letras de la UANL. Promotora cultural. Fue
coordinadora de la Escuela de Escritores SOGEM, N.L.
Actualmente se desempefia como profesora de tiempo
completo en la FFyL de la UANL.
IIÁR■ARA.IA.COBI (Ciudad de México, 1947). Narradora

y ensayista. Merecedora del Premio "Biblos~ al Mérito
2013. Sus libros más recientes son Antología del caos al orden
(Joaquín Mortiz / Planeta, 2013) y La Dueña del Hotel Poe
(Ediciones ERA/ UANL, 2014).
RO■IRTO K•P•T COMZÁLIZ IAMTOI

(Tampico,
1975). Ensayista y critico literario. Doctor en Estudios
Humanísticos por el ITESM. Ha publicado en México,
Argentina y Brasil. Actualmente imparte clases en la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
■IMDRIK MARINAN

(Zeis, 1899,Golfo de Vizcaya,
1940). Fue la figura central de la poesia holandesa de su
generación. Debutó en 1923 con la colección de poemas
Verzen (Versos). Fue editor de De VrijeBladen (La Prensa Libre).
Murió tratando de escapar al Reino Unido cuando su barco
fue hundido por un torpedo alemán.
Médico cirujano dentista, licenciada
en filosofía y maestra en filosofia por la UANL. Autora
de Anatomía y fisiopatología del dolor (1962), La filosofía de
Vasconcelos como filosofía larinoamericana (1974) y Fundamentos
de la cocina nuevoleonesa (2009).
IILYIA NIIA.RII.

■D•ARDO AMTOMIO PARRA (León, 1965).

Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el Premio
de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de la John Simon
Guggenheirn Memorial Foundation en 2001 Su libro más
reciente es Descerrados (2013).
OIYALDO ROC■A (Guadalajara,

1984). Escritor, poeta,
traductor y profesor de lenguas germánicas. Es maestro en
Filología Nórdica y Estudios Medievales por la Universidad
de Islandia y colaborador en el Programa de Lenguas
Extranjeras de la Universidad de Guadalajara.
Licenciada y Profesora en Letras
(Universidad de Buenos Aires). Cursa el Doctorado en
Letras con una beca financiada por el CONICET por la que
NAIIIAMA ROIITTI.

investiga la configuración del letrado criollo durante el
periodo independentista novohispano.
■•N■IRTO IALA.ZAR (Monterrey, 1959).

Egresado de
la UANL, donde estudió sociología. Editor de las Obras
completas de Raúl Rangel Frias, publicadas por esta
misma institución (2013,2015).
Fue el crítico oficial del
suplemento Aquí vamos del periódico El Porvenir.
Dio clases de Historia del Cine en la Universidad
Regiomontana. Conduce el programa de radio Guiarte
y actualmente dirige el cineclub Fósforo de Colegio Civil
Centro Cultural Universitario.
MAliRIO IIPIIÍLYIDA.

Fue director del French Institute/
Alliance Fran~aise de Nueva York y de la cadena
TéléFrance,USA. Ha sido critico de cine en France,
Amérique. Publicó MargueriteDuras. La vida como una novela
(2006) y la biografía Así era Marguerite Duras (2006 y
2010).
11AM YALLIIR.

(1984 ), escritor y editor
en An.alfa.beta. Ha publicado los libros de cuentos:
Artefactos (2012) y La virtud de la impotencia (Premio
Nacional de cuento Comala 2015). Columnista en la
revista electrónica de Posdata Editores.

ALIIAMDRO YÁZO•n ORTIZ

Ha trabajado como reportero en
diversos medios. Sus artículos de crítica literaria
y cinematográfica han aparecido en los periódicos
El Porvenir y El Financiero; en la revista La Nuez, de
Guadalajara; y en el suplemento Semanal del periódico
La Jamada.

AMDR~I YILA.

AL ■ IRTO YILLARRIAL ■ IRMÁMDIZ.

Psicólogo,
psicoanalista. Profesor huésped y supervisor de
Psicoterapia Psicoanalítica, Departamento de
Psiquiatría, en la Universidad Autónoma de Nuevo
León.

•••••DO ZAN ■RAMO (Monterrey, México (1960).
Poeta, traductor y ensayista con una constante,
amplia trayectoria, y más de diez titulas publicados.
Actualmente Eduardo Lambrano se ocupa en la
promoción de la lectura de poesía entre nifios y jóvenes.

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487490">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487492">
              <text>2015</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487493">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487494">
              <text>90</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487495">
              <text>Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487496">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487497">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487515">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487491">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2015, Año 19, No 90, Abril-Junio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487498">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487499">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487500">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487501">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487502">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487503">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487504">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487505">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487506">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487507">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487508">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487509">
                <text>01/04/2015</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487510">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487511">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487512">
                <text>2020003</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487513">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487514">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487516">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487517">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487518">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35069">
        <name>Actualización de cuentos infantiles</name>
      </tag>
      <tag tagId="35067">
        <name>Albert Caraco</name>
      </tag>
      <tag tagId="35068">
        <name>Historias de Alberto Cavazos</name>
      </tag>
      <tag tagId="35066">
        <name>Marguerite Duras Ver y decir</name>
      </tag>
      <tag tagId="4758">
        <name>Poemas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17517" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15548">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17517/ARMAS_Y_LETRAS._2014-15._Nueva_Epoca._No._88-89_0002017228.ocr.pdf</src>
        <authentication>055b4d63345cd175746fad29b43e64dd</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488072">
                    <text>• Garcia Márqucz: Apuntes de
memoria sobre el palabrero mayor

e José Vasconcelos )' la Reforma de
Córdoba. El fracaso revolucionario

• Radiografía del campo editorial
en ~tontcrrcy

J. J. IUMIELES

MARCOS DANIEL ACUILAR

1O5~ PULIDO MATA

...

,..

Allolll.

o

. UIVOI.EdN
l..:.
6

6 •

"

o, o-' .

euE ,,p o ·nE

1. "

.............

'

AL
~ W• l

\:R RA
N,o,n ~

s

~MAIÚA~~~AS----~ -,.

.

'

:t

.IAl-&amp;M

MICUEL do.iARR
~

13r ,

' ' '

),

~,.,¡,

·, ,

·,,

' ·,

•J'•II •••&gt;v , 4
• • • , .,,. 1

,

~

.,,.s /~·

ESCAnURA Y~
Rocfo CERÓN

,~

f..,,,

UA
LO DIJl:RAJU
()

-..,

,. ,.u,.

~

,u R~ª

���Cómo, un recuerdo
Domingo de pascua, travestís / IOSÉ F. A. OLffER / 4

TOBOSO

La obstinada batalla de la memoria / YÍCTOR ■ARRERA

~A.~~

EMDERLE/91

A la letra: canción con palabras / ■ÁR■ARA IACO■s / 53
La escritura en cartas / Armas y Letras recuerda a D•LCE
MARÍA COMIÁLEZ (1958, 2014) con una selección de
entradas de su blog Ficticia, bitácora que mantuvo de 2004
a 2014, en donde la autora reflexiona en torno al acto de
escribir y la relación entre escritor,escritura,lector. / 9

CAP~~SINA

Letras al margen: Escribir en épocas de barbarie, ¿para qué?

Todo depende del cristal con que lo mires. 33 sirenas, otro
símbolo de los pájaros del deseo / MIMERYA MARCARITA

/ ED•ARDO AMTOMIO PARRA/ 59

YILLARREAL/ 95

Así lo dijera Juan Gelman / En este breve ensayo, MIC•■L
COYARR•■IAS ejemplifica cómo en la obra de Gelman
figuran la retórica y el desmembramiento, arcaísmos y
argentinismos, diminutivos y neologismos, conjugaciones
atravesadas y atipicos compuestos, la lengua de casa y la
palabra que se ruega ser sólo zumbido. / 20
Cuatro poemas / SALTADOR OLC8ÍM / 24

®

FONDO
UNIVERSITARIO

lng Rogclio G. Garza R1wra
Secretario General

DE ARTES Y ESPEJISMOS

Lic Rogdio \ illamal Elizondo
Secretario de l:xtension y Cultura

La forma indisciplinada: el arte del collage de Ari Chávez /
ROCÍO CERÓM / &amp;4

Dr Ccloo José GarzaAcui1a
Director d e Publicaciones

Apuntes sobre la serie Militarismo y represión de Melecio
Galván / Armas y Letras presenta algunas de las ilustraciones
que forman parte de esta serie realizada en 1982 por quien
es considerado el mejor dibujante mexicano del siglo XX /

l\1tro. \lip,ud Co\'arruhi,ts
mico,·as&lt;4'icloud.com
Director editorial

Lic. Jcssica '-!Kto Puente
l-&lt;litora_amuwlctras("'Yahoo.com
hlicora r~ponsable

ROCÍO CÁRDEMAS PAC■ECO / 70

1 ic \/ohcml Za\'ala
1h1:mtza,-&lt;álgmail.com
Asistente editorial

MISCELÁMEA

García Márquez: Apuntes de memoria sobre el palabrero
mayor / •• ,. ,.MIELES/ 28

8tauOTECA UNlvatSITARIA O UANL

Dr J esús Anccr Rodnguc;:
Rector

15

Tres poemas / ALEIDA ■ELEM SJJ..AliR / 17

~

UANL

USl\'ERSIDAD AUTÓSOMA DE !&lt;Uc-VO LEÓS

U nh·ersidad Autónoma de Nuc\'o León

La materia no existe: El arte del misterio / .il■ERTO C■IMAL
/&amp;2

Escritura y cuerpo: centrífugalidades / ROCÍO CERÓM /

.

Sergio Pitol: El otro ajeno y el otro propio / YÍCTOR ■•co

Lic \ erómL.t Rodngucz
, eronica. rz(álp_mail.rnm

Flotando / 11.AKAM kOMETA i:fZKAM / 35

MARTÍMEZ/74

Disei1o

Dos poemas de [Bosquejos para] Una poesía dd deseo/ [Sketchcs
for] A poetry ofdesire / ÓSCAR MASCAREÑAS/ 37

Radiografía del campo editorial en Monterrey /
¿Cómo funciona el campo editorial en la ciudad? ¿Por
qué sin importar el desalentador porvenir económico o
la inseguridad surgen cada día proyectos nuevos? IOSÉ
PULIDO MATA, editor, comparte en este breve ensayo su
reflexión en torno a la discusión sobre el panorama local de
la edición. /78

Annu1 y l.trra.~ Rm,ta de literatura. aiu vrnlrura de la Uniwnidad Auwnoma de Nucw Lco11

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
El humarusmo en Alfonso Reyes / AL■ERTO EMRíO•H
PEREA/40

CABALLERÍA

AMDAR A LA REDOMDA
José Vasconcelos y la Reforma de Córdoba. El fracaso
revolucionario/ El sueño de Vasconcelos de romper las
barreras entre directivos y alumnos se diluyó hasta llegar
al culto por los títulos uruversitarios y a la simulación de
un poder, adquirido por el acaparamiento de los saberes
que se crean, desarrollan y mueren en las aulas. / MARCOS
DAMIEL AC.ILAR / 46

no 88 89. ocruhrc 1014 marzo 2015. l:s ur.1 publkadon rrimcstr1I c&lt;ln,u:L por la
l ru\Crsidad .\ut,&gt;noma de 1\ue,o Lcon, a tra\'C~ de la Dire,ci,1n de Puhlic.iLioncs
de la UA \. L DomKiho tk la publicarn1n- Casa llniwrsit.m.1 dd Lihro, Padre
\1icr 909 pee esquina et1n \ all.1rta. \lomcrrcv, "-uC\o Ll-ón. \léxico, C .P MOOO.
Tddono- • 5 1 SI S3294l26. hx. • 5, SI :H2941U vd1tor.1resp.1 ns.1bk:Jcss1c.1 '\1eto
Pti&lt; e Rescna Je derecho, al uso ,xdusm1 \:o 04 2009 0618175;-0J00 J02,
ISS'.'i en tramite .unbos otorg.1Jo, por el Instituto '\auonal dd DerL'Cho de \utor
1iciru I de nrulo y wntcmdo \o 1-1 918 otorgad,, por b Co1msit1n C aliíic.1dor.1 de
Puhhc.1uoncs} Rn istas llustracLs de l.1 Sccn::tana de Goherr iuon Rc~istro de
marc 1 ante d lnsmuto \ lcXJcano de la Prnp1ccbd lndustnal en tr.mutc ! ,presa
por Serna Impresos, S.A Jc C \ \ .1llirta H5 Sur ( cntro. C P 64000, \1ontc·m:y
\uehc&gt; lmn \kx1co. Fcc.ha de terumacmn de impresión ,ncrn de 2015 Tiraje
1,5úúc¡empl '"Cs Dt&lt;tribmd p.,r Lm,cr,,id.1J Aut moma de \:111.:,0 Leon,.1 tr,l\es
de I Dm.-cu,,nJc Pubhou&lt;1ncsdcl.t l \:S.:[ (,¡,a Unncrsitm. de libr;:i P.1drc
\tkr 9t\Q ptc C'Cjmna lOn \ .111.tna, \lortem:y :'\uno León \kxiw,C P 64000

Renacer con estilo en cada nuevo número / uz■n CARCÚ.
RODRÍC•EZ/ 83

1 as op111oncs cxpn.:sadas por los autol"C5 no Ill'CC5an imcntc reflcpn la p.1sturJ dd
Luitor de la pt.l:ihc,1rnm.

Raúl Rangel Frías: un hombre de su tiempo / ISA■EL

Prol;,.b1da su repwducner tut.l o p.1rL1al de lo, c.ontcmdos e l'!1ager,es de 1.i
puhhcaoon ,m prc,i.i auwn c1on &lt;ld editor

ORTEU RIDA.li / a&amp;

Reescribir un relámpago / EDUARDO CARCÍA MAMRío•n
/91

Impreso en Mexico
Todos los derechos reservados
Copyright 2015

EM PORTADA: coaUSl'O/lfllEMCIA. #fi, COLliCE
AMÁLOCO, 2013. (DWOTOMO)

�POESÍÁ

POESÍÁ

cómo la imagen en blanco y negro

Cómo, un recuerdo*

cómo él los grandes héroes
e

IOSÉ F.Á. OLIYER

cómo nosotros los grandes héroes
cómo él mí gran héroe
cómo más tarde se fue al trabajo

(Traducción del alemán al español por Ricardo Bada)

cómo él a madre todavía
cómo me revolvió el pelo
cómo de noche
cómo hoy ya no sé

cómo yo de noche adulto

cómo el combate

cómo cada golpe

cómo de largos los asaltos

cómo cada golpe un hacerse adulto

cómo él

cómo Muhamad

cómo padre aquel nombre

cómo Muhamad Ali anticipó

cómo pronunciaba aquel nombre en español

cómo terminaría el combate

cómo antes de acostarse
cómo él el despertador
cómo se levantó
cómo me despertó
cómo me hice adulto
cómo ser adulto un par de asaltos
cómo África en el cuarto
cómo madre aún dormía
cómo él su cerveza
cómo él en camiseta
cómo él con cada golpe
cómo los comentaba
cómo él a mí cada golpe
cómo cada golpe
cómo cada golpe un hacerse adulto

" Título original: "w:ie, eine erinnerung", en: José F.A. Oliver,finnischer wintervorTat, Gedichte, Suhrkamp, Frankfurt a.M.
2005.

�POHÍ.A

puertas de camarote. Por allí

domingo de pascua, travestís
[cuartetas de abril]

salen los muert os al azul / que vienen
todos juntos del mar &amp; son
completamente negros. Los jugadores

• IOSÉ F.A. OLIYER

(Traducción del alemán al español por Ana Blázquez Ubach)

humanos trapichean apresuradamente en la
mesa del conejo con el dolor de los brotes
: 1 jugador apuesta por áfrica, ese todavía quiere puntos.

chocolate vestido de papá noel la

[Demasiado tar~e]. Las maderas

cruz gotea mazapán

nobles son negociadas / las cifras de

&amp;retales

víctimas contingentes el

de nieve. Ante la ventana

exilio
es papel usado. La palabra

anida Ostara *
en tempranas flores de cerezo su

como los huevos de pascua

blanco reciente cuarteado por el tiempo el follaje

descolorido el idioma / sapos y culebras, que saltan

es joven y apuesta frases / verde

y suben a la vida. Que
saltan y se descuelgan de la vida

algodonado / un
cuarto solar hecho a mano [excéntrico como

&amp;están

abril / veraniego

echados a perder ya hace mucho tiempo. Alguien baraja

como abril] obliga

"dignidad &amp; humana". Como cartas

: [I subjuntivo de casualidad]. El agua
a las flores flor arriba / alcanza el
deseo

escupe amargura / indiferencia

de los altares de mayo. Entonces se dice uno

&amp; incluso d cielo

a gritos y feliz en casa / : feliz. Las nubes son

: barbecho. Los niños
otean nidos. El mundo

"N. de la T.: Jacob Grimm difundió este nombre como el de la diosa germánica de la p~avera (?~tera, ~ostre) y
atribuyó el origen de determinadas tradiciones como la de los huevos de Pascua (Ostereier) a r~scencias de su
fiesta. que se celebraba durante el solsticio de primavera, coincidiendo con la actual Pascua cnsnana. Su n?~bre
tiene la misma raíz que Pascua en inglés y alemán (Easter, Ostem). Sin embargo, hoy se pone en duda que exisnera
tal diosa en la mitología germánica.

no es un escondite / de la mesa del conejo cae
entonces una piedra. Desde la piedra clava sus

�POHÍÁ

ojos un bebé ángel
con su espada. la tumba / las tumbas

están en off. El día, 1 camada de
racimos de hortensia, que se evaporan
desnudos. También ellos
en imagen / surrealistamente
"qué a gusto se nada en el mediterráneo"

U. IICIUTIIRA ll!M CAlll'.ü

Porque la escrituraes unacarta, si.empre.

.
S

a], sobre la necesidad: ·
hay toda una diversidad de posibilidades de vivjr la literatura. A veces píensó que
sí pudiéramos dejar de escribir, si pudiéramos no escribir y de todos modos seguir
viviendo, lo haríamos encantados de la·vida {quizá nos dedicaríamos a ser felices sólo
por el hecho de respirar).
.,
la necesidad de escribir es lo más sencillo dcl mundo: lo hacemos porque no hay de otra.
Hacerse una vida literaria es ya demasiado. Uno vive la vida como puede. Ennuestro ca.so,
sobrellevando esta necedad de tener que estar simbolizándolo todo, el intentp de llenar ese
hueco que sa~rá Dios de dónde salió.
í,

•

aD, sobre la ética:
Ayer estuve hasta la una ,de la mañana conversando con una amiga sobre el sentido de 1a ética
en I.acan. Ahora leo to texto y no lo-puedo creer: claro que existen las leyes del azar, claro que,
sí uno se pone a buscar con disposición, encuenn:a.
~ N. dda E

Los te.xtos que col)Íonnan este articulo fueron toll!lldos del blog Ficticia, espacio que mantuviera la escritora
desde 2004 hasta 2014. la fecha de publieaciónde cada text-0 en el blog es, pororden deaparición en este artículo: ~la
escritura en cartas", 16 de septíembre de 2010; "O tal \'ez la escritura es del otro", 16 de no,iembre de 2004; ~una se
pregunta (con acuse de recibo)", 4 de díéiembre de-2004; UHola. extraño", 27 de junio de 2010; ·ta escritura en juego,
carta a la mirada que es el corazón de la nuez", 7 de nmiembre de 2004; "Narrativa ella,indisereta", 4 .de mayo de 2007,

y "Literaria", 14 de julio de 2010.

9

�Para Lacan, la única ética posible es acruar en concordancia cpn el propio deseo y hacerse
cargo de las cónsecuencias. Ser quienes deseamos ser, hacer lo que nue$trO deseo nos dicta,
acruar sin traicíonamos.
La búsqueda delpa,dre, o de la madre, o del amor, la búsqueda de ese vacío en tomo al cual
tejemos un camino: caminar nuestro'camino, el camino elegido: experimentar el trayect~ que
da forma.
Eres muy claro al decír el tejido que eres. Muy claro. Muy incapaz de traicionarte. Lo
llamamos: congruencia. N'o se trata de adoptar los estereotipos del periodist&lt;!,_o el literato, se
trata de vívir la vida haciendo lo que hemos elegido, síendo lo que hemos elegido, con todas las
presencias, :las au¡;encias, {:Oll tod? lo que nos rodéa. Vívir la vida de ciertawanera, pero saber
que esa maner,1 es la nuestra.

nos

..

a F (quefl vecesµ K),.sobre los motivos:
CÓincido contigo cuando, citando a ],¼rthes, recuerdas que la escri.rura está dírigída a alguien.
, Considero, partiendo yo misma de Derrida, que este carácter de: eítvio es prQpío de- toda
escritura: ologs, cartas, poemas y_hasta los diarios estrictamente personales.
-Escribnnos a partir de alguienkUh otro guenos intjra y a quien, en principio, nos CÜrigimos; .
aunque en el fondo·eseotro sea un lugar capaz de ser ocupado por muchos. El.deseo es caníjo.
Y mueve al mundo.
-"
En cuanto a lo que piensen los demás acerca de cómo debe de ser un escritor, de qué cosas
debe hablar, cuál debe ser su actitud o su posición, eso me tiene sin cuidado. Hay infinitas
posibilidades para1a vida cuaJ:?do está construida de escritura.
_Escribír es ord.énar símbolos en tomo a una ausencia, convocar a es~ otro que nos impulsa
a escribir, crear un lugar de.encuentro construido de palabras, mi lugar de encuentro es como
yo l-0 deseo y es para alguien. Recibír y enviar esas cartas a ese otro que toma el ~ugar de los
lectores, que los simboliza y los representa. Hablas acerca de la forma. tPor qué habríamos
de eximirnos del placer de lo estético? Escribir, acaso, por puro placer, P?r el deseo de.gozar
la belleza; en ocasiones olvidados un poco de lo que decimos, centrados en palabras que nos
seducen, ~unque nad,a digan. ,La nada es también gozosa.
El viejo sentido de la vida. Si está ahí, si casi lo tocamos y es bello, ~sfrutable y nos hace
sentir vívos, entonces que los otros digan lo que quieran. Yo, tan·campante.

ami Sócrates (quw veces as mi Platón), sobrela ésenda:

.

· "'

No sé cuando leerás esto y quizá por eso siento que ahora mísmo estribo la novela, Jo cual no es
demasiado diferent~. ya quesiempre soy la Plate&gt;na que escribe para su Sócrates. Siempre soy
la que ~cribe para ti.,,En un secreto código donde yo no s~y yoni tú eres tu, el que no conozco,
el de la vida real Ysín embargo eres éste, el mío, aquél para quien e6Cribo cen una servídumbre
que me enaltece.

..•.. •
•..

Platón siempre estuvo detrás, €SO se sabía, 'pero no
se pensaba que de·esa manera. De acuerdo con Derrida.,
Platón haee escribir a Sócrates (iqué no era al revés?), lo
hace escribir lo que él qaieie, y luego finge que todo lo
ha recibido del Otr(). "'Es el secreto de la reproducción",
dice Derrida.
Yo digo (con humildad, claro) que es también el
secreto del rizoma, cie"la escritura en (la) red: de muchas
man~ras una re~producción. _ ·
·
Posible ~omentario del lector: "Apenas se estaba
poniendo huena y sana cuando cayó de nuevo en su
desorden de siempre, la monserga del palahrerío que
me pone enfrente". Eso dirás ahora.:.
Otra ptol;,able opíníón ruya: "Ella siempre en los
extremos: sí es invi~o, ~e sea en Copenhague".
O quizá te preguntas simplemente adónde diablos se
ha ido la Mujer Loba, si acaso está de vacacion~.
lNo seré yo misma quien escribe míentras due:(tno?

M·

-•
~

:••
~•j
11,

~

"

E
11,

UMA. SE PRECUMTA (COM ACUSE

DE RECIBO)
tEl juego de la escritura un asunto de competencia? •
En'todo caso es una competenci~ en el sentido de ser
qi.paz.
responder?,¿~ p.ablar al otro desde un lugar
incierto? ¿y qué es eso que se dice cuando prescindimos
de la éarne (o de su imagen al n;ienos)?, ¿desde dónde
se escribe y a quién? l.Acaso no estamos hablando aquí
de la competencia literaria, d~ la capacidaa de co~
1
rrespondet, postear?, tno es éste un asunto relacionado
eon el género epistolar?
tAhl, lo olv1'élaba, o estaba a punto de: aquello que rus ojos dejan caer al alma son los códigos
mismos. De eso no hay duda. Y·si n~ prodnjera·alivío ver esa raya ~ectrónica o de cualquier tipo, ·
sí no deseáramos (en ocasiones con urgencia) metemos esos signos arbitrarios en el alma. o en
el espíritu, o en donde sea, entonce§ nadie anclaóa por ahí asomándose por el ojo de la ~rradnra
(electrónica o no). ¿_No es acaso un alivio jugar a la seducción? Este juego nos acerca a otros y se
lleva a cabo en lo profundo. Atraei: unos ojos, conquistar una mirada sobre este-cuerpo de signos.
Tus pupilas són el t:erritori9.
ffe parece pérdida de tiempo o es simplemente que intentas negar que existes, qu€. insist~? ,,..

me

O TAL YB LA ESCRIT•RA ES DEL OTRO
Quizá sucede que míentras duenno en la escri~ lector ~cribe. Dicho en otrás palabras: otro
escribe mientral? pretendo hacerlo en sueños. Oti:o señala acaso el canrino. Y sin embargo, escribo.
¿y para.qui,_én, o para-qué, Lector mío? lQuién escribe en realída~?, ¿yo?, ttú que me provocas

hacerlo?
Todo esto mé recuerda los Jú'egos de Jacques Derrida en La tarjeta postal: Es Sócrates quien
- escribe, Platón está detrás él.e él,JD.~trando el camino o dando una orden.

ROi.Ar EXTIUJIO

.

)

..

..

.

El dolor de una herida profunda y culpable abre de pront; una rendija ae Iµz. Sucede en
ocas1ones. Es un hueco diminutó en donde cabe~ las verdes plantas de la terraza: la música,
las vasijas humeando en la cocina. Si por cufü:isidad una se asoma a esa rendija puede verse a sí
miSllla leyendo o eseribiendo un texto en la computadora. Una se descuore viva, sostenida de.
r

.

'

J

�...

'

'
r

r

·,

una fortaleza interna que había olvidado. Quizá al perderlo todo, o casi todo, lo~que quéda es la
desnudez de nuestro cuerpo y nuestr4s emociones. Quedamos nosotros. Hay dolor, peto somos.
Estamos ahí con a:xlos nuestros sueños, nuestra carga de locura y las fallas y ~quello que rios
fastidia y signilica un peso para quienes nos rodean. Si pudiera irme de mí misma, decimos. Pero
no podemos. Hrnos ahí tal como somos. Sin remedio. O sin otro remedio que estar. Es entonces
cuaiido sucede: encontramos de pronto unos ojos capaces de iluminarnos y regresamos la
i::onfi.aijZa. Donde menos esperábamos sucede el
prodigio de la mirada dclotro que n9s ptovooa,
nos abre)as puertas, ~os lleva al descubrimiento
del alma humana que nos está mirando y
nos habla desde su acantilado personru. He
recuperado la esperanza. Y todo por una simple
mirada. Ya sé, ando cursi

LA ESCRll'IIRA EM IUECO: CARTA.
A.LAMIRADA.OUE ES ELCORilÓM
DELA.MUE%
r
Lo importante en-todo éaso es la presencia~
ten,ernos prnsentes de alguna extraña manera.
Necesito tanto tus ojos, tu lectura de pronto,
de vez en cuando, confirmando que sí, ahí
estás, ahí está el orden, la solidez del mundo. Y
entonces perder el miedo. ...
Ya está: mí Lector es la solidez del mundo.
Lector: fanta~a,cofre donde me acomodo
en sueños, donde coloco mis pedacitos de vida
sin que Lector se dé casi cuenta. Para que no
se vayan vofando, para que el-desorden no
se los coma con sus enormes dientes. Pongo
esos trozos de vida en Lector trabajando. Y se
crea el orden sin que l&amp;etor se dé casí cuenta,
co~o si Lector fuera una caja de cristal eón un
corazón adentro.
Invento una historia. Hay unas alas enormes
en el encuentro y hay magia, neurosis, sustancia humana concentrada. Imagino que lá vida se
resume en una noche y entonces llevo a Leetor al acotamíento. Le dígo: mira bien lo que está
pasando, porque sin tus ojos se desvanece la hístoría: me desvanezco.
Imagíno a Lector furioso, en.el trabajo: los ojos ardiendo, el alma entera yel cuerpo deseando
" que llegue el fin de semana. Y yo en la pantalla de la computadora, diciendo eres mi caja de
cristal, mí ~ontenedor de palabras, mí corazón. Lector piensa: tqué tipo de presenci~ es ésta
entre tanto problema de trabajo?
Para mí, ere-s tus ojo~ leyénd?me, píe:nso,escribo para Lector.
"
Cuento con tus historias, dirá él, acaso.
Lector solidez del mundo, respon~eré a mí vez.
Mientras tanto, la vida se desentiende de ambos. Ysucede...

(2

MA.RRA.TIYA ELLA., IMDISCRffA..

,.

Un píe detrás del otro al andar. las cucharas en los extremo~ y a un lado el descorchador. Todo
elude al caos, a la ausencia de sentido. Por eso me da por crear formas, secuencias, ritmos d;
objetos en el encuach:e imaginado de un, paisaje al que se le p9nen límites (mí casa, est:a página).
Los libros en el horero, la&amp; camisas en el armario y los calcetines en ovillo dentro del cajón.
Pulir, lavar, dar acomodo a las cosas y a los signos. Camino, corro, narro incansable. Del verbq:
narrar. Acpií estoy~Escribo, pongo orden en la página. Okey, listo, bye.

1

I

_ Cuando el entusiasmo nos alcance...
La escoba, el agua y ese objeto de la mwte: el ordenador.
Toco el piano ahóra mismo.
Es un teclado de sígños, una voz. ,
Ysin embargo no se'escucha ni soy yo.
Pero está y está a punto de marcharse.
Esa que narra y desaparece.
Hay que verla cuando da la espalda.
Bye.

'I

Ahora mismo camino la secuencia imaginada
(el ritmo en la mente, en los brazos, en las plantas de los pies).
ff la'hístoria?, ¿el cuento?, tia anécdota?,prcguntadla.
En primer lugar, narro, d:ígg cosas, lcre.spondo.
En segundo, continúo narrando, y asi
Uno, dos, tres (narro).
Que esto y que lo otro, que por acá y por illá (sigo narrando).
Hasta que me canso (ya me cansé).
Basta de tanto orden, de tanto hablar de una ~sim.t en el blog (teso quién lo díce?).
TuR~

I "

.

Bye.

UTIRARIA.
Es la nostalgia de lo perdido para siempre, ese hueco que nunca nadie llenará. A veces, cuando
alguien llega, se reacomoda el mundo, La cercanía contigo, este sentirte casi en la piel, me
provoca perder un mundo que nunca existió, pero en mi imaginación me sostenía. Lo que se
pierde está adentro, nada cambia en realidad y al mismo tiempo todo se transforma. Lo que
se pierde estuvo siempre perdido. tPor qué tendremos esta necesidad de imaginar por un
instante que nunca perdimos lo que perdimos desde el principio? Nadíe, nunca, nos llenará.
Nadie. Sentirte cerca es recordar que hay un hueco dentro, enorme. Que esctibo para sustituir
esa ausencia y te deseo como llenando la falta del origen. Que trabajo mis textos para satisfacer
mí necesídad de ti (de eso) por otra vía. Que nada nunca nos-salvará. Eres mi objeto petit,'e.l
que momentáneamente sustituye la completitud que perdí cuando g} fin pron,uncíé mi ,nombre
y supe que yo era yo y que jamás vo1vei;,ia a estar unida a lo que me ro_dea. Eres la belleza que
nunca poseeré, lá acttfulización de·lo imposible. Y aun así, te escribo con la esperanza de
tocarte, de tocarnos en lo profund&lt;,. Penetrarnos. Mira este cuerpo de palabras (el cuerpo del
texto que te escribo para alcanzarte) y tómalo. Es tuyo. Destrózalo. Abrázalo. Abrá;salo con la
nostalgia de lo que sucederá. •

s

.

.

�...
.

.

·~-~!'..'~. . .

,

-'"'~

~~-

• •
\_~

..

~~

=•·"' ...

"""Y.'

~

"-

...

.

e ROCÍO ORÓN

.

.,

f

,

&lt;

..,,_

EJ. saltúhienroartistico, tallincrcihlanente ccrcam,áde lo corporal,
duu dolory pfacer, qucambosfenpmcnos rll.&gt; .son.

L

onigqr,sínoáiferciresfermasdetmamismamJSitty,venmta.
.,
RáinuMcnia Rilke

esde tiempos remotos el hombre se ha
subyugado- ante su propia fisonomía. 8
cuerpo es emblema milagroso de vida.
Es el espacio que nos dicta la salvaguarda de la
propia existe.n,da: cl dolor que padecemos es un
recordatorio de que seguimos vivos, qµe 1a muerte
-la so~tica, 1~ álmíca- áún no no~· atrapa. La
hístoría rec-oge ritos antropofágicos, como en los
de los aztecas quienes! después de sacrificar a la
víctima, arrqjaban el cuerpo del sacrificado desde
lo alto del templo hacia la muchedumbre para que
ésta cortara algunos p~dazos de carne. Sémejar1te;
en su-sentido, a la comunión cristiana, los aztecas
parecería ereyeran en.una especie c;le extrapolación
de fuerzas: al comer u~ pedazo del sacrificado se
c~nsumaba el rito, los díoses se hacían carne en lá
carne de los fervientes. El cuerpo, así, se .convertía en
una manífesta~ión de poder, de bendición..
•
Comienzo contando ~sto porque hoy, en plena
corÍtemporaneiClp.d líquida y en auge el hedonismo ~n
clara respuesta al desencanto generalizado por la caída
de las utopías), seguimos haciendo sacrificios, ahora no
con los cuerpos ajenos_sino con el propiq, [a dictadura

estética imperante en las fisonomias de las pers;nas
los ha llevado a alejarse de lo que, probablemente, es
su naturaleza anatónúca. En la actualidad, los euerpos
se encuentran sitiados por la falta de volúmenes, pocas
curvas y figuras estjJ:izadas más allá de una proporción
razonable. El cambio en la percepción del cuerpo tiene,
de igual manéra, su reflejo en las artes. Asti la mayoría
de los desnudos de la pintura contemporánea global
(con excepciones, claro está, como la obra de Lucían
Freud, quien-exaltó las imperfecciones y desgracias
de los cuerpos y, en el orden nacional, el pintor Daniel
Lez~, quien pone de manifiesto las curvaturas de la
"familia mexicana") nos relnit-en a.cuerpos delgados,
estilizadós, magros.
En la esc-ritura, la situación ha derivado
én
.
cuantiosos,estudios sobre nuestra dimensión carnal
(recordemos el ensayo de Francisco González Cursi
.

�POESÍA

Mors repentina. Ensdyos sobre la grandeza y miseria del
cuerpo humano, autor que ha recorrido, a través del
ensayo, las aristas, coyunturas y dislocaciones de
ser cuerpo y padecerlo o el estupendo paseo por los
sentidos de Diane Ackerman en Una historia natúral
de los sentidos), en los qu~ encontramos disertaciones
varias que oscilan en,tre el c~estionamiento
simplemente biológico del proceso vida~muerte,
las enfermedades o lts distintas rnanifestaciones
somáticas que existen en
ciertos sujetos que, ante una
crisis psíquica, su ·cuerpo
Gomienza a detonar un orden
de cambios y síntomas. Pero
, los escritores y artistas ven
y van más allá, las múltiples
manifestaciones de 1-o
corpóreo: kuiguidecimiento,
brutalidad, sensualidad,
postración, sólo por citar
algunas, dan pie a la transposición de pala-hras e
imágenes a un resultado que es; en realidad, de
un ámbito mayormente cetcano a un gesto, a un
movimiento. Nos reconocemos en el otro por una
manifestación espejo, es decir,_enlas posibilidades
del cuerpo ajeno, antenuestra tnirada asombrada por
los aspectos de la fealdad,la belleza o la diferencia,
encontramos una símil es~ncia, la humana derrota
que sigmfi.ca la muerte. De-cesta manera, los límites
entre uno y otro se ven reducidos al espacio existente
entre la página y el lector o entre una pieza de arte
y el e.spectador. La capacidad del autor de descubrir
en el cuetpo del otro sus propios deseos, miedos y
de-sesperación y que, al traducírlo a su obra, permite
sean dífunñnadas Ía:s fronteras.
Al hablar del cuerpo y sus sentidos; se nos es
revelada una memoria privada' que se expande
hasta hacerse colectiva. Si en tiempos ancestrales
el cuerpo era fundamental pata los ritos, como
medio, .herramienta y objeto de sacrificio, en
nuestros pías el cuerpo sigüe manteniendo dicha
disposición: nuestros cuerpos son, todo el tiempo,
trastocados por el contexto estético, somático y
· de las enfermedades que-nos aquejan. El cuerpo
es, entonces, un espacio que permite no sólo el
encuentro de _afirmaciones y cambio_s sino de

actitudes sociales que hacen de éste un ~pacio de
reinvención, basta rúírar alrededor y ver la cantidad
de individuos con cirugías plásticas. El cr~dor
atento sabe que. al apropiarse de los cuerpos ajenos,
realiza un ejercicio de suplántamiento: en la obra
quedarán los rastros de una piel, que se presenta
como lienzo o página cargados de:,. una geografía
mu1tiemocíonal, más que fisíológica.
· Esctipír el &lt;;uerpo es encontrarse, igualmente, con,,
la habítaciól\priméra (ahora
comprendo mi cuerpo
J20rque es casa cons._!rl.lida de
palabras... )r es confrontarse
con uno ~ismo y con el _
otro, con las debilidades
que eso conlleva. Fortaleza
y vuh:!-erabílidad en estado
seminal. Al hablar del
cuerpo se tocan el deseo,
la sexualidad, d horror, el
de&lt;;esó. El princ_ipio de cualquier civilízación es el
deseo, el &amp;s-eo de conocímient9. Así, el erotismo,
parte.inherente de la condicÍón humana, es un
campo de libertad desde el cual varias plumas nos
han lanzado sus prodigiosas flechas (sólo por citar
a un autor recordemos a Raym.ond Radiguet con su
novela El diablo en d cuerpo). Hay una poética de los
sentidos en la que todos nos_vemos msertos, por ello
atte y carnalidad son compañeros indisolubles. Se
unen para hablar de verdades íntimas, humanas.
La literatura y el ar-te son,· en principio,
~proximación, inclusión de una particularidad
a un todo. La antropofagia persiste. Ahora nos
apoderamos-de--los cuerpos de los otros para seguir
desmenuzando, en un rito abstracto y canial a la
vez, los horrores y la grandeza de la piel. Cuando
Proust decidió, más allá de la enfermedad, postrarse
durante años eJi su cama, sabía que las posibilidad.es
de ver el mundo y sus habitantes cksde ese rincón
era una gracia inconseguible de cualquier otra
maneh. Supo que, para disertar sobre la condición
humana, y sus cuerpos~pers-onas, tenía que .
ipfringi1se a sí mismo la desgrada provechosa de
aquietar su propio cuerpo. Entre sábanas y sudores,
descubrió el sentido vulnerable de tragarse a sí para
ahondar en lo Otro.

J6

Tres poemas
e ÁLEIDÁ BELEM SilAlill

Historia anímica
I
oigo la respiración de mi madre igual a la de un animal enfermo con los puhnones
inflamados desperté del sueño con una flecha enterrada en el centro de toda la
llaga que es también el cuerpo abriendo los puños para dejar de marcarme las uñas
en las palmas para que el recuerdo cesara

II
alguna vez alguien pensó que estábamos desperdiciando la vida inventando
padecimientos para la cabeza porque no podíamos aceptar la locura porque no
podíamos abrazar la vida sin que los pellejos de piel muerta se nos alojaran en los
huecos

III
voy a hacerme una herida que comience del vientre y me llegue hasta la cabeza
limpiar cualquier deformación interna limpiar las paredes lavarme los órganos
con agua salada limpiar toda transferencia antecesora para nacer de nuevo esta
vez sin ninguna enfermedad hereditaria sin ningún miedo patológico

�POESÍA

POESÍA

La encía es una estructura pendiendo de una garganta

Tejido

Sueño que se caen. Uno a uno. Sueño que se parten. La mandíbula tiembla y el

La miope abre muchísimo los ojos sabe que en la oscuridad la mancha que recubre

cosquilleo corno repiquete de campanas estrellándose en la sensibilidad del tacto.

la córnea transformará las siluetas en ruido.

El dedo índice golpea tres veces y después espera, golpea tres veces y después

La miope incrusta los pies en el suelo, en el mármol durísimo, agrietando la sombra

espera. Tintintintin.

que acumula.
La miope conoce del miedo a la blancura y a los colores que chorrean frente a sus

*

ojos conoce de la calidez de su cuerpo.
No mira fuera de sí, la miope sabe que todo lo que importa se contempla desde

Los oigo chocando cada vez más fuerte entre sí corno si la boca fuera un túmulo de

adentro. Desde el punto de inflexión del recuerdo.

rocas cerca del mar, un sonido topando contra un hueco.

Qué se preguntará la miope sobre la palabra degenerativo, qué se preguntará de la
palabra perder, de la palabra visión.

*

Qué siente el ojo que hipotéticamente está sumergido en ácido y que habrá de
desaparecer un día.

Tintintintin. Una canción como péndulo en mi garganta, como péndulo en el oído.

La miope sabe que en el fondo un día habrá de sepultar sus ojos, llevar flores todos
los días, elegirlas al tacto.
La vergüenza de la niña que pregunta constantemente qué dice ahí, qué debería
decir ahí, la miope ocultando la anomalía de su futuro.

Ahora soy más consciente del acto de apretar los dientes, a veces puedo controlar

Las escarnas alrededor de los ojos que alguien levantará para que el láser chamusque

los movimientos bruscos y que en vez de la encía, la lengua sangre. Ahora aprieto

la carne, para que la miope recupere la palabra desconcierto.

muy fuerte porque aprieto la férula imaginando que los dientes por fin se harán
migas. El acto de apretar. Este miedo haciendo fisuras pequeñas. La encía es una
estructura pendiendo de una grieta.

�/

ASILO
DIJERA

CUANDO LOS
EXTREMOS
SE EXTREMAN...

"Sin?l:tliéi-an-«rlq;r. ~ aelcgu;~

LOSEXTREMOSOUESEEXTREMÁM

q l_cwnor con~~ odia... .

I

Si los extremos no admiten limites en la obra de
Juan Gelman es porque en ella figuran la retórica y
el desmembramientó,, el susurro y la imprecación,·
UM POETÁ DRAMÁTICO
arcaísmos y argentinismos, lo anecdótico y lo
trascendental, cij.agonales e intérro~aciones,
•
é un poeta dramático de la clase de Juan
diminutivos y neologismos, la flgidez yla b~squedad,
Gelman podríámos esperar que se· nos
balbuceos y cru:-te&amp; de afiladisimas navajas,
apar~ciera sobre. el escenario, deslizándose_
coµjugacíones atravesadas y atípicos compuestos,Ja
por una cuerda muy resistente. _:;_y eso sólo '"si nos
épica y el lirismo,, la lengua de casa y la palabra que se
hemos apoltronado al centro, o a la orilla de l'a sala.
niega a ser sólo zumbido, ymadas y estupefacciones,
Pero también aguardariamos a que un comando
lo esperanzado y lo inconcebible, piedras palpables
integrado por. Otros llegara con decisión hasta ese
y surrealismo de primera mano, la puesta de ~ol y la
foro. Gelman y los Otros sería la confirmación de lo
cuchilla goteante, la madre y el milite, las piernas, en
egpresado por Yehuda Halevi en "El ciego": scry d&lt;Js/
camino de. ser buenas y la misma guerra/la misma
-1/ ano come/procura/el otro // cava mis huesos/grita. Luego, · hístoria, el periodismo que se sueña atemporal y la
· de inmediato, cedeóamos ante la idea de . hacer
poesía desdeñosa_de los tnalls. .
valer una-modificación 'a lo qeslizado por Rímbaucl,
mesearían sus mercec).es algo más?
aquello de yo es otro. Para él caso de Gelman
acuñaríamos yo somos otros.
~ LA 1.EMCUÁ ABUELA
De eso se trata. Se trata de dejar atrás desdoblamientos
o mutilaciones y deslizarse hasta el desnudo de la
Al exilio nada se le escapa pue~to que fue concebido
dramatizaciótry la profiletaciónüe máscara~: c-0mo
como,un todo, un universo -no como p?J:cela. Una
en el teátro ajeno a los enormes telones y a las
. especie, pues, de tautología. Universal universo, fas~
minuciosas escenografías. T~atro como el de Jeanpodríamos decirlo? De alli la lengua como tierra para
Maríe Binoche, donde "la máscara es un medio
siempre o _patria indestructible o pan inolvidable.
para hacer nacer un actor dramático, sin muecas,
Gelm.an lo atestigua cuando el desarraigo lo vivía sólo
un actor capaz de echar al escenario cíen toneladas
a trasmano, no era suyo, era territorio para la nostalgia
de sentimientos con 7todos los matices posibles.
de Boris y Teodora y de sus padres. La declaración es
Y la máscara es el medío para lograr eso, sí, que el
crucial: "el primeipoema que escuché fue un poema
actor sea el portador de un s.entirrílento llevado a sus ,. de Push.kin, en ruso. Se lo oí a mi hermano, que
extremos". fpeslinde, Monterrey, Nº 53✓56, 1997.]
record~a
algunos versqs de Pushkín. En ese
Pues algo así podríamos decir de Gelman y s.us
momento descubrí la ·poesía 'dicha'". Y,seguro seguro,
camaradas gelmáníco~, a los que admiramos en los
IaJicha de la poesía. En aquel hogar, para el más jov~n,
escenarios de la poesía dramática cuando calzan sus
la müsíta verbal de fondo se compuso tamhíén de
máscaras. Es decir, son más ellos en tanto inteipretan
yíddísh o judío&lt;alemán. Así, podía pres agiarse que /
a la perfección la respira_ción y el modo de atemperar
añQs más tardeirrunJ-piría enJa obra del autor de Com/
la rasquiña del Otro, o sea el verdadero poeta, el que
posidonés una lengua hermana antecedente ck la que
se llama Juan {&gt; Yehuda o Eliézer o Ezequiel o Isaac o
hoy hablamos y escrib~os por estos pagos: el judío✓
Abu o Salomón o Joseph ó David o Samuel o Abraham
esni:iñol
"j
r~· o sefardí o ladino.
o Emanuel o Jo~ o.::famanokuchí Ando o Dom Pero
Dice Gelman:
o José o Juti,o o Sy&lt;lney. (Formalmente debemos
declarar que esta ]fata cQmprenC:Íesólo a los OtrosEscrtbi los poemas de Dibaxu en sefardí, de 1983
que figuran en el libro Los.otros, edícíón de AlforJa y la
a 1985. Soy de origen judío pero no sefardí, y
UníveFSidad Autónoma de Nuevo León.)
·
-.supongo que flSO alguno tuvo.f{Ue ver con eI:isunto.

D

.

tcrla~

e NIC.EL COYilll■■I.A.S

f

�\
'I

Pienso, sin einbargot.que estos poemas son sobre
todo la cuhnínación o más bien el ~esemboque
..., de Citas y Comentarios, dos libros ·que co~use
en pleno exilio, en 1978 y 1979, y cuyos-textos
díalogan con el castellano del siglo XVI. Como si
buscar el sustrato de ese castellano, sustrato a su
vez del nuestro.hubiera sídolili obsesión. Como sí
la soledad extretna del exilio me empujara a buscar
taíces en la lengua, las más profundas y exiliadas
de la lengua. Yo tampoco me lo explico... Sé que la
sÍ.)ltaxis sefardí me devolvió un candor perdido y
st1s diminutivos una te,rnura de otros tiempos que
está viva y, por eso, llena de consuelo. Quizásestos
poemas sean apenas una reflexión sobre cllenguaje
desde su lugar más calcinado, la poesía. '

Un .antecedente personal. Hace años una reunión
de poet~s del mundo me permitió conocer
-auditivamente hablando- una desconoci:da peto af
mismo tiempo entrañaple voz. La experiencia removió
no sé qué en1o más profundo de los oyentes -que no
lectores, aclaramos. Un poco después-e"8cribÍlJlos:

I

•

Fui así como escuché -como escuchamos:- no

~

•

'l.

una lengua afin al español sino a nuestra misma
·lengua congelada, detenida ·hace cinco siglos a
causa del éxodo judio de España decretado por
los Reyes Católicos. La lengua de los sefardies o
judeo¿españoles llamada ladino, ha recorrido e1
camino del Mediterráneo y se localiza hoy t~ién
en algunos países de América y en Israel Oírla o
leerla significa recrbír d~ nuevo las '9ibracíones
de nuestros indudables anc~srros. la•pal~bra
poética escrita en ladino tiene la textura de lo
rugoso o primitivo, el hechizo de lo remotamente
cercano. Por otra parte, transmite el padecimiento
y la conciencia de quienes han sido arrojados de
su hogar y deambulan por el mundo, ·sírviéndolo,
cohesionados por su Dios, sus costumbres y su
-lengua. Ésta no requíe,re de traducción. ennuestr-OS
países. Basta con abandonamos al sonido y a sus
imágenes de sabor agradecídamente antiguo.
[Papdaíaentrámiti; 1997.]

.

Esta experiencia y el recuerdo de unas líneas de
Ingeborg Bachmann tomadas de su p&lt;;1ema "~o":

,

...

1í dixí qui cayara/

• &gt;

qui si sintara a la mesa cun rrú/
qui biv.iera mí vüm/ '
qui scrivie.ra ísrus versus:

Ich mit der deutschen Sprache
díeser Wolktt um mích
elie ícli halte als Haus
treibe durch _alle Sprachen

"c1Jan~o mí aya muridu '
sintíré entudavía
il. batidero
dí tu saianil vienti"/

Con él idioma alemán
esta nube a mi alrededo,r
que rengo como casa
_
navego entr~_todas las lenguas

'·

I
1

,

[Dibaxu, 1994.]
[Miguel Covarrubias, El traidor, 1993.]
XVI

·me llevó a considerar que él caso de nuesr'ro poeta
no era tan drástico-pero sí igi;ialmente inten§Q. Pero
me equivoqué. El poeta y escritor tuvo que navegar
con su idioma portavoz dela, realid;ld profunda, en '
medio d~ la_m.arafia compuesta de lenguas pérfidas,
grandÍlocuentes y cru@les. Su decír poético tuvo
-que enfrentarse al lenguaje de los- esbirros y de los
espadotas: Se escuc,haban las mismas palabras
iaunque con signili.cados totalmente opuestos! Esas
palabras/espejos eran hijas de una Babel ponzoñosa...
porque han de saberlo ustedes, nacerá otra Babet.
Y me la imagíno. Esa Babel será, aunque algunos
tremolen su escepticis:¡no, una nación de habla
cóntamíñ.adamente gelmánica.
Pero á donde quiero llegar es a es,a necesid1d de
silnplificación, candor y entroncamiento: quiero
revivir con ustedes el sabor de'. la lengua. que anticipa
la lengua de nuestros mayores, el i&lt;líoma nuestro de
cada. día.
Pongan atención.
XVI

cuandomíayamurídu
sintíré entudavía
il batidero
di tu saia nil viená/

cuando esté muerto
oiré todaVía
el temblor
de tu saya en el vi~to/ -

~

uno queleyó·estos versos
preguntó: "tcómo asl?/
tqué oirás? lqué teiiiblor?/
iqué saya1/lqué viento?"/
(

I

'

silvestres pero elegante-s , afínes a la inmediatez,
a la, cotidfanidad... pero también a la enéajadura
de una pica en ultratumba. La declaración de
la primera estrofa J!Odría ser tomada .l:Pena-s
como eso, como una simple declaración que
sin embargo inquieta a "uno qui liyera" y#que
de inmediato suelta una eadena de preguntas •
-gelmaniartas por cierto. La respuesta cargada de
a,utorídad se~ acompafü1. de la cordial y tradiciorial
hospitalidad de tiempos idos, y del ·pedido para
que se transcriban unos versos.: los mismos de la
estrofa inicial. Las cq.millas rematan y d~scubren
lo que.nunca estuvo oculto. La declaración dejó r
de ser una proclama jactanciosa para convertirse
en versos que burilan un poderoso y pudoroso
sentimiento. Ni el alma inmárcesible ni el torso de
una bellisima habrán de trasC€D.der. Queda para la
eternidad "il batíderu / di tu ~aía ní1 vienti/", es
decir, la.sáyt como agitado emblema que el poeta
y tfaduc.tor argentino conocido también como JG
prefiriera a "falda, basquiña, f ;ldellín, redonda,
;refajo, halda, regazo, polisón, hopalanda, vuelos,
enagua, vestidura, túnica": •

"
Je rnje q_ue callara/
que se sentara a mí mesa/
que bebiéra mi vino/
que escribiera estos versos:
ucuando esté muerto

Bibliografía

"'

oiré _todaVía

eltemblor de tu saya en el viento"/

[Dibaxu, 1994.]
Las di~ciséis líneas escritas por el poeti sefardíJG son
un diáfano ejemplo. de exactitud verbal. Y son lineas

GHman, Juan (2002). De palabra. Prólogo de julio Cortázar.
Segunda edición. Visor Dbcos: Madrid.
Gelman,Juan (2005). Pcsartodo.Antol~a. Seleccíón, compilación
y-prólogo de Eduardo Milán. Primera reímpresión (Colección
Tierra Firme). Fondo de Cultura Económica: Méxi.co.
Gelman,Jua-n (2008). Lost&gt;tros. Selección y prólogo (MYo poeta,
el Otro") de José-Angel leyva. Primera edícíón. La Cabra/
Alforja/Úniversidad Autónoma de Nuevo I,.eón: Monterrey.
Gelrnan,Juan (2008). Afondar. México, 20042007. Primera edición.
Ediciones. Era/Co!),sejo·Nacional par¡¡ la Cultura y las Artes:
México.
Gelman, Juan (2008). Otron111ndo. Antología 1956-2007. Selección
de Eduardo Hurtado y pr(llogo ("Juan Gel man:· ¿y sí Dios
dejara· de·preguntar?») de Carlos Monsiváis. Primera edición
(Bibliot;eea P..remios Cervant-es). Fondo.de Cultura Econóajca:
Madrid.
Gelman,Juan '(2008). "El mepos malo~, columna Al acecho,. en
Milenio. Diario de Monterrry. Monterrey, sábado 12 de julio, p. 37.

uno qui liyera istus versus
prieguntara: "lcómu ansí?/
¿qm sintir~s? lquí batideru?/
saia?/¿quívíenti?"/

¿w

23

t

�POESÍA.

Cuatro poanas

soñar con la abuela

e 'IAIY.ANltOLCIIÁI

El alcalde sale a escena acompañado por tres seres humanos. Otro animal, otra
criatura salta sobre sus dos patas traseras. Los seres humanos ahora son cinco y
bailan. Alguien deja caer una antorcha. El fuego avanza.

los niños han vuelto
Al día siguiente las mujeres lloran. El alcalde suda, no permite que nadie lo toque:
.

Los niños han vuelto a capturar un ~agonete. Atan un hilo alrededor_del cuello: lo ·

su cuerpo está hecho de cristal. Por la tarde come pasto en el jardín, en cuatro

mandan a volar. Lo pisan, parten, le clavan las patas frontales a un madero y dicen

patas: como bestia. Dos jóvenes se van de la ciudad por el camino hacia Emaús,

que es el Cristo. Van grit;mdo porla calle que es el Cristo y las madres no estárt: se

lamentando las consecuencias de soñar con la abuela.

encuentran ocupadas demoliendo la estación del tren.
- Los niños se cansan dé juga: sí hay mucho sol y la lengua se ~a. El animal respira.
PQr la tarde todo es aburrimiento. Se vuelve necesaríp matar al-~

an~es de

a

irse la casa a ver caricaturas, pero nadie quiere hacerlo. Co1!1er gelatina la risa y

el olor de la madera y el grafito. Enc~nder las luces y evitar que la noche entre por
la ventana. No dormir.

•

�POESÍÁ

POESÍÁ

retorno

casa kitsch

los niños ven

quiero luz

a Jesucristo

en mi pecera

descender

un estanque

en medio

con tortugas

de vientos

solidarias

solares
quiero un árbol
con hojas
de papel
en el centro
demí casa
una carabela
portuguesa
un tanque
donde viva
el celacanto
un nautilo
veinte zetas:
un descanso

�J

,
esde hace mucho no se rendían tal}tos
honores c;omo los que se ofrecíeron ante
su muerte. Se imprimieron · selvas de\.,
periódicos y revistas dedicadas a él, así como
millones de fotos y artículos circularon por redes·
sociales. Se oficiaron mis;s para salvar el ahna
del difunto. Los poderosos· repitieron su aburrid9
libreto oficial, echaron discursos CQil pañuelos
secos en la !llano, mientras el pueblo lo lloraba en
incontables parrandas y se reunía a leer en voz afta
sus cuentos y novélas.
,.
Mientras una senadora colombiana condenaba
aj escritor a las pailas del infierno-;-"tln astrónomo
chileno pidíó que·un &lt;rráter de ,la Luna; o por lo
menos un cometa, fuera bautizado con su nombre.
Miles de ediciones píratas de sus hbros'tomaron los
semáforos y aceras de las cíudades. Los sacerdotes,

personajes frecuentts de sus pistorias, r:egístraron
en sus libros bautismales a cientos de !llños que
hoy llevan el nombre del creador de Macondo.
Viendo todo ese carnaval, me resultaba inevitable
pensar que su muerte ya había sido contada por
él tnismo, de forma indirecta, en Los funerales de la

Mamá Grande.
En los últimos mese$ se han dicho ta9-tas .
cosas sobre su vi&lt;la obra que resulta muy fácil
llover sobre mojado, y aunque lá sensatez invita
a quedarse callado un buen tiempo después de
ese vendaval mediático, a petición de un buen
amigo intento compartir aquí algunos recuerdos,
producto de lcrs varios encuentros que tuve con él.
Junto así memorias, curiosidades y observaciones
sobre la vida y obra de uno de los éscrítores mis
interesantes de la historia de la literatura universal.

y

i
29

�•

"" CARCÍA MÁROUD, liBALA Y EL MUCHA• _ GaráaMdrquezen Cartagena,~ inicios literarios), donde se
CNO IMPIRTU~EMTE
documentaba y se compraba&amp; la relevante importancia
de Zabalá e:i;i su ap:rendizaje.
,
Nunca he tenído la imaginación suficiente pára pensar
García Usta, quien ocupó m-ás de quí~ce ·años
que tendría Ía oportunidad de conocer a Gabo, pero
en la irivestígactón de este perredo, nos díce:
la vída me ha enseñado que e~as cosas les ocurren
"desde la primera nota hasta varias qiás Zabala le "
hizo correcciones". García Má:rquez ha descrito ·
a quienes no esperan que les pasen. Siempre ando
con la cabeza en las nubes, más
·
~u primera hoja en'e-1 diario:
ocupado' viviendo, \eytmdo, o . CA.RCÍA MÁROUEZ NA "estaba absolutamente llena dé
viendo cine, que atento a lo que
,
enmendaduras por todos fados,
DESCRITO
SU
PRIMERA
hechas
por el lápiz de Zabala,
ocurre a mí alrededor, por eso me
extraña lo sucedido. En vírtud de HOIA EM EL DIARI01~ ES~ continuaron por un buen úempo.
esa buena suerte pude conversar
•
'&gt;
Todasconellápízrojo". I.amano
TABA
ABSOLUTAMENTE
vígílante ae Zabala se introduce
algunas veces con él, aunqtíe
algunos de esos encuentros ,LLENA DE EMMEMDADU• desde su prímera nota-escrita,
terminaron las.timosamenté en
RAS POR TODOS LADOS, la que pr-áct,icamente, segúri
desencuentros, y otros fueron
el_propio Gabo, reJ:yzo en su
NECIIAS POR EL LÁPIZ totálidaél, pues fue tachando aquí
fuente de µna gran satisfacción¡
En la Cartagena 'de Indias de DE liBALA, COMTIMUA■ y allá, colocando frases sobre los
1995, en un taller de periodismo
renglones originales y al final la
ROM
POR
UM
BUEM
de la FNPt~los maestros eran el
hoja parecía un campo cicatrizado
'
periodista Yamit Amat y García TIEMPO.
TODAS CON EL por el arrojo de granadas.
,.
Márquez-, los estudianres
El encuentro entre Gabo y
LÁPIZ
ROIO".
hac~os un ejerciciQ. La idea era
Zabala fue provídencial para la
suponer que García Márquez se
fo:rmaeíón del ·estilo del fundador
acababa de ganar el Nobel,simulanma rueda d~prensa,
de Macondo. La afinnaéíón d~ García Márquez de
que sus 11-otas ei-an corregí.das por Zab'rua, y en·buena
y así discutir fonnas, estilos y re~ursos períoillsticos.
parte
rnescritas por él, no-es un gracejo de dístrac_:ción
Cuando llegó mí turno le pr~gunté que en cuál de
sino apenas un indícativo de just;i.cia histórica. Quizás
sus muertos pensó en ese instante de gloría, a lo que
a él.le deba los arranques, los remates sorpresívos e
r~spondió que, al colgar el teléfono, en lo primero que
impactantes, las frases ingeniosas, las constrl;lcciones
pensó fue en su,abuelo, el coronel Nicolás Márquez,
per~onaje trascepdental de su infancia. También en
dinámicas, la adjetivación precisa y armoniosa, la
su gran amigo de lecturas y parrandas, Álvaro Cepeda
actitud sorprendída y hasta las alusiones literarias. El
Samulli.o, aquel autor del ya clásico libro de cuentos
joven de camisas escandalosas que escribía cuenros
Todos estábamos a la espera.
kafkianos había cambiado para siempre su hern;i.étlca,
-AI llegar mí segundo turno, le pregunté qué
surrealista y abstracta manera de escribir.
Ahora el lector entenderá el motivo de mi
significaba pa-ra él Clemente Manuel Zabala, quien
había sído su primer jefe de redaccíón-en el diario EÍ - pl:egunta en el taller que realizábamos, así como mí
exti:añeza cuando GabQ me responde que sin duda
Unjve:rsal, cuando no era más que un joven de 20 años,
redén llegaq.o a Cartagena de Indias, tras dej~ atrás
las enseñanzas de iabala habían sido importantes,
pues era un hombre muy inteligente, pero que él ya
la Bogota in~endiada y saqueada por.el magnicidio del
era un escríto'r-fermado para cuando lo conoció. No
líder popular Jorg6 Eliécer Gaitan. Para entonces ya
-creía que su influéncia hubiera stdo tan importante
circulaba el libro del periodista y escritotJorge García
Usta sobre la génesis periodística de García Márquez~ como se contaba en el libro de García Usta. Y aquí
viene el muchacho impertinente, majadero, el
en ~artagena, titulado Cómo aprendió a escribir García
burro queriendo ser caballo de paso. "Maestro -le
Márquez (reeditado en el 2007 por Seur Barral como

Tespondí-, ine parece que la suya es una opinión
personal, subjetiva, a la que tiene todo el derecho,
. pero qne está desvirtuada p~r la gran cantidad de
datos que comprueban la enorme importancia de su
aprendizaje, peñ.Jd:ístico, literario, y vital, al lado·de
Zabala. Una experiencia que a la luz de hoy-vendría
a ser como una maestría intensiva en periodismo
y escritura creativa. Ust&amp;i. nos ha ense:ñado,que la
vída se inventa ~obre l¡i marcha, pero hay cosas que,
cuand~ las miras-para atrás, se ven más fáciles de lo
que en realidad fueron"~
El ambiente pacifi.co del taller se alteró, unos
~ periodistas preguntaban por el titulo del libro que
hablaba de eso, y otros opinaban al tiempo sobre el ·
tema, El coro de voces se volvíó desorden, llamaron al
juicio, y los dernás parúcipantes continuaron con sus
preguntas. Sin embargo, el episodio me dejó intrigado,
me quedó una sensación incómoda, y un tanta .
desilusionada. Tal vez fue éntonces cuando empecé
a entender que los genios., como Garcia Márquez,
cuyas obras releo con placer a cada rato, tam~ién
son seres contradictorios. O quizás, sólo quizás, la

...,.
vida'nos marca con los mismos hechos de distintas
maneras, dejándonos a algunos Jiuellas imborrables,
mientras que a otros, solo rasguños que se borran con
el tiempó, y en ese sentí.do, Zabala, quien para" tantos
--fue un faro en la tormenta, para García Márquez sólo
fue un puerto más del vendaval que creó el estilo de
escribir que hoy-conocemos y admiramos.
UM.CAPÍTUUJ MEXICAMO

Muchos años después, en el 2002, nos encontramos en
un hotel, frente a la Plaza del Zócalo en México, D. F.
Un~ amplia delegación de escritores colombianos,
periodistas, y funcionarios culturales participábamos
en las conferencias y conversatorios de ].a Feria'del
Libro dt;J. Zócalo. Se programó un almuerzo en el
que García Márquez ~ra el invitado especial; esa
oportunidad de compartir con él nos ilusionó a todo~
por igual"
Al empezar -el almuerzo, hubo una rápida
presentación de ~todos los comensales, y al final
García Márquez dijo que querta saber cómo velamos
'

.

�t

SIM PENSARLO, TAL YEZ POR EL
Todo&amp; se rieron, tal vez sólo po.r lo inesperado de
la respuesta; mientras tanto, Gabo hizo un gesto con
" DESCAMO OUE SEMTÍA,,.TRAS ES•
- la mano pidiendo silencio, al tiempo que decía "por
CUCHAR T.Alffe SOBRE POLÍTI• respuestas como ésas es que no .toman en serio a
, CA, CUERRILLA Y NARCOTRÁ•· los periodistas y escritores costeños". Ante un jalón
de orejas en públieo, de tamaña propor~íón, decidí
FICO, LE RESPONDÍ OUE P4li guardar silencio, y comentarle a Alonso Sánchez que
:- MÍ LO MÁS CRAYE OUE PASABA era increíble que "un mamador de gallo" profesional
un bromista permanente como Gabo, saliera eón esas .
ERA OUE IUMIOR~ EL EOUIPO DE actitudes de pantífice.
•
Afortunadamente, a los pocos minutos pude
FUTBOL DE LA CIUDAD Dl'. BA•
RRANOUIIU, 1.LEYABA MÁS DE 'escaparme del saMn, me fui a recorrer los pasillos
de la feria del libro, a ver edicíones raras de libros, y
.
\
YEINTE, FECHAS SIN CU.AR UM conversar con gente en las esquinas, lo cual me trajo
·suerte porqqe terminé conociendo a una chica de
P~RTIDO.
~

,

a Colombia, su si?lación social y política, para ver
qué tan buenos observadores de la realidad éramos
nosotros..Mí decepción fue inmediata, se 19 comenté
al novelista Alonso Sánchez Baute, autor de la novela
Anliablo 1a maldita primavera, quien e-Staba a mi lado. La
gran mayoría de quienes nos·encoatrábamos alli_éramos.
escritores, poetas, cuentistas y novelistas, que deseaban
conversar ddo que más nos gustaba, dela creacióny sus
misterios. Además, Gabo era dueño ge la revista Cambio,
yno existia la duda de que estaba más informado sobre
el país que todos los que estábamos allí, gracias a las
decenas de periodistas que, trabajaban para él. Hablar
de política, guerra y conllict0s me resultaba t~dioso,
.sobre todo cuando pensaba que ese tiempo podíamos
invertirlo en hablar de sus experiencias creativas,
sus formas de investigar, las técnicas y_ reGurs'os de
escritura, sus modefos de composición, así como los
cijterios acerca de aquello que se deja adentro, o se
saca de las bíst:orias, para que cumplan su función, la
solución invisible que une todo eso.~ algún momento,
Hernando Cabarcas, funcionario cultural, dijo que
estaban presentes varid's escritores del Caribe, y nos
present6. Me señalaron, y entonces Gabo me pteguntó
que cuál era el hecho noticioso que más llamaba mí
atención por esos días. Sin pensarlo, tal vez por el
desgano que sentía, tras escuchar tanto sobre política,
guerrilla y narcotráfi~o. le respondí que para nú, lo más
grave que pasaba era gueJunior, el- equipo de fútbol de
la ciudad de Barqmq,uilla, llevaba más de veínte fechas
sin ganar un partido.
·

Guadalajara, GtUe hoy recuerdo con mucho cariño, y
que se con'futíó en nú lazarilla el resto de mi travesía
mexícana.
EL MUMDO, ESAADIYIMA..eli
¡

Algo que siempre rhe asombra al reie~r los libros d._e
García Márquez, es la capacidad que tuvo de prefigurar,
como en un gran mapa, toda su obra antes de escribirla, ,..
de tal manera que cadaµbro parece responder a·un gran
canto coral unitario. AsÍ' cuento tras cuento, novela
tras novela, logró cifrar en un nuevo cóp.igo-elmodo de
vivir caribeño, logrando trascenderlo, hasta responder
al misterio humano universal. Asi logró representar una
realidad paralela, a través de la ficción.
Fue cl escritor y periodista Remando Téllez quien tal
vez entendió mejor el espíritu presente en su obra. Una
vez en Cartagena, hablandosc,bre Téllez con Guillermo
Arriaga, el guionista de la peliéula Amores perros, este
me dijo que, gracias a su cuento "Espuma y nada más..,
descubrió nuevas formas de contar la realidad, más
sutiles y sugerentes. Hago esta digresión para informar
núnimamenfe de quién estamos hablando.
Y volviendo a Garcia Márquez, nos dice T~ez en
un ensayo sobre El córonel no ti.ene qµÍi11 k escriba: "Su caso
me parece que es el de una intuición, una adivirfacíón
adnúrable de la belleza y de la verdad, del horror y la
hermosura del mundo. bituicíón servida también en su
.caso por un apetito sensual del misterio de los sei:es y las
cosas. Apetito e intuición que le permiten reemplazar.
el esfuerzo del conocimiento previo y lento, conseguido

32

trabajosament~, por una súbita iluminación sobre los
hechos, las personas y la vida. Peligroso y envidiable
don que le ahorra mucho camino1 "mucha transpiración',
como decía BaJzac, pero que no obstante, sin la vigilancia
exasperada de lamteligeucia puede hacerlo caer en no
pocas trampas. La impresión que deja un escritor tan
fluido, tan ágíL tan ílnmínado,.es la de que puede hacer
con el tema y con su prosalo que quiera".
· Podría decirse ento:p.ces, tras leer a TéJ¿.ez, que la
intuición poética de García Márquez, sumada a la
capacidad obsqvadora, ejercitada en el periodismo, logra
a tra~és de la bella y fiel tenacidad de su vocación~ con
alegre pacíenc~ sembrar una sutil esencia,eon todo ~te
fe1iz y doloroso misterio de estar vivo.
ELÚLTIMOEMCUEM'l'RO

Cartage~a de Indias es un lugar especial, una ciudad
donde todaVía hay locos de 1a c.alle que tocan a 1a puerta
de.cualquier casa para pedir un vaso de agua, y donde
todavía hay mucha gente que los da, incluso hasta tienen
un vaso especial para darle esa agua que.no se puede
negar. Allí uno descubre, contra toda apariencia, que los
milagros sonc~ de la vida~ algo que nos rodea por
todas partes; como el aíre, y a veces los vivimos, pero sin
saberlo.
Hoy, como si fuera ayer, recuerdo mi último encuentro
con García Márquez en la Cartagena del 2007. Era enero
yeihpezaba la noche, me marchaba para mi casa, seguro
que pensaba en llegar a ver alguna película junto a una
buena copa de vino, o tal vez a seguir leyendo otra novela
policiaca, corno quien pone en práctica aqllellO que nos
aconseja Osear Wílde: "Adoro los placeres sencillos; son
el último refugio delos hombres comphcados".
Y fue entonces cuand9 me tropecé en la calle con el
periodista Renson Said, quien no tuvo que esforzarse
mucho para convencerme de que lo acompañara en
búsqueda de un sitio éon buena música, _pista de baile
y una que otra cervaa gratis: Así fue como llegamos a
Bazurto Social Club, UJl bar de buena música y amigos,
en el costado del Parque del Centenarjo. Ya sabemos que
el azar es más cumplido que mil citas, lo digo porque
apenas entré me encontré. con Jaime Abello y Roberto
Pombo. Jaime me ae-0mpañó hasta donde Gabo, que se
encontraba junto a su esposa Mercedes, y me presentó
como un escritor que había sidQ su al~o en los talleres

33

de la FNPI y que había nacido en San Luis de Síncé, el
pueblo donde nació el padre del Gabo, y en donde el
escritor había vivído ensu infancia P;Y)tO a sus hermanos,
algo que cuenta conmufho fervor en sus memorias.
Soy muy timído, por eso tengo que esforzarme en ser
extrovertido, lo digo porque fue gracias alas tres cervezas
que había tomado en el camino, que me atreví a saludarlo,
sentarme a su lado y conversar. Me preguntó por el
pueblo. Yo le respondí con mis comentarios de siempre,
le dije que ya la aldea era tan importante que le habían
cambiado el nombre, ahora la llamaban Sinceslovaquia,
aunque algunos también lo llamaban Sincequístán, así,
como un imperio. También, que.la única diferencia entre
Sincé y Nueva York eran las torres gemelas, y ésas ya
se habían caído. Él por fin se río, me llamó embustero,
y no me defendí. Más bien le pregunté por aquello que,
me interesaba, su relación con :Faulkner, le recordé el
"Apéndice Compson", ese capitulo que escribió Faulkner
al final de su novela El S()ntdey lafuria, y cuyo tono, ritmo
y construcción se parecen tanto a las primeras páginas de
Cien años de soledad. Fue entonces, por algún motivq que él
sólo sabrá, que me recordó aquella frase de Proust ..Mira,
muchac;ho, a los libros hay que tratarlos como un par de
lentes para rrrirar el mundo, si ellos no te sirven, entonces
roma otros".
Un buen mago no revela sus mejores trucos, pensé, o
tal vez pueda contarlos péro no tendrian el lni$mo efecto
en manos ajenas. Mejor volví al tema· del pueblo, le dije
que un amigo mío, ~tonio Hernández Gamarra, había
encontrado la partida de bautismo de un personaje real,
que, de acuerdo con muchos detalles, podóa haber síd._?.
el mcxlelo para inventarse a Melquiades, el gitano de Cien
años de soledad.
No me respondió, se tomó un trago, yme preguntó
en qué anctlba. Le dije que seguía escribiendo, cuentos
y ¡x,emas, pero que aún me faltaba aprender mucho
sobre el oficio. Me contó que días atrás había visto un
boceto en carboncillo de Francis,co de Goya, el artista
español, dibujado a la edad de 80 años. En el bocero
había un anc.iano encorvado por la edad y apoyado en
dos bastones. El anciano era el mísmo.Goya, y en la parte
.superior estaba ese.rito: "Aún aprendo". Yagregó, después
de :tomarse otro trago, "pero lo importante es ser curioso,
no lo olvides, me acuerdo que yo de ruño era tan curioso,
que cuandD me iba a doFillÍI-quería dejarlos ojos colgadosenla ventana para no perderme lo cp.ie pasaba en la calle".

I

�'

.

es nonnal que :mucho.s reconoz~su importancia como
artista, y que ottoslo lapiden o cuestiorn,ipúblicamente
por
asuntos exmiliterarios. En mi .caso s~empre estaré
· Quién cunosea el nudo aprende a soltarlo, dice el refrán
agradecido poi; sus cuentos y novelas, por habémos .
árabe, y como tock&gt; buen creador García ivt\rquez era
enseñado lo que es inventarse a sí mismo desde la nada,
sobre.tcxfo_un_ser curioso. Había, entre todos los temas,
contra viento y marea, algo que de seguro muchos
un misterio que ocupaba gran parte de~ atención, y
oMdarán hoy. Algunos-escritores nisiquíera.reconocerán
para el'qµe nunca economizó energías: el misterio dela
creación.Bmismoseinterrog~alrespecro~~alquilo queempez.arona escribirpara probar que sepodía escribir
para soñar. "Lo que más me importa en este mundo es el defoi;madiferente a García Márquez, pero buscando tener
el inísmoencanto yefecto desus obras. Su gran influencia
proceso de creación. -iQué clase de misterioes ése quehace
estética no es reconocida
que el simple deseo de contar
SU
UTIRATURA
MACE
EN
ME•
por muchos escritores
historias se convierta en una
,. pasión, que un ser h ~ DIO DI .llMA TRADIC16N DE latinoameri~ o de lengua
española; sin embaigo, los. ~capaz~ morir por ella; C•Elft'OS .~ NOfflil 08E
auto,res de lengua inglesa
morir de hambre, fnoo lo que
"""
sea. con taldehaceruna cosa NO IIIISCAIIAN CONTAR UNA y otros idiomas no dejan
de expresar su gratitud
qu~no se p,uede;,er ni tocar y
B■ENA HISTORIA LO MEIOR
para c01~ su óbra. La lista és
que, al finy al cabo, si bien se
POIIIIÍE,
SIMO
·TltM■.A.R
EL
larga, s ~ R\l.shdíe,_ Paul
mifa, no sirve para nadir.
Hay que tener presente, COBl■RMO O DEll■MCIA.R Al- Auster, John Irving, Tony
. Morrison, y muchisímos
~ la hora de valorarlo,
que García Márq,\lez CUMA INIVsrtCt.A., LO c•AL ll).ás. Todos consideran que
irrumpió como
pagano COMftllTÍA ESOS LIBROS EN el mundo literario de García
'
Márquez ayudó a construir
en la sacrosanta .literatura
FOILfflNEI
'Y
.
PA~FLETOS,
sus
propios._ mundos. Esa
nacional, era distinto en la
forma de 4:oncebírla, -como NÍENTRAS O■E LOS LECTORES vasta meditación, a través de
en tantas ~tras cooas vitales. O■EIÚAN ALCO OUE LES PRO• suspeioo~sobreelamor, ·
la soledad, la m~erte. y sobre
Su literatura nace· en medio
NRCIOM.All
PLACER:
IM
SU
la
búsquedá de sentido y
de una tradición de cueip:c;,s
y novelas que no buscab.an LECT■RA y UNA t=ORMA. DICM.A. felicidad en la vida.
Ahor-a recuerdo lo que
contar una buena bisroria lo
mejorposíble. sino tumbar el DE YERSE R•PRESENTADOS.
sobre él dijo el novelista
Norma:n Mailer~ ..En este
gobierno o denunciar alguna
momento el único gran escritor que puede manejar
ú:tjusticia, lo cual convertía esos libros en folletines y
cuarenta
o cincuentapersonajes y a:es o cuatro décadas es
yanfletos, mientras que los lectores querían algo qu~ks
Gal'cia Márquez.Cienañosdesokdad esuna obra árombrosa.
proporcionará placer en su lectura y una forma digna de
Lowahacerlo, perotómo, nolo se.
verse~tados. Toda buena novela ~una adivínanza
Yo lo evoco sobre todo por su ejemplo vital, el de aquel"
del mundo, es escribir las cosas que le pasan a la gente,
1
muchacho~ llega a Canagena con el único patrimonio
repeóa cada vez que podía: "Ami me encanta escribir, no
de sus libros leidos, duerme su primera noche en una
sé cómo se pudo inventar eso de que la literatura es un
~-del parque Bolivarpo.rque notiene un centavo para
sufrimiento. Otra cosa, cierto: es lograr que el lector me
pagar elhotel, y cincuenta afias después tiene elmundo a
crea. Esa si esurur desesperación hasta que se. ca1ienta el
sus
pies, np-por el arte del--dinero, que todo lo corrompe.
brazo y todo sale, y se mezcla, y empieza, en fin. a tomar
fdrma".
.
sinóporla gracia de sus hN.orias.IoreéUcrdo~wncido
No hay muerto malo, ni recién nacido feo, por eso . de quela vida es buena, aunquelamuette, lamuyperra, se
atreva a decir lo contrario. •
ahora que h a ~ físicamente Garáa Márquei,

PO■sb.

YNIILAllOMLAICAMPAMAI

un

Flotando

No necesitamos piernas

para volar

No necesitamos

aprender a caminar

Desplegamos

al abismo de la vida

los brazos

Es como flotar

que caemos

enel vacío
dela vida

�POESÍA

Wie schwebend
•

11.ÁKÁM IICOMnA ijzDM

POESÍA

Dos poemas de [Bosquejos para] U na poesía del deseo/
[Sketches for] A poetry of desíre *
• •se.AR MASCAREMAS

Wir brauchen keine Beine

XVIII
um zu lliegen

Wir brauchen nicht

Mañana seré niño otra vez
e iré a los brazos de mi madre

laufen lernen

Y ella entonará mi canción de cuna
Wirbreiten

Y entonces el recuerdo nunca más será tan verdadero
Y dormiré sobre su pecho

am Abgrund des Lebens

dondereposatodalatranquilidad

y mecido por sus penas antiguas y mis aflicciones nuevas
dieArmeaus

por la nostalgia que da vida a su anhelo
entre suspiros y respiros

Wie schwebend

La escucharé decir
fallen wir

in die Leere

des Lebens

" Este libro será editado por la UANL en 2016.

�POESÍÁ

XXVII

Tomorrow I will be achild again
And will go into my mother's arms
And she will sing my lullaby
And then the memory will never ever be more real

fue el deseo mismo
lo que los poetas no pudieron describir porque -en el intento- se acabaron las

And I will sleep on her chest

palabras

Where all tranquillity rests
And rocked by her sorrows old and my woesnew
By the nostalgia that gives life to her yeaming
Between sighs and breaths

it was the desire itself that thepoets
were unable to describe because -in the attempt-

I will hear her say

they exhausted words

�. .......,.
'

~

l • • o •

1

EL HUMANISMO EN

• ALIIERTO EMRfo•n PEllli

on Rafael Moreno señaló en cierta ocasión
que se ha escrito, hablado y también
reconocido que Alfonso Reyes creó una
obra literaiia, filosófica, poética, con sello americano
o hispanoamericano, pero poco, o casi nada, se ha
dicho sobre su legado humanista'. Para el maestro
y discípulo de José Gaos, Reyes es heredero de
la obra de Bartolomé de las Casas y Vasco de
Quiroga, Miguel Hidalgo y José Maria Luis Mora,
José Vasconcelos y Samuel Ramos ("El humanismo
pedagógico y moral de Alfonso Reyes", Moreno,
1958: 37). Basave Femández del Valle, por su parte,
señaló que su paisano encontró en el "humanismo
su razón de vivir. Su ideal fue siempre el mismo; su
aspiración nunca vaciló. En varias ocasiones confesó
que el escribir era para él un modo de respiración. A
punta de pluma organizaba la maraña mundanal y la
hacía cobrar sentido" (1964: 41/2).
Y el maestro Rangel Guerra, también de Monterrey,
dijo: "El humanismo de Alfonso Reyes no está presente
en su obra sólo por sus estudios sobre la antigua
retórica, la crítica de la edad ateniense o la filosofía
helenística, sino esencialmente por la proyección que
en ella cobran los más altos valores de lo humano:
el ejercicio de la inteligencia, la capacidad de
razonamiento y de crítica, el respeto a la convivencia
y el sustento moral del hombre en su hacer individual
y social, la fuerza creativa y la expresión estética, la
práctica de la voluntad" (1982: 5). Es decir, que en

•t

...
..

~

:.J:.
:,

'

•

. p
. ,· =r
, . .

•

e

t

---

1 8 escritor colombiano Gutiérrez Girardot nos indica que Reyes
"entiende que el humanismo es no sólo el estudio y conocimiento
de las letras y de la cultura de la Antigüedad, sino, modernamente,
una acción encaminada al entrañamiento del hombre. El
patetismo con que suele hablarse de este problema en nuestro
tiempo ha quitado tocio su sentido a la expresión 'salvación del
hombre'. Pensémosla en Alfonso Reyes pura de toda estridencia,
y digamos, entonces, que su humanismo es un esfuerzo por la
salvación terrenal del hombre. La nueve especie de humanismo
difiere, sin embargo, poco de la del Renacimiento. Tiene en común
la preferencia del sentir y del obrar sobre el saber aislado; la
insistencia en el universalismo" (Gutiérre:: Girardot, 1962: 127-8).

. .. .··::·· 1
......

• :1!

u

..
40

41

�el pensamiento que nos legó el regiomontano se
encuentra esa corriente tan mexicana y al mismo
tiempo tan universal que es santo y seña de su
identidad.
Mas Reyes no sólo continuó esa tradición, sino
que la renovó, la recreó, y expresó nuevas ideas
sobre el humanismo. En su prolífica obra, que ha
llegado a sumar veintiséis tomos, y que podrían
llegar a más por los inéditos que aún andan por
ahí, se pueden encontrar textos reveladores y
significativos sobre este tema tan importante,
como bien lo señaló el maestro Moreno. Veamos
un primer artículo, que no el único, que apareció en
México en la cultura, suplemento de Novedades, el
12 de junio de 1949, y se llama, "Idea elemental del
humanismo".
¿Qué nos dice Reyes en este artículo publicado
hace sesenta y seis años? En primer lugar, nos
aclara su autor, esta paginita es "el proemio de unas
divagaciones" que bien se podrían llamar "Filosofías
de un aficionado" o "La antropología a media calle".
Efectivamente, este es el primer texto, de diez, que
conforman el volumen intitulado Andrenio: perfiles del
hombre, material que sólo se conoció en su totalidad
hasta 1979, completament e recorrido y corregido y
que forma parte del tomo XX de sus Obras completas.
Libro calificado por Ernesto Mejía Sánchez de
"ensayos filosóficos que podría considerarse como
la síntesis de su pensamiento".
Reyes también dijo que las ideas que hay en su
artículo nada le dirán "al especialista, al técnico:
acaso diviertan al sabio en las artes de la vida".
Aquí peca de modesto don Alfonso. En esta
página publicada en 1949 deslinda las "muchas
cosas" a las que se les ha llamado humanismo. En
"el sentido más lato", precisa, "el término abarca
todo lo humano". En el estrecho, "el término suele
reducirse al estudio y práctica de las disciplinas
lingüísticas y las literarias, lo cual restringe
demasiado el concepto y no define suficientemente
su orientación definitiva". En "el más confuso,
se ha llegado a confundir el humanismo con el
humanitarismo, especie filantrópica que nos lleva a
terrenos diferentes".
A propósito de este último sentido, Reyes
comentaba que no hacía mucho tiempo un

escritor había acabado de publicar un libro sobre
el humanismo; este escritor le dijo que prefería
meterse entre las llamas para salvar un cuadro
de Velázquez que dar limosna a un pedigüeño.
Después de escucharlo, concluyó, ya no tenía objeto
leer el libro.
Asimismo, Reyes nos recuerda que durante la
Edad Media se llamó "humanidades" "a los estudios
consagrados a la tradición grecolatina. Mediante
ellos, se procuraba modelar otra vez al hombre
civilizado, al hombre. Y no sin una grave conciencia
de la responsabilidad, por cierto". Porque por ahí se
oía "decir a un grave doctor medieval que quienes
están profesionalmente obligados a la frecuentación
de los autores paganos deben cuidarse mucho de
que no padezca su alma".
El Renacimiento llegó y rompió "el cuadro férreo"
en que se encerró la educación del hombre. No
olvidemos, nos señala Reyes, repasar el monólogo
de La vida es sueño, de Calderón. El poeta y teólogo
recogió todavía "los ecos del diálogo entre la
dignidad natural y la dignidad sobrenatural del
hombre". Y recordemos que Reyes en sus años
madrileños (1914-1924) hizo un estudio sobre
este monólogo, con la exigencia y el rigor que
caracterizaba a los miembros del Centro de
Estudios Históricos dirigido por Menéndez Pidal.
En éste, el autor de El deslinde señalaba que para
empezar había que concentrarse en esta primera
frase: "El delito mayor del hombre es haber nacido";
y en la siguiente: "Y teniendo yo más alma tengo
menos libertad" (en Reyes, 1957: 185).
Así pues, volviendo al Renacimiento, se debe
decir que en esta época se creyó que el humanismo
era una "agencia útil y progresista". Se recomendaba
"el uso de la preciosa razón frente a los bajos
arrestos del instinto y de la pura animalidad". Y
propuso "el ideal del homo sapiens, el hombre como
sujeto de sabiduría humana". Después llegaron
las ciencias positivas que insistían en el homo
faber. "El hombre como dueño de las técnicas para
dominar el mundo físico". Y fue cuando un "buen
día", el humanismo apareció, "por eso, como un
vago y atrasado espiritualismo". No obstante este
estado de la situación, las ciencias positivas y el
humanismo llegaron a reconciliarse en la cultura.

42

o
z
o

;

z

o
J:

z

•

ez
■

J:

!..
.....

-"
..z

•"'
.....

o
u
o

◄
◄

•

1
::1

:..
i
1
..
.....

~

!

=

para no agraviar a quien nos
Y ahora, lcómo se debería
M.A P.ART D LA DEFIMICIÓM lea y nos escuche rebajándole
entender el humanismo? El
al nivel de la deficiencia
humanismo no se debería
.ALF M IMA L HUMA.MISMO: mental-, sino también
considerar como "un
L
ICIO LBIEM la libertad del espíritu y
M
cuerpo determinado de
conocimientos, ni tampoco
M
OS• del intelecto en el más
MAN TO
amplio y cabal sentido, la
una escuela", ni que tuviera
S
AC•
IIER
YTO
ü
M
perfecta
independencia ante
contenidos específicos. Pero,
toda la tentación o todo
sí, una orientación. Yésta, lcuál TIYIDAD S.
intento
por subordinar la
debería ser? "La orientación
investigación de la verdad
está en poner al servicio
a cualquier otro orden de intereses que aquí, por
del bien humano todo nuestro saber y todas nuestras
contraste, resultarían bastardos" (Reyes, 1979: 404).
actividades. Para adquirir esta orientación no hace
Ahora sí hemos llegado a la idea del humanismo en
falta ser especialista en ninguna ciencia o
Alfonso Reyes. Consta de dos partes que están bien
técnica determinadas, pero sí registrar
ligadas
la una de la otra. Si en la primera nos dijo que
sus saldos. Luego es necesario contar
humanismo es poner al servicio del hombre todo nuestro saber
con una topografía general del
y
todas nuestras actividades; en la segunda nos condiciona a
saber y fijar el sitio a cada noción",
que ésta se ejercerá y fructificará plenamente en el suelo de
señaló Reyes en su artículo "Idea
la libertad. Es decir, que sólo se realizará en la democracia.
elemental del humanismo".
En uno de esos ensayos en que Reyes fue un
Hasta aquí pues, tenemos
maestro, también podemos encontrar suficientes
una parte de la definición
elementos para apreciar su humanismo. Me refiero
alfonsina del humanismo:
a su Discurso por Virgilio. Detengámonos pues en uno
poner al servicio del bien
de sus pasajes, y reflexionemos sobre estas palabras:
humano todo nuestro
"Quiero el latín para las izquierdas, porque no veo
saber y todas nuestras
la ventaja de dejar caer conquistas ya alcanzadas. Y
actividades. Pero Reyes
quiero las Humanidades como el vehículo natural para
no dejó ahí el asunto. En
todo lo autóctono" (Reyes en Enríquez Perea, 2007:
la versión definitiva de
733). E igualmente hay que hacer caso a este consejo:
este artículo que se conoce
"La
lectura de Virgilio es fermento para la noción de
como "Palabras sobre
la patria, y a la vez que modela su ancho contorno, lo
el humanismo" agregó
llena con el contenido de las ciudades y los campos, la
otra idea fundamental
guerra
y la agricultura, las dulzuras de la vida privada
para hacer posible
y los generosos entusiasmos de la plaza pública,
este humanismo
dando
así una fuerte arquitectura interior al que se ha
que nos propone.
educado en esta poesía. Llevando un Virgilio, se puede
Nos dice que
bajar sin temor a los infiernos" (738).
éste sólo se podrá
Sí, hay que acercarse a ese Discurso, y leerlo
ejercer plenamente y sólo
provechosamente. Y también aproximarse a un capítulo
fructificará en el suelo de la
de una de las obras fundamentales de Alfonso Reyes, de
libertad. Es decir: en sudo seguro.
poético título, Junta de sombras, y nos detendremos en el
Y a qué libertad se refiere don
capítulo XXVII, titulado "De cómo Grecia construyó al
Alfonso. Lo señala, como siempre,
hombre". Aquí Reyes dice que la "obra por excelencia
con todo rigor: "Y no sólo a la
del genio griego es el Hombre. Las artes plásticas
libertad política -lo cual es obvio
visuales son complemento y adorno de la función
y ni siquiera admitimos discutirlo

43

�'
1_:

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

M

EL

LOCli,
CO SICUI H NON

AP

XI

• ,., ALF MS

REYES

religiosa, aunque las invada el mismo ideal. Pero el ideal
se procura directamente a través de las artes acústicas o
espirituales: la música, hasta cierto punto, y más aún, la
filosofía, la poesía, la historia, la retórica, los oficios de
la palabra" (Reyes, 1965: 478).
En la Paidea será precisamente en donde se realice
esa "modulación paulatina del ideal del Hombre, y
aun de cada hombre en relación con ese ideal. Y esto
no sólo en el modesto sentido escolar o educacional,
sino entendiendo en el concepto la suma de todas
las energías sociales que obran sobre el individuo
a la largo de su vida y establecen esa posibilidad
de convivencia humana que es la Polis, el grupo
policiado. Como se ha dicho, mientras vivamos
nuestra responsabilidad está sobre el yunque" ( 478).
En este breve recorrido por las obras de Reyes,
no podemos dejar de mencionar un trabajo suyo que
siempre ha despertado interés. Se trata de la Cartilla
moral2, que ha tenido una gran difusión desde su
primera edición en 1944, pensada originalmente para
iniciar la campaña alfabética en el período de Ávíla
Camacho, siendo secretario de Educación Pública el
gran educador Jarme T arres Bodet . Sin embargo, la
Cartilla, como muchos textos de Reyes, emprendió el
camino con buena fortuna.
Pues bien, la Cartilla cuenta con un prefacio y XIII
lecciones. La Lección I inicia con estas palabras: "El
hombre debe educarse para el bien". lPor qué?, se
preguntarán. lAcaso el hombre no mantiene y sostiene
todos los días una lucha sin cuartel por ganarse la vida?
Y sin embargo, nos dice Reyes, en la siguiente lección,
"el hombre tiene algo de común con los anímales y
algo de exclusivamente humano". Y en la que continúa
señala: "La voluntad moral trabaja para humanizar
más y más al hombre levantándolo sobre la b estia
'
como un escultor que, tallando el bloque de piedra,
va poco a poco sacando de él una estatua. No todos

tenemos fuerzas para corregirnos a nosotros mismos
y procurar mejorarnos incesantemente a lo largo de
nuestra existencia, pero esto sería lo deseable. Sí ello
fuera siempre posible, el progreso humano no sufriría
esos estancamientos y retrocesos que hallamos en la
historia, esos olvidos o destrozos de las conquistas ya
obtenidas. En realida~ el progreso humano no siempre
se logra, sólo se consigue de modo aproximado. Pero
ese progreso humano es el ideal a que todos debemos
aspirar, como individuos y como pueblos".
Ahora bien, en otras lecciones de esta Cartilla
Reyes nos da esta máxima: "Todos los hombres so~
igualmente dignos, en cuanto a su condición de
hombres, así como todos deben ser iguales ante la
ley". Y la siguiente es menester siempre recordarla:
"La igualdad ante el Derecho es una de las más nobles
conquistas del hombre. El que comete una falta o un
delito debe sufrir igual pena, sea débil o poderoso,
pobre o rico. Pero, a mayor altura de la persona, toca
mayor responsabilidad, por concepto de agravante.
Por ejemplo, la traición de un soldado y de un general
sufren igual pena. Pero, ante nuestro juicio moral, la
del general es todavía peor que la del soldado".
La Lección X nos invita a meditar, a reflexionar,
a examinar nuestra conducta. Por eso dice: "La
nación, la patria, no se confunde del todo con el
Estado. El Estado mexicano desde la Independencia,
ha cambiado varías veces de forma o Constitución.
Y siempre ha sido la misma patria. El respeto a
la patria va acompañado de ese sentimiento que
todos llevamos en nuestros corazones y se llama
patriotismo: amor a nuestro país, deseo de mejorarlo,
confianza en sus futuros destinos". Y aún agrega:
"Este sentimiento debe impulsarnos a hacer de
nuestra nación todo lo que podamos, aun en casos en
que no nos lo exijan las leyes. Al procurar nuestras
legítimas ventajas personales no h emos de perder de
vista lo que debemos al país, a la socieda~ humana
en conjunto. Y en caso d e conflicto, el bien más
amplío debe triunfar sobre el bien más particular y
limitado".
Finalmente, y para concluir, en las dos últimas
lecciones tenemos una serie de principios para la
convivencia humana. Destaco los siguientes:

• Si los hombres no fuéramos capaces del bien no
habría persona humana, ni familia, ni patria, ni
sociedad.
• El bien es el conjunto de nuestros deberes morales.
Estos deberes obligan a todos los hombres de todos
los pueblos. La desobediencia de estos deberes es
el mal.
• La satisfacción de obrar bien es la felicidad más

firme y verdadera. Por eso se habla del "sueño del
justo". El que tiene la conciencia tranquila duerme
bien. Además, vive contento de sí mismo y pide
poco a los demás.
• La sociedad se funda en el bien. Es más fácil vivir

de acuerdo con sus leyes que fuera de sus leyes. Es
mejor negocio ser bueno que ser malo.
• El bien nos obliga a obrar con rectitud, a decir la
verda~ a conducirnos con buena intención. Pero
también nos obliga a ser aseados y decorosos,
corteses y benévolos, laboriosos y cumplidos en
el trabajo, respetuosos con el prójimo, solícitos
en la ayuda qu e podemos dar. El bien nos obliga
asimismo a ser discretos, cultos y educados en lo
posible.
• Todos tenemos el instinto de la bondad. Pero este
instinto debe completarse con la educación moral
y con la cultura y adquisición de conocimientos.
Pues no en todo basta la buena intención.
• El respeto a nuestro cuerpo nos enseña a ser
limpios y moderados en los apetitos naturales. El
respeto a nuestra alma resume todas las virtudes
de orden espiritual.
• El hijo y el menor necesitan ayuda y consejo del
padre y del mayor. Pero también el padre debe
respetar al hijo, dándole sólo ejemplos dignos.
• No hay que ser extravagantes. No hay que hacer
todo al revés de los demás sólo por el afán de
molestarlos.

2 D: aquí e~ adel~te véase: Reyes, Alfonso (1994). Cartilla moral.
Mexico: Alianza C1en/Conaculta [Textos completos].

44

45

• El amor patrio no es contrarío al sentimiento
solidario entre todos los pueblos.
• No hagamos a los demás lo que no queremos que
nos hagan.
• La más alta manifestación del hombre es su

trabajo. Debemos respetar los productos del
trabajo. Romper vidrios, ensuciar paredes,
destrozar jardines, tirar a la basura cosas todavía
aprovechables son actos de salvajismo o de maldad.
Estos actos también indican estupidez y falta de
nnaginación.
• La tierra y cuanto hay en ella forman la casa del

hombre. El cielo, sus nubes y sus estrellas forman
nuestro techo. Debemos observar todas estas
cosas. Debemos procurar entenderlas, y estudiar
para ese fin. Debemos cuidar las cosas, las plantas,
los animales domésticos. Toda ello es el patrimonio
natural de la especie humana. Aprendiendo a
amarlo y a estudiarlo, vamos aprendiendo de paso a
ser más felices y más sabios.

Bibliografía
Basave Fernández del Valle, Agustin (1964). La imagen del hombre
e,1 Alfonso Reyes. Monterrey: Universidad de Nuevo León.
Enríqu ez Perea, Alberto (selección y prólogo) (2007). Alfonso
Reyes. México: Ed iciones Cal y Arena [Los Imprescindibles].
Gutiérrez &lt;;,irardot, Rafael {1962). Dos estudios sobre Alfonso Reyes.
Madrid: Insula.
Moreno, Rafael {1958). "El humanismo pedagógico y moral de
Alfon so Reyes", en Revista de la Farnltad de Filosofía y Letras,
tomo XXXII, números 63-69, enero-diciembre de 1958.
Rangel Guerra, Alfonso {1982). Alfonso Reyes en nuestro tiempo.

Alfonso Reyes y su idea de la historia. La odisea de Alfonso Reyes.
Monterrey: Biblioteca Alfonso Reyes, A.C.
Reyes, Alfonso {1957) . Obras completas. VI. Capítulos de literatura
española. Primera y segunda series. De un autor censurado en el
"~uijote". Páginas adicionales. México: Fondo de Cultura
Económica [Letras mexicanas].
Reyes, Alfonso {1965) . Obras completas. XVII. Los héroes. Junta
de sombras. México: Fondo de Cult ura Económica [Letras
mexican as].
Reyes, Alfonso (1979). Obras completas. XX. Rescoldo de Grecia.

La filosofía helenística. Libros y libreros de la Antigiiedad. Andrenio:
perfiles dd hombre. Cartilla moral. México: Fondo de Cultur a
Económica [Letras mexicanas).
Reyes, Alfonso (1994) . Cartilla moral. México: Alianza Cien/
Conaculta [Text os completos).

�..

.

.

...

.

.

.

.

·1os•
Y4SCOM~ELOS .
Y L~ -REFOR-.-A· DE CORDOB:A~ .
~

.•

~

.

.. . . .

...

1.EMBAROUE

M

e MARCOS DANIEL
AHILAR

•

•

.

...,

• •R

/

M2

~"'-

...

-abe~ •~

,,

• "'

•
•

. .

'f

•
•

.. •
• ...

•
•

•
•

•
•

•

•

uestros utopistas fracasaron. El grupo
me qué servía comprender el conjunto social
intelectual que a comienzos del siglo
como si fuera una máquina biológica, si ésta no
XX trató de forjar una nueva ideología
podía interpretar el latido de su corazón al pensar en
ética acorde a los cambios de la Revolución
la vida o la muerte? Las ciencias con las que se forjó
mexicana no pudo consolidar una república libre
el entonces joven estudiante traían la esperanza del
con ciudadanos autónomos. No pudo abatir el
progreso humano, pero un progreso limitado que sólo
monopolio del poder en la política, ni en la esfera
departía para el lado material. José, al presentir esta
universitaria. Por su nebulosa imagen, se olvida
contradicción, escuchó las enseñanzas liberadoras
que la obra de Gabriel Zaid está ahí para explicar
del filósofo Friedrich Nietzsche, quien fue uno de
que desde los tiempos de la postrevolución, y
los primeros en criticar las ideas absolutistas de la
ahora, lo que ocurre en la academia es un reflejo
razón kantiana y comptiana, quienes creyeron que
del Estado. El sueño de José Vasconcelos de
las teorías sobre los hechos verificables eran la única
romper las barreras entre directivos universitarios
verdad, sin tomar en cuenta lo que quedaba fuera de
y alumnos se fue
lo tangible, es decir,
diluyendo a cuenta
la metafísica, esos
DURANTE LAS CONFERENCIAS OUE hechos que ocurrían
gotas hasta llegar
-como dice ZaidOFRECIÓ EN EL CENTENARIO DEL en el ser y que no
siempre se explican
al culto desbordante
INDEPENDEN•
COMIENZO
DE
LA
con el raciocinio.
por
los
títulos
lQué ocurría
universitarios y a la
CIA. DE MÉXICO, YASCONCELOS
entonces? Se preguntó
simulación de un
APLICÓ LA TÉCNICA APRENDIDA Vasconcelos. Había
poder, adquirido por el
acaparamiento de los
algo en el ambiente
DE NIETZSCHE, PARA CRITICAR Y
que escapaba a sus
saberes que se crean,
SUPERAR LAS YIEIAS ESCUELAS A
desarrollan y mueren
viejos maestros. Era
TRAYÉS DE UNA SENSIBILIDAD CASI el sentido común.
en las aulas.
Ese conocimiento
Pero en la historia
PSICOLÓCICA.
formado por las
esto no siempre fue
emociones que
así, pues el mismo
hacen que un individuo sea diferente y que
Vasconcelosparticipó en un movimiento intelectual
tome decisiones en cada bifurcación temporal y
que llevó la educación a un plano más abierto
espacial.
Sin fórmulas que seguir, no despreció
de enseñanza, con la introducción de las más
el positivismo, lo exaltó, pero con el objetivo
disímiles filosofías del momento. José acompañó a
de ponerlo en la larga fila de enseñanzas. Así, en
la construcción de la Universidad de México, de
1910, durante las conferencias que ofreció en el
la mano de Justo Sierra, y con la palabra, precedió
centenario del comienzo de la Independencia de
al cisma social de la revolución de 1910, pues años
México, Vasconcelos aplicó la técnica aprendida de
antes había comenzado el idealismo juvenil de
Nietzsche, para criticar y superar las viejas escuelas
«don" José, al rechazar lo que a su instinto no le
a través de una sensibilidad casi psicológica.
gustaba .

47

•

�1

1

Entonces ofreció una charla sobre el maestro que
colocó las teorías de Augusto Compte en el sistema
educativo y político mexicano: Gabino Barreda. Pero
el exaltado muchacho utilizó la imagen de Barreda
para dar a conocer sus propias ideas. Colocó al
maestro positivista mexicano como un promotor de
la esperanza juvenil que mejoraría la existencia. Lo
describió como un hombre con una voluntad crítica
para enseñar a partir de la renovación del intelecto
humano. José, hábilmente, aunque no conoció a
Barreda, se colocó como heredero de esta ambición
de progreso pero quitándose la rigidez metódica.
Con la sombra de Barreda, Vasconcelos introdujo ese
"sentido común nietzschiano" que, para comienzos
del siglo XX en América Latina, significó "espíritu",
un sentido basado en la libertad.
José fue claro en sus ideas, y en esta misma
conferencia se preguntó "¿seremos realmente de los
que asisten a las épocas gloriosas en que los valores
se rehacen?, lo es sólo un vigor de juventud?" José
sabía que esa razón extrema con la que fue educado
tenía que mezclarse con la emotividad, con el fin
de comprender al mexicano. Si durante el siglo
XIX algunos académicos despreciaron el mestizaje
americano al calificarlo como acto impuro y bastardo,
esta joven generación en México leyó pronto nuevas
ideas que cambiaron la concepción de América Latina
para dotarla de una herencia milenaria, con valores
provenientes de varios pueblos.
Vasconcelos quería participar en esta idea utópica,
casi romántica, de cambiar esos valores negativos
que el evolucionismo y naturalismo anglosajón les
habían impuesto a los pueblos de cultura hispana,
pa~a hacer una revolución moral, en donde la
expresión y la justicia fueran la prioridad. Con el
tiempo, esta pluralidad de ideas cumplió su objetivo
intelectual, como dice Zaid, y se abrió hacia al espacio
cívico, cuando en 1912, José y su grupo fundaron la
Universidad Popular, misión de justicia social que fue
al paralelo del conflicto de la Revolución.
Pero esta idea convertida en acción y que
Vasconcelos sintetizó en el concepto de "espíritu
juvenil", no paró ahí, sino que tuvo una segunda
oportunidad lejos de México, al otro lado del
continente. Sudamérica. Ciudad de Córdoba. 1918.

11.LLEC.ADA

Paisaje agreste. Arbustos rebeldes en la meseta ríen.
Deódoro Roca pinta. Todo está por hacerse. Es un
cuadro con marco dorado. Impresiones impresionistas
visten la tela. Una rúbrica en rojo desvela lo impensable.
El pintor es argentino. Cordobés del siglo XX. Sensible
a las emociones dela piel o el pincel. lQuiénlo creería?

48

Este pintor de paisajes montañeses fue el núsmo aquél
que redactó el Manifiesto Liminar de Córdoba de junio
de 1918, en el que los estudiantes de la Federación
exigieron libertad para la sociedad americana.
Roca fue entre otros pilar de esta reforma, que
ocurrió en Argentina y que se convirtió en el emblema
para conseguir la autonomía en las universidades
latinoamericanas y los derechos de los alumnos

49

que querían elegir sus planes de estudio y forma
de gobierno. Estos adolescentes, que pusieron su
entusiasmo, escucharon la caja de resonancia de la
revolución intelectual mexicana que creó la educación
pública justo al otro polo de la región. En el Manifiesto
cordobés se leen las palabras de los egresados de San
Ildefonso en el centro de la Ciudad de México, entre
ellas, las de José Vasconcelos, quien desde entonces
ya prefiguraba esa "hora americana juvenil" que
escribiera Roca.
El grito de los argentinos estaba liado contra el
poder de las autoridades, civiles y eclesiásticas, que
controlaban la educación en casi todo el continente;
poder unilateral que sólo enseñaba a "insensibilizar y
a crear ignorantes", idea parecida a la expresada por
Vasconcelos en su discurso "Don Gabino Barreda
y las ideas contemporáneas" (1910) en el que exigía
diversidad en la enseñanza, sin repeticiones vacías
que sólo gastan la "virtud" de los jóvenes, método de
repetición sin aprendizaje que abandona el "impulso
fecundo". En las palabras de Roca como en las del
mexicano existe una preocupación por recuperar la
sensibilidad en la educación, para que la universidad
no sea el reflejo de una "sociedad decadente que
padece inmovilidad senil".
Por eso se quejaron en 1918, por eso tomaron las
aulas, para acabar con la "burocracia" estática y con la
"tiranía". Entre líneas se oye el eco sutil del mexicano
que ocho años antes también se quejó del viejo pensar
positivista y escolástico, de la vieja dictadura militar
y política porfiriana que "nos pone en incertidumbre,
en inquietud y como nostálgicos", alejados de la
energía que es capaz de "dignificar nuestras vidas".
La Federación de Córdoba pidió también democracia
y el gobierno para los estudiantes: cambio de valores
que también asumió en cierta medida la Revolución
mexicana al paralelo del fratricidio que se cometió.
Estos escritores jóvenes en México hicieron una
crítica pensada y aliada al concepto del "espíritu",
que para Vasconcelos era también el "gusto", esa
preferencia inmaterial que diferencia los intereses
de las personas. El concepto del espíritu, con el que
escribían sus ensayos y conferencias, también fue
recuperado en el liminar de Córdoba, que ante esas
fuerzas que no dejaban respirar a los estudiantes,
reclamó que "las almas de los jóvenes deben ser

�movidas por las fuerzas EM ESTE MUEYO PROCILAMA. EDU• máxima cordobesa que
espirituales", gusto éste
significaba "igualdad",
CATIYO,
EL
MAESTRO
MO
ERA
UNA
que era la "verdad", y no la
para plantearlo como
ciencia, ya que para ellos AUTORIDAD, SIMO UM REYOLU• programa de trabajo.
ésta sólo era un camino
En el día del maestro
CIOM.A.RIO OUE DEBÍA ILUMIMAR
hacia el conocimiento,
de 1921, Vasconcelos
pero nunca la verdad A LOS CIUDADANOS PARA Al.CAN• pronunció un discurso
absoluta. Pensamiento liR LA UBERTAD, DESPUÉS DE en el que exhortó a los
nietzschiano que supieron
maestros a terminar con la
TANTO
DOLOR
OUE
IIAIIÍAM
PRO•
recuperar.
soberbia y trabajar con los
Con este movimiento YOC.A.DO LAS DICTADURAS, COI.- jóvenes para acabar con
cordobés, consiguieron
las injusticias y "maltratos
PES
DE
ESTADO
Y
LAS
BATALLAS.
para el res to del
de la vida". Conociendo
continente "una libertad
el tratado de fraternidad
más, y una vergüenza menos". A la distancia,
entre maestros y alumnos que dictaron los argentinos
Vasconcelos, al oír estas noticias desde su exilio en
tres años atrás, también pidió a los educadores
los Estados Unidos -tras sus diferencias con el
mexicanos reproducir este anhelo con firmeza para
"iluminar sus vidas".
presidente Venustiano Carranza-, pensó que su
movimiento tuvo algún efecto en Argentina, así como
Les díjo que no fueran egoístas, que repartieran
lo dictara también en su conferencia "El movimiento
sus conocimientos, ya que sólo éstos a través de la
intelectual contemporáneo en México" de 1916 en Lima.
educación podrían combatir la injusticia social. El
Los lazos a lo largo del continente estaban tensados
mensaje del entonces rector de la Universidad, y
en esta época de saltos y revoluciones. Esperanza
posterior secretario de Educación Pública ( a partir
que encontraría su buen norte nuevamente en el
de octubre de 1921), era que la revolución mexicana
puerto de donde había salido, aquél, el de las aguas
no se tenía que hacer con las armas, sino con ejércitos
de conocimiento, pues la universidad "debe mostrarse
agitadas.
servicial, si acaso no puede ser sabia". El manifiesto de
Córdoba también había predicado la lucha contra la
111.RECRESO
autoridad que no enseña la verdad y que impone un poder
mediocre.
Naveguemos, Ulises, hacia la vieja Ilión. A la ciudad
En este nuevo programa educativo, el maestro no era
lacustre amurallada por el agua laguna. Civilización
una autoridad, sino un revolucionario que debía iluminar
de presagios es la antigua México. Ahí surgieron
a los ciudadanos para alcanzar la libertad, después de
ideas de cambio. Presagio. Para aventurarse al océano
tanto dolor que habían provocado las dictaduras, golpes
en busca de otros nudos qué desatar. Presagio. El
de Estado y las batallas. Pero ¿hacia dónde se dirigía
sur acogió las palabras y los hechos revolucionarios
esta revolución educativa? Se encaminaba a motivar a
del norte de América. El sur concretó los hechos y
los jóvenes y a los espíritus entusiastas de sus mentores
le devolvió a la Ilión mexicana sus mismas palabras
a crear una nueva civilización; lo que los cordobeses
resignilicadas.
llamaron "esperanza en el destino de la raza" y que
Los cordobeses pretendieron eliminar la jerarquía
Vasconcelos entendió como "la fe en la raza" o "por mí
universitaria. Los argentinos dijeron que debía
raza hablará el espíritu", es decir, la construcción en
existir una "vinculación espiritual entre maestros
conjunto de varias sociedades en América capaces de
y alumnos, para que la enseñanza sea fecunda,
crear nuevos valores morales.
porque la educación es amor". Cuando en México
La moral fue la columna tanto del grupo del jovenJosé
triunfa la revolución de Alvaro Obregón sobre
(1910), como de los de la federación de la Universidad
Carranza, José Vasconcelos es nombrado rector de
de Córdoba (1918), asimismo del programa educativo
la Universidad Nacional en 1920; éste reprodujo la

50

ESA. ERA. LA

OL Cl6M1 ROMPIR COM IMFAMTILISMOS Y PATER•

MA.L SMO PARA TRASCIMDIR A. UMA YIDA Y EDUCA.CIÓM A.BIIRTA

Y DE A.Hf A

A. TRAM FORMACIÓN COM Y.A.LORES AHORA CLARO :
IU T CI.A., L B RT. , IC8ALDAD, C.A.RIDA.D, B LLEli Y YERDAD.

111
■

¡•
u

••..◄
~

•
■

'
¡""
N

•'!u

de Vasconcelos (1920). Incautos moralistas éstos. La
moral es otro concepto políticamente incorrecto hoy
en día, pero que siempre destapa las entrañas de una
civilización. Como lo dice Femando Escalante Gonzalbo
(Ciudadanos imaginarios), la moral es esa reunión de valores
y costumbres que explican las conductas de las personas
en relación con los demás y que se trasladan a la política.
Durante esta campaña civílizatoria y educativa,
estos jóvenes y mentores deseaban una "salud moral" a
través del trabajo y la enseñanza, pues al luchar contra
el dictador o el maestro impositivo querían llegar a la
libertad y a la justicia, al repartir el conocimiento para
alcanzar un entendimiento. Por ello intentaron al menos
en la imaginación forjar esa raza cósmica, esa sociedad
de sociedades que pudiera llegar a la belleza, que es la
posibilidad de cada ser humano para seguir sus instintos.
Esa era la revolución: romper con infantilismos y
patemalismos para trascender a una vida y educación
abierta y de alú a una transformación con valores ahora
claros: justicia, libertad, igualdad, caridad, belleza y
verdad. José Vasconcelos conformó en su programa
a líderes espirituales que trataron de enseñar esto,
"en común a indios y blancos ... en un desarrollo de
la vieja tesis católica española de la igualdad de los
hombres ante el espíritu". Esta educación renovada,
según él, debió llevar estas virtudes humanas de la
escuela a la vida civil y política. Pero esto no ocurrió.
Tampoco entre sus pares argentinos. Ese barco de
esperanza naufragó en las aguas del intento.

IY. MAUFRACIO
Aunque Vasconcelos produjo una reforma
educativa que tuvo la posibilidad de incrustarse
en el resto de las esferas sociales, su idea de
revolución no pudo abatir los males de su época.
Él mismo, ante su decepción por las mezquindades
de la política, por las complejidades de la

51

multiculturalidad del mexicano y al enfrentarse
con los supuestos horrores que representaba la
cultura de los Estados Unidos hacia el mundo, se
acercó a las vacías virtudes del nacional socialismo
alemán, que para él simulaba una casticidad y
uniformidad utópica ante lo yanqui.
Los mismos reformistas argentinos erraron
el camino, cuando algunos de ellos apoyaron el
golpe militar lidereado por José Félix Uriburu en
1930, que acabó con el gobierno constitucional
de Hipólito Yrigoyen, con lo que lapidaron lo

�que ellos mismos propusieron 20 años atrás:
civilidad y democracia. A pesar de los fracasos
de estos jóvenes que querían las libertades para
todos, sus enseñanzas son parte de la tradición
del pensamiento latinoamericano al que se puede
recurrir para entender este siglo XXI.
Filosofía que tanto en el Liminar de Córdoba como
en los discursos y en La raza cósmica de Vasconcelos
fue parte de esta literatura utópica, imaginativa,
que pretendió clarificar y dar orden, entre los bienes
y males sociales, a los pueblos latinoamericanos
sumidos en la pobreza e ignorancia. Como dice
Ignacio Sánchez Prado, el término mestizaje y de
uunión americana" fueron los buenos deseos de
unos cuantos que querían, al menos en la retórica,
erradicar los vicios y las diferencias.
En estos tiempos de escasa certeza sobre lo
que son las virtudes o males para el ser humano y
en medio de la relatividad e individualización de
la vida que vuelven uun tanto cínico" a unuestro
tiempo", como lo &lt;liria Escalante Gonzalbo, se
podria pensar que esta lucha del siglo XX no sirvió
de nada; sin embargo, ahora, se podria recuperar y
reconsiderar aquel clásico concepto de moral que
procuraba explicar y cambiar a las sociedades.
Incluso, si se observan las estadísticas
educativas de los últimos años, parece que
hubo una regresión y que en esta materia no se

logró mucho a pesar de los intentos
reformistas. Según datos oficiales
del 2012, en México hay 32 millones
de personas mayores de 15 años que
vi ven con rezago escolar; mientras
que 5.1 millones de mexicanos son
analfabetas. Esa intentona de don José
por igualar las condiciones educativas
entre indígenas y no indígenas no
tuvieron los resultados deseados, ya
que en la actualidad el 9 por ciento de los niños
de diversas comunidades originarias no asiste a
la escuela, mientras que la mitad de los indígenas
mayores de 15 años no concluyó la primaria.
Parecería que de nada sirvió la lucha de los
utopistas de principios del XX, pues resulta que el
actual rector de la Universidad Nacional Autónoma
de México está repitiendo el mismo discurso sobre
la educación y su necesidad para el desarrollo del
país: uSólo los países que elevan el nivel educativo y
cultural, que reducen las desigualdades y hacen del
conocimiento el motor del desarrollo".
Aunque importantes, los movimientos
reformistas tanto en México como en Argentina
no lograron consolidar ese nuevo estado moral
que de la universidad llevara a la sociedad y a la
politica los valores de la educación para transitar
a la democracia, al bienestar económico social y
de derecho. Se debe aprender que los discursos
de los últimos años no son nuevos. Que ya se
dijeron. Que formaron parte del pensamiento de
los intelectuales más lúcidos del siglo pasado, y
que ahora toca retomarlos para darles nueva vida
fuera del papel, en una actuación real, para que el
"poder" no sea más la dictadura y beneplácito de
una elite sobre una masa indiferente, sino que sea
el "poder" civil de elegir lo mejor para la vida y su
constante transformación.

52

ALA LETRA:

~

CAMCIOM
con palabras

• tiRIIAllA ~cou

E

n la sesión del martes por la tarde hace meses el doctor me contó
que el sábado anterior se ~bía desmaya~o frente a la ventana
abierta de su casa en San Angel, con la camara en la mano. Por
fortuna se habia caído para atrás, digamos la espalda contra el piso de
su cocina, creo que me precisó, y el accidente no había pasado de ser
un susto y nada más, aunque de todos modos él hubiera tenido que
ser llevado al hospital en ambulancia. Por la pérdida de conocimiento,
tras los estudios le diagnosticaron algo menor, pero lo amonestaron
seriamente en el sentido de que fuera juicioso y no se asomara a la
ventana abierta que, a juzgar por la descripción que, en respuesta a sus
preguntas, el propio doctor les dio, parecía ser más bien una puerta al
vacío, pues el marco era alto y amplio, empezaba en el piso, subía casi
al techo y, a lo ancho, se extendía de sobra de punta a punta de sus

dedos con los brazos abiertos
horizontalmente en toda su
extensión. Él era un hombre
alto, de alrededor de 1.80 y, más
que fornido, algo subido de peso,
de unos 100 kilogramos más
o menos. (Salvo en una marca
inglesa y en el extranjero, en
México, su país de origen, no
encontraba zapatos de su talla.)
A partir de aquella experiencia
suya noté que empezó a adelgazar,
como si los médicos de urgencias

�TA
que lo atendieron le hubieran
dado, quizá con mayor énfasis
que otras, la receta de modificar
su estilo de vida, sobre todo, hacer
ejercicio y cu.irlar su nutrición.
Tenia setenta años cumplidos. El 6
de mayo de este 2015, el núsmo d1a
del nacirrúento de Sigmund FreucL

su mentor a distancia, el doctor
habría cumplido setenta y uno, lo
setenta y dos?
Mientras me contaba su
experiencia del fin de semana
anterior, enfrente de él yo me
retorcía las manos ansiosa. La
ventana de su consultorio, en donde

nos encontrábamos, es igual a la de
su casa, ancha y prácticamente de
piso a techo. Un pequeño vestíbulo
separa los dos apartamentos, en el
tercer y último nivel de un edificio
blanco que conecta los tres niveles
mediante una escalera de unos
veintiocho escalones de madera. La
planta baja es la sala de espera de
los pacientes de los tres inquilinos,
especialistas en la atención de
desórdenes emocionales. Abajo
está la psicóloga que trata a niños
y adolescentes; el entrepiso lo
ocupa la hermana del doctor,
psicoterapeuta y encuadernadora.
Y hasta arriba vive y trabaja, vivia
y trabajaba, el doctor, José Luis
Salinas, psicoanalista, fotógrafo
aficionado.
A lo largo de los años que fui su
paciente me refert a la ventana del
consultorio como una invitación
al abismo, con mayor razón en el
contexto en el que se encuadraba,
el consultorio de un psicoanalista.
Cuando yo me levantaba del sillón
o del diván a cerrar la ventana, por
frío o por la molestia del ruido (la
calle a la que da, aunque empedrada
y angosta, es paso continuo
hacia una vía rápida y hacia el
ITAM, el Instituto Tecnológico
Autónomo de México, que está
en la misma ubicación en donde
anteriormente estuvo el Senúnario
de los Jesuitas), él se interponía
de prisa y la cerraba él núsmo, no
tanto por caballerosidad como por
precaución. Por más calmado que
un paciente parezca, quién mejor
que su psicoanalista para estar alerta
y prevenir cualquier reacción suya
inesperada.
Aquel martes tras su relato
no le pregunté qué imagen había

AÑOS ATRÁS, ESE MISMO TEMA DE APREM•
DER A YIYIR HABÍA SIDO EL DE MI PRIMERA
SESIÓM COM EL DOCTOR, EM CALIDAD DE MI
AMNELO CEMTRAL Y LO OUE YO YEÍA EM MÍ
COMO IMPEDIMEMTOS PARA ALCAMliR ESE
ESTADO.
pretendido captar con la cámara
desde la ventana ante la que se
asomaba cuando se desmayó el
sábado anterior. Yo era testigo de
cómo había crecido y evolucionado
en él su afición por la práctica de la
fotografía. Lo apasionaba. Incluso
tomaba cursos y se graduaba de
esos cursos y no perd1a el contacto
que hubiera establecido con las
instituciones en las que estudiaba,
con los profesores, con los demás
alumnos. Uegó a entusiasmar por
la fotografía al menos a alguno de
sus pacientes al grado de inducirlo
a inscribirse en los talleres y las
excursiones que hacían en grupos
por la República. Las Cascadas
de Agua Azul, el Árbol del Tu.le, el
Cañón del Cobre. Uegó a aprender
tanto que criticaba experta y
severamente la fotografía que iba
haciendo. (Yo lo comparaba con
mi propio quehacer, cómo he ido
aprendiendo a reconocer cuando
un texto es apenas un borrador,
por muy "inspirado" que hubiera
sido su nacimiento, y atreverme
a enfrentarlo hasta convertirlo en
un escrito trabajado y acabado.) El
doctor [ue puliendo su práctica de
la fotografía figurativa, si es que así
se llama. Creo que preferia el paisaje
y la naturaleza al retrato. Regresaba
de asistir a congresos de su profesión
en México o en el extranjero cargado
de las fotografías que había hecho

en sus ratos libres, quizá más que
de las copias de las conferencias que
le hubieran interesado. Su equipo
fotográfico se fue haciendo cada vez
más extenso, más específico y más
sofisticado.
En mi última sesión, sobre el diván
de piel blanca yacían espaciadas
diferentes cámaras negras y
accesorios negros. Lentes, filtros,
medidores. El doctor pasaba de la
fotografía tradicional a la digital sin
problema También había aprendido
a revelar y a imprimir. Esa última
sesión, que era la de los jueves por
la mañana, al señalar a la especie de
maja desarmada y tendida a pedazos
a lo largo del diván, le comenté que
ésa era su paciente favorita. Sonrió.
Pero ninguno de los dos siguió el
camino por el que ese comentario
habóa podido llevamos. Por fortuna,
en esa oportunidad lo intuí como
una desviación. Lo que realmente
me urgía exponerle, en aquella que
habría de ser nuestra última sesión,
era el tema del bienestar, tan vivo en
aquellos momentos que sentía cómo
palpitaba dentro de mi.
Años atrás, ese mismo tema de
aprender a vivir había sido el de mi
primera sesión con el doctor, en
calidad de mi anhelo central y lo que
yo veía en mí como impedimentos
para alcanzar ese estado. Yla noticia
que me urgía comunicarle, la síntesis
y el resultado de mi tortuoso y largo

55

tratamiento, era que por fin me sentía
en posesión de ese ambicionado
bienestar, precisamente, que por fin
me sentía bien y contenta, ~ubre y
ligera", dije, a gusto con mi trabajo,
con mi vida, y en comunicación
con los demás, en especial con mi
pareja que, sin dejar de serlo en un
solo momento, vive de forma tan
independiente y autónoma que me
proporciona espacio y tiempo para
hacer otro tanto yo misma. Siento que
ya estoy lista para lanzarme, le dije al
doctor, a sabiendas por supuesto de
que la única respuesta es que no hay
respuesta, y de que vivir está en estar
viviendo, comprendiendo a medias,
no comprendiendo casi nada, o sólo
a medias también. iVivo!, exclamé,
iEstoy viva!
Sonrió. Me di cuenta de que mi
comunicación lo alegraba, como
si hubiera estado esperándola de
mí desde hacia tiempo. Parecía
transmitirme la sensación de logro
que yo misma experimentaba.
Después de todo, el tratamiento
-insisto, muy largo y muy
tortuoso- había sido un
compromiso, una responsabilidad y
u.na labor de los dos. Ysí, parecía que
había llegado a puerto, hasta donde
puede llegar a puerto la búsqueda del
bienestar, búsqueda que puede tener
origen, pero que no termina nunca,
que debe ser permanente.
A manera de reconocimiento,
imprevisible, no precipitable, por
primera vez me ofreció una taza de
café, que acepté encantada 8 doctor
comentó que yo había aceptado
con un entusiasmo que él no me
creía capaz de manifestar hacia
absolutamente nada que no fuera mi
trabajo. Me reí, mientraS él también
tomaba una taza de café.

�Nos despedimos hasta la sesión
del martes siguiente, del día 24 de
marzo, yo con la tarea autoimpuesta
entrelineas de poner a prueba
mí conciencia de bienestar, de
confumar durante el fin de semana si
el estado se sostenía en sí o si haberlo
percibido no había sido más que un
canto de sirenas, bien intencionado,
pero frágil y más que insostenible.
Al llegar a mi sesión el martes
siguiente, el portero policía se me
acercó con una delicadeza tan
inesperada que me inquietó, no sé
si tanto o más que la expresión de
su ceño fruncido y el prudente tono
de voz con que me in.formó que
el doctor no me podría recibir esa
tarde, pues se había sentido mal,
pero que él mismo se comunicaría
conmigo a la mañana siguiente. Lo
oí en silencio; lo miré asustada. Mi
corazón se agitó cuando el vigilante
añadió que al menos eso era lo que le
habían dicho que me dijera. Cuando
regresé a mi casa, comenté con mi
esposo la intranquilidad que me
había producido la cautelosa actitud
del portero.
Al día siguiente, en vista de que el
doctor no me llamó para plantearme
cuándo reponer la sesión cancelada
la víspera, traté de serenarme con la
certeza de que sin duda en la sesión
del jueves el doctor me aclararía la
situación. Y de hecho, la situación
se aclaró, incluso antes del jueves,
pues tuvo lugar el miércoles. Y fue
por la noche, alrededor de las ocho
y media, cuando mi esposo y yo
atravesábamos la ciudad por un
puente con el que habíamos logrado
dar. Salíamos cansados del Museo
Tamayo, en el Paseo de la Reforma,
y nos dirigiamos en medio de un
muy pesado tráfico lo más aprisa

posible a nuestra casa, en Coyoacán,
es decir, en el otro extremo de la
ciudad, la más grande del mundo y
la más poblada. De pronto, en ésas,
me llamó un amigo mío, también
paciente del doctor, con quien yo
coincidía a veces en la sala de espera,
él bajaba del consultorio y entonces
yo subía. Y fue él quien me dio la
noticia. "El doctor Salinas murió."
Acto seguido, me informó a qué hora
de la noche llegarían sus restos a la
funeraria, en donde estarían hasta
la tarde del día siguiente, el jueves
26. Por unos instantes fui incapaz
de reaccionar. Nunca me había
sorprendido la noticia de una muerte
como me sorprendió la del doctor
José Luis Salinas. Me impresionó y
me confundió intensamente. Quizá
para hacerme reaccionar, sin que
yo se lo preguntara mi interlocutor
me contó las círcu"nstancias del
accidente del que había sido vícúm.a
mortal nuestro doctor, José Luis
Salinas.
La víspera, el martes 24, el doctor
se disponía a hacer una fotografía
desde la ventana abierta de su casa,
ante la cual estaba asomado con la
cámara en la mano, cuando por lo
visto habría perdido el conocimiento
y caído al vacío, esta vez tres pisos
abajo, de frente directamente contra
la piedra del patio de la entrada a su
consultorio y casa.
Al darme cuenta de los
acontecimientos que del otro lado
de la línea mi compañero paciente
me comunicaba, entendí la razón de
la inusual delicadeza con la que la
víspera, aquel martes cuando llegaba
a mi sesión, se había acercado a mí
el portero para in.formarme que
el doctor no me podría recibir esa
tarde; que se comunicaría conmigo

a la mañana siguiente. Comprendí
la razón del paso lento hacia mí del
policía portero, como si quisiera
acercarse sin asustarme; comprendí
la razón de su ceño fruncido y la
suavidad con la que pronunció la
comunicación que le encargaron
darme; se me reveló el misterio de
su acotación, "Al menos -había
añadido-- eso fue lo que me dijeron
que le dijera."
Aunque me ha costado un
esfuerzo grande dejar de esperar
la llamada del doctor a la mañana
siguiente, y las mañanas siguientes
que le han seguido a esa mañana
siguiente, para aclararme la
situación, me ha costado un esfuerzo
aun mayor sostener el estado de
bienestar que en mi úlúma sesión
llegué a comunicarle feliz al doctor
que por fin había alcanzado. La
noticia de la muerte del doctor
Salinas es lo que de verdad ha
puesto a prueba mi logro, la síntesis
del resultado del tratamiento, la
finalidad hacia la cual habíamos
tendido y trabajado los dos, el
doctor y yo, durante muchos años,
con enormes esfuerzos de todo tipo
de parte de los dos. Ahora no era el
momento de echar abajo el trabajo de
tantos años y de tanto dolor. Por más
frágil o menos sólido que hubiera
sido el anhelado estado de bienestar,
que en nuestra insospechada última
sesión le comuniqué al doctor que
por fin había alcanzado, ahora
era el momento de solidificarlo,
de fortalecerlo, de sostenerlo, y
de sostenerme, en la tierra, como
si de verdad tuviera los pies bien
plantados en la tierra y como si de
verdad me sintiera capacitada para
aprender a vivir sin dejar el esfuerzo
de seguir aprendiendo.

"Te necesito fuerte", me consuela
mí esposo. Luego, "empiezas una

nueva vida, tu vida propia quizá por
primera vez."
Hace años, al principio de mi
tratamiento, el doctor fue ganando
tentativamente mi con.fianza al
referirse a vivencias suyas que él
sentía que de algún modo podían
resonar en mi mundo. Como
cuando nostálgicamente se refirió a
"Tachas", de Efrén Hernández, uno
de mis cuentos favoritos, que él había
leído en sus años de preparatoria y
que lo acompañaba desde entonces.
O como cuando recordó unas clases
de canto que por alguna razón creo
que Plácido Domingo tomaba en
Monterrey y que el doctor oía desde
la calle a su regreso a casa a la salida
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en donde entonces
estudiaba medicina En alguna otra
plática hizo alusión a lo temprano
que se levantaba en el dormitorio
de estudiantes en París para tomar
el metro al hospital en el que se
especializaba en psiquiatría. Me
habló del frío de esas mañanas, y
del coñac que desde temprano veía
tomar a los parroquianos del bar de
la esquina de su centro de estudios,
enlas afueras de París. Tambiénllegó
a contarme de cuando a principios
de los setenta dejó su ciudad natal
y se mudó al Distrito Federal, para
quedarse. No sé por qué se hizo
amigo de Pablo O'Higgi.ns, pero lo
visitaba con frecuencia en su casa
de Coyoacán. El papá del doctor,
que fue un reconocido ortopedista
regiomontano, llegó a ser Juez de
Plaza en la Plaza de Toros México.
Por aquel entonces, el doctor José
Luis fue amigo de Manolo Martinez;
llegó a acompañarlo a la Basílica de

�LETRAS AL f\1ARGEN:

. TODOS ESTOS ASOMOS AL MUMDO DEL DOCTOR OUE ÉL ME IBA OFRE•
CIEMDO COM LA IMTEMCIÓM DE OUE YO ME SIMTIERA EM CASA AL OÍR

ESCRIBIR
EN ÉPOCAS
DE BARBARIE,

SUS RECUERDOS, ME ACERCABAN A ÉL, SIM DUDA, Y ME COMFICURA•
BAN UMA IMACEM BASTANTE PRECISA DE SU YIDA.
Guadalupe, incluso uno que otro
12 de diciembre, a dar las gracias.
Alguna vez me mandó un enlace
para un concierto de guitarra y
piano, él a la guitarra clásica y
Miguel Kolteniuk Krauze al piano, el
Rondó en Do mayor de Anton Diabelli.
El doctor era maestro en el Instituto
de la Asociación Psicoanalítica
Mexicana, que en algún momento
dirigió. Fue editor de la revista de
la APM y se encargó de fundar
su página en Internet. Como
académico, creo que se especializaba
en los sueños y dejó inconcluso un
hbro que preparaba sobre la relación
de Freud y la cocaina. Atesoraba una
primera edición de La Oveja negra
y demás fábulas. Le gustaba, no sólo
comer sino preparar, plaúllos de
cocina típica internacional, cabrito,
gazpacho, pastas, arroces, humus.
Le gustaba el vino únto. Los úlúmos
meses daba largas caminatas por la
ciudad, con la cámara al hombro.
Rabia perdido peso con el ejercicio
y se veía contento al usar con
holgura la ropa que hacía poco le
quedaba estrecha. En las paredes
del consultorio había un óleo de
Julio Silva y una serie de grabados de
Vicente Rojo.
Todos estos asomos al mundo
del doctor que él me iba ofreciendo
con la intención de que yo me
sintiera en casa al oír sus recuerdos,
me acercaban a él, sin duda, y me
configuraban una imagen bastante
precisa de su vida. También me
hablaba de sus hijos y sus nietos;

llegué a deducir que llevaba
dos matrimonios y que, en esos
momentos otra vez soltero, estaba
contento con su vida, con su trabajo,
con su afición a la fotografía. Tenía
amigos y, según llegó a contarme,
gozaba las reuniones de ex alumnos
a las que lo convocaban cada
año sus compañeros de banca
de la primaria, la secundaria y la
preparatoria, en Monterrey. Ya
profesionista, hacía amigos con
facilidad. Recientemente, con
colegas suyos laúnoamericanos que
lo hospedaban cuando él viajaba
allá o a los que hospedaba cuando
eran ellos los que viajaban acá. Iba al
teatro, estaba abonado a diferentes
temporadas de conciertos en la
ciudad Cuando podía, pasaba tres
o cuatro días seguidos en su casa
de Cuernavaca, en la zona fría, en la
Colonia del Bosque. Creo que estaba
contento. Y a medida que yo misma
lograba estar más contenta, más
pesar me daba haber hecho batallar
tanto al doctor al manifestarle a
él años de mal humor contenido,
con todo y estallidos de furia. iQué
desesperante habré llegado a serle!
También por esto, durante una de
mis úlúmas sesiones, cuando la crisis
finalmente acabó de estallar y pasó,
casi corrí a informarle al doctor que
ya no estaba enoiada; que ya se me
habia acabado el enojo. Que, por lo
tanto, o precisamente por eso, podía
decirle con toda honestidad que lo
perdonaba, que ahora sí por mi parte
él quedaba plenamente perdonado.

58

No me preguntó de qué lo perdonaba
yo, pero sí por qué; me preguntó por
qué lo había perdonado (de lo que
fuera que lo hubiera perdonado).
"Lo perdoné, pronuncié pausada,
viéndolo tranquila a los ojos, porque
finalmente comprendí que usted es
humano."
El doctor contuvo la ris a,
pero dejó escapar una sonrisa
cuando entonces quiso saber en
qué concepto lo tenía yo antes de
darme cuenta de que era humano.
No le contesté, porque yo misma
no habría sabido qué contestarle.
Sé que me di cuenta de que era
humano, no sólo porque por fin lo
sabía capaz de cometer descuidos
y hasta uno que otro error, sino
más bien porque sus leves o no tan
leves equivocaciones o debilidades
ahora despertaban mi compasión,
exactamente tal y como, a lo
largo de los años que duró mi
tratamiento, me había hecho él
sentir que le habían despertado las
mias.

Quiero decir que, cuando el
paciente del doctor con el que
yo coincidía en la sala de espera
me dio la noticia de la muerte del
doctor Salinas, se me representó
mi última sesión con él y, en
silencio, celebré que precisamente
esa conversación que sostuvimos
hubiera sido el cierre de mi
tratamiento, pues fue una ofrenda
de gratitud por el bienestar que él
me había encaminado con tanto
esfuerzo a merecer y a alcanzar. •

DURANTE LAS ÚLTIMAS SEMANAS, O MESES -EN
REALIDAD, DESPUÉS DE OCURRIDOS LOS BRUTALES
SUCESOS DE A YOTZINAPA, CUERRERO-, CADA VEZ
QUE ACUDO A UNA PRESENTACIÓN HAY ALCUIEN DEL
:a
1

'N

-

PÚBLICO O ALCÚN PERIODISTA QUE PRECUNTA CUÁL ES
LA FUNCIÓN DEL ESCRITOR EN EL MÉXICO QUE ESTAMOS
PADECIENDO EN LA ACTUALIDAD. CON ALCUNAS
VARIANTES, LA PRECUNTA SE REPITE SIEMPRE CON
UNA INTENCIÓN SIMILAR: LCÓMO, O DE QUÉ ESCRIBIR

1

◄
111

u

EN EL MÉXICO DE NUESTROS DÍAS? LPARA QUÉ SIRVEN
LA LITERATURA Y LOS ESCRITORES EN UN PAÍS COMO
ÉSTE? LES VÁLIDO SECUIR ESCRIBIENDO EM UNA
SITUACIÓN NACIONAL COMO LA ACTUAL?

�A

caso las primeras veces
que escuché preguntas
semejantes
intentaba
responderlas en automático, con
los argumentos habituales: que la
misión de un escritor en situaciones
como la que nuestro país atraviesa
desde hace alrededor de una década
es la de registrar los hechos, ya sea
de manera simbólica, metafórica
o literal con el fin de combatir la
amnesia que sin remedio aqueja a
la población con el paso de los años;
que, sin recurrir al panfleto o a la
diatriba directa, el escritor realista
lleva a cabo una denuncia contra el
sistema y contra quienes detentan
los poderes en el país con el simple
hecho de plasmar la realidad tal
como es; que nuestro trabajo
es el de sacudir las conciencias
presentes y futuras de quienes se
acerquen a nuestra obra al mostrar
en ellas, de modo artístico, lo que
por lo regular la gente pretende
ignorar volviendo la vista hacia otro
sitio; que escribimos, en fin, para
cuestionar los hechos y el porqué de
ellos, para investigar acerca de las
raíces del mal, aun cuando estamos
seguros de que nunca obtendremos
respuestas claras. Frases que, si bien
son verdaderas y efectivas, poco a
poco han pasado a acomodarse en el
apartado de los lugares comunes del
oficio de escritor.
Sin embargo, conforme las
preguntas se suceden unas a otras,
he comenzado a darme cuenta que
esas respuestas, aunque lo parecen
-porque se quedan callados, pero
pensativos- no logran satisfacer a
quienes las formulan. Y, la verdad,
en ocasiones incluso dudo que me
satisfagan a mí Por ello, tras darles
varias vueltas dentro del cerebro,

SE TRATA DE REACCIONES ANTE LO INCONCE•
BIBLE, ANTE UN HORROR PROLONCADO DU•
RAMTE TANTO TIEMPO QUE CORRE EL RIESCO
DE CONYERTIRSE EN COTIDIANO, Y POR LO
TANTO EL DE IR ADORMECIENDO LOS SEN•
TIDOS Y LA CAPACIDAD DE RESISTENCIA DE
QUIENES YIYIMOS INMERSOS EM EU.OS.
he decidido que es necesario
intentar formular respuestas
nuevas, argumentos que en realidad
respondan a tales cuestionamientos;
encontrar, en lo que es la vocación
del escritor, algún aspecto o resquicio
que se adapte a una situación política
y social envuelta en el horror, como
la que en la actualidad atraviesa
México, que, sí bien no es inédita
del todo en nuestra historia, sí por
lo menos lo es para las generaciones
actuales.
Aunque lo que está ocurriendo
en nuestro país -pese a que
muchos periodistas y colegas han
querido equipararlo- de ningún
modo es comparable a las tragedias
provocadas por la Segunda Guerra
Mundial y al Holocausto, por
alguna razón es imposible dejar
de pensar en que algunas victimas
sobrevivientes de los arrebatos
de la Alemania Nazi dijeron en su
momento, no porque la situación sea
igual a aquella, ni siquiera parecida,
sino porque se trata de reacciones
ante lo inconcebible, ante un horror
prolongado durante tanto tiempo
que corre el riesgo de convertirse
en cotidiano, y por lo tanto el de
ir adormeciendo los sentidos y la
capacidad de resistencia de quienes
vivimos inmersos en ellos. El escritor
húngaro Béla Zsolt, por ejemplo,

60

quien se salvó de los campos de
concentración gracias a que su
médico le inyectó el virus del tifus
para evitar que fuera trasladado a los
trenes de la muerte, con el fin de que
algún día narrara su experiencia, nos
dejó las siguientes palabras:
Todo lo que había definido
hasta ahora al hombre europeo
había desaparecido a nuestro
alrededor. Seguíamos viviendo,
pero estábamos más muertos
que los muertos de otras épocas,
pues éstos tenían una tumba con
una lápida y su nombre escrito
en ella. Nosotros ya no tenemos
nombre.

Palabras que, a la vez, representan
un testimonio, una reflexión sobre lo
ocurrido y una suerte de explicación
de por qué se sigue practicando
el oficio después de experimentar
la barbarie de una época. Pero, al
meditar en ellas pensando en el
país actual, podríamos coincidir
en que, para la generación actual
de mexicanos, todo lo que había
definido a México y a sus habitantes
ha desaparecido. Lo que para los
jóvenes era tan sólo una historia
terrorífica con aíres de leyenda
escuchadas en un clima de relativa
libertad y paz - las matanzas de

estudiantes en octubre de 1968 y
en junio de 1971, por ejemplo-,
con lo ocurrido en Ayotzinapa
cobra una realidad irrevocable. Una
realidad cuyas víctimas, junto con
los otros miles de desaparecidos en
el territorio nacional durante los
últimos años -y siguiendo aún
las frases de Zsolt-, al no tener
"una tumba con lápida y su nombre
escrito en ella", están "más muertos
que los muertos de otras épocas".
El filósofo Theodor Adorno, por
su parte, asentó: "Escribir poesía
después de Auschwitz es un acto
de barbarie". ¿Qué pensar de estas
palabras? Si las trasladamos a nuestra
época y a nuestro país, ¿significaría
que escribir después de sucesos
como el de Ayotzinapa es un acto
bárbaro? No. Me niego a creerlo.
Eso sería como añadir el silencio a
la muerte. Sería como practicar la
negación Seria como condenar a los
desaparecidos -y seguramente ya
muertos- a expresar un testimonio,
así sea éste a través de las palabras de
los poetas o los narradores, a través
de la ficción verdadera que sabe crear
la literatura. Tal vez por eso el poeta
Paul Celan nos dejó estas palabras
-por las que me inclino más- que
son una respuesta a Adorno: "Un
poeta no puede dejar de escribir,
mucho menos si es judío y su idioma
de escritura el alemán". Afirmación
que interpreto, por supuesto, como
un llamado a ejercer la resistencia a
través de la literatura. ¿Resistencia a
qué? Alosembatesdelarealidad Una
realidad hostil, descarnada, terrible.
Una realidad creada por otros -por
quienes poseen la fuerza, el poder
político, el poder económico- con
la intención de someter a todo un
pueblo por medio del terror.

En otro contexto, y en otro país,
la gran poeta rusa Anna Ajmátova
publicó en su poemario Requiem un
texto que bien puede ayudar en
esta reflexión. lleva por título "En
lugar de un prólogo", y dice:
En los terribles años del terror de

Yezhov hice cola durante siete
meses delante de las cárceles de
Leningrado. Una vez alguien
me "reconoció". Entonces una
mujer que estaba detrás de mí,
con los labios azulados, que
naturalmente nunca había
oído mi nombre, despertó del
entumecimiento que era habitual
en todas nosotras y me susurró al
oído (allí hablábamos todas en
voz baja):
-¿y usted puede describir
eso?

Y yo dije:
-Puedo.
Entonces algo como una
sonrisa resbaló en aquello que
una vez babia sido su rostro.

De este breve texto de Ajmátova
podría deducirse que quienes
nos formulan a los escritores las
preguntas referidas al principio
de estas líneas, en el México de
nuestros días, lo hacen con cierta
esperanza que va más allá de la
simple curiosidad; que lo hacen
porque quieren escuchar una
respuesta que los satisfaga, que
les inyecte un poco de ánimo, tal
vez algo de esperanza. Y acaso las
expresan porque ven en nosotros,
"sus" escritores, a sus portavoces,
a la vanguardia en lo que se refiere
a dejar asentado el descontento
general, a quienes quizá podamos
hacer algo a través de la palabra.

61

No sé si al cambiar las respuestas
habituales, la expresión de quien
cuestiona a los escritores mexicanos
se modifique. Es posible que
ninguno de nosotros esté capacitado
para trasmitir tranquilidad ni
mucho menos para mejorar el ánimo
de otras personas. Pero, siguiendo el
ejemplo de algunos de los autores
mencionados, ahora creo saber, al
menos, para qué escribimos ciertos
escritores en medio de la barbarie
y del horror que nos ofrece como
contexto el México contemporáneo.
Sí, ahora puedo decir que
escribimos, que escribo con el fin
de impedir que desaparezca ese
México que todos añoramos, ese
México de algunos años atrás que,
si bien no era el ideal, por lo menos
era vivible, más vivible que el de
ahora. Para recordarle a quienes
detentan los poderes en esta nación
-poderes políticos, económicos
y fácticos- que sus abusos no
serán olvidados y que tal vez las
generaciones siguientes estarán
en posición de cobrarles las
cuentas pendientes. Para evitar la
desmemoria que nos aqueja. Para
resistir, para que ese contexto de
horror en que estamos inmersos no
consiga someternos del todo. Para
impedir que nos acostumbremos
a las tragedias al grado de que las
veamos como la normalidad. Para
tratar de reinventar un lenguaje
demasiado gastado, contaminado
de simulaciones y mentiras, para
obligarlo a decir la verdad otra vez.
Y, en fin, para tratar de extraer
siquiera un asomo de sonrisa en
los rostros adustos de quienes
ahora sienten que sus fuerzas y su
paciencia están por agotarse ante
los horrores cotidianos. •

�LA MATERIA NO EXISTE:

l alfabeto de ws pequeñines
macabros, que reúne 26
historias brevísimas e
ilustradas de muertes violentas.
Las viñetas de El invitado incierto,
un drama f.amiliar que nunca
se resuelve del tooo porque se
entromete en él un personaje
gracioso, inhumano, irresistible.

Los versos sin sentí.do de El libro
sin título, que acompañan a las

únágenes de criaturas místeriosas
que juegan, sufren la llegada de
algo--indescifrable--del-cielo, y desaparecen. El arpa sin encordar, historia
cómica y a la vez totalmente
exacta de los predicamentos de un
novelista, hecha por alguien que

62

jamás escribió una novela. Limericks
deliciosos y oblicuos; las travesuras
de Figbash y la Muñeca Negra, que
se pasean por mundos de peligro
constante y opciones escasas y
ambiguas.
Edward Saint-John Gorey (19252000) no es un artista marginal: lo
invocan con frecuencia, lo buscan por
igual niños, adolescentes y adultos
lectores, tí.ene libros a la venta en
Amazon.com y tiene también, al
menos, un pie en la fama mediática
como inspiración del cineasta Tim
Burton, cuyo estilo visual le debe
todo y cuyos ambientes son sólo
un poco más dulces, un poco más
inclinados a la vulgaridad a la que
Gorey -pese a que disfrutaba
la cultura popular y la televisión
tanto o más que el estadounidense
promedio- no cedió nunca.
Pero nada de esto es suficiente
para describirlo. Edward Gorey,
de hecho, es un artista fascinante
justamente porque siempre estará
un poco a un lado, debajo, arriba
de nuestras expectativas. No se le
puede comparar directamente con
nadie. Nunca podremos colocarlo
en un molde preestablecido, en uno
de los grandes territorios (géneros,
los llamamos) de las artes. Sólo
hizo un libro declaradamente para
niños y, pese a ello, la aparente
simplicidad de su estilo ha hecho
que con frecuencia se le considere
"el autor infantil inquietante" o "el
autor macabro infantil". Pese a que la
fonna de sus obras más conocidas es
casi siempre la misma -pequeños
libros ilustrados, con una viñeta y
una apoyatura en cada página- su
influencia se propaga en muchas
direcciones desde su sitio particular,
imposible de ocupar por nadie

COREY ES UM IMYEMTOR DE HISTORIAS. ME•
IOR TODAYÍAr UM CREADOR OUE IUCAIIA COM
EL ACTO DE COMTAR

que no sea él mismo, y es así que
podemos verlo como influencia de
artistas visuales, de escritores y hasta
de músicos ( óigase el espléndido
álbum The Gorey End, de The Tiger
Lillies y el Kronos Quartet, basado
íntegramente en textos de Gorey).
¿Pero él mismo? ¿Qué es? ¿Un
dibujante de cómics, un ilustrador,
un portadista, un diseñador, un
director de teatro, un escritor?
Yo creo que, sobre todo, Gorey
es un inventor de historias. Mejor
todavía, un creador que jugaba
con el acto de contar: que a veces
lo hacia, simplemente, con textos
y sobre todo con únágenes, y otras
veces lo parodiaba o lo subvertía.
Su personaje emblemático: una
caricatura de sí mismo, vestido
con los zapatos tenis y el largo
abrigo con los que solía vestirse
para pasear por las calles de Nueva
York a mediados del siglo XX, es
nombrado "escritor" en algunas de
sus apariciones desde que Gorey
comenzó a publicar en 1953 y hasta
sus últimos proyectos, que quedaron
inc-onclusos a su muerte. ¿Por qué
no hacerle caso, como han intentado
varios comentaristas que insisten
en llamarlo meramente ilustrador?
Gorey se burla, elegantemente,
de todas las convenciones de
la literatura; crea misterios que
descansan siempre, aunque sea
mínimamente (por estar en la
secuencia de las imágenes, y no
necesariamente en los textos), en el

impulso narrativo de sus historias.
Los misterios de Gorey son capaces
de quitar el sueño (desvelar) y al
mísmo tiempo de propulsar muchos
sueños al descubrir (desvelar,
aunque sea un poco, aunque sea sólo
un ángulo, un ojo, un movimiento
apenas entrevisto) caras ocultas de
la realidad que narran, en las que los
miedos de la más temprana infancia
resultan vivir lado a lado con las
convenciones de la vida adulta.
Tal vez esta mezcla es la que
intriga e incluso irrita a algunos
lectores estrechos, que preferirían
no recordar que la confusión ante
el mundo no es menor a medida
que se envejece, y lo que damos
por seguro y cierto siempre es
capaz de traicionarnos y revelar
lo desconocido: la profundidad de
todo lo que no comprendemos, ante
la que sólo son posibles el horror o
la risa.
Ésta es la razón por la que la obra
de Edward Gorey sigue vigente,
incluso, en un tiempo como éste.
No importa que se haya puesto
de moda la novela gráfica como
forma artística chic (o bien como
alimento de franquicias fílmicas).
No importa lo mucho que nos hemos
acostumbrado a la ambigüedad enla
representación de lo brutal, que se
ironiza mediante los códigos de una
falsa inocencia (como se ve en sitios
tan diversos como la subcultura de
las gothic lolitas o la novela gráfica
Maus de Art Spiegelman).

63

En nuestros días, Gorey está
cerca, por ejemplo, de un autor
como el alemán Wolf Erlbruch,
que no elude el desgarramiento
definitivo de la muerte (como en
su extraordinario cuento El pato y la
muerte) y a la vez no lo ridiculiza ni
lo aligera. Esto ocurre también en su
obra, constantemente, a pesar de su
oblicuidad y su sutileza.
Un solo ejemplo: el protagonista
de El arpa sin encordar (1953), la
primera historia publicada de
Gorey, es Frederick Earbrass, un
caballero inglés que escribe novelas
apropiadamente aburridas-pero en
las que algo místerioso asoma, asoma
siempre, aunque no termina de sacar
nunca la cabeza- y que siempre
tí.ene en la cara una expresión de
perplejidad. Es que se enfrenta,
aunque no lo desee, con el vacio
de la vida: aquello que intentamos
llenar a toda costa con lo que esté a
nuestro alrededor, creando cosas,
destruyendo cosas, desplazándonos.
Earbrass elige esta última opción:
tras completar una novela y pasar
una vez más por el "horror indecible
de la vida literaria", la última viñeta
de su existencia lo muestra a punto
de abordar un barco para cruzar el
Canal de la Mancha. No se sabe bien
a dónde irá o qué va a hacer, pero el
texto subraya lo inevitable: "Aunque
es una persona a la que no le pasan
cosas, tal vez le puedan pasar cuando
esté del otro lado".
¿No somos así todos, en nuestro
correr sin movernos por el mundo?
Gorey le habla a los pequeñines que
somos todos, perdidos en nuestra
propia existencia. Gorey no nos
mima, y tal vez no nos tí.ene piedad,
pero nos respeta: nos reconoce
humanos. •

�·
.~

..•

~.

..

y'

..

♦

•

i,,

•

ICJ

♦

•
•

••

..

~

._.,

~º

.. .
.,.. . "'
...

-. .

•

&lt;,

r

~·.

.. -.. -----:•--"
•

J

..,"' - ...

I&amp; •

~

....

..

~

p

"e
¡:,

'

,..

.....

.;;

,,,..•

..

• .!

~

..
.,.•

...

.. .-. .
"•

-·

,

.•

♦
Ñ

.

-·

•

lo

~.

"'

•

¿;; •
r

♦

'

.

L..:
"'"

t•

♦•

;,_

..

~

...•

..•-• . • "'..

•

•

&gt;

"•

.. . •1.
,. ~·
b,

"

...,,
,.,
•

. ..
•

...,o

r-

..

M
tD

o

'")

..,

•

•

•
/

~

·1:•

•

. •....•

•

:,•

e

vez.
---·.
.o

.

..

~

•

.

,..
..,.
i

,..

:t'

..

.••

'i

~• ~~
,i

'

..,

,.

'i• -~o ~
•

1

%

.,•
e

•

o

•

�CUANDO ALCUIEN SE PRECUMTA POR
LAS RAZONES DE DESATAR A LAS IMÁ•
CENES DE SU PRIMER REFERENTE DE•
BERÍA CUESTIONARSE PRIMERO POR
QUÉ MIRAMOS LAS COSAS SECÚM
NOS HAN INDICADO. LA MIRADA DE
LOS NIÑOS ES ASOCIATIVA, FRAC·
MENTARIA PARA CREAR UNIDAD. LA
VIDA, EL M MDO, LA IMACINACIÓN,
SE PU BLAM DE INFINITAS ESQUIR•
LAS DE POTENCIAS VISUALES.

P

ara Ari Chávez todo lo mirado es apenas
una pequeña parte de un continente
mayor. Recorta, desprende, interviene,
resemantiza. Las piezas finales que ve el
espectador son una red que ha atrapado bajo el
olfato y el instinto visual una gran complejidad
de signilicantes. Desde las coordenadas y los
enclaves, Chávez nos muestra que el mundo
es un primer plano de una gran superficie
creada por otros planos, superficies y estancias.
El arte del collage es también el arte del
inconsciente, del poder relacional de quien,
silenciosamente, desprende capas de pieles
para rearmar el mundo. Es la indisciplina al

66

67

serviCio del enigma. Enigma creado por más
cuestionamientos que respuestas. Así, tiempos
indeterminados, personajes salidos de la realidad
y de poblados imaginarios, instrumentos de
cocina o maquinarias celestiales, entre miles
de fragmentos objetuales, sígnicos, musicales,
poéticos o meramente mundanos se abren en
su más profunda metáfora para aliarse a otras
instancias. Realidad de realidades, cartografías
multisignifícantes donde la red simbólica del
universo se abre en su dimensión más sincera.
Queda al espectador-lector develar la llave, abrir
las puertas de la percepción, caer al infinito de
sus propias cuevas y claroscuros. •

�c•&amp;'f'•IU.S / COI.LACE AMÁLOCO / 2014

68

69

�DE ÁRTES 'f l!SPEIISMOS
■E

ÁRTl!S 'f ESPEIISMOS

Apuntes sobre la
serie Militarismo
y represión de
Melecio Galván
• ROCÍO CÁRDEIIU.S PACNECO

70

elecío
Galván
ha
sido llamado por
algunos importantes
investigadores y críticos de arte
el mejor dibujante del siglo XX en
México. Detallista, meticuloso y
preciso, sus libretas y cuadernos lo
acompañaron a lo largo de sus viajes
desde el pueblo de San Rafael cerca
del Iztaccihuatl, hasta la ciudad de México, trayectos
que realizó con frecuencia durante casi tres décadas.
El movimiento estudiantil de 1968 fue clave para
el desarrollo de su obra. Formó parte del grupo Mira
(1977/1982), colectivo artístico que se manifestó desde
la inconformidad y la rebeldía contra el autoritarismo
y a favor de la libertad de expresión y otras
reivindicaciones democráticas. Estaba conformado por
Eduardo Garduño, Arnulfo Aquino, Rebeca Hidalgo,
Jorge Pérez Vega, Saúl Martinez, Silvia Paz Paredes,
Salvador Peleo, todos compañeros entrañables de
Melecio Galván.
La década de los setenta marcó el inicio de lo que
hoy conocemos como arte contemporáneo en México,
en especial por el desplazamiento de los artistas al
salir de los talleres e incursionar no sólo en las calles,
sino en la vida pohtica del país. El proceso de creación

71

y conceptualización cobró
importancia, y un pensamiento
crítico en tomo a los problemas
sociales comienza a generarse,
de manera que el arte pudo
acompañar a los obreros y a los
campesinos en sus demandas.
Durante esta década el discurso
conceptual o no/objetual culmina
con el proceso de desmaterialización del arte, lo que
Donald Karshan llamó arte postobjetual. En 1971 en la
Tribuna de Pintores se habla ya de arte en la calle, arte
efímero y trabajo en equipo. En 1973 Felipe Ehrenberg
presenta en la Galería José María Velasco "Chicles,
chocolates y cacahuates", donde se autoexhibe como
parte de la exposición; y en la sala Manuel M. Ponce
de Bellas Artes presenta "Variedades garapiñadas".
Ese mismo año y en este mismo espacio, Carlos Finck,
José Antonio Hernández Amezcua y Víctor Muñoz se
presentan con"A nivel informativo", arte/proceso, arte
objeto, instalaciones y acciones callejeras.
Durante 1977 a 1979, Melecio Galván, junto con el
Grupo Mira, realiza la obra gráfica tridimensional e
itinerante Comunicado gráfico número 1 que trata sobre la
violencia en la Ciudad de México, y publican el libro La

gráfica del 68. Homenaje al Movimiento Estudiantil.

�'
1..1
1

li

¡ ,e~
t

~

'i
l

..'
■

11

1■

••o

!•

i -.~.
¡'
1

..-•
1

•
1•
■

1

■

o►

1

•~••
1 .-.
1 ••
¡••'
1

■
■

Militarismoy represión es una serie realizada por Melecio
Galván justo antes de morir, en 1982. Creada a partir de
una convocatoria lanzada ese año por la revista Proceso,
desafortunadamente nunca llegó a enviar estos trabajos.
El concurso tenía por objetivo que los dibujantes
participantes expresaran mediante sus trazos la
memoria dolorosa y trágica del rastro aún vivo de las
dictaduras latinoamericanas.
Es importante ensanchar las circunstancias de
sentido de la necropolítica explícita en sus imágenes.
La década de los ochenta fue una época plagada de
duros golpes a la población mexicana: imposición,
nacionalización de la banca, Brigadas Blancas, policías
dirigidos bajo la impunidad más rampante y total...
sobre todo el nacimiento de la clase política neoliberal
que actualmente gobierna nuestro territorio. La
serie Militarismo y represión adquiere una importancia
fundamental hoy día porque los dibujos que integran
esta serie surgieron como discrepancia frente al sistema

de represión de entonces, pero que persiste en nuestro
país bajo una cara unipartidista. Desde el pasado
resuena un perpetuo acto de violencia de Estado.
El arte como testimonio y la memoria como
campo de interacción social en los dibujos de la serie
Militarismo y represión permiten dar cuenta de nuestras
actuales heridas sociales. Un aspecto fundamental
en la obra de Galván es romper con·el silencio ante la
violencia cotidiana, a la cual nos enfrentamos no sólo
como espectadores, sino como ciudadanos. Mirar hacia
el pasado a través de estas imágenes involucra de tal
forma nuestros sentidos que experiencia, testimonio y
reconocimiento se entrecruzan. Un proceso humano,
social y cultural que propicia el reconocimiento del
dolor colectivo y la creación de espacios desde los
cuales las sociedades e individuos pueden estar mejor
equipados para reclamar verdad y justicia
Como ya lo ha mencionado Antonio Helguera,
los dibujos de Melecio Galván "eran una clara y

72

' "'-

=

-=
~

"'
1
1
l

1
'1
1

~

..-e
u
o
.
.
1•..
1

1 •1
1

sorprendente premonición de su suerte personal,
pero no sólo eso: son un relato visionario del
México de hoy: son una denuncia de la represión en
Lázaro Cárdenas y en Ateneo... Un retrato posible
de (Felipe) Calderón grotescamente disfrazado
de militar rodeado de militares". Melecio Galván,

73

de manera similar a Francisco de Goya, se inspiró
directamente en la realidad cotidiana, en el ambiente
revuelto y convulso que le rodeaba. Percibió el
elemento demoniaco en la vida misma, en lo atroz,
en la miseria humana, en la injusticia, el hambre y la
represión. •

�LJ@[1B

e 'YÍCTOR BUCO llüRTÍMD

las juzga excluyentes; va y viene entre ellas; delira con
scribí Sergio Pitol Una memoria soñada (UANL,
2015) para demostrar que Pitol soñó sus
Borges, Onetti, Carpentier o Rulfo, pero los aglutina con
recuerdos y recapituló después el exacto curso
Chéjov,James, Conrad, Austen, Cervantes o Tolstoí; 2.
Del cine, Pitol aprecia las nuevas olas transgresoras, pero
de su fantasía. ¿Es esto posible? Esa pregunta arúculó
atemporalmente Lubitsch, Lang, Bergman, Dreyer y otros
mí libro y las evidencias de esta maravillosa realidad
clásicos imantan de elegancia y también sabía y sensual
No quiero repetir aquí el expediente de pruebas, sino
maldad (d toque Lubitsch) sus escritos; 3. En 1966, luego
esbozar apenas un fresco de la magia pito/esca. Lo mío con
de
vivir un año en China y alumbrar cuentos con esa
Pitol fue amor a primera página, así que mi objetivo será
aventura, Pitol tempranamente anuncia una conciencia
persuadirles de que leerlo engrandece la vida.
política marcada por la desilusión ante el maoísmo y la
"Dudaba de la realidad que percibían sus sentidos",
expresa el protagonista del cuento Hada Occidente. Este
esperanza en un inexistente socialismo democrático y
personaje encarna un alter ego encubierto de Pitol Con esa
liberal
Sí por el desfase que aludo
clave, podemos bosquejar un
Pitol escribe a sus veintitantos
camino hacia "la reconciliación
PITOL INICIA SU ESCRITURA con la crudeza bíblica de
del sueño con lo real", como
Pitol denomina a su hechizo.
CON ESTE PRONUNCIADO Faulkner, a sus ochenta y
uno actuales lo hace como un
Abordaré esta alquimia en tres
DESFASE
ENTRE
LITERATURA
joven curioso y coqueto que
fugas del autor.
continúa abriendo sus cajones
YRE4LID.AD.
secretos. El te:rce:r personaje,
PRIMERAFUCA
su libro de 2013, dialoga
así con la obra de Aíra, Bolaño, Bellatín o Vila-Matas,
Pitol publica en 1959 y 1964 sus primeros libros de relatos:
escritores pertenecientes a la familia literaria de los raros
Tiempo cercado e Infierno de todos. Lo sorprendente de este
y
extravagantes que Pitol encabeza. "Estoy pensando
arranque, además de una forma literaria inusitadamente
volver a China una vez por año", promete ahora este joven
rigurosa, es su narrativa del México del siglo XIX. La
juventud del escritor se engarzaba así con la densidad
octogenario después de presentar en Pekín la traducción
de sus libros.
del deterioro que la Revolución significó para lugares y
Un último síntoma de este desfase. De Pítol es
sensibilidades que Pítol relataba. Pitol inicia su escritura
reconocida la cultura no pedante con la que escribe y
con este pronunciado desfase entre literatura y realidad
' Ese contratiempo, un chico contando historias de sus
enseña a amar lo que él ama. Sus muchísimas traducciones
de variados idiomas, sus ensayos de crítica literaria o la
abuelas, es un sello que evolucionará con su estilo. Esa
colección "Biblioteca del Universitario" que coordina
fisura entre su prosa y la realidad inspira su precoz
y esparce, son muestras de esta generosidad envuelta
autobiografía de 1966, enla que Pítol critica sus primeras
obras como trazos inacabados de la fusión vida-literatura
en un lenguaje prodigioso y no hermético. Pitol es un
que persigue, pero ha iniciado con una fisión. Fruto de
escritor y un intelectual formado en coordenadas que
esta hendidura, Pitol habitará el presente sin desalojar
dejaron de ser populares. Por estos signos ilustrados, su
obra está dedicada al público en general, sin que para ello
el pasado y presintiendo el futuro. Cuerpo presente, último
cuento de Infierno de todos, es un relato situado en Ro:rna;
Pitol incurra en la demagógica chapuza de procesar los
se sale del libro, rompe su ánimo, pero también acorta
contenidos, sacarles complejidad y reducirlos a una forma
los desgarros y tira un lazo hacia una fuga venidera que
deglutida. Pitol respeta demasiado al lector para cometer
reducirá las antítesis. lQué efectos dejará en Pitol escribir
esta bajeza "llegar a Conrad marca uno de los momentos
muy joven como un adulto, sobre temas gravísímos
decisivos que puede conocer el lector cultivado", indica
Ycon una estructura formal perfeccionista? Registro
en la primera línea de su traducción de El corazón de las
los siguientes síntomas: l. Pitol ejerce una literatura
tinieblas. Porque la cultura embellece la vida, Pítol protege
clasicista des-identificada de los aíres contextualmente
así la literatura y sus enigmas de la vulgata falsamente
renovadores. No opta por una u otra posibilidad, no
"democrática" para la cual habría que asimilar todos los

75

�méritos o sobajar los significados inescrutables de una
novela, una ópera, un cuadro o una película.

ESTABA YO TAN ATÓNll'O CON LA
NORMALIDAD INCREÍBLE DE LA
PROSA DE Pll'OL, OUE SÓLO UNA
MIRADA EXIE. . . ME IIEYELÓ
LA LOCURA EN LA OUE Pll'OL SE
ABISMABA AL RECONCILIAR LA
UftllATURA CON LA YIDA Y CE•
RRARASÍ SU NERIDAORICIMAIUA.
SECUMDA. FUCA.
libros de cuentos como Los climas, No hay tal lugar, Del
encuentro nupcial o Vals de Mefisto, o novelas como El tañido de
unaflauta y Juegos florales, direccionan el desfase inaugural
hacia una etapa de trabajada, pero también muy instintiva,
reconciliación entre la vida y la literatura. Resumo con un
solo ejemplo. En el relato Una mano en la nuca, el protagonista
sospecha la existencia de otra realidad oculta. Por ese sueño
de lo "irreal", este personaje elige entre fantasía y realidad,
opta por lo inasible y sobrelleva a través del arte la pulsión
demoníaca de adentrarse en sus vértigos.
Cuando un amigo mío leyó este relato, su reacción fue
preguntarme: u¿Pero es que Pitol no está loco?". Estaba
yo tan atónito con la normalidad increíble de la prosa de
PitoL que sólo una mirada externa me reveló la locura en
la que Pitol se abismaba al reconciliar la literatura con la
vida y cerrar así su herida originaria. Quería PitoL como
desp1,1és contaría en El Arte de la Fuga y El Mago de Viena,
que su nexo con la literatura fuera sanguíneo, salvaje, sin
fisuras, tcxla fusión. La advertencia de mi amigo me hizo
ver ula suspensión de la incredulidad" en la que Pitol me
había embriagado, y reparar cómo en su propia obra hubo
otros que al elegir la fantasía sí perdieron la razón. Carlos
Ibarra, de El tañido de una flauta, acabó suicidándose; Billie
Upward, de Juegos florales, terminó desquiciada y quizá
muerta. Al otro extremo, los que prefirieron la realidad
contra los sueños, casos de Daniel Guarneros o Gerardo de
los Ríos en los relatos Cuerpo presente y La noche, prolongaron
su vida a costa de convertirse en sus propios asesinos. Si
Pitol no está loco, cómo entonces consiguió el milagro de

vivir en sus propios cuentos, de volverse una criatura de
ficción, inverosímil pero real. El sortilegio pitolesco tiene
síntomas refulgentes como éstos: l. Pitol resignilica la
realidad, o como él puntualiza: uAl hablar de lo real y la
realidad me refiero a un espacio amplísimo, diferente a
lo que otros entienden por esos términos y confunden
la realidad con un aspecto deficiente y parasitario de
la existencia, alimentado por el conformismo, la mala
prensa, los discursos políúcos, los intereses creados,
las telenovelas, la literatura light, la del corazón y la de
superación personal"; 2. Pitol amalgama los contrarios
y coagula instinto y razón, abyección y gracia, ficción y
verdad, identidad e impostura. Su literatura unificó estas
oposiciones, corrigió estas anúnomias. Su autobiografía,
recúficada y desacralizada en otro de sus recientes libros,
consiguió así ser otra fonna de la mentira.

TERCERA. FUCA.

o

1

¡
:1
1
1

•
1
=
•1
~

1

Publicado en 1984, Vals de Mefisto es el primer trabajo
del que el muy discreto Pitol acepta senúrse confortado.
Confesar eso es el inicio de un tramo compuesto por sus
novelas de El tríptico del carnaval, sus recuerdos de La trilogía
de la manoria o sus exultantes ejercicios de critica literaria
comoPasiónporlatrama,Adicciónalosingleses,Lacasadelatribu.
En ese lapso, Pitol escribe que el desfase ha concluido, que
a golpe de disciplina espartana, pero también de desahogos
en el inconsciente, su literatura penetró la realidad y su
vida se ha hecho literaria. El sueño de la memoria ha sido
cubierto, pero aun esa conciencia no deja de asombrar al
autor, quien se declara sorprendido de ver transformada
su existencia en cuentos. Ante un aserto así, quedamos
confrontados con dos opciones: o Pitol es ya un tipo
chalado y falto de cordura, o en efecto, lo suyo ha sido un
viaje hacia la conquista de los muchos yo (yoes) en los
que su identidad fue pluralizándose para representar al
individuo como un escenario de contradicciones que no
dejan de formar un todo.
En esta úlúma etapa, la reconciliación de los contrarios
expresa las heterogéneas máscaras, arbitrios y apetitos de
la identidad individual. Los personajes de Pitol descubren
así que la personalidad comporta subterráneas capas,
de cuya confrontación no tenían noticia hasta que les
explotan en su cara. La ansiedad de esa inspección vital
se relaja, sin emhu:go, cuando el traumático momento de
admiúr los abigarrados pliegues de la identidad se impone.

76

•
'1

i

'o
1

..-eo
1

•◄~

....
..o

Esta imposibilidad de la verdad única es un reflejo de la
fuga, brujería totaL Pitol reconcilia el sentido absoluto y
íncompletud del mundo, de lo indecible y misterioso de
traseendente de la creación artística con la más dislocada
éste. Miguel Solar, el titular de la novela El desfile del amor,
versión de la vida. Dominar ala divina garza, novela que debe
emprende una pesquisa científica para comprender un
leerse conjuntamente con su ensayo El viaje, es una obra
hecho que no podrá reducir a una explicación causal
cumbredeestemilagro.James,Chéjov,Gombrowicz,pero
y monocorde. La búsqueda termina con la dichosa
tambiénHasek,GogoLGabrielVai:gasyotrosmaestrosdel
resignación ante la brillantez de la realidad y su carácter
esperpento y la ironía, están ahí, confluyendo, gravitando,
reacio a una visión que no excluya, sino incorpore y reúna,
oponiéndose y mezclándose a partir de sus contrapuntos.
los más disímbolos puntos de vista
uNada es lo que aparenta", máxima pitoliana, converge
Esta contingencia del
así en esta tercera fuga con el
individuo es esúmulada por
principio UTodo está en todas
el viaje permanente del que
ESTA CONTINCENCIA DEL las cosas". Leer y releer la obra
Pitol hizo un oficio pasional.
INDIYIDUO ES ESTIMULADA de Pitol me permiúó apreciar
Su contaminación virtuosa
esta única manera de narrar el
por otras lenguas, culturas y POR EL YWE PERMANENTE mundo; este arte de la fuga en
percepciones fluirá como una
DEL OUE PITOL HIZO UN el que el vacío y la contrariedad
.ta
,
d
la
su
escn·tura
son el preciso J·uebcro del revés
b1 cora e que
OFICIO
PASIONAL■
es espejo. Cuando sólo Borges
para que las oquedades, los
y otros doce eruditos leían a
claroscuros y las incongruencias
Flann O'Brien, Pitol lo traduce.
tengan pleno valor.
Cuando recién el comunismo sufrió resquicios en Polonia,
Pero todo esto, como dije antes, comenzó como un amor
Pitol conecta con Gombrowicz y Schulz. Cuando en
a primera página, un flechazo mortal propiciado por este
Praga la glasnost luce reaL Pitol compone una novela que
guiño de Pitol "Uno, me aventuro, es los libros que ha leído,
tiene por ejes a Gogol y la carga corrosiva del humor y la
la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las
relatividad como un mapa de vida. Nada habría sido de
calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos
esto posible, Pitol discierne, sin los viajes que instaron el
amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una
desplazanúento de sus propios sentidos. En esta úlúma
suma mermada por infinitas restas". •

'

i
i

";...
~

77

�Radiografía
del campo
editorial en

MONTERREY
•
1 campo editorial en Monterrey se mueve,
está vivo. Así lo anuncian, palabras más,
palabras menos, algunas notas en la prensa
de los últimos dos años. 1 Por ahí se ha hablado de un
renacimiento cultural, de una efervescencia; se dice
que la ciudad es un escaparate para los proyectos
editoriales, que hay ferias del libro y encuentros
de editores independientes; literatura por aquí
y por allá, se abren librerías; los nombres de las
editoriales regiomontanas se enlistan de un artículo
a otro y siempre falta mencionar alguna; también hay
programas enjundiosos de difusión de la lectura, y
por sí fuera poco, la edición universitaria pasa por un
momento inédito de proyección desde el 2011, luego
de la apertura de la Casa Universitaria del libro de
laUANL
1 Hablo en particular de una nota de La Jornada: "Primer día de
editoriales independientes en Monterrey" {17 de mayo de 2013); del
artículo de Daniel de la Fuente en El Norte: "Letras regias" y del de
Alan \'aldez en El Porvenir, "Propuestas de letras regias" (ambos del
11 de ocrubre de 2014). Me refiero también a las notas de Gustavo
Mendoza Lemus en Mi/mio: "Monterrey, la ciudad que vive entre
editoriales" {27 de julio de 2014) y "Monterrey, escaparate para las
editoriales independientes" (15 de marzo de 2015), así como al texto
de Den:isse Longoria publicado en Tic,ra Adentro: "'Renacimiento
culrural: la industria editorial independiente" (sin fecha).

A estas alturas -y ahora que vivo en otra ciudad
y veo a Monterrey desde afuera- me he estado
preguntando: ¿a qué se debe tal efervescencia?, ¿cómo
funciona el campo editorial en la ciudad?, ¿qué le
falta y cuáles son sus agentes?, ¿por qué sin importar
el desalentador porvenir económico o la inseguridad
surgen cada día proyectos nuevos? En los párrafos
que siguen trataré de explicar brevemente cómo veo
el campo editorial en la ciudad y cómo lo he vivido,
desde la experiencia del agente interno que he sido y
desde la perspectiva del externo que ahora soy; pero
antes, va un escueto apunte sociohistórico sobre
el libro y su valor que espero sirva de trasfondo a la
discusión sobre el panorama local de la edición.

i.LA. CULTURA MO TIEME PRECIO?
En un mercado casi selvático, lleno de productos
fútiles, el libro aparece como una criatura mítica,
bicéfala, pues así como se parte en páginas, en
pares y nones, se dice que tiene un valor económico,
además de un valor cultural (Piedras, 2004). En tanto
medio de commúcación y soporte de información,
el libro tiene la cualidad de transformar, de ampliar

78

realidades, porque recrea en la mente del lector y lo
pone en contacto con subjetividades otras; he ahí
su valor cultural. En tanto producto, el libro está
sujeto a costos de producción, comercialización y
distribución; el libro es un bien que está sujeto a leyes
y a impuestos, con un precio de venta; he ahí su valor
económico.
Como bien económico y cultural que se reproduce
mecánicamente, el libro nació, bien se sabe, en el
Renacimiento, con la adopción en Occidente de la
imprenta ideada en China y con el desarrollo de tipos
de plomo a manos de un orfebre alemán. 2 Como la
reproducción mecánica de obras era desde luego más
rápida que la copia manual de libros, el mercado de
lectores/compradores se amplió, y entró así en escena
la figura del librero, del editor, del impresor, que en
ese entonces solían ser uno mismo; es decir, se trataba
de agentes que identificaban una demanda de lectura,
se apropiaban de las obras que necesitaban, las
intervenían y las reproducían para ponerlas a la venta;
eran personajes de dos cabezas también, como el
libro mismo, capitalistas a la vez que humanistas que
lucraban con la cultura... así nació el oficio de publicar.
¿Lucrar con la cultura? ff ransformar el capital
simbólico en capital económico? iNi pensarlo! iLa
cultura no tiene precio!, exclamaría el buen humanista,
el buen letrado; porque ya desde su formación en
la academia, cuando no desde su tierna infancia, la
relación con sus libros se volvió sagrada: el autor es ese
ser iluminado que toma nota de los ecos que le dictan
los dioses, y el lector, entonces, es nada menos que el
profeta que lo entiende, lo descifra y que extiende su
palabra a los profanos. Impensable es, pues, por más
quincenas que le haya costado al humanista retacar su
librero de ediciones de lujo, que no satanice el lucro
de la cultura. Ignora que sobre sus libros se vertió el
trabajo intelectual de otros humanistas -acaso mal
pagados-, que revisaron y formaron cada página.
Ignora también que el papel, la tinta y el pegamento
tienen un costo y que las librerías no son precisamente
el negocio más rentable en una sociedad que, según los
índices de lectura, lee poco y compra todavía menos
libros. ¿La cultura no debe tener un precio?
2 Habría que recalcar que la gran aportación de Gutenberg consistió
en usar plomo en lugar de madera para la fabricación de los tipos
móviles (Kloss, 2009).

79

PAPÁ COBIERMO Y LA. AMAROUÍA. CULTURAL
Hace unos meses quise viajar en la Ecovía: este medio
de transporte que es una mezcla de metro y autobús y
que cruza de San Nicolás a Monterrey por todo Ruiz
Cortines. Esperaba en la estación cuando de pronto me
llamó la atención un estante con los logos del gobierno
del estado. UOtro programa de difusión de la lectura",
pensé, ucomo aquel que se echó a andar en el Metro
y que fracasó hace unos años: toma un libro, léelo y
vuelve a ponerlo en el estante para que alguien más lo
lea, y que se entendió como: toma un libro, llévatelo
a tu casa y que nadie más lo vea". No contaba con
que esta vez un libro de lujo en cuya edición trabajé
en el 2010, en épocas de bonanza presupuestaria por
lo del Bicentenario -que por cierto costó muy caro y
del cual se lúcieron muchos ejemplares- estuviera allí,
abandonado, esperando a que alguien lo tomara y lo
escondiera en su casa. "¿Otro programa de difusión de
la lectura?", me pregunté. uNo, más bien una estrategia
desesperada para hacer espacio en la bodega".
Todavía hasta hace cuatro o cinco años los libros
del Estado editor eran los más. El gobierno se
encargaba de publicar la obra de los autores locales
y se encargaba también de refundirla en sus oscuras
librerías; publicaba también de vez en cuando
algún coffee table conmemorativo, algún catálogo
de exposición y todos eran felices. Pero a la fecha,
y aunque la estrategia de ueditar y publicar libros y
material electrónico elaborado por actores culturales
destacados a fin de fortalecer la cultura en el estado"3
sigue figurando en las políticas del gobierno, se tiene
la noción de que la producción editorial ha ido a la
baja.4 Claro: hay asuntos más importantes que papá
gobierno debe atender, como la crisis de seguridad, y
por ahora no tiene tiempo para leerle un libro a su hija,
la ciudadanía.
Pero eso no está del todo mal. Alejarse de la idea
de un gobierno paternalista que brinda a su pueblo
cultura ugratuita" le hace bien a las sociedades
3 Gobierno del Estado de Nuevo León, Plan Estatal de Desarrollo
201~2015, Gobierno del Estado de Nuevo Léon, Monterrey, pág.
71.
4 Dicha noción se asoma en la nota de Gustavo Mendoza Lemus:
"Monterrey, escaparate para las editoriales independientes",
mencionado en la primera nota al pie.

�contemporáneas. En el caso de la edición en
Monterrey, la desatención a la política editorial por
parte del agente hegemónico que fue el Estado ha
puesto sobre la mesa las condiciones necesarias para
una democracia cultural, en la que son los ciudadanos
quienes ejercen su derecho a la cultura como agentes
activos; ahora son ellos mismos los que producen
y consumen sus propios bienes culturales.5 Así ha
cobrado fuerza la llamada edición independiente en el
panorama actual, que más que un renacimiento parece
una especie de anarquía cultural.

teníamos menos. Así fue como muchos caímos en
el terreno de la edición; en el caso particular de los
letrados, en el oficio iniciático de la corrección de
estilo. Ya fuera en la edición universitaria, en oficinas
de servicios editoriales, en agencias de publicidad
o en instituciones y empresas (no necesariamente
editoriales) que publican o tienen un departamento
de comunicación social, ahí había un corrector, un
redactor, un coordinador editorial.
Hoy la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
ha reconocido que el trabajo editorial en la ciudad es
una opción tangible para sus egresados, al grado de
que ahora en la carrera de Letras es posible encauzarse
hacia la realidad profesional por medio de tres
acentuaciones: una en docencia, una en investigación y
otra en edición, en la que hasta donde sé hay materias
de corrección y de diseño editorial.
Además, el acercamiento a tientas al trabajo
editorial por parte de muchos egresados que no
alcanzaron estas tres áreas terminales ha contribuido
a que se gesten proyectos de edición independientes.
tQué sucederá en los próximos años, cuando los
egresados de Letras con acentuación en Edición salgan
al campo y se encuentren con profesionales empíricos?
Continuará...

EDITOR POR .A.CCIDEMTE, POR MECESID.A.D
O YOC.A.CIÓM

l

Hace pocos meses participé en el primer Concilio
Nacional de Correctores que tuvo lugar en la
Biblioteca José Vasconcelos, en la Ciudad de México.
Me sorprendió encontrarme por ahí, entre poco más
de cien correctores de varios estados del país, a cinco
estudiantes de Letras de la Universidad de Zacatecas.
Me acerqué a ellos para hacerles una entrevista y me
sorprendió todavía más enterarme de que estaban
interesados en insertarse en el campo editorial como
correctores y que a ello se debía su presencia en el
Concilio. «Eso antes no se veía", pensé. «Lo más normal
era que uno llegara a la edición por accidente o porque
no había más".
Todavía hasta hace cuatro o cinco años era bien
sabido que el campo natural de inserción para los
recién egresados de una carrera de humanidades era
la docencia. Pero de pronto las leyes universitarias
adoptaron una política de grados en cascada para
con,tratar docentes: quien quisiera dar clases de
licenciatura debía tener, cuando menos, maestría;
quien quisiera dar clases de maestría debía tener
maestría o doctorado; quien quisiera dar clases de
doctorado debía tener... Lógico, sí; pero a muchos
pasantes y recién egresados de entonces eso nos causó
una ligera opresión en el pecho. Si antes contábamos
con pocas posibilidades de inserción laboral ahora

EL SALTO DEL EDITOR IH-l'lfE.PEMDIEMTE
Al campo editorial en Monterrey le hacen
falta editoriales comerciales. Pareciera que
una formación humanista y un Estado editor,
paternalísta, hubiera insuflado en los editores
de la región un espíritu romántico, que se olvida
a ratos de la ambivalencia, cultural y económica,
del libro. El viejo tópico del elogio de las letras
prevalece en los proyectos independientes que
carecen muchas veces de inversión, de planes a
largo plazo y de un nicho específico de lectores. Es
esa idea de la pureza de las letras la que hace que
los proyectos culturales pendan de un hilo y que
vayan en declive.

5 En su libro C~ltu~ay_ciudad. Manual de política cultural munici(J&lt;ll (2000,
pp. 39-4_1), ~aki Lopez de Aguileta distingue los conceptos de
danocratizacwn cultu:al y danocracia cultural. Del primero dice que
se trata de una acción estructurada por parre del gobierno para
ac_ercar la cultura al pueblo; del segundo dice con otras palabras lo
rmsmo que señalé arriba.

80

81

Las editoriales independientes en Monterrey casi
siempre actúan de adentro hacia afuera; es decir,
piensan en un título x que está a su alcance, que les
gusta y les parece interesante, luego lo producen y
lo lanzan a un mercado que ni se lo espera. Apostar
por un criterio subjetivo de calidad no está mal y a
veces funciona, pero no vendría mal para la propia
subsistencia definir perfiles de lector, explorar el
mercado para reducir incertidumbre, costear la
producción, la distribución y la comercialización y
fijar un precio acorde con ello.
Habría que considerar que ser un poco más
comerciales y atreverse a crecer no significa
-necesariamente- prostituirse o convertirse en un
local de fotocopiado e impresión; tampoco implica
perder el sello alternativo ni dar la espalda a la
calidad de los contenidos. Se trata de subsistencia,
no de resistencia; se trata de bibliodiversidad, no
de ser locales y cerrados ( recordemos el trágico y
heroico caso de Ediciones Castillo). El compromiso
del catálogo debe apuntar hacia las profundas
transformaciones sociales. Al final, son la estabilidad
y la permanencia en los proyectos culturales las que
hacen que éstos calen más hondo en la memoria
colectiva y en los valores de una comunidad. Hay
que allanar la pendiente, aprovechar los factores
educativos, socioeconómicos, culturales y políticos
que coincidieron en nuestro espacio~tiempo.
Dicho sea todo lo anterior en favor de la plenitud y
desarrollo del campo editorial en la ciudad.

Referencias
Piedras, Ernesto (2004). iCuánto vale la cultural? Contribución de las
industrias protegidas por d dacclw de autor en México. México: Sociedad
de Autores y Compositores de Música, Sociedad General de
Esc~itores, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Cámara
Nacional de la Industria Editorial Mexicana.
Kloss_ ~ernán?~z del Castillo, Gerardo (2009). Entre d diseño y la

ed1c1011. Trad1c1ón cul1:11ral e m11ovació11 tecnológica en d disa1o editorial.
México: Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.
Gobierno del Estado de Nuevo León. Plan Estatal de Desarrollo
_2010--2015. G_obiem? d~ Estado de Nuevo Léon, Monterrey, s/f.
Lopez de Aguileta, In aki (2000). Cultura y ciudad. Manual de política
cultural municipal Gijón: T rea.

�.

•

•

,.• ..

..

Renacer
con estilo
en cada
n u e V o
numero

..
•

••

••
•

o•

•

•

..

o

/

a revista Armasy Letras habita
hoy en estanterías modernas
de la Casa Uruversitaria del
Libro, en librerías profesionales con
acervos digitalizados, en centros de
estudio; habita en Facebook y en
la web, se ha hecho de un súnbolo
de arroba en Twitter; sus páginas
pueden leerse al tiempo que se
hojean o ser vistas en la pantalla de
una tableta electrónica.
Pero hace siete décadas
-cuando nació la revista- la ciudad
y el mundo eran otros. Bien lo dice
Gísella Carmona en su artículo "Los
ciclos y las dimensiones", publicado
en el número 86-87. "Armas y Letras
aparece en un momento crucial de
la historia del mundo, cuando al
otro lado del Atlántico se peleaba
una guerra donde privaba el racismo
y la intolerancia en medio del caos

mundial".

82

Nacía también dentro de una
joven Universidad de 11 años, que
había sido fundada en 1933 para
ser, según escribió Alfonso Reyes
en su Voto por la Universidad del Norte,
"una nueva entraña, un corazón
subsidiario, un alambique de sutiles
esencias para provecho de todo el ser
mexicano".
En sus primeros meses de vida
la Universidad de Nuevo León
enfrentó una realidad inestable,
provocada por la situación política
del país. En septiembre de 1943 se
emitió la Segunda Ley Orgánica,
considerada la "segunda fundación"
y en este periodo se contó con
el peso intelectual de uno de los
personajes fundamentales de la
historia universitaria: Raúl Rangel
Frías, quien impulsó, a través del
Departamento de Acción Social
Universitaria, las actividades de la

83

TiTULO: Armas y Letras. Revista
de literatura, arte y cultura de la

Universidad Autónoma de Nuevo
León, núm. 86-87.
A.ftOREI: Varios.
EDITA.: UANL
A.M0: 2014

Escuela de Verano bajo la dirección
de Francisco M. Zertuche, la
creación del Taller de Artes Plásticas
y de la revista Armasy Letras en 1944.
A la distancia de 70 años, el
número 86-87 da cuenta de cómo
subsiste una publicación que ha
caminado junto a su Uruversidad;
que se ha nutrido de pensamiento
intelectual de alta factura en cada
tiempo que ha vivido, y que ha
llevado -como escribe en un poema
su primera directora mujer Carmen
Alardín- "la ciudad a cuestas".
Carmen Alardín, quien por cierto
nació junto con la Universidad en
1933, fue la directora editorial de fin
de siglo, entre los años 1996 y 2000.
En el pasado número es recordada
tras su muerte, en mayo de 2014,
con algunos poemas de su libro La
caída del ángel; y Minerva Margarita
Villarreal en el texto "Novia mía:

�Un recorrido por Carmen Alardin"
alude a la "gran mujer, que no hacía
disúngos para difundir poesía entre
los camiones urbanos y los museos",
que escribía siempre "en el papel y
en el viento" y la llama "un ejemplar
único, una flor de amarillo encarnado
en el fulgor desértico".
Minerva, a su vez, dirigió la revista
de 2003 a 2005 y en un diálogo con la
editora Jessica Nieto insiste en que
Armas y Letras debe ser un objeto de
arte al alcance de todo universitario
que en verdad desee formarse "con
las armas que proporcionan las
fuentes del verdadero saber, me
refiero a las letras que resplandecen
para siempre".
Otras voces de sus directores
abordan en el número anterior la
permanencia y el sentido de registro
de la publicación. Alfonso Reyes
Martínez advierte que "al pasar
70 años, la voz de Armas y Letras se
escucha limpia y se conserva fuerte";
él cuenta que le tocó la suerte de
dirigir la revista en el año de 1970.
"La Universidad atravesaba
entonces por un proceso de intensa
lucha política, y un movimiento
estudiantil y magisterial arremetía
con fuerza contra las viejas y
decadentes estructuras. Días de
cambio en que el aula universitaria
se fincaba en las asambleas , la
plaza pública, las calles. Días de un
aprendizaje intenso".
Por esos comienzos de la
década setentera nacía Víctor
Barrera Enderle, quien después de
mucho estudiar, leer y enseñar se
convirtió en director de Armas... de
2006 a 2010. Víctor recuerda la
elaboración de su primer número
(un trabajo a cuatro manos con su
otrora alumna de Letras, Jessica
Nieto), donde aprendió la necesaria
colectividad de la empresa; para

él era una "coreografía de voces
y pensamientos, armonía en lo
heterogéneo" y al mando de veinte
números durante cinco años
prevaleció una idea en la edición
de cada ejemplar: "renovar para
permanecer; crear para recordar".
Miguel Covarrubias, director
actual de la publicación, presenta un
dossier con las imágenes del número
1, del año 1, fechado en enero de 1944;
y señala cómo en las páginas del
entonces boleún mensual siempre
hubo espacio para "arte y ciencias,
filosofía y matemáticas, teodolitos
y coreografías". El nombre se deriva
del discurso de don Quijote sobre
las armas que defienden repúblicas
y las letras que ponen "en su punto
la justicia distributiva"; Covarrubias
observa cómo Rangel Frías estaba
siguiendo la pauta cervantina.,
"Además, apela a la eufonía. ¿Suena
igual Letras y Armas que Armas y
Letras? Y como remate, habíamos
quedado en que nada ni nadie
tiene primacía. Todo importa
simultáneamente".
El número del vigésimo séptimo
aniversario contiene a su vez otros
nombres a quien honrar, como
Efraín Huerta en el centenario de su
natalicio, evocado por la voz íntima
de su hija Raquel Huerta-Nava.
"Era cada vez más juguetón,
con un dominio cada vez mayor de
la palabra, ya podía hacer lo que
quisiera con la métrica, sin pensarla,
ya le salía pues de forma natural.
Era un viejo lobo de mar o, aún
mejor, como él habría dicho, un viejo
lobo de bar... Siempre jugando con
el lenguaje", responde Raquel a la
entrevista de Raúl Olvera Mijares.
Y Octavio Paz es celebrado por
Vicente Quirarte en el artículo
Libertad en su palabra, donde da
gracias por los 84 años de Paz

84

"entre nosotros", transformando
y transformándose "mediante los
plenos poderes del lenguaje".
Autores y literatura inundan las
páginas como es costumbre. Un
ensayo·de Mariana Rosetti sobre el
"Concepto problemático del letrado
en El Periquillo Sarniento" analiza el
cuestionamiento que realiza Joaquín
Fernández de Lizardi en su novela de
1816, en tomo a la visión del letrado
como guía de la población.
José Javier Villarreal examina la
poética de José Emilio Pacheco, su
retórica y su particular "forma de
respirar y contemplar el mundo": El

fin del mundo ya ha durado mucho! y todo
empeora/pero no se acaba.
Resuenan refrescantes los versos
de Daniel Calabrese: !Papá tenía una
bicicleta roja: eso es viajar/, y de Graciela
Salazar yendo tras un océano coches y
asfalto mientras nos ayuda -como
ciudad, con sus letras- a vencer

todas las mareas.
Alberto Chimal y Anuar ]alife
dejan testimonios de sus días. En
Toboso, Chimal hace una narrativa
especulativa de los zombis,
personajes tan de moda en series
televisivas e imaginario cotidiano de
la actualidad: "El zombi ha pasado
a representar al Otro: el enemigo
insidioso con el que no se puede
negociar ni siquiera razonar y ataca
cuando menos se espera, o bien se
ha convertido en el pretexto para
metaforizar las crisis económicas
globales. Podrían ser los habitantes
del Primer Mundo vistos desde
afuera, con énfasis en su voracidad
consumista".
Y]alife arremete Contra las juntas,
vertiendo su voz por el filtro de un
espejo que muchos lectores mirarán:
"Yo, por lo menos, caigo en depresión
desde el instante mismo en que soy
convocado y no logro recuperarme

o

1

2

o

1
1

.'o
1

N

'o

u

..o

~

1
~
1

....~
o
11

'

1t
~

hasta un par de días después de
que la reunión ha terminado. No
es que defienda el autoritarismo,
simplemente estoy en contra de
la hipocresía democrática de las
juntas".
Juliette Bertron, traducida por
Miguel Covarrubias, habla del uso
de objetos cotidianos que rompen
la barrera entre el arte y la vida; y la
manera en que la máquina, símbolo
de la modernidad, ha sido utilizada
por los artistas a lo largo de la
historia del arte para simbolizar la
existencia humana.
Guadalupe Flores Llera entrevista
a Vasilis Vasilikós, uno de los
escritores griegos más traducidos,
quien advierte cómo la Historia
se ocupa de acontecimientos
determinados como las guerras, la

peste, las revoluciones, los asesinatos
de reyes y políticos, mientras que
la literatura se ocupa, en el caso de
tener a la Historia por tema, del
elemento humano que se encuentra
en el corazón de los sucesos.
Las fotografías del número
pertenecen a Roberto Ortiz
Giacomán, fotógrafo, curador y
editor gráfico originario de San
Pedro, Coahuila, y residente
en Monterrey desde 1968. Sus
fotografías conquistan un paisaje
casi personal: no se sabe si es cerro o
es ola, si es nube o espuma.
De su trabajo, destaca el
historiador y crítico de arte Xavier
L Moyssén la nitidez de las escenas,
el espacio que abarcan, la ausencia
de un horizonte real, "las nubes
que se abren para dejar ver la cresta

de las montañas, sus texturas, lo
caprichoso de sus formas" y subraya
la intrincada relación entre las
imágenes capturadas y los elementos
de su entorno.
Las letras ( que la editora Jessica
Nieto revisa con precisión y que
la diseñadora Verónica Rodríguez
acomoda con oficio) se escurren
por las fotos de Ortiz Giacomán
y armonizan para lograr páginas
memorables. Es una de las revistas
culturales más antiguas del país
pero renace con estilo en cada nuevo
número, hablando de poesia, zombis,
arte, frontera, símbolos o cualquier
tema que importe a los habitantes en
tumo.

Liz}xt Garáa Rodríguez

�RAÚL RANGEL FRÍAS
UN
DE

OMBRE
U TIEM O

1 filósofo José Ortega y
Gasset decía que el hombre
es uno y su circunstancia,
un producto de su tiempo y de su
historia, no de su naturaleza. Y
no hay mejor ejemplo de ello que
don Raúl Rangel Frías quien en su
ejercicio vital cumplió esta máxima
acabalidad
Nacido en 1913 en Monterrey
durante la lucha revolucionaría,
Rangel Frías creció con las
conquistas de la Revolución y
pertenece a la generación que logró
la consolidación institucional de la
misma.
Estudió en el Colegio Civil y
prosiguió su carrera de derecho en
la UNAM a mediados de los años
treinta. En la Ciudad de México
formó parte de la generación
literaria Barandal, a la que también
pertenecían Octavio Paz, Salvador
Toscano y José Alvarado, entre otros.
Desde muy joven mostró
inquietud por las letras y fue un
destacado activista en las reuniones
y discusiones que dieron origen,
en 1933, a la Universidad de Nuevo
León. Desde entonces su destino
quedó inevitablemente ligado a ésta.
En 1943 cuando se refundó la
Universidad tras el paréntesis de
la educación socialista y el Consejo
de Cultura Superior, Rangel Frías
colaooró, junto con Enrique C. Uvas
y Annando Arteaga, en la redacción
de la nueva Ley Orgánica

Después se incorporó como
catedrático y como Jefe del
Departamento de Acción Social
encargado de las tareas de difusión
cultural. Fundó en 1944 las revistas
Annasy Letras y Universidad e impulsó
la Escuela de Verano, un referente
en el florecimiento cultural de
Monterrey.
En 1949 llegó a la rectoría de
la Máxima Casa de Estudios.
Fueron muchas sus aportaciones,
entre otras, la creación en 1952 'del
Departamento de Historia cuya
dirección confió al maestro Israel
Cavazos, recién egresado de El
Colegio de México. Pero sin duda
se le recuerda por sus esfuerzos
para dotar a la Universidad de una
sede propia. La construcción de la
Ciudad Universitaria inició durante
su rectorado y continuó cuando en
1955 pasó a ocupar la gubernatura
del estado.
Como gobernador siguió
apoyando el crecimiento de la

86

Universidad pero también tuvo una
gran preocupación por mitigar las
enormes desigualdades regionales
de Nuevo León. Así, se enfocó en
crear la infraestructura necesaria
( caminos, electrificación) para
dotar a las comunidades de medíos
de subsistencia y evitar la creciente
migración del campo a la ciudad.
Su interés por el pasado y la
memoria histórica lo llevaron a crear
el Museo Regional del Obispado, la
Biblioteca Universitaria Alfonso
Reyes y el Archivo General del
Estado.
Al dejar la gubematura se dedicó
a la labor literaria, combinándola
con el desempeño de algunos cargos
públicos, entre otros, fue delegado
de la SEP en Nuevo León, Director
General de Servicios Coordinados de
Educación en el estado, Director de
la Unidad de Servicios Educativos
a Descentralizar (USED) en Nuevo
León ( organismo dependiente de la
SEP) y Director del Instituto de la
Cultura del estado.
En 1984 la Universidad
Autónoma de Nuevo León le
otorgó el doctorado honoris causa.
Su fructífera vida estuvo siempre al
servicio de la comunidad y ligada
a la educación en general y a la
Universidad de forma vital.
Sostuvo siempre que "una
Universidad lo es, primordialmente,

por sus altas funciones. Más no la Velarde, la obra de Federico Cantú o
limita, en su concepción, a la sola la descentralización educativa.
Pero lo que nos interesa resaltar
tarea de formar profesionales, sino
que la identifica como formadora de . es su visión de la historia y del
hombres, conscientes de su tiempo y hecho histórico. Pues además de un
su momento histórico, conocedores protagonista, Raúl Rangel Frías fue
de una rama del conocimiento para también un historiador. Dan cuenta
aplicarlo en el ejercicio profesíonal, de ello sus obras de corte histórico
pero también capaces de valorar entre las que destaca la vida del
el. sentido y el alcance de ese Padre Mier; Gerónimo Treviño. Héroes
conocimiento y de ese ejercicio en y epígonos, publicada en 1967 y que da
el ámbito de la cultura y la historia." nombre a esta antología; y las más
Y es que la historia fue siempre conocidas quizás, Teoría de Monterrey
un tema central de sus reflexiones (1946) y Teorema de Nuevo León (1971).
Conmemorando el 350
literarias y es el hilo conductor del
aniversario de la fundación, en
volumen que hoy reseñamos.
En el centenario de su natalicio, Teoría de Monterrey hace un recuento
la Universidad, a través de un grupo de las etapas por las que ha pasado
de catedráticos conocedores de la ciudad. En sus comienzos,
la obra de Rangel Frías, se dio a la la lucha entre "la naturaleza y
tarea de reunir en una sola colección el hombre, tiempos de grandes
las Obras completas de este prolífico desilusiones donde la primera
parece imponer su s designios.
autor.
El Volumen II. Héroes y epígonos La segunda etapa, durante el
reúne textos diversos en tiempo, siglo XIX, cuando la guerra con
espacio y temáticas pero con Estados Unidos y la pérdida de
un trasfondo común: la muy Texas hacen de Nuevo León un
particular concepción de la historia estado fronterizo vinculándolo
al destino nacional. Y la tercera
desarrollada por el autor.
Así, encontramos obras etapa -la actual (recordemos
publicadas en 1944 en los inicios que escribe a mediados del siglo
de Armas y Letras y en la revista XX)- caracterizada por el auge
Universidad, en los periódicos industrial y la proliferación de
locales como El Porvenir y El Norte establecimientos bancarios que
e incluso en medíos de circulación transformaron la estructura
nacional como El Día y la revista productiva y social de la ciudad.
Esta tercera y última edad de
Siempre! Muchos de los escritos
aquí reunidos fueron publicados en Monterrey, es la adquisición de
su columna Rumor del Tiempo en su conciencia y del sentimiento
Previsión y Seguridad y unos cuantos de su responsabilidad nacional.
en otras fuentes como Cathedra, E+a Refiere entonces a l as fuentes
(enseñanza más aprendizaje) órgano espirituales de donde se ha nutrido
de la Escuela de Graduados de la la conciencia de la ciudad y
Normal Superior y Vida Universitaria. explica cómo se fue conformando
Los textos evidencian la amplia el perfil urbano plasmando en
cultura del autor que lo mismo sus edificaciones el espíritu de las
reseña libros de temas varios como épocas:
diserta sobre la poesía de López

87

A medida que ha ido creciendo
en recursos, prosperidad y
experiencia, la ciudad ha ido
enriqueciendo su memoria (...).
La memoria de la ciudad se
halla poblada del espíritu de sus
buenos gobernantes, caudillos
militares y civiles, directores de
empresa y la innúmera multitud,
entre todos los cuales la han ido
alzando del barrizal y la choza
a la calzada de pavimento y a
la casa de cantera; del campo al
taller y a la fábrica; de la lucha
incierta contra el nómada al
espíritu del Derecho. (pp. 305306)

Y en el marco de esa gran celebración
por los 350 años de la ciudad, lanza
una pregunta que es más bien un
desafío:
lQué haremos nosotros los
contemporáneos para proseguir
esta obra que han hecho el
tiempo y los hombres? limitar
nuestro homenaje al recuerdo
y a la admiración no salda la
deuda histórica, a menos que
prescindiésemos de la idea
de perfeccionamiento de la
sociedad y del individuo. En
tanto que haya historia toda
generación recibe de otra y
entrega a la siguiente una tarea
siempre inconclusa, a la vez que
una determinada energía con
que llevar a cabo la empresa
propia de cada edad. Esta ley
de la continuidad del esfuerzo
es la base de lo que se denomina
progreso humano, aunque
la meta ideal se mantenga
inaccesible.(p.306)
Además de sus escritos de historia
propiamente dichos, es posible

�encontrar a lo largo de su obra
reflexiones sobre el sentido de ésta,
su función y el papel que juega en la
vida de los hombres y de los pueblos:
Hay quienes dicen que la historia
es sólo una recreación a base
del registro, la información y la
reproducción de elementos que
se contienen en una especie de
gran almacén de noticias que
es el pasado. Falso. La historia
tiene que valerse de los oficios de
quienes trabajan o trabajamos, si
yo fuera capaz de hacerlo, en esa
investigación ambiciosa, precisa,
para llevar la verdad hasta el
detalle último de una fecha, un
hombre, una situación.
Pero, lcuál es verdaderamente
la más grande y profunda
seducción de la historia, aparte
de esta noble tarea intelectual
que se parece a la de toda ciencia
que registra, precisa, cuantifica,
mide, compara una serie y una
colección de datos para establecer
un resumen y una deternúnación
última?
(Cuál es la gran seducción de
la historia? Detrás de toda ella
está una grave interrogación:
&lt;quiénes somos? (p. 491)

Además de buscar responder esta
trascendente pregunta, la lústoria es
a la vez una proyección al futuro:

La historia parece a veces una
función repetitiva cuando se
detiene justamente en ese límite
de reproducir el pasado; pero
la más profunda dimensión
del pensamiento histórico y de
nuestra intención está menos
que en reproducir el pasado, en
encontrar cómo diferenciarnos

del pasado. (p. 492)

será el sello distintivo de muchos de
sus textos. Lo mismo para analizar
la poesía de López V elarde como
Para reconstruir la figura del . las hazañas de Gerónimo T reviño
hecho histórico pueden seguirse o el Padre Mier. Pues "nada valen
dos líneas de investigación, una las oportunidades de la historia
que va por el contorno y se ciñe si no se encuentran con hombres
al propósito realizado, del lado por cuya energía y capacidad
en que caen las cosas y los hechos de visión se transforman en
definitivos, calca el perfil del hechos generadores de riqueza
movimiento y obtiene una visión y de bienestar para un pueblo."
objetiva.
(p. 303)
De otro lado, por una
Asimismo para referirse a sus
vertiente interior al fenómeno, amigos, tristemente, al rememorarlos
más íntima y subjetiva, que en algún homenaje póstumo. Salvador
se coordina con la anterior, se Toscano, José Alvarado, Pedro
va a dar con el propósito o la Garfias, José Benítez y otros de sus
intención que, sin cumplirse contemporáneos son desnudados
totalmente en la realidad, en sus aspectos más humanos por la
ha servido como piloto de la pluma de este autor.
acción, algo que se condensará
Una pluma por demás prolífica
vagamente en la expfesión de cuyos textos revelan las situaciones
espíritu histórico o generativo y preocupaciones de su tiempo: la
de todo proceso. (pp. 4 3-44)
dinámica urbana y el crecimiento
poblacional, los problemas
A Rangel Frías le interesa económicos, el momento político...
particularmente este último, y Pero sobre todo, muestran su lado
afirma:
humano, sus inquietudes, sus
esperanzas. Su enorme confianza en
Los motivos de la conducta que la humanidad puede redimirse, y
individual no afloran a la su fe sin ambages en los jóvenes, ese
conciencia; y ni siquiera "almácigo de cuestiones pendientes",
existe una estructura de esa generación a la cual habremos de
motivaciones personales, sino pasar la estafeta. .
que la inspiración se toma
Leer la obra de Raúl Rangel
de vertederos sociales: de los Frías hace renacer sentimientos
hábitos de trabajo o de los aletargados: el optimismo por
derivados de la agrupación el futuro y el orgullo de nuestro
social en que el joven queda pasado, de nuestra historia. Nos
s ituado por y a través de la contagia de esperanza haciéndonos
familia, la escuela y el círculo de reflexionar sobre el compromiso
sus amistades. (p. 44)
que como mexicanos tenemos
hacía nuestro pasado, con nuestro
De esta última idea deriva presente y con el legado que
su manera de comprender el dejaremos a futuro.
comportamiento humano. Su
aproximación al individuo como
sujeto históricamente determinado
Isabel Ortega Ridau.ra
Y en otro texto plantea incluso el
método a seguir:

Reescribir

TfT•Lo: Relámpago. Poesía

contanporéinea de Latinoamérica
y Estados Unidos Lightning.
Contemporary Poetry of Latin
America and the US
A•TORES: Varios. Selección
y nota de Cecilia Pavón.
EDITA: EBL Colección Cielo
Abierto UANL

uo: 2014

on el incremento en el
uso de las redes sociales,
también se ha desarrollado
un desapego a la obra literaria.
Ahora se privilegia a las personas
y sus méritos. A la cantidad de
likes y retweets, a las frases jocosas
que se asemejan a máximas de los
ciento cuarenta caracteres. Parece
importar más lo que se diga del
autor. Las obras han dejado de ser
esenciales, algunas veces pasan a
segundo plano y lo que vale es una
concatenación de favores: yo te leo si
tú me lees. Este tipo de actitud no es
de sorprender, lo lamentable es que
se siga adoptando y reproduciendo,
pues parece que para algunos la
literatura ha dejado de importar,
hoy lo interesante es gozar de fama
virtual
La inclusión de textos inéditos en
antologías que contienen a poetas
que apenas han logrado publicar,
orilla a una especie de competencia
por producir textos de manera
veloz, sin importar si se tiene algo
que decir, incentivando a quien
produzca más textos. No importa
qué se lea, sino cuántas veces hace
su aparición durante el mes el poeta
y la cantidad de fotos etiquetadas en
las redes sociales. Todo esto causa
efectos contraproducentes, ya no hay

89

tiempo para leer, escribir y esperar. La
necesidad de pertenencia y de lograr
adhesión a algún grupo es tan grande
que no importa tener que hacer cosas
que quizá van contra los ideales del
escritor en tumo.
Al recibir Relámpago, esperaba
encontrar otro libro de poetas que
traducen a sus amigos y participan
de esta danza sin fin donde todos
son compañeros y la poesía sólo sirve
para acumular amistades y favores.
Por fortuna no fue así El lector abre
el libro y se encuentra con una nota
introductoria escrita por Cecilia
Pavón, quien nos habla un poco sobre
el objetivo de éste y la existencia de un
experimento al que se arriesga; es por
esto que se puede notar que hay algo
distinto en el libro. Sabemos que hay
muchas antologías de traducciones,
quizá demasiadas, pero no todas
se jactan de ser experimentales. i.A
qué se refiere esta experimentación?
lDónde radica lo especial de este
libro?
Para hablar un poco del
experimento, habría que mencionar
los componentes. El libro nos
presenta bloques por autor y
traductor. En la página izquierda
se muestra el poema en su idioma
original y a la derecha la traducción.
Tras finalizar cada bloque inician

�los poemas de quien tradujo el original. La poesía dialoga entre lamentable no es mi intención
anterior. Se mantiene el orden de sí, se comunica, significa y traduce pero no resulta tan atractivo para'
los poemas para que al abrir las durante este libro.
nuestros fines porque no tratan de
páginas podamos ver los textos
El nombre completo del participar. Para bien del libro, hay
como reflejados en un espejo, para libro es: Relámpago. Poesía otros poetas que se arriesgan sin
que se encaren en otra lengua. contemporánea de Latinoamérica y duda.
Pod.rtamos pensar que la disposición Estados Unidos. Catorce poetas,
En contraste el poema "The
de los poemas en la página no tiene siete estadounidenses y el resto Machine", en su traducción por
tanta relevancia, pues en algunos latinoamericanos -aunque bien Marina Mariasch, además de
libros bilingües, texto original y podrían especificar que la mayoría ser interesa nte resultado del
traducción están totalmente. El son sudamericanos-, todos experimento, funciona como
objetivo en Relámpago es otro. Dejar nacidos entre 1966 y 1982. Este detonante para la llegada de más
de lado la forma en la traducción, experimento propone un diálogo traducciones que dan un giro al
que los traductores se preocupen de las obras; poemas en contacto. original. Maríasch logra traducir
más por transportar el poema Los poetas son lejanos, no sólo
un poema que se desprende y da
a otra lengua y no por hacerlo geográfica o lingüísticamente,
la sensación de que el español es
parecer idéntico al original. Por pues parece que desconocían, si su primera lengua. Empero, como
esta razón los textos se observan, no al autor, al menos los poemas ejemplo, el poema "El futuro" de la
"atraen o se repelen" -en palabras que tradujeron. La apuesta es
misma Mariana, en su traducción
de Cecilia Pavón. Podemos leerlos recibir los textos para traducirlos
por Noelle Kocot no sigue el mismo
por separado o saltar cada verso sin prejuicios, transportarlos a la
camino de la reescritura. Kocot hace
entre lenguajes, dejando así que lengua del traductor; reesoribirlos. una traducción que quizá funcione
dialoguen, se rechacen o creen un La traducción es aquí el lugar para de la forma más simple, pero dudo
poema híbrido.
establecer un diálogo. Desligándose que aporte de la misma manera a
Este libro demuestra que al de ataduras se otorga libertad
un libro experimental que busca
traducir, el texto original no se al traductor para presentar su
efectos distintos. La traducción
encuentra aislado, sino que hay traducción-reescritura. Hay quienes
más apegada al objetivo del libro es
mucha inestabilidad en la manera se arriesgaron más, otros prefirieron
de Fernanda Laguna, quien traduce
que se transmite el significado. mantenerse al margen, sin atreverse
"Is it a Murder" de Dorothea
La traducción nunca es ajena mucho hacen una traducción más
Lasky. Considero la traducción de
al original, todo lo contrarío, lo apegada a una calca y no se prestan
Fernanda como algo muy cercano a
complementa al mostrar lo que a la experimentación. La antología
la reescritura. Lo primero que hace
hay fuera de éste, en otra lengua. privilegia una labor que poco a
es no traducir literalmente el título,
Traducir es un fenómeno que poco va quedando rezagada, donde
sino que lo cambia a "Es un crimen".
ocurre en medio de las lenguas, no importa la imagen del poeta y los
Murder (asesinato) es sustituido por
donde, más allá de ser un acto en el amiguismos parecen no existir.
crimen, que en realidad cambia la
cual se recogen letras de un idioma
El bloque encargado de significación del poema al ir de un
para depositarlas en otro, existe introducirnos en el libro, con
acto en específico, a otro que en
una acción recíproca de desarrollo. CAConrad y Héctor H. Montecinos,
realidad es catalogado de acuerdo
Pensado en la traducción como una no se arriesga mucho. Los poetas
con un sistema penal
construcción mutua de desarrollo, tratan de respetar demasiado
Y no sólo cambia la forma en
ésta aporta al original, en Relámpago al texto en su lengua original
que se lee el poema, en pro de su
es palpable, pues los distintos tipos y no se atreven a ser partícipes
traducción, agrega palabras para
de lecturas que se permiten en el de este experimento colectivo.
dotar de significado en español, o
libro favorecen a una combinada, Permanecen en las periferias y sólo
incluso prescinde de versos:
secuencial o intercalada en donde "hacen su trabajo", llevan el texto
los poemas aportan hacia una a otra lengua. No son los únicos
I coming from the devil
posible resignificación del poema que lo hacen. Decir que esto sea
Living in the devil's house

90

Eating of the devil's food
Arn Idevil?
No

Vengo de donde viene el diablo
Vivo en su casa
Me alimento de lo mismo que él
Soy el diablo
No
No,no

Su traducción ya no se pregunta si
es el diablo, lo da por hecho. Nos
muestra el mismo poema en un
nuevo estado.
Relámpago intenta un experimento
que a momentos funciona, pocos
poetas entran al juego que los invita
a no respetar la forma y a privilegiar
el sentido para mostrar que la poesía
puede ir más allá de las palabras,
para trabajar como arquitectos del
lenguaje. No me parece raro, dudo
que a muchos nos guste leer una
traducción que ha dejado de lado al
texto original. No todos piensan a la
traducción como reescritura, incluso
esto puede ser arriesgado, pues en
ese intento se puede llegar a alejar
totalmente de ser una traducción.
Quienes más se aproximan a los
resultados que se podrían desear
son: Germán Carrasco, Fernanda
Laguna, Stuart Krímko y Dorothea
Lasky. Sus traducciones se
acoplan mucho a una reescritura,
gracias al reacomodo de estrofas,
sustituciones u omisiones
voluntarias y cambios sintácticos
que logran un poema autónomo, más
cercano a la lengua a que se llevan.
Como dije, otras traducciones
se sienten menos naturales, más
como calcas o reflejos idénticos
del texto original, muestras, quizá,

del desconocimiento de la lengua
a traducir, evento esperado en este
ambicioso experimento. Basados
en este libro no podemos aportar
a los debates sobre la mejor forma
de traducción, y menos juzgar
a los traductores. Además de
lo arriesgado que busca llegar a
ser el libro, celebro que se hayan
propuesto traducciones entre

s

escritores que se desconocían.
Que no estuvieran influidos por
quedar bien con el otro. Me parece
magnífica la apuesta de permitir
que la obra hable por el autor y no
sea éste quien tenga que explicar lo
que escribe e intente colocarse en el
mundo literario.

Eduardo Garáa Manríquez

ADA

ovela a voces, o voces de
la novela, El resplandor
de la memoria contiene
una prosa que surge de los
instantes en que los tiempos y
los lugares se cruzan, se fusionan
o se reinventan. Brota a través
del fulgor, de ese resplandor que
envuelve la reinvención del pasado.
Todo está ahí, precisamente,
porque todo nos falta, o tal vez
porque nuestra índole parece ser
la carencia y el diálogo con las
ausencias. Escribir para tratar de

ordenar o de propagar lo que no
puede ser ordenado. El testimonio,
ese género literario emergente
en los años setenta, da paso a la
exploración, a la indagación, pero
no en archivos o documentos, sino
en vivencias, en pesadillas, y malos
momentos. Decir lo que pasó, lno
es ya una forma de desvirtuar el
pasado? Pero, lacaso no es nuestro
único medio -el más vital, al
menos- para regresar a él? Y es
precisamente en este precario
equilibro donde se construye el

TÍT8LO: El mplcmd(ll de la

mcmo1w
A.UTORA: ( ,ral Agumc.
EDIT.A: L A.l\L
AÑO: 2014

�eje narrativo de la novela de Coral difuminaban a la figura de autor,
Aguirre: "Es de noche y atravieso con su repertorio de géneros
el mundo. Voy de sur a norte como discursivos. La omnisciencia, ese
antes fui de norte a sur lo cual me saberlo y decirlo todo, daba paso
parece lo mismo pero no lo es", a la deficiencia, el saber parcial,
dice Daniel, uno de los personajes, precario, sustentado en nuestras
al iniciar la novela, y con ello da maltrechas experiencias. Y yo,
pie al desdoblamiento constante.
ahora, no puedo evitar asociar
Norte y sur, sur y norte: he la condición coral de la novela
aquí los hemisferíos por donde que estamos presentando, con el
se desplaza la obra toda de Coral nombre de la autora, y me refiero
Aguirre. Esa cartografía movible a su nombre elegido ( a su seña de
nos remite a una memoria identidad) y no al patronímico
particular y a otra generacional. oficial, ése con el que se llenan los
Memoria múltiple que se mueve registros y las actas en los juzgados
por los meandros de la historia: la y cortes. Coral es coral, y aquí están
oficial, la contada y armada tantas sus múltiples voces, sus múltiples
veces, como se desplaza por la vivencias, pero no como testimonio
otra, la tergiversada, la historia autobiográfico, o no solamente, sino
condenada al olvido, pero que, como creación, porque El resplandor
de alguna manera, permanece, de la memoria es desdoblamiento,
transformándose incesantemente, espejeo, inquisición, sondFº·
en la memoria de los más
Dividida en cinco partes, pero
obstinados. "iAy de los que no han sin una linealidad fija, la novela se
osado descubrirse a sí mismos, estructura mientras se la lee. Somos
porque aún ignoran los dolores de nosotros, los lectores, quienes
este alumbramiento! Pero sepan le vamos añadiendo múltiples
que sólo se han de salvar los que sentidos. Porque terminamos
están dispuestos a arriesgarlo formando parte del coro de voces
todo", dice Alfonso Reyes en uno narrativas, y nuestro tiempo, el
de los ensayos que conforman su tiempo de la lectura, se fusiona con
libro Norte y sur. Y pienso en Reyes, el tiempo o los tiempos narrados.
porque como Coral, buscó en la Algunas pistas nos orientan: ahí
escritura las señas de identidad están los versos de Whitman,
de un pueblo separado por anchos o la historia latinoamericana
_mares y monumentales montañas, de la infamia, podríamos decir,
por parafrasear a Bolívar. Un parafraseando el famoso título
pueblo que es un género nuevo, de Borges. Quiebres recientes
algo por hacerse, por decirse y en nuestra peculiar formación
desdecirse: América Latina.
como habitantes de países en
Bajtín, en su clásico ensayo consolidación que nunca terminan
sobre la poética de Dostoievski, de consolidarse. Anhelos perdidos,
llamó polifónicas a las novelas encuentros, desencuentros,
heterogéneas que desafiaban el pasiones y traiciones, voces y ecos
universo racional de lo establecido, que resuenan, pero en cada ocasión
donde primaban un narrador, dicen algo diferente y al mismo
una voz y una conciencia. Estos tiempo nos traen a la memoria la
textos plurales, en contraste, condición efímera que nos define:

92

La muerte se impone en el
primer adiós. Una vez que uno
ha conocido la despedida, en
ese momento de la primera
muerte. Las que vienen ya no
son lo mismo. Salvo ésa. La
lengua percibe las partículas de
ese olor en el aire, como la de
las víboras, y las reconoce. Es
una vibración que remite a la
despedida inaugural.
La novela también es una teoría
sobre la juventud y su relación con
la historia. Una contra-lectura al
modelo generacional, en donde
cada cierto tiempo arriba un nuevo
grupo de muchachos a hacerse
cargo de los mismos anhelos y de las
mismas penurias que la generación
anterior. Aquí, sin embargo, las
generaciones se cruzan, interactúan
e intercambian fantasmas y dudas.
Una voz fantasmal, de las tantas
que pueblan la novela, resuena así:
Una célula en el mar, eso
éramos, y les voy a decir
algo espantoso, hasta nos
cambiaron el final, quiero decir,
nos cambiaron la historia, los
malos son ahora los buenos y
los buenos son ahora los malos,
ime explico? Al cambiarnos
la historia, nos cambiaron
las identidades, ni siquiera
podemos fraternizar con los que
quedan porque le desconfiamos
al otro, al antiguo cuate, al
camarada.
Porque lo que subyace a El resplandor
de la memoria es la desquiciada
historia moderna latinoamericana,
y que podríamos definir corno la
inadecuación entre la instalación
de los Estados-nacionales y las
divergentes realidades locales que

los primeros trataban de gobernar
y representar. Teatro de locos
donde cualquier relato o recuerdo
que pretendiera esbozar formas
distintas de representación o de
manifestación era reprimido y
condenado al olvido por el mismo
sistema que discursivarnente les
garantizaba a todos sus habitantes
el derecho a la expresión.
Esta imposición de recuerdos
y sensaciones, que sería la
historia oficial, se reproduce
en los individuos, en forma de
introyección, y nos orilla a ordenar
nuestro pasado con base en formas
establecidas: a cuadricularlo
con fórmulas probadas, sea para
condenarlo o para idealizarlo.
Por eso la batalla de y contra la
memoria se libra en lo público y
en lo privado, y por ello cuando
resplandece nos deja ver todas
sus posibilidades, algunas de las
cuales nos pueden hacer cambiar
radicalmente nuestra concepción
sobre el devenir del tiempo cercano,
propio:

forma de revivir la historia, de
hacerla actual, de confrontarla con
la realidad inmediata (memoria
versus vivencia). Y así vamos
explorando por los derroteros
interiores, sabiendo que el final
puede cambiar, que los actores
pueden intercambiar los roles, que
podemos pasar de protagonistas a
antagonistas, y viceversa:
Pero todavía vuelvo, regreso
a la conciencia, adiós, adiós
conciencia mía, para qué me
serviste, pinche cabrona, fíjate
la pericia con que nos han
matado día a dia, fíjate nomás
yo aquí tirada y tú tan sabia,
tan oronda, por los siglos de
los siglos anduve estropeada,
y tú sin siquiera darte cuenta,
hasta hoy, hasta ahora donde
con mi propia mano vuelven a
matarme. ¿y ahora de qué vas
a disfrazarte, tú, conciencia de
mierda?
Como obra literaria, El resplandor de
la memoria nos deja transformados,

Y entonces desgrana letra a

letra la verdad. La verdad según
él. la que yo no quiero, ni Paco,
ni nadie en este mundo. Porque
acaso las muertes pueden
desgranarse, el horror puede
desgranarse letra a letra, puede
Andrés volver para hacernos
esto. Estábamos tan contentos
con su fantasma, era tan fácil
imaginarlo en el discurrir de
los días escondiéndose por
los rincones y los atajos de
los muebles, los objetos, los
árboles, los puentes.
La experiencia, la vivencia y el
desencanto se vuelven presentes
en la escritura de esta novela: una

93

ahora somos un poco menos
nosotros y algo más del resto:
de esas voces que resuenan aun
cuando hemos cerrado el libro y
nos disponemos a reintegrarnos
a los vaivenes de la vida diaria:
otro tipo de teatro. Las certezas se
diluyen, las sombras crecen ante
la luz del resplandor y aparecen
los fantasmas, pero junto con
ellos también se muestra su
constitución retórica: fantasmas
que hacemos y deshacemos con
las palabras. Hemos presenciado
el espectáculo sublime de la
creación y la recreación de la
memoria. Las palabras han
cambiado nuestro mundo porque
alguna vez intentamos cambiar
el significado de las palabras. Ha
llegado la hora de dejar nuestra
zona de comodidad, de dejar de
ser transeúntes de lo cotidiano y
pasar a ser un poco historiadores de
nosotros mismos. ffstamos listos
para hacemos cargo del resplandor
de nuestra memoria?

Víctor Barrera Endcrle

�o e
. 8 °, L

E

N

A

e I oA

A

E E DE
TO
Q ELO
CRIST LC

o
L

a

POLO IIOan

A

R

T

I

~ lR

e o

.._,,
C"

-,,,

.,,.

....

o
-&lt;!'
-1-

&lt;

'V
~
~

,,
'f

.,..,,.,..

.,,..,
,,
00

-

A

..
IV

'º

IV

10

NAS, l) I R() Sl \ 1B(1 I () DI I () S P'.\J \ R() S I) El DE Sr C)

Allí donde se alborota en tomo a la
«espiritualidad", la "iluminación" o
simplemente la "puesta en onda",amenudo no
hay más que buitres bajando sobre un cadáver.
Sus me.rodeos, su vuelo circular, su descenso,
esta celebración de una victmia, enfin, no son lo
que pretende el Estudio del Zen, aunque en otro
cont.cxt.o puedan resultar ejercicios de singular
utilidad, porque enriquecen a los pájaros del
deseo.
El Zen nada enriquece. No hay cuerpo
alguno que podamos hallar. Las aves pueden
acudir y volar en círculos, d11ra11te 1111 tiempo,
sobre el lugar donde se cree está el cadáver.Pero
muy pronto se marchan hacia otros parajes.
Cuandoya no están, aparece de pronto la "nada",
el "no-cuerpo"que allí estaba. Este es el Zen Lo
que no ha cesado de estar ali~ todo el tiempo,
sin que se apercibieran las aves devoradoras de
carroña: no es el tipo de presa que ellas codician.
Thomas Menon, El zeny los pájaros
de/deseo.

a llegado la hora de ver
la luz del mundo. Entre
tanta vacua lunúnosidad,
entre los basurales de anuncios
aéreos que empañan la visión, el
camino a la luz se nos ha perdido o
nos hemos perdido en el trayecto.
El tránsito a la luz no puede ser el
mismo. No pueden servir las rutas
ya andadas. Ha llegado la hora de
encontrarnos con el prodigio del
verbo, con su desarticulación, su
desventramiento, la manufactura de
dar con el inverso modo, elirrúnar
conjunciones, pronunciar aristas,
sacarle punta a una palabra o
recargarla, a través del añadido:

94

IRES.

"asolo". Así, ya es otro el paisaje, se va
limpiando en el extrañamiento, se va
refractando la luz.
33 sirenas, de Rodrigo Guajardo,
llama desde un canto expandido
de silencios o nutrido de acentos.
La fragmentación se dispone a
arrellanarse, a veces encontramos un
solo verso en la página, tendido a lo
ancho en la blancura:
IÚ ida viva íba vida la dádiva IÚ la

[divida. (p. 27)

La disposición, como toda la
normatividad de esta poética,
obedece a reglas personales muy
precisas. Es decir, estamos ante una
voz, y las voces son como son, la voz
puede llegar a convertirse, como la
maléfica de Blanca Nieves, en una hoz
cortante y decapitadora. Y también, si
mutamos la v por la s, ésta, la voz, se
convierte en sos, el verbo ser que en
el español de Sudamérica equivale a
dar paso a la vida: sos, eres. (Lázaro,
levántate, dirta el Mesías.)
Las sirenas tientan, despiertan los
sentidos, hacen fuego del deseo, son
ardentía pura en el cielo del mar. En
realidad pareciera que la oración del
"Padre nuestro", cuando dice: "no nos
dejes caer en tentación", estuviera
apuntando al sufrimiento de Ulises,
quien tapaba con cera sus oídos para
no sucumbir ante el canto de las
sirenas. Estas son 33, treinta y tres
tentaciones para la edad de Cristo.
übranos de la tentación que no se
da, del meollo de la prohibición, de

95

la histeria sostenida de las mujeres
monstruos que carecen de sexo, y a
cambio, lucen un plumaje de pájaro
en la lejarua. Pero también libra a
Ulises de sus osadías.
De estas operaciones donde
el azar se empeña, la más pulcra
es el extrañamiento. lPor qué ha
de ser la palabra lo que estamos
acostumbrados a creer? lEs el
lenguaje una cuestión de creencia,
de costumbre, de uso y sobre uso y
abuso del desuso? lHay credibilidad

TÍTULO: 33 sirenas
Án'OR: Rodrigo Guajardo
EDITÁ: Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes.
Programa Cultural Tierra
Adentro.
ÁÍ«O: 2014

�en lo que oímos? Recuerdo la
primera escena de Solaris, de Andréi
Tarkovsky, detenida la fotografía
en unas algas que lenta y casi
imperceptiblemente se mueven bajo
el cristal de las aguas en un lago
próximo a la casa de donde saldrá el
protagonista.
Si bien, la película es extrema
en cuanto al planteamiento de lo
peligroso que pueden llegar a ser
las relaciones humanas bajo ciertas
presiones, si es el desasosiego y el
temor quienes despliegan sus oscuras
y calladas consignas sembrando
desconfianza y egoísmo, la primera
imagen de la película me ha cautivado
por llevarnos a la contemplación.
Algas que son alas bajo el agua
translúcida, como si la calma de sus
movimientos registrara una forma de
densidad que contuviera o advirtiera
el germen de una tormenta.
Cierto es que Rodrigo Guajardo
hace poesía. Pero la originalidad de su
creación es violenta. Va destemplando
paradigmas. No es verdad que se
inscribe en la linea de David Huerta
o de José Javier Villarreal, como se
comentó un domingo en el periódico.
En primer lugar porque ni Huerta ni
Villarreal juegan en la misma cancha
poética, de hecho, bien valdría la
pena preguntarnos si hay poeta que
juegue en la misma cancha que otro,
y segundo, porque, en todo caso,
· desde un punto de vista formal,
Rodrigo estaría más cercano a José
Kozer. Es decir, tanto David como
José Javier cuentan en sus cantos
versiculares. Kozer cifra bajo una
consigna mántrica, mientras Rodrigo
jala la rienda a su caballo verde, lo
jalonea intempestivamente, lo calma
y contiene, hace cabriolas y arremete
a galope tendido y sin freno hasta
venirse la voz-el ser-amor.
Rodrigo altera el orden tradicional

de la secuencia provocándonos a los
lectores una sacudida en el mirar.
Percibimos y entramos en un terreno
de la realidad nombrada que nos
había estado vedado. Ya habiendo
abierto esta puerta, si entras, no hay
marcha atrás. La proa no será del
barco, sino del océano.
solo hubo una vez
el plazo de una gota
un dígito de lluvia
luego
la estrella continua
su premura
instala la apertura
de sedes con violencia
que surcará dulcemente
donde ya no pueda ver
mientras clara aquí
la proa del océano
"C[Uedo otra vez

y tantos cuerpos adelante

extrañamiento y nosotros, lectores.
tenemos que detenernos. El libro se
convierte entonces en una amenaza
para las campañas de "lee un libro",
porque te está jalando los pelos, te
está gritando: iEstúpido, no se trata
de leer, es mucho más profundo, es
detenerse: es ver en el poema! la
sinestesia es entonces no sólo figura
del poema sino retórica viva en el
lector que contempla y observa lo que
aparentemente es pura letra.
El agua simboliza purificación,
pero aquí, en estas islas o "aínsulas",
hay demasiados huesos: "aquí la
recomposición de los huesos genera
un mayor pájaro de números" (p.
25). El orden ha sido alterado con
plena conciencia de causa ya que
hay demasiadas paronomasias en los
versos: "ni ida viva iba vida la dádiva
ni la divida". O se adentra en la acción
posible de la imagen presentada, en
este caso:

la sombra tarde de mi isla. (p. 15)
Oasis siamés

Y"la sombra tarde de mi isla" nos hace
detenernos en un paisaje estático: al
usar dos sustantivos unidos en vez de
sustantivo y adjetivo, como hacemos
naturalmente, el lenguaje potencia su
velocidad, mas resulta, que se trata
de una velocidad casi nimia, como
las algas de la película de T arkovsky.
En la poesía de Rodrigo, los objetos
cambian su propósito, entonces te
das cuenta de que los objetos tienen
propósitos y están vivos, y aquí,
a su vez, imantados. Razón por
la cual de la velocidad el lenguaje
entra en la suspensión sin el más
mínimo aviso. El silencio también
es música. Por tanto, la suspensión
puede ser una forma de celeridad.
Y, si el poeta desarma y rearma
las palabras, las dota de un nuevo
sentido: "plenura". Así llegamos a
la detonación. El lenguaje sufre un

96

mirada deslabrarte en el espejo
puñado de aguas desnuda
por tu piel lo visto ve
y es lo visto tú
mirada desde el ojo grande que te
[mira
la transparencia por la que
[recorrida

simultaneidad y juegos de semejanzas
verbales que provocan desconcierto
porque desestabilizan, te cambian la
imagen que esperabas correspondía
con lo nombrado: "ex plaia pura vulva
sola planeadora concreta" (p. 50).
Leer este poema cuya fluidez presenta
un cuadro erótico.

las palabras son óseas, se encuentra
en médula el cuerpo del lenguaje.

(...) siendo yo postro a tu lucido
tul fosforoso estío el ojo en el
sexo (...) la magnitud océanida
de islada desterrado ya lo cielo
rojo todavía del descarne de tu
cuerpo la violencia sublunar tu
menguante curva porque está
entrando en lo obscuro y he
aquí que veo lo visto tendida la
transparencia rnás intensa la flor
ingravidísima es una burbuja
sobre todo punto polar es la
estrella del vértigo que en leves
ahítos isonos cercenados golfos
contusos (...) escucha dinamista
resonancia es por arder flor es ser
la superficie de un dentro sideral
desnudo de hondo todo sí cuerpo
más alto el aíre alrededor está
saliendo por su cóncavo es núcleo
de la flama el hilo obtuso umbral
a frente profuso en volumen es
toda materia fibrosa un estado del
temblor una substancia tentativa
o palpitada y toda esponja llama
el ojo en la daga (.. .) (pp. 50-1)

fruto de una palabra ósea que no
[sé
surco en el agua su clara intensión

icé con su nombre una escalera
para subir por ella
los besos de mi boca
la boca de mi voz

una constelación de nácar con las
[uñas
ensatinado del vidrio que crucé
por una escalera el verbo de subir
[y ser
esquirlas donde la sed es el
silencio que cayó
Un poema integrado por cinco
dísticos, diez versos paralelos que
despliegan la elevación del lenguaje
con el nombrar y su precipitación
ambigua, sea corno callar o como
caer. Fragmentaciones y cortes de
dos lineas que no se tocarán, ¿es una
alegoría de la imposibilidad de la
pareja?, ¿o se trata de la afirmación
de la individualidad que pasea y se
despliega con el otro, frente al otro,
junto al otro, más no bajo el engaño
de llegar a ser uno?
El lenguaje de este libro es un

recorrida ciego de ti
el ojo donde vives no te ve

(oh imagen que ve la imagen queve).
(p.43)
El poema permite, por la disposición
de las palabras en el verso, que
la lectura se realice a la inversa
y generalmente funciona. Hay

97

ejercicio erotizado, esa erótica verbal
de la que hablaba Octavio Paz en La
llama doble, en este caso nos conduce
a una desestabilización de la posición
pasiva y recreativa del lector, porque
la lectura se vulnerabiliza, el canto
se presenta como acto y contra acto,
como silencio que viaja y acerca
otras dimensiones, la que contempla
el verso versando e inversando y su
línea medida que puede ser recorrida
en dos direcciones posibilitando una
doble lectura, por lo menos.
¿Por qué menciono a Thomas
Merton y ese cuerpo que es la nada,
lo que estuvo y desapareció y al que
volvemos para iluminarnos? Porque,
contrario a lo que podemos suponer,
la poética de este libro apunta
hacia el no~lenguaje, trabaja por la
descomposición, hurga, escarba,
reacomoda, juega plenamente hasta
recobrar de la palabra un sentido que
despierta lo primigenio y su anidada
pureza. Anonada el nido, ahora
busquemos a las mujeres pájaro.
33 sirenas hace que el sueño
conduzca a la vida hacia la celeste
y áurea dimensión aérea y también
hacia la sombra terrena en todo el
esplendor posible, en toda su grisez,
desde la agudeza del ojo fija contra el
cristal, llámese vulva el verbo o luz en
la maleza.

Minerva Margarita Villan-eal

�Á•TORES
Á•TORES

MARCOS DANIEL AC■ ILAR

(Ciudad de México,
1982). Ensayista. Colaborador de Laberinto de Milenio
Diario, La Jornada Semanal y la revista Tierra Adentro.
Es coautor del libro José Revueltas. Un escritor en la tierra
(FCE, 2014) y autor de Un informante en el olvido: Alfonso
Reyes (Conaculta, 2013).
(Monterrey, 1972).
Ensayista y crítico literario. En 2005 obtu vo el
Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes", y en
2013 el Premio Internacional de Ensayo "'Ezequiel
Martínez Estrada". Su último libro es Nadie me dijo que

'YÍCTOR BARRERA ENDIRLE

habría días como éstos.
ROCÍO CÁRDENAS PAC■ECO

(Monterrey, 1975).
Investigadora en arte contemporáneo. Analiza las
prácticas artísticas y sus relaciones con los contextos
políticos. Actualmente recupera el archivo de tres
artistas regiomontanos: Juan Alberto Pé¡ez Ponce ( +),
Juan Caballero ( +) y Juan José González.

ED■ARDO CARCÍÁ MAMRÍO■D ( Ciudad de México,

1990). Estudió letras hispánicas en la UNAM. Ha
colaborado con el Periódico de Poesía, Radiador Magazine
y Tierra Adentro.
LIZ■ET CARCÍÁ RODRÍC■U (Holguín, Cuba, 1978).
Licenciada en periodismo por la Universidad de
Oriente, Santiago de Cuba. Editora responsable del
periódico Vida Universitaria de la UANL
D■LCE MARÍA CONZÁLEZ (Monterrey, 1958-2014).

Narradora, ensayista, crítica literaria y poeta. Fue
coordinadora del Centro de Escritores de Nuevo León
y mantuvo por años la columna Literespacio en el
periódico El Norte. En 2002 recibió el Premio Nuevo
León de Literatura por Mercedes luminosa y en 2003 el
Premio a las Artes de la UANL.

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio "'Biblos"
al Mérito 2013. Sus libros más recientes son Antología
ROCÍO CERÓN. Poeta cuya obra dialoga con otros del caos al orden Qoaquín Mortiz / Planeta, 2013) y La
lenguajes artísticos. Ha recibido el Premio Nacional Dueña del Hotel Poe (Ediciones ERA / UANL, 2014 ).
de Literatura Gilberto Owen 2000. Es miembro del
Sistema Nacional de Creadores desde 2010. Para leer/ J. 1. J■NIELES. Escritor colombiano. Entre sus
publicaciones_destacan: Metafísica de los patios (2008),
escuchar/ver su obra acceda a: rocioceron.com
Todas los locos hablan solos (2011) y Barrio Blues (2014). Ha
MIC■EL CO'YARR■BIAS (Monterrey, 1940). Poeta, obtenido el Premio Nacional de Literatura Ciudad de
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo León Bogotá (2002).
de Literatura 2013 y publicó como coordinador el
volumen Biblioteca de las Artes: Literatura (Conarte, 2013).
ALBERTO C■IMAL

(1970). Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de T witter en una lista de las 140 mejores del
país. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.com.mx

BÁRBARA IACOBS

YÍCTOR ■■co MARTÍNU.

Doctor en ciencia política
por FLACSO. Profesor-Investigador en la Universidad
de la Ciudad de México. Su más reciente publicación
es "El humanismo radical de Juan Carlos Onetti", en
Revista del Colegio de San Luis No. 9.
(Monterrey). Poeta,
compositor, performer y musicólogo. Catedrático e
investigador de la Universidad de Limerick, en Irlanda.
Fundador de la Cátedra Cage-Cunningham de la
Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.

ÓSCAR MASCAREMAS
ALBERTO ENRÍO■ EZ PEREA.

Doctor en historia.
Miembro del SNl. Editor del Diario de Alfonso Reyes,
tomo IV, autor de Alfonso Re:yesy el nacimiento del Estado nuevo
brasileño y coorclinador de Alfonso Reyesy las ciencias sociales.

ED■ARDO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
laJohn Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
IOSÉ P■LIDO MATA

(Monterrey, 1987). Es editor en
Paso de Gato. Cursó la carrera de letras hispánicas
(UANL) y es maestrante en diseño y producción
editorial (UAM-X). Tiene un libro de ensayos
publicado con una editorial artesanal de Monterrey.
Hoy vive en la Ciudad de México.

ISABEL ORTECA RIDA■RA.

Investigadora Nacional
Nivel I y catedrática de la Universidad Cristóbal
Colón. Sus trabajos giran en tomo a la historia regional
y empresarial. Ha publicado capítulos de libros y
artículos en revistas nacionales e internacionales.
HAKAN KOMETA OZliN (1972). Escritor, traductor
e investigador turco-alemán. Escribe sus poemas y
cuentos en varios idiomas a veces mezclándolos en un
solo texto. Su poesía de estilo sencillo tiende a hablar de
temas universales como la existencia, la muerte, el amor.
ALEIDA BELEM SALAZAR (Torreón,

üL'YADOR OLCUÍN (Monterrey).

Ha publicado poesía
y ensayo en México, España y los Estados Unidos. En
2010 obtuvo el premio Carmen Alardín por La carabela
portuguesa. Actualmente vive en Brooklyn, NY.
(Hausach, Alemania, 1961). Poeta.
Estudió lenguas romances y filosofía en la Universidad
de Freiburg. En 1997 recibió el Premio Adelbert-vonChamisso, el reconocimiento más importante para
escritores interculturales en Alemania.

IOSÉ F. A. OLl'YER

Coahuila, 1989).
Poeta y editora. Autora de Miedo cerval (89plus y LUMA
Foundation, Zúrich, 2014) y la plaquetteAlviento !oque
es del pájaro (La Tolvanera Ediciones, 2013). Creó el sello
editorial independiente Stillness &amp;: Blood Press.
MINER'YA MARCARITA 'YIILARREAL Catedrática de la

Facultad de Filosofía y Letras y directora de la Capilla
Alfonsina dela UANL Ha recibido, entre otros, el Premio
de Poesia del Certamen Internacional de Literatura
Letras del Bicentenario SorJuana Inés de la Cruz 2010.

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO
REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
- - - - - - - - - LIBRERÍA / ARTE - - - - - - - -Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lunes: cerrado
Entrada hl&gt;re/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

IJ Casa del Lfüro UANL

. UANL.
UNIVERSIDAD AiñóNOMA
DE NUEVO LEÓN
Secrdan.adeExtcosióo y Odlura

-d,-

"- casa.JibroUANL

-~MK:Jor

-

PUBLICACIONES
U

A

N

L

��UANL
Ul&lt;IVDSIIW&gt;Alll'ÓNOMA DE,..,....., IIDN•

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487461">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487463">
              <text>2014-2015</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487464">
              <text>18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487465">
              <text>88-89</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487466">
              <text>Octubre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487467">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487468">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487486">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487462">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2014-2015, Año 18, No 88-89, Octubre-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487469">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487470">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487471">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487472">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487473">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487474">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487475">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487476">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487477">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487478">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487479">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487480">
                <text>01/10/2014</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487481">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487482">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487483">
                <text>2017229</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487484">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487485">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487487">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487488">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487489">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28236">
        <name>Arte del collage de Ari Chávez</name>
      </tag>
      <tag tagId="28231">
        <name>Cuatro poemas</name>
      </tag>
      <tag tagId="26710">
        <name>Dulce María González</name>
      </tag>
      <tag tagId="28235">
        <name>El arte del misterio</name>
      </tag>
      <tag tagId="28233">
        <name>El humanismo en Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28232">
        <name>García Márquez</name>
      </tag>
      <tag tagId="28230">
        <name>José F.A. Oliver</name>
      </tag>
      <tag tagId="28234">
        <name>José Vasconcelos y la Reforma de Córdoba</name>
      </tag>
      <tag tagId="4439">
        <name>Miguel Covarrubias</name>
      </tag>
      <tag tagId="28048">
        <name>Rocío Cerón</name>
      </tag>
      <tag tagId="28237">
        <name>Sergio Pitol</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17516" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15547">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17516/ARMAS_Y_LETRAS._2014._Nueva_Epoca._No._86-87_0002017229.ocr.pdf</src>
        <authentication>83f5d26e2a525b273a72d69b30bd79ba</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488071">
                    <text>����--~A.-~

Cinco poemas de La caída del ángel1

CAPIL~SINA

~

8 1 ~ UHNCR"nARIA o

UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

(in memoriam: 1933,2014)

No hallarás tu ciudad si no transitas
una por una todas sus aceras.
No hallarás tu ciudad si no la llevas
cimentada en tu llanto y tu sonrisa.
Desde que el mundo comenzó ha nacido
una ciudad distinta en cada uno
de los escombros, y una chispa nueva
de ilusión y de asombro entre sus torres.
Ciudad ni cimentada ni bendita
que surges de Insurgentes para muchos
aunque no para todos los que buscan
la pincelada de la eternidad.
Santa o demonio, nada importa ahora,
que no eres más que piedra sentenciada
a ser agua de nuevo como fuiste
antes de ser de este planeta Tierra.

l Libro inédito, a publicarse este año por la UANL.

�~~-=---'-'- - - - POHÍÁ

No dejes que tus ángeles regresen
si no cargan el pan bajo sus alas,
diles que basta de papá gobierno,
que aprendan a moverse por el aire

y no olviden dejar sobre la mesa
el pan y el vino de los buenos dias.

Toda la noche anduve entre tus ruinas
pidiendo salvación y nadie pudo
dinanútar mi oscuro pensamiento,
remover los escombros y las piedras
y rescatar los vivos y los muertos.

Que limpien la ciudad y que la vivan
compartiendo su vuelo y sus memorias,
y las ruinas de todos los temblores.

Todo el día bailé con tus campanas,
cincuenta y dos campanas todas juntas
como juntos un día cantaremos
unidos los que fuimos siempre tuyos.
Toda la noche negra Yluminosa
fue a los ojos de Dios una sorpresa
que nunca olvidará cuando la Tierra
sea de nuevo felizmente Agua.

�Hay quienes llevan la ciudad a cuestas
como un costal en el que cargan todas
las casas que habitaron o las calles
de las que no recuerdan ni su nombre
Hay quienes llevan su ciudad secreta
cual si fueran cargando un niño muerto
que engendraron tal vez bajo la lluvia.
También existe el que dibuja un mapa
cada día distinto y que lo habita
como si no existiera otra manera
de atrapar la ciudad para sí mismo.

Es la voz lo primero que amanece
en la ciudad más muda y más sonora.
Primero es el pregón, luego el olfato
del pan que intenta dar los buenos días,
o la insistente soledad que encoge
la luz, para volver cuando anochezca.

..

Es la voz lo primero que amerita
llegar al corazón de los altares
o dar sentido a todas las carencias.

�•

1

..
ü\ MAÑANA DEL 10 DE MAYO Dt. 2014 RECIBÍ UNA LLAMADA TELEFÓNICA QUE
ME PRECIPITÓ AUN MAS t'\J LA ()RBITA DESCENDENTf EN LÁ QUE YA NOS
HABÍAN LANZADO A PRlNCIPIOS DE AÑO LAS MUER•T: s· oEJUAN GE.L\lAN
YJOSÉ EMILIO PACHECO, SIN D~}AR DE RESENTIR LA POSTERIOR PA_RTIDA

.

INTEt-.1PESTIVA DE FEDERICO CAMPBELl HABÍA MÜERTO CAR:-..1EN ALARDÍN
DE UN PARO CARDIACO. NO PODIA GRE~RLO YERA UN HECHO LA RfCORDE
JUNTO COi\.., RA~HRO GARZA, EL DOMINGO 23 DE EEBRERO EN BELLAS ARTES.
HABIA~iOS PRESE!\ífADO LOS UBROS DE HIPERIÓN en, T LA UAt'-!t EN EL MARCO
J
DE LA FERIA DEL UBRO DE-L PALAClO Df .MINF..RÍA.. Y CARME~, GE~EROSA
~

COMO ERA, HARÍA. ASISTIDO Al ACTO e\ ACQMPANARNOS. NOS DISPO'-.:ÍAMOS
A,IR A COMER PEPE GARZA, JUAN DOMINGO ARGUELLES, MARGARITO
CUÉI.LAR, HUGO GUTIHRREZ VEGA, LUCl, SU ESPOSA, Bl'.AÑGA LUZ PL'LIDO Y
YO, CUANDO DE PR01\1TO ADVERTÍ QUE CARMEN Y RAi\HRO SE HABÍAN IDO.

!i

i••
i

.!

!=

-

•

Un recorrido por
Carmen Alardín
.
• MIMIRYA MAlllilllTA. 'YILUJUlliL

'º

-------------

e

cambio, se vuelve cautiva entre sus redes, no para
establecer como prioridad una comunicación, sino
para que se genere algo más, algo que nos transporta
con su magia, una suma de plegaria y comunión. .

annen se fue sin despedirse. Lo cual le
agradezco, porque asi siento que nunca se
fue. La veo con su gorra y su sonrisa picara,
amorosa, eterna, girando siempre alrededor de este Dios:
"Ubranos, Amorn
Ubranos~ Amor, del pecado de lo preciso,
libranos del nombre.
Porque el rayo de luz que me conmueve
tiene las mismas alas y las-mismas maiianaS
en cada amanecer del horizonte.
Caricatura roja de la luna
que coqueteas lánguida de espacio,
sábete que d poeta,
fuera de toda historia y artificio,
en el pecho de Dios no ruvo nombre.

¿Hasta cuándo los dioses que inventarnos
resistirán sin que la tprtura de la realidad destroee
como un instrumento medieval sus bellos
(miembros?

•
\

iPor qué el poeta no tiene nombre para Dios? iEs
parte de su.misterio? ¿Está al margen de la utilidad
divina como en la vida del mundo? Su mirada es
critica e irónica, pues ¿qué es lo que defiende un
poeta sino su nombre? Carmen solía decir que en
un periódico nunca ibas a encontrar "Se solicitan
poetas", porque la palabra de la poesía está tocada
por un hálito que aleja a los mortales del trajín
cotidíano. La palabra si es solicita, comunica e
informa. Pero cuando es tomada por la poesía, en

11

.

¿Cuándo proclamarán su libertad
y arrojarán lejos de si las viejas frases
que en nombre del amor o de la muerte
o hasta del más allá les repetimos?
¿Cuándo la rebelión de nuestros dioses
vendrá por d sombrero del obispo,
por la reliquia de Santa Teresa, o por el manto de
San Sebastíán?
Los dioses, tíi lo sabes.algún dia,
surgírán de la vida que les dimos
a fuerza de llamarlos y pensarlos
y harán su propia institución.lejana
y con justa ven~ nos encarcelarán en lujosos
(altares.
A ti tal vez te toque la espada de San Jorge
o d séquito de San Isidro Labrador,
y en un suave intercambio con los tritones griegos,
derramaremosmuruamentenuestra savia en el mar.

�- CARMEN ALARDÍN ES UNA POffA
No sabemos si el caracol
es la ·concha que lo cubre
o el cuerpo blando
que esconde como cera litúrgica.
Un caracol si te conoce.
Él sabe dónde principia el afina
o termina su cuerpo.
Él te conduce cada primavera
por los viejos encinos.

ENAMORADA DEL UMIYERSO,
POR ESO PUEDE HABLAR DE SUS
PORMENORES, DE SU ACOB!MffE

FALLA, DE SU PROCUYIDAD A
YACIARSE DE ESPÍRITU.

Llegó entonces la verdad poética a instaurarse en
el ~u~do, porque los dioses, efectivamente, ya no
En espiral
res1s~1ernn la torturada realidad e inventaron su
te va llc.n-ando hacia tu cuerpo etérico;
prop1~ mstituci6n lejana. Así Carmen nos muestra el
mas no sabemos si darás el salto
des~J~ que padecemos al no haber sabido ni podido
antes de que en tu ascenso reconozcas
convivir con los dioses, darles su justo lugar en eI
la canción escondida_
·
mundo. Ante la falta de_visión humana derramaremos
nuestra savia. Carmen Alardín es una poeta
E "cuerpo etérico" y "la canción escondida" son claves
enamorada _del universo, por eso puede hablar de sus
, de la poética alardiniana, que se extiende más allá del
po~enores, de su agobiante falla, de su proclividad
poema, en la propia vida. Carmen escribía siempre
a \'ac1arse de espíritu.
e~ el papel y en el viento, en sus largos recorridos ;
p~e por el D_F., o por las calles de la colonia Linda
"Navajas vivas"
Vista,
en Monterrey; en las lecturas permanentes
Si tú me preguntaras por qué vivo,
a los
. .
. . textos de sus talleristas-, en sus rev1srones
y
tan sólo con vivir respondería.
cnt1cas;
en
la
desaparición
de
su
madre
cuand
.
.
,
oqmso
Dejana caer esa navaja
camb. 1arse cl nombre por Carmen M~ll
cu.u, para evarla
para matear mi espacio abierto,
• consigo. Como Marina Tsvietáieva, preguntó por el
Yolvidaría todos los quehaceres
~a, esa ~úsica ~e parece entonarse en secreto ante
que no fueran de amor
la
mcred~dad Siempre creyó en la eternidad y desde
o de silencio.
allí nos nura.
Si tú me preguntaras por qué vivo,
por vivirte otra vez,
la estrella se cambió por una hoja
desviviría.
tirada en el jardín
El jardinero en la mañana
~ tradición germana que anticipa~ búsqueda mística:
casi perdió la vista al verla.
Hildegard von Bingen y el donúnico Meister Eckhart
lQué fragmentos extraños
~tt· &amp;
,
.".1sa por nuestra poeta, Ypor sus ojos pasaron
deja caer la noche?
tamb1en los místicos españoles San Juan de la Cruz
Noche que anda buscando pistas
y sobre _todo Santa Teresa de Jesús, a quien Carmen
por
si logra encontrar esa mañana
homenaJea en sus "Navajas vivas".
• que se cuajó en rus ojos_
_Y ~e este trato y participación con la poética
mISn~a'. Carmen Alardín viaja al conocimiento
La mañana que se cuajó en sus ojos ese 10 de mayo
cabahsnco, y a~emás, se allega al tarot. Interpreta
perseguida por la noche, nos anuncia que Carme~
las cartas con rigor cáustico. Va y viene del pasado
fue
. transportada en foz , porque "Todo poema es
al futuro para plantear acertijos a la vida. Sabe leer
mcompleto
/ Sólo las formas naturales ¡ red ond eansu _
a los otros y se lee a sí misma:
·
ClC1o"_

12

Cuánta sabidurta encierran estos versos- Sin lector, esa
fonna de la naturaleza que es un ser humano, el poema
no existe_ Puede estar impreso, pero sin su circulación y
lectura, no hay vida que active la vida del poema
La poesia de Carmen Alardin es sugerente.
Entreacto es un libro de madurez, donde la fuerza
y la frescura son el binomio que determina la
contundencia. E erotismo vibra acorde a un aliento
particularmente musical. Si en algo se vincula su obra
con la de Gabriel Zaid, es en la forma conceptual de
dar con la poesia, a pesar de los tonos abismalmente
distintos. En general el súnil prepondera como figura
retórica en sus poemas, y están presentes ciertos
elementos vinculados a la atmósfera de la poesía
modernista -un modernismo decantado-, como
podemos observar en estos versos de ..Las manos
como dagas":
llegamos a la torre de la aurora,
y tú y yo como topos,
buscando en las tinieblas
el modo de acabar las desventuras
sin que llegue la torre a desmembrarse,
por estar su raiz sobre las lágrimas,
sobre lagos de púrpura y azogue.

La navaja ha logrado materializar en sus poemas
la revuelta femenina ·contra el sino de despojo, de
humillación y amargura que emana de un pequeño y
cerrado mundo donde se tasajea al amor: cuerpos que
se desencuentran, historias mutila~s entre fechorías
y asesinatos, crímeyies familiares y diarios que una
rutina enferma y degradante repite_
· "'Matamos lo que amamos, lo demás/ no ha estado
vivo nunca", dice Rosario Castellanos;1 las navajas de
Carmen Alardin rasgan las cortinas que cubren los
actos de la escena vital, rasgan y si es-posible hieren
el cuerpo amado. El .erotismo se da al rojo vivo, en
trazos violentos que suceden eti el propio poema,
- como si éste fuera una habitación en el que la poeta
abriera puertas hacia un interior más denso y oculto.
En él habitan cuerpos que se aman y fustigan, se
hieren sin que se muestre sangre. La poeta sugiere
y presenta con sutileza la noticía sin que ésta
1 Rosano Castellanos, ~~ tino", en Poo.ia no a fS tú, p. 171.

13

U POESÍA DE CAbEM ALARDÍM
ES IMPLÍCITA Y POTENCIALMEMTE FEMIMISTA.
amedrente. Allí radica su potencia. El modernismo
decantado que se señaló antes ofrece una noche
cerrada en.la cual no son piedras preciosas las que
brillan·, sino la concha de una ostra que encierra la
perla del dese0 y el hastío.
La poesía de Carmen Alardin es implicita y
potencialmente feminista. En ella el resentimiento
contra la inmovilidad histórica de las mujeres apunta
con el arma masculina en la mano; apunta contra la
violación, contra el atentado social que pesa sobre la
creación, contra la violencia y la dominación que
devalúan la maternidad. Y desde ese espacio único,
a la vez privilegiado e íntimo que es la maternidad,
revela, en ..La navaja imposible", que quien ha escrito
la historia no ha rescatado el origen: "sin descubrir
que al fondo de su vientre, / se ha quedado olvidada
una palabra/ que un hombre ya jamás rescatará". Algo acontece siempre y es mortal, pero no lo
sabemos. El misterio cierra drásticamente la cortina
sobre lo sucedido: Es el nústerío del silencio (en "Pilar
de sombra"):
iDónde vas a guardar ese silencio
que llevas en las manos;
ese verdugo huésped de tus dedos
y el principio de dudas y caídas?
iDónde vas a guardar ese silencio
disperso en los papeles
como el pájaro hambriento que conoce
la jaula de sus dias?
Ave de eternidad muerta en ·sus labios_
Y ese místerio tiene una aureola de sordidez y

pesadumbre, de lo que como pacto secreto se calla.
El erotismo está presente y se.le encierra como un
ideal. Por ello fa poesía de Carmen Alardín guarda
una riqueza esencial: la sugerencia, la magia del
desconocido y siempre trazado desúno que atraviesa
el círculo de nuestros días. En su libro póstumo,
La caída del dngel, la posibilidad de regeneración y
resurgimiento de un cosmos actualmente abatido

�EL ESTADO DE MUEVO LEÓN DEBE MUCHO EM MATERI~ DE C•LTURA
A EST• CRAM MUJER,, OUE MO BACÍA DISTIMCOS PARA DIFUNDIR
POESÍA ENTRE LOS·CAMIOMES URBANOS Y I.OS MUSEOS.
gravita sobre la tiniebla que se extiende en los
acontecimientos sociales, como una esperanzá
definitiva. Tal visión es el legado de nuesti;¡t poeta.
Aunque Capnen nació en Tampico, en 1933, buena
parte de su vida radicó en Nuevo León, entre su casa
que tenía en la Colonia Linda Vista y una maravillosa y
antigua casona de arquitectura norestense en Villa de
García, donde solía quedarse los fines de semana. Allí
invitaba amigos. En el tapanco de esa prodigiosa casa
mis hijos fueron dichosos. En el comedor rectangular
disfrutamos comidas y hablamos mucho. García Lorca
solía estar cerca, quizá lo atraía la blancura de los
muros y la oscuridad de la madera, parecidos a su casa
de la Huerta de San Vicente. En el patio de esa casona,
entre mesas de azulejos y geranios, gozamos el calor,
cerca de una acequia por donde corría el agua hacia los
árboles de la huerta.
Carmen estudió Letras Alemanas en la UNAM
y fue becada para cursar una especialización en el
Goethe~Institut de Munich. Después ingresó a la
maestría en Letras Mexicanas, también en la UNAM.
Su primer lil;&gt;ro, El canto fr«gil, se lo publicó a la edad
de dieciséis años Ramiro Garza, quien siempre alentó
y procuró su vocación poénca. Ramiro; su esposo,
siempre creyó en ella como en una sacerdotisa que
había irrumpido en nuestros días para bendecirlos.
Desde que se casaron su actividad fue ininterrumpida;
a esa primera publicación le siguieron: Pórtico labriego
(1953), Celda de viento (1957), De,spués del sueño (1960),

Todo se dqa así (1964), No pude detener los elefantes (1971),
,Canto para un amor sin fe (1977), Entreacto (1982), La

violencia del otoño (1984), La libertad inútil y Algunas
noches (1992), Caracol de río (2000) y Miradas paralelas

(2004). Su obra ha sido compendiada en numerosas
publicaciones. Entre las más recientes se pueden
destacar: Estrellas de musgo errante, editado en conjunto
por Conarte y El Tucán de Virginia en 2012 en la
colección Ráfagas de poesía; Para que las estrellas te
recuerden, publicado por la UANL en 2013, y La caída
del ángel, que también editó la UANL este año. En
reconocimiento a su labor como poeta, tallerista y
difusora cultural, Carmen Alardín recibió numerosos
galardones. Entre ellos, la Medalla al Mérito Cívico,
que le otorgó el gobierno del Estado de Nuevo León
en 1989; el Premio a las Artes, concedido por la
Universidad Autónoma de Nuevo León en 1999; el
Premio Xavier Villaurrutia, que recibió en 1984; y una
beca del Sistema Nacional de Creadores, qu€ obtuvo
en el año 2000. En reconocimiento a su destacada
trayectoria poética, el Consejo para la Cultura y las
Artes de Nuevo León instituyó el Premio literario
Carmen Alard1n, que desde el año 2004 busca
esti~ular la creación poética de la región noreste.
El estado de Nuevo León debe mucho en materia
de cultura a esta gran mujer, que no hacía distingos
para difundir poesía entre los camiones urbanos y los
museos. Alguna vez le preguntaron cómo se veía a sí
misma y respondió que como una señora que lavaba
y planchaba ajeno. Bajo este paradigma de encontrar
el hallazgo donde menos lo esperas, Carmen Alardín,
con su vida, es un ejemplar único, una flor de amarillo
encarnado en el fulgor desértico. •

---- --. -. ----

,.
\_

��n ágil recuento de la porrada nos permite
advertir el texto "Annas y Letras" suscrito por
Raúl Rangel Frtas, incompleto, ya que su final
lo encontraremos en la postrera página, la número cuatro.
Enfrente de ese escrito, enmarcado, uno de los sonetos
enúnentes de la lengua espaiiola ("Su cuerpo dejarán, no
su cuidado; / Serán-ceniza, mas tendrá sentido, / Polvo
serán. mas polvo enamorado."). Su autor: Francisco de
Quevedo y Villegas (1580~1645). Por úlómo, en la parte
inferior, a la derecha, una transcripción con la finna de
Cervantes: "Del famoso discUl'SO sobre las armas y Jas
letras que hizo Don Quijote".
En la cara posterior de esa página inicial, un ensayo
de Roberto Hinojosa titulado "El derecho y la paz'\
Abajo, a la derecha, el programa de la "Semana de
· Historia del arte en México" a cargo del Departamento
de Acción Social Universitaria.
En la tercera plana, un detallado informe de la
"Tercera asamblea nacional de rectores". Abajo, al
centro, el directorio del bolean que no indica el nombre
de su director o responsable.
Por último, en la página cuatro, "Creación de la
Universidad de Nuevo León" y "Programa de trabajos que
desattollará el Instituto de Investigaciones Científicas"; al
final de esa tercera columna, el nombre del ti~ de ese
Instituto, el doctor Eduardo Aguirre Pequeño.
,

11
la importancia de la primera página en cualquierpeáódico
o revista tampoco podrá ser rebajada en esta ocasión. En la
página matriz del mundo editorial universitario del noreste,
las pruebas están sobre la mesa. El articulo de Rangel Fñas,
sobriamente titulado y prácticamente pleonástico, equivale
a un editorial con toda la mano. Y por lo tanto, traza el
rumbo que habría de seguir no sólo el boletín -después
revista- sino la institución universitaria en su totalidad
Sin titubeos ni alambicamientos cerebrales. El boletln
iñcipiente y la universidad en vías de restablecimiento
deberán asumir no el ensalzanúento de las dualidades:
su prédica busca la integración y no la segmentación.
Pero rampoco se trata de sucumbir al pragmatismo. A
semejanza del cuerpo humano, unos ói:ganos se ocuparán
de la manutención primaria y otros de la búsqueda de
algo así como del destino superior y trascendente. Todo
será vital Las annas apoyarán alas letras -y viceversa. Al
unisono, sin jerarquías ávidas de marañas y parálisis.

PfNGii:~:::t~~~~:A~

Una nota sustancial y pequeñisima. Alpie de la primera
columna de ese que hemos calificado editorial y no articulo
a secas, se lee "lPor qué no, siquiera, Letrasy Annas? -Nota
epjstolar de don Alfonso Reyes." Al hijo del general -y
gobernador de nuestro estado durante casi veinte añosno se le acomodaba enviar por delante a las anuas en lugar
de las letras. Pero aquí Rangel estaba siguiendo la pauta
cervantina. Taneo que, para borrar cualquier duda, agrega
algunas líneas del discurso que al respecto incluye el más
entrañable novelista de todos los tiempos en su ~ijotc.
Además, apela a la eufonía. lSuena igual Letras y Armas
que Armas y Laras? Y como remate, habíamos quedado
en que nada ni nadie tiene primacía. Todo importa
simultáneamente o d orden dt los[actores no altera elproducto.

LAS SIGUIENTES
El PRIMER BOLETI
PUBLICADO EL 31 DE ENERO DE 1944. l

Urmu4 ~ebrIJ
_J/

'

Bolctln Mciuual de la Universidad de Nuevo Lc6n

111

Muy crueles y violentos eran aquellos tiempos. El
infausto desenlace de la guerra intestina española
favoreció -paradójicamente- la vida intelectual
de México. Y desde luego también la Universidad de
Nuevo León acogió a esos sabio_s, artistas, pensadores-y
poetas exiliados. Uno de ellos fungió como secretario del
departamento que capitaneaba Rangel Frías. El poeta
Garfias apuntalaba las sucesivas ediciones de Armas y
Letras, al igual que lo hiciera con munificencia el profesor
oriundo de San Pedro de las Colonias, Francisco M.
Zertuche. Por eso y por muchas razones más, el apone
ibérico fue constante en la Escuela de Verano y en -por
supuesto- el boletín mensual que nacía en los albores
de 1944.
Pero en el Departamento de Acción Social no
había barruntos de sectarismo ideológico alguno. El
anuncio de la página dos detallaba que la "Historia del
arte en México" incluía, para empezar esa semana de
conferencias, ula estética precolombina de México", "Las
artes de los pueblos mayas" y "Las artes de las culturas
de la meseta gran-mexicana". Las disertaciones correrian
por cuenta de Salvador Toscano, investigador altamente
reconocido y amigo personal del licenciado Raúl Rangel
.Frías.
En las breves páginas del boletín Armas y Letras
hubo pues siempre espacio para los complementarios:
arte y ciencias, filosofía y mátemátícas, teodolitos
y coreografías. Y una vez más, ahora en esa edición
primigenia, el arte de los antiguos mexicanos se trenzaría
· con la lírica hispánica de los siglos de oro.
18

ENERO 1944.

ir

ASO I . NUM. 1

D.A.S.t;.

Q.~9ía Poítica

5 O

N

E T O

~RRAR podrtÍll mis oj/)$ la po$1rera .
Sombro. qu, me 1/euare _el blanco d,a;
y podrá desalar ula a/11111 m,a .

l.,

Horo. a su

afán anai0$0 l1son~ra.

illas no dt e$C/ra 1,arte tn la "":';'
Dejará la memoria ,n donde arf1ª•
~a&lt;iar sabe mi llama la agua fr a
perder ti res~to a /tlJ severa;
'
D·
isión
hadado,
sido,
Alma, a quien lodo un 10$ pr
han
\ 'enQ,, que humor a 10f110 f,ugo rdid

i·

glo11osamtnle a
o.
Su cuer¡,o dtjarán, no su cui~a~o;
Strán uniza, mas tmdro sentido,
Polvo S(nín. más polvo t110morado.
Q~'EPO

Médulas, que hl,n

•

Del Famoso Discurso Sobre las A~_mas
Y las Letras que Hizo Don Ou1¡ote
"
s;,ndo. ¡,u,., ctn&lt;Í qu, las
armas ·;~quiutn npirilu, romo las

eslá sujda a ellas y que las ley n caen
dtbajo de lo qut 30n letra.s II letra1/os."

lel~as, ... ·Ha;lo de los le/ros huma·e uu /in poner en su punto

las leyes no se podrían mlslenlar _s,n

na:s: · ~;

la ju~icia dislribulioa., !J dar " roda
UIIO lo que es su110,

mtendtr II hn~r

ue las btunas t,¡¡a u guard~n. Fm.
q r cierÍo, ~neroso Y al/o Y digno dt
"::indt alaban.a; /H!ro no d, tanta
!f.omo meru• aquel " q1i, las ar~••
(1/iendtn, las cuales tienen por_obJelo
fin la pat. que ,s ,t ma¡¡or bi,n qat

fos hombrts pu«ten d ~ en esta
vida .• •·• "
~

I

da

Esta ¡ia= que ,. ' ~r -

d~"¡i,; de la guerra: que lo m'!"'o
es decir armas que guerra ... '.·.
..

:--...., ; ; --., ~ . _ lfflll

,.,...,"'"""""

'r ,...,.._.,_. . . . . , •

0..

1, en/re la.. qu, h, dicho.

die;~·¡,;; klra.• q11, sin e/In., "" :
¡,&lt;,&lt;lrinn s,1sltnlar ,,,~ armns. ¡1&lt;1rq
, /,r ,,urrra lnmbiin fit'l-U- s,r., ,,.,,n U
, .
,

"A ,sto

rtsl)ondtn la$...f1rma&lt;. q~e

ellos. porque ron las armas se defttn•
den las rt¡níblicas. u CMMll'&lt;ln los
reinos. se guardan las ciudadu.. u
aoeguron /03 caminos. se despo¡an
l~s m,,res de rorsarios; 11 final!"''!'''•
.; ¡,or ella., no fu=. 1~ repub~ilos nin0$. la;s monorqu1a.,, !as c11ufadts. los &lt;W11inas de mar II fterra ~?·
rían sujrlo., al rigor !J a la con~usum

ut /roe ronsigo la guerra el tiempo
:~ue dura II tiene l1"uncia de usar de

s,is l)rii•ilegios y de tus fuenas: 11 n
razón OIÑriguada, que aquello . que

mñ• cuma se edima g debe

n/11TUU

,n má:t.....
CEav.&amp;NftS

�El DERECHO y LA PAZ
L

Adoc!Ma jo,icbde Hans ~-ru¡,,,
~..,..,.debsÑSffrtde,
,por-.,,d,...,.... ip,a .. Qnl)Od,

.. ow,, del Det,m, ~ - -.. f&lt;anlo la

~ ,,...,,,donde.e

"'-del Oer.do

"'°""'ta~

tiont su ....,lo y
,d),e llilnnacbs _,.,, d!! ~-~
Q,n ,,.... y -

jushc» ..... ~ •

kel.."""°dmk~;un,,.~
raneo y es - - ~•.,,,..,,. dt lo •0131
~ o a&gt;rd&lt;o,odt ~ - ,.,-,. _ ,

"'°

do """""'• ""'5 no OMdemos
esti onsert, en
l, - - 1""'6&amp;:a noo-bnr;,,.., y l)QIICi6r,

ldasóflCI ......

su¡ -

., ..-.~-de-....-.

~Ir. . . . . . Y &amp;,

lpoa. · - .. lwl,lo dé hlbe, su e&lt;fuerm «&gt;nslftv¡e

-

- ~ lo cimo es -

~ iuriclcx,; • mk de ""'· o,n su
ldo.wo, t&gt;.d&gt;ligod,, , _ lo9""1de~

1

! L I •~ ~ ~ - ~ - - . - ·

de&lt;&amp;10lden--,~do
la ainclct• tunan,. Es ., 0.,edto el y mis •

ad,

tJarz - - ,..,,. hoy -

por el horró,,

En el •"""" y cuorto apio,lo¡ esU1&gt;1ea, las

,.i..:.ones..,.,.~ fslado yel Oe,1'Chc, ,,,,,..,...,.,_

....... - &gt;denda ,.,¡,cµra - horia pel,gr;w
.. ~ d e l a a&gt;rcñdod ~ "'"'"P'Oar.c,..~ha) do la teoría juródoc., ~ - " ' " ' ~

Oe,,cj,r,

'º"""""""'

det,o -

... -

rur,,

°""•
•"°

,_,.._

No, bíor\ " _ , . el OtrecJ,o ., hombre
"""""""""" .... tómu, pac,f,a de -

J:'&lt;bor,_..,

a,n&lt;111u),, ,l -""'"""°'.,~lo ,s1.,

SClm!rer a l6'l

r ~ nuwbamei,
cano lo - "....
'~
, ., hod-o
de~
...

bloa,, lo ~ o l a - A ptq,ós,to de
iustif1CM ti Quitra cerno ~ ~ U'\a
_,.,. -i&gt; en l o - ~
q.,o
a, P,,nbp,o, b gu,na es"' def,1o, etando ,ófo

dootogóoµdQdo " - ' · ~ · .., a,n tsl• S&gt;lu.:m no,. •t;i;vf fO'IClo del
.,.--.. ,. o.,,. .. ,.,"" de ~
'1-8'•
awro eflO:&gt; dr tcnfr.idimct 5•
4ia: fflet.

_

.. _delaoenciodelOon,ct,o:Q,n

-

..... dd,o_ .... _

..

esf\do

do! 0ond-o " ' - ' , , ...... - h,c,,.,. ...
ciilogoo,n K,l,,,,;~endorde,_

......¡,oc1,a,a,...._--....,..i.~
!111'"'--.... .,..,. ... ,_,..,~

.i. .... .......,._

o.~-... ~ .. "'°""''""'°

IU'da&gt; y - • • en lo Faculad de 0...-

doc•-

dio, ..
l&lt;dse, ... . . . . - ~ ,n.,
flo;o. "'501,n,;1)"' ,J,.,.,., de los ca,os.., ,...,.
-onler&amp;&lt;nel-deli.m.-delo..ed!o; ...
por Qailo ~ o,n ..
,_,, fonN de p1,n....., el pd,l,rn, y oon el
ISlnCIO- de _,.hglción q. apio, lego

eras.

~"""'·--~-""'

""-•--e1....._,,.bisioode.
cP!"' y cáno .. ti llndo
&amp;.su_d&gt;Jo_n&gt;llrvob,,,.....,ellOf"
Oe,l!d,o y Paz ,n los ~ lot"""""""°
,,...._po:,ltle,,úde r. paz """~ de - - cuordo .. · - de.,.......
~ del !,,ya _ . . LI cwo.&gt;stanc,o
de&lt;i"' la.,., íur,,,, de,póetl,, )'8 tq, ...... -

todo.,

.

ll,,t&lt;h:,..,,,. ... Estados,.,,..,_
..,,~,,.,..,.dec_lodo,..,_

dos_,"'

Por•'-

_,,."""".......,.. d t l o - - q . , o

p,rocb..,.,..,..,._opl,,-.,d("""'f••
f\otur• d!l monlo

La, ¡ul,los de "' _,_, . . - . .. ""' haa,,.,.1uetzos--.,_,,..._r._

..,&lt;wr&gt;do

ac.

a,n l., nonn., . .

%

1n.....__

--&lt;

f«ni!O; .,., .,_ ., p,obl,,n, ..
tfÓU' .a enc.cnt,. u-, h.tl\lnen1Q ~ o hnZ,J,
la ~ especial de..._ o~ 'I"""'

,1-~de~~det..1...,,..,
~ este .ap,ra,o técnico ~ ~ : i n s.~ o.wa

"-'-la-

,.,. pla,feldo

J i,,cl,lo,,u. ~ p.w,._,e

l.,

~ ~ O l e ef ~ T O ~ . ffl L t .....
~ - Slf\&gt;-lW'I asmmenro tC01tCQ &lt;ó.1Ct,\io o,,,

d!ndir de i. ~ de b
. ~ ,tl1 Oft0$

~~..,.

·~la~.,~,~

.

Por cu,nlO . . . , . . , , . _ de ~
~otorgodo,enel ..,_,...,, las

Un.......i.des =tiruri&gt;

""""""° amor-

..... ..... y reglamentos, " ' :
"""',. ' ' - . cabo la ~ - la
loo.artóelhJ&gt;y-4"Con&lt;t,~ •
Of&gt;dno Cenmt1 de lníormoc:iM Y ú,orcinao6o r,rqi. as IJnl,N,i&lt;!ades"' •..,.,
de todo
Y, en lo""'-"&gt;, elabtrar&gt;
11' pro,«IO de~ Naóon,I dt &amp;.se,'\onza
-

lo..,,....,

PUHlOS USOLUTJVOS

t)Menitana

~decide..,.,,.,

VI - Ü
.. Dúecp6n Gon,ql de _UN
_pcnencá de

~

deGuan&gt;JU'lto,:.cl&gt;rela~de~

:an&gt; ....-•"'~t
~.~u:,,
todo&lt;looúntro&gt;Uni,,:,,,-delp,,s

t,r.lc"" y .. pena\lldo1

Escuelo P-•tono• ~ -

•~ ul.~ Ar~d!, to,; P,,. ! -~
L,

,-.,1#\ .... LM

4
z:SI:1.,.

e,_;?.,...,...,,. Mo.. -

._,,,..

._ .. • . ~

AIMASYLET1AS 7r....,2

,v.......i.i.~,."'

""""-"',•""""'dernoll,la,elPOllO

~ "l)Oftaci6n",.,,,., """"'"'
XJ-~!&gt;&lt;l-•todosla.~&lt;in&gt;II•

_ . . . . . . ,.. delll""la"""""""°'
de o,gll1izJz ~ M e,t-a,rn,$ en ~f,oo

Qimas

delas"""""'-'

c.,,,.,..

XI!.- S. ,--..,,da., l a s ~ y
deCcA-~~• ..,a,moi..~
ha,. dong,6 • 1a P,...ienc,. de la R,¡,ública en ~ utS,."''• de a¡,,do ea,r,o,
roa, od, l~•tucim podo a los gd,iemos

de .\n:1ón Soci-tJ

dt loo'Estados ""1&gt;«•""11 la ~ ~
, . ~ en ~

v,,t,os

r niH~r,il~1ria

¡

fin dt ~ ~

de'"'""· s.....,,

¡,ued,r, .....

~tesu~

xn

s...a,e,da
o,e bCuam ~ - .
ll.eclorts;.,
_,..,_., en ij, c-.,d,d a.

nal do

~ L.uós l\,tw,«u.,,... l&gt; "''"'"" """'"'

;:?be,,..

ru ~ e,, 1944• ...,tic.,,(b • l.!f lns, , ~ tµ- enritn ~ ~

\l•J~H.IHI...Y. ~ . l .

~J&gt;s'A r,.,..

de -

..... "' ( t f - .. ¡u1'o -

"'°'°

Sui ..°'l.iil"XT ,, t-8..!··~::).Mex&lt;a"O,
MAHua TOOSSAllfT;-4...,.,, ~....Ut tl' P--,nrw• ·
;lo , X
LI Q.i,.J ~- A,11,c " (..'&gt;tVZ&lt;O..
U ~ tJ&gt; 0r:o R,,,_;,
JUS1JNO fDNANOEZ : ~ ~ t 5.ibodo de Ir, ,1

el,--""""""'·

&lt;1olaOhc.,,del~yCoortinacit',,

F..dilorlo ¡,or el De¡,artam('tllo

Gr-..~
UC, SALVAC()l TOSCAN0;-4' - . ~a,¡.,, r v..._ de ... r;; .... Z}I,¡
ll /\~:..-..
.a · .a t.
·t'O,N. A~..

-eolabor&lt;no,nS"iOm,_.....,•P"1..p,,• e l ~

_,,..,seg:r, i..anbns .... """"'

MAGH _A

S.:mana Je lli,t&lt;¡ria del Arle en )léxico
&lt;lcl Zi el~ frhrt'ro al 4 d~ 111ario
E.teto Pr.cobrtr~ ¿, w. a,,

"":""•--

X..-.Se a'!Ylt.t ~ Lts t ' I S t ~ ~t.ariasa

lczcan en c.adi c:zo. pero Slt'fflPf~ ~ awas

DEJ&gt;.\HT.\)~,O DE ACC10:,: SOCIAL l':-,1\'EIISIT
AULA

IX-Se O'ICMeCe .a. las ~ttlutoles ~t\arias
del p&gt;ós focit,len l'I lntt&lt;canóo d o ~

. .-

, -en t,i,ertod de tlevorl, a la pra,;nca,
ya 9flí1 ~ CXWl"'8ic..a&amp; u 0O0$-proOe•

1

_,,,.,. r,mc.,.,._..,.O~(ltr~
depr,do,a, bu.ni fode las ,,.,...

... p,¡,,1-...i.;,.,,.,,,._,.,_

~ pe,o,.,.,.

,.,....,derec!,odeeáglr•~.,n tiltJlo pro/OSIONI., - ,m ,n
5U SL"'l0 lll ~ de ~ -

, _ -.... el,¡.: ~dela,,.. ~

se,-·""

po,.. el f,IC&lt;OO de la l,ga de los ~ . _
- cloée,.. tralldode,de.., _&lt;'&lt;' ..... _

~ los -

RS\lfta ~~ qJ!' St ~ pasa. pee
y
la""-aclndelos ...... yse-p
lapoza1""1ien¡btano6fo•~
q.ie ~ d,~
ro1., ..... ,.,..,,.....,.., ....... , . ~

-

-,-.enlabm,y_de_ba,,
~ ...-..,,.¡,,. .. bos,'c!,...,s,nc&lt;Q
OOOl)efac,tin .... aal, loo a,n!J,cto,-

.,.,. .no.. pueda,, · - paó(a, ~
Mas la paz " - • no d!l,e ,.. 10mod, ..., solo
amo.., l)l'Cblm,o.,,;.. ~ """66n bislo . _

Cullur• - de ... E'swdos d,ri, f.cdid&gt;de\P''" ,. ,.,
~ d e . ,...... ~ les o ~ ll"lf~linc)5. naoo...i.,, ~ ,n esle ~ • l o s
tes. la Unn,enidod N,cc,nol tamboén

. . , , _ y úi,t,os de

""'ª·
~ aih(J) i, ~

-"""°"""-•,
y"""""' .........,..

logror .. ~

.,.,ocacm c1o p1,nes de esnño. ~~

torm.1o,;,.......,..,.,
-1as-....,_,.....a,nlo:iJ....,..tud•su

°""""·

te,l,zártdooe par•

, -

°'-·

... el Clered,o N.ioo,,.i todo &gt;&lt;lo do ...._.., "'
....,prohibd,y,;,m1,,.,....,•
¡e,.. Por d o.,.,.¡,. 1»&lt;• ~ la ~
del ha,o,, • Mde'-Jo-de"""&lt;b

roel(t,

y-(oroa,n,ecue,,c¡adelose,tuer,,,sqlO

In•--

"""'°"''""-IOdos'91Estocl:Js.-1»,o

., sq-o .........,,,, de .... p a z ~- lwt ...

taes

11V se,_.

aones - el NaclONI, • """' p , _ lo cm,,.
,end, paella de los at,&gt; Olnll.octa estj
~ Por las ,.,ac.,. .., ., !eXIO y
(¡jlamo Gll)&lt;ndo- la forma d e _..... paz
_,. loo &amp;udos dM•io del 1N10&gt; y .., v.rtud de
los de la t&amp;,,o e,¡,oci(,a CÍOl !lored,o
,,,,.,,_,.,_ ~ pr)&lt; ,. O'Noón de,.. T......., ln•emooon,1 o,n junsd,c.c¡6n
d&gt;liga1clria, ""las M&gt;lodld,s.,,_de rul,u, u,
mno pc,1;1,co deltnTW\ldo, """ ..... y ....,.._

- - - . ........... dol(le,,d,o¡,Cd,s.
po¡"1a de testmnos """"""•• valorai,,o., b
--.:.... rlef rnetafisia, &lt;n dorde vale el
para sitw,lo _, un cienll/ico ci&gt;jo.
en cbdo . _ . el mnocer, . . _ a.,
fllo un aw:,p!O del den,cho estnciarnM•e lclgc

•

de Facutades do llMc!-o, ta-.tt
u,,ren~v., en-•odel1N$1"10

~ notas Oferenc.acb,15 entre
el ~ Nocionol y &lt;I fot...-... Po, úl~
lN ~~se hl esmer.d&gt; en·demos1r,1r 4Je ~
ruf y f,~

llOr• OlrW!Yir
do til
_,.,.,
&lt;JI" _
loo coútíttos
cp
..,,,..,.
_
_
cbt_
~-

los
lnOl&gt;lepo,ai..c.,,1..,._yeha,;gi.,a,nlloc,a, ' " ' ~ • ....,.,,,,..,.,..dentn,
del Oer&lt;d,o •n•&lt;m&gt;CIONI r al rrile&gt;ciona, !libre ,u
de .., &amp;..do d)Od-.. . . . . doftlo,td,, •
odtal, -c..no ~., ~ t o de
pon SOU&gt;cnar &lt;X&gt;nfloctos m,.,.,t,taJes) He ~
fil TrbNI
a,r, tuñ,4,ctión ot,1,g,.
laa.l!Stldnl,miaq.,o .... ~~
feria hbia de Oln&lt;t,tuor una ""'°tooón """""".,
des«mN, en lo d&gt;ra •""' nos ,sfomos refonend,,
~
l
'
t
&lt;
o
l
a
_
_su,etos
_
ble
...
llamád,
~
de
los_
Estodos
•
lo OJII no&lt;nns••h')'O,_un __,de laso,nr,,;
,_... dietados Por"• ' - i..,,,,.,. en r.
sldad de HaMod
q.ie los Eslacl,;,. ,....,.,, &lt;X&gt;n faolidod •
un,,..._.,_ q.,o• un Goben, l111er.
&amp;, ,1 apólUlo de..rrola, .., _ , los ..... a, ...i,¡.,.;. """ ""-trad:&gt;
oent'l\co ~ del Pered&gt;o_ arocteriÚ&gt;doló por
,,,,.. ........ ~ •íicóca. ,,.,.... ,eh¡ negado
!t6 ..................
lrlEstadoa..«utMlacl!6,i6,,clefll•rbNlq,r
lwbóosicb-m...-•..•OlhA,,....-de
T ~ 1U• d!l Clered,o y &lt;n. ,u T..,,_, Gene,,r del
loilo,~OJelad!odelo...i.,-Est,d,, __..,de,....., - - mk ... _
.... 1u... ..., "-""'- - idoolo9io de pode,~
a6n lég,co.mn.físt, del
el ~apótulo, • .., ~ .....
&amp;, ......, Kd,en, &lt;0"0 bu,n ....ta. _ Ett
.. ....,.,...,del_llamod,llll'ocl,o
unosoliJCl;oo;,.oaa,""""""'delaPIZ...,.
ln•~--fflésll!,spoobl,
soluo6, ~ de Wlt,grac,dn de fil Ufflba&gt;
de
o,n
los """""" ......,,.,. q.,o 6'"'-1 al
!:i.rocho Nocion.l, eslQ ~ SI el ~ t o
•lego! r .. san loo
funclomm,unckao""'delrnnmo,edel';l&gt;les del Dnd,o, en el ln•emaoona, la v,oloc;én
~ loo ........ et. "!11 ~
,1
Por &lt;11 Est«b ... a,ni,, de 9"0 Es.-

d!l

1

Tercera Asamblea Nacional de Rectores

"F\IIJ&gt;

lo

h¡g.nrcn-.inc;gnl(."Se\deant~ ~

1.-&gt; do ~ c l . r , I' ~ . r,:,r rrdo
~ b Of&amp;."!i!'\J CeqrQf ~ ' ~ " ' - )'
( ~ .¿ h; :le!'\l, " " ' ' ~ "

�..

Programa de Trabajos que
Desarrollarc, el Instituto de
Investigaciones Científicas •

...

...

A rmas y Letras .
1\1.....,de i, I• M'

\

1 '

e ALFOMIO Uftl NARTfMn

M

u &lt;i'.,ta..,.,.,"" "'"" "'9ri,rnos t

•~=;.,
é~

ríflt'm. de c:aóefé(

AXl(n,¡jf e f('tfe,-Nt,c.íonJlet--

~ &lt;kwrdlar-, tM:!Mre
Caw¡,&lt;',()Sy

b7

u-

~~J

"'

Con'-- de c.k-

~ del NE

de M6áco

r,Jf.,t.,,,..,,ap,c;,;,,a,las
~ di Sf de "'1.&gt;:ii-t.Jnd,o
lo ~ - ~ u n r , de l,,s , . , . . ...,.,.._
.

... ,... ...,....

"°"

~ . N l, ~ J•d, 1913
El Oarector ci-i J~htuto d.- lt'M!'S~
(.;,,nr;IQ,.de a. ' " " - l de ,-._¡...,.
O.. Edlanlo "'""-, .....

s

e tocó en suerte dirigir la revista Armas y
Letras en el año de 1970. La Universidad
atravesaba entonces· por un proceso der•
intensa lucha pplitica, y un movimiento estudianúl
y magisterial arremetía con fue~a contra las viejas
y decadentes estructuras. Días de cambio en que
el aula universitaria se fincaba en las asambleas,
la plaza pública, las calles. Días de un aprendizaje
intenso para quienes defendían la libertad de la
cultura y el derecho que tenían a recibirla los más
desprotegidos sectores de la sociedad. En el óempo
quedaban inscritos ya aquellos heroicos quehaceres
del espíritu que Raúl Rangel Frias éncabezara
con el entusiasmo de jóvenes universitarios que
se unieron a su pasión. En ~quella Universidad
de los años cuarenta, su presencia dimensionó

23

nuevos perfiles, cosmopolitas y modernos. Nació '
la Escuela de Verano, aula abierta a la cultura
universal; la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras;
las 'Escuel~ de Teatro, Danza y Música, el Taller
de Artes Plásticas; también nació Armás y Letras,
que primero bajo el rubro de "Boletín mensual de
la Universidad de Nuevo León" y de$pués con el
atuendo y la cobertura de una revista, ha recorrido
venturosamente los dfas y los años.
Imaginábamos en los sueños juveniles de 1960
aquellos esfuerzos empeñados en construir; a
aquellos maestros que siguieron sin equivocarse, la
inalterable vocacióntransformadora en su Universidad
Analizábamos sus ideas, su cátedra, sus libros. Y
marginados, confinados a publicaciones las más de las
veces efímeras, volteábamos siempre a Annas y Letras,

�AL LLECil EL MOYIMIENTO
•NIYERSffillO EN 19&amp;9, SE IN•
CORPORÓ OTRA IDEA .DE LA
UNIYERSIDAD Y SE PLA.MTliRON
MUEYAS COMOUISTAS CULTU•
RALES. AIDU$ Y &amp;Erll..U INICIÓ
OTRA ÉPOCA Y ABRIÓ SUS
PÁCINAS
A IÓYEMES
POETAS,
.
.
IN.ESTICADORES, PINTOR.ES Y
ARTISTAS.

a su trayectoria, su presencia única en una Casa de
fsmdios que ya despegaba en la provincia mexicana;
' recorríamos con avidez el estadio generoso de
una publicación en cuyas páginas campeaban con
singular frescura el ensayo filosófico, literario,
fustórko, y la poesía, la pintura, la reseña de los
nuevos libros. Veíamos cómo su estilo editorial y su
imagen gráfica tomaron equilibrio y madurez.
Cuando Rangel Frías dejó la rectoría de la
Universidad de Nuevo León, en 1955, la J:&gt;rimera
época de Armas y Letras llegó a su fin. Jóvenes alumnos
de aquellos primeros maestros: Hugo Padilla, Arturo
Cantú, José Ángel Rendón, Ario Garza Mercado,
Hemero Garza, Salomón González Almazán, entre
otros, asumieron su encomienda con pasión y talento
indiscutibles. Nuevas voces fµeron invitadas para
enriquecer sus contenidos, y la hicieron permanecer
a la vanguardia entre las publicaciones universitarias
mexicanas.
Al llegar el movimiento universitario en 1969,se
incorporó otra idea de la U Diversidad y se plantearon
nuevas conquistas culturales. Armas y Letras inició
otra época y abrió sus páginas a jóvenes poetas,
investigadores, pintores y artistas: Horado Salazar
Ortiz, Miguel Covarrubias, Jorge Cantú, Andrés
Huerta, Gerardo Cantú, Armando López, fueron
algunos, y volvió a nutrirse eón la obra ~e destacados

intelecmales mexicanos y de otras partes del nrnndo.
Qué fácil hubiera sido, en aras de un cambio en la
política universitaria, arilbarla, sustimirla con una
publicación panfletaria y demagógica, sectaria y
adocenada. Triste empresa editorial que hubiera
derrumbado est'e edificio construido con el
enmsiasmo y el sueño de universitarios que hoy viven
en un recuerdo insoslayable. No fue así. La corriente
renovadora que dirigió la Universidad en aquellos
años, estimuló la revista, definió sus políticas con
respeto a las ideas universales en el arte, la filosofía y
la literatura: de plena libertad y respeto a todos, que
habían sembrado aquellos maestros primigenios.
Años después veríamo_s cómo se res_istió al
perderse entre las aguas turbias de la b_ur_ocracia
y la incomprensión de quienes condujeron una
nave universitaria sin darle rumbo ni orientación
filosófica. Para' fortuna de la institución, Armas y
Letras inició una nueva época en su vida en 1996,
misma que ha continuado hasta nuestra actualidad.
Así lo señaló con precisión el entonces rector Reyes
Tamcz Guerra en su página inicial:
Su nombre no es mera recreación nostálgica,
ni deseo de cobijarnos bajo la clara sombra ~el

humanismo de antaño. Es deseo de continuidad,
sí, pues nuestra Casa de Estudios es dueña de una
tradición cultural de más de scis décadas, pero es
también compromiso de búsqueda de un nuevo
humanismo acorde a Jo·s tiempos presurosos que
nos toca vivir.

Mencionamos algunos nombres de los má~ jóvenes
colaboradores entre muchos otros: Humbeno
Salazar, Armando Joel Dávila, Héctor Alvarado,
Margarito Ciiéllar, Arnulfo Vigíl, Hugo Valdés,José
Garza.
Hoy, al pasar 70 años, la voz de Armas y Letras
se escucha límpia y se conserva fuerte; es una voz
acrisolada por la pasión y por la luz del pensamiento.
Circula entre las más altas presencias intelecruales
de lvfrxico, valorada siempre entre los claros
.testimonios de la cultura. Pertenece, -quién lo
duda-, a los universitarios de este tiempo. •

,
•

24

�'
I

,..SENTÍ OUE HABÍA OUE CREAR SECCIONES OUE TÜ•
YIE~M OUE YER CON El. PRÓPIO OOIIOl'E, OUE SE
DESPRENDIERAN DE LA PROPIA INYENTIYA DE CER•
YANTES, Y OUE ADEMÁS TUYIERAN OUE YER CON
·a.os PROCESOS ARTÍSTICOS CONTEMPORÁNEOS."
MINERYA
,,. MARCARIU YII.I.ARREAI.

IESSICA NIETO (IN)1 En 2004, cuando asumiste la

Dirección de Publicaciones, y c-0n ella, la responsabilidad
de dar continuidad al proyecto editorial de la revista, le
otorgaste a ésta un formato, una imagen y un reordenamiento
de los contenidos muy significativos. ¿~é fue lo que sentiste
que le hacía falta a la revista?

,u POESÍA ES FUMDAMEMTAI.,
PARA AID4U Y' IEl'ILU y PARA
CIIALOUIER REYISTA OUE PRETEM•
DA NACER y SER LITERATURA■"
MINERYAMARCAIIIIA Yll&amp;AIUIEAL

mucho para alumbrar este mundo cada vez más
tecnulogizado y distante del verdadero quehacer de
• una Universidad con mayús~ulas.

y de qué manera tu vocación poética influyó en el mo~ento de

IN: Una de las aportadones máS evidentes para mí en cuanto

MMY: Siempre la poesía es fundamental, para Armas
y Letras y para cualquier revista que _pretenda _hacer y
ser literatura. La poesía es el corazon que oxigena la
sangre que corre en sus páginas. La cuestión ~s que lo
que se.presenta como tal sí sea poesía, he aqu1 todo.

al contenido de la revista fue d introducir conversaciones,
entrevistas. Darle cabida a un género periodístico como la
eritrevista, de la forma en que se hizo mientras estuviste acargo
de Armas y Letras.Jue un aporte que hasta ahora se mantiene.
¿~ué importancia tenía entonces el incluir en la revista diálogos
entre artistas, entre escritores, entre pensadores?

MINERYA MAilCAllffA YIII.A.llllliL (Mllff)1
Mi intención fue hacer de Armas y Letras en si un
objeto de arte. Recuerdo que invité a Salvador Díaz
a colaborar ilustrando el primer número que me tocó
hacer; él estaba empezando, era muy joven, y sí resultó
novedoso el llenar la portada con un cuadro suyo.
MMY: La entrevista es un género periodístico del
Sentí que había que crear secciones que tuvieran que
cual puede sacarse partido para hacer literatura en
ver con el propio ~ijote, que se desprendieran de la
varios niveles. Y mi intención fue inyectarle vida a
propia inventiva de Cervantes, y que además tuvieran
· las páginas desde el tono conversacional, en el cual la
que ver con los procesos artísticos contemporáneos,
cotidianidad emerge como fuente del proceso creativo,
cosa que hicimos.
así vemos cómo el arte nace en el seno del día, del
día de todos los días, porque así se enmarca lo que
IN: Hubo un replanteamiento de las secciones. Si bien se
trasciende y dura. Escritoras como Elena Poniatowska
cons~rvaron algunas ya establecidas, como la sección de
me han dado mucho, me han enseñado a bucear en las
reseñas -la_cual desde 01tonces se 'denomina "Caballeria"-,
hondas profundídades de las mentes pensantes. Un
se le dio una identidad quijotesca a la revista, partiendo
artista es un cosmos por explorar no sólo en su arte
del concepto de "Armas y Letras" -tomado tambien del
sino en su vida que es ese arte y algo más... En este algo
Quijote-, con la introducción de las secciones "Andar a
más hay enigmas, misterios, contradicciones, puentes
la redonda", "De artes y espqismos" y "Caballería~. lPuedes
_y laberintos muy apetecibles para alguien curioso, y
com01tarnos algo sobre esto?
la curiosidad no sólo mató al gato sino que dio pie
a que Cervantes escribiera la novela más bella que
MM-.1 Si, quise andar los pasos de Rangel l;rías sobre
conozco. No nos podemos imaginar a don Quijote sin
La Mancha en pleno corazón de Ciudad Universitaria,
su extraña perplejidad ante su indomable curiqsídad
conectarme con él, con sus inquietudes humanistas.
Recordemos que él bautizó la revista. Había que volver
IN: Abrir cada ntímcro con un poema, omás bien., con poesía,
al Ingenioso Hidalgo como luz del camino por recorrer.
es algo que empezó a usarse hace tiempo. Desde tu punto de
Esa locura siempre es prodigiosa y la necesitamos

vista comopoeta, lCómo veías el papel de la poesí.a en la revista,

26 ·

darle continuidad a la marca de la poesía en un med,o como
una revista, una revista como Armas Y Letras?

IM: A lo largo de su historia, la revt.Sta ha sido d1ri~da por
diversas personas, pero me gustaría destacar los pc~odos en
donde ha estado a cargo de mujeres. Carmen Alardm fue su
primera directora ed,tona1 y después tú, desde la Dirección de
Publicaciones. i~é puedes comentarnos sobre el papel de las
m11jeres en la dirección de empresas editoriales como esta?
MMY: Carmen Alardin fue ejemplar, tenía un amplio
nivel de convocatoria Y consiguió plumas muy
relevantes. Carmen tenía un don angélico, convocaba
para sumar, sabía valorar la calidad de los trabajos
presentad os. Para m1, fu e uno de los momentos
,
más brillantes de Armas Y Letras. Por lo demas, yo
confío mucho en el trabajo de las mujeres. Siempre
me rodeo de mujeres para trabajar porque c~~fío,
como Borges, en nuestro sentido de responsabilida~
y misterio a un tiempo. El "continente negro
de Freud, ese enigma inexplorado, ha resulta~o
paradigma de vocac;ión Y entrega. Ya ~os~~o
Castellanos señalaba a la cultura como el e1ercicio
ideal para las mujeres. Entonces, no me que~~ ~ás
que augurar la bienvenida de las mujeres ª dingrr Y
formar parte de estas empresas editoriales. No hago
proselitismo, son.datos de la realidad.

un

27

IM: La- revista ha cumplid; 70 años desde su primera
aparición como boletín. Forma parte fundamental de la
historia de los medios culturales impresos del estado 'J del
país. ¿podrias compartirnos una reflexión en torno a la
relevancia de la revista, y el sentido de que se mantenga como
una de las publicaciones emblemáticas de la ~niverstdad?
MMY: Creo que es importantísimo que una revista
fundó nuestro prócer más querido como rector
que
lF'
y como pensador, me refiero a Raúl R~nge . nas,
no pierda de vista su compromiso en salir ~ ~empo,
en estar en los estantes donde pueda adqmnrse, en
ser foco de conocimiento y comprensión de nuestra
realidad y nuestro arte. Para que Armas y Letras
continúe siendo emblemática tiene que aparecer y
convivir con sus lectores día con día, tiene que llenar
la mente de los universitarios, formarlos y acercarlos,
desde sus páginas, al mundo que trasciende y
revela, al mundo que nos muestra la riquez_a de
todo aquello que la sociedad contemporan~a
desdeña y aleja. Creo que la Unive~si~ad debena
hacer un magno esfuerzo por imprurur un ma~or
número de ejemplares a un precio menor, ~aJar
los costos, digitalizar la revista, y de ser posible,
que abundarltn ejemplares en las bibliotecas y en
los pasillos de las facultades. Armas y L~tras debe
ser un objeto de- arte alcanzable a la mano de todo
universitario que en verdad desee formarse como
tal, con el azul y oro, pero sobre todo, con las
armas que proporcionan las fuentes del verdadero
saber, me refiero a las letras que resplandecen para
siempre, de Miguel de Cervantes aJuan_Rulfo, de
Góngora y Quevedo a Octavio Paz. Ese Jardín del
verbo bajo el cuidado de nuestras Armas y Letras. •

��LA LECT~RA DE ■MA REYISTA SE NACE
SIEMPRE ENTRE LÍMliSI LAS MOYEDADES

Con el número que el lector /
la lectora tiene en sus manos,
principiamos un nuevo capitulo
MOi ■A■LAM DE LA RELACl6M COM EL
en la lústoria de Annas y Letras.
PASADOp LAS REYISIOMES DEL PASADO
Es nuestro ferviente deseo
celebrar con él los logros
MOi~ENSEÑAN SOBRE _EL PRESENTE.
Y conquistas obtenidos en
las etapas anteriores de la
revista ( victorias colectivas e individuales: de
refle~ón sob~e la propia reflexión: un asunto que me
sus múltiples colaboradores, de sus anteriores
parecia y me parece fundamental. Mí primer número
directores y directoras). Pero también es nuestro
el 54, salió en marzo de 2006. Una ojeada a su índic~
compronúso mantener e incrementar el espacio
me señala ahora el ..espíritu de la hora": Salvador
ganado: aportar, en la medida de lo posible,
Elizondo había muerto recientemente y conseguimos
un ~nfoque más amp~o Y, más critico, que dé
una nota de Carlos Monsíváis sobre el legado del
cuenta del devenir actual desde una perspectiva
a~tor de Farabeuf'. la obra de la pintora regiomontana
~utónoma y sólo comprometida con sus principios
Barbara Fuentes ilustró el número y yo me hice cargo
mtelectuales y estéticos. Así, nuestra búsqueda
del ensayo sobre su trabajo plástico; presentamos
final .se concentra en la concreción de un equilibrio
el poema .. Franz Joseph", del incendiaría escritor
entre tradición (continuidad) y renovación
austriac~ Karl Kraus, en una versión de Miguel
(reflexión continua). Sólo en el cumplimiento
Covarrub1as; Tomás SegO\ia c9mentó ..Las quimeras"
de ese ideal seremos dignos depositarios de la
de Nerval, Coral Aguirre escribió sobre Virginia
gran responsabilidad que conlleva la dirección
\Voolf; Alfonso Rangel Guerra habló sobre la obra
de una institución cultural de honda presencia e
crítica ~e Antonio Gandido; y Leonardo Iglesias sobre
influencia, como lo es Annas y Letras.
lá relación entre globalización y cultura.

En reálidad, lo pienso ahora, no incluí esa nota
por~ue, en el fondo, creí q~e era mejor cumplir con
ese ideal vía la misma edición de la revista, es decir:
hablar corr los hechos: aunque estos hechos estu,1.eran
const~tuidos por palabras. En esos días, la revista
e~penmentaba un nue\lO perioi::lo de redefinición. el
. diseño y la periodicidad habían cambiado, era ahora
una publicación mucho más visual, y más bella en
cuanto a su manufactura. Sin embargo, consideré que,
a pesar de las transformaciones, era preciso mantener
el centro de su identidad: su carácter dialógico y
reflexivo, Ypor lo tanto: textual.
Me concentré en los contenidos. Ya José Garza
que se había hecho cargo, desde la Dirección d~
Publica~i~nes, del número doble anterior ( el 5253), ~abia mtroducido algunas secciones y las había
baut1zado con nombres y referencias cervantinos
(para seguir con el ideal de la intención original):
"Toboso", UMiscelánea". Yo creé la sección ''Anatomla
de la crítica"' de cuño alfonsino, para incluir la

. ~o~ textos presentaban su propia consistencia
md~v1~ual, pero en conjunto (y soportados por
las imagenes y el diseño editorial) cobraban una
s~gníficación_ extra. La lectura de una re,1.sta se hace
siempre entre lineas: las novedades nos hablan de la
relación con el pasado; las revisiones del pasado nos
enseñan sobre el presente. Las modas muestran su
sistema de valoración, el cual es, invariablement~
coyuntural. Hay en ella, en la revista, anhelos d~
pertenencia y deseos de singularidad. Ser de un modo
y ~o de otr~. M~rcar distancia y entablar diálogos
mas ail_á del mevitable cerco espacial y temporal
Me Interesaba, desde la confección de ese primer
n~mero, establecer lineas de comunicación en
diversas direcciones. Consideraba fundamental dar
cue~ta de_lo que estaba pasando en el exterior (a nivel
nac10nal, mternacional y trasnacional), pero también
me parecía muy importante testimoniar lo que pasaba
en nuestro suelo ( en esos días se ex-perimentaba un
auge en las creaciones literarias regiomontanas). Así
que tratamos no sólo de abrir las páginas a autores

.,

Esto mantiene en
REMO•
ME PARECE OUE
locales sino de reseñar sus
contante riesgo a
obras, esto, claro, sin caer
DEBE
COMSTITUIR
las publicaciones
YACl6M
en un inútil afán ch~winista.
periódicas· todos
EL SINO DE LAS REYISTAS
los criterios de publicación
hemos sido testigos
•
siempre fueron muy exigentes.
de excesos que
CULTURAi.ES, AUMOUE ÉSTA
La relación (la distancia)
han terminado por
DEBE SER EOUILIBRADA Y
con lo ..institucional" fue otro
aniquilar o tergíversar
MO DESTRUIR. AOUELLO OUE
aspecto constante. Ármasy Letras
tradiciones editoriales
pertenece a la Universidad
de larga data. I:.a idea,
SE P•EDE Y SE DEBE APRO•
Autónoma cl.e Nuevo León, pero
stría, más o menos
YECHA.RI LA EXPERIENCIA■
en su elaboración, al menos
así: renovar para
durante mi periodo como
permanecer; crear para recordar. Al menos, así lo
director, jamás dejé que esto ..afectaran la índole
creí mientras estuve en Armas y Letras y, como parte
- plural y crítica de la revista. Y confieso aquí que nunca
de esa lectura, realicé en 2009 una antología (que
padecí ningún tipo de censura ni de restricciones.
titulé precisamente Renovada compañía) de trabajos
Desde el momento en que acepté el cargo manífesté
publicados en la revista entre 1944 y 1957. Con la
la necesidad de trabajar libremente de acuerdo con
antología buscaba hacer claro el vínculo de nuestra
las demandas y necesidades de la misma publicación.
revista con su propio pasado. fue un trabajo muy
Nuestros problemas ·se resumi,m, como suele suceder
enriquecedor leer todos los números anteriores. En
en este tipo de ediciones, a cuestiones de presupuesto:
ese proceso constaté cómo la revista se convierte casi
nunca a los contenidos. El asunto de la difusión y el
inmediatamente ep documento polifónico, y sus ecos
soporte nos ocupó y demandó nuestra atención de
resuenan hasta la actualidad.
manera permanente. Exploramos las posibilidades
Otra conclusión: saber lidiar con las limitaciones
de Internet y siempre mvimos dos tipos de ediciones,
temporales y de espacio. Es imposible incluir todo
una ímpresa y la otra, digital. lo fundamental era que
lo que uno quisiera en un solo número: la selección
la revista se leyese. La distribucién física presentaba
y el recorte son partes fundamentales en lé\.,edición
algunas dificultades, la mayoría relacionada con los
de revistas. De ahí que las revistas sean un punto
trámites que imponían las librenas y establecimientos
intcnnedio entre los lihros y los lectores. No aspiran a la
afines. Existía una inadecuación entré las publicaciones
unidad, sino a_la diversidad. No agotan los temas, sino
universitarias y las demandas comerciales. Y tengo
que los dejan abiertos para que el diálogo y el debate
la impresión de que esa distancia sigue mediando y
continúen, porque de ellos precisamente se alimenta
distanciando a la reflexión surgida o apoyada dentro
y se nutre. He ahí una de sus principales funciones al
del ámbito académico (Armas y Letras no es una revista
interior de los campos literarios: son íntermediapas,
académica, sino cultural, pero su ..aura" sí lo es) Hasta
aspiran a equilibrar fuerzas, reducir distancias y
el día de hoy, uno de ]os retos sigue siendo ése: instalar
contrarrestar hegemonías. Mi esfuerzo principal se
y mantener a la revista en la ..esfera pública", sin perder
~ncamínó hacia ese objetivo.
por ello su carácter crítico y dialógico.
Al rememorar esta vivencia caigo en la cuenta de
En total me hice cargo de ,·cinte números y estuve
que he escrito esto no sólo para otorgar un testimonio
al mando de la revista por cinco años. Números
sobre mi paso por la revista, sino para remarcar la
redondos para envolver una experiencia de suyo
trascendencia de Armasy Letras en la historia y la cultura
• enriquecedora. Varias han sido las conclusiones que
de la región (y de la nación). Mis palabras, al final,
obtuve de esos años de constante acthi.dad ed.ítof!al.
van dirigidas hacia ella, pues mientras los directores,
Comentaré algimas aquí. Me parece que la renovación
los colaboradores y los temas pasan, la publicación
debe constituir el sino de las revistas culturales,
pennanece. Somos eslabones de una lectura que seguirá
aunque ésta debe ser equilibrada y no destruir a({l)ello
por mucho tiempo.•
que se puede y se debe aprovechar: la experiencia.

·u

,
30

/

31

�' .
,,

E

l

.

\

n en~r9 de 1944, en el entonces
la bibliografía, en un entorno que" pretendía impulsar
Departamento de Acción Social Universitaria
la paz sobre la guerra. Este primer órgano editorial
_
de la ~níversidad Autónoma de Nuevo Le6n,
constituía uno de los elementos generados en el proceso
veia la luz pnmera un modesto tabloíde de cuatro
de cxp:insión de la cultura pueyoleonesa, que buscaba
páginas, _impreso en blanco y negro, ostentando el
_c~nsoli~rse Y afirmar su identidad, arraigándose, al •
nombre de Armas y Letras, en alusión al.discurso sobre
mismo tlempo, en la literatura clásica.
"L¡is letras }' las armas" que hiciera Cervantes a través
Annas y Letras aparece en un momento crucial de la
de don Quijote, del cual, por cierto, se reproduce un
historia del mundo, cuando al otro lado del Atlántico
fra~ent? en el número inaugural del que sería por . ~e peleab~ una guerra donde privaba el racismo y la
mucho nempo Boletín mensual de la Universidad
mtolerancia en medio del caos mundial.
Autónoma de Nuevo León.
Annas y L~tras_ ~epresentó un canal de expresión
En el ~ditorial del primer número Raúl Rangel Frías
de la expenenc1a vital que perfiló al humanismo
daba_razo~ Y fundamento a la creación del boletín que
en la Universidad como 1a posibilidad más alta de
~r_nnpeno~a e ineludible necesidad" tuvo un carácter
reflexión y consolidación de un pensamiento crítico.
casi exclusivamente informativo para transmit" l
El
Departamento de Acción Social (DASU) se creó en
. . d l
u a
noticia e nacimiento de la Universidad de Nu
L - ., .
evo
l943 con el objetivo de llevar la cultura universitaria
eon_ ; s~ embargo, perfilaba los primeros pasos de la
exrr_amuros, ya fuera a través de conferencias,
publicación de crítica literaria, de crítica de arte de
cursillos, talleres, exposiciones o simples charlas con
poesía, de ensayo filosófico e histórico, la biografia y
la participación de prestigiados humanistas y hombres

AlflUS ,. lll'IUJ EXPONE LA5 DiMENSIONES DE LAS CIEMCIAi y LAS
ARIES COMO •NA MAMIFEST.A.CIÓM OUE ÚSNMDE .A. L.A. EXICENCI.A.
:EL SER PAR.A. ENTENDER L.A. caLTIHI.A.r COMO EXICEMCI.A. OIUEYIY.A.DEL
~ U . O DEL ■OMBIIE y .Y.A.LOR FIIMD.A.MEMY.A.L DE s• RE4U9.A.D.
32

I

la Universidad Autónoma pe Nuevo León, en los que
de ciencia de la época. Su directór, Raúl Rangel Fóas,
se ponderó el aspecto pedagógico, y la producción
humanista en esencia, impulsó la tradición cultural
editorial-se hizo profusa y más especializada. Con el
universitaria de manera férrea. Annas y Laras pasó a ser
fortalecimiento de su estructura orgánica, más adaptada a
un proyecto fundamental, el pilar de nuestra tradición.
las exigencias de la modernidad,
Annas y Letras dedicó, durante
el antiguo Departamento de
SUS
DIRECTORES
N.A.~
su primera época, un espacio
importante a la difusión de SIDO DESY.A.C.A.DOS HU• Acción Social Universitaria
fue ampliando sus funciones
las actividades cµlturales de
M.A.MISY.A.S,
IMYESYIC.A.•
y
la posibilidad de retomar la
la Universidad, identificando
'
de esta forma)a presencia DORES E INTELECTUALES creación editorial
Sus directores han sido
universitaria con la comunidad Lle.A.DOS ..A. LA YID.A. DE
destacados humanistas, invesnuevoleonesa, haciendo desfilar
tigadores e intelectuales liga
por sus páginas a autores locales, LA UMIYERSID.A.D.
dos
a la vida de la Universidad.
nacionales e internacionales, a
Desde su primer director, Raúl Rangel Ftias, quien fijó el
través de una selección de textos o con la reproducción
rumbo del boletín de 1944 a 1950. De este año a 1957
de aquéllos que dieron origen a conferencias, cursos
se editó bajo la dirección de Fidencio de la Fuente.
e investigaciones También se publicaron ensayos
Posteriormente participan Alfonso Rangel Guerra
hechos ex profeso para el boletín, donde la literatura, el
(1958~59);Juan A!itonio Ayala (1959 62);José Ángel
derecho, la filosofía y el arte desplegaban ante el lector
Rendón
(1963,66); Héctor Javier Mora Salazar (1967
mundos hasta entonces revelados o de difícil acceso.
a 1969); Alfonso Reyes :tviartínez (1970); Salvador
Durante sus cinco épocas, Armas y Le:cras ha sido
Pérez Chávez (1971); Héctor González y González
una herramienta de valiosas referencias en el quehacer
(1974 75);Jorge PedrazaSa,wias (1975~77); Carmen
intelectual de la Universidad de 1944 a 2014, al
Alardín (]996 2000), y·nuevamente, Alfonso Ran•publicar ensu primer.a ~poca (1944 1957), 168 números
gel Guerra (2001-2003); Minerva Margarita Villarmensuales, agrupados en 14 volúmenes; en la segunda
real (2003,2005); Gabriel Contreras (2004); Víetor
{1958-1962), 18 números trimestrales en 5 ,·olúmenes;
Barrera Enderle (2906 2010) y Miguel Covarrubias
en la tercera (1963-1971), 8_números trimestrales y 4
(desde 2011).
semestrales en 4 volúmenes; en la quinta (1996 2014),
8 esfuerzo que se ha desarrollado desde 1944 ha
45 númei;os bimestrales en 7 volúmenes. De 2004 a·
consolidado una actividad; editorial y una publicación
2014, 33 números -algunos números dobles- han
que revela, recuerda y reúne la memoria cultural
dado cuenta ac la poesía, literatura, arte, filosofía,
de nuestras instituciones sociales y académicas,
sociología y tantos temas que se convierten en las
contando hasta hoy con la participación de más de
mejores armas para enfrentar los peores males de la
600 autores, entre los cuales vale la pena destacar a
humanidaa' manifestados en intolerancia, racismo,
José Ortega y Gasset,José Gaos,Juan David García
ignorancia...
Bacca, Raymundo Uda, Daniel Cossío Villegas,José
En estos ciclos, Annasy Letras expone las dimensiones
Gorostiza, Octavio Paz, Antonio Alatorre, Luis Astey,
de las ciencias y las artes como una marufestación que
Eugenio Montejo, Tomás Segovia y Gabriel Zaid.
responde a la exigencia del ser para entender la cultura,
A catorce años de iniciado otro milenio; nos honra
como exigencia objetiva del desarrollo del hombre y
, la existencia de publícaciones,como Armas y Letras
valor fundamental de su realidad.
que dignifican el pensamiento en nuestra sociedad
A lo largo de setenta años, Annasy Letras ha tenido
y forjan, con su permanencia, toda una tradición
etapas de receso, la primera entre 1972-1974, en una
dentro de las letras, para converúrse en un-arma
década de ~ndes movimientos y cambios sociales, y
hacia la comprensión de lo humano. •
de 1978 a 1996, años de consolidación y expansión ~e

33

�Cuatro poemas de Ruta Dos
e

DA.MIEL C.AlillRESE

Prodigio
El trabajo de este día consiste
en llevar una piedra de aquí para allá.
Es una roca muy pesada,
más que un buey,
más que una bolsa cargada de lluvia.
Es un agujero prehistórico,
un espejo negro
a punto de tragarse el mundo.
El trabajo de este día consiste
en alzar esa piedra con los ojos y depositarla
suavemente en el medio del camino
para que se detengan los ciclistas,
se detenga la música de fondo,
se detenga la Ruta Dos
a la hora señalada por las arterias rojas.
Y cuando todo esté detenido,
entorpecido por la piedra,
detenidas las generaciones ilustradas y piadosas,
detenido el amor entre las cosas naturales
y las cosas manifiestas,
el trabajo, entonces,
consistirá en sacarla de ese lugar,

�POESÍA

POESÍA

levantar la piedra nuevamente con los ojos cansados

El ahogado

y enterrarla por ahí, en la nada,
en ese lago de cerrada indiferencia

Deseo aclarar que no fue en un río

donde cruje la cama, alumbra el televisor,

sino en la misma tierra donde me ahogué.

brillan los motores,
cae el vino adentro de la luz,

8 único río que llevo en la memoria

se pudren la memoria y las conversaciones tristes,

es un estremecinúento

y se hunden, con la piedra,

donde las pequeñas cosas se hunden

en la más completa extinción.

aunque nunca llegan a desaparecer.
A veces,
se hunden antes de que pase el río.
Y su pedido de auxilio
siempre
llega tarde.

�-------- - ~--------

- ---------

--------

Una carrera con Platón

Las diferencias entre mi padre y Kerouac

Antes de hablar alzaba una mano

Mí padre nació un año después,

para sujetarse el pecho,

muy lejos, casi a la orilla de esta ruta.

a riesgo de hacerlo en un estilo trágico.
Siete pitadas: un cigarrillo.

Kerouac no tuvo, a su vez, un padre
nacido en altamar, como mí abuelo.

Esa tarde encendió el motor
de su viejo automóvil

Y para qué iba a escribir poesía, mí padre.

y se acostó en el pasto a escucharlo una y otra vez.

En cambio Kerouac, entre católico y budista,
excedía las fronteras.

Un alambre coincidía con el horizonte
donde se posaban unos pájaros enormes

Papá tenia una bicicleta roja: eso es viajar.

y el hilo de la tierra se encorvaba.
Cuando alzaban vuelo, de repente,

Uf ambos odiaron el comunismo.
'

el alambre subía y bajaba, entre el cielo y el suelo,
en eso que llaman la marcha dialéctica.

Creo que si un cruce misterioso

Y nadie era capaz de seguirlo.

los hubiese reunido en la mesa de algún bar

Siete pitadas feroces: otro cigarrillo.

se habrían reído mucho.

El motor hablaba espesamente del silencio,

Pero mí padre se emborrachó

como si lo más oscuro del ser

una sola vez en toda su vida.

encendiera con una llave de contacto.
Su viejo automóvil
detenido en el mejor momento de la vida.

�POHÍ.A

POll!IÍ.A

Hay una marea...

pleamar de incógnitas
salpican las velas

[invocada por Patricia Laurent]

preguntan a la luna sí quiere
coger la noche por algún lado

e

CR.A.CIELA SAI.Alill

anticiparse al que sabe
de conquistas

Con la nave del cha empujándonos sin protocolo ni delicadeza irrumpe

resaca y noctambulez

una oleada de grillos que se levantan a cantar desde el borde de la cama

otear azules amontañados

al píe del árbol que cuidamos de la inclemencia inescrupulosamente

en besos

hasta la punta de aquella rama de cantar predilecto

esperando encontrar

que nos sorprende sin falta

a quien dibuja destinos

cuando despertó la casa

�más de una quizá
dos cien invasiones harán suya

alguien inadvertido

la noche de los días y caerán

aguarda fuera del mar

artificiales fuegos canje de colores

a la orilla del olvido

plazas por tomar o prometer

y olvida

quemándose al tum tum de una tambora

cae en terrones al desierto

corazón enmarismado

somos en él para concebir

de alegrar arcos en sus violines y

multiplicar

la mar

azahares que hacen puerto

desató la vida en la marea

detrás del olvido

�POHfA

desarma lo que sientes
abisma como al reloj las horas
asiéndose vida y muerte en unos pasos
deprimidos elevados cortos
o largos a quién importa
si van tras un océano coches y asfalto
es nuestro el mar con sus sirenas abiertas
ruido para nosotros solos desde que se desbocan
dos a una
vencieron todas las mareas

l nacimíento de un poeta mayor es uno de
los hechos IJláS' notables para las raíces
milenarias de la tribu. Tarde o temprano,
cuando el tiempo lo dispone, su combate con
la{, nubes se resolv~rá en lluvia que otorga sus
bondades y excesos, sus calamidades y milagros.
Escribir un poema en tiempos de miseria es una
necesidad :i:_rnnca suficientemente recompensada.
Tránsformatse y transformar a los otros mediante
los plenos poderes del lenguaje, es un hecho tan

E

· estremecedor y. secreto como la aparición de una
nueva galaxia o el drama desatado en el fondo
de los mares. Actividad sustentada en todos
para que sus alucinados la descifren, la poesía es
tan necesaria que olvidamos agradecerla como
debíamos agradecer la nube, la ola y la caricia.
Gracias demos a los 84 años que Octavio Paz
estuvo entre nosotros. Gracias demos a esa energía
pasmosa, siempre en proceso de transformación,
que supo tocar fibras decisivas de nuestro saber.
y nuestro acontecer. Niño de la
Revolución, hijo ·sentimental de la
guerra civil española, militante de
la parte más noble y rebelde de la
vanguardia artística, hombre público
que no transigió ante la ceguera y
mezquindad de los mandarines, su
vida estuvo dedicada al combate por la
verdad y la belleza, esos dos principios
-que John Keats supo fundir en un solo
anhelo. Se impuso la tarea de hacer
de ·la poesía una h_e rramíenta para
obtener la libertad, no a través de la
prédica superficial, sino mediante la
lenta y segura conquista de si mismo,

Visita de Gctavio Paz a la U ANL, febre:ro de 1955 (Rn:ografia cortesía de Vida
UaiverSítaria y Centro de Difusión y Archivo Histórico de la UANL)

�'
y el diálogo apasionado y lúcido con los otros. La
sonrisa de. barro de una carita veracruzana o la noche
estrellada que vuelve -insistente- a plantearnos
el enigma de nuestra existencia, eran móviles que
despertaban igualmente su curiosidad y ponían en
funcionanúento su capacidad dialéctica, su don para
traducir el mundo mediante una arquitectura verbal
donde la belleza se hizo poderosa y el pensamiento
,_ennobleció sus formas.
Octavio Paz nació dotado de las más altas
capacidades que puede poseer un hombre de palabra.
Antes de saberse joven, ya era consciente de que no
bastaba ocupar el aire con esculturas perfectas o notas
impecables. Era imperioso, además, animarlas en el
escenario de la Historia; darles carne, huesos, vísceras,
para que no cedieran ante el Apocalipsis que, una vez
más, desbocaba sus potros en el mundo. Por eso su
poesía está formada por varios sistemas planetarios,
enriquecidos en la medida en que sus inquietudes iban
en aumento.
Ante los que consideraba actos de barbarie o aquéllos
que conducían a cualquier clase de totalitarismo,

•

,

OCT.A.YIO ~~ ERA MÁS OUE UN
POETA, PERO SOBRE SU ESTA•
TURA PÚBLICA Y SU ENORME
INFLUENCIA IN!ELECTUAL, ERA
UN POETA MAYOR OUE 'MODI•
FICÓ LA MAMERA
DE LEER EL
•
MUNDO.

•
:1

siempre supo hacerse de escuchar, aunque sus juicios
contradijeran la opinión generalizada, o aquello que
conviene decir para que las buenas maneras óo se
pierdan y el intelectual continúe siendo cómodo bufón
del rey. No fue un hombre del sistema, porque el poeta
auténtico debe ser, como quena Saínt~John Perse, la
mala conciencia de su tiempo. Amaba, sobre todas las
cosas, la libertad, aunque para obtenerla hubiera que
explorar horizontes inéditos. Por eso podía admirar
tanto al marqués de Sade como al soldado caído en
el frente de Aragón. Ambos buscaban, por diferentes
vias, una forma más amplia de ser, de sofiar y de sentir.

E
:1
1....

i
....

i-

••
1
=
•..
••
••

i

¡•
•=

ª

'•

••
;
••

~:ó~~:i fu ~~¾~gel

Frias en la U~L, febrero de 1955. (Fotografia corcesla de Vida Uwversitaiia y Centro de Difusión y Atclúvo

No deja de fortalecernos y de~lvernos la fe en nuestra
especie, qtte la muerte del poeta haya ocupado las
ocho columnas de los periódicos. Por un instante, los
medíos de información dejaron de lado la conducta
lamentable, vulgar y patética de algunos de nuestros
políticos para centrarse en la partida de alguíen que,
con sus palabras, nos volvia más dignos y más fuertes.
Naturalmente, Octavio Paz era más que un poeta,
pero sobre su estatura pública y su enorme influencia
intelectual, era un poeta mayor que modificó la
manera de leer el mundo. Para circunscribirlo en
el ámbito nacional, Octayio Paz, al.igual que en su
momento Altamirano, Gutíérrez Nájera, Alfonso
Reyes o los Contemporáneos, hizo de la escritura un
oficio respetable y dificil, una actividad que exigía el
conocimiento de la tradición
y la fuerza individual para
transformarla. En la patria
más -g rande del planeta,
Octavio Paz fue nuestro más
alto embajador, una garantla
de que el lenguaje ligaba y
religaba a los hombres, ya en
la comunión secreta con la
poesía, ya en la estimulante
lid de la polémica.
Octavio Paz escribió
algunos de los libros
fundamentales del idioma
y nos legó versos que ya
forman parte no sólo de
nuestra literatura, sino de
nuestra vida. En algunos
de sus poemas logró el
infrecuente privilegio de
enfrentar la totalidad del
ser y compartir ese vértigo
y esa plenitud Pero además
nos enseñó a leer poesía,
a vivir la poesía, a ser en la
poesia. Ningún otro escritor ,
mexicano de nuestro
siglo ha meditado tan
hondamente sobre la palabra
y su· reaµzación concreta en la vida del hombre. El
arco y la lira, Los hijos dd limo y La otra voz son títulos

46

47

I

dedicados al análisis de las distintas mant;.ras en que
el hombre ha establecido alianzas con el lenguaje en
su más alta íntensida&lt;:}; más profundamente, son libros
que quíeren convencernos de la urgencia por hacer de
la poesía una necesidad como respirar o rendirse a la
llama doble del amor.
Como escritor que renovó y ~loró las formas de
decir, Octavío Paz experimentó diversos nacimientos.
¿En qué instante decisivo el poeta se plantó bajo
el árbol revelador de los misterios, ése que lo llevó
a comprender la dimensión de sus labores, la
responsabilidad de su talento? Por consciente que el
poeta sea de su trabajo, y Octavio Paz fue el primer y
más exigente crítico de su obra, existe una zona cuyo
conocimiento le está vedado. Y porque nos ha dejado
el privilegio de descifrar
misterios, conviene poner
a prueba a nuestro poeta,
situándolo frente al espejo
del joven que habría de
ser el padre de todo lo que
vendrt?.
Me refiero al hombre
de 25 años de edad q~e
firma en la revista Tallcr,
de abril de 1939, el.ensayo
"Razón de ser". Se trata de
un manifiesto generacional
de alguien que anhelaba
ardíentement6 "llevar a sus
últimas consecuencias la
Revolución, dotándola de
un esqueleto, de coherencia
lírica, humana ymetafisica".
Pasa luego a hacer una
afirmación demoledora y
conmovedora: "La herencia
no es un sillón sino un hacha
para abrirse paso". Eran
los tiempos heroicos de la
guerra civil española y es la
etapa decisiva en la obra de ·
Octavío Paz, cuando sale de
México para comprenderlo
mejor. Cuando mi generaaón daba sus pasos iniciales
y pronunciaba sus primeras palabras, en la década

�J-

ser distinto, aunque fueran
EM ESA CAPACIDAD DE CAM• independientes desde el
instante en que el poeta las
BIAR Y EXPLORAR, DE BUS• lanzó en desbandada para
hacerlas nuestras.
laberinto de la sofedad, La hija de C~R Y LUCHAR, SE HALLA EL
Una de las grandes
Rappaccim y Piedra de soJ, todas SECRETO DE LA PERPETUA
lecciones de Octavio Paz
ellas obras provocadoras
IUYEMTUD DE OCTAYIO Pil, fue enseñarnos á desconfiar
y tran_sforrnadoras. No
de las hipérboles. Tengamos
conforme con la fama TRADUCIDA EM UN &gt;.MORO•
mucho cuidado de no
merecida, seguro de que los SO AFÁM POR DiYORAR EL
aplicárselas, y de verlo
laureles reverdecen sólo con
en la dimensión justa,
la constancia transformadora, MUM~O, EN REBELDÍA AMTE
en su estatura de poeta
dio inicio a la exploración de LOS LUCARES COMUNES,
y hombre de su tiempo.
sus otras vidas, consciente
LA ME"TIRA Y OTROS EME• Leámosle apasionadamente,
de que la realidad es más
lúcidamente. La mejor
vasta que el tiempo que se MICOS OUE RETRASAN LA
riqueza que ya en vida
nos concede estar, atónitos
EYOLUCIÓN DEL HOMáRE.
nos había legado es
y plenos, frente a ellá. En
estremecernos cada uno de
esa capacidad de cambiar y
los instantes de nuestra existencia ante el milagro de
explorar, de buscar y luchar, se halla el secreto de la
nacer cotidianamente al misterio. Mientras nos sea
perperua juventud de Octavío Paz, traducida en un
concedido, sigamos dándole a la vida los múltiples
amoroso afán por devorar el mundo, en rebeldía ante
sentidos inaugurados por su palabra, inextinguible
los lugares comunes, la mentira y otros enemigos que
como su siempre clara y siempre rebelde juventud.
retrasan la evolución del hombre.
~ Un Octavio Paz aún más joven que el citado
Ante la orfandad de su partida, habremos de
anteriormente, escribió: "Yo quizá no haga nada, quizá
m_ultiplícar los disfraces que maquillen, sin éxito,
fracase,
pero quizá me realice en la poesía interior, en
la realidad nunca agradable de la muerte. Pensemos
esa que apenas necesita escribirse, y en tí, soledad, que
mejor. en que asistimos al nuc_vo nacimiento de
me irás revelando la forma de mi espíritu y la lenta
Octavio Paz. Silenciada su voz por las leyes del tiempo,
maduración de mi ser"¡
nos queda el privilegio de su espacio. Basta abrir el
Gracias demos a Octavío Paz por haber sido
libro para dialogar con él, para purificar nuestra voz
fiel a este muchacho lleno de dudas y apetitos.
en el caudal rico y variado de la suya. Ahora, cada
Gracias por enseñarn~s a distinguir la realidad de
uno de nosotros leerá de otra manera el fragmento
la apariencia, la pasión del capricho. Gracias por su
que lo estremeció en la adolescencia, o el libro que lo
lección ~anente de resistencia y vocación. Por
formó en otra etapa decisiva y necesaria de su vida.
esa conjunción privilegiada, la voz del poeta es una
Olas enamoradas, sauces de cristal y chopos de agua,
herencia que el tiempo habrá de pulir con perfección
palabras que se inflaman en la noch~ para desembocar
y fuerza diamantinas. •
en la blancura, mariposas de obsidiana incrustadas en

de los cincuenta, Octavio
Paz estaba en la plenirud de
su madurez intelectual. Son
los años de El arco y 1a lira, El

la carne del lenguaje, en el alma del cuerpo, tendrán un

48

�LA INDEPENDENCIA, ADEMÁS DE UNA CUERRA, FUE UNA REYOLU•
CIÓN INTELECTUAL, UN ASUNTO DE IDEAS Y LENCUAIES POLÍTICOS:
ERA PRECISO ABANDONAR EL MODO ANTICUO DE PENSAR LA CO•

icha irreversibilidad temporal trae aparejada la necesidad de conformar
una cultura americana capaz de generar un constructo discursivocultural que la legalice, la instaure en la comunicación diaria y en el
imaginario colectivo. Lo particular de este conflictivo periodo es, sin duda, la
conciencia de estar asistiendo al nacimiento de una nueva era sumamente
compleja y multiforme por los diversos factores, actores y espacios que se
entrelazan. Por ello, este nacimiento se presenta de forma turbulenta y no
ligado, en términos generales y a diferencia de lo que pudo parecer el comienzo
del siglo XVIII, a la claridad, el orden y la armonía que organizan un cosmos
cerrado, o al menos, cognoscible.

D

Esto no sólo será para Latinoamérica un contexto
repentinamente vertiginoso e irreversible, sino
también, aunque con diferencias reconocibles,
significará la fractura con su propio orden y
realidad colonial. Este cambio político acaecido ha
sido conflictivo para la investigación posterior en
torno a su nominación y definición. Al respecto,
son sumamente productivas las diferencias que ha
generado Franc;:ois-Xavier Guerra (1992) en torno
a los conceptos de revolución e independencia al definir
al primero de estos fenómenos como una mutación
cultural con carácter pedagógico y al s egundo
concepto como un hecho de carácter político que
suele verse absorbido por el primer fenómeno. Esta
perspectiva semántica-cultural en tomo al fenómeno
revolucionario se ve reforzada por Reinhart Koselleck
(1993) que analiza al fenómeno revolucionario como

concepto universal elástico y producto lingüístico de nuestra
modernidad. Al igual que Hannah Arendt (1965), ambos
autores estudian el concepto de revolución moderna
como consecuencia de dos momentos: la aceleración de
la historia y su carácter desconocido que le otorgan al
fenómeno un carácter de dirección sin retorno.1
Sin duda alguna, este periodo histórico condensa un
momento de cambio impensable hasta ese entonces por
las elites criollas.2 Si bien son innegables los factores
1 En tomo al análisis del proceso de emancipación complejo y
multiforme acaecido en Latinoamérica y la importancia de los
factores en juego serán imprescindibles los estudios de José Luis
Romero (1985), David Brading (1991), Robert Harvey (2009),
Emest Guellner (1991), Eric Hobsbawn (1991),John Lynch (1985),
Emest Renan (1987), Ricaute Soler (1980), Rafael Rojas (2010),
Halperín Donghi (1985 y 2000), Noeml Goldman (1998,2008),
Elías Palti (2002), enae otros.
2 El carácter innovador de dicho cambio es matizado por varios
historiadores, como es el caso de Lynch que sostiene: "La
independencia fue una fuerza poderosa, pero finita que se abatió

políticos y económicos que impulsan y sostienen el
deseo de cambio en manos de los criollos, también
es fundamental no dejar de lado la conformación
incipjente de un nuevo tipo de conciencia de sí
que articula este sector como forma de sustentar
culturalmente la separación con respecto a España
y a su dominio transoceánico: "La independencia,
aunque precipitada por un choque externo, fue la
culminación de un largo proceso de enajenación en
el cual Hispanoamérica se dio cuenta de su propia
identidad, tomó conciencia de su cultura, se hizo
celosa de sus recursos" (Lynch, 1985: 9).
El hecho de tomar conciencia de su cultura
se ve ligado inextricablemente a la usurpación
violenta del trono Borbón en manos de Bonaparte
y la respuesta subsiguiente y veloz por parte de los
pueblos hisp anoamericanos. 3 La violencia externa
se ve aplacada a través del acto de tomar la palabra:
"Una multitud de habitantes de la Monarquía, de los
más altos a los más bajos, como particulares o como
cuerpos, incluidas ínfimas comunidades indígenas,
toman la palabra al mismo tiempo" (Guerra, 2002:
358). La resistencia deviene en palabras y en el uso
de diversos géneros literarios que se entremezclan,
dialogan y, fundamentalmente, se publican generando
un quiebre en el esquema de la "publicación" vigente
en las sociedades del Antiguo Régimen:

MUNIDAD PARA ORCANlliRLA REPUBLICANAMENTE.
La circulación de t odos est os text os y su
publicación en muy diversos lugares refuerzan
lo que ya existía, aunque en menor grado,
anteriormente: la Monarquía no es sólo un único
espacio político y un espacio humano estructurado
por densas redes familiares, sino también un
espacio de comunicación muy unificado [ ...]
Este sentimiento de comunidad que llevó a toda
América en 1807 a festejar el heroísmo de los
defensores de Buenos Aires se manifiesta ahora
con una fuerza aún mayor y hace posible lo que
pronto veremos, la constitución de un espacio
global de opinión (Guerra, 2002: 360).

Lo que se presenta a primera vista como un espacio
global deopinión, esconde detrás (de manera subrepticia
en algunos casos, de forma ost ensible, en otros) el
armado y la construcción por parte de los grupos
letrados criollos. Estos grupos asumen el cambio como
una posibilidad de reposicionarse dentro de las redes

•..

1

sobre Hispanoamérica corno una gran tormenta, barriendo los
vínculos con España y la fábrica del gobierno colonial, pero
dejando intactas las profundamente arraigadas bases de la
sociedad colonial" (Lynch, 1985: 386).
3 "Por primera vez en la historia de una Monarquía occidental una
dinasúa reinante es reemplazada por la violencia; por primera vez,
también, la usurpación es rechazada por unos levantamientos
que, sea cual sea el papel que en ellos jugaron las elites, tienen un
carácter marcadamente popular" (Guerra, 2002: 358).

50

51

de interacción social asumiendo el papel de publicistas
o escritores públicos (Palti, 2008),4 o, como lo present a
de forma categórica Rafael Rojas, traductores de la
patria (2010).5 Al respecto, Palti sostiene en su obra
El tiempo de la política. El siglo XIX reconsiderado (2007)
que la independencia, además de una guerra, fue una
revolución intelectual, un asunto de ideas y lenguajes
políticos: era preciso abandonar el modo antiguo de
4 Palti retoma la definición realizada por Gu erra quien habla
del surgimiento de un "publicista": "supuesto p_ortavoz _de una
opinión que él mismo se empeña en crear y movilizar mediante el
recurso de géneros literarios híbridos, en los cuales los argumentos
racionales de la filosofía política coexisten con la sátira, la burla y
la caricatura, arbitrios propios de los pasquines y libelos" (1998:16).
5 Jorge Myers (2008) considera que en vísperas de la crisis definitiva
del orden colonial surgen dos tipos de letrados: el letrado patno!a y el
publicista ilustrado. Ambos experimentan un brusco desplazanuento
del lugar que ocupaban en el interior de las socieda?es amencan_as
como consecuencia del derrumbe español baJo la mvas1on
napoleónica.
Nuestro presente trabajo se va a focaliz ar sobre el letrado
publicista qu e posee una relación directa con el desarrollo del
periodismo como fuente de ingreso económico y con el t1p? de
escritura política que s e va configurando a lo largo del penodo
independentista.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

pensar la comunidad
que se está forjando. 6
LO OUE PARECE SER UM SERYICIO A
para organizarla
Esta suerte de entrega
republicanamente. LA PATRIA, UNA EMTRECA DESME• conlleva la producción
Como sostiene Rama
DIDA, MO ES OTRA COSA OUE EL PRO• de modelos culturales
en su obra La ciudad
que se pretenden
letrada (1984 ): la DUCTO DE LA RECOMFICURACl6M homogéneos y capaces
organización de un DEL ESPACIO SOCIAL Y LAS MODI• de educar y encauzar
discurso unánime,
el accionar del pueblo
homogéneo (que FICACIOMES IDEOL6clCAS OUE SE que es tematizada
prefiguraría lo que PERCEÑAROM EM TORMO AL PAPEL como portador de
luego sería considerado
una multiplicidad de
A OCUPAR EM LA SOCIEDAD NR LAS
bajo el concepto de
saberes heterogéneos
nación) queda en manos EUTES ILUSTRADAS■
y tradicionales
de los letrados que
imbricados con una
manejan los signos escriturarios y que conforman a
cultura oral y peligrosa que prioriza las pasiones por
través de la cultura escrita una visión de lo que se
sobre la razón (Franco, 1983).7
quiere para América y para sus respectivos pueblos.
Lo que parece ser un servicio a la patria, una entrega
En coincidencia con la postura de Rama, Altamirano
desmedida, no es otra cosa que el producto de la
afirma:
reconfiguración del espacio social y las modificaciones
ideológicas que se pergeñaron en torno al papel a ocupar
las elites culturales han sido actores importantes
en la sociedad por las elites ilustradas. Al respecto, y si
de la historia de América Latina. Procediendo
bien su artículo se aboca a la figura del letrado patriota,
como bisagras entre los centros que obraban
Myers analiza la situación forzada en la que se vio ínserto
como metrópolis culturales y las condiciones y
el hombre de letras que tuvo que reacomodarse de
tradiciones locales, ellas desempeñaron un papel
manera vertiginosa: ucada uno de estos escritores, con los
decisivo no sólo en el dominio de las ideas, del
mayores o menores recursos culturales que pudo haber
arte o de la literatura del subcontinente, es decir,
obtenido de su formación bajo la colonia, debió definir
en las actividades y las producciones reconocidas
su identidad ideológica en el marco de un universo
como culturales, sino también en el dominio de
sociocultural y político cuyos contornos se habían
la historia política (...] Según las circunstancias,
vuelto de pronto imprevisibles e ínciertos" (2008:122).
juristas y escritores pusieron sus conocimientos
En otras palabras, sí bien este reacomodamiento trajo
y sus competencias literarias al servicio de los
aparejada cierta autonomía y reconocimiento para con
combates políticos, tanto en las polémicas como
estos hombres portadores del saber, también implicó
en el curso de las guerras, a la hora de redactar
un ~ortuoso juego entre las ideas recibidas en América
proclamas o de concebir constituciones, actuar de
y las cambiantes formas que adoptó la realidad social y
consejeros de quienes ejercían el poder político o
política en los países que luchaban por su índependencia
ejercerlo en persona (2008: 9).
[...]" (Romero, 1985: XXXVIII).
Las palabras de Altamirano resultan esclarecedoras
para entender el lugar en el que gravitan estos
letrados dentro de las estructuras de poder que se
inician y permanecen dentro del ámbito urbano:
más allá de tener que procurarse una subsistencia
económica, estos hombres criollos se amparan en la
imagen de apóstoles seculares que ceden su servicio de
intérpretes del saber a la nueva organización política

6 «la representación del hombre de !erras como apóStol y visionario,
que honra a su país con sus obras y lo inspira con su pensamiento
y su acción cívica, cristalizó muy tempranamente" (Altamirano,
2008:16).
7 En consonancia con la postura de Jean Franco, Rojas retorna las
postura de Antonello Gerbi (La disputa del Nuevo Mundo) y afuma:
'1.os reflujos de tantas lecturas ilustradas, que reproduclan el
tópico de la "inferioridad" americana, generaron en las élites
criollas que encabezaron los procesos de independencia una
relación compleja con sus propias comunidades, a las que veían,
a la vez, como sujeto y como obstáculo para la edificación de
Estados nacionales" (Rojas, 2010, 319).

52

Frente al panorama cambiante y novedoso tanto a
nivel político como social, el proceso de emancipación
requiere para consolidarse de la conformación de
una visión cultural americana (de una perspectiva
americanista) como herramienta par a sostener y
vehiculizar a los sectores heterogéneos que conforman
las poblaciones. Esta visión será la que legitime el
proceso de independencia a través del armado de
comunidades imaginadas (Anderson, 1989) creadas y
generadas gracias a la escritura cívica (Palti, 2008) que
es divulgada por la prensa al público. Así, los sectores
ilustrados criollos tienen la función tanto de crear,
producir, conocimientos para la comunidad como
de divulgarlos, publicarlos, a través de la prensa. Los
lectores devienen en lectores-compatriotas gracias al hecho
de una escritura performativa que realizan los letrados
criollos como poetas fundacionales de un estado que sólo
se articula a través de su escritura pública: uLa carencia
inscrita en el cuerpo político se compensa así por un
acto de lectura compartido por millares de índividuos,
los cuales, sín que necesariamente se conozcan entre sí,
ganan su propia subjetividad de lectores-compatriotas
justamente en el acto de esa lectura especular" (Leopold,
2010:10).
Teniendo en cuenta el nuevo papel signado a las elites
culturales criollas, aquí analizaré el funcionamiento del
concepto de letrado que configura Joaquín Fernández
de lizardi en su novela El periquillo Sarniento (1816). Este
análisis va de la mano de un cuestionamiento profundo
que realiza el autor en torno a la visión del letrado
como guía de la población. En la novela el protagonista
letrado desenmascara a sus pares que se erigen en
íntérpretes de la letra escrita y etérea ( alejada del
mundo de los oficios y del desgaste físico). Esta primera
novela hispanoamericana se pregunta por el lugar a
ocupar por un letrado que no se contenta con atarse al
molde prefigurado de un accionar simulado (como lo
es el representado por los letrados que imitan la letra
colonial), pero tampoco accede a dedicarse a una vida
manual propia de un oficio alejado del uso de la razón.
Para desentrañar el concepto de letrado, se trabajará con
el marco conceptual instaurado por Koselleck (1993)
en relación con la noción que no existe un tiempo lineal
síno una multiplicidad de tiempos superpuestos unos en
otros que habilitan distintas experiencias con respecto a
los mismos. En particular, estas experiencias se verán en

53

la novela a través de la autobiografía de Pedro Sarmiento
y de los testimonios de sus interlocutores (tanto de sus
"padres" sustitutos, como sus pares bachilleres o léperos

decentes [Franco, 1983]).
Todas estas experiencias dialogan y confluyen en
el relato de Pedro Sarmiento, un letrado enmendado, que
concibe su escritura como dadora de un sentido moral
y performativo en la vida de sus hijos. Así, su escritura
deviene pura expectativa para con un lector que pueda
transformar en acciones aquellas experiencias que el
escritor plasmó en palabras. El concepto a trabajar
es concebido como polívoco por Llzardi ya que desea
representar la confluencia de distintas significaciones
y distintos procederes para aquellos que toman la
ínvestidura de letrados. En particular, se presentan tres
tipos de letrado: el letrado formado en la colonia que
abusa de su posición social y se corrompe aprovechando
los beneficios que obtiene de su papel, el letrado colonial
que denuncia y desenmascara al letrado corrupto y, por
último, el letrado desviado que se consolida en la etapa
pre-independentista ( durante la crisis del sistema
colonial) y que transforma el saber en mercancía para
un público heterogéneo. Los dos últimos modelos
de letrado trabajan en conjunto dentro de la novela
(Pedro Sarmiento,lizardi) estableciendo una suerte de
dualidad o continuidad: el letrado colonial le cede su
voz al letrado pre,índependentista para que asuma su
labor como un legado. Sín embargo, este último escritor
no solamente se concentra en interpretar y transmitir la
escritura sagrada (plasmada en la experiencia de vida de
Pedro Sarmiento), síno que también amplía el público
lector ya que traslada una escritura del recínto familiar
al ámbito público. Llzardi actúa como un editor que
no solamente se concentra en el discurso escrito, síno
que también prioriza el armado de ese discurso y la
recepción del mismo.

DEL MECEMAS MOBLE AL MECEMAS P9BLI•
CO: EL SURCIMIEMTO Y LA MECESIDAD DE
MUEYAS PRÁCTICAS DE LECTURA PARA
UMA SOCIEDAD EM CRISIS
En la novela de Llzardi se observa el uso de distintos
conceptos propios del Antiguo Régimen (como son
el de letrado, el de público y el de pueblo) con nuevas
significaciones demostrando la necesidad de cambio

�.¡
ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

por parte de la sociedad hispanoamericana que
vislumbra al sistema colonial como un entramado
de poder que no logra contener ni dar respuesta a las
inquietudes sociales.8 En relación con lo dicho, Mabel
Maraña sostiene que esta novela presenta el imaginario
colectivo como materialización simbólica tanto del
sistema hegemónico como de los proyectos alternativos
que se gestan en el interior de éste pergeñando un
desmontaje ideológico de las redes de poder (1997:16). Esta
obra plantea el problema que posee un letrado para
transmitir su experiencia de vida sin quedar atrapado
en las redes de poder colonial, sin ser confundido con
los otros funcionarios fraudulentos o simuladores. En
otras palabras, en esta novela se tematizan las dudas
sobre cómo apropiarse y resignificar los conceptos del
Antiguo Régimen sin perder el aspecto homogéneo y
de cohesión de los mismos,9 pero planteando aristas
y actualizaciones que abran el juego, que movilicen al
escritor público y lo conecten con los lectores desde
otro lugar.
Lizardi publica esta novela en 1816, época en la cual
ya había logrado pergeñar la manera de proclamarse
representante de la opinión pública considerando a la
misma como "[...] una doxa o saber social compartido
en que se encarna el conjunto de principios y valores
morales sobre los que descansa la convivencia social"
(Palti, 2008:232). A lo largo de todos sus escritos (tanto
periodísticos como literarios) busca de todas las formas
posibles ser el mediador, el interlocutor del reino de
transparencia que era para él la opinión pública o tribunal de
la opinión (Palti: 232). Así, su recorrido por la escritura
converge en plasmar, publicitar y mostrar aquello hasta
el momento silenciado por otros, ocultado o borroneado
por los representantes del poder y de la cultura. Esta
construcción de letrado, tan particular y excéntrica, se
alía con un método combativo que ataca los cimientos

coloniales de la sociedad mexicana y los vicios morales
que afincan en sus raíces. Esta metodología se ve
articulada en la novela a través del muestreo que realiza
Periquillo $amiento de los distintos espacios urbanos y
de la corrupción con la que se ligan debido a un abuso
de poder u omisión del ejercicio (se destacan los casos
del escribano Chanfaina, el del médico Purgante, el del
boticario, el de su primer maestro, entre otros).
El protagonista, anclado en una mirada ingenua
propia del letrado pícaro que desconoce la corrupción del
poder, nos muestra a los lectores los errores cubiertos por
una mirada distanciada y asombrada. Pedro Sarmiento, el
pícaro recuperado, es el que se encarga constantemente
de dotarle a los actos de su juventud un matiz moral
reprobatorio y punible para luego dar consejos a sus hijos
lectores1°sobre cómo proceder en sus vidas.
La forma de organizar la novela por parte de Lizardi
(en actos inmorales seguidos de reflexiones punitivas
y reformatorias) es sumamente criticada por Franco
quien en su artículo considera la interrupción de Pedro
Sarmiento como táctica disciplinaria que, sin embargo,
no logra educar al lector contemporáneo de la novela:
"El autor no podía incorporar la figura del lépero sin
correr el riesgo de ser criticado por su mal gusto, y esto
a pesar del hecho de que se ponía a cada rato en peligro
la verosimilitud, y de que transmitía el mensaje moral
aún a costa de la identidad del personaje" (1983:26).
La novela se teje de forma irregular entre los hechos y
el discurso moralizante sin lograr su cometido: "las
aventuras se narran por medio de la voz del moribundo
don Pedro, de manera que la acción y el discurso se
vinculan inseparablemente como gemelos siameses"
(Franco, 1983: 27). Lo que para Franco es un intento
fallido de novela que se queda a medio camino entre
la diversión lúdica de las anécdotas populares y las
interrupciones educativas de un narrador moribundo,
no es más que el proceder de un letrado publicista que hace

8 En relación con lo dicho, es muy usual en la novela que Periquillo
realice preguntas y tenga dudas que no puedan ser contestadas
por los disrintos funcionarios o figuras de ley representantes de
la ciudad /errada {Rama, 1984), excepto sólo por aquellos que no se
encierran dentro del sistema de poder ( como es el caso del clérigo
con el que conversa en su primera salida de la ciudad).

10 Un ejemflo claro de este proceder es el que sucede en el capítulo
V111 en e que Periquillo le confiesa a Januario su deseo por
Poncianita, su prima. Acto seguido, su cruel amigo lo engaña y le
hace pasar un momento de humillación frente a los padres de la
chica. Al respecto, Pedro Sarmiento reflexiona y sostiene:

9 Este proceder paradójico del espacio público moderno naciente
es analizado tanto por Lempériere como por Guerra: "El
liberalismo iberoamericano, cuyos primeros brotes apenas se
cüstinguen del espttiru cücciochesco, es, en este sentido, elitista,
~ro paradójicamente promueve al mismo tiempo el concepto de
cmdadano elector y lo pone en práctica mecüante un sufragio en
muchos casos muy amplio" (Guerra, 1998:17).

Dos lecciones da este suceso, hijos míos, de que os deberéis de
aprovechar en el discurso de vuestra vida. La primera es para no ser
fáciles en descubrir vuestros secretos a cualquiera que se os venda
por amigo [...]; y lo otro, porque aun cuando sea un amigo, quizá
llegará el caso de no serlo, y entonces, si es un vil como muchos,
descubrirá vuestros defectos que le hayáis comunicado en secreto,
para vengarse[...] {Lizardi.1976:17l).

54

55

uso de la ficción como taller de experimentación de su
discurso educativo. Al respecto, se debe tener en claro
el concepto de letrado que circulaba en el momento en el
que escribe Lizardi. Para ello, contamos con la definición
de la Real Academia Española que en el año 1734 definía
a este concepto como: "El docto en las ciencias que por
eftas fe llamaron letras, fe le dio efte nombre; Se llama
comúnmente al Abogado [...]". El sabio y el abogado,
dos instancias trabajadas por Ángel Rama en su obra
La ciudad letrada (1984) para nominar a este tipo de
funcionario. Este critico analiza la forma en que se fue
modificando el tipo de funcionario requerido por el
sistema colonial con el cambio que se da entre la ciudad
letrada a la ciudad escrituraría.
Fue evidente que la ciudad letrada remedó la
majestad del Poder, aunque también puede decirse
que éste rigió las operaciones letradas, inspirando
sus principios de concentración, elitismo,
jerarquización. Por encima de todo, inspiró la
distancia con respecto al común de la sociedad Fue
la distancia entre la letra rígida y la fluida palabra
hablada, que hizo de la ciudad letrada una ciudad
escrituraría, reservada a una estricta minoría ( ... )
Este exclusivismo fijó las bases de una reverencia por
la escritura que concluyó sacralizándola (1984:41).

La reverencia por la escritura significó un beneficio de
ciertos sectores de la incipiente burguesía criolla
(médicos, escribanos, abogados) que asumen un
lugar privilegiado al ser los portadores de la "facultad
escrituraría que era indispensable para la obtención
o conservación de los bienes" (Rama, 43). Esta
importancia primordial de la escritura consolida para
Rama el fenómeno de la diglosia, formada durante
la Colonia, pero exacerbada en este período. Dicho
fenómeno permite explicar las dos lenguas que se
presentan en el comportamiento lingüístico de los
latinoamericanos: la lengua pública, "que fue impregnada
por la norma cortesana procedente de la península" y la
lengua popular, es decir, "la lengua del común que, en la
división estamental de la sociedad colonial, correspondía
a la llamada plebe, un vasto conjunto desclasado [...]"
(Rama, 43,44).
Esta división tajante que realiza Rama deviene
confusa y opaca si analizamos el fenómeno de

�A.MA.TOMÍA. DE LA. CRÍTICA.
A.MA.TOMÍA. DE LA. CRÍTICA.

Sin embargo, no se puede obviar el rol de productor y
conformación de la opinión pública en Latinoamérica.
vendedor
que lleva a cabo en la novela Lizardí que desvía
Al respecto, Guerra sostiene que en sus comienzos
el testamento autobiográfico de Pedro Sarmiento y lo
"la opinión es un atributo de los hombres ilustrados y
transforma en mercancía productiva (tanto económica
ninguno de éstos la confunde con el sentir del conjunto
como
moralmente).
de la población o, menos aún, del pueblo -del 'vulgo'El corrimiento de la escritura del pasaje del recinto .
[...] la opinión aquí remitía a un espíritu público que
sagrado de los sabios a la lectura pública de la población
había que remodelar" (Guerra, 2002: 362). Sin embargo,
implica la búsqueda de un nuevo tipo de mecenas y
este escritor nota cambios flagrantes en los fenómenos de
benefactor: los lectores. Como
opinión en los años que van de
bien se destaca en el prólogo de
1808 a 1814. En dicho periodo
ES LA ESCRITURA LA OUE
la novela: "¿A quiénes con más
BENEFICIARÁ
A
LOS
LEC•
justicia debes dedicar tus tareas,
[ ...]la palabra pública
deja de ser un privilegio TORES Y LES .ADYERTIRÁ DE sino a los que leen las obras a
costa de su dinero? Pues ellos
de las autoridades y
LOS
MALES
DE
CAER
EM
LA
son los que costean la impresión,
p asa a una infinidad de
y por lo mismo sus mecenas más
actores sociales, antiguos CORRUPCIÓN PASIONAL
seguros. Con que aliéntate, no seas
o nuevos [...] la unidad
bobo,
dedícales a ellos tu trabajo y
moral de la Monarquía se
saldrás del cuidado" (Lizardi, 1976:59). Este corrimiento
desmorona; la unanimidad patriótica de los primeros
de autoridad implica dejar de lado fórmulas superficiales
tiempos no resiste a la irrupción politica [...] Años de
al
procurar obtener un rédito económico divirtiendo y
discordia y de guerra civil [...] antes que la voz de la
educando al lector que deviene en juez de lo escrito. Así,
razón, la palabra escrita es un anna que todos usan:
se
quiebra el circuito de información, se revela el lenguaje
los gobernantes y los gobernados, las élites y el pueblo
oculto y secreto del círculo letrado:
[...] Guerra de infonnación y guerra devalores [...] todo el
espacio americano está recorrido por una infinidad
de papeles públicos y privados que vanamente los
contrincantes intentan controlar (Guerra, 2002:383)

(...] entra en quiebra la lengua secreta de la ciudad
letrada [...] Simultáneamente irrumpe el habla de la
calle con un repertorio lexical que hasta ese momento
no había llegado a la escritura pública, a la honorable
vía del papel de las gacetas o libros, y lo hace con un
regodeo revanchista que no llegan a disimular las
prevenciones morales con que se protege Uzardi (...]
la obra entera del Pensador Mexicano es un cartel de
desafio a la ciudad letrada, mucho más que a España,
la Monarquía o la Iglesia [...] (Rama, 1984: 58-59).

[Énfasis núo].

Entre la perspectiva vertiginosa y dinámica dada por
Guerra y el estatismo ligado al dominio jerarquizado del
grupo letrado otorgado por Rama, se destaca el estudio
de Elías Palti que reivindica el lugar del letrado publicista
en esta primer etapa del proceso independentista desde
un accionar virtuoso. Este tipo de letrado posee un
basamento pre-moderno al pretender aunar a la sociedad
erradicando los males ejercidos por el abuso de cierto
vicio. Este objetivo conduce al letrado a una búsqueda
continua de la Verdad y de su defensa. Al respecto,
Lizardí insiste de manera superlativa en la novela sobre
su imperioso rol de mediador (médium) entre las virtudes
y los hombres, en particular, entre la experiencia de vida
plagada de verdades de Pedro Sarmiento y los lectoresperiquillos que necesitan de la misma para enmendarse.
Es la escritura la que beneficiará a los lectores y les
advertirá de los males de caer en la corrupción pasional.

Lo que para Rama es un mero regodeo revanchista de
Lizardi, implicó, por el contrario, instaurar un camino
de critica, desmontaje y penetración al sistema
colonial a través del uso inesperado y rebelde de la
escritura pública. Esto, sin lugar a dudas, generó
molestias en el círculo letrado que detentaba el
poder ya que involucraba mucho más que una nueva
forma de escritura o una mera evasión del sistema de
censura de las autoridades coloniales.

56

CODAi •ABU• C0/140 U CEHTE, ESCRI•
■IR PARA EDUCARLA.
La primera novela hispanoamericana plantea una novedad

incómoda en tomo a la participación e importancia de los
lectores en la vida pública: ellos no sólo forman parte de
la comunidad, sino que también poseen la experiencia
necesaria como para juzgar el proceder de las autoridades.
Si bien es indudable que la escritura estipula una
diferenciación tajante entre el público lector y la
población ignorante (separación a la que hacen hincapié
tanto Rama como Franco), también prefigura en la
obra de Lizardi la posibilidad de darle la palabra a los
rumores callejeros, a los conocimientos barriales, a los
saberes no ligados de forma directa con la letra escrita
o la sabiduría académica. Los mismos son retomados
por Lizardi no de forma mimética ni ingenua (como se
piensa debido al punto de vista que asume Periquillo
Sarniento), sino de manera productiva por un letrado
lector de estos saberes informales, capaz de recorrer los
laberintos de la dudad real y reproducirlos en la escritura
con el fin de reformar y educar al público lector. El sabio
debe salir del recinto académico para interactuar con
las inquietudes del pueblo y transformar a la escritura
en una respuesta educadora y efectiva para el cambio
abrupto que experimenta la sociedad •
Bibliografia
Adorno, Rolena (diciembre, 1987). "La ciudad letrada y los discursos
coloniales", en Hispamáica, XVI. 48: 3--24.
Adorno, Rolena (1995). "Textos imborrables: Posiciones simultáneas
y sucesivas del sujeto colonial", en Revista de Crítica Literaria
Latinoamaicana, Año 21, Nº41
Altamirano, Carlos (dir.). Jorge Myers,Jorge (ed.) (2008). Historiaddos
intelectuales en Ambica Latina. Buenos Aires: Katz Editores.
Anderson, Benedict (2007). Comunidades imaginadas. reflexiones sobre el origen
y la difusión del nacionalismo. México: Fondo de Cultura Económica
Bbabha, Homi K (2002). "El mirneósmo y el hombre. la ambivalencia
del discurso colonial", en El lugar de la cultura. Buenos Aires: Manantial.
Brading, David (1991). Orbe indiano. De la monarquía católica a la república
criolla, 1491-1867. México: Fondo de Culrura Económica.
Colombi, Beatriz (2006). "La gesta del letrado (sobre Ángel Rama y la
ciudad letrada)", en Revista Orbis Tertius no. 12.
Colombi, Beatriz (2009). "Diálogos de la independencia", en Noé Jitrik
(comp.). Revelaci011es impafa:tas. Esrudios de la literarura latinoameriama.
Buenos Aires: NJ Editor.
Dabove,Juan Pablo (enero-marzo de 1999). "Espejos dela ciudad letrada:
El "arrastraderito" y el juego como metáforas políticas en El PaiquUlo
Sarniento de Femández de Lizardi", en Revista lberoamaica11a LXV/186:
31--48.
Fernández de Lizardi, Joaquin (1968). El pensador mexicano, en Obras mPeriódicos. México: UNAM.
Ferná.ndezde Lizardi,Joaquin (1976) [1816). EIPaiquilloSamiento. Madrid
Editora Nacional
Franco, Jean {1975). Historia de la literatura his¡xmoamaicana. Barcelona:
Editoáal Ariel

57

Franco,Jean (abril-agosto 1983). "La heterogeneidadpeligrosa: Escritura y
control social en vísperas de la independencia mexicana", en Hispamérica
34-35: 3-34.
Goldman, Noemí (2009). "Legitimidad y deliberación: el concepto de
opinión pública en Iberoamérica, 1750-1850" en Diccionario político y
social del mundo iberoamaia1110. Conaptos políticos 01 la era de las revoluciones,
1750-1850, Vol LJavier Fernández Sebasáán (dir.). Madrid Fundación
Carolina / Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales / Centro
de Estudios Políticos y Constitucionales.
Guerra, Fran~ois-Xavier y Lempériere, A (coords.) (1998). Los espacios
públícos er, lberoamérica. Ambigüedades y proble111as. Siglos XV!Il y XIX.
México: Fondo de Cultura Económica
Guerra, Franc;:ois-Xavier. '"Voces del pueblo'. Redes de comunicación y
orígenes de la opinión en el mundo hispánico (1808--1814)", en Revista de
Indias, vol LXII,núm. 225: 357-384.
Habermas, ]urgen (1987). El cambio estrnctural del piíblico. Buenos Aires:
Arnorrottu Editores.
lñigo Madrigal, Luis (cooi:d.).(1987). Hist.oriadela literatura his¡xmoamaicana,
Torno 11, del neixlasicismoa! modernismo. Madrid Cátedra.
Koselleck, Reinhart {1993). Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos
históricos. Barcelona: Editorial Paidós.
Lempériere, Annick (2008). "Hombres de letras hispanoamericanos
y secularización (1800-1850)", en Historia de los intela:ruales en Amáica
Latina. Buenos Aires: Katz Editora.
Leopold, Stephan (2010). Introducción a Escribiendo la independencia.
Perspectivas coloniales sobre la literatura hispanoamericana del siglo
XlX. (Roben Folger y Stephan Leopold eds.). Madrid: Editorial
Iberoamericana
Lynch,John (1985). Las revoluciones hispanoamaicanas 1800-1826. Barcelona:
Editorial Ariel
Moraña, Mabel (1997). "El Periquillo Sarnimt.o y la ciudad letrada" en
Políticas de la esc1irura rn América Latina. De la Colonia a la Modernidad.
Caracas: Excultura
Mozejko, Danuta Teresa (enero-marzo 2007). "El letrado y su lugar en el
proyecto de nación: El Paiquillo Samimto de Fernández de Lizardi", en
Rt:visla Iberoamericana I.XXlil, Núm. 218: 227:242.
Palti, Ellas {2007). "Opinión pública/RazónNoluntad general" en El
tiempo de la política, elSigloXlXreconsiderado. Buenos Aires: Siglo Veintiuno
Editores.
Palti, Ellas (2008). "Tres etapas de la prensa política mexicana del siglo
XIX: el publicista ylos orígenes del intelectual moderno", en Historia de los
intelectuales en Amáica Latina. Buenos Aires: Katz Editores.
Picón Salas, Mariano (1944). De la conquista a la independencia. México:
Fondo de Cultura Económica
Rama, Angel (1984). Laciudad letrado. Hanover: Ediciones del Norte.
Ramos,Julio (1989). ~cuentrosde la modanidad01 América Latina, literarura
y política en el sigloXIX. México: Fondo de Cultura Económica.
Rojas, Rafael (1991). "Una maldición silenciada. El panfleto politico en el
México independiente", en Historia Mexicana. vol XLVll
Rojas, Rafael (2003). La escritura de la independmcia: d surgimiento de la opü1ión
püblica en México. Buenos Aires: Taurus.
Rojas, Rafael (2010). Lasrepúblicasdeairc. Buenos Aires: Editorial Tauros.
Romero, José Luis (1985). Prólogo a Pa1S&lt;1mia1to político de la emancipación.
Venezuela: Biblioteca Ayacucho.
Salomón, Noel (enero-febrero, 1965). "la cñtica del sistema colonial de la
Nueva España en El Paiquillo Samient.o", en Cuadernos Ameri.callos I: 167,
179.
Seavino, Dardo (2010). Narraciones de la indqxndencia. Arqueología de w1 fervor
contradictorio. Buenos Aires: Eterna Cadencia Editora.
Spell,J. F. (1927-1928)."La sociedad me.'Ócana juzgada por Femández
de lizardi", en Anales del Musco NaciollaldeArqurología, Hist.oriay Etnología
(México), época 4: 224-240.
Vera, Eugenia Roldán (2009). "Opinión Pública" en Diccionario político y
social del mundo iberoamaicallo. Conapt.os políticos en la a·a de las revolucimies,
1750-1850, VoLI. Javier Fernández Sebastián (dir.). Madrid, Fundación
Carolina- Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales- Centro
de Estudios Politicos y Constitucionales: 1065-1076.
Vogeley, Nancy (octubre, 1987). 'Thfining the 'Colonial Reader': El
Periquillo Sarniento", enPMIA Vol 102, Núm. 5: 784-800.
Vogeley, Nancy (ocrubre, 1987). "The concept of &lt;the people' in El
Periquillo $amiento", en His¡xmia Vol70, Núm. 3:457-467.

�n las páginas siguientes,
LA OBRA POÉTICA DE EFRAÍN HUERTA CIRCU•
reviso las razones que
LA CON PROFUSIÓN EN UNA MULTIPLICIDAD
tengo para hacer esta
afirmación, además de los
DE REYISTAS LITERARIAS, SUPLEMENTOS CULsignos que indican cómo las
TURALES FAMOSOS Y REMOTOS, FANIINES,
cosas habrán de cambiar de
PÁCIMAS WEB Y BLOCS -LA MAYOR PARTE DE
forma definitiva, precisamente
bajo el auspicio conmemorativo
ELLOS IUYENILES, LA MAYOR PARTE DE ELLOS
del centenario.
EFÍMEROS- EN LOS OUE NOTORIAMENTE SE
Vayamos, entonces, por partes.
Observemos, primero, que, en su
DIYULCA LA PARTE MÁS RUDA, PROYOCATIYA
poesia, la franja de su obra más
Y DESM.ADROSA DE SU ESCRITURA POÉTICA.
conocida, Efrain Huerta cierra
el circulo de su primera centuria
antologías de Manuel Maples Arce y en la de Antonio
vital reconocido como un poeta clásico de nuestra
Castro Leal, de 1940 y de 1953, respectivamente,
modernidad. Decir esto significa que tanto quienes
conocemos su obra como quienes tienen de ella una
peleonera la una y conservadora la otra; están incluidos
también en Poesía en movimiento, de 1966, seleccionada
idea formada por la lectura ocasional o sólo a partir
por Octavio Paz, A1í Chumacera, José Emilio Pacheco
de su fama pública, tendemos a identificar a su autor
y Homero Aridjis; en La poesía mexicana del siglo XX,
esencialmente como un poeta, siendo ello más que
también
de 1966, hecha por Carlos Monsiváis; en el
suficiente para percibirlo como un autor indispensable
Ómnibus de poesía mexicana, de Gabriel Zaid, de 1971; y al
en la historia de la literatura mexicana. Sumada a esa
fin, sus poemas aparecen incluso en Museo poético, de
percepción, hay muchos indicios confirmatorios de
1974, antología de Salvador Elizondo, un autor muy
la consagración principalmente poética del autor
alejado a la visión de Huerta sobre la vida y la literatura,
guanajuatense.
lo que hace más meritoria la selección.
Primero, Efrain Huerta es un autor al que se edita
En tercer lugar, el aire de los tiempos nos obliga
con la propiedad, el rigor y la variedad que su obra
exige. Doy tres ejemplos: Poesía 1935,1968, aparecido
a asentar otro indicio, poco tomado en cuenta hace
diez años. Y es éste: la obra poética de Efrain Huerta
originalmente en Joaquín Mortiz, se reeditó por parte
de la SEP en tiraje de 40 mil ejemplares y en menos
circula con profusión en una multiplicidad de revistas
literarias, suplementos culturales famosos y remotos,
de cinco años se agotó; Poemas prohibidos y de amor
(Siglo XXI) alcanzó ocho ediciones en quince años;
fanzines, páginas web y blogs -la mayor parte de
ellos juveniles, la mayor parte de ellos efímeros-, en
y, al fin, el volumen de la Poesía completa, preparado
los que notoriamente se divulga la parte más ruda,
por Marti Soler en 1988, es uno de los pocos titulas
provocativa y desmadrosa de su escritura poética, como
de poemas que el Fondo de Cultura Económica ha
las "Declaraciones" de amor y odio, "Juárez,Loreto", el
reimpreso cinco veces en veinticinco años, en tres
ediciones diferentes (la más reciente, de 2014, es la
"Manifiesto nalgaísta", y sobre todo los poemínimos.
tercera), señales todas ellas de que Huerta forma parte
No cuesta trabajo darse cuenta que la preferencia por
de la rarísima especie de poetas que al mismo tiempo
ese sector de su obra por parte de muchos lectores
superficiales se utiliza para exhibir una presunta
alcanzan la categoría de bestseller y la de longseller.
identificación halagadora con la auténtica rebeldía y
En segundo lugar -y si bien eso ocurría desde que
él estaba vivo-, la poesia de Huerta tiene un lugar
el buen humor que tuvo como prendas indiscutibles
Efraín Huerta. Y si bien esa identificación da testimonio
preponderante en todas las antologías de referencia
de la conversión de Huerta en un personaje mitico que
de la poesía mexicana de los últimos 50 años. Doy
cinco ejemplos de los que se desprende esa conclusión
encarna ciertas expectativas humanas más allá de la
irrefutable: poemas de Efrain Huerta aparecen en las
poesía, también es cierto que, en varios aspectos, se ha

E

• CAR&amp;OS 8LISES MATA

NACIDO EFRIÉM HUERTA ROMO EN SIL.AO, CUAMAIUATO, EL 18 DE JUNIO DE 1914,
Y FALLECIDO EN LA CIUDAD DE MÉXICO EL 3 DE FEBRERO DE 1982, CUATRO ME•
SES ANTES DE CUMPLIR 68 AAos, EFRAÍM HUERTA INICIÓ EL AMO DE su PRIMER
CENTENARIO NATAL EN UNA CONDICIÓN EXCELENTE PERO MO ÓPTIMA~ OUE RE•
SULTA ENYIDIABLE A SIMPLE YISTA, PERO SÓLO LO ES EM APARIENCIA.

58

59

�cumplido ya el riesgo señalado porJosé Emilio Pacheco,
del que son responsables -sí no es que culpables- los
poemínimos. Pacheco lo dijo así: uHablemos del peligro
que representan los poemínímos: pueden ocultar los
mejores poemas de Huerta, ponerlo en el indeseable
papel que en cierta época se le confirió a León Felipe y
algunos han querido darle al gran J aíme Sabines: ser el
poeta predilecto de todas aquellas personas a quienes no
le gusta la poesía". Y agrego yo que eso pasa no sólo entre
los lectores de a píe, sino también entre los comentadores
y críticos del medio periodístico y la academia, como
puede comprobarlo ahora mismo quiengooglee el nombre
de Efraín Huerta en la red: hallará diez notas sobre los
poemínimos por cada una sobre los Responsos o sobre

Los hombres dd alba.
Con todo y esa
limitación crítica, una cosa
es muy clara: si alguna vez
Huerta llegó a ser, como
pensó Carlos Monsíváís,
un upoeta conocido
de obra desconocida",
esa condición ha sido
definitivamente superada.
O para decirlo de forma
resumida: en 2014 la
poesía de Huerta se lee
con alegría, con insistencia
y hasta con devoción,
como lo muestra el que
algunos de sus poemas
se hayan incorporado a
la memoria popular; se
acepta su doble condición
de poeta mayor y de
antipoeta precursor, con muchos imitadores, pero sin
discípulos, y se ve con naturalidad que sea uno de los
pocos escritores mexicanos del siglo XX, en México
y en el ámbito del idioma, cuya obra se identifica con
la persona que materialmente la redactó, y al mismo
tiempo con un personaje poético en el que conviven
sin dificultad el poeta refinado, el poeta desmadroso, el
luchador social e, incluso, el héroe cultural
Ahora bien, precisamente por ser tan notoria la
consagración de Efraín Huerta como poeta se hace más
visible la desatención crítica, el olvido editorial y, en

una palabra, el desconocimiento en que se había tenido
hasta ahora a su obra en prosa, realizada en la forma de
artículos periodísticos, ensayos, conferencías, prólogos
y notas de ocasión, surgidos de su sostenida condición
de periodista caudaloso y combativo, a lo largo de cinco
décadas.
Para decirlo de otra manera, la presencia del
extraordinario poeta ha tenido el efecto de ocultar que
Efraín Huerta fue también un extraordinario periodista;
que fue también un apasionado y riguroso crítico de
cine en todas sus categorías problemáticas; que fue
también un lector de alcances abrumadores ( en cuatro
idiomas) y un comentador muy original de libros y
asuntos literarios; y, al fin, que fue también un militante
con unas ideas especificas
que promovió y defendió por
escrito en numerosos artículos,
conferencias, ensayos unitarios
e incluso en proclamas
circunstanciales y en mítines.
Ese olvido o postergación se
extiende hasta el grado -en
cierta forma escandaloso, pero
elocuente-de que hoymísmo,
en este 2014 de su centenario,
resulta extrañísimo toparse
con alguien que no sea familiar
suyo o se haya dedicado a
estudiar la obra efrainíana que
pueda citar algún título de
Huerta en prosa, trátese de un
libro, de un artículo o de una
conferencia
Las razones que explican
el deficiente conocimiento,
disfrute y valoración que quiero mostrar son,
por supuesto, múltiples y complejas, y propongo
clasificarlas en tres categorías: 1) la desparpajada
actitud de Efraín Huerta a la hora de considerar su
obra en prosa; 2) lo que llamo «los caprichos de la
posteridad"; y 3) la negligencia de los lectores y de los
críticos (entre quienes me incluyo) acerca de esa parte
de su obra. A fin de analizar cada una de esas categorías,
y para continuar con las clasificaciones sumarias pero
útiles, se impone decir antes que la obra en prosa de
Huerta puede situarse en dos grandes capítulos (la

60

De manera obvia, desde las páginas iniciales de esa
risa está permitida): la que se ha republicado y la que no.
primera
compilación se asoma el desparpajo huertíano.
Quiero decir, y ya sin guiños al filósofo Perogrullo, por
Para empezar, en lugar de llamar "prólogo" al escrito
un lado la que se ha recogido en forma de libros y folletos
introductorio, lo titula uProemito" y escribe ahí: «Por
luego de su primera publicación en revistas y periódicos;
el rumbo del Periférico Sur de la Ciudad de México,
y por el otro la que sigue durmiendo el sueño de los
existe un asilo para
justos, o se mantiene oculta
o yace sepultada (las tres EFRA.ÍM HUERTA. FUE EL PROMOTOR ancianos que se
llama, oh delicia
expresiones telenovelescas
MÁS DESA.TEMTO DE SÍ MISMO OUE
de hacer camino
son justas) en las hemerotecas,
al andar, Nuestra
a la manera de una entidad UMO PUEDA. IMA.CIMA.R.
Señora del Buen
ubicua y fantasmal, que al
Camino, o algo parecido. Los textos que aquí aparecen
mismo tiempo nos ofrece las imágenes de la dispersión
son
viejos (se habían publicado entre 1966y 1975), pero aún no
y de la infinitud
alcanzan, creo, el derecho de asilo. En todo caso, yo llegaré
Con esa visión en mente, se pueden ya analizar las
primero
que ellos". Líneas adelante, luego de explicar de
razones que explican la postergación de la obra prosística
pasada y bromeando el contenido de la compilación,
de Efraín Huerta Revisemos, primero, lo que llamé líneas
Huerta concluye con un anuncio: uSi el alado Paráclito
arriba la desparpajada actitud del autor con respecto a su
me guía por el buen camino, espero recolectar más textos,
prosa. Es sabido que el primer agente de la posteridad de
algunos 'cuentos' y algo peor, para integrar otro pequeño
un escritor es él mismo y con ese criterio puede decirse
volumen que podría ser motivo de la sana diversión de los
que Efraín Huerta fue el promotor más desatento de sí
buenos amigos que tampoco como poeta me toman en
mismo que uno pueda imaginar. Para usar las palabras de
serio".
José Emilio Pacheco: "Huerta no pensó mucho en el sitio
Pocos meses después de la aparición de Textos profanos,
que le reservaría el impredecible hit-parade de los muertos.
Ambra Polidori le hizo a Huerta esta breve entrevista
Al despreocuparse por lo que aún seguimos llamando
( unomásuno, 25 de mayo de 1979):
posteridad, no escribió memorias". Y agrego yo: no sólo
no escribió memorias, tampoco se ocupó de compilar
- Don Efraín, lqué nos dice de la crítica que se
en libros temáticos, genéricos o epocales su inmensa
ha hecho a Textos profanos?
producción de artículos, ensayos, crónicas y conferencias,
-Muy buenas notas, en general, pero
elaborada durante medio siglo.
unas demasiado solemnes, como si yo hubiera
Sin olvidar -y acaso eso lo descargue de
escrito
algo así como un Apocalipsis. En general,
responsabilidad- que su obra en prosa jamás fue
comentarios muy generosos.
concebida para configurarse en la forma de libros
-¿y cómo va su recolección de textos,
unitarios, Huerta esperó hasta los 64 años de su edad
"cuentos y algo peor" (como cita en su libro) para
para dar forma a su primera compilación prosística. Su
preparar otro volumen profano?
título, Textos profanos, editado por la UNAM en 1978, cuyo
-No va. Recolectar textos impresos o
carácter variopinto más que restarle le confiere atractivo
conferencias equivaldría a realizar un trabajo
e interés, pero es sin embargo demasiado breve: apenas
monstruoso y no tendría tiempo ni para
ocho textos y 96 páginas, entre las que destacan cuatro
prepararme
un jaibol. Pero algo se hará.
de sus llamadas "crestomatías": escritos a los que Huerta
impone un tema inusual pero llamativo -las cucarachas
Al paso de tres años, en 1981 y de nuevo en la UNAM,
y las salamandras; el futboi las perfecciones corporales;
Huerta puso a recircular otro puñado de textos, escritos
los sonetos atípicos-, alrededor del cual acumula citas
entre 1956 y 1980. Prólogos de Efraín Huerta llamó a
literarias, documentos poco conocidos, testimonios
la compilación -más breve aún: 23 escritos en 54
desorbitados y recuerdos personales, componiendo
páginas-, en la que, al amparo de su traviesa actitud,
con ellos textos singulares, divertidos y, precisamente,
coló una decena de textos que no lo eran. Así explicó
crestomáticos.

61

�.¡
AMDAR A LA REDOMDA

AMDAR A LA REDOMDA

su decisión en el prólogo a los prólogos: "Solicité y
obtuve licencia para incluir en este cuaderno textos
que no son precisamente prólogos. Hay muchos
breves párrafos sobre pintores, a los que tampoco
se les puede negar nada, y alguna discreta oración
fúnebre. Parece, en suma, que el conjunto no resultó
del todo desagradable".
Como es obvio, otorgar prioridad a "la sana
diversión de los amigos" y a la preparación de un jaibol,
y poner en manos del espíritu santo la formación de
un libro futuro no es la mejor manera de gestionar la
fama y la posteridad. Y sí a eso se suma el que los dos
cuadernos se hayan publicado bajo un sello editorial
de distribución perdurablemente desastrosa como la
UNAM, el resultado no podía ser otro sino el olvido
de aquellos escritos.
Fallecido Efraín Huerta en 1982, las cosas no
cambiaron demasiado. Por el contrarío, a partir de
entonces se intensificó la intervención de lo que
llamo "los caprichos de la posteridad". Una de sus
manifestaciones ocurrió alrededor del libro editado
en 1983 con el título de Aquellas conferencias, aquellas
charlas, compilación de nueve conferencias dictadas
por Huerta casi 20 años atrás ( en 1964 y 1965).
En su momento, las conferencias se organizaron
en dos ciclos, dedicado el primero a historiar con
gran libertad lo que Huerta llamó "La hora de los
Contemporáneos", "La hora de Octavio Paz", "La hora
de los aficionados" y "La hora de nadie", y consagrado
el segundo a la novela, el cuento, el teatro y el ensayo.
En este punto hay que decir que los escritos de
las nueve conferencias estuvieron listos para ser
publicados desde el inicio de la década de los años
setenta y, sin embargo, como Huerta le contó a Beatriz
Reyes Nevares en una entrevista posterior (Siempre...!,
núm. 1300, 24 de mayo de 1978), el inexplicable
desinterés de cierto editor impidió que su edición se
consumara:
-Por último, Efraln: ¿No piensas en la edición
de un libro de prosa, en que se podrían reunir
algunas de tus crónicas de periódico?
-Si, sí lo he pensado. Hace poco, quise reunir
cuatro conferencias que dicté en el Instituto
Hispanomexicano (calles de Tabasco). Eran sobre
la novela, el cuento, el teatro y la poesía en nuestro

país. En total, son algo así como ciento y pico de
cuartillas. le propuse los textos a un editor joven
-relativamente joven-, pero no me tomó en
serio. Poco después supe que tampoco como poeta
me tomaba en serio(...)

Tras esa extraña decisión del innombrado (e innombrable)
editor, las conferencias -mala suerte o destino- se
publicaron, como se dijo, de manera póstuma, en 1983,
de nuevo en la UNAM, con un buen prólogo de Mónica
Mansour, pero llenas de erratas y de nuevo condenando el
libro a la invisibilidad
Tras esa aparición, pasarían 23 largos años para que
volviera a hacerse una nueva compilación prosística
de Efraín Huerta, lo que ocurrió en 2006, a iniciativa
de Guillermo Sherídan y corno parte del "Proyecto
para la documentación de la literatura mexicana"
con sede en el Centro de Estudios Literarios del
Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
El libro, titulado Aurora roja. Crónicas juveniles en tiempos
de Lázaro Cárdenas (1936-1939), es un conjunto de 101
textos de Huerta aparecidos casi 70 años atrás en los
periódicos El Nacional y Diario del Sureste, acompañados
de 683 notas y de un riguroso prólogo de Sherídan.
Precisamente la rudeza de ese escrito dio lugar a un
desacuerdo entre Sheridan y la familia del poeta, que
no autorizó la publicación comercial del libro, planeado
para aparecer en Ediciones ERA. La caprichosa
posteridad volvía a hacer de las suyas y como efecto
de su tornadiza voluntad, las 101 crónicas se vieron
destinadas a aparecer en una edición no venal de la
que sólo se imprimieron "cincuenta ejemplares fuera
de comercio, destinados exclusivamente a bibliotecas
públicas", según la nota inscrita en la página legal. La
consecuencia era previsible: los escritos ahí reunidos
han sido citados en tesis y ensayos académicos, pero no
se han leído con la abundancia y la ausencia de filtros
polémicos deformantes que su calidad amerita.
Pero la historia no acaba ahí. En 2010, los
investigadores Alejandro García y Evelin Tapia
propusieron al Instituto de Cultura y a la Universidad
de Guanajuato la edición de 127 artículos sobre cine
publicados por Huerta en El Nacional entre 1947 y 1952.
Con el título de Close-up, el nombre de la columna
dominical semanal de donde los escritos procedían,
se publicó entonces la compilación en dos tomos,

62

doblemente valiosa, por ser la primera que nos permitió
asomarnos a la voluminosa producción sobre cine
de Efraín Huerta y por contener decenas de escritos
impecables. Close-up, sin embargo, sufrió (y sufre) dos
adversidades: se editaron del libro sólo 500 ejemplares,
pocos, incluso sí se considera que estaban destinados
a una difusión principalmente regional; y además, al
tratarse de una coedición, los libros se repartieron para
su distribución y venta, a razón de 250 y 250 ejemplares
entre la Universidad y el Instituto, con el efecto de
que una parte de los primeros sigue en una bodega y
los segundos ya se agotaron, sin que el título pueda
reimprimirse.
Corno se observa, ni siquiera la publicación de los
cinco títulos revisados, que suman más de 1200 páginas
de prosa efrainiana ( el doble de las que ocupan sus
poemas) ha sido suficiente para vencer los azarosos
efectos de una posteridad encaprichada en hacer
prevalecer a Huerta sólo como poeta y en postergar su
conocímíento como prosista copioso y de muy diversos
registros cualitativos.

Hecha la revisión de algunas de las causas originarias
del desconocímíento de la prosa de Huerta que sí se ha
rescatado, conviene analizar la suerte correspondiente al
segundo grupo de escritos, el de los no republicados tras
su aparición original.
Una manera de practicar ese análisis, elocuente
a su manera, es mediante el examen de ciertas cifras
puntuales y de algunas consideraciones estadísticas,

63

en las que la aritmética sirve como instrumento para
lograr una estimación confiable sobre la dimensión, la
variedad, la ubicación exacta, la vigencia y la calidad de
las piezas que forman el continente oculto de la prosa
de Efraín Huerta que sigue en espera de ser descubierto.
Veamos.
Sí bien fue publicada en 1997 y no se ha actualizado,
la bibliografía más completa sobre la obra de Efraín
Huerta sigue siendo hoy la elaborada por Aurora
Ocarnpo y Laura Navarrete, incluida en el tomo IV
del Diccionario de Escritores Mexicanos. Siglo XX. En ese
volumen, la bibliografía de Huerta se extiende a través
de 43 páginas y registra 1,382 entradas, considerando
tanto los escritos de Huerta como los escritos sobre
él y su obra. Sí uno se concentra en los apartados que
registran los textos en prosa de la autoría de Huerta
-"AL Ensayos y prólogos" y "B.l Hemerografía"-, se
observará que consignan 644 escritos, entre artículos,
crónicas y columnas, el más antiguo de 1937 y el último
registrado de 1992. La cifra, aunque parcial, no es
desdeñable; el problema es éste: sí sólo se considera
esa relación, pronto tendrá que aceptarse que aun
frente a esa muestra incompleta nuestro conocimiento
actual es deficientísímo. Los números son elocuentes:
de esos 644 escritos, al iniciar 2014 sólo se había
republicado una quinta parte. Es decir, los escritos
correspondientes a más de :500 entradas de esa lista
no los puede leer nadie hoy, a menos que renuncie a
su trabajo, pida una beca, se encierre un año entero en
la Hemeroteca Nacional, y los transcriba a mano, a la
antígüita, pues en el venerable recinto las fotocopias de
cada volumen cuestan 150 pesos.
La zona de sombra se extiende al recordar que,
como es fácil sospecharlo, la bibliografía de Ocampo
y Navarrete es muy incompleta. Doy varios indicios:
incluye sólo 2 de los 101 artículos recogidos por
Guillermo Sheridan en Aurora Roja (compilación que
es en sí misma una selección); consigna artículos sobre
cine de sólo una de las columnas que Huerta escribió en
varios periódicos y revistas, siendo que tenemos noticia
de por lo menos diez series; no registra las numerosas
colaboraciones que Huerta firmó con el pseudónímo
de "El Periquillo" entre 1940 y 1952; no menciona ni una
sola traducción, y, aunque parciales, Huerta hizo muchas
que intercaló en sus cartas, artículos y conferencias (de
Supervíelle, Montaigne, Éluard, Cocteau, Prévert),

�además de traer del inglés y del francés textos
periodísticos, entrevistas y pasajes de libros que
divulgó en las páginas periodísticas que tuvo a su cargo,
sin consignar casi nunca su autoría. Y en fin, es una
bibliografía que tiene saltos de uno y hasta catorce años
en los que sólo anota un artículo, cuando es sabido que
Huerta no dejaba de escribir ni cuando viajaba o estaba
enfermo. Sólo esa consideración -que cada día escribía
algo y que escribió durante cincuenta años-, ha llevado
a Raquel Huerta-Nava a proponer la cifra escalofriante
de 10 mil escritos como volumen estimado de su
producción prosística, sobre la base de 200 por año.
Además de eso, la bibliografía de Ocampo y Navarrete,
como toda elaboración de minucias que además se ve
forzada a cerrarse en un corte, requiere rectificaciones y
lleva más de dos décadas sin actualizarse (sus entradas
más nuevas, se dijo, son de 1992).
Eso, en cuanto a la propia obra. Pero el panorama
no es mejor si se toma la bibliografía de Ocampo y
Navarrete como referencia para identificar lo que se
ha escrito, opinado y juzgado sobre esa obra. Vista
desde esa perspectiva, por la misma razón de ser un
registro que se detuvo en 1993, la bibliografía tampoco
da cuenta de las sustanciosas aportaciones críticas
sobre la obra de Huerta producidas en los últimos
veinte años, cristalizadas en decenas de ensayos,
textos periodísticos, artículos académicos y tesis de

licenciatura, maestría y doctorado. En ese conjunto,
claro, hay mucha paja, pero también escritos ahora
ineludibles para "pensar a Efraín Huerta", estando
entre los más importantes, en mi opinión, los escritos
de Cynthia Briones, Luis Vicente de Aguinaga,
Emiliano Delgadillo, Diana Espinoza, David Huerta,
Isabelle Pouzet, Alejandra Proaño, Vicente Quirarte
y Guillermo Sheridan, beneficiarios, en varios casos,
del estudio de los materiales que forman el "Archivo
epistolar Efraín Huerta-Mireya Bravo", depositado en
el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional.1
Con el apoyo de estos datos, puede ofrecerse el
siguiente balance: la obra prosística de Efraín Huerta es
una obra que nadie ha leído completa hoy, ni nadie leyó
entera en el pasado; que nadie ha visto reunida en un
solo lugar, para empezar porque aún no se ha logrado
establecer con precisión dónde y cuándo se publicó
(y dónde y en qué condiciones se encuentra ahora),
lo cual implica que no se ha hecho el inventario de los
periódicos, las revistas y otras publicaciones en las que
llegó a aparecer algún escrito en prosa de Huerta. En
Efraín Huma: Absoluto amor (1984), una compilación
1 El archivo fue creado en 2002 gracias a una donación de Andrea
Huerta Bravo, hija del poeta y dedicataria de Los hombres del alba
y contiene ejemplares de las primeras ediciones de los libros
de _Huerta, recortes de numerosas publicaciones con poemas y
amculos, y muchas páginas inéditas.

64

haber en esa producción acumulada de cinco décadas
documental que todo amoroso de su obra debe conocer,
muchos artículos alimenticios y de ocasión, alguna
Mónica Mansour presentó una lista (claro: incompleta)
decena de prólogos de conveniencia, numerosos textos
de veintiún publicaciones periódicas en las que Huerta
de combate y maquinazos de circunstancia que vieron
colaboró con regularidad. Ese inventario, sumado a
disminuida su importancia al disolverse la necesidad o
los avances de documentación de Raquel Huertala coyuntura que les dio lugar.
Nava (aún no divulgados, pero amplios), constituye
Sobre la base de esa creencia, al recibir del Fondo
una guía utilísima. Sin embargo, falta precisar los
de Cultura Económica y de la familia Huerta-Bravo la
nombres de las columnas y colaboraciones que en esos
responsabilidad de elaborar una antología de su obra
medíos mantuvo Huerta, pues en ciertos periódicos
prosística decidí guiarme por unas ideas y criterios
escribió más de una a la vez -p. ej., en Esto, en el que
sobre todo realistas y prácticos, aunque gobernados por
se sabía que tuvo a su cargo las secciones "México
un propósito superior irrenunciable: hacer accesible
Cinema", "Cinema reporter" y"Aquf', y donde Huertaa los lectores una selección de la prosa de Efraín
Nava descubrió una más de título precioso: "Polvo
Huerta representativa de los variadísimos rumbos que
de estrellas"-. Por otro lado, en concreto sobre los
recorrió, asi como de los temas, rasgos y tonos que llegó
escritos políticos, falta también saber si se reducen
a adoptar y la hacen distintiva, y eso sin importar si
a los que firmó con su nombre o bajo pseudónimo en
habían sido compilados previamente en folleto o libro,
una decena de publicaciones Qulián Sorel,Juanito Pega
pues, a fin de cuentas, como se vio, ninguno de ellos es
Fuerte, 8 hombre de la esquina,Juan Díeguíto, Roberto
hoy mismo accesible.
Browning,Juan Ruiz, 8 Periquillo, Loroescucha entre
Con esa intención, y por varias razones -la escasez
los que han sido identificados), y falta establecer
de tiempo, entre otras-, opté por realizar El otro Efraín.
su periodo exacto de aparición. Y claro, falta reunir
Antología prosística de Efraín Huerta, a partir de tres
materialmente esos textos: fotocopiados, escaneados,
grandes núcleos:
transcritos en Word, en ejemplares originales de los
i) los escritos de importancia obvia, sea por
periódicos y las revistas donde se imprimieron, en
pertenecer a la etapa de configuración de la generación
versión mecanográfica del autor, o en cualquier forma
literaria con la que se identifica a Huerta (la de la
imaginable.
revista Taller, aunque también se recogen textos
llegados a este punto, acaso puede aceptarse ya que
publicados en revistas anteriores, contemporáneas y
sin ser óptimo ni envidiable el estado editorial y crítico
posteriores), sea porque contienen apuntes valiosos en
de la obra de Efraín Huerta a la llegada de su primer
primera persona sobre sus ideas literarias y políticas
centenario natal, también es cierto que la situación
y
sobre la escritura de su obra (los prólogos y las
es sobre todo estimulante y nos señala reflexiones y
entrevistas), o hasta por su rareza (La causa agraria);
tareas para el presente y para el futuro. Son muchos
ii) los escritos que el propio Huerta consideró como
quienes piensan que la primera de esas tareas consiste
dignos
de perduración más allá de su primer destino
en emprender la ejecución de las obras completas (o
periodístico (por eso los reunió y editó), que forman
casi, o "reunidas", o "selectas" o "escogidas") de Efraín
grupo con los que quiso ver compilados e intentó
Huerta.2 Por mi parte, no comparto el prejuicio de
publicar, en los que su visión del mundo y la literatura
creer que la reunión integral de la obra de un autor
se redondea (las conferencias de 1964 y 1965); y al fin,
mejora siempre su legibilidad, aumenta su fama o
iii) los escritos sobre distintos temas -con
representa el cumplimiento de una deuda moral. Y
predominio de la política y el cine-, rescatados por
concretamente en el caso de Efraín Huerta sostengo
los investigadores que me preceden y he mencionado:
que su legado no se vería favorecido con el destino de
Mónica Mansour, Guillermo Sheridan y Alejandro
las obras completas. Por una razón fundamental: por
Garcia, cuyos esfuerzos críticos y compilatorios
2 Ast lo cree, por ejemplo, Raquel Huerta-Nava, quien en la cuarta
ameritan ser reconocidos y ver multiplicados sus efectos,
de forros de la compilación Efraín Huerta. El alba en Ramas, preparada
sobre
todo ante la realidad ya mencionada del sombrío
por ella (Tierra Adentro-Instituto de Cultura del Estado de
Guanajuato, 2002), asentó esta declaración: "Urge una edición
destino padecido por sus respectivas selecciones.
critica de su poesta y urge la edición de sus obras compleras".

65

�Ahora bien, ese solo universo, sin criba alguna habría
escribiendo las respuestas él mismo ( recuérdese que
formado un volumen monstruoso de más de mil páginas o
en 1973 perdió la voz), en las que brilla el personaje
dos librotes inúmidantes de más de seiscientas cada uno.
entrañable, bromista, enterado, crítico y autocrítico que
Ante esa observación, opté por elaborar, en primer lugar,
hizo de sí mismo.
una antología de antologíC15, pero sin tomar a las existentes
Concluyo con un apunte alentador. El panorama
como fuente documental, sino transcribiendo cada
de olvido, mala suerte editorial, indolencia crítica e
texto de su originaL como efecto de lo cual se eliminaron
intervención caprichosa de la posteridad sobre la prosa
centenares de erratas y se restituyeron frases y párrafos
de Huerta, por fortuna parece que cambiará de manera
omitidos. Y en segundo lugar, me propuse hacer una
radical bajo el impulso auspicioso del centenario. Los
antología de lectura, entendida como
ejemplos son numerosos. Tras
una selección delos mejores escritos EL PANORAMA. DE OLYIDO, la publicación de El otro Efraín
de ese conjunto. Ylqué entiendo por
Antología prosística (FCE, 2014,
MALA SUERTE EDITORIAL,
los mejores? Los que más me gustan
4 mil ejemplares), Ediciones
a mí y los que creo que pueden IMDOLEMCIA CIÚIICA E IM• La Rana y la Universidad
gustar a más lectores, asumiendo
'nRYEMC16MCAPRICHOSA de Guanajuato publicaron
que el gusto es una facultad no sólo
Canción del alba, compilación
orientada por el placer, sino también DE LA POSTERIDAD SOBRE heterogénea de relatos y
por el interés cultural y disciplinario, LA PROSA DE HUERTA, POR "ensayos periodísticos",
por el deseo de formarse una visión
seleccionada por Raquel
FORTUNA
PARECE
OUE
sobre un personaje admirado y
Huerta~Nava y compuesta por
una etapa histórica crucial, por CAMBIARÁ. DE NA.MERA lll textos, 49 de los cuales no
la búsqueda (mejor sí colmada)
están ni en El otro Efraín, ni en
RADICAL BAJO EL IMPULde coincidencias con las propias
Aurora roja. La propia Huerta~
opiniones y, especialmente, por la SO AUSPICIOSO DEL CEM• Nava preparó Efraín Huerta en El
curiosidad desinteresada, sobre TEMARIO.
Gallo Ilustrado (Planeta, 2014),
todo cuando la curiosidad encuentra
con 70 entregas de la célebre
recompensas a la altura de su rigor.
columna "Libros y anti.libros",
Guiado por esos principios, la antología que preparé
y anunció que tiene preparadas otras dos compilaciones:
y circula desde junio de 2014 consta de 176 escritos,
Palabra en el cielo. Ensayos periodísticos 1936~1940, más una
distribuidos en siete secciones y en 675 páginas:
selección de la columna "Cine y anti.cine", a editarse
1) "Libros y autores", con 52 textos que descubren al
ambas enla UNAM Sumado a ello, revistas y suplementos
agudo lector que fue Huerta y abundan en sustanciosos
culturales (Proceso, Nexos, Revista de la Universidad, Tierra
apuntes autobiográficos; 2) "Párrafos sobre artistas",
Adentro, Confabulario, Laberinto), en ocasión del centenario
una corta serie de 7 textos que revela su acercamiento
rescataron crónicas, cartas y poemas desconocidos, indicio
crítico pionero a las artes plásticas; 3) "Crónicas ltricas
de la riqueza oculta que sigue si explorar. A su vez, Sergio
y urbanas", conjunto de 21 escritos cuyo estilo y tesitura
Ugalde (COIMEX) y Antonio Cajero (COLSAN), tienen
son los del poema en prosa; 4) "Cine", conjunto de
en marcha un proyecto de investigación y publicación
54 textos plenos de erudición, humor y ácida ironía;
antológica sobre los artículos publicados por Huerta en El
5) "Artículos políticos y de actualidad", con 28 escritos
Popular entre abril de 1940 y enero de 1942, en plena guerra
que dan fiel testimonio de los planteamientos y los
mundial, en la columna "El hombre de la esquina", cuya
emplazamientos éticos, de las adhesiones, las necedades,
lectura descubrirá un perfil escritural poco conocido.
las polémicas y las disputas sostenidas por Huerta desde
En una palabra: situados frente al continente de la
los 20 años y hasta su muerte; 6) "Prólogos", con los 8
obra en prosa de Huerta, en su centenario contamos con
que en su vida escribió, divertidos e indispensables para
un mirador más firme y elevado desde el cual reconocer
entender sus decisiones poéticas (y éticas también); y
la ingente dimensión, la gran profundidad y las múltiples
7) "Entrevistas", con sólo 6 de las decenas que concedió
formas de sus zonas sumei:gidas. •

66

�,.,MI PAPÁ NO ERA ACITADOR
SOCIAL, ERA UN PERIODISTA
DE DENUNCIA. EN UNA OCA•
SIÓN SÍ LE PARTIERON l i
CARA■

LO SECUESTRARON

Y LE DIERON DE CACNilOS
CON LA CULATA DE UNA 45
Y LE TUMBARON TODOS LOS
DIENTES."
RAOUELNUERTA•NAYA

ROM: Estamos hablando de una obra considerable. En vida
su padre, ¿no efectuó ti mismo alguna recopilación de textos
periodísticos que fueran de su agrado?

florales de aquí y de allá, de todo lo que hubiera en la
carta aunque, desde luego, en aquellos años no había
tanto como ahora.

RNM: Hizo una pequeña obra en la UNAM, que se
llama Textos profanos (1978), otro cuadernillo. Textos
profanos son textos para amigos pintores y prólogos
de libros. No estoy segura de si son dos libros: uno de
prólogos [Prólogos de Efraín Huerta, 1981] y el de Textos
profanos. Aquellas conferencias, aquellas charlas (1983) son
una serie de_conferencias que él dictó durante los años
70, que publicara la UNAM en un volumen azul, si
mal no recuerdo, con retrato suyo en la portada. Pero
nada más. Es un fragmento muy pequeño.

ROM: En su poesía algo se alcanza a ver de su admiración
por las grandes divas del cine en aquellos años, tanto nacionales
como internacionales. ffl interés por el cine se contaba entre sus
principales?

ROM: Cuando con los años Efraín Huerta comenzó a ser

objeto de cierta marginación porparte de la clase dirigente, dos
periódicos representaron el principal ingreso económico para él?
RNM: Él siempre vivió del periodismo. No tuvo otro
ingreso. Bueno, hacía dictámenes. Él decia que era
"juradólogo" profesional. Hacía dictámenes de cine,
de literatura. Constantemente fue jurado del premio
Poesía Aguascalientes, de varios premios, de juegos

RNM: Absorbió durante más de una década su
vida. Considera que él comenzó como periodista
cinematográfico en 1943, aunque hay "pininos"
anteriores. Sus primeros artículos sobre cine datan de
1937. En 1943 ya tiene un conocimiento más amplio
del cine, porque su paisano, Alberto Quintero Álvarez
lo invitó a colaborar como jefe de redacción en una
revista fílmica y ahí se empapó del tema. Hasta 1943
se lanzó como periodista cinematográfico profesional
y esto va a durar desde ahí, con la columna "Polvo
de Estrellas" y un sinnúmero de columnas en otros
periódicos y revistas con y sin seudónimo, a veces
hasta sin firma. Crítica teatral también hacía, aunque
no la he encontrado. Crítica de música no hacía tanta.
Tiene varios "Libros y antilibros" donde sólo habla

68

sobre música. Le encantaba el tango, le fascinaban
ciertos cantantes favoritos. La música popular era
lo suyo: bolero, tango y corrido. Fue un gran autor
de corridos, que eso, por supuesto, tampoco se ha
recopilado.
ROM: Ahora siendo tan amigo de José Revueltas, con ese
destino que le tocó enfrentar a ti de prisiones, persecuciones,
donde temía incluso por su vida, ¿por qué a él le tocó eso y a su
padre no?
RNM: Bueno, yo alguna vez le pregunté que por qué
no había ido a dar a la cárcel y me respondió que
porque corrta muy rápido. Se iban por la noche a San
Juan de Letrán a pegar la propaganda y a Revueltas lo
agarraban siempre. Entonces lo tenían que ir a sacar
como buenos estudiantes de derecho. Iban todos a
abogar por él y conseguían sacarlo de los separas de
la policía. Ahora bien, Revueltas era un gran agitador
social. Mi papá no era agitador social, era un periodista
de denuncia. En una ocasión si le partieron la cara. Lo
secuestraron y le dieron de cachazas con la culata
de una 45 y le tumbaron todos los dientes. A partir
de ese momento, en 1941, tuvo que usar dentadura

69

postiza. Le tiraron los dientes cuando el atentado. Él
era un hombre que gozaba de gran prestigio, tal vez
por eso no lo atacaban más, pero sí tenia enemigos
jurados entre la clase política mexicana, aunque lo
mismo tenia amigos muy poderosos, directores de
periódicos, casi todo el gremio periodístico era su
amigo. Entonces era de alguna manera eso, siento, lo
que lo hacía ser intocable, aunque sí recibía amenazas
y todo.
ROM: En cuanto a las críticas contra los excesos del
estalinismo, ¿hay algo de esto en las crónicas?
RNM: Es un tema muy entretenido, porque ahí ve
uno cómo se burlaba de pronto del totalitarismo,
que eso no se sabe, nunca se ha ventilado. En una
que se llama Crestomatía ingenua, que va a salir en
la antología de Guanajuato, ahí se está burlando
totalmente de la censura estalinista. Ése es un
aspecto que casi no se conoce: Efraín Huerta
riéndose del totalitarismo estalinista. Son artículos
de los 70. Él no era un hombre tonto, obviamente se
daba cuenta de lo que estaba sucediendo y siempre
fue crítico de esas cosas.

�ROM: Cuando Octavio Paz empezó a distanciarse
ideológicamente del marxismo-leninismo, a propósito de las
incómodas revelaciones que hizo André Gide de su viaje a la
Unión Soviética, respecto de lo que había visto, especialmente
la represión de losintelectuales, eso fue unpoco antes, claro está,
icuálfue la actitud de su padre en esos años?

alejarse de sus padres, mi mamá le pidió que rentaran
ahí mismo en el edificio. De hecho, se casaron en el
departamento de mi abuelo. Las fotos de la boda que
aparecen por ahí son de ese departamento, de Lope de
Vega y Campos Elíseos, el número uno. Cuando ellos
se casaron vivieron en otro de los departamentos.

,

EFRAÍM ■•ERTA, YA TODOS

LOS POLÍTICOS SABÍAN, MO SE LE
COMPRABA. A MI CASA MO LLE•

CAIIAM CANASTAS DE MAYIDAD."

libros. Y cómo vivía en México después del 68 fue, como
todos los habitantes de este país, perseguido y censurado.
Eso se nota también en sus escritos. En"AvenidaJuárez"
hay algunos versos que hablan de esto: ):,orque está dicho
que no debemos saber nada, decir nada". Ahí está patente
la censura.

RIIM
RNM: En esos años, yo siento, él creia que era
propaganda en contra de los soviéticos. Después no, ya
fue enterándose de más cosas como toda la gente. En
ese momento él creyó que era una cuestión ideológica,
de ataques por parte de enemigos de los soviéticos.

ROM: Y sus hermanos, itiene usted hermanos completos y

ROM: En el poema "Farsa trágica del presidente que quería una

medios hermanos?

isla", icree usted que se refiere a Kennedy oa Eisenhower? Por los
años de composición, ya que se alude al catolicismo del presidente.

RNM: Tengo tres medios hermanos del primer
matrimonio de mi papá, que son Andrea, Eugenia y David,
y de mi mamá somos dos, mi hermana Thelma y yo.

ROM: De hecho nunca se

distanció de la Cuba de Castro,
ino es cierto?

'"LO O•E ESTABAN IIACIEMDO
EM c•BA POR CAMBIAR EL
SISTEMA, EL PROYECTO IMI•

ROM: iSu padre se casó de
nuevo al morir su primera
esposa?

RNM: No, nunca se
distanció. De hecho, él
RNM: No se murió,
estaba ya un poco cansado CIAL DE LO O•E ERA •NA RE• se divorció. No quería
de todas esas cosas, harto, YOL.CIÓM, O•E El COM LO divorciarse pero se
pues se dio cuenta en lo
enamoró de mi mamá y
O•E ÉL SE FORMÓ EM s• •••
que había terminado, no
se casó con ella. Mi mamá
YEMT•D■
O•IZÁS
ESO
CAP•
era ningún tonto. La que se
aún vive y sigue teniendo
metió mucho fue mi mamá T•Ró s• IMACIMACIÓM." RHM una conciencia política y
[Thelma Nava, ciudad de
social. Su primera esposa
México, 1932], que era 18
también. Me parece que
años más joven que él y lo jaló. Él se emocionó mucho
muy metida con la solidaridad con China. Ella era
pensando tal vez en la utopía de nueva cuenta. Lo que
fundadora de grupos feministas. Mi papá, cuando se
estaban haciendo en Cuba por cambiar el sistema, el
quejaba, le decía mi mamá: "A mí no me reclames, ya
proyecto inicial de lo que era una Revolución, que
me conociste así".
es con lo que él se formó en su juventud. Quizás eso
capturó su imaginación. Él fue un gran amigo de la
ROM: Para concluir, me gustaría preguntarle, iconsidera
Revolución cubana. No se metía más que a ser jurado
usted que las posturas sociales de fondo que sostenía su padre
en Casa de las Américas, no se metía en más cosas.
son relevantes hoy y por qué?
Defendía el proyecto de lo que significaba Casa de las
Américas para la cultura latinoamericana.
RNM: Siguen siendo vigentes, por supuesto. Es
decir, nodos los niños de México tienen acceso a la
ROM: iCómo es que él dice que era un "pobretón que vivía en
educación? No, verdad. ffodos los niños de México
Polanco", cómo acabó viviendo ahí?
tienen acceso a una vida con servicios de higiene, una
vida digna? No tienen esos derechos. Ahora ya existen
RNM: Creo que Polanco está muy mitificado. En
los derechos fundamentales de los niños por lo menos.
algún momento fue un lugar donde vivía la gente
Muchas cosas sí han mejorado en cien años pero otras
normal. Cualquier pequeñoburgués vivía como mis
continúan siendo muy deficientes. Creo que una de
abuelos, que no er:an gente rica ni nada. Había muchos
las cosas que indignaría a Efrain Huerta el día de hoy
departamentos en renta y así vivían ellos. Por no
serían las redes de prostitución infantil, estos terribles

70

aspectos que se dan el día de hoy. Él sería uno de los
primeros en estar denunciando todo eso.

RNM: Quedará la incógnita. No puedo responderla en

ROM: iO el pretendido control absoluto, la alegada vigilancia
que se ejerce sobre todos los miembros de la sociedad a través de
las telecomunicaciones, los teléfonos fijos y celulares, los correos
electrónicos?
RHM: Él estaba en contra de la censura, los ataques al
ciudadano. Él era un ciudadano de a pie, así se describe
en muchas de sus crónicas. Se quejaría profundamente
de las cosas que suceden en la ciudad de México, pues
la vivía en plenitud, se estaría quejando con amargura de
los cambios y segundos pisos. Estaría atacando a los jefes
de gobierno, ya no son regentes, por sus ideas y teorías,
cosas que hacen. Cada semana hacen cosas muy raras en
la ciudad de México. Digo, porque en su momento, Efraín
Huerta se traía de bajada a los regentes, a todos esos,
Uruchurtu, Hank González, a todos los traía, a diario
era tirarles y tirarles. Eso lo entretenía muchísimo, de ahí
nace este libro tan importante de Circuito interior, "circtúto
interior en el que ardemos", ya lo poetiza por entero. Los
temas que le preocupaban a él siguen siendo vigentes. Por
eso ahí, creo, hay un punto de contacto para entenderlo
muy cercano y vital.

ROM: Transa poética y Dispersión total. sus últimos libros,
son títulos maravillosos, delirantes, ino cree usted?

este momento. Pienso que era Kennedy.
ROM: La crisis de los misiles se dio bajo Kennedy. Suele verse

siempre el lado claro de Kamedy y su trágica muerte como héroe,
pero se ignoran apropósito de él otras cosas más oscuras y dudosas.
RNM: Los tejemanejes. Era algo en lo que Efraín Huerta
estaba muy metido siempre. Es algo en lo que hay que
estar en la política. A Efraín Huerta, ya todos los políticos
sabían, no se le compraba. A mí casa no llegaban cwiastas
de navidad. En cambio, yo llegué a ver la casa de un
periodista, de esos regulares, iqué bárbaro, qué canasta,
qué lujo! Allá en Polanco mismo. Por eso él se reía de sí
mismo en Polanco, porque estaba rodeado de las jóvenes
herederas de las mansiones cerca de la casa. iTodo lo que
no aparece ahí en sus poemas!

ROM: Una maravilla que hacia al final fuera capaz de tener
esa autoironía acerca de su papel como seductor viejo, casi sin
esperanzas, de una doncellajoven, ino cree usted?
RNM: Claro, el "Juárez-Loreto" es también tremendo,

muy divertido. Era un viejo lobo de mar o, aún mejor,
como él habría dicho, un viejo lobo de bar ["Crónica
metropolitana", Diario del Sureste, 1937, Aurora Roja.

Crónicas juveniles en tiempos de Lázaro Cárdenas (1936-1939),
RNM: Cuando era más joven no era tan irreverente.

Se fue volviendo cada vez más joven con los años en su
manera de pensar, de escribir también, porque creo que
cuando era más joven le preocupaban más cosas y cuando
fue mayor ya no. Entonces era cada vez más juguetóil, con
un dominio cada vez mayor dela palabra, ya podía hacer
lo que quisiera con la métrica, sin pensarla, ya le salía
pues de forma natural Es una maestría la de esos últimos

71

edición y prólogo de Guillermo Sheridan, UNAM,
2006). Siempre jugando con el lenguaje. Un hombre
que tuvo tanto éxito con el sexo opuesto. Se sabía
perfectamente todo, pues era como quien dice de la
pelea pasada. Hay un poemínimo que, me parece, se
llama "Bequeriana", el cual dice "las madres cuyas hijas
amé tanto me besan hoy como se ama a un tonto".
Habría que corroborar pero al parecer va por ahí. •

�MOS EXPOMEMOSA LA MIRADA DE
IOSÉ EMIUO PACNECO euE MOS

1

l&amp;EYA A LA MIMUCIOSIDADr A ESA
Aprava:ha e;/ instante

YOLUMT.AD DE CONTARLO Y CAN•

porque el futuro no nos perte:nca.

TARLO TODOr O CASI TODO.
Horado (aproximación de.José EmilioPachuo)

D

esde este carpedian se decide una poética, una
manera de explorar y percibir la realidad
Pero en este vivir el momento se cifra el peso
de tcxla una eternidad que use vuelve instante de oro".
La noche, como espacio del prodigio, se impone. No
sólo la recibimos junto con su legado, sino que vemos
entre sus sombras, junto al movimiento de las cortinas
que produce el cuerpo que tiembla tras ellas y que está

a punto de recibir la vengativa estocada de Hamlet, o a
partir de ese extraño resplandor que se levanta del lecho
donde Gertrudis ha acariciado la atribulada cabeza de
su hijo, las figuras que más que hombres son literaturas.
Saberse parte del círculo de Mecenas; saber que la
República ha dejado de ser y que ahora se impone el
Imperio de Augusto. El tiempo no se detiene y el Tíber
fluye seseante entre los edificios que representan y avalan

72

el poder. Horacio canta a la patria; Vírgílio, la canta
desde sus entrañas humeantes. Juvenal la observa a una
prudente e irónica distancia. El poeta es el vate; aquel
que no sólo es la voz de todos, sino que también es su
conciencia; la ~ala conciencia de su tiempo", como
afirmara Saint-John Perse.
He comenzado de noche porqueJosé Emilio Pacheco
nos cantó sus elementos (1963). No sólo sus elementos,

73

sino también el tono de la elegía, la del dolor, pero
también la del miedo; ésa que está condenada a una
vigilia que no olvida. Hago una digresión y tropiezo,
un día leo UI.as ruinas de México" (1986) y atravieso el
páramo de la ausencia, del no estar ahí; ese sentimiento
vulnerado por la culpa. Otro día leo El reposo del fuego
(1966) y asisto a la intemperie del dolor, de la pena que,
desde adentro, explota y lo cubre y señala todo. Pero
es de noche; siempre es de noche. Yel día -al autorse le ha vuelto árbol de luz, frontera, muro y columna.
Porque de noche se cierra el libro que se ha leído
durante el día; porque horas antes de que amanezca se
concluye aquel otro que se inició por la tarde; porque lo
imagino como al joven Giacomo Leopardi tumbado en
su diván devorándolo todo. Sin embargo, el día también
ejerce e impone sus condiciones.José Emilio Pacheco,
como Quinto Horacio Flaco, es seducido y violentado
por el devenir de la urbe. La polis se le vuelve su objeto
de deseo; es la musa que también fascinó a nuestros
poetas románticos, el continente simbólico que englobó
a la patria modernista; la de Urbina, entre las dos aguas;
la del Duque Job, en el centro mismo de la corriente
modernista. Después llegarla la patria de Ramón López
Velarde, la posrevolucionaria; la que aún hoy -en la
segunda década del siglo XXI- nos sigue afectando
desde su presencia ausente.
Nos exponemos a la mirada de José Emilio Pacheco
que nos lleva a la minuciosidad, a esa voluntad de
contarlo y cantarlo todo, o casi todo. La literatura es
memoria y selección. No podemos narrarlo todo ni
podemos encauzar la memoria en una sola vertiente.
Ésta obedece a reacciones, a lógicas, que no dominamos,
pero sí sufrimos; condiciones del misterio, misterio en
sí mismo, que nos hace atender esto y no lo otro; ser
selectivos a pesar de nosotros mismos. En este nivel
-de lo ingobernable y epifánico- se destaca un libro
como Irás y no volverás (1973), un rompecabezas que,
desde lo menudo, lo hecho con las manos (con arte),
va construyendo un friso donde lo cotidiano, el tono
conversacional, no se confunde con lo prosaico. Ahí, en
esa armazón, percibo las formas varias del poema breve,
la contundencia de la imagen, el reíno de lo implícito
sobre lo explícito que pareciera ser la razón del poemalíbro, pero no lo es; es tan sólo un recurso para revelar
el eco del poema, de lo poético, que dialoga con lo que
se sugiere, con las campanas que siguen repiqueteando

�JOSÉ EMILIO PACIIECO MOS EM•
FREMTA A LA METÁFORA DEL
RÍOF Y ES AIIÍ, PRECISAMEMTE,
EM ESE ETERMO TliMSCURRIR,
DOMDE EMCUEMTli AL OTRO, A
SU EMEMICO, OUE TERMIMA POR
RECOMOCER EM SÍ MISMO.

después de que se ha cerrado el libro. Ahora,José Emilio
Pacheco está muy atento a ese concierto que no sólo
viene de las voces de la poesía norteamericana (Kenneth
Rexroth o Robert Lowell); porque lejos de confesar,
revela. El tono se hace fuerte, más fuerte, en ese airón
de la poesía sudamericana que le es estrictamente
contemporáneo, el de Antonio Cisneros y Enrique
Lihn, por citar dos de los principales y más cercanos
interlocutores.

11
y sólo nuestrossuaios 110 han sido humillados.

Zbigniew He:rbe:rt (aproximación deJosé Emilio Pacheco)

El yo dramático, protagonista, que vemos, oímos y
sentimos en los cármenes de Catulo; el mismo que nos
hermana mundos opuestos en los sonetos de Quevedo;
el memorioso de Borges con sus enumeraciones y sus
rotundos finales se hace presente en Miro la tierra
(1986). La· mirada tiene aquí un tono que subraya la
sonoridad para conferir una perspectiva emocional a
aquello que se ve y canta. Catulo se duele, Quevedo
está a punto de retirarse a su letrada torre ante el
paisaje humano que lo rodea. Borges se resigna ante
un pasado glorioso, militar, que no le pertenece y
un presente que lo atosiga y desgasta. José Emilio
Pacheco nos enfrenta a la metáfora del río; y es ahí,
precisamente, en ese eterno transcurrir, donde
encuentra al otro, a su en emigo, que termina por
reconocer en sí mismo. El río crece en esa tradición
que parte de Horacio, pasa por Quevedo y desemboca
en Pacheco. Pero est e río que "permanece y dura" y

todo lo desgasta y evidencia; este río histórico que
rumia su materia y al cantar nos descubre; este sesgo
reflexivo del poema, también le llega desde el afluente
de un Zbigniew Herbert o de un Vladimir Halan. El
río corre, pero la secuoya permanece con sus círculos
que constituyen su propio tronco, el monumento del
tiempo, el texto en minúsculas de una historia que
el hombre se empeña en escribir con mayúsculas.
En el siglo XV1 Hans Holbein el Joven compuso un
"Alfabeto de la muerte" conformado por 24 letras
mayúsculas abigarradas y apocalípticas. Era amigo de
Erasmo y había ilustrado su ejemplar del Elogio de la
locura; además retrató a su autor en cuatro ocasiones.
Hay una tradición crítica y moral de horizontes muy
amplios que eclosiona en los márgenes de cauces que se
señalan -aparentemente- en diferentes o distantes
geografías. Ahora estoy pensando en Czeslaw Milosz,
pero también en la ironía de unJoseph Brodsky. La
poesía de José Emilio Pacheco guarda un diálogo
dinámico con estas poéticas; pero su concreción, la
limpieza retórica de sus poemas breves; esa pasión por
el dardo epigramático no sólo descansa en la tradición
latina, sino que se adereza con ese Siglo de Oro, con
ese último Siglo de Oro, donde Baltasar Gracián deja
su impronta desasosegante en la brillante curiosidad
creativa de Sor Juana. YJosé Emilio Pacheco está muy
atento de la tradición que lo sostiene.
La mordacidad, el autoescarnio. Ese haz de luz que
más que iluminar muestra y desnuda una realidad;
la realidad del poema que leemos al leernos. Esta
preocupación adquiere -en la poética de José
Emilio Pacheco- pesos de reflexión histórica, de
autoanálisis, de purga con o sin moraleja, de acto de
conciencia, que escudriñan el tiempo presente; un
tiempo presente determinado y constituido por un
tiempo pasado que no cesa de cuestionarlo. Pero el
tiempo presente también cuestiona al tiempo que lo
precede en un dialéctico espejeo crítico implacable,
riguroso, que descubre su propia retórica en el poema;
esa pasión crítica que desde la Ilustr ación se ha
introducido en la literatura -de manera consciente y
continuada- como medio, lente, desde el cual realizar
la autopsia del cadáver social. Ahora me da por pensar
en los fabulistas y en la poesía insurgente americana
del siglo XIX que José Emilio Pacheco estudió con
particular y propositiva lucidez.

74

111
El fin del mundoya ha durado mucho
y todo empeora
pero nose acaba.

José Emilio Pachcco,8 fin del mundo

Cuando hablamos de una retórica hablamos de una
pasión, de un lenguaje -en este caso- que se inventa a
sí mismo, por medio, o gracias, a esa pasión que exige ser
expresada en ese determinado lenguaje que será el estilo,
la letra, de ese escritor y no de otro; es decir, su pasión
creativa, su forma de respirar y contemplar el mundo.
Al releer, y esto en sí mismo siempre encierra un
misterio inquietante, un libro como No me preguntes
cómo pasa el tiempo (1969) o Islas a la deriva (1976), que
compré ese año o a principios del siguiente en la Librería
Universitaria, de aquí de la Universidad, en los bajos de
Rectoría, recién llegado a Monterrey, se me aparece un
escenario tan nebuloso y cargado de presagios como
la primera escena de la película Macbeth de Roman
Polanski, producida en 1971 por Playboy. Entro de lleno
al acto V de Hamla y me encuentro con los dos patanespayasos-sepultureros que cavan (uno adentro, otro
afuera) una tumba; no sólo cavan, sino que también
cantan y su tono juguetón y amargo, cínico y mordaz,
me adentra en otra tradición que gotea sus ojos que se
han trocado en perlas en la anatomía de la poesía deJosé
Emilio Pacheco: la Totentanz, la Danza de la Muerte.
Es cierto, la fugacidad no cesa y es la vida misma.
Hay que vivir el momento como si fuera el último; no
obstante es de una prudencia extrema intentar el justo
medio que nos lleva a ser políticamente correctos. Y
si además logramos atisbar la felicidad en aquello que
se nos concede, nos convertiremos en beatos dichosos
que, de manera discreta y humilde, recorreremos la vida
-ese valle de lágrimas- con una pequeña sonrisa en
los labios y una lucecita de paz allá, en el fondo, muy al
fondo, de la pupila. Pacheco leyó y releyó a Quevedo y
con él a toda la tradición que lo conforma; sin embargo,
supo ver entre la ruinas de Roma, donde no encontró
el destello del Imperio ni a Roma misma, un Tíber
que permanecía, sí, pero sumamente disminuido y
contaminado. Pacheco al leer a Quevedo vio que no
había sitio en donde fijar la vista que no fuera presencia

75

de la muerte. La vida pasa, el tiempo pasa, pero esa
fugacidad nos disminuye, enferma y aniquila. Ya nada
es lo mismo, ya nada es lo de antes. Esta fugacidad nos
mina y deteriora, todo se acaba, todo está señalado por
un camino "que va a dar a la mar que es el morir", por
citar a otro autor,Jorge Manrique, tan presente en la
tradición poética de José Emilio Pacheco. La fugacidad
entonces está trazada y coronada por la muerte; se
trata en realidad de una Danza de la Muerte que todo
lo iguala, lo relativiza y obliga a ver desde ese ángulo
implacable. Se trata de que nos estamos muriendo, de
que aquello que "permanece y dura" también se cansa
de permanecer y durar. La calidad de vida se empobrece
junto con el mundo donde ésta transcurre. Desde esta
óptica aparece un tono estéóco, moral, social que atreve
una reflexión cruda y nada concesiva que obliga a una
expresión que la delate, que la presentilique. Estamos
ante una retórica, una forma de respirar y contemplar
el mundo.
La tradición poética de la Danza de la Muerte se
remonta a finales del siglo XIII, pero no acaba; segrega
una retórica que, a su vez, segrega una estética que, a
su vez, segrega una forma de contemplar y respirar el
mundo. Un mundo apocalíptico desde donde se ejerce
una crítica moral que evidencia una crítica social. La
muerte no sólo relativiza todo, sino que nos iguala y nos
sitúa en un devenir incesante que denominamos historia,
y ésta, la historia, se convierte en el blanco del poema. El
poema se escribe en minúsculas, las historias cantadas,
las imágenes, apelan a pequeños episodios que van
configurando un Eresco enorme dónde contemplarnos
desde una única perspectiva o punto de fuga que es,
precisamente, la fugacidad que nos va preparando para
el olvido, para la muerte. Gracias a esta conciencia, a esta
oscuridad que nos rodea y que no podemos cuestionar,
es como nos es dado, en esta poética, y desde esta poesía,
ver crecer un fuego que no cesa ni disminuye pese a
todo, o gracias a ese todo que le es permanentemente
adverso. Las estrellas sólo las vemos de noche, y a mayor
oscuridad mayor brillo.
Fracasé. Fue mi culpa. Lo rcconoz.co.
Pero en manera alguna pidoperdón o indulgencia.
Eso mepasa por intentar lo imposible.

José Emüio Pacheco. Despedida •

�La fuente de la
e oído que la gente tiene
toda clase de mascotas,
desde las más comunes,
como son el perro o el gato, hasta
las más exóticas, por llamarlas
de algún modo, como pueden
ser la serpiente, la tarántula o el
mono. Pero nunca había oído que
alguien tuviera de mascota a una
abeja o, quizás más insóhto, a toda
una comurúdad -¿es el término
correcto?- o enjambre de abejas.
De modo que, cuando el otro día
entré al café y me di cuenta de que
estaba siendo ocupado o visitado
o recorrido por una zumbante
invasión de abejas, estaba por
darme la vuelta y despavorida
salir corriendo cuando una de las
meseras, de nombre Jenny o Jessy
-no alcancé a leer bien las letras
blancas bordadas diagonalmente
en el extremo superior izquierdo
de su delantal verde-, me detuvo.
"No se asuste", me conminó; ~o la
van a picar. Si una abeja se le acerca,
ponga la punta de la lengua entre los
dientes, como si se la mordiera, y le
aseguro que la abeja no la picará."
Por ser amable, pero internamente
decidida a salirme del lugar y no
volver a pararme por ahi hasta que
me constara que los bomberos, o
qué sé yo qué cuerpo de auxilio

H

cuerdas, tranquilas y sensatas
sin necesidad de mostrarlo, de
YIERA LA YERDAD DftRÁS DEL IMCIDEMTE DE confinnarlo ni tampoco de fingirlo,
LA AIIEIA OUE IIAIIÍA PICADO A MI HERMAMO sino sencillamente porque de
naturaleza lo son, hagan lo que
DEMTRO DE LA MAIUZ, FIMCÍ COMFIAR EM LA hagan, y así es como se las arreglan
COMFIA.Mli COM LA OUE LA IOYEM MISERA en la vida y en el mundo, cuerda,
tranquila y sensatamente, bajo toda
ME IMYITABA A SEMTARME EM LA TERRAZA Y
situación y circunstancia, ya sea la
más común, cual puede ser tomar
TOMARME UM CAFÉ■
un café, o la más inesperada, cual
puede ser verse bajo una invasión
de abejas.
de las abejas que volaban de un
había sido para mi hermano,
Tomaba mi café lo más
lado a otro del recinto; fingí ser
vergonzosamente la otra había
apresuradamente que podía ,
indiferente a su paso ponzoñoso
sido para mí. La de mi hermano,
más atenta a no descuidarme de
y veloz, a su congénita y evidente
efectivamente lo debía llevar y lo
un posible ataque y piquete de
amenaza. De modo que alcé el
llevó a Urgencias del hospital de
abeja que a saborearlo ni, según
tarro y me lo llevé a los labios,
la esquina; pero la mía, a donde me
era
mi costumbre, entregarme a
di el primer sorbo como sí no
debía llevar y, iAy!, me llevó, fue
pasar un rato sin prisa ni mayor
estuviera temblando de ansiedad
direct amente al Psiquiátrico. Dos
preocupación en el lugar, cuando
y como si no sospechara que
explicaciones; dos instrucciones.
con toda claridad vi cómo una
de un minuto a otro podía ser
Era afrentosamente claro qu e
abeja se posaba en el bocado de
atrozmente picada por una abeja, si
el ataque de risa, del que yo
pan
dulce que la señora en la
no dentro de la nariz, pues habría
había sido presa al ver sufrir a mí
mesa frente a la mía estaba por
sido una coincidencia demasiado
hermano at acado por una abeja,
introducirse a la boca. No grité
extraordinaria, inmerecida por
no había sido una respuesta que
por no precipitar nada; pero
una persona como yo; quizás sí en
pudiera atenderse con ningún tipo
había quedado tan atónita ante
los labios, para que me los sellara
de primeros auxilios; a todas luces
el desenlace que presenciaba que
y me impidiera reírme y, menos,
había sido un brote de locura vil
estuve a punto de desvanecerme y
soltar la carcajada. Pasara lo que
que, como todo brote de locura vil,
caer de la silla.
pasara, no debía echarme de cabeza
no debía ser atendido sino con los
Sin embargo, para mi sorpresa,
frente a Jennyzfessy, que hasta ese
extremosos métodos y las radicales
la
señora cerró los labios, bajó
momento podía haberme tildado
técnicas usuales de la psiquiatría,
lentamente al plato el bocado de
de una cliente rara pero, nunca,
métodos y técnicas que tocaba a los
pan dulce con la abeja encima y,
de una pobre enferma, que en el
psiquiatras y a nadie más aplicar
con una sonrisa y un asomo de
fondo de mi esencia más profunda
nada menos y nada más que a los
risa casi provocada por la ternura,
es lo que soy, una loca, una loca de
locos viles, y en este caso, a mi
como ante un gesto inconsciente
atar, por más que la mayor parte
Por temor a que Jenny/Jessy
pero gracioso de un bebé, un gato o
del tiempo, especialmente cuando
entreviera la verdad detrás del
un perro, dejó que la abeja comiera
estoy en público, logre pasar por
incidente de la abeja que había
o sorbiera ese bocado de pan dulce
una mujer cuerda, tranquila y
picado a mí hermano dentro de la
cuanto quisiera mientras que ella
sensata.
nariz, fingí con.fiar en la con.fianza
partía otro bocado de pan dulce y
Sin embargo, y por fortuna
con la que la joven mesera me
se lo llevaba deleitablemente a la
para la humanidad, no toda la
invit aba a sentarme en la terraza
boca, sobre la lengua, sin necesidad
gente es ni está loca. Hay personas
y t omarme un café; fingí ser
de mordérsela entre los dientes. e
que en público y en privado son
indiferente al imparable zumbido

POR TEMOR A OUE IEMMY/IESSY EMTRE•

A la letra

pertinente, hubieran eliminado
de raíz a las abejas, le pregunté a
Jenny/Jessy cómo sabía o por qué
conocía ese truco o mecanismo
labiodental de defensa que protegía
a -roda prueba a la posible víctima
de un piquete de abeja. Sonriente y
tranquila, Jennyzfessy me contestó
que ella y su hermana desde chicas
habían tenido abejas como mascotas,
de modo que conocían sus hábitos
bien y las abejas nunca las habían
picado. Le confié que a mi tampoco,
pero que en cambio una vez babia
sido testigo de un incidente tan
espantoso con abejas que, si quería
saber, prefería no arriesgarme
nunca, o nunca más, a ser víctima
de semejante horror.
Para explicarme, le conté que,
pocos meses atrás, precisamente mi
hermano, al señalar a los bomberos
en qué rincón de la terraza se
encontraba el nido - ¿es el término
correcto?- de abejas que debían
eliminar, había sido perversa y
ferozmente picado por una de
ellas que, avispada, vengativa y sin
clemencia voló directamente hacia
él y se le metió en la nariz. "No
olvido -referi a Jennyz)'essy- los
gritos que daba mi hermano"; era
evidente que el dolor que sufría era
tal que le impedía razonar, pues no

76

• IIÁRIIARA IACOIIS

le permitía ni siquiera expresar qué
le había sucedido; no le daba lugar
ni siquiera a simplemente exclamar
"Me picó una abeja". Desesperado,
se llevaba las manos a la cara, a
la nariz, veía al cielo y gritaba y
gritaba, "iAy! iAy!". Sin consultarlo,
de inmediato llamamos a una
ambulancia y sin pensarlo dos
veces lo llevamos a Urgencias del
hospital más cercano a la casa.
Por supuesto, callé frente a
Jessy/Jenny cuál había sido mi
verdadera reacción ante el horrendo
suceso; no podía contarle a ella ni
a nadie cómo, al ver a mi hermano
en ésas, al oírlo gritar y gritar, yo
había sido presa de un ataque de
risa -que se repite cada vez que
recuerdo el vívido accidente- tan
desatado e incontrolable que me
había resultado imposible cortar.
Veía correr a mi hermano, lo oía
gritar, lo contemplaba llevarse
las manos a la cara inútilmente y
en vez de auxiliarlo, yo no hacia
más que reír, reía y reía. La verdad
era que yo no había llamado a la
ambulancia, pues quien la tuvo
que llamar, dada mi propia crisis,
fueron los bomberos. Y no pidieron
una, sino dos ambulancias.
No referiré nunca a nadie que
mientras que una, con toda razón,

77

�Letras al margen

P

ero en ocasiones creo que mi cerebro me engaña y no es verdad
que en otra época permanecí en un solo sitio: un pueblo lejano
lleno de gente conocida. De ser así, he estado siempre en el
camino, en medio de ninguna parte, entre las siluetas fugaces de quienes,
de pronto, dirigen una mirada indiferente a mi paso. No importa que los
sueños me hablen de una casa de piedra, un sembradío y un arroyo casi
seco, o de una madre muerta poco antes de la partida de su único hijo,
o de un padre apenas entrevisto en los primeros pliegues de la niñez,
desaparecido más tarde allende la frontera, como se esfuman las nubes
tras las montañas: por el empuje del viento.

e ED•ARDO AMTOMIO PilRA

Ciertas noches cálidas, bajo
las temblorosas constelaciones,
consigo atisbar en mi memoria
-en lo que resta de ella- un rostro
cuya sonrisa es signo de afecto.
Otras noches mis tímpanos creen
percibir el eco de un nombre, acaso
el que llevé en una edad remota,
pronunciado con ansiedad por
labios de mujer. Mas el rocío de las
madrugadas me trae un sabor de
lágrimas de despedida, y entonces
me da por reinventar una tarde en
que opté por dejar la casa, el pueblo,
la memoria feliz de los primeros

78

años, para seguir las pisadas del
autor de mis días. Era la hora del
crepúsculo y había una joven junto
a mí en la salida del pueblo. Si Sus
brazos acogedores se amoldaban
a mi espalda. Su calor me decía
quédate, aquí serás feliz. Pero yo no
pensaba sino en el sendero que se
extendía interminable ante mi vista.
¿Existirá ese lugar al que
algunos llaman la frontera? Me lo
he preguntado por años, y se lo
pregunto a todo aquel con quien
me encuentro. En los inicios de
este viaje, cuando caminaba por

áridos llanos y las montañas apenas insinuaban sus contornos en la lejanía,
con frecuencia me rebasaban largas caravanas cuyos guías confiaban en
alcanzar muy pronto su destino. Luego, conforme transcurrían los meses,
éstas se extinguieron y ya sólo me topaba con algún caminante solitario
como yo que me decía que los confines del país no estaban lejos, que no
perdiera la esperanza, que la riqueza me aguardaba al otro lado de un río
con dimensiones de lago, o una laguna con aspecto de mar, no recuerdo con
exactitud ¿Riqueza?, me preguntaba yo al ver sus andrajos, su rostro cansado,
su expresión hambrienta. Yme alejaba de él sin decir nada.
Durante su enfermedad, mi madre mencionó una nación de hábitos raros,
ciudades de oro y dioses crueles, cuya lengua resulta incomprensible. Un reíno,
aseguró, protegido por muros y ríos andúsímos, con un ejército diestro en
impedir la invasión de los bárbaros de piel oscura. Al notar en mi semblante
que no entendía sus palabras, aquella moribunda, mi madre, me explicó con
voz tierna, como si yo aún fuera el infante que buscaba su regazo: Los bárbaros

79

somos nosotros, hijo. ¿y mi padre?,
pregunté de inmediato. &amp;l es un
bárbaro también? Asintió con sus
escasas fuerzas, y con sonrisa triste
añadió que a pesar de la muralla, el
agua y los soldados, desde tiempos
antiguos muchos de los nuestros
traspasan el límite con el fin de
perderse en las ciudades áureas del
país ajeno.
Esta charla, que sólo retengo
en sueños, me da ánimo para
continuar unos meses, y la inercia
los transforma en años. Pero
cuando el frío arrecia y convierte

�mis pies en dos pesadas piedras,
cuando el sol se llena de odio y
quema con furia tal que mi piel se
ennegrece en instantes, cuando
los campesinos rehúsan compartir
conmigo el pan, o cuando la sed
seca hasta mis ojos impidiéndome
ver los escollos del camino, siento
el impulso de abandonar la marcha,
hablo conmigo y me digo es inútil
seguir, nunca encontrarás lo que
buscas, vuelve. Aunque, ¿volver
a dónde? Y golpeo mis sienes con
los puños obligándome a recordar.
'i grito. Increpo a las montañas y
a los valles. Insulto a los desiertos
que escuchan impasibles mis
reclamos. Pateo el agua de los ríos
por haberme diluido la memoria.
Y lloro. Cuánto he sollozado de
desesperación, dolor, ira, mientras
me repito que tal frontera no es
sino una ilusión, una esperanza
vana, un embuste creado por
quienes necesitan tener fe en
otros mundos, un cuento que las
madres han inventado con objeto
de explicar a los hijos la ausencia
de los padres. Mas estos arrebatos
pasan rápido y el deseo de retomo
se me apaga, pues no encuentro
en mi interior las referencias
suficientes para saber quién soy y
de dónde vengo.
En otra época lo supe, de eso no
hay duda. Pero he atravesado tantos
ríos que las escenas de mi pasado
se han ido deslavando hasta perder
el color, la nitidez en los trazos, el
timbre de las voces. Antes, cuando
todavía era joven y transitaba
regiones desérticas donde la lluvia
y la vegetación constituían una
promesa incumplida, la nostalgia
mortificaba mi alma por las
noches y repasaba mis recuerdos.

Ya dormido, los sueños eran un
adelanto de los sitios que pronto
visitarla, como si la mente los
lanzara de vanguardia anticipando
mi llegada. Así, vivía en el pasado
y el futuro a la vez. Sin embargo,
después de cruzar a nado el primer
río de ancho cauce algo sucedió
dentro de mí: por un tiempo
tuve la sensación de caminar en
círculos, sin alejarme del origen y
sin acercarme a la meta. También
perdí casi todos mis recuerdos, y
los sueños enloquecieron ocupando

o supo responder. Busqué entonces
en el café a los viejos sabios y cada
uno de ellos ensayó una respuesta.
Ajustándose los quevedos para ver
mejor la lejanía, el maestro de la
escuela habló de semanas de viaje
a través de desiertos calcinantes y
cumbres escarpadas. El alcalde frotó
sus corvas rígidas y sugirió meses
de ardua caminata. El sacerdote
murmuró la palabra años una y
otra vez, como si salmodiara una
plegaria. Sin embargo, el más viejo
de todos, de quien se aseguraba que

PEOR AÚNI EL CAMINO NO SÓLO ES INFINITO:
ES UN SER YIYO. UN DIOS IRACUNDO OUE NO
SUELTA LO OUE ENCUII.E. POR ESO LOS SE•
DENTARIOS OUE MORAN A SU YERA DESCON•
FÍAN DE ÉL Y SE UMITAM A OBSERYil A LOS

..

TRAMSEUMTES COMO OUIEN CONTEMPLA LA
DICESTIÓN DEL ALIMENTO A TRAYÉS DE UN
EMREYESADO IMTESTIMO.

su lugar. Desde entonces sólo
tuve memoria al dormir, siempre
en imágenes ocres, difusas,
susurrantes. ¿Son recuerdos, o
simples resonancias falsas de la
época en que aún podía recordar?
No lo sé. Aunque hay algunas de
esas imágenes en las que creo.
Antes de emprender el viaje fui
con los jóvenes de mi edad al billar
del pueblo. En tanto jugábamos una
partida, les pregunté cuánto había
de caminar para alcanzar la orilla
del país. Sin despegar los labios,
me miraron como se mira a los
locos: con una mezcla de lástima y
repulsión. Insistí, y ninguno quiso

80

había gastado la juventud de país
en país, me tomó de los hombros,
echó su aliento agrio encima de
mi rostro, y mirándome desde sus
acuosas pupilas me dijo que debía
estar preparado para un periplo que
duraría toda mi existencia. Igual
que el de tu padre; aunque tú no
dejas un hijo que después vaya tras
de ti No he retenido bien el resto de
sus palabras, pues en mis sueños su
voz es apenas un susurro. Mencionó
un gran río de aguas violentas, algo
sobre la memoria, y extendió el
brazo hacia el norte. Luego me dio
la espalda y fue a descansar al lado
de los otros ancianos.

No le creí. De haberlo hecho,
jamás habría partido. Pero hoy,
después de fatigar durante años la
tierra con las plantas de los pies,
estoy seguro: el viejo sabio dijo
verdad. Peor aún: el camino no
sólo es in.finito: es un ser vivo. Un
dios iracundo que no suelta lo que
engulle. Por eso los sedentarios
que moran a su vera desconfían
de él y se limitan a observar a los
transeúntes como quien contempla
la digestión del alimento a través
de un enrevesado intestino. Un
dios caprichoso. Cuando lo desea
se ramifica, multiplicándose en
veredas y senderos, para más
adelante reunir sus brazos de
nuevo en uno solo, en zigzag a
r atos, ahora recto, enseguida
curvo, ascendente o descendente.
Transfonna el paisaje a sus flancos
según su arbitrio: arena yerma del
llano, selvas rumorosas, lamerías
erizados de cactos y magueyes,
valles lacustres, despeñaderos,
planicies y hondonadas. Y si se le
agotan las opciones, inicia otra vez.
Cuando siento que avanzo
por un paraje recorrido con
anterioridad, echo mano de toda
mi concentración para escrutar
en tomo mío los árboles, el
ganado, las aves, las cabañas de
los lugareños, las nubes, hasta
convencerme. Nunca antes caminé
por aquí, me digo aliviado. En
esas ocasiones incluso he pensado
que mi destino está cerca, y
creo vislumbrar adelante, a lo
lejos, la figura de mi padre ( no
lo conocí, es cierto, mas imagino
una traza semejante a la mía). Y
entusiasmado desvío mis pasos y
me acerco a alguna vivienda lleno
de esperanza, aunque también con

actitud suplicante, temeroso de
no ser comprendido, mordiendo
la vergüenza al presentir en los
ojos de los extranjeros el asco
que debe provocarles mi notoria
barbarie. Pero en cuanto reparo
en su piel oscura y escucho con
claridad sus palabras de rechazo,
me doy cuenta de que hablan mi
lengua y comprendo que sigo en
mi país. Sus voces suenan con
un tono diferente al de la mía tan
sólo porque somos de pueblos
distantes. Decepcionado, me alejo
.fingiendo que no les entiendo, o
respondo a sus agresiones con
algún insulto aprendido de niño,
o ya de adulto en cualquier región
remota, y retomo el camino con
la seguridad de encontrar, en
mi siguiente parada, personas
cordiales, caritativas con un
peregrino que viene de tan lejos.
Y las piernas me impulsan a
continuar como si respondieran
a una voluntad ajena, superior.
Tal vez la del camino mismo. Yo
obedezco, aunque mis zancadas
sean más lerdas cada día, porque de
un tiempo a esta parte he empezado
a sentir cansancio. ¿Será que estoy
envejeciendo demasiado rápido?
¿Qué la continua postergación
de mi arribo a la frontera por fin
aplastó las últimas esperanzas
que había en mi? Quizá. Y la
ausencia de memoria que obnubila
mi entendimiento es otro peso
sobre la espalda que entorpece las
extremidades. Sin remembranzas
nítidas el pueblo, la casa de piedra,
los ancianos sabios, mi madre y
aquella joven que fue a rogarme
que no me fuera me resultan
lejanos en extremo, pertenecientes
a una época nunca ocurrida. No

81

puedo creer en su existencia. De
la de mi padre también poco a
poco he comenzado a dudar. Ha
desaparecido de mi horizonte.
Desde hace semanas, o meses,
nadie me visita por la noche. En
lugar de las imágenes del sueño,
al dormir me invade una agitación
intensa, angustíante, vacía.
No llegaré nunca. Los latidos
sin ritmo del corazón me lo
anuncian segundo a segundo.
Seguiré andando hasta el último
instante, cuando la muerte venga
a arrebatarme de las garras de este
sendero. Pero antes mi memoria
quedará tan limpia como las dunas
del desierto tras el soplo del viento
matutino. Lo sé porque ya se huele
en la atmósfera la humedad del
próximo torrente. Allá delante
su superficie espejea los rayos
del sol con un murmullo sordo
que apaga todos los sonidos. No
parece mar, ni laguna ni río, sino
tan sólo agua, mucha agua. Avanzo
decidido hacia ella mientras me
voy despojando una vez más de
la ropa, de los pensamientos, de
mi vida entera. Al otro lado se ve
una pequeña sucesión de cerros
escarpados que alguien podría
confundir con una muralla, sus
árboles lucen enjutos, con el
tronco desnudo de ramas y follaje,
como lanzas altas. Entro al caudal
y mis pies agradecen la frescura
hquida. Antes de sumergirme dirijo
la vista al frente, distingo una franja
de tierra ancha y serpenteante que
asciende entre dos de los cerros,
y me embarga una alegría serena.
Ahora lo sé: cuando alcance la orilla
opuesta, sin nada que me retenga en
el pasado, encontraré sin problema
el siguiente tramo del camino. •

�EL ZOMBI NA PASA•
DO A REPRESEMTAR
AL OTRO: EL EMEMI•
CO IMSIDIOSO COM
EL OUE MO SE PUEDE
MECOCIAR MI

SI•

OUIEli RADMAR
Y ATACA CUANDO
MEMOS SE ESPEIIA.r
O BIEM SE NA COM•
YERTIDO

EM EL
PRETEXTO PARA
METAFORIZAR LAS
CRISIS ECOMÓMI•
CAS CLOBALES.

e .u.llEltTO C■lllül.

L

os zombis, tal corno se les
representa en la cultura
popular del presente, son
seres humanos desprovistos de
conciencia, violentos e incontenibles, que atacan solos o en
grupos a otros seres humanos y
si no los matan los contagian, convirtiéndolos en nuevos zombis.
Aparecen en muchas lústorias
diferentes en todas las artes y
medios contemporáneos y son,
esencialmente, iconos de lo que
suele llamarse ciencia ficción o
-para usar un término menos
viciado- narrativa especulativa:
aquella porción de la narrativa
a secas que se dedica a imaginar
otras posibilidades de existencia de las sociedades y culturas

humanas a partir de sus condiciones presentes.
La transformación que sugieren los zombis suele ser la misma sin importar de cuál de sus
incontables versiones se trate:
el argumento más común de sus
historias es que su aparición
(que con frecuencia se describe
como "invasión", "plaga", "epidemia" o incluso "apocalipsis")
causa la destrucción de un orden social en apariencia estable,
que se vuelve insostenible
cuando grandes porciones de la
población se contagian, dejan
sus labores cotidianas y en cambio se empeñan en la destrucción. Quienes no se han contagiado y sobreviven a los ataques

82

-los humanos "normales" o "sanos"- deben enfrentar nuevas
condiciones de existencia, más
precarias e inciertas, y adaptarse
para sobrevivir: aprender nuevas
habilidades, crear nuevas costumbres y comunidades.
Esto es así a pesar de que el
zombi tiene su origen lústórico
en el culto vudú haitiano, y por
lo tanto es, en principio, un personaje claramente sobrenatural.
Pero es que el zombi se vuelve
popular justamente a medida que
va perdiendo la cualidad mágica
-su origen como muerto resucitado por un heclúcero- que
tiene en el vudú. El proceso se
da a lo largo de varias décadas, a
medida que el zombi se integra

en los medios masivos de lengua

inglesa. El momento crucial de la
transformación es el lanzamiento
de La noche de los muertos vivientes
de George A. Romero (1968), la
primera cinta moderna de zombis. Aunque en ella la palabra
zombi no se utiliza, y Romero
tiene influencias de personajes
sobrenaturales como los vampiros de Soy leyenda de Richard
Matheson (1954) o los fantasmas
de Carnaval de las almas de Herk
Harvey (1962), los elementos fundamentales de la trama "clásica"
del subgénero se establecen en la
película, incluyendo el aspecto y
comportamiento tlpicos del zombi, la idea de la invasión, el énfasis
en los esfuerzos por sobrevivir de

la población no afectada por el
contagio y una idea crucial: que
la catástrofe es siempre un accidente, o por lo menos un proceso fuera de control. El zombi,
en las versiones que siguen a
Romero, deja de lado a todos sus
precursores y se vuelve un mito
moderno: un representante del
caos que amenaza a una sociedad
compleja.
Esta imagen podría parecer
muy estrecha, pero ha permitido
que el zombi se adapte fácilmente a las preocupaciones de
diferentes épocas. En sus primeras décadas, los zombis reflejan
la amenaza de una guerra nuclear -un miedo constante de
muchos lugares en Occidente- y
su aparición se explica como un
efecto de un derrame de desechos
nucleares o algún accidente similar; más cerca del siglo XXI, con
el reconocimiento del sida como
una epidemia global, el zombi es
un enfermo, victima -aunque
también vector- de algún virus
mortífero; en años recientes, tras
los atentados terroristas del 11
de septiembre de 2001, el zombi
ha pasado a representar al Otro:
el enemigo insidioso con el que
no se puede negociar ni siquiera
razonar y ataca cuando menos se
espera, o bien se ha convertido en
el pretexto para metaforizar las
crisis económicas globales: hay
muchas lústorias recientes que
retratan las consecuencias de la
catástrofe zombi y enfatizan, entre ellas, la pérdida del bienestar
y las comodidades de los países
desarrollados (la mejor de estas
historias tardías es probablemente una novela: Guerra Mun-

83

dial Z de Max Brooks [2006], que
dio lugar a una adaptación cinematográfica mediocre pero es un
libro inteligente y audaz).
Todas estas visiones del zombi, por supuesto, fueron creadas
en el mundo de habla inglesa y
sobre todo en los Estados Unidos. El zombi es, al menos en este
momento, un icono de la cultura
mediática estadounidense, que
sigue aspirando a ser la base de
una monocultura global y que exporta, casi siempre con éxito, sus
propios intereses a otros países.
Sin embargo, esta exportación
es cada vez más problemática, y
en el apartado de las lústorias de
zombis, como en el resto de los
subgéneros producidos mayoritariamente desde el mundo
de habla inglesa, no sólo hay un
agotamiento creciente de argumentos y personajes sino una
limitación deliberada, y cada vez
más dificil de mantener corno una
forma viable de explotación comercial, de las posibilidades narrativas de personajes y mundos
narrados. Con esto quiero decir
que el zombi globalizado tiene
cada vez más dificultades no sólo
para impresionar a su "mercado
meta" sino también para ir más
allá de él, al resto de los habitantes del mundo. Esto pasa siempre
que una moda se agota, por supuesto, pero en el caso del zombi
parece que podria ocurrir algo todavía más interesante: que el icono fuera subvertido, apropiado,
reclamado por personas y culturas
más allá de las que se consideran sus
actuales propietarios.
Están las películas paródicas
como la cubana Juan de los Muertos

�(2010) de Alejandro Brugués, pero
también las que se toman en serio y
además introducen innovacíones en
la historia base de Romero, como
la canadiense Pontypool (2009) de
Bruce McDonald, que retoma la
idea de la infección pero la sitúa
no en un virus sino en las palabras,
como ún misterioso trastorno del
inconsciente colecúvo, y crea así
una versión contemporánea de la
idea de la "enfermedad del lenguaje".
Estas películas, desde luego, están
fuera del sistema de producción
de las grandes empresas de medios
globales.
Y está también el hecho de que
el zombi, como metáfora, puede
ser mucho más rico de lo que el
cine, la literatura, los cómics y los
juegos en general hacen parecer.

En México, por ejemplo, el uso
más común de la palabra zombi es
político e insultante: la derecha
conservadora lo introdujo a
mediados de la década pasada
como un calificativo que dar
a los opositores de izquierda,
justamente equiparándolos a
la visión habitual del zombi
en la cultura estadounidense:
parásitos o destructores sin
conciencia, empeñados sólo
en el caos. (Esa visión es en
el fondo, de hecho, puritana y
clasista.) Pero no solamente
el uso de la figura del zombi
ha sido más diverso y festivo
en México, sobre todo en el
cómic y la literatura, sino
que nuestra propia cultura
podría reinterpretar el zombi,

84

apropiárselo sin pudor, y llevarlo
en varias direcciones de lo más
interesante. Los zombis, por
ejemplo, podrían no ser el Otro,
sino nosotros mismos, la sociedad
en su conjunto o por lo menos el
"pueblo llano", sistemáticamente
excluido e incluso atacado
por los poderes fácticos. Los
zombis, también, podrían ser
otros Otros: de hecho - muy
retorcidamente- podrían ser
los habitantes del Primer Mundo
vistos desde afuera, con énfasis
en su voracidad consumista y su
abuso de los recursos naturales
del mundo.
Habrá que ver si hay creadores
que retomen estas ideas, o que
creen otras, y que pongan en otra
ruta el trayecto del zombi. •

��Lo que sorprende de la nitidez de estas fotografías,
bien, estos paisajes son como la visión del día después, el
de su particular coloración, de la altura desde la
mundo sin humanos, enterrando o ahogando las últimas
que se obtuvieron, del espacio que abarcan, de sus
huellas del quehacer artificial que un día pretendió
dimensiones como objeto, de las nubes que se abren
competir o bien substituir al mundo natural del que, iay!,
para dejar ver la cresta de las montañas, sus texturas,
bien poco sabemos.
lo caprichoso de sus formas, o de las otras que navegan
El que la sombra del propio fotógrafo aparezca en la
por cielos interminables, de la variedad de matas,
composición final (como en Pino dd copete, La silla, Sella
cactos, árboles y demás
portus, Solticiales con huella)
plantas, de su manera YIÉNDOLO BIEN, ESTOS PAISAJES durante mucho tiempo
de habitar en laderas, SON COMO LA YISl6N DEL DÍA se consideró un error de
cumbres o cañones,
principiante, un error que
de las luces y sombras DESPUÉS, EL MUNDO SIN HU• obligaba a desechar la toma
que dan volumen y MANOS, ENTERRANDO O ANO• hecha pues a todas luces se
crean perspectivas, es la
trataba de una intromisión
CANDO
LAS
ÚLTIMAS
HUELLAS
intrincada relación que
inesperada que no formaba
guardan entre sí éstos y DEL OUENACER ARTIFICIAL OUE parte del motivo frente a la
muchos otros elementos;
UN DÍA PRETENDl6 COMPETIR cámara, que no habia sido
paisajes que relatan,
reconocida a tiempo, y por
que muestran, una O BIE" SUBSTITUIR AL MUNDO tanto, prevenida por el ojo
interminable y compleja NATURAL DEL OUE, iAY!, BIEN inexperto del fotógrafo(a)
red de relaciones entre
amateur. No obstante,
el arriba y el abajo, el POCO SABEMOS.
para algunos otros llegó a
espacio y la masa, la
representar algo asi como la
claridad y la penumbra, lo vegetal y lo terrestre, el detalle
prueba irrefutable de la presencia del fotógrafo en aquel
y el todo, lo pétreo, sólido y material de la montaña, y lo
acontecimiento, lo que reafirmaba el carácter testimonial
tenue, ingrávido e inasible de la atmósfera, ni uno sólo de
de la fotografía y su operador. Para los investigadores,
estos elementos, dentro de estas magnas descripciones
estas incómodas sombras son una fuente inagotable de
del espacio, tendría sentido si no es interactuado con
información que permite, entre otras cosas, ubicar en
todos los demás, y allá, en el fondo, al final, sobre el
tiempo, espacio y autoría, las imágenes que las poseen.
polvo acumulado en el valle, aparece
como grosera cicatriz, como huella
de herida mal cerrada, la ciudad
o mejor dicho el detritus material
de la voracidad ingobernable del
hombre. Aunque asimétrica, esta es
la relación central que nos dejan ver
estos paisajes, naturaleza y cultura,
naturaleza y artificio, naturaleza y
hombre. De hecho hay imágenes que
nos invitan a explorar esta relación

(Occultus,Mitra-Talpus, Nidus. Visionis
Montanea) sólo para que nos demos
cuenta de la magnitud de uno y otro
elemento, y cómo es que, por tanto,
poco o nada tenemos que hacer con
respecto a la naturaleza. Viéndolo

88

ahí, ni siquiera el deseo
de cambiar el mensaje a
través de la transformación
virtual que sufre el cuerpo
físico al convertirse en
luz bloqueada , estas
imágenes más bien nos
indican la desaparición
de la materia humana al
fundirse en la naturaleza.
La sombra que vemos en
estas fotografías, no trata
de Roberto Ortiz, sino que
es la simbolización de la
relación del hombre con su
medio ambiente, el natural
y el creado artificialmente;
Así, Roberto Ortíz se suma a LA SOMBRA OUE más aún, estas fotografías tratan
sí sobre esa relación, pero desde
una larga nómina de autores que YEMOS EN
ESTAS
el punto de vista de la reflexión
han hecho de su sombra parte
de su obra, o mejor aún, que FOTOCRAFÍAS, NO que el hombre lleva a cabo de ella,
del cuestíonamiento que se hace
han permitido, facilitado,
TRATA DE ROBERTO sobre lo que conocemos, de lo que
provocado, que su sombra esté
presente en muchos de sus ORTIZ, SINO OUE ES sabemos de ella.
Son otros autores los que
trabajos. A la idea testimonial LA SIMBOLIZACIÓN
han
visto en la cámara y sus
de la sombra se le agregan
DE
LA
RELACl6N
consecuencias, las imágenes
otros fines, desde certificar la
autoría de la obra, reafirmar la DEL NOMBRE CON fotográficas, una ilustración de la
ubicuidad del fotógrafo, salir del SUMEDIOAMBIEMTE. caverna de Platón. Recordemos
que el filósofo griego emplea esta
anonimato, hasta los estéticos
alegoría para explicar los dos
y experimentales. Lartígue ,
tipos de conocimiento a que tenemos acceso, el
Eastman, Rodchenko, Frank, Fríedlander,
de los sentidos que sólo nos ofrece la apariencia
lturbide, entre otros, suelen permitir esta clase de
de las cosas, y el de las ideas o verdadero que sólo
intromisión en algunas de sus imágenes.
se alcanza por medio de la razón. La historia de
A diferencia de ellos, que habiendo aprendido
la humanidad (los hombres encadenados, vueltos
cómo, cuándo y dónde dar cabida a su propia
hacía la pared de la caverna, viendo únicamente
sombra o la de los que se encuentran fuera de
las sombras de los objetos que se proyectan fuera
la toma, las emplean como autorretrato, firma ,
de su visión) nos ha condenado a creer que son
documento, o indagación de los efectos de luz y
las apariencias, las sombras, las cosas mismas,
forma, Roberto Ortíz parece renunciar a todas
las verdaderas. Uegar a conocerlas requiere de un
ellas para intentar algo diferente con estas
enorme esfuerzo de liberación que ha de traducirse
imágenes. Sabemos, por obviedad, que se trata de
en la contemplación de las ideas, que son el único
él (difícilmente podría ser otra persona), pero no
conocimiento cierto del mundo.
hay en ellas -en estas fotografías- protagonismo
Susan Sontag, titula, precisamente, el primer capítulo
o reafírmacíón del yo, tampoco la intención d e
de su libro Sobre lafotografia, "En la caverna platónica":
dar a conocer que él , en particular, estuviera

89

�FOTÓCliFOS COMO ROBERTO ORTIZ RECLAMA.M EL DERECHO DE IM•
YOCA.R LA. ÉTICA., OUE YA. IMPLÍCITA. EM EL ACTO DE FOTOCRA.FIAR,
PA.li PRESEMTA.R Y LECITIMA.R SU TRABA.JO.
La humanidad sigue irremisiblemente aprisionada
en la caverna platómca, siempre regodeándose
-costumbre ancestral- en meras imágenes de
la verdad. Pero educarse mediante fotografías
no es lo mismo que educarse mediante imágenes
más antiguas, más artesanales. Por de pronto,
son muchas más las imágenes que nos rodean
exigiéndonos atención. El inventario se imció en
1839 y desde entonces se ha fotografiado casi todo,
o así parecería. Esta avidez misma de la mirada
fotográfica cambia los términos del confinamiento
en la caverna, nuestro mundo. Al enseñarnos
un nuevo código visual, las fotografías alteran y
amplían nuestras nociones de qué vale la pena
mirar y qué tenemos derecho a observar. Son una
gramática y, aún más imponante, una ética de la
visión. Por último, el resultado más importante de
la empresa fotográfica es darnos la sensación de
que podemos apresar el mundo entero en nuestras
cabezas, como una antología de imágenes.

He querido reproducir por completo el primer
párrafo de ese apartado porque en él prácticamente
están contemdos todos los puntos que hemos venido
tratando, como los que han de cerrar estas líneas.
Es verdad, como dice Susan Sontag, que la masiva
presencia de la fotografía ha cambiado nuestra noción
de qué es lo que vemos, su alcance y resultados, pero
también que fotógrafos como Roberto Ortiz reclaman
el derecho de invocar la ética, que va implícita en el
acto de fotografiar, para presentar y legitimar su
trabajo.
Como en el caso del cuestionamiento que
presentamos al inicio de estas líneas, la caverna de
Platón puede ser recompuesta una y otra vez sin que
su enseñanza fundamental se vea comprometida o
alterada. Para nuestro caso las imágenes fotográficas
de Visionis Montanea son una parte apariencia, pero
también son igualmente evidencia, prueba de la

relación que hemos señalado entre el hombre y la
naturaleza. Es decir, son re~presentaciones de un
conocimiento incompleto e incierto de una relación
verdadera, e incluso de una relación indicial. En tanto
que las fotografías de las sombras, Huellas en el paisaje,
encuentran su sentido al ver, primeramente, en las
sombras la re~presentación de ese conocimiento o,
más bien, la de su ausencia; su proyección -la de la
sombra- o mejor dicho su deseo por reducirse a uno
sólo con su entorno, es, a su vez, la re~presentación
de la liberación del hombre de sus ataduras, del
encadenamiento al que lo someten los sentidos, y el
acceso a un saber completo de la relación que debe
guardar con la naturaleza.
Si nos fijamos bien, La silla es elocuente en este
sentido. Se trata de un panorama que, generoso, se abre
a nuestra contemplación. Aquí, el horizonte ausente
en otros grupos se pierde en la lejanía disfrazado de
franjas, girones y cúmulos de nubes; entre la montaña
y el infinito -horizonte y cielo-, allá en lo más bajo
se extiende la mancha urbana, esa costra creciente
sobre la tierra del valle. Más acá, en el primer plano,
pequeña, la sombra de nuestro único saber parece
meditar sobre el paisaje y las múltiples relaciones que
suceden y pueden suceder entre sus tantos elementos;
se pregunta, quizás, por qué nuestro conocimiento
no ha sido mayor, por qué no hemos logrado conocer
cuál debiera o cómo debiera ser nuestra relación con
la naturaleza, porque no es algo más que una sombra,
una apariencia.
Si esta es la pregunta a que nos lleva la lectura
de estas fotografías de Roberto Ortiz Giacomán,
entonces creo tener, por fin, la respuesta a la cuestión
que planteara Guillermo Schmidhuber: no, no se
puede conocer la naturaleza a través de la mirilla de
una cámara fotográfica (lo que obtenemos, lo que
observamos, siempre serán apariencias), pero el acto en
sí mismo, el mirar por la mirilla, si puede representar
nuestra aspiración de lograrlo algún día. •

90

�• l•LIEffE ■ERTROM

Si el enfoque de Tinguely
bicicleta de mecanismo
LE OTORCA A LO CATALOCA•
se relaciona con la investigmuy complejo. ¿Sirve para
DO
COMO
FAMILIAR
Y
BAMAL,
ación del nuevo realismo, es
remontar el tiempo, para
principalmente
a través del
desplazarse en el espacio,
UMA DICMIDAD CEMERALreciclaje artístico de objetos
para volar? Sea cual sea
MEMTE RESERYADA A LOS 08• fortuitos. Chacotero sincero
su función, parece salida
en busca de inspiración,
directamente del cerebro JETOS PRESTICIOSOS, DÁM•
de un científico loco o de
DOLES A ESOS MATERIALES adquiere en el mercado de
pulgas o consigue en los
un mecánico iluminado.
RECUPERADOS
UMA
SECUM•
tiraderos públicos algunas
Nos recuerda las
máquinas inventadas y
DA YIDA AL CREAR LA BASE piezas de viejas máquinas
rotas, abandonadas. Le
dibujadas por Leonardo
Y
EL
SOPORTE
DE
UMA
MUEYA
otorga a lo catalogado como
da Vinci en los siglos XV
familiar y banal, una digniy XVI. Este artista del CRliCIÓM.
dad generalmente reservada
Renacimiento es conocido,
a los objetos prestigiosos, dándoles a esos materiales
entre otras cosas, por su polivalencia y su espíritu
recuperados una segunda vida al crear la base y el
universal como pintor, ingeniero, filósofo, inventor,
soporte de una nueva creación. Sin embargo, rápidapoeta... Sus creaciones son muestra -a la vez- de
mente establecerá Tinguely su distancia con el nuevo
una gran sensibilidad artística, inventiva excepcional
realismo que encuentra esencialmente teórico y cary grandes conocimientos técnicos. El maestro italiano
ente
de unidad y legitimidad efectivas... según puede
es un modelo admirado y una referencia inevitable
verse en el trabajo de los artistas que lo componen.
para el artista suizo Jean Tinguely (Fribourg, 1925Berne, 1991), quien realizó en 1938 esta escultura
LA. .,,DESMA.TERIA.LIZACIÓM DEL ARTE"
intitulada Última colaboración con Yves Klein.
EL USO DE OBJETOS COTIDIANOS CON EL
FIM DE ROMPER LA. BARRERA. ENTRE EL
ARTE Y LA. YIDA

iLA. ESC.LTURA SIRYE PARA REMONTAR
EL TIEMPO, PARA DESPLAURSE EN EL
ESPACIO, PARA YOLAR?

U

na escultura colorida, elegante aunque
imponente, se presenta ante nosotros. Se
compone de una profusión de elementos
heterogéneos y familiares. Barras de hierro, espejos,
paneles, rampas con bombillas, un ventilador o

incluso pintadas ruedas de madera aparecen como
piezas mecánicas de un ensamblaje. Múltiples líneas
verticales encuadran y estructuran este conjunto de
formato horizontal, salpicado por las variadas ruedas
dispuestas a todo lo largo y en ambos extremos. Estas
ruedas hacen que el espectador vea en esta máquina
un eventual medio de transporte desconocido y
extraordinario, nacido de la imaginación del artista.
La escultura se asemeja a una especie de gigantesca

Georges Perec, ~ud petit vélo d guidon chromé auf ond de la cour?, dossier par lsabelle Mimou ni, lectu re d 'image par Juliette Bertron (Folio
plus classiques 215) Éditions Gallimard, París, 2011, pp. 12H29.
'

92

Cuando la realiza, Tinguely ha dejado atrás sus
inicios. Numerosas retrospectivas de gran amplitud
coronaron su obra de éxitos y le dieron reconocimiento
internacional. Su nombre está asociado al nuevo
realismo, movimiento francés de vanguardia y cuyo
manifiesto de 1960 firma: Declaración constitutiva del
nuevo realismo. Por iniciativa del crítico Pierre Restany,
esta corriente reúne a los artistas alrededor de la idea
de una vuelta a la realidad y se opone a la pintura
abstracta y lírica en boga en aquel momento. Porque
se introduce en el campo artístico la publicidad y las
producciones de consumo masivo, el nuevo realismo se
percibe a menudo como una versión francesa del pop art
americano. No se trata de crear un arte figurativo que
imitaría con fidelidad lo real, sino de emplear objetos
cotidianos anclados en la realidad contemporánea, con
el fin de romper la barrera entre el arte y la vida.

93

Yves Klein es el único miembro de su grupo del que
en verdad se siente -amigable y artístícamentecercano. Esta amistad dará lugar a muchas
colaboraciones y a obras firmadas por ambos. A pesar
de su título, ese no es el caso de última colaboración
con Yves Klein. Realizada veintiséis años después de
la muerte del pintor francés -fallecido tras una
crisis cardiaca en 1962-, esta obra funciona como
homenaje póstumo. Allí Tinguely hace referencia a
ciertas búsquedas plásticas propias de su amigo. El
azul, el rosa y el oro, utilizados principalmente para
pintar algunos elementos de la máquina, son colores
primordiales en el trabajo de Yves Klein. Consideradas
por él como las expresiones materiales más puras,
éstas deben paradójicamente permitir al espectador
acceder a una experiencia metafisica, más allá de las
apariencias sensibles; la "desmaterialización del arte"
buscada por el artista puede entonces efectuarse.
En 1956, después de un año de experiencia con
un químico, Klein encuentra un azul ultramar
extremadamente profundo, saturado y mate, utilizado

�en la serie de sus monocromos; lo UN INTERRUPTOR DISPUESTO PARA ESE
bautiza como IKB: "Internacional
Klein Blue (Azul]". Para pintar EFECTO INYITA AL ESPECTADOR A PONER
la rueda central, Tinguely utiliza EN MARCHA EL MOTOR DE QUE ESTÁ DOTA•
un color muy parecido a ese IKB,
lo que le permite, por una parte, DA l i MÁQUINA. ES ENTONCES CON UNA
utilizar el poder de atracción de MÚSICA HECHA DE SONIDOS METÁLICOS,
ese azul juzgado perfecto y, por
DE CHIRRIDOS IRRECUliRES Y ACUDOS
la otra, rendir homenaje al artista
recordado.
QUE IÍ&amp;f'l"'-A COUBOIUCIÓH COH ffES
última colaboración con Yves IC&amp;EIHTOMA YIDA.
Klein se inscribe en continuidad
con el conjunto de la obra de Jean
Tinguely, el artista que desde los años cincuenta
La extraña escultura que nos ocupa aquí se
hace de la construcción de máquinas su asunto
presenta en primer lugar como un mecanismo
predilecto, su marca de fábrica. Si este tema se
estático, fijado y congelado en espera de una futura
generaliza a partir de las históricas vanguardias de
puesta en movimiento. Un interruptor dispuesto
principios del siglo XX, la utilización que de él hace
para ese efecto invita al espectador a poner en
Tinguely es muy personal. La máquIDa: no corresponde
marcha el motor de que está dotada la máquina.
en él ni a la celebración utópica de una eficaz y
Es entonces con una música hecha de sonidos
productiva modernidad (como es por ejemplo el caso
metálicos, de chirridos irregulares y agudos que
del futurismo), ni a la denuncia social y política de una
Última colaboración con Yves Klein toma vida. Cada
alienación por el trabajo mecánico. Tinguely no erige
pequeño elemento se activa y arrastra a otro en su
a la máquina en símbolo de la modernidad y, por el
movimiento, y pronto toda la estructura se anima. La
contrario, integra las marcas del tiempo que le dan -a
máquina ejecuta bajo nuestros ojos una especie de
sus creaciones- un aspecto deliberadamente antiguo
danza a la vez torpe y conmovedora, lo que le da a
y desgastado. Esto es más que una imagen poética
la obra un tono alegre reforzado por la elección de
donde el sueño, la imaginación y el absurdo ocupan
colores muy vivos. Si la realización parece a primera
un lugar esencial.
vista pesada por sus dimensiones, se le encuentra
una cierta ligereza por la disposición aérea de los
•M MEC.A.MISMO ESTÁTICO, FIJADO Y
elementos y sobre todo por su puesta en movimiento.
COMCELADOEMESPERADE.MAFUT•RA
Al utilizar procedimientos del mundo de la mecánica
PUESTA EM MOYIMIEMTO
industrial, Tinguely le imprime a su obra un aire
festivo e infantil.
Tinguely inicia su carrera artística practicando el
dibujo y la pintura. Pero rápidamente se aparta de
UNA DIMEMSIÓM .A.BS.RD.A.
ellos porque una impresión de petrificación y de
fijación inherente a ese tipo de medios le parecía
Contrariamente a nuestras expectativas frente a un
inevitable y lamentable. Considerar a una obra como
mecanismo cualquiera, el movimiento ejecutado no
concluida y acabada ... para él eso era imposible.
es un medio puesto al servicio de una producción
Quiere escapar de ese callejón sin salida: se consagra
externa, sino un fin en sí mismo. La danza a la que se
durante el resto de su vida a las esculturas puestas
libra la máquina aparece entonces como puramente
en movimiento, animadas. Apasionado de la técnica,
gratuita y toma, por lo tanto, una dimensión absurda.
comienza por practicar solo, luego poco a poco va
La máquina, al ser construida según las leyes de la
llamando a ingenieros que le ayudan a diseñar y
mecánica, se afirma como una entidad esencialmente
fabricar sus máquinas.
improductiva. La gesticulación que se manifiesta

94

por el humor del texto que permite al autor señalar la
en un jaleo voluntario, así como la complejidad del
absurdidad de la guerra y, de un modo más general, de
sistema, son desproporcionados en relación con el
la existencia.
resultado producido o, más exactamente, la ausencia
La felicidad que emana de la escultura de Jean
de resultados.
Tinguely duplica también una reflexión morbosa
Como eco entra esta absurdidad poética en las
y negativa sobre el sentido de la vida. La máquina es
formas literarias inventadas por Georges Perec. En
a menudo utilizada por los artistas a lo largo de la
¿Pequeña bicicleta de manubrios cromados en el fondo del
historia del arte para simbolizar la existencia humana,
patio?, el autor explora e interroga en él también
regla a la que no escapa Tinguely. El mecanismo de
un mecanismo de la obra en la escritura, su pluma
última colaboración con Yves Klein a nada conduce,
siendo guiada por el uso de figuras de estilo o,
comprueba
su ineficacia. El movimiento de vida que
para retomar sus propios términos, de "flores y
es la suya está condenada
ornamentos retóricos"
a una perpetua repetición
ofrecidos por la lengua
sin objetivo, en espera de
francesa, que él enumera al COMO TINCUELY, CEORCES
final de su libro. Por esos
PEREC LE DA A SU OBRA l i su futura muerte, sujeta a
la posibilidad de averiarse,
diferentes procesos, Perec
PARAD611CA IMPRESl6M DE de fallar. Esas ruedas que
coloca a su escritura bajo
UN DESORDEN SABIAMENTE giran como locas y repiten
el signo del juego. El texto
sin cesar el mismo acto,
está impregnado de un tono
ORCAMlliDO.
simbolizan el absurdo y la
lúdico, ligero y cómico. El
inutilidad de la existencia.
autor se involucra en muchos
Motivo
muy
recurrente
en Tinguely, la rueda se
juegos de palabras, sobre todo en derredor de los
erigió en objeto fetiche. Encarna la ambigüedad
múltiples nombres dados a "Karachose" a lo largo del
de sus máquinas, al absorber al mismo tiempo la
relato. Las posibilidades ofrecidas por las palabras se
repetición carente de significado y propósito, y el
movilizan en gran medida por el escritor que dota así
espíritu de una vida optimista, la posibilidad de una
a su libro de una dimensión sonora comparable a la
evasión, un medio adecuado para luchar contra la
de una máquina en acción. La repetición, convocada
petrificación y la muerte. •
en tanto figura humorística durante el desarrollo de
la intriga, participa también de la imaginería cíclica
de un movimiento mecánico.
LA ABSURDIDAD DE l i C•ERRA Y, DE UM
MODO MÁS CEMERAL, DE l i EXISTEMCI.A.

Como Tinguely, Georges Perec le da a su obra la
paradójica impresión de un desorden sabiamente
organizado. Aquí también la complejidad del relato
y sus diferentes giros es desproporcionada frente
al resultado final: los múltiples esfuerzos y planes
extravagantes inventados para impedir que un militar
sea movilizado serán en vano, ya que el llamado a ratos
Karamanlis, Karatruc o Karalanoi acabará a pesar de
tcx:lo en Argelia. La ligereza del tono escogido por Perec
bordea aquí el oscuro tema de la guerra de Argelia y el
de una juventud involucrada en ella pese a su aspiración
a vivir en paz. Ese cinismo critico y político es sostenido

95

�" ESCRIBIR LAS YOCES AJENAS
SE COMYIERTEM EM TUYAS Y TU
YOZ SE DISEMINA EMTRE LAS DE
LOS DEMÁS." YASIUS YASIUKÓS

CUADALUPE FLORES LIERA (CFL): Ul escribir

Páramo, Aureliano Buendía, la Tía Julia, Laura Díaz,
etc.), las conductas universales. Decimos "Medea" o
"Antígona" y nos referimos a un determinado modelo
femenino. O decimos "Papá Goriot" y nos referimos al
avaro de la novela homónima de Balzac.
CFL: ¿~uién era Grigoris Lambrakis y por qué razón un
pacifista resultaba tan molesto para el régimen de entonces y
sobre todo en plena posguerra?

te interesa expresar tus ideas o dar voz aquienes carecen de voz?
YA.SILIS YA..SILIK65 (YY): Buena pregunta.
Al escribir las voces ajenas se convierten en tuyas
y tu voz se disemina entre las de los demás. En este
movimiento palindrómico descansa la belleza de la
creación. Por esta razón, al escritor (scribe, writer,
écrivain, scrittore, etc.) en el idioma griego se le llama
co,escritor [syn,grafeas], es decir, "el que escribe con
el otro". [En latín el verbo correspondería a conscribo.]
CFL: Wirías que la literatura constituye un mejor documento

que la historia que, en su mayoría, está escrita por la clase
rectora?

YY: De manera rotunda diría que sí. Sólo que este "Sí"
requiere de una explicación para que no parezca que
menosprecio a la historia genuina: la historia se ocupa
de acontecimientos determinados, como las guerras,
la peste, las revoluciones, los asesinatos de reyes y
políticos. La literatura se ocupa, en el caso de tener
a la historia por tema, como por ejemplo la Batalla de
Stalingrado, del elemento humano que se encuentra
en el corazón de los sucesos, en el ambiente que los
rodea, en las contradicciones de los protagonistas.
Así, por ejemplo, la Batalla de Stalingrado la entendí
verdaderamente cuando leí las novelas del escritor
ruso Vasili Grossman y no por los libros de historia
que se ocupan de ella.

CFL: ¿~é hace que un héroe novelístico resulte universalmente
aceptado?

YY: La capacidad del escritor de destacar a través
de un personaje determinado que posee un nombre
determinado (Bovary, Karenína, Raskolníkov,Joseph
K, Titika ( en Los miserables), Esmeralda, Pedro

97

YY: Durante la época de la Guerra Fría los pacifistas
eran los enemigos por excelencia de los regímenes
burgueses, porque la paz era la consigna por
excelencia de los soviéticos. En el Oriente enemigo,
enenúgos del régimen eran los amigos de Occidente.
Cada formación tenía a sus enemigos señalados.
De esta manera Lambrakis, que no era comunista,
resultaba más peligroso que los comunistas, porque
representaba una tendencia que incluía una gama
más amplía de gente. Y quienes tenían el poder
querían atajar la proliferación de esta ideología. Sólo
que lo que consiguieron con el cobarde asesinato
fue precisamente lo contrario. Grecia se llenó de
nuevos "Lambrakis", por esta razón los militares se
apresuraron unos cuantos años más tarde (1967) a
establecer la junta de los coroneles, adelantándose
a los "generales" que la tenían programada para el
siguiente mes.
CFL: i~uéfue lo que más te sacudió de los hechos que rodearon

el asesinato de Lambrakis como para llevarte a escribir una
novela?
YY: No vas a creer lo que te voy a contar ahora, pero
es la verdad: el crimen ocurrió a doscientos metros
de distancia de mi casa paterna en Tesalónica, que
estaba al lado del Mercado Modiano. Y cuando más
tarde vi en los periódicos las caras de muchos de los
vendedores al menudeo del mercado, de los cuales
uno vendía pescado, otro huevos, otro higos, además
golpeando a los pacifistas, me asusté. No daba crédito.
Los conocía a todos como jornaleros tranquilos que
luchaban por ganarse el pan. Después, durante la
investigación, descubrí su dependencia (para obtener
el permiso para sus puestos) de la policía, a su vez a
los policías dependiendo de los políticos en el poder, a

�continuación a los políticos dependiendo del Palacio,
al Palacio dependiendo de las inversiones extranjeras,
etc. Con el libro quise poner al descubierto, en cierta
forma, esta cadena de interdependencias entre el débil
respecto del fuerte, del fuerte respecto del más fuerte
y así sucesivamente, algo que naturalmente no es
exclusivo de Grecia.

YY: No creo que Z sea responsable de esto. Circuló
en español solamente en un país, creo que Argentina,
y esto a partir de la traducción al francés. No. La
película sí es conocida a nivel mundial. Mientras que
el libro es absolutamente desconocido en el idioma
español en su totalidad. Así que me alegro de que lo
hayas traducido por vez primera de la lengua inicial a
tu idioma, como lo hiciste antes con mí Trilogía.

CFL: iDirías que la noche en que

Grigoris Lambrakis fue asesinado
es la noche en que Grecia se jugó
su suerte a cara o cruz o que es la
noche de la oportunidad perdida
para tu país?

'"CREO OUE SOY POR ENCIMA DE TODO ESCRITOR
DE LITERATURA AMATORIA Y DESPUÉS DE TIPO
,,SOCIAL"■ EN TODO CASO ESCRITOR ,,POLÍTI•

CO" NO LO HE SIDO IAMÁS, ENTRE OTRAS COSAS

YY: Diría que la noche en POROUE ESTE TÉRMINO NO EXISTE SIOUIERA
que Lambrakís fue asesinado EN EL CANON DE LA LITERATURA UNIYERSAL."
se reventó el absceso, el
YASILIS YASILIKÓS
grano infectado que nos
tiranizaba desde la dictadura
de Metaxás en 1936 y la guerra que siguió en 1940 y la
ocupación germano,italiana que duró hasta 1944 y la
CFL: Muchos editores afirman que no es correcto confundir
guerra civil que concluyó solamente hasta 1949, y que
a los lectores ofreciéndoles algo distinto a la imagen que
se inauguraba por fin una nueva época para el país.
conservan de un determinado escritor que han leído. lNo es una
Y llegó para el país esta nueva época con el gobierno
manera de obligar a éste a repetir un éxito en vez.de motivarlo
de Centro de Georgíos Papandreou abuelo, a fines
aprobar su fuerza como creador? Y, para concluir:¿es verdad
de 1963, pero duró solamente año y medio. A partir
que te consideras por encima de todo un escritor erótico, en el
de julio de 1965 el país volvió a deslizarse hacia la
sentido de quien cultiva la literatura amatoria?
apostasía, la inseguridad, etc. Entonces llegó de tapón
el "colpa di stato" [golpe de Estado] de 1967 para sellarlo
YY: Es cierto que en nuestra época se acostumbran
por largos siete años y medio. Finalmente, para poder
las "etiquetas". Son como el brand,name [nombre de
deshacer el nudo gordiano, tuvo que sacrificarse a otro
fabricación] de los productos de marca del mercado.
heroico país: Chipre, que no tenía ninguna culpa de
En mí caso, debido a la extraordinaria pelicula de
los padecimientos de Grecia. Por el contrario, Grecia
Costas Gavrás, me pegaron la de "escritor político",
le provocó la mayor parte de cuantos padecimientos
la cual me acompaña a todas partes desde entonces.
tenía. El mayor de los cuales fue el intento de asesinato
No obstante, creo que soy por encima de todo escritor
de su presidente, el arzobispo Makarios, en julio de
de literatura amatoria y después de tipo "social". En
1974, que fracasó. Con lo cual irrumpieron los turcos
todo caso escritor "político" no lo he sido jamás, entre
para ocupar la mitad de la isla. Y la dictadura cayó
otras cosas porque este término no existe siquiera
ya que no podía seguir controlando la situación y
en el canon de la literatura universal. Existe, si, el de
nosotros nos liberamos, pero Chipre fue esclavizada.
militante. El de "político", no. Y yo sólo fui militante
durante una época, aunque creo que todavía continúo
CFL: Has declarado que Z ensombreció el resto de tu obra.
siéndolo a mí manera... •
iDirías que esta novela es la razón de que al menos en lengua

española la mayoría de tus libros sigan siendo desconocidos?

98

as juntas de trabajo son uno de l~s engen~ os
más perversos de la democracia. Salomon,
pródigamente sabio, como sabemos, prefería
partir a un niño a la mitad antes que soportar una
discusión que le restara tiempo a su valiosa jornada.
También es de todos conocido que el no menos
ilustre Alfonso X tuvo éxito en sus monumentales
empresas gracias a que nunca jamás reunió a la
Escuela de Traductores de Toledo p ara pedir
opiniones, hacer "dinámicas" o revisar organigramas.
Y por Jean, Louis Píege tenemos noticia de que antes
de que estallara la Revolución Francesa un grupo
de disidentes en la corte de Luis XVI buscaron
imponer, sin éxito, un sistema de juntas semanales
con el rey con la excusa de mejorar la administración
real, pero con la secreta intención de hacer mella
sistemáticamente en el ánimo del monarca y sus
allegados para derrumbar al régimen desde adentro.
En la película La caída (2004 ), de Ohver Hirschbiegel,

L

99

se encuentra una estampa perfecta de las juntas
en tiempos modernos. Se trata de una escena en
particular que muestra al Führer en los últimos días
de la guerra, resguardado en su bunker junto a los
altos mandos del ejército nazi para planear la defensa
de Berlín. La ciudad se encuentra rodeada por los
rusos y Hitler cuenta con un ataque del general Felíx
Steiner como última opción para replegar al Ejército
Rojo. Con voz temblorosa uno de los generales le
informa que Steiner no ha p odido reunir suficientes
hombres para realizar la ofensiva. Hitler estalla en
cólera, acusa a los militares de traidores, de cobardes,
de ineptos, hasta que finalmente, después de un largo
suspiro, reconoce que, con la ciudad, la guerra se ha
perdido. La secuencia ha sido parodiada incontables
veces traduciendo la frustración del Káiser a temas
de actualidad que van desde las derrotas de la
selección mexicana hasta el escándalo político en
tumo. Creo que la popularidad de la escena radica

�en que muestra a un Hitler absolutamente frustrado,
detrás de un escritorio cubierto de papeles,
encerrado en una habitación tristemente verde con
un grupo de hombres que no pueden hacer nada
para cambiar la realidad; se trata de la inutilidad de
la planeación, la esterilidad del diálogo y el vacío de
las jerarquías, ideas sobrevaloradas en este mundo
de instructivos de armado, cursos de capacitación y
exámenes de competencias.
Pienso que cualquier ser humano con un mínimo
de amor por sí mismo siente algo similar cuando
se encuentra en una junta. Yo, por lo menos, caigo
en depresión desde el instante mismo en que soy
convocado y no logro recuperarme hasta un par de
días después de que la reunión ha terminado. No es
que defienda el autoritarismo, simplemente estoy
en contra de la hipocresía democrática de las juntas.
Estimo que he estado en por lo menos un centenar
de ellas, de todo tipo, y puedo decir, en descarga de
cualquier responsabilidad sobre el estado actual de
las cosas en el mundo, que mi opinión nunca, bajo
ningún concepto, fue tomada en cuenta. A las juntas
no se va a discutir, debatir o definir nada, sino a
suscribir, después de grandes esfuerzos psicológicos,
las decisiones tomadas de forma previa y sin consulta
por alguien más. Este ente -omnipotente a mis
ojos- no corresponde necesariamente con la persona
de mayor jerarquía; puede tratarse sencillamente
de alguien que ha sabido sembrar una idea, por lo
general inútil o perversa, y la ha puesto a germinar en
el tedio de un grupo de hombres reunidos en torno a
una mesa. Yo tengo muy claro que todo se trata de un
cruel simulacro donde uno puede perder "11" cantidad
de horas de su vida en medio de palabras vacías, café
rancio, refrescos tibios y galletas sabor cartoné. Sin

embargo, todav1a existen personas de buena voluntad
en el mundo que creen en las juntas y participan
con entusiasmo en ellas haciéndolas más largas y
extenuantes para la inmensa mayoría de acarreados
que asistimos a ellas como a un funeral.
Del lado de los convocantes esta clase de personas
entusiastas se identifica con un tipo que se considera
a sí mismo la imagen del éxito (por bizarra que ésta
pueda resultarle a los demás); es seguidor del América,
y si vive en provincia de las Chivas, pero cultiva
una afición por el futbol americano (especialmente
durante el Super Bowl) que lo distingue de las masas;
todo en él es deportivo, desde el auto hasta los lentes
oscuros, de los cuales se desprende sólo en ocasiones
muy especiales; gusta de combinar camisa polo,
pantalón de gabardina y tenis, pero en las reuniones
de importancia disfruta vestirse a matar con trajes
brillosos una talla por debajo de la suya; este personaje
típico de las juntas corresponde generalmente al
personal de recursos humanos o, en últimas fechas, al
gestor de calidad, una persona cuya labor es dificultar
el trabajo de los demás diciéndoles cómo hacer de
mejor manera algo que él mismo no sabe hacer. En las
juntas la función primordial de estos individuos es
consumir la mayor parte del tiempo con actividades
tan inútiles como vergonzosas. Dicen, por ejemplo:
"Vamos a aprender a trabajar en equipo. Formen un
círculo, tómense de las manos y díganle en voz alta a
la persona de la izquierda lo que consideren sus tres
defectos principales, uno que tenga que ver con su
carácter, otro con su cuerpo y otro con su cara".
Después de eso concluyen algo como: "Hoy
aprendimos que en los grupos de trabajo a veces
puede haber personas muy sensibles a la crítica, así
sea constructiva."

notas importantísimas, el convocado~poseso toma
Finalmente, tras dos horas de humillaciones
la palabra y dice con grandilocuencia: .. Yo _sólo
públicas, en los últimos tres minutos de junta sacan
quiero insistir en que, como dice el hce~ciado
un engargolado o un altero de hojas y concluyen
Ordoñez, tenemos que ser más proacnvos Y
satisfechos: "Bueno, a partir de hoy tendrán que llenar
fomentar el trabajo en equipo de manera transversal
estos formatos, darles seguimiento sólo los días de la
si es que queremos desarrollar eficientemente las
semana que terminen en "es", hacer un respaldo en el
actividades asociadas a los indicadores que nos
servidor correspondiente, clasificarlos de acuerdo al
llevarán a cumplir las metas correspondientes a
nuevo manual de procedimientos, estar al pendiente
nuestro objetivo estratégico establecido en el Plan
de las actualizaciones semanales de los mismos e
de Desarrollo Organizacional de este año".
integrarlos en un expediente para las auditorías
El resto de los convocados se lanzan miradas
sorpresa que serán implementadas a partir de mañana.
donde
se mezcla el odio, la estupefacción y la pena
Que tengan buena tarde".
ajena; algunos aplauden
No son pocos los casos,
DELADODELOSCOMYOCADOS para enfatizar el fin de
claro está, en los que
la reunión, otros miran
todo el personal de una
-OUIEMES PODRÍAM PARECER hacia la nada y se
institución abandona
LAS YÍCTIMAS PERO SOM EM deslizan sigilosamente
sus labores originales
hacia la salida. Es
para dedicarse de tiempo
REALIDAD LOS MÁS CRUELES
entonces cuando el
completo a estos formatos;
EMCUEM•
YICTIMARIOSSE
orador concluye: .. Por
eso si, con los más altos
estándares de calidad.
TRA AOUEL TRABAJADOR OUE eso, para mejorar la
calidad se me ocurren
De lado de lo s
SE
CARACTERlli
POR
MO
cinco propuestas a corto
convocados -quienes
NACER MADA O POR OUEJARSE plazo: 1) racionar el papel
podrian parecer las
sanitario, el cual podrá
victimas pero son en
DE TODO, O AMBAS.
solicitarse mediante
realidad los más crueles
oficio correspondiente en
victimarios- se encuentra
la recepción; 2) integrar
aquel trabajador que se
al reloj checador un alcoholimetro; 3) imponer el uso
caracteriza por no hacer nada o por quejarse de
de uniformes; 3 bis) que el color de los uniformes sea
todo, o ambas. Este personaje que en lo cotidiano
amarillo; 4) impulsar el programa "Lava el auto de tu
resulta un verdadero cáncer laboral por apático o
superior inmediato", y por último, pero no menos
por rebelde, o ambos; en las juntas se ve poseído
importante, 5) establecer un sistema de juntas cada
por un furor organizacional que lo convierte
tercer día".
en un adalid de la misión, la visión y los valores
A pesar de lo que pueda creerse intervenciones
institucionales. En pleno trance, este tipo de
como
éstas suelen cambiar la vida de los empleados
personas se convierten en las más propositivas
para bien. Algunos deciden jubilarse esa misma
y lanzan discursos plenos de humanismo, en el
tarde y dedicarse por fin a su verdadera vocación,
momento justo en que el hambre o el aburrimiento
otros
entregan su renuncia inmediata y con su
son intolerables y el convocante pregunta, más por
finiquito se hacen de un negocio propio, otros
cortesía que por auténtica curiosidad: .. ¿Alguien
se resignan a vivir bajo el nuevo régimen pero
quiere agregar algo más?"
descubren una nueva llama en su vida, la de la
En ese instante critico, mientras todos se hacen
venganza, y pasan los días aguardando la próxima
los que tienen que salir a otra reunión urgente y
junta para ser ellos los últimos en intervenir. •
recogen los papeles en los que han simulado tomar

101

�BLOQUES EN

movimiento
no de los retos más
diliciles _para el editor de
una revista es encontrar
el balance y la armonía. La variedad
de temas y la forma de abordarlos
cambia cada vez. La vitalidad del
lenguaje y el capricho de la fuerza
creadora de cada escritor dictan
caminos distintos en cada número.
El número 82,83 de Armas y Letras
alcanza un estado de concordia.
Me refiero a que las piezas que la
conforman dialogan entre sí.
En un primer momento me dejé
llevar por el velo onírico que abre
la revista: los poemas de Femando
Carrera que nos presentan un
universo borgeano; acto seguido,
Manuel Ramos Montes nos
desmenuza uno de los cuentos más
brillantes deJorge Luis Borges, non,
Uqbar, Orbius Tcrtius. El cñtico hace
una interesante relación con otras
dos piezas del autor, El libro de arena
y Tigres azules. En ambos cuentos hay
objetos con propiedades mágicas, el
libro que nunca termina y los discos
azules que se multiplican. En el caso
de non, Uqbar, Orbius Tcrtius, Ramos
Montes nos explica que el propio
cuento es un objeto con propiedades
mágicas. Más bien nos dice que es un
"ur"-que en el cuento- significa
"la cosa producida por sugestión, el
objeto educido por la esperanza". El

U

cuento es escrito con la esperanza de
esclarecer un misterio. Luego vienen
los poemas de Nohemí Zavala que
nos presentan un cuestionamiento
existencial a través de un sueño
en el que aparece una serpiente.
Las piezas van acomodándose una
junto a la otra produciendo cierta
movilidad como formando una
reverberación fantástica.
De pronto hay un corte en el
movimiento, un cambio de tempo que
nos lleva al campo ensayístico y a lo
reflexivo. Alfonso Rangel Guerra nos
delinea las principales reflexiones de
uno los intelectuales, que a su juicio,
es de los más importantes del país:
Raúl Rangel Frías. Un personaje
cuyo paso como rector de lo que
hoy es la Universidad Autónoma de
Nuevo León, y como gobernador del
Estado dejó una marca indeleble.
Rangel Frias se formó "con las
ideas de Ortega y Gasset". Su
razonamiento es un entramado
entre la filosofía y el derecho. Fue
un defensor de los principios del
humanismo: "Por humanismo
entendemos cierto estado histórico
y estilo de una civilización. Además
una corriente espiritual o filosófica
de los estudios, digamos el ideal que
inspiró la obra literaria y científica
del Renacimiento. Por último una
concepción de la solidaridad y

102

deber social impreso en la vocación
más genuina de nuestro presente
histórico ..." (p.16). Rangel Guerra
rescata algunas de las reflexiones
más profundas que Rangel Frías
hace sobre nuestro país y nuestro
estado. Al leerlas el lector puede
constatar que sus ideas siguen
siendo válidas. Sus preocupaciones
son aún las de muchos intelectuales
mexicanos. Hacia dónde va México,
nos seguirnos preguntando. Sobre
el perfil de los regiomontanos se
conoce su Teorcma de Nuevo León, más
tarde incluido en Cosas nuestras, en
donde hace una disertación sobre
las caracteñsticas de los habitantes
de nuestra ciudad y la prosperidad
de la zona. Cabe señalar que Rangel
Guerra no sólo hace un recuento
de las ideas del pensador sino que
dialoga con ellas. Se plantea que
en la actualidad, la ciudad y su
área metropolitana, se ha visto
desposeída de ciertos rasgos y

elementos componentes que la
caracterizaban. Basta decir que así
como el lenguaje es un constante
movimiento también lo es la ciudad
y por lo tanto sus habitantes.
Sobre sus escritos y sus discursos
en general, el crítico resalta la
capacidad de Rangel Fñas para la
improvisación y el lirismo.
Después de la reflexión llega
de nuevo la ficción a través
del lirismo, tres escritoras nos
presentan piezas poéticas. Carmen
Avendaño le hace un homenaje al
poeta maldito: UCinco poemas de
Adiós, Rimbaud". Entre ellos destaca
uPoética doméstica" que es una
especie de ars poética "La poesía es
como barrer:/inútil en este cochino
mundo/mas necesario" ...."pues qué
es la limpieza sino mudanza de
materias/desplazamientos sobre
una esfera rotativa/pelota de circo
en el cosmos." A este movimiento
de Aven daño le sigue una pieza
en prosa poética de Marisol Vera
Guerra. El texto oscila entre poesía
y narrativa y se emparenta con la
primera parte de la revista pues
presenta una atmósfera onírica y
fantástica: "Cada bicho fabricaba
una palabra. Letra por letra iba
formando con los ganchitos de sus
patas una bien pulida e..." El tercer
texto es de Gabriela Riveros y se
titula "Metamorfosis." Es un poema
polisémico sobre el sueño como un
bosque en donde cantan los grillos
y el asfalto. Una niña que sueña que
también es una ciudad que sueña y
cuyos habitantes sueñan.
Este número de Armas y Letras
se va armando en bloques. El
siguiente bloque lo forman dos
artículos que tienen relación entre
sí. El primero es un acercamiento
a la novela Julia de Ignacio Manuel
Altamirano por parte de José

Roberto Mendirichaga y el segundo
es de Benoit Braunstein y trata la
relación de poder y literatura. En
el primer caso Mendirichaga sale a
la defensa de uno de los escritores
más sobresalientes de la literatura
mexicana de la primera mitad
siglo XIX. Y es que Altamirano
ha sido más de una vez acusado
de someter su talento artístico
a los valores ideológicos que
defendían el proyecto de la patria.
Pero Mendirichaga no piensa que
se dé "la sumisión literaria a la
prevalencia ideológica". Afirma que
los elementos ideológicos que son,
en esta novela, lo religioso,clerical
y lo político,militar se funden en
lo narrativo al mismo tiempo que
lo marcan y distinguen. En el caso
del artículo de Braunstein nos
encontramos con un análisis de
autores posrománticos franceses
de la segunda mitad del siglo
XIX. Nos invita a comparar la
situación de la literatura francesa
con la de otros países para
interrogar el carácter ideológico
de la transmisión del poder. Nos
recuerda del inmenso dominio
que tienen aquellos que toman
las decisiones de los contenidos
curriculares de la s escuelas.
Termina su artículo así: "La historia
siempre es de los vencedores. En
la ideología transmitida reside el
funcionamiento de un régimen, su
voluntad de forjar las generaciones
futuras. Cada país tiene su historia
irreconciliable."
Para seguir leemos un texto de
BárbaraJacobs. Relata la angustia de
una escritora por identificar a una
cierta persona que publica reseñas
sobre su obra. Nos sorprende con un
pájaro que entra a su casa y se posa
sobre una escultura de un volcán
mientras ella Qa protagonista) trata

103

de averiguar sobre la reseñista. El
cuento tiene un rasgo borgiano al
igual que los otros textos creativos
que se incluyen en este número de
Armas y Letras. Este texto sirve de
transición hacia el siguiente bloque
en donde se presentan entrevistas,
testimonios y reseñas de libros.
Del bloque último quiero precisar
algunos asuntos. El ejercicio de
la crítica del arte, ya sea a través
de la reseña, de la entrevista o de
cualquier otra forma, tiene un alto
valor ético. Considero que Armas
y Letras está cumpliendo su deber
de comentar, y de cierta forma
evaluar a través de la reflexión y
la argumentación, las obras de
arte, pues en ellas se va fijando la
historia de un pueblo. Celebro que
parte de esa crítica incluya lo que
se está produciendo en el estado de
Nuevo León. Este trabajo además de
despertar el apetito de los lectores
coadyuva a formar y re,formar los
cánones.
Para finalizar me gustaría
comentar sobre la parte estética
de la revista. Me refiero al diseño
editorial y las obras de José Luis
Arriaga que ilustran este número.
Las piezas de Arriaga, como él
mismo arguye, "son paisajes" que
armonizan el conjunto de bloques en
la revista. Le dan movimiento. Bien
se dice que el fondo es forma y esta
entrega tiene un equilibro en ambos
elementos que en realidad son uno
solo. Específicamente considero que
la obra plástica escogida, y la forma
y el lugar en donde es plasmada,
le da una personalidad peculiar y
colabora, como decía al principio
de esta reseña, a que este número
de Armas y Letras logre un estado de
concordia.

Gabrida Cantú Westendarp

�Letras al

COMBATE
espués de varios números
no leídos de Armas y Letras,
descubrir la edición 8485 fue una verdadera y deleitosa
sorpresa. Es siempre bueno, y por
lo tanto recomendable, para una
revista como ésta regirse por una
línea temática para cada número,
que, sin embargo, no desdeñe la
pluralidad de otros temas que la
hagan diversa y así no se convierta
en un número monográfico,
que queda bien para ocasiones
especiales, pero que, si es una ·
práctica muy recurrente, termina
por alejar a gran parte de los
lectores potenciales. Esta ocasión,
con un dossier extenso dedicado al
centenario de Albert Camus, Armas
y Letras logra un equilibrio, además
de una unidad, en su contenido.
Los textos de Marina Porcelli
y Alfonso Rangel Guerra sobre
Camus reflejan y adelantan lo que
páginas después podemos leer en

fragmentos y aforismos del mismo
autor: la exploración que en su obra
hizo del alma humana para fonnular
una visión sin hipocresías del vacío
en que flota el hombre, sujetándose
de asideros ilusorios que los
personajes de Camus desdeñan ( al
igual que los de Kafka, como nos
recuerda Rangel Guerra). Porcelli
analiza la propuesta ética de Camus
a través de sus novelas, donde las
relaciones humanas se convierten
en el centro de interés, pues es a
través de ellas que debe sostenerse la
acción política que Camus postula.
La biografía, rica aunque sucinta,
que resume Silvia Mijares es un
espejo donde los enunciados del
escritor argelino-francés se reflejan
en actos de vida. En estos tres textos
queda manifiesta la unidad de vida
y obra que siempre se ha señalado
respecto al autor de El mito de Sísifo,
y que Rangel Guerra recuerda en el
comienzo de su escrito al recuperar

104

el lugar común de las características
absurdas de la muerte de aquél. Por
otra parte, el estudio donde Agnes
Verlet señala las relaciones entre
un cuadro de Edward Hopper y El
extranjero de Camus redimensíona
su escritura y nos lleva a concluir
que aún hay mucho que decir
sobre un escritor que influyó en
varias generaciones a lo ancho de
nuestra civilización occidental Esta
conclusión es, desde luego, obvia,
pero muchas veces olvidada, pues a
Camus, como a Sartre, en no pocas
ocasiones se les ha catalogado como
trasto viejo, fruto de un momento
crítico ya superado, y por lo tanto
inútil por haber sido avasallado
por las nuevas ideologías que
dejaron atrás el compromiso social
insoslayable del artista de posguerra.
A pesar de las objeciones que
pueden hacerse sobre la literatura
"comprometida", tachando de más
política que literaria la escritura de
figuras como Camus, las líneas de
Porcelli y Verlet hacen hincapié en
la reflexión filosófica latente en las
obras del Premio Nobel, raíz que
les da sentido y las hace universales
más que dependientes de una época
o circunstancia. Por eso mismo el
recuerdo que hace la revista de este
autor es acertado, por necesario.
Siguiendo con los textos
celebratorios, la revista nos presenta
el homenaje que Eduardo Antonio
Parra le rinde al también centenario
José Revueltas, otro héroe de
izquierda, éste nacional, cuya obra
Parra explora de manera crítica,
señalando, como antes se hace con
Camus, las relaciones biografíaliteratura en el autor de El apando.
(Es curioso, por otra parte, leer
páginas más adelante el respectivo
homenaje a Carlos Fuentes que nos
ofrece Hugo Valdés, que bien puede

unirse a los muchos escritos que se
han publicado desde la muerte de
este novelista fundamental de las
letras hispanoamericanas, en los
que se dice siempre que todo lo hizo
bien. Valdés nos habla de los "casi
sesenta años de una producción
sostenida" y de lo espléndidas que
fueron "todas y cada una de sus
novelas". Parra, en cambio, elabora
una crítica profunda que va hasta
los cimientos de la construcción
literaria de Revueltas. Tal vez, por
ser Revueltas, exigía precisamente
esa crítica políticamente incorrecta.
O quizás, con más seguridad, Parra
sabe de su derecho a explayarse
sobre las letras de los otros, y lo
ejerce.)
Y así como existen puntos
en común entre los estudios de
Camus y Revueltas, también
los hay entre éstos y el análisis
de Leonardo Iglesias sobre el
concepto nietzscheano del hombre
"demasiado humano"; de ahí que,
coincidencia o no, leer en las páginas
de un solo número este conjunto
de textos, que se entrecruzan en la
consideración del egoísmo social y
la defensa de la dignidad humana,
permite tener una perspectiva
amplia del problema del hombre
como centro del universo, ya sea que
se entienda el ténnino como especie
o como el individuo ensimismado.
El número es ilustrado con
imágenes de Mayra Silva, fotografías
que en general dialogan con las
palabras que las enmarcan. Se
percibe en este aspecto el trabajo
de selección, acertado, para que
obra visual y escrituras fluyan
sin confrontarse. Acaso lo que se
echa de menos es la posibilidad de
apreciar algunas de estas imágenes
sin que el texto las cubra.
Otro aspecto que mantiene el

atractivo de la revista es la fuerte
presencia de la poesía en sus páginas.
De los versos de J onas Mekas a los
de Hugo Mujica, podemos transitar
por las distintas propuestas de
la poesía contemporánea. Y las
palabras de José Javier Villarreal
sobre su periplo en el mar poético
brasileño, aunque caóticas y
saltando sin pudor de uno a otro
tema, que él con su imaginación y en
retrospectiva conecta, nos ofrecen
un botón de muestra de cómo surge
el enamoramiento por los autores de
otra lengua, y cómo del encuentro
nacen los frutos que son los poemas
volcados a lo propio. También nos
ilustran, aunque seguramente a
pocos les importa, sobre los avatares
de la edición de poesía, que nunca
deja de darse, a pesar de los pesares.
Por último, son recomendables
en esta Armas y Letras los textos de

los consuetudinarios autores de esta
publicación: Alberto Chimal, con un
relato creepypasta y su introducción
prevía, que nos acerca a lo más
reciente en literatura popular
( ¿es siempre irónica la frase "lo
más reciente" cuando de Internet
hablamos?); y BárbaraJacobs, quien,
en un apretujado resumen (supongo
a causa de los límites de extensión
de su artículo), nos presenta trece
propuestas plásticas y visuales,
invitándonos con sus palabras a
imaginarnos la belleza. Ojalá en
números futuros de Armas y Letras
podamos apreciar a algunos de esos
artistas que no hayan participado
aún en este proyecto, el cual, por
lo visto y lo leído, se mantiene en
combate.

Pablo García

ALCUMAS
MAMERASDE
AMDAREMTRE
LASISLAS
entro de los formatos y
tipos de libros siempre
me han seducido las
versiones de formato breve, casi
de bolsillo, que uno puede resumir
en las manos como si de un breve
canario se tratara. No me refiero a
los libros minis que se ofrecen por
montones en ferias de libro donde
lo que venden no es la literatura
que contienen sino el tipo de libro,
sino de aquellas colecciones que

D

105

apuestan por textos cortos, de no
más de 15 a 25 páginas presentados
en libros apenas de un cuarto de
hoja carta. Los formatos grandes,
los de cafetería, los robustos libros
de tapa dura, lentas catafractas
en una ágil caballería, son torpes,
costosos, y nada tienen qué ofrecer
al lector que prefiere alzar el vuelo
con primeras páginas cuyo poder
reside no sólo en la brevedad, sino
en la precisión.

�La lústoria de las colecciones de
formato breve, ignoro si ésta sea la
manera adecuada para nombrarlas,
no es nueva en nuestro pais. Para
nuestra fortuna contamos con una
amplia tradición en este tipo de .
libros que puede extraerse desde
la célebre colección Breviarios
del Fondo de Cultura Económica
hasta la hasta hace años publicada
colección de Pequeños grandes
ensayos de la UNAM, que en
formatos breves, con una esmerada
línea editorial, publicó a autores
como Rainer Maria Rilke, J ohn
Milton, Charles Lamb y William
Hazlit. Otro caso a revisar es la
colección de poesía de la editorial
Verdehalago o los recientes libros
de formato breve publicados por La
Tumbona Ediciones en su colección
Versus o la colección de minis de
An.alfa.beta que tienen títulos de
autores como Agustín García Calvo,
William Blake y Manuel Payno por
nombrar a algunos.
La colección Ínsula, editada
por la Dirección de Publicaciones
de la UANL, como un spin off de la
revista Armas y Letras es, acaso, la
apuesta más reciente para armar una
colección de libros en formato breve
que a manera de islas conforman

un buen archipiélago en el cual
transitar. Desde el inicio los libros
llaman la atención por sus colores
cálidos y en una amplia escala que
complementan muy bien el diseño
editorial sobrio y bien cuidado a
cargo de Jessica Nieto y de Verónica
Rodríguez. El nombre de esta
sucesión de "islas" viene del ~uijote
y se repite al inicio de cada una de
las publicaciones. "Vos, Sancho,
iréis vestido parte de letrado y parte
de capitán, porque en la ínsula que
os doy tanto son menester las armas
como las letras, y las letras como las
armas". Los primeros títulos de la
colección son Hacia el valle del sueño
de Bárbara Jacobs, Fray Servando
Tcresa de Micro el nacimiento de lafigura
de autor en la literatura nucvolconcsa de
Víctor Barrera Enderle, Tutti quanti
de Fran&lt;;:oise Roy, Artis de Ricardo
Cuadros, Postales desde mi cabeza de
Sergio Loo y El hombre bueno y Endlcss
balero: guiones de la frontera de José
LuisSohs.
Para la poeta cubana y premio
Cervantes, Dulce María Loynaz,
toda isla es un drama geográfico.
Para el narrador mexicano,
Carlos Fuentes, según dijo en una
conferencia en Monterrey, andar
en una novela era como entrar al

106

océano en tanto que leer un cuento
era enfrentarse a los riscos en la
costa. ¿Qué es leer una colección
de formatos breves? ¿Cuál es la
apuesta además de ofertar al lector
una mirada con muchas costas?
¿Un diálogo que los unifique
o los disperse? Me atrevería a
decir que en las relaciones de
complementariedad, en una afinada
conversación con el otro, una charla
íntima, casi una tertulia de orígenes
disparados es como se entra ante
estas islas en cuyos desfiladeros
no hay Escilas ni Caribdis sino
argumentos de lo poético, el ensayo,
el guión cinematográfico.
En Hacia el valle del sueño, por
iniciar la travesía de manera
ordenada, ya que es el número uno
de la colección, Bárbara J acobs
nos presenta una correlación de
historias sobre la vida posterior
de los libros, lo que sucede cuando
llegan a los lectores, las historias
que les detonan, las conversaciones
que después vuelven al autor que,
imposible de cambiar o modificar
lo publicado, permanece como
espectador de ese otro discurso de
lo leído. Si con el texto de J acobs
se habla de lo posterior, en ensayo
de Víctor Barrera Enderle se afinca

en los orígenes de la literatura
regiomontana, en especial con
fray Servando Teresa de Mier.
Barrera Enderle ajusta la mirada
a los primeros años como lector
y escritor del célebre prelado
de azarosa vida, casi quijotesca.
Este ensayo se antoja apenas una
probada de un material mucho
más abundante, pero que la prosa
bien cuidada de Víctor Barrera
precisa de manera adecuada para
la colección. Los siguientes textos
de Fran&lt;;:oise Roy, Ricardo Cuadros
y Sergio Loo funcionan corno el
capítulo de un amplio libro de varia
invención: aportes distintos, sí,
pero que complementan desde la
reseña, la crítica literaria, la crónica,
el poema libre y la prosa poética un
homenaje de distintas playas que
conforman una lectura con muchos
sabores, con una sólida búsqueda
de lo humano, recuerdos de un telar
en un rancho cerca de Manizales,
apuntes para plagiar a Bacon y
hombres que fueron.

De estos textos quisiera hacer
mención especial del poemario
Postales desde mi cabeza de Sergio Loo.
En los poemas de Loo existe una
bifurcación. Por un lado se encuentra
el ente poético, el yo lírico por llamarle
de forma tradicional pero a la par,
entre paréntesis, está el poeta, el que
escribe, quien condiciona, sugiere,
reparte, ajusta, sentencia, aclara la
información del poeta tradicional.
Hay, entonces, diálogos que nos
conducen a pensar si el poema es
el pretexto para la anotación o si el
otro, el que sentencia, no es más que
un lector que se entromete y con
su lectura, confunde el significado
poético. d)ónde ocurre la poesía? Dice
Loo: "Aquí no tengo que probar nada
porque nadie/ distingue mi nombre/
No hay lústoria tras mi nombre/
Viajar hasta que el sonido de mi
nombre sea otro/ su significado". De
la misma manera los poemas ofrecen
ese desafío. Escribir hasta que un
poema cambie de significado por la
intromisión:

10 7

Vine aquí por él (Carlos) (di su
[nombre)
(repite su nombre) (Carlos)
(porque su nombre no fue
gratis) para dormir a su lado
robarle la almohada a media
noche y morder su
[espalda

Postales desde mi cabeza es un libro
sobre el viaje, más específico, sobre
la extranjería del cuerpo, de lo
geográfico... un ejercicio poético a
contra diálogo y preciso. Loo viaja
por Barcelona y otras ciudades y
otras islas... la isla que es un drama
geográfico, como enuncia Dulce
María Loynaz.
Y si hasta ese momento estas islas
nos han llevado por la remembranza
y el existencialismo, cierra la
colección hasta el momento los
guiones de dos cortometrajes de
José Luis Solís, regiomontano,
afirmaciones sobre la frontera,
textos con un humor cáustico,
que en el horizonte de las islas

�nos devuelve con un golpe seco
a la otra realidad fronteriza que
tienen todas las costas: puntos
de partida y llegada, momentos
de cambio. En ambos guiones
hay dureza y sol y representan el
norte pueblerino y contradictorio
donde lo mismo se mata por error
que por juego y donde todas las
instrucciones para partir son,
a veces con desgracia, meras
carcajadas.
Así cierran estas ínsulas.
Complementan un abanico de
posibilidades. Casi todos los
escritores hablan de la desazón,
con voces bien construidas.
Desde la sólida investigación de
Barrera Enderle hasta los pueblos
desérticos de José Luis Sol1s, los
poemas de Frarn;oise Roy y el
relato vivo de la historia posterior
de los libros de Bárbara J acobs,
la colección Ínsula cumple con
su cometido: es menester leer
con las armas y con las letras,
con las islas y los continentes,
porque la apuesta en esta
colección, es la varia invención,
una reconstrucción con piezas
movibles que, si bien construyen
un mapa, no son definitorias.
Como decía Borges: ¿qué impide
que las letras de un libro no
cambien con el decurso de la
noche? Así estos textos siempre
alteran la lectura completa de la
isla, no porque la lectura sea un
drama geográfico, sino porque leer
tiende puentes entre las islas, en
los cayos, en las bahías. Nunca hay
un orden de entrada, sino todos
son posibles. Quien entre a este
archipiélago saldrá con historias.

Antonio Ramos Revillas

OBRAS COMPLETAS
DEL PRIMER ATENIENSE
NACIDO EN MONTERREY

Título: Obras completas Raúl Rangel
Frías. Tomo 1
Autor: Raúl Rangel Frías
Edita: UANL / Fondo Editorial de
Nuevo León

Año: 2014

ablaré

un

poco,

de

~~~~~ manera sintética, sobre

el proyecto de las obras
completas de Raúl Rangel Fúas, que
es apenas uno de los trabajos que se
propuso el Comité de celebración
de su Centenario, en el que tuve el
privilegio de participar.
Mi colaboración en este comité
se debió al hecho de que hace 20
años, me tocó en suerte preparar
una antología de textos de don Raúl,
Escritos, que publicó el Gobierno
del Estado unos meses después de
su desaparición, en el año de 1994.
Aunque quiero mencionar que yo
conocí a don Raúl desde 1983, gracias
a la intermediación de nuestro amigo
común Celso Garza Guajardo, y
trabajé en el Instituto de la Cultura
de Nuevo León durante los cuatro
años en que él dirigió este organismo
cultural, entre 1987 y 1991.
Fue muy afortunado que 20 años
después de todo aquello, con motivo
del Centenario de su nacimiento,
nuestra Universidad realizara un
amplio programa conmemorativo

108

y editorial, y que acogiera la idea
de publicar sus obras completas.
Este proyecto, sin embargo, se
anticipaba como una labor no
exenta de dificultades. Asumimos
el compromiso, pensando en que
teníamos todo el apoyo del comité,
en el que participaban personas
vinculadas a don Raúl, o bien
conocedores de su obra y su actuación
pública.
El plan de publicación de las
obras completas se proyectó en
cuatro volúmenes, organizados
con un criterio temático, o de
género, que agrupó los textos en
secciones o apartados y volúmenes,
y uno cronológico, para el orden de
presentación entre los de un mismo
grupo, de manera que el contenido
de las obras es el siguiente: Volumen
1: Filosofía, Humanismo, Alfonso
Reyes; Volumen 2: México, Nuevo
León; Volumen 3: La Universidad;
Volumen 4 : Narrativa, Memorias,
Escritos juveniles, Epistolario.
El marco temporal de producción
y publicación de los textos de Rangel

Frías abarca un largo periodo de
más de 60 años, que van de los
años treinta a los noventa, o más
amplio aún, si consideramos la
fecha de producción de los escritos
denominados "juveniles", aunque
éstos fueron recogidos en volumen
mucho tiempo después.
La edición original de la obra de
Raúl Rangel Frías se produjo con las
características que fueron comunes
al ámbito editorial de Nuevo León
durante el siglo XX, un ámbito poco
profesionalizado todavía, que hasta
las últimas décadas ha comenzado a
cambiar.
Una buena parte de sus textos
aparecieron originalmente en revistas, o bien, fueron discursos pronunciados en circunstancias muy
diversas y con diferente propósito.
Muchos de ellos se recogieron en
volúmenes antológicos y, de hecho,
varios de sus libros son colecciones
de textos, con la particularidad de
que algunos de esos textos se repiten entre un volumen y otro. De
ahí que, para la preparación de esta
obra, optamos por ubicar en cada
caso la publicación original, o bien
cotejamos diferentes versiones, con
el objeto de fijar un texto que fuera
lo más fiel posible a los propósitos
identificables del autor.
En los casos en que no fue posible
consultar la primera publicación
de un texto, nos basamos en
la versión que nos pareció más
cuidada editorialmente. Siempre
que pudimos identificar claramente
errores tipográficos, de puntuación
o de sentido, los corregimos,
apoyándonos también en el cotejo
entre las varias versiones.
En algunos de los textos más antiguos, aplicamos los criterios actuales en materia ortográfica, así como
en el uso diferenciado de la tipo-

grafía para los extranjerismos, expresiones metalingüísticas y demás.
También añadimos alguna información; por ejemplo, el lugar y fecha
de publicación, cuando se identificó
plenamente, en las fuentes bibliográficas de su tesis de licenciatura
en derecho, donde las referencias incluidas al pie aparecen incompletas
y no se incluye una bibliografía final.
Dados los propósitos de difusión
de esta obra, no abrumamos a los
lectores con notas al pie de página,
referencias de intertextualidad o
comentarios eruditos sobre temas y
autores aludidos. Sólo se incluyeron
unas pocas notas, cuando se
consideraron indispensables, para
la comprensión de un pasaje, o para
contextualizar las circunstancias en
que se escribe o dice algo.
Para la preparación de estos
volúmenes, todavía en proceso, contamos con la valiosa colaboración
del Fondo Editorial Nuevo León, dependiente del Gobierno del Estado,
cuyo equipo de trabajo se encargó,
con creatividad y profesionalismo,
del cuidado editorial, el diseño general de la obra y los trabajos de preprensa. Nuestro agradecimiento y
reconocirniento a Carolina Farías,
su directora general, a Eduardo
Leyva, responsable del magnífico
diseño editorial, y a todo el equipo
del Fondo.
La edición de este primer tomo
fue responsabilidad de Pablo Garcia,
y de quien les habla, y se enriqueció
también con las muy valiosas aportaciones y sugerencias de Alfonso
Rangel Guerra, quien es el autor
del prólogo, de Alejandra Rangel,
Francisco Valdés Treviño y Minerva
Margarita Villarreal.
La Universidad Autónoma de
Nuevo León tenía, creo yo, una
deuda pendiente con quien fue

109

su ilustre Rector, en los años
"heroicos" en que nuestra casa de
estudios comenzaba, con grandes
limitaciones y esperanzas, su vida
institucional.
Las aportaciones de Rangel Frías
a la Universidad, al pensamiento
y a la cultura de nuestro estado,
fueron fundamentales, el verdadero
fundamento para todo lo que vino
después. Por ello es que, con estas
ediciones, la Universidad salda
cabalmente, y con creces, su deuda
con la memoria y legado de este
universitario ilustre.
Quisiera terminar compartiéndoles un recuerdo. Aunque me dediqué por muchos años a escribir
notas, comentarios y reseñas sobre
libros de autores nuevoleoneses,
durante los años ochenta y noventa, nunca me tocó recibir retroalimentación de los autores sobre mi
lectura o interpretación de sus textos. Solo una vez: un domingo por
la tarde en que, estando en mi casa,
recibí una llamada de un escritor
local: era don Raúl Rangel Frías,
que llamaba para agradecerme un
escrito mio aparecido ese día en
el suplemento Aquí vamos, del
periódico El Porvenir.
Agradecía mis palabras inmerecidas, decía don Raúl, sobre
una obra que se habia ido pergeñando, más por el curso de los
años que por decisión propia suya
de faenas literarias. Algo así me
decía don Raúl aquel domingo
de 1991, aunque sin duda con palabras mucho más elegantes, con
esa manera suya tan especial de
hablar, que nos hac1a a todos repetir aquello de que él fue, verdaderamente, nuestro primer ateniense
nacido en Monterrey.

Humbe:rto Salaz.ar

�TERCIA DE REYES

dolfo Castañón es un
crítico/lector y un autor/
ector, parafraseando lo
que dijo del viejo Alfonso Reyes.
Y este lector consumado y crítico
es autor de una extensa obra que
lo coloca sin la menor duda entre
los grandes estudiosos y creadores
de la literatura mexicana. Entre su
vasta y ejemplar obra se encuentra
su Alfonso Reyes: caballero de la voz
errante, que ha tenido un recorrido
espectacular hasta el día de hoy.
La primera edición salió bajo el
sello de Joan Boldo i Climent, en
1988, con un total de 87 páginas.
El autor puso esta dedicatoria:
uA la memoria de Ernesto Mejía
Sánchez", y tres epígrafes (Rubén
Darío, Maquiavelo yJean Anouilh).
El diseño de portada es de Daniel
Dominguez Michael y lleva un
dibujo de Elvira Gascón; en sus
interiores, viñetas de la misma
pintora. Tiene un índice de
nombres y en el colofón se señala
que el libro se terminó de imprimir
el 17 de mayo de 1988. Sin la menor
duda el hbro de Adolfo fue la mejor

forma de conmemorar los 99 años
del nacimiento del originario de
Monterrey, Nuevo león.
La segunda edición es de 1991 y
apareció en Colombia. Lleva esta
leyenda: ucorregida y aumentada".
La tercera apareció en la serie
uEl Estudio", de la Universidad
Nacional Autónoma de México ,
en 1997, con 168 páginas. Mantiene
la dedicatoria; se invierten los
epígrafes, primero el de Maquiavelo
y después el de Darío, y se suprime
el de Anouilh. El dibujo de la
porrada y las viñetas siguen siendo
de Gascón y se incluye una de
Augusto Monterroso.
La cuarta edición revisada y
aumentada salió bajo el sello de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León, en 2007, en la colección
Ediciones del Festival Alfonsino ,
con 340 páginas. Conserva la
dedicatoria, las viñetas interiores
y de portada, pero se suprimen
los epígrafes. Entre el índice de
la primera edición y esta última
observamos otra composición
del libro. Ahora los textos se

110

encuentran agrupados en secciones
o temas, por ejemplo: uReyes en la
Argentina" y uAlgunos epistolarios
de Alfonso Reyes".
Finalmente, la quinta, con
subtítulo: uEdición ampliada,
corregida y revisada", apareció en
2012 bajo los sellos de la Academia
Mexicana de la Lengua, Juan
Pablo Editores y la Universidad
Autónoma de Nuevo León , con
580 páginas. En el colofón se indica
que se terminó de imprimir en
mayo. Entre las notables ausencias
se encuentra la supresión de la
dedicatoria al maestro Mejía
Sánchez y entre las novedades los
dos cuadernillos de ocho páginas
cada uno, con caricaturas sobre
el Regiomontano Universal y dos
dibujos del propio Reyes. El indice
nos indica una nueva estructura
que corresponde a una mejor y
más completa visión que Castañón
tiene de Reyes y del interés que
mantiene sobre los estudiosos de
la obra del regiomontano. Así pues,
el libro está dividido en cuatro
partes: UDe la vida", une la obra",

uvaria alfonsina" y uvoz y aliento
de Alfonso Reyes". Como pórtico:
uErasmo mexicano", viejo trabajo
suyo que data de la edición de 1988.
De 1988 a 2012 han transcurrido
24 años, casi un cuarto de siglo
de estudio y atención que Adolfo
ha tenido y tiene sobre la obra de
Alfonso Reyes y de los que escriben
sobre la vida y la obra del autor de
Visión de Anáhuac. A finales del siglo
XX, es decir, entre la primera y
tercera edición, pasó de 88 páginas
a 168; y en este primer decenio del
siglo XXI, que corresponde a la
cuarta y quinta edición, pasó de
340 a 580 páginas. Es de desear
que cuando cumpla 25 años su

Alfonso Reyes: caballero de la voz
errante, tengamos la sexta edición,
acaso ya no en un tomo sino en
dos. Porque ha sido los últimos
años de este siglo en que Adolfo
se ha ocupado más por la obra de
Reyes y de los que la estudian.
Sólo una cosa amistosamente se
le puede sugerir, y si es su deseo
llevarlo a cabo, y que no hace desde
la primera edición: poner fecha de
terminación y/o publicación de
todos sus textos. Ayudaría mucho
para los que quieran estudiar la
visión de Castañón sobre Alfonso
Reyes y de sus estudiosos.
El artículo que Adolfo puso
en el pórtico de su libro sirve de
buena guía para ver cómo fue
descubriendo la figura de Alfonso
Reyes a lo largo de casi 25 años.
No es raro que esto suceda en un
hombre de la inteligencia de Adolfo.
Razones tuvo para no dedicarle el
tiempo del que hoy creo dispone;
quizás porque en estos últimos
años se han publicado algunas
cuantas docenas de libros sobre
y de Alfonso Reyes que le han
permitido estar al día de la obra

alfonsina y averiguar la importancia
que la obra de Reyes creemos tiene.
O acaso la curiosidad, el interés,
la búsqueda como lector, crítico
y autor haya hecho el milagro de
que se acercase aún más al autor de

Cartones de Madrid.
En Alfonso Reyes: caballero de la
voz errante, Adolfo empieza con
ideas generales y afirmaciones
arriesgadas. Léase este párrafo:
"Alfonso Reyes pasa sus más
fecundos años de actividad literaria
entre Madrid, París, Buenos Aires
y Río de J aneiro, su capacidad
de trabajo es abrumadora :
traduce, hace crónica, se entrega
a la investigación filológica y a
la preparación de ediciones de
clásicos españoles, funda la crítica
de cine, mantiene una nutrida
correspondencia, escribe cuentos
breves y narraciones más o menos
autobiográficas, libra sus primeras
batallas críticas y -acaso más
importante que todo lo anterior
junto-, compone esas dos breves
obras maestras Visión de Anáhuac
(1915) e Ifigenia cruel (1924) que,
sumadas a algunas páginas de
crítica -las primeras- y a la
Oración del 9 de febrero (1930), son
la porción más creativa de la obra
alfonsina" (p.14).
Y de 1939 a 1959, ¿qué fue
entonces lo qué hizo don Alfonso?
¿Poca obra creativa? En el terreno
institucional fue el primero y único
presidente de La Casa de España y
fundó El Colegio de México. En el
terreno social y político, continuó
con la solidaridad a la República
Española y con los exiliados que
estaban llegando a México. En el
terreno que le gusta a Adolfo, de la
creación, crítica y teoría literaria,
están: La experiencia literaria, Tres

puntos de exegética literaria, Apuntes

111

para la teoría literaria, El deslinde. En
cuanto a la preocupación americana
editó, por ejemplo, Tentativa y
orientaciones; también páginas de
cierto contenido autobiográfico:
Pasado inmediato y otros ensayos, y una
veintena de libros sobre Grecia,
tales como Religión griega, Estudios
helénicos, La afición a Grecia; sin
dejar de mencionar la memorable
traducción de La llíada. Hay más
temas alfonsinos, y también
poesía, así como el gusto por hacer
ediciones numeradas e ilustradas
por sus amigos durante los últimos
veinte años de su vida. Y no
deberíamos olvidar sus colecciones
personales de ediciones privadas,
como ULos cíen amigos", ni más
ni menos. Nada de esto mereció
la atención de Adolfo, por el
momento.
Más adelante, en el libro de
Adolfo se encuentra este párrafo:
"Cuando buena parte de la cultura
moderna contemporánea se ha
concebido como una empresa
descifradora y educadora, capaz
de liberar proponiendo nuevas
referencias -o denunciando como
inadecuadas las nuevas- es obvio
que Alfonso Reyes pertenece a otra
cultura" (p.20). Sin embargo, años
después Castañón consideraba a
Reyes como el ~enúltimo Eneas
de la cultura mexicana, formidable
patriarca, arca de Noé que finca
su ascendiente patrio en la liviana
y sonriente agilidad con que supo
cargar sobre sus hombros no tan
solo al Príamo Justo Sierra, sino
prácticamente a todo el árbol
genealógico de nuestra familia
cultural mexicana" (p. 55).
En las páginas de Alfonso Reyes:
caballero de la voz errante, encontré
esta afirmación: u[Alfonso Reyes
es] el mejor escritor mexicano

�en prosa y en verso de la primera
nútad del siglo XX"; y en otra parte:
"A medida que pasan los años,
crece su importancia, su lugar en
la economía espiritual de nuestra
cultura. Reyes es en cierto modo el
padre de la literatura mexicana. Su
voluntad de conocer sus fuentes,
de aproximarse a nuestro pasado
literario, la decisión de apropiarse
de la tradición literaria española
y herencia latina, su profundo
arraigo a la tradición hispánica y
europea renacentista que se expresa,
por ejemplo, en un amplísimo y
minucioso conocimiento de los
grandes autores del Siglo de Oro, su
conocimiento de las humanidades
y de las letras clásicas, su deseo de
perfilar una imagen íntegra y no
muúlada del hombre, hace de él unq
de los ejes de nuestra literatura".
Nuestro crítico/lector encontró
una obra que lo cautivó, aunque
no de Alfonso Reyes, sino de una
de sus estudiosas, Paulette Patout:
Alfonso Reyes y Francia. Sobre este
voluminoso libro escribió: "Obra de
acopio, erudición, memoria, cotejo,
búsqueda de fuentes. Echa piadosa
mano de la totalidad disponible de
la obra alfonsina y aun de aquella
presunta vasta porción, personal y
autobiográfica, que ha permanecido
inédita por absurdas razones. Más
que obra de crítica, es un libro
juntado por el cariño" (p. 48). Más
adelante, escribe sobre el mismo
libro: "Es impresionante el rastreo
que hace Paulette Patout por las
fuentes hemerográfi.cas francesas de
prácticamente todas las apariciones
de Reyes en aquella prensa. Otro
aspecto digno de mención y poco
conocido de la obra en persona de
Reyes es el de las intervenciones en
los medios periodísticos franceses.
la infatigable energía con que Reyes

se consagraba al servicio de su patria se haya ocupado de las mil quinien,
puede ser vista en la formidable tas páginas, en dos tomos, de la
labor administrativa que desempeña Misión diplomática de Alfonso Reyes,
para reorganizar la legión mexicana "impecablemente reunidos, orde,
y normalizar el comercio franco nados y prologados" (p. 105) por
mexicano" (pp. 51,52).
Víctor Díaz Arcíniega. El maestro
Y ya entrado en el terreno de Castañón hace un breve recorrido
la diplomacia, Adolfo afirma que por esos gruesos tomos, que ahora
el "hijo de uno de los porfiristas no mide ni lo ancho ni lo largo, ni
eminentes, sería reclutado por el los pesa, sino que, generoso como
tan fugaz como funesto Victoriano es, sólo deja constancia de la deuda
Huerta para servir en el servicio que tenemos con Víctor. Y más ade,
diplomático" (p. 184). Alfonso lante, escribe sobre el embajador
Reyes no fue reclutado por Huerta. Reyes: "A diferencia de los simula,
Hay que analizar las circunstancias dores, Alfonso Reyes supo tomarse
que llevaron a Alfonso Reyes a en serio su trabajo y entregarse a él,
tomar la decisión de salir del país abandonarse, con obstinada pero
con rango diplomático. Y ni olvidar lúcida inteligencia, a las exigencias
tampoco el disgusto que le causó de una tarea que se condensa en
que su hermano Rodolfo trabajara estos escritos pero que de ninguna
con Huerta. Don Alfonso conocía manera se sabría reducir a él. Esa
muy bien la calídad humana de seriedad, esta lucha contra la ne,
que estaba hecho el dictador. gligencia se traduce con precisión y
Y realmente el año que estuvo minucia, y es la prenda subyacente
en Francia, 1913, 1914, fue una al valor histórico de estos docu,
experiencia desgarradora. Varios mentas escritos por un hombre que
años después, en 1920, empezó anda por el mundo español, francés,
realmente su carrera en el servicio argentino y brasileño mirando qué
exterior de México.
lección puede extraerse para la cau,
Por lo dicho en las últimas sa mexicana de los efectos históri,
líneas, importa mucho que Adolfo cos que le toca atestiguar ganando

•
••1
1

•
•~
:•
•'
=
•'
1

1

!~
1

1
■

1

:
!I
1

1

•..
~
•1

¡
◄

•
1

!'

1

i

"
1

112

amigos para el país y para sí mismo"
(p.108).
Y cuando apareció Alfonso
Reyes en Argentina, Adolfo, ante
tanta evidencia de la actividad
diplomática y cultural de don
Alfonso, escribió: "Que Alfonso
Reyes es un escritor admirable
es algo que nunca se dirá
suficientemente; este libro, donde
se desplíega toda la admiración
de la más exigente inteligencia
argentina a lo largo de varias
décadas, es buena ocasión para
razonar esa admiración" (p.119).
Tiene toda la razón Adolfo.
Hay que razonar y asimismo ver
si esa admiración no es una simple
cortesía. Pero ya no continúa sobre
este punto que se había propuesto
desarrollar sino que a continuación
señala que, en ese libro, Reyes no
sólo aparecía de "cuerpo entero
el hombre, frontera, el escritor
admirado y admirable, el tan
mexicano y aun tan regiomontano
ciudadano del mundo, en fin,
'El Hombre, Esperanza de la
idea iberoamericana', que diría
Macedonio Fernández. Comparece
también el politico, el hombre
práctico, el varón amable y amado
que sabe que la política es el arte
de afinar voluntades con miras a un
propósito común" (p. 119).
Las últimas palabras de Adolfo
son garbanzo de a libra. la política
fue para don Alfonso "el arte de
afinar voluntades con miras a un
propósito común". Efectivamente,
Reyes llevaba la política en la
sangre. Perteneció a una familia de
políticos, en su casa vio y aprendió
a hacer política, y también supo
desde muy jovencito, como dicen
los clásicos, que la política es fi.erina
y humana. Como todo aprendizaje,
fue duro, difícil y trágico. Pero de

los tres Reyes, Bernardo, Rodolfo
y Alfonso, sólo hubo uno que
hizo de la política en sus manos
un auténtico arte. No en balde
fue un lector asiduo de la obra de
Maquiavelo y Aristóteles, y pido al
cielo que algún día encontremos sus
apuntes que hizo sobre estas dos
grandes cabezas del pensamiento
político.
En Alfonso Reyes: caballero de
la voz errante, Adolfo destaca las
opiniones que sobre Reyes hicieron
sus contemporáneos. Tal fue el
caso de Borges. En cierta ocasión le
preguntaron al maestro argentino
sobre lo que sabía de Reyes/Ortega
y Gasset, y un asunto trascendental
entre el mexicano y el español:
Goethe. Según Borges, Reyes
estaba indignado por "un juicio
más o menos ligero y atolondrado"
del escritor español sobre el autor
de Fausto. Borges dice que le
sugirió a Reyes que le escribiera.
Con "estupor", Reyes le contestó:
"Pero cómo voy a polemizar con
Ortega y Gasset", a lo que Borges
le respondió: "Pero todos sabemos que

usted es infinitamente superior a Ortega
yGasset".
Adolfo está de acuerdo con
Borges en que don Alfonso es
un escritor "muy superior y
humanamente más generoso que el
susceptible" Ortega. Comparto esta
opinión. Pero en cuanto a que don
Alfonso le haya dicho a Borges que
cómo iba a polemizar con Ortega,
no estoy tan seguro. Reyes en la
misma España publicó sobre lo
que pensaba de Ortega e incluso le
lanzó una fuerte crítica e hizo una
fina ironía. Ortega no contestó.
Le dolió sin la menor duda, y en
carta, años más tarde, recordó este
asunto, sólo para decirle cuánto lo
apreciaba. Diferencias las tuvieron,

113

pero los dos eran auténticos
señores. Reyes colaboró en las
principales empresas culturales
de Ortega, de El Sol a Revista de
Occidente; y años más tarde, cuando
ocurrió la guerra civil española
e iniciaba el exilio, Reyes estuvo
atento del destino de Ortega y
de sus preocupaciones. Además,
atendió las peticiones que le pedía
sobre el porvenir de españoles que
andaban regados en el mundo.
A propósito de la labor
cultural de Reyes en Argentina, se
encuentra el caso de Libra, revista
dirigida por Bernárdez y Marechal.
Sobre esta publicación, Adolfo dijo
que "tras bambalinas fue animada
por Alfonso Reyes y debe ser
considerada al menos parcialmente
dentro de su bibliografía" (p. 123).
No, no sólo fue animada "tras
bambalinas" por Reyes, sino que
él la hizo casi en su totalidad.
Y por lo tanto no debería ser
considerada parcialmente dentro
de su bibliografía sino figurar
dentro de ella. Las pruebas están
en la Capilla Alfonsina, en su casa,
biblioteca. Y hay algo más: Reyes
estaba trabajando en el segundo
número, pero lo abandonó por
las politiquillas que hacían los
escritores argentinos.
En este volumen también hay
referencias a mi trabajo y palabras
que le agradezco sinceramente.
Torno en cuenta sus sugerencias y
sus reproches. Corregiré mis textos
cuando haya un editor piadoso que
quiera publicarlos, con excepción
de la cuestión Paz/Cernuda. ¿Por
qué? Porque me gustaría hacer un
estudio de esa relación intelec,
tual y amistosa. Hubo entre ellos
afinidades y coincidencias. Es un
proyecto. En cuanto a mi antología,
pues sí mi querido Adolfo, rescato

�"el pensamiento social y humanístico del regiomontano" (p. 505). Esto
es lo que creo, sigo y seguiré insistiendo. Alfonso Reyes es uno de
los grandes pensadores de nuestro
tiempo. Y al mismo tiempo no dejo
de insistir que es un gran poeta "y un
escritor de excelente prosa". Agradezco tu disúnción, pues de las 65
antologías que cuentas, sólo una tiene
esa particularidad, que es toda una
fortuna, y es la que realicé.
Entre los textos más signilicativos
de Adolfo sobre la obra de Reyes se
encuentran sin lugar a dudas los que
escribió sobre VisióndeAnáhuac. Estamos de acuerdo: es una de sus obras
maestras. El maestro y académico
de la lengua fue haciendo su estudio,
examina cada una de las líneas que
integran este poema en prosa, señaló
las fuentes históricas que Reyes tuvo
a la mano, sin dejar de mencionar
las estéticas ni las de la época de las
vanguardias; mencionó y retoma las

ideas de estudiosos de este trabajo
alfonsino y concluye: "Se trata de un
texto verdaderamente original y radicalmente inédito que sabe conciliar
las aventuras de la vanguardia con los
riegos de la arqueología".
Adolfo califica a Visión de Anáhuac
como una de las dos obras maestras
de Alfonso Reyes; pero, ¿no acaso
el mismo Adolfo por lo menos se ha
ocupado de tres: VisióndcAnáhuac, lfigenia cruel y Yerbas del tarahumara? Pero
qué digo; seguramente por sus lecturas acuciosas, críticas, inteligentes, se
dará cuenta que hay más de tres obras
maestras en las obras de don Alfonso.
Finalmente, en Alfonso Reyes: caballero de la voz errante, encontré los
siguientes aforismos de Adolfo Castañón:
Alfonso Reyes se vive interiormente como poeta aunque su
curiosidad lo lleva a devorar y
escribir bibliotecas en prosa.

Reyes cierra el ojo de la
codicia para dejar abierto,
únicamente, el de la admiración y

el asombro.
Reyes no sólo sabe medir
versos, pesar palabras y contar
sílabas: registra las piruetas que
tiene que hacer para ir pagando
sus deudas, los préstamos, los
seguros para él y para su esposa
Manuela.
Reyes representa la tradición
ecuménica y liberal, la tradición
de la tolerancia cuyo valor más
profundo es la civilización.
Reyes arranca a la derecha
y a las clases conservadoras
el patrimonio de la cultura
clásica: quiere el latín para las
izquierdas.
Alfonso Reyes es uno de
los hombres de letras más
completos y morahnente más
responsables de la historia de la
cultura en lengua española.

11

M

arcos Daniel Aguilar
es un apasionado, un
asiduo lector y estudioso
de la obra de Alfonso Reyes. Es
también, como el autor de Visión
de Anáhuac, un inquieto periodista,
que busca la nota oportuna, que
le gusta que sus artículos estén
bien escritos, bien pensados y que
tengan una inteligente y profunda
investigación. Un informante en el
olvido: Alfonso Reyes, es su primer
gran trabajo y seguramente no será
el único.
Aguilar nos lleva de la mano,
nos invita a recorrer y conocer
uno de los mundos fascinantes de
Alfonso Reyes: el periodismo. Nos

114

explica que aún hoy en día hay
mucha incomprensión por parte
de los lectores o estudiosos de la
obra del Regiomontano Universal.
Algunos dicen, por ejemplo, que a
Reyes sólo le interesaba el estilo
y no el contenido. Aguilar afuma
categóricamente que le interesaban
las dos cosas. Y esto lo observó
al hacer su investigación sobre
la obra periodística de Reyes:
"Alfonso sabía que la forma, el
ritmo y la cadencia de las palabras
eran importantes, pero no más
que el contenido. En ese momento
irrumpe lo que sería la nueva
vanguardia literaria, donde la idea
y el conocimiento de las disciplinas

como la historia, las letras, la
psicología y la filosofía, entre otras,
darían contenido a una narrativa
sin descuidar la estructura
escrita. En la década de 1910,
esta vanguardia arroparía a toda
una generación de adolescentes
mexicanos, cuando el propio Reyes
estuvo a la cabeza de la llamada
Sociedad de Conferencias de la
Escuela Nacional Preparatoria,
antecedente del Ateneo de la
Juventud" (p. 17).
Como estudioso y practicante
de esta generosa profesión, Marcos
Daniel Aguilar nos dice que Reyes
es uno de los grandes maestros del
periodismo mexicano. Su génesis
la ubica entre 1905 y 1913, cuando
el joven oriundo de Monterrey,
Nuevo León, andaba entre los 15
y los 23 años. Es decir, ocho años
fructíferos de hacer talacha, de
cortar y pegar, como bien decía el
inolvidable Luis Cardoza y Aragón.
Estos ochos años forman parte de
lo que denominó su primera etapa
mexicana.
En la rigurosa búsqueda que
hizo el reportero de Canal 22
en los archivos y papeles de don
Alfonso, se encontró con el primer
y el segundo trabajo periodístico
del joven neolonés, fechados
el 21 y el 24 de marzo de 1905,
respectivamente. Pero no fue
todo. Marcos Daniel, en este su
primer libro, nos dice que ese joven
Reyes periodista hizo historia
de los medios de comunicación o
sea, historia del periodismo desde el
periodismo, y pone como ejemplo el
artículo intitulado Diario de México
(1913). Al estudiar este artículo
observó lo que conúnuamente nos
dice en Un informante en el olvido: que
Reyes era un adelantado. Es decir,
lo que muchos teóricos nos señalan

en estos tiempos, Reyes lo dijo en
1913: que el periodismo se estaba
convirtiendo en "una sonaja de los
hechos: aturdir con la información,
no dejar tiempo de pensar, de
escoger, de preferir. Ya sabe, los
absurdos que viven muchos acaban
por convertirse en razón".
Los ocho primeros años de labor
periodística de Reyes se rompieron
tajantemente. Y sin embargo entre
diciembre de 1912 y agosto de 1913
escribió La cena que, según James
Willis Robb, es la premonición de
la muerte de su padre, que ocurrió
el 9 de febrero de 1913. Después
sucedieron los asesinatos del
presidente Francisco l. Madero y
del vicepresidente José María Pino
Suárez, y la llegada al poder de
Victoriano Huerta.
La actividad cultural que
estaba haciendo Alfonso Reyes
no le gustó al sátrapa y lo citó en
su despacho. Todo podía suceder,
dijo Alfonso. La entrevista que
sostuvieron no fue otra cosa que
reproches por su actitud y le puso
el ejemplo de su hermano Rodolfo,
que colaboraba con el régimen
que encabezaba. Para Alfonso la
cuestión estaba resuelta desde
hacía un buen tiempo: o se estaba
con la revolución maderista o
contra ella. Su opción siempre
fue la primera y se dejó nombrar
primer secretario de la Legación
de México en Francia, porque
sabía hasta dónde era capaz de
llegar el dictador. Antes de partir
rumbo a París hizo su examen de
grado, una espléndida tesis que
ha sido elogiada por Andrés Lira
y Fernando Serrano Migallón. En
agosto, con su mujer y su pequeño
Alfonsito, salió rumbo a Francia,
para no volver a México sino 11
años después.

115

Pero no fue en Francia sino
en España entre 1914 y 1924
donde Reyes desarrolló lo que
bien aprendió en México: el
periodismo. Marcos Daniel nos
habla acerca de qué tipo de
periodismo hizo este mexicano y
cuáles géneros practicó, que en su
entender fueron cuatro: artículos
de opinión, crónica, reseña y
columna crítica; sin olvidar
que fue también corresponsal y
fotorreportero, ni mucho menos
la crítica cinematográfica, la cual
Héctor Perea y Manuel González
Casanova han estudiado tan bien.
Ahora bien, Marcos Daniel
escogió un artículo, "Rumbo al
Sur", para acercarnos a una de
esas categorías del periodismo que
desarrolló el de Monterrey, Nuevo
León. Esta es una fina página
autobiográfica de las horas más
dramáticas y más dolorosas de don
Alfonso. Esas noches en donde no
encontraba posada para su esposa,
para su pequeño hijo, para la nana
bretona y para él. La soledad, el
sufrimiento, la tristeza y la pobreza
en que se encontraba le hizo decir,
en esa prosa poética tan suya, que
desde su desván, antiguo grél.nero
ahora lleno de cachivaches, por
fin descansaba; y desde la ventana
veía una "luna roja, como el vino
tinto, vieja cepa de Burdeos. Una
luna inmóvil y enorme que nos
emborrachaba, e imantándonos
el alma, nos dejaba sin sueño a lo
largo de las cálidas noches".
Una cosa que le gustó a Marcos
Daniel fue el poder de análisis de
Alfonso Reyes y nos invita a
acercarnos a Aquéllos días, donde
observa temas de ciencia política;
en Historia de un siglo, cuestiones
de relaciones internacionales
y geopolítica; en Entre libros, al

�columnista crítico; en Las Vísperas
de España comprobó lo que en algún

las primeras que publicó Reyes:
en Francia, Cuestiones estéticas; en
España, Simpatías y diferencias; en
Costa Rica, Visión de Anáhuac; en
México, Cartones de Madrid; en
Argentina, Las vísperas de España;
en Chile, Aquéllos días. Señala
estos libros no sólo por gusto
sino porque son los que estudia y
analiza en su libro. De varios de
los mencionados, lo que le gusta a
este joven periodista es el método,
el cuidado que puso en sus textos;
la prosa, la prosa que hace que
Reyes ocupe un sitio especial en
la literatura mexicana, española y
universal. Un informante en el olvido
es pues un libro que nos invita a
leer a Alfonso Reyes. A no tener

momento elijo José Gaos: no hubo
mexicano que conociera tan bien
a España y a los españoles, como
Alfonso Reyes.
Las mesas de plomo fue uno de
los libros de Alfonso Reyes que a
Marcos Daniel le depararon nuevas
y gratas sorpresas. En las primeras
páginas de Un informante en el olvido,
dice que Alfonso, como le gusta
llamarlo, era un adelantado, y
en Las mesas de plomo se adelantó
a Georges Weill, por 16 años.
lEn qué se adelantó Reyes? En la
historia del periodismo. Marcos
Daniel sitúa el Diario. Historia y
función de la prensa periódica a la
par que Las mesas de plomo, y dice
que una vez que se hayan leído y
comparado estas dos obras se verá
que llegaron a conclusiones e ideas
muy similares.
Pero no fueron las únicas
ocasiones en que Reyes fue un
adelantado, como reiteradamente
lo llama Aguilar. Hay también más
de meclio siglo de cliferencia entre
lo que ha postulado Giovanni
Sartori, sobre la cuestión de los
meclios y la democracia, y lo que
postuló Alfonso Reyes. Aguilar
p arte muy bien de algo que por
elemental se olvida: qué cosa
significa la democracia para 111
el mex icano y qu é cosa para
el italiano. Y nuevamente el
an pasado más de 36
joven periodista encontró más
años de la primera
semejanzas y menos diferencias.
edición de Genio y figura
También nos informa que antes de Alfonso Reyes, de la escritora y
que apareciera la Teoría General poeta Alicia Reyes, que salió bajo
de la Información , Reyes seguía y el sello de la prestigiada editorial
hacía su teoría.
de la Universidad de Buenos Aires
Otros han clicho que Reyes no (Eudeba), y sigue teniendo la
publicó una gran obra. Marcos misma trascendencia y sirviendo
Daniel cree lo contrario. No sólo de norte para los estudiosos y
hay una sino muchas, y menciona simpatizantes del autor de Pasado

H

116

miedo a los 26 gruesos tomos que
conforman sus obras completas.
Todo lo contrario. Son una cantera
de posibilidades y de sorpresas
como Aguilar vio y descubrió al
estudiar e investigar el perioclismo
del regiomontano. Hay que
celebrar pues, que este brillante
periodista y estudioso de Reyes,
al que le deseamos grandes días y
sonados triunfos, siga trabajando y
explorando esas canteras que dejó
uno de los grandes pensadores
mexicanos; y que este su primer
libro sea ejemplo de lo que puede
hacer cada día y mejor, pues tiene
a un gran maestro que lo guía:
Alfonso Reyes.

inmediato, así como para el público
interesado en conocer su vida y su
obra.
Para hacer esta biografía, la
maestra Reyes usó los documentos
más importantes que Alfonso Reyes
guardaba en su archivo personal y
reunió una rigurosa bibliografía de
estudiosos de la obra de su abuelo.
Alicia Reyes, efectivamente, tuvo
a la mano y usó con maestría la

correspondencia de don Alfonso,
que apenas se estaba dando a
conocer; los cuadernos juveniles,
del cero al seis, que permanecían
inéditos, pero que hoy gracias a
su empeño y a la de la benemérita
ins titución que es El Colegio
Nacional, han sido editados; los
manuscritos y obras inéditas
que aún quedan y que seguirán
dando sorpresas; libros y papeles
del archivo de don Alfonso que
ahora están en sus Obras completas,
así como los Diarios que estaban
guardados en pequeños portafolios
y que ya est amos conociendo;
y sobre todo, su testimonio.
Testimonio de una nieta que no
sólo quiso al hombre extraordinario
sino que supo y comprendió que
estaba no sólo frente a una figura
nacional, sino universal. De ahí que
con ese cariño que siempre le tuvo
y le sigue teniendo a su abuelo, más
las fuentes primarias y secundarias
que utilizó, y su pluma, hicieran
posible esta magna obra de Alicia
Reyes.
Esta biografía es, además, hasta
el día de hoy, una de las mejores
que se han publicado en México
y en el extranjero del mexicano
que nació en Monterrey, Nuevo
León. Trabajo pionero, no en su
género ciertamente, pero sí en su
contenido, al abordar genio, figura y
obras de Alfonso Reyes. Por algo, y
con toda razón, Alicia Reyes llamó
a este libro "la obra más importante
desu vidan.
La quinta edición está
patrocinada por dos instituciones
de la tierra que vio nacer a don
Alfonso: la Universidad Autónoma
de Nuevo león y la Fundación Dr.
Ildefonso Vázquez Santos. Al
mismo tiempo, es un homenaje
a esta Universidad por su 80

aniversario. Esta es la razón de una
novedad que tiene esta edición:
como anexo se incluyó el Voto por
la Universidad del Norte, escrito por
Alfonso Reyes hace 80 años, en
una de las más hermosas ciudades
de Brasil, Petrópolis, la ciudad
imperial. Otra novedad: la edición
del libro, bajo el escrupuloso
cuidado de Ricardo Moreno Botello
y J orge Ricardo Ibarra Durán,
acrecienta el acervo de los retratos
de don Alfonso con los que hizo
para este volumen el pintor español
Fermín Javier Ruiloba Ausin.
Alicia Reyes inicia su Genio
y figura de Alfonso Reyes con un
paseo por las calles, plazas y casas
de aquél Monterrey que vivió
la familia del general Bernardo
Reyes. En este recorrido por la
señorial ciudad Alicia recuerda una
anécdota q ue su abuelo tenía sobre
"aquel encantador disparate" de
un vendedor que andaba por esas
calles regiomontanas ofreciendo
a gritos la "iNogada de nuez!".
Asimismo, la maestra Reyes deja en
su biografía lo que escuchó decir de
su tío Alejandro, acerca del perro
del afamado historiador y polemista
don Francisco Bulnes, que había
mordido a varias personas, entre
ellas al joven Reyes. El tío Alejandro
recitaba estos versos de su hermano
Alfonso, que son los primeros que
escribió pero que doña Alicia nunca
encontró el original. Este primer
poema clice: "Allá en lontananza/
venid se divisa/ una horrible panza/
que provoca risa/ es don Pancho
Bulnes/ el viejo panzón/ que viene a
cobrar/ la indemnización...n
El joven Reyes dejó su
Monterrey para seguir estudiando
en la Ciudad de México. Y esos
siete años que abarcan de 1906 a
1913 fueron sin lugar a dudas los

117

que formaron a uno de los más
brillantes jóvenes de la Escuela
Nacional Preparatoria, primero; y
después, del célebre Ateneo de la
Juventud; sin dejar de mencionar
sus años en la Escuela Nacional de
Jurisprudencia. Años que publicó
en prosa y en verso, sobre todo, en
revistas y diarios mexicanos. Época
en que apareció su primer libro,
Cuestiones estéticas. Días aciagos.
Años de agitación y movimientos
políticos que cimbraron y
tumbaron un régimen que se creía
eterno al grito de "Sufragio efectivo.
No reelecciónn.
La cita que escogió la maestra
Reyes de una de las obras clásicas
de su abuelo, El suicida, para
rubricar este ciclo, está bien
escogida. Don Alfonso dejó en unas
cuantas lineas su testimonio de esos
años juveniles, que despertaron al
fragor de la lucha la conciencia por
la educación laica y la libertad del
espíritu. Reyes escribió: "Aquella
generación de jóvenes se educaba,
como Plutarco, entre diálogos
filosóficos que el trueno de las
revoluciones había de sofocar.
Lo que aconteció en México el
año del Centenario fue como un
disparo en el engañoso silencio de
un paisaje polar: todo el circo de
glaciales montañas se desplomó
y todas fueron cayendo una tras
otra. Cada cual asido a su tabla, ha
sobrenadado como ha podido, y
poco después los amigos dispersos,
en Cuba o Nueva York, Madrid
o París, Lima o Buenos Aires - y
otros de la misma Ciudad de
México- renovaban las aventuras
de Eneas, salvando en el seno a los
dioses de la patrian.
También en esta época encontró
don Alfonso a la que sería su esposa,
Manuela Mota. Alicia Reyes evoca

�la·figura de su abuela a través de
las conversaciones que tuvo con
su abuelo: "De viva voz le oí relatar
que al casarse con Manuelita le
había puesto dos condiciones:
que le diera un hijo más alto que
él y que le alcanzara los libros que
se encontraban en lo alto de sus
estantes. Las dos se las cumplió
de mil maravillas. Además, fue en
todo momento su brazo derecho:
secretaria, archivista, catalogadora,
consejera y esposa amorosa. Casi
todos los ejemplares personales
de los libros de don Alfonso están
dedicados a ella". Por ejemplo, el
primer libro de don Alfonso, lleva
esta dedicatoria, y que doña Alicia
nos recomienda "leer entre líneas":
"A mi Manuela, el libro que vivimos
juntos".
Acaso por bien sabido la maestra
Reyes no se detuvo en su libro a
narrar con detenimiento aquéllos
días difíciles que pasó su abuelo
desde la muerte de su padre, el
general Bernardo Reyes, el 9 de
febrero de 1913, a su primera salida
de México. Primer itinerario de
una estancia en Francia, y una
gran época en España. Los dioses
lo pusieron a prueba. En París,
y unos buenos años en Madrid,
que fueron muy duros. Conoció la
soledad, la lejanía de su México, la
pobreza. Situación que lo puso en
graves apuros sobre todo cuando se
acercaba la Navidad, pues había que
darle aunque fuera un juguete a su
pequeño Alfonsito.
Sobre estos primeros años de la
vida madrileña la maestra Reyes
nuevamente supo escoger un párrafo
que escribió su abuelo, que ilustra
la vida familiar en un invierno: "La
sensación de penuria se acentuaba
con el frío. Para defenderme, aprendí
a cubrirme pecho y espalda con

papel periódico y descubrí que un
rato junto a la boca de calefacción
en el Museo del Prado me daba
calor para un par de horas. Como
la exasperación suele ser buena
consejera, con las últimas pesetas
acostumbrábamos darnos un rato de
asueto en los cines céntricos. Y luego
volvíamos a pie compungidos, hasta
nuestro barrio distante".
Y también estas líneas: "Hace días
que el frío labra las facetas del aire,
y vivimos alojados en un diamante
puro. No tarda la nieve. La quíere
el campo para su misterioso calor
germinativo. La solicita la ciudad
para alfombra de la Noche Buena.
Resbala el humo por los tejados: la
atmósfera, con ser clara, es densa.
Los fondos de la calle truenan de
nubes negras, pero en lo alto hay
una borrachera azul vértigo. De día,
suben las miradas. De noche, bajan
las estrellas. Nada hay mejor que el
cielo, de donde cuelgan ángeles y
juguetes para niños...".
Los trabajos y los días de estos
primeros años de Alfonso Reyes
en Madrid los explica muy bien
doña Alicia. Cuántas penurias
compensadas por las finas amistades
que Reyes tuvo como las de Enrique
Díez-Canedo,José Ortega y Gasset,
Antonio Solalinde, José Moreno
Villa, Miguel de Unamuno, Azorín,
Ramón del Valle-Inclán, Ramón
Gómez de la Serna. Páginas que
escribió en circunstancias tan
precarias dieron frutos como sus
Cartones de Madrid y su Visión de
Anáhuac. Maestro en el oficio del
periodismo, pionero en la crítica
cinematográfica, difusor de clásicos
y modernos de la lengua española,
trabajador infatigable en el rescate
de la obra de Luis de Góngora
Un gran mexicano, que años más
tarde hizo posible que la política

118

exterior de nuestro país llegara a
ocupar un sitio destacado en el
mundo, Genaro Estrada, seguía
con gran atención la obra de Reyes
publicada en México, Francia y
España. En 1916, Estrada escribió
estas palabras que se encuentran
en su libro Poetas nuevos de México:
"Alfonso Reyes puede considerarse
hoy en día, entre la familia
intelectual mexicana, como el
talento más poderoso y el espíritu
más culto y de mayor fuerza
dinámica. No es propiamente un
precoz -de lo cual debe sentirse
muy satisfecho- , pero el saber
que ha atesorado a sus veintitrés
años, corresponde al que atesoran
por lo general los hombres de letras
de nuestras Américas al llegar a la
mitad de la vida. En las asambleas
de la juventud literaria, Alfonso
se distingue por la agilidad de su
palabra, por el entusiasmo juvenil
sabiamente atemperado, por su
afición a las bellas paradojas de
sentido un poco extravagante y un
poco cruel; y en una asamblea de
sabios provectos se distinguiría
por la madurez de sus juicios,
por la profundidad de sus
adquisiciones mentales, por su
amistoso y fecundo trato con los
filósofos ...".
Alicia Reyes en Genio y figura de
Alfonso Reyes da cuenta del número
de libros, folletos, compilaciones
y traducciones que su abuelo
publicó en España; las comenta,
sin dejar de mencionar lo que
otros críticos dijeron de esas
publicaciones. Asimismo señala
la reincorporación de don Alfonso
al servicio exterior mexicano y
las amistades que tuvo con tres
gener aciones españolas. Por eso
no fue casual que cuando Reyes
dejó España para iniciar una

nueva misión diplomática, se le pretexto para que también la poeta
despidiera con tantas muestras Alicia Reyes le dedicara más de
de afecto por los hombres más cinco páginas para "adentrarse un
representativos de la cultura poco" a uno de los grandes poemas
de Alfonso Reyes.
española.
La labor diplomática y literaria
La misma huella que dejó en
de
Reyes en la tierra de Víctor
España, la dejó a su paso por
Francia. Precisamente en París, Hugo y André Gide la expresó
junto al Sena, un dos de diciembre muy bien Gabriela Mistral cuando
de 1925, el ministro Reyes leyó en leyó el discurso de despedida del
casa del escritor y diplomático ministro mexicano. Otro acierto de
ecuatoriano Gonzalo Zaldumbide, Alicia Reyes es incluir en su Genio
su Ifigcnia cruel, con sus comentarios y figura de Alfonso Reyes el discurso,
y con "intermedios de quenas íntegro, del primer Premio Nobel
bolivianas". Y esto fue un buen de Literatura de origen chileno.

119

doña Gabriela decía: "Se va Alfonso
Reyes y lo despedimos franceses,
peruanos y chilenos, como criatura
propia, con cuya honra se nos
añade alegría y con cuya pena se
nos ofende o se nos roba". Reyes
hizo su "trabajo callado y seguro
de ganarnos la estimación y el
cariño por iguales partes, como
los costados de un mismo fruto.
Y cuando digo trabajo, no digo
búsqueda anhelante ni apetito de
tenernos, que ésos son torpezas
y brusquedades que no conoce la
mano, tan delicada, de este gran

�pudoroso. Nada de arrollamientos
feos en este hombre en que el
único modo de presión, en la
literatura como en la vida, es una
superioridad natural que toma su
sitio, como el árbol en la atmósfera,

sin ruido ni desorden, con la complacencia
de la luz.y del espacio. Reyes ha logrado
una cosa dificil como un repecho,
hacer estimar del europeo al muy

discutido hombre de la América española;

son sus Cuadernos del Plata, Libra y

Monterrey. Correo Literario de Alfonso
Reyes. Nuevos libros, más amigos,
y otros poemas, uno de ellos, para
doña Alicia, de los "más bellos del
mundo": Yerbas del Tarahumara.
Entre los libr os que fueron
saliendo en esta época americana
de don Alfonso, se encuentra Tren de
ondas. Pero Alicia Reyes nos advierte
que hay otros textos que los amigos
y lectores de su abuelo no deben
olvidar: Discurso por Virgilio, Atenea
Política, En el día americano y Homilía
por la cultura. ¿Por qué? Porque aquí
se encuentra la filosofía social y la
filosofía de la cultura de Alfonso
Reyes. Textos que más tarde don
Alfonso los incorporó en Tentativas y

hemos sido empinados en él, en
sus capacidades y en su hidalguía.
Le debemos, ni más ni menos, el
haber dado testimonio de nosotros,
el haber sido nuestra prueba
irrefutable".
El gobierno de México decidió
que Alfonso Reyes volviera a
nuestra América y fuera embajador orientaciones.
en Argentina y Brasil, haciendo
Escuchemos a la escritora y poeta
otra gran época en su vida y en su Alicia Reyes que nos explica la
obra. Casi una década estuvo por originalidad de esos escritos de su
estas tierras americanas con visitas abuelo: "Estos ensayos marcan un
oficiales y conferencias en Uruguay hito importante por contener los
y Chile. Casi una década en donde primeros intentos de formulación
se encontró e impulsó a jóvenes de la filosofía social y de la cultura
argentinos y brasileños. Célebres que desde los años del centenario"

120

impulsaba Reyes "como humanista,
diplomático y maestro". Además, el
"objetivo principal" que se propuso
era "definir la naturaleza filosófica
de la cultura y los deberes que ésta
impone a su servidor, el intelectual;
todo ello encaminado a la solución
del problema central de la filosofía
social de Reyes: encontrar la fórmula
capaz de elevar a Hispanoamérica
al plano de la cultura universal,
pero sin renunciar a los valores
humanos fundamentales de su
tradición hispánica y latina. Es
evidente pues, que la vuelta de
Reyes a Hispanoamérica después de
tantos años de ausencia reavivó aún
más el interés que siempre había
demostrado en sus ensayos y en su
obra diplomática por las cosas de
México y de su contenido nativo".
Ahora bien, en cuanto a la con~
cepción que Reyes tenía sobre una
filosofía de la cultura, Alicia Reyes nos
dice que en los ensayos señalados
está esa concepción que no es otra
que "la obra de la inteligencia -la
más humana de las facultades- en

su función más característica; unifi~
car; establecer sistemas regulares de
conexiones. Esta función se realiza
en el orden horizontal del espacio,
por comunicación entre coetáneos,
y se llama entonces cosmopolitismo;
y en el orden vertical del úempo, por
comunicación entre generaciones,
se llama tradición. El cosmopolitismo
representa el esfuerzo de la inteli,
gencia por unificar espiritualmente
al hombre: hacer triunfar el espíritu
de la unidad fundamental del género humano contra las inquietudes
racistas o clasistas: distribuir equi~
tativamente los bienes materiales y
espirituales de la cultura: hacer de
este planeta una morada más justa y
feliz para todos".
Don Alfonso, por fin, se instaló
definitivamente en México, después
de servir por más de 25 años al servicio exterior mexicano, y atendiendo en la medida de lo posible sus
quehaceres literarios. Y estos veinte
años, 1939~1959, de su vida mexicana fueron los más importantes
en su vida, su época de oro. Fundó
dos grandes insútuciones; impulsó a
jóvenes y no tan jóvenes en sus carreras literarias, históricas y científicas;
creó colecciones literarias; escribió
obras sin igual en lengua española y
extranjera; siguió meditando sobre
el destino de México, América y el
mundo; inició la publicación de sus
Obras completas y continuó la publicación del Archivo Alfonso Reyes;
hizo una traducción memorable, La
llíada de Homero; y continuó aquel
gusto iniciado en España por las
bellas ediciones numeradas y con
dibujos de sus amigos.
Y entre la infatigable labor administrativa e intelectual, estaba
siempre su esposa. Doña Alicia nos
recuerda ese poemita que nos dice
tantas cosas del amor que siempre

tuvo por su sin igual compañera.
Testimonio de ese gran amor, nos
insiste Alicia Reyes, es Manuela mía:
"Manuela mía, el úempo nos acerca/
y nuestras voluntades cada día/ se
acomodan mejor, Manuela mía/ al
martilleo de la hora terca/ [....] / Hay
otra juventud en la constancia,/ y
sólo en el rosal de cien veranos/ brotan las flores de mayor fragancia".
Y como no podía ser de otra
manera, Alicia Reyes termina su
Genio y figura compartiendo sus
testimonios de los días que pasó con
su abuelo. Dice, muy cariñosamente:
"Lo besé y hoy, al escribir estas
líneas, lo hago nuevamente". Y en
otra parte, reflexiona: "Casi siempre
su obra solitaria se extiende más
allá del tiempo y sí tocamos los
linderos de la vida inmortal, sólo
se engrandecen y brillan en todo
su esplendor cuando mueren.
Necesitan en la muerte también
del silencio, es decir, de una etapa
de silencio que han fraguado sus
contemporáneos conscientes o
inconscientemente. Por más que
lo llamen 'el muerto', no acallan su
voz. Claro que tendrá que pasar
la prueba de los biógrafos, de
los envidiosos, de los estudiosos
realmente imparciales y hasta de los
demasiados admiradores de su obra.
Pero no obstante todo esto, llega
un momento, el más importante
aún para la historia, misma de la
humanidad, de la justicia".
Genio y figura de Alfonso Reyes, de
la escritora y poeta Alicia Reyes,
termina con una frase de Stefan
Sweig, y rubrica así su espléndida
biografía: "Sólo tarde, contemplado
desde lo alto de la perfección,
se manifiesta el sentido de la
construcción".

Alberto Enríquez.Perea

121

�A.TORIi

A• TORH

(Tampico, Tamaulipas, 1933; AL■ERTO ENRÍO•H PERI.A. Doctor en historia.
México, D.F., 2014). En 1951 publicó su primer Miembro del SNI. Editor del Diario de Alfonso Reyes,
poemario El canto frágil. Con La violencia del otoño tomo IV, autor de Alfonso Reyes y el nacimiento del Estado
mereció el Premio Xavier Villaurrutia de poesía. En nuevo brasileño y coordinador de Alfonso Reyes y las ciencias
sociales.
1999 recibió el Prenúo a las Artes de la UANL.
CARMEN ALARDÍN

c•ADAL■PE FLORES LIERA.

YÍCTOR ■ARRERA ENDERLE

(Monterrey, 1972).
Doctor en literatura hispanoamericana. En 2005
obtuvo la edición 17 del Certamen Nacional de Ensayo
"Alfonso Reyes".

Poeta y traductora.
licenciada en lengua y literaturas hispánicas por la
UNAM. Sus más recientes poemarios son Mar de vana
esperanza (2011) y Alba de otra jornada (2014).

1•LIETTE ■ERTRON.

PA■LO CARCÍA. Maestro en lengua y literatura por
la UANL Ha sido editor de las revistas Cathedra y
Armas y Letras. Fue becario del Centro de Escritores de
Nuevo León, así como de la Fundación Carolina y la
Universidad Complutense de Madrid.

Cursa en la Universidad
de Bourgogne un doctorado en historia del arte.
Actualmente trabaja sobre la parodia en el arte del
siglo XX y el arte actual.
DAMIELCALA■REIE (Dolores, Argentina, 1962). Poeta

y editor. Su último libro es Ruta Dos (Premio Revista de
libros, 2013). Obtuvo la estatuilla Alfonsina Storni por
su obra poética. Es director de publicaciones de RIL
editores en Santiago de Chile.
CA■RIELA CANT9 WEITENDARP.

■ÁR■ARA IACO■S

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio "Bíblos"
al Mérito 2013. Sus libros más recientes son Un amor
de Simone (Conaculta, 2012), y Antología del caos al orden
Qoaquín Mortiz / Planeta, 2013).

Poeta, ensayista
y promotora cultural. Obtuvo el Premio Nacional de AM■AR IALIFE IACO■O. Ensayista. Autor de El veneno
Poesía Ramón López Velarde 2012 con su poemario y su antídoto. La curiosidad y la crítica en la revista Ulises
(2013) y coautor en Cámera lúcida. Ensayos sobre Salvador
Material peligroso.
Elizondo (2012). Premio Regional de literatura Infantil
CISELLA L CARMOMA. Antropóloga y comunicóloga. 2014 en la categoría de cuento.
Ha realizado diversas investigaciones sobre la
literatura de Alfonso Reyes y el padre Míer. Compiló CARLOS ■ LISIS MATA. Ha obtenido el Premio
el primer Índice general de Armas y Letras con datos de Nacional de Ensayo literario "José Revueltas" 2001 y
el Premio Internacional de Ensayo "Dante en América
1945 a 2000.
Latina", en 2009. El FCE le comisionó la elaboración de
MI_C .EL COYARRR■■IAS (Monterrey, 1940). Poeta, El otro Efraín.Antología prosística de Efraín Huerta (2014).
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo León de
literatura 2013 y publicó como coordinador el volumen liYIIR L. MOYSSÉN. Historiador, crítico de arte y
curador. Es maestro asociado del Departamento de
Biblioteca de las Artes: Literatura (Conarte, 2013).
Arte de la Universidad de Monterrey.
AL■ERTO C■IMAL (1970). Sus libros más recientes
son El último explorador (2012) y El gato del Viajero del ED■ARDO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador
Tiempo (2014). Es conocido también como practicante y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
y estudioso de la escritura digital y mantiene el sitio el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheím Memorial Foundation en
web: www.lasbistorias.com.mx.
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

(1968). Ensayista, narrador ■•MURTOSALUAR (Monterrey, 1959). Sociólogo por
y poeta. Ha colaborado en Tierra Adentro, Luvina, la UANL, escritor, editor, promotor cultural Autor de
La Tempestad, La Palabra y el Hombre, autor de Puntos varios estudios sobre la cultura de Nuevo León. Editor
cardinales (2003) y Las influencias expuestas (2013). de las obras completas de Raúl Rangel Frías (en curso).
Sobrevive como traductor y corrector.
CRACIELA SALAZ.AR llEYNA (Monterrey). Profesora
RO■lll'IO ORTIZ CIACOMÁM (San Pedro, Coahuila). universitaria, escritora, promotora de lectura y editora.
Fotógrafo, investigador, curador y editor gráfico. Sus Soy en un día es su libro más reciente de poesía. Su obra
obras han sido seleccionadas para participar en más de aparece, entre otras antologías, en Cinco siglos de poesía
setenta y cinco exposiciones. Ha sido consejero de la femenina en México. Siglo XVI al XX.
Fototeca de Nuevo León desde su fundación en 1998.
Ylc■MTEO•IIIAR'IE (Ciudad de México, 1954). Poeta.
ANTONIO RAMOS REYILLAS (Monterrey, 1977). Ha Fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la
sido becario del Centro Mexicano de Escritores, entre Lengua en 2002. Ha sido director de la Biblioteca
otras instituciones. Su novela juvenil más reciente, La Nacional de México de 2004 a 2008. En 1991 recibió
guarida de las lechuzas obtuvo en 2014 tres galardones el Premio Xavier Villaurrutia.

RAáL OLYERA MIi.ARES

internacionales.

IOSÉ IAYl■R YILLA.RllliL

(Tijuana, Baja California,
1959).
Poeta,
ensayista
y
traductor.
Su último libro de
ALFONSO R■YIS MARTÍM■Z (Monterrey, 1943).
Estudió arquitectura y letras en la Universidad poesía es Campo Alaska (2012). Ha recibido, entre otros,
Autónoma de Nuevo León. Director de Salamandra. Fue el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1987 y el
Premio a las Artes UANL en 1990.
director de Armas y Letras.
licenciada y profesora en letras
por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente cursa
el doctorado en letras y es ayudante de primera de la
Cátedra de literatura Latinoamericana I~A en la UBA
a cargo de la Dra. Beatriz Colombi.

MARIANA ROSITTI.

Catedrát ica
de la Facultad de Filosofía y Letras y directora de la
Capilla Alfonsina de la UANL Ha recibido, entre
otros, el Premio de Poesía del Certamen Internacional
de literatura Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de
la Cruz 2010.
MINIRYA MARCARITA YILLARREAL.

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO
REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
- - - - - - - - - LIBRERIA / A R T E - - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lunes: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en pnblicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

1) Casa del Libro UANL

tluANL
UNIVFRSIDAD AüróÑoMA
DENUEVO LEÓN
Secretaña do Ex!easióo y OlltDm

-·-

ti casa..Jil&gt;roUANL

•Cllllllf"""'ax:lar

PUBLICACIONES
U

A

N

L

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487432">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487434">
              <text>2014</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487435">
              <text>17</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487436">
              <text>86-87</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487437">
              <text>Abril-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487438">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487439">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487457">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487433">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2014, Año 17, No 86-87, Abril-Septiembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487440">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487441">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487442">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487443">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487444">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487445">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487446">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487447">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487448">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487449">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487450">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487451">
                <text>01/04/2014</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487452">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487453">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487454">
                <text>2017228</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487455">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487456">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487458">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487459">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487460">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="26666">
        <name>Alfonso Reyes Martínez</name>
      </tag>
      <tag tagId="27635">
        <name>Carmen Alardín</name>
      </tag>
      <tag tagId="28228">
        <name>De la escultura al texto</name>
      </tag>
      <tag tagId="28225">
        <name>Jessica Nieto</name>
      </tag>
      <tag tagId="27681">
        <name>José Javier Villarreal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28227">
        <name>Mariana Rosetti</name>
      </tag>
      <tag tagId="4439">
        <name>Miguel Covarrubias</name>
      </tag>
      <tag tagId="27673">
        <name>Minerva Margarita Villarreal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28229">
        <name>Tercia de Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="27632">
        <name>Vicente Quirarte</name>
      </tag>
      <tag tagId="28226">
        <name>Víctor Barrera</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17515" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15546">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17515/ARMAS_Y_LETRAS._2014._Nueva_Epoca._No._84-85_0002014874.ocr.pdf</src>
        <authentication>9c28e5626a95e1681a9d204658d636b7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488070">
                    <text>AMO 16, NÚMERO 114-85, OCTUBRE 2013-MAIIZ02014

armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓM

El roce de
las letras
A Requicrnfor the XXth Century
JOMASMEKAS
VERSIÓN DE ROCÍO CERÓM

Traducir poesía: un
ejercicio de largo aliento
COMVERSACIÓM DE JOSÉ JAVIER
VILLARREAL Y CABRIELA
CAMTÚ WESTEMDARP

��FONoo
UNIVERSITARIO

�~~
~

-~

SINA

ARequiero for the XXth Century-Réquiem por el siglo XX-

e A~DAR A LA- REDOMDA - -·_ _·_. -· - -.

•

.

/ IONAI MIKAI. TRADUCCIÓN DE ROCfO CERÓN/ -1

Demasiado humano / LEONARDO ICUSIAI / 57
ALBERT CAMUS (1913•2013)
Armas y Letras presenta este dossier con motivo del

centenario del natalicio del autor argelino-francés. Inicia
con el ensayo de Marina Porcelli sobre cómo opera la
dimensión politica en las obras de ficción de Camus; el
maestro Rangel Guerra nos presenta los comentarios de
Camus sobre la obra de Kafka; Silvia Mijares nos ofrece
una sucinta biografía del autor y un comentario en tomo a
su clásico El mito deSísifo. Presentamos además una carta de
Camus traducida por Miguel Covarrubias.
Albert Camus: "Lo que está permitido" / MARINA
PORCILLI / 22

Kafka visto por Camus / ALFONSO RANCIL CUIRRA/ 27
Centenario de Albert Camus / SILYIA MUAREI / 30

.

+

•

•

, -~

.,. . -

.

..

Rangel Frías en Armas y Letras / IOIÉ RO■ERTO MINDIRI•

Las relaciones de objeto internas y su función reparadora:
la leyenda de Yoloxóchitl / A partir de una interpretación
psicoanalitica del relato zapoteca-mixe, AL■ERTO
YILLARRIAL explica la función reparadora de los objetos
en momentos de sufrimiento. / H

A la letra: De la mano a la luz / IIÁR■ARA IACOU / 72

Más allá del amor conyugal / 11AM CARLOS A■RIL / 102
El sueño de Homero en Cuemavaca / ADOLFO CASTAMÓN

B11uo,rc. u,.,,,vc,.....,,._..,., a uAÑL.

FONDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEóN

®

UNIVERSITARIO

Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General

Urdimbre de la palabra / CORAL AC■IRRI / IN

Lic. Rogelio Yillarreal 8izondo
Secretario de Extensión y Cultura

Leche o las formas poéticas de la resurrección / ÁMÁ LAURA

Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones

EDUARDO ANTONIO PARRA/ 76

Lic. Nohe.nú Zavala
nohemizav@gmail.com
Asistente editorial

IIP. IIIMOS _ _ _
. __,__

No voy a narrar / MAYRA IILYA / 87

Cronologías/ 31

De la pintura a la novela. Convasaci6n nocturna de Edward
Hopper-El extranjero de Albert Carnus / ACNEI YERLIT
establece conexiones entre la pintura de Hopper y la obra
de Camus, partiendo de la premisa de que ambos subrayan
la soledad del hombre en la sociedad moderna mostrando
personajes de "una inquietante extranjería". Traducción de
MIC■IL COYARR■■IAI /

Mero. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net
Director editorial
Lic. Jessica Nieto Puente
editora_armasyletras@yahoo.com
Editora responsable

La materia no existe: Cómo ir a otro mundo por medio de
un elevador / AL■ERTO CHIMAL / 80

Carnets / AL■IRT CAMUI / 3'

Dr.Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

/103

Letras al margen: En el centenario de José Revueltas /

MICUEL COYARRU■IAI / 31

Traducción de poesía, un ejercicio de largo aliento /
Durante 2012, la Universidad, en coedición con Visor, publicó
el libro Antología. La poesía del siglo XX en Brasil, preparada por
el poeta y traductor José Javier Villarreal. Armas y Letras
publica una conversación que sostuvieron Villarreal yla poeta
CA■RIELA CAMTÚ WEffENDARP en tomo a este libro. / 57

UANL

Universidad Autónoma de Nuevo León

IAMTAMil.ÍA / 107

Trances instantáneos / SÁRÁ LÓPD / 82

Cuatro poemas / HICO M■IICA/ -17

.

CHACA/IN

Carta a su maestro / AL■ERT CAMUS. TRADUCCIÓN DI

Ultramarina/ Mestiza / INCRID ■RINCAI / '9

•

!

Lic. Verónica Rodrtguez
veronica.rz@gmail.com
Diseño

Armas y ucras. Rcvisca de lila-atura, arre y cultura de la Univmidad Aucónoma de Nuevo León
Nº 84 85, octubre 2013-marzo 2014. Es una publicación trimestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones
de la UANL. Domicilio de la publicación: Casa Universitaria del Libro, Padte
Mier 909 pte. esquina con Yallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Teltfono: • 52 81 83294lll. Fax: • 52 8183294lll. Editora responsable: Jessica Nieto
Puente. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2009-061817570300-102
ISSN en trámite ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor:
Licitud de tltulo y contenido No. 14,918, otorgado por la Comisión Calificadora de
Publicaciones y Revistas Uustradas de la Secretarta de Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite. Impresa
por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Yallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey,
Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 15 de marzo de 2014,
Tiraje: 1,500 ejemplares. Distribuido por Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Dirección de Publicaciones de la UANL, Casa Universitaria del Libro,
Padre Mier 909 pte. esquina con Yallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.

89

64000.

Homenaje a Carlos Fuentes / "Toda escritor nace con el
tiempo contado", afirma Fuentes en uno de sus muchos
libros: una vida a través de la escritura referida por N■CO
YALDÉS, en memoria del gran novelista mexicano./ ti

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del
editor de la publicación.

IN PORTADA: IH A •••••,. 1 ·••c11Ho / 2010 /
IMPRESIÓN DI! TDTO MARTILLADO SO■RE MURO.
FOTOCRAFÍA1 ROCÍO CAllli

Prohibida su reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la
publicación sin previa autorización del editor.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
Copyright 2013-2014

�A Requiem for theXXth Century
rt;,,

IONAI Mlllil

Réquiem por el siglo XX
rt;,,

IONAI Mlllil

Traducción de Rocío Cerón,
Millennium ended filteen minutes

colaboración especial de José Springer

ago,
I watched it ali on TV.

Hace quince minutos terminó

Fiji, New Zealand, Tokyo, Moscow,

el milenio,

París, etc.

lo miré todo por TV.

It happened as I was splicing

Fidji, Nueva Zelanda, Tokio, Moscú,

my film, it fell between the splices,

París, etc.

so to speak. Between the splices of a film

Sucedió mientras editaba

entitled As I Was Moving Ahead

mi película, por decirlo así,

Occasionally I Saw BriefGlimpses

cayó entre los cortes. Entre los cortes de una película

OfBeauty.
Wiener Waltz is playing on radio,

titulada Mientras yo avanzaba

a minute ago was the
Ninth Symphony.

ocasionalmente vi algunos breves resplandores
de belleza.
El Vals vienés suena en la radio,
hace un minuto se escuchaba

Now I am typing and thinking of

la Novena sinfonía.

you, my dear friends,
in Tokyo, París, Hamburg, Vilnius, Sao

Ahora tecleo y pienso en

Paolo, Madrid and many other cities

ustedes, mis queridos amigos,
en Tokio, París, Hamburgo, Vilnius, Sao
Paulo, Madrid y muchas otras ciudades

�PO■lfA

POHfA

and towns and villages, sorne of them

y pueblos y caseríos, algunos de ellos

nameless.

sin nombre.

Ah, Peter and Hermann, I ahnost forgot

Ah, Peter y Hermann, icasi olvido

Vienna! That will cost me a bottle of

Viena! Esto me costará una botella de

Veltliner.

vino Veltliner.

The radio guy is yapping now about ali the

El tipo de la radio charla ahora sobre los

great events of the century.

más grandes eventos del siglo.

But I still have to hear about Apollinaire

Pero todavía debo escuchar algo sobre Apollinaire

and Vallejo and Buñuel and Trakl, Huidobro,

y Vallejo y Buñuel y Trakl, Huidobro,

Cocteau, Yessenin, Isidore Isou,

Cocteau, Yessenin, Isidore Isou,

Gertrude Stein, and the donkeys of

Gertrude Stein, y los burros de

Avila, and Julius and Auguste, and my

Avila, yJulio César y Augusto, y mi

childhood river Roveja, and Maxi,

niñez en el río Roveja, y Maxi,

Anthology's cat, and the names of ali

el gato del Anthology, y todos los nombres de las

the women I loved, and anything that

mujeres que amé, todo aquello que reahnente

really matters and formed the mind &amp;: essence

importa y que formó la mente y esencia

of my century.

demi siglo.

But I don't really care this way or

En realidad no me importa esto o

that, because Harry Smith, who still lives

aquello, porque Harry Smith, quien todavía vive

at Anthology /he was heard doing research

en el Anthology /se le escuchó cuando investigaba

in the Library last night/ -he told me

en la biblioteca anoche/ -me dijo

�POHÍÁ

POHÍÁ

that everythíng remains in the stars

que todo se encuentra eternamente en las estrellas,

eternaliy,

y Harry lo sabía, Agríppa van Nettesheím

and Harry knew ít, Agríppa von Nettesheím

lo sabía también, lo sabía Gíordano Bruno

knew ít too, &amp;:. so knew Gíordano Bruno &amp;:.

y Gíuseppe Zevola y Barbara Rubín y

Gíuseppe Zevola &amp;:. Barbara Rubín&amp;:.

especialmente, estoy seguro de ello,

especíaliy, I am sure of that,

Storm De Hirsch.

Storm De Hirsch.
Todo está aquí y ahora
So ít's ali here now and

y mañana, los poetas y las cosas que en realidad

tomorrow, the poets and thíngs that realiy

importan, como la amistad, el amor,

matter, líke fríendshíp, lave,

los ángeles, el aleteo de las mariposas

angels, flutteríng of butterfly wings

en China, y cosas

in China, and thíngs

así, e incluiría la poesía de

líke that, and I would include the poetry of

Jackson McLow, Basho y, absolutamente,

Jackson McLow, Basho and, absolutely,

los panqueques de papa, del estilo que yo hago, del estilo

patato pancakes, the kind I make, the kind

que mí madre me enseñó a hacer /isin cebollas,

my mother taught me to make / no oníons,

por favor!/

please! /.
Celebro todo ahora, ya tarde
So I celebrate ít ali now, late thís

esta noche, exactamente a treinta minutos de entrar

níght, exactly thírty minutes ínto the

al Tercer milenio, y brindo por todos ustedes

Thírd Millenníum, and I drink to you ali-

-y ah, por tí Robert Kelly y por tí también Tuli Kupferberg-

and ah, to Robert Kelly and Tulí Kupferberg too-

míentras avanzamos ... Querido Gozo, todo es

as we move ahead... Dear Gozo, ít's ali

�POHfÁ

a big joke on us, anyways, invented
by sorne Zen lunatíc or
Taylor Mead.
NEXTDAY
we sat at Dempsey's /we didn't feel like
going to the Mars Bar somehow/
Audrius and Auguste, drinking our Irish amber
beer. "I saw the morning come," said
Auguste, "and it was a very clear &amp;.
beautíful morning, so it's a good sign
for the Millennium."
So we drank to that. Then Auguste said, "Ah,
remember how they gave us
ali that stuff, in madhouse, the Russians,
and I used to push it under my tangue
and later spit it out."
"I did the same," said Audrius.
This was a conversatíon absolutely not like in
Pan Tadeusz by Adam Mickiewicz, but I thought
it summed up forme the
Twentieth Century, I mean, the one that people
are talking about &amp;: celebrating,
not mine.

una gran broma que nos han jugado, no importa, inventada
por algún lunático zen o
Taylor Mead.
AL SIGUIENTE DÍA
estábamos sentados en el Dempsey's /no teníamos ganas
de ir al bar Mars por alguna razón/
Audrius y Augusto, bebían nuestra cerveza ámbar
irlandesa. "Vi llegar esta mañana", dijo
Augusto, "se trataba de una clara y
hermosa mañana, una buena señal
para el Milenio".
Bebimos por ello. Después Augusto dijo, "Ah,
recuerdan cuando nos dieron
todas esas cosas en el manicomio, los rusos,
y yo solía ponérmela debajo de la lengua
para escupirla"
"Yo hice lo mismo", dijo Audrius.
Esta era una conversación muy distinta a la de
Pan Tadeusz y Adam Mickiewicks, pero pensé
que resumía para mí
todo el siglo XX, aquel del cual
habla la gente y celebra,
pero no el mío.

�Ah, how many pills, injections díd your body
take, dear Auguste,
how many injections were forced upon you,
it's amazing you still play music and sing
and paint and are alive.
EARLIER that day
we sat around the Round Table, at
Anthology. We waited for Masha, but she
called in, was sick. She had planned to bring
sorne Russian herring &amp; cabbage &amp;
stuff.
So we had sorne wine instead.
How come, we wondered, with all the haloobaloo,
Y2K and everything, how come there was no mentían
of the Person responsible for it all!
So we drank to Jesus Christ. Auguste
drank red Rhone wine, I drank cheap
Vino Verde because I am all in
Spain, these days, I think I am half
Spanish.

Ah, cuántas píldoras e inyecciones tu cuerpo
soportó, querido Augusto,
cuántas inyecciones más te pusieron por la fuerza,
es sorprendente que aún toques música y cantes
y pintes y sigas vivo.
MÁS TEMPRANO ese día
nos sentamos en la mesa redonda, en
el Anthology. Esperamos a Masha, pero ella
llamó, estaba enferma. Había planeado traer
un poco de arenque ruso con col
y otras cosas.
En lugar de ello, teníamos vino.
Cómo va a ser, nos preguntamos, con tanta alharaca
sobre el Y2K y lo demás, icómo es que no se menciona
a la persona responsable de todo!
Entonces brindamos por Jesucristo. Augusto
bebió vino tinto del Ródano, yo bebí
vino verde barato porque en estos días todo yo
estoy en España, pienso que soy mitad
español.

�POHÍ.\

Ah, my friends!
We ali had sorne great times occasionaliy.
Red, blue, and yellow &amp;:. orange
times. Not everything was that black,
you have to
admit.
We ali saw sorne glimpses of beauty &amp;:.
happiness as we moved ahead, even in
stagnation,
as we moved ahead through the horrors of
the Twentieth Century -did you see the picture
of the mother carrying a child, in
Sarajevo, or was it in sorne other
bloody place, blood running over the
child's face, the picture was in
color. Ah, ah, what a way to begin
life! Twentieth Century, I hope it will never come back,
not even in bad dreams, I hope it will be
swaliowed by sorne deep hale and spat out
into Dante's circle number
Nine.
Scars are on our bodies, minds,
souls even,

iAh, mis amigos!
Algunas veces tuvimos grandes momentos.
Días rojos, azules, amarillos y naranjas,
no todo era negro,
tendrían
que admitirlo.
Todas vimos destellos de belleza y
felicidad mientras avanzábamos, aún
en el estancamiento,
mientras avanzábamos entre los horrores
del siglo XX -¿viste la fotografía
de una madre cargando a un niño, en
Sarajevo?, o quizá era otro lugar violento,
la sangre corría sobre
la cara del niño, la foto era
a color. iAh, ah, qué manera de comenzar
la vida! Siglo XX, espero que nunca vuelva,
ni siquiera en mis malos sueños, espero que sea

tragado por un hoyo profundo y escupido
en el noveno círculo de
Dante.
Las cicatrices marcan nuestros cuerpos, mentes,
incluso nuestras almas,

�POHfA

sorne of us do not always sleep well

algunos no siempre dormimos bien

ali rúght -1 don't- sometimes we still

toda la noche -yo no- a veces seguimos

jump up, not knowíng why, as horrors

saltando en la cama, sin saber porqué, mientras los horrores

linger.

permanecen.

But I embrace you, the new Millenrúum, full of

A pesar de ello, te abrazo, nuevo Milerúo, lleno de

hope, fool's hope, trustingly,

esperanza, de la esperanza del tonto,

still believing in miracles, Santa Teresa de

con confianza,

Avila &amp;: St.Francis, little bírds &amp;: bugs

creyendo aún en los milagros,

&amp;: I cried for the broken trees of Versailles,

en Santa Teresa de

I still believe in ali things urúmportant &amp;:

Ávila y San Francisco, en los pajarillos y los insectos,

useless for my contemporaries

en los árboles rotos de Versalies por los que lloré.

as I move ahead,

Todavía creo en todas las cosas que no son importantes y son

as we ali do,

inútiles para mis contemporáneos

ali alone in our essential,

mientras avanzo,

binding loneliness, still believing in

como todos,

Paradise,

todos solos en nuestra esencial

very very invisible but transparently

soledad que nos une, creyendo en

shining and

el Paraíso,

inevitable.

muy, muy invisible pero de transparencia
relumbrante e

lt's late at rúght.

inevitable.
Es tarde y de noche.

�No puedo dormir. Son
I can not sleep. lt's
three in the morning. I keep writing.
What else can I do. What else
can I do. What else can I

las tres de la mañana. Sigo escribiendo.
Qué otra cosa puedo hacer. Qué otra
cosa puedo hacer. Qué otra cosa puedo
hacer.

do.
Incluso la carne ya no
Even the flesh is not
burning.
Eyes, and where are the

arde.
Los ojos, ¿dónde están los

eyes. I want to see the

ojos? Quiero verlos.
Díganme, díganme -no volteen la mirada

eyes.
Tell me, tell me -and do not

hacía otro lado.

turnaway.
I want to look into them. But I do not

me atrevo, siento temor por lo que hay

Quiero ver dentro de ellos. Pero no
dentro-

dare, from fear what's in
them-

mientras me muevo y avanzo,
hacia delante.

as I keep moving ahead,
ahead.

�•

1
•••

i¡-

1
!•

1913-%013

~

-

- ~
•

-

\\ \

,

,

�L
QUE
ESTÁ
,,
PERMITI DO
•

s

•
\

•
e MARINA NRCIILI
~

•

oda la literatura de Albert Camus es,, cie
alguna manera, una literatura sobre la
ética, en el sentido en que coloca al otro en
eL centro de su problemática. Camus se pregunta
sobre cómo es estar con el otro, cuestiona, pone
a prueba y tantea, y quizá, estas formulaciones
tengaii su origen -o encuentren uno de sus
origenes- en esa sentencia famosa que estampó
en las notas finales de El primer hombre: "Lo_ que
no querían de él", llega a dec,ir, "era el argelino".
Esta impresión de lejanía, de un "yo" apartado
de los demás -el africano en Francia- es una
de sus tónícas. Da la impresión, en suma, de
que toda la literatura de Camus funciona como
hipótesis de comportamiento. En concreto, me
refiero a la enajenación de El extranjero -valga la
redundancia-, la amargura y el cinismo de La caída,
la soledad empática del i:rtédico de La peste. En ~stas
novelas, no se trata únicamente de las elecciones
de una libertad individual puesta en situación, como
postula el existencialismo francés, sino que Camus
piensa esta libertad en relación con los otros. Esa
es la materia de su trabajo, al punto de que toda
acción de sus personajes puede ser concebida,
también, como acción polltica. El Camus
editorialista es el autor de las notas aparecidas en
Combat, durante la resistencia francesa, el Camus
ensayista escribió un trabajo largo sobre Nietzsche;
antes, el famosisirno tratado El mito de Sísifo, y ese
libraco que le valió la polémica con Sartre, El hombre
rebelde. Vale decir, ya desde el vamos, nadie negarla
la .dimensión puramente polltica que Camus
, sitúa en su escritura. Pero yo quiero haliiar sobre

23

cómo opera esto en sus obras de ficción, cómo los
personajes encaran a los otros habitantes de la polis.
No por nada, entonces, e1 existencialismo
articula gran parte de sus planteos a partir de los
cuestionarnientos que inaugura Dostoievski con
el personaje de Iván, en el capitulo de "El Gran
Inquisidor" de Los Hermanos Karamazov, y no por nada,
el giro, "si Dios no existe, todo está permitido", es una
de las sentencias de Los justos, la pieza teatral de Albert
Camus, estrenada en 1949, que cuenta la historia de
un grupo de rusos que, durante la Revolución, decide
ejecutar al duque. No por nada, digo, ya que al margen
de las distintas posturas criticas sobre Dostoievski,
lo que Camus recoge es la idea de que si Dios no rige
nuestro comportamiento -si nada ni nadie lo rige,
en realidad, más que nuestra elección individual-, si
solo nosotros establecemos parámetros para nuestro
comportamiento, cuáles son válidos, y cuáles no, para .
nuestra moral. O quién decide cuáles son válidos, y
cuáles no, para nuestra moral. Y aclaro: no- se trata
de una postura normativa, sino de cuestionar, en
definitiva, los fundamentos de estos parámetros. Y la
respuesta de Camus será la rebelión.

Condición de la literatura es ser polltica, habla desde
y hacia los habitantes de la polis, involucra al otro
en su contemporaneidad. De algún modo, siempre lo
refiere. Objetar una literatura por ser política supone
no entender que toda literatura es una cosmogonía.
Objetarla por no ser política, también. En distintos
grados, lo polltico constituye lá propuesta del autor,
su mirada de mundo. Cortá~ar, por ejemplo, para

�,

'

salvar esta dualidad que se arrastra desde fines del
historias con buenas intenciones sGciales. Y no hay
siglo XIX, opina que en los libros "no hay fórmulas,
reglas a priori. Caligula de Carnus o la ya mencionada
solo soluciones individuales". Bien pensado, los
Los pichiciegos, muestran que la distancia histórica no
problemas aparecen realmente cuando la obra nos
da valor de obra. Que un hecho sea cercano o lejano
parece mala. A nadie se le oturriría decir que Los
al momento en que se lo narra no decide si la obra es
pichiciegos, por poner un caso -esa novela de Rodolfo
buena. Y paralelamente, los amplios temas populares
Fogwill, sobre la guerra de
que le gustaba trabajar a ese
Malvin_as; escrita durante la QUE UM · N ·
A genio escandinavo que fue
guerra, que es una suerte de
Par Lagerkvist, o los casos
documental falso sobre un CERCA.NO O LEIAMO A
de rebelión que re-elabora
grupo de adolescentes que va a MOMENTO EM OUE S L
Carpentier sobre eI Caribe
las islas-, a nadie se le ocurrirta
MARRA NO DECIDE SIL.A. -cuando los escribe 'p ara
decir, pienso, que la novela toca
volverlos canónicosun tema demasiado actual y que OBRA ES- BUENA■
demuestran que el tema tampoco
por eso mismo es imputable.
•
determina la calidad literaria.
Y a la vez, a nadie se le ocurriña objetar La edad de la
Pienso, en suma, que La plaza del diam&lt;1nte, sobre la
inocencia de Edith Wharton, de 1921, por no mostrar
guerra tivil en España, Los relámpagos de agosto, sobre
de forma más explícita el comportamiento de una
la Revolución mexicana, son obras tal1 valiosas como
clase, cuando el corazón de la trama se afinca en
los cuentos de Alice Munro, la narrativa suiza de Max
cómo, subterráneamente, el peso ideológico de una
Frish, la buena poesía erótica.
clase destruye a los personajes. Solo puede hablarse,
entonces, sobre la manera en que opera la tensión
Zizek repara en que la cita de bostoievski -"si Dios
entre las dos dimensiones y en cada obra en particular.
no existe, todo está permitido"- no es textual del autor
Eso que el -crítico mexicano González Torres resumió
ruso, sino (lile fue Sartre en El sery la nada el que divulgó
como "hacer una literatura que no 1e dé la espalda a la
esas palabras para la sentencia, y agrega Zizek, "pero
Historia, pero tampoco se subordine a ella".
el hecho mismo de que esa atribución errónea haya
El parteaguas por todos conocido sitúa, por un lado,
persistido por décadas demúestra que (... ) golpea el
a Rubén Darío, y su desafortunada declaración, "yo no
punto sensible de nuestra edificación ideológica". Zizek'
soy juez de mi Historia", que fundamenta la fórmula
considera una "infamia" el planteo de Dostoievski, y
"arte por el arte". Por el otro, el editorial-famoso de
siguiendo a Lacan, invierte los térmioos - "si Dios no
Emile Zola, "Yo acuso" sobre el caso Dreyfus, y que
existe, todo ~stá prohibido"- al hablar sobre La Ley.
Jean•Paul Sartre retoma al hablar de "literatura
Por otro lado, gran parte de la crítica coincide en que
\
comprometida", para proponer una literatura
"exista o no exista Dios, todo está permitido siempre",
expl1citamente histórica, explícitamente política,
entendiendo por "permitir" todo lo que cabe en la
corno es Los caminos de la libertad -donde Mathew
dimensión de la posibilidad, todo lo que es posible que
no sabe qué hacer con su vida y su cotidianidad es
suceda. En cambio, para Carnus, y esto se ve en Los justos,
arrasada por la segunda guerra. Aunqllf'. en rigor
"lo permitido~ se enraíza en el universo de "lo legítimo":
las palabras de Sartre en la entrevista a Madeleine
lo que es válido o no es válido de acuerdo-con la propia ·'
Chapsal en 1960 fueron "si la literatura no lo es todo
moral. Ysubrayo propia, porque la moral, entonces, una
para un escritor, no vale la pena perder en ella ni una
vez que "Dios ha muerto" no es algo heredado, no son
hora. Eso es lo que yo entiendo por compromiso".
los preceptos de clase que debemos seguir, sino que
Yo pienso que lo político no es un mérito ni un
para Ca1p.us..esas pautas pueden corregirse, cambiarse,
demérito de la literatura. Pienso que lo político la
amoldarse, deben, al fin de cuentas, ser elegidas. Elección
constituye. Está presente tanto en las novelas que
que implica necesariamente un cuestionarniento de lo
se jactan de su vacío ideológico, a caballo de los
anterior. Se trata de una elección individual qÚe apela a
argumentos típicos de Fukuyama, como en aqueUas
toda nuestra lucidez, a toda nuestra conciencia sobre la _

24

POR MOMENTOS U ACCIÓH -ES
PARA C.A.M•S EL CENTRO DEL
DEB.A.TEI SE OPINA SOBRE ELLA,
SE .A.N.A.LlliM SUS PRINCIPIOS Y
F•ND.A.MEMTACIOMES.
situación, y que exige ya'de por si responsabilidad por la
elección misma. Ser libre, para Carnus, es elegir. Yelegir
es, antes que nada, interrogar lo heredado.
Ahora si Sartre, en El diablo y el buen Dios, deja en.
claro que tanto "el bien" como "el mal" son elecciones
posibles; en el mundo de dinámica absurda, tal como lo
conc;ibe Carnus, la rebelión es clave para no acatar estos
parámetros. Y aunque la acción puede en apariencia,
en la lógica arrolladora, disolverse del absurdo, no será
lo mismo que el médico de La peste siga ejerciendo su
profesión a pesar de los miles de muerto~, o que elija
estarse quieto. Lo resume la cita famosa de El hombre
rebelde:
iQué es un homlíre rebelde~ Un hombre que dice no.

Pero negar no es renunciar: es también un hombr~
que dice si desde su primer movimiento. [...] da
-media vuelta. Marchaba bajo el látigo del amo y he
aqul que hace frente. Opone lo que es preferible a lo
que no loes.
La acción, entonces, y muy especialmente, la acción·
hacia-los otros, como anoté al comienzo de este ensayo,
se ubica en el centro de las problemáticas de Carnus.
Por momentos, sin embargo, la propuesta de Camus
puede resultar paralizadora. Sucede en libros como El
exilio y el reino, donde los personajes de los cuentos, en
sirµadones extremas, acaban por neutralizarse y no elegir,
y as! finalmente el libro pierde su profundidad.'Pero en
otros momentos la acción es para Camus el centro -del
debate: se opina sobre ella, se analizan sus principios
y fundamentacioÚes. Esto sucede en Los justos, la pieza
que referí al principio, y aunque quizá sea finalmente
una obra menor, ahí, el modo de actuar es sinónimo de
cómo se construye una moral.
Estrenada en el Théiitre Hébertot en el París de
posguerra, Los justos sucede durante la Revolución
rusa, en 1905, y despliega el comportamiento de los

25

distintos integrantes de un grupo que quiere atentar
contra un duque, Agrego que es esencial que.se trate
de teatro, porque la factura dialógica habilita con más
soltura la discusión, los distintos posicionamientos,
las argumentaé.iones. Muestra, en suma, las distintas
posibilidades de elección. la cita que sigue es del Acto
II, de la edición de Losada:
ANNENKOV: Stepan, aquí todo el mundo te
quiere y te respeta. Pero cualesquiera que sean
tus razones, yo_ no puedo dejarte decir que todo
está permitido. Cientos de nuestros hermanos _
han muerto para que Sf sepa que no todo está
permitido.
STEPAN: Nada de lo qµe pueda servir a
nuestra causa está prohibido.
ANNENKOV (con ira): ¿Está permitido entrar
en la policia y hacer doble juego, como lo proponía
E\'.llo? ff ú lo harías?
STEPAN: Sí, si fuera necesario.
ANNENKOV (levantándose): Stepan,
olvidaremos lo que acabas de decir en
consideración a lo que has hecho por nosotros y •
con nosotros.

Entonces resulta claro cómo "lo permitido" implica lo
moralmente legitimado, pero legitimado por el grupo,
consensuado en la discusión. Ahi se interroga sobre
si el accionar debe seguir los fines de una causa, o si
debe valer por sí mismo, por eso, durante el atentado,
un personaje abandona la acción a la mitad, y otros la
enfatizan
Pero "lo permitido" no es solo lo que habilita el
comportamiento individual, también trata sobre lo
que cada uno permite cj_ue hagan los demás. Yfrente a los
demás que oprimen, que destruyen, que creen que
"pueden permitirselo todo", sin que exista el límite
de la otredad, Camus responde con rebelión. Una
rebelión que se re¡pila grupalmente y que ~pera en
consenso para establecer su propia moral. Insisto en
esto: en que Los justos es una obra tnenor, está más
cerca de un ensayo argumentativo que de una pieza
teatral, y es una pieza a la que pueden impugnársele
muchas cosas pero he querido señalar ese diálogo
porque retoma literalmente esa sentencia de
Dostoievski y demuestra así c;ómo el autor francés

�• ALFOMIO llAMCIL C811lli

1

1

piensa la acción. Una acción que en él siempre será
política, porque es entendida como acción-hacia. los-otros.
Hay algo más. El hecho de que Camus pone
literalmente en escena personajes que eligen la
muerte. Ya no se trata de elegir solo con el accionar
de la vida, sino también en operar sobre nuestra
muerte. La cita que sigue también es·, de Los justos y
el lector reconocerá ideas que hacen eco con El mito

de Sísifo.
STEPAN: Yo también tuve vergüenza, una
sola vez, y pm:. culpa de los demás. Cuando me
. azotaron. Porque me azotaron. iSabéis lo que es el
látigo? Vera estaba a mi lado y se suicidó en señal
de protesta. Yo he seguido viviendo.

La literatura de Albert Camus poco tiene que ver con
establecer una norma: plantea situaciones extremas
y plantea también algunas de las reacciones posibles

en esas situaciones. Por eso más arriba hablé de sus
novelas como hipótesis de comportamiento, y por
eso más arriba indiqué también que una literatura
que coloca al otro en el centro de su problemática,
en el centro de su accionar, es una literatura que se
inserta en una dimensión ética.

Qué le pasa a ~n110mbre que mata "porque hace
calo,r". o cómo un médico intenta rescatar a los
otros de una muerte inevitable. Estas preguntas de
Camus enlazan un cuestionamiento, un dinamitar
constante las reglas que heredamos, develan que
nuestro accionar es siempre un accionar elegido, y.
que debemos responsabilizamos por esta elección.
Y al margen de las objeciones o apegos que cada
lector tenga con los escritos de Albert Camus
seguir dialogando con su obra, a más de cien año~
del nacimiento del autor, es lo que vale.

,.

26

e

'

..
1 cinco de enero de 1960, falleció Albert

EL PENSADO~ QUE EM AQUEL

• "Camus en un accidente automovilistico,
cuando se dirigía a París. Viajaba en un
coche deportivo marca Vega, del que era propietario
y conductor Michel Gallimard, su editor. En
ese momento se encontraba en la cumbre del
reconocimiento mundial, y había recibido el Premio
·Nobel de Literatura tres años antes, en 1957. El
¡¡ccidente fue fatal por necesidad, pues el vehículo
era conducido a gran velocidad y seguramente
ésta fue la causa que _impidió al conductor evitar el
choque, estrellándose de frente con un árbol a un
costado del camino. El impacto fue tan terrible que
el motor se desprendió del automóvil y quedó a m1:os
25 metros de distancia. Esto basta para percatarse de
la alta velocidad que 1levaba el vehículo al producirse
el impacto._ Hacemos mención a tod~ esto porque,
en atención a las circunstancias en que se produjo

TIEMPO SE- ...A.BÍA O UPADO DE
AM.A.1,lli LA M.4TURAI.Eli DE

27

LO .ABSURDO Etll LA 'YIDA NU•

M..A.M.A, PERDI LA 'YIDA EM UM
AC~DEM'l'.E O E FUE, PRECISA•
MEMTE, ABSURDO.
el accidente, no puede dejar de calificarse como
un suceso absurdo, pues quizá si el conductor
hubiera actuado con más .prudencia, el accidente
pudo haberse evitado. Así, el pensador que en aquel
tiempo se había ocupad-o de analizar la naturaleza de
lo absurdo en la vida humana, perdió la vida en un
accidente que fue, precisamente, absurdo.

•

,

�'

.
•

..

;'

ii
J

/

l
1

•

(

¡l.

En la obra de Camus, El mito de Sísifo se ocupa dd
estudio del absurdo. Este libro se publicó en Francia
el año de 194 2,1 y se tradujo al español en 1953. En las
páginas iniciales se expone el tema a desarrollar:'lo
absurdo y el suicídio: Éste se realiza porque la vida se
c0nsidera sujeta a lo absurdo, "Quienes se suicidan
-escribe Camus- suelen estar con frecuencia seguros·
del sentido de la vida." Yun poco más adelante: "En el
apego de un hombre a la vida hay algo más fuerre que
todas las miserias del mundo. La condena del cuerpo
equivale a la del espíritu y el cuerpo retrocede ante el
ruúquilamiento. Adquirimos la costumbre de vivir antes
de adquirir la de pensar". Una tercera cita de Camus nos
ofrece en cíerra manera la conclusión del pensamiento
expuesto: "El que se mata considera que la vida no vale la
prna de que se la viva: he aquí una verdad indudable, pero
infecunda, porque es una perogrullada." El desarrollo de
estas ideas se cumple a lo largo del libro, en varias partes:
"El razonamiento absurdo", que comprende cuatro
capítulos; "El hombre absurdo", con tres capítulos; "La
creación absurda", también con tres, ydos partes más: ·EI
mito de Sísifo" y "La esperanza" y "Lo absurdo en la obra
de Franz Kafka". En lo que sigue vamos a ocuparnos sólo
de esta última parte.
Al principio de su exposición, Camus afirma que el
arte de Franz Kafka está hecho para que el lector relea
lo escrito. Esto lo di~e porque no todo lo expuesto por
Kafka en sus obras revela fácilmente su contenido, bien
porque el texto no es lo suficientemente claro, o porque
es fácil que el relato conduzai a una doble interpretación.
Y esto ocurre, dice Camus, porque Kafka escribe sus
obras en forma simbólica. Y aqul el problema no es sólo
que lo simbólico sea de dificil interpretación, sino sobre
tocio porque los simbolos suelen contener más de lo ~e
I El mito de Sí~fo se publicó en español junto con otro libro: El lwmbre
rd,ddc, traducción de luis Echcvenia, Buenos Aires, Ed. _Losada,1951

el autor quiso decir. Ante esta circunstancia, dice Camus,
el lector debe limitarse a leer a Kafka aceptando su juego,
sin pretender descubrir sus ·corrientes secretas".
En El proceso, el personaje,llamado José K, es acusado
pero no sabe de qué se le acusa. Ante esta sítuación,José
K. está dispuesto a defenders'e, perd" no sabe de qué. Él
sigue su vida y sigue el proceso. Nunca protesta y cuand~
lo visitan dos hombi;es correses y bien vestidos, acepta
irse con ellos. Lo lfovan a un lµgar apartado y ponen su
cabeza sobre una piedra y lo degüellan. Antes·de morir,
sólo dice: "Como un perro.",
· Nada perrurba aJosé K. Todo le parece natural, tocio
es sencillo, todo es aceptable y n\lnca protesta por una
situacióD. trágica que va ágravánd9se a medida que
avanza la histotia. Es tah trágica, que conduce a la muerte
del personaje. La historia es en el fondo, absurda. Camus
afirma que en el proceso todo el simbolismo conduce a
entender que es la misma condición humana lo que en
este libro se muestra:
.
Sin embargo, el desenlace se presenta como algo
inusitado. No sólo la m¡,erte imprevista de José K. se sale
del "orden" al que se somete la historia, pues la lectura
de lo que ocurrirá a este singular personaje conduce a
aceptar que la falta de sentido rige esta narración. Y de
pronto, se nos prese,nta el acontecimiento inesperado
de la ejecución _de José K. No sólo es sorprendente
la muerre del protagonista, sinó que también lo es el
procedimiento como se cumple la ejecución. Este suceso
violento contradice todo lo ocurrido antes en el proceso,
es decir, en la novela. Nada se dice al respecto y pareciera
que Kafka optó por esta vía ya que de otra manera el
proceso seguiría ininterrumpidamente en el tiempo,
hasta el fallecimiento natural del personaje. Imaginemos
que el novelista optara por dar un salto hacia el futuro
y nos muestra a José K. anciano, acudiendo á los
requerimientos impuestos por el proceso. Pero quizá
esta visión de ancianidad de José K no se contaba enn;e

científico y sin concluir. El segul\do, en ru:rta medida,
las expectativas de Kafka. Sin embargo, y tomando en
explica. El proceso diagnostica y El castillo imagina un
cuenta que estamos analizando la visión de Camus sobre
tratamiento. "Y si entonces nos preguntamos ia dónde
la obta de Kafka, es extraño que el crítico estudioso de la
conduce esto?, la respuesta de Camus es clara: "Pero el
obra del autor checo, nada diga al respecto. Aceptamos
remedio que se propone en él (en el tratamiento) no cura,
que Camus considere tácitamente que la ejecución de
lo único que hace es que la enfermedad entre en la vida
José K. sea otra manifestación delo absurdo en El proceso.
normal" Es decir, e¡¡to es otra manifestación del absurdo.
Pero en el texto de Camus sí hay, una reflexión sobre
La tercera obra de Kafka ,comentada por Camus es
El proceso: "Nunca se asombrará Uosé K.] bastante
La metamorfosís. Aquí la traducción ~ere de la imagen
de esa falta de asombro. En estas contradicciones se
conocida por los lectores en español de esta narración,
reconocen los primeros signos· de la obra absurda. El
pues el rítulo se refiere al cambio q]!e sufre el viajante
espíritu proyecta en lo concreto su tragedia espiritual.
de comercio: una mañana al despertar, ve que se ha
Y no puede hacerlo mediante 1,ma paradoja perpetua
convenido
en una alimaña, una cucaracha. En el texto
que da a los colores el poder de expresar el vacío y a los
gestos cotidianos la fuerza para traducir las ambiciones ' de Camus la metamorfosis conviene al personaje en una
araña. Esta historia igualmente está sometida al absurdo,
eternas."
y es sorprendente que el personaje, convenido en un
La otra novela, El castillo, es también manifestación de
bicho, se preocupe porque a su jefe no le va a parecer que
lo absurdo, pero esuna historia completamente diferente.
no se presente ese día en la oficina.
El personaje ahop sólo se llama K. Es agrimensor y recibe
La condición absurda impera en las narraciones de
del castillo un nombramiento para que desempeñe
Kafka. Alo cotidiano se le añaden elementos singulares
esa profesión. Pero nunca es recibido, ni se cumple el
que lo distorsionan. A lo normal se mezcla, de modo
propósito de lograr hablar con la jerarquía presente en
natural, algo que-perturbá su condición cotidiana.
el castillo. Nunca lo logrará y lo absurdo radica en que
Este choque entre lo inesperado y lo estable; entre lo
habiendo sido llamado a desempeñar un trabajo, nunca
extraordinario y lo regular, ocurre en lo calificado como
es recibido en su interior. Albert Camus plantea la
absurdo. Pero además, lo absurdo se testimonia en la
posibilidad de que lo que se desarrolla en esta historia
insensibilidad dé los personajes que lo padecen. Ni José
del castillo sea una teología, es decir, la simbología que
K., en El proceso, se sorprende porque una circunstancia
se desenvuelve a lo largo de esta historia es la búsqueda
inexplicable someta su destino a un acontecer jurídico
de Dios, o mejor, un encuentro con él. K. nunca lo
donde tooo transcurre sin sobresaltos ni angustias del
logra y toda la novela es la historia de ese propósito. El
que lo padece.
castillo inexpugnable, es solitario y grandioso, y no
En El castillo, el agrimensor es llamado al supremo lugar
ofrece vías de comunicación. Segün Alberr Camus, en el
que todo lo ordena, pcro curiosamente no es recíbido ni
universo kafkiano habita la esperanza. Pero ocurre que
hay respuestas a sus planteamientos. YGregario Sarnsa,
El proceso y El castillo, "no marchan en el mismo sentido",
el protagonista de La metamorfosis se convierte en un
pero se complementan. "El insensible progreso que se
bicho, y fuera de la sorpresa inicial derivada del cambio,
puede advenir del uno al otro simboliza una conquista
nadie se perturba por ello, y los parientes y habitantes
desmesurada en el orden de la evasión. El proceso plantea
del lugar donde ocurre la met_amorfosis, agreden a ese
un problema que resuelve El castillo en cierra medida.
insecto de tamaño mayüsculq. Esta desmesura en el
El primero describe, de acuerdo con un método casi
ámbito de lo cotidiano, actuante en la obra de Kafka,
U. COIIIIDICl6M ABSURDA IIM• "nes transporra -dice Alberr Camus- a los confines
del pensamiento humano.• En efecto, lo absurdo de
PERA 11111 LAS MARRÁCIOMES DE las situaciones kafkianas es conducirnos a situaciones
lliFlli. A LO COTIDIAIIIIO SE IE límite donde sólo queda aceptar la condición peculiar de
este destino. Pues el mundo alucinante de Franz Kafka
AÑADEIIII EIEIMEtl!TOS SIMCUU.• nos enfrenta a nosotros mismos, segün la condición
imperante en nuestro tiempo. •
RES OUE 10 DISTORSIOMAM■ ,

es

. 1

'

..

•

29

�EN
·1

CENTENARIO
DE

'''

ALBERT
CAMUS
•

• IILYIA MUARII

¡

Belcourt; esto le permitió animar a los profesores y
auxiliar a los alumnos estudiosos y dedicados sin
importar sus condiciones económicas, i?U raza o
clase social.
Al fin logró Camus obtener una beca para el
Instituto de Argel. En esa época juvenil alternaba el
estudio y el trabajo con el deporte al aire libre. Vivía
un momento de vitalidad y alegría, y no le importaba
la pobreza y la miseria a su alrededor. Paseaba en la
playa, leía, meditaba, jugaba futbol.
Durante un corto periodo experimentó el marxismo,
luego se inscrib'i? e¡¡ el partido comunista, pero le fue
fiel por poco tiempo ya que debía.desarrollar su tesis
doctoral_ sobre las relaciones entre el helenismo y el
cristianismo, apoyándose en Plotino y en San Agustin.
Esa tesis debía ser la primera contribución a una
carrera universitaria y tuvo que abandonarla porque
su salud quebrantada así se lo exigió.
Sin embargo funda con un grupo de amigos
L'Équipe, donde se posiciona como actor y acopla
obras no escénicas. Escribe y dirige en colaboración
La revuelta en Asturias, narrando lo ·sucedido en esa
región española en 1934. Tres años más tarde aparece
su primer libro, Anverso y reverso, y en el misino año
edita un con)unto de ensayos poéticos, Bodas, que
hablan de la vida argelina, en donde la fogosidad
y la emoción hacen brotar los placeres y el goce
del cuerpo, insinuando la aflicción nostálgica de la
muerte y la decadencia que se van a reflejar a través ,
ue hijo de una modesta familia de
de sus escritos, crónicas y artículos, dando razón de
inmigrantes. Su padre Ll.1c;ien Camus, nacido
su independencia y de su firmeza i'nquebrantable.
en la Alsacia francesa, trabajaba en un viñedo
En 1938 concluye Calígula, que no se edita de
como caporal. Murió a los veintinueve años en la
inmediato
sino hasta 1945, fecha en que Gérard
batalla de Mame, en la primera guerra mundial,
Phiiipe lo representa en Parí¡. En 1940, después de
cuando su hijo Albert apenas tenía ocho meses de
un efímero matrimonio, se muda a París. Luego se
' edad. Su madre de origen español, Catalina Sintes,
traslada a Argelia, pero de inmediato tiene que salir
fue una mujer analfabeta que al enviudar se ubicó
porqu~ ha sido rechazado por el gobierno general a
en un barrio marginal de Argel, en Belcourt. La
causa·de su postura en los conflictos norafricanos.
familia Camus en esos años también se componía
Regresa a París y entra a la redacción del periódico
de su abuela, un tlo y un hermano mayor. La madre
Paris,Soir. En 1942 publica El extranjero: tuvo un éxito
española._trabajaba como servidora doméstica: vivía
extraordinario. En esa época Camus toma parte en la
con pocos recursos económicos. El futuro para
resistencia y publica en la prensa El mito de Sísifo; en
Albert no era prometedor porque estaba hundido en
el siguiente año aparece en forma de libro. También
un medio de pobreza e ignorancia. Afortunadamente
publica en la Revue Uvre la primera de las Cartas a un
en la escuela pública tenían un sistema educativo
amigo alemán. La segunda carta aparece en 1944. La
francés del que estaba orgullosa la tercera república,
tercera y la cuarta se juntan con las dos primeras
y su método se había aplicado en las colonias de

F

31

�•

1

'

·11

i ,.

integrando un libro. En 1945 escribia dictámenes para
~ Gallimard, donde toma la ditección del di.Jio Combat,
órgano de la resistencia. Muchos artículos aparecidos
,entre 1944 y 1947 en este periódico no tienen su finna,
pero se incluyen en los tres tomos de Actualidades. La
vida de Camus se acelera, urgido por las injusticias
que tiene que denunciar, siempre con objetividad y
sin arrebato 0 En esta misma,época la actriz María
Casares estrena en el teatro El malentendido. Yun aflo
más tarde se estrena Calígula.
En la posguerra surge una grave desilusión causada
por la "inculpabilidad del hombre" en la eitensión del
mal. Yya en 1947reitera su confianza en el hombre tal
como es. ·Esto se relleja en La peste.
En la primera representación de Los justos el papel·
femenino central lo asumió María Casares (1949);
este drama se basa en el asesinato del gran duque
Sergio por las organizaciones _revolucionarias rusas
en 1905. Los justos fomentan el terror para derribar al
corrupto régimen zarista. Su estrategia es el crimen.
Aquí Camus desarrolla la intimidad sangrante de dos
justos, Kaliayev y Dora.
En 1~51 surge El hombre rebelde, brillante ensayo
sobre rebeldía y revolución en la historia. Este hbro
provocó una polémica y defraudó a los seguido~es de
la fórmula Camusaabsurdo. Al año siguiente nuestro
autor viaja por Argelia y trabaja con el espíritu
abierto,.acicateadq_por la crisis sin alivio contra el
mal. En ese mismo año abandona la Unesco. ,
·De la dirección de lo.s kstivales de Angers en 1953 se
encarga Camus. Adapta Los espíritus de Pierre de Latibey,
La devodón a la cruz de Calderón de la Barca, y, para esos
mismos festivale~, El caballero de Olmedo de Lope de Vega
(1957). En esa época 1~ actividad de Camus se reduce
a alegatos periodísticos contra acciones injustas que
inciden sobre una conciencia que ha retenido la atención
de los consumidores de periódicos.
Aparece la historia del señor juez-penitente JeanBaptiste Clemence en 1956, titulada La caída, y el
año siguiente se presenta la colección de seis relatos
bajo la denominación general de El exilio y el reino que,
según Roger Quillot, fue su primer proyecto y data de
1952. En 1957 recibió el Premio Nobel de Literatura
que distingue al escritor que ha producido la obra
· idealista más destacada. Albert Camus fallece en
un accidente automovilístico eI 4 de enero de 1960.

hija de Asopo, Egina, fue secuestrada por Zeus. Asopo
se desconcierta cuando se entera de la desaparición
LÁ YIDA COMTEMNRÁMEA, SE
y se lo comunica a Sísifo. Éste sabía del secuestro y
CARACTEPIZ4M NR DAR RES■
se comprometió con el padre de la joven raptada a
intervenir, con la condición de que proveyera de agua
PUESTAS A LÁS CUESTIOMES MÁS
a Corinto. Esto le valió que lo enviaran al infierno.
PROFUMDAS Y COMPUIAS OIE
Según Homero, Slsifo había encadenado a la Muerte,
pero Plutón no pudo soportar la exhibición de que su
UM CRUN HUM.AMO PUEDAPLÁM• .
imperio estuviera desierto y silencioso. Así es como
TURSE.
tuvo que intervenir Zeus para liberar a.la Muerte.
Pero Sísifo, antes de morir quiso poner a prueba el
'
amor de su mujer. La aleccionó para que no realizase
los ritos funerarios, y que arrojara su cuerpo en medio
Había cumplido 47 años de vida.
de la plaza pública, sin _sepultarl'o. Slsifo se ofuscó
A cien años de su m1cimiento, Camus sigue
al encontrarse en los infiernos por una obediencia
siendo un personaje fascinante desde la mirada-del
antagónica al amor humano: muere y cuando llega a··
pensamiento occidental dd siglo xx.
los infiernos, Hades se lo reprocha. Sísifo acusó a su
mujer y pidió pemiiso al dios para subir a la tierra para
eastigarla. El dios se lo concede. Cuando Sisifo regresó
a la tierra, disfrutó intensamente de~undo, vivió
El mito es un legado de la infancia, de la inteligencia
larga y gozosamente, no quería regresar al mundo de
griega. Se podría decir que el hombre primitivo
• las·tinieblas. Lo hizo mucho tiempo después cuando
puso en movimiento su imaginación en un afán
Hermes bajó a la tierra y lo depositó en los infiernos
sobresaliente de comprender muchas cosas sin tener
donde lo esperaba la gran roca. El castigo de la
idea pero sin dejar de crear imágenes. El ¡nito pretende
1
roca tenía la finalidad de mantener a Slsifo siempre
sintetizar una parte de la realidad y un conjunto de
ocupado, para evitar que urdiera otras fechorías.
problemas de modo que cada cosa o problema estén
Camus busca a propósito un mito en donde encarnar
allí representados en su individualidad o totalidad en
sus
pensamientos y lo encuentra en la historia de Sísifo.
lo que los une y los diversifica. Carlos Sainz de Robles·
Lo importante para Camus es la lucha del hombre justo
y Rodríguez nos dice: "El mito sirve a la obra literaria
contra la p~breza, contra el mal y encuentra en ese mito
de Camus para intentar los resortes de la vida, para
al héroe del absurdo. ¿Yqué es el absurdo? El absurdo es
apretar el Universo, para hacer urgente el problema
una forma de vacío, de la nada, de la náusea sartreana.
de los hombres, para abatir sobre ellos La peste y el
En este tema del absurdo hay un cruce con Heráclito,
absurdo y forzarles a reaccionar. En este sentido cabe
un filósófo griego enigmático llamado "el Oscuro", al
decir que el mito opera como un foco que ih1mina el
que le gustaba formular frases oraculares: "ni dice del
sector urgente de la realidad y crea un cono de luz
todo ni oculta su sentido, sino que lo manifiesta por
que todos estamos obligados a ver."
un indicio". Heráclito no cree en cosmogonías: "El
El origen del mito de Sísifo es -por supuestomundo es, fue y será siempre lo que es ahora, y el fuego
muy anterior al de Camus. Los mitos están presentes
propórciona una especie: de slmbolo de su naturaleza."
en la vida contemporánea, se caracterizan por
H mundo según .él se podrla definir con sus dos
dar respuestas a las cuestiones más profundas y
principios: todo nace de \a lucha o la guerra y todo fluye
complejas que un grupo humano pueda plantearse.
de la misma manera. Camus nos dice que la dicha y el
Sísífo era el más sabio y prudente de los hombres
·
absurdo son dos hijos de la misma tierra, los contrarios
pero se dedicaba al-bandidaje. Se le censura por su
son inseparables, no puede existir el uno sin el otro.
ligereza hada los dioses, ya que abrió su boca de
Hay personas que conocen el absurdo pero no
más y confesó sus secretos. Difieren los juicios que
quieren esforzarse luchando contra él, valen más los
ma,odaron a un trabajador inútil a los infiernos. La . 1

LOS MITOS ESTÁM PRESEMTES EM

.

t

1
1

i
33

prejuicios que el conocimiento. Sin embargo debemos
considerar que el mundo es limitado y hostil, pesa
demasiado la carga para soportarlq. En este caso,
hay que tener voluntad y exigirse a sí mismo el acto
de rellexionar. lQué sentido tiene esta actitud? Se
descubre que la vida carece de significado. Para
Camus el absurdo está.en su campo, excluye todo
juicio excepto el suyo. En su universo literario, en
su propia escritura de~ostró cómo podría enfrentar
esa posición. Sísifo desafió a los dioses, su odio a la
muerte ,y su pasión por la vida lo llevaran a que todo
su ser no concluyera nada: lo privaron de una vida
feliz 'f placentera. Sabemos, sí, que lo sentenciaron a
empujar una roca enorme hasta la cúspide del monte.
Pero ya la roca en ese espacio y_con su propio pe~o
se deslizaba hasta caer en la base del cerro para
'que Sísifo volviera a empezar. Pero aqul aparece un
drama: para el pensamiento y la razón la vida no tiene
sentido; la experiencia de la vida, la sensibilidad, "el
golpe animal" advierten que la vida merece ser vivida,
que el absurdo y la dicha son dos caras de una misma
realidad. Como ya dijimos, Sísifo ha despreciado a los
dioses del absurdo, acaricia su roca, la hace su destino
y encuentra su felicidad ..Para ello ha sido necesario
ser con~ciente para comprender el absurdo y luchar
contra él.
El filósofo tiene que ver con el conocimiento de la
esencia y -según Heidegger- así puede evitar las
verdaderas dificultades. Camus fue un buscador de lo
auténtico que se encuentra siempre en el trasfondo:
eso es· a lo que tenemos que atenernos. También
niega la existencia de cualquier divinidad al igual
que Heráclito y Sísifo. _El hombre del absurdo dice
si y entonces su esfuerzo ya no cesará. Elige superar
ese martirio porque se da cuenta: cada dia tiene
más fuerza, su mente libera su ceguera, su tensión.
Hundido en sus pensamientos vuelve a la brega
reconociendo su condición miserable y admitiendo
que ias verdades se ahuyentan al ser reconocidas.
Todos los seres humanos tenemos siempre que
enfrentarnos a una roca y elegir entre la dicha y el
absurdo , Slsifo pretende crear un mundo en que
habrá de suprimirse a los dioses y subir la roca.
Conforme y confiado porque "todo está bien", no
requiere de alguien que lo ditija. Ha llegado a la cima
con su esfuerzo y eso al fin lo instala en la dicha. •

.

•

�CARTA Asu
MAESTRO
• Tllila"16M it1 M1ca11. COl'AD•••u

19 denoviembrede1957

~uerido señor Germain*
Dejé extinguirse un poco el ruido que me ha acompañado durante ~stos días
, '
antes de venir a hablarle con el corazón en la niano. Se me ha hecho objeto de uh
gran honor, que yo no he buscado ni solictta~o. Pero cuando escuché la noticia,

mi primer pensamiento, después de mi madre, ha sido para usted. Sin usted, sin
.1

esa mano afectuosa que le tendió al niño pobre que yo era, sin sus enseñanzas y
su ejemplo, nad¡¡ de todo esto habría ocurrido. No estoy hecho para un mundo
con este tipo de honores. Pero éste al menos me da la oportunidad de deci¡Ie' lo
que ha sido y sigue siendo para mí y para asegurarle que sus esfuerzos, su trabajo
y el corazón generoso que usted entrega todaVÍa viven en uno de sus pequeños

pupilos; a pe;;ar de la edad, él no h! dejado de ser su alumno agradecido. Lo
'
abrazo con todas mis fuerzas.
,
Albert Camus

*B autor de El milo de SísirO pronuncio dos discursos en Estocolmo (diciembre de 1957), L'no, al recibir el Prcmio_'.'1:obcl
Vd ptro en la uru,·ersidad de Upsala (E! artista_,, su tiempo). De inmc&lt;liató la editorial, Gallimird reunió amb0s tcxiOs
y los publicó en un volumen titulado Disrnrsos dr Sucóa. E) nOvdisfa.y ensayiSta argdino-[rancés se los clecli~ó a Louis
Gemuin. su pro~cc;or de prim!ra enscílahza, su guía inohidablc·cn años de penuria y csfuérz.q:t vision,,r~os .

.•

Futntc

Camus,,-\lben (2013). lt P'CT'lidho,nme (Folio 3320) Pans: Gallimard. p. 372.

35

�-

r

CARNETS
• .ua■llT ~AM•S

.,
I está a gusto en la sinceridad. Muy raro.

E

*"*

Cuando joven, yo pedía a los seres más de Jo que pódían darme: una amistad continua, una
emoción permanente.
Ahora sé pedirles menos de lo que pueden dar: una compañía sin frases. Y sus emociones,
su amistad, sus gestos nobles, conservan a mis ojos su valor entero de milagro: un puro efecto
de la gracia.

¡

Ver Grecia. Espíritu y sent-i.miento, gusto de la expresión, como pruebas de decadencia. La
escultura griega decae cuando aparecen la sonrisa y la mirada. La pintura italiana 'también, con
el siglo XVI de los "coloristas".
Paradoja del griego, gran artista sin quererlo. Los Apolos dóricos, admirables, porque no
tienen expresión. La expresión era dada únicamente por la pintura (lamentable). -Pero
desaparecida la pintura, queda la obra de.arte.

La necesidad de tener razón es signo_ de espíritu vulgar.

'

,

,

•

....

No se piensa más que con la imagen. Si quieres ser filósofo, escribe no';'.elas.
Al atardecer, dulzura del mundo sobre la babia. -Hay días en que el mundo miente, días en
que dice la verdad. Dice la verd;d esta tarde -iy con qué insistente y triste belleza!
La muerte que da al juego y al heroísmo su verdadero sentido.

Me parece que voy saliendo a flote poco a poco.
La dulce y recogida amistad de las mujeres.

***
Esos atardeceres en Argel en que las mujeres están tan guapas.

i

. Cada vez que oigo o leo un discurso político, me asusta el hecho de no encontrar en él nada
que tenga un acento humano: siempre son las mismas palabras que van repitiendo las mismas
mentiras. Yen el hecho de que los hombres se acomoden a ellas, de que la cólera del pueblo no
haya roto todavía a los fantoches, veo la prueba de que los hombres no conceden importancia
alguna a su gobierno, y de que realmente juegan, sí, juegan con toda una ~arte de su vida y de
sus intereses, por así decirlo, vitales.

....

,,.,,
Que la vida es la más fuerte -verdad, pero principio de todas las cobardías. Ostensiblemente
es preciso pensar lo contrario.

....

Error de una psicología de detalle. Los hombres que se buscan, que se analizan~Para conocerse,
afirmarse. La psicología es acción _'._no reflexión sobre si mismo. Se detemúna uno a lo largo
de la vida. Conocerse perfectamente es morir.

La otra tapadera: hay que-ser sencillos, verdaderos, nada de literatura -aceptar y darse. Pero
nosotros no hacemos más que eso.
Si uno;está muy persuadido de su desesperación, es preciso actuar como si se esperase -o
matarse. El sufrimiento no da derechos.

Las filosofías valen lo que valen los filósofos. Cuanto más grande es el hombre, más verdadera
es la filosofía. •

....
/Intelectual? Sí. Y no hay que renegar nunca. Intelectual• aquel que se desdobla. Eso me gusta.
Estoy contento_de ser ambas cosas. "iQué si puede unirse e_so?" Cuestión práctica. Hay que
aplicarse a ello. "Yo desprecio la inteligencia" significa en realidad: "No puedo soportar mis d11das."
Prefiero tener los ojos abiertos.

36

Fuente

Camus. Albert (1973). Carnets en Obrascompktas Ensayos, Tomo ti. Traducción y prólogo de Julio Lago Alonso. Primera
reimpresión (Biblioteca Premios Nobel). México: Aguilar.
' ,

37

�CronoIÓgía
[EMTORMO POLiTICO Y CULTURAL DE CAMUS]

1111 Inicio de la~ luchas por la independencia de Marruecos y de Túnez.

1114 Inicio de la primera guerra mundial.

El diablo_y el buen dios de Sartre.

Los sótanos del Vaticano de André Gide.

IIU El viejo y el mar de Emest Hemingway.

112• Los monederos falsos de Gide.

'

1113 Muerte de Stalin. Aparecé la "nueva novela" en Francia.

La tentación de Occidente de André Malraux.

1132 Crisis econórrÍica en Francia.

Inicio de la guerra de Argelia (hasta 1962).

La condición humana de Malraux recibe el premio Goncourt.

Los mandarines de Simone de Beauvoir.

113• Vuelve a ocupar Alemania la zona de la Renania.

l

Victoria del Frente popular en Francia.
Guerra civil en España.

•

1137 Proyecto Blum-Viol~tte sobre el derecho al voto por parte de los musulmanes

1140 _Los ejércitos alemanes invaden Francia.

1111 Autodeterminación delos argelinos.
IIM Crítica de la razón dialéctica de Sartre.

•

IHI

Plenos poderes al mariscal Pétain.

Los biombos de Jean Genet.

IHl Independencia de Argelia. O

1143 Desem~arco de los aliados en África.
•

de Budapest.

1118 Regreso político del general Charles de Gaulle a Francia. Quinta república francesa.

'
1131 Inicio de la segunda guerra mundial.:
'

IIH Independencia de Marruecos. Crisis del Canal de Suez. Aplastamiento de la revuelta

. 1117 Batalla de Argel

1138 Acuerdo de Múnich.
La náusea de Jean-Paul Sartre.

'

1111 Tristes trópicos de Claude Lévi-Strauss.

La era del recelo de Nathalie Sarraute.

argelinos .
•

'

Las gomas de Alain Robbe-Grillet.·

1114 Fin de la guerra de Indochina.

1133 Hitler asume el poder en Alemania.

1

'

Esperando a Godot de Samuel Beckett.

1

1128 Los cvnquistadores de Malraux.

•

El ser y la nada (filosofía,) y_ Las moscas (teatro) de Sartre.

1144 Desembarcan los aliados en Norrnandia. Liberación de Paris.

,

•

Apuertas cerradas de Sartre.

1141 Capitulación de los alemanes. Fin de la segunda guerra mundial.
Aviones norteamericanos arrojan bombas atómicas en Hiroshirn~ y en Nagasaki .

. 1145 Empieza la guerra de Indochiná.
1147 Surgen la cuarta república francesa y la llamada "guerra fría".
Fuentes

~as criadas de Jean Genet.

Camus, Albe~ (2012). L'Étranger, dossier par Métiam Kotichi, lecture d'image par Agn~ Verlet (Folió plus classiques
40). Patis: Editions Gallirnard.
Camus, Albert (20ll} La Chut&lt;, dossier par Sophie Doudet, !ecture d'image par Alain Jaubert (Folio plus classiques 125).
Pans: Edicmns Gallimard.
'

1148 Las manos sucias de Sartre.
IISO Guerra de ¡:::orea.

•

•
38

39

�POHÍÁ

ero no l og í a1v1DA Y OBRA .DE CA.MUS]

Ultramarina
O IMCRID ■RIMC.U

'

1913 Albert Camus nace en Mondovi (Argelia).
104 Entra al Gran Liceo de Argel

•

in•

•

Esa chica ochentera ya no desgarra el pomo encaje de su falda
con ávido llanto ha sabido bordarse las pasiones de un atardecer

Se inscribe en la clase de filooofla.

sobre el tapiz, resiste al sol con la nieve

1937 Publicación de Anvusoy reverso (ensayo). •
&lt;

1938 Se inicia como periodista en Alger Rt¡,ublicain.
' de salud
1939 Camus se suma a la movilización, pero es ciado de baja por razones
,
Publicación de Bodas (ensayo).
'
IM2 Publicación de la novela El extranjero yde El mito de Sisifo, ensayo sobre el absurdo.·

separado- vive en Oran.

de la falsificada historia de un asno de ojos azules
bebemos alcohol negro para opacarnos la intimidad
la posible tristeza

malentendido.

IM7 B 10 de junio publica La peste con gran éxito.

yo me meto en los sueños del rock

IM9 Estreno de Los juStos.

en los sueños debajo de su falda que huele a amapolas frescas

....

'
Publica sus artículos políticos bajo él' titulo Actualidades.

19al Ap¡q-ece El hombre rebelde, ensayo que suscita numerosas crtticas en el medio intelectual.
19N P¡¡blicación de El vuano (selección de textos). ·
19H Colabora regularmente en el.hebdomadario L'Express.
19H Publicación de La calda (relato).
19a7 Publi.éacióri de El exilioy cl reino (selección de novelas cortas) y de ~ sobrela

.

guillotina en Rrjlcxioncs
. sobre la pena de muate ( coescrito con Arthur Koestler). Le otorgan
el Premio Nobel.
t

y festejamos juntos la belleza del vicio
de las horas extras

1944 Codirección de la revista clandestina Combat. Publica dos piezas teatrales, Caligula y El

J

se desnuda hasta la rodilla

Empieza la fama. Camus se encuentra en Francia núenrras su esposa -de quien se ha·

...

1:

blancura sus muslos

19H Esctibe El primer hombre, texto autobiográfico.
19a9 Adaptación al teatro de Los poseídos, \lovela de Dostoievski.

INe Muere Albert Camus en un accidente automovilístico.
19M .Publicación póstuma de El primer hombre, texto inconcluso. e

Fuente

Camus,Albert (2012). La P&lt;51&lt;, dossier par Marianne Hubac (Classico Lycée 90). Paris: Éditions Belin/ Éditions Gallimard

40

llegas chorreante, enceguecedora y yo corro, corro, corro ...

�••■sfÁ

Mestiza
e IMCRID ■RIMCAI

Cuatro poemas
e ■•HM•HCA

¿Cuánto me recuerdas luengo silencio
de paz anhelada?

I

· eres una isla
o piedra volcánica
Hay que encender
armados
violentos

las sombras
sin apagar la noche:

fantasmas
cuando la oscuridad
eres el tiempo y llanto que trastocó la sangre
dame de tu tumba una flor
dame el mapa de tu provincia más antigua
quiero tus ojos emplumados
para mi ataúd blanco y ver la vía láctea.

es misterio
toda sombra es su luz,
cada ceguera su amparo.

�III

II

Todo río vuelve

Corre el río
que nadan peces
que riega raíces
se nace plantas
se seca flores
se vuela polen.
Todo es siempre lo otro y
su más acá y allá de sí,
pero en este único ahora:
en este desgarro
que no cabe en la vida.

a su cauce
y el polvo a la tierra.

No es hacía lo alto
que se despliegan las alas:
volar se vuela
en las honduras
que las raíces cavaron.

�IV

Hay tajos
que son de amor
que nos abren un adentro;
hay tajos,
esos mismos tajos,
que nos salvan de nosotros:
que nos regalan su afuera.

�U

na antología no es, o no debe ser, solamente
IOSÉ IAYIER YILLARREAL (IIY): Esto se
el conjunto de una serie de textos de autores
remonta al otoño de 1994 y, me parece, que al inicio
varios. Una antología es una propuesta de
de esta antología. Al comenzar mis clases de maestría
lectura. El antólogo selecciona una serie de autores de
me di cuenta que lo que estaba al final del camino
acuerdo con ciertos criterios. Y ese es uno de los tópicos
era el doctorado; sin embargo, éste exigía varias
a conversar con José Javier: el criterio o los criterios
cosas, una de ellas era la comprensión lectora en tres
de selección. En el caso de los poetas consagrados que
lenguas; yo tenía, obviamente, el español y el inglés,
ya han pasado la prueba del tiempo resulta evidente e
pero nada más, ahí acababan mis dominios. Un día
incluso indispensable su presencia. Pero aún en estos
de mucho sol, de mucho viento y, lo que me parecia,
casos la selección de los poemas representa un trabajo
de mucho frío (ya que todavía no conocía el invierno
como el del relojero o bien como el del arqueólogo, es
de El Paso) caminando por el campus, me encontré
un anuncio donde se
un trabajo que exige minucia. Cuáles poemas elegir, de
ofrecía un curso de
cuáles libros, por qué y en
,OINCIDO
CON
ffll
llOMMIFOY
portugués acelerado
qué orden colocarlos. El
cometido sólo se puede C■AMDO AFIRMA 0■1 LA TllADUC- para hispanoparlantes.
Me acordé del personaje
lograr partiendo de una
CIÓM
11
CllliCIÓM
IN
SÍ
MISMA."
de
Aura, de Carlos
lectura amplia y detenida,
Fuentes, por aquello
una lectura hecha a través CABRIILA CAMTIÍ WlfflMDAllP
que ese anuncio estaba
de los años. Para poder
destinado sólo para
elegir un puñado de
poemas se tuvieron que haber leído muchos más. La
mí. Pasado el invierno y la Navidad - en Tecate y en
lectura detenida, sin premura, paladeada e intuitiva
El Paso-, me inscribí en dicho curso. No era cierto
puede hacer que la selección del antólogo sea fructuosa.
que sólo fuera para mí, tenía muchos compañeros,
Antología. La poesía del siglo XX en Brasil, colección: "La
pero sólo un maestro que nos daría los dos cursos
estafeta del viento", publicada bajo el sello de Visor en
de portugués; también me daría otro, de literatura,
conjunto con la UANL en 2012, y que reúne poemas
ya en la maestría-del todo particular, por no decir
seleccionados de la obra de 24 poetas, puede ser leída de
único-, sobre la Generación del 98. Pero esa es otra
varias maneras. El libro, que presenta los poemas en su
historia. Enseguida hubo una química con el doctor
idioma original -el portugués-y luego en su versión al
Alberto Bagby Junior, que así se llamaba y espero
español, nos da materia para una larga conversación con
que aún se siga llamando; además, era un especialista
el autor. El antólogo de la obra.José Javier Villarreal, es
sobre un escritor que conocía de nombre, pero nunca
también el traductor (por eso hablo del autor). Coincido
había leído: Joaquim Maria Machado de Assis. Este
con Yves Bonnefoy cuando afirma que la traducción
semestre (enero,junio de 2013), en el Colegio de
es creación en sí misma. En este volumen se conjugan
Letras (aquí, enla Universidad), lo vimos en un curso,
dos trabajos que son de por sí complejos: el trabajo del
y varios de mis alumnos redactaron trabajos sobre él.
antólogo y el del traductor.
Creo que fue, de mi parte, un homenaje inconsciente,
pero afectuoso, a mi primer profesor de portugués.
EL ACTO DE LA LECRRA Y LA SELECCIÓN
Siguiendo con la química, ésta también se dio con la
DI AftOUI Y NEMAS
lengua, con la poesía, con la música, con el cine, con la
comida y con un imaginario audaz e inocente. Tenía
a mi disposición un servicio de biblioteca a distancia
CA■RIILA CAMTIÍ WISTIMDARP (CCW)I
En alguna conversación previa sobre tu trabajo como
que por veinticinco centavos de dólar podía pedir
traductor, dijiste que uno de los momentos clave en tu
cualquier libro que se me ocurriera; por las tardes
acercamiento a los poetas brasileños ocurrió durante
-los viernes- frente al café la Dolce Vita, iba con
tu estadía en El Paso, Texas, mientras estudiabas tu
mi amigo Blaise Cendrars (no recuerdo su verdadero
maestría en escritura creativa. Háblanos de esto.
nombre, pero así lo llamábamos todos en casa) que

48

tenía un negocio de renta de películas -Fellini- con
una buena dotación de filmes brasileños. Rentaba una
y me prestaba tres. Mi hijo José Pablo, que tenía entre
once y doce años, descubrió la película Alexander Nevski,
de Sergei Eisenstein, con música de Sergei Prokofiev,
que significó un parteaguas en su vida, un antes y un
después, tanto por la película como por la música.
Otro caso de química. También estaba Bames &amp;: Noble
donde pedía y compraba música brasileña. Y, a la otra
orilla del río Grande, es decir, del lado del río Bravo,
estaba Ciudad Juárez donde hacíamos parte de la
despensa, comíamos deliciosos cortes que, sin saberlo,
me iban sensibilizando con la picanha que, muchos
años después, en 2011, degustaría en Sao Paulo ya con
plena conciencia de la antología que quería hacer.
Pero, mientras tanto, Ciudad Juárez me brindaba la
oportunidad de fotocopiar los libros que recibía por el
servicio de biblioteca a distancia de poetas brasileños.
La ilegalidad se convirtió en bálsamo ya que 17 años
después eran libros inconseguibles en la propia librería
Cultura, de Sao Paulo; obras completas de autores
como Oswald de Andrade, Mário de Andrade o
Vínlcius de Moraes, hoy son inconseguibles y yo pude
trabajar con ellas. Espero que el brazo de la justicia de
la Santa Hermandad no me alcance, que mí falta ya haya
caducado. Manuel Bandeira fue el primer rayo que me
cayó. Su poesía me deslumbró, me dejó fuera de lugar
y a la hora de cobrar el penal me sentí fascinado por
Murilo Mendes. "Estrelas", "Os dois lados", "Mapa",
"Jandira" son poemas de una frescura y atrevimiento
que me sobrecogieron en todas las posibles acepciones
de la palabra. Pero también la seducción de un libro
como Sentimento do Mundo, de Carlos Drummond de
Andrade. Inmediatamente me puse a traducirlo. El
pobre del doctor Bagby era constantemente abrumado
por mis muchísimas dudas; algunas las respondía,
otras, sólo suspiraba como pidiendo clemencia al cielo,
y desaparecía por el pasillo de la facultad. Finalmente
concluí la traducción y la envié al Premio Nacional
de Traducción Literaria del INBA donde obtuve una
mención, parte del jurado estaba integrado por el
magnifico poeta y traductor Francisco Cervantes.
La UAM, en coedición con Verdehalago, haría la
publicación. Pero los derechos no se otorgaron, los
nietos del poeta exigieron que fuera la traducción
que hizo su padre de su abuelo muchos años atrás

49

y que publicara la editorial Losada. El manuscrito,
triste y acongojado -el mio-, se fue al limbo; tiempo
después se desintegró. No así Bandeira que me seguía
conmocionando. Un día sí y otro también le leía mis
traducciones a Minerva, ya que eran poemas que -a
mi juicio- todos debíamos conocer. Un día, quizá
un tanto abrumada por mi atosigamiento, me dijo
que por qué no lo traducía; yo obediente comencé
a hacerlo. La traducción se publicó en 2000, por la
UNAM, y lleva por título Preparación para la muerte, que
es un poema del autor. También conocí en esa época
la antología de la poesía brasileña que hizo y dirigió la
poeta norteamericana Elizabeth Bíshop. Ella también
se sintió fascinada por Manuel Bandeira. En enero de
1997 había terminado mi estancia en El Paso, estaba en
Monterrey.
CCW: Me queda claro que tus traducciones, al

menos hasta hoy, no han sido por encargo, y no
es que eso tenga algo de malo; pero al escuchar
tu experiencia se puede entender que aquí fue
surgiendo una suerte de enamoramiento que te llevó
a cruzar las "fronteras" que pueden ser las lenguas.
Al escucharte da la impresión que asumes que -en
tu destino- estuviera escrito tu encuentro con los
poetas brasileños. Antes hemos leido, traducidos
por tí, a Manuel Bandeíra, Murílo Mendes y al
grupo de poetas que seleccionaste para la antología
Estrellas pájaros (UANL, 2005); un libro, por cierto,
muy bello, prácticamente un libro~objeto pues está
acompañado de las obras de artistas plásticos como
Gabríela Gutíérrez, Fernando Cervantes, Armando
de la Garza y Roberto Rébora, entre otros. Dicha
antología, al igual que la que hoy presentamos, abre
con Manuel Bandeíra, nacido en 1886 y considerado
uno de los pilares, sí no el pilar principal de la poesía
brasileña del siglo XX. Estrellas pájaros concluye con
los poemas de Lúcio Cardoso quien nació en 1912 y
quien también destacó como novelista y dramaturgo
en la década de los treinta. En Antología. La poesía
del siglo XX en Brasil algunos nombres desaparecen
y otros más emergen. La poeta más joven, Claudia
Roquette,Pinto, nacida en 1963, es quien cierra este
tomo. Háblanos de las exclusiones y las inclusiones,
de las dificultades para elegir, de las apuestas y el
riesgo en estas decisiones.

�IIY: Estrellas pá.jaros es un homenaje a la Capilla Alfonsina
a través de la figura emblemática de Alfonso Reyes;
también puede ser un homenaje a Alfonso Reyes a través
del valiosísimo acervo de la Capilla Alfonsina. Finalmente
serta un homenaje a los libros -a la pasión- de Alfonso
Reyes. Reyes fue embajador de México en Brasil durante
la década de los treinta, antes lo había sido en Argentina;
desde Argentina, por ejemplo, apoya a su amigo Pablo
Neruda para que sea trasladado de la India. Esto me
emociona porque me imagino que Neruda -en esa
época-ya orbitaba en ese libro mayor que es la Residencia
en la tierra. En Brasil, Reyes establece amistad con Cecilia
Meireles, con Manuel Bandeira, con Murilo Mendes, con
todo el medio intelectual y artístico. En este sentido -y
en otros muchos- el material que contiene la Capilla
Alfonsina es fundamental libros autografiados, testigos
de época, revistas, cartas, fotografías, poemas, ediciones;
una conversación que no termina. Cuando llegué de El
Paso, en 1997, tenía dos misiones por realizar; dos
misiones a la manera de Julio Cortázar; es decir, dos
asignaturas que yo mismo me imponía como urgentes e
impostergables: seguir leyendo, conociendo y traduciendo
poetas brasileños y continuar un estudio sobre el Polifano,
de Luis de Góngora. Ya no estaba en los Estados Unidos,
ya no tenía el servicio de la biblioteca a distancia; ahora
estaba en Monterrey y parecía que todo era cuesta arriba.
Sin embargo, estaba la Capilla Alfonsina en Ciudad
Universitaria. A veces funcionaba el clima, a veces no,
pero los libros sobre Góngora, sobre los poetas y las
poéticas de los siglos XVI y XVII all1 estaban a mi entera
disposición. No sólo eso, también estaban los poetas
brasileños con sus ediciones originales que le enviaban
con afectuosas dedicatorias a su amigo Alfonso Reyes.
Estaba en Monterrey y seguía descubriendo, gracias a
Reyes, ese inmenso continente que es la poesía brasileña.

Asi que Estrellas pájaros fue la posibilidad de reunir a los
poetas que coincidieron con Reyes en el tiempo y en el
espacio en que él fue embajador en Brasil. Además se
cumplia el 25 aniversario de la Capilla Alfonsina, y qué
mejor forma de celebrar a una biblioteca que festejando el
acervo que contiene. Los criterios para Estrellas pájaros
fueron dos básicamente: que los poetas incluidos fueran
contemporáneos a la estancia de Reyes en el Brasil y que
los poemas seleccionados fueran realmente bellos, dos por
autor, pero sin desperdicio alguno. El diseño y la edición
-con todo lo que esto implica- estuvieron al cuidado
de Minerva que era y es la directora de la biblioteca, ella
fue quien ideó la inclusión de la obra gráfica, quien la
seleccionó, lo cual le agrega otro valor: lo redimensiona
como libro. Al cuidado de la edición también estuvo Pablo
Garcia. Con respecto a la Antología. La poesía del siglo XX en
Brasil la historia ysus accidentes fueron otros. Comenzaré
con los accidentes. Rabia traducido un libro de
Drummond de Andrade que se habia volatizado, una
antologia de Manuel Bandeira, otra de Oswald de
Andrade, poemas de Haroldo de Campos para la revista
sevillana Renacimiento; una selección de poemas y
aforismos de Murilo Mendes y una antología de la poesía
de Ledo Ivo, que hice en colaboración con el propio autor.
Era junio de 2011 y estaba en Sao Paulo, en la Casa das
Rosas, centro cultural de la avenida Paulista donde se
rinde culto a la figura y obra de Haroldo de Campos.
Después de la lectura que dimos un grupo de autores
mexicanos, conversando con una editora, de aqui de
Monterrey, surgió la idea de que preparara una gran
antología del poeta Ferreira Gullar; yo, emocionado, esa
misma noche corrí a la librería Cultura y compré la obra
completa de Ferreira Gullar. Pero antes de abandonar Sao
Paulo, con mis amigos brasileños, todos ellos poetas,
críticos, profesores, editores y lectores de poesía; entre

50

cervezas, pizzas, batatas a portuguesa, ovos de búfala,
picanha y pirarucu del Amazonas, comencé mis
indagaciones sobre una posible y, a la vez, ideal antología
esencial de la poesía brasileña del siglo XX. Los nombres
iban y venían, las razones, los juicios, las valorizaciones,
los excesos, las simpatías, las antipatías, los regionalismos,
los amores, los rencores, el centralismo de Sao Paulo y Rio,
el sertclo y el gran y complejo continente poético que bulle
a lo largo y ancho del Brasil De regreso -en el avióniba devorando con fruición, como dijera un personaje de
Borges, la poesía de Ferreira Gullar. En el aeropuerto de
Bogotá tuve que pasar a una segunda revisión
acompañado por dos militares, yo seguía leyendo a
Ferreira Gullar. llegué a Ciudad de México, después a
Monterrey, y seguía leyendo e impresionándome con la
poesía de Ferreira Gullar; ya en casa -frenéticamente-me puse a seleccionar y traducir sus poemas. Cuando ya
tenía el primer gran borrador de mi antología le puse un
correo a la editora que había provocado tal actividad
fabril. Me contestó excusándose que la disculpara, pero
que se habia confundido, que ya antes de nuestra
conversación en Sao Paulo le había pedido a otro
traductor la antología de Gullar, y que lo sentía mucho,
pero que con tanto trabajo que tenía un lapsus así era
natural El oscuro y monocorde silencio de la indignación
se hizo cargo de mí. Seguí trabajando mi antología y la
envié a una editorial que se interesó en ella. Me
contestaron amablemente que no podían editarla por
razones económicas, que tendríamos que esperar. Seguí
trabajándola y se la envié a Chus Garcia, de Visor; Chus
me contestó enseguida diciéndome que ya habia
publicado el Poema Sujo, de Gullar, y que no tenía planes
de volver a publicarlo por el momento, pero que me hacia
una contrapropuesta: que quería publicar una antología
de la poesía brasileña del siglo XX yque le gustaría que yo

51

participara en ese proyecto, pero que aún no sabía cuándo
lo harta. Quedé un tanto aturdido, entre emocionado y
decepcionado, y guardé en un cajón mi antología de
Ferreira Gullar; al menos no era la primera vez que me
pasaba y ya había desarrollado cierto callo de resignación
Los meses pasaron, la Navidad llegó, el último del año, el
primero y, antes de la semana de Pascua, estaba yo
sentado en un restaurante de la Ciudad de México
convenciendo a una editora de mi antología esencial de la
poesia brasileña del siglo XX; le exponía la lista de los
autores y le daba mis razones de porqué debían ir. Me dijo
que si, que le interesaba, pero que tendriamos que
publicarla sólo en español con una mínima muestra de
poemas en portugués al final, a manera de apéndice, por el
costo que implicaría una edición bilingüe y que, además,
tendríamos que esperar por razones de tiempo y,
obviamente, de presupuesto. Me senté a esperar, pero
seguí trabajando en ella. Afinales de mayo de ese año de
2012 recibi un correo de Chus preguntándome si aún
estaba dispuesto a hacer la antología. Yo le respondi que
por supuesto, a lo que él contestó que la necesitaba para
finales de octubre yque podrían ser 18 ó 20 poetas, los que
yo quisiera; que la antología se publicaría en la colección
"La estafeta del viento", que coordinaba con el poeta Luis
García Montero; también me preguntó si mi Universidad
estaría dispuesta a coeditar o comprar ejemplares.
Inmediatamente hablé con el doctorJosé Garza y éste me
dijo, sin averiguar más nada, que adelante.Tenía poco más
de cinco meses para hacerla. Es aqui donde acaban los
accidentes y comienza la historia; sin embargo, éstos
-los accidentes-, vistos a la distancia y pasado el
tiempo, se antojan como medulares, ya que sin ellos no
habría antología. ¿Cómo hacer una antología panorámica
de la poesia brasileña? Primero, asumirse como un lector
curioso y extranjero cuya lengua no es el portugués, sino

�considerar autores que se fueron quedando fuera, y de
el español.Tornar conciencia de una tradición hispánica,
otros que llegaron a última hora y exigieron su lugar,
hispanoamericana; entonces la antología
llegué
al número 24, ni uno menos ni uno más a finales de
-naturalmente- será para lectores de lengua española
octubre de 2012; así se lo hice saber al editor y éste no
que no dominan el portugués y que su conocimiento de
argumentó réplica alguna. Había construido mi ventana
la poesía brasileña es parcial o deficiente. Se tratará de
esencial a la poesía brasileña del siglo XX.
establecer un canon de la poesía brasileña del siglo XX
para extranjeros; aquellos autores que un lector de
FaCACIDAD YI. ITIDIIDAD
lengua española deberá conocer de entrada. Una vez que
se defina esta lista se pasará a la selección de los poemas
CCW: La poesía, se dice, es un lenguaje sin fronteras.
de los autores escogidos. El primer impulso será hacer
Una forma de comunicarse que dista mucho de estarse
una selección de los poemas más brillantes; no sólo los
quieta; ya lo dice Paz: es un lenguaje en constante
más brillantes, sino también los más representativos.
movimiento. Uno escribe, otro lee, otro reescribe,
Pero hay poemas más amables que otros a la hora de
y otro lee, y así la cadena sigue. Esto es aún más claro
pasar de una lengua a otra. Alguien podrá argumentar, y
en el caso de las obras que se vierten a una lengua
no sin algo de razón, que esto de la amabilidad es puro
distinta de su original. Los accidentes que sufriste
cuento y que se trata de la capacidad real del traductor
-en el sentido amplio de la palabra-son un ejemplo de
para hacer su trabajo. Pero esto -estrictamente- no es
este movimiento continuo.
un trabajo, es un acto de amor, un conejo que realiza el
La poesía toda es por siempre nuestra, por lo menos
traductor al poema escogido, y todo poema es un ser vivo,
del que la lee; es nuestra por lo menos en el momento
autónomo, individual e irrepetible; así que, desde este
mismo del acto de la lectura. De este juego de palabras
tenor, habrá poemas más proclives que otros a pasar a
nace un oxírnoron: la fugacidad frente a la eternidad.
otra lengua, a otra lengua determinada. El antólogo y el
Este libro es parte de este
traductor -que en este caso
son la misma persona- se ,,IL ■A•LA IITÁ IN CONSTAN• giro estético,lingüístico,
cultural, por llamarlo de
tienen que poner de acuerdo
TI
■••LLICl6N1
•••■
O
•AJA,
alguna manera, que es el
y llegar a un criterio válido
para las dos partes. Se 11 DIIPlil4 ■ACIA LOI LA• lenguaje. Giro, que dicho
sea de paso, no obedece a
traducirán los poemas que
NI,
■ACI
•NA
11
una métrica constante. Tú
-a juicio del traductortengan mayor brillo en ■INC■A Y IXPLOTA, PA•■CI mismo nos has mostrado,
español, pero que, a la vez, DIIAPA•■c■•, P■•O TON LO en tu conversación, que de
pronto -el movimientorepresenten la obra toda de
TOCA,
TODO
LO
MODIFICA
IN
se estaciona en largas
su autor. Así la antología
comenzará a cobrar una
CONITANTI ■••LLICl6M." pausas y luego se dispara
como un tapón de sidra.
unidad en su compleja
lff
Esta antología, dada su
diversidad. ¿Por qué 24 y no
calidad y el alcance mismo
22 ó 18 poetas seleccionados?
de la editorial, marca un referente para esta generación
18 de entrada se me hacían insuficientes para presentar la
de lectores en lengua española y quizás lo marque para
poesía brasileña del siglo XX al lector de lengua española.
futuras generaciones. ¿Qué piensas de este movimiento
22 era un número seductor pues jugaba con la "Semana
constante que es el lenguaje y de cómo incide en lo que
de ane moderno del 22" que inauguró "oficialmente" la
escribimos y leernos?
poesía moderna en Brasil; sin embargo el número me
seguía resultando insuficiente. Pero tenía que haber un
IJY: Creo que la traducción juega un papel muy
número, no podía desbordarme en una antología sin fin
activo en este movimiento, en esta transformación
que se conviniera en un mero catálogo, al menos esa no
incesante del lenguaje. Por una parte, el habla está en
era mi intención. Después de muchas restas y sumas, de

•••••IA,

1•

52

constante ebullición: sube o baja, se desplaza hacia los
lados, hace una burbuja, se hincha y explota, parece
desaparecer, pero todo lo toca, todo lo modifica en su
constante ebullición. El lenguaje, por otra parte, es
forma, expresión irrepetible que nos renueva, acerca
y aleja -incluso-, inventa eso que denominarnos
realidad. Cada vez estoy más convencido de que el
lenguaje poético no es comunicación, no es un medio,
sino un acto, un fin en si mismo. Paz lo califica como
la erótica del lenguaje, y el erotismo vale en si mismo,
no precisa de una justificación, es su justificación su
propia realización, el suceder, como la poesía es el
hacer. En este sentido el lenguaje -que presentifica
el universo erotizado que es todo texto literario- se
redirnensiona en su propia expresión, en su esencia
transgresora, en esa constante metamorfosis que no
admite y atenta contra la naturaleza convencional del
habla. Si todo amor es primer amor, si todo encuentro
con la belleza es inédito, entonces el poema será único
e irrepetible; cada poema exige su propio lenguaje,
establece su propia tradición. Pero también están los
lectores que constantemente ejercen sus derechos.
Califican, descalifican, recuerdan, olvidan, ensalzan,
menosprecian. Hay autores que entran con fanfarrias
y vítores en la categoría de la literatura viva, otros,
con los cirios apagados, son depositados simplemente
en la plancha fría de la literatura muerta; nadie los
busca, nadie los lee. Sin embargo, de pronto, las cosas
se invierten y unos suben y otros bajan, para decirlo
en términos mecánicos. Se establece un canon, se
combate un canon. Con las obras extranjeras pasa
lo mismo. Leemos a un autor y sentirnos la urgencia
impostergable de trasladarlo a nuestra lengua, de
leerlo en nuestra lengua; pero en este traslado la
obra sufre muchos, muchísimos accidentes, entre
ellos el fenómeno vivo del lenguaje. No traducimos a
Petrarca con el castellano del siglo XV, no traducimos
a Shakespeare con el español del Siglo de Oro, no
traducimos a Baudelaire con el español del siglo XIX;
los traducimos al español del traductor, y el traductor
no sabe toscano, sabe petrarquiano, no sabe inglés
isabelino o jacobino, sabe shakespeariano, no sabe
el francés de los barrios, burdeles y salones parisinos
del siglo XIX, sabe baudelairiano; ya que sólo
Petrarca escribía como Petrarca y Shakespeare como
Shakespeare y Baudelaire como Baudelaire. De una o

53

de otra manera -que los dioses perdonen lo que voy
a decir- los ponernos al día en cuanto al lenguaje del
uso literario, los hacernos contemporáneos del lector.
Esto es una barbaridad tan prodigiosa como la punta
del Himalaya cuando el alpinista y su yac están a sólo
tres pasos de alcanzar la meta. Las obras siempre son
contemporáneas a sus lectores, no es que el siglo XV,
XVII o XIX viajen en el tiempo, es que el lector, gracias
a un imaginario que suscita la obra literaria en él, se
hace contemporáneo de estos siglos sin abandonar el
propio. Hablarnos de una tradición literaria, de una
conciencia creativa del traductor que se manifiesta en
su gusto por su lengua y por el lenguaje literario de que
ésta es capaz. Tornas Transtrorner explica que cuando
publicó su primer libro utilizó la estrofa horaciana
en algunos de sus poemas, y que los críticos hablaron
de una compleja y singular propuesta; en realidad
-dice el poeta- se trataba de que para mi eran igual
de contemporáneos René Char que Quinto Horacio
Flaco. Lo mismo le sucede, en su fascinación y urgencia,
al traductor. Cuando hablo del traductor no me refiero
en lo absoluto al llamado "profesional"; yo hablo de una
relación sentimental, no de un trabajo propiamente
dicho. Por eso es muy válido -y totalmente justodecir: estoy leyendo a Mallarmé en la versión de
Cintio Vitier o, mejor aún: estoy leyendo al Holderlin
de Luis Cernuda. Son verdaderas relaciones de pareja
traspasadas y conformadas por el amor.

CCW: Después de un largo cortejo, de una larga
travesía por desiertos, pero también por patios
sombreados y frescos, travesía que no ha estado
libre de accidentes, y que además ha exigido gran
disciplina y paciencia, el maridaje o los maridajes se
han consumado, y celebramos tener este libro entre las
manos. ¿Qué expectativas tienes para esta antología?

IIY: Cuando era estudiante de letras, a finales de
los setenta y a principios de los ochenta, me pasó lo
siguiente. Había una librería México y, a lado, un Café
mexicano; esto estaba en el centro, en la calle Galeana,
a la altura del Hotel Ambassador. El encargado de la
librería -"El ingeniero", corno lo conocíamos, quizá
corno un velado homenaje a Alvaro de Campos,
heterónimo de Fernando Pessoa, o a Joao Cabral de
Melo Neto, por su título O aigaiheiro- escuchaba con

�paciencia nuestras peticiones bibliográficas. Yo sabía
de la existencia y del catálogo de Visor por revistas
como ~uimera y Camp de l' Arpa (de esta última tenía
suscripción desde Tecate, había sido todo un viacrucis
cambiar pesos a pesetas en el único Banco Nacional de
México -hoy Banamex- del pueblo); así que cada
tanto le sugería que pidiera títulos de esa editorial. Un
buen día, a principios de mes, me recibió con una gran
sonrisa diciendo que echara un vistazo a las novedades
que tenía en exhibición detrás del mostrador; había
como treinta o cuarenta títulos de Visor. Yo venía de
cobrar el giro que cada mes me depositaba mi padre;
ahora sé que mi hermano Armando era el encargado
de esas gestiones que para mí eran de vida o muerte.
Inmediatamente hice mi compra y me fui al café de
al lado a celebrar. Estaba feliz con mi bolsa llena de
libros. Al momento de pagar mi café me di cuenta que
sólo tenia cincuenta pesos en la cartera; era principio
de mes y hasta el siguiente no recibiría un centavo;
hubo un momento de incertidumbre, de angustia
quizá; pero miré mi bolsa llena de libros y la confianza
volvió. Publicar la antología en Visor es asegurar una
distribución en el orbe hispánico y más allá. Me inicié
en la poesía brasileña leyendo la antología de Ángel
Crespo -el traductor de Dante, Pessoa y Guimaraes
Rosa, entre otros- publicada en Seix-Barral a
principios de la década de los setenta. Era la antología
a pesar de que hubiera otras. Así que siempre tuve
conciencia, a la hora en que trabajaba en la antología
revisando los libros de mis autores, en qué editorial
la iba a publicar; la colección que, desde mis años de
estudiante, me ha hecho conocer poetas que hoy me
son fundamentales, que integran mi santoral particular.
Esa es la expectativa que tengo con esta antología,
que alguien la compre con gran urgencia y curiosidad
desafiando todo un mes a la intemperie.

IRA.SIL 1AMCERCA Y 1AM LEJOS
CCW: Hablando de desafíos, hablemos de la distancia
y de lo que ésta representa. Brasil es nuestro, pero no
lo es (de nuevo con la fuerza de los contrarios). Siendo
americano -Brasil- en muchos aspectos, que no solo
atañen a la lengua, está muy distante del resto de América.
Quizás nosotros estamos más alejados de ellos que ellos
de nosotros. No lo sé. En todo caso, hay una distancia.

me qué manera se capitalizan o se pueden capitalizar las
diferencias de dos culturas en el proceso de la traducción?
Ytambién hablemos de otro desafio: de la complicidad
o del ser implicado. Me refiero a que en el proceso de
traducción se implica al ser todo del poeta; parece tarea
difícil dejar algo afuera. B flujo corre en dos direcciones,
así que tú quedas -o te impregnas- en la poesía que
traduces y tu lectura de él o de ellos queda en la poesía
que te surge. ffe has detenido a concientizar en dónde o
en qué medida y forma te has empapado de estos autores?
IIY: Cada lengua es un mundo, no una visión del mundo,
sino un mundo en sí mismo. Borges tiene un maravilloso
ensayo sobre la poesía que está en su libro Siete noches,
que a fuerza de citar palabras, y luego versos, nos lo
demuestra. Cuando trabajé con los poemas breves de
Pound empecé a cobrar conciencia de esto. Expresiones
coloquiales se perdían o se oponían a la hora del trasvase,
había que reemplazarlas por otras, había que aparear
-sexualmente- las dos lenguas para que no cayeran
en conflicto; es decir, acercarlas, pero no confundirlas,
como hacen los bonobos con sus cuerpos. El inglés
tiene debilidad por los neologismos, por las palabras
monosilábicas y bisílabas. Esto es medular a la hora
del ritmo, de los golpes de voz. En portugués los versos
endecasílabos se vuelven decasílabos ya que, como en
francés, sólo se cuenta hasta la última sílaba acentuada.
Cervantes, nuestro Cervantes, con sus Novelas ejemplares y
su ~uijote, ha tenido una repercusión impresionante en la
teoría y el hacer literarios en portugués, que en español
no atendemos. En la literatura de lengua portuguesa,
en la narrativa concretamente, hay cuentos, novelas y
romances. Las novelas siguen los planteamientos de las ·
Novelas ejemplares, de Cervantes; no son cuentos largos o
novelas cortas, son novelas que continúan una anécdota o
las peripecias ínmediatas -en el tiempo y en el espaciode un personaje en particular; cuando esto se dispara en
anécdotas, o los personajes entran y salen y el tiempo se
quiebra o estalla hablan de un romance, de lo que para
nosotros es una novela. Por otra parte soy un desesperado;
cualidad que Neruda le atribuía al poeta; sólo que mi
desesperación consiste en que no me siento cómodo
leyendo en inglés o en portugués, a mí me gusta leer en
español, en mi lengua; sentirme arropado, apapachado y
en territorio seguro. Así que cuando encuentro algo que
me deslumbra y me atrae, algo que, a criterio de Fernando

54

Pessoa, no puede ser traducido ya que está expresado,
Manuel Bandeira, poemas que juegan con los recursos
no de la mejor forma, sino en su única forma, a mí me
tipográficos como "se/ nace / muere nace" de Haroldo
da por traducirlo, por verlo en mi lengua, por leerlo con
de Campos, poemas aparentemente anecdóticos pero
suavidad y complicidad, desperezarme cómodamente en
que se funden con el campo de los sueños como es
el texto. Si esto lo consiguiera en inglés y en portugués
el caso de "Pelea callejera" de Adélia Prado, poemas
estoy cierto que no practicaría la traducción, no tendría
que disparan una reflexión como "Despacho" de
ningún sentido hacerlo, pero no es así. Todo lo que me
Armando Freitas Filho. Sin embargo, creo que existe
gusta lo quiero en mi lengua, que es mi casa, mi patria.
un predominio de poemas que celebran al amor. No me
En esto difiero del magnífico poema de Ledo Ivo: Minha
refiero, aunque también, al hecho de que la traducción
pátria que, también traduje, y me contradice totahnente,
y el acto mismo de la escritura sean un acto amoroso. Ya
ya que afirma que la patria -para él, la voz poética- no
citabas a Paz cuando se refiere al lenguaje literario como
es el portugués ni ninguna lengua lo puede ser. Cuando
un lenguaje erotizado. María Zambrano, por su parte,
conocí el verso de Díaz Mirón que reza: "Hay plumajes
dice que el poeta está enamorado del mundo todo que
que cruzan el pantano / y no se manchan... iMi plumaje
lo rodea y por eso no puede decidirse por una sola cosa
es de esos!", supe que no era mi caso. A mí me gusta
y lo toma todo. Me parece que el poeta canta rozando
mancharme en cuanto lodazal que me seduce encuentro.
la frontera de los significados y las emociones. Pero
Nunca he padecido la angustia de las influencias de
me refiero también a que, en la selección hecha por el
las que habla Harold Bloom. Insisto, todas aquellas
antólogo y traductor, es decir, por ti, se incluye un gran
influencias que me pasman y me
número de poemas
subyugan ruego a los dioses se ,,OÍA A MI A■■ILO MATIRMO que se cantan
queden en mí. La imitatio de los
en honor del ser
poetas renacentistas me fascina; -DIIDI I■ ALT■li DI ■MO MO• amado, poemas
incluso, creo, que lo que hace que YIMTA- DICLAMAR YIRIOI O que destilan una
un escritor llegue a su "letra", a
sensualidad que
FliCMIMTOI DIL O•IIOT• Y MI
su voz, a su tono inconfundible
nos conmueve.
PARALIZABA
LA
MÚSICA
DI
LAS
y que lo vuelve necesario, de
Wirias que hay
primera necesidad, es una actitud PALABRAIO■IMOIMTIMDÍA~
un hilo conductor
manierista de desconfianza
predominante
IIY
y búsqueda permanente que
y, en dado caso,
marcan su trabajo creativo.
consciente?
Esto también se llama tradición, y cuando un texto
está escrito en nuestra lengua, por las razones que sean
IIY: Por supuesto, claro que sí. Un día leyendo a
-recordar que toda traducción es un acto de amor-, ya
Borges me enteré que él sostenía que la literatura
es una suerte de felicidad. Yo ya lo sabía porque tenía
forma parte de nuestra tradición, y cada quien sabe qué
hace con eso. Yo lo incorporo en mi trabajo creativo, al
años experimentándolo. Desde muy pequeño mi abuela
menos lo intento, ya que traducir, escribir ensayo o poesía
materna me leía y leía y yo tirado sobre la cama o en el
cada vez se me confunde más, y esto no sé si sea bueno o
piso, sobre periódicos, en los días calurosos. Mi madre
también me leía y yo, acurrucado junto a ella, veía el
malo, pero es así. No tengo tres escritorios donde escribir,
techo descubriendo las imágenes que escuchaba. Oía a
sólo una mesa en el comedor.
mi abuelo materno - desde su altura de uno noventadeclamar versos o fragmentos del ~ijote y me paralizaba
IIILO COMD.CTOR
la música de las palabras que no entendía. Pero siempre
estaba el techo para visualizar todo aquello. Mi padre
CCW: Afirmar que esta obra tiene un solo hilo
jugaba conmigo -cuerpo a cuerpo-; siempre tuvimos
conductor sería un error de mi parte. El lector se
mucho contacto fisico en nuestros juegos y yo vivía con
encuentra con poemas de un realismo crudo y tremendo
él
todo aquello que me leían. Además estaba Tarzán, el
como "Poema sacado de una noticia del periódico" de

55

�Fantasma que camina, Fantomas, la amenaza elegante,
y un rancho que podía ser cualquier selva. Por las
noches, después de la cena -en verano-, en casa de
los trabajadores del rancho, comenzaban las narraciones
que, junto con el aroma del café El marino -que hervían
y colaban- siempre terminaban con aparecidos y
nahuales; y ahi estaba la oscuridad y la distancia que
tenía que recorrer para llegar a la casa de mis abuelos.
Mi contacto con la literatura estuvo condicionado por el
oído, por una oralidad real y otra falsa que se desprendía
de los libros que me leían. Pero un día llegué a la escuela.
Pasó el primer año y no sabía leer. Me promovieron
por ser hijo del señor Villarreal, gerente de cerveceria;
pero en el segundo año estalló la bomba: seguía sin
saber leer y era urgente que aprendiera. Una profesora
-de nombre Ramona- me daba clases particulares y
lloraba de impotencia ante mí; yo también lloraba por
los coscorrones que me daba en su desesperación. Sin
embargo, un buen día nuestras aflicciones terminaron.
Ella fue promovida a una categoría superior dentro
de la Secretaria de Educación y se fue a Mexicali, a la
capital del Estado, y yo, no sé por qué magia o sortilegio,
comprendí que el mundo o dimensión que tanto gozaba
y me gustaba surgía de los libros. El milagro se realizó y la
lectura comenzó a acompañar al oído. Aprendí a leer y a
escuchar y a contemplar lo que leía. La lectura siempre ha
estado cifrada por el hedonismo, la comodidad y el placer.
La gente que me queria, cuando yo era niño, me regalaba
revistas y libros. La relación de amor era mutua. Es decir,
si no hay placer y goce, no hay literatura. Al menos eso me
lo han subrayado la gente que quiero y me quiere. Hubo
una Navidad -años después- en que todo se aclaró.
Vagaba por una tienda departamental -Liverpool,
creo- y me encontré en una mesa ejemplares de Picos
pardos, de Gerardo Deniz, publicados por la editorial
Vuelta; costaban un precio ridículo y los compré todos.
Esa Navidad regalé Picos pardos, de Gerardo Deniz. Al año
siguiente se hizo una junta familiar donde se acordó que,
en los intercambios navideños, ya no se regalarían libros.
Hay parientes que he dejado de ver y no ha pasado nada
digno de lamentar. Insisto, para mí la literatura es un
goce, una fiesta donde los afectos se desparraman.; así que
al hacer la antología todos los poemas que me gustaban
resultaban ser poemas de amor; aún no conozco poemas
que no lo sean. Estoy impresionado de la poesía brasileña,
qué capacidad de apasionamiento tiene.

CCW: Ahora que confiesas tu apasionamiento por la
poesía brasileña y por la necesidad de leerla en tu propia
lengua, presumo que seguirás traduciendo a poetas
brasileños.

IIY: La Antología. La poesía del siglo XX en Brasil,
publicada por Visor, contó con dos instituciones
muy generosas que coeditaron el volumen; por una
parte, la Universidad Autónoma de Nuevo León y,
por la otra, la Embajada de Brasil, en España. Visor
hará su trabajo, la Universidad lo está haciendo
espléndidamente, y es de esperar que en algunas
bibliotecas de Brasil se pueda consultar el libro.
Con esta publicación se cierra un ciclo que se inició
hace 19 años, en 1994 en El Paso, Texas. Todo se fue
concentrando y perfilando para llegar a esto, a este
momento. Estoy muy conforme con mi antología,
creo que están los que deben estar; quizá -ahora
tengo la sospecha- que se me quedaron dos o tres
autores en la mesa de trabajo, pero esto habría que
revisarlo, sopesarlo y meditarlo bien. Lo hecho; hecho
está. Sin embargo, sí hay una acción que, cada vez, se
me impone como inexcusable, la revisión exhaustiva
de la antología que publiqué de Manuel Bandeira en
2000; tengo la intención de reeditarla con todo el peso
de la mano para que el violín suene con más fuerza y
brillantez. También tengo entre manos una selección
rigurosa de la poesía de Paulo Leminski a partir de su
poesía completa que acaba de aparecer y ya está en mi
biblioteca. Ana Cristina Cesar cada vez me deslumbra
más; el lenguaje directo y minimalista de Francisco
Alvim, por su aparente oralidad, me cosquillea el oído;
el tono reflexivo de Armando Freitas Filho me atrae ·
poderosamente, y no olvidemos mi antología mayor de
Ferreira Gullar que aún duerme el oscuro sueño de los
desdeñados. Pero esto, lo tengo claro, no es de ganas,
sino de necesidad, de rendimiento, y el día apenas
comienza.
CCW: Qué significativa me parece esta frase con la
que terminas, "el día apenas comienza". Una de las
conclusiones a las que podemos llegar, después de
esta charla, es que este es un ejercicio de largo aliento
y de largas jornadas; pero, por otro lado, sabemos
que escribir un nuevo poema es comenzar siempre
denuevo. •

56

57

�necesidades y vive por y para el producto, lo que se
a inteligencia le ha servido para adaptarse en
interrumpe en el momento del parto, generando una
la generación de la civilización y la cultura,
discontinuidad con la realidad objetual: ahora se le
para lo cual ha generado criterios morales
exige un esfuerzo para realizar la existencia, esto es,
y sistemas éticos. Ya Nietzsche decia: ..La bestia
hacer real lo que disfrutaba antes de nacer. Dicho
en nosotros quiere ser engañada; la moral es una
esfuerzo se acompaña de displacer, que se genera al
mentira necesaria, para no sentirnos interiormente
enfrentar la realidad para lograr ahora la continuidad
desgarrados. Sin los errores que se ocultan en los
de la existencia con el mundo, realizarse con y a
datos de la moral, el hombre habría permanecido en
través del otro. Que el individuo sufra los accidentes
la animalidad" (Nietzsche, 1966: Af. 40). Sin embargo,
de la vida y se vea sujeto a las circunstancias de la
en muchas ocasiones usa la inteligencia para burlar las
misma, corno la envidia, los celos, los accidentes, la
normas y hace a un lado la exigencia social corno rasgo
separación, el abandono, la muerte, lo hace humano;
básico de la especie.
si no fueran las cosas así sería como un dios.
El individuo ordinario requiere de la norma moral
En la historia, se esperaba que la emancipación
para convivir y refrenar los impulsos asociados al
humana en el Renacimiento fuera el principio de la
individualismo, a la condición en la que sólo piensa
conformación de un nuevo hombre, sustentado en la
para sí, vive enclaustrado en sí mismo y desdeña los
propia dignidad corno quería Pico della Mirandola.
intereses de los demás. De ahí, el humano se halla
De aquella propuesta ha resultado una realidad muy
centrado en sí mismo, vive para sí, alrededor de
distinta: el humano ha puesto la naturaleza a su
sí y dirigido hacia sí. Esta condición se asocia con
servicio, sólo aprecia el lado económico de la realidad
la perversión del impulso que ha sido prohibido,
y se preocupa por la utilidad de las cosas sin atender al
censurado o castigado, y se ha visto condenado a
lado nocivo de su actividad. Es un tipo de humanismo
seguir expresándolo con la conciencia de que «está
en el cual el hombre es el centro
mal". De ahí el gusto
y sólo mira en el propio provecho;
por 1º prohibido, corno IL HUMANO NA CONSTRUI
el capitalismo puso a su servicio el
consecuencia de una
cultura en la que el LA REALIDAD CULTURAL
avance de la ciencia y la técnica,
animado por el afán individualista,
instinto es negado y PARTIR DE LA REALIDAD MA
que por definición se halla
perseguido.
TERIAL
OUE
NA
TliNSFOR
opuesto a la dimensión social de
De acuerdo con
la vida y distorsiona el valor del
lo anterior, lo vivo MADO PARA ADECUARLA
individuo en la historia.
es la organización
material que se sirve SUS PRETENSIONES.
El hombre corno un fin es
un
sustento del humanismo; se
del ambiente para
encuentra presente en el movimiento cultural que se
sobrevivir, y para esto usa la inteligencia en propio
inicia desde fines del medioevo, para tornar cuerpo
provecho. En ese tenor, el humano ha construido la
en el siglo XV en el Renacimiento. El humanismo
realidad cultural a partir de la realidad material que ha
comprende: la actitud naturalista respecto al
transformado para adecuarla a sus pretensiones. Por la
universo,
en permanente evolución y con existencia
inteligencia el hombre se halla en la cima del proceso
independiente de la mente humana; la concepción de
evolutivo; es el hombre a secas, sin atributos, el que
los hombres como producto de la evolución natural,
históricamente ha hecho esfuerzos por adueñarse de
de la cual son parte, y cuya vida se halla dentro de los
su destino.
límites de la existencia terrestre; la consideración que
Los antecedentes de la actitud se remontan a la
los hechos de la mente, incluyendo el pensamiento
condición en la que el humano comienza su desarrollo
humano, están estrechamente asociados con el
en el útero materno; ahí, como si fuera omnipotente,
funcionamiento neural, en interacción constante con
recibe sin esfuerzo ni condiciones, a la medida de su
el medio ambiente; la afirmación que los humanos
necesidad. En esta situación, la madre satisface las

58

disponen de la capacidad suficiente para resolver los
humano en su magnitud amplia; la exigencia propia
propios problemas cualesquiera que sean, con el uso
de pagar deudas contraídas, corno manera de lograr
de la racionalidad, los instrumentos adecuados y el
el equilibrio de la energía de lo existente; la necesidad
método científico; la afirmación que los humanos son
de resistirse a seguir la línea del menor esfuerzo, de no
dueños del propio destino, contra la predestinación,
caer en la tentación, ser alocéntrico, interesarse por
el determinismo y el fatalismo; la afirmación que los
los demás y concebir la acción corno algo genérico,
humanos tienen principios basados en valoraciones
en la dimensión de la historia; la necesidad de estar
surgidas de la experiencia, los que se orientan al
a la altura de las circunstancias y responder a las
logro del bienestar humano, con independencia
exigencias de la realidad; la necesidad de ser dueño
de nacionalidad, religión o raza; el aprecio por la
de sí, de las respuestas, las fuerzas y los instintos, con
realización estética en sus diversas rnanifestaciones,
capacidad de regularlos; la necesidad de sostenerse
como algo inherente a la existencia humana; la
en el propio sitio y no flaquear ante la adversidad;
confianza en el desarrollo social y económico justo
la necesidad de demorar las satisfacciones para un
y válido para todos los pueblos, sustentado en la
mejor momento, cuando la realidad no resulta corno
cooperación y ayuda mutua entre los hombres; el
se pretende, y la necesidad de resistirse a la tendencia
impulso a la individualidad con una orientación social
natural.
a la acción, sin contraponer los intereses de ambas
Coexistiendo con estas exigencias que están en la
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . I-fistoria, hay una realidad
• en que a pesar de los
· anhelos, las cosas resultan
de una manera trágica,
• lo que es expresión de
· la condición humana,
· en la que usando la
• conciencia, el individuo
W
ORDS ARE TRIVIAL,
· queda atrapado en su
· formulación; y la realidad
profunda inconsciente
sobre la que no tiene
: acceso se le impone,
• contraviniendo las
· pretensiones conscientes,
. a pesar suyo. Dice querer
· una cosa y termina con
otra en las manos; realiza

.

.....••.•.•....••.•.•.•• . • . ••.•.....••.......•••..•.•..•••....••.. : múltiples esfuerzos por
lograr lo que pretende y
estos no se traducen en un resultado válido.
realidades, y el impulso a los criterios que hacen
A pesar de los esfuerzos, se le impone una realidad
énfasis en los rasgos que semejan y hermanan a los
que
es el origen de lo que sucede. Lo que significa
humanos, y no en los que los distinguen o separan.
que el humano frecuentemente yerra, a partir de las
Asimismo, en el modo deexistencia cultural, el humano
distorsiones de la conciencia, que es lo que tiene en
se ve presionado por: la necesidad de ser consistente,
la pantalla actual de la mente, y que, por definición,
de ser o no-ser, ser idéntico a sí mismo y dejar la
es efímero y se refleja en el estar-siendo del presente.
ambigüedad generada por la contradicción original; la
A pesar de lo que dice querer, se revela ese humano
necesidad de reparar daños y llevar esta necesidad a la
expuesto a un destino trágico que carnina en
dimensión cultural realizando tareas que muestren lo

59

�.A P•S..ta IIE LAS PRETENSIONES
HUMANAS, LA REALIDAD SICUE
SU CURSO Y ESTÁ SUIETA A SU
PROPIA DINÁMICA, EN LA CUAL
LA CONSCIENCIA NO TIENE
EFECTO IMPORTANTE.
búsqueda de algo que dice pretender; lo que lo lleva
a oponerse a su destino y en la medida que hace esto,
van emergiendo las fuerzas de lo profundo que se
impondrán y marcarán con su sello la realidad. A
pesar de las pretensiones humanas, la realidad sigue
su curso y está sujeta a su propia dinámica, en la cual
la consciencia no tiene efecto importante.
A pesar de lo propuesto, la conducta de los
individuos humanos se realiza alejada de las
pretensiones conscientes, los propósitos morales y
las fantasías acerca de la realidad. Los motivos de
la conducta provienen de lo profundo; lo que estaba
oculto al final aparece y hace valer su efecto, la
apariencia consciente lo ocultaba y mantenía en el
fondo.
A pesar de las pretensiones por realizar un tipo
de vida, se impone aquello que fue rechazado y
que socavaba la realidad aparente, aquello que fue
enviado a lo profundo y conservado en el olvido.
A pesar de lo formulado como argumentos,
lo inconsciente se impone sobre lo consciente
y predomina al final; ahí se hallaban fuerzas
presionando por la expresión. Dice Nietzsche: "Lo
profundo ama el disfraz", requiere un disfraz para
expresarse, pues la realidad es sólo un síntoma del
devenir.

LO DIMAIIAN HUMAMO
En el Renacimiento, la individualidad está presente
en tanto el humano representa al género, a la
humanidad; con el paso del tiempo, la ideología
capitalista enfatiza la individualidad contrapuesta a
lo social, con lo que dicha individualidad se convierte
en individualismo. En esta condición, el humano
individual es demasiado humano, se comporta como el

centro no sólo de la realidad económica y social, sino
también de la realidad del cosmos.
En el mundo occidental se conformó una visión
idealizada del humano; hasta se llegó a concebir un
humanismo en el que la realidad estuviera al servicio
del hombre y este fuera el centro de lo existente.
Colocar al hombre como centro del proceso ha
mostrado que es demasiado humano: sólo quiere
para sí, se coloca como centro de lo existente, de la
vida, del mundo animal y vegetal y de la cultura, usa
la inteligencia en propio provecho solamente y en
ocasiones para dañar a los demás y cae en trampas
que lo llevan a sacar lo peor de si.
En relación con el destino humano, dice
Nietzsche: "El que piensa un poco profundamente
sabe que siempre hará daño, obre y juzgue como
quiera" (Nietzsche, 1966: Af. 518). Y en Ecce Homo,
refiriéndose a su obra Humano, demasiado humano dice:
"El título significa: Allí donde vosotros veis cosas
ideales, yo veo cosas humanas, demasiado humanas"
(1967: Af. l). Afirma que, ocultas en las pretensiones
de la cultura se hallan las pasiones, los instintos, los
apetitos, los deseos humanos. Por lo que lo demasiado
humano es lo proveniente de lo profundo de la
interioridad, guiado por pretensiones egocéntricas,
y que es ocultado en formas morales, culturales o
intelectuales.
El análisis del humano requiere poner distancia
al juicio y comprender; hay que hacer un paréntesis,
una epojé, un in pass, un als ob; esto es, suspender el
juicio acerca del otro y colocarse en su lugar por
analogía. Nietzsche señalaba que el proceso para
descubrir lo demasiado humano es la observación
psicológica, pues muestra la interioridad tal cual
es, más allá del disfraz y libre de la simpatía y
antipatía humanas. Lo que ordinariamente se
llama empatía implica colocarse por analogía en el
lugar del otro; sin embargo, para que forme parte
de la verdadera comprensión humana requiere la
capacidad de abstenerse de cualquier juicio. En este
se oculta el humano; es ordinariamente el disfraz
que como pantalla no dejar percibir las pretensiones
individuales.
Libre de esto se halla el individuo "más allá del
bien y del mal", más allá de las consideraciones
morales, en la desnudez de sus pretensiones, que se

60

la historia ese carácter de violencia no han sido las
hallan distantes de las apariencias intelectuales y
opiniones, sino la lucha por la fe en las opiniones,
espirituales, de las que derivan las argumentaciones
es decir, de las convicciones. (Nietzsche, 1966: Af.
practicadas en "el arte de tener la razón", en las
629)
concepciones religiosas
y las ideologías.
DEBAJO DEL IUICIO SE HALL.A. Igual, para la conciencia hay
Lo demasiado humano
se refiere a la realidad
EL SENTIMIENTO Y OCULTO una dimensión que se basa
en las palabras, en símbolos
humana que revela el
IN
ÉSTE
YACE
11
INSTINTO,
de naturaleza abstracta y de
origen psicológico de
las valoraciones, a las
OUE COLOCA AL N■MANO IN valor universal, mientras la
conciencia silenciada, oculta,
que se da una naturaleza
ICUALDAD
DE
CIRCUNSTAN•
profunda, sólo es accesible
cultural que se expresa
como espiritualidad.
CIAS CON IL MUNDO ANIMAL al individuo; para quien,
de ordinario, la palabra le
Así, lo que se considera
sirve de máscara. El gesto
de naturaleza espiritual
disimula
la
palabra
y
la
palabra oculta la intención;
se encuentra sustentado en hechos subjetivos
el fondo es la mentira, en la que el individuo tiene
individuales y el perspectivismo de la valoración
un contenido en mente y ofrece otro distinto, por
humana, ubicados en lo profundo del inconsciente del
así convenir a su interés. En la escena, el individuo
individuo. Debajo del juicio se halla el sentimiento y
oculta la interioridad al otro, y aparece con el
oculto en este yace el instinto, que coloca al humano
ropaje de la moral y la espiritualidad; en la realidad
en igualdad de circunstancias con el mundo animal.
cotidiana la preocupación por el otro es proveniente
Por lo que se trata de desenmascarar las valoraciones
del temor a perder lo que este proporciona. También,
y hacerlas depender de la fuente real, de la dinámica
la preocupación exagerada por el otro oculta el deseo
psicológica individual; tal es el caso de la moral y la
de dañarlo. Nada hay peor que la indignación moral
lógica.
ante hechos de la vida de los que se sabe su génesis y
Se trata de mostrar que los hechos de la vida son
dinámica; es colocar una cortina de humo ante algo
cosas humanas, no tienen nada de celestial, espiritual
que tiene una explicación comprensible y en muchas
o eterno; son instintos, pasiones y sentimientos que
ocasiones evidente.
operan en la realidad, que queda oculta en las formas
De ahí que existir como espíritus libres es lo que
culturales. Tal es el caso de morir por una idea, que
Nietzsche opone a la tendencia de lo demasiado
es una manera de engañarse a sí mismo; nadie ha
humano; esto es, del humano que no aspira a
muerto por eso, es poner un parapeto y ocultarse en
superarse, a seguir la orientación evolutiva dirigida a
ideales. Debajo está lo demasiado humano: actitudes,
la búsqueda de otra especie más allá de la existente.
impulsos, creencias, entre otras muchas cosas, con
También
hay algo de lo que el hombre puede
una naturaleza irracional. Acerca de la convicción
enorgullecerse: dar la mano al prójimo; estar más
de poseer la verdad absoluta y sacrificarse por las
allá de las miserias y el dolor; no dejarse llevar por el
convicciones, afirma Nietzsche:
dolor y el sufrimiento, sino tolerarlos; hacer frente al
infortunio y permanecer en el propio sitio; estar más
Realmente, ningún hombre se ha sacrificado
allá de la amistad y la enemistad y no ser el amo de
todavía por la verdad; por lo menos, la expresión
nadie sino de sí mismo.
dogmática de su creencia ha debido ser
Se aprecia que el humano ordinario es demasiado
anticientl.fica o semicientl.fica... Dejarse arrebatar
humano. Al querer sólo tiene voluntad para sí y sólo
las creencias equivalía quizá a poner en riesgo la
quiere
aquello que va de acuerdo con su pretensión.
salvación eterna. En tales ocasiones, de extrema
Cuando la realidad no es así, le asalta la rabia y
importancia, la "voluntad" era claramente la
termina por abandonar la empresa. Sólo cuando la
inspiradora de la inteligencia ... Lo que ha dado a

61

�realidad está a su favor está de acuerdo con esta y
hasta la alaba. Frecuentemente el humano es incapaz
de ser fiel a su querer, a su voluntad; de mantener
ese querer en contra de una realidad, de imponerse
y erigirse sobre la misma, de guiarse por la voluntad
de poder y convertirla en motivo de existencia. Es
incapaz de sostenerse, de resistir la influencia de los
factores del ambiente, va al vaivén de estos, no está
sobre la circunstancias, se deja llevar por estas, no
resiste la tentación de tener logros a expensas del
otro, no puede dejar de responder ante los estímulos
del instinto, su conducta es reactiva. No tiene
capacidad de proponer algo a la realidad.
Lo demasiado humano se halla sustentado en el
autocentrismo, no toma contacto con la realidad,
y el individuo queda enclaustrado en sí mismo,
gozando del mundo, de los demás y acomodándose
a la realidad para lograr lo que pretende. Mientras
que el autocentrismo del humano normal requiere la
realización del esfuerzo individual, es una condición
que va del individuo hacia el mundo y lo conduce a
la plenitud.
En relación con lo anterior, la consideración del
humano oscila entre la postura pesimista: los humanos
no son confiables, quedan mal, cometen fraude,
mienten y yerran. En la búsqueda de seguridad, el
humano fracasa y en consecuencia se inventa una
entidad que sea confiable absolutamente, como es
la figura de Dios, que esté disponible cuando se le
necesita y responda al planteamiento a la medida del
deseo; que la realidad fluya sólo en la dirección del
propio favor. En el lado optimista: confiar en la bondad
humana a la manera de Rousseau y pensar que es
la sociedad la que corrompe al individuo, esperar
serenamente que obre con gratitud y generosidad;
que responda con lo que se espera de él y con una
ética expansiva salga de sí y se conduzca en favor de
los demás, para lo que se requiere generar un modo
de existencia que favorezca tal pretensión.
Al demasiado humano lo guía la tendencia a hacer el
menor esfuerzo, a repetir el error después del perdón
o la disculpa, a no asumir responsabilidad ("música
pagada no hace buen son"), a acostumbrarse a recibir
y querer obligar a que le den ("se acostumbró"), a
volverse incapaz de ser si mismo, a ir a lo seguro, no
tolerar la incertidumbre, tener ventaja en todo, tener

63

provecho sin hacer esfuerzo por el logro. El criterio
que se sigue es: regirse por la vertiente negativa de
la norma y obtener provecho; atender solamente a
la norma económica y tener el mayor logro con el
menor esfuerzo, la estrategia es la sobrevivencia;
la incapacidad de mantener la postura, resistirse y
mantenerse en el propio sitio, y la incapacidad de ser
leal a si mismo, al traicionar a los demás.
PARA EL DEMASIADO NUMAMO

Mientras las cosas resultan como se quiere, todo
está bien; el individuo dice sentirse feliz y hasta
pleno en su existencia, vive mágicamente y está
encantado con su modo de vida. El problema aparece
cuando las cosas no resultan como se quiere; ahí
el mundo está mal, los demás están equivocados o
hasta buscan hacerle daño. Del encantamiento al
mundo real hay un trecho grande que es casi como
un infierno que hay que cruzar; en el mito, eso pasó
con Adán y Eva cuando fueron expulsados del Edén.
De ahí en adelante la realidad es mala, es origen
de sufrimiento y dolor, por lo que hay que crear el
mundo celestial donde todo es beatitud y bondad. Al
final, la tendencia del humano es salirse con la suya,
el mundo ha de ser como se desea, de manera mágica
e infantil.
La amistad tiene un sólo sentido: del que recibe
el beneficio de la misma. Igual, hay una postura
acomodaticia del que ha encontrado la respuesta a los
problemas con el esfuerzo o voluntad del otro, como
un niño que pone al mundo a su servicio. Cuando
la vida sucede sin el esfuerzo correspondiente o
retribución por lo que se ha recibido, se genera
habituación, en la que el individuo siente aquello
como un merecimiento o derecho, lo hace de manera
automática y no es percibido conscientemente; de
tal manera que, al retirársele el estipendio se siente
agredido, rechazado, ofendido y responde con gran
hostilidad, culpando al otro de maldad y enemistad.
Es incapaz de tolerar el dolor.
Al recibir alguna ayuda -que por definición es
temporal-, cuando el favor ya no se recibe, lo siente
como ofensa, ante la cual se indigna y reacciona
con rabia. De esa manera, el que hizo el favor se
libra del que vivía a sus expensas; y así, ha perdido

�a un prójimo-amigo, sin recibir agradecimiento. Lo
anterior como resultado de un error: la amistad y la
gratitud son rasgos de los propiamente humanos.

EL MUNDO ES MARAYILLOIO,
MIEMTRAI EL UMIYERIO IMTERO
El 8MA CRAM UBRE OUE IA•
TIIFACE IMCOMDICIOMALMIMTI
LAS DIMAMDAI DE LOS HUMA•
MOi■

Vive a expensas del esfuerzo o favor del otro, lo
que se traduce en no atribuir valor a las cosas o los
hechos, pues no ha realizado algún esfuerzo por
conseguirlos. Ya sea el dinero, el amor, los bienes, ahí
hay un esfuerzo que requiere realizarse para sentir
que la realidad tiene valor; el demasiado humano se
acomoda y vive a expensas de Dios, los ángeles, los
santos, el Estado, el prójimo, de aquello que pueda
poner a su servicio. Reduce la existencia a lo que le
genera utilidad, lo que le sirve, vive en la dimensión
económica de la vida, lo cual se halla muy lejos de la
dimensión espiritual de la existencia.
Se habitúa a recibir y llega un momento en que
siente eso como un derecho propio y una obligación
de los demás hacia él. Cuando se suspende lo que se
recibe, repara, se enfada, agrede, maldice y se ofende;
sólo conoce lo que va de fuera a dentro de sí, es
incapaz de dar de si, objetivarse, salir de si mismo,
en fin, de existir. El único dominio que conoce es
engullir al mundo.
Sucumbe al menor esfuerzo, se cobija en el error,
la disculpa o el perdón, inspira compasión para
lograr debilitar al otro, y así caiga en las redes de sus
pretensiones, mientras que el fuerte es el que no cae,
es consciente consigo mismo, tiene dominio de si,
no deja el terreno al otro, se sostiene en su lugar y
aspira a lograr "más" y "mejor". En el mito judio los
humanos cayeron, no pudieron resistir y mantener el
dominio sobre si mismos; mientras en el mito griego,
Prometeo es el retador de Zeus y aún en el castigo no
cede en su actitud.

Todo consiste en conseguir de quien obtener
fuerza, de quien depender para vivir a sus expensas
o de quien abusar al apropiarse de sus recursos. No
tiene limites en la pretensión voraz de tener del otro
lo que necesita; es incapaz de hacerlo por si mismo.
El mundo es maravilloso, mientras el universo entero
es una gran ubre que satisface incondicionahnente las
demandas de los humanos.
No hay que pagar un servicio con antelación.
Pagar antes de recibir el servicio es de los propiamente
humanos, casi de superhombres.
Se quiere al otro en tanto responde a lo que el
individuo pretende, no por lo que el otro es.
Todo lo interpreta a su favor: cuando se habla de
responsabilidad se refiere a los demás, cuando de
derechos y prerrogativas a los propios, cuando lee
sólo aprecia lo que conviene a su concepción de la
realidad, al resto es impermeable.
Para el caído, para el débil, la vida es apoyarse
unos a otros; piden se obre en favor de los demás,
esto es, de ellos. Cuando hay diferencia de fuerza, la
pierde el que la tiene, corno en la entropía. La idea de
la ayuda mutua rige para individuos con igual fuerza;
en cambio en el demasiado humano la fuerza fluye hacia
la debilidad, en beneficio de lo último. "La unión hace
la fuerza" es el grito de los débiles cuando enfrentan
condiciones adversas, lo que significa que los fuertes
les den fuerza y los eleven a la medianía.
Piensa que Dios creó al hombre, porque hay
manera de agregar que fue para gloria del mismo
Dios; si se pensara que es a la inversa, que el hombre
creó a Dios, se podría apreciar que lo hizo por
interés, mejor se cree lo primero. Asi, toma a Dios
corno reserva de las tonterías y debilidades, y deja en
sus manos los problemas.
La felicidad es cuando los demás están a su
disposición. Cuando las cosas resultan de acuerdo
con lo que pretendía, todo está bien, hay satisfacción;
el otro es bueno, respondió a lo que se esperaba,
por lo que es confiable como Dios. Ahi el individuo
encuentra a su dios, el que está a su servicio y
resuelve los problemas. Cuando no es así, el mundo
no es confiable.
La realidad es vivir atrapado en un mundo
estrecho de miras, en el que es incapaz de orientar la
fuerza más allá de si mismo.

64

ELPORYEMIR

La estructura biológica del humano es semejante a la

del resto de los animales; las diferencias con estos son
las adquiridas en el proceso evolutivo, y con las cuales
cuenta el individuo al nacer. Lo que lo caracteriza
son las dimensiones psíquica, social y espiritual de
la existencia, lo cual exige la participación activa en
la construcción de dicha realidad y elevar el alcance
de miras, en el que se incluya a los demás en las
consideraciones.
El esfuerzo que ha hecho al lograr un sitio en
el proceso evolutivo y un lugar entre el resto de las
especies ha sido grande; la acomodación a los avances
de la técnica genera la fantasía que la realidad se
puede tener sólo con pedirla o desearla, sin considerar
que detrás hay el esfuerzo de muchos individuos que
con su dedicación han logrado los avances científicotécnicos de la actualidad
Hay individuos que son capaces de lograr los
mayores alcances en la existencia, y son los que
revindican la tendencia evolutiva que ha permitido

65

que el humano sea lo que es. El centro es el proceso
evolutivo, el movimiento, en el que el individuo se
halla en constante cambio y tiene una responsabilidad
hacia el planeta; por lo cual, se ha generado la idea de
la sustentabilidad, que tiene como objetivo señalar
que lo existente no es de una generación en particular
sino del género humano. Igual, el que tiene el poder se
siente dueño de lo existente, lo que es expresión de
la tendencia a convertirse en una entidad egocéntrica,
a la que la realidad pide una actitud en beneficio
de los demás, y también quizá obrar con sacrificio
considerando al hombre como un puente, después del
cual otra especie está por venir. •

Referencias
Simpson, George Gaylord {1963). El sentido de la evolución. Argentina:
EUDEBA.

Nietzsche, Friedrich (1966). Huma110, demasiado huma110 en Obras
completas. Tomo!. Argentina: Aguilar.
Nietzsche. Friedrich {1967). Ecce Homo en Obras completas. Tomo IV.
Argentina: Aguilar.

�u.i.Will

LA LEYENDA DE
YOLOXÓCHITL
e ALBERTO TILLARREA.L

fA •ñ Yi

muchas en total desvelo, pudo dormir, y soñó. En el
sueño le visitó su hija quien le dijo:

Cuentan que al arribar los espafloles a México y fundar
VillaAlta en 1528 (el dfa de San Idelfonso), combatieron
asangre y fuego contta mixes y zapotecas netzichus,
quienes, a pesar de odiarse por generaciones enteras,
decidieron pelear, cada uno por su cuenta, contra las
tropas enviadas por Marcos de Aguilar (quien ala~
seña gobernador de la Nueva Espai\a). Aunque los
mixes se defendlan en la lucha, los zapotecas netzichu
se fueron retirando voluntariamente para favorecer, de
manera pasiva, la destrucción de los mixes. Estos no
oontaban con que los españoles, bajo las órdenes del
capitán Gastón Pacheco, hablan entrenado y traido
unos feroces perros que, como lo consigna el cronista
don Antonio de Herrera, "no tomaban indio que no lo
matasen y se lo comiesen, por estar muy cebados en
dios..." (Brandomfn. 2004:62).
Mientras esto sucedía, la hija del cacique de
iotolinca de la región de los mixes babia llegado a la
juventud Una mujer que
".alegraba el ambiente del hogar en el que la
ausencia definitiva de la madre habla dejado un
vacto irreparable. Ypor eso el viejo cacique amaba
entraftablemente a aquella nifta, con un amor en
el que se conjugaban el wifto paternal yla honda
devoción a la memoria de su esposa hacia ya
tiempo ida. {Brandomln. 2004:63)

BELLA HISTORIA SOBRE EL ORICEM DE UM .ARBUSTO DE FROMDOS.AS R.A..a.AS
Y NOI.AS .AMCN.AS, LL.A..a.ADO YOLOXÓCNITL, CUY.AS FLORES SOM DE COLOR
..-.ARFIL LICE~EMTE .A..a.ARILLEMTO. SE DICE OUE EM U ÉPOCA DE LLUYI.A U
NU..aED.AD NACE OUE PRODUZCA UM .ARO..a.A DELICIOSO, EL CU.AL SE ASOCIA

66

Deja ya de llorar, padre mio, porque sin mi muerte
no hubiera nacido el remedio de tus males. Mi
cuerpo está escondido bajo la hojarasca, a un
lado del manantial de Peña Sola, y da sustento a
un árbol cuyas flores serán el remedio para todos
los que, como tú, padecen del mal de corazón...

(Brandomln,2004:65)
Al día siguiente el cacique visitó dicho lugar revelado
en sueños y prepararon con los pétalos una infusión. Al
beberla, se sintió totalmente restablecido de sus males
y, para todavía continuar su bienestar, pasó horas
bajo la sombra fresca de dicho arbusto, respirando
su agradable aroma y escuchando el susurro de las
hojas como si en ellas se resumiera aquel ser del que
ahora se nutrían las milagrosas raíces. Al carecer de
nombre dicho arbusto, le fue dado el de su amada hija:
Yoloxóchitl

LA F■MCIÓM REPARADORA DI LAS RILA.•
CIOMII DE OBIITO IMTIRMAI

El sufrimiento emocional contiene, independientemente
de su expresión clínica externa y sintomática del dolor,
una sensación interna de ansiedad y desamparo, donde
el sujeto se encuentra incapaz de "asirse" de alguien
externo que le haga sentirse bien1. En pocas palabras,
el sufrimiento es resultado tanto de un conflicto
Pacheco fue derrotado por los rnixes y, con sed de
intra-psíquico ( el trauma y sus repercusiones
venganza y destrucción, se dirigió al pueblo Totolinca.
internas), como puede representar las expresiones
Al enterarse, el cacique dio la alarma y el pueblo
entero huyó. Al ver a su hija le dijo: "Hija mia: tú y tus • transitorias de un proceso mental ( como el que
doncellas corran a esconderse en la cueva de Yaganche
ocurre en el periodo adolescente o en el paciente bajo
mientras nosotros los distraeremos. Ve pronto y nada
psicoanálisis). Lo doloroso no es en sí el estímulo o
situación
viviente (claro, importa y mucho), sino
temas. Nosotros sabremos burlarlos" (Brandomín,
los mecanismos conscientes e inconscientes que
2004: 64). Sin embargo, mientras el cacique resolvia
se despiertan (Brenner, 1976-1983; Liberman, 1976;
a las tropas españolas, lejos se empezaron a oír los
alaridos de dolor de las doncellas y los 'ladridos de los
Liberman y Labos, 1982). Cuando el sufrimiento es
abrumador se piensa y fantasea que "no hay nadie
hambrientos perros. Nunca volvió a ver a su hija.
ni
nada en el mundo" que brinde suficiente alivio .
Pasaron dos años: tanto los zapotecas netzichu
Quienes sufren de forma devastadora este sentimiento
como los habitantes de Totolinca mantenían la
paz; todos, menos el viejo cacique que imaginaba la
espantosa suerte que había sufrido,_ su hija al ver lo
1 Esto es parecido a la incapacidad del Yo para administrar la carga
asociada al hecho traumático propuesto por la psicologia del Yo
ocurrido a sus doncellas. Una noche, luego de pasar
(A. Freud, 1978).

67

�NAY OUIENES BAIO EL LÁ.TICO DEL SUFRIMIENTO (POR LA RAZÓN
OUE SEA) SE SIENTEN MUCHO MÁS ALIYIADOS PUES UTILIZAN ME•
CANISMOS REPARADORES NO MANIACOS, CENERADORES DE EXPE■
RIENCIA Y CRECIMIENTO, CESTADOS CRACIAS A RELACIONES DE
OBJETO INTERNAS DE BUENA CALIDAD.
van desarrollando una serie de problemas no sólo
de carácter, sino también de índole interpersonal,
aislándose o produciendo conductas de apego
patológico donde el presente y futuro son vistos
de forma lúgubre. Pero esto no les pasa siempre a
todos. Hay quienes bajo el látigo del sufrimiento (por
la razón que sea) se sienten mucho más aliviados
pues utilizan mecanismos reparadores no maniacos,
generadores de experiencia y crecimiento, gestados
gracias a relaciones de objeto internas de buena
calidad.
La internalización de las relaciones de objeto es un
proceso interesante. En pocas palabras, una relación
de objeto internalizada buena, consistente y con una
suficiente y sostenida dosis de afecto positivo (cariño,
amor, confianza), no sólo ocurre en el principio de la
vida, sino a través de la misma. Por supuesto, hay que
decir que son precisamente las relaciones de objeto
internas del inicio de la vida las que van forjando las
tendencias futuras del individuo pues, al conocer a
otras personas, la relación que establezca con estas
evocará o no aquellas que le fueron o son significativas,
repitiendo los patrones relacionales o cuestionándolos
(Klein, 1988; Ogden, 1986, 1989; Chodorow, 2003).
Ahora se piensa que no incorporamos e
introyectamos objetos exactamente. Sabemos que
en el intercambio afectivo, interpersonal, totalmente
subjetivo, el producto de la relación es lo que conserva
nuestra mente. Véanlo si no, al evocar a alguien
significativo para nosotros, lo que hacemos es traer a
la memoria las emociones o los productos de la relación
entre esa persona ynosotros. Esto es, son los resultados
que nuestra historia (buenos, malos, o contradictorios)
en relación con esa persona lo que se queda en nuestra
mente. Así, las relaciones de objeto internas son el
producto de una serie de intercambios que incluyen un
gran cúmulo de mecanismos interreaccionales como la
identificación proyectiva e introyectiva, la capacidad (o

incapacidad) de realizar revenes (en términos de Bion),
el desarrollo de funciones empáticas, de búsqueda de
intimidad y confianza, de continuidad (Robbins, 1989).
Una relación objetal interna conlleva un constructo
mental intersubjetivo y un afecto básico (amor,
odio), y cuando ésta es "suficientemente buena" nos
hace vivir sin angustia desbordante o incapacitante
frente a las crisis de la vida y nos ayuda a su vez a no
paranoidizarnos ante momentos de soledad. En ese
sentido evita las salidas maniacas, infructiferamente
antidepresivas, ya que enfrentan y resuelven debido
a sus propiedades, mientras que las maniacas, por
su carga de agresión, confusión y desorden niegan y
evitan, o sobreestímulan ante el suceso, desbordándose
la persona con sentimientos catastróficos. Además las
fantasias inconscientes desarrolladas alrededor y en la
relación producen alivio, o por el contrario, confusión,
soledad, persecución y terror ante el sufrimiento
psíquico. Una relación objetal internalizada produce
continuamente nuevos significados y conocimientos
de nosotros mismos a nivel sélfico, de la otra persona
y de ambos en lo intersubjetiva. Estas relaciones nos
hacen reconocernos y re-entendernos con el paso del
tiempo (Ogden, 1986). Por cierto, con "interno" no
nos referimos exclusivamente al lugar "geográfico"
o topográfico que ocupa en la mente, sino es lo
que la relación individual y subjetivamente nos ha
despertado lo que penetra y se marca en nuestra
mente. Evidentemente, siempre está matizada por
la relación original, pero esta se va modificando con
el crecimiento del sujeto que la contiene (si no, de
nada serviría el psicoanálisis, ni el matrimonio, ni los
noviazgos, ni los maestros, ni nadie). Esta relación de
objeto interna se expresa vía identificación proyectiva
en el campo interpersonal creando entonces una
suborganización inconsciente que crea significados y
vivencias. En otras palabras, su recuerdo interpersonal,
experiencia! e intersubjetivamente hablando genera

LAS RELACIONES DE OBJETO IN•
TERMAS SUFICIENTEMENTE BUE•
MAS NOS AYUDAN A ESTABLECER
MEJORES Y MÁS DURADERAS RILA■
CIONES CON PERSONAS EXI EllMAS

introyectamos relaciones) que, en conjunto con las
inconscientes nos hacen sentir bien, a pesar de los
pesares. A distintos niveles las expresiones y solicitud
de ayuda contienen siempre un sustrato relacional:
"iMamá!", "Dios mío", y otras más son ejemplos claros
pues sugieren componentes reparatorios, aliviadores, o
generadores de bienestar.

ideas y sentimientos, incluso es base para futuras
interacciones. Tales relaciones están conectadas
con una parte escindida del Yo y fundamentalmente
del self, que en conjunto con el objeto con el cual
se ha relacionado, se torna inconsciente, interna.
El producto de la relación con el objeto hace que
precisamente los objetos internos se fijen en el Yo,
organizándose y subdividiéndose funcionalmente,
ya que tienden a sostener y preservar las capacidades
yoícas para el desarrollo del pensamiento, la percepción
y el sentimiento. Como sostenía Fairbairn (1952):
internalizamos relaciones, no objetos.2
Esto ahora lo sabemos mejor: nunca estamos solos,
ya que desde pequeños, somos pro-relacionales (Stern,
1985; Mitchel, 1988), en ese sentido, la mayoría de los
momentos significativos suceden en interacción con
alguien (quien a su vez debido a la relación que tiene
inyecta un valor especial al momento -o su ausencia
al suceder éste). Son las relaciones de objeto internas
las que a mi juicio permiten una continuidad a la
existencia humana en sus expresiones interpersonales
vividas a diario (Mitchel, 1988; Chodorow, 1999).
Así, las relaciones de objeto internas suficientemente
buenas nos ayudan a establecer mejores y más
duraderas relaciones con personas externas (que a
su vez se van tornando en significativas y enriquecen
las representaciones originales). Ello nos hace
seguir siendo los mismos (para bien o para mal) y
nos impulsan a mejorar, estancarnos o estar peor.
Es muy claro: la "buena evocación" en el momento
en que las circunstancias lo favorezcan cumple su
función aliviadora, acompañante, pues trae consigo,
como ya se dijo, no sólo los objetos-personas, sino
todo el cúmulo de emociones conscientes y fantasías
conscientes gestadas en la relación ( de ahi que

IMTERPRETACIÓM PSICOAMALÍTICA DE
LALEYEMDA

2 Por cierto, H. S. Sullivan (1959) también pensaba muy de cerca lo
mismo, pero casi nadie le hizo caso.

68
69

En la leyenda de Yoloxóchitl, la hija representa el
recordatorio relacionalmente hablando de los objetos
tempranos al trasladarse por asociación inconsciente
de los recientes a los pasados en cuanto a su cualidad
distintiva: su función buena, reparadora, generadora
de bienestar (o nutricia viéndose ahora desplazada en
el árbol medicinal en la leyenda). Más en detalle, la
relación con la hija evidentemente refleja la reedición
de la relación con la esposa y, por supuesto, evoca los
vínculos edípicos con la madre. El conjunto de todas
estas relaciones se instaura en el self, se acumulan
y producen reacciones en la persona que a la vez
estimulan, por ejemplo, en su relación con la hija,
conductas que "guian" a nivel sélfico reacciones y
comportamientos que complementan, estimulan y
resuelven interiormente las angustias relacionales.
En ese sentido la relación con la hija servia de puente
intersubjetivo para el sostenimiento de la continuidad
sélfica del padre. Cuando esta relación se trunca de
forma dramática hay una crisis depresiva grave, sin
embargo, con el tiempo las elaboraciones del duelo
reestimulan a través de diversas situaciones (el sueño
y los olores de la planta) la recreación de la relación de
objeto interna, desarrollando la función reparatoria.
Son precisamente estas representaciones
relacionales internas, buenas, las que bajo ansiedad,
depresión o sufrimiento psíquico "acuden" en los
recuerdos, sensaciones y evocaciones para aliviar el
malestar anímico. La diferencia, por ejemplo, ante el
objeto fetiche es que éste no guarda la relación, sino
que reemplaza artificial y maniacamente al objeto y su
relación parcial antidepresiva, evitativa y/o negadora
de la ansiedad, lo que es diferente en la relación objetal
internalizada, que guarda el vinculo especifico y posee
funciones reparadoras.

�Corno ya se ha sostenido, más que el objeto (que
por supuesto tiene mucho que ver) es la relación
intersubjetiva con éste la que acude a nuestra
mente y nos hace re-dibujar una sonrisa o paz en
nuestro rostro (Freud, 1893, 1927; Kernberg, 1979).
En la leyenda aquí estudiada, la pérdida de la hija
amada evoca en la fantasía la pérdida de los afectos
y pensamientos que producía la relación del padre
con su hija, y por supuesto, las carencias hacen que se
busquen sustituciones que produzcan los bienestares
que la relación ahora inexistente generaba. Así,
vía identificación proyectiva, al encontrar ciertos
beneficios bajo un profundo sentimiento, el contacto
en sueños con la representación mental de la hija
buena, fusionada ahora con propiedades maternas
en el inconsciente del cacique le hace reidentificar,
vía identificación proyectiva y reverie luego de tornar
la infusión a su hija en las propiedades del árbol. En
otras palabras, no es que la experiencia pasada con el
objeto produzca una especie de "dirección", a título
de motor motivador que impulsa y encuentra, sino
al revés, el estímulo actual evoca por asociación, la
relación pasada, la "reencuentra".

Realmente, (y esto ya lo había supuesto Freud en 1916
y 1917) el mundo relacional interno representa una
realidad psíquica que nos acompaña e idealmente nos
ayuda a enfrentar la realidad externa en un ir y venir
de encuentros, reencuentros y desencuentros con el
dolor, con los demás y con nosotros mismos.
El sufrimiento psíquico genera uno de los afectos
más temidos del ser humano: la tristeza, la cual corno
sabernos contiene diversas fantasías que al activarse
aumentan precisamente la carga de ansiedad y de
sufrimiento. Gracias a las buenas relaciones objetales
internas nuestros sentimientos devastadores pueden
ser mitigados, nuestra soledad puede disiparse.
Gracias a ellas, también, podemos saber que en nuestra
percepción hay personas del pasado y presente que
nos han hecho sentir bien y que; independientemente
de su presencia o ausencia nos acompañan; aún en los
más oscuros días de nuestra existencia.
Corno agregado, la planta aquí referida, la Taluma
mexicana pertenece a la familia de las magnolias.

Su flor al abrirse asemeja una estrella y cerrada un
corazón. Por cierto, su relación con las enfermedades
coronarias empieza desde el siglo XVI con Francisco
Hernández ( quien fuera protomédico del locuaz
rey Felipe II) hasta el hallazgo, en 1993 por el
doctor Gustavo Pastelón, de la tiramina, un agente
adrenérgico, que explica parte de la acción digitálica
sobre el corazón (Cariño Preciado, s/f). Este arbusto
continúa floreciendo en las serranías villaltecas y sigue
utilizándose para curar los "males del corazón", así
corno se torna corno apoyo para tratar cardiopatías. La
infusión se prepara de forma totalmente artesanal con
uno o dos pétalos acomodados en forma de corazón. •

Referencias
Brandonún, J. M. (2004). Leyendas y tradiciones oaxaqurnas [Quinta
edición aumentada por el autor]. Oaxaca: Edición personal.
Brenner, C. H. (1983). Técnica psicoanalítica y conflicto psíquico. Buenos
Aires: Ediciones Hormé.
Cariño Preciado, L. F. (s/f). "Yollorl". El Corazón a Través del México
Antig110 [Fasciculo 2). Ciudad de México: Novartis.
Chodorow, N. (2003). El poder de los sentimientos. Buenos Aires/
Barcelona/ Ciudad de México: Paidós.
Fairbairn, W. R. D. (1952). Estudio psicoanalítico de la personalidad.
Buenos Aires: Ediciones Hormé.
Freud, A. (1978). "Prefacio a la Biblioteca Chnica Hampstead" en H.
Nágera. Desarrollo de la Teoría de la Libido en la obra de Frcud. Buenos
Aires: Ediciones Hormé.
Freud, S. ({1888}1893). "Algunas consideraciones con miras a
un estudio comparativo de las parálisis motrices orgánicas e
histéricas" en Obras completas. Publicaciones prcpsicoanalíticas y
man11scritos inéditos en vida de Freud (1886-99) (Vol. IJ. Buenos Aires:
Amorrortu Ediciones.
Freud, S. (1927). Obras completas. El porvenir de 11na ilusiót~ El malestar en
fa culnira y otras obras. (1927-31) (Vol. XXI]. Buenos Aires: Amorrortu
Ediciones.
Freud, S. (1916-1917). 23ª Conferencia. "Los canúnos de formación
de sintomas" en Obras completas. Co1ifcrencias de introducción al
psicoanálisis (Partes I y II) (1915-16) [Vol. XVI). Buenos Aires:
Amorrortu Ediciones.
Freud, S. (1992). La ft-ontera primaria de la humana expcliencia. Madrid:
Julián Yebenes Editores.
Kernberg, O. F. (1979). La tcoria de fas relaciones objeta/es y el psicoanálisis
clínico. Buenos Aires/Barcelona/ Ciudad de México: Paidós.
Klein, M. (1988). "Envidia y gratitud" en Obras completas. Buenos
Aires/Barcelona/ Ciudad de México: Paidós.
Liberman, D. (1976). Comunicación y psicoandlisis. Buenos Aires: Alex
Editor.
Liberman, D. &amp;: Labos, E. C. (1982). "Fantasia inconsciente vincular
circunstancial" en Fantasía inconsciente, vínculo y estados psicóticos.
Buenos Aires: Editorial Kargierman.
Mitchell, S. A. (1988). Conceptos relacionales en el psicoanálisis: una
integración. Ciudad de México: Siglo X.XL
Ogden, T. H. (1989). La matriz. de Ta mente. Las relaciones de objeto y el
diálogo psicoanalítico. Madrid: Tecnipublicaciones S. A.
Robbins, M. (1989). Primitive Personality Organization as an
Interpersonally Ada_)2tive Modification of Cognition and Affect.
lnternational Joumal oJ Psychoanaylis. 70: 443-459.
Stern, D. (1994). El mundo interpersonal del infante. Buenos Aires/
Barcelona/ Ciudad de México: Paidós.
Sullivan, H. S. (1959). Concepciones de la psiquiatría moderna. Buenos
Aires: Psiqué.

70

�AIALETRA

ALA LUZ
e llil■AllA IACO■I

A

través de la revista
Resumen, a lo largo de 2013
conocí a trece artistas y
su arte de la manera por completo
más desinhibida para mí, que soy
curiosa pero tímida a la vez, que
quiero acercarme pero es lo que
se me dificulta. Abrí la puerta
con avalanchas de preguntas
indiscretas en la punta de mis
cinco sentidos, desbordándose,
atentas, se iban contestando
como sin querer a medida que sin
formularlas yo leía que...
Kiyoto Ota (1948) nació junto
al mar y los barcos en un puerto
con montañas y ríos de Nagasaki.
Vivió en una casa de madera
(iLa olí!). Dice que la madera y
la piedra tienen vida (Induce a
que me conste). Él las oye y se

esfuerza en comprender lo que le
dicen, con sus voces luego hace lo
que quiere atento, sin lastimarlas,
sigue la indicación del maestro
que al ver lo preparado que él está,
o el reflejo educado de lo que lleva
adentro, lo orienta precisamente a
eso, Tú haz lo que quieras. Kiyoto
Ota ha obedecido desde entonces.
Una bomba destruyó su casa de
infancia y lo que había en ella y
alrededor, todas las casas, todas
las cosas, fue cuando sin juguetes
él manufacturó los que él quería,
pues jugar o inventar le gustaba.
Entre hacer un juguete y esculpir
no vio la diferencia, eran el mismo
quehacer, quizá porque las dos
manufacturas lo entretenían y le
gustaban. Como a mí pasearme
con la vista y los demás sentidos

72

por el resultado. De pasto, de
plomo, entre los árboles. Hierro,
fibra de vidrio, bambú.
En la habitación de al lado
conocí a Guillermo Montesinos
(1968) y su lente, la circunstancia
y la casualidad. El detonador
que lo convirtió en el hombre
detrás de la cámara no fue un
gesto premeditado, la mano del
papá que le extiende espontánea
la oportunidad. Si la yema de
tu índice aprieta bien aquí, acá
recoges para siempre lo que por
la ventana cuadrada/pequeña ve
tu ojo. Torna, hijo. Vio, apretó, de
casualidad, pero bien, muy bien.
¿Luego se asustó? Hntuyó que
luego vería y apretaría mejor? Lo
cierto es que durante un tiempo
dejó de ver y apretar hasta que

de nuevo por azar años después
ahora un maestro le pidió una
provisión impresa de imágenes.
Pero él no recogió solamente la
fiesta adolescente escolar sino la
atmósfera festiva, en papel, no
nada más el largo y el ancho sino
la profundidad. iEso es una ilusión!
Él aprendió o vislumbró cómo
hacer ilusiones ópticas con fondo.
A dominar la manera mecánica
manual, la anterior a la actual. Con
creces/ventaja/creces.
Perla Krauze (1953) dispuso el
escenario manualmente una vez y
otra, con plomo, barro y óleo, con
ramas, piedras y papel. Escenificó.
Desentierra, ve a trasluz o estudia
y acomoda o clasifica materiales y
materias. Así es como ella ilustra
un espacio mesa o un volumen
muro. ¿Qué es? Aluminio, arbusto,
grieta. La pantalla acoge lo que
Perla hace con las manos. Mamá
la llevó a pintar. iQué libertad!, le
parecía mientras de niña pintaba.
Se internó joven un tiempo en
la antropología, que la preparó.
Luego hizo que las piedras
ascendieran por las trabes de
alambre o de madera en series de
escaleras delgadas y quietas. En
su casa vi una rosa petrificada que
con la vista palpé.
Brueghel y Gaya en las paredes
de la biblioteca del padre de Knut
Pani (1956) que los contemplaba
fascinado. También de niño, Knut
oía con fascinación la música que
su mamá, de origen noruego y
francés, tocaba en el piano para
sus siete hijos, Knut, el benjamín.
Y oía la historia ilustre de su
familia y la conversación de la
gente ilustre que entraba y salía
de la casa paterna ilustre. Índices

todos del entorno en que Knut
Pani creció, con la libertad de
dedicarse a lo que él quisiera, el
mundo a sus pies, el gran mundo
a sus pies/al alcance de su mano.
Lo que quiso fue ser pintor.
Empezó en la Escuela Nacional
de Bellas Artes en San Miguel de
Allende, Guanajuato, en el taller de
escultura de Lothar Kestenbaum.
Al mismo tiempo, fue editor de
una revista que dirigía Mathias
Goeritz, su detonador. Entre
una actividad y otra, él pintaba.
Óleo sobre tela y madera, tinta
y barniz sobre papel, collage.
También hacía libros de artista,
de principio a fin ideados por
él, ejecutados con sus manos de
principio a fin. Ejemplares únicos o
en ediciones pequeñas numeradas,
que son escultura y pintura a la
vez. Viajó y viajaría. Fundó el
taller experimental Traza y el de
grabado El Pez Soluble. Dio clases.
Pinta, graba, hace libros largos/
altos.
En mayo/junio a tientas/
maravillada, sin hacer ruido ingresé
atónita/absorta al orden geométrico
de Alba Rojo (1961), a su tejido de
cartón rígido o de madera o de
cartulina o de tela o de piedra, subí
por el armazón de metal pintado de
sus ascendentes esculturas rojas,
azules, verdes, naranja, moradas,
entramadas/abstractas. De manera
natural entre el dibujo y los trabajos
manuales Alba se desenvolvió,
bajo el dibujo y los trabajos
manuales/editoriales que en su
familia de artistas/intelectuales
se desenvolvían y la envolvían y
que ella gozaba icómo y cuánto!
Luego estructuró su gozo con
las matemáticas y la abstracción.

73

Todavía universitaria, hizo un
libro para niños sobre esta ciencia
y esta filosofía, que la divertían.
Y el documento que la preparó a
escribirlo/ilustrarlo fue también
el que a la vez detonó su propio
camino de escultora. El momento
decisivo/terminante tuvo lugar
cuando Alba abrió uno de estos
libros pedagógicos y del interior
de sus tapas saltó a su vista un
escenario en tercera dimensión que
la sorprendió/integró en definitiva.
Fue lanzada a los planos, las alturas,
los volúmenes, los formatos. Fue
interiorizada/desplegada en las
cajas, cajas con marco/espejo/vista
por ambos lados, cajas con aspa que
las hace girar. Cajas/almeja. Cajas/
bordado. Cajas/luz.
La pintora/tejedora Rosa Velasco
(1961) pinta, recorta, pega, teje.
Teje tapiz y gobelino de algodón,
lana, henequén. Hace collages
sobre tela, que empezó a pintar/
recortar/pegar otra vez de forma
casual, con lo que encontró a
mano simplemente, entre las
cajas de su mudanza a Tepoztlán,
dentro de su casa en construcción.
Un trozo de papel Arches (la
historia de la marca de papel
Arches comienza en 1492 al sur de
Epinal, en un molino de Arches)
que estaba ahí y que pegó sobre
una mancha equivocada sobre un
lienzo a medio hacer que estaba
ahí, actos no premeditados pero
sí continuables/continuados al ver
el efecto que producía aplicar la
casual superposición/interacción.
La decisión de tejer fue anterior
y en ella la guió Pedro Preux.
Luego estudió en la Manufactura
Nacional de Gobelinos en París/
en el taller de Grau-Garriga en

�Barcelona/en el Colegio Nacional
de Arte y Diseño de Bergen, hilos
conductores/entretejedores de
la vida de una artista hija del
arquitecto hermano de la esposa
de su amigo el pintor/grabador
de Valencia (refugiado en México
tras la Guerra Civil) Vicente
Gandía, joyero/ceramista tío de
Rosa, hija de Octavio, amigo de
Gandía y hermano mayor de mi
amiga Andrea, entintadora.
Para el fotógrafo Alfredo de
Stefano (1961) el desierto es
el paraíso, dice que en él vive
"la extensión, el
vacío, la soledad",
inmerso en el cielo de
arena terrestre. Del
desierto de Coahuila
en el que nació
( descendiente de un
abuelo napolitano)
fue a dar al desierto de
Nueva York, en el que
compró su primera
cámara fotográfica, y
del desierto de Nueva
York fue a dar al
desierto de Namibia,
en donde se instaló
él mismo en el centro
de un círculo encantado. La
galería de arte en Saltillo de un
tío suyo de Saltillo puso el arte a
su alcance adolescente. La vida de
Alfredo de Stefano es el desierto
y él mismo su propia instalación
en él. En medio de un círculo
polar y de un círculo de fuego.
Es las costillas y la columna de
los desiertos, es una ráfaga de
luciérnagas y un recorrido minado
de espejismos que pueblan la
nada. Por todo esto, cuestiono la
creencia de este artista de que la

aridez y la desolación del desierto
intimiden su conciencia. Más
bien, la sustentan.
Los antepasados suecos de
Patrick Pettersson (1972) fueron
ganaderos en Veracruz, pero él
se orientó temprano hacia las
artes visuales. Pinta y graba. Óleo,
pastel, madera, lino. Dentro de un
ambiente de familia distendido,
ajeno al arte y sus modalidades,
como ciudadano libre de un
estado de cosas a lo se-laisserfaire, él dibujaba con naturalidad,
tanto sus propias fantasías como

las tareas de sus compañeros
de escuela en México y Estados
Unidos. Con el Premio VIII Bienal
de Monterrey bajo el brazo, fue
a dar a l'École des Beaux Arts de
St-Étienne/Francia, y de allá acá
y acá y allá. En Oaxaca piensa
en el concepto sobre el que se va
construyendo un jardín, noción/
intuición que inscribe en la
estética y lo simbólico al óleo/
al pastel. Sobre lino rojo/sobre
madera. óleo y grabado a la vez.
Lino/papel verde/azul. Le gusta

74

incorporar animales en su pintura,
¿vestigios/presencias atávicas de
sus antepasados ganaderos en
Veracruz? Les ve rasgos humanos.
Lo sorprenden en sus sueños y sus
lecturas. Sostiene que "los pájaros
le quitan el estatismo a la imagen".
Las vendas de María José Lavín
(1957), laberintos blancos yeso/
flores en flor de fondo profundo.
Empezó a pintar, esculpir, grabar,
fotografiar, a hacer cerámica/
instalaciones/ armados con la
imaginación antes que con las
manos, a los pies de mamá que leía
la vida deJos pintores
ceceando en voz alta
a la niña. La niña que
creció en familia culta
(padres peleteros
refugiados en México
tras la Guerra
Civil de España).
Previsora/ empeñosa.
Prepara toriana
reunió quórum (ella,
más amiga/música,
amiga/danza, amiga/
artes escénicas)
hasta instaurar
los requisitos que
posibilitaran el
estudio universitario formal de
las Bellas Artes. Antes, Lucinda
Urrusti la acogió en su taller en
San Jerónimo. Después, María
José estudió en Florencia, en la
Royal Academy of Art en Londres,
en el Círculo de Bellas Artes de
Madrid, en dos Fundaciones en
Isla Contadora. En la Escuela
Nacional de Artes Plásticas de San
Carlos, en el Centro de las Artes
de San Agustín Etla. Cantera,
bronce, mármol negro, técnicas
mixtas sobre tela, vaqueta,

..,MO NACO RETRATO
DE

LOS

LUCARES.

PARA MÍ UNA PIMTU■
llA ES UNA OCASIÓN
ESE
TO

ME

MOMEM•

COMMOYIÓ

TANTO", TRIMI

YAM■

CNELUWE (19&amp;2)
carnaza, papel. De la rugosidad
a la deformación/de la vastedad
y la dilatación, a la minuciosidad
en piezas de terracota, formas,
surcos, o inscripciones sobre una
base recubierta de oro en capelos
de acrílico.
"No hago retrato de los
lugares. Para mí una pintura es
una ocasión para analizar por
qué ese momento me conmovió
tanto", dice Trini Vangheluwe
(1962), que entonces investiga
la vida con acrílico sobre tela. A
Trini la conmueve un instante
en un café, un mercado, un
museo o una playa, entre luces/
miradas/neblina o bicicletas.
El movimiento para Trini es "el
acto que evita que el tiempo
nos atrape". Se desplaza. De su
ciudad natal al norte de Bélgica,
a escuelas de arte en Brujas o
México. Tornó clases de pintura
alguna vez en el Zoológico de
Amberes. Se aparta de actividades
(danza, actuación, canto) que
la apartaban de pintar, que es
lo que la acerca a los pintores
flamencos de sus orígenes,
padres/ abuelos/tíos/hermanos.
A pasos regresa por las calles o a

través de las nubes o la neblina.
Va y viene. Repite personajes
pero en situaciones diferentes, los
personajes que se repiten están
en movimiento de una situación
a otra.
La naturaleza de Natasha
Gray (1969) es la naturaleza.
Ella es hoja/tallo/flor y árbol que
se pinta/teje/esculpe. Se dibuja
o se construye/ deconstruye/
reconstruye en alambre/bronce/
óleo. De la Escuela Nacional de
Artes Plásticas de San Carlos a
la Art Students League de Nueva
York a l'École des Arts Plastiques
de París. ¿Qué marcó a Gray?
¿Un bosque escocés que su papá
extrañaría al emigrar a México?
¿Q la fascinada observación
de las telarañas? Víctimas de
experimentación/narcotización,
desorientadas. Con sus manos
la artista reprodujo las telas
sin orden de las creadoras sin
defensa.
A José Plácido Domingo
(1958) lo marcaron los árboles.
Troncos escondite de su niñez
mexicana , ante-presencias/
presencias , permanentes
pospresencias. Estudiante desde
adolescente de fotografía en la
Isla de Wight. Con maestros
de fotoperiodismo y del gran
escenario. Conductores/músicos/
cantantes de ópera. Aprendizaje
que lo preparó para fotografiar en
adelante a su padre, árbol mayor.
Gray y Domingo trabajaron
juntos la muestra La luz comienza
en la oscuridad. ¿La calma antecede
o desata la tormenta? Deshoja
los árboles y desorienta la calma,
sólo uno de los planos de la
naturaleza.

75

En la mente de Roberto Rébora
(1963) hay ideas, emociones y
sueños. En sus manos, pintura,
dibujo, saludos y libros. En la
mente de Rébora hay preguntas,
que formula a sus imágenes
al figurarlas, conformarlas,
concretarlas. Fijas o en fuga.
Sentadas para retratarlas o
retratadas sin sospecharlo.
Tornadas de las manos en círculo
bailando. Personas de colores
y geometrizadas. Marcadas y
remarcadas, o apenas insinuadas.
En un extremo, traza un lienzo
con escasos recursos de pintura.
En el otro, con recursos de sobra
desbordándose de botes/tubos/
tintero. Óleo/acrílico/gis/tinta.
El detonador de Roberto fue el
Hombre de fuego en la cúpula de
la capilla del Hospicio Cabañas,
de Orozco. Pintó diez años en
Florencia. Otro detonador suyo
fue Vlady. Rébora es pintor/editor/
amigo intenso/apasionado.
La doble pregunta sería si
dentro de todo pintor hay un
arquitecto atrapado o si dentro
de todo arquitecto hay un pintor
atrapado. O la pregunta sencilla
sería qué destapa el corcho de la
botella/arquitectura que contiene
a un pintor. Al destaparse
determinada botella arquitectura
brotó Jorge Carral (1951), con
acuarelas entre los dedos. Descalzo
sobre un banco giratorio bajo la
ventana delante del restirador
abrió las tapas de un cuaderno de
dibujo. Midió sus posibilidades,
calculó la distancia, el peso y el
tiempo de sus viajes a través de
selvas/playas/grandes capitales/
ríos/lagos y campos y entre óleo y
acrílico se decidió a pintar. •

�•

DE LOS CENTENARIOS DE ESCRITORES MEXICANOS QUE SE CONMEMORAN EM 201~ EL MÁS
ANUNCIADO ES, SIN DUDA, EL DE OCTAVIO PAZ. NO ES EXTRAÑO, PUES ADEMÁS DE TRATARSE DE
MUESTRO UNICO PREMIO NOBEL DE LITERATURA V DE SER EL POETA MÁS IMPORTANTE DEL SICLO
XX EM EL PAÍS, PAZ NO HA DEJADO DE INFLUIR EN LA VIDA INTELECTUAL MEXICANA A TRAVÉS DE
LA RESOI-IANCIA DE SUS IDEAS Y SUS POSTURAS CRÍTICAS, V DE LA CONTINUIDAD DE ESA OTRA
OBRA DE CARÁCTER CULTURAL QUE ES LA CREACIÓN DE PUBLICACIONES PERIÓDICAS. POR SI
ESTO FUERA POCO, SUS SECUIDORES, DISCÍPULOS V EPÍCONOS CONSTITUYEN UNA LECIÓN, Y
MUCHOS DE ELLOS HAN SIDO LOS EMCARCADOS DE ORCANIZAR HOMENAJES V CELEBRACIONES.
MO MUY A LA ZACA EN LO QUE SE REFIERE A IMPORTANCIA CULTURAL, AUNQUE NO CON TANTOS
SECUIDORES-0 NO TAN ''VISIBLES"-. LOS OTROS DOS LITERATOS MEXICANOS QUE LLECAM A
LOS PRIMEROS CIEN AÑOS DE SU MACIMIEMTO, EFRAfN HUERTA Y JOSÉ REVUELTAS, A PRIMERA
VISTA PARECERÍAN UN TANTO OLVIDADOS POR EL CRUESO DEL PÚBLICO LECTOR.

76

S

•

in embargo, si uno observa
con atención las tendencias
de lectura entre las nuevas
generaciones se dará cuenta de
que Huerta es un poeta popular
-tal vez el más popular en
México después de Jaime
Sabines-, y por lo tanto sus
poemarios, que nunca han dejado
de publicarse, pasan sin descanso
de mano en mano entre los jóvenes,
fecundando con su visión tierna,
descarnada y social muchos de los
versos de quienes ahora se inician
en el oficio. En lo que respecta a
José Revueltas, a pesar de haber

sido considerado "un escritor
incómodo" desde la publicación
en 1941 de su primera novela, Los
muros de agua, ha acrecentado con
el paso del tiempo el número de
sus lectores, y para comprobarlo
bastaría ver cuántas reediciones
se han hecho hasta la fecha de uno
solo de sus libros: la novela breve
El apando. Así, si de los tres Octavio
Paz es el titán, un genio superior
indiscutible que deslumbra sin
remedio a quien se acerca a sus
páginas, podríamos aventurar que
Efraín Huerta y José Revueltas
- también genios a su manera-

77

resultan más entrañables para
el lector contemporáneo, más
cercanos por más humanos y, en
el caso del último, estremecedor
por haber sido tan terriblemente
humano.
Si, Revueltas fue muy humano.
Tanto, que se autodenominó
muchas veces con humildad con
ese "hijo del hombre", en un sentido
a la vez literal e irónico -acaso
porque se sabía el más religioso
de los escritores ateos, el principal
místico entre los materialistas; el
único santo laico que, desde sus
primeros años, comprendió que

�SE COLOCÓ SIEMPRE DEL LADO DE LOS MISERABLES, LUCHÓ COM
ELLOS EM BATALLAS DESICUALES •CASI SIEMPRE PERDIDAS DE AM•
TEMAMO•, SUFRIÓ DERROTAS, DECEPCIONES, ARRESTOS Y PRISIO•
MES Y, EM EL ÁMBITO DE LA LITERATURA, SICUIÓ SIM DUDARLO EL
COMSEIO DE TOLSTOI DE OUE UM ESCRITOR, PARA SERLO, TIENE
OUE SER CAPAI DE EXPERIMENTARLO TODO.
su destino en la Tierra era sufrir
por la redención de los demás-,
que no obstante delataba cierta
soberbia y la seguridad en el valor
intrínseco de su obra literaria. El
mismo Octavio Paz lo consideraba
"el más puro de los escritores
mexicanos", y es tal vez esa pureza
en sus posiciones ideológicas y
literarias, en combinación con
su exacerbada humanidad, lo
que lo volvía un ser incómodo
para sus contemporáneos, pues
¿quién es capaz de soportar a un
hombre siempre congruente con
sus convicciones críticas en un
medio donde campean los elogios
mutuos, la supuesta cortesía y el
oportunismo?

Tras una infancia alimentada
con la lectura ferviente de "las vidas
de los santos", este duranguense
emigrado desde sus primeros años a
la capital de la república descubrió,
apenas pasada la pubertad, las dos
actividades a las que entregaría
por completo su vida: la política y
la literatura. Sin embargo, detrás
de cada una palpitaba la que con
seguridad era su pasión absoluta,
la defensa de los oprimidos, pues es
claro que hacia ella encaminó tanto
sus luchas revolucionarias como
sus textos narrativos, ensayísticos,
dramáticos, filosóficos y
periodísticos. Mucho se ha hablado
de la vocación por el martirio
que Revueltas mostró en todos

ES (~O~lt) ES'rAll GUl'l'ANDO
DESl)E EL l~ONl)O l)E UN POZO,
Y NO (~OIUlESPONDE AL
EX'l'ElllOll. EN'l'ONt~ES ~IE VI
AIII P1UlAl)O SIN SAIIEll UUE
JIIHAH, Y LUEGO UI VUIU~'l'A
IIA(;IA A'l'llAS.

78

los actos de su vida, pero lqué se
podría haber esperado de quien se
inició en la lectura con hagiografías
cristianas, y de allí pasó a devorar
la obra de clásicos como Tolstoi y
Dostoievski?, ¿qué de alguien que
descubrió la miseria económica en
los primeros tiempos de la niñez, y
que a la edad de dieciséis años fue
confinado como recluso en el penal
de las Islas Marías debido a su lucha
a favor de los desposeídos?
Al concebirse ateo y comunista,
el joven José Revueltas descubrió
que esa santidad a la que lo habían
hecho aspirar sus lecturas infantiles
no necesariamente estaba ligada a
ninguna institución religiosa, pero
sí a una postura ética inamovible
dirigida a la redención de los
humillados y los ofendidos o, lo
que es lo mismo, a la salvación de la
humanidad También supo que para
salvarla debía conocerla primero, es
decir, mezclarse con ella, apurarla
hasta las heces, transformarse en "el
más humano" de los seres humanos.
Por ello se colocó siempre del
lado de los miserables, luchó
con ellos en batallas desiguales
-casi siempre perdidas de
antemano-, sufrió derrotas,
decepciones, arrestos y prisiones y,
en el ámbito de la literatura, siguió
sin dudarlo el consejo de Tolstoi
de que un escritor, para serlo, tiene
que ser capaz de experimentarlo

todo. Es por estas razones que en
él se da una de esas raras síntesis
entre vida y obra literaria, donde
cada página es un reflejo coherente
del devenir existencial del autor.
Y no se trata tan sólo de que su
literatura, su narrativa sobre todo,
sea en gran parte autobiográfica
-que sí lo es-, sino que su
visión del mundo, la filosofía que
sustenta sus ficciones, es la misma
exactamente dentro y fuera de
las páginas, al grado de que es
imposible separar alJosé Revueltas
luchador social del José Revueltas
escritor.
Bastaría recorrer sus novelas para
comprobarlo. En su ya mencionada
primera novela, Los muros de agua,
el autor sitúa la acción en las Islas
Marías, con lo que aprovecha la
experiencia de su reclusión en
ese penal en dos ocasiones antes
de 1941. Los protagonistas del
relato son, asimismo, miembros
del Partido Comunista Mexicano,
como él, lo que se mantuvo
constante en casi toda su obra
novelística, con la excepción
de dos títulos, En algún valle de
lágrimas y El apando. Su segunda y
tercera novelas, El luto humano, de
1943, y Los días terrenales, de 1949,

REYUELTAS ERA UM
COMYEMCIDO DE OUE
El EM LAS IITUACIO•
MES LÍMITE DONDE
AFLOIIALAMA'IU■ALE•

l i MÁS HONDA Y RE.A.L
DEL SER HUMANO.

enmarcan sus historias en sendos
movimientos huelguísticos, uno
de los trabajadores de un sistema
de riego en el estado de Nuevo
León y el otro entre trabajadores
agrícolas veracruzanos. No
obstante, lejos del panfleto y de
los bodrios tendenciosos surgidos
del llamado "realismo socialista"
cuyas directrices surgían de los
ideólogos del Kremlin, los relatos de
José Revueltas resultan vibrantes
debido a la humanidad que los
alienta. Si no todos sus personajes
-porque nuestro autor no se salvó
en ocasiones de caer en los odiosos
maniqueísmos de los "muy buenos"
y los "muy malos"-, por lo menos
los principales rezuman verdadero
realismo, son contradictorios ,
densos, y están atormentados
tanto por sus vidas íntimas como
por sus creencias políticas. Las
escenas en que se desenvuelven son
extremas, si, lpero qué otro tipo de
vivencias podían esperarse de tales
personajes y de tal autor? Además,
Revueltas era un convencido de que
es en las situaciones límite donde
aflora la naturaleza más honda y
real del ser humano.
Al igual que Octavio Paz, José
Revueltas siempre padeció de una
"pasión crítica", que en su caso le
atrajo un sinfín de conflictos con las
cabezas de su verdadera alma mater,
el Partido Comunista Mexicano,
pues en Los días terrenales se atrevió
a señalar las fallas dogmáticas
de la institución. Contradictorio
y desgarrado interiormente
-es decir, humano-, no quiso
defender su novela y optó por
retirarla de la circulación ante el
regaño de la cúpula partidista.
Decidió por unos años acallar su

79

conciencia y escribió las que acaso
son sus novelas más débiles, En
algún valle de lágrimas, de 1956, y
Los motivos de Caín, de 1957, donde,
para no meterse en problemas,
escoge como protagonistas a un
burgués decadente mexicano y
a un combatiente chicano en la
guerra de Corea. Pero, ya expulsado
del partido de sus amores y
más maduro como narrador, su
contradicción aflora de nuevo
cuando vuelve a diseccionar el
dogmatismo sin límites de la
cúpula comunista en lo que serta
su obra más ambiciosa, Los errores,
de 1964, un alegato demoledor
contra quienes parecían inmunes a
la critica y una de las novelas más
profundas que se hayan escrito
sobre la ciudad de México.
Los últimos años de la vida de
este autor fueron la coronación
de sus vocaciones y pasiones.
Corno luchador social se unió al
movimiento estudiantil del 68 ,
en el que fue considerado uno
de los ideólogos e impulsores,
obtuvo el respeto y la admiración
de los jóvenes, fue detenido y, en
consecuencia, sufrió el último
revés en el camino de sus martirios
personales al ser encerrado en
Lecumberri. Como escritor, publicó
su obra maestra, la novela breve El
apando, donde, ya sin agitadores
comunistas entre los personajes,
plasma un reflejo fiel de la sociedad
carcelaria y un desalentador retrato
del ser humano en sus aspectos
oscuros, sórdidos, extremos, lo que
nos demuestra que José Revueltas
supo llegar al conocimiento más
hondo de la humanidad porque
él mismo supo ser humano,
terriblemente humano. •

�CÓMO IRAOTllO M■MDO PORMIDIO N ■M llffADOR

LA \1ATERIA. \10 'FXISTE

Cómo ir a otro mundo

pormediodeunELEVADOR

[Traducción del japonés por Saya Yomino, y del inglés por A.CJ
Necesitarás: un edilicio con al menos diez pisos y un elevador.
Entra en el elevador (debes entrar solo).
Dentro del elevador, ve a estos pisos en este orden: 4º piso-2º piso-(50 piso-2º piso-l()!l piso. (Si alguien más entra núentras
lo estás haciendo, no podrás completar el ritual)
Cuando llegues al l()!l piso, aprieta el botón del 5º sin salir de la caja.
Cuando llegues al 5° piso una mujer joven entrará y se te unirá en el elevador. (NO LE HABLES.)
Después de que entre la mujer, aprieta el botón del lº piso.
Después de apretar el botón del 1° piso, el elevador te llevará al l()!l piso en vez de llevarte al lº. (Si aprietas cualquier otro
botón en este momento tampoco completarás el ritual, pero también es tu última oportunidad de echarte para atrás.)
Cuando el elevador haya pasado del 'Jl- piso, puedes tomarlo como una señal de que el ritual está casi completo.
Sólo hay una fonna de verificar si el ritual ha tenido éxito o no.
En el mundo al que llegues sólo debe haber una persona: tü.
No sé qué pasa cuando llegas alli.
Pero puedo decirte esto: la mujer que entra en el elevador en el 5ºpiso no es un ser humano.

He aquí lo que un hombre experimentó al hacer el ritual:

aunque
para la
critica "seria", y aunque
van en la dirección opuesta a
la tendencia contra la ficción
en la literatura libresca, puede
leérseles corno mucho más
que consumidores, fanáticos o
repetidores de historias de un
subgénero determinado. En un
vídeo de YouTube, DrossRotzank,
un popular recopilador y traductor
al español de creepypastas (tiene
más de tres y medio núllones de
seguidores sólo en su canal), declara:
"En una era en la que ya se hace muy
poco terror de calidad en el cine, la
literatura moderna llegó para salvar
este género". Esto no es poca cosa.
¿Qué otra especialidad o vertiente

de la narrativa contemporánea
quema presumir hoy una victoria
del texto escrito sobre la imagen?
Entre otros sitios que muestran
historias de horror transmitidas
por Internet, uno muy interesante
es el blog Saya In Underworld
(http://sayainunderworldblogspot.
com/). Su creadora, Saya Yomino,
no revela nada de si misma y se
limita a publicar sus traducciones
al inglés de leyendas urbanas,
historias orales de horror y extrañas
consejas japonesas. Leerlas en busca
de pericia y perfección "literarias"
no tiene sentido: su aliento es el
de las historias ancestrales de la
tradición oral, y están hechas,
evidentemente, no para tener una
forma definitiva -analizable,

80

replicable, comercializable- sino
para mutar, constantemente, de una
lengua o contexto a otros.
El siguiente texto, una muestra
traducida de la enorme cantidad
de creepypastas en el sitio de
Saya Yomino, se publica con su
autorización. En él, aunque se trata
de una historia meramente escrita,
sin respaldos de ningún otro tipo,
hay todos los elementos de algo que
es un género multidisciplinario,
una práctica creativa imposible
en cualquier otra época antes que
ésta. Sus temas, como se verá, son
los de la literatura de horror, pero
transfigurados por las herramientas
modernas y la tensión que vivimos
todos los dias entre la verdad y el
simulacro, entre el ritual y la anornia.

iLo intenté!
La compañía en la que trabajo tiene un edilicio de 10 pisos asi que me convino.
Eran vacaciones y no había nadie.
Así que fui: 4~2~6.
En el 6° piso trabajo y pude ver nú oficina vacía desde el elevador.
Entonces fui: ~2~10. Nadie entraba. Después de todo eran vacaciones.
Entonces llegué al 5° piso, se abrió la puerta iy había alguien allí, de pie!
iY era una mujer!
Me asombré y hasta hice ruido al aspirar aire.
Pero era sólo mi colega, la señora Takemoto (seudónimo). Es una mujer de unos treinta.
Se rió de nú reacción.
"¿También está trabajando horas extra, señora Takemoto?", dije y la dejé entrar.
Iba a apretar el botón del piso 1pero pensé que se vería raro que una persona llegara al edificio a primera hora del día y cp
fuera inmediatamente, y de todos modos el ritual ya habia terminado, así que me rendí y apreté el botón del piso 6.
(Ahora quelo pienso, debe haberse visto raro también que una persona bajara en el elevador yvolviera a subir sin salirse. LOL)
Pero entonces la señora Takemoto apretó el botón del piso 10, lo que me hizo dar un salto.
Bueno, creo que ella trabaja en el piso 10.
Pensé que algo podría pasar aún si me aventuraba a subir al piso 10, pero si hubiera ido hasta allá con la señora Takernoto
sin razón alguna ella me hubiera tomado sin duda por un tipo raro, así que con mucha pena me salí en el sexto piso.
Mientras salia creí escuchar a alguien que hacia clic con la lengua tras de mi.
Di la vuelta pero la puerta del elevador ya se había cerrado yno estuve seguro de si la señora Takemoto habría hecho ese ruido.
Tal vez sólo lo imaginé.
Así que no me pasó nada, al final.
Pero me pregunto qué podía estar haciendo en el quinto piso, a esa hora del día, la señora Takemoto. •

81

�Lew1SCa,,-

'

e

(Cd
1&gt;t:J0

loq11cAl1Cwc

''

o,V

.

1 W/lilll

oJV/

tmdo es ahnrm .

�A

la inversa que Lewis Carroll, matemático
de profesión que encontró en el arte un
medio para experimentar con la lógica y
sus posibilidades abstractas, Mayra Silva parte de
la exploración artistica para acercarse a su valor
matemático en el plano más filosófico y cercano a la
creación inmediata. Es por eso que aunque trabaja
todo el tiempo con objetos, éstos son incapaces de
ser utilizados como fetiches en su obra, ya que son
instrumentos que representan sus cuestionamientos
lógicos.
Estar cerca de ella es acercarse a un mundo de
sensaciones particulares. Como ya mencioné, a pesar
de valerse de formas conocidas, su obra es abstracta.
La construye con objetos encontrados, viejos, pero
para ella nuevos, objetos gastados que tienen olores
muy particulares. Las señales que se quedan por el
tacto, los golpes y el uso, son códigos de una memoria
imperceptible pero poderosa, instantánea pero infinita,
como son los números a las matemáticas. Sin ella estos

EN l i SUMA DE CADA PEOUElilO
DATO CONCRETO SE DESBANDA
UNA PARYADA DE AYES SEDIEN•
TAS DE LIBERTAD.
objetos no hubieran llegado a Mayra. Las letras que en
su obra forman palabras se vuelven números, contenidos
en sí mismos pero unidos para formar significados
ambiguos, reflexivos e indefinibles. ¿A quién le importa
definir las cosas? En la suma de cada pequeño dato
concreto se desbanda una parvada de aves sedientas de
libertad
En las teorías musicales el silencio es el contenedor de
la pulsión sonora. Mayra Silva parece haber percibido el
vacío en un viaje de ida y vuelta. Se ha disuelto en trances
instantáneos en medio de un bosque. Mientras ella se
hacía nada se tornaba cada vez más y más corpórea,
corno los arbustos, el musgo, las hojas, los miles de años
que llevaron formarlas, ser esculpidas, tener forma.

;
1
..

l

1
1
i
•1

i=

!
1

1
1
1

1

•1
1

1

1

•

•'i

'1

1
1

i-

1
1
!

84

En los seres naturales la forma se manifiesta a
través del funcionamiento óptimo por el que fluye la
vida. Cuando la vida abandona a estas formas caen
precipitadamente contra el suelo, se endurecen, se van
resquebrajando hasta disolverse en polvo. Supongo
que se ha querido hacer la idea de que el artista es
capaz de acercarse a esta representación vital, a través
de los objetos que creaba, pero ¿qué pasa cuando
el artista llega al umbral en el que el vacío es quien
delimita la forma? Mayra Silva piensa todo el tiempo
en esto.

IN A DEIERT I DESCEND
¿Qué sonido tienen las letras? Un golpeteo las
esculpe. El golpe es fuerza y al mismo tiempo
es ruido. ¿Cómo suena cada letra? El golpe va
descubriendo una forma para cada una, una cavidad
conocida y universal. Se podrán deletrear y entonces
cada letra tendrá un sonido que le da sentido. Mayra
Silva ha descubierto el sonido que les da la forma.
El sonido: pequeños golpes secos, golpes
que rebotan contra un muro de concreto. Son
reiterativos, continuos. Se detienen cuando termina
una secuencia y luego comienzan de nuevo otra.
Cada secuencia de golpes es una letra.
La forma: pequeñas cavidades muy bien trazadas
que se repiten en momentos, generando una secuencia

85

de formas esculpidas sobre un plano vertical de yeso,
sostenido por una pared de concreto.
El vacío: entre la cavidad y el plano se forma una
hendidura que esculpe hacia dentro una dimensión
gráfica dibujada por la sombra que las paredes forman
como resultado del golpeteo inicial. Se llaman palabras.
El vacío les ha dado significado.
NOYOYAMARRil
En el proyecto No voy anarrar, Mayra Silva nos introduce
a otro trance cercano al arte relacional, transportándonos
a un misterioso viaje al interior de una casa vacía. De
nuevo jugando al País de las Maravillas, experimentamos
la paradoja del gato de Shrodinger. Desafiando nuestro
sentido común, Mayra nos propone un acertijo lógico
por medio de una travesía que parece sin sentido, pero
que nos habilita para encontrar en esa casa -y se torna
evidente, dada la ausencia de elementos cotidianos que
caracterizan a un hogar- tantos escenarios como la
imaginación colectiva o individual hicieran posible.
Aparte de la incertidumbre que el espectador
experimenta, durante el viaje guiado por la casa, se
producirán ideas sobre cuál será el hallazgo a encontrar.
Este juego mental, sin que Silva pretenda inducirlo,
nos acerca de nuevo a aspectos cuánticos, pero de una
forma emocional. Finalmente, el arribar a una casa de
los suburbios siempre será una analogía del sentido

�..

EN BUSOUEDA SIEMPRE DEL HA•
LLAICO, DEL NUEYO INICIO OUE

..

SURCE ESPONTANEAMENTE DE

l i MEMORIA, DE l i SABIDURÍA
ANCESTRAL OUE NO PRETENDE
NADA MÁS OUE EXPERIMENTAR
CÁLIDAMENTE AL SER.
que sobre el hogar construimos todos. No es, por tanto,
el razonamiento frío de la ciencia, es el cálido sentido
de lo ordinario, del tiempo que transcurre dentro de
contenedores en donde vaciarnos de alguna manera
nuestra existencia, en donde experimentamos la vida, y
esto finalmente es un gran logro del arte de Mayra Silva.

del espacio que ella habita, sin duda ligada a la poesía
sustituyendo ciertos formalismos que la caracterizan
por las formas de las cosas, y una evidente renuncia al
valor gastado de los discursos. En búsqueda siempre del
hallazgo, del nuevo inicio que surge espontáneamente
de la memoria, de la sabiduría ancestral que no pretende
nada más que experimentar cálidamente al ser. la
encuentro ligada al cine en la manera en como éste podría
ser el cauce de sus posibilidades narrativas y la manera en
que las cualidades animadas que proyecta a los objetos
podrían trascender hacia la cinemática.
Pero Mayra Silva en momentos sufre de la frustración
que genera la fractura creativa, la neurosis del creador y
su fuerza desencadenada que no encuentran vertiente, es
por eso que no se detiene y busca de nuevo comenzar para
unificar esas fuerzas, la destructiva y la creadora, en su
trabajo. Su exploración artística es sin duda inacabable

NO VOY A NARRAR
e NAYllA IILTA

Tengo ganas de quedanne en silencio.
No se puede no ser partícipe del mundo.
Dejar de escribir en el momento preciso, donde no cabe el reloj.

LA VOZ
El llamado perdido de la voz.
A ver hacia donde se mueve el desierto propio.

)

El desierto recorrido /
Yo encontré un camino.

NO VOY A NARRAR
querer ver, querer adivinar
querer decir,
querer estar donde las cosas se presentan prudentes,
entre lo demás, con cautela
ocasionando leves cambios en el tiempo.
Quise sostener con mi mano lo que no es posible distinguir en detalles.
renuncié a decir
Con una carrera ininterrumpida, sin detener el
impulso vital tal corno es, constante yfluido, Mayra Silva
ha hecho que su obra no posea forma definida, un medio
determinado o un significado único. Todo su trabajo
parece surgir de una misma planta bifurcándose a lo largo

de acuerdo con la fuerza que ella misma proyecta. Mayra
Silva lleva ya una amplia exploración del espacio, el vacío
y el silencio corno una renuncia consciente a los límites
que la pretendan coartar. •

86

�no narré las cosas. No autoricé mi voz en mi palabra escrita.
El tiempo detenido no ha estado presente.

No narrar se convierte en un incierto lugar de expedición

Conversación nocturna
de Edward Hopper-El extranjero
de Albert Camus*

pararse al frente y no narrar
ponerse de pie
hacer las cosas
permanecer en el lugar y no narrar

e ACMES YERLET
TRADUCCIÓN DE MICUEL

documentar la acción

COYARRUBIAS

hacer hincapié
crear el relato y no narrar
afectar el tiempo, cerrar el circulo y no narrar.

LA FRIALDAD Y EL YACÍO DEL UMIYERSO
BUROCRÁTICO

A

unque enmarca la ciudad de Estados
Unidos y no se sitúa en el mismo universo
que comprenden las obras literarias de
Albert Camus (1913~1960), la pintura de Edward
Hopper {1882~1967) expresa una visión del mundo
análogo: subraya la soledad del hombre en la
sociedad moderna. Los personajes de Hopper,
rigidos y sin expresión, son siluetas desencarnadas,
petrificadas en un escenario banal y cotidiano del
mundo moderno: calles de la ciudad, paisajes rurales,
estaciones de servicio, inmuebles desérticos, bares o
salas de teatro, oficinas anónimas. Como Meursault,
el personaje de Camus, parecen ajenos al mundo,
indiferentes a lo que los rodea, y ese sentimiento de
vacio tiene un alcance existencial y universal.

Lo básico de su carrera se ha desarrollado en
Nueva York, su ciudad natal, donde sus exposiciones
atrajeron a un gran público: el artista se ha interesado
en la vida cotidiana americana con escenas banales y
contemporáneas. La fealdad del espacio, subrayada
por la violencia de los colores, acentúa su apariencia
deshumanizada: los personajes solitarios parecen
inmovilizados en el tiempo y el espacio. Entre 1940
y 1950, Hopper pinta una serie de cuadros, Oficinas,
que tienen por tema la frialdad y el vado del universo
burocrático neoyorkino, donde las relaciones entre los
seres manifiestan una tensión psicológica extrema y
sin que haya comunicación entre ellos: Oficina de noche,
Oficina de una pequeña ciudad, Conference at night, que se
puede traducir como Reunión nocturna o Conferencia
vespertina. El pintor, por la ambigüedad del titulo
mismo, se niega a darle una interpretación o a sugerir
una anécdota.

* Camus, Albert (2012). L'Étrangcr, dossier par Mériam Korichi, lecture d'image par Agnes Verlet (Folio plus classiques 40). París: Éditions
Gallimard. (pp. 125-137).

89

�l

i

•1
1

!'
i•

'1
1
1
1
1

'
1
1

1

1

1

'1•
1
1

La escenografía de este cuadro es una oficina,
como lo muestran las cuatro largas mesas de trabajo
o conferencias que ocupan el espacio sobre el
que se encuentran dos grandes libros de registro,
encuadernados, pero negligentemente colocados en
un cierto desorden después de utilizarlos. La caseta
u oficina, a la izquierda, las columnas que jalonan el
vacío negro del pasillo o entrada, los muros de un azul
glacial acusan la frialdad de ese universo burocrático.
Como contrapunto de esos elementos precisos y
reconocibles, es extraño el título, ya que insiste en
la hora tardía, inadecuada para una conferencia o
reunión (¿de tres?) que podría prolongarse hasta la
noche. El misterio se acentúa por la luz pálida que
inunda la pieza, y que proviene de la ventana de la
derecha: claro de luna o luz de la ciudad, esa fuente
luminosa también ilumina el exterior de la ventana, se
derrama sobre los tres personajes, particularmente la
mujer, que la recibe en pleno rostro.

NINCÚN INDICIO SOBRE LA SITUACIÓN
OUE REÚNE A ESTOS TRES PERSONAJES
ENICMÁTICOS

Entre los tres personajes que parecen discutir, existe
una relación cuyo sentido se nos escapa, y Hopper no
propone interpretación alguna. El hombre sentado
de tres cuartos sobre la mesa de la derecha, está
vestido como burócrata, con corbata y chaleco, pero
sin chaqueta, las mangas de su camisa arremangadas,
en traje casual y una pose relajada, que corroboran
la impresión de un fin de jornada o de cansancio
vespertino. La concentración de la mirada y el gesto
con la mano derecha, tendida, abierta, sugieren que les
ofrece un punto de vista a los otros dos, o solicita su
opinión, sobre todo a la mujer quien, frente a él, mira
en su dirección, pero sin verle, ya que sus miradas
no se cruzan. La postura rígida de la mujer, su porte
de cabeza autoritaria se atenúan por la prominencia

90

convenciones sociales y de la jerarquía de valores. Así
del pecho y el corte del escote que suponen, sí no la
es cuando va a nadar con su novia después del entierro:
intención de seducir, al menos la certidumbre de
"Cuando estuvimos vestidos, parecía muy sorprendida
sus "ventajas" femeninas. Del tercer personaje, con
de verme con corbata negra y me preguntó sí estaba
abrigo citadíno y sombrero Fedora, no queda claro
de luto. Le dije que mamá había muerto. Como ella
sí es un visitante que acaba de llegar o un empleado
quería saber desde cuándo, le respondí: 'Desde ayer.'
a punto de salir. El pintor no ofrece ningún indicio
Ella retrocedió un paso, pero no hizo comentarios.
sobre la situación que reúne a esos tres personajes
Quería decirle que no fue mi culpa, aunque me detuve
enigmáticos, y no parece desear que el espectador
porque pensé que ya se lo había dicho a mi jefe. Eso no
pueda componer un sainete preciso ni imaginar una
significaba nada. De cualquier manera, uno siempre es
historia: en el universo de Hopper no pasa nada, y ese
un poco culpable."
vacio es lo inquietante.
Lo mismo ocurre en El extranjero, cuya intriga
es tenue, aunque los acontecimientos que vivió
LOS PERSONAJES SE SIENTEN COCIDOS
el personaje son graves: la muerte de su madre, el
EN FALTA Y ACUSADOS
asesinato de un hombre. El narrador que cuenta
Albert Camus leyó El proceso de Kafka, traducido al
estos hechos con un desapego inconcebible, parece
francés
en 1933, y los personajes de su teatro (Calígu.la,
"extraño" a lo que le sucede. El relato contado en
El malentendido, Los justos), así como los de sus novelas
primera persona del antepresente subraya el vacío
(La peste o La caída), se encuentran frecuentemente en
emocional de un héroe que aparece ajeno a él mismo
situaciones en las que deben explicarse y dar cuenta de
y que cruza por los acontecimientos de su vida,
sus actos. Aquí el personaje de Meursault, al inicio del
tanto los más graves como los más anodinos, con
final del libro, es cuestionado
igual indiferencia. Tal es
por diversas instancias
la conclusión a la que llega
sociales que se presentan
después del funeral de su
LOS PERSONAJES DE NO■
como jueces. Citado para
madre: "Pensé que era un
PPER,
COMO
LOS
DE
CA•
responder de su conducta y
domingo menos, que mamá
de un crimen que él atribuye
estaba ahora enterrada, que
MUS Y LOS DE lifli EYO■
al azar y al destino, asiste
iba a volver a mí trabajo
LUCIOMAM
EN
LOS
UNIYER•
como extranjero a su proceso
y que, en definitiva, nada
había cambiado." Como los
SOS DESNUMAMlliDOS E sin comprender lo que está en
juego. Su condena a muerte
neoyorkínos del cuadro de
IMPLACABLES DE LA BU■
es la consecuencia de una
Hopper, Meursault es un
ROCliCIA, DE LA ADMI•
condición absurda, y uno no
empleado común de oficina, y
sabe verdaderamente, en esta
sí bien su oficina se encuentra
NISTliCIÓN JUDICIAL, DE
desviación del sentido y esta
en Argel y con vista al mar, su
LA
CIUDAD
MODERNA.
perversión del lenguaje, si él
universo es igualmente vacío
está acusado de haber matado
y su vida monótona. Sus
a un hombre o de no haber
relaciones con sus colegas
llorado en el entierro de su madre, como le señala su
de trabajo y su patrón están marcadas por la misma
abogado al fiscal. Los personajes de Hopper, como los
indiferencia y la misma ausencia de comunicación que
de Camus y los de Kafka evolucionan en los universos
en Hopper. El burócrata del cuadro, mano tendida y
deshumanizados e implacables de la burocracia, de la
rostro inexpresivo, nos recuerda a Meursault en las
administración judicial, de la ciudad moderna. Hagan
escenas donde se esfuerza justificándose o arguyendo
lo que hagan para tratar de probar su inocencia, se
su no culpabilidad. Frente al director del asilo, frente
sienten cogidos en falta y acusados hasta el punto de
a su patrón o de María, él expresa sentimientos de
considerarse culpables de su misma existencia.
culpa al manifestar una total incomprensión de las

91

�Periodista de vanguardia, Camus fue marcado
por la novela y el cine americano de los años treinta.
Hopper mismo, aficionado al cine, le da a sus cuadros
la atmósfera turbia e inquietante de los films negros.
A la inversa, el universo de su pintura ha inspirado a
cineastas como Alfred Hitchcock, Wim Wenders o
David Lynch. Como si tuviera una cámara fotográfica,
entra al interior de las viviendas, construye sus cuadros
a la manera de un director de escena, estudia los
ángulos, los encuadres, los juegos de luz. A través de
la presencia de la ventana que marca el límite indeciso
entre el exterior y el interior, coloca al espectador en
posición de voyeur y le hace penetrar en la intimidad
de un universo supuestamente cerrado, como delante
de esta conferencia la advertimos en una oficina de
puertas cerradas y a deshoras de la noche. El cuadro es
atravesado en diagonal por una iluminación natural o
artificial que proviene del exterior y borra los límites
entre el afuera y el adentro, pero también entre el día
y la noche. Los personajes están inmovilizados en la
instantaneidad de un plano fijo y de un flash luminoso.
Procedimientos análogos se encuentran en la novela
de Albert Camus quien, por el efecto del antepresente y
del monólogo interior, fija a su héroe sin tiempo anterior
ni ulterior, en una sucesión de instantes discontinuos.
Esta discontinuidad acentúa el aislamiento del personaje
en un universo mental donde los hechos se presentan
sin relación lógica, en el presente de su sucesión. Sea en
la ciudad, en libertad o recluido en prisión, Meursault
no tiene la sensación del tiempo, sino algo asi como un
perpetuo presente. Así lo dijo desde el principio: "Hoy
ha muerto mamá. O quizás ayer, no lo sé." Es en la celda
donde toma conciencia de esta confusión de días, tan
distendidos que terminan por "desbordar los unos a los
otros": "Cuando un día el guardia me dijo que estuve alli
durante cinco meses, le crei, pero no lo entiendo. Para mi
siempre fue el mismo día continuándose en mi celda y la
misma tarea en que me empeñé."

IMDftlllMIMACIÓM IMTRI IL IMTIRIOR Y
ILDTIRIOR
Esta confusión temporal se acompaña de una
confusión espacial que, como en Hopper, está
amplificada por la ausencia de limites entre el interior
y el exterior. El espacio, en el cuadro de Hopper, está

l i OFICINA OUE PODRÍA SER UM
LUCAR CERRADO SE EMCUEM•
TRA SIM LÍMITES, ABIERTO DE
UM liDO SOBRE UMA OSCURI•
DAD IMOUIETAMTE, DEL OTRO
SOBRE UMA MOCHE PÁLIDA TO•
TALMENTE MISTERIOSA.
claramente dividido por la vertical de los muros, la
horizontalidad de la sombra proyectada sobre las
mesas y la perspectiva diagonal abierta por ellas,
pero nosotros hemos visto que la luz atraviesa el
volumen, de parte en parte: la ventana a la derecha
hace presente el mundo exterior, lo mismo que lo
opuesto a las columnas y la caseta de madera abren
la oficina hacia una exterioridad indeterminada, que
puede ser un pasillo, una antesala, o también pudiera
ser la noche de la calle. La oficina que podrta ser un
lugar cerrado se encuentra sin límites, abierto de un
lado sobre una oscuridad inquietante, del otro sobre
una noche pálida totalmente misteriosa. En La peste
de Camus, la ciudad misma será semejante a un lugar
cerrado del que es dificil escaparse, mientras al mismo
tiempo permite la amenaza exterior.
Ciertos pasajes de El extranjero insisten en una
indeterminación entre lo que estaría afuera y lo que
estaría adentro. Los lugares cerrados son numerosos,
el asilo, el apartamento, la oficina, la prisión, la sala
de audiencias; pero el exterior que corresponde a la
ciudad, a la playa, al mar, deviene al momento del
asesinato un espacio de clausura, de reclusión, "como
si todo se hubiera cerrado alrededor de nosotros".
Por el contrario, cuando el narrador entra en la sala
de audiencias, se siente amenazado por el exterior,
observado por caras anónimas e indistintas, como
si viajara en el transporte público. Esta confusión
entre la ciudad y la prisión aparece con frecuencia
en la novela: "La sala estaba a reventar. A pesar de
las persianas, el sol se filtró en el lugar y el aire ya
era sofocante. Se mantenian las ventanas cerradas.
Me senté y los gendarmes me flanquearon. Es en ese
momento cuando percibo una fila de rostros delante de
mi. Todos me miraban: entendí que eran los miembros

los personajes en una atmósfera inquietante. Pero ese
aislamiento tiene una función de dramatización y de
deshumanización para el pintor que afirmaba: "Todo
lo que es humano me es ajeno. Todo lo que yo quiero
es pintar la luz sobre el ángulo de un muro, de un
tejado." Al centro del cuadro, los tres personajes son,
LA YIOLIMCI.A. YIIMI DI LA L■I MISMA
por así decirlo, delineados por la diagonal luminosa
Pero en el universo de Hopper, como en el de Camus,
que plasma sus siluetas sobre el muro azul. Si dos
la violencia viene de la luz misma. El clima y el paisaje
de los personajes están de cara a la luz y al exterior,
mediterráneo que el escritor exaltaba con lirismo
por su parte al hombre sentado se le ve en sentido
en Bodas (1939) están captados dolorosamente en
contrario, vuelto hacia el interior de la oficina ' la
el mundo de El extranjero: el mar, el sol y la muerte
mirada en la sombra, ensimismado en sí mismo y
están en parte unidos. Lejos de ser benéfico, el sol
no hacia su entorno, en la actitud reflexiva que hace
tiene un carácter violento e implacable. La única
decir al personaje de Camus durante su proceso:
explicación que Meursault puede ofrecer en su
"Tengo la bizarra impresión de ser observado por mí
defensa es que "era a causa del sol", y su relato está
mismo."
puntuado de observaciones sobre el brillo del cielo
El vacío del universo de Hopper se hace sensible
y el "sol insoportable", "inhumano", cuya intensidad
por paneles de color que cruza esta débil luz: el azul
culmina cuando él está en la playa con Raymond a
de los muros, vigas y techo, particularmente frio, que
la búsqueda del árabe, "bajo la lluvia cegadora que
contrasta con el ocre amarillo de las mesas. Esta luz
caía del cielo, [...] quedamos paralizados bajo el sol".
desvaída, que traspasa el espacio, absorbe el color del
Sea cual sea su origen, natural o artificial, la pálida
muro que se vuelve casi blanco, endurece los rasgos de
luz que atraviesa el cuadro de
los rostros y las formas de los cuerpos,
Hopper concentra una misma EM NOPPER l i l MU• acentúa los contrastes entre lo luminoso
violencia, y contrasta con el
y lo oscuro y estructura el espacio de un
momento del día indicado IEREI SOM SERES sistema complejo de sombras relevantes.
por el título (at night). Deja MISTERIOSOS: A l i La sombra de los marcos de la ventana
en una oscuridad un tanto
descansa sobre las mesas, pero también
más densa partes enteras del YEZ SEDUCTORAS Y transversalmente sobre el muro azul y
espacio, en los costados, pero PELICROSAS.
sobre el muslo izquierdo del hombre
igualmente el sol, en primer
sentado, cuyo brazo marca la mesa con
plano, cuyo negro absorbe los
su sombra. Su cuello inclinado hacia
pies calzados de negro y una parte del cuerpo de los
atrás parece ligado, fijado a esta sombra ligera que
personajes vestidos de negro. Este efecto de contraste
lo prolonga o lo lanza hacia atrás, mientras que los
acentúa la apariencia desencarnada de esos personajes
rasgos de su rostro sin expresión, los ojos, la boca,
que parecen siluetas recortadas, sobre todo el hombre
desaparecen en la oscuridad. La sombra de la mujer
del sombrero. El cuerpo de la mujer y su piel rosada,
es paralela a la de la ventana, y las cuatro mesas, de
por el contrario, son puestos en evidencia por el
alturas levemente desiguales, están separadas por una
vestido negro que descubre sus piernas, sus manos,
zona sombría; los libros de registro encuadernados,
su escote, su rostro, sus cabellos rubios recogidos
próximos a la franja roja, se encuentran también
en un moño ajustado. En Hopper las mujeres son
parcialmente en la sombra. Este conjunto de sombras
seres misteriosos: a la vez seductoras y peligrosas.
divide el espacio, más allá del simple contraste entre
El hombre sentado está a contraluz: la luz ilumina
lo claro y lo oscuro, y organiza una red de líneas de
fuerza con las de la luz y la perspectiva, que tiene la
su cráneo, sus dos antebrazos y su mano derecha
función de producir efectos de desplazamiento, de
abierta que, como su nuca, parece recibir un rayo. La
desestructuración.
luz construye el espacio, esculpe las formas, aísla a

del jurado. Pero no puedo decir qué distinguía a unos
de otros. No tuve sino una impresión: estaba frente a
una banca de tranvía y todos esos viajeros anónimos
escudriñaban al recién llegado para captar el ridículo."

93
92

�nota aquí una imagen análoga a la del cuadro, a la raya
de sombra que atraviesa la luz del muro y alcanza la
M•MDOA■S••Do
nuca del personaje sedente, que se encuentra como
estigmatizado: "Yo no sentía más que los discos del
Los contrastes entre los colores, y los juegos entre
sol sobre mi frente e, indistintamente, la espada
la sombra y la luz tienen igualmente un gran papel
brillante brotada del cuchillo delante de mí. Esta
en la novela de Camus. Los personajes están con
espada ardiente punzaba mis pestañas y abrió mis ojos
frecuencia caracterizados por dos colores; así la
adoloridos. Fue entonces cuando todo se tambaleó.
enfermera en blanco con su pañuelo de color vivo, o
El mar arrojó un soplo
María, en vestido rojo y
ardiente. Me pareció que
blanco, Monsieur Pérez en
traje negro y cuello blanco.
EN NUEYA YORK O EN ARCEL, el cielo se abría en toda su
extensión para hacer llover
El paisaje igualmente, la
EN UNIYERSOS SOCIOL6CI• fuego."
tierra quemada y verde, o
En Nueva York o
COI Y ESTÉTICOS MUY DIFE•
color de sangre; el cielo,
en
Argel, en universos
azul y blanco. Pero lo que
RENTES, LA PINTURA DE sociológicos y estéticos
domina en la novela, sobre
NOPPER Y LA NOYELA DE muy diferentes, la pintura
todo en la primera parte,
de Hopper y la novela
es la luz cegadora, efecto
CAMUS
de Camus expresan
de un sol calificado de
finalmente una realidad
MENTE
UNA
REALIDAD
MUY
inhumano, como ya se vio.
La luz blanca es también la
CERCANA, LA SOLEDAD DE muy cercana, la soledad
de los hombres en un
del hospital cuyos muros
LOSNOMBRESEMUNMUNDO mundo absurdo. Esta
blanqueados con cal, el
sensación de vacío Hopper
ABSURDO.
techo coronado por un
la vuelve sensible merced
vidrio, tienen una "pureza
a la inmovilización de
hiriente"; la mañana del
sus personajes desencarnados, entre fragmentos de
entierro, "la radiante blancura" del cha, "el cegamiento
muros transgredidos con aperturas. Ese es el silencio
de la luz" ponen en evidencia, como en Hopper, la
equivalente en Elextranjero, el silencio de ese personaje
impresión de vado emocional que emana del relato.
que constata, mira, escucha, dice aunque no habla. Al
El juego de la sombra y de la luz se invierten en la
parloteo, a las preguntas, a los discursos de los demás,
segunda parte, donde la sombra domina, y donde
Meursault responde con su silencio o con balbuceos
la luz, añorada, pasa a través de los barrotes: "Veo
azarosos que confirman su indiferencia. Asi de
el cielo y nada más." La caída de la noche trajo de
inmediato, tras anunciársele la muerte de su madre, le
vuelta "el olor y el color de la tarde de verano", y un
pone punto final a una interrogación: "Dije 'si' por no
tranquilo "desvanecimiento de los colores", porque
tener más que decir." Y al final, mientras le anuncian
la tarde, sobre todo la última, es "como una tregua
su sentencia de muerte y el presidente de la corte le
melancólica". Todo habia estado bien "a causa del
pregunta si no tiene nada que añadir, responde con la
sol", como lo balbuceó Meursault en su defensa:
misma indiferencia: "Dije: 'No.' Fue entonces que me
el sol de mediodía en su verticalidad representa
llevaron."
efectivamente una amenaza para el personaje, que lo
Ante una distancia de si mismo, ante ese vacío
evoca en términos guerreros, hablando de la "espada
afectivo y emocional, un semejante malestar embarga
de luz brotada de la arena", hasta el momento decisivo
al espectador del cuadro de Hopper y al lector de la
cuando "la luz derramada sobre el acero era como
novela de Camus, quien se siente apabullado por su
una larga hoja reluciente que me hería en la frente".
proximidad con esos personajes de una "inquietante
Mismas líneas transversales que en Hopper rompen
extranjería". •
el espacio y lo fragmentan hasta el estallamiento. Se

LA SOLIDAD DI LOS NOMBRES IM • M

94

-

�e

arlos Fuentes me marcó, primero,
con su novela La región más

transparente. Era imposible para

un lector juvenil no sucumbir ante aquel
despliegue de ambición y talento puestos
al servicio de la recreación literaria de la
ciudad más grande del planeta, con un
elenco amplísimo que abarcaba todas las
clases sociales. Lo que leí después, desde

Aura hasta La voluntad y 1a fortuna, vino a
confirmar, en mí experiencia de lector
devoto y ya curtido, la vocación titánica de
Fuentes de novelar el México que pisaba
junto a todos sus pasados. A excepción
de algunas novelas de los últimos años
que desconozco, casi todos sus libros los
he leído un mínimo de dos veces, y ello se
ha debido a la fascinación por una prosatorrente, barroca, que se fue transformando
para mejor desde Los días enmascarados.
/////////////////////

Al contrario de lo que dice esta cita memorable de El
naranjo, olos círculos del tiempo: "La imaginación insatisfecha
es peligrosa y terrible. Conduce directamente al mal.
Sólo dañamos a los demás cuando somos incapaces de
imaginarlos", Fuentes tuvo la sensibilidad y el genio para
pensarnos a todos. Aún más: creo ahora que es la frase que
mejor resume el cometido que se impuso Carlos a lo largo
de casi sesenta años de una producción sostenida, pues
remite a esa forma de mal, aventuro, que cancela cualquier
propósito de generosidad y empatía para meternos, así sea
por un instante, en la piel del otro a fin de entender sus
razones, aunque no las tengamos que suscribir.
De hecho, otra de las temeridades heroicas que abrazó
y enarboló Fuentes, a manera de divisa, de arte poética
que se elevó a ética personal y literaria, fue aquella que
expresó en alguno de los ensayos de Valiente mundo nuevo,

que era más o menos así: desearlo todo, imaginarlo
todo, a condición de escribirlo todo y ello -abundo yo
ahora- sin pausas, sin tiquismiquis, sin miramientos
políticamente correctos, para poder mirarlo todo con esa
avidez y hambre de aprehender lo más posible esa realidad
sobre la que siempre supo Fuentes que es múltiple y
simultánea, y por tanto inasible y acaso ilusoria.
Su literatura, en respuesta a esta condición inescapable
a la que estamos sometidos los seres humanos, fue y es lo
menos parecido a ese mundo engañoso, hecho de burlas
y veras que habitamos, y que aquel se propuso examinar
y descifrar echando mano del idioma, de la lengua de
Castilla, para con ella confrontar a la carne, al demonio
y al mundo, los perennes enemigos del alma según la
doctrina católica, y que Fuentes asumió más bien como
la sustancia de la que están hechos mujeres y hombres,

96

en la que medran y se regodean, sueñan y mueren, hasta
el fin de los tiempos. No por nada Fuentes aceptó para
si y su ejercicio literario acoger tanto una vigorosa visión
realista como también una fantástica o sobrenatural, tal
vez haciendo eco a su narrador de advocación, Honoré de
Balzac, comprometido con las dos dimensiones, de manera
que en su obra pueden coexistir Las ilusiones perdidas lo
mismo que Lapieldezapa.
Incapaz de encasillarse o permanecer en un solo
registro, nuestro primer narrador pasará entonces de
la novela de tesis, casi en la misma dirección en que la
procuró Aldous Huxley, presentándola caleidoscópica
y mural en La región más transparente, construida con un
abanico de técnicas vertiginosas para presentarnos
la escena alernanista pronta a desaparecer, esa alegre
y larga farra que se organizó sobre las cenizas de la

97

revolución envilecida por sus propios artífices; al
brillante y lúcido réquiem sobre el corrupto periodo
que devino el panteón revolucionario una vez que se
institucionalizó, en La muerte de Artemio Cruz, la galopante
agonía del viejo general que se traiciona magníficamente
a sí mismo y al ideario que lo llevó convencido antaño
a la lucha armada, a cambio de emerger como uno de
los nuevos ricos del nuevo país que parecía y creía
ser México desde la gestión presidencial de lázaro
Cárdenas hasta la de Adolfo lópez Mateas; y de allí al
microcosmos de sombras y ambigüedad que crea en
Aura, una hermosa historia de amor y horror, de brujería
y rencarnación, en la que se formula un terna muy caro a
Fuentes, el de la persistencia de la identidad y su taimada
conversión en diversos )os" tributarios, por encima y al
margen del tiempo, que resurgirá con sus variantes en
libros que van de Cumpleaños a Instinto de lnez., pasando
por Una familia lejana; y de allí a esa obra capital que
es Terra nostra, examen de los mitos y arquetipos de la
cultura española para sopesar la relación entre el viejo y
el nuevo continente; y de allí a Cristóbal Nonato, la versión
zumbona de un México desmembrado y reordenado en
entidades dúplices, bajo el gobierno de una oposición
beata que preside el máximo poder, en el entorno lúdico,
posapocalíptico de nuestro país en caos; y de allí a La
voluntady lafortuna, una vuelta a los temas de juventud, al
México picaresco que vivió el autor en su adolescencia,
contrapuesto al actual, tutelado por consorcios y casi
arrebatado por el poder del narcotráfico. Y de allí a
tantos y tantos libros más de los que es imposible hablar
en detalle en esta breve participación.
Sería en uno de los primeros que traje a mención, La
muerte de Artemio Cruz. donde a sus lectores, yo uno entre
ellos, se nos rnanifestó de todo lo que podía ser capaz
alguien con las dotes demiúrgicas de Carlos Fuentes,
logrando que el lenguaje que fluia en esta novela
-así como en las que vendrían después, tanto como
en su cuentística impecable- nos pareciera luminoso
y afilado y al mismo tiempo ríspido y doliente, como
recién acuñado para nuestros oidos, transformado y
enriquecido por una voluntad, que sólo podía llamar
voraz, de imaginarlo todo acerca del mexicano y
del indoafroiberoarnericano, corno propuso llamar
al latinoamericano a secas de hoy en día, sí, con la
condición de escribirlo todo, sin escatimar recursos,
tirándose siempre a fondo en la empresa.

�caudal de historia como lo estableció Fuentes !=On sus
Es natural también que muchos decidiéramos
propios suelo y tiempo mexicanos, acometiendo él, y aun
acogernos a este monumental surtidor de historias
logrando, esa difícil tentativa que es la de convertirse en
y personajes que es Carlos Fuentes, creciendo con él
el espíritu de la época. Por ello habría de erigirse también
mientras recorríamos la obra ya publicada y la que se
en el lúcido cuestionador de la clase política acerca
incorporaría a su proyecto total de La edad del tiempo: esa
del modo en que se administra y rige un país, y luego
suerte de nación literaria, de república de anchos confines
ese país, el nuestro y muchas veces los que integran
y numerosas capas de tiempo superpuestas sobre el mismo
el continente, en el contexto de lo que siglo y medio
espacio, hecha sólo para habitar por Fuentes, tal como el
atrás se denominaba "el concierto de las naciones",
condado de Yoknapatawpha tuvo por único dueño y
en la búsqueda de un mundo mejor para todos. No
propietario a William Faulkner.
olvido cómo gracias a su amplia visión llamó en su
Pese a la fascinación que ha ejercido en varias
momento, allá por 1993 en su
generaciones el autor de la
libro de ensayos Geografía de
poderosa Cambio de piel o la FUENTES MOS RECUERDA
la novda, a la necesidad de la
inubicable Zona sagrada o la mal ~sf OUE LA LITERATURA ~Mo
tolerancia en un mundo con
comprendida y peor juzgada
S IUCUETE", USANDO LA propensión a encerrarse en
Diana o la cazadora solitaria, para
tribus y desconocer al otro,
nadie es un secreto que no es EXPRESIÓN DEL NABLA MI•
es decir, enfrentado al dilema
sencillo leer a Carlos Fuentes. CARACÜENSE OUE RESCATA
y el riesgo que se abre entre la
De hecho, no tendría por qué
serlo. La necesaria dificultad SERCIO RAMÍREZ, AMICO opción de mirar hacia dentro
de sí para encerrarse en una
de sus mejores obras, las más CERCANO DE FUEMTES
parcela territorial que se
ambiciosas, se explica con esta
dcfcnderá como un sitiado, o
frase que él mismo escribiera
la de disokerse sin más en la globalidad.
sobre el españolJuan Goytisolo: ":Jentificar literatura con
Por haberlo comprendido muy bien desde joven,
ligereza y di\'ersión en nombre de la accesibilidad popular,
en Diana o la cazadora solitaria revelaría: ''Todo escritor
es hacerle un flaco servicio a la creación y a la democracia.
nace con el tiempo contado. Desde el momento en
Ala larga, dañar a aquélla es socavar a ésta".
que se sienta a escribir, inicia una lucha contra la
Fuentes nos recuerda así que la literatura "no es
muerte". Así encaró él su tarea ingente, única en
juguete", usando la expresión del habla nicaragüense
México, aprovechando su residencia en la Tierra como
que rescata Sergio Ramirez, amigo cercano de Fuentes,
si no hubiese mañana, para escribirlo todo y ganarle la
por cierto, en su formidable novela Castigo divino. No es
partida al olvido y a la desmemoria colectivos.También
juguete, en efecto, no es cosa de mero juego, para tomar
habría de llegar a esta sosegada reflexión en La voluntad
a la ligera, aunque a ratos lo parezca o asuma apariencia
y la fortuna: "Cada hombre es sólo la espuma de una ola
lúdica para servir a los propósitos de uno u otro autor. Es,
mientras vive, la grandeza es un accidente que la muerte
y ha sido, una actividad para tomarse muy en serio, incluso
no perdona porque ella es más grande que todo". Acaso
una actitud vital rn el caso de creadores de la magnitud
la muerte no le perdonó su grandeza y se lo llevó lejos
de Fuentes, quien a escritores y lectores nos ha dejado
porque ya era la hora, pero esa irrepetible espuma que
un legado enorme, pero también la responsabilidad de
fue
Carlos Fuentes en vida no se ha disipado ni, creo,
continuar urdiendo nuevas zonas narrativas teniendo
se disipará en muy largo rato. De lo que estoy cierto
como único re:;paldo para hacerlo con éxito, es decir, con
es que resolvió, al fin, la paradoja de la muerte, que
decoro yperdurabilidad, la calidad de nuestra imaginación,
entraña desear el pasado y recordar el futuro, y que
a la que nos habría de encomendar Carlos en alguna de sus
allá donde esté ahora continúa tejiendo espléndidas
numerosas entrevistas.
conversaciones consigo mismo, como lo fueron todas y
No hay más herramienta que ésa, no hay otras ni
cada una de sus no\'elas, para seguirse entendiendo con
mejores armas para establecer un compromiso con
el tiempo, su cantera y su némesis.
el tiempo que vivimos, con la tierra que hollamos y su

98

"'
••

/
.

n'

►~

�RAMCEL FRÍAS

e Armas y Letras

1número especial que como
edición conmemorativa del
centenario del natalicio
de Raúl Rangel Frías (19131993) publicó en marzo de 2013
la revista Armas y Letras merece
comentario, porque es uno que
reúne una serie de materiales
de dificil localización, más
otros nuevos, y que son textos e
imágenes que permiten dar una
idea exacta del maestro, escritor,
orador, promotor cultural y
eminente universitario que fue
Raúl Rangel Frías.
Desde el formato y el uso de
las tintas, aparecen originalidad y
buen gusto editorial. La portada
es un clásico dibujo de Rangel
Frías hecho por su amigo Alfonso
Reyes Aurrecoechea, en tanto que
la última lámina es una viñeta
realizada por el pintor Jorge
Rangel Guerra. Como primer texto
está el de Miguel Covarrubias,
titulado: "El universitario de
acero y miel". Covarrubias
califica al maestro como "un
hombre providencial, nacido
hace exactamente cien años".
Señala cómo él supo entender
que la institución universitaria
tenia por misión proveer a sus
estudiantes de un sentido de la
vida, por qué "nuestros maestros
son los jóvenes", el sentido de la
protesta de 1933 (al lado de sus
inseparables amigos Juan Manuel

T(T■LOI Armas y Letras. Revista

dt: literatura, arte y cultura de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Edición conmcmoratiYa
por el centenario de Raúl
Rangel Frías.
AIITORll1 \ ' arios
IDITAI UANL
Ai01 2013

Elizondo y José Alvarado), la lucha
socialista-capitalista y la propuesta
universitaria de "la inteligencia
insobornable y la emoción teñida
de belleza".
Celso Garza Guajardo es el
autor de "El trecho andado",
conversaciones con Raúl Rangel
Frias. Allí, entrevistado y
entrevistador dan muestra de su
cultura. Garza Guajardo intenta
conocer cuál era el pensamiento
de los jóvenes universitarios
mexicanos después de la
Revolución, cómo influyeron éstos
en la política, cuándo ingresó
Rangel Frías como maestro a la
Universidad de Nuevo León y
qué participación tuvo Alfonso
Reyes en la misma. Por su parte,
Rangel Frias responde que era
un movimiento americanista de

100

ideales, que de alguna manera
la Federación de Estudiantes de
Nuevo León fue la concreción de
ese ideal, que él se incorporó a las
Escuelas de Derecho y Nocturna
de Bachilleres, y que el "Voto por
la Universidad del Norte" es el
compromiso de Reyes por la UNL.
José María Infante escribe
"La Universidad de Raúl Rangel
Frias". Es un texto que, tomando
como referencia lo escrito por
J acques LeGoff, pone a Rangel
Frías como el precursor de un
modelo universitario basado
en el estudiante, que da valor
a la investigación, demanda el
necesario apoyo del Estado a la
universidad pública y postula
por qué la Universidad "debe
estar siempre en contacto con los
problemas sociales".

De Alfonso Rangel Guerra
viene otra conversación con
Rangel Frías. Alli, el autor de
Gerónimo Treviño narra quiénes
fueron sus maestros, advierte la
presencia de la clase media en
el movimiento del 68, define el
estilo de Alfonso Reyes, habla de
la Capilla Alfonsina, menciona
la necesidad de reproducir las
revistas literarias de Monterrey
y apunta sus preferencias por
la cocina norestense. Y Mónica
Rangel Hinojosa, en "A 100 años
del natalicio de mi padre" liga el
contenido de El Reyno, que es la vida
de la ciudad, con la propia vida de
su padre y de ella misma.
A lo largo del citado número,
aparecen fragmentos de textos
sobre Rangel Frías que se deben
a Israel Cavazos, Arturo Cantú,
Altaír Tejeda, Silvia Mijares,
Alfredo Gracia Vicente, Horado
Salazar Ortiz, José Javier Villarreal,
Alejandra Rangel, Alfonso Reyes
Aurrecoechea, Carmen Alardín,
José Roberto Mendirichaga,
Alfonso Rangel Guerra, Miguel
Covarrubias, Hugo Padilla y Juan
Manuel Elizondo, compilación
realizada por Humberto Salazar.
En Fotografías, se integran gráficas
de su etapa estudiantil, de su título
de abogado, del día de su boda
con doña Elenita, de su etapa de
gobernador, de su familia y de su
participación en diversos actos
culturales. Yen la sección de Cartas,
a Octavio Paz llama la atención el
vanguardismo de Rangel Frías en
torno a la juventud universitaria;
Jaime T arres Bodet agradece el
texto de Evocación de Alfonso Reyes;
Agustín Yáñez presagia que "El
Reyno alcanzará rango de obra
maestra en la narrativa mexicana";
y José Alvarado recuerda mutuos

maestros, amigos y autores,
felicitando a Rangel por su gestión
gubernamental, donde los errores
"son mínimos en relación con tus
aciertos [...]".
Del propio Rangel Frías, están
sus escritos y discursos "La
Universidad" ePor eso querernos
una Universidad que responda
a nuestras exigencias"), "Armas
y Letras" ("La intención de este
nombre de Armas y Letras responde
a ese compendio de zozobras,
interrogaciones y dudas apostadas
corno sobras en el pórtico del
presente"), "Teoría de Monterrey"
("Al llegar nuestro turno es de
rigor prender más puro y más
alto el fuego espiritual que edifica
la ciudad siempre inconclusa
-la del cuerpo y la del espíritu"),
"Palabras finales de un rector" ("Mi
joven y eterna Universidad[...]" y
"Águeda o de la pintura" ("Águeda
[Lozano] vive en Monterrey y hace
pintura por liberar, expresar y
consagrar un arte en cierta manera
representativo, que actúa con
espíritu personal: mundo cerrado
de ella misma y su proyecto de
pintura").
Los libros de Rangel Frías tienen
fuerte presencia en la edición
conmemorativa. Aparecen las
portadas de los mismos, de 1953 a
2006, 23 en total. En estas páginas
bibliográficas aparecen los textos
de Alfonso Rangel Guerra ("El
Reyno está concebido como un libro
de ficción que se alimenta de la
vida real, vivida por el propio autor
y narrada en forma novelada"); el
prólogo a Kato de Paulette Patout,
en una traducción de Miguel
Covarrubias ("Mediante un arte
depurado, el narrador ha adoptado
un ritmo lento que no revela sino
poco a poco, y sabiamente, las

101

circunstancias, el pasado de los
personajes, e igual el entorno"); los
Escritos de Rangel Frías publicados
en 1994 por La Biblioteca de Nuevo
León, en una selección, prólogo y
notas de Humberto Salazar, con
una semblanza de Samuel Flores
Longoria sobre el autor, llevan un
texto de José Luis Martínez que da
cuenta del ensayista, el historiador,
el orador y el narrador ("Raúl
Rangel Frías fue un educador
y un constructor doblado de
hombre de pluma. A aquél se le
debe el agua potable y la Ciudad
Universitaria [...]. Al segundo
debernos las palabras que fueron
el motor de su acción y el registro
de sus afectos y sus sueños"). Y a
la pluma de Minerva Margarita
Villarreal se debe una reseña a Kato
y otros relatos, libro que contiene
los relatos de "Kato" ("La tragedia
emerge de la cotidianidad y en ella
se condensa"), "Los verdines" ("nos
devuelve una imagen de Monterrey
en un día único e inolvidable:
cuando nevó") y "Ana María" ("es
un relato apegado al discurso
psicoanalitico desde cualquiera de
sus componentes"), más el texto
"Un rostro" ("el ser angelado,
el escurridizo poeta que había
atravesado la ciudad era el rostro
del Señor").
Finalmente, habría que
reconocer que, sin los textos
reunidos de y sobre Raúl
Rangel Frías que realizó Miguel
Covarrubias con el apoyo deJessica
Nieto, esta edición no hubiera
tenido la categoría y calidad con la
que luce, lo que sin duda convierte
a la edición de 67 páginas en un
número de homenaje al humanista
Rangel Frías.

José Roberto Mendirichaga

�MÁS ALLÁ DEL

-:'\1incrva Margarita Villarre.11

Tálamo

TÍTULO: Tálamo
AUTORA.: }vlinerva
Margarita Víllarreal

•'-•=

~(;iHipetión

álamo es un libro de
poemas de amor explicito,
de recién casados, una
alegoría del lecho conyugal.
Concebido como fragmentos
de un
discurso
amoroso,
transita los recodos del deseo e,
inseparablemente, también los de
la muerte. La ausencia de puntos
y comas, junto con la disposición
mallarmeana de la página, nos
predispone a una lectura conónua,
a un fluir que en apariencia no
posee principio o final, pudiendo
ser interrumpido o retomado
en cualquier momento. Sólo el
amor marca sus pautas: "Cautiva
/ De madrugada / vuelves a ser
/ pasto / Pasto fresco / para ser
/ comido" (p. 25), o como en
"Atravesé los campos / la noche
que avanza" (p. 26), donde la
búsqueda amorosa se efectúa en
el interior del ser, en la pulsión de

T

2013
EDffA: UA.'IT.-Hiperión.

la "sangre". lnsónto primordial,
la dialéctica Eros/fánatos ("Me
dio cáncer tuve cáncer y estuve
tocada por la muerte", p. 40), tanto
desde la atracción como desde la
repulsión, se presenta consciente
de su impureza, de la mezcla que
se desata en el torbellino de las
pasiones: "La casa que construiste
fue arrasada / Vi cómo sucedió /
cómo se desprendían paredes y
ladrillos [...] Esta casa soy yo" (p.
37). La imagen o simbolo de la casa
tiene una continuación en la piedra,
como continuación de la base sólida
que todo sentimiento necesita, pero
también como correlato del propio
lecho: "En esta piedra yo te espero /
en el estómago en el regazo de esta
piedra / junto al rio cuyas aguas
dejaron cicatriz [...] Excepto tú
todo pasa / y todos pasan por aquí"
(p. 24).
8 tono sostenido, retomando de

102

manera muy personal la tradición
epitalámica, de Tálamo produce
una sensación simbólica -que no
simbolista- y sensual muy rttmica,
llevada por la música interior de ese
largo poema que es todo el libro,
alternando composiciones largas
y cortas, ejerciendo estas como
contrapunto. La levedad aparece
desde el misterio, "Desde la niebla
el silencio me cerca / sobre un barco
que parece ser cama en un mar que
congela" (p. 41). En esta estructura
de antitesis y efectos contrarios, de
claroscuros y tensión argumental, la
piedra y la luz combaten por erigirse
en testimonios de lo real, testigos
de lo vivo: "Porque la noche fue /
contada entre los dias / y vino entre
los meses / y prendió su grano de luz
/ cuando este templo asciende / en
este espacio / en esta mesa" (p. 65).
La desgarradura de la palabra, que
pone por escrito lo que se vive, "Me
he casado contigo / y todo lo que
escribo / es real" (p. 70, concluye el
poernario), se abre igual que el amor
a los sentidos o el dia a la luz:
El día avanzaba
entre nosotros
las armas dividían
Pero el nido no lo dejo de hacer
aunque no logre verte
ni decirte en medio del desastre
que eres cielo
el mismo cielo
por el que se abrió fuego (p. 63)

La idea de relato encadenado, de
narración que se va sucediendo a
lo largo de las páginas, cobra cada
vez más intensidad en un diálogo
desdoblado hacia la propia escritura,
en la propia textualidad, una suerte
de monólogo sostenido con la
propia conciencia, con el propio
pasado y la intimidad del presente:

"En esta intimidad / me sumerjo /
en ti" (p. 46). No hay pasado como
tal sino en función del hoy, no hay
futuro ni utopía sino en función
del hoy. Pero en medio del cénit, de
ese esplendor -como un fulgoraparecen de pronto diferentes
elementos turbadores en el relato,
como la figura del padre, en una clara
relación conflictiva donde se ponen
en juego el complejo de Electra, el
deseo de matarle, yel agradecimiento
por desprenderse de él. También la
aparición de cuervos, que aparecen
en varias ocasiones, y otros animales
-no precisamente domésticos,
sino llenos de reverberaciones
mitológicas: cuervos, lobos, tigres...
una cabra que campea por sus
anchas ... - hacen alusiones a un
poliedro de organismos vivos que
son la consecuencia directa de lo
incontrolable, de lo que está por
fuera de nosotros, pero que nos
sacude y vibra interiormente, como
el sexo. La dialéctica externo/
interno adquiere, de este modo, una
particular resonancia en el conjunto
del libro, operando en el sujeto, en
el seno del binomio autor/lector,
ya que se trata de discernir si lo
que se halla más allá de nuestros
deseos y frustraciones, de nuestras
esperanzas de felicidad en el Otro,
son ciertas:
Atravesé los campos
entre lobos y viento
No se trata de un sueño
lo que hallé en la niebla (p. 59)

La búsqueda incesante en medio
del caos. El individuo existencial
y comprometido, entregado a las
vaguedades de la colectividad.
Minerva Margarita Villarreal nos
ha entregado un libro magnético
y atractivo donde se nos cuenta

una experiencia limite, con voz
austera y grave, a partir de las
pulsiones del deseo y la muerte,
una experiencia de lo real que bien
podría convertirse en resumen de
un libro arriesgado en el que la
palabra toma doble conciencia de
su límite y significación: "Ahora
que me he desposado / mi realidad
es doble / Ahora que me entrego /
mi realidad se multiplica" (p. 51). O
este otro ejemplo: "Mi herencia vive
/ porque el Dios que me escucha /
es la palabra / Nadie me la puede
quitar / Viene con fuerza / es la

flor y es desierto / sol que lacera /
lobo que irrumpe" (p. 45). Poesía
escrita, por tanto, desde el amor,
y que evita la complacencia, pues
supone "afirmación, pero también
autodisolución" (p.10) en el Otro,
como asegura Luis García Montero
en su prólogo. Un riesgo que esta
poesia, a pesar de todo, asume
para entregarnos en su plenitud:
"Atravieso esta luz / porque el cielo
me llama / pero la luz es llama / y lo
que llama es luzn (p. 21).

Juan Carlos Abril

EL SUEÑO DE
I O
EN CUERNAVACA
1

lfonso Reyes no era en
realidad apoligrafo sino
-como dice Octavio
Paz- un "grupo de escritores",
una banda de grafómanos oculta
a la luz del dia: el libro Homero en
Cuemavaca con estudio preliminar
de Arturo Dávila así lo refrenda.

TÍTULO: Homero en Cuemavaca
AUTOR: Alfonso Reyes.
Estudio preelimmar de Arturo
DáVIla
EDITA: UA~L
.~o: 20n

11

No sabemos qué soñaba Homero,
ni siquiera se sabe si fue hombre
o mujer -como quiere Robert
Graves- o si bien es el nombre de
una banda de rapsodas que atravesó
el tiempo y el espacio -como sugiere
con provocadora documentación el
novelista albanés Ismael Kadare en
su libro Archivo H. Nadie puede decir
qué soñaba Homero cuando dormía.
Quizá soñaba que, muchos años
después de muerto, un americano
nacido en México, en Monterrey,

103

HOMERO
en
CUERNAVACA
Alfonso Reyes

llamado Alfonso Reyes para mayores
señas, traduciría al español en
variables metros de arte mayor un
puñado de cantos de la Ilíada -el
"libro extraordinario" cuya lectura

�tiene el poder de hacer ver "a los
hombres con estatura de gigantes
(A.R., T. XIV, p. 112. "Aristarco
o de la critica"). Quizá el abuelo
griego soñaba -la economía de la
imaginación obedece a las leyes de un
espacio esférico- que repetía en voz
alta los versos sonoros del mexicano,
o quizá soñaba aquellos otros versos
que se le fueron cayendo al margen de
sus arduas traslaciones y a través de
los cuales, como en un cedazo de alto
contraste, iba entretejiendo la visión
de los gigantes que campean por la
Ilíada con la de esos otros enormes
y legendarios a cuya sombra creció
el poeta mexicano. De esos sueños,
palabras y textos, autor y traductor
trata el libro de Dávila Homero en
Cuernavaca, el libro singular con el
cual Alfonso Reyes culmina y realiza
a plenitud su trayectoria poética.
Homero en Cuernavaca es la serie de
treinta sonetos que Reyes compone
al tiempo que traduce los diez cantos
de la Ilíada (la versión está fechada en
Cuemavaca, en noviembre de 1949
y se encuentra en las Obras completas
AR, T. XIX); Reyes se puso a traducir
al griego una vez terminada su larga
Odisea literaria y diplomática de más
de casi treinta años por el mundo
y una vez que regresó a su tierra;

Cuemavaca será en parte para él esa
Ítaca que le trae recuerdos de Brasil
y del Mediterráneo, del Caribe y las
montañas regias.
Años atrás, en 1938, una amiga
argentina, Victoria Ocampo, le
propuso a Reyes que tradujera el
Ulises de James J oyce; Reyes no
aceptó, pero nuestro Homero puede
fantasear que Reyes le replicara a la
argentina que sí estaba dispuesto
a traducir el Ulises pero no el del
irlandésJoyce sino el del griego Nikos
Kazantzakis, que es igualmente
intrincado pero acaso más espiritual.
No en balde los sonetos de Reyes
llevan un epígrafe de Pierre de
Ronsard: ..Je veux lire en trois jours
l'Iliade d'Homere", en el soneto inicial
..iA Cuemavaca!" (Obras completas de
Alfonso Reyes, T.X p. 403); obedecen
o se inscriben en un género a cual
más clásico: la imitación, el homenaje,
la tumba, el epitafio, la parodia... El
soneto se prestaba admirablemente
para esta lección estudiosamente
estudiada por Dávila en su informado
libro; Homero en Cuernavaca es un
testamento y un panal, una mortaja
y una colmena donde los dioses y
los héroes, las diosas y semidiosas
zumban y aplauden, truenan y
sonríen. Sobre todo sonríen ante las

URDIMBRl .

DE LA

PALABKA

a palabra en Gabriela uno de los otros. La palabra es la
Cantú es amor, porque es el del amor porque trasciende el
intento de llegar al otro, es canto del amor adolescente de un
puente que se tiñe de esperanza, amante por un amado, la poeta ha
es la irrenunciable búsqueda del dejado atrás ese único verso del
encuentro. Encuentro consigo erotismo y los deseos. Su verbo
mismo, y por eso mismo encuentro erótico aquí tiene la dimensión
con lo que de mí se aloja en cada de su madurez creadora.

L

104

impertinencias de los eruditos que
quieren levantar demasiado el velo de
lo sagrado.

111
Si tuviese que recomendar que
se tradujera el libro de Dávila
al inglés, lo haria editar con la
excelente traducción que de ..Homer
in Cuernavaca" hizo al inglés
Timothy Acles quien recuerda en
la introducción a sus versiones que
Becket tradujo algunos poemas de
Reyes al inglés y evoca las palabras
de Arturo Torres Rioseco, el heredero
de la Cátedra en Minnesota de Pedro
Henríquez Ureña sobre la intención
de ..este poeta" con sus ..hermosas
páginas aspiraba a crear una sociedad
helénica para el hombre de México".
Homero en Cuernavaca es prenda de
la transmutación poética que aspira a
cambiar, como dice Timothy Acles y
aceptaría Arturo Dávila, el dolor de la
historia en arte*.

semejante a mí allí alojado me
observa a su vez y se transforma,
transformándome. Ha llegado así
el momento de cada paso también
peligroso. Por eso la primera
contemplación, es decir, la primera
conciencia puede hacer daño
con la luz que arroja ¿entonces
evitarla? Ya no es posible porque
se ha contemplado a propósito,
No es lo mismo mirar que mirar. El
mejor modo de mirar es construir
la imagen, hacerla con pedazos de
uno, componerla. De modo que
la contemplación se vuelva hacia
adentro. Sí mismo como otro.
Los materiales en la nueva
intemperie que los convoca, se
vuelven también peligrosos, son
los mismos y son otros. Se trastoca
tiempo, objeto, paisaje, cuerpo
vivo o naturaleza muerta. Hay que
recorrerlos de nuevo, sopesarlos,

Adolfo Castañón

* Tra11slatio11 &amp; l iterature, Volume 9, Part l,
"Homer in Cuernavaca" by Alfonso Reyes.
Translated by Timothy Acles Edinburgh
University Press, pp. 9H 06. 2000.

Veo asL leo asL circulo así por este
material peligroso en tanto exploración
genuina del acto más hondo, el de
viajar por la urdimbre de la que
estamos hechos. En este poemario esa
condición esquiva que nos hace ser
mejores y peores de lo que estaríamos
dispuestos a confesar, se yergue como
conciencia de nuestra finitud pero
también de la eternidad con que es
posible vivir cada instante.
El material peligroso se despliega
en el momento del reflejo en el espejo,
en el momento en que alguien

Tfnl.01 Material peligroso
AlrftNlAI Gabriela Cantú
Westendarp
IIHTAI Universidad
Autónoma de Zacatccas

Aio1 2on

percibir su epidermis, olerlos,
sentir las vibraciones infinitas en
que vienen a dar la sustancia de
la que se han hecho depositarios.
Lo más raro es un cuerpo. Un
cuerpo que no me atrevo todavía
a llamar mi cuerpo porque lo
estoy aprehendiendo. Ese cuerpo
es muy peligroso, se mueve y
crece y para colmo tiene memoria.
También las rarezas se presentan
en los insomnios, en la sinrazón
de la vigilia, en las conductas del
reposo. Hay que ponerse atento y
descubrirles sus meandros que no
son recorridos fáciles ni pasajes por
los que creímos haber pasado antes.
Así la poesía de Gabriela Cantú
resulta original, nueva, recién
nacida, por muchas razones. No
sólo el olvido de la retórica, los
tropos, los florilegios de quien
juega con la palabra y la transforma
en pirueta. Nada de eso. Será por
ello la primera reflexión que me
asalta, la cuestión del amor en la
palabra, porque la de ella no juega,
ahonda, no brinca, aprieta y se
zambulle. Resulta así una poeta
madura, intensa, cuya principal
razón de poetizar es hacer cantar
la palabra para que se abra y
muestre su revés ante nosotros.
Hay siempre un tú latente, un
acto sencillo y al mismo tiempo
suntuoso, un convite a horadar las
superficies, las apariencias. Porque
una contemplación de esta índole,
porque exasperar la mirada sobre sí
mismo, las cosas y los otros, exige
despojarse, quitarse el andamiaje
conocido y reconocido, decir de
otro modo y lanzar la palabra que
nos reúna, de otro modo. No es
fácil camino, hay que reinventar
las relaciones, romper la costumbre
y arrojarse a bucear en palabra y
acento, en ritmo y resonancias, en

105

las nuevas texturas entrevistas con
la expectativa de regalarlo, aquí
está, üe das cuenta? Te comparto,
fíjate, y entonces la poesía alcanza
ese grado ético que la hace filosofar.
Hundida la conciencia en
nuevos paisajes se puede circular
por los síntomas. Por ejemplo el
día perfecto que alma y cuerpo van
juntos y entonces se vislumbra
la sinfonía, la concreción de una
orquesta ideal. O bien esa especie de
pathos que ocultamos las más de las
veces, como hablar dormida, tenerle
miedo a las escaleras, o gritar en
medio de la noche en el momento de
despertamos. Dormir es una opción
frágil, comer puede devenir una
hazaña cuando se está necesitado
de lámparas y no de comidas. La
dieta perfecta por lo tanto no existe,
porque en medio de la privación de
los azúcares y las grasas se atisba
quizás un régimen fascista, es decir,
un lavado de cerebro.
O bien cuando el mundo ha
dejado de tener huella y el cuerpo se
inmoviliza de miedo o de confusión
o quizás de aburrimiento. También
la marca de los desarreglos
conforman itinerarios en donde
el cuerpo hace de Triángulo de
las Bermudas o no exactamente
eso pero entre el hombro y el
omóplato... ¿una zona prohibida o
una zona de guerra?
Gabriela arrecia en formular
cuestiones curiosas, herméticas,
hilarantes, a partir de su propio
ser hecho conciencia de sí, hecho
pasaje para la confesión de nuestras
debilidades y rarezas. No se asusta
en la aparente despoetización
de su verbo, por el contrario al
exasperarlo, hace reaparecer con
más fuerza el acto poético.
Y después con la gracia de un
Salomón de nuestro siglo, revela

�La voz de Gabriela es de terciopelo, la angustia. Si me despierto siempre
los tiempos del vivir que de
alguna manera están sujetos a las porosa, de musgo, esponjada, de a las tres de la mañana, tqué quiere
decir? Que debo jugarle al tres o es
cosas del querer. Sin embargo, la cartografía, desnuda.
el
pretexto para corroborar que él
Y entre las cosas para cumplir a
cuestión del tiempo se desliza a
la mutación de los objetos. Como cabalidad está la decisión de amar está ahí. Porque las cosas hechas a
en el sistema de los objetos de con tanto arrojo como se pueda y cabalidad tienen que ver con el acto
Baudrillar4 pareciera que el tiempo sobre todo residir en los detalles de amar, de amar al amado, de amar
le pone precio a las cosas, pero no de modo de saber amar mejor. La no en la humanidad del amor sino en
el del dinero sino el de las pérdidas, poeta sintetiza en el tercer poema el amar obsesivo del otro, como mío,
pérdida de agua, de piel, de calor, y de esta serie: "Sin duda ciertas taspiración a la propiedad privada?
al mismo tiempo como si el sistema cosas deben cumplirse a cabalidad, Así hasta los descubrimientos
mismo mantuviera una milagrosa cosas como detenerse a pensar en científicos y los parámetros del
una imagen que nos da placer, o tiempo relativo permitirían abrir
operación de sobrevivencia.
No obstante, la muerte se reflexionar acerca de los límites de una puerta en el universo para
anuncia en el perro muerto al un cuerpo. Algunos creen que es encontrarse con el amado. Hacer
borde de la carretera. El tiempo posible estar en dos lugares a la vez. el amor sobre el pescado frito que
es equivoco, nuestro tiempo que A esto se le llama bilocación y se hemos pedido en el restarán, hacer
no lo es, se obstina en jugarnos asocia a los hombres y mujeres que el amor en el segundo aliento, hacer
malas pasadas y cuando uno cree las religiones consideran santos. el amor en el cenit del deseo, amar la
que el fin algo ha sobrevenido hay Puede ser que el fenómeno tenga flor en que te alargas, amar el límite
una dilatación y una espera, acaso que ver con la santidad o puede de tu piel o el modo en que bajas
la voz para hablar de la
una omisión o por el
mía, amar no tanto cómo
contrario se han hecho
haces el amor sino cómo
anuncios de felices
eres un pez sobre la cama
novedades y todo ha sido
al hacer el amor...
sólo la magnitud de la
Pero por estos caminos
soberbia que imaginaba
del Eros, Gabriela ya ha
a las cosas y a si mismo
incurrido en poemarios
anclado en alguna parte.
anteriores de modo que
El orden del mundo no
esta parte no me parece
te pide opinión sobre
tan nueva como las
su conformación. Así
otras. Debo confesar sin
a uno no le queda más
embargo que lo que ha
que aceptar lo inhóspito
cambiado es el cincel con
y la duda, la labilidad y
el que trabaja ahora.
la gratuidad de nuestra
El procedimiento para
indole y si tiene con
tratar estos materiales peligrosos
qué, ponerse a escribir un poema. ser más bien, que sea una especie
no son recetas sino una larga lista
Crear algo aunque más no sea un de milagro que experimenta el
de "quién sabe". Decir adiós puede
verso, letra tras letra hasta alcanzar enamorado. Esto podría explicar
tener regreso por procedimientos
la humanidad a la que se aspira. cómo es que justo ayer me encontré
laterales, un libro, un rostro
Porque en La piedad de Miguel contigo en esta ciudad en la que
desconocido, tomar decisiones es
Angel o en una iglesia gótica está estoy de visita."
En este recorrido que debe también un riesgo sin garantías de
la compasión por sí mismo y por
ninguna especie, no tener el mensaje
el otro y porque finamente el arte, hacerse también a cabalidad están
del ser que se espera, es quizás el
tpor qué no? , es una forma de los espacios, el tálamo por ejemplo,
resultado de vaya a saber cuál azar
piedad, de aliviar los dolores del el tiempo otra vez, las tres de la
mañana y la ironía como salida de imposible de imaginar.
mundo.

106

1

l
'

'••
..

•
◄

~

1
~

•~

'
¡,
•1

1

;
◄1

1

!1
1
1

i1

Pero también anunciar que no
se escribe bonito porque sí, que
acaso en la frase larga campea el
verso a veces pero no todas, que hay
que convenir en la paciencia de la
prosa para labrarla como si de un
canto épico se tratara, o una lírica
confesión o hasta un duro batallar
entre tú y yo.
Y el cuerpo vuelve a imponerse,
pide cosas, exige, y no se sabe
bien si el pobre cuerpo responde
a los estimulas del espiritu o
viceversa. Lo cierto es que crece
desmesuradamente. Y porque el
cuerpo se ha presentado otra vez,
reaparece el insomnio o la mancha
en la piel, o la rigidez de la espina
dorsal. Tiempo y cuerpo parecen
revelarse en conjunto, hay objetos
o cosas para apaciguarlos, como
el reloj que hace de camino para
afectar a ambos, pero no, no los

afecta, el tiempo y sobre todo si se
pone de acuerdo con el cuerpo, es
muy cabrón. En cuanto a éste último
tiene su lógica propia, cuando se
pone triste se hincha, por ejemplo.
La poeta narradora propone hacer
cortes muy exactos respecto
de ciertos episodios, cortarlos,
separarlos; son aquellos que han
detonado el problema los que deben
ser extirpados. El corte con las
tijeras merece toda nuestra atención.
No hay seguridad, sin embargo, en
que la maraña no vuelva a crecer.
Hay un shock, es doloroso,
es íntimo, para eso no hay
procedimiento que valga. Sólo el
aislamiento, el silencio y la prueba
del suceso en la mejilla, es decir otra
vez en el cuerpo, ese gran chismoso.
El tiempo se presenta en forma de
días incompartibles. Se observa la
magnitud de la experiencia dolorosa

por "el sonido del vacio. El vacio
se oye como un hueco donde no
crece nada, los oídos se saturan
de esa nada, el olfato también, la
piel misma percibe una sensación
extraña. Y es en el pecho donde la
nada hace su máxima presencia".
Yfinalmente se enhebran los hilos,
el tejido de la experiencia "ha tenido
una influencia directa en la forma
y en el lugar en que entra y sale el
hilo ensartado a la aguja y atraviesa
la tela". Ha tenido una influencia
directa en el modo de crear el poema.
Porque "Uno no puede escindirse de
uno mismo y en el acto creativo se
cuelan toda clase de materiales que se
generan en las entrañas".
Por eso esta obra de Gabriela
Cantú, se vuelve así un material
peligroso.
Coral Aguirre

1
1

1
1
◄

1

1

~
11
◄

I'
1

¡:
!\

i

1

L E·C HE
O LAS FORMAS POÉTICAS
DE LA RES U R RE C I Ó
Enla mfandacl de esta tien-a deglaciación yguerra,
n, boca es lagmta do11dc resuenan las únicas
palabras
quemcconsuela11y comerde ella, es para mí beber
de tueco,
besar el pa.ón ele n, caba..a
Aurática, Marina Perezagua

a voz literaria de Marina
Perezagua es única. Luego
de su primer libro de
cuentos Criaturas abisales, una
sumersión precisa y poética por un
universo desconcertante poblado
por seres crueles y sin embargo
entrañables, ahora nos conduce a
un viaje aún más profundo por los
abismos del alma humana donde
se desdibujan todas las fronteras,
donde la muerte se confunde con
la vida, el amor con la crueldad, el
horror con la belleza, el hombre
con la mujer, los humanos con las

107

bestias, la verdad con la mentira. En
los catorce relatos que conforman
Leche, la muerte, los escenarios
casi apocalípticos de horror y
destrucción, se confrontan a cada
paso con un erotismo pertinaz,
casi heroico, capaz, incluso, de
configurar una nueva esperanza,
una resurrección.
Sus personajes son los sobrevi,
vientes de diversas catástrofes y se
aferran a la vida desde sus cuerpos
desfigurados, desde sus almas rotas
y solitarias. Perezagua los salva con
su palabra poética, tan precisa y tan

�profunda que es capaz de construir
puentes que, como en "Iittle boy",
permiten no tanto transitar desde
una orilla a la otra (de la muerte a
la vida, del amor a la crueldad) sino
dotarnos de perspectivas, permitir,
nos ver "cuantos paisajes caben en un
solo paisaje". La poesia que palpita y
conforma los relatos no es metafórica,
sino literal y exacta como el corte de
un bisturt al tiempo que multiplica y
enriquece la rrú.rada.
El libro abre y cierra con dos
relatos sobre la guerra y sus barbaries.
En ambos el futuro está cancelado
y la autora encuentra la forma de
narrar lo indecible, eludiendo tanto la
condescendencia como el cinismo. En
"Iittle boy", el relato más largo de los
que integran el libro (prácticamente
una nouvelle) la narradora va revelando
desde el presente la historia de H., su
vecina, una victima de Hiroshima
a quien la bomba le regaló la
posibilidad de construir su identidad,
al tiempo que le robó la capacidad
de sentir y, sobre todo, de procrear.
Mientras que en el último relato,
"Leche", la otra cara de la moneda, nos
confronta con la crueldad del ejército
imperial japonés durante la masacre

esperar que la ternura devenga cruel,
dad y abandono? Sea como sea, el
amor, aunque equivocado, ha salvado
una vida.
"La tempestad" es una exploración
sobre el poder del lenguaje y un
homenaje, cargado de irania, a
la literatura. Una actriz polaca,
avecindada en los Estados Unidos
recita un parlamento en su lengua
natal. Los invitados a la reunión
intentan adivinar de qué obra se
trata. El protagonista, sobreviviente
a una tempestad en su viaje a
América, no puede sobreponerse a
la incertidumbre - "llbrame con tu
palabra de estas olas sin alma, sácame
de Nankign. Ambos relatos son un de estos naufragios"- y se lanza
ejercicio de la memoria histórica y un contra el cuello de la actriz, quien
despliegue de la imaginación poética lejos de declamar algún parlamento
que nos permiten ver un cordón célebre de la literatura dramática
umbilical de 9,479 metros que va de la universal, sólo decia el abecedario en
bomba al vientre de H. y un bebé que polaco.
En "Aniversario" hay una puesta
sólo puede absorber la ignominiosa
en escena de una despedida entre
leche del soldado invasor.
Pero la muerte también tiene la hija y el padre. La narración en
otros rostros que apuntan a nuevas primera persona es interrumpida por
y posibles resurrecciones. En "El una descripción del espacio y de las
alga", la muerte es y no es un disfraz, acciones. En este relato hay también
la protagonista de la historia no está un ejercicio de memoria, dos muertes
muerta, pero tampoco está del todo simbólicas y un renacimiento. La
viva, flota en la ingravidez de un relación entre ambos y la palabra ha
mar de resentimientos; sin embargo, muerto; tras 15 años de separación el
a través de las desconcertantes padre sólo puede articular un ladrido,
palabras de un intruso, se enciende pero ahora la hija, como el alga
la memoria del amor y del deseo y vertebrada del relato anterior, puede
el alga se vertebra, "tiende a coral" y echarse a andar.
As1, en algunos relatos, la palabra
puede ahora salir de puerto y abrirse
y la memoria son aliadas del erotismo
ala vida.
En "Él" hay un cuerpo destrozado y de las pulsiones de la vida; tal vez
por una explosión, irreconocible, la única muerte verdadera sea el
una mujer se entrega a su cuidado, se silencio. Quizá por eso en "Las islas"
olvida del mundo y hace de esta tarea un padre descubre que el verdadero
su única pasión, "soy la bacteria que canto de las sirenas es el silencio
crece en un moribundo", pero un ha, luego de arrojar sus hijos al mar para
llazgo hace que la duda surja ¿y si él abrazar una quimera.
Esta necesidad de la memoria,
no es él? ¿y si la presencia de éste sólo
aunque
sea una falsa memoria,
confirma la ausencia del otro?, ¿cabe

108

permite dar sentido al protagonista
de "El piloto", quien como la cara
inversa de Funes el memorioso tiene
'
la capacidad de olvidar todo lo que
ocurre durante los recorridos entre
sus puntos de salida y de llegada;
por tanto, para dar sentido a sus
viajes y a su vida, ha decidido hacerse
responsable de todo lo que ocurre
en la carretera, de todos las personas
y animales que resulten heridos
durante las horas que él transita.
"Cuidarlos era como llenar un cajón
en mi memoria. No sabia lo que
contenía el cajón, pero su peso me
indicaba que estaba lleno, y era esa
plenitud lo que importaba."
Otro relato que explora la idea
del trayecto y de la "mentira" que
posibilita la vida es el bello relato
"Aurática" en el que en un mundo
apocaliptico, "en glaciación y
guerra", una joven ha asegurado la
sobrevivencia de su dependiente
hermana menor, quien literalmente
se alimentaba de su boca y de su
voz, sosteniendo la mentira de su
presencia a través de un pacto de
silencio.
Más allá de cualquier condicio,
nante moralista, en los relatos de
Perezagua habita la fuerza de la vida,

LETRA

la ética incuestionable del gozo de la
sobrevivencia. Por eso Benjamín no
tiene remordimiento alguno al co,
mersc a "Blanquita", la oca con la que
había jugado y que su madre decidió
cocinar nada más porque si. Tam,
poco el profesor siente culpa luego
de prometer el placer con su mano
al débil cuerpo de su alumna adoles,
cente mientras espera un "Trasplante"
de corazón. Nuevamente la muerte y
la vida se rozan en el pulso erótico del
deseo.
Esta capacidad para franquear
los límites de la estrecha moralidad
humana se expresa en toda su
contundencia en "Mio tauro", una
historia de revelaciones, en la que
la madre del primer minotauro no
duda en copular con su hijo en lugar
de cumplir el ritual sangriento que
le exigen los humanos, y se lanza a
la pradera en total libertad, lejos de
las imposiciones del lenguaje y de la
razón.
Pero si en "Mio tauro", el género
humano puede ser abandonado para
salvar al amor, en "Horno coitus
ocularis", un hombre y una mujer,
la última pareja de una especie que
"'decidió colectivamente, por el bien
de las demás especies, la extinción

voluntaria", se miran a los ojos y en
esa "'intimidad del alma por la cópula
de la mirada" -con sus aparatos
reproductivos intactos-, deciden
que tal vez valga la pena volver a
poblar el mundo; hacer del final un
nuevo principio, porque después de
todo, y a diferencia de otras especies,
por ejemplo los elefantes, los humanos
pueden aparearse mirándose a los
ojos.
Los relatos de Leche configuran así
una literatura del cuerpo, tan humana
como sus fluidos, sus dolores,
placeres y desgarramientos: una
literatura de la sobrevi\'encia. Porque
Marina Perezagua sabe que para que
cada ser humano esté vivo, millones
tuvieron que sobrevivir antes que él
a una infinita cadena de catástrofes
naturales y humanas, desde el ataque
de un lobo en una cueva paleolítica,
hasta la inyección letal que recorre las
venas de "Un solo hombre solo".
Leche es un libro fascinante que
confronta y seduce. Una literatura
capaz de mirar con amor el espanto
quizá porque intuye que es ah1 donde
late con más fuerza el corazón de lo
humano.

Ana Laura Santamaría

�A■TORH

A■ TOHI

(Los Villares, Jaén, España,
1974 ). Doct or en literatur a española por la
Universidad de Granada, donde además es profesor.
Ha publicado los libros de poemas Un intruso nos
somete (1997), El laberinto azµI (2001) y Crisis (2007).
Su obra está reunida en Poesía (1997-2007) (El Tucán
de Virginia, 2013). Dirige la revista Paraíso.

CA■RIIU CANTá WIITINDAR• (Monterrey, 1972).

COHLAc•1u1. Narradora, dramaturga, ensayista.

AL■lllTO C■IMAL (1970). Sus libros más recientes son

Coordinadora de la Escuela de Teatro de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL y maestra en el
Colegio de Letras de la misma entidad. Ha merecido
premios nacionales en México y Argentina, y el
Premio a las Artes de la UANL

El último explorador (2012) y El Viajero del Tiempo (2011).
Es conocido también como practicante y estudioso
de la escritura digital y mantiene el sitio web: www.
lashistorias.com.rnx.

1•AN CARLOS A■RIL

Poeta, ensayista y promotora cultural. Maestra en
ciencias con especialidad en lengua y literatura por
la UANL Es directora de difusión cultural de la
Universidad Metropolitana de Monterrey. Obtuvo el
Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde 2012
con su poemario Material peligroso.

Ha publicado Antropología
INCRID ■RINCAI (Monterrey, 1985). Poeta. Ha médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
publicado los libros Samizdat (La Fonola Cartonera, contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
Chile, 2013), Sonámbulos de Sodoma (Casimiro Bigua entre otros títulos, así como variados ensayos en
Ediciones, Buenos Aires, 2013) y Afrodita muere en la publicaciones universitarias.
ciudad (La Verónica Cartonera, Barcelona, 2014). Es
■ÁR■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).
fundadora del fanzine Cosmonauta.
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio
ADOLFO CAITAIÍIÓN. Escritor, poeta, editor y "Biblos" al Mérito 2013. Sus libros más recientes son
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo UnamordeSimone (Conaculta, 2012), y Antología del caos
el titulo La campana y el tiempo, y ha reunido sus al orden Qoaquin Mortiz / Planeta, 2013).
ensayos en la serie Paseos. Es Miembro de número
de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2003 el SARA Ló•■z (México, D.F, 1969). Es maestra en
gobierno de Francia lo distinguió con la orden de artes por la UANL En 2009 recibió el Premio de
Adquisición de la Reseña de la Plástica de Nuevo
Caballero de las artes y de las letras.
León. Ha participado en cuatro exposiciones
aocfo c■aóM (Ciudad de México, 1972). Poeta individuales en Monterrey. Es investigadora y
y editora. Ha publicado Basalto (2002), Soma curadora independiente.
(Argentina, 2003), Imperio/Empire (2009), Tiento
(2010), El ocre de la tierra (España, 2011) y Diorama IOMAI MIKAI (Semeniskiai, Utuania, 1922). Cineasta
(2012). Es miembro del Sistema Nacional de y poeta. Ha escrito alrededor de 20 libros de poesía
Creadores de Arte. Para leer/ver/escuchar obra de la que han sido traducidos a varios idiomas. Entre otros
reconocimientos, recibió el Gran Premio del Festival
autora visita: www.diorama-poesiatransversal.com
de Cine de Venecia, en 1964, por su documental
MIC•■L co•A•••■IAI (Monterrey, 1940). Poeta, The Brig. Es miembro de la Academia Americana de
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de Ciencias y Artes y es considerado un clásico de la
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes literatura lituana.
de la UANL En 2012 apareció su más reciente libro,
El traidor II (UANL/Aldus), serie de traducciones de 101111 ••■■llTO MINDIRIC■ACA (Monterrey, 1944).
Maestro en letras españolas por la UANL Cultiva el
poetas franceses y alemanes.
ensayo, la reseña y la biografía. Es autor de diez libros
LIONARDO ICLHIAI.

y profesor en la Universidad de Monterrey, donde especializadas, y crítica teatral en diversos periódicos y
imparte, entre otros, los cursos de literatura mexicana revistas de México y de Estados Unidos. Ha publicado
y literatura universal del siglo XIX.
el libro Desde la butaca (2002). Actualmente es directora
asociada de la Cátedra Alfonso Reyes en el Tecnológico
IILTIA MUAUI. Médico cirujano dentista, licenciada de Monterrey.
en filosofía y maestra en filosofía por la UANL Ha
colaborado en Armas y Letras, Trabajo y Cultura, Ensayo, MAYllAIILYA (Monterrey, 1978). Es licenciada en artes
El Volantín, Aquí Vamos, Deslinde, Coloquio, Movimiento visuales por la UANL Ha expuesto en Monterrey,
Actual. Autora de Anatomía y fisiopatología del dolor México, D.F.; París, Francia; Argentina, Estados
(1962), de La filosofía de Vasconcelos como filosofía Unidos, España, Israel y Brasil. Obtuvo el Premio de
latinoamericana (1974) y de Fundamentos de la cocina Adquisición en el Salón de la Fotografía 2004 y en las
reseñas de la plástica neoleonesa 2004, 2005. En 2008
nuevoleonesa (2009).
obtuvo el Premio de Adquisición en la Bienal Nacional
■•co MIHCA (Buenos Aires, 1942). Estudió bellas Arternergente.
artes, filosofía, antropología filosófica y teología. Su
obra contiene varios libros de ensayos y cuentos, y ■ •co YALDIIII (Monterrey, 1963). Narrador y
este año ha publicado Poesía completa 1983-2011 (Vaso ensayista. Estudió letras españolas en la Universidad
Roto, México-España) y su último libro de poesía Regiornontana. Becario del Centro de Escritores de
Cuando todo calla, por el que recibió el XIII Premio Casa Nuevo León, 1989 y 1992; del FONCA, 1995; y del
FOECA, Nuevo León 1997 y 2002. Premio Nacional de
de América de poesía americana.
Ensayo Alfonso Reyes 1994 por El laberinto cuentístico de
■D•ARDO ANTONIO •ARRA (León, 1965). Narrador Sergio Pitol.
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de ACMII YIRLIT. Profesora de literatura francesa en
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en la Universidad de Provence (Aix-Marseille I). Ha
publicado Vanidades de Chateaubriand (Droz, 2001) y
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
Piedras parlantes, antología de epitafios de París (ParísMARIMA •oac■LLI (Argentina, 1978). Ha publicado Musées, 2000). Colaboradora de Magazine Littéraire; en
ensayo y cuento en diversos medios y antologías de Europe ha publicado una novela y relatos breves.
Argentina, Cuba, Chile, México, Nicaragua, Estados
Unidos y España. Su libro de cuentos De la noche rota, 101111 IAYIIR YILURRIAL (Tijuana, Baja California,
publicado en 2009, consiguió la Mención en el Premio 1959). Poeta, ensayista y traductor. Su último libro de
Municipal de Literatura de Buenos Aires; y el volumen poesía es Campo Alaska (2012). Ha recibido, entre otros,
de ensayos, Hombres en el desierto, recibió Mención en el el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1987 y
el Premio a las Artes UANL en 1990. Desde 2006 es
Casa de las Américas 2014.
miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
ALFONSO RANCIL ···••A (Monterrey, 1928).
Abogado, escritor, educador y funcionario público. AL■IRTO YILLARRIAL. Licenciado en psicología
Fue rector de la UANL de 1963 a 1964. Actualmente por la Universidad Regiornontana, con especialidad
es director del Centro de Estudios Humanísticos de la en psiquiatría hospitalaria y de la comunidad.
UANL Ha publicado numerosos artículos y ensayos, Departamento de Psiquiatría UANL Es psicoanalista
en la Asociación Regiomontana de Psicoanálisis A.C.
particularmente sobre temas literarios.
AMA u•H üMTAMAIÚA ( Ciudad de México, 1967).

Escribe sobre filosofía y teoría del drama en revistas

�(

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFLGIO DE TODOS PARA LA CULTLRA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
LIBRERIA / ARTE - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00brs./ Luoes: cerrado

Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

11 Casa del Libro UANL

CluANL
UNlVERSIDAD AÜTÓNOMA
DE NUEVO LF.óN
SeaclW de 1:.x1en.,ióa. ., C\lltlll'I

(si casaJibroUANL

PUBLICACIONES
U A
N L

l

l~

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487403">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487405">
              <text>2013-2014</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487406">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487407">
              <text>84-85</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487408">
              <text>Octubre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487409">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487410">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487428">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487404">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013-2014, Año 16, No 84-85, Octubre-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487411">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487412">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487413">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487414">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487415">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487416">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487417">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487418">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487419">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487420">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487421">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487422">
                <text>01/10/2014</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487423">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487424">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487425">
                <text>2014874</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487426">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487427">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487429">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487430">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487431">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27544">
        <name>Albert Camus</name>
      </tag>
      <tag tagId="28217">
        <name>Carta a su maestro</name>
      </tag>
      <tag tagId="28218">
        <name>Cronologías</name>
      </tag>
      <tag tagId="28222">
        <name>Homenaje a Carlos Fuentes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28092">
        <name>Hugo Mujica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28215">
        <name>Jonas Mekas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28220">
        <name>José Revueltas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28216">
        <name>Kafka-Camus</name>
      </tag>
      <tag tagId="28224">
        <name>Leche o las formas poéticas de la resurrección</name>
      </tag>
      <tag tagId="28219">
        <name>Leyenda de Yoloxóchitl</name>
      </tag>
      <tag tagId="28143">
        <name>Marina Porcelli</name>
      </tag>
      <tag tagId="28223">
        <name>Más allá del amor conyugal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28221">
        <name>Sara López</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17514" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16934">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17514/ARMAS_Y_LETRAS._2013._Nueva_Epoca._No._82-83_0002014872.ocr_1.pdf</src>
        <authentication>e2378da4b2778e6ab2333a3f0da5db18</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="571579">
                    <text>etras
MIVERSIDAD AUTÓNOMA DE M

•

•

•
•

•

•
•

•

��Dos poemas/ FIRMANDO CAIUllli/ 2

• TO ■OSO------------

Pierre Casares, presunto artífice de "Tlon, Uqbar, Orbius
Tertius" / Las páginas infinitas dentro de los "objetos
adversos e inconcebibles" que pueblan un significativo
tramo del imaginario de Borges, son el tema de este
ensayo narrativo. MANUIL UNOS MONTII sugiere que
estos objetos, convocados por la necesidad, propician la
generación de historias. / 7

A la letra: Bienvenido, señor mensajero / ■Álla.\li L\CO■I

El sueño de la serpiente/ NONIMf liYALA / 12
El pensamiento de Raúl Rangel Frías / Muchos asuntos
estuvieron presentes en las reflexiones de Rangel Frías. El
maestro ALFONSO liNCEL CUIRli los clasifica dentro
de seis campos claramente discernibles: la filosofía, el
humanismo y la cultura, la universidad como entidad
educativa, México, Nuevo León y finalmente, memorias y
narrativa. / 14

~

CAPlllfiUONSINA

.UANL
UNIVERSIDAD AlTTÓNOMA 00 NUEVO LEÓN

®

/IO

Letras al margen: Sobre breve teoría sobre el pecado /

Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Rector

La materia no existe: 1993-2013 / AUlll'IOCNIMAL/14

lng. Roge.tia G. Garza Rivera
Secretario General

• DI ARTIS Y ESPEJISMOS------

Lle. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

Los paisajes del rostro / En entrevista con SOFÍA CilRIIL,
José Luis Arriaga, artista que ilustra esta edición de Armas
y Letras, refiere sus inicios en el dibujo, siempre de la mano
del cine y de la música, y afirma que sus retratos son más
bien paisajes, en donde las formas de los rostros son como
montañas. / 19

Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones
Mno. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net
Director editorial
Uc.Jessica Nieto Puente
editora_armasyletras@yahoo.com
Editora responsable

Saskia Juárez describe los oficios del hombre / MICUIL
COYilRU■IAS /

Urdimbre/ M.+JUSOL Ylli CUERli/ 33

• MIICILÁNEA - - - - - - - - - -

Metamorfosis / CilR.IILA R.IYIROS / 35

"La memoria es una tirana implacable": Horado Castellanos

ANATOMÍA DI LA C R Í T I C A - - - - -

Julia, de Altamitano. Lucha de la mujer y de la Patria/ Julia,
novela corta de Ignacio Manuel Altamitano, publicada
por primera vez en 1870, se inscribe en el romanticismo
literario de la época; y sus personajes y la trama misma
del relato, representan esta lucha de la mujer y de la Patria
por acceder a una libertad que se había disminuido. / IOSÉ
RO■lll'IO

La última voz de la Generación del 45. Entrevista con Ida
Vitale / lilÍL OLYlli MIL\RES /77
Epístolas de Juan José Arreola/ ISRAIL MORALII
SAAYIDRA/81

• CA■ALLIRÍA----------

MINDIR.ICNACA/ H

Abrir las humanidades / RO■lll'IO IUPUT / H
• ANDAR A LA REDONDA-------

El cubano Raúl Roa en el Monterrey cincuentero / uz■n
El molino ideológico / La historia literaria oficial se
construye desde un discurso de poder y a través de mitos
que convierten a un autor y a su obra en clásicos. ■INOIT
■lilNITIIN explora el elitismo y la arbitrariedad
que preside la elección de autores, influida por el
funcionamiento de un régimen y su voluntad de forjar las
generaciones futuras. / 42

Lic. Noheml Zavala
nohem.izav@gmail.com
Asistente editorial

H

Moya/CRECORYliM■RAM0/59

FONDO
UNIVERSITARIO

Universidad Autónoma de Nuevo león

IDUARDO ANTONIO PARli/ U

Cinco poemas de Adiós, Rimbaud / C41lMEN AYENDAÑO / 27

~

BHIIL10f(C4 Ul'l&lt;VlflS!lA~I,\. g UANL

Lic. Verónica Rodr:iguez
veronica.rz@gmail.com
Diseño

EN PORTADA! P•llff.U., 20!3, ACIÚUCO Y TIMTA SO■RE
PAPIL, 11/2" X 11/2"

Armas y Letras. Revista de lítcratura, arte y cultura de. la Universidad Autónoma de Nuevo
León Nª 82-83, enero-junio 2013. Es una publicación trimestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de 1a Dirección de Publicaciones
de la UANL Domicilio de la publicación: Casa Universitaria del Llbro, Padre
Mier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Teléfono:• 52 8183294lll. Fax;• 52 818329411L Editora responsable:Jessica Nieto
Puente. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2009-061817570300-102
lSSN en trámite ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor:
Licitud de tirulo y contenido No.14,918, otorgado por la Comisión Calificadora de
Publicaciones y Revistas ilustradas de la Secretarla de. Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite. Impresa
por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey,
Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 30 de junio de 2013,
Tiraje: 1,500 ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Dirección de Publicaciones de la UANL, Casa Universitaria del Libro
Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P:
64000.

CilCÍARODIÚCUU/U

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del
editor de la publicación.

Viaje seropositivo por la narrativa latinoamericana /

Prohibida su reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la
publicación sin previa autorización del Editor.

YÍCTOR ■ilREli ENDERLI / N

La poesía como ritual de la tribu / MilCillTO CUÉLI.AR
/93

lmpreso e.n México
Todos los derechos reservados
Copyright 2013

�PO■IIA

Dos poemas

Abducido en sí

O FIIUIAMDO CIJUlllL\

Tengo la sensación de haber tenido.en noches recientes
sueños vastos y complejos como días
"PARA DORMIR habrá que despertar primero de este sueño", dices sin abrir la
boca y miras en el espejo al ser que mal duerme, mal piensa: cada minuto es una
gota más en el influjo de esta anestesia que por poco no lo deja ser No te deja
Los limites entre el aquí y el allá son difusos, tal vez no existen, piensas, igual
que algunos ruidos que de pronto surgen: la súbita visión de un grillo en la pared

De la trama nada conservo: texturas, el olor que une un momento con otro
'Nada-·8 ([lle nada en si
al final

•

nada tiene

Ese soy

nunca coincide con su canto (nada más que un pinche ruido), verde penetra la
noche, oscuro donde lo piensas / en otra parte siempre
el ventrílocuo ejercicio de decir algo: este aliento que articulas, por ejemplo, no
está en el calambre que en la cama descompone tu postura: al menos duermes
solo, gases y espasmos fluyen libremente, el sueño intentas -sólo un intento

'l&gt;ero, dentro, algo sucede
.

.

Lo sé por el agotamiento que siento en la vigilia

'

Ni fisico.ni mental

La_ imposibilidad, más bien de escribir alg~

que exude esencia alguna

Una palabra que sobreviva

pues estás demasiado embebido en esta agua nocturna como para dormir ("teme

la muerte por agua", decía el bisabuelo). Apenas respiras, unos pasos y de nuevo el
espejo, no lo buscaste, aparece: te suenas con violencia y prendes la luz en acto

.Mas, como oculto famento de cetáceo;una linea
escucho, mientras paládeo el trago de ~o cargado de su roja verdad

inconsciente para encontrar el grifo y un poco de líquido en la cara Ver duele
''¿quién es ese que anda ahí?", piensas mientras contemplas la figura sin garbo, en

La-poesía es la forma mds precaria del sueño

improvisada pijama, hecha una mueca donde dos puntos blanquirojos e inquietos,
apenas perceptibles, son el signo vital de la mancha: esas perlas fueron sus ojos;
considérala, pues alguna vez fue hombre, guapo y alto como tú

Ahora comprendo
Recordar un mundo es suficiente

'

Alguna vez, magia y realidad eran una sola naturaleza
· Esta mañ.ana, escupido por la violenta resaca de la noche
me sé anfibio
J

,

�•••
IC

SI

•I
,11
■

ii
•

¡·
¡

PIERRE
CASARES,
.
.

'

PRESUMTO ARTÍFICE
D~ ,.,-LéjM, UQBAR,
ORBIUS,TERTIUS''
'

,

,

•

• M.\M•IL IUMOINOMHI

I anto la mentira es mejor cuanto más parece verdadera
(.) cuanto tie11c más de lo dudoso y posible
Migue) de Cervantes Saavedra, Novelas ejemplares

Preámbulo
i bien los apuntes que ocupan esta glosa
centran sus aproximaciones interpretativas en
un aspecto concreto de "Tion, Uqbar, Orbius
Tertius"; iuzgo pertinente entreverar, a manera de
una breve nota introductoria, un par de textos en
que dicho relato se corresponde, variándolo, con un
caro motivo a los temas borgianos: me refiero a la
intermitente irrupción, en numerosas instancias no
sólo narrativas, sinó poéticas y aun ensayísticas, de
objetos con propiedades mágicas que son descritos
desde el asombro de sus portadores, lo mismo que
sometidos a pruebas de lógica que tornan ambigua
su veracidad material. Narraciones en las que son
plausibles los intentos infructuosos por parte del
personaje, en su calidad azarosa de receptor de u'!
organismo metaftsico, cuan~o ambiciona establecer
un orden matemático, un común denominador al que
propenda el artículo increible que le fue dado hallar,
o que compró y al que le aplica, fracasando en el
experimento, cierto número de operaciones factuales

S

7

que nada verifican, o siquiera ilustran, excepto la
palmaria evidencia de que su génesis y su poder son
nústeriosos.
El primero de los dos casos a que aludo, quizá el
más inmediato y célebre que atesora la empatia de los
lectores de Borges, es el ejemplar anómalo que inspira
la escritura de "El libro de arena", cuento incluido en la
colección homónima de 1975. Un vendedor ambulante
de biblias oferta al protagonista, importunado en su
domicilio, el _apócrifo tomo, adquirido según la trama
en los confines de Bikanir: "un volumen en octavo,
encuadernado en. tela", que "sin duda había pasado
por muchas manos". Conocemos de sobra que dicho
volumen multiplíca sus folios cada vez que se intenta
consultar en los linderos de su encuadernación el inicio,
el final: "Siempre se interponian varias hojas entre la
portada y la mano(... ) Era como si brotaran del libro".
El segundo de los ejemplos, "Tigres azules", se indexa
en La memoria deShakespeare (1983). Borges compone la
peripecia de Alexander Craigie, un aspirante a cazador
irlandés que premedita, en una aldea situada en la alta

�región del Ganges, capturar al tigre azul enrrevisto en
un sueño recurrente. Durante su periplo en geografías
agrestes, que lo abruma de curiosos avatares, es
intrigado por una grieta en la_superficie que "estaba
llena de piedrecitas; todas iguales, circulares, muy lisas
.y de pocos centímetros-de diámetro". Las recolecta y se
las guarda en el bolsillo de la chaqueta. De regreso a la
tienda donde pernocta, sueña otra vez con el ominoso
tigre azul; al despertar, corrobora el acopio de los discos
que, no sin una sensación de culpa y latrocinio, se ha
apropiado:
Saqué un primer puiiado y sentí que aún quedaban
dos o tres. Una suerte de cosquilleo, una muy leve
agitación,. dio calor a mi mano. Al abrirla vi.que los
discos eran treinta o cuarenta. Yo hubiera jurado que
no pasaban de diez. Los dejé sobre la mesa y busqué
los otros. No precisé contarlos para verificar que se
hablan mulláplicado. Los junté en un solo montón y
traté de contarlos uno por uno.
"La monstruosa índole de los discos", percibida en

exámenes uiteriores por Craigie, es muy similar a la
razón de ser -inveterada- del libro de arena, al que
a su vez leemos adjetivado de "monstruoso": "Sentí
que era un objeto de pesadilla, una cosa obscena que
infamaba y corrompia la realidad", Es en el "Epilogo",
precisamente, a El libro de arena, donde Borges clasifica
las páginas infinitas dentro de los "objetos adversos
e inconcebibles" que pueblan no sólo esta particular
ficción sino un significativo tramo de su imaginario;
objetos que, como los discos inmensurables que una
supersticiosa tribu salvaje fabricara en "Tigres azules~,
comportan el punto de partida -y uno de los indicios
axiales- para resolver uno de los enigmas que se
imbrican en el crtptico "Tlon, Uq_bar,'Orbius Tertius".
1, DI LA CON

BI .,_ 011 NO ÚNICA,

Tll.utADILCUINTO

Imposible sustraerse a la parca sinopsis para después
argüir el desvelo de un posible secreto o de una
manifiesta clave a fin de cuentas detectivesca, de las
que tanto entretuvieron -en un sentido estrictamente
lúdico- a Jorge luis Borges. Entonces, y a propósito
de la proeza narrativa con que abre Ficciones (1952),

abrevio: dos lectores departen en la quinta Ramos
Mejía, sita en la calle Gaona, dentro del suburbio
-el topónimo es fidedigno-, Gran Buenos Aires; los
distrae un espejo que refleja un ángulo de The Anglo·
American Cyclopaedia (Nueva York, 1917), la cual es tma
divulgada reimpresión de la Encyclopaedia Britannica
(Reino Unido, 1902). Al notarla, dispuesta en el fondo
del corredor, uno de esos lectores, el escritor bonaerense
· Adolfo Bioy Casares, recuerda que un heresiarca de
Uqbar "habla declarado que los espejos y la cópula
son abominables, porque multiplican el número de
los hombres". Estas lineas que rememora Bioy Casares
habitan, él cree estar seguro, en alguna página de la ,
Anglo-American Cyclopaedia que reproduce el espejo;
los dos lectores antedichos interrumpen la cena para
hojear el tomo correspondiente y consultar un indicio
sobre Uqbar; las últimas páginas del volumen XLVI
refieren Upsala, y las primeras del XLVII informan sobre
Ura1-A1taic languages; nada respecto de Uqbar. Al día
siguiente, Bioy Casares llama pPr teléfono a su anfitrión
de la víspera y anuncia, en efecto, que el volumen XLVI,
es decir, su volumen XLVI, contiene la cita recordada, si
bien el nombre del heresiarca no consta. El narrador, que
nunca se dice Borges, aunque con obvia probabilidad lo
sea, acompaiiado por su amigo inquiere por segunda vez
el volumen de éste, idéntico al de la quinta, con todo ylas
indicaciones alfabéticas (Tor-Ups) en el lomo; idéntico,
el volumen, excepto por cuatro páginas adicionales:
"en vez de 917 páginas constaba de 921"; cuatro páginas
que "comprendían el articulo sobre Uqbar"; cuatro
páginas, para mayor extrañamiento, que por cierto no
se precisan en el indice, ni en el del volumen de Bioy
Casares ni en el del reflejado por el espejo del corredor
de la quinta. Insatisfechos, lo dos bibliófilos se dirigen
con entusiasmo, para pesquisar otras explicaciones
del desperfecto, a la Biblioteca Nacional, y "en vano
fatigamos atlas, catálogos, anuarios de sociedad
geográficas, memorias de viajeros e historiadores:
nadie habla estado nunca en Uqbar". Recurren al
poeta y ensayista argentino Carlos Mastronardi, quien
desempolva en una libreria de Corrientes y Talcahuano
"los negros y dorados lomos &lt;;le la Anglo-American
Cyclopaedia" y quien no da, al interrogar el volumen
XLVI, "con el menor indicio de Uqbar".
En el segundo apartado del cuento se alude a un
matemático, Herbert Ashe, quien a diferencia de

a

Mastroruirdi es un personaje enteramente ficticio. Ashe
años que yo habla descubierto en un tomo de cierta
se presume amigo del padre de quien relata la historia,
enciclopedia pirática una somera descripción de un falso
y destinatario de un impreso proveniente de Brasil que,
pals; ahora me deparaba el azar algo más precioso y más
luego de morir en un hotel de :Androgué, le testa: A First • arduo", celebra la voz que monologa en esta cerebral
Encyclopaedia ofTlon. Vol. XI. Hlaer to Jangr. (Rodtiguez
aventura. Heredado, pues, por Ashe, el libro corrobora
Monegal, si de no poco vale la digresión, especula de
la existencia -fabulosa, o veraz- de Tlon, planeta
Ashe que se trata de un trasunto del padre de Borges:
sobre el cual se habrta escrito la, literatura, enteramente
ambos fallecen de un ataque cardiaco.) "Hacía dos
fantástica, de Uqbar. El "onceno tomo" inquieta
sobremanera-al impllcito Borges, quien intenta verificar
la secuencia de otros que lo antecedan o precedan,
IL C■lllflO SE RAMIFICA. NRCIS para lo cual recurre al ficticio Néstor !barra y a los
PAll.AFILUli.lL ,MCEMOTOMO" verdaderos Ezequiel Martlnez Estrada (escritor, poeta,
ensayista, crítico literario y biógrafo argentino) y Drieu
Y COMYOCA LOS MOMBRIS Y la Rochelle (novelista francés y autor de cuentos cortos,
DOCIAIMAS DI ALC■MOS FILó• adepto al nazismo) quienes rechazan tal doda. También
se le pregunta lo conducente a Alfonso Reyes, qu.ien
SOFOS PARA OUE ASf PUEDAN "barro de esas fatigas subalternas de índole policial",
EST.AIILICIRSE PARALELOS IM propone que entre todos los intet'e§ados en Uqbar, y por
añadidura, en Tlon, acometan la reconstrucción de los
LA llli.LIDAD O■E IA.TISFAC.AM tomos faltantes...
El cuento se ramifica. Borges parafrasea el "onceno
EL PROÑSITO DPUCATIYO OUE
tomo" y convoca los nombres y doctrinas de algunos
TRACE; MEDIAMTI .AMAI.OCW, filósofos para que as! puedan establecerse paralelos en
LOS ENTRAMADOS P.AllAINNÁLES la realidad que satisfagan el propósito explicativo que
trace, mediante analogías, los entramados paradojales
DELTEMIBU PLAMffA TIMM.
del temible planeta Tlon.

11, DIL ll•l■ITO DIICl■RINIIMTO TIUJ
ATIIWAR LA IUUlfflCIA, QUI NO ÚNICA, .

...,.

Borges-reitero, con astucia detectivesca- soslaya el
nombre de Adolfo Bioy Casares a partir del segundo
apartado, el penúltimo de la pieza, y enumera los
prodigios de Tlon, aunque ya no los de su procedencia
referencial, con tal de no facilitarnos la salida a uno de
los más sorprendentes acertijos que insinúa -y qtte
luego, a todas luces, aclara- cl cuento: icómo fueron
producidas y cu·ál es el origen de las cuatro páginas
inexplicables de la Anglo-American Cyclopaedia en poder
de su incondicional colaborador; páginas que no figuran
en las otras reimpresiones que se fueron comparando
y que sí contienen información de Uqbar? Aduce Bioy
al principio del relato el tópico ya sobredicho y famoso
de que los espejos son abominables por multiplicar

•

9

���1

¡

1E M T_O

T

' '

1

L

L FRÍAS
El acto de pensar se cumple de diferentes
maneras en cada persona. Del pensamiento
se derivan manifestaciones diversas del
·ha~er humano, desde los actos mismos
.en que se realiza la conducta, hast!3,las expresiones de la palabra escrita o
hablada, mediante la construcción poética,
filosófica, política o literaria, cuyas formas
plurales son revelación de diversas y
complejas visiones del mundo. Estos
'
.
testimonios pueden ser-breves o ~xtensos,
ocupar todo el tiempo vital de_la existencia
de un hombre, o reducirse a épocas o
· etapas circunscritas a_una edad o un
periodo determinados. El esbozo que ahora
pretendemos del pensamiento de Raúl •
Rangel Frías, se enfrenta por necesidad
a una obra realizada durante varios años,
·revelada en discursos, libros, ensayos
y reflexiones asumidos bajo múltiples
formas y expresiones, procedentes de
la función pública o bien conducentes a
actos y realizaciones de interés colectivo,
y aún otros pertenecientes al ámbito de la
conversación o el diálogo.

14

_al cúmulo de revelaciones o testimoru·os
del pensamiento de Raúl Rangel Frías
nos lleva a la necesidad de acotar este
intento, limitándonos a analizar sólo
el pensamiento expuesto én la palabi:a escrita. Y
aun as!, por la dimensión y ia vari~dad de tantos
asuntos presentes en dicha obra, consideramos
que no es tarea · fácil cumplir el propósito
indicado.
En consecuencia, no pretendemos una visión
exhaustiva del pensamiento dé Raúl Rangel
Frías. Nrni ocuparemos solamente de dos aspectos
fundamen~ales: el primero será una enumeración
e identificación de los asuntos que estuvieron
presentes en el pensamiento y las reflexiones de
Raúl Rangel Frias.. El segundo aspecto es algo
más complejo, pero que intentaremos exponer,
y consiste en identificar la proyecéión y forma
·del pensamiento del personaje regiomontano,
cuyo centenario festejamos en este año de 2013 ..
Con dichos apuntamientos que expondremos a
continuación, esperamos contribuir a un mejor
cqnocimiento de la vida y la obra de Raúl Rangel
Frías, figura eminente de nuestra cultura e historia,
a quien la sociedad nuevoleonesa rinde tributo año
con año, en virtud de que la deuda a los grandes
constructores, como lo fueron fray Servando, José
Eleuterio González, Alfonso Reyes y Rangel Frias,
permanece viva en la memoria de la colectivid~d.

LOS CAMPOS DIL COMOCIMIEMTO EM EL
PIMSAMIIMTO DI UIÍL UMCIL FRW
Presentes a lo largo de los años, o bien manifiestos
en alguna o algunas etapas de su vida, o bien
surgiendo en forma recurrente en su tiempo
vital, podria decirse que son primordialmente
seis campos o ámbitos claramente discernibles
en su pensamiento: la filosofia; el humanismo y la
cultura; la universidad como entidad educativa;
México, Nuevo León y finalmente, memorias y
narrativa. Es posible que algo referente a cada
uno de estos campos se extienda hacia los otros,
pues tal diversidad de componentes se integra
por necesidad en una unidad, en el conjunto de
la obra a la que todos pertenecen. Intentaremos a

15

continuación ocupa,rnos de estas seis visiones en el
pensamiento de Raúl Rangel Frias.

LA FILOSOFÍA
Raúl Rangel Frias debió conocer los primeros textos
de filosofía en sus cursos del Colegió Civil. Con ellos
se abrió su pensamiento al mundo de la teoría, ámbito
en el que se proyecta la exposición de las definiciones
y el avance hacia lo desconocido, mediante el acto
de preguntar. Su opción por los estudios de derecho
debió sustentarse en la valoración y distinción entre
los varios estudios profesionales, escogiendo el área
donde los conceptos y el rjercicio lógico conducen al
conocimiento jurídico, escenario externo, y próximo
ep_ varios. sentidos, al mundo de la filosofia. Esto
explica que su tesis para la obtención del título de
abogado, fuera sobre un problema correspondiente
a la filosofia del derecho. Su tesis se tituló Idaitidad
de Estado y Derecho en la Teoría Jurídica Pura de Hans
Kelsai, del año de 1938. En ella, al final de las palabras
introductorias, explica el autor que su trabajo puede
dividirse en dos partes. La primera se dedica a la '
explicación de.la teor[a juridica de Hans Kel.sen. La
segunda parte está dedicada.a exponer "una crítica
del método filosófico y de algunos conceptos jurídicos
que son utilizados por Kelsen, llegando finalmente
al problema de la identidad de Estado y Derecho.
Para concluir -añade Rangel Frías- incluyo un
pequeño ensayo de concepción del Derecho y del
Estado"(Rangel Frías, 1938: 5-6).
En el cuerpo de la tesis se hace referencia a
la filosofia de Emanuel Kant, y también a las
Investigaciones Lógicas de Edmund Husserl, lo cual
demuestra la práctica de lecturas filosóficas durante
sus estudios de derecho. Raúl Rangel Frías se formó
filosóficamente, como toda su generación y muchas
posteriores, en el pensamiento de José Ortega y
Gasset y su tarea editorial al frente de la Revista de
Occidaite, que fundó en el año de 1923 y se publicó
regularmente hasta el año de 1936, y que ahora, desde
hace varios años, se publica de nuevo bimestralmente.
La obra de Ortega y Gasset, además de sus trabajos
personales sobre problemas filosóficos y aspectos del
arte y la cultura, comprendió la tarea de publicar en
español las obras de los pensadores europeos de su

��años, el 20 de septiembre de 1946, Raúl Rangel
y se desenvuelve, interés natural en quien la vida
Frías fue invitado a decir el discurso oficial. Lo
y sus expresiones eran escenarios permanentes
publiéó ese mismo mes en Armas')! Letras (Año
para el juicio de la teoria y el conocimiento. Era
III, núm. 9, septiembre de 1946), con el titulo
la historia, pero también su significado y su valor.
"Teoría de Monterrey". Esta visión de la ciudad se
Era también la necesidad de entender el contexto
mantiene, después de casi siete décadas, como una
cultural en que se fincan las circunstancias que
· interpretación no sólo válida, sino además como
revelan o encubren el origen o el sentido de los
una reflexión que todavía no ha sido superada, por
acontecimientos. Entre los varios textos sobre
la profunda idea histórica y cultural que la preside.
Monterrey, o sobre Nuevo León, merece recordarse
Identifica la conformación de la ciudad en tres
el estudio que tituló Twrema de Nuevo León, que
edades. La primera iniciada con la fundación,
originalmente se publicó en varias entregas en
plena de adversidades y limitaciones. La segunda
el periódico El Porvenir, y que tiempo después
en el siglo XIX. La tercera la identifica a pai;tir
apareció incluido en el libro Cosas nuestras. En este
de la industrialización de la ciudad y casi para
conjunto de reflexiones y relatos llevados por la
concluir afirma: "Muchas generaciones antes de
intención de entender cómo ocurren los procesos
nosotros y otros primero que ella, algunos hombres
cuyo desenvolvimiento comprende la vida en
pensaron estar edificando una ciudad, cuando
marcha de una comunidad, expone Rangel Frias:
no pasaban de darle principio. Y si al llegarnos
"La aridez y la falta de recursos, cierto, produjo
el turno creyésemos que no hay nada más que
en los hombres como respuesta a este estimulo,
hacer, sino agradecer la fortuna de haber tenido
un afán de superación, pero igual respuesta no
tales antepasados, en ese
se produjo en muchos otros
·
preciso instante estaríamos
sitios, tanto o más áridos
c•A.MDO LA Cl•DA.D DE destrozando el monumento
que nuqtro terreno. Hay
MOMfliUR · CWMPLIÓ que merece su fama. Sólo se
una infinidad de puntos y
conserva en el tiempo lo que
localidades a todo lo largo
19 , DE se somete a su mudanza·
de la frontera mexicana, y
IIP"n. . . . . . . . JNS, (Rangel Frias, 1994: 356).
aún en muchos otros sitios
Esta reflexión nos enfrenta
del territorio; y no existe
lilÍL . . . . RiAI a la exigencia de nuestro
en dichas partes idéntico
tiempo, pues si bien la
fenómeno histórico" (Rangel
ciudad ha crecido y muchas
Frias, 1971b: 79-80).
IL DIII•- OFICIAL■ de sus propias instancias
Esta critica a la tesis de
LO . . . . . . IIIMIIMO se han consolidado, es
Hipolite Taine, que pretende
aceptar que
explicar el desarrollo de
MIIIMA.UIYUl'IIU inevitable
nuestra ciudad ha sido
un sitio a partir del medio
desposeida de la armonía de
geográfico, plantea una
sus elementos componentes,
DI MOMTIRRIY" ■
interesante conclusión:
y quizá hoy no sepamos
si no es el medio el factor
identificar cómo fue que esta
determinante del desarrollo,
pérdida se haya instalado en la entraña misma de
el de Monterrey nos enfrenta a la necesidad
la comunidad. Podemos aventurar una respuesta i.
de explicarlo en función de la fuerza o energía
afirmando que la pobreza de algunos sectores de
procedente de sus habitantes, enfrentados a un
la sociedad haya propiciado el predominio del mal,
medio distante de todo, y de naturaleza hostil, que
y aún podríamos responder que esa pobreza, en
empuja la vida a la superación de las condiciones
buena medida, es resultante de las migraciones a
en que ésta se desarrolla.
las que está sometida nuestra ciudad. Puede ser.
Cuando la ciudad de Monterrey cumplió 350

3IO.., ·•

,•1~t.1•••c••

co.- ari1a.,.: aaolÚA.

11

Pero ~o basta con aceptarlo. Es necesario indagar e
1dentif1car vías de acción que conduzcan a nuevos
derroteros.
LA ■MIYIRIIDAD

Es quizá una presencia en la que se expresa y se
J!lªmfiesta la propia existencia de Rangel Frias
porque en ella se hacen patentes y surgen los valore~
de la cultura del humanismo, de la teorta y además de
la ~rácnca, los de la sociedad, y también por el hálito
de ¡uventud que en ella va impl!cito. La defendió
siend~ estudiante, cuando quisieron imponerle un
sesgo ideológico. La sirvió cuando fue designado jefe
del Departamento de Acción Social Universitaria
extendiendo sus proyecciones culturales. La dirigí¿
como ~ector, ampliando.su acción educativa y
consolidando sus funciones en el campo de las
profesiones, de la investigación y la difusión de la
cultura. La impulsó como gobernador promoviendo
Y_ realizando la Ciudad Universitaria. La pensó
siempre, como una instancia superior al servicio de
la juventud, d~I Estado y del pals. Sus textos sobre
lo que es la universidad y su función educativa al
servicio de la formación de la persona y también de
la superación social, son un legado que nos enriquece
y nos permite entenderla como ·una institución
al servicio de la inteligencia y también como la
instancia que permite desenvoh!er y enriquecer los
valores superiores de la vida.
Poco después de iniciado su discurso de
despedida, conocido ahora como "Palabras finales de
un rector·, al renunciar a la Universidad para iniciar
una campai'la como candidato a gobernador, en abril
de !955, Yconduciendo sus palabras a un alto temple
poético que mantuvo a lo largo de su discurso
se refiere a su regreso a Monterrey después d~
conclu1t sus estudios de Derecho en la Universidad
Nacional. Dice: "... entonces citra vez la misma voz
la vieja voz, la eterna voz colectiva de pueblo qu~
me gula, enderezó mis pasos por los senderos de la
Universidad de Nuevo León"(Rangel Frias, 1961: 198).
Preguntémonos: ta qué voz se refiere? No puede ser
otra que la del llamado a una vocación,. Una vocación
de servicio a favor de la comunidad. y este servicio se
ubica en la institución que mejor sirve a la sociedad

19

porque se cumple con el ejercicio de la inteligencia, el
desarrollo de las facultades superiores de la persona
la expresión de la fuerza transformadora de la cultur~
mediante el conocimiento de las artes, las ciencias y
las humanidades. Es, en una palabra, la educación,
mediante la cual se puede lograr la formación
mtegral del individuo, pues la educación es la que
otorga la condición humana de la vida. Este discurso
lo dijo en el patio del Colegio Civil, y as! lo declara:
"En_esta cuadricula de nuestro viejo patio del Colegio
Civil del estado, he venido a pronunciar mis palabras
de despedida. [... ] Podrá existir en tiempos generales
una distancia; podrá en tiempo establecerse un
ciert? olvido; pero hay en la esencia misma de la vida
cosas eternas y definitivas y en esas cosas eternas
Ydefinitivas yo estoy solemnemente enlazado". y
más adelante añade: •... para aquellos que desde la
¡uventud Yaún antes, desde la adolescencia hemos
obedecido aquellas voces que obligan la
voces
del destino, que se dejan escuchar, como lo hace el
hombre de campo a distancias formidables con el
paso más ligero por la campifia, pegado el oido en la
tierra; las voces de la sangre y del espiritu del pueblo
n_o pueden ser cambiadas jamás. [... ] Estoy y estaré
siempre entregado a esa corriel)te poderosa, a esa
savia fecunda que viene desde las más hondas ralees
de mi pueblo. Porque he creido en ella es por lo que
he creido en la Universidad" (198-199).
. ~st a larga cita era necesaria para entender la
v1s1ón que tenla Raúl Rangel Frias de la Universidad
YSIJ pertenencia a ella. Antes dijimos que aquella
voz que lo guiaba procedía de su vocación. Ahora
agregartamos: esa vocación"a su vez procedía de una
idea clara y vigorosa de la patria y la nacionalidad.
Con ella, mediante ella, desempeñó su función de
maestro, su actuación como rector y el cumplimiento
de la función pública.

vii

IMIIIMIORIAI Y MARRATITA

No es frecuente, en el ámbito mexicano, la escritura
de memorias personales de hombres públicos,
pensadores y escritores. Raúl Rangel escribió las
suyas y las publicó el afio de 1990. Recobrar del
tiempo pasado, los acontecimientos familiares y
personales es una tarea en la que predominan, por

�pública. Y aun cuando a mitad de los años cuarenta,
Rangel Frias recibió una invitación de Alfonso Reyes
para irse a El Colegio de México como investigador y
Si tomamos en cuenta lo antes expuesto, convendremos
maestro, rehusó porque, como él mismo lo dijo en una
en que el pensar teórico y filosófico de Rangel Frias fue
larga entrevista que le hizo Celso Garza Guajardo: "El
posible gracias a la posesión, desde su adolescencia
modelo del ejercicio exclusivo a las letras o a la simple
y juventud, del logos co.mo conducción y sustento
expresión de un pensamiento analitico, pensé, y esci
de sus ideas y reflexiones. El concepto de logos está
decidió un poco del resto en la participación, que habia
presente en la cultura griega desde sus orígenes. Se
• afuma que el primero en utilizar el vocablo logos, fue un deber público, y que no podía yo rehusarme a lo que
me instaba la lucha y un ésfuerzo por algo más vital y
Heráclito. En la cultura y lengua griega, logos significa
social" (en Garza Guajardo, 1993: 44).
varías cosas: palabra, concepto, inteligencia, razón, y
El año de 1923, el
aun otros significados
filósofo español José
más. Finalmente se
Ortega y Gasset publicó
identifica como razón,
PUEDE DECIRSE OUE EM U NIS•
su obra El tema de nuestro
entendiéndose así
TORIA. DE MUEYO LEÓM ES EL
tiempo. En la página inicial
que el ejercicio de la
'PEMSA.DOR ,MÍS IMPORTA.MTE, explica el autor que la
razón, del logos, hace
parte del libro
posible el pensamiento,
J •oDRÍA. A.AI.DI.RSE OUE A. primera
se basa en sus escritos
y concretamente el
MIYEL MACIOMA.L DEBE RICO•
elaborados para la lección
pensamiento filosófico.
Alfonso Reyes ~scribió:
MOCERSE EMTRE LOS MÍS lM• inaugural de su curso en
· la Universidad de Madrid
"La cultura griega está
PORTA.MTES
A.
LO
LA.RCO
DE
U
del año 1921-1922.
sustentada en el Logos,
La tesis expuesta en
sostenida por la palabra"
HISTORIA. MEXICA.MA..
este libro establece dos
'
(Reyes: 1961: 15). En la
principios, derivados de
palabra se articula el.
dos consideraciones importantes. El primer principio
pensamiento y puede decirse que el pensar es posible
afirma que en el proceso de pensamiento ha prevalecido
a partir de las palabras. De alú que razón y filosofia se
la idea de que los valores trascendentes han regido
identifiquen en los procesos discursivos, en los que se
la vida humana, de modo que el análisis de ésta ha
expone la teoría para la expresión de las ideas.
del acontecer humano.
.
quedado marginado, por asi decirlo, imponiéndose
El Reyno se public6 el año de 1972. Anteriormente
El logos en la mente de Raúl Rangel Frias fue un
a ella el yalor de lo trascendente, de modo que la vida
Rangel Frias sólo babia escrito como narrativa . agente fuerte y vigoroso que impulsó su comprensión
como tal siempre ha sido puesta de lado, primero por
del mundo y su tiempo, de su hacer y su circunstancia.
tres cuentos en el año de 1929, co~ 16 de ed~d, y
los valores religiosos y después por elementos tan
. posteriormente, en 1988, pu\Jlicó Kato, acompanado
Puede decirse que en la historia de Nuevo León
significativos como pueden serlo los componentes de
de otros tres cuentos. Esta narrativa de El Reyno y ,
es el pensador más importante, y podría añadirse
la culrura: ciencia, arte, justicia, política y otros. Por
que a nivel nacional debe reconocerse entre los más
cuatro cuentos, es legitimo considerarla como parte
otra parte, y antes de pasar al segundo principio, es
de la expresión del pensamiento de Raúl Rangel Frtas,
importantes a lo largo de la historia mexicana. Rangel
necesario tomar en consideración que la visión de la
p;es es también visión del mundo y expresión de su
Frías debió percatarse desde sus años de juventud,
realidad está sometida, por necesidad, a la perspectiva
sentido de la vida interior, como tesumoruo de que las
de la fuerza y proyección de sus pensamientos. Sin
procedente o resultante de la posición del que ve.
palabras son portadoras de ideas y reflexion_es, pero
embargo, esto nunca perturbó su equilibrio interno
De esto se desprende que cada visión de la realidad
también son revelación de sentimientos y vivencias
ni lo llevó a modificar su condücta, manteniendo la
difiere de la de los otros, porque en ca&lt;;la caso hay
que sonmanifestacióñ de la mente humana, que acoge
discreción y bonhomia que siempre lo caracterizaron,
una localización diferente, es decir, la perspectiva.
por igual la razón y la teorta; además no olvidemos
compartiéndolo con las ideas y prodigando
La segunda consideración es complementaria de
que la poesia lleva consigo la presencia d:las palabras
generosamente el magisterio de su enseñanza a los
la anterior y nos lleva a entender que toda visión
' como revelación de lo mefable.
l jóvenes, los amigos, los colaboradores en la función

En el capitulo "Rumbos y tentativas~ dej6 escrit~s
sus intereses en lecturas y estudio. Refiriéndose al ano
de 1936, aproximadamente a la mitad de su carrera
de derecho, cuenta: "Tuve márcada preferencia de
carácter te6rico para las disciplinas y el conoc1ID1ento
de las cjencias sociales y el derecho, lejo~ del senndo
pragmático y de la capacitaci6n forense .. Explica que
impartió el curso de lntroducci6n a la filosofia en la
. de San Idelfonso en el tumo nocturno,
Preparatona
'
.
al cederle la cátedra Moreno Sánchez. y ª.grega.mas
. "Estudié con empeño textos filos6hcos,
ade1ante.
'd "
a ado por libros editados por Revista de Ocet ente ' y
e::era los autores leidos entonces: "Müller, Messer,
Ortega y Gasset, Spengler, Scheler, Simmel, Kan~ y
Hegel" (Rangel Frias, 1990: 145). Lo que permite
pensar que paralelamente a los estudios de derecho,
por interés personal hizo 1os estudios de filosofia.
En la narrativa sobresale El Reyno, no s6lo por
·6n Atendiendo al subtitulo: Un hbro de
su extens i •
.
relatos, es una visión en diversos tiempos y el mismo
espacio, es decir, narraciones donde aparecen y _se
desenvuelven, para cada relato, distintos personaies
que responden a la situación prevaleciente en cad:
uno. De los relatos, uno se titula "Co~as de familia ,
que ofrece retratos y perfiles y donde aparecen
ancestros y sucesos pretéritos. Andrés es un
personaje que tiene presencia en más de un relato y
puede decirse que El Reyno posee una unidad narrauva
derivada de la presencia del territorio como escenario

'

necesidad, el carácter y los rasgos más personales del
que escribe. En el caso de Rangel Frías, fue ocasión
dé mostrar la eficacia de una prosa do_nde brotan
actos memoriosos y visión de escenarios mdividuales
y colectivos, donde se capturan identificaciones y
formas de ser de personas, actitudes y suces_o~ que
permiten al lector reconstruir etapas y condiciones
de vida pertenecientes al pasado. La escritura
de Raúl Rangel Frias se apodera de aquello que
transcurrió en el tiempo y que las palabras logran
reconstruir llevando consigo paisajes, rostros,
fragancias de la fugacidad y revelación de vida,
en un tiempo que ya no es, recobrado mediante la
tenacidad del recuerdo.

'
PROYICCIÓM Y FORMA DIL PEMIAMIEM•
TO DI HIÍL HMCIL FRÍAS ·

l

j

¡
j

¡
\

¡

l
j

'

.
21

20

�Lo biológico, a fin de cuentas, es primordial
para que la vida exista. La vida humana es posible
a partir de la operación del organismo, del c~erpo:
Sin esta vida biológica no es posible la vida orgánica
y consecuentemente tampoco la del intelecto y la
razón. De modo que las expresiones superiores
del hombre, todo eso que trasciende la vida y
que llamamos cultura, nu puede ser posible sin
lo biológico. Por eso es válido afirmar que la vida
no debe ponerse al servicio de la cultura, sino lo
contrario, que la .cultura está al servicio de la vida,
que es en el fondo el significado del humanismo. Así
la razón vital es la que permite entender el valor de la
LA. YIDA ■•MAMA IS NSlaLE A \1da, o mejor dicho, los valores de la vida, pues la vida
PARTIR DI LA. OPIRACIÓM DEL en si misma es un valor superior, y se enriquece si se
ponen a su servicio los valores de la cultura.
ORCA.MISMO, NL C81RN■ SIM
Ahora podemos afirmar que Rangel Fria~ analizó
ISTA YIDA alOLÓCICA MO ES estas ideas de Ortega y Gasset en torno a la Razón
Vital. En su ensayo "La idea histórica" afirma lo
NSIIILI LA. YIDA ORCÁMICA Y siguiente:-"La Razón Vital es esta última conciencia
COMSEAEMTIMEMTI TAMPOCO que la vida ha desarrollado para comprenderse y,
quizá también, para alzar su savia a la nutrición de
LA. DIL IMTILECTO Y LA RilÓIII■
los frutos más altos del árbol del tiempo" (Rangel
Frías, 1961b: 20). Esta bella metáfora debemos
tenerla presente para lo que se dirá al final de esta
iY qué es la ra?ón vital? Es la facultad superior
exposición.
del hombre entendida como soporte, impulso,
Ahora será necesario referirnos a otra importante
superación de todo eso que llamamos vida.
figura del pensamiento español de la segunda mitad
Transportar la razón a la conducción de la vida,
del siglo XX, Se trata de Maria Zambrano (1904·
para identificarla en sus valores superiores, como
1991), discípula de José Ortega y Gasset, autora de
vía de entendimiento de su significado, permitiendo
una obra extensa e importante. Para esta revisión
enaltecerla mediante su mejor comprensión. Lo-dice
.
de su pensamiento nos acercaremos a uno de sus
Ortega y con toda claridad'. "El tema de nuestro
libros, titulado Filosofía y poesía, y otros más. Este
tiempo consiste en someter la razón a la vitalidad,
libro fue escrito y publicado en Morelia, pues Maria
localizada dentro de lo biológico, supeditarla a
Zambrano vino a México el año de 1939, fue acogida
lo espontáneo. Dentro de pocos años parecerá
por la Casa de España en México, ubicándola en
absurdo que se haya exigido a la vida someterse a la
la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, donde
cultura. La misión del tiempo nuevo es precisamente
impartió cursos. Aquí se publicó el libro antes
convertir la relación y mostrar que es la cultura,
mencionado, en donde Zambrano explica cómo
la_razón, el arte, la ética quiei;ies han de servir a la
filosofía y poesía han sido dos caminos distintos
vida" (178). Este planteamiento nos enfrenta a la
desde la época griega. El mismo Platón, en su
necesidad de comprender con certeza su significado.
diálogo sobre La República, concluye que los poetas
Tenemos que volver a revisar la idea de Ortega para
sean expulsados de la República, porque, en su
comprender a cabalidad cómo es que la razón debe
condición de vates, actúan como dominados por
someterse a la vitalidad. Pues lo primero que nos dice
el demiurgo, el dios creador, y no aplican la razón a
el filósofo español es que este sometimiento debe
su obra poética. En consecuencia, razón y poesía
cumplirse en lo biológico.

es resultante del punto de vista del sujeto. Y lo que
sucede con la visión es semejante al conocimiento,
también sometido al punto de vista. Por eso Ortega
concluye afirmando que "Cada vida es un punto de
vista sobre el universo". Establecido lo anterior, este
autor concluye afirmando la presencia del segundo
principio, el de la razón vital. El texto de Ortega ·
dice: "La razón pura tiene que ser susti.tuida por
una razón \1tal, donde aquella se localice y adquiera
movilidad y fuerza de tr:ftlsformación• (Ortega y
Gasset, 1947: 20).

son opuestas, ajenas entre si. En otras palabras, la
razón corresponde a la filosofía, no a la poesía. Desde
aquella época, se ha mantenido esta separación.
Pero tal condición no explica todo lo que en ella se
muestra. Afi:rma Marta Zambrano: •y es que la poesla
aunque es palabra no era razón, icómo es posible este
1
divorcio?" (Zambrano, 1987: 33). En efecto, cómo es
posible si el concepto logos significa al mismo tiempo
palabra y razón. Por eso la poesía es expulsada de la
República, pues acepta las apariencias, se queda en
ellas, mien!J:as la razón da cuenta de la unidad como
revdación del ser.
Per? es que las palabras hacen posible la filosofía
porque en ellas se manifiesta la razón, el intelecto.
Sin embargo, las palabras no existen.por sí mismas,
sino que han sido inventadas por el hombre para
nombrar las cosas pero también para designar
aquello que surge en la mente humana y hace posible
el desenvolvimiento de las ideas, el establecimiento

23
22

de conceptos, la emisión de juicios lógicos que
conducen a la filosofía. Es posible que en sus
orígenes el pensamiento filosófico y la poesla hayan
estado unidos, como se muestra en algunos textos o
fragmentos de los filósofos llamados "presocráticos",
pero finalmente se impuso la razón como la via
adecuada para llegar al conocimiento.
Entre nosotros y aquel juicio de Platón hay
veinticinco siglos de distancia. El tiempo se encarga
de imponer cambios y transformaciones en la
naturaleza y en la cultura, en el pensamiento, las
ideas y su manifestación en palabras. Es posible que
ahora los poetas no sean poseídos por la divinidad,
como decía Platón, y la poesía del siglo XX y
posterior sea manifestación que se explica o define
de otras maneras, como dijo el poeta francés Paul
Verlaine: "Nosotros ... que tan frlamente hacernos
versos emocionados" (en Reyes, 1963: 477). Tales
transfotmQciones en la visión de los problemas

�esta última conciencia que la vida ha desarrollado
,,LA. llilÓM ·YITÁL El ISTÁ IÍLTI• para comprenderse y, quizá también, para alzar
su savia a la nutrición de los frutos más altos del
MÁ COMCIEMCIÁ o•■ LA. YIDÁ
tiempo" (Rangel Frias, 1961b: 20). iCuáles son los .
'
■Á DIIÁRROLL.A.DO PÁRÁ COM• frutos más altos del tiempo? Esta bella metáfora,
que es poesía, nos renúte a una visión donde la vida
PREMDERII Y, 0•1z! TÁMBIÍM, es como un árbol, un i!rbol cuyos frutos no sólo son
PÁRÁ ÁLliR
IÁYIÁ Á LA. M•• del árbol, sino también del tiempo, es decir, _pe la
TRICIÓM DE LOS FRUTOS MÁS historia. No menciona sólo los frutos, sino, dice:
"los frutos más altos del tiempo." Ya dijimos que el
ÁLTOI DEL TIEMPO." (HMCEL tiempo, en esta expresión de Rangel Frias, asume
el significado de la historia. Pues bien, los frutos
más altos del tiempo son los frutos de la vida en la
historia, lo que nos pernúte entender que la vida y
humanos y culturales, pareciera que no se han
la razón vital, es la vida individual de cada uno de
modificado. Sin embargo, es necesario recordar
nosotros. No es la vida como fenómeno propio de la
que hace poco se publicó en inglés, traducido
humanidad, sino que se refiere a la vida individual.
después al español, el libro de George Steiner, La
Consecuentemente, la razón vital es la que
poesía del pensamiento. Del helenism9 a Celan, editado
corresponde a cada uno. Y finalmente se entiende
en 2011, donde precisamente se analiza la relación
que si en el tiempo está la historia del mundo,
de filosofia y poesía, obra de la que recogeremos
además está la historia individual, la de cada uno.
solamente dos testimonios: el de Jean-Paul Sartre,
Pues la filosofía es también la que se cumple en cada
que afirmó que en toda filosofia hay una "prosa
uno de los hombres, y de la poesía igualmente puede
literaria", y el de Althusser, quien dijo que el
decirse lo mismo: el sentido poético se alcanza
pensamiento filosófico se ha hecho "sólo con
y se cumple en cada persona, como experiencia
metáforas." Sin embargo, en una visión de conjunto;
individual.
sigue predominando la separación entre filosofia y
Dicho lo anterior, se entenderá mejor el
poesía. Pero es el pensanúento de Maria Zambrano
pensamiento de Maria Zarnbrano cuando afirma:
el que hace aproximadamente medio siglo afirmó
"La irracionalidad profunda de la vida que es su
que era necesario establecer la existencia de un logos
temporalidad y su individualidad, el que la vida
poético, o razón poética, para explicar que la poesla
se dé en personas singulares, inconfundibles e
es otra forma de conocimiento.
incanjeables, es el punto de' partida dramático
Pareciera que es evidente que hay una
de la actual filosofla, que ha renunciado asl,
contradicción en lo que esta pensadora, sin dudarlo,
humildemente, a su imperativo racionalista." Y
llamó la "razón poética". Pero esa contradicción
también afirmó Zambrano: "La filosofla ha dado
no existe, ya que esta razón, la razón poética,
paso a la revelación de la vida y con ella a la historia,
emerge como fuerza expresiva de la vida, y aunque
la historia llama a la poesla. Y asl este nuevo saber
ésta se manifieste en su transitar por el tiempo
será más poético, filosófico e histórico [... ], será un
como algo falto de sentido, justamente la razón
saber regulador.qu~ da al hombre conciencia de su
poética hace posible que entendamos mejor la
pasado" (Zambrano en Ortega Muñoz, 1994: 76).
vida. iNo es precisamente esto, lo que demandaba
As! cuando hablarnos de razón vital y razón
Ortega y Gasset cua11cdo se refería a la "razón
histórica se dice lo núsmo. Y la razón poética, el
vital"? Precisamente lo que reclamaba el filósofo
lagos poético, se revela como la expresión de un
español era que la filosofía se ocupara de la vida,
·pensanúento que deja de lado el proceso discursivo y
que se dirigiera a ella, a su hac~r y su preguntar.
toma el camino de la poesía. Consideramos que Raúl
Es justamente lo que decía Raúl Rangel Frias en su
Rangel Frias posela ambos: el logos filosófico y el
ensayo sobre "La vida histórica": "La razón vital es

s•

..,•.,

logos poético. Y además podríamos añadir que este
último se ejercía y a veces se prodigaba, cuando sus
palabras, pronunciadas ante un auditorio. amplio,
las improvisaba en el núsrno momento de hablar
cuando ejercía la oratoria. Ya comentábamos antes'
'
en esta exposición, su discurso de despedida, al
dejar la Rectorla de la Universidad de Nuevo León,
pronunciado la noche del 17 de abril de 1955 en los
patios del Colegio Civil. Entonces dijimos que a lo
largo de este discurso, Raúl Rangel Frías mantuvo
el temple poético de las palabras expuestas, es
decir, elevó su oratoria a la tesitura impuesta
por la emoción elevada que teñía sus palabras de
lirismo en equilibrio permanente, nunca excedido y
siempre elocuente. Es posible que esta razón poética
emergiera de manera natural cuando se ocupaba de
hablar de temas universitarios. ·
.
Quiero teripmar estas palabras con las que dijo
Raúl Rangel Frias en el sepelio de Pedro Garfias, el
poeta exiliado español que vino a Monterrey y al que
el propio Rangel Frías invitó como su colaborador
en el Departamento de Acción Social Universitaria.
Las improvisó ante la tumba y el cuerpo presente
del poeta, el 25 de agosto de 1967. Las digo ahora,
porque considero que son un testimonio, quizá uno
de los más altos, que tenernos de la razón poética de
Raúl Rangel Frias:
Óyeme, Pedro:
Unas palabras de partida. Sabes, somos unos
pocos de rus amigos. Otros no pudieron venir,
los pájaros y las estrellas. Mira, esto se acabó: tu
dolor y soledad. Ahora empiezan los nuestros.
En el umbral d~ tránsito oscuro, antes de que te
vayas, déjame decirte: eras un viejo madero inútil,
herido en el costado ... Ay, los arrecifes, batido por
las aguas, comido de la sal.
•
iViejo madero inútil, mascarón de proa! Tu ojo
· inmóvil y estrábico escrutaba el misterio, poeta,
de tu España de siglos.
Como élla eran rus versos, que no están hechos
de palabras. Son pasos y estancias de su andar. El
duro pecho de su tierra, como tú mismo que no,
no se deja morir. El lloro y la risa de los niños. El
rto, la espiga y la espada cÍel ciprés ...

'

Méteme, Padre eterno, en tu pecho,
misterioso hogar.
'
Dormiré allí que vengo deshecho
del duro bregar.
Hasta luego, Pedro. •
Referencias
Garza Guajardo, Cclso (1993). l»s h11os dd dcsierto.. Convmacionn con
Raúl Rangcl Frías. Prestdencía Municipal de Guadalupe.
Rangel Frias. Raúl (1938). Identidad d"e Estado y Derecho"' la Teoría
]urid,ca Pura de Hans KclS&lt;n. Exposición y mítica. Mtxíco.
Rangcl Frlas, Raü1 (1946). "Tcorla de Monterrey" en Annas y Lcrras.
Año lll. núm. 9 (septiembre].
·
Rangcl Frias. Raúl (196Ia). "Palabras finaks de un rector" en
Testimonios. 1'..1onterrey: Uñiversidad de Nuevo León.
'
Rangcl Frus, Raúl (196Ib). Testimonios. Monterrey Universidad de
Nuevo León.
Rangd Frias. Raúl (1971a). Cosas nuestras. Monterrey: Fondo
Edttonal de Nuevo León
Rangel Frias, Raúl (1971b). Teo.r&lt;ma de Nuevo L&lt;ón. Monterrey:
Fondo Editorial de Nuevo león.
Rangel Frías, Raúl (1984) . "Humanismo social" en Alma
~~a~cr. A_t1rologia de_ tcm~s universitarios. \1onterrey: H. Consejo
Umversttano / Uruvcrs1dad Autónoma de Nuevo León.
Rangel Fñas, Raül (!990). Mrnwnas Monterrey Gobierno del Estado.
Rangel Frias, Raúl (1994 ). "Teorema de ,tonterrey" , en Escritos.
Monterrey: Biblioteca de Nuevo león.
Reyes, Alfonso (1961). La critica en la Edad Ateniense. Obras Completas.
Torno XII. Mé~aco: Fondo de Cultura Econórruca
Reyes: Alfonso (1963). "Las funciones formales en. particular·, en
Apuntes para la teoría literaria. Obras completas. México: Fondo deCultura Económ1ca,
·
Orr&lt;ga y Gasset, José (l947). El tema de nuestro tiempo. Obras
Completas. Tamo !H. Madrid: Re\1Sta de Occidente.
Ortega Muñoz, Fernando (1994). El pensamiento de Maria Zambrano.
~1éx1co: Fondo ck Cultura Económica.
Zarnbrano, ~iarla (1987). Filosofía y pmía ~léxico: Fondo de
Cultura Económica. Col. Sombras de. Origen.

'

25
24

Hoy ha doblado por ti la esquila de este
cementerio mexicano. Y otra ha tañido, igual
desde las torres de Écija maternal.
Baja a tierra, que has llegado por fin a puerto,
para que te ablande la ternura de nuestro suelo.
Quedas cual dormido gorrión.
Deja aqul tu sangre dulce en los terrones
nuestros, alza la voz al cielo y tiende rus poemas
al sol entre México y España.
Ahora, Pedro, nos vamos: nosotros, que a velas
rotas navegamos. Vamos a pattir.
Tü, permane~es.
Pero antes voy a recordar del prócer de
Salamanca, unas voces y unas piedras de un
corral como éste: el padre Unamuno daba gritos
llamando a resucitar:

�...

, ,...
Cinco poemas de Adiós, Rimbaud
O CAllNIM AYIIIIIDAMO

Ciudad Satélite
Ruta Satélite
voy hacia tus barrios.
Es la misma luz sobre los mismos muros:

soy yo el espejo gastado.
Ya no te voy besando en la parte trasera
del camión de tercera
inmune a los baches.
Ahora viajo sola
en medio del bus resplandeciente
con un gigante retardado adelante
tentada de hundir la mano entre los pliegues de su nuca.
Prometí volver cuando el agua volviera al río.
Y aquí estoy
tomando fotos de puentes rotos
sacando la vuelta a los tiroteos entre los nuevos edilicios.
Veo pasar a la muchacha que ya no soy
bella en su carestía
sed de diluvio.
Veo pasar tu amor como las sombras de los árboles por las avenidas del sol
retazos de una noche de 5 años
lo necesario para gastarlo
para chocar las piedras los rincones
para secar el venero de tu boca.
Pero las calles quedaron imantadas
y la ciudad sigue encendida
satélite de la memoria.

�Adiós Rimbaud
Adiós primer beso
Adiós lluvia furtiva
Adiós Rimbaud
Supuesta juventud
Revolución francesa:
nunca fuiste mia.

Rimbaud chezmoi
¿Podrías respirar aqui,
bajo este techo de provincia?
¿Entre estos horizontes cuadrados amarillos?
Aquí hay sol de más para saciarte
pero la carne ignora el desenfreno antiguo
de los cuerpos y es una hermana fiel a sus ritmos.
¿Cabe la poesia entre las cosas que están en su lugar?
¿Podrías respirar en pleno equilibrio?
Aqui hay tanto sol...
Dan más ganas de soñar la propia vida
que de vivirla.
Pero no es que el presente me deslumbre;
es que tengo pereza de mirar más allá
y miedo de encontrar lo mismo.

�NllfA

Conjuro para volver adar

Poética doméstica
aAlvaro Ruiz

Vuela de la tierra al árbol

La poesía es como barrer:

Fruto Tumefacto

inútil, en este cochino mundo,

Vuelve Lozanía y tensa el arco de la carne

mas necesario.

Brilla, Sol, sobre la cáscara
Lávala,Uuvia,aproximate

Barrer es la consigna.
Barrer estas veredas de continente pobre.

Perfume Pasajero

Borrar las huellas de tierra incivilizada.

que ya se abre nuevamente

Borrarla no: moverla de lugar
pues qué es la limpieza si no mudanza de materias

del amor la boca.

desplazamientos sobre una esfera rotativa
pelota de circo en el cosmos.
Mover la escoba es un arte
De aquí, para allá. De aquí, para allá.
Apenas alzada sobre la litósfera
con ritmo e intención
no danza en medio de una nube de polvo
no palabras que se meten en ojos y narices de paseantes
no barrer furioso
barrer cavando, no.
Sí recogedor, juntar, descorrer
el velo de la acera
para unos pasos límpidos
un caminar transparente.

Ven Tersura hacia adelante

�-""'-

'-2.----'\

/

-

I

/~
(

'
\

I'

(

&lt;(\. i

/

.
....
,--;-y
¿

-

.,

✓

~

,;

~... ~
~

&lt;

~

/

~/\.

,,

1,
/

/

.
T

odas las noches una tropa de orugas blancas recoma su pabellón auricular abriéndose
camino hacia eYcerebro; en dos o tres minutos la caterva de gusanos babfa instahdo
un campamento sobre la materia gris y el cuerpo calloso. Rlos de plasma fluorescente
manaban de entre los lóbulos parietales, al ritmo de un monótono flash flash flash, .y escurrfan
hasta la médula espinal devorando en su trayecto la más tnfima huella dé razón.
Para hacer espacio a tan singulares eventos, el cráneo se expandía dándole forma de globo a
la cabeza: tanto se inflaba que la punta de un alfiler habrta causado al instante un gran estallido.
Cada bicho fabricaba una palabra. Letra por letra iba fonnando con los ganchitos de sús
patas una bien pulida e, un par de emes cuidadosamente labradas, un magnifico ramo de haches,
erres, jotas, infinitas combinaciones de stmbolos.
Pronto el vocablo era un capullo. La diligente larva se dormia y unas horas después, ya
transmutada', se iba volando de aquel recinto. Tras de si quedaba una cáscara de signos
incotnprensibles.
Cuando el último insectó habta escapado a través del túnel auditivo, la ni:J\a con intenso dolor
abrfa los ojos, palpaba sus sienes reblandecidas y se echaba á llorar. Durante el dia los residuos
lfxicos irtan escurriéndose por su boca hasta dejarle las neuronas totalmente deshabitadas.
En el silencio nocturno, al amparo del suedo, una nueva horda de pegajosos visitantes
comenza1ia el delicado trabajo de urdir caracteres.
Ella jamás conoceria el motivo de su constante cefalea y de las hendeduras en la piel de su
romo; nunca sabrui por qué siempre soñaba extrai\os lepidópteros brotando de la~ pAginas de un
libro, con alas etéreas, ojos de brasa y una larguisima trompa que succionaba la cordura. e

33

�METAMORFOSIS
e&amp;AUl■LA.Rff■HI

1oleaje de pinos surca la piel de tu montaña enmohecida
ara en ese vaivén de espuma y de hojarasca
en la tersura tibia del follaje generoso
en el silencio irrepetible de esa vaina que tirita
suspendida sobre el tiempo
para alimentar el sueño de los que aún descansan inertes
envueltos en sábanas de cohnenas y ejércitos
combatiendo sus propios anhelos
proyectados cada noche bajo párpados frescos.

E

Ráfagas de jaurías encendidas
de viento que asoma y anticipa
unos ojos asomando lustrosos y tristes
desde aquella ciudad remota que sueña y delira
cantares de grillos y de asfalto y de peatones olvidados
ráfaga que deambula entre la frontera de mis pensamientos
y el crepúsculo de mi vientre ajado por el dolor de tu cuerpo
y los nuestros
y lo nuestro.
El bosque resguarda esos hijos tuyos,
tu memoria incauta
y ese miedo irreverente
vertiginoso, a perderte para siempre
a que una noche tus ojos se cierren cahnos
por la tristeza de los años
por la fatiga de la madrugada
del grillo
del canto
y que al despertar el silencio habite ya tu piel de niña
y tu sangre de río
y tus ramas nacientes
y que esa mirada enterrada hoy desde la inmensidad de tus noches
sea entonces sólo el sutil destello de una ciudad lejana
o de un astro que nadie recuerda
o de un árbol huérfano
que ya germina en este bosque nuestro. •

35

�En memoria de Manuel Pacheco, mitoygeneroso librero

IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO (Tixtla, México, 1834-San Remo, Italia, 1893), escritor de
limpieza indígena,1 militar, universitario, periodista, maestro, funcionario público y diplomático; se ganó el
respeto de propios y ajenos, en virtud de un equilibrado carácter que lo distinguió en el trabajo y en las grandes
decisiones de su partido y de la República. Fue un hombre que supo alcanzar, a pulso, importantes puestos y
responsabilidades. Tenia grandes inquietudes de reivindicación social, pues provenía del sector más humilde
del pueblo; con todo, no se olvidó de los suyos y supo luchar por los más débiles desde diversas trincheras.

••••••• •••••••••••

Como liberal, fue de los más moderados y pugnó
por que las voces de todos los mexicanos se dejaran
escuchar, sobre todo ya en su madurez.2 Lo anterior
quedó evidenciado, particularmente, en su tarea corno
director de la revista El Renacimiento.3 Se da, pues,
un vuelco en su actuación civica, que responde a la
necesidad de la propia República, en la convicción de
que, sin la unión nacional, es imposible avanzar.
Pero tuvo Altamirano, además, una faceta que
desarrolló fuertemente y que lo convierte en un
escritor representativo del romanticismo y del
costumbrismo literario mexicano. Su prosa de cuentos
y novelas lo sitúa dentro de los mejores narradores de

1 En el libro Ignacio Manuel Altamirano. lconografía,José Luis Mart1nez

lPLI

de Altamirano'

LUCHA DE
LA MUJER
Y DE LA PATRIA
e IOlli RO■IR'IO MIMDIRICNA.CA

afirma: "Se proclamó descendiente de uno de los sacerdotes
aztecas de la fortale::a de TLxtla" (Sierra y Barros, 1993: 8).
2 Tuvo Altamirano una primera época de purismo e intransigencia,
como advierte Rafael Olea Franco en su ensayo: •Altamirano: la
crónica testimonial". Escribe Olea Franco acerca de la actitud de
Altamirano en 1861, para exigir en la Cámara de Diputados "(...]
rechazo a promulgar una Ley de Amnistia para quienes hablan
combatido contra la Reforma en la guerra de los tres años (18571860)"; o para demandar, dlas después,"[...) castigo contra Manuel
Payno por haber apoyado a Comonfort en su golpe de Estado de
diciembre de 185r. Ycita a Vicente Quirarte, cuando éste señala
en "El coronel si tiene quien le escriba": "El joven que en 1861 pedla
la cabeza de sus enemigos, no ha claudicado de sus principios; ha
evolucionado del modo en que lo ha hecho su pals" (Olea Franco
en Altamirano, 2006: 358-359).
3 Lo escrito acerca de El Raiacimiento por el mismoJosé Luis Martlnez
es fundamental. En el capitulo cuarto de un amplio ensayo sobre
Altamirano, señala el critico literario: "Pero sí pretendiésemos
encontrar en el nutrido conjunto de las revistas (alrededor de
doscientas) la publicación más significativa y elocuente, la que
compendiase en si misma todo el carácter de la época, ninguna
mejor que el semanario El Renacimiento, que se publicó en México,
en 1869, bajo la inspiración del esplritu más noble y lúcido con
que contó la literatura mexicana en el siglo XIX, Ignacio Manuel
Altamirano [...)". "Es El Ra1acimicnto, por todo ello, el documento
que mejor sintetiza el carácter literario, y aun cultural y social, de
toda una época" (Mart1nez, 1955: 82 83).

37

su época. Es obvio que, habiendo transcurrido ya la
primera década del siglo XXI, a la luz de los criterios
estéticos vigentes, resulte un tanto dificil aceptar
la actualidad de todos sus temas y recursos, pero es
innegable que la mayoría de sus relatos despiertan
aún emoción en la mayoría de los lectores, por el
tratamiento que da a los asuntos que aborda.
LITEliT■li MEXICANA DEL SICLO XIX

Conviene dar, asi sea de manera sucinta, una visión de
lo que era la literatura mexicana del siglo XIX, tanto
la anterior a cuando Altamirano comienza a producir
sus primeros textos, como la que empata con su
ejercicio literario y se considera la de su generación.
A Altamirano lo ubicamos dentro de la llamada
generación del Liceo Hidalgo (1849-1856), que eran
algunos de los integrantes de la disuelta Academia de
Letrán (1836), más otros que se sumaron al proyecto
literario y cultural del momento.
Habría que mencionar que las academias jugaron
un decisivo papel en esta primera mitad del siglo XIX,
que pasa por el período independentista, la primera
monarquía, el centralismo, el federalismo y las luchas
entre liberales y conservadores. Asi, en la Arcadia
Mexicana (1805), con Diario de México, destacan:
Jacobo de Villaurrutia, Carlos Marta de Bustamante,
José Mariano Rodriguez del Castillo, Mariano
Albano Barazabal, Agustin Pomposo Fernández,
José Manuel Sartorío,José María Lacunza, Francisco
Uraga, Antonio Salgado, Anastasia de Ochoa y Acuña,
Francisco Palacios y varios más.
Muchos años después, a partir de 1836, en la
Academia de Letrán figuran: José María Lacunza,

�su hermano Juan Nepomuceno Lacunza, Manuel
Tossiat Ferrer, Guillermo Prieto, Andrés Quintana
Roo, Manuel Carpio Hernández, Vicente Riva
Palacio, José J oaquin Pesado, José Maria Roa
Bárcena, Ignacio Ramírez "El Nigromante", Ignacio
Rodríguez Galván,José Maria Lafragua, Fernando
Orozco y Berra y otros más.
tQuiénes eran algunos de los autores que habian
precedido a Altamirano en el cultivo de las letras?
En narrativa, desde luego, José Joaquín Fernández
de Lizardi, con El Periquillo sarniento; José Bernardo
Couto, con Diálogo sobre historia de la pintura en México;
José Maria "Lafragua", con Netz.ula; Manuel Payno,
con El fistol del diablo; Guillermo Prieto, con El alférez;
y José Maria Roa Bárcena, con Relatos. En poesía
prevalecieron Manuel Martinez de Navarrete, con
Entretenimientos poéticos; Fernando Calderón, con Obras
poéticas; e Ignacio Rodríguez Galván, con La profecía de
Guatimoc. Y en teatro, Manuel Eduardo de Gorostiza
autor de Contigo pan y cebolla y nuevamente aparecen;
Calderón, con El sueño del tirano y Rodríguez Galván,
con La capilla.
¿y quiénes son los coetáneos de Altarnirano? Como
hemos mencionado, los del Liceo Hidalgo; es decir:
Manu~l Maria Flores, Angel de Campo ("Micrós"),
Francisco Zarco, José Tomás de Cuéllar, Francisco
González Bocanegra, José Maria Tornel, Francisco
Pimentel, Concepción Piña, Francisco Granados
Maldonado, Florencio del Castillo junto a el propio
Altarnirano, entre otros.
Ahora bien, si queremos tener un panorama más
amplio de nuestra literatura de la primera mitad del
siglo XIX, nada mejor que ir precisamente al mismo
maestro Altarnirano y leer "Renacimiento de la lectura
mexicana. Hojeada histórica. Elementos para una
literatura nacional". En este texto, el antologador
da cuenta de casi todos estos poetas, novelistas y
dramaturgos, dejando ver, igualmente, su vasta lectura
de los principales autores, tanto mexicanos como
extranjeros (en Altarnirano, 2006: 253~284).4

4 Un trabajo_ que se ~ntoja como reto es listar a todos aquellos
autores antiguos, gnegos y romanos, medievales, renacentistas
Ymodernos, que fueron leidos y comentados por Altamirano
algunos de los cuales fueron traducidos por él del alemán el
francés, el inglés y el italiano.
'

MilliTIYA DI ALTAMl11lü110

La cronología, de Nicole Girón, en Para leer la patria
diamantina (Altamirano, 2006), contribuye en mucho
al mejor seguimiento de la producción literaria de
Altamirano. Aqui nos centraremos únicamente en
la narrativa, para señalar que la primera novela del
guerrerense es Clemencia, publicada en 1869. En 1870
publicó la obra que nos ocupa, Julia, la que quedó
inclui~ en los Cuentos de invierno, de 1880. Viene luego
La navidad en las montañas, de 1871; Antonia, de 1872;
Beatriz,inconclusa, de 1874; y El Zarco, que Altarnirano
entregó al editor Santiago Ballescá en 1888, pero
que no aparecerá hasta 1899, por lo cual es obra
póstuma (2006: 383~417). Está, además, Atenea, novela
inconclusa de 1889, texto también póstumo que se
encontraba en poder de Luis González Obregón y que
fue publicado por la Universidad Nacional Autónoma
de México en 1935, en el Homenaje a Ignacio Manuel
Altamirano (Gutiérrez de Velasco en Altamirano, 2006:
376~377).5
Evodio Escalante, en un amplio ensayo acerca de la
narrativa del citado escritor, en el estudio de El Zarco y
de La navidad en las montañas, considera que "las novelas
de Ignacio Manuel Altarnirano corresponden a un tal
proyecto de una subjetividad formadora [...]". "[...] La
tarea de las novelas de Altarnirano, a este respecto,
es el de explicitar, justificar y legitimar, dentro del
espacio narrativo, pero sabiendo bien que esto tendrá
consecuencias en el plano de lo social, la visión del
mundo de sus colegas republicanos, y de modo más
especifico, el proyecto de pais por el que ellos han
apostado la existencia[...]". Y agrega:
La búsqueda de una homeóstasis social corre
pareja en los textos de Altamirano, con una suerte
de homeóstasis novelística, en virtud de la cual el
trabajo de la descripción podrá leerse no sólo como
un marco, como una escenografía, sino también
como una prognosis de lo que sucederá en el relato.
S Luzelena _Gutiérre;: ~e Velasco, investigadora-docente del Centro
de Estudios Literarios de El Colegio de México, señala en su
ensayo "8 proyecto novelistico de Ignacio Manuel Altarnirano"·
"Sorprende est~ ?!timo_ texto por ser ya la puerta de entrada ~
una nu~va sensibilidad li:eraria, a fines del siglo Xl)(, con carácter
parnasiano y tal vez ~usp1e1ador de ciertos ambientes modernistas
que llenar!an las págmas de nuestra literatura a partir de la R!Vista
Moderna" (Altamirano, 1006: 365-379).

38

Con esto quiero decir que las descripciones de
Altamirano no son inocentes, y que no permanecen
ajenas a lo que seña el proyecto ideológico que habrá
de defender el texto (Escalante: 1998: 164-165).

■REYI SIM0,111 DI 1911A

Julia, esta novela corta o este cuento largo, como se
prefiera, fue publicada por primera vez, como ya se ha
señalado, en 1870. Forma parte de Cuentos de invierno.
iCuál es su asunto? Un amor apasionado entre un
Por su parte, para Emmanuel Carballo, "sus textos
hombre y una mujer. El leitmotiv o situación tlpica que
cortos tienen las mismas características de sus
se repite es la dificultad para que ese amor se complete,
narraciones extensas. La estructura es precisa,
se afiance y sea reciproco. En la acción, hay una serie
la historia no se enreda en digresiones inútiles,
de situaciones -viajes, encuentros y desencuentrosla trama cumple discretamente su cometido
que recubren el asunto. Y se dan también contenidos
[... ]", lo que reitera más
psicológicos, sociopoliticos,
adelante, cuando señala:
"[... ] Los puntos buenos
,,COM ALTAMIRAMO SE IMI• político ~ideológicos y
religiosos que enmarcan y
de Altamirano como
CIA UMA MUEYA ETAPA EM dan vida al relato.
novelista tienen que
Los principales personajes
MUESTRA MOYELA, EM LA
ver con la estructura , el
son: Julián, Julia y el Sr.
estilo correcto y fácil, la
OUE SE RECURRE AL OFICIO Bell, habiendo un narrador
reseña de costumbres , la
omnisciente. El argumento
Y SE MIRA COM MALOS 0101
descripción de ambientes
es el de una joven llamada
y la pintura del paisaje
A LA IMPROYISACIÓM"
Julia,
que va a querer ser
(traza el paisaje no como
(CARBALLO)
despojada de sus bienes
telón de fondo sino
por su padrastro. Ambos,
como elemento vivo de
madre y padrastro, quieren
la obra). Con Altamirano
enclaustrar a la joven en un convento, tanto para privarla
se inicia una nueva etapa en nuestra novela, en la
de sus bienes como para mantenerla alejada de un novio
que se recurre al oficio y se mira con malos ojos a la
pobre a quien no consideran sea el mejor candidato para
improvisación" (Carballo, 2001: 16, 21).
Julia. Al no mostrar el novio suficiente determinación
Pero no quedaría completa la visión sobre su
y carácter para hacer frente a tales presiones, la joven
narrativa si no se incluyeran algunas apreciaciones
escapa y, en su huida, se topa con los dos caballeros de
que discrepan de los anteriores juicios acerca de la
la novela: el mexicano Julián y el inglés Bell.
valia de la prosa narrativa de Altamirano, por lo que
Bell es el propietario de una mina yJulián, empleado
hay que señalar lo que dicen, por ejemplo: José Luis
del anterior, es el ingeniero en jefe de la misma. Luego
Martinez: "Mas estos méritos de la obra novelesca
de haber escuchado los planteamientos de Julia y las
de Altamirano son obviamente más significativos
razones para su huida, Julián y Bell piensan que lo
en el plano de la historia de nuestra literatura que
mejor será llevar a la joven con sus familiares, pero la
en el de la calidad intrínseca de las narraciones"
rechazan para no entrar en problemas con la madre y
(Martínez, 1955: 61,62); o el propio Emmanuel
su padrastro.
Carballo: "Más que un novelista, que un poeta,
La joven Julia se enamora del empresario inglés,
Altamirano es un hombre de letras que subordina
pese a que quien más la protege y, además, la corteja,
su talento artistico a la conquista de valores que
es Julián. Pero el inglés tiene una novia con quien está
sirvan al engrandecimiento de la patria" (Carballo,
ya comprometido y, además, hay de por medio una
2001: 22). Ahora bien, es obvio que no hay que
jugosa dote. Cuando Julián manifiesta su amor y no se ve
sacar de contexto estas ideas, que forman parte de
correspondido, pues Julia le ofrece sólo una relación de
una ponderación mayor, dejando claro que no se da
amistad, entra en crisis y enferma gravemente, quedando
sumisión literaria a la prevalencia ideológica, como
al borde de la muerte.
trataré de demostrarlo en el análisis de Julia.

39

�Julián se va recuperando lentamente de este mal
~e amor. ~uelve a trabajar en la mina, pero por corto
tiempo. Fmalmente, como posible evasión se enlista
en la milicia y marcha al frente de batalla. Es herido en
la guerra contra los franceses. Al estar grave en Puebla
Yprotegído por la humilde familia de un carpintero
~ulia reaparece en escena. Para entonces ella es ya un~
Joven de 27 años, todavía soltera.
Los protagonistas están frente a si, a solas. Ha
pasado ya el peligro de la salud para Julián, al igual que
la _guerr~. Pero el temor a ser rechazado y el orgullo
Irusmo ciegan a Julián, quien no responde a una Julia
que ha cambiado su decisión y plantea al ingeniero
mexicano iniciar una relación afectiva formal. Ella
termina casándose con otro, luego de que Julián le
ha hecho creer, mintiéndole, que la razón por la que
no podia corresponderle es que ya había contraído
matrimonio. No tiene Julia, pues, un happy end. Su final
es amargo.6
Acerca de si es o no autobiográfico el relato Edith
Negrín apunta:
'
las narraciones de Alrarnirano no son autobiográficas,

''° MARllATIYO O LO IDIOLHICO?
Uno de los aspectos que llama la atención en este y en
otros relatos de Altamirano es su forma de entretejer
los suce~os literarios con las ideas politico,religíosas,
al combmar la narrativa romántica, en este caso de
Julián y Julia, con aspectos que se enlazan con la
estructura de unas relaciones Iglesia,Estado bastante
tensas, luego de las Leyes de Reforma.
Altamirano introduce en la narrativa de Julia un
elemento exterior, ideológíco - se diria-, que está
vinculado con la postura personal del autor acerca
de la libertad que entregan los jóvenes clérigos y
religiosos de ambos sexos al profesar los votos de
pobreza, caridad y obediencia en oblación a Dios
dentro de la institución eclesial, corno camino d~
perfección y ascesis.
En Julia, este sentimiento de rechazo del autor
hacia ese estado de vida, que a primera vista pareciera
contravenir los dictados de la libertad humana, está
presente en los siguientes párrafos del texto, cuando,
en -~u fuga, la bella protagonista se dirige a Bell y a
Julian en estos términos:

pero en ellas vierte el escritor las vivencias intimas a
veces dolorosas, que quedan fuera tanto de su imag~
oficial de personaje público, como del racional autor
subyacente a sus crónicas y ensayos ("Evocación de
un escritor liberal", en Altamirano, 2006:45).

[...] Soy joven, huérfana de padre, pertenezco a
una familia decente, aunque desgraciada, y me ven
ustedes huir asi porque mi casa es una horrible
prisión en que se me habia encerrado como a una
reclusa desde hace tres meses, para hundirme en un
convento[...]. [...] Repentinamente, todos los amigos
de la casa, todos los viejos y viejas que llevaban
relaciones con el marido de mi madre, comenzaron
a hablarme de las dulzuras de la vida del convento
de la falsedad de los hombres, de la miseria de lo~
placeres mundanos, de la dificultad de ser feliz con
el amor de un marido, de las graves pesadumbres
que acarrea el matrimonio. Refiriéronme los
ejemplos de cien jóvenes tan bellas como ricas
Y que habiéndose casado eran terriblement~
desventuradas. Me encarecieron la paz santa del
claustro yme aseguraron que si después de pasados
algunos meses en un convento no me agradaba la
existencia que se llevaba alli, podrta salir otra vez al
mundo. En suma: yo no oia hablar por todas partes
más que de la felicidad que me aguardaba siendo
monja (Altamirano, 1976: 99-101).

Sin pretender establecer una relación exacta entre la
realidad y el relato, lo cual atentaría contra la ficción
que corresponde por esencia a la novela, existe el hecho'
en la vida de Altamirano, de una temprana relació~
afectiva que no cuajó y que, al parecer,jamás olvidó el
estudiante del Instituto Uterario de Toluca.1

6 Un~ magnifica síntesis de Julia es la realizada por Luzelena
Guaé~ez de Velasco: "Julia e~ ~n cierta forma un homenaje a la
mu1er libre, ~a, culta, con afición al estudio, pero que se pierde
porqu~ se deJ_a cegar por la J?OSición social y el atractivo del
extran1ero, ~men a.su vez prefiere a otra mujer de más alto lina'e
Yma:es riquezas . Y, a su vez,"(...] herido,Julián se reencuenJa
conJ .a, pero el orgullo lo lleva a rechazarla (...] La historia ofrece
el carruno de salvación, pero endurece el espíritu del soldado··
(Altamrrano, 2006: 365 379).
7 iSe ha?rá ~atado de "Carmen", la joven poéticamente designada
as!, quien m1a en Cuautla "y a la cual Altamirano estuvo ligado
por un amor profundo"? Ver: Nicolc Girón en Altamirano 2006·
385.
'
.

40

Otro elemento ideológíco que se advierte en el relato
tiene que ver con la estructura militar, de la que
también formaba parte el protagonista Julián. Ante la
primera negativa de Julia de corresponder a su amor,
en la que ella invoca la palabra "amistad",Julián, ya
repuesto de su fuerte quebranto fisico y emocional,
opta por un singular servicio:
[...] iEsperanza!; len qué?, me preguntarás. Pues
bien: si, esperanza, no en Julia, sino en la Patria.
Gracias al cielo, comenzaba a romper las tinieblas
de mi alma algo parecido a un fulgor, cada vez más
creciente. Era el amor a la libertad[...] (122-123).

ALTAMIRAMO FORMA PARTE
DEL CRUPO DE ESCRITORES
DE MEDIADOS DEL SICLO XIX
OUE ESTABA COMYEMCIDO
DE OUE MO SE "DÍAM LLECil
A SUPERAR LOS PROBLEMAS
DEL PAÍS, SI MO SE EM•
COMTRABA UNA EXPRESIÓN
NACIONAL OUE DIERA YICOR
A LA R41A Y LA IMPULSARA A
EYITAR OTRA IMTERYEMCIÓM

A MA.MlllA DI SfMTIIII

Julia, de Altarnirano, es una novela corta que se
inscribe en el romanticismo literario de la época;
que contiene pasajes descriptivos de T axco y
que aborda el carácter de los protagonistas, la
situación política de la época, las diferencias entre
liberales y conservadores, la institución familiar,
los prejuicios sociales, los resortes del poder y del
dinero, las clases socioeconómicas y una serie de
elementos que la convierten en un relato lleno de
fuerza y expresión.
Altarnirano forma parte del grupo de escritores
de mediados del siglo XIX que estaba convencido
de que no se podian llegar a superar los problemas
del País, si no se encontraba una expresión nacional
que diera vigor a la raza y la impulsara a evitar
otra intervención extranjera. La nueva cultura,
pues, habría de estar inserta en un nacionalismo
republicano, sin que precisamente se asumiera lo
indigena de una manera expresa, pero si, al menos,
indirecta.
En la novela analizada, sus personajes y la
trama misma del relato representan esta lucha de
la mujer y de la Patria, por acceder a una libertad
que se había disminuido. Como en otras obras de
Altamirano, se advierte una prosa limpia y cuidada.
Vibramos con el terna. Las sorpresas asoman en
cada capítulo leido. Y planteamiento, nudo y
desenlace se dan en forma perfecta. Pero, sin duda,
la reseña y la critica sólo apuntan. Lo importante es
el texto todo; lo importante es Julia. •

EXTRAMIERA.
Referencias

Es la trasmutación de un amor por otro: el carnal,
por el etéreo; el de Julia, por el de la República. Y los
pretextos o aparentes motivos son, primero la Guerra
del Sur, y luego la Intervención Francesa.
Pero analizándolo bien, tqueda supeditado el relato
amoroso a estos elementos ideológicos, que son lo
religioso-clerical y lo politico-militar? Diremos que en
modo alguno. Simplemente, se funden ellos mismos en
lo narrativo y lo distinguen, lo marcan.

41

Altamirano, l. ~-- (1976!- Cuentos de invierno (Col. "Sepan cuantos..."
62. Octava edición) Ciudad de México: Porrúa.
Altamirano, l. M._ (:2006). Para leer la patria diamantina, una antología
gcne'.al (Coordinada por Edith Negrin). Ciudad de México:
Biblioteca Americana / FCE / FLM / UNAM.
Barros, C. y Sierra, C_. (1993). Ignacio Manuel Alramirano. Iconografía.
(Prólogo de José Luis Martlncz). Ciudad de México: Gobierno de
Guerrero I CONACULTA I FCE.
Carballo'. E. (:2001). Diccionario crítico de las letras mo:icanas rn el siglo
XIX. Ciudad de México: Océano / CONACULTA.
Escalante, E. (1998). Las metáforas de la crítica (Col. Contrapuntos).
Cmdad de MéXlco: Joaquin Momz.
Martlnez, J. L. (1955). La expresión nacional. Letras mexicanas dd siglo
XIX. Ciudad de México: UNAM.

�1 historiador no puede contentarse con los
manera que cada uno pueda comparar con su propio
escritores adnútidos en la historia literaria
pais. Estudiaremos algunas trayectorias de escritores y
sino que debe analizar el contexto del que
sus lugares en la posteridad para interrogar el carácter
ha resultado el hecho establecido que él estudia. uEl
ideológico de la transmisión del saber. Pero antes,
analista, quien sólo conoce del pasado a los autores
tenemos que hacernos esta pregunta: tqué es un clásico?
reconocidos dignos de ser conservados por la historia
Primero, es un autor a quien estudiamos en la
literaria se dedica a una forma puramente viciosa de
escuela y que, por eso, forma parte de la cultura
comprensión y de explicación: sólo puede grabar,
común. Las ideas de muchas personas a propósito
sin saberlo, los efectos que produjeron esos autores
de la literatura antigua se limitan a lo que la escuela
que él ignora", escribió el sociólogo Pierre Bourdieu
les enseñó. Por eso tienen una visión forjada por
(1992: 106). Pero, a pesar
de esta reflexión, uno
EL CONTEXTO ALREDEDOR DE LOS CRANDES AU•
suele estudiar la literatura
como si los clásicos fueran
TORIi NO ES UN PAISAJE DE RUINAS ROMÁNTICO
los únicos autores que
DONDE SE EXPRESA UNA PURA IUIIIETIYIDAD.
han existido. Al mirar
ES UN CAMPO DE BATALLA ACTUAL, UN COMBATE
un dibujo, sabemos que
el negro de la linea no
LITERARIO, SOCIAL Y POLÍTICO.
sería nada sin el blanco
de la hoja. De la misma
manera, la historia literaria que existe es la parte
la escuela, una visión que por si misma va a forjar
prominente del ejercicio de la literatura. Si queremos
opiniones. Hay que constatar el carácter ideológico
entender cómo aquélla ha sido producida, por qué
de la historia literaria, como de cada docencia, ya que
uno se ha vuelto un clásico y otro se ha hundido
la selección de la información transmitida constituye
en el anonimato, tenemos que interesarnos en esos
un juicio. Políticos, especialistas y docentes (con su
vencidos de la historia y en la posición que tomaron
libertad propia), todos se inscriben en campos de
sus vencedores frente a ellos.
poder, cuando toman decisiones en los programas
El contexto alrededor de los grandes autores no es
escolares.
un paisaje de ruinas romántico donde se expresa una
Segundo, un clásico es un autor reconocido
pura subjetividad. Es un campo de batalla actual, un
por su estilo y, después del Romanticismo, por la
usingularidad" innovadora de su estilo que solemos
combate literario, social y político. Como lo son las
decisiones que crean la historia literaria. De hecho cada
entender como una ~ sión del mundo". Los textos
régimen político utiliza la educación para continuarse,
oficiales (del primer año de bachillerato, último año
reproducirse. Y quisiera tratar en particular de la
situación actual de la historia literaria del siglo XIX
de París, capital de un Estado centralista, por la higiene y contra
posromántico en Francia -siglo por excelencia de
las revueltas.
1870-1871: Guerra contra el vecino prusiano. Derrota del Imperio.
la imbricación de lo político y lo literario1- de tal
Proclamación de la Tercera República. Comuna de Par!s de 1871

E

1 8 siglo XIX francés, siglo de la novela y de conmociones pol.!ticas:
1789: Revolución francesa.
1804 1815· Primer Imperio de Napoleón. Régimen de conquista
federativa para el pals y modernización administrativa.
1815 1848: Dos monarqulas separadas por la Revolución de 1830
contra el poder real y la censura.
1848-1852: Segunda República. Después de la Revolución de
1848 contra la monarqula y el desempleo, la República abolió la
esclavitud e instituyó el sufragio universal masculino.
1852 1870: Segundo Imperio de Napoleón lll: traicionó a la
República de la que él era Presidente. Fueron años de desarrollo
industrial y bancario. Hubo una intervención francesa en México
(1861 1867). Haussmann transformó radicalmente la urbaní:ación

43

(independencia del municipio de Parls que rechaza rendirse al
enemigo prusiano) exterminada durante le Semana Sangrienta.
1873-1876: Gobierno del "Orden moral".
la República ha continuado hasta ahora (salvo durante la Segunda
Guerra Mundial) con tres constituciones (Quinta República desde
1958). Es un régimen por encima de todo unificador: se propone
reconciliar las fuerzas de una historia sangrienta. Hoy en dia, la
palabra "República" se convirtió en sinónimo de "democracia"
en el pensamiento general. las grandes corrientes literarias:
romanticismo, parnasianismo, realismo, naturalismo, simbolismo.
La novela se vuelve un género mayor en la producción gracias al
mercado del libro y del periódico, a pesar de que la poesla es el
"gran género". Lo que se llama "roman feuillcton• (novela-follet!n,
publicada primero en la prensa) tiene un éxito considerable.

�del tronco común) (Boletín ... , 2010: s.p.) no dicen
otra cosa; se destacan dos características claves: la
primera es la "construcción de una cultura común."
El espíritu francés se antepone al pensamiento crítico,
algo que se supone debe ofrecer la educación básica.
La segunda, a propósito de la literatura, se trata de
una significación velada; es decir, se cree que el estilo
literario es algo dificil de entender, hecho para una
élite. Por eso la escuela intenta explicarlo a todos,
presentando a la literatura como algo sagrado.

un público que forma parte de la élite intelectual, y por
fin la concepción de la literatura como un sacerdocio
(Flaubert escribió Madame Bovary en más de cuatro
años). Los dos crearon el valor de la obra en sí, fuera de
los valores comunes, más allá del bien y del mal
Sin embargo, no es su estilo sino el sentido de sus
obras lo que a ambos les valió un proceso en 1857.
Los dos libros citados fueron atacados por desacato
a las costumbres públicas. Madame Bovary, que evoca
el adulterio, fue censurado por su realismo, y Las flores
del mal por el aspecto "pornográfico" en un momento
en que se veían excesos y orgías en el teatro parisino
(Offenbach).
Sepultar mi cabeza dolorida
En tu falda colmada de perfume
Yrespirar, como una ajada flor,
El rdente de mi amor extinguido.2

IL ÁUOL DI LA IITILflTICA IICOMDI
IL ■oso•■ DI LA RIALIDAD

Entre los autores clásicos sacralizados, podríamos
destacar a dos monumentos, genios del estilo: Flaubert
y Baudelaire. El novelista, autor de MadameBovary, y el
poeta, autor de Las flores del mal, han sido reconocidos
por sus iguales antes de serlo por la crítica y el público.
Según Bourdieu, es con ellos que el "campo literario"
tomó su autonomía por varias causas: rechazo de la
política, primacía del estilo, arte de vivir (dandysmo
de Baudelaire) y admiración de otros escritores. Los
adulamos por su estilo sin pensar en la postura que eso
implica: una supuesta voluntad de indiferencia frente a la
realidad en la época del resplandor del realismo, también

Las posiciones sociales de los dos escritores pesaron
en los resultados jurídicos. El propio procurador de
la República (en los dos procesos), Ernest Pinard, lo
concede: "Baudelaire, en efecto, tenía muchos amigos en
el campo republicano; Flaubert era el huésped asiduo
y celebrado de los salones de la princesa Mathilde". El
crítico que le cita rectifica: "Pinard se equivoca: Flaubert
será recibido en los salones de la sobrina de Napoleón
III sólo después de 1863, pero se benefició, desde 1857,
de intervenciones en las 'altas esferas', como se dice.
Baudelaire paga el atraso de 1848; Flaubert aprovecha
los beneficios de ser de buena familia y de relaciones
poderosas" (Leclerc, 1991:62). Flaubert fue absuelto,
Baudelaire condenado a suprimir aquellos poemas
incriminados de su libro.
Ambos reivindicaban una posición fuera del campo
político pero, en realidad, nunca trataron de abstraerse
de las problemáticas sociales. Sus posturas de escritores
guiados por la oposición al realismo (Flaubert) y por
las decepciones políticas (Baudelaire) pasaron así a
la posteridad. Este proceso que hoy vemos como una
intolerancia de la época al estilo innovador, era ligado al
sentido político de las obras como lo muestra Bourdieu:
"La palabra 'realismo', [...] permite englobar en la misma
condena [...] a Baudelaire y a Flaubert, en resumen, a

todos los que, por el fondo o la forma, parecen amenazar
el orden moral y, por eso, los cimientos mismos del orden
establecido". Si hoy está admitida la postura que tienen
acerca del arte por el arte, es porque parece pertinente
en el discurso estilista. La liberación desde los valores
es un valor en si (el "libro sobre nada" de Flaubert),
valor recuperado por el "campo literario autónomo"
para producirse y reproducirse separado del resto de
la sociedad. Paradójicamente, afirmar que no hay que
juzgar es una posición muy fuerte para la posteridad La
docencia, que impone una mirada tendiente a sacralizar,
forma parte de aquel campo. Se confirma por el hecho
de que no se enseña la literatura contemporánea (al
contrario de la historia que necesita distancia al menos
tanto como la literatura), porque lo contemporáneo
todavía no pasó por el molino del reconocimiento.
El estudio profundo del significante tiene el mérito
de acentuar el hecho de que la literatura es un arte.
Pero también elude a la realidad (siempre "trivial"). Los
libros de texto más corrientes no evocan el contexto:
las condiciones de producción, el mercado del libro,
el éxito de tal autor. Por ejemplo, no se marca la
diferencia entre los cuatro tirajes en el primer año de
Madame Bovary y los mil cien ejemplares vendidos de
Las flores del mal, leido por literatos. Todo eso crea el
mito del arte sin contingencia material y sin propósito.
Tampoco tratan la postura frente a este contexto como
si la "representación del mundo" fuera únicamente el
resultado de una pura subjetividad poética. Más que una
cultura común, los alumnos aprenden tópicos, reflejos,
maneras de reaccionar. Por ejemplo se les dice que el
autor no se compromete en sus libros, sólo aprenden a
destacar una intervención asumida del autor. Después
repiten los esquemas que conocen analizando cualquier
texto. Les enseñamos poco el humor, el pensamiento
crítico, eso que forma parte del compromiso de un autor
y de la variedad de la literatura.
IL ltRll■ICIO IITIÚITICO

El roman~Jeuilleton (novela~folletin) tuvo un éxito
considerable, fue un género muy popular en todas
las clases de la sociedad: "Nos damos cuenta de
que el pueblo lee más de lo que pensábamos y,
particularmente, los criados, y entre los criados,
las mucamas. Por eso podíamos decir, en torno a

2 Charles Baudclaire, "El Leteo·, poema condenado.

44

45

los años 1820, que la novela era 'un género para
mucamas' de manera peyorativa, pero que se adaptaba
a un fenómeno preciso de la sociología literaria"
(Gengembre, s.f.). Nació en los años 1830, primero
con un triunvirato: Honoré de Balzac, Eugene Sue y,
Alexandre Dumas. La prensa barata y las ediciones
populares permiten difundir una obra de manera muy
rápida y alcanzar a mucha gente. Recíprocamente,
una historia que le gusta al lector permite al dueño
del periódico incrementar el número de suscriptores
-ellos no pueden esperar la publicación en volumen
y quieren conocer rápidamente lo que sigue. Este
género tiene una verdadera técnica. Necesita tensión
al acabar un capitulo para que los lectores tengan
ganas de continuar. Según el profesor Gengembre,
utiliza la estructura del melodrama: el enfrentamiento
de fuerzas del bien y del mal. El género está unido a
las condiciones de su producción. Algunas novelas
son producidas por un equipo de escritores (como
las telenovelas de hoy). Por causa de esta producción
masiva y destinada a las masas, el folletín tiene que
justificar su estilo. Por principio es juzgado inferior a
la "verdadera" literatura, la de la maduración temporal,
de la palabra elegida. El mismo Bourdieu cita a Eugene
Sue entre los "productores mercenarios de literatura
comercial". Sobre todo este tipo de novela casi no se
menciona en los libros de texto, aunque fue el género
más vendido y más leído en los gabinetes de lectura.
Cuando se trata de ello, tiene que afrontar el proceso
de su ausencia de legitimidad por impureza de estilo.
Se califica como "subliteratura".
El género más popular del siglo XIX ha sido
excluido de la "cultura común" por no respetar
la liturgia de la creación literaria. Es sin duda un
prejuicio; Balzac producía mucho porque trabajaba
mucho (dopado de café), pero de manera sistemática
se ve acusado de pesadez en su estilo. Este prejuicio
estilístico censura la novela~folletín y, en general, a
la novela popular en beneficio del elitismo, de una
concepción unívoca de la literatura.
Pero, como Balzac, algunos autores que fueron
populares resistieron al molino de la historiografía. Se
redimió por ejemplo a Émile Zola. A pesar de que el
programa escolar no proporcione autores sino pistas
de trabajo, Zola está claramente sobrerrepresentado
entre los libros de texto más vendidos. En uno ocupa

�siete de los veintiocho extractos del posromanticismo
y una obra completa con la película realizada a
partir de su novela. En otro libro, doce extractos de
cincuenta y dos y una obra completa. Eso significa
que la mitad del tiempo de docencia está ocupado por
Érnile Zola. Veo dos causas principales: es el padre de
la teoría y la escuela naturalistas y es el prototipo de la
figura del intelectual.
Es decir que Zola tomaba parte al asunto público. Su
texto "Yo acuso" que apoyaba a Dreyfus tuvo un impacto
tremendo en la sociedad usó su popularidad para influir
en el debate. Gracias al campo literario autónomo, un
escritor es escuchado en calidad de intelectual Por otra
parte, Zola creó el naturalismo, radicalizando el realismo
con teoría científica positivista. Su mismo propósito en
su saga u obra-total, Les Rougon-Macquart, sería mostrar
la herencia de una tara familiar y la evolución de los
protagonistas según el medio social en el que viven.
Mete "entre el escritor y su objeto la distancia que divide
las grandes eminencias médicas de sus pacientes",
según Bourdieu. También lo muestra la caricatura de
Gill (publicada en la portada de un periódico de 1876).

No se trata de puro estilo sino de teoría estética.
Entonces se redime a Zola por su teoría literaria y
por su influencia en el debate público, no por su
popularidad.
Para la historia literaria no significa nada el éxito de
un autor. Por ejemplo,Jean Richepin fue una "estrella"
(hoy olvidada) a finales del siglo. Tuvo una vida de
aventuras, fue encarcelado por su primera obra La
canción de los mendigos, fue amante de la gran actriz Sarah

Bernhardt, fue rebelde y después académico belicista.
Escribió unas novelas excelentes, unos poemas
virtuosos. Trató de temas en boga: la pantomima, la
"novela parisina", etc. Vemos su éxito en este objeto
publicitario para galletas, en un pequeño "poema":
Si fuera rey, así: el rey Richepin3 Jean
No se contenta dando a su pueblo pan,
Quisiera que el reloj social suene la hora
En la que cada mendigo tendrá su galleta.

del pueblo, su degeneración, para denunciar los
maltratos, el horror de la sociedad moderna. En cada
libro de texto se lee la misma escena de huelga en la
novela Germinal: "Las mujeres habían aparecido, casi
un millar de mujeres, de pelo disperso, despeinado
por el recorrido, de trapos señalando la piel desnuda,
desnudeces de hembras cansadas de dar a luz a
muertos de hambre". Un extracto que merecería un
estudio del significado para tratar de entender el
propósito del escritor: entre el desprecio burgués
del pueblo y la conmiseración o apoyo a los obreros.
El estudio que propone el libro de texto vuelve
únicamente a la dimensión estilística, interrogando el
carácter épico del texto. ¿A la República le gustaría el
progresismo moderado?

'"EMFERMOI ESPERA.ROM, PARA MORIR,
IL DEIEMLACE DE &amp;OS MlffflUOS OE

J1Allir

Pero él no contó con una teoría científica o estilística.
No se puede redimir. Al contrario, la popularidad suele
ser un problema para entrar en la posteridad elitista.
Bourdieu analiza muy bien el reconocimiento tanto
imprevisible como tremendo de Zola: "Así Zola, cuyas
novelas conocieron la más comprometedora fortuna,
quizás escapó, en parte, al destino social al que le
señalaban sus grandes tirajes y sus temas triviales
sólo gracias al cambio del 'comercial', negativo y
'vulgar', a 'popular' cargado de todos los prestigios del
progresismo político [...] pero también mucho más
tarde del progresismo del profesorado". Aquí vemos
una última causa de la importancia actual de Zola: su
progresismo republicano. Además tiene una postura
enigmática entre izquierda y desprecio por el pueblo.
Se justifica diciendo que sólo muestra las infamias
3 Ríchepin se escucha como "rico-pan".

46

Vimos las posiciones y decisiones estéticas del poder
literario, pero la historia oficial de la literatura tiene
un carácter ideológico-político. Vamos a comparar
a dos autores de tremendo éxito y de la misma
generación: Eugene Sue y Víctor Rugo.
Desde su muerte en 1885, los restos del autor de
Nuestra Señora de París (1831) descansan entre los de
los grandes hombres de la patria en el Panteón, cerca
de la Sorbona, en París. Vemos su estatua en el patio
de la misma Sorbona. Forma parte de los programas
en teatro, poesía, novela. Si un género se inventa en
el futuro, Rugo estará ahí. Es el mascarón de proa del
siglo XIX francés, de Francia entera, de su espíritu de
libertad. Quizás representa algo más que la figura de
Gabriel García Márquez en Colombia.
Eugene Sue, el autor de Los misterios de París (184 21843), en cambio, está casi olvidado. Se menciona
como autor de novelas-folletines, sobreentendido
"subliteratura". Se ve su estatua en un rincón oscuro
de la fachada lateral del ayuntamiento de París. Tiene
el reconocimiento local, del municipio, pero no de la
nación. Sus libros son difíciles de encontrar, muchos
no han sido publicados ya desde hace mucho tiempo.
Ahora bien, Eugene Sue conoció uno de los éxitos
más grandes del siglo con su novela Los misterios de París.
El poeta parnasiano Théophile Gautier describió así el

47

fenómeno: "Enfermos esperaron, para morir, el desenlace
de Los misterios de París". Un fenómeno editorial y social
Algunos creían que no era ficción y mandaron limosnas
para un personaje, "Fleur-de-Marie". Todos vieron en Sue
un portavoz de la causa de los desfavorecidos. "Parece
que un episodio fue decisivo: la descripción de la familia
Morel, el modesto obrero lapidario viviendo en una
miseria tan implacable, tan desesperada, que el hombre
anonadado, degradado, ya no sintió ni la voluntad ni la
fuerza, ni la necesidad de quitar su fango: acá se pudre
como una bestia en su cubil" (Winock, 2001: 213).
Sue leyó textos socialistas y se convirtió poco a poco,
escribiendo su libro. Su novela "se volvió arma crítica del
desamparo social", confirma el historiador. Se cuentan
anécdotas a propósito de esta conversión del dandy en
héroe del pueblo. Una noche, al regresar a casa, Eugene
Sue choca con un objeto en la entrada. Enciende una
vela y ve los pies de un hombre colgado frente a él. Tenía
un papel en sus manos: "Me maté por desesperanza;
me pareció que la muerte sería menos dificil si muriera
bajo el techo del que nos quiere y nos defiende". Un tal
acontecimiento puede explicar por qué Sue se sintió
investido de una misión por encargo del pueblo.

�Víctor Hugo también fue muy popular. Por
eso mismo se asignó su propia misión social y
democrática. Cuando la República fue traicionada
por Napoleón III, después de haber participado en
una llamada a la resistencia armada, él se fue a la isla
de Guernesey donde pasó todo el tiempo del Imperio
en exilio. Se erige en enemigo del Imperio pero es
un proscrito voluntario. Escribió "Y si queda allí sólo
uno, seré yo" ("Ultima Verba" en Víctor Hugo, 1853).
Sus libros se publican en Bélgica para evitar la censura.
Se hizo portavoz del pueblo como misión del poeta
romántico. En 1862 publicó su novela sobre la miseria,
Los miserables. Apropósito de este libro, podemos anotar
reacciones de otros escritores, como la de Flaubert:
"El estilo me parece intencionadamente incorrecto
y bajo. Es una manera de fomentar lo popular. Hugo
tiene atenciones para todos". O ésa de Goncourt, no
sólo a propósito del estilo sino de la obra en general
que "engrandece a Balzac, engrandece a Eugene Sue,
empequeñece a Hugo" (Winock, 2001: 213).
Los juicios de sus contemporáneos enseñan que
el reconocimiento histórico de Hugo no viene de su
genio estilistico. me qué puede venir? Vimos que
ningún autor saca su legitimidad de su popularidad.
Hugo tiene una legitimidad política e ideológica. Es el
hombre que encarna las ideas de la República: libertad,
igualdad, fraternidad. Cuando se instala la República,
Hugo se hace político. Además, tiene la "suerte"
de morir al principio de la República en 1885 para
convertirse en escritor del régimen que llega. Tuvo
funerales nacionales. Cubrieron el Arco del Triunfo
con un velo negro. "La apoteosis [de sus funerales] que
simboliza la realización de la libertad. Tiempo fuerte
de la crónica republicana, esos funerales nacionales
del antiguo proscrito del 2 de diciernbre4 al poeta de la
República, al poeta de la Humanidad, son una de estas
ceremonias cívicas excepcionales que dan conciencia
a un pueblo de su voluntad de vivir juntos [...]. Hugo
puede extinguirse con su conciencia tranquila: el
viejo luchador es reconocido corno un Padre de la
República" (Winock, 2001: 11). El mismo Winock
concede que "inmortalizado, Víctor Rugo no lo fue
únicamente por su genio literario, también lo es por
causa del sentido político que dio a su obra". Dicho
4 Golpe de Estado de Napoleón III en 1851.

de otro modo, con el nacimiento de una república
perdurable, es un hombre del régimen.
La vida de Sue no terminó en apoteosis sino en
proceso contra su publicación Los misterios de París,
inmensa empresa que presenta una historia de Francia
desde el punto de vista de los vencidos (el pueblo
galo que ocupaba el país antes de la invasión romana
primero y franca después). Las inculpaciones son doce,
entre las cuales: "incitación al odio y al desprecio de
los ciudadanos entre ellos", "ataque contra el principio
de la propiedad" e "incitación al odio y al desprecio del
Gobierno establecido por la Constitución". Leernos
este tipo de estribillo que cantan los galos:
iPega al Romano!... Pega ... ipega a la cabeza!... ipega
fuerte al Romano!...
iVierte, vierte sangre del prisionero! iCae, rocío
sangriento! iGermina, crece, cosecha venganza!
-iVamos, segador, vamos!... iya está madura!Afila tu guadaña... ¡Afila, afila tu guadaña!

..

i

1

Antes del proceso, Sue escribió una carta a sus
suscriptores, el 20 de enero de 1850: "Más tendremos
conciencia y conocimiento de la espantosa esclavitud
moral y física que nuestros enemigos de todo
tiempo, los reyes y dueños de la conquista franca,
con los ultramontanos, sus dignos aliados, jesuitas,
sacerdotes, congregacionistas, inquisidores, etc.,
etc., impusieron a nuestros antepasados, a nosotros,
raza de galos conquistados, más estaremos resueltos
a romper el yugo sangriento y aborrecido, si uno
intentara imponérnoslo de nuevo." Lo notable es que
esta carta fue escrita durante la República y que su
libro lucha por el ideal republicano, denunciando los
males pasados de la monarquía y futuros del Imperio.
Fue llevado a los tribunales durante el Imperio pero
no fue honrado después, durante la República. Más
allá de los regímenes políticos, Los misterios de París
molestan. Molestan también a la República, que
es en el fondo un régimen unificador y pacificador,
atacándola en sus bases, en su "contrato social",
rechazando paz y unión, mostrando que si hay
conquistadores hay conquistados. Sue toca el gran
tabú de la unión nacional.
La República conciliadora es muy flexible en
su memoria, es capaz de split: el tratamiento de la

48

•
1

•=
•
.~

:1

Comuna de París, acontecimiento sangriento (la
última estimación dio entre 5,700 y 7,400 parisinos
muertos, asesinados por el ejército refugiado
en Versalles en una semana llamada "Semana
sangrienta"). "Las primeras historias republicanas
subrayan esta relación ambigua con la Comuna.
Aprecian su republicanismo pero reprueban la
revolución; reconocen en Versalles la única autoridad
legal pero se lamentan de su monarquismo" (Fournier,
2013: 76). La República opta por una posición
ambivalente para reunir a todos. No puede concebir
el conflicto, asi es para Los misterios de París. Eugene
Sueno vio la Comuna. No vio el juicio de supresión
de su obra. Murió en 1857.
Mirando la trayectoria de algunos autores
en la posteridad, he querido entender cómo se
fabrica la historia literaria oficial. He intentado
destacar algunos movimientos representativos

49

de las relaciones entre "campo literario" y poder,
demostrar el elitismo y la arbitrariedad que presiden
a la elección de la Historia detrás del mito de la
objetividad que resultaría de una distancia temporal.
La Historia siempre es de los vencedores. En la
ideología transmitida reside el funcionamiento de
un régimen, su voluntad de forjar las generaciones
futuras. Cada país tiene su historia irreconciliable. •
Referencias

Bolecín Oficial (30 de septiembre de 2010) Epecial, 9.
Bourdieu, P. (1992). Las reglas del arte. París: Seuil.
Fournier, E. (2013). La Comuna no está muerta; los usos políticos del pasado,
desde 1871 hasta hoy. Parts: Llbenalia.
Gerard, G. (s.f.) "Desde la novela folletln hasta la novela de capa y
espada", conferencia de la Universidad de Caen.
Leclerc, Y. (1991). Crímenes escritos; la literatura en proceso en el siglo XIX.
Parts: Plon.
Víctor Hugo. (1853). Les Chiltiments. París: Henri Samuel et Cíe.
Winock, M. (2010). Las voces de la libertad; los escritores comprometidos
del siglo XIX. Parts: Seuil.

�e fui a sentar debajo del árbol en la banca larga del parque con un libro
abierto en las manos que sin embargo no pretendía leer. Desde hacía meses
quería apartarme de mi rutina y averiguar a solas quién podía ser Clarisa
Landázuri, que insistía en hacerme llegar La VozBrava o, peor aún, que había conseguido
hacerme desear esta publicación, de manera que, cuando no la recibía en el buzón o
debajo de la puerta, me sentía en la obligación de subir a Brava, por una desviación de
la Ermita del Secreto, y conseguirla en el Café Bravo, porque llegó el momento en que
la hoja de comentarios anónimos y, sobre todo, la columna de esta Clarisa Landázuri,
la única firmada en el periódico, llegaron a parecerme imprescindibles, como sí lo
fueran, como si algo lo fuera. Lo cierto es que, finalmente, al salir de casa esta mañana
me prometí no regresar a menos que de no sé qué manera lograra adivinar o intuir o
entrever de quién podía tratarse esta mujer que, incluso, había asistido a un acto mío, del
que incluso escribió la crónica y del que partió, o del que se escabulló, sin identificarse
frontalmente conmigo, pero aviesamente con el libro que se había presentado ahí mismo
y que, por interpósita persona, yo le había firmado, debajo del brazo.

M

I

i

!

1

/

¡ /
!

/
I

I

Sin embargo, mientras me
encontraba procurando atar cabos
y ejercitando la memoria por miles
de vías y desatando la asociación
de ideas y poniendo en práctica la
habilidad para deducir y conjeturar,
o no sé qué tantas otras, o cuáles
tantas más facultades del intelecto
me di a extender y echar a andar
en mi interior, sentada debajo del
árbol en la banca, para tratar de
armar el caso de Clarisa Landázuri
y entender quién era ella, o qué
quería ella de mi o yo de ella, pues
empezaba a serme intolerable la
persistencia de su presencia a través
de La VazBrava enmi rutina, cuando
el ama de llaves me mandó llamar
con el repartidor de la abarrotería,

que se me presentó en bicicleta
con el recado según el cual debia
yo regresar de inmediato a casa y
subir al segundo piso con tiento y
con la cámara preparada, pues un
pájaro grande se habia introducido
de la calle al interior a través de la
única ventana abierta y yo debía
fotografiarlo cuanto antes, pues
quién podía anticipar y precisar
cuánto tiempo iba él a permanecer
en el lugar en el que, después de
revolotear contra los lomos de los
libros y aletear de un rincón a otro,
como inquieto ydesorientado, por fin
se habia detenido, y se había posado
(lo que, entre paréntesis, ella me
aseguraba, me iba a parecer todavía
más fuera de lo común que el hecho,

51

ya suficientemente extraordinario,
de que el pájaro hubiera simplemente
entrado ala casa y ahi siguiera), en la
cima de la escultura de un volcán.
De modo que cerré el libro
en mis manos, interrumpí mis
pesquisas alrededor de la identidad
desconocida y las intenciones más
desconocidas de Clarisa I.andázuri, o
que Clarisa I.andázuri podia tener en
mente cumplir conmigo, quizá como
intermediaria de una fuerza más
desconocida todavia, algo o alguien
que queria satisfacer a través de
Clarisa I.andázuri alguna necesidad
mía que yo misma no lograba
desentrañar ni articular cuál podia
ser; cerré el libro, decía, interrumpí
mis pesquisas hacia y alrededor de

�1,z,t,
, ',{,fl,

._;¡.~
1/~

Clarisa Landázuri, me levanté de
la banca, dejé la sombra del árbol
atrás y volví a casa, con tiento y,
atenta al apremiante mandato del
ama de llaves, con la cámara lista y
eficazmente preparada.
Subí al segundo piso y, en efecto,
me sorprendí. Pues en la cima de
la escultura de un volcán posaba
un pájaro. Lo fotografié, antes de
hacer nada más, elucubraciones
comunes (hay más esculturas en la
casa, hay muebles, hay cuadros, hay
recovecos y hay libros, ¿por qué en la
cima de la escultura de un volcán?),
y elucubraciones inusuales (¿qué
clase de respuesta es encontrar
un pájaro cuando a quien estoy
buscando es a Clarisa Landázuri?),
y me acerqué, con tiento, con la
cámara preparada, a la escultura
de un volcán y al pájaro posado en
su cima. Torné otra fotografía. Y, el
hecho de que el pájaro no alterara
su posición contemplativa, no
agitara ni mínimamente las alas
gris y amarillas, no parpadeara, y
su pecho blanco, pespunteado de
triángulos negros, no se inflara ni
mínimamente ni se desinflara, me
detuvo, me hizo despertar como
de un ensueño, me orilló a hacer
conciencia de la circunstancia en la
que me encontraba, con una cámara
lista en la mano. lEra un pájaro
vivo, o era un pájaro disecado? Si
estaba vivo, ¿por qué el flash de la
cámara o el ruido del disparo no lo
inmutaban? Me acerqué más a él,
sentí cómo mi primera impresión de
encanto se empezaba a transformar
en desconcierto -isi algo temo es
el desengaño!- y, poco a poco, en
miedo. La tercera fotografía desató
efectivamente mi sensación de
miedo, la definió, la puso en marcha

sin darme tiempo a nada más que
a brincar hacia atrás, literalmente,
azorada, pues el pájaro voló,
voló hacia el alto techo, hacia las
paredes, alterado, enloquecido,
indignado de que alguien, algo,
hubiera interrumpido el estado
de contemplación en el que él se
hallaba, quién sabe las vueltas que
dio antes de encontrar una ventana
(¿esa ventana, hacia el interior de mi
casa?) abierta que lo apartara de su
rutina en los árboles, en los jardines
y los bosques y las calles, que lo
detuviera de irse por las ramas, de
vivir en las nubes, hasta dar con la
cima de la escultura de un volcán
(esa escultura, ese volcán) en donde
posare, en donde desprenderse de
sus cargas usuales y, despejado de
todo, poder entregarse a la práctica
de la contemplación
Que yo interrumpí con mi
enfoque más cercano y mis disparos.
No subí al tercer piso de la casa,
al estudio o a la recámara, hasta
ver al pájaro posado nuevamente
en la cima de la escultura de un
volcán y entregado a su intención
y su deseo. Pero, una vez arriba,
yo misma me recogí como pude y,
hecha del añadido del pájaro, retomé
la búsqueda interior del camino
adecuado a través del que resolver
el acertijo de quién es Clarisa
Landázuri, o de qué necesidad mía
fue enviada a atender.
¿Me iba a preguntar, como no osé
hacer en el caso del pájaro, si Clarisa,
si yo, estaba, estábamos vivas, o
si era, éramos, figuras de nosotras
mismas disecadas, o de cera o de
papel? En lo que no parecía haber
duda era en que para mí Clarisa era
de papel (O tenía voz, pero impresa.)
8 día de la presentación del libro

52

EM LO OUE MO

PARE■

1

CÍA IIA■ER DUDA

'.¡,,·

' .
t

ERA EM OUE PARA

,l

MÍ CLARISA ERA DE
PAPEL.
mío sobre el cual escribió una crónica
que tituló "De La VazBrava", pidió a
una empleada que de su parte me
pidiera a mí la firma para ella. Así
que firmé el ejemplar, pero no vi a
quién se lo entregaba la insospechada
mensajera, de modo que, aunque lo
más probable es que Clarisa exista,
y que establezca relaciones con
los demás y con el mundo como
cualquier otra persona, como habrá
hecho al solicitarle a una empleada
que me pidiera de su parte la firma
en su ejemplar de mi libro, lo único
que a mí me puede constar es que
conmigo ha establecido una relación
únicamente por escrito, yque ésta ha
sido, esporádica y arbitraria como lo
ha sido, a través de La VazBrava, una
hoja doble oficio, impresa por ambas
caras, de comentarios anónimos
salvo por la columna que firma ella,
en la sección inferior del reverso
de la primera página, la frontal, la
principal.
Y este hecho me hace pensar
que, cualquier cosa que haya sido
Clarisa comisionada a cumplir
conmigo, ha de ser de papel, una
voz, una interlocución escrita, una
interlocución por escrito, si ha de
dejar de vivir en las nubes, o de irse
por las ramas, si ha de llegar a algún
lado, si ha de liberarse de una jaula y
de todas las jaulas y posarse alguna
vez en La VazBrava cuando no en la
cima de la escultura de un volcán. e

Letras al margen

LATRAIC
ALDE

e

uando se habla de pecado, de inmedia
religiosa donde el significado de esta ~~·~ •..,n.,.,.
normas de orden moral, o bien del alejarníent
hombre del camino trazado por Dios según las escrituras. Es
·
cultura actuaL que aún permanece inmersa en el ámbito
cristianismo. No obstante, tanto en los textos bíblicos más remo
la lengua de los griegos antiguos, la palabra poseía una connotación U:h
menos religiosa, de transgresión moral, y más de responsabilidad con
mismo, con nuestra vocación o con nuestro destino, ya que signifi~,., ·
s6lo un simple fallo -al grado de que el término se usaba para ~
~
la flecha de un arquero, ¡xrr ejemplo, no babia dado en el blanco-~
afirmaba asimismo que esa "falla" era capaz de perJUdicar nuestro . _ ,~
grado de hundimos en la postración.
No estoy muy seguro de cuál de estas acepciones es a la que se refiere Hugo
Valdés en el título de su más reciente novela, Breve teoría del pecado, pues en el
interior de las páginas en ningún instante se menciona la palabra -lo que deja
un amplio margen de ambigüedad para su interpretación, enriqueciéndola de
antemano-; y aunque tampoco hay en ellas ni una sola alusión a cuestiones
religiosas, el relato narra una serie de situaciones y sucesos que muestran
el destino trunco, o desviado, de los personajes principales, así como sus
consecuentes frustraciones, depresiones, sufrimientos y soledades, lo que

�ESTAMOS, PUES, ANTE UNA MOYELA CUYA
PRIMERA TEMDEMCIA ES LA CRÍTICA MORAL,
MO OBSTANTE OUE A LO LARCO DE SU
DESARllOLLO ABORDA OTROS MUCHOS TEMAS
COM DIFEHMTES MIYELES DE IIOMDURA.
temporales para ofrecer una visión
completa, integral, de los hechos,
Breve teoria del pecado deja claro desde
el principio que nos hallamos ante
una historia casi exclusivamente
masculina, donde las acciones son
llevadas a cabo por hombres; pues,
aunque en ciertas escenas aparezcan
mujeres, éstas reducen su papel al de
simple decorado o, cuando más, a
actuar de detonantes para la reacción
delos varones. Una novela masculina,
con sus infaltables desplantes de
machismo, que en este caso no se
ejerce sobre el sexo femenino, sino
entre los mismos hombres que no
dejan de observarse, estudiarse y
competir entre sí. Quizá por ello no
resulta extraño que ya en las páginas
iniciales se hable de depredadores, de
máscaras rituales cotidianas y de los
tamaños necesarios para imponerse
sobre los otros y, de ser posible,
aplastarlos, igual que si se tratara del
comportamiento de los miembros de
una tribu que se interna en la selva a
cazar y a guerrear con otros (aunque
aquí la selva sea de concreto y se
ubique en una de las ciudades más
modernas de nuestro país).
Los tres protagonistas están
relacionados al trabajar en la
misma empresa, si bien en niveles
muy distintos: Mario Milmo es
el dueño, descendiente de una de
las familias más acaudaladas de
la urbe desde las postrimerías del
siglo XIX, empresario depredador

acostumbrado a ser obedecido sin
titubeos, a acrecentar su fortuna
arrebatándole las oportunidades
a sus competidores y a tratar a los
demás, sean quienes sean, como sus
subordinados; Patricio, consejero y
empleado de confianza de Milmo,
escritor en ciernes que abandonó
la vocación y cambió el rumbo de
su existencia por amor al dinero; y
Gilberto García, empleado medio de
la empresa, empeñoso y responsable,
atrapado en un matrimonio
infeliz con una mujer en extremo
dominante y voluntariosa. Con
este trio, Rugo Valdés reproduce,
a escala, el paisaje de las diversas
capas sociales de Monterrey y pone
en funcionamiento el engranaje de su
relato, que inicia con un acto común
en cualquier ámbito empresarial:
Mario Milmo, el dueño, le ordena a
Patricio que se encargue de correr a
Gilberto García de la empresa. Así,
el argumento parte de uno de los
sucesos más cotidianos, pero que
para la mayoría de la gente implica
una tragedia considerable: quedarse
sin trabajo de la noche a la mañana.
Tal vez se deba a esta situación
trágica inicial que Gilberto García
se convierta en el personaje más
interesante y acabado de los tres
protagonistas, pues su despido de la
empresa lo empuja hacia una huida
constante -de la oficina, de su casa
familiar, de su esposa, del barrio
y hasta de sí mismo- , mientras

54

que Mario Milmo, el empresario
que detenta el poder sobre vidas y
haciendas, permanece fiel a si mismo
durante el transcurso de las páginas,
y Patricio, aunque nos entere de
su vida y amores, actúa más como
una suerte de testigo analitico de
los acontecimientos que como un
ser que influye en ellos. A Gilberto
García lo vemos desde el principio
sometido por sus patrones y por su
mujer, que también es para él como
una patrona, para después dejarse
ir en una caida libre sin fin hasta
perderse en los oscuros meandros de
la locura y la degradación total
Sin dejar nunca de narrar, de
contarnos periplos por la ciudad
y pensamientos y recuerdos de los
personajes, Hugo Valdés profundiza
poco a poco en la caracterización de
los personajes, hasta dejarnos, en
el caso de Mario Milmo, un retrato
literario de tres dimensiones del
empresario regiomontano, siempre
con las uñas listas para arañar las
ganancias, haciendo uso de su
habitual derecho de pernada sobre
las empleadas más atractivas de
la empresa, ausente dia a dia de la
casa donde lo espera su "legitima
consorte", obediente, silenciosa
y ocupada en obras pías; con esa
mentalidad clara y precisa que
tan sólo se inclina hacia el dinero
y el ejercicio del poder. En el caso
de Patricio, el retrato se aboca a
mostrarnos la frustración artística
de un escritor inmerso en el mundo
de las empresas;frustración, aunque
un tanto paliada por el elevado
sueldo y la vida sin sobresaltos,
que se evidencia en la soledad del
personaje cuando, con un trago en
la mano, repasa su existencia como
si tratara de ubicar el momento

exacto en el que perdió el rumbo de
su destino. Yen el caso de Gilberto
García, los recursos literarios
y el talento verbal del autor se
enfocan en ilustrarnos sobre la
vida inútil y vacía de quienes, a
pesar de no situarse en el fondo
del espectro social, pertenecen
a la categoría de "los de abajo" y,
debido a su vulnerabilidad, pueden
ser arrollados por los de arriba en
cualquier instante.
Pero esta no es una novela
centrada tan sólo en los avatares de la
vida empresarial regiomontana.
Es más bien un relato que,
a la vez que desmenuza con
minuciosidad los modos y
las relaciones sociales de una
metrópolis posmoderna,
también captura su paisaje
urbano y humano capítulo a
capítulo, con el fin de presentar
al lector un fresco lleno de
claroscuros, de contrastes, de
matices, en los que se pueden
advertir los latidos de la ciudad,
sus evoluciones,su crecimiento
omnívoro, hasta dar fe de una
existencia colectiva que podría
desenvolverse en cualquier
parte del mundo. Es por ello
que Hugo Valdés, a través
de la mirada y la voz de Patricio,
hace un rápido repaso de la vida
cultural de Monterrey, ilustrando las
enormes dificultades que representa
dedicarse al arte y a la literatura en
un sitio donde nadie parece prestar
atención a otra cosa que no sea el
dinero, donde ser escritor, pintor,
músico o filósofo es casi un acto
heroico, y donde la mayoría de
los "tocados" por la vocación y
el talento deben dedicarse a otra
cosa para poder sobrevivir.

Novela psicológica también y
hasta cierto punto, Breve teoría del
pecado llega a su etapa culminante
cuando Gilberto García, tras haber
huido de casa para instalarse en un
motel de barrio, comienza a sufrir
alucinaciones, primero gozosas
-como al descubrir, según él, que
posee el poder de crear espacios de
silencio a su alrededor-, después
angustiantes, cuando comienza
a sufrir accesos de delirio de
persecución, de paranoia constante,
de psicosis, hasta concluir en

un quiebre mental que lleva al
personaje a enrolarse con un
grupo de teporochos del que, para
no detener su caída libre, al final
también es expulsado. Es en esta
paulatina descripción del proceso de
la locura donde el autor se nos revela
como un observador atento de la
naturaleza humana, es aquí donde
vemos su escalpelo entrar hasta el
fondo del espíritu del personaje sin
ningún reparo y sin ambages, para
guiarnos con mano firme por el

55

camino de los infiernos personales,
los infiernos más íntimos, que son
los del pensamiento.
llena de reflexiones existenciales,
de escenas que exponen de modo
descarnado la vida en una urbe
como Monterrey, de situaciones
humanas que sólo en apariencia
lucen cotidianas y normales pero
en el fondo son terribles y trágicas,
en fin, llena de esa crítica moral que
no califica sino tan sólo expone,
Breve teoria del pecado es una novela
donde Rugo Valdés pone en juego
su visión particular
de la vida actual, su
larga experiencia
como narrador y su
enorme versatilidad de
lenguaje, todo ello con
el propósito de lanzar
al aire una petición de
ayuda para rescatar
el humanismo cada
vez más escaso en el
mundo moderno, y
detectar dónde reside
ese pecado al que alude
en el título: si en el
abuso sobre los demás,
en la indiferencia
egoísta ante las
desgracias ajenas, en
la ambición desmedida, en el
desvío de los propios anhelos, en
la falta de fuerza para resistir las
adversidades, o en la traición al
propio destino. Al terminar de
recorrer sus páginas, acaso los
lectores lleguen a la conclusión
de que la esencia del pecado no
reside en una actitud, ni en un
acto concreto, sino en algo más
simple, automático y fatal: en el
hecho de haber nacido y existir
en la época contemporánea. e

�La materia no existe

errnino esta nota el
domingo 24 de marzo. La
tarde del jueves anterior, el
21, fui al local donde daba la sesión
semanal de nú taller de narrativa:
un grupo abierto que fluctuaba
entre los ocho y los quince
integrantes. Al llegar, los dueños me
confinnaron una noticia que ya me
habían anticipado dias antes: por
causas ajenas, como suele decirse,
a su voluntad, el local cerrará por
tiempo indefinido. Mi taller, al
menos de momento, se acababa
también.
Entonces me pareció significativo
porque el jueves pasado, si no me
equivoco, cumpli veinte años de dar
talleres.

T

Los talleres literarios son una
actividad extraña en México.
El oficio pertenece a la porción
más enrarecida del sector servicios,
ese que tiene que ver con las
mercancias intangibles, y dentro
del sector está en algún punto
impreciso que no se deja situar:
según quien mire, puede quedar
en el terreno del ocio, en el de
la educación o tal vez en el de la
cultura, que como categoria (ya
se sabe) da dolores de cabeza a
muchas personas por su inutilidad
aparente y su dificultad clartsima:
porque no les parece más que un
simbolo de estatus, y de hecho uno
rancio y equívoco.
Para colmo, la tradición de los
talleres, que es larga y diversa, está
muy mal documentada en este país:
la figura de JuanJosé Arreola, a cuyo
taller acudieron muchos autores que
después fueron famosos, se percibe
como la de un gran iniciador, pero

e AL■lllTO CNIMAL

56

57

no hay mucha conciencia ni aprecio
de sus continuadores. Los más
célebres (y son invisibles más allá del
pequeñísimo grupo de los aspirantes
a escritor, igual que el mismo
Arreola) son escritores de mucho
prestigio, como Daniel Sada o Rafael
Ramírez Heredia, que apartaban
un poco del tiempo que podrían
haber empleado en escribir para leer
y comentar los trabajos de otros.
Nunca se habla de los centenares
o tal vez miles de personas que se
dedican principalmente a enseñar
a escribir, una disciplina que exige
una serie amplia de conocimientos
y habilidades pedagógicas pero
no necesariamente grandes logros
literarios. Por pura estadística debe
haber en México un John Gardner:
alguien sin lustre como autor pero
capaz de enseñar la "escritura
creativa" de modo magistral, pero no
sabemos quién es.
Y del núsmo modo, tampoco
sabemos todos los usos, ni las
consecuencias, que puede tener
semejante enseñanza. Los escritores
profesionales ( o los que, por
lo menos, llegan a tener cierto
prestigio como tales, sea por altas
ventas o por tener el aprecio de las
élites literarias) suelen desdeñar
los talleres incluso si se formaron
en alguno de ellos, pues de este
modo su talento individual se
destaca más. A la vez, otros colegas
-casi siempre menos afortunados,
dedicados a subsistir en estratos
más bajos de la rarisima "República
de las Letras" mexicanadesprecian la idea núsma del taller
por considerar castrante cualquier
juicio sobre su trabajo, inadecuada
o indigna cualquier opinión ajena,
o más deseable el aura romántica

�-bohemia del siglo pasado, o del
antepasado- que todavía tiene la
escritura en solitario ("Aprende de
la vida", "Escribe con el corazón" y
otros lugares comunes).
En un país en el que el medio
literario se ha subordinado al poder
durante mucho tiempo, y en el que
los contrapesos que existen en otros
lugares -señaladamente el mercado
editorial- no tienen la fuerza
suficiente para que los escritores
en general puedan independizarse
del poder, el taller literario: el grupo
que se reúne a trabajar con textos
literarios con miras a su revisión
y mejoramiento, no sólo carece
de una dignidad que mereceria
como ayuda para la formación de
sus escritores, sino que tampoco
tiene el reconocimiento de su
segunda virtud: del hecho de que,
aun al margen de los estamentos o
mercados literarios, es una actividad
comunal que tiene sentido por sí
misma y con independencia de que
quienes la practican lleguen o no a
ser autores famosos.
Algo más de lo que nunca se
habla es de los descubrimientos que
pueden darse en un ambiente de
taller. De buen taller, por supuesto:
la mayoria son mediocres, como
es mediocre la mayoría de las
personas que practica cualquier
actividad humana. Pero aqui puedo,
al menos, dejar constancia de un
descubrimiento mio, luego de dos
décadas de haber aprendido otra
vez a leer, de haber descubierto (no
siempre a la primera) cómo lidiar al
mismo tiempo con las dificultades
del texto y con esa parcela peligrosa
de las relaciones humanas donde
habitan el ego y la inseguridad de
un artista. Me refiero al hecho que

la lectura atenta de los propios
textos es la de nuestro propio
pensamiento, de nuestros procesos
mentales, y por lo tanto leer en un
taller es (puede llegar a ser) leerse
con atención a uno mismo, con todo
lo profundo y lo indecible que puede
implicar idea semejante. Otros
han escrito de la conexión entre el
proceso creativo y lo profundo del
pensamiento: espero agregar algo
a esa discusión algún dia, desde el
salón donde discutimos cuentos y
capítulos de novela.
IHHf

El jueves pasado, luego del aviso
y de la última sesión normal de
mi taller, mí esposa me recogió
en su auto. Fuimos a casa y en
el camino discutimos qué hacer.
Probablemente buscaremos otra
sede, como en ocasiones anteriores,
pero hablamos también de cerrarlo,

58

por un tiempo o definitivamente.
Ella pensaba en los muchos años
y yo, con algo de amargura, en una
curiosa sensación (descubrimientos
aparte) de inmovilidad. Dar
talleres no es la mejor manera de
"progresar" en una cultura literaria
microscópica, clasista, obsesionada
con las apariencias.
Mi esposa me dice ahora que
una persona más expansiva, o
más arrogante, hubiera hecho
más alharaca respecto de cumplir
veinte años dando talleres
literarios: que en su antiguo
trabajo (ella fue funcionaría
durante algunos años en el
Instituto Nacional de Bellas Artes)
le tocó ver a más de un autor o
tallerista pedir homenajes para sí
mismo, con cargo al erario, en los
aniversarios de sus clases. Ninguno
de ellos se hubiera conformado con
escribir algo como este artículo. •

~
'11.'

.
1

/¡ ;r

1 {

/(

\.

i

��estarlo, muchas veces consumo mis propias cosas: mis
guiones, mis fotos, mi música. Si estoy escribiendo
un argumento y recuerdo un dibujo núo, lo busco y
lo observo. En este sentido me vuelvo un consumidor
para lograr encontrar inspiración."
El lápiz y el lapicero siempre han estado ahi.

,,ME DI CUENTA OUE UNA DE
LAS COI.Al OUE MÁS
ME CUITA El LO OUE 11
LOCli CON EL AliR:
LE DEI.Al CliN PARTE
DE LA EIECUCIÓN DEL
Dl■UIO Y LOClil CO•
IAI IMPREIIONANTEI."
I.L.ARRIACA

es que, además, para el artista sus personajes
son como gritos, como demonios que brotan y
lo poseen mientras los dibuja, y con respecto a
los cuales cada espectador puede formarse sus propias
interpretaciones e historias. "Hasta hace poco me di
cuenta de que en mi trabajo hay muchos rostros, que
parecen retratos, cuando generalmente creo que lo que
estoy haciendo es dibujar un paisaje. Aunque sean
rostros, son paisajes; en cuanto a forma soy paisajista
y siempre dibujo paisajes. Cuando dibujo una ceja
es igual que si estuviera dibujando la corteza de un
árbol o unas ramas. Si dibujo unos labios, es como si
dibujara nubes, o césped, o agua. Las formas de un
rostro también son montañas o nubes".
José Luis Arriaga se define como un observador.
"Mis vocaciones se desprenden de ahí. Por eso dibujo,
ilustro, tomo fotos, incluso hago música, pues se
observa también con el oído; fue por la observación
que me dispuse también a hacer cine." Entre 2009
y 2010 estudió en el Programa Internacional de

Y

Cinefotografía de la Facultad de Cine y Televisión de
la República Checa, en Praga (FAMU). Pero el cine
entró a su vida mucho antes, cuando empezó a dibujar.
"Desde niño, tenía como 3 o 4 años. El cine siempre
ha influido mucho en mi trabajo gráfico. Uno de los
primeros dibujos que me tomé con seriedad al hacerlo,
a los 7 años, fue inspirado por las películas 2001 A Space
Odissey y 2010. Recuerdo que dibujé la nave espacial
'Discovery' porque me había fascinado su forma.
Después dibujé paisajes pues 2010 termina con un
paisaje."
Aunque su obra como ilustrador ha pasado por
varias etapas, últimamente dibuja para imponerse
una disciplina y producir pragmáticamente. "Ya
no existen las musas, ya no existe en nú ese debate
sobre la inspiración divina contra el talento basado
en la constancia. Siento que debe existir una
retroalimentación con la propia creación. Es ahí donde
el artista se vuelve un consumidor. En mi caso, si no
me siento inspirado y necesito consumir algo para

62

Nunca estudió dibujo, a excepción de
un curso de verano cuando era niño
y un par de clases de dibujo técnico
en preparatoria. José Luis Arriaga es
un artista autodidacta. "Con el lápiz
siempre traté de tener un trazo muy
limpio, sobre todo al rellenar áreas que
tuvieran color uniforme; este interés
surgió a partir del dibujo sobre 2001 A
Space Odissey, sobre el cual mi padre me
dijo que no estaba bien, pues el 'espacio'
no se veía parejo. Luego descubrí que
el lápiz o grafito no es completamente
negro. Al trabajar con tinta, tratando
de lograr más color, rompí con el orden
y empecé a manchar los dibujos a
propósito, empecé a jugar con eso. Me
di cuenta que una de las cosas que más
me gusta es lo que se logra con el azar:
le dejas gran parte de la ejecución del
dibujo y logras cosas impresionantes.
El azar es un gran artista. Básicamente
dejas que las figuras vayan naciendo de
lo que está ocurriendo en el momento.
Se lo dejas a las fuerzas fisicas naturales,
al ruido, al humor, al enojo o a la

~

63

felicidad. Últimamente, si mancho la hoja al principio
con unas gotas de tinta y esa mancha me llama la
atención, sobre esa figura empiezo a dibujar. En ese
sentido casi todas mis piezas actuales son una especie
de documento".
Y es que efectivamente se trata de "esculpir en
el tiempo" como dice Andrei Tarkovsky, uno de
los cineastas que más ha influido en la obra gráfica

�~

~

_-::::,":.
:::;__--

~

-

--

~

~--

de José Luis Arriaga. También lo han hecho James
Cameron, Kevin Eastman, Kieslowski, Bouguereau
e Irving Penn.
"Ya de joven conocí la obra de David
Mazzucchelli, quien realizaba el único cómic
que me llamaba verdaderamente la atención en
ese momento (después me metí mucho en eso de
los cómics gracias a James O'Barr y al anime; creo
que culminé con Lee O'Malley y a partir de ahí he
regresado a las novelas gráficas con frecuencia). Pero
es Gottfried Helnwein, un gran artista de portadas
de discos de los ochenta, quien definitivamente se ha
convertido en mi modelo a seguir."

,,EMPIEZAS A DIBUIAR Y YA El•
TÁS ABSORBIENDO LA OBRA
DESDE EL PRIMER TRAZO, LA
PRIMERA MAMCNA. ANTES
DE OUE LA OBRA ESTÉ TERMI ■
,,.

MADA TU TE COMYIERTES EN
SU PRIMER ESPECTADOR"
l. L. ARRIA.CA

Además de observador,José Luis Arriaga dice de sí
mismo: "Soy como una antena". Para él, el dibujo es un
lazo de retroalimentación continuo, antes que nada, con
uno mismo. "Empiezas a dibujar y ya estás absorbiendo la
obra desde el primer trazo, la primera mancha. Antes de
que la obra esté terminada tú te conviertes en su primer
espectador. Es un proceso veloz que se repite con cada
pincelada o trazo."
La combinación de colores rojo, negro y blanco es
distintiva en sus ilustraciones. El rojo, sobre todo, es
usado tanto para iluminar a los personajes como para
contextualizarlos. Pero existe, además, un elemento
muy particular en sus creaciones: "Creo que pocos lo
han notado, pero está en casi toda mi producción desde
hace tres o cuatro años. Sucedió casi accidentalmente yla
historia es incluso bastante obvia: se me escurrió tinta e
inconscientemente traté de secarla con el dedo, presioné
y en una orilla se quedó la marca. Usar mi huella me sirve
para cubrir grandes áreas del dibujo y al mismo tiempo
finno y dejo una marca especial, una textura interesante.
Ycomo hasta la fecha no sé cómo finnar,me gustó ese sello
distintivo."
Su huella digital aparece entre los rojos, negros y
blancos; entre los rostros~paisajes que gritan desde el
papel •

64

�SAS
~

IUAREI
llamar al pan d pany que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyoy darle al sutiío
y al breve paraíso y al infim10
y al cuerpo y al minuto lo que pidt71;

describe los
oficios del
hombre

Octavio Pa:::, ~1.a vida sencilla"

e MICUIL COYilRU■IAI

e

uando Saskia Juárez busca describir "los
oficios del hombre", acude al muro frontal de
una escuela preparatoria que en sus inicios
fuera la sede de varios talleres técnicos: allá por 1930 a
este centro educativo se le designa llanamente como
Escuela Industrial "Álvaro Obregón". Los cursos que
en ese lugar se impartían capacitaron a los primeros
maestros mecamcos, mecánicos automotrices,
carroceros, electricistas, ebanistas, fundidores y
modelistas. Obviamente, al paso de los años, la
complejidad del universo tecnológico se fue infiltrando
en cada uno de los galerones y corredores de la que
habría de consolidarse como una de las dependencias
más acreditadas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León: la Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica "Álvaro Obregón". Ya no bastaría forjar en ella
a los operarios de los oficios tradicionales: también
sería posible que este alumnado pudiera continuar su
capacitación universitaria en las facultades del área
correspondiente a las ingenierías y a las ciencias exactas.
El somero repaso del parágrafo anterior queda
evidenciado en el gran mural donde Saskia mata dos
pájaros de un tiro: homenajea tanto a la escuela que

acoge su arte como al mundo donde se manifiesta el
hábil manejo de las técnicas ancestrales y modernas
con que el hombre domina a la materia... y al fuego.
Especialmente al fuego.
Expresada la frase anterior, nos vemos obligados a
repasar algunos pasajes donde se configura el relato
que nos entrega el sentido profundo de uno de los
elementos primigenios más fascinantes -asi lo han
considerado una y otra vez los más sutiles artistas y
pensadores de la llamada cultura occidental.
En algún momento de la mitologia griega se dio el
desplazamiento de una deidad por otra, muy conveniente
al vaivén de la historia que acaba inficionándolo todo. El
caso es que Prometeo, un titán o gigante, "es el benefactor
de la humanidad por excelencia: según una tradición,
Prometeo es quien crea a los hombres, modelándolos
con arcilla; [...] él es quien roba el fuego del Olimpo para
entregárselo a los mortales y, por último, él enseña a su
hijo Deucalión a construir una enorme arca con la que
pueda salvar al género humano del diluvio enviado por
Zeus." Pero el mayor de los dioses helenos no puede
aceptar el brio del titán que lo reta sucesivamente con
sus iniciativas henchidas de audacia. Lo castiga pues,

66

..1
1

:
~
■

1

:

1

'1
;

I

"en el monte Cáucaso, donde todas las mañanas un águila
le roia el lúgado, que volvia a crecer durante la noche".
El terrible suplicio cesa cuando Heracles -o Hércules
según la denominación romana- le asesta afiladas flechas
al ave de durisimo pico y logra de ese modo la liberación
del cautivo. El antecedente de la inmortalidad ganada
por Prometeo proviene de la calidad de los proyectiles
utilizados por el semidiós Heracles que, al parecer
accidentalmente, hiere con sus venablos al centauro
Quirón. Luego, al no poder sanar, éste renuncia a su
inmortalidad cediéndosela a Prometeo.
Pero el encuentro capital entre el creador de los
humanos con Hefestos, dios de la fragua, se da en el
Cáucaso. Allí, donde el titán retador de la máxima
autoridad divina fuera encadenado por haberles entregado
el fuego a los mortales. Hefestos, al fin hijo de Hera y
Zeus, habria de participar en el castigo de Prometeo

67

apoyando a su padre. ¿Cómo? Fabricando las cadenas
con que seria aprisionado el titán rebelde. Y según
cierta leyenda, entonces la rivalidad de estos personajes
pudo acrecentarse: se supone que Prometeo "fue
originariamente un dios griego del fuego [...] desplazado
al rango inferior de simple héroe al ser introducido el
culto de Hefestos, de procedencia oriental". Porque,
como bien es sabido, tanto el "milagro griego" como
algunos de los dioses del Olimpo no son precisamente
hechuras y creaturas nativas. Más bien fueron
importados desde el exterior. Los dioses griegos no son
entonces "puros": su mixtura es indudable.
Yes ese fuego robado por Prometeo, bendición del
hombre antiguo y aún del hombre contemporáneo, el
que figura de manera preeminente en el mural llamado
Los oficios del hombre con gran precisión. Porque sin duda,
al no adjetivar esos quehaceres, Saskia de manera

�EM
EL SÓLIDO ,,LIENZO"
CAnUHDO EM PORCELAMATO,
MUESTRA PINTORA NOS SEPARA
LOS OFICIOS Y LOS OFICIANTES
,,TRADICIONALES" DE LOS
,nuALES" o ,,MODERNOS".
SE YALE PARA ELLO MO DE UNA
LÍMli RliL O IMACIMARIA:
UTILIZA EL EDIFICIO MATRIZ DE
LA ,,ÁLYilO O■RECÓM".
implicita les otorga la calidad de originarios u
originales. La intervención del fuego es entonces
capital. Con él despega el ser humano: incrementa su
dominio de la materia al sumarlo a la luz proveniente
de Helios, dios identificado con el astro radiante y
que antecediera al protagonismo ulterior de Apolo,
adalid de la belleza y la claridad meridiana. El
fuego aliado del herrero en la fragua. El fuego que
todo lo reblandece en los crisoles. El fuego latente
y encapsulado en cilindros. El fuego como mero
espíritu o aliento que impulsa la laboriosidad del
artesano y del maquinista de innumerables rostros ...
En el sólido ulienzo" capturado en porcelanato,
nuestra pintora nos separa los oficios y los oficiantes
utradicionales" de los uactuales" o umodernos".
Se vale para ello no de una línea real o imaginaria:
utiliza el edificio matriz de la UÁlvaro Obregón".
Nada menos. La justicia que el arte de Saskia le
extiende a esta construcción del primer tercio del
siglo pasado, refleja con suficiencia la exterioridad
de la monumental escuela e incluso su interioridad.
La fachada de cantera artificial muestra
ornamentación de tendencia goticista,
caracterizada por remates ojivales en pretiles,
ventanas y acceso. Un antevestíbulo da paso al
vestíbulo de proporciones monumentales y doble
altura, donde destacan los acabados en mármol,
granito y hierro, y columnas de capitel art déco

con influencia egipcia que sostienen la cubierta
adornada con un gran vitral a modo de plafón,
obra de Roberto Montenegro. Otro elemento
sobresaliente de este vestíbulo es la escalera que
arranca en la parte central para encontrarse con un
muro con vitrales y se divide hacia dos lados para
llegar a un claustro superior. En el descanso de la
escalera hay un busto de Alvaro Obregón apoyado
en un pedestal de estilo art dtco. En el resto de los
interiores de la escuela la ornamentación es escasa
y de carácter utilitarista.

En la parte superior del mural advertimos
oficios e instrumentos uactualizados" según la vida
productiva de nuestros días: sartenes y filipinas,
un avión, un microscopio, una computadora,
un automóvil del año (en lugar del emblemático
ucomando" amarillo, especie de jeep de gran calado
que transportaba a los alumnos del medio siglo
pasado y que al unísono les permitía, dada su
longevidad, practicar como mecánicos un día
sí y otro también). Galeras, naves industriales,
chimeneas, almacenes y otras elevaciones aparecen
uen el más arriba", para rendirle honores a la ciudad
de pujanza industrial que fuera nuestra ciudad
durante el despegue de la uAlvaro Obregón". Y uen
el más~más arriba", las espléndidas montañas de
Monterrey que Saskia Juárez no ha cejado de pintar
una y mil veces.
Y vaya que con este trabajo de gran despliegue,
Saskia le ofrenda a su Alma Mater y al pródigo
paisaje norteño una creación de innegable valía:
la que brota del fuego del arte sin oscurecerse ni
mellarse.•

Referencias
Casas, Juan Manuel; Covarrubias Mijares, Rosana y Mayela Peza,
Edna (2012). "Escuela industrial Alvaro Obregón", en Concreto y
efímero. Catálogo de arquitectura civil de MontcrreylJ910-1960. Primera
Ed. Monterrey: Consejo para la Cultura ylas Artes de Nuevo León.
214-215 pp.
Falcón Martlnez, Constantino; Fernándcz-Galiano Emilio y López
Melero, Raquel {1989). Diccionario de mitología clásica, l 2. Prólogo
de Manuel Fernández Galiana. Primera reimpresión. México:
Alianza Editorial.
Graves, Robert (2006). Los mitos griegos, l II. Traducción de Esther
Gómez Parro. Cuarta reimpresión. Madrid: Alianza Editorial.

68

�■O RACIO CAITILLAMOI MOYA ( ■CM)I
hijo de la patrona porque la familia la maltrata,
Creo que en mi escritura hay dos niveles. Un nivel
que es motivo universal, esto está permeado por
de carácter personal, de circunstancias históricas
una proposición de clase si lo vemos desde una
que me tocó vivir, y el otro es un nivel más familiar,
perspectiva marxista. Pero uno tiene que tener
de circunstancias familiares. Con respecto al primer
mucho cuidado con la política, no porque eso
nivel, aunque a mí no me interesara la realidad
suceda en un marco sumamente politizado sino,
politica o no me interesara el acontecer histórico,
porque en este caso, la política no es su motivo.
el hecho de haberme formado y de haber llegado
Pero una novela principalmente política expresa
a mi edad adulta al mismo tiempo que se iniciaba
el problema del poder. La política es su motivo.
una guerra civil en el país donde yo vivía, me marcó
En mi caso, lo político esta presente siempre, pero
profundamente.
eso no es el motivo esencial. En Desmoronamiento
Una guerra civil es una situación de la que
lo político esta ahí, pero el motivo es la tensión de
uno no se puede sustraer, porque envuelve a
madre e hija. En otra novela anterior, La diáspora, un
todos los factores de la sociedad, especialmente
grupo de jóvenes entra a la guerrilla y allí descubre
a las instituciones. Y eso implica también la
que todo aquello está podrido. Allí hay un debate
institución familiar. Y yo estoy marcado por
politico, de hecho, es mi novela más política, pero
todo eso, porque el hecho histórico de la guerra
al mismo tiempo es el conflicto de las personas
sucedió en el preciso momento en el que yo me
que de repente ponen todos sus ideales en un
estaba formando. En segundo lugar, el asunto no
proyecto que está cimentado en valores falsos.
se trataba de un problema
La ventaja moral que
si mplemente politico.
tenían como su bandera
,,MIi RELATOS MO OUIEREM no tiene correspondencia
El problema es que la
gente se estaba matando
SER POLÍTICOS, PERO IOM con un aval ético y menos
y uno no podía escaparse
aún moral. Esos jóvenes
POLÍTICOS."
de esa realidad. Aunque
descubren allí que también
mi familia no estuviera
N. CASTELLANOS MOYA
los podían matar. En
metida directamente en
principio, nunca lo pensé
la política. Por ejemplo,
así, sino que esas historias
algunos miembros de la familia de mi madre si
entran de manera inconsciente. Es como cuando
habían estado implicados en ella y eso había tenido
terminé mi primer libro de cuentos; lo escribí pero
consecuencias adversas. Eso ha hecho que mi
en realidad yo me creía poeta. Empecé a escribir
literatura esté marcada profundamente por hechos
poesía, pero después quemé casi todos mis poemas.
de tipo político.

CI: ¿~ué leías en tu etapa deformación?

CRECORY IAM ■RAMO (CI): El fondo de la
violencia política te atañe directamente, pero ¿hasta
qué punto dejaste que ése fuera el tema que marcara
principalmente las motivaciones de tus primeros relatos y
novelas?
■CM 1 Es que eso nunca lo pensé; eso me tocaba
de cerca, y si lo hubiera pensado quizá habría
evitado que ese fuese el tema principal de mis
narraciones. Mis relatos no quieren ser políticos,
pero son políticos. Aunque sean historias muy
intimas, como el de una sirvienta que mata al

71

■CM I

Como te dije, arranqué como poeta. Leí
a Walt Whitman, luego leí a Saint,John Perse,
un poeta que me marcó mucho; luego a un trio
de poetas italianos extraordinarios, Ungaretti,
Quasimodo, Montale. En los comienzos, tengo
consciencia de que me gustaba escribir, pero no me
planteaba ser escritor. Paradójicamente, comencé
a leer a Roque Dalton como narrador. Para mí él
era el modelo de escritor, un hombre de acción que
todos admiraban no sólo por las circunstancias de
su muerte, o de haber sido guerrillero, sino porque

�cuando leíamos su obra leíamos a un mito, era el
escritor, el poeta en la montaña.

CI: Su vida y su muerte, las circunstancias oscuras de
este hecho... Tú has dedicado un cuento a ese aspecto en
particular, "Poema de amor", que narra los escenarios de la
muerte de Roque Dalton.
NCM1 Sí, ese es un caso soterrado. Roque fue
asesinado, y aunque ha habido acercamientos a
ese hecho desde el ensayo, todavía hace falta la
biografía. Es una personalidad muy rica y tuvo
una vida llena de aventuras; una trayectoria de
situaciones extremas, sin duda, una vida muy
atractiva. Yo hago unas aseveraciones desde la
ficción, pero hace falta una investigación a fondo.
Algunas de las personas que participaron en ese
hecho todavía están vivas, serían una fuente de
información para esclarecer los hechos.

,
1

CI: "Poema de amor" es un diálogo con Roque Dalton
desde la poesía...
NCM: Sí, porque Roque nunca dejó de ser poeta,
él afirmaba que había llegado a la revolución por la
vía de la poesía, y eso es muy importante, porque se
trata de una persona que más allá de sus pasiones
políticas, su verdadera pasión era la poesía. Y esa
pasión fue la que lo mató. Porque llevó esa pasión a
unos terrenos donde no era valorada. Un tipo con
una pasión poética en medio de una conspiración
política siempre termina asesinado.

CI: Tu novela Tirana memoria se ocupa de reconstruir
ficcionalmente hechos del pasado salvadoreño, de los
años cuarenta; de alguna manera refleja condiciones de
la actualidad política de América Latina: conspiraciones,
golpes de Estado, un hombre fuerte en el poder, grupos de
aduladores. Parecieran hechos noticiosos del presente.
NCM: También allí hay dos niveles de interés. Un
nivel histórico, la historia de El Salvador del siglo
XX. El Salvador no había tenido un dictador que
mandara doce años. Había regímenes militares,
cúpulas militares que intercambiaban gobernantes
cada cinco años, pero no había dictadores.
Entonces llegó un dictador enérgico que condujo
el país desde 1931 hasta 1944. Duró doce años y
los salvadoreños quedaron curados. Este dictador
cayó, pero no hubo cambio de régimen. Cayó la
forma de ejercer el poder que tuvo este militar, y
después siguieron gobernando otros millares. Es la
primera vez que en El Salvador se da el fenómeno
de que las clases dominantes se involucren en el
derrocamiento de un régimen que ellos mismos
habían apoyado, y que al mismo tiempo se logre
una forma de unidad nacional. Nunca hubo otro
movimiento de unidad nacional contra el gobierno,
como ése de 1944. Y gracias a este movimiento
de unidad nacional se logra botar por medios
pacíficos a un gobierno nefasto que había sido
escogido y sostenido por los militares. Es uno
de los pocos momentos en el que falla el recurso
de las armas y lo que funciona es el recurso de lo
político. Fue un recurso casi gandhiano, el país se
paralizó; todo el mundo se quedó en su casa.

CI: ffntonces crees que era previsible ese final?
NCM: Lamentablemente, así fue. No fue el primero
ni será el último. La poesía requiere un cierto nivel
de ingenuidad y de bondad. Ambos rasgos eran
evidentes en el caso de Roque. No porque él haya
sido un tonto, no; sino porque la política necesita de
mucha capacidad de manipulación, de traición. El
hombre que no tiene una profunda capacidad
de impostación, de traición, es un mal político.
Un poeta acostumbrado a ser transparente, a
confesarse en su poesía era un blanco demasiado
evidente. Y pagó las consecuencias.

CI: En Tirana memoria ese hecho aparece como en un
suspenso, luego se reconstruye desde la evocación de un
narrador no representado en la historia, ipor eso no se
nombra?
NCM: No se nombra porque no habría que darle la
importancia que en la novela no tiene. El personaje
es importante históricamente, pero no para la
novela. No interesaba en particular el fenómeno
político de la conspiración, no quería escribir
una novela sobre la conspiración sino resaltar el
prototipo femenino que representa Haydée frente

72

texto escrito de apenas página y media donde
a su marido Pericles Aragón. Entonces el énfasis
cuenta lo que pasó con los prófugos.
está puesto en esos personajes. Principalmente,
en el carácter femenino, el cual asumí como un
CI: lPor qué el título de Tirana memoria?
reto profesional puesto que como escritor yo no
había desarrollado un carácter femenino con la
NCM: Ese título se me vino a la mente mucho
fuerza y el énfasis que puse en Haydée; un carácter
antes de escribir toda la saga de la familia Aragón.
conservador, prudente, católico. Ese era el reto, en
Ya lo tenía previsto cuando terminé la novela
la novela desarrollé un tipo de carácter opuesto
titulada Donde no estén ustedes. En el último capítulo
a lo que representan mis valores. Es decir, otros
de
esta novela, hay un personaje que es un hombre
valores que yo había destacado en mis personajes,
salvadoreño, muy rico. Este hombre tiene una
que son farsantes, desquiciados, hipócritas, más
relación de amor-odio, lealtad-traición con el
cercanos a la realidad que me ha tocado vivir. Ese
principal miembro de la familia Aragón que yo
es un nivel de interés.
desarrollo allí, _que es Alberto Aragón. Cuando este
El otro nivel es un poco más familiar porque
personaje está recapitulando los elementos sobre
varias personas de mi familia estuvieron cerca.
la vida de Alberto Aragón, al final, en el epílogo
Sobre todo con respecto al golpe, y me tocó vivir
de la novela, dice que la memoria es una tirana
de cerca las consecuencias de algunas de esas
implacable. Está contando lo que han compartido.
historias familiares, aunque ya los personajes
Hay de por medio un asunto de traición, pues aquel
habían muerto. Supe de cómo operaron esos
hombre se ha acostado con su mujer, la hija es de
mecanismos políticos. Mi padre participó en el
Alberto y no de él. Sin embargo, más allá de las
golpe de Estado y eso significó una condena a
traiciones, hay otros hechos significativos,
muerte. Yo no supe cómo escapó de esa. Mi padre
pues también se iniciaron juntos en una
tuvo que ir a la embajada americana en compañía
aventura contra el gobierno militar y han
de otro tipo a llevar una carta. Él era un hombre
compartido muchas cosas en la vida.
que tenía mucha facilidad para entablar amistad
Pero todo esto es ya producto de la
con la gente y tiene que llevar un telegrama del
ficción.
jefe de la conspiración, pero el embajador no los
Cuando fui con los editores me
puede recibir y mientras estaba en la antesala
dijeron que era un gran título,
de la embajada, llegó uno de los jefes golpistas a
pero que parecía más el título de
refugiarse porque el golpe había sido derrotado.
un libro de historia y esto era
A este militar lo dejan preso junto con el tipo
una novela. Entonces le cambié
que había acompañado a mi padre. Él era civil
el título, finalmente se tituló
y tenía dos hermanos militares que luego son
Donde no estén ustedes, y sucede
fusilados. Eran los hermanos Gavidia. Este tipo
en los noventa. Pero me guardé
se salvó porque era civil. Y eso le permite contar
"Tirana memoria" porque yo
su testimonio veinte años después. Mi padre
pensaba seguir escribiendo
logró fugarse, gracias a uno de los agregados de
la historia de esta familia, la
la embajada con quien salió casi sin ser percibido.
saga de la familia Aragón y de
Pero estos detalles los descubrí después de haber
la guerra civil salvadoreña.
escrito la novela.
Entonces el relato cuenta la historia de los
CI: Entonces, cuando
prófugos y está basado en el testimonio de un
comenzaste construir la historia
primo hermano de mi padre. En la novela es el
de Alberto Aragón, ya tenías
capitán Jimmy quien toma la unidad de aviación.
resuelto lo que para muchos
Él me contó algunas anécdotas, pero lo que utilicé
escritores es un enigma.
realmente para la novela fue su testimonio, un

73

�■CM1 Ya tenía el título de

Tirana memoria. Quería

contar el pasado de Alberto Aragón y a partir de
allí lo que pasó en 1944. Y desarrollar la historia
del padre de Alberto Aragón, que es un personaje
que apenas se insinúa en Donde no estén ustedes. Y esa
insinuación tiene que ver con el suicidio de este
hombre. Alberto Aragón recuerda cómo su padre
se había matado y está frente a la circunstancia
de que a él también pronto le tocará morir. La
novela es el relato del adolescente, Betico, que
está tomando conciencia de lo politico, es un niño
mimado que tiene la oportunidad de vivir de una
manera intensa los importantes hechos históricos
que están tocando de cerca a su familia.

CII El título de otra de tus novelas que llama mucho la
atención es El asco. Tomás Bernhard en El Salvador.
i~ué hace Thomas Bernhard en El Salvador?

CI: Tocando otro aspecto de tu oficio de escritor, icómo es tu
relación con el periodismo?
■CM1 También es una relación de amor~odio. Hay

una fuerte relación de amor~odio entre la literatura
y el periodismo. La parte positiva tiene que ver con
la curiosidad ante la realidad. Un periodista debe
tener un extremo sentido del olfato. Y ese sentido
del olfato de alguna manera ayuda a la literatura,
porque te permite ver en detalle los entresijos que
regularmente no se ven. Lo que tiene que ver con el
odio, se relaciona estrictamente con el manejo del
tiempo. El periodismo es un oficio asesino. No te da
tiempo para nada. Es que yo nunca he podido ser
periodista y escritor al mismo tiempo. Eso estaría
bien para un héroe. Aunque viéndolo bien, ni aún
así. Por ejemplo, John Wayne no podía actuar y

■ CM: El ridículo. Yo me divertí mucho

escribiendo esta novela. La escribí en un mes. Es
una novela breve y lo que me propuse desde el
principio fue hacer un ejercicio de estilo; imitar
el estilo de Thomas Bernhard. Meterlo en El
Salvador. Escribir esta novela fue una liberación ,
fue lúdico, me reí mucho y además experimenté
el placer de imitar, de estar consciente de que te
burlas del escritor que estás imitando, porque esta
novela tiene un componente político y sexual que
no tienen las novelas de Bernhard. Yo lo subvertí.

CII Esa novela ha generado disgustos, aversiones.
■CM1

Es que la novela habla mal del país. Es un
libro que generaría problemas en cualquier país
donde se escribiese. Es un libro maldito. Es un
libro resentido.

Cl1 iY fue escrito desde el resentimiento?
■CM: Fue una liberación, está escrito desde

la derrota y desde el resentimiento, que son
las únicas perspectivas desde las que se puede
escribir un libro así.

74

comer chicle al mismo tiempo porque
tropezaba. Aunque era un tipo de
héroe. Esto es en mi caso personal,
no podría generalizar. Por eso, el
periodismo para mi siempre tiene su
lado ingrato, el que no me deja tiempo
para hacer otras cosas. Por eso fue que
en 2004, cuando entré al programa
de "Ciudad refugio", abandoné por
completo el periodismo, y haré todo lo
posible para no tener que regresar. Es
una broma, si tuviera alguna necesidad
porque se me secara la vena literaria,
pues tendría que volver al periodismo.
En mi país hay un dicho que cita
Roque Dalton en Historias prohibidas de
Pulgarcito: "La que es puta, vuelve".

Mesoamérica. Así lo
siento. Otros dirán
LA CAPITAL DE CEN• que es Miami. Los que
estaban vinculados
TROAMÉRICA ES LA CIU•
con la United Fruit
DAD DE MÉXICO. NO
Company tal vez
ESTOY 11.ABLAMDO DE
pensaban que era
FRONTERAS
LEC.ALIS Nueva Orleans, sobre
todo los de Honduras.
SINO DE OUE LAS CAPI•
Pero hay algo más,
yo escribí la mayor
TALES DE AOUEU.OS
parte de mis libros en
PAÍSES EffÁM ASOCIA•
la Ciudad de México.
Mi primer exilio lo vivi
DAS A UNA MffRÓNLI
allí, y duró 10 años. Para
COMO LA CIUDAD DE
mi estar en México es
MÉXICO, DONDE UNO
como estar en casa.
Pero cada ciudad ha
PUEDE
SENTIRSE
sido una experiencia
CI: Por otra parte, me gustaría preguntarte
EN
CAPITAL
UNA
diferente. Por ejemplo,
acerca de tu relación como escritor con las
cuando fui a Alemania,
ciudades donde has vivido. Por ejemplo, la
DEL MUNDO."
entré a un programa
Ciudad de México, Barcelona, Fra,1kfurt,
N.
CASTELLANOS
MOYA
llamado
"Ciudad
Tokio; ciudades donde has pasado largas
refugio", auspiciado
temporadas o han marcado de alguna manera
por la Feria del Libro
tu obra literaria.
de Frankfurt. En esa ocasión en el programa estaba
■CMI Las ciudades son tan distintas y mis relaciones
yo solo. Este es un programa que apoya a escritores
con ellas son muy particulares. Por ejemplo, con
que tienen problemas políticos en su país o en lugar
la Ciudad de México tengo una relación especial, y
donde están viviendo, y otorga una beca durante dos
tengo un punto de vista que no comparten muchos
años para que el autor se dedique a escribir. Sólo a
de los intelectuales centroamericanos. Yo considero
escribir, no te obligan a aprender el alemán, menos
que la capital de Centroamérica es la Ciudad de
mal, porque si te obligaran a aprender la lengua no
te daría tiempo de escribir. Pero esa fue la primera
México. No estoy hablando de fronteras legales sino
de que las capitales de aquellos países están asociadas
experiencia que me permitió diferenciar no sólo la
lengua sino la cultura. Además me permitió moverme
a una metrópoli como la Ciudad de México, donde
por Europa con mucha facilidad; era la ventaja
uno puede sentirse en una capital del mundo. Por
de estar en el corazón financiero de Europa. Ese
eso, cuando llegué de San Salvador a la Ciudad de
alejamiento me permitió escribir, y también tener
México, sentí que estaba llegando a la capital de
una visión más o menos global de lo que pasaba
mi país. Es lo que debe experimentar un llanero
en Europa. También me permitió situarme como
cuando llega a Caracas. Se habla el mismo idioma,
latinoamericano, corno centroamericano. Antes había
se come lo mismo, hay una misma tensión histórica.
vivido un tiempo en España, y la experiencia no se me
Allí nunca me he sentido extranjero, sólo he tenido
hizo tan diferente, yo caminaba por Madrid y todo
la sensación del provinciano, corno quien viene de
me era familiar. Aunque no me sentí en casa; es que
Yucatán, de Quintana Roo. La diferencia la hacen
los españoles tampoco se esmeran mucho en hacerlo
algunos trámites, tener un pasaporte, ir a migración.
sentir a uno en casa. Uno aprende a pedir las cosas
En términos culturales, México es la capital de

CONSIDERO OUE

75

�casi a gritos, aprende a no dar las gracias, a no pedir
las cosas por favor.
En Estados Unidos me tocó vivir en una ciudad
mediana, vieja y decadente. Esa ciudad fue un imperio
acerero. Entré por la puerta lateral al imperio, muy
distinto hubiese sido vivir en Nueva York, los Ángeles
o Chicago, sin que aquello hubiera significado estar
perdido en un pueblito del medio oeste. Tokio fue muy
interesante. Tokio me exigía otro ordenamiento, otra
energía mental. Ahora sí era verdad que estaba lejos de
Centroamérica. Por ejemplo, allí recibí un documento,
un dossier sobre los torturados en El Salvador y lo
comencé a leer, pero me pareció una experiencia tan
lejana, era como si estuviera leyendo poesía japonesa
del siglo XIII. Aunque hay algo de mi que todaVÍa se
duele ante eso, siento que todo transcurre muy lejos.

CI: ¿~ué esperas para Centroamérica, países que
parecieran consumidos por el dolor, la incertidumbre, la
desesperanza?
■ CM1 Pues no espero mucho. El patrón de

América latina no deja ver más que frustración
política. Como lo pensaba lezama lima. los
países que antes concentraban más fuerza en su
producción material y en su producción espiritual,
ahora consumen más su producción material y
su producción espiritual en el desgaste político.
la mayor parte de los países latinoamericanos
ha desmejorado sus indicadores económicos
y de bienestar social, y lo que los une es que
muchos términos de la política están volcados
hacia la confrontación. Que no es sólo asunto del
neoliberalismo, del populismo, del nacionalismo.
Los latinoamericanos tenemos la gran virtud
de poner la plasta en términos políticos y no sé
por qué. No soy un filósofo de la historia, pero

no salimos de ahí, el problema es porque a nadie
le interesan las instituciones, y si no son fuertes
las instituciones no se crean mecanismos fuertes
de convivencia. Donde existe la formalidad que
procura la institución y las reglas se cumplen, se
crean mejores mecanismos de convivencia.

CI: Y en ese contexto, ¿qué les queda a los escritores?
■CM1 Seguir haciendo literatura, a los escritores

no nos queda resolver problemas que no pueden
o no quieren resolver los políticos. Lo que tú
sientes y expresas como escritor responde a otros
mundos que no tienen que ver con lo que piensan
las élites políticas. Hay una gran disociación. Hay
como una relación pendular. Durante los años 60,
70 y 80 los escritores estaban más pendientes y
vinculados al mundo político. los escritores de
los años 90 y de la primera década del siglo XXI
están disociados en buena medida de la política.
las nuevas generaciones se van a estudiar a los
nazis, a escribir sobre Federico II o los crímenes en
Londres, si es una realidad que les interesa. Todo
es un discurso, a veces muy neurótico. la relación
pendular no tiene que ver sólo con el sentido de
responsabilidad política que impuso, por ejemplo,
el marxismo con la revolución cubana, sino que
existe una gran diferencia entre el escritor que
olfatea y se confronta con su época y el escritor
como militante político, eso es otro tema. Absurdo
por demás, un escritor comprometido era el que
expresaba la línea de un partido político. Hoy en
día eso no tiene sentido. Es como escribir ahora
una novela sobre la Segunda Guerra Mundial
teniendo tan cerca la experiencia de la guerra del
narcotráfico en México. •

76

�CULTIVAR EL GÉNERO DE VARIA
INVENCIÓN ES ADENTRARSE
EN UNA ZONA DONDE PROSA Y
POESÍA CONVERGEN, TERRENO
PROPICIO A LAS BREVEDADES,
LAS ESTAMPAS, INCLUSO EL
AFORISMO O BIEN LOS SIMPLES
ARRANQUES DE TEXTOS EN
QUE LA AUTOBIOGRAFÍA, LOS
ANHELOS Y LAS OBSESIONES
LITERARIAS -TRIBUTOS A
ESOS GRANDES AUTORES DE
'

1

CABECERA- FLORECEN CON
LIBERTAD Y, EN OCASIONES, CON
LLANEZA.
riginalmente publicado en 1994, bajo
los auspicios de la legendaria editorial
Vuelta, fundada por Octavio Paz, Léxico
de afinidades (FCE, 2012) vuelve, para fortuna de
los lectores de prosa de arte menor, a ver la luz. La
elección del titulo, en particular la palabra léxico, es
en sí misma reveladora. Un uso libérrimo del variado
acervo de la lengua castellana preña este opúsculo,
ordenado en forma de palabras clave dispuestas en
orden alfabético, a manera de vocabulario.
Voces tan cultas o tan raras -al menos en
México- como los verbos leudar ( dar fermento
a la masa con levadura), enviscar (coger con liga a
los pájaros, embarrar, azuzar también), aturullar
(confundir, ofuscar), acezar (resoplar o alentar).
Algunos verbos parecen acusar cierta influencia de
cuño lusitano, acaso por la proximidad de Uruguay
respecto de Brasil, como inviscerar (meter en las
vísceras, interiorizar), estemar (adornar), destratar
(tratar mal especialmente de palabra).

O

Los albañiles italianos construyeron muchas casas en
Montevideo donde a menudo dejaban en sus fachadas
adornos con compases y hojas de acacia, supongo. Mi
bisabuelo, constructor, levantó el edificio central del
Correo, que todavía cumple sus funciones, en casa
se oía mucha ópera italiana y todos fueron a la Scuola
Italiana. Pero, desde luego, cualquier descendiente de
españoles aducirá otro panorama.

RAÚL OLYERA MIi.AREi (ROM): Vayan estos
escuetos y curiosos comentarios para abrir boca. Es patente
que desde muy tierna edad debió usted, doctora Ida Vitale
(Montevideo, 1923), experimentar una irresistible curiosidad
y fascinación por las palabras, propiciada quizás por la
frecuente consulta y trato con diccionarios. {Hay algo en el
sonido de las voces que -en una imaginación tan viva como la
suya- sugiera el significado, incluso antes de comprobar si tal
intuición es acertada?
IDA YITALI (IY): Como cualquier niño normal, todo
me fascinaba, las palabras incluidas. Tuve la suerte de
que me hablaran como a un adulto, en un lenguaje
no restringido y de que me llamara la atención un
mueble con los 28 tomos de un diccionario. Palabras
como leudar las oía a diario en la cocina. En cuanto
a que destratar sea lusitanismo, eso no me interesa.
Los separatismos me parecen una torpeza, un paso
atrás en la historia, el rotular -¿o deberé decir ponerle
marbete?-a las palabras que suenan bien, vengan
de donde vengan, no creo que sea útil. Eso no quiere
decir que carezca de criterio para no aceptarlas, si
tenemos otras más familiares o eufónicas. Por ejemplo,
nunca empleo constatar: no me gusta y si además
está comprobar. En fin, cada uno tiene sus hábitos
lexicales, que el lector aceptará o no, muy dueño él. A
mi siempre me ha divertido descubrir variantes chilenas
o colombianas y ahora, leyendo a Camilleri, ir saltando
del italiano general al siciliano. En cuanto a sonido y
significado, ese es un vasto capítulo en la historia de las
lenguas y ojalá sigan existiendo las imaginaciones vivas,
aunque la ciencia se ofusque.
ROMI La huella de los poetas andaluces Juan Ramón
Jiménezy José Bergamín, como inspiradores y miembros de la
Generación de 1945 en el Uruguay, es palpable en el cultivo de
una prosa sutil y sobre todo del verso, ¿qué recuerdo le merecen
-además de sus maestros- los espíritus críticos de aquella
generación, en particular Emir Rodríguez Monegal y Angel
Rama?
IYI Sí, es probable, entre otros y en diversa medida,
pero no confundamos, Juan Ramón Jiménez es
maestro de muchos, en poesía y a la distancia,
Bergamín es presencia discutida y muy querida. Y
luego un mundo inabarcable de lecturas, que es lo que

78

ROM: Entre 1974 y 1989, tengo entendido, pasó usted una
temporada en el exilio mexicano, durante esa época la amistad
y la relación profesional con Octavio Paz me parece fueron
decisivas, ¿cuándo y en qué circunstancias conoció usted a
Pazy si en el ulterior traslado a Austin, donde él contaba con
ciertas relaciones, tuvo que ver algo su mediación?

más enseña. Los críticos no me resultaron esenciales,
aunque le agradezco a Emir que fuera un borgeano de
ley y el conocimiento de un delicioso narrador chileno,
José Santos González Vera.

ROM: Usted alude en el libro al origen siciliano de su apellido
por el lado paterno, también recuerda que en cierto periodo de su
formación dio comienzo el estudio de la lengua toscana, la cual
menciona usted que conoce con menos minucia que la francesa,
/cuáles considera son los rasgos más sobresalientes y el aporte
de los inmigrantes italianos a la cultura del Cono Sur, sea en el
Uruguay, la Argentina oel Brasil?
IY: Brasil no es precisamente todo el Cono Sur,
aunque por allí también pasó Garibaldi, muy
importante para el establecimiento del laicismo y
el fortalecimiento de la masonería, decisiva en la
Independencia. La influencia de Italia fue grande en el
XIX, aunque no militarmente, donde antes primaron
ingleses y franceses. Italia tenía suficiente tarea con
su unificación para competir en aventuras coloniales.

79

IY: Lo conocí en una exposición, luego colaboré en
Diorama de la Cultura y en Plural. Como correspondía,
renuncié cuando éste le fue arrebatado. Pasé a
conocerlo mejor en Vuelta. Antes de nuestro regreso
al Uruguay, Enrique Fierro, que era profesor en la
UNAM, fue invitado, por mediación de Julio Ortega,
a venir por un semestre a Austin. Después de ser
director de la Biblioteca Nacional por tres o cuatro
años, lo volvieron a invitar a Austin, ya en forma
definitiva, y nos vinimos. Muchas cosas le debemos
a Octavio, en especial su amistad, pero en esto no
medió. Todo lo contrario: incluso lo desaconsejó.
ROM: Proponiéndole una visión retrospectiva del papel de
las revistas culturales en América Latina, y los grupos que
suelen formarse en su entorno, ¿cómo considera usted que
el nivel actual haya evolucionado? ¿Las revistas de hoy son
comparables a las de una época, pongo el señero ejemplo de
Vuelta, o bien han decaído y -de ser así- por qué motivos
entre otros que pudieran mencionarse?
IY: No puedo opinar. No sé si hoy hay en América
Latina revistas tan singulares como Sur, Mito, Plural,
Vuelta. Me gustaba la breve Paréntesis o Poesía y poética,
del santafesino Hugo Gola. La extremada politización
conlleva diferencias.
ROM: Una extraña virtud de Léxico de afinidades es que
hace al lector echar mano del lexicón para hallar los significados
de palabras como carfología (impulso involuntario, como

�.,{
'l.

,, /1()
7

-

'/
, :,,:;

si las manos quisiesen recoger las cobijas del lecho; se observa
en enfermos en estado de gravedad; se considera un signo que
precede la agonía), morrena (manto de till, material glaciar
estratificado), paripé (simulación), solfatara (fumarola de
un volcán), poliorcética (arte de atacar y defender las plazas
fuertes, también defensa psicológica), tamo (polvo acumulado o
pelusa), laceria (pobreza), ¿se encontraba entre sus intenciones
enriquecer el léxico del posible lector?

Antonello de [da] Messina (p.143), Via Fondaza [Fondazza]
(p. 31), Sciacia [Sciascia] (p.158), pacer familia [familias]
(p. 56), tristittiae [tristitiae] rerum (p. 189), tristeza
nao teirn fin [nao tem fim] (p.189), le Negre [Negre] (p.
133), ¿alguien le había hecho reparar en estas peculiaridades,
dado que el volumen ha pasado ya por dos casas editoras al
menos?

IYI No, si bien en mi adolescencia me divertía leer
a un tal Montalvo, puesto a desempolvar palabras,
no es ése mi propósito desde luego. De modo muy
egoísta, no suelo pensar más que en mi cuando me
dedico al placer de escribir, con las palabras que me
vienen a cuento, vengan de la especialización o del
habla común. Aunque reconozco que a veces peino
empobreciendo.

IYI Le llama usted incertezas a lo que son errores
o erratas. Sería usted un buen corrector. Yo soy
muy mala para mis propios libros. Éste aparece
corno corregido por mi, porque la nueva versión,
con cambios fundamentales, se perdió, debí
rehacer el trabajo de un mes y, atenta a aquellos,
descuidé otras cosas. El uso de la computadora ha
multiplicado, evidentemente, el trabajo del escritor,
suponiéndolo también corrector.

ROM1 Encontré una serie de incertezas en el libro sobre

ROM1 Un verdadero placer la lectura de su obrita y que

las que quisiera consultarle: ligth pight] (p. 27), flyes
catchers [flycatchers] (p. 84), fool proof [foolproof]
(p. 171), la colonia siciliana de Messina [Mesina] (p.158),

se haya vuelto a editar de nueva cuenta, quizá en la próxima

ocasión puedan pulirse algunas cosas que siempre quedan por
limar en libros tan opulentos en palabras como el suyo. •

80

�M

uchas de las epistolas se pudieron
encontrar gracias a las conversaciones
de Alonso y José María con la abuela;
al cuidado riguroso con que su tía guardaba ese
legado epistolar; a la curiosidad de los nietos...
Aires de familia, pues.
En este epistolario se encuentra el mundo
de Arreola, el autor de La feria: todo un telón de
fondo que se edifica página tras página. Están
los tonos cartografiados de una intimidad que
dedica sus grandes postales a quien fue el apoyo
sentimental y espiritual de un grande de nuestras
letras: usara, estoy muy contento, porque pocos
libros han sido recibidos como el mio. Todas las
gentes creen que llegaré a ser un escritor, pero de
los de veras buenos. A mi me da un gran miedo
quedarme sin hacer lo que de mi se espera. Ojalá,
Sara, y lo realice. Tendrás entonces un Juan José
más digno de ti". Esto, en parte, motivó a sus nietos
a compilar las cartas que muestran otra faceta del
escritor, además de revelar uno que otro secreto.
En esta entrevista, Alonso y José María abren el
baúl de los recuerdos.

ISRAEL MORALES (IM) Este libro rescata un
género que en los últimos años se ha olvidado, el epistolar, y
además alienta a escribir cartas. U ustedes les dejó ganas
de escribir cartas?
ALONSO ARRIOLA (AA) Por supuesto,
porque una carta es la mejor huella física que
puede dejar el pensamiento íntimo de un hombre.
Es un género fundamental que vive entre la simple
cotidianidad verbal y el oficio literario, y que hoy
se ve profundamente afectado por las posibilidades
tecnológicas de comunicación instantánea:
teléfonos, celular, mensajes de texto, correos
electrónicos y redes sociales. Lo interesante es
saber comunicarse por cada medio sin negar su
utilidad, para entonces reconocer el lugar tan
especial que las cartas sobre papel tienen a lo largo
de una vida.
IM: Una edición muy cuidada, con muestras de los
manuscritos originales y forografías. me quién fue la idea
de tales inclusiones?

A.Al Fue un trabajo conjunto entre mi hermano
José María, nuestra editora Carmina Rufrancos y
yo. La idea desde un principio fue la de compartir
no sólo textos, sino algo de su contexto y personajes
circundantes; algo de su intimidad.

IMI iHasta qué punto les resultaron reveladoras las cartas de
su abuelo?
A.Al Mucho. Sabíamos que nuestros abuelos habían
pasado momentos di.ficiles pero atestiguar por escrito
las distancias geográficas, las carencias económicas y
el enfrentamiento de miedos y enfermedades fue muy
importante para entender de dónde venimos, para
valorar lo que nos dejaron.
IM= Revelador además para dos músicos que incursionan como
compiladores literarios.
IOS!i MARÍA ilRIOLA (IMA)I Efectivamente.
Mi hermano y yo somos músicos de toda la vida y,
aunque escribimos desde hace años en periódicos y
revistas (él ha publicado una novela con Rhythm &amp;:
Books, Aire en espera), nunca pensamos en acercarnos
de esta forma a la obra de nuestro abuelo. Mi padre
Orso es quien más se ha encargado de biografías
y compilaciones. Ahora le entramos por petición
expresa de nuestras tías Claudia y Fuensanta.
El proceso con ellas fue maravilloso porque son
conversadoras extraordinarias, con gran memoria y
sentido del humor.
IM: En las cartas se puede apreciar que Juan José Arreola se
preocupaba por su formación como escritor. ff sto ya lo sabían
ustedes?
A.Al Eso no lo teníamos tan claro. Nos conmovió
verlo tan preocupado en su juventud por lograr
formas verbales bellas, por abrirse paso cumpliendo
trayectoria de proyectil, incluso sabiendo que habría
heridos en el camino.

IMI Si hay un tema, es el amor. ¿Cómo se sumaron ustedes a
esa parte biográfica? ~ue la verdad es un acercamiento al autor
que todos nos imaginamos: amoroso, atento, con una gran
imaginación.

82

IMAI Es amor, pero
~UAMDO SE TRATA DE TU PROPIA de organizar las cartas
con altas dosis de
para publicarlas, pero
SAMCRE NAY OUE SABER OUE LA creemos que al final
sufrimiento. En lo
personal confirmé la
OIIIETIYIDAD MO PUEDE TRIUNFAR siempre se resistió.
idea de que no hay
Y OUE EM SU PÉRDIDA SE NALLAM Pasados diez años
creación valiosa sin
de su muerte, como
OTRAS
YICTORIAI
POÉTICAS."
sufrimiento de por
familia, nos atrevimos
medio. Se trata de una
a insertar este trabajo
IOIÉ MARÍAARREOLA
dialéctica de sacrificios
en su legado sabiendo
en la que apostaron
que se trata de la
los dos, pero más mi abuela Sara. Una mujer sabia; un
formación temprana de un gran escritor, de un personaje
personaje rulfiano a quien le debemos mucho de lo que
querido por mucha gente que sabrá darle su lugar a
mi abuelo fue y logró. Cuando mi tia Claudia me mostró
estos primeros textos.
el palindromo que propuse como titulo para el libro,
todo cobró sentido: "Sara más amarás". Se trata de una
IM: UI compilar las cartas algo les dictó el corazón? Es decir,
promesa que finalmente se cumplió, pues ella mejor que
ltambién le pusieron ustedes mucho corazón al libro?
nadie sabia la clase de artista que era mi abuelo. Ydesde
un principio puso todas las fichas en su casilla de
IMA1 Inevitablemente. Muchas veces lloramos y
apuestas.
dejamos que la pluma volara siguiendo ese dictado
secreto del que hablas. Cuando se trata de tu propia
IM: ¿La compilación de las cartas les resultó complicada?
sangre hay que saber que la objetividad no puede
triunfar y que en su pérdida se hallan otras victorias
IN.Al Lo complicado fue la estructura. En el piso de mi
poéticas.
casa puse todas las cartas, las dividi cronológicamente,
generé los capitules a partir de las pláticas de mi
IMI ¿Cómo vivía su abuela el éxito de una gran celebridad
abuela que grabé a escondidas una noche lejana; luego
como Juan JoséArreola?
fui metiendo los documentos satelitales, las cartas de
su hermana y padres, otros testimonios valiosos. Pensé
A.Al Era algo que la tenía sin cuidado. Le daban gusto
en Rayuela de Cortázar y además en lo que mi abuelo
sus logros y participaba con gusto de su inercia. Todos
me contó un dia sobre la tarde en que se puso con
lo hicimos cuando nos tocó. Pero la felicidad para ella
Rulfo a armar parte de Pedro Páramo sobre una mesa.
se construía con las cosas más simples de la vida. Por
ejemplo, una tarde tomando jugo de lima en Zapotlán
IM: ¿Por qué el libro abarca en su mayoría cartas escritas en
mientras leíamos en voz alta algún texto de Gustavo
la década de los cuarenta?
Adolfo Bécquer. Asi de sencillo. Asi de maravilloso.
IN.Al Porque la mayoría de las cartas abarcan sólo
esa década. Luego hay algunas de los cincuenta, ya de
matrimonio, y una muy especial de 1962 en la que le
pide ayuda a su padre para confeccionar La feria.

IM: ¿Consideran que las cartas tienen un valor equiparable a
su producción literaria?
IMAI Recordando la importancia que le daba él
al pulimentado de un texto, diría que no. Hemos
recordado con nuestras primas los intentos que hizo

83

IM: ffste trabajo complementó la visión que tenían de su
abuelo, el escritor?
A.Al Te diria que, en realidad, la definió. Sobre todo
porque mi abuelo era igual en ese sentido. La idea
más compleja sobre una partida de Capablanca podia
quedar en el olvido ante el sabor de un tamal de ceniza
recién traído del mercado. Digamos que en ellos toda
elevación partió siempre de algo terráqueo y cotidiano;
de su capacidad para ver algo más allá de la superficie
de las cosas. •

��ABRIR las
■ U---AMIDADES
Supe entonces que lo bello contiene
un gruñido
una lesión secreta
y busqué todo cuanto tuviera esa
condición
Claudia Berrueto
Yo vi a un hombre de
luz dorada caminando por esas calles
y tuve la esperanza de que viniera a
salvarme
Gabriela Cantü Westendarp

1 número 81 de Annas y
Letras aborda un tema que
ya se discute en las aulas de
la Facultad de Filosofía y Letras, la
necesidad de establecer un diálogo
entre las ciencias y las humanidades.
La división universitaria, que
favorecta hasta hace no mucho
tiempo el modelo de las dos culturas
propuesto por C.P. Snow, contribuía
a una producción diferenciada
del conocimiento, que no sólo
simplificaba la relación entre mente
y cuerpo, sino también entre mente
y naturaleza. Para Edgar Morín
-crítico de este modelo y promotor
del pensamiento complejo- "la
causa profunda del error no está en
el error de hecho (falsa percepción),
ni en el error lógico (incoherencia),
sino en el modo de organización de
nuestro saber en sistema de ideas"
(27). Es decir, el error se localizaría
en el relato maestro de Occidente,
en el mismo paradigma cartesiano

1

que desde el siglo XVIl privilegia la
disyunción entre el sujeto pensante y
la cosa pensada. Para Annasy Letras el
tema no es nuevo, lo encontramos en
el editorial firmado por Raúl Rangel
Frtas en aquel primer número de
enero de 1944, en la tensión y el
carácter complementario de la
acción y el pensamiento que da
nombre a la revista: "Indisoluble,
entrañable y fecunda unidad de
la gracia del pensamiento y la
fatalidad de los actos del hombre
encaminados a su sustento y
bienestar. Annas y Letras en cuya
molienda de siglos se traza un mismo
destino la vida y el pensamiento
humanos". Entonces, la presencia de
la guerra era el cabo del listón que
tensaba la pluma del editorialista,
apostando por la educación, la
dignidad del espíritu, el humanismo;
hoy, la incertidumbre recae en la
producción y organización misma
del conocimiento, en el imperativo

86

de abrir no sólo las ciencias sociales
sino también las humanídades.1
En este sentido, los artículos
de Coral Aguírre, Natalía Luna,
Mariana Rosettí y Kurt Lester;
las reseñas de Bárbara Jacobs y
Alejandra Rangel; la poesía de
Claudia Berrueto y Gabriela Cantú
Westendarp participan de un
diálogo contradictorio que comparte
"una intima esencia y necesídadn
(Rangel Frtas: 15): pensar -otra
vez- el lugar de las humanidades
en el ámbito universitario y en la
comunidad
En "lrracíonalísmo y literaturan,
Coral Aguírre apunta que el pathos
de los mitos griegos rompe con
la integridad de todo constructo
racional. "Edipo y Antigona, Electra
y Aquiles, Hécuba y Medea, no son
abarcables, no pueden ser contenidos
1 Ver el Abrir las ciencias sociales. lnfonne de la
Comisión Gulbenkian (1996).

en el concepto o la divagación
filosófica. Sólo la ficción los contiene,
sólo allí se encuentra su morada.
Porque para decirse, para revelar
su indole, es necesario el tejido de
los vínculos con el Otro y la propia
conexión con el mundo al que aspiran
o del que reniegan." La literatura,
al dar cabida al deseo, desafia los
modelos de cordura previamente
definidos, abre espacios de diálogo
desde los cuales comprender mejor
a los seres humanos. Los mitos
griegos y sus equivalentes modernos
-Harnlet, Fausto, don Juan, don
Quijote, Carmen y Blanche Duboísno buscartan persuadir a los lectores
de una verdad otra, sino hablar con
total libertad de lo que ésta, la verdad,
tiene de inconmensurable cuando se
le pone en relación con el Otro o los
otros que somos nosotros núsmos. La
literatura, pues, amplíaria el universo
de la experiencia, dando cabida a lo
irracional, que fractura la producción
de todo discurso univoco. Leyendo
este artículo, es imposible no recordar
El paradigma perdido de Edgar Morin:
Lo que caracteriza a sapiens no es

una disminución de la afectividad
en beneficio de la inteligencia
sino, por el contrario, una
verdadera erupción psicoafectiva
eincluso,la aparición de la ubris, es
decir, la desmesura. [...] Aparece
el semblante del hombre oculto
bajo el emohente y tranquilizador
concepto de sapiens: [...] ser
con una afectividad intensa e
inestable, [...] invadido por la
imaginación, [...] que segrega
magia y mito, un ser poseído por
los espíritus y por los dioses. [...]
Y puesto que llamamos locura
a la conjunción de la ilusión, la
desmesura, la inestabilidad, la
incertidumbre entre lo real y lo

imaginario, la confusión entre lo
objetivo y lo subjetivo, el error
y el desorden, nos sentimos
compelidos a ver al horno sapiens
comohomodemens. (Morin129-131)
El filósofo francés se muestra
extrañado de que un tema como la
locura humana haya desaparecido
no sólo de la ideología humanista
sino incluso del pensamiento
antropológico. Es esto lo que
Kurt Benze Hinojosa censura en
"La fe perdida en las palabrasn: el
discurso mecanícista y objetivante
de la lingüística en instituciones
académicas que no deberían obviar
la constitución irracional del mismo
lenguaje.
Pero no sólo la literatura daría
cuenta del juego permanente entre
la operación lógica del sapiens y la
pulsíón afectiva del demens. Tambíén
el arte tiene algo que decir sobre el
tema. Aquí rescato 'Trabajar sobre
el errorn de Natalía Luna, suerte de
diario de trabajo en que la encargada
de ilustrar esta entrega de Annas
y Letras reniega de toda técnica o
filiación artística que simplifique su
búsqueda de sentido: "Mí relación con
el surrealismo ha sido indirecta. Sólo
me he relacionado con personas que
entienden el surrealismo". ¿Qué sentido
tiene explicar el arte desde el mismo
arte? Entender los dibujos de Luna
desde el surrealismo es simplificarlo,
reproducir un saber que antecede la
ejecución del trazo. Lo que la artista
parece buscar con estos "mapas
mentales" -término que no termina
de satisfacerla pero que no omite-es
la incorporación de rupturas en un
sistema de continuidades: "No suelo
bocetar. Sí te equivocas al trabajar con
tinta, deshacer es complicado. Trabajo
sobre mis errores. El error da lugar a
variaciones y formas imprevistas.

87

Esto es lo que finalmente forma el
díbujo.n La unidad de sus dibujos está
en la incorporación de lo inesperado
como otra forma de crear sentido.
Éste deja de ser autorreferencíal
para concentrarse en la ejecución del
mismo trazo, que a partir de entonces
se revela como la construcción de
sentido que implican a otros sujetos:
"Siendo estudiante, dibujar en clase
me ocasionó algunos problemas.
Una vez alguien sugirió que es una
forma de escuchar. Fue toda una
epifanía. [.. .] Mí esposo dibuja oyendo
música. Hemos dibujado en la misma
hoja varias veces, siempre mientras
conversamos, turnándonos para
escuchar o dibujar. Es parecido a la
construcción de relaciones.n
Esta idea de la frontera de lo
decible en la construcción de sentido
cobra una dimensión política en
"Lecturas que ilustran, lecturas que
desgarran. Fray Servando Teresa
de Míer y su mirada críollista de
la tradición guadalupanan. En
su ensayo, Mariana Rosettí nos
recuerda que antes del sacerdote
domínico otros criollos de la Nueva
España ya habían articulado una
"guerra letradan en torno a las
figuras de Guadalupe-Tonatzin
y Santo Tomás-Quetzalcóatl; no
obstante, "fray Servando da un paso
más al traspasar las fronteras de la
escritura y plantear la identidad
mexicana desde el lugar del debate
y la reflexión pública". Su Sermón
guadalupano ha de estudí;rrse entonces
desde la imbricación de tres ámbitos
del saber: la estructura del sermón
como género discursivo orientado a
la enmienda de errores, el uso de una
cultura literaria consignada por la
Corona española, la reapropiacíón de
estos dos mecanismos de control del
discurso a partir de la adopción de un
locus enunciativo contrahegemónico.

�Sí Benze Hínojosa rescata el carácter
írracíonal del lenguaje echando
mano de la psicología arquetípíca de
Jung, Rosetti rescata conceptos de
la escuela Modernídad/Coloníalídad
(M/C) para comprender la manera en
que los letrados criollos construían
sentído; sí Kurt se lamenta por la
unívocidad de los estudíos literarios
hace unos años en la uníversídad,
Mariana apunta nuevas dírecciones.
En la reseña de Los cuatro puntos
orientales de Carlos Martínez Assad,
Bárbara J acobs cita a Edward Said:
ucada uno de nosotros pertenecemos
a una comunídad con una tradíción,
cultura, ídíoma e ídeas propías, lo
cual potencia la sustancia de la que
se van formando las ídentídades.
Pero no es cierto que las ídentidades
duren para síempre, pues la hístoria
muestra grandes evoluciones en las
ídentidades humanas. Ahora bien, sí
hay grupos o personas que pretenden
ser los únícos representantes de
una ídentidad y se erigen como los
auténticos defensores de la fe, [...]
surge el fundamentalismo, que es la
ausencía total de comprensíón de
los demás". En los días en que me he
hecho acompañar de este ejemplar
de Armas y Letras, son estas, acaso, las
palabras a las que más he regresado.
En clase, mientras díscutía con los
alumnos del área básica profesional
la necesidad de construír diálogos
interdísciplinarios, eché mano de los
apuntes de Natalia Luna para explicar
la relación entre el pensamiento
complejo y su comprensión del
dibujo. El arte, forzosamente,
tendría algo qué decírnos. Trabajar
sobre el error, construir modos
de organización del saber que
contemple lo inesperado, la cesura. La
construcción de sentido no siempre
pasa por lo verbal, es irracional, se
construye en la ejecución del trazo,

involucra al otro. Recordaba entonces
las palabras de Coral Aguírre y el uso
del cuerpo. Y vuelta a Wallerstein y
vuelta a Morin y vuelta a Eagleton.
u¿Ustedes han vísto Barton Fink? Ahí
está, lo inconmensurable del ser
humano. El loco Mundt, escopeta en
mano, gritando: Look upon me! l'll show
you the life of the mind! Look upon me!"
Y uno supone que está díalogando.
Pero también sabe que conforme
cada uno se adentre en su carrera las
diferencias se írán profundizando.
Después de todo, dísciplinariamente
cada uno de nosotros pertenece a
una comunídad con una tradíción,
cultura, idíoma e ideas propias. Pero
también es cierto que compartimos
un espacio geográfico. Si alguien
pregunta por los espacios que hemos
ído perdíendo-como se puede leer
en la novela de Abraham Nuncio que
rescata Alejandra Rangel- obtiene

EL

•

una misma respuesta: ufuentes de
trabajo y oportunídades de inversíón".
lQuíénes, en este escenario, pueden
erígírse como los auténtícos
defensores de la fe?
Esto en ámbíto de los diálogos
ínterdíscíplínaríos. Pero dentro
de la propia disciplina surge otra
incertidumbre: si no hay ídentidades
que duren para siempre, lqué
hacemos con el legado de Rangel
Frías y Armas y Letras? lPor qué no
volvemos a abrír las humanídades?
¿Por qué no las ponemos en
díálogo con otras dísciplinas, con la
comunídad? Después de todo, como
en los poemas de Claudia y Gabriela:
lo bello contiene un gruñído, una
lesión secreta; y no obstante uno
espera que un extraño caminando por
la calle venga a salvarnos.

Roberto Kaput

CUBANO

Raúl Roa

•

en el Monterrey cincuentero

E

1 libro Raúl Roa y la
Universidad
de Nuevo
León, de Samuel Flores
Longoria, me removíó la ídea
de las coincidencias. Pienso en
Roa llegando al Monterrey de
los cincuenta, sorprendído por
esta ímpresíonante combinación
de cíudad con montañas que en
Cuba no tenemos. Imagino sus
díálogos con el querido maestro
neoleonés Francisco M. Zertuche,
dírector entonces de la Escuela
de Verano que aun emprende
la Uníversídad Autónoma de

88

Nuevo León y cuya cobertura
periodística planeamos hoy desde
el periódico Vida Universitaria. Y
precisamente Vida Universitaria,
esta publicación surgída en 1951 y
dirigída en sus ínícios por Alfonso
Reyes Aurrecoechea, una de las
personalidades regíomontanas con
quien Raúl Roa, a partír de su
vísita de 1952, entabló amístad y
correspondencia.
Pienso también en un joven
Samuel Flores Longoría, quíen con
19 años de edad empezó a poblar las
págínas de este períódico, del que

llegó a asumír luego su jefatura de
redacción; y es quien hoy nos salva
este pedacito de la ancestral hístoria
de hermanamíento entre cubanos y
mexicanos.
Y dígo ancestral porque sorprende
descubrír que el mismísímo general
Pedro de Ampudía, quíen defendió
a la cíudad de Monterrey durante
las batallas de 1846 contra Estados
Unídos, había nacido en La Habana.
La lísta de cubanos que hacían
de México una casa -definitiva
o temporal- va desde Bola de
Níeve, Benny Moré o Dámaso Pérez
Prado en la músíca; las actrices
Carmen Montejo y Nínón Sevilla;
el pelotero Lázaro Salazar, o el
boxeador santíaguero José Ángel
uMantequílla" Nápoles. En 1955
el propío Fidel Castro desde
Méxíco reorganízó la lucha que
detonó el tríunfo revolucíonarío
de 1959.
En el ámbito diplomático fue
exactamente México el úníco país
que mantuvo sus relacíones con
Cuba en la década de los sesenta,
cuando desde la Organización de
Estados Americanos se aprobaba
una resolución para que los
gobíernos de los países miembros
rompieran con la Isla.
Justo en el frente díplomático
fue donde Raúl Roa echó mano de
su vígor, su carisma, su franqueza
y su cultura para defender a
la pequeñíta Cuba en cuanto
escenario internacional fue preciso;
y así, a pulso, se ganó el apelativo de
ucanciller de la Dignídad".
Pero antes, cuando vísitó
Monterrey y su Universídad de
Nuevo León en 1952, Roa ya había
pertenecído a las organizacíones
estudíantiles que luchaban
contra la dictadura de Gerardo
Machado, ahí entabló relaciones

con otros grandes de la historia
cubana como Julio Antonio Mella,
Rubén Martínez Villena y Pablo
de la Torriente Brau. Más tarde se
víncularta al Movímiento 26 de julio,
encabezado por Fidel, y por eso se
le conocería como el revolucionario
de las dos revolucíones. Sobre los
antecedentes de esta condíción díjo:
uDescubrí que era revolucionarío el
día que me sentí dísconforme con
el mundo estante y anhelé uno más
justo y bello".
A partir de 1959, en la Cuba
revolucionaria, Roa fue designado
embajador en la Organizacíón de
Estados Americanos y representó
a Cuba ante la Organízación de
Nacíones Unídas. Fue Ministro
de Relacíones Exteriores. A
partir de 1976 fue un elemento
ímprescíndible de la nacíente
Asamblea Nacional del Poder
Popular, donde permaneció hasta
su muerte el 6 de julío de 1982.
Raúl Roa es uno de los
personajes recordados con gratitud
por los cubanos en su apasíonado
empeño por la defensa de Cuba
y sus relaciones ínternacionales.
libró no solo batallas díplomáticas

89

síno que hízo de su escritura,
su oratoria y su espíritu creador
un legado para las siguientes
generaciones. Desbordante de
cubanía y latinoamericanísmo,
tuvo a la Uníversidad de La
Habana como una segunda casa,
donde ingresó en 1925 a la Escuela
de Derecho y ahí, en su alma máter
llegó a ser decano de la Facultad
de Cíencias Socíales y Derecho
Público.
Este líbro da cuenta de la
huella que Monterrey y su gente
dejaron en el intelectual cubano,
quíen al marcharse mantuvo
correspondencía con don
Alfonso Reyes Aurrecoechea, le
contaba que seguía recíbiendo
regularmente el periódíco Vida
Universitaria, o que. preparaba
una vísíta a la Uníversídad de
Nuevo León, acompañado por el
poeta cubano Nícolás Guillén y
el escrítor venezolano Rómulo
Gallegos.
En la correspondencia con el
profesor Reyes Aurrecoechea
escribió: uy a Monterrey es para
nosotros cosa del corazón", y
se despedía con un abrazo de

�"tu invariable compay criollo".

Registró en su escritura a "dos
cerros grisáceos, el de La Silla
y el de La Mitra, empinados
contrafuertes de la Sierra Madre".
Sobre el Regiomontano universal
escribió: "No dio nunca México, en
verdad, pluma de más altos vuelos,
hondas raíces, repujados primores,
claros timbres y gallardas cortesías
que las de Alfonso Reyes"; y a la
Universidad de Nuevo León la
definió como "Hija del siglo, va con
el siglo. Es orgullo de Monterrey y
honra de México".
En un texto recogido en su
libro En pie, Roa incluyó el artículo
"Mi cuate de Monterrey" -que
aparece como apéndice en el libro
de Flores Longoria- donde refiere
su lamento por la muerte del
profesor Francisco M. Zertuche.
En él, describe su paso por espacios
físicos dela Universidad.

las coincidencias de espacios y
circunstancias, aun en tiempos
distintos.
Acierto del maestro Samuel
Flores Longoria, el Centro de
Estudios Parlamentarios y la Casa
Universitaria del Libro, ha sido
preservar el paso de Raúl Roa por

la Universidad, su presencia en la
ciudad históricamente hospitalaria
y afectuosa hacia cubanos como
él y tantos otros para quienes
Monterrey y sus regiomontanos
nos resultan "cosa del corazón".

Lizbet Garda Rodríguez.

IAIE SEROPOSITIYO
POR LA MARRATIYA

En la vieja plaza que está
frente a la Universidad,
abejeaban los estudiantes y
los vendedores de "nieve".
Traspusimos los umbrales
del antiguo Colegio Civil del
Estado como quien entra en
casa propia. En su despacho,
a donde nos condujeron sin
trámites protocolarios, nos
aguardaba Francisco Mier
Zertuche, rodeado de papeles y
libros y con la sonrisa triste, la
mente alerta, el humor picoso
y la mano cordial ( ... ) Cuba
y México se trenzaron en la
plática con sus problemas,
agonías y esperanzas.

os encontrarnos ante
un libro que es muchas
cosas a la vez; primero:
un ensayo de largo aliento; segundo:
un trabajo de crítica e historiografía
literarias, tercero: la bitácora de
un viaje por territorios ignotos de
nuestras literaturas nacionales;
y cuarto: una reflexión sobre el
discurso, clínico y literario, sobre el
sida. La conjunción de todos estos
elementos se concreta a través de la
escritura de la ensayista: una prosa
ágil, vertiginosa, que va estableciendo
Lo imagino caminando por el derrotero de una lectura, o, mejor
estos sitios de la Universidad dicho, de una interpretación
octogenaria que nosotros
Viajes virales parte de una idea de
caminamos hoy, y me alegran base: "la literatura como sinuosa

90

expresión de lo real y el discurso
disciplinario de la enfermad". La
enfermedad como metáfora y el
discurso de la epidemia corno
estrategia de represión política.
Con este presupuesto de base,
se lleva a cabo, a lo largo de las
páginas del libro, una relectura,
o, dicho con más precisión, una
lectura a contrapelo, que desmonta
presupuestos, desbarata lugares
comunes y replantea problemas
fundamentales para la literatura
hispanoamericana reciente.
Lina Meruane se hace cargo de
un grupo ( un grupo heterogéneo,
debo añadir desde ahora) de
obras y autores latinoamericanos

que trazaron con su escritura la
cartografía de un espacio incierto,
poblado por la experiencia directa
con la epidemia y sus metáforas y
demás elucubraciones discursivas.
Reinaldo Arenas, Severo Sarduy,
Pedro Lemebel, Mario Bellatin,
Joaquín Hurtado, por nombrar sólo
a algunos, conforman
esa "constelación
narrativa", que, en la
lectura de la ensayista,
"se ha ocupado
de documentar la
complejidad de la
tragedia a partir de los
años y a lo largo de tres
décadas inciertas que
constituyen el marco
temporal de este
libro". Siguiendo ese
derrotero, Meruane
divide en dos partes
su ensayo, la primera,
"Bitácora de un viaje
seropositivo", aborda,
desde un enfoque
multidisciplinario, el
espacio de la epidemia
y el registro, dentro
y fuera de la ficción,
de los escritores
que padecieron este
primer embate; la
segunda parte se titula
"Viajeros virales" y se
concentra en obras y
autores especificas:
es, parafraseando a la autora del
ensayo, el aterrizaje en la escritura
de la enfermedad.
El contexto que envuelve al
corpus trabajado es muy peculiar:
el cambio en la cultura del
capitalismo, es decir, la hegemorua
del neoliberalisrno, el inicio de
la globalización, la diáspora de
migrantes pobres del tercer al

primer mundo y un largo etcétera.
Son los años ochenta, el mundo
occidental comienza el viraje
ideológico: del discurso pacifista
y antibélico de los finales de
los sesenta y principios de los
setenta, al ultra~derechismo de la
era de Ronald Regan y Margaret

1/
¡º
/,

,

se agita al mediar la década del
ochenta del siglo XX.
En un primer momento, justo en
la víspera de la aparición mediática
de la enfermedad, los autores
estudiados trataban de dejar atrás,
literal y metafóricamente, el espacio
nativo; asociaban a la nación con
represión y padecían,
además, el peso
de la persecución
política por parte de
dictadores de diverso
espectro ideológico.
No había lugar para
ellos en la llamada

tradición literaria,
una tradición que se
asumía abiertamente
hornofóbica y se
au toproclama ba
portadora de valores
y representaciones
de la sociedad. Sus
"ancestros literarios",
los escritores
homosexuales de
generaciones pasadas,
habían realizado
,' I
/
sus obras alrededor
I ,, ,:
/ '/í, ,
de lo que el crítico
II / .
norteamericano
Daniel Balderston
llama "el secreto
abierto". Au tares
como Porfirio Barba
Jacob, Salvador
Novo o Xavier
Thatcher. De la revolución sexual a Villaurrutia se desplazaban con
las estrategias represoras desatadas habilidad al interior del campo
tras la aparición de la epidemia del literario ocultando y develando al
sida. El contagio vertiginoso, la mismo tiempo, mediante sutiles
expansión del virus, la distribución estrategias narrativas, su condición
de agentes entre portadores y o, mejor dicho, su disidencia
seropositivos, el nuevo mapa de la sexual; algunos, como el propio
sexualidad y las nuevas expresiones Novo, trabajaban en ministerios
de esa realidad que la literatura relacionados con la educación
estaba creando, todo ese cóctel o la cultura. Y los creadores que

91

�abordaban directamente el
tema, como el chileno Augusto
D'Halmar, el argentino Manuel
Puig o el mismo José Donoso, le
otorgaban a sus obras un final
trágico que sólo remarcaba
la imposibilidad de asumir la
condición homosexual en las
naciones latinoamericanas.
Para esta nueva generación,
sin embargo, la utopía residía en
viajar a las metrópolis en busca
de un espacio de tolerancia y
reconfiguración. Meruane llama a
este desplazamiento una "utopía
móvil". El espejismo del boom
económico y la propaganda del
consumo ayudaban a fortalecer
ese anhelo. Esta "constelación
narrativa" se ocupó de
"documentar la complejidad
de la tragedia a partir de los
años ochenta y a lo largo de tres
décadas inciertas que constituyen
el marco temporal de este libro: los
años que van desde los inicios de
la crisis en 1980 hasta los primeros
años del siglo actual".
De esta manera, Lina Meruane
comienza a rastrear una tradición
peculiar: la escritura de viaje
desde el ámbito homosexual.
La mudanza se realiza, como
recién señalé, para evadir la
represión nacional. El viaje ( o su
proyección metafórica) significa
la elaboración de esa "utopía
movible", ubicada ( o, mejor
dicho, colocada) en los pocos
espacios de tolerancia, real o
ficticia, que la modernidad iba
abriendo en algunas de sus urbes
más importantes. La narrativa
del desplazamiento adquiere
diversos matices y diferentes
significaciones. Meruane establece
una bitácora, un registro de los
traslados; y con precisión explica

que "la transformación cultural
del viejo capitalismo inmóvil al
capitalismo impaciente será el
caldo apropiado para el cultivo
de una cultura asociada a la
expansión (también impaciente)
de la epidemia..."
Conforme avanza el siglo,
y el capitalismo se transforma
en su estado más "salvaje", las
conductas, públicas y privadas,
se vinculan estrechamente
con patrones de consumo. La
libertad sexual, proclamada unas
décadas antes como una forma de
combatir la represión burguesa, se
convierte ahora en transacción, y
su connotación política se trueca
en producto alcanzable sólo por
la vía del poder adquisitivo. La
diversidad pasa por el tabulador
del mercado. Tolerancia, sí, pero
para quien pueda pagar el importe
y los impuestos aduaneros. El
turismo sexual, la objetivación
de travestís y homosexuales
del tercer mundo, se vuelve
moneda corriente al mediar la
década del ochenta. "Viajar no
anula la diferencia social sino
que subraya las diferencias
entre clases de viajeros." La
contraparte de esa constelación
narrativa la conformarán
escritores que permanecieron en
sus naciones y padecieron, como
consecuencia de la implantación
de las políticas neoliberales, los
embates de la marginación y
la exclusión. En ese panorama,
la irrupción del sida viene a
marcar, de manera múltiple, las
conductas y comportamientos
de las sociedades bajo la era de la
globalización y el neoliberalismo.
La epidemia será una metáfora de
la virulencia del capitalismo tardío
y los grupos homosexuales serán

92

vistos corno "culpables, en suma,
por satisfacer una lógica de exceso
que la propia economía estaba
promoviendo".
Uno de los puntos claves
de Viajes virales es el aterrizaje
que realiza, dentro de este
panorama global, en la
literatura latinoamericana. Ese
corpus diverso, heterogéneo,
que mencioné al inicio, tenía
corno contrapeso la recepción
occidental del Boom narrativo de
los años sesenta. Eran escritores
y escritoras que se movían en
un territorio diferente al de
la generación anterior. ¿Qué
había pasado con la literatura
latinoamericana entre los años
sesenta y ochenta? Cambios en
los modos de producción, en
la hegemonía de las industrias
culturales. La noción de literatura,
por parafrasear al critico
colombiano Carlos Rincón, había
cambiado drásticamente y los
llamados subgéneros adquirían
mayor relevancia, tanto en el
ámbito académico como en el de la
critica pública. La elabora.,ción del
canon literario se ponía en duda
y se cuestionaban sus estrategias
de representación. La nueva era,
marcada por la implantación
del neoliberalisrno, afectaba las
formas de producción y difusión
de la literatura. La verticalidad y
centralidad del campo literario
latinoamericano comenzaba a
trastocarse y a adaptarse a las
nuevas demandas y necesidades
de las industrias culturales.
Las obras y los autores que
maneja Lina Meruane dan cuenta
de esta transformación: de Colibrí
(1983), de Severo Sarduy, a La
ansiedad (2004), de Daniel Link, de
autores de la diáspora de los años

ochenta, como Reinaldo Arenas,
a autores que permanecieron en
nuestras maltrechas naciones
latinoamericanas, corno Pedro
Lemebel, o de escritoras que
buscaban dar cuenta de los dobles
o triples silenciarnientos que la
epidemia y sus metáforas habían
hecho con su género. Cambios
en la narrativa y cambios en la
propia epidemia a lo largo de
casi tres décadas. Mutaciones de
virus y mutaciones de estrategias
narrativas. Desplazamientos
exteriores e interiores. Modos
inusuales de significación,
contradicciones entre los
mismos grupos minoritarios,
enfrentamientos, búsquedas
constantes de representación,
voces que aparecen para cambiar
la cartografía de las literaturas
nacionales y que le confirman
a la literatura latinoamericana,
en su conjunto, su carácter
heterogéneo, reafirmando con ello
su capacidad de cuestionar, en
ciertos momentos, a las estrategias
de homogenización que tanto
el Estado corno el mercado le
han querido implantar a sus
sociedades.
Viajes virales termina planteando
la idea del retorno (todo viaje
lleva consigo la idea -real o
metafórica- del regreso), pero
desde una perspectiva diferente.
Después de su lectura, volvernos
a la literatura hispanoamericana
desde una posición distinta, con
menos certezas y más preguntas:
sentirnos la necesidad de revisar
los presupuestos y lanzarnos a
nuevas aventuras críticas, y para
mi no hay labor más fundamental
en un ensayo que esa.

COMO RITUAL
DELATRIBU
T,T.LOI D•■•IA.R. LA. A.MC.ITIA.
DI CILCAMH■ POR LA. M•IRTI
DI LA. HCRITURA
A.•TOR1 MÍRYIMIOM MA.CNA.DO
IDITA.1 A.LDII / IA.ML

ALOVS

uando escucho leer a
Nérvinson Machado sus
poemas encuentro en
su lectura la recuperación de
un tono de oralidad que poco
a poco se ha venido perdiendo
en la poesía actual, diría yo que
a partir de las últimas décadas
del siglo pasado a esta parte.
Tono que prevalece, o quizá sea
el elemento principal de Dub-

C

Sar. La angustia de Gilgamesh por
la muerte de la escritura, que nos

entrega el poeta bajo el sello de
Aldus y de la UANL
Y agregaría otro elemento que
prevalece: un tono épico también
extraviado de nuestra lírica.
No sé hasta qué grado sea este
poemario de Nérvinson una obra
experimental, si es que puede
considerarse experimental una
obra que apunta hacia la solidez
Víctor Barrera Enderle y que se aparta, por la propuesta

93

A.lill012013

poética misma, de los caminos
andados por la lírica actual.
Estas dos rutas -oralidad
y sentido épico- que en otro
momento fueron un solo camino,
hoy casi extraviadas del mapa de
la poesía, se dan con sobriedad
en la obra de este joven poeta
venezolano.
La de Nérvinson es una poesía
fragmentaria. Sus trazos, si bien
se nutren de la tradición, apuntan
hacia nuevos registros en la poesía
latinoamericana de hoy. Esa
"cosmogonía interactiva del pasado
y presente de nuestra civilización
híbrida" de la que habla Fernando
Báez en el prólogo, ciertamente
está aquí, no para trasladarnos a
un pasado mítico, ni siquiera para
explicarnos el presente, tampoco
para establecer una forma poética
sobre otra, sino para extender la
partitura de un diálogo.

�A veces, cuando leo alguna
poesia de nuestro continente,
sobre todo la escrita por poetas
nacidos en los años setenta y
ochenta, pienso: "Dios mío, que
pronto envejecí, perdí la pista, no
sé en qué suelo estoy parado, si
es que no he muerto ya. Ilumina a
este lector ciego que se quedó en
la oración como una sola emisión
de voz y el verso como unidad
rítmica".
Debo confesar que La angustia de

Gilgamesh por la muerte de la escritura
me causaba cierto desasosiego.
De pronto sentía que estaba
ante una de esas construcciones
farragosas que oscurecen la ya
de por sí larga noche de la poesía
latinoamericana. tQué pasaba?
Si bien la escritura fragmentaria
puede ser un logro, la lectura
fragmentaria no lo es. Si es cierto,
como dice Gesualdo Bufalino, que
los escritores no se leen sino que se
vigilan, yo he hecho las dos cosas
con la poesía de Nérvinson y el
ejercicio me ha parecido saludable
y hasta terapéutico. Lo vigilaba
cuando él, con terquedad regia y
con el rostro pintado ensayaba
una y otra vez lo que me parecía
la puesta en escena de la poesía.
Cai en cuenta que lo que hacia
Nérvinson era darle a la poesía el
bastón de mando extraviado hace
tiempo: el de la poesía como ritual
de la tribu.
Cuando lo veía con la camiseta
llena de pintura en los talleres que
imparte en la Casa Universitaria
del Libro, en Monterrey,
enseñando a los niños a trabajar
el cartón, el papel, las tintas, la
palabra, o cuando atendía un stand
en las ferías del libro en las que
muestra ediciones alternativas y
artesanales, utilizando material

reciclado y con tirajes reducidos,
me preguntaba: tcómo un tipo
que hace una poesía contestataria,
densa, y que a veces es hipercrítico
con su entorno, tiene paciencia
para enseñar a los niños a lidiar
con los libros?
Ahora que lo leo, y no entre
líneas, recibo la lección con
humildad: en poesía lo que
menos importan son las modas.
Nérvinson Machado eligió en
este libro una ruta difícil, la de
las huellas de un monumento
literario legado en tablillas para la
posteridad: el Poema de Gilgamesh,
primer poema épico del mundo.
Lo hace dejando al lector ciertas
pistas que le impidan perderse en
el camino.
Un cómplice me auxilió en la
lectura de La angustia de Gilgamesh
por la muerte de la escritura: la palabra
inteligente y provocadora de
Héctor Hernández Montecinos,
a quien cito extensamente
porque sus palabras ayudan a
entender los registros de la poesía
latinoamericana:

modos de experimentación ya
no tanto con los lenguajes y
los soportes sino más bien con
las afectaciones y el nivel de
intervención que pueden llegar a
tener. (...) el propio sujeto se fija
un origen, un destino y por ende
una moral, moral identitaria.
Luchas por una identidad que
es el modo de consumo polltico
que le interesa al poder, pues
tú mismo pasas a ser tu pohcia
interior, un juez de la verdad de
si. La poesía anula ese contrato,
lo ridicuhza y propone modos de
conciencia, de habitar, habitarse
como cuerpo, como territorio
y como discursos. Ése es uno
de los modos en que la poesía
es parte del acontecer polltico,
micro y civil. Suspende el valor
de consumo y propone consumir
el valor, el sentido: agotarlo,
llevarlo a sus límites, fatigar esos
materiales.

La poesía de Nérvinson apuesta
a no quedarse en un solo
sitio. No está hecha de ruinas
arqueológicas sino de vestigios
La poesia es un rumbo, la de una civilización que destruye
pregunta es desde dónde y hacia y emerge de las cenizas. Una
dónde. Ese es el misterio que la civilización herida, pero en
convierte en un objeto cultural movimiento. A mí me enseña a
aún indescifrable, inclasificable pensar que hay que leer con más
e incómodo ... Y cuando digo cuidado las obras de nuestros
rumbo estoy pensando en contemporáneos y que ese saqueo
cientos de rumbos a la vez, en universal, esa historia universal
términos cuánticos, son los de la infamia que registran sus
rumbos entre lo posible y lo páginas, más que el presagio de
imposible al mismo tiempo y la muerte son el preludio de la
en lugares distintos. Vivimos vida. Y como lo dice en uno de
en una sociedad de control sus textos: "Porque sólo un libro
mediante el miedo y el deseo, puede atravesar como una flecha
que de algún modo son caras de a todos los otros libros que están
una misma moneda, tanto en lo por llegar".
global como en lo intimo. En este
Margarito Cuéllar
contexto, esos rumbos imphcan

94

�AHOUI

(La Perla, Chihuahua, 1978).
Ilustrador y cineasta. Entre 2009 y 2010 cursó el
Programa Internacional de Cinefotografía en la
Facultad de Cine y Televisión de la República Checa,
en Praga (FAMU). Ha sido miembro de colectivos
de arte como "Movimiento Urbano", y realizado
ilustraciones para distintos medios.
IOSÍ L•1s ARRIACA

A■TORII

(San Luis Potosí). Estudió
periodismo y una maestría en artes en la UANL En 2003
obtuvo el Premio de Poesía otorgado por Radio Francia
Internacional Su poemario más reciente es "Las edades
felices". Es editor, maestro universitario y colaborador en
Grupo Milenio y la revista Nexos.
MARCARITO c•ílli.R

AL■lllTO C■IMAL (1970).

Sus libros más recientes son
CilNIN AYINDAÑO (Santiago de Chile, 1976). Poeta El último explorador (2012) y El Viajero del Tiempo (2011). Es
y editora. Ha colaborado en La Jornada Michoacán, La conocido también como practicante y estudioso de la
Voz de Michoacán, Periódico de Poesía, Tinta Seca, El Norte, escritura digital y mantiene el sitio web: www.lashistorias.
Milenio Diario, Armas y Letras, Cátedra. Es editora en El commx.
Árbol Ediciones. Ha publicado Más allá de la palabra
cielo (2002) y Madre Sol (2006).
LIZ■n CARC(A RODRíc•n (Holguín, Cuba, 1978).
Periodista por la Universidad de Oriente, en Santiago
YÍCTOR ■ARRIRA INDIRLI (Monterrey, 1972) de Cuba. Fue corresponsal desde Guatemala para el
Es doctor en literatura hispanoamericana por la Sistema Informativo de la Televisión Cubana; reportera
Universidad de Chile. Su último libro publicado y conductora de noticias. Actuahnente es directora del
es La reinvención de Ariel. Reflexiones neoarielistas sobre periódico Vida Universitaria de la UANL; colabora con el
humanismo crítico y posmodernidad a América Latina boletín cubano "Nación y emigración".
(2013). Es investigador y académico en la UANL, y
Coordinador del Centro de Escritores de Nuevo León. IIÁUA■AIACO■I (Ciudad de México, 1947). Narradora
y ensayista. Merecedora del Premio "Biblos" al Mérito
■INOIT ■RA•NSTIIN. Prepara una tesis doctoral 2013. Sus libros más recientes son UnamordeSimone (2012),
en la Universidad de Paris,Sorbona, sobre la novela y Antologíadelcaosalorden (2013).
parisina del siglo XIX. Se interesa por las modas y los
mitos de la historia literaria. Ha publicado Derniers RO■lllTO IIAPln (Tampico, 1975). Licenciado en letras
jours ala prison du Temple y una traducción de Nosotros españolas por la UANL y maestro en lengua y cultura
los indignados, y colabora en la revista de crítica españolas por la Universidad de Salamanca. Actualmente
Frustration.
cursa el doctorado en Estudios Humanísticos en el ITESM
y forma parte del grupo Estudios Culturales en el Desierto.
FIRMANDO CARRlli (Guadalajara, 1983). Poeta.
Ha publicado Expresión de fuego (2007), y Donde el SOFÍA CA■IUIL (Monterrey, 1993). Sus poemas aparecen
tacto (2011), por el cual recibió el Premio Nacional en El sueño y el sol. Poetas jóvenes de Nuevo León nacidos entre
de Literatura joven Salvador Gallardo Dávalos en 1985 y 1993 (2011), Verso Norte 2010. Bitácora de voces (2011) y
2010. Recibió menciones honorificas en el Premio en Palabras de emergencia. Antología joven de Monterrey (2013).
Internacional de Poesía Nicolás Guillén 2009 y en el Estudia en la Escuela Nacional de Arte Teatral del Instituto
Premio Nacional de Poesía Efrain Huerta 2006.
Nacional de Bellas Artes.
MIC•■L COYARR•■1As (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Este año, 2012, apareció su más
reciente libro, El traidor II (UANL/Aldus), serie de
traducciones de poetas franceses y alemanes.

IOSÍ RO■IRTO MINDIRIC■ACA

(Monterrey, 1944)
Maestro en letras españolas por la UANL Cultiva el ensayo,
la reseña y la biografía. Es autor de diez libros y profesor en
la Universidad de Monterrey, donde imparte, entre otros,
los cursos de literatura me.xi.cana y literatura universal del
siglo XIX. Es miembro del SNI de Conacyt, Nivel I.

IIRAILMOIIAUll lilYIDIIA (Monterrey, 1975). Estudió

CA■RIIU. RIYIROS (Monterrey, 1973). Ha publicado

letras españolas enla UANL Ha publicado la compilación Tiempos de arcilla y tres libros de literatura infantil.
El mundo femenino en la obra de Manuel Puig (UANL, 2008). Su libro Ciudad mía obtuvo el primer premio en el
Concurso Internacional de Cuento de la Universidad
Colabora y trabaja en el periódico Milenio Monterrey.
Externado de Colombia (1996), y su cuento "Ven por
RAáLOLYlaAMIIAUS. Ensayista, narrador y traductor, chile y sal", el primer premio en el concurso literario
ha colaborado en Tierra Adentro, La Tempestad, Casa del organizado por la Deutsche Welle de Alemania
Tiempo, La Jornada Semanal, Luvina, La Palabra y el Hombre, (1995).
autor de los volúmenes Puntos cardinales (2003) y Las
MARISOL YIRA c• ■ RRA (Ciudad Madero,
influencias expuestas (2013).
Tamaulipas, 1978). Licenciada en psicología. Es
ID■AllDO ANTONIO IIARli (León, 1965). Narrador escritora y editora independiente. Ha publicado
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el tres poemarios: Nunca tuve la vocación de Ana Karenina
Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn (2012); Tiempo sin orillas (2009) y Crónica del silencio
Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del (2009). Desde 2009 es columnista del periódico La
Razón, de Tampico.
Sistema Nacional de Creadores de Arte.
MAN- ■L RAMOS MONTIS

(Zacatecas, 1981).
Escritor, editor y baterista. Autor de El inconcluso decaedro
y otros relatos (2003), Loquios (2008), PentimentL Cuentos en
retrospectiva (2011~2004); compuso la Tetralogía de 1a heredad,
que conforman Infinita sangre bajo nuestros túneles (Premio
Juan Rulfo para Primera Novela 2007), Llanto de
Lisboa (Premio Nacional de Literatura Joven Salvador
Gallardo Dávalos 2009).

CRICORY liN■liNO

(Monterrey, 1928).
Abogado, escritor, educador y funcionario público.
Fue rector de la UANL de 1963 a 1964. Actualmente
es director del Centro de Estudios Humanísticos de la
UANL Ha publicado numerosos articulas y ensayos,
particularmente sobre temas literarios.

NO■■M( liYAU. (Monterrey, 1981). Es editora y
correctora de estilo. En 2006 fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León y en 2008 obtuvo la beca del
Fondo Estatal para la Cultura y las Artes. Desde 2010
es miembro del colectivo de proyectos audiovisuales
Silent Twin (http://silentwin.tumblr.com/).

ALFONSO RANCIL . . . . . .

(Mérida, Venezuela, 1963).
Poeta, ensayista, editor y critico literario. Doctor
en literatura hispánica por El Colegio de México.
Profesor titular de la Escuela de Letras de la
Universidad de Los Andes (Venezuela). Ha publicado
poemarios y ensayos de crítica literaria. Actuahnente
es profesor,investigador en la Universidad de Tokio y
administra el blog "Los mapas secretos".

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce lu inatalaciones del nuevo recinto cultanl de la UANL, donde
podrás dlafrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, confereuciu y mesu redondu
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librerla cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables c¡oe invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
- - - - - - - - LIBRERIA / A R T E - - - - - - - Padre Mler 909 pte. esquina con Vallarta
Marte&amp; a 8'bado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lllllel: cerrado
Entrada libre/ Zona Wln!leu / Eataclonamlento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publlcadones@uanl.ms/ casadelllbro@wm).DU

E Cua

.UANL
UNIVERSIDAD AifróNritiÁ

DI! NUEVO LEÓN
Secntaiade F.Dmi6B yüdbn

del Ll"bro UANL

e; caaa..llbroUANL

PUBLICACIONES
U

A

N

L

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487374">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487376">
              <text>2013</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487377">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487378">
              <text>82-83</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487379">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487380">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487381">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487399">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487375">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013, Año 16, No 82-83, Enero-Junio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487382">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487383">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487384">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487385">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487386">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487387">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487388">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487389">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487390">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487391">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487392">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487393">
                <text>01/01/2013</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487394">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487395">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487396">
                <text>2014873</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487397">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487398">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487400">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487401">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487402">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28214">
        <name>Abrir las humanidades</name>
      </tag>
      <tag tagId="28212">
        <name>Alberto Chimal</name>
      </tag>
      <tag tagId="14539">
        <name>Alfonso Rangel Guerra</name>
      </tag>
      <tag tagId="28099">
        <name>Bárbara Jacobs</name>
      </tag>
      <tag tagId="28211">
        <name>El molino ideológico</name>
      </tag>
      <tag tagId="28207">
        <name>El sueño de la serpiente</name>
      </tag>
      <tag tagId="28205">
        <name>Fernando Carrera</name>
      </tag>
      <tag tagId="28210">
        <name>Julia de Altamarino</name>
      </tag>
      <tag tagId="28213">
        <name>Los paisajes del rostro</name>
      </tag>
      <tag tagId="28206">
        <name>Manuel Ramos Montes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28209">
        <name>Metamorfosis</name>
      </tag>
      <tag tagId="4439">
        <name>Miguel Covarrubias</name>
      </tag>
      <tag tagId="28208">
        <name>Urdimbre</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17513" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15544">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17513/ARMAS_Y_LETRAS._2013._Nueva_Epoca._Edicion_conmemorativa_0002014873.ocr.pdf</src>
        <authentication>f55f82c3d88fd830e8be191e2a613265</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488068">
                    <text>armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓN

��~U-,...llllfl•-0\,1,11,ML

FONDO

UNIVERSITARIO

�~

s y letras

INDICE

EI universitario

EL UNIVERSITÁRIO DE A.CERO Y MIEL /

UANL

Miguel Covarrubias / 3
EL TRECHO A.MOA.DO. COMYERSA.CIOHES CON
RA.ÚL RA.MCEL FIÚÁS / Ce1so Gatza Guajardo / 8
LA. UNIYERSIDA.D DE RA.ÚL
RA.HCEL FRIAS / José María Infante / 17
UHA. CONYERSA.CIÓN CON EL LICENCIA.DO
RA.ÚL RA.HCEL FRUS / Alfonso
Rangel Guerra / 22

Foto~rafias 25
LA. UNIVERSIDA.D / Raúl Rangel Frtas / 30
A.RM.U Y LETRA.I / Raúl Rangel Frtas / 32

TEORfA DE MOHTERREY /

Raúl Rangel Frtas / 34
PA.LA.BRA.S FIHA.LES DE UN RECTOR / Raúl
Rangel Frías / 39
ÁCUEDA. O DE LA. PllflURA./ Raúl
Rangel Frías / 44

Cartas 48
CA.RTA. DE OCTA.YIO Pil / 48
CA.RTA. DE JA.IME TORRES BODO / 49
CA.RTA.DEA.CUSTfNYÜEZ / 50
CA.ATA. EMTRUBIERTA.A. RA.ÚL RA.HCEL
RÚ.U, DEJOS~ .ALYA.RA.DO / 51

Á. CIEN

A.Aos DEL HA.TA.LICIO DE MI PA.DRE /
Mónica Rangel Hinojosa / 59
A.QUELREYMOERA.PERFECTO /

l:!-.1\'USll&gt;IJ&gt;AL~w!N\'I\ LEO.,"'li

CI

de Miguel Covarrubias / 61
RECUERDO DE RA.MCEL FRW /

José Luis Maninez / 62
E.CORUÓM DE LOS COMBATIENTES/
~lincrva Margarita Villarreal / 64

de acero y miel

Una publlla,16n de L, Ulll\ crs1dad Autónoma de Nuevo León.

Dr Je&lt;¡(¡s Ancer Rodrtguez
Rector

♦

MICUEL COYARRUBIAS

hg. R~¿o G GJrza RI\ en
Secretario General

Lle Rogeho \~· mea! EJZondC'
Secretano de Extensión y Cultura

'i e p, ~ hr w idm1J, &lt;t (. el

Dr Cels&lt;'JostGJrzaAwfia
Director de Publicaciones

prwJ

te501

rra~

·r1c1Jcra de !a 1mt1t.lC'0I,
un, rqtm 1J e ''h ~re e, pr"\Ccr a los 1(in he)
Je vn \Crt•do Ji; 1 \. ·c1c1

Mtro tvtiguel CO\ un.bus
,o\ a.~&gt;proo1¡;) net m.,¡
Director editorial

ll

r111115 ,. \

Lle Jes.s1w Nieto Puente
editora anna.syletr ) ahOC'.co:,
Editora responsable
Lil Nohemt Z,\\ab
no11cmwWYg11Uil...om
Correcctón y redacción
\ eróruca Rodrtgu
\trOttllJ ~:ulcom

Diseño

Agradccmlo a b Lnilu ~ 1Hin")OS3 pc,r faciliur&gt;'.os u accno
f~JCo. as! como al~),'
C"&lt;w.urul:us por bond.un=
pmsu rq,roduccionm~ n!mxrocspecal de A,,ms, i.arl1l.
Lis
~ .iparccrn disrnbwdas m esta cdlctón, comspondai a un.t
allllp"...:rtm re.ali:..u JQ' HumbertoSJ.bz:ir ruf"lic.lda ce lb!nk N' 41
42 ~ P 9 3 pr 48 ~) mjod
dc"Raú R.::-;;d Frt.1s
m d n:cucrdc!'

Alfonso Rangel Guerra/ 60
PRÓLOCO A. LA. VERSIÓN FRA.HCESA. DE
KÁ TO/ Paulette Patout. Traducción

FONDO
UNIVERSITARIO

~ y i.L'ras Rcvísca de li!cralllra, &lt;l1U • &lt;Ulrurd el,:- la Umw!lldad A "n,.,ma
de NutW Lron. Ediam ClllllllCDlmOV3 ~ =tmioo de R.. R.:: Fms.
ft:ch:l J i : ~ \tm: W ~;;u tDlllCSWI, tdíuibvr-J,liuda poc b
l ruven;m!Aixomrudc N~, Lo:natmts deb Di!tc.'iOIJ de Putlicac:ins
de la l'A.\1. ~ de pt'.....ldlla. úsa l 'nh71ir.ml 11.:: Pm
\tia!lOO~Cf&lt;lllllJcm\'&amp;ra, M . ~ NLic, 1.tm. \kxlro,C P ~
Tclém.l • '&gt;!SI 832941ll Fax• 5~8183:9f- hl;=apoc:
~ ~ 1\.
dt C\ \ albiu ;.¡5 5ur Cmao, CP l\40CO 'Manmv Nuel" l..cái, Mai.:o.
Fc:lia ½ =mLláOII im¡,mnt 15 l: lll:lra) 1-013. Tll"lJC L'iOO cjcmpbra.
~ p : r l i l l \ ~ ,~rlnn:IJr Kirm 1.tón. tmtsdc il Dim:d'cl
lll' Mú niocs.&lt;..as.a l:lll\fflltml .!d Ltco. P.ldrc Mícr 009Jn. csqil!m coo
\;¡;;;ru, \tall=v Nuc\-ol.tón.MoóJl.( p 6-1&lt;.ro

l\h'.imcrodc mm. de dcrcc..1-os al= cxclusn" del= Anl01Sy !.aras
Rtl-:!11tirlíraav,.n aJ:i, d: UmmmlA-,¼!'.ir.oLA'!!CltOlph
p.rdln,otu[o
DJ!dd D=:hodi: A.6:I:Jc-v4-~17W3((1.-kn.
de lctha 18 de ¡unw Je
'lamm,dc ccrti6cadodc lícttud de tltlllo ~
tx1JtC1DO. 1
dei:dia13.J&lt;: ~ J e 20 ' L'&gt;.SN !:trr.lmttt. ~
de J
d mnn \m...= dela Prqtlad lmmt.ll:cn~
la;pmiay Jllltllmc~cnb.aitlc1lh-,lal~
cmasl\-adcbaumn
Pldi:,d,,. QI rqirodui;cm n::d p.rcial.,cn cualquicrfmna o medio. del

~cdirmaldcatenílmm1
lmprcw m Médal

Todo&amp; b dcrcchos n:scn
CCopyrightMano2013

.1

A la Universidad de Nuevo León le tocó en suerte
gozar de un guía forjado en acero y empapado en
miel -allá por los años cuarenta del siglo XX, los
años inciertos de la debutante casa de estudios
que si bien apenas iba naciendo, contaba al menos
ya con dos escuelas provenientes del siglo ante-rior. Para ese origen que no debiera asombrarnos
(después de todo, a cualquier ser viviente lo pueden
anteceder no sólo padres sino abuelos y bisabuelos
surgidos como de la nada), señalado estaba por el
destino o por una cadena de muy acertados enla-ces, un hombre providencial llamado Raúl Rangel
Frías. Nacido hace exactamente cien años.
3

�La protesta universitaria en 1933. iCómo maravilla encontrar en esas ocho páginas las
ideas bien tejidas, la reciedumbre moral y la belleza en una expresión digna de la
mejor literatura!

EL ÍMPETU DEL ATENEO DE LA
JUVENTUD Y LA CRUZADA DE
VASCOMCELOS HABRÍAN DE
DESBROZAR LA RUTA.
111

A UM AÑO DEL MACIMIEMTO DE LA
UNIVERSIDAD DE MUEVO LEÓN, LOS
INQUIETOS Y TALENTOSOS JÓVENES
MUEVOLEOMESES PULEN SUS ARMAS
DIALÉCTICAS.
11

Octavio Paz lo expresa con suma claridad: uEntre todo lo que dices, destaco una
frase que me hace recordar nuestra juventud: 'Nuestros maestros son los jóvenes'.
Eso es lo que se olvida con mucha frecuencia en México -y en todas partes." La
carta que contiene esos renglones está fechada en París el 8 de diciembre de 1961,
y responde al cumplimiento del mandato de Rangel Frías como gobernador de
Nuevo León.
Por otra parte, una fotografía situada en el año de 1932 y en la ciudad de Toluca nos coloca ante el trío de inseparables amigos que son Juan Manuel Elizondo, Rangel Frías y José Alvarado. A un año del nacimiento de la Universidad
de Nuevo León, los inquietos y talentosos jóvenes nuevoleoneses pulen sus armas dialécticas. No tardarán en imponer sus fuertes personalidades al arreciar el
combate ideológico por la Universidad y el México de sus sueños.
Pero será uno de los trece hijos del doctor Edelmiro Rangel -y de su esposa
Josefina Frías- quien ingresará vigorosamente a la palestra cuando pronuncie
una alocución en el Teatro Independencia frente a estudiantes, maestros y auto,
ridades tanto académicas como civiles. La fecha: 13 de septiembre de 1934.
Este discurso será central en la vida personal de su autor e igualmente en la
vida social y, sobre todo, el ámbito universitario de la región. En su libro Memo,
rías, publicado a finales de 1990, el hombre que se acerca al ocaso lo identifica así:

4

El vendaval revolucionario tenía que atemperarse para que pudieran los ilustrados
hacer lo suyo. Las armas debían dar un paso atrás para que las letras pudieran ocupar
las trincheras de vanguardia. El ímpetu del Ateneo de la Juventud y la cruzada de Vasconcelos habrían de desbrozar la ruta. Ycaminando al lado de ellos, entreverándose, la
necesidad de elevar la mira de la sociedad nuevoleonesa, la necesidad de proveerse de
talentos bien adiestrados para mayor gloria de la industrialización febril que el desa,
rrollo económico exigía sin tregua.
Pues bien, el joven Rangel Frías toma al toro por los cuernos y desmenuza la ambición de la ~niversidad socialista" sin mencionar el empeño de uexcluir toda doctrina
religiosa"; igualmente aquello de combatir "el "fanatismo y los prejuicios"; o bien, lo
que permitiría ucrear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y de
la vida social." Porque es en la transición del callismo al cardenismo cuando se ofrece,
dentro del universo educativo, este asalto al modelo de creación y transmisión del saber hasta entonces imperante.
Rangel no incurre en bandazos. No abjura del laicismo y el racionalismo que sabe
beneficiosos ni asume -ingenuamente a su manera de ver las cosas- el statu quo de la

5

�clase que proclama una filosofía
LA AFILADA CUCHILLA IN•
conservadora a ultranza. u Por el
cuerpo de la universidad corren TELECTUAL DEL JOVEN ESTU•
subterráneas, imponiéndole una DIANTE
DE JURISPRUDENCIA
fisonomía peculiar, las estrucDEJA AL DESCUBIERTO LOS IN•
turas de la sociedad en que se
apoya. Contra este inevitable TERESES QUE, AL SER REP•
destino de la orientación social TAMTES, MI DEBEN MI PUEDEN
de la universidad se levanta la
COBERNAR TAL Y COMO EL
pretensión 'socialista', querienRACIOCINIO LIBRE LO DEMANDA
do moldear estudiantes, que reciben una sociedad capitalista, SIN DESCANSO.
la exigencia de una tarea determinada para un mundo proletario que sólo vive en la imaginación de estos apóstoles advenedizos. No queremos
decir que el hombre sea incapaz de acoger un destino revolucionario, sino que la universidad, corno institución social, no puede a la vez aceptar y rechazar, ser sierva y
enemiga de un mismo sistema social. Es ésta la fantasía más cruel e hipócrita de un
trópico exuberante en demagogias y caudillajes."
la afilada cuchilla intelectual del joven estudiante de jurisprudencia deja al descubierto los intereses que, al ser reptantes, ni deben ni pueden gobernar tal y corno el
raciocinio libre lo demanda sin descanso. Hay que entronizar pues a la inteligencia
insobornable y a la emoción teñida de belleza. Hay que decirle no al esquematismo,
a la fábrica de sistemas filosóficos rígidos. Porque para solicitar consejo en materias
tan delicadas, habremos de dirigirnos a Atenea y no a Hermes, vale decir, a Minerva y
no a Mercurio. Sin embargo...
IV

Cuánta razón tuvo Rangel Frias. Si los jóvenes son los maestros de sus mayores, y si
unos y otros se igualan en la medida en que no se anquilosan, en que ejercen su derecho
a la libertad intelectual y a la plenitud de su añoranza estética, bien podremos ufanarnos de tenerlos a ambos, es decir, a Raúl Rangel de tan sólo veintiún años en medio de
sus camaradas, y al maestro y rector del mismo nombre en un espacio abierto. Frente
a la Torre de la Rectoría, uno puede contemplar al otro y quizás dialogan. Sin duda, el
intercambio de ensueños e ideas se ha transformado en un continuum aleccionador. ♦

�EL TRECHO ANDADO

,,ERA UM MOVIMIENTO QUE DE LEJOS INSPIRABAN FICURAS

Conversaciones con Raúl Rangel Frías

PRESENCIA HISTÓRICA DE BOLÍVAR COMO LIBERTADOR

♦

CIUO &amp;AUAC.AIARH

COMO MARIÁTECUI, PERO TAMBIÉN QUERÍA RECOCER LA.
Y FUNDADOR DE UNA MUEVA UNIDAD AMERICANA Y QUE
TEMÍA EJEMPLOS EM LAS ACTITUDES DE HOMBRES DE LETRAS
Y POLÍTICOS COMO MOMTALYO, BELLO O SARMIENTO." (RRF)

Armas y Letras rescata esta serie de conversaciones, editadas en forma de cua,
dernillo por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL en marzo de 1985,
que sostuvieron el reconocido historiador Celso Garza Guajardo y Raúl Rangel
Frías. En la nota del autor, Garza Guajardo e}...rplica que "el proyecto de estas
conversaciones partió de una inquietud profundamente personal por obtener
elementos para la historia cultural más reciente en nuestro estado, en la que
la figura de Raúl Rangel Frías emerge como punto de referencia obligado". A
continuación, presentamos una selección de preguntas y respuestas de aquellas
conversaciones, realizadas entre abril y junio de 1984.
COMYERSACIÓM DEL 10 DE ABRIL DE

1984

Celso Garza Guajardo ( CGG): Maestro, en
el fervor juvenil que todos tenemos en su cima
en algún momento, alrededor de cuando uno
tiene 20 años, uno no quiere ser transferencia,
quiere ser radical. Y en ese momento uno ex,
presa las ideas que ha tomado del contorno y
quiere transformar las cosas.
Los jóvenes que en 1930 empezaron a ac,
tuar en la vida social y cultural, nacieron al,
rededor de 1910, o sea, nacieron cuando en
el país se estaba produciendo el gran parto
revolucionario. Se nota que esos jóvenes de
los años treinta batallaban para entender el
proceso revolucionario que se estaba dando
en México, y buscaban algo más. ¿Qué era lo
que buscaban esos jóvenes?
Raúl Rangel Frías (RRF): Veíamos un di,
vorcio muy profundo entra la expresión de
los ideales o la ideología oficial -llamé,
mosle así- y las realizaciones efectivas, la
vigencia real de todos aquellos principios.
Básicamente esto fue, creo, lo que hizo pren,
der más profundamente en frutos juveniles en

aquel tiempo. Este divorcio fue señalado por
Vasconcelos, cuya postura no fue tanto una
tesis económica, ni siquiera políticamente
hablando, de un nuevo concepto transforma,
dor de las ideologías predominantes. Era más
bien una exigencia de lealtad, de verdad a esos
mismos principios, que se postulaban pero a
los que no correspondía una realización efec,
tiva en el campo de las instituciones, en el
campo de los hechos.
Anosotros nos tocó lahquidación dela eta,
pa revolucionaria en sus fases más violentas.
Y, sin embargo, la violencia, y en cierta mane,
ra la fuerza principal de dominio nacional,
radicaba en las mismas fuerzas militares que
habían desenlazado los acontecimientos de
la Revolución. Era difícil para nosotros, que
ya no teníamos campo en los hechos revolu,
cionarios, aceptar que todo aquello pudiera
desembocar tan sólo en unos episodios de
hquidación de emociones, de hquidación
de caudillismo y de grupos particulares, en
beneficio de una ohgarquía nueva, que no
parecía más que una sustitución sospechosa
de un pasado al que se combatió, por un pre,
sente que estaba repitiendo exactamente las
mismas condiciones.

8

CGG: Y para estos jóvenes de los años 30,
que ya no podían ni tomar las armas ni hacer
ningún otro cambio de tipo político, {sus
armas empezaron a ser las armas de la obra
cultural? me qué manera veía usted que esa
cultura que deseaban impulsar podía ser cul,
tura mexicana?
RRF: La situación de nuestra parte no era
de rechazo a ninguna de las tesis ya esta,
blecidas por los movimientos sociales, o de
raíz social de la Revolución, que eran tesis
de renovación ideológica y de emancipación
efectiva de masas y de individuos. Si se quiere,
esa concepción estaba envuelta en una espe,
cie de ídeahsmo o romanticismo del hombre,
que podía, por los caminos de la educación
y de la cultura, restablecer en el país los
ideales de Madero y de las tesis sociales de los
movimientos de la Reforma Agraria o de los
derechos obreros, pero sin que se transforma,
ran en bloques burocráticos.
Era un movimiento que de lejos inspira,
ban figuras como Mariátegui, pero también
quería recoger la presencia histórica de
Bolívar como hbertador y fundador de una
nueva unidad americana y que tenía ejem,
plos en las actitudes de hombres de letras y
políticos como Montalvo, Bello o Sarmiento.
Era un movimiento de ideahsmos ameri,
callista, tratando de encontrar el espacio de
la cultura latinoamericana y el espacio pro,
pío de la cultura mexicana en la posibilidad
de rechazar el imperiahsmo, en la actitud
de unión interior y en un espíritu un poco
exaltado del tipo de José Enrique Rodó.
Todo esto constituye, a mi modo de ver, un
perfil general que envuelve los movimientos

9

estudiantiles de aquella época, sin desconocer
que podía haber corrientes ya de izquierda
o de derecha muy positivamente batallado,
ras o beligerantes; pero en el grupo central
que se veía en la Universídad, y esta sería mi
última expresión, es una síntesis de los gru,
pos de carácter intelectual que heredó una
plataforma y una herramienta desde donde
hacer propia la reforma y la revolución social.

***
CGG: Maestro, una cuestión vista desde
la óptica de ahora: aparece por un lado el
torrente social de las luchas sindicales y
campesinas de los años veinte y treinta, que
después fueron corporativamente tomadas
por el Estado mexicano; y por otro, el torren,
te de la inquietud estudiantil, cultural. Se
sienten como dos cosas que no hallaban
cómo mezclarse. Yo sé que no es así. Usted
planteó que no se rechazaban los ideales
sociales, pero en la actuación, las urgen,
cias del movimiento sindical y campesino
de esas décadas se precipitaban más ha,
cia hechos concretos que ya no podían ser
aplazados; y la actividad de los estudiantes
y de los jóvenes que tenían un ideal cultural,
era de una renovación total, que batallaban
para agarrarse de algo más allá que no fuera
la Universidad.
RRF: Asi es. Creo que, en efecto, los movi,
mientos a los que nos estamos refiriendo
pertenecen a un grupo social que no estaba
articulado a los grupos de lucha de base en
materia obrera. Ycon la lucha campesina un
tanto menos, o de modo mucho más lejano,

�COMVERSACIÓM DEL 10 DE MAYO DE
porque la estructura de la sociedad mexi1984
cana, fundamentalmente, era urbana. Lo
campesino llegaba en ecos un tanto disCGG: msted se fue a México en septiembre
minuidos o descoloridos y además la lucha
de 1933?
campesina más intensa se coloreó de una
posición más que ideológica: fue la lucha
RRF: No, en septiembre no. Allá no se code los cristeros, y ésta era un tanto ajena a
menzaba en septiembre, se comenzaba en
la condición de los grupos intelectuales en
enero; entonces el período en México era de
las universidades. Un tanto, repito, no obsenero a noviembre. Yo me fui a México a fina,
tante que en esos movimientos también
les del 32, pero en realidad ingresé en el 33. Mi
hubo elementos juveniles, pero eran de
inscripción en la Facultad de Derecho es en el
la propia extracción. La clase intelectual
33 y aquí ni llegué a presentar nada de mategeneralmente ha estado en condiciones
rias en la Escuela de Derecho, aunque estuve
de incapacidad o ineptitud -estaba, por
asistiendo algunas veces a sus clases.
lo menos en mí tiempo- para identificarse con luchas de tipo campesino, que
CGG:¿Cómo seda, entonces, esa participación
casi eran una proximidad a las luchas de
suya en actividades estudiantiles de aquí en
las armas o de los acontecimientos béli1933, en el surgimiento de la Universidad, del
cos de la Revolución; y las luchas obre33-34?
ras empezaron a
manifestarse aislaUNA SOCIEDAD RRF: Yo tenía desde
damente en la gran
el Colegio Civil una
crisis del año 32.
CARENTE DE UN FLUJO actividad socialTal vez lo que
UNITARIO O DE RELACIONES estudiantil de reprenosotros también
podíamos repreENTRE LAS DIFERENTES sentante de los
grupos estudiantiles,
sentar en aquel
ESTRUCTURAS.''
(RRF)
porque fui Presidentiempo, era ese
te de la Sociedad de
mismo aislamiento
Alumnos del Colegio
que se vivía denCivil y porque luego iniciamos un movimientro de los grupos estudiantiles. Era una
to para renovar la Federación de Estudiantes
sociedad carente de un flujo unitario o de
de Nuevo León. Ese grupo nuevo que logró
relaciones entre las diferentes estructuras.
el reconocírníento, tanto de los estudiantes
Indudablemente que las habia, pero no se
corno de la sociedad, fue la Federación de Esprofundizaban ni se sentía una identifitudiantes Neolonesa, que encabezó el doctor
cación y una circulación real entre campo,
Luis Pérez Maldonado, por entonces estutaller y grupos estudiantiles.
diante de Medicina.
Sin embargo, yo recuerdo que aquí en
En esa ocasión él fue Presidente de la
Monterrey la situación de los obreros de
Federación y yo vicepresidente. En realidad, él
la Fundidora de Fierro y Acero provocó
manejaba los grupos de estudiantes de Medien nosotros sentimientos de solidaridad
cina y nosotros conjuntábamos el resto. Los
y simpatia, junto con Juan Manuel Elide Leyes eran los contrincantes, pero nosotros
zondo, que participó básicamente en esa
teníamos a nuestro favor lo que era el Colegio
lucha obrera, y que fue mí compañero y
Civil y la Normal (entonces la Normal también
perteneció a ese grupo juvenil del que
formaba parte de esos grupos estudiantiles, y
hemos venido hablando, en el que se despor eso quedó también comprendida dentro
tacó como líder.
del proyecto de aquella Universidad del 33).

***
10

�•••
CGG: Las posiciones que usted expresa en
los años 33 y 34 son de una gran combad.vi,
dad, de una gran claridad y de un rechazo a
cómo se estaban implementando las cosas.
Yo siento que es el joven Rangel Frias en su
etapa más beligerante y más convincente, él
mismo y lo que anhela.

y que tiene lugar en el Salón de Actos de la
Escuela de Jurisprudencia, donde tenía a mi
cargo una cátedra. Cuando yo regreso a Mon,
terrey es mi básica función, con la docencia.

,,NOSOTROS

•••

CIENTÍFICA UNIVERSAL EM

COMVERSACIÓM DEL 29 DE MAYO DE

1984

RRF: Es muy posible que yo mismo reconoz,
ca que en el joven que fui estaban más vivos,
en ese momento, los elementos de un ideal
vital y de una expectativa que veíamos como
más combativa, directamente en las circuns,
tancias complementarias de la sociedad re,
giomontana y de los movimientos nacionales
que lo exigían en cierta manera. Entonces
llegaron a coincidir muchos de esos aspectos,
además eran propicios a mi circunstancia.
Mucho de eso se nos fue gastando, digámoslo
así, en el transcurso de los siguientes años, o
utilizando, si no se quiere emplear la palabra
gastando, en unos niveles que no dejan una
huella particular: en congresos nacionales,
así como de actividades del mismo tipo en la
Universidad Nacional Autónoma de México.
Allá no podían tener la relevancia de aquí...
Aquí destacaba yo mucho mejor de lo que allá
ocurrió, pero es indudable que todavia existe
en mí esa actividad por aquellos años, al lado
de otros grupos estudiantiles, por supuesto
más complejos que estos de aquí, y al lado de
fenómenos mucho más generalizados y otras
transformaciones.

•••
CGG: ¿y cuándo ingresa a trabajar a la
Universidad?
RRF: Sin que lo recuerde con tanta precisión,
creo que a mi regreso a México, casi inmedia,
tamente me invitan los universitarios a que
me incorpore, primero enla Escuela Nocturna
de Bachilleres, recién creada, y en la Escuela
de Derecho. En el año 39 que yo regreso es
también cuando organizo el homenaje aquel
a don Alfonso Reyes en la Barra de Abogados

RRF: [...] Alfonso Reyes, hacia finales del 29,

creo que a nivel general se conocía muy poco,
por no decir que nada. En algún otro sentido
sí hay un conocimiento de Reyes, pero en
medios muy específicos: de periodistas y es,
critores, también compañeros suyos; Reyes
mismo estuvo en Monterrey por el año 23.
El periódico El Porvenir recoge esa estancia y
está reproducida la nota en la cubierta de Al,
fonso de Monterrey, editado por la UANL
Es posible que en esas publicaciones el
punto de vista fuera provinciano, porque
se referían al Reyes hijo del general Reyes,
y al Reyes que tuvo compañeros de ciertas
familias de Monterrey, entre ellos gente muy
conocida como Antonio Muguerza, que es,
taba relacionado con los Sada y los Calde,
rón, y otros amigos que difícilmente creo
que a gente de hoy le digan nada o quizá muy
poco, como un tal señor La Trompucheta,
que era muy su cuate. Otro que alcanzó a
penetrar por la via de la simpatía y por agen,
cia comercial de sus actividades hasta en
el Patronato Universitario, fue don Matías
Garza Sanmiguel, al que se le decia El Mar,
qués de la Varita. Era un señor muy ceremo,
nioso y que daba la impresión de pertenecer
a una sociedad ritualmente organizada,
como aristócrata, y que tenía modales de
salón francés; toda la familia tenía una gran
afición al teatro. Este señor también fue de
sus amistades. Cuando Alfonso Reyes venía,
todavía alcancé yo a atenderlo y a recibir
supervivientes de su generación infantil.
Puedo decir que en los medios literarios se
le conocía y se le apreciaba. Particularmente
puedo citar a Héctor González, a quien Al,
fonso Reyes le enviaba frecuentemente "El

12

PENSÁBAMOS

QUE LA UNIVERSIDAD DEBfA
TEMER

UMA

COMCIEMCIA

COMDICIOMES DE ANÁLISIS
DE IDEAS: Y MO SOLAMENTE
PREPARAR PROFESIONALES
EMCAUZADOSALA PRÁCTICA."
(RRF)
correo de Monterrey"; y también lo enviaba
a la Biblioteca Pública. Ahí los estudiantes lo
encontrábamos, así como también algunas
de las ediciones más antiguas de sus libros;
yo he tenido en mis manos una edición casi
original de Visión de Anáhuac. Tenía también
la Biblioteca Ifigenia Cruel, El plano oblicuo,
Cartones de Madrid.
Don Alfonso cuidaba de hacer llegar a
su ciudad natal todo lo que publicaba, y si
a veces sus obras no estaban a la vista, era
porque había muchas manos aventureras
que entraban ahí y hacian que se perdieran
esos valiosos libros. Lo cierto es que la Biblio,
teca recibia las obras de Alfonso Reyes.

•••
CGG: Aprincipios de los años 30, hay un mo,
mento en que Reyes se volcó a Monterrey...
RRF: Su "Voto por la Universidad del
Norte". Era entonces embajador de México
en Brasil. Él envió desde el Corcovado hasta
el pie del Cerro de la Silla su apoyo a la idea
de fundar la Universidad del Norte.

CGG: Ustedes, ¿cómo vieron la presencia
suya y su influencia?
RRF: Desde luego, era todo lo que podía

hacerse desde lejos, a distancia, una forma
de participación que no podíamos más que
apreciar como muy positiva, aunque no en,

13

cajaba en las aspiraciones de nuestra lucha.
Estábamos contentos de que un hombre, a
su distancia, manifestara su adhesión y su
positiva actitud de promocionar este moví,
miento que nos era muy cercano, y teníamos
mucho interés en que se llegara a realizar,
aunque no fuese en un sentido, como fue
concretamente realizado al principio. Sin
embargo, era muy importante porque en
ese voto por la Universidad imprime un
pensamiento que va a ser el pensamiento
del 29: la autonomía de la Universidad y la
Universidad en torno a una universalidad
ideológica, de conocimiento, porque la
mayoría de los establecimientos educativos
en el país se habian quedado prácticamente
en preparatoria y sólo la UNAM había hecho
el esfuerzo de la Escuela de Altos Estudios,
y luego de la Facultad de Filosofía y Letras;
nosotros nos teníamos que enfrentar a un
conocimiento empírico,pragmático, sólo
unidos instintivamente. Nuestro pensa,
miento era que la Universidad nuestra tenía
que ser algo que superase esa evolución,
muy horizontal, de establecimientos apenas
preparatorianos y en otros casos de aprove,
chamientos para actividades pragmáticas,
aunque el pragmatismo en algunos casos
fuera profesional: Derecho, Medicina o Inge,
niería; el objetivo era tener elementos para
que los estudiantes desarrollasen como ofi,
cio esas profesiones, y nosotros pensábamos
que la Universidad debía tener una concien,
cia científica universal en condiciones de
análisis de ideas; y no solamente preparar
profesionales encauzados a la práctica.
Todo lo teórico era visto todavia bajo la
influencia del positivismo: como algo que no
tenía validez, como algo sobre lo que se podía
hablar, pero que en realidad no estaba avalado
por la experiencia positiva de la vida y de la
sociedad Nuestra superación fue en ese sen,
tido, porque trató de apoyarse en elementos
de la cultura universal y de la filosofía idea,
lista de nuevos tiempos para replantear otra
concepción de la vida social y cultural.

•••

�CGG: Usted va sintiendo entonces una in,

clinación por la actividad cultural, que se va
a realizar cuando se le llama a dirigir el DEU.
[...] En esta época en que usted está al frente
de Extensión Universitaria, hay una impor,
tantísima labor editorial, a través de la revis,
ta Universidad y Armasy Letras. Se notan allí re,
flejadas todas las inquietudes ya maduras del
pasado de los años 30; se nota una profundi,
dad cultural. Por un lado está la labor edito,
rial, por otro lado un incipiente proyecto de
Biblioteca Universitaria que va a ir cuajando
paulatinamente y hasta el 52 toma una forma
recia. Se da una extensión cultural de los
cursos de verano, a los que venían brillantes
personalidades nacionales y de fuera del país.
En todo ese período de seis años, ¿usted se
siente realizado? Como que cuaja el proyecto
que vamos a encontrar realizado nosotros, la
otra generación. ¿Usted cómo lo siente?

poesia..."; sin embargo, con el tiempo usted se
convierte en una expresión, en nuestro esta,
do, de la literatura y de la cultura. Esa acción
suya, de quedarse en el estado, yo la veo como
una vocación. [...] Uno sabe que las cosas
que se hacen localmente, a veces nacional,
mente, no tienen todo el reconocimiento. En
esa decisión que usted toma, ¿ya había ligado
su vocación universitaria con la política? ¿ya
sentía la política como algo importante para
usted?
RRF: Así es. Yjustamente esto forma parte de
la raíz de esa decisión; porque estimábamos,
un grupo de jóvenes y yo también, natural,
mente, que el destino existencial del país no
podía ser ajeno a ninguna de las formas del
pensamiento, fuera literario, histórico, políti,
co, ideológico o de cualquier otro análisis
del pensamiento intelectual. De manera que
entendíamos por política no precisamente la
ocupación de posiciones electorales, sino que
veíamos en la política la dimensión social. Y
esto que, con justicia y acierto tú mencionaste

RRF: En términos muy concretos, me parece
muy justa la observación. Como universitario
pienso que de cierta manera se está colman,
do un mundo de esfuerzos, y que
los ideales y afanes de un tiempo
''(ARMAS V LETRAS) EN EL
largo de preparación van llegan,
do a su realización... Supone uno
FONDO ESO SICNIFICABA: LA
que quedan muchos esfuerzos
DECISIÓN DE TOMAR UN LUCAR
por realizar y que hay muchos
EN LA ACCIÓN HISTÓRICA, SIN
afanes pendientes. Yo, aun retros,
pectivamente, considero que fue
DESDEÑAR, POR SUPUESTO, LA
una época felíz en el sentido de
POSTULACIÓN DE LA CONCIENCIA
realizaciones, de plenitud vital,
de capacidad para más, para en,
INTELECTUAL O ESTÉTICA, PERO
riquecerme culturalmente y para
SUBORDINADAMENTE TRABADA
poder dar lo que podía dar.

***

A LA ACCIÓN HISTÓRICA." (RRF)

COMVERSACIÓM DEL 6 DE
JUMIO DE 1984

CGG: Cuando usted decide no irse a México,

a raíz de la invitación que el maestro Alfonso
Reyes le hace, usted considera como dijo:
"que no estaba en todo mí ser entregarme de,
finitivamente a la literatura y las expresiones
puramente ideales del pensamiento o de la

[...], en ese momento se me hizo más presente
en forma de dilema, pero de hecho ya tenía
una previa posición teórico,pragmática, de
que no podía elegir un camino de purismo en
la literatura o en la inclinación a las fórmulas
del pensamiento ideológico o filosófico, sino
que nuestras inclinaciones de esa naturaleza y

14

nuestro ser intelectual y emocional, deberían
tener un punto de arranque en nuestra par,
ticipación interna en el sentido del vínculo
social. Allí en ese dilema se me hizo presente
que había que postular la unidad esencial de
esa vinculación con el sentido de la vocación
universal también del pensamiento y de la
emoción. De alú tal vez brotó finalmente la
elección del rubro para la publicación que
hicimos, que se llamó Armas y Letras. Que en el
fondo eso significaba: la decisión de tomar un
lugar en la acción histórica, sin desdeñar, por
supuesto, la postulación de la conciencia in,
telectual o estética, pero subordinadamente
trabada a la acción histórica.
CGG: [...] Cuando sale la publicación Armas
y Letras, ¿se convierte en el principal instru,

mento de la vocación universal de ustedes?

RRF: Para nosotros, localmente, así es. Como
expresión propia de nuestra acción. Ese fue
el cauce, pero teriía un marco que estaba re,
lacionado con ello, que era la Universidad. Y
dentro de ella, la acción múltiple que exigía
mí ejecución de ese propósito y de esos pensa,
mientas en Acción Social Universitaria, que
conjugaba justamente lo social con la línea de
pensamiento y de expresiones estéticas. Pre,
cisamente coincidió en ese marco lo que era
vocación propia, lo que era una circunstancia
histórica y el propósito no olvidado nunca,
que de todas maneras seguía fluyendo en mis
tendencias de carácter estético y de carácter
analítico del pensamiento, y de la posibilidad
de realizar algunas expresiones en artículos,
ensayos, conferencias, etc. En resumen, yo
diría que la Universidad fue para nosotros
una síntesis de una nueva acción histórica
que no se presentaba ya en otros campos,
como fue la beligerancia revolucionaria, que
no tenía una vigencia efectiva en un marco de
problemas sociales, por razones que no eran
de nuestra consideración exclusivamente in,
dividual. De alguna manera, la Universidad
representó para nosotros un destino per,
sonal, pero también un destino social y una
perspectiva política.

15

[...]
CGG: Y en este período suyo corno rector,
¿cómo seguía cultivando la relación con Al,
fonso Reyes?

RRF: De manera muy importante. En el
primer número de nuestro boletín Armas y
Letras incluso nos reprocha que le pongamos
un nombre que considera poco adecuado,
no porque él desconociera la vinculación
de ese título con la literatura española y
su expresión más clásica del Quijote, sino
porque le parecía que tenía una resonancia
equivoca. Eran tiempos de guerra, aquellos
años, y entonces parecía tener una resanan,
cia del mundo convulsivo de la época. [...]
Claro, yo entiendo ahora muy bien que a
don Alfonso Reyes le parecía muy irnpro,
pío, tal vez, por su pura formación literaria,
pues conside,raba que no era propio de una
hoja literaria; pero nuestra pretensión no
era hacer eso, una revista literaria. No era
nuestro objetivo cultivar la estética sino
preparar una acción histórica y a la vez
cultural, por eso Armas y Letras. [...]. Pero tú
me preguntaste por nuestra relación. Fue
cada vez más fraterna, cada vez más filial.
Nosotros lo considerábamos un consultor
permanente, lo visitábamos en la ciudad de
México. Acudimos muchas veces a su opi,
nión y a sus luces, nos apoyaba en todas las
gestiones que hacíamos. Él nos dio una co,
laboración indirecta porque todo el grupo
de intelectuales españoles veían en él a un
hombre que la providencia les habia señala,
do para reconstruir sus vidas y sus obras;
entonces las relaciones con los hombres de
letras y filósofos que estuvieron viniendo
a nuestra Escuela de Verano, eran a través
de Alfonso Reyes. [...] Aunque no viviera
aquí volvía con frecuencia. Aquí dictó con,
ferencias en la Biblioteca Universitaria y
en el Aula Magna, pero hizo visitas en las
que sólo venía de descanso y cuando yo,
ya como gobernador, le podía presentar en
Monterrey como huésped distinguido de la
ciudad. ♦

�♦ IOIÉ MAR.(.A IMFAMTE

LA UNIVERSIDAD DE
RAÚL RANGEL FRÍAS
LAS ACCIONES DE RAÚL RANGEL FRÍAS CONSTITUYEN
UNA EMPRESA TRASCENDENTAL EN LA VIDA CULTURAL E
INTELECTUAL DEL SIGLO XX REGIOrvtONTANO. SU ACTIVIDAD
ACADÉMICA, POLÍTICA Y SOCIAL ABARCA NUMEROSAS
ÁREAS EN UNA SOCIEDAD DE TRANSFORMACIONES Y
CONFLICTOS ENDÓGENOS Y DE COACCIÓN EXTERNA. DE
TODA ESTA ACTIVIDAD DAN CUENTA SUS PROPIOS ESCRITOS
Y OTROS COMO LOS QUE SE REÚNEN EN ESTE NÚMERO DE
ARMAS Y LETRAS. SUS TRABAJOS ABARCAN UNA GRAN

CANTIDAD DE INTERESES YTEMAS, SIENDO LA UNIVERSIDAD
UNO DE ELLOS.

n este breve texto me concentraré
en la urúversídad imaginaria de Raúl
Rangel Frías, es decir, no en la que
construyó y en la que se formó como
alumno, docente y rector, sino en la que pensó
corno la urúversídad necesaria para la sociedad
en la que le tocó vivir, la regíomontana. Esto,
aun cuando asumió la herencia histórica por
la cual la urúversidad, como construcción de
la cultura llamada occidental, se instala en el
espacio social regíomontano.
El origen de la universidad se registra en
el medievo europeo, con variaciones que el
nombre universidad no registró adecuadamente, ya que suele asociarse a una entidad
homogénea y sin cambios, cuando el análi-

E

17

sís histórico nos muestra lo inadecuado e
imperfecto de esa imagen. Sí en el medievo
hubo primero universidad y luego aparecieron los urúversítaríos (Le Goff, 1978/1983),
en la universidad rangeliana el proceso está
invertido: uen nuestro concepto, la materia
misma de la universidad, es el estudiante,
ya que para él se establece" (Rangel Frías,
1994:50). Porque la lucha por la creación
de una universidad en Nuevo León se fundamentaba en la existencia de esos estudiantes que requerían la existencia de una
institución. Para Montesquíeu, cuando las
instituciones aparecen por primera vez, son
estructuradas por sus creadores, pero luego
son las instituciones las que modelan a los

�seres humanos. Por eso, "la universidad será
considerada la casa del estudiante" (Rangel
Frías, 1994:57).
En los primeros universitarios del medievo el debate era entre el dedicarse a un
oficio manual o a uno intelectual, ya que la
producción intelectual era un intangible que
no estaba vinculado de manera directa con
la subsistencia, hasta que se hizo del conocimiento un bien deseable por sí mismo. Se
hizo necesario que el interés por el conocimiento se convirtiera en motivación para
gente que tenía su mundo limitado a la agricultura, que se limitaba al habitus y no preveía la necesidad de transformar el mundo
material.

una conclusión que sintetizara los hallazgos
(sententia, conclusio). Esto implicaba varias
cosas: se partia de una dificultad y no de
una verdad sabida y aceptada, no había una
solución predeterminada sino que la razón
debía de encontrarla a partir de argumentaciones consistentes y, además, ello obligó a
un perfeccionamiento del lenguaje, elemento clave para la exactitud pretendida de la
ciencia. Esto encerraba una contradicción
que se resolvió algunos siglos después: aun
cuando la universidad era una organización
de defensa de los intereses corporativos, en
especial de los maestros, implícitamente se
aceptaba que no eran dueños de la verdad,
la que debía encontrarse en la tarea intelec-

RANGEL FRÍAS PIENSA QUE ES UNA ACTITUD ESPECIAL QUE
TIE~EN SÓLO ALGUNOS MAESTROS, LA DEL AMOR A LA
VERDAD, LA QUE DEBE MOTIVAR ESA BÚSQUEDA, YA QUE
DEBEN PARTICIPAR COMO MAESTROS "LOS HOMBRES QUE
TENGAN Y SEA~ CAPACES DE ENSEÑAR ALGO" Y NO LOS QUE
SE DEDIQUEN A "ENCERRAR AL ESTUDIANTE EN LÍMITES
RÍGIDOS QUE IMPIDAN LA LIBRE EXPANSIÓ~ DE SU SER".

111

a:

ID
:::,

t

o

~
a:
~
¡
a:111

&gt;
i
:::,
1:11

Siger de Brabante, condenado por herejía
en 1277 por el obispo de París (Sarton, 1975),
expresó que las virtudes intelectuales serán
preferibles a otras, como la humildad; fue
uno de los primeros que toma conciencia de
que la dignidad del sabio debe limitarse a las
verdades demostrables y que su misión es
explicar y no predicar, lo que para Jacques
Le Goff es la toma de conciencia de la neutralidad escolar y la base de la construcción
científica de la realidad.
Sin embargo, esta ruptura, que será fundamental para comprender la evolución de
la ciencia, no parece haber tenido efecto
en la ciencia en si, aun cuando las primeras universidades establecieron el método
de enseñanza que consistia en plantear un
problema (quaestio), desarrollar la argumentación en torno a él (disputatio) y encontrar

tual. Rangel Frías piensa que es una actitud
especial que tienen sólo algunos maestros,
la del amor a la verdad, la que debe motivar esa búsqueda, ya que deben participar
como maestros "los hombres que tengan y
sean capaces de enseñar algo" y no los que se
dediquen a "encerrar al estudiante en límites
rígidos que impidan la libre expansión de su
ser" (Rangel Frías, 1994:51-52). Rangel Frías
constata que esta unidad de la conciencia
social europea se despedazó cuando los nacionalismos y los sistemas económicos de
competencia despiadada sustituyeron a la
comunidad del saber basada en la búsqueda
de la verdad por métodos automáticos de información y de investigación, entregados a la
ganancia de ventajas sectoriales.
Por otro lado, desde su mismo origen, la
universidad es el lugar donde se produce la

18

~

:::,

u
j

111
1:11

:z

-o

~

:::,

u

~

:z

formación básica de todo cientifico; el hecho
de que algunas universidades dieran más
importancia que otras a la investigación no
debe hacer perder de vista este rol fundamental de toda universidad, cualquiera sea
su orientación. El punto es que un científico
no puede investigar como si procediera de la
nada, ya que ello significaría un esfuerzo de
baja calidad energética y las universidades
se convierten en el lugar de recuperación de
ese esfuerzo previo de la humanidad. Rangel Frías piensa que la transmisión de los
conocimientos previos, "ilustrativos", debe
reducirse a lo indispensable y, por el contrario, aumentar al máximo la tarea de investigación de las "ciencias reales y racionales".
Las universidades medievales tenían rasgos muy diferentes según fuera su génesis,
como organización profesional o como organización corporativa, y de allí el estatus
de los alumnos, que variaba entre el estado
clerical y el laico (aun cuando clerical devino
luego en el término para designar a los funcionarios -clerk en inglés, clerc en francés
(Le Goff, 1978/1983:190); pero también variaba según la composición mayor o menor de
ricos y pobres, según la "nacionalidad" de
procedencia; asimismo,se presentaban variaciones en relación con la autoridad pública de la cual dependían, ya se tratara de la
ciudad, del poder señorial, del principesco
o real, complicada más por el papel de la
iglesia católica, con su ambigüedad entre
poder espiritual y temporal. Esto provocó

19

una ambivalencia sobre las necesidades a las
que debía atender la universidad, ya que estuvieron determinadas más por los intereses
de los poderes mencionados que por las reales insuficiencias o privaciones de los habitantes de la sociedad donde se emplazaron;
Rangel Frías piensa que la universidad debe
estar unida al pueblo de la nación, y que
son los estudiantes los que importarán esas
necesidades a la institución; es decir que no
podrán provenir de las decisiones cupulares
o de factores de poder sino de los diferentes
sectores de la sociedad, pero si hasta este momento "la universidad sólo se ha abierto para
una cierta clase" (Rangel Frías, 1994:346), es
necesario ampliar la presencia de todos los
sectores, para lo cual se debe buscar la anulación de las cuotas que dificultan a los hijos
de obreros el acceso a la universidad.
Las relaciones entre las universidades,
los universitarios y los poderes públicos del
medievo eran iguahnente complejas: constituían un mercado de no productores consumidores, lo cual podía favorecer el comercio, pero hacía difícil la gestión de provisión
de los víveres indispensables; los universitarios gozaron de privilegios económicos, lo
que les permitió ser exceptuados de tasas,
impuestos y peajes; además obtuvieron el
beneficio de precios que se colocaron por
debajo de los exigidos a la población no
universitaria, lo que provocó no pocos conflictos con el resto de la sociedad, en especial los burgueses que protestaban por ello,

�como es el caso de los burgueses de Oxford
en una petición al rey de Inglaterra, en la que
señalaron que había en Oxford dos comunas, las de los universitarios y la de los burgueses, y que esta última era más débil (osea
que reclamaban también privilegios para sí).

RANGEL FRÍAS PIENSA QUE
LA UNIVERSIDAD DEBE ESTAR
SIEMPRE EN CONTACTO CON
LOS PROBLEMAS SOCIALES,
CON LAS ADVERSIDADES DEL
CAMPO, CON LOS SACRIFI,
CIOS DE LOS OBREROS Y CON
LAS DIFICULTADES DE LA
CLASE MEDIA...
Rangel Frías no reclama ninguno de estos
privilegios, sino que la universidad adquiera
estructuras democráticas que permitan superar las viejas fórmulas de dominación y de
conservación de privilegios. La universidad
de Bolonia (fundada en 1088 pero que recibió su denominación en 1158, con la proclama de la Constitutio Habita por Federico
I) dominaba el mercado de los manuscritos,
una actividad en la que los universitarios se
presentaban a la vez como consumidores y
productores. Ello porque la universidad de
Bolonia fue originalmente organizada por
estudiantes y dedicada al derecho.
Se han difundido varios mitos sobre los
conflictos en los universitarios, afectos a la
vida bohemia y de parranda, que sin duda
existieron, pero poco se ha hablado de que
junto con ello había estudiantes pobres
como los becados de los colegios, que no
disponían del dinero necesario para la vida
de juerga y que estaban integrados al orden
social, de manera que las universidades medievales presentaron una doble cara: la de
estudiantes que armaban alboroto por causas importantes o intrascendentes y la de

los que se atuvieron a un comportamiento
ordenado y de estudio. Rangel Frías piensa
que la universidad debe prestar apoyo a las
organizaciones sociales y estudiantiles y a
"todo lo que contribuya a la formación de la
conciencia cívica y ética" de estos (Rangel
Frías, 1994:57).
Desde el comienzo, las universidades adquirieron prestigio derivado de la ciencia
misma, es decir del dominio de un saber que
proporcionaba poder. Quizá como recompensa a ese prestigio otorgado, las universidades no intervinieron en la política (al menos en su expresión de lucha por el poder,
como actividad cotidiana). Pero la política
ha estado siempre presente en la universidad y cuando se le impidió la entrada por la
puerta principal se coló por la ventana. Rangel Frías piensa que la universidad debe estar siempre en contacto con los problemas
sociales, con las adversidades del campo,
con los sacrificios de los obreros y con las
dificultades de la clase media, es decir que
"por el cuerpo de la universidad corren subterráneas, imponiéndole una fisonomía peculiar, las estructuras de la sociedad en que
se apoya" (344). Porque hasta ahora, "la universidad sólo se ha abierto para una cierta
clase y por eso tiene filosofía conservadora.
Si la universidad ha de transformarse, esa
transformación tendrá que venir del mismo
fondo: los estudiantes surgidos de las clases
no capitalistas, y de aquellos otros que obsesionados por las contradicciones y las
torpezas del absurdo sistema capitalista se
entreguen a una tarea más lúcida y humana"
(346).
Para Le Goff (1978/1983), los universitarios constituían un medio social original,
una intdigentsia medieval, que poseían características peculiares: provenían de todos los
medios de la sociedad (en especial pobres y
ricos); tenían un carácter transitorio, eran
internacionales y su integración como cuerpo, aún no estudiada, no permite determinar
todavía hoy si constituyó una amenaza o
una fuerza equilibradora o de progreso. Ello
debe recuperarse en la actualidad y Rangel

20

,YO CREO QUE RAMCEL FRÍAS FUE PARA NOSOTROS LOS
NUEVOLEOMESES DEL SICLO XX EL HOMBRE DEL DESTINO,
AUMQUE NO EN EL SENTIDO DE LA FRASE ATRIBUIDA A
NAPOLEÓM. PORQUE SU DESTINO ESENCIAL NO RESIDE EN
SU ACTIVIDAD POLÍTICA, CON TODO Y SER ÉSTA RELEVANTE.
SU DESTINO ESENCIAL CONSISTIÓ EN HABER SIDO CREADOR
Y CONSTRUCTOR DE UTOPÍAS. [ ...] ES POR ESA DIMENSIÓN
SOCIAL DE LOS SUEÑOS HECHOS REALIDAD POR LO QUE LA
OBRA DE RAÚL RANCEL FRÍAS TRASCIENDE EL ESTRECHO
MARCO DE SU TIEMPO TERRENAL."
HORACIO SALAZAR ORTIZ
Frías sugiere las vías para esa superación. En
su evolución, al final de la edad media, las
universidades se convirtieron en un medio
más cerrado y elitista, pero también perdie,
ron gran parte de sus libertades esenciales,
la independencia jurídica y la independencia
económica. Para Rangel Frías, la forma de
evadir esta subordinación consiste en que
las universidades posean independencia administrativa, es decir, que no estén sometidas presupuestariamente a los poderes
de tumo. Con la llamada edad moderna,
también se perdió -paradójicamente- el
carácter internacional de las universidades y
la división religiosa derivada del movimiento de la reforma acentuó los enfrentamientos
y la escisión, excluyendo a los extranjeros de
funciones y en especial de los cargos de responsabilidad; la institución abierta y plural
devino en cerrada y uniforme, destino al que
se debe escapar impulsando la "investigación y crítica de los valores que han presidido la revolución humana" (347). En el plano
científico, los estudios se convirtieron, al fi,
nal de la edad media, en especialmente utilitarios y además, algunas, como la de París,
en policía ideológica del Estado, cambiando
imperceptiblemente de centros de reflexión
y trabajo científico, sin intereses pecuniarios o políticos directos, a instituciones
de formación profesional al servicio de los

21

estados, lo cual adquirió una condición
central en la universidad napoleónica.
Pero esa es una salida falsa: "decir a la
universidad que se retrajese detrás de los
muros de una soberbia indiferencia o de
una resignada sumisión, a preparar oficios
y profesiones, como si el hombre fuese otro
artículo de consumo en el gran mercado de
las codicias y de los intereses" (Rangel Frías,
2007b:332), sería una acto de deslealtad
para con los fines que una universidad debe
mantener.
Sin duda, Raúl Rangel Frías tiene clara
conciencia del espíritu universitario, el que
puso en marcha las primeras universidades y
de las dificultades, deformaciones y peligros
a los que está sometido. El mejor homenaje
que se le puede hacer es recuperar ese legado
para impulsar esa obra abierta que es la universidad en la que sueña. ♦
Re/crrncias
Le Goff, J. (1983). Tiempo, trabajo y cultura en d Occidente
medieval (traducción de Mauro Armiño). Madrid:
Taurus (Texto original publicado en 1978).
Rangel Frtas, R. (1994). Escritos. Monterrey: Gobierno del
Estado de Nuevo León.
Rangel Frias, R. (2007a). Obras completas, tomo l.
Monterrey: UANL.
Rangel Frias, R. (20076). Obras complccas, tomo Il.
Monterrey: UANL.
Rangel Frias, R. (2007c). Obras completas, tomo 111.
Monterrey: UANL.
Sarton, G. (1975). lntrod11ction to the history ofscience, vol. II
[Introducción a la historia de la ciencia]. Nueva York:
Krieger.

�Él continúa la idea: esta distancia es por

otra parte explicable desde otro punto de
vista: pareciera que en la cultura mexicana
se impone el resentimiento como conducta.
En este sentido, al que triunfa o logra superar determinada situación, se le impone
el silencio y en cierto modo el desprecio. En
el caso de Reyes, logró salvar el antecedente
histórico (los sucesos de la Decena Trágica,
la muerte del padre), estableció una distancia con el pais y se integró después "triunfante", es decir, por su obra. Esto no se perdona. iQué pasó con Antonio Caso? Ahora
nadie lo lee, nadie lo conoce. Por mi parte
hago un apuntamiento: quizá más que un
auténtico filósofo era sólo un auténtico maestro. Como tal, es no sólo explicable, sino tal
vez posible que sea olvidado en la medida en
que su verdadera obra, como maestro, está
en sus discípulos, o sus alumnos, es decir,
quienes lo tuvieron como maestro son los
sobrevivientes de su obra, una obra sólo de
acción generacional.
"Pero es que también escribió poesia",
dice Rangel Frías. "Sí, contesto, pero en
Antonio Caso lo preponderante era su acción de maestro". "Era, continúa Rangel
Frías, una luminosidad, un auténtico atractivo para la juventud. Era la presencia de las
ideas. iCómo es que todo se olvida?" "Esto es
muy explicable, y así es natural que sea, contesto. Eso pasa con los maestros, incluidos
los de banquillo."
"Antonio Caso era un magister. También
lo fue Vasconcelos, pero en él hay otras
vertientes. Reyes también fue un magíster."
"Pero con los libros. No en el aula", aclaro.
"Bien, dice, pero fue magister: La crítica en la
Edad Ateniense, La antigua retórica y muchos
otros de sus libros son lecciones, son transmisión de conocimientos, son servicios
de maestro. Como es el caso de todos los
grandes de Hispanoamérica: Sarmiento,
Rodó, etc." "Si así fuera, digo, sería explicable el olvido de Alfonso Reyes. Pero estoy seguro que fue algo más que un magíster.
Hay algo más en su obra, que tardará en llegar a la gente."

23

ALFONSO REYES QUIZÁ
TENCA QUE SER COMO
OSIRIS: SER FRACCIONADO
Y DERRAMADOS SUS PE•
DAZOS Y LUECO TAMBIÉN
COMO ÉL SE INTECRARÁ EN
UN TODO CON DIFERENTE
SICNIFICACIÓN.

"El lenguaje de Alfonso Reyes es claro y
terso, y no obstante pareciera alejado del lector. Quizá las ideas que contiene, concluye el
Lle. Rangel, sean complejas y de dificil captación."
Otra idea que expresó sobre Alfonso
Reyes fue a propósito del resentimiento: Alfonso Reyes quizá tenga que ser como Osiris:
ser fraccionado y derramados sus pedazos
y luego también corno él se integrará en un
todo con diferente significación.
La conversación deriva a otros tópicos.
Llega la comida y dice: "Prefiero estas cosas y no Langosta Termidor con arroz y una
pieza adobada, acompañada de nopales". Al
salir del restaurant, el grupo de maestros
disi-dentes ocupa ya la calle frente al sitio
donde comíamos. Están cantando estribillos y lemas machacones. "lCómo vienen
desde Chiapas?", comentaba el Lle. Rangel
durante el recorrido y desviación a la Secretaria de Educación. ¿Por qué? ¿Qué fines
persiguen? iQué hay detrás de todo esto?
rnuscan, quienes promueven estas acciones,
la renuncia del Secretario?
Caminamos rumbo al Hotel de la Ciudad
de México. Atravesamos la plaza Jardín de la
Corregidora. Pregunta si este lugar todavía
se llama "21 de mayo". Contesto que no, su
nombre es "Jardín de la Corregidora". "¿Qué
se celebra el 21 de mayo?", pregunto. "Es la
fecha de la autonomía universitaria. Aquellos
jóvenes, dice, eran todos de clase media y fa,
millas acomodadas. Gómez Arias..."

�Queda expresada una reflexión en el carrúno: estos grupos (se refiere a los maestros)
son muy grandes y aparentemente no producen el efecto político que pudiese esperarse.
Aventuro una respuesta: en el 68 era la clase
media. Quizá porque estos maestros son de
grupos sociales de bajo ingreso y otra escala,
no se producen grandes efectos.
En el hotel pasamos al bar y ahí estuvimos hastalas 7. Al amparo de dos whiskys se desenvolvió
el diálogo. Recojo sólo algunos reflejos de él:
"Sería conveniente dar vida a la Capilla
Alfonsina con algunos eventos: uno podría
ser en torno a las revistas literarias de Monte-rrey. Pero hay poca iniciativa en ese lugar
y es dificil hacerlo todo desde afuera."

"La idea en torno a las revistas literarias
de Monterrey se refiere a la necesidad de rescatar nombres olvidados de las letras locales."
"Elalcoholpuedeserelpropiciadordelaenergía más importante de un hombre. Era el caso
de Pepe Alvarado. En otros se vuelve sólo una
parte negativa de su vida."
Me despedí a las 7, ya caída la tarde. Tuve
que caminar hasta el estacionarrúento, a varias
cuadras de ahí, en Venezuela y Rodríguez
Puebla. Llegué a la oficina a las 8:15. Todavía
tuve que recibir a los rectores de Zacatecas y
Baja California. La jornada terminó dos horas
después.

111

a

o

t:Z:

◄
.a

111

:z:

111

México, D. F., 1de abriL 1982. ♦

en
~

•
u.

.a

111

u
:z:

~

.a

•:a

~

''[...] LO QUE MÁS LLAMA LA ATEMCIÓM EM EL UMIVERSO
MARRATIVO DE RAÚL RAMCEL FRÍAS ES SU PUMTERfA, SU
METICULOSIDAD PARA REVELARMOS EL LÍMITE; ES DECIR,
LAS DELCADAS Y FRÁCILES FROMTERAS QUE DELIMITAN
LOS MUMDOS DE LA CORDURA Y DE LA LOCURA."

JOSÉ IA. VIER Vl11ARREAL

24

���LA
UNIVERSIDAD
♦ llA■L RAMCIL FllW

N
e,

!
◄::,
u
..1

emos llegado a un instante
en que la inteligencia y la
honradez nos van a ser más
necesarias que nunca para
impedir que se tuerzan las rutas. Se va a
crear la Universidad, y con ella se acrece
la responsabilidad estudiantil. Por lo menos sucederá asi si la Universidad no llega
a significar un simple cambio de nombre,
un rótulo más, sonoro y hueco, que añadir
a Monterrey.
La Universidad
es un problema de
gran trascendencia. Problema que
necesita, como todo otro, un recto
planteamiento de
sus términos si ha
de resultar eficaz.
Yesto, aqui cuando menos, sólo
los estudiantes 1
son capaces de
hacerlo. Todas los
demás querrán fal- 1
silicar el hondo
sentimiento de la
Universidad y en- ¡I .
tregamos una obra
mutilada e inser- ¡I
vible. Ya no es posible cerrar los ojos 1
y abandonarnos a
los maestros. Esto

H

L

nos está costando demasiado caro hoy. Los
maestros han huido de la cátedra por donde
vinieron: las necesidades del estómago.
Solos y confortados con este sentimiento de fuerza, revisemos los postulados de la
Universidad, y que cada quien aporte al conocimiento general su particular experiencia de
sus valores. Con honradez, con eficacia. Pero
necesitamos de todos para encontrar el sentido
profundo de los anhelos estudiantiles y fortalecerlos en una
sola dirección. No
es bastante que se
haya formulado un
proyecto, hay que
revisar, ratificar y
rectificar muchas
cosas.
Primeramente
necesitamos sacar
a flote un problema que se dejó
olvidado en el
proyecto, sin cuya
contestación no
tendremos conciencia de lo que
queremos, y nuestras acciones no
parecerán tales
sino, más bien,
movimientos de
autómatas manejados por hilos invisibles.

e
%
111

oA

~

~

◄
en

ill

..

o

rada, y que la educación que recibimos se reNecesitamos iluminar hasta lo hondo
duce a indicarnos fórmulas para vivir, pero
este problema; lpor qué necesitamos, por
no le ha impreso una orientación a nuestra
qué demandamos nosotros, los estudiantes,
vida. En una palabra, hemos vivido DE LA
la Universidad? Se ha dicho que Monterrey
REALIDAD, NO EN LA REALIDAD de la
la necesita, que el norte del país la necesita,
vida social de México. Nuestra educación se
pero se olvidó lo principal; nosotros insistiestrecha a un problema de acomodación a la
mos. ¿Por qué necesitamos de la Universirealidad, no de dirección de las cosas y los
dad?
acontecimientos.
Ahora bien, lesta necesidad,esta urgencia,
Esto es claro hasta la ceguedad, y deseses tal?, o les tan sólo diletantismo? Es neceperante. Subordinados
sidad para quien ve las
cosas en la desnudez NUESTRA. EDUCACIÓN a todas las fuerzas,
conscientes o inconsde su realidad. Diletantismo para aquellos que NO HA .ALCANZADO cientes, que dirigen la
historia nuestra, hemos
quieren la Universidad AÚN
MÁS QUE LA
corrido
la misma suerte
para añadirla a MonFÓRMULA MERA.MENTE que el más pobre de
terrey como se prende
una flor en el ojal de la .ANIMAL DE DARNOS los ciudadanos, el más
rudo y salvaje pastor
solapa.
ARMAS PARA. LA VID.A.
de nuestras serranías.
lCuálespues,esareame qué nos sirve la
lidad que exige de la
comodidad, y que en lugar de apacentar
Universidad una solución? En primer lugar,
ovejas trafiquemos con medicamentos, con
hemos de dejar asentado que la Universileyes o fórmulas matemáticas? El resultado
dad es una solución a un problema general,
en ambos casos es el mismo: subordinación
orgánico, no particular, ni siquiera gremial.
primitiva e inconsciente a las fuerzas sociaNo podemos entender la Universidad si no
les que empujan nuestro destino. Nuestra
la encajamos en el panorama de México.
educación no ha alcanzado aún más que la
Quienes no miran esto se ven obligados a
fórmula meramente animal de darnos armas
recurrir a desacreditados expedientes de
para la vida.
explicación como: comodidad, economía,
Y esto ya no lo queremos, no lo vamos a
etcétera. Pero los imperativos de método y
soportar.
Por eso deseamos la Universidad.
finalidad de la Universidad están allí para
Por eso queremos una Universidad que resconfirmar nuestro aserto; no podemos ni siponda a nuestras exigencias. Una Universiquiera pensar en la Universidad si no tomadad pohtica. No en sentido de la mezquina
mos en consideración este hecho sencillo y
pohtica militante. Alta, superior politica.
primario: nuestra articulación en el organisPohtica social. Órgano de la realidad mexi.mo nacional.
cana que eleve a sus alumnos, a través del
Y ahora, establecido esto, volvamos a
conocimiento nacional, a una perspectiva
nuestra primera pregunta: la qué realidad
nacional. A la Universidad, a la cultura, por
obedece la exigencía estudiantil de la Unila realización de México. ♦
versidad? La respuesta se nos presenta, al
primer intento, en la inexorable realidad
de esta observación; hasta hoy la educación
nos ha mantenido al margen de los acontecimientos, en el sentido más lato y peor de la
expresión. Pero lqué significa esto de vivir al
margen de los acontecimientos? Tan sólo que el
vasto problema de México lo hemos igno-

31

Referencias
El Estudiantt, Nº 2, noviembre de 1932.
EscritosJttvcnilcs, 1929-1934, compilación de José Guadalupe
Martinez, (Facultad de Filosofia y Letras) Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1993, PP-87-90

�Armas y letras
♦ RAIÍL RAMCEL FRÍAS

CON este número se inicia la publicación de Annas y Letras, boletín
de la Universidad de Nuevo León que edita el departamento de Acción
Social. Por imperiosa e ineludible necesidad, en esta su prin1era salida
tendrá un carácter casi exclusivamente informativo, para transmitir la
noticia del nacimiento de la Universidad de Nuevo León.
ntes de entrar al tema que nos inquieta, el del entendimiento de su
significación a través del nombre
de Armas y Letras, van estas líneas
enderezadas a dibujar el marco histórico
donde asoma nuestra Universidad.
El pensamiento universitario de Nuevo
León tiene una existencia de aproximadamente un siglo y en su curso ha ido formando
hondos y lúcidos remansos de vida intelectual,
como el Colegio Civil y otras casas de estudios
profesionales. No es nueva la idea, ni tan siquiera la esnuctura central universitaria, pues ya
en otra ocasión ambas cosas tuvieron existencia entre nosotros, pero desaparecieron en
una infortunada aventura política. Así pues, se
inicia ahora una tercera o cuarta época, como
podría dividirse esta historia, de la idea de la
organización universitaria del Estado.
Entre azares y desventuras del pensamiento y de la vida se nos ha hecho patente
la poderosa y fecunda circulación de inspiraciones y servicios, que existe entre los
menesteres ordinarios del hombre y sus más
excelsas actitudes para la ciencia, la concentración filosófica o el éxtasis.
Indisoluble, entrañable y fecunda unidad
de la gracia del pensamiento y la fatalidad de
los actos del hombre encaminados a su sustento y bienestar. Armas y Letras en cuya molienda de siglos se traza un mismo destino la
vida y el pensamiento humanos.
¿Qué no se entenderá a golpe de vista que las
armas son los menesteres forzosos e inevitables

A

de la vida humana y sin los cuales no se conservan "las repúblicas, los reinos, las monarquías,
las ciudades, los caminos de mar y tierra", y aún
las mismas letras?
Podría no ser éste, literalmente, el significado del discurso sobre "Las Letras y las Armas"
del sin ventura caballero de la triste figura,
pero se ajusta de manera tan soberana a sus
afanes, que la verdad se impone sobre la aparente contradicción entre las armas y las letras.
Aparente contradicción, donde debiera
decir unidad profunda, que es una y la misma
cosa -se revelan como contradictorios los
extremos superficiales de una íntima esencia
y necesidad. Si yo dijera que las letras, es decir
aquello que da ocupación y oficio al espíritu,
es superior y preeminente a las armas, sin las
cuales el hombre está metido entre privaciones y miserias, pretendería poner la cabeza en
los pies. Yal revés, pero en esencia lo mismo,
si la preferencia se decide por las armas.
El hombre es llevado por su pie, que son
las necesidades y privaciones de su vida, trayendo consigo donde va, en alto, una como
luz interior que alumbra sus faenas corporales, pálido fuego del pensamiento, de la pasión heroica y de la gloria inasible.
¿y cuál otro pueda ser el sentido de esa contradicción, de la discordia y guerra civil en la
comunidad humana, cuyo siniestros resplandores queman el rostro de nuestros días, si no
es la soberbia y la vanidad de las letras, de las
teorías, que pretenden conducir al hombre y
sustentarlo con vanos espectros?

32

Utilizar el pensamiento para ayudar a los
hombres en sus faenas y trabajos es asegurar
la libertad de su entrega generosa con gracia y
amor. El pensamiento que sustituye al sustento
humano provoca la tiranía del cuerpo y esclaviza su naturaleza en oficio de mercader.
Si hay algo que pueda resumir de otra manera nuestra verdadera intención, a esto mismo
sólo puede llamarse humanismo, nostalgia y
esperanza de un ser humano poderoso, hondadamente ingenuo del corazón y de imaginación
intensa y radiante ♦

Buena parte de la incalificable desnucción
del hombre por el hombre está en la atmósfera
de asfixia impuesta por una absurda multiplicación de oficios y cargos de letrados, que
sobrepesan la vida histórica hasta provocar la
explosión de los ciegos instintos.
La intención de este nombre de Armas y Letras responde a ese compendio de zozobras,
interrogaciones y dudas apostadas como sobras
en el pórtico del presente. Yno es precisamente
una respuesta, sino un clamor, una voz que solicita y reclama el bienestar del hombre y la dignidad del espíritu, aquel por ser la condición de
la vida, de la paz y de la justicia y de éste para
no comprometer su gracia y libertad en ridícula
farsa o en tiranía insensata.

Referencias
Annas y Letras. Enero de 1944

fbmo4 :-:tetro4
_JJ

Bolctl• Mcn,ucl d, 1, U nrsid,d d, Nuno L,6o
\~O I

Nt'M 1

SONETO
,_i,.,.

/JERRAR podrdn .,,. o¡o, '4

\., Sombro ,aut mt t mut e• •tar.&amp;o 41a;
) p(ldr dr.8llar &lt;sla ol/JliJ

l/oto. • au 11./da

1111a

~o,o llsz¡ltll tQ•

la ribera
ndt erJia·

t ,,n

JI
llt-J

'

,.....

""'·

)

::&gt;el f4moso Discurso Sobre: f4s AnndS
y
~rllll

ldS ' etm que: Hizo ::&gt;or Ou"¡ote
. .,.._ nM ,1,,, l'13

m;¡"rrant

mt;1ltU

�TEORÍA DE
MONTERREY
♦ RAÚL liMCIL FRÚS

EL MOTIVO FUMDA.MEMTA.L DE TRAER A LA MEMORIA.
EL PASA.DO DE UMA. CIUDAD, MO DEBE CONSISTIR EM
EL SEMTIMIEMTO DE ORCULLO O DE VAMACLORIA QUE
FRECUEMTEMEMTE IMPULSA A LOS HOMBRES AL HACER
CA.LA DE SU CEMEALOCÍA.

ás legítimo será referir el
propósito, al deseo de hon,
rar la memoria de nuestros
antepasados. Pero aun esta
consideración no bastaría a explicar el esen,
cial significado de este 350 aniversario de la
ciudad de Monterrey. Para mi es el fenóme,
no de que la ciudad ha adquirido conciencia
de si misma, habiendo llegado a su madurez
espiritual. Es decir, a un momento en que el
pasado adquiere un matiz especial que lo
convierte en tiempo histórico.
Ocurre, en efecto, que no todo transcurso
temporal es histórico. La conciencia lleva
un registro particular que no coincide mo,
mento a momento con el dato cronológico.
Se ha menester que ciertos acontecimientos
sirvan de eminencia para que los sucesos
ocurridos con anterioridad se organicen en
una perspectiva visible para la mirada inte,
rior del alma.
Este singular fenómeno de reconquista del
tiempo descubre el pasado y lo incorpora al
lote de nuestra experiencia, como un recurso
de que puede echar mano el ser vivo para sus
futuras acciones. Pero sólo se opera de trecho

M

en trecho, en la medida de ciertas modificacio,
nes profundas que afectan a la estructura de
la conciencia y provocan una variación brus,
ca, como ocurre en las mutaciones biológicas.
Son las articulaciones o módulos que per,
miten considerar la historia de un hombre. La
de un pueblo, ola de una ciudad como organis,
mos espirituales.
Sobre este particular no creo equivocarme
al señalar la nota más significativa del 350
aniversario, en la realización de uno de esos
momentos que se pueden llamar, con un poco
de énfasis, épocas históricas.
Si ello es cierto, cometeriamos una desleal,
tad con el espiritu de los hechos, al dejar de
practicar en este dia la operación de resumen
y balance que requiere toda obra en que se ha
concluido un capítulo y se tiene el siguiente a
la vista, todavía en blanco.
Pero, antes de introducirnos por los sende,
ros del pasado conviene hacer la observación
de que la ciudad de Monterrey, no obstante
la carga de tres siglos y medio de existencia,
aparece juvenil, emotiva y ligera. Dan ganas
de apropiarse en una variante la expresión del
poeta jerezano para llamarla "joven señoran.

Por lo demás, este regazo maternal no ha sido
un lugar de escaso tránsito, aun por los vía,
nunca unlechosuaveymullido. Conmuchaexa,
jeros que pasaban a las fronteras más lejanas
geración quizá, pero
del virreinato. Estos
exacto en múltiples LA COMDICIÓM ACRESTE preferían internarse
sentidos se le podrta
por Saltillo hacia
MOMTA.RAZ
DE
LOS
llamar el valle de la Y
Monclova y San
desilusión Aqui se IMDÍCEMA.S FRUSTRÓ LA Antonio de Béjar.
desvaneció el sueño
Las batidas tropas
FUMDA.CIÓM
DE
RICAS
de
Hidalgo sos,
de grandeza de Luis
de Carvajal. Fallaron HACIENDAS CAMPESTRES~ Y layaron el camino
luego las esperanzas,
MI SI QUIERA LA CAMADERÍA de Monterrey y
salvo breves espejis,
también Santa Ana
mos, de las bonanzas QUEDABA A SECURO DE LAS hizo otro tanto.
mineras. La condición FURIOSAS ACOMETIDAS DE Quizá el primero
agreste y montaraz
que cruzó la ciudad
LOS
MÓMA.DA.S.
de los indigenas frus,
en viaje directo a
tró la fundación de
internarse al centro
ricas haciendas cam,
de la República fue
pestres; y ni si quiera la ganadería quedaba a se,
el ejército del invasor norteamericano.
guro delas furiosas acometidas de los nómadas.
La relativa cercanía del puerto de Tampico
Por último, entre las avenidas de las torrentes
resultaba ineficaz, con las complicadas regla,
mentaciones de tráfico que rigieron el comer,
y la frecuencia de las fiebres la ciudad vivía en
inminencia de muerte. Alo largo de dos siglos y
cio maritimo de la Colonia y los riesgos de la
medio el resultado de la lucha con los elemen,
travesía. En resumen, la ciudad quedó sitiada
tos era todavía incierto.
por el desierto, la montaña, el rigor del clima
Tal es nuestra primera edad en que se en,
y la pobreza general de las tierras.
frentan y atacan dos formalidades antago,
Con apoyo en estos antecedentes parece
nistas, la naturaleza y el hombre. El teatro
un complicado acertijo descifrar la prosperi,
en que se desarrolla la escena tiene una im,
dad y la grandeza contemporáneas de Mon,
presionante majestad. Un colosal parapeto
terrey. Pero, es que no hemos tocado el capí,
de montañas cierra el horizonte por el sur.
tulo relativo al hombre y a las oportunidades
Desprendidas de la cordillera principal, a
que ofrece la historia de los pueblos.
La primera parte de la lucha entre la natu,
manera de puntas de lanza, entran al valle
dos serranías, una por el camino del oriente
raleza y el hombre parecía ganada, en prin,
cipio, por aquella; más sólo en apariencia. Los
y otra por el oeste. De los estrechos cañones
pobladores españoles no abandonaron jamás
que se forman en el corredor poniente de las
montañas, bajaban aguas a torrentes por un
la tierra después del fracaso de Carvajal -y a
sus virtudes de padres y generadores de pue,
cauce que serpentea en la falda de las monta,
ñas. El valle sólo está abierto hacia el norte en
blos habrá que abonarles este hecho. Cierto
es que tuvieron que acomodar su condición
semicircular planicie casi desértica.
humana a la resequedad y bravura de la tierra.
Obligados por la necesidad de tomar cerca
En esa mutua relación del paisaje y el hom,
el agua y a seguro de los ataques indigenas, los
bre, tenemos la determinación histórica más
primeros pobladores se asentaron entre las ca,
arraigada de esta comarca. Aun más que el
ñadas, bajo una tupida vegetación, envueltos
cruze de las razas, la acción de la tierra en,
por la humedad, el calor y densas flotillas de
gendra el mestizaje. Y donde falta, como es
insectos.
La ciudad estaba vuelta de espaldas alcen,
el caso, la mediación humana del indigena a
través de las especies vegetales y hasta de la
tro de gravitación de la Nueva España. Fue

35

�••• UNA VEZ ABIERTA LA
BRECHA POR LAS ARMAS,
HABRÍAN DE SECUIRLAS,
ANDANDO EL TIEMPO, EL
FERROCARRIL, EL COMER•
CIO, LAS CARRETERAS Y
HASTA LOS TURISTAS.

li

montaña o el río, se verifica esa transmutación
de un pueblo antiguo en otro nuevo.
Los pobladores del Nuevo Reyno de León
llegaron aquí españoles, donde se transforma,
ron en criollos y acabaron en heredarnos una
patria que es México. La revolución de Independencia puso al descubierto esa transformación que se venía operando en cada poblado
y ranchería, avasalladora y secretamente. Nada
más mexicano que el ranchero de la frontera,
cuyo tipo físico y psicológico quedó sellado en
el siglo XIX. Se asemeja, aunque menos vistoso
al charro del Bajío; la pobreza de su indumentaria se realza con la talla vigorosa y flexible del
jinete; su coraje y nobleza están influidos del
trato con el ganado; es sobrio como la tierra y
ha acomodado su vida a los riesgos de la escaramuza con el salvaje, los bandoleros o los fiscales, que acechan el botín, asaltan la diligencia
o celan el contrabando.
Al frente de esta clase de hombres ganaron celebridad Zuazua, Zaragoza, Escobedo,
Quiroga. Los mismos jefes reproducían la estampa de su tropa: 'nfleros de Nuevo León" y
"cazadores de Galeana".
El siglo XIX, por otra parte, no habría de
pasar sin que en él se consumase la segunda
edad de nuestra historia. Es doloroso que el
acontecimiento en que se origina esta nueva
fase haya de ser la mutilación del territorio nacional por los norteamericanos. No nos quede
de ello, sino la triste y orgullosa satisfacción de
haber pasado de golpe a servir de repecho a la
honra nacional
Es decisivo para nuestra cuenta, que desde
entonces México iniciase ese cambio de órbita,

en donde sustituyo el eje oceánico de su vida
social y económica, por otro terrestre con centro de gravitación en Washington.
No puede decirse que las cosas cambiasen
de improviso, pero sí, que una vez abierta la
brecha por las armas, habrían de seguirlas, andando el tiempo, el ferrocarril, el comercio, las
carreteras y hasta los turistas. Mientras tanto la
historia operaba sus cambios de escenario. En
Estados Unidos, la guerra separatista del Norte
contra el Sur. En México, la de Reforma y la Intervención Francesa.
Esta región de la frontera quedó más o menos equidistante de los campos de batalla. Intervino en ellos, no obstante; en nuestro propio
territorio, con tropas y jefes; en uno y otro lado
de la contienda por el comercio y el contrabando. Hay indicios de una época de bonanza
comercial entre el sexto y el séptimo decenio
del siglo recién pasado, quizá en conexión
con esos acontecimientos políticos y sociales.
Surgen a poco tiempo las primeras industrias
textiles absorbiendo a los artesanos del ramo y
muy probablemente influidas en su instalación
por la proximidad de la zona algodonera de
Norteamérica.
El triunfo de los Estados industriales del
Norte de la Unión, en la guerra separatista,
repercutió intensamente sobre el destino posterior de la ciudad La ubicación de los centros
manufactureros norteamericanos, más próxima al litoral del Atlántico y en conexión con el
comercio mundial por este océano, encontró su
plano de deslizamiento hacia México por una
vía ferrocarrilera en este extremo de la frontera. El enlace de Monterrey por ferrocarril con
Tampico y Matamoros, Torreón y la capital de
la República cerró el circuito de su posición estratégica como nudo de las corrientes de ida y
vuelta entre las dos naciones vecinas.
Nada valen las oportunidades de la Historia
si no se encuentran con hombres por cuya energia y capacidad de visión se transformen en
hechos generadores de riqueza y de bienestar
para un pueblo. iFortuna para México y para
todos nosotros que los haya habido!, corno los
que fueron capaces de interpretar el favor del
tiempo y el lenguaje de las edades postreras.

Instalaciones industriales y establecimientos bancarios, edificación pública y privada,
saneamiento de la ciudad y dotación de agua
potable, fueron las obras de fines del diecinueve y principios del siglo XX. Con ellas respondió Monterrey a la necesidad de destacar
un centinela en la raya mexicana.
Entre tanto, la Ciudad iba cobrando un aire
nuevo, de mayor holgura y seguridad Avanza
hacia el Norte y se despliega para seguir los
emplazamientos industriales. La casa familiar
transa con la antigua huerta, a la cual ~prisiona
entre patios y traspatios, cerrados algunos por
corredores con arcadas de pílastres gruesas y
toscas. El aspecto general tiene algo de mediterráneo y andaluz. La vida provinciana se derrama con lentitud y monotonía. Se duerme la siesta y se merienda con café y tortillas de harina.
Los paseos elegantes se hacen en carretela y la
modesta serenata atrae a la clase medía, mientras que los bailes más rumbosos, con señoritas ataviadas a la moda de París, acude el señor
Gobernador. Es nuestro siglo XIX que nos legó
las primeras industrias, el Palacio de Gobierno,
la red de agua y drenaje y algo más de longitud y
estatura a la ciudad
Nos legó además, en incipiente estado de
formación, la conciencia urbana que había de
fortalecer y está madurando a través del proceso de la Revolución mexicana, cuya positiva influencia se muestra en el número de habitantes,
ya cerca del cuarto de millón, en la estructura
nacional de sus industrias, en la complejidad
de sus problemas sociales y citadinos y, por encima de todo, en esa voz del destino que hace
sentir a la Ciudad estar llamada a ejercer una
alta función en la estructura social, económica
y espiritual de México.

Esta tercera y última edad de Monterrey,
que es la adquisición de su conciencia y del
sentimiento de su responsabilidad nacional,
remata en la actualidad del 350 aniversario de
su fundación que hoy celebramos. Pero, antes
de concluir el relato y obtener la lección de la
historia, será menester referirnos a las fuentes
espirituales de donde se ha nutrido la conciencia de la ciudad
Los más remotos y también los más próximos de estos veneros han dejado en el cuerpo
urbano las estructuras de los órganos con que
se ha ido edificando la vida histórica. El viejo
trazo de la ciudad pone de manifiesto las más
eminentes categorías del pensamiento y la existencia española: Casa del Cabildo o Consejo
Municipal donde se ejerce el gobierno y policia
de la ciudad; iglesia para la oración, frente a
aquel edificio; y entre ambos la nota alegre y
picaresca de la plaza, que fue en otrora centro
de reunión para la milicia y asiento de las ferias
y que hoy facilita sus andadores al doble anillo
giratorio de la serenata. El comercio ha labrado
sus propios edificios y vía de tránsito en una especie de brazo o estribación que se desprende
de la plaza. Hacia el norte y tras de una apretada faja de casas de hechura mediterránea,
muy nuestro siglo XIX, se observan instalaciones industriales, entre una tupida y sinuosa red
de viviendas obreras; vías férreas a cuya orilla
se acomodan las fábricas, como si fuesen otro
río; y esa anchura ribera que es la Avenida Pino
Suárez, donde la población obrera pone con sus
yompas azules la nota alegre y optimista del
nuevo tiempo.
Algo podría decirse también del espíritu de
la época con relación a las nuevas construcciones que se recuestan en el cerro del Obispado,
con ahogo de esa ruina poderosa y venerable; y

�A MEDIDA QUE HA IDO CRECIENDO EN RECURSOS, PROS•
PERIDAD Y EXPERIENCIA, LA CIUDAD HA IDO ENRIQUECIEN•
DOSU MEMORIAHASTA EL PUNTO DE ILUMINARCON ELRICOR
DE AHORA LAS VICISITUDES Y ZOZOBRAS DEL PASADO.

,,

1

,,

1
1
1

'

esotros parajes alrededor de la ciudad Y algo
más de sitios dentro de ella, donde la vida no es
ama-ble y civilizada. Pero ya no haré referencia
sino a lo que conviene al objeto de este discurso, que en esa parte concierne a la estructura
espiritual de Monterrey.
A medida que ha ido creciendo en recursos,
prosperidad y experiencia, la ciudad ha ido enriqueciendo su memoria hasta el punto de iluminar con el rigor de ahora las vicisitudes y zozobras del pasado. Surgen a su vista las denodadas
figuras delos fundadores ydelos primeros pobladores del Nuevo ReynodeLeón: capitanes,misioneros e indígenas; la aguerrida tropa que pobló el Estado y le dejó la numerosa familia de
las comunidades; los héroes de nuestra historia
política y entre ellos, particularmente, el padre
Mier, cuyo ardor republicano ilumina la Independencia con resplandores de incendio. Aparece también Gonzalitos, esa suave figura que
es en una franciscano, humanista y hombre de
Ciencia; y tras de él la serie de generaciones de
maestros que nos legaron el Colegio Civil, hoy
la Universidad, y la Escuela Normal. La memoria de la ciudad se halla poblado del espíritu de
sus buenos gobernantes, caudillos militares y
civiles, directores de empresa y de la innumera
multitud, entre todos los cuales la han ido alzando del barrizal y la choza, a la Calzada de
pavimento y a la casa de cantera; del campo, al
taller y a la fábrica: de la lucha incierta contra el
nómada, al espíritu del Derecho.
¿Qué haremos nosotros, los contemporáneos,
para proseguirestaobraquehanhechoel tiempoy
los hombres? Limitar nuestro homenaje al recuerdo y a la admiración, no salda la deuda histórica, a
menos que prescindiésemos de la idea de perfeccionamiento de la Sociedad y del individuo. En
tanto que haya Historia toda generación recibe
de otra y entrega a la siguiente una tarea siempre
inconclusa, a la vez que una determinada energía
con que llevar a cabo la empresa propia de cada
edad Esta ley de la continuidad del esfuerzo es

la base de lo que se denomina progreso humano,
aunque la meta ideal se mantenga inaccesible.
Muchas generaciones antes de nosotros, y
otros primeros que ellos, algunos homb:es pensaron estar edificando una ciudad, cuando no
pasaban de darle principio. Y si al llegarnos el
tumo creyésemos que no hay más que hacer,
sino agradecer la fortuna de haber tenido tales
antepasados, en ese preciso instante estaríamos
destrozando el monumento que merece su fama.
Sólo se conserva en el tiempo lo que se somete a
su mudanza.
A fin de darnos la plenitud de vida histórica
que hoy disfrutamos, consumieron su existencia muchos hombres en el fuego de esa fuerza
creadora de pueblos y ciudades, que calcina los
huesos de los antepasados para abandonar la
entraña de la tierra en donde habrá de florecer
una nueva espiga. Edades y generaciones se han
sucedido pasándose de la mano un juramento de
lealtad en el propósito como una encendida antorcha. Al llegar nuestro turno es de rigor prender más puro y más alto el fuego espiritual que
edifica la ciudad siempre inconclusa -la del
cuerpo yla del espíritu. Con lo cual seremos verdaderamente fieles a la memoria de los antepasados, con un recuerdo que no envenena el alma
por que desprende la vida del pasado paralítico y
la empuja a la conquista de riveras inexploradas.
Hagamos, por tanto, en honor de nuestros
antepasados lo que ellos nos dejaron en honra:
sostener el impulso que hace rendir el fruto prometido por cada día, mientras la esperanza hila
el tiempo venidero. Seamos fieles con ellos en el
espíritu perpetuando, más que su nombre, la ley
por la cual lo consiguieron, la de consumir el afán
en una empresa que no habían de ver sus ojos y
con la cual también los nuestros están alucinados: la pura y luminosa eternidad de una ciudad perfecta. ♦
Referencias
Annas y L:tras. Septiembre 30 de 1946

38

♦ li8L liMCIL FRÍAS

:z

.e,

¡;;

&gt;
...
111

..a:
111

oA,

g

¡:

iu,
:z

..

~
o

:»
=
u
en
Q

:z
:»
111
a

o

ie
i

~

u

efl

i joven y eterna Universidad.
Yo deberia haber llegado
a estos patios pertrechado
con mis mejores armas de
retórica y de claro pensamiento. Deberta
haber previsto que la emoción derrumbarta
mis palabras al pisar de nuevo los corredores
del Colegio Civil, adonde en años remotos,
lleno de fe y de esperanza, conmovido y respetuoso, llegué a sus puertas para iniciar mis
estudios de enseñanza superior.
Nada iguala la emoción que he sentido
hoy al verme de nuevo frente a las tradiciones y a los venerables maestros de esta casa,
que guarda los recuerdos y las inquietudes
del adolescente y donde encarnan tantos
bellos ideales. He preferido, sin embargo, exponerme a una emoción que brotase sin artificio, surgida de la vivencia que tenernos los
universitarios y yo de esta obra en común.
He preferido que mi pensamiento surja de
una intención directa ante los hechos, no
elaborada de antemano, y que reproduzca la

M

39

virtud de aquella inserción de mí mismo en
la superior voz de las generaciones todavia
viva en las aulas, patios, muros y bardas añosas del ilustre colegio que es hoy la Universidad de Nuevo León. Voz unánime, múltiple,
clamorosa que recoge los afanes de la convivencia escolar y que aspira el aliento de la
juventud cual nueva savia que trepa por las
ramas de la vida.
Que en cierta forma haya podido yo obtener éxito y ganar prestigio para nuestra
casa, es obra de esa fuerza que me poseía y
que representaba la comunión en el afán de
la juventud generosa de mi estado; la misma
que me proporcionaba la devoción de los
maestros de mi casa; la que procedía de la
seguridad que al través de maestros y de juventud, mi vida y mi voz serta simple y sencillamente pueblo, vida y voz de México.
Fue ese mismo impulso que me hizo acudir a las aulas de esta casa y que me ponla
trémulo al reconocer desde entonces la cita
con una vida superior del destino, a la cual

�1

.
1

he rendido y me he humillado respetuoso
de la ley espiritual suprema que gobierna
a los hombres y a las comunidades. Quizás
no haya habido un joven en el pasado ni un
hombre en el presente, con menos facultades
personales por las cuales reclamar derechos
y servir con más devoción sus propias obh,
gaciones. Seguro estaba, entonces, por en,
cima de las debilidades y de las potencias
de los hombres, gobierna una dirección y
un sentido espiritual de los acontecímien,
tos: certeza a la que ayer se rindieron sus
facultades, las potencias mismas de mi ser,
para entregarme, como lo hago hoy, al nuevo
curso de la vida que me pone al servicio de
mi patria.
Ayer, de estudiante -igloriosos días
aquellos de la vida

Cuando hube de emprender, por el mismo
sentido de los acontecimientos y el mismo ru,
bro de la historia que se impone a los hombres,
el camino de regreso a mi hogar, a la ciudad
amada, cuando estuve de nuevo en Monterrey
de mis años adolescentes llenos de ensueño y
de cariño; entonces otra vez la misma voz, la
vieja voz, la eterna voz colectiva del pueblo
que me guía enderezó mis pasos por los sen,
deros de la Universidad de Nuevo León, me
puso aquí y allá, en la Facultad de Derecho,
en la Escuela Nocturna de Bachilleres, en el
Departamento de Acción Social Universitaria
y luego, con qué palabras difíciles pronuncio:
en la Rectoría de la Universidad de Nuevo
León. iCon qué palabras difíciles casi llenas
de dolor, escucho hoy que se me llama ex rec,
tor de la Univer,
PODRÁ EXISTIR, EN TÉRMINOS sidad de Nuevo
León!; palabras
GENERALES, UNA DISTANCIA; que yo no habia
PODRÁ
EN
EL
TIEMPO creído que pud,
ESTABLECERSE CIERTO OLVIDO·, íera soportar, que
parecen cortar de
PERO HAY EN LA ESENCIA tajo todo el porve,
MISMA DE LA VIDA COSAS nir, palabras que
señalan un vado
ETERNAS y DEFINITIVAS y y un hueco; que
CON ESAS COSAS ETERNAS me resultan de

juvenil!-, como
lo declaro con sa,
tisfacción, en los
patios de la vieja
escuela que guar,
da mis recuerdos
juveniles, tuve el
orgullo y la satis,
facción de haber
presidido la Socie,
dad de Alumnos
del Colegio Civil
y DEFINITIVAS YO ESTOY una intima pena
del estado, como
en este sitio, que
años después los
SOLEMNEMENTE ENLAZADO.
guarda junto a los
destinos de la
viejos recuerdos,
Federación de Es,
los de un rector,
tudiantes de Nuevo León.
que no quiso ser entre los estudiantes sino
Más tarde, en épocas menos agitadas y
uno más, el adelantado a todos ellos, y entre
conmovidas de mi Universidad, la de aqui
los maestros sino uno menos, aquel que tenia
y la de allá, la misma, la de todos los mexi,
la obligación de servirles.
canos, presté mi esfuerzo, mi pensamiento
En esta cuadricula de nuestro viejo pa,
y mi palabra a movimientos estudiantiles
tio del Colegio Civil del estado, he venido a
que representaban la verdad de una protes,
pronunciar mis palabras de despedida: iy se
ta juvenil. Uegué alguna vez, con legitimo
dice despedida con fácil naturalidad], ¿podré
orgullo, a ejercer de Consejero Estudiantil
yo despedirme de la Universidad de Nuevo
por la Facultad de Derecho en el Consejo
León?, lpodrá ser cierto que en esta noche
Universitario de la Universidad Nacional
yo haya venido a despedirme de esta juven,
Autónoma de México; y servi también, una
tud generosa, de estos maestros abnegados,
cátedra en la casa mayor universitaria de
de esta casa que es mi vida? En medio de
nuestro pais.
esta noche magnifica, mienten las estrellas

sí responden que yo me voy a despedir de la
Universidad de Nuevo León. Podrá existir, en
términos generales, una distancia; podrá en el
tiempo establecerse cierto olvido; pero hay en
la esencia misma de la vida cosas eternas y de,

superiores, en forma permanente y definitiva;
a esas voces, que no se les puede traicionar
ni hay fuerza capaz de quebrarlas en ningún
instante, estuve entregado. Estoy y estaré
siempre entregado a esa corriente poderosa,
a esa savia fecunda
que viene desde las
LA CONVICCIÓN DE UN HO:MBRE PUEDE LLEGAR más hondas raices de
A QUEBRARSE, LOS PROPÓSITOS DE UN DÍA mi pueblo. Porque he
creído en ellas es por
PUEDEN SUFRIR UN GIRO NUEVO EN PRESENCIA lo que he creído en la
DE OTROS ACONTECIMIENTOS, PERO PARA Universidad.
Sí yo pensara que la
AQUEI.l..OS QUE DESDE IA JUVENTUD Y AÚN
Universidad de Nuevo
ANTES, DESDE LA ADOLESCENCIA, HEMOS León es tan sólo un
OBEDECIDO VOCES DEL DESTINO, QUE SE DEJAN conjunto de recursos
ESCUCHAR, COMO LO HACE EL HOMBRE DE adjetivos, de procedí,
mientos técnicos, de
CAMPO A DISTANCIAS FORMIDABLES CON EL medíos para adíes,
PASO MÁS LIGERO POR LA CAMPIÑA, PEGADO EL trar a los hombres, no
OÍDO EN LA TIERRA; LAS VOCES DE IA S~'/\IGRE tendria esta pasión;
no hubiera podido
Y DEL ESPÍRITU DEL PUEBLO, NO PUEDEN SER entregarme a ella en
la forma devota y hu,
CAMBIADAS JAMÁS.
milde que lo he hecho.
Siempre he considera,
do
que
el
tesoro
más
preciado,
la misión ver,
fínítivas y con esas cosas eternas y definitivas
dadera de la institución universitaria consiste
yo estoy solemnemente enlazado. Y esto que
en proveer a los hombres de un sentido de la
declaro hoy, es la confesión del estudiante de
vida, antes que de unas armas con las cuales
ayer, del incipiente maestro de apenas hace
realizar provechos propios o ajenos. Siem,
poco, y del rector que fue vuestro amigo, en,
pre he creído que la cultura, en la cual está
lazado en forma tal a su propia casa, que sólo
el asiento de la misión universitaria, es una
destruyéndose su vida podria derrumbarse su
corriente, un espirítu, una fuerza que presta
fe y su esperanza en la Universidad
alma a los procedimientos técnicos, a los me,
La convicción de un hombre puede llegar
dios de adiestramiento, a las capacidades -a
a quebrarse, los propósitos de un día pueden
que provee también la Universidad-, pero
sufrir un giro nuevo en presencia de otros
frente a las cuales recoge y conserva su sus,
acontecimientos, pero para aquellos que
desde la juventud y aún antes, desde la ado,
tancia de humanidad
Por valiosos y necesarios como lo son, y
lescencia, hemos obedecido voces del destino,
debernos declarar que lo son positivamente,
que se dejan escuchar, como lo hace el hombre
todos los procedimientos de la técnica de,
de campo a distancias formidables con el paso
rivados del cultivo de la ciencia, todos los me,
más hgero por la campiña, pegado el oido en
dios de adiestramiento personal y colectivo.
la tierra; las voces de la sangre y del espiritu
La Universidad representa algo más, algo
del pueblo, no pueden ser cambiadas jamás. A
más allá, siempre y en cada momento de esa
esas voces -destino que me ha llamado ine,
perfección. Representa, en primer lugar, iay
xorablemente por encima de mis potencias y
de la universidad que olvide esto!, representa
de mis debilidades-, a entregarme a cosas

41

�.,

la carne misma de la palabra, como esencia
moral del hombre, como vaso y ofrenda de la
inteligencia, de la emoción y de la libertad.
Aunque puede quedar comprometida en
turbias empresas, es siempre la expresión y el
espejo humano; palabra, voz y lenguaje, que
no hemos fabricado los hombres del día de
hoy, que la recogemos tras de un largo esfuer,
zo humano, y representa el triunfo del hombre - aspiración a lo infinito y negación de la
naturaleza en la historia de la libertad-, del
hombre que mediante la palabra fue capaz de
inventar la filosofía y la ciencia.
La palabra que en otros giros de la historia
ha tenido capacidad de transportar la llama inflamada de las libertades públicas, sangre que
malgastamos día a día en oficios y menesteres
de índole ordinario, pero que conserva y engrandece el poeta y el hombre de letras y que
es, el ahna del aula, de la expresión humana, de
la transmisión y grandeza de nuestros conocimientos, virtud de la enseñanza integra, de
las primeras letras hasta la última instancia de
la educación superior.
A la palabra, que debemos respetar como
uno de los vasos sagrados que llevan de gene,
ración en generación los hombres, donde se
vierten las voces de la filosofía y la ciencia,
desde la tradición griega hasta el presente, se
deben consagrar los esfuerzos más sólidos de
nuestro espíritu, por su perfeccionamiento y
por encima de todo, por su verdad.
La palabra misma, sin embargo, puede ser
pervertida en oficios retóricos, y adulterada
por la técnica, o empobrecida por intenciones que llevan consigo la pérdida de la
condición humana. Si debe servir y dirigir
la auténtica cultura humana, como encarnación de la historia y de los esfuerzos de
paciencia, del pensamiento filosófico, y de la
técnica, la misma se subordina a los valores
más altos de la verdad y de la libertad.
La cultura, en que se representa todo esfuer,
zo humano, es un modo sustantivo de la vida,
una incorporación del ser mismo yno sólo lujo u
ornato del espíritu; y en nuestra patria, particularmente, es algo más: pan y vida de los hombres. Verdadera cultura es fundamentahnente

LA UNIVERSIDAD, QUE ES
PALABRA, QUE ES CULTIJRA,
DEBE RECONOCER,POR ENCIMA
DE TODO, QUE ES LA VERDAD Y
LA LIBERTAD DE ESA CULTIJRA~
PAN NUTRITIVO, EN EFECTO, Y
NO SIMPLE RETÓRICA VANA.
aquello que la acepción del término indica, el
cuidado, la elevación y el perfeccionamiento del
ser humano: que comienza por entender que
sin las básicas funciones de la economía y de los
procesos sociales, sin la más elemental simpatía
por la vida que crece, no puede aspirar a representar con palabras engañosas, un sentido contrario de aquel que se constituye precisamente
por esas situaciones fundamentales.
La Universidad, que es palabra, que es cultura, debe reconocer, por encima de todo, que
es la verdad y la libertad de esa cultura; pan
nutritivo, en efecto, y no simple retórica vana;
último tramo en el que se cierra el ciclo vital
que comienza por el cultivo de los campos y
termina por la enseñanza de las letras, verdad
y libertad como vida de nuestro pueblo. Significa la cultura algo más que el conocimiento
cuidadoso y detallado de la historia, de la organización de la materia o de la vida, consiste
en la trasmisión de la sangre y del espíritu y en
la concesión de unas generaciones a otras, de
fuerza, de capacidad para seguir actuando. No
puede ignorar las adversidades, los dolores,
los sacrificios colectivos con los cuales está
hecha, con los cuales está construido el último
piso del pensamiento humano. Es espíritu,
solidaría y profundamente responsable de las
raíces de que se nutre, que consisten de sufrimiento, hambre, pena y lucha, lucha en que las
palabras abandonan a los hombres. iQué espectáculo ver a nuestros campesinos! Qué espectáculo lleno de advertencias para los intelectuales de México, ver a nuestros campesinos
abandonados de palabras. No tienen la riqueza de la retórica, pero a ellos debemos, fundamentahnente, el caudal de que disfrutamos, la
vieja cultura clásica de nuestro recreo.

42

No olvidamos nunca la lección de la historia y del presente; la lección de culturas
desarraigadas que acaban por morir, entristecidas por la falta de una savia que venga desde
abajo, cortadas del aliento vital que les pro✓
porciona volver a la tierra, el grano fecundo
que los campos han logrado alcanzar entre
los surcos para beneficio de los hombres.
No olvidemos, mi Universidad, la respon✓
sabilidad que tenemos con nuestro país, ante
nuestra patria. No olvidemos que podemos
representar flor de un instante, fragancia
momentánea, si no llevamos nuestra palabra,
nuestra verdad, nuestra vida, en obligado regreso de fecundación a esas corrientes subterráneas, a esa savia que alimenta y que lleva
hasta lo más delicado del follaje, su mensaje de
nutrición y belleza.
No olvidemos, mi Universidad, mante✓
nernos en contacto y adheridos a los proble✓
mas sociales, a las adversidades de nuestro
campo, a los sacrificios de nuestros obreros,
a las dificultades de nuestra clase media. No
olvidemos que la juventud nos proporciona a
nosotros los maestros, el sentido y el rumbo
de la historia; y que si tenemos la obligación
de poner en sus manos las letras, el pensamiento y la ciencia, la propia juventud tiene
el mensaje que debe fecundar esas letras, para
que, entre unos y otros podamos integrar la
verdad fecunda, la verdad completa, la verdad
auténtica. Una verdad que no sea el provecho
ni el patrimonio de unos o de otros, que sea ca✓
paz de cobijarnos entre esperanzas y derrotas,
como esta bóveda inmensa de la noche en que
se anuncian los luceros del alba.
Al decir estas palabras como mi mensaje
final, quiero que representen el intimo sen✓
tímiento de un hombre que no se despide de
la Universida~ que se aleja, pero que estará
ahi, a corta distancia y en momento diferente,
presente en la responsabilidad que asume
hoy, que no es sino la continuación de la res✓
ponsabilidad anterior; un hombre que no en✓
cuentra distancias, tiempos, y mucho menos
vacíos, entre su vida de estudiante, de maes✓
tro, de rector, y la responsabilidad que como
ciudadano tiene la obligación de ejercer el día

43

de hoy. Que si ha habido alguna verdad en sus
palabras, es porque esas palabras han estado
forjadas en el contraste de la resistencia y el
ímpetu dentro de la comunidad universitaria;
que tiene la más profunda fe en la Universidad
de Nuevo León, no como institución particu✓
lar, sino como aquel sitio donde se escucha
la voz clamorosa, unánime y múltiple de su
pueblo; de un hombre que alú, en esa Universidad, sintió los pasos de un destino, que
reclamaba entregarse al servicio de su pueblo,
y que para entregarse a ese servicio comenzó
por hacerlo a su propia juventud, tratando de
ser el adelantado y compañero de ella y el ser,
vidor de sus maestros.
Este hombre, que no se despide hoy, ni
mañana ni nunca, porque tiene el derecho, y
lo reclama desde hoy para siempre, el pleno
derecho, de volver a repetir sus pasos desde
la puerta de entrada hasta la última barda de
este patio, de repetir sus pasos de universita✓
río y pasar de nuevo por sus aulas, de servir y
de luchar por su casa, este hombre considera
que tal privilegio se lo ha ganado , y nadie se lo
puede quitar, por sus años juveniles, por sus
horas de maestro y finahnente, porque se lo ha
impuesto la adhesión, el afecto, y la simpatía
que los universitarios le brindaron cuando fue
su rector.
{Acaso es distinto haber sido el rector de una
Universidad, que ser uno de los estudiantes de
la misma, uno de sus maestros, o cualquiera de
sus funcionarios? Mi Universidad va conmigo,
ella no me dejará. Hay vocaciones que el hombre no puede dejar, y la mía, más limpia y
transparente, ha sido la de maestro. Ese patri,
monio, ninguno de los azares de la vida puede
arrebatármelo; por ello, aquí, junto a vosotros,
os pido que me acompañéis en el sentimiento
de un hombre que no puede decir la palabra
final de despedida. Para él, la Universidad es
como una dimensión de su vida espiritual.
Cuando este hombre triunfe o fracase, no reclamará de vosotros ningún otro derecho, otra
gratitud, que llamarse un antiguo alumno del
Colegio Civil. ♦

=--~~~

Vida 1miversitaria. Mayo de 1955.

�ÁGUEDA O DE LA

PIMTU
♦ llAIIÍL RAMCIL FafAI

tCÓMO FUE QUE PERDIÓ SU INOCENCIA LA PINTURA? SERÍA TAL VEZ

EL TEMA DE UNA CONVERSACIÓN MÁS AMPLIA Y SABIA DE LA QUE
YO PUEDO BRINDAR. LO CIERTO ES QUE LA PINTURA EXISTE ANTES,
PERO MUCHO ANTES QUE A NADIE SE LE HUBIERA OCURRIDO HACER
ARTE CON ELLA. Y A ESTO ES A LO QUE SE DEBE LLAMAR EL ESTADO DE
INOCENCIA DE LA PINTURA. TAL VEZ ALGUNOS RECUERDEN EJEMPLOS
DE LA HISTORIA DEL ARTE TAN ANTIGUOS COMO LAS PINTURAS DE LA
CUEVA DE ALTAMIRA EN ESPAÑA. PERO MUY CERCA, MÁS QUE ESAS
FIGURAS, TENEMOS OTRAS QUE PODEMOS Y DEBEMOS SEÑALAR: LA
PINTURA NACIENTE DE NUESTRO PROPIO TERRITORIO, FUENTE DE
EXPERIENCIAS A NUESTRO ENTENDIMIENTO Y MÁS PRÓXIMAS POR
TANTO PARA SERVIR COMO EJEMPLO DE LO QUE YO QUIERO DECIR.

uenta el Prímer Cronista del
Reyno y otros en seguimiento
~uyo, que nuestros antepas~dos
mdígenas fueron seres felices,
crueles y hambrientos que vagaban por las
regiones hoy conocidas y entonces recién
llamadas del Nuevo Reyno de León. Prac,
ticaron costumbres que les parecen a sus
aparentes contemporáneos, castellanos y
portugueses, horribles artes del demonio,
pero que no eran sino directa inspiración de
su estado de naturaleza, en cierto modo tan
puro e inocente como la pintura a la que me
voy a referir más adelante.

e

Estos seres extraños se untaban el cuerpo
-dicen los cronistas- usando en ello sebo
de venado y unos pequeños dientes, algo así
como peines hechos de la espina dorsal de
ciertos peces: se practicaban largas incisio,
nes o ranuras en la piel donde colocaban pie,
dra o carbón molido para teñirse de negro o
rojo, sobre lo cual dibujaban serpientes, sa,
pos y otros animales de la naturaleza.
La pintura fue entonces una fórmula mági,
ca, muy seguramente, pese a que los historia,
dores apenas si lo hayan señalado. Aquellos
habitantes practicaban una antiquísíma re,
ligión del hombre sobre la tierra, consistente

l Este texto fue leido por Rangel Frias el 16 de agosto de 1976, y se mantuvo inédita su publicación hasta 1997, cuando
fue incluido en el número 53-56 de la revista Deslinde Gulio de 1996-junio de 1997, pág. 39-42). En aquella edición, el
texto es presentado con las siguientes lineas: u Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para convertir
en ceniza cualquier página, es el hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo: guiño luminoso
que nos dirige nuestro semejante desde el ayer. Raúl Rangel Frias, máxima figura universitaria y politica de Nuevo
León, disfrutaba conviviendo con los jóvenes talentos de la pintura, los escenarios, las letras y el pensamiento. Por eso
aceptaba de buen grado aquellas invitaciones que le permiñan hacer lo que él podia hacer a la perfección: disertar sobre
asuntos propios de la filosofia o las artes. Al leer las siguientes páginas inéditas, comprenderemos por qué Rangel Frias
fue considerado, en todo momento, un notable orador".

44

por otra vía sus culturas,
otras como la de hoy, que
COMUMICA.CIÓM O PARTICIPA.CIÓM DE estimamos de mayor calidad intelectual, pero que es
LA.S FUERZAS DE LA. MA.TURA.LEZA..
una suposición más entre
las muchas suposiciones
en la adoración del sol y en la comunicación
que puedan presentarse a la duda contemcon las fuerzas cósmicas. Algunos de éstos
poránea.
fueron llamados "rayados", otros "borrados"
La representación que usó la pintura en
o "pelones", y símulaban verdaderos cuadros
figuras o formas, fue camino de la escritura.
modernistas, pintarrajeados de una manera
Primero, criptográfica, después ideográfica y
que no entendía el europeo del Renacimien,
finalmente fonética como es hoy. Por mucho
to: dichosa edad que florecía en Italia con la
tiempo hemos dependido del oído para el
alta y más noble de la pintura de los siglos.
saber, tanto como de la vista. Incluso filósoEstos hombres probablemente recreaban
fos antiguos consideraron más ímportante
lejanas prácticas religiosas que símulando
oír que ver, pero en la síntesis de ambos es
jaguares o pumas americanos por sus man,
como se efectúa la configuración y el perfil
chas y aspecto feroz, exorcizaban y conjura,
del signo.
ban elementos de la naturaleza. Probable,
El dibujo fue una abstracción del color, y
mente son las primeras ímágenes del arte y
el cuadro fue una nueva abstracción donde
éstas las más originales pinturas de la tierra. Fue
el espacio significó un recurso de líneas maen esta tierra como en otras partes de mundo.
trices para colocar figuras, situar lo visible
La pintura comenzó por ser magia, comu,
en el marco y dar al conjunto la distancia y el
nicación o participación de las fuerzas de la
ritmo adecuados. Con lo que se llega a otra
naturaleza. Y mucho tiempo más tarde, des,
época y su preferencia por el arte de persprendida de esa fe cósmica, inició el camino
pectiva. Edad correspondiente de un modo
que vino a parar en nuestros días: arte abs,
general a la civilización occidental (del XVI
tracto y deshumanizado. Un camino de abs,
al pasado siglo XIX), que una vez alcanzada
su final etapa, abrió la otra vía ya más recientracción que continúa haciéndose desde las
primarias invocaciones a las fuerzas mági,
te de nuestra historia, significada por la
crítica y el cambio o sus innovaciones.
cas, que se realizó también en las cuevas de
No bastó el principio del color que tenía
Altamira. Reproduce los esquemas del bi,
el cuerpo (aunque subsiste hoy esta práctica
sonte, el ciervo, el caballo y la cabra, con lo
en damas tan exquisitas y amables como las
que se pretendía fabricar por intermedio de
presentes en la sala; no bastó el dibujo para
la ímagen, el objeto real. El diseño separa o
mantener atenta la mirada del hombre al ob,
aísla el primer elemento formal, el contorno
jeto de su deseo, y el amor de su espíritu por
de su interna materialidad, la cual sustituye
discernir el dibujo y el color). Fue preciso
o conjura el color y la forma.
recurrir a la dimensión del espacio interior
El camino de la representación fue otro
camino de la inteligencia. Y si ya podemos
de los claros.
Si uno contempla láminas de pintores anañorar para nuestra vida la pura magia -esa
teriores
al Renacimiento italiano (algunos
técnica de resultados-, concedemos luego
representantes de esos siglos), cree ver o le
nuestra adhesión al éxtasis de la violencia y
la sangre, fuente de la representación esté,
parecen sus figuras cual ímágenes de iluminar de libros religiosos. Cuando esto sucede
tica. Debemos reconocer que fue a través de
conocemos ya un arte de perspectivas: la hisla magia y de sus desprendimientos que el
toria ha arribado al Renací.miento. Símple y
hombre sustrajo los elementos de la forma,
llanamente el hombre que pinta quiere abandel movimiento y del espacio. Y construyó

LAPIMTURACOMEMZÓPORSERMACI.A,

45

�donar el libro para echarse a andar en medio
de la geografía. Ymás que el ojo creador de la
forma, brota una nueva perspectiva: su mirada se tiende hacia adelante y es llevada por
brazos y piernas de viajeros o transeúntes de
tierra y más exige el movimiento del espacio y la necesaria articulación de la vida. Tal
modo expresará emociones antes descono,
ciclas, paisajes y acciones, en sustitución de
estancias inmóviles.
La historia del Renacimiento tiene su más
colosal aunque no siempre su más fina ex,
presión en la obra de Miguel Ángel, atleta o
genio de pies a cabeza. Yla obra de sus manos está más viva en escenas narrativas como
las de la Capilla Sixtina, puro teatro o novela
del mundo. La cultura humana ha vivido estas sucesivas etapas sin romper del todo con
su pasado, la de cada vez y otras. Nunca ha bor,
rado definitivamente las etapas anteriores. De
una se edifican y se nutren las otras pero tam,
bién a veces hay reflorecimientos de las copas
más antiguas. Anada hemos querido renunciar.
A la historia de la pintura veneciana se
le atribuye aquel glorioso desequilibrio del
color sobre el dibujo y su exaltada magia del
amor a las veleidades del cuerpo humano.
Este color fue por largo tiempo elemento
mágico y en ciertos casos se reduce a los
adjetivos; del dibujo fue recurso y la decora,
ción espacio total del cuadro. El dominio del
campo abierto dio en el Renacimiento una
de sus notas más significativas -pero no
la única ni exclusiva- de la pintura hecha
para mirar exteriores, como teatro y arte de
colocar figuras en un escenario o ver moverse
en discursos el habla de hermosas frases.
La "Escuela de Atenas" es prácticamente la
representación de una obra teatral en donde
se ofrecen seres verdaderos en escena frente
al espectador: la visión y síntesis de la fi,
losofía en imágenes como ideas
Al llegar aqui se preguntarán ustedes: tcuándo trataremos de la obra de esta sensitiva pinto,
ra, amable amiga, que se llama Águeda Lozano?
Ante una exposición como ésta, parte de
nosotros (y todos somos nosotros) nos sen,
timos excitados diversamente. La historia de

ÁCUEDA VIVE EN MONTE•
RREV V HACE PINTURA
POR LIBERAR, EXPRESAR
V CONSACRAR UN ARTE EN
CIERTA MANERA REPRE•
SENTATIVO, QUE ACTÚA
CON ESPÍRITU PERSONAL:
MUNDO CERRADO DE ELLA
MISMA V SU PROVECTO DE
PINTURA.
nuestra formación incluye la historia de cierta
humanidad en nuestro inconsciente, lo que nos
obliga a repetir rutinas mentales con las cuales
abordamos los fenómenos nuevos de la vida.
Una de éstas consiste en vaciar a los cuadros
de cosas representativas y lenguajes de gratas
lecciones o de moral pública. Es por ello, y por
otras razones, que mis palabras son tan sólo un
prólogo de desilusión para quienes consideran
la pintura de los jóvenes artistas regiomontanos una prolongación de los cuadros o de la
pintura del siglo XIX.
La pintura del mundo no es exactamente
ese ente cosificado que tiene por modelo un
antiguo arte. En buena hora el recreo con las
más esplendorosas obras del espíritu, pero
es otro sentir de esa expectativa un logro ab,
soluto. De todos modos, como la pintura es
más antigua que el arte y como el arte está
ligado al fondo emocional y cósmico, venir a
una exposición renueva la sensación de que
acudimos al fenómeno de más excepcional
originalidad.
Aquí es saber cómo habla Águeda, no si
reproduce la temática de los cuadros del
Renacimiento o de la pintura española o
lo que seria más próximo, de los maestros
mexicanos. Procedente de tierras alejadas
de México, pero del mismo norte contiguo
al nuestro, Águeda vive en Monterrey y hace
pintura por liberar, expresar y consagrar un
arte en cierta manera representativo, que ac,

46

túa con espíritu personal: mundo cerrado de
ella misma y su proyecto de pintura.
No confundamos pasar por la galerta
en espera de tal o cual cuadro con la califi,
cación del valor que nos diga algo muy per,
sonal. No. Vamos por el bosque y paseamos
bajo los árboles en los senderos del mundo
vegetal, mirando una y mil veces la misma
forma bajo el fulgor cambiante y la enno,
blecida visión de la graciosa reiteración de
un encanto formal.
Yo he contemplado con entusiasmo, parte
con admiración y asombro, estos cuadros y
no fuera mucho decir que me traen una con,
fesión como del poema que va escribiendo
la vida: son páginas de infancia y hechos
de distante adolescencia con cierto valor y
presencias mágicas de la fuerza o la violen,
cía de la onda cósmica. El color va aquí y allá
directamente a unirse con la intensidad del
sentido y a expresar algo del enigma univer,
sal de los seres primarios, los arquetipos del
inconsciente. Es el rojo simple una flores,
cencia de la sangre, ofrenda y clamor. Pero
el negro sigue siendo, una vez más, el oscuro
tránsito, la maternidad. El ocre empieza a

47

ser inteligencia y es siempre el tono de la esperanza y la resurrección.
Hay por allí un cuadro que es conmovedor. Representa la casa paterna en donde
figura una gran mesa con vistas de máquinas
computadoras: la precisión cruel a que aso,
ma el mundo moderno. Pintado en oro, califica de rasgo femenino en una naturaleza que se
sitúa contra la realidad, donde anda perdida
la poesía y la gloria de la vida aún rescatable
por la magia del color. Es cierto que en alguna
ocasión contrastan los rojos y los negros para
poner de manifiesto la guerra y la muerte,
como señales presentes de la humanidad; pero
de una manera tan gentil, tan delicada, como
es transparente a pesar suyo una persona que
no quiere ocultar su condición femenina, su
misión de madre o de mujer amorosa, simplemente.
Esperanzas con mensaje de tiempos marcados en un reloj de minutos intemporales.
Parece juguete y tiene forma de astro en un
mundo muerto. Paradoja y esencia en que
pertenecemos a éste y al otro mundo encan,
tado, visión de la mujer y de las hadas. A pesar
de los oscuros pozos, a pesar de esas formas
de matrices por engendrar o que tienen guardadas todavia el germen del mundo, hay también huellas de las plantas de un niño o de un
hombre que camina por la playa. Es un mensaje de poeta y pintor, unidos en una intima
expresión de belleza. La pintura de hoy trata
de igualar la música más que la escultura. Y
siendo una, se asemeja en el recuerdo a la pintura de las paredes de Altarnira. Tamayos re,
trasados.
Sello este día mis palabras para nuestra joven pintora de Monterrey, que es nacida de
una tierra que habitan la mitología y los juegos
mágicos de la luz. Es de la nueva generación
de romeros y juglares que aniquila el tiempo
anterior. El mundo está vivo. No obstante es,
tar lleno de engranes, de piedras, de palancas,
de poleas y tuercas. Pero todavía hay mujeres
en el mundo, todavía hay amor en el mundo.
Por esto he venido a dar testimonio del alma
que empuja en la fronda las voces del espíritu
y de la vida. Las imágenes y las palabras. ♦

�C.ART.A.S

C.ART.A.S

Carta de Jaime Tarres Bodet a Raúl Rangel Frías

Carta de Octavio Paz a Raúl Rangel Frías

México, D. F., a 14 de agosto de 1963.

París, a 8 de diciembre de 1961.
Sr. Lic. Don Raúl Rangel Frías,

Sr. Lic. Raúl Rangel Frías,

José Benítez 2190,

c/o Los Laureles,

Colonia Chepevera,

San Pedro Garza García, N. L.

Monterrey, N. L.
Muy querido Raúl:
Mi estimado amigo:
Gracias por tu carta del 22 de noviembre.No he recibido aún las dos publicaciones
de que me hablas. Cuando me lleguen, las leeré con mucho interés. Tu obra como
Gobernador ha sido, a mi juicio, ejemplar. Lo que has hecho por la Universidad
de tu Estado por sabido se calla.
Recibí, hace unos días, tu "Discurso final", pronunciado ante los
universitarios de Monterrey. Entre todo lo que dices, destaco una frase que me
hace recordar nuestra juventud: "Nuestros maestros son los jóvenes". Eso es lo

iQué hermosa y noble su Evocación de Alfonso Reyes! La he leído, esta noche, con
interés y con emoción.
Los textos incluidos por usted en su conferencia la ilustran
admirablemente y hacen apreciar lo que fue, acaso, la virtud esencial de Reyes:
aquélla que algunos, de la manera más injusta, se rehusaron a reconocerle en
vida. Me refiero a esa mezcla de mexicanidad profunda y de universalidad
innata, en la que encuentro la razón mejor de su clasicismo.

que se olvida con mucha frecuencia en México -y en todas partes.

Gracias por haber escrito páginas tan certeras. Y gracias por haber

Un abrazo afectuoso,

adivinado el placer que me proporcionaría su amable obsequio.

OctavioPaz

Le desea todo bien su afectísimo amigo,

Jaime Tarres Bodet

Raúl Rangel Frías, AlmaMatcr, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
1984, p. 347.

Raúl Rangel Frias, Alma Matcr, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo león, Monterrey,
1984, p. 348.

�Carta entreabierta a Raúl Rangel Frías

Carta de Agustín Yáñez a Raúl Rangel Frías

15 de octubre, 1977.
Muy querido amigo Raúl:

Querido amigo:
Hace varios lustros se reunía un grupo de adolescentes en la Plaza de Colegio

De sorpresa en admiración, he leído El Reyno. Regio en cada provincia, de confín

Civil de Monterrey, durante noches veraniegas casi interminables. Uno

en confín, a crecientes páginas.

lo recuerdo muy bien, acababa de encontrar el doloroso desconcierto de

Qué sutil, feliz contrapunto de asuntos, tiempos, tipos, fantasías,

Aliosha Karamazov en las páginas de Dostoiewski; otro había descubierto el

realidades, modos expresivos, a partir del arcaico cuadro inicial, hasta el coloquio

afán desventurado de Julián Sorel en los textos de Stendhal. Había quien se

popular, tan acertado (contrapunto es arte sumo): y cuán inesperada sabiduría

entregaba desordenadamente a la lectura de la historia y quien descubrió,

de composición (clave del quehacer artístico: novela o poesía, pintura, música,

desde entonces, su vocación por las investigaciones económicas. Todos o casi

escultura o arquitectura): en la traza general y en los detalles: en uso del coro

todos, leían poemas. Todas o casi todos eran, al mismo tiempo, ingenuamente

clásico, transcrito en cursiva. El Reyno es la sinfonía de Nueva Extremadura, que

dogmáticos y candorosamente escépticos. La vida de México tenía entonces

no dudo en comparar con la de Dvorak: El Nuevo Mundo.

tonos sombríos y rojizos. No se había secado aún la sangre de los muertos a

Cuánto podría extenderse al computar impresiones, hallazgos, lecciones,

traición ni de los castigados por una justicia ciega y violenta; pero de las hazañas

que su libro me ha deparado. Lo haré personalmente, cuando nos encontremos.

de los guerrilleros no quedaban ya sino los relámpagos perdidos de una leyenda

Espero que sea pronto.
No creo errar si auguro que, cualesquiera sean la miopía de la crítica o

contradictoria.
Para aquellos muchachos, obligados al estudio de la Lógica de don

lo desaprensivo de la difusión, El Reyno alcanzará rango de obra maestra en la

Porfirio Parra, México aparecía como un drama gigantesco, dificil para la

narrativa mexicana. Tarde o temprano. Indudablemente.

inteligencia, doloroso para la emoción, terriblemente lejano de la voluntad.

Querido Raúl, muy hondamente, calurosamente, me complace

Parecían falsificadas las palabras y aún parecía haber sido engañada la sangre.

congratularme, felicitarlo por tan espléndido fruto de su talento, de su

Uno de ellos se refugió en las lecciones de Pablo de Tarso, otro en los diálogos

imaginación, de su perseverancia en la larga paciencia de crear.

platónicos. La Suave patria de López Velarde servía, a veces, de cándido
y provisional consuelo y el recuerdo de los hombres de la Reforma era el

Lo abrazo con antiguo, acendrado afecto.

instrumento para una posible explicación venturosa. Nadíe, empero, se resignó

Agustín Yáñez

al presente; nadie dejó huir a la esperanza de su corazón. Las muchachas, por
otra parte, eran bellas, fragantes, huidizas, risueñas y optimistas. Ninguna, por
fortuna, era Casandra. Nadie, dichosamente, fue Ofelia. No apareció Sonia,

Raúl Rangel Frias, Alma Mater, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,

por ventura. Todas tenían sencillos nombres provincianos, ágiles pestañas sin

1984, p. 349.

reminiscencias poéticas y ojos tranquilos y francos, sin posibilidades para la

�CARTAS

CARTAS

novela. Había música los viernes y todas las noches eran cálidas, con alevoso

Pero no escribe esta carta el dueño de unas remembranzas sentimentales,

vaho vegetal disperso en el viento. A veces se escuchaba, lejano, un alarido

tu antiguo compañero de proyectos y empeños, tu infatigable camarada de

sentimental y jactancioso o llegaba, desde esquinas remotas, el ruido de unos

diálogos adonde afluyen nuestras simpatías y nuestras diferencias. Te la envía

cuantos balazos. Greta Garbo desempeñaba conmovedores papeles dramáticos

solamente un ciudadano de Nuevo León para señalar un hecho del que son

en las versiones cinematográficas de Eugenio O'Neill y Marlene Dietrich

testigos todos los nuevoleoneses: durante los últimos seis años se ha gobernado

interpretaba en las películas alemanas a mujeres de la mala vida o señoras con

nuestro Estado con inteligencia, pasión y pulcritud, no desmayó tu entusiasmo,

anhelos heterodoxos. Los periódicos reproducían las bravatas de Mussolini o

no se quebró tu serenidad, no se fatigó tu generosa índole. Pero, sobre todo, no

notificaban las reuniones en una cervecería de Múnich, encabezadas por Adolfo

olvidaste jamás el deber hacia el pueblo que te eligió. Hubo una administración

Hitler. Los editorialistas escribían pomposas consideraciones sobre la tensión

diligente, eficaz y limpia y todas las obras públicas tuvieron un sentido popular:

internacional y los cronistas frívolos señalaban al trío Garnica Ascencio.

la edificación de la Ciudad Universitaria, la carretera a Galeana, el agua potable

Algunos de aquellos jóvenes vinieron al barrio de San Ildefonso, en

para Monterrey, los caminos vecinales, la energía eléctrica en los municipios,

México. Aquí encontraron, en el patio de la Preparatoria, en el pasillo de la

las escuelas... Una política democrática dirigida hacia la justicia y la elevación

Escuela de Jurisprudencia, en los cafés de chinos y en las tabernas del rumbo, a

del nivel de vida de las masas populares urbanas y rurales. No lo hiciste todo,

otros jóvenes de todas partes del país con la misma inquietud. Escuchaban por

claro está, ni convertiste a Monterrey en la Atenas del siglo de Pericles. No

la mañana las lecciones de Antonio Caso y recorrían por las tardes las calles más

transformaste el desierto en pradera feraz. Mas era imposible gobernar a Nuevo

humildes de la ciudad, donde la miseria y la desesperanza muestran sus rostros

León como un Zeus precipitado y delirante. Sólo era necesario un ciudadano

amarillentos. El Derecho, a veces, se antojaba ilusorio, fantástica la teoría de

con responsabilidad plena de su misión y sus posibilidades.

la sociedad, engañosa la historia formal de las instituciones, irreductibles las

Si juzgara el amigo de la juventud, nublaría mi vista ante los errores; pero

contribuciones de la existencia nacional. Flotaba, sin embargo, un aliento

he medido los tuyos como un ciudadano sin compromisos y como un periodista

vital sobre las almas de aquellos muchachos que, a la postre, encontraron los

independiente. Son mínimos en relación con tus aciertos y dejas una obra

proyectos más cerca de su voluntad.

evidente y notoria; nadie, ni tus censores más estrictos, la podrá negar.

Se necesitaría mucho espacio para recordarlo todo. Las páginas de

Es grato saber que un amigo ha salido victorioso de una difícil jornada.

Spengler y las de Ortega y Gasset han quedado atrás. Los libros de Unamuno

Así lo sienten, estoy seguro, todos tus viejos amigos. Así lo sentiría, me atrevo

descansan en un rincón olvidado del librero y de los párrafos de José Eustacio

a decirlo, Salvador Toscano, apartado de nosotros por la adversidad, pero cuyo

Rivera, Rómulo Gallegos y Ricardo Güiraldes sólo queda el recuerdo de algunas

recuerdo caminará siempre a nuestro lado. Recibe un abrazo.

frases. Pero el drama de México persiste con sus dimensiones gigantescas. Los

]oséAlvarado

adolescentes de entonces han mantenido y acrecentado su amistad a lo largo
de los años y se sienten orgullosos de ello y también satisfechos de que la vida
mexicana la haya hecho posible y fecundado todos los días.
Hay entre mis libros, viejo amigo, algunos que fueron tuyos y uno de tu
padre admirable. Hay entre los tuyos algunos que fueron míos. Los dos tenemos
libros juveniles deJuan Manuel, de Fernando, deJuan, de nuestro jamás olvidado
Salvador. Son las huellas de una compañía inextinguible.

Siempre, México, N2 432, 4 de octubre de 1961.

�,,PARA QUIENES HEMOS LEÍDO MÁS

COSAS

M.i,,'Ll,4,.'tQR.f'liAS

&gt;.l 13 rRAS
urnALGO Y LA
PATRIA MEXICAXA

.AL RAMCEL FRÍAS ENSAYISTA O
ARTICULISTA DE

PROSA FINA Y

CULTA, EL REVMO Y COSAS MUESTRAS
NOS

ATRAEN,

PERO

KATO

CAUTIVA. V ES QUE EL ESCRITOR

MO SE CATALOCA TANTO

L~:_::&gt;UDN

MOS

"""-"

1953

1971

1961

POR LA.

CANTIDAD COMO POR LA CALIDAD

:}os

E LO QUE ESCRIBE, Y RAMCEL
FRÍAS CIERTAMENTE LO ES, PORQUE
MUCHOS

DE

SUS

RELATOS

SON

-·--

'°""""'....................

POÉTICOS EM CRA.DO EMINENTE."
JOSÉ ROBERTO MENDIR.ICHACA

1972

1975

1973

55

�IUt'L R.\SGEL PIIIAll

José Alt1arado
El j()vt11 dt Montemy

FEDERICO CANTU
Y SU OBRA

1

Poi'

11a,111..,.i friu

RAL'L RANGl:l. HUAS

Juventud,educación y cultura
Raúl Rangel Frías

FACULTAD DI nt080FIA Y LS1'IU8

..,.........~.~ ...........

1,\

nuu

\'•J\.•)\I\ .Jt

~-

f

.....,,,.,.,)M,dft. '111,

1967.1983 3ERA. EDICl6M

1978

1977

---

1986

1988

1988

óye,M. Pedro.

Memorias

• !lo1tt.cllk'. P.Wc Et~mo en tu pcdto
mu,..-rto.obo¡a,idormltt a1ll. ~~ \~d'-..~bo
dcl du:'!;___ _

Raúl Rangel Frías

1

.\NTOLOGIA HISTORICA
sclecciónynotas por
Raúl Rangel Ftías
1979

1980

1979

1989

1993

1990

RAl'I RA'\GH FRIAS

RAOL !!ANGEL F'RIAS

UNIVERSIDAD,
HUMANISMO YPOLfTICA

SECUENCIA DE REYES

-Las Palabras( ,llnllfbtc ;rp Cll I ,, )fJlf"THlft' .\0(1{111td
,t,• .t\ '1'JfL~I ffr!J('S

SOP

UCTl KAS 1.;NIVU~ITAIUAS

~-,~

MONTERREY. MEX.

1982

1981

1984

1982

56

1997

2006

57

�AlOO años
del natalicio
de m1 padre
•

~ cue_sra 1X1:º la"º=
mtenor me unpone,
antes de mí propia
partida, recorrer el sendero de
la escntura de mí padre, como
parte de lo que ya sentencia en
El Reyno cuando escribe: para
"recrear como una novela que
fue escrita para todos, antes de
que ninguno hubiese venido".
En este sentido, quendo lector, no es mí o tu historia sino
la de todos los que habitamos
esta región de los sueños llamada "El Reyno"
Siguiendo la tendencia
narrativa, ya presente en la
literatura mexicana pos
rernlucionaria, su novela El
Reyno, responde a la acuciante
necesidad de fundar un mito
basado, en su primera parte,
en signos oscuros, acerca de
la fundación de la ciudad de
Monterrey, como sí fuesen retazos de una conciencia fragmentada puesta en palabras e
imágenes que al ser narradas
parecieran, en el flujo de la
conciencia del narrador, un
delirio poético tan ambiguo y
confuso como la materia de los
mitos. No sólo los signos sino
también las historias ajenas y
las del propio narrador -de
la mano de Andrés, personaje

M

centr_al- fluyen en cl discurso narrativo por los bordes de
la imaginación creadora de un
mito. C-n relato que se juega
desde el origen prehistórico
hasta cl arribo del proyecto
moderno en la consolidación
del mito industrial de la ciudad como un proceso de creación y destrucción.
Podríamos decir que es el
recorrido de una conciencia
de sí donde cl tiempo se mide
por un transcurrir narrativo
marcado aparentemente por
un pasado, pero que ante
la intervención de la reflexión -ensayo filosófico so
bre la condición humana y el
proyecto de modernidad in
troduce un quiebre en el ritmo narrativo debido a lo
pierde su lugar predominante
y logra trastocar la noción del
tiempo. De tal manera que la
narración e convierte en un
artilugio donde el gran per
sonaje es la existencia y los
avatares de la criatura humana donde el tiempo es siempre presente. n.:n caracol?
¿Un espejo? ¿Una máscara?
De ahí la encomienda del
narrador - para no quedar
atrapado en el caracol, en
el espejo o en b máscara-

cu.u

59

quien "sumergido en su propia fantasta mtenta emerger
a la vida, con lo que se exige
a si mismo romper la rueda
de los sueños... en signos,
con historias ajenas, que
más adelante quiere hacer
las necesari,ls y desentrañar
el cuento, la vida, su propia
existenci,l entreverada"
¿No será esta encomienda
de la escntura narrativa una
vertiente también presente
en Fin11ega11's \Val,c de Joyce
o Beckett en Malonc. mucre?
O qui::ás mo estará presente
en todos nosotros cuando, al
paso de los años. hemos de
desentrañlr el misteno de la
propia historia engarzado al
devemr histórico del lugar de
origen?
No es suficiente construir
la historia y mito de una ciu
dad para saber de sí se ha
ce necesario, impre cindible,
desatar el nudo de los sue
ños a partir de nuestro que
hacer dentro de un mundo
~...de alineado desorden y es
fuerzo ..." para tejer un relato
con los hilos de las palabras
y las imáo-enes que surgen al
enfrentar el "elemento pro
blemático que es el sentido
humano". Ya que como bien
nos advierte la vo:: narra
tiva, en el preludio de las
mitologias: "Hacer el mundo
contra del sentido y el rumbo
mmediato. No, de nada; ni
el caos; -,ino de escombros...
hecho de su vergüenza y su
delicia, amor por la pérdida
que lo amenaza, su propia
muerte deseada o la que se
avecina".

Mónica Rangcl HinoJOSG

�Prólogo a

"Aquel

KATO

REYNO

L

era perfecto ... "
1Rcyno, aunque lle de los sucesos, que fueron
va como subtítulo en un determinado momen
Un libro de relatos, to \ÍYencias personales y
puede
considerarse como en el libro se convierten en
una narración integrada, motivos de una narración
cuya linea de continuidad que retrata, describe y sitúa
la da Andrés, el protagonis
personajes y tiempos preta, cuya presencia está des- téritos, cosas de familia y
de la primera pagina, sigue situaciones sobre las que
apareciendo en las páginas se han acumulado los años.
siguientes, después la his- "Todo es simple, concreto,
toria remite a sus antepasa - explícito, en este mundo de
dos, continúa presente en alineado desorden y esfuer
sucesos posteriores y fi - zn, sólo un elemento pro
nalmente también ~stá en blemático que es el sentido
la parte última del libro. humano." Así comien::a El
Páginas autobiográficas, no Rcyno, en un rescate de los
de memorias, pues éstas momentos vividos por el
las acaba de publicar ahora personaje central en su adoRangcl Frías, El Rcyno está lescencia, para desde ahí
concebido como un libro proyectarse hacia su prode ficción que se alimenta pio dcsenvokimiento vital,
de la vida real, vivida por el juego de memorias y olvi
propio autor y narrada en dos, de profundización y
forma no,·clada. Su virtud acercamientos a lo que fue
principal está, sm duda, en en un momento determila belle::a de su prosa y en nado una visión del mundo
esa peculiar manera de acer y de la vida, para con todo
tar en el objeto de la narra- esto reconstruir el pasado,
ción, estableciendo entre el como andamiaje de tro::os
que escribe y lo escrito, la y fracciones de existencia,
distancia exacta para poder para poder asi erigir figu dar una Yisión y una imagen ras, rostros, aconteceres y

60

as deliciosas páginas de
este relato breve o, me
jor dicho, poema en prosa, son la e\'ocación de cuando
algunas familias japonesas
se instalaron en México para
sembrar la vainilla en las regiones más cálidas que bordean el
Golfo de ~ téxico, en el actual
Estado de Veracruz, allí donde
aún se yerguen fas imponentes
pirámides totonacas del Tajín.
Sabemos que la vainilla es
de origen mexicano. Los indígenas precolombinos, desde
nempos milenarios, poseían
los secretos de su cultivo y perfumaban con ella esa bebida
suntuos:1 que era para ellos el
chocolate. La obtención de esta
orquídea trepadora es muy
dificil porque el diseño de su
llor es tal que su fecundación
no podría lograrse con sólo cl
alado auxilio de los insectos:
necesita de la mano del hombre, o bien el tacto de los finos
dedos de una mujer menuda.
Requiere de muchos cuidados
pacientes y de hábiles técnicas
para secarse tras fermentar las
duras vainas verdes y obtener
las flexibles vainas oscuras que
conocemos, y para que estas
últimas accedan a exhalar su
precioso aroma.
El relato toma su interés y su
gracia de la dichosa y original
coexistencia que cl autor ha sabido establecer entre la silen
ciosa discreción de las costum-

actitudes. "Aquel Reyno
-escribe Rangel Fríasera perfecto porque de tan
grande estaba vacío. Yacio
es un decir, como lo que algunos llaman desierto que
es un monte de árboles sombríos y lleno de mucha sole
ciad de seres humanos." La
hi-;toria se remonta así a los
ongenes y a\'an::a después
con el personaje Andrés.
El Rcyno. Un libro de relatos,
como otras muchas obras
escritas en estas latitudes,
ha permanecido desconocida para muchos y en la limitación de una sola edición,
que los años van dejando
olvidada. Es, sin duda, un
libro que ocupará un lugar
importante en la narrati\'a
de 1 ueYo León cuando ésta
sea integrada y rescatada en
su propia dimensión.

Alfonso Rangcl Gue1rn

Miguel Covarrubías (editor), Desde el
Cerro de la Silla. Artes y letras de Nuevo
León, primera edición, Universidad
Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, 1992, p. 240.

bres orientales y el erotismo
de las ardientes noches mcxi
canas, coincidenci::t guiada sm
duda por la precisión luminosa
e inexorable de los recuerdos
de infancia. Estos gestos tan
sutiles y la espiritualidad de la
religión japonesa son ofrecidos
gracias a palabras sencillas,
de un realismo muy escogido
donde cada detalle toma valor
de símbolo. Pero en la sombra
acechan los dioses indígenas,
terribles )' misteriosos, y es
alrededor de la frágil corola
de una flor perfumada que se
conjugan las dos civilizado
nes... y también en la creencia
acerca de que existen relacio
nes reales y profundas entre
los hombres, los animales, bs
plantas y las cosas: rebciones
íntimas que escapan casi por
completo a nuestra mentali
dad occidental.
Mediante un arte depurado,
el narrador ha adoptado un
rinno lento que no reYela sino
poco a poco, y sabiamente, las
circunstancias, el pasado de
los personajes, e igual el en
tomo. Este enfoque mesurado,
ese tiempo fatal que transcurre
al rinno de las estaciones y
de los cuidados del huerto lo
autorizan algunos ligeros re
fomes, de p..léticas repetido
nes hábilmente manejadas. Sin
embargo, se escapa a veces de
ese andancc a media voz para
C.X1)andir su frase, desarrollar

61

un espléndido a-csccndo, rico
y denso como los retablos de
las iglesias barrocas de su país.
Pero... nos estarnos ohidando
del arrebato apasionado yla ar
monía poderosa de la descripción de la concha polinesia que
logra la admiración de María y
le indica, con su perfccción, cl
camino moral a Sl."guir.
Con la presentación de lo
que el mundo debe a Méxi
co, en un género diferente,
reYelador de la variedad de las
letras rne.'l:icanas, ¡xxlemos
colocar a las bellas páginas de
Raul Rangcl Frías en paralelo
con las YtTbas del rarahumara,
el notable poema de Alfonso
Reyes sobre la farmacopea
indígena -cuyo lirismo con
terudo soñaba traducir I..arbaud-, y no lejos de esas
líneas estremecidas donde ese
mismo escritor detalla la antigua cría de la cochinilla sobre
los nopales en los que alguna
hojas intrépidamente hurta
d1s permitieron el tinte rojo
añadido a la bandera francesa
por nuestra Rc,·olución de
1789.

Paulcttc Patout
Abiil de 1989
Traducaóndc
Miguel C.ovarrubras

�1ños de gobernador, tenía en la
ciudad de ~lé.xico un pequeño
departamento para alojarse en
sus frecuentes \iajes. El que
conocí, quedaba en Polanco,
cerca del cruce de Presidente
?\1asaryk y Mariano Escobedo.
Y algún sábado o donungo me
imitó a un "desayuno norteño". A pesar de mi vocación de
trasnochador, fui de los primell,,M . . . ., .
ros en llegar, a las ocho u ocho
y media de la mañana, cuando
estaba solo Raúl y alguno de
sus auxiliares. Pero todo estaba ya dispuesto y. para abrir
boca, me ofrecieron un tequila helado. Para beber había,
además, cervezas norteñas.
Y para comer un despliegue
Ferrocarriles Nacionales, con generoso de carnes, guisos y
Roberto Amorós, y me encar- salsas, con tortillas de harina.
gué del \i.aje a ~1onterrey, con ffl café? Sólo apareció hacia
grandes comidas y abuncimtes las once del día, como para
bebidas. Y, como relata el me- terminar el desayuno. ~li idea
morialista, en eso días ocurrió de los desayunos, con jugo
llllO de aquellos ciclones que de naranja o media toronja y
azotan las costas del Golfo, con papaya. café con leche o cresus habituales consecuencias ma y algún acompañamiento
de copiosas lluvias, inundacío· ligero, huevos, cereales o pan
nes y devastacion de campos y dulce, estaba derrotada. Y
poblados. L1 comitiva política cuando pregunté las razones
que \'enía de México -sigue de aquellos platos y bebidas
narrando- fue desviada a cau- fuertes, recuerdo que Raúl
sa de los deslaves ocurridos en me explicó que estaban des
la vía del norte, hacia occidente tinados a los cazadores, que
a través del Bajío y rumbo al habían madrugado y pasado
norte por Torreón" (Memorias, ríos y necesitaban recuperarse
p. 185). Desde esta ciudad, enérgicamente. Ycomo yo era
en autobuses y automóviles, aún mozo y aficionado a los
nos trasladamos a Monte, excesos, disfruté el "desayurrey. Yo me sentí responsable no norteño" con entusiasmo.
de aquel contratiempo, sobre Volví a mi casa caminando,
todo porque me parece que pues \1\'ía y ,ivo en el rumbo,
llegarnos tarde a la toma de saludé a mi mujer y caí en la
posesión de nuestro amigo el cama como un tronco.
Quienes fuimos amigos y
nue,·o gobernador.
Tengo otro recuerdo de quisimos a Raúl Rangel Frías,
Raúl Rangel Frías, menos agi- echábamos de menos un litado y más bien casero. En sus bro que reuniera sus mejores

Recuerdo de
RAMCIL
~

FRIAS

ebió ser mi viejo y mi
querido amigo José
Alvarado quien me
hizo conocer a Raúl Rangel
Frías, hacia los años cuarenta,
cuando éste dirigia el Departamento de Acción Social Cniversitaria, en h Uni\·ersidad de
Nuevo León. Poco después, du ·
rante su rectorado, fui invitado
varias veces a la Escuela de
Verano, que dirigía Francisco
~ 1. Zertuche, para dar confer
encías en Monterrey sobre la
obra de Alfonso Reyes. que yo
estudiaba entonces. Y regular
mente leía el boletín Amias y
Letras, que conservo. Así me fui
haciendo amigo de una pléyade
de regiomontanos, a la sombra
de su caudillo, Raúl Rangel
Frias.
En sus Memorias, de 1990,
recuerda un suceso en que participé. Para asistir a su protesta
como gobernador de Nuevo
León el 4 de octubre de 1955,
se orgaruzó una comitiva de
políticos y escritores amigos.
Yo trabajaba entonces en los

D

62

páginas. Este libro al fin se
ha hecho. Forma parte de la
nueva colección llamada la
Biblioteca de i\'ueYo León,
que se propone publicar las
obras de los nue\·oleoneses
eminentes. Se inició, según
creo, con una buena Antología
de la poesía nucvolconesa, ordenada por Elígio Coronado
(Monterrey, 1993), y ahora
prosigue con este volumen
dedicado a Escritos, de Raúl
Rangel Frías (Monterrey,
1994). La selección, prólogo y
notas son de Humbcrto Sala

::ar, y lleva una semblanza de término, su vocación cultural
Samuel Flores Longona. Está lo llevó a damos reflexiones
dhidida en cuatro secciones: de ensayista e historiador y
El ensayista, El historiador, El obras de creación literaria.
Hacia sus treinta años, él nús
orador, y Fl narrador.
mo, frente a la in,itación que
Creo que las pie::as reuni
das en estos Escritos dan una le hiciera Alfonso Reyes para
idea clara de esta vida, que se consagrarse a la literatura,
consagró fundamentalmente optó conscíentemente por
a la organi::ación de la cultura abrazar el "deber público" y el
y al ser\'icio de su pueblo. La "esfuerzo por algo mas \ital y
rectoría de la Cniversidad social".
Su ideologia -como apun
de Nue\'o León y el gobierno
del Estado fueron, en decto, ta el prologuista Humberto
las dos grandes tareas de este Sabzar- es un "eclecticismo
hombre de bien. Y en segundo intelectual de tipo ecumémico,

�que no desdeña la&lt;; más dim-sas
interpretaciones sino que fas uti ·
liza con libertad y segurid1d". Y
más adelante, añade:

Rcyno sobre el desierto, o las que
se ocupan de la Fundidora, 'iün
un ejemplo iruncjorahle de esta

un brc,·c artículo que está en las
Manotias y se lfama "~ latrimonio
y familia". Un exceso de pudor
suele llevamos a
RAÚL RAMCEL FRIAS FUE UN menospreciar esPuede hablar EDUCADOR Y UM CONSTRUCTOR tos temas. Aquí
se también, a DOBLADO DE HOMBRE DE PLUMA. habla Raúl de su
propósito de
mujer y de cada
sus ideas )' escritos, de una
mirada e~udriñadora, de esta uno de sus cinco hijo,&lt;;, y aún
especie de idealismo filosú
pcrce¡x:ion se,-gada (Prologo, de sus yernos, nucra.s y nietos,
fico, platónico, que pmilcg1a el
pp.18-19)
con calidez, lfaneza y precisión.
poder de la5 ideas y conceptos
Es 1.ma página admirable que
en la pra.'&lt;ls socbl ) !l.' apues
En el panorama dcl pcnsa merece recordarse.
ta sus mejores monedas a la miento y la creación de Ra.úl
Raúl Rangel Frt.ts fue un
paidda como medio de n.1;cr1c- Rangcl Frías que nos ofrecen es educador y un consouctor
ración social Idealismo que tos Esairo:i, ':iCñalo mis preferen doblado de hombre de pluma.
modela cl Cl.lr",O dcl pcnsa
cías:"Amomo Caso"; "En torno a A aquél se le debe el agua pomicntocomounadialéctíc-a,esto una idea"; "Salvador Toscano en table y b Ciudad Uni\'ersitaria
es, como una confrontación de la historia y cl recucrdo", "Evo· de Monterrey, obras de urbani
cipo agonístico entre los dim
cación de Alfonso Reyes", "Luna =ación, honesto ejercicio admisos dcmrnros de la reflexión ,irgcn", ':José Alvarado, el joven mstr.mvo, carreteras, educación
a propó1,ito de alguna cosa o de Monterrey", "Teorema de pública, electrificación y riego.
fenómcno. Su narrativa, como 0.ue,n León", "Gcrónimo Tre Al segundo, debemos hl'&gt; pa·
su ensa)'ística y 5Us escritos , iño" y "Los verdmcs". Y de estos labras que fueron cl motor de su
hi5tórícos, contienen dcscnp
nuc\'e textos, me parece que los acción y el registro de sus afcctos
cioncs y pasajc.5 que dejan ver, sobresalientes son los dedicados ysus sueños.
también, 3l fcnomenólogo de a Salvador Toscano y a José Al
potente lupa y fino bisturi que varado.
José Luis Ma,rínc,z
pudo haber gdo en otras cir
Fcho de menos en estos Esai
cunstancías. Lls páginas de El tos, cuya apanción celebramos. Deslinde,ND 46-47, enero-junio, 1995
0

~

ELCORAZOM
DELOS
COMBATIENTES
Aproximación alos relatos de Raúl Rangel Frías
aro, de Raú1 Kange1

f-rtas contiene cu
atro relatos: ~Kato",
"Los ,·erdines", "Ana Maria"
y "Un rostro". Empezaremos
por reseñar cl primero de el
los. la histona se desarrolla en
una atmósfera oriental que en
trdaza. por un lado, lc1 actitud

contemplanva cK 1.... juYen de
origen japonés, proveniente de
Susuka, una aldea cercana a la
ciudad de Osaka y, por otro, la
predisposición de María, una
muchacha mexicana de la costa de Tccolutla, a la entrega to
tal de autosacrificio: su muerte
pretende la liberación o quizá

intenta arribar a un mundo di
vino, eterno.
Este relato contiene el misterio de b. pc,csia. De la dificultad
de la vida extrae los elementos de la belleza. 8 erotismo
se plasma en la desencarnada
muerte de~ fo.ría. 8 amor absoluto se cumple frente al mar "y
antes que retroceder ante la imponderable masa de agua ocre,
espesa, mugidora, decidió cerrar los ojos y crispar los puños,
las manos en alto, hasta hacerse
daño, apretada contra s1 misma, endurecida de resolución,
para afinnarse en su ,·oluntad
indomable de seguir adelante"'.

¿Por qué decide Mana suici
darse después de ser serena
mente feliz en su unión con
Kato? Kato le comunicó a
Maria que deseaba volver a su
tierra, pero la impo ibilidad
de concretar ese deseo después
de haberse casado con ella
pareció herirla profundamente
al grado de que, por el amor
que ella le óene, decide dejarse
arrastrar por las aguas del mar.
Corno Alfonsina Storni,
Concha Urqut:a, de otra
manera como Virginia \.\/oolf,
S\'l\'ia Plath, Anne Sexton;
;laría encarna la subjeóndad
primana, narcisisóca, que se
subordina al deseo con la mis
ma intensidad que se vuelca al
suicidio. Entereza, valor, y so
bre tocio una profunda honec;;tidad p,1ra encarar al mundo
que ,·a cerrando las puertas y
que sólo re,·ela un complejo y
constreñido interior en pug
na. ~laria, como la belleza, es
transparente y terrible.
La intrascendente cotidi.l
nielad se carga, se adensa. De
ser él un jardinero y ella una
sinienta, ambos trabajadores
de una casa de ricos japone!cies
en un huerto de Tecolutla, al
desposarse, su mundo se enriquece y cada insecto, cada
planta y cada flor subrayarán
la atmósfera que nos trans
porta a la ilusión de la im,lgen
cinematográfica.. entre Ku
rosawa y los paisajes del cine
mexicano en su "época de
oro" con Maria Candelaria de
El Indio Femández como posible ,inculo. Estos personajes
anónimos crecen al máximo en
su conónencia, crecen hasta
deslx1rdarse. Rangcl Frías no~

EL EROTISMO Y LA MUERTE SE EM•
CADENAN EM UN IMPULSO POR LA
TRASCENDENCIA.
presenta su idea del amo~ los
amantes se juegan cl todo por
el tocio. La posesion absoluta
roza con la muerte. El erotismo
no adnúte concesiones.
Maria es h contraparte de
Kato y a la ,e su complemen
tariedad. Esta visión me sugie•
re relacionar al autor de "Kato"
con Marguerite Yourcenar en
sus Cuentos orientales; Marguerite Duras en El amante e Inés
Arredondo con la atmósfera
de algunos de sus cuentos,
aunque se sitúen en México.
En la intención de estos escritores está la búsqueda de un
universo distinto que nos po
s1hilite enfrentar y confrontar
los valores occidentales.
Quizás sin proponérselo,
cada uno rastrea, de acuerdo
con sus elementos más próxi
mos en aquello que de occi
dental no tiene su cultura.
FJ suicidio de la joven de
complqa &lt;;encille::, personaje
en el cual b ,ida cuaja en
arte, encierra una ,i,ión de
lo femenino, principio orlen
tal de pasividad, que se ahoga
en su impotencia, se basta .1
si mismo en su fortaleza, una
fortaleza quebradiza, asóllada,
que asfixia más que protege,
que debilita y al mismo tiempo
enfrenta con valor a la muerte
como alternativa inevitable.
Rancrel
o Frías en este cuento
desarrolla la anécdota con
aliento lírico. Encuentra en la
ruóna el desfiladero del abis
mo. La creación~ finita, como

la vid,t De ahí se infiere la presencia de la muerte, atraída por
la mujer que ama. Berotismoy
la muerte se encademn en un
impul'-0 por la trascendencia.
tQué amsta no se debate en
esta frontera?
En "Kato" hay limpidez, de
pu ración dcl lenguaje, economía
verbal. Su ambientación es pre
cisa. La atmósfera: luminosa,
con una intensidad que jamás
desmerece y que se acentúa y
se desborda en ese final trágicamente mesurado. Hay un
domirúo pleno de la intriga en
funcrón del acontecimiento
inCA'Plicablc, inesperado. La
tragedia emerge de la cotidia
nielad y en ella se condensa.
Las imágenes suceden, se despliegan en un lenguaje poétJco
que ahonda crudamente en la
pa'&gt;ion.
El segundo relato, "Los ver
dincs", nos devueh-e una irnagen de Monterrey en un día
único e umlvidable: cuando
nevó. Los verdines son páj,1ros
que anuncian lo inesperado.
La nie\'e como hecho msólito,
como p.meaguas de la historia
oral de una ciudad, &lt;;irve como
metáfora para ensayar una
anécdota en l.l que dos jóvenes
se encaminan a rumbo5 opuestm,, uno, paralizado por una
enfermedacl, desde su infancia
e~i,era la muerte; el otro, em•
pieza a defimr su vida. La nieve
e&lt;; el escenario de recuerdos
que transitan sin dirección por
las avenidas de la memoria.

�Y los jóvenes, como los
verdines, anuncian un hecho
insólito: el destino de sus propias vidas inscritas en el todo
común de una época, un lugar,
la evocación de alguien.
u Ana ~v1aria" es un relato
apegado al discurso psicoanalítico desde cualquiera de
sus componentes. Para empezar, quien narra, en primera y
en tercera persona, no aparece.
8 tono filosófico existencial
con el que inicia el te:-..1:0: ..Las
apariencias son el comienzo
de la realidad, pero no la con·
cluyen"; el hecho de que lleven
a enterrar un perro de una
jovencita que, al parecer, se
identifica con éL y las ligeras
disputas en torno al hecho entre los miembros de la familia,
producen un efecto de intriga.
¿Por qué se pronuncia tan
hondo el narrador ante un
evento tan simple? Eso sí,
poco faltó para que al perro le
llevaran el sacerdote. Ana estaba deshecha, compungida
al máximo por la muerte de su
perro. A la protagonista se le
presenta tirada pennanente
mente en un diván, dejando
volar su imaginación como una
forma de aislarse y boicotear
su posible comunicación con
los otros.
Ana se transmuta y esa
declinación hacia el perro, incluso hasta sentirlo parte de
ella, la conducirá a asesinarlo,
dándole con sus propias ma
nos un pan envenenado. Ana
se había dejado llevar por una
fantasía que cobraba fuerza en
sus sueños y hacía que un per~
sonaje, especie de fantasma,
llamado Bmer la condujera

hacia situaciones peligrosas
en pesadillas que parecían no
tener salida. En ellas se veía
desnuda, escondiéndose de
hombres que la querían atacar.
Estas fantasías empiezan con
la visita de una amiga suya de
infancia que se encuentra em
barazada. Después, ella regresa
y le cuenta que el embarazo es
producto de sus relaciones
con su jefe y que no se decide
a abortar. A partir de esa se
gunda \isita desaparece Brner
en la fantasía de Ana. Ella lo
reconoce muerto en un sueño
donde ella misma carga una
piedra o navaja en la mano:
..De súbito sintió un impulso
oscuro de justicia e&gt;..1)iatoria o destino en que adivinó
la e.'Úgencia de cumplirse en
una víctima." Ana se siente
culpable de matar su deseo·
compañía-ilusoria que viene a
representar Bmer en su vida,
recuerda cuando quebró un
huevo empollado, el olor fétido
y la materia sanguinolenta, y
poco después decide sacrificar
al Duque. Ya habiendo consumado el ritual del entierro,
donde Ana da las gracias a Elmer después de hacer la cruz
sobre un montículo, ella se integra al mundo consiguiendo
un empleo. Tanto Ana como
sus parientes parecen no sen
tírse afectados por el descn ·
lace, salvo la hermana que se
sueña desnuda al frente de un
grupo que la sigue. Al desper ·
tar se calma: estaba en su propia cama al lado de su marido.
Si algo queda claro en este
relato psicológico es cómo el
deseo sexual insatisfecho de
una mujer que a los ojos del

66

mundo resume la pasividad y
la inocencia se \'Uelca en una
acción destructiva, sádica. La
pulsión de muerte está abierta
para todos aquellos que cumphm satisfactoriamente con
las demandas de la represión.
La se&gt;..·ualidad femenina es una
realidad cuya negación puede
hacer de una joven virgen una
persona con inclinaciones per,
versas.
Por último el libro cierra con
un te&gt;..1:0 que si bien tiene una
anécdota, ésta se cifr-a en un lenguaje poético, dando margen, a
partir de un suceso de aparición
inexplicable, a la reflexión filosófica existencial. No cabía
duda que la luz., el ser angelado,
el escurridizo poeta que había
atravesado la ciudad er-a el rostro del Señor. "Un rostro."
Raúl Rangcl Fría5 en este li,
bro deja constancia de una disciplina que practica con rigor:
el ejercicio de la inteligencia al
servicio de la palabra. También
hace encarnar una visión del
hombre que se resumiría así:
"Vivir es término, pero tam ·
bién principio; caída y ascenso;
un desequilibrio en tránsito
sobre una esperanza. 8 hombre no está consigo mismo en
soledad, cada quien arriesga
su suerte en la de todos, comprometiendo su propio destino en los azares de una lucha
en que la ,ictoria estará hecha
de la misma luz que la fe y el
corazón de los combatientes"
(Raúl Rangel Frías, "Una filosofía adánica").

Minerva Margarita Vil/arre.al
Deslinde, Nº 22, octubre-diciembre,
1988, pp. 49-51.

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487347">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487349">
              <text>2013</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487350">
              <text>Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487351">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487352">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487370">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487348">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013, Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487353">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487354">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487355">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487356">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487357">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487358">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487359">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487360">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487361">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487362">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487363">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487364">
                <text>01/03/2013</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487365">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487366">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487367">
                <text>2014872</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487368">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487369">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487371">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487372">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487373">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14539">
        <name>Alfonso Rangel Guerra</name>
      </tag>
      <tag tagId="28198">
        <name>Armas y Letras</name>
      </tag>
      <tag tagId="28202">
        <name>Carta de Agustín Yáñez</name>
      </tag>
      <tag tagId="28201">
        <name>Carta de Jaime Torres</name>
      </tag>
      <tag tagId="28200">
        <name>Carta de Octavio Paz</name>
      </tag>
      <tag tagId="28204">
        <name>El corazón de los combatientes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28203">
        <name>Kato</name>
      </tag>
      <tag tagId="28197">
        <name>La Universidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="4439">
        <name>Miguel Covarrubias</name>
      </tag>
      <tag tagId="14485">
        <name>Raúl Rangel Frías</name>
      </tag>
      <tag tagId="28199">
        <name>Teoría de Monterrey</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17512" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15543">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17512/ARMAS_Y_LETRAS._2012._Nueva_Epoca._No._81_0002014871.ocr.pdf</src>
        <authentication>5d62beb26dcfc3f1fc5f69fdb4b9a938</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488067">
                    <text>ra

~= .

~ m

ADELITERATURA,ARTE

LA

~ 1

.:

CIMACIÓ ------ ~

,:~P.

CoralAguirre
Kurt Lester Ben,ze Hinojosa

~'
...:::;;;.;íi:~;.!!•

HACER Y SOÑAR:
aforismos sobre
lo diario y lo íntimo

ÓMOMADE

��~
~

CAPllJ~SlNA
■11UOTtt.l """•Vl. .•••11111• a UANI..

FONDO
UNIVERSITARIO

�~A.-~

1

r ,·"-[

l•ll

, 11

cw-......~....,._.......,'"--' ,'.]J'.tf'l( { 1 I

ll},l;,11

il1,1 t l 1 1,v hum \íl('

rJ ¡, )ll.,:1 l11() d, [.; e re h.'Í• 111 lit ('f lrt'
,thi,h r,,, ,k l.i im,'\.:,ill' 11 1 , !
.,, d :, -,,-_111: l!,,nll 11, 11u1 ,

Poemas de Material peligroso ! CA.■RIILA. CA.MTÚ

Ldll_ll D (1l'

,-\rr: ,;, \1 J d 1 CI e 1:11p,1 rt~ tin 1 ' :
cl,,nll~ fL f!t,,,¡r,17 1 ,l'hrf d ,H&gt;:'.í•, ,u· trr: ,i

1

!f' ll
\

f' ]( et Ju lucr 1, 1 ':1rÍ,ll ic,nr~ inrnl,'-- 1m, )~(
1c, q'.'· r,p 11rm r:'"r· ¡
&lt; ,u.li t 1, 1nc1

dt

(;,t

l

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE :-nlliVO LEÓN

811uon:CA UNt11-utt:1,..R1A o UAHL

®

¡t" ,rrr•

FONDO
UNIVERSITARIO

to,nn d ,ri-01
,!

t

i"''

h.

f'

lt'.F-

t.-: ''Í

Vruversidad Autónoma de Nuevo León

_1111

Dr Jesús Ancer Rodriguez
Rector

Hector García: in memoriam / DA.YID TORRll / 55

Ing. Rogelio G Ga= Rima
Secretario General

'f)o MISCELÁ.MEA

Lle. Rogelio Villarreal Ehzondo
Secretario de Extensión y Cultura

WESTEMDA.RP / 13

De lo diario y de lo íntimo / RA.MIRO CA.Rli / 16
Poema triangular / IUUO CÉIA.R FÉLIX/ 25

~

9uANL

'f)o DE ARTES Y ESPEIIMOS

Cuatro poemas/ CUUDIA. ■IRR■ITO / I

CAP~SlNA

Dr. CclsoJosé Gar.:a Acuña
Director de Publicaciones

~ AMATOMfA DE LA CRÍTICA

\ltro. 'vligud Covarrubias
co,-a,@proJ.ig)'.net
Director editorial
Lle. Jessica Nieto Puente
eclitora_armasylecras@yahoo.com
Editora responsable
Lle l\ohcmi Zavala
1JOhemiza,-&lt;i!\gmail.com
Asistente editorial

11~ \eról'.'Ca Rodríguez
veroruca.rz@,gmail.com
DISelio

V)oo CABALLERÍA

Cauces vacíos: Armas y Letras y desierto regiomontano
Alfonso Reyes, estudioso de la obra de Goethe / IOSÉ
ROBIRTO MIMDIRICHA.CA. / 33

/ CA.RLOI LEWM CÓMEZ / &amp;6

La poesía en campo expandido / A.MA.MDA. DI LA. CA.Rli
/68

~ AMDARA LA REDOMDA

El infinito que puede ser el cielo o el infierno / A.UIAMDRA.
RA.MCIL/70

La estolidez del poderoso / MtC•■L COYARR■■W / 71
Revistas y suplementos culturales incluyentes o no tanto
/ RA.9L OL'YERA. MUA.RIS / 72

Del ocaso del periodismo impreso / PATRICIA ■ASA.YE/ 7&amp;

11111 PORTADAI
Sl&amp;Y'..t Sl'&amp;Y'A M&amp;Y'A (IM MOMOTOMO) / 2009

Armas y letras. Revista dcl'tcratura, ar'cy rulrura d, la Umvcrndad A,1rénoma de \"ucvo
u6n .\'O 81 octubre-diciembre 2012. Es una publicación trimestral, editada por la
Uruwn,idad Autónoma Je ~ut\o león. a tran~s de la Dirección de Public.ac.iones
de la UA:--:L Domicilio de :.1 publkauón Ca,;a Llni\·ersirar1a del Llbro, Padre
M1cr Q(.'9 pte esquina L(ln \ ,illarta, ~1N•terrey. Nuevo León, México. C P 64000.
Tdclono: • 52 8183294Ul. Fax.+ 52 818 ~294111. Edit.'.lra responsable Jesstta :\'ieto
Puente. Reserva de derechos .11 uso exclu,ho .No. 04-2()09-061817570300-102,
ISSN en trátrute ambo, otorgados por d Instituto Nacional del Dereclio de Autor,
licitud de titulo y conten:.:do No.14,916, otorpdo por la Comisión c.tlíficadora de
Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaria de Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto llkxicano de la Propiedad Industrial: en trámite. lmpre,a
por Serna Impresos, S.A. de C.V., \'allana 345 Sur. Centro, C.P. 64000, Monterrey,
Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 30 de dic:icrnhrc de :!012,
Tirajc: 1,500 ejemplare;, Distribuido por Univm,idad Autónoma de Nue,·o León. a
tm·és de la Dirección de Publicaciones de la UA:-..11., Casa Unims1taria del libro
Padre ;\her 909 ptc. esquina con Vallarta, ~1ontmey, Nuevo León, \1éxíco, C.P.
64000.
I as opmiones e.xpre,ada, por los autort's no necesariamente reflejan la postura del
editor de la publicación.

'f)oTOBOSO

Prohibida su rcproducdón total o parcial de los contenido, e imágenes de la
publicación sin pmia autonzac16n dd Editor

A la letra: Desierto poblado / ■.ÁA■A.RA. IA.COBS / '4
Letras al margen. Tenemas que hablar de Kevin / IHA.ADO

Impreso en Méxko
Tocios los derechos reservados
Copyright 2012

AMTOMIO PA.RRA. / '8

armasyletras@seyc,uanl.mx

La materia no existe: Entretanto / A.LIIIRTO C■IMAL / 50

�Cuatro poemas
r.&gt;-CLAIDIA ■IUIITO

I livefor you but I'm not alive
alice in chains

a layne staley
I
a lo largo del día me concedo inmolaciones
enciendo mi cadáver andante y lo apago a los pocos minutos
como una pira india
entrego mis huesos al martillazo limpio
trenes me besan al pie de la cama

al vacío voy con el cuerpo extendido para que estalle bien mi abrazo
y al final
en cada una de ellas
encuentro siempre tus ojos de 34 años
muriendo sobre un sillón

�II

VI

cuando fui niña tuve un zorro

aunque afuera la vida se atropelle a si misma en sus despliegues de belleza

era oscuro y pequeño y gruñía

yo he decidido encerrarme en el fondo de la casa

lo perdí sin que me dejara tocarlo

para reconstruir tu paso de ave prometida

supe entonces que lo bello contiene un gruñido

sin quitar las manos de mis párpados

una lesión secreta
y busqué todo cuanto tuviera esa condición
tu voz me regresó ramilletes de aquel zorro
y en ella se cumple de nuevo la pérdida

�XI
en el contenedor de claridad que fue ese dia
cantaba tu corazón su condición de fosa común

,,

caminaste en el paraíso
donde niños de trapo se perseguían
con martillos alzados sobre sus cabezas
tendiste tu cuerpo en camas puestas al sol
eras un habitante más de ese pueblo intoxicado de zozobra
el cielo se mostró como un verdadero pozo ávido
y se te veía saludable
tu piel tan blanca se desplazaba por las llamas invisibles

1

1

de un sol terrenal
al final extendias tu mano
saludando a ese fuego
del otro lado de la pantalla
mi voz crepita aún como leña vencida

oh quiero estar dentro de ti
oh quiero estar dentro de ti

�'

'

.

\

•

En esta obra de Coetzee, cuyo titulo es el mismo nombre

'I

"
1

i:

a un vacio inexistenre. Grotesco. La razón se hace añicos;
de su personaje principal, Elizabah Costello, y en el mismo
debe hacerse para que predomine yse revele el tamaño de
capítulo, "La vida de los animales", el escritor hace una
nuestra orfandad a través de la pantomima corporal, esa
reflexión memorable: si los judíos fueron llevados a
caída que no conlleva más que la superchería de un salto
los campos de concentración como si fueran vacas,
y un supuesto desenlace trágico. Desenlace que por ser
es decir, ganado, metáfora que se ha repetido hasta el
así supera la racionalidad de la muerte real
cansancio, por qué las personas se indignarían ante la
Pero Beckett, que torna a Shakespeare en pleno siglo
misma metáfora dada
'
XX y en ese lapso
vuelta, el ganado llevado
ES SIIÁDSPliRE EL QUE MEJOR SABE de la posguerra
al matadero como judios
donde todo deviene
o bien las vacas van QUE EL SUICIDIO PUEDE SER TAMBIÉM decepción y fracaso,'
nos ahorrará la
al matadero como los RE~ELDÍA, MO SÓLO DUESPERAMli.
esperanza del
judíos a los campos de
suicidio.
exterminio. Entonces es
cuando junto con Coetzee sospechamos que la razón
Estragón: ¿y si nos ahorcáramos?
viene a constituir una sola tendencia del pensamiento
humano y, lo que es peor, agregarla yo, una tendencia que
VladimiriCon qué?
Estragón: iNo tienes una cuerda?
no es precisamente de las mejores.
8 horror, dice Coetzee a través de Costello, no es que
Vladimir: No.
los asesinos trataran a sus victimas como si fueran piojos a
Estragón: Pues no podrá ser,
, pesar de que compartieran con ellos la condición humana.
Vladimir: Vámonos.
Eso también es abstracto: "8 horror es que los asesinos se
Estragón: Espera, tengo un cinturón.
negaran a pensarse a sí mismos en el lugar de sus victimas,
Vladimir: Un poco corto.
igual que el resto del mundo. La gente dijo 'son ellos los
Estragón: Me titarás de las piernas.
Vladimir: ¿y de mi quién titará?
que pasan en esos vagones de ganada'. La gente no dijo
'iCómo serta si yo fuera en ese vagón de ganado?' .La gente
Estragón: Es verdad.
no dijo 'soy yo el que estoy en el ~agón de ganado'".
En su Trarado de la desesperación, Kierkegaard alude
Dos actores en un espacio vacio donde-suicidarse resulta
a dos tipos de desesperanza: aquella que manifiesta
tan dificil corno para Glocester y su hijo. Nueva parodia.
que uno es ajeno a sí mismo y la otra de carácter viril
En todos los tiempos la parodia ahonda la sinrazón:
que muestra que uno no puede volverse uno mismo.
"Hemos venido al mundo llorando [dice Lear]. .. Apenas
Camus lo aprendió de Kierkegaard, así Mersault, para
hemos nacido cuando ya lloramos por el desconsuelo que
•seguir siendo el extranjero, tiene que rechazar el mundo.
sentimos de habet entrado en este vasto teatro de locos".
Y Beckett lo aprende de Shakespeare sin mediación
Y Vladimír en Esperando a Godor: "Un día me volví
filosófica. Porque es Shakespeare el que mejor sabe
ciego, un dia nos volveremos sordos, un día nacimos,
que el suicidio puede ser tamb.ién rebeldía, no sólo
un día moriremos ... Ellas dan a luz a horcajadas sobre
1
desesperanza. Ahí está para demostrarlo la escena de
las tumbas, el día brilla.un instante, yluego es 1a noche
Glocester en El Rey Lear. Glocester ha quedado ciego y
otra vez".
decide arrojarse al mar desdelos acantilados de Dover. Su
Pero hay más, Coetzee ya lo ha subrayado. iSuicidio?
propio hijo le sirve de gula. Es(:ena propia del desamparo
Sí. iLocura? También. ¡Compasión? iCuidado del Otro?
en que Kiei:kegaard percibe ~uestra humanidad El hijo
Sólo cuando hemos obtenido la victoria total sobre
finge que están subiendo la escarpada cuesta, simula\ nuestros enemigos, sólo cuando estamos seguros de
guiarlo al borde del abismo, describe la magnitud del
haberles puesto el pie encima para que no se levanten
precipicio. Sin embargo, lo que el espectador ve, subraya
más. Nuestra razón es la coartada de nuestros crtrnenes.
Jan Kott en Apuntt:5 sobre Shakespeare, es a dos actores que
Sin embargo, otra vez el inefable Shakespeare lo dirá
hacen como si escarparan la montaña y luego se arrojaran
mejor que nadie. Luego de matar a Duncan, Macbeth
•

sentencia: "Me atrevo a lo que se atreva un hombre,
quien se atreva a más no lo es." Después del crimen
Macbeth ha aprendido. El hombre no sólo puede matar
, sino que es exactamente aquel que mata, sólo ése.
En la novela' que Jo consagra quizás corno el
más grande escritor argentino después de Borges,
Respiración artificial, Ricardo Piglia hace una hipótesis
que no por arriesgada re~1;1lta menos seductoFa.
Siguiendo los diarios y las cartas de Kafka a Brod,
el personaje de Piglia, Tardewski, concluye que el
austriaco que alrededor de 1910 platicaba con Kafka en
el Arcos, café de Praga, llamado Adolf, ese hornbrecito,
según el escritor checo, pequeño y extraño que le
comunica sus aspiraciones, la utopía atroz de convertir
al mundo en una inmensa colonia penitenciaria, es
Hitler antes de serlo, y sin embargo ya siéndolo. Y
se lo comunica a Kafka, el que sabe escuchar, el que
comprende la dimensión inaudita y grotesca, en
esa mesa del café de Arcos en Praga lo que el otro,
ese Adolfo cuyo apellido desconoce, le transmite. Y
Kafka le cree. Imagina que es posible que los sueños
de devastación y muerte de la voz abominable de ése
hornbrecito ridiculo con su Castillo de la Orden y la
Cruz gamada, con la máquina del mal que graba su
mensaje en el rostro de sus victimas, pueda ser verdad.
El genio de Kafka no puede soslayar la evidencia. Si
esas palabras pudieron ser proferidas, también pueden
ser realizables. Entonces escribirá El proceso, El castillo,
y-aquel cuento que todavía nos deja estupefactos por la
profecia que presupone: "En la colonia penitenciaria".
Una vez más la racionalidad de esa especie que es el
hombre es develada por el irraclonalismo de la creación
literaria.
Y Piglia inventa un versito con la intención de revelar
a Kafka:
-Soy
el equilibrista que
en el aire camina descalzo

sobre un alambre
de púas.

'
Yagrega: "Kafka o el artista que hace equilibrio sobre el
alambre de púas de los campos de concentración".
Dicho de otro modo y a mi maneta, ese arte, de ese
artista que desracionaliza de lo que estamos hechos .

11

SÓLO LA DIMEMSIÓM INAUDITA
DE LAS FICCIOMU MOi EMSEM.A.
QUE LA RilÓM U UEMAS LA
COARTADA DE LAS ,uEMAS
COMCIEMCW.
r

Pudiera abundar en muchos más ejemplos donde la
sombra de Kafka planea sobre Piglia, Beckett, é:oetzee
y el mismo Shakespeare. Pudiera ab1,mdar sobre la
inocencia proclamada una y otra vez de los cómplices,
esos que andaban cerca y que no se dieron cuenta ni de
los asesinatos de las criaturas adolescell.tes, ni de los
campos de exterminio, ni de la violación de mujeres,
•ni de la persecución racial, sexual, social, religiosa y
política y los crímenes que en todo tiempo y lugar se
realizan en su nombre. Corno no se dan cuenta abara
que cuando en la calle un muchachito de 15 oJ6 años es
ejecutado, era un hijo, un hermano, un compañero, un
ser querido de alguien, que tenía nombre y sueños, qt1e
imaginaba un mundo donde él pudiera tener lugar.
Sólo la literatura da cuenta del horror, corno da cuenta
de nuestras magras victorias. Sólo la dimensión inaudita
de las ficciones nos enseña que Já razón es apenas la
coartada de las buenas conciencias. Y
·
que entre los restos de lo humano, el
personaje se yergue cómo el hacedor
de la ignominia tanto corno el
arlequin de los sueños, que siempre
son mejores que nosotros mismos.
Finalmente y corno corolario
d~ esta reflexión, me gustarla
observar a la luz de la literatura los
mitos que mejor que ninguna otra
expresión humana nos han dibujado
poniendo al descubierto la materia de
la que estamos hechos. En este sentido,
los únicos paradigmas de caracteres
humanos con esa exasperación de
los límites que genera un plus, un
algo imposible de descifrar por
completo. Edipo y Antlgona,
Electra -y Aquiles, Hécuba y
Medea, no son abarcables, no
. pueden ser contenidos en el

�•
......

'I

concepto o la di~ón filosófica. Sólo la ficción los
y por fin nuestro inefable don Quijote con el. que cierro
contiene, sólo a1li se encuentra su morada. Porque para . estas lineas. Loco de amor, de libros, de lecturas, de
decirse, para revelar su índole, es irecesario d tejido
avei:ituras, loco de gestos nobles y arrebatados, ese
. de los vlnculos con·d Otro y la propia conexión con d
don Quijote nuestro que inaugura para nosotros
· mundo al ~e aspiran o del que reµíegan. Estos héroes ·. el camino de todas las utopías. Que nos dá permiso
y herofna.s desde la Grecia antigua tienen-en Occidente
para clausurar la .costumbre y la rutina e irnos,por
asimismo el sello del irradonalismo. En meno.ro· los caminos. El 11iito más esperanzador-con que nos
mayor grado ~-sesgados por un pathos que rompe
premió Cervantes.
la integridad de lo racional. Su carácter ~ d o
Pero doh Quijote antés de morir, como si quisiera ser
pareciera haber sido agotado por los mitos griegos, mas
perdonado por tanta desmesura, se wdve don Quijano,
~ impeditque tales caractere&amp; se multipliqum
su an~a identidad, y nos abandona. Es Sancho
No obst¡¡nte Occidente na tenido d privilegio a
Panza quien habla por todos nosotros en~ final áe la .
través de las letras de añaclir a los mitos- primarios
obra. Y al igual q~e nosotros en el principio, qilienes
seftalados ltlás am~~ cuatro perfiles innegablemente
nos reiamos de tanta locum, tanta irracionalidad, él,
~ y scfleros. Aparentémente locos, o a vec~
Sancho,elracional, el que tiene sus pies bien agarra~
locos con método comolo seft'1á otta va Shakespea(e, ~ la tierra, d que debla siempre ponerle coto a su amo,
demasiado lúcidos para estar habitados por una
por fin ~ d e y-le dice llorando:
ehispadeld:ura o comofuerc,e&amp;taacuatro paradigmas,
dos delnprte y ®s del sur, dos sajones y dos~os,
iAyl No se muera vucsa Ínerccd, señor mto, sin.o
se yerguen solitarios. en dos mil atto~ de literatura:
tome mi·consejo y viya muchos aflos porque la
Hamlet y Fausto, donjuan y don Quijote. A dios y
rnayor locura es dejarse morir sin máS ni más,
por mi cuenta agrego dos prototipos femeninos
- sin que nadie le mate, motras manos le acaben
también heridos por la desmesura, una po,;
que las de la mdaneolli Mire.no sea perezoso;
la auto~ción absoluta de su libertad,
sino lev~tese desa-camá y vimohos
Carmen. y Blanche Dubois, desgarrada
al campo, vestidos de pastores, como
por d zarpazo de la i:ulpa, antes~
tenemos concertado: quizK tras de
,por la ldcura. De modo tal que el
alguna mata hallaremos a la séftora
aenaclmimtoeon S ~ ,.
DoM Dulcinea. desencantada._
nos r..egala ,Hatnlet, -el que
nace con la duda ~esiana e
Sancho, cemo cada uno de
inauguta el Hombre Moderno,
, nosQtros en algúp momento de
o sea~ que según Coettee se
nuestras vidas, ha comprendido
inclina por una sola tendencia, ia
141 infinit~ sabiduria de la
del pensamiento racional; aunque
im~aciOrt .que srunpre, tanto ,
COll\Q buen heredero de aquellos griegos,
ay,er como hoy, va mucho más
Hain}et supera la marca de la razó~ par«
lejos que 1~ ños de la razon, &lt;i9nde
_ser también ~prensible. Y en la- misma
solamente fluye la certeza de nuestros
época Marlowe lo hace con Fausto, el c;le
ltniites. Por el contrario, los mitos ajenos
la soberbia que quiere igualars! a los dioses
a:la pal~bta raciooal, hijos dei corazón y los
y ha e.te perecer como les antiguos héroes cuando · afectos, a veces herméticos o anacrOnicos,.confusos y'
incurrieron en pasiones semejantes. Nos quedan, para ·misteriosos, son sin embargo los únicos que revelan .
nuestra honra, dos petS011ajes hispanos, don Juan,
el tamaño de nuest;ros deseos. Porque estamos hechos
cuya lujtq:ia es menos grande que la de l!umillar en d
de destos. SOio de eso. Yde ellos ·se alimenta siempre
cuerpo de las doricellas a esposos, h~os y-padtts;
la literatura. ~

no

Poemas de Material peligroso
ro-- CAaRIIL.A. CAMT9 WlfflMDAD

IV

No sé por qué pero vi a un hombre de luz
cruzando por las calles del centro. Parecía
un santo salido de un lienzo pintado en la
Edad Media. llevaba una luz dorada como
la de esos íconos que se veneran en las
iglesias bizantinas. El hombre pudo haber
sido un vendedor ambulante, un traga fuegos
o un oficinista pero yo vi a un hombre de
luz dorada caminando por esas calles
y tuve la esperanza de que viniera a salvarme.

�VI

Los avances cíentilicos prometen -en un plazo
no muy largo- abrir una puerta en el tiempo. Esto
es, viajar hacía atrás y hacía delante. Si vive
lo suficiente tal vez mi amiga logre hablar con
su amado quien murió justo un día que iban
a verse. ¿Para qué otra cosa quisiera alguien
volverse en el tiempo? ¿Para qué cruzaria yo
túneles luminosos o llenos de sombras, o puentes
'I

que atraviesan rtos como mares; para qué andaria
sobre lomos de criaturas indescriptibles o a bordo
de naves tan delgadas como vajilla china; para qué
dejaria caer mi cuerpo sobre una cama de nubes
cuyo fondo crece sin cálculo exacto; para qué
arriesgarla cruzar esa puerta si no fuese para
encontrarme contigo?

�\

. DE
____ LO
_____________
DIARIO .

l. DE lO DIARIO

___;;_

Un gran amigo mío se enfurece y11ando digo que estoy en la flor de mi senectud Yno miento. Soy
profundamente joven, pero físicamente antiguo. No podré ser joven de nuevo. Pero si florecer de
amor por la vida, por la poca o mucha que me quede. Todos los d!as se aprende algo. Por ejemplo,
ayer le! en un sabio libro algo conmovedot: "No te preocupe la muerte que te toca, preocúpate
por la vida que te queda".

Y·DE LO ÍNTIMO
,.,_ llAMIRO CAIUA

La palabra energía e-s la que más nos induce a-sobrevivir y la que menos explicación tiene en
la ciencia oficial. Una vez que atrapa algún secretillo del Universo, se cree dueña de él y Dios
nos guarde de algún cientifico loco, burócrata o distra!do, dueño de eso: la energía que hace de
cualquier podredumbre
en un jard!n, una flor admirable.
.
,

Trabacerebro. Si eres tonto, ten cuidado cuando te
digan inteligente. Eso podr!a comprobar que hay
gente más tonta que tú.
Si los libros lós vendieran con el tiempo para.leerlos,
habna más lectores. Pero hay fenómenos incre!bles:
,primeros lugares de veritas que pocos leen. Porque
comprar un libro y no leerlo, es tan frecuente corno
saludar a una persona en la calle sin llegar a conocerla
jamás. Quien se crea libre de pecado, que arroje la
primera página. iSeguro que arrojará la de un libro
que no acabó de leer!
La duda es la rendija por la que se Guela el resplandor
de la verdad. No la confundamos con la puerta que
conduce al para!s9.

1

Trabacerebro. Pata1jeta y crisma. Tres palabras-clave
que usamos toda la vida: meter la pata, poner la jeta y
romper la crisma. Lo demás es simple literatura.
Dec!a un escritor que la conciencia del ridículo es
más molesta que la conciencia del pecado. Lo que
• no escribió es que al pecar hacemos el peor de los
ridículos y sin conciencia.

Estas son ideas que han pasado de pronto por mi mente y se han quedado atrapadas en la engañosa
y frágil red de las palabras: no las tomes-demasiado 01 soio, ni demasiado en broma. Algunas de
estas cosas han sido -y son-preocupación de mi silencio y ahora tratan de ser ligera ocupación
del tuyo.
•
La vida tiene que continuary de vez en vez. conviene confi'ontarfa con esa sensación interna de
qúcnada quedará de ,wsotros, sino algunas palabras atrapadas quizá en la red también frágil yleve
del recuerdo,
'
Aquí están, son mía.sy quiZd tuyas también Ideas ypalabras de lo ~ioy de lo íntimo.

Dicen que por un buen chiste se pierde una amistad. Por eso los humoristas son·tan felices.
Comprueban que al hacer reir a todos, no tenían tantos amigos como pensaban.
Trabacerebro. El colmo de la tranquilidad: darle gracias a Dios de que a nadie hay que darle
las gracias.
Soy muy inepto. Sueño con la máquina de escribir que al dictarle cosas, las escriba. Si la consigo,
soñaré con la máquina que escriba lo que pienso. Ysí la consigo, volveré a sqñar con la máquina
que escriba lo mio sin necesidad de mí. iQué ineptitud, Dios mío!

17

�Tanta leer y analizar la Biblia y pocos se dan cuenta de que en una de sus frases está el secreto.
"En el principio era el verbo. Y el verbo era la acción ..." iLa acción es el secreto! Aunque
escribamos bibliotecas enteras sobre la teoría, estructura y origen verdadero de la palabra
verbo, nada se comparará con una acción nuestra a favor o en contra de alguiel) o algo que nos

1

interese afectar.

Alguien quedó de hablarme porteléfono para co~partir un momento.feliz. Yno lo hizo. ¿Tengo
derecho a reclamarle? iNo! La verdad es que se me olvida que hay otras amistades y otros
momentos más felices para quien quedó de hablarme. Acomodando el refrán: iEl prometer no
enloquece. No hablar es lo que aniquila!
.
•
.
La armonia de los contraria; es una ley universal. Hay gente que se amarga hundida en la contrariedad,

núentras otra es luminosamente útil: saca de las contrariedades fuerza para no hundirse.

Hay amantes que aman sólo cuando hay público para aplaudirles su amor. Yhay otros que sólo
aman cuando ese público lo ignora todo. tQué opinará el ;¡mor de tales desfiguras?
1

Trabacerebro. tMe creerán que ya no creo en lo que creía cuando no sabia lo que verdaderamente
era creerl Para ser más sencillo: no tengo fe ya en lo que era mi creencia, ahora sólo creo en lo
que vale la pena de tener fe. De ahí que este qúnuto de mi vida y el que sigue, me den más
aliento como posibles, que todos nús sueños pasados y vividos con seguridad.

l

Trabacerebro. iQué hermosa es la filosofía! Cuando no la conocemos, ignoramos lo que es la
verdad. Yuna vez que la descubrimos nos pasamos la vida filosofando para evitar la mentira.
Total, saber es un secreto que conduce a otro secreto. Tenerte que callar para entenderlo todo.
Sabio es aquel que habla en silencio con el secreto que se le dio a conocer.
·

La magia de la electrónica nos ha hecho más veloces y más complicados. Pero la electrónica no
logra amores más'intensos, ni anústades más reales, ni gratitudes más frecuentes. Ella tan sólo se

'r

linúta a volver ilimitados nuestros simples caprichos. Ojalá y en el futuro haya un chip para tolerar
los defectos o varios transistores para incrementar la lealtad. tSe fundará pronto la Almarronics,
compañia especializada en perfeccionar espiritus? Esperemos, lo nuestro eso es, esperar ...

•
Benditos los músicos que se sintonizaron con lo infinito en armonias que lo dicen todo, sin
explicar absolutamente nada. Es la maldición de la literatura: pretende comunicar con palabras
lo que pertenece al reino del silencio propio, Intimo, insobornable.
Trabacerebro. El arte nace de un desequilibrio para buscar el equilibrio. Total, cuando logras
equilibrarte, ya no sabes ni lo que es el arte, ni lo que es el equilibrio.
1'1

,.

El imperio de la imagen no tiene remedio. Se nos impone mágica y diabólicamente a través de la
televisión, el ,1deo y el cine. lo tremendo es que no son mis imágenes las que veo, son las que quieren
los demás que yo contemple. Cuando era niño, el imperio era !IÚO. Eran mis imágenes las que yo creaba
para nú salvación perdedora. Ahora las imágenes de los ~ me pierden, sin salvación alguna
Trabacerebro. Hay algo más irreal que un fantasma: la fidelidad que le podemos guardar a ese
fantasma, soñando que un día será real.
Dijo Arquimedes: "Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo." Ynosotros, durante siglos,
repetimos la frase y le aplaudimos sin buscarle al pobre Arquimedes ese punto por el cual sigue • •
gritando. iA lo mejor no nos conviene que se mueva el mundo!
As! como la juventud es una enfermedad que se cura con los años, los años no son sino una
enfermedad que acaba con nuestra juventud.

.
Trabacerebro. Quien me dice que no me entiende me propone que sea más claro. Y quien me ve
demasiado claro, me entiende menos. Deduzco que la claridad y el entendinúento pueden ser, en un
descuido, un espejo frente al otro. Reflejan ciertamente una realidad, pero la esconden demasiado.
Cuando te asalte el orgullo de haber llegado a la cumbre, recuerda sólo dos cosas: que el paisaje
que contemplas nuñca será tuyo y que sólo te queda descender'con dignidad.
,

'

La humanidad será siempre admirable, núentras conserve su capacidad de simbolizar. El

simbolo es, para nosotros, lo que la matemática es para la ciencia. A través de una fórmuÍa
se expresa la capacidad de una realidad inatrapable. A través de un símbolo expresamos la
sintcsis de algo inexplicable. Y no es linútación, es intuición pura concretizada. El simbolo es
la salvación deslumbrante e inconsciente de una aventura inenarrable del espiritu.

19

�•
Trabacerebro. Ser joven es una ventaja para
actuar y una desventaja para pensar. Ser viejo
es pensar que todo lo que es joven es desventaja.
El -secret~ de la eterna juventud es actuar
pensando sin pensar que se es joven o se es viejo.

quien agoniza, dentro de su debilidad, lanza notas que se escuchan a cientos de metros; quien
odia, ríe.su venganza y quien triunfa lo hace para conmover a quienes, fracasados en el arte de
cantar, aplauden sentados lo que deberían vivir de pie y en su propia vida. Asi es la ópera: corno
la vida. Empieza con un telón premeditado y aunque uno sabe lo que va a suc~r, sufre corno
si lo ignorara todo ...

Aprendamos la lección de la ostra: convierte ese
grano de polvo que para ella es un estorbo, en una perla a la que alguien le da valor. Habremos
madurado cuando convirtamos nuestras dificultades en experiencias valiosas.

Hay poetas comunes con nombres poéticos. Yhay poetas verdaderos con nombres comunes. La
vanidad humana de su tiempo, sepulta la humildad o la circunstancial modestia. Pero sucede lo
inevitable: aquel pedazo de carbón simple, siglos después, por la presión de la tierra, se volvió
diamante. Yaquel pedazo de inspiración poco llamativa, al sepultarse por siglos, se reabsorbió
eñ la oscuridad de la tierra, sin mayor trascendencia que las adulaciones de su época.

A TECES LA POESÍA LO .
'
DICE TODO, MIMOS LO O■ E
EL POETA O•ISO DECIR.

Esta ansia por vivir más años, es enfermiza: cosméticos, vitaminas, operaciones estéticas, sueros
y hormonas. iTodo para qué? tSerá para vivir sólo unos años más esa zozobra de sobrevivir?
Bien dijo el refrán: Lo más importante no es añadir años a la vida, sino vida a los años. iLo hemos
logrado tú y yo? '
•
Mi abuelo me contaba que una vez había dos ranas que cayeron cada una en un jarro de leche.
La rana impaciente se cansó de patalear y se ahogó. La otra, más paciente, pataleó y pataleó
hasta convertir la leche en mantequilla y pudo al fin saltar del jarro para no ahogarse. El secreto
de la vida, dijo mi abuelo, es patalear. Sí, patalear, digo yo, confiando ciegamente en que he
caldo en un jarro que contiene leche y no simple agua de lluvia.

'1

,

iQué extraño es el amor! Cuando
principia, nos dormimos
disfrutándolo. Cuando empieza
a desvanecerse, nos dormirnos
pensando el) por qué acabó todo.
iSería amor acaso?
Sembrar un árbol, tener un hijo y
escribir un libro. Vieja e inocente
aspiración de ayer, en un hoy
donde el srnog acaba con cualquier
árbol, donde pocos alcanzan a
leer uno o dos libros-en un año y
un hoy en el que nuestros hijos
se convierten en desconocidos
cuanto antes. iLos tiempos siguen
cambiando aunque los refranes
\
sean los mismos!
Me encanta la ópera. Está llena de
graciosas contradicciones que nos
·hacen aplaudir: almas que gritan
a voz en cuello sus sufrimientos
más callados, en medio de una
escenografía que no es real jamás,
acompañadas por una música
que a veces las ahoga. En la ópera,

A veces la poesia lo dice todo, menos lo que el poeta quiso decir. •
La exageración es la base de la vida. La muerte no exagera. Sólo equilibra lo que estaba
-gracias a la vida- en descontrol.

Decidete a pensar diferente, a entender lo contrario, a explorar lo imposible. En esas tres
oportunidades está escondida la verdadera felicidad
La lucha eterna de quienes vivimos: ser o tener. Ya al final entendernos que los géneros
absolutos no existen. Es el desequilibrio el que nos desquicia. Quien sólo desea ser acaba loco.
Yquien desea sólo tener vuelve locos a todos los demás. iQué manicomios atenderán a estos
enfermos?

11, DE LO iMTINO
Yo no tengo secretos, mi vida ha sido abierta y quizá lo que nadie conoce de nú, tambíén yo lo
ignoro. Mi manera de soñar ha sido tan simple,·que cualquier aficionado a imaginar la adivina
fácilmente. Agradezco a quien me forme una leyenda. Hasta ahí no ha llegado mi capacidad de
crear.
Porque lo que he creado, muere conmigo. Ylo que murió sin realizarse, no es leyenda,~ simple
amanecer que se convierte en mediodía y, más tar4e, en crepuscular aleteo de pájaros que
• buscan algún árbol para esperar el siguiente amanecer.
•
Lo que en mi vida he podido hacer es, la mayoría de las veces, producto de la urgencia de
ganarse la vida. Lo que he amado y ségün ustedes llené de magia es, generalmente, producto
de mi imaginación desesperada. Entonces, iqué se puede admirar? Creo que lo que en verdad
admiran ustedes, amigos mios, es su propia e iluminada paciencia para convertir un pedazo de
carbón en algo que pudo ser diamante.
Tengo vofuntad para todo, menos para llorar ... Admiro a quienes relajan su atormentado
corazón con algo de agua salada, autoproducida como vacuna contra la infecciosa realidad En
CaJilbio yo, enfermo crónico de soledad, agonizo en la tensión pura, sin estallar en llanto. No,
no soy valiente. Soy un niño incapaz de creer que los fantasmas se ahogan fácilmente en una
lágrima oportuna.

21

'

�•
Admirable un Baudelaire, quien con su vida y sus Flores dd mal nos crea la nostalgia
del bien. Admirable su valor que hace llegar, co¡no poeta, un grito inconforme a los
conformistas de su tiempo. Yo me acuso de haberme plegado a la conformidad. Y me acuso
de haber creído que cultivando "flores del bien" revela ria mi pasión por la bondad. Lo que
he hecho es enmascarar mi cobardía.

Hay un secreto enorme sólo comparado a la inmortalidad: la atracción infinita entre el
espermatozoide y el óvulo. De su encuentro pueden hablar las enciclopedias inútiles que
acumula la historia.
Fernando de Rojas en La Celestina afirma: "No es pobre el que poco tiene, sino el que mucho desea".
'Sabia idea. La pobreza no es un estado económico, es una actitud mental. Este mundo está lleno
de pobres, muy pobres millonarios, y de ricos, inmensamente ricos dentro de su aparente pobreza.

La música tiene la magia de encendernos el alma. Sólo que a veces, en vez de iluminar nuestro

sendero, esa luz desata las sombras del recuerdo que habíamos preferido disolver en la oscuridad.
El milagro genético que soy, gracias a las células pase de mis padres, es un milagro a medías.
Mientras pude nacer, se realizó la mitad del prodigio. Falta ahora completarlo. Nacer por
segunda vez para ser yo mismo. Es un parto genial y neurálgico. iSerá acaso la muerte mi
. segunda partera? Ah, el destino ... iEse segundo padre que uno no reconoce jamás!

,

Nada que no sea exagerado se recordará más tarde. Lo que es común y cotidiano, llena como
abono la tierra de nuestros días grises.

q

EM EL LIMC■A.11, SACRIFICAMOS
EL SILIMCIO IMTIRIOR PAli
IL.MIMAR IL R•IN EXTERIOR
OUI IMTEMTÁ DISTRUIRMOS.

lj

Amar, lo afirman todos los poetas del mundo, es el mejor de los sueños. Pero uno se
pregunta si hay sueños que sean eternos. Creo que no. Sólo el de la muerte. El problema
de un s_ueño como_ el del amor es que generalmente no despertamos a tiempo.

Seamos honestos: comencemos por
reconocer que no hay honestidad, sólo
conveniencias públicas para intereses
secretos. O códigos de moral adaptables al
poder de una época y al interés de quienes
nos manipulan.

Presiento que el escalofrío de la muerte será sólo un punto y aparte. La frase habrá
de continuar, diciendo no sé qué cosas, sobre no sé quién y que repercutirá no sé en
qué parte, pero todo habrá de continuar. Entenderé el silencio que tuve que guardar y.
escucharé las palabras debidamente calladas. La muerte será sólo un suspiro, en este largo
~stertor que ha sido la gana de vivir. Lo que fui, será leve pretexto para seguir sintiendo
la responsabilidad oculta de no acabar jamás.
•

No se me escandalicen: si hay gente
honesta, pero no la suficiente para integrar un concepto válido y universal. Los honestos de
corazón nada tienen que ver corilos promotores exhibicionistas de la honestidad.

La única forma de aprovechar la vida es viviéndola. Quienes la analizan a profundidad,
hacen el papel de los que ponen el agua del manantíal bajo el microscopio, en vez de
bebérsela para apagar la sed.

Así como el amor es una exquisita trampa de la especie, el lenguaje es una maravillosa trampa
de la espiritualidad. Pero son trampas felices, en las que uno cae con la conciencia de haber
sacrificado algo para ganar algo más. En el lenguaje, sacrificamos el silencio interior para
iluminar el ruido exterior que intenta destruirnos.

•

J

La vida, creo yo, sólo tiene dos etapas: soñar y hacer. Lo peor que nos puede pasar, cuando
se nos está acabando, es darnos cuenta, de que sólo hemos soñado hacer. Es entonces
cuando nuestra vanidad no alcanza ni siquiera el reconocimiento absurdo y marginado
de alguna enciclopedia de moda.

'

,

Hay un secreto para vivir en paz: que nadie sepa tu secreto.
Gracias a mis equivocaciones, te comprendo. No me exijas perfección. Me alejarla de ti,
creyendo que eras alguien indigno. Y el indigno sería yo, creyéndome perfecto.

Todos los días paso por donde está un hormiguero y todos los ¡l.ias, pretextando triunfar
en la vida, aplasto inconscientemente no sé cuántas hormigas. Y desde luego, ni me
preocupo. Tampoco me preocupo de algo peor: yo formo parte a mi vez de un hormiguero
universal·y, como hormiga disponible, un dia me aplastará alguien que camina pensando·
triunfar en el cosmos. Y pensaré desde luego: imuero dignamente! iPara que alguien triunfe
y lleve el corazón henchido de gozo ante su propia manera de sobresalir, como hormiga
cósmica, de entre su propio hormiguero! Sea para bien. No sé de quién, pero sea para bien.

Observo mis huellas digitales. Pienso en mi esperma. Reflexiono en esa lágrima lejana
que me brotó alguna vez. iHabrá cosas más naturales, maravillosas y únicas? iAy de esa
luciérnaga que soñó algún dia con iluminar el universo entero!
Nada hay más triste que la falsa alegría. Y en medio de estos años, sonreír es lo más difícil
del mundo. Porque reir, falsamente, es fácil, pero sonrelr gracias a la profunda alegria de
ser auténtico, es dificil. Porqu~ la verdadera alegría es la que nace de un corazón que ama
sin las tristezas del celo, la inseguridad y la sospecha.

Hay que tener conciencia de nuestra pequeñez ante los demás. Y sin complejos. Cuando
· logramos, según nosotros, algo "muy importante" para nuestro alrededor, recordemos lo
que significa la luz de una luciérnaga, en un jardín, para un avión que va por encima del
jardin a 900 kilómetros por hora.
·
•
•
Desde la ley del Tao: "Quien' es agresivo, no despierta confianza. Y a quien no le dan
~

confianza, siempre estará triste y solo". La conclusión_ es fácil: que tu agresividad sea la
mlnima, para que tu soledad no sea la máxima.

Poca gente se ha puesto a meditar en lo simbólico que es el trabajo de un ventrílocuo.
Porque en el fondo somos muñecos, dicen los filósofos a quienes alguien hace hablar cosas
inexplicables, para que los demás se diviertan. Lo que inquieta es, en nuestra vida, iquién
será el ventrilocuo? Porque esta función que se-desarrolla en el planeta Tierra ya lleva
miles de años y, lo que es peor, ilos mÚñecos ya creen tener vida independiente!

•
22

23

�NIIÚ

•

Poema triangular

I
Poema tridimensional
Poema óptico
el vuelo de los seres planetarios rodea nuestras casas
Klee se burla del paisajismo
en la óptica están águilas asoleadas dominando los bosques
y los desiertos
y mares con la mirada

Klee y sus Cuadrospoemas
va flotando sobre ventisqueros

con rumbo a estrellas sabias.
1 ,,

Me hirió lo que dí~te. Pero a veces las heridas ha&lt;;en el papel de cienas podat. te ~ajan
de lo inútil para que lo que queda de ti verdaderamente valioso. reviva con mis fuerza.

y

Estoy en la casa en que me engendraron. Quizá estas paredes oyeron los gemidos de mi
madre al conocer el amor. Cumpliéndose la ley cósmica, aqul estoy, comprendiéndolo.
JAh, Catedral de Parts! Tu Quasimodo te recuerda, tocando las campanas de este amargo
silencio.
Dar es el gran ~ecreto. Bien clice el adagio mediev_al: áCuando mueras no te llevarás lo que
tienes. Sólo te llevarás lo que has dado".
'
Estoy cansado. Cansado de caminar en un desierto de palabras, bajo un sol agobiante de
silencio. l/: siempre tení~o.al frente el espejismo de lo que se supone es el amof. Cuando
caiga la noche._ volveré á buscarte en la estrella más brillante. No cesará espejismo
jamás, no cesará.
·
~

el

[2012] ~

�II
Los rigores geométricos
inscripciones cuadriculares
colores brillantes
claridades vespertinas
viperinas
la cámara capta su Estética del vuelo
heroico:
himno de ángeles
las alas de Klee
descifran un avión águila de papel:
poema sueño.

1
!

1

FRAY SERYAMDO TERESA DE MIER Y SU MIRADA
CRIOLLISTA DE LA TRADICIÓN CUADALUPAMA

�•e

uáles son las fronteras de lo decible, lo
)
expr_esable, lo aceptable e~ la sociedad
l,
mexicana de las postrimerías del
sistema colonial cuya vida se mide a través de la
vara religiosa que actúa como represa y contención
frente a las "tempestades"1 políticas? ¿Cómo asumir
el desafío intelectual de homenajear a la Virgen de
Guadalupe sin caer en la pasión desmedida de la
tradición aparicionista y, sin embargo, rescatar
a dicha divinidad como la madre protectora de
México, "pueblo elegido" por Dios?
Al respecto, este trabajo se propone analizar la
lectura criollista que realiza fray Servando Teresa
de Mier sobre la tradición guadalupana como una
"declaración pública de la autonomía espiritual
de México" (Brading, 1991: 627). Si bien, la mirada
que presenta Servando no es original ( se observan
fragmentos de la misma en interpretaciones de
Sigüenza, Eguiara y Eguren, entre otros), se destaca
el hábil manejo de este intérprete en enlazar a la
tradición guadalupana con la lucha por la defensa de
los intereses de los americanos dentro de la monarquía
española. 2 Así, Servando considera el sermón como
instancia polémica deshacedora de equívocas
interpretaciones previas sobre el espacio americano
y, en especial, mexicano. Para lograrlo, observa a la
imagen de la Virgen de Guadalupe como un jeroglífico
a ser descifrado tanto por el saber escriturarlo como
por la lengua náhuatl que la envuelve y protege de
apropiaciones desventuradas. 3
1 Deforma creativa, Lafaye concibe y analiza el periodo independentista
mexicano como una tempestad que arrasa con todos los valores
preconcebidos por la sociedad y que, por sobre todo, desacraliza
y autonomiza la pasión religiosa al traspasar dicho fanatismo a las
figuras de los curas bderes de los movimientos rebeldes (Hidalgo y
Morelos). Tornamos de este historiador su forma de concebir dicho
periodo aunque matizamos dicha transformación y discrepamos
con respecto a "la expresión laicizada de esa vuelta del sagrado
patrimonio religioso-patriótico a la propia nación" (1991: 188).
2 Alfredo Ávila considera el patriotismo criollo como una
manifestación que se lleva a cabo dentro de los confines de
la monarquia española diferenciándolo de la búsqueda de la
independencia absoluta (2005:13). Seguimos est a interpretación
en este trabajo.
3 A lo largo de todo el sermón, fray Servando denuncia o pone en
evidencia las distintas apropiaciones "desviadas" que han querido
sacar rédito de la divinidad sagrada para hacerse un camino en el
espacio mexicano obliterando o negando la importancia de la misma.
Asi, su sermón comienza criticando el accionar de los conquistadores
"olvidadizos" que esconden la imagen de la Virgen Maria que hablan
traído como compafila para criticar luego la lectura "diabólica" que
realizan ciertos intérpretes europeos sobre las divinidades mexicanas
(entre ellos, destaca espectficamente a Torquemada).

COMYEMIR LA YERDAD: EL DEICU•
BRIMIEMTO DEL ORICEM IACRADO
EM aM IERMÓM HETERODOXO

TANTO LA TRADICl6N DE OUETlilC6ATL COMO LA DE LA YIRCEN DE
CUADALUPE HABÍAN SIDO ESCRIMIDAS Y ACEPTADAS ANTERIOR■
MENTE COMO DISCURSOS REIYIMDICADORES DE IDENTIDAD

No es mi ánimo, ilustres conquistadores, deslucir lafama de vuestrasglorias,
sino únicamente convenirco11 vosotros, en el verdadero y soberano origen de
vuestras célebres victorias.
Fray Servando Teresa de Mier,
"Sennón guadalupano", 1794.

El 12 de diciembre de 1794 fray Servando es
convocado por las autoridades de Nueva España
para pronunciar un sermón consagratorio a la
Virgen de Guadalupe, emblema y orgullo de todo el
virreinato y factor cohesivo de los distintos sectores
sociales (especialmente de criollos e indígenas). En
esta fecha tan especial se conmemora la aparición
en 1531 de la Virgen al indio Juan Diego en el cerro
del Tepeyac, lugar árido y desolado donde ella
hizo brotar las más hermosas flores para probar
su presencia milagrosa. Las flores extraídas de
un ambiente inhóspito devienen en imagen de la
Virgen que se plasma en la capa humilde y roída
del indio ni bien éste se la presenta al obispo.
Así, tanto la naturaleza como el indio actúan
de intermediarios entre la presencia divina y la
mirada jerárquica colonial. El milagro se afinca
en una imagen que necesita de la aprobación de la
autoridad colonial competente para avalarlo. Esta
tradición aparicionista prefigura a México corno
"lugar sagrado", "tierra prometida" elegida por
la Madre de Dios para reconstruir la civilización
humana. A su vez, abre la puerta de la lectura
mesiánica y genera una multiplicidad de lecturas,
estudios y disertaciones que no dejan, aún hoy, de
reproducirse e hilarse entre si.
Fray Servando, doctor en teología y reconocido
por las autoridades como un gran predicador, había
pronunciado hacía menos de un mes un discurso
consagratorio de la figura de Cortés en la ceremonia
que se realizó para conmemorar el traslado de sus
huesos al nuevo mausoleo en la iglesia del Hospital
de Jesús. Sin embargo, el sermón en clave de alabanza
para esta ocasión en la que se rinde homenaje a la
Virgen de Guadalupe se materializa en un molde
polémico que Servando enuncia en búsqueda de la

28

concordancia y reflexión de sus "sabios oyentes".4
En el mismo, se propone probar la autonomía
espiritual de México a través del sincretismo de dos
tradiciones religiosas fundacionales: el de la Virgen
de Guadalupe-Tonantzín y el de Santo TomásQuetzalcóatl. Esta combinación deviene en un
"símbolo de nacionalidad que se vuelve políticamente
explosivo" (Ette, 1992: 179). De esta forma, como
bien lo sostiene María Marta Luján, estipula una
"nueva lectura de la Conquista de América" (2004:
388) al situar la imagen de la Virgen en la capa de
Santo Tomás, según Mier, primer predicador de las
Sagradas Escrituras en América, diez siglos antes de
la llegada de los españoles a estas tierras. Esta lectura
particular de la evangelización refuerza el "linaje
patriótico" (Brading, 1980: 95) que desde Sigüenza y
Góngora se construye como argumento legitimador
del sector criollo concebido estratégicamente desde
el lugar retórico del "desheredado".5 A su vez, dicho
linaje se configura como una "guerra letrada criolla"
que se pergeña desde las "trincheras letradas criollas"
y dirige su ataque hacia los españoles "advenedizos"
( cuya ambición desmedida anula su deseo de
pertenencia a estas tierras ) 6 y hacia los "ilustres
4 A lo largo de todo el sermón, le pide a sus oyentes que confronten
la tradición guadalupana conocida con las pruebas que él esgrime
argumentalmente: "[...] ya lo menos, si me engaño, habré excitado la
desidia de mis paisanos para que probándomelo aclaren la verdad de
esta historia que no cesan de criticar los desafectos [...]" (1982:740).
Si bien no califica en dicho momento a su auditorio como "sabios
oyentes", lo cierto es que es sus textos posteriores ("Cartas a Bautista
Muñoz" (1797) y "Apología del Dr. Mier" (1817-1820)) aparece
este apelativo de forma constante: "[...] sujeto mi proposición a la
corrección de los sabios, que aunque a algunos parecen extrañas, a
m1 me parecen probables" ([1817-1820)2008: 32).
5 Al respecto, Octavio Paz en el prólogo a la obra de Jacques Lafaye
~uetzalcóatl y Guadalupe. Laformación de la concirncia nacional en Mtxico,
considera a la historia mexicana signada por dos constantes:
"la obsesión por la legitimidad y el sentimiento de orfandad"
(1993:25). Esta perspectiva fatalista deja de lado las estrategias
conscientes tanto retóricas como letradas que manejan los criollos
mexicanos para configurar su lugar dinámico y plurisemántico
dentro de la sociedad.
6 "Ser\'ando Teresa de Mier fue quien mejor y más claramente
definió el criollismo como un discurso sobre la naturaleza, y
explicaba, desde México a principios del siglo XIX, que mientras
los criollos se identificaban con América, los peninsulares no lo

29

conquistadores" y sus "célebres victorias" logradas
por la venia divina.7
Tanto la tradición de Quetzalcóatl como la de
la Virgen de Guadalupe habían sido esgrimidas
y aceptadas anteriormente como discursos
reivindicadores de identidad (ya sea ligada al
sector criollo o al conjunto de los mexicanos). Sin
embargo, el gesto innovador y sincrético de fray
Servando da un paso más al traspasar las "fronteras
de la escritura" y plantear la identidad mexicana
desde el lugar del debate y la reflexión pública. Así,
su sermón habilita y genera preguntas incómodas
y fundamentales: ¿Quiénes somos los mexicanos
o "pueblo elegido por Dios"? ffl producto del
encuentro de la evangelización española con la
idolatría indígena? 8 ¿Cuáles son las raíces , los
orígenes, de nuestra identidad problemática? Esta
toma de conciencia criolla genera una relectura de la
utopía barroca a través del lente de la emancipación
espiritual habilitada por la Ilustración. En otras
palabras, considera a la imagen de la Virgen de
Guadalupe como un jeroglífico nacional que debe
ser analizado, "desnudado", a partir de una lectura
exhaustiva de sus significados y partes. Para
descifrar (sin desacralizar) la riqueza que encierra
dicho símbolo, recurre a dos tradiciones culturales
de lectura: la religiosa-europeizante y la criollaindigenista. Ambas líneas de lectura se aúnan dentro
del sermón de Fray Servando bajo un mismo objetivo:
liberar a la tradición guadalupana de la conquista

haclan. La distinción entre criollos y peninsulares, por tanto, no
dependia del lugar de nacimiento" (Herzog, 2004:85)
7 Mier, Fray Servando Teresa de, "Sermón guadalupano" en:
Testimonios históricos guadalupanos, México, Fondo de Cultura
Económica, 1982, pp. 730 757. Todas las citas del Sermón se
trabajarán con esta edición.
8 Con respecto al concepto de "idolatría" concebido y conformado
por las escrituras de la Conquista española, se sugiere la lectura
iluminadora del articulo de Gru:::inski "La red agujereada.
Identidades étnicas y occidentali::ación en el México colonial
(siglos XV al XIX)", en Revista América Indígena, Vol. XLVI, núm.3,
julio-septiembrel986, pp.4IJ 433.

�AMATOMÍA DI LA CRÍTICA

violenta española. 9 Ambas, a su vez, surgen de la
retórica letrada que las ciñe y prefigura.
La primera tradición de lectura contiene los
distintos escritos que se produjeron en torno a la
importancia de la evangelización cristiana en América
así como también del análisis de las características
milagrosas de la imagen guadalupana. Esta primera
línea de lectura implica un trabajo de archivo,
selección y edición de Servando de variados escritos
que fueron realizados, en muchos casos, por un
pedido expreso de la Corona española. 8 eje que guía
la selección de fuentes y autores se centra en mostrar
el engaño en el que incurrieron los frailes europeos al
buscar la verdadera historia de la Virgen de Guadalupe
desconociendo las costumbres y la lengua local:
11

,.
1

No la hay, pues, señor (refiriéndose al Rey Carlos
III que solicita las averiguaciones) a pesar de
los Torquemadas y Boturinis, porque debiendo
aquélla deducirse de las tradiciones disfrazadas
en fábulas alegóricas y jeroglúicos nacionales,
Torquemada, que recogió todas aquellas copiadas
de los primeros misioneros, las refiere literalmente
sin acertar a descifrarlas, como él mismo confiesa,
y Boturini se engañó muchas veces con todo su
exquisito museo de indianos caracteres (739).
Esta "falta de perspectiva autóctona" la poseen no
sólo los historiadores europeos, sino también aquellos
curas locales, corno Becerra Taneo, que suscriben su
investigación dentro de un marco de lectura ajeno,
lejano a la cultura local: "El cura Becerra Taneo,
acaso el mejor intérprete de la lengua mexicana, no
habiéndola entendido sin embargo por sus raíces y
compuestos, no conoció su sentido todo figurado y
parabólico, y así es fuerza que se engañara como les
sucedió a los autores de gramáticas y diccionarios
[...]" (739). Esta primera tradición cultural de lectura
fracasa al tomar "literalmente" los documentos
indígenas. Así, los historiadores religiosos señalados
configuran un locus de enunciación (Mignolo, 1995: 5)1º
"Esto es precisamente, sefiores. lo que ro vengo a efectuar, r tal es hoy
mi asunto: la verdadera y portentosa historia de nuestra Santísima Madre de
Guadal~pe segun su genuina rradieión libre ya de equivocaciones" (Mier, 1982:
738). (Enfasis del autor.)
10 Este concepto se toma del análisis de Walter Mignolo (1995:
5) que retoma la obra de Foucault Arqueología del saber (1969)
9

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

"monológico" que oblitera no sólo la voz del otro
indígena sino también la fuerza de significación de
las costumbres locales. Fray Servando asocia este
tipo de lectura a un forzamiento de la naturaleza y
las costumbres, a la caída de la verdad en el "pozo
de Demócrito" (739). Al respecto, no es menor el uso
que hace Servando de esta metáfora conocida que
liga el accionar de estos historiadores religiosos a una
impronta heterodoxa e irrisoria sobre la religión y su
vínculo con los hombres.
Como forma de subsanar las falencias de dicha
tradición cultural de lectura europeizante, fray
Servando esgrime la lectura criollo~indigenista que
rescata la tradición localista y es producto del sistema
opresivo colonial. Esta se pergeña en las "entrañas"
del sistema institucional letrado y se configura
corno producto del "confinamiento de la letra",1' de
la vigilancia sobre el poder de expresión. La misma
es guiada por la labor de varios criollos que buscan,
en el pasado histórico y los mitos locales, las raices
de México y las respuestas a las problemáticas
identitarias de los criollos. Uno de los letrados
pioneros y guía de dicho movimiento en el México
colonial es, sin lugar a dudas, Carlos de Sigüenza
y Góngora. De este escritor fray Servando torna la
identificación de Santo Tomás~Quetzalcóatl de su
obra Teatro de virtudes políticas (..) (1680) como una
"utopía de reconstrucción"12 del sector criollo en su
relación con Europa.
Sin embargo, fray Servando, hábil predicador y
consciente de su locus enunciativo (Mignolo 1995: 5),
realiza la reivindicación de la lectura criollista de la
religión a través de una "mascarada bibliográfica" o
estrategia textual. Para ello, recurre a la autoridad
de San Agustín y su libro 2 De doctrina christiana, en
el que dicho autor prescribe "el estudio profundo de
y es considerado el lugar desde el cual uno habla y contribuye a
cambiar o mantener los sistemas de valores y creencias. En otras
palabras, la forma en la cual el sujeto que enuncia se inscribe en las
tradiciones discursivas.
11 Ver este "confinamiento" a través del análisis que realiza Julio
Ramos sobre el concepto de la "República de las letras" en "Saber
del otro: escritura y oralidad en el Facundo de D. F. Sarmiento" en
Dcsrncuenrros de la modernidad en Amáica Latina. México, FCE.1989.
12Tomamos el concepto de Mumford quien estipula dos tipos
de utopia: la de escape y la de reconstrucción. Estos modelos de
sociedad "perfecta" se prefiguran con base en distintos objetivos:
e\·adir momentáneamente la realidad de forma ingenua y
superficial por un lado. repensar las bases morales y c!vicas de la
sociedad en la que el utopista vive, por el otro (2008:10).

30

las lenguas" (739) como el único remedio frente a la
ignorancia de la cultura ajena. Esta estrategia propia
de una "lectura desviada", si se quiere "familiar"13 de
la escritura sagrada, apela a un trabajo filológico de
la lengua náhuatl, meticuloso y necesario tanto para
entender la tradición guadalupana como la identidad
mexicana. Esta "mascarada bibliográfica" de esconder
y proteger la lectura criollista tras las palabras de San
Agustín le permite a fray Servando reprender a aquellos
historiadores religiosos con impronta europeizante
que dejan de lado las huellas filológicas, las "palabraspalirnpsesto" capaces de instaurar una conexión entre
las lenguas castellana y náhuatl y sus respectivas
culturas. Gracias a esta labor filológica, Servando podrá
sostener que la palabra "Tonantzín" no responde a una
divinidad hereje, sino a "Madre de Dios":
Ese templo digo yo era de María Santísima, no
sólo por el mismo nombre de la sierra a quien dio
la Virgen nombre, Tenayuca, la madre que está
en la sierra, sino por el mismo nombre Teonanzin
que traducen falsamente madre de los dioses
Teotenanzin, esto es, la madre que está en la sierra
es la madre del Señor (744-745).
Sumado a esta reivindicación de la religiosidad
mexicana, establece analogías entre las ceremonias
sagradas indígenas y las ceremonias religiosas católicas
como resabios de la evangelización de Santo Tornás
por tierras americanas: "Yo hallo todavía la predicación
del apóstol en todas las ceremonias sagradas de
13 Considera las palabras de San Agustín desde un lugar familiar:

"[ ... ] según el consejo del padre San Agustln en el libro ya citado
[...]" (Mier: 739).

31

los indios que no son sino las de nuestra religión
desfigurada[...]" (742). Como se ve, la "desfiguración"
de la religión católica se muestra como producto del
olvido o alejamiento indígena. Según este marco de
interpretación, la Conquista española es leída por
Servando como la actualización de la religión olvidada
por los indígenas, ya conocida e internalizada por
los mismos. El "descubrimiento de América" es, a
los ojos de Servando, el "descubrimiento religioso"
de los indígenas que habían velado su devoción tras
distintos nombres de divinidades locales. Para probar
ello, Servando considera a la imagen de la Virgen de
Guadalupe como metáfora de la reconciliación de
la práctica religiosa indígena con el catolicismo. En
otras palabras, sostiene que la imagen de la Virgen fue
escondida en la naturaleza (más especificamente en una
cueva) por Santo Tomás antes de su partida de tierras
americanas tras un enfrentamiento con la idolatría
indígena. Así, se lee de su Sermón: "La tradición, pues,
genuina de los indios no es que la Señora se apareció
en la capa de Juan Diego sino que la imagen que antes
estaba escondida se descubrió[...]" (743).
La lectura criollista de Servando resignifica
el concepto de "milagro" y lo acerca a la "fiel"
interpretación de la naturaleza y costumbres
indígenas. Según lo sostenido en el sermón servandino,
dicho concepto prefigura el acercamiento de los
indígenas a sus raíces y no a la imposición de una
religión otra impartida por la fuerza y el silenciarniento
de la cultura autóctona. A su vez, estipula la necesidad
de un "fiel y sabio intérprete" de la cultura local, capaz
de rastrear filológicamente los orígenes sagrados. Esta
lectura de la religión es considerada heterodoxa por
el arzobispo Nuñez de Haro quien lo condena a diez

�años de destierro y confinamiento en España. Para las
autoridades españolas la mirada de Servando resulta
peligrosa ya que se aleja y relee el accionar fundacional
e institucional español a través de un lente hibrido y
opaco, mediado por una multiplicidad de escrituras y
saberes tanto indígenas como letrados.

CODAi EL DESAFÍO DE LA MIRADA
CRIOLLA. LA SUBIETIYIDAD DEYEMIDA
CI

1

~

Alo largo de todo su discurso, fray Servando reflexiona
sobre la importancia de la tradición guadalupana
como símbolo de la unión social mexicana y del
poder de los criollos como guías de dicha unión. Para
ello, utiliza el género discursivo del sermón desde
un plano pedagógico que subsana o enmienda los
errores de lecturas previas a través de la conversación
y conversión del auditorio. En lucha contra el discurso
de diversos historiadores religiosos, fray Servando
pergeña un "contradiscurso". Mediante el mismo, la
cultura indígena y la lengua náhuatl son rescatadas
como necesarias para descifrar el jeroglífico nacional"
que contiene la imagen de la Virgen de Guadalupe. Así,
estipula una "retórica del desagravio" "[...] forjando
representaciones paradojales en la permanente
contradicción entre lo que era y lo que debía ser, entre
la fijeza de lo estereotipado y la riqueza de lo mudable"
(Altuna, 2009: 101). Esta retórica se enmascara tras
una selección bibliográfica hábil de escritos religiosos
autorizados por la Corona española. De esta forma,
fray Servando reconstruye el lugar de lo criollo desde
una lectura invertida e innovadora de los escritos
consagrados mediada por una "cultura literaria pública"
(Arias, 2008: 212) que reconfigura la tradición religiosa
de la Virgen de Guadalupe al replantearla desde los
confines del discurso letrado. Esta reconstrucción
implica un nuevo posicionamiento dentro de la
sociedad colonial al considerar el ámbito material y
simbólico de lo criollo como "[...] una de las formas a
través de las cuales la colonialidad se hace performance
[...]" (Maraña, 2009:486). La tradición escrita deviene
en acto de lectura cultural para este intérprete rebelde
que cuestiona el poder institucional colonial a través
de la selección, edición y diálogo con los escritos
consagrados. Este acto de lectura, a su vez, se propone
"ilustrar" a los "sabios oyentes" (y por qué no decirlo,

a los intérpretes eruditos que lo precedieron) sobre
el verdadero origen del jeroglífico nacional y sagrado
que constituye la imagen de la Virgen de Guadalupe.
De esta forma, configura una lectura desviada, distante
de las envestiduras del poder conquistador español,
al desgarrar los cimientos que justificaron la violenta
Conquista española. ~
Referencias
Alama, Elena (2009). Retórica dd desagravio. Estudios de cultura colonial
peruana. Salta: Centro Promocional de Investigaciones en Historia y
Antropologia-CEPIHA.
Arias, Santa (2008). "De Fray Servando Teresa de Mier a Juan Bautista
Muñoz: la disputa guadalupana en \1speras de la Independencia", en:
Revista Uxroamericana, vol LXXIV, Núm. 222, Enero-Marzo (211-225 pp.).
Ávila, Alfredo (2005). "Servando Teresa de Mier", en La República de las
letras. Asomos a la cultura escrita del Mlxico decimonónico. Volumen III.
Galeña de escritores. Belem Clark de Lara y Elisa Speckman Guerra
(Eds.). México: Universidad Autónoma de México. (9-22 pp.).
Brading, David (1980). "Fray Servando Teresa de Mier", en Losotígaies
del nacionalismo mexicano, México: Ediciones Era.
Brading, David (1991). "El criollo insurgente", en Orbe indiano. De la
monarquía cacólica a la República criolla-1492-1867. Traducción de Juan
José Utrilla, México: Fondo de Cultura Económica (627-648 pp.).
Ette, Ottmar (1992). "Transatlantic perceptions: a contrastive Reading
of che rravels of Alexander Von Humboldt and Fray Servando Teresa
de Mier", en: Dispositio, Vol. XVII. N' 42-43 (165-197pp.).
Herzog, Tamar (2004). "Los americanos frente a la Monarquía. 8
criollismo y la naturaleza española", en Álvarez Ossorio-Alvariño,
Antonio y Bernardo J. Garcla Garcia (Eds.). La Monarquía de las
naciones. Patria, nación y naturaleza en la Monarquía de España. Madrid:
Fundación de Amberes.
Lafaye, Jacques (1974). ~ueczalcoátl y Guadalupe. La formación de la
conciencia nacional en México. Traducción Ida Vitale y Fulgencio López
Viciarte. México: Fondo de Cultura Económica.
Luján, Marta Marta (2004). "8 discurso religioso de Fray Servando
Teresa de Mier en los orígenes del nacionahsmo mexicano",
en Chibán, Alicia (coord.) El archivo de la Independencia y la ficción
contemporánea. Salta: Universidad Nacional de Salta (387-396 pp.).
Mier, Fray Servando Teresa de (1982). "Sermón guadalupano" en Villar,
Ernesto de la Torre y Ramiro Navacro de Anda (Comps.). Testimonios
históricos guadalupanos. México: Fondo de Cultura Económica (730757 pp.).
Mier, Fray Servando Teresa de (1982). "Cartas del Dr. Fray Servando
Teresa de Mier al Cronista de Indias Doctor D.Juan Bautista Muñoz,
sobre la tradición de Ntra. Sra. De Guadalupe de México, escritas
desde Burgos, año de 1797" en Villac, Ernesto de la Torre y Ramiro
Navarro de Anda (comps.). Testimonios históricos guadalupanos., México:
Fondo de Cultura Económica (757-861 pp.).
Mier, Fray Servando Teresa de (2008). Memorias. México: Editorial
Cien de México.
Mignolo, Walter (1995). The darker side of the Reinassancc: literacy,
territorialityandcolonizatio11. Michlgan: University ofMichigan Press.
Maraña, Mabel (2009). "Postcriptum", en Vitulli Juan ~l. y Solodkov
David M. (Comp.) Poéticas de lo criollo. La transformación del concepto
''criollo" en las /ceras hispanoamaicanas (siglo XVI al XIX). Buenos Aires:
Ediciones Corregidor (485-490 pp.).
Mumford, Lewis (2008 [1922]). The story of ucopias. Consultado en:
http://books.google.corn.ar/books?id=81WbEwVfyPMCfsrprintsec=fr
ontcover&amp;:source=gbs.2,e_sumrnary_r&amp;:cad•O#v=onepage&amp;:q&amp;:f.false
Ramos,Julio (1989). ·saber del otro: escritura y oralidad en el Facundo
de D. F. Sarmiento" en Desencuentros de la modernidad en América Latina.
\iléxico: Fondo de Cultura Económica.

32

tj
-'-i

.1~r - s-

~

,

a.rv
,
~¿\'CJ\"...':fi;'J.o1/// / C --ti;¡¡-r,

r

''.P'J"

REME- ,}tfs?fiudioso
h
dC};lel @ J i'él~ r--GJ~~~i"et e
')O(&lt;

~~:-,~i9

°'

1

;t,

,

~~~

r~~mw~~

IOlli RO■IRTO MIMDIRIClüCÁ
~

---......-=~-

,_..

La afición aGoethe será una de las

constantes en la obra de Alfonso
Reyes[.. ].
José luis Martlnez

�A.MA.TOMÍA. DE LA CRÍTICA.

A.MA.TOMÍA. DE LA CRÍTICA.

Lo que haré en este articulo será, primeramente,
tomar la biografía acerca de la niñez, adolescencia y
juventud de Goethe realizada por Reyes y comentarla.
Después pasaré a la "biografía minúscula" elaborada
por el mismo Alfonso Reyes sobre el citado personaje.
Posteriormente atenderé a la vocación poética de
Goethe. Y, finalmente, me referiré a la vinculación que
el poeta, ensayista y crítico mexicano hace de éste con
América.

o es fácil elegir qué parte de la obra del
escritor romántico Johann Wolfgang von
Goethe fue la que más atrajo y sedujo
al escritor mexicano Alfonso Reyes, en virtud de
que este último atendió a su aspecto biográfico, a
su vocación literaria, a las principales influencias
recibidas, a la trayectoria del poeta, a su incursión en
las ciencias exactas, a su particular religiosidad, a sus
ideas políticas, a sus viajes, al orden natural y al orden
estético del escritor germano que se suma al Sturm und
drang,1 para luego anclarse en el primer romanticismo
alemán.
Desde su más temprana producción, encontramos
en Reyes el gusto por la literatura germánica, a pesar
de que no hablaba el idioma alemán; con todo, lo
leía y traducía, de igual manera que lo hacia con el
griego y el latin.2 Posiblemente junto con los temas
helénicos, castellanos y franceses, los germánicos y,
concretamente, los correspondientes a Goethe, sean
los más constantes en la obra del humanista. Ya desde
Cuestiones estéticas (1911), el Regiomontano Universal
aborda los temas goethianos, como bien lo advierte
Francisco García Calderón en el prólogo a la primera
edición, señalando que son textos escritos entre 1908
y 1910, cuando el efebo mexicano tiene "apenas veinte
años" (en Reyes, 1976: ll, 12; 86,88 pp.).
En muchos otros de sus libros, se refiere Reyes a la
persona, a las frases célebres y a la obra de Goethe. Tal
es el caso de: Simpatías y diferencias, Historia de un siglo, Las
mesas de plomo,Páginas adicionales, Tren de ondas,Los trabajos
y los días, Grata compañía, Ancorajes y otros, en donde una
reflexión, una cita o un breve texto aluden al genio de
la literatura germana; pero en ningún otro volumen
tanto como en el torno XXVI de las Obras completas,
donde se incluyen los libros: Vida de Goethe, Rumbo a
Goethe, Trayectoria de Goethe y Estudios goethianos, con
introducción de José Luis Martínez (en Reyes, 1993).

N

11

.::

BIOCIU.FÍA DE COETNE
Uno puede ir a las distintas biografías o estudios
específicos que a lo largo del tiempo se han escrito sobre
Johann Wolfgang von Goethe. Están, por ejemplo,
los trabajos de Nicholas Boyle, Paul de Saint,Victor,
Wilhelm Dilthey, Ian Gibson, Emil Ludwig, Georg
Lukács, José Ortega y Gasset, Robert J ohn Richards,
Udo Rukster o George Santayana. Algunos de ellos van
a lo general de la vida del escritor germano, en tanto
que otros atienden a aspectos relativos a su relación con
las mujeres, el mundo hispánico, la ciencia, el entorno
histórico y geográfico en el que se movió Goethe.
Todos estos trabajos son interesantes, pero pudiera
decirse que lo que Alfonso Reyes escribió sobre Goethe
es de singular valor, de tal manera que puede mostrarse
con categoría de ejemplaridad. A mí, en lo particular,
me parece un buen texto biográfico el que cubre
hasta la juventud del autor del Werther, mismo que se
titula Vida de Goethe,particularmente los tres primeros
capítulos pues, como apuntaJosé Luis Martínez, "[...] el
último de éstos, 'Goethe, hombre de ciencia', comienza
a salirse del marco biográfico general" (Reyes, 1993: 9).
Nacimiento. Escribe Reyes acerca del nombre y
ocupación de los padres del niño Johann Wolfgang von
Goethe. Nos dice cómo el padr e de éste "era hombre
de humor tranquilo y pocas palabras, muy aficionado a
cuidar de su jardín"; de qué manera Francfort del Meno
era comparable con las ciudades más cultas del mundo,
y del modo corno "se fundaban sociedades filantrópicas,
logias masónicas y cofradías científicas entre los
discípulos de las Luces". Para el escritor mexicano,
"[...] Goethe ha insistido más de lo justo en el carácter
sombrío y arbitrario de su padre, al punto que confunde
a los biógrafos [...]". "En cambio, la madre de Goethe era
un temperamento alegre y vivaz, y vino a ser, casi, la
hermana mayor de sus hijos". (17, 26)

l En su Historia de la literarura universal, Tomo 2, Martln de Riquer
y José Maria Valverde definen este movimiento, traducido como
Tempestad y empuje, como parte de la literatura aleman~ de_l siglo
XVIII, que va transitando del barroco, llega al ilustrac1orusmo y
remata en el romanticismo. Para ellos, "[...] con Schlller entramos
en la médula del Sturm und drang, ese avance del romanticismo
en medio del clasicismo, que Goethe inició para abandonarlo
enseguida" (410 y 435 pp.).
2 José Luis Martlnez. en la introducción al tomo XXVI de las Obras
completas de Alfonso Reyes, señala: "Aunque algunas veces Re_yes cita
en alemán o se refiere a obras escritas en esta lengua, debió leer a
Goethe en traducciones españolas, francesas o inglesas" (ll).

34

35

Los primeros pasos. Reyes va a citar bastante a
Goethe, a fin de ir describiendo el desarrollo físico,
mental y emotivo del escritor alemán. Señala: "Padre
y madre cumplían sus respectivas misiones [...]";
"Frau Aja avivaba en su hijo la afición a las cosas
risueñas de la naturaleza [...]"; "Así iba naciendo la
imaginación poética del niño [...]"; "Los principales
acontecimientos de Francfort eran las coronaciones,
para quien tenia la suerte de haberlas visto, y las
ferias semestrales[...]"; "Mientras hacía sus ejercicios
(escolares), aprendió el italiano a modo de variante
amena del latín, oyendo las lecciones que su padre
daba a Cornelia [...]". Incluye Reyes una charla de
Wolfgang con su amigo Maximiliano, la que se debe
a la pluma del doctor Weismann, y que revela la
precocidad e inteligencia del niño Goethe. Y cierra su
sección advirtiendo que los rasgos y acciones que los
exégetas más sistemáticos del biografiado advierten en
él -sentido de la belleza, sentimiento de la dignidad
personal, imaginación poética, gusto por la enseñanza,
instinto religioso y capacidad de observación propia
y del mundo que lo rodeaba- se mantuvieron y
afinaron a lo largo de su existencia. (27,39)
La mentalidad juvenil de Goethe. Alfonso Reyes
advierte que para Goethe, en este esencial momento
de su vida, la fuente del saber, de la virtud y de
la ciencia es de orden sobrehumano. La gracia
divina y la intima unión con Cristo fundamentan
"[...] ese estado de iluminación interior que fue el
acontecimiento por excelencia en la vida espiritual
de Lutero"; igualmente, considera Reyes que Plotino
influye en su pensamiento pandinarnista y que
estudió igualmente a Paracelso, Giordano Bruno,
Boehme y otros pensadores. Explica el mexicano,
igualmente, cuáles son las ideas imperantes en torno
a la existencia del demonio, lo que toma en cuenta
para la creación de su personaje preferido, el Doctor
Fausto. (40-52)
BIOCIU.FÍA MIMÚSCULA
Pero en Rumbo a Goethe, Alfonso Reyes, en el quinto
apartado, aporta una "biografía minúscula" que es
óptima. Incluyo algunos párrafos selectos, para que
el lector aprecie en toda su magnitud la calidad y el
estilo del escritor regiomontano:

�En la primavera de 1770 -a los veintiuno-, su

hundido en su sillón, asido a la mano de Otilia y
creyendo ver, en su delirio, una carta de Schiller
olvidada por el suelo, un hermoso rostro de mujer
coronado de negros rizos[...]. (99-107)3

padre lo envía a Esrrasburgo, donde en un año y
meses logra licenciarse en derecho, gracias a aquel
ambiente francogennánico mucho más propicio y
generoso que el de Leipzig. [...].
Goethe había cumplido los veintiséis cuando llegó
a Weimar, donde apareció triunfalmente como el
único camarada digno de los deportes y placeres
del príncipe [.. .]. Ahora hay tres novedades en
su existencia: la acción pública, el estudio de las
ciencias naturales, la lenta domesticación que
opera en él aquel dilatado idilio con la baronesa de
Stein [...].
Cuando, al cabo de esos diez años, Goethe
considera que el aprendizaje ha sido suficiente,
escapa a Italia, secretamente autorizado por su
cómplice y protector, el duque de Weimar. Pasa
unos dos años en Italia, afirma y comprueba sus
instintivas inclinaciones clásicas. El roce con
el genio grecolatino determina su verdadera
madurez, su equilibrio, su forma definitiva [...].
Amuralla todavía más su soledad de cuarentón
refugiándose en el amor de la jovencita Cristiana
Vulpius, a quien dieciocho años más tarde hará su
esposa[...].
De 1792 a 1793, tuvo que acompañar dos veces
a los ejércitos alemanes que peleaban contra
Francia, siguiendo al duque de Weimar primero
hasta Valmy y luego a Maguncia[...]. Sobreviene
la invasión napoléonica. Napoleón, que admira a
Goethe tanto como Goethe lo admira, conversa
con él en Erfurt y en Weimar [.. .].
Su único hijo sobreviviente, Augusto, ha resultado
un muchacho salvaje y orgiástico que amarga la
vejez del poeta. Muere Cristiana: acaso ya se le
habia muerto en vida. Casa a su hijo con una mujer
fina, elegante, culta y casquivana. ilnfidelidad
por infidelidad! No había entendimiento posible
[... ]. Goethe es ya un monumento internacional,
visitado por la admiración de todas las literaturas
[...]. Al comenzar la primavera de 1832, a los
ochenta y tres años, se extinguió dulcemente,

¿Por qué vale tanto esta biografía diminuta? Porque
condensa, de manera magistral, la vida de este escritor
germano; porque dice tanto en tan pocas líneas. Si un
estudiante de letras pidiera por dónde empezar su
lectura acerca de Goethe, se le tendría que recomendar
esta biografía, sin dejar de lado la obra directa del
poeta, novelista, dramaturgo, ensayista, hombre
de ciencia y hasta un poco pintor que fue J ohann
Wolfang Goethe, ya que nada suple al texto directo.

criaturas, en la nueva mañana de primavera ella
colmará de gozo al jardinero.

La negra nube, oh sol, en vano

solicitas con tu clemencia:
todo lo que en vida gano
gasto en lágrimas de su ausencia.

Creo que voy cabalgando camino de alguna estación,
y el caballo se me enfurece y se desboca.4

deja tras sí a su silenciosa madre que se multiplica
en si misma. Mucho tiempo desprovista de hojas
y escondida, estrechando contra su seno a sus

Advierte Reyes que "Jena era el cantón universitario de
Weimar y su dependencia administrativa; que Goethe
era el ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes,
y repartía y organizaba las cátedras; que él convocó
a la filosofía idealista de Alemania en aquella casa de
estudios: a Fichte, a Schelling, a Hegel[...]". Igualmente,
que durante los primeros años de Weimar, "las
relaciones de Goethe con la naturaleza siguen siendo
de orden sobre todo sentimental: ella parece emanar
aquel amor que anega su propio corazón". Viene luego
un poema que surge a la muerte de su Cristiana, la que
le dio tantas alegrías y tristezas, pero quien ciertamente
fue su compañera más asidua. Y, finalmente, se puede
advertir en el último texto incluido un retrato del
temperamento goethiano, que va de la certeza a la
paradoja.
No resulta ocioso atender a lo que el profesor
Andreas Kurz advierte acerca de la polémica entre
Alfonso Reyes y María Zambrano, a raíz de la "Carta
abierta a Alfonso Reyes sobre Goethe", del 20 de
agosto de 1954, misiva que la filósofa española dirigió
a Reyes, expresando su descontento por el entusiasmo
del mexicano hacia la poesía goethiana, lo que
Kurz contextualiza en el terreno del racionalismoirracionalismo popperiano.5 Igualmente, conviene
tener a mano lo que Harold Bloom ha escrito sobre

3 El texto de Reyes cierra con una aclaración interesante: "No es
verdad que haya gritado: 'ilu::, más luz!'. No preparó ninguna frase
célebre para la hora de morir. Sencillamente pidió que abrieran la
ventana para ver mejor, llamó a su lado a Otilia, le dijo -como lo
harta cualquier anciano de carne y hueso-: 'Hija, dame la patita'.
Yexpiró".

4 En Reyes, 1993: H3 y 163 pp., TraycctonadcGocthc. p. 362; y facolíos
gotthic111os, p. -m
5 \'er: Articulo de Andreas Kurz, doctor en Literatura Comparada
por la Cni\'ersidad de \'iena y actual coordinador de la \laestría
en Literatura Hispanoamericana de la Gniversidad de Guanajuato,
México. www.ia1.spk-bcrlin.de/fileadmin/.../37 2010137_kurz_01.pdf

EL POET.A. OETB

Alfonso Reyes, todavía en Rumbo aGoethe, advierte que
"el gran poeta es la última encarnación de aquel tipo
de 'hombre universal' que concibió el Renacimiento";
que "Goethe cuenta mil veces más como poeta que
como hombre de ciencia"; y que la poesía que él cultivó
fue la de ocasión, debiéndose entender por esto, no el
"vers de circonstance" sino, como lo explica Fairley, "la
poesía que acude cuando la llama la ocasión privada,
la ocasión interior [...] por oposición a la poesía del
'gran estilo' y del alto coturno, o también a la poesía
de encargo y de contingencia exterior". (112-114)
Goethe poetiza en verso y en prosa. Algunos de los
versos y párrafos de Goethe que incluye Reyes en sus
libros son:
La gran ciudad de W eimar-J ena,

la que tiene a uno y otro lado
las cosas más buenas.

La flor que recojo, junto a mi nutrida por el rocío,

36

Goethe, en el sentido de catalogarlo como "poeta lírico
y meditativo", "más clásico que romántico" y que puede
ubicarse en una "poesía de la renunciación" (Bloom,
2005: 166-177).

37

En la cuarta parte de Rumbo a Goethe, Alfonso Reyes
incluye lo que titula "Desde América". Es un elegante
e hilvanado texto que relaciona a Goethe con Virgilio.
Luego señala que Goethe es universal, discrepando
de cierta gaceta de Berlín con motivo del centenario,
donde no convence "del derecho exclusivo de los
alemanes sobre Goethe"; y después se pregunta
qué viene a dar Goethe a América, respondiéndose:
"Lo que siempre el faro: dar rumbo[ ...]". ("Rumbo a
Goethe", en Reyes, 1993: 227-229)6
Pero continúa Reyes en su travesía americana
y señala que "La noche rústica de Walpurgis" de
Manuel José Othón, "con ser obra de mexicanísimo
indiscutible, brotó bajo el conjuro de Fausto".
Y Humboldt, Green Cogswell, Martius, Julia de
Egloffstein, evocan en él ansia de viaje. A los setenta
y cinco años, señala Alfonso Reyes, este apetito de
América estaba presente en Goethe. "Quisiera irme a
América -exclamaba-, pero ahora sería demasiado
tarde". (229-232)
Para Alfonso Reyes "un goethiano vino a nosotros";
es Alejandro de Humboldt, quien en 1797 había estado
en Jena, en compañía de Goethe y de Schiller. Asilo
evoca el germano:

6 Es interesante lo que señala José Luis \fart!ne= acerca de este
texro. El pnmer "Rumbo a Gocthe" fue un artículo que \'ictoria
Ocampo pidió a Reyes para la prestigiada re\'ista Sur, fundada a
finales de 1931 en Buenos Aires. Reyes era entonces embajador en
Río de Janciro. El articulo se publicó en el número 5 de la rcvisra,
en el verano de 1932. \1artlnc: explica que "Rumbo a Gocthc", de
Sur. "muestra que Reyes tenía muchas notas sobre el tema [-.J".
"El extenso estudio de 1932 nunca se reprodujo. /\ticntras tanto,
su autor vohíó a trabajar en aquellos temas. En 1949. cuando
Reyes se encontraba ya en \ léxico, en ocasión del segundo
centenario del nacimiento de Goethe, publicó un ensayo sobre
'Idea politica de Gocthe', en el volumen de homenaje promo\'ido
por la Uncsco, entonces dirigida porJaime Torres Bodet. Año~ m,is
tarde, a propósito de sus estudios gocthianos, dcc!a: '[... ] Algún
d.ia se publicarán como una colección de estudios goethianos·. En
efecto, dejando aparte el 'Rumho a Gocthe', de Sur, encontré en
las ga\'etas del archirn de Rcres varios cientos de paginas sobre
Gocthe, muchas de ellas sólo manuscrita,•. \lartíne::: explica que
con estos materia.les fonnó las cuatro secciones de Rumbo a Gocthe,
adYirtiendo que, "de sus 33 capltulos, Reyes publicó nueve de ellos
en revistas literarias, entre 1949 y 1958. El resto es inédito". (En
Reyes, 1993 9·10.)

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

aquel ensayo, dispensándome de indicarlos". Hay
que mencionar que Grata compañía, en su primera
edición, fue de 1948, en la colección Tezontle del
que lo conozco hace mucho tiempo, cada día
Fondo de Cultura Económica. (Reyes, 1983: 71)
me asombra otra vez. No hay otro como él en
Destacan en el capítulo IX de Grata compañía
conocimientos y en saber vividos. Nadie abarca
algunas ideas sobre Goethe y América; por
más; todo lo domina y, en cualquier asunto, nos
ejemplo, el conocimiento que tuvo éste de dos
da alimento con sus tesoros espirituales. Parece
canciones de caníbales brasileños que aparecen
una fuente con muchos caños: corre sin cesar, y
en los Ensayos de Montaigne, traducidos por él al
no tenemos más que acercar el vaso. Se quedará
alemán y publicados en el Diario de Tiefurt (1783);
aquí unos días, que van a aprovecharme como si
los recuerdos de J. G. Seume, oficial de Rusia en
fueran años. (235)
la campaña del Canadá; los escritos del naturalista
y bibliógrafo norteamericano J oseph Green
Reyes agrega: "Podemos, pues, arriesgarnos a decir
Cogswell; las impresiones, para el conocimiento
que Goethe viajó a América en la persona de su amigo
del Brasil, del coronel alemán barón W. L von
Alejandro[...]". "Casi todo une a Goethe y a Alejandro
Eschwege y su criado Sebastián; el trato que tuvo
de Humboldt, y casi nada los separa". Y continuando
en W eirnar con C. F.
con esta relación
von Martius, el de la
científica y humanista
'"EL
REMCOR
OUE
DEIAM
EM
POS
DE
Flora brasiliensis; sus
entre estos dos grandes
conversaciones con
germanos, el escritor SÍ MUESTRAS CUERRAS CIYILES Y
Julia de Egglofstein;
regiomontano recuerda
MUESTRAS LUCHAS SOCIALES SE y su poema sobre
al saltillense Carlos
Estados Unidos
Pereyra, "el único CALMA CON BÁLSAMO DE COETHE"■
reunido en Xenias
americano que ha ALFOMSO REYES
mansas:
procurado devolverle
un amplio testimonio
Tú, América, lo pasas mejor
de gratitud". (235,236)
que nuestro viejo continente:
Evoca también Reyes lo escrito por Humboldt
ni tienes castillos en ruinas,
acerca de la Güera Rodríguez (lo femenino
ni
tienes basaltos,
eterno), que conocemos por Madame Calderón
ni te turban en lo interior,
de la Barca; y la obra de Rodó, Mariátegui, Martí,
al tiempo que vives,
Bello, Sarmiento, Sierra y el "grupo de escritores
las inútiles remembranzas,
que acompañaban a Benito Juárez". Casi al final de
las contiendas vanas.
su texto, agrega: "El rencor que dejan en pos de sí
iGoza tu hora con fortuna!
nuestras guerras civiles y nuestras luchas sociales
Y si dan en poetizar tus hijos,
se calma con bálsamo de Goethe". (238,246)
líbrelos el hado propicio
Pero hay, además, un texto en Grata compañía
de fábulas de hidalgos, bandidos y fantasmas.
que no debe olvidarse. Es el de "Goethe y América",
(72-77)
completado en la nueva edición de 1983. Se trata
del capítulo IX en donde Reyes se refiere a ese
Y continúa Reyes: "Pero la verdadera influencia de
"apresuradísimo ensayo (Rumbo a Goethe) que, no sin
América sobre Goethe, a la cual sólo puedo acudir
temeridad, envié a la revista Sur, de Buenos Aires,
aquí de pasada, está representada en Alejandro de
por corresponder a su invitación y por no faltar a
Humboldt, hombre también de estirpe goethiana
la cita del centenario. De entonces acá, he añadido
y amicísimo del poeta [...]". "Siempre fue América
unas cuantas referencias. Ahora, para ponerlas en
una utopía, la esperanza de una república mejor, y
orden, reproduzco y combino algunos pasajes de
Alejandro de Humboldt ha estado unas horas
conmigo esta mañana. iQué hombre! A pesar de

38

en seguirlo siendo está su sentido [...]". "Soñenos en
Wilhelrn Meister, dispuesto a rehacer su felicidad en
el Nuevo Mundo [...]." "De pie en la proa, Wilhelrn
Meister -Goethe- cruza los brazos, y lleno de
confianza en América, contempla el horizonte". No
son menos interesantes las notas complementarias
de Alfonso Reyes, las que se refieren o aluden a
observaciones de críticos y lectores sobre el tema,
corno la de Erna Arnhold, autora de Las relaciones
berlinesas de Goethe, quien en 1946 recuerda a Reyes
de las intenciones de Bernardo Carlos, hijo de Carlos
Augusto, duque de Weimar, de emigrar a los Estados
Unidos; la referencia a los Anales de Von Eschwege,

y la residencia de Von Martius en Brasil, quien llegó
allá en 1817 "en la comitiva de sabios que acompañaba
a la princesa y futura emperatriz brasileña Maria
Leopoldina, y allí permaneció hasta 1820 [...]". (77,82)
Parece haber quedado asentado que el escritor
mexicano Alfonso Reyes, incluso desde su época
de integrante del Ateneo de la Juventud y durante
toda su vida, fue un estudioso de la obra de Johann
Wilhelm von Goethe, habiendo realizado apuntes,
artículos, ensayos y libros sobre este personaje de
la literatura germana y universal.
En relación con su biografía, le atrajeron
particularmente su libertad de creación; los
elementos de lo lírico, lo épico y lo dramático,
combinados en una saludable mezcla; un fino
sentido de observación hacia el exterior e

39

interior de las personas y de las situaciones;
un ansia incontenible de aprendizaje; el amor
corno sentimiento motor de la vida; un raro
desprendimiento de lo material a favor de lo
espiritual; y una voluntad férrea para continuar en
la senda del arte.
Para Reyes, Goethe es, por encima de todo, un
poeta, un creador. Jamás plagia; siempre aventura
en pos de una imagen estética. Es poeta en el verso
y en la prosa, en el texto teatral y en la escena.
Pero su poesía no obedece a pedido ni a apremio
monetario, sino es resultado de la moción interior
que marca lo estético como exigencia del alma.
Y, finalmente, para el
Regiornontano Universal existe
una relación afectiva y emocional
de Goethe con el continente
americano, con la América Sajona
y la América Latina, siendo
particularmente los territorios de
Brasil y Nueva España o México
los más socorridos, posiblemente
en virtud de su vinculación con
lo latino, gracias a las lecturas
de los clásicos españoles, a su
estancia italiana y al barón
Alejandro de von Humboldt,
quien viajó a lo largo y ancho de esta fascinante
América y supo comunicarle su entusiasmo por la
tierra de promisión. ~

Referencias
Bloom, Harold (2005). /Dónde se encuentrala sabiduría?Tr. de Damián
Alou. Col. Pensanúento. Madrid: Taurus.
De Riquer, Martín y Valverdc, José Maria (1975). Historia de la
literatura universal.Tomo 2. Quinta edición. Barcelona: Planeta.
Goethe, Joahann Wolfgang (1974). Obras completas. Cuatro tomos.
Recopilación, traducción, estudio preliminar, preámbulos y notas
de Rafael Cansinos Assens. Primera reimpresión. Madrid: Aguilar.
Kurz, Andreas (2010). "La 'Carta abierta a Alfonso Reyes sobre
Goethe': ¿Un caso de írracionalismo poético?", en Iberoamericana X,
37 (59-66).
Reyes, Alfonso (1976). Obras completas. Tomo l. Primera reim¡,resión.
Col. Letras Mexicanas. México: Fondo de Cultura Econó!Illca.
Reyes Alfonso (1983). Obras co~pletas. Tomo XII. Primera reim~resión.
Col. Letras Mexicanas. MéXIco: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (1993). Obras c~mpletas. Tomo XXVI. Primera ~dición.
Col. Letras Mexicanas. MéXl.co: Fondo de Cultura Econó!Illca.

�Vivo mi juventuden noviazgo impaciente
como el buen labrador esperando su trigo.
Carlos Pellicer, "América mía" (1922)

n 1932 el escritor colombiano Germán
Arciniegas (1900~1999) publicó su primer
libro bajo el titulo de El estudiante de la mesa
redonda. En él, este pensador de corte humanista
aseguró que el pasado y el futuro de Hispanoamérica
tuvo y tendrá como eje rector la búsqueda de la
libertad, un valor que sólo será alcanzado gracias a
sus juventudes, como lo dictara en su momento el
uruguayo José Enrique Rodó a toda esta generación
de latinoamericanos que le dieron forma no sólo a las
letras, sino a diversos sistemas educativos y políticos
durante el siglo XX.
¿Por qué Arciniegas hizo este llamado a la
juventud? Parece ser que hace 80 años Germán pudo
moldear en un libro todas sus experiencias e ideales
sobre la transformación de América. Deseos que le
llegaron desde dos polos de atracción continental; dos
revoluciones estudiantiles que se encontraron en un
punto intermedio del espacio y el tiempo. Pues, por un
lado, Germán conoció en su adolescencia las jornadas
que los jóvenes mexicanos implantaron para destronar
al caduco sistema porfirista previo y durante la
Revolución mexicana; pero también, el colombiano
fue deslumbrado al saber sobre la organización
estudiantil que efectuaron en Córdoba, Argentina,
para alcanzar la autonomía universitaria en 1918.
Colombia se convirtió en receptáculo de estas
utopías que fueron y siguen siendo elementos de
análisis para entender el pulso político. Pero muchos
años antes de la escritura de este libro -el cual
habla sobre la tradición hispánica por alcanzar la
liberación del espíritu y la búsqueda de la justiciaeste pensador bogotano fundó su propio movimiento
estudiantil. Y no lo hizo solo, recibió la ayuda de un
joven mexicano de nombre Carlos Pellicer (1897~1977).
Colombia y México están unidos no sólo por la
historia reciente, sumergida entre la violencia y el
desprestigio de la política, también los une la larga
tradición de intercambios culturales, como lo fue una
misión mexicana a Colombia que comenzó en 1917,

E

AMÉRICA,
SINO DE
LIBERTAD ~
JUVENTUD
a, MARCOS DANIEL ACllliR

41

hace 95 años, emprendida por un veinteañero, que
aún sin libros publicados, llegó a esta nación. Carlos
Pellicer, elegido por la Federación de Estudiantes
de México durante el gobierno de Venustiano
Carranza, llegó para entablar lazos amistosos y de
reconocimiento con las federaciones de algunos países
sudamericanos.
Al llegar, Pellicer se dio cuenta que este pais
no tenia una federación de estudiantes, por lo que
decidió conformar una. ¿Carlos Pellicer promotor de
una asociación en Sudamérica? Así es, y lo hizo al lado
de otro estudiante que a la distancia se convertiria
en uno de los pensadores más importantes para la
región: Germán Arciniegas. Durante sus primeras
actividades en Bogotá, el tabasqueño fue invitado a dar
conferencias en asociaciones civiles, como la Sociedad
Voz de la Juventud, donde invitó a sus miembros a
crear una federación que pudiera cambiar "el destino
de América", para contrarrestar a la llamada "afrenta
septentrional".
En este discurso de febrero de 1919 se refería a la
politica intervencionista de los Estados Unidos,
la cual no veia con buenos ojos que los gobiernos
revolucionarios de México fomentaran amistades con
naciones de la América hispana, pues los "yanquis, no
tienen el derecho de sentirse los vigilantes". Desde
estos días la idea bolivariana y anti estadounidense
de Carlos Pellicer se incrementó al compartir estas
ideas con su compañero colombiano, quien en esos
dias también comenzaba a saber que la política
yanqui estaba en contra de aquellos movimientos
estudiantiles que exigían del continente un cambio en
la manera de pensar y aplicar la política. Arciniegas
recordaría después en su Estudiante de la mesa redonda,
que durante esta campaña universitaria deseaba
erradicar las "intrigas, bajezas, y vulgaridades" que
los políticos practicaban, para forjar una nueva
generación constituida por los jóvenes, en la que los
valores de justicia e inteligencia fueran los rectores en
las dinámicas sociales.

�.,,EN EL FONDO, EL ESTUDIANTE
NO ES SINO UN POLÍTICO. LE
INTERESA l i YIDA DEL ESTADO,
OUIERE NACER UN ESTADO A
IMACEN Y SEMEIANli DE SU
PUEBLO" CERMÁN ARCINIECAS
El bogotano decía que "sólo la juventud tiene
revelaciones. A veces parecen demagogos. Levantan,
sobre cajas de pino, en los mercados, sus tribunas,
buscando caminos para llegar al corazón del pueblo.
Y quieren apoyarse en el pueblo para volcar un
sistema que condenan con todas las fuerzas de su
espíritu ... En el fondo, el estudiante no es sino un
político. Le interesa la vida del Estado, quiere hacer
un Estado a imagen y semejanza de su pueblo".
Al igual que Pellicer, detestaba que mientras en el
Sur del continente se hablaba de aires de justicia,
desde el Norte los yanquis se esforzaban en vender
carros y créditos que a la postre endeudarían a
muchas personas en la región. Por ello, durante estos
discursos, el estudiante Carlos invitaba una y otra vez
a "crear la federación de estudiantes colombianos,
crear, como dice el artículo segundo de la Federación
Mexicana, una clase estudiantil compacta, fuerte
y culta, y capaz de ejercer una acción eficaz en los
destinos de la patria, para trabajar en pro de nuestra
felicidad".
¿Por qué América Latina sigue siendo el mismo
centro de ansiedades e injusticias desde entonces?
Tal vez porque se ha olvidado el esfuerzo de estos
hombres que pugnaron algún día por la unión; un
conflicto que estos dos futuros protagonistas de las
letras deseaban resolver. Mientras corrían los meses,
la dupla continuó trabajando para formar un congreso
que permitiera el alzamiento de la federación. Durante
un mensaje que Pellicer ofreció en la Sociedad Jorge
Isaacs del Colegio Ramirez y Araujo dijo que "debemos
destruir la indolencia y la apatía en que vivimos; es
urgente que nos organicemos reciamente, la acción
de la juventud organizada será la que decida el futuro
de nuestras nacionalidades", y que por ello habría que
observar detenidamente a ese pueblo que le ha quitado

Panamá a Colombia, el "Pirata Magno muy siglo XX".
El joven poeta había identificado que entre México
y Colombia no sólo había un lazo de tradición literaria
o estética, sino un dolor "provocado por el mismo
ladrón". Después de varías gestiones, hacia septiembre
de 1919, el mexicano logró constituir una Asamblea de
Estudiantes en Bogotá, en la que pudo presentar al fin
sus credenciales. Su secretario perpetuo era Germán,
y en el discurso inaugural Carlos dejó por sentado
que él habia llegado a trabajar, a unir a la juventud
colombiana y a presentar un proyecto, como el de
Simón Bolívar, de organizar un congreso internacional,
en este caso de estudiantes latinoamericanos, que se
llevaría a cabo en México en 1921 bajo los auspicios
del entonces ministro de educación,José Vasconcelos.
Para Pellicer esta misión era indispensable, ya que
sabía que con una juventud organizada se llegaría al
"triunfo y ella constituye la única esperanza mayor
de la patria. Las juventudes organizadas de Nuestra
América han empezado ya un nuevo camino de
trascendental trazado". Esta voluntad siempre estuvo
ahí, ya que en su intento por pasar de la asamblea a la
federación tuvo que vencer las adversidades que los
egoísmos y las mezquindades políticas arrojan, pues
estudiantes de jurisprudencia y de otras escuelas
rechazaron la propuesta del mexicano.
Al principio, todos aceptaron la presidencia de un
estudiante de medicina, pero después los delegados
comenzaron a faltar. Carlos Pellicer escribió en sus
informes y correspondencias que ningún rector o
profesor quiso apoyarlos, pero que, con terquedad y
vanidad propias del veinteañero, él y Germán pudieron
conformar al fin la Federación de Estudiantes de
Colombia en septiembre de 1919. Carlos Pellícer
recordaría así estas jornadas al lado de Germán durante
su informe de labores a las autoridades mexicanas:
"Arcíniegas ha puesto todas sus energías y talentos
al servicio de la causa estudiantil en Colombia. Desde
hace tres años está trabajando por la consecución de
sus fines nobilísimos. El joven Arcíniegas me acompañó
incansablemente en mis luchas para crear la federación
estudiantil, por ser él marcadamente liberal no había
fructificado en esta ciudad pecaminosamente católica...
Yo he proclamado en mi discurso de presentación
de credenciales el triunfo de Germán Arcíniegas. A
su voluntad, mayor que su talento precioso, debe la

42

DEBIDO A SU PENSAMIENTO CRÍTICO, ARCINIECAS SERÍA
EXILIADO EN l i DÉCADA 1940 POR LOS COBIERNOS AUTORITARIOS
COLOMBIANOSJ POR SUS IDEAS LIBERALES, TAMBIÉN PELLICERSERÍA
ENCARCELADO DESPUÉS DE APOYAR l i CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE
IOSÉ YACONCELOS.

juventud de Bogotá en gran parte la organización
que yo tuve la honra de iniciar y de consolidar por
los grandes méritos expresados y por su gran amor y
admiración por México".
Este movimiento de luchas políticas, de anhelos de
libertades y comuniones universitarias seria recordado
por Germán en el prólogo de su primer libro, donde
escribe que en los tiempos en que era secretario de la
asamblea de estudiantes se respiraba una "juventud
torbellino, soplo de eterna ilusión", momentos en que
él y el mexicano se daban cuenta que sus países iban
perdiendo el rumbo hacia la democracia; mientras
los Estados Unidos convertía poco a poco a América
Latina en una colonia económica e incluso moral. A
pesar de esto, Germán Arciniegas y Pellicer querían
convocar a sus colegas para no perder el sentido de la
libertad, pues como dice El estudiante de la mesa redonda:
"América no vende su alma: no la vende el pueblo,
no la venden las juventudes, que son la América
esencial". Entonces, ¿cuál era la solución que estos
dos estudiantes propusieron para el continente y para
transformar la política de su generación? La respuesta
la encontró Germán en las aulas de la universidad,
aquel lugar "que ha de servir para que desde ella las
juventudes juzguen lo que constituye el fundamento
material y moral de la patria. La visión futura de la
universidad es la de un gran laboratorio político, la de
una empresa política con una idealidad nueva".
Debido a su pensamiento crítico, Arcíniegas sería
exiliado en la década de 1940 por los gobiernos
autoritarios colombianos; por sus ideas liberales,
también Pellicer seria encarcelado después de apoyar
la campaña presidencial de José Vaconcelos. Además,
el poeta de Villahermosa nunca dejaría de escribir
poemas y ensayos a favor de la democracia y en contra
de las dictaduras. Éste fue el nacimiento de dos

43

colegas en las letras y compañeros en la revolución.
Después de este viaje sudamericano y de otro más que
emprendería al lado de Vasconcelos en 1922, Carlos
Pellicer escribiría uno de sus más célebres poemaríos,
Piedra de sacrificios, en cuyo prólogo escribiría
Vasconcelos que Pellícer -también Germán"pertenecía a esa nueva familia internacional que
tiene por patria el continente". El poema central,
el más álgido de Piedra de sacrificios es "América mía"
y está dedicado a Germán Arcíniegas. Mientras que
El estudiante de la mesa redonda de Arciniegas tiene una
especial dedicatoria a Carlos Pellicer.
Para ambos América sólo podía alcanzar un estado
de bienestar a través del trabajo revelador y rebelde
de sus juventudes, de aquella juventud americana que
se organiza y piensa, que conoce su pasado y exalta
sus emociones. Como aquellos monjes medievales
que salieron de sus cátedras de teología para predicar
en las plazas públicas; como esos navegantes que se
lanzaron a la mar y encontraron un nuevo continente;
como esos preparatorianos mexicanos que ya no
quisieron más al dictador o esos argentinos que dieron
su vida por conseguir sus derechos. Aquella juventud
humanista es América, la que no se deja vencer por
la cerrazón ni la violencia, la que crea nuevas formas
de diálogo y de trabajo para humanizar la política.
Porque América no es otra cosa que eso, juventud y
libertad.~
Referencias
Arciniegas, Germán (1957). El estudiante de la mesa redonda. Buenos
Aires: Edhasa.
Pantoja Morán, David (2007). Antología del pt.'11samicnto latinoamericano
sobre la educación, la cultura y las uníversidadcs. México: Unión de
Universidades de Amcrica Latina y el Caribe.
Pellicer, Carlos (2009). Carlos Pcllicer. Antología. México: Cal y Arena
[Colección Los Imprescindibles].

�orillado a recurrir precisamente
todo se debe, o todo se reduce,
embargo,
aunque
para regresar a la historia de
agradezco a Martínez
a un problema de traducción,
la que el Occidente, a través
Assad la confianza con
terreno desde el que al menos
de maneras extremas, lo ha
la que me atrajo a leerlo, de una
espero salir del enredo en el
expulsado y marginado, no sin
vez debo advertir que, contra
que caí por mi propio pie, al no
de paso explotarlo y pretender
la sensata demarcación que
haberme atenido a la indicación
dominarlo, obedece a un
me hizo, y a la que yo misma
de concentrarme en el capítulo
problema de traducción.
me acogí, y de paso contra mi
dedicado a la literatura, en el
Y el hallazgo iluminador
intrincado ensayo titulado Los
propio mejor juicio, tras leer
consiste en la existencia, no
cuatro puntos orientales.
mi parte asignada del libro en
de puntos orientales, sino de
Por cierto, como en mi
cuestión, me dejé llevar por la
virtudes cardinales, que también
lectura furtiva y extralimitada
curiosidad y leí más, y pensé y
son cuatro, y que consabidarnente
de Los cuatro puntos orientales
cavilé todavía más de lo que por
son: la prudencia, la justicia,
no encontré explícitamente a
mí bien se esperaba de mí, con
qué alude el título, en busca
la templanza y la fortaleza. Y
el previsible resultado de que
de orientación recurrí al
a donde esto me ha llevado a
me llené de dudas, reflexiones
mí es a suponer que, dado que
diccionario, ocurrencia que fue
y conclusiones que, acertadas o
el conflicto al que he aludido
lo que de hecho me iluminó lo
desacertadas, útiles o ingenuas,
persiste, puedo deducir que
suficiente
como
para
atreverme
comoquiera que sea constituyen
tanto Oriente como Occidente,
a proponer que lo que el libro
el material de estas líneas.
u Occidente corno Oriente,
de Martínez Assad plantea de
Si entendí bien, el fondo del
han perdido la brújula y están
principio a fin es un problema
análisis de Martínez Assad se
desorientados; o bien, que ni
de traducción.
refiere, en su mínima expresión,
Oriente ni Occidente,
al conflicto que se ha
o ni Occidente ni
generado entre Oriente
y Occidente por las
EL NALLilCO ILUMINADOR Oriente, entienden
lo mismo cuando en
maneras extremas
CONSISTE EN l i EXISTENCIA, el horizonte aparece
a las que el Oriente
NO DE PUNTOS ORIENTALES, una u otra o, mejor
ha sido orillado a
todavía, las cuatro
recurrir precisamente
SINO DE YIRTUDES CARDINALES
virtudes cardinales
para regresar a la
contenidas, no sé si
historia de la que el
en
todas las filosofías
Occidente, a través
aunque supongo que sí, pero en
Empecé por buscar las
de maneras extremas, lo ha
donde definitivamente sé que sí
acepciones del término cardinal
expulsado y marginado, no sin
se encuentran es en cualquier
del que supuse que el autor
de paso explotarlo y pretender
buen diccionario, ya sea éste de
habría partido para adaptarlo
dominarlo. Y, en vista de que, ni
un formato o de cualquier otro
o transformarlo en oriental. Y
siquiera a pesar de que es mía,
y en todo caso localizable en
fue cuando di con un hallazgo
me siento para nada capaz de
los cuatro puntos cardinales, si
determinante, pues me pareció
fundamentar esta conclusión, ni
no del Universo, al menos sí del
potencialmente capaz de
desde el punto de vista histórico,
planeta Tierra y de todas y cada
explicar que el conflicto que
ni del político, económico
una de sus nubes.
se ha generado entre Oriente
ni sociológico, me permitiré
Empiezo por registrar aquí los
y Occidente, en particular
desviarme del buen camino de
significados de las cuatro virtudes
debido a las maneras extremas
estas disciplinas y sacarme de
cardinales que Oriente y Occidente,
a las que el Oriente ha sido
la manga la propuesta de que
in

S

45

�y de paso Norte y Sur, deberían
tatuarse en la memoria, y de
preferencia tatuárselos en el idioma
universal, el idioma de traducción
inequívoca y simultánea, idioma
que es la clave que esclareceré al
cerrar estas líneas.
Prudencia: Cuidado, moderación
o sensatez que se pone al hacer
algo para evitar inconvenientes,
dificultades o daños; saber
discernir el bien del mal;
Justicia: Cualidad o virtud de
proceder o de juzgar respetando
la verdad, así como de poner en
práctica el derecho que asiste a
toda persona a que se respeten sus
derechos, a que le sea reconocido
lo que le corresponde, o bien, a
que asuma las consecuencias de
su comportamiento;
Templanza: Moderación en el
ánimo, en las pasiones y en los
placeres de los sentidos;
Fortaleza: Valor para soportar la
adversidad y resistir los peligros;
fuerza fisica o moral para afrontar
situaciones difíciles.
Las cuatro virtudes cardinales
no son los treinta artículos
de la Declaración Universal
de Derechos Humanos de la
Organización de las Naciones
Unidas, pero los sintetizan.
Y, además, son más fáciles de
memorizar.
Comoquiera que sea, si
entendemos cardinal como esencial,
en las virtudes cardinales quedan
metafóricamente registrados los
puntos cardinales de dirección en el
espacio, o los puntos cardinales
del horizonte que sirven para
orientarse.
Bueno, hace un momento
anuncié como cierre de estas

líneas el desciframiento de un
idioma universal o de traducción
simultánea e inequívoca susceptible
de ser comprendido tanto por
Oriente como por Occidente, y
tanto por el Norte como por el
Sur. Me refiero al idioma de las
bellas artes, que pasan de cuatro
y que, aparte de la arquitectura,

46

son: la música, la danza, la pintura,
la escultura, la poesia, la prosa, el
teatro, el cine, el canto, la fotografía,
el diseño, el grabado, la gastronomía,
la perfumeria, la cariciería..
Quiero decir que los capítulos
dedicados a la cultura en Los
cuatro puntos orientales de Carlos
Martínez Assad ofrecen ejemplos

de artistas, escritores, cineastas
y poetas de Medio Oriente que,
tengan o no fines artísticos y
personales, en estos momentos
están activos en la persecución
de un idéntico fin común, que
es mostrar que el conflicto que
se ha generado entre Oriente y
Occidente se debe a la falta de
comprensión de los idiomas de
unos y otros, y que la solución
que ellos ofrecen está en el
arte, que es el idioma universal,
de traducción simultánea e
inequívoca, a través de las
distintas maneras que tiene de
expresarse.
Citaré solamente un par de
ejemplos, que hablan por si solos:
La orquesta West-Eastern Divan,
compuesta por setenta jóvenes,
entre judíos nativos de Israel y
palestinos nacidos en la región.
Fue fundada conjuntamente por
dos figuras: Daniel Barenboim
(1942), el músico argentino
de familia judía de origen
ruso, naturalizado israelí y
español y con la ciudadanía
palestina; y Edward Said (19352003), el critico y teórico
literario y musical, erudito y
poliglota activista palestinoes tadounidense, nacido en
Jerusalén, educado además en
El Cairo y en Estados Unidos,
en donde finalmente fue un muy
querido, reconocido y admirado
académico durante décadas, y
país de adopción en donde murió
y fue enterrado.
Como segunda muestra de
idioma universal o de traducción
simultánea e inequívoca cito
a Amin Maalouf (1949), el
escritor y periodista (llegó a

ser corresponsal de guerra) que
nació en Beirut y cuya identidad
es muestra de la traducción
simultánea que vive, con la que
se expresa y que habla por sí
sola. Aunque su lengua materna
es el árabe, escribe en francés,
tan buen francés que él ha
sido reconocido con el Premio
Goncourt y nombrado miembro
de la Academia Francesa de
la Lengua. Tras la guerra civil
en Líbano (1975) se exilió en
Francia. Sus padres se casaron en
El Cairo, en donde habia nacido
su mamá, de papá maronita
cristiano e hijo de mamá turca. El
papá de Amín, periodista, poeta
y pintor, era de una comunidad
melquita griega. Uno de sus
ancestros se convirtió en un
clérigo presbiteriano. La mamá
de Amín era una férrea católica,
sólida y firme. Aparte de su
obra ensayística, de narrativa y
poética, Amín Maalouf ha escrito
varios libretos de ópera.
En una cita suya que
Martinez Assad recoge,
sostiene: "Me siento más
tranquilo en un mundo donde
todo es minoritario, donde hay
numerosas lenguas, numerosas
culturas que se descubren, que
se enfrentan, que se mezclan.
Cuando me encuentro en un
grupo en el que todo mundo
pertenece a un mismo país y
habla la misma lengua, me
siento menos bien. Soy siempre
minoritario en cualquier parte,
ya sea por mis orígenes, por mi
religión o por mi lengua. Pero
estoy convencido de que esto no
me margina, sino que más bien
me brinda oportunidades."*

47

Al recibir el Premio Príncipe de
Asturias de la Concordia en 2002,
Edward Said sostuvo: "Cada uno
de nosotros pertenecemos a una
comunidad con una tradición,
cultura, idioma e ideas propias,
lo cual potencia la sustancia
de la que se van formando las
identidades. Pero no es cierto
que las identidades duren
para siempre, pues la historia
muestra grandes evoluciones
en las identidades humanas.
Ahora bien, si hay grupos o
personas que pretenden ser los
únicos representantes de una
identidad y se erigen como los
auténticos defensores de la fe;
de esos únicos representantes
de la historia de un pueblo, y
me refiero a cualquier tipo de
identidad, sea islámica, judía,
africana, europea o asiática;
de esas convicciones surge el
fundamentalismo, que es la
ausencia total de comprensión
de los demás."*
Hace poco, en una ocasión
pública, oi al Embajador de
Líbano en México, el doctor
Hicham Salim Hamdan, contar
que en Beirut existe una iglesia
cristiana maronita que comparte
un muro con una sinagoga. Acto
seguido, con evidente emoción,
exclamó: "Esto es Líbano; esto
somos nosotros."
Y éste ha sido el comentario
que he podido hacer de mi
lectura de Los cuatro puntos
orientales de Carlos Mart1nez
Assad. ..p..
" Para s u mejor comprensión , soy
responsable de retocar ligeramente el
español de la cita. además de una que
otra interpretación del fondo. (B.].)

�Letras al margen

~

1e

"

~HABLAR

~··--·-···- IDE KEVI M
ace años, cuando algún
amigo me recomendaba
una película basada
en alguna novela, mi primer
impulso era tratar de conseguir el
libro y leerlo. Después iba al cine
a ver lo que guionista, director
y editor habían hecho con la
historia pensada para literatura.
El resultado, por lo regular, era
que el fihne quedaba muy por
debajo de la obra original, incluso
cuando la versión cinematográfica
fuera muy buena. Pocas veces me
topé con películas que hicieran
justicia a la creación del narrador, y
siempre lo atribuí a que, tratándose
de un argumento y una trama
concebidos para desarrollarse a
lo largo de cientos de páginas,
exigían del guionista un talento y
una capacidad muy especiales para
poder ser resumidas en un par de
horas de movimiento de imágenes.
De hecho, pensar en el concepto
"resumir" implicaba para nú algo
degradante si se aplicaba a una obra
literaria. No obstante, recuerdo
haber visto hace algunas décadas
por lo menos dos filmes que me
parecieron dignos en este sentido,
adaptados de sendas novelas
latinoamericanas: La dudad y los
perros (Francisco José Lombardi) y
El lugar sin límites, de Arturo Ripstein.
Al salir tuve la clara sensación, no
sólo de que las novelas respectivas
de Mario Vargas Llosa y de José
Donoso habían sido respetadas y no

había quedado fuera de la versión
cinematográfica nada de lo esencial,
sino que además había presenciado
verdaderas obras de arte de su
género.
Con el paso del tiempo este tipo
de hallazgos en mi acervo personal
se volvieron cada vez más escasos,
o quizá fui dejando de otorgarles
importancia. Además, como suele
ocurrir a muchas personas, mi pasión
por el cine fue menguando en fonna
proporcional al tiempo libre para
estar al pendiente de los estrenos.
Sin embargo, de vez en cuando
volvía a acordarme de aquel tema
de la carrera de letras que analizaba
las relaciones entre cine y literatura,
sobre todo cuando, ya sin estar
demasiado al pendiente, veía un filme
queme gustaba y me enteraba de que
estaba basado en una novela reciente
que no había leído. Eso me pasó,
por ejemplo, con El la:tor, novela del
narrador alemán Bernhard Scblink,
que fue llevada a la pantalla por el
director Stephen Daldry. Mientras
veía la película tuve la clara sensación
de que estaba basada en una obra
narrativa (no lo sabía aún), y no sólo
de eso, sino de que la novela, al estar
narrada por el protagonista, tendría
que ser más analítica, más densa,
más abundante sobre la vida interior
de los personajes. Alos pocos días vi
la novela en una librería y la compré.
La devoré casi en el mismo tiempo
que dura el filme y, al hacerlo, me
llené de satisfacción porque mis

48

pronósticos se habían cumplido: no
sólo el filme era lo suficientemente
fiel a la historia original, sino que la
novela profundizaba ahí donde el
director apenas trazaba ciertos temas
y ciertas reflexiones.
Creo que hasta ese momento tal
combinación constituía mi ideal de
las relaciones entre cine y literatura:
la fidelidad al argumento, tanto en lo
esencial como en los detalles que dan
cuerpo a la historia, aunque debido
a la extensión de algunas novelas,
las películas derivadas de ellas tan
sólo tracen o apunten determinados
pasajes.
Pero después, cuando comencé a
interesarme en algunas expresiones
del arte contemporáneo, mi punto
de vista sobre el asunto comenzó
a modificarse. En especial cuando
comprendí -o creí comprender- el
concepto de intervención. Es decir, si un
artista visual puede "intervenir" una
obra de arte clásica o contemporánea
para extraer de ella una obra nueva e
independiente respetando lo esencial,
es decir el tema y muchas veces
también su desarrollo, ejerciendo el
mismo género o uno distinto para
crear algo original, lpor qué los
cineastas no se abocaban a lo mismo?
No faltará quien diga que ya lo hacen,
o que lo han hecho siempre, y tendrá
razón, pero aquí no me refiero a las
versiones cinematográficas "libres",
ni a aquéllas que tan sólo extraen los
simbolismos de un relato para crear
un discurso algo abstracto calcado

de una novela, como lo LO OUE ME SORPRENDIÓ FUE, E
de regreso a casa. Desde
hizo Corkidi en Deseos PRINCIPIO, LA MANERA. EN OUE LA las primeras escenas, la
con la novela Alfilo del agua,
sensación que me embargó
DIRECTOR.A. NABÍ.A IUCADO CO
de Agustín Yáñez, sino a
fue de perplejidad: lqué
contar la misma historia LA ESTRUCTURA., YIOLEMT.Á.MDOLA es lo que estaba viendo?
que se cuenta en la obra HASTA LO INDECIBLE SIN DEL\R D
Al pasar de un género
a otro, de un lenguaje
narrativa, respetando RESPETARLA.
los pasos de la trama, y
artístico a otro, el relato
creando al mismo tiempo
se había transformado
un producto original, artístico, una
de la historia. Mientras leía, tenía la
en forma radical, y sin embargo
obra maestra en su género.
sensación de que la película me iba
seguía siendo la misma historia
Acaso a lo que me refiero -ni
a decepcionar: lcómo sintetizar en
con todos sus detalles. Los actores
siquiera estoy seguro- sea lo que
una cinta de dos horas tal cantidad
no correspondían a como me
hizo la directora Lynne Ramsay con
de hechos, de observaciones y
había imaginado a los personajes,
la novela Tenemas que hablar de Kevin,
reflexiones, no sólo acerca de la
aunque no tardé en habituarme a
de Iionel Shriver. En esta ocasión, mi
historia, sino de los múltiples
ellos. Pero lo que me sorprendió
proceso personal fue al revés: varias
temas que la integran, como son la
fue, en principio, la manera en que
personas en cuyo criterio confío me
maternidad, la crianza de los hijos,
la directora había jugado con la
habían recomendado la película
la cultura gringa, las relaciones
estructura, violentándola hasta lo
como una verdadera obra maestra,
familiares difíciles, la cuestión de las
indecible sin dejar de respetarla.
pero ninguna de ellas me dijo que se
annas, las matanzas en las escuelas,
Sobre todo en los minutos iniciales,
basaba en la novela de una escritora
la mente asesina, las consecuencias
todo lo que pasaba en el filme lo
gringa, así que, aún sin verla, siempre
del crimen en una familia y en una
había leído yo en la novela, sólo que
pensé en ella como un producto
sociedad cerrada? Además, lcómo
acomodado de diferente modo. Si
netamente cinematográfico.
traducir la ironía, el negro sentido del
la novela era narrada por la madre
humor de la narradora aun cuando
No la alcancé en cartelera y por
de Kevin, es decir, la cabeza se
tratara los temas más trágicos y
varias razones fui posponiendo
nos llenaba con sus palabras, a la
su adquisición en disco, pese a
escabrosos en puras imágenes y
protagonista de la película apenas
topármela a cada rato en los puestos
sonidos? Acabar la lectura fue como
si se le escuchaba la voz en unos
de películas piratas que abundan
salir de un larguísimo túnel infernal
cuantos parlamentos. Verborrea,
que uno hubiera atravesado de la
silencio. Estructura lineal, tiempo
en cualquier calle transitada. Como
mano de una mujer inteligente,
dislocado. Abundancia de
seguía inmerso en la ignorancia del
culta
y
aguda,
como
si
fuera
la
reflexiones, imágenes en silencio.
origen del filme, tampoco la busqué
guía de algo semejante a un museo
ffse era el secreto? No estoy seguro,
en librerías. No fue sino hasta una
de los horrores. Una experiencia
pero al concluir de ver la película
tarde, mientras paseaba la vista por
impresionante. Del todo satisfactoria.
estaba seguro de haberme topado
una mesa de la editorial Anagrama,
que ubiqué el título en la portada de
¿Yla película?
con una obra distinta, original, única.
Tampoco -ya lo dije- estoy
No
había
pasado
ni
una
hora
de
un libro amarillo. Lo compré. Llegué
seguro de que eso sea una muestra del
que cerré el libro, cuando ya reconia
a casa dispuesto a leerlo de cabo a
proceso de intervención, como ocurre
los puestos de películas piratas
rabo de una sentada (lo que resultó
cercanos a mi casa. Muchos no la
en las obras de arte contemporáneo,
imposible, pues el volumen es de más
tenían. En el sexto o séptimo donde
pero no importa. Reconozco las
de seiscientas páginas). Me mantuvo
sensaciones que tuve al leer, al ver, y
atrapado por unos cuatro días, lleno
pregunté, el encargado me dijo que
eso es lo que me parece importante.
de fascinación por la creación de los
esperara y se internó en un callejón
tenebroso. Volvió a los cinco minutos
Además, yo también quería hablar de
dos protagonistas,el asesino múltiple
con mi copia de quince pesos. Coni
Kevin, y acabo de hacerlo. ~
adolescente y su madre, la narradora

49

�La materia no existe

1

ntretanto, cl Viajero del
Tiempo se desplaza a fantásticas velocidades por
la corriente de los siglos. (Esto es
verdadero siempre.)
Entretanto, el Viajero del Tiempo
pone en reversa su máquina.
Avanzan río abajo los salmones.
Alejo Carpentier desescribe hacia
adelante.
Entretanto, Gabriel García Márquez
dice al Viajero del Tiempo que no
exagere en sus cuentos pues la
realidad siempre supera a la ficción.

~
•

1

¡
s:

'

Entretanto, el Viajero del Tiempo se
detiene en una noche de Edgar Allan
Poe a preguntarle si el caballero
con el que habla es realmente una
momia egipcia.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
cuenta al Golem de Praga la leyenda
de Franz Kafka y Max Brod,
vecinos de la ciudad, guardadores
de misterios.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
lleva a Pancho Villa a ver películas
de los siglos 21 y 22 sobre Pancho
Villa. Al salir lo ve satisfecho.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
conversa conJane Austen y reconoce
que s~ de siglo en siglo la bondad
llega a ser recompensada.

~.A.L■IRTO CNIMÁL

Entretanto, el Viajero del Tiempo
oye al paciente que delira en su
camisa de fuerza: está contándole
su propia historia, viaje por viaje.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
huye de la explosión, que lo derriba
y lo aturde: de pronto ha olvidado
si está en Tunguska, Sodoma o qué.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
escucha música que no sólo no se
ha subido ilegalmente a Internet
sino que no se ha compuesto.
Aún.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
deja el siglo cuya iglesia más
antigua venera a un Pequeño Pony
(la Capilla Sixtina es púrpura
brillante).
Entretanto, el Viajero del Tiempo
escucha, de lejos, cómo discuten
y pelean los jóvenes escritores de
Pompeya. Hablan de pasión, de
historia y de fuego.
Entretanto, el Viajero del
Tiempo mira un incendio de Roma
desde lejos. No se ve a ningún
emperador. Pero se oyen los gritos.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
dice a Nikos Kazantzakis:
-Reahnente creo que debería
llevar al menos una libreta. No
sólo habla mucho. iHabla arameo!

51

Entretanto, en otro lugar de Jerusalén, el Viajero del Tiempo oye que
el hombre le contesta:
-¿última cena de qué? me
quién? ¿No le dieron una dirección?
Entretanto, el Viajero del Tiempo
visita el siglo donde cada identidad
de David Bowie preside una iglesia
distinta, en guerra con las otras.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
se relaja: este no puede ser el
asesino en serie del que le hablaron.
iSi trabaja de payaso en fiestas!
Entretanto, el Viajero del Tiempo
escucha el lamento de Homero:
-No sé, no sé, no estoy seguro
de nada. iAquel poema en el que
me basé es muchísimo mejor...!
Entretanto, el Viajero del Tiempo
señala a la anciana Anai's Nin, digna
y perfecta, enteramente vestida.
-Sí tiene un aura -comenta
Marilyn.
Entretanto, el Gato del Viajero del
Tiempo se deja ver, pardinegro, en
otra noche -una desesperadade Edgar Allan Poe.
-Miau -saluda, como si tal
cosa, entre la lluvia y el viento.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
piensa en los otros sitios y tiempos
que ocupa ahora mismo, mañana,
siempre. Qué fatiga y qué vértigo. ~

��EL ERROR DA LUCAR A YARIACIOMES Y FORMAS IMPREYISTAS. ESTO ES
LO OUE FINALMENTE FORMA EL DIBUJO.
Más que dibujos propiamente, los míos son mapas
mentales, pero llamarlos así -o de otra forma- sería
inapropiado.
No sé especificar de dónde vienen los patrones de mis
dibujos. Algunos son muy usados, otros simplemente se
revelan en el transcurso.
Aprecio que ciertas personas le den un sentido lógico a
mis dibujos. A mí nunca se me hubiera ocurrido.
Mi relación con el surrealismo ha sido indirecta. Sólo me
he relacionado con personas que entienden el surrealismo.
Mi manejo del color generalmente es un desastre.

No suelo bocetar. Si te equivocas al trabajar con tinta,
deshacer es complicado. Trabajo sobre mis errores. El
error da lugar a variaciones y formas imprevistas. Esto
es lo que finalmente forma el dibujo.
Un par de personas han tenido la intención de
enseñarme las técnicas correctas para dibujar. Mi padre
no. Fue diseñador durante gran parte de mi infancia y
sabe dibujar perfectamente. Él aprecia lo que hago.
Hacer arte requiere aprender la técnica, tiempo,
inteligencia. Siento un profundo respeto y
afecto por quienes cultivan el arte.

Si una hoja se mancha o arruga, está arruinada.
Una vez que empiezo el dibujo, intento no detenerme. Si
me detengo, se queda a medias para siempre.
A veces me arrepiento de firmar mis piezas. Cuando
puedo, elimino la firma en la versión digital porque siento
que estorba

r., DAYID TORRD

,

RECTOR
GARCÍA, IN
MEMORIAM
EL PASADO DOS DE JC~IO ~IURIÓ EL

Siendo estudiante, dibujar en clase me ocasionó algunos
problemas. Una vez alguien sugirió que es una forma de
escuchar. Fue toda una epifanía.

FOTÓGRAFO HÉCTOR GARCÍA, A LA EDAD
DE 88 AÑOS, EK LA CIUDAD DE MÉXICO,

se

LUGAR DE NACIMIENTO EL 23 DE AGOSTO

Dibujar es mucho más sencillo si alguien habla conmigo
mientras lo hago.

DE 1923. EN LA ÚLTIMA DÉCADA SU SALUD

¿Podríamos llamarle ilustrar conversaciones?

SE FUE DETERIORANDO A CO?'\SECUENCIA

Mi esposo dibuja oyendo música. Hemos dibujado en la
misma hoja varias veces, siempre mientras conversamos,
turnándonos para escuchar o dibujar. Es parecido a la
construcción de relaciones.

DE C~A FRACTURA DE CADERA SUFRIDA
TRAS UNA CAÍDA PROVOCADA POR C~A
Ii\'SCFICIE\JCIA CARDIACA Y AGRAVADA POR
LAS CO;\!{PLICACIONES U\1fERENTFS A

No me interesa ser artista. Me interesa vivir creativamente.
Todavía no lo consigo.

se

EDAD. SU DESPEDIDA I-LE AL DÍA SIGClE~TE,
L'".'\ DO;\HNGO POR LA TARDE, EN El PAIACIO

Entre serie y serie, pueden pasar años completos.
Ala fecha en que apunto esto, llevo más de un año sin
tocar un estilógrafo. No temo dejar de hacerlo.

DE BELLAS ARTES CON UN HO:\IENAJE DE
CUERPO PRESFNTE ORGANIZADO POR EL
CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTL'RA Y

Saber que no eres bueno en algo
y hacerlo de todas maneras. Eso
también es ser libre.

Para mí no hay tal cosa como una fuente de
inspiradón, sólo desorden psicológico.

Rara vez le muestro mis dibujos
a alguien por iniciativa propia.

Me gustaría que mis líneas se parecieran
más a vectores, que fueran más perfectas. Al
dibujar, estoy buscando visualizar el orden.

Cuando me piden mis imágenes
para publicarlas, siempre digo
que sí.

Con el tiempo, en mis dibujos descubro
registros exactos de mi conciencia.
Todavía no me gusta mi obra.

Es únicamente en temporadas
de estrés y ansiedad cuando siento
necesidad de dibujar.

Esto no es arte, es un archivo personal. ~

54

LAS ARTES.

H

é~tor García fue reconocido ~n vida como un~ de ~os grandes del fotoperiodismo mexicano del
siglo XX, tanto por su greIDio como por el crrcmto del arte, aunque las tres últimas décadas
no fueron suyas del todo. Su obra es producto de más de sesenta años de trabajo, abarca el
periodismo en imágenes, escrito, editorial y fílmico, la docencia y el activismo por la defensa de su gremio.
No obstante la suya es una obra inmensa a la espera de estudios e investigaciones que la ubiquen en
su contexto real que permita revalorar su valía estética, histórica y cultural al tiempo que nos ayude a
entender nuestro pasado reciente y nos lleve a apreciar, conocer, encontrar, entender al autor, al personaje,
al artista: al ser humano en su verdadera dimensión.

55

�Como un modesto reconocimiento a su persona
y las imágenes que nos legó, se redactan estas lineas.

1
Todos los libros sobre Héctor Garcia cuentan lo
dificil y cruda que fue su infancia, su paso por la cárcel
antes de llegar a la adolescencia, su experiencia como
bracero, su encuentro con la fotografia, su llegada
al periodismo y cómo trasciende en él por méritos
propios. Se echa de menos en esas publicaciones
que se hable sobre su pasado personal (el padre o las
versiones de que nació en Colombia) y que se diga
también que luchó por ser un artista desde fechas
tempranas de su carrera como fotorreponero (la carta
de Diego Rivera al fotógrafo, donde se refiere a él como
"un excelente artista" es de 1955).
Tampoco está claro cómo es que se convierte en un
fotoperiodista independiente, ni se ha documentado
todavia la historia de su agencia FotoPress, que tuvo
al menos tres sedes (Morelos 58,12, Reforma 12,503 y
Rosales 26) hasta que el terremoto de 1985 provocó que
acabara en el comedor de la casa familiar. Desconocemos
si entre las imágenes que consideramos suyas hay, no
solo de Marta García, como ella misma ha reconocido
ya en los últimos años, sino de la autoría de Antonio
Caballero, Luís Humberto González y Marco Antonio
Cruz y otros nombres que pasaron por la nómina de
dicha oficina.
Caballero, González y Cruz son fotógrafos conocidos
en el circuito del arte e incluso en los últimos 30 años
le hicieron sombra a su maestro, Héctor García, como
suele ocurrir con los buenos discípulos: Caballero
resurgió de un largo olvido y en dos décadas logró
posicionarse como artista dentro y fuera de México,
González cuenta con un libro prologado por su ex
patrón y Cruz es el autor de una de las fotos de los 80,
quizás la más terrible, pero no por ello exenta de ciena
sublimidad: el edilicio Nuevo León derrumbado por
el sismo del 19 de septiembre de 1985. Por cierto, un
retrato a Héctor García hecho por Marco Antonio Cruz
presidió su funeral en Bellas Artes.
Al final de la década de los años 50 del siglo pasado
Héctor García había captado ya las que muy bien
pueden considerarse entre las fotografias más poderosas
de su larga trayectoria: Nuestra señora sociedad, Gloria
Mestre volando sobre la ciudad, Niño en el vientre de concreto

y las preferidas por el escritor y crítico de arte Janne
Moreno Villareal y la curadora de fotografía del MOMA,
Susan Kísmarc, entre muchas otras. Había contraído
matrimonio con María del Carmen Sánchez Castañeda,
María García, y era ya un empresario exitoso que
apenas iba a cumplir los 30 años de edad. El impacto de
la fama le pasa factura, pues, si bien en las décadas por
venir capta imágenes que contribuirán a acrecentar su
prestigio, ya no lo hace en igual número y calidad a las
de antes de la mencionada fecha.
A pesar de esto, muchas de las fotografías que se
conservan de entonces echan por tierra el mito de que
no sabía imprimir o que no le ímporraba el laboratorio,
leyendas propagadas por muchos de sus colegas de la
generación que siguió a la suya y que tras su muerte
ahora retoma la crítica de arte.
Desde los años 60 el currículum de Héctor García
registra exposiciones individuales tanto en galerías como
en museos, así como el ingreso a impottantes colecciones
públicas y privadas dentro y fuera de México. Sus
fotografías aparecen en los libros de Salvador Novo esa
misma década, de Carlos Monsiváis en la siguiente, en los
80 en uno de Elena Poniatowska y en otro de la Colección
Río de Luz, considerada canónica en la revaloración de la
fotografia mexicana y que dura hasta nuestros días, con
sus altas y bajas.
Ya para concluir el siglo XX, tanto el Museo Paul Getty
de California como el Museo de Arte Moderno de Nueva
York adquieren obra suya para sus colecciones.

11
En México sigue sin organizarse la exposición que
permita valorar y apreciar la magnitud y valía de su
quehacer fotográfico. El intento más reciente fue en
2003 por el Centro de la Imagen pero pasó con más
pena que gloria. Ni catálogo hubo. Los museos de las
principales ciudades del interior del país tampoco han
presentado muestras individuales de relevancia.
En lo anterior, sin duda, tiene que ver la personalidad
del fotógrafo. El poeta Dionisio Morales lo describió
dueño de "... una aparente humildad que raya en la
soberbia... una arrogancia que bordea los límites de la
insana modestia". Y lo dice después de un trato que
devino en una amistad que perduró por más de 40 años.
Algo de esa actitud se alcanza a percibir en los
artículos para la revista Gente Sur,reunidos por el ya citado

�;

poeta, en 2007, al referirse, por ejemplo, a la coedición de
Conaculta-Turner-DGE/El equilibrista, Héctor García
menciona a los autores prestigiados incluidos, señala
errores y omisiones, pero olvida citar a los coordinadores
y responsables de la puesta en página de sus fotografías:
Alfonso Morales, Pablo Ortiz Monasterio y Paulina
Lavista. Al primero se debe una de las publicaciones
más completas que se han realizado a la fecha sobre la
vida y obra de Héctor García; al segundo, el libro en el
catálogo del Fondo de Cultura Económica; y a la tercera,
hacer público el descontento por la negación de apoyos
gubernamentales.
¿Cómo se justifica que su revista Ojo de 1958 quedó
excluida del reciente volumen de la editorial RM sobre
los fotolibros latinoamericanos, que incluye también
'I ·

publicaciones de esta naturaleza? Hay hasta un facsimil
que llevó a cabo el Gobierno de la ciudad de México en
el 2000 de la histórica publicación de Héctor García
sobre el movimiento ferrocarrilero. No puede tratarse
de desconocimiento, pues se contó con un equipo de
profesionales, de los mejores conocedores en la materia.
Juan García Ponce, el crítico de arte de la llamada

Ruptura -el momento del arte que siguió al
nacionalismo y la modernidad que trajo consigo la
Revolución Me.xi.cana, donde se ubica a algunos de los
artistas más importantes de nuestros días como Manuel
Felguérez, Vicente Rojo e lrma Palacios (aunque esta
última es parte de la generación que sigue a los dos antes
mencionados)-, también se ocupó del quehacer de
Héctor García pero sus imágenes se quedaron fuera de la
exposición y homenaje que organizó el INBA al escritor
en el 2005.
111
A ·los seis años de recibir el Premio Nacional de
Ciencias y Artes de manos del primer presidente del
México no priista, el panista Vicente Fox, el fotógrafo,
en complicidad con su mujer, abrió en 2008 la Galería
Fundación María y Héctor García en la colonia
Segunda del Periodista, de la capital me.xi.cana, a unos
cuantos pasos del que fue su domicilio particular.
Es un espacio privado que funciona como museo
dedicado a la pareja de fotógrafos, sala de exposiciones
temporales y la realización de actividades relacionadas
con la divulgación de la fotografía.
No se sabe a ciencia cierta qué es lo que resguarda la
galería-fundación. El fotógrafo habló al respecto en 1998,
un año después de empezar la catalogación de su archivo,
de 600 mil negativos a partir de cuatro o cinco millones
de tomas entre las que reconoció tener "mucha paja".
Durante el funeral, María García, quien fuera su esposa,
se refirió al acervo al hablar con la prensa: hay más de
un millón de negativos, se han digitalizado cuatro mil
gracias a las becas del Conaculta, se cuenta con copias
fotográficas, objetos personales y de trabajo, así como
documentos y publicaciones relativas al fotógrafo. María
García señaló también el tipo de homenaje por hacer:
rescatar, digitalizar y preservar el archivo.
Yla titular del Conaculta aprovechó el acto luctuoso
para lucirse, pues hizo suya la petición de la viuda como
si de un bien del Estado se tratase cuando en realidad es
un patrimonio de particulares. Ojalá y con su promesa no
ocurra lo mismo que con la del INBA: en 2010 anunció
un homenaje nacional a Héctor García que incluía una
exposición en el Museo de Arte Moderno; el artista
murió, el sexenio acabó, los funcionarios están a punto
de irse y de sus palabras no hay quien se acuerde ya. No
hubo ningún homenaje ni exhibición alguna y se perdió

58

COMO EM TOD.A. OBRA DE .A.RTE, EM MUCII.A.S DE LAS FOTOCR.A.FI.A.S
DE NÉCTOR C.A.RCÍ.A. SE EMCUEMTRA .A.LCO DEL ALMA, EL .A.LIENTO,
.A.L MEMOS, DE L.A. SOCIEDAD EM OUE SE ORICIM.A.ROM POR LO OUE ES
SECURO OUE SUS IMÁCEMES SECUIRÁM BRINDANDO LUZ, REYEL.A.MDO
MISTERIOS, SOBRE MUESTRAS NUIU,4.S POR EL SICLO XX.
una oportunidad de oro para corroborar con el fotógrafo
como testigo si hay más de las 120 imágenes que aseguran
algunos estudiosos de la fotografía me.xi.cana que son las
que nomás tiene.
Si bien la Galería Fundación María y Héctor García
funciona mejor que muchos de los espacios manejados
por la burocracia cultural capitalina, lo cierto es que es
urgente y necesario que se maneje profesionalmente y
defina sus políticas a seguir con miras a garantizar su
supervivencia a mediano y largo plazo. Cierto que en
menos de un lustro de existencia algo se ha realizado, se
ha ganado y capitalizado en experiencia, pero hay que
responder a la altura de las circunstancias, a las exigencias
del medio en que se desarrolla su labor, un sector cada
vez más competitivo no solo en la búsqueda de públicos
generales y especializados sino en la lucha por los recursos
financieros para operar.

IY
Como en toda obra de arte, en muchas de las fotografías
de Héctor García se encuentra algo del alma, el aliento,
al menos, de la sociedad en que se originaron por lo que
es seguro que sus imágenes seguirán brindando luz,
revelando misterios, sobre nuestras huellas por el siglo XX.
Una muestra de lo anterior es la fotografía
titulada Extraño árbol, captada durante el sexenio
alemanista. El autor la envió al II Concurso de
Fotografía de Prensa en 1951-52, el certamen no se
llevó acabo, pero la imagen permaneció inédita hasta
que se publicó una versión de la misma, editada e
invertida, en 2004, como parte de la serie relativa a
los sucesos estudiantiles del 68. Nada que ver, pues
se trata de un grupo de jóvenes, tal vez burócratas
y curiosos, trepados sobre la fachada del Sagrario
Metropolitano, que observan y festejan la llegada
del entonces presidente Miguel Alemán al Palacio
Nacional a su regreso de una gira por los Estados
Unidos. El Extraño árbol, bautizado así en el reverso
por el autor de su puño y letra, es un vintage que

59

contiene también una frase manuscrita a lápiz sobre
el acontecimiento registrado: "llega Alemán de EU".
Al acompañar este artículo se publica ahora por
vez primera en su versión original, lo que permite
observar al grupo formado por nueve personas -dos
se aprecian muy poco- en vez de las siete que tiene
la versión que se ha publicado en dos libros como
una toma más cerrada. Con la edición se integra a
los humanos a lo divino de la fachada y al invertir
el negativo pareciera que los retratados celebranvitorean la entrada al Zócalo de algún contingente
cívico pues sus rostros denotan más jubilo que enojo.
En el caso de las demás fotografías que aquí se incluyen
es muy probable que se trate de la segunda ocasión, en
el más de medio siglo que tienen de existencia, que se
reproducen. La excepción es Dulces mexicanos que se
reproduce muy mal en el folleto de la exposición aJudith
Martínez Ortega por el Museo Universitario del Chopo
en 2006. Se trata en todos los casos de impresiones de
época.

�r r - - - - - - - - - ~ - -º~º
-==-~~--------~

LA FE PERDIDA
EN LAS
PALABRAS

Sobre Héctor García queda por recopilarse su paso por
las revistas y periódicos locales y extranjeros, exhibir y
publicar sus series fotográficas, mostrar al extraordinario
retratista que fue, presentar, conocer y vivir su ciudad asi
como reeditar los libros donde aparecen sus fotografías
de reconocidos escritores, mirar sus viajes por los paises
donde anduvo, regresar al mundo del espectáculo y
sus protagonistas de la época que él cubrió, reunirlo
y confrontarlo con los colegas de su tiempo y las
generaciones actuales, detenninar cómo fue su relación
con el poder politico, cuáles las enseñanzas e influencias
de Gabriel Figueroa y Manuel Álvarez Bravo a quienes
reconoció como sus maestros aunque no siempre lo hizo
con el segundo; indagar en sus amores y hasta contar su
historia con Maria que tiene mucho de pareja como la de
los Álvarez-Bravo, los Weston-Modotti y los Capa~Taro.
Pero el reto principal al que los herederos tienen
que hacer frente ya es la profesionalización en el
manejo del legado de Héctor García. Es importante
delegar en especialistas los proyectos relacionados
con el artista y su obra pues no deben cometerse
equivocaciones y errores como los de los dos últimos
libros aparecidos en vida del fotógrafo: Pata de perro
y Chiles Verdes. En el primero se repite lo mismo, se
deja fuera logros importantes recientes (el ingreso al
catálogo de Toluca Ediciones, una colección exquisita
y refinada que conjunta fotografía, literatura y diseño) y
la reproducción de las imágenes es pésima. El segundo

no fecha los articulas que conforman la antología, lo cual
convierte en casi obsoleto su uso entre los investigadores
y estudiosos. Ambas publicaciones fueron posibles
gracias a los recursos de los contribuyentes.
Por último, es vital no desentenderse y ocuparse a
la brevedad del mercado y atender a sus leyes de oferta
y demanda, actualizarse sobre el valor económico de la
fotografía, de los precios en el circuito del arte local e
internacional, pero con los pies en la tierra, con sentido
común y profesionalismo, pues nadie se beneficia, por
ejemplo, cuando los vintages de Héctor García son más
fáciles de obtener que un permiso de derechos de autor
para publicar unas imágenes que, paradójicamente, fueron
realizadas para esos fines: imprimirse, mediatizarse,
circular masivamente.
y

Es mucho lo que está pendiente, lo que hay por hacer,
son tareas que se llevarán su tiempo, mucho esfuerzo
y un gran compromiso ético. Pero hay que empezar ya,
sin demora, no solo a extrañar al fotógrafo físicamente
sino a recordarlo, a homenajearlo, a hacer que Héctor
García siga entre-con nosotros. El motivo ya lo
señaló Olivier Debroise en Fuga Mexicana y continúa
vigente hoy dia: en sus fotografías "hay algo que no
encontramos en ningún otro... gestos, gesticulaciones,
movimientos, muchisimos movimientos". O sea que
hay vida sin fecha de caducidad. ~

60

,,,. KURT LESTER BEMZE HINOJOS.A.

�e

uando yo estudiaba letras hispánicas
en la universidad, una de las corrientes
académicas imperantes ahí era la
lingüística. Torné varios cursos relacionados con
esa materia, me vi obligado a dominar el análisis
del discurso y me dediqué a la dolorosa tarea de
descifrar los textos retorcidos de teóricos como
Jakobson, Hjelmslev, Greímas, Barthes y van Dijk.
Cuando terminé, no quedé tan fascinado con ellos
como varios de mis maestros. Noté que los objetivos
últimos en sus análisis eran un poco confusos:
¿exactamente qué es lo que querían encontrar
en las estructuras de las palabras, y con qué fin?
Nunca me quedó claro. Más aún, me di cuenta de
que, como si pertenecieran a una especie de culto
mistérico, escogían las palabras y expresiones
más oscuras para decir cosas que en realidad son
bastante simples. Era como sí no quisieran que
sus conocimientos fueran accesibles más que a
ciertos clrculos de iniciados. Creo que ahí fue
cuando descubrí que, en la academia, la gente suele
desdeñar lo que puede entender muy fácilmente.
No obstante, sí uno utiliza términos rebuscados
para describir algo sencillo, normalmente los
académicos lo aprobarán. Sin duda, es peligroso:
una estupidez dicha en el estilo apropiado puede
convertirse en verdad para muchas personas. Y
aquí no hablo solamente sobre la lingüística, sino
sobre el mundo académico en general. Es sólo que,
en la lingüística, la opacidad es casi omnipresente.
Más tarde, cuando llegó el tiempo de hacer
mi tesis universitaria, decidí hacer un análisis de
textos literarios desde una perspectiva psicológica
junguíana, algo desconocido en mi escuela. Más
de una vez me preguntaron por qué no escogí un
estudio lingüístico, y algunos me criticaron por
supuestamente hacer una tesis psicológica, en vez
de una literaria. Tuve también un curioso choque
con un lingüista textual de cierto renombre que
una vez visitó la facultad, al tratar de explicarle mi
ángulo. Ya sabía que eso iba a suceder en mayor o
menor medida: cuando uno habla de psicología
( especialmente de psicoanálisis), es de esperarse
que la gente muestre sus defensas. Los daimones de
lo inconsciente siempre son aterradores, y por eso
muchos suelen construir todo tipo de objeciones en

contra de la psicología profunda. Así, defender estos
puntos de vista muchas veces se convierte en una
batalla cuesta arriba.
Lo que más me llamó la atención en todas estas
experiencias fue la seriedad extrema con que los
lingüistas se toman su trabajo. Y no es que esto
sea algo malo en sí mismo: al contrarío, siempre es
estimulante ver que alguien sienta pasión por sus
estudios, y tampoco voy a negar la utilidad de la
lingüística y la profundidad a la que ha llegado en
ciertos casos. El problema es la actitud dogmática
que muchos de ellos adoptan, la obstinación y
cerrazón con que intentan reducir el universo a
puro lenguaje. Y, especialmente, la falta de visión
con respecto a sus objetivos finales.

DE ACUERDO COM LOS CJJIALIS•
TAS PRÁCTICOS, EL LEMCUAIE
DIYIMO DE LA CRliCIÓM SE
EMCUEMTRA OCULTO EM LA TOIIÁ.J
SI UMO LOCRA COMPRENDERLO,
PODIIÁ. IUCAR COM LA CRliCIÓM
MIS~

Tal vez pueda dar una mejor idea de todo esto
mediante una comparación. Cuando leí el capítulo
sobre Cábala de la Historia de la filosofía oculta, de
Sarane Alexandrian, me sorprendió mucho la
similitud que vi entre los estudios lingüísticos
modernos y la descripción que el autor hace
sobre esta tradición de interpretación de la T orá.
Según Alexandrian, la Cábala tiene dos vertientes
principales: la especulativa, que es puramente
teológica o filosófica, y solo se preocupa por
la comprensión de lo divino; y la práctica, que
busca descubrir los secretos del Pentateuco para,
esencialmente, hacer magia con ellos. De acuerdo
con los cabalistas prácticos, el lenguaje divino de la
creación se encuentra oculto en la Torá; si uno logra
comprenderlo, podrá jugar con la creación misma.

62

Curiosamente, se podría aplicar una categorización
parecida a los lingüistas. Por un lado, están quienes
especulan con el lenguaje y crean teorías y sistemas
de interpretación con pocos usos prácticos (de hecho,
muchos de ellos se quedan en un plano meramente
descriptivo). Como los cabalistas especulativos, a estos
lingüistas les encanta crear esquemas complicados y
semialgebraicos del lenguaje. La diferencia más grande
entre ambos sería que, mientras que los cabalistas
tienen un propósito espiritual y contemplativo, los
lingüistas no parecen saber muy bien lo que buscan.
Aunque quizás, en el fondo, sus objetivos no sean tan
diferentes: a veces me da la impresión de que el lingüista
especulativo busca tener una teofanía que le ayude a
comprender su propia existencia y la del mundo que le
rodea, ya que todo es, a su forma de ver, lenguaje. ¿Será
que ambos buscan a Dios, después de todo?
El "lingüista práctico" es igualmente interesante.
Como el cabalista práctico, desea encontrar los
mecanismos ocultos del lenguaje, para obtener un
mayor control sobre él y, por lo tanto, sobre el mundo
(ya que el mundo es lenguaje, como no se cansan de
repetir). Es una forma de magia. Lo que quiere es poder
y control: ''¿qué si pudiera descubrir lo que opera detrás
de una frase famosa, de un discurso político influyente
o de una obra clásica de la literatura universal?" Sin
embargo, los cabalistas nunca pudieron animar un
golem. ¿Qué cabe esperar de este tipo de lingüistas?
Aquí es donde, a mi manera de ver, la psicología
profunda puede ayudarnos a comprender mejor
la naturaleza del lenguaje y, sobre todo, nuestras
lími_taciones con respecto
gCj
al nusmo. Veamos cómo.
e:i ~a~

Para la lingüística, las palabras no tienen un
sentido inherente. Su doctrina es el atomismo lógico:
toda palabra puede ser reducida a unidades básicas
cuasi matemáticas. El lagos aparece diseccionado en
elementos irreductibles, y no podemos confiar en él,
ya que no es un verdadero portador de significado.
Los lingüistas más ortodoxos afirman que el lenguaje
se encuentra autocontenido. Y para los lingüistas
textuales más modernos, que dicen haber superado el
estructuralismo clásico, el significado de las palabras
es un producto puramente histórico, social o cultural.
En cualquier caso, la lingüística sigue buscando en
el lenguaje una estructura lógica con mecanismos
concretos y cognoscibles.
El problema de este enfoque es que es demasiado
mecanicista y objetivante. Se centra absolutistamente
en el lado racional del lenguaje e intenta aplicar una
ética humanística para justificar sus estudios. Por su
parte, a la psicología arquetípica ( estoy hablando aquí
de la escuela de Carl G. Jung y su posterior desarrollo)
le preocupa más la irracionalidad del lenguaje, y
-sí bien no niega sus elementos racionales- afirma
que las palabras no sólo fueron creadas, sino descubiertas,
pues son moldeadas desde lo inconsciente. La clave
aquí está en comprender al arquetipo. ¿y qué es? Los
arquetipos son las imágenes en nuestra imaginación.
Ellos le dan forma a nuestra mente, configuran lo
inconsciente. Están ahí antes de que se forme la
consciencia y, al preceder al yo, preceden también a
toda racionalidad. Ellos no son el yo, pero coexisten
con él de manera autónoma, e influyen en él en todo
momento. Los reconocemos mejor a través de sus
manifestaciones personificadas: el héroe, la gran

~
LOS AROUETIPOS SOM LAS
IMÁ.CEMEI EM MUESTRA
IM.A.CIMACIÓM. ELLOS LE
DAM FORMA A MUESTRA
MEMTE, COMFICUliM LO
IMCOMICIEMTE.

�TODA ESA OIIIETIYACIÓN Y CONCRETlliCIÓN EXCESIYAI, LA IDEA
DE OUE ES POSIBLE ENCONTRAR LOS MECANISMOS DEL LENCUAIE
MEDIANTE EL ESTUDIO RACIONAL, NO SON SÓLO TEORÍAS O
POSICIONES LÓCICAS. SON DEFENSAS PSICOLÓCICAS CONTRA EL
~ OMPONENTE PSÍOUICO DE LA PALABRA.
madre, el dragón, el anciano sabio, el árbol que sostiene
al mundo, y demás temas que aparecen en sueños,
obras artísticas, mitos, leyendas, etc. Pero son más
que eso. Son las fuerzas que operan en nosotros, que
son más poderosas que nosotros, y que definen nuestra
identidad al relacionarse con nosotros. Son ellos los
que, en primer lugar, permiten la comunicación, ya
que le dan forma a nuestra mente, están ahi antes de
esa fantasia a la que llamarnos «yo» o «consciencia»
siquiera exista. Los arquetipos escogen todo tipo de
vehículos para revelársenos: las imágenes, los sonidos
y, por supuesto, las palabras.
Quizás un poeta entendería las nociones de
«arquetipo» e «inconsciente» más fácilmente que
un lingüista: después de todo, él ya debe estar
acostumbrado a tratar con sus musas y aquellas
fuerzas que siente están más allá de él. En cualquier
caso, esta psicologización (es decir, interiorización
y reimaginación, la consideración de la psique como
vida) nos permite recuperar la fe en las palabras. Pues,
¿cómo podríamos transmitir a otros algo de gran
valor emocional, trascendente, capaz de mover lo más
importante y profundo en nuestras almas, si no hubiera
una fuerza arquetípica dándole sentido a nuestras
palabras? ¿Cómo podríamos conducir nuestras vidas y
darle significado a nuestras muertes si las palabras no
ardieran y cobraran vida propia? Sin los arquetipos, las
palabras estarían vacías, serían meras aglutinaciones
estériles de sonidos e imágenes, sin sustancia anímica
alguna. Debernos recordar siempre esta naturaleza
irracional de las palabras, esos poderes invisibles
que ellas transportan de una psique a otra, y que son
capaces de tocamos en lo más íntimo y desconocido. El
alma y el instinto se manifiestan en ellas, y por lo tanto
nunca van a estar plenamente bajo nuestro control.
Este aspecto psicológico de la palabra trasciende
el atomismo y nominalismo lingüístico, y le otorga
sentido y significación que van más allá de las

convenciones históricas o sociales. Pero quizás lo más
duro para un lingüista sea aceptar la realidad de que la
palabra es imposible de comprender en su totalidad,
puesto que, en lo más profundo, es gobernada por
fuerzas independientes del yo. Toda esa objetivación
y concretización excesivas, la idea de que es posible
encontrar los mecanismos del lenguaje mediante el
estudio racional, no son sólo teorías o posiciones
lógicas. Son defensas psicológicas contra el componente
psíquico de la palabra. La naturaleza de las palabras
contiene una grandeza y una complejidad abrumadoras:
pueden liberar todo tipo de fuerzas sobre nosotros, son
capaces de dar rienda suelta a bestias y a demonios, de
crear y sacudir fantasías, de mostrarnos y ocultarnos
nuestras realidades (e irrealidades) más profundas.
Por supuesto que preferiríamos simplificar su valor y
sustancia.
Con esto no intento desestimar la lingüística
o negar la importancia de sus aportaciones.
Simplemente quiero señalar ( como varios ya lo han
hecho) un error epistemológico -reducir su materia
de estudio a modelos imaginativos herméticos- y,
sobre todo, un problema de visión y actitud, que
consiste en la dogmatización de sus ideas y premisas.
Si en vez de hipostasiar sus teorías y considerarlas
omniabarcadoras, aprendieran a verlas corno
construcciones ficticias -es decir, como productos
de la imaginación-, entonces podrian prestarle un
poco más de atención a la imaginación que les dio
origen. Esto sin duda conduciría a una revitalización
importante de sus estudios. Y tampoco propongo a la
psicología arquetípica como un modelo absolutista: al
contrario, su misma naturaleza demanda la constante
reinterpretación de sus premisas, y la aplicación de una
perspectiva as if ("como si") a toda idea. En cualquier
caso, sólo la utilizo como un punto de vista que
intenta mostrarnos aquello que negamos y preferimos
mantener oculto. ~

64

�,

CAUCES VACIOS:
Armas y Letras y desierto
regiomontano
uiero iniciar no desde el
principio, sino desde el
asombro. Esta entrega,
la número 80, de Armas y Letras
me llegó mientras mastico la idea,
todavía verde y poco estructurada,
de un Monterrey que ha creído
demasiado en su carácter desértico.
Una proposición que más bien me
parece construida, refiriéndose
paralelamente al paisaje, al
urbanismo y a la cultura. Desde
el discurso de descalificación
de Alonso de León contra los
salvajes de esta zona, pasando por
el de Vidaurri y sus dos grandes
ideólogos: Manuel Garcia Rejón
y José Eleuterio González, hasta
llegar a la apología del nuevo
Estadio de Futbol Monterrey,
el argumento del desierto ha
sido esgrimido por la hegemonía
-aquella que exalta el progreso
como religión- generalmente
para justificar la homologación
mediante el exterminio.
Comienzo con esta idea tal
vez un poco fuera de contexto
para explicar el grato asombro de
encontrar en esta revista el texto
"En defensa de otras cosas", de
Leticia Herrera, en el que la autora
rechaza hablar "del poeta y de
los bosques": "nací en el desierto,
y desconozco los nombres de
los árboles y nunca me arrulló

Q

Titulo: Armas y Letras. Revista de

literatura. arte v cuítura de la UANL,
núm.80

Autores: \'arios

Edita: UA~l
Año- 2012

la floresta de ninguna selva
arbolada". Acertada me parece la
decisión de hablar de otras cosas,
de defender otras cosas y así no
caer en la tragedia bucólica de
Manuel Acuña, quien embelesado
con el beatusille horaciano, y con
la poesía pastoril de Fray Luis a
Garcilaso, se lanza a la aventura del
campo, "adiós diciendo a la ciudad
ingrata/[para] a caballo o a pie
lanzarse a un rancho", y terminar
"cansado ya de ser tan loco y de
soñar en lo que ya no pasa". Pero
es en la representación de su ser de
desierto en lo que me detuve, en
ese escalar de techos y bardas en
vez de árboles, en su imagen del
árbol ahorcado por la banqueta y
de sus binoculares apuntando al
seco lecho del Río Santa Catarina.
Su lectura del bosque me pareció
más entrañable que la de la defensa
del mismo porque la suya presenta
la pugna entre la ciudad y el bosque
desde nuestra perspectiva urbana:
rodeada de bardas y techos que
ocultan la verdura en las montañas
y del paisaje atravesado por ríos,
más que secos, desecados.
Otro trabajo provocador y
apasionado en este número es
"Los vasos comunicantes: México
y Colombia", de Futuro Moneada,
una revisión de la fotografía
que aborda el problema de la

violencia en ambos países. Analiza
la representación del cuerpo
en la obra de estos fotógrafos y
fotoperiodistas, señala que "la
significación del cuerpo en el arte
evidencia las particularidades
de una sociedad, las maneras de
conjurar sus pulsiones y, también,
las maneras de representarlas.
Dichos soliloquios equivalen a un
lenguaje particular que permite,
entre otros asuntos, aproximarse al
complejo tabú dela violencia".
Las colaboraciones de Humberto
Salazar, "Armas y Letras, una larga
historia", y de Alfonso Rangel
Guerra, "Dualidades en el ~uijote
y el discurso de las armas y las
letras", aglutinan una reflexión en
torno a la revista Armas y Letras y
su fundador, Raúl Rangel Frías,
en el centenario de su natalicio.
En el primero se hace un acucioso
recuento de las distintas etapas
de la publicación, se registran los
directores y las plumas que en ella
colaboraron. La segunda parte de la
dicotomía cervantina de las armas y
la letras corno expresión de la teoría
y la praxis, del paradigma bíblico
de Martha y María, para explicar
el nombre del boletín mensual de
la Universidad de Nuevo León:
Armas y Letras, otorgado por Raúl
Rangel Frias, quien en su faceta de
intelectual y de político asumió con
pasión y responsabilidad ambos
arquetipos.
"Nieve ahí", de Diana Garza
Islas; "Cicatrices de historias",
entrevista por Rodrigo Alvarado
y Roberto Kaput a José Javier
Villarreal; y "Campo Alaska, una
parte de nieve", de Rodrigo
Alvarado, integran una especie de
dossier sobre Campo Alaska, de José
Javier Villarreal, publicado en 2012
por el sello oaxaqueño Almadía.

Diana, con su voz ensayistica que
alcanza la temperatura de la prosa
poética, en el juego lingüístico,
presenta cómo el libro en el detalle:
los pelos en la sopa, las mangas
mojadas, y el sudor, embosca la
realidad para realizarla en poesía.
Rodrigo muestra al libro en esa
dimensión de la creación que es la
imposibilidad del decir, el pórtico
ante lo imposible, que José Javier
aquí enfrenta con la narratividad
y la anécdota, con el "erigir de
entre los escombros del recuerdo
una realidad revisitada"; así lo
fundamental en los poemas no
es lo que se ve, sino aquello que
secretamente nos acompaña una
vez que hemos dejado Campo Aiaska.
En la sección De artes y espejismos, José Jaime Ruiz con su
texto "Carbono 14: devoción y
deseo" revisa la obra del pintor,
ilustrador y grabador regiomontano
Juan Alberto Mancilla. Para José
J airne Ruiz Carbono 14 trasciende
el collage y el palimpsesto, en
ella el no-objeto -el residuo, el
arqueológico-, deviene en objeto
espiritual: en sujeto; los objetos
de uso se convierten en objetos de
reuso estético, ya que transforma en
"otras" a las imágenes rescatadas/
desgastadas, les da otra vida.
En "Tres poemas de La esencia
del viaje", Eduardo Zambrano
configura el viaje hornéricocavafiano a partir de la degradación
del cuerpo: así su imagen, más que
esperanzadora en el goce de la
ruta, es sombría: "El corazón sigue
latiendo intensamente/pero no
vamos a ningún lado". La escritora
catalana-mexicana Lolita Bosch
ofrece un fragmento de su novela
Ahora, escribo, en la que trata el
proceso de bloqueo escritural tras
la muerte de su padre.

En la parte correspondiente a
la traducción -labor en la que a
Miguel Covarrubias, director de
la revista, debernos considerar
como casi un maestro fundacional
en Monterrey- es importante la
inclusión del poeta noruego Nils
Collet Vogt como recordatorio de
que a la Europa Occidental no sólo
la conforman Francia, Inglaterra,
Alemania y España.
En las imprescindibles
colaboraciones de la sección
Toboso, Bárbara J acobs reivindica
la figura de los historietístas al
proponer el término de imagenistas
por considerarlos artistas que
antes de expresar sus conceptos
o emociones mediante la palabra,
lo hacen a través de la imagen.
Eduardo Antonio Parra reseña
el libro Historias para ser contadas,
del narrador, critico, periodista
y político nicaragüense Sergio
Rarnirez. Y en "Apócrifos", de
Alberto Chimal, sección de su
libro El viajero del tiempo, publicado
por Posdata, la paradoja lograda en
el juego del viaje en el tiempo abre
la posibilidad en los brevísimos
textos que la conforman de
alcanzar el tono del aforismo: "El
Viajero del Tiempo visita/una era
en que sólo se usa el/subjuntivo.
No hay sino el/"hubiera", pues. No
es más ni/menos feliz que otras
eras."
Armas y Letras, en sus más de 60
años, es un río que resiste, que se
resume y reverbera, que aunque
a veces corre oculto en su cauce
arbolado, refresca y da de beber
a esta ciudad que nos han dicho
que es un desierto y que necesita
importar agua para sobrevivir.

Carlos Lejaim Gómez.Hernández.

�ara hablar de Diorama, el
más reciente poernario
de Rocío Cerón, quisiera
comenzar con un rodeo. Uno que
tiene que ver con el nombre del
libro. El diorama en los museos está
íntimamente asociado a la vista,
a la idea de colección, así corno
al problema de la representación
de la naturaleza y de la cultura.
Describiré algunos aspectos centrales de los dioramas para luego
incurrir en un salto hacía una
poética que se expande fuera y
dentro del marco de este dispositivo
y sus adjetivos, una poesía operando
en el campo expandido.
Hablar de un diorama es describir
animales disecados sobre un paisaje
de fondo pintado, tiempo estático,
detenido en el polvo y en los siglos.
Un diorama es un fragmento, es
una visión que condensa, corta,
segmenta, detiene; es una invención
decimonónica que da cuenta de una
representación de la naturaleza.
Su historia como dispositivo de
exhibición se remonta, en su forma
moderna, a los museos de historia

natural. ¿Por qué el diorama sigue
conservando una gran fuerza como
recurso espacial? ¿Por qué pervive en
el imaginario colectivo -recuerdos
de infancia frente a los animales del
ártico, osos polares en dos patas,
venados de mirada vetusta y perdida,
leones en actitud de caza, cadena
alimentaria en acción?
Su poder visual le viene no
únicamente de su impacto y poder
corno herramienta rnuseográfica
imperante, sino que está vinculado
con la noción de escena, con la
teatralización de la realidad, en su
textura casi fotográfica, una mezcla
esquizoide entre el adentro y el
afuera, entre lo real y lo ficticio. Crea
un pacto con lo ilusorio y lo natural
-entendido corno la realidad-, una
ficción dramática, lo bidimensional y
lo tridimensional. El fondo curvo es
la visión monocular, la escena que
calza con la vista del ojo humano.
Control total de lo que se ve,
producción ocular del conocimiento;
su centro está en la experiencia
retiniana, parte de que la vivencia
del mundo sólo puede ocurrir en la

asepsia del museo. En los dioramas
se mezcla la corporalidad de la
visión humana, el reflejo del pelaje
de un animal muerto, el ojo de vidrio,
la flora plástica, la nieve de unicel,
el pigmento y el óleo produciendo
horizonte. Crea un acuerdo entre el
espectador y el museo, uno en el que
la realidad es una representación
sin la cual no se puede vivir;
maquinaria productora de sentido y
conocimiento. No basta con nombrar
en latín, describir el reino plantae,
phylum con precisión y fineza; poner
el escarabajo verde y amazónico,
abierto a seis patas detenido por
delgados alfileres en una vitrina. Ver,
ver, ver. Analizar, nombrar, observar,
exhibir, ver, recrear. Éste es el pacto.
Pero Diorama es también un
sonido, nudo y amasijo, un conjunto
de silabas, un nombre y a través de
los nombres se dice el fragmento.
Diorama es la respiración que avanza
sobre el trozo de paisaje, animal
disecado, taxidermia lingüística.
Es un poema, un conjunto de
fragmentos y versos escritos por
Rocio Cerón, que desde una poética
inscrita en el borde hace uso del
recuento y el delirio, impulsado
por el deseo de la palabra poética.
Las clasificaciones exhibidas en los
dioramas parten de una recolección
compulsiva de objetos que se
acumulan y ordenan; compulsión
simbólica. El lenguaje por su parte
también se recolecta, se junta, se
ordena, se exhibe.
Cortical. Subcortical.
Formas y representaciones.
Pulsación de fuerzas.
Vibración. (((( ))))

Ocurre en la vibración de los poemas
de Cerón un eco, el de la obra de
Dulce Pinzón, quien realiza una serie

de fotografías también en torno a
los dioramas; los interviene y utiliza
el escenario de un museo para crear
nuevas imágenes. El trabajo de
Pinzón se compone de bodegones,
naturalezas muertas, cultura popular
en vitrina y un diorama vacío. Hay de
igual manera una última fotografía:
Cabeza de pájaro (2011), síntesis
y abstracción de los bodegones y
dioramas. La cabeza de un pájaro
azul detenido por la rama gruesa de
un árbol, el fondo absolutamente
negro; la única dimensión es la del
ave disecada detenida por el brazo
arbóreo. Esta imagen que emerge
del diorama, se convierte en el ave
penumbra de la que habla Rocío Cerón.
Sonata que retumba en dormitorios:
ylospájarosentraronenloslabios,
mandala aural. Ave fauce.
Hipodérmica. Ave espacio.
Aurora boreal.
Sistema. El más hermoso. Ave
celofán. Erguida. Macizo de
calta
palustra. Ave foso. Metal vajilla.
Ave ópalo. Ovillo púrpura. Red
y plumaje enterrados en sangre.

El fraseo poético va nombrando al
mundo, va avanzando sobre sus
vectores y ensoñaciones, va marcando
y colocando tachuelas en el territorio,
como en el caso del poema "13
maneras de habitar una esquina".
Compuesto de versos segmentados
en trece secciones, ocurre en un
punto fijo, en una situación entre
calles, corno si la autora mirase
desde ese lugar y entonces avanzara
sobre el territorio y las cosas. Estos
fragmentos tienen como referenciahomenaje el poema de Wallace
Stevens "Trece maneras de mirar un
mirlo", en donde cada escena, cada

momento está a articulado en torno
a un único sujeto: un mirlo.
Hay otro aspecto que me
parece relevante destacar en torno
a Diorama, que menciono antes
de manera escueta, la idea de
tachuelas en el territorio. Desde mi
perspectiva, Rocío Cerón parte de
una fuerte raigambre en la geografía,
el territorio, el cual está habitando
por una flora y una fauna, a veces
dicho desde la geopolítica, a veces a
la manera de un viaje y un recorrido.
En Cerón el tránsito y los lugares
están atados a la vista, pero no desde
la distancia óptica del diorama de
museo, en la medida en que en su
poesía aparece también la escucha
y la memoria del cuerpo. El rumor
que genera Rocío Cerón a partir
de la profusión del lenguaje, que se
derrama corno borbotón, es el del
cuerpo, su acontecimiento, acción en
sitio, ser-en-el-mundo.
No obstante, resulta central
señalar que la producción poética
de Cerón no vive sólo en la hoja, en
el signo textual. Sino que se derrama
fuera de la página, se convierte en un
poema en situación, acción poética.
Nuevamente en el filo, en la compañía
de artistas sonoros y videastas
produciendo el ambiente para que
la escena surja, poema-instalación,
una ventana, una vitrina de película
invisible donde está sucediendo el
poema, la música, el animal herido, el
ritmo, el cuerpo; el poema ardiendo
en deseo, el mismo del que parte
la acción de coleccionar, nombrar,
ordenar. La escritura poética es así
el recuento rítmico de un territorio,
una escena y un sonido. Es el silabeo
compulsivo del sujeto hacia el mundo,
ese que es voluntad y representación.
La obra poética desplegada en
Diorama se antoja sonora, es el ritmo
del cuerpo que aparece en cada

frase, volcadura de lo corpóreo en la
escritura. Hay también en ella una
textura visual, que apela a un camino
andado en trabajos previos, tales
como Tiento (2011) e Imperio (2008),
tanto por la palabra que ocurre
corno por su expansión. Rosalind
Krauss, teórica fundamental en
el arte contemporáneo, describió
el tránsito de la escultura hacia la
instalación y la forma en que ello
generó una desestabilización de la
idea misma de escultura. Para ella el
campo expandido se genera cuando
las categorías que sustentaron a
la escultura hasta entonces se ven
transformadas. Considero que una
operación similar se encuentra en
esta poética, que si bien no abandona
el origen textual se expande, permite
ser problernatizada, traducida e
incorporada a otros lenguajes, incluso
diría que puede ejercerse y decirse a
partir de un quiasrna, es decir, donde
logra fundirse con el trabajo de otros
artistas. Ciertamente hay en América
Latina un largo camino andado en lo
que a poesía experimental se refiere.
No se trata entonces de revisitar
tardíamente esos lugares, sino de
proponer cruces, acercamientos
interdisciplinarios que generen
nuevas lecturas. Rocío Cerón, poeta
y performer produce y forma parte
de una poesía que está sucediendo
y buscando operar en el campo
expandido.
Toda obra plástica, visual o poética
genera preguntas. Terrnino aquí con
una pregunta para Rocío Cerón:
¿Cuál es el pacto al que convoca la
poesía con la realidad., el lenguaje y el
deseo? ffn qué momento se rompe el
pacto, cuándo se crea? ¿Se colecciona
o acumula el lenguaje? ¿Quién dice al
mundo?

Amanda de la Garza

�El infinito que puede
ser el cielo o el infierno

64

~:e

tí~~::;:ti~~
novela de Abraham
Nuncio, como enigmático es su
contenido amoroso entre dos
mujeres confundidas entre sí por
el aura de la mitología griega, dos
diosas: Artemisa, una cazadora hija
de Zeus, habitante de montañas y
amante de hombres; otra Selene,
luz y oscuridad, luna llena y media
luna, quienes aparecen en la obra
desdobladas y unidas en un mismo
tiempo.
El tejido narrativo nos revela dos
ciudades, dos entornos sociales:
Monterrey y la ciudad de México.

TÍTULO: U
AUTOR: ABRAHAM
NUNCIO
EDITA:UANL
AMO: 2011

Sus claroscuros muestran los
estereotipos de los grupos sociales,
de las familias, sus creencias
y costumbres ceñidas por lo
económico y lo cultural, relatos de
quien vive y conoce ambos mundos,
de quien se obliga a decir: "Nosotros
salimos de Monterrey, pero
Monterrey no sale de nosotros."
la ciudad siempre presente a través
de sus montañas, la Sierra Madre con
su tejido de picos y cordilleras, La
Huasteca como espacio de enigmas
y encuentros que deja entrar en un
mismo juego las relaciones amorosas
y los rituales. Sin faltar los recorridos
a las colonias ubicadas en la periferia
de la ciudad, "lugares prehistóricos"
marcados por la pobreza y las
carencias sociales, la enfermedad
y las deformaciones excluyentes,
verdaderos espacios abandonados a
su suerte.
Artemisa será la guía de los
recorridos por comunidades
marginadas, quien en su calidad
de antropóloga conoce ya los sitios
y anda en búsqueda de hallazgos,
descubriendo una serie de rostros
para su acompañante el fotógrafo.
Con asombro decia "Monterrey es una
ciudad pesada", alguien "ha planeado
una guerra contra la vegetación y a
favor del calor"; la contestación no
se hacía esperar: "si alguien pregunta
acerca de esta conspiración, la
respuesta es fatal: fuentes de trabajo y
oportunidad de inversiones."

El narrador transita por distintos
entornos sociales, conocedor de las
miserias y grandezas de una región
marcada por la desigualdad y la
pésima distribución de la riqueza,
por un espíritu pragmático dedicado
a la producción económica y a sus
procesos.
La novela establece un continuo
diálogo con su mentor, un diálogo
en forma de diario temporal
donde le pide encontrar las claves
que él no ha sabido descifrar,
ofreciéndole "contarle todo" en un
intento de rescate de la memoria
para si mismo, un viaje identitario
que le permita saber quién es y
acumular las experiencias que
se viven entre la vigilia y el sueño
hasta devenir en una revelación
de lo propio. No podía ser de otra
manera, tratándose de un ser
marcado por la fotografía del padre
que desea conservar las imágenes
como testigos de la historia y de
sus vivencias y amoríos, hasta
descubrirse en una de ellas en la
revista Hola al lado de Artemisa
como el fotógrafo Juan Isla.
Los personajes se fusionan en un
juego de espejos, Selene es Artemisa
y la una es en la otra. Aparecen
y desaparecen como reflejos
luminosos en el tiempo, es una y
son dos, se muestran y se ocultan.
También los acontecimientos
históricos se entremezclan unos
como realidad y otros en imágenes:

las inundaciones del río Santa
Catarina, Pancho Villa entrando
a caballo en lo que dicen era el
vestíbulo del Hotel Ancira, la
calle Hidalgo, El Obispado, la Isla
del Padre, la Coyotera, hasta el
terremoto de 1985 en la ciudad de
México.
La lectura de la novela plantea
la intriga por el significado del 64
que asalta a la imaginación en cada
paso y mantiene el interés acerca
de si existe una relación con el
Kama Sutra o con el I Ching, el 8x8,
la Cábala, al final el mentor ofrece
algunas claves que intentan ser
aclaratorias.
"Te confío que me sugeriste
un estudio del número 64: 64 son
los escaques del ajedrez, 64 las
artes que implica para la mujer

la práctica del Kama Sutra y 64 las
modalidades de la unión sexual; 64
son también los hexagramas del I
Ching. Sólo faltó que te enviaran de
regalo un tratado sobre el ADN (... )
o bien sobre la Cábala."
Al final subsiste la metáfora del
infinito: "El infinito que puede ser
el cielo o el infierno. Y algo más:
seis y cuatro suman diez: el número
perfecto."

Ale.jandra Rangd
Sábado-madrugada del lunes, septiembre

Hay alguitn que hace meses intuyó mi necesidad:
Alfredo, sí, el delirante dd grnpo. Siempre se
pitorreaba de quienes, como Bloody, todo lo
convertían rn sistemas, que en Monterrey se ha vuelto
tópico tan intvitable como d calor. Tú decías que
no habías conocido a nadie más libre que Alfredo:
su delirio consistía en el goce de una autonomía
espiritual desbordante, en una suerte de crónica y

en sus fantasías vinculadas al azar que, de repente
y con una fremencia envidiable, cobraban realidad.
A veces pa1sábamos que su delirio consistía en ser
demasiado rico; otras, que su inconckncia era el
equivalente de la gracia jansenista. Un día me llamó
por teléfono:
-Soy de la Agencia Promotora de Turismo
Religioso. Usted ha sido el feliz afortunado de
nuestro premio anual Rtvitntese la Semana Santa
enStvilla.
Como fingía la voz. al principio no lo reconoc~ pero
s11 carcajada lo delató.
-Alfredo.
-Lo q11e te dije es cien por ciento verdad, salvo
lo de la agencia y el premio. Pero el feliz afortunado
eres tll. Me hice de dos boletos Houston-Madrid
Houston. Uno es t11yo. Nos espera 11n convertible
semideportivo q11e ya renté y tengo hechas las
reservaciones de hotel en Stvil!a.
-Estoy hasta arriba de trabajo.
bien, pero el descanso es parte del trabajo.
Si te invito es porque deseo que sigas trabajando en la
forma enajenada como sé que lo vienes hacia1do hace
meses. Ya sabes, tengo mis chismosos q11e me ponen
up to date de cómo anda la raza.
-Te:ngo demasiadas cosas pa1dientes. no sabes.
-En Semana Santa el único que tiene cosas
pendientes es Jesús. Espera que lo crucifiquen, lo ya
te olvidaste de la cost11mbre? Dime si eso no es tener
cosas pendientes.

-~11,

De 64, pp. 186-187.

,LA ESTOLIDEZ DEL PODEROSO
os columnas levantan el
edificio que consótuye
Fábulas dd poder. Una, la
perspicacia con que se advierten
los recovecos del poder, sus
argucias, sus astucias. Otra, la
palabra artística con un poderío
que le permite emerger del hondo
estanque del didactismo. Y
conste que aún no sabemos si fue
primero el penacho enrojecido de
una gallina coronada, o si por el
contrario resultó primero el pálido
huevo del discurrir preciso y aun
elegante. Sea lo que haya sido,
Nuncio se mueve en este universo
con la soltura y el denuedo de
quien advierte en las convivencias
sociales del pasado o del presente
ciertas constantes que logran

D

_
_ D&lt;,.,,,.,lléo&lt;
FJC,J,Oaf"°"""'
YUffAS

FÁIUUS
DIL POIII
fAILfS

Of

,ow.tl

---

mantenernos en un alerta crispado
y permanente.
Y como en toda serie de fábulas
que se precien de ser lo que son,
los animales actúan acordes al
orden pasional y racional de los
humanos. De vez en cuando se
rompe esa condición y aparecen
-desempeñando papeles
centrales- la lengua, la espada, la
bota, unas monedas, los ascensores,
la razón, el látigo, el Estado. Con
todo, es una madre quien, por
ejemplo, asume el inmenso dolor
de sacrificar al primero de sus hijos
para así salvar al segundo de ser
consumido por el poderoso -e
insaciable- felino de oscuras y
doradas rayas. "Favor con favor se
paga" se titula ese par de páginas

�equiparables a la decisión que tuvo
que adoptar una sapiente madre en
la pantalla cinematográfica. Con un
solo gesto, estos seres femeninos
condenaron -y salvaron- de la
muerte a sus vástagos entrañables.
Ciertamente, la historia que
hemos referido es una historia
espeluznante.
ff adónde se fue la moraleja? La
inevitable conclusión de la fábula
tradicional no desaparece en las
historias contadas por Abraham
Nuncio, no se declara según
la regla ancestral, no es obvia.
Vamos, campea en las breves y aun

breVÍsimas narraciones de este libro sus humores; las hienas, aunque no dejaban de
irritarlo, le eran necesarias como testigos de su
la inveterada estolidez del poderoso decreto
y también como servicio de limpia.
que no descansa hasta ser señalado
De Fdbulasdcl poder. Fablesof Power, p. 42.
como todopoderoso. Sin embargo,
temblorosa, la esperanza pervive
al fondo del cofre sobado una y Causa de muerte
otra vez por víctimas crédulas a
Tras una larga jornada de trabajo, el lápiz yacía
retazos... e inermes.
sobre el escritorio sin que nadie aparentemente
Miguel Covarrubias
Por decreto

Molesto con las demds especies dd reino a11imal
por no plegarse al ritmo de su respiración y de su
siesta, d león mandó aniquilarlas a todas co11 sólo
un par de excepciones: los camaleones y las hienas.
Los camaleones le habían dado reiteradas pruebas
de ser fid espejo de su aparato respiratorio y de

REVISTAS Y
SUPLEMENTOS
CULTURALES

INCLUYENTES
ONOT
O
in lugar a dudas fueron
las revistas literarias o,
en sentido más amplio,
culturales, el bastión idóneo desde
donde Octavio Paz ejerció sus
funciones de adalid de diversos
grupúsculos e intentó influir sobre
la opinión pública en asuntos
domésticos e internacionales tocan,
tes a la política y la economía. Dos
dominios en apariencia dispares e
incomunicados: la creación artística
y las posturas ideológicas. Estas
últimas, amparadas en intereses
humanísticos amplios por disciplinas
tales como la historia, la sociología,
la psicología, la lingüística e incluso

la antropología, se amalgamaron en
el quehacer como crítico y analista
-con mayores tendencias hacia la
doxografia o la franca propaganda,
que hacia la verdadera reflexión
o episterne- en la persona de este
preclaro poeta y en momentos lúcido
ensayista. José Joaquín Blanco, quien
también reconoce las grandes dote5
literarias de Paz, en su Crónica de la
poesía mexicana (1979) recoge una idea
ya expuesta desde las páginas de La
Cultura en México, a partir de 1976, año
precisamente en que Paz y su equipo
-como respuesta ante el golpe en
contra de Excélsior y Julio Schererdejarían la redacción de la revista

pudiera perturbar su descanso. De repente se
escuchó una detonación seguida de un estrépito
en la puerta de entrada. El lápiz apenas tuvo
tiempo para estremecerse cuando ya se hallaba
cncañonado por un par de revólveres. "Aquí te
mueres, infcTiz.". dijo el de mtis grueso calibre.
"iPor qué me matan?", preguntó el ldpiz "Porque
escribes, hijo de puta", 1c respondieron al unísono
las dos armas mientras lo acribillaban.
De Fábulas del poder. Fables of Power, p. 66.

Plural: ULo no rescatable, en cambio,
es el Paz,espadachín, el mandarín
autoritario que se rodea de cortes
serviles, exige veneración y se aísla
en actitud de desprecio a lo que no le
rinda pleitesía". Tiempo después, en
ocasión de una polémica sostenida
con Carlos Monsiváis, Paz aludiría a
Blanco como un perrito incontinente
que orinaba en sus zapatos.
Antes de Plural (octubre de
1971,julio de 1976), Paz había
prohijado otras publicaciones
periódicas que , a falta de
ulterior financiamiento, duraron
relativamente poco. Entre ellas
figuraban Barandal (1931,1932),
Taller (1938,1941), Cuadernos del
Valle de México (1933-1934) y El Hijo
Pródigo (194 3, 1946). En 1937, justo
un año antes de fundar Taller, dos
acontecimientos cruciales se suceden
en la vida de Paz: el primero es que el
presidente Lázaro Cárdenas lo enVÍa
como maestro de escuela a Mérida
por espacio de seis meses y el segundo
es la invitación a asistir al Segundo
Congreso Internacional de Escritores
para la Defensa de la Cultura en
Valencia. Tenía 23 años y se trataba

de su primer viaje intercontinental.
Las relaciones que hizo entre
colegas, el posterior impulso de su
carrera diplomática por parte del
Estado, sus posiciones ideológicas
que se movieron de la izquierda
hacia la derecha (con lo arbitrario y
convencionales que resulten estos
términos), todos estos son aspectos
decisivos que fraguaron -en forma
más bien temprana- en la vida del
autor.
Fijar las posturas de Paz en el
dominio de la política es adentrarse
en un terreno accidentado y polémico.
Como en el caso de Carlos Fuentes, la
relación con el Estado mexicano era
una cuestión de familia para Paz, con
la salvedad de que los suyos habían
sido más bien patricios reaccionarios
(el abuelo, Ireneo Paz, un liberal
decidido y director del diario La
Patria durante el régimen de Díaz; el
padre, seguidor de Emiliano Zapata).
Desde 1943, tras disfrutar de la beca
Guggenheim y haber pasado una
temporada en la Universidad de
Berkeley, Paz ingresó en el servicio
exterior representando a México
en Estados Unidos, en el consulado
de Los Ángeles. En 1968, ante los

sangrientos sucesos ocurridos
en Tlatelolco, se vio obligado a
presentar su "baja manteniéndose
a disposición" -a fin de no perder
derechos gremiales- como
embajador hallándose en la India.
Más tarde aceptó una invitación
de la Universidad de Harvard, es
desde allá que dirigirá -sirviéndose
del teléfono y el correo- la revista
Plural, a través de su primer jefe
de redacción, el poeta y ensayista
Tomás Segovia, quien durará en el
puesto tan sólo un año, debido a las
altas exigencias de Paz. El papel,
la tipografía, la administración
dentro de la revista -en realidad el
suplemento cultural de un diariocon la dirección del periódico,
todas estas eran cuestiones
problemáticas. Paz rechaza los
estándares periodísticos que
pretenden imponerle, por ejemplo,
el que las ilustraciones tengan un
peso semejante o incluso mayor que
el texto, o bien, los entresacados de
frases en tipografía mayor para dar
realce (creando groseras repeticiones
y provocando énfasis que alteran la
intención original del autor y cosas
de este jaez).

Jura/ en la cultura literaria
y política latinoamericana
&lt;!airo • •¡ J ogro filantropiro"

John klriq

TÍTUL01 Plural en la cultura
literaria
y política latinoamericana. De Tlatdolco
a"El ogro filantrópico"
A.UTOR: John King
IDITA.1 Fondo de Cultura
Econónúca
A.MOi 2011

John King, de la Universidad de
W arwick, durante los ochenta entró
en contacto personal con Paz. Más
tarde, ya muerto el poeta y seducido
por una jugosa beca de la fundación
Octavio Paz, fatigó los archivos de
la biblioteca de la Universidad de
Austin y pergeñó una obra titulada
The Role of Mexico's Plural in Latin
American Literary and Political Culture.
From Tlatelolco to the "Philanthropic
Ogre" (Palgrave Macmillan, Nueva
York, 2007). En 1986 King había
llevado a cabo el estudio más amplio,
realizado hasta el momento, de la
revista Sur (193H970), destacando
el papel primordial que ejerció el
financiamiento por parte de Victoria
Ocampo, culta y exquisita mecenas.
En agudo contraste era la situación
en México, donde el Estado, "el
ogro filantrópico", era el que
proporcionaba los fondos y también
-llegado el momento- retiraba los
apoyos.
Dividido en seis capítulos, el libro
sale al mercado hispánico con el titulo
de Plural en la cultura literaria y política
latinoamericana. De Tlatelolco a "El ogro
filantrópico" en traducción de David
Medina Portillo (marido de la poeta
Malva Flores quien es autora de otro
volumen sobre la siguiente y última
revista de Paz y jefe de redacción de
la revista Literal quien era, al parecer,
el candidato idóneo para llevar a
buen término este proyecto). Los
capítulos abarcan Paz (193H968), el
nacimiento de la revista, la política
nacional e internacional alú retratada,
la crítica de arte y literaria, los poetas
y prosistas cuya obra se vio favorecida
en la revista y, para concluir, un atisbo
en los primeros dos años de Vuelta.
El plan del libro es claro, la
realización es ágil, incluso amena,
lo cual es sorprendente por tratarse
de un académico que se propuso

�ofrecer un recuento personal, casi
a manera de crónica, acerca de su
descubrimiento y fascinación con esta
revista que, de acuerdo con él propio
King no le va a la zaga a Sur, Origenes e
incluso Revista de Ocddente.
La traducción del libro -en
general- está bastante bien, aunque
no exenta de ciertas fallas que
podrían designarse como sistémicas,
pues son comunes de hallar en otros
hbros de la misma casa editora o de
editoriales en español de otros países
o incluso en otras lenguas. Cosas
como no considerar -además de
la lengua en que está escrita la obra
que se va a traducir- otras lenguas
en las que se realizan referencias o se
citan nombres de lugares o personas.
La transhteracíón a partir de otros
alfabetos, especialmente el cirílico
en el caso del ruso, aunque también
el chino y el árabe, presenta un reto.
Algunas de estas singularidades se
encuentran desde el original y otras,
las más -dicho sea con verdad- se
producen a lo largo de la traducción.
Francas calcas o írnítaciones de giros
propios -casi diríase privativos-de
la lengua de origen pueden apreciarse
por medio de los siguientes ejemplos:
"Cada pocos minutos, el teléfono
sonaba insistentemente" (p. 26). Every
few minutes es una expresión que bien
pudo haber sido vertida de otro modo:
Con intervalos de pocos minutos, el
teléfono no cesaba de sonar. "Sobre
el dilema de la revolución y la función
social de la literatura, el año 1975
pudo significar un punto de in.flexión
definitivo en el pensamiento pohtico
de Vargas Uosa" (p.187). Un "punto
de inflexión definitivo" es -en un
español algo más universal-un
momento crucial o un viraje decisivo.
Es evidente que se trata de una
expresión tornada en préstamo de las
matemáticas, en particular del cálculo

diferencial e integral, inflection point or
point of inflection. "Ortega coordinó el
suplemento dedicado al centenario
del nacimiento de Eguren, el poeta
peruano (Plural, 35, agosto de 1974),
que sería el único, junto con el de la
poesía concreta brasileña, dedicado
a temas culturales latinoamericanos
(no mexicanos), a pesar de los
mejores esfuerzos de Paz por planear
ediciones sobre más paises de la
región" (p. 195). About other countries in
the regiones entre naciones hermanas o
países vecinos. Es como la expresión
tornada del derecho anglosajón, to
give someone the benefit of the doubt, que
ocurre en el texto, la cual no debería
ser traducida a la letra, sino más bien
mediante la frase "otorgando sin
conceder". "En contraste con el humor
misántropo de Deniz, el suplemento
resultó muy atractivo, con imágenes
de un álbum familiar" (p. 249).
Misántropo es un sustantivo, si bien
puede aparecer en aposición al lado
de otro sustantivo, es mejor referirse
al humor arisco o huraño de alguien,
sirviéndose de un simple adjetivo.
Estas observaciones -por
otro lado demasiado sutiles y por
tanto discutibles- se refieren a la
traducción del inglés al español, sin
embargo, en portugués, por ejemplo,
se van cosas de acentos como
las siguientes: Antonio Candido
[Antonio Candido] (p. 248), en
el índice analítico aparece como
Cándido, Antonio (p. 331), o bien
Lucio [Lúcio] Costa (p. 71 y 332). En
francés las erratas se suceden desde
nombres de personas a editoriales
como "Nóel [Noel] Bernard" (p. 251
y 330) y "editorial de Seuil" [Édítions
du Seuil], -justamente al frente
de ellas estuvo por largo tiempo
Fran~ois Wahl, el compañero de
Severo Sarduy, colaborador frecuente
de Plural-, hasta en frases enteras,

un epígrafe de Rayuela, que Cortázar
tornó de una ocurrencia o boutade
de J acques Vaché a André Breton:
"Rien ne vous tue un homme comme d'etre
ob!ige [obligé] de representer [représenter]
un pays" (p. 67). "Tras este prospecto
de introducción [tentativa de
presentación] con la crema [y nata]
de la avant garde [avant~garde, en
francés y en inglés con guion] en la
costa este" (p. 119) y mission dviiizatrice
[civilisatrice] (p.101).
Vayan ciertos reparos con el uso
vago de preposiciones, omisión de
articulos y otras peculiaridades
con adjetivos: "Ángel Rama, quien
colaboró [en] varias ocasiones en
Plural" (p. 167) debería ser en varias
ocasiones, o bien, varias veces; en
una cita de Juan Goytisolo, otro
de los colaboradores extranjeros
habituales: "en un mundo de buenos
y malos digno [de] una pehcula del
Far West" (p. 98); "¿Cuáles fueron
los acontecimientos [en] Cuba
que pudieron causar esta ruptura
ideológica?" (p. 98); "su desencanto
gradual de [con] Cuba" (p.160); "su
particular interés por el movimiento
de Ua] poesía concreta brasileña"
(p. 193); "en octubre de 1967, el aún
embajador de [en] la India se expresó
con entusiasmo sobre la expansión
creciente de la cultura de [durante]
los años sesenta" (p. 85); "lahteratura
es siempre un testimonio permanente
de insatisfacción con [ante] la
vida" (p. 189). Algunas de éstas son
cuestiones de gusto, pero no siempre
es el caso, e incluso existen otras
erratas elementales que aquí no se
comentan.
Los nombres rusos resultan en
verdad exigentes: Solzhenitsyn,
Alexandre [Aleksandr en ruso, no en
francés] (p. 341); Sajarov [Sájarov],
Andrei (p. 173,177 y 340); Trotsky
[Trotski], Lean [Levo León] (p. 38,

167 y 342); Yevtushenko, Yevgeny
[Yevgueni] (p. 343); Stravinsky
[Stravinski], Igor [Ígor] (p. 55 y
341); Madelstarn [Madelshtam],
Nadezhda (p. 174 y 356); Breznev
[Brézhnev], Leonid (p.158, 164,168
173 y 330); Beloff, Angelina (p. 330) es
aceptable porque así se naturalizó ella
en Francia, el nombre original en ruso
es algo distinto, Angelina Petrovna
Biélova, a quien por cierto se alude
a propósito de la correspondencia
"dirigida a su antiguo amante, Diego
Rivera" (p. 311). Esa artista gráfica
rusa fue la primera esposa legítima del
pintor Diego Rivera; se plantea si en la
traducción, o el original acaso, no se
incurre en cierta vaguedad El polaco
Leszek Kolakowski [Kolakowski];
el alemán de origen judío húngaro
Gerzo [Gerszo], Gunter [Gunther],

así aparece en el Índice (p. 334)
citando errado el número de
página de referencia, en vez de 228,
señala el mismo 334 (en la 228 el
apellido está correcto al menos);
José Lino Grunewald (Grünewald]
(p. 247 y 334); Luíse Gluck [Glück]
(p. 250 y 334); Hugo Bánzer [Banzer]
(p. 162), en el índice aparece bien
(p. 329); Ramón Uull (p. 336) es
Ramon ilull en catalán y Rairnundo
Lulio en castellano; y el más curioso
de ellos por tratarse de alguien
ampliamente conocido en los
medíos culturales de México, Sylvia
Fuentes [Silvia Lemus] (p. 309 y
334). En la bibhografia, para efectos
de unificar criterios, los subtítulos
de hbros, tan frecuentes en las obras
de académicos, pueden ir separados
del título principal por medio de un

simple punto o bien de dos puntos; en
este último caso, la primera letra del
subtítulo va en altas, no sólo en inglés,
éste es también el uso en español
Plural fue una revista que contó
con colaboradores mexicanos de la
talla de Juan García Ponce y Salvador
Elizondo Quntos habían hecho la
revista S.Nob con el crítico de cine
Emilio Garcta Riera, un experimento
que Gustavo Alatriste sostuviera por
un tiempo),Juheta Campos, Ulalume
González de León, Gabriel Zaíd,José
de la Colina y otros, casi todos estos
más jóvenes y a quienes sin lugar a
equivocaciones aludía José Joaquín
Blanco como "cortes serviles", se
sumaron al proyecto y se convirtieron
en legión en el caso de Vuelta (1976~
1998). Eso sin mencionar los grandes
nombres extranjeros, de los cuales,

IBERO
TORREÓN "

No hagas lo que no quieras que
Hna. Rosa Ma. Zúñiga

azón
Antonio Esparza
La vu,1eraa:. aad de los migrantes
Centroamericanos que pasan por 1
Región Lagu
Luz María López Meza

las casas del Migrante.
Experiencia eclesiológica
alternativa encarnada en el
dolor y la violencia social de la
m
P. Pedro Pantoja Arrecia

....
Andrés Rosales Valdés

Acequias 60 presenta como tema de portada "Migrantes
centroamericanos en La Laguna". Nos parece medular
reflexionar y encontrar las acciones pertinentes para
atender a las personas. que como dice el escritor Alejandro
Hernández: "el grupo social más vulnerable en México es el
de los indocumentados centroamericanos".

�algunos como Julio Cortázar
debieron padecer el desdén y la
sospecha por parte del "mandarín",
a causa de su adhesión al régimen de
Castro.
Tachados de globalifílicos, lacayos
imperialistas, agentes encubiertos
de la CIA, naturalmente en la
maledicencia de sus detractores,
Plural y Vuelta habrian de prosperar
e incluso perpetuarse en su putativa
heredera, Letras Libres al lado, desde
luego, de otras señeras publicaciones
como México en la Cultura y La Cultura
en México, La Revista de la Universidad
(en sus distintas épocas) y la Revista
Mexicana de Literatura, Diorama de la
Cultura y Revista de Revistas (ambas
publicaciones hermanas del grupo
Excélsior), Siempre y Diálogos las
cuales, precedidas por las de los
grupos más antiguos y pioneros
corno El Ateneo de la Juventud y
Contemporáneos, conformaron el
perfil del siglo XX en México.
Incluyentes o no tanto, cada una
de estas revistas dejó una huella.
Por ello es importante continuar
con la reproducción facsimilar en
papel de las más importantes de
ellas, un proyecto que iniciara en
vida José Luis Martinez -en los
umbrales de la digitalización e
indexación inminente del acervo
integral de la humanidad-; si dicha
tentativa resulta aún viable o no eso
es algo que tendrán que decidir las
generaciones venideras, así como
ofrecer el juicio definitivo acerca de
las controvertidas posturas políticas
de Octavio Paz que, en ocasiones, se
extendían a aquello que se conoce
como política cultural, donde
igualmente pudo haber aciertos y
errores.

Mu:e &lt;e1l ~~ cdl.&lt;ell
PIRIODISMO
IMPRISO
équiem
por
Gutenberg:
se trata de un libro
con una fuerte carga
autobiográfica y escrito con
estilo periodístico, en un cruce
de caminos entre el ensayo, la
crónica y el relato. Daniel Salinas
Basave es un escritor intenso,
apasionado, comprometido, que
se implica vivencialmente en
lo que narra, y en este libro se
percibe de principio a fin, a pesar
de momentos de humor y de
sátira, un fuerte tono de elegía,
de tristeza, melancolía y carga
dramática propia de la música de
un réquiem. Es posible destacar,
en una primera ojeada, el manejo
de imágenes, metáforas y alegorias
en torno precisamente a la agonía

R

Raúl 01vera Mijares

76

y la muerte: suicidio, eutanasia,
funeral, sentencia, cadalso, cáncer,
muertos caminantes, inyección
letal, moribundos, santos óleos,
ataúd, epitafio, tumba... Y no
es para menos, Daniel nos está
hablando de la agonía y muerte
de su propio oficio de periodista,
el cual ha desempeñado por años,
cada vez más consciente de que se
inició en esta carrera justo cuando
"el cáncer ya estaba diagnosticado,
sí bien la metamorfosis aún no
generaba sintomatología". Por
eso advierte que "el tema da para
vestirlo con traje de tragedia
griega". (p.16)
Daniel va revisando de manera
sintética a través de su texto
la historia de la escritura, de la

imprenta, del periodismo, del
Internet y de la serie de inventos
que han ido marcando el progreso
tecnológico de la Humanidad.
Cuestiona a los futurólogos por sus
aventuradas y erradas predicciones,
como por ejemplo el hecho de
que -contra lo profetizadola música grabada no mató a los
conciertos en vivo, ni la aparición
de la televisión hizo desaparecer
a la radio. Destaca en la historia
de la escritura, la importancia de
la creación de la imprenta, que
marcó un hito en la civilización de
Occidente y tardó cinco milenios
en aparecer, mientras que el lapso
de tiempo transcurrido entre
Gutenberg y el surgimiento del
Internet es mucho más corto: cinco
siglos.
Al comenzar a hablarnos de la
agonía que sufre el periodismo,
Daniel reconoce una innegable
contradicción: está escribiendo
en papel y letra impresa sobre la
muerte de la misma. Y señala a la
tecnología como "asesina serial".
Y él, como autor, se coloca en la
posición de testigo de esta muerte
anunciada. Sí consideramos su
involucramiento personal en el tema
sobre el cual escribe, es interesante
observar la doble vertiente que
ofrece: por un lado nos presenta
datos concretos y estadísticas de un
fenómeno específico (el ocaso de los
periódicos), así como algo de teoria
de la comunicación y de futurología.
Ypor otro, nos narra algunas de sus
vivencias personales como reportero,
un testimonio que mantiene cierta
imparcialidad con respecto a los
datos duros, pero que no puede ni
quiere evitar la toma de postura
ante tales hechos. El mismo Daniel
reconoce que su texto "pretende
ser un ensayo, aunque en realidad

tiene mucho de testimonio y adolece
de toda esa inevitable carga de
subjetividad inherente a los relatos
vivenciales" (p. 13).
Por ello, además de los análisis
más amplios y de las criticas
concretas, aparecen en esta obra
breves historias intercaladas
-algunas figuradas, otras
veridicas- muy al estilo del actual
periodismo de investigación, que
difícilmente se queda con la pura
teoría o los datos duros, sino que
siempre ofrece una narrativa que
engancha con una trama y unos
personajes concretos para ilustrar
el tema y volverlo ameno y humano.
Así, la parte autobiográfica va
entremezclándose en este ensayo,
y nuestro autor va hablando
en primera persona en muchos
pasajes, contándonos sus vivencias
de reportero, de ahí las anécdotas
y casos concretos de su historia
en Monterrey y Tijuana, y de los
periódicos en donde colaboró: El
Norte y Frontera.
En el trasfondo, como si fuera un
le.it,motiv musical constante de este
réquiem, escuchamos vibrar las notas
de un profundo amor al periodismo,
a la lectura y a la letra impresa. Por lo
que se refiere al periodismo, aparece
también y quizás por lo mismo una
fuerte critica a "la codicia y falta de
visión de quienes administran como
un negocio" (p. 17) algo que tendria
que ser manejado con más visión,
respeto a los lectores y mucha mayor
creatividad que la demostrada.
Porque si bien es cierto que ha sido
la "daga cibernética" la que ha herido
de muerte a los periódicos impresos
en el mundo, sus directivos "optaron
por la eutanasia con dosis de
aburrimiento y falta de imaginación.
El suicidio de los periódicos se
concreta cada que intentan competir

77

con Internet utilizando sus mismas
armas." (p. 9).
A pesar de ese suicidio lento,
sostiene que "los periodistas, como
la hierba mala, no mueren nunca".
Y es que al revisar el hecho obvio
de que el predominio de Internet
impone la necesidad de la edición
en línea, sin embargo hay ahí una
transformación más profunda
que captar: "La verdad es que la
revolución de Internet va mucho
más allá de una forma de empacar
o presentar las noticias. En la
superficie, la metamorfosis es del
papel a la pantalla, pero en ello va
implícita toda una transformación
en el rol y el quehacer del periodista
profesional, compitiendo con
millones de bloggers y navegantes de
redes sociales." (p.18).
Menciona que el deterioro y los
riesgos parecieran mayores antes
con los textos impresos en papel
(y ahí está como muestra el terrible
incendio que acabó con la Biblioteca
de Alejandria), pero lo cierto es que
la modernísima tecnología con sus
computadoras, e,books, kindles,
iPhones y demás equipo electrónico,
enfrenta también serios peligros, con
todos esos virus, hackers y daños
físicos que pueden ser incluso más
letales que los que amenazan al libro
impreso. Es curiosa la observación
sobre la similitud que encuentra
entre la lectura frente a una pantalla
y la del antiguo códex con sus
pergaminos enrollables: en ambos
casos es discontinua y fragmentada.
Daniel hace constantes juegos
de imaginación, basados en datos
reales. Compara el pasado con
el presente y hace luego una
prospectiva hacia el futuro, y va
recreando personajes, relatos,
circunstancias, posturas en un
caso similar (por ejemplo el del

�reportero con sus utensilios
del oficio en las diversas etapas
de la historia del periodismo),
comparación que saca a relucir las
semejanzas y las diferencias, y que
busca rescatar tanto lo esencial
compartido a través del tiempo,
como lo accesorio cambiante que
caduca. Como periodista que es,
va pasando revista a una serie de
hechos, datos, fenómenos; menciona
nombres de países, de los grandes
periódicos, de autores de teorías y
saca sus conclusiones: el proceso
es irreversible, y los periódicos
desaparecerán del todo cuando se
resuelva la extraña paradoja de los
costos y ganancias de la publicidad.
Es evidente que ningún diario
vive de sus suscripciones sino de la
publicidad, pero en la actualidad, los
grandes periódicos tienen una cada
vez más importante y leída edición
en línea, mientras el tamaño de los
periódicos impresos va menguando.
Sin embargo, los anunciantes se
resisten a pagar publicidad en
Internet, y los lectores a que se les
cobre por esa lectura. Cuando se
rompan esos paradigmas, morirán
los diarios impresos, y destaca una
posible excepción: los tabloides que
se especializan en notas policiales,
fotografías morbosas, deportes y
chicas con poca ropa, pues llegan a
un público sin acceso a Internet.
Daniel es un 'bloggero'
consumado, que defiende con
denuedo la libertad y el anarquismo
de la 'blogósfera'. Tanto él como
los jóvenes de su generación
están perfectamente adaptados
a la inmediatez y velocidad del
Twitter, y son ya creadores algunos
de la incipiente 'Twitteratura'.
En cierto sentido, Daniel tiene
un pie puesto en cada uno de
los dos mundos. Por eso puede

apreciar las bondades del Internet y hasta quizás nihilista. Ahí se nos
y su comunicación inmediata, pero presenta Daniel como un Sísifo
lamentarse de las barbaridades que de nuestros días, arrastrando una
escriben los jóvenes cibernautas, inmensa piedra cuesta arriba, con
con su nuevo idioma de horrores la clara conciencia de que habrá de
ortográficos, abreviaturas y léxico volver a derrumbarse y él tendrá que
paupérrimo. Con todo, reconoce comenzar de nuevo.
Compara y extrae interesantes
que al menos están escribiendo
textos e intentando comunicarse conclusiones de dos momentos
por escrito, si bien predomina "la claves en la historia del periodismo
total ausencia de profundidad y y de la comunicación por Internet:
concentración, triste marca de Watergate y el Washington Post
nuestro tiempon. (p. 75). Porque en el primer caso, y Wiki-Leaks
a pesar de la hiperconexión de Assange en el segundo. Y a
en que viven los jóvenes en la continuación viene uno de los
actualidad, es palpable también esa análisis más profundos de esta obra,
superficialidad, dispersión y vacio, que lleva a Daniel a mostrarnos en
de manera que si bien prevalece qué mundo estamos viviendo en
una escritura continua a través de la actualidad, develando con fría
los sitios como Facebook, Twitter exactitud a nivel nacional ese "gran
y demás redes sociales, y es más que teatro de horrores y obscenidadesn
evidente el obsesivo apego a sus que padecemos en México (y nos
computadoras, iPads y teléfonos lo ilustra con algunos casos muy
celulares, lo cierto es que el 'horno sonados en los medios, como por
videns' que preconizó Giovanni ejemplo el del asesinato de la niña
Sartori va ganando terreno con Paulette y el del accidente de
gran velocidad. Se van imponiendo Mouriño). En esta nueva etapa,
imágenes, figuras, iconos y videos, los periodistas compiten por la
sobre los textos, cada vez más atención del público con ciudadanos
comunes, cibernautas y 'bloggeros'
breves, casi taquigráficos.
También hay humor en las para informar y comentar los sucesos
páginas de este ensayo: desde la sutil más diversos, y con frecuencia,
ironía, pasando por el tono burlón y 'se roban el show', acepta con
la sonrisa picaresca tan mexicana, sinceridad Daniel, que es periodista y
hasta llegar al sarcasmo acre. Es muy bloggero a la vez. Atrás de esto capta
transparente Daniel, no le gustan ni en el ambiente esa actitud ávida de
emplea retorcimientos, eufemismos novedades y de morbo, como si todo
ni diplomacias. Con todo, esa fuera un reality show, así se trate de
manera abierta y tajante, muy al las peores tragedias y desgracias.
estilo norteño, no es virulenta, Siempre va "la marca del escándalo,
sino que -desde mi punto de de la fugacidad y la intrascendencia,
vista- posee un dejo de inocencia todo absurdo puede ser posible (p.
infantil y de reto adolescente. En 139)
La velocidad y universalidad
sus líneas, expone y se expone,
muestra parte de su historia del Internet multiplica las noticias
personal, desnuda su alma y capta en la pantalla y envía en instantes
con palabras un lamento que por información de todo tipo, continua
momentos suena desesperanzado y cambiante, a millones de seres

humanos. Sin embargo, nos asegura
Daniel que el tirano en turno del
sistema no pierde el sueño ante esta
situación. ¿Por qué? Yaquí viene una
fuerte y considero que muy acertada
crítica: porque sabe que no pasará
nada, pues "el público escandalizado
olvidará pronto y pedirá a gritos el
siguiente espectáculo, que puede
ser el video de una sesión de tortura
a cargo de sicarios del narco, o la
fotografía infraganti de un actor
homosexual con su amante. Al final,
en el gran reality show del Apocalipsis,
hasta los cuatro jinetes acaban
transformados en comediantes.n
(p. 140). Es decir, se ha perdido
la capacidad de asombro y de
indignación.
Pero no todo es destrucción y
desolación en este panorama que
vemos desfilar ante nosotros. Daniel

concede que se salvarán o al menos
serán los últimos en desaparecer las
ediciones conmemorativas en papel
para lectores mayores de edad, y los
tabloides, y con sentido humorístico,
comenta que los periódicos no sólo
tienen un valor emotivo y nostálgico
para quienes nos acostumbramos a
leerlos con el desayuno y una buena
taza de café, sino que todos hemos
sacado provecho de ellos "para sacar
manchas, para encender asadores
y para envolver recipientes en las
mudanzas. También para cubrir
ventanas, fabricar sombreros y para
usarlo de alfombra en la jaulita del
hámster.n (p. 89) .
En cuanto al libro, reconoce
que pueden convivir los 'kindles'
y demás artefactos electrónicos
con los libros impresos en papel,
a los cuales reconoce utilidad y

funcionalidad en muchos aspectos, y
por supuesto utiliza por practicidad.
Pero proclama que su apego por el
libro como objeto de colección apego que califica de 'fetichista'no desaparecerá nunca. En síntesis,
me quedo con las frases finales
donde Daniel sella su pacto de amor
a los libros y la lectura, porque
comparto plenamente su sentir:
"Por más que las estridentes sirenas
de la modernidad canten loas a los
Kindle, habremos algunos aferrados
sectarios que llegaremos al final de
nuestros días con un libro de papel
bajo el brazo. Vaya, algo me hace
sospechar que ese objeto inseparable,
compañero fiel por el que la vida ha
valido la pena ser vivida, ha firmado
un pacto con la eternidad.n (p.170)

Patricia Basave Benítez

Colección de poesía internacional traducida al español, dirigida
por Minerva Margarita Villarreal

111

Poemas a Lesbia
Catulo

PoPsia erótica.
Canciones y sonetos

Morguey otros

john Donne

po~ .

expreswmstas
Gottfri&lt;dll&lt;ml

Ella
Eugt-MCuilln-ic.

Una noche

~-Tu-..

Cotucanlino Ca\,úi,

Poemas sueltos

GN&gt;Bop

Una antología ,J.,
una antología
personal

Poema sudo

Udolw

Orión

r.....;,..ou11u

Tulipanes

El rumor del aire

S)t.'ia Piad,

BcnwdNod

Aquí compartido

El misterio de la
belleza

11-.ncDuaol

NunoJil&lt;li&lt;•

Ala venta en

78

Capilla Alfonsina
Llbrería Universitaria
Casa Universita1ia del Libro

�A■TORH

MAllCOI DAMIILM•ILü (Ciudad de México, 1982).

.AL■lln'O c■IMAL (1970). Sus libros más recientes son

101• H■lln'O MINDIRlc■ACA (Monterrey, 1944) .

Editor de la gaceta Cariátide y columnista de Relatos e
historias en México, Punto en Línea y Rúbrica de la UNAM
y LaJornada Semanal. Es coautor del libro Facciones, ensayos
sobreAlfonso Reyes, editado por la Universidad Veracruzana.

El último explorador (2012) y El Viajero del Tiempo (2011).
Es conocido también como practicante y estudioso
de la escritura digital y mantiene el sitio web: www.
lashistorias.com.mx

.e••-- Narradora, dramaturga, ensayista.

••uo c•lil nux (Navolato, Sinaloa, 1975). Director

Maestro en letras españolas por la UANL Cultiva el
ensayo, la reseña y la biografía. Es autor de diez libros
y profesor en la Universidad de Monterrey, donde
imparte, entre otros, los cursos de literatura mexicana
y literatura universal del siglo XIX. Es miembro del
SNI de Conacyt, Nivel l.

Coordinadora de la Escuela de Teatro de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL y maestra en el Colegio
de Letras de la misma entidad. Ha merecido premios
nacionales en México y Argentina, y el Premio a las
Artes de la UANL

de la revista de literatura y crítica cultural Acequias de la
Universidad Iberoamericana Torreón. Ha publicado De
noche los amores son pardos, Al sur de tu silencio, De lagos, lagunas
y otras danzas, Desierto blues, Imaginario de voces, Mis ojos el
fuego y En el Norte ya no hay playas.

traductor, ha colaborado en Tierra Adentro, La Tempestad,
Casa del Tiempo, La Jornada Semanal, Luvina, La Palabra y el
Hombre. Autor de Puntos cardinales (2003).

PATRICIA IIAIAYI ■IN(TU. Licenciada en letras por

RAMIRO GAUA (Monterrey, 1930). Escritor y

INA■DO ANTONIO lltilll.A (León, 1965). Narrador y

el ITESM. Doctora en filología hispánica por la

periodista. Su obra literaria incluye cinco libros
de poemas: Primeros poemas (1949), Amor, ensueño
y lágrimas (1949), A Ia estrella vacía (1951), Solar
poniente (1953) y Otro mundo, otro amor (1960). Es además
autor de El quinto reino (1965), considerado por Juan
José Arreola como el primer libro de relatos de ciencia
ficción escrito en México.

ensayista. Por el relato breve "Nadie los vio salir" ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

COllAL

Universidad Complutense de Madrid. Ofrece cursos,
talleres y diplomados en desarrollo humano y
logoterapia. Es maestra, investigadora y facilitadora
de grupos de humanidades y desarrollo humano en
diversas instituciones.
K■RT LIITIR ■INII ■INOIOU (Monterrey, 1983).

Licenciado en letras hispánicas por la UANL Actualmente AMAMDA DI LA CARIA (Monclova, 1981). Es curadora,
es docente en la Universidad Regiomontana.
historiadora del arte y poeta. Trabaja como curadora
asociada en el MUAC. Es editora en el proyecto
CLA■DIA ■■aa•■TO (Saltillo, Coahuila, 1978).
independiente Tabasco 189 Ediciones. Su vida se divide
Licenciada en letras españolas por la Universidad y se junta en la frontera entre las artes visuales yla poesía.
Autónoma de Coahuila. Premio Nacional de Poesía Tijuana
2009. Ha publicado Polvo doméstico (2009). Actualmente CA11L01 LIWM ÚMII ■IIIINÁMDII (Monterrey, 1986).
trabaja enla Universidad Autónoma de Coahuila.
Colabora en el departamento editorial de la Capilla
Alfonsina Biblioteca Universitaria y en la editorial
independiente An.alfa.beta. Ha publicado ensayos y
Poeta, ensayista y promotora cultural. Maestra en
reseñas en las revistas Interfo!ia y An.a!fa.beta.
ciencias con especialidad en lengua y literatura por
la UANL Es Directora de Difusión Cultural de la
NATALIA L■NA (Monterrey, 1989). Egresada de la
Universidad Metropolitana de Monterrey. Obtuvo el
Facultad de Artes de Visuales de la UANL Premio
Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde 2012.
Nacional de Poesía Jóvenes Escritores Guillermo
Ha publicado Naturaleza muerta (2011) El filo de la playa
López Muñoz 2013. Redactora y correctora de la
(2007) El efecto (2006) y Poemas del árbol (2009).
revista online B!ancopop.

CA■RIILA CAMTIÍ WIITINDAllP (Monterrey, 1972).

Ml&amp;■IL COYARR■■IAI

(Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes
de la UANL Este año, 2012, apareció su más reciente
libro, El traidor II (UANIJAldus), serie de traducciones
de poetas franceses y alemanes.

IIADA■AIA.CO■I (Ciudad de México, 1947). Ensayista
y narradora, celebra este 2012 el aniversario XXV de su
novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier Villaurrutia
1987). Su libro de ensayos más reciente es Leer,
escribir (UANL, 2011).

ll.AIIÍL OLYIRA MIIARII. Ensayista, narrador y

ALIIANDRA RANGIL ■ INOIOIA (Monterrey).

Licenciada en filosofía por la Universidad de
Monterrey (UDEM) y maestra en metodología de las
ciencias por la UANL Ha sido miembro del Consejo
Consultivo y de la Junta de Gobierno de la UANL,
presidenta del Consejo para la Cultura de Nuevo León
y presidenta ejecutiva del Consejo de Desarrollo Social
de Nuevo León. Ha publicado De mujeres y otros cuentos
(1989), La marginación urbana en Monterrey (1990), Mujeres
y ciudades (1992), Desde Ia penumbra (1996).
MARIANA ROIITTI. Licenciada y profe sora en

letras (UBA). Actualmente es ayudante de r de la
Cátedra de Literatura Latinoamericana I a cargo de la
doctora Beatriz Colombi (UBA) y becaria doctoral de
CONICET.
DAYID TOIUlD. Curador y crítico de arte, consultor en

arte, investigador en artes plásticas, editor de libros de
artista, promotor cultural y periodista. Ha publicado
en Luna Cornea, Alquimia y Planeta. Vive y trabaja en la
ciudad de México.

�ti

\\?, '.· . :·~ ,·
.

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce Ju Instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podris dlafrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y eapacloa confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
- - - - - - - - LIBRERIA / A R T E - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Marte• a sábado: 10:00-20:00hra./ Domingoa: 10:00-14:00hra./ Lunes: cerrado
Entrad• libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por ia calle Vallarta

Mayores informes: 8329-4126 y en publicacioneJ@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

IJ

Ca11 del Libro UANL

.UANL
UNIVERSIDAD AirróNOMA
DB NUEVO LEÓN
~ d e Bi.tensi-ón y Cul!UJ11

lsJ

casaJibroUANL

PUBLICACIONES
U

A

N

L

'

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487318">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487320">
              <text>2012</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487321">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487322">
              <text>81</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487323">
              <text>Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487324">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487325">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487343">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487319">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012, Año 15, No 81, Octubre-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487326">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487327">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487328">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487329">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487330">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487331">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487332">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487333">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487334">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487335">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487336">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487337">
                <text>01/10/2012</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487338">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487339">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487340">
                <text>2014871</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487341">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487342">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487344">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487345">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487346">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27661">
        <name>Alejandra Rangel</name>
      </tag>
      <tag tagId="6178">
        <name>Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28195">
        <name>Carlos Lejaim Gómez</name>
      </tag>
      <tag tagId="28187">
        <name>Claudia Berrueto</name>
      </tag>
      <tag tagId="28193">
        <name>David Torrez</name>
      </tag>
      <tag tagId="25541">
        <name>Fray Servando</name>
      </tag>
      <tag tagId="28188">
        <name>Irracionalismo y literatura</name>
      </tag>
      <tag tagId="28194">
        <name>La fe perdida en las palabras</name>
      </tag>
      <tag tagId="28191">
        <name>Marcos Daniel Aguilar</name>
      </tag>
      <tag tagId="28192">
        <name>Natalia Luna</name>
      </tag>
      <tag tagId="28196">
        <name>Patricia Basave</name>
      </tag>
      <tag tagId="28190">
        <name>Poema triangular</name>
      </tag>
      <tag tagId="28189">
        <name>Ramiro Garza</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17511" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15542">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17511/ARMAS_Y_LETRAS._2012._Nueva_Epoca._No._79_0002014869.ocr.pdf</src>
        <authentication>d725a71cfba086f97ca962e5bb8cc4ce</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488066">
                    <text>...
Allo 11. MIIMIR079,A8RIL-JUMIO 20!2

arma
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UMIVERSIDAD AUTóMONA DII MUIYO Ll6M

���Claridades/ SILVIA EUCENIA CASTILLERO /

'á)oTOBOSO

.UANL

A l.1 letr,1· I ·l cntr"' ic;..a / BÁRBARAJACOBS /

UNIVERSIDAD AL'TÓNO~A DE NUEVO LEÓN

®

[ ctrac, ,tl margen: ( ltimo round : EDUARDO ANTONIO
PARRA/
Una publicación de la UniYcrsidad Autónoma ele \JueYo León.

l J. mattriJ. no exi&amp;te: Mito'&gt; y lrytnd,tc, /

Dr.Jesús Ancer Rodríguez
Rector

ALBERTO

CHIMAL/

C.mcwn de K.ispar H.m-,er / CEORC TRAKL tr ll \

,,

MICUEL COVARRUBIAS)

S0y robot

lng. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General

'á)o DE ARTES Y ESPEJISMOS

Dr. L'.baldo Ortiz \iéndcz
Secretario Académico

lnsL"mte Je luz/ ERICKVÁZQUEZ/
I

ISADORA MOMTELOMCO /

L1-; rnntrad1cc10.'lec, de 10 re.u d tt:jíclo c.unductor en la
ohm de Daníela f dburg / ~ SA MARTÍHEI HERRERA/

[ o.e, 'Jlitos que clan forma al tl'rror / KURT LESTER
JOSA/

En lqmquc. alguien pregunta qm._,n viene (H0mrna1c
Chile en su muchacha) '
1

Lle. Rogelio \'illarreal Eli=ondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. CelsoJosé Gar:a Acuña
Director de Publicaciones
\ltro. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net.mx
Director editorial

,l

Lic. Je5sica Nieto Puente
editora_armasyletras@yahoo.com
Editora responsable

'á)oAMATOMfA DE LA CRÍTICA

Con moti\ o del fa llecimiento del nan-ador mex11.ano Carlos Fu entes
'
pmentamo~ u11par de Llrt1culo~ donde se le rauerda como el escntor
cosmopolita, proltfico y 1.,umprometido que siempre fue vque ha dqado
w legado de escntura invaluable.
f"U-. T't(:&lt;.

pr.ra IID,l..,11

f

Lic. Nohemi Zavala
nohemizav@gmail.com
Corrección y redacción

'á)oMISCELÁMEA

\'eróruca Rodrlguez
,·eronica.rz@gmail.com
Diseño

r

ti ffittO

l ~• cJ.id de ore de l.t dn ,l"t 1c1on I 1 apoc..Jipc,u, en la

litcratur,1 mex1c m.1 tontcmporama: d Cristóbalnonato,ll
( tdl' I urnte&lt;.
DO
CAST MÓM /
'á)oAMDARA LA REDONDA

'á)oCABALLERÍA
\ '1'lll'' ~ L t,¡, ,A

,

casJ. pl r luhítnr

CORAL ACUIRRE /

A b ,mnb1'1 d u., 1 rt:H'- a literan. , EDUARDO ZAMBRAMO
I

lk 1 "ida '-'- la e&lt;, 'rttur,
• )e l.t wr.
(

'&lt;

-

\,l

1

C'n

ACUSTIM CA.RCfA•CIL /

ANDRÉS

Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Annas y Letras Revista de
literatura. art, y cultura de la Uniwnidad Autónoma de Nucw león otorgada por el Instituto
Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-061817570300-102, defecha 18 de junio de
2009. Número de certificado de licitud de título y contenido: 14,918, de fecha 23 de
agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto ~lex:icano de
la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva
de los autores.

LAREMAL/

dt 1 enc1:it11r 1 el C,1v,&lt;o

Resen·ados todos los derechos conforme a la ley. Prohibida la reproducción total y
parcial de estos textos sin previa autori::ación por escrito del editor.

RAÚL OLVERA
Impreso en México
Todos los derechos reservados
ocopyright 2012

MIJARES/

\iu..: ,tr.. \in ir y 1 ~1.: ncr. 1

Armas y Lciras R.-vista de l1tcrarura, arce y cultura de la Universidad Autónoma d, Nuevo
Ltón :-;• 79, abril-junio 2012. Fecha de publicación: 30 de abril de 20!2. Revista trimestral,
editada y publicada por la Universidad Autónoma de :--:uevo león, a través de la Dirección
de Publicaciones de la L'A~L Domicilio de la publicación Casa Universitaria del Libro.
Padre \lier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Teléfono:+ 52 8183294111. fac + 5} 8183294lll. lmpre~a por: Serna Impresos, S.A. de C.V.,
Vallarta 34SSur, Centro, C.P 64000, :-,lonterrey, Nuevo León, :--1éxico. Fecha de tmtúnación
de impresión 15 de sabril de 2012. Tiraje: 1.500 ejemplares. Distribuido por Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones.Casa Universitaria del
Libro, Padre \lier 909 pte. esquina con \'allarta, Monterrey, :-fuevo León. ~léxico, C.P. 64000.

MOLOL\MO/

�POESIA

Claridades
;.,. SILYIAEUCEMIACASTILLERO

Claridades
de frente como playas encontradas
se interrogan
ansiosas, arremeten contra sí.
En su rango de luz ansiosa
se bifurcan -son camino
que nunca se encuentra.
Rival de sí misma
la luz gorjea ávida hasta el borde
dela tarde
restañando las siluetas
seccionadas por ese bisturí
de luz naciente sobre arena dispersa.
Roce perpetuo y alado
el rastro de luz:
parece una vela violenta
encajada, tirante,
acrisolada en su propia violencia,
en su anhelo de
ser oscuridad es
sólo un pestañeo:
indecisa continúa destruyéndose.

�•
•

n su momento, Plutarco se refirió a lo que
afirma Timeo en el diálogo platónico, en
relación a que el destino abarca todo de
manera circular; y así, en el tiempo mítico es circular
toda lo que tiene un comienzo y un fin que coíncide
con el mismo comienzo, para volver a íniciar el ciclo.
Plutarco dice:

E

Todo lo que está agrupado necesariamente desde
. arriba tanto bajo el cielo como sobre la tierra, será
restablecido nuevamente en el mismo estado, y
nuevamente todo se repetirá desde el principio, de
igual manera y segün las mismas circunstancias ...
cuando vuelva nuevamente la misma causa,
nosotrO'S mismos, habiendo vuelto a existir
haremos las mismas cosas de igual manera, y asi
también todÓs los hombres (1996: 3).
Así, el movimiento cíclico es el inicio de algo que va
a seguir un curso hasta su término para comenzar el
nuevo proceso, cuyo sustento básico es la repetición
de lo idéntico a sí.
Nietzsche, en su idea del Eterno Retomo, enuncia:
"Sólo el que se sienta capaz de repetirse eternamente
perdurará" (1965: 32). Un ejemplo de esto se encuentra
en el mito del Ave Fénix, del cual se dice que viene
a Egipto sólo cada quinientos años, cuando muere
su padre; al envejecer construye un nido de canela e
íncienso, lo llena de perfume y muere en él, y de sus
huesos y despojos nace un gusanito que se transforma
en un ave joven. Es un ser compuesto de fuego, de la
naturaleza misma del ·sol, ínmortal, capaz de renacer
de sus cenizas en forma de un pequeño gusano cuyo
ciclo requiere 540 años, que en la tradición caldea
era el tiempo entre el nacimiento de una gran figura
espiritual y la siguiente (Grossato, 2000: 108-109).
Por su parte, Friedrich Engels concibe el mita del
eterno retomo de la siguiente manera:
No hay nada eterno fuera de la materia en eterno
moyimiento y de las leyes con arreglo a los cuales
se-mueve y cambia. Pero, por muchas veces y por
muy implacablemente que este ciclo se opere
también en el tiempo y en el espacio [...] la materia
permanecerá eternamente la mis¡na a través de
todas sus mutaciones, ninguno de su.s atributos

puede llegar a perderse por entero y por tanto,
por la misma férrea necesidad con que un dia
desaparecerá de la faz de la tierra la floración más
alta, el espiritu pensante, volverá a brotar en otro
lugar y en otro tiempo (Engels, 1961: 20).
La realidad sucede en el devenir, lo que por definición

es un fluír de los elementos, resultante de la lucha de
fuerzas: unas hacia atrás y otras hacia delante; unas
tienden a conservar las formas y otras a modificarlas;
unas hacia la construcción y otras a la destrucción.
El proceso del devenir, el llegar a ser de \as cosas
dentro de la realidad del cosmos, es movimiento que
se traduce en cambio y transformaciones, dando no
una idea de estabilidad síno de caos, en lo que algo se
_conforma y luego se destruye. Vistas las cosas desde
la dimensión cósmica, lo que hay es lo profundo, lo
inaccesible, lo inorgánico, que ocasionalmente se
hace presente en la superficie de la realidad o en la
existencia humana.Tal es el caso de lo vivo y lo mental
consciente, que existe sólo en pequeños lapsos, de
poc~ duración y escasa distribución en el universo.
Sólo una muy pequeña parte emerge a la superficie
con una forma distinguible por la mente humana.
Originalmente la realidad es ambigua, es y noes, tiene valor en diversas direcciones y se rige por
la contradicción, en la que los opuestos se anulan
mutuamente, lo que conduce a que un extremo de
la misma sea negado, oculto, enviado al fondo de la
realidad; y así, ahora la realidad es o no-es, muestra
un lado aparente y uno oculto que queda en espera
para manifestarse. En otra dimensión, la realidad
se presenta entre dos polos extremos y contrarios
que son parte de un continuum, en el que uno es
interdependiente del otro. Ambos contrarios son
opuestos: uno niega al otro, el más se corresponde
con el menos del otro y viceversa. El movimiento
de éstos es parte del devenir, de tal manera que
la posición de uno induce la del otro y su mutua
influencia mantiene el movimiento del fenómeno. Si
el movimiento tiende al extremo, lleva y arrastra al
otro tras de si, quitando fuerza y valor al contrario.
En su posición absoluta se halla en un extremo, en '
tanto el otro se halla en el opuesto. Si ambos van
al extremo, se exige una gran fuerza por ambos
contrarios para sostener la posición.

fin. La repetición es el proceso fundamental de lo
ínconsciente, lo que es príncipio de la configuración
de formas y el sustento del aprendizaje subyacente
al proceso evolutivo. En relación a lo cual, Nietzsche
dice "todo devenir se mueve en la repetición de un
determinado número de estados P!!rfectamente
iguales" (196514).
En consecuencia, surge la síntesis que es la nueva
En la dimensión neural, la repetición conduce a
formulación de la.realidad: Todo ptoceso llevado a su
la ausencia de respuesta, en tanto las caracterlsticas ·
extremo genera su contrario, es la máxima expresión
del estimulo sean iguales, que es lo que suc~de en la
del pensamiento dialéctico griego. Ta realidad -habftuación, en la que tiende a desaparecer el interés
contiene una doble vertiente, en la que se opta por
por el.objeto, que se reaviva cuando éste se manifiesta
' un lado de la misma, la que .¡ su vez niega otra que
ca)llbiado. Aquello a la que el individuo se ha _
queda subyacente, esperando la oportunidad para
habituado forma parte de lo in.consciente, que igual
manifestarse. Como ejemplo, la existencia de la luz
persiste como estructura y se halla presto a expresarse
niega la oscuridad, a su vez ésta niega la primera
en la condición propicia, subyace a l,a realidad y de~de
cuando se expresa en su tumo. En el pensamient?
el fondo ejerce su influencia a p~sar de la pretensión
racional la necesidad de consistencia conduce a
consciente del sujeto. Esto es, lo que se repite deja
aceptar algo por real como lo que es, lo que niega lo
de ser consciente y se va al fondo a tomar parte de la
que no-es, mientras que en la mentalidad arcaica o
estructura de conducta, deja de ser sólo una respuesta
el pensamiento ínconsciente algo puede ser y no-ser
para íncorporarse a la corporalidad.
al mismo tiempo; en la apreciación estétlca lo bello
niega lo feo de la obra, y así, en los diversos ámbitos
ELDESTIMO
de la reali~d. Hegel afirmaba que la relación entre el
'
ser y la nada reside en el "movimiento del ínmediato
Es fatal lo que está marcado por el destino. 1 Aquejlo
desaparecer de uno en otro: el devenir" (1968: 78).
que ordinariamente es apreciado como una maldición
Todo lleva en su seno d germen de la propia destrucción
que se impone al individuo, se atribuye, al igual que la
es, a su v.ez, la máxima expresión del curso del
bendición, a potencias extraordinarias que obran de
devenir. La realidad contiene las propias fuerzas de
manera caprichosa sobre el hombre y le muestran el
su destrucción y éstas se abren paso en el curso de la
htdo oculto de las cosas.
existencia hasta revelar lo que dicha realidad ocultaba.
Se dice que "todo está escrito en el libro de la vida",
Estas fuerzas operan contra la resistencia al cambio
como un acto de precognición. Igual, "las cosas pasan
o transformación que se expresa en la inercia de la
porque tienen que pasar", significa q1;1e el devenir en
realidad. Así, la realidad consciente oculta las fuerzas
lo pi:ofundo es ínaccesible a las capacidades humanas,
del cambio, transformación o destrucción. De igual
que ya está dado todo como procedente de un
manera, aquellos rasgos que llevan a los humanos a
mandato o norma fuera de la voluntad humana. Por
unirse serán fuente de separación, pues al realizarse
lo que se trata de anular ésta y entregar la voluntad a
la unión se niega una realidad que queda oculta para
Dios o a una potencia extraña: Después de esto, darle
aparecer posteriormente y a su vez negar lo aparente.
libre albedrío al humano es un buen chiste sobre la
Como expresión de la fuerza vital que lanza al
· idea que se tiene de la libertad_
individuo a apropiarse de la realidad, el instinto
Sin embargo, el destíno no es necesariamente
quiere la eternidad absoluta: todo, siempre y sin
trágico, pues vivir individualmente el destino
condiciónes. El procedimiento al alcance del ínstinto
es asumir el estilo de la propia vida como algo
es la repetición, que implica una estructura subyacente
puesta en operación y que genera una pauta idéntica
.¡ El tcrmino se deriva de jah1m , hado, destino, lo que han dispuesto
de conducta; en lo que, encendido el mecanismo,
los dioses, lo habhdo. Es urui derivación de fa,i - hablar, farus hablado.
se pone en juego todo el proceso d~ principio a
LA REALIDAD CONTIENE LAS PROPIAS
FUERZAS DE SU DESTRUCCIÓN V ÉSTAS
SE ABREN PASO EN EL CURSO DE LA
EXISTENCIA HASTA REVELAR LO QUE
DICH4 REALIDAD OCULTABA.

7

�,

distinto, que coloca a cada quien en una coordenad:i
La comprensión del destino humano es posible en
espacio-temporal específica, y genera el principio de
tanto se concib~ a éste yendo por la realidad como
individuación que es el fundamento de lo irrepetible
un impulso profundo, al cual no se tiene acceso, y sin
de la existencia humana. Así, se habla del destino . embargo, es un impulso que guía la vida a pesar de la
de la humanidad o de un pueblo, lo que sucede en
razón individual.
la dimensión histórica
"El destino versa
y es común a grandes
sobre las vicisitudes
EL FUERTE NO LUCHA CONTRA SÍ MISMO,
poblaciones. En cambio,
que sigue el curso de '
USA LA FUERZA PARA CONSTRUIR UN
el destino individual se da
una vida, las que se
ESTILO DE EXISTENCIA HACIENDO FRENTE
como un hecho que es un
dan inexorablemente,
A LA ADVERSIDAD, EL INFORTUNIO,
experimento del devenir
independiente de la
LA DESCRAC-IA,- Y VEMCIENDO LA
para generar 19 singular, en
voluntad o pretensión
RESISTENCIA QUE LA REALIDAD OFRECE.
lo que se expresa la esencia
consciente del
de la tendencia evolutiva a
individuo. Es algo
formular entidades autónomas con su propia pauta
que se halla trazado en lo profundo del ent·e y que
de existencia. ~o que significa que la existencia
no es accesible a la conciencia salvo en algunas
individual es específica de cada uno, como decía Jaime
,;ircunstancias en las que el individuo sabe que
Torres Bodet: "la única ley positiva de la existencia es
lucha contra su destino. Sigue un curso inexorable,
la de no atar el destino del mundo a la dimensión de lo
determinado por una trama de hechos en la vida
individual" (1996: 47).
que orientan a la personalidad en una dirección
Quien realiza el destino es quien tiene fortaleza,
particular. Asi, exponerse al destino es disponerse a
pues los débiles no se atreven a realizarlo. El fuerte no
que éste guíe el curso de la vida, lo cual se relaciona
lucha contra sí mismo, usa la fuerza para construir un
con pagar en la existencia la cuota por el hecho de
estilo de existencia haciendo frente a la adversid¡td, el
vivir.
infortunio, la desgracia, y venciendo la resistencia que
Los motivos de la conducta son inconscientes,
la realidad ofrece. Por ejemplo, Beethoven realiza su
provienen de lo profundo y se hallan contenidos en.la
destino en tanto estaba hecho para ser lo que fue: el
estructura biológica del humano; sin embargo, como
mejor de la música, llevando la sordera como enemigo.
horno sapiens, el hombre piensa que la realidad que
Aun así sigue, su destino era ser músico y desde
genera es resultado de los propósitos conscientes,
el interior sentía la llamada presente en la Quinta
por lo que no considera al impulso que lo mueve
SinfÓnia.
de manera inconsciente y que se expresa en la vida
Vivir lo trágico del destino es caminar hacia la
a pesar de sus esfuerzos por realizarse de manera
destrucción de una realidad que, en función de lo
racional, pensada, planeada. En tanto la inteligencia,
inválido de ésta, conduce a la configuración de una
la conciencia y el pensamiento son lo último
diferente. Si e1 destino se cumple como lo ineludible,
adquirido de la especie eJ;l el proceso evolutivo, se
inmutable, predicho, ptefigurado, entonces se
construye una realidad consciente que responde a
convierte en condena, en la que el individuo se anula
las pretensiones del hombre, y en el fondo se hallan
a si mismo; mientras que en la primera, la lucha
las fuerzas que empujan contra esto y'conducen por ,
lo conduce a superarse y generar otra realidad. La
otros derroteros.
comprensión de esto se logra cuando el individuo
Hay una fuerza que ejerce presión en los muros
llega a concebirse como una totalidad que incluye
de contención; y a mayor esfuerzo invertido ·mayor
los diversos ámbitos de la réalidad. No basta la
es la fuerza contenida, la que se incrementará y se
razón para comprender esto; se necesita intuir la
expresará oponiéndose al curso de la realidad y
realidad en función de la propia voluntad que ha
al final la derrumbará de manera funesta a pesar
pretendido apropiarse de ésta, y en este apropiarse
de las pretensiones humanas. Lo anterior expli,ca
está la perdición, el extravío y quizá la .anulacióI:.
la dialéctica de la formación del carácter.. Son

8

1

j

'

rasgos que coherentemente se relaciorian entre
sí y conforman una totalidad de estilo, que como
modo de vida se conforma en las primeras etapas
del desarrollo de la personalidad y responde a los
conflictos planteados en la circunstancia propia de
un momento de la existencia. Durante el curso de la
vida, el conflicto recibe una respuesta de acuerdo con
una condición particular, y lo que en otra etapa fue
necesario y eficaz se toma innecesario, no responde
a lo requerido y se convierte en fuente de malestar.
Lo qt¡e impulsó al avance y se usó como herramienta
eficaz ante la vida es ahora origen de trastorno, por lo
que tiene que morir o cambiarse por otro estilo. Asi,
el carácter lleva en el interior las fuerzas de la propia
destrucción.
LÁ TRA.Cl:DIA

¡

El hombre trasciende la existencia individual natural
a través de la espiritualidad, de la" creación cultural.
úe un ser que es, llega a ser un existente. Ahora es
· otro, es un existente en la medida que ha adquirido
la naturaleza cultural, es el ser que se hace en la
existencia misma, en el devenir, en el que se-es-siendo.
De esta manera, la expresión de la naturaleza cultural
es fuente de fortaleza de la voluntad humana, y este
poder incorporado mantiene la continuidad del
.
'
individuo.-El¡iesgo es convertirse en otro, extraño a si
mismo, pero esto se resuelve enla existencia histórica,
que expresa la cont_inuidad de lo existente. Así, por la
existencia histórica, al estar resuelto el individuo se
actualiza y a su vez reitera lo que ha sido.
La existencia implica, pues, la muerte del ser, su
negación; en consecuencia, el temor a la muerte es el
temor a ser otro, a dejar de ser sí mismo. lgual, el temor
a la muerte es expresión de la resistencia a existir; y as!,
el ser vive para la muerte por medio dela existencia.
La historia es la manera de enfrentar la muerte, para
arribar a lo trascendente en la temporalidad, no en la
eternidad. Mientras, la alteridad de la muerte niega al
ser que aspira a existir.
Al aplicar la fuerza, el individuo logra el placer del
dominio y busca obstáculos a vencer, algo que se le
resista, incrementando así el propio poder. Esto es
lo que constituye la fase de ascenso de la voluntad de
poder, en la que la realidad es el objeto en el cual se

9

proyecta la fuerza. La voluntad de poder se expresa
ante todo en la transformación de la realidad, que
para el humano es una realidad cultural, por lo que la
cultura en avance es expresión de la fase ascendente de
la voluntad. Los mitos de creación en las cosmogonías
son proyecciones de esta condición humana, donde
sucede la autogénesis del hombre, y en la que éste es
tal en la medida que hace cultura.
En el devenir, la voluntad de poder va en búsqueda
de la propia destrucción. La realidad misma la anula, y
el-punto medular de este pr_oceso es el momento en el
cual se apega al objeto, se aferra y busca conservarla,
mantenerla o perpetuarla. Ahí es donde comienza
la fase decadente ge la voluntad de poder. Se usa la .
fuerza para construir resistencias, para impedir que
la realidad fluya en el proceso inexorable de creación
y destrucción, en el eterno volver de la realidad a
sus principios., Esta es la vía trágica _de la voluntad
de poder, el camino por el cual se anula a si misma ·
en el proceso de realización, como parte del devenir
inexorable.
En la representación dramática de la tragedia se
busca conmover al espectador, esto es, remover en éste
los sentimientos, fantasías o pensamientos que ahora
tienen acceso a la conciencia de éste, son reconocidos
como tales y son liberados de la carga afectiva que
los acompañaba .(compasión, temor, deseo). Lo que
conduce a un ordenamiento de la vida psíquica,
en el cual el entendimiento ocupa una posición
jerárquicamente superior sobte las pasiones.
La tragedia como representación muestra un
suceso extras,rdinario, cuyo desenlace es funesto y
origina pesar, infunde terror o lástima; es la imitación
no de personajes sind' de acciones y la vida de éstos.
La situación_trágica se basa en la existencia de un
contraste que no permite salida; si ésta aparece
al menos como posible, lo trágico se esfuma. Esta
situación es expresión de fuerzas opuestas, en las
que ~l individuo no logra dar salida a un conflícto
y observa inmóvil cómo la vida sigue, sin poder
sustraerse ¡¡ la fuerza que lo impulsa. El héroe se
cuestiona y se atormenta, desesperado trata de dar
respuesta a su condición pero,sólo logra experimentar
dolorosamente el peso de la responsabilidad. Asi,
la tragedia es la forma más precisa de mostrar a
las fuerzas en pugn~ las cuales sólo arrastran a la

�lucha contra el destino. En la mitología griega, Sísifo
insiste en construir una reilidad de acuerdo con su
propia pretensión, fuerza las cosas de la vida y busca
mantenerlas bajo su dominio. En este aspecto, es el
· hombre que hace mucho esfuerzo para hacer la vida,
no logra lo que pretende, y su esfuerzo no se traduce
en un resultado apetecido. Es la repetición de álgo,
que en un ciclo sin fin mantiene la voluntad de poder
en acción, como si sintie_ra que fuera su destino y
éste se convierte en su condena: llevar cuesta arriba
un enorme bloque de piedra, hasta la cima de una
montaña y soltarlo
cuesta abajo en la otra
ladera. No consigue
hacerlo: cada vez que
está a punto de llegar
a la cima, el peso de
la piedra lo obliga a
retroceder, y la piedra
vuelve una vez más al
punto de partida.
En la tragedia de
Edipo se trata de un
destino trazado con
anterioridad, que está
conformado por las
fuerzas· que operan ·
en lo profundo ( el
oráculo), las que a
su vez son expresión
del destino del otro
(el padre), del cual
es origen. Esto es,
el destino del padre a su vez es trágico: ser muerto
por el hijo. Lo que se haya formulado previamente,
• de manera inexorable se realizará aún contra la
pretensión del individuo, como algo que se le impone.
Hay un saber previo contenido en el mensaje del
oráculo; es un saber que amenaza el poder de Layo y
llega por boca de Tiresias que es el adivino ciei;10, que
sólo puede ver hacia dentro dé si.
LA TRACEDIA EM LA LITERATURA
Aun pastor del monte Citerón le entregan un niño
La tragedia griega versa sobre las vicisitudes que sigue · para que lo aniquilase, pues se decía que dicho niño
habrta que dar muerte a su padre. Al final, lo entregan
el curso de una vida. Es algo trazado en lo profundo
a un anciano quien lo salva. Polibio de Corinto y
de la existencia, que no es accesible 'a la conciencia
Mérope lo crian y lo ven crecer. Edipo se entera que
salvo en algunas circunstancias en las que el individuo

destrucción a quien le toca vivirlas. Por ejemplo, en la
relación hombre-destino, el héroe trata de sobrellevar
los presagios que se le hacen, pero es inevitable, es
una lucha desmedida contra un elemento que es más
fuerte que él. En consecuencia, el destino se presenta
como iq:evocablé.
La tragedia de la existencia humana es mostrada
por el devenir mismo. Se relaciona con la dinámica
dentro-fuera; y en el cambio que hace el individuo
al incorporarse a una realidad se muestra el lado
trágico de la realidad. El otro es la figura que.devela
la tragedia de la
existencia y es tomado
como un instrumento
por el individuo
para que sirva de
punto . de apoyo
en el movimiento
(dentro-fuera, fuera dentro). En variadas
circunstancias, como
la medicina, la reijgión
o la educación, el otro
es el instrumento del
cambio (enfermedad/
salud, pecado/
virtud, ignorancia/
conocimiento) y como
tal opera en escena.
Persistir en ésta
conduce a Qtro camino:
apegarse al objetoinstrumento que sirvió
de apoyo, lo cual resulta absurdo, pues es incongruente
con la pretensión de ser si mismo. Al final, lo que fue
negado se impone en la vida, destruye un modo de
existencia y abre paso a ser lo que se es; con lo que las
pretensiones conscientes del individuo se erigen como
mentira para ocultar.la realidad interna.

10

l.

es hijo adoptivo y va a consultar al oráculo de.Delfos,
preocupado por saber quiénes son sus padres. No
recibe respuesta, pero si una profecía: "que subiría yo
al lecho de mi propia madre, y de ese trato engendraría
yo una prole abominable para todos los hombres, y
que yo habría de ser el asesino de mi propio padre".
Decide huir del lugar ante el destino que le espera. De
manera azarosa, en la convergencia de tres caminos
en un altercado mata a su padre ignorando que es tal.
Luego, resuelve el enigma de la esfinge "dejando en el
silencio lo que el misterio había envuelto en sombras":
la muerte de Layo. Esto es, el júbilo por la resolución
del enigma oculta el acontecimiento fundamental de la
historia: el asesinato del padre.
El saber de la razón deja oculto lo dado por el
destino, y en consecuencia, el individuo queda
expuesto y a merced de las fuerzas de las que trató de
huir y sucumbe ante la realidad que desde lo profundo
emerge a pesar de su pretensión consciente. Al final,
la tragedia se resuelve cerrando los ojos al afuera para
permitjr ver hacia dentro de si, como lo proclama
posteriormente Sócrates.
En Romeo yJulieta de William Shakespeare, el conde
Paris se reúne con el señor Capuleto para conversar
sobre el matrimonio de su hija; pero Capuleto le pide
que espere durante un lapso de dos años, tiempo
tras el cual Julieta tumpliria quince años de edad.
Romeo de la familia de los Montesco, acepta acudir
sin invitación a la ceremonia, esperando encontrarse
con Rosalina. No obstante, cuando llega al hogar de
los Capuleto, se encuentra con Julieta y se enamora
perdidamente de ella; por su parte, Julieta admite su
amor por él a pesar de la hostilidad entre las familias.
Con la asistencia de Fray Lorenzo, quien espera
reconciliar a los grupos rivales de Verona a través de
la unión de sus hijos, al dia siguiente del juramento de
amor, los enamorados se casan en secreto.
Ofendido por.la intromisión de Romeo en el baile
familiar, Teobaldo, primo de Julieta, reta al joven a
un duelo. Sin embargo, Romeo evade el combate.
Mercucio, amigo de Romeo, impaciente tanto por la
insolencia de Teobaldo como por la "cobarde sumisión
de Romeo", acepta el duelo y resulta mortalmente
herido. Dolido ante la muerte de su amigo, Romeo
retoma el enfrentamiento y logra asesinar a Teobaldo.
Julieta lucha ahora en su interior por aceptar ~l amor

11

de Romeo que resulta ser el asesino de su primo. A
consecuencia de lo anterior, el príncipe exilia al joven
de la ciudad, y el señor Capuleto decide ofrecer a su
hija en matrimonio al conde París. Finalmente, la
joven acepta bajo la condición de postergar el día de la
boda, aun cuando la madre se niega terminantemente.
Julieta visita a Fray Lorenzo para pedirle apoyo, y"
éste conviene en ofrecerle una droga que la inducirla a
una intensa inconsciencia de manera transitoria. Una
vez que la joven acepta llevar a q¡bo la farsa, el fraile
le promete enviar un mensaje a Romeo, informándole
sobre su plan secreto, por lo que podría volver cuando
ella despierte del sueño. La noche anterior a la boda,
Julieta ingiere la droga y sus familiares, al creerla
muerta, depositan su cuerpo en la cripta familiar.
A pesar de su promesa, el mensaje de Fray Lorenzo
nunca llega a Romeo; en cambio, éste se encuentra con
Baltasar, uno de sus sirvientes, quien le informa de la
repentina muerte de Julieta. Triste ante semejante
noticia, Romeo decide comprarle al boticario un eficaz
veneno, antes de acudir a la cripta donde se encuentra
Julieta. Convencido que su amada está muerta, Romeo
procede a beber el veneno. Y luego, al despertar del
sueño,Juheta se encuentra con el cadáver de Romeo,
e incapaz de hallar una solución a tal circunstancia
'
determina atravesarse el pecho con la daga de su esposo.
En esta tragedia se trata de luchar contra un
destino (la separación, la distancia, el odio entre los
dos grupos); al final se impone lo que está subyacente
y se trató de negar. Todo por obra del azar, lo incierto,
lo oculto, lo que teje las redes de la existencia humana,
se impone y opera como destino, independientemente
de la pretensión consciente.
LO HUM.AMO DE LO TRÁCICO

El devenir contiene fuerzas que se oponen al curso de
las cosas. Dichas fuerzas constituyen la inercia de la
realidad, que es el sustento de las formas y el cemento
que da solidez a lo que se resiste al cambio. De esta
manera, la realidad que aparece es resultado de un
proceso que se opone a la modificación y tiende a lo
fijo.y eterno, lo cual marca una tendencia orientada
a conservar lo existente, que sea eternamente y no
perezca, para impedir la muerte y construir una
realidad más allá de la física, sin existencia real.

�I

por realizar un tipo de vida, se impone lo que fue
rechazado y enviado al olvido.
"La tragedia exhibe al hombre en su grandeza más
allá del bien y del mal", decía Jaspers (1960: 55). Esta
realidad humana ordinariamente se halla revestida de
disfraces intelectivos, morales, religiosos, entre otros.
Sobre esto Nietzsche dice que "todo lo que es profundo
ama el disfraz" (1965: 40), pues requiere de una máscara
para expresarse, en tanto la realidad es sólo un síntoma
del devenir. En la tragedia de Edipo, éste no tiene culpa
ni es responsable del acto; éste es sólo expresión de las
fuerzas del devenir, que no se hallaban_ aparentes en la
vida ordimrria, desde lo profundo ejercieron influencia
en la realidad y se impusieron en el curso del acontecer.
Jaspers dice que el hombre ha de experimentar que
su vida se mantiene subordinada a algo más allá de su
razón. Esa otra cosa, a la que se halla subordinado, es el
destino. Y así, "su no-saber constituye la revelación de su
saber trágico por lo que no ha logrado penetrar, o sea: el
acontecer trágico sigue a una dirección inflexible a todo"
(1960: 107). Mientras, interpretación filosófica de la
tragedia se encuentra en el ser, pues "lo que es, lo es en la
negatividad (en la dialéctica de todo ente), por medio de
la cual éste se mueve y deviene trágico ... la tragedia del
mundo es entonces la universal negatividad que se da
en la apariencia del fenómeno" (Jaspers, 1960: 109-110).
Afirmaba Miguel de Unamuno:

En la vida, lo trágíco y oculto es la muerte,
concebida como fuerzas que se oponen a la vida y
permanecen silenciosa&amp; durante la existencia y· se
expresan subrepticiamente en las enfermedades, el
accidente, etc. Lo que significa que la muerte, como
parte de la vida, se halla exiliada y aparece al final en
forma de "los que ya murieron y esperan en la otra
vida". Están vestidos de blanco, viejos y antiguos;
representan las partes infantiles enviadas muy al fondo
de lo inconsciente y, a su'vez, las partes del individuo
que se hallan fuera de la escena de la vida para que no
hagan ruido, sólo así es posible la vida.
Lo trágico revela la condición humana, en la que
usando la "conciencia", el individuo queda atrapado
en su formulación, y la realidad profunda sobre la que
no tiene acceso se le impone.. Dice querer una cosa
y termina con otra en las manos; realiza múltiples
esfuerzos por logrado que pretende, y éstos no se
traducen en hechos eficaces en la realidad. A pesar
de sus esfuerzos, se le impone una realidad que es
el verdadero origen de lo que sucede; a pesar de su
pretensión se revela el hombre expuesto a un destino
trágico, que camina en búsqueda de algo que dice
pretender, lo que lo condµce a oponerse a su destino
y en la medida que hace esto emergen las fuerzas de lo
profundo que se impondrán y mru:carán con su sello la
existencia.
Lo trágico se halla en los que reniegan de la religión
teológica con odios racionalistas; los que sin asomarse
a una concepción religiosa vital de la existencia
trágicamente piden al sacerdote a la hora ae la muerte.
Igual que quien ve la realidad como obra del intelecto
y, negando la interioridad sentimental, termina
desmoronándose ante la pérdida del amor o el poder.
Es el que más' anhela, más quiere y busca afanosamente,
sintiendo que la vida misma va en prenda; tal es así,
que termina viviendo a expensas y a merced del objeto
amado. Un ejemplo tragicó¡nico de la existencia es
sentirse muy feliz cuando se es ignorante y pobre.
A pesar de las pretensiones conscientes, la
conducta de los individuos humanos se realiza fuera
de los propósitos morales y las fantasías acerca de la
realidad. Pues la conducta proviene de lo profundo,
lo que estaba oculto y al final aparece y hace valer su
efecto: la misma apariencia consciente lo ocultaba y
lo mantenía en el fondo. Negando las pretensiones

lo que llamo el sentimiento trágico de la vida en los
hombres y en los pueblos es, por lo menos, nuestro
sentimiento trágico de la vida, el de los españoles y
el pueblo español... Yeste sentimiento trágico de la
vida es el sentimiento mismo católico de ella, pues
el catolicismo, mucho mástl popular, es trágico. 8
pueblo aborrece)ª comedia (1987: 271).

En relación a lo cual, se refiere a la manera como
Pilatos ofrece comedia al pueblo para que decida
a quién quiere, pero el pueblo le pide tragedia:
iCrucilicale!, refiriéndose a Jesús. En particular, se
refiere al' Quijote como una figura cómicamente
trágica, "el alma inmortal de este mi pueblo".
Dice que el punto de partida afectivo y personal de
toda filosofia y toda religión es el sentimiento trágico
de la vida, pues el anhelo de inmortalidad, que es el
'Eunclar¡iento de dicho sentimiento, se sustenta en un

12

l.

i

•
1

1

criterio irracional del cual derivan las construcciones
idealizadoras. La lucha entre la razón y el deseo de
, inmortalidad conduce a la desesperación religiosa que
no es otra cosa que el sentimiento trágico de lá vida.
"La solución católica de nuestro problema, de nuestro
úrJico problema vital, del problema de la inmortalidad
y salvación eterna del alma individual, satisface a
la voluntad, y, por tanto, a la vida; pero al querer
racionalizarla con la teología dogmática, no satisface a
la razón" (Unamuno, 1987: 77). Lo que descrioe como
el fondo del abismo, que sustenta en la idea de que "la
trágica historia del pensamiento humano no es sino la
de una lucha entre la razón y la vida, aquella empeñada
en racionalizar a ésta haciéndola que se resigne a lo
inevitable, a la normalidad" '(lll).
El sentimiento trágico de la vida en los p11,eblos no
brota de las ideas sino de la interioridad individual ,
pues "todo lo vital es irracional, y todo lo racional es
antivital, porque la razón es esencialmente escéptica"
(De Urtamuno, 1987: 89). Refiere lo que decía Horacio
Walpole, que "la vida es una tragedia para los que
sienten y una comedia para los que piensan". A lo que
agrega: "y es que unos, los que ponen el pensamiento
sobre el sentimiento, yo diría la razón sobre la fe,
mueren cómicamente, y mucren trágicamente los que
ponen la fe sobre la razón" (288).
En el hombre contemporáneo, la psicoterapia
de.vela el lado trágico de la existencia humana, en la
que el individuo se ha perdido en el modo de vivir. Lo
que abre paso a las fuerzas de la propia destrucción
que se encontraban en lo profundo del existir,
ante las que el individuo sucumbe; para con una
reconstrucción de la mente y la personalidad volver a
vivir con otro modo de existencia.
La trageclia de la vida: el emerger en lo aparente
destruye la realidad, y hay que dejar que fluya, lo que
sucede inconsciente.mente. Dichas fuerzas no lograron
ser precisadas y permanecen ocultas, subyacentes a
los hechos ordinarios de la realidad; emergen desde
lo profundo y sólo se determinan a posteriori. En la
vida del hombre contemporáneo la fatalidad se halla
más allá de las pasiones humanas o los caprichos de
los dioses, pues rige la idea de que cada quien es dueño
de su destino y tiene potestad de hacer su vida de
acuerdo con la propia pretensión.
La idea es que a cada quien corresponde un destino

13

que es distinto, en tanto es resultado del entramado
d_e circunstancias de diversa naturaleza que rodean
la configuración individual, pues cada quien tiene la
propia fórmula de individuación. Se trata entonces de
intentar evitar el destino obrando en contra; y as! se
pretende impedir el desenlace. Con lo cual la tensión
va a incrementarse gradualmente y será necesaria cada
vez más fuerza para mantener las cosas en su lugar. Es
entonces un problema de fuerza, y al final predominará
la original del individuo, que es consecuencia·de
un proceso antiguo, pues la fuerza que se usó para •
impedir lo destinado era reactiva, no original.
Lo trágico de la existencia enuncia que todo marcha
hacia su destrucción bajo la apariencia de lo excelso, y
que la pretensión de inmortalidad y eternidad ocultan,
pues lo único eterno es el devenir. Nadie puede huir a
su destino y la tragedia es la escaramuza que hace el
hombre para intentarlo.
La alternativa es: ser débil, una personalidad pobre,
contenida, que lucha contra si misma; o dejar de ser
el que se ha sido para ser quien se es, con lo que se
halla oc;ulto y subyacente en la realidad. Lo que exige
una disposición del individuo para destruir-construir
el propio modo de vida y llegar a disponer de una
existencia auténtica.
Hay que agregar que el que devela la tragedia de
la existencia sale de la escena; de otra manera, ocupa
el lugar que ocupaba al que denunció, y su presencia
mueve a risa. Es el caso de los procesos históricos que
se hacen conservadores cuando fueron originalmente
revolucionarios. Ya Karl Marx en El Dieciocho Brumario
de Luis Bonaparte se refiere a una afirmación de Hegel
de que todos los personaj~s y hechos de la historia
universal se producen dos veces, "pero se olvidó de
agregar: una vez como tragedia y otra vez como farsa."
La repetición es la farsa.
Referencias
Engels, F. (1961). Diallc~ca dilanaturala:a México: Grijalbo.
Grossato, A. (2000). El libro d, los símbolos. Barcelona: GnjalboMondadori,
Hegel, G.W.F. (1968). Cicnaa d, la lóg,(a. Argentina: Solar.
Jaspers, K (1960). Esataa y forma, ddo trágico. Argentina: Sur.
Nietzsche, F- (1965). •8 eterno retomo" en Obra, completa, Torno 111.
Argentina: Aguilar.
·
Nietzsche, F. (1965). "Más allá del bien y del mal" en Obra, completa,.
Torno 111. Argentina: A¡(uilar.
Plutarco (1996). AcercatkTdestiiw. Mexico: UNAM
Torres Bodct,J. (1996). •Reflexión sobre la muerte", en 8 Búho
Excélsior, 2 de junio: 47.
·
Unamuno, M. de (1987). Dd sa,timicnw trágicotk la vida. Madrid: Aguilar.

�POESIA

Kaspar Hauser Lied*
Iba

CEORC TRAKL

Für Bessie: Laos
Er wahrlich liebte die Sonne, die purpurn den Hügel binabstieg,
Die Wege des Walds, den singenden Schwarzvogel
Und die Freude des Grüns.
Ernsthaft war sein Wohnen im Schatten des Baums
Und rein sein Antlitz.
Gott sprach eine sanfte Flamme zu seinem Herzen:
OMensch!
Stille fand sein Schritt die Stadt am Abend;
Die dunkle Klage seines Munds:
Ich will ein Reiter werden.
Ihm aber folgte Busch und Tier,

Haus und Dammergarten weiller Menschen
Und sein Morder suchte nach ihm.
Frühling und Sommer und schon der Herbst
Des Gerechten, sein leiser Schritt
An den dunklen Zimmern Traumender hin.
Nachts blieb er mit seinem Stern allein;
Sah, daE, Schnee fiel in kahles Gezweig
Und im dammernden Hausflur den Schatten des Morders.
Silbern sank des Ungebornen Haupt hin.

* Poemes JI (Poemes majeurs), édition bilingue, traduit de l'allemand par Jacques
Legrand, présentation et notes par Adrien Finck, (Dossier 1105) GF Flammarion,
Paris, 2001, s. 198.

�POESIJ.

So
Canción de Kaspar Hauser

•

r,,. VERSIÓN DE MICUEL COVARRUBIAS

-,.1SADORA MOM'l'ELOMCO

A Bessic Loas
De verdad amaba a ese sol bermejo que descendía la colina,
los senderos del bosque, el canto del pájaro negro
y el júbilo de la verdura.
Tranquilo vivía a la sombra de los árboles
y puro era su rostro.
Dios le dijo a su corazón con dulce llama:
"iHombre!"
En las tardes la ciudad encontraba su paso silencioso,
la oscura queja de sus labios:
"quiero ser un caballero".
Mas le siguieron arbusto y fiera,
casa y jardín crepuscular de hombres blancos.
Su asesino lo buscaba.
Primavera y verano y hermoso otoño
del justo, su paso ligero
por las estancias sombrtas de los soñadores.
De noche se quedaba solo con su estrella.
Vio caer la nieve sobre desnudas ramas
y en el umbral oscurecido a la sombra del asesino.
Plateada cayó la cabeza del que aún no nacía.

Es temprano. Los chicos no están en casa.
He dejado de mirarla proyección en la pared
que todos los domingos se acciona con una
luz blanquecina para mostrar todos los '
pendientes de la agenda.

•

o·duermo siempre con los recuerdos y_ al abrir los ojos, los olvido.
El robot de casa hace un minúsculo ruido antes de encenderse y poner el café en la
cocina. Elena escribe sobre"la mesa su "nuevo número de chip telefónico y se introduce
éste en la oreja. Graba·una broma con su holograma, como todas las mañanas de domingo que
iba con sqs amigas al spa, y sale de casa. Los chicos están dormidos.
Yo recuerdo haber soñado que la tierra hacia un zumbido ensordecedor antes de
estremecerse. El sonido era de unas trompetas que pinchaban el corazón con fuerza: un látigo
que se repetía una y otra vez. El espiral de ruido golpeó intensamente la casa y traspasó la
piel, los oídos, e hizo temblar el último hueso del esqueleto. La tierra comenzó a agitarse con
fuerza después de un repentin9 silencio. Las casas se redujeron a miles de trozos de ladrillos y
cables. Los cuerpos de la gente sobre la calle, la sangre aún caliente se mezclaba con el asfalto
en polvorón. El mediodía tomó en sus manos a la ciudad y nadie supo de nadie, aunque los ojos
vieran el inicio de la luz del día Toda fue un fragmento roto que se col&amp;ó de repente en el pecho.
El robot de casa lleva .el cafe hasta la alcoba: Me siento sobre la
•cama y tomo de la charola la taza con
l!~
café. Por las paredes se despliegan
. los programas de la computadora
de casa. Los códigos

Y

�repiten un descender infinito de números. Oigo a los chicos salir de las paredes. Janne ríe con
sus hoyuelos divertidos y Francts riñe con su voz dulce. Me levanto de un salto y corro a verlos.
La risa de Jaime me lleva a la cocina. Elena está ahí, como todas las mañanas de domingo. Puedo
verla con un brillo alrededor de su cuerpo, su mirada transparente y su ropa traslúcida. Ella
hace una broma y yo quiero tocarla con todos los colores de mi cuerpo. Me hace llorar.
Elena se repite una y otra vez.Jaime y Francis se pierden por momentos ante la luz que entra
por las ventanas y yo, en esos instantes, me vuelvo un fantasma.
· Elena no me puede recuperar; ni siquiera sabe que me ha perdido
MI MUJER EMPIEZA A PRENDERSE porque sigo siendo carne. Pero ella me tiene siempre en su mente.
Y APACARSE CASI AL LLECAR LAS Y yo me siento a la mesa, viéndola preparar el desayuno. Cuando
DOCE DEL MEDIODÍA, ARRUCA SU cierro rápido las persianas de las ventanas, los chicos reaparecen y
PROPIA IMACEN COMO LA DE UN se persiguen. Juguetean por toda la casa como si tuvieran tanta vida.
TELEVISOR ANTICUO.
Elena me llama la atención por no reprimirlos. Yo sólo quiero verlos
reír y que ella me sostenga en sus brazos y me pueda tocar como
antes.
El robot de casa se acerca y pone el desayuno sobre la mesa. Elena me dice entonces que es
un robot ~ejo, que deberíamos desconectarlo y mandarlo al yónker. Yo le digo que le demos una '
oportunidad. Nadie es perfecto, ni siquiera un robot. Ella ríe y cuenta una broma sobre otra, se
repite seguidamente con atuendós diferentes, pero con su misma sonrisa que calienta el corazón.
Yo amo a Elena y adoro a nuestros hijos.
El tiempo se hace cono.
-/Es cierto que va a temblar, papá? Lo dijeron en.las noticiás.
La pregunta de Franéis se vuelve a repetir cada mañana de domingo, mientrqs la veo asustada,
triste, perdiendo su sonrisa y coqueteos. He dicho tantas respuestas, que se proyectan como un
holograma por coda la casa. Pero ahora sólo lo nieg9 todo.
-No, Francis, jamás temblará de nuevo.
Francis lanza una sonrisa programada y me mira con sus ojos afüertos qúe extraño incluso
viéndolos de cerca y a la luz del día.
•
-Yo, aunque pronostiquen lo que pronostiquen, me voy con las chicas al spa, eh.
Elena comienza a aparecer y desaparécer, se toca su oreja y dice que necesita cambiar el chip
de su celular.
-Los teléfonos no s¡:m como antes.
Mi mujer empieza a prenderse y apagarse casi al llegar las doce del mediodía, arruga su propia
imagen como la de un televisor antiguo.
Los niños dejan de reír ygritan espeluznantemente ap.tes de desaparecer.
El sol alcanza toda la casa, sin que pueda retenerlo con las persianas.
El robot de casa se proyecta guareciendo a los niños dentro de la
habitación. Yo me veo a mi mism_o salir corriendo en pijama. Grito.
-iElena, Francis, Jaime!
Siento las trompetas del temblor dentro de mi pecho
nuevamente, y sé que ya he despertado al ver mi propio
holograma y, por poco, reéuerdo lo que sueño casi todos los
días. La proyección en las paredes se reinicia y me quedo
solo. Tiemblo apenas comienza el mediodía. Sólo quiero
que pase rápido la semana y sea domingo para que Elena y
los niños vuelvan a repetirse en el sistema ge casa y yo vu e1va
a sentirlos con el corazón lleno de hologramas. '§&gt;o

.-ezo3
◄
~

.
=
,f.
'

i·

~

'&amp;

◄,

.
=
1
z
¡
• .
iz

~

tt

:1

z

••
1
•11

.,_

'!

•.

,!:

-! .•z
"-'

,t

'&amp;

111

�t

y elocuente: en él, las distintas personalidades
consciencia y su función razonadora? tQué significa
arquetipicas nos muestran sus muy peculiares
estar asustados mientras nos hund\mos, gustosos, en
perspectivas acerca de nuestras condiciones animícas.
estos mundos ficticios?
Ciertamente, durante la vigilia también se expresan
Mi objetivo es describir un poco la estrucrura
mitica del género y sus metáforas básicas, aquello a lo ,de manera' constante, a través de psicopatQlogias,
fantasías y proyecciones; pero nunca son tan rutid,l)s
que Car! Gustav Jung llamó arquetipos. La definición
como en los sueños, donde el yo se encuentra ,
de un arquetipo es compleja, pero se podria resumir
abrumado por completo, y sus limitaciones son
de la siguiente forma: un arquetipo se refiere a aquello
expuestas con toda claridad.
que es fundamental, estable, sólido y sustentador
Esta vulnerabilidad del yo dentro del sueño es
en nuestras almas1. Los arquetipos son mitos vivos
especialmente evidente durante una pesadilla. En
dentro de nosotros, y sin embargo ajenos a nosotros
nuestro idioma, mínimízamos esta expresión del alma
mismos, ya que se distinguen del yo. Pueden ¡¡parecer
al llamarla "pesadilla", pero otras lenguas son bastante
personificados en nuestros sueños, en obras artísticas,
brutales al respecto: la palabra inglesa nightmare y
en mitos y leyendas de todas las culturas del planeta:
la italiana incubo refieren a esplritus nocturnos o
la gran madre, la bruja, la hermana mistica, el anciano
demonios que atormentan, sofocan e incluso violan
sabio, el pícaro: el árbol que sostiene al mundo, el
héroe, etc. No obstante, ésas solo son las maneras ·a los durmientes. Esta ~ensación de estar a merced
de fuerzas superiores, agresivas y peligrosas es
más evidentes en que se nos revelan: van más allá
básica en el género de terror. La pesadilla nos enseña
de la personificación al ser premisas que configuran
nuestras patologías desnudas, todo aquello que nos
nuestra mente, que existen antes de que el yo se forme,
resistimos a ver, nuestras obsesiones y sentimientos
y que influyen en él en todo momento y hacen posible
deformados y confusos, los impulsos más oscuros que
su identidad. Los arquetipos están presentes en toda
nos gobiernan. Nuestra primera reacción es huir y, asi,
actitud, condu~ta y pensamiento: nuestras formas de
cuando la intensidad del sueño se vuelve insoportable,
ser, idiosincrasias e ideologías dependen por completo
nos despertamos y regresamos al mundo concreto,
de la manera en que,nos relacionamos con ellos.
donde el yo tiene una reconfortante medida de control.
1"eniendo esto claro, podemos empezar.
No nos deshacemos del problema; sin embargo, quizás
ya estamos un poco más conscientes de él.
LÁ PESA.DILLÁ, EL MODELO BÁSICO
La patologización es aterradora. No obstante, el
Cualquier psicoanalista, sin importar qué escuela
alma nos obliga a seguir al miedo. A veces, quizás,
terapéutica sigá, estará de acuerdo en darle suma
adoptamos el mito del Héroe y, como en un cuento dé
importancia a nuestros sueños, ya que son -como
hadas, nos armamos de valor y peleamos con dragones
los describieron Freud y Jung- la via regia a lo
y demonios hasta salir victoriosos. Pero el esquema del
inconsciente. James Hillrnan afirmó que son el mejor
Héroe es infantil, apto más que nada para consciencias
modelo para la estructura real de la psique, puesto que
débiles o en formación, que necesitan de un final feliz
muestran a los arquetipos como actores de un drama
para obtener la seguridad que tanto les hace falta. La
. diverso, en el que el alma se describe a si misma a
mayoria de las historias de terror no tienen finales
través de personas, animales, objetos y paisajes.
del todo amables o felices. Muchas, más bien, hasta
Nosotros no tenemos control alguno sobre nuestros
'
cierto punto recuerdan la lucha entre Jacob y el ángel:
sueños. El sueño es un territorio completamente ajeno
tras pelear con un ser superior toda la noche, al alba
al yo, donde el alma se comunica de manera polifgnica
J acob regresa transformado, con un nuevo nombre,
Israel, y, por cierto, tullido. Toda confrontación con
1 Utili:.o la palabra '"alma" en vez de "psique- a "'mente", por .ser
seres numinosos deja su marca. Piensen en La sombra
menos restringida y cicntificista. El alma. como agut la ~o~o, es
sobre lnnsmouth o en El llamado de Cthulhu de H. P.
un sustrato elusivo de nuestro ser. pero baste.decrr -s1gmendo
a James Hillman- que~ refiere a nuestras pnsibilidades de
Lovecraft: en ambos cuentos, los héroes confrontan a
imaginac_ión y fantasta, asi como a nu~s~ capacidad ele otorgarle
sus perseguidores y escapan de ellos, pero, al final de
sisvuficado a las co~asJ a los acontcClITI.Jentos basados en nuestra
rciac:.tOn con la realida de la muerte.

•

.20

1
j

3

1
.
'

i

¡
1
1

1

.
:¡
►

••-

•

i
•1

1

E
.

=
•::1

·-i!
t
-"'
1

411

las historias, ya no son los mismos, están al borde de la
locura y ven próximo un destino ominoso.
El mito de la pelea {:ntre Jacob y el ángel es
esperanzador y espiritual, y sigue una dirección
- ascendente, hacia el dio¡¡ de los ciclos. La historia de
terror tiene un esquema similar, pero se desarrolla
en un sentido descendiente: nos muestra el abismo
y las profundidades, los lugares donde habitan lo
monstruoso y lo grotesco. Cabe recordar aqui que
la palabra "grotesco" deriva etimológicamente de
grotto, que alude a las cuevas antiguas que usaron
los primeros hombres para refugiarse, y donde se
han encontrado todo tipo de imágenes rupestres
(un indicio de que las historias de terror, asi como
las pesadillas, siempre señalan un punto de origen);
pero especialmente el grotto se refiere a las ruinas
de la Antigüedad grecolatina, cuyas paredes fueron
adornadas con sirenas, esfinges, centauros y otras
figuras sobrenaturales y temibles. Este tipo de criaturas
híbridas, tan antinaturales en apariencia, se muestran
demasiado vividas en nuestras pesadillas, y conservan
esa vitalidad al ser traspuestas a la obra artlstica de
terror. Nos mantienen dentro de lo confuso lo mórbido
'

'

lo fantástico, lo depresivo. Piden ser observadas,
y a ni.enudo el espectador no puede contenerse a
hacerlo. Decir que, ya que estas imágenes representan
patologías, uno debe superar los conflictos expresados
en ellas, sería caer en una ética terapéutica que no
es del todo consciente de si misma: la imaginación
no nos pide que nos sacudamos las patologías, que
las intelectualicemos, que las suframos hasta que
amainen o que las teologicemos, sino que simplemente
contemplemos sus figuras. Esta contemplación no
es estática: es más bien una circunvalación, una
ob~ervación desde diferentes ángulos, una constante
reinterpretación de los mensajes contenidos en las
imágenes, que puede conducir a transformaciones
anímicas. Se trata, pues, de ser consecuentes con las
imágenes y los sentimientos, de forma que podamos
comprender empáticamente aquello que nos revelan.
, Ése parece ser el mensaje principal del mito que
sostiene a toda historia de terror: la narración de
Hades y Perséfone. Pero si queremos entenderlo mejor,
antes de abordarlo conviene detenernos un poco en
una de las relaciones más importantes expresadas en
el género: el amor y la muerre .

�U. REU.CIÓM AMOR-MUERTE

El amor es parte esencial y definitoria de la vida
an1rnica de eada persona. Las patologías psíquicas
suelen set definidas, grosso modo, como deformaciones
afectivas que tienen sus orígenes más profundos en la
infancia, y que suelen set reforzadas y transformadas
por las experiencias dé vida que les_ siguen, influidas
siempre por el suceso inicial. Las historias de terror no
disfrazan este hecho. El amor es un elemento central
de muchas de ellas, y aparece en todas sus formas: el
amor de pareja que el joven narrador de los poemas de
Poe siente por Lenore, el amor predatorio de Drácula
por Mina Murray, la atracción lésbica entre_Carmilla
y Laura en la novela de Le Fanu, la necesidad del amor
maternal presente en las historias de los change!mgs Y
los niños raptados por las hadas del folclor irlandés,
la pasión sexual en los slasher ftlms contemporáneos,
etc. Y tampoco olvidemos el amor sacrilicial, tan
importante en nuestra cultura, modelado por la Pasión
de Jesucristo (una historia de auténtico terror).
El amor es ·una fuerza supremamente penetrante,
capaz de quebrar la voluntad de cualquier individuo.
Amar significa abrirse, quedar a la merced del otro.
y cuando esto ocurre, el resultado dista mucho
de la visión idílica de los poetas del dolce stil nuovo:
obliga a la confrontación y al cambio, muc½,s veces
sacude o incluso destruye las fantasias sobre las que
cimentamos nuestras vidas. La apertura hace que se
muevan fuerzas muy diversas dentro de nosotros,
de las que ni siquiera tenemos conciencia, y que
chocan entre si, sacando a !lote nuestras represiones y
complejos más poderosos. El amor, asi, se vuelve una
lucha por la vida. No sin razón Venus es amante de
Marte y hermana de las Furias.
Las imágenes de la muerte siempre acompañan
al sentimiento amoroso. Filosóficamente, se podría
considerar a la muerte como el polo opuesto del amor
(tal como lo hizo Freud), peto ésa es una mera división
racional: en la imagínación, amor y muerte aparecen
como una sola cosa. El amor siempre nos expone
nuestra condición frágil y transitoria. De hecho, hay
quienes no llegan a experimentar un amor profundo
hasta que ocurre la muerte de un ser querido: solo
entonces la compenetración, la amistad, la devoción
y la lealtad adquieren un verdadero valor. El amor
es trágico, y no podría ser d~ otra manera, ya que,

individuo por arreglar las variaciones de un mismo
devastó la tierra: llegó entonces a Eleusis y trató de
inmortalizar a Demofonte, hijo de lá reina Metanira,
tema o conflicto que no ha podido superar o entender
empáticamente. Es una expresión de Tánatos, que
frotándolo con ambrosía y quemándolo en una pira de
intenta retornarnos a una condición psiquica previa,
fuego. Pero Metanira los descubrió y, al ver a su hijo
de manera que levante la represión del pasado y ·
en llamas, gritó, rompien90 el ritual. Deméter habla
reduzca nuestra ansiedad y tensión. Su objetivo
fracasado. Sin embargo, Petséfone regresó a la tierra
es aliviar la tensión buscando la atemporalidad, la
después de acordar vivir una temporada del año con
pasividad pura, la muerte, el Nirvana.
su madre y otra con su esposo. Tras recuperar a su
La explicación de Freud es coherente, pero el mito
hija, Demétet devolvió la vida a los campos y regresó
nos dice cosas que van más allá del pesimismo del
a Olimpo, pero no sin antes revelar a los hombres los
psicoanálisis freudiano.James Hillman ejemplificó
misterios que había descubierto con su experiencia.
esto con la historia de Scheherazada, quien habia
El drama de Deméter consiste en su resistencia a
sido condenada a muerte, pero pudo proloñgar su
r~conocer la condición humana, cosa que solo logra
vida narrándole un cuento tras otro al sultán hasta
cuando Perséfone sale de los infiernos. El reino de
que, después de mil y una noches, él se dio cuenta
Hades es terrible, horroroso, brutal y demencial,
de que se había enamorado de ella. La vida del anima
pero sus imágene_s nos muestran la psique como es:
pudo
continuar después de hundir al sultán (una
cuando somos capaces de ente_nder esto y relevamos
personificación del yo) en el reino de la imaginación,
las defensas y manías que utilizamos para contenerlas,
donde el tiempo no· trascurre de forma lineal, sino
entonces el alma puede vivificar su propia realidad,
Demétet regresa la fertilidad a la tierra y un nuevo
circular.
Freud estaba en lo correcto: la repetición niega
flujo de imágenes y. posibilidades creativas corre
el
paso_ del tiempo, levanta l'a tensión, reduce la
librementé hacia la consciencia. La gran función de
ansiedad y como síntoma patológico puede ser, sin
Hades es atacar- el alma, sacarla de su normalidad y
duda, una expresión de Tánatos. Pero su explicación
enfrentarla a las fuerzas invisibles del inframundo:
_, fue muy parcial: la.repetición es un elemento básico
abrir (y renovar) la perspectiva de la muerte. ,
_de la imaginación y, como tal, posee una fuerza
El género de terror está profundamente enraizado
vital innegable. En Hades coexisten la muerte y
en este mito. Yno es que siempre apunte directamente
la fertilidad, pues en su reino ambas cosas no se
hacia el renacimiento del alma; al c,ontrario, por lo
encuentran divididas.
general señala hacia el nihil, su disolución. Ése es
Sin la repetición, sin la posibilidad de circunvalar
el enfrentamiento úlrimo: de acu¡rdo con la forma
el alma, nuestros miedos, deseos e itnpulsos
en que uno maneje esta relación con la nada, podrá
permanecerían oscuros e inamovibles, no habría
disolverse en ella o utilizarla para generar una
comprensión arquetípica de los mismos, ni
mayor élan vita!. Sin la nada, sin la posibilidad de
transformación anímica alguna. Muchas veces
encontrarnos nuevamente con el caos primordial,
la crítica desdeña y se burla de los clichés y las
nuestra visión permanecerá corta. Peto ésa es materia
convenciol!-es de los géneros artisticos, sin darse
para un estudio aparte.
cuenta t!le lo que significan para nosotros en
U. MECESIDAD DE U. REPETICIÓM
nuestros sustratos más íntimos. Consideren la
Perséfone debe regresar a los infiernos, debe ser
posibilidad de que, por un lado, quizás existan
r.aptada una Y, otra vez. Su mito describe una
para hacernos descansar de las obras más retadoras
experiencia del alma, y el movimiento del alma -dijo
( que, por su misma estructura, con sus finales
Plotino- es cíclico, circular.
abiertos y perspectivas vagas e irónicas, pueden ser
El género de terror ejemplifica muy bien la
emocionalmente desgastantes), y que, por otro, tal
"compulsión a la repetición" de la que habló Freud:
vez logren mantener viva al alma a través de noches
sus convenciones parecen set eternas. Para el padre
largas y numerosas, hasta que finalmente decidimos
del psicoanálisis, la repetición es la necesidad del
que estamos listos para unirnos a ella. .P.

además de movq conflictos fuertemente arraigados
en nosotros, nos hace esperar mucho del amante, al
verter en él fantasías arquetípicas: debe ser grande en
todo momento, el Padre o la Madre perfecta, el héroe
que vence al dragón, las llamas ardientes de Eros, debe
tener la sabiduría de Merlín yla elocuencia de Hermes:
Por supuesto que fracasará, se sentirá vulnerable Y
culpable, y patologizará. Descengetá a los infiernos y,
entonces, en medio de sus turbaciones, experimentará
una nueva realidad del alma.
EL MITO DE HADES Y PERSIÍiFOME

Nos dice mucho el hecho de que, en la Antigüedad, no
existían templos dedicados a Hades y nadie le ofrecía
libaciones. El mundo subterráneo existe al margen del
nuestro y es sumamente temido por la consciencia:
es un reino de imágenes y reflejos ocultos, que no
existe en el tiempo ni en el espacio, pero concurre
con ellos en nuestra vida diaria. Lo orgánico y natural
no tiene lugar ahí: solo hay imágenes, es un espacio
donde rige la perspectiva del alma. Ypor cierto que el
inframundo comprende no solo a Hades, sino a Erebo,
la oscuridad primordial que representa los orígenes
más remotos, y a Nix, su esposa, la noche, junto con
todos sus hijos: Hipnos (sueño), Morfeo (los sueños),
Moro (condenación), Némesis'(retribución), Tánatos
(muerte), Apaté (engaño), las Furias,_ las_ Moiras
(destino), Momo (burla, culpa), Oizis (!Illsena) y Eris
(discordia).
A pesar de que no existían ritos exclusivamente
dedicados a Hades; los misterios de Eleusis tomaron el
mito de Hades y Perséfone y le dieron una importancia
central. Petséfone, una manifestación del alma (anima)
pura e inocente, es repentinamente raptada por Hades,
quien la convierte en su esposa. Una doncella dulce
e ingenua, a la que le gusta pasear en bellos campos
de narcisos y margaritas, de pronto es salvajemente
violada por la realidad de la muerte. Al principio, ella
lucha y se defiende, se rehúsa a aceptar su matrimonio,
pero al final se enamora de Hades y ~s coronada Reina
del Inframundo.
Es más que notable que los UIÍSterios de Eleusis
hayan sido fundados, de acuerdo con el mito, por
Demétet, madre de Perséfone y diosa de la fertilidad.
Cuando Hades le arrebató a su hija, ella cayó en una
profunda depresión y trajo una terrible sequía que

22

,

23

�POESÍA

'

En J1;1_uique a1guJai pregunta quién viene

(Homenaje-a Chile en su mucttacha)

Luego de ganarle al ludo al caballito de batalla,
juega con su Caligari de goma y a las primeras
de cambio igrita! victoria abriendo la bragueta
para darle a su grieta lo primero que encuentre.
Más de uno hubiera pagado una fugaz fortuna

~

0

·

~e- de haberla sabido. ·

por verla comer garrapiñada añadida al dinero,

e lejos p~ qqe _la vteran .
&amp; madre.hay una solá.

por oírla huir al aire cuando el oro la empeora.

_-.UA,!~o

~ la, im.411 dél ◄o,
J al c!ambiar de tille.
antes _a cada decisión.

spqe

.

tlna

lúpotelUIS

inañcebo _fa máldad
~ ~ u n a WD
s ~ co1or sin Colo Co
.
por el lltjncip

abochon$loola a
aprt~tas b
s bruñidas ·r ñadi
a·
b'ª\

Más de uno, pero quien sabe cuántos han sido.
Como inca en su choza escuchaba la noche al
echar el correcto bicho su leche agitada como
pija gitana que hasta ayer había sido lampiña,
y en su hija, la pata quebrada idiciendo! ojalá
porque del abolengo jalaba el alegre albedrío
libre dentro del vidrio embraveciendo la brisa
ante la cual cualquier corazonada cambiaría la
escena del crimen hasta criar briscos ien casa!
Cada uno con su pierna más larga hacía raras
gárgaras pues la garganta podría ser la misma
para ambos ambicionando la hora del secreto.
Ambos eran, la rosa hasta saberlo la voluntad,
un país de montaña con tantos años para unir

.
~

os

e

cual igu -rugt vib
'
metro de mar en m ·

~traba. ~WIL breve de ansias
quien n\llim peI1Sara ap~ dt ·a poco.
~ en clwco de calcbaqui.
chacha iSoltdad Cháva F,ajardol
qtfe dt jóvtn ~e foto
de la vida tal coltl&amp;

ú ·

a los ñames al principal sospechoso de soñar
bajo un cáñamo inmoral animado a su modo.
Para la capuera que tanto esperaba perpetuar,
era el árbol de las horas frías cuando estaban
en lugar de la doncella con el vello en llamas.
Días para encaramar escapándole a mi caspa,
a la historia cuya cúspide les impedía dormir.
Pero no era lo único, ni siquiera el comienzo.

U,UMS~

vim

·

esto una

Del abrigo libre de batiburrillos huían indios
adivinando la verdad para que nadie muriera

�con las botas puestas, no vaya a ser que luego
una media dijera, lcómo hemos llegado aquí?
Cuánto barullo de eslabones, tribus, y loción
hacían a la cacica llorar hasta que la lágrima
rimara con Bahamas y por ella a desmayarse
el ayo rayó la salud saludando la bienvenida.
La cacica con lascas de caca en la cara tenía
como cábala coleccionar números capicúas
de los que dan suerte cuando la muerte roza
cerca la causa al hacerse pasar por su madre.
Abriéndose paso entre las ubres la abrumada
madrasta acariciaba la cima amable mientras
entraba a la habitación con un salto de cama.
Usura suya la belleza a usanza del santurrón
arrepentido de rascar su espalda de araucana
~ DAMIEL CEMTEMO

anunciaba la venida del día en bien de todos".

M.

Tan por alampada, duró hasta descascararse,
en más de uno como novio hasta ver mucho.
Vaya changüí que la vida en sudor convierte.
Una reína, como en el mal poema, una reína.
Zurcía, suspiraba, cuece iasí! y hacía silencio.
La estatura de quechua era para que pudiera,
lo demás, para no poner a prueba su nombre.

JMO DE LOS LIB OS MÁS RAR S DE
VENEZUELA. EL CER

ara los efectos de este artículo, la historia dice
mucho: César es un traductor con pretensiones
de cientifi.co loco. Al ser invitado al cónclave
de intelectuales en Venezuela se le ocurre la mayor de
sus ideas: clonar a Carlos Fuentes. Para tal fin diseña
una avispa mutante para que lo pique y le quite un
poco de ADN, con la intención de crear un ejército de
intelectuales poderosos que puedan dominar el mundo.
El plan no le sale bien, cuando el insecto se posa
en la corbata del autor mexicano y regresa con esa

AS TANTAS
PI ÓM SALAS

RIDA.
PA·s
RMIMÓ

NACIÓ EM

O E

EDICIONES DE

P

" "Los hombres de tierra firme de 1nclias comen carne humana y son sodométicos más que generación alguna. Son como asnos,
abobados, alocados. insensatos, inconstantes; no saben qué cosa sea consejo; son ingraósimos; précianse de borrachos y tienen
vinos de diversas yerbas, frutas, ralees y granos; emborráchanse también con humo y con ciertas yerbas que los sacan de seso;
son bestiales en los vicios; son traidores, crueles y vengativos, que nunca perdonan; inim1cimos de religión, haraganes, ladrones.
mentirosos y de juicios bajos y apocados; son hechiceros, agoreros, nigrománticos; son cobardes como liebres, sucios como
puercos; comen piojos. arañas y gusanos crudos donde quiera que los hallen; cuanto más crecen se hacen peores; hasta diez o
doce años parece que han de salir con alguna crianza o virtud, de allí adelante se tornan como brutos animales; en fin, digo que
nunca crió Dios tan cocida gente en vicios y bestialidades. sin mezcla de bondad o poli.eta". (Fraile Tomás Ortiz, 1525)

M E

SARA

EC ESÓA
S

RRAMOUE

D
muestra a la máquina donadora. El resto del libro
transcurre entre destrucciones varias y enormes
gusanos de seda. Toda un delirio.
La historia de Aira podría entenderse de
muchas maneras. Sin embargo, debajo de la
tremendura, existió una pregunta que no dejó de
levitar: ¿era Carlos Fuentes el gran intelectual de
Latinoamérica?
Con su reciente fallecimiento las respuestas han
ido despejándose.

�EL TEMA IDENTITARIO FUE SU
OBSESIÓN EN CRAM PARTE DE SUS

fue la Ciudad de México, caldo de cultivo de voces,
temores y esperanzas de todas las clases sociales del
país.

Alfredo Sáenz,Jesús de Polanco y otros millonarios
como Gustavo Cisneros, a quien hasta le escribió el
prólogo de su biografía autorizada.
Quizás por eso en 1983 el historiador Enrique
Krauze redactó el articulo El dandy guerrillero, en donde
aseguró que cada libro de Fuentes estuvo escrito para
agradar al público norteamericano. Esa era la razón, en
palabras del atacante, por la que resultaban tan falsos
y frtvolos para el mexicano común. Baste decir que,
gracias a esa nota, Carlos Fuentes y Octavio Paz (el
gran protector de Krauze) rompieron relaciones.

CUENTOS, NOVELAS, ENSAVOS,
CU IONES CINEMATOCRÁFICOS Y
OBRAS DE TEATRO.

La figura del mexicano es clave para entender
buena parte de la literatura latinoamericana de la
segunda mitad del siglo XX. Él fue el embajador
mexicano del boom de narrativa, que también estuvo
conformado por Julio Cortázar, Gabriel García
Márquez, Mario Vargas llosa yJosé Donoso. Pero sus
funciones siempre fueron a más: cuando el resto de
sus camaradas apenas ganaban pequeños concursos
en sus países, Fuentes ya tendía puentes entre éstos
y grandes editoriales (incluso de otros idiomas, como
fue el caso de Alfred Knopf en Nueva York).
Fuentes, como hijo de diplomáticos, también
contó con una educación esmerada. Por eso desde
joven fue cosmopolita, y con un talento para
relacionarse con la gente. Antes de regresar a su
pais, vivió y estudió en Suiza, Ecuador, Uruguay,
Brasil, Estados Unidos, Chile y Argentina. Todas
estas escalas, lejos de alejarlo, lo afianzaron en
su identidad. Su primer libro de cuentos, Los días
enmascarados, lo atestigua con su relato sobre el idolo
tolteca Chac Mool que publicó a los 26 años.
De alli en adelante la trayectoria fue imparable: La
región más transparente, La muerte de Artemio
Cruz y Aura fueron tres obras maestras escritas casi
en seguidilla y en un periodo de seis años.
Y el tren de trabajo no se detuvo. Alli está ese
corpus que supera los 60 libros para atestiguarlo.

Fuentes es quizás el escritor que más supo juntar el
legado de William Faulkner y John Dos Passos en su
obra. Como todos los integrantes del boom, él abrevó
del manantial norteamericano para completar la
ruptura. También, hay que decirlo, fue el que primero
intentó armar la gran novela latinoamericana y
totalizadora con La región más transparente. La escribió
antes de los 30 años y el gran personaje de su libro

El tema identitario fue su obsesión en gran parte de sus
cuentos, novelas, ensayos, guiones cinematográficos y
obras de teatro. En La muerte de Artemio Cruz se repasa
el poder, la Revolución mexicana, las clases altas y
la pérdida de ideales en la historia de su pais. Terra
Nostra, que ganó el premio Rómulo Gallegos en 1977,
hace un paneo de la España de los Reyes Católicos en
adelante. El espejo enterrado entreteje relaciones entre
España y sus antiguas colonias del Nuevo Mundo.
La nueva novela latinoamericana intenta explicar la
importancia y origen de las voces de su generación
como pioneras de una literatura de gran calado
universal. Gringo viejo se basa en la figura de Ambrose
Bierce para imaginar sus últimos años inmerso en la
Revolución mexicana. El etcétera es eterno.
Quizás por eso su vasta obra fue enmarcada por él
mismo en diferentes ciclos, que dio por bautizar con
nombres como El mal del tiempo, Tiempo de fundaciones,
El tiempo romántico, El tiempo revolucionario, Fronteras del
tiempo yTiempo político, entre muchos otros.

Existe, también hay que decirlo, un Fuentes
anecdótico: el gran bailarin, el amante de estrellas de
cine, el editor de revistas, el diplomático que logró
salvarle el pellejo a Tomás Eloy Martinez enviándolo
a Caracas, el opinador politico que abrazó el triunfo
de la Revolución Cubana para desmarcarse al poco
tiempo, el benefactor que acondicionaba anexos en
su casa para que sus amigos escritores terminaran
sus libros.
Pero cada ser humano no escapa de sus sombras.
Fuentes siempre fue un personaje polémico. Su
adhesión incondicional al presidente Luis Echeverria,
responsable de la masacre de Tlatelolco, siempre
fue discutida. Más aún el posterior nombramiento
del escritor como embajador en Francia durante la
gestión del controvertido mandatario. También fue
cuestionado por su acercamiento al poder, tomando
en cuenta sus amistades: Bill Clinton,Jacques Chírac,
Simón Pedro Barceló, Javier Merino, Alberto Cortina,

28

j
◄
~

..

Muchos escritores solian hacer bromas sobre
los gustos exquisitos de Carlos Fuentes,
siempre vestido de punta en blanco y con trajes
de diseñadores. Uno de los comentarios
con más mala leche fue el que alguna vez le
regaló el cubano Guillermo Cabrera Infante al
entrevistador de The París Review:
"Confieso que tengo una deuda con Carlos
Fuentes. Una vez entró en mí campo visual con
una afeitadora eléctrica. Nunca había visto una
sin cables y no podía esperar para comprármela.
Cuando lo hice, cada vez que la usaba pensaba: 'si
Carlos me viera ahora'. Esa es mí deuda con Fuentes."

•u◄
E
..
-'•:1
~11

!D

11

¡

z

411

Fuentes murió de la manera que suele suceder en este
mundo: sin que nadie esperara su partida. Sufrió un
ataque gástrico, luego transformado en hemorragia,
como el del personaje Artemio Cruz, para luego
fallecer de un paro respiratorio.
Un día antes de morir El País publicó una entrevista
en la que se mostró lleno de vida desde Buenos Aires.
Alli habló de sus proyectos, de su novela terminada
(Federico en su balcón), de otra que estaba por comenzar
en cuanto culminara el diálogo con el periodista
(El baile del centenario). Éste último, sorprendido, le
preguntó sobre la sabiduría que otorgaba la edad. La
respuesta del escritor fue una flecha:
"Depende de quién. Yo soy muy amigo de Jean
Daniel, el director del Nouvel Observateur. Es un
hombre que acaba de cumplir 91 años y es más
lúcido que usted y yo juntos. Nadíne Gordimer tiene
noventa y tantos. Luise Rainer, la actriz, a quien veo

29

mucho en Londres, tiene 102 años. Y va conmigo a
cenas, se pone un gorrito y va feliz de la vida. No hay
reglas. El hecho es que cuando se llega a cierta edad, o
se es joven o se lo lleva a uno la chingada".
Sin embargo, Fuentes no dijo en esa conversación
que hacía un año había mandado a cincelar
su nombre y el de su esposa en una lápida del
cementerio de Montparnasse, camposanto en donde
yacen dos de sus hijos fallecidos en tristísimas
circunstancias.

En varias ocasiones coincidí con Carlos Fuentes.
Tengo un ejemplar de La muerte de Artemio Cruz que
me dedicó con estas palabras, en cuanto supo que me
encontraba en una investigación académica sobre su
obra: "Para Daniel Centeno/Un gran abrazo de su
sujeto de tesis doctoral/Carlos Fuentes".
Hace pocas semanas recibí en mi correo
electrónico el primer capítulo de su última novela
concluida y aún inédita. Me la regaló para la revista
Coroto en un acto de genuino desprendimiento que
me sorprendió. Supe que, cuando le dijeron que la
publicación la hacíamos con las uñas, él mismo
destacó: "Sí, pero uñas de oro".
Ese comentario fue el acicate para seguir pegado
en este empeño editorial de locos. Su fragmento
de obra nos honraba y no veíamos el día de que la
tuviera en sus manos de vuelta. Ya no podrá ser.
Un mediodía de 2003 en Madrid coincidimos en
un ascensor. Era claro que no se acordaba de mí, de
las entrevistas y veces que hablamos. Yo tampoco
hice ningún intento por refrescarle la memoria. De
nada iba a servir. Sólo sonreí por cortesía e hice lo
que se suele hacer cuando uno está con otra persona
en un elevador: pegar los ojos a los números de los
pisos. Fuentes, en cambio, me sacó conversación de
la manera más insólita: "Dicen que en este edificio
hay fantasmas, ¿no?"
Alguna bobada atiné a responder, cuando el
escritor salió disparado a presentar su última obra
para el momento: La silla del águila. La novela en donde
se desquitó y seis años después devolvió la broma ya
no tan privada con otro chiste: el del premio Nobel
que recibía César Aira en el 2020. En la ficción que
había inventado sin gusanos de seda.

�~ÁDOLFO CÁSTÁÑÓM

EL ,.,APOCALIPSIS ESTÁ DE MODA.",
DICE LA. ESTUDIOSA. Y CRÍTICA.
LITERA.RIA. MORTEA.MERICA.MA. LOIS
PA.RKIMSOM ZA.MORA. AL IMICIA.R SU
ESTUDIO WR.ITIHC THE APOCAL VPSE
CEMTRA.DO EM TORMO A. LAS VISIONES
HISTÓRICAS Y MÍTICAS DE AUTORES
MORTE Y SUDA.MERICA.MOS COMO
THOMA.S PYMCHOM, JOHM BA.RTH,
WA.LKER PERCY, JULIO CORTÁZA.R,
CA.BRIEL CA.RCÍA. MÁRQUEZ Y
CARLOS FUEMTES.

e entonces a la fecha, esa moda se ha
recrudecido, el presente se radicaliza
y manifiesta en cada momento las
raíces y líneas latentes que en otras épocas
perduraban encubiertas o soslayadas durante
años. O tal vez el advenimiento de la aldea
global, la abolición de las provincias y el
cambio de condición que trae para todas
las periferias el nuevo orden inaugura una
edad apocalíptica, es decir de transparencia
y revelación instantánea del horror, de las
pequeñas y grandes destrucciones que
representan ensayos parciales pero logrados
de la destrucción total -cf. Waco, Texas.
En México, país abierto a una profunda
transición y expuesto a las leyes de un
cambio del cual la mayoría de las veces sólo
somos espectadores, existe una tradición
apocalíptica, milenaria y mesiánica en la

D

* N.de la E. Este ensayo fue publicado originalmente
en el número 3 de Annas y Letras, correspondiente al
bimestre noviembre-diciembre de 1996. Las palabras
del maestro Castañón se han rescatado con motivo del
fallecimiento de Carlos Fuentes, y por la pertinencia
de su reflexión en tomo a Cristóbal nonato.

�DE CREER A NUESTROS ESCRITORES NINCUMA. ÉPOCA COMO
ÉSTA HA SIDO TAN DESTRUCTIV.A, Y PODEMOS COMPARTIR LA.
TRISTE A.RROCAMCIA. DE HABER VIVIDO LA. ,,EDAD DE ORO" DE LA.
DEVASTACIÓN, LA. ÉPOCA DE LA DESTRUCCIÓN DE TODAS LAS COSAS
COMO DICE CON DESMEDIDO PERO EXACTO TÍTULO MUCO HIRIA.RT.
cual convergen nuestras diversas raíces. Aunque la
imaginación de la destrucción parece cristalizar y
exponer una figura en los años más recientes, nuestra
historia parece ser una historia de destrucciones y
desastres culturales hasta el punto que podría ser
recapitulada, para recordar a Femando Benítez, en
un Libro de los desastres. Los hechos de nuestra historia
han sido muchas veces los hechos de la destrucción
de la memoria, y nuestros lugares históricos, los
sitios de nuestra memoria, son muchas veces
lugares del olvido. Sin embargo, de creer a nuestros
escritores ninguna época como ésta ha sido tan
destructiva, y podemos compartir la triste arrogancia
de haber vivido la "edad de oro" de la devastación, la
época de la destrucción de todas las cosas como dice con
desmedido pero exacto título Hugo Hiriart. En el
momento más oscuro de los "quinientos años que
lleva la noche de caer sobre México", haciendo eco al
José Emilio Pacheco de Fin de siglo.
El tema del Apocalipsis parece surgir periódicamente
acompañando las grandes transformaciones en la vida
del hombre. En su origen mismo, el pensamiento
profético sobre el final del mundo y nuevo comienzo
se da al parecer como una reacción a los primeros
efectos de la Revolución Urbana y la idea del
exterminio se asocia naturalmente a Babel o a Roma.
Tópico inevitablemente cíclico, a cada final de siglo
o de milenio, corresponde un fin de mundo. En la
cultura mexicana el pensamiento tiene múltiples
raíces y vertientes: la idea del final del ciclo es uno de
las rasgos constitutivos substanciales en la idea misma
del Tiempo Mexicano y de su orden, como parecen
sugerirlo la leyenda de los cinco soles o la idea de la
consumación periódica del fuego viejo y del fuego
nuevo. Sobre este trasfondo resulta comprensible la
idea de la traición de los dioses, subrayada por Octavio
Paz al explicar cómo la Conquista fue no sólo un hecho
externo e histórico sino también y más aún un hecho

interno y mítico. El descubrimiento mismo de América
tanto como las dos conquistas de que es objeto -la
católica y la protestante- están revestidos de un aura
mesiánica y milenaria, ya sea porque Colón encama
el principio del Fin, el amanecer del Séptimo Día o
porque América representa en la geografía esa tabula
rasa que en lo moral permite el diálogo directo y sin
intermediarios litúrgicos o institucionales entre el
alma y Dios. Esas sombras mesiánicas y milenarias
seguirán recorriendo la historia americana y, si
bien se frustró la canonización de Cristóbal Colón
durante el IV Centenario, América ha conservado en
su historia y en su cultura esa aura funcional que le
viene de sus diversas raíces mesiánicas y milenarias,
y que comprenden tanto a las rebeliones indígenas
durante la Colonia como a los movimientos de
emancipación e Independencia, para no hablar de los
procesos hechos a los judíos portugueses en el siglo
XVII en Nueva España o de los sermones barrocos
de agustinos y dominicos del siglo XVIII donde,
a la sombra de una síntesis de lo indígena y de lo
hispánico, prospera una visión apocalíptica -de
final, metamorfosis y recomienzo- que luego podrá
identificarse sin dificultad con la ideología criolla de
David Brading. Sobre el trasfondo de estas poderosas
raíces históricas se dibuja hoy como nunca en la
literatura mexicana contemporánea, un conjunto de
afabulaciones, ficciones y manifestaciones imaginarias
tan rico y diverso que abarca en su espectro todos
los géneros y traza una línea de fuerza que condensa
y acusa el clima y la orientación tanto de la historia
pública misma como de la intrahistoria, no reveladora
de influencias sino de un terreno común, es decir, la
geografía de algunos sentimientos y mentalidades
del México de hoy. Esta disposición visionaria que
empieza a generarse desde mediados de los años
setenta hasta madurar plenamente en nuestros días
se da primero, como era de esperarse, en la poesía,

32

por ejemplo en las obras de José Emilio Pacheco,
Eduardo Lizalde yJaime Reyes. En el caso de Pacheco,
el Apocalipsis aparece menos formulado como un
instante fulminante en el cual convergería toda la
violencia, que enunciado en términos de un proceso a
la vez abierto e inacabable y cuya cara brillante podría
llamarse progreso o modernidad. Este proceso de
devastación que aqueja plantas, ciudades, hombres y
animales se da como un proceso continuo y abierto.
Para Pacheco el Apocalipsis es menos un instante
fulgurante y liberador que una Edad, una época; menos
una idea que una realidad cotidiana, y una costumbre
tanto más abominable cuanto más se naturaliza. El
Apocalipsis de Pacheco corrompe la ciudad, el aire
y el agua y parece paralizarnos en la certeza de que
es imposible hacer nada, cambiar de sitio, incluso
cambiar de conversación, ya que precisamente es
un proceso absoluto que
todo lo ocupa. Esta idea
visionaria de Pacheco
se da paralelamente a
la de la destrucción de
una ciudad que parece
medrar en un crecimiento
incorregible, canceroso
y a la de la destrucción
fatal, irreversible de la
naturaleza. De hecho será
el ecocidio, el deterioro
ecológico el que confiera
un carácter irreversible,
apocalíptico al mundo
visto y lamentado por
José Emilio Pacheco en
Miró Ia tierra. Las profecías
de Eduardo Lizalde y
Jaime Reyes comparten
una inspiración iracunda
y vehemente. Aquí el
que añade conocimiento
no añade dolor; añade rencor, sagrada cólera. En
el caso de lizalde se trata de una visión puntual de
la destrucción de la ciudad que es arrasada y por
ello mismo purificada. Si el Apocalipsis de Pacheco
parece algo padecido, el de Lizalde se da como un
momento catártico, un final de la historia vehemente

33

y definitivamente deseado, anhelado por una voz que
no puede tolerar más la mezquindad, la basura y la
corrupción y que entonces se dedica a armar con una
minucia coreográfica ese Apocalipsis que nos liberará
de seguir acomodándonos tibiamente en las ascuas de
una historia mediocre. El título del filósofo español
Rafael Argullol, El fin del mundo como obra de arte, parece
ser el rótulo que mejor conviene a las sentencias y
versículos de lizalde. Tanto en él como en Pacheco
asistiremos a una visión apocalíptica que no pasa por
la metamorfosis íntima y donde el Angst de la solución
final afecta al sujeto sin transformarlo, como se llega
a hacer en el caso de Jaime Reyes, cuya revelación es
desencadenada por el destierro que significa el final
del amor, la ruptura que es exilio, éxodo, abismo y
pérdida del sentido de la historia personal y, luego,
social. La incendiada tensión de Reyes se vacía en un

paisaje imaginario de colores explosivos y volcánicos
y de dibujo irregular. Pero, al igual que en Pacheco
y en Lizalde, el perdurable paisaje de la devastación
se enuncia en un presente eterno. Y éste sería
precisamente otro de los rasgos de esta poesía y aun
de esta prosa mexicana de fin de siglo: la forma en que

�colapso de la ciudad. Este fin de la historia se localiza
en ellas se radicaliza y abisma el presente que parece
y representa en México en las narraciones de Carlos
devorar con su fuego toda memoria pero también
Fuentes, en particular y para efectos de este examen
toda posibilidad de reflexión. Al don de la ubicuidad
en Cristóbal nonato, aunque la imaginación del último
de la metáfora y de la imagen corresponde el don de
día sea una idea reelaborada por el propio Fuentes a
perpetuidad de unas conjugaciones que emplean un
lo largo de toda su obra. Otros escritores mexicanos
presente intensivo y que siempre está sucediendo,
que han ensayado aproximaciones narrativas al final
un gerundio en cascada -uno de los modos verbales
apocalíptico son Jorge Aguilar Mora en Si muero lejos
preferidos de, por ejemplo, Carlos Fuentes- donde
de ti, Homero Aridjis en Gran teatro del fin del mundo,
el sujeto se borra y se transforma así en un adverbio
El último Adán y La leyenda de los soles, Hugo Hiriart en
de ese verbo central que conjuga buena parte de la
La destrucción de todas las cosas, Pablo Soler en Legión,
literatura mexicana contemporánea: destruir. El
Fernando Curiel en Manuscrito hallado en un portafolios,
presente abrasador de ese verbo es el espacio en que
Manuel Capetillo en su trilogía El final de los tiempos,
se da el Fin del Mundo, que se identifica espontánea
Luis Casas Velasco en Death Show, Alebrijes de Gerardo
y naturalmente con el fin de la ciudad. Ala sensación
Deniz, Vicente Leñero en Una gota de agua, para no
vertiginosa, a la náusea que produce lo ilimitado de
hablar de los ejercicios visionarios de Antonio Velasco
la ciudad corresponde en lo literario la necesidad de
Piña en La mujer dormida debe dar a luz y Regina, o la
imaginar un perímetro, de dibujar un límite que sólo
representación de la persona del profeta como en El
puede ser el Fin. Ese límite será al mismo tiempo la
bautista de Javier Sicilia o en Calles como incendios de
última frontera posible de la vida comunitaria porque,
José Joaquín Blanco.
como dice Carlos Monsiváis en su estremecedora
"Profecía en el Quinto Centenario del
Apocalipsis": "la pesadilla más atroz es la
EL PRESACIO DEL FIN, SU IMACIMACIÓN
que no se excluye definitivamente", y el
Y NARRACIÓN REPRESENTAN, SI NO
Apocalipsis más terrible es la Ausencia
de Apocalipsis, y mientras que la última
UMA CONSTANTE ABSOLUTA, SI UN
palabra de la justicia es la que impone la
MOTIVO FAMILIAR Y RECURRENTE EN
renuncia a "esa revancha suprema de los
justos", que es el Juicio Final, pues el final
LA OBRA. DE CARLOS FUENTES.
no podrá ser más terrible que cualquiera de
los momentos previos a él, por ejemplo éste.
(No sobra decir que esta vasta literatura de ficción
La literatura narrativa asume de diversas formas
tiene pocos correlatos objetivos entre los que vale la
este tema de la Revelación en la historia y de la
pena rescatar los estudios publicados sobre la ciudad de
historia. Si los poetas sostienen la visión exaltada del
México por Claude Bataillon y Louis Panabiere.)
profeta sostenido en vilo por el enunciado del final
Final de la historia, es decir, anhelo no formalmente
del mundo, recordándolo pero también inventándolo
expresado de un nuevo principio. Si al descoyuntamiento
y provocándolo con sus palabras, los narradores
de que son objeto los cuerpos en el Apocalipsis
presentan una visión uniforme en otro sentido, y de
corresponde en lo social un desmembramiento de los
la narrativa mexicana contemporánea se desprende
actores e interlocutores sociales, sabremos reconocer
aristotélicamente una unidad de lugar y de paisaje
en esta literatura uno de los pocos espacios imaginarios
que no deja de suscitar la reflexión del lector pertinaz.
y culturales públicos que sobreviven a la fragmentación
Por ejemplo, se encontrará como un rasgo recurrente
e insularización que, con diverso signo, parece ser el
en esta tabla periódica de los narradores mexicanos
fantasma solipsista y narcista que recorre y dispersa a la
de fin de siglo, la identificación sistemática del Fin
literatura mexicana contemporánea.
del Mundo con el Fin de Nuestro Mundo, es decir la
El presagio del fin, su imaginación y narración
asociación espontánea de la Caída del Firmamento
representan, si no una constante absoluta, si un
con la Caída del Sistema Político Mexicano y con el

34

motivo familiar y recurrente en la obra de Carlos
Fuentes. Lois Parkinson Zamora ha estudiado esta
imaginación del fin de la historia en Terra nostra, una
de las novelas decisivas en la obra de Fuentes ya que
en ella desembocan y se resuelven, se dan cita catártica
y profética muchos de los temas y asuntos manejados
por él tanto hasta esa fecha corno ulteriormente. Así
pues Terra nostra no sólo encarna una profecia sobre
la historia sino que resulta en si misma una obra
profética, anunciadora de los movimientos próximos
y futuros de su itinerario narrativo. Diez años después,
Carlos Fuentes recapitularía sus visiones proféticas
sobre México en Cristóbal nonato, ese monumental
carnaval narrativo que es corno una nueva visita a La
región [ya nunca] más transparente y un espacio narrativo
donde el espectáculo del fin se da y se reitera con una
virulencia y una agudeza inusuales, verdaderamente
proféticas y visionarias en la medida en que logra
hacer de las historias fingidas por la ficción, un solo,
un gran transparente, un vidrio verbal capaz de
fundir y hermanar figuras, personajes, movimientos
y condiciones profundos de la historia. No será
extraño entonces que se trate de una novela alentada
por el impulso de una simpatía universal, puesta en
vilo por un risueño buen humor donde a veces el
Apocalipsis cobra el carácter de una conflagración
florida, de un espectáculo de lo innombrable, teatro
de lo inconcluso, fin del mundo, vuelto enunciable
y memorable en virtud de una imaginación que va
haciendo la crónica divertida y diversa de los finales
mexicanos al mismo tiempo que restablece entre el
lector y los personajes de la novela lazos solidarios y
de simpatía, complicidades irónicas y humorísticas
promiscuidades. El Teatro de Oklahorna de Kafka
reencarnado en México ...
Por otra parte, una de las intuiciones de Cristóbal
nonato es la que alcanza a enunciar una simetría
entre el Fin del Mundo y el fin de nuestro mundo,
entre el Apocalipsis y el Ocaso del sistema político
mexicano. Pero cabe apuntar antes de proseguir
que si este Juicio Final de la historia aparece en la
novela como algo que ya sucedió antes de 1992, hoy
en los idus de mayo de 1995 ya no nos encontraríamos
ante el ocaso de ese sistema sino en los albores de
una nueva formación social y política que sólo los
demonios de la inercia y los guardianes del derecho

35

consuetudinarios no nos permitirían reconocer. Pero
veamos más de cerca esa nación imaginaria descrita
en el Cristóbal... de Fuentes, pues tal vez a contraluz de
su lectura podremos adivinar mejor las formas de ese
México nonato. En esa época imaginaria, la República
Mexicana ya se ha desmembrado y ha aparecido
por lo menos un nuevo estado, "Mexamérica,
independiente de México y de los Estados Unidos".
Se trata de un vasto territorio que se ha emancipado
espontáneamente de ambos países y donde "ya nadie
le hace el menor caso a los gobiernos de México y de
Washington", una "especie de corredor polaco entre
México y los Estados Unidos de Norteamérica que
supuestamente se declaró independiente de ambos
países aunque en realidad servía a los intereses de
ambos". Por otra parte casi todos los territorios de la
Costa del Pacífico han zozobrado en un enigmático e
inquietante silencio: nadie puede explicar por qué ya
"no se habla de estas tierras, a quién le pertenecían,
por qué no había explicaciones, por qué era la
República Mexicana una especie de espectro de su
antigua Cornucopia". Al parecer, se ha constituido
una nueva federación en la Cuenca del Pacífico. Por
otra parte, "los desmembramientos [...], de jure, se
disfrazaron de condominios, fideicomisos, usufructos
limitados y cesiones temporales, cediendo Yucatán
al Club Med, creando el Chitacam Trusteeship para las
Cinco Hermanas (las cinco grandes compañías y
grupos industriales), sancionando la existencia de
Mexamérica y haciéndose guajes respecto a lo que
ocurría en Veracruz y en el Pacífico al norte de Ix:tapa".
Esa "angosta nación, esquelética y decapitada", este
país donde "lo único que interesa es la legitimación
simbólica del poder" ve reflejado su presente y su
porvenir en su ciudad capital "incendiada, arrasada,
invadida, víctima de guerras y ocupaciones, pestes
y hambrunas" hasta el punto de que "la imagen de
la ciudad y el destino de esta Babilonia de la Basura
es el desperdicio [...] es su destino". La ciudad,
esa "tribu accidental", no es más que una ciudad
de desocupados, un espacio donde sólo se da "la
desocupación generalizada", y en cuyas calles los
locos y los ancianos, evacuados de los asilos y de las
clínicas, deambulan entre "fogatas de papel moneda
devaluado y largas filas de gente amolada, formada
ante la nada esperando nada de nada". La "ciudad

�de la muerte" y del rumor está rodeada de asépticos y
gigantescos centros comerciales, como el titánico" TexCoco-Mex-Mall, dividido en cuatro secciones en cruz
[...] donde se ha concentrado, sobre el fondo del antiguo
lago de Tex.coco, todo el lujo, el consumo elegante, la
oportunidad de ir de compras sin hacer colas...". Pero
los lagos (están) muertos, los canales convertidos en
sepulturas industriales, los ríos tatemados. Un país
vacío y vaciado de su territorio, en cuya capital "todo es
falso, todo es preparado (y) nada de lo que ustedes ven
está sucediendo realmente", y donde el Sr. Presidente
"preside un gobierno en el que nada de lo que se dice,
se hace, se hizo o se hará", "puras fachadas", "reparto
de tierras que no existen", "inaugura monumentos
efímeros", "rinde homenajes a héroes inexistentes".
A ese país que casi no existe corresponderá entonces
una ciudad desocupada y una cultura abismal de
corrupción, despojo y ansiedad cremástíca. Por eso
hasta los desastres que la aquejan tienen que reflejar las
profundas contradicciones que enturbian su historia.
Por ejemplo, incluso el temblor de tierra de 1985 "fue
un terremoto a la mexicana, clasista, racista, xenófobo".
Nación quevedesca, "dos veces todo y dos veces nada",
pues a ninguna como a ella le tocó "tanto de nada y
nada de tanto", "república de tinieblas", república
caníbal cuyas instituciones y cuyos hijos se devoran
entre sí y a sí mismos, "caníbales de su propia patria",
mexicófagos, proletófagos. Un país significativamente
habitado por seres que "necesitaban a alguien a quien
humillar todos los días" y donde las familias decentes
y sagradas "acariciaban la idea de que todos los pobres
fueran corridos de México y toda la gente de medio
pelo encarcelada" y dondela violencia se ha convertido
en una religión. Por todo ello, podrá exclamarse
hablando de la capital "Oh, México, hija preferida del
Apocalipsis".
La hija mimada del Juicio, "esa cárcel de montañas
circulares parece hecha para mantener a la 'basura
prisionera'". Su aire es "Mierda machacada, Gas
carbónico, Polvo metálico". Carlos Monsiváis dirá en su
profecía que en ella "un litro de agua costaba diez mil
marcos, y se pagaba por meter la cabeza unos segundos
en un tanque de oxígeno". En otro orden de ideas, en
Cristóbal nonato al canibalismo ciudadano corresponde
el "ecocidio del Anáhuac", tal vez porque como dice
Pacheco: "Toda ciudad se funde en la violencia y en

ES LA FEALDAD QUE HA
IMPUESTO A ESTE PAÍS ,,LA
RIQUEZA Y LA ARROCAMCIA",
LA VERCUEMZA DE SU POBREZA
QUE MOS HACE ,,SEMTIRMOS
INCÓMODOS

COM

MUESTRO

PASADO PERO MUCHO MÁS
COM MUESTRO PRESENTE".
el crimen de hermano contra hermano". Ese crimen
alcanzará a imponer deformaciones anatómicas en el
México de Cristóbal nonato donde la muerte de la tierra
alcanza tal grado que ya nadie puede andar descalzo
y produce "esa costra protectora de caucho humano
que les ha venido saliendo a los niños citadinos",
"huaraches de nacimiento". Si la tierra está muerta,
qué se podría esperar de la vía pública, ya no digamos
de la vida pública, sino la extinción de los espacios
comunitarios, la caída de la vía pública en una oscura
condición "porque ya todo lo compartido era feo, calles,
parques, edificaciones, transportes, comercios, cines".
Es la fealdad que ha impuesto a este país "la riqueza y
la arrogancia", la vergüenza de su pobreza que nos hace
"sentirnos incómodos con nuestro pasado pero mucho
más con nuestro presente". Por supuesto, el lenguaje
no sabría escapar de esta descomposición. Sobre el
territorio fragmentado es lógico que la lengua sufra
esa misma dispersión, que la lengua quede reducida a
jergas y que la disolución de esa Babel horizontal que
es la ciudad de México se asista también a la explosión
de idiomas, idiolectos, jergas y códigos más o menos
privados. Desde las jergas personales y hasta cierto
punto prestigiosas como el "gabachototacho" de la
señora de los umbrales, Ada Chin, y de sus variedades
como el "totacho" hasta el "econotacho", el slang
"ánglatl" y todas las lenguas débiles y retrasadas de
"la clase media o de las barriadas" pasando, claro, por
la "jerga particular" desarrollada por la civilización
(ambulante) de los radios de Banda Ciudadana y por
la elocuencia adiposa y culterana, aduladora y melosa
de los politicos que enuncian en privado una cosa y en
público lo contrario y cuyo prototipo es el inolvidable
Homero Fagoaga, o por el lenguaje de los concursos

36

inventado por Federico
Robles Chacón -hijo
de un hijo de la región
más transparentepara gobernar a México
-"país de hombres
tristes y niños alegres"ª punta de cantinfladas.
En esa economía del
lenguaje gobernada por
el espíritu apocalíptico de
Babel e iluminada por el
fuego de un Pentecostés
solidario que desciende
sobre los huérfanos y los
parias, la palabra debe de nacer "de una colaboración
colectiva (pero) secreta" y buscar lo nuevo será buscar
lo secreto a través del sexo de las contradicciones que
es la lengua. La lengua, ese timón del alma personal
y del alma nacional, la lengua promiscua y porosa,
sucia como una jerga o intacta en su velo, la lengua
que tal vez ha vendido su alma al diablo, la que nos
hace exclamar "carajo, que nos lleve el Diablo pero
que nos lleve en español", será la creadora del clímax
narrativo de Cristóbal nonato, que es la Operación Acaba
con Aca, la gran fiesta del Apocalipsis Acapulqueño o
Acapulcalipsís que hará llover mierda y veneno ylanzará
legiones de rabiosos coyotes e inteligentes sobre la
perla del Pacífico para abolir la promiscuidad e iniciar
el principio del fin, es decir la existencia del México
falso, ese México concupiscente y superficial que se
presenta en esta y en otras novelas como el verdugo del
México profundo, para invocar la expresión acuñada
por Guillermo Bonfil. Sin embargo, hay que decir que
Carlos Fuentes no cae en la simplificación, un artista
del lenguaje no cede fácilmente alos espejismos del falso
pensamiento que le propone al espíritu el lenguaje
mismo, y deja muy claro que a final de cuentas el
Apocalipsis es otra representación, un escenario más
inventado por la Guerrilla de los Four Jodiditos
que parecen haberse instruido en El libro de Manuel
de Julio Cortázar y subsidiado por el Estado
mismo, para pavor y confusión de los profetas
impacientes que no están dispuestos a resistir
completa y hasta el final toda la función del Gran
Teatro del Fin del Mundo que diria Aridjis.

37

A su vez, el otro
Apocalipsis expuesto en
la novela, la insurrección
y represión violenta de la
revolución guadalupana
promovida por el
Ayatola Matamoros
con las banderas de
la fe católica y con la
movilización de los
choferes de trailers y de
todos los innumerables
parias y desocupados
de México se revelará
también como otro
"Apocalipsis trunco", como una escena más del "teatro
de lo inconcluso". El final de Cristóbal nonato no puede
ser más significativo: ya que la novela concluye con el
nacimiento de Cristóbal nonato, es decir el nacimiento
del lenguaje y la escritura de lo apocalíptico desemboca
y se resuelve así en la lectura. Con este final, Carlos
Fuentes parece sugerir que la historia sólo puede ser
recomenzada a través de la creación de un lenguaje,
que el reconocimiento y la descripción del Caos y del
paisaje apocalíptico sólo son un rodeo honestamente
realista para buscar y/o inventar un (¿nuevo?) espacio
público. Pero después de la Tabula rasa de las visiones
apocalípticas ese rodeo desemboca en la creación de
un nuevo orden: el de la obra de arte. De ah1 que, para
concluir con una alusión a El naranjo, aunque Apolo
sea sacrificado por las siete putas de una parodia
erótica del Apocalipsis, ese mismo Apolo tiene que
resucitar y ser el autor de unas narraciones que deben
su poder al clasicismo y la perfección con que están
resueltas.
Carlos Fuentes, al igual que otros escritores mexicanos
como José Emilio Pacheco, Homero Aridjis, Hugo
Hiriart, Salvador Elizondo,Juan García Ponce o Sergio
Pitol, expone en sus narraciones esa órbita que lleva a
reconocer al escritor que la honestidad ante el paisaje y la
historia social y personal no puede ser concebida sin una
honestidad simétrica ante los problemas del lenguaje
de la obra de arte. El camino del escritor corre sobre
el filo de la navaja pues el desequilibrio en cualquiera
de los dos sentidos lleva muy pronto al crimen y sólo
puede hacer perder el rostro, los rostros.

�¿p

e.POR QUÉ UNOS JÓVENES, HIJOS DE
POLÍTICOS Y EMPRESARIOS, EDUCADOS
EN UNA ESCUELA DE ÉLITE, COMENZARON
A QUEJARSE POR LA REALIDAD QUE
LES ESTABA TOCANDO VIVIR? LPOR
QUÉ ESTOS YEINTEAMEROS SALIERON
UNA TARDE A LAS CALLES PARA EXICIR
LIBERTAD DE EXPRESIÓN, A CRITAR
POR UNA TRANSFORMACIÓN DE LA
CULTURA EN MÉXICO, POR UNA VIDA MÁS
DEMOCRÁTICA, SIN LOS IMPEDIMENTOS
QUE LES IMPONÍAN LAS MISMAS ÉLITES
QUE LOS ESTABAN EDUCANDO?

39

or qué? Porque estos jóvenes estaban
hartos de sus mayores, de sus padres, sus
maestros, la clase política en el poder,
que les fijaban rutas intelectuales a seguir.
Es decir, salieron a las calles porque ellos no
tenían el poder civil de tomar sus propias decisiones.
La educación en México, regida por un modelo
económico y político que sólo fijaba estructuras
cuadradas para que los egresados reprodujeran los
mismos esquemas para incorporarse al sistema,
les quitó su libertad. Estos estudiantes se sentían
agobiados, atrapados en un círculo en donde las
libertades, las igualdades y la pluralidad de ideas no
tenían significado. Por eso salieron, por eso tomaron
las plazas públicas, los salones y diversos recintos
de la Ciudad de México. Comenzaron una tarde con
una protesta en donde dijeron: "Viva la juventud
mexicana".
La escena podría parecerse a las recientes protestas
de jóvenes en México y en otras partes del mundo,
pero en esta ocasión me refiero a una Primavera
mexicana que ocurrió hace exactamente 105 años.
Los protagonistas de esta revolución social fueron los
alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria, y sus
principales voceros llegaron a ser las máximas figuras
de la inteligencia de este país: Antonio Caso, Pedro
Henríquez Ureña, Alfonso Reyes y José Vasconcelos.
Tal vez ellos no tuvieron presente el alcance que
sus acciones juveniles provocarían en la estructura
educativa y cultural de México, tal vez su utopía
de transformación para llegar a la democracia, para
tener una cultura universal y una educación plural
y abierta no se concretó del todo, o simplemente
se sintieron frustrados. Pero a la distancia, a más
de 100 años del comienzo de este movimiento,
podemos ver que sus alcances tuvieron efectos, y en
gran medida, todos somos producto de esa primera
gran explosión que poco a poco se desvanece ante
el avance de gobiernos intolerantes, del utilitarismo,
del individualismo, y por el modelo económico que
cada vez es más feroz.
Por ello es necesario recordar el pasado y saber que
en algún momento de la historia tuvimos a personas
que supieron que la solución ante la opresión estaba
en poner en el centro de todas las discusiones al
individuo, y sobre todo, a la esencia y necesidades

�en contraparte encontró a maestros como Bernard
Shaw que a través de ensayos y obras de teatro estaba
MADA TEMÍA SEMTIDO SI LAS armando una nueva forma de escritura en donde la
recuperación del hombre contemporáneo era el foco
REFLEXIOMES IMTELECTUALES MO
de sus preocupaciones, así como de sus sentimientos,
SE DIALOCABAM COM LOS OTROS sus pensamientos, sus diversos caminos culturales,
PARA DESPUÉS POMERLAS EM políticos y económicos en un contexto determinado.
Era la reflexión de la realidad del drama humano
PRÁCTICA EM LA SOCIEDAD.
que estaba siendo explorado nuevamente tras décadas
0 siglos de abandono. Pedro también escuchó este
drama en la música de Strauss y sobre todo, con
vitales del ser humano. Uno de los personajes más
una voz fresca, pujante y con memoria histórica, en
olvidados de esta etapa, a quien México le debe un
las letras del uruguayo José Enrique Rodó, quien en
reconocimiento especial, es el mexicano por adopción,
su obra Arid, editada en 1900, expresó que el futuro
el dominicano Pedro Henríquez Ureña, quien trajo a
de América estaba en los jóvenes, quienes con su
la capital de México, desde 1907, una nueva forma de
esperanza e inteligencia y conocimiento del pasado y
pensamiento estético, intelectual e incluso moral que
presente tenían la misión de cambiar el rumbo de la
logró permear entre sus compañeros (Ateneo de_ la
humanidad.
Juventud) una novedosa visión de estudio, de crítica
Henríquez lo entendió tan bien que puso en
y de acción ante las adversidades de la vida.
práctica en México estas motivaciones que para nada
Pedro, el mesurado pero lúcido Pedro, trajo un
fueron vanas. Como ya lo había hecho en República
abanico de posibilidades para adquirir todo tipo
Dominicana, Pedro estableció al lado de Antonio
de conocimiento. Henríquez Ureña sabía que nada
Caso un grupo de estudios con adolescentes de la
tenía sentido si las reflexiones intelectuales no se
preparatoria que comenzaron a leer y a compartir
dialogaban con los otros para después ponerlas en
a autores que sus maestros positivistas no les
práctica en la sociedad. El dominicano mi~ó con_ su
enseñaban. Friedrich Nietzsche fue clave en este
pulso el ambiente que en el mundo y Aménca La~a
proceso, William James fue otro, Enrique L~u_ria,
se estaba generando. Un mundo que a finales del siglo
Eugenio María de Hostos, sin dejar al lado los clas1cos
XIX estaba invadido de pesimismos, de apatías ante
de la literatura universal. Todos estaban ahí, una gama
la realidad y de discursos y literaturas vacías de ideas,
pintada de diversas tonalidades e ideas que fascinaron
superficiales o abstractas que sólo entendían algunos
a estos jóvenes a quienes la educación basada sólo en
poetas, los académicos y científicos. Un ambiente, ?ºr
el método científico los tenía hartos.
cierto, no muy diferente al que vivimos en este siglo
Este grupo, entonces, decidió tener mucho más
XXI, así lo ha expresado recientemente el premio
presencia en la sociedad mexicana, pues quería
Nobel de literatura Mario Vargas Llosa en su libro La
intervenir y tornar sus propias decisiones sobre la
civilización dd espectáculo.
educación, la expresión y acción pública. Por ello, hace
Herníquez Ureña desde su caribeña isla y desde
105 años fundaron la Sociedad de Conferencias (1907),
Nueva York comenzó a interesarse por las nuevas
mismo año en que todos ellos salieron a las calles Y
expresiones artísticas y disciplinas que estaban
tomaron la Alameda Central para protestar contra
surgiendo en el mundo. Alú halló a escritores, filósofos,
otro grupo de anquilosados poetas quienes criticaron
psicólogos y sociólogos que estaba_n harto~ de ese
la obra de Manuel Gutiérrez Nájera. Este hecho que
estatismo intelectual y que, en cambio, reflexionaron
era sólo artístico los catapultó hacia un hecho cívico
sobre el bienestar del individuo y sobre la evolución
que no los pudo detener, y además, evidenció las
de éste en la colectividad. Halló por ejemplo en
fisuras de la sociedad gobernada por Porfirio Díaz.
Osear Wilde y en Gabriele D'Anunzio a escritores
Antes del comienzo de la Revolución mexicana,
con una calidad inmensamente expresiva pero aún
este grupo, cuyo líder espiritual era Pedro Henríquez
concentrada en los sentimientos individuales. Pero

HEMRÍQUEZ UREMA SABÍA QUE

40

Ureña, realizó un golpe certero para aniquilar al
las diversas dictaduras en todo el continente. Eran
modelo positivista, cuando organizaron un homenaje
escritores morales porque urgían a la necesidad de
al que impulsó este rígido sistema educativo: Gabino
alcanzar la felicidad a través de la justicia y la ética,
Barreda; pero fueron inteligentes, pues a su homenaje
la responsabilidad; pero también eran hombres que
no invitaron a ningún científico. Esto fue un grito de
sabían que esto no se realizaría si no se tomaban en
advertencia: "ya no los queremos más aquí, desde hoy
cuenta las emociones y expresiones naturales del
nosotros decidimos cómo
individuo, esto se manifestó
estudiar y cómo trabajar
en su profunda necesidad de
PARECERÍA QUE ESTÁ DES• cultivar el arte.
intelectualmente".
Sin verdades absolutas, CRIBIEMDO A MÉXICO Y
lQué logró el dominicano
pensando en las necesidades A LA SALUD DEL MUMDO en México? Logró instaurar,
del ser humano yreflexionando
de una vez por todas, los
sobre su posición en EM EL SICLO XXI DOMDE ideales del arielismo. Logró
diversas realidades, estos LA CLASE POLÍTICA Y SUS reunir y conciliar a esa
muchachos, años después,
POLÍTICAS,
DOMDE
LA juventud dispersa para darle
estuvieron convencidos de
no sólo forma -porque
CLASE
ECOMÓMICA
Y
sacar el conocimiento de
SU la forma puede ser hueca
las instituciones oficiales. MODELO Y EM DOMDE LA también- sino dotarla de
Es por ello que pugnaban
fondo para defenderse ante
EDUCACIÓM Y SU SISTEMA
por la inteligencia, pero
las adversidades de esa
HAM
DEJADO
DE
PEMSAR,
una inteligencia no vista
cultural y esa política que
como un acto de soberbia o IMEXPLICABLEMEMTE, QUE ya no deseaban obedecer.
presunción, sino como una
Logró impulsar la carrera
condición a la que todos los SUS ESFUERZOS DEBEM IR de Antonio Caso que
individuos tienen derecho EMCAMIMADOS A RESOLVER transformó la educación
para alcanzar así la libertad: LOS PROBLEMAS DE LAS media y superior en nuestro
se trata de la libertad de
país. Ayudó en cierta
información, de saberes PERSOMAS.
medida a motivar y guiar
sobre la cosa pública, así
a José Vasconcelos en su
que deciden crear la Universidad Popular, pública y
ascendente carrera política y filosófica que también
gratuita. Otro de sus objetivos era la pluralidad para
cambió la educación, para llevar este modelo a muchos
alcanzar estos conocimientos y valores a través de la
rincones de América Latina. Ysobre todo, fue el amigo
libertad de cátedra, por lo que fundan la Escuela de
entrañable y asesor de Alfonso Reyes, en el que todos
Altos Estudios, hoy Facultad de Filosofía y Letras. Y los valores de Arid se conjugaron de manera justa,
si seguimos en la lista de lo que crearon a la postre
pues Reyes hizo lo que ni Rodó ni el mismo Henríquez
estos hombres, podemos mencionar la Secretaría
Ureña, abrir los límites de la escritura en ética y
de Educación Pública, El Colegio de México, y un
estética para hablar al mismo tiempo de México, de
largo etcétera que han constituido las instituciones
América y del mundo, todo a través del ensayo.
de educación que aún tiene este país y que desde
Las páginas que Pedro escribió en Estudios críticos
entonces no se ha renovado.
(1905) y en Horas de estudio (1910) son sorprendentes.
lCómo veían la cultura estos jovencitos? La cultura
Parecería que está describiendo a México y a la salud
para ellos era todo lo que hace a un ser un ser social,
del mundo en el siglo XXI donde la clase política y
un ser con interés político y cívico, con interés en
sus políticas, donde la clase económica y su modelo
su economia. Son humanistas porque pensaban que
y en donde la educación y su sistema han dejado de
ninguna de estas esferas públicas debía dejar de
pensar, inexplicablemente, que sus esfuerzos deben ir
lado los derechos humanos, como lo habían hecho
encaminados a resolver los problemas de las personas.

�han encapsulado el conocimiento dentro de estas
HAY ESCUELAS TÉCNICAS QUE instituciones elaborando, en su mayoría, estudios
SÓLO FUERON DISEÑADAS PARA abstractos casi siempre banales que en poco ayudan al
QUE
LOS
INDIVIDUOS AL individuo a entender la vida.
Como lo dice César Cansino en su ensayo La
ECRESAR SE INCORPOREN AL muerte de la ciencia política, las ciencias sociales están
MODELO PRODUCTIVO QUE EL cooptadas por un grupo de maestros y estudiantes
que sólo se entienden entre ellos; tenemos egresados
MISMO ESTADO HA FIJADO EN que están siendo formados con el único propósito de
ser burócratas, para interpretar números, establecer
CONDICIONES MISERABLES.
esquemas, redactar y editar notas cuadradas. Y no
Casi ninguno de los políticos está hablando de qué
quiero decir que esto esté mal, pero los ámbitos de
harán por mejorar la calidad de vida de las personas.
análisis y de estudio deben diversificarse y ampliar sus
Pues la grilla y las mezquindades no son la real política.
horizontes a todas las expresiones, porque la literatura,
8 modelo neoliberal, con sus pros y sus contras, ha
la música, el cine, la historia, la filosofía también son
dejado sin oportunidades a millones, modelo aplicado
herramientas para entender lo que ocurre alrededor.
por la élite que sólo piensa en sus propios beneficios. La
La evaluación hecha por algunos académicos
conjunción de esta deshumanización ha eclipsado poco
universitarios es que los planes de estudio deben ser
a poco a la misma educación en México. En Los grandes
más plurales, y no someterse del todo a las disciplinas
problemas de México, evaluación hecha por 8 Colmex, los
científicas y a los planes codificados; es decir, abrirse a
especialistas aseguran que desde 1980, cuando se acepta
otras disciplinas que motiven al pensamiento, al arte,
el libre mercado como sistema económico a seguir, la
a la expresión, pues sólo así se tendrá la capacidad de
educación media superior y superior han dejado de
criticar, acto que le hace falta a esta ciudadanía para
crecer en calidad y han aumentado en sus niveles de
exigir sus derechos. Y si ese conocimiento no quiere
injusticia y discriminación hacia nuestros estudiantes.
salir de las instituciones, entonces habrá que sacarlo
Es decir, a pesar de que tenemos más adolescentes
de ellas y crear otras más abiertas y dispuestas a ser
en escuelas y universidades, el nivel educativo de
compartidas a través del diálogo.
éstas no es igualitario. Hay escuelas técnicas que sólo
Al menos éste es uno de los deseos de varias personas,
fueron diseñadas para que los individuos al egresar se
artistas y e~critores, académicos y ciudadanos, y qué
incorporen al modelo productivo que el mismo Estado
mejor manera que por la reminiscencia de nuestra
ha fijado en condiciones miserables. Yesto si es que esos
larga tradición humanista, de nuestra misma historia
alumnos consiguen trabajo, porque la enseñanza no es
de pensamiento hispanoamericano, para sabernos
igual para todos, pues los alumnos que tienen mayores
herederos de varias generaciones que se ocuparon en el
recursos económicos estudiarán en las universidades
bien pensar, ligado con el bien decir, actuar y escribir
con mejores planes de estudio, y serán ellos, y no los
ideas llenas de sentido, y no sólo palabras huecas a las
de bajos recursos, los que obtendrán trabajo de manera
que nos han acostumbrado todo el tiempo. Si ya fuimos
más rápida.
capaces de hacerlo hace 105 años, tpor qué no pensar
Pero la deshumanización no se queda~ sino que ha
que podemos volver a hacerlo, construir de nueva
transitado hacia las universidades. Parece que todo ese
cuenta el humanismo en nuestras vidas?
humanismo que nos habian legado nuestros pensadores
Ahora podemos ver con entusiasmo que hay
se ha diluido con los años. En las universidades
varios grupos interesados en los temas sociales,
públicas y privadas, y sobre todo en los campos de
muchos de ellos grupos de jóvenes universitarios.
Ciencias Sociales o Humanismo, lo que menos se
Sólo falta recuperar nuestra historia, platicar entre
enseña es a ser humanistas, es decir, a pensar en el
nosotros, y dar a conocer que en otros tiempos
otro. Las teorías funcional~estructuralistas y teorías
también luchamos por las libertades y la diversidad,
de juegos, el determinismo y la hiperespecialización
por la caridad, por la democracia y la justicia.

42

~CORAL ACUIRRE

NUESTRA

-2

u

AMÉRICA
y
ELCÉMERO

111

1

ou

...
RL~ul~a ea::fo..,o ..-orno 1:::., luch.1:, y reh mdi
ucw'.1e'- femcnm,,s tJ.n pre&lt;sente, a cotrkn
::oc. \.ld ..,iglo X\ c,e e'1trdJ.zan -:;in er;,cindirse
nunca del tc.'do de otrJ.~ qu~ corrcc,ponden .J
e .mno de !n 1denlo~icn, dorc!e colonizadoc;; y
wloni::1dores, ~ tnfrl' tan a nnel de razac, y
cultura ya no p lf la ~onqui-.~~ terríto':.1.al s ro
por -:.m 'adl) pm ren, me 11..ar d J-.'LI\ c.\ cl modo,
las c. l~tunbrc, p op1a.., ct( ,u herenc 1 a au:óc
tnn 1 y, p1 )r J otJ 1 , haL ...r e -.o l)mí,;, ) l,d a\.ervo
J.menc.mo n ....ra re v1I dil ..i de unc1 , c..: y nau
-,i..:mp~·L l I c,u KI c.riJad eur~1pea y 61.ir(J

�eniendo en cuenta sobre todo que si
tomamos a Argentina como ejemplo,
al instaurarse el siglo y frente a la ola
inmigratoria, el discurso oficial tiene su asiento
en el proyecto mitrista, esto es, un país que debe
crecer necesariamente desde y por sus patricios,
dejando de lado al "bárbaron: indios, mestizos,
gauchos, migrantes, que sólo detienen y reniegan
de los procesos civilizatorios que nos acercarían a
Europa.
Asimismo a finales del siglo XIX se plasma el
comienzo de la utopía mayor de las mujeres: ser
igual en derechos al hombre. Del mismo modo que
los pueblos del continente americano intentan
sacudirse el yugo de los dictados europeos,
las mujeres, no que tal anhelo hubiera pasado
inadvertido antes a lo largo de los siglos en el
corazón femenino, hacen oír una advocación
semejante, en este caso contra ese otro yugo, el de
los dictados que provienen del patriarca.
Los nuevos tiempos ponen en cuestión
los absolutos pergeñados hasta aquí. Freud
en los cuestionamientos sobre la psiquis y el
descubrimiento del inconsciente como campo
epistemológico, antes Marx con la concepción
materialista de la historia y la teoría de la plusvalía,
y Nietzsche con su visión vitalista y la muerte de
Dios, sacuden el andamiaje de lo que aparentemente
estaba sancionado de una vez y para siempre.
Pero todo sigue siendo masculino. La aspiración
al voto por parte de las mujeres debe ser asaltada
desde otras instancias, la educación, por ejemplo.
Cuestión imprescindible para poder elegir. La
lucidez de la conciencia concretará la libertad de
pensamiento y acción. También América Latina
se dejará guiar por tales paradigmas. También
Vasconcelos en México al otro día de la Revolución,
imagina para su país a la educación como núcleo
e impulso de todo hacer libre y soberano. Antes
lo habían hecho Fernández de Lizardi, Manuel
Altamirano y otros intelectuales durante el siglo
XIX.
Sin embargo, aquí, donde los regímenes
coloniales primero y autoritarios después se
suceden, y donde apenas estamos entrando en las
autonomías políticas, hay pocos cambios en este

l

sentido. Si en Inglaterra en la segunda década del
siglo XX Katherine Mansfield se queja amargamente
de la supuesta academia donde sus padres la
colocaron para que terminara sus estudios y donde
en realidad no aprende nada, pudiera decirse
francamente que por estos lares las mujeres, en
cuestión de formación, están abandonadas a las
casualidades y la contingencia. Ser maestra es la
única posibilidad a la que se atreven, y serlo en
verdad no garantiza ningún estudio sistemático. Se
llega a ser maestra por familia, porque los hermanos
o las hermanas, o bien la madre o una tía, realizan
una labor educadora que nada tiene que ver con un
sistema educativo formal.
Ser americano es ya de por si algo patético. El
solo hecho de existir los dos continentes ...
es un hecho doloroso para la conciencia de
los americanos ... Yo no sólo soy americano,
sino, peor aún, hispanoamericano; y lo que es
más grave, mexicano. Y todavía para colmo ...
nativo de Monterrey ... tHa pensado usted,
alguna vez, en el trabajo que nos cuesta, a los
hispanoamericanos, salir, siquiera, a la superficie
de la tierra? (Reyes, "Notas sobre la inteligencia
americana\ en Revista Sur, 1936: 125)

En este entorno y con tales circunstancias nacen y
se hacen Gabriela Mistral y Victoria Ocampo. Una
chilena, la otra argentina. Ambas con la aspiración
utópica de ser enteras y autónomas. Sin embargo, a
la luz de lo dicho más arriba podemos advertir de
inmediato que ninguna de las dos, a pesar de toda su
producción, recibió alguna vez la educación formal
a la que aspiraron con todas sus fuerzas. Gabriela
aprendió las letras a través de su hermana mayor
quien lleva título de maestra en el pequeño pueblo
de Monte Grande en el Valle de Elqui, porque
según parece en la escuelita del caserío la maestra
de la misma la echó por tonta o por ladrona. Poco
importa. En cuanto a Victoria, si bien es cierto que
recibe una formación sofisticada, ésta viene de sus
nanas, la inglesa y la francesa, que con muy buena
voluntad le enseñan los idiomas, las literaturas de
sus respectivos países y algunas nociones generales
de lo que según su buen ver, es principal. Las

44

usará su inteligencia y su sensibilidad para
alcanzar sus propósitos. lAcaso no sucede lo
mismo con nuestros intelectuales, creadores,
científicos, investigadores de todo orden
por los mismos tiempos? ¿Acaso no recibe
Buenos Aires al Conde de Keyserling como al gran
intelectual europeo? ¿No reinan allí Paul Groussac y más
tarde Roger Caillois, y hasta Drieu de la Rochelle? No
es que los desdeñe, lo que espanta es que un Groussac,
por ejemplo, fuera dictador de nuestros razonamientos
a pesar de la originalidad y el embate de un Macedonio
Fernández en las letras o un Xul Solar en la pintura. Pero
a los argentinos hechos aquí, ¿quién les iba a dar título
de artistas o filósofos de verdad? La sombra de Europa
disolvía la certeza de nuestras propias aspiraciones con
sus logros y alcances.
Por fin, en la década de los veinte una pléyade de
rebeldes reinventa sus herramientas y comienza a
legitimar su escritura. No se trata pues sólo de mujeres
escritoras intentando hacer escuchar su voz nueva, se
trata de hombres y mujeres al realizar la dificilísima tarea
de encontrar las estrategias de diferenciación nacional y
lingüística.Tarea que por supuesto había comenzado con
la Independencia, pero a causa de los conflictos políticos
que jalonan el siglo resultaron siempre en procesos
truncos o en todo caso sin valor suficiente para ser
legitimados. Lo prueba el caso del Martín Fiara escrito en
1872 porJosé Hernández, considerado literatura gracias a
escritores como Leopoldo Lugones recién en la segunda
década del siglo XX. Por todo ello es ahora cuando se dan
alternativas de escrituras diferentes, tan diferentes como
las de Victoria y la MistraL o las de Arlt y Borges; o las de
la chilena María Luisa Bombal y la venezolana Teresa de
la Parra.
Pero hay más, no sólo se trata de legitimar las propias
armas, en el caso de las mujeres se torna aún más duro el
ejercicio de pertenencia. Gabriela deviene la gran poeta
a costa de ocultamientos y disfraces: inventa un amor
imposible con el suicida Romelio Ureta, a quien se le
adjudica haber inspirado sus Sonetos de la muerte y sólo al
cabo de décadas ella confiesa la verdad. En realidad no
hubo tal amor, o al menos, tal magnitud de la relación
entrambos. En los siguientes poemarios como Desolación,
o en la publicación de poemas sueltos en periódicos y
antologías, lo que queda, lo que se admira y se aplaude
es el canto a los niños, las madres, las maestras, elevando

LO MISMO EN AMÉRICA QUE EN EUROPA
CUANDO SE TRATA DE MUJERES.

fórmulas de cortesía, por ejemplo. Caso típico de
nuestra educación en la primera parte del siglo XX.
Para aquellas que tienen poder adquisitivo, francés y
piano, o bien bordado y canto. Lo mismo en América
que en Europa cuando se trata de mujeres. Y para el
resto, el pobrería, quizás alcanzar el tercer año de la
primaria en el mejor de los casos, y luego los oficios de
la servidumbre.
Como se ve fácilmente tanto la rica como la pobre
están desprovistas de todo programa pedagógico.
Si en sus años de formación literaria la Mistral se
fascina con Vargas Vila y otros autores de la misma laya,
Victoria, a causa de sus privilegios, puede recitar a Racine
y Corneille de memoria. Ella piensa en francés, confiesa,
sin tener en cuenta su propia lengua, tanto como su
herencia literaria a la que por mucho tiempo, junto con la
lengua española, ignorará abiertamente. Nada de clásicos
españoles ni Siglo de Oro para Victoria. Lo mejor de su
propia estirpe le será escamoteado. Si Gabriela tardará
en proveerse de una cultura clásica, a Victoria le pasará
lo mismo. Ambas deberán adquirir ya adultas, las bases
culturales que se requieren para entender el mundo
y repensarlo. Así la formación de Mistral y Ocampo
es reveladora de la cuestión americana. Es su perfecta
metáfora.
Llegada tarde al banquete de la civilización europea,
América vive saltando etapas, apresurando el paso y
corriendo de una forma a otra, sin haber dado úempo
a que madure del todo la forma precedente. A veces
el salto es osado y la nueva forma úene el aire de un
alimento retirado del fuego antes de alcanzar su
plena cocción. (Reyes, "Notas sobre la inteligencia
americanan, en Revista Sur, 1936: 125)

De modo que resulta muy difícil para ambas realizar un
proceso de apropiación de sí mismas, íntegro. Se hacen
a golpes, mezclando lo bueno y lo torpe, admirando a
simuladores y talentos verdaderos, a obras de arte y a
producciones equívocas. Ser adultas entre tropezones,
avances y retiradas, no las arredra y cada una a su manera

45

�a su autora a una especie de
LA OTREDAD ES DIFÍCIL DE
Madre y Maestra de América.
DICERIR EM CUALQUIERA
Sylvía Molloy (1996)
DE LOS CAMPOS QUE SE
declara que en la época de
los veinte sólo dos formas
EJERCITE, SOBRE TODO EM
de emergencia convocaban a
UM COMTIMEMTE MARCADO
la mujer, se era maestra o se
era poeta. Y Gabriela logra
POR ELLA.
su legitimidad precisamente
en estas vías. Amordazará
pues, su índole, su palpitación más íntima y nadie sabrá
hasta el siglo XXI y a causa de la publicación de N~ña
errante, las cartas a Doris Dana (2011), sus preferencias
sexuales. Preferencias que nunca fueron las que el
orden y la ley querían para ella, sino que sufriera de
amor heterosexual, de amantes infieles o vaya a saber
qué cosa, y en casi 50 años posteriores a su muert:
-Gabríela muere en enero de 1957-, no reparo
nunca en la urdimbre de sus amores otros, cuando su
evidencia es flagrante. La otredad es difícil de digerir
en cualquiera de los campos que se ejercite, sobre todo
en un continente marcado por ella.
Por su parte, Victoria Ocampo realiza su mejor
obra, la concreción de su revista Sur, a fuerza de ejercer
sus encantos y su seducción y dejando de lado lo que
realmente la hubiera colmado: una profesión teatral,
primero, y en el plano de la escritura, a lo que apuntó
desde sus primeros escritos, el ensayo, que no ob~ta1:te
incluirá una y otra vez en su revista y en la editonal
que así.mismo le pertenece, donde publicará la suma
de volúmenes de sus Testimonios. Quizás el modo
ensayístico más osado que se conozca en Argen~a,_ :n
tanto autobiográfico, crónica, ruta de viaje, descnpc10n
de paisajes interiores y exteriores, pensamiento, arte Y
literatura. Otra asignatura pendiente, esta vez no para
los escritores sino para los críticos e intelectuales que
no supieron reconocerla.
.
.
Pero era imposible una legitimación de V1ctona.
Ella lo percibe cuando frente a su primer ensayo,
Paul Groussac, a la sazón líder espiritual de las letras
argentinas, le devuelve ese precioso texto De Francesca a
Beatrice, sugiriéndole que es muy pedante por parte de
una muchacha arremeter nada menos que con Dante y
que pudiera dedicarse a temas más ligeros.
Años después y frente al mismo ensayo, Orteg~ Y
Gasset que la llena de elogios se ocupará en el escnto

en su honor con que cierra dicha publicación en
España, "distraerse" en 80 páginas, en un texto que
cuenta con alrededor de 100, sobre la idea de la mujer
como inspiradora de la acción de los hombres y no
como protagonista ella lnísma. Tesís que comparte por
los lnísmos tiempos con Heidegger.
Pero sigamos el curso de nuestras comparaciones.
También la América Latina hubo de disfrazarse de
poesía antes que de ensayo y filosofía, y cuando se
trató de narrativa el canon ortodoxo pesaba más
que ninguna otra cosa. Tambíén en este continente
hubieron de ser necesarios los ejercicios de la
obediencia y la seducción a la manera de Victoria.
Exactamente como ella atendía a los europeos con
el lníedo de abrir la boca para lanzar una idiotez, o
bien en la afasia del asombro. Y del mismo modo que
ellas, objetos seductores para el ojo europeo, el trigo
de la pampa o el cobre de la montaña o el tanino
del quebracho, fueron nuestro mejor pasaporte.

MESTIZA V CRIOLLA, UNA V
UNA. PUEBLO V CASTA, EN DOS
BAMDOS. LA DOLOROSA V LA
SOBERBIA, LA VIRILIDAD EM
LOS RASCOS DE LA MISTRAL V
LA PURA FEMINEIDAD EM LOS
SOMBREROS V LAS ROPAS DE
LAOCAMPO.
De alguna manera con la atención e interés que los
europeos ponían sobre nuestras materias primas, nos
estaban diciendo que ellas eran nuestra mejor carta
de presentación, aunque en el ejercicio diplomático
brillaran intelectuales, escritores y críticos americanos
de toda laya.
Cuando Gabríela y Victoria se encuentran, ya
han presentado combate y están en el cenit de sus
realizaciones, andan por el mundo, se atreven a
soñar la igualdad femenina en actos cotidianos, y
son reconocidas una por buena y la otra por bella,
aunque por delante tengan obra y voz, que no es
esto lo que importa sino el modo en que tiene el

47

Sistema de aprovecharlas. Chile a través de las
vicisitudes de sus funcionarios públicos no sabe qué
hacer con Gabríela Mistral. ¿Jubilarla? marle una
pensión? ¿O mejor mandarla a pasear con el pretexto
de funciones de buena voluntad como embajadora
de la cultura chilena? Y Argentina, por su parte,
pareciera no reparar en las funciones de promotora
de la Ocampo que, sin duda, beneficiaban asimismo
su imagen cultural de puertas para afuera.
Y como la multífacética cara de esta América sí
una es de bronce, la otra lo es de porcelana, sí una
mira al mar, la otra a la montaña, sí Gabríela india
por parte de madre, Victoria patricia por madre y
padre. Mestiza y criolla, una y una. Pueblo y casta,
en dos bandos. La dolorosa y la soberbia, la virilidad
en los rasgos de la Mistral y la pura ferníneídad en
los sombreros y las ropas de la Ocampo. Signado
todo ello por la naturaleza que hace ejercicio de
posesión con la chilena, campo y árbol, más allá el
cerro y después el mar. Más aquí con la argentina,
la residencia en las metrópolis, la nostalgia por ser
de París y de Nueva York, de Londres y Florencia.
La metáfora se multiplica, se retuerce, va y viene.
Ambas han relatado su encuentro muchas veces.
Queda en mí memoria la primera interpelación de
Gabríela a la Ocampo: "iPor qué no ha frecuentado
a Alfonsina Storní!", lo cual significa por qué no
la ha apoyado, y el reproche a la ausencia de una
solidaridad que empieza por casa, es decir entre
nosotras, según Gabríela.
Y una nueva diferencia o una nueva unidad como
sí ambas contuvieran en verdad la América íntegra.
Gabriela se rodea de mujeres, dice mujeres, ayuda
y protege a mujeres y a sus vidas. Así Rosa Chacel y
Concha Míchel, Victoria Kent y Laura Rodig, María
de Maeztú, María Enriqueta, Palma Guillén, Teresa
de la Parra, la misma Ocampo, Alfonsina Storni, y
cuántas más. Mientras que la Victoria, es Victoria sobre
hombres que caen rendidos a sus píes o viceversa, es ella
la que se rinde y así Tagore, Camus, Malraux, Ortega y
Gasset, Caíllois, Lawrence, W aldo Frank, Drieu de la
Rochelle, Alfonso Reyes...
Valga toda esta acumulación de paradigmas,íconos y
emergentes, para doblegar el tema que me interesa, esa
utopía de comienzos del siglo pasado nacida de la mano
del cubano José Martí en el siglo XIX con su alegato

�UNA A FUER DE TOZUDA CAMA EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA,
PRIMERA V ÚNICA ESCRITORA LATINOAMERICANA EM OBTENERLO
HASTA LA FECHA, Y LA OTRA FUNDA LA REVISTA V LUECO LA
EDITORIAL SUR, PARADICMA LITERARIO QUE NUNCA ANTES SE
HABÍA SOSPECHADO EN MANOS DE MUJER V CON LA CUAL EMBESTIRÁ
AL ORCULLO DE LA MASCULINA INTELECTUALIDAD ARCEMTIMA.
a la legitimidad del pueblo indio, y la metáfora feliz
del uruguayo Enrique Rodó con su Ariel para rubricar
la presencia no de un bárbaro americano sino de un
espíritu agraciado por la potencia de sus sueños y sus
creaciones.
Sin embargo, toda utopía se yergue sobre una
llanura, esto es, exenta de problematización, la utopía
requiere, como dice Beatriz Sarlo (1996: 35), personajes
reconciliados. la bronca Gabriela, la del valle de Elqui,
la tierra, y los frutos magros, y la sofisticada Victoria, la
de las grandes urbes, París, Nueva York y Buenos Aires,
adquieren así un perfil inigualable, he aquí, barbarie y
civilización, no en franca oposición, sino reunidas, en la
amistad de ambas, en su prolífico epistolario y en la red
que tejieron a pesar de sus diferencias.
Por otra parte, ambas se realizan como creadoras
en un ámbito nuevo, renovado, revoltoso, revuelto, y se
aprovechan de tanta revoltura para hacer lo que ningún
hombre había hecho en tierras del sur. Una a fuer de
tozuda gana el Premio Nobel de literatura, primera y
única escritora latinoamericana en obtenerlo hasta la
fecha, y la otra funda la revista y luego la editorial Sur,
paradigma literario que nunca antes se había sospechado
en manos de mujer y con la cual embestirá al orgullo de
la masculina intelectualidad argentina. Empresa que es la
más rica en publicaciones y la de más larga vida en todo
el universo literario de América latina.
Pero hay que vislumbrar los fenómenos en términos
históricos. Antes de tales acontecimientos cuyo eje
es una mujer, con Martí y con Rodó la muchachada
latinoamericana se había regocijado; la lucidez sin par
de sus padres simbólicos, Altamirano, Bello, Echeverría,
Sarmiento, lastarria, los resarcía. De pronto asistieron a
su renacimiento. Se validaba un mundo propio y cierto
de este otro lado de Europa. Un mundo donde se puede
legislar y reconocer la humanidad desde otros ángulos,

sesgada por la mezcolanza, esa presencia de indios y
negros, gauchos y cholos, desarrapados y migrantes,
desarraigados, de paso, sin techo fijo, sin aroma a suelo
propio, esa caterva, ese aluvión de almas descosidas y
huérfanas. Esa condición sin par de ni blancos, ni españoles,
vaya a saber qué cosa a lo que se nombra asi.
Henríquez Ureña en Santo Domingo se estremece:
tiene veinte años, llevará las buenas nuevas cuando
se traslade a México y en el seno del Ateneo de la
Juventud recitará para la nueva generación el Ariel de
Rodó y a Martí, exaltado. El segundo en contagio vital
será Alfonso Reyes, y también Vasconcelos, he aquí que
pudiéramos formar una nación larga y ancha que fuera
desde los bordes del Río Bravo hasta la Patagonia.
La intehgencia americana es necesariamente menos
especializada que la europea. Nuestra estructura
social así lo requiere [...]. La intehgencia americana
está más avezada al aire de la calle, entre nosotros,
no hay, no puede haber torre de marfil[...]. Nace
el escritor europeo en el piso más salto de la Torre
Eillel. Un esfuerzo de pocos metros y ya campea
sobre las cimas mentales. Nace el escritor americano
como en la región del fuego central. Después de un
colosal esfuerzo, en que muchas veces le ayuda una
mentalidad exacerbada que casi se parece al genio,
apenas logra asomarse a la sobrehaz de la tierra.
[Y así] presiento que la inteligencia americana
está llamada a desempeñar la noble función
complementaria: la de ir estableciendo síntesis [...]
verificando el valor de la teoría en la carne viva de la
acción (Reyes, 1936: 126, 27).

El contagio prosigue de norte a sur y viceversa,
núentras las voces nuevas dicen, acuñan, subrayan una
nueva manera de decir América: Nuestra América. No

48

la de ellos, los europeos, la que inventaron a nuestro
pesar, no la del norte de este núsmo continente,
haciéndose día a dia sin reparar en el resto, es
decir, nosotros. Una que tiene la misma lengua y
los núsmos modos, y sí Brasil no, sin embargo tiene
lo de la conquista, el despojo y la injusticia que es
coincidencia mayor y más poderosa, según Gabriela y
también Reyes. Así que circula esta complicidad, esta
intención de mirarse de frontera a frontera, que no es
frontera sino puente para nuestra América, la núsma
que se dará entre dos mujeres, que por fin lo vienen
a pronunciar, esa Gabríela y aquella europeizada
Victoria. Aprendizaje que le cuesta y que Mistral
auspiciará a lo largo de una correspondencia de treinta
años en que no cejará en su obsesión de hacer de la
argentina un pedazo señero de esta América nuestra.
Pero así como estas mujeres pertenecen a diversos
linajes, la una, de sangre aymará y vasca, cuyo
mestizaje también la hace pobre y sin privilegios, se
abre camino por la inteligencia americana perfilada
por Alfonso Reyes más arriba, en ese andar por las
veredas y los senderos donde pasa el campesino
y el albañil; la otra, Victoria, a la que todo le ha
sido concedido, no obstante por menor de edad,
por creatura mitológica, por las fabulaciones de
la imaginación masculina es relegada a la hora del
concierto universal de los saberes, así esta América,
la nuestra, en la núsma época, todavía es recibida y
honrada por fabulosa, de pura nútomanía, por callejera
y portuaria, o por rica y paísajera con cataratas y
cordilleras, lagos sin fondo donde se hunden los
hombres para siempre y lagunas como la Iberá
donde moran reptiles antediluvianos y monstruos
a la manera de gárgolas medievales. De manera que,
más a causa de todo aquello que por el pensamiento
diverso en que ha venido a dar, se la estudia siempre,
o casi siempre, como una rareza seductora antes
que por la ingente riqueza espiritual de sus pueblos
heterogéneos y oscuros. Y si los intelectuales como
Ortega y Gasset se asientan en nuestras tierras es
para ser admirados y hacerse querer, disfrutar a sus
anchas de nuestra generosidad y darnos cátedra
a la hora del pensamiento y el lenguaje. Que no
está mal que nos dieran cátedra, lo que está mal
es que no fuéramos sus verdaderos interlocutores
sino aprendices difíciles o inextricables. Vale para

49

demostrarlo las consideraciones de Paul Valéry a la
hora de leer a la Mistral para hacer el prólogo de la
versión francesa de su obra.
Nadie, sin duda, parecerá menos calificado que
yo para presentar al lector una obra tan distante
como esta de los gustos, ideales y hábitos que se
me conocen en materia de poesía. Lo que he dicho
y vuelto a decir sobre este tema, lo que he podido
hacer, las condiciones que he creído de mi deber
imponerme, los ensayos que he publicado, todos
ellos frutos de un espíritu nutrido por la más vieja
tradición literaria europea, parecen designarme lo
menos del mundo para apreciar una producción
esencialmente natural, abierta más allá del océano,
por el solo llamado, choque o designio de lo que es.

[...]
Habría muchos otros aspectos que intentar definir
en la obra que he llamado extraña y verdadera. Pero
me detendré aquí sobre una reflexión que me viene
y que me compromete a explicar lo mejor posible
lo que llamaré la importancia actual de esta obra.
Es evidente que ella debe muy poco a la tradición
literaria europea. Es autóctona, pero está escrita
en una de las lenguas de nuestro continente que
grande y magníficamente han participado en la
constitución del capital de las obras maestras de
Europa. (~Gabriela Mistral por Paul Valéry», en
Atenea, 2009)

Prólogo que, por cierto, Gabriela Mistral recusará.
Tambíén Gabríela y Victoria fabulan, sueñan,
idealizan, pero de otra manera. Sin advertir que en su
intercambio epistolar tan cómplice late un organismo
desgarrado, una América partida en dos, la de la
Cordillera y la del litoral, la de la urbe y la de la pampa,
el cerro o el desierto, el trópico y las nieves eternas
del Lanín. Partición que aún permanece en nuestros
días. La aristócrata de la vieja casona patricia de San
Isidro, casa en la que pudo vivir hasta sus últimos
días, y la maestrita del Valle de Elqui con su gente
hunúlde y ocre y su casa caída en el suelo, tal como la
encontraron sus ojos en el último regreso a Chile.
Ydel núsmo modo que nuestra América, que para
serlo en muchas ocasiones se vistió de lujo renegando
de sus voces más auténticas como la de Roberto Arlt,

�Gabriela y Victoria, üepararán en ello? Quién
encumbrando sólo el lenguaje sin par de Borges; tal
sabe. Siguieron cruzándose bellas cartas solidarias
como alguna vez lo apuntara Ricardo Piglia (2005),
en donde sus intereses por el bien común, la cuestión
estas mujeres usaron las estrategias del disimulo, el
femenina, la paz y la escritura, las hermanaban. Quizás
dinero o la humildad, para hacerse aceptar.
la más lúcida, aquella que en el fondo vislumbrara
Rareza sin igual destino de mujer creadora, destino
la tremenda división de la América y de su propia
de América Latina.
amistad con Victoria, fuera Gabriela. Muchas frases,
Pero hay algo más que deja de igualarlas para
dichos, exclamaciones, en su correspondencia con la
producir el hiato y quizás la revelación de alguna
argentina, lo proclaman. Y quizás estas frases delaten
de nuestras posibles derrotas. Porque entre tantas
mejor las hendiduras, no sólo entrambas, sino entre
contradicciones vino a darse que Nuestra América tenia
todos los que conformamos esta tierra de tantas
diversas resonancias para unos y para otros, también
esperanzas frustradas.
para Gabriela y para Victoria. La olímpica argentina
Reclama Gabriela a su amiga:
aceptó los fogosos análisis de Henríquez Ureña pero
pronto les puso coto. A él mismo se le redujo a maestro
Victoria no conocerá jamás un pueblo mientras
de bachillerato en alguna oscura escuela de La Plata
NO LO CONVIVA1 y lo conviva como pobre, lo
camino a la cual murió una tarde en que muy pocos
cual no es posible. (Horan y Meyer, 2007: 128)
advirtieron la desaparición del insigne dominicano,
responsable feliz de uno de los itinerarios más fértiles
Tú crees, Votoya, con un criterio absolutamente
de nuestras americanidades: de Santo Domingo a
literario, que un pais vive y muere por su élite, que
Estados Unidos y luego a México, a Perú, a Argentina,
por ella se salva o se pierde, no hay tal. Un pais vive
y autor de la obra La utopía deAmtrica. Un indicio que
por su hombre medio. Cuando este se le pudre el
marcaba las limitaciones de la proclamación de Nuestra
pais se viene de bruces. (128)
América. Si lo era, pero muy diversa para unos y para
otros. Del mismo modo que la utopía femenina de
Pero es otra cosa creer que, por el hecho de hacer
igualdad humana íntegra entre hombres y mujeres
libros más o menos buenos, los franceses tienen
nunca se ha alcanzado aún. En cada opinión acerca
derecho a tirar al diablo toda decencia, a perseguir
de cada cosa que se discute politicamente, se trate del
al judio y al español sólo un poco menos que Hitler
juicio a una violación o de las horas de trabajo, existe
y a olvidar el ABC del decoro, ese decoro que
una sanción que no nos pertenece.
conservan las tribus mis amigas de las que sal1...
Así, el quiebre que ya se daba entre Gabriela y
(128)
Victoria fue acentuándose cada vez más cuando las
influencias de Alfonso Reyes y Ureña fueron superadas
En ese aleteo de las últimas palabras de la Mistral
por las de Waldo Frank., el estadounidense que insistia
están las interrogantes acerca de nuestra propia
en aquella misma utopia pero con otros acentos. Tan
identidad: "Las tribus mis amigas de las que sali..."
amigo de Victoria que los estudiosos de la revista Sur
Ha llegado el momento de hacer una primera
tienen más presente su influencia que la de Reyes.Tan
recapitulación.
ecuménico que nunca quiso reparar en que Nuestra
He querido ver en Gabriela y Victoria una instancia,
América se referia a una parte del continente y no a
formada entrambas, que diera cuenta de nuestras
todo. De tal modo que ante los aprestos bélicos del
marcas identitarias hechas de contradicciones, golpes
nazismo en ascenso, poco a poco, la idea primera fue
y contragolpes, oposiciones que suenan a veces como
cransformándose en la defensa de un continente entero
definitivamente irreconciliables. Porque en tanto
y a la postre, cuando Victoria cante Nuestra América
mujer o en tanto bárbaro o indio o mestizo, hay una
cantará asimismo la presencia de los aliados en Europa
voz que no se permite ejercer, es decir hay un silencio
y cantará su triunfo. No esa inmensa masa roja, verde,
naranja, marrón, oscura y clara, de gente heterogénea
1 N. de la A. Las mayúsculas son de Gabricla Mistral.
y quebrada por las diferencias politicas y económicas.

50

flagrante, y de otro modo si no hay silencio, hay
r~medo, hay contorsiones y simulacro, hay uno que
dice por mí, que no soy yo, por eso o el silencio o la
simulación como una suerte de esquizofrenia, dirta
Grinor Rojo (1997) en su magnifico trabajo sobre
Gabriela Mistral.
Sin embargo, si es cierto que ni una ni otra, lo cual
es obvio, realizan esta identidad partida enteramente
e~ la medida que fluctúan de la verdad al simulacro y
viceversa, tampoco una y otra juntas, la contienen por
entero. Entonces tomo de manera tangente lo que Lacan

!

•..

.t:
1

•

•

la verdadera América es no toda, como la mujer no
toda de Lacan, es decir no América Latina sino una
América que no tiene y hace con ese no tener, algo. Tal
cual lo vislumbrara Alfonso Reyes en sus notas sobre
la inteligencia americana. Y esa es Nuestra América
la de cada uno, y no obstante, advocativamente nuestra'
sesgada por nuestro propio no todo.
'
Asi, el todo lleva una fractura, donde por oposición
a lo ~ue pudiera pensarse el quiebre es la posibilidad
de ansbar una zona abierta. El no todo es devenir, es
rio que fluye tal como lo diseñara para siempre en
expresara para calificar
nuestras conciencias,
lo femenino. Dice
el filósofo griego. Esa
Lacan "una verdadera AMÉRICA, LA NUESTRA, CONJUCA mujer devenir, esa mujer
mujer no es una UN NO TEMER Y CON ESE NO TENER, que no es siendo, esa
madre, una verdadera
mujer agua que corre
HACE
ALCO,
MIENTRAS
FLUYE
mujer es aquella que
siempre otra, y otra y
no tiene y hace con INALCANZABLE PARA QUIENES otra, del mismo modo
ese no tener, algo"
que América, la nuestra,
(en Mattalia, 2003). QUIEREN HACER DE ELLA UNA conjuga un no tener y
Es el mejor modo que AMÉRICA TODA.
con ese no tener, hace
he encontrado para
algo, mientras fluye
poner al descubierto
inalcanzable para
con flagrancia que el todo central
quienes quieren hacer de ella una
y blanco creado por el discurso
América toda.
masculino y ejercido en nuestro
Ambas proposiciones derriban a la
continente, nunca nos bastó. Los
mujer creada desde el ojo masculino,
cuestionamientos femeninos han sido
de igual manera que echa por tierra
conscientes de ello. Tanto Mistral
la América inventada por el mismo ojo
como Ocampo lo saben aunque más
domesticado en los absolutos, que pretende el
no sea a fuerza de intuición. En ellas
todo, abarcarlo todo, ser todo.
el todo es abolido, por eso pueden ser
socialistas o católicas o liberales o
Referencias
agnósticas o todo junto, sin serlo por
"Gabriela Mistral por Paul Valt:ry·, en Atenea n. 500 (2009).
completo. Por eso sus vidas remiten
Consultado en http://www.scielo.cl/sciclo.php?pid S0718
a cada vida femenina. Y asimismo
04622009000200016&amp;rscript•sci_arttext
~oran,
Eh;:abeth y ~oris ~1eyer (comp.) (2007). Esta Amcrica
por eso es que en esta quebradura
Nuestra. C~rrcspondcncra Gabnda Mistral Victoria Ocampo. 1926-1956.
deviene la salvaguarda donde el
Buenos Aires: El Cuenco de Plata.
Mattalia, Sonia (2003). ~láscarassuclc vestir. Pasió11 y revuelta: escrituras
reconocimiento a las diversidades y
de mupcs rn Ammca l..arma. ~fadrid: Editorial Iberoamericana.
la aceptación de la heterogeneidad
:\-iolloy. S1lv1a (1996~. Acto de presencia La escritura auwbiográfica en
.Hi_span~ammca. \1éx1co: Fondo de Cultura Económica.
plantan sus banderas. Incluso entre
Piglía, Ricardo (2005). El último lector. Barcelona: Anagrama.
Reye~. Alfonso (1936). "Notas ~obre la inteligencia americana" en
ellas mismas.
Rmsta Sur n. l. Buenos Aires.
·
'
Y por fin termino por completar
ROJO, Grinor (1997). Dirán quccsrá rn la glona.• (MisrraQ Sannago de
Chile: Fondo de Cultura Económica
la metáfora cuando tomo la
Sarlo'. Bcatn:: (1996). "Oralidad y lenguas extranjeras: el conflicto en
proposición lacaniana y la aplico a
la _l!tcratura argentina en el primer temo del siglo XX", en Orbrs
tatius.
año In. l. Bucno~Aire., Unin:rsidad i\'adonaldc la Plata.
América, nuestra América. Quizás

�ENTREVISTA

�ntes de repasar estos
ejemplos, quiero citar
The Norton Book of
Interviews, una antología de
entrevistas que abarcan de
1859 a la fecha, preparada por
Christopher Silvester. Doy el
dato por la historia que consigna
de la entrevista como medio
de expresión y de información,
sus origenes, su evolución, las
modalidades por las que ha
pasado, las motivaciones, los
disgustos que ha ocasionado, las
demandas, las necesidades que
ha satisfecho, las reglas con las
que ha tratado de estructurarse,
su potencial como literatura
de creación. También, por los
protagonistas entrevistados, entre
los que están las celebridades
que han configurado la Historia
de mediados del siglo XIX
en adelante, aparte de haber
contribuido, involuntariamente,
al conocimiento y aplicación de
la entrevista como instrumento
en la comunicación.

DI COM LAS DOS AUTOEMTREVISTAS QUE
SE PRACTICÓ SHAW Y QUE A Mi, COM

PYCHALION, ME PARECEN DE LAS PRUEBAS
MÁS DELEITABLES DE SU CEMIO LITERARIO.
Por azar, pero dentro de mi
Comoquiera que sea, este libro
disposición
a encontrar entrevistas
recoge el caso de la entrevista que
que cuadraran en mi proyecto,
Rudyard Kipling, a sus veinticuatro
en The Portable Bernard Shaw, de la
años de edad, y en calidad de joven
colección de Viking, dí con las dos
escritor inglés nacido en la India
autoentrevistas que se practicó
y hasta entonces desconocido,
Shaw y que a mí, con Pygmalion,
le hizo sin previo aviso a Mark
me parecen de las pruebas más
Twain en 1889, en momentos en
deleitables de su genio litera~o.
que su admirado Twain estaba en
Creo que no sólo hay que leerlas;
la cumbre de su fama mundial, le
habría que estudiarlas y hasta
llevaba treinta años y lo recibió y
memorizarlas como parlamentos
lo atendió como todo un caballero
del mejor de sus dramas. Son
estadounidense, contra la entrevista
narraciones. Son ingenio y poesía.
que, tres años más tarde, el mismo
Son tan memorables que sé que en
Kipling, cuando a su vez su fama
mí vida serán de las pocas páginas
empezaba a edificarse, se negó
literarias que no olvidaré, o eso
a conceder a un periodista, al
espero. Y digo esto aun cuando no
que insultó por irrumpir en su
conozco ni he develado ni la mitad
privacidad y tras opinar que la
de sus referencias y claves. En fin.
entrevista era una práctica inmoral,
Qué más voy a decir de ellas, de todo
digna de repudio y censura.
lo que contienen, de todo lo que
ofrecen, que, sí por cualquier razón,
para Perfil de literaturas no hubiera yo
incluido el género de la entrevista,
con este par de autoentrevístas de
Shaw, es decir, si en el desorden
de mis lecturas hubiera tenido la
fortuna de encontrármelas, lo habría
tenido que fundar.
La antología de Norton consigna
la autoentrevísta de Osear Wilde,
que Chrístopher Silvester considera
la primera de este genial subgénero,
pero se publicó en 1895, asi que
fue la segunda y se dio entre las
dos de Shaw, que se publicaron
en 1892 y 1898, respectivamente.
Comoquiera que sea, haciendo a un

lado que existe la polémica de sí esta
autoentrevista es obra integra de
Wilde o producto de una coautoria
con Robert Ross, se trata también
de una pieza de genio, pero con
todo lo que admiro y quiero a
Wilde, me parece que sin embargo
aqui se excede en lucir su habilidad
aforística, tanto así que, aunque
brillante como es, le resta el famoso
temblor del arte que tienen, según
yo, las de su rival Shaw (o cuál de
los dos fue rival del otro).
Y una vez que encontré las
dos autoentrevistas de los dos
dramaturgos irlandeses, di casi
con una serie de autoentrevistas
de autores ya bien entrados en
el siglo XX, me refiero a Eugenio
Montale, Witold Gombrowicz y
Julio Cortázar.
Las suyas, que son dos, me
abrieron a Montale; de ellas, pasé
a su poesía. Sus autoentrevístas me
lo presentaron, y me lo presentaron
como un hombre maduro y sabio,
pero tan tierno que al leerlo tuve
una impresión muy vivída de lo que
puede ser un ser humano.
Por su parte, la de Gombrowícz
es de Gombrowicz. Rescato su
entusiasmo, pero lamento su
temporalidad, su tendencia a
querer hacerse del presente, bueno,
hasta cierto punto, también me
apena su confusión, porque admiro
lo que logró hacer a pesar de las
dificultades que le presentó su
vida, pero habría deseado que él
aclarara su mente todavia más para
que su expresión por lo menos a mi
me hubiera sido más accesible.
En cuanto a las de Cortázar, las
apruebo todas, pero ninguna me dio
nada nuevo de él. La autoentrevísta
no fue invención suya. Por lo tanto,

yo habria preferido quedarme con
las genialidades que él sí innovó,
que leer algo suyo en lo que no
aporta nada. Salvo, quizá, y no
es poco, que es el único autor de
lengua hispana que yo sepa que
se ha autoentrevistado, por lo
que gracias a Cortázar el español
tiene un lugar en este capítulo de
Perfil de literaturas. Me atrevería
a decir que la entrevista es el
único género literario en el que
Cortázar no jugó, pues, aunque
en dos de las autoentrevístas que
digo introduce a personajes suyos
como interlocutores, y por lo tanto
las convierte hasta cierto punto
en ficción, resulta premeditado o,
paradójicamente, como en control
de la espontaneidad que, después
de todo, es lo que caracteriza el
juego o, al menos, el juego literario.
Mediante la antología Norton
me enteré de que James Thurber
escribió un cuento que tituló
"The Interviewer", que me habría
gustado leer, pero que no he
localizado. Tampoco, ninguna de
las entrevistas de Truman Capote
a otros personajes, a las que alude
Silvester, y que me interesaría
leer, por la perspicacia con la que
Capote trataba todos sus temas,
la penetración psicológica de sus
observaciones, su conocimiento
y su amor al oficio de escritor, su
malicia, su compasión.
Tengo noticia, también, de
una entrevista que Gide hizo a
Wilde, pero es otra con la que no
me he topado, o que tuve y se me
traspapeló.
Para acabar voy a referirme a
Djuna Barnes, que entrevistó a
Frank Harris (My Ufe and Loves; o
su memoria de Osear Wilde, o la

55

de Bernard Shaw). El de ella es un
personaje atormentado a quien yo
conocía poco, pero a quien, a través
de lo que averigüé de su vida para
poder situarla cuando en París, en
casa de una amiga, se encontró con
Harris y del encuentro escribió lo
que el 4 de febrero de 1917 publicó
The New York Morning Tdegraph
Sunday Magazine, me propongo
conocer mejor. De una vez diré que
me gustarla conseguir la entrevista
de Djuna Barnes a James J oyce, de
la que me enteré en la antología
Norton. Pero aun sin conocerla,
creo que merece ser leída, al menos
corno documento en la historia de
la literatura. T. S. Eliot escribió la
introducción al libro más conocido
de Djuna Barnes, Nightwood, una
novela. Pero a quien no hubiera
leído a Djuna Barnes (que también
fue poeta, dramaturga e ilustradora:
la Wikipedia reproduce su retrato
de Joyce) para conquistarlo podría
bastarle su descripción de Harris,
con frases como: "¿Hay algo más
expresivo para describirlo que
decir que la vida lo había usado?
Prefiero esto a decir que él había
usado la vida"; o como esta otra,
que Harris: "Era un hombre que
parecía el paseo que la vida preferia
recorrer más que ningún otro".
Djuna Barnes acabó sola.
Después de años de vivir en
Europa entre gente de letras y
artistas, regresó a Nueva York y
vivió los últimos cuarenta y dos de
sus noventa años de vida encerrada
en un pequeño departamento de
Greenwich Village. Del otro lado
de la calle vivia E. E. Cummings
quien, de tanto en tanto, se
asomaba por la ventana y gri#
taba "¿Sigues viva, Djuna?".

�Letras al margen ...,..__
.,. ...

amás dijo su nombre. Lo
llamábamos el Campeón
porque cuentan que hace
muchos años ganó el Guantes de
Oro. Seguro de los golpes quedó
así, tocado. Y no se dejaba de
nadie. Por una nada se arrancaba
a discutir y por otro poco a tirar
guamazos. Según él defendía su
libertad, el derecho a pasear sus
pies descalzos por la calle. Fue
feliz hasta cuando vinieron los del
municipio a rebanar la manzana de
enfrente para que por aquí pasara
la avenida. Cosas del progreso. Ya
se sabe: la ciudad crece.
Con la ampliación todos
perdimos tranquilidad y él se vio
bastante afectado. Se la pasaba el
pobre corre y corre de una banqueta
a otra, toreando los carros que
venían a madres, siempre a punto
de llevárselo de corbata. Se tardó,
pero al decidir que no aguantaba
más empezó el contraataque: a
los pitos respondía con mentadas
y aspavientos, a los insultos con
señas obscenas. Hasta se bajaba los
pantalones si quienes lo agredían
eran mujeres. Nosotros nos reíamos
y le echábamos porras. Yél alegue
y alegue que había que protestar
contra esas bestias y quién sabe qué
tantos disparates...
Sí, en los meses de verano sus
locuras se volvieron peligrosas:
tiraba piedras y vidrios en los
carriles, aventaba bolsas de basura
al paso de los vehículos. Ya no nos
daba tanta risa. En una ocasión, un
taxista se bajó enojadísimo porque
una botella le ponchó la llanta.
Yo lo vi todo desde la tienda. Se
trenzaron y el Campeón, sin olvidar
los buenos tiempos, dejó al chofer
para el arrastre. Atizaba reteduro.

DOÑA LUZ LE ADVERTÍA: iTE VAM A
APACHURRAR!, Y ÉL MEDIO TARTAMUDO
CONTESTÓ QUE SI HACÍA FALTA EL
SACRIFICIO, SE MORÍA PUES.
Al rato el tipo volvió acompañado
de la patrulla, aunque no lo hallaron:
lo escondió el dueño del taller y los
vecinos juramos no haberlo visto
nunca. Se fueron como vinieron.
Eso lo animó a seguir, digo
yo, aunque con los calores se nos
estaba pirando. Se me hace que la
canícula y el tráfico le aceleraron
la locura. Una tarde, tras regar
los cuatro carriles de mugrero, se
aplastó en mitad de la avenida. Me
di cuenta al oír los rechinidos y al
salir me topé con la circulación
parada. Doña Luz le advertía:
iTe van a apachurrar!, y él medio
tartamudo contestó que si hacía
falta el sacrificio, se moría pues.
De pronto aparecieron los azules,
y el Campeón a surtir a trompadas
hasta que lo achicaron entre
varios. Quedó bien cateado. Unos
dicen que lo entambaron; otros,
que lo encerraron en la casa de
la risa. Sabe. Eso sí, en menos de
dos semanas lo teníamos por aquí
de nuevo. Y la película se repitió
hasta el cansancio: él, con ganas
de morirse, echado como vaca en
el pavimento, y los patrulleros a
treparlo a punta de macana.
Hasta el mediodía en que cargó
con el galón de gasolina. Increíble,
pero nadie se olió lo que traía
en mente. Era la hora pico y el
Campeón, según su costumbre,
volteó los botes de basura y a
patadas destripó las bolsas entre
los rugidos de los carros que le
pasaban rozando. Cuando iba a

57

plantarse enmedio del tráfico, se
acordó de algo y vino a la tienda.
Lucía sereno, raro en él. Me
encontró con un cliente y nomás
me dijo que si le regalaba un cerillo.
Le di la caja y salió. La verdad, en
ese momento sentí un cosquilleo
en el estómago, semejante a un
presagio. Sin embargo, con mis
ocupaciones, no hice caso.
Y el primero en gritar fue el
Pancho: iNo lo hagas, Campeón!
Y de inmediato dos muchachas
se detuvieron en seco frente a la
tienda con cara de horror y una
de ellas pegó un chillido. Se armó
un escándalo de los mil demonios.
Mientras brincaba el mostrador
alcancé a escuchar un claxonazo
seguido del rechinar de llantas y
luego el deslumbrón igual que si el
sol se hubiera desplomado encima
de la calle. No pude llegar a tiempo.
Así acabó el Campeón. No lo
hemos vuelto a ver. Por ahí me
aseguraron que lo tienen en un
sanatorio especial, y que está
muy quietecito, muy sonriente.
Al verlo acercarse como si fuera a
limpiarle el vidrio, el conductor
abrió la puerta y salió corriendo.
El Campeón entonces, con
total parsimonia, roció la
gasolina encima del coche. Me
dijeron que parecía feliz en el
instante de prender el cerillo.
Después se sentó a contemplar
las llamas con expresión de
triunfo. Y cómo no, si finalmente
había derrotado al enemigo.

�En la vieja casa
de mi madre, allá
en el siglo XX, se
entraba por la sala.
De la sala se abría
un pasillo, siempre
con algún mueble
atravesado y por lo
tanto insuficiente
para pasar, y luego
estaban los tres
dormitorios, llenos
de triques y de
nosotros.

1 primer librero que conocí
estuvo en ese pasillo. No
sé qué tan grande era
en realidad pero a mí me parecía
inmenso. Había en él un poco de
todo, y todo en desorden, pero desde
muy pronto me llamaron la atención
los libros grandes: tres o cuatro
colecciones uniformes, de diferentes
colores, que estaban demasiado
altas para poder alcanzarlas con
una estatura de cuatro o cinco años,
y varios otros libros que estaban
más abajo: más cerca de mis manos.
Uno de ellos está conmigo hasta
hoy: una colección de cuentos
titulada Mitos y leyendas. Entonces no
me fijé en ninguno de estos detalles
pero es de 1965, impresa en México,
de una edición argentina (de la
editorial Codex) de una traducción
uruguaya (de la editorial Picadilly)
de un original italiano, publicado
en 1962 por Fratelli Fabri. En
cambio, me interesó el subtítulo:
"Selección educativa de los relatos
más bellos y conmovedores", y
una breve introducción antes
del primer cuento, que intentaba
ser seria y respetable en letras
grandes y de color morado: "Mitos
y leyendas atesora, para deleite
del niño, y enriquecimiento de
su lenguaje, antiguas fábulas y
versiones modernas de cuentos y
mitos universales que ampliaran
(sic), sin duda, la fantasía creadora
del pequeño lector. Mitos y
leyendas es un feliz hallazgo dentro
de la literatura infantil, que a lo
imaginativo,recreativo, suma lo
ameno,didáctico. Al conjunto de
su diversa literatura, se agregan,
al final, leyendas americanas
cuidadosamente escogidas, que
por este medio quedarán definí,

59

tivamente incorporadas al acervo
universal".
Isaac Asimov -¿alguien recuerda
a Isaac Asimov en el siglo XXI?; un
libro suyo estaba también en ese
librero, en ese tiempo- contaba
que en su infancia no lo hubieran
dejado leer las revistas de ciencia
ficción que lo fascinaban de no haber
convencido a sus padres con un
sentido discurso sobre la utilidad de
leer ficción científica: sobre su valor
y su naturaleza fundamentalmente
educativa y utilitaria. Yo hubiera
podido invocar la introducción
de Mitos y leyendas para defenderme
de modo parecido, pero la verdad es
que a nadie en casa le interesaba lo
que leía o dejaba de leer mientras no
fastidiara demasiado. De hecho, el
problema más grande en esos años,
era cómo levantar el libro, porque era
demasiado pesado para un niño, y en
más de una ocasión lo arrastré por el
piso, ni modo, después de sacarlo de
su estante.
Leí todos los cuentos, de principio
a fin, del primero al último, cien
veces. Los leí salteados, en desorden,
de atrás para adelante. En el libro
hay, sin crédito de autor, versiones
de historias populares rusas,
y luego japonesas, y luego una
versión en cuatro partes de El anillo
de los Nibelungos en la que Krimilda
se llama Gutruna y hay otras
diferencias respecto de las variantes
más conocidas. Y al final vienen
tres cuentos, estos si con firma,
de Giambattista Basile, escritor
italiano del tiempo de Shakespeare
y Cervantes, coleccionista de
narraciones populares y autor
del Pentamerón, que contiene la
primera aparición en una lengua
romance de la palabra ogro y las

�YO EMTRÉ A LA LITERATURA ESCRITA EM ESPAÑOL POR LA PUERTA
DE LA IMACIMACIÓM, QUE EM REALIDAD ERA UMA DE ATRÁS, LA MÁS
PEQUEÑA Y MEMOSPRECIADA.
que sucedía, ylo que siguió pasando,
primeras versiones de cuentos Vallejo, con castillos de roca flotando
de manera incesante, durante toda
clásicos como "Rapunzel" y en el espacio y cuerpos brillantes de
esa infancia lectora: la imaginación
"Cenicienta", además de "Perejilita", sudor, y los cuentos de Basile (qué
cosa) teman pinturas que imitaban creadora se ampliaba de veras.
que es una historia maravillosa.
Hubo una sola dificultad: en
Yno es que las secciones iniciales a sabiendas el estilo de Paolo Ucello,
aquel Mitos y leyendas se hablaba de
se queden cortas: la rusa tiene, entre pintor extraordinario de la Edad
cuentos y leyendas americanas y
otras, la historia de la bella Basilia, media. Entonces no había Wikipedia
en reahdad no habia ninguna: el
quien es arrebatada por el jinete de ni nada semejante pero con el
libro estaba incompleto. Pero debe
la noche, de manto negro y talante de tiempo llegué a enterarme de cada
haberme dejado una idea equivocada
sombra, y acaba a medio mundo de referencia, así que el libro fue incluso
educativo, como se proponía. Pero de la literatura. En el librero había
distancia pero consigue la ayuda de
también libros mexicanos, y entre
la bruja del bosque, madre del jinete y lo que me movió desde el principio:
ellos dos: un clásico, el Confabulario
del hermano de éste: el jinete del día, lo que siempre me impulsó, lo que
de Juan José Arreola en la edición
de manto rojo y carácter de fuego. Y me impulsa todavía, fue el placer. la
de Promexa, y justo al lado una
entonces ve cómo se persiguen los maravilla de descubrir en las páginas y
antología: Míedoen castellano,publicada
hermanos, trayendo el paso de las más allá de ellas, en mi propio interior.
en
plan casi artesanal por Emiliano
iQué desdicha la de Gutruna al
horas, y esto es sólo el principio.
González, el último gran loco de
Y en la sección japonesa está, enterarse de que Sigfrido la ama sólo
la literatura mexicana. Como los
por ejemplo, el cuento del pescador porque está hechizado y no recuerda
dos libros estaban lado a lado, los
Urashima, al que el libro llama a su verdadero amor! iQué emoción
lei seguidos, y como los dos traían
Uraquimataro, y que por salvar a una imaginar la llegada del jinete del día!
selecciones bastante amplias de
tortuga recibe la invitación del rey del iQué desolación ver que Urashirna,
cuentos fantásticos, yo crei por un
mar a encontrarlo en su palacio bajo que era un hombre joven, se convierte
tiempo que lo que se escribía en
las aguas, y entonces descubre que en un anciano al salir del mar hacia
Latinoamérica era todo así El cuento
el tiempo pasa a diferente velocidad la superficie, donde ha pasado un
del suéter asesino de Julio Cortázar,
sobre la tierra que en el fondo del mar. siglo y han muerto todos los que lo
la historia de los muchos dobles de
Y todas las historias, además, conocieron! Cómo se perfecciona
Manuel Peyrou, la historia del doble
estaban (están) hermosamente esa desolación, y va pareciéndose a la
único de María Elena Liana. Olo que
ilustradas, quién sabe por quiénes. melancolía y a otras cosas que aún no
yo pensaba que era un cuento deJosé
Las rusas son de un estilo más realista puedo decir, a medida que pasan los
años y sé más de la vida y pienso de Emilio Pacheco: una historia de nazis
y delicado que ahora me recuerda un
asesinos titulada "Totenbuch" que
poco a Hal Foster o a Barry Windsor, otro modo en la muerte.
Lo que intento decir, en realidad, resultó ser un fragmento de su novela
Smith; las japonesas tienen figuras
Morirás ltjos. Yo entré a la literatura
más alargadas y estilizadas que se es simplemente que esos cuentos
escrita en español por la puerta
parecen, de hecho, a ilustradores fascinaron al niño que fui y le
de la imaginación, que en realidad
japoneses como Hokusai, aquel de la inspiraron una pasión por la fantasía,
era una de atrás, la más pequeña y
ola yel monte Fuji; la parte de por la imapción, por el aspecto más
menospreciada. Pero esta era otra de
los Nibelungos tiene entrañable ymás vivo de cada historia,
las muchísimas cosas que tampoco
imágenes con que sigue existiendo hasta hoy.
Entonces no pensaba en semejantes sabía entonces. ""
un estilo sci,
fi a la Boris términos, desde luego, pero eso era lo

�Y&gt;- ERICK YÁZOUEZ

LAS CALLES VACÍAS
POR LA MOCHE,
LA MAQUI MARIA
INSERVIBLE DE UM
TREM,UMJUCUETE
ABAMDOMADO
EM UM PAISAJE
RURAL, SOM TODAS
IMÁCEMES DEL
MISMO SICMO.

H

ay una pasión netamente romántica en los
paisajes de Roberto Maldonado Espejo,
una consciencia del tiempo que ha pasado,
lo cual no deja de ser un extraño contrasentido:
que el romanticismo haya tenido que esperar casi
medio siglo para que apareciese el instrumento
ideal de su expresión precisa. Para que la pintura y
la literatura empezaran a reflexionarse hubieron de
pasar dos milenios, pero la fotografía es ese arte que
nació consciente de su naturaleza, acaso debido a
la genética de su técnica, a la biología de una óptica
que requirió de un instante de luz para poder
fijarse en la química materia de una impresión. ~

�---••---LOS

EXCESOS,

LA

DESTRUCCIÓN,

LA

MUERTE Y LA ARTIFICIALIDAD SON CON•
CEPTOS QUE DAMIELA EDBURC TEJE EN
SUS CREACIONES TEMIENDO COMO HILO
CONDUCTOR LA AMBICÜEDAD

DE

LA

NATURALEZA HUMANA Y LAS CONTRA•
DICCIONES DE LO REAL.

---■■---cp.TERESA MARTfMEZ HERRERA

nfluenciada por los clásicos de la literatura,
el cine y el arte, la fotógrafa tiene la obsesión
de contar historias, de adentrar al espectador
en un escenario bello y perfecto donde un tornado
tiene apariencia de algodón de azúcar o el arma más
mortal son unas gamitas de colores.
Originaria de Houston, Texas, Daniela Edburg
se graduó en artes visuales por la Academia de San
Carlos de la UNAM. Durante su carrera eligió a la
fotografía como el medio más adecuado para producir
sus piezas de arte, aunque en su trayectoria ha
encontrado afinidad por otras herramientas.
Antes de tomar la desición de cuál sería su
profesión, Daniela se dedicó al periodismo, pero al
cabo de un tiempo se dio cuenta que escribir acerca
de la realidad de una manera objetiva no era lo suyo, le
interesaban más las cuestiones creativas. Aunque de
pequeña debutó como escritora con su cuento "Sueño"
publicado en la revista Siempre!, decidió ser fotógrafa.

65

Le llamaba la atención el ámbito artistico: el taller, las
galerías, las exposiciones y todo lo relacionado con las
obras de arte.
La relación de Daniela con la literatura es muy
intima, desde niña había un asomo de futura escritora
y hasta la fecha tiene un hábito casi religioso por
la lectura: "Cuando leo algo muy bien escrito me
emociono, como cuando te detienes de leer y abrazas
el libro por la experiencia que te hizo vivir, que es tan
única y tan tuya; al final es algo íntimo entre tú y el
libro. Por otro lado, la imagen para mi es mucho más
golosa, más espectácular y hasta la fecha me intriga
mucho la diferencia que hay entre el texto y la imagen.
Sigo pensando en que la palabra es mucho más fuerte.
Pero no es que una cosa influya a la otra, creo que son
medios muy distintos en los que se pueden crear cosas
particulares, como si entregaras el texto a la imagen".
De cierta manera, Edburg es una escritora visual,
ya que en algunas obras, sobre todo en sus series

�una referencia universal; creo que hasta la gente que
nunca ha leído el libro conoce la referencia, pues ya
DE LAS OBRAS MAE
, LOS es parte de nuestro imaginario colectivo". Así, toma
los elementos de las obras maestras, los transforma
TRAMSFORMA
SÍMBO OS Y en símbolos y los utiliza para elaborar composiciones
LOS UTI ZA PA
ELABO R que plantean un discurso propio, pero no es sólo por
C
POSICIOMES QUE PLA
1AM el hecho de hacer un remake, como les llama la artista,
estas referencias algunas veces tienen un significado
UM DISCURSO PROPIO ■
personal o bien le funcionan para desarrollar un
concepto en cuestión.
. .
fotográficas Muerte glamurosa y Remains of the day, c~da
"Casi siempre uso referentes clásicos. Esas hístonas
imagen por sí sola forma parte de una ~arranva,
poseen una paradoja de nuestra naturaleza hum~a,
pues nos remite a una escena, un protago?1sta o _una
son las contradicciones de las grandes tragedias,
situación. La esencia de sus proyectos recientes nene
donde todos nos identificamos; esas historias
que ver con la relación entre ambos medíos: la imagen
me interesan porque precisamente han llegado a
y el texto, que es precisamente lo que se encuentra
convertirse en referentes para todos".
trabajando en el Centro Danss en Canadá, becada por
Su proyecto de tesis para titularse fue Drop dead
elFONCA.
gorgeus, también llamado Muerte glamurosa. L~ ~ue
"No creo que sean medíos tan distintos (la imagen
serían solo cinco fotos para un examen academico
y el texto), ambos se pueden utilizar para crear una
terminó siendo un conjunto de imágenes con una
narrativa, y están íntimamente ligados porque es el
técnica asombrosa cuyo hilo conductor es la muerte
medio el que se vale de nuestra imaginación. Lo que
de mujeres ocasionada por el exceso de alimentos o
me está interesando para mis próximos proyectos es
productos de belleza. Estas imágenes presentan un
cómo puede modificarse la lectura que se da de una
contraste que llega al absurdo, muy típico en la obra de
imagen a través de un texto, o qué pasa cuando una
Edburg, pues siempre muestra dos extremos: uno de
imagen solamente ilustra el texto y qué pasa cuando
la imagen habla por si
sola".
Una constante en
la obra de Edburg es
aludir a obras clásicas,
tanto de la literatura
como del arte. Por
ejemplo, en Death by
oreos, los elementos se
encuentran ordenados
justamente corno en
Arreglo en gris y negro nºl:
retrato de la madre del
artista, de James Abbott
McNeill Whistler; o en
Dorothy, la vestimenta
de la niña acostada en
el campo nos remite
al libro infantil El
maravilloso Mago de Oz.
"La literatura se vuelve

(EDBURC) TOMA LOS

66

ellos en esencia perverso, como la muerte, el suicidio o
la destrucción, pero desde una apariencia tierna y llena
de colores. Lo mismo pasa en Remains of the day y Killing
time. La primera son fotografías de paisajes boscosos,
campos y carreteras en los que yacen mujeres y niñas
muertas. La evidencia de que los personajes ya no
tienen vida se observa de una manera sutil, a través
del color rojo de los pétalos de una rosa, del satín o
de un jamón serrano, simulando ser órganos o sangre
que emergen de una herida. En la segunda, Killing time,
aparecen personajes que contemplan explosiones
atómicas desde una distancia considerable. Niñas
jugando a las muñecas, una familia durante un picnic
y una joven tejiendo el impacto de un misil a la tierra.
A pesar de que cada una aborde cuestiones distintas,
coinciden entre sí porque en cada escena se conjuga el
caos y la muerte con elementos de paisaje que evocan
ternura, inocencia y tranquilidad.

67

"Aunque tratas de ir trabajando diferentes temas,
siempre hay un hilo conductor debajo de todo, es corno
una obsesión que uno tiene. Creo que es muy dificil
que no haya conexión entre tus proyectos, porque
siempre va a salir esta obsesión monoternática. Para mí
siempre han sido las contradicciones que existen en la
naturaleza humana."
Después de estas series, la artista produjo Knit,
serie fotográfica en la que compone impresionantes
instalaciones invadidas por objetos tejidos con
estambre, enfatizando el espacio como un sitio seguro,
donde todo es suave y cómodo como el suéter hecho por
la abuela. Una parte de estos tejidos fueron elaborados
con la ayuda de un grupo de señoras y otra parte por
Edburg, quien encontró en el acto de tejer simbolismos
como la materialización del tiempo, pues para realizar
una tira de un metro se requiere una hora, por ejemplo.
Esto último es parte del argumento de la serie.

�y perecederos integrada por veinte retratos

Cada artista pasa por un proceso creativo que da como
resultado la obra que el espectador contempla. Este
proceso se encuentra lleno de cambios, imprevistos,
pruebas y errores fundamentales para llegar a la versión
final. En ocasiones la imagen u objeto resulta bastante
cercano a como lo planeó el artista, pero en otras hay
una serie de modificaciones de por medio y Daniela
Edburg no se encuentra exenta de los intentos fallidos.

"Hay veces en que veo una idea de una manera que
pienso que va a funcionar y no funciona, pero no la
descarto del todo, sigue ah1 hasta que más adelante la
retomo y funciona. La ventaja de trabajar por series
es que a veces hay cosas que no planeaba, pasan y me
cambian el concepto que tenia originalmente. Eso
está muy bien que pase, aunque más adelante sigo
explorando la idea original".
Cada una de sus obras coincide entre si porque
Edburg realiza variaciones para explorar diferentes
posibilidades. Pero ahora, para las obras en las que
se encuentra trabajando, y para su muestra más
reciente "Proof", expuesta en la Galeria Enrique
Guerrero de marzo a mayo del 2012, pretende
partir de un concepto general, el cual surge de la
realidad documentada en las noticias o en ficciones
plasmadas en peliculas.

"En las imágenes que estoy haciendo ahora cada
escenario es distinto ylo único que las une es un misterio,
y eso está abierto a muchas interpretaciones. Por
ejemplo, me intriga que de pronto empezaron a aparecer
campos de pájaros muertos. Si te pones a investigar, a
cada rato pasa eso; sin embargo, para nosotros eso es un
simbolo de que algo está terriblemente mal Me interesa
la sensación de una imagen perturbadora, entonces es

cuando pienso: lcómo puedo representar un campo de
pájaros muertos?", comenta la artista haciendo alusión a
su obra The moming birds.
Las imágenes de Edburg pueden ser tomadas para
ejemplificar técnicas de composición visual como la
regla de los tercios o la sección áurea; sin embargo, para
la artista no son parámetros a la hora de producir una
fotografía. Más bien es un conocimiento arraigado que
se ha convertido en una intuición.
"Todo el tiempo en el que estoy pensando en el
objeto, resolviendo cómo hacerlo, sus detalles y lo que
significa, voy desarrollando el contexto de la imagen.
Me gusta que sea un proceso largo y que tenga todos
estos recovecos".
En Proof también aparecen referencias a los clásicos,
pero en esta ocasión a Rembrandt y Caravaggio.
Dentro de esta muestra se encuentra la serie Parásitos

68

COMBINA

HISTORIAS

FICTICIAS

y

cuyo estilo difiere de obras anteriores
REALES A PARTIR DE INFLUENCIAS
de Edburg. El claroscuro le otorga una
apariencia más tenebrosa a sus imágenes,
CLÁSICAS Y CONTEMPORÁNEAS, EN
y la atención se centra en el modelo sin un
PAISAJES BELLAMENTE SOLITARIOS.
paisaje abierto o un complejo escenario. En
esta serie de fotografias retoma dos temas
tradicionales en el arte que son los retratos y
las naturalezas muertas o bodegones, donde destacan
y no apegarse a una sola hilaza para asi tener el
los objetos tejidos en forma de huevo, seno o cerebro.
atrevimiento de usar otro distinto. A pesar de todos
De esta manera, la artista aborda el concepto de la
los cambios que surgen, se puede apreciar en su obra
artificialidad a partir de una imitación.
artistica un estilo único, tal como si se distinguiera
"Hay varias ideas que me interesa plantear en Proof
cada una de sus puntadas: su modo de tejer las
Una es el hecho de imitar cuadros de los grandes
imágenes elegantes y provocadoras con texturas
maestros renacentistas y otra es la artilicialidad en el
suavemente agresivas, en las que combina historias
ficticias y reales a partir de influencias clásicas y
objeto tejido, el cual sólo captura la forma del objeto
contemporáneas, en paisajes bellamente solitarios.
pero no captura su función. Esto en conjunto es una
En realidad, Edburg siempre ha tejido su estilo,
copia adentro de una copia. Otra manera de pensarlo
su discurso y su propia trayectoria en el arte
es como una conserva adentro de una conserva, porque
contemporáneo.~
pienso en el retrato como una manera de preservarse y
el objeto tejido es una manera de conservar algo que es
perecedero, por ejemplo un higo o un bistec.
"Es una serie de simulacros en una pieza que parece
de museo y que es como una falta de evidencia. Y en
toda esta exhibición eso era algo que me interesaba
explorar, por eso se llama Proof, por esta idea de la
evidencia: los rastros que te ayudan a descifrar una
verdad supuesta que en realidad no te ayudan en nada".
A partir de un hilo, la artista va creando la forma de
un órgano humano. Esta acción se encuentra cargada
de metáforas y Edburg cuenta que en el momento en
que teje el objeto para sus piezas tiene una sensación
de crear algo desde la nada, en este caso un estambre
que da vueltas desde si mismo y punto por punto, cuya
analogía podrtan ser las células o particulas, llega a
convertirse en una superficie o piel tejida.
Asi como teje para crear un cerebro o un bistec
que forman parte de sus composiciones, igual en el
momento que produce va tejiendo las ideas y sus
variantes, relacionando los resultados de una obra
dentro de una serie de imágenes cuyo hilo enlaza ese
contraste entre los conceptos antagónicos que maneja:
muerte y vida, caos y tranquilidad, ternura y brutalidad
Cambia sus variantes como si eligiera distintos
estambres: tiene que ver cuál resulta el adecuado;
debe probarlo para saber si va a funcionar bien

69

�lQué es hoy la ciudad para nosotros?
Creo haber escrito algo como un último poema de amor a las ciudades,
cuando es cada vez más difícil vivirlas como ciudades.
Tal vez estamos acercándonos a un momento de crisis de la vida urbana
y las ciudades invisibles son un sueño que nace del corazón de las ciudades invivibles...
Italo Calvino, Las ciudades invisibles

a ciudad se vuelve un tropos.
En la metrópoli latinoamericana nos
_____,, confrontamos diariamente con lo irresuelto.
Obra gris e inacabada. Urdimbre de hilos que se
han revuelto sin una tejedora a cargo. Penélope
está ausente. Hablar de la ciudad fragmentada casi
siempre implica alguna forma de nostalgia.
Los tropos urbanos contemporáneos cambian de
dirección de manera permanente, desviándose de
su contenido original, para adoptar las opciones no
elegidas de las contradicciones perpetuas. Retórica
social desencajada; caos versus orden de una
construcción imaginaria.
Sextanisqatsi: desorden habitable es una exposición
colectiva en el Museo Marco que reúne once
artistas procedentes de nueve países de América
Latina: Argentina, Brasil, Colombia, Costa
Rica, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y
Venezuela. La muestra reflexiona sobre las formas
de autorganización informal que escapan a la lógica
racional modernista y a su estética, proponiendo
nuevas maneras de entender el desconcierto urbano.
José Roca, curador de la muestra, ponderó varias
dinámicas de acercamiento a la ciudad, trazando
un eje arquitectónico y onírico. Bajo una óptica
política y confrontadora, la exposición realiza un
breve recorrido por las herencias posmodernas a
las que se enfrentan los habitantes de las urbes
latinoamericanas. Roca ha desarrollado una sólida
carrera como crítico de arte, curador, activista,
destacado conocedor de una generación de artistas
latinoamericanos que recorren el mundo de manera

71

casi permanente. De origen colombiano, a él y a sus
contemporáneos les tocó dar fe de la transformación
de su país: un entorno hiperviolento en el cual vivió
su infancia y adolescencia, rumbo a las propuestas
de reconstrucción del tejido social de la Colombia
contemporánea. Comprometido ampliamente con
temas como el urbanismo social y la participación
de los artistas desde una esfera política, es uno de los
curadores latinoamericanos invitados a Documenta
13, Kassell, Alemania.
Las ciudades son un conjunto de muchas
cosas: memorias, estados de excepción, signos de
encuentro, deseos, lugares de trueque, pero no sólo de
mercancias, como diría Italo Calvino, ahí se entretejen
espacios de intercambio simbólico, cultural y sexual.

Sextanisqatsi es el titulo de la obra de dos artistas
guatemaltecos: Byron Mármol y Juan Brenner. Esta
pieza es parte central de la exposición. Se trata de una
apropiación visual de la película de Godfrey Reggio
Koyaanisqatsi, palabra de origen indígena que significa
vida fuera de balance. El video muestra una serie de
tomas directas a la calle sexta de Guatemala, zona
neurálgica y de tránsito de todo tipo de personas,
desde vendedores de mercancia pirata hasta pastores
de cabras que caminan por las banquetas, cruzando
apresurados o de manera secuencial mirando de
frente al espectador. Es Guatemala pero podria
ser cualquier ciudad. La situación se repite y sólo
cambian los protagonistas. Yuxtaposición de imagen
y sonido (banda sonora de Philip Glass) que nos

�establecido por un pastor evangélico; su obra lleva por
titulo La Tarre de David. Ángela es una artista visual
cuya trayectoria se encuentra ligada a la arquitectura
y a la forma en que los seres humanos nos apropiamos
de los espacios. Juan José ha combinado a lo largo de
los años su participación en el mundo del arte con su
papel como activista comunitario.
El mencionado líder encabeza un grupo de
invasores que ocupan de manera ilegal un edificio que
nunca se terminó de construir, en Caracas. La escasa
infraestructura con la que cuenta La Torre de David y
la malversación de un territorio dominado refleja lo que
Rem Kolhass denomina como uarquitectura basura":
jungla urbana desde la cual ni para
el Estado, ni para los líderes de un
pernúte mirar de manera incidental,
movimiento de invasión se vuelve
LA MUSEOCRAFÍA
anecdótica o relacional la calle
fundamental mejorar la calidad de
como iconografía, como temática
DE LA EXPOSICIÓN
vida de la población. Estrategias
y como insumo. Retratos que
NO
ES
UN
ARRECLO
desde las cuales la corrupción y
apenas se mueven en un mundo
la supuesta redención cristiana
sin autor. Conjunto de imágenes
PAUSADOO
se valen de cualquier método de
de naturaleza arqueológica que
CALERÍSTICO;
POR
EL
dominación sobre los habitantes.
son usuperposiciones de diferentes
Aparentemente grandioso y
épocas".
CONTRARIO, HACE
apoteósico se exhibe un anuncio
Otro video que alude al
ÉNFASIS EN QUE LAS
panorámico derruido por el paso
engaño de la memoria es el de la
del tiempo, donde podemos
PIEZAS EVIDENCIEN
norteamericana de nacimiento
observar las promesas inconclusas
pero panameña por adopción, Donna
SU NECESIDAD
de un magno corporativo que
Conlon, quien nos muestra una
DE
CONVIVIR
terminó en mezcla de vecindad,
serie de imágenes relacionadas a
barriada, cárcel y favela que
los espectros urbanos. La obra de
ORCÁMICAMENTE.
ofrece al espectador un ámbito
Conlon se caracteriza por incidir
de arqueología encontrada,
de manera poética a través de
coronada por una serie de carteles,
pequeños actos de solidaridad,
realizados por los habitantes de la torre convocando a
fotografiando o registrando en video acontecimientos
reuniones o eventos.
aparentemente irrelevantes: gaviotas que acompañan
El artista brasileño Andre Komatsu es el participante
al espectador para descubrirle la realidad detrás de un
más joven de esta exposición. Con poco más de treinta
complejo impecable de edilicios. Verdades que nos
años, Komatsu estudió artes plásticas en la Fundación
acompañarán con el paso del tiempo, como el olvido
Álvares Penteado de Brasil y mediante una escultura
y el recuerdo de aquella modernidad confortable y
muestra la construcción invertida de una zapata,
salvadora.
inspirada en los procesos de autoconstrucción de las
favelas brasileñas.
'T
- C
La museografía de la exposición no es un arreglo
Ángela Bonadies yJuan José Olavarría son dos artistas
pausado o galerístico; por el contrario, hace énfasis
venezolanos que por más de dos años han colaborado
en que las piezas evidencien su necesidad de convivir
en una serie de acciones, documentación visual e
orgánicamente. Esta sobreexposición de las obras ofrece
investigación participativa dentro de un ghetto

72

al espectador un mundo sin antípodas y sin aspectos
ocultos, un mundo en el cual la opacidad de entornos tan
decadentes, como la Torre de David, develan interludios
momentáneos y singularmente molestos para un
espectador que no éStá acostumbrado a ver, dentro de un
museo, ropa usada colgada de cables de luz.

ou

•◄ 1
◄
1

La ciudad se convierte en un lugar particular y
genérico a la vez. La estructura social de la urbe está
profundamente dividida en grupos. Los que causan
el caos: subalternos compuestos por trabajadores
poco calificados, inmigrantes e ilegales, pobremente
retribuidos; y los que generan el orden: ejecutivos,
profesionales y técnicos altamente retribuidos.

1

o o■

.. ••
1 1
j j
.. •
■

1

■

■

~
o
o
u u

=

..•. •z
1

•

JI

■
■

!-

73

Nicaragua tiene por representante a áscar Rivas.
City far sale II es una instalación que está integrada
por un mapa fotográfico a gran escala que permite
al espectador interactuar, a través de un lector
electrónico, ubicando etiquetas con códigos de barras
mediante la impresión de información de diferentes
habitantes de la ciudad, documentando su identidad.
La Geometría Accidental del argentino Nicolás
Robbio nos presenta un ejercicio lúdico de
observación de las escalas humanas desde la
perspectiva de un posible trazo imaginario.
Video de una plaza pública donde los transeúntes
recorren rutas a pie, generando configuraciones
geométricas azarosas que se tornan caminos de
encuentro con el paisaje urbano.

�¡
••
J◄

■

11

J

j

•
■

:=...
■

1

■

. s
Luís Roldán, artista colombiano, realizó estudios
de arquitectura en la Universidad Javeríana de
Bogotá. Se dio a la tarea de reunir una serie de
cartones de cerillos usados en la ciudad de Nueva
York. Las vanguardias del arte moderno hicieron
uso de una multitud de fragmentos llevando esta
idea a zonas de contradicción -uuna totalidad
de fragmentos"- , convocando las experiencias
de lo cotidiano en la urbe. Para el modernismo y
la vanguardia, hacer énfasis sobre el fragmento
no fue una nueva manera de leer la metrópolis,
implicó la promesa de un futuro utópico. Me
parece interesante que la obra de Roldán no haya
sido realizada en una ciudad latinoamericana, sino
que recolectara los objetos desechados en espacio
público anglosajón. Grandes superficies abstractas
realizadas con detritus urbanos que irónicamente
devuelven nuestra mirada a la planificación
modernista intentando ocultar la fragmentación a
favor de una nueva totalidad.

D ..

Pedro Reyes, arquitecto mexicano, ha combinado
su trabajo como artista en diferentes medíos de
expresión como el video, el dibujo y los performances
participativos desde una plataforma que pretende
generar valor social, ambiental y educativo.
Su propuesta consiste en un proyecto inconcluso:
uPlaza Bicentenario". La búsqueda principal de esta
obra es que los ciudadanos no sean espectadores
sino partícipes del proceso de construir el espacio.
Generando una serie de cuestionamientos sobre el
monumento, la plaza, el ágora y las posibilidades que los
espacios urbanos en Monterrey pudieran proporcionar a
la población, reconstruyendo el tejido social deteriorado
por la violencia urbana. A través de imágenes, dibujos,
planos, narraciones, maquetas y presentaciones en
3D podemos ver completo este proyecto ganador del
premio de los festejos del bicentenario en el estado de
Nuevo León. Lamentablemente su construcción quedó
trunca por la inminente urgencia de reconstruir la
ciudad ante el embate del huracán Alex en el mes de

74

1
J
•

julio de 2010. La propuesta
La crisis de los espacios
LOS PREMIOS URBANÍSTICOS
de Reyes implicaba un
SON DESTINADOS A. PROYECTOS públicos ante la inminente
proyecto integral para crear
militarización y su
comunidad, proyectar
QUE NUNCA. SE CONSTRUYEN. consecuente restricción
películas, desarrollar
SIEMPRE HA.Y A.LCO MÁS UR• de uso comunitario
espacios culturales, talleres
han generado un
y actividades de trueque
CENTE,MÁSIMPORTA.NTE,MÁS desplazamiento hacia la
o de comercio justo. Las
marginalidad, hacia el
CA.TA.STRÓFICO• ••
acciones aleatorias y
miedo generalizado de la
comunitarias propuestas
participación ciudadana y
en torno a esta plaza no construida del bicentenario
del enriquecimiento de los nuevos poderosos.
representan esa nueva arquitectura que necesita
La inestabilidad y la soledad del ser latinoamericano
urgentemente la ciudad de Monterrey.
siguen transitando regiones de escasa autonomía
y autodeterminación. Teniendo mayor o menor
LUCARES DE TRUEQUE
importancia el aparador desde el cual se muestra
Cynthía Soto, originaria de Costa Rica, participa con
su vulnerabilidad, estableciéndose solamente en
una fotografía a gran escala en la que nos muestra el
costumbres de consumo, prácticas de vida social
acomodo de una serie de puestos de frutas y verduras en
y aspiraciones de una clase media que no desea
un mercado costarricense. Soto cuenta con una amplia
cuestionarse nada alrededor de su pasiva existencia.
experiencia en cine y video. El montaje de estas fotos
Probablemente sea la terquedad de soñar con
secuenciadas nos recuerda los fotogramas. Los lugares
Vitrubio y sus tratados sobre arquitectura, o tal vez sea
y comercios que se documentan en estas fotografías
la insolente necesidad de disfrutar el entorno lo que une
están ausentes de referencia humana, sólo se registra
a todos los artistas aquí reunidos. Hilvanando un sueño
la huella de los locatarios mediante anuncios de las
común: encontrar y desenredar esa madeja de hilos
frutertas, teléfonos y mensajes como: uMí fe está puesta
aparentemente perdida en el río del tiempo. Aquello que
enJesucristo", evocando una estética popular que impera
insistimos en llamar ciudad que compone/descompone
en Latinoamérica alrededor de los mercados desde la cual
estos sistemas de transferencia, tránsito y transmisión.
el caos y su regularidad así como su repetición se han
Sextanisqatsi en un espacio de reflexión que
normalizado modulado lo pintoresco de estos entornos.
reincorpora la complejidad de las narraciones urbanas
contemporáneas, tomando en cuenta al individuo
LA POSMETRÓPOLIS• ••
repolitizando las herramientas de análisis e intervenció~
Los gobiernos latinoamericanos, especialmente en
desde una perspectiva horizontal. '§&gt;o
Centroamérica, no tienen intenciones de proporcionar a
su población ciudades amables y menos violentas. Más
Referencias
bien generan procesos de migración continuos además
de pocas posibilidades de vivir y de permanecer en sus
Ame~dola, Giandoménico (2000). La ciudad posmoderna. Madrid:
Editorial. Celeste.
lugares de origen.
Baudrillard, Jean {1984). Cultura y simulacro. Barcelona: Editorial
Kairós.
Los caminos adquieren una importancia fundamental,
Calvino. !talo (2007). Las ciudades invisibles. Madrid: Ediciones Siruela.
los tránsitos legales e ilegales de migrantes son el eje central
Castells, Manuel (2001) La cultura de las ciudades en la era de la
información. Madrid: Alianza.
de la actividad económica no reconocida por parte de los
Davis, Mike {1992). City of ~uarrz. Nueva York: Editorial Vintage
gobiernos,incrementando cada vez más la vulnerabilidad
Books.
De Cenau, Michel (1996). La invención d, lo cotidiano l. Las artes del hacer.
de las personas. Los planes urbanos fracasan antes de
México: Universidad
implementarse. Los premios urbanísticos son destinados
Iberoamericana.
Rem, Koolhaas (1994). Ddirious of Ncw York. A retroactive Manifesto
a proyectos que nunca se construyen.
for Manhattan. The_ Monacelli Press. Soja, Edward (2000).
Siempre hay algo más urgente, más importante, más
Postmetropolts. Cntical studies of cities and regions. Blackwell
Pubhshing.
catastrófico....

�L

as otras facetas de este escritor estado,
unidense, pero de origen ruso, fueron la de
profesor y la de ser un apasionado cazador
de mariposas. No fue nunca un hombre fácil, ni
llevadero y mucho menos de carácter afable. Para
sus otros colegas profesores era un viejo irritante
que se caracterizaba por decir sandeces inteligentes.
Nabokov estaba acostumbrado a expresar su
parecer (sin hacer gala de la más mínima sutileza).
Quizá por esa razón pasó a ser considerado un
chinche amarguera, que sacaba de sus casillas al más
insensible.

NABOKOV FUE UN FERVIENTE
ENTUSIASTA DEL JUECO INTE•
LECTUAL V LITERARIO.

Aparte de la novela Lolita escribió otras en las que
realizó malabares brillantes a través de otros géneros y
realizando geniales pastiches en los cuales destacaban
sus parodias de intelecto, densas y trabajosas, como
si se tratara de una partida de ajedrez, juego al que
fue un gran aficionado. Entre sus otras novelas están
Desesperación, Pnin, Ada o d Ardor, Rey, Dama, Valet y su
también archíconocida Pálido fuego. Estas novelas están
escritas con talento y en ellas se nota un elaborado
trabajo artístico. Novelas inteligentes con personajes
obsesivos y llenos de prejuicios que van construyendo
ese universo de lo humano con sus vilezas o grandezas
de rigor.
Nabokov fue un ferviente entusiasta del juego
intelectual y literario. Esto le permitió tomar géneros
menores de la novelística popular (corno la policíaca o
la romántica) para llevarla a sus extremos y extraer, a
través del humor absurdo y la ironía gruesa, todas sus
posibilidades estéticas y lingüísticas.
Si uno quiere descubrir al Vladimir Nabokov
lector es necesario leer los libros con sus lecciones
de literatura europea, rusa y su particular lectura del
~uijote. Dichos libros póstumos fueron armados con
los textos escritos para sus clases de literatura. Estas
notas extensas (y un tanto profesorales) descubren a
un lector vehemente y tan exigente como el Nabokov

77

escritor. No es casual que escriba: "A un pobre hombre
le roban el gabán (El abrigo, de Gogol); otro pobre
diablo se convierte en escarabajo (La metamorfosis, de
Kafka); ¿y qué? No hay una respuesta racional a ese
«y qué». Podemos descomponer la historia, podernos
averiguar cómo encajan sus elementos, cómo una
parte del esquema se corresponde con otro; pero
tiene que haber en nosotros cierta célula, cierto gene,
cierto germen que vibre en respuesta a sensaciones
que no se pueden ni definir ni desechar". Postulaba
que la belleza más la compasión podían ofrecer una
definición del arte.
Por otra parte fue un lector que no disfrutaba con
la historia, sino con los detalles periféricos como
el Dublín de ese día específico en el cual transcurre
el Ulises de Joyce, los pormenores de la habitación
de Gregorio Sarnsa y cuestiones en ese tenor. Más
que disfrutar con la arquitectura metafórica de
las palabras, con los vericuetos narrativos de la
historia o con el universo interior de los personajes
parecía disfrutar de la lectura a través de los detalles
estructurales de los escenarios y los accesorios de
los personajes (tipo de peinado, joyas, pañuelos
etc.) en los cuales transcurre lo narrativo. No estaba
interesado en los autores, ni en sus vidas, ni en las
vicisitudes por las que tuvieron que atravesar para
escribir; más bien su visión analítica se centraba en la
obra, cómo interactuaban los personajes y el escenario
físico donde dejan fluir sus pasiones. En los análisis
de una obra como La metamorfosis de Kafka, se interesa
en qué insecto se convirtió Gregorio Samsa: "Ahora
veamos: ¿cuál es exactamente el «bicho» en que el
pobre Gregario, oscuro viajante de comercio, se ha
convertido de repente? Por supuesto es de la especie
de los artrópodos, a la que pertenecen las arañas, los
ciempiés y los crustáceos. (...) Por tanto, supondremos
que Gregorio tiene seis patas; y que es un insecto. La
siguiente cuestión es: lqué insecto? Los comentaristas
dicen que una cucaracha; pero esto, desde luego, no
tiene sentido. La cucaracha es un insecto plano de
grandes patas, y Gregorio es todo menos plano: es
convexo por las dos caras, la abdominal y la dorsal,
y sus patas son pequeñas. Se parece, a una cucaracha
sólo en un aspecto: en su color marrón."
Los textos y las novelas que utilizó para sus clases
están repletos de correcciones, agregados, tachaduras

�talento. Su novela
y anexos de último
NABOKOV ESTUVO CONSCIENT.E
Lolita sigue leyéndose
momento. Más
DE QUE SU MÉTODO DE ENSEÑANZA bien (incluso ha sido
como lector que
como profesor hizo
NO ERA EL MEJOR (QUERÍA QUE SUS adaptada al cine en
dos oportunidades).
gala de una obsesión
ALUMNOS SE CONVIRTIERAN EN El gran acierto de
infrecuente por las
la novela es el genio
minucias. Quería
ACUDOS LECTORES, EN LECTORES
juguetón de Nabokov
que sus alumnos se
INTELICENTES Y CRÍTICOS CON que escamotea a cada
sumergieran en los
frase, a cada párrafo
libros buscando las
UNA VISIÓN EN PROFUNDO DE
y en cada capítulo
claves secretas de
LA LITERATURA COMO OBRA DE lo explícito de la
la lústoria en hechos
relación del viejo
y observaciones en
ARTE).
baboso Humbert con
apariencia banales.
la impúber dejando
En sus apuntes hay
todo al morbo del
planos, esquemas de
lector. No hay nada abiertamente sucio, pero hay
la personalidad de algunos personajes y dibujos
un juego altamente erótico y bien escrito en el que
sobre habitaciones, objetos y casas descritas en las
la ansiosa imaginación del lector tiene un papel
novelas empleadas en sus clases. Nabokov estuvo
exquisito y fundamental.
consciente de que su método de enseñanza no era
Otro aspecto de la personalidad del escritor tiene
el mejor (quería que sus alumnos se convirtieran en
que ver con las mariposas. Nabokov disfrutaba
agudos lectores, en lectores inteligentes y críticos
entregarse a ese pasatiempo soso de cazar mariposas.
con una visión en profundo de la literatura como
Le gustaba quizás el estético colorido de las alas, esos
obra de arte). Supo siempre que como profesor era
llamativos dibujos que se entretejían en las alas. De
un fiasco (por Internet se puede ver una película
seguro le recordaban esa belleza viva y estructurada
dirigida por Peter Medak en la cual Christopher
que poseían las novelas, tanto las que alcanzó a leer
Plummer le da piel a Nabokov) y por eso escribió:
como aquellas que logró escribir. Además él como
"Mi método de enseñanza me impedía un auténtico
profesor lo escribió con acertada precisión: "En este
contacto con los estudiantes ( .. .) Mi mayor
curso he tratado de revelar el mecanismo de esos
compensación está en aquellos estudiantes míos
juguetes maravillosos que son las obras maestras de
que diez o quince años después aún me escriben
la literatura. He tratado de hacer de ustedes buenos
para decirme que ahora comprenden lo que yo les
lectores, capaces de leer libros, no con el objeto
pedía cuando les enseñaba a visualizar el peinado
infantil de identificarse con los personajes, no con
mal traducido de Emma Bovary, o la disposición de
el
objeto adolescente de aprender a vivir, ni con el
las habitaciones en casa de los Samsa...".
objeto académico de dedicarse a generalizaciones.
Como escritor no requirió nunca hacer un taller
He tratado de enseñarles a leer libros por amor a su
para levantar su autoestima, debido a que siempre
forma, a sus visiones, a su arte".'J&gt;o
se situó a sí mismo como un autor solvente y de gran

78

79

�r

Armas y Letras,
casa por habitar
uando temúné de leer el
número 78 del año 15 de
nuestra revista Annas y
Letras que corresponde al primer
trimestre del año en curso, supe
que tenía una implícita llamada de
atención en la palabra de Bárbara
J acobs. Tal como ella presupone
en "La conversación", articulo con
el que nos premia aquL en estas
páginas que hoy presentamos, no
subrayé la cita ni volví a leer su
articulo, ni ningún otro. Senti que
debía cumplir con el imperativo
que ella me señalaba: en este caso,
cerrar la revista y hacer memoria de
ella para que me llegaran de a poco
las impresíones primeras, esas que
troquelan nuestras vidas.
Es asi corno vengo a dar en
imágenes y pensarníentos que me
descubren una lectura enriquecedora,
vivída, a veces graciosa, a veces
aleccionadora, y donde yo rnísma
vuelvo a crearla al oblígarrne al
ejercicio provocador que propone
Jacobs.
Lo primero que se me presenta
es la desígualdad: muchas voces
rnasculínas frente a la rnítad de
las mismas en decír femeníno. Sín
embargo, se me cruza de ínmedíato
el rostro deJessíca Níeto, su edítora,
ella me había señalado la dificultad
de equilibrar unas y otras, tantos
hombres haciendo de las suyas,
esto es escríbíendo y dicíéndose,
todavía tan poquítas de las nuestras.
Pero ahí va la apuesta y una acción
femenína como la de Jessíca se ha

comprometido a ello. Lo advierto de
inmedíato.
Porque en contrapartida la revista
se viste de mujer del príncipío al
final por esa manía de Erika Khun de
escribir díseñando perfiles y tramas
a través del díbujo sobre Moleskíne.
Y entonces corníenzo a mezclar mí
propio archívo personal con el de la
artista, corno suele suceder cuando
uno explora desde adentro y desde
afuera, y se me presenta claro está,
El perro andaluz de Buñuel, entre
otras referencias de nuestro canon
estétíco. Los rostros de mujeres
vibran quíetos y misteriosos o bíen
activamente parlantes, susurran mis
ínconveniencias y rnís desafíos.
Kafka es muy fuerte para un
escritor, de modo que de ínrnedíato
aparece su nombre rernítíéndorne
al articulo de Marina Porcelli. No
írnporta lo que sabernos de él, su
ser para la muerte o lo que fuere, no
importa aquel dato o este otro, no hay
Kafka sólo el escritor, el escribíente,
el escribídor Kafka. Kafka Gregario
Samsa, Kafka ese señor X. Y sín
embargo anudo a la escritura de
Marina el Kafka de Rícardo Piglia,
ese que no puedo olvidar y que no
es precísarnente el escrítor síno
el profeta. Y reconozco asi que la
ensayísta tiene razón, Kafka, nuestro
Kafka, es sólo literatura.
El disfrute literario en mi memoria
se completa con Nícanor Parra, ese
poeta milenariamente nuestro por
elección de su tierra y al tiempo que
leo a Rícardo Cuadros, cuando lo

pínta tan suave, tan chileno, tan fuera
de la solemnidad barroca a la que nos
hemos acostumbrado, me pregunto
por aquellas pláticas que atisbé con
su hermana Víoleta, como sí me
propusiera no la conversación entre
los dos poetas estadounídenses de
Jacobs, síno más bíen otros díálogos
de los que necesitamos tanto, este
Nícanor, aquella Parra, que hubíeron
de recorrer su herencía en cada
encuentro en que ella le cantaba las
canciones que había hallado vertidas
por voces antiguas de los cerros y los
pedregales.
He conocído a Rocio Cerón
díciendo sus poemas corno muchos
de nosotros, la voz que advíerto
aquí no es resonante, es apenas
el murmullo de dos trazos y una
memoría fugítíva. Díficil asir sus
ángulos, recobrar al vuelo el viaje de
la poeta, y sín embargo un destello de
luz caleidoscópíco nos queda en la
palma de la mano al concluir nuestro
propio viaje: anclajes y vuelos sobre la
minima condíción de la materia.

Y así voy de mi memoria
caprichosa que insiste en recordar
sín orden ni programa a cada texto
donde el itinerario está planteado no
por la revista, sí por mi subjetividad
que ínsiste en ver lo que reconoce, lo
que ama más, lo que tienta y esponja
el pensarníento o bien aquello que la
pone en entredicho.
A Antonio Skármeta no lo quiero
mucho, me parece a veces fraguado
por su ínmenso talento hecho de
las ocurrencias más díspares y una
suerte de andar por el mundo con
un solo nombre como bandera, su
famoso Pablo Neruda de El cartero.
No obstante, Raúl Olvera me lo
hace próximo y hasta querible con
el desgaire mercadotécnico con que
acepta la entrevista en rnedío de un
lobby o un pasillo de hotel, aludíendo
a sus autores preferidos como top 1
top2top3...
Prefiero las elucu bracíones
alrededor de la cábala y su influencia
en Sor Juana de Américo Larralde.
El rnísterio de sus ensoñaciones en
Primero sueño, aquellas influencias de
Athanasius Kircher que Octavio Paz
me díera a conocer en Las trampas
de la fe. Texto suntuoso éste por
la profusión de temas e írnágenes
cabalísticas, porque me enseña el
bendíto sea, en lugar del nombre de
díos, el arcano del árbol de la vida y
el jardín de las delícias o paraíso en la
tierra abriéndose a la convocatoria de
los números y en relación con lo que
soñamos todos los dias de nuestra
vida. Mientras Sor Juana demiurga
subraya la primera causa, la unídad
primera, el Alto Ser, el Amado, en
su viaje a las estrellas y al puro éter
donde sólo allí cabe la circunferencia
infinita, como punto de partida y de
regreso de nuestro entero ser.
Hay una aportacíón que me
ínteresa especialmente puesto que

está escrita por Carlos Lejaim Gómez,
a quíen conocí como estudíante en
la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Es un joven cuyo rigor
me admira y el tema que escoge
no es nada fácíl en térmínos de
ínvestigación: "Albores de la novela
del noreste". En este campo se han
sumado tan pocos datos a lo largo de
la vida cultural de Nuevo León que
el articulo en cuestión sírve de base,
o bien de estimulo, para quíenes nos
ínteresamos en el pasado de las letras
norteñas. La acuciosidad con que el
joven ínvestigador precisa datos y
señala correspondencias u opuestos
lo vuelven un texto imprescíndíble.
Quiero agregar que a mí me gusta
sobre todo cuando el universo que
se extiende ante nuestra rnírada, nos
atañe. Dejar un poco a la vieja Europa
de costado, dejar sus paradígmas
y sus grandezas cultas y legítimas,
debiera ser ejercicio de cada día. Hoy,
aqui de norte a sur en América Latina
las voces se levantan con excelencia,
con elaboración acuciosa, con
elementos de juicio insobornables,
voces femenínas y masculinas a las
que debiéramos dar mayor atención.
Como si los universos de la
ensoñación que invoca Víctor
Barrera también debieran pasar por
ahí. Una ensoñación que se hunda
en nuestros paísajes íntimos que no
son sólo ínteriores sino que llevan
el volumen de nuestra memoria
visual, la entrevísta parra, el oculto
patio, díría Borges, o bien el universo
que habita en nuestras cabezas por
oposición al que pisan nuestros pies,
según Marti. Porque si cambiamos
los paradígrnas cambiamos el modo
de nuestra esperanza y el modo de
realizar el mundo que nos circunda. Si
dejamos que el trazo que guíe nuestra
mano y nuestro pensarníento tenga
la forma de los primeros pictogramas

_]

80

81

de nuestras cavernas nos habremos
alegrado en nuestros abuelos y
ancestros. Y según la rebelión
que propone Barrera en contra de
nuestra costumbre, la de adherirnos
a las palabras y las cosas, íntuyo que
rebelarse es sobre todo rebelarse a la
aldea global y su domesticación.
Y aquí me saltan los cuentos,
cuánto los he apreciado, del erudíto
Miguel Covarrubias. Y dígo cuentos
con entusiasmo puesto que llevarme
de la mano por cuadros que me
narra me hace soñar con nuevos
relatos venídos de su pluma para
aprehender el tejido del imagínarío
simbólico de nuestros píntores. En
estas narraciones el poeta busca la
índole de cada trazo en la plástica
nuevoleonesa que se expone en los
claustros de la Universidad, abriendo
las obras a nuestros ojos precipitados
y a veces indíferentes frente a los
signos memoriosos del arte y la
ciencia.
Qué me llega entonces, la curiosa
reflexión poética sobre Mao Tsé
Tung, venida de un joven de 99 años,
de nombre José Emilio Amores; los
andares del Padre Mier y su picaresca,
sólo que en su caso no se trata delas
primeras novelas híspánícas sino
de su propia vida transformada en
ficción como si lo que señalara Michel
de Certeau, el trazo del discurso
en el espacio, o bien el espacio
como discurso de una existencia, se
cumpliera cabalmente en su andar
por el mundo. Y al decir espacio
me llegan de ínmedíato las salas de
espera en los hospitales donde una
vez más como señalara Mariana
Rosettí para los curiosos itinerarios
del Padre Mier, es el espacio mismo
el que teje un universo paralelo, tan
complejo como el de una familia o
una comunidad. Eduardo Parra se
luce en una síntaxís del díscurso que

�prefigura o presupone una sintaxis
del espacio.
Y asi recuerdo de pronto a Ridley
Scott y su clásico filme que no es
necesario nombrar con el velado
reproche de Alberto Chimal, que
pudiera traducirse en Ándale Ridley,por
qué nunca más la estatura de Blade Runner.
Y unas observaciones llenas de la
materia con que se hace cine.
Hay alguien que admiro mucho
por su obstinado hacer y pensar
la cultura nuevoleonesa, por su
obcecada manera de abordar
la memoria de todo ello, por
su inagotable fuerza para dejar
testimonio, y es Eligi.o Coronado. De
su pluma encuentro aquí un retrato
de Nahui Olín, y de ella, a esa pluma
me refiero, espero nuevos aportes al
acervo de creadoras de estas tierras.
Hay más artículos, materiales
bellos, reflexivos, pero no es mi
intención hacer un glosario completo,
no me parece. Me quedo con lo
recordado hasta aqui. Me impongo
la norma que propuse como mi
itinerario personal.
Para concluir sólo quisiera
subrayar el afectuoso mensaje de
Adolfo Castañón y su metáfora en
cuanto a que una revista es como una
casa, o corno la señora de la casa, pero
bueno, una casa con señora que recibe
con cada lector, a un nuevo invitado
o a un viejo conocido al que agasaja
una vez más. Hace muchos años,
no sé cuántos, Minerva Margarita
Villarreal me invitó a presentar Armas
y Letras en lo que seria su nuevo ciclo
o su nueva época; participamos en la
mesa en aquel entonces, el maestro
Miguel Covarrubias, el maestro
Jorge Pedraza y el doctor González
Treviño, en aquel momento rector
de la Universidad, creo que fue al
principio de su gestión. Me sentí una
invitada de honor cuando comencé

a leer la revista, a pasear por sus
páginas, a imaginar qué sucedia
conmigo frente a cada nuevo artículo,
y cómo yo a mi vez era habitada por
esa casa, esa revista. Desde entonces
habito regularmente en ella.
Hoy me toca ser anfitriona, me
toca invitarlos como parte de la cas'd/
revista, a entrar y circular por ella, a
detenerse aquí y acullá, como lo hice
yo misma, a señalar recodos, sugerir
senderos, abrir apenas algunas
puertecillas y apuntar contornos,
rincones, espacios de reflexión,
de divertimento, desvanes donde
se encuentran objetos olvidados,
pertenecientes a historias viejas, a
vestuarios y costumbres de otros
tiempos. A veces todavía cercanos
cuando los curioseamos, o por el
contrario casi ajenos al devenir de
hoy y que sin embargo de alguna
manera nos pertenecen sólo que
no lo sabíamos. La casa/revista

contiene secretos, para llegar a ellos
se necesitan contraseñas, señales,
indicios, de modo de recorrerla mejor.
En algunas ocasiones no conocernos
el tema, en otro ignorarnos al autor,
o bien nos enfrentamos a ciertos
dilemas que deben ser explorados
en toda su magnitud por nuestra
curiosidad.
Esta casa, Armas y Letras, no es de
fácil acceso si no estamos dispuestos
a esa exploración, a repensar al
autor y su discurso como una
habitación donde discurrimos para
ver sus contraluces, sus sombras,
sus estallidos de luz, sus colores y
texturas y por sobre todas las cosas,
donde aprendemos un poco más
sobre esta condición nuestra de
aspirar a la sabiduría y al amor a pesar
de nuestros limites, con cada lectura
que realizamos.

Coral Aguirre

AU
JE
ntes de entrar en materia,
podría comentar que
la lectura de la revista
que ahora nos ocupa, estuvo
acompañada, en mi caso, de un
libro que exalta y defiende la
cultura del árbol y la naturaleza
en general: Sabia como un árbol, de
la psiquiatra y escritora jungi.ana
Jean Chinada Balen. Y si traigo
esto a cuento, es porque finalmente
asocié la condición de una revista
(al menos una revista literaria) con
la de un árbol y su follaje. En otras
palabras, este número de Armas y

A

82

Letras consta de veintidós ramas o
colaboraciones, cada una en sí misma
es muy valiosa, pero es el conjunto lo
que finalmente le permite al lector 1
gozar de una sombra, una sombra
que encontramos como remanso a
lo largo de nuestro camino: apuntes,
reseñas, poesia, cuento, crítica...
la sabiduría de un árbol está en
ese momento de quietud y de
esparcimiento, la sabiduría de una
revista literaria igual debe de ir en
ese sentido. Conversamos en silencio
con un árbol como conversamos
interiormente con nuestras lecturas.

r

En lo personal, soy un convencido
de que este tipo de publicaciones
son una invitación abierta al
diálogo literario en sus diversas
manifestaciones. Obvia decir que
uno busca la conversación más afín
a los gustos propios, pero igual lo
más valioso en este tipo de revistas
es la sorpresa (lo insospechado)
cuando aparecen temas y escritores
ajenos a nuestra sensibilidad, pero
que despiertan fuertemente nuestro
interés.
En mi caso, y en mi condición de
poeta, disfruté la lectura del maestro
José Emilio Amores, y las u13 formas
de habitar una esquina" de Rocio
Cerón. Pero como decia líneas arriba,
igual la revista me llevó por otros
1 derroteros y ahí estuve con mi tocayo
Eduardo Antonio Parra en una visita
de hospital, o más precisamente, en
una de esas terribles usalas de espera"
que nos marcan en el agotador trance
de la esperanza y el infortunio.
También, de la mano del maestro
Covarrubias, atendi la invitación
a conocer los murales del Centro
de Investigación e Innovación
de Ingeniería Aeronáutica ( de la
UANL). uPor fin el hombre quiso ser
pájaro" y ucomo el valeroso pájaro
albo", dos formas de darle vuelo a la
hilacha de la imaginación y los mitos,
hasta aterrizados en el ejercicio
y visualización plástica a la que
refieren.
Por lo demás, la revista es rica en
imágenes de Erika Kuhn y aparecen
por ahí la sombra de Kafka, el perfil
de Nicanor Parra, una entrevista con
el novelista Antonio Skármeta y algo
de las Memorias de fray Servando. Me
gustaron también los "Ensueños desde
una cueva", donde Víctor Barrera
Enderle da cuenta de la película La
cueva de los sueños olvidados y de sus
propios ensueños respecto al acto

artístico y creativo, cito: uEse artista
Obvia decir que las líneas son de
anónimo que plasmó la figura de su Natalia Luna, yo simplemente las
mano en los muros de la oquedad saqué de su escrito y las reacomodé
de una cueva, dejó de ser fantasma como sigue:
y adquirió la consistencia de la
memoria"; u___el creador es siempre la
8 poema es un mapa interno: al leerlo
proyección (directa o desviada) de
el que lo escribe se encuentra consigo
quienes le antecedieron"; uMuchas
mismo.
veces crear significa darle la espalda
La práctica de la poesia consiste en
al mundo y sus obligaciones".
aprender a ser libre
mediante reglas.
Eso me gusta, y supongo que
Gritar en estricto silencio.
igual la lectura de un poema, de un
Cuando el poema es claro
cuento, y la literatura en general,
fonna
parte de la conciencia colectiva
lleva implícita esa feliz rebeldía de,
Me preocuparía si nadie fuera capaz
por un momento, olvidarnos de los
de sentirlo.
quehaceres del mundo.
Me preocuparía si durante el resto de
Al regresar entonces a este nuevo
mi vida
ejemplar de Armas y Letras, puede
no soy capaz de trascribirle.
1
decirse que cumple cabalmente
La
buena
poesia
se
siente,
pero
ese cometido; la conversación es
también se comprende.
generosa y variada, el oficio literario,
Cuando el poema se lee es como lluvia
claro, pero también se habla de cine
otras veces llega como aroma de tierra
y de plástica; hay crítica, reseña
mojada.
de libros, encuentros inesperados.
8 poema guarda para la posteridad
En resumen, una lectura que deja
sentimientos.
aprendizajes entretejidos con ocio y
La bondad del poema reside en esta
esparcimiento.
capacidad de trasmisión.
En lo personal, tengo la costumbre
de que al concluir la lectura de un
libro, transcribo los versos olas líneas
Ya por último, quisiera retomar
que más llamaron mi atención. Este el simil de las revistas literarias con
ejercicio no sólo sirve para llevar una la imagen del árbol: como decía, las
bitácora de mis andanzas literarias, colaboraciones son cada una de sus
sino que es una forma de intimar con ramas, y en este caso las raíces se
mis lecturas y con el autor de esas nutren de una tierra fértil, corno es
lecturas. Esta vez no fue la excepción. nuestra Universidad. El árbol en sí,
La diversidad de temas y voces en una está hoy bajo el cuidado del maestro
revista podría meter algo de ruido a Covarrubias, director editorial, de
esta práctica, pero lo hice.
la licenciada J essica Nieto, editora
No voy ahora a compartir todos responsable, y de todo un equipo
los apuntes que me di a la tarea de colaboradores que hacen posible
de trascribir, sólo compartiré con su crecimiento. En ellos confiamos
ustedes un poco de esas uNotas sobre para que esta revista de Armas y
lluvia y tierra mojada", que refiere Letras siga dando de qué hablar,
algo de la poética de Natalia Luna, pero sobre todo, que siga dando
joven, otra cosa importante para una sombra a sus lectores.
revista literaria, que haya siempre
sangre joven.
- ~ Eduardo Zambrano

_J

83

�DELA VIDA

DQA
DllvC!J~
11tul,.r Pu¡nla~ dt cspe¡o v Otros textos
At.tJra. Rosaura Barahon.1
Fchta. U.\'\ií. J hmdo Fc.L.w..- al de ~ue, o León
\ño- 2úl2

a escritura de Pupilas
de espejo y otros textos,
se define entre dos
polos: la experiencia vivida y la
configuración del texto hterario.
En la tensión entre ellos, se fija la
materia del hbro: la apropiación
de la ciudad, la memoria como
capacidad para revivir y oxigenar
el pasado, la fi.ccionalización
de acontecimientos familiares,
1
imágenes del tiempo histórico,
el ejercicio de la mirada crítica,
la personalización de géneros
hterarios, la práctica de una
econonúa del lenguaje, etcétera.
Mi comentario aborda los
cuatro primeros textos del hbro. El
primero, "Pupilas de espejo", es un
texto de dos páginas de extensión.
Trata de un chico de 13 años que se
mira al espejo mientras saca punta
a sus lápices de colores. Lo anterior
lo enuncia una persona adulta que
observa el encuentro del chico
con él mismo, desde una distancia
aproximada de 10 metros. La
caracterización de esta persona está
implícita en su mismo enunciado (su
cultura manifiesta, su disposición
hacia el menor, su gusto por la
reflexión). El enunciado a partir del

segundo párrafo cambia el tiempo
verbal de presente a pasado, y se
dirige al chico, que no se da cuenta
de que es observado.
Básicamente son 3 acciones: el
chico se ve en el espejo mientras
saca punta, el adulto lo observa
y posteriormente dice o piensa el
enunciado.
Imposible que al leer "Pupilas
de espejo" no pensara yo en los
experimentos narrativos franceses
de los años 50 del siglo pasado,
llamados "antinovelas" aqui, en
Monterrey. Narraciones muy
analíticas que sólo referían el mundo
de los objetos registrados por una
mirada. Si los objetos imphcaban
afectos, esas narraciones no los
desarrollaban.
En "Pupilas de espejo", ¿no
aparece el afecto, o está reducido
al minimo? Son muchas las
indeterminaciones: ¿Cuál es la
relación de la persona adulta y el
chico? ¿Es en efecto, un momento
privilegiado para el chico? ¿É} vive
una revelación o solamente la vive el
adulto?
En su brevedad, el texto presenta
diversos estratos (delas acciones, del
enunciado, etcétera), entre los que

84

destacan el lirico, que tenuemente
se forma hasta concretarse en
las últimas líneas; y el mitico,
establecido con dos frases apenas:
"Como cazador que ve al cervatillo
hipnotizarse con su propia imagen
antes de beber, te vi hundirte en 1
ti y descubrir tu silencio" (p. 12). Y
un poco más adelante: "Mientras
tú cumplias el ritual milenario que
mantiene vivo a Narciso" (p. 12). Si
comparamos este primer texto con el
siguiente, aparecen las simihtudes y
las enormes diferencias.
También "Por el aroma roto de
un recuerdo" está construido en
diversos niveles. De nuevo es una
persona adulta la que narra; aunque
aquí es claro que la persona adulta
es una representación hteraria de
Rosaura Barahona. Ella cuenta que
ha ido a Saltillo para participar en un
congreso de escritores, y como llegó
a la hora de la comida, decidió visitar
la casa familiar donde transcurrió
parte de su infancia. Más que la
casa, el precioso tiempo pasado y la
capacidad de recordarlo son centro
del relato. Aun antes de llegar a
la casa, inicia el recorrido por "los
vastos palacios de la memoria" (cf.
San Agustín. Confesiones, hbro X ):

1

"Regresé a la casa después de 38 años
de haberla dejado y bastaron dos
pasos para sumergirme en el pasado
que todos llevamos dentro y que
revivió con una fuerza insospechada
con cada detalle redescubierto" (p.
14).
La ensoñación creativa que
permite regresar al pasado, la vive
con la ayuda de la hteratura (Proust,
Borges, Machado, Unamuno y
Garfias): "No hay como recurrir a
las imágenes indelebles de la poesía
para interpretar el propio mundo"
(p.13).
Un estrato de "Por el aroma
roto de un recuerdo" establece con
claridad el primer núcleo familiar de
Rosaura Barahona, compuesto por el
papá, la mamá y los cinco hermanos
(semantizados por sus nombres).

luuina68
FELICIDAD
www.luvina.com.mx

También podemos considerar a
los autores hterarios citados antes,
como una extensión de su familia
espiritual.
A través del núcleo familiar, "Por
el aroma roto de un recuerdo" se
enlaza con otros relatos del hbro, ya
sea porque incluyen algunos de los
personajes que aparecen aquí, o por
las dedicatorias.
Al principio hablé de
ficcionalización: si los datos
que aparecen en los dos relatos
analizados proceden del mundo
de las experiencias vividas, estos
ya pasaron al lenguaje y fueron
trabajados como obras literarias
destinadas a los lectores; y ahora,
en su nuevo contexto marcado por
el libro que ahora presentamos,
los textos escritos entre los años

1973 y 1993 se influyen y modifican
unos a otros, alcanzando nuevos
significados.
Como objeto, el libro Pupilas
de espejo y otros textos acoge a los
cuentos, los presenta en una
secuencia y sohcita para el conjunto
nuevas lecturas. Dado lo anterior,
los sucesos que se cuentan en estos
textos literarios analizados son,
como los juramentos en amor según
los define el bolero "Albur", "tan
falsos como ciertos".
La mención de "Albur" (de Paco
Treviño yJosé Antonio Zorrilla), me
sirve para introducir el comentario a
"Magda Montes Fan Club".
Esta es una obra por completo
diferente de las dos anteriores, tan
intimistas. Aquí la acción se mueve
en un contexto social ubicado en
1

Un veis

ddeG d

R v"sta litera

Otono 2012

�de la segunda mitad son cursis; resultan cursis cuando noche tres amigas podían salir a
de los años 80. Es la crónica de un sus autores se lanzan a la conquista divertirse.
Dos elementos que comparten
viaje repetido al submundo de la de las honduras sentimentales y la
"bohemia romántica". También densidad lírica sin tener medios los 16 textos que componen el libro
es o~ras ~~sas, como veremos a para expresarlas, y terminan Pupilas de espejo y otros textos, son los
exhibiendo una aspiración no inicios y los finales acertados.
1 connnuac1on.
Pongo como ejemplo el inicio
Como crónica, "Magda Montes satisfecha; o cuando el artista que
Fan Club" cumple una función los interpreta los sobrecarga de sus y el final de "Nacimiento", un
informativa: describe la casa vieja propias deficiencias. Quisieron y no texto breve de página y media de
extensión, que presenta la voz de la
llamada "El Callejón de la Nostalgia" pudieron.
En general, lo cursi en la conducta, madre antes, durante y después del
y el nacimiento del "Magda Montes
Fan Club". "A una casa vieja sobre 5 en la música y en la literatura, resulta parto. Inicia así: "Te sentí completa.
Te adiviné, al igual que yo, ansiosa y
1 de Mayo se le hicieron los cambios de esa desproporción entre el
núnímos para dar cabida a algunas refinamiento que se quiere alcanzar llena de curiosidad, supe que era tu
mesas estilo surtido rico, a una y la pobreza lograda. También son hora y también la mía" (p.19).
Estos dos primeros renglones
tarima pequeña y a un esquinero en cursis las personas que, al escuchar
donde se colocó la caja registradora. boleros y tangos, se sienten sitúan al lector en el centro de la
Flores de plástico, luz más que obligadas a mostrar de manera acción. A continuación transcribo
romántica, mortecina y un bar sin exagerada que tienen la sensibilidad el final de "Nacimiento": "A pesar
muchas opciones completaban el a flor de piel y que viven plenamente de todo lo vivido antes (y algún día,
la embriaguez de los sentimientos cuando entiendas, sabrás que no ha
cuadro" (pp. 21;22).
"Magda Montes Fan Club" porque ésta es propia de espíritus sido poco), jamás me había acercado
a la plenitud absoluta que en ese
ofrece un cuadro informativo exquisitos.
Pero incluso un tango o un instante provocaste en mí. Por eso
detallado de lo que es "El Callejón
de la Nostalgia" y lo que ahí ocurre; bolero pobre o cursi se engrandece no te dejes engañar: fuiste tú la que
interpretándolo todo con juicios en la interpretación de un buen me dio a luz a mí y no yo a ti, como
de valor. Al análisis del lugar y intérprete, como sin duda alguna señala falsamente la crónica del día"
(p. 20).
actuación de los hermanos Arizpe era Magda Montes.
Estas líneas finales aportan una
En
El
Callejón
de
la
Nostalgia,
y de Magda Montes (estrella de
la crónica), se mezcla la divertida el grupo le dio la razón a la interpretación del suceso, y dan a la
anécdota que viven la narradora y amiga "no;disfrutadora" y todos niña un significado muy importante
dos amigas cuando visitan el antro: se reconocieron cursis, como en la vida de su madre. El punto
en el momento en que canta uno una forma de ser alegremente final señala lo que las palabras
de los Arizpe, el llavero sílbante extravagantes (el cursi verdadero ya habían establecido: la unidad
que llevaba una de ellas en el bolso nunca es consciente de serlo). Lo compacta y completa del relato.
Con el comentario a los cuatro
se pone a pillar sostenidamente, anterior no justifica la pedantería
de la amiga "no;disfrutadora", que primeros textos del libro, he querido
causando tremendo relajo.
Cuando la narradora refiere una seguramente pretendía legitimar su interesarlos en la lectura de Pupilas
de espejo y otros textos. Está claro que
visita posterior a El callejón de la diferencia y superioridad.
"Magda Montes Fan Club" trata apenas señalé algunos aspectos de
nostalgia, acompañada de un grupo
mayor, aparece el tema de lo cursi. de la complicidad entre amigas, de una obra rica en detalles. Las dos
¿Son cursis los tangos y boleros? las salidas nocturnas para disfrutar lecturas del libro que hice previas
Una de las personas del grupo la actuación de una cantante y, a la presentación, fueron muy
piensa que sí. "La no;disfrutadora en general, de la cultura urbana. placenteras y estimulantes. Me
del grupo se burla de nosotros y La nostalgia no está cifrada en gusta mucho Pupilas de espejo y otros
dice que le parece lo más cursi de el texto, pero seguramente los ''""" y celebro su publicación.
lectores actuales la sentirán, por
todo lo cursi que ha oído" (p. 25).
Agustín García;Gil
Desde luego, tangos y boleros no aquel Monterrey en el que cualquier

1 el Monterrey

l

86

lgunos escritores parecen
haber nacido bajo el
signo Obras Completas, no
tanto por lo que respecta a una
producción material de tales o
cuales características, cuanto por el
ansia que despierta en ellos el sueño
de totalidad Adolfo Castañón
ha llamado la atención sobre la
Carta a dos amigos (1926) en la que
Alfonso Reyes redactó, con apenas
treintaiséis años, una minuciosa
y extravagante clasificación de
sus libros con vistas a una futura
opera omnia. No se trataba de una
ocurrencia del momento. Doce años
antes, Julio Torri le había escrito
1
a su amigo Alfonso que "pensaba
publicar en 198... 5 tomos de obras
inéditas tuyas, sin permiso de
los herederos del autor, quienes
entre 1958 y 1973 habrán impreso
la edición completa y definitiva

de tus obras (40 volúmenes)",
sin duda ironizando un poco las
ínfulas enciclopédicas que ya desde
entonces reconocía en él, patentes
en actitudes como la siguiente:
Te anticipo [le había advertido
Reyes en una misiva de 1913] que
las buenas frases de mis cartas están
ya usadas todas en mis ensayos,
los cuales pienso publicar antes de
medio año.

Frente a ese seguimiento esquizoide
de cada frase que sale de la pluma,
a esa pesadez acumulativa y
clasificatoria de Reyes, Torri mismo
encandila por su ligereza. No deja
de sorprender, ni de llamar al lugar
común de contraponerlos, qu e
escritores tan opuestos fueran no
sólo coetáneos exactos, sino amigos
íntimos. Estos autores pueden

1

87

no discrepar en la naturaleza de
su talento, puesto que los dos
fueron estilistas consumados
cuya trascendencia en el orbe del
idioma queda por reconocerse
cabalmente. Sin embarg o, ambos
representan proyectos antagónicos
en cuanto a la escritura en la práctica
-grafomanía versus reticencia- y,
consecuentemente, en lo que toca
al instinto de conservación. Torri,
como Reyes, escribió reseñas,
artículos y notas de ocasión, amén
de sus textos literarios mayores;
también, como éste, mantuvo
con la literatura una vinculación
temprana, intensa y vitalicia;
finalmente, ambos acometieron en
vida el proyecto de reunir sus obras1,
tarea en la que cada uno dejó a luz
su talante: si la obra completa de
Reyes nacía como un aparatoso
corpus de veintitantos tomos que lo
incluirían todo -textos buenos y
mediocres, artísticos y anecdóticos,
propios y hasta ajenos- sin
escatimar, Torri publicaba tres
libros exiguos, desconcertantes si
se quiere, pero donde primaba una
manifiesta voluntad de perfección.
Toda vez que los textos de taller y
de talacha han cumplido su función
circunstancial, nos alecciona Torri,
ta razón de qué ponerlos a convivir
con los verdaderos frutos del genio?
Quienes participan en la devoción
por Julio Torri (yo incluido) no
dejarán de sentirse contrariados,
pues, ante la aparición de esta
Obra completa -que casi triplica las
170 páginas de Tres libros, merced
de papeles dispersos de interés
1 En 1964 el Fondo de Cultura Económic,1
hi:o un solo volumen de Ensayos y poemas
(1917) y De fusilamientos (1940), los libros
de Torri hasta la fecha, más otro que éste
aderc:ó para la ocasión: Prosas dispersas, de
contenido misceláneo. Tres libros se tuvo
durante años por el total de su producción.

�menor, alguna invención notable y
un epistolario-, como si con ella
viniera a cortarse de tajo esa suerte
de encanto de un autor mínimo y
luminoso que, viviendo menos para
el presente que para la leyenda, se
tuvo a sí mismo por el Rimbaud
de nuestros anales literarios. Más
allá de su sesgo romántico, este
recelo es válido, imagino, en tanto
que pone de manifiesto la falta de
correspondencia entre las señas
particulares de Torri, dueño de un
espíritu autocrítico, portátil y
marcadamente antisolemne, y el
ejercicio de la reunificación total.
Pero acaso pierde de vista otros
enfoques nada desdeñables. Todo
está en discernir hacia dónde se
orientan los libros que se publican.
Antes que un libro pensado para
el deleite de los lectores o para
1 rendir homenaje a su autor, Obra
completa responde a la obligación
de toda literatura de proveerse
de un bagaje documental lo
suficientemente esclarecido para
urdir la historia y la crítica de la
tradición que la posibilita. Como tal,
esta obra constituye un afortunado
avance de los estudios de las letras
mexicanas. Culminan en ella los
más de treinta años que Serge
Za'.itzeff (componedor del volumen
y el primero entre los críticos de
Torri) ha dedicado al estudio y
la vindicación del coahuilense.
Salvando Tres libros, a él debemos el
contenido entero de Obra completa:
El arte de Julio Torri (1983), extenso
ensayo que le valió el premio Xavier
Villaurrutia y que aquí se lee a modo
de obertura; las dos recopilaciones
ya existentes de textos dispersos
-al día de hoy descatalogadas
e inencontrables incluso en
librerías de viejo: Diálogo de los libros
(1980), que incluye la espléndida

correspondencia entre Reyes y Torri
en versión ampliada y corregida,
y El ladrón de ataúdes (1987); un
par de apéndices: más papeles no
coleccionados y nueve borradores
que reafirman la promesa de un
talento que no se prodigó (estos
últimos, en rigor, el único material
inédito de la obra), y, para cerrar el
volumen, una completa bibliografía
general.
Gracias a esta labor de tras~
vase quedan definitivamente a
mano documentos invaluables
-desde diálogos de juventud hasta
semblanzas de contemporáneos,
pasando por prólogos y reseñas
de calidad varia- de uno de
nuestros autores de selección, cuya
impronta estilística y espiritual
compete a toda una corriente de
la literatura mexicana, cuando no
latinoamericana, y cuyas lecciones
de brevedad e ironía parecen
adecuarse tan bien a las exigencias
estéticas de este inicio de siglo.
Pero además de ser un escritor
fundador y de lectura vigente,
Torri es uno de los más esquivos
de las literaturas hispánicas, y ello
hace doblemente apreciables las
contribuciones de Obra completa:
nos acercan a la vida y a la época de
un protagonista secreto de la vida
cultural en México, al tiempo que
arrojan luz sobre su obra esencial.
Interesa especialmente esto último:
si conservar en un volumen lo que el
propio Torri decidió olvidar podría
tenerse por un vicio de coleccionista
que desacata la memoria del autor,
quizá cabría preguntarse si dicho
desacato lo es tal en tanto que con
ello se aportan fundamentos para
la interpretación inteligente de esa
obra maestra que es Tres libros. O sea,
en definitiva, para leerla y apreciarla
(y promoverla) mejor.

88

Por otra parre, el alcance de Obra 1
co~pleta. supera lo documental:
qmenqmera que se asome a estas
páginas encontrará las joyas que con
un celo excesivo Torri consideró
indignas de Tres libros -pienso en
"El ladrón de ataúdes", "Prólogo de
una novela que no escribiré nunca"
o "Estampa antigua"-, pero que en
nada desmerecen el escueto canon
torrista y aun lo amplían, para
regocijo de cualquier lector.
Sin embargo, y precisamente
por el carácter inventaria! que
destaco de esta edición, es que
cabe hacerle dos reproches: que
no incluya La literatura española,
el breviario de Torri de 1952, y la
decisión de mantener íntegras las
antiguas compilaciones de Za'.itzeff.
Lamento que se desaprovechara esta
oportunidad para llevar a cabo una
nueva clasificación, genérica y hasta
donde fuera posible cronológica,
de todos los materiales recobrados,
que a la vez estableciera con mayor
autoridad, como ha insistido en
ensayos teóricos Gabriel Zaid,
la distinción entre lo literario
y lo documental (los textos en
Obra completa están ordenados, en
buena medida, según se han ido
descubriendo). Así el contenido
no sólo sería más accesible a los
estudiosos, también su lectura
resultaría más agradable.
Tengo para mí, como sea, que
para biógrafos, críticos y filólogos
de nuestras letras será inestimable
este libro. Queda como tarea a
futuros antologadores extraer de él
al mejorJulio Torri de cara al público
que lee sólo por placer; no deberían
dejar de asomarse a otro archivo del
escritor coahuilense que debemos a
Za'.itzeff, los Epistolarios (1995), cuya
ausencia en la presente suma viene
justificada por el mero hecho de

que acopia más cartas a Torri que de
Torri, pero donde aún quedan piezas
memorables como la siguiente, que
aunque su autor dejó a la deriva, ha
valido la pena recuperar y conservar:
El tennis es una adquisición tan
valiosa como el ensayo inglés. Por
su simplicidad, se sorprende uno de
que no haya sido inventado por los
griegos. Todos los juegos son más
o menos un remedo de la guerra,
pero el tennis se parece más a una
conversación, a una conversación
demasiado viva y de respuestas
rápidas y seguras [En carta a Pedro
Henríquez Ureña del 7 de enero de
1917).

La tesis
de licenciatura
de Calasso
Título: Los jeroglíficos de Sir
Thomas Browne
Autor: Roberto Calasso
Edita: Sexto Piso-FCE
Año: 2010

Andrés del Arenal

- -- . ·- ----. - --- -.. --- --- --- --. -1 lector familiarizado con
obras de cierto aliento
de Roberto Calasso, sea
Las bodas de Cadmo y Harmonía
(Anagrama, 2000), La ruina de
Kash (Anagrama, 2001) o bien K.
(Anagrama, 2005), al momento
de enfrentarse con la más reciente
traducción de Calasso al español,
Los jeroglíficos de Sir Thomas Browne,
es probable que tenga una doble
reacción: si su conocimiento
del autor es más bien sumario,
agradecerá la brevedad de la obra,
a costa de lidiar con innumerables
elementos herméticos, los cuales
sólo han de aclararse mediante
la lectura y frecuentación de
otros muchos libros; cuando se
conoce un poco mejor al autor,
no obstante, surge una serie
de cavilaciones respecto de la
exigua extensión de la obra,
I la profusión de citas de otros
autores, el carácter académico,
abstruso, austero del trabajo, en

una palabra, se extraña al Roberto
Calasso, escritor de la madurez
que, con altas y bajas en la calidad
de su prosa, tiene habituados a
los lectores a ciertos estándares,
como se comprenderá.
En la edición de Los jeroglíficos
de Sir Thomas Browne intervinieron
dos casas editoras, Sexto Piso
y el Fondo de Cultura. Muchas
-si no es que la mayoría- de las
características del libro debieron
ser responsabilidad de la primera.
Cosas como conseguir que el autor
les soltara material novedoso,
contratar a los traductores, puesto
que en este libro intervinieron
dos por lo menos ( uno para el
italiano y otro para el inglés, latín
y francés). Es posible asumir que
el original debió estar cuajado
de citas en aquellos idiomas,
pues se trataba de la tesi di laurea
-el equivalente en México a la
licenciatura- del futuro editor y
gran ensayista Roberto Calasso.

89

Una obra realizada bajo la
dirección de Mario Praz (1896~
1982), por supuesto, un trabajo
que había permanecido inédito
en italiano al menos como libro,
una obra primeriza, realizada
por un estudiante que a duras
penas alcanzaba los veinte años;
ni siquiera una disertación
doctoral, en cuyo caso resultaría
más comprensible el hecho de
publicarla. La primera cosa que
salta a la vista acerca de Los 1
jeroglíficos de Sir Thomas Browne es
la ausencia de un prólogo o bien
un estudio preliminar donde,
de manera honesta y sobre todo
cuidadosa, se declarara el carácter
específico del trabajo en cuestión,
haciendo todas las salvedades del
caso, a manera de justificación o
excusa por no ofrecer las citas en 1
la lengua original que, desde luego,
habrían vuelto la edición más
voluminosa, con el incremento en
los costes del libro.

�Tal como quedó el volumen, es
prácticamente la mitad o si se quiere
aun menos de lo que debió haber
sido, tanto por respeto a los buenos
usos académicos, los estudios y
contactos interculturales, como
a causa de las expectativas de un
lector crítico respecto de Roberto
Calasso. Es más que evidente lo que
los editores se propusieron hacer
con este pedazo de la prehistoria
del que llegaría a ser un brillante
ensayista y futuro editor. Quisieron
poner la obra a la altura del último
estilo de Calasso, el de hbros como
K. y apelar a un púbhco más ampho,
que saltara las barreras del estrecho
mundo académico y hterario. En
parte la intención se logró, digo en
parte, porque el resultado continúa
siendo enigmático. Es difícil decir
de lo que trata el libro. Más que por
el título -algo vago y especulativo
respecto de su verdadero objeto
formal y material- podría juzgarse
la obra a partir de su división en
capítulos. El primero presenta
los rasgos esenciales del autor
estudiado, Sir Thomas Browne
1 (1605~1682), de hecho el libro
pudo haberse llamado "Los aportes
1 hermenéuticos de Thomas Browne".
Umberto Eco en su vahosísima
obrita Cómo se hace una tesis (1977)
distingue con claridad entre las
tesis sistemáticas y las meramente
históricas. Si bien Calasso toma el
concepto de jeroglífico como hilo
conductor en su tesis, casi como un
motivo recurrente que vuelve una
y otra vez, en una serie de espirales
concéntricas que se van cerrando y
acaban más bien por sugerir muchas
cosas que significar una sola en
particular. El revisor de la tesis,
el profesor universitario, filólogo
1
inglés, erudito, coleccionista de
antigüedades y escritor Mario

Praz, autor de La muerte, la carne
y el diablo en la literatura romántica
(El Acantilado, 1999) y de Studi
su! concettismo (Florencia, 1946),
una obra que se cita de manera
más bien esporádica en el hbro,
es en reahdad con quien comenzó
todo este interés por los autores
ingleses canónicos, las colecciones
de rara o artículos inusuales y
valiosos (manuscritos, pinturas,
inscripciones, piezas de arte) que
llevaron a Praz, siguiendo la insigne
huella del jesuita alemán Athanasius
Kircher (1601~1680), el Kirkerio
de nuestra sor Juana, a formar un
curioso museo. Praz era amigo
cercano de Giovanni Papini, un
autor que sobre todo en su patria,
Italia, se ha eclipsado casi por
entero. Papini y Praz eran prosistas
sutiles, se empeñaban por el estilo,
mucho desde luego ha envejecido
en sus textos pero quedan ahí,

perfectamente delineadas las
intenciones fundamentales,
conseguidas mediante esa elegante
contundencia en el uso de la lengua.
Sería algo largo perseguir todas
y cada una de las pistas que en
Los jeroglíficos de Sir Thomas Browne
retrotraen el pensamiento de
Calasso y sus principales hallazgos
en esta primera tentativa como
autor a su maestro. Precisamente
reconocer esta prosapia académica
es lo que avala la trayectoria en la
erudición y en las letras de un editor
cum ensayista que no conoce rival al
menos en el horizonte de las lenguas
románicas. Leibniz solía decir que
vivimos en el mejor de los mundos
posibles, en esa luz es lícito afirmar
que Los jeroglíficos de Sir Thomas
Browne son un opúsculo interesante,
que espolea la curiosidad del lector.

◄

!"
◄
◄
◄
11,

..

~

"

Raúl Olvcra Mijares

::
1tD

-o

Título: Las chicas sólo quit'ren
plástico
Autora: lsadora ~lontelongo
Edita: Plaza yJanés
Año: 2012

90

na vez más la literatura es
'
hija de su tiempo, pero le 1
trasciende. En Las chicas
sólo quieren plástico, la feminidad,
entendida corno punto de vista
narrativo, es también inteligencia y
sensualidad Es agresión, trasgresión
y vaciedad; pero también mucho
cachondeo, ternura y reflexión
íntima. En esta primera novela de
lsadora Montelongo, la inmanencia
del discurso nos hace volver a
estudiar a la psicología desde
la literatura, y a la literatura, a
aprehender su creación a partir del
universo mediático que brindan
algunas series televisivas y películas

~

1

111

del main stream hollywoodense como
Sex and the dty, por mencionar un
ejemplo. Sin embargo, en Las chicas sólo
quieren plástico se hace revisión al tipo
de individuo creado por la llamada,
precisamente, "cultura de plástico".
Así pues, se trata de una
aprehensión cognitiva que no
ocurre desde la imposición de un
punto de vista femenino narcisista,
dominante, divisorio y, peor aún,
rehgioso, morahsta o ideológico,
como el de la mayoría de los bestsellers
contemporáneos -sean literarios o
no- que abordan temáticas sobre
sexo y sexualidad El de Las chicas sólo
quieren plástico es un enfoque revelador
y creativo que va más allá de tabúes
sexuales y sexistas sin dejar de ser
alegre y divertido. Enfoque que, desde
las vísceras gestantes de su escritura,
es violento, como la manifestación
más natural del deseo; violento, como
la imposición de una hiper~realidad
mediática basada en cuerpos~objeto
que nunca son poseídos en la realidad;
y violento en su espontaneidad,
corno puede ser la duda de una mujer
respecto a cualquier forma de amor
que se le ha vuelto obsesión.
Al ser dueña de una absoluta
facihdad en el manejo de voces,
Montelongo logra transformar,
capítulo a capítulo, a través de la
narración, a cada personaje de esta
novela y da redondez e individualidad
a sus caracterizaciones: Julieta,
como la antijulieta, bonita y
provocativa, cediendo a sus propios
impulsos ante un "Romeon de otro
nombre y que de príncipe sólo
tiene el cuerpo; Gaby y Gabriela
en absoluta polaridad del deseo y
el amor, perdiendo la capacidad de
volver conJavier; La Dama, prostituta
de alcurnia, cómplice y asesora de
los deseos truncados y las dudas
lascivas de las amigas de Ayelén, voz y

personaje principal, mujer de temple
analítico enamorada de Humberto
hasta la perdición; y Yoya, la bitchy por
excelencia, sarcástica personificación
de los antivalores llevados a la
soberbia en una sociedad empeñada
en creer en el matrimonio y en la
mujer noble respecto a su hombre.
Todas ellas son mujeres solas.
Voces que, desde cada punto de
vista, nos presentan a sus hombres,
caracteres oscilantes entre el deseo
y la falta del mismo, que llevan su
temple erótico hasta la desviación
perversa y confunden, como ellas, el
sexo con el amor: Javier, sin Gabriela
ni Gaby, es un masoquista cuyo único
placer estriba en la humillación, pero
no por parte de su novia; Humberto
y su moral imperturbable sin Ayelén;
el primo de La Dama, quien, a
escondidas y dentro de un armario, le
inicia en los placeres sexuales como
un naciente juego que la llevaría a
lúdicas perversiones de adulta; el
profesor de literatura de Yaya, dueño
de una extraña fascinación hacia ella;
y Ernesto sinJulieta, dejándose llevar
por la poderosa sensualidad de Yaya...
Todas ellos, también, hombres
solos.
lCómo es la necesidad sexual y
erótica de una mujer? ¿Cómo percibe
la falta de amor? lQué sucede con
los roles sexuales ideales impuestos
cultural y rnediáticamente? ¿Cuál
es el ideario femenino de nuestro
tiempo? Tales son las interrogantes
que, sin hipótesis pretenciosas, hará
suyas también el lector para, al final,
y sin dejar de divertirse, cuestionar
-tal y como lo hacen los personajes
de esta novela- sobre la educación
sexual, el amor y las relaciones
de pareja en nuestras sociedades
urbanas contemporáneas.

Guillermo Lozano

91

�ÁUTORES

boom y Retratos hablados. Fue coeditor de la revista
Editor de la gaceta Cariátide y columnista de Relatos e literaria Río Grande Review. Dirige la revista Corota.
historias en México, Punto en Linea y Rúbrica de la UNAM
y La Jornada Semanal. Es coautor del libro Facciones, MIC.IL COYAaa•■IAI (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayos sobre Alfonso Reyes, editado por la Universidad ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes
Veracruzana.
de la UANL Algunos de sus libros son El rojo caballo de
CORAL Ac•1au. Latinoamericana de elección por tu sonrisa y Sombra de pantera.
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora DAIIIIILA ■N•ac (Houston, Texas, 1975). Ucenciada
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y en artes visuales por la Academia de San Carlos de
la UNAM. Ha expuesto individualmente en Italia,
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.
México, Estados Unidos, Colombia y España. En 2010
AMDÚI DIL AUMAL ( Ciudad de México, 1987). Es obtuvo el reconocimiento a la mejor artista extranjera
escritor. Actualmente goza de una beca de creación en en fotografía del Premio Arte Laguna de Venecia,
Italia.
la Residencia de Estudiantes de Madrid.
MARCOS DAIIIIILAC•1ua (Ciudad de México, 1982).

(Monterrey, ■D•AUO IIPIMA (Montevideo, Uruguay). En 1980
1983). Licenciado en letras hispánicas por la fue el primer escritor uruguayo invitado al prestigioso
UANL Actualmente es docente en la Universidad International Writing Prograrn de la Universidad de
Iowa. Desde entonces radica en Estados Unidos. En
Regiornontana.
2007, por el libro El cutis patrio, obtuvo el Latino
ADOLFO CAITAA6M. Escritor, poeta, editor y Literary Award otorgado por el Instituto de
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo el Escritores Latinoamericanos, establecido en The
título La campana y el tiempo, y ha reunido sus ensayos en City University of New York. En 2011 obtuvo la beca
la serie Paseos. Es Miembro de número de la Academia Guggenheirn.
Mexicana de la Lengua. En 2003 el gobierno de Francia
lo distinguió con la orden de Caballero de las artes y de AC.ITÍM CARCÍA•CIL■ Estudió letras españolas en
el Tecnológico de Monterrey. Fue coordinador del
las letras.
Colegio de Letras españolas (ahora Letras mexicanas)
IILYIA ■•c■MIACAITIIURO (Ciudad de México). en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL Se ha
Poeta y ensayista. Por su libro En un laúd-la desempeñado corno critico, académico y promotor
catedral (2012) recibió el segundo lugar en el cultural.
género de poesía del Certamen Internacional Letras del
Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz.2011. Es directora LIOMARDO ICLIIIAI. Ha publicado Antropología
de la revista literaria Luvina de la Universidad de médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
Guadalajara y miembro del Sistema Nacional de contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
entre otros títulos, así corno variados ensayos en
Creadores de Arte.
publicaciones universitarias.
DAMIIL CIMTIMO (Barcelona, 1974). Maestro
y doctor en periodismo por la Universidad ■ÁR■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).
Complutense de Madrid. Fue director editorial Ensayista y narradora, celebra este 2012 el aniversario
del sello Alfaguara en Venezuela. Ha publicado los XXV de su novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier
libros Postmodernidad en el cine: Romeo y Julieta como Villaurrutia 1987). Su libro de ensayos más reciente es
espejo de la sociedad contemporánea, Periodismo a ras del Leer,escribir (UANL, 2011).
K••T LIITIR ■■MIi ■ IMOIOIA

ÁUTOREI

(Monterrey, 1977). Es aocfo c!a•■MAI PAC■■co (Monterrey, 1975).
miembro de la Asociación Latinoamericana Periodista, crítica de arte, curadora, museógrafa e
de Estudios del Discurso (ALED) y Jefe de investigadora de la UANL Ha colaborado para Vida
departamento en la Biblioteca Universitaria Capilla Universitaria, Velocidad crítica, el periódico E/Porvenir, revista
Alfonsina de la UANL Terminó recientemente en línea www.blanco.pop, y en revistas nacionales como
una tesis sobre discurso intertextual en el rock TierraAdentroy Armasy Letras.
mexicano para lograr el grado de Maestría en lengua
y literatura por la UANL
■D•ilN ANTONIO Pilli (León, 1965). Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
·••■•To MALDOMADO IIPIIO (Santa Bárbara, Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn
Chihuahua, 1951). Se formó en el fotoperiodisrno Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del
y ha expuesto y publicado en diversos medios Sistema Nacional de Creadores de Arte.
y lugares. Empezó en El Diario de Monterrey y El
Porvenir. Ha sido fotógrafo de Ap y Fp.Vive en &amp;IOR&amp; TRAKL (Salzburgo, Austria, 1887Monterrey, N.L
Cracovia, Polonia, 1914). Poeta, uno de los iniciadores de las vanguardias y el expresionismo liteTIRIIA MARTfM■I ····••A (Monterrey, 1985). rario. Su obra poética se compone de: Gedichte (1914),
Corno fotógrafa ha sido seleccionada en diversas Sebastian in Traum (1915) y Die Dichtungen (1919). Se suicidó
exposiciones colectivas e individuales. Corno con una sobredosis de cocaína.
reportera ha trabajado en los periódicos El Norte
y Vida Universitaria y colaborado en la revista IIUU YÁINII (Nuevo León, 1977). En el 2002 recibió
Replicante.
el Premio Nacional de literatura para la Crítica de Artes
Plásticas Luis Cardoza y Aragón. En el 2009 publicó
IIADOli MOMTILOM&amp;O. Es originaria de la Ciudad La naturaleza de la memoria en el Fondo Editorial Tierra
de las Montañas. Estudió letras españolas en la Adentro.
UANL, es teacher y narradora. Ha participado en
revistas corno Playboy, Posdata, el anuario Humanitas CilLOI ftlffl (Valencia, 1959). Escritor venezolano.
de la UANL, Newsletter Méxi~o Joven (México- Ha publicado los libros de ensayos De ciertos peces
Varsovia), entre otras. Las chicas sólo quieren plástico voladores, Pocaterra y su mundo, Cuaderno de argonauta y
Vú;genes necias, entre otros.
(Plaza y Janés) es su primera novela.

&amp;•ILLIRMO LOZANO

li■L OLYlli MIIARII

(Saltillo, 1968). Ensayista, •••A•N liM■liMe (Monterrey, 1960). Desde
narrador y amante del arte, ha publicado artículos 1982 inician sus colaboraciones de poesía en revistas y
en revistas y un solo libro. Creador independiente, suplementos culturales. De igual forma, desde entonces
liminar, sobrevive corno Dios le da a entender ha dejado su presencia en antologias, y a la fecha tiene
publicados ya siete poemarios.
traduciendo y editando.

�fa

J,

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
- - - - - - - - - LIBRERIA / A R T E - - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lunes: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.llll&lt;
Casa del Libro UANL

¡;, casalibroUANL

.UANL -~-~
•.
· "~

o

~

UNIVERSIDAD AirióNOMA
DE NUEVO LEÓN
Seaccari&amp; de Eileb5i6n y Culnua

-

.-

.,.,.,,.,...__,.

PUBLICACIONES
U

A

N

L

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487289">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487291">
              <text>2012</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487292">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487293">
              <text>79</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487294">
              <text>Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487295">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487296">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487314">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487290">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012, Año 15, No 79, Abril-Junio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487297">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487298">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487299">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487300">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487301">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487302">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487303">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487304">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487305">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487306">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487307">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487308">
                <text>01/04/2012</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487309">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487310">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487311">
                <text>2014870</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487312">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487313">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487315">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487316">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487317">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27858">
        <name>Adolfo Castañón</name>
      </tag>
      <tag tagId="14190">
        <name>Carlos Fuentes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28184">
        <name>Carlos Yusti</name>
      </tag>
      <tag tagId="28176">
        <name>Claridades</name>
      </tag>
      <tag tagId="28072">
        <name>Coral Aguirre</name>
      </tag>
      <tag tagId="28180">
        <name>Eduardo Espina</name>
      </tag>
      <tag tagId="28178">
        <name>Georg Trakl</name>
      </tag>
      <tag tagId="28186">
        <name>Guillermo Lozano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28179">
        <name>Isadora Montelongo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28185">
        <name>La tesis de Calasso</name>
      </tag>
      <tag tagId="28177">
        <name>Leonardo Iglesias</name>
      </tag>
      <tag tagId="28182">
        <name>lnstante de luz</name>
      </tag>
      <tag tagId="28181">
        <name>Marco Daniel Aguilar</name>
      </tag>
      <tag tagId="28183">
        <name>Rocío Cárdenas Pacheco</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17510" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15541">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17510/ARMAS_Y_LETRAS._2012._Nueva_Epoca._No._78_0002014870.ocr.pdf</src>
        <authentication>feb8eda5f5f506b2e08ba06e2d1bb210</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488065">
                    <text>RTE Y CULTURA DE

��Bl8UO'l'ICAUN11'1. . "•A4A O \JAN\.

FONDO
UNIVERSITARIO

�13 formas de habitar una esquina / ROCÍO CERÓH / 4

Í.~C)
(!'~- A
~

CA.Pru~SlNA

La materia no existe: En memoria de Roy / ALBERTO

~

CHIMAL/ 47
~

?ty,

,n ERSD/\DAllTONOMA DE NUEVO LEÓ);

.....JOla::.t.

®

DE ARTES Y ESPEIIIMOS

u.r.,.__....,..,.._. • ~""'-

FON OO
UNIVERSITARIO

l 'na publkauón ele la Uruvmicbd Autónoma de Nuevo león.

Memorias del posible olvido (sobre la obra de Kuhn) /

Dr Je .:s Ancer Rodrigi.;ez
Rector

LIVIER FERMÁMDE:Z. TOPETE/ 51

lng. RogC:::, G. Garza Rí\era
Secretario Gfflmtl

Dr. L b:ildo Oniz Mtndez
Scrrctario Academico
Lic. Rogeho Villarreal flizondo
Secrrtano de Extcn5ión y Cultura

La revolución de Mao / JOSÉ EMILIO AMORES/ 21

Dr CdroJosé Gma Ac.uI'..1
D1rector de Publlcaciones

Por fin el hombre es también un pájaro / MICUEL

?ty, ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Mrro. Miguel Cm .u-rubias

COVARRUBIAS / 61

1..&lt;'\ .is( :prodigy net mx
Director editorial

Como el valeroso pájaro albo / MICUELCOVARRUBIAS

Lle Jess1ca Nieto Puente
ce... ora :t:=-i.~yletw,{'°}'ahoo ,om
Editora responsable

/ 65

Lle.. Nohem! Zav:ila

?ty,

nohcmizav~'1gm..::.l.com
Corrección y redacción

MISCELÁNEA

Vcrón!c.i Rodr!gucr

Nicanor Parra, una obra que no envejece / RICARDO

veroruc.a.rz&lt;.:gm- .com
Diseño

CUADROS/ 68

?ty, AMDARA LA REDONDA
Albores de la novela del noreste / CARLOS LEJAIM

LA IMCONIOLAIILI (IN MOMOTOMO)
ERIKA KHUN / DIBUJO SOBRE MOLESKINE

COMEZ HERHAMDE:Z. / 31

Las Mrmorias de fray Servando Teresa de Mier: el
lazarillo viajero y su recorrido picaresco y descentrado
por Europa / MARIANA ROS ffl / 36

?ty, CüAl&amp;EIÚA
Saludo para Armasy Letras / ADOLFO CASTAMOM / 74
Armasy Letras: una revista-libros/ LIZBET CARC(A

?ty,TOIIOIO

RODRICUEZ / 76

A la letra: La conversación / BARBARA. JACOBS / 41

~ahui Olin, la eterna/ ELICIO COROMADO / 78
Bcats en comic / CARLOS VEUZQUEZ / 80
El orden infinito / JOSÉ ROBERTO MEHDIRICHACA / 81

Letras al margen: Salas de espera / EDUARDO AMTOHIO
PARRA/ 44

Annas Y Lctrc:.~ Rtvis.a de lucrarura. aJtcy •.iltura de 'a Umvcrsrcwd Autónoma J, Nuevo l.tjll
NO 78, enem-·c.....:~o 2'-'12 ~ce.ha Je public.1cwn Wde mm::o de ll'll RCV1Sta rrunesrr-..:.
cG..,ada YnubliLada por la l 1ru'l'ersidad Aut{'noma de Nue'l'o ;.ron, a tmts de la Dircc,1on
,__ p¡;i,• ,aa,,~ de la UA"'il Dormctl1-,de la rubh, c16n lasa l', ,·muan el(! L1' ro.
Padre M1cr 9&lt;'9 pre esquL~ 1con \ ~rn. Monterrey, Nue,·c León, Mtxm\ C P 64000.
Td~onll. • 52 81 1n294111 fax:• 'i: 818329-1111 lmpr;:sa pc:'r ~nu lmpi'C',OS. ~ A de e\ ,
\ tllaru 345)ur,üntro,CP 64000 Mo. tcrrey, \uevC'l.có.1, \ttx!CL' le hadetcrm:nación
di. m:.~6 1, de fel:-rero de 1u r •. l.5l\"l qemplares. Di tnbu1do por l nmrs1dad
A.:,{'nc ma de NUC\ _., Leon. a tm ~ de .J :)IIC\.dón Je PuHicaconcs,C.asa l'nl\ ~1taria de!
...1brr' Padre M1er 9M pte csqw.~ ~ \ .tl.::rta. Monterrey Nuevo Le.'-n, Mtxico, C.P. 640CO
'l:Lmero de rcsern Je dcretl,os tl 1., :i cxclu• \C' c'd t1tulo Anna.&lt; y 1.ctras RC\·istadc
l11cr.:itura, IITtc vculrura de 1a Unn·:niJad Aurónoma de NuC\'O lc'n ow~acb por~ lnsntuto

Nauonal del Dcrc-k de Autor 04 2009 06l81757O3CO-102, de felha lll de junio de
:'.OOQ Ne.-ero de ,utúiwd&lt;' Je' cirud de un.'o y contet:;dl' 14 9.S. ele fecha 23 de
ag' to de 2010 l'i:-i!\ en trAm1te. Reg1 ,tro de marca ante el !nson.:o McXJcmo de
la Prop1e&lt;l.id lndi.::::trul en trMr.-e

l .a.s epruoncs \' contcúdoo expres.:doo en los arttc ulos !;('In re,,;pon-;abilidad cxclUS1\ a
Je lo autores.
Proh:~i1da ,u repmdute1ón total o par..ul. en c-..1al(i' ·r forma C' mecho, del 1;.ontemdo
ec.1to!l.1 w: e-;t: numcr&lt;'
lmp~cnMexico

Tocios los derechos rcserv dos
ccopynght 2012

�POESfA

POESfA

13farmas de habitar una esquina*

111
Caramelos y una hormiga. Breve ataque de asma. Sedosas las patas recorren un

1t,-

ROC(O CERÓM

dedo meñique. Este paisaje no es política: hueco, centro de bala o poema. Dos
muros hacen un baldío entre sí. Menta, el caramelo es sabor menta. Huella.

I
Huyen avestruces -hay mujeres cuyas palabras son fresnos. Sombras hilvanan puertos
de aíre. Entre la estampida reposa la mano sobre el talud de una rodilla. Habano
y humo. Rojizo ciprés el sueño. El olor sigue más allá del borde. Desde el buró

•z

-poder, sonríe destruida/ tiento ocre, cuerpo estrófico en el quicio. Vestíbulo.

111

;

A ambos lados de la vía -párpados inestables, lozam de 2 mg- la superficie de

~

las cosas: tubos de acero, mosaicos (opus tessellatum), textiles sintéticos de corte

1
'1

IV

abstracto. Dolor en el lenguaje. Monopolio cromático. Todo cuerpo desnudo mata
a la teoría. Rota el espacio. Cielo.

11
Donde los náufragos cantan apunta el ojo. Hacía el rabillo austral de la mirada
-agua de la memoria- el tono plomizo del frío. Uno podría ser entendimiento
crepuscular, avanzada furiosa de jauría humana pero el vórtice detiene la rebelión.

Gotea aún el rompevientos. Y entre el invierno de rnilnovecíentosetentaydos y el
presagio del dosrnildocefíndelmundo un día y el otro. Gramática de Babilonia.
Descenso.

"N. de la E.: Este poema pertenece al libro Diorama, de próxima aparición (Ediciones Tabasco 189,UANL)

�POESIÁ

POESIÁ

VIII

V

Un punto un punto en particular un punto un punto esquivando su propio punto

En el cuerpo sésil de una hoja, apenas adherida, resplandece el estrato del mundo.

un punto que arroja otro punto el punto que aniquila su sombra un punto el punto

Flujo audible. Inflexiones sostenidas por insinuación-dosel amazónico en medio
del cuarto. Las hormigas deducen siempre el estado de las cosas. Intensidad de una figura

en punto:

linde.

dentro de otra, sonoridad del bulbo de luz, silbido en tono sordo. La cerveza cae
al suelo. Tokonoma.

1 I,

11

VI
lluvia sobre penumbra. Pelaje y lamido. Ensoñación y notas en brote de murmullo.

IX

Herida que sostiene. En el trazo de un sonido veloz -cielo abierto sobre cuerpo,

Baúl en madera de fresno, motivos vegetales y geométricos en perfecta simetría.

lengua- partículas de azul Berlín. Desliz en el cerco de la boca. Plexo.

Pies móviles para elevarlo del suelo, cerradura con llave, asas en los costados que
facilitan su transporte. Periodo: siglo XVIII. Nadie olvidará el color del brazalete. La
economía a gran escala destruye voluntades. Un hombre anuncia que desaparecerá.

VII
Al ojo el vuelo, petrel negro. Caminar sobre precipicio claramente delimitado.

Trino.

Colinas, nubes, bosque boreal. Mujer desvistiéndose sobre cama helada. Bajo los
pliegues de su ropa una constelación de aguanieve. Arden las corvas. Barbera o
Bonarda, fuerte sabor en boca. Filo.

X

Ángulos óseos, formas y cuesta donde radica el ritual. ~uién teme al aire. Fisura
donde hay. Puerta pulida. Naturalezas muertas, humo de tabaco. Cruce. Un poema
es una lima un día bisiesto un 31 de marzo un esquema mental un pinar. Retenes
silenciosos demarcan umbral. Aire, pulmones saturados. Oxígeno para abastecer
el cuerpo. Cercanía de pieles ante el viento. Jaula.

�POESlA

XI
Un punto, paraguas negro, bolígrafo de tinta azul, orden para no pensar en la
muerte, una mancha seca de sangre, garabateo cadnúo en algodón, arca con
motivos repetidos sistemáticamente -clavel del monte o calta palustre. Toda la
potencialidad del mirar: herida supurante espalda nupcial de un hombre labio
bajo de grosor excitante cuerda que flota del fresno en vaivén madreperla ópalo de
fuego luz diurna sobre escena movimiento y rastros. Cauterización.

XII
Júbilo y adoración en paréntesis. Sobre el cabello largo de esa mujer, vista en Baden~
Baden, sobresale una galaxia. No anillos de satélite. No corona de santidad. Réplica.
Varios tañidos de campanas (no provincia eclesiástica) susurran una verdad a
medías. Blancos y agrietados. Los labios. Se necesita una nueva contraseña para
regresar a tiempo al mundo. Mientras la palabra aparece, ella dibuja sobre el agua
una espiral. Resplandor.

XIII
Circulan autos en pulgada y medía. Espacio hendido. Ladra un perro al fondo.

Oropel. Pastelillo de arándanos y chispas de chocolate. Píldora sintética de
felicidad. No era sólo balanceo de cumbia salsa samba. Gozne entre realidades, "mira
tu cuerpo iridiscente, azulmoradoverde iridiscente". Lenguaje. Territorio para la

aparición de parques paisajísticos urbes rehabilitadas laderas de casas con techo
metálico piedras nucleicas espacios sacríficíales. Cajas y capas, espacio vital de
pulgada y medía. Nación

�,a1,1pr,
una espíraJ-tz 11 1

XIII
Circulan
. a p,ip:11 y media Espacio hcDiifo. Ladra un perro al fondo.
Oropel. Pa t Iíllo de artndanoe y cldspas de chooolate Pddaa ainrética de
felicidad. No era 61 IMfando
tu cuerpo im.h nt , ~ul
aparición de parqu..: pai:
metálico piedras nucl !C.
pulgada y media. Nación.

«c11111flt1 •

•••:1111tt:6-~ cnta n:aJJdades, "mira

Tc:tdtorio para la
cau con techo
y capas, espacio viral de

�L

•
HAY AUTORES QUE FIJAN SU PROSA DESDE
EL PRIMER LIBRO. AQUELLO QUE LOS
SINCULARIIA, CIERTAS CONSTRUCCIONES
VERBALES V UNA DETERMINADA MIRADA DEL

todavía más allá,
n rigor, en
MUNDO QUEDA PLANTADO DESDE EL PRINCIPIO
en el Finnegans Wake,
el pasaje de
V CASI BASTA PARA DEFINIR LA OBRA.
~ una progresión
un libro a
casi matemática.
SORCES, POR EJEMPLO. LA ENSAV(STICA DE
otro siempre hay un
Que se entienda:
RAFAEL BARRETT. O LA COSMOCOM(A QUE
caml:iio, para bien o
progresión hacia las
para mal, como se
ARTICULÓ FRANI KAFKA.
coordenadas que hoy
sostiene un poco
singularizan a J oyce,
en broma en El
esto es, el simulacro narrativo del pensamiento, el
Akph, cuando Carlos Argentino Daneri, luego de
fluí¡: de conciencia, el monólogo interior. De hecho, es
muchas correcciones, en vez de mejorar el poema,
posible detectar; libro a libro, cómo el autor irlandés
lo desrroza. Y aunque la primera novela de Kafka,
va modificando los giros hasta su último relato, Los
América,' no consigue la profundidad de El proceso y El
muertos, o hasta las palabras de Molly Bloom. Y este
castillo -con excepción hecha, quizá, del momento
proceso resulta visible incluso en el intep.or mismo de
en que el personaje se pierde entre las paredes,
algunos capítulos. Cito el Capítulo U de Ulises cuando
o de uno de los apéndices, agregados por Max
Esteban Dedalus está dando clase y un alumno se
Brod, en el que una gorda inmensa desayuna en un
acerca:
departamento minúsculo-, aún sus escritos más

E

1 "

desprolijos, sean diarios, cartas o relatos, siempre
Sus cabellos enmarañados y el cuello descarnado
dan la impresión de que, de alguna manera,funcionan.
denotaban confusión y a rravés de los anteojos
En cambio, existe otro tipo de escritor cuyo proceso
empañados sus ojos débiles miraban suplicantes.
de crecinúento' es diferente, más palpable, digamos;
Sobre su mejilla, triste y sin sangre, habla una
sus cambios pueden ser bruscos o no, pero resultan
mancha de tinta en forma de dátil, reciente y
casi palpables al fin. Faulkner se sentia hijo de
húmeda como la baba de caracol (1972: 58).
Thomas Mann, él mismo lo declara. Sus primeras
novelas -con largos diálogos plúmbeos- nada
Lo llarnati;o de esta descripción casi balzaciana
tienen que ver con la prosa torrencial de Luz de
reside justamente en que es James Joyce el autor del
agosto. En algún sentido, entiendo, es válido afirmar
párrafo. Sin embargo, en la página siguiente del mismo
que quizá Faulkner necesitaba copiar a Thornas
volumen, cuando refiere a la situación en la clase, ya se
Mann para alcanzar luego Absal6n, Absal-On, al fin de
lee la prosa que cifra al irlandés:
cuentas, "imita si el influjo es demasiado fuerte" es
uno de los puntos del decálogo de Horacio Quiroga.
Feo y fúril: cuello magro y cabello enmarañado, y
Como sea, discutir sobre los cambios en la prosa de
una mancha de tiota: la baba de un caracol.
un escritor implica situarse en el antiguo problema
del rto. Aquel sobre el que Heráclito dijo que el
Cuenta Richard E1lmann que Joyce, mienrras escribía
hombre no se baña dos veces en él mismo y a la vez,
el Finnegans Wake, "entrenaba" a un autor de su
aquel que, parmenidianarnente hablando, nunca
confianza para "continuar la obra en caso de que él
deja de ser el mismo rto.
·
muriera•. Y al margen de las conjeturas sobre lo que
Joyce es el ejemplo canónico de esto último que
hubiera ocurrido ipso facto con esa continuación,
refiero. El arco que recorre su prosa, desde los Poemas
Joyce parecía pensar que hay algo más que la
manzanas, Exiliados y los primeros cuentos de Dublincscs,
individualidad en la escritura de un libro, una especie
pasando por la belleza de Retrato dd artista adolescente
de factura más amplia, universal.
-Esteban d héroe- hasta desembocar en Ulises, y

10

1

-Quema todos los papeles, Max.
Sanatorio de Kierling, cerca de Viena, 1924. Frente ·
a su albacea y amigo, Max Brod, el Kafka enfermo
de tuberculosis reitera la sentencia sobre su obra:
quiero que se me olvide, agrega. Como sabernos, Brod ·
desobedeció el pedido y según sus propias notas
anexadas al final de la primera edición alemana de
La metamorfosis, después de la muerte de Kafka, la
justificación fue esta:
Entonces Kafka, mostrándome la esquela es,rita
con t!"ta que hubo de encontrarse posteriormente
en su escritorio, me dijo:
-Mi testamento será muy sencillo. En él te
pido que lo quemes todo.
Todavla recuerdo exactamente lo que le
tespondi en aquella ocasión:
-Si me encargas seriamente eso, te digo desde
ahora que no cumpliré tu ruego.'
Hasta el momento de su muerte o, para ser más
precisos, hasta un mes antes de cumplir cuarenta años,
Franz Kafka había publicado slete libros: Conranpladón
(cuentos, 1913), La condena (1913), El fogonero (1913), La
metamorfosis (1915), En la colonia penitenciaria (1919), Un
médico de campo (cuentos, 1919), Un artista del hambre
(cuentos, 1924), una serie de articulos en prosa,
entre los que estaban Aeroplanos en Brescia, además
del conjunto-de rraducciones. Por eso, en las mismas
notas de la edición alemana, Brod habla también de
una segunda tarjeta,3 amarillenta y visiblemente vieja
y escrita a lápiz, en la que Kafka planteaba lo que
sigue: "... de todo cuanto he escrito pueden conservarse
sólo las siguientes obras: La condena, El proceso, La
metamorfosis. En la colonia penitenciaria, Un medico de campo
y el relato El artista del hambre. Los pocos ejemplares
de Contemplación pueden también conservarse; no
quiero dar a nadie el trabajo de destruirlos, mas no
han de impr:imirse de nuevo ...". :\1ax Brod desoyó el
pedido de su amigo y publicó \a9 rres novelas, todos
los cajones de cartas, todos los cuadernos de diarios.
Pero ·al margen de los juicios sobre este acto -que
puede encuadrarse, creo, en un problema de "moral
de principio" o "moral de fines", vale decir, la acción
legitimada por "la acción en si misma· o impugnada

por "las consecuencias·-, otra clave de este asunto
puede buscarse en un momento anterior.
Cuarro años antes, en l920, tuando el padre de un
joven checo, Gustav J anouch, descubre que su hijo
escribe poesla durante la noche, decide presentarle
a un colega de la Compañía de Seguro de Accidentes
de Trabajo, al parecer, también escritor: el doctor
Franz Kafka. Gustav Janouch tiene diecisiete
años, vive en Praga, y sabe perfectamente a quién
se refiere: lEl autor de La metamorfosis?, pregunta.
Así comienza Conversaciones con Kafka, libro que
reproduce los diálogos sostenidos entre ellos hasta
1924. La diferencia de edad enrre los interlocutores
es, por supuesto, inmensa, y a pesar de esto; en
las Conversaciones ..., se puede detectar, gracias a su
entusiasmo, contenido y a su intensidad verbal, un
testimonio hermoso de la relación de Kafka con la
juventud. "Franz Kafka fue la primera persona que se '
tomó en serio mi vida espiritual(... )", escribe Janouch,
"y que de este modo, reforzó mi seguridad en mi
mismo." Los periódicos con los relatos de Kafka que
Janouch encuenrra en el escritorio de la Compañia, o
las repetidas referencias a las rraducciones, dan cuenta
de que la edición de la obra del checo en vida no es tan
magra como comúnmente se tiende a establecer. De
hecho, en la enrrada de su diario del 23 de febrero de
1914, o sea, diez años antes, Kafka anotaba:
"Salgo de viaje. Carta de Musil.' Me alegra y me
pone triste. pues no tengo nada" (2010: 345).
Y más aún, a comienzo de ese febrero, en una carta a

Brod
No debertas haberle dado mi dirección a Musil.
iQué quiere? iQué puede querer él, y en general
cualquier persona de mí? tY qué puedo darle yo?
(1992: 93).

Entonces bien: icuán desconocido era realmente Franz
Kafka, por lo menos en Praga, para que un joven.
Gustav Janouch, que quería ser escritor. lo identificara
como autor de esa obra feroz y fundacional que es La
metamorfosis? tO para que alguien de la talla de Robert
Musí!, que vivia en Viena, le" pidiera colaboraciones
en sus publicaciones? tEs válido afirmar eso de un
\

11

�•

•

•

escritor que, antes de cumplir los cuarenta aftos, había
publicado siete libros? Se me dírá que una publicación
no hace la fama. Respondo que es cierto, pero las
publicaciones, aún si su venta es escasa, como histórica
y tristemente suele ocurrir, siempre construyen la
identidad de un autor. Para decirlo de una vez: Kafka
ya era Kafka antes de morir, tenia casi \:U:trenta aftos,
había publicado buena parte de sus relatos esenciales,
aquellos que lo singularizan -La metamorfosis, La
condena, por ejemplo-, y sobre todo, había dedicado
más de la mitad de su vida a la escritura. Es más,
pienso que si Max Brod no hubiera del.obedecido y
no hubiera publicado nada, bastarían esos cuentos y
Un sueno, Informe para una academia y Ante la ley, además
de Un médico de campo -todos incluidos en la edición
de 1919-, para inmortalizar a Kafka. Él habla dicho
que deseaba ser olvidado -lo que implica que, aunque
más no fuera remotamente, creía en la posibilidad de
ser recordado- y había escrito, una tarde de tedio en
la oficina: "Porque sólo soy literatura y no puedo ni
quiero ser otra cosf.
Por supuesto, si no fuera por los testamentos
traicionados, no contaríamos con la honda belleza
de qúizá uno de las mejores páginas del siglo XX,
las máximas de los Cuadernos azules, o los incordios
, cronológicos de El castillo, o la angustia devastadora
de El proceso. Pero "el legado kafkiano" permanecería
intacto. En la fusión y re-articulación del espaciotiempo del coche de Un médico de campo, en el narrador
descentrado -el ~ono- de Informe para una academia,
en los detalles maniáticos de Un sueno, y en la densidad
alarmante de La condena -el padre todopoderoso,
de pie sobre la cama, y el tránsito último como u»a
eyaculación "que no tenia vistas de terminar"- se
encuentran las claves de Kafka: la precisión limpia de
las palabras, sus fantasías explicitadas, sus paradojas.
Y el alivio, la angustia y la crueldad alucinada de
La metamorfosis, ese acierto brutal que sostiene la
conversión de Gregorio Samsa hasta que la familia,
higiénicamente, lo barre con una escoba. Yacá, puede
aplicarse lo que tambitn se adjudicó a Pedro Páramo de
Juan Rulfo. Si en el final de La metamorfosis el nárrador
hubiera afirmado c¡ue todo habla sido un sueño de
Gregorio Samsa, la narrativa de Kafka se habría regresado
al siglo XIX, comó una expresión tardía y anacrónica
del realismo burgués decimonónico; en cambio, tal
•

basta con una narración descabellada: hay que ser Franz
Kafka. _Esto es, entre otras cosas, claro, tener un manejo
s_utilís1mo de la palabra, un inmenso conocimiento
lin~ístico, estético, histórico, una enorme grandeza
espmtual y moral.¡ Capaz de concebir y de dejar
e~cnto para siempre que "no se crece de abaJ·o h .
· de adentro hacia afuera" 0 que "el p .
amb a, smo
deli
•
'
nmer
to comienza con la automutilación del a,1.ma"_;¡,.

•

=

\

\

D MOD4 IHIT-A.ll A FR_. NI KAFKA, •
DA LA IMPR SIÓN DE QUE ALCUN~S
SCRITORES. CREEN OU

1

LA SOLA

UHION DE ELEMEMTOS ISOHAN ·SO

•

1 O, El dcsaparwdo.
2 la nota completa decta ,s1 "Queridisimo Max, he a 1Dll filtimo

LA RESURRECCI N ESTEMT.,.,,u-"' DEL
SURREALISMO BÁSICO A C.AHIAN

PARA HA. ""ERLIT RATURA,

12

ruego: Torlo lo que se encu?Itre al morir yo (en cajot, de libros
~n arman~s, en el e~cntono, ya sea en mi casa o en la oficin -~
t;~r:.~al)qutcr ~o luga~ en que: se te ocurra que pudiera hatr
.r r-'c~ . me ero a dianas, manu~critos, cartas ya sean a·enas
º. prfp1as,_ esboz~s y toda cosa de este g~ncro.
ser que.~ado
:~ si~~~dtén los ~scritos o notas que tú u· otros tengan
otras personaipo~~~ir drel ~msmo caclITI.lno; en cuanto a los que
S.
an en as que re amirselos en mi no b
I no quien:n dc\'Okcnc cartas mlas, por lo menos procura q~c ~e
prometan quemarlas Tuyo, Franz Kafka•
J 6ntegramcnte: "'Querido Ma¡&lt;: Qui::á ya esta ve- no me levante
ebspués de este mes de fiebre pulmonar es m;¡· probable
so
Te\.'tnga
· de ¡o.s puhnones:
·
que
. rib
ell una inflamació
•
. n sena
por má&lt; que
lo
0 no podrt cntarla. aunque sin cmb
f.:~ ~·
ueda
.
O
cierta influencia. He aqut pues nu últim . l arg p
e1crccr
todo lo que ese ·b1
el
d
a 'º untad respecto de
d. tod
ah pm caso e que se produzca lo qu.c preveo·
c
oLacuandto e esc..11to pueden conservarse solo las s1guieutes
obras: con ma El ¡,romo La ~
·
Unmldicanual y'cl,...,·•~E·I "!'',, oses.En. lacalaniapcmrcndar,a,
de Conr 1 · '
m•w
u,s JlOC06 ejemplares
¡ ha~lci6n pueden tambíén conservarse; no quiero dar a-nadi~
~ tra ¡o e destruirlos, mas no han de imprimirse de nuevo Al
.'.::;fique pueden conservarse esos cioco Ubros y el relato no qw~ro
SI,.,=car que tenga,¡,! deseo de que vuelvan-a imprunirsc ara ser
trasmitidos .a la posteridad; por el contrario si s ,...t _J, P
completo cllores data .
, · · c.1-""rwcran por
n ~..,,_.
. pon
amnttdadetockseo.Soloquenopuedo
,.¡~t"-=p a na~~e. puestod que ya_ existen, que los conserve si as! le
,,....a:.
.
canten.idero t,~o lo · ,mas esenio por mi (pub''ucado en revistas
m·did.i o en. manuscritos o en cartas) sin excepción alguna en l~
e
en que puedas obtenerlo mediante ruego.s a las . . na&lt;que 1o pos&lt;cn (tü conoces a L, mayor parte de ellas; ,:C:eraÍ
se tral,l de ... no te_oh1de.s sobre todo de aquellos dos
tie:e. ), todo esto, Sin excepción, y preferirla que
~
_te unp1do que lo hojees, aunque en vcrdarj pref~~
~~~~se~ dc~""S; en todo caso nadie m.ls tiene derecho a mirarlos),
4 Re roe) .,. 'tnudo y te ruego qu~ lo hagas cuanto an!cs. Franz".
P. u::co la nota di: esa edición: "8 e5Cfitor austtttco Robcrt
~':fil ;dac~f' desrodde principios d~ 1914 de Die Ncue Rundschau
mgi . ª ' ax B Y • Fran:;_Kafka en solicitud de senda
1
P~i!;~~i stilª· Katka rJO ll~g.6 a mandarle escritl~
dos . .
·
· us que sobrcvmó a Kafka le dedico
_paginas en su mlcúlo Lituarisch, Chronik, de .igcJst~ de 1914 .
1o ot.a en n-e, .ocas.iones en. ~us propí&lt;,s diarios...
,}
5 ladc:~-~'.1c_ sigue. aunq~c parece sac¡¡da de los Diarios de Kalka.
es e ,,,_,,cvski. Man,nas del subluclo: "Y ahora sei\orcs .
~u~harlo o :fl~, -.,·,ly a ~om.ules por qué no puedo con~;an
111
bICJUieta en un lilSttt~·
.
ó Citado por Carpent,m.:n e] "Pro!,"'º"
. dteste mundo.
~r,
a El remo

debe

corno la leemos, el libro convierte a Kafka en uno de
los autores inaugurales del siglo, que revitaliza, con
su prosa, ciertos pasajes de El idiota de Dostoievski;5 y
toda la galaxia de Pascal.
Kafka murió demasiado joven. Si eran ciertas sus
ganas de quemar todo -corno ocurrió con el último
brote de Von Kleist o el segundo volumen de las Almas
muertas de Gogol-, la internación última en Viena lo
tornó por sorpresa. No tuvo tiempo de corregir sus
-novelas, de ordenar los diarios, de reclamar sus cartas.
Para alguien que "sólo era literatura" resultaba mejor
prender fuego al material, que soportarlo a medio
cocer. Quizá una de las paradojas más extraordinarias,
ya ló dije, resida concretamente en que atendiendo a
las disparidades de cada relato, todos los papeles de
Kafka siempre resultan legibles. No ocurre lo mismo con
Crimen y castigo, por ejemplo. No habrtá nada, o no
entenderíamos casi nada de la historia de Raskolnikov

Referencias:
Joyce.J. (1972). Uliscs. Buenos Aires: Santiago Rueda
Kalka. F. (2010). Diano,. Barcelona: DtBolsillo.
'·
KalkM a, F. (1992). Carras a Max Brod 1904-1914. Madrid· Gr1··a1b /
oncladon.
· J o

1

si comenzáramos con el fragmento 22. En cambio la

obra del checo soporta eso: que su lectura empiece'en
cualc¡UJer lado, y a veces termine en cualquier lado, una
émula de la esfera infinita que inventan y describen los
Pensécs. Cornos~ al ~en de las correccia""nes, 4i prosa
de Kafka se Instalara e instalara el mundo kafkiano
desde el primer renglón.
Desde hace años se ha puesto de moda imitar a
.Franz Kafka. Da la impresión de que algunos escritores
creen que la sola unión de elementos disonantes o la
resurrección estentórea del surrealismo básico alcanzan
-para hacer literatura. Actualmente, la factura del absurdo
es msulsa, un invento ~e mercado. y anacrónica. Ya
Unamuno, hace casi cien años, dejó dicho: "Pobreza
imaginativa es aprenderse los códigos de memoria"·'
Esto sucede y sigue sucediendo entre los malos
surrealistas, los hij?s inocuos del escritor de Praga.
P~en no entender que para articular esa extrañeza no

13

an"'ª "''

¿~e

'

':ie

hi°

~:ar;~~~~:u

,:'kercs'f:i

�•

SE EXPONE EN ESTE TEXTO UNA LECTURA POCO EXPLORADA DEL
PRIHERO SUEHO, DI! SOR JUANA, COMO POEMA MÍSTICO. SE
RELACIONA CON LA DIFUSIÓN DE LA CÁBALA MÍSTICA HEBREA EN EL
MUNDO CRISTIANO, DESDE ABRAHAM ABULAFIA HASTA EL JESUITA
.
'
.
ATHAMASIUS KIRCHER, QUIEN LA EXPI.ICAEN UN CAPÍTULO DE SU OBRA
CUMBRE, EL OEDIPUS ECYPTIACUS, INTRODUCIÉNDOLA EN EL MUkDO
CERRADO DE LA NUEVA ESPAÑA. ICUALMEMTE AOUI EL AUTOR SITÚA A
LA MOMIA COMO UN ESPfRITU MODERNO, APOYADA EN LA CONCEPCIÓN
INFINITA DEL UNIVERSO DE NICOLÁS DE CUSA, CITADO POR ELLA TANTO
EN EL PRIHERO SUEHOCOMO EM LA t:.4RTAA SOR FILOTEA DE U CRUZ.
UMA SOR JUANA PUESTA AL DfA CON SU TIEMPO.

A

11,,

•

t

AMÉllCO u,••UDI!

braham Abulafia, cabalista extático, nacjó
en Zaragoza en 1240 d.C., el año 5000
desde la creación de Adán, al comienzo del
nuevo milenio, fecha que lo predestinaba a realizar
portentos.
Estudia con su padre la Torá, el Talmud y la
Mishná y, cuando a los 17 años queda huérfano, se
va por los caminos, desconsolado, buscándolo en
Dios. Lo encuentra, subrogado, en el rabino Baruj
Torgami (El Turco), quien le enseña a leer "El Libro
de la Creación", el Séfrr Yerzirá, donde se refiere que
Dios crea eJ universo valiéndose del poder de las letras
del alefato. Este libro, junto con la Guia de Perplejos
de Maimónides, estructuran su pensamiento con
• esa peculiar y extraordinaria combinación de lógica
impecable y profunda intuición que caracterizan su
enseñanza, la que le atrajo tantos adeptos, y a la vez,
tan enconados enemigos: no se invocan en vano los
Nombres de Dios.' asi se llega a Él. bendito sea.
A los 40 años se le reveló su misión, nada menos
la que tenia que cumplir el tan esperado Mesías:
cónverrir al papa Nicolás III, enemigo acérrimo del
pueblo judío.
En la v!spera de Rosh ha Shaná, el año nue\'o de
su calendario, Abulafia partió a Roma. Supo que
sus correligionariosr puestos de acuerdo con los
cristianos, delataron sus intenciones. El papa mandó
preparar una hoguera y ordenó que tan pronto llegara
lo apresaran y lo quemaran vivo.
1 E1 ·n.\, arcano de los n,•mt-n:s Je Dios p;:r, los cibdistas es d
Shcmhaforash, d triple nombre de 72 letras derivado de los
vcrsicul_os del Éxodo 14: 19 2!.

15

La noche anterior a.su entrada, el cabalista acampó
en las afueras de la ciudad y se sumió en dos profundas
meditaciones.
Primero, la que él consideraba preparatoria: la
Q1editación°en el Árbol de la Vida. Ésta le asegurarla
~l poder y la limpieza de alma para cumplir con la
misión que el Altisímo, bendito sea su nombre,
le había impuesto. Y es que la entrada al árbol por
la esfera de Maljut, el Reino, significa entrar.al
Jardin•del Edén, el paralso perdido, y enfrentar un
ser descomunal, con más de 300 alas y miles de
ojos: Metatrón, el ángel terrible que lo resguarda
blandiendo una espada flamigera en perenne
movimiento, desde que Eloj1m, bendito sea,
expulsara del Jardin a Adán y E\'a.
Enseguida, la segunda meditación, que le habla
sido revelada como la más adecuada para los tiempo;
que corrían. Consist1a en permutar los Nombres de
Dios, acompañando su entonación con sincopados
movimientos de cabeza y respiraciones profundas
y acompasadas. Esta total concentración en sus
Nombres,. desharía los nudos (Sholem, 1961: 131)
que mantenían a su alma atada a la cárcel corporal,
dejándola libre para su vuelo extático.
Cuando a la mañana siguiente entró a Roma,
se encontró. con la noticia de que el papa había
muerto durante la noche anterior. Lo apresaron
pero no hicieron el intento de quemarlo; los fraticelli
lo encerraron por 28 días, al cabo de •los cuales
salió indemne. Los siguientes 10 años recorrió el
Mediterráneo: Italia, Grecia, Turqula y el sur de
Francia y de España, corno cabalista trashumante,

�,

'

QUIEMES SE ATREVAM A ENTRAR OTRA
VEZ AL JARDÍM DEL EDÉM, LO PRIMERO
QUE TEMDRÍAN QUE AFRONTAR AL
COMIEMIO DEL ASCENSO DEL ÁRBOL[, .. ]
ERA EL VIAJE MISMO,

.

difundiendo su técnica extática, el tzeruf, a través
de más de 20 libros que escribió en este período, y
de pláticas y debates con grupos de sabios cristianos
y musulmanes. En 1291, Abulafia desapareció y no se

,,

1
1 11

.,,
1

1

,

'

1

1•
'

¡ 1;

volvió a saber de él.
Abulafia advertía a sus discípulos del peligro
que entrañaba esta práctica en que el cabalista
. de las letras arriesgaba su salud mental y hasta su
vida. El escabroso sendero de acceso al Jardín es el
sendero 32 del Árbol de la Vida; comunica a Maljut,
la tierra, con Yesod, la luna, la vigilia aparente con la
imaginación dormida.
Quienes se atrevan a entrar otra vez al Jardín
del Edén, lo primero que tendrían que afrontar al
comienzo del ascenso del Árbol -aparte de la espada
n;volvente en llamas de Metatrón- era el viaje
mismo: "ascender una escaltra esférica que rotaba
sobre su eje, mientras sus pensamientos, imágenes,
fantasfas y visiones, les dar!an vueltas sin cesar en su
cabeza. Pero, sobre todo, tendrían que sobreponerse al
horror de internarse en una nube oscura que escondía
la luz" (Kaplan &amp;: Weiser, 1985: 80). Lo único quelos
podía salvar era darse cuenta de que esa oscuridad, esa
' sombra piramidal que se proyectaba delante de ellos,
impidiéndoles, a la vez que permitiéndoles avanzar,
era su propia sombra, su propia oscuridad, que los
escudaba de la luz que amenazaba con destruirlos,
experiencia similar a la que muchos años después
describirá Sor Juana en su Primero Sueño.
Tuvieron que pasar más de 400 años, lapso
en que la enseñanza de la cábala se difu_ndió por
el munéfo cristiano -a través de una cadena de
sabios que comienza con Raimón Lull y Pico de la
MirandoÍa, alumno de Abulafia; sigue con Marsilio
Ficino,Johann Reuchlin, Philippe D'Aquin y Robert
Fludd- para que llegara a la Nueva España en
el OedipU5 Egyptiacus, obra cumbre de Athanasius
Kircher, que contiene un capítulo llamado Cabala
Hebraorum, (La Cábala de los Hebreos). Allí, el

polifacético jesuita explica todo lo relativo al Árbol
de la Vida, los Nombres de Dios de sus Sefirot, las
letras del alefato y su asignación a los Senderos, as!
como la meditación que hace falta para entrar de
nuevo al Paraíso y ascender a la Causa Primera.
Sabemos que mientras estuvo en la corte, Juana
Ramírez, dama de honor de la virreina Leonor
Carrero, marquesa de Mancera, leyó esos libros y
se deleitó con sus maravillosas imágenes gracias
a que Francisco Ximéilez los tenia. Él era amigo y
corresponsal de Kircher, y como secretario de los
virreyes, conoc!a e intimaba con aquella jovencita tan
'entendida como hermosa.
Sabemos que ella, ya como Sor Jµana, declara
en su Carta a Sor'Filotea, haber leído De Magnete y
que es ducha en "quirquerizar", vocablo inventado
por ell; para, como el padre Atanasio Quirquerio
(Kircher castefüi!)izado), hacer toda clase de cábalas.
Lo demuestra de sobra en su famoso romance
· que comienza con "Allá va, aunque no debiera",
contestación al que le mandara anónimamente el
conde de la Granja, deduciendo su nombre con estas

y

cábalas.
También sabemos que ella, en sú Primero Sueño,
guarecida por la sombra de un eclipse lunar
(Larralde, 2012), sube inmersa en la sombra, que
es también su propia sombra, a la luna, y más allá,
pretendiendo escalar las estrellas y llegar a la Causa
Primera.
-Allí deja claro que en un momento, por efimero
que fuera, sí logra contemplarla con sus "ojos
intelectuales", como lo asienta en los versos 292 a
296, donde expresa lo inefable de la unión del alma
individual con "el Alto Sér", con una bella metáfora
de indudable corte místico:
1

•

Yjuzgándose casi dividida
de aquella qu~ impedida
,.siempre la tiene, corporal cadena,,
que grosera embaraza y torpe impide ·
el vu_elo intelectual con que ya mide
la cantidad inmensa de la Esfera,
ya el curso considera
regular con que giran desiguales
los cuerpos celestiales,
(. ]
puesta, a su parecer, en la eminente
cumbre de un monte...
Lo que nunca sabremos, porque ella "no quería
rüidos con la Inquisición", y ta~ vez no importe,
es si efe_ctivamente practicó en· la soledad de su
celda alguna forma de Cábala Cristiana. Bástenos
estos versos de su Sueño, pertenecientes a la gran
tradición d_e los místicos de todas las religiones, que
con metáforas parecidas han expresado su anhelo, o
inclusive la experiencia, de ser Uno con El Amado,
El Altísimo, Dios, La Causa Primera, El Alto Ser,
El Intelecto Agente ... y, aunque varíe el nombre
que otorgan a su meta -según qué tan devocional
o filosófica es la técnica extática usada- es, en
palabras de Sor Juarµ, una misma aspiración ( versos
404 a 411):
Que como sube en piramidal punta
al Cielo la ambiciosa llama.ardiente,
así la humana mente
su figura trasunt~.
y a la Causa Primera siempre aspira,
-céntrico punto donde recta tira
la l!nea, si ya no circunferencia,
que contiene, infinita, toda esencia-

La cual (el alma], en tanto, toda convertida

a su inmaterial sér y esencia bella,
aquella contemplaba,
participada de alto Sér, centella
que con similitud en si gozaba;
,

A renglón seguido (versos 297 a 312), comenta que
su alma se siente libre, sin ataduras corporales
-"desatados los nudos", dice Abulafia- y que ha

En esta definición de la Causa Primera de
los últimos tres versos citados, sor Juan;
parafrasea a Nicolás de Cusa en el análisis
que éste ,hace en sÚ Docta Ignorancia (1973:
53) de cómo una -circunferencia de radio infinito
es una linea recta que coincide con su diámetro.
También en su Carta a sor Filot¡a de la Cruz, la monja

ascindido muy alto:

16

•j

17

se adhiere a la concepción cusana del Universo y de
Dios, cuando cita a Kircher en De Magnete: "Todas'
_]as cosas salen de Dios, que es el centro a un tiempo
y la circunferencia de donde salen y donde paran
todas las· líneas criadas" (2004: 41). Así :_nos lo
dice'la propia poeta- su universo no es·el cerrado
mundo ptolemaico, sino el universo infinito de
Nicolás de Cusa y de Giordano Bruno; donde la
?erra es uno de los infinitos centros de un universo
cuya circunferencia no está en ninguna parte. En
este modelo, bien dice Octavio Paz: "El ~írculo no
encierra al infinito, no lo define, pero es una imagen
que nos permite, ya que no pensarlo, entreverlo" (1982:
501).?.:,,,

Referencía.s:
• De Cusa, i'i. (1973). Ladoaa ig,wronci~ Buenos Aires: Aguilar.

De la Cruz. Sor Juana_ Inés. {2004), Carta a sor Fifotca de la Cru::.
Ciudad de Mexico: UNA\!.
Kaplan. A és: Weiser, S. (1985). Mcditatwn arnl Kabbalah. Nueva York:
\Veise:r Books.
'
Larralde. A. (2012). El cclipscdcl sueño de Sor Juana. Ciudad de México
FCE.

,

Pa::. Octa,10. (1982). Las trampas del~ fe. Ciudad de Mfxico: FCE.
Sholem. G. (1961), Ma1or trrnds in Jewish mysticism. NuC\·a York
Shocken Books.

•

�'

OTA
ob lluvia y
iérFamoj

a

, . NATAUA WAA

1 poema es un mapa int~o: 'al leerlo, el
creador se encuentra consigo mismo. En este
sentido el poema srrve pruneramente al poeta,
porque es él quien lo crea por necesidad. Necesidad,
yo supongo, de verse desde afuera, tomar distancia
para poder juzgarse e intentar corregirse. Algunos
poemas son capaces de pausar la reahdad para verla
con calma y de ángulos disóntos: otros poemas
despiertan en cada quien rasgos desconocidos. Con
todo, estoy convencida de que la poesla no permite ser
otro, sino parecerse más a uno mismo.
La poesía es una proyección libre del presente, es
un territorio donde se puede configurar, por parte
del escritor, una especie de reahdad deseada e incluso
abstracta; o se puede encontrar, por parte del lector,
1 un reflejo empático de su presente aún cuando lo que
provoque en él sean recuerdos, ya que éstos regresan en
presente y son modificados en el ah~ra aunque hagan
, referencia -al pasado.

E

Hay quienes afirman que escribir funge también
como desahogo. Si lo es, se trata de gritar en estricto
silencio~ A veces es mejor olvidarlo todo por un
momento y cederle el control al piloto ,automático,
cuando lo que se quiere decir duele mientras no sea_
liberado. En este aspecto, con frecuencia los versos
sosiegan al poeta mientras hieren al receptor, así que
debe tenerse en cuenta la responsabilidad no al crear,
sino durante la entrega, ya que -en mi opiniónes tiljusto infligir dolor sin ofrecer alivio; la poesía
puede hacer gala de su don de convertir las crisis
en renacimientos. Por eso opino que es reinvención
constante.
_
Un poema puede resumir toda una vida y hasta
puede representar una suerte de aprendizaje sintetizado
para sus receptores; en es~e sentido, un poema podría
ser una píldora de vida.
La poesía es necesaria para deshacernos de la
sensación de ser únicts pero solos en esta tierra

18

inmensa. He llegado a pensar que la idea no es mla:
Me ha sucedido que al leer poesía encuentro una linea
la idea pasa a través de ml; con esto me refiero a la
perdida en lo que me parece un tornado de -símbolos
certeza de formar parte de un todo que, voluntaria o
incomprensibles, una línea que basta para sentir que, al
• •
involuntariamente, intercambia información vahosa
menos por ese día, he despertado.
todo el tiempo. La poesía da cuenta de que después de
La poesía debería ser, antes que todo, un canto
todo siguen existiendo preocupaciones universales y
dispuesto a ejecutarse en solitario. No creo en la poesía
soluciones temporales.
que se fabrica deliberadamente para publicitar a su autor,
La poesía denuncia epifanías; momentánea o - porque lo más probable es que no pase de un cerrado
permanentemente cambia nuestra perspectiva. Nos
círculo literario, lejos del lector común, de la persona
hace captar cosas que antes no vimos o no creímos
que tiene necesidad de poesía. Resalto el valor de la
importantes. En otras palabras, enriquece nuestra vida
sinceridad en el texto porque de esta manera será más
cotidiana.
claro y directo.
Personalmente, creo en ella como el nexo con un
Cuanüo el poema es turbio, aún reside en las manos
mundo que todavía no te~minamos de entender,
de su ~dor. Cuando el poema es claro, forma parte de
el cual no es otro que nuestro subconsciente, el yo
la conciencia colectiva; no le pertenece más aunque las
intetno que guarda el motivo primordial de nuestros
personas lo sepan y la impresión lo diga. 8 poema estará
actos. Creo en ella como un acto de comunicación
ahí en los momentos oportunos: al autor le agradecerán
interna.
unos cuantos personalinente.
La buena poesía se siente, pero también se
Cundo la poesía se \Uelve publicidad, los poemas
comprende, y menciono esto porque es común leer y
consecutivos se transfieren a un segundo plano a los ojos
escuchar textos con buenas tesis pero prácticamente
y oídos del lector ingenuo, es cuando reluce sólo el autor,
i.p,aprensibles. Cuando el poema es claro no hacen
y éste puede caducar. Cuando la poesía vive por si misma,
falta explicaciones. Creo que para transmitir
durante mucho tiempo fragmentos de poemas ,'elldrán a la
poesía no es suficiente que el poema cumpla con las
memotia sin saber exactamente por quién fueron escritos.
especificaciones de la forma, pero tampoco basta con
Como escritores, podemos sentir que la poesía no está
que diga algo importante.
ahí cuando la necesitamos,
Valery hablaba sobre la E,N ALCUNAS OCASIONES, LA POESÍA sino que es cuando nos
dificil tarea de atender a ,FUNCIONA PARA PONER EN PALABRAS necesita para pronunciarse
la forma y al contenido, ALCO INNOMBRABLE O, AL CONTRARIO, que acude a nosotros. Es
y ello es necesario ·para BUSCA,-. MEDIANTE 1.AS PALABRAS u¡:¡ misterio si nos sirve
o es ella quien se sirve üe
involucrar al espectador. NUEVAS PERCEPCIONES.
Si esto no sucede, la tarea
nosotros, o las dos cosas en
queda incompleta. Claro
diferentes momentos. A nú
que hay poemas que son experimentos fonéticos o
no me preocupa si el total de la población se nutre de
literarios, yestos funcionan para dirigir la mirada ·a • poesía escrita; me basta con ser transmisora incansable
otros horizontes.
de su propósito. Me preocuparía si nadie fuese capaz
Muchas veces, la práctica de la poesía consiste
de sentirla -aunque fuera en mutismo total y solo para '
en aprender a ser libre mediante reglas; aquello de
sí-, porque bien sabernos que su esencia va más allá del
los cien sonetos antes de un verso libre tiene como
escrito. :-Je preocuparía si durante el resto de mi vida no
objetivo educar oído, lengua·y mano para ejecutar un
soy capaz de transcribirla.
mismo arte. Debido a esta extraordinaria cuahdad de
Cuando el poema se lee es como lluvia; cuando no, llega
ritmo, probablemente la poesia sirva para que, quienes
como aroma de tierra mojada. El poema debe guardar
no somos entonados, cantemos.
para la posteridad sentimientos fugaces: si el poema es
En algunas ocasiones, la poesía funciona para poner
bueno, los guardará Integras para otros;.si no, sólo el
en palabras algo innombrable o, al contrario, buscar
autor tendrá un registro borroso de ellos: la bondad del
mediante las palabras nuevas percepciones.
poema reside en esta capacidad de transmisión..

19

�POEIÍÁ

La revolución de Mao
/1),,

Jos, EMILIO AMORES

No existe ideologia intocable, algunas simplemente duran siglos.
El padre de familia cuenta historias a sus hijos
quienes a su vez las narran a sus hijos y a sus nietos;
de ahí a los hijos de los hijos y a los nietos de los nietos.
Por siglos cada niño escuchará las mismas cosas.
Con hebras de generaciones se teje una cuerda
por la que descienden verdades innegables
guardadas en la memoria escrita.
Las verdades reales y evidentes
son como una capa de pintura que está sobre otra capa de pintura;
una capa de pintura debajo de la cual hay otra y varias más.
Llevará tiempo borrar las múltiples redes de linajes y familias,
las poderosas ristras de parientes
que labraron dinastias de emperadores.
Por eso Mao dijo que su revolución es lucha constante y para siempre.
No hay prisa, Mao sabe cuál es el triunfo perseguido.
En otras épocas, las revoluciones concluían cuando el líder tomaba el poder.
Hoy no.
La revolución de Mao deberá lavar a China dilatadas veces,
matar a palos los demonios del pasado.
Pelea incesante que terminará cuando no exista ninguna capa de pintura
rasgada con uñas de tigre en el caduco rancio.

�POESÍÁ

POESÍÁ

En China hoy la economía es cosa del gobierno
para que no regresen las hambrunas.

Confucio dijo: la tradición es sagrada.
La autoridad es sagrada.

Pero la ideología pertenece a la política.

Predicó el respeto a los padres;

Yla educación también.
Mao dijo: la ideología de la revolución no cesará nunca,

los padres están sobre la esposa y por encima de los hijos de la esposa.

deberá aplastar gritos, fábulas, cuentos y creencias.

Confucio quería sentar las bases de una sociedad estable

'

profunda y rica en armonía.
Una creencia decía: el pueblo trabaja para bien del Emperador.

Era un buen hombre y un pensador.

Los ministros del Emperador sudaban para reunir los afanes del pueblo.

Los pensadores piensan. Nada más.

El dominio del Emperador tutelaba todo bajo los cielos:
la materia y el alma,

La moral de Confucio fue asumida por las pequeñas élites en el poder,

el agua y la luna reflejada en el agua.

las pequeñas élites que tienen el poder, pero no el gobierno.
El gobierno yace en manos de los ministros y de los ayudantes de los ministros y

El Emperador de Todo lo que Existe Bajo los Cielos

de los oficiales de los ayudantes de los ministros.

tiene un ministro encargado de afinar los instrumentos del culto.
El ministro vive para hacer de su trabajo una ofrenda.

La revolución de Mao deberá sacar de raíz los tórridos pretéritos,
será una lucha incesante contra los usos de indivisos sucedidos.

El Emperador cultiva los ritos porque los ritos son sagrados:

A Mao no le interesa el poder sino purificar a China,

símbolo de lo solemne: ufanía del poder.

ungirla del color de las doncellas y de los mares cristalinos.

El pueblo vive tranquilo arrullado por dogmas
y por el sueño del Emperador que contiene los valores eternos.

Mao quiere que el pueblo viva su presente y celebre su existencia,
que cante y baile en torno a un rayo de sol.

Tal vez la revolución de Mao no sea eterna
pero deberá pasar a los hijos de los hombres y a los hijos de los hijos.

Por eso la revolución de Mao es la esencia de cada día

Los ministros ya no existen,

Tal vez la fragancia de manojos de rosas.

durante decenas de miles de días.

ahora hay oficiales de la revolución.
La revolución requiere imperiosamente
La revolución de Mao deberá arrancar siglos de sumisión,

sus propios ritos, los suyos, los que hablen de ella.

sumisión legitimada por Confucio durante el tiempo largo y grande.

Mao mismo en persona escribió el Pequeño libro rojo,

�POESÍA

El libro que contiene los más altos, innegables, valores finales.
Mao dio al pueblo el manual de las plegarias.
Los niños creyentes de Mao las rezan a diario,
las leen en el Pequeño libro rojo.
El Pequeño libro rojo predica el credo de la nueva dinastía.
Ahora el padre de familia tendrá cuentos frescos para sus hijos
y los hijos los contarán a los suyos y a sus nietos
y cada niño que nazca escuchará las mismas fantasías
y cuando eso suceda y todos digan los ruegos del Pequeño libro rojo
tal vez la Revolución de la Lucha Incesante
descanse un rato,
tan sólo un rato.

■

i (esbozo para una

i reflexión en torno a la
io creación y la crítica
•

1
i

/ ✓/~~~~
~~~t.l

Un martes cualquiera por la noche. Había llegado a la sala cinematográfica sin mucho
entusiasmo; una larga fila hacia la taquilla no contribuía a exaltar mis emociones ni a
acrecentar mis expectativas. Hay quien afirma, con la retórica de la medicina, que
es un buen síntoma ver tal conglomerado de gente esperando para asistir a lo que
eufemísticamente se llama hoy "cine de arte". No lo sé, ni podría afirmar nada; pero
existen pocas cosas tan desesperantes como escuchar, mientras se llega a la ventanilla,
los comentarios pseudo intelectuales de algunos que alardean de su sapiencia
cinematográfica para impresionar a sus acompañantes y de paso aburrir al resto de la fila.
25

�,,EL CAVERNÍCOLA QUE TRA•
I.ABA EL CONTORNO DE UN
ANIMAL

SOBRE

LA

ROCA

TRAZABA SIEMPRE SICUIEN•
y la confirmación de que somos herederos directos de
ecordé, cómo no hacerlo, la escena de
aquellos lejanos hombres y mujeres que enfrentaron,
Annic Hall en la que Woody Allen, en una
como nosotros, un mundo hostil y fueron capaces de
situación similar, se saca de la manga a
soñarlo y recrearlo.
Marshall McLuhan para callarle la boca a una de esas
Herzog acertó completamente al llamar artistas
plagas. Pero, iqué hago!, estoy cayendo en lo mismo
a los autores de estas pinturas. No son otra cosa. Y
que critico, suele pasarme... No hablaré de cine aquí,
no es otra cosa (ni mitología ni arqueología) la que
aunque si confesaré que lo que impulsa estas lineas es
nos une a ellos sino nuestra necesidad de expresión
resultado del arrobamiento que experimenté al mirar
artlstica. El ensayista estadounidense Guy Davenport,
el documental de W erner Herzog, La cueva de los sueños
en un libro excepcional titulado Objetos sobre una mesa,
olvidados.
coloca el inicio de toda técnica artlstica en este tipo de
Un maravilloso viaje, en tercera dimensión, a lo
pinturas. Los grabados
más remoto de nuestra
de las cuevas anteceden
condición humana. CADA CAMBIO DE PAR.ADICMA,
y definen el desarrollo de
Herzog, cual consumado
las naturalezas muertas:
espeleólogo, toma la CADA REVUELTA ARTÍSTICA TRAE
esas composiciones
cámara y emprende una CONSICO SU PROPIA REFLEXIÓN
milenarias que nos
excursión por las cuevas
muestran alimentos y
de Chauvet, descubiertas (SU PROPIA ENSOÑACIÓN).
utensilios sobre una
en 1994 al sur de Francia
mesa. La naturaleza muerta es ejercicio de creación y
y que contienen las pinturas rupestres más antiguas de
de contemplación. Su presencia va mucho más allá de
las que se tengan noticia: 33 mil años, según la datación
la pintura, cubre la literatura, la música, la fotografi.a y
del carbono-14 (con esta acción, Herzog "calló" los
el cine. Son la confirmación de la cultura en el sentido
comentarios "expertos" que escuché en la fila: se lanzó
de que patentan la adquisición de ciertas habilidades
a contracorriente del cine de vanguardia). Imaginar
que nos distancian de la pasividad de la vida nómada
esa distancia implica salirnos de nuestras propias
y recolectora. Sobre la mesa descansan productos
mediciones. No hay punto de referencia, estamos ante
sembrados y cosechados, variedades infinitas de
un abismo: la presencia total del olvido, salvo por esas
especies y todo tipo de herramientas: desde cuc~os y
pinturas que permanecen en las paredes de la cueva:
cubiertos hasta libros y velas. Dice Davenport: "Epoca
están aqui y están ahora (en esta cueva artificial donde
tras época, la naturaleza muerta ha cumplido el ciclo
se proyectan en tres dimensiones). Miro el rostro de
de ser primero una innovación y después algo trivial,
esos caballos, el cuerno largo y afilado del rinoceronte,
disipándose en lo familiar. Inevitablemente, se ha
figuras que literalmente se mueven ante mis ojos, y
regenerado a si misma, casi siempre corno el heraldo
luego, un poco más allá, las huellas de una mano: gesto
estilístico de una nueva dirección en las artes, o como
casi infantil y milenario, dejar rastro de la existencia,
epitome de un estilo." La caverna como metáfora de
registro personalísirno que se vuelve universal a fuerza
la creación y su recepción critica. Los sueños que
de repetirse infinitamente. Y es en este punto donde
soñaron esos ancestros cavernarios nos persiguen y
todo se conecta: aquí se dispara mi ensoñación. El
nos acompañan todavía. La ensoñación de la caverna
paso del tiempo cambia su ritmo y las distancias se
es la representación del mundo, y nada más humano
acortan. Esa "firma" nos relaciona inmediatamente
que nuestras peculiares y deficientes ideologías:
con estas obras rupestres: es nuestro pase de entrada

ID

26

DO

EL

CONTORNO

PRECURSOR."I: ,j

DE

UN

;t·l !., :J!·t•l:i

imaginarnos en un universo donde "tiene" sentido que
existamos.
Cada cambio de paradigma, cada revuelta artlstica
trae consigo su propia reflexión (su propia ensoñación).
Metalenguaje en potencia. El instante en que la obra
se convierte en arte y a su vez instaura una manera de
abordarla, de pensarla en relación con una tradición
más o menos abierta que la absorbe o la rechaza. Ese
artista anónimo que plasmó la figura de su mano en
los muros de la oquedad de la cueva dejó de ser un
fantasma y adquirió la consistencia de la memoria. Se
convirtió también en el primer crítico de su propia obra
(consideró digno su trabajo de ser relacionado con su
persona); adquirió cierta conciencia de su existencia.
Su obra comenzó a definirlo, a otorgarle un perfil,
una forma, un estilo. Pero, sobre todo, confirmó una
tradición: el creador es siempre la proyección (directa
o desviada) de quienes le antecedieron. En Poesía y
represión, Harold Bloom, bajo las sombras tutelares
de Nietzsche, Freud y Derrida, lo expone asi: "El
cavernkola que trazaba el contorno de un animal sobre
la roca trazaba siempre siguiendo el contorno de un
precursor."
Justo al centro de la caverna, donde se unen las
diferentes cavidades, aparece la representación de un
vientre femenino, y justo al lado, a muy poca distancia:
un toro que busca fertilizarlo: ¿no estamos ya en
el plano de la mitología? ¿Pasifae y Minos (a quien
por cierto Dante coloca en la entrada del Infierno,
en el segundo anillo, tal vez como el eco más lejano
de su propia tradición cultural)? El trazo del artista
cavernario resuena en los cantos de Homero, en las
danzas dionisíacas, en los laberintos de Creta, en los
trabajos eruditos de Apolodoro. El poeta es el primero
que canta a la tribu y el primero que se separa de ella.
Yson el arte y la critica las constantes aunque siempre

estén cambiando. Se puede alegar que tanto la literatura
como otras manifestaciones artlsticas han estado al
servicio de reyes, sacerdotes y tiranos, y es verdad: los
mitos, las religiones y las propias naciones tienen su
origen en el relato fundacional, en el himno bélico, en
la profecía, sin embargo, este tipo de creaciones han
estado subordinadas a los intereses del poder. Una
cosa es Homero (o la serie de autores que conocemos
hoy con ese nombre) que recogió e inventó las leyendas
del ciclo de Troya, y otra es Virgilio cantándole a
Augusto en los salones del palacio. Esa "otra" literatura
que intenta negar su condición de relato, de ficción,
ha buscado imponer verdades, remarcar diferencias y
alimentar el rechazo a lo ajeno (y no negaré que dentro
de este universo discursivo existan piezas de gran valor
estético, pienso nuevamente en Virgilio y en su Eneida).
Estas creaciones no buscan transmitir experiencias
humanas (diversas, contradictorias), sino reglamentar
conductas y justificar actos públicos, generalmente
violentos. Pretenden racionalizar la vida, volverla un
reducto de conducta moral, y eso sólo ha impedido,
como suponia Nietzsche en El origen de la tragedia, ver el
desarrollo de esa otra serie de interpretaciones criticas
y estéticas que a mi me interesan: "En efecto -apunta
Nietzsche-: nada es más completamente opuesto a la
interpretación, a la justificación puramente estética del
mundo, aquí expuesta, que la doctrina cristiana, que es
y quiere ser sólo moral, y, con sus principios absolutos,
por ejemplo, con su veracidad de Dios, relega el arte,
todo arte, al recinto de la mentira."
El mito de Orfeo define esta posibilidad. El poeta
como profeta de una verdad que está fuera de la ley y
la oración. Apolo le dio la lira a Orfeo, pero fue él quien
la uso para componer, para crear algo y difundirlo. En
un ensayo juvenil de 1916 ("Sobre el lenguaje en general
y sobre el lenguaje de los humanos"), Walter Benjamin
destacaba ese aspecto precisamente: Dios creó todas las
cosas pero al hombre lo nombró y le dio la capacidad
de nombrar. El lenguaje comunica en el lenguaje y no
por medio de él, sospechaba Benjamin. Cada lenguaje
se transmite a si mismo. Del famoso coloquio platónico
sobre el tema, no serían ni Cratilo ni Sócrates quienes
tuvieran la razón, sino Hermógenes: las palabras tienen
su origen en la ley del uso. En el caso de la literatura,
y en esto concuerdo con Bloom, el lenguaje poético es
siempre una revisión del lenguaje precedente.

�il

'I

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Homero no posee la capacidad de Orfeo para bajar al
Los trazos (las ensoñaciones) de las cuevas de
inframundo y tratar de rescatar muertos, pero sí tiene
Chauvet se conectan así con esta historia lateral de
la cultura, con esta saga de personajes "secundarios"
la posibilidad de salvar sensaciones y acontecimientos
del olvido y de instaurar la memoria (no el cuerpo de
y sospechosos que se han salvado de caer en la
rectificación apolinea del mundo ideal. Es Aristarco
Eurídice, sino la evocación de su nombre). Dante,
Orfeo renacido, lo supo mejor que nadie: el arte y la
tratando de agrupar y dar sentido a los cantos de la
Ilíada; es Lucrecio siguiendo a Epicuro y afirmando que
literatura no reflejan al mundo, lo resignifican. De
nuevo es otro de los interlocutores secundarios de
todo se reduce al átomo; es "Longino" ponderando el
la obras de Platón quien acierta y da en el clavo: Ion.
estremecimiento irracional de lo sublime; es Boccaccio
juntando a siete "damiselas" y tres "caballeros" a las
En su diálogo con Sócrates en torno a la naturaleza
de la poesia, Ion defiende la utilidad del discurso
afueras de Florencia para narrar la vida mientras la
literario en si, y no en referencia a otros factores,
muerte pasa de lado; es Hamlet leyendo un libro y
llámense politicos, filosóficos, religiosos o núlitares. La
mentando su contenido: palabras, palabras, palabras;
discusión radica aquí en la oposición entre la realidad y
es Montaígne haciendo de la experiencia y la lectura
el "simulacro" de la ficción. Platón minimiza la función
la materia de sus escritos. No son modelos sino
del discurso ficcional por su carácter de artificio,
posibilidades.
de imitación de imitaciones; su utilidad
sólo es comprobable en la transmisión de
HACER CRECER LA SEMILLA DE LA
sentimientos, no de conocimientos, decreta
el filósofo a través de Sócrates. Pero no
REBELIÓN EN POS DE LA LIBERTAD, O
repara en que esa transmisión es ya una
MEJOR: DE LA LIBERACIÓN PERPETUA.
forma de conocimiento. Un saber que está a
NO EXISTE MAYOR ENSOÑACIÓN QUE
la vez dentro y fuera del discurso jurídico y
del pensamiento filosófico. Otra vez: moral
ÉSA.
versus la interpretación. No olvido la escena
del Banquete en que, ya reunidos todos
los comensales en la casa de Agatón para discutir la
En estas posibilidades de lectura y percepción,
naturaleza del amor y de Eros, está a punto de hablar
la literatura y el arte son "ilegales": consciente y
concretamente se instalan fuera del razonamiento
Aristófanes (se dispone a exponer su teoría genial
acerca de la antiquísima condición dual de los seres
jurídico de la realidad, alejados de lo que debe ser y
humanos, una forma de unión poética entre géneros
de la forma en que debe ser. Esa premisa, por cierto,
la remarca el ensayista Claudio Magris en su obra
contrarios que luego fueron separados por los dioses
Literatura y derecho. Ante la ley. Negar la obligación
en dos mitades -hombres y mujeres-; mitades que,
a partir de entonces, se buscan de manera perpetua,
colectiva, generalmente impuesta por los poderosos,
y apostar por la libertad individual. Hacer crecer la
anhelando esa vieja fusión) y Platón lo "hace" padecer
semilla de la rebelión en pos de la libertad, o mejor: de
un ataque de hipo, impidiéndole hablar y obligándolo a
ceder el turno al médico Erixímaco: ¿premonición sobre
la liberación perpetua. No existe mayor ensoñación
que
ésa. Esa "negatividad" no implica, por supuesto,
el castigo a los poetas por parte de los que ostentan el
poder y la censura? La metáfora de la caverna opera de
la anarquia: la creación y la critica obedecen a su
nuevo, pero esta vez de manera negativa: las sombras
propia -secreta y cambiante- legislación, y ésta les
reclama principalmente la fidelidad a la intangible e
que se proyectan y los dibujos que se trazan en sus
inestable circunstancia de la cultura en la cual nacen
paredes no son sino deformaciones de la realidad y ésta
es, según Platón y el subsiguiente idealismo occidental,
y se desarrollan (es esa angustia de las influencias de
trascendental y teleológica. Para ellos, la ensoñación
la que ha hablado Harold Bloom). El carácter ilegal no
sólo se manifiesta en la conducta heterodoxa, pública
estaba prohibida porque era peligrosa (contenía la
o privada, del quehacer literario y artístico, sino en
semilla de la rebelión).

28

MUCHAS VECES CREAR SICNIFICA

....

1

ya existente. Era artesano, agudo escucha del
eco. Para los modernos, la ficción formaba, o
DARLE LA ESPALDA AL MUNDO Y
debería formar, parte de las bellas artes. Era
SUS OBLICACIOMES.
un oficio digno de mejores prebendas porque
demostraba una condición inusual: la obsesión
por la forma. El gran quiebre entre el arte
su relación con el lenguaje, con la gramática (una
antiguo y el moderno se basó, principalmente, en un
suerte de legislación lingüística) y con las preceptivas
peligroso estrechamiento entre la ficción y la realidad.
artísticas. Ante la conducta rectora (y correctora)
De pronto, era imposible dilucidar si la página leida
del poder en turno, la rebeldía individual del poema
pertenecía a una obra literaria o era el registro preciso
o la devastación de la virtudes morales de la novela o
de un acontecimiento histórico. La ensoñación podía
el aniquilamiento de las reglas de un cuadro cubista.
confundirse con la realidad (y ahí están don Quijote
Muchas veces crear significa darle la espalda al mundo
y Emma Bovary para recordárnoslo). El parto, apogeo,
y sus obligaciones.
decadencia y resurrección del arte moderno han tenido
He aqui la ensoñación que devela el documental
que ver, de una u otra manera, con el tratamiento de la
de Herzog: el debate sobre la ficción y su relación con
realidad. Porque, a partir de la modernidad, la ficción
la realidad es tan antiguo corno el primer esbozo de
se convirtió casi en sinónimo de narrativa, lo cual sirvió
canto o loa al mundo y sus dioses. Nació con el primer
para la profesionalización de los escritores, pero alejó
ser que pudo recordar el sueño de la noche anterior,
el derecho a la fabulación del resto de los miembros de
con el primero que trazó una figura zoomorfa en las
las sociedades actuales. Yal no darnos cuenta de esto,
paredes de una cueva. Un delgado velo entre lo que
hemos perdido espacio y libertades. La ensoñación
es y lo que podría ser. La ficción, sin embargo, no fue
debería ser parte de nuestra cotidianidad como forma
asociada complemente a lo literario y lo artístico sino
de productividad, y no como supuesta manifestación
hasta mucho después, como he apuntado con respecto
del "ocio".
a las discusiones platónicas. Más que la invención, el
De la Antígona de Sófocles a la Antigona de Brecht,
tratamiento. Para los antiguos, la idea de lo original era
muchos personajes de la literatura han encarnado
muy difusa. La fuente era el mito o la leyenda, es decir,
comportamientos opuestos a las leyes positivas,
el anonimato. El poeta sólo trabajaba con el material
representando valores o ideales "trascendentales". En

�una nueva vuelta de tuerca, lo literario ha partido de
lo individual para llegar a lo universal. La acción de
uno invoca -provoca- la liberación o la perdición de
muchos. En una segunda lectura, la ilegalidad literaria
se vuelve sospechosa. Claudio Magris ha iluminado las
constantes relaciones entre derecho y literatura, y lo
ha hecho partiendo de una distinción anterior y tácita:
la diferencia entre derecho y ley. En un arriesgado
resumen, el primero seria la libertad para actuar o
no actuar; y la segunda, una obligación determinada
muchas veces por coyunturas que muy pronto pierden
vigencia (la ley se instala donde ha habido o puede
haber un conflicto). Buena parte de las grandes obras
de la antigüedad (desde algunos de los relatos bíblicos
hasta la literatura bucólica y las fantasias utópicas)
se instala en un punto anterior al imperio de la ley.
La poesía, sostiene el ensayista italiano, rechaza la
ley y busca -como la vida; como el amor- la gracia.
Enemiga de la abstracción, la literatura antepone, via la
ficción, el derecho a la ley.
En la antigüedad, juristas y teólogos se basaron
en textos literarios para escribir leyes, decálogos y
parábolas, algunos de ellos, incluso, fueron grandes
poetas. En la modernidad, la elaboración del concepto
de Estado se basó en el rechazo al derecho natural
de corte divino (que imponia leyes universales
y atemporales) y en una complicada mezcla de
abstracción e historicismo, sin poder llegar nunca a un
término medio. Entre la idealización universalista de
la Ilustración y el localismo pasional del romanticismo
(que llegó, en su extremo, al nacionalismo de los
regímenes totalitarios del siglo XX), algo se perdió o se
tergiversó. Perdimos paulatinamente la capacidad de
ensoñación.
En nuestra era, "posmoderna y global", nos
hemos inclinado a censurar y reprimir la capacidad

EN MUESTRA ERA, ''POSMO•
DERMA Y CLOBAL", NOS HEMOS
INCLINADO A CENSURAR Y
REPRIMIR LA CAPACIDAD LIBE•
RADORA DE LA CREACIÓN Y DE
LA CRÍTICA.

liberadora de la creación y de la critica. Nos hemos
alejado (al reducir al arte y la literatura a bienes de
consumo para una minoria) de la posibilidad de
resignilicar la realidad desde otros parámetros. La
tendencia a anular la función del Estado vuelve aún
más problemática la relación entre derecho y ley (y
también entre ambos conceptos y la literatura y el
arte: silenciados o condicionados muchos espacios
para la creación y la reflexión, el quehacer creativo
parece más cercano al espectáculo o la publicidad).
El derecho parece difuminarse ante una multitud de
gestos automatizados; la ley se impone globalmente,
pero como sustento de procesos que cada vez dejan
de tener relación con lo público (intereses privados y
especulativos).
Una lectura heterodoxa nos revelaría que, en la
actualidad, precisamos que la literatura y el arte
vuelvan a ser ilegales, que las nuevas creaciones
encarnen conductas alternativas e insumisas ante el
poder, el lenguaje y demás factores que determinan
hoy nuestras vidas. Hay que trazar nuevas figuras
en las paredes de nuestras modernas cuevas. Tal vez
ese eslabón perdido entre la abstracción absoluta y el
historicismo apasionado se encuentra en la fabulación
(en la ensoñación creativa). No sería novedad. la
literatura y el arte revelan lo individual y proyectan
lo universal; expresan la diferencia; apelan a ciertos
derechos universales y denuncian la falencia de otros,
en una actualización constante de sus definiciones; en
ellos se vislumbra al otro, a la otra, y se presiente su
cercania. Tal vez esas figuras que han proyectado en
la caverna a lo largo de los siglos no estén tan alejadas
de la realidad...
La ensoñación concluye y me regresa a ese martes
cualquiera, mientras termino de ver el documental
de Herzog. Una de las últimas escenas muestra la
existencia de una terminal nuclear instalada a unos
cuantos kilómetros de las cuevas. Dos historias que se
entrecruzan y se confrontan: creación y destrucción
(¿acaso Stanley Kubrick no mostró esa relación en
una de las primeras escenas de Odisea 2001 cuando, con
música de Strauss como fondo, recrea la invención de
la herramienta por parte de nuestros ancestros, los
primates, y su inmediata transformación en arma de
destrucción?). Dos posibles caminos a seguir: lpor cuál
de ellos terminaremos transitando? ro,,,

30

�,-,
EL PROBLEMA DEL NACIMIENTO DE LA
NOVELA EN LAS LITERATURAS LATINOAME•
RICANAS VA MÁS ALLÁ DE LA CREACIÓN
DE OBRAS. COMO ANTONIO CANDIDO
LO SEÑALA, HAY TRES MOMENTOS
IMDISOLUBLES EN LA COMUMICACIÓN
ARTÍSTICA: AUTOR, OBRA Y PÚBLICO (2007:
49), ESTA COMJUMCIÓM DE ELEMENTOS
SOCIALES Y CULTURALES PARA SU
COMSOLIDACIÓN EN EL CONTEXTO DE LA
MOVELA MEXICANA FUE SEÑALADA POR
JOSÉ LÓPEZ PORTILLO Y ROJAS, QUIEN
MENCIOMA QUE:

•------------

EL APARECIMIENTO DE LA NOVELA
SUPONE UNA SOCIEDAD FORMADA
YA, UNA VIDA INTENSA Y COMSCIENTE
EM ACTIVIDAD, Y CIERTO NIVEL
CENERAL DE CULTURA, QUE CONVIDE
A LOS AUTORES A ESTUDIAR IDEAS,
PASIONES Y COSTUMBRES BIEN
CARACTERIZADAS, Y PERMITA
AL PÚBLICO LECTOR EMTENDER
LA OBRA, APLAUDIRLA Y
RECOMPENSARLA (23).

---

_:_____,,----,

....

o..AO \M

~

\J I

- .......;::I~&lt;= e..,r- 1~

. ----

-- ---

•

Il·c.vo Je--___.
- -- ----- ----- ------- - -- ----- ------ -- --- ------- --- ·--- ---- ----------- ---- --- -- -- - - -- -- -- -- -- --- ---- -

U

na vez resuelta con la Independencia el
problema de la censura impuesta a las obras
de ficción mediante la Real Cédula del 4 de
abril de 1531 (Mata, 2003: 23), la novela se enfrentó
con la dificultad de la distribución, preocupación
que José Joaquín Fernández de Lizardi expresa en el
"Prólogo, dedicatoria y advertencia a los lectores" del
Periquillo Samiento al mencionar que:
Esta desgracia hace que no haya esportación de
ninguna obra impresa aquí; porque haz de cuenta
que mi obrita ya impresa y encuadernada, tiene de
costo por lo menos ocho ó diez pesos; pues, aunque
fuera una obra de mérito, lcómo había yo de mandar
á España un cajón de ejemplares, cuando si aquí es
cara, allí sería excesivamente cara? porque si á diez
pesos de costos se agregaban otros dos 6 tres de fletes,

derechos y comisión, ya debería valer sobre trece
pesos: para ganar algo en este comercio era preciso
vender los ejemplares a quince ó diez y seis pesos, y
entonces lquién la compraría allá? (7).

Estas dificultades de distribución en parte fueron
resueltas con el formato por entregas, de lectura
fluida y dirigida, sino al gran público (en su mayoría
analfabeta), sí corno un arte de agregación (Candido,
2007: 49), vinculado con publicaciones periodísticas
de gran éxito durante el siglo XIX.
En el noreste mexicano la aparición de la novela, en
comparación con la publicación del Periquillo Samiento,
primera novela latinoamericana,es tardía; sin embargo en
la década de los ochenta del siglo XIX se emprendieron
diversos proyectos editoriales fundamentales para la
comprensión del origen del género en la región.

32

1

----------------L-'

------s+
,e,~\= ,- /
ccj~ ,~ ~t61~ ~r o
k~bÍA

-_:_-_-,.:_-_____ -- ---

1

En los años de 1881 a 1886 se publicó en Monterrey
La Revista, el primer periódico diario de la ciudad,
dirigido por Desiderio lagrange e impreso en la
Tipografía del Comercio, propiedad del editor. Además
de la publicación del diario, La Revista imprimió al
menos seis volúmenes de novelas: Su magestad el dinero.
Primera parte: las tres hijas sin dote (1882); Su magestad el
dinero. Segunda parte: El matrimonio Lazarine (1882);1 Su
magestad el dinero. Cuarta parte: la condesa de Gordes (1882);
Su magestad el dinero. ~inta parte: las tres hennanas (1882),2
1 La primera y segunda parte, conservadas en el Fondo Nuevo
León de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, aparecen
en el mismo volumen, pero pienso que esto se debe a una
encuadernación posterior, ya que cada una, además de tener su
propia portadilla, inicia con paginación independiente.
2 La cuarta y quinta parte, resguardadas en la Biblioteca Magna
Raúl Rangel Frias, también se conservan en un solo volumen con
las mismas caracteósticas que el ejemplar de Capilla Alfonsina.

33

de Xavier de Montépin; La condesa de Rahon (segunda
parte de La muerta en vida) (1884), del mismo autor y El
testamento del suicida (1887), de Octavio Feuillet.
Este suceso, pasado por alto en los recuentos que de
la novela regiomontana se han hecho, podría parecer
intrascendente por tratarse de obras francesas muy
difundidas durante la primera mitad del siglo XIX y
principios del XX en Europa, sin embargo, tomando
en cuenta las dificultades editoriales que publicar
una novela conlleva, el éxito de éstas -implícito en
la continuidad de la colección, que sobrevivió incluso
después de la cancelación de La Revista- es indicador
de que existía la posibilidad de generar un incipiente
mercado en torno a la novela.
En una región y una época en la que la crítica
priorizaba la creación lírica y oratoria,3 el éxito de un
proyecto editorial en el que se difundían novelas es
muy significativo en cuanto a la aceptación del género
entre el público regiomontano y a los avances técnicos
que en tipografía se habían alcanzado en la ciudad
De esta manera se trazó el inicio de la consolidación
del género, tal vez no en la formación de una tradición
escritura!, pero si en la configuración de los elementos
sociales, culturales y tecnológicos.
Tal vez la primera novela escrita e impresa en el
noreste es Romance brazilense, publicada en Matamoros,
Tarnaulipas, en 1883. Por haber sido firmada con el
pseudónimo Un brazilense, es dificil ubicarla dentro de
alguna asociación literaria. En el ejemplar conservado
aparecen sólo dos referencias a personajes reales: el
exlibris de José M. Martínez, personaje del que no
localicé información, y el editor León A Obregón, quien
es referido por el prerevolucionario tamaulipeco Catarino
Garza en su diario. En Brownsville, Texas, él y Catarino
Garza fundaron la sociedadJuárez, de la que el periódico
El bien público funcionó como órgano informativo. De
esta publicación, de acuerdo con lo que señala Nicolás
Kanellos en Hispanic Periodicals in the United States. Origins
to 1960 (2000), lamentablemente no se conserva ningún
ejemplar. En 1880 fundan la sociedad Hidalgo y en ese
mismo año Catarino Garza se traslada por motivos
personales a Matamoros, desde ahí se pierde la pista
3 Como se percibe en la critica rcgiomontana desde 1910 en Algunos
apuntts acerca de las /erras y la culrura de Nuevo León en la centuria de 1810
a 1910, de Rafael Gaca Cantú hasta, por lo menos, 1946 en Siglo y
medio de cultura nucvolconcsa de Hcctor González.

�ciudad, lo que le permitió establecer una importante
de León A. Obregón a través del diario. La siguiente
infraestructura cultural: el Instituto Literario de San
referencia de él es la publicación de Romance braz.ilense. El
Juan, fundado en 1858 yel moderno Teatro de la Reforma,
5 de febrero de 1892 el New York Times publica una nota
en la que explica que Obregón, quien en ese momento
construido a similitud del Teatro de la Ópera de
era editor del periódico de filiación porfirista La cronista
París y que bajo su piso tenia una complicada
mexicana (sic), enloqueció al recibir una dosis inapropiada
maquinaria traída desde Francia que servia para
de toloache como remedio para una súbita dolencia.
elevar el piso a la altura del foro y transformarla
Aunque los grupos en los que participó el editor no
en una enorme pista de baile que se utilizaba en
fueron sociedades literarias, los ideales planteados por
ocasiones de gran relieve social (148).
ellos revelan el contexto
ideológico en el que se
E HA DICHO QUE LA PRIMERA NOVELA Romance brazilense no se
concibió la novela (si la
consideramos dentro de RECIOMONTANA ES LA ÚNICA MENTIRA publicó en el apogeo
E FELIPE CU ERRA CASTRO, PUBLICADA económico de la ciudad
la etapa revolucionaria de
OR ENTRECAS EN EL PERIÓDICO LA en la que, según Octavio
Obregón, no la porfirista);
Herrera, "ya en los primeros
según lo señalado por VOZ DE NUEVO LEÓN EN 1901.
años de la década de 1840
Catarino Garza en su diario,
los signos de decadencia
la intención de éstos
eran evidentes" (128); sin embargo las condiciones soci~
culturales de una ciudad moderna que los años de pujanza
No sólo se trataba de salvar a un solo individuo,
económica imprimieron en Matamoros, seguramente
nuestro objeto fue engendrar el espíritu de
fueron determinantes en la gestión de la escritura y
sociabilidad y el amor a la patria, así como también
publicación de la novela que, antes de la aparición de la
a bandera desplegada los abusos que se cometían
Revistaazµl (1894), ya presenta elementos que adoptaría
con nuestros compatriotas que en lo absoluto
el modernismo, como el cosmopolitismo, los escenarios
carecían de representación (Guajardo, 1989: 78).
europeizantes y la mujer fatal Emilia, personaje femenino
principal de la novela, a diferencia de las mujeres
Es importante señalar que El brazilense no fue el único
frágiles de la mayoría de las narraciones de la literatura
literato vinculado con el grupo de Catarino Garza, sino
mexicana de la época, es promotora del cambio, de la
también Ignacio Martínez, quien -tomando en cuenta
modernización y europeización de su ciudad brasileña,
no sólo el prestigio social, sino la calidad de su obra-,
pero también, sin abandonar el espiritu romántico, vive
después de fray Servando Teresa de Mier y Eleuterio
en estrecha relación con la naturaleza -sin duda algo de
González, es tal vez el intelectual más importante del
los ideales esgrimidos por las sociedadesJuárez e Hidalgo
siglo XIX en el noreste. Publicó, además de su gran trabajo
fue determinante en la configuración de este personaje.
pericxlistico hoy perdido, dos libros de viaje: Recuerdos de un
Se ha dicho que la primera novela regiomontana es
viaje en América, Europa y Africa (Parts, 1884) y Viaje universal
La única mentira de Felipe Guerra Castro, publicada por
Visita alas cinco partes del mundo (Nueva York, 1886).
entregas en el periódico La vozde Nuevo León en 1901.4 Sin
Para la conciencia contemporánea podria resultar
embargo, la novela El Conde de Grevy, referida por Héctor
difícil entender por qué la novela en la región vio la luz en
González en Siglo y medio de cultura nuevoleonesa (1946) es
la ciudad más alejada al noreste de la Ciudad de México,
el eslabón perdido que enlaza los esfuerzos editoriales
sin embargo, durante la guerra civil norteamericana,
de Desiderio Lagrange y el trabajo narrativo de Guerra
los Confederados se vieron en la necesidad de utilizar
Castro. De ella, a pesar de numerosas pesquisas, no he
el complejo portuario Matamoros~Bagdad para recibir
localizado ningún ejemplar ni otra referencia más que la
sus exportaciones, ya que la Unión bloqueó todos
expuesta por González, quien al referirse a J. Agustina
sus puertos en territorio americano (Canseco Botella,
1981: 71); esto, además de generar estrechos vínculos
4 Reeditada en 2010 por la Universidad Autónoma de Nuevo León
internacionales, benefició económicamente a la
en edición con variantes de autor de Florencia Romo.

34

Baur de Wantiez dice que "publicó una pequeña novela
de incoloros trazos europeos 'El conde de Grevy'"
(1946: 206). Lamentablemente no menciona la fecha de
publicación ni el editor, sin embargo sí dice que la autora
colaboró en El Jazmín, editado por Miguel F. Martínez
en 1874, por lo que probablemente la novela se publicó
a finales de la década de los setenta u ochenta del siglo
XIX; de ser así, ésta sería la primera novela de Nuevo
León y probablemente del noreste.
Muy lejos del contexto de disidencia en el que se
publicó Romance braziknse, en 1893 Ernesto Kératry
publica con el pseudónimo Nadie, en la Imprenta del
Gobierno del Estado, en Ciudad Victoria, la novela
Náti Pát. Los indios bárbaros de Yucatán en 1853. Episodio de la
guerra de castas. Dedicada "A la muy digna y noble dama
tamaulipeca señora Carmen Romero Rubio" (p. VII),
esposa del presidente Porfirio Díaz, y ensalzada en la
introducción de Guadalupe Mainero, presidente de la
Suprema Corte de Justicia del Estado de Tamaulipas, sí
tuvo la fortuna (a diferencia del resto de las novelas aquí
expuestas) de ser ampliamente abordada en una de las
obras canónicas de la literatura del noreste, Historia de la
literatura en Tamaulipas.

En la investigación literaria no hay absolutos, pero en
el caso específico de la novela del noreste del siglo XIX no
se podrá ofrecer un panorama claro mientras se estudie
la obra como momento independiente en el proceso de
comunicación artística, pero tampoco mientras sirva de
pretexto para abordar temas históricos y sociológicos, o
mientras con éstos se busque justificar la falta de rigor
artístico de aquélla. El problema exige una interpretación
en la que lo histórico-social se vincule con la estructura
misma de la obra, al grado de poder
decir que tomamos en cuenta el elemento social,
no exteriormente, como referencia que permite
identificar en la materia del libro la expresión de
una cierta época o de una sociedad determinada;
ni como encuadernamiento, que permite situarlo
históricamente; sino como factor de la propia
construcción artística, estudiado en el nivel
explicativo, no ilustrativo (Candido, 2007: 29).

Este nivel de comprensión de la comunicación artística
-que implica no sólo la lectura de la obra, sino el
estudio de los públicos, de la técnica tipográfica y la
distribución- también contribuye a poner en duda
los modelos de análisis y periodización de la literatura
propuestos por el centro, y así "captar la coexistencia
de sistemas literarios diferenciados, cada cual con su
propia historia, y [...) comprender que incluso dentro
del sistema hegemónico se producen simultaneidades
contradictorias" (Cornejo Polar, 1989: 14).
Referencias
Candido,A. (::!007). útaatura_y 10Cicdad Estudios dctcoria ehistoria litcrana.
Ciudad de México: Uni\·crsidad ;\'acionalAutónoma de :-.léxico.
Canscco Borello,J R. (1981). HiscoiiadcMatamoros. \latamoros: Banco
Nacional de México.
Cornejo Polar, A. (1989). La fonnación de la trad,dón lrtti"ana en el Perú.
Lima: Centro de Estudios}' Publicaciones.
Fernándcz de Li::ardi,JJ. (1830). El Pmqr,illoSamicnto [3cra cd.J Ciudad
de 1'. léxico: Imprenta de Galván.
Garza Guaprdo, C. (1989) E11 busca dt· Catarirw Gar-:.a (1S59 1895).
MonterrC} Univmidad Autónoma de ~uem León.
Gonzále::, H (1946). 51glo y Medio de Cultura ~'ucvolconcsa. Ciudad de
~ léxico: fdicioncs Botas.
Hcm:ra. O. (1999). Bm-c historia de I amaul,pas. Montcm.y. El Colcg10 de
México I Fondo de Cultura Econé!Illc..i.
'
K.inellos, N &amp; Martell, H. (2000). Hispamc Pcriodicals rn che Umtcd Statcs,
Ongms to 1960 Houston. Arre Público Pre~s.
Kératry, F. (1893) Niit1Pát Las mdiosbárbarosde Yucatána11853. Episodio de
la~um·adccastas. Ciudad V1ctona: Imprenta del Gobierno del Estado.
l ópcz Portillo }' Rojas, J (1906). La rio\'cla. Breve ensayo. ~1bdco: Tip
\'i:caino y\ 1amonte.
~1.ir,1 O (2003). La novela corta mexicana en el siglo XIX. :\léxico
Universidad :--acional Autónoma de México t Universidad
Autónom,1 Metropol!t,Uld, A:capotzalco.

35

�[..] con esa tristeza del desten·ado que es desterrado
de su destierro, eché a andar por toda aquella
ciudad, para mí desconocida.
Reinaldo Arenas ~ El mundo alucinante.

as Memorias de fray Servando Teresa de
Mier presentan el recorrido heterogéneo y
"forzado" que realiza entre 1795 y 1805 por
Europa un letrado criollo castigado y perseguido
por la Inquisición. Esta obra configura un relato
de viaje inusual al focalizarse en la perspectiva
de un fraile de la Nueva España que "descubre" y
cuenta la parte oculta de Europa (específicamente
de españoles, franceses e italianos) ligada a sus
hábitos y formas de "dialogar" con la cultura y el
poder. Es decir, se coloca "de la vereda de enfrente"
y subvierte "la imagen de mundo registrada en la
literatura de viajes de la época" (Rotker, 2005: 119)
al presentar viñetas de una Europa en decadencia.
Ciertamente, estas memorias representan una
práctica de lectura novedosa del mapa social y
cultural europeo a través de la actualización de la
escritura conocida por la periferia americana sobre el
centro de poder. Servando "descose" (155) la imagen
utópica y escrituraría de Europa para mostrar el
reverso de la trama, los "huecos" o "intersticios" del
discurso letrado a través de un recorrido por los
recovecos de ciudades consideradas modelo a seguir
para los americanos. Sin displicencia ni miramientos,
nuestro escritor se erige en viajero "forzado" que
utiliza su pluma como bastón para sostenerse,
como una herramienta útil para transmitir ( de
forma hiperbólica, claro está) su visión desgarrada
sobre los lugares que recorre. Sin embargo, desde su
ingreso a Europa, el móvil de su itinerario deviene
paradójico: con el fin de recuperar su honor, transita
e ingresa en zonas tórridas, "pantanosas", donde se
destacan figuras humanas con rasgos y actitudes
"monstruosas". Al respecto, se construye el otro

37

europeo como ser degradado por la aridez del suelo
y la infertilidad que produjeron los acontecimientos
politicos ( entre ellos, los más destacables son la
Revolución francesa y la corrupción del poderío
español en manos de Carlos IV).
El tratamiento grotesco con el que nuestro
viajero observa y describe al otro europeo puede
pensarse como metáfora de la invasión que ejercen
las instituciones de poder sobre los cuerpos
fragmentados y desprotegidos. Se destacan al
respecto dos accionares que Servando extirpa
y analiza de Roma. Ambas modalidades ligadas
al maltrato de los padres hacia sus hijos, en
consonancia con el abuso de poder. La primera
observación dice: "las 'tropas' de mendigos
asquerosos y de jóvenes de uno y otro sexo acometen
a uno en todas partes[...] En ninguna parte he visto
más muchachos estropeados, y dicen los estropean
sus padres a propósito, para vivir a costa de las
limosnas que juntan"; la otra "viñeta" de los hábitos
corrompidos sostiene: "También los castran sus
padres, a pesar de repetidas órdenes que lo prohíben,
para proporcionarles acomodo ventajoso en las
capillas pontificias, etc." (Mier, 1946, 11: 89). Estas
imágenes sumamente desgarradas de la juventud
europea se erigen en el símbolo de la infertilidad
y la imposibilidad de progreso: la creencia en
el futuro se ve "obliterada", "castrada", para la
obtención de un reconocimiento económico y social
en el presente. El hecho de que la ciudad avale esta
violencia y le sume "pompa y poca sustancia" (88),
lleva al narrador a cuestionar el "velo" sagrado que
recubre este centro de poder. Así, este espacio, como
muchos otros que recorre nuestro narrador, deviene

�en un "pastiche satírico" (Colombi, 2004: 109) o
"palimpsesto grotesco" de lo que antes era concebido
como solemne y puro: "Hay muy buenas almas, pero
también infinidad de bellacos, ladrones y asesinos, ya
del país, ya de todas partes, que se refugian en Roma
como asilo sagrado" (Mier, 1946, II: 88).
Las instituciones europeas (ya sea la Iglesia, como
el Estado monárquico; o la familia, constelación
privada de las instituciones públicas) devienen
"cáscaras" o "máscaras" del modelo escriturario
que leyeron los americanos. Los pasos que da
Servando iluminan espacios derruidos, los
escombros de lo que antes fue el "edificio" de
la civilización. En dichas zonas derruidas, el
cuerpo de Servando se construye, se coloca en
el camino, alli a la vista de sus lectores (no así de
sus perseguidores) para ser "leído" y resignificado.
El viaje que realiza es asi un proceso de escritura
que critica al proceder europeo, preferentemente
el español, como "mal lector" del cuerpo-obra
americano. Este desplazamiento se configura
secularizado del modelo de poder europeo y lo
interpela desde una perspectiva pícara. El "camino
desviado" que presenta Servando, ciertamente
contribuirá a la formación específica del hombre
de letras de inicios del siglo XIX que, como bien
señala al respecto Annick Lempériere, consiste
en "secularizar su propia relación con el pasado,
condenándolo hasta donde fuese necesario para
volver plausible la invención de una genealogia
cultural" (2008: 244).
Si tomamos en cuenta que el viaje desde sus inicios
está ligado a "una práctica expansionista imperial"
(Colombi, 2010: 302), el tipo de recorrido que
establece Servando es la contracara del viaje de
conquista europeo en América. A diferencia del
objetivo de poblar un territorio desconocido
con prácticas y organizaciones propias, la
errancia de nuestro narrador deviene en la
experiencia que "desnuda" al viajero de
su antiguo imaginario sobre "el lugar
de la cultura" (Bhabha, 2002: 17) a
imitar y obedecer por el criollo
americano.
T odorov sostiene
que todo relato

de viaje puede pensarse como una analogía del
transcurrir de la vida, de los cambios que instaura
la misma. Dentro de la misma lógica de análisis,
Michel De Certeau da un paso más y
establece una relación de continuidad
entre la sintaxis del discurso
con las sintaxis espaciales.

Ambas perspectivas críticas configuran la escritura
del relato de viaje como una resemantización,
actualización, del sitio por donde el escritor
transita. Desde el momento que él mismo plasma
sus impresiones sobre la hoja de papel el lugar se
transforma en espacio, el mapa pasa a ser obsoleto
para dar lugar a una "retórica del andar" (De Certeau,
1996: lll) que crea sus propios atajos y rodeos. Este
matiz inventivo del relato de viaje es retomado
por Monteleone quien sostiene que "No hay relato
sin descubrimiento [...] El sujeto del relato de viaje
descubre la imagen del Otro y de lo Otro, pero en él
proyecta la imagen de sí mismo" (1998:17-18).
Lo dicho nos lleva a rever las Memorias de Servando
como la construcción volitiva de un sujeto en fuga,
en crisis con el sistema de poder colonial. Este
prófugo, deportado, condenado, exiliado, viajero
forzado, pensador rebelde se constituye en un cuerpo
"inaprehensible" que, a pesar de ser recluido por el
poder,1 logra constituirse en un "letrado patriota"
(Myers, 2008: 120). El relato de viaje que arma se
configura como el "desquite criollo y la revancha
literaria [ ...] discurso retributivo que invierte los
lugares instituidos por la conquista" ( Colombi,
2004: 109). Servando es castigado por pronunciar
un sermón que "habla de más" o impropiamente, al
secularizar el móvil de la conquista española sobre
América. Como contrapartida de su escritura, se le
quita su título de doctor y se lo sentencia a viajar a
Europa y permanecer en el convento de "Las Caldas"
en Castilla. Como vemos, Europa deviene para este
narrador en un "lugar-jaula" del que querrá escapar
sin perder su cordura en el camino.
Desde el momento que es castigado, su retórica se
imbrica entre la perspectiva desengañada barroca y
la melancolía del desterrado romántico:2 "Yo estaba
con los ojos vendados como la pobre gente que me
escribía de América [ ...] El mundo vive engañado
bajo de nombres" (Mier, 1946, I: 224-225). Debido a

1 Al respecto, son constantes los intentos de fuga que tiene, entre los
que se destaca el practicado en Burgos cuando pensó salir volando
con un paraguas, para luego salir atado del cordel del catre de la
cama (12). Es apresado luego de este intento, como de los otros
que lleva a cabo.
2 Ver las aclaraciones al respecto que realizan Colombi (2004) y
Rotker en relación con la perspectiva de Le::ama Lima en La
expresión americana (1988).

39

esta imbricación, su camino se prefigura en tensión
entre dos espacios topográficos bien distanciados
que instauran un "acá" degradado y apocalíptico
(donde lo privado se vuelve un espectáculo público) 3
que aleja al narrador de un "allá" utópico y anhelado
(donde se ignora la degradación de los cuerpos,
la inversión de las ciudades-modelo en aldeas
estériles).
La sentencia dictaminada por la justicia española
(que beneficia a su gran opositor, el obispo De Raro)
estipula tres tipos de confinamiento del cuerpo
de Servando: el destierro el encierro-el entierro
(entendiéndose el último tipo de confinamiento
como el silenciamiento total de esta figura ya pública
en Nueva España). Nótese la importancia del lugar
pasivo que se le asigna al cuerpo sufriente en las tres
instancias: en ellas se nuclea el "error" cometido por
el fraile al pronunciar aquello que debía mantenerse
oculto (juego de palabras posibilitado gracias al
sufijo de las tres palabras ", ierro"="yerro"). Este
error, sin embargo, es retomado por Servando ya
no como confinamiento sino como "errancia", como
vagabundeo por Europa proclamando con ello las
fallas del sistema legal español. El andar de Servando
consta de dos formas de traslado que se dan de forma
subsidiaria: primero intenta obtener el perdón
legal y el reconocimiento de su persona (se destaca
aquí su "deslizamiento por todos los recovecos
de la maquinaria estatal" (Colombi, 2004: 111). 4 El
antedicho recorrido lo lleva a internarse en lo más
profundo de la corrupción del sistema jurídico
español: "[... ] allá no se trata de conciencia, sino de
dinero y política, que en la inteligencia y práctica
de las cortes es precisamente lo inverso de la moral"
(Mier, 1946, II: 243). Como consecuencia de dicho
camino, su cuerpo es "archivado" una y otra vez tras
las tropelías y ofensas recibidas por los covachuelos
que obstruyen el camino legal. En respuesta a
esta cosificación configura su segundo recorrido:
la "aventura" de transformar su cuerpo en obra
literaria, en un puñado de memorias hiperbólicas.
3 Entre rodas las imágenes de corrupción de los cuerpos que
traza este pensador, se destaca, por ejemplo, la realizada sobre
los habitantes de los barrios de Madrid: "Los hombres están
afeitándose en medio de la calle y las mujeres cosiendo" (Mier,
1946, ll: 161).

4 Recorrido que lo hace colisionar con los "covachuelas" y demás
funcionarios corruptos del sistema colonial.

�Este recorrido se articula como una "peripecia de la
modernidad" (Moraña, 1997:66) transformando el
cuerpo silenciado de Servando en libro viajero que
busca guiar al criollo americano por los vericuetos
del "pantano" europeo.
Para cumplir dicha misión, nuestro narrador
se "vestirá" con el discurso picaresco (discurso en
desuso en España) para construir satíricamente
un "relato delincuente" (De Certeau, 1996:142).
Arma una obra contestataria y rebelde que desafía
los poderes simbólicos del territorio europeo en
búsqueda no sólo del respeto de sus compatriotas
criollos sino también de una retribución social y
económica dentro del sistema de poder americano.
Gracias a su mirada distanciada y desafiante, logra
articular una obra que seduce al lector al vehiculizar
su tragedia de vida en una juntura de anécdotas
grotescas y ridículas que interpelan y desarman
el dominio español sobre los cuerpos americanos:
"Y esto le hizo llegar a la conclusión de que aun en
la cosas más dolorosas hay una mezcla de ironía y
bestialidad, que hace de toda tragedia verdadera
una sucesión de calamidades grotescas, capaces
de desbordar la risa ... " (Arenas, 2005: 166). Esta
capacidad para reirse de sus desventuras fue,
ciertamente, una elección consciente y volitiva de
este actor devenido autor.
Para poder plasmar su punto de vista no tuvo
mejor idea que tomar el género ya en desuso de
la picaresca para transformarlo en su "máscara
narrativa". Así, dicha elección no fue meramente una
"forma natural que encontró para narrar su vida"
(Dominguez Michael, 2003: 6), sino la búsqueda del
autor de un género "vaciado" de sentido, dejado de
lado por la sociedad y que, sin embargo, reivindica

la lucha del oprimido. Este género, sin lugar a dudas,
actúa como metáfora de nuestro fraile criollo que
fue "desnudado" de sus papeles y de sus títulos,
pero que reivindica constantemente su honor de ser
americano a través de un recorrido por zonas que
el cuerpo europeo omite iluminar y, mucho menos,
transformar en escritura. ~

•

Ala letra

Referencias
Arenas, R. (1997) "Fray Servando, ,1ctima infatigable", en El mundo
alucinante. Una novela de aventuras. Barcelona: Tusquets.
Bhabha, Homi K. (2002). El lugar de la culcura. Buenos Aires:
Manantial.
Brading, D. (1998). Orb( indiano. De la monarquía católica a la Reptiblíca
criolla (1492-1867). Ciudad de \iéxico: FCE.
Colombi, B. (1004 ). ViaJe intdcctual. Migraciones y desplazamirntos en
Amtrica Latina (1880-1915). Rosario: Beatri= \'iterbo Editora.
Colombi, B. (1010). "El ,iajc, de la práctica al género" en ~1arinone,
M. y Tineo, G. (coord.). Viaje y relato'" Latinoamáica. Buenos aires:
Katay.
Gerbi, A. (1995). La disputa dd nuevo mundo. Hísto1ia de una polémica 17501900. Ciudad de \1éxico FCE.
De Certeau, \1ichel. (1996) La mvcnción de lo cotidiano l. Artes de hacer.
México D. F.: Universidad Iberoamericana.
Domlngue= Michael, C. (2003). "El narrador: la ley del plcaro."
Hispamáica. Revista deliteranira, 94, 3-11.
Domlnguez Michad, C. (2005). Vida de Fray Srrvando. Ciudad de
\-1é.xico: Era.
Lempériére, A. (2008). "Hombres de letras hispanoamericanos y
secularización (1800-1850)", en Historia de los tntclectualcs en América
Latina, Buenos Aires: Katz Editora.
Mier, Fray Servando Teresa de. (1946). Memorias (2 volúmenes).
Ciudad de \1éxico: Porrúa.
Montclcone, J. (1998). "Prólogo", en El relato de viaJe. De Sarmiento a
Umbcrto Eco. Buenos Aites: El Ateneo.
Moraña, \1abel (1997). "'.'-:arrativas protonacionales: el discurso de
los libertadores", en Políticas de la escritura mAmirica Latina. Caracas:
Excultura.
Pratt, M. L (1997). Ojos imperiales. Lectura de viaJes y transculturación.
Buenos Aites: Unidad Nacional de Quilmcs.
Rabasa,J. (2009). "La critica del discurso colonial", en De la mvención
de Amtrica. La historiografía española y la formación del curoccntrismo.
Ciudad de México: Universidad Iberoamericana.
Rotker, S. (2005) "Las ~lcmorias de fray Serl'ando", en Bravo pueblo.
Caracas: La Na\"e \'a.
Said, W. (1996). "Exilio intelectual: expatriados y marginales~ en
Rcprcscntacio11es del i11tdecwal. Barcelona: Paidós.
Todorov, T. (1993). "8 viaje y su relato , en Las morales de la historia.
Barcelona: Paidós.

ñ&gt;- IIÁUAli IACO■I

�Sin embargo, al releerme tantos
años después y ruborizarme,
VERSACIÓM QUE SOSTUVIERON ARCHIBALD debí suprimir cuanto pude las
MACLEISH Y MARK VAM DOREM A MODO expresiones de ingenuidad de una
mano que tanteaba el comienzo de
DE EXPERIMENTO Y, POR LO QUE, EM SU un camino, pero, por reprobatorio
CALIDAD DE ALCO MUEVO EM EL CAMPO DE que sea, en cambio procuré no
alterar la timidez con la que lo
LA COMUMICACIÓM, VIMO A SER TODA UMA recorrí, y que espero no abandonar
nunca, o casi nunca, al acercarme
CREACIÓN EM S(.
a los grandes temas y sobre todo
a los grandes autores de todos los
tiempos.
este trabajo en el que desde aquel
uvo lugar a mediados
La mejor manera de hablar
momento he estado trabajando.
de junio de 1962 y
de un libro que uno ha leído es
De entonces a ahora, sin
fue propuesta por el
hacerlo poco después de cerrarlo
embargo, han pasado ocho años,
productor de televisión Warren
y sin volver a abrirlo. Hay que
tiempo en el que de casualidad
V. Bush, que la filmó en el
hacer caso omiso de lo que uno
y por fortuna encontré algunas
noreste de Estados Unidos
subrayó y más bien sólo recordar
otras muestras de conversaciones
para la Columbia Broadcastíng
el sedimento de su lectura.
de escritores que, aparte de
System (iprecisamente hoy hace
En el caso de Los diálogos de
que su hallazgo define mejor el
cincuenta años!), y que después
Archibald
MacLeish y Mark Van
género entrevista que, más que
de transmitirla por televisión la
Doren, puedo decir que es un
el de conversación, era el que yo
preparó para el formato impreso
libro único, ya que no es común
planeaba recoger (según mi plan,
que apareció en 1964 con el título
que dos escritores sostengan una
son cuatro libros los que deben
The Dialogues of Archibald MacLeish
conversación natural que sea
representar cada género, de los
and Mark Van Doren en Nueva
filmada,
transmitida por televisión
treinta y tres que reuní; todos
York, E. P. Dutton &amp;: Company,
y luego puesta en letra impresa.
deben ser abordados por autores
y que el Fondo de Cultura
Hay que recordar que no se
creadores, y cada conjunto debe
Económica publicó en México
trata de una entrevista, sino
incluir al menos a un autor de
en 1965 en la versión española de
de una conversación entre dos
habla hispana y mínimamente a
Andrés Mateo.
escritores,
sin guión ni otro
una mujer), lo enriquecen por la
Años atrás yo había leido
manejo del diálogo que el dictado
variedad de aproximaciones que
esta grata y sencilla larga plática
por la espontaneidad de los temas
dieron a esta forma de expresión
entre los dos poetas y escritores
usuales que los dos amigos solían
que, y sé que antes se ha observado
estadounidenses, vecinos y amigos
tratar, con toda la familiaridad
ya, es una de las principales
de toda la vida, y cuando urdi el
y el respeto que los unía desde
contribuciones del siglo XX a los
proyecto de armar una historia
hacía años. Sin esta ausencia de
distintos géneros literarios que
informal y por completo sui
pose o impostura, la conversación
van conformando la historia de la
generis de la literatura occidental
no habría resultado interesante
literatura.
del siglo XX a través de los géneros
ni fluida como resultó. Ninguno
Pero doy paso a las líneas que
literarios, éste fue uno de los libros
de los interlocutores pretendía
dedico al encuentro de MacLeish
que incluí desde el principio,
otra cosa que intercambiar ideas,
y Van Doren, que Warren V. Bush
de hecho el primero sobre el
conocimientos y experiencias,
hizo posible sin imaginar que su
que escribí el correspondiente
o conversar y pasarla bien,
experimento se convertiría en un
capítulo, en enero de 2004, que
como hacían todos los veranos,
documento valioso.
marca el arranque concreto de

ESTE ES MI COMENTARIO SOBRE LA COM•

T

42

en la casa de campo de uno
o del otro, con las esposas,
y en el espíritu educado que
caracteriza el trato y la amistad
de los estadounidenses, incluso
refiriéndose a escritores (aunque
con las debidas excepciones,
honorables o no). MacLeish y
Van Doren se relacionaban de tú
a tú, se dedicaban a lo mismo y

tenían igual reconocimiento, de
modo que entre ellos no había
resentimientos literarios ni
competencias, al menos no de
las nocivas. Esta característica
situaba el experimento de
Bush en buen nivel pues, que se
hubiera sabido, ninguno de los
dos conversadores llegó a sentirse
en desventaja respecto del otro.
Conversaron de todo. De
poesía, de sus propios libros, de su
forma de trabajo, de sus empleos
como editores o profesores, del
poder de la palabra, de su filosofía
del hombre a partir de la noción
de que todos somos iguales.
Sin dejar de platicar, de la casa
caminaron hacia un bosque; el
anfitrión se metió a la alberca;
su esposa mandó a los dos de
compras al mercado; tomaron
la copa; cada uno hizo su siesta;
en la tarde volvieron a reunirse y
conversar. Mientras tanto, Bush,
con merecido alarde tecnológico,
los fue grabando a lo largo de dos
días de un verano en Conway,
Massachusetts, Nueva Inglaterra.
No es la única conversación
entre dos escritores que se ha
dado en la historia literaria ni
mucho menos, ¿aunque quizás
sí sea la primera en ser filmada,
transmitida por televisión y luego
convertida en libro? Están por
supuesto las de Eckermann y
Goethe, en la Alemania del siglo
XIX, pero no cumplirían con
los requisitos de las que yo he
tenido en mente recoger, pues,
por ejemplo, Eckermann era
asistente de Goethe, no su igual.
Y anterior a este antecedente,
están las conversaciones del
Dr. Samuel Johnson con sus

amigos, tan célebres como él, y
que James Boswell atestiguaba y
transcribía en el siglo XVIII inglés
y que, finalmente, constituyeron
la biografía por excelencia en toda
la literatura hasta el día de hoy,
The Life of Samuel Johnson. Pero, de
nuevo, Boswell hizo de biógrafo de
J ohnson, no de su igual.
Comoquiera que sea,
y saltando los siglos y los
continentes, los niveles y los
sentidos de las situaciones y
las circunstancias, Los diálogos
de Archibald MacLeish y Mark
Van Doren se diferencian de los
aludidos encuentros literarios
históricos y documentados,
entre otras razones, porque los
dos amigos estadounidenses se
admiraban mutuamente, y se
tenían tanto afecto que cada uno
procuraba recordar lo mejor de
su acervo memorioso en todos
los temas con el fin de estimular
a su amigo a hacer lo mismo y
permitirle lucirse como podría
lucirse él mismo.
Destaco la conversación
incitada por Warren V. Bush por
natural, por ser muestra de lo que
puede ser una verdadera amistad,
y una amistad de dos poetas de
los Estados Unidos del siglo XX,
con su admiración hacia Lincoln
y, a pesar de su erudición, con su
sostenido esmero en cultivarse.
Ambos viajaron a Europa y
vivieron en el viejo Continente;
Van Doren escribió, entre otros,
un gran libro sobre Don ~uijote,
y los dos poetas y amigos
estuvieron atentos a su tiempo
y respondieron con obra que los
señaló como dignos pensadores
liberales y dignos artistas. r;,o

�Letras al margen

r.,o EDUARDO ANTONIO

Por fortuna ya casi no recuerdo cuándo fue la última vez
que estuve tendido en una cama de hospital. Debe haber
sido durante la niñez, hace alrededor de unos cuarenta años,
cuando me llevaron a la sala de operaciones para extirparme
las anginas (como les decían en esa época), o las amígdalas
(como escucho que les dicen ahora) y, según me cuentan,
la muerte me anduvo rondando debido a complicaciones
postoperatorias. Desde entonces, nada; aunque sé bien
que cantar victoria en este aspecto no es sino una quimera,
pues ya estoy en la edad en que uno regresa cada vez con
más frecuencia a visitar al médico y, por ende, en cualquier
instante puede recibir la orden de hospitalización.
onde sí he estado en
muchas ocasiones es del
otro lado de la barrera:
como "familiar" acompañante de un
enfermo, ya sea en la "cama extra"
que algunos hospitales colocan
para los familiares del interno, o en
las atiborradas salas de espera a la
entrada del edilicio, aguardando a
que un hombre o una mujer tocados
con bata blanca salgan a gritar
mi apellido para darme noticias
sobre "mi" enfermo. Ambos sitios
son semejantes a una cámara de
tortura psicológica, aunque quizás
sea peor estar adentro, en el cuarto,
pues allí uno se encuentra frente a
frente, casi en silencio y a solas con
la enfermedad, con las dificultades
de la recuperación, inmerso en la
impotencia que provoca encarar la
miseria humana sin poder meter
las manos. Es decir, inmerso en la
angustia, en la incertidumbre, sin

que nada dependa de nosotros para
superarlo.
En las salas de espera, por el
contrario, la angustia se adormece
un poco y puede permanecer en
estado latente por largos lapsos
de tiempo mientras uno sale al
exterior a fumar, o conversa unas
palabras con el vecino de asiento,
o se distrae con el ruido, el ir y
venir de la gente, los regaños de
enfermeras y recepcionistas; con
la salida de quienes, al abandonar
el hospital, muestran en el rostro
signos de que, si bien aún están
bastante débiles, han vencido por
esta vez el mal que los aquejaba; o al
revés: con los que entran envueltos
en una queja prolongada y un
gesto de sufrimiento torciendo sus
facciones. En fin, con los dramas
ajenos que, dolorosos y terribles,
actúan en nuestro interior con la
misma intensidad que las tragedias

44

PARRA

literarias: desencadenan la catarsis,
provocando una suerte de alivio
contenido en quienes los presencian.
En estos días he estado casi una
semana instalado en el hospital al
pendiente de la salud de mi madre.
Al momento de escribir estas líneas,
todo ha resultado bien y ella está a
punto de abandonar su habitación,
aunque durante los cinco primeros
días, mientras ocupaba una cama
en terapia intensiva, sus amigos
y familiares más cercanos fuimos
huéspedes de tiempo completo
en la sala de espera. Se trata de un
hospital privado en una ciudad no
tan grande, por lo que los sillones
son amplios, confortables, y nunca
estuvieron atiborrados, lo que
hacia la estancia un poco menos
incómoda, pero no por ello exenta
de los pequeños y grandes dramas
que ocurren en cualquier nosocomio.
Cinco jornadas son suficientes para
que cualquier observador, incluso
distraído por la preocupación como
el que escribe estas líneas, tome
nota mental del comportamiento
colectivo en estos lugares, de la curva
emocional que va desde la angustia
a la desolación, en algunos, o de la
desesperanza y el miedo al alivio, en
otros.
Lo primero que uno nota es que
en sitios como este casi nadie tiene
ánimo ni tiempo para pensar en los
demás, por lo menos durante los
momentos iniciales. En ellos campea

+;·,....... t '.

,u~.,
~e,¿..

COV\

~ ~~

~~ a

r&lt;&gt;f"'

~

Vio

foe

;

~eot""

W\o]"'4"" .

o\v1f- A.&gt;1C\, !

~~Feo •

@_

rrc:M'"O-

y UN\

1

°:j"'e&gt;. 'i ~
rc:V" IQ. ~"""'"
~

:,._{ bvJ-6.

i

�el egoísmo más descarnado. Cada
quien trae su propio terror royéndole
el pecho yel de los demás no importa
para nada: lque tu enfermo está en
crisis y a punto de muerte?, el mío
tuvo un accidente automovilístico,
se está desangrando y el corazón
se le detuvo unos segundos, así
que no me estorbes con tu pequeña
ansiedad, que yo traigo la mía
y es más grande ... Y se mezclan
en el silencio los diferentes
sonidos del llanto, y los suspiros
compiten por acabarse el aire del
recinto, y los familiares de los
enfermos se miran unos a otros
con cierta desconfianza, como si
los cuidados y las atenciones que
se le dieran a uno le estuvieran
siendo escamoteados al otro, y tan
sólo parecen ponerse de acuerdo
para fulminar con miradas de
resentimiento a los que, con más
días ahí, comentan con alegría que
su paciente ya se está recuperando,
o con expresiones de franco
desprecio (y hasta odio no tan
velado) a quienes entran felices
con globos y regalos para festejar
a la recién parida que ha traído un
nuevo ser al mundo. La vida y la
muerte confundidas, pero separadas
de tajo. La placidez feliz del nuevo
abuelo junto a la desesperación
de la próxima viuda. El alivio de
quienes )a la libraron" frente a la
honda angustia de los que no tienen
la menor esperanza de que usalga de
ésta". Los eufóricos ylos temerosos.
Los que se deshicieron de la sombra
de la muerte y los que caminan
entre la oscuridad más densa.
Pero los aliviados y felices
desaparecen pronto. Se van por
donde vinieron llevándose con
ellos a su enfermo recuperado y su
molesta actitud de triunfo -esa

desconsideración inconsciente
que tanto se parece a la de quienes
cuentan dinero delante de los que
nada tienen-, y dejan las salas
de espera, al menos durante unas
horas o unos minutos, a merced de
los angustiados. Lo mismo ocurre
con los que vivieron la tragedia
hasta el final: también se marchan,
derrotados y disminuidos, a buscar
funeraria en tanto dan aviso al
resto de la parentela. Y entonces
ocurre otro cambio: los que antes
se miraban con recelo mutuo, al
advertir que llevan varios días allí,
sentados, esperando juntos las
noticias de los médicos, comienzan
a sentir cierta empatía, se dan cuenta
de que comparten una pasión similar
_ucompasión"-, y no tardan en
dirigirse miradas más amables.
Enseguida comparten algunos
aspectos de la situación de sus
respectivos internos, los avances
que han tenido así sean mínimos,
y se dan ánimos y esperanzas
unos a otros: ya despenó nuestro
accidentado, después de tres días,
lograron estabilizarlo y ya mañana
le van a quitar el respirador, lcómo
sigue su enfermita? No se preocupe,
estoy segura de que muy pronto va
a salir...
Yse establece, al fin, una extraña
camaradería que, sin dejar de lado
cierta competencia _uel mío va
un poco mejor que el tuyo"-,
abandona por completo la rivalidad
Se abren los pechos para dejar fluir
el intercambio de esperanzas, para
confesarse los temores pasados, para
complementar las aprehensiones.
Entonces los nuevos camaradas
se consideran pares, sin prestar
demasiada atención a los nuevos
huéspedes de la sala de espera
que los miran y escuchan con el

46

mismo resentimiento que antes
ellos experimentaban hacia quienes
hablaban de los uavances" de los
suyos, y salen a fumar juntos y
escuchan las noticias de los médicos
casi codo con codo, sonriéndose
mutuamente cuando se les repite
que el peligro ha pasado. Una
espiral. O un subibaja emocional,
porque mientras más larga sea
la convalecencia, más familiares
abatidos y escasos de esperanza
vendrán a llenar los asientos vacíos
de las salas de espera y mirarán con
envidia a aquellos que ya pronto
saldrán de ahí, a aquellos que ahora
se muestran solidarios unos con
otros porque llevan varios días
viéndose las caras, conociéndose
los sentimientos y sintiendo que
su único anhelo se cumple poco a
poco. Es como si los unuevos" se
preguntaran: lcuándo tendremos
empatía con los demás como ellos?,
lcuándo acabará esta incertidumbre?
Yacaba, por supuesto. Para bien
o para mal, pero siempre acaba. Y
cuando acaba es fácil advertir que de
nuevo el egoísmo -como si fuera la
principal cualidad humana, más allá
de lo que piensen o digan las buenas
conciencias- se coloca por encima
de cualquier actitud: si acabó mal,
los dolientes bajan la cabeza para
esconder la mirada de sus antiguos
(y momentáneos) camaradas y salen
en silencio del hospital recibiendo
los pésames con incomodidad. Si
acabó bien, ni siquiera se detienen
a oír los parabienes y abandonan el
hospital contentos, satisfechos, con
ganas de no volver a ver nunca a
esos vecinos de asiento que tuvieron
que acompañar durante los días
más angustiosos de su vida, a sus
compañeros de infortunio en las
salas de espera. @O

11&gt;-ALBERTO CHIMAL

Fogosos, los ángeles cayeron;
truenos profundos volvían a las costas,
ardiendo con las llamas de Ore.
Roy Batty, citando incorrectamente a \Villiam Blake

•'
1

¡
1
1

1

••~
1
=

•'1
11

o
1

..◄

•1
•
►
•1
•

•
◄

Mi arma es la cámara. Lo que quiero lo obtengo;si estás conmigo,bren,
y si no, qué lástima.
Riclley Scott, sobre su trabajo como director

Escribo esto en la semana en que se
cumplen 30 años del estreno de Blade
Runner (1982), la película clásica
de Ridley Scott: la que lo justifica
todavía, junto con Alíen (1979), y la que
le dio un lugar de privilegio entre los cineastas
más influyentes, los que han dejado no sólo un
estilo o una obra crucial, sino huellas profundas
en el pensamiento de las culturas mundiales.

�preocupaciones de la novela sobre el
deterioro ecológico. Este guión fue
secuestrado por Scott, quien al llegar
- -conseguido hacer ninguna
al proyecto comenzó a exigir varias
otra película tan importante. Su
rescrituras a partir de planos y
filmografia posterior a aquellas
secuencias que se le iban ocurriendo
dos -con excepción de
-Fancher lo recuerda con amaigUia
Thelma y Louise (1991) y, acaso,
en Dangerous Days, un documental
Gladiador (2000)- es la lista
que acompaña a la reedición
de un hermoso fracaso tras otro:
"definitiva" de la película en 2007-,
filmes grandiosos, y a veces con
en lo que al parecer es su método
la emoción y espectacular_idad
habitual de trabajo: no con base en
suficientes para tener buena
un argumento sino tanteando, para
acogida comercial, pero en
llegar a uno, a partir de intuiciones
general huecos, inconsistentes o
que se manifiestan de manera
francamente grotescos. Su película
estrictamente visual. Fancher
más reciente, Prometeo (2012),
terminó por irse y Scott contrató
tiene todos estos defectos a la vez:
a David Peoples para posteriores
su regreso al mundo ficcional de
modificaciones del guión que
Alíen (que incluso hace un guiño
permitieran al director ofrecer
a los replicantes y al icono del
una visión más amplia del mundo
empresario anciano y corrupto
futuro sugerido por la historia. Ésta
que aparecían en Blade Runner, por
asimiló la ruina ambiental descrita
via de las actuaciones de Michael
por Fancher como un elemento
Fassbender y Guy Pearce)
visual más y a la vez se convirtió en
resulta un ejercicio confuso,
un experimento de especulación
con un argumento que no se
sin precedentes, y detallado hasta
sostiene, personajes irrelevantes
excesos aparentemente absurdos
o desaprovechados y todos los
en su esfuerzo por imaginar
excesos y lugares comunes del
el siglo XXI desde el siglo XX
cine de horror actual..., es decir,
(por ejemplo, las portadas de las
todos los gestos que habían sido
revistas en un puesto de periódicos
innovadores y eficaces cuando
que se ve durante pocos segundos
Scott los utilizó en Alíen. Como
en el fondo de una sola toma,
ocurre con frecuencia en el cine de
son todas trabajo original y muy
Scott, la imagen -la composición,
cuidado de diseño gráfico).
el color, la contundencia de cada
Scott también agregó dos
plano y movimiento de cámaraénfasis cruciales: la película harta
conduce y avasalla al resto del
constantes guiños al cine noir
-miraría hacia atrás y hacia
LO MEJOR DE RIDLEY SCOTT DESCAMSA A LA adelante a la vez- y su conflicto
VEZ EM LA IMACEM Y, SI MO EM UMA HISTORIA central serta el de los replicantes,
PERFECTAMEMTE TRAZADA O EM CRAMDES criaturas superiores a los humanos
que los habían creado pero sujetas
IDEAS, SÍ EM EL IMPACTO VISCERAL DE LOS
a servir a éstos y a tener un "plazo
TEMASYLOSSUCESOSQUESUSPERSOMAJES
de vida" de muy pocos años, con
scribo y me pregunto
por qué Scott no ha

discurso cinematográfico; y la
imagen resulta insuficiente.
Tal vez es injusto pedir más al
cineasta de lo que ha podido dar.
Las obras capitales son siempre
infrecuentes: son preciosas
porque rara vez vernos nada que
se destaque tan notoriamente
entre la mediocridad general. Pero
la pregunta sigue siendo posible:
en sus grandes películas, igual
que en las otras, Scott ha sido
principalmente un gran artista
visual. ¿Qué más hay en ellas -y
sobre todo en Blade Runner, la
mayor de todas- que se agregó al
virtuosismo de su director?
Sospecho que la respuesta es
simple: lo mejor de Rídley Scott
descansa a la vez en la imagen y, si
no en una historia perfectamente
trazada o en grandes ideas, si en
el impacto visceral de los temas
y los sucesos que sus personajes
ponen en juego. Este enfoque
o refinamiento de sus películas
parece darse por una serie
afortunada de accidentes. Así
ocurrió en Blade Runner.
La primera versión del guión fue
obra de Hampton Fancher, quien
buscaba hacer una adaptación
directa y "comercial" de la novela
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
(1968) de Philip K. Dick y se centró
en la trama policial del burócrata/
asesino a sueldo que persigue
robots fugitivos, así como en las

POMEM EM JUECO.
48

una fecha de muerte prestablecida e
irrevocable. El tema era importante
para Scott, quien se recobraba de la
muerte prematura de su hermano
mayor.
En esta sucesión de esfuerzos y
propósitos cruzados, resultó que
los temas fundamentales de la
película -y de hecho del propio
Dick: la identidad, la memoria, la
naturaleza humana, la diminuta
estatura humana- quedaron
planteados como preguntas
relevantes en su mundo narrado
y urgentes para los personajes
que las formulan: el auténtico
héroe de la película no es Rick
Deckard, el detective interpretado
por Harrison Ford, sino Roy
Batty, el líder de los replicantes
fugitivos, que en el cuerpo del
actor holandés Rutger Hauer no
resulta un ejemplo de perfección
fisica pero si, de un modo rarísimo,
de sensibilidad y penetración
espiritual. A la vez, la búsqueda
de Deckard (o las insinuaciones,
torpes, de que él mismo podría ser
un replicante) pesan menos que
la crisis de su "interés romántico:
Rachael (Sean Young, actriz
limitada y bellísima, en el papel de
su vida), quien descubre que ella
misma es también un ser artificial,
sin valor ni identidad propia.
Irónicamente, el parlamento más
memorable de la película (y quizá
de toda la obra de Scott) es la última
intervención de alguien más en la
serie de adaptaciones e intenciones
contrapuestas de Dick, Fancher,
Peoples y Scott: Rutger Hauer
improvisó en varias ocasiones
durante el rodaje (incluyendo una
cita errónea de América, poema
visionario de William Blake) y son

totalmente suyas, e imprevistas,
las palabras que preceden a la
muerte de Batty, y que contienen
al mismo tiempo las insinuaciones
misteriosas de la ciencia ficción y
una aceptación dignísíma, humana,
del fin:
He visto cosas que ustedes no
creerían. Naves de ataque en
llamas en el hombro de Orión
He visto Rayos C brillando en
la oscuridad cerca de la Puerta

de Tannhauser. Todos esos
momentos se perderán en el
tiempo, como lágrimas en la
llu\'ia. Es hora de morir.

Incluso cuando su imagen
del "futuro" se ha vuelto retro,
consumida por la cultura popular
de los años ochenta, Blade
Runner persiste en esas palabras,
apuntaladas -nunca vencidaspor la visión deslumbrante de
Ridley Scott.

��(SOBRE LA
OBRA DE KUHN)

�1&amp;- UYIER FERMÁMDEI TOPETE

PARECE QUE A LA ARTISTA ERIKA. KUHM LE INTERESA EL TIEMPO,
PERO MO EL TIEMPO COMO UMA DIMEMSIÓM PURA, SIMO COMO
IRREVERSIBLE SICMO QUE SICMA, COMO IRREMEDIABLE RASCO
DE MUESTRA EXISTENCIA, Y LO QUE MÁS LE FASCINA Y AL MISMO
TIEMPO LE AMCUSTIA, ES LO QUEMO TIENE. SE ASUME COMO MUJER
EM FALTA Y DESDE AHÍ CONSTRUYE DRAMÁTICAS IMÁCENES EM
ROJOS Y NECROS QUE COHABITAN JUNTO A ESPACIOS VACÍOS,
SILENTES Y BLANCOS.

52

U

sa tinta china para hacer aguadas, pincel
seco o estilógrafo, a veces algunas acuarelas,
prismacolor y carboncillos negros como
materia para inscribirse, como ella dice, en el universo
simbólico.
Lo que podemos ver con mayor frecuencia en su
trabajo son dibujos, pero también ha hecho objetos,
libros, tejidos. Esos dibujos forman parte de lo que
ella denomina udiarios visuales", en ellos registra su
cotidianeidad con esta escritura visual, pues considera
que sus dibujos son una forma de escritura.
Pájaros negros, corazones, huecos en el cuerpo
de una mujer que parece tener el mismo rostro
casi siempre, conviven en sus hojas moleskine;
junto a estos elementos encontramos también casi
siempre, textos que confluyen atinadamente con los
otros trazos, configurando una imagen, metáfora o
descripción más intensa aún.
Vestigios de su propia rutina es lo que vemos en el
trabajo de Erika, como si su obstinación fuera la de dar
cuenta del acontecer para no diluirse en las terribles
aguas del olvido.
Los residuos de Kuhn están siempre numerados,
fechados, hablan de su transitar por el día a día, pero
no están ordenados linealmente, sino que algunos
corresponden al mismo día en que sucede el estado
(porque son reflejos de un estar determinado en
el tiempo y en el espacio, en el sentimiento y el
pensamiento) y en el que hace el dibujo; y en otros,
retoma la fecha de su diario personal al que se remite
el motivo del dibujo.
Lo que aparece como visible es lo imaginado,
el imaginario de Kuhn alrededor de lo que podría
olvidarse si no quedara plasmado. Lo visible es lo
invisible para ella misma pero inventado, es decir,
hecho visible a través del dibujo; sus esbozos tienen
la forma de lo ordinario, de su relación con el mundo
como bien señala, de lo que podría extraviarse para
siempre y que de hecho se pierde porque lo que queda
es lo que uno supone que ocurrió, aunque se trate de
un parcial o total hallazgo de la imaginación.
Estos residuos son a veces escombros, ruinas de una
existencia reactiva, imaginativa, inteligente y bella,
aunque no se proponga la elaboración de "objetos
preciosos"; otras veces son reliquias, o sea momentos
que la artista privilegia, no que sacraliza (porque dice

53

no sublimar a nada ni a nadie), sino que ocupan el
lugar del vacío con sus lineas; o muestran el abismo de
lo que no está y no es; o son, sencillamente, memorias
visuales de la rutina de Kuhn.
Erika nos invita a pasar a su casa, al lugar en el que
mora no su ser, sino su forma de ser, nos convida a ver,
a partir de nuestra visita, la mirada que se ha podido
construir, y lo hace no necesariamente montando
exposiciones que considera de una fuerte inversión en
muchos sentidos, y cuya finalidad cuestiona por ser la
que más demanda el mundo a los artistas.
Kuhn no se limita al espacio de las salas de exhibición
o a los muros de las galerías, no es algo que le preocupe,
ella cuelga su obra y deja abierto con generosidad el
hospedaje en sus varias casas del ciberespacio: un par de
blogs y las distintas redes sociales en las que participa
(Facebook, Flickr y artworkproyect).

�1

En septiembre de 2011 se puso en contacto conmigo Daniel
Montero. Quería conocer la situación del arte en Monterrey y hacer
algunas entrevistas. Realiza una investigación en la especialidad de
Historia del Arte en la UNAM, para su tesis doctoral, sobre el arte
mexicano en los noventa.
La conversación que tuvimos y mí propósito de proveerle
de apoyos documentales para su tesis, me hizo consciente de
cierta bibliografía básica con la que cuenta -y en la que puede
soportarse- la historia del arte en Monterrey en las últimas dos
décadas.
1 inicio de los noventa parece ser una etapa
coyuntural en el desarrollo y estudio de las
artes.
En su libro Nuevo León, cincuenta años de cultura (19451995), Hurnberto Salazar establece que en la década
entre 1985 y 1995 "se publicaron más libros que
nunca".
Tal vez podamos entender este auge editorial
como resultado natural del establecimiento de una
infraestructura cultural que se fraguó en el decenio
anterior, dentro de las artes plásticas, que destaca
Alfredo Gracia Vicente con motivo del décimo
aniversario del Centro de Arte Vitro. "Los hechos
son muy contundentes: la década 1974-1984 ha sido,
hablamos siempre de arte, la más productiva en la
historia de la ciudad".
Por su parte, Teresa Rivera Tuñón, en su estudio
sobre la apertura del Museo de Arte Contemporáneo
en Monterrey (MARCO), destaca que al inicio de
la década de los noventa se desarrolla una serie de
estrategias que utilizan el arte como mecanismo para
atraer a la ciudad inversión extranjera.
Lo que parece ser un hecho es que este auge
cultural de los noventa se puede entender como
resultado de los esquemas de recuperación económica

E

~

HISTORIOCRAFIA
DILARTIIM
MOMTIRRIY

EDUARDO RAMfREZ

55

que se pusieron en práctica, ante las crisis, por parte
del gobierno federal (Alianza para la Producción,
1977, y toda la politica de apertura económica que
emprendió Carlos Salinas de Gortari apoyado en los
empresarios de Nuevo León, hacia el Tratado de libre
Comercio para América del Norte 1988-1994).
Y también corno una estrategia de desrnateríalización
de la cultura.
La revisión de algunos de los libros sobre arte
en Nuevo León editados en los últimos 20 años nos
puede servir para tratar de establecer ciertas lineas
historiográficas en la historia del arte de la región.
Más que como un objeto aislado -ver estos
libros sólo a través de su contenido estático en el
discurso-, la propuesta es verlos corno resultado de
un proceso dinámico, inserto dentro de un conjunto
de prácticas sociales -¿quién lo edita, cómo se
distribuye, quién lo lee?-, que son las que les
proveen sentido y dimensión dentro de la dinámica
simbólica de la sociedad.
2

En 1992 aparece el libro Desde el Cerro de La Silla, Artes
y Letras de Nuevo León, bajo la supervisión editorial de
Miguel Covarrubias y con el sello de la UANL

�Contiene capítulos sobre distintas áreas de la
cultura nuevoleonesa (artesanía, teatro, periodismo
cultural, artes plásticas, literatura, gastronomia ... )
que, al mismo tiempo que trazan cierta autonomia
del discurso de cada campo de especialización ( al
convivir estos diversos discursos profesionales
del área), trazan una perspectiva que proyecta un
espectro múltiple sobre la cultura.
La intención es fijar un documento que pueda
marcar el cero dentro de los estudios de la cultura en
Nuevo León, que registre esos capítulos no escritos
que van produciendo las prácticas culturales, como
señala Covarrubias en la introducción
Alli estaban decenas y decenas de capítulos de
la cultura nuevoleonesa agazapados o ateridos,
a la espera de que alguien o, todavía mejor, a la

Con él se marcan dos tendencias que transitarán
por los libros sobre historia del arte a lo largo de estos
veinte años, incluso textos sobre arte contemporáneo
como el de Miguel González Virgen en el catálogo
de Los Nuevos Leones y el libro de Rocío Cárdenas
Pacheco, Arte contemporáneo revisitado en Monterrey:
basarse en los testimonios de los protagonistas de la
cultura, ante la carencia de bibliografía y cierto afán
por centrarse en una revisión o registro de eventos,
instituciones y productores más que arriesgar
modelos interpretativos del fenómeno.
Es de notar que la explicación que Covarrubias,
para justificar el sólo tocar el caso del Taller de Artes
Plásticas de la UANL, puede entenderse como todo
un acercamiento o tendencia en el desarrollo de los
siguientes textos de la historia del arte en Nuevo León,
con las consecuencias y parcialidades que esto implica.

cimientos de lo que, tanto la administración pública
(UANL) como la iniciativa privada (Arte, A. C.
y Tecnológico de Monterrey), construirán en un
constante diálogo en la promoción cultural de la
ciudad.
Lylia Palacios Hernández marca una tendencia
historiográfica importante que perdurará en muchas
de estas historias culturales de las instituciones
privadas o corporativas:
El éxito del comportamiento paternalistaautoritario y el reconocimiento de la jerarquía
patronal, la cual fue facilitada por la difusión de la
imagen del empresario como protagonista de una
gesta en un medio agreste. [Y añade en la nota a
pie] La visión ha sido estampada en numerosos
libros y documentos de autores como Andrés
Montemayor, José P. Saldaña, José Fuentes

espera de que un equipo de estudiosos los sacara
de su guarida y pudiera vestirlos de dignidad para

Luego de dejar establecida la historia del centro

Mares y Rodrigo Mendirichaga, entre otros.

que se enorgullecieran los ojos del lampacense,

creador más importante [el Taller de Artes

(170)

regiomontano o sureñonorteño de Galeana -entre

Plásticas de la UANL], las otras historias pasarán

otros. (1992: 9)

a ser capítulos subsecuentes de una historia

Como material valioso y básico para la investigación,
el libro incluye una bibliografía (Nuevo León en 100
libros) y una cronología que contrapone los hechos
históricos con los eventos culturales "con ellos nuestra
inseguridad cultural podría disminuir notablemente",
asegura proverbialmente Covarrubias.

De este modo, muchas de las historias de
la cultura enaltecen figuras individuales
que promovieron la cultura "como una
gesta en un medio agreste", reproduciendo
y naturalizando la cultura como resultado de
una prestación de la empresa o como esfuerzo
individual, en lugar de estudiarla como un
proceso social complejo donde intervienen los
diversos grupos sociales.

3

4

Un año después, 1993, se escribió un capítulo más de
esta "historia general de las artes plásticas de Nuevo
León", que auguraba Miguel Covarrubias.
Arte, A.C., Los frutos y los años, de Alfonso Rangel
Guerra, fue editado por la propia institución como
una forma de asumir su responsabilidad histórica
y, desde dentro, registrar los hechos que rodearon
tanto su fundación como los primeros años de la
institución cultural activa más antigua de la ciudad.
Gran parte del libro consiste en una cronología de
35 años de actividades de la institución (1955-1990)
que resulta de gran utilidad para la investigación.
Con este "segundo capítulo" de esta historia
escrita a varias manos, se instituyen los primeros

En esta forma de historiar la cultura, que reproduce
una visión desde la ideología corporativa hegemónica,
se tiende un arco entre el año 2000 y el 2003.
En el 2000 se publica Artes Plásticas de Nuevo León,
100 años de historia, siglo XX, con la supervisión
editorial de Xavier Moyssén Lechuga, como
catálogo de la exposición "100 años a través de
100 artistas" en el Museo de Monterrey.
Este catálogo es, posiblemente, el primer
intento de escribir una historia del arte en
Monterrey, de largo aliento.
En el esfuerzo se conjugan textos de varios
autores que tocan distintas épocas o procesos de
las artes plásticas.

general de las artes plásticas de Nuevo León. (11)

En las historias culturales no siempre se parte
de cero. Dentro de todo relato histórico se
entrevera cierta historia cultural. Así las primeras
manifestaciones de historia cultural son revisiones
bibliográficas documentales en las que la lógica de las
manifestaciones culturales pretende independizarse
del discurso dominante de la historia, entendido como
historia política, no sé sabe si historia social.
En esta autonomía de la historia del arte en
Monterrey podemos encontrar ciertas etapas. Se
recopilan testimonios de los protagonistas como
para fijar la tradición oral, se establecen algunas
fechas como hitos de este desarrollo con base en
documentos o datos hemerográfi.cos, se relacionan
eventos dispersos, se interpreta de acuerdo con
contextos, tendencias económicas, sociales, sobre
todo, ideológicas.
En este libro la contribución a las artes plásticas fue
encargada a José González Quijano. En ella, González
Quijano elabora el registro sobre la formación, operación
y experiencia de una de las instituciones fundacionales
del arte en Nuevo León, el Taller de Artes Plásticas,
creado por la Universidad de Nuevo León en 1948.

56

Humberto Salazar, en un texto académico,
establece las condiciones en que se cimentó la
cultura en Monterrey. El propio Xavier Moyssén
aborda una discusión documental sobre la fundación
del Taller de Artes Plásticas de la UNL Enrique
Ruiz intenta recrear el ambiente que privaba en los
setenta, como una época de apogeo del arte, en un
discurso que entreteje las versiones memorísticas de
los protagonistas. Eduardo Rubio establece el papel

�de las instituciones y los promotores en un intento
por perfilar las políticas culturales que rigieron el
desarrollo del arte.
El catálogo cierra con un texto de Marco Granados
que trata de establecer las variables que determinaron
el boom del arte joven en la ciudad en la última década
del siglo XX, basándose en su experiencia.
Este último texto posiblemente marca una
constante en la historiografía del arte contemporáneo
de Nuevo León que sigue quedando a deber en
parte por la falta de perspectiva. El texto de Miguel
González Virgen que aparece en el catálogo de la
exposición "Los Nuevos Leones" pretende darle
continuidad o suplir este capítulo siete años después,
pero se queda en un recuento de eventos y nombres.

A pesar del esfuerzo, lo que escasea en la mayoría
de estos textos es la conciencia de algún aparato
conceptual que permita entender la particularidad
del fenómeno del arte como resultado de un proceso
social más allá del progreso del capital y de la
modernidad. Este arco se cierra con la edición, en
el 2003, de Mirar desde Monterrey, también bajo la
supervisión editorial de Xavier Moyssén L., como el
primer catálogo razonado de la Colección FEMSA.
Esta vez los textos están planeados para legitimar
la colección: 1) a nivel local con un texto de Xavier
Moyssén L.; 2) a nivel nacional por el texto de Karen
Cordero y 3) a nivel latinoamericano por el texto de
Andrea Giunta.
Por lo tanto, el "Tercer capítulo" de la historia
cultural en Nuevo León corresponde al papel en la
cultura de uno de los corporativos fundacionales
enla región: Cervecería Cuauhtémoc (FEMSA).
Esta vez, a partir de un catálogo -de una
exposición del Museo de Monterrey o
de la Colección FEMSA- se historia
y contextualiza el papel de una de
las instituciones torales del arte en
Nuevo León.
Estas dos publicaciones
construyen un puente
simbólico ante
la clausura
del Museo de
Monterrey, a
fines del año 2000.
La exposición "100 años a través de
100 artistas" fue la última exposición
pública del museo. Los años posteriores
a su cierre implicaron la reconversión a un
manejo inmaterial, mediático, del arte por parte
deFEMSA.
Después de la publicación de este catálogo se
definió una política de exposición de la colección,
con el fin de afianzar la red de negocios que se había
establecido desde 1992 en Latinoamérica.
Es evidente que la red de distribución a la que
aspiraban estos proyectos editoriales tenía que ver
con una afirmación de la cultura del arte elitista,
cerrada. El precio del catálogo en el 2000 estaba
cerca de 800 pesos, precio considerado inaccesible

58

a bolsillos masivos. Sin considerar, además, que un
mes posterior a su salida, el museo cerró sus puertas,
cercenando cualquier posibilidad de acceso público.
(Hace unos meses este catálogo empezó a regalarse
en las escuelas de arte de la ciudad.)
Por parte de FEMSA, la edición del catálogo de la
Colección fue planeada como regalo del corporativo
a clientes, colaboradores, proveedores y accionistas
distinguidos.
En ambos casos el esfuerzo editorial y de estudio
no se consideraba accesible para un público amplio,
además afirma y promueve el que la cultura surge
desde y hacia una clase burguesa en el poder y que
su público debería recibirla como un beneficio social
de estos corporativos hacia la sociedad.
No es extraño que en la mayoría de los casos
que hemos registrado las ediciones puedan entrar
en lo que se considera coffee table books, más que en
ediciones populares.
5
No podemos dejar de anotar que muchas de estas
publicaciones surgen de un ánimo revisionista, sea por
la celebración de algún aniversario de una institución
o como parte del espíritu de fin de milenio.
Así, Los frutos y los años tiene que ver con los 35 años
de fundación de Arte, A. C.; la publicación de Desde el
Cerro de La Silla aparece un año antes del 50 aniversario
de la (segunda) fundación de la Universidad, además
el propio Covarrubias admite que

Al acercarse el fin del siglo XX, al reacomodo
de las fuerzas materiales y espirituales del
mundo, corresponde un doble afán compuesto
de contrarios. La atracción de un abismo llamado
progreso y la mirada hacia atrás, quizá ya sin
peligro de vernos convertidos en estatuas de sal.
(Covarrubias, 1992: 9)
El catálogo de "100 años a través de 100 artistas" es
una revisión del siglo que se cierra.
En este tenor aparece en 1996 el catálogo de una
exposición que celebra el 400 aniversario de la
fundación de la ciudad, "Monterrey en 400 fotografías"
realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de
Monterrey (MARCO).

59

La importancia tanto de este catálogo, como
del proyecto Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria,
editado por la Fototeca del estado, es que, con esta
selección de fotografías, proveen y hacen público un
respaldo documental sobre el imaginario social que
puede servir para investigaciones posteriores.
Incluye textos de Ricardo Elizondo,José Antonio
Rodríguez y Xavier Moyssén L. (Monterrey en 400
fotografías); Ricardo Elizondo, Rosa Casanova
(Imágenes de nuestra memoria, volumen I); Ricardo
Elízondo, José Antonio Rodríguez y Jesús Mario
Lozano (Imágenes de nuestra memoria, volumen 11);
Héctor Jaime Treviño, Alfonso Morales y Xavier
Moyssén L. (Imágenes de nuestra memoria, volumen III).
En ellos se evidencia esta necesidad de imágenes
para construir sentidos comunitarios e identidad
que quedó patente al convertirse en un éxito
editorial y, siendo originalmente un proyecto
aislado, conformarse en una serie de tres tomos, y
de varias reediciones, en sólo dos años (2003~2005).
Del primer tomo se vendieron 10 mil ejemplares en
los primeros dos años.
No deja de ser interesante este giro de rescate
que tomó el estudio sobre la fotografía y el uso de
ésta para generar una identidad comunitaria y un
proceso de democratización en la construcción
del imaginario social e histórico a través de este
proyecto en tres tomos. Pero -sobre todo en
los primeros dos tomos- se mantiene la visión
hegemónica de clase. Dadas las colecciones de
donde fueron tomadas sus imágenes, se mantiene
la fotografía como un arreglo social que refleja la
estructura dominante.
6
Poco a poco estos estudios o revisiones documentales
empiezan a ser consecuencia de un programa amplio
de difusión pública de las imágenes del arte o de
imágenes menos singulares, fotográficas, entre la
población.
Dentro de esta tendencia, sea por la fortuna
crítica o gracias a que con esta intención fue
pensado desde un principio, encontramos la
colección Nuestro Arte, que el Fondo Editorial
Nuevo León y la UANL emprendieron desde el
2008.

�Los 34 tomos que han pubhcado, y la constancia de
mantener el proyecto aunque no al mismo ritmo con
el que comenzó, debido a la crisis presupuesta! de
este sexenio, conforman una variopinta muestra de
productores de diversas generaciones y de textos de
autores que los contextuahzan.
Esta variedad empieza a establecer un panorama,
si bien no racionalizado, si amplio, de un gremio
tanto de productores como de autores; y no desde
la visión institucional, sino simplemente desde el
ejercicio profesional. Si la selección resulta arbitraria,
sin un cuerpo sóhdo, es probable que así sea el medio.
Ya en otro espacio señalábamos que
... lo grave de esta carencia de una colección de
arte regional pública, accesible, deja un hueco
en los procesos sociales de tomar conciencia,
reflexionar, interpretar o reinterpretar las
experiencias que privan en nuestro entorno, a
través de las producciones visuales.
Un proyecto editorial como el que, con
estos (34] tomos propone Nuestro Arte, si lo
consideramos el pie de una colección de arte
regional, accesible, amplia, acompañada de su
valoración critica, lpodria constituirse en el
material que despierte la reflexión sobre procesos
de identidad más amplios que los que ahora se
establecen entre la producción artística casi
desconocida y sus públicos? (Ramirez, 2010)

Un logro importante en su distribución es hacer
accesible, a bajo costo o de manera gratuita, cada
tomo. El documento digital, descargable en red,
pretende compensar el principal problema de las
ediciones del estado, no empatar con las políticas
de distribución de las librerías y condenar estas
ediciones a que queden empolvándose en sus bodegas.
Sus propias debilidades parecen ser la falta o
poca explicitación de una linea clara en sus criterios
de selección y publicación y, sobre todo, el dar por
terminado, como muchos otros proyectos editoriales,
su labor en el momento en que el libro sale de la
imprenta. Si realmente se pretende enfatizar la
función pública de estas instituciones, hay que utilizar
estos documentos en programas de lectura y de
formación de públicos para las artes plásticas locales.

7

La historia es un diálogo, una constante revisión de
versiones, una discusión sobre los marcos de referencia
que dan sentido al transcurso de una práctica social
Mientras no los entendamos así, mientras no se
hagan accesibles los discursos que explican la historia
del arte en Nuevo León, mientras no se instaure de
manera fluida este diálogo, los procesos y prácticas
de la cultura seguirán jugando a favor de un grupo
minoritario y la conciencia y reflexión sobre éstos
no contribuirá a conformar sentidos comunitarios,
esquemas identitarios en los que participe la mayoría
de la sociedad. rtY&gt;

Referencias
Covarrubias, M. (Ed.). (1992). Desded Cmode La Silla, ams y letras de
Nuevo León. Monterrey: UANL
Gracia Vicente, A. (2011). Arte con may1íscula. Monterrey: UANL
Mirar desde Monterrey, arte mexicano y latinoamericano en la Colección
FEMSA 1977-2003. (2003). Monterrey: FEMSA.
Montmey en 400 fotografías. (1996). Monterrey: MARCO.
Moyssén Lechuga, X. (Ed.). (2000). Arus plásticas de Nuevo León,
100 años de historia, siglo XX. Monterrey Musco de Monterrey/
FEMSA.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. !). (2002). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. 11). (2004). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. 111). (2005). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Palacios Hemández, L. (2007). "De la cultura de trabajo a la cultura
de la competitividad". En V. López Villafañe (Ed.). Nuevo León
en d siglo XX: Apertura y globalización de la crisis de 1982 al fin de siglo
(tomo III). Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León.
Ramirez, E. (2009). El triunfo de la cultura. Uso político y cco116mico de
la cultura rn Monterrey. Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León.
Ramire=, E. (2010). Hacia un coleccionismo inmaterial [Texto
de presentación de los primeros 20 tomos de Nuestro Arte).
Obtenido el 9 de diciembre de 2011 de: http:Jlwww.soul mate.
org/blog/1p•416
Rangcl Guerra, A. (1992). Arte, A.C. Los frutos y los años. Monterrey:
Arte,A C.
Rivera Tuñón, T (2005) Arte, muscos y estrategias empresariales.
Monterrey: UDEM.
Salazar. H. (1995). Nuevo León, cincuenta años de culrura (1945-1995).
Monterrey· UANL

�El avión delirante sacó al vudo
las cosas estupendas, y las cosas
de la tierra y el mar vieron el cielo.
La luz. rota en el ritmo de la hélice,
humeaba de furor entre mis ojos
y se oía pasar. Cual un cometa
el avión en la órbita del día
zµmbaba en los oídos dela tierra.

1/'Jo MICUEL COYARRUBIAS

Carlos Pellicer

PARA QUE EN EL MUNDO EL HOMBRE PUDIERA MOVERSE NO
COMO ""PEZ EN EL ACUA" SINO COMO ,,PÁJARO EN EL AIRE",
HABÍA QUE INSTAURAR PRECISAMENTE A ESE PRIMICENIO
ELEMENTO. LY QUIÉN MEJOR PARA ESE EFECTO QUE UN
DIOS INMORTAL? Y MÁS EXACTAMENTE, LQUIÉN MEJOR
QUE EL DIOS AL QUE EL MAYOR DE LOS ETERNOS LE DIERA
ESA ENCOMIENDA? PORQUE SI DEBEMOS SABER CÓMO
ES LA TAREA DE COBERNAR LOS VIENTOS, SIN DILACIÓN
DIRIJÁMONOS ENTONCES A MIRAR LA ACTUACIÓN DE EOLO.

A

ese efecto, Marcia Salcedo divide el
espacio de su obra monumental en dos
subespacios: arriba el relativo al origen
que de manera "minimalista" logra entroncar con el
"aquí" y el "ahora", mientras abajo veremos el hacer
del conocimiento, el entusiasmo de los humanos
que se esfuerzan. Se trata pues, primero, del campo
dominado por el mito. Se trata pues, en segundo
término, del mundo -siempre en transicióndominado por el conocimiento fraguado por la
ciencia en manos de los mortales.
Expliquémonos mejor. En la representación de
nuestra pintora, en el "mundo de arriba" caben tan
sólo algunos elementos realmente vitales, realmente
insustituibles: la deidad, los vientos, las nubes, el
cerro que no es cualquier cerro, una casta figura
femenina como arquetipo y seis artefactos voladores
que admiten un solo anhelo humanamente arrogante.
Pero antes de seguir, ¿quién es Eolo y por qué su
gesto concentrado y demandante?

MARCIA SALCIDO / IL SUEÑO DE (CARO/ ,01x &amp;&amp;7 CM/ MURAL UBICADO EM ELCEMTRO DE IMYISTICACIÓM

A su regreso a casa desde Troya, Ulises llegó a
Eolia, una isla flotante en la que habitaban Eolo y
su familia. Eolo acogió con hospitalidad a Ulises
y sus acompañantes, y llegado el momento de su
partida, metió a los vientos en una bolsa de cuero,
la ató fuertemente y se la ofreció a Ulises, e incluso
envió a un céfiro para que propulsara los barcos
de su invitado, ya que Zeus había convertido a
Eolo en señor de los vientos y era muy querido por

E IMCEMIERÍA AERONÁUTICA DE LA UAML

62

63

los dioses. El viaje fue sosegado para los aqueos,
y su patria estaba a la vista, pero mientras Ulises
donnia, sus desconfiados acompañantes abrieron
la bolsa de piel, pensando que debía de contener
oro o plata. Los vientos salieron, y una tormenta
arrastró a los marineros al agua. De vuelta a Eolia,
Ulises pidió auxilio una vez más, pero Eolo le
ordenó que se fuera, aduciendo que no estaría bien
que prestara ayuda a una persona que obviamente
resultaba odiosa para los dioses (Hansen, 2011:
245).

Una vez más, la curiosidad asume la modalidad de
la tontería humana que causa su propia ruina. Como
le sucediera a Epimeteo o, más bien, a la que en hora
aciaga para los hombres sería su mujer, Pandora.
Ésta, como es sabido, destapa la que universalmente
sería conocida como La caja de Pandara, recipiente
de todos los males (trabajo, enfermedad, vejez,
locura, vicio, pasión) que mientras permanecieran
ocultos en su recipiente no causarían la desdicha
de los humanos. Pero las advertencias de Prometeo
no fueron escuchadas por su hermano y la liviandad
de la hermosa Pandora llevó a la pareja a sufrir
el aguijón del mal y enseguida la calamidad se
extendió a la humanidad entera. Tampoco el mito
griego nos ofrece una variante y es entonces la
mujer quien arrastra al varón fatuo y sin malicia ...
Afortunadamente, Pandora vuelve a cerrar la caja y
en ella queda, arrinconada pero intacta, la esperanza.

�EL HUMANO COMPRENDIÓ QUE SIN EL CONOCIMIENTO PRECISO
DE LAS LEVES DE LA NATURALEZA V SIN EL ABANDONO DE LA
NECLICENCIA V LA BRAVATA, JAMÁS LOCRARÍA EL CUMPLIMIENTO

COMO EL
VALEROSO
PÁJARO

DE SU DESEO, EL DESEO DE VOLAR.
Pero regresemos con el Dios de los vientos.
Gracias a él y a su maestría en el arte de soplar, el
espacio pictórico toma verdadero aliento. iEolo
crea el aire y con él un sueño de los hombres logra
transformarse en realidad! Las alas de cera, los
globos de gas, dos dirigibles?, los aeroplanos y los
aviones supersónicos se suceden unos a otros y el
hombre moderno por eso apenas recuerda a Ícaro,
aquel muchacho que desdeñó las advertencias de
su padre Dédalo y se precipitó a tierra cuando las
alas de cera que portaba se derritieron por haberse
acercado demasiado al sol. Sucedió entonces lo que
tenía que suceder. El humano comprendió que sin el
conocimiento preciso de las leyes de la naturaleza y
sin el abandono de la negligencia y la bravata, jamás
lograría el cumplimiento de su deseo, el deseo de
volar.
Y es en el espacio menos aéreo -con los pies en la
tierra- donde los mayores y los menores se aplican a
volar papalotes y a agitar los rehiletes que anteceden
de manera lúdica a la empresa mayúscula de crear
artefactos cada vez más complejos y al mismo tiempo
más tersos y silenciosos -si es que esto último no es
un deseo aún incumplido por ingenuo.
Indudablemente es en la "primera planta" donde
los personajes son más densos, más concretos, más
definidos. Representan sin vacilaciones al presente

y al futuro porque estudian -es un ejemplo- la
estructuración de los motores que incorporarán a la
muy adelantada industria aeronáutica.
Frente al mundo sólido del presente dominado por
tecnólogos y hombres de ciencia cada vez más y más
dominadores de la realidad fisica, aparece también
la convicción de que todo saber es constantemente
relevado por el último atisbo del sabio o del genio.
Y en el mundo mítico del "piso superior", a la mujer
de larguísima cabellera se la delimita con el cerro
a sus espaldas. Un cerro cuya existencia sabemos
se nos adelantó con muchísima anticipación y al
que le auguramos una sobrevivencia monumental,
dada la fragilidad del hombre engolosinado con el
individualismo y el saber que paradójicamente lo
enajena.
El lenitivo o consuelo a lo anterior podría
advertirse en la presente obra plástica de Marcia
Salcedo. Aquí se conjugan el mito y la ciencia, la
materia y el espíritu, la juventud y la experiencia,
el sueño y la realidad. Después de todo no son
incompatibles la destreza práctica y el vuelo poético.
O, finalizaríamos, no debieran serlo. ~

ALBO
MICUEL COVARRUBIAS

1
Referencia

Hansen, H. (2011). Los mitos clásicos. Barcelona: Cntica.
l

n

I l

t

(

L ) 1

l (.(

(l

J li:\
I

l

64

l

eJ

1

�steban Ramos encontró una forma sencilla y
expedita de contar la historia de la aviación
y su antecedente indudable: ese férreo sueño
del hombre, vale decir, su esperanza de volar por los
azules del confín. Si seguimos la marcha que impera
en los relojes, un planeador o "alas de murciélago" se
nos aparece con la fuerza de uno de los anhelos desde
siempre más arraigados en el hombre. iSer como el
valeroso pájaro albo o como el más oscuro y siniestro
habitante de las cuevas! Luego vendrá ese artefacto que
nos recuerda al biciclo y de alguna manera también al
automóvil (no debernos olvidar que llegó a pensarse
no en inventar un nuevo vehículo sino en dotar al
automóvil de poderes aéreos). Aquí es inevitable el
surgimiento de nombres como los de Lilienthal, Wright,
Santos Dumont, Blériot, Lindbergh, Sarabia y Carranza.
Se trata de los pioneros en el arte de hender los aires. Y
nos sentimos de nuevo deslumbrados por esas historias

E

de abnegada entrega a la experimentación nacida tanto
de la pura esperanza como de un saber cocinado en los
peroles de la observación inteligente y la obstinación
monda y lironda.
Igualmente parece oportuno recordar otra historia
que mejor sería llamarla rrúto. En una de sus leyendas
más conocidas, a un personaje de la Hélade clásica lo
encontramos arriesgándose y arriesgando al resto de
la humanidad cuando insiste en volar por los cielos.
Conozcamos con mayor detenirrúento este suceso
acudiendo a una obra moderna:
Según Hesíodo, Faetón era hijo de Aurora y Céfalo;
otras versiones del mito, entre las cuales la referida
por Ovidio, lo presentan como hijo del Sol y de la
oceánide Clímene. A esta última tradición remite
el célebre episodio protagonizado por el joven
dios. Ya adolescente, Clímene revela a Faetón la

HACER V PENSAR, DOS MODOS
DE LOCRAR QUE LO IMACIMADO
O SOÑADO PUEDA VOLVERSE
TAMCIBLE.
verdadera identidad del padre. Y el muchacho, para
comprobarlo, pide al Sol que le deje guiar el carro.
Aunque al principio el padre se lo ruega, Faetón
obtiene finalmente lo que desea. Subido al carro,
sigue el recorrido que el Sol le ha aconsejado, pero,
inexperto y espantado, se encuentra con dificultades.
Aproximándose demasiado a la tierra, la incendia; los
mismos astros corren el riesgo de arder. Para evitar
una conflagración universal, Zeus interviene y,
arrojando uno de sus rayos, golpea al muchacho que
cae al río Erídano (Impelluso, 2006: 94).

Referencia
lmpelluso, L (2006) Héroes y dioses de la antigüedad. Barcelona: Electa.

ISTl■AM RAMOS/ OIÚCIMII Y AYAMCII TICMOIÓCICOl / 421 X.112 CM/ MURAL U■ICADO EN IL CIMTRO DI

INYIITICACl6N I IMNO'f'AC16N IN IMCINIEIÚA Al!ROMÁ.UflCA DI U •ANL

66

Resulta interesante contrastar las dos historias, la
de Ícaro y la de Faetón. En el primer caso, el inexperto
joven vuela convertido en ave gracias a las alas de cera y
en la segunda narración el también joven e igualmente
inexperto conduce un carro al modo de lo que mucho
tiempo después sería esa nave compleja que llamamos
avión. Sin duda, en un caso y en otro campea la rrúsma
urgencia de ascender, de avanzar raudo y seguro por
los aires. De modo individual, transformado en pájaro
humano; de modo tecnológico, convertido en operador
de una de las máquinas más refinadas y soberbias que ha
logrado la inventiva del ser humano.
Pues bien, regresemos al mural de Esteban Ramos. En
el centro captamos al hombre de ciencia formal vestido
de corbata y protegido con una bata impoluta. Anteojos,
varios planos enrollados y una mirada atenta acaban
por convencernos de que si hollamos los carrúnos del
saber riguroso, más pronto o más tarde habremos de
instalarnos en el trono del conocirrúento. Esto último
será posible si actuamos de las dos maneras que en el
tramo derecho se expresan. En la práctica, como lo
hace el técnico que opera recostado en una de las alas
del aparato aéreo; en el terreno teórico, si acudimos a
los libros y a la reflexión. Hacer y pensar, dos modos
de lograr que lo imaginado o soñado pueda volverse
tangible.
Nuevamente en el centro, aunque ahora enfocados
sobre el plano inferior, obtenemos la visión de un túnel
repleto de cables en calidad de arterias y de placas como
si fueran osamentas muy pulimentadas. Se nos invita
pues a introducirnos en las interioridades de un pájaro de
acero. Yno cabe duda, a semejanza del cuerpo humano
más o menos liso cuando es mirado desde la exterioridad,
los aviones ocultan un verdadero andamiaje, un cableado
que al profano lo deja atónito. Pero es en la pericia de
técnicos y científicos en la que confiamos al abordar
esas "flechas del espacio", esas máquinas voladoras que
nos proporcionan -valgan las distancias de rigor- la
emoción que antaño vivieran Ícaro y Faetón. Para nuestra
fortuna, los modernos carruajes aéreos que no llegaron
a columbrar los ilustres inmortales de la Grecia clásica
ni se acercan tanto al sol, ni son manipulados por dioses
caprichosos o violentos. rti,,

67

�Nicanor Parra
E

EC
;t, RICARDO CUADROS

más políticos, publicado el mismo año de
Poemas y antipoemas- leemos por ejemplo:
"Que levante sus nuevas / vestiduras / la
rosa. Que la tierra / siga sin fin florida
/ floreciendo" . En estas imágenes y
metáforas resuena la poesía modernista
de Rubén Daría, Herrera y Reissig,José
Martí. La poesía de Gabriela Mistral
está igualmente hecha con materiales
parecidos. De su libro Lagar -que salió
de la imprenta en el mismo año de 1954cito versos de "Una mujer", uno de los
poemas más entrañables: "Donde estaba
su casa sigue / corno si no hubiera ardido.
/ Habla sólo la lengua de su alma / con los
que cruzan, ninguna".
Nicanor Parra se aparta de las bellas
letras, las critica, se burla de ellas. En
"Advertencia al lector" nos dice: "Según
los doctores de la ley este libro no
debiera publicarse: / La palabra arco
iris no aparece en él en ninguna parte, /
Menos aún la palabra dolor, / La palabra
Torcuato. / Sillas y mesas sí que figuran a
granel, / iAtaúdes!, iútiles de escritorio! /
Lo que me llena de orgullo / Porque, a mi
modo de ver, el cielo se está cayendo / a
pedazos."
Suele decirse que, en su origen, la
antipoesía de Parra era "anti" la poesía
de Neruda: en mi opinión, su crítica
alcanzaba a todo el sistema poético de lengua
española, desde la poesía de mensaje político hasta
el hermetismo metafísico y el delirio puro de los
surrealistas. Parra se propuso y ha conseguido hacer
poesía con la lengua de todos los días, con el idioma
de la gente que conversa después de cenar o comenta
las noticias.

A mediados de la década del cincuenta
del siglo pasado, más precisamente
en 1954, la poesía chilena sufrió
un terremoto. El libro que causó
el movimiento telúrico se titulaba
Poemas y antipoemas y su autor era un
hombre de 40 años, profesor de física
y matemáticas en la Universidad de
Chile, que había estudiado física y
mecánica avanzada en Estados Unidos
y cosmología en Oxford: Nicanor
Parra. Este lunes 24 de abril de 2012,
a sus 96 años de edad, Parra recibe en
ausencia -no viajará a España por
recomendación médica- el Premio
Cervantes, máximo reconocimiento de
las letras hispanas.
LA POESÍA SALE A LA CALLE

e

uando apareció Poemas y antipoemas la
poesía chilena contaba con una tradición
que incluía un Premio Nobel, el de
Gabriela Mistral en 1945; una figura que ligaba
a Latinoamérica con las vanguardias europeas,
Vicente Huidobro; y una personalidad de alcance
mundial, Pablo Neruda.
Cada uno de estos poetas hablaba con voz clara
y distinta, pero a la vez en todos ellos se podía
distinguir un cierto dramatismo, una concepción de
la poesía como ejercicio de "bellas letras". Neruda,
por su militancia comunista y compromiso político
podía llamarse el poeta del pueblo, pero sus versos
estaban escritos en lengua culta. En el poema
"Epílogo" de Las uvas y el viento - uno de sus libros

69

UM I TELECTUAL DESCRE.iDO V SOCARRÓN

A fines de los años sesenta Nicanor Parra era un
reconocido intelectual de izquierda latinoamericano.
Había estado seis meses en la Unión Soviética
invitado por la Sociedad de Escritores, había sido
miembro del jurado del Concurso Literario Casa de
las Américas en Cuba, sus poemas comenzaban a

�PARRA ERA UN INTELECTUAL MÁS CERCANO
AL ANARQUISMO QUE AL SOCIALISMO O
EL COMUNISMO, Y SU ESCRITURA ESTABA
MUY LEJOS DEL REALISMO SOCIAL, LA
PROPACANDA PARTIDARIA O EL CANTO A
LAS UTOPÍAS DE LA SOCIEDAD SIN CLASES.
1 1

editarse en inglés y ruso, en 1969 le habían otorgado
el Premio Nacional de Literatura en su país. Las
cosas iban bien hasta que en 1970, en el marco de un
encuentro internacional de escritores en Washington,
visita con otros autores la Casa Blanca y toma té con
la esposa del presidente Nixon. La noticia corre como
reguero de pólvora. iParra se había dejado seducir
por el imperio! Cuba le retira la invitación a formar
nuevamente parte del jurado del concurso Casa de
las Américas. La izquierda chilena lo ataca como se
atacaba en aquella época a los traidores, con artillería
pesada. El escritor Carlos Droguett fumaba el siguiente
"homenaje": "Se vende Parra / tratar con Nixon / o más
bien con la señora".
Lo cierto es que Nicanor Parra nunca había sido un
izquierdista típico, un hombre de disciplina partidaria.
Lejos de eso, pensaba en voz alta y escribía lo que
pensaba sin mirar hacia los costados. En su Manifiesto
(1963) se despachaba contra los poetas mayores: "Ahora
bien, en el plano político / Ellos, nuestros abuelos
inmediatos / iNuestros buenos abuelos inmediatos! /
[...] Unos pocos se hicieron comunistas. / Yo no sé si lo
fueron realmente. / Supongamos que fueron comunistas
/ Lo que sé es una cosa: / Que no fueron poetas
populares / Fueron unos reverendos poetas burgueses."
Este tipo de expresiones causaba sonrisas torcidas
en los círculos literarios chilenos y latinoamericanos.
El asunto del "té con Pat Nixon" fue para muchos la
gota que rebalsó el vaso y una buena justificación para
eliminarlo de la zona del compromiso con la revolución
en marcha. Corrían los tiempos de la Guerra Fría y
ese mismo año, 1970, Salvador Allende llegaba a la
presidencia de Chile.

En 1972 Parra publica una caja con poemas
visuales titulada Artefactos. La antipoesía toma aquí
forma de epigramas, breves textos inolvidables como
"USA, donde la libertad es una estatua", de dudoso
humor como "Me emborracho porque me da la real
gana, métanse los consejos por el culo", y uno que
presagiaba el fin de las batallas ideológicas, nu€stra
época posmoderna del capitalismo estatal chino
y gobiernos de izquierda en sociedades de libre
mercado: "La izquierda y la derecha unidas jamás
serán vencidas".
Las relaciones de Parra con la izquierda chilena
nunca fueron buenas. En otro de los Artefactos dice:
"Donde cantan y bailan los poetas no te metas
Allende, no te metas". Parra era un intelectual
más cercano al anarquismo que al socialismo o
el comunismo, y su escritura estaba muy lejos
del realismo social, la propaganda partidaria o el
canto a las utopías de la sociedad sin clases. Su
posición era la de un energúmeno lúcido, un lector
de Shakespeare que entendió que la vida suele
presentarse como comedia, drama o tragedia, y
que lo único que podemos hacer es aguantar con
dignidad el chaparrón: "Inmune a la argumentación
lógica, vacunado contra toda forma de religión", dice
en otro de los Artefactos.
PARRA EM DICTADURA

Nicanor Parra no partió al exilio después de
septiembre de 1973. Él mismo ha señalado, en
entrevistas, que quedarse en Chile lo convirtió en
sospechoso de colaboracionismo o por lo menos
simpatía con la dictadura. Nada menos cierto. En

70

11
11
11
1

11

11

11

·1
11

1977 publica Sermones y prédicas del Cristo de Elqui,
seguido en 1979 por Nuevos sermones y prédicas del Cristo
de Elqui. En estos libros Parra utiliza la máscara de
un personaje real de los años treinta, un predicador
analfabeto que se creía Jesucristo, para criticar con
soma el nuevo orden basado en la fe católica y el libre
mercado. Parra se rencuentra también con la ecología,
que ya había llamado su atención en Estados Unidos
a fines de los años sesenta. El antipoeta es conocido
ahora como ecopoeta. "Como su nombre lo indica /
el Capitalismo está condenado / a la pena capital: /
crímenes ecológicos imperdonables / y el socialismo
burocrático / no lo hace nada de peor tampoco", dice
uno de sus Ecopoemas de 1983.
Su preocupación por el deterioro del planeta
no lo aleja de los problemas inmediatos de Chile.
En 1977 presenta con el Teatro la Feria una obra
titulada Hojas de Parra en la que destaca un candidato
presidencial llamado Nadie. En un escenario que se
va llenando paulatinamente de cruces, se proclama
la candidatura del aspirante a la presidencia con
eslóganes de doble o triple sentido: iNadie controlará
la inflación! iNadie nos defenderá! La carpa donde
se presentaba la obra fue clausurada por motivos
nimios. Más tarde, en vista de que continuaban las
representaciones, los desconocidos de siempre la
incendiaron una noche cualquiera.
Cuando el país logró
finalmente desembarazarse
de la dictadura, a fines de
los ochenta, Nicanor Parra
era una figura señera
en la cultura chilena.
Su poesía cercana
al habla cotidiana,
su inteligencia
enciclopédica, su
humor negro, eran
especialmente apreciados
por los jóvenes que buscaban
nuevas formas de expresión y terminaban
encontrándolas en este viejo posmoderno que a
veces parecía un hippie y otras un maestro de física
cuántica.

71

PARRA Y EL FUTURO

El reconocimiento internacional de Parra ha ido en
aumento desde la década del noventa. Su nominación
al Premio Nobel es una tarea que asumen año tras
año universidades e instituciones de varios países
y el Premio Cervantes 2011 se suma a otros como
el Juan Rulfo de 1991 y el Reina Sofía de Poesía
Iberoamericana en 2001. Más importante que estos
galardones y los varios doctorados Honoris Causa me
parece la publicación de sus obras completas, en dos
volúmenes, a cargo de la editorial Galaxia Gutenberg.
En total unas 2300 páginas de poemas y "artefactos",
traducciones del inglés (un muy parriano Lear Rey &amp;
Mendigo) y del ruso, cronologías y notas.
La obra de Nicanor Parra muestra una vitalidad
extraña, una forma de "no envejecer" que salta a la vista
en todas sus páginas, incluso en las menos logradas.
Quizás esto se deba a que es un hombre que mantiene
abiertos dos canales en su mente: uno que lo
conecta con los clásicos y otro con
el futuro. Es decir, uno con
lo que no muere y
otro con lo que no
termina nunca
dellegar. ~

�UN
TEMPERAMENTO
EXPANSIVO
Y COMUNICATIVO

Entrevista
con
Antonio
Skármeta
DURANTE SU MÁS RECIENTE VISITA A LA FERIA DEL LIBRO
CUADALAJARA 2011, DONDE PRESENTÓ SU ÚLTIMO LIBRO, LA
NOVELA LOS DfAS DELARCOÍRIS (PREMIO PLAN ETA•CASA AMÉRICA
2001), FUE POSIBLE ENTABLAR UN FUCil DIÁLOCO, EN EL LOBBY
DEL HOTEL HILTON, CON UNO DE LOS AUTORES CHILENOS MÁS
DESTACADOS, COTERRÁNEO PRECISAMENTE DE NICANOR PARRA
(PREMIO CERVANTES 2011).
Raúl Olvera Mijares (ROM): Señor Skármeta, su
trayectoria ha sido verdaderamente multifacética. Se
ha movido usted por los terrenos de la filosofía, en
los inicios como estudiante, de ahí ha migrado hacia
la ficción y el drama, pasando por el ensayo y el cine
incluso, ¿cuál es su idea del escritor?
Antonio Skármeta (AS): Mi idea del escritor
es un productor de ficciones que, en el mundo
contemporáneo, pueden desembocar en diversos
géneros. Mi género favorito es la narrativa. Me

siento muy cómodo en la novela, el cuento, pero
también el género dramático. La obra de teatro me
gusta muchísimo. Ahora bien, esas ficciones, esas
combinaciones de imágenes que cuentan una historia
muchas veces se adaptan a otros géneros, porque la
fantasía que contienen estimula la fantasía de otras
personas y se produce algo diferente: fantasía más
fantasía no puede sino dar algo más fantástico. Y
esto le ha sucedido a mi literatura. Como literatura
tiene una sustancia dramática, creo que personajes
bien perfilados, pues cuido la dramaturgia del relato,

72

la tensión. Tengo la preferencia a conducir el relato
tantas veces a través de un diálogo, un diálogo propio
del teatro o del cine. Hay un gesto histriónico en mi
literatura. Yo creo que ésos son los elementos que han
hecho que directores de cine, directores teatrales o
compositores de música se interesen en mi obra. No
es de extrañar que se hayan hecho películas sobre mi
obra, las dos más notables son El cartero de Neruda (Il
pos tino, Michael Radford, 1994) y El baile de la victoria
(Fernando Trueba, 2009). Daniel Catán, un mexicano,
ha compuesto una ópera sobre esa misma novela.
En estos momentos comienzo a esbozar la
posibilidad de un trabajo por encargo de un compositor
europeo. También está avanzado, en su composición
y escritura, un musical sobre El cartero que se está
haciendo en Londres. Se ha escrito la obra pero todavía
no hay producción. Esto prueba que mi literatura
genera ansias de expansión en otros colegas y, como
soy un temperamento abierto, solidario con ellos, muy
agradecido de que se interesen en mi obra, cuando me
ofrecen trabajar con ella, modificarla para llevarla a otro
género; si ese artista merece mi confianza con ojos en
su trayectoria, le doy plenas libertades. Entonces esto
hace que mi nombre esté asociado al cine o a la música,
aunque también he hecho televisión. El trabajo de
televisión ha sido para mí una faceta de mi conciencia
cívica. Hice durante mucho tiempo un programa sobre
libros y autores, porque me parecía que en la pantalla
la parrilla programática era demasiado homogénea y
dejaba de lado un tipo de fantasía que es muy atractiva
para la gente y que no puede ser abandonada, que es la
fantasía de los libros y de la personalidad de los autores.
Entonces me desvelé haciendo un programa que, por
suerte, tuvo éxito, durante muchos años estuve en la
pantalla.
Yo diría, sintetizando su pregunta, soy un
escritor que siente muy profundamente el mundo
contemporáneo en el que vive, que admira a sus
coetáneos, que está ligado a la historia de su pueblo
en sus distintos sinsabores, que estoy con mi prosa
más atento a la gente más vulnerable. Soy un tipo
de escritor que tiene un temperamento expansivo
y comunicativo. No me es indiferente el receptor de
mi obra. Quiero mantener con él un diálogo, quiero
interesarlo, quiero provocarlo, quiero entretenerlo. No
quiero refugiarme en una intimidad sin transparencia.

73

ROM: Ahora bien, esta relación entre la narrativa
y el teatro es decisiva en su obra, de importancia
capital; en el mundo latinoamericano, y en el mundo
hispánico en general, no es un caso muy frecuente que
un narrador incursione en el teatro, ¿cuáles fueron sus
modelos en el inicio para llevar a cabo esta amalgama?
AS: Mis modelos tanto en el inicio como hoy, porque
yo soy un perro fiel, me quedo ahí al lado de los amos
que me encandilan y me encantan, tratando de ver si
a esa sombra cojo algún hueso apetitoso. Mi top ten
de escritores de todos los tiempos está encabezado
por William Shakespeare. Su imaginación dramática,
el modo poético de decir el verso, la penetración
que hay en los conflictos humanos, sus análisis del
poder, de las fracturas del amor, de los tormentos
de los celos, de las turbulencias de la codicia. Todo
está fantásticamente plasmado de una manera
comunicativa, exaltada, en la obra de Shakespeare.
Si uno toma cualquiera de sus obras, y la aplica a
situaciones del mundo contemporáneo, se lee como
una obra actual. Eso es lo que hace que un clásico
nunca pierda actualidad.
ROM: No sé, yo pensé que usted me iba a contestar
con los grandes novelistas rusos, Tolstoi, Dostoievski,
por ejemplo.
AS: Bueno, eso viene después. Yo estoy hablando
de mis dos grandes amores. Mis top ten de grandes
amores son, ahí van: top uno, William Shakespeare;
top dos, Lope de Vega; top tres, la narrativa de
Cervantes; top cuatro, el teatro realista inglés; top
cinco, el teatro contemporáneo norteamericano, con
Arthur Miller a la cabeza; top seis, si ya vamos más
allá, las letras de los compositores de los Evergreens
o la música de jazz norteamericana, de ahi viene
mucho; top siete, el bossa nova; top ocho, la fantasía
prodigiosa de la narrativa hispanoamericana del siglo
pasado que puso a América Latina en el imaginario
del mundo, tanto en su gran literatura encabezada
por García Márquez y Neruda, seguida por tantos
otros sectores hasta hoy; top nueve, el realismo sucio,
el minimalismo; top ten, la gracia dramática y trágica
del teatro del absurdo, al modo como lo cultivaron
Beckett y Ionesco.

�CABALLERÍA

. . .__..¡ .-~
---¡~-------

Saludo para

.........................................
..

ARMAS
YLETRAS

armas y letras--

-

-

- ...........

I

Título: Armas y Letras. Revista de
literatura, artey rnltura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, núm. 77
Autores: Varios
Editorial: UANL
Año: 2011
na revista es como
una casa a donde van
llegando los invitados.
Puede ser también vista como una
señora que se quita la edad: pues
si Armas y Letras fue publicada
originalmente como un boletín
desde 1943, bajo la iniciativa de
Raúl Rangel Frías, esto significaría
que el año próximo cumple 70
años, aunque en la nueva época
apenas llegue a 15. Quizá tenga
razón la señora en quitarse la edad,
1 ya que durante 1970~1973 no se
editó y, además, durante algunos
años su circulación fue irregular.
l
-

U

-

mínimo para medir una generación
-y parece como si Armas y Letras
siempre hubiese estado ahí, aunque
el espíritu del tiempo la haya
obligado a ir cambiando de diseño.
Es Armas y Letras la publicación
con que la Universidad Autónoma
de Nuevo León entra a esa feria
de la conversación que son las
revistas universitarias nacionales
y regionales. Y entra, sobra decirlo,
con dignidad y decoro a la red de
vasos comunicantes que son la
Revista de la Universidad de México,
impresa en la ciudad que se llama
como el país; la revista Crítica de la
Universidad Autónoma de Puebla;
La Palabra y el Hombre publicada por
la Universidad Veracruzana, para I
sólo calar algunos nombres de este
género estricto. En el extranjero
una revista editada con el mismo
espíritu a la par cosmopolita
y regional sería la revista de la
Universidad de Antioquia en
Medellín, editada por Elkin
Restrepo.
Una revista es como una casa; es
también como una familia. Y siento
a la revista Armas y Letras, dirigida 1
por Miguel Covarrubias y editada

La casa cumple 15 años de tener
abiertas sus puertas a la conversación,
hay motivo para la alegría, sobre todo
si a lo largo de sus páginas se han
ido sumando y congregando temas,
anudando motivos, entreverando
conversaciones en torno a obras
y autores que, por el hecho de
llegar a los salones de la casa, se
van apropiando y, por así decir,
enraizando. Armas y Letras: acción y
contemplación, el pincel y la pala,
la pluma y la carretilla, el hacer y el
decir.
Quince años es, desde la mirada
de José Ortega y Gasset, el plazo

74

por J essica Nieto, como la casa de donde se ritualiza el trampantojo y
unos parientes que viven en otra la mise en abime. Y es que la materia
ciudad, pero que tienen en común y lugar de la narración es la ciudad
con la familia de la que venimos de Monterrey, la revista Armas y
una expresión inconfundible: aires Letras, el director de publicaciones
de familia entre las letras.
Celso José Garza, y la editora
Volátil y expresiva: es un aire Jessica Nieto. Podría decirse que a
editorial que viene de quién sabe Bárbara J acobs sólo le faltó incluir
dónde y hace danzar los cuerpos y en su nominación la crónica de
las luces al mismo ritmo.
esta presentación que hace su
Una revista que es una casa, amigo y condiscípulo en el taller
que es como una familia, es, de Augusto Monterroso, nuestro
desde luego, un imán y un sello maestro y durante muchos años
que va deslindando un nosotros. su esposo. Otra correspondencia,
La primera persona del plural quizá más sutil, se da entre el
que deslinda Armas y Letras viene artículo firmado por el joven
de muy lejos, de los "nosotros" Aguillón~ Mata sobre la Expresión
mexicanos y argentinos que se americana de José Lezama Lima y el
tradujeron en revistas a principios ensayo de Irlernar Chiampi sobre
de siglo donde participan Alfonso el Sr. Barroco, y las colaboraciones
Reyes, Jorge Luis Borges, Julio de Andrés del Arenal sobre ese
T orri, Efrén Rebolledo: ese libro problemático de Alfonso
nosotros que va inventando la letra Reyes titulado Libros y libreros de la
por dentro de las "intimidades antigüedad -que es en realidad una
públicas", y va corno tallando en traducción y una reproducción
ellas un hueco para la libertad de la obra de Pinner, The World of
y un oasis para la felicidad que Books in Classica1 Antiquity, que el
representa en cada acto, en cada editor póstumo de Reyes, el poeta
página, en cada poema, en cada y crítico nicaragüense Ernesto
ensayo el encuentro renovado del Mejía Sánchez, decidió incluir
arte, la poesía y el pensamiento.
como obra de Don Alfonso en sus
Obras completas.
En ambos ensayos está en juego
y práctica la tradición, el traer y
El número 77 del año 15 que acarrear corno hecho de cultura
saludan estas lineas está y signo originario, sello del ars
imantado por correspondencias combinatoria como capital cultural:
y coincidencias. Enumeremos vemos funcionar, en los dos
algunas: una, inescapable, es extremos de la revista, la "carretilla
que se publican, por un lado, un Alfonsina", que diría Gabriel Zaid,
artículo sobre el poeta colombiano expuesta por el joven prometedor
Miguel Ángel Osorio, mejor Andrés del Arenal, y la góndola de
conocido por sus seudónimos de José Lezama Lima a través de dos
Ricardo Arenales o Porfirio Barba de sus ensayos más significativos:
Jacob, escrito por el poeta y crítico "El romanticismo y el hecho
Sergio Cordero y, del otro, una americano" y La expresión americana,
narración de Bárbara J acobs interrogados por Aguillón Mata a
titulada "Operación Monterrey", través de lrlemar Chiarnpi y Severo

l

-~-75

Sarduy en textos dialogantes
que se abren a la semilla de la
expresión cultural americana. Ese
diálogo se da en la revista además
como un termómetro: se da un
"Breve panorama de la radio en
Monterrey" por Ramiro Garza; se
publica un ensayo sobre el cine, "La
tradicio~alización de la ruptura", 1
de Damel González Dueñas, y
uun desayuno en otros ámbitos
y sin diamantes" de Alejandro ,
Martínez. En el centro de la 1
revista, en la sección "Anatomía
de la crítica", se imprime un texto
singular y prometedor de Esteban
Caviedes, bogotano y colombiano
que estudia filosofía y presenta un
ensayo provocador: "Campanillas y
mandarines", donde se contrapone
la novela corta de E~a de Queiroz,
"El mandarín", y la problemática
ética y filosófica de la Tercera
Antinomia o Antinomia de la
libertad expuesta por Emrnanuel
Kant en el capítulo dos de la
dialéctica trascendental de La
crítica de la razón pura. De este
ensayo propiamente filosófico
sobre el tema de la libertad van
a manar las correspondencias 1
con, por ejemplo, el ensayo de
Analía Melgar sobre Guillermina
Bravo, o la página de Eduardo
Antonio Parra sobre la muerte y la
reencarnación.
1
He dejado al final dos asuntos:
uno corresponde al buzón de
sugerencias; otro, a la poesía.
Las sugerencias, siempre
respetuosas: que en cada número
de Armas y Letras se dé breve noticia 1
de algunos materiales del número
anterior -y hasta, si es posible,
que se reseñe, como es el caso de
este texto que el lector está ahora
mismo leyendo; y, dos, que se
anuncie en lo posible lo que vendrá.

�~

a poesía: aplaudo y me
alegra el lugar destacado que
se consagra al verso y al poema.
Desde los poemas de la joven
Xitlally Rivera, la no menos
1 misteriosa "martes,jueves,
agosto" de Abraham Nuncio, la
traducción de J acques Prévert
hecha por Miguel Covarrubias,
la evocación de "los barrios de
Catedral" de Maria Natividad
Flores Medina y en fin, los dos
poemas de José Javier Villarreal
que sólo puedo decir que me
hubiera gustado escribir y quizá
hubiera podido escribir.

Discierno simpatías y- -En este número, en que lal
correspondencias entre el texto de escritora Minerva Margarita 1
María Natividad y el vuelo barroco Villarreal nos muestra un trozo
de lezama de Aguillón,Mata y entre de Cavafis, preguntándose cómo
1
elpoemadeJacquesPrévertsobrela se puede hacer un abordaje
guerra, y el ensayo de Karla Olvera crítico de este poeta griego,
sobre el artista como obra de arte: cuando es difícil razonar aquello
"Todaalegríaquiereeternidad",dice que nos deja pasmados, nos
Zaratustra: yo agradezco a Jessica lleva inevitablemente a querer
Nieto, a Miguel Covarrubias y a José experimentar su fascinación a
Garza que me hayan invitado a dar través de la lectura de este autor.
este testimonio delectura y celebrar
Y la provocación se repite
con ellos los 15 años de Armas y cuando Eduardo Antonio Parra
Letras, revista a la que vuelvo corno nos introduce en el mundo del
inexplorado autor argentino
se vuelve a casa.
Adolfo Castañón Antonio Di Benedetto, a quien
Borges le expresara "usted ha
escrito páginas que me han
emocionado". Se trata, a mi
modo de ver, de la lectura de
un acto tan intimo como puede
ser la lectura de alguien más;
imaginarme a Borges emocionado
en las letras de Di Benedetto me
parece una escena altamente
disfrutable.
Muchos célebres ejemplos
hablan del efecto de las lecturas,
eyendo Armas y Letras, como Carlos Fuentes, cuando
encuentro en un solo estando en Zúrich hace seis
lugar
libros,
autores, décadas, agarró valor en la
reseñas, crítica e imágenes que me descripción de Susan Sontag sobre
producen en sí la idea de muchos su visita a Thomas Mann: "¿Me
libros en mis manos; y con gusto, atrevería a acercarme a Thomas
casi siempre experimento lo que Mann, yo, un estudiante mexicano I
Vila,Matas cuando escribió en su de 21 años con muchas lecturas
Dietario Voluble: "No sé por qué me entre pecho y espalda, pero con
gusta leer a ciertos autores cuando todas las inhabilidades de una
comentan los libros de los otros (...) sofisticación social e intelectual
Esta mañana, por ejemplo, acabo de muy lejos de mis manos? En un
encontrarme con un Julien Gracq ensayo memorable Susan Sontag
fascinado ante unas líneas en las ha recordado cómo ella, aún más
que Proust describe los pasos de joven que yo, penetró el santo de
los santos de la casa de Thomas
Gilberte por los Campos Elíseos".
Pienso entonces en Armas... como Mann en los Ángeles en los años
una revista, libros, que abre sus cuarenta y descubrió que tenía
páginas a textos y autores de todas bien poco que decir, pero mucho
que observar. Yo no tenía nada
partes y estilos críticos.

Armas y Letras:
una

I

revista,libros
L

que decir, pero, como Sontag,
mucho que observar", destacó
Carlos Fuentes.
Y esto no es más que la
inspiración que produce la vivencia
escrita de alguien más, la osadía,
la emoción o la suerte de otro,
eternizada por medio del acto de
escribirlas.
En Armas y Letras advierto
además esa especie de radiografía
en primera persona que discurre
en voz de los autores: la apuesta
literaria de Bárbara Jacobs por una
tergiversación ingeniosa del yo, y la
experiencia que nos comparte tras
su eA'Ploración de las posibilidades
de géneros corno el diario, la
biografía, el diálogo y la entrevista.
O las lecciones de la rumana
Ilinca Ilian, recordándonos -a
propósito de obras mayores de la
narrativa latinoamericana, como

Rayuela, Paradiso, Cien años de soledad,
Conversación en la catedral o Los
detectives salvajes-, que el arte debe
ser universal, dificil y redentor.
Este número de Armas ... también
tiene música: leyendo a Beatriz
Espejo tuve ganas de una pausa
para teclear en el buscador de
Youtube, la escena memorable de
Tacones lejanos: "...si tienes un hondo
penar piensa en mí...".
La revista recoge con elegancia
el difícil oficio de la crítica, de
la cual la joven escritora cubana
Ena Lucía Portela ha dicho: "Los
críticos fabulan, andan por ahí
como Adán, nombrándolo todo,
y luego pretenden que la realidad
sea como ellos la han inventado".
Pero, invención o no, disfruto la
realidad literaria que retrata Armas
y Letras como un espacio físico
trascendente en la cultura de la
región y del país desde hace más de
medio siglo.

Revisando un número de la
revista de hace 60 años, el de
septiembre de 1952, leía un artículo
de Enrique Diez-Canedo sobre
Alfonso Reyes, donde escribía a
modo de sumario: "Ahora, querido
Alfonso, que está usted en París,
hablando de México, me propongo
-libre de su influencia, evadido de
nuestra amistad-decir algo de su
último libro".
Se refería a Huellas, el libro
de versos de un autor conocido
personalmente.
Sesenta años después, leemos
en este número al maestro Miguel
Covarrubias, en su artículo
titulado Doble o triple acercamiento
a Reyes, donde analiza cómo el
pintor Sergio Villarreal informa
gráficamente, no sólo aspectos de
la apariencia sino de las influencias
y las filias del regiomontano
universal. Y escribe que a pesar
de que Sergio Villarreal no pudo
conocer personalmente a Reyes, es
decir, no pudo retratarlo en vivo,
sin embargo lo dibuja a partir de
toda una iconografía y la lectura
minuciosa de la obra del escritor.
De este modo ha tenido
coherencia y continuidad Armas
y Letras, sustentando temas
de relevancia a través de las
generaciones y respondiendo con
talento crítico al paisaje literario
y el pensamiento estético de cada
tiempo.
Por aquella década de los
años 50, la revista apareció corno
Boletín Mensual de la Universidad
de Nuevo León; por entonces,
publicaba además de artículos de
crítica, arte y cultura, noticias de
los cursos de invierno: las notas
daban cuenta del ciclo de cinco
conferencias ofrecidas, bajo el
tema de La creación poética, por

1
76

77

Octavio Paz, o la conferencia del
historiador Daniel Cossío Villegas
sobre el porfiriato y la Revolución
mexicana.
Hoy, es una revista especializada
en literatura, arte y cultura de
la Universidad Autónoma de
Nuevo León y responde a la
propia exigencia institucional de
generar publicaciones con calidad,
intercambio cultural y científico,
patentes, movilidad y aportes al
conocimiento, buscando cada vez
más ser una Universidad de nivel
global, trascendente en el ranking
de las instituciones académicas del
mundo.
Esto es visto a nivel macroinstitucional, pero cuando se
trata de una revista hecha por
gente conocida, el afecto se vuelve
particular. Y es que mas allá de
la arquitectura de esta revista, el
cuidado con que construyen su
anatomía o la imagen para cada
texto, cuando uno ha conocido el
ático donde literalmente se "arma"
la idea de la publicación, cuando
uno ha conocido a la gente que la
edita, la diseña, escribe, el conjunto
se vuelve aun más entrañable.
En esta edición, el contenido se
hace acompañar de una particular
narrativa visual: un conjunto
de imágenes que se presentan
extremadamente cotidianas,
extremadamente poéticas en la
multimirada de la artista visual
regiomontana Irasema Aguiñaga.
Para contenido e imágenes mi
reflexión es la misma, como dijera
Alberto Paredes "el estilo es la idea"
y esta revista tiene estilo. Con este
número y apropiándome de unos
versos contenidos en él, del poema
Errata de Gloria Collado: "llegaron
los signos y las letras y no dejaron
palabra con cabeza."

I

�Y debemos festejar eso:
que sobreviva una revista de
literatura, en medio no sólo de
las discusiones sobre el futuro
de las publicaciones impresas,
si no además, en un tiempo
donde emulan por nuestra
atención las redes sociales, los
juegos en línea, la televisión que
pondera la cotidianidad de Kim
Kardashian, o simplemente los
casinos o cualquier otra forma de
entretenimiento fácil. Leer libros,
leer sobre libros, se convierte
1 entonces en una determinación,
una elección por encima de las
tendencias modernas.
Y vaya que no creo que exista
antagonismo entre lectura,
escritura y tecnologías, hace
unos días en el Colegio Civil
Centro Cultural Universitario,
Cristina Rivera Garza en la
presentación de su libro Viriditas,
aludía al fenómeno de las
publicaciones de 140 caracteres
a través de Twitter (una especie
de twitteratura) y las distintas
redes que han potenciado
1 la expresión humana, ya sea
Myspace o Youtube, Facebook,
Twitter o los blogs, sobre todo
para la gente que tiene algo
1 que decir, y había tenido pocos
soportes para hacerlo.
Pero precisamente por esa
I elección del placer por leer aun
percibiendo el olor de la tinta
en el papel, con la seguridad
de que estoy accediendo a un
contenido genuino, y no a una
I desambiguación en Wikipedia,
por todo esto celebro que exista
Armas y Letras atravesando los
años, y brindo por ustedes que la
hacen posible. Salud por eso.

r inéditos: Una molécula de amor,

MAHUI
OLIM,
LA ETERNA

Título: Nah11i Olin: sin principio ni fin.
Vida, obra y variainvención.
Comp. y coord. Patricia Rosas
Lopáteguí
Edita: UANL
Año: 2012

'
1

H

asta hoy, todo 1~ q~e
sabíamos de Nahm Olin
es que era una pintora
mexicana de principios del siglo
XX y que pertenecía a una pléyade
de mujeres distinguidas en los
ámbitos del arte y la cultura:
Tina Modottí (fotógrafa), Frida
Kahlo (pintora), Antonieta Rivas
Mercado (escritora y mecenas),
Lupe Marín (novelista), Dolores
del Río (actriz), María Izquierdo
(pintora), Lupe Rivas Cacho
(actriz), Amalía Castillo Ledón
(feminista y diplomática), María
Conesa (actriz), Clementina Otero
(actriz), Lupe Vélez (actriz) y
María Tereza Montoya (actriz),
entre otras.
Ahora, gracias a la investigadora
Patricia Rosas Lopátegui (Tuxpan,
Ver., 1954) y su volumen Nahui Olin:
sin principio ni fin, sabemos que Nahui
Lizbet García Rodríguez era, además de pintora: "dibujante,

78

grabadora, caricaturista, pianista,
poeta, ensayista y aficionada a la
ciencia" (2012: 28). También fue
compositora, maestra de dibujo,
precursora del feminismo y musa y
modelo de pintores (Diego Rivera,
Dr. Atl, Ernesto "Chango" García
Cabral, Roberto Montenegro,
Gabriel Fernández Ledesma, Jean
Charlot, Matías Santoyo, Ignacio
Rosas, Antonio Ruiz "El Corcito",
etc.) y fotógrafos (Edward Weston,
Gustavo Casasola y Antonio
Garduño).
Rosas Lopátegui tiene a bien
rescatar los cinco libros que Nahui
logró publicar entre el vértigo de su
agitada vida: óptica cerebral. Poemas
dinámicos (1922), Calinement je suis
dedans (Tierna soy en el interior,
1923), A dix ans sur mon pupitre (A
los diez años en mi pupitre, 1924),
Nahui Olin (1927) y Energía cósmica
(1937). Tres libros más permanecen

1

'

1

1
1

I

1
1
'
1
1
1
1

1

1

I

Toralidad sexual del cosmos y un
poemario sobre uno de sus amantes,
Eugenio Agacino.
También sabemos, gracias a
este volumen, que Nahui Olin
se llamaba en realidad María del
Carmen Mondragón Valseca, que
nació en la Ciudad de México
en 1893 y murió en esa misma
ciudad en 1978, que su seudónimo
le fue impuesto por el pintor y
vulcanólogo Gerardo Murillo (Dr.
Atl) hacia 1922 y que representa:
«el cuarto movimiento del Sol,
cuya significación cosmológica
se relaciona con el símbolo de
los impulsos renovadores del
universo, con el eterno retorno y
la transformación de las fuerzas
cósmicas» (601).
Carmen Mondragón fue hija
del general Manuel Mondragón,
militar que inició el cuartelazo
para derrocar al presidente Madero
el 9 de febrero de 1913 y luego
fue premiado por el usurpador
Victoriano Huerta con la Secretaría
de Guerra y Marina para, más
tarde, renunciar y salir del país
en un exilio disfrazado rumbo a
Bélgica; de allí marcharía a París y
se asentaría definitivamente en San
Sebastián, España.
Ese mismo año de 1913, Carmen
Mondragón se casó con el pintor
Manuel Rodríguez Lozano y al
año siguiente viajaron a París para
reunirse con la familia de ella.
Durante ese tiempo tuvieron un
hijo que murió en condiciones poco
claras. Vivieron en San Sebastián
hasta 1920 para luego regresar a
México.
Fue entonces que comenzó a
gestarse la leyenda de Nahui Olin: al
año siguiente dejaría al marido para
irse a vivir con el Dr. Atl. Vendrían

después otros amantes, comenzaría
a pintarse a sí misma desnuda y a
ser fotografiada como dios la trajo al
mundo, impactando con ello a una
sociedad mojigata que ostentaba
dos morales: una para los hombres y
otra para las mujeres. Posiblemente
por esto, Hollywood la llamó, pero
no filmaría película alguna.
Por cierto, el Dr. Atl reproduce en
su novela Gentes profanas en el convento
(publicada en 1950 e incluida aquí
fragmentariamente: 215, 256),
algunas de las cartas que Nahui le
envió durante su relación. En ellas
predomina un tono apasionado y
erótico, demasiado explícito para la
época (1921,1925).
A mediados de los años cuarenta,
Nahui se fue retirando de la vida
pública hasta concluir vistiendo
harapos, cuidando gatos y siendo
vÍctima del olvido y la maledicencia
popular que la llamaba «la
polveada», «la loca», «el fantasma
del Correo», «la dama de los gatos»,
etc. (500~501).
Su resurrección se debe al
restaurador de arte Tomás Zurián
Ugarte quien desde 1978 se ha
dedicado a reunir el material
de Nahui para promoverlo a
través de exposiciones, análisis,
ensayos, artículos y entrevistas,
además de facilitarlo a personas
interesadas (como la autora de esta
investigación), llegando al grado de
convertir su casa en un santuario
en honor de esta artista y hasta
regalar cinco mil reproducciones de
una fotografía de Nahui, la misma
foto que lo fascinó la primera
vez que la vio y que originó su
veneración.
Complementan este volumen
antológico más de cien documentos
entre los que hay prólogos,
poemas de y para Nahui, ensayos,

crónicas, anécdotas, traducciones,
invitaciones, diplomas, semblanzas,
artículos, reseñas, análisis, portadas
de libros, cartas, remembranzas,
folletos, fotos, notas, manuscritos, I
entrevistas, recortes de periódicos,
dibujos, óleos, poemas ilustrados,
reportajes, prosa poética, un
documento oficial, un fragmento ¡
de novela (del Dr. Atl), una '
cronología y una bibliografía
de y sobre Nahui. Todo bajo la
prestigiada firma de autores como
Elena Poniatowska, José Emilio
Pacheco, Guadalupe Amor, José
Gorostiza, Raquel Tibol, Rubén
Salazar Mallén, María Luisa «La
China» Mendoza, Homero Aridjis,
Adriana Malvido, Tomás Zurián,
Rocío Luque (traductora de los
libros franceses de Nahui incluidos
aquí) y Armando Ponce, entre otros.
Sí, ahora ya sabemos que Nahui
Olin fue un espíritu libre que
cabalgó impetuosamente entre
la hipocresía social de su
tiempo a través de su arte y sus
pasiones, preludiando con ello 1
la liberación sexual de los años
sesenta, aunque despistadamente
«El misógino Salvador Novo la
sentenció como un caso incurable
de 'furor uterino"' (520).

Eligio Coronado

__J

79

�~ n solo libro. Más alláde la
1
literaria del Primer tercio,
Cassady merecía un biopic dentro del
libro.
1
Existe un resentimiento
inconsciente en contra de Neal.
Sus coqueteos con el jipismo,
su adhesión a Ken Kesey y sus
correrías con Bukowski huelen a
traición para ciertos adoradores del
1 espíritu beat. Imposible de contener,
Cassady abandonó a Kerouac, sin
importar lo famoso que fuera. Fue la
primera deserción tácita del grupo,
después vendría la de Ginsberg,
que abducido por su fascinación
por Bob Dylan y el Flower power,
se alejaría ideológicamente de
Kerouac. Burroughs jamás aceptó
formalmente ser un beat, por lo que el
distanciamiento era improbable.
Con base en lo anterior, existe una
impronta que todas las historias beat
han ignorado, cuando el movimiento
gana celebridad se produce una
polarización del mismo, más allá de la
anatema política. Jack y Neal por un
lado, Afien y Bill, por el otro. Ninguno
tan afín a J ack, el rey de los beats,
como Cassady. La traición sufrida por

~;;~~ia

en, .
.
.
.
comtc t

..... ..:
...
;a•

A

más de cincuenta años
de la publicación de
sus obras señeras, la
Generación Beat aún despierta
entusiasmo. Y a unos pocos meses
del fallecimiento de Harvey Pekar
1 (mito del undergound) se lanza en
español The Beats: A Graphic History,
un compendio sobre el movimiento
1 precursor de la con~acultu:ª· .
Bajo el lema "La vida ordinaria es
bastante compleja", Harvey Pekar
debutó como guionista de cómic
con Esplendor americano. Incapaz de
dibujar siquiera una uva, contó con
ilustraciones de primerísima línea:
1
la mano chaquetera de Robert
Crumb dio vida a sus primeros
engendros. A diferencia de la
historieta de súper héroes, el tema
de Pekar era su autobiografía. Su
manera de presumirse era: "Directo
de las calles de Cleveland, Esplendor
Americano", en franca alusión
al contenido cotidiano de sus
historias.
La estética de su trabajo, próxima
al realismo sucio, lo identifica con
escritores que se han dedicado con
ahínco a desprestigiar el American
L
~

way of life. Por su afición al jazz,
su adicción al género le permitió
mal vivir como reseñista durante
algún tiempo, guarda una estrecha
correspondencia con los escritores
jazzeros por antonomasia: los
miembros de la Generación Beat.
Tras la muerte de Charles
Bukowski y Frank Zappa es
indudable que el outsider más
auténtico es Harvey Pekar. Inspirado
por lo beat, más por lo outsider de
la biografía que por la obra, Pekar
y colaboradores trazan una serie
de cómic biopics. Un experimento
no nuevo, pero tampoco común.
Explotado primordialmente por
el cine, el biopic ha tenido poca
resonancia en la historieta. El
mismo Esplendor americano es una
referencia, la diferencia radica en
que la biografía de Pekar se escribe
día a día y la del biopic establecido es
una historia contemporizada.
La primera parte de The Beats:
A Graphic History es lapidaria
respecto a la prehistoria del
movimiento: la Generación Beat
fue conformada por sólo tres
miembros, Jack Kerouac, Allen

80

Ginsberg y William Burroughs,
teoría respaldada por estudiosos
del tema como Barry Gifford. Sin
embargo, la perspectiva histórica
le ha concedido a Neal Cassady
un lugar insoslayable dentro de la
mitología beat primigenia. En este
apartado se retrata la vida de Jack,
Allen y Bill. Coautoría de Pekar y
Ed Pis~or, guión e ilustraciones 1
respectivamente.
Aunque no se arrojen datos
reveladores sobre el movimiento, el
mérito testimorúal del docu~e~to
1
es invaluable. La novela grahca,
todaVÍa considerada un arte menor,
ha conseguido situarse como uno
de los vehículos preponderantes
para documentar la historia. Pese
a que su impacto no ha conseguido
trascender una minoría o si se
quiere un público especializado, es
interesante el hambre de la novela
gráfica por presentar su versión de 1
los hechos.
En lo que respecta a la exclusión
de Neal Cassady, la historia
continúa siendo injusta con su
figura. Quizá el argumento contra
su no pertenencia sea que fue

I

Jack no existe, Neal fue el único fiel
al sentimiento de autodestrucción
que siempre alimentó a Kerouac. Al
renunciar a un deceso trágico, Allen y
Bill traicionaron el final de fotografía
que supusieron las muertes de Jack y
Neal.
La segunda parte del libro se centra
en personalidades correspondientes
a la segunda etapa del movimiento
beat: lo beatnik, y en la revisión de
algunos poetas anteriores a lo beat,
como Charles Olson. Después de los
capítulos dedicados al renacimiento
poético de San Francisco, McClure,
Whalen, Rexroth, Duncan,
Ferlinghetti, Corso, LeRoi Janes
y Robert Creeley, a cargo de la
dupla Pekar Piskor, empiezan las
colaboraciones. Paul Buhle (guión) y
Nancy J. Reters (ilustración) repasan
la mítica librería City Lights. Patchen,
Lamantia, Gary Snyder, Diani di
Prima, las mujeres beats (con guión
de Joyce Brabner, esposa de Pekar)
y el jazz y la poesía, son narrados e
ilustrados por diversos autores, entre
los que destaca Peter Kuper, habitual
de la revista Mad.
Un aspecto que destaca entre la

selección del editor Paul Buhle es
la cantidad inusitada de poetas que
conforman esta novela gráfica. Sólo
Kerouac, Burroughs y Ferlinghetti
son narradores. Lo que da pie a una
segunda lectura de la obra, no sólo
pretende condesar aspectos de la
Generación Beat, sino que encierra
una parte importante de la historia de
la poesía moderna norteamericana.
Como toda biografía acerca del
movimiento, The Beats: A Graphic
Novel, presenta fisuras. Su esfuerzo
es notable, pero denota que lo beat
aún busca a su biógrafo definitivo.
Ni Gerald Nicosia, Barry Gifford,
James Campbell, Denrús McNally
o Jorge García-Robles, han podido
consolidar un relato equilibrado
sobre la Generación Beat. Mientras
tanto, la literatura beat sigue
editándose. Libros inéditos continúan
apareciendo, a la espera de ese
biógrafo que le otorgue coherencia
al movimiento, no simple cronología,
con la esperanza, tal vez, de que si no
lo encuentra, se baste a sí misma para
biografiarse.

Carlos Velázquez.

ELORDEMIMFIMITO
TfT LO: f/ ordcr. 11Jfinito
AUTOR RoJo'fo ~..tro
EDITORIALI Planet
AMO: 2007

U

n poeta posee múltiples
recursos para el manejo
propio y exacto de la
palabra. Con este impulso llega
Rodolfo Naró a su primera novela,
género en el que se ha afirmado
desde el inicio, pues se trata de una
fascinante narración que mezcla

81

ficción e historia, y que va de lo
realista a lo fantástico.
8 espacio donde se desarrolla la
mayor parte de la trama de la noYela
es un pueblecito de la Sierra Madre
Occidental, San Pedro Analco,
municipio de Tequila,Jalisco,la tierra 1
natal del autor, evocación de esa

�"ribera opuesta" del rto Santiago, viejo
señorto de Xalisco que comprendía
tierras de Jalisco, Nayarit y Zacatecas,
región evangelizada por los frailes de
Santo Domingo.
Este poblado donde se
desarrolla el relato posee magia,
porque sus contornos están
compuestos de valles para el
agave tequilero, profundas
barrancas y la sierra, donde
flora y fauna salvajes convidan
a la aventura, en tanto que en la
1 villa se entretejen una serie de
sucesos, la mayor parte de ellos
desazonados, que van ligando
imperio con Reforma, y Porfiriato
con Revolución y guerra cristera.
Se trata de una novela de
pasiones; de amores y odios. En
El orden infinito, cada uno de sus
personajes tiene fuerza, aun la débil
Dolores, hija del médico Leonardo
Ralla y la enferma Lucrecia. El
personaje nuclear es Virginia, la
Nina Ramos, quien fue dama de
Carlota y bailó el mismo vals en
el mismo castillo con los únicos
dos emperadores que ha tenido el
México independiente; la que toca
el piano, lee y es madrina y dueña
del pueblo.

Otros personajes son la hechiceraNacha, el singular padre Ramberto,
la dueña del prostíbulo María la
Blanca, la titubeante Judith, el
terrible general Lupe Santos, el
mayoral Cápora, el débil Ataúlfo,
el alcalde Belisario Rojas y su
esperanzada hija Adela, el elusivo
Modesto Najar.
Por el relato desfilan también:
Porfirio Díaz, Amado Nervo,
Pancho Villa, Felipe Ángeles,
Emiliano Zapata,José Vasconcelos,
Álvaro Obregón, Plutarco Elías
Calles,Joaquín Amaro, en un apego
histórico al fondo de los sucesos,
variando naturalmente la forma, que
es constitutiva de toda novela.
Los horrores de la Revolución
quedan descritos en el asalto a
la casa grande de la hacienda del
Cabezón, donde, entre otros,
perecen don Rómulo Fonseca y su
esposa Asunción, padres del niño
Salvador. Toda esta violencia impacta
a Salvador, quien luego participa
como soldado y comandante cristero,
asumiendo en la parte final de la
novela un papel protagónico.
Resulta incuestionable el dominio
sintáctico del autor, el que echa
mano de bellas figuras literarias;

a la vez, sus personajes poseen u~
habla culta y un habla popular,
para denotar las diferentes clases
sociales y la peculiaridad propia
de cada sujeto. Un recurso muy
bien logrado en Naró es el de
la retrospección, como puede
constatarse en el despertar de Nina
1
Ramos del año viejo al año nuevo. Y
en el cuerpo del relato se van dando
voces onomatopéyicas, adagios,
expresiones culturales y muestras
del arte culinario de la región.
Las campanas de la parroquia 1
y, aisladamente, las campanadas
del reloj, marcan los cambios de
acción en el relato. En torno a este
elemento podría abundai;se, tema
que seguramente la crttica literaria
especializada abordará en el análisis
más exhaustivo de la obra.
Asimismo, un trasfondo religioso
está presente en la novela. Es
Azrael, el ángel exterminador. Es
el demonio, que asume diversos
rostros. Son las referencias bíblicas.
Es el lenguaje apocalíptico que se
da en el templo y fuera del mismo,
particularmente en momentos
en que tiembla la tierra y se dan
fenómenos inusitados.
I
Posee un lenguaje rulfiano El
orden infinito. Tiene igualmente
semejanzas con la prosa poética de
JuanJosé Arreola y con la de Agustín
Yáñez de Al filo del agua. Como que
Naró es también jaliciense y la tierra
contagia, atrae y potencia. Su novela
es un mentís a que el tema de la
Revolución mexicana está agotado.
Como la novela misma, el final es
imprevisto y genial. Un libro para
leerse en 309 páginas, que no se
caerá de las manos de ese lector que,
como ha dicho Noé Jitrik, busca que
la literatura "le cambie la vida".

l

José Roberto Mendirichaga

�AUTORES

IOSlt ■MILIO AMORII. Tiene 93 años. Como él dice,

AUTORES

AL■IUO C■IMAL

(1970). Sus libros más recientes
su única actividad es vivir plenamente.
son El último explorador (2012) y El viajero del tiempo
(2011). Es conocido también como practicante y
Y(CTOR ■ARRlli IIIIIDIRLI (Monterrey, 1972). estudioso de la escritura digital y mantiene un sitio
Ensayista e investigador. En 2005 obtuvo la edición web muy visitado: www.lashistorias.corn.mx.
17 del Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso
Reyes". Su libro más reciente es Lector_es insurgentes. UYIIR FlllllllÁIIIIDD TO•n■ (Ocotlán, Jalisco, 1981).
La formación de la crítica literaria hispanoamericana Maestra en artes por la UANL Becaria del Centro
(1810-1870) QUS, 2011). A partir de 2012 es de Escritores de Nuevo León en el 2010. Premiada en
coordinador del Centro de Escritores de Nuevo el Certamen de Literatura Joven Universitaria 2007
(UANL). Cofundadora y coeditora de la revista Manual
León.
del Desierto y de Ediciones Intempestivas. Autora de A
ADOLFO CASTAÍIIÓIIII. Escritor, poeta, editor y mares (UANL, 20ll).
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo
el título La campana y el tiempo, y ha reunido sus Lll■IT CARCÚ RODRlc•n (Holguín, Cuba, 1978).
ensayos en la serie Paseos. Es Miembro de número Periodista y editora. Coautora del libro Retrato Hablado.
de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2003 el Las mejores entrevistas de Vida Universitaria. Trabajó
gobierno de Francia lo distinguió con la orden de como reportera y presentadora de noticias en el
Caballero de las artes y de las letras.
Instituto Cubano de Radio y Televisión y actualmente
es directora informativa del Periódico Vida Universitaria
ROC(O CIRÓIIII. Crea proyectos galaxia: mix de delaUANL.
poesía, música, acción y video. Ha publicado
varios libros de poesía: Basalto, Soma, Imperio, CARLOS LIIAIM CÓMII ■IRIIII.ÁIIIIDII (Monterrey,
Tiento y de próxima aparición, Diorama. Obra suya 1986). Colabora en el departamento editorial de la
puede verse/leerse/escucharse en www.diorama- Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria y en la
editorial independiente An.alfa.beta. Ha publicado
poesiatransversal.com
ensayos y reseñas en las revistas Interfolia y An.alfa.beta.
■LICIO CORONADO (Monterrey, N.L, 1948). Ha
publicado 21 libros, siendo los más recientes el ■.ÁR■ARA IACO■S (Ciudad de México, 1947).
poemario Habitaciones (2009) y los guiones de La Ensayista y narradora, celebra este 2012 el aniversario
Ilíada y La Odisea de Hornero para la revista regia XXV de su novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier
Presencias (2011). En 1996 recibió el Premio a las Villaurrutia 1987). Su libro de ensayos más reciente es
Leer, escribir (UANL, 20ll).
Artes de la UANL
MIC■IL COYARR•■IAS

(Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesia del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Algunos de sus libros son El rojo
caballo de tu sonrisa y Sombra de pantera.
RICARDO c•ADROI. (Concepción, Chile, 1955).

IRIK.A K.1 ■ 1111. Licenciada en artes plásticas con

especialidad en grabado. En el 2010 se graduó en la
maestría en artes visuales por la UNAM, experimentando
con su producción plástica una nueva forma de registrar
su transcurrir en el tiempo y en el espacio.
AMltRICO LARllALDI (Monterrey, 1944). Maestro
en ciencias por la UNAM. Ha publicado Sor Juana y la

Doctor en literatura por la Universidad de Utrecht.
Narrador, poeta, traductor y crítico. Reside en astrología judiciaria (UNAM, 2009) y El eclipse del sueño de
Sor Juana (FCE, 2012).
Arnsterdam, Holanda.

11111.ÁTAUA l■IIIIÁ (Monterrey, N.L, 1989). Licenciada en

MARINA •oac■LLI (Argentina, 1978). Narradora,

lenguajes audiovisuales por la Facultad de Artes Visuales
de la UANL Su poemario Agorafobia fue publicado
por la UANL (2009). Aparece en cuatro antologías
literarias regionales y ha publicado textos sueltos en Vida
Universitaria y en LaJornada.

ensayista. Obtuvo diversos premios, todos en género
cuento. Publicó De la noche rota en 2009. Fue becaria
del Fonca/Conaculta en 2010, y de la Secretaría de
Cultura Argentina, en convenio con México, en 2012.

1011 RO■lllTO MIIIIIDIRICliü

(Monterrey, 1944).
Licenciado en filosofía, maestro en letras españolas y
doctor en historia. Es autor de Aproximación a la crítica
literaria (1998), La ideología en la obra de Ramón LópezVelarde
(1999),ElColegiodeSan JuanenSaltillo,1878-1914(2010) yJesús
y ViqueLlaguno,unapareja inolvidable (20ll). Es profesor de la
Universidad de Monterrey.

■D•AaDo RAM(R■I.

Maestro, editor y crítico.
Publica crítica cultural en diversas revistas y
periódicos locales y españoles y en el libro El triunfo de
la cultura, uso político y económico de la cultura en Monterrey
(FENL, 2010). Editó el fanzine velocidadcrítica durante
7 años.
MARIAIIIIA RO1■n1. Licenciada y profesora en letras

(UBA). Actualmente, es becaria de CONICET y es
adscrita a la cátedra de literatura latinoamericana I
narrador y amante del arte, ha publicado artículos
a cargo de la doctora Beatriz Colombí, Facultad de
en revistas y un solo libro. Creador independiente,
Filosofía y Letras (UBA).
liminar, sobrevive como Dios le da a entender
traduciendo y editando.
CARLOS YIWO•n (Coahuila, 1978). Autor de La
Biblia Vaquera y La marrana negra de la literatura rosa,
■D•AUO AIIIITOIIIIIO PARH (León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el ambos considerados libro del año por distintos
Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn medios. Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo
Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del y Premio Nacional de Cuento Magdalena Mondragón.
llAIÍL OLYIH MIIARII (Saltillo, 1968). Ensayista,

Sistema Nacional de Creadores de Arte.

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
- - - - - - - - - LIBRERIA / A R T E - - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./Domingos: 10:00-14:00hrs./Lunes: cerrado

Entrada libre/ Zona Wrreless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

C: casa.JibroUANL

Casa del Libro UANL

8uANL
UNIVERSIDAD AiiróNOMA
DE NUEVO LEÓN
Sc:eretaría de Extcmión y Oiltura

• •

-~ "'"~.'
'

~

?

•

•&amp;lw«trl,, M.

a,Jida4,

-~-w-

PUBLICACIONES
U

A

N

L

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487260">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487262">
              <text>2012</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487263">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487264">
              <text>78</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487265">
              <text>Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487266">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487267">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487285">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487261">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012, Año 15, No 78, Enero-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487268">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487269">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487270">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487271">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487272">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487273">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487274">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487275">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487276">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487277">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487278">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487279">
                <text>01/01/2012</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487280">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487281">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487282">
                <text>2014869</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487283">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487284">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487286">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487287">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487288">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28170">
        <name>Albores de la novela del noreste</name>
      </tag>
      <tag tagId="28174">
        <name>Beats en cómic</name>
      </tag>
      <tag tagId="28175">
        <name>El orden infinito</name>
      </tag>
      <tag tagId="28169">
        <name>José Emilio Amores</name>
      </tag>
      <tag tagId="27933">
        <name>Kafka</name>
      </tag>
      <tag tagId="28171">
        <name>Las memorias de Fray Servando Teresa de Mier</name>
      </tag>
      <tag tagId="28173">
        <name>Nahui Olin la eterna</name>
      </tag>
      <tag tagId="28172">
        <name>Obra de Kuhn</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17509" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15540">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17509/ARMAS_Y_LETRAS._2011._Nueva_Epoca._No._77_0002014868.ocr.pdf</src>
        <authentication>ff28ff452bea65e3557e5a8820ae8eaf</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488064">
                    <text>REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUT6MOMA DE MUEVO LE6M

volátil y expansiva

Artistas con maletín en
mano y obras portátiles
liRLA OLYIRA

$40,00 PESOS

Claroscuros en secuencia:
Lezama Lima yla
metamorfosis de la imagen
ACUILLÓN•MATA

��FONDO
UNIVERSITAR•o

�(1mlltrmin l 13... \ o pt::r&lt;,J&lt;;t~n .

/ JOSÉ JAVIER VILLARREAL

/4
1

r e

1" en

, \. J, l

t

n I nn
n&gt; v

l ~ , • rr 1,
de • -xpi I in e, Ih / ACUILLÓM•MATA /8
Jfl'

POLI' l

ll ,

1

lJ

ar

·on,•d.

e1)11trJ.&lt;ll\. l. i,m / AMALiA MELCAR / 75

Rodolfo R lJ , n¿r1ti&lt;.1
/ MICUEL COVARRUBIAS /

ntt

t'mori.1m (lC)20 .!0ll)

85

UNIVERSIDAD AIITÓSOMA DE NUEVO LEÓN

®

Dr.Jesús Ancer Rodrlguez
Rector

~ ANDAR A LA REDONDA

lng. Rogelio G. Garza Ri\-era
Secretario General

1 •r

Dr Ubaldo Ortiz Ménde=
Secretario Académico

.te. 1'J 1 d l t

..11:- .ur

...._.._
FONDO
UNIVE~StT~RIO

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

~ MISCELÁNEA

/XITLALLY RIVERO / 16

8 uANL

----~.....

/ DA.MIEL COMZÁLEZ

DUEÑAS /47

Lle Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. CelsoJosé Garza Acuña
Director de Publicacíones
Mtro. ¼guel CO\·arrub1as
covas@prodigy.net.mx
Director editorial

B'"t

' •1 de • radw l

1

\tontc rt y I RAMIRO

CARZA. /88

I 11 r.r-rc-., dd 1wlr.tl /MARÍAN. FLORES MEDIMA/96

~

~

CABALLERÍA

TOBOSO
111.u

,\Id tr,1 Opu:.mon \tontem·y /BÁRBARAJACOBS /65
·n Tod,l', lct~ ffiUtrtN / EDUARDO ANTONIO

l ctr:

1

,

\ ... nft

¡ut

1 dt

l. 1.·ch1 , e

llll

ANDRÉS DEL ARENAL / 103

PARRA /68

e 'n
:\1~'ilCJ. y ral

~

br.t'i d rchddc / JACOUES PRÉVERT.

TRADUCCIÓN DE MICUEL COVARRUBIAS / 28

'11 melar ne&lt;¡ / ESTEBAN CAYIEDES A..

VILLA.FAÑE / 106

pi '

/ VÍCTOR LÓPEZ

Annas y Letras Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo
L,ón, Arlo 15, Nº 77, octubre-diciembre 2011. Fecha de publicación: 30 de diciembre
de 2011. Revista trimestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de
Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones de la UANL Domicilio de la
publicación: Casa Universitaria del Libro. Padre Mier 909 pte. esquina con \'allarta,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfono:• 52 818329411L Fax: +52 81
83294095. Impresa por: Serna Impresos. S.A. de C.\'., \'allarta 345 Sur, Centro. C. P.
64000, Monterrey, 1'uevo León, México. Fecha de terminación de impresióIJ 15 de
diciembre de 20!1. Tiraje: 1,500 ejemplares. Distribuido por Universidad Autónoma
de Nuevo león, a través de la Dirección de Publicaciones.Casa Universitaria del Libro,
Padre ~her 909 pte. esquina con \'albrta, ~1onterrey. Nuevo León. México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Armas y Letras Rcvisra
de literatura, arte y rnlrura de la Universidad Autónoma de Nuevo L.wn otorgada por el
Instituto Nacional del Derecho de Autor. 04·2009-061817570300-102. de fecha
18 de junio de 2009. Número de certificado de licitud de titulo y conterúdo:
14,918, de fecha 23 de agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en tránute.

~ ANATOMÍA DE LA CRÍTICA
( .tm-:ian ll l" \r

DE ARTES V ESPEJISMOS

Lic. Noheml Zavala
nohcrni=av@gmail.com
Corrección y redacción
\ crónica Roclr!guez:
veronica.r.:@gmail.com
Diseño

/ RICARDO MARTÍMEI LEAL / 102
lJn /

Lic. Jessica Nieto Puente
editora_armasylctras@yahoo.com
Editora responsable

/ 34

Las opiniones y contenidos expresados en los artlculos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Proh1b1da su reproducción total o parcial. en cualquier forma o medio, del
contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todas los derechos reservados
0Copyríght 2011

�POESf.A

..

.

Dos poemas de Campo Alaska*
os POR JOSÉ JAVIER VILL.A.RRliL

POESf.A

tal vez porque una idea ya ha madurado lo suficiente
en nuestra cabeza provocando que el cuerpo
se nos afloje y busquemos dónde apoyarnos,
o sea la carta que acabamos de leer y nos deja desnudos,

EL RELOJ, ESTA TARDE, DESPUÉS DE TANTO TIEMPO, DECIDIÓ
PARAR SU MARCHA;
tal vez a las cinco cuarenta y seis haya sucedido,
en alguna parte, algo de cierta importancia:
una idea en la mente de alguien haya madurado, cobrado peso

a la intemperie, o esa llamada que nos ha cortado
con el filo de su última frase;
tal vez todas éstas sean sólo coincidencias y se trate
en realidad de una batería vencida o de una maquinaria
gastada,

y color, gusto y aroma como una fruta;

de un reloj que, esta tarde -precisamente-, después

una carta haya sido finalmente enviada o un teléfono

de tanto tiempo decidió parar su marcha.

haya sonado en una habitación casi a oscuras;
quizá, tal vez, en realidad, no haya pasado nada
fuera de que este reloj paró su marcha,
de que la bateria ya no pudo arrastrar más sus manecillas
o la maquinaria se cansó de ensamblar los dientecillos,
unos con otros, de sus ruedas dentadas;
tal vez sólo sea el largo y ancho silencio que ahora
se siente en la habitación,
las huellas del gato o los húmedos copos de nieve
sobre el cojín de las sillas,
la puerta y la ventana que no dicen nada guardando
una complicidad que las delata.
Es obvio que ya no son más las cinco cuarenta y seis,
la hora exacta en que el ofendido jaló del gatillo
y vio con terror que su enemigo seguía en pie;
la hora que le dijeron y le hizo comprender que él
ya no llegaría;
la hora cuando un viento nos recorre la espalda
o nos golpea en la boca del estómago
""(de proxima .,p.uición en Almadía)

�POESiÁ

POESiÁ

TENGO UN LIBRO DE ENRIQUE LIHN ENTRE LAS MANOS,

yo sólo una. No lo he leído y ya tengo cincuenta años.

una edición del Fondo con su rostro en la portada.

Quizá deba esperar, hacer un poco de tiempo,
demorar mi lectura.

Hay una moda por reproducir a los poetas en las portadas
de sus libros,
un jirón de tela que cubre cada letra, un vértigo
que se desata desde la mayúscula.
Hace tiempo que el libro se empolva al lado de mi cama,
bajo mi lámpara de noche;
la noche, por otra parte, es una ciudad con numerosos
puentes e incontables
autos que los cruzan y no cesan, nunca se detienen.
Me doy cuenta que Enrique Lihn tiene 2 tremendas arrugas
que bajan por su frente,
marcas o cicatrices que se van formando como fallas
geológicas,
como veneros que de pronto se agotan, como el jefe
de la tribu que se queda pasmado
viendo un atardecer o sintiendo las primeras gotas
de la tormenta.
Yo también tengo una arruga✓cicatriz que baja por mi sien
izquierda, testimonio quizá
de alguna pesadilla, de un mal hábito, de la torpeza,
delas malas
noticias, del eco que, es fecha, se filtra desde una casa
que no existe.
Espero muy pronto leer el libro; todo el mundo me dice
que se trata de un poeta magnífico.
Yo veo su rostro en la tapa antes de apagar la luz,
de estirarme sobre mis sábanas,
antes de dar por clausurado el dia, de hacer un alto
y cerrar los ojos. Él tiene 2 arrugas,

Me paso el dedo por la frente y palpo mi cicatriz, mi única
cicatriz, pero
lpor cuánto tiempo?
Quizá mañana deba comenzar a leerlo. Quizá mañana,
cuando amanezca.

�...

e

Notas spbre dos ensayos
de 1011 LlliMA LIMA:
"El romanticismo y el hecho americano"
y "Nacimiento de la expresión criolla"

.

.

on esta escena se- rinde homenaje a V ~SE DE~ CONTRAPUNTO ES
L ~ y se le conviert~ en estandarte del
SUPERAR LA LECTURA. CAUSAL
neobmoco: "jamás vio el Volga, y menos
~ongelado; la comparación con la CDlPC!atriz, que
DE U HISTORIA, DESORDENAR
wdla a su obesidad la magnitud de· la panoplia
O, MEJOR, TRAHSORDEHAR.
zariáta, era más que dudoaa, y· sin embargo...
ninguna equivalencia de la danza 1Jiás textual,
LOS HECHOS HIS.TÓR1COS Y ·
más propia qué esa frase. La frase en si, y no ·su
CULTURALES•.
contenido·integral, su sustancia semántica. Eran
la forma, lafont misma" (116Q). Lezama no contaba
su impresión del baile; él mismo, con las palabras, entiende como propjo de América. Sobr~ esto,
cabe aclarar algunas ideas principales: ei concepto
·bailaba. Para -el neobarroco · esta anéc~a es
de "contrapunto" y el de "era imaginaria". Val~rse
sustancial: una de las intenciones primeras de
del contrapunto es superar la lectura causal de 14
esta corriente es. privilegiar la ~ion, dejar
historia, desordenat.o, mejor, transor~mar los hechos
attis la significaciOn dírecta y propiciar asl la
ambigüedad de la imagen. En un rdato compuesto históricos y culturales. Mediante esa visión, es
de secuencias opuestas o hasta contradictoria~. posible comparar acODtecimientos anilog~ como
los encuentros y desencuentros de las mticW
ninguna "pUede ser considerada como ~ 4 o
verdadail; ningUna es o,riginal: la ünica realidad es clefiniciones de lo americano del siglo XX, tengan o
1a transfortnaciO~ constante del relato, su devenir; no comunicaciOn directit-entre si. Pero también es
Sll }llCtamorfosis continua" {1009). Sarduy ~enta posible leer, mediante -el contrapunto lezantiano.
dát al lenguaje nuevas facultades, segon entiende eventos cul~es de distintas tpocas y territorios.
Según Irleinar Chiampi, •la idea es componer, con
a I.ezama: en ·El heredero", José LezaIJ)a Lima es
esos saltos y sob~tos, unaespecie de cons~ción
rtvelado éomo ..e\ descifrador de la noche ihsular"
(1412); la frase intenta situarlo como el gran supra--histórica eh que'1os textos cµalogantes
exhi_ben su deven;r en la mutación de esas pantculas" ·
lector, entre tantos, de La Habana, de la tradición
anio,icana saciada de c;ultura europea. EI heredero (Lezama Lima, 2005: 21). El concepto de era
es quien descifra, quien toma p~ s1 la potencia i m ~ es un conjunto abstra~to y ge~rico de
de la tradición. Peró esa por.encía, ..esa •carga" imaginaciones y pensamiento en vías siempre de
de sentido, debe ser una ieleetura del barroco, trascender el momento su .origen; el ejemplo mis
porque en principio es bmoca también: si. Cuba, conveniente, por :su relación con el tema de estas
como América, es una mezcla de discursos que lineas, es lo barroco americano. La era imaginária
no ~ entonces una época ni una tendencia, no
sedujo. a los surrealistas y motivó las paradojas
una moda ni un,. cultura; la er~ imaginaria es máS
migicorrealistas y realmara~s. su rcprcsmtéldón
há de ser la acumulacioft de paradojas, ~ o s . escu~: se mueve, precisamente, ~tre épocas,
tendencias, culturas,..modas. Nunca- muere, pero
oposiciones, la destrucción del discurso directo,
del verdaderamente artificioso realismo, lá al ser devenir siempre está naciendo, pues-..todo ·
tendrá que ser reconstruido, invencionado, de
acumulación de secuencias, ·de narradores, dé
nuevo, y los vitjos mitos, al reaparecer denuevo. nos
tiempos verbales, de personas gramaticales, la
ofrecerán
sus conjuros y sus enjgmas con un rostro
transgresión de las normas, la invención de otras y
. desconocido" (24). €ontrapunto y era ítnaginaria
su continua destitución. .
r
Conviene dar un paso hacía atrás. La abolición son ideas complementmas: sí ésta es, en última
instancia, la posíbilid~d pQética en devenir de ~
del sentido directo no es sino propulsión de
muchos 'indii:ectos que no se anulan. Este ideal cierta circunstancia espacio temporal que se mueve
a otras, el contrapunto se revela el utensilio
de la expresión poética (no Sólo neobarroco) se
~rescindible. para rastrearla.
explica en este-caso por las fuentes de lo que Iezama

--

\

1

•

ae

- - - - - - - - - - - - csACUILLÓM•MATA - - - - - - - - - - - -

Cuenta Sarduy que, tras presenciar una función de jóvenes sohstas del Bolchoi,
quiso saber la opinión de José Lezama Lima: "-¿Qué le pareció? -le pregunté
enseguida. -Mire joven -e impuso su voz gravísima, sentencioso, aspirando
una bocanada de aire, acezante, como si se ahogara-, Irina Durujanova, en las
puntuales variaciones del Cisne, tenía la categoría y majestad de Catahna la
Grande de Rusia cuando paseaba en su alazán por las márgenes congeladas del
Valga... -y volvió a tomar aire" (Sarduy, 1999: 1160).
8

~co,

i

/

�/

EL RASTREO DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA

l

SE HA CONVERTIDO EMTRE LA LUCHA
EMTRE LA JMACO, ASCENDIDA A PRIMER J
PLAMO, Y EL FUECO EXTENDIÉMDOSE
INFIMITO
o
COMO
UM
ÁRBOL
REPLÉCÁNDOSE A UM
VUELA •LEZAMA LIMA

!l

1

Puesto que Lezama busca en sus ensayos las fuentes
( que al mismo tiempo son expresiones netamente
americanas) de nuestro continente, se ve en la
necesidad de conceptualiz.ar a los personajes de
esas fuentes. Entre éstos se encuentran los héroes
cosmogónicos, forjadores de mitos originarios, el
·señor barroco, protagonista de América, y los rebeldes
románticos, entre los cuales están el fr_aile dominico
Servando Teresa de Mier, el maestro demoniaco
de Bolívar, Simón Rodríguez, y ~l gran americano,
promesa fallida, Francisco de Miranda. Es notable
la selección de los personajes que Lezama comenta
en sus conferencias: "son, muchas veces, personajes_
oscuros, olvidados o marginales -que ninguna
historia oficial se atrevería a incluir-; otros son
personajes solares, ~unque focalizados por su lado
secreto o menos evidente" (Lezama Lima, 2005: 25).
Todas ellos tienen algo de oscuridad y algo de luz;
son puntos medulares de una era ímagínaria, son una
suerte de poesía y .de abyección, perlas y excrecencias
a un tiempo, claroscuros: el barroco. Ya Chiampi
previene al lector a propósito de estos personajes,
generadores de la cosmovisión aglutinante de
América: "lo demoniaco para Lezama no es otro sino
el Eros rdacionablc o Eros cognoscente, término que, a lo
largo de su obra, significa la poesia por antonoinasia"
(27). Seguramente Lezama vería con buenos ojos
las siguientes palabras que Pessoa pone en_ boca del
Diablo: "Es la ley de la vida, señora mia. El cuerpo vive
porque se desintegra, sin desintegrarse del todo. Si no
se desintegrara segundo a segundo, sería un mineral.
El alma vive porqde es tentada constantemente,
aunque se resista. Todo vive porque se opone a algo.

PUMTO QUE

Pero, si yo no existiera, nada existiria, porque no
habría a que oponerse, como la paloma de mi discípulo
_Kant, que, al volar en el aíre leve, pensaba que podría
volar mejor en el vacío" (Pessoa, 2005: 14). Y más
adelante: "Nunca tuve infancia, ni adolescencia, ni, por
tanto, llegué a la edad viril. Soy cl negativo absoluto, la
encarnación de la nada. Lo que se desea y no se puede
obtener, lo que se sueña porque no puede existir, ahí
·se encuentra mi reino vano y ahí está establecido el
trono que no me fue otorgado. Lo que podría haber
sido, lo que debería haber existido, lo que Ley o la
Suerte no me concedieron, lo arrojé a manos llenas al
alma del hombre, y ésta se perturbó al sentir la vida
viva con lo que no existe" (22). En palabras de Lezama:
"vastísímas extensiones temporales que no lograron
configurarse 'se igualarán a grandes extensiones que
alcanzaron la -ejecución de su forma, pero
., que fueron
destruidas. De tal manera que únicamente la imago
puede penetrar en ese mundo de lo que no se realizó,
de lo que puede destruirse y de lo que fue arrasado [...]
El rastreo de la expresión artística se ha convertido
entre la lucha entre la imago, ascendida a primer
plano, y el fu~go.extendiéndose como un árbol in.linito
o replegándose a un puhtb que vuela" (Lezama Lima,
2005: 86). Lo que en la fantasía de Pessoa es deseo,
en el arte americano, y aun en la vida americana, en
la naturaleza y el paisaje, es potencia, realización.
Mas, como el Diablo ha anticipado, la realización,
felizmente, nunca basta: siempre es mayor lo no
acontecido y lo no dicho.
"El romanticismo y el hecho americano" es el tercer
ensayo de La expresión americana y pretende dilucidar
la labor fundacional que algunos iománticos, ya

la

10

desdeñados ya recuperados por 'el interés siempre
voluble de la historia, llevai¡on a cabo en elimagínario
voraz del americano. Los personajes centrales
son, como se ha dicho, Servando Teresa de Mier ,
. Simón Rodríguez y Francisco de Miranda; los tres
desembocarán, hacia el final del texto, en la figura
central del americanisrno para Lezama: José Martí.
El ensayo abre con la descripción de un contexto
histórico propicio para el desarrollo de los tres
espíritus mencionados: los excesos del centralismo de
España en tiempos coloniales. Es notable que, pese a
la propuesta de visión histórica, oada tradicional, que
Lezama privilegia en La expresión americana, cuando
es necesario se valga de la explica.ción c~usal. La
causalidad histórica no sólo es netamente europea,
sino que se circunscribe a una fe ciega en favor de la
verdad, supuesta única, de una visión decimonónica
contraria al barroco. Sin embargo, Lezama no se
contradice: al absorber todas las herramientas que
la cultura occidental le.ha dejado a la mano, actúa
corno voraz Señor Barroco, en la medida que no
desdeña, sino reutiliza, emiqueciendo los sentidos
y alterando definitivamente la herramienta teórica,
en este caso, la cau~alidad. Así, ia explicación del
contexto nos habla de los motivos políticos que
llevaron a Servando a prisión, por ejemplo, pero no
explica la empatía que su esencial derrota mantiene
con Miranda y con Rodríguez. Tampoco sirve la·
causalidad para comprender cómo la derrota personal
de los románticos americanos deviene cohesión
de la identidad americana, ni explica las razones
por las que al negar España, ,Servando la fortalece
- /convirtiéndola?: adaptándola- en el imaginario
colectivo del amei;icano. Un ejemplo, a propósito ·
de quienes, tras abjurar de la iglesia y manifestaise
como liberales, regresaron, oficialmente, al cobijo del
catolicismo: "Consecuencia: ganancia del catolicismo,
amplitud de su compás, con su gran revolución, su
absurdidad inagotable enJo poético, y la constante
prueba del ejercicio de su libertad. Todo lo que haya
sido contrario a esa actitud del catolicismo, es tan sólo
vicisitud histórica, suceso, pero no cualificación de su
, dogmática" (Lezama Lima, 2005: 124).
De acuerdo con lo antei;ior, "En Fray Servando,
en esa transición del- barroco al romanticismo,
sorprendemos ocultas sorpresas ;nuy americanas.

Cree romper con la tradición, cuando la agranda. Así,
cuando cree separarse de lo hispánico, lo reencuentra'
en él, agrandado [... ] Primera señal americana: ha
convertido, como en la _lección de los griegos, al
enemigo en auxilíar" (Lezama Lima, 2005: 127). Qué
tan americana es realmente esta señal. Es evidel).te
que el argumento de Lezama es sólo retórico, pues
él mismo está hablando de una leccióh no americana
como ejemplo (u originalmente no americana, la de
los griegos, que Lezama ya ha adoptado para sí); sobre
esto ya habló el DiabJo de Pessoa. Aun así, Servando
no se conforma, sino que procura y se fascina con
los otros: "En Bayona, la curiosidad americana lo
lleva a penetrar en una Sinagoga" (127), y no sólo se
entiende_con los demás, sino que se asimila entre ellos,
al tiempo que ellos lo asimilan: "La onda larga de su
simpatía no retrocede ante refutar al predicador, y
como lo hace tan bien le ofrecen en matrimonio 'una
bella y rica Raquel, y en francés Fineta'. Termina
revisándole sus sermones a los rabinos, y en que
éstos le llamen Jajá, que significa sabio" (127). El
itinerario de Servando, desesperado pero también
ambicioso, como el de Francisco de Miranda y la
introspección maligna de Símón Rodriguez, se debe,
según Lezama, a la intuición de un nuevo paisaje. La
expansión del paisaje, la asimilación de lo otro y de
los otros, la coquetería y vanidad y hambre frente a los
otros, son las principales características americanas
que Lezama encuentra en Servando y que acentúan,
por, 13; desmedida voracidad de lo americano para
potenciarse, la trage,dia de una vida oscilante entre
la huida y el encierro. Símón Ródriguez, "ejemplar de
individualismo más sulfúreo y demoniaco", también
gana, con su derrota y sus def~ctos casi caricaturescos,
para el ímagínario de América. Demonio mayéutico,
calumniador de sus padres, de fealdad privilegiada,
pero también maestro querido de Bolívar, nos recuerda
cierto retrato pintado por Nietzsche: "Sócrates era
del más bajo origen. Plebe. También se sabe qu~ era
horroroso. La fealdad, que para nosotros ya es una
objeción, para los griegos era casi una refutación.
Y aún podemos preguntar: iera Sócrates griego? La
'fealdad deriva muchas vecrs de un cruce o mestizaje.
En otros casos, de la decadencia" (Nietzsche, 2003:
39). Sin embargo, para Lezama (quien, según nos ha
aclarado ya Irlemar Chiampi, manifiesta cierto recelo

'

11

�•

AUN LOS. SINSABORES DE LA
FATALIDAD SERÁN PARA LEZAMA.
CONCIENCIA DE SÍ -

,

al germanismo de .,,Hegel a lo largo de La expresión
americana), estas características no tendrían que ser
tan notoriamente negativas: la fealdad, la elocuencia e
improvisación, la adjunción y aun pertenencia al vulgo
y, sobre todo, la mezcla, el mestizaje, son cualidades
del americano que Lezama, una y otra vez, ensalza y
celebra. Aun los sinsabores de la fatalidad serán para
Lezama conciencia de sí, identidad: "el buen viejo, tan
seguro de su destino de fracasos como Bolívar en su
destino titánico [más tarde dirá que lo titánico alude
más a la forma proporcionada que a la desmesura del
tamaño], en una carta que le dirige a Bolívar, donde
adquiere una meticulosa sencillez incomparable, le
dice: '¿Qué voy a hacer en América sin usted?' Bolivar
vive ya en el gran escenario de la transfiguración
histórica de los destinos, y Rodríguez vive en el
acarreo invisible, en el demonio de los mesones, en
el esplendor de la pobreza" (Lezarna Lima, 2005:
134). Qué contraste el de estas últimas frases con
las de Nietzsche. En oposición a la de Rodríguez, la
historia de francisco de Miranda que ofrece Lezarna
es mucho menos personal y humana, mucho menos
documentada acaso. Lo relevante para el hallazgo
del hecho americano es quizá el énfasis que Lezarria
hace en la buena estrella de Miranda, contra la cual ·
el presidio· definitivo' se impuso. Por supuesto, la
incompatibilidad que halla el cubano entre el espíritu
de un Rodríguez introspectivo y una realización
personal llena de triunfos parece menguar la tragedia
del sino de Rodríguez, de acuerdo con lo cual Miranda
es un ejemplo mayor de frustración. Es precisamente
este sentimiento el que parece haber persuadido a
Lezama para elegir estos tres personajes históricos
corno principales representantes del romanticismo
americano: "Para ilustrar el siglo XIX hemos escogido
a las figuras que nos parecen más esencialmente
románticas por la frustración" (145). Esto no quiere
decir que la frustración defina al americano, o no
solamente; el carácter aglutinante de la poética de
Lezarna permite que el romántico contraste con el

entusiasta -aunque tan crítico y con tanto relieveW alt Whitman, por ejemplo, quien vale tanto para
\
configurar América como Servando u otros.'
El cuarto capitulo de La expresión americana,
"Nacimiento de la expresión criolla", rechaza la
eficacia de un lenguaje.que ya ha de valorar tanto el
regodeo con que algo se dice corno aquello que se dice:
"El sentencioso se-puede volver cazurro; el efectivo
puede adormecerse en el fiel del balanceo. Pero el
americano, Marti, Darío o Vallejo que fue reuniendo
sus palabras, se le concentran en las exigencias del
nuevo paisaje, trocándolas en corpúsculos coloreadas"
(Lezama Lima, 2005: 150). En efecto, hay aquí
una veneración de la frase en sí, y no su contenido
integral, no de su sustancia semántica, un privilegio
de la forq¡a y del sonido mismo que tiene, más que
la obligación, la inclinación natural, de pintar con
la expresión el paisaje americano. No se trata simplemente de fingir opulencia verbal ni de sentido, no
sólo del despilfarro lingüístico: hay una inclinación
natural ·a decir el ser americano, la imagen que, como
/
americanos, colma los ojos del poeta americano. iDel
poeta? Lezama inicia el recorrido de las fuentes de esta
·expresión criolla con Quevedo y con Góngora, pero
no es el poeta quien goza de esta sobreabundancia
del paisaje en su hablar, sino, para Lezama, toda la
gente: "La espuma tlel tuétano quevecliano y el oro
principal de Góngora, se amigaban bien por tierras
nuestras, porque mientras en España las dos gárgolas
mayores venían recias de la tradición humanista, en
América gastaban como un tejido pinturero, avispón
del domingo que después precisamos aumentado
y nimbado en la alabanza principal. [... ] por lo
l Sobre \},/hirman cabe dt:stacar la aceptación e importancia que
ha te.nido este poeta \ital en la tradición hispánica: en cl pról0So
que León Felipe escribe-a su traducción de Song about my,clf, se
k;: ..Se apdlida \Vh1tman. / Pero Dios le llama \Vale. t No tiene
familia. f Es hijo de la tierra más que de la sangre, como todo
norteamericano legitimo. Que en esto se diferencia del europeo.
Y en esto se diferencia también el pionero del conquistador. / No
tiene genea1o~ia. Y en esto se diferencia del hebreo. No acarrea
su .sangre desde Ad.in, por Una atarjea ele nombres empalmados,
pero es tan adámico como !salas" (Whitman. 200715). Es justo la
universalidad pretendida por el noneamcrícano y su exacerbada
fraternidad, lo que ha atraído también la atención del portugués
Pcssoa: ~¡Mlrame a ml: tu sabes que yo, Áh-aro de. Campos, ingeniero,
/ poeta sensacionista, / no soy tu discip.ulo, no soy tu amigo, no soy
ru cantor,/ tú sabet-; que yo soy Tú yestás contento de ello!" (Pcssoa.
2000: 275) Pero aun antes Martl babia elogiado la humanidad dd
poeta. de Norteamérica, y bastante después. Lotea harta lo suyo. a su
modo, celebrando la purc:a de amor whitmaniana.

13

�L

1'
1

¡\

americano, el estoicismo quevediano y el destello
gongorino tienen soterramiento popular. Engendran.
un criollo de excelente resistencia para lo ético y
una punta fina para el habla y la distinción de donde :
viene la independencia" (153-154). Según Lezama,
al español no le viene bien la armonización de las
voces quevediana y gongorina, porque los campos de
Castilla -paisaje peninsular, espíritu peninsularno requieren esa tensión y pugna verbal para ser
dibujados, a diferencia del-paisaje americano, como si
fuera u~o solo, que nos urge, con un equilibrio violento
entre cultura y naturaleza, a la-abundancia e ineficacia
verbal: "El americano-traía a ese refinamiento del
banquete occidental, el otro refinamiento de la
naturaleza" (153-154). De alú el elogio al poeta malo,
impensable para el Horacio que lo había condenado en
su "Epístola a los Pisones". La imagen con que inicia
Horacio su "Epístola ..." es inarmónica, desmesurada
e inelegante, además de un derroche de imaginación.
Atribuir el busto femenino con miembros de animales
a delirios de enfermo y, más aún, coronarlo con burla
obligada, incontenible, es a un tiempo anunciar
preferencia por el orden y la homogeneidad sobre
sus contrarios. Horacio escogió ese inicio para.su
poética como una burla inapelable que Lezama
no compartiría. La inelegancia pero necesidad del
poeta malo, y aun la inelegancia y necesidad del
buen poeta americano, no compartirían el chiste de
Horacio pues sus discursos funcionan exactamente
al revés: se considera la posibilidad de representar
la quimera horaciana e incluso se vaÍora la flagrante
contradicción. Como el mal poema, el libro único en
manos del vulgo, se dota de un sentido insospechado
gracias a la relectura: "Este poeta malo [...] es también
hombre aposentado en un solo libro, que lo vio por
todos los días, que sin ser lector, cuando se ve obligado
a lecturas, tiene que marchar hacia ese libro uno, que
lo espera, que se constituye en silencioso monstruo
que espeta las migajas de un ocio que lepertenece"
(156). De este modo, el hipotético libro único en
manos del ordinario adquiere el tono y la autoridad
de una escritura indiscutible, de una "sentencia
entrañable", aun si se trata de un libro que se perdería
en una biblioteca. Es justo la vuelta a lo ordinario,
practicada por los mismos Calderón y Quevedo, lo que
enriquece el dis'curso criollo: la sátira, la historia del

hombre común, la palabra alegre, la trivialización de
la muerte, su caricaturización al modo Posada, la voz
festiva, con música y diminutivos, que puede referirse
a la soledad o la nostalgia, y todas las posibilidades
verbales que encarnen al sencillo, al triste o al idiota,
abundan en América, según Lezama, contrastando
con el canon de la expresión europea. Los prosistas
menores de la conquista son quienes forjaron nuestros
primeros libros americanos, deslumbrados por el·
paisaje: "Por eso don Luis y Quevedo, tuvieron que
hacerse americanos, para alcanzar circulación en el
paisaje, influencia sobre nuevos tuétanos, rebajados
y subidos, pulim~ntados por un agua nueva" (163).

1

y estas características que no se anulan, según
quiere Lezama, sino se potencian inevitablemente.
Aparte, hay que decir que "El romanticismo y el
hecho americano" y "Nacimiento de la expresión
criolla" revisan causas de una realidad manifiesta ,
una expresión ya dada: la de José Martí. Los
románticos errantes y la_ formación de la expresión
criolla, ya recordados con celeridad, encuentran st¡ .
climax en' las últimas páginas del principal poeta
cubano, "esas últimas páginas cuando Martí vuelve
a Cuba ya en vlsperas de la muerte, cerca de Dos
Rlos, y cuando sabe perfectamente que va a morir.
Esas páginas son de un carácter alucinatorio. Desde

.1

LA PEMA Y EL MAL, AL LADO DE
LA BURLA Y LA CARCAJApA.:
LA

EXPRESIÓN

CRIOLLA ES

UMA. A.CUMULACióM DE ESTOS
TOMOS, ESTOS TÉMA.S Y ESTAS
CARACTERÍSTICAS QUE MO
SE A.MULAM, SECÚM QUIERE

.

LEZAMA, SIMO SE POTEMCIA.M
IMEVITA.BLEMEMTE.
Paul Valéry dijo una vez, con precisión y belleza:
"La verdad es ésta: que es más profunda"; verdad
que se entreg¡i y se suelta; sin dejar de ser cierta,
nos promete, cumple, y niega ·al mismo tiempo.
Para llegar a esto, el criollo debe recurrir a otra
clase de entendimiento, rebosante de palabras,
de detalles inútiles, de ires y venires, de lenguaje
indirecto y palpitante. El criollo tendrla que
asomarse a la contundencia del acto y dej.ar la
abstracción para quien se haga con ella. El criollo,
además, tendria que remitirse a un modo de hablar
específico, según Lezama, valerse de un acento
con carga de sentido (de gaucho, de costeño, de
serrano), hacer de sus palabras una contemplación
errante y nostálgica del paisáje. La pena_y el mal, al
lado de la burla y la carcajada: la expresión criolla
es una acumulación de estos tonos, estos temas

14

(Lezama Lima, 2005: 79). En aras.de esa guadaña,
que no es sino símbolo de una imaginación a qué
asirse y que dé sosiego, Lezama imagina que "el
poseedor de un baúl lleno de los escritos de Martí,
entre las furias de un huracán o de un terremoto ,
está en la obligación de salvarlo antes que salvar
su vida, como dice la orden del día de una de las
grandes batallas contemporáneas, deberá morir en
el mismo sitio antes que retroceder un paso" (78).
Porque es justo con Martí con quien, en opinión de
Lezama, "la relación poesía-naturaleza alcanza su
plenitud al ascender la poesía a propia naturaleza"
(96). Y en esta relación concret~, que ha hecho un
verdadero paisaje americano de palabras, Martí
acumula las características de la expresión criolla
y del romántico itine~ante americano; "Martí
también entra al baile, pero entra para bailar con
la más fea, con la muerte. Pero en su caso la muerte
es la mas bella, pues la sacralidad de su poesía e~tá
en morir en su tierra, que es paradójicamente tocar
su lejanía, parece tener en la reminisce.ncia aquel
terror de los primeros siglos del cristianismo, de
que el que muere fuera de su tierra no puede acudir
a la resurrección en el valle del esplendor , en el
camino de la gloria" (102). Lezama, como Sarduy,
privilegia las últimas páginas del diario de Martí,
y asegura que "este poema únicamente puede ser
comparado con las Soledadei del viejo Góngora o
con las Iluminacionei o Una temporada en el infierno,
del hechicero niño. de la tribu, del arúspice furioso,
del mejor lector del hígado etrusco, Rimbaud. En
ese poema parece como si Martí hubiera terminado
las dos Soledadei que se le quedaron sin escribir a
Góngora, la Soledad de lai ielvai y la Soledad del yermo
[... ) Góngora no podía escribir esos-temas, hay una
fata]_idad en lo que se escribe y en lo que se diserta.
Y eso que faltaba en lo clásico hispánico, estaba
reservado para un americano" (103-104).

1
1

el punto de vista del habla cubana son centralés:
allí hay algo 1 allt hay una conmoción total, el ser
cubano se expresa. Martt escribió eso que no
se puede describir. Habría que leer la página.
En ese momento, Martt sobrepasó el nivel de la
significación, el verbo decir, Martt fue eso, fue lo
cubano." (Sarduy, 1999: 1087). Sobre esto esencial
cubano, Lezama se lamenta: "Todo lo hemos
perdido, desconocemos qué es lo esencial cubano
y vemos lo pasado como quien posee un diente,
no de un monstruo o de un animal acariciado,
sino de un fantasma para el que todavía no hemos
invencionado la guadaña que le corte las piernas"

Referencias
Lezama Uma,J. (2005). La expresión americana. Ciudad de.México:
FCE.
Nietzsche, f. (2003). El ocaso de los idolos. Barcelona: Tusquets. ,
Pessoa, f . (2000). Drama en gente. Ciudad de Méx.ico: FCE.
Pessoa, F. (2005) La hora drl diablo, Barcelona: Acantilado.
Sarduy, S. (1999). Obra,omplrra. Madrid: Archivos.
Whitman, w_,. (2007). Canto a mí mismo. Madrid: Akal.

15

�POESIA

POUfA

-

SE ABRE, EN El CIELO

us XITLALLY RIV~RO

esta ciudad que inunda,
este caminar de pasos en la orilla,

,. El otro

esta dádiva limpia de caramelos y arrullos.
1 - •

Acoso a la mafiana.
Me ·rewelco.
Castañeo los c_abellos en la almoháda.

Se abre, en el cielo,
esta ciudad que inunda,
que desquebraja, que aglutina,

·En mi almohada.

que desparrama hasta el hastío del perro

la ~úspide de todo 1~ irremediablemente uraño.
·El estrepitoso margen del rocio.

que se va
a otra habitación
a mirar las aspas.
Se abre, en el aíre,
esta humedad deprisa,
este anhelo brillante de moldura
que se queda en ascuas y amenaza,
rutilante,
hacía el paso de abril.

�POESlA

.-

YA NO MIRÉ MÁS TU CARA NI TU ROSTRO.

.

No quise verlo.
Eran demasiadas líneas oscuras,
demasiados océanos,

' -Ya víene el vendaval.
-Yaviene. -

demasiados hilachos.
Y no quise.
No quise.
Se me cruzó la rama en la garganta.
No alcancé a mirar que ya estabas en la cama
agigantada.
Me avisaron entonces.
Pero había mucho sol y mucho espacio y yo no

Y allá viene el viento ton su tmpetu encre$pado wr ~ calles«cas,

.Miro cómo se forma ese torbellino polvoriento cid que todos huyen; pe(O
es tan lm.do que no dejo de mirarlo. .
A-cada paso.más bravg, en su soplo arras~ ya racimos de colóres
énlazados que dan vueltas.
Y más weltas. ·
•
Remolino aventosádo.
Vueltas.
Ya-está aquL

quise.

Reqoo la ventisca ~mi cabello y en mis p~s.

J odávia de pfe, lo miro, bácanada: que aprieta esta mi cara }tínt levanta.
Allá voy y.o enlás vuélb\S,
,
Allá voy.,
En lis'vueltas.
R.emol:in.o aven.tosa ,
aire.
Vestido amarillo,el viento.
Mica~o:

No quise ir a verte, amigo.
No hay banderas ni escondrijos.
Y he aquí la vieja idea del árbol que se asoma a
verme.
Y he aquí otra vez eso de que el viento y que las
hojas.
Pero yo no quise ir a verte, amigo.
No quise.
Se acabaron los días.
Se t(m)e acabaron los días.
Yno quise.

•
\ ,

�o-KAR

s
'

•

'

o

RA

'
ras
~uicn deja un trazo, deja una herida
Henrí Míchaux

'

En la Histoda abreviada de la literatura portátil (1985) Enrique Vila :-Vfatas imaginó una muy
excéntrica sociedad secreta: la cofradía shandy, doude albergó a un grupo cle artistas que
se distinguían, entre otras cosas, por tener una obra lívíana y portátil:
Aparte de exigirse un alto grado de locura, quedaron fijados los ?tros. dos
requisiros indispensables para pertenecer a esta sociedad: junto a que la obra
de uno no fuera pesada y cupiera fácilmente en un maletin, la otra condición
indispensable sería la de funcionar como una máquina soltera. Aunque no
indispensables, se recomendaban también poseer ciertos rasgos qu_e eran .
considerados como típicamente shandys: espíritu innovador:, sexualidad extrema,
ausencia de gran~es pr-opósitos, nomadismo infa~igable, tensa conviven cía con la
figura del doble, simpatía por la negrítud, cultivar el arte de la insolencia.

r

•

•

=

�•

ASÍ, El, HOMBRE QUE NO CREA POSEE UMA FUERZA SUPERIOR A
na docena de an.-os más tarde, el crítico de arte y ensayista
francés Jean-Yves Jouannais radicalizarla la figura del
artista con obra portátil y lo convertiría en un artista
sin obra. En el libro Artistcs sans ocuvre, lwould prefer not to Jouannais
recurre de primera instancia a la etimologia de oeuvrdobra: "opera·
cuyo significado es "trabajó", un trabajo que implicaba ~na suerte
de sufrimiento para alcanzar un resultado: la obra. Solo que el
trabajo estaba desprovisto del goce sensual y estilistico. Se trataba
de un trabajo tortuoso.

U

"'-------------,

Obras· que no exist\an aunque existieran. Obras
J ouannais se sirve de la evolución del vocablo opera
ligadas única e íntimamente al autor, obras con
y de la economía en lij pronunciación que supone
una poética y un punto de vista secretos. Dubuffet
oeuvre/obra (una sílaba en francés, dos en español) con
llamaba a este tipo de creación "arte fuera de las
respecto a opera (tres silabas) y crea una fina metáfora:
normas• y Gérard Sendrey, "creación franca•.
propone que la nueva palabra sirva para entrar en
Un arósta que nada tiene que ver con el art brut de
materia de obra artística, pero no de tortuoso traba¡o. ¡
Théo, pero si con su reticencia a producir obra es el
En la cofradía shandy figuran sobre todo escritores
Conde de Orsay, aristócrata y pintor dandy "en quien
(como Franz Kafka o Valéry Larbaud) y tres artistas
Lamartine vela a un arcángel". Conquistó Londres con
plásticos'. Duchamp, Ernst y Picabia. En caso de
sus refinadas y excéntricas maneras. Aunque era pintor,
Duchamp, decir que tan sólo figura sería nururruzar
había decidido no pintar porque no le gustaba la idea
su impacto en el imaginario shandy, pues Vila Matas
de asumir el arte como un oficio para poder "ganarse
se inspira de las boítes·cn valisc duchampianas para
el pan"; en cambio prefería entregarse a los placeres
retratar al artista-portátil siempre con un maletín
mundanos, entre los cuales destacaba su adicción por
en mano, lugar por excelencia para resguardar la
las apuestas. Hacia 1840 sus d~udas ascendíanª. 40,000
@bra de todo shandy: "La caja·makta de Duchamp,
libras. No teniendo otro remedio, se vio obligado a
que contenía reproducciones en miniatura de todas
pintar para ve~der sus cuadros y así liquidar sus deudas.
sus obras, no tardó en 'Convertirse en el anagrama
Sin embargo, para vengarse de la horrible sociedad que
de la literatura portátil y en el símbolo en el que se
lo orilló a trabajar, puso precios estratosféricos a cada
reconocieron los primeros shandys•
una de sus piezas. Naturalmente, la gente los pagó. 8
En los artistas sin obra de Jouannais figura
5 de agosto de 1852, cuando muere, más que lamentar
Théo, quien ya no sólo. guardaba, sino que escondía
la muerte de un pintor, la genealogia de los artistas sin
sus ouvragcs (trabajos) bajo el colchón, o bien, los
obra lamentaría la ruina del más grande dandy.
encerraba bajo lla,·e en cajas: eran "archivos con
Duchamp también es convocado por Jouannais
innumerables ideas, sueños, intuiciones, herbarios
para su discreto y selecto catálogo de artistas sin obra.
con múltiples entradas de gestos, posturas,
Se contempla a Duchamp por sus largos silencios y
miradas; catálogos a la vez pletóricos y sutiles·.
sus procesos creativos desobedientes de los plazos
DUBUFFET LLAMABA A ESTE TIPO histéricos de producción artística. Declararía el
in,•entor de rcadymadc: "Mi manera de trabajar era lenta·
DE C:REACIÓN "ARTE FUERA y no habría podido ser más exacto, sincero y literal pues
DE LAS NORMAS" Y CÉRARD le tornó veinte años concretar su última creación: Etant
donnés: r la chute d'eau 12' le gaz d'tclairage (1946-66).

d

AQUEJ. QUE CREA PORQUE ESTE ÚLTIMO TIENE TAN SÓLO EL PODER
CREADOR, PERO EL PRIMERO ADEMÁS DE TEMER PODER CREADOR
TIENE EL PODER DE RENUNCIAR A CREAR.
Sí después de esa magnifica espera de veinte años
pegáramos un brinco de zancada grande en búsqueda de
más artistas que aspiran a una obra ligera, cacri.nnos frente
a un cuadro aparentemente vaoo, pero que a difei-encía de
lo que pudiésemos pensar, no pertenece-a un artista sin
obra. 8 cuadro es en realidad un dibujó de \\'illem de
Kooning. Su admirador y, en ese entonces, joven pintor
de 28 años, Robert Rauschenbcrg le pide al maestro dcl
expresionismo abstracto que le proporcione alguna obra
para ¡xxlcr borrarla Primero con cierto tL'Celo. De Kooníng
acepta, luego cambia de parecer pues teme e&gt;.trañar la obra
que le pro¡xircionc. Al final se decide por un dibujo menor.
La tarea que se propuso Rauschenberg fue
extremadamente dificil porque aquel dibujo había sido
he&lt;.:ho con un grafito duró y graso, de mcxlo que tuvo que
utilizar una gran variedad de gomas para concretar su no
obra el Erl!sed de Kooning Drawing (1953). Rauschenberg
buscaba la tabula rasa. Su obra consistió en revertir la
obra de De Kooning. Este es un caso extraordinario
porque aparece un agente e.,1:erior que decide dcsbarat1r
una obra ajem con el permiso de su autor.
Cbn el mismo impulso de los discursos artísticos
que dialogan entre si, pero de manéra más. amistosa
que Rauschenberg y De Kooning, en 2001, como si
se tratase de un juego e.le pelota i:ntre Vila ~latas y
Jouannais. el primero escribe en Bartleby y companía
sobre los ·artistas (casi todos escritores) que decidieron
dejar de escribir Vila :\latas ha explicado a este
respecto: "Hablo de personas que \i,·en y luego dejan de
hacerlo. De fondo, eso sí, el gran enigma de la escritura
que parece estar diciéndonos que en la literatura una
\'O;: dice que la üda no tiene sentido, pero su timbre
profundo es d eco de ese sentido" Qui=á el epígrafe
de Jean de la Bruyére que figura en Ba,1lcby y compmiía
resuma la secreta atracción que han sentido los artistas
que prefirieron no hacerlo (aligerando su obra hasta
desaparecerla. o bien, de manera abrupta) ~L1 gloria o
el mérito de ciertos hombres consiste en escribir bien;
el de otros consiste en no escribir"_

En la misma líne.a qe pensamiento; el filósofo
Clément Rosset se ha preguntado por qué hay libros
y no nada (es decir sólo pensamiento). Ha concluido
que lo escrito es el lugar mismo del pensamiento
y no puede sino admitir un misterioso poder de
escritura cuando es retenido como constatación de un
pensamiento.superior con respecto a los _que también
poseen este poder, pero lo plasman en obras.
Así, el hombre que no crea posee una fuerza
superior a aquel que crea porque este último tiene tan
sólo el poder creador, pero el primero además de tener
poder creador tiene el poder de renunciar a crear
Para cerrar este círculo, en 2009, aparece la
reedición de Artistes sans 0111res en la colección Verticales
de Gallirnard con una ligera modificación, o más
bien, con un bonus: el prólogo de Vila \latas, "Doble
shandy", done.le se lee:
De muy pocos libros -tal vez sólo de'Artístas·
sin obr1s- puedo deC1r lo que ahora digo: que
estoy seguro de que estaba destinado felizmente
J ~ncontrármelo, a kerlo, a ,·erme inspirado
decisivamente por d. y que esa influencia no fue
•nunca creada para el tiempo b·e de un eclipse,
sino para el resto de mis tlias.

Yes que respetar b elección de no dejar trazo alguno
supone hermanarsc·con Firmin Qmntrat quien a los
27 años tomaría la decisión de dedicarse sólo a mirar
a sus contemporáneos. Viajó alrededor del mundo y
asimiló millones de ro.seros, sin nunca registrarlos
en un diario, por ejemplo. Escribió a su hermano:
"\li obra, pues soy un artista, no estará compuesta
por acuarelas, estatuas o poemas. sino por mis ojos,
que deberás exponer en frascos transparentes. Los
ojos del hombre que vio más hombres en su vída.
La humanidad estará impresa en sus retinas. Fue
ingenuo a su manera, libre y para decirlo todo de una
vez: feliz, sin obras·. ;

SEMDIJEY, "CREACIÓN FRANCA".

23

22

�•

martes

�'

•

-/Estás bienl

,,..

La pregunta, con la serenidad que la. !uzo, era la de quien se dirige a un tfanseúnté desconoddo
quL pierde le\'emente el equilibrio al cruzar la calle
•
-Selene -dije con ,•o;: compartida por la duda el lÍamado y la lndagación
-No soy Selene. Soy su hermana, Arttmisa. lile pidió que viniera en su lugar 1 darte las.
condolencias por la muerte de tu padre Tmimos un accidente en el camino al aeroptitrto y ella
;;e lastimó una rodilla. En re,tlidad no estaba previsto que yo vi.mera. Viajé con el boleto de efa.

Sonabi deshidratada y r,.mota, todavía cspL,traL ·Yo seguía sin prónundar ralabra tntanc'0
de distinguir lo real de lo irreal. Artemisa, El nombre rebotaba dL un laao al otro d( mi memoria.
La noticia, sin embargo. me hb.1 reaccionir

-;fa de consecuencias/
·fs un• fracturá le\'C. Antes de _rr.isladarme al funcnl llame a !Ill madre y me dije, que hoy
!Illsmo cst,ln en casa. Usará una lérula por varias se1mmas:

La., mismas inflexiones de voz los nu,mos-movwücntos corporales, y sobre todo, b misma
m.ist.rios,l, imantada belleza de Selene No bb1a cl minímO ra,;go de diferencia entre ambas.

\
I

- -F rv: Scknc -che rnn la indecisión de\'l'enado que Sl acerca a un a¡:,uaje ,tjeno.

- l\o, nos parecemos demasiado. Somos gemelas u¡ii,•itdinas.

.

M(. ·;cnna como un niño que cree descubrir eJ true.o dcl mago ,pero no ak.an=a d dcs~ntrañar la:
mamobr,. [!ls condtcioncs en qne se daba .ic(uel exrrmo 'crn;uentro me imponían resignación Así
qué me o'nLrcti' a ]irt.'gtmtar lo ekmi::ntal

,Y como aparu.. istc sm que nadie nos diéramos rneJ\.tal
- Llegue rnn la lluvia
/
Pero te mantuviste invisibk, iv sók hasto ahor~ es que recupens tu forma fisic1l -En
nu ,arcasmo aflor(, nutad la duda y nutad la incomodidad por la sospech~ de que Selenc -v nu
la Artemisa toda,fa inventada que tenia mtcrní- me estuviera jugando una broma. Pero ,u
rcspucst~ cambió mi lógic~.
l\JQ, lo que pasa és que ,odG&gt;s estaban tristes, y por la tristeza nadie notó mi presencia.

.

Sig,uié el sikncio y la lluvu coma su contrapunto.
Hice Yarios 1~tentos por saca, el carro del atolladero. lmposible. Estábamos metidos en un
enorme loda::al.
- ¿ Tienes idea de

qut hacer? -me preguntó A.remisa.

Ahnr~ era más Sel ene que nunca. HabiJ perdido sus rasgos espectrales y asurrúa. desde su piel
rrúsma, la actitud de ser yo quien dijera l.a última palabn "lliee todo lo que pude para parecer

•

diligente
-No nos qued:t sin0 -:amm 1r hasta llegar a la carretc11.
.l\'.1 •:·adre vrrris hLr'lan:i, ,,.1 debían estar reunidos a esa hora con Salas Prescott.

16

Artemisa se qu_iró los zapatos. Quise decirle que no lo hiciera, pero su paso resuelto fue más
rapido que nu intención. En ese ~esto me trasmitió un aire de autonorrúa que la apartab~ de
Selene. Abandonamos el auto Yempezamos a caminar por la brecha. Casi al instante quedamos
hechos ~na sopa. Me sorprendía la facilidad con que Artemisa andaba sobre los guíjarros del
piso. Mas me sorprendió cuando la humedad y el ,iento le plegaron el vestido contra el cuerpo.
Pret~ndi re~trar solo el efecto plástico, pero fue un autoengaño: en el.suyo palpitaba el cuerpo
de Selene, solo que con matices de cat-walk. En el yate de Alfredo discutimos aquella fantástica
noche de Acapulco el vocablo compuesto en inglés, cat walk, y ni a ti ni a rrú nos gustó pero
no se me ocurre otro para describir la naturaleza de sus movimientos. Me estremecí. 'volví
la m1rnda al suelo y me abandoné al caer de la llm~~. Así caminamos un trecho. De repente
Artenusa d10 un paso en falso, cayó, se golpeó la cabeza y perdió el-sentido. La secuencia fu~
demasiado rapida '/ del momento sólo te doy la escena que he podido reconstruir. Recuerdo
~aberle remado la cab~llera que le cubría el rostro. Lo hice con.cuidado médico, pero también
con un tacto que entranaba nemosismo. Dos deseos me cruzaron la mente: uno, que el rostro
que iba ~ descu~rir fuera el de Selene; el. segundo, que fuera el de Artemisa. Fue éste el que
descubrL 1\;ada babia en Artemisa que no hubiera en Selene, sino la sensación de que sus rasgos
pertenec1an cada vez más a un ser diferente.
. Como c~and~ miras la luna Ysu fulgor t~ concentra en ella, tomé el cuerpo de Artemisa
Y lo cargue en nus brazos sm apartar los ojos de su cara. Eché a caminar sintiendo más que
pensando. Estrechaba a una mujer Idéntica a la que amaba y eso, añadido a todos los suces;s
que :e desencadenaron desde la muerte de mi padre, me constriñó a un presente casi animal.
La d1ferenc1a entre Selene y Artemisa se borró en mis pulsaciones y en mi mente. De las dos
hice una: la qµ,e tenía conmigo._ A cada golpe de brisa, la humedad me hacia llegar la fragancia
tratada por la química de su piel en la que había algo de infantil. Ese aroma la esencializaba
como una Selene con otro nombre Olfato, tacto, sensaciones primitivas hacían que más que
transportarla la condujese en un prolongado e íntimo abrazo por un túnel líquido que me
. sustra1a a la gravedad y a la conciencia. Así
·
a,·ancé por un tiempo indeterminado. /De
dónde sacaba yo la fuerza para caminar con
el cuerpo de Artemisa sin experimentar
cansancio? No lo sé. Al final del túnel, lós
faros potentes de un trái\er me devolvieron
al mundo de los seres reales. Habíamos
llegado a la carretera. Detrás de ese tráiler
venía otro, q~e nos condujo a la ciudad.
En el trayecto, ante un trailero
respetuoso y discreto, las caricias me fluían
de las manos a las mejillas y la cabellera
·dela otra Selene. Resultaron medicinales,
pues con ellas fue recuperaRdo d sentido.
Bajamos para tomar un taxi. Me pidió que
la llevara a casa de Elia. A[ltes de que lo
hiciera yo había pensado en ese destino
por simple asociación. Bajó sin requerir
ayuda, entró en la casa &lt;:u ando abrieron
Ycon un seco gracias, adiós se despidió sin
escuchar mi apenas audible de nada. 1 )

'.º

,

�•

••

'

MÚSICA Y
PALABRAS:

Jacques Prévert
Me dices que tu país
Es un país de llanos y montañas
¿Es la Cranfia o la Lemania?
Maurice Barres

f

.

.

�TODO EL MUNDO AFUERA, contimía cantando.

Es de mañana... un hombre acostado en su cama... de pronto escucha un ruido ...
música, canciones y gritos; en ese instante tocan ala puerta de la recámara.
El hombre grita "iEntre!". Ymtra.
Un gendarme.

Adelante hijos de la patria
El día de la gloria llegó

'.

I

ELHOMBRE

Yo creo que los proletarios no tenían patria ...
EL HOMBRE

EL GENDARME, sentencioso.
TODO EL MUNDO, cantandp.

EL GENDARME

..

iVamos, de pie!

¡'

EL HOMBRE

/Qué está pasando aquíl

¡'

ELGENDARME

iLaguerÍ:a!
EL HOMBRE

Hace mucho tiempo...
· .. Me molestó despertarme por esa ... debió pasar la
hoja bajo la puerta.

.

ELGENDARME

ila hoja?
EL HOMBRE

Sí... la hoja de movilización.
EL GENDARME, sentencioso.

La guerra no es la movilización. (Grita dé repente.)
La guerra es la gu·erra y a la guerra como a la guerra ...
Vamos, vístase y salga ... Los otros están abajo:
EL HOMBRE

.i

De pie c~ndenados de la tierra
...
de pie todo el mundo
1
al yugo ahí dentro
cuando Madelón viene a servirles de beber
IC
tleberla encontrarlos a punto de dormir
de pie condenados de la tierra
...
el día de la gloria llegó
la república los llama
a vencer o a morii:
~
un condenado debe vivir por ella
por ella un condenado debe morir
escuchen en nuestros campos
mugir a esos jóvenes soldados
si se obstinan esos caníbales
en matar ·a, nuestros pobres generales
nosotros les mostraremos que nuestras balas
son para sus almirantes
de pie condenados de la tierra
ésta es la última última de las guerras
el mundo va ¡ cambiar de lugar
ustedes no son nadie
ustedes no serán Rada de nada
con con
un hermoso virote ...
b'ajo las zarzas.

..

EL GENDARME

/Quién ha dicho eso?

KarlMarx .

/Está usted seguro?

Si, los otros ... iTodo el mundo!

Curioso, el hombre se levanta (está desnudo
porque tiene la costumbre de acostarse desnudo),
camina hacia la ventana, mira y escucha.

Voy a leerle el texto ... y después usted quedará
convencido.

Lee:
"Declaraciones de la guerra y de los de;echos
humanos unidos.
"Estamos en guerra a partir de hoy.
"Esta guerra es indudablemente la últirÚa de las·
últimas, el hombre que se rehúse a combatir se;á
considerado como el último de los últimos."

ELHOMBRE

/Qué periódico?
ELGENDARME ·

Aquf nomás hay uno... los otros ya rio aparecen ... si
quiere darle una hojeada...

EL HOMBRE

iPresente!

Le entrega el periódico.

EL GENDARME

EL HOMBRE. hojeándolo.

•
EL HOMBRE

ElGENDARME

El último de los últimos soy yo.

No es ése (bruscamente) y además.no estamos
aquí para leer el periódico ... vístase de prisa que
eso ...

Se recuesta.

EL GENDARME

No se puede cantar siempre la misma cosa.
iAburriría!

EL GENDARME, afligido.
ELHOMBR.l:

/Está usted seguro de que está declarada?

EL HOMBRE, contesta automáticamente.

EL HOMBRE

Ah, sí, es verdad. Todo el mundo está all1 y todo
el mundo canta ...

Oh, usted sabe ... con las ij!lsas noticias debe
preverse todo.
EL GENDARME, encogiéndose de hombros.

•

Está en el p~riódico ... en un manifiesto firmado
por Karl Marx ... un alsaciano al parecer...

El Breve Azµl Blanco Rojo... boníto título.

iEvídentemente!

30

.

EL HOMBRE

EL GENDARME

EL HOMBRE

Reconozco la tonada pero las palabras han
cambiado mucho.

.

EL GENDARME

EL HOMBRE

\

Ya que usted lo dice.

EL HOMBRE

iLos otros?
EL GENDARME

La guerra.

iLos proletatios no tienen patria pero tienen una
cruz por g__anar!

\

EL GENDARME

/Qué?

..

Eh, nada de bromas... usted no me dará problemas...
Usted puede hacer un pequeño esfuerzo ... ya que
como se lo he dicho, ésta es la última. Y además ésta
no es a pesar de todo una guerra como las otras, yo
diría que ni siquiera es una guerra, en absoluto.

31

/

�•
•

TODO EL MUNDO, cantando en la calle.

EL HOMBRE

Dios de clemencia... Oh Dios vencedor
Salva a Roma y a Francia

1Quées entonces?

Mussolini también y el Mikado igual, todos en el
mismo saco ... de los Anticristos ... Qué sucia raza la
de los Anticristos... (escupe). 1Qué piensa usted de
todo esto?

ELHOMBRE

Por $Upuesto, eso no es correcto ... pero dime, mi
querido gendarme, iquién va a comandar.?
ELGENDARME

EL GENDA!l".1E, iluminado.

EL GENDARME. quitándose su quepis

iEs una cruzada!

y chocando sus talones.
En el nombre del sagrado corazón.

EL HOMBRE, sorprendido.

EL HOMBRE

Sí, yo pienso que Hitler es un canalla, una
basura ... iun sinvergüenza y un pobre imbécil!

SL. eso sería dificil, yo dirta ... iab-so:lu-ta-mente imposible!
EL HOMBRE

· iAh! iDe verasl

EL GENDARME, encantado.

EL HOMBRE, sorprendido.

¡y Mussolini?

Usted es creyente.

EL GENDARME, de más en más inopinado.

En una guerra mueren muchtJs ...

)

EL GENDARME

Sí... es la cruzada de las democracias internacionales
contra el fascismo mundial y cuando haya finalizado
la cruzada -y eso no durará mucho tiempopasearemos por toclll'el Il)Undo a Mussoliniy a Hitler
en una jaula de hierro... y al Mikado también...

ELHOMBRE

ELGENDARME

En tiempo de guerra, sí... en tiempo de paz soy
libre pensador. .. pero la guerra, usted lo sabe, ,nos
hace reflexionar... uno se siente muy pequeño ... iY
además el Papa está con nosotros!

Evidentemente... No se puede hacer una omelette...

Mussolini ies un canalla, una basura, un
sinvergüenza y un pobre imbécil!

EL HOMBRE

... sin quebrar los huevos.
EL GENDAR.i\lE, complacido.

Entonces estamos de acuerdo.

EL HOMBRE
ELHOMBRE

iEl Mikado?

, Oh, el Papa está con nosotros, iqué afortunados
somos!

EL GENDARME

EL GENDARME

Como usted dice ... Cuando-el vino se derrama ...
EL HOMBRE
EL HOMBRE, soñador.

No.

Especialistas, técnicos ... hay muchos ...

Sí, el Mikado ... (encogiéndose de hombros) sabe,
quizá es, el Mikado puede ser... eh, bien, es budista ...

EL GENDARME

Sí, para una cruzada semejante era necesario. Es
alguien, el Papa ... es un cerebro ... usted no leyó su
encíclica ...

iUn japonés!
EL HOMBRE

iUn japonés!

EL HOMBRE

¡Perdón?

EL GENDARME

Sí, supongo ... iun chino tal vez!

EL GENDARME, indignado.

Vaya, sí que es usted complicada...

EL GENDARME

No tantos ... no$uficiente segün ·se dice.
El HOMBRE

A mi me gustaría saber lo que se ha hecho ... la
intención que se tiene, lo que se hará con todos •
los cochinos, todos los sinvergüeiu;as y todos los ·imbéciles de por aquí.

EL HOMBRE.

En suma, por culpa de algunos militares
especializados, van a matar sin remedio a millones
de civiles no especializados.

EL GENDARME

Su encíclica... su declaración de guerra.

EL GENDARME, desconfiado.

EL GENDARME

Ppptr ...

iDeporaquí?
EL HOMBRE

1Qué dice alú?
EL GENDARME

.-

.

•

Dice: ¡ipacienta mis corderos
apacienta mis ovejas ...
EL HOMBRE

'

.

,

EL HbMBRE, sorprendido.
Sí, en fin ... las doscientas familias ... las
factorías y matanzas ... el comité de las fraguas ...
los encapuchados ... los ... en fin, todos .aquellos
que se nos presentaban con sombrero de copa y
gran cigarro ... los capitalistas como se decía ... los
cochinos ... l~s sinvergüenzas.

El HOMBRE

En lugar de hacer la guerra, ipor qué no matar a
todos esos milita.res?
EL GENDARME

1Eso es todo?
EL GENDARME, exasperado.
EL GENDARME

No ... dice que JesÚcristo era e\ primer ministro
de los socialistas y que Hitler es el Anticristo y

32

Hace un ligero gesto del tipo: iqué es lo
que usted quiere que yo haga/

Debería moderar sus expresiones ... y además,
el enemigo se encuentra a las puertas ... no es éste
el momento de pelear con los compatriotas ...

iEh! Qsted está loco ... (grita) iPero está loco! No
solamente no quiere hacer la guerra ... ahora quiere
matar a los milita.res ... ro

,

33

•

�n esta obra teatral, la trama se basa en que
el deseo desmedido del Doctor Fausto por
saberlo todo,2 le lleva a hacer un pacto con
Mefistófeles. Mediante tal pacto, Mefistófeles
se compromete con Fausto a "[pertenecerle
inmediatamente, a] ser [su] anúgo, [su] criado, y
hasta [su] esclavo", a cambio de que Fausto, "al volver
a [verse con Mefistófeles] allá abajo [es decir, en el
infierno]", se comprometiera a servir eternamente a
éste último (Goethe, 2000: 38).3 Al final de la obra,
a pesar de que debe cumplir la parte del trato que le
corresponde, Fausto es rescatado por los ángeles
(llamados por Goethe "los niños bienaventurados"),
que interceden por él ante la virgen María. Por otro
parte, consideremos La maravillosa historia de Peter
Schlemih1, escrita por Adelbert von Chanússo. En
esta corta obra, el personaje principal, después de
pasar por desgraciadas y lastimosas circunstancias,
se ve condenado a vagar solo por el mundo después
de haberse rehusado a trocar su alma por su sombra
(Von Chanússo, 1993: 140~141), la cual, al principio
de su narración -según nos cuenta el núsrno
Schlenúhl-, le había cambiado al Diablo por la
bolsa de Fortunato, objeto que tenía la propiedad de
proporcionar dinero en grandes cantidades a su dueño
cada vez que éste introdujese su mano en ella (74~76).

E

2 "Fausto. iAh! Fílosofia, jurisprudencia, medicina y hasta teologla,

todo lo he profundi=ado con entusiasmo creciente, y ihemc aquí,
pobre loco, tan sabio como antes! Es verdad que me titulo maestro,
doctor, y que aqul, allá y en todas partes cuento con innumerables
discípulos que puedo dirigir a mi capricho; pero no es lo menos
que nada logramos saber. Esto es lo que me hiere el alma." (Gocthe,
2000: 17)
3 Cabe anotar que Fausto se indigna de que Mdistófelcs le haga
firmar un contrato, ya que eso indica que éste no cree en la palabra
de Fausto. Asimismo, hay que aclarar que este contrato se da
también por terminado cuando Fausto, tendido en un lecho de
pluma, "pueda gozar la plenitud del reposo" (Goethe, 2000: 39 40).
Es decir, que si Fausto llegara a encontrarse en e..,tremo complacido
por algún favor de Mcfistófcles, éste último tendrta derecho a dar
por terminado el contrato, y obligar a Fausto a cumplir su parte del
mismo, sin necesidad de esperar a que Fausto muriera. Por otro lado,
\lefistófcles se ve for::ado a hacer este pacto con Fausto para ganar la
apuc,,ta que hizo con Dios. Sobre este punto, pcrmltasenos citar en
extenso: "Mcfistófcb. Apostemos a que lo perdemos aún [a Fausto],
si me permitís atraerle poco a poco a mi camino. El Saior. Tendrás
ese derecho sobre él, en tanto permanezca en la tierra. El hombre
sólo se extravia mientras está buscando su objeto. Mefistófclcs. Os
lo agradezco [.. .]. El Señor. Pues bien, te lo entrego. Aparta a aquel
espiritu de su origen y arrástrale, si puedes apoderarte de él, por tu
pendiente; pero confiésate vencido y humillado si has de reconocer
que un hombre bueno, en medio de las nmeblas de su consciencia,
se ha acordado del camino recto" (12).

Con El mandarín, novela corta escrita por José Maria
E~a de Queiroz hacia junio de 1880, observamos un
caso especial en este tipo de historias. En efecto, lo
primero que llama la atención en esta obra es que su
protagonista no hace un pacto con el Diablo. Tampoco
sucede, como en Fausto, que el personaje necesite de
la intervención de alguien más poderoso o divino
que él o que el Diablo para poder ser salvado de una
condena. Tarnpoco sucede -como es el caso de Peter
Schlernihl- que dicho personaje tenga que resignarse
a su destino, lejos -hasta el momento de su muertetanto de la mujer que ama corno de los demás hombres
(144,145). Por el contrario, E~a de Queiroz teje la
historia de una persona normal, podemos incluso
decir de un tipo ordinario, quien, siguiendo una
simple irldicación del Diablo, obtiene lo que desea.
Lo irlteresante del caso es que el personaje principal
no tiene ningún motivo para arrepentirse y, de igual
manera, tampoco existe la posibilidad de que tal
pacto sea descubierto por alguien más, de manera que
no hay ninguna manera de que el personaje prirlcipal
pueda ser llevado a la justicia por sus actos. A pesar
de tales diferencias, la moraleja de El mandarín es del
núsmo corte que las de Fausto y La maravillosa historia
de Peter 5chlemih1. Tal moraleja ilustra un problema

35

�rico que todos los reyes de quienes hablan la fábula o la
Historia. Nada conoces de él, ni su nombre ni su rostro,
ni la seda con que lo cubre. Para que tú seas el heredero
de sus caudales infinitos basta que hagas sonar la
campanilla que se halla a tu lado, sobre un libro. Él
apenas suspirará en esos confines de la Mongolia.
Entonces se convertirá en un cadáver y tendrás a tus
pies más oro del que hay en los sueños ambiciosos
de un avaro. Tú, que me lees y eres un mortal, ¿harás
sonar la campanilla?" (23). Al leer tal cosa, Teodoro
quedó perplejo, creyó sentir que ese "infolio sombrío"
El mandarín cuenta la historia de Teodoro -no se
destilaba magia a tal punto de notar que"[u]n influjo
menciona su apellido-, un joven escribiente del
sobrenatural hacía presa de [él], [arrancándolo]
Ministerio de la Gobernación de Lisboa. La novela
despacio fuera de la realidad y de la razón" (22-23).
es narrada por Teodoro mismo, en primera persona.
Asimismo, alucinó con la muerte del viejo mandarín y
El modo y las condiciones de su vida las refiere en el
con una montaña de oro a sus pies... pero no se decidía
primer capítulo (E~a de Queiroz, 1993: 19-31), durante
a tocar la campanilla. Por esto, la participación del
el cual Teodoro hace una breve descripción del sitio en
Diablo4 en la novela será, precisamente, aleccionar a
el que vivía -una habitación en Lisboa, en la travesía
Teodoro para que haga sonar tal artefacto, echándole
(calle) de la Concepción, que le era alquilada por
en cara su sueldo de veinte escudos por mes, así como
una tal señora Augusta, viuda de un tal comandante
todo lo que podría lograr si simplemente hiciera "tilínMarqués. Su aspecto físico, nos cuenta Teodoro,
tilín" con la campanilla (24-29).
correspondía a una contextura delgada y jorobada; por
Ahora bien, la indecisión de Teodoro se debía
otra parte, Teodoro temblaba a ratos y trasponía las
a que la vida de un hombre dependía de su acción.
puertas con el pie derecho (20), razones por las cuales
Pero, como el Diablo le hizo entender, los hechos
la viuda de Marqués le llamaba con los apelativos de
que tenía que considerar eran que esa vida era la de
"enclenque" y "gafe". Teodoro se nos describe también
una persona decrépita y gotosa, que "como hombre,
como un tipo medianamente culto, graduado de la
como la jerarquía del Celeste Imperio, [resultaba]
Universidad, cuyo estilo de vida modesto no era acorde
menos útil en Pekín y a la Humanidad que una piedra
con su carácter ambicioso, debido al cual tenía gran
en la boca de un perro hambriento" (28). Además,
esperanza de que tiempos mucho mejores le estuvieran
adujo también el Diablo, "[m]atar (...), significa casi
por venir. Hasta que tal cosa pasara, Teodoro nos
siempre establecer un equilibrio entre las necesidades
cuenta que procuraba distraerse: "[y] como las
del universo" (28), por lo que el cuerpo del mandarín
circunvoluciones de mi cerebro no me permitían
podría dar lugar a que otra cosa -"una flor perfumada,
componer odas, cosa que hacían tantos otros a mi lado,
un
repollo sabroso" (28)- pudiera surgir y cumplir
que así compensaban el aburrimiento de la profesión;
una función en otro lado, en clara contraposición a la
como mi sueldo, que paga la casa y los cigarrillos, no
inutilidad del viejo mandarín. Por último, aseguró el
me permitía un vicio, yo tenía la costumbre discreta de
comprar en los puestos de la Ladra volúmenes viejos,
desparejados y, por la noche, en mi cuarto, me hartaba
4 Según Teodoro, de tal personaje se puede decir: "lt]oda su
originalidad estaba en la cara, afeitada, de rasgos definidos y duros:
con aquellas lecturas curiosas" (22).
la nariz abrupta, muy corva, tenia el porte rapaz y agresivo del pico
Fue precisamente por esta afición a los libros que
de un águila; el contorno de los labios, muy enérgico, le configuraba
una boca de bronce; los ojos, cuando miraban con fijeza. parec!an
la vida de Teodoro dio un vuelco total. En efecto, una
fogonazos de un disparo que saliera súbitamente de entre el ;:arz_al
noche, en la que leía en uno de esos viejos libros un
tenebroso de b.s cejas unidas; de color blanco, en su piel. sm
embargo, aquí y allá se extendían vetas sanguinolentas como en un
capítulo apropiadamente titulado Menoscabo de las
annguo mármol fenicio" (Ei;a de Queiro=, 1985 24). Ahora bien,
en esta parte de la historia no se le denomina "Diablo", ni siquiera
almas, se encontró con el siguiente párrafo: "[e]n las
"Demonio" (nótese el empleo de la mayúscula), ya que Teodoro
profundidades de la China existe un mandarín más
"nunca creyó en el Diablo, como nunca creyó en Dios" (25).

filosófico que, en su formulación kantiana, ofrece
luces para conocer mejor la situación cotidiana de
toma de decisiones. Por esto, vale la pena esbozar un
hilo conductor entre El mandarín, la Crítica de la razón
pura y las Reflexiones, mostrando así cómo un punto
de la preocupación ética -desarrollada en obras
posteriores a Kant- puede rastrearse en la primera
de sus tres Críticas.

36

Diablo, el mandarín no moriría de manera violenta,
no habría lugar al espectáculo que produce la sangre:
"[sería] como quien llama a un criado" (29). Ante
tales consideraciones, Teodoro consideró que, de
haberse hallado en la misma situación de Jesús, al
igual que éste hubiera respondido "mi reino no es
de este mundo"; pero, como "eran quinientos treinta
millones, ofrecidos a la luz de una vela de estearina ,
en la travesía de la Concepción, por un señor de
sombrero de copa, que se apoyaba en un paraguas ..."
(30), Teodoro decidió tocar la fatal campanilla y matar
así al mandarín Ti-Chin-Fu.

Ala mañana siguiente, Teodoro creyó haber tenido
un sueño, y paulatinamente, el recuerdo de esa noche
se fue desvaneciendo de su memoria. Sin embargo, un
mes después le fue notificado, por un empleado bajito,
gordo y calvo de Silvestre,Juliano y Compañía (33),
que él era el poseedor de quinientos treinta millones
"sobre Londres, París, Hamburgo y Amsterdam
librados a su favor [...], iPor las casas de Hong-Kong,
de Shangai y de Cantón, de la herencia depositada
del mandarín Ti-Chin-Fu!" (34). Ese mismo día,
Teodoro se dedicó a vivir como millonario: cambiaba
sus papeles por oro, no por billetes (38), compraba
los puros más caros (39), comía las comidas más
finas, bebía los licores más costosos y se la pasaba
en grande en los mejores burdeles (39). Sin embargo,
al terminar sus correrías, llegando de madrugada a
su habitación, vio "atravesada en la colcha, la figura
panzona del mandarín fulminado, vestido de seda

amarilla, con la coleta suelta, y entre los brazos,
como muerto también, un barrilete de papel" (40).
Esta visión lo acompañó cada vez que entraba en su
palacete amarillo del loreto (40) y poco a poco lo fue
desesperando, hasta el punto de sentir que debía hacer
algo para no encontrar siempre la figura del mandarín y
de su barrilete de nuevo al llegar a su morada.
Dicho de otro modo, cada vez que Teodoro llegaba
a su casa su consciencia mora/5 le manifestaba que, al
haber tocado la campanilla, había ejecutado un acto
por el cual no iba a poder vivir tranquilamente, ya que
había matado a un hombre. En palabras de Teodoro:
"[h]abía eliminado a esa persona [es decir, el mandarín
Ti-Chin-Fu], desde lejos, con un campanillazo. Era
absurdo, fantástico, gracioso. Pero no alteraba la
vileza trágica del hecho: iyo había asesinado a un anciano!
(... ) iAh! iPor más que se piensa que la vida y la muerte
son transformaciones triviales de la materia, da terror
la simple idea de que se ha dejado helada una sangre
caliente, de que se ha inmovilizado un músculo vivo!"
(46-47). A partir de esto, la vida de Teodoro se volvió
más disoluta ya que, para acallar su consciencia, se
entregó con más frecuencia y pasión a los placeres
que su dinero le daba acceso. Sin embargo, con tal
manera de actuar no logró que las visiones cesaran; al
contrario, cada vez le preocupaba más el asunto y por
esto, a pesar de recurrir a Dios (49), a Nuestra Señora
de los Dolores (49-50), de cambiar continuamente de
país (51), llegó a la conclusión de que con su actuar
no sólo había privado de la vida a un ser humano, sino
que además había dejado en la miseria a la familia del
mandarín, la cual no tenía por qué sufrir tal desgracia
(52). Asimismo, Teodoro se dio cuenta de que el
mandarín, no obstante su vejez, era valioso por sus
consejos que como gobernante podía dar, y por el
equilibrio que para el Estado chino representaba (52).
Ante tales consideraciones, Teodoro decidió viajar
a la China, encontrar a la familia del mandarín y
casarse con una de sus descendientes, para así tratar
de enmendar su falta y dejar de sentirse culpable. 6
5 Con el fin de no sobrecargar la lectura, en este escrito utili;:o
indistintamente los términos "consciencia" y "consciencia moral".
6 En tal solución se aprecia que, a pesar de tratar de hacer lo correcto,
Teodoro no estaba dispuesto a renunciar del todo al bienestar
que la herencia del mandarín le había dado y a la que se habla
acostumbrado. En efecto, de haberse podido casar con una pariente
de Ti Chin·Fu hubiera disfrutado de la vida de un noble, mucho
mejor de la que llevaba en Lisboa, en casa de la viuda Marqués.

�primer lugar, como mencionamos al principio, Teodoro
Por supuesto, esta solución estaba plagada de
no hizo en modo alguno un pacto con el Diablo: en
obstáculos: la gran dificultad para hallar a la familia
efecto,
Teodoro no se comprometió a dar al Diablo algo
del mandarín; el hecho de que ninguna mujer de
a cambio de la herencia de Ti-Chin-Fu, no tuvo que
la familia de Ti-Chin-Fu se hubiera casado con un
desprenderse de algo que luego iba a echar en falta, como
extranjero ajeno a sus tradiciones; lo sospechoso que
Peter Schlemihl echó de menos su sombra. As~ no puede
tal búsqueda resultaba para las autoridades chinas; la
decirse que Teodoro deba sentirse mal por haber perdido
mala predicción de un astrólogo que le llevó a perder
algo cuya importancia debió considerar mejor y que, por
parte de su fortuna -y, por muy poco, su propia vida
tanto, no debió haber usado como objeto de cambio.
en Tien-Ho-; ser informado de que no había una,
En segundo lugar, lo que es más interesante, no hubo la
sino dos familias Ti-Chin-Fu, que se encontraban
menor posibilidad de que alguien, que no fuese el Diablo o
en extremo apartadas entre sí -una en el sur de
Teodoro, descubriera la verdadera causa de la muerte del
China, en la provincia de Cantón, próxima a Hongmandarín: ~ la responsabilidad de Teodoro en tal hecho
Kong; la otra, muy cerca de la frontera con Rusia, en
no podría ser jamás probada por la justicia, por lo que
la provincia de Ka-o-li-; su propia debilidad para
Teodoro no tenía motivo alguno para temer ser castigado.
llevar adelante su proyecto -la cual, entre otras
Más aún, incluso cuando Teodoro revela al general
cosas, le hace cometer otros excesos y considerar
Camillov que el motivo de su viaje a China es restituir a
abandonar la búsqueda-; y, por último, la negativa
la familia Ti-Chin-Fu la herencia que le fue negada (58del Diablo ante su petición de revivir al mandarín (5459), el general no lo reconviene e, irónicamente, después
104). Tales dificultades le harán, ya a punto de morir,
de aconsejarle a Teodoro que dedique al mandarín
legar su fortuna al Demonio,7 y formular al lector la
"unos regios funerales, de ceremonial superior" (61), le
siguiente moraleja:"[s]ólo tiene buen sabor el pan que
recomíenda, para aplacar a su consciencia, que le corte el
día tras día ganan nuestras manos. iNo mates nunca al
pescuezo al fantasma (62). Así pues, vemos que Teodoro
mandarín!" (104 ). Como consideración final, Teodoro
no tenía ningún motivo de preocupación y, sin embargo,
se permite recordarle al lector que éste no está
quería enmendarse de su falta. Este deseo, si bien
exento, si tuviera la oportunidad, de actuar tal y como
motivado por un fin egoísta, ya que Teodoro simplemente
Teodoro actuó, ya que, después de todo, a ningún ser
quiere acallar su consciencia y vivir tranquilo, pareciera
humano le es indiferente la idea de enriquecerse y vivir
poner de relieve que un ser humano no sólo puede regirse
bien haciendo el menor esfuerzo posible (105).
por la deliberación racional, sino que hay algo más -no
Después de esta caracterización de la novela, podemos
necesariamente, por lo tanto, de carácter racional-,
entonces formular nuestro problema central: ipor
que le indica cómo actuar. Sobre tal cosa, esto es, la
qué a Teodoro le asaltaban tales remordimientos de
8
consciencia, expondremos brevemente a continuación el
consciencia? Tal pregunta, si bien puede parecer obvia,
punto de vista de Kant.
no deja de tener interés, al menos por dos cosas. En
7 Sólo hasta cl final de la historia, después de todas sus aventuras
y angustias, Teodoro calilica de esta manera a aquél que le
enriqueció al coque de una campanilla Ver, supra, nota 4.
8 En efecto, alguien a quien le resulte obvia podrta responderla
diciendo, simplemente, que matar es un acto "malo" y que, por
ello, llevar a cabo acciones de este tipo va en contra de lo que una
persona ha aprendido desde su infancia como "lo correcto" y que
considera una ley moral; de manera que llevar a cabo un_ act? contra
esta ley no puede menos que causar una cierta conmOC1ón mtenor.
Sin embargo, esta respuesta dependería, en últimas, tanto de las
caractertsticas especificas de la sociedad en la que la persona fue
criada -es decir, de lo que tal sociedad considere como "bueno" o
"malo"-, como del grado de asimilación que tal persona haya hecho
de tales caracteristicas. De ahi que, si bien tanto la pregunta como
la respuesta parecen una trivialidad, no estamos resolviendo, en
realidad, el problema, sino sólo redirigiéndolo a otros factores que
deben ser clarilicados y explicados, con el fin de dar cuenta cabal
del desarrollo del sistema moral por el cual una persona se nge.

KAMT, LA "TERCERAAMTIMOMIA"V"EL

Para Kant, el ser humano posee tres facultades
cognoscitivas estrechamente relacionadas, pero que deben
ser diferenciadas: la razón, el entendimíento y el juicio
(Kant, 2006: 178). Por medio de éstas, el hombre puede
considerar o "calibrar" diversas posturas, conocer ciertos
objetos - en tanto que fenómenos- ;y expresar y someter
a la crítica pública aquello acerca de lo que ha conocido
-y que expresa en un juicio sintético-, entre otras cosas.
Ahora bien, aunque Kant enuncia tales facultades en un
contexto estrictamente epistemológico, debe recordarse

38

EL REMORDIMIENTO DE CONSCIENCIA QUE ASALTABA A TEODORO
SE DEBÍA A QUE, AL DARSE CUENTA DE QUE LAS CONSECUENCIAS
DE SU ACTO -EL CUAL FUE LIBREHEHTE EJECUTADO-, NO PODÍAN
SER ACEPTADAS POR ÉL, HABÍA CAÍDO EN UNA SITUACIÓN DE
CON
ISM •
que en sus planteamientos en esta materia resuenan
fuertemente el terreno de la ética (véase, p.ej., lo que Kant
afinna en 2006: 25-27), de manera que mucho de sus ideas
en ésta última materia puede ser rastreado en la Crítica...
Así pues, además del campo epistemológico, en dicha obra
también es posible hallar referencias al campo práctico e,
incluso, al campo estético. Para los propósitos del presente
escrito, son algunas de esas ideas sobre lo práctico las
que nos interesan sobremanera, ya que nuestra pregunta
surgió a partir de los actos de Teodoro -en especial el
toque de la campanilla.
Ante todo, debe notarse que el acto de Teodoro pone
de manifiesto el problema mísmo de la libertad. En
efecto, lo primero que hay que considerar es si Teodoro
actuó libremente, de manera que por ello pueda semos
posible adscribirle responsabilidad por sus actos. Por esto,
hay que considerar si el acto de tocar la campanilla fue
debido a que Teodoro estaba determinado por ciertas
leyes inmutables que rigen a todo ser humano o, si por el
contrario, Teodoro tenía la capacidad, esto es, si era libre
de no haberla tocado. Esta es una manera muy general
de formular la tercera antinomía, o antinomia de la libertad,
expuesta por Kant en el capítulo II de la "Dialéctica
trascendental", de su Crítica de la razón pura. En palabras de
su autor, el conflicto que la antinomia pone de manifiesto
al enfrentar su tesis y su antítesis se enuncia así:
Tesis: la causalidad según leyes de la naturaleza no
es la única de la que pueden derivar los fenómenos
todos del mundo. Para explicar éstos nos hace falta
otra causalidad por libertad. [...]
Antítesis: No hay libertad. Todo cuanto se desarrolla
en el mundo se desarrolla exclusivamente según
leyes de la naturaleza. (Kant, 2006: 407)

Kant responde a esta antinomia a partir de su doctrina
del idealismo trascendental, según el cual podemos
considerar al hombre bajo dos aspectos: como fenómrno

y como cosa rn sí. De esta manera, bajo el primer punto
de vista (i.e., en tanto fenómeno), podríamos decir que
Teodoro no era libre en su actuar, ya que las leyes de la
naturaleza que rigen a todo ser humano lo impelían a
conseguir mejor comida, abrigo y vivienda de las que
tenía en su habitación en la casa de la señora Marqués.
Por esta razón, al tocar la campanilla estaba ejecutando
un acto cuyas consecuencias eran acordes con el fin
al que apuntan las leyes que lo regían en cuanto ser
viviente, a saber: conseguir los mejores medios para su
subsistencia. Por esta razón, un detective que se hubiera
dado a la tarea de esclarecer la muerte del mandarín, y
que hubiera podido rastrearla hasta el responsable de
tal hecho, tendría todos los elementos probatorios para
poder llevar a Teodoro ante la justicia y haberlo hecho
enjuiciar por la muerte del mandarín Ti-Chin-Fu. Sin
embargo, debe notarse que para conseguir esto, este
hipotético detective debería probar, primero, que el fin
de la acción de Teodoro no sería en sí mísmo censurable
-dado que todos los hombres, por su propia naturaleza,
buscarían alcanzar tal fin-y, segundo, que 1a manera
en que trató de conseguirlo sí lo era: en otras palabras,
para cumplir su objetivo, tal detective debería probar
que matar no debe ser la vía para procurar los medios
que posibiliten la propia subsistencia, aún cuando
ésta deba ser el objetivo de gran parte de las acciones
humanas. Ahora bien, bajo el segundo punto de vista,
podemos decir que Teodoro sí era libre, ya que su
acto no fue ejecutado en obediencia a una orden
que le fuera impuesta por un poder frente al cual
no pudiera resistirse; es decir, no fue obligado a ello
y su objetivo de hacerse rico rápidamente no fue
debido a una coerción impuesta por alguien más,
sino que se debió a una convicción interna, lo cual
es la verdadera razón de su acto. En efecto, Teodoro
no era rico, pero tampoco podía decirse que su
vida estuviera en peligro -dada la descripción de
su situación, tal como ésta es narrada por E&lt;;a de
Queiroz- si hubiera seguido con el mismo empleo.

39

�Así pues, el remordimiento de consciencia que asaltaba
a Teodoro se debía a que, al darse cuenta de que
las consecuencias de su acto -el cual fue libremente
ejecutado-, no podían ser aceptadas por él, había caído
en una situación de contradicción consigo mismo. En
efecto, su remordimiento fue originado por la tensión
entre lo que él pensaba que se debía hacer -vivir de
una cierta buena manera, y no en la miseria- y lo que
efectivamente había hecho -haber dejado una familia sin
un miembro querido y respetado de ella, y sin los medios
para su supervivencia-; contradicción que sentía era su
obligación solucionar ya que él era su causante y sólo él
sufría tal remordimiento. De esta manera, vernos que en el
caso de Teodoro, al tratar él de dar solución a su problema,
se pone de manifiesto el papel que opera la consciencia,
cuya función explicó Kant mediante la siguiente analogía:
"U]a conciencia moral representa una corte de justicia en
que el entendimiento es legislador, un tribunal donde la
facultad de juzgar oficia corno fiscal y abogado defensor
a un tiempo, quedando el papel de juez en manos de la
razón" (en Rodríguez Aramayo, 2001: 169)9. Dicho de
otra manera, Kant está afirmando que en todo hombre se
puede encontrar una capacidad para reflexionar, esto es,
la capacidad de considerar las propias acciones a la luz
de lo que se tiene por correcto. Tal consideración es la
más honesta que es posible llevar a cabo, puesto que en el
"enfrentamiento" de las tres facultades humanas propias
de cada individuo, que ocurre al deliberar, sale a la luz lo
que cada ser humano, corno cosa en sí, realmente es.

En el análisis del caso del Teodoro, quien a primera vista

no tenía ninguna razón para arrepentirse de haber matado
a un mandarín, pero, aún así sufría por haber actuado maL
hemos visto que la consciencia, según Kant, es el tribunal
en donde cada ser humano, en cuanto ser libre, enfrenta
sus razones para actuar de tal o cual manera. Esto hace que,
necesariamente, la exigencia básica que puede hacerse a
cualquier persona que se tenga por libre es que ésta sea
capaz de evaluar su modo de actuar aún antes de haber
emprendido acción alguna; de manera que el papel que la
consciencia juega es el de restringir los deseos para actuar
9 Las Reflexiones de Kant han sido tomada~ de la antol0&lt;;ía Immanucl
Kant de Roberto Rodrtgucz Aramayo (:?.001) que, ap.irte del ensayo
principal, contiene una antologla de textos de Kant. traducidos
por el compilador.

de cada persona mediante su razón y, en consecuencia,
sus actos no obedezcan a un impulso ciego sino a una
reflexión racional que deba guiarlos. Es por esto que, en
efecto, Kant define libertad de la siguiente manera: "la
capacidad de verse determinado únicamente por la razón
y no sólo de modo mediato,sino de forma inmediata, esto
es, no por la materia, sino por la forma de la ley, es decir,
moralmente" (en Rodríguez Ararnayo, 2001: 151).
Ahora bien, sólo es posible ejercer tal capacidad si el
agente posee la suficiente autonomía como para que pueda
pensar por sí mismo: ya sea cuando se disponga a actuar,
ya sea para que, después de haber actuado, considere su
acción y acepte las consecuencias que se desprendan de
sus malas acciones, si es el caso. Por esto, si se postula que
la idea de justicia debe ser el principio rector de toda acción
humana, cabe preguntarse qué necesidad habría de crear
instituciones que velen por la efectiva aplicación de tal
principio. En efecto, si la justicia es un principio común
a todos los hombres, y éstos poseen la capacidad de
determinar lo que es justo ylo que no lo es -y, asimismo,
lo que es bueno o malo-, su propia razón bastaría para
conducirlos de tal manera que ejecutaran solamente actos
justos, eliminando así la necesidad de tribunales, salas de
audiencias, juicios, policía, y todo el aparato judicial del
que las comunidades humanas, a lo largo de la historia,
han hecho uso. Ahora bien, a tal consideración hay que
contraponer el que no todos los hombres razonan del
mismo modo, porque no todos son autónomos ni tienen
la misma capacidad de razonamiento ni reflexión y, por
ello, no es prudente dejar en sus manos el decidir lo justo.
En concordancia con esto, no sería entonces espuria la
creación y manutención de instituciones dedicadas a la
búsqueda y aplicación de la justicia en los casos donde
se hace necesario establecer culpabilidad; dependería, por
tanto, de la reflexión propia de cada persona emprender o
no actos que la lleven a ser juzgada en ellas. ~
Referencias
Ec;a ele Quciroz, p.!. {1985). El mandarín [traducción de \lana
Otero] Buenos Aires: Hyspamérica Ediciones, S.A (colección Jorge
Luis Borgcs Biblioteca personal).
Gocthc,J.W. (2000). Fausto. Barcelona: Sol 90/ Eclímat libros/ Agca
S.A (colección Biblioteca de la Literatura Universal).
\ 'on Chamísso, A. (1993). La maravillo~a hisw,ia de Pctcr Schlcmihl
[traducción de Manuela González HabaJ. Colombia: Reí Andes
Ltda. (colección Tus libros).
Kant, l. (2006). Crítica dela ra::,ó,1 pura [Traducción de PL-dro Ribas].
\ léxico: Taurus.
Rodrigucz Aram;1yo, R. (2001). lmmanud Kant. \ladridl \léxico D.F/
Buenos Aires: Edaf.

40

~

.

lf~

,t

. 1,... ,·~

(l
',
i

�Porfirio Barba Jacob, Ricardo Arenales,
Maín Ximénez o como quiera que se
quiso llamar el antioqueño Miguel
Ángel Osorio Benítez (1883, 1942),

BARBA
JACOB

además de ser un poeta modernista
con una actitud ante la vida más afín
a Baudelaire que a Rubén Darío, fue
también un periodista a quien no le
importaba si escribía a favor del recién

~[]fil□@[BO~ü&amp;

depuesto dictador Porfirio Díaz o del

[]~ [;;}~ffi

en elocrio
de Venustiano Carranza o
b

usurpador Victoriano Huerta, o bien,

en vituperio de Plutarco Elías Calles,
al colaborar en periódicos como El

Independiente (1913), ChurnbiLSco (1914), EI

Pueblo (1918) o El Demócrata (1921,1922).

sirnismo, el poeta y periodista colombiano
escribió, para El Heraldo de México (1919) y
El Demócrata, truculentos reportajes sobre
una niña asesinada por brujos antropófagos, el
tráfico de estupefacientes que existía en la ciudad
de México de los años veinte ("La dama de cabellos
ardientes que se bebe la vida de sus amantes", "El
pleno reinado de 'El ídolo blanco"', "El opio produce
primero bellos sueños y visiones plácidas, después
pesadillas, y al final la muerte"), la prostitución ("El
vicio y el crimen, cubiertos de alhajas y húmedos
de sangre, pasean por la ciudad"), adivinadoras
con nombre de vedettes y falsos príncipes hindús
nacidos en Colombia ("Zulema Moraima, sibila
de los ojos de misterio, nos describió la figura del
criminal", "Mkachadak príncipe hindú, ni es indio, ni
es médico, ni es príncipe; nació en Barranquilla...") o
una casa de T acuba donde se aparecía una fantasmal
dama que arrastraba a sus víctimas a un estrecho
sótano ("La casa de los aparecidos").
Al final de su vida y después de un largo periodo
de exilio, el poeta vuelve a nuestro país para escribir
sus últimas colaboraciones periodísticas y fallecer en
la ciudad de México, después de confesarse y recibir
los santos óleos de otro escritor, el padre Méndez
Plancarte.
En esta última etapa, que va de mediados de los
años treinta al comienzo de la década del cuarenta,
Barba J acob deja la retórica declamatoria y adornada
de sus primeros editoriales, influida todavía por
el modernismo, y los formatos folletinescos de sus
crónicas de reportero de nota roja y adopta un

estilo breve y conciso con el cual aborda una variada
cantidad de temas, la mayoría relativos a la política
internacional. Son los años del avance incontenible
del fascismo de Mussolini y del nazismo de Hitler
en una convulsionada Europa que ya se prepara para
la inminente guerra. Barba J acob escribe en el diario
últimas Noticias los sintéticos "Perifonemas", textos
de corte editorial cuya redacción compartirá con otro
poeta y periodista: Salvador Novo. 1
Para ver la evolución del estilo periodístico de
Barba Jacob, veamos algunos pasajes. En mayo de
1913, publicaba en El Independie:nte este anatema contra
Emiliano Zapata:
Las hordas de Emiliano Zapata han arrojado cien
vidas al fondo de una barranca para darse el placer
felino de aspirar el vapor de la sangre, y entregarse,
airadas y sañudas, a la satisfacción bestial de las
torturas dantescas.
La hoja volante, estremecida de horror, refiere
el tremendo episodio, y pide a voces el exterminio
de estas fieras humanas que desquebrajan y
achicharran hombres, que violan y asesinan
mujeres, que azotan y remuelen cráneos de niños
y que dejan en el suelo, para remembranza de la
orgía macabra, charcos de púrpura, miembros
rotos y negruras y pavesas de incendio.

1 Novo afirma que fue invitado a colaborar por Miguel Ordorica,
fundador de ese diario: "Convinimos en que yo escribirla sus
editoriales -"Perifonemas"- tres vcccs por semana, alternando,
primero, con Barba Jacob, y a la muerte de éste, con Aldo Baroni"
(en Pacheco, 1994: 26).

43

�¿Quién es Zapata? Para los intelectos trufados
de quimeras socialistas, Zapata es la encarnación
del grito de venganza y guerra de los oprimidos, es
la protesta iracunda contra la vejación agraria, es el
brazo armado de todas las miserias y de todos los
dolores que se retuercen en el fondo oscuro de la

usted los artículos de Trotsky? Pues qué ¿vale, pesa
significa tanto así el barboncito éste que tenemos
en Coyoacán, tan manso al parecer como los leones

BARBA JACOB TAMBIÉN COLABORÓ EN PUBLICACIONES DE

de Blákaman? (427).

DEL PERIÓDICO EL PORVEHIR EN 1919, JUNTO CON EL IMPRESOR
JESÚS CANTÚ LEAL.

Por desgracia, "el poeta de los cuatro nombres", como
lo llamara su amigo, el médico y poeta jalisciense
gleba (Barbajacob, 2009:47).
Elías Nandino, no llegó a celebrar en sus artículos el
triunfo de los "aliados", aunque tampoco se estremeció
Para los años veinte, escribe para El Demócrata esta
con el horror de los hongos atómicos de Hiroshima y
crónica de un suceso insólito, que tiene cierto valor
Nagasaki, porque la muerte lo alcanzó antes de que
autónomo como cuento de terror:
llegara el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Bastante conocida y celebrada es la poesía
Una señorita, que con su familia vive en aquella
de este errante colombiano, de quien el escritor
localidad [Tacuba], dotada de un temperamento
guatemalteco Rafael Arévalo Martínez decía que se
exquisito; artista, además, pues en sus floridos
parecía a un caballo y el doctor Nandino, en cambio,
abriles es ya una ejecutante pianística consumada,
opinaba que se asemejaba más a un saurio tranquilo.
regresó cierto día a la quinta residencia de ella y
Y si como poeta tuvo sólo cuatro nombres, como
de su honorable familia, después de asistir a su
periodista tuvo muchos: "Almafuerte", "Califax", "El
periódica clase de música con algún conocido
corresponsal viajero", "Juan Azteca", "Raymundo
profesor que tiene su estudio en el centro de
Mier", "Raymundo Gray" o simplemente no tuvo
México.
ninguno. Si no hubiera sido por la paciente labor
Pero como ninguno de los familiares de la
del escritor hondureño Rafael Heliodoro Valle
joven se hallase en aquellos momentos en casa,
(1891~1958), quien se dio a la tarea de guardar
quedóse ella, sentada en un sillón de mimbre,
esos materiales, clasificarlos y hacer con ellos una
absorta en la contemplación de un crepúsculo
bibliografía publicada póstumamente por su viuda,
delirante que, conforme iban apagándose sus
Emilia Romero de Valle, ahora sería casi imposible
luces, dibujaba perfiles lúgubres y fabulosos
localizar las colaboraciones del colombiano de entre
con los encajes del nublado. La puerta del hall
2
lo escrito por otros periodistas de la época (30).
que comunica con la sala, encontrábase abierta.
El narrador Eduardo García Aguilar (Manizales,
Todas las luces apagadas.
Colombia, 1953), a quien debemos la redacción de
Y de improviso, sin ningún otro rumor previo
las novelas Tierra de leones (1986), Bulevar de los héroes
que denunciara la presencia de ser viviente
(1987) o El viaje triunfal (1993) es también autor de
alguno, el piano reproductor se puso a esparcir
Una
biografía intelectual de Alvaro Mutis (1993) y de
por el espacio, en tono solemne y grave, las
otros títulos de poesía, relato y ensayo. Apoyándose
electrizantes notas de la Marcha fúnebre del
principalmente en la bibliografía de R. H. Valle,
tuberculoso inmortal (322).
Garcia Aguilar se dio a la tarea de rastrear la presencia
de los escritos del poeta de Santa Rosa de Osos en la
Como última muestra, he aquí este sarcástico y breve
prensa de la ciudad de México de las primeras cuatro
"Perifonema", publicado en 1937 con motivo de la
décadas del siglo XX. El resultado es Escritos mexicanos,
llegada a México de León T rotsky:
un libro que, en realidad, debió publicarse 26 años
antes, cuando se cumplía el centenario del nacimiento
Iván Stalin, el dictador de todas las Rusias
del autor de la "Canción de la vida profunda".
- menos de esa formidable Rusia que es él solo
León Trotsky- pretende que a éste se le amordace
2 Se publicó en 1961 Bibliografia de Po1fino Barba Jacob, ordenada por
en México, que no se le deje libertad de escribir.
¿Qué, omnipotente señor, tanto así le escuecen a

MONTERREY, DONDE SUS APORTES INCLUYEN LA FUNDACIÓN

En el prólogo, el narrador escribe:
Pocas veces un colombiano pudo referirse
con tal independencia sobre los problemas
contemporáneos. Los escritores colombianos
que estaban atados a la vida burocrática, por
su servilismo sempiterno ante el poder y ante
los eternos magnates de la prensa, no podían
adquirir una visión propia. Salvo contadas
excepciones, los periodistas colombianos fueron
siervos o apéndices de un ideario antiséptico.
Los derechistas nunca alcanzaron la lucidez
de sus maestros europeos y los izquierdistas
repitieron siempre un catecismo de parroquia
y aún hoy parecen ignorar los acontecimientos
Y el progreso de las ideas contemporáneas.
Tanto los rojos como los azules pasarían por
dinosaurios en las aulas del pensamiento político
contemporáneo. (29)

Monterrey, donde sus aportes incluyen la fundación
del periódico El Porvenir en 1919, junto con el
impresor Jesús Cantú Leal. Existen evidencias del
trabajo del colombiano en la prensa regiomontana
por lo menos desde 1909. Algunas han sido
rescatadas en otras compilaciones como Elocuencia
nuevoleonesa (1957) de Genaro Salinas Quiroga, quien
tomó de las páginas de la Revista Contemporánea (20
de enero de 1909) un efusivo "Elogio de la ciudad",
del que cito un pasaje:
iQué desear para ti, gran ciudad, sino que te
descubras a ti misma y te levantes aún más que
tus desnudas montañas, y te hagas universal, y
te hagas eterna! Tus ojos pueden desgarrar la
neblina del tiempo. Es hora. Fijalos desde hoy en el
gran esplendor de la Patria Futura. Oye la voz de
tu poeta, si es que le tienes, porque el poeta es la
conciencia del Universo. Embriágate en el vino de tu
propia energía y prosigue hacia el horizonte. Ya me
parece que veo, en medio de mi noche, la aurora de
eternidad que circunde tus sienes. Oigo el ritmo de
tu corazón. Y un poco de tu propia virtud, difundida
en mi sangre, me hace presentir las dianas del
triunfo. iAdelante! (Salinas Quiroga, 1999: 120-124)

Esta compilación, aunque representativa, no es
exhaustiva. García Aguilar tuvo que limitarse a
seleccionar solamente al material publicado en los
periódicos de la ciudad de México, a pesar de que
Barba Jacob también colaboró en publicaciones de

Emilia Romero de \'alle, en Bogotá por el Instituto Caro y Cuer\'O.

44

45

�Con todo, esto no quiere decir que García Aguilar no
haya considerado los escritos regiomontanos del poeta
durante su investigación para elaborar este volumen.
Lo sé de primera mano. Fue en esa época, en 1982,
cuando nos conocimos, porque ambos éramos becarios
del INBA, él de narrativa y yo de poesía. En nuestras
conversaciones, coincidimos varias veces en el tema
de Barba J acob. Le comenté que mi maestro, el doctor
Elías Nandino, había sido amigo suyo, corno lo muestra
el hecho de que cumpliera una promesa que le hizo al
antioqueño al elaborar y publicar la antología poética
Antorchas contra el viento (Barba Jacob, 1984: 74).
Más tarde, cuando ya residía yo en Monterrey,
Eduardo se enteró de que publicaba mis ensayos y
reseñas críticas en el mismo periódico fundado por su
paisano. Entonces me hizo llegar una lista de textos
de Barba Jacob publicados en El Porvenir que él aún
no había conseguido. Investigué en el periódico, con
la esperanza de poder fotocopiar ese material, pero
fui informado de que los ejemplares que albergaban
esos artículos habían sido trasladados a microfilms.
Además, la consulta de los mismos debía hacerla
directamente el interesado.
A la primera oportunidad, viajé a la ciudad de
México. Eduardo y su pareja acababan de mudarse
a un departamento en la planta baja del Edificio
Rio de Janeiro, en la Colonia Roma, donde también
vivían el poeta tapatío Guillermo Fernández y el
novelista veracruzano Sergio Pitol. Eduardo estaba
muy contento porque, desde hacía tiempo, había
querido vivir en "La Casa de las Brujas", llamada así
por su arquitectura de estilo inglés. Las ventanas del
inmueble tenían vista a un parque en cuyo centro
se ubicaba una reproducción del célebre "David"
de Miguel Ángel, escultura gemela de la que alguna
vez estuvo a la entrada de la regiomontana Colonia
del Valle. Le informé a Eduardo el resultado de mis
pesquisas en Monterrey y nos despedimos con un
fuerte apretón de manos. No olvidaré la fecha en

que hice esa visita: 16 de septiembre de 1985. Todos
sabemos lo que ocurrió después.
Para mi amigo fue un momento difícil. Al poco
tiempo de ocurrido el terremoto en México, en
Colombia hizo erupción el volcán Nevado de Ruiz,
cerca de Manizales. Después de estos desastres, me
parece que llegué a verlo en la ciudad de México sólo
un par de ocasiones más. En una de ellas, coincidimos
en un pequeño bar cerca de la Alameda, donde me
habló con nostalgia de la época cuando estudiaba en
París y de una muchacha que ahí conoció entonces.
No recuerdo que volviera a mencionar aquella
investigación sobre Barba Jacob. Ya no volvimos a
vemos. Años más tarde, por un amigo común, el poeta
y traductor queretano Francisco Cervantes, me enteré
de que Eduardo había regresado a Francia, donde
radica desde entonces. La última imagen que tengo de
él procede de YouTubc: aparece leyendo poemas suyos
en un pequeño departamento parisino.
No podría yo asegurar que fuera únicamente esa
serie de circunstancias la que postergó por más de
un cuarto de siglo la aparición de esta obra. Tal vez
hubo otros factores que desconozco y acaso llegue a
saber algún día pero, de todos modos, me alegro de
que Eduardo García Aguilar por fin haya logrado
publicarla. De este modo Porfirio Barba Jacob, el
periodista de los muchos nombres, restablece su
diálogo con los lectores mexicanos, interrumpido
por siete décadas, y yo recupero, así sea de manera
indirecta, una amistad que siempre rindió homenaje
al legado literario de nuestros mayores. ~
Referencia,
Barb.1 Jacob, P (1984 ). Antorchas contra d mnro (selcccíón y prólo~o
de Bias Nandíno). Ciudad de .\léxico: Gatopardo.
Barha Jacob. P (2009). Esmros mrncano~ (invc,ti~ac1ón, sdccc1ón y
pról~o de Eduardo Garcla Aguilar). Ciudad de '.\.téxico/Bog0tá
FCE
Pachcco, J.E. (Comp.) (1961) La vida en México en d pcri(l&lt;io prcsidmcial
de l.dzaro Cdrdcnas. Ciudad de México: CONACULTAl !:-;"AH.
(Mem0rias '.\.lcxicanas).
Salmas Quíroga. G. (1999). Ek&gt;cucncta nucv'11col!C5(J. 1' t0ntcrrey: UANL

46

�co
sta es acaso la más insidiosa de las paradojas:
si toda historia posible es el planteamiento
de un orden que es roto y busca restaurarse,
y si se equipara orden a tradición, entonces todo el
arte narrativo depende de las rupturas, y éstas de la
reiteración. El más influyente de los teóricos de la
narrativa dramática, Eric Bentley, lo toma como la
más esencial de las leyes del drama:

E

Qung] sostiene que en arte el reconocimiento es
preferible al conocimiento; una buena historia es
aquella que ya hemos oido antes; es decir, un buen
narrador es el que procura alcanzar el efecto de
lo que se vuelve a contar; un buen dramaturgo,
de lo que se vuelve a representar. Aqui es donde
interviene el rito: lo ritual es lo que se representa
de nuevo. Gilbert Murray (como Maud Bodkin
reconoce) ha dicho lo siguiente sobre la atracción
que ejercen las historias primitivas sobre el
hombre contemporáneo:
"Sospecho que, en parte, se debe a la mera
repetición [.. .]. Estas historias y situaciones [ ...]
se hallan [...] profundamente arraigadas en la
memoria de la raza. [ ...] Algo dentro de nosotros
brota al exterior en presencia de ellas, un grito
de la sangre que nos dice que las hemos conocido
desde siempre
Y si las viejas historias son siempre nuevas,
las nuevas historias deben ser a su vez siempre
viejas para acaparar nuestro interés; todo ello
porque sólo somos capaces de aprender aquello
que sentimos como ya conocido, porque es inútil
el conocimiento sin comprensión, porque todo
saber es un Reconocimiento (anagnórisis), ya sea
consciente o inconsciente. (Bentley, 1969)

Así pues, al hombre -según Bentley y la corriente
didáctica por él fundada, que inventó a sus
precursores- sólo le interesa reconocer, es decir,
abundar una y otra vez en lo conocido. Una afirmación
como esta implica, al menos, una decisión ( existe la
opción concreta y el hombre podría proceder de otro
modo); sin embargo, la tesis de Bentley va aún más
allá: no es que el ser humano voluntariamente limite
sus deseos a re✓aprender lo que ya sabe, sino que no

podría, aunque quisiera, aprender algo diferente a lo
ya conocido. El teórico no habla de una capacidad
de decisión sino, simple y sencillamente, de una
incapacidad, de una imposíbilidad.
Acaso no es extraña una afirmación semejante en
un tratado como La vida del drama, en el que también
se dicen cosas como las siguientes: "La violencia nos
interesa porque somos violentos"; "El arte dramático
se halla firmemente arraigado en la naturaleza humana
y ser humano significa solazarse con desventuras y
desastres"; "La psicología es infalible y cada hombre
es un ser humano -una muestra de la psicología
humana- antes que un erudito o un caballero". Por
tanto, de forma "ya sea consciente o inconsciente", el
hombre asocia a la tradición con el reconocimiento y a
la ruptura con el conocimiento, y como sólo es capaz
de reconocer, y no de conocer, la suprema función del
arte es permitir que los seres humanos vivan dos veces
cada cosa (o muchas veces una sola). Ya Aristóteles
deparaba al arte esa función cuando lo definía como
mímesis, es decir, imitación.
En este panorama quedan claras cuáles propuestas
artísticas están de antemano condenadas a ser
estentóreos fracasos: la de un artista que privilegiara
el conocimiento sobre el reconocimiento; la de
una historia que no tuviera que imitar a otras generalmente elementales y convencionales- para
ser aceptada y comprendida; la de una obra que no
se basara en el acatamiento de gravísimas leyes y
otros determinismos aplastantes y, por tanto, que no
diera por hecho indiscutible que "somos violentos"
(instintivismo),1 que lo único que nos interesa es
"solazarnos con desventuras y desastres", que ni la
psicología ni ningún otro subsistema humano es
"infalible" y, en última instancia, que si bien es muy
cierto que la sangre nos grita ante ciertas cosas que
hemos conocido desde siempre, este "conocer desde
siempre" se refiere a lo simultáneo y no sólo a lo
sucesivo (como creen Bentley y Murray a la cabeza de
1 En La vida del drama, Bentley sugiere mcluso que la violencia
en el arte narrativo tuvo desde siempre una suprema funció n
profiláctica: lo mismo en el antiguo escenario de la tragedia que
ante la moderna pantalla de cine, el espectador desahoga sus baJOS
1111tintos connatura1cs por medio de la catarsis, y así la vida cotidiana
se prc\'iene de una gran cantidad de crímenes y hechos de sangre.
Un apoyo más -como si lo necesitara- al detrítico y siempre
violento realismo hollywoodense, canto incesante a la devastación
y la rapiña. Una mayor revisión del instíntÍ\'ismo puede encontrarse
en ~L1 sublimación del odio" (Gon=ále::, D. 2008).

48

tantos otros críticos e historiadores). A fin de cuentas
la exégesis de la redundancia, coartada que sirve a
tantos críticos para convertir la narración de historias
en expresión de la condena inherente del ser humano
sirve para algo: darse cuenta de que cualquier cosa:
al ser repetida, se vuelve "verdad". Por lo tanto, esas
ominosas leyes de Bentley no son nature sino nurture.
Ante esas leyes bien podría plantearse la pregunta que
se hace un personaje de la novela Un momento de pura
esencia de James Tiptree Jr.: "¿Por qué empleamos la
palabra 'humano' para designar la parte animal que
hay en nosotros?" (Le Guin, Wolf &amp;: Tiptree, 1975).
Entre las abundantes implicaciones de la frase de
Jung citada por Bentley -"en arte el reconocimiento
es preferible al conocimiento"-, se encuentran
las entretelas mismas de la vida sociocultural.
Los artistas -salvo notorias excepcionesprefieren ser reconocidos ( atendidos, respetados,
citados, aclamados) que ser conocidos ( saben que
esto implica -si tienen suerte- a una pequeña
minoría de estudiosos y críticos: los únicos que han
incursionado a fondo en la obra respectiva, mientras
que no es necesaria tal exhaustividad para reconocer:
el reconocimiento se da ante todo por mímesis). Y la
más inmediata forma de ser reconocido es aplicarse
las fórmulas de la redundancia, lo cual significa
convertirse en tipo, es decir, adaptar a una tipología
particular las propias singularidades, excentricidades
y en general todo lo que se llama "estilo personal". Bien
puede suceder que ese artista elija repetir elementos
de otros tipos socialmente exitosos para formar
aquel tipo por medio del cual quiere ser reconocido
(redundancia abierta), o puede hacer el intento de
convertirse en el único manifestante de esa tipología
(redundancia vestida de lo irrepetible); bastará el
mero hecho de haber accedido a convertirse en tipo:
la redundancia hace el resto. (Y aún a los artistas que
no juegan ese juego, la propia sociedad los convierte
en tipos aposteriori: es de este modo que se les habrá
de recordar, es decir, el único modo posible por medio
del cual pueden ser reconocidos.)
Bentley sólo cita a Jung a medias: para este último
la reiteración tiene, no únicamente un sentido
sucesivo, sino también uno simultáneo. Es de este
modo dual que el discípulo y principal crítico de
Freud examina las similitudes y constantes en las

experiencias de artistas y místicos, y en general de esa
manera contempla ciertas vivencias intensas ( el déjd
vu; la capacidad de reconocer de inmediato algunos
símbolos y mitos; los paralelos que existen entre los
sueños, las fantasías, las mitologías, los juegos) en
tanto conjunciones fulgurantes de la realidad externa
(sucesiva) y de la realidad interna del inconsciente
colectivo (simultánea).
Y es que otra asociación afirma que el
reconocimiento es sentimiento (instinto, verdad
"natural"), mientras que el conocimiento es razón (la
mente en frío, verdad "artificial"). Un lugar común
que aparece en todas las religiones (y los lugares
comunes son la forma más reconocible de la garantía
de sentido) afirma que ningún conocimiento humano
podrá nunca conocer a lo divino, pero que aun la más
humilde de las criaturas es capaz de reconocerlo.
"No podemos conocer a Dios tal como Él es, sino
solamente a las imágenes que de Él hacemos", escribe
Jung Mo Sung (2007), maestro en ciencias de la
religión en la Universidad Metodista de San Pablo.
Esas imágenes son idénticas a las que cada hombre
fabrica de sí mismo y de los demás: reiteración eco
tipificación; la regularidad ofrece las sensacione~
de control, seguridad y estabilidad. Desde luego, el
proceso mismo tiene que ver con la antigua sentencia
"No hay nada nuevo bajo el sol" y con la consiguiente
idea de que todo está dicho. Pero esa idea es ante todo
una imagen, susceptible de ser re✓presentada a cada
tanto con variantes. Nada puede presentarse (porque
todo está dicho): de ahí el culto por la re-presentación
(porque todo está porverse).
LA NADA Y EL TODO
La gran trampa es especificada muy claramente por
la frase "los pueblos felices no tienen historia", que
bien puede re✓enunciarse como "la ruptura carece de
historia" -sólo por eso no se nota cuando se repite. Si
fuera notorio que cada ruptura no hace sino cumplir
un papel rutinario, resultaría insulsa y ridícula; si
en cada ocasión parece nueva, es solamente porque
"carece de historia". La Historia con mayúscula es el
recuento de las rupturas a un orden que es llamado
"tradición" pero que sólo sirve para ser roto. Por
ese camino se llega a la más sorprendente de las
conclusiones: nada hay más convencional que la

49

�la simultaneidad. La misma manipulación se hace del
término recordar en la frase "conocer es recordar"·
paradójicamente se olvida la ulterior definición d~
este verbo: re-cardare, es decir, volver a pasar por el
corazón.2 La óptica sucesívista interpreta el recuerdo
como pura y simple reiteración adormecedora ( el
arte, visto de este modo, no es más que la expresión
exquisita o elaborada del tam tam), pero en lo profundo
es una llamada al despertar, esto es, al gran territorio
escatimado de la humanidad: lo simultáneo.
La célebre admonición de George Santayana "Los
que no pueden recordar el pasado están condenados a
repetirlo",3 tiene aquí una especial injerencia, porque,
al menos en cuanto al arte narrativo se refiere, la
repetición del pasado no es asumida como condena
sino como destino, y eso es justamente la narrativa
en todas sus formas y leyes: el establecimiento
del muy especial modo en que el hombre quiere
recordar el pasado para repetirlo. En uno de sus libros
de memorias, Santayana describe el exacto modo
en que esto se realiza: "La memoria de un hombre
puede casi convertirse en el arte de variar y falsificar
continuamente su pasado, según sus intereses en el
presente".4
En el fondo de la eliminación de lo simultáneo
que practica minuto a minuto la modernidad está el
miedo. Afirma Roberto Calasso:
ruptura (lo mismo se sobrentiende acerca del "bien").
Es en este sentido que puede llamarse "tradición de la
ruptura" a toda institucionalización del acto de narrar
(Hollywood es el ejemplo más férreo de una narrativa
unidimensional instituida como vanguardia).
Bentley no tiene reparo alguno en afirmar: "La
finalidad del mito es suministrar un elemento
conocido que pueda servir como punto de partida,
preservándonos así del vacío de lo absolutamente
novedoso". Con esto aparece otra dicotomía asociada
y sobrentendida: la ruptura equivale al vacío (la
Nada, el no-ser, lo desconocido) y la tradición a lo
"lleno" (el Todo, el ser, lo conocido). Bentley asesta
el golpe final: si el mito y el rito son tradicionales
es porque corresponden a nuestra máxima defensa
ante el aterrador vacío. La tradición es, por tanto, el
reíno de lo protegido, de lo seguro, el gran refugio
rodeado por toda clase de amenazas espeluznantes:

si éstas son relatadas (re-presentadas) es para que
el hombre esté al tanto de lo que podría suceder
si abandonara el refugio. El punto de partida
(tradición) no es sino el de llegada (de nuevo la
tradición): las rupturas no son sino reacomodos
periódicos de una única magnitud, sirven para que lo
mismo siga siendo lo mismo, y sólo son toleradas por
parciales, pues una ruptura absoluta equívaldria al
Vacío ("lo absolutamente novedoso"). El mito, pues,
tiene una sola finalidad: la de adormecer a través de
la repetición ( el tam tam ritual). El arte hereda esa
finalidad porque deriva del mito.
La trampa radica en que los más ominosos
razonamientos son vistos solamente desde la
sucesividad. El niño ama escuchar cien veces la
misma historia no porque sea incapaz de interesarse
en historias radicalmente nuevas, sino porque para él
la reiteración es una vuelta a su territorio más propio,

50

Hay un mecanismo de defensa en el
pensamiento que induce a alejar el reconocimiento
de esas potencias, porque dan miedo. ¿Por qué son
peligrosas? Antes que nada, es peligroso todo lo
que es más fuerte que nuestro poder de control. Lo
2 En ~sta línea imaginativa se sitúa lo que seria el opuesto,
rec~p1tular, re-capitare o re-capitulare, voh-er a pasar por la cabeza,
capitular de nuevo, rendirse dos veces.
3 Tl10sewho cannot rancmber thc prut are condcmned to repeat ít (Santayana,
1998). los estu~osos ~e la obra de Santayana suelen quejarse de
que esta sentencia es citada_ fuera de contexto, y advierten que no
se tra~a de_la n_iera exhortación moral y didáctica a poner atención
a la h1stona, smo una parte de la teor!a del autor acerca ele cómo
se forma y adquiere el conocimiento. En este último caso resulta
aun_más reveladora, puesto que el conocimiento en la modernidad
occ1de~tal -:-ante todo el que proviene de la ciencia- se basa
en ~a r~1terac16n: las leyes y reglas se forman a partir de lo que se
r;p1tc igual y sólo_así puede (com)probarse, de tal man.era que sus
'ariantes (e.xcepcmn~) son parte del fenómeno y confinnación de
su ser esencial, que es mvariable.
4 A ~an's memory may almost_ becom_e ~he art of continually varying and
m,s, cprescntmg h,s past, accordmg to /11s rntercsts in the pmenr (Santa"ana
1994).
l
'

que nos pone en una situación de incertidumbre,
de duda, de inseguridad sobre el origen de lo que
pensamos, y esto se traduce en una especie de
pánico. Para los griegos, que además elaboraron
la noción del control sobre uno mismo, no exístia
esta ilusión: sabían perfectamente que ese control
podía ser destruido con gran facilidad. (En Alonso
y Malina, 2006: 34)
CÉMERO V DECEMERACIÓM

El panorama se vuelve aún más complejo si se hace la
siguiente consideración: en la Poética, Aristóteles sólo
reconocía dos grandes géneros-madre, la tragedia y la
comedia. Siglos más tarde, Eric Bentley sintió necesario
añadir el melodrama, la farsa y la tragicomedia, y
acaso su error fue colocarlos en el mismo nivel que
los dos primeros (acaso en rigor debían haber sido
considerados ya en sí mismos como subgéneros). Lo
mismo hicieron aquellos otros clasificadores que más
adelante incluyeron la pieza y la obra didáctica. Por su
parte, el cine proveyó el musical, el western y el thriller
- a veces identificado con el cine negro-, y luego
redefinió otros territorios como el "género de horror",
la ciencia-ficción y el "género infantil". A su vez, todos
estos rubros dieron paso a múltiples subdivisiones e
interconexiones, desde la "comedia de matrimonios"
hasta "el thriller de espías", desde la "ópera rock" hasta
el splatterpunk. Cada una de estas apariciones suele ser
vista en sí como ruptura: la tragicomedia atenta contra
la férrea distinción entre tragedia y comedia, del mismo
modo en que la pieza subvierte las convenciones del
melodrama. (Algo parecido sucede en cada territorio
del arte: así, por ejemplo, se dice que la novela negra
estadounidense surgió como reacción en contra de la
novela inglesa de flemáticos detectives refinados a lo
Agatha Christie.)
Desde entonces la gran ocupación de la crítica es la
clasificación; y en tanto que esta actividad es subjetiva,
una gran parte de la critica y la historiografía es un
debate entre teóricos que desean imponer su particular
ordenamiento. De este modo, no son infrecuentes las
largas discusiones acerca de que el thriller no es lo
mismo que el cine negro porque aquél, a diferencia
de éste, utiliza el suspense; o las disquisiciones en
torno al valor de una obra en la única medida de su
"audacia genérica" (un discurso artístico que en si no

51

�Todo cabe en un único nivel porque todo termina
anhelando, de una u otra manera, el carácter de
género -o "subgénero", pero siempre reclamando
un lugar en el árbol genealógico de las convenciones
dramáticas (y esto se debe ante todo a una mecánica
de fondo: lo a-genérico es burdamente asociado con
lo de-generado). Buena muestra son las propuestas
de considerar a la pornografía un género, o al menos
un subgénero dependiente de la farsa. Esto se debe al
hecho de que el pomo surge en gran parte como sátira
de los productos filmicos más socialmente aclamados
(así, por ejemplo, al estreno de The Lord ofthe Rings sigue
muy pronto su "versión porno", Lord of the Cockrings ).
En su momento y a su manera, la pornografía fue
una forma de ruptura -subversión de convenciones
morales-; en otro de tantos casos similares, muy
pronto se convirtió en industria y por tanto en la más
rutinaria de las tradiciones. El porno es, del modo más
involuntario, una parodia de la ruptura.6
Los géneros parecen nacer no como revisiones o
renovaciones sino como específicas rupturas contra
los géneros convencionales, pero se trata de rupturas
que tienen la más inmediata vocación de convertirse en
géneros convencionales. Por este camino la conclusión
resulta inevitable: todo es convencional: la tradición es
ruptura. (Puesto que ambos términos, casi concebidos
como sinónimos, se inmovilizan mutuamente, habría
5 Buena representante es, en efecto, la celebérrima saga de James
Bond, el espla británico creado por lan Fleming: el inusitado
que escribirlos siempre entre comillas.)

parece muy propositivo, debe valer enormemente si
se le reconoce como «pieza neo,noir con elementos de
tragicomedia y tono post-expresionista"). La aparición
de una mezcla genérica exitosa llevará de inmediato a
hablar de "género", sobre todo cuando comienzan a
brotar obras seguidoras de ese esquema combinatorio
en particular; esta mecánica actúa como si hablar
de mezclas ya fuera en sí una forma de ruptura ( con
frecuencia a los guionistas, directores y productores se
les escucha negar que una cinta en la que intervienen
sea simplemente "de horror", para a continuación
definirla en términos como "thriller psicológico de
inspiración teológica bíblico-apocalíptica").
Tampoco es infrecuente escuchar de ciertos
críticos cansados la afirmación de que algunas
personalidades -generalmente actores y a veces
directores-, son más fuertes que el territorio
genérico que visitan (Arnold Schwarzenegger,
Pedro Infante o Woody Allen imprimen su "sello"
invariable, independientemente de si hacen comedia
o melodrama: éstos son "pretextos" para que tales
personalidades hagan lo que los caracteriza o tipifica,
es decir lo que se espera que hagan). En este panorama,
todos los nombres están en el mismo nivel: Chaplin y
Charlot, Charles Foster Kane y James Bond.5

tiene incluso su magno refrán, que es la célebre
sentencia atribuida a Churchill: "Si no eres un rebelde
a los 20, no tienes corazón. Si no te has insertado en
el establishment a los 30, no tienes cerebro".7 Para evitar
la directa referencia al sometimiento, las décadas
siguientes suavizan pudorosamente y eliminan esa
parte humillante: "El que no es un rebelde a los 20 años
no tiene corazón; el que sigue siendo un rebelde a los 40
no tiene cabeza".8
En todo caso, tener cabeza o cerebro equivale a darse
cuenta de que lo único realista es someterse al aparato de
poder: ello es inevitable, pese a lo repulsivo y oprobioso
que_ resulta. La rebeldía es una fase "necesaria" para que
el ciudadano se someta al establishment con al menos un
recuerdo de digna derrota, una coartada de dolorosa
nostalgia. La ruptura, pues, no sólo es tradicional sino
rutinaria. El conservadurismo tiene, así, un sustento
ideológico, pero también el bando liberal y contestatario
lo considera una ley. Por ejemplo, el novelista y pintor
Wyndham Lewis (1882~1957) incluye esta línea en uno de
sus libros: "Cuando un hombre es joven, usualmente es un
revolucionario de alguna clase. Así que aquí hablo de mi
revolución".9 La acotación "cuando un hombre es joven"

éxito de la primera cinta (Dr. No, 1962) dio paso a decenas de

secuelas en lo_s siguientes años (sin contar las copias y parodias),
y la repetición convirtió en "leyes genéricas" a las características
de esta historia (el villano exótico que quiere dominar el mundo,
las armas secretas, las "chicas Bond", la espectacular secuencia
inicial, los temas musicales, etcétera). En un documental televisivo
hecho para celebrar las cuatro décadas de esta "franquicia" (Best
Ever Bond, 2002), varios guionistas de la serie "oficial" declaran
que a cada pel!cula se vuelve más dificil "no repetirse", lo cual no
significa sino que es arduo imaginar apariencias novedosas para
decir siempre lo mismo, esa serie de elementos y situaciones que los
espectadores esperan con avidez, esa exigente y precisa mezcla que
no puede alterarse de manera profunda sin que el público se sienta
decepcionado y hasta traicionado. Singular!sima forma de lo "nuevo"
("ruptura") que sacraliza a lo ''viejo" ("tradición"): el espectador
espera ser sorprendido por la originalidad, mgenio o vistosidad con
que le son presentadas las partes de una estructura que conoce de
antemano y a la que ha vuelto una y otra vez hasta la saciedad (pero
no hay saciedad, todo lo contrario); lo que lo hace feliz es poder
predecir lo que sucederá pero no cómo. Dicho de otra manera: está
protegido dentro de los l!mites de lo redundante (lo macrocósmico
debe ser predecible) pero no siente que haya perdido su libertad,
ni que esa protección sea un ahogo, precisamente porque los
detalles de lo redundante son en sl irrepetibles (lo microcósmico
es impredecible) La "ruptura" consiste en inventar nuevos
vestuarios, siempre adaptados a la respectiva modernidad, para
un invariable y monol!tico maniquí. Esto es lo que permite a Eric
Bentley enunciar definiciones no de lo que es la dramaturgia. sino
de lo que se espera que ella sea, por ejemplo: "Filosóficamente, en las

LA TRADICIOH . LIZAC Ó DE LA RUPTURA

A tal grado se aceptan colectivamente la
"tradicionalización de la ruptura" yla "institucionalización
de lo revolucionario", que ambos fenómenos se han
vuelto lugares comunes de la "sabiduría popular" en
ambos extremos del espectro ideológico. La derecha
obras de Shakcspeare se hallan reiteraciones de antiguos puntos de
,ista; pero la cxperimaitación de estas filosoftas es siempre nueva.Tal
es una de las razones por las que Shakespeare significa más para
nosotros que aquellos que podrtan enseñamos más" (1996).
6 Lo mismo puede decirse del rock -por más escandalosa
que resulte la asimilación-, y en general de toda corriente
contestataria que es prontamente vuelta industria. Cada vez con
mayor velocidad las revoluciones se industrializan, lo cual en
Occidente es lo rrusmo que volverse instituciones. Por medio de
la redundancia y de la aceleración de ese proceso, han llegado a
aparecer rupturas ya institucionalizadas en el momento de su
aparición. No parece haber territorio no contaminado por esas
expectativas de industrias e instituciones, cuya perduración
depende de las rupturas; y no de cualquiera, sino de las rupturas
que parecen más subversivas (auténticas).

52

7 If ybol~h're rwt a rebel by 20, you'v( got no heart. If you haven't turned
CSra is ment by 30, yo11'vegot no brains.
8 La. sentencia, atribuida también a Bernard Shaw, Disraeli
Y B1_smarck. e~tre otros, reaparece a cada tanto en diversas
~crsiones; por CJemplo: "Cualquiera que es menor de 30 y no es un
liberal, carece de corazón, y cualquiera que es mayor de 30 y no
es un conservador, carece de cerebro", o "Si no eres un socialista
para cuando ~umples los 25, no tienes corazón. Si toda,1a Jo eres
a los 35. no tienes cabeza". Según investigación de Ralph K
(1993) ~Sta "l_ey" se debe a un historiador y politico del siglo
FranGOJS Gu1Zot, quien habría dicho: "No ser republicano a los
~O es prueba de voluntad de corazón; serlo a los 30 es prueba de
holu'.1tad del cere~ro" (Not to be a Rcpublican at 20 is proof of want of
to be o~c_at 30 1s proofof~ant ofhcad). Gcorge Santayana es autor
e una m~c1osa y_e~pléndida variante: "El joven que no ha llorado
es un sah aJe, Yel VleJO que no ríe es un tonto" (The young man who has
not wepr 1s as_avage, and r_hcold man who will not laugh is afool).
9 Whcn.aman 1s young, he is usually a rcvolutionary ofsorne !:ind. So hm ¡ am
spca1img ofmy n:volutíon.

funciona como condicionante e implica un cambio: el
término de la juventud es asimismo el de lo revolucionario.
Incluso el adverbio "usualmente" implica que no todos los
jóvenes son revolucionarios "de alguna clase".
En efecto, también en esto se ha dado un proceso:
en los años sesenta del siglo XX, época del hippismo
y la contracultura, un reaccionario que ya había
cumplido la treintena era visto como una desagradable
anomalía por los integrantes de su generación, mismos
que apreciaban a un revolucionario de sesenta años
c?mo guía y maestro. En cambio, a principios del
siglo XXI, un joven revolucionario es contemplado
por sus contemporáneos como una especie de bufón
lo mismo que un maduro conservador es objeto d~
respet? y fuente de autoridad. Una variante de aquel
lema citado parecía ya prefigurarlo: "Muéstrame a un
joven conservador y te mostraré a alguien sin corazón.
Muéstrame a un viejo liberal y te mostraré a alguien
sin cerebro".
El crítico Carlos Velázquez atribuye al "tiempo"
este fenóme~o: "El tiempo, referencia inexacta y
a la vez precisa, nos ha traído, entre otros vicios el
desgaste de la palabra. La palabra ha perdido 'su
capacid~~ ~ara transformar el mundo. [...] La palabra
'revoluc1on nos suena a comunismo, a resentimiento
a 'poesía comprometida', a ingenuidad retro. El
tiempo nos ha imposibilitado para las revoluciones.
Cualquier simulacro de levantamiento se nos antoja
conmovedor pero estéril" (2008). Sin embargo, el
causante de_ esa legislación inferida no es el tiempo en
tanto magrutud abstracta, sino en cuanto progresión
de las modernidades.
De vez en cuando aparecen ensayos que denuncian
la "t~adici~nalización de la ruptura". Por ejemplo,
Ave~a Lesper revela en "Asesinar al performance"
la rutina en que se ha convertido esa experiencia
artística nacida específicamente como transgresora:
Mientras que el dadaismo era protesta y
transgresión, manifestándose como el anti-arte

;r~

hoy todo es arte y nada transgrede. El collage, eÍ
pe,formance, los anti~poemas, la escritura automática

tt1,

las instalaciones, la destrucción en escena, todo e~
creación de los dadaístas. ¿Cuál es la aportación
del arte actual? Convertir una revolución en
conformismo y comodidad. El apetito por lo

53

�equívocos que a todo lo vuelven "tradición" (sobre
todo a la "ruptura")-, sucedan fenómenos como el que
puede apreciarse en la más grande y detallada base de
datos sobre cine en el ciberespacio, la Internet Movie
Database. Los millones de usuarios en todo el mundo
votan para hacer una lista de las 250 películas más
grandes e importantes de todos los tiempos; aunque esa
lista cambia día con día, no hay variaciones sustantivas
al aspecto que ofrece, por ejemplo, en diciembre de
2008. En años anteriores, Citizen Kane ocupaba los
primeros lugares; en esa fecha está en el lugar 29. Los
primeros 30 títulos de esta lista son los siguientes:

nuevo que tienen las galerías, museos y curadores
ha decidido que la pintura y la escultura no son
nuevas y que estas manifestaciones que ya casi
cumplen el siglo sí son nuevas; el ready-made y el
urinario ya son centenarios y hoy siguen en el top
ten de las novedades. Esta falta de originalidad tiene
una razón evidente, ya lo dijeron los dadaístas:
"Como esto no es arte, permite a todo el mundo
ser dadaísta". Y eso pasa ahora: como esto no es
arte, permite a todo el mundo ser artista, cayendo
en una contradicción fundamental. Estamos
viviendo un asunto extraordinario: una generación
multitudinaria de artistas sin arte. Una legión
sigue a este movimiento repitiendo sus plegarias
a san Duchamp y perpetuando algo de lo que sus
creadores afirmaban: "las obras dadá no deben durar
más de cinco minutos". Los seguidores son la tumba
del movimiento, por eso no logran aportarle nada.
En el performance es más evidente esta contradicción:
algo que tendría que ser efímero ya se estancó en los
museos. (2008)
su momento funcionó para "mover las cosas" y que
Ajustes de cuentas como el de Lésper aparecen a
a la vuelta de muy poco tiempo se volvió parte de la
cada tanto y son honestos y oportunos, pero no
inmovilización generalizada? De ahí que la actitud de
puede dejarse de lado el hecho de que resultan
las nuevas generaciones sólo puede ser un nihilismo
más útiles a la ortodoxia que a la heterodoxia (si
que no tarda en volverse histriónico (únicamente el
ésta realmente existe y no es la parte "liberal" de la
cinismo parece resistir el hartazgo de una "ruptura"
ortodoxia, como quiere creerlo la crítica didáctica).
que hace mucho dejó de creer en sí misma).
Con el arribo de nuevas generaciones, más y más
Los mecenas son divertidos espectadores de este
sensibilidades individuales se alían al terreno del
proceso, y nada les resulta más útil que el nihilismo
arte como el menos contaminado: por pura lógica,
de las sucesivas "vanguardias"; de hecho, ellas les
su actitud es necesariamente la de la oposición, la
son indispensables, puesto que aportan "novedades",
inconformidad y el desprecio a las formas y géneros
giros de mercado, perduración de las formas, afinación
agotados. Independientemente de la originalidad de
constante de las estrategias. Numerosos mecenas,
las obras que producen estos nuevos artistas, y de lo
cuando les es necesario, juegan incluso el papel de
excepcional que sus propuestas personales pueden
promotores de las rupturas más enérgicas, sobre todo
llegar a ser, su actitud los unifica (redundancia es
cuando éstas apoyan la confusión de términos (en el
tradición: de dos en adelante todo es familia o, como
nivel de los media, el arte es, en primera instancia, el
en este caso, clan forajido). El aparato los espera con los
espectáculo ofrecido por los artistas mientras intentan
brazos abiertos, puesto que no "espera" que inventen
vehicular su hechura).
nuevas formas, sino que renueven las existentes.
La revuelta de los dadaístas muy pronto se volvió
LO P
LAR - . O EXQVISrTO
parte del mercado. me dónde obtendrán armas los
Por ello no es extraño que, mientras los artistas
inconformistas sino de un único puñado de elementos
luchan cada vez más -y ya no sólo por contar con
(collage, performance, anti-poemas, escritura automática,
espacios de ilifusión, sino por librar su trabajo de los
instalaciones, destrucción en escena, etcétera) que en

54

1, SUEÑOS DE l=UCA ( THE SHA WSHAHK
REDEHPTIOH), FRAMK DARA.BOMT, 1994,
2, EL PADRINO (THE CODl=ATHER), FRAMCIS
FORD COPPOLA, 1972,
3, EL PADRINO 11 (THE CODFATHER: PART 11),
FRAMCIS FORD COPPOLA, 1974,
4, EL CABALLERO DE LA HOCHE (THE DARK
KHICH'J), CHRISTOPHER MOLAN, 2008.
5, EL BUEHO, EL HALO V EL FEO (IL BUOHO, IL
BRUTTO, IL CA fTIVO), SERCIO LEOME, 1966,
6, TIEHPOS VIOLENTOS (PULP FICTIOH),
OUEMTIM TARAMTIMO, 1994,
1, LA USTA DE SCHIHDLER (SCHIHDLER'S LIS'J),
STEVEM SPIELBERC, 1993.
8, ATRAPADO SIH SALIDA (OHE FLEW OVER THE
CUCKOO'S HEST), MILOS FORMAN, 1975,
9. LA CUERRA DE LAS CA.LAX.IAS: EPISODIO V
• EL IHPERIO COHTRAATACA (STAR WA.RS:
EPISODE V • THE EHPIRE STRIICES &amp;tCIQ,
CEORCE LUCAS, 1980.
10, DOCE HOHBRES EH PUCHA (12 AHCRV HEH),
SIDMEY LUMET, 1957,
11, CASA.BLANCA, MICHAEL CURTII, 1942,
12. LA CUERRA DE LAS c:ALAXIAS (STAR WARS),
CEORCE LUCAS, 1977,
13. LOS SIETE SAHURAIS (SHICHIHIH HO
SAHURAI), AKIRA KUROSÁWA, 1954,
14. EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL
REV (THE LORO OF 1HE RIHCS: THE RETURH
OF THE KIHC), PETER JACKSOM, 2003.
15. BUEHOS HUCHACHOS (COODFELLAS),
MARTIM SCORSESE, 1990.
16, LA VEHTAHA INDISCRETA (REAR WIHOOW),
ALFRED HITCHCOCK, 1954,
17, CAZADORES DEL ARCA PERDIDA (RAIDERS 01=
1HE LOST ARIQ, STEVEM SPIELBERC, 1981,
18. CIUDAD DE DIOS (CIDADE DE DEUS),
FERNANDO MEIRELLES Y K.ÁTIA LUMD, 2002,

19. ÉRASE UHA VEZ EH EL OESTE (C'ERA UHA
VOLTA IL WES1), SERCIO LEOME, 1968.
20, EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA COHUHIDAD
DEL AHIUO (1HE LORD OF THE RIHCS: THE

FEUOWSHIP OF THE RIHC), PETER JACKSOM,
2001.
21, SOSPECHOSOS HABITUALES (THE USUAL
SUSPECTS), BRYAM SINCER, 1994,
22. EL CLUB DE LA PELEA (FICHT CLUB), DAVID
FINCHER, 1999,
23, PSICOSIS (PSVCHO), ALFRED HITCHCOCK,
1960.
24, ELSILEHCIO DE LOS IHOCEHTES(THE SILEHCE
OF THE LAHBS), JOMATHAM DEMME, 1991.
25, DOCTOR IHSÓUTO (DR. STRAHCELOVE OR:
HOW I LEARHED TO STOP WORRVIHC AND
LOVE THE BOHB), STAMLEY KUBRICK, 1964,
26, ELOCASODEUHA VIDA(SUHSETBOULEVARIJ&gt;,
BILLY WILDER, 1950,
27, INTRICA IHTERHACIOHAL (HORTH BV
HOR1HWES1), ALFRED HITCHCOCK, 1959,
28, AHHESIA. (HEHEHTO), CHRISTOPHER MOLAN,
2000.
29, CIUDADANO KAHE (CITIZEH KAHE), ORSOM
WELLES, 1941,
30, HA.TRIX(THEHA.TRIX), AMDYWACHOWSKI Y
LARRY WACHOWSKI, 1999,

Toda lista es arbitraria y cambiante, pero ésta resulta
elocuente en sus arbitrariedades y cambios: lo que
manda es la tradición, aquella que se recrudece más
y más a cada día y que tiene otros nombres menos
respetados (entre ellos, totalitarismo). Los nombres
que representaron al séptimo arte en el siglo XX están
ausentes de la mirada colectiva. Sólo Akira Kurosawa
es aceptado entre los primeros títulos, y ello solamente
porque Los siete samuráis fue ya en su tiempo _adoptado
y adaptado por Hollywood como western prototípico
y estereotípico (Los siete magníficos -1960- fue la
primera de numerosas "traducciones"). Cazadores del
arca perdida superará con creces a El ocaso de una vida, y
La guerra de las galaxias a Doctor insólito.
Más adelante en esa lista puede verse a M (Fritz
Lang, 1931) seguida por Forrest Gump (Robert
Zemeckis, 1994); puede también apreciarse a Perros
de reserva (Quentin Tarantino, 1992) antecediendo
a filmes como El halcón maltés Qohn Rustan, 1941),
Rashomon (Alma Kurosawa, 1950) y Luces de la ciudad
(Charles Chaplin, 1931). Resulta apabullante ver a
Duro de matar Qohn McTiernan, 1988) unos cuantos
lugares antes que dos cintas de Kurosawa, Yojimbo
(1961) y Ran (1985). En el lugar 93 aparece El séptimo sello
(Ingmar Bergman, 1957), pero ello se debe sin duda a
la cita que de este filme se hace en El último gran héroe
(MeTiernan, 1993). Fresas salvajes (Bergman, 1957) estará

55

�junto a KillBill: Vol.1 (Tarantino, 2003). Por su parte, 8.Y
(Federico Felliní, 1963) se halla contigua a Amores perros
(Alejandro González Iñárritu, 2000) y Buscando aNema
(Andrew Stanton y Lee Unkrich, 2003). Podrá verse a
Lastrada (Felliní, 1954) en tranquila inmediatez con Río
místico (Clint Eastwood, 2003).
Una lista como ésta contará con la ferviente defensa
de las áreas más conservadoras de lo ortodoxo y
genérico. En los casos mayoritarios se hablará de
"democratización", de la venganza de lo popular
contra lo exquisito y elitista, y se citarán
tradicionales lugares comunes como
"en gustos se rompen géneros" o
"en la variedad está el gusto".
Sin embargo, también
el "clan forajido" de la
heterodoxia apoyará a
esta lista, de modo más
o menos indirecto,
porque la presencia
mayoritaria de
productos plenamente
comerciales en esa
"enumeración popular"
da a muchos artistas de
la ruptura el pretexto
perfecto para incorporar
en sus obras estereotipos,
clichés y fórmulas ... y exigirse
cada vez menos.
Y ello no es incomprensible:
si El séptimo sello -obra irrepetible y
personahsima- terminará siendo antecedida por
El golpe (George Roy Hill, 1973) -encargo comercial
y fórmula de entretenimiento promovido por un
estudio-, ¿para qué buscar tres pies al gato? ¿Con qué
objeto exigirse lo imposible si todo termina siendo visto
a través de un solo cristal, sospechosamente uniforme y
universal? ¿Para qué soñar con un arte que transfigure
la realidad si toda posible vía de transfiguración parece
haber sido prevista por los géneros, y si incluso el
cine de festival o "alternativo" se rige por los mismos
principios del cine comercial, comenzando por el
glamour y el discurso del éxito?
He aquí la parte más tramposa de ese cristal único:
si el esfuerzo invertido, la novedosa originalidad

y la depuración técnica son los criterios globales
de la excelencia, ¿cómo negar la originalidad de
la estructura de Amnesia, que en la lista antecede
a Ciudadano Kane, o el virtuosismo de los efectos
especiales de Matrix, que la sigue? la contigüidad es
una forma de la repetición, y resulta previsible que
si el filme de Welles es juzgado por esos criterios
globales, continuará su descenso paulatino hasta salir
de la lista, lo mismo que las películas de Kurosawa,
Hitchcock, Kubrick, lang, Bergman o Fellini, que
parecen haber sido incluidas como suprema concesión.
Cabe replantear esa esencial pregunta: tpara qué
asumir el arte como el más desafiante e imprevisible
de los desafíos, si en la extendida confusión de
términos la palabra "arte" es equiparada a "ruptura
institucionalizada" y sólo se le define corno sometida
a una tradición que en sí es artesanía orgullosa de
su carácter de obediencia, fidelidad y sometimiento?
Si "arte" es una mera búsqueda de originalidad,
Amnesia es "más original" que Kane (libros enteros
se han escrito para denunciar la "convencionalidad"
de la estructura de la cinta de Welles). Si "arte"
no es más que técnica -como su etimología
parece indicarlo-, los efectos especiales de Matrix
"superan" a los de Citiz_en Kane, lo cual significa que
muy pronto, puesto que todo se reduce a una carrera
tecnológica, Matrix será aventajada por cintas aún
más vistosas y taquilleras que ya todos esperan con
ansia (y que, en más de un sentido, están ya creando
a quienes han de crearlas).
la respetabilidad de una lista como la de la Internet
Movie Database surge de su carácter de "muestrario del
gusto", de "expresión de la diversidad", es decir, de su
imparcialidad o democratización; quienes se oponen a
los excesos del especialisrno o del academicismo, y más
aún a los del fundarnentalismo, tendrán que aceptar
que el criterio válido (o el menos inválido) es el de "la
mayoría en la que todas las áreas están representadas".
Pero el mensaje ulterior que se transmite de forma
inferida no está en este último entrecomillado sino en
la palabra criterio (código de lectura). Espectadores,
críticos y cineastas saben que muy pronto en esa
lista serán otras las cintas contiguas a Kane con el
objetivo de "ponerla en su lugar", mientras que ella
continuará siendo una referencia infaltable (nunca será
realmente sacada de las listas porque resulta necesaria

56

para oscurecerse al tiempo que otras adquieren un
brillo momentáneo). tEn dónde radicará la apuesta
creativa de los nuevos realizadores si Citiz.en Kane es
enojosamente irrepetible? Seguirán, pues, lo que sí es
reiterable: el criterio de originalidad y la definición de
virtuosismo que les ha mostrado el éxito de Amnesia y
TheMatrix.
Cuando se pronuncia la frase "lo popular y lo
exquisito", un automático regusto despectivo cubre
al segundo término a la vez que el primero se reviste
de dignidad y aun de vindicación. No se repara en lo
peligroso que resulta equiparar al bolero y a Tiempos
violentos (o a esta cinta de Tarantino con el original
folletín genérico de donde ella toma nombre, pulp
fiction) como si fueran lo mismo, es decir "expresiones
del gusto colectivo" (la repetición genera tradición,
pero resulta indispensable examinar a fondo cuál es
el criterio que se usa para equiparar dos elementos
y, sobre todo, a quién beneficia ulteriormente la
aplicación de esa forma de mirar). El peligro estriba
en que la contigüidad de entradas en la lista hace que
los criterios se intercambien: el hecho de que estén
colocados juntos, de modo descendente, filmes como
Casablanca, La guerra de las galaxias, Los siete samuráis, El
señor de los anillos, Buenos muchachos, La ventana indiscreta,
Caz.adores del arca perdida y Ciudad de Dios, no invita a
una "mirada imparcial, abierta y desprejuiciada" sino
que construye un único código de lectura en el que la
mayoría define a la minoría.
Pero he aquí la clave: esa "mayoría" no está
realmente constituida por las voces que supuestamente
representa, sino que ha sido hecha por "convencimiento
de los tiempos", es decir por consenso de mecenas,
es decir por un "realismo" en el que lo exquisito es el
bufón de lo popular y en el que ambos son mentidos y
manipulados para que uno resulte ridículo con objeto
de legitimar, en la balanza, a la verdad democrática y
popular (que, a despecho de toda democracia verdadera
y de toda auténtica cultura popular, coincide punto a
punto con la tradición del poder). Hay que ser realista,
dice esta muy específica tradición a los nuevos artistas:
tpara qué luchar por una expresión realmente insólita
si el público mundial consume de igual forma a 8.Y,
Amores perros y Buscando a Nema, es decir, si estos tres
títulos se equiparan en el único y parejo renglón de lo
sólito (comprensible)?

En este panorama nada parece más lógico y
congruente que el hecho de que las nuevas generaciones
de artistas estén cada vez más caracterizadas por el
cinismo, la amargura, la indiferencia, el resentimiento y
el desprecio; sin embargo, esta actitud es precisamente
lo que la ortodoxia espera de los artistas en ciernes.
Nadie puede oponerse a la corriente de manera
indefinidamente sostenida: el aparato provoca la
tensión de la liga y se limita a esperar a que ésta se
rompa; de ahí que el esfuerzo de oponerse -la inmensa
energía que ello implica- sea cada vez menos visto por
los nuevos artistas corno algo necesario.
Cinismo, amargura, indiferencia, resentimiento,
desprecio hacia todo lo que parezca organizado
(religión, política, moral, etcétera), e incluso la
decidida apuesta por el Mal (siempre con mayúscula):
todas éstas son actitudes que el mecenas fomenta y
celebra en los artistas inconformes. Estos últimos,
encerrados en torres de marfil, convencidos de la
inutilidad del compromiso o del rigor, inmovilizados
por su propio nihilismo, se convierten en ejemplos
vivos para aquellos otros artistas que sí quieren
transigir y vender su alma al aparato de poder.
Virulenta arma mayor de los mecenas y del aparato al
que pertenecen: convertir la pugna entre tradición y
ruptura en un medio idóneo para mantener las cosas tal
como el poder las desea y necesita. El terrible resultado
es claramente expuesto por J. G. Ballard en el prólogo a
la novela Crash (1974): "Nuestros conceptos de pasado,
presente y futuro necesitan ser revisados cada vez
más. Así como el pasado mismo -en un plano social
y psicológico- fue una víctima de Hiroshima y la era
nuclear, así a su vez el futuro está dejando de existir,
devorado por un presente insaciable".

la idea "positiva" del encargo como educador del
artista toca su punto más polémico en un texto del
ensayista mexicano Gabriel Zaid. En "Teoría de
la góndola", este autor aporta el siguiente ejemplo
ubicado en el terreno de la música:
Ser un organista creador requiere muchos años
de trato cotidiano con teclados concretos, con
interpretaciones concretas, con ejercicios concretos
de composición, para alcanzar la libertad que da

57

�el oficio: una libertad
concreta para esto y
aquello, no para todo.
Por lo mismo , aunque
tenga que ganarse la vida
con encargos mal pagados,
soñando con la libertad inalcanzable
(por su falta de recursos y la
incomprensión de otros), si se sumerge
en los encargos concretos y se apasiona
por buscarles soluciones creadoras,
puede acabar convirtiéndose en Bach. Puede
transformar su necesidad en libertad. (2008)

La "góndola" a que se refiere Zaid es el nombre técnico

de los espacios de exhibición de mercancías en los
grandes almacenes, aquellas mesas y anaqueles que
sólo están a disposición de los fabricantes opulentos
capaces de pagar los altos precios de publicidad y
alquiler de tales espacios. La "selección natural" se
cumple a cabalidad en las "góndolas": en ellas no sólo
no están todos los que son (en este caso productores o
fabricantes) sino que únicamente están los de mayor
poder económico, es decir los oligopólicos.
A continuación, Zaid menciona estudios
mercadotécnicos según los cuales una gran variedad
de productos confunde y hasta angustia a los
consumidores, que prefieren tener pocas opciones de
compra. Lo mismo, según sugiere, ocurre en el territorio
del arte. La libertad del artista es inalcanzable y
abstracta, porque en primer lugar el artista es humano y
por tanto su tiempo de atención, memoria y capacidad
de realización es limitado (del mismo modo que los
consumidores tienen un limitado tiempo de selección
de bienes y productos).
La libertad que otorga el oficio artístico es, para
Zaid, "una libertad concreta para esto y aquello, no
para todo". Así pues, en la oración "aunque tenga
que ganarse la vida con encargos mal pagados", el
"aunque tenga que" parece en realidad un "debería".
La libertad no resulta sino un sueño personal que
es útil en la medida en que siga siendo un sueño
y sólo se realice en una medida muy pequeña
(limitada); así pues, la falta de recursos del artista y
la incomprensión de quienes lo rodean son estímulos
porque son obstáculos.

Los encargos equivalen a lo concreto, en
contraposición a lo abstracto, ideal o ilusorio que
son las aspiraciones, deseos o proyectos del artista; lo
concreto es la medida humana, es decir, la limitación
(de góndolas lo mismo que de tiempo, memoria
o atención, porque todos éstos son opciones y las
opciones deben ser, por definición, limitadas). Luego
entonces, el artista que "se apasiona por buscarles
soluciones creadoras [a los encargos mal pagados],
puede acabar convirtiéndose en Bach". Es decir que la
restricción es la llave del genio. El verdadero artista es
el que "puede transformar su necesidad en libertad".
Difícil contradecir este antiguo aserto; ya el latino
Propercio escribia: "El árbol no es nunca más frondoso
que cuando prospera en los abismos solitarios".10
He aquí en donde brota lo polémico de estos
razonamientos porque, siguiendo la misma línea,
¿no puede concluirse que los arquetipos del hombre
libre son Edmundo Dantés o Robinson Crusoe,
caídos en la mayor de las restricciones (el Conde de
Montecristo por maquinaciones sociales, Crusoe
por azares "naturales")? ¿No es verdad que apenas
hay un paso para concluir que lo mejor que puede
suceder a los individuos es la tiranía, siempre y
cuando decidan apasionarse por buscar soluciones
creadoras a las represiones y sojuzgamientos? Todo
oprobio es concreto y limitante, y por tanto sirve
para promover esa necesidad que el ser humano, en
sí limitado, puede transformar en libertad. Y si ésta
es siempre inalcanzable, es decir abstracta, entonces
puede incluso deducirse que, mientras más oprobiosa
sea la dictadura (Dantés/Crusoe), mayores resultan
las posibilidades de liberación. Si eso puede concluirse
en el nivel social, en el nivel artístico no queda sino
aducir que, mientras más duro sea el encargo, más
concretas son las opciones de creatividad y realización
(convertirse en Bach).
JO De más está decir que la propia Meca del Cine no poclria concorc.br
más con e~c ra=onarnicnto. En una supuesta parodia sobre el
negocio hollywoodcnse del cinc, Ger Slwrty (Bary Sonnenfcld. 1995.
basada en la novela de Elmorc Leonard), un personaje surgido de la
mafia de ~liami que a la ve= es un cinéfilo, Palrncr Qohn Tm·olta),
se interesa por convertirse en productor en Hollywood; en una
sccucncu se le ve ,icudir a un cine ca~i vacio para ver una copia de
fouch of Evíl (Orson Wcllcs, 1958) y al final, maravillado. explica
"\\'elles no que.ria hacer e,Ll pclicub; estaba obligado por contrato
con la productora". Ysu conc1usión es la del filme y de la indumfa
misma que se autoconsagra a tra\·és de la parodia: "A veces algunos
trabajan mejor con una pistola apuntada a la cabeza".

58

Acaso Zaid emprende este ensayo con miras a
practicar una severa crítica a la globalización; por ello
inserta frases como "lo mejor es enemigo de lo bueno",
"la mayor libertad no está en que todo sea posible" y,
sobretodo:
Un joven talentoso y rico, para el cual todas
las vocaciones son posibles, puede acabar en la
mediocridad, no sólo porque tanta facilidad lo
confunda, sino porque su trato con lo posible
no se concreta en compromisos que lo obliguen
a resolver dificultades concretas. La mera
posibilidad no es todavía una libertad. (2008)

Así pues, cuando todas las vocaciones son posibles
(simultaneidad), el resultado es la petrificación.
Vienen a cuento los inmortales de Borges que,
poseedores de la opción infinita, parecen terminar en
estado casi vegetativo. Pero sólo lo parecen.
Si la libertad pura es inalcanzable -parece concluir
Zaid-, resulta no sólo preferible sino indispensable
una esclavitud apasionadamente asumida como
compromiso que obliga a liberarse. El encargo del
mecenas se confirma, así, como percutor del genio.
¿Por qué entonces, si el imperio de los mecenas no
hace sino ampliarse, y si sus rigores e imposiciones
se recrudecen a cada momento, no abundan los
artistas geniales? ¿Mera falta de apasionamiento en el
aprisionamiento? ¿Q se trata de que falta aún mayor
severidad en las corporaciones, en los mecenas y en todo
"patrón de góndola", sea mercantil o cultural? De forma
aún peor, todo ello no hace sino confinnar la "selección
natural": sólo llegan los Dantés y los Crusoe, los winners
capaces de sobreponerse a todo encadenamiento,
humillación y adversidad y transformarlos en
posibilidades concretas de realización. Afin de cuentas,
sí son todos los que están.
¿Por qué si el ser humano equivale a sus límites
internos (de tiempo y espacio), todavía se le hace
necesitar otros, externos (dominio, mano dura)?
¿No le bastan los límites internos como acicates
como resortes para moverse? El artista multiplica
en sí los límites internos de los otros seres humanos
porque está más consciente de ellos; ¿es por eso
que se festeja el que caigan sobre él toda suerte de
catástrofes y despojos (es decir, que carezca de
)

recursos, de reconocimiento, de libertad)? ffn verdad
la doble limitación (interna y externa) ayudará a
Dantés a convertirse en Napoleón o a Crusoe en Bach?
En todo caso, tales trascendencias no podrían ser
más individuales e irrepetibles; ¿por qué entonces se
conciben como lugares comunes y, de hecho, incluso
como tradición?
Acaso el gran problema de estos razonamientos
es la total dependencia al pensamiento dialéctico,
según el cual no hay blanco sin negro, libertad sin
esclavitud, ganadores sin perdedores, tradición sin
ruptura. Las limitaciones (de tiempo, de atención, de
memoria) sólo existen en el territorio de lo sucesivo
y el arte es precisamente la búsqueda de aquell~
coordenada en donde se recupera lo simultáneo, cuya
pérdida sigue siendo nuestro mayor oprobio. Porque
es sólo esa pérdida la que hace parecer que la libertad
es inalcanzable; que la realidad equivale a la gran
"góndola" de los media; que "lo mejor es enemigo de lo
bueno" y, en fin, que lo humano equivale a los límites
siempre convencionales de lo humano.

Los mecenas hacen suyos los aspectos reglamentarios
y coercitivos del Estado y la Iglesia, pero también se
revisten con ese mismo aspecto de la vida académica:
los colegios y universidades obligan al alumnado
a estudiar materias y temas que difícilmente serán
de verdadera utilidad práctica para los graduados,
pero cuyo objetivo ulterior -al menos en teoríaes dotarlos de rigor mental. El mismo ambiguo
propósito tiene una práctica que resulta esencial
no sólo en las escuelas sino en todo grupo humano,
la novatada -aunque aquí se trata de fomentar un
"rigor humano". Ymás que de una práctica surgida de
"costumbres arcaicas", se trata de la institución más
sólida y perdurable, precisamente porque es inferida:
nadie habla de ella pero todos la reconocen debajo de
sus mil rostros. Por medio de la humillación (a veces
violenta, por lo general "psicológica"), todo novato y
todo novicio deben pasar por una etapa educativa11
que, a través de la dinámica de choque, los endurece
al mostrarles que la infancia es un lastre y debe ser
ll El caló norteamericano se refiere a b novatada con el término

ro do your rim, que cquh·ale tanto a "pagar tu temporada" como a
"purgar tu condena".

59

�erradicada. La infancia es sobreentendida como
inocencia, ignorancia e ilusión; los niños pasan por la
más terrible de las novatadas en la pubertad y, en el
caso de los artistas jóvenes, los encargados del choque
son los mecenas. 8 endurecimiento es indispensable
para la vida social y un artista no endurecido es
incapaz de sobrevivir en la guerra cultural.
La dominante cultura norteamericana tiene como
supremo paradigma al ejército. No sólo sus milicias y
circulos de poder político y económico, sino todas sus
subestructuras sociales están ordenadas en cadenas
de mando (una estructura jerárquica estricta que no
sólo implica un escalafón y rangos, sino disciplina,
dureza, despersonalización y, en última instancia,
deshumanización). Incluso en los kindergartens es
posible ver a escala lo que sucede en el Pentágono:
dialéctica de autoridad/sometimiento y ascenso/
degradación como fundamento de un orden en donde
la competitividad más brutal es vestida con toda clase
de virtudes y la humillación es el método primordial
para la adaptación de los individuos. En ese paradigma
todo se espera, incluso una rebeldía que en el fondo no
es sino una forma de la obediencia. En el mundo del
arte, los mecenas son oficiales de mando especialmente
capacitados para el arte de la guerra.
La lista de la Internet Movie Database es sin duda reflejo
de algo, pero no es tan fácil definir a ese algo como
"muestrario de la diversidad de gustos": basta examinar
un poco más de cerca a esa supuesta diversidad para
comprobar que ella es más uniforme y unidimensional
de lo que se proclarna.12 Puede aplicarse una técnica
detectivesca y preguntarse quién sale más beneficiado
en este muestrario (las primeras cuatro cintas son
encargos de productor, y la quinta es una ruptura del
western que ya en su nacimiento era más tradicional que
la tradición misma). Independientemente de los géneros,
tratamientos y estilos de las obras enlistadas, existe
una clara uniformización ya no tanto del "gusto" como
de la forma de mirar. Cuando se dice que la tradición
12 ~o en bah.le al decur&lt;,o profesional y artístico se k llam.1
"carrera", con las connotac1ones de premura, rabia y canibalismo
de toda competencia deporti\'a, !.as li~tas son órdrncs dt'sco1dio1rcs:
la mentalída&lt;l competíuva dd md1\ 1duo moderno (eco de la
p1rám1dc del poder que se repite en todas parte,) no sólo busca
tener un lugar (que nadie le ofrece: por el contrarío, se arrebata,
se conqubt,1. ,e gana) sino el pnmer lugar (excelencia a la que se
asciende por medil, de la descalificación. la negación y la rapiña
sohrc los perdedores).

consiente sus propias rupturas, lo que se hace en primera
instancia es afirmar que en un western como La diligencia el
acento no está en aquello que hace único a este filme sino
en la palabra western. Es uno de los incesantes mensajes
dirigidos a los nuevos artistas, a los que se deja una
amplia libertad para transitar en uno de dos caminos: la
concesión al aparato o hablar en el desierto.
No hay artista que parta desde cero, que no deba
nada a nadie; a la vez, no hay obra de arte realmente
exigente que no se necesite a sí misma -o al menos
se sueñe- como única, irrepetible, total: sui generis.
En todo caso, lo más que el artista puede hacer es
elegir la tradición que ha de formarlo, y en el mejor de
los casos crearla -a la manera en que, según Borges,
Kafka creó a sus precursores.13 Este es el proceso más
doloroso y conflictivo de todos los que vive un artista:
entresacar de la madeja de la historia los hilos exactos
que son su tradición. Y esto implica abordar, con el
más impensable rigor, el territorio de lo paradójico:
permanecer en una quietud absoluta a mitad de todos
los vértigos, precisamente para moverse más rápido que
toda la cotidiana avalancha de inmovilizaciones.

Referencias
Alonso, G. y t\lolína, M (2006). Locura, po\csión y felicidad.
E:.nrrev1~ta con Robcno Calasso. Letras Libres [España!, 5 (56), 32
34.
Bentler, E {1969). La,ida del drama. Buenos Aires: Paidl'ls.
Borgcs. JL (1975). Prólogos con un pnllogo de prólogos. Bueno~ Aire~:
Torrc,Agüero editores.
Gon:álc: Dueñas, D. (2008). Hollywot&gt;d: la .~cncalogía secreta.
\tonrcrrey: UA:--;L.
Keycs, R. {1993). "\'ice Guys Fimsh Sevcnth~ False Phrmcs, Spurious Sayings
and Familiar MisquNations. t\uc\'a York HarpcrCollin~.
Léspcr. A. (2008 diciembre 6). Asesinar el performance, Milcni,,,
Obtenido el 25 de enero de 2012 de httpllimpw,o.milenio.com'
nodc/8505694
Mo Sung, Jung. (13 de mar:o de 2007). \tundo: &lt;El mismo Oíos1
Adiral Obtenido el 29 de ~cpticmbre dr 2011 de http-f/www.adital
com.hr/site:noncia2.asp?Lmg ES&amp;cod 26697
Santayana, G. {1994) Pmons and places. Nuc\-a York: Scribner's Sons
Santayana, G. {1998). Thc Lifc of Reason. Amhcrst, Nuen York
Promcthcus Booh
Lc Guin, U K, Wolf, G. &amp; Tiptrce, J. (1977). La 1111c:va Atlánr,da.
Barcelona: Caralt ed1tore .
Vclá:qucz, C. Gunio julio de 2008). Mi carne seguramente. Posdata, 5.
Zaid. G. {2008). El secreto de la fama. Ciucbd de \téxico: Lumen.

l, Borge~ lo dice también acerca del autor &lt;lcl Martín Fimo.
"Hernánde: hizo acaso lo único que un hombre pucdc hacer con
una tradición: la modificó" {1975)

60

�en otros ámbitos

~ sin diamantes

e ahí que podamos hablar
de una relación simbiótica
entre la narrativa y el cine
norteamericano de la época. T ruman
Capote sabía de esto e hizo de su
vida una carrera cinematográfica que
después sería materia de la propia
máquina de hacer sueños.
EL CIME CLÁSICO

Y como la ginebra guarda la misma relación con el artificio que las

lágrimas con el rímeL su atractivo se descompuso defarma instantánea.
Truman Capote, Desayuno en Tíffany's

A cincuenta años de la puesta en pantalla de Desayuno
en Tiffany's bajo la dirección de Blake Edwards y en
el rol protagónico Audrey Hepbum, se hace necesaria
una revisión, no sólo de este filme tan emblemático
de la comedia romántica de los años cincuenta,
sino además, esas relaciones tan complejas que van
de la palabra escrita a su plasmación en imágenes
cinematográficas que el filme nos puede mostrar.
El cine siempre ha encontrado una fuerte
inspiración en la novela. Muchas de las grandes obras

cinematográficas del cine clásico tienen su base en
una obra narrativa, sea un cuento o una novela. La
novela norteamericana de mediados del siglo XX no
fue la excepción: buena parte de las obras cumbres de
la narrativa norteamericana de este periodo tienen su
adaptación cinematográfica. Yno sólo eso, algunos de
los escritores de dichas novelas se vieron seducidos
por el poder de la imagen y comenzaron a escribir
guiones de filmes, que ahora forman parte de eso que
llamamos el cine clásico norteamericano.

No se puede hablar de cine clásico sin muchos de los
principales escritores norteamericanos de los treinta
y cuarenta. Ya sea debido a una adaptación de alguna
de sus obras o por su colaboración como guionistas.
El cine clásico se formó a partir de los elementos
propios de la novela, principalmente la del siglo XIX.
Cuando Hollywood descubre la fuerza narrativa
de las obras escritas en ese periodo y comienza a
adaptarlas al cine, es cuando comienza a desarrollarse
la cinematográfica clásica, la cual se formó,
principalmente, con base al género. De ahí que la
mayoría de los filmes de este periodo se tuvieran que
circunscribir a un género determinado.
Entre las características del cine clásico se puede
mencionar el interés por la espectacularidad; de igual
manera, la puesta en escena está supeditada a las
necesidades de la narración, y sobe todo, el final de
todo filme clásico es epifánico. Al final de la historia el
personaje principal debe encontrarse con una verdad
concluyente que, igual que para el personaje, debe de
ser sorpresiva para el espectador.1
Estos elementos que se convertirían en parte
fundamental de la narrativa cinematográfica clásica,
como adelantábamos, viene de la tradición narrativa
desde Edgar Allan Poe y otras lecturas que los escritor~
norteamericanos trasladarían en adaptaciones filmicas.
los grandes escritores norteamericanos de la época
se interesaron por trabajar para la fábrica de sueños,
ya sea por necesidad o por las posibilidades que el
nuevo medio narrativo les ofrecia. Fueron muchos los
1 En es~ punto se hace C\'idcntc las diferencias entre la no\'ela y
la pehcula, pues en la no11vdlc no hay un final cpifánico y en la
película s1.

autores norteamericanos que vieron adaptadas sus
obras o incluso trabajaron como guionistas en la meca
del cine, pero a pesar de la gran fuerza que tenían
corno autores, ninguno de ellos tuvo el suficiente
poder corno para pedir que se respetara la integridad
de sus obras. Estamos hablando de la época en que el
guionista o adaptador era sólo uno más dentro de la
secuencia de créditos.
Autores corno Emest Hemingway vieron sus obras
adaptadas prolijamente por Hollywood. F. Scott
Fitzgerald se adentró más al trabajar como guionista
de películas como Tres camaradas (Frank Borzage,
1938) en la que no recibió el crédito por no cumplir
los contratos.
Otro influyente escritor que probó suerte en
Hollywood fue William Faulkner con la escritura
de guiones de películas como El camino de la gloria
(Howard Hawks, 1936), Patrulla submarina Qohn
Ford, 1938), la adaptación de la novela de Ernest
Hemingway Tener y no tener (Howard Hawks, 1944), El
sueño eterno (Howard Hawks, 1946) y Tierra de faraones
(Howard Hawks, 1955).
Otras obras importantes de la literatura
norteamericana que se adaptaron fueron Las uvas de la
ira Qohn Ford, 1940) de John Steinberk.
EL TRUMAM DEL CIME

Truman Capote, además de ser un personaje propio
de la sociedad que él mismo satirizaba en
Desayuno en Tiffany's, fue muy cercano al
cine. No sólo ha sido objeto de biopics,
sino que fue un prolífico colaborador
de la meca del cine.
Entre los guiones en que trabajó
Truman Capote se puede destacar
La burla del diablo Qohn Huston,
1953), la adaptación de la novela
de Henry James Otra vuelta de
tuerca, llamada en cine Los
inocentes Qack Clayton, 1961)
\
y el filme para televisión Laura
Qohn Uewellyn Moxey, 1968).
Unos años más tarde, durante
1971 trabajaría en una adaptación de El
gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald, que fue
rechazada por la Paramount.

63

�UMA OBRA, DOS VISIONES

LA OBRA DE CAPOTE FUE ADAPTADA

Es natural que una obra cambie de un medio
A LAS MECESIDADES CIMEMATO■
a otro. La adaptación cinematográfica de
CRÁFICAS Y MO A LA ESTRUCTURA
obras literarias constantemente nos ha
demostrado esa premisa. Por más ambigua
PROPIA DE LA MOVELA.
que fuera la naturaleza del texto fuente en
que se basaría el filme, en el cine clásico
Claro, las diferencias radican en el tratamiento que
se tenía que circunscribir todo filme a un género,
se da al material original La novela de Capote tomaba
sea melodrama (el género del cine clásico por
como base la narración de un escritor y su relación
antonomasia), comedia o aventuras.
con una mujer que es libre por completo, que no
Desayuno en Tifanny's al pasar a cine, no podía ser la
tiene ataduras y que ante todo busca vivir y siempre
excepción a la regla, aunque la novela tiene un estilo
vivir de esa libertad de la que ella goza (como se dijo
que no podría caber en un género en particular, a lo
anteriormente: un alter✓ego de la propia personalidad de
mucho se le podría clasificar corno drama, la obra de
Capote) y versa sobre la visión que se tiene de la libertad,
Capote fue adaptada a las necesidades cinematográficas
y el tono crítico con respecto a la clase alta neoyorkina
y no a la estructura propia de la novela.
y su estatus de vida, que si bien ese estatus era el mismo
La nouvdle de Capote es un retrato íntimo de la alta
del que vivía el autor de Otras voces, otros ámbitos, siempre
sociedad neoyorkina, con todos sus defectos, visiones
fue visto por esa sociedad como un outsider, de la misma
y perversiones; pero lejos de presentarlos corno en
manera como ven a Holly, que pueden disfrutar con
otras de sus obras, el autor de A sangre fría opta por la
y de ella, pero siempre la dejarán de lado, fuera de esa
mesura y el velo que le podría dar su alter✓ego, la vivaz
sociedad a la cual quiere pertenecer.
Holly Golightly.
En la película algunos de esos elementos
Yes aquí donde las diferencias entre la novela y el
permanecen, pero más que dejarlos como un elemento
filme se hacen evidentes, al grado de que podemos
crítico de la alta sociedad, el director los deja como
decir que se trata de dos Holly Golightly, la de la
una anécdota para reforzar la vida disipada del
novela y la protagonizada por Audrey Hepburn.
personaje de Audrey Hepburn y enfatizar la posterior
La Holly de la novela es siempre un aparente
epifanía de todo final de cine clásico.
misterio, desde el hecho de que es un recuerdo del
Capote nunca se sintió contento con la adaptación
narrador protagonista, hasta todo aquello que no se
de Desayuno en Tiffany's, nunca le agradaron los
dice pero que ahí está. Una muestra de ello sería la
cambios, sobre todo la parte de la redención de Holly,
duda que queda sobre de qué vive Holly: ¿Será una
pues es en ese punto donde novela y filme se separan
prostituta? Capote no lo dice, pero sí lo insinúa.
radicalmente.
Hubo muchos cambios en la adaptación
Tanto el filme como novela buscaban reflejar el
cinematográfica, muchos de los cuales no fueron
glamour del Nueva York representado por la tienda de
del agrado de Capote. El guionista George Axelrod
joyas Tiffany's, pero ambas pretenden un resultado
cambió por completo la trama de la novela, por una
distinto: si en la novela se busca hacer una sarcástica
razón: a su punto de vista "no pasaba nada".
crítica
de esa sociedad, en la película ese glamourle sirve a
El principal cambio que se incluyó en el filme fue
Blake Edwards para crear un decorado para su comedia
la introducción de un interés romántico entre los dos
romántica y, además, funciona como el escenario
protagonistas de la película. Con base en ese interés
propicio para el lucimiento de Audrey Hepburn.
romántico, el sentido original de la historia era
Filme y novela, ambos son clásicos con todo su
cambiado por completo, no solamente en anécdota,
derecho,
que si bien son distintos en esencia, cada
sino también en el espíritu libre que marcaba la
uno existe por sí mismo, con sus diferencias formales,
esencia del personaje y que al final de la producción,
como para decirnos que al final de todo, literatura y
dirigida por Blake Edwards, era cambiado por
cine son compatiblemente diferentes.
completo por un espíritu que al final se doblega.

64

s OPERACIÓN
~ MOM ERREY

Cuando la escritora puso punto final a la novela que estaba escribiendo
alcanzó el frasco de somníferos que la esperaba al lado del vaso largo de
agua en el escritorio, pero no tuvo el ánimo para destaparlo y tomarse
una pastilla tras otra según el plan preconcebido.

e modo que se levantó
de la silla con desgano y
sobre el pecho se cruzó
la bata que la arropaba. La ciñó
de nuevo con el cinturón y con la
mano enguantada mantuvo cerrado
el cuello mientras se encaminaba
a la puerta de la cabaña en el
acantilado sobre el Atlántico, y
entonces salió a respirar el aire de
la madrugada invernal.
Demasiados inviernos, pensó,
propios y ajenos. Míos, de la
literatura, de los lugares en los que
he puesto punto final a mis libros.

D

Seis o siete años atrás viajó de
la ciudad de México a Monterrey
invitada a dar una conferencia.
Habló sobre la adaptación que
hizo Orson Welles por radio de
la obra de H. G. Wells en la que
la tierra es invadida por seres
extraterrestres, alrededor de
lo cual no recuerda ahora qué
reflexión hizo, pero la que hubiera
hecho la había mantenido a ella sin
duda cerca de los extraterrestres,
con los que se identificaba. En
todo caso, más que con sus colegas
escritores y terrestres, que no la

65

entendían y a los que no entendía.
Su plática duró cuarenta
minutos y las horas subsecuentes
las pasó conociendo la ciudad.
Había tomado un taxi y al
conductor le había dado una
dirección, la casa de infancia de un
amigo que le pidió que viera por él
si su viejo domicilio seguía en pie o
sí ya había sido demolido. Sin salir
del automóvil ella vio bajar por
una escalera a una mujer mayor
del otro lado del cristal de una
ventana sin cortinas y desaparecer.
Reportaría la impresión que le

�causó, de alguien que recorría su
vida a través de cuartos vacíos
y silencio, como si se despidiera
pero sin rencor.
Luego, pidió al taxista que la
llevara al Hotel Quinta Real y
que no la esperara. Quería tomar
una copa de vino larga antes de
regresar a su alojamiento a pasar
la primera de las dos noches que
duraría la invitación que aceptó. Al
día siguiente visitaría el Museo de
Arte Contemporáneo en compañía
de otra escritora, a pesar de que
por aquellos días los intereses de
esta otra escritora, según le iba
contando, se inclinaban más por
el arte colonial. La escritora la
seguía porque era más desenvuelta
que ella, aunque algo menor.
A la escritora no le llamaba
mayormente la atención ni el arte
contemporáneo ni el colonial, por
lo menos, no en esos momentos,
cuando donde quería estar era no
sólo lejos del arte sino de la Tierra.
Ser un ser extraterrestre, sin arte
y sin Tierra, al menos, sin ningún
interés ni curiosidad en saber de
arte ni en visitar la Tierra.
Su decaimiento por aquellos
días era tan evidente que el propio
W, que la había rescatado de su
descenso hacía las profundidades,
la conminó a que aceptara ir a
dar una conferencia a Monterrey,
hablara sobre lo que hablara y
aunque lo que aportara al tema que
fuera del que hablara consistiera
en una versión desnuda de su
caída o quebranto o abatimiento,
que la dirigían al fin. Bla agradeció
a W el empujón, tanto así como
agradecía a sus anfitriones haberla
invitado, o a la escritora que la
persuadió a acompañarla a ver

arte contemporáneo mientras le
hablaba de la investigación que
hacía sobre arte colonial. Sala tras
sala, el brazo de una entrelazado
en el de la otra. La escritora
agradecía, sin fuerza para sugerir
a su vez a su amiga subir las dos a
comer al restaurante en el mirador
desde el Cerro de La Silla. O a
cenar. Según recordaba, desde
ahí podría tomar una fotografía
especial de la luna. Es decir, si
hubiera cargado con una cámara,
lo que no había hecho con tal de
no cuidarla. A una reunión de
escritores ni siquiera con su diario
cargaba. Temía todo, entonces
más que nunca; pero temía más
que todo exponer su diario a
caer en manos de un escritor.
Los escritores son detectives, si
son como yo, pensaba, hay que
cuidarse de ellos. De mí. Anoto
cuanto puedo, una vez sola en
mi habitación, a la hora que sea,
página tras página. Confío en el
respeto de W, quizá porque no es
escritor sino escultor.
De niña y rumbo a Estados
Unidos, había cruzado con su
familia en coche Monterrey una
vez al año, pero de su paso de aquel
tiempo a través de esta ciudad no
recordaba nada. Ahora le contaría
a W lo que había conocido. Ahora
escribió un cuento a partir de una
conversación que oyó en el bar
del Hotel Quinta Real mientras
tomaba una copa de vino larga. Lo
tituló "El instructor".
No era ni una niña, ni una
enferma, ni una desamparada, pero
lo parecía. Parecía representar
cualquiera de estos casos, o los tres
en uno, a pesar de sus cincuenta y
tantos años y su estado de escritora

66

de prestigio, que es lo que era. Pero
había enviudado después de más de
treinta años de casada y nunca había
viajado sola, ni siquiera a una corta
distancia del centro del país, donde
había nacido y donde vivía, de forma
casi permanente, ahora con W, que
la esperaba al pie del avión, casi, con
la mano tendida para enlazarla en la
suya. Te extrañé, se dijeron el uno
al otro, con la mirada húmeda y la
sonrisa tímida de los adolescentes
que habían dejado de ser
décadas y más décadas atrás, pero
como si lo siguieran siendo, porque
su enamoramiento era igual, la pareja
parecía de adolescentes enamorados.
Si aquel viaje a Monterrey había
estimulado al menos una conferencia
y un cuento, W no exageraba al
hacer ver a la escritora lo benéfico
de la experiencia. Además, ese
primer viaje desencadenó otros, y
otros beneficios en este sentido. Al
poco tiempo, el doctor José Garza
invitó a W a exponer en la galería
de la universidad y la escritora
viajó con su pareja a inaugurar la
exposición. W y ella se hospedaron
en el Hotel Quinta Real y el día que
partieron vieron llegar de huéspedes
al mismo hotel a los Rolling
Stones. Al poco tiempo, a través de
Jessica Nieto, el doctor José Garza
invitó a la escritora a colaborar
en Armas y Letras, y desde entonces
la escritora ha colaborado en
la revista universitaria.
Monterrey se perfilaba como
un lugar que llamaba a la escritora
más que otros, del país, del mundo.
Una tía política suya era de esta
ciudad, el hijo mayor de esta tía,
primo hermano de la escritora, la
había adoptado como su ciudad
y dejó la de México por ella y

MONTERREY SE PERFILABA COMO UN LUCAR
OUE LLAMABA A LA ESCRITORA MÁS QUE
OTROS, DEL PAÍS, DEL MUNDO.
antes de irse a la de Nueva York.
Un hermano de la escritora llegó
a mudarse también a Monterrey
aunque de manera temporal. Una
prima hermana de la escritora
también se mudó a Monterrey,
con su esposo y la mitad de
sus seis hijos, los otros tres ya
nacieron en Monterrey y ahí están.
Otro hermano de la escritora
construyó casas en Monterrey, y
en representación de sus clientes
compró obra de W para las casas
que construyó en Monterrey.
Pero los parientes no llamaban a
la escritora. Quien la llamaba era la
revista literaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Una
vez, con urgencia. Uegó un cierre
de número y faltaba la colaboración
de la escritora. En ese momento ella
había terminado una novela breve
por juego, sin firma, y pasaba por
el periodo usual en esta situación
de creer que nunca más iba a poder
escribir y que la novela breve que
había escrito por juego iba a ser
lo último que hubiera escrito. En
todo caso, no se le ocurría nada que
escribir para atender la petición
urgente de la editora. Renuncio
'
pensó. Escribe una colaboración y
mándala, ordenó W. La escritora
'
sola ante su escritorio, contempló
largamente el manuscrito de la
novela breve frente a ella y, orillada,
le abrió la puerta a su autora para
que le contara su historia en sus
propias palabras y ella pudiera
enviarlas a modo de colaboración
a la editora que la necesitaba.

67

Así había nacido La dueña del Hotel Poe,
la novela a la que ahora, cuatro o cinco
años más tarde, la escritora acaba de
poner punto final. Entretanto, el
doctorJosé Garza invitó a la escritora
a publicar un libro a partir de sus
colaboraciones en Annas y Letras. Yel
libro, titulado Leer, escribir, se publicó
bajo el sello de la universidad y
acompañado de imágenes de la obra
de W, de una serie titulada Alfabeto
secreto. Se ha presentado en media
docena de estados en media docena
de foros de la República, incluyendo
el Instituto Nacional de Bellas Artes
'
en ocasiones con exposición de la
obradeW.
Gracias a la más reciente
invitación que la escritora ha
recibido de Monterrey logró escribir
"Mí casa", un texto que pugnaba
por ser escrito desde hacía años
'
precisamente desde que la casa de la
escritora se convirtió en el centro de
un torbellino de dudas y revelaciones
que se originaron precisamente de
uno de sus parientes relacionados
con Monterrey. Escribirlo para
Monterrey, es decir, con todo y sus
paradojas acabar de comprenderlo
como para darle forma escrita
para Monterrey, era la forma de
exorcizarlo, pensó la escritora,
agradecida con Monterrey. "Mí casa"
representa enteramente ala escritora.
Así que regresa a la cabaña, se
encamina al escritorio, destapa el
frasco de somníferos, se dirige al
fregadero de la cocina y lanza una
tras otra las pastillas al desagüe, bajo
un chorro de agua continuo. ;

�[

Todas las

muertes
e EDUARDO ANTONIO PARRA

escribo "fantaseado" porque
el tema no da para creencias
finnes, a pesar de que en
diversas etapas de la historia y en
algunas culturas creyentes en la
reencarnación se le considera una
cuestión de fe. Y también escribo
"personajes reconocidos por la
historia" porque, al tratarse de
simple fantasía ningún hombre y
ninguna mujer piensa que en sus
vidas anteriores fue lo que llamamos
"un Don Nadie". No, si se trata de
imaginar que tuvimos otras vidas
antes de la presente, es preciso
que esas vidas hayan sido intensas,
heroicas, decisivas para el devenir
de la humanidad. Si no, no nos
causar1an interés.
Se han escrito libros al respecto,
novelas y relatos; y se siguen
escribiendo. Se han filmado películas,
y se siguen filmando. Quizá se trate de
las pocas fantasías extendidas a todos
los seres humanos. Tal vez tenga
algo que ver en esto la desmemoria
en que vivimos en la actualidad:
como ya casi nadie recuerda a sus
antepasados y lo que éstos hicieron,
como ya no existe curiosidad por
los árboles genealógicos ni por
las historias familiares remotas,
cuando advertimos en nosotros
mismos algún rasgo de carácter o
de conducta que no sabemos a qué
atribuir, entonces echamos a volar
el magín para llenar ese hueco con
características prestadas de algún

Siempre me ha parecido curiosa la obsesión de ciertas personas
por lo que llaman "sus vidas anteriores". Cuando alguien saca
el tema en una sobremesa, o en alguna reunión, casi todos los
presentes tienen algo que decir al respecto, lo cual indica que
han pensado o fantaseado en el asunto por lo menos una vez,
tratando de desentrañar qué personajes reconocidos por la
historia pudieron haber sido ellos en tiempos pretéritos.
personaje histórico. Así, no es extraño
escuchar a alguien decir: "No sé por
qué me gustan tanto las películas
bélicas, sí en mi familia nunca ha
habido militares. Seguro en otra
vida fui un gran general. A lo mejor
fui Napoleón". O "Yo creo que fui el
Marqués de Sade, porque no puedo
pensar sino en sexo, sexo sucio". Y
en vez de la respuesta lógica, que
sería algo así como: "Lo que pasa es
que simplemente eres un cachondo
enfermo", de inmediato comenzamos
a buscar en la mente un personaje
antiguo que no quede atrás del
mencionado, como sí se tratara de
una competencia.
Es casi imposible escuchar
declaraciones como: "Yo creo que en
otra vida fui un esclavo que trabajaba
de sol a sol recibiendo varias tandas
de latigazos al día y viviendo siempre
al borde de la inanición". O "Yo estoy
seguro de que fui una prostituta del
puerto en Atenas, que mi madre me
vendió a un tabernero porque no
tenía cómo alimentarme yfui abusada
por pelotones enteros de hombres
constantemente hasta que morí de
varias enfermedades venéreas antes
de cumplir los veinte años". No. Si
creemos que vivimos vidas anteriores,
tuvo que haber sido en condiciones
óptimas, de felicidad sostenida y
con todas las ventajas de nuestra
parte. Nada de trabajos, nada de
sufri.míentos, nada de tragedias. Y, por
supuesto, aparte de un deceso heroico

68

en un campo de batalla durante una
guerra de conquista, o mordidos
por un áspid oculto en una cesta
de higos como Cleopatra, es difícil
que alguien "recuerde" -imagine
o fantasee con ella- la muerte o
las muertes que tuvo en esas otras
vidas que vivió. Es lógico. Nos gusta
la vida y jamás pensamos en su fin.
No queremos saber ni cuándo, ni
mucho menos cómo.
Sin embargo, aunque parezca una
perogrullada, si tuvimos otras vidas
también tuvimos sus respectivas
muertes. Y si experimentamos "en
carne propia" el fin de esas existencias,
¿no valdría la pena hacer el esfuerzo de
imaginarlas, de tratar de "recordarlas",
con el fin de aprender algo de ellas?
¿Por qué no jugar ese juego de la
fantasía para poder acercarnos a la
develación del mayor misterio al que
todos estamos condenados? Es cierto,
podría ser desagradable, pero lo
desagradable por lo regular nos deja
una enseñanza, nos hace más sabios,
aun cuando se trate tan sólo de algo
imaginario. Si, por ejemplo, alguien
de nosotros cree, o está convencido,
de que en una de sus vidas anteriores
fue Napoleón, ¿por qué quedarse
únicamente con la gloria militar, que
ahora no sirve ya para nada, en vez de
recorrer el camino completo e intentar
saber cómo murió, cuáles fueron sus
últimos pensamientos, qué fue lo que
más extrañó en el instante último
y qué cosas le faltaron de hacer? Y

LA MUERTE ES LA MARRACIÓM

la semilla".
¿Por qué? Tal
COMPLETA DE UMA EXISTENCIA.
vez tan sólo
para variar la
aquí no importa resolver el dilema perspectiva con objeto de contemplar
de sí Napoleón murió envenenado detalles que en una visión lineal
por algún enemigo con arsénico o podrían permanecer ocultos. ¿Por
sucumbió ante cierta enfermedad, qué? Porque no tengo ninguna duda
sino meterse en la cabeza del de que uno conoce mejor a un ser
personaje en sus últimos minutos
humano por su manera de morir que
o segundos, con el fin de detectar por su situación al nacer o al empezar
cuáles fueron sus principales errores y a vivir. Un nacimiento es tan sólo
tratar de corregirlos ahora, en nuestro
una esperanza: no nos dice nada. La
respectivo de\'enir.
niñez, lo mismo. Pero una muerte nos
Quizá se trate de una tarea lo dice todo de quien muere: nos da
demasiado difícil, nada divertida atisbos de su biografía completa, nos
y, como ya lo anoté, demasiado deja al descubierto su modo de ser,
desagradable. Es uno de esos de pensar y de actuar. La muerte es la
esfuerzos que preferimos dejar a narración completa de una existencia.
los novelistas, pues al fin y al cabo
Ahora imaginemos un hombre o
ése es su trabajo. Reconstruir una una mujer, no importa el sexo. Un
vida de principio a fin, con todos personaje. A diferencia de quienes
sus detalles, con sus aspectos abordan el tema en cualquier reunión
agradables e insoportables, con sus como parte de su diletantismo, esta
cortos periodos de felicídad y sus persona sí recuerda en realidad
larguísimas etapas de miseria, con sus sus vidas anteriores. Vidas tal vez
'
'
logros y fracasos, con sus explosiones comunes y corrientes. En una, muy
de euforia y sus depresiones, con remota, fue una de las seis esposas de
sus amores y desamores puede ser un cazador en cierta aldea perdida de
agotador pero al mismo tiempo África central En otra fue un marino
bastante edificante: al hacerlo al egipcio acostumbrado a recorrer
'
seguir el camino de la imaginación, en una cáscara de nuez el mar
podríamos compararla con la que
Mediterráneo. En otra, un labrador
estamos viviendo ahora, establecer germano que debía abandonar la
paralelismos y encontrar soluciones siembra para ir a la guerra al llamado
que nos han pasado desapercibidas de sus jefes. En otra, un niño medieval
en nuestra experiencia actual. Pero que no llegó a la juventud a causa
para que tal ejercicio resulte eficaz, del hambre. En otra, un macehual
estoy convencido de que hay que
capturado por guerreros aztecas.
invertir el esquema temporal y no
En otra, un sacerdote italiano con
iniciar con el nacimiento y la niñez, parroquia en un pueblo montañés.
sino al contrarío: partir de la muerte
Yla última que recuerda es la de un
y recorrer el trecho en retrospectiva,
indígena australiano habitante de
como se nos cuenta la historia del un caserío en medio del desierto.
protagonista en aquel relato de
Nada emocionante, vidas sin
Alejo Carpentier titulado "Viaje a ningún prestigio. Nuestro personaje

69

-pongamos que es una mujerahora es una secretaria solterona en
una pequeña empresa, suele estar de
mal humor casi siempre, según los
demás, aunque en su interior no hay
ira, sino tan sólo tristeza. Los recuerdos
de sus vidas anteriores asaltan su
mente como relámpagos cada vez que
está desocupada, o en los momentos
que preceden al sueño o los que siguen
al despertar. Se trata de imágenes muy
vívidas. No habla de ello con nadie
'
pero lo tiene siempre presente.
En su cotidianidad no hay falsas
esperanzas: es una mujer realista.
Tampoco ilusiones, aunque no las
necesita: cuenta con sus recuerdos.
Sin embargo, se sabe sabia, con
un conocimiento superior al de
la gente que la rodea, porque ha
"experimentado en carne propia"
varías maneras de morir: primero
murió atacada por un enorme felino
sin que su marido cazador pudiera
salvarla; después murió ahogado
en un naufragio; en una acción de
guerra; de inanición; en la piedra de
los sacrificios a Huitzilopochtli; de
viejo, en olor de santidad y rodeado
de fieles; despeñado con su tribu en
un acantilado por conquistadores
anglos. Sabe lo que es el dolor, el
hambre, el peligro, el miedo. Nada
la sorprende. Es una mujer sabía.
Un "alma vieja", como dicen algunos
espiritualistas. No tiene a nadie cerca,
en la intimidad, pero la gente busca
sus consejos. Vive en paz.
¿Por qué no? No tiene que ser
por fuerza un argumento literario o
cinematográfico. Acaso valga la pena
que la próxima vez que alguien en
una reunión empiece a ''recordar" sus
vidas pasadas, alguien le responda
con el recuerdo de todas sus muertes.
Nomás para ver qué cara pone.

�Cl6 SAMTIACO

ESPIMOSA DE LOS MOMTEROS

''''"'~'"""''"''''"'''''""''"''~"'"""'''''''""''"'~"'''"'''""''''"'"~"'"''''""'''"'''
~ - . . . . . . . , . - - . . . --- -.... ~ . , . . . . . . . _

),,~

SIM

Perteneciente a una generación
que se formó mirando los cómics,
Ramiro Martínez Plasencia arrancó
hace ya varios años una serie de
trabajos en los que atiende a las
tramas que les dan estructura al
cómic y se deja atrapar por las
redes fantásticas de los superhéroes
o de los personajes no tan heroicos,
con personalidades deliciosamente
disfuncionales y caracteres que
cabalgan entre lo zoomorfo y lo
inverosímil. Estos trabajos dieron
cuerpo a lo que ahora nos presenta.

�EN AQUELLAS TELAS DE MEDIANO FORMATO, MARTÍNEZ PLASENCIA
FUE CAPAZ DE UBICAR A SUS PERSONAJES, BROTADOS DE TIRAS
CÓMICAS, COMO SI FUESEN LAS IMPONENTES PINTURAS QUE
HABITAN CASTILLOS EUROPEOS.
A veces nos sucede que al enfrentamos a piezas
lgunas de las obras de aquellos años formativos
bidimensionales tendernos a preparar nuestra mirada.
ya anuncían de manera decisiva lo que vendría
la aguzamos para desentrañar una historia o armar la
después. los espacios en los que están situadas
propia; interpretar o desechar lo que estamos leyendo;
las escenas fueron cuidadosamente construidos con
amparar o disentir con el universo contenido en
ortodoxia impecable. Tanto así que la perfección de
aquello que observamos. Cuando miramos el trabajo
los espacios, creados para que actuasen en ellos sus
de Ramiro Martínez Plasencia, sucede todo esto de
personajes, contrasta con aquello que sucede en la tela.
manera simultánea.
Con una evidente predilección por los pisos
Sus dibujos, debatiéndose entre una vieja fotografía
de cuadros a la manera de un tablero de ajedrez,
en
blanco y negro y una impresión vintage, nos ubican
Martínez Plasencia hace gala de las fugas, distancias,
ante situaciones que van desde el engaño al ojo (un
acercamientos y alejamientos de los actores en escena.
trompe l'oeil cuidadosísimo), hasta la simple aparente
En más de una pieza siento composiciones que nacen
reconstrucción, a manera de muestra, de situaciones
de la pintura flamenca o, quizá, de las multitudinarias
tan atractivas corno absurdas.
escenas de Uccelo. En aquellas telas de mediano
En una de las piezas, un fauno con un mazo está detrás
formato, Martínez Plasencia fue capaz de ubicar a sus
de una mujer en bicicleta. Ella es mitad antigua y mitad
personajes, brotados de tiras cómicas, como si fuesen
contemporánea. la parte superior de su cuerpo ha nacído
las imponentes pinturas que habitan castillos europeos.
de una vieja fotografía de principios del siglo pasado;
Y no sólo los puso a "actuar" de la manera en la
de una sobrina del autor, captada con pantalones de
que sus autores jamás hubieran autorizado, sino que
mezclilla, la parte inferior. Sostiene con su mano izquierda
los despojó fehzmente de la ñoñería simplona con la
un espejo que no la refleja mientras que su semblante,
que nacieron. Tienen algo de perverso, de malicioso.
mirando a la lejanía, es la pose característica exigida por
Son como sus propios álter,egos "reloaded" con esa
los retratistas de épocas pasadas. Ajena por completo a la
atractiva marca singular que hace distintas a las
brutalidad y dinamismo del Fauno detrás de ella, genera
personas y a las cosas. El mensaje es muy claro: las
con su conducta una disociacíón que produce desasosiego.
series que, si bien nos atraparon e hicieron reir por
Al fondo, dos vacas desatestiguan el hecho. Ylo digo así
muchos años, han perdido su vigencia ante un mundo
porque su atención está en otra parte. la escena sucede
que ya no tiene espacio para lo insípido y lo anodino.
en un espacio abierto. Nada más pasa excepto aquello que
Esa fue la manera de navegar de Ramiro en el pasado.
miramos. No hay distracciones; tampoco quien pueda dar
De ahí vino, en su trabajo, una derivacíón que, a la luz del
la voz de alarma... Son dibujos de tardadísima producción.
tiempo, ha dado frutos verdaderamente singulares. Más
Primero el lápiz, luego las tintas, y al final una delicada
que continuar con el camino fácil de recontextualizar
acuarela que recuerda las viejas fotos coloreadas. Es como
personajes y dotarlos de temperamentos distintos a los
si tendiera puentes en el tiempo.
que ya les conocíamos, prefirió establecer una distancia
En otra pieza, un extraño personaje pasea por el lado
con ellos y, aunque partiendo de muchas de sus actitudes
derecho
de la composición. Nos está mirando desde
fundamentales, crear seres que fuesen capaces de
su bicicleta en movimiento. Algo extraño jala nuestra
responder armónicamente a un nuevo entramado de
mirada hasta él; su cabeza es desproporcionadamente
relaciones internas complicadas que se dan entre el propio
más grande en relación con el cuerpo que la porta. Una
Ramiro, sus personajes, los argumentos construidos para
vez más, se trata del cuerpo de su sobrina capturada
ellos y, de manera preponderante, la pintura y el dibujo
por la cámara de Ramiro. El rostro, con mueca extraña
corno plataformas escogidas para desarrollar su lenguaje.

A

72

y cabello desordenado, es un viejo payaso cuya imagen
está publicada en un antiguo libro del siglo XIX y al que,
de esta manera, Ramiro hace un discretísimo homenaje.
Un personaje de la contemporaneidad recíbe un injerto
dibujístico: la cabeza de quien no corresponde ni en
tiempo ni en actitud Así despoja a ambos de los caracteres
que les definen y da a luz a un nuevo y extraño ser que no
hace payasadas ni sólo anda en bicícleta, su nueva rutina es
aterradora: nos mira incesantemente. Detrás están lo que
podrían ser dibujos aislados, como aquellos de formatos
pequeños que ha realizado en otras épocas; sin embargo, al
hacer esta suerte de ensamble recrea una de las situaciones
más inquietantes en su trayectoria recíente: un hombre
yace en el suelo. Da igual que esté descansando o que esté
muerto. Ahí está ocupando un lugar y jugando un papel.
Una vaca (siempre las vacas ...) mira al ciclista como si
estuviera protegiendo al niño que está encaramado en una
posta hacíendo bizcos y jalándose las orejas. Se trata del
propio hijo del pintor, a quien tomó como modelo para
esta pieza y con lo cual se complementa, sin duda, de
manera excepcional una escena inquietante.
Me interesan de manera muy especial La lección
y Mascota, pinturas realizadas en el 2002, donde
se conjugan los lenguajes utilizados en las piezas,

homenaje a creadores como Jasper Johns y Dubuffet, y
se vaticinan los trayectos que tomaría su producción
en los siguientes años. los émulos de personajes
como Superman, quizá el más socorrido por Martinez
Plasencia, adquieren un valor simbólico decisivo del
que no se despojarán en el resto de las piezas que
produciría más adelante. Sin caer en obviedades,
conserva el dibujo de apariencia inacabada de
seres como los perros humanizados, quienes ahora
parecerían ceder su protagonismo a los nacientes
hombres de calzoncillos y capas rojas.
En La lección (2002), uno de estos perros sostiene
distraídamente de la capa a un raquítico personaje
supermanizado que está de pie sobre una silla en
actitud hipnótica. Una mujer frente a él, de pie sobre
una mesa, violenta las leyes de la gravedad y se dispone
a recibir al héroe. Al fondo, un sillón vacío nos da la
espalda. Quien se siente en él, mirará un misterioso
vacío mitad cielo, mitad mar; vastedad indefinida.
Mascota (2002), por su parte, deja al descubierto las
relaciones perversas entre los seres que están a punto
de desaparecer de la producción de Ramiro y los nuevos
héroes que deben soportar que les traigan de un lado a otro
sujetados del cuello. Vale destacar la actitud desdeñosa de

73

�•

•

ui ermina
B
O:
PERSISTENCIA DE
los verdugos quienes con sus rostros perezosos realizan un
trabajo del que parecería que ya están hastiados.
En adelante, desaparecen casi totalmente los
habitantes zoomorfos. Tornan su lugar recreaciones de
personas en la frontera de la caricatura identificadas,
de manera franca y directa, como supermanes o sus
derivados, quienes portan las vestimentas idénticas o
simplemente las icónicas capas rojas.
La manguera verde (2007) es una de las piezas
donde confluyen juegos de perspectivas y escenas
desenlazadas entre sí que crean un cosmos de
absurdos, como en los sueños, que se unen y generan
narrativas cuya incoherencia es preeminente. Una
mujer al fondo seca su cabello. Dos hipopótamos (uno
de ellos con sostén) acompañan al personaje principal
(hermano del autor), quien está sentado en una silla
de jardín con su capa roja y avanzando el brazo hacia
el espectador. Su mano derecha es sustancialmente
más grande que la izquierda, como si fuera vista por
un lente ojo de pescado. Junto a él, un extraño perro/
persona levanta su brazo y, en un juego que nos
recuerda las perspectivas truqueadas de M. C. Escher,
sostiene con su dedo a la hipopótamo, quien no se
percata de este alarde de fuerza ni tampoco nota que,

RAMIRO MARTÍMEZ PLASENCIA
ES UN CREADOR QUE AVANZA
LENTAMENTE EM LA CONSTRUC•
CIÓM DE MUNDOS FANTÁSTICOS.

al fondo de la composición, un gigante con zapato
deportivo está a punto de aplastar a un personaje
plácidamente sentado frente a unas rocas.
Ramiro Martínez Plasencia es un creador que avanza
lentamente en la construcción de mundos fantásticos. Lo
inverosímil cobra presencia a partir de las posibilidades
de reconocimiento de los personajes que ha escogido.
Lo verosímil se desvanece en la confusión de relaciones
alteradas que se generan entre cada una de las piezas.
Ya se trate de dibujo, pintura o una cuidadosa mezcla
de ambas, su obra se aparta de la vorágine creativa
y requiere de un tiempo reposado para esclarecer
historias intrincadas. Estamos ante un autor intuitivo
que acierta en tanto insinúa. Las conexiones con épocas
pasadas de la creación plástica, así como los guiños con
otros autores son las referencias que van dando cuerpo
a una delicada trama de códigos cifrados.
La fabricación de escenas tan desconcertantes
como encantadoras tiene su síntesis en Ritual (2009),
donde una mujer se apoya graciosamente sobre un
estático y corpulento toro Hereford. Ella, con las ropas
volando y alzados sus brazos. La bestia, ignorando lo
que pasa y quizá hsta para avanzar en sentido opuesto
a la mirada de la mujer.
A medida que miramos el trabajo pictórico y
dibujístico de Ramiro Martínez Plasencia, avanzamos
en un campo aparentemente terso y sin peligros
evidentes. Ignoramos que, a unos cuantos centímetros
de nuestro pie, está escondida bajo tierra una mina
explosiva que arrasará el orden de lo que vemos y
cambiará el sentido de lo que contamos.

74

UNA APASIONADA
CONTRADICCIÓN

l

• 1

l

1

\

l

�MATRICIDIO EM A. 'CIO

n 2011, Guillermina Bravo transita sus
nueve décadas de vida, nueve décadas
de claroscuros, de persistencia entre el
fanatismo y el recelo de sus pares, entre el amor
y el desconocimiento por parte de sus discípulos
y de sus conciudadanos. Su cumpleaños número
90 fue el 13 de noviembre de 2010. En esa ocasión,
sus declaraciones públicas lograron torcer el
destino de los fondos programados para costear
su propio homenaje en el Palacio de Bellas Artes,
y redirigir unos 850.000 pesos hacia su escuela
en Querétaro, en peligro de extinción por falta
de fondos. Así transcurrió el 13 de noviembre
pasado: un revuelo de declaraciones cruzadas,
de sinceras muestras de afecto, de verborragia
política, de penosos reclamos. Con anterioridad,
el proyecto planeado y dirigido por Ignacio
Toscano, al frente de su fundación Instrumenta,
aspiraba a reunir a una docena de coreógrafos
en actividad con una docena de compositores,
para que cada dupla hiciera un homenaje a la
cumpleañera, aunque varios de los convocados
en aquella ocasión habían confesado no haber
conocido nunca a la artista que motivaría sus
creaciones. Aquel ernprendirniento megalómano
se canceló, y la función conmemorativa se redujo
a la síntesis de las pasiones destiladas por La
Bruja, corno también se le llama a la Mamá
Grande de la danza nacional.
Aunque cancelado el homenaje previsto para el
18 de noviembre de 2010, tres meses después, el 18
de febrero de 2011, el telón de cristal Tiffany del
Palacio de Bellas Artes se levantó para dar paso
a una función en honor a Guillermina Bravo, con
vivas y hurras desbordando la sala principal. La
velada estuvo conformada por huecos discursos
oficiales y cuatro obras: Memoria ciega, de Claudia
Lavista con su compañía Delfos; Guillermina,
memorias del corazón, de Rossana Filomarino; Sol a
ciegas, de Bárbara Alvarado con su grupo Aletheia,
y Manga corta, de Lidya Romero, con el colectivo
Cuerpo Mutable. "La Bruja" hizo su aparición
sobre un estrado, sobreponiéndose una vez más al
esfuerzo físico y los sentimientos contrapuestos
que su situación conflictiva le plantea.

Lavista, quien, a lo largo de su trayectoria, nunca
fue bailarina ni coreógrafa para la Bravo, la siente
corno un familiar adoptivo, por sus recuerdos
infantiles: siendo niña, acompañaba a su padre, el
compositor Mario Lavista, a ensayos dirigidos por
Guillermina: "Quizás tenía 5 ó 6 años. Yo estaba
debajo de un piano que mi padre tocaba y solo veía
los pies de los bailarines, con sus calentadores,
moviéndose. Y escuchaba la voz de Guillerrnina dando
indicaciones". Desde ese lugar, a la vez próximo y
lejano, le encuentra sentido al evento de Bellas Artes:
Ese homenaje no podía ser sino en el Palacio,
porque Guillermina es una joya de la cultura
nacional. Le tengo un profundo cariño, admiración
y agradecimiento a Guillermina, y me parece un
gran honor haber hecho una danza para ella.
Ahora bien, más allá de la parafernalia en torno al
homenaje, en mi caso se trató de un regalo para
mi abuela, una forma simbólica de decirle que la
quiero y que le agradezco lo que ha hecho por la
danza de nuestro país.

Sin embargo, aquel 18 de febrero, "La Bruja" atravesó
otra de las paradojas con que carga a lo largo de su
vida: presencia y olvido, agradecimiento y negación.

i
'
1

••
•i

"
IC

El lugar simbólico de Guillermina Bravo en la
danza nacional -expresa el critico mexicano
Gustavo Emilio Rosales- es un equivalente a la
chingada, aquella madre fundadora que se necesita,
cobijadora en su momento, a quien se invoca, como
a la Virgen de Guadalupe, en quien se depositan
todos los dolores, y a quien, al mismo momento, se
le desprecia, se le niega, como sus propios bailarines
le han negado. Cabe recordar que el bailartn Luis
Arreguín, hecho en y para Ballet Nacional, dentro
del Festival Cervantino de 2010 hizo un programa
llamado Homenaje-Matricidio a Guillermina Bravo.
Esto está, precisamente, relacionado con esa
figura contradictoria, paradójica de la chingada.
Guillermina es una presencia fundamental, pero
también fundamentalista. En la política cultural
mexicana, actualmente Guillermina Bravo se
encuentra en su lugar más bajo, pese a significar la
fundación y el eje histórico de la danza.

El CENADAC (Centro Nacional de Danza
Contemporánea) y, en el mismo edificio, el CONADACO
{Colegio Nacional de Danza Contemporánea) son dos
organismos que proyectan en las nuevas generaciones
la labor de Guillermina entre 1948 y 2006 dirigiendo
su máxima creación. Aquello fue el Ballet Nacional de
México, esa compañía que se escucha nombrar casi
sin necesidad de agregarle el artículo el, ni ningún otro
adjetivo: alcanza con decir Ballet Nacional, para que
toda una mística del trabajo coreográfico brote con esa
mención, así, sohta: Ballet Nadonal.
En su momento, Ballet Nacional, y actualmente el
CENADAC y la CONADACO tienen su sede en un
modesto peto bien equipado edilicio en la calle de Sierra
de Tilaco 201, en el centro de la ciudad de Santiago de
Querétaro. Así fue desde que, en 1991, Guillermina
Bravo decidió descentralizar sus proyectos y salir de la
aglutinante capital.

Apenas entrando, en un patio con columnas y
macetas, hay una mesita de madera sencilla, donde
la Guillermina lee el periódico, con un café y sus
cigarrillos, todaVÍa hoy, y a pesar de la asistencia de
oxígeno que necesita para respirar. Allí aprecia los
besos de los estudiantes que van llegando a sus clases,
del Bachillerato Artístico o de la Licenciatura en Danza
Contemporánea. Yallí se reúne con sus colaboradores:
C?rlando Scheker (director de la CONADACO), Miguel
Angel Añorve (parte de la dirección del CENADAC),
Antonia Quiroz (coordinadora en el CONADACO) y
una planta docente y administrativa que pasa periodos
sin cobrar su sueldo.
La bailarina y coreógrafa Bárbara Alvarado ha
estado junto a Guillermina desde 1994, primero como
estudiante y, luego, corno miembro, por siete años, de la
compañía; desde entonces, es una presencia frecuente
en el CENADAC. Ella conoce la importancia de la
institución:

�En Querétaro, no había danza contemporánea.
Desde que llegó Ballet Nacional y se fundó el
Centro y el Colegio, comenzó una revolución en
Querétaro y el país. El 80 porciento de los que hoy
hacen danza o circo en Querétaro pasaron por
este lugar, porque ahí encuentran bases claras y
firmes. Otros alumnos están en Nueva York, en
Mazatlán, en Xalapa, pero antes pasaron por estas
aulas. Además, por la relación que siempre ha
tenido Ballet Nacional con la compañía de Marcha
Graham, siguen viniendo maestros de Nueva York
a dar cursos y a colaborar como coreógrafos. Pero
las modas de las técnicas neutras y otras corrientes
estilísticas van haciendo que se quede fuera la
técnica Graham y con ella, la labor de Guillermina.
El CONADACO es la única escuela que da una
formación en técnica Graham con verdadera
calidad. Por ser una técnica tan compleja y que
exige tantos años de esfuerzo, ya no va con esta
cultura globalizada que espera resultados de la
noche a la mañana, y que hace que cualquiera se
suba al escenario y se diga bailarín.

un encuentro casual, fue seducida por el proyecto de
Guillermina Bravo: decidió radicarse definitivamente
en México y se convirtió en una de las figuras
fundamentales de las más memorables creaciones
del Ballet Nacional desde que ingresó cuando tenía
20 años. Hoy, sigue la amistad y la admiración por la
Maestra y su labor:
La escuela sigue teniendo mucho sentido hoy, porque
de ahí salen excelentes bailarines, bien preparados,
mucho mejor que los que salen de otras escuelas,
precisamente porque ahí todavía está ese rigor...
El problema es que los muchachos se preguntan
adónde ir una vez egresados. No tienen una meta.
Las grandes escuelas de danza en el mundo siempre
han estado ligadas a una compañía importante,
porque es el desembocar natural de los estudios. No
estando el Ballet Nacional, es difícil De todos modos,
considero importante mantener la técnica Graham y
el CENADAC corno pilar de esta técnica.
En boca de Guillermina:
Este proyecto en Querétaro cultiva la inquietud
de formar el instrumento de la danza que es
el cuerpo humano, y así bailar treinta, treinta
y cinco años sin tener ningún dolor. Esto se ha

La enseñanza impartida en el CENADAC es valiosa
también para Rossana Filomarino. Esta bailarina,
coreógrafa y maestra de origen italiano había
formado parte de la escuela de Martha Graham. Por

descuidado mucho a partir del avance de las
técnicas light. La escuela que tengo, que dirige
el maestro Orlando Scheker, es un colegio, un
cuerpo de maestros técnicos de primer nivel,
que tiene un bachillerato de tres años y una
licenciatura de siete. Se puede, en siete años,
crear ese instrumento propicio para hacer danza
muchos años. Ballet Nacional fundó este centro
en 1991, corno un órgano desconcentrado del
Estado, con un subsidio de Bellas Artes, una
ayuda del Consejo, una ayuda de Querétaro
que, aunque muy pequeñita, yo la acepté muy
agradecida. Querétaro nos cedió los terrenos
para construir la Escuela, con unas instalaciones
de primer nivel
Este organismo promisorio en sus m1c10s,
siempre independiente en su determinación pero
dep endiente del financiamiento oficial, comenzó
su decadencia con el sucesivo recorte de fondos,
desde 2006 -fecha estimada por Guillermina,
en algunas declaraciones- hasta la casi clausura
que vive en la actualidad. Pero "La Bruja» no suelta
las riendas de su misión profesional, y ni siquiera
en el homenaje para sus 90 años de vida omitió el
justo reclamo. En el Palacio de Bellas Artes, con su
respiración fatigada, solicitó un aplauso para los
maestros de su escuela, "para ellos sí les pido un
aplauso, pues siguen t rabajando aún sin cobrar»,
reflotando el conflicto irresuelto.
El problema de CENADAC integra el panorama
que relega a la cultura, en un México marcado por
la violencia cotidiana. Para Bárbara Alvarado, "los
presupuestos para el arte cada vez son menos y
con una deficiente entrega. Aunque los directivos
de las instituciones culturales destinen recursos,
simplemente no llegan. Nuestros jóvenes y no tan
jóvenes dirigentes culturales y gubernamentales no
han querido educar a los mexicanos; practican la
cultura de lo desechable, que no tiene mayor interés
en sus raíces".

Soledad que no sólo proviene del universo
institucional que hoy lleva los rostros y los nombres
de los funcionarios Consuelo Sáizar, Teresa Vícencio,
Marcha Elena Cantú, Carmen Bojórquez, José E.
Calzada Rovirosa, Fernando de la Isla Herrera,
Laura Gabriela Corvera Galván, y sus equipos de
secretarios.
Gustavo Emilio Rosales describe un panorama
más complejo:
A la propia comunidad de la danza en México
se le ha anunciado este presente. Algunos han
querido unirse en contra de la negación de la
danza, en comités efímeros que ellos mismos
acaban traicionando u olvidando. El desdén de
las políticas culturales sucede frente al mutismo
de los colegas de la danza. La administración
cultural mexicana demuestra desconocimiento
hacia la danza, porque la danza implica
mucho dinero para producirse; es un arte que
implica un esfuerzo de la administración de la
cultura. Los funcionarios de México no quieren
gastar lo que a ellos les parece injustificable.
Entonces, tenemos a una Guíllermina Bravo,
viva aún, pero ya muerta o a punto de morir.
Ella misma lo dijo en 2006, en una entrevista
en El Universal: "Denme por muerta». Veía con
claridad su última chance por el CONADACO
de Querétaro.
Recordemos que -continúa Rosales-:
Guillermina es la mujer más inteligente de la
danza en México. En ese entonces, vio lo que
se avecinaba: que el dinero que había para
la cultura iba a sufrir un recorte excesivo
e incalificable. A partir de allí, en la danza
mexicana, se sucedieron cortes de funciones,
cortes de presupuesto y compañías -una de
las más importantes, Ballet Teatro del Espacio,
pereció en 2010 por falta de sostén, en un estado
vergonzoso-, que fueron golpes también
contra el legado que representa Guillermina y
que hoy sufre una falta de cuidado absoluta por
parte de los protagonistas mismos de la danza y
de la administración cultural en México.

Frente a la difícil situación que sobrelleva
Guillermina -no sobra insistir que lo acontecido
el 18 de febrero en Bellas Artes constituye una
demostración simbólica que no se traduce en
pesos-, el cariño se entremezcla con la soledad.

78

79

�---~-----------~----------------------,1-

MODELAR ESOS CUERPOS QUE BROTAM DE

u;

~

r;c

Mediante su labor de creación de más de medio
siglo, medio siglo de amasar la historia y la identidad
de un país, Guillermína Bravo constituye la cultura
mexicana. El decir de los cuerpos nacidos de estas
tierras nutrió sus casi 60 obras. En algunas ocasiones,
salía de excursión y buscaba hombres formados por
el trabajo rudo, del campo, de la pesca, como Miguel
Angel Añorve, que era lanchero en Acapulco. A partir
de esas configuraciones físicas del mexicano trabajador,
se conducía hacia la consolidación profesional de la
noción del bailarín, potencializando los cuerpos a
través de la modelación muscular y energética.
Claudia 1.avísta recuerda así estos cuerpos infrecuentes:
Eran como dioses griegos, africanos ó indígenas,
estoicos, gigantescos; parecía que tenían luz
por dentro. Los recuerdo delante del telón de
T amayo en Constelaciones y danzantes, o a la Negra
Victoria Camero en Danza para un bailarín que se

transforma en águila; también, a Antonia Quiroz
siempre en el centro. Los impresionantes
grupos de bailarines hombres arrasaban con la
escena. Todo se enriquecía con los vestuarios de
Kleómenes Stamatiades. Gustavo Estrella, gerente
de la compañía, siempre estaba a la entrada de
los teatros. Como estudiante, asistí a actividades
en el Estudio del 57, en el Callejón 57, en el Centro
Histórico. Esos maravillosos bailarines me dejaban
boquiabierta, intimidada, y trataba de imitarlos.

Estos intérpretes fueron el resultado de cinco décadas
de cincelar jóvenes talentos a través de una rutina
ardua pero apasionada, que Guillermína salpicaba
con comentarios ácidos y una exigencia implacable.
Así la fotoorafía
Rossana Filomarino: "La Maestra
o
tiene un sentido del humor tan tremendo, una ironía
mordaz, y un ojo clínico que la llevó por todo el país
a escoger bailarines, y a sus colaboradores. Con dos
palabras te sabe decir qué te falta, qué te sobra, qué
camino emprender para hacerlo mejor". Por su lado,
así la retrata Bárbara Alvarado: "Es una mujer que da
su conocimiento y su amor, sin olvidar sus regaños.
También es una niña soñadora y creativa. Se informa
de los pensadores, escritores, músicos. Ella sabe quién

es quién. Una estratega, una mujer que reta a quien
se le pone enfrente. Es una mujer que hizo un México
mejor. México le queda debiendo".
Los caminos que abrió Guillermina Bravo
se extienden desde las búsquedas de las
norteamericanas Waldeen y Ana Sokolow, que en la
década de los 40 impulsaron la creación de grupos de
danza en los que el ballet se encontraba con estilos,
gestos, estéticas de la danza moderna. Ana Mérida
y Guillermina, pese a sus caracteres diferentes que
las hicieron discutir y hasta separarse, iniciaron, por
admiración a su guía, el Ballet Waldeen. También
fundaron la Academia de la Danza Mexicana, y
allí se acentuó la vocación por hacer de la danza
no un arte de la repetición, sino un arte nacido de
la observación del mundo y de la danza misma,
incorporando tradiciones locales e importadas.
Pronto, Guillermina, que nació el 13 de noviembre
de 1920 en Chacaltianguis, Veracruz, a los 38 tuvo
el visionario emprendimiento de iniciar el Ballet
Nacional de México, junto a su colega Josefina Lavalle.

80

"Yo me encontré de pronto dentro de la danza. No
supe cómo ni cuándo, pero ya me encontré dentro de
la danza y nunca más salí de ella. Todavía no salgo".
Era 1948. Siendo ya conducida la compañía sólo por
Guillermína, el proyecto independiente fue ganando
visibilidad, público, apoyos, hasta convertirse en
el principal conjunto de danza contemporánea de
México. Guillermina fue la primera mujer que recibió
el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en 1979.
Hoy, es poco el tiempo que transcurrió desde
que Ballet Nacional se disolvió, cuando su directora
advirtió que el material creativo se había agotado y la
compañía debía dejar de existir. Ese final fue apenas
en 2006 y abrió controversias, como alude Claudia
Lavista: "El cierre del Ballet Nacional por parte
de Guillermína Bravo lleva al fin de una compañía
histórica que deja una enorme herencia, pero genera
también un hueco gigantesco en sus integrantes, que
se quedan sin su lugar de trabajo y sin su casa, y genera
una enorme polémica llena de opiniones". En cambio,
Guillermina Bravo ve el caso con simplicidad: "Qué

pasará en el siglo XXI, cuál es la temática del siglo
XXI, cuáles van a ser las formas, no lo sé. Es una de
las razones por las cuales se terminó el ciclo de Ballet
Nacional. Yo sabía qué decir en el siglo XX, tenía mis
obras aquí en el puño. Pero cómo es el siglo XXI, cómo
seguirá el mundo, el país, no puedo contestarlo".
Con Ballet Nacional congelado en el pasado, como
pieza de museo, el impacto de creaciones como El
zanate (1947), Recuerdo a Zapata (1951), Braceros (1957),
Comentarios a la naturaleza (1967), Melodrama para dos
hombres y una mujer (1970), El llamado (1983), Sobre la
violencia (1989) sigue, no obstante, proyectándose.
A veces a través de dispersos videos en algunas
mediatecas y en Internet, otras veces como un mito,
o un discurso referido de un testigo a otro. Alvarado
constata que "los jóvenes actuales tienen maestros que
ni siquiera ellos saben la historia de la danza en este
país, y entonces ¿cómo transmitir la conciencia delos
que abrieron brecha en el siglo pasado?".
Casi como destino inexorable de la danza, por falta
de una sistematización de los registros existentes y

81

�,,MIS OBRAS NO SE SICUIEROM BAILANDO PORQUE LOS CRUPOS DE
DAMZACOMTEMPORÁMEACOMPOMEMOSPARAELMOMEMTO,PARA
LOS BAILARINES QUE TEMEMOS EN DETERMINADA ÉPOCA. SI LAS
REPONES CON OTROS BAILARINES, ES OTRA COSA, Y A NO SALEN
ICUAL" CUILLERMIMA BRAYO

Sigue Filomarino:
cierto punto inevitable: el arte se orientaba a partir
de una dialéctica de rupturas. 8 problema consistió
en olvidar, en no resguardar memoria de aquello que
se estaba negando. Así, el legado de Guillermina
quedó entre los bailarines que hicieron sus obras
y los públicos que alcanzaron a verlas. Hay rastros
periodísticos y crónicas y libros de Alberto Dallal,
de Raquel Tibol y de Patricia Cardona. También
la Academia Mexicana de la Danza ha negado a
Guillermina, quien, por otra parte, debería ser, hace
tiempo ya, miembro del Colegio Nacional.

por decisión de la creadora, las obras están condenadas
a esfumarse. La reposición es impensable: "Mis obras
no se siguieron bailando porque los grupos de danza
contemporánea componemos para el momento, para
los bailarines que tenemos en determinada época. Si
las repones con otros bailarines, es otra cosa, ya no
salen igual", exphca con tranquilidad Guillermina.
RENECA.R DE LA TRADICIÓN
El pasado reciente de Ballet Nacional continúa
emanando una influencia profunda en los coreógrafos
de México. No se trata de, solamente, casos de similitud.
El lugar histórico de Guillermina -exphca Gustavo
Emilio Rosales- es ser fundadora del movimiento
mexicano de danza moderna, en el que estuvo
acompañada de otras presencias, como su propia maestra,
W aldeen. A partir de ella, la danza se entendió como
un discurso centrado en lo político, no en lo político
partidario, sino en lo político comunitario, en la cultura.
Guillermina fue quien estableció los fundamentos. Por
un lado, erigió su propia compañia, el Ballet Nacional.
Por otro, implementó la técnica Graham, técnica que ella
misma importó de forma autodidacta, directamente de la
compañía de Martha Graham. El saber sobre el cuerpo y
sobre la danza se consohdó con su logro fundamental: la
profesionalización del bailarín en México, lo que imphcó
una consohdación técnica y estética.
Sin embargo, no son infrecuentes los coreógrafos
mexicanos que reniegan de la Bravo, coreógrafos
que presentan a sus creaciones como una vuelta de
página a todo lo preexistente, como discursos ajenos
a la omnipresente tradición de Ballet Nacional. Al
respecto, Rosales prosigue:

y claridad. Asimismo, sus bailarines advertimos lo
grandioso de los temas y la ética en las obras de la
Maestra: la danza no es un divertimento, sino que
trata cosas que nos conmueven, que movilizan a la
sociedad, con ideas profundas y subversivas.

Como testimonio de lo anterior vale el ejemplo de Lavista:
Al terminar mis estudios, decidí no intentar
formar parte de Ballet Nacional, a pesar de la
insistencia de mi adorado maestro, Federico
Castro. A mediados de los 80, era el boom de los
grupos independientes. Me rebelé y comencé a
bailar con UX Onodanza, con Raúl Parrao. Busqué
otro camino estético y artístico. Sin embargo, mi
raíz estuvo plantada y germinada muy cerca de
Guillermina Bravo y Ballet Nacional.
Por su parte, Filomarino, al frente de su propia
compañía Dramadanza, no confronta su autonomía
con el aprecio por lo recibido de Guillermina:
De la Maestra aprendí tantas cosas ... el amor
al conocimiento del cuerpo, la perfección del
movimiento como un camino para la creación
artística. Siempre admiré su seguridad para montar
trazos escénicos muy complicados, con múltiples
direcciones, pasos, y la música muy estudiada. El
llamado, por ejemplo, tiene espirales, 3 para un lado,
4 ó 5 más, además del circulo fundamental que
caracteriza esa pieza, y que se subdivide en muchas
espirales. Todo eso lo manejaba ella con facilidad

Los grupos de danza contemporánea surgidos
después de Ballet Nacional rápidamente lo negaron:
trataban de hacer todo lo contrario al Ballet, por
considerarlo decadente. Era una reacción hasta

82

En los pocos libros sobre danza de México, ella
siempre está mencionada, aunque no sé si hay una
buena apreciación de su obra. Su presencia artística
hoy no es tan fácilmente ponderable, porque
todos le debemos algo a la Maestra. La danza
contemporánea, como la conocemos hoy en México
y con todas sus variantes, se debe a ella. Antes, había
grupos, grupitos, personalidades, pero a partir de
las obras de Guillermina Bravo en los 60 y los 70,
ella creó la danza contemporánea, ella la hizo nacer.
De manera esporádica, aparecen esfuerzos puntuales
como ejercicios de la memoria, mesas de debate, premios
que llevan su nombre. Pero siguen transcurriendo los
días de 2011; sigue atravesando sus 90 años de vida
Guillermina Bravo; sigue disolviéndose, casi sin notarse,
su legado. Las perspectivas no son auspiciosas. Pero
tampoco se vale callarse. Ni conformarse con el aplauso
de una sala colmada de varios amigos, decenas de
espectadores fieles y muchos chismosos. Guillermina
suele hablar sin pelos en la lengua. Rossana Filomarino,
también, y suelta tanta admiración como indignación:
Ahorita el arte no importa, no está siendo
considerado como una manera de combatir los
gravísimos problemas que áene el país y la violencia
que nos está invadiendo por todos lados. No hay
quienes vean, ni en la educación ni en el arte, la
manera para salir del problema, sino que creen que
la manera para salir del problema son más armas,
lo cual está totalmente equivocado. El arte es
comercializado como una panacea, pero el verdadero
arte de búsqueda no está presente. Por eso es tan
dificil mantener las escuelas, como el CONADACO,
heredero de una tradición que ha hecho la danza en
este pals. Se cierran escuelas, se cierran compañías,
como Ballet Teatro del Espacio. Ballet Nacional
cerró por si mismo, pero si hubiera continuado, le

hubiera pasado lo mismo que al BTE. Ni la tradición
importa, ni el conocimiento de lo que se hizo.
RE ÁRÉ T S
El vacío, la carencia, el desamor, la ignorancia y
la incomprensión -en franca contradicción con
homenajes y declaraciones- rodean la obra de
Guillermina Bravo. Esas sombras impiden un sano
ejercicio de crítica, de análisis de algunos puntos
álgidos que la propia Guillermina sembró a su
alrededor y que quedan entre paréntesis.
Uno de esos conflictos es la falta de reales
continuadores de Guillermina. Quienes persisten
en Querétaro dependen cada día de su nombre
para sostenerse. Quienes han hecho su carrera
independiente debieron correrse de la asfixia que
genera su descomunal figura. Guillermina Bravo fue
una gran maestra para quienes estuvieron a su lado
y le demostraron fidelidad como intérpretes. Pero
el savoir-faire de la coreografía, si acaso fuera posible
hacerlo, ella no lo transmitió. Bárbara Alvarado se
asumió en ese vacío de aprendizaje:

C

FI IC

SE

Cuando comencé a componer, me di cuenta de que
no tenía recetas para hacer coreografta; sólo están los
principios y la experiencia de los que ya caminaron
antes que tú. Pero es mejor no tomar estilos, sino
crear con honesádad para autodescubrirte. La última
vez que la maestra Guillermina Bravo y yo habíamos
estado juntas en el Palacio de Bellas Artes fue en 2006,
en la función de cierre de Ballet Nacional. Cinco años
más tarde, 20ll, tuve la oportunidad de llegar a este
mismo recinto con la compañia que he creado ydirijo,
para rendirle homenaje a la mujer que me jugó la treta
de hundirme por completo a vivir para la danza. En
estos cinco años, pasé por los círculos del Infierno,
en un viaje dantesco hasta llegar al Paraíso. En ese
viaje, perdí de vista de pronto a la maestra Bravo, para
encontrarme en mi individualidad y en el colectivo
(Aletheia Cuerpo Escénico) que me acompañó a
pagarle a esta mujer. Danza con danza se paga, amor
con amor se paga, pasión con pasión se paga, entrega
con entrega se paga, a ciegas.
Las emociones que Guillermina despierta no pueden
vivirse a medias tintas, ni ser transparentes en su

83

�,,LA TECNICA CRAHAM ES EXACTAMENTE TAN VÁLIDA COMO EL
BALLET (...) DA LUCAR A HABILIDADES DE TIPO COREOCRÁFICO,
EN SALTOS, EN EXTENSIONES, EN EVOLUCIONES POR EL PISO, EM
RELACIONES CON EL PESO DEL OTRO O DE LOS OTROS QUE ESTÁN
BAILANDO"... CUSTAVO EMILIO ROSALES
coherencia. Van de la mano de la tensión, de la
indecisión, de las paradojas que obligan a mirar las
dos caras de una moneda, siempre. La transmisión del
saber para la composición coreográfica es uno de los
nodos que el derrotero de Guillermina no fijó.
Otro asunto espinoso concierne al provecho y
la vigencia de la técnica Graham. A la luz de los
pocos espacios mexicanos donde se enseña este
sistema de configuración física y energética basado
en los principios de contraction y release, parecería
que la danza del siglo XXI no tiene espacio para él.
Sin embargo, Gustavo Emilio Rosales sugiere lo
contrario, y brinda matices a las diferentes posturas
que radicalmente se inclinan por el Sí o por el No:
A través de Guillermina Bravo y Ballet Nacional,
esta técnica importada fue reapropiada, convertida
y reconfigurada a una realidad nacional,
acentuando la consolidación profesional de la
noción de bailarín. Sobre la técnica Graham no
debe decirse que, por obsoleta, no se deberia
enseñar más: eso es una barbaridad. Es un
conocimiento, y los conocimientos se deben
preservar. Lo que es importante es que se sume
y se abra a propuestas de similar potencia de
saber, como el butoh, por ejemplo. Pero la técnica
Graham es exactamente tan válida como el ballet,
porque ambas reconfiguran el cuerpo. Lo hacen
desde una cuestión ósea y muscular especifica
para la danza, es decir, no es atlética, como la que
se practica en los deportes. Da lugar a habilidades
de tipo coreográfico, en saltos, en extensiones,
en evoluciones por el piso, en relaciones con el
peso del otro o de los otros que están bailando,
en particulares expresiones de energía que
suscitan relaciones de significación a partir de
cuestiones abstractas como la música, o el sentido
del espacio. El bailarín puede ejercitarse en la

técnica Graham, pero necesita luego desdibujar
la estructura mecánica de los ejercicios o las
secuencias, para adaptar el conocimiento corporal
a una expresión artística, que no sea una calca.
Ahora bien, destacar estas virtudes de la técnica Graham
en general, y de la formación en el CONADACO en
particular, no implica comulgar con el estancamiento ni
aceptar acríticamente las falencias que tiene la educación
artística en México, que ya no se sostiene tal corno está.
Ha llegado a tal punto de ser retrógrada y estancada, que
canceló su movilidad. Tal como está, carece de futuro
fértil, carece de acervos actualizados, carece de una
coherencia pedagógica presente, carece de una visión
académica, carece de vínculos entre las diversas escuelas.
ABRAZAR LA COMTRADICCIÓM

En fin, si uno de los grandes valores de Guillerrnina Bravo
es la honestidad para decir públicamente su pensamiento,
quizás el mejor homenaje, el modo más adecuado de
reivindicar sus 70 años consagrados a la danza, sea asumir
las contradicciones que rodean su persona y su obra.
Agradecerle, sin adularla entre mieles verborrágicas.
Regalarle afecto, admitiendo que el amor humano, lejos
de ser pureza angelical, es un sentimiento capaz de caer,
siquiera por momentos, en envidias, mezquindades,
temores o recelos. Devolverle el capital económico
y simbólico que construyó en México, no mediante
ramos de flores comprados a última hora, sino con
más capital económico y simbólico: esto es, con fondos
para que prosiga su digno desarrollo, puesto que la
vida le ha regalado ser longeva. Recordarla, si, pero
recordarla a través de la recuperación y estudio de sus
obras y de sus enseñanzas: por un lado, construyendo
un archivo completo y de fácil acceso con el corpus de
Ballet Nacional; por otro, experimentando su legado
en los cuerpos del siglo XXI, para dialogar con él en
movimiento. Es decir, bailar. to

84

El Maestro de obras mira de frente -un ojo más amplio
que el otro. Su atavío y su talante nos dicen con enorme
claridad cuánta templanza hay en su vida y su trabajo.
Aunque no nos importe dónde esgrima sus virtudes
de alarife, sí advertiremos el tiempo en que vive, su
camisa ¿blanquísima?, su saco holgado, las numerosas y
pequeñas herramientas de trabajo colocadas en las bolsas
superiores de la prenda que al arroparlo le dan al mismo
tiempo prestancia y seguridad ante los demás, un lugar
en el mundo. El sombrero ciñéndole la cabeza. Las manos,
detrás.
¿Qué nos dice este maestro de humildad, este artesano
de la solidez? lQué nos conmina a reconocer? El tiempo
del gesto digno imponiéndose a la tosquedad, y una
firmeza que no adelanta los puños porque nos debiera
bastar el contacto del hombre que trabaja con la paciencia
y con -precisamente- esas manos que adivinamos
morenas como su rostro y robustas como su esperanza
cargada de silencios. Sin duda, lo recalcamos, este
personaje carece de palabras estridentes. Sólo espera la
edificación constante. SOlo espera "poner manos a la obra"

También para realizar un autorretrato se necesita
oficiar de cara a la piedra de los sacrificios.
Para, precisamente, liquidar al posible Narciso
o Adonis que quisiera colarse en nuestra vida.
Se hace necesaria o imperiosa, vaya, una visión
de la propia mirada afín al desquiciamiento. Un
ojo, el izquierdo, plantado al centro del óleo, se
clarifica ligeramente si lo comparamos con su
complementario. Para su determinación, sendos
trazos oscuros y curvados -igual el bigote y los
extraños labios. El cabello, que se ha retirado
hasta cederle un generoso campo despejado, se
niega a la limpidez. En ese rostro, la fijeza del ojo
izquierdo nos taladra y nos recuerda que cuando el
pintor observa al valle, a la montaña, al humano, al
universo, todo queda en estado de parálisis aguda
-hasta nuevo aviso.
Si Rodolfo nos mirara, hasta en la osamenta
habríamos de sentir la rúbrica del pincel y el
chillido de la espátula.

85

�uena parte de las obras legadas por el dilatado
periodo de gobierno de Bernardo Reyes (1885,
1887 y 1889,1909) y por algunos gobernantes
de la etapa posrevolucionaria bien sirvieron tanto para
encarar la continua amenaza norteamericana como
para cristalizar las alianzas regiomontanas con la
oligarquía del sur de Estados Unidos. El impulsor de la
política cultural moderna del estado no se equivocaba
cuando escuchaba: "esa voz del destino que hace sentir
a la ciudad estar llamada a ejercer, una alta función en la
estructura social, económica y espiritual de México" (41).
De ese espíritu nació Armas y Letras, así consignaba
Rangel Frías la intención esencial de aquellos
proyectos educativos y culturales: "a esto mismo sólo
puede llamarse humanismo, nostalgia y esperanza
de un ser humano poderoso, hondamente ingenuo
del corazón y de imaginación intensa y radiante"
(2009a: 15). Con el tiempo la revista se ha vuelto una
institución literaria, en cuya historia también sobresale
la pausa en su circulación entre finales de los años
setenta y mediados de los noventa, cuando dio inicio
la nueva época dirigida por la poeta Carmen Alardín.
Desde sus inicios, Armas y Letras, una de las revistas
universitarias decanas del país (sólo detrás de la Revista
de Universidad de México (1930]) ha sido un referente para
el periodismo cultural de nuestro estado, medio de
difusión de la tradición liberal del noreste, catalizador
de la labor de creadores y pensadores locales y
conformadora de la identidad nuevoleonesa (por
ejemplo, en su primera etapa le dedicó una sección fija
al Padre Mier).
En esta nueva época, destaca el perfeccionamiento
de la calidad editorial, desde la impresión hasta el
actual diseño, muy acorde a la visualidad imperante
en nuestros días, un aspecto favorable para la
competencia de lectores de los soportes digitales de
nuestros días. En este sentido, mantiene su cualidad
de marco óptimo y deseable para el trabajo de artistas,
intelectuales e investigadores. Sin negar su vocación
literaria, el equilibrio ha sido un baluarte editorial de la
revista por su constante balance entre las voces, temas
y problemas, locales, nacionales e internacionales. Lo
mismo ocurre con la reflexión y muestra de diversas
disciplinas artísticas y académicas (recuerdo ahora el
número 66,67 dedicado al jazz, con especial homenaje
al disco Kind of Blue de Miles Davis ).

Gracias a la tutela universitaria, el espacio editorial
ideal de Armas y letras aspira a ejercer una independencia
del mercado editorial, que rige hoy más que nunca las
políticas de publicación, lo mismo debe decirse de la
deseable autonomía de la revista con respecto a las
previsibles variaciones de la política universitaria, que no
necesariamente empatan con el proyecto cultural yliterario.
De la más reciente etapa, la encabezada por el joven
ensayista regiomontano Víctor Barrera, me gustaría
destacar la inclusión de perspectivas de reflexión
culturalísta plenamente interdisciplínarias, muy
adecuadas al multiculturalismo que cunde en nuestros
días y al naufragio de las totalizaciones modernas (una
de ellas, la extrema especialización positivista de las
ciencias y de las humanidades). Buen ejemplo de este
registro amplio y sensible a la transformación social
latinoamericana son los análisis literario,contextuales
del filósofo español Eduardo Subirats ("Escritura y
poder en Yo el supremo") y de la joven investigadora local
Katia lrina Ibarra ("El forastero llamado José María
Arguedas"), ambos incluidos en el número doble más
reciente (74-75) y que ya cuenta con la dirección del
escritor Miguel Covarrubias, maestro de numerosas
generaciones de estudiosos de la literatura formados en
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Sin duda estos enfoques dan cuenta del cambio en
el papel social de los escritores e investigadores de la
literatura, quienes, como lo afirma la ensayista argentina
Beatriz Sarlo, con las herramientas de la interdisciplina
pueden "ganar algún espacio a la luz pública y presentar
un discurso menos hermético que el de la critica" (ll5). Sin
duda este contacto con la colectividad es apremiante en
medio dela descomposición social en que nos encontramos.
Sólo me queda expresar mis mejores deseos y altas
expectativas para la nueva etapa de una publicación
rica en historia y en potencial, ahora bajo la dirección
de Miguel Covarrubias, a quien le debemos incontables
proyectos de divulgación y estudio de la literatura
occidental, como gestor, editor, maestro o traductor. ~
Referencias
Rangel Frias, R. (2009a). "Armas y letras" en Renovada compallía.
Antología de Armas y Letras (19941957). \ lonterrey: LANL
-~-..,.. (1946). "Teoría de t,1ontcrrey" en Renovada compañía.
Antología de Armasy Letras (1944-1957) \1ontcrrey: UANL
Sarlo, B. (2006). "Los estudios culturales y la critica literaria en la
encrucijada valorath·a'' en l. \,l. Sánchez Prado (Coord.). América
Latina: giro óptico. Puebla: Universidad de las Américas/ Gobierno
del Estado de Puebla.

87

�BREVE

E

PANORAMA
,
HISTORICO

@DE A
0

1 programa en cuestión fue conducido y
animado por el propio ingeniero Tárnava,
programa en el que se incluyeron ejecuciones
al piano, declamaciones poéticas y hasta una
actuación especial de alguien que "hacía cantar" a
un serrucho de los utilizados para cortar madera,
todo con el ánimo de abrir caminos y procurar que
el experimento tuviera una repercusión especial.
El ingeniero Tárnava comentó en una entrevista
realizada esa misma semana que su papel lo había
llenado de orgullo: primer productor de radio, primer
locutor ante un micrófono y primer coordinador
de una velada artística que se transmitió con una
esperanza: intentar que alguien escuchara ese
esfuerzo.
El micrófono era rudimentario. La planta
transmisora, de 50 watts, con una antena en la
alta azotea. ¿Oyentes comprobados? Fueron dos:
el ingeniero Rodolfo M. Garza, gerente del Banco
de Nuevo León y el señor Bermúdez, fabricante
de acumuladores. ¿Por qué dos oyentes? Porque el
propio ingeniero Tárnava les facilitó dos receptores de
piedra galena para escuchar la transmisión de prueba.
Semanas después se recibió una carta del capitán
de un barco que atravesaba el Canal de Panamá y
que acusó con gran entusiasmo que se había
oído con mucha claridad esa histórica
transmisión.

EN MONTERREY
0!RAHIROCARli

"Señoras y señores, esta es la primera transmisióu uc p1 Ut'.ua dt'. 1a
emisora CYL, en :y¡onterrey, y les vamos a brindar una amistosa
velada musical para saber si alguien nos está e5cuchando ..." Fra la
voz de Constantino de Tárnava. Era la noche del 9 de octubre de
1921 y se lanzaba al aire el primer programa de radio (propiamente
dicho) en amplitud modulada en México, desde la sala de una
antigua y hermosa casa de ladrillos rojos en las calles de Guerrero y
Padre Mier, casa en la que se reunieron emocionados el hermano de
Tárnava, don Luis, miembros de la familia y unos cuantos amigos. ~

Esa noche, en Monterrey comenzó una historia,
una larga, maravillosa y fecunda historia de la
radiodifusión en nuestro país. Hubo también primeras
transmisiones experimentales en la ciudad de
México, en Yucatán y en otras ciudades. Desentrañar
primicias y subrayar prioridades de unos y de otros
es laberíntico y propio de una investigación a fondo
que tarde o temprano debe concretarse. Lo cierto y
confirmado es que no tenemos una historia completa,
definida y categórica de la radio en México. Hay
esfuerzos notables, referencias valiosas y libros ya
ocupándose de esto, entre ellos, la primera y clásica
edición de Jorge Mejía Prieto, Historia de la radio y la
televisión en México publicada en junio de 1972 en la
ciudad de México por Editores Asociados.
En la década de los noventa, la Cámara de la
Industria de la Radio en México imprime un primer
torno de Historia de la radio.1921-1950. Otros dos libros
de referencia básica local en la historia radiofónica
son Génesis de la radio y la televisión en Nuevo León, de la
Lic. Dinorah Zapata Vázquez y la Historia de la radio
comunicación y de la televisión en México, de Sergio Valdés
Sada. También lo es XEX, probando, de Luis Carlos
Treviño, quien fuera locutor, actor y publicista decano
en las frecuencias regiomontanas.
Importante es mencionar otras aportaciones de
investigación que contienen, aparte del nacimiento
y ubicación de la radio en México, antecedentes
y análisis valiosos de la radiodifusión mundial,
mexicana y regional. Por ejemplo, La radiodifusión en
México, de Serafina Uano y Óscar Morales (1985); Los
medios de difusión masiva en México, de Fátima Fernández
Christlieb (1985) y los tres libros del investigador José
Luis Ortíz Garza: México en Guerra (1992), La guerra

de las ondas (1992) y Una radio entre dos reinos
(1997). Estas publicaciones otorgan al lector

\
'

1 l
t

lll

t1

1n f

l

l \ L

'1

l

n
r- '1

pt
le'

tr

l

'

.

' l.

l

1(

'lle

l

1'

1

{ '1~ le

,

11,,

c¡"le'

11 .' 111 ' '

.'

~ p-l.

,n,
llP
1

L 1r

I , ,

1 \
1
l

t

r·

'

t

1

1

)

11

,,

,(

,

1 11
\

J&lt;lt t ,

R

1

,l

r1

\

, i- ·, 1

ll

l ,.

1'

l

1, \

, tL ,
11,

..

¡
, ,' t : r

'

tt

1 1-;r-,

",1 • O

,1, r

,, ,
.. ,

Lt.c)n

,ntL ll

\

Jt

pr • r, , 1
"'or t. 1 u11L 1

panoramas clave en su momento de diferentes
corrientes y tendencias radiofónicas en el país.
En ocasiones se percibe cierta politízación del
tema, lo que no le quita desde luego su valor
histórico.
En Monterrey, Constantino de Tárnava llamó
a su estación inicialmente CYL, abreviatura de
"Constantino y Luis". Luego cambió identificando
a la emisora corno TND, "Tárnava Notre Dame" en
referencia a la universidad donde estudió.

89

�LA RADIO HA HECHO HISTORIA EM MOMTERREY COMO VEHÍCULO
HUMAMO, CULTURAL Y DE APOYO. MOSOTROS ESTAMOS DE
UMA FORMA O DE OTRA, IMMERSOS EM ESE DEVEMIR DE MÚSICA
Y PALABRAS, DE EMOCIOMES, IMACIMACIÓM Y MOTICIAS, DE
PERSOMALIDADES Y EVEMTOS ESPECIALES. - - - - - - -ELECTRÓNICA

Hay fechas fundamentales en la cronología de la radio
de frecuencia abierta, las iremos recorriendo en este
breve ensayo de aproximación histórica, en el que
subrayaremos más que un catálogo de fechas, nombres,
lugares y ciertas circunstancias que dieron a la radio
un significado importante para la sociedad mexicana.
Creo sinceramente que la precisión obsesiva por el
origen de los hechos, a veces nos distrae del impacto
que en la comunidad y en la sociedad tienen. Bajo este
punto de vista, a la radio le urgen más que cronologías,
una interpretación clara de análisis y consecuencias,
que son, en el fondo, y como última instancia,
objetivos óptimos del verdadero historiador. La radio
en México podrá tener mañana otras referencias más
exactas o quizá necesita de modificaciones en algunos
datos contradictorios, pues es un organismo vivo y
cambiante, inasible a veces.
Pero lo que es inevitable es la capacidad que ha
tenido este invento, a través de los años, de llenar
nuestra intimidad, nutrir nuestros silencios, excitar
nuestra imaginación y motivar nuestra voluntad hacia
muchos otros factores que no son sólo los comerciales
e informativos comunes. La radio ha hecho historia
en Monterrey como vehículo humano, cultural y de
apoyo. Nosotros estamos de una forma o de otra,
inmersos en ese devenir de música y palabras, de
emociones, imaginación y noticias, de personalidades
y eventos especiales.
El día primero de enero de 1923, en el aviso 2447,
publicado en la página x del Directorio General de la
República Mexicana, en el periódico El Universal se lee:
Radio telefonía inalámbrica. El gran invento
del siglo XX. Puede usted oír todas las noches
en su casa, conciertos de los Estados Unidos.
Dirigirse a Francisco P. Cabrera. República y
Calle Madero. Apartado No. 339

La euforia estaba desatada. Se multiplicaron los
aparatos receptores, se modificaban, mejorándose, los
transmisores. En 1925, Guillermo Garza Ramos lanzó
al aire la XEG. El 19 de marzo de 1930 un comerciante
distinguido, don Emilio Azcárraga Vidaurreta, instala
y lanza la XET en Monterrey. En ese mismo año, don
Emilio la vende y pone la piedra angular de la radio
en los años 30: el 18 de septiembre, con 100 mil watts
de potencia, sale al aire XEW en la frecuencia de 780
kilociclos de entonces. Luego cambiaría a los 900
kilociclos del cuadrante para convertirse en pocos
años en "La Voz de la América Latina desde MéxicoTI.
En 1932, Luis Petit Jean y su hermano lanzaban
al aire en Monterrey XEX, que Luis Carlos Treviño
inauguraría con la frase que da título a su libro: XEX,
probando... Esta XEX se convirtió en XEAW, porque las
siglas se las llevó Alonso Sordo Noriega para su sueño
imposible: una emisora de 500 mil watts de potencia
en la ciudad de México. Mención especial merece don
Clemente Serna Martínez y su hermano, don Enrique,
incansables promotores de emisoras, programas y
personal valioso de la radio regia.
Don Emilio regresó a Monterrey, fundando la
XEFB, que durante años fue filial como empresa y
repetidora en ciertos horarios de programas y novelas
deXEW.
La XEW marcó la pauta desde un principio por
su enorme creatividad, su poderosa señal, por sus
recursos humanos, que don Emilio canalizó en forma
asombrosa, para cubrir las necesidades informativas,
emocionales y de diversión de un público ávido y fiel
radioescucha que podía sintonizar por entonces, en
toda América Latina, la señal W. La XEQ nació bajo
el mismo auspicio de Azcárraga en 1938 y con 50 mil
watts de potencia. Este hombre recio, norteño de
corazón, fue el prototipo del radiodifusor de empuje, de
audacia y de talento, prototipo que inspiró, y aún hoy
motiva a muchas personalidades de nuestra industria.

90

En febrero de 1940, el presidente Lázaro Cárdenas
ordena la publicación de la Ley General de Vías de
Comunicación que reglamentaba, desde luego, la
radiodifusión. En ese año ya estaban instaladas 380
emisoras de radio, contra las 17 que existían en 1927.
En 1945 y 46 comenzó la ebullición del radio
moderno en Estados Unidos, creándose una
competencia muy especial de las estaciones pequeñas
contra el imperio de las grandes cadenas y de las
emisoras monumentales. En México sucedió lo
mismo. Casos concretos: en Monterrey, la XEH,
Radio Tárnava, lograba consolidar un estilo de radio
muy distinto a los perfiles de las llamadas grandes:
XET, XEFB, XEMR, estaciones que eran réplica de las
fuertes de México: radionovelas, controles remotos,
programas de teatro estudio, etc.
El estilo de las emisoras "grandesTI era solemne,
serio en extremo, pretencioso en ocasiones y hasta
acartonado. XEH descubrió una fórmula que gracias a la
paciencia y comprensión del ingeniero Tárnava maduró
en estilo: naturalidad, uso del teléfono para atender
al auditorio, complacencias musicales, programas de
votaciones y de concursos. Esto significó en un principio
una irreverencia para los radiodifusores atrapados
rígidamente en fórmulas que ya empezaban a cansar.

En Monterrey, la explosión juvenil que comenzó
sin duda en XEH tuvo protagonistas muy especiales,
algunos aún en activo ante los micrófonos: Ernesto
Hinojosa Subeldía, Horado Alvarado Ortiz, Raúl
Alvarado Ortiz, Mario Garza Pedraza, Arturo Pinto
Gamboa y tres grandes ausentes: Pedro Martínez
Serna, Lon Sánchez Rangel yJoaquín Iglesias Romero.
Tuve el honor de compartir micrófonos e ideas con
ellos durante varios años y ver nacer esta nueva
radio en Monterrey, 1949-1951, llena de entusiasmo
por la novedad, radio fresca y diferente, renovadora
y feliz. Puedo afirmarles, que lo aprendido por mí
en XEH al lado del ingeniero Tárnava y de esos
amigos y colaboradores, fue revisado y proyectado
exitosamente en 1958 en Radio Variedades en la
ciudad de México, marcando una época de la radio
moderna.
Otros empresarios surgieron también en nuestra
tierra, entre otros: don Jesús D. González y don
Francisco A. González y su Organización Estrellas
de Oro (hoy Multimedios), don Gonzalo Estrada y
su Grupo Radio Alegría, don Teófilo Bichara y don
Bernardo Bichara y su Núcleo Radio Monterrey, don
Mario y don Jesús Quintanilla y su XEFB, don Joaquín
Vargas Gómez y su Stereo Rey.

LA RADIO TOMÓ MUEVOS RUMBOS ARTÍSTICOS Y COMERCIALES
COM LA LLECADA EM CRAM ESCALA DE LAS COMCESIOMES DE FM,
SISTEMA IMVEMTADO POR EL MAYOR ARMSTROMC DE LA MARIMA
DE ESTADOS UMIDOS, QUE PERMITE TRAMSMITIR COM MAYOR
G)
CLARIDAD, PUREZA Y ESTEREOFOMÍA. ____
Pero la historia no se detiene. Detrás de XEH siguió
XEAR, Radio Alameda, de don Alfonso Flores López,
quien, por cierto, escribió y publicó el libro La radio y
yo que incluye innumerables canciones populares en
Monterrey de 1930 a 1960. Con las emisoras llamadas
"chicas" ise gestaba en Monterrey la radio de un
inmediato futuro!
Fue Radio Variedades, XEJP, de México, la que
disparó en 1958-1960 a toda la república el novedoso
estilo juvenil, comunicativo, informal, cálido y cercano
a los radioescuchas. Empresarios de nueva visión
tomaban riendas en los negocios.

Precisamente hay que comentar que la radio tomó
nuevos rumbos artísticos y comerciales con la llegada
en gran escala de las concesiones de FM, sistema
inventado por el mayor Armstrong de la marina de
Estados Unidos, que permite transmitir con mayor
claridad, pureza y estereofonía. Podemos evocar dos
figuras señeras en este campo:
En la capital, don Federico Obregón Cruces, quien
lanzó el 31 de diciembre de 1953 la primera FM del
país, XHFM, Radio Joya de México, aun sabiendo que
casi no babia receptores para esta frecuencia. La noche
del 28 de julio de 1957, el gran temblor que sacudió a

91

�la ciudad de México derrumbó toda su emisora. Fue
don Francisco Aguirre quien lo ayudó a seguir en la
batalla, esa misma noche.
Y en Monterrey, un visionario definitivo: don
Joaquín Vargas Gómez instaló el 15 de abril de 1966,
Stereo Rey, llamada así porque era la primera estación
con equipo de efectivo sonido estereofónico y porque
esta emisora nació en Monterrey.
De inmediato, don Joaquín solicitó 25 concesiones
de FM en diferentes ciudades de la República. Nadie
lo podía creer. Y logró lo que buscaba: una cadena
nacional de FM: Stereo Rey y FM Globo. Don Joaquín
siempre evoca a Monterrey con cariño especial,
porque le dio la clave, el camino para la FM nacional.
Don Gonzalo Estrada fundamentó su grupo en
XENV, Radio Alegría, en 1959, convirtiéndose en
promotor de la nueva generación de la radio juvenil en
Monterrey. Sus 8 estaciones, entre ellas La Sabrosita,

Metrópoli, BJB, Premier y Notiradio, marcaron una
línea entre las estaciones gruperas populares y en todos
los niveles. Son los hijos de don Gonzalo -Alberto y
sus hermanos- quienes dirigen hoy el consorcio.
Otro radiodifusor reconocido y respetado en todo
el país es don Teófilo Bichara. Empresario incansable,
logró obtener las concesiones de XEG, La Ranchera de
Monterrey de XECT, 1190 y de 98.1, Génesis FM, así
como la XHCL, 99.1. La Picosa, como integrantes de
Núcleo Radio Monterrey, filial de Radio Mil, México.
Faltarían tiempo y espacio para mencionar a tantos
empresarios y devotos de la radio, quienes en una
forma o en otra, colaboraron siempre a la historia
viva de la AM y la FM en nuestra ciudad. iSon más
de 60 años de intentos, búsquedas, aciertos, fracasos y
triunfos formidables! Nuestro reconocimiento a todos.
Organización Estrellas de Oro, iniciada en 1959 por
don Jesús D. González -ya desaparecido-, y dirigida

1
c.:U -;"
! )' A //'L', Ar T

,
,,,,.,_ ""'

''ú
T

RA 1

~

1 Jf-VA&lt;", . . , J ~
X J:i"°•A /J' '1-.¡ n- . .

J
92

en expansión formidable por don Francisco A González,
marcó una pauta única en Monterrey. Su primera
estación, XEAW, dio base a todo un corporativo de radio
que ha promovido como nadie en el país no sólo nuevos
perfiles de emisoras, sino fórmulas nuevas de promoción
y de entretenimiento. Muestra de ello son, entre otras
realizaciones que han dejado huella: AW, la Inolvidable,
Radio Recuerdo, RG la Deportiva, FM Tú, La T Grande
de Monterrey, D-99, Stereo Hits, La Súper Estelar y las
desaparecidas Stereo Classic, Stereo Recuerdo, Radio
Fantasía y Radio Reloj; estas dos últimas, por cierto, de
máxima originalidad: una dedicada completamente a los
niños, y la otra, de entretenimiento cultural vanguardista.
Multimedios Estrellas de Oro Radio ha mostrado
profundo interés por el campo noticioso, siendo
la única organización que dedica tres frecuencias
a transmitirlas con amplia cobertura: XEAW FM, XEAW-AM, XET-AM, y en ciertos horarios
matutinos, XENL-AM, encadenada a Canal 2 de
televisión y XHPG, La Kebuena, cuya antena en el
Cerro de la Silla le da una cobertura estatal.
Y a propósito de estatal, una mención especial
merece Radio Nuevo León que, desde que fue
fundada por el doctor Pedro Zorrilla, ha buscado
y logrado crear un auditorio definido en sus
dos frecuencias, la FM y la AM. Estas emisoras,
incluyendo sus repetidoras, son en muchos aspectos
referencias valientes y valiosas en lo que se refiere a
alta cultura y cultura popular. Su equipo humano
ha dado testimonios de esfuerzos admirables
para superarlo todo. Igual mención merece Radio
Universidad FM, que pese a sus limitaciones logra
hacer lo suyo al aire.

Lo que nació como objeto científico experimental,
como curiosidad electromagnética, hoy se ha
convertido en medio masivo de penetración millonaria
en todos los aspectos: oyentes, anunciantes,
inversiones, información. Su fuerza está demostrada
contra el viento y la marea del cine, la prensa y la
televisión. Por cierto, quiero comentarles que, al menos
en Monterrey, los medios no son conflictivos entre sí,
son totalmente complementarios, para beneficio de la
sociedad donde nacen, crecen y sobreviven.
En la actualidad, operan en Nuevo León más

de 48 emisoras de frecuencias comerciales, varias
permisionadas culturales y un sin fin de emisoras de
radioaficionados que, en la privacidad de una recámara
o de un estudio, también hacen radio, lanzan al aire
ondas que alguien capta y responde con beneplácito
de emisor y receptor.
Vivimos un siglo de maravillas. El cine' la aviación,
la telefonía, la televisión, han tenido avances insólitos
en menos de 50 años. Dentro de este marco se ubica
la radio, como matriz prodigiosa que engendró la
comunicación moderna. En lo particular, me creo un
ser privilegiado por haber tenido acceso desde hace
49 años a una industria que he amado y que me ha
comprometido a ser batallador en el espacio, hablador
en el silencio, inventor de emociones en la urgencia
de atraer la atención. Invisibles oyentes. En 1949, en
XEH creábamos programas, escogíamos la música
para llenar horas, controlar los anuncios en vivo en la
carpeta del día, manejar dos tornamesas con anuncios
grabados y con discos, dar la hora exacta, sonar las
campanas de la estación, contestar el teléfono, cuidar
la puerta y callar al perro del chino Yong, perro que
en el piso de abajo, era adivino: icasi siempre ladraba
cuando nosotros abríamos el micrófono para anunciar!
Todo por un peso y veinte centavos la hora ...

93

�LA RADIO HA HECHO HISTORIA. V LA HISTORIA HA HECHO DE LA
RADIO UM IMSTRUMEMTO FELIZ DE INTIMIDAD MARAVILLOSA, UMA
HERRAMIENTA DE COMUMICACIÓM SOCIAL V UN MAMAMTIAL DE
IMÁCEMES MENTALES.
Pero fue esa escuela de sacrificio y devoción a
la radio, fue esa ilusión de comunicarse con todo
mundo, lo que nos hizo aprendices fecundos, gente
que abrió el mapa electromagnético para señalar
nuevos caminos a la gente de hoy. Ese es el orgullo
mayor de la historia de la radio en Monterrey: iQue
nada se ha hecho en vano! Porque al paso de los días
y los años, todos hemos aprendido que la radio sigue
siendo sonido con imaginación.
La radio ha hecho historia. Y la historia ha hecho
de la radio un instrumento feliz de intimidad
maravillosa, una herramienta de comunicación
social y un manantial de imágenes mentales.
Cuando un radio se enciende, también se enciende
una imaginación, y detrás de ella, se desarrolla
nuestra propia historia, esa historia que estamos
haciendo hoy, esa historia personal que presintió
Marconi cuando dijo: "El día que la voz, las ideas y
la música viajen a cualquier parte del mundo para ser
escuchadas, el ser humano podrá ser mejor, aunque
sea unos instantes cada día".
9 de octubre de 1921 y 12 de septiembre de 1998.
Qué orgullo y qué compromiso poder unir estas dos
fechas con una sola frase: "iEstamos en el aire, que se
sigan divirtiendo!"

Aparte de la bibliografía básica incluida en este
artículo, debo mencionar dos interesantes fascículos
-inconseguibles, por cierto-, el de don Juan
Peña, sobre Constantino de Tárnava y la XEH, y el
del maestro Celso Garza Guajardo sobre Horacio
Alvarado Ortiz, una gran entrevista a propósito de
los 40 años de locutor de esta gran personalidad de
nuestro medio. En ambas publicaciones se describe
y comenta lo heroico de aquellos años, la pasión de
aquella gente, la nobleza en este medio y la capacidad
de impacto del mágico invento que nos ocupa. Me
permito recomendar a los interesados los anuarios

que ha publicado la CIRT, y que pueden localizarse
en dicha cámara en sus oficinas centrales de la ciudad
de México.
Siento decirles que no hay huellas sonoras de esta
historia radiofónica de Monterrey, salvo algunos
anuncios o programas grabados en forma aislada.
Contra el material de la radio en la capital, que he
logrado coleccionar, no tengo elementos suficientes
para ofrecerles un testimonio sonoro.
Quede pendiente esta sesión para una próxima
fecha, rogando a quienes tuvieran en su poder o
supieran de personas que conservaran momentos
grabados de cualquier tipo sobre programas, voces,
anuncios o transmisiones realizados entre 1930 y 1960
en Monterrey, nos lo comunicaran, para ir haciendo
acopio de dicha documentación, agregándola a la que
se tiene de los años 60 en adelante.
Queden en al aire dos promesas personales para
ustedes: la integración de una fonoteca radiofónica
nacional y local, y la publicación, el año próximo, de
un anecdotario o personal de mi vida en la radio. Para
mí, lo conmovedor, lo asombroso, lo insólito, lo sabio
y lo tragicómico de lo que nos ha sucedido, solo cabe
en las anécdotas.
Quizá a través de las propias y las que logre reunir
de otros compañeros de mi oficio, se pueda disfrutar
más aún la importancia y la trascendencia humana de
este oficio, esta pasión, esta llave maestra de la vida y
de la sociedad que se llama "Radio".
Para mí, en lo personal, la anécdota es corno
una semilla viva y popular de la historia, porque,
desprovista de la carga polémica de exactitudes
en fecha y lugar, enciende la imaginación para
recuperar lo vivido, aunque a veces contenga
exageraciones, incertidumbres o invenciones,
acentos que, por cierto, posee nuestra vida en
forma inevitable. Si la historia es la disciplina
inflexible en busca de la verdad, la anécdota es un
intento válido para descubrir ese camino.

94

�Los barrios
de Catedral
ALOIOIOI
DEUMAMIÑA

A. ATIVIDAD
F ORES MEDINA

(lil

1940•1950

ice Julien Green que "cuando nace un niño
sobre la Tierra no es sólo un ser sino que en él
renacen millares de seres con sus esperanzas
no satisfechas, sus codicias, sus inquietudes y
la quemadura eterna del amor." Así llegué a este
mundo en el año 1938 en mi ciudad de Monterrey.
Justamente el año histórico de la expropiación
petrolera; justamente cuando mi hermano mayor
llegaba a los 18 años y mi padre le entregaba la llave
de la casa y una cajetilla de cigarros, significando con
ello que podía fumar delante de él.
Si bien mi mundo y mi dios eran los ojos y el rostro
de mi madre, sé que a mi alrededor estaban mi padre
y mis ocho hermanos mayores; después llegaría el
menor, a quien le daría mi cariño y cuidados, quizá
como prefigura de mis propios hijos.
Un poco más a mi alrededor, nuestros vecinos de la
calle de Mina entre las de Ocampo y Abasolo, llamado
ahora Barrio Antiguo.

Me parece que fue san Benito quien dijo que la vida en
común es una mortificación. Probablemente se refería
a otras situaciones, lo que fue a mi niñez, la vida en
común era alegría renovada cada mañana.
En ese entonces era muy común ver a los
"electricistas", así les decíamos mis hermanos y yo a
esos intrépidos hombres que subían a los postes
de luz para arreglar los desperfectos. Un cinturón
holgado era su guardavida, así como unas púas de
acero en sus botas, las cuales clavaban en la madera
astillada para subir y quedar colgados y desempeñar
su trabajo. Eran nuestros héroes, podíamos mirarlos
toda la mañana desde nuestras grandes ventanas y,
cuando se iban, haciendo ruido como de espuelas, ya
esperábamos su regreso.
Por supuesto que la imitación en el niño es un
aprendizaje maravilloso, así que los cintos de mis
hermanos mayores, o un mecate, nos convertían en
esos seres fantásticos y, por la tarde, a la hora del pan,
nos subíamos a lo alto de la ventana, esas ventanas
que aun luce la calle de Mina, y ahí el volcán o la
rosquilla de la panadería ligada a los regiomontanos
"El Nopal", sabían a gloria verdadera, pues esa altura
era semejante al cielo y el sabor de ese pan, un manjar.

96

97

�no entendí, pero recuerdo sus saludos cariñosos.
Había ocasiones memorables en que llegaba a la casa
de Pepe Sandoval el cantante Fernando Fernández
y era escuchar música y canciones todo el día, y qué
música y qué voz para cantar. Vimos crecer a sus
hijos; el mayor de ellos,José Sandoval Mijares, es hoy
un gran concertista.

Doña Mariquita Flores, mi tía, viVÍa en la esquina de
Mina y Ocampo, y las tres casas que le siguen por
Mina eran también de su propiedad. Siempre fue
una mujer recia y decidida. Había un acontecimiento
en el barrio que hacía que las cabezas de los vecinos
se asomaran por los postigos de puertas y ventanas;
era la llegada de doña Toñita
a la casa de mi tía. Llegaba
en una calesa negra tirada AÚM AHORA TEMCO SUEÑO
por un caballo; su cochero, QUE SOM FRACMEMTOS
muy tieso, se bajaba y le
abría la pequeña puertecita ESA REALIDAD: LA FELICIDAD
y de ella salía una dama de DE LA MIMEZ.
corta estatura, vestida de
negro, muy elegante.
Según entiendo, ella y su abogado le llevaban
los asuntos financieros a mi tía que era viuda y no
tenía hijos. Sus hijos fuimos todos sus sobrinos:
éramos como 26, más los sobrinos nietos, la verdad
formábamos un enjambre. Lo cierto es que el día de
su santo, el 8 de septiembre, el barrio entero estaba
invitado a su casa. Todo el día duraba su fiesta, las
puertas estaban abiertas y en la mesa podía verse
fruta, dulces, agua fresca, atole, nata, repostería,
algún vino dulce, cazuelas enormes con arroz,
gallina en mole, frijoles y desde luego membrillo
y perón en dulce. A mí se me ocurría que el cielo
entero cabía en esa sala de provincia. Aún ahora
tengo sueños que son fragmentos de esa realidad: la
felicidad de la niñez.

Debo decir que hubo un hecho en mi barrio de gran
trascendencia. Una de las casas de mi tía, justo la de
nuestro lado, fue vendida. La compró nada menos que
el gran pianista y director de orquesta José Sandoval.
Le hizo reparaciones y nosotros los pequeños
seguirnos muy de cerca esas tareas arquitectónicas.
Las lomas de arena que descargaban eran ideales para
los túneles en donde escondíamos carritos de carrete
de hilo y canicas.
Una vez casado, oírnos su alegre voz y la de su
esposa Josefina, nacida en Torreón, Coahuila. Yo
estaba en mi gran ventana; él llamó a su esposa y le
dijo: "Mira mi novia Mariquita". A mis cuatro años

Sucede que cada uno de
nosotros se las arregla
bastante bien para no
confesarse a si mismo a lo
que le teme. Enfrente de
nuestra casa y abarcando la
inmensidad de mi horizonte,
veía la "Casa del Agrarista", construcción que abarca
una manzana entera. Fue construida como "Casas
Reales" por un capitán de navío que llegó como
gobernador del Nuevo Reino de León en la segunda
mitad del siglo XVIII; eran los tiempos en que el
pueblo debía dar casa a obispos y gobernadores.
También está relacionada con el movimiento cristero,
fue el Colegio San José y recientemente esta bella
construcción ha dado albergue al Museo Regional de
Culturas Populares.
En ese tiempo (194 7) recuerdo que vi reunidos
tantos campesinos que llenaban la calle y las
contiguas. Este hecho trajo consigo la prohibición
de entrar a esa casa que albergaba las oficinas de
asuntos agrarios. La prohibición no era oficial pero
pesaba más que si lo fuera pues provenía de mis
hermanos mayores; mi padre había fallecido y ellos
tomaron la responsabilidad, junto a mi madre, de los
más pequeños. No sé sí a los demás les pasa, pero a
nosotros esa prohibición nos hacía crear fantasías y, a
pesar de ella, entrábamos en esa enorme casa.
Tenía después de la sala de oficinas, un salón
central enorme, después un patio y por una puertita
de un muro que le fueron pegosteando se llegaba a un
aljibe y después a un patio mucho más grande; éste
llegaba hasta las márgenes del río Santa Catarina. Yo
había escuchado de mis mayores que se rumoraba que
había en ella un túnel que llevaba hasta la Catedral. En
ese patio vi la hendidura en el piso de unos dos metros
de largo que, según se decía, era la entrada al túnel.

98

Pensábamos que con llevar una botella de agua y un
palo era suficiente para explorar, nos sentábamos
cerca de esa entrada y mi hermano de once años nos
platicaba a los dos menores que podíamos encontrar
españoles con armaduras y tal vez hasta una espada.
Pasaron los años y un día mi hermano pequeño
asistió a la Secundaria No. 4 "Miguel Alemán Valdez"
construida en ese gran patio que llegaba al río.

Alguien dijo en una ocasión que si fuéramos razonables
nos encerraríamos en la hora presente como en una
habitación de dos salidas cuyas puertas permanecerían
cerradas, tanto la que lleva al pasado como la que mira
al porvenir. Tal vez ahora abro la puerta que da al
pasado y por ella me llegan los aromas, las luces y los
sonidos de la Plaza de Zaragoza a donde íbamos todos
los domingos, después de asistir a misa.
Entre todos los recuerdos de ese lugar el más
fuerte, casi una sensación, es sentir la mano de mi
padre en la mía cuando me llevaba al kiosco en donde
tocaba la Banda del Estado y yo sentía que era a mi
corazón al que golpeaba el de la gran tambora. Ahí
mi padre se sentaba muy erguido y se ponía a platicar
con el abuelo de una niñita con quien yo correteaba
alrededor del kiosco. Era Leonorcita Barocio, una
niña muy agraciada que sabía bailar. Yo la admiraba y
cuando jugábamos juntas me sentía contenta.

Con mi madre viVÍ emociones maravillosas desde que
me decía: "Vamos al Parián". Caminábamos por la
calle de Ocampo hasta llegar a Catedral, pasábamos
por la casa de ladrillo rojo donde viVÍa el señor que
vendía lotería y que además cada mes nos vendía los
pasquines "Pepín" y "Chamaco", para retomar las
aventuras de los "Supersabios" que leíamos sentados
en el pasillo de plantas y jaulas con pájaros que mí
madre cuidaba.
Pasábamos por la casa de las hermanas Flores,
compañeritas del colegio, por la de mí compañerita
Imelda Villarreal Junco, por la de las hermanas Montes
que aún veo en ocasiones y las hermanas De la Garza
con quienes he tenido oportunidad de volver a platicar.
A veces nos encontrábamos a Cipriano, aquél
muchacho con necesidades educativas especiales

que algunos malorillas (que nunca faltan en el barrio)
perseguían. A veces veíamos a Ramona, una señora
vestida de negro que se guardaba periódicos dentro de
la ropa. Decían que era una señora muy rica que había
perdido todo en una inundación del río. Casi siempre
estaba sentada en los escalones de Catedral, por donde
está el Sagrario, con su bastón al lado, hablando sola
de sus recuerdos.
Por fin llegábamos a la calle de Morelos. La magia
comenzaba en la tienda Salinas y Rocha donde daban
vuelta los desfiles y donde sus aparadores lucían
arreglos. Seguíamos por la Tres B y llegábamos a la
Casa Blanca donde mi madre me compraba zapatos.
"ffe quedan bien?, ¿no te aprietan? No, no te los
puedes llevar puestos."
Y así, con la caja de zapatos en mis brazos
llegábamos a comprar la fruta, verdura, conejo,
pescado o carne que mi madre iba escogiendo. iQué
olores tenia ese mercado! El maravilloso Mercado San
Luisito. Los puestos recién regaditos, las flores en
grandes ramos, las hierbas curativas, los artículos de
cuero, los quesos y finalmente el barro. iAh, sí! Es que
siempre conseguía que mi madre me comprara una
canastita tejida de colores o unas cazuelitas ovaladas
que se metían unas dentro de otras o un metate
chiquito; yo pensaba que era sólo mí petición lo que
contaba, ahora entiendo que también para ella era un
gusto comprármelas, quizá voMa a sus recuerdos y así
repetía el milagro del tiempo.

Tal vez haya una intención secreta en la naturaleza
que determina que unos fragmentos de memoria se
rompan a su vez en fragmentos más pequeños que casi
es imposible juntar pero que quedan grabados como
estampas o "vistas", como le llamábamos antes a los
trozos de celuloide de las películas.
Así recuerdo algunas mañanas en que mí madre
nos pedía que lleváramos una tina de nixtamal al
molino, anticipación de unos ricos tamalitos de
colores con pasas y nueces. Mí hermano mayor que
nació antes de mí, ha sido siempre muy ingenioso
y a sus nueve años ya era capaz de ponerle roles a
una tabla y convertirla en carretón, haciendo que el
travesaño del frente girara para dirigirlo con los pies,
sentado en el tablón.

99

�Bajábamos por Mina, con la tina de nixtamal en el
carretón. Al llegar a la calle de Guillermo Prieto donde
estaba el molino, nosotros no teníamos que hacer
fila, eran las tinas las que la hacían y secretamente
deseábamos que hubiera muchas tinas antes de
la nuestra para poder jugar con el carretón en esa
bajadita maravillosa que ayer mismo fui a ver para
recordar mejor.

La Catedral, cuántos recuerdos, cuán importante ha
sido siempre. Aquellas posadas que organizaban las
damas de la UFCM, recuerdo que desde las cinco de
la tarde nos íbamos a sentar en sus grandes bancas
y poco a poco se llenaba de un bullicio precioso, el
bullicio de los niños. Después salía el padre Antonio
de Padua Rios y se paseaba por la nave central dando
algunos coscorrones para invitar a la compostura,
mientras escogía a los niños y niñas que llevarían los
farolitos durante el rezo del rosario. Alegría cuando
llegaba a la casa y gritaba: iMe escogieron para farolito!
Los sábados era la doctrina. Se hacía cargo de los
pequeños el padre Rizo, recién ordenado. Una ocasión
pasó por nuestra calle en su moto y agitó la mano
para saludarnos. Cada sábado recibíamos un boletito
y en Navidad los podíamos canjear por regalos. Pero,
sobre todo, recuerdo las misas en que oficiaba el
arzobispo, las misas pontificales. Las religiosas del
Verbo Encarnado llevaban su hábito rojo y sus manos
siempre juntas; nosotras, nuestro uniforme azul con
cuello y puños blancos y moño rojo y nuestros pies
siempre inquietos. Duraba unas tres horas, yo ni
las sentía, sabía que algo grandioso sucedía en esos
momentos, sentía el olor del incienso y los cantos
de los seminaristas, sentados en aquellas sillas de
respaldos altos de madera labrada ubicadas en ambos
lados del altar.
Ahora sé que se estaba revelando lo sagrado, lo
absoluto, lo eterno. Al salir de Catedral yo sabía
que había tocado el dintel del cielo que simboliza la
trascendencia, la fuerza, la inmutabilidad. El canto de
una tribu africana resume así su filosofía religiosa:
Nzame está arriba, el hombre abajo.
Nzame es Dios, el hombre es el hombre.
Cada uno en su sitio, cada uno en su casa.

LOS

TENDEROS

DE
LOS
,,TENDAJOS"

COMERCIOS O
ERAN CONOCIDOS POR TODOS

Y A QUE NO EXISTÍA EL FRÍO E
IMPERSONAL SUPERMERCADO
QUE OFRECE SIN RECATO SU
MERCANCÍA.
Mi canto sería diferente por el hecho de haber
participado en las misas de Catedral y haber trascendido
la condición humana.

Las boticas de mi barrio eran verdaderas muestras de
higiene y esmero, todo orden y cuidado, todo amor y
dedicación. La Botica Rosales atendida por don Mucio
por la calle de Ocampo y la Botica Morelos un poco
más distante de mi casa pero a donde veíamos acudir
a su responsable todos los días a la misma hora.
Cuando llegaba el mes de la vacunación de la
viruela, este señor llegaba a vacunarnos a nuestra
casa, por ello los chiquillos le decíamos uel vacuneron
y cuando pasaba yo le decía con cariño: UAdiós,
vacuneron, y él contestaba con una sonrisa.
uve a la botica y compra 20 centavos de glicerina
con agua de rosas"; "trae un emplasto para sacarte
esa astilla del dedo"; "ve a traer una purga preparada
con sabor a fresa", y el boticario, ante mi pedido, se
daba vuelta y sólo veía su bata blanquísima y su brazo
que iba de una botella a otra, después mezclaba y me
entregaba no sólo una medicina, me entregaba todo su
conocimiento y noble oficio.

Los tenderos de los comercios o utendajos" eran
conocidos por todos ya que no existía el frío e impersonal
supermercado que ofrece sin recato su mercancía.
El tendero saludaba, él conocía a sus marchantes,
había un coloquio antes de la pregunta: "tQué se te ofrece,
mi niña?". Al frente del mostrador había unos grandes
cajones inclinados, cada uno con un cucharón de lámina
en donde se podía ver y tocar el frijol, maíz de diferentes
colores, habas, arroz y azúcar. En una de las esquinas,

100

apilada junto a la pared, la leña amarrada en haces y
las bolsas de carbón. Sobre el mostrador una balanza
que invariablemente presionaba con mi dedo para que
se moviera y yo pensaba: "ffanto pesa mi dedo?". En
charolas, también sobre el mostrador, el tomate, cebolla,
chiles variados, limones, limas y membrillos.
En la pared, luciendo con orgullo detrás del
mostrador, las latas y envases de leche en polvo que
recién comenzaba a ser conocida en Monterrey. Y
cómo habría de faltar la vitrina con dulces de leche y
coco, el canasto de pan, el bote de lámina galvanizada
que servía corno medida para la leche, o bien botellas
de vidrio con capacidad de cuarto, medio y litro,
selladas con un tapón de cartón encerado.
Al final de la compra venía lo mejor: don Marcos
abría con un cordón la vitrina de los dulces y me
daba el pilón, los consabidos gusanitos de leche de a
centavo. El trato personal y amable, el despacho de lo
solicitado y el pilón. iVaya manera de satisfacer una
necesidad tan cotidiana!

CUÁNTO LE COSTÓ A MI PADRE
EL QUE UMA CULTURA, LA DE LA
FRONTERA, HUBIERA CAMBIADO
A SU HIJO SIM IMACINAR QUE
ESTO SE VIVIRÍA DESPUÉS
ACELERADAMENTE.

Por mi calle de Mina pasaban dos camiones: el
Obispado-Acero y el Tapia-Fundiciones. El primero,
amarillo, el segundo, rojo. Yo los reconocía por el
ruido. Un día subimos al Obispado-Acero para visitar
alos padrinos de mi hermanito que vivían en la colonia
Acero. Para mí fue todo un viaje.
Cuando mi hermano mayor, Beta, decidió irse a
Tijuana a trabajar corno dibujante y cartelista, yo
ya sabía lo que era viajar pues había viajado en el
Obispado-Acero. La sorpresa fue cuando regresó
temporalmente para volverse a ir. Mi padre no
comprendía ni aceptaba el cambio que se sintió en
él: camisas de colores cuando las camisas sólo eran
blancas o celestes, pantalón ajustado al tobillo, música

estridente que él llamaba swing. Cuánto le costó a mi
padre el que una cultura, la de la frontera, hubiera
cambiado a su hijo sin imaginar que esto se viviría
después aceleradamente.
Yhablando de cambios y ruptura de moldes, llamó
la atención en todo el barrio el que mi hermano Nacho
comenzara a trabajar en un banco; vestido con traje y
corbata todos los días, con un portafolios y oliendo a
buena loción. Eso significaba pertenecer a otro grupo
y, así, fue bautizado en el barrio como "el Conde".
Eran cambios inevitables, se estaba dejando el taller
hogareño para comenzar otro tipo de vida en oficinas,
fábricas y grandes comercios.

Recuerdo al zapatero que vivía por la calle de Guillermo
Prieto entre Mina y Diego de Monternayor. A mi
hermano y a mí nos gustaba verlo con su delantal de
cuero sentado en una sillita baja de tule con el tas
entre las piernas y un hierro forjado con la forma de
una plantilla incrustado en dicho tas para acomodar
el zapato en forma invertida; me llamaba la atención
cómo se ponía las tachuelas en la boca para ir
tomando de una en una las que debía clavar;
después dejaba aquel martillo delgado
que tenía imán en la otra punta y
tomaba una aguja lezna, la ensartaba
con hilo fuerte y comenzaba la labor
con ambas manos, luego pintaba
las puntadas y arriba ponía grasa.
Cuando nos entregaba
nuestros zapatos con medias
suelas, tacones nuevos y cosidas
las hebillas, el rechinar a cada
paso me hacía sentir orgullosa
pues era corno traer zapatos
nuevos; además, yo había visto
cómo los transformaba.
Verdaderos artesanos
y artistas que ofrecían su
trabajo sin alarde, diría que
hasta con humildad Vaya este
reconocimiento para todos ellos
que han quedado en la memoria,
en el corazón y en la vida de
todos los que los conocimos.

�LA MÚSICA COMO

enfoque numanístíco
de la educación
n Aproximaciones musicales el
maestro David Zambrano
nos introduce a pensar
la música desde la filosofía, para
luego llevarnos a una reflexión en
torno al papel de lo estético en la
educación. Se trata de un recorrido
a lo largo de la evolución de las
ideas detrás de la enseñanza de la
música, en su interacción con la
filosofía, la pedagogía y también la
psicología en tanto que generadora
de la visión actual de la labor
docente en el aula.
Esta temática resulta de gran
actualidad, en primer lugar porque
nos presenta los fundamentos
filosóficos y estéticos que deben
aprehenderse y ponerse en práctica
para la comprensión y enseñanza
de la música. En segundo lugar,
por referirse al papel educativo de
la música y su importancia para la
escuela pública contemporánea.
A partir de una aproximación
filosófica cosrnovisiva se observa
el papel de la música, la cual debe
ser priorizada socialmente y
situada en el centro de reflexión,
ya que, citando al autor, "es
trascendente, pues devuelve a la
expresión y apreciación musical
la postura significativa que ha
llegado a ocupar en el curso de la
historia". Zarnbrano emprende
esta valoración a partir de una
mirada crítica a lo largo del devenir
histórico. El resultado final es una
alternativa pedagógica teóricometodológica que contempla una
proyección más plena del hombre,

102

dirigida a edades en las que el niño
y la niña son aún susceptibles a las
posibilidades educativas ideales.
Zarnbrano nos muestra con
erudición la relación entre música
y filosofía, enmarcada en la historia
del arte y de la estética. Los tres
epígrafes que desarrolla en el
primer capítulo, en los que cita a
Confucio, Se-Ma-Ts'ien, Pitágoras
y Platón, representan un recorrido
sintético por los grandes momentos
de la praxis artístico-educativa y
de los fundamentos filosóficos
de los pensadores y escuelas
seleccionados. En la historia de las
relaciones entre saber filosófico,
valoración estético-pedagógica y
especificidades de la música como
arte, Zambrano encuentra las

Título: Aproximaciones musicales
Autor: Da\'.id Zambrano de León
Editorial: UANL
Año: 2011

claves conceptuales y las prácticas
para el perfeccionamiento de la
educación musical como parte de la
educación humanista en la escuela
pública en México.
Por otro lado, el libro resalta la
importancia de teorías psicológicas
sobre el aprendizaje y la
creatividad, como las Inteligencias
Múltiples (IM) de Gardner, y
las aplicaciones eminentemente
pedagógicas de Dalcroze, Willems,
Suzuki y el mexicano T ort, que
llevan al autor a proponer acciones
concretas relacionadas con la
sensibilización de niños y niñas
hacia el fenómeno sonoro. Para
ello, elabora el Cuaderno de lecturas
y actividades para la sensibilización
musical primaria, visto corno
alternativa pedagógica en la que
se ve al profesor como un ente
reflexivo hacia detectar y reconocer
potencialidades en el niño y la niña,
entre otras muchas cosas.
Este manejo de teorías y
enfoques pedagógicos, hecho
con espíritu crítico, representa
la fundamentación teóricometodológica de la enseñanza de
la música que propone, acortando
la diferencia aún existente entre
el currículo ideal y el real en la
educación musical, corno base para
crear y promover cualidades en
la niñez, dirigidas a reafirmar su
actividad social y formar valores,
no sólo estéticos, sino además,
éticos, vinculados estrechamente
y en interacción, con un profundo
sentido cultural y holístico.
El trabajo que David nos
· presenta aborda un tema de
gran actualidad y relevancia, que
trasciende las fronteras de México,
1 pues la unilateralidad que vincula
los aprendizajes escolares a una
~ línea principal que enfatiza lo

científico-técnico en detrimento directivos, profesores y padres de
de la universalidad y la formación familia, se ayude a los niños y niñas
multilateral de los educandos en a transformarse en consumidores
tanto personas, es una debilidad de inteligentes de música. Tan sólo
la educación de nuestros días, que ampliar para todos los estudiantes
se presenta de manera simultánea la base de la experiencia musical,
en la educación pública y privada desemboca en una comprensión
alrededor del mundo. Por ello mayor de la naturaleza de este arte y
veo en este texto, más que una de las disciplinas que complementan
propuesta pedagógica -que es una educación artística de buen
uno de sus méritos indudables-, nivel. El énfasis que Aproximaciones
la presentación de un problema musicales hace en la importancia de
global de índole filosófica: la la expresión y apreciación musical
segmentación de lo humano en (contenida en la asignatura primaria
la educación contemporánea, de educación artística) en la
problema que tiene una realidad formación integral del ser humano,
o hipóstasis pedagógica que en el me recuerda una frase de John
libro se aborda y resuelve con éxito. Ruskin, escritor y crítico de arte
Una lectura de Aproximaciones inglés: "El conocimiento de la belleza
musicales deja muy claro lo es el verdadero camino y el primer
indispensable que resulta el peldaño hacia la comprensión de las
que en las escuelas primarías cosas que son buenas".
pú blícas, como formadoras de
futuros ciudadanos, a través de sus
Ricardo MartínezLeal

---=== -

De la transmisión
o obstante la magnitud de
su legado, Alfonso Reyes
es el gran discreto de las
letras mexicanas. Con los años, su
estampa de embajador de la virtud,
polígrafo erudito y sonriente
gordinflón ha ido desplazando
a su literatura, que al día de hoy
no descuella en la promoción
académica ni parece llamar al
entusiasmo del escritor en ciernes
(repárese, por poner un caso, en la
edad de los autores del Diccionario
que convocó Letras Libres en
diciembre de 2009). Recogidos en
veintiséis tornos de Obras Completas
minuciosamente cuidados pero
apenas disponibles en librerías,
o sea inalcanzables para leerse y

103

compartirse, los párrafos de Reyes
quedan, por lo demás, bastante
lejos del lector curioso. Dentro y
fuera de México no faltan devotos
suyos que constituyen pequeñas
sociedades secretas, para usar
la idea de Borges sobre Schwob,
aunque en un escritor de espíritu
universalista corno fue Reyes esto
no deja de ser una ironía. Poco
caló en la sociedad española, por
ejemplo, la exposición que le dedicó
el Instituto Cervantes de Madrid
en 2007 si se piensa en el débil eco
que causó dos años después su
cincuentenario de muerte: con una
sola publicación se recordó en la
península a este pujante motor de
la edad de plata que en el correr

�cede a la literatura viva. Aunque cabe literal" ya que en el libro de Reyes "se
preguntarse si este libro es de Reyes. mezclan de modo indiscernible lo
Libros y libreros en la Antigüedad, propio y lo ajeno". Esta última frase
advierte Juan Malpartida en el es de Reyes, pero Mejía Sánchez la
prólogo, "no es del todo una obra sustrae de la nota editorial a otro
de Reyes sino una refundición cuaderno de la serie D del Archivo, La
partiendo del libro de Pinner The jornada aquea. Más adelante concluye
World of Books in Classical Antiquity de forma sorprendente que Libros y
(1948). Condensó y amplió dicho libreros es "un traslado condensado o
texto y lo publicó dentro de su reducido, pero también adicionado"
Archivo (para uso privado y de los de la fuente, un aserto que, como se ha
happy fcw) en 1955". Me detengo en visto, llega hasta la presente edición.
extender esta nota para hacer un Lo primero es falso; lo segundo
debe matizarse.
par de precisiones.
Contrario a lo sugerido por
Hacia 1955 hay que pensar
Mejía
Sánchez, en Libros y libreros
en Reyes como el patriarca de la
literatura mexicana; su biblioteca la mezcla entre lo propio y lo ajeno
Título: Librosy libreros
cuenta miles de ejemplares y, como es de hecho discernible: The World
cn la Antigüedad
nunca antes, tiene tiempo para of Books in Classical Antiquity consta
Autor: Alfonso Reyes
entregarse a sus quehaceres librescos. de seis capítulos y 63 páginas;
Editorial'. Fórcola
Entre ellos, se dedica a publicar el Reyes abre su versión con una
Ediciones
Archivo de Alfansa Reyes, una colección frase propia de su estilo aforístico,
Año: 2011
de seis series para consulta personal más literaria y sugestiva que la del
y agasaje de cercanos. Se trata de un original: "El informar sobre lo obvio
de su década madrileña (1914~ capricho que Reyes se puede costear es superstición histórica o vicio de
1924) tradujo con esmero, revivió a y como tal presenta licencias curiosas. coleccionista entre los modernos.
Góngora, promovió un homenaje a En el caso de Libros y libreros en la Los anúguos eran más sobrios", pero
Mallarmé que todavía se convoca y, Antigüedad -número seis de la serie a partir de los siguientes párrafos se
como autor, dio a sellos españoles D-, Reyes refiere que "el presente dedica a traducir página a página,
algunas de las mejores páginas de cuaderno procede principahnente de sin condensar nada que se salga de
The WorldofBooks in ClassicalAntiquity", los rigores de la traducción o de las
la lengua.
Por partida doble, pues, es imprime 150 ejemplares bajo su libertades estilísticas; sólo hay una
que hay que celebrar la aparición propia autoría (y copyright), y luego "reducción" destacable: en el cuarto
del libro que nos ocupa: que una los reparte entre amigos, archivos y capítulo transcribe erróneamente
editorial independiente se dé a la bibliotecas; hechos que soslayan lo y pone palabras de Marcial en boca
tarea de bucear en el ingente corpus y que en realidad es Libros y libreros: una de Ovidio. En lo que respecta a la
publique un libro de Reyes de forma traducción bastante fiel de Pinner con ampliación, además de dos extractos
exenta (la antología ha sido otro de añadid.os, más o menos considerables, de libros suyos -La crítica en la edad
sus destinos), y que esto ocurra de su cosecha. La cuesúón se complica ateniense y Junta de sombras- que
en España. El nombre de Alfonso cuando Ernesto Mejía Sánchez, editor cita con comillas, Reyes se da el lujo
Reyes vuelve a estar en la mesa de de las Obras Completas a la muerte de de ir salpicando el texto con datos
novedades más allá del terruño, a Reyes, decide incluir Libros y libreros eruditos. En el capitulo dos, por
merced de críticos y especialistas, en el tomo XX, dedicado a materia ejemplo, que el abuelo de los libros
pero sobre todo al alcance de helénica. Si bien en la introducción ilustrados pudo ser un tratado de
Anaximandro el Milesio; en el tercero,
nuevos lectores que podrán trazar, al volumen sí afirma que el libro nace
en el libre comercio de gustos, sus como una traducción, al poco precisa, que el padre Piaggi logró inventar un
propias simpatías y diferencias con para jusúficar la inclusión, que "n.o se método para desenrollar el papiro;
el regiomontano ilustre. El icono puede hablar de traducción ensenúdo en el cuarto, que lo que Cicerón

llama "mentira" viene a ser nuestra
errata...; la mayor intervención está
en el último capítulo, aumentado
hasta en un tercio. En suma: glosas
que enriquecen, actualizan e incluso
hacen más campechana la obra de
Pinner, pero glosas al fin y al cabo.
No debería escandalizar que un
autor consagrado, con más de ciento
cincuenta libros escritos en su haber,
incurra en licencias bibliográficas
al final de su vida, y menos cuando
éstas han servido para difundir
hasta hoy un texto meritorio. Vale
la pena detenerse en esto último.
La labor helenística de Reyes, nos
dicen los críticos, fue ante todo la
de intermediario: partiendo de los
grandes especialistas, sus libros
buscaron acercar los temas de la
Antigüedad al lector de a pie. Al llevar
a cabo esta tarea, sobre conceptos
como autoría u originalidad, Reyes
dio relevancia al de transmisión: en el

caudal de la tradición lo importante
es compartir el conocimiento, ponerlo
a disposición del goce y el juicio de
las generaciones; a fin de cuentas,
"escribir, editar, conservar y leer empieza Malpartida su prólogoson cuatro procesos relacionados
con una sola experiencia compleja: la
de la transmisión de la cultura". Pero
uno se pregunta si en el caso de Libros
y libreros no ha sido la autoridad de
Alfonso Reyes, más que otra cosa, lo
que ha pesado a la hora de respetar
como autor a alguien que en realidad
tradujo ( algo nada desdeñable si
recordamos que para Borges las
traducciones de Reyes llegan a
"mejorar" a Mallarmé) y aderezó un
texto ajeno, y si esto, perpetuado
hasta hoy, no termina por truncar el
espíritu mismo de la transmisión.
Llama la atención que se optara
por publicar este texto, habiendo
incontables obras de Reyes que no

presentan problemas similares.
Echando un vistazo al catálogo de
Fórcola, generoso en libros sobre
libros, es válido pensar que quizá
no se trataba tanto de editar aReyes,
como de editar ese texto: un viaje
impagable por el mundo de los libros
en la Antigüedad clásica, cuya grata
lectura nos descubre que los usos
de editores, escritores y libreros en
Grecia y Roma eran más parecidos
a los actuales de lo que podríamos
suponer. No hay duda de que para
quienes acuden a los libros por los
asuntos y no por los autores este
Libros y libreros en la Antigüedad "hará
las delicias de todos los amantes de
la lectura y del libro", según reza la
publicidad. Ocurrirá, sin embargo,
que quien se acerque a este libro
buscando a Alfonso Reyes acabará
llevándose más del que debería.

Andrés del Arenal

TEXTO

filia

OTX3T

D il if

TEXTO

filia
ie

¡t
"E

!CI

&gt;-

e

~

~

'l...

www.lexlolkmm

eiorl~
tel 5575 8964

104

�UN

ASESINO

Y SUS PASEOS EM LA PLAYA
e trata de una novela sobre
Trotski y el hombre que
lo asesina con un golpe de
piolet el 20 de agosto de 1940 en el
barrio de Coyoacán en la ciudad
de México. Es una lectura ágil, a
pesar de su extenso volumen de
casi 600 páginas. Me ha parecido
que Leonardo Padura realiza un
trabajo excelente en varios sentidos.
En primera, establece de manera
formidable las diversas secuencias
y planos. Los personajes, Trotski y
su asesino Ramón Mercader, son
tratados no sólo en sus relaciones
personales y políticas, sino en sus
esquemas mentales y ambientes
familiares, sociales y políticos.
Además, el exilio de Trotski en
México da lugar a encuentros con
Diego Rivera y Frida Kahlo, así
como de las reacciones adversas
del partido comunista mexicano.
Stalin y el comunismo que impone
en la URSS apoyado en el terror,
también es motivo de reflexión en
esta novela de Padura, y constituye
otra de las hebras importantes,
así como la persecución y cacería
final de Trotskí, acto esencial
para la supervivencia del régimen
estalinista.
Mucho de mi interés en esta
novela, probablemente se deriva de
un hecho anecdótico. Fui estudiante
de la preparatoria número 6 de la
UNAM en el barrio de Coyoacán, y
mi ruta cotidiana para llegar a este
recinto universitario pasaba por la

S

"casa en dónde habían asesinado a
Trotski", una casa habitada por los
fantasmas que el líder bolchevique
y su esposa Natalia habían dejado
como huella de su vida en México, las
balas en sus paredes, resultado de los
ataques de los comunistas mexicanos
en el mismo año de su asesinato
-entre ellos Siqueiros- y su
escritorio de trabajo, en donde fue
asesinado. La casa estuvo cerrada por
muchos años y después abierta sólo
para atender a visitantes esporádicos.
Años más tarde fue convertida en
la casa~museo Trotski de la ciudad
de México y se ha constituido en
un lugar de visita obligada por los
turistas que se acercan a Coyoacán,
especialmente para visitar otra casa~
museo, la de Frida Kahlo, en la que,
por cierto, Trotski y Natalia vivieron
al llegar a México como huéspedes
de Diego y Frida. La novela destaca
muy bien la historia de los nuevos
residentes en Coyoacán, la de sus
relaciones políticas, filosóficas y
artísticas y aún las sentimentales, en
especial entre Frida y Trotski.
Toda la narrativa dedicada al
asesino de Trotskí, Ramón Mercader,
quien toma el nombre de Jacques
Mornard ybuscará acercarse al círculo
íntimo de Trotski para cometer el
crimen, es muy interesante por su
propia historia-la de la creación de
un asesino ex profeso para llevar cabo
el aniquilamiento del enemigo del
régimen comunista de la URSS-, y
muy rica en sus matices psicológicos,

106

Titulo: El hombre que amaba

a los perros
Autor: Leonardo Padura
Editorial: Tusquets
Año: 2009
ya que estar destinado a cometer un
asesinato por razones ideológicas,
no deja de tener sus consecuencias
mentales. Padura construye la
personalidad del asesino, desde que es
elegido por los comunistas catalanes
en donde su madre, Caridad, una
dogmática comunista catalana, juega
un papel destacado, pasando por su
entrenamiento en la Unión Soviética,
hasta los días y horas previas a la
ejecución de la tarea de asesinar a
Trotski. Esta parte es un verdadero
thriller y está llena de gran intensidad
y relevancia en la novela. Es el
momento en el que uno está pegado a
las líneas del papel, sigue las palabras
que va entretejiendo Padura y se
quiere ávidamente recorrer los pasos
hasta la consecución del crimen. Las
habilidades del escritor como autor
del género de la novela policiaca se
destacan espectacularmente en estos
momentos previos, durante y después

de cometido el asesinato brutal: un
pioletazo violento a la cabeza de
Trotski. La novela, por cierto, empieza
con el resumen del interrogatorio
ministerial, en donde se le pregunta
al asesino qué sintió cuando le asestó
el golpe mortal a Trotski: Pregunta
el interrogador: "Inmediatamente
después de que le asestaste el golpe,
¿qué hizo este señor?", y Mercader
contesta: "Saltó como si se hubiera
vuelto loco, dio un grito corno de
loco, el sonido de su grito es una
cosa que recordaré toda la vida". "Di
cómo hizo, a ver", vuelve a preguntar
el interrogador y Mercader contesta:
"iA ..a ... ah.....!" pero muy fuerte.
Hay partes de la novela que me
parecen muy interesantes y que tienen
! que ver con el sesgo político, como
· cuando Trotski, ya en el exilio, hace
: una retrospectiva de su papel corno

líder del ejército rojo y se cuestiona, a
la luz de los años que han pasado, la
validez de las represiones que ejecutó
a fin de mantener la unidad del poder
bolchevique recién conquistado.
Ramón Mercader termina sus días en
La Habana y, de hecho, sus paseos en
la playa con sus perros galgos rusos y
los encuentros con Iván, el aspirante a
escritor y veterinario, dan motivo a la
novela. Padura elabora también estos
pasajes en dónde Iván hace críticas al
comunismo cubano para hacer una
referencia sobre el pasado, pero con
validez al presente de Cuba.
La novela se publicó y salió
primero a la venta en España. Yo me
enteré de ella por una entrevista de
un periódico español a Leonardo
Padura. Pude conseguirla y me
entregué a su lectura por completo.
Después ha sido ya muy vendida

en México, y en La Habana, donde
se vendió posteriormente, se ha
convertido en un suceso literario.
Como he señalado, la casa en la que
vivió y murió Trotski fue parte de
una incógnita de mi época estudiantil
y, por lo tanto, la novela me ofrecía
satisfacer mi interés por hurgar en el
pasado en la vida de este ilustre líder.
Nuestra vida universitaria también
se desenvolvió en los debates, a veces
interminables, sobre la fundación y
la teoría de los modelos comunistas.
As~ el interés fue doble. Sin embargo,
para leer esta novela no se requieren
los ingredientes que dieron sustancia
a mi interés. Es tan buena, bien
escrita, nunca decae y los personajes
y sus historias son fascinantes. Es
altamente recomendable.

Víctor LópezVillafañe

coro

9 uANL

bo.z~_..

Con los textos de: Justo Navarro, Juan Gelman , Antonio Gamoneda,
Alberto Salcedo Ramos,Ryunosuke Akutagawa, Jonathan Coe,
Juan Villoro, Daniel Riera.Andrés Burgos,
Diego Paszkowski, lnma Chacón, entre otros
Revista de literatura en español editada desde El Paso, Texas
w. revistacoroto .com

www .facebook .com/pages/Revista-Coroto/135419576557071

twitter. com/#!/RevistaCoroto

�AUTORES

AUTORES

AC•ILL6M•MATA (1980). Autor de ~uién escribe

RAMIRO CAUA.. Poeta. Ha publicado, entre otros,

RICARDO MA.llTfMIi LIAL. Licenciado en música y

XITLALLY RIYIRO ROMIRO (Tizayuca, Hidalgo,

(Paisajista) (2004 ). Premio Nacional de Ensayo

los libros A la estrella vacía (1950), Solar poniente
(1953), Exposición poética (1955), Otro mundo, otro
amor (1957) y Rostro en el agua (1979).

composición por la UANL y doctor en composición
por la Universidad de Manchester, Inglaterra.
Ha recibido el Premio a las Artes UANL 2007.
Es fundador y titular del Laboratorio de música
electroacústica de la Facultad de Música de la
UANL

1985). Licenciada en letras españolas por el
T ecnológíco de Monterrey. Es autora de De mareas
y otros versos (ALPHA Editores, 2007) y Matilda
(Editorial Acero, 2008). En 2003 recibió el premio
de Literatura Instantánea "A vuelo de pájaro"
organizado por el Gobierno de Nuevo León.

AMALfA MILCAR (Buenos Aires, 1979). Licenciada

IAIMI YILLA.RRIAL (Monterrey, 1974). Ensayista

en letras por la Universidad de Buenos Aíres. Es
periodista especializada en literatura y artes
escénicas. Sus artículos son publicados en medios
de México, Argentina, Uruguay, Ecuador y España.
Edita las revistas Justa y Revista DCO-Danza, Cuerpo,

y crítico literario, candidato a doctor en teoría
literaria por la UAM-1. Desde 1997 imparte
cátedras en literatura, lingüística y estudios
culturales (UANL, ITESM y UR). Ganó en 2007 el
concurso literario nacional Magdalena Mondragón.

Punto de Partida 2003. Cofundador de la revista
literaria La cabeza del moro (2005-2010). Beneficiario
del programa Jóvenes Creadores del FONCA en
2011.
AMDRÍI DIL .A.RIMAL ( Ciudad de México, 1987).

Es escritor. Actualmente, para una reedición de La
literatura española, prepara un perfil biográfico sobre
Julio Torrí.

DAMIIL COMIÁ.LII ••■lillAI. Escritor y cineasta.

Obtuvo el Premio Hispanoamericano de Ensayo
Casa de América/Fondo de Cultura Económica
(España, 2003) por Libro de Nadie. En Monterrey
ha publicado Hollywood: !a genealogía secreta (UANL,
2008), Contra el amor (CONARTE, 2010) y Mil usos
curativos del fuego (Ediciones Intempestivas, 2011).

IITl ■AM CAYIIDII A. Bogotano, estudió

filosofía en la Universidad Nacional de Colombia
y actualmente es estudiante de la maestría en
filosofía en la misma institución.
IIRCIO CORDIRO (Guadalajara, 1961). Entre

sus libros se cuentan los poemarios Oscura lucidez
(1996) y Enemigo interior (2008), el libro de cuentos
Los ojos de Anya (2002), la novela Hermano Abel
(2000) y las compilaciones de ensayos Escrito en el
noreste (2008) y Crítica en crisis (2011).

■Á.R■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).

Su novela más reciente es Lunas (2010), sobre un
profesor de literatura y su viuda. Prepara una
historia de la literatura del siglo XX a través de
treinta géneros literarios.
YfCTOR L6PII YILLAFAlilll ( Ciudad de México).

Es doctor en economía y politólogo. Actualmente
se desempeña como profesor de la Escuela de
Graduados en Administración Pública y Política
Pública (EGAP) del Tecnológico de Monterrey.

rojo caballo de tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología
o tiranía y Poemas de Kurt Schwitters/ Blaise Cendrars.

ALIIAMDRO MARTfMII. (Monterrey, 1975).

Curador y crítico cinematográfico. Escribe
principalmente sobre cine posmoderno en revistas
como Armas y Letras y la revista onlíne Cronopios de
Bogotá, Colombia. Actualmente prepara su libro de
ensayos cinematográficos.

IAMTIACO llltlMOIA DI LOI MOMTIROI (Ciudad

de México, 1956). Estudió comunicación en la
Universidad Iberoamericana, con especialización
en periodismo. Fue colaborador fundador de La
Jornada. Ha sido jurado en múltiples eventos y
bienales.
MARfA ... FLORII MIDIMA (Monterrey, 1938).

Maestra en educación por la Universidad de
Monterrey. Se desempeña como dictaminadora
académica de programas de educación media
superior y superior en la Secretaría de Educación
del estado.

IOIIII IA.YIIR YILLA.RUA.L (Tijuana, Baja California,
A■RA.11.A.M M•MCIO (Texcoco, 1940). Ha publicado

libros de poesía, ensayo, narrativa, crónica, entre
los que destacan En blanco y negro (1969), Recetas para
nada (1982), El grupo Monterrey (1982), La sucesión
presidencial en 1988 (1987), Gi!berto: la huella del huracán
en Nuevo León (1989), Fábulas del poder (1993), Visión
de Monterrey (1997) y Regia (UANL, 2010).
llARLA OLYIH (Pachuca, 1981). Es escritora y

MICWIL COYARR•■IAI (Monterrey, 1940). Poeta,

ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Algunos de sus libros son El

Obsesión.

RAMIRO MARTfMII PLAIIMCIA (1963). Maestro

en artes visuales por la Academia de San Carlos de la
UNAM. Ha presentado 8 exposiciones individuales
y participado en la V y la VII Bienal Diego Rivera;
en varias ediciones de la Bienal Monterrey FEMSA,
de la Bienal T amayo, así como la IV Trienal de Arte
Majdanek en Polonia y la exposición Registro 02 en
Marco. Ha recibido, entre otras distinciones, el primer
premio en el Salón de Noviembre de Arte A.C. (2001 y
2006) y menciones honoríficas en la Bienal Monterrey
FEMSA (1997), la Bienal Diego Rivera (1996) y el
Concurso Johnny Walker (1997).

traductora. Con La música en un tranvía checo y otros
ensayos obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven
José Vasconcelos 2011. Publica el blog http://
karlatone.canalblog.com
ID•.A.RDO ANTONIO P.A.RH (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir
ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue
becario de la J ohn Simon Guggenheim Memorial
Foundation en 2001 y del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
IAcew11 PRIIIYIRT (Francia, 1900-1977). Poeta,

guionista de J ean Renoir y de Marcel Carné, amigo
de Picasso y de Montand, fue una de las figuras
ineludibles del mundo cultural parisino de la
posguerra. Autor de Faroles, La Pluie et le Beau Temps,
Lumieres d'homme, entre otros.

1959). Poeta y traductor. En 1987 obtiene el Premio
de Poesía Aguascalientes con su libro Mar del Norte.
En 1990 recibe el Premio a las Artes UANL Ha
publicado los poemarios Los fantasmas de la pasión y
Portuaria (1997), Bíblica (1998), Fábula (2003) y La
santa (2007). Es miembro del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA. LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
LIBRERIA / ARTE - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lunes: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

IJ Casa del Libro UANL

tluANL

m

casa.JibroUANL

UNIVERSIDAD AlJTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

PUBLICACIONES

Scattarfa de fu:taJSión y CUlmr.

U

A

N

L

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487231">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487233">
              <text>2011</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487234">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487235">
              <text>77</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487236">
              <text>Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487237">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487238">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487256">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487232">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2011, Año 15, No 77, Octubre-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487239">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487240">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487241">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487242">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487243">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487244">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487245">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487246">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487247">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487248">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487249">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487250">
                <text>01/10/2011</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487251">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487252">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487253">
                <text>2014868</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487254">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487255">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487257">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487258">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487259">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28162">
        <name>Abraham Nuncio</name>
      </tag>
      <tag tagId="28159">
        <name>Aguillón Mata</name>
      </tag>
      <tag tagId="27429">
        <name>Barba Jacob</name>
      </tag>
      <tag tagId="27681">
        <name>José Javier Villarreal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28161">
        <name>Karla Olvera</name>
      </tag>
      <tag tagId="28167">
        <name>Los barrios de Catedral</name>
      </tag>
      <tag tagId="28165">
        <name>Obra de Ramiro Martínez Plasencia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28166">
        <name>Rodolfo Ríos</name>
      </tag>
      <tag tagId="28164">
        <name>Todas las muertes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28168">
        <name>Un asesino y sus paseos en la playa</name>
      </tag>
      <tag tagId="28163">
        <name>Un desayuno en otros ámbitos y sin diamantes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28160">
        <name>Xitlally Rivero</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17508" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15539">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17508/ARMAS_Y_LETRAS._2011._Nueva_Epoca._No._76_0002014867.ocr.pdf</src>
        <authentication>17d09e8f71dce0109efbd7aadf2c7f2b</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488063">
                    <text>_..,

y 1a e...,crnura
fuente lk \Trdad y lu:
\...,l,,u1...,

l'Olllll

~

:\ada ljlll' pndcr: la
prrsrnria de h:afk1

C8

Caer y dnar,r para
lkgar a ser lo que se es

en Bolano

MINERVA MARCARITA
VILLARREAL

ar

--

ILINCA ILIAN

LEONARDO ICLESIAS

TA DE LITERATURA, AR'li

en Mottreftty
DAVID ZAMBRAMO

��~

Ol'lll~"IS!NA

~

FONDO
UNIVERSITARIO

�Errata / CLORIACOUADO / 4
Cavafis y la eternidad / HINERVAHARCARITA Vll.LARREAL
/,;,

Poemas de Constantino Cavafis en aproximaciones de JOSÉ
EMIUO PACHECO / 21

~ A .- ~

CAPlll~DNS!NA

APUNTES PARA UMA MEMORIA DEL
TEXTO DRAMÁTICO EM MUEVO LEÓM

W

/ DURANTE EL SICLO XIX EN EL ESTADO,

COMUNITARIO QUE EMPRESARIAL, DE CORTAS

CÓMO UN PEOUEMO HOMBRE
TESTARUDO VENCIÓ A LA INDUSTRIA
DISCOCRÁFICA: JAMES PETRILLO Y
LOS V•DISCS / DANIEL HERRERA RELATA

TEMPORADAS, CON ACTORES LOCALES, Y

CÓMO JAMES PETRILLO, LÍDER DE LA AMERICAN

CON LA INCURSIÓN DE ESCRITORES Y POETAS

FEDERATIOM OF MUSICIANS EN LOS 40, CREA

lng. Roge.ha G. Garza R.Jxera

QUE MI SIQUIERA REPARABAN EN SU ROL DE

LOS V-DISC, CRABACIONES PLANEADAS

Secretario General

DRAMATURCOS/CORALACUIRRE/71

PARA ELEVAR LA MORAL DE LOS SOLDADOS

Dr. Ubaldo Ortiz Méodec
Secretario Académico

FRENTE A LA MODA DE LA ZARZUELA Y EL
TEATRO COMERCIAL, EMERCE UN TEATRO MÁS

W

~

MISCELÁNEA

ENTRE OTRAS COSAS, IMAUCURAROM EL USO

A la letra: Ser y no ser: una ficción autobiográfica / BÁRBARA

Cuatro poetas brasileños / NOTA y TRADUCCIÓN DE SERCIO
ERNESTO RIOS/ 38

Piensa en nú /BEATRIZ ESPEJO/ 43

W

ANATOMÍA DE LA.CRÍTICA

/ '2

Las óperas en un acto en Monterrey /
•

DAVID JOSUÉ

\NODELEÓN/112

Letras al margen: El desconocido Antonio di Benedetto /
':DUAJIDO ANTONIO PARRA/94

W

UNIVERSIDAD AlJJÓNOMA DE ~'UEVO LEÓN

FONDO
UNIVERSITARIO
®

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Dr. Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

ESTADOUNIDENSES DURANTE LA CUERRA OUE,

TOBOSO

DEL POLIVIMILO EN LA FACTURA DE DISCOS./ 106
JACC

8 uANL

DE.ARTES Y ESPEIISMOS

Bolaño / Kalka: los artistas en el pueblo de los ratones /

W

CABALLERÍ.A

Lic. Rogelio \'illarreal Eli::ondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuna
Director de Publicaciones
Mtro. l.!iguel Covarrubias
covas@prodigy.net.m.x
Director editorial
Uc. Jcssica Nieto Puente
editora_ armasyletras@yahoo.com
Editora responsable

Mirada y poesía /VICTOR BARRERA ENDERLE/ 118

Lic. Noheml Zavala
nohemiza\'@gmail.com
Corrección y redacción

La otra reahdad de los conjuros /SILVIAPRATT /120

Verónica Rodrtguez
\'eronica.r=@gmail.com
Diseño

IUNCAIUAN/

Vicente Rojo. Creador de imágenes / ALFONSO REYES
HARTfNEZ/122

Cosecha reciente/ ACUSTIN CARCÍA CIL/ 123

Doble o triple acercanúento a Reyes / HICUEL COYARRUBIAS

W

AMDARA LA REDONDA

/103

Armas _v Letras Rtvt.sra de litcrarura. arte y culrura de la Universidad Aucónoma de ~ucvo
Lcórt Nº 76, julio-septiembre 2011. Fecha de publicación: 30 de septiembre de 201L Re\ista
trimestral editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de
la Dirección de Publicaciones de la UA.'JL Domicilio de la publicación: Casa Universitaria
de.l Libro. Padre \1ier 9(19pte. esquina con Vallarta, \1onterrey, ~Ue\'O león. México, C.P.
64000. Teléfono:+ 52 8l 83294lll. Fa.x: +52 8183294Ul Impresa por. Serna Impresos, S.A
de C \' Villana 345 Sur, Centro, C.P. 64000, ~fonterrey, ~uevo león, \texico. Fecha de
terminación de impresión: 15 de septiembre de 20ll. Tiraje: l,SOCl ejemplares. Oistnbuido
por: Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones.Casa
üni,•ersitaria del Lib".'O, Padre \1icr 909 pte es.quina con \'allana, Monterrey, Nuevo León,
~kxico. C.P 64000.
Numero de reset\'a de derecho'&gt; al uso exclusi,·o del titulo Armas y l..t'rras Rcvísra de
lircrarura, aruy cultura de la Universidad Aut6noma de ~ucvo León otorgada por d Instituto
Nacional dd Derecho de Autor 04 l009·0ól817570300· l02. de fecha 18 de jumo de
2009. :-,;úmero de certificado de licitud de titulo y contenido: 14,918, de fecha 23 de
agosto de 2010. ISS!\ en trámite. Regic,tro de marca ante el lm,tituto Mexicano de
la Propiedad Indu'&gt;trial: en trámite
L..:, opimom::.) y contcni~ cxpn-~ en los arttculos son n:sponsabilidad exclush·a

de los autores.

Crítica teatral y criterios de valoración para el espectador /
JORCEDUBA.ffl/65

Prohibida su reproducción to"..ii o parciaL en cualquier fonna o medio. dd contenido
editorial de este número.
lmprcsO en México

�POElfA

POElfA

Errata

Debió sentir un gran vacío

es CLORIA COLLADO

Errata

una tarde de agosto
murió mí padre
tenía escasos años

llegaron

(yo aún más escasos)

los signos y las letras
no dejaron palabras con cabeza
las ideas confundidas
en estado de sitio
no basta decir madres

no lloro su muerte
sino a la muerte
la fealdad de la vida
y tal destino

no basta basta
huérfanos en el vacio
el poema
es una tabla de multiplicar

Érase que se era
sueño que sueño el sueño
de un vagabundo
que arrastra el abrigo
y en la garganta
lleva un nudo
por bufanda
lo sueño colgado
de un árbol cualquiera
y no despierto

me queda el arte

Cuento de nunca acabar
pesa tanto
el costal de los años
que voy tirando de a poco
los dias las semanas
los meses
como si aligerar la carga
me sirviera de consuelo
y acabara de una vez
con este cuento

�POESIA

POESIA

Boy meets girl en cuatro sonatas

Cuando claudica la memoria
primera sonata
nos llevamos pacientemente

las flautas gorjean

uno al otro

desde los nidos del aíre

untamos nuestra piel

segunda sonata

con la piel del otro

cabalgan las teclas del piano

despiadadamente nos amamos

en estampida

-zorro que caza la liebre-

tercera sonata

y luego olvidamos

los violines y los cellas

anulando los recuerdos

anudan el tiempo
entre sus cuerdas
cuarta sonata
en el cuero del tambor
se disminuyen

Agua salada
Camino por andar
Todo se arrastra

el fracaso

bajo la metralla

colma el estómago

de instantes

con terrones de sal

recorridos

y miel

como sí fuera poco

uno a uno
gotas de agua mezcladas

la espalda hundida

en un charco de sal

por provocaciones

ningún registro que filtre

y falsas respuestas

el lodo del pantano

y el pinchazo

que fatalmente

No hubo clemencia

nos arrastra

ni constancia

�POEllA

POEII.A

Sospecha

Plastic surgery

hace tiempo no pregunto

te dedicas

qué fue de Dios

a negar el tiempo

dónde están sus huellas

estirando las arrugas

o qué fue de las promesas

y soltando canas al aire

que sostuvo
cuando fui el perro fiel

pedazo de escoria

que ladraba en su puerta

tu reflejo en el espejo
incauto cirujano
del recuerdo

Situación indolente
de hechos violentos
o tardes placenteras

Inercia subvaluada

es cuestión de escoger
lo que enferma o fortalece

qué bien se está

o rasgar la página en blanco

bajo la almohada

y sudar el poema mal escrito

el vientre vacio

que huele a desvarío

las piernas sueltas

y escurre su ponzoña

sin sostenerme
creo poder flotar
en el insomnio

�unque estas palabras de Auden dan con
CAVAFIS CREÓ UN CAMINO.
la clave del indescifrable Cavafis, más que
INTERNARNOS EN· UNA MOCHE
por su singularidad y su particulartsima
voz, la dificultad de abordar criticamente la obra del
NOS LLEVA A EMPRENDER UN
alejandrino radica en que sus F,mas se nos presentan
VIAJE SIN RETORNO.
no como si pertenecieran al ámbito de la literatura, sino
como hechos que se desprenden directamente de la vida
que destacan una trivialidad aparente y signan una
de sus protagonistas o de la voz misma; cada uno, como
definición, un rumbo, un carácter específico, una
un todo, estructura y da luz a la existencia. lograr esra
manera de enfrentar el mundo.
verdad, es decir, hacer del artificio y la depuración el
Cavafis quiso ser historiador. Jugó con
pie para configura! una realidad en sí es un arte mayor,
herramientas de. la historia: papeles de archivo,
por eso es casi imposible dar con el subterfugio desde el
anales, relatos y volúmenes de la enciclopedia de
cual se articula este lazo enrre palabra y materia.
los tiempos, no para verificar anécdotas concretas y
Cavafis siempre dijo que quería ser historiador y,
vidas ejemplares, sino para ofrecemos a través de ellas
lo sabemos, muchos de sus poemas fincan su rrama en
-de su rec¡:eación- las vicisitudes, pesares, ironías y
la historia, pero si bien parece acercar al plano actual
gozos de sus proragonistas, siempre c¡m la convicción
los caracteres del pasado, en su obra teje el presente
de que estos personajes tienen que ver con nosotros,
estableciendo un diálogo secreto, imperceptible,
sus lectores, porque antes fueron espejo del propio
con los acontecimientos que trascendieron hasta
poeta y el asomo de sus rasgos y caracteristicas, de sus
nosotros, rrátese de datos de la epopeya o de la misma
virtudes y rrúserias en contextos cotidianos, prefigura
realidad histórica. la historia, es cierto, como entidad
el momento de la revelación, que irradia su potencia
escrita puede ser producto de la redacción de quien la
y se consuma en esa cima del arte que encumbra el
rranslllÍte, mas al servicio del poema, la imaginación
poema.
y la belleza logran reinventarla. Tal es el' prodigio de
Este es el lllÍsterio de su rigor: el golpe de intensidad
Cavafis. Este enrramado parte de un cúmulo de datos
a rravés del close-up de un paso definitivo; la ironía que •
desbrozados con sigilo y pericia e hilvanados por la
la vida activa cuando parece que lo tenemos todo,
lucidez de una poética que registra la fuerz~ de los
para enfatizamos la ~alta como principio de nuestra
accidentes acontecidos en una vida aparentemente
humanidad
oscura y gris.
.
Si ya es impensable desarrollar una critica sobre
Los poemas de -Cavafis son hechos. Por ellos
Cavafis: más lo es el terreno donde se imbrican la
conocemos vidas, personas que de golpe, en un rrazo,
poesía del griego con la del propio autor de Islas a la
como "El rey Demerrio", nos muesrran su naturaleza.
.deriva. Por eso Una noche, libro de poemas de Cavafis
En sus versos resuenan los latidos del corazón que
en las aproximaciones de José Emilio Pachecó, es un
no quiere morir al paso de los años. Por esto resulta
hallazgo. Nunca dejan de ser poemas sus·versiones.
casi imposible el abordaje crítico. iCómo razonar
No deja de acentuar su música el verso. No deja de
aquello que nos deja pasmados? tCómo indagar sobre
enaltecer la trama su cadencia. No deja de ser plena la
lo que pensamos que no tiene. vuelta? Con ciertos
vida presentada en once versos q en seis.
matices del pasado o de la biografía -según sea el
Cavafis creó un camino. Internamos en Una noche
caso-, el poeta plasma circunstancias específicas
nos lleva a emprender un viaje sin retorno. En su
sobre determinados acontecimientos; pincel~das
obra lo que está en juego no es el punto a alcanzar,
ni el paisaje o el mundo de imágenes que aseguran
1 N. de la E. El presente texto y la muestra de-poemas ¡:le Cavafis,
un destino, tampoco está en riesgo su punto de
form_an parte del libl'o Una noche; de Constantino Cavafis
partida. lo que cala en lo hondo del camino es el
, (aproximaciones de José Emilio Pacheco), el cual pertenece a la
camino mismo en cuanto motor inevitable del origen:
Colección 8 Oro de los Tigres lll, editada por la Capilla Alfonsina
Biblioteca Unh·ersitaria de la UANL.
vamos hacia ,:!onde partirnos. Esta es la imposible

A

1 Traducción de Minerva Margarita Villarreal

'

•
11

�.r ,,SI MIS POEMAS NO TIENEN UNA APLICACIÓN CENERAL, LA TIENEN

cortejo invisible de los dioses que le abandonan~ Más
aún, el llanto de Hécuba y de Priamo ante el desastre •
en Troya es un recuerdo que lamentamos, como
tememos el grito destemplado y brutal de Aquiles:

PARTICULAR. Y ESTO NO ES POCO. TIENEN CARANTIZADA ASÍ SU
VERDAD" (CAVAFIS)

•

Se consumó el desastre. En las almenas
los cantos funerales han empezado.
Llanto amargo de Hécuba y de Pr!amo,
lamentable recuerdo de nuestros días.

El acierto de Pacheco radica en la posibilidad de leer
indagación. Y por aqui habria que empezar, por
invirtiendo los tiempos, ya que nuestros días pueden ser
el registro de esta diferencia. Lo importante es
lamentable recuerdo en el allá y entonces de los troyanos.
despejar la vuelta, conjurar la historia y hacerla
Asombra la nitidez y aparente espontaneidad del verso.
hablar; transformarla cuantas veces sea necesario
La voz plural, ese nosotros que recorre la narración
hasta dar con un cuadro cuya realidad nos invite
ineludiblementeños implica. Al fin que Cf!rde otemprano
a ingresar. Abrir la intimidad para reconocernos,
el hoy es siempre resultado de aquello que nos
crearla, dotarla de colores; transformar en belleza
antecede, no importa cuán remoto sea o negado esté;
los asuntos más tristes, los amores que palpitaron
,
pero
también el allá y entonces puede ser consecuencia
entre la sordidez y la prohibición, entre la
de nuestros días.
desnudez y el anonimato.
El poema puede ser- califi~ado como un poema
La señal del camino del Cavafis de Pacheco es el
histórico porque nos toca y lleva al lugar de los hechos y
reconocimiento del prodigio en las circunstancias
el canto vuelve a lanzar su dolor desde el siniestro ahora
más triviales o de la falla en los momentos
al que pertenecemos.
culrr:inantes; la reconocemos por el asombro
El logro dé José Emilio, Pacheco resulta del
que suscita el enfrentarnos en la lectura a una
tratamiento del lenguaje en cuanto verbo, quiero decir,
experiencia que sucede en el poema como si se
encarnación y aliento, tránsito entre pasado y presente,
tratara de nuestra propia vida. Su poética se nos
enunciación y hecho: flujo vital. El paradigma que
ofrece como dádiva; con deleite tntramos en la
en~oba el último verso del poema parece desprenaerse
delicada sensualidad de su música, como si fueran
de la metáfora del reloj de arena: si sólo damos vuelta
poemas escritos en español en los cuales cpajan la
al objeto, la arena, la misma arena, pasa a ser el tiempo
imagen diáfana, el tra;co limpio y continuado por
nuevo, y viceversa. De esta manera, en "Troyanos" se
medio de encabalgamientos que consolidan en un
funden el pasa~o y el presente P.ºr la tragedia que la
verso directo y contundente la difícil contraparte
memoria, en este caso el recuerdo, potencia.
de la ambigüedad de sentido. As!, la gallardia del
El presente se activa porque penetra en un allá
ocaso de algunos personajes, su frustración y su
y
entonces
del mítico pasado griego o del imperio
nostalgia, su lejano goce, nos evidencian, como al
bizantino, según se trate, en las vidas cuya tragedia
propio Constantino Cavafis, la inminente fatalidad.
remarca una grandeza que no puede irse de este
En este camino confluyen tiempos y personas,
mundo sin mostrarnos su peor parte: aquella cara
autores y voces del oráculo. Digo personas y no
personajes porque, aunque en principio lo sean y - donde fraguan el vacio, la miseria, la corrupción, la
traición o la aceptación de la derrota en carne propia.
el poema nos ilustre sobre un pasaje de tal o cual
protagonista de la historia o de alguna obra que ha
pasado al estadio de la historia, estos seres alcanzan
3 Lui·s,.Cernuda. reffrre este pasa¡·e en el cual Marco Antonio_
a penetrar en nuestro interior con sus pa.rticulares
anticipas~ _suerte corno ~a de as cosas m.1s hehnosas de que
tenga ~onna en I.a poesia de. este tiempo",, cuando responde, é:n
sensaciones y hazañas. Alguien es capaz de
entrmsta concedida a Juan Femández Figucroa (1959) acerca de
escuchar µna noche la música que acompaña el
cuáles SQn los poetas máXimo, del mundo de esta hora.
·
l

12

:1
:1

l!I

1

La fatalidad seduce y Cavafis es capaz de
contemplarla y acariciarla. Levanta un puente entre el
recuerdo glorioso de un encuentro sexual y la escritura
del poema que consagra ese vinculo; o, a la inversa,
siendo bastante joven imagina y construye la vejez de
un hombre solo como si la experiencia le dictara.
Como los higos del desierto que son más pequeños
y dulces, piedras preciosas al paladar, el jugo de la
poesía cavafiana es fruto del desierto en la existencia,
porque el poeta se cUstancia y toma la nada entre sus
manos para dar cuerpo, materia, al poema.
La sensualidad visual de su escritura 'y el erotismo
trascienden porque él mismo se encargó de poner el
énfasis en este aspecto concreto, carnal, sin el cual la
historia no seria humana: "Si mis poemilS no tienen una
aplicación general, la tienen particular. Y esto no es poco.
Tienen garantizada asi su verdad" (Cavafis, 1991: 67).
Su visión es moral y su pasión es la vida; el hálito que las
anima es el deseo (Cavafis, 1991: 76).4 ~orno exigia Valéry,
Cavafis se sometía por entero a su mejor momento, a su
más grande recuerdo. Y es el recuerdo del deseo a quien
entrona como "rey del tiempo" (Valéry, 1972: 53).
Deseos que se perdieron sin cumplirse y no
[hallaron
una noche perfecta de placer,
tampoco un día
luminoso de dícha.
Yahora son como cuerpos que murieron
antes de envejecer
y fueron sepultados aún intacros
en un grf!II mausoleo, con rosas
en la cabeza y a los pies jazmines.

4 Apartado XXVll, "¡Qué cuerpos. qué cabello, qué rostros, qué
labios! Se quedaron poco tiempo, y se fueron; y yo, el anista, pensé
que haría algo conservando una melodía. Que ahora me parece.
poca ·cosa y con toda probabilidad inútil. La única poesía que
cruzó anteayer ante mis ojÓs fue la belleza de los dos muchachos.
Ésta, si conserva a1go de ella mi memoria y me lo revive en algún
momento de emoción creativa, quizá deje en mi arte también algo
de su breve paso de auteayer.''

Para Constantino Ca vafis el arte es la expresión
más alta de la vida:
Qué ilusorio es el Arte cuando quieres emplear
sinceridad. Te sientas y escribes -a partir de
una idea vaga muchas veces- sobre sentimientos
y después, al cabo del tiempo, dudas si no has
desbarrado. Escribí "Velas",5 "Las almas de los
viejos", "Un viejo" sobre la vejez. Al avanzar hacia
la vejez o a la mediana edad, me he dado cuenta de
que ¡ni último poema no contiene una estimación
correcta. (Cavafis, 1991: 68)
Esta duda constante que obsesiona a Cavalis en
la permanente revisión de sus poemas -en este caso
su observación data de 1906; la versión definitiva del
poema, que.aparece en esta muestra, es de 1897quizás lo obligó a tal pulimento de su obra, que hoy la
consideramos clásica, en la medida en que llamarnos
clásicos a aquellos autores que nos hacen comprender
el mundo, con cuya obra tenemos un trato personal e
intimo, con quienes convivimo~y nos hacen ser quienes.
somos. (Villarreal, 2011: 200)
Bajo esta perspectiva según la cual en el arte no hay
mentira ni verdad, sino Vida, seguimii;nto del acto que
habrá de ,subrayar la grandeza y su talón de Aquiles,
edificó nuestro poeta una forma de perpetuar lo deseado.
"Porque como es efímero todo lo que es anhelo" (Reyes,
1959: 276-277), a Cavafis le dio por luchar contra esta
futilidad y hacer de ese numen el valor más elevado de
su obra. Y qué si no es la palabra: anclar el deseo en su
posibilidad de transmisión y cifrarlo, así, como herencia.
iPero qué se juega en esta perfección? iCómo la logra?
iCuál es su ideal de belleza? iAtraviesan este ideal de
belleza las acciones mismas? ¿Son el poder, la pol!tica
y la ambición tan cautivadoras para el poeta como el
amor? iEs la vida de héroes y dioses tan humana que en
ella logran trasminarse nuestras miserias? ¿Es esa vida la
que nos hizo a su imagen y semejanza? iAcaso la historia
no hace sino constatar nuestra actualidad una y otra vez
como imágenes que refleja el eco de un espejo?
5 José Emilio Pacheco traduce este poema como "Cirios"

�'

.

El presente está a la vera, donde no quiere verse. Pero
a medida que se acerca y nos devuelve nuestro reflejo,
realidad desprendida de uno mismo, la imagen puede
resultar monstruosa. Mas Cavafis nos implica, la realidad
que vale la pena expresar es el corazón de esta imagen, su
potencial es el centro, el latido que la impulsa
En esa dolencia que trae consigo el reconocinúento
de que el corazón condensa y cifra el afuera, es decir,
· ensierra lo que se nos escapa, la pénlida, la falla, la falta, la
incompletud, se arraigan en su poesla De ah! toma fuerzas
para detallar la sensualidad no sólo del cuerpo humano, de
los bellos cuerpos sudorosos que alguna vez se acariciaron
entregándose, sino del paso del tiempo, del envejecimiento,
de la definición de la luz del dia, del color de la mañana,
del mercadeo de piedras o maderas preciosas, de la ciudad
misma. Cito el poema que tanto preocupó a Cavafis como
una conquista de José Emilio Pacheco para la lengua
española, un poema magistral que el griego escribió de
primera intención en 1894, con apenas 31 años:
Un viejo
En la sala interior del ruidoso café
un viejo toma asiento y se encorva.a la mesa.
Tiene un periódico en las ma.nos
pero no hay nadie a su lado. •
Y

en el desdén, su misera vejez

piensa en. cuán pocó ~ t ó los años
en que tuvo vigor, apostura y destreza verbal.
Se sabe muy envejecido, está consciente de ello, lo ve.
Pero su juventud parece ayer.
Cuán poco tiempo de verdad, cuán poco.
En qué terrible forma lo engañó la prudencia
y cómocreyó siempre el insensato
a la gran mentirosa cuando le dijo:
"Aún tienes mucho tiempo: mañana."

Recuerda impulsos contenidos, dichas
sacrificadas.
Cada oportunidad irrecuperable
ahora se burla del aplazamiento.
Entre meditaciones y recuerdos
el ,iejo cabecea
y al fin queda dormido
sobre la mesa del café.

CAV AFIS

CREA OTRA REALIDAD, OTRA
POSIBILIDAD DE EXISTENCIA MEDIANTE

ARTILUCIOS Y ENTRECRUZAMIENTOS DE
TIEMPOS, CIRCUNSTANCIAS Y CARACTERES.

El helenismo es una tradición que no deberla
romperse. No terminó en la Grecia antigua, continuó
_en Alejandria, cuna del poeta, y es justamente esto
-aunque haya un tramo de siglos y Alejandrta fuera
en su época una ciudad arrasada, disminuida y opuesta
a· la opulencia y la jactancia del reino de Alejandrolo que pondera: venerar esta tradición, esta mirada del
ser y del entorno, este ideai de belleza que encierra un
ideal de vida:
[...) porque el pensamiento utópico. incluso cuando
-como en el caso de Cavafis- se vuelve hacia el
pasadó, suele transmitir el carácter insoportable del
p~te. Cuanto más sórdido y desolado es el lugar,
más intenso se vuelve nuestro deseo de animarlo.
(Brodsky, 2006 60)

....

1
ll
■

!

1
◄

Es claro su propósito. La Grecia clásica y el mundo
griego bajo el dominio de Alejandro son un objetivo
que aparentemente sacia su sed de erudición para
mostrarnos no sólo episodios especlficos del allá
y entonces, sino, y sobre todo, en éstos, nuestra
desgarrada realidad, y algo mucho más punzante: la
variable demoledora del destino.
Un poeta es aquel que tiene conciencia de su fatalidad,
quiero decir: aquel que escribe porque no tiene más·
remedio que ~cerio -y lo sabe. Aquel que es cómplice
de su fatalidad -y su juez. (Paz, 1980: 170)

1
..
■

J:

;:

•

1
¡■

.j
■

■

•

Cavafis permanece
en el lugar que lo
vio nacer, opta
por el encierro y
el marasmo de la
monotonia, acepta
esta situación como
si aparentemente
huyera de la libertad;
la libertad que él persigue, sin embargo, es otra: interior,
florece en soledad, y única¡iJ.ente él, a través de la certeza
hecha palabra, puede delenderla y, mejor aún: ejercerla.
Como si rutina, cuarto cerrado y palabra esencial
fueran sinómmos de encuentr)1 del poema y el camino
corriera invariablemente hacia nosotros: la ciudad que
•
habita y nos habita, porque en la medida que presenta
su verdad, nosotros despertamos a la nuestra. Cavafis
nos hace reconocer, al nombrar espacios concretos el bar, un burdel, el cuarto de un hotel, una esquina o
una cafeteria- que la ciudad, su sitio más codiciado,
es la médula del ser humano porque alli se genera
la incertidumbre de la persona. "Es lo que llevo de
desconocido en mi lo que me·hace ser yo", escribió Paul
Valéry (1972:53); y esto, en el caso de nuestro griego es
el acicate de su escritura.
Sólo en esta circunstancia, en la que "estamos
condenados a una soledad promiscua y nuestra prisión
es tan grande como el planeta" (Paz, 1980: 171),puede
el poeta impulsar su ciudad imaginada, la cual "existe
tan vividamente como la ciudad literal", y_a que "el arte
es una forma supstitutoria de existencia [...] pues el
proceso creativo no es ni una huida de la realidad ni
una sublimación de ella" (Brodsky, 2006: 61).
Su mirada va y viene, penetra en el ahora para dar
movimiento a las entretelas de las vidas de los héroes
de antaño. tNo es un privilegio leer a la inversa en esta
magistral versión de "Troyanos" hecha por Pacheco los
últimos versos del poema?:

15

Llanto amargo de Hécuba y de Prtamo,
lamentable recuerdo de nuestros d!as.

Es decir, que nuestros dias fueran un lamentable recuerdo
en el llanto de los reyes de Troya consumada ya la derrota
tNo formamos pues parte de ella en el aqui y ahora?
Cavafis crea otra realidad, otra posibilidad de
existencia mediante artilugios y entrecruzamientos de
tiempos, circunstancias y caracteres. Lo subyugante al
terminar de leer un poema suyo es el convencimiento
de la realidad de su historia y de que, de alguna
manera, nosotros somos parte de ella.
Porque el mundo es mundo con las debilidades
con que nació y en estas debilidades nuestro Cavafis
hunde su pluma. Su vocación se ciñe y ajusta su
apuesta en la norma clásica, pero no desde la certeza
del universo palatino sino desde la incertidumbre
de la decadencia, de la clispersión y el despojo de los
pueblos conquistados. Su visión dista de encumbrar
al poder, más bien lo observa con pesar y evidencia
los torpes mecanismos de su ceguera. La derrota,
la sensación de fracaso y la debacle del mundo '
conquistado han llorado por los ojos del poeta.
En buena parte de sus, en principio, 154 poemas
canónicos -como él mismo concibió su legado, antes de
que en 1968 se dieran a conocer los 75 inéditos que hartan
un total de 229 poemas- aborda la historia de la cultura
griega desde un plano donde la cotidianidad expone
personajes, anécdotas, circunstancias concretas de una
batalla, o el reclamo a un dios bajo la melodia del hastío
que da vuelta a las cosas. Su obra enmarca el ejercicio del
poder de los soberanos que, por más trono que posean,
son súbditos de un imperio o de su propia investidura. La
ironía es fina y detalla los pormenores de aquellos hechos
en los que un personaje queda suspendido en la cadena
de un episodio, quizás invención suya bajo el engafto de
una invocación, para evidenciar la fragilidad de su exacta
medida humana. Esta "inestabilidad individual se refleja

�En el proceder de Cavafis hay, por encima de .
perfectamente en la desestabilización de personajes
todo, una ética cuya consign,a es la vigilancia de una
o instituciones sociales en determinados momentos
conciencia en la que ser poeta significa vivir para crear
politicos" (\ládenas, 1999: 17).
y consolidar una obra. No publicó un libro en vida,
Ir al pasado es entrar en contacto con el
·
sólo hizo pequeñas ediciones 'que hoy denominarnos
presente. Por este tránsito la poesía de Cavafis se
plaquettes. Tenia pleno deseo de reconocimiento pero
orienta y gira en torno a varios puntos: su obsesión
no lo buscó. Aparentemente vivió al margen de lo
por ~l arte literario va al rescate de poetas de la
que llamamos vida literaria: sin premios ni becas,
antigüedad para dar fe del verdadero quehacer
distinci_ones ni viajes para promover su obra. Y sin
estético y del valor de la tradición que él ha elegido;
embargo tuvo la fortuna de ver que grandes autores,
los datos históricos son vinculas especulares que
como Margan Forster, tradujeran y dieran a conocer
abrevan en la decadencia de los reinos sometidos
algunos de sus poemas.
por Alejanélto par• aludir al saqueo permanente
En general, su existencia fue bastante plana y
del poder. Pero como la mayoria de los procesos de
apegada al trabajo y a su familia. Sus días se rigieron
conquista, este saqueo tiene su contraparte: su otra
bajo una moral ajena de aquello que implicara
cara es la helenización en tanto punto de fusión de
privilegiar su biografia sobre sus poemas. Por esto
la cultura griega con los _pueblos orientales.
Joseph Brodsky &lt;,:onsidera que su obra i.n:reresar!a
La poética de Cavafis oscila como un péndulo que
mucho a la critica norteamericana, en particular a Ia:
va y viene sobre estos caminos encontrados, y al llevar
corriente conocida como new criticism, empeñada en
el demótico, la lengua hablada, al rango de la escritura,
despojar de datos biográficos su objeto ~e estudio.
Cavafis es parte de una gran revolución que enfoca y
Pero Cavafis asume el pasado de su cultura
defiende a la lengua griega como a la patria misma, Cavafis
globalmente;
suma, no resta, de ahí que incluyera
ahonda en la ciudad de su presente, y en su presente es el
ent¡t: sus hábitos de viaje visitar iglesias. No sólo como
amor el que mueve las estrellas y su anhelo, el que puede
monumento le interesaba el arte religioso, salia asistir
·presentificar una pasión erótica vivida 30 años atrás. El
a misa y criticaba el sesgo puritano de la vida inglesa.
amor que en su pl~tud y goce detona la palabra.
El helenismo con su devoción por tl pensamiento y
Como bien dice W. H. i\uden, en la poesía de
el cuerpo humanos es el eje de su mirada, sin rezagar
Cavafis el amor se vive de un solo lado: aquel en el que
ni menospreciar ni ocultar en el poema el i!Sunto a
el yo lirico ha ejerci~o la escritura como sinónimo de
tratar. Cavafis áhondó en el corpus de su cultura y
vida, como vector de perdurabilidad. Lo que importa
resi¿tió la exigencia de la convención. En sus diarios
es la trascendencia del fulgor, el paso de la poética
hízo patente la pesadumbre que le implicaba exponer
carnal a la erótica verbal.
su homosexualidad ante el·pr~juicio imperante-La
La medida de Cavafis no sólo es el pasado histórico
realidad
es que sus poemas tratan este amor sin
en el que ocurren las grandes tragedias, sino el sublime
ningün tapujo; con la soltura, el aliento, la ternura y el
pasado de 1~ experiencia amatoria, la zona prohibida
éxtasis al que orilla cualquier enamoramiento.
del placer que goza minuto a minuto sin ocultamiento
Como sucedió tiempo después con dos poetas
en cada verso, sin camuflaje, sin negar que se trata de
fundamentales tlel siglo ~: Fernando Pessoa y Jorge
un deseo homosexual. 8 encuentro furtiyo es el único
Luis Borges, quienes primero escribieron en inglés y
acceso al amor.
francés -por vivir su infancia en Durban, Sudáfrica y
Su mayor logro, su gran acierto es demostrarnos que
Ginebra, Suiza, respecrtvamente- y luego decidieron
el tesoro más valioso que poseemos no puede asirse:
volver a la lengua materna, se dice, aunque no hay
la vida nos lo obsequia por segundos para probar que
acuerdo, que Cavafis escribió sus primeros poemas
lo único verdaderamente nuestro es aquello que no
en inglés y de muy joven poemas en francés,' idioma
podremos poseer jamás. Lo más rotundo, empero, es
que este amor nos pertenece ·como nos pertenecen la
6 Joseph Brodsky (2006:56) asegura que Cavafis "escribió sus
luna, la noche cargada de estrellas, las nubes que se
primeros poemas en inglés", pero lo interesante a destacar en su
difuminan y transforman y la misma lluvia.
señalamiento es que los descartó del Canon.

este último que, contrario a lo que se cree, pues vivió
de los 9 a los 16 años en Inglaterra, era su segunda
lengua;' después decidió volver a sus raíces griegas.
Paradójicamente, en este retomo a la lengua materna hay
un motor de patria. De haber surgido de la periferia, estos
poetas se entronizaron, en la trayectoria del regreso hacia
la búsqueda del origen, como ejes y centros de ]a literatura
de sus países (Villarreal, 2001).

del amor-pasión que, al padecer el estigma de
la clandestinidad, suma a su fiebre el anhelo de
' de lo
aquello que, por llevar en sí la consigna social
perecedero, habrá de perpetuarse, en este caso, en
cuadros que resplandecen. La unión será mitificada
en el poema. Así sucede en "Una noche", que da
titulo a este·libro:

SI VAMOS AL PLANO DEL AMOR, CAVAFIS ES DIRECTO, LA PLE~ITUD
Y DICHA DE LA EXPERIENCIA ERÓTICA TRANSPORTAN EL INSTANTE
DE LA CONSUMACIÓN~ VIAJA ESE TRIUNFO FUSIONANDO LOS
PLANOS COMO SI FUERA EL MISMO POLVO DE ORO EN QUE ZEUS
LOCRABA TRANSMUTARSE AL PERSECUIR SUS FINES.
Pero Cavafis no se detiene aquí. Conjura, personaliza
en circunstancias menores, acon·t,ecimientos que
definieron el rumbo de una patria, su sometimiento
o su aparente liberación, por medio de la
personificación ylo que sufre concretamente tal o
cual protagonista; por eso pasamos a participar del
hecho. La historia entonces logra formar parte de
nuestras vidas.
El poder hace de la simulación, la hipocresia y
la traición fórmulas recurrentes de su degradado
ejercicio. Las soberanías de los pueblos dominados
por el imperio son aparentes, ensayos de la
representación pública. Éste es el asunto que
algunos de sus poemas desnudan estableciendo un
correlato con el presente, ahondando en la vulnerable
identidad expuésta, como sucede en el poema "Al
regresar de Grecia":
Si vamos al plano del amor, Cavafis es directo,
la plenitud y dicha de la experiencia erótica
transportan el instante de la consumación; viaja ese
triunfo fusionando los planos como si fuera el mismo
polvo de oro en que Zeus lograba transmutarse
al perseguir sus fines. Estamos ante la embestida

7 Aunque (.avafü, reconoce haberse esforzado mucho para alcan::ar
un perfecto dominio del inglés. el esrudioso y critico de su o~ra
Horado Silvestre Landrobe reconoce é¡ue: "L1 segunda lengua de
Kavafis'era originariamente el francé,s, no el inglés, como se cree
hab!nwJmente; y en francés escribió ele muy joven poemas que no
se han conservado· .(Brodsky 2006: 68): •

•
16

17

Era un cuarto corriente y miserable,
oculto en el desván de una taberna.
Su única vista daba a un callejón
sucio, asfixiante. Del local subían
las voces de los clientes que jugaban.
Pero en ese lugar abyecto y ruin
conocí el cuerpo del amor, sus labios
rojos, ebrios, intensos, volupruosos;
a tal punto que ahora cuandó escribo
después de cantos años y estoy solo
"hasta mi casa vienen a embriagarme.
En este terreno Cavafis ha hecho algo grande y único.
A¡ internarse de forma tan profunda en la literatura
griega, y al haber defendido tanto el griego tradicional e
katharévu5a- como ]alengua popular -dimotikí-, cuya .
escritura estaba vedada, Cavafis luchó por el fundamento
de la tradición a la que eligió pertenecer, consolidando•
un estilo muy personal arraigado en dicha cultura, no
sólo en lo que concierne al uso de versos, acentos y una
determinada métrica, sino que al retomar pasajes y
elementos de esta literatura, la continuó y potenció.
Al defender su lengua, Cavafis luchó por lo más fuerte
en él, luchó contra el ocultamiento y la marginación
de su deseo. Esta defensa ra¡:lical la realiza con sólo
el tesón de la palabra c¡u'e revela sumergiéndose en la
propiá experiencia amatoria como imagen cauti~a de su
meditación, en la cual sólo pareciainteresarlesu prppio goce

r

�1

'

y su dolor. En sus poemas no hay registro del otro que vaya
más allá del placer que éste le prodigó. También, como en el
testimonio de la plástica yla escultura griegas, enla pool!a de
Cavafis los muchachos merecen serperlilados y mostrados
por la delicadeza desu bellezafisica, por sus CUeI]JOS "jóvenes
y hermosos", por sus labios ardientes..
Su erudición en la poética de Homero y en toda su
tradición es el umbral del camino: la conquista de una
libertad mayor, la libertad que implica la verdad del·
poeta: su certeza que brota en la misma tierra de la
incertidumbre. Pareciera que escribe para ellos porque
dialoga con ellos.
El arte de Cavafis es una pasión que entfaña
pensamiento y rigor, emulación y destreza, y obedece .
sobre todo al detenimiento y a la acción meditativa; es un
oficio casi religioso, porque es contemplativo, va tras el
hallazgo del peso de cada palabra en sÚ ipdividuación y
esencia como llaves que abren la conciencia de4a fatalidad,
que igual dan al pasado que a la complejidad del ser sin
necesidad de que él se haya movido o haya dejado de
cumplir con un horario y un día con día en una monótona
oficina del sistema de riegos de su pais durante 30 años.
Éstas son las constantes de una poética que por
personal y única al paso de los años se ha vuelto
universal, y cuyo sentido histórico es más bien alegórico,
pues no deja de mostrarnos, con ejemplos de reyes y de
imperios, el fallido paradigma del poder, que parece
detentarlo todo y todo vigilarlo desde una visión cada
vez más divorciada de la realidad de sus gobernados.
Las más grandes figuras de la literatura del siglo XX
como W.H. Auden, Marguerite Yourcenar -quien lo
tradujo al francés- y Luis Cernuda lo encumbran.
·Giorgos Seféris,Joseph Brodskyy José Ángel Valente
lo consignan como su poeta preferido, dedicándole
páginas imprescindibles.
,
. Pero, tqué es lo que ha hecho que Cavafis se
convierta, después de casi 8() años de su muene, en un
clásico, en el poeta de Auden o de Brodsky? Theodor
W. Adorno, teórico de la escuela de Frankfun, dice:
[... ] la inmersión en lo individual eleva al
poema lírico a_ lo universal poniendo de
n¡aniliesto algo no adulterado, no aprehendido,
aún no subsumido, y por Cantó anticipando
espiritualmente algo de una situación en
la que nada falsamente universal, es decir,

profund!simamente particular, sigue
encad~nando a lo otro, a Jo humano. De la
individuación sin reservas es dé donde la obra
lírica espera lo universal. ( ... ) Sin embargo,
esa universalidad del contenido lírico es
esencialmente social. (Adorno, 2003: 50)
Quizás fue su infancia, bajo la seguridad económica de
un padre empresario en expansión, lo que hizo de si
una persona segura, que consolida su educación como
el alimento de un arte al cual se deberá. Aunque nació y
murió en Alejandrta (1863-1933), vivió en Inglaterra de
los 9 a los 16 años, hasta que muere su padre y su madre
sale a buscar ayuda con su fan;ilia.
Soy constantinopolitano de origen, pero nacl en
Alejandria -en una casa de la calle Cherif-;
siendo muy pequeño me marché y una buena
parte de mi infancia la pasé en Inglaterra. Después
hice una visita a este país, ya mayor, pero de poco
tiempo de duración. Residí también en Francia.
En mi adolescencia vivl más de dos años en.
Constantinopla. AGrecia hace muchos años que
no voy.
Mi último trabajo era de fuJ1cionario en un
secretariado gubernamental dependiente del
Ministerio de Obras Públicas de Egipto. Sé inglés,
francés y un poco de italiano. (en Cañigral, 1981)
Si uno lee a Cavafis con el detenimiento que sus
poemas merecen, una existencia plena, intensa, llena de
acontecimientos loables aparece ante nosotros. iMas
de qué acontecimientos se trata? iQué mereció la pena
de nuestro poeta para ser cantado? tQué gloria aseguró
en el desentendimiento de la vida literaria de su momento?
Aunque no hubiera siclo sino un oscuro burócrata, aunque
no pasara na~ digno de ser relatado o c9tejaclo en los
anales de su biografía, su vida constituyó un frente desde
el cual aseguraba la creación, pues&lt;:omo ya consignamos,
el arte es una forma subsidiaria de existencia, en este caso,
un resguardo de piedras preciosas, una caja de seguridad
para su obra.
Hay una pelicula que formula la relación entre vida y
arte con una precisión escandalosa: El sol cid membrillo, del
cineasta español Víctor Erice. En ella el director pretende
captar el rigor que significa para el artista plástico Antonio

18

A CAVAFIS LO,POOEMOS RESUMIR EM ESTA MEMORABLE FRASE DE
CABRIEL IAID: "MÁS REALIDAD TIEME UM DÍA CLARO QUE MUCHOS
SICLOS DE HISTORIA".
existencia donde -aparentemente- no pasa nada y el
López su lucha con la luz. Se trata del seguimiento de la
potencial que estalla en la creación, ,:orno una caballería
c'aida del caudal luminoso a través de la observación
en estampida, lQ que caracteriza a nuestro poeta y nos
diaria y minuciosa del artista. El membrillo, el fruto de Uh
da luz en torno a. la relación entre su vida y-su obra.
'árbol es el receptáculo adonde va a dar la clara catarata
A Cavafis lo podemos resumir en esta memorable
del misterio. Un trámite silencioso: la luz cae y momento
frase de Gabriel Zaid: "Más realidad tiené un dia claro
a momento el membrillo va siendo descubierto por el ojo
de López de manera distinta, porque en él se va abriendo . que muchos siglos de Historia". De acuerdo con la
concepción de Zaid, la historia está donde no la vemos
la cadena del color, las tonalidades que la paleta del artista
o no solemos registrru-la; más aún, la realidad:
habrá de intuir hasta lograr el realismo más puro.
El transcurso del tiempo que permitirá observar la
Hay una infatuación perniciosa de la Historia, con '
calda de la Juz exige una concentración extrema: la
sus Genios y sus Héroes, que lleva a despreciar los
vida misma. Para López, el lapso de búsqueda será un
trabajos y los días, como si la verdadera existencia
día tras otro de observación de un fruto; en la poesía
fuese una propiedad de ciertas acrividades o personas
cavafiana se trata del transcurso de la pérdida, del
sublimes. Lo que pasa (o debería pasar) a la historia
detenimiento en la sensación que provoca la ausencia
no necesita esas pretensiones. (Zaid, 2011: 59)
cuando ésta crece hita punzar como veneno o hasta
reventar como pústula.
Resulta que Constantino Cavafis, el anodino
Se trata para Constantino Cavafis del trance
bu!6crata de la existencia gris, ilumina nuestro mundo.
emocional que no termina; pasados los años, pausas
contemporáneo, estruendoso y lleno de experiencias
tan largas como las avenidas que pueden traza_rse
que suelen ser únicamente trámites al vacio. Cavafis
entre la juventud y la vejez, esta fuerza necesita
no hizo otra cosa que dar luz a la historia lapidada:
cobrar cuerpo y aventurarse a formar parte de lá vida
transformarla en poesía. Desde ahí, desde el
de otros.
ostracismo al que pareció aut-ocondenarse, luchó en su
No fueron la notoriedad ni el éxito, sino el
escritura contra la pena de muerte, defendió la lengua
anonimato y la rutina las compañías más cercanas
y la cultura griegas, llamó al amor homoerótico pm,su
a nuestro poeta. Tampoco le tocó sufrir ninguna
nombre. Como si concentrara en su rol de oficinista,
'catástrofe histórica:
en su infimo cargo, entre paredes de hormigón, una
'
vida que defendía a toda costa y al precio que fuera el
En 1882, cuando Cavafis terúa diecinueve
años,
,
bien más preciado: el arte de la escritura como fuente ,
hubo en Alejandria un estallido antieuropeo
de verdad y luz, el arte del poema mismo y, con él, la
que causó un gran derramamiento de sangre (al
existencia
y el futuro que el poema crea.
menos, para lo que era habitual en_ ese siglo) y los
Del pasado hero_ico griego rescatará o inventará
británicos contraatacaron con un bombardeo de
aquellos pasajes a través de cuyos protagonistas puede
la ciudad. Como Cavalis y su madre habían salido
establecer un parangón, Úna relación directa con el
poco antes con destino a Constantinopla, se perdió
aquí y con el áhora.
la oportunidad de presenciar tal vez el único
Cavafis ensaya en la lengua de sus contemporáneos,
acontecimiento histórico que'ocurrió en Alejandria
de quienes se enamora y con quienes convive, para
durame toda su vida. (Brodsky, 2006: 55)
nutrirse siempre de esa atracción y esa unión carnal, de
la sangre que lo llevará a la historia y a la reconfiguración
Sin embargo,pareciera que la historia fuera una constante
de un pasado actualizado en vida, y de la vida como
de su inspiración. Es de nuevo este juego entre una

19

�Poemas de Constantino Cavafis
en

Aproximaciones de José Emilio Pacheco1

Ítaca
Cuando emprendas el viaje rumbo a Ítaca
'

expansión de los sentidos. Est_o pudiera afirmarse, · LA ·SENDA QUE HA EDIFICADO
porque el pasado cumple en la poesía de.nuestro
CONSTANTINO CAVAFIS · HACE
alejandrino la función de presente, en sus páginas el
pasado atraviesa e irrumpe en nuestros días, ya que,
QUE NUESTRO VWE NO TENCA
concluirnos, el pasado no se actualiza, el pasado es hoy.
VUELTA.
Sus asuntos se inscriben en la más refinada tradición al
grado que hace clásicos su mundo y su propia obra. ,
Cavafi.s hace que nuestro viaje no tenga vuelta.
Cavafis logra plasmar la urgencia del deseo proscrito
Nosotros, s_usJectores, nos aventurarnos hacia un·
socialmente desde la plasticidad del claroscu~o, del
inundo claro y conciso que de golpe cuestiona, nos
escondite ta~o, del bar oburdel de mala muerte que
increpa en nuestra más cruda y soterrada verdad Los
auspicia en un cuarto la penumbra del encuentro sexual . lecto~ somos el viaje; Cavafis, el-camino.
La claridad y el viento que acarician desde los
En estos poemas que vierte a nuestra lengua otro de
fragmentos que se preservan de los poemas de Safo se
nuestros clásicos contemporáneos: José Emilio Pacheco,
· transforman aqui en muros qu~ el poeta levanta con tal
un tono de inmanencia, de inevitab!e'destino o desastl\'.
persuasión, que se convierten en murallas que encierran
inminente campea como materia esencial de una certeza:
·y aislan a los amantes. La intimidad subyace nítidamente
el valor de la existencia dependerá de la ética que seamos
corno tono invariable, definitivo, trátese de plasmar un
capaces de asumir en los distintos planos de la vida. Y
asunto político o un detalle en la vida de un personaje
una verdad más honda: sólo veremos la eternidad por
literario o histórico.
.medio de un lenguaje que explora la historia misma, o
Un viaje no deja de participamos de cierta
su invención más pura, en su más diáfana intimidad ~
mundanidad parajes, paisajes, rostros y emblemas hacia
Referencias:
donde voltearnos nos llenan de·goce o nos dejan perplejos;
Adorno, T.W. (2003). Notas ~obre literatura. Obra completa (t. 11).
mientras que señalar un camino es algo mucho más
Madrid Akal, Básica de Bolsillo.
Bádenas,
P. (1999) CP. Cavafís. Antología poética. Madrid: Alianza
profundo y unilateral: por este n.unbo no interesan tanto
Edi\orial.
los otros sino lo que debernos encontrar a través de ellos.
Brodsky,J. (2006). Matos que uno. Ensayos escogidos. Madrid: Siruela.
Cañi~al, L: (1981). Cavafis. B~elona: Ediciones Júcar, Los poetas.
Un viaje suele tener principio y fin, un camino puede
Cavafis, C. (1991). Prosas. Madrid: Tecnos.
.
no conocer el fin. El camino suele ser el trayecto del viaje,
Figueroa Femández, J. (abril-mayo, 19S9). Entrevista a Luis .
Cemuda. Índice Literario, 124-125.
•
pero cuando este trayecto transforma cada poema en
Paz, O. (1980). Cuadrivio, Ciudad de Mé.úco: Joaquin Mortiz.
una estación donde necesariamente debemos hacer alto
Reyes, A. (19S9). Obras completas (v. X). Ciudad de México: FCI;.
Valéry, P. (1972). El señor Teste. Ciudad de México: U:-.:AM. .
y sus puertas nos empujan hacia un andén que se interna
Villarreal,J.J. (2011). 8 Borges eterno, El None, IV06m, Sección Arte: 2.
Villarreal, J J. (2011) Por una nueva anunciaci6Ít. Xalapa: Universidad
en nosotros mismos, entonces el camino permanece y
Veracruzana, Biblioteca Xalapa.
es inagotable. La senda que ha eqificadó Constantino
Zaid, Gabriel. (2011). Las escaleras. Letras Libres. 150, 06/2011: 59.

20

l
1
i

• 1

ruega que sea muy largo tu camino
y abunde en aventuras y experiencias.
Lestrigones y cíclopes no temas
ni te arredre la furia

de Poseidón, pues nada de esto
encontrarás si tu pensar es alto
y una noble emoción tus actos guía.
Lestrigones y cíclopes,
furioso Poseidón no encontrarás
a menos que los lleves

1

en tu interior, o tu alma los erija
para cerrarte el paso.
Ruega que sea muy largo tu camino
y haya muchas mañanas de verano
en que, lleno
de gratitud y gozo,
bajes a un puerto por primera vez
y te detengas
1 Tornados del libro Una noche, que forma parte de la Colección 8 Oro de
los Tigres Ill, editada por la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la
UANL

�POUiÁ

en los centros fenicios
a comprar cosas delicadas:
madreperla, coral, ébano y ámbar,
los perfumes sensuales (cuantos puedas)
y visites
las ciudades egipcias y te llenes
con la enseñanza de los sabios.

Troyanos
Nuestros esfuerzos son desventurados
y parecen esfuerzos de troyanos.
Apenas comenzamos a tener algo,
a sacar fuerzas de nuestra debilidad,
a hacemos casi audaces y esperanzados,
el infortunio llega siempre a frenamos:

No dejes de pensar jamás en Ítaca.
El desembarco en ella es tu destino.

Salta Aquiles del foso ante nosotros
y su grito brutal nos acobarda.

Pero nunca apresures la jornada;
Deja que se prolongue muchos años
y ya seas viejo al divisar la isla,
rico por lo ganado en el camino,
sin esperar que te enriquezca Ítaca.
Ella te ha dado el prodigioso viaje,
sin la isla jamás habrías partido:
tya qué más puede darte?

Nuestro esfuerzo parece de troyanos.
Confiamos en vencer a la adversidad,
nos mostramos valientes y decididos
y salimos dispuestos a la batalla.
Pero al llegar la hora verdadera
resolución y audacia se disuelven.
Nuestro ánimo vacila, se derrumba
y corriendo volvemos a las murallas.

Y si pobre la encuentras no habrá engaño:
sabio como ya eres con tu experiencia
para entonces sabrás qué significa Ítaca.

Se consumó el desastre. En las almenas
los cantos funerales han empezado.
Llanto amargo de Hécuba y de Príamo,
lamentable recuerdo de nuestros dias.

�POEIIÁ
POEIIÁ

El rey Demetrío
No como un rey sino como un actor,
se puso un manto gris en vez de la túnica
[real
y secretamente escapó.

La satrapía
Es doloroso verlo: aunque naciste
para las cosas grandes y magníficas,
tu injusta suerte no te ofrece jamás
una oportunidad ni satisface

Plutarco, Vida de Demetrio

Cuando los macedonios lo abandonaron
y demostraron que preferían a Pirro,
el noble rey Demetrio no se portó -díjeroncomo un rey para nada.
Se despojó de su manto de oro,
se quitó las sandalias purpúreas
y rápidamente se vistió

con ropajes comunes y se fue
-como el actor que terminada la obra
se cambia y se limita a marcharse.

tus deseos; en cambio,
tropiezas con hábitos vulgares,
mezquindades, indiferencia.
Y qué terrible el día en que cedes
(el día en que claudicas y cedes)
y tomas el camino de Susa

para acudir al rey Artajerjes.
Él, generoso, te da un lugar en su corte,
te ofrece satrapías y cosas semejantes,
premios que no deseas ni ambicionas
aunque sin esperanza los aceptes.
lo que anhelabas era muy distinto:
elogios de la multitud y los sofistas,
ese aplauso sin precio, dificil de ganar;
el ágora, los teatros, los laureles.
De Artajerjes no puedes recibirlos.
Nunca los hallarás en tu satrapía.
Y sin ellos lqué vida vivirás?

�POESfA

Un viejo
En la sala interior del ruidoso café
un viejo toma asiento y se encorva a la mesa.
Tiene un periódico en las manos
pero no hay nadie a su lado.
Y en el desdén, su mísera vejez
piensa en cuán poco disfrutó los años
en que tuvo vigor, apostura y destreza verbal.
Se sabe muy envejecido, está consciente de ello, lo ve.
Pero su juventud parece ayer.
Cuán poco tiempo de verdad, cuán poco.
En qué terrible forma lo engañó la prudencia
y cómo creyó siempre el insensato
a la gran mentirosa cuando le dijo:
"Aún tienes mucho tiempo: mañana."
Recuerda impulsos contenidos, dichas
[sacrificadas.
Cada oportunidad irrecuperable
ahora se burla del aplazamiento.
Entre meditaciones y recuerdos

el viejo cabecea
y al fin queda dormido
sobre la mesa del café.

�•

Leve a
grave
ycru. a
úSUONARDO ICLHL\I

La orientación de la planta hacia arriba es guiada por
La imagen de la vertical es la luz
solar. Esto es, huyendo de la oscuridad se va en
de la luminosidad,_lo distinguible a la visión,
algo presente de manera . búsqueda
que en la vida humana corresponde a la conciencia y al
constante en la vida intelecto. Debajo de la superficie de la realidad está lo
oculto, en lo que la raíz construye vasos comunicantes
humana. Al sol se le mira con la tierra, la'penetra yseimroduce entre los intersticios
fijarse y mantenerse en su sitio y al mismo tiempo la
de abajo hacía arriba, la para
abre para favorecer el dinarrúsmo y hacerla accesible a la
planta crece en la misma penetración del agua.
La idea de la vertical se asocia también a la
orientación; y a partir de - figura de la montaña, como algo que se yergue
la superficie terrestre venciendo la gravedad
ahí se genera-la concepción ysobre
elevángose de manera pesada, a paso muy lento
consistente. Es parte inseparable del paisaje
de una realidad que v.a pero
y en su majestuosidad contiene las altas cimas que
en dirección ascendente tienden a lo etéreo, la claridad de la luz y la levedad
aire. Dentro del paisaje mismo se hallan ahora los
y aspira a lo infinito del del
rascacielos, las construcciones que retan a la gravedad
y se elevan hasta alturas cada vez mayores. Como
espacio celeste.
parte del proceso, el infinito se convierte asi en el

.

a existencia de las plantas muestra que hay
algo oculto bajo la superficie de las cosas y
algo aparente que orienta hacia lo superior; lo
primero fija al lugar y lo último. conduce a elevarse.
En la vida de las plantas, la ,tierra proporciona
agua y sales, la luz solar interviene en los procesos
fotosintéticos, y al final en la fase oscura se tija el
dióxido de carbono y se generan hidratos de carbono.
:tyfientras lo primero mantiene la continuidad de la
materia, lo último conduce a la aparición de la vida,
en una forma exuberante de existencia. En esta
condición, la vida de las plantas es posible en tanto
progresa contri la gravedad.
Las plantas viven la tensión: hay una fuerza que las
conduce hacia el sol y otra que las fija a la tierra. Este
proceso es inseparable
de Ía imagen de la verti~al, que
\
incluye la idea de ir contra la gravedad, de oponerse
a la fuerza más elemental del planeta. En la vida
humana, esto es contemplado en la aviación y los
viajes interplanetarios, en los que se vence la fuerza
de la gravedad y se arriba a una realidad en la que los
cuerpos son leves. Se genera asi la levedad de la vida,
como si buscara desprenderse de la materia.

l

28

29

simbolo de la cultura de Occidente: algo no acabado,
sin limites, que busca la eternidad.
También, la verticalidad es parte sustantiva del
proceso de hominjzación, lo cual igual exige un esfuerzo
importante por mantenerse erguido en función de la
bipedestación. Esta postura traslada el centro de
gravedad a la columna vertebral asentada en la pelvis,
lo que conduce a la posición vertical del hombre.
Igual, el hombre se yergue sobre la realidad, genera
la propia y la impone al resto del planeta. Ahora
aparece una tensión, entre una fuerza que ló fija a la
tierra y otra que lo separa de la misma, una que lo
hace habitante de un trozo de la superficie terrestre
y otra que adopta al planeta como lo heredado por
la especie: es la tensión entre la individualidad y la
humanidad. Asimismo; la verticalidad se asocia a la
mano prensil, el lenguaje y el pensamiento, lo que
coloca al hombre presto a la acción y listo para el
ataque, con la pretensión constante de construir la
realidad de acuerdo con su propia conformación, a la
medida de su deseo.
En la dimensión evolutiva, el hombre ha ido de lo
animal a lo humano, de lo inconsciente a lo consciente,
de lo salvaje a lo civilizado, de lo instintivo a lo
intelectivo y de lo natural a lo cultural. Esto es, se ha

�'1

1'

colocado entre dos extremos de la realidad sufriendo
la tensión que genera la oposición entre los mismos.
Dicha tensión lo coloca en una lucha constante pcir
mantener la posición alcanzada, por no caer en las
posniras primitivas o elementales. Mientras por otro
. lado, hay procesos de deterioro de la realidad cultural
que i¡¡vitan a regresar a pautas de épocas anteriores.
La vertical simboliza el impulso de dscensión que
conduce a la espiritualización, como algo que distingue
a la especie humana de las demás. Por la vertical se
. adquiere altura sobre el nivel medio, lo que recuerda
·a la telencefalización como el proceso por el cual el
sistema neural, i:-eniendo origen en la placa dorsal,
sigue un avance hacia adelante y arriba del embrión
para conformar el cerebro en el polo cefálico.
·
En relación con lo anterior, el árbol evoca el
simbolismo de la verticalidad y ésta a su vez de la altura
asociada al ascenso. El árbol representa los niveles del
cosmos: e1 inferior, ,profundo, ctónico o infernal; el
central, terrestre, superficial, de apariencia; y el alto,
superior, celestial, espiritual. El árbol une las tres
regiones y se convierte en un aparato integrador que
permite la interconexión de las parres; cuyo eje va del
centro de la tierra al infinito para co¡iforrnar la unidad.
Igual, el árbol representa el eje del mundo, pues sigue
una linea que va del centro de la tierra al infinito.
A su vez, en el cruce de llneas de la cruz está la
-conjunción y lo que se denomina la inversión simbólica,
de acuerdct con el camino que se tome, ya sea hacia abajo
o hacia arriba del centro. Y, en la dimensión humana, el
sentido de la crucifixión hace referencia al sufrimiento
generado en la contradicción y la ambivalencia. La cruz
sitúa al hombre entre la tierra y el cielo, en ló que el
madero horizontal representa el principio pasivo y el
vertical, el activo, que corresponde a la trascendencia y
la espiritualidad. En consecuencia, simbólicamente la
cruz y el árbol son el eje del mundo.
La determinación más general de la cruz ... es la de
conjunción.de contrarios: lo positivo (vertical) y
lo negativo (horizontal), lo superior y lo inferior, la
vida y la muerte. En sentídp ideal y simbólico estar
crucificado es vivir la esencia del antagonismo base
que constituye la existencia, del dolor agónico,
su cruce de posibilidades, de imposibilidades, de
con.strucción y destrucción. (Cirlot, 1979: 155-156)

LA TENSIÓN EMTRE LO. ESPIRITUAL Y LO ,ANIMAL
DEL HOMBRE HA.CE SURCIR LA TENTACIÓN, COMO
AQUELLO QUE INSTICA O INDUCE A ADOPTAR UNA
ACTITUD O CAMINO DISTINTO AL QUE EL INDIVIDUO
SECUÍÁ; IMPLICA, POR TANTO, SACARLO DEL SITIO QUE
OCUPABA O MODIFICAR LA ORIENTACIÓN QUE TENÍÁ.

La cruz es simbo1o de la conjunción de contrarios, en
cuyo centro se ubica la voluntad humana de ir en
tal o cual orientación de la existencia. Mientras el
instinto llama al amor a la tierra, en todo lo que es
realizable; el espíritu, a la elevación y extensión a
partir de la aplicación de la fuerza para construir la
realidad cultural. Sin embargo, la cultura occidental
los presenta como opuestos y en lucha constante,
·de tal manera que el humano aparece como un ser
deformado y sin ill.5tintos. La espiritualidad que se
le ofrece tiene una conformación sobrenatural, &lt;le
una naturaleza diferente a la humana, por lo que _no
es alcanzable sino a costa de renunciar a la esencia
propia como entidad viva. Ahí reside la contraposición
entre una y otra faceta de la vida contemporánea.
LA COHDICIÓM HUMANA

En la condición humana la tensión se genera en!J:e lo
instintual (lo que se rige por las pautas de la especie
heredadas del proceso evolutivo, que se sustentan en
una dinámica interior que conduce a apropiarse del
mundo objeta! y lograr_la sobrevivencia) y lo espiritual
(que es el proceso de objetivación de la interioridad,
sujeto a normas, principios y valoraciones para dar

30

simbólicamente lo claro;lo luminoso, lo etéreo, lo que
origen a la realidad cultural,
se ha despoj;¡do de la materia. En consecuencia, ahí se
como algo especificamente
ubica el alma, Dios yla virtud, e.s lo celeste. Mientras,
humano). Se generan en
lo biológico es lo oscuro, lo oculto, lo material, lo que
este proceso un sinnúmero
es origen de pecado y maldad
de posibilidades de
Mantenerse en la vertical requiere fuerza, lo que
combinación de ambos
se expresa como resistencia a las influencias de la
rasgos, yendo hasta los
realidad en que se vive y permite mantenerse en el
extremos de cultivar la
propio sitio, conservar la postura, la integridad y la
"espiritualidad" negando
propia pauta de existencia. El individuo que no tiene
lo instintual de la realidad
fuerza
para resistirse ante la realidad, sucumbe y
humana; hasta lo inverso,
negar la espiritualidad y · cae presa de situaciones que por su propia dinámica
conducen su existencia por otras vías, en las que es un
dedicar la existencia a la
objeto expuesto a los vaivenes de la realidad. ·
satisfacción impulsiva de las necesidades.
En la expresión gráfica de la personalidad, la
El individuo ordinario es débil para lograr la
ver~ical contiene una parte superior y otra inferior,
espiritualidad plena y cursa su vida haciendo
que las limita la horizontal de la vida humana; la
esfuerzos por no caer en lo instintual, lo que le resta
que se despliega entre el pasado y el futuro, con
energía que potencialmente estarla disponible para
líneas de ascenso y descenso. En el centro se li:alla la
los logros de la cultura. Esto significa que la lucha
intersécción, el erute de lo vertical y lo horizontal
consigo mismo no es inocua y se traduce en desgaste
donde se ubica al ego individual que hace esfuerzos
y mediocridad.
para dirimir el conflicto entre las tendencia~y conduce
.Frecuentemente, la concepción de la vertical
a obrar sobre la realidad para moldearla de acuerdo
toma la forma de fantasía que anima al humano
con la voluntad humana o tolerar el infortunio cuando
a la búsqueda de lo sublime, a lo que es grato a lo
aparece.
espiritual; y se tuerce al influjo de una concepción de
La tensión entre lo espiritual y lo animal del hombre
la espiritualidad que niega la vida, el cuerpo, el sexo
hace
surgir la tentación ·como aque]lo que instiga o
y el instinto. Lo anterior se aprecia en la infancia,
induce a adoptar una actitud o camino distinto al que
cuando la vida no tiene tanto peso y el ascenso se
el individuo se.guia; implica, por tanto, sacarlo del sitio
logra por el camino de la fantasía. Es la fantasía
que ocupaba o modificar la orientación que tenía. Asi,
infantil de subir al cielo, lo que está arriba en el azul,
la tentación es una influencia de la realidad individual,
por medio de una escalera o dos si es necesario, en lo
que
induce a modificar el curso de la existencia. Sin
que la escalera en su ascenso es símbolo del esfuerzo
embargo, ceder a la tentación y·vencer una resistencia
requerido para elevarse.
no siempre conduce a la calda, pues hay múltiples
En la dimensión simbólica, lo espiritual llama al
circunstancias en las que el hombre se resiste a abrirse
hombre hacia la vertical, mientras hacia abajo, en lo
a la llamada del destino y seguir su propia ví_a; y hasta
horizontal, se encuentra con lo animal. Lo espiritual es

31

�que hace caso de la señal iñterior logra destrabar su
impulso oculto, para dar otra dirección a su existencia.
El habla es la voz de la conciencia, por lo que
simbólicamente la tentación habla al oido izquierdo,
y la resistencia a la caída, al derecho. Mientras la
resistencia es la via recta para mantener un modo de
existencia sujeto a pautas claras y estrictas, ceder a la
tentación es-la via siniestra de la existencia, en la que
se abre qmino a 1o nuevo, que en ocasiones toma la
forma de lo malo.
La angustia surge ante el temor a caer bajo el in.flujo
del impulso, al que la conciencia moral le ha negado
expresión, y es indicadora de que el individuo se halla
sujeto a una tentación. Se expresa como vértigo, como
el movimiento con pérdida de la base de sustentación
psíquica; o com0 desmayo, cuando el individuo ha sido
tocado por el impulso y se lanza contra la prohibición.
En el desmayo, la caida coloca al individuo yacente
sobre la. superficie, la gravedad ha vencido y el
individuo ha perdido la fuerza que lo hacia resistirse a
la presión de la interioridad, al impulso que coloca al
individuo en el mundo.

¡

LA. LEVEDAD Y LA. CRAVEDAD

La levedad del ascenso pertenece a lo espiritual, lo que
se ·ha despojado de lo que lo ataba a la materialidad,
mientras la caida tieµe origen en la gravedad, que
recae sobre la totalidad de la personalidad. En la
concepción teológica, lo espiritual se halla libre de la
in.fluencia del cuerpo, por lo que aparece contrapuesto
a la vida. En consecuencia, la vida por definición
pertenece al acá de la existencia humana. Por su parte,
el más allá metafísico es una construcción conceptual
de naturaleza abstracta, que por definición es; no existe
La idea de la Ascensión de Jesús y Maria significa
que ellos no pertenecen al mundo del humano, pue?
no tienen caída y perm¡¡necen siempre en lo etéreo,
en el mundo divino. La levedad los condujo al más
allá, sin alguna fuerza-que los hiciera caer por su
gravedad, por lo que se puede afirmar que la caida
es propia del hombre, no sólo materialmente sino
también espiritualmente. Ya en la cultura de la Grecia
Clásica, el hombre es mortal mientras los dioses son
inmortales.
Se dice que la esencia de la cultura es lo espiritual,
pero la fuerza se adquiere del instinto. De otra manera,

32

la espiritualidad sin una fuerza que la sustente es sólo
EL
HOMBRE
VENCE
LA
fantasia, metafísica en búsqueda de creyentes, los que
CRAVED~D HACIENDO LA VIDA
por su mayoría darán peso y gravedad a lo afirmado en
el consenw. La fantasia se halla cercana al impulso y · LEVE, OLVIDÁNDOSE DE LAS
de_ ahi obnene la fuerza para lanzarse a lo infinito y lo
EXICENCIAS MORALES QUE
absol~to, es el peso de la gravedad de la realidad que
la hace aterrizar y la coloca en su justa dimensión. La
OBRAN CONTRA SU IMPULSO,
idea de la levedad se halla presente cuando.se contrasta
QUITÁNDOLE
PESO
A
LA
el peso del intele~to y la fantasía, con el acto motriz
Yel lenguaje hablado. Los primeros elevan y vencen . EXICENCIA CORPORAL Y AL
la gravedad en búsqueda de lo etéreo, mientras los·
PAS~DO~ ELEVÁNDOSE SOBRE
últimos, en su concreción, adquieren el peso que les
LOS PROBLEMAS ORDINARIOS
da la objetividad.
'
. En la existencia humana individual, la elehción
DE LA VIDA O EXPONIÉNDOSE
es conseguida por el logro de la plenitud, la cual es la
AL ANHELO DE UNA NUEVA
tendencia expansiva que no excluye posibilidades
vitales sino que las amplia sin limites. En relación con
REALIDAD.
esto, lo sublime es la elevación extraordinaria, moral
o intelectual. Lo que en la química corresponde a
Ylo ponen en riesgo en tanto lo tientan a realizar
volatilizar un cuerpo sólido y concentrar los vapores.
hechos grandiosos, lo que termina en una condena. En
la sustancia pasa del estado sólido al gaseoso sin pasar
contraposición, en el vacío de la existencia todo tiene el
por el estado liqúido, se le quita el peso y asciende;
mismo _peso, la realidad pierde valor y la pretensión de
figuradamente es como si la materia se transformara
apropiarse del mundo queda sin la fuerza del impulso,
en algo etéreo, espiritual. En la sublimación como
lo que anula la posibilidad de desilusión. Así, la
hecho de la personalidad, se ha orientado la fuerza
indiferencia ante el mundo es un buen antídoto contra
del impulso hacia fines socialmente aceptables; se
la caída. En el vacío de la existencia, la vida es llana,
ha quitado peso al instinto original y, a cambio, se ha
libre de los extremos, por lo que en la elación y la
generado la nueva realidad cultural.
indiferencia no se tiene necesidad de ha¡:er el esfuerzo
Todo cae p·or su propio peso, la gravedad lo atrae
por elevarse ni resistirse a fa caída.
Ylo coloca en un lugar. Y, en est_e tenór, la vida es
El auténtico cultivo de lo cultural se halla distante
un fuego fatuo, que apenas florece ya se encamina a
de los beneficios o logros que se tengan. Como
la desaparición. Tiene una fase de ascenso brusco
ejemplo, el arte es inútil, _no sirve, pues t6 que sirve
seguido de una caída que deja cada cosa en s~ sitio.
pertenece a la economía, y el arte excluye todo
~a caída es lo oculto en el proceso de lo trágico pbr
beneficio; es parte del proceso de generación de formas
lo que la realidad contiene el germen de la p;opia
como sustento de lo cultural. Es un "como si", que no
destrucción y lleva al fenómeno a sus principios: es
es la realidad sino que la representa en otra dimensión.
el eterno retorno que deshace la realidad para volver
En consecuencia, ref9rzar lo consciente e intelectivo y
a formularla. En dicho proceso oculto que destruye
acudir a lo cultural para negar la materialidad, es parte
la realidad se halla la fuerza de la gravedad, que está
dcl proceso economicista, en el que se busca realizar la
present.: y un dia predominará sobre el resto; atrae
existencia como logro.
hacia el centro y hace
todo alrededor suyo.
El hombre ~en~e la gravedad haciendo la vidá leve
A mayor fantasía, mayor desilusión; mientras
olvidándose de las exigencias -morales que obra~
g:a~de sea el anli.elo, grande será la pena. Lo que
contra su impulso, quitándole peso a la exigencia
significa que hay que cuidarse de lo que se desea, todo
corporal y al pasada; elevándose sob,re los problemas
tiene un costo que no siempre se puede pagar. Muchas
ordinarios de la vida o exponiéndose al anhelo de
pretensiones sobrepasan la capacidad de individuo · una nue~a realidad. De hecho, en la fantasía religiosa

girar

1

•

�'

se trata de dejar el lastre de la existencia terrenal
para aspirar a la existencia en el más allá, libre del
cuerpo y del pecado. Se ejemplifica lo antenor en la
levitación de los santos o de las prácticas espiritistas.
· En la dimensión religiosa, adquirir la levedad es
deshacerse del lastre que ata a la tierra, soltar el ancla
que mantiene al buque atado al puerto, abandonar
las sombras del pasado, dejar la tierrn, la ciudad, la
casa, la familia y la madre. Por tanto, una manera es
deshacerse de lo que impide el movimiento, hacer
distancia del pasado y separarse de lo conduce al

1

¡

,

i

,1
1

t .

EL ASCEHSO POR LEYEDAD
IMPLICA PERDER l&gt;ESO. AL
. DESPOJARSE DEL CUERPO, LA
MATERIA, LO QUE EQUIVALE A

apego.
.
En relación con lo anterior, la religión nace la vida
grave, seria, pesada, al imponer exigencias que obran
contra la pretensión humana de existencia, al quitar
valor a la vida real e inventar una vida de fantas!a.
Una vez que se ha formulado la existencia en el más
allá, la realidad humana queda mal parada, Ypor
comparación aparece imperfecta y sujeta a múltip_l~s
exigencias. Ah1, la religión busca la pureza de la acc1~n
y el pensamiento, que en la búsqueda de la perfect1on
exige suprimir toda mancha; y tanta extgencrn se
traduce en una lucha interior del individuo consigo
mismo, en la que gran cantidad de energ!a es usada
para mantener a raya los impulsos, anhelos, deseos
y fantasías, lo que a su vez se traduce en desgaste,
que el individuo siente como fatiga. Ahora todo se ha
vuelto pesado, grave, sin alegría, aburrido; la vida se ha
encaminado al hastio.
En su posición, icómo hace el poeta para arribar
a las cimas de lo sublime? Despojándose del peso de
la racionalidad y quitando al lenguaje la exigencia de
referirse a una realidad particular de acuerdo con la
norma. El poeta convierte la realidad en simbolos que
conforman figuras con las que expresa su interioridad;
libre de la exigencia de la norma del lenguaje puede
elevarse a las cimas de lo excelso, semejante a la
manera como el místico se libera del cuerpo en la
búsqueda de la espiritualidad
El ascenso por levedad implica perder peso al
despojarse del cuerpo, la materia, lo que equivaj.e a la
negación de la realidad como expresión intelectiva del
olvido de lo que sucede para no tener que soportarlo.
En cambio, el ascenso por el esfuerzo implica la aplicación
de la fuerza para escalar gradualmente y orientarse
hacia la cima; es ir contra la corriente de calda que va

LA NE~CIÓM DE LA R~LIDAD
COMO EXPRESIÓN IMTELECTIVA
DEL OLVIDO DE 1.0 QUE
SUCEDE PARA MO TEMER QUE
SOPORTARLO. .
hacia abajo, luchar contra una tendencia formulando
un nuevo camino y venciendo los obstáculos que
aparecen. Es vencer la resistencia_que la realidad ,
opone·a la pretensión humana, obrar contra_ lo dur~
y lo que no se deja penetrar. En dicho cammo esta
puesta la prueba: la fuerza, la resistencia, la toleranaa,
la voluntad y el anhelo humano de altura, de estar
sobre lo demás, de ver la realidad desde las altas cimas
de la grandeza.
LACAiDA
Cae lo que tiene altura; en ftsica es lo que ha requerido

gran energ!a para llevarlo a una posición en la que
venza la fuerza de gravedad. Ah! hay una tensión:
entre la fuerza,que sostiene en un sitio COjl energla
potencial y la fuerza de gravedad opuesta. Al final,
dicha energ!a potencial se manifiesta cayendo, como
es el caso_del agua que se precipita para generar
electricidad. Lo que significa que la calda deja libre
,· la energ!a acumulada, todo depende de la orientación
qu7 se le proporcim'ie ~proceso.
En el mito jud!o, los humanos fueron tentados a ser
como dioses y cayeron, lo que trajo como consecuencia
el exilio, la condena a vivir fuera de sl y el anhelo de
regresar al origen. Sin embargo, dicho exilio los obligó
a usar la propia fuerza como principio de realización
de la vida. La Caída va precedida de un mandato Y
una prohibición a Adán y a Eva: "de todos los árboles.
del para!so puedes comer, pero del árbol de la aenc1a
del bien y del mal no comas, porque el d!a que de él
comieres; ciertamente morirás." (Génesis. 2.16). Pero
la serpiente fue portadora de la tentación y les dijo:

34

1

"No, no moriréis; es que sabe Dios que el día que de
él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios,
conocedores del bien y del mal." (Génesis 3. 4,5).
La tentación en cuestión era ser como ,dioses, para
gozar de la inmortalidad, que es el mismo problema
planteado en la mitolog!a griega en la figura de
Prometeo.
En la escena del Para!so, la serpiente es un simbolo ·
de fuerza original con múltiples valores. Al ser fuente
de energla ofrece la inmortalidad, se identifica con
lo terreno, lo inferior, lo femenino; al mudar de piel
renueva su fuerza en una especie de resurrección que
conduce a la inmortalidad. En el yoga, la kundalini o
serpiente es una imagen de la fuerza interior que se
halla enrollada en forma de anillo en la extremidad
inferior de la columna vertebral. En las prácticas de
espiritualización se despliega y se alza hasta llegar a
la región frontal, lo que se concibe como el momento'
en que se tiene el sentido de eternidad. Figuradamente
es la ascensión de la fuerza de la región del sexo a la
cabeza, donde se ubica la espiritualidad.
Como contraste, lo que es real tiene una resistencia
que precisa vencerse, ya se trate de una piedra, una
manera de pensar, un hábito de la personalidad, etc.
En el enamoramiento como ejemplo, el individuo ha
dejado de ofrecer resistencia y se deja llevar por el
anhelo y la fantasla, lo que lo conduce a una especie de
fusión que lo mantiene estrechamente unido al otro,
perdiendo as[ la individualidad. Enamorarse significa
dejar de s'eÍ sí mismo, "vivir a medias", pues la mitad de
si está con el otro, en el cual se ve de manera figurada.
As! como la elevación es un proceso que lleva una
dirección de abajo hacia arriba, venciendo el peso de
la realidad, el eñamoramiento, ro fa!l in lave implica una
calda, quedando el individuo a merced de la fantasía,
bajo el influjo del impulso.
Cuando el individuo sucumbe a la tentación, la caída
es expresión de lá gravedad que, como fuerza, coloca
toqo yacente sobre la superficie de la realidad, en donde
se valora por lo que se tiene de horizontal, de contacto
estricto con la realidad firme Oa tierra firme). Se ha
construido un rasero que todo lo iguala por lo bajo,
mientras la espiritualidad tiende a igualar por lo alto.
La tensión prolongada entre lo espiritual y lo animal
expresa una lucha de tendencias; simbólicamente el
individuo se encuentra al borde del precipicio y ahí

cae o con un gran esfuerzo logra mantener su posición
y quedar a salvo de tal influencia. Hay individuos que
permanecen en riesgo constante, lo cual los provee de
fortaleza y resistencia a caer, pero con gran inversión
de energ!a, pues adoptan una posición con propiedad,
se encuentran seguros en su sitio, lo buscan y les
satisface, es lo que dicen querer, y en consecuencia, a
eso orientan la existencia.
En la dinámica de la personalidad, la tensión
~s generada en la excitación proveniente de las
motivaciones y necesidades del i_ndividuo; es una
tensión que consume energla y· lo coloca en una
actitud de c~ntención en la que hace esfuerzos por no
sucumbir a dichas ir¡Jluencias. La contención es para
no caer bajo el influjo del impulso, la necesidad o el
sentimiento, para mantenerse en una postura ante
la realidad. En la contención por la moral, se invierte
fuerza que está presta a disolverse por la calda, al
no resistirse a la tentación. En lo personal, la altura
del individuo la proporciona la fuerza, que está dada
por la posición de dominio en una realidad. Se cae en
debilidad cuando dicha fuerza deja de expresarse y no
se busca "más" y "mejor".
Como expresión de la resistencia que evita la
caída, el hombre elabora sistemas de seguridad que
le conducen a lograr la sensación de que su sitio se
halla,'libre de las influencias de la realidad. La mayor
fuente de dicha sensación de seguridad es el refugio
en la conciencia y lo intelectivo, que en muchas
ocasiones se expresa como una huida a lo cultural:
·En reláción a lo anterior, Gustav Bally enfatiza: "El
hombre resulta ser apátrida al evi~ar la naturaleza
inmediata. Esta falta de patria constituye la miseria
humana. El mundo humano no es una patria natural,
es, por el contrario, una patria inmediata, ~reada por el
hombre para su propia especie, carente de seguriclad;
y como todo lo creado por el hombre requiere una
constante reforma, se ve amenazada y expuesta a
un cambio eterno. Hemos trocado una s.eguridad
paradisiaca en el esfuerzo por ase~rarnos. En vez
de llevar la naturaleza dentro de nuestro corazón,
lo que llevamos es la nostalgia de ella." (Bally, 1964:
91). En esta expresión se hace referencia al temor
a caer que generan los cambios de la realidad y que ,
se traducen en angustia, la cual es compensada con
procedimientos para reasegurarse ante la realidad.

�•
\

.;.

'

lúdica ante la existencia. Johan Huizinga en su obra
Etil LOS EXTREMOS DEL E$TA
Hamo Ludens dice que en toda conciencia moral la
cuestión reside en saber "si es juego o cosa seria". Lo
DE ÁMIM~ SE HALLAN
que significa que en la actitud lúdica la vida no es setia,
MAMÍA Y LA DEPRESIÓN,
pero para jugar hay que hacerlo como si fuera seria.
ELEVACIÓN Y 1.A CAIDA; D .:J
La seriedad de la vida surge de la negación del lado
trágico de la existencia; como ejemplo, la negación
AFECTO~ DE LA EXALTACIÓN '.14
de la muerte en la religión. De alú porqué se inventa
LA EUFORIA CON SEMSACIOM D
lo cómico. Como contraste, la aceptación del devenir
'
EMCRANDECIMIEMTO DEL ECO, coloca al humano en el flujo de la realidad, en lo que
· no hay necesidad de hacer esfuerzo por mantenerse
SEVAALAAPATÍA, LACMlEMCI
arriba y evitar caer.
En su dimensión, el ridículo es por tomarse
DE IMP.ULSO Y LA PERDIDA D
demasiado en serio. En tal condi¿ión, la pe¡:sona cae,
LA EXISTENCIA.
S MTI
pero su rareza o extravagancia es tal que mueve a risa.
En el acto no se puede evitar caer bajo la influencia
El mito de Slsifo es expresión de la repetición al
de algo proveniente de la interioridad, que al final
infinito del modelo del ascenso y la caida al vencerse
desfigura ante los demás. Tornarse demasiado en serio
la resistencia que permite soportar la tensión de estar ·
es carecer del sentido del humor, lo que sucede en el
en la cima. Esto es, estar en la altura requiere inversión
individuo apegado al ego, a la ilusión de un ideal, con
de esfuerzo para mai.tener la ·posición, contiene el
poca objetividad respecto a la realidad. El sentido
riesgo de caer, sintiendo el vértigo de la altura con
del humor, propio de las personalidades fuertes y
posible ruptura del equilibrio y ·pérdida de la base
maduras, se caracteriza ante todo por la capacidad de
de sustentación, de los procesos que proporcionan
retrse de las propias incongruencias. El que toma la
sensación de seguridad. Lo que equivale a la vivencia
vida como juego, no cae.
de la angustia. Dice Robert Graves que originalmente la
El sueño es la caida del estar despierto o alerta,
.piedra de Sisifo era un disco solar y la colina por la que
que de manera periódica sucede para ir a las
rodaba era la bóveda celeste (Graves, 2004: 286-292).
profundidades de la mente, y recorrer por el camino
Se refería pues al ascenso espiritual al que aspira el
de la memoria el laberinto de la vida individual. iQué
humano para volver irremediablemente a caer. Es obrar
es más fácil, resistirse a dormir o hacer unesfuerzo por
constantemente contra la gravedad que coloca todo en
despertar y levantarse? Lo que equivale a decir caer en
su lugar y condena al hombre a repetir el acto sin fin.
la inconsciencia e intrpducirse al mundo del ensueño
En los extremos del estado de ánimo se hallan
o estar consciente y hacer frente a las exigencias de
la manía y la depn;sión, la elevación y la caída del
la realidad. Lo conscie'nte incluye un estado de alerta
afecto; de la exaltación y la euforia con sensación de
con atención enfocada, siempre a punto de caer en
engrandecimiento del ego, se va a la apatía, la carencia
lo inconsciente: con pérdida del tono muscular y no
de impulso y la pérdida de sentido de la existencia. En
saber de si. Equivale a la fantasla de desprenderse del
la primera el individuo niega la realidad y se coloca
ego, al cual hay que mantener ante los demás y para
sobre ésta; en la última, ha tomado contacto con la
gloria de si mismo. En la dimensión ec~nóqúca de la
realidad, ésta se le ha echado encima y ha entendido
vida, hay la tentación a dejarse llevar por el lado fácil
su pequeñez. La elación es un estado de excitación
de las cosas, por la realización del menor esfuerzo, lo
emotiva, de placer intenso, de exaltación, con ascenso
que implica la condición de caida, pues el individuo
del estado de ánimo, semejante a lo que sucede en la
no l\.a podido sostener la posición y resistirse a aquello
e1ruberancia del. carnaval, para luego caer en estado de
que llama a regirse por el rasero de lo menos. Mientras,
enclaustramiento en la Cuaresma.
el qué realiza el esfuerzo se resiste, se mantiene en su
Como se ha dicho; la religión hace la vida seria, le
sitio y se guia por los máximos de la existencia.
proporciona gravedad, lo que es opuesto a la actitud

36

logra enseñar algo al humano, pues éste permanece
en su condición por el instinto pervertido, el cual lo
conduce a buscar la satisfacción de la pretensión que
fue negada y prohibida, con la conciencia de que está
mal y merece castigo. En contraposición, la ausencia
de la disculpa coloca al hombre ante su propia
perversión y las consecuencias de la misma. Lo que es
presentado como la muerte.de Judas en el origen del
cristianismo, es un símbolo de lo que sucede cuando la
falta no es disculpada;lo que coloca al individuo ante
el problema de la propia muerte. Esto es, ante una
condición que exig~ una transformación radical de si,
con el objetivo de arribar a la existencia auténtica.
La dinámica básica de la existencia humana es la
búsqueda del si mismo y la realización de la existencia
auténtica, de acuerdo con la estructura individual, que
se halla en lo profundo de la interioridad. Nietzsche lo expresaba como ~negar a ser lo que se es", lo cual
implioa un gran esfuerzo. I arnbién está la tentaéión de
la caida en el "se" imper.sonal o en el anonimato de las
grandes mayorías. La impersonalidad del ser anónimo
es el sustento de la existencia inauténtica, en la que la
vida se reduce a la trivialidad del existir, el individuo
· se confunde con la colectividad y así se dirige hacia
la medianía. En fin, la caída implica pérdida o
degradación, que en la personalidad se traduce en
angustia existencial.
El que se resiste a la calda busca mantener el
control
de sí mismo, se ve obligado a invertir fuerza
De la infancia se dice que es hermosa porque es el
y mant~er la postura, está contenido y fatigado. El
mundo de la fantasía y la magia, en la que todo sucede
que no se resiste se halla expuesto a los vaivenes de la
con desearlo; por otro lado, es la época en la que los
existencia, al flujo de la.corriente de la vida, y se deja
padres son figuras sagradas y se les rodea de.un halo
llevar por lo que sucede. Al primero, la vida le cuesta
de poder que da seguridad al niño,.como la cueva daba
mucho esfuerzo, comparado con las satisfacciones que
seguridad al hombre primitivo. I ambién, es la época
tiene; al segundo, quizá sus satisfacciones no tienen
de los demonios, que representan los anhelos que
alto valor, pero al menos logra sentir que la vida ofrece
están pr~hibidos por la cultura, predominantemente
algo que se puede obtener. Quizá por eso el primero
el sexo. Así corno es el tiempo del cielo donde todo es
busca la otra vida en el más allá, en el acá no logró
beatitud y amor, también es del infierno, en el que los
sentir alguna retribución por su esfuerzo; mientras el
deseos prohibidos al mismo tiempo fascinan y atraen
segundo, en pequeña escala, logra descifrar el secreto
sin poder sustraerse al tal llamado. Alú se aprende a
resistirse a la tentación; y en adelante, el individuo · de la existencia. W
estará en riesgo de caer bajo el influjo de lo prohibido.
Referencias
.
.
En la confesión 'se aprecia la e)evación y la caída de
Bally, G. (1964). El juego como,xpresión dda libertad. Ciudad de México;
manera cíclica, lo que es posible por el perdón, que
FCE.
Ctrlot,J.E.
(1979). Dicc,onariodesimlxilos. Barcelona: Labor.
introduce en un modo de vida caracterizado por una
Graves. R. (2004 ). Los mitos griegos. Madrid: Alianza.
constante caida
'
,. y la consecuente elevación. Lo que no

37

�POESÍA

C"í

ARTUR ROCÉRIO

(Pauhsta, 1984)

Piedad
y
Yo ni quería escribir nada
Fue aquel naco que hace así girl beutifu.I Y
La iglesia
El mundo se está volviendo adulto
Pesado, sucio, avergonzado, solitario
Hasta aquí ya no importa más el amor y la rosa

Cuando a mediados de los años setenta Heloisa
Buarque· de Hollanda preparó su antologia
26 poetas hoje, el retrato del panorama poéti~o
brasileño quedó eclipsado por una vuelta a la
coloquialidad, a los poetas que en mimeógrafos
ycarteles llevaron la poesía a la calle, es decir, a
la comunión tribal que.confrontaba la rapiña de
la -alienación militar. Se trataba de un impulso a
lo Oswald de Andrade decantado y actualizado
en la ola norteamericana y su triunvirato
utópico: blues, beat y rock Léase Roberto Piva.

Cada vez que me arrodillo y rezo Mato un
[mosquito
Una vez maté tres a la vez
Porque
Mis manos son de carne y hueso Y el mosquito es
[otra cosa
.

'

-tipo Dante Ga~riel Rossetti- en Vardarac y una
En nuestros chas, el título Afila san ftm dos danónios
· cónstrucción dialógica, desenfadada y profundamente
descontentes (2006), libro debut de Bruna Beber, remite
mordaz en Tirelli Neto. Ariur Rogério es un caso
a la pinta en un muro de Río de Janeiro que ella veia
e_xtraño en la generación reciente, en un gesto que
camino a su trabajo: poesia del cha a cha, anecdótica,
señala su entrega a la es~ritura (y no al glamour
intima,·coloquial... Iá. misma apuesta. Tarnbién de Río .
. literario de mafias provincianas) ha publicado e~
son Camila Vardarac e Ismar Tirelli Neto; en ellos
edición virtual diez libros con poemas llenos de,
encuentro un apego más literario, un tratamiento, una
. humor, jl,legos de p~abras, regionalismos, lengua viva.
hechura emanada de una ensoñación aviesa victoriana

Ayer me nació una piedad del tamaño de tu rostro
[Sin el bigote
Y la barba y La otra parte del cuerpo
Era una felicidad
Aunque era un poema de esos poetas que copian
[revistas de literatura
Aunque era sólo descaro
y
La guayaba
Del
Guayabo

�POESl&gt;.

POESlA

&lt;,iJ
&lt;,iJ

BRUMA BEBER

(Rio de Janeiro, 1984)

(trident) sandía
ríe y llega
de su sonrisa
la frescura de la lavandería
a perfumar el humo
del cigarro
150/o la humedad relativa del aire
hago fiesta
9 grados sin chamarra
caos aéreo
tchup tchup tchuru
tu sonrisa lija

la tinta negra
de lamia.

ISMAR TIRELLI METO

(Rio de Janeiro, 1985)

El amigo soltero
-¿Tres casas en un solo año, y un idioma
en vías de desaparecer, dices?
Toda mi vida ellos
costean. Pacato,
la vista no deja entrar.
Quedé. Rendido a las formas
de la delicadeza. Rasgo
las telarañas para
así bordar las mías,
casualidad por el horizonte
el luto de las molduras.
Los domingos distribuyo
a la gente visitas inesperadas.
tMe acompañas?
Firmo una carta, atento
al sonido rastrero &amp; tramador
ejecutado por mi propio nombre.
(Allá las personas se pierden).
Los domingos voy al cinema.
Se carcajea como incendios
en grandes edificios comerciales.
Regreso y percibo
que sigo sudando muy fino
de las paredes, desde siempre.
Estaban a muy poco de inventar el teléfono.
Me quedé porque el tren no me agarró.

�POElfA

(,rj

CAMILA VARDARAC

(Río de Janeiro, 1987)

La noche tiene el aroma de los excrementos del amor, luna cómplice de la sangre
que ruidosa circula en las venas y que de ellas se desvanece callada, por los poros
entra el aíre que corroe las vísceras con inmenso placer, en algún lugar un cuerpo
agoniza porque las primeras luces recuerdan que los deseos son perecederos con
la aurora, el sol quiere nacer y cuántas nubes contrarian su voluntad volviendo el
domingo nublado y las sienes de los niños -frías en el jardin fetal.

�i tienes· un hondo_ penar,
piensa en mí; si tienes ganas ·
de llorar, pie~sa en mí. Ya
. ves que venero tu imagen divine!-...

S

Venera la nostalgia de cuando la Íuz entraba a SI} cuarto y se reflejaba sobre la luna del
tocador y la madera pulida de los muebles, especialmente del escritorio, un regalo de cuando '
cumplió quince años. Cachi mañana la claridad llegaba por la ventana iluminando hasta el
piso aunque estuviera nublado porque irradiaba del centro alegre de su propio corazón. Y
nunca tenía ganas de llorar y vagamente pensaba en nadie que no fueran sus compañeras de
esc~ela, los personajes de Jean Ausrin, una de sus primeras lecturas, sus abuelos y el resto de
su entrañable y numerosa familia; sin embargo, ya entonces sabía reci:mocer las cosas bellas
de este mundo y la voz de Toña la Negra que había escuchado en radio, por televisión y' en el
' , de milagro pastoso y timbrado y lo admiraba sin saber que la
teatro, le parecía una especie
acompañarla siempre. Si, vio a la artista una vez.parada junto al piano de Agustín Lara, casi
inmóvil, el rostro impenetrable, jugando sólo con un pañuelo de gasa que se turnaba de una

t
'·

mano a otra.

.¡
1

'1

1

1

Aquélla famosa vivía en una casa modesta
detrás de la suya, pero le había regalado a su
hijo mayor un Cadillac rojo convertible, último
mtidelo. El muchacho moreno y espigado la
rondaba con ojos ávidos, aunque se mostraba
pobre de palabras convencido de que con
sus escasos dieciséis años ella no se fijaría
en un hombre de veintiuno. El muchacho se
conformaba con estacionar su propiedad más
, querida y permanecer en la banqueta largo
_ rato bajo los árboles de jacarandas en plena
floración que dejaban caer una alfombra
morada sobre el césped.
Y sucedió que en su escuela las monjas
rompieron la rutina por causas nobles.
Se organizaría una charreada para fines
caritativos. Lo colectado pararla en un
hospicio. Ese altruismo permitió la entrada
de Tony Aguilar para elegir reina del evento
entre bachilleras divididas en dos grupos.
Las alumnas de humanidades en uno; las
de ciencias en otro. Había entonces un
despliegue de bellezas, rubias a punto de ser
sofisticadas, castañas pizpiretas, trigueñas
reticentes. Todas habían ovacionado la
llegada del astro, todas llevaban medias de
popotillo hasta.las rodillas, uniformes con
cuello blanco abrochado por un gran botón
marino y cubierto con mandiles a cuadritos

44
1

azules. Todas estaban haciéndose bromas
entre sí, dándose codazos, estableciendo
complicida\les, gestos disimulados. En su
calidad de estrella cinematográfica, Tony
irradiaba fosforescencia. Debieron agradarte
las morenas bajitas, porque dirigiéndose a
ella dijo sin titubeos:
-iTú! -Ella no podía crei:rlo: vio hacia
las hermanas Cad,or que hablaban con acento
francés a pesar de vivir en México desde la
niñez. Vio hacia las demás formando un
ramillete. Eran flores con caras expectantes,
cabellos peinados ·en trenzas, coletas,
melenas; ojos claros, aceitunados, c;ifés
oscuros llenos de risa. El actor platicó un
rato, echó un nuevo vistazo y sin pensarlo
volvió a decir:
-iTú!
La dejó atónita, miró otra vez a derecha
e izquierda, se puso una mano sobre el
pecho y preguntó con la miracla en actitud
dubitativa.
-Si, tú, iqué esperas para sentirte·
la reina? -dijo otra vez. Luego· repar~ió
saludos, le extendió la manó a cada una en
una especie de revista militar y en medio de
suspiros reprimidos salió tan gallardamente
como había entrado al enorme patio donde
se jugaba bádminton o voleibol.

En vez de tener ganas de llorar ni de pensar propia para trapos de cocina que para
en nadie, tuvo ganas de reir hasta las lágti.mas. atuendos de soberana; sin embargo, el
Se contuvo disimulando su fortuna.
diseño cobraba forma imaginaria. Sus
En su casa estaban ya comiendo y antes rudimentos de costura, bordado y corte
de sentarse en su lugar contó lo ,5ucedido le dijeron que querer es poder. Plegó una
en detalle. Silencio. Su padre necesitó unos falda ampona adornada con varias hileras
segundos de reflexión y finalmente afirmó que de espiguilla verde; ideó una blúsa escotada
el asunto le parecía una banalidad a la cual sin mangas, y a la hora de pegar el cierre la
debía renunciarse: Ella siempre respetaba cosa se complicó; pero su madre, que fue
esas opiniones, no porque fuera uno de esos candidata a reina del carnaval en Veracruz
· personajes adustos, impositivos y gritones; al y sabia lo que representa renunciar a
contrario, lo admiraba por su bondad innata tales distinciones, resolvió el problema
y su exitosa carr.era; pero determinada- se entallando el vestido con el propósito de
acogió con los diez dedos de sus manos al resaltar la pequeña cintura.
efímero reinado como si en ello estuviera en
Quedaba algo pendiente. Hasta Cenicienta
juego el resto de su existencia. Sj negaban el necesitó una carroza y ella no tenía un hada;
dinero para _comprarse ún disfraz de Adelita en cambio, tenla un guardián dentro de su
ode Jesusita en Chihuahua, echaría a rodar coche especracular bajo el suave soplo de las
sus ahorros. De las oscuridades de su alcancía jacarandas manteniendo una ronda persistente
sacó monedas chicas y grai¡,des, Juntó cien en medio del primaveral tapete morado.
pesos con los qJ:!e entró al único Palacio de Abrió el zaguán y caminó algunos pasos
Hierro que había entonces situado en una para apoyarse blandamente en el hombro
esquina estratégica de 20 de noviembre, . del muchacho aparentemente pensativo que
poco antes de llegar al Zócalo. Se dirigió al dando un saltito de sorpresa bajó al instante
departamento de telas baratas y eligió una y la miró con embarazosa fascinación antes
cambaya naranja y blanca más
de escuchar la propuesta de ser novios por
un dia par~ llevarla el sábado a las cinco de
la tarde. Primero la observó algo incrédulo,
al.zó la vista al cielo y después al suelo,
guardó un silencio expectante y aceptó.
-Lo demás me lo quedas debiendo
-dijo.
Yllegó a la cita, oloroso a lavanda y
con los. rizos de su cabello peregrino
aplac_ados con vaselina.
Ella lo esperaba. Salió toda
engalanada corriendo las escaleras.
Subió casi sin saludar, se acomodó en
la parte de atrás sobre la capota bajada
y extendió los vuelos de su falda.
iPero de qué sirven los saludos a dos
personas cubiertas por el manto de
la inocencia? iDos personas que
aún desconocian penas de esta vida
a la que venimos para aprender,
según afirman los entendidos en
misterios insondables?

•

�Al llegar, las tribunas estaban llenas por
. padres de familia y muchachos ruidosos
festejando una tradiéión. "El son de la Negra"
sonaba en cuerdas y trompetas de mariachi
y las notas jaliscienses retozaban entre la
multitud como hebras de colorés, como hojas
de papel volando. Sobrevino el anuncio: las
parúcipantes iban a comenzar. El conductor
del Cadillac, sin prestarle atención al barullo
de la fiesta, dio una vuelta lentísima al ruedo
del lienzo .charro esperando que la gente
terminara de acomodarse en sus respectivos
lugares. Miéntras tanto ella saludaba a derecha
e izquierda, con una banda atravesándole el
pecho y con los mismos ademanes que hubiera
adoptado la emperatriz de Etiopía. Él, hijo_ de
Veracruz, consideraba la tristeza algo remoto.
Emprendió un segundo recorrido cada vez
más despacio aprovechando los rayos del sol

l

iluminándolos. Y ella completó su dicha al
descubrir a su familia que llegaba retrasada
para ocupar toda una hilera de asientos con
amigqs yucatecos.
Luego conúnuó el programa. La aparición
triunfal de Tony Aguilar en tráje negro
adornado por botonadura dtt platá montando
uno de sus caballos más entrenádos marcó el
comienzo de las suertes, las proezas sobre las
monturas, las reatas dando giros en el aire,
las manganas, los novillos lazados, las yeguas
matreras respingando sin dejarse vencer,
los aplausos, la destreza de jinetes sobre
animales que permanecian quietos bajo· un
hechizo que dibujaba la sombra de su silueta
sobre la arena, las ovaciones, los vencedores
y las preseas.
Transcurrieron varias horas, el c;repúsculo
comenzó a marcar· sus sombras y la
concurrencia a salir. El muchacho, alto y

espigado,
.
divinamente moreno, la depositó en la puerta de su
casa como si despidiera algo precioso; pero no cruzaron palabra en el trayecto de regreso.
Ninguno de los dos habló ni comentaron lo que hablan visto y oído. Quizá no encontraban
nada que decirse meñdos en sí mismos. Tal vez comenzaban a entender la fugacidad del tiempo.
' han pasado
. tantos años y que la felicidad traviesa desapareció desvanecida en el ~
Yahora que
la oscuridad llega hasta su escritorio con soplos fúnebres y vuelve aquella voz cálida y tropical
que le dicta a su recuerdo: si tienes un hondo penar, piensa en mí...l'O
•

.•

•

'

---' l

1

..

,,,

�ROBERTO BOLAÑO ES EL ÚLTIMO EXPONENTE DEL BOOH
LATINOAMERICANO, SI CONSIDERAMOS ESTE FENÓMENO LITERARIO
COMO UNA DE LAS MÁS AFORTUNADAS COYUNTURAS EN QUE UNA
SERIE DE ARTISTAS DE EDADES Y FORMACIONES DIFERENTES,
QUE CULTIVAN CELOSAMENTE SU ORICINALIDAD Y REHÚYEN
TODO ABANDERAMIENTO CIRCUNSTANCIAL, LLECAN A CREAR UN
MOVIMIENTO COLECTIVO QUE DEJARÁ SU IMPRONTA EN LAS LETRAS
UNIVERSALES COMO MANIFESTACIÓN FINAL DEL HICH HODERHISH.

olaño comparte con los grandes autores de
los años sesenta y setenta el gusto por los
viajes y la libertad de elegir su domicilio
físico en cualquier parte del mundo sin dejar
por esto de considerarse plenamente un autor
latinoamericano y de preocuparse por el destino de
la producción literaria de su continente. Comparte
con ellos también esa actitud que hace al escritor
dedicarse en cuerpo y alma a su labor creativa, leer
desmesuradamente, escribir cada día y publicar
bastante, siempre que las obras publicadas tengan
la calidad anhelada por un artista escrupuloso, para
el cual el éxito editorial, aunque palmario, es una
cuestión de importancia secundaria. Pero sobre
todo comparte Bolaño con Cortázar, Lezama Lima,
Rulfo, Roa Bastos, Cabrera Infante, con Carlos
Fuentes, García Márquez y Vargas Llosa de la
primera etapa de creación, la inclinación hacia un
experimentalismo desenfrenado, la proyección de
la prosa hacia la poesía, el interés por abrirse paso
en realidades inexploradas a través de un estilo que
madura sin anquilosarse, unido todo eso al terror
por el pastiche involuntario, por la sujeción ante
la pretendida demanda del público fomentada en
realidad por editores pragmáticos.
Está unido Bolaño a los grandes representantes del
boom por cierta tendencia elitista, emparentada más
bien con el high modernism que con el posmodernismo
leido en la clave del "anything goes" y de "los cinco
minutos de fama". Es una postura que si bien no
llega al extremismo de un Joyce que decía en una
conversación privada que "la exigencia que tengo

B

�de mi lector es que dedique toda su vida a la lectura
de mis obras" (Ellman, 1983: 703), tampoco cede
a las presiones de una cultura encaminada hacia
la accesibilidad, el placer obtenido fácilmente, la
evasión a través de la lectura. En las obras mayores
del boom, en Rayuela, Paradiso, Cien años de soledad,
Conversación en la catedral, Cambio de piel, así como
en Los detectives salvajes o 2666, no parecen haberse
olvidado, ni mucho menos, las tres exigencias
ideales que el high modernism imponía al arte: el arte
debe ser universal, porque nutre la ambición secreta
de crear un acervo cultural igual al dejado

fama literaria en su vida y ha ignorado las presiones
mediáticas ( a diferencia de un Thornas Mann, por
ejemplo); el autor, en fin, de unos textos_ en ~ran
medida herméticos y que necesitan la paciencia, la
movilización intelectual y la extrema sensibilidad
del lector. Bolaño prolonga la línea de los grandes
autores latinoamericanos que se declararon adeptos
fervorosos del escritor praguense; de un Borges
que declaraba que "yo he escrito también algunos
cuentos en los cuales traté ambiciosa e inútilmente
de ser Kafka" (Borges, 1983); de un García Márquez

..------------------=-=- =- =-=. -:=-=-=-=-=-=;; ; 1

~

\
1
1
' 11

por la Antigüedad; el arte debe ser difícil,
pues el lector debe estudiar las obras y
"trabajar" tanto como el artista; el arte
debe ser redentor, porque se considera
que sólo el arte rescata una existencia
sin sentido y da forma duradera a un
caos de vivencias inconexas (Bernstein,
2000). Las repetidas declaraciones de
Bolaño de que ""sus libros son legibles,
pero no accesibles" y sobre todo sus
ensayos "Literatura + Enfermedad =
Literatura" y "Los mitos de Chtulhu"
incluidos en El gaucho insufrible, delatan
su apego a una literatura impulsada sólo
por la incesante búsqueda de lo nuevo, en
la línea de Baudelaire, a una literatura
que precaria pero tercamente se opone
a la inexorable caída en el olvido, en
el aburrimiento, en lo repetitivo. El
menosprecio que siente por Arturo Pérez, ,
Reverte, Isabel Allende, Luis Sepúlveda, Angeles
Mastretta y el desagrado que le producen las figuras
mediáticas de Vargas Llosa y García Márquez, cuyas
últimas novelas le parecen rotundamente fracasadas,
derivan de su odio por una literatura que no busca
sino reflejar lisonjeramente el espíritu adocenado
del burgués medio, que lee para relajarse sanamente
y al que sólo le interesa "el éxito, el dinero y la

respetabilidad" (Bolaño, 2003: 176).
.,
No es de extrañar, entonces, la atracc1on de
Bolaño por Kafka, una de las máximas encarnaciones
del high modernism, el creador de una "literatura
menor" según la célebre expresión de Deleuze Y
Guattari; el escritor que nunca ha conocido una gran

directa del mundo literario creado por Kafka (Flores,
1990), está fuera de cualquier duda la huella dejada
por el escritor judío en toda la literatura occidental
de la posguerra y, por ende, en aquella parte de ella
representada por el boom latinoamericano.
Si en Bolaño permanecen rastros de la proyección
universalista, de la concepción sobre la literatura
como empresa sumamente ardua y de la visión sobre
ella como vía de salvación ante la insignificancia de la
vida prosaica, es cierto también que estos principios
del high modernism sufren una distorsión evidente en
la época en que escribe el escritor chileno, lo cual
se debe principalmente a la inflación de la "buena
literatura" hecha por un sinnúmero de "buenos
escritores". Estos, sin duda, siguen el último principio
señalado, pero lo deforman, ya que el arte está visto
como redención pero una redención personal, y
transigen bastante con los principios de universalismo
y dificultad. Aunque no aborde directamente el tema
del proceso creativo literario, o sea, los misterios de
la creatividad, Bolaño dedica una atención especial
a los individuos que entregan su energía y tiempo a
la escritura y muchas de sus páginas dan voz a una

El aburguesamiento de los artistas y la artistización
de la sociedad plantean una problemática distinta
a finales del siglo XX. Ahora bien, Bolaño, apegado
sin reservas a los tres imperativos del high modernism,
sigue defendiendo un arte enraizado en lo oscuro
y lo malo, y la profunda admiración que le profesa a
Kafka procede de esta tenacidad de salvaguardar un
terreno del arte no maculado por las orientaciones
optimistas y sanas de la sociedad emborrachada por
la publicidad y el shopping. Es sugestivo también que,
para rendirle homenaje, no elige de las obras del
escritor checo La metamorfosis, transformada para
bien o para el mal en producto de consumo cultural
y banalizada por los eslóganes publicitarios, sino que
se acerca a un cuento menos conocido, "Josefine la
cantante o el pueblo de los ratones", al cual dará una
continuación magnífica en el cuento "El policía de
las ratas" incluido en uno de sus libros más logrados
(tal vez su obra maestra), El gaucho insufrible, de 2003.
Ese cuento retendrá nuestra atención en calidad
de hipotexto del cuento de Kafka, después de una
concisa discusión sobre las bases conceptuales del
hipertexto kafkiano.

,,ME PARECE, POR LO DEMÁS, QUE SÓLO DEBERÍAN LEERSE
AQUELLOS LIBROS QUE NOS MUERDEN O NOS PICAN. ( ...) -UM
LIBRO DEBE SER EL HACHA QUE QUIEBRE EL MAR HELADO EM
NOSOTROS. HE AHÍ LO QUE YO CREO." (KAFKA)

que confesaba que el despertar de su vocación ~e
escritor sobrevino con la lectura de La metamorfosis;
de un Vargas Llosa que rinde un homenaje insólito
al mismo cuento en El hablador cuando lo "traduce"
interculturalmente al machiguenga; de un Augusto
Monterroso que escribe un conocido microrrelato
en La oveja negra y demás fábulas: "Érase una vez una
Cucaracha llamada Gregorio Sarnsa que soñaba
que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que
soñaba que era un escritor que escribía acerca de un
empleado llamado Gregorio Samsa que soñab~ que
era una Cucaracha" (Monterroso, 1990: 49). Le1os de
compartir con Ángel Flores la famosa tesis sobre el
realismo mágico latinoamericano como derivación

ironía demoledora acerca de la "pose" del escritor
profesional, que escribe según un horario fijo, tiene
amistades exclusivamente literarias y casi nunca se
ve excluido del reparto del éxito literario consistente
en premios, becas y publicidad editorial. 8 capítulo
23 de Los detectives salvajes es un epítome de esta reflexión
(Bolaño, 1998: 484,500). Bolaño parece sumamente
consciente de que el clásico terna de la condición del
artista, que despunta con el romanticismo y florece
en la modernidad por causa del conflicto entre los
burgueses y los artistas contestatarios (Bourdieu,
1992; Calinescu, ;2002), necesita un tratamiento
completamente distinto en un momento en que el
arte en general y la literatura en especial ha sido
domesticada, desvirtuada de su potencial agresivo
y vejatorio acerca de una sociedad de consumo.

51

50

La inseparabilidad entre el arte y el mal, o sea el papel
del arte visto no como depositario de la tradición sino
como negación rotunda de ésta, es una premisa básica
de la modernidad y encontramos en Kafka una de las
más acabadas expresiones de esta idea, en una carta a
Oskar Pollak escrita en la primera juventud del escritor:
Me parece, por lo demás, que sólo deberían leerse
aquellos libros que nos muerden o nos pican. Si el
libro que leemos no nos despierta de un puñetazo
en el cráneo, lpara qué leer? lpara que nos haga
felices, como tú me escribes? Vaya, nosotros
seríamos igualmente felices si no tuviéramos libros
y los libros que nos hacen felices podríamos, de ser
necesario, escribirlos nosotros mismos. Tenemos,
al contrario, necesidad de libros que obren

�sobre nosotros como una desgracia con la cual
sufriéramos mucho, como la muerte de alguien a
quien amáramos más que a nosotros mismos, como
si estuviéramos proscritos, condenados a vivir en
las selvas lejos de todos los hombres, como un
suicidio -un libro debe ser el hacha que quiebre
el mar helado en nosotros. He ahí lo que yo creo.
(Kafka, 2009: 34)
Sí esta es la posición de Kafka en su juventud e rndica
en gran medida la línea que seguirá la l~ter~tura
moderna posterior, se sabe que sus meditaciones
acerca del papel del artista tomarán un rumbo
completamente distinto y lo aproximarán cada
vez más dolorosamente a una desesperación total,
determinada por el sentimiento de ser no sólo ín~til
sino incluso pernicioso para la comunidad en que vive.
La visión sobre un arte que no produzca la felicidad
sino que provoque un cataclismo a~co ca~az ,~e
arrancar al lector de su ilimitada mdiferencia ( el
mar helado en nosotros") se transformará con los
años en uno de los principales cabos de acusación
en el proceso que Kafka incoará contra sí mism~, al
descubrirse incapaz de establecer en qué consiste
una vida recta y al verse incapaz por lo tanto de
vivirla. Los fracasos de los proyectos matrimoniales,
la soledad autoimpuesta como condición para
entregarse únicamente a su vocación de ~scritor', la
propia enfermedad letal que acortará s~s dí~s son solo
unas manifestaciones de un mal todavia mas grande,
consistente en la ambivalencia insoportable respecto
a la escritura. En muchos fragmentos del diario y
en innumerables cartas se refleja el tormento que le
produce la idea de que sus escritos no pueden ~ervir
en absoluto a la gente, que no son sino delaciones
del orgullo más desmesurado y de un hedo~smo
sui generis, cuyas consecuencias las so~orta~an los
lectores. La idea de su inutilidad y peligrosidad lo
visita cuando alerta a su novia Felice Bauer sobre los
fantasmas repelentes salidos de su alma ("una jaula
llena de ratas") y se expresa de la forma más cabal en
una carta a Max Brod escrita a finales de su vida:
Pero ¿qué hay de la condición misma de escritor?
El escribir es un dulce y maravilloso premio, pero
¿para qué? Por la noche, con esa claridad de la

enseñanza de párvulos, se me hizo evidente que
se trataba del salario por servicios diabólicos. Este
bajar a los oscuros poderes, ese desencadenamiento
de los espiritus encadenados por naturaleza,
dudosos abrazos y cuantas cosas puedan ocurrir
allá abajo, de las cuales no se sabe nada arriba,
cuando se están escribiendo narraciones a la
luz del sol. Quizás exista también otra forma de
escribir, pero sólo conozco a ésta. y lo diabólico
que hay en ella se me aparece con toda claridad.
[...] el movimiento se diversifica entonces y se
convierte en un sistema solar de vanidades. Lo que
a veces desea el hombre ingenuo: "Quisiera morir
y ver cómo lloran por mi"' lo lleva a la prácti~a
continuamente un escritor así, pues muere (o deJa
de vivir) y se llora de continuo. (Kafka, 1974: 175).
Si en los primeros años de su vida, la escritura
representaba para Kafka una forma de j~sti.ficarse la
vida con los años se ahondará en él una maguantable
dualidad ante el ejercicio del arte, que conocerán
sus inmejorables expresiones literarias en los
autorretratos hechos con una ironía suicida en los
cuentos "Un artista del hambre", "Investigaciones
de un perro", "Josefíne la cantante o el pueblo de los
ratones". El tema del ayunador que reconoce en su
acronía no merecer ninguna admiración por su insólito
a;te porque éste ha sido sólo la consecuencia de una
predisposición monstruosa consistente en el asco
que le da la comida humana (Kafka, 2006: 275) se
puede sintetizar también en la disquisición del perro
investigador:
Cuando uno pregunta qué quieren en definitiva los
perros aéreos, recibe siempre la inisma respuesta, a
saber: que aportan mucho a la ciencia. "De acuerdo",
puede responder uno; "pero sus aportaciones no
tienen valor y son fastidiosas". (580)
Kafka expresa en su registro propio, que supone
la minimización, la bajada a lo animalesco, al
inframundo, lo que Thomas Mann en Doctor Faustus
0 Hermann Broch en La muerte de Virgilio trataban
a la grandiosa escala de unas novelas polifóni~as
impresionantes: el reprobable divorcio en~e el ~~sta
y la sociedad, el cariz diabólico del trabaJO arnsoco.

52

En "Josefíne la cantante o el pueblo de los ratones"
se indaga de la forma más ejemplar la repulsa por el
artista abstraído en sus exhibiciones formales y en un
virtuosismo hueco, incapaz de producir efecto alguno
sobre un público preocupado exclusivamente por su
propia supervivencia. El narrador ratonil reflexiona
sobre Josefíne, la única artista de un pueblo humilde
que no tiene otro apoyo que la solidaridad:
Nuestra vida es muy intranquila; cada día nos
depara sorpresas, temores, esperanzas y sustos,
de forma tal que cada uno de nosotros no podria
soportar todo esto si no contase con el respaldo de
sus camaradas, pero aun asi, a veces resulta bien
difícil. (281)
Las pretensiones desmesuradas, las asambleas
enormes que J osefine exige en los momentos
de inspiración artística, los mitos que crea la
cuadrilla de sus aduladores sobre la pretendida
función movilizadora y fortificante de su canto
en los momentos difíciles de la comunidad se
unen inextricablemente a las continuas quejas
por la incomprensión del público, a la arrogancia
indisociable de una debilidad conmovedora y a la
pose grotesca "con la cabecita echada atrás, la boca
entreabierta y los ojos entornados hacia lo alto" (282).
Pero todo eso ni siquiera está fundamentado en un
valor certero porque el narrador se pregunta:
tEs que se trata en realidad de canto? tNo será
quizá solamente un chillido? Y chillar, desde
luego, es algo que todos sabemos; es, en realidad,
la verdadera aptitud artística de nuestro pueblo,
o más bien no se trata en absoluto de una
aptitud sino de una expresión vital que nos es
caracteristica. (278).
Las reflexiones siguen en la misma línea y revelan
que las manifestaciones de Josefíne más entristecen
que alegran, más desgracias traen que beneficios. El
chillido de J ose.fine :i.calla el chillido de contentamiento
que los ratones emiten espontáneamente, la
propensión a la risa que tiene el pueblo se bloquea
durante los extraños conciertos, y las enormes
asambleas exigidas porJ ose.fine no pocas veces atraen

53

a los enemigos y se acaban con pérdidas de vidas. Los
papeles están invertidos: en los momentos de máximo
peligro ]ose.fine cree que ha llegado la hora de animar
al pueblo con su canto y antes de empezar "echa un
vistazo sobre su rebaño como hace el pastor antes de
la tormenta" (285); los ratones la obedecen, dóciles y
complacientes porque consideran que, lejos de ser su
guía o su protectora,Josefi.ne es más bien un "ser frágil,
necesitado de cuidado" que les ha sido confiado y que
deben proteger (284). La mínima historia contada se
teje alrededor de las pretensiones de Josefíne de dejar
de participar en las labores colectivas para dedicarse
exclusivamente a su exangüe arte. Los ratones se lo
niegan respetuosamente yJ ose.fine, ofendida, amenaza
con bajar la calidad de sus conciertos. El asunto deja
sin cuidado a los ratones que de todas formas no
entienden de música. Por fin la artista desaparece,
dejando tras sí un vago desconcierto y una indudable
caída en la amnesia colectiva. Los ratones no cultivan
los estudios históricos, la unicidad de Josefine se
perderá "en la creciente liberación del olvido" y el
narrador conjetura, corno de paso, que la pérdida de
Josefíne ni siquiera es tan grave: "quizá nosotros no
perdamos mucho, después de todo" (299; traducción
modificada).
El gaucho insufrible, el último libro de cuentos y
ensayos preparado por Bolaño para publicación
antes de su muerte acaecida en julio de 2003, lleva
como epígrafe precisamente esta frase, seguida
escuetamente por el nombre del autor Franz Kafka,
sin otras indicaciones suplementarias. Sacada de su
contexto, la frase guarda su misterio total hasta el final
del libro, porque tampoco la ilustra adecuadamente "El
policía de las ratas" que, empleando la terminología de
Genette de Palimpsestos, es a la vez una transposición y
una forgerie, o sea una transformación y una imitación
en el registro serio del cuento kafkiano mencionado. El
principal recurso empleado en este juego íntertextual
es la introducción de un sinfín de elementos que
aumenten el efecto de lo real, a lo cual se añade el
tratamiento del hipertexto kafkiano con suficiente
libertad para hacer caso omiso de muchas indicaciones
textuales explícitas: los ratones se vuelven ratas; a la
inexistencia de las escuelas ratoniles subrayada en el
hipertexto le corresponde en el hipotexto un croquis
de una excursión escolar; la ausencia de los estudios

�históricos entre los ratones se ve reemplazada por
una multitud de evocaciones del pasado, entre ellas la
memoria dejada por la propia Josefina, señalada como
la tía del narrador homodiegético protagonista, etc. A
diferencia de su hipertexto, cuya trama es mínima, el
cuento de Bolaño contiene una materia narrativa rica,
propia del subgénero detectivesco al que pertenece. En
un ínframundo en que las colonias de ratas se entregan
incansablemente a sus tareas, cavando túneles, buscando
comida, criando hijos, luchando contra los depredadores
y contra los venenos, existe también un servicio de
vigilancia, la policía, en cuyas filas se integra el narra~or
Pepe el Tira, el sobrino de Josefina. Como en ~ual~uier
cuento policiaco, la historia es de crímenes m1stenosos
y de investigaciones detectivescas: Pepe encuentra una
serie de cadáveres en unos lugares abandonados Yle
sorprende la singularidad de esas muertes, en que las
víctimas parecen no haberse defendido en absoluto,
lo que sugiere que el asesino es precisamente una rata,
hipótesis que se confirmará finalment~. Este ~retexto
bastante común -la búsqueda del asesmo- sirve para
radiografiar un mundo sórdido, no carente de cierta
organización y servicios (escuela, policí~, incluso una
universidad de medicina) y no desprovisto tampoco
de sentimientos superiores al miedo animal, como el
profundo amor a los niños, la compas~ón y la capaci~d
de sacrificio. La aptitud para expenmentar el deleite
estético parece en cambio, si no inexistente, al menos
muy poco común y el narrador comenta de esta forma la
relación entre su pueblo y el arte:

LOS MISTERIOSOS IMCIDEMTES
OCURRIDOS

PERTEMECEM

A

LA MISMA CATECOR(A DE LO
AMÓMALO Y ES EM ESTE PUMTO
DOMDE EL TEMA DETECTIVESCO
EMPALMA

COM

EL

TEMA

ARTÍSTIC

Si la monotonía de las tareas y la previsibilidad de
los peligros son las características de. este pu~blo
sufridor lo diferente siempre se ve con cierta dosis de
temor y ~espeto. Los misteriosos incidentes ocurridos
pertenecen a la misma categoría de lo anómalo Yes en
este punto donde el tema detectivesco emp~a con
el tema artístico. Al policía le llama la atenc1on que
las víctimas del misterioso asesino son individuos en
cierta medida atípicos, que la primera desaparecida
"era hermosísima y fuerte, además de poseer una
inteligencia despierta" y que uno de ellos ~~omponía y
declamaba versos[...], lo que lo hacía manifiestamente
inhábil para el trabajo" (69). En este pueblo ~eg~o,
el policía trabaja con singularidades y esta s1~ac10n
llega a singularizarlo a él también: los supeno:es le
retiran el caso, el forense deja de colaborar con él Yel
policía se convierte en una especie de capitán Ahab de
alcantarilla que se compromete en cuerpo y alma en una
lucha solitaria encaminada al hallazgo de las raíces del
mal. Más que por un desasosiego intelectual y un ansia
justiciera, el policía continúa la búsqueda por~ mal~tar
de índole moral: él se niega a aceptar la mutac1on radical
En realidad, no practicamos y por lo tanto no
que delata esta particular serie de c~enes cu~o autor
entendemos ningún arte. A veces surge una rata
no es un depredador ajeno a la raza, smo propiamente
que pinta, pongamos el caso, o una rata que escribe
una rata que mata a sus congéneres. El encuentro del
poemas y le da por recitarlos. Por regla general no
asesino tendría acentos de epopeya si no tuviera lugar
nos burlamos de ellos. Más bien al contrario, los
en una cloaca pestilente que tiene como fondo musical
compadecemos, pues sabemos que sus vidas están
"el interminable goteo que nunca cesa en [este] mundo"
abocadas a la soledad. ¿Por qué la soledad? Pues
(75). Se descubre que el asesino es una suerte de artista
porque en nuestro pueblo el arte y la contemplación
que practica el crimen a lo De Quincey, como un hecho
de la obra de arte es un ejercicio que no podemos
estético, y la justificación que aduce para su conducta
pracúcar, por lo que las excepciones, los diferattes,
está relacionada con la capacidad del artista de soportar
escasean, y si, por ejemplo,surge un poeta o un vulgar
el mal, la inseguridad y el miedo. Su modelo en este orden
declamador, lo más probable es que el próximo poeta
de ideas resulta ser la propia Josefina, la artista ejemplar
declamador no nazca hasta la generación siguiente,
0
del pueblo de las ratas, y su actuación la interpreta así el
por lo que el poeta se ve privado acaso del único que
asesino:
podría apreciar su esfuerzo. (Bolaño,2003: 57)

"Oosefina] se moria de miedo [.. .]. Quienes la
escuchaban estaban muertos de miedo, aunque
no lo sabían. Pero Josefina estaba más que muerta:
cada día moría en el centro del miedo y resucitaba
en el miedo. [...] Yo soy una rata libre [...]. Puedo
habitar el miedo y sé perfectamente dónde se
encamina nuestro pueblo". (81)

La lucha en que se trenzarán el policía y el asesino
será a muerte, pero la victoria que obtendrá
el representante del orden se concibe desde el
principio como una victoria inútil, que no hará sino
confirmar el ingreso en otro orden moral, cuya trágica
característica es la posibilidad de que dos individuos
de la misma especie se maten entre ellos. Es una
victoria pírrica, que en el mundo de la superficie de la
tierra sería el equivalente de la derrota del humanismo
y que, desplazada al repugnante mundo ratonil, sufre
una incomparable intensificación tragicómica. En
vano la inmensa y monstruosa rata reina, esta figura
terrífica que aparece hacia el final como encarnación
de una autoridad justiciera atemporal, dictamina, para
cerrar el caso, que el asesino fue sólo "una teratología"
y que el mundo seguirá igual, porque "las ratas no
matan ratas" (84). El policía sabe que no hay marcha
atrás, que la penetración del mal es el equivalente del
triunfo seguro del mal. La singularidad ha corroído la
fibra del gregarismo y el final no puede ser otro que la
desaparición completa de la raza entera:
Sabía que nada volvería a ser como antes. Sabía
que sólo era cuesúón de tiempo. Nuestra laboriosa,
nuestra larga marcha colectiva en pos de una
felicidad que en el fondo sabíamos inexistente,
pero que nos servía de pretexto, de escenografía,
de telón para nuestras heroicidades cotidianas,
estaban condenadas a desaparecer, lo que equivalía
a que nosotros, como pueblo, también estábamos
condenados a desaparecer. (84-85)

La búsqueda exitosa de las raíces del mal no puede
acabar con el mal y el suicidio parece la única salida
decente: disfrazándolo en acción heroica de salvación
de unas ratas atacadas por una comadreja, el policía se
dispone a enfrentar al enemigo exterior, convencido no
obstante de que su muerte ya está sentenciada desde

55

54

antes, pues el enemigo interior, revelado primero por
Josefina y luego por su insólito seguidor sanguinario,
es invencible. Lo diferente, lo singular ha introducido
la posibilidad de habitar el miedo, de aceptarlo en vez
de huirlo, y con eso ha provocado una mutación que
consiste en el abandono de las reacciones naturales,
de la lucha ciega por la supervivencia y no en último
lugar de las ilusiones respecto a una paz y felicidad
alcanzables. Con quitar este suelo firme en que
se enraizaban las acciones, lo único que queda es
una clarividencia terrorífica que corrobora el fin
inexorable del individuo y de la especie por causa de
la expansión de un mal que, después de haber sido
revelado, se vuelve imposible de vencer y parar.
El homenaje que Bolaño rinde a Kafka se debe a la
profunda admiración que le provoca la perfección del
arte forjado por el escritor praguense. Lo que exalta
el autor chileno es la lucidez de un artista acerca de la
imposibilidad de separar el arte del mal, el sufrimiento
y la infelicidad, o sea de todas aquellas categorías
negativas que si bien son capaces de impulsar la
búsqueda por "lo nuevo", o sea la singularidad opuesta
a lo banal y repetitivo, no pueden al fin y al cabo sino
desatar las fuerzas infernales que poco a poco acabarán
con un orden antropológico en cuya fibra está inscrito
el mal. Bolaño prolonga la meditación kafkiana en la
medida en que da voz a una pregunta clave: si la gente,
como comunidad, sabe ser feliz o al menos lucha para
llegar a ser feliz, ¿se necesitan artistas para revelar las
fuerzas diabólicas y destructivas? Una vez liberados
estos espíritus malignos "encadenados por naturaleza",
como decía Kafka, ¿el avance del mal se podrá detener
o llevará inevitablemente a la extinción de la especie
entera de la cual proviene el individuo diferente, el
artista aprendiz del diablo? La finalidad que el autor
chileno concede al arte debe mucho a su formación
a la escuela de los grandes modernos y su pesimismo
acerca del destino del hamo occidentalis, cuya agonía
reflejan los filósofos desde Nietzsche y los poetas desde
Baudelaire, no deja lugar a dudas. En el penúltimo
ensayo de El gaucho insufrible, "Literatura+ Enfermedad =
Llteratura", Bolaño expresa sin rodeos su adhesión a la
perspectiva del high modernísm sobre el arte como espejo
de lo horrendo enterrado en el hombre, perspectiva
concentrada en el inmortal verso de "El Viaje" de
Baudelaire "iEn viajes de tedio, un oasis de horror!":

�'"PARA SALIR DEL ABURRIMIENTO, PARA ESCAPAR DEL PUMTO
MUERTO, LO ÚMICO QUE TEMEMOS A MAMO, Y MO TAM A MAMO,
TAMBIÉM EM ESTO HAY QUE ESFORZARSE, ES EL HORROR, ES DECIR
EL MAL. O VIVIMOS COMO ZOMBIS, COMO ESCLAVOS ALIMENTADOS
COM SOMA, O MOS CONVERTIMOS EM ESCLAVIZA.DORES, EM SERES
MALICMOS". (BAUDELAIRE)
Y con ese verso, la verdad, ya tenemos más

que suficiente. En medio de un desierto de
aburrimiento, un oasis de horror. No hay
diagnóstico más lúcido para expresar la
enfermedad del hombre moderno. Para salir del
aburrimiento, para escapar del punto muerto,
lo único que tenemos a mano, y no tan a mano,
también en esto hay que esforzarse, es el horror,
es decir el mal. O vivimos como zombis, como
esclavos alimentados con soma, o nos convertimos
en esclavizadores, en seres malignos. (151).

•I
1

El equilibrio entre las fuerzas apolíneas y las dionisíacas
ya ha cesado y Dionisia, considera Bolaño, "lo ha invadido
todo" (142). El corolario inevitable es que la función
catártica del arte se ha vuelto
imposible e impensable en la
modernidad. Con todo eso, el arte
encaminado hacia la búsqueda de
"lo nuevo" no es del todo inútil,
porque a través de ella lo que se
consigue es la experiencia del
abismo "que es, casualmente,
el único sitio donde uno puede
encontrar el antídoto" (156). Es
la misma idea que enunciaba
Heidegger en su conocida
conferencia "¿Para qué los poetas?"
cuando vislumbraba un posible
cambio apartir del abismo y exaltaba
la función de los poetas vistos como
pioneros en estas experiencias/
limite de confrontación y aguante
del abismo en plena "noche del
mundo" provocada por el retiro
de la divinidad (Heidegger, 2004:
14/15). Bolaño sigue esta línea de

reflexión propia del high modemism con mayor ahinco y a la
vez con mayor desesperación en una época que fomenta
una visión sobre el arte amoldada a las dimensiones
del hombre medio común que se contenta con aquella
felicidad enlatada incesantemente promovida por el kitsch
generalizado. Lo que da las dimensiones colosales de su
angustia es la uniformización de la sociedad abocada al
colapso por la búsqueda de una felicidad falsa, nimia y al
fin y al cabo atroz:
[Víctor Rugo] dejó escrito en Los miserables
que la gente oscura, la gente atroz, es capaz de
experimentar una felicidad oscura, una felicidad
atroz. Esa gente atroz [...] encarna a la perfección
no solo el mal y la mezquindad de cierta pequeña

burguesía [...] sino que con el paso del tiempo y los
avances del progreso encarnan, a estas alturas de la
historia, a casi la totalidad de lo que hoy llamamos
clase media de izquierda o de derecha, culta o
analfabeta, ladrona o de apariencia proba, gente
provista de buena salud, gente preocupada por
cuidar su buena salud (Bolaño, 2003: 142).
Si la aparición del artista en una sociedad gregaria
representaba el anuncio del inminente fin de la raza, la
prosopopeya del cuento "El policía de las ratas" tiene
como reverso una visión todavía más insoportable: la
transformación de la sociedad humana en una sociedad
ratonil, en que la felicidad alcanzable, la felicidad
prometida por todos los medios de comunicación, no es
menos atroz y repulsiva que la madriguera cavada por un
carnicero de pequeña talla que protagoniza otro cuento
famoso de Kafka. Es aquel espacio terrífico imaginado en
"La madriguera", donde un animal indescriptible llena
maniáticamente los laberínticos corredores de su cubil
de cadáveres en putrefacción a fin de tener provisiones
para toda una vida soñada como holgada, segura y feliz,
pero cuyo precio inevitable es la soledad y la angustia
provocada por los codiciosos enemigos del exterior.
El narratema ha sido interpretado frecuentemente
como una alegoría visionaria del consumista insaciable,
individualista y utilitario; hoy en día un filósofo como
Richard Rorty le dio un mayor grado de generalidad al
hablar ya no de la base individualista de la sociedad sino
del reemplazo de la solidaridad en torno a una verdad
o una meta colectivas por la "esperanza egoísta común:
la esperanza de que el mundo de uno -las pequeñas
cosas en torno de las cuales uno ha tejido el propio
léxico último- no será destruido" (Rorty, 1991: 110).
Para Bolaño, el sintagma rortyano sería un sinónimo de
la "felicidad atroz" hacia la cual parece encaminarse la
sociedad entera, los artistas y escritores incluidos.
La dualidad es insalvable: por una parte el mal
revelado por los artistas capaces de internarse en el
centro del miedo y del horror del abismo no sólo les
traerá la infelicidad a los hombres sino además se
extenderá como una enfermedad letal que acabará con
la especie; por otra parte, la felicidad prometida por el
arte kitsch, promocionada activamente en el mercado
editorial, convertirá la sociedad en una masa infame,
no muy distinta del pueblo de las ratas, que evitará por

57

todos los medios las arduas pruebas del abismo a fin de
entregarse a una felicidad atroz construida sobre la base
de la indiferencia total, este" mar helado en nosotros".
Después de las anteriores reflexiones, el citado epígrafe
de Elgaucho insufrible, tomado de Kafka - "quizá nosotros
no perdamos mucho, después de todo"- se entiende
pues como una puesta en tela de juicio de la función
tradicionalmente atribuida a los artistas de ennoblecer
la condición mortal. A este epígrafe le responde el
último párrafo del libro de Bolaño, que ilustra el máximo
pesimismo de un artista que ve tergiversados a nivel
planetario los únicos fines válidos que podría tener el
arte moderno, esto es la lucha, a través de "lo nuevo",
contra la uniformízación, la repetición y lo reemplazable:
Sigamos pues los dictados de García Márquez y
leamos a Alejandro Dumas. Hagámosle caso a Pérez
Dragó oa García Conte yleamos a Pérez/Reverte. En
el folletón está la salvación del lector (y de paso de la
industria editorial). Quién nos lo iba a decir. Mucho
presumir de Proust, mucho estudiar las páginas
de Joyce que cuelgan de un alambre, y la respuesta
estaba en el folletón. Ay, el folletón. Pero somos
malos para la cama y probablemente volveremos a
meter la pata. Todo lleva a pensar que esto no tiene
salida. (Bolaño, 2003: 177) 1l:&gt;

Referencias
Bernstein, M. A. (2000). FivcPorrrairs- Moden1iryand rhe Imaginario11 in
Twcnttcth Ccntury Genna11 \Vriring. Evanston, lllinois: Northwestern
Uni versity Press.
Bola~o. R. (2003). Elgaucho insufrible. Barcelona: Anagrama.
Bolano, R. (1998). Los detectives salvajes. Barcelona: Anagrama.
Borges,J.L(l983). Un sueño eterno, El país) Vlll-1983, 3.
Bourdicu, P. (1992). Les Régles de l'art. Gencsc et structure du champ
littirairc. París: Seuil.
Calinescu, M. (:2002). Cinco caras dela modernidad. Madrid: Tecnos.
Ellman, R. (1983). James Joycc. Nueva York: Oxford University Press

~m

,

Flores, A. (1990). El realismo mágico 01 d cuento hispánico. Puebla: Premiá
- "La red de Jonás".
Gcnettc, G. (1992). Palimpscstcs. Paris: Scuil.
Gilles D. y Guatarri, F. (1978). Kajkn. Porima litcran,ra menor. México: Era.
Heidegger, M. (2004). tPara qué los poetas? ["Pequeños Grandes
Ensayos"]. Ciudad de México: Editorial de la UNAM.
Kafka, F. (:2006). Cuentos compleros. Buenos Aires: Losada.
h.afka, F. (1974). Escritos de Fran:: Kafka sobre sus escritos. Barcelona:
Anagrama.
kafka, F. (2000). Obras completas 11, Diarios. Barcelona: Ed. Galaxia
Gutcnbcrg / Círculo de Lectores.
kafka, F. (:2009). Obras complcras, Correspo11dencia 1900-1913. Barcelona:
Galaxia Gutcnhcrg / Circulo de Lectores.
~lonrerroso, A. (1990). La oveja negra y demás fábulas. Ciudad de
México: Era.
Rorty, R. (199l). Co11tingc11cia, ironía y solida1idad. Barcelona: Paidós.

�SOBRE EL HUMOR Y OTRAS
YERBAS EM LOS TEXTOS

■REYES DE CUATRO

MEXICANOS ILUSTRES:

Arreola,
Monterroso,
Ibargüengoitia
y Monsiváis
• • ¿ • • • •

• •

•

··••····· · ....

• • • ,- ,

• • •

~l •

· •· ·· ·•·· ··· ······ · ·•··· ••• ···········

En una vieja entrevista de un
periódico de pueblo Caribe el
esclitorvenezolano Otrova Gomas
hizo una distinción que viene
muy a cuento con este texto: ''El
cómico es quien ríe de la persona
que se cayó al pisar una concha de
plátano; el humorista es quien la
puso en d sudo''.
i se torna en consideración lo anterior es
lícito afirmar que el humor requiere de cierta
arquitectura. Es un constructo intelectual que
busca estremecer cimientos. Se basa en segundas,
terceras y penúltimas lecturas e intenciones. No
es algo que nace de la nada y que se suma al común
denonúnador. Quizás es por esta razón que muchos
humoristas afirman que el humor es resistencia,
y también no debe ser muy descabellado hacer
las relaciones entre los estados totalitarios y la
persecución a quienes ejercen el arte de dibujar
sonrisas en los cerebros y no en las caras.
Sigmund Freud llegó a estudiar el fenómeno. Páginas
sobre el chiste y el humor fueron despachadas por su
pluma. Sería tonto negar la ironia que encierra el hecho
histórico de un hombre tan grave escribiendo sobre
temas tan poco solemnes. Para el padre del psicoanálisis,
el chiste no tenía demasiada ciencia. Eran hechos
chocantes u ocurrentes que afloran en la conciencia como
elementos propios del inconsciente. Del breve escape de
la represión viene ei placer, y éste suele aparecer con la
carcajada. De allí que el chiste tenga algo de liberación y
contribución a lo cómico. También no es errado decir que
en el hecho chistoso el carácter dramático de la realidad
sirve sólo desde el punto anecdótico.

S

59

El humor, entonces, es otra cosa. Es una manera
de negar una realidad que sí es esencialmente
dramática para el humorista. La forma como lo
hace es enfrentándola mediante la rebelión. Para
Freud, además de mantener un carácter grandioso y
exaltante, esta rebeldía se manifestaba en el triunfo
del narcisismo y en la victoriosa confirmación de la
invulnerabilidad del yo. Por eso es que se dice que no
es resignada y que se logra imponer sobre la adversidad
de las circunstancias reales (el humor negro es una de
las variantes que más vienen a cuento, por ejemplo).
Y también es evidente que en sus dominios la risa
esté más controlada, porque su placer jamás tendrá la
intensidad con la que viene dado el chiste o lo cómico.
Su parcela, en cambio, es otra: la de la sonrisa.
No es de extrañar que Freud haya escrito sobre este
tema, cuando muchos siglos atrás Aristóteles hizo lo
propio en su Poética. Aunque en este caso los procesos
fueron explicados mediante la tragedia y la comedia,
no hay que negar la vigencia que aún mantiene este
pensamiento. Para el griego "...la segunda intenta
representar a los hombres peores de lo que hoy son; la
primera, mejores" (1987: 3).
En la opinión de este filósofo fue esencial el
nacimiento de lo que llamó un cuadro dramático de

�NO OBSTANTE, EN TODOS SE DA UMA DE LAS VARIANTES DEL EFECTO
HUMORÍSTICO ESTUDIADO POR FREUD: LA. QUE ENVUELVE A DOS
PERSONAS, EN DONDE ,,...UMA NO TIENE LA. MENOR PAR
EL ,,i;íiMifiCESO HUMORÍSTICO, SIENDO APROVECHADA P
COMO OBJETO DE SU CONSIDERACIÓN HUMORÍSTICA..
lo ridículo, capaz de imitar a los hombres peor de lo
que son. Y aquí era cuando entraba el elemento rey
de esta parte de su disertación: lo ridículo, que para
Aristóteles era otra especie de lo feo.
Es innegable que sin este añadido pueda entenderse
gran parte de la poética de los autores mexicanos
Juan José Arreola, Augusto Monterroso, Jorge
Ibargüengoitia y Carlos Monsiváis. Su discurso se
zambulle en el humor, a ratos de manera compartida y
otras con sus propias singularidades.
No obstante, en todos se da una de las variantes
del efecto humorístico estudiado por Freud: la que
envuelve a dos personas, en donde "...una no tiene
la menor parte activa en el proceso hurnoristico,
siendo aprovechada por la segunda como objeto de su
consideración humorística..." (s.f.). Ésta es la que más
atañe a la literatura porque aquí el poeta o narrador
describe con humor la conducta a los personajes,
reales o no, y sin necesidad de que estos últimos
exhiban ningún tipo de humor. Por el contrario,
"...la actitud humorística concierne exclusivamente a
quien las toma como objetos; también aquí... el lector
o auditor es mero partícipe del placer que causa el
humor..." (Freud, s.f.).
El más evidente en realizar este tipo de giros es
Jorge Ibargüengoitia. En su volumen de cuentos La ley
de Herodes es lícito afirmar que todo está construido de
esa forma. El personaje principal de la totalidad de los
relatos parece ser un alter ego del autor, que refiere con
cierta solemnidad cada uno de los episodios vividos
en una cotidianidad esperpéntica. La voz se sitúa en
una primera persona reconocible y los eventos que
registra van desde la visita a un médico o la firma de
papeles de propiedad de una casa; hasta las tramas de
enamoramientos en apariencia inofensivos.
El autor tira un ancla a la realidad desde el mismo
título del libro, que responde a un dicho popular
mexicano en donde no se escatiman las segundas

ACTIVA E
SECUNDA
(FREUD)

intenciones. Y establece un pacto que desde el
principio planea en lo coloquial. Es posible que
ésta sea una de las razones por las cuales logra con
mayor facilidad el trato con el lector: por su lenguaje
directo, sin mayores florituras y anclado en el universo
del hombre común. Los lugares que refiere son
reconocibles, corno también lo son las situaciones.
Y, con todo armado, busca en el lector a su cómplice
escucha. Sin embargo, de entre el abanico de recursos
de los que dispone, la poética de Jorge Ibargüengoitia
se alimenta mucho del sentido de lo inesperado.
Aunque hay ridículo y absurdo, el autor de
Guanajuato logra sus mejores efectos cuando pone
patas arriba un discurso, que empieza a narrarse bajo
una manera que juega a ser predecible para luego
valerse del elemento sorpresa. Un buen ejemplo puede
apreciarse en este fragmento de Cuento del canario, las

pinzas y los tres muertos:
.. .Voy al encuentro del ladrón, para decirle que se
vaya ylo veo salir de su escondite: livido, con la cara
deformada por el terror y las manos por delante.
Cuando yo iba a empezar a decirle que se fuera, me
cerró la boca con el puñetazo más fuerte que me han
dado en mi vida. Cuando comprendí que me había
golpeado, ya me había golpeado otras dos veces y
estaba sangrando por la boca... No tenia la menor
intención de llamar a la policía, que me parece
mucho más temible que todos los criminales de
México ... (Ibargüengoitia, 2006: 51-52)
Con el siempre antologado What became ofPampa Hash?
pasa otro tanto: "... Para calentar la comida rompí
unos troncos descomunales con mis manos desnudas
y ampolladas y soplé el fuego hasta casi perder el
conocimiento: luego trepé en una roca y me tiré de
clavado desde una altura que normalmente me hubiera
hecho sudar frío; pero lo más espectacular de todo fue

60

cuando me dejé ir nadando por un rápido y ella gritó
aterrada. Me recogieron ensangrentado cíen metros
después..." (Ibargüengoitia, 2006: 32).
Hay un sentido del humor físico ydel ridículo, una burla
al estereotipo de macho latino, cierta mirada sardónica a
las instituciones mexicanas, y otro momento inesperado
en la narración de un perdedor que no se reconoce corno
tal (y en quien muchos lectores pueden verse retratados
bajo el lente de aumento de la exageración).
Lauro Zavala en su libro La ciudad escrita se aventura
a clasificar algunos diferentes tipos de humor. En su
lista caben el alegórico, el tierno, el cruel, el hiperbólico,
el ucrónico, el erótico, el proletario, el paródico, el
irónico y el optimista. Aunque en este inventario
hay una propensión más tendiente a la etiqueta que
a la esencia -es casi imposible pensar al humor sin
ironía-, bien podría decirse que aquí se aluden a
ciertos elementos o singularidades de las cuales puede
valerse el hecho humorístico para consumarse.
Por ejemplo, el libro Nuevo catecismo para indios remisos
de Carlos Monsiváis podría servir como demostración.
La poética de este autor es casi inconcebible sin una
mirada irónica, cuando no sardónica de la realidad.
A diferencia de Ibargüengoitia su humor resulta
más enrevesado e intelectual -más pensado para
pensantes, para la elite. Sergio Pitol, una de las
personas a quien le dedica el volumen de fábulas y
parábolas, no duda en considerar como una de sus
fortalezas la apropiación del estilo de Casiodoro de
Reina y Cipriano Valera. 1Y el marco es una recreación
de los tiempos en los que la Nueva España sintió en
carne viva la implantación de la catequesis. Algo que
resulta creativo pero no tan contundente para el lector
por el tono monocorde que impregna las páginas.
Sus mecanismos para lograr la sonrisa no son
tan eficaces. Quizás el problema resida en no lograr
la empatía o demostrarle al receptor que los temas
siempre serán vigentes pese al tiempo. En este caso
todo parece responder a un derroche de inteligencia sin
freno alguno. Y en este caso la palabra inteligencia dista
de ser utilizada en sus mejores significantes. Es muy
probable que parte de la equivocación esté en lo que su
anúgo Pitol señala como una de las bondades del libro:

...Nos encontramos en un laberinto donde lo lúdico
va de la mano con lo sagrado, donde la razón yla fe
y la retórica que sostiene esa fe caminan abrazadas.
Es, desde luego, un homenaje consciente a
Casiodoro de Reina y a su lenguaje, el que a veces
aparece como tal y también como su parodia. Un
lego como en estos terrenos se sabe de antemano
perdido. Hay frases de magna extravagancia que
al introducirse en un párrafo recuerdan el sabor
o el sonido del castellano antiguo ... Son varios
los registros que Monsiváis maneja en este libro
perfecto: uno, el abstraerse de la razón teológica
para concentrarse en la manifestación retórica del
debate... (Pitol, 1997: 9-10).
Sólo con la fábula Egregio varón se pueden recabar
variadas muestras de tanta exquisitez y maneras de
enunciar el discurso en el lenguaje utilizado.
A mi inolvidable María, Dios le concedió todo,
menos el goce de la maternidad, y para ello

preservó su pureza en circunstancias trágicas. La
víspera de su boda, Ernesto, su novio, ansioso por
complacerla y recabar su amor, aceptó el desafio
de María, que le reprochaba sus vacilaciones
teologales. Nada de eso, replicó Ernesto, excitado
su celo piadoso, él confiaba en la protección divina
y entraria en un foso de víboras sólo auxiliado por
el ungüento bendito y muchos rezos... Al regreso
del funeral, la joven viuda ya sólo quiso para sí la
devoción. (Monsiváis, 2001: 38)

iAlabanza a su memoria! Ya desde niña nadie
consiguió regañarla o llamarle la atención. Era inútil.
Ella sólo atendía la música de las esferas cuyo sonido
arrobador, inaudible para el oído impuro, nos refería.
Música de rabeles, panderos, triángulos, dulzainas,
cítaras, tambores, tlmpanos, címbalos, pífanos,
violas, tamborinos, salterios, virginales, clavecines,
chirimias... (Monsiváis, 2001: 33)
Esto podría demostrar que el humor es exagerado
e inteligente. Sin embargo lo es per se, sin necesidad
de más. Es su constitución y esencia. Forzar sus

l Los traductores de la Biblia al español

61

�1998b). En Galius Aureorum Ovorum, de La oveja negra
pilares deja sin efecto lo que busca en el decodificador.
y demás Jábuias, el gallo que es tomado como semental
Su potencia no está en sobrerrevolucionar su inteligencia
por todas las hembras muere después de eter~as
o componentes, sino en lograr la mezcla perfecta de
jornadas de apareamiento. Las palabras que le dice
todos ellos. Monsiváis en este caso habla de vacilaciones
a sus amantes antes de expirar revierten el sentido
teologales, dulzainas y otras especias que, utilizadas bajo
real de la historia de la gallina de los huevos de oro:
la forma que eligió, poco aportan al hecho humorístico.
"Contemplad vuestra obra. Habéis matado al Gallo
Volvemos al inicio: el humor no es chiste.
de los Huevos de Oro." (Monterroso, 1998a: 46).
Augusto Monterroso sabía muy bien lo que hacía.
De lo segundo, la ocurrencia dentro de un discurso
Mucho antes que Carlos Monsiváis, reinó en el mundo
solemne que ya se había ganado al lector, hay rastros
de las fábulas y del relato breve. Algunos de los títulos
en los fallidos ejercicios de escritura de la obra maestra
de sus libros, como Obras completas y otros cuentos, de
que realiza el sabio personaje del cuento Leopoido
entrada demuestran el juego de palabras y sentidos de
(sus trabajos). Esto también es posible hallarse en los
los que se hizo un experto.
ensayos que terminan siendo otra cosa. Dos de ellos,
Su mayor golpe era el contrasentido y la ocurrencia
Beneficios y maleficios de Jorge Luis Borges y Cómo me deshice
dentro de un discurso solemne que ya se había
de quinientos libros, arrancan con cierta solemnidad
ganado al lector. De lo primero hay dos ejemplos.
que poco a poco se burla de sí misma (a veces,
En Fecundidad, del libro Movimiento perpetuo, el autor
incluso, en la nula trascendencia del tema a tratar).
escribe un micro relato que, formalmente, nada
Basta colocar dos de los apartes en donde se puede
tiene que ver con lo fértil: "Hoy me siento bien, un
constatar lo anterior:
Balzac; estoy terminando esta línea." (Monterroso,

HAY EN MONTERROSO UN INTENTO DE BURLARSE DE SÍ MISMO QUE
LE DA SENTIDO A SU DISCURSO Y QUE LOCRA LA COMPLICIDAD DEL
LECTOR. EN CAMBIO, LA MIRADA DE JUAN JOSÉ ARREOLA ES DURA Y
SE SIENTE.
No haré aqui el censo de los libros de que estaba
dispuesto a desprenderme; pero entre ellos habia de
todo, más o menos asi: política (en el mal sentido
de la palabra, toda vez que no tiene otro), unos 50;
sociología y economia, alrededor de 49; geografia
general e historia general, 3; geografia e historia
patrias, 48; literatura mundial, 14; literatura
hispanoamericana, 86; estudios norteamericanos
sobre literatura latinoamericana, 37; astronomia,
l; teorias del ritmo (para que la señora no se
embarace), 6; métodos para descubrir manantiales,
l; biografias de cantantes de ópera, l; géneros
indefinidos (tipo Yo escog1 la libertad), 14; erotismo,
l/2 (conservé las ilustraciones del único que tenia);
métodos para adelgazar, l; métodos para dejar de
beber, 19; psicología y psicoanálisis, 27; gramáticas,
5; métodos para hablar inglés en diez días, l;
métodos para hablar francés en diez dias, l; métodos
para hablar italiano en diez dias, l; estudios sobre
cine, 8; etcétera. (Monterroso, 1998b)

El encuentro con Borges no sucede nunca sin
consecuencias. He aqui algunas de las cosas que
pueden ocurrir, entre benéficas y maléficas:
l. Pasar a su lado sin darse cuenta (maléfica).
2. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo durante un
buen trecho para ver qué hace (benéfica).
3. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo para siempre
(maléfica).
4. Descubrir que uno es tonto y que hasta ese
momento no se le habia ocurrido una idea que más
o menos valiera la pena (benéfica).
5. Descubrir que uno es inteligente, puesto que le
gusta Borg~ (benéfica).
6. Deslumbrarse con la fábula de Aquiles y la Tortuga
y creer que por ahi va la cosa (maléfica).
7. Descubrir el infinito y la eternidad (benéfica).
8. Preocuparse por el infinitoy la eternidad (benéfica).

63

9. Creer en el infinito y en la eternidad (maléfica).
10. Dejar de escribir (benéfica). (Monterroso, 1998b)

Hay en Monterroso un intento de burlarse de sí núsmo
que le da sentido a su discurso y que logra la complicidad
del lector. En cambio, la mirada de Juan José Arreola es
dura y se siente. No va de tonto, tampoco de intelectual.
Su actitud parece la de un marginal que entró sin querer
al sistema. Su humor es corrosivo y, a ratos, regañón.
Al igual que Monterroso es capaz de subvertir otros
géneros para elaborar sus constructos. Pero en Arreola
sus ejercicios van mucho más allá.
El Confabulario definitivo puede ser el libro en donde se
aprecia con mayor claridad el universo de Arreola. Allí
existe un sentido lúdico desde el inicio del volumen.
El autor juega a manosear cualquier registro posible.
De allí que existan piezas narrativas que imiten al
corrido mexicano, al anuncio comercial, a la semblanza
biográfica, al chisme de pueblo, a la alegorta, a la carta de
reclamación, al ensayo erudito y también al científico.
Esta inclinación por la parodia logra el efecto
humorístico a través del absurdo, la irania y, como ya es
obvio, la buena ocurrencia. Anuncio es uno de los ejemplos
en donde caben casi todos estos elementos. En el mismo
se promociona una muñeca femenina de nombre Plastisex.
El autor,quizás bajo el sentido aristotélico de la expresión,
imita la prosa de estos anuncios publicitarios para vender
algo inexistente donde no se corta al momento de describir
sus funciones, materiales y prestaciones2 que hacen
verosímil la mentira. Sin embargo,en el subtexto se puede
advertir una acerba crítica a la sociedad. Un par de citas:
2 Enla página 125 de Corifabulariodefinitivo el anuncio reza: "ffs usted
aficionado a los placeres del olfato? Sintonice entonces la escala de
los olores. Desde el tenue aroma axilar hecho a base de sándalo
y almizcle, hasta las más recias emanaciones de la mujer asoleada
y deportiva: ácido cúprico puro, o los más quintaesenciados
productos de la perfumer1a moderna. Embriáguese a su gusto.", y
la siguiente explica otra de las bondades del producto: "Para los
amantes celosos, hemos superado el antiguo ideal del cinturón de
castidad: un estuche de cuerpo entero que convierte a cada mujer
en una fortaleza de acero inexpugnable. Y por lo que toca a la
virginidad, cada Plastisex0 va provista de un dispositivo que no
puede violar más que usted mismo, el himen plástico que es un
verdadero sello de garantia..."

�NECESITO SALIRME POR LA TAMCEMTE DE LA PIRUETA... TODO ESE
HUMORISMO ESTÁ HECHO DE LÁCRIMAS, DE RECHINAR DE DIEMTES,
DE PAVOR NOCTURNO, Y SOBRE TODO DE LA IDEA ESPANTOSA DE
LA SOLEDAD INDIVIDUAL. (ARREOLA)
Como era de esperarse, las sectas religiosas han
reaccionado de modo muy diverso ante el problema.
Las iglesias más conservadoras siguen apoyando
implacablemente el hábito de la abstinencia, y a
lo sumo se limitan a calificar como pecado venial
el que se comete en objeto inanimado (!). Pero
una secta disidente de los monnones ha celebrado
ya numerosos matrimonios entre progresistas
caballeros humanos y encantadoras muñecas de
material sintético... (Arreola, 2008: 127)

Al popularizarse el uso de la Plastisex0,
asistiremos a la eclosión del genio femenino, tan
largamente esperada. Ylas mujeres, libres ya de sus
obligaciones tradicionalmente eróticas, instalarán
para siempre en su belleza transitoria el puro reino
del espíritu. (Arreola, 2008: 128)

Otro de los asideros de Arreola está en su humor
politicamente incorrecto. No sólo en Anuncio se nota
cierta inclinación misógina, sino también en Una mujer
amaestrada y en la Parábola del trueque. La mirada a los
infantes deja de ser tierna en Baby H.P. y las sociedades
protectoras de animales pueden temblar con la lectura
de En verdad os digo. Con todo este cóctel molotov es
imposible no tomar en consideración las palabras que
el mismo Arreola escribió sobre el humorismo:
Me siento feliz de haber desembocado en humorista.
Quizás lo que más pueda salvarse de m1 es el soplo de
broma con que agito los problemas más profundos...
Alli el viento de mi espíritu se mueve con una sonrisa
macabra y funesta.Tal vez tengo una incapacidad para
tratar en serio los grandes temas. Necesito salirme por
la tangente de la pirueta... todo ese humorismo está
hecho de lágrimas, de rechinar de dientes, de pavor
nocturno, y sobre todo de la idea espantosa de la
soledad individual. (Arreola, 2002: 120-121)

•
•
•
•
•
•

Lo trágico como fondo del humor. Así lo entendió Arreola
y no se puede hablar del fenómeno humoristico sin la
revisión, la critica y la nula complacencia. La sonrisa que

elabora no es de triunfo; es de reconocimiento dentro
de una realidad incómoda. Es la misma que fulmina a la
hormiga de El prodigioso miligramo y también la que levita
en las múltiples sin salidas de El guardagujas.
Arreola alguna vez definió al humorista bajo estos
términos:
Es el que ve las cosas al sesgo, ya que de frente
son demasiado impresionantes. Yes precisamente
esta mirada oblicua, que descompone el mundo
sometiéndolo a una suerte de efecto de prisma, lo
que nos ayuda a ver mejor la realidad... el verdadero
humorista -y no me refiero, desde luego, al
guasón o al chistoso de plazuela- es aquel que
en última instancia nos puede dar una imagen más
cabal del mundo. (Arreola, 2002: 121)

Y, por qué no decirlo después de este repaso fugaz, el
humor también puede ser una estrategia narrativa, dotada
de múltiples caminos y atajos.Todos estos para elaborar
un vehículo dotado para la critica social y un diálogo con
la realidad Todos, en fin, para seguir colocando plátanos
en los suelos impolutos.
La sonrisa vendrá después. 8D
Referencias

Aristóteles (1987). Pcdica Caracas· ~1orltc Avila Editores Latinoomencana.
C.A
Amola, Juan José (200:!). Breviario alfabttico. Ciudad de \léxico:
Joaquín Morti::.
Am.'Ola,JuanJo:,é (:!008) Coofabulari1defimtivo. ~ tadrid Ediciones Cátedra.
Frcud, Sígmund (n.d ) . CLVI El humor 1972. Obtenido el 28 de
septiembre de :!011 desde hn¡,/i'www.tuanalista.com 1Sigmund·
Frcudl3137 1CL\'I EL-HU\10R 19:!?htm
lbargüengoitia, Jorge {2006). La ley de Herodes. Ciudad de México:
Planeta \tcxícana.
Mons1váis, Carlos (2001). ~un·o catecismo p&lt;1ra indios remisos Ciudad
de \léxico Fra.
Monterroso, ~ugusto {1998a) l...a O\'cja negra y danás fábulas. }vfaclrid·
Alfaguara..
\lonterroso, Au~usto (19986). :\lovimícrllll perpetuo. Madrid.
Alfaguara.
Pito! Sergio (1997). ~lons1váisCatequ1sta. EspcJOdcpacicnda,3, 9 10.

64

•
•
•

,JJ •

•
•
•
•
•

•
•
•
•
•
•
•

•
•
•
•
•

•

•
•
•
•
•
•
•

•
•
•

•
•
•
•

•
•

•
•

•

•
•
•

•

•

•

•

•

•

•
•

•
•

•
•

•

•
•
•
•

•
•

•
•

•

•

•
•
•

•
•
•

•
•

•
•
•
•
•
•
•
•

•
•

•

&lt;'3 IORCI D8■Affl

•
•
•

•
•

•
•

•

•

•

•

•

•

•
•

•
•

•

•

•

•
•
•
•

•
•
•
•
•
•
•

•
•

•

•

•
•
•

•
•

•
•

Las preguntas: iqué es la poesía?, ies éste un buen poema?,
constituyen las dos metas teóricas de toda labor crítica.
T.S. Eliot (1999: 44)

y criterios de

valoración para
el espectador

En la vida real, un acontecimiento -icsto es,
relativamente un descubrimiento!- es, generalmente, el
resultado de una serie de motivos mas omenos profundos;
pero el espectador elige, en la mayoría de los casos,
aquél que s11 mente entiende con mayor facilidad o el que
enaltece su propia capacidad de discernimiento. Alguien
se suicida. iProblcmas de negocios!, dice el hurgues. ;Amor
desgraciado!, diccn las mu1cres. iEnfermedadl, dice el
enfermo. iEsperan.z.as frnstradas!. dice el fracasado. iPero
muy birn puede oairrir c¡ue el motivo esté e11 todas partes,
o en 11ingu11a, y que el muerto haya ocultado el motivo
ftmdamcntal de su acción destacando otro malquiera que
embellezca considerablemente su memoria!
August Strindberg (IQ82· 91 92)

�POIESIS, FUMCIÓM OMTOLÓCICA Y VALORES

eñalamos en Filosofía del Teatro I (2007: 114115) que en ocasiones, más allá de la voluntad
y el deseo del artista, la poiesis no se produce.
También dijimos que, en otros casos, la poiesis
acontece pero lamentablemente no es atendida por
la comunidad de espectadores, ni por los críticos,
o es apreciada con indiferencia o negativamente.
Se enfrenta así un campo problemático que debe
discriminarse en dos preguntas diversas que
reenvían a áreas diversas de la Filosofía del Teatro:
¿Hay poiesis? tQué valor se le atribuye a la poiesis?
La primera: ¿Hay poiesis?, se responde atendiendo al
problema de la función ontológica y el estatus objetivo
de la poiesis, sobre el que hablamos en Filosofía del Teatro
II (2010: 57-90). La segunda: tQué valor se le atribuye
a la poiesis? tEs buena o mala, bella o fea, perjudicial o
beneficiosa?, implica el problema de la ontología de los
valores, la axiología, y está estrechamente ligado a los

juicios críticos de valoración del arte. García Morente
ubica la respuesta a si hay poiesis entre los juicios de
existencia; la respuesta a si es buena o mala, entre los
juicios de valor (2004: 392 y sigs.).
Es fundamental no confundir ambos problemas,
porque son distintos: no es que hay poiesis cuando es
buena o bella, y no hay poiesis cuando (o porque) es
mala. Hay cuando sencillamente acontece. Si es buena
o es mala, es otra cuestión.
Lo cierto es que ambos problemas -como señala Eliot
en Función de la poesía y función de la crítica- constituyen el
núcleo fundante de la labor crítica. Una de las funciones
del crítico teatral consiste en reflexionar sobre la
problematicidad del buen teatro y el mal teatro. Ymás allá
de lo antipático que esto suena, no sólo los críticos sino
los mismos artistas y los espectadores están todo el
tiempo produciendo juicios de valor sobre buen teatro y
mal teatro. Especialmente los espectadores cumplen hoy
una función esencial en el desarrollo y la difusión del

1
:J

1

66

teatro y en la producción de pensamiento crítico. Lo que
sostiene el teatro de Buenos Aires no es el periodismo
ni la publicidad sino el "boca en boca", institución de la
oralidad que consiste en la recomendación que realiza
directamente un espectador a otro, modalidad afianzada
frente a la pauperización de la crítica profesional en
los medios masivos. Por más avasalladora que sea la
publicidad, por más elogiosas que sean las críticas
profesionales, si a los espectadores no les gusta el
espectáculo la sala se vaciará muy pronto. O al revés:
muchos espectáculos independientes que no han recibido
comentarios en los medios, trabajan a sala llena. Otros,
de cualquier circuito (oficial, comercial, independiente),
castigados con críticas negativas, sostienen sin embargo
la convocatoria. Es el efecto del "boca en boca" o "bocaoreja". Imperceptiblemente trabaja la tupida red del
"No te lo pierdas", el "Andá porque está muy bueno", el
"A mí me encantó", o el "No vayas", el "Me aburrí como
loco", expresiones sinceras, desinteresadas y efectivas

67

por confiables, dichas a los amigos, familiares, conocidos
y extraños al pasar de la conversación. Por ejemplo, el
boca en boca de los espectadores se ha convertido en la
institución crítica más potente de Buenos Aires. De la
misma manera, la caracterización del buen teatro y el mal
teatro forma parte del ejercicio académico de evaluación
de las prácticas teatrales, ya sea en la calificación de una
tesina de práctica artística o en la supervisión de una
puesta en escena o incluso en la discusión con docentes y
alumnos sobre las producciones del campo teatral.
Ahora bien: Garcia Morente afirma que hay una
"objetividad" de los valores, que éstos no responden
a mero ejercicio caprichoso de la subjetividad: "Por
el hecho de que los valores no sean cosas, no estamos
autorizados a decir que sean impresiones puramente
subjetivas del dolor o del placer. Esto empero nos
plantea una dificultad profunda" (2004: 394 y sigs.).
iCon qué parámetros garantizar que nuestros juicios
de valor crítico no son meras impresiones subjetivas?

�Es cierto que Baudelaire escribió que el crítico de arte
vale más por su subjetividad que por su objetividad:
"Creo sinceramente que la mejor critica es la divertida
y poética; no esa otra, fria y algébrica que, bajo pretexto
de explicarlo todo, carece de odio y de amor, se despoja
voluntariamente de todo temperamento; siendo un
hermoso cuadro la naturaleza reflejada por un artista,
debe ser ese cuadro reflejado por un espiritu inteligente
y sensible. Asi, el mejor modo de dar cuenta de un
cuadro podría ser un soneto o una elegía" (1948: 147). Sin
embargo, la subjetividad de la que habla Baudelaire está
forjadasobrelaexperiencia
de reconocimiento de la • • • • • • • •

no ajusto mi mirada de espectador~critico~analista
al estatus objetivo de la poiesis (lo que está ya en el
acontecimiento), lo que plantea la poética que se
despliega ante mis ojos. Me pregunto qué quiere
proponer, dentro de qué procedimientos y estructuras
espectaculares, qué competencias me está reclamando,
qué me pide que haga. ¿Qué pretende ofrecer? Este
punto de partida es fundamental porque de la
determinación del estatus objetivo dependerá todo
mi trabajo, todo lo que sigue a continuación. En la
adecuación suelen irse al menos los primeros cuarenta
minutos de expectación.
• • • • • • •
Esa adecuación se
vincula estrechamente al
objetividad de los valores.
, . ,,.
'-•'
'-•'
8 critico debe profundizar
~ ~ ~ ~ ~1/ ~,. ~ JI principio de amigabilidad
• • • • • • • • • • • • • • • o disponibilidad de
en su subjetividad,
la mirada crítica. El
que acaso sea uno de
POÉTICA Y TECNICA V AM DE LA
espectador se torna asi en
sus instrumentos más
un "compañero", un cum
preciados. Pero también MAMO, SE DEFINEN MUTUAMENTE
panis, alguien que "comparte
conocer las reglas básicas
el pan" con el artista y los técnicos.
del arte (un terna que, en tiempos de problernaticidad y
El segundo eje es la técnica: de acuerdo con su
desdelirnitación de lo artístico, multiplica su complejidad
estatus objetiYo, cada espectáculo está exigiendo una
(véase Filosofia del Teatro I, Cap. I).
técnica correspondiente. Poética y técnica van de la
mano, se definen mutuamente. Puede tratarse de
una técnica muy cerrada (como en algunos géneros
COORDEMA.DAS PARA LA VALORACIÓN
hipercodificados: la ópera tradicional, la danza clásica,
el teatro negro, el teatro realista, el sainete, el títere de
El trabajo con la objetividad de los valores exige una
critica con fundamentos, una critica argumentativa,
retablo, etc.) o más abierta (la danza contemporánea,
el teatro experimental, el teatro no ilusionista, el
y especialmente una crítica con autocritica (acaso el
teatro "tosco" popular, etc.), e incluso heteróclita,
más grave problema del ejercicio de la crítica teatral
hibrida, múltiple, de mezclas contrastantes, de
argentina esté alli: es su carencia de autocritica). Una
disolución, inclasificable. Debo reclamarle a cada
critica con capacidad de screndipia, de encontrar valores
espectáculo la técnica que le corresponde de acuerdo
donde nadie los ve. A través de veinte años de tarea
con la propuesta de su estatus objetivo. Si en una
corno crítico teatral (en diarios y revistas, en radio, en
obra de teatro negro se ve a los manipuladores ... Si en
televisión, en la web, desde la Escuela de Espectadores
un espectáculo realista el actor se desconcentra y se
de Buenos Aires, en las clases discutiendo con alumnos
tienta... Puedo aprobar u objetar por la técnica.
uniYersitarios, en la tarea de evaluador académico y de
Llamo al tercer ángulo relevancia simbólica: me refiero
jurado) me ha sido muy útil elaborar un conjunto de
a la importancia temática y simbólica del espectáculo,
coordenadas, ejes o criterios (una "escala de valores",
a partir de la evaluación de los campos temáticos que
según palabras del maestro Luis Ordaz) con los que
representa, sus tesis, ideas, problemas, conflictos,
producir mi discurso a la hora de analizar e incluso
preocupaciones y aspectos contenidistas que enfoca. Es
evaluar (en un concurso, por ejemplo) las obras ante
decir, la materia de la que habla, el QUÉ. Por ejemplo:
las que me enfrento. Sintetizo en diez coordenadas
ternas históricos, sociales, filosóficos, de relaciones
orientativas, que considero base para la discusión.
humanas, generacionales, artísticos, politicos, etc.,
La primera es la adecuación: no puedo trabajar si

,~/.JI '-•'

ya sea con un tratamiento universal y/o localizado.
Es el parámetro de la significación/interpretación
del espectáculo, y acaso el más engañoso, porque
finalmente -como veremos- no alcanza con los
temas para hacer buen teatro.
El cuarto es la relevancia poética: se refiere a la
pregunta por los aspectos formales, cornposicionales,
estructurales. 8 CÓMO está compuesto y construido
el espectáculo, la indagación de la estructura del arte~
facto. El plano de los artificios, de los procedimientos,
de la invención formal. Por ejemplo, cómo está
construida la historia que cuenta, si utiliza tales o
cuales procedimientos para el despliegue escénico,
qué aspectos destacables pueden apuntarse en
la estructura dramática, literaria, el vestuario, la
iluminación, la escenografia, etc. Esta es acaso la
coordenada más fascinante y compleja, donde hay que
leer el detalle en su relevancia. Una poética está hecha
de miles de detalles composicionales, y en el juego
infinito de esos detalles se juegan sus valores.
Por supuesto, relevancia simbólica y relevancia
poética se cruzan, del qué al cómo y del cómo al qué,
casi siempre son inseparables, de la misma manera que
lo son todos los ejes que desplegarnos. No son niveles
de lectura, más bien ángulos desde el que se enfoca un
mismo objeto único e indivisible.
El quinto es la relevancia histórica: tiene que ver
con lo que ese espectáculo, en tanto acontecimiento,
significa para la historia de un país, de una ciudad,
de un pueblo, de una comunidad, de una gestión,
de un campo teatral, del arte, etc. Un espectáculo
puede ser escasamente relevante en muchos aspectos
(simbólico, poético, técnico), y sin embargo poseer
una gran importancia histórica (porque, por ejemplo,
es la primera vez que se estrena ese autor en la
Argentina, o que se hace una apuesta comercial de
tales caracteristicas, o es oportuno que se estrene esa
obra en el marco de determinada situación social o
politica, etc.). El estreno de determinados creadores,
más allá de sus logros especificas, siempre constituye
un acontecimiento histórico.
La sexta coordenada es ideológica: el evaluador
y analista tiene el derecho de aprobar u objetar
ideológicamente un espectáculo desde la parcialidad
de su propia ideología y su sistema de creencias,
concepciones y visión de mundo. Generalmente la

"
68

69

EL ESTRENO DE DETERMINADOS
CREADORES,

sus

LOCROS

SIEMPRE

MÁS

ALLÁ

DE

ESPECÍFICOS,

CONSTITUYE

UM

ACONTECIMIENTO HISTÓRICO.
ideológica constituye una posición subjetiva que
enfrenta otras esperables. Por ejemplo, una lectura
politica podría oponerse a otra. Una visión religiosa
podría oponerse a otra. Una visión feminista sin duda
plantea una fricción con las posiciones machistas
establecidas en muchas sociedades. Un espectáculo
como El Jantasma de la Ópera podria ser cuestionado en
Buenos Aires desde una mirada localizante, contra la
homogeneización cultural de la globalización, en tanto
se trata de un teatro de sucursalización, franquicia o
"rnacdonalización" transnacional. Y asi es visto por
muchos artistas del teatro porteño. El eje ideológico no
pretende objetividad y es uno de los más importantes
en el ejercicio del pensamiento politico de la critica.
El ángulo siguiente se vincula a la génesis dd espectáculo:
este eje pone más el acento en los procesos para llegar al
espectáculo, en el trabajo y el camino recorrido, que en los
resultados escénicos. Por ejemplo, muchas expresiones
del teatro comunitario que realizan los vecinos en los
barrios, valen más por la experiencia de trabajo social
y asociación, por su capacidad de reconstitución de los
vinculas sociales, que por los resultados artísticos. Para
poner en ejercicio este parámetro el evaluador debe tener
información sobre las características de los procesos y el
trabajo realizado para llegar al estreno.
El octavo considera la efectividad y estimulación del
espectador: se trata de valorar el espectáculo por el
efecto concreto que produce en el público durante
el convivía. No se puede ignorar la presencia de los
espectadores y su intervención en el acontecimiento
teatral con los artistas y los técnicos. Hay espectáculos
que valen más por su estirnulación del espectador (por
ejemplo, los espectáculos para niños y adolescentes, los
que provienen de la televisión) que por sus méritos en
otras áreas. ¿Acaso el público no merece ser estudiado
en su comportamiento, al menos en su manifestación
fenomenológica durante el acontecimiento convivial?

�EL ESPECTADOR PERCIBE DE MAMERAS DIVERSAS LA TEATRALIDAD,
POR EJE PLO, CUA

SIEMTE EM MEDI

DE LA FUMCIÓM QUE ,,MO

PODRÍA ESTAR HACIEMDO MADA MEJOR" Y QUE TODO LO QUE ESTÁ
SUCEDIENDO EM LA ESCEMA ~ EM EL PÚBLICO ADQUIERE DIMEMSIÓM
DE IMEXORABILIDAD.
El noveno es la transfonnación orecursividad: llamamos
así a la capacidad de algunos espectáculos de generar
cambios en el orden social, apostcriori del espectáculo,
por su efecto de modificación social Por ejemplo, Teatro
Abierto en 1981, en la dictadura, o Teatroxlaidentidad
en democracia, o el teatro-foro que hace el grupo Los
Calandracas con adolescentes para prevención del
SIDA, educación sexual, etc.
Y finalmente el más importante: la coordenada
de la teatralidad singular del teatro. Llamamos así a la
excepcionalidad de acontecimiento teatral. Ese saber único y
específico del teatro, comparable con la capacidad de
levar del "soufflé" (según la metáfora que empleaba el
sabio crítico uruguayo Gerardo Femández). El teatro
"leva" en la teatralidad o "no leva", es decir, más allá
de sus componentes o ingredientes, de sus temas,

técnicas y artificios, ofrece un acontecimiento inédito
en sí mismo. Es lo que hemos sentido al ver Claveles de
Pina Bausch, o Wielopole-Wielopole de Tadeusz Kantor o
Postales argentinas de Ricardo Bartís... Vamos al teatro,
en fin, por ese acontecimiento que sólo el teatro
puede brindar, en tanto teatro, en la experiencia del
convivía. El espectador percibe de maneras diversas
la teatralidad, por ejemplo, cuando siente en medio de

la función que "no podría estar haciendo nada mejor"
y que todo lo que está sucediendo en la escena y en el
público adquiere dimensión de inexorabilidad, es decir,
no podría ser de otra manera, nada parece contingente.
Peter Brook habla de "teatro vivo", eso que sucede en
el acontecimiento teatral parece tener vida propia.
Inexorabilidad de acontecimiento. lCómo identifica
un espectador la manifestación de la teatralidad? Por
la intensidad de percepción (toma la atención, genera
asombro, sorpresa, agita la memoria y los sentimientos,
estimula el pensamiento y la afectación física, etc.,
funda una zona de experiencia y subjetividad en una
nueva territorialidad).
Sin duda las coordenadas que abren y cierran son las
más relevantes. Adecuación y teatralidad singular del
teatro. ¿Acaso el teatro no es básicamente experiencia
de diálogo y un saber específico, que nadie más que el
teatro puede dar?
Las coordenadas me permiten desplegar en
mí mismo a mi propio maestro, que me vigila y
cuestiona: lestás leyendo bien?, lson pertinentes tus
observaciones?, ltrabajaste el eje de adecuación?, lo
acaso tu visión -positiva, negativa- proviene de
estímulos externos al espectáculo evaluado? Atiendo
con cuidado las observaciones de mi desdoblamiento
en mi voz autocrítica. Y dialogo argumentativamente
con ella.~
Referencias
Baudelaire, C. (1948). "¿Para qué sirve la critica? Fragmentos del
Salón de 1846" en Pequeños poanas "' prosa, Crítica de arte. Buenos
Aires: Espasa Calpe.
Brook, P. (1994). El espacio vacío. Barcelona: Peninsula.
Dubatti,J. (2007). Filosofía de/ Teatro 1. Convivio, experiencia, subjetividad.
Buenos Aíres: Atuel.
Dubatti, J. (2010). Filosofía del Teatro 11. Cuerpo poético y función
ontológica. Buenos Aíres: Atuel. 2010.
Eliot, T.S. (1999). Función de la poesía y función de la critica. Barcelona:
Tusquets Editores.
Garcia M., M. (2004). Lecciones preliminares de filosofía. Buenos Aires:
Losada.
Strindberg, A. (1982). "Prólogo a La señ01ita Julia" y "La señorita Julia"
en Teatro escogido. Madrid: Alianza.

70

�adaptaciones de autores italianos
y franceses amenguando apenas
la española. Sin embargo, las
compañías españolas y cubanas
llevan la delantera y las compañías
italianas introducirán sobre
todo el gusto por la ópera, del
mismo modo que más tarde, en la
segunda parte del mismo siglo, los
franceses lo harán con la opereta y
el cabaret.
De modo que son las compañías
europeas las que llenan las salas
de teatro del D.F. recibidas con fervor por quien
quiere parecerse al público del otro lado del mundo,
conmoviéndose a la menor provocación de las
grandes vedettes, se llamen Sarah Bernhardt, Adelaida
Ristori o Chalíapin; pero sobre todo a los nombres
que resuenen con sabor a madre patria, las grandes
divas españolas y sus compañías que hacen su agosto
por estos pagos.
Lo cual significa que el texto dramático tanto aquí
como en Europa no tiene mayor importancia sea cual
fuere su mérito literario. De modo que si en algunos
casos hay un Shakespeare o un Moliere, un Goethe,
un Víctor Hugo en escena, lo que abunda a lo largo
de todo el siglo son los dramaturgos españoles de
los cuales, en algunos casos, ni siquiera quedan
referencias. Y abundan no sólo por la tradición
mexicana fuertemente enraizada en la española, sino
porque los dramones decimonónicos convienen al
espíritu de la incipiente nación, donde el ejemplo
moral debe suplir a las incongruencias de la política,
y las lágrimas y su retórica ocultar del ánimo del
público, sus traiciones. Y los nuevoleoneses, así como
los defeños, imitan a los europeos, no quieren ser
menos; también ellos se alimentan de las compañías
españolas y nacionales con el mismo arrobo y con
la misma actitud de residir en las grandes divas y
divos señalados, sin interesarse por lo que recitan
aún cuando una parte mínima de intelectuales
pudiera apreciarlo. Tanto en el D. F. como aquí lo
que predomina es el espectáculo, la estrella, la fama
y la seducción de las mismas.
Así, lo que importa no es una buena dramaturgia
sino, y sobre todo, un marco que dé brillo a

Pensar el siglo XIX teniendo como núcleo
principal a Nuevo León y su literatura
resulta una aventura mayor. Así, mis
pretensiones de realizar una acuciosa
mirada al texto dramático de aquella época
se ha vuelto en el curso de la investigación
casi una utopía.
o obstante no puedo, a fuer de traicionar
mis objeti~os, reducir una ~vestigación
al señalarruento de la ausencia de obras
impresas, manuscritos de difícil acceso, o bien
desaparecidos, extraviados, o incendiados junto con
los teatros que los vieron nacer. Hay otros modos y
son las referencias contenidas en libros y revistas,
los datos albergados la más de las veces con cierto
descuido, pero que dan cuenta de hechos y ofrecen
noticias sugestivas a propósito de nuestro tema.
Hay que trabajar sobre ello, acuciosamente, sin
doblegarse. Eso he hecho. Y he querido sobre todo
abrir camino, dar pistas, conjeturar en lo posible
con los elementos de juicio disponibles y, al mismo
tiempo, ser congruente con lo que se ignora casi
por completo de la evolución del teatro en Nuevo
León y puede advertirse a través de los restos de los
textos dramáticos.
La investigación, pues, no ha sido en vano al reunir
caracteres y pautas que sin duda serán completadas
por otras investigaciones y, asimismo, con nuevas
miradas sobre el mismo tema.
El siglo XIX para México comienza el 16 de
septiembre de 1810 y concluye el 20 de noviembre
de 1910. Sin embargo, para el hecho teatral, tanto
desde la escena como desde el texto, estos cien años
pertenecen casi enteramente a Europa.
Veamos cómo: el monopolio de la dramaturgia
escrita por españoles y representada también en
gran medida por compañías peninsulares tenía su
correlato en los artistas criollos que imitaban a pie
juntillas a aquéllos. A lo largo de este siglo se amplía
la influencia de los europeos por las traducciones y

N

72

las grandes figuras. Y las grandes figuras, que
precisamente no son locales, a veces ni siquiera
nacionales, llegan para que el espectador, el crítico, o
el simple periodista, den cuenta de las evoluciones en
escena del famoso actor o la célebre actriz. De modo
que remitirnos a la dramaturgia mexicana en el siglo
XIX, a pesar de ciertos escritores como Fernando
Calderón o Manuel Eduardo de Gorostiza en la esfera
nacional, resulta casi imposible en la escena local.
Además, el tipo de teatro que tiene la primacía es
la zarzuela y a ella asisten tanto el pueblo como las
clases altas de todo México.
Someramente digamos que el éxito de una
dramaturgia nacional como Contigo pan y cebolla,
de Manuel Eduardo de Gorostiza, en 1830, y el
asentamiento definitivo de la condición de tal arte,
inaugurada por José Peón Contreras a partir de la
década de los setenta del siglo XIX -el yucateco que
por su continuidad estableció el oficio especializado
de dramaturgo- no plantea la regla sino la excepción.
Sin embargo, hay un teatro mexicano que emerge
claramente en la escena, a lo largo de todo el siglo,
desde otra perspectiva, más comunitario que
empresarial, alrededor de sociedades de fomento,
asociaciones literarias, clubes, en cortas temporadas,
con actores asimismo locales, cuyo éxito depende
del grado de inserción en el interés de los grupos
sociales. Un teatro que no abunda en presentaciones
en grandes teatros y giras, ni, en la mayoría de los
casos, primeros actores de renombre o legitimados
internacionalmente, que vienen de Cuba y España,
y recorren estos países al igual que México y todas
sus capitales. En este tipo de teatro no hay Miguel
Buton, ni Luisa Martínez Casado, primeras figuras
del quehacer teatral en la metrópoli, aun y cuando
alguna vez se permitan acceder a un texto local a su
beneficio. Pero hay una incursión de los escritores
y poetas locales que, como diré después, ni siquiera
reparan en su rol de dramaturgos, dispuestos a crear
los textos adecuados para festejos , fundaciones,
acontecimientos sociales, estudiantiles o escolares,
lecciones de moral, lecciones de historia, formas de
divertimento, homenajes. Estos materiales pueden
ser la más de las veces monólogos, las menos dramas;
sin embargo, en todo el proceder del siglo XIX se
sucederán dramas históricos, dramas sociales, dramas

73

didácticos, morales, juveniles, en tres actos, incluso
en cinco, melodramas copiados fielmente del espíritu
romántico o del drama burgués, innumerable cantidad
de revistas musicales y zarzuelas, teatro y música
conjugados, juguetes cómicos en un acto, y así hasta
la infinitud cuyas marcas quedan en la bibliografía
del teatro mexicano, no en el acervo literario. Si bien
todas estas obras se publican en revistas literarias,
en periódicos o folletines, en pequeñas tiradas de
imprentas locales, en tiradas a veces mayores cuando
se trata de una imprenta del centro, y se representarán
mayormente en el D.F., Guadalajara, Saltillo, San
Luis Potosí, Mérida, Puebla, para adornar las fiestas
patrias, los patronatos, los acontecimientos sociales,
los festejos en escuelas, en instituciones educativas
y en teatros de provincia cuando no aparece ninguna
compañía foránea. Además, sí se observa bien, se
verá que los títulos de dichas obras, más allá de los
históricos Hidalgo o la noche del 15 de septiembre,Juárez. El
sitio de Cuautla, El 5 de mayo, etc., corresponden a otros
largamente reconocidos de la dramaturgia europea
o bien son flagrantemente parecidos. Y además
responden al gusto de la época por la ejemplaridad:
Ciencia y Virtud en Nuevo León; Espíritu y Materia en
alguna otra parte del país y del mundo.
Subrayemos también que el ámbito más idóneo
para los textos dramáticos de Nuevo León son las
veladas de las sociedades literarias que en Monterrey,
por ejemplo, se multiplican entre 1878 y 1885. Las
veladas de estas sociedades son para el solaz de los
escritores que leen sus obras y en algunos casos las
presentan en forma muy elemental con actores que
son ellos mismos o bien sus amigos. No hay que
olvidar que para ser socio debía presentarse una obra
científica, literaria o artística, lo cual nos sugiere que
literaria sería la que presenta el poeta, el periodista; y
artística la que conjuga la música y el teatro.
En Nuevo León, como en todo el país, los avatares
políticos, la batalla entre conservadores y liberales,
las guerras del Imperio, las anexiones sufridas a
manos de los Estados Unidos y los procesos que
incluyen lo anterior con los inicios de una soberanía
frágil siempre sujeta a caudillos, a largos periodos
de ineficacia gubernamental y a luchas intestinas de
toda índole, no son propicios para la eclosión de las
artes y la literatura. De este periodo profundamente

�desgarrado antes de la industrialización, queda
para nosotros un núcleo poderoso formado por la
fundación de El Colegio Civil en 1859, que venía a
reemplazar al seminario de Monterrey. Allí, en este
ámbito auspiciador y prolífico, se forman los mejores
intelectuales, y difícil sería nombrarlos sin advertir la
sombra de la noble institución que los ha formado y los
contiene, y su mentor, el doctor Eleuterio González.

otra forma de expresión pero nunca ni la definitiva
ni la asumida como propia. El caso más patente en
este sentido es el de Celedonio Junco de la Vega,
consignado en el Diccionario bibliográfico de escritores
de Nuevo León, de Israel Cavazos Garza, como poeta y
periodista, pero de ninguna manera como dramaturgo,
teniendo en cuenta que fue uno de los dramaturgos
más prolíficos de este periodo.

EL EJERCICIO DRAMÁTICO SE PUEDE APRECIAR EM MUESTRO
ESTADO A PARTIR DE LA INDUSTRIALIZACIÓN Y DESPUÉS DE 1867,
CUANDO FIMALMEMTE SE APACICUA EL PAÍS LUECO DE LA CAÍDA DE
MAXIMILIAMO.
Antes de hablar de los dramaturgos como tales,
aquí, en nuestro estado, debo esbozar de alguna
manera el perfil del intelectual nuevoleonés, sin
referirme a los del resto del país, aunque se trate de un
retrato común de los mismos.
Se trata de un escritor múltiple, poeta en primer
lugar, luego orador, también periodista y al mismo
tiempo narrador cuando halla la ocasión. En cuanto
al hecho dramático en sí, de uno u otro modo todos
tratan la cuestión. La más de las veces a través de
monólogos a los que llaman odas dramáticas, pero
asimismo en pequeños dramas de carácter didáctico
e histórico sobre todo, a veces simplemente líricos,
y que hallan su expresión en eventos acordes con
sus temáticas o sus intereses. Estos materiales se
enriquecen con la música. La presencia de la zarzuela
y a veces la ópera como acontecimiento no sólo
cultural sino sobre todo social, es tan fuerte, que de
un modo u otro la música siempre está presente ya sea
en su carácter específico de acuerdo con el género o
bien como fondo y, especialmente, en la concreción
de las famosas veladas literarias en donde teatro y
música se amalgaman y se enriquecen mutuamente.
Sin embargo, hay que advertir que el susodicho
dramaturgo, puesto que también escribe en drama,
rara vez se autoproclama como tal. Él es sobre todo
poeta o periodista, nunca dramaturgo. Tanto que
los que incursionaron en el género no fueron vistos
así ni siquiera por ellos mismos, y la mayoría circuló
por el género sin darle demasiada importancia, como

El ejercicio dramático se puede apreciar en nuestro
estado a partir de la industrialización y después de 1867,
cuando finalmente se apacigua el país luego de la caída
de Maximiliano. Y para ser más exactos, los primeros
datos sobre una posible dramaturgia regiomontana los
encontramos a posteriori de 1870.
Los rastros de ésta pueden reconocerse apenas
en Monterrey, en primer lugar, en Guadalupe, pero
también en Linares, en Montemorelos, y en algún
municipio del noreste de la provincia o en todo caso
fuera de él, a pesar de que su autor haya nacido en
Nuevo León.
Sabemos perfectamente la influencia que recibieron
los intelectuales nuevoleoneses de la obstinación y
la lucidez del doctor Eleuterio González; de igual
forma, los escritores de teatro, más poetas en su fuero
interno que otra cosa, fueran periodistas, abogados, o
maestros, hubieron de serlo a causa de acontecimientos
históricos, políticos, sociales o educativos; es decir,
para el bien de la comunidad y la formación del espíritu
como quería y proclamaba Gonzalitos.
De 1870 a 1910, Héctor González consigna como
dramaturgos a un número de alrededor de 10 autores de
teatro, sin ser por ello específicamente comediógrafos.
Por su parte Cavazos Garza, en su diccionario, cita más
o menos la misma cantidad sin reparar en ello, es decir,
sin darles la categoría de autores de teatro. Del lado de
Rafael Garza Cantú se señala específicamente a ocho,
de los cuales uno de ellos, Humberto Galindo, lo es del
género chico, es decir, la zarzuela.

74

3) que el hecho estético se veía rebasado por las
Por nuestra cuenta, y advirtiendo que se trata de
intenciones mencionadas antes y 4) que de acuerdo
pequeñas diferencias asentadas en las fechas que nos
con este sentir, el periodismo y la crítica incipientes
conciernen y de algunos autores que sin ser de Nuevo
daban cuenta del evento mismo, y no de la
León tuvieron actividad teatral en el estado, nos
producción artística en sí.
remitiremos a lo poco que hemos encontrado a ciencia
En el caso del homenaje a Gonzalitos en 1884,
cierta.
rescatamos la alegoría dramática Ciencia y Virtud, del
Ellos son, en un primer periodo, Hermenegildo
licenciado Enrique Gorostieta, poeta muy reconocido por
Garza, Ignacio Morelos y Zaragoza, Francisco P.
sus publicaciones de carácter lírico, cuya presentación en
de Morales y Enrique Gorostieta; en el segundo,
esa velada constituye la nota dominante.
Diódoro de los Santos, Celedonio Junco de la Vega,
El objetivo de la obra es moral y el procedimiento
Manuel Pérez Bibbins (sin ser regiomontano ),
alegórico, a la manera del teatro barroco español.
Carlos Barrera con su primera obra, y el zarzuelista
Está escrita en verso como la mayoría de la dramática
Humberto Galindo. En este segundo periodo también
española y nacional del siglo XIX, y los personajes
tenemos noticias ya de David Alberto Cossío, Enrique
son cuatro: la Caridad, la Prudencia, encarnada en
Fernández Ledesma, Oswaldo Sánchez y Rafael Garza
el anciano, Marta, esposa y madre desesperada, y el
Cantú. Asimismo, hemos obtenido datos del primer
Doctor. Dividida en ocho escenas de acuerdo con la
periodo al que debieran agregarse Aureliano Ramos
entrada y salida de los personajes como se procede
y Bernardino Ramón de la Peña; sin embargo, sus
canónicamente hasta mucho más tarde, el género
incursiones teatrales, dadas las noticias que de ellos
es melodramático, quizás atemperado por el rigor
tenemos, hasta ahora han sido sólo ocasionales.
de los endecasílabos. Sin embargo, los estallidos
Para ello hemos convocado, amén de otros eventos
sentimentales sobrepasan en mucho a la contención
de carácter sólo cultural, tres grandes fechas en el
poética. También los cambios anímicos se producen
devenir de la vida política y social de Monterrey.
sin progresión dramática y todo apunta a dar una
El primer evento data de 1884: el homenaje rendido
lección al espectador más que hacerlo reflexionar.
al doctor Eleuterio González a su regreso de Nueva
Sin embargo, en ciertos momentos se vislumbra el
York, en una velada artístico~literaria de la cual da
drama como tal, esto es, la acción y el diálogo más
cuenta el primer periódico político y literario de
que el verso exaltado, lo cual constituye un remanso
Monterrey, La Revista-según el crítico y ensayista
y un hallazgo:
Rafael Garza Cantú, el mejor que se tuvo en el siglo
XIX, y más específicamente en las últimas décadas
Marta: Gracias, voy pues...Ayúdame, Dios mío.
del mismo. El segundo evento es el festejo de los 400
Anciano: Él hará que tu bien pronto recobres.
años del descubrimiento de América, en 1892; y el
Marta: ¿Por quién preguntaré si me extravío?
tercero resultaría ser alrededor de las fiestas por la
Anciano: Pregunta por el "Padre de los pobres".
conmemoración del tercer centenario de la fundación
de Monterrey, en 1896.
El ejemplo además nos permite vislumbrar que el
Las pistas que nos permiten la huella de estos
drama está al servicio del acontecimiento social, por
acontecimientos son los siguientes: 1) que el teatro
un lado, y del ejemplo moral, por el otro. Es decir, al
local se manifestaba toda vez en que se organizaba un
recibimiento y homenaje al doctor González.
homenaje a la patria, a los hombres ilustres del estado, o
bien al recibimiento de
una gran personalidad
EN 1892, PARA EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA,
nacional; 2) que por lo
mismo, su función no· LOS
PROCEDIMIENTOS DRAMÁTICOS QUIZÁS
era predominantemente
MÁS
ELABORADOS,
APARECEN
BASTANTE
cultural sino política,
histórica y didáctica; INCLUSO SI SE TRATA DEL MISMO AUTOR.

75

�En 1892, para el descubrimiento de América, los
procedirrúentos dramáticos quízás aparecen bastante
más elaborados, incluso si se trata del mismo autor.
Por esos años llega para residir en Nuevo León por
un tiempo, el literato Manuel Bibbins proveniente de
Durango; y me interesa mencionarlo no sólo porque
contribuye al brillo de las fiestas de octubre, sino
porque se vuelve muy interesante comparar dos
obras teatrales representadas en la misma ocasión y
con el mismo tema. Se trata del monólogo Colón de su
autoría, y de otro Colón llamado lírico dramático por
su autor, Enrique Gorostieta. Por primera vez tenemos
la posibilidad de confrontar dos modos de tratar el
drama de Colón y, por ende, el asunto dramatúrgico.
Bibbins lo hace a una sola voz; sin embargo, las
acotaciones dicen del drama y lo refuerzan. Sucede en
un solo espacio en su camarote, con pocos muebles y
frente a una ventana al mar, así literalmente dice la
acotación.
Por su parte, Gorostieta apela a varios personajes,
una especie de coro, un espacio mayor según las
locaciones, tierra, mar, y en medio el desembarco, y el
suspenso, elaborado con mucha destreza, por cierto,
del complot de los marinos para regresar y abandonar
así a su almirante.
En el caso de la economía que propone Bibbins,
hacemos notar que está dedicada al actor que
probablemente la estrenó, Francisco Galán Rivas,
en 1887 en Durango, y todo su encanto se reduce al
tratamiento de los versos, a la falta de grandilocuencia
verbal, y sobre todo a una armonía natural que ejercita
en la palabra versada, donde la rima y la métrica se
ocultan en bien del verbo conmovido, tierno, humano.
La una...doce de octubre
Una hora más un día más
Yel horizonte quizás
Más se entolda, más se encubre.
Qué largas las horas son
Cuando el anhelo no cede.

Errante, vagando, perdido en los mares
Los plácidos lares jamás conoció.

No obstante, la diversidad de elementos teatrales:
acciones, conflicto entre los personajes, diálogos y
monólogos interiores, número de personajes, coro,
y, sobre todo, el personaje del contramaestre que se
opone a la bajeza de los marineros queriendo huir, el
trazado de su carácter, vuelve los versos de Gorostieta
en octosílabos, en algunos pasajes, armónicos y
entrañables.
Pues bien, si al rayar la aurora
La plaza no se presenta
Manchaos con negro crimen
Que el furor os aconseja
Más... matadme a mí primero...

Es la segunda vez que observo en un texto de este
autor el uso de los puntos suspensivos a la manera
moderna, como parte del drama, no de la retórica.
Uno y otro Colón abundan en la materia de la
soledad, la vejez, la locura que se les adjudica y la
esperanza en el dios cristiano que pueda hacer el
milagro. Temáticamente pertenecen al mismo acervo
estético, temático e ideológico. Convengo en que en el
orden de la palabra dramática, Bibbins es más eficaz.
Piedad, Dios mío, piedad
lQué escuché? ...La luz, la luz
Tierra, tierra... La victoria ...
ffierra? iLa he llegado a ver!
iSi no lo quiero creer!
iPero la miro!...iLa miro!
Ojos, mis ojos, mirad
La tierra, miradla en tanto
Que os deja ver este llanto
Llanto de felicidad.

'

1
1

1
!

j

i
;

1
1
~

1

En el mismo grupo de Gorostieta y el
duranguense Bibbins, afincado por unos años
en Monterrey, se encuentran Francisco de P.
Morales e Ignacio Morelos y Zaragoza. El primero
escribe y presenta una comedia, La hija del ministro,
cuyo original se ha perdido, y un monólogo del
cual si tenemos datos ciertos: Sin verla, escrito
expresamente para la gran trágica, señala Garza
Cantú, Luisa Martínez Casado, cubana y famosa
actriz, y para los festejos de 1896 por la fundación
de Monterrey. Morales era conocido como poeta
lírico y periodista.
Se trata de un personaje femenino en agonía. La
mujer clama en su soledad por la última mirada que
quiere depositar en su esposo y su hijita. Los versos
dramáticos dan cuenta de inmediato de la situación en
la que se halla la mujer y en su postrer deseo...
Ver a mi lado a los que tanto adoro...
iMi Ricardo y mi Luisa! Mi tesoro...
El único tesoro que me queda.

La mujer ha cometido un desliz y ha sido castigada
con el abandono de sus seres queridos. El aquí y
ahora teatral expresa que ante la certeza de su
muerte quiere ser redimida antes de morir, para lo
cual les ha escrito una carta y la escena propone
el suspenso de la respuesta. En medio de su
llanto invoca primero a la Virgen, luego a Cristo,
conminando a ambos a ponerse en su lugar, a
recordar lo que significa la pérdida de un ser amado
y a compadecerse, en su inmensa piedad, de ella y
sus circunstancias.
Tú que sabes lo mucho que he sufrido
Tú que sabes lo mucho que he llorado
Tú que sola mis quejas has oido, y mis lágrimas
[contado...
Ten de mi compasión Virgen Maria!

Frente a los versos de Gorostieta:
Ymás adelante:
iSalve! Tierra encantada
Prometida a mi afán, por fin te veo,
De regias galas y esplendor vestida,
como en el sueño dulce de mi vida
Te contempló la fe de mi deseo...

Por oposición al tratamiento de Gorostieta en
alejandrinos:
Qué vida tan triste, qué negro destino
Al pobre marino en suerte tocó

76

Apiádate de mi, Jesús amado...

El material carecería de interés para el teatro sí
sólo se sucedieran las súplicas y los lamentos; sin

77

embargo, Morales ilumina el texto dramático con
el delirio del personaje que lo lleva a ver fantasmas
y apariciones como la propia niña en su cuna.
Ah mi Luisa! Alli está...sí, en esa cuna;

Las alucinaciones y la locura de la agonía permiten
que la progresión dramática alcance su cenit con los
hechos reales en donde se advierte que en realidad
esposo y niña han llegado antes de que ella muera.
En una apoteosis dolorosa que hoy en día nos haría
sonreír, ella escucha los pasos, la voz de la niña, la
llegada al fin de los que ansiaba, y a pesar de que
sus fuerzas menguantes no le permiten ir a abrir la
puerta, sabiéndose perdonada muere en paz.
Y era poderte ver...todo mi anhelo;
Pero al menos podré llamar al cielo.. .
Porque estoy perdo... nada, perdo ... na ... da!

La pobreza de la línea
dramática y el brillo
que supusiera su
presentación, como
lo dijera antes, tiene
que ver con la actríz
que lo representa y
no con la excelencia
de la dramática, por
otra parte sesgada
por un romanticismo
decadente y recurrido:
la figura de la mujer
envilecida que obtiene
el perdón de Dios y
sus seres queridos
antes de morir.
De Morelos y
Zaragoza quedan
noticias de dos obras
lirico~dramáticas con
música de Manuel M.
Uano, lo que nos sugiere que se trataba de obras al
gusto de la época al estilo de la zarzuela donde hay
escenas cantadas y escenas dialogadas. Se trata de
Una excursión en ferrocarril y La coartada. De la primera

�no hay restos, de la segunda podemos hacer una
aproximación apenas fidedigna.
Se trata de la historia del marqués de Aguayo,
quien mata a su propia generación y servidumbre, y,
sin embargo, después de un célebre proceso queda
absuelto. Por lo tanto hay diálogos en prosa y versos
cantados. Unos y otros están caracterizados por el
oficio del escritor, no por su rigor estético:
Qué bello, qué imponente panorama
Brinda al viajero esa montaña enhiesta...

El retrato de papá, por su parte, atiende a otro género
más ligero como es el paso de comedia con personajes
sencillos y simpáticos, según la crítica que hace Rafael
Garza Cantú. Sin embargo, parece que la obra que
más éxito obtuvo quizás por su corte melodramático,
propio del gusto de la época, es Dar de beber al sediento.
Escrita en verso como toda la producción dramática
de estos tiempos, inserta la música en un preludio
sinfónico que sugiere el horror de la guerra con la victoria
de unos y la muerte de los otros. Dos personajes, el doctor
y Sor Pilar, lo advierten luego que cesa la música:
Dr.: Fue espantosa la matanza
Sor Pilar: ¿y la lucha cesó ya?
Dr.: Sí, triunfaron los que cerco
Pusieron a la ciudad.

para los versos cantados. Ypara los versos hablados ya
no endecasílabos sino octosílabos de esta laya:
Ah señora, qué delicias
Es un placer sin igual
Templar el fuego estival
Con las mágicas caricias
De la brisa matinal

en medio de octetos, cuartetos, tercetos, según las
supuestas necesidades dramáticas. Lo cual nos
remite a la idea de que la acción, es decir, el drama, es
secundaria respecto de la preeminencia que tiene la
palabra, esto es, el verso. Yotra vez el poeta se yergue
sobre el dramaturgo.
Hasta aquí nada nos ha interesado particularmente;
sin embargo, con la producción de Celedonio Junco de la
Vega, el teatro nuevoleonés de fin del siglo XIX adquiere
un perfil menos ambiguo. Las obras de este autor que
hemos podido consignar son cinco: Todo por el honor, El
retrato de papá, Tabaco y rapé, Dar de beber al sediento y La
Jamilia modelo.
Junco de la Vega no apela al monólogo sino que, como
buer.. dramaturgo, sus obras proponen varios personajes
en cada una de ellas. Así, Todo por el honor trata el tema
del libertino, propio de la época romántica, y sus avances
para perder a la muchacha pobre y honesta. Jugador,
tramposo, el libertino finalmente es descubierto. La
trama se desarrolla con dos figuras femeninas centrales,
la pobre muchacha y su amiga protectora dueña de
casa, su novio, muchacho honesto que va a la cárcel
por defender a ambas, y sus tíos que finalmente
advierten la dignidad de Luisa y su inmenso sacrificio con
tal de salvar el honor de la pobre muchacha engañada.

La atmósfera teatral se enriquece por el tañido de
las campanas y otra vez la música en suave romanza
completa el cuadro.
La guerra, la guerra

Cubriendo la tierra
De duelos y llanto, de sangre y pavor...

A lo lejos aparece un grupo que trae en brazos a un
joven moribundo. Forma parte del ejército que ha poco
fue victorioso. El doctor confirma que está muriendo y
que el delirio de la agonía ya no tarda. Así sucede:
Lucinda, mi Lucinda (exclama d joven moribundo)
Pongo a tus pies el lauro que me brinda
La patria....Yo por ella, en la trinchera,
Arranqué al enemigo su bandera...

Y al igual que Sin verla, la pieza dramática de Francisco
P. de Morales analizada más arriba, asistimos a los
mismos procedimientos de la trama. El joven moribundo
al invocar a dios también invoca la necesidad de que su
amada asista a su reclamo, que antes de morir venga
y lo apacigüe. Y también como en la obra citada, la
muchacha llega, sólo que aquí el drama da un giro
pues quien en realidad encarna la presencia de esa
Lucinda amada cuya presencia requiere el moribundo
con fervor, es la mismísima Sor Pilar quien, conmovida
por los desgarradores deseos del muchacho, toma el

78

~ ~ [ ; ) ~ ~ ZJ fil ~ ffi ~
ZJ ~~ [;)~ ~ l f ~ [;0;l e!&amp; [!!J[IBfül'@
~~ [;0;l e!&amp; [!!J[IBfül'@ ~í]R76 ZJ ~~
~ [;0;l e ! &amp; ~ ~ ~ ~~ 0 ; ] B ] ~
~ w º MARÍA STERM
rol de aquélla, en nombre de la caridad más acendrada.
El clímax se da con el beso que deposita en los labios
del joven en el momento de su muerte y los versos que
coronan semejante grado de compasión y humanidad.
Nuestra obra de bien, ya la he cumplido
De beber dando al pobre sediento.
En tu reino, se acoja su alma...
Padre nuestro que estás en los cielos.
Caridad invocaron sus labios;
Ylos míos negar no pudieron
La merced que imploraron los suyos
De la vida en el último aliento.
Hice dulce su muerte llevando
A sus lívidos labios el beso
Que pedía en sus ansias febriles
Como el don de su dicha supremo.
Si hay ofensa a tu nombre divino
En mi dádiva al triste sediento,
De rodillas demando tu gracia
Padre nuestro que estás en los cielos.

Final ingenuamente romántico, temas paradigmáticos de
esta poética, el soldado, la muerte, el regreso, la amada.
Con un desenlace sorpresivo, la monja piadosa que de
alguna manera nos conmueve a nosotros, tan lejos de
este universo donde los sentimientos y las acciones
denotan una realidad idealizada que ya no estamos
dispuestos a invocar. Nótese sin embargo que en Junco
de la Vega los versos están al servicio del drama, no se
imponen sobre él sino que reducen los tonos demasiado
retóricos, solemnes o rimados, para dar lugar a un verso
suave que se oculta tras la acción dramática.
Como hemos podido ver, a un primer periodo, en el
que la escena mexicana está dominada por una fuerte
presencia de melodramas líricos, operetas, zarzuelas,
comedias de magia, tragedias y dramas románticos
mayoritariamente extranjeros (sobre todo españoles,
también franceses y en menor medida italianos),

79

le sucede una segunda época -iniciada alrededor
de 1870 y terminada en 1889- en la que, según
explica María Stern, "la emancipación política y el
romanticismo se unen y retroalirnentan para luchar
tanto por la libertad nacional como por la libertad
narrativa y poética, ante todo por la creación de una
literatura originalmente mexicana".
Quizás esto sucede en la escena nuevoleonesa pero no
en el campo de lo cultural sino de lo didáctico. Hay, por
parte de los intelectuales locales, con el profesor Serafín
Peña a la cabeza, un movimiento propio en donde la
obra de teatro, el texto dramático funge como material
ejemplar y recurrente. Prueba de ello es el ejercicio
que hace el mismo Rafael Garza Cantú con juguetes
dramáticos corno los nombra, entre los cuales están El
asedio y El Sitio de Cuaut!a, entre otros. Es conmovedor
observar cómo a partir de los primeros años del siglo
XX el texto dramático propio de Nuevo León hallará su
lugar en la escuela, en la enseñanza, y tendrá herederos
de la talla de Julia Nava de Ruisanchez.
Por último, hay dos dramaturgos que darán fama a
la dramaturgia de esta parte del país. Se trata de David
Alberto Cossío y Carlos Barrera. Ambos encontrarán
su florecimiento posterior a 1910, aunque ambos
tienen ya piezas dramáticas que se les reconoce antes
de esta fecha. Ellos son precisamente los que apuntan
a lo que he citado de María Stern, aquellos que mejor
van a luchar por la libertad narrativa y poética.
Las obras del primer periodo de Cossío -siete- se
estrenan en su mayoría en San Luis Potosí y pertenecen
a la primera década del siglo XX. Luego vendrán
dos obras más estrenadas en el teatro Progreso de
Monterrey, una en 1908 y la otra en 1913. Sin embargo,
la edición de las obras completas de David Alberto
Cossío no consigna ninguna de todas ellas. Las que se
hallan en mi poder son posteriores a esas fechas.
En cuanto a Carlos Barrera, otro dramaturgo y hombre
de teatro insigne, estrena su primera obra de teatro a la
edad de 19 años en 1907 en el TeatroJuárez de Monterrey.

�Lleva por título Fatalidad yfue presentada con gran éxito.
Se trata de una tragedia. El texto ha desaparecido como
tantos otros de la misma época. Lo que no desapareció
curiosamente es la crítica que se hiciera a la obra por un
tal R. Salinas en la revista Renacimiento en noviembre de
1907. Ycon ella tenemos en nuestras manos la primera
crítica específica aparecida en un periódico cultural y no
en una historia de la cultura nuevoleonesa.

Por esa crítica sabemos que la obra tenia varios
personajes, Eugenia, la enamorada, Marcelo, el gran
luchador por sus ideales y Don Alberto, el esposo ofendido.
De ello inferimos que la enamorada Eugenia ha traicionado
a su marido en los primeros diez días de casada, que éste
le ha reprochado y como castigo le ha impuesto no volver
a salir de casa.También inferimos el personaje de un joven
héroe que tanto es fuerte como tímido yllora pero también
mata. Las incongruencias están a la vista. Eso le imputa
el crítico: "Como obra de teatro, Fatalidad deja mucho que
desear: situaciones inverosímiles, escenas imposibles,
personajes que contradicen en lo absoluto su carácter,
faltando así a la verdad del drama y recursos gastados y
por gastados viejos, forman la trama de la obra de nuestro
novel escritor dramático."
Que sin embargo, dejándose llevar por la bonhomía
propia de los colegas, saluda al joven escritor y lo
conmina a estudiar mucho. La respuesta del público fue
muy entusiasta quizás seducidos por las actuaciones
delos actores Palomera, Calvo, y Sánchez, de los cuales
el crítico parece desconocer sus nombres. La crítica

está firmada aparentemente por R. Salinas y no he
encontrado el mínimo dato sobre dicho crítico.
Queda por señalar que hubo otros escritores a los
que se puede dar el título de dramaturgos puesto
que escribieron varias obras teatrales e incluso éstas
llegaron a escenificarse. Ellos son Hermenegildo
Dávila (1846-1908) en el primer grupo o período que
llega hasta 1880, con dos obras estrenadas en 1878,
en Montemorelos: Escenas de la Intervención y Obras
son amores; y Diódoro de los Santos (1873-1956), en
el grupo posterior que llega a 1910. Sus obras fueron
presentadas fundamentalmente en Piedras Negras,
pero una de ellas alcanzó la gloria en Monterrey con
la Compañia de Prudencia Griffel en el Teatro del
Progreso en 1909. Se trata de Cielo y Fango, situada
en Monterrey, perteneciente al género chico, prosa y
verso, canto y diálogo, en un acto y cuatro cuadros; sin
embargo, no quedan vestigios de ella.
Luego vendrán en la siguiente década los Cossío ylos
Barrera, Eusebio de la Cueva y Oswaldo Sánchez, entre
muchos más. Lentamente el texto dramático comenzará
a alejarse del romanticismo pero más le costará hacerlo
del melodrama.
Apenas estas notas para avizorar la historia perdida, la
del texto dramático de los autores de Nuevo León en las
postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX. Apenas
estas notas, repito, para llenarme de luces y ponerme a
trabajar en una investigación mayor. t10

Referencias
Cava;:os Gar=a. l. (1996) Escritores d, N11cvo León Diccionario
Bibliográfico. Monterrey: UA!\L.
Cavazos Garza, 1. (2000). Cd. Guadalupe, Nuevo León rn laHiscoria y ai la
Crónica. \ionterrey: UANL
Contreras Soto, E. (Ed). (2006). Teatro mexicano decimonónico (la. ed.,
Los imprescindibles). Ciudad de \1éxico: Ediciones Cal y Arena.
De Olavarrla, E. (1895). Remla histórica del teatro en México [v lll,
tercera edición 1961]. Ciudad de México: La Europea.
Gar--a Cantú, R. (1910). Algunos apuntes acerca de las Letras y la Cultura de
Nuevo León. a, la ccnniria de 1810a 1910. Monterrey: Imprenta Moderna.
Gonzalez, H. (1993). Siglo y medio de cultura nucvolcon,sa. Monterrey: La
biblioteca de "'Juern León.
Humberto Sala=ar (1995). La crítica literaria rn Monta-rey (1880-1980).
Monterrey: UANL. FFyL.
Índice Bibliográfico del teatro en México, Resúmenes y Referencias
(s.f.). Obtenida el lO de octubre. de Artes e Historia de Mé..'íico
http://www.anshistory.mx/sitio, 1index.php?id_sitio•69021
Montcrde, F. (1970). Bibliografía del teatro en México [reimpresión de la
edición de 1933]. Nueva York: Burt Franklin.
Reyc, de la ~taza. Luis. (1999) Cien anos de teatro en México (2a. ed.).
Ciudad de :-.téxico: Biblioteca del ISSSTE.
Roe!, S. (1980). Nut'VO L:ón, Apuntes Históricos. Monterrey: Ediciones
Castillo.

80

�\ Diego \ elc~qucz

l.

Af

edida que más proyectos
terarios emprendo, más
e inclino hacia la literatura
biográfica y autobiográfica, sólo
que a mi modo y porque me
parece que las dos formas hacen
una, ya sea desde la narrativa, el
drama, la poesía o el ensayo, y que
en todo caso para mí es la única
aproximación por la que vale la
pena escribir.
Estoy por la distorsión del yo,
pero una tergíversación ingeniosa.
Estoy por ser y no ser una ficción
autobiográfica.
Pero como lo que al mismo
tiempo estoy segura de que no
soy es una buena teórica, voy
a tratar de explicar mis ideas a
través de la historia de Lunas,
aunque podría intentar hacerlo
con cualquiera de mis otros
libros, pues creo que esto se
aplica aún a los que todavía no
he ni siquiera imaginado. De
una bibliografía formal, al día de
hoy, de trece titulos, ampliable
a quince y hasta a más, según
qué géneros y categorías de
participación bibliográfica
incluya la enumeración, Lunas es
mi sexta novela, autobiográfica y
no autobiográfica, y en cualquier
caso el libro de narrativa más
reciente que he publicado.

82

83

Confieso que en consecuencia de
este afán autobiográfico cada vez
se me agudiza más la compulsión
de regístrar, de forma exhaustiva
y minuciosa, absolutamente todo
lo que vivo, práctica que, cuando
mi presa es un libro que acabo de
publicar, llega a ser francamente
exacerbante. Me siento, más que
ante una reprobable obsesión, ante
una responsabilidad tan grande
que temo que si no la cumplo no
podría morir en paz, ya no digamos,
como quería Voltaire, riendo. Mi
filosofía de la vida es la de estar
consciente de que cada día es el
único día, y que por lo tanto debo
enfrentar cada trabajo en el que me
embarque como si fuera el primero
que escribiera y simultáneamente
como si fuera a ser el último. Si la
vida de todos está hecha de cabos
sueltos, la de un escritor no es sino
el intento de ir atando uno que otro
de esos cabos, pero él sabe mejor
que nadie que la suya es la historia
de nunca acabar, o del milagro de
la multiplicación de los cabos. Es lo
que siento de la mía, que se agrava
por esta obsesión de no dejar suelto
nada. Parece que mientras más
cabos ate, más real mi vida, porque
lo evanescente es la realidad, no la
ficción de los cabos.
Quiero advertir que las líneas
que siguen, aunque lo parezcan, no
son triviales, pues en ellas pongo
en juego, además de los de la

�MI PROPÓSITO ES LLAMAR AL LECTORA LA REFLEXIÓN PRISMÁTICA.
MI AFÁN DE RECUPERAR DEL DESCRÉDITO LITERARIO DESDE LA
SIMPLE PRESENTACIÓN DE UN LIBRO HASTA LA LECTURA FATÍDICA
DE UN CURRICULUM, UNA BIBLIOCRAFÍA O UN ÍNDICE, FORMA
PARTE DE MI EMPEÑO.
crítica, los recursos de la cróníca
y del diario, que configuran
también el amplio género bio y
autobiográfico del que, con el
fin de dar sentido a este mismo
texto, me estoy ocupando de
manera práctica. Mi propósito
es llamar al lector a la reflexión
prismática. Mi afán de recuperar
del descrédito literario desde
la simple presentación de un
libro hasta la lectura fatídica de
un currículum, una bibliografía
o un índice, forma parte de mi
empeño.
Últimamente describo como
para que un ciego no sólo
imagine, sino que realmente
vea lo que describo, metáfora
que se acerca a lo que pretendo
hacer con materiales bio y
autobiográficos: que a través de
ellos el lector más distante de mí,
el más desprovisto de referencias
que me identificaran para él, se
sintiera atraído literariamente
por lo que yo le expusiera de mí
y de este modo pudiera tener
una idea literaria de quién soy y
cómo soy, aunque le presentara
a una yo hccionalizada. El
retrato y el autorretrato más
fiel siempre será el retrato y el
autorretrato que el retratista
o el autorretratista vio, muy
probablemente en sueños o por
lo menos entre ensoñaciones.

11.
a) Así, animada por este espíritu,
diré que, desde el punto de
vista editorial, Lunas se publicó
en una coedicíón de Ediciones
Era y la Dirección de Literatura
de Difusión Cultural de la
Universidad Nacional Autónoma
de México. Su publicación
en 2010 fue una coincidencia
de símbolos particularmente
afortunada, pues por fuerza se
enlazó con la celebración del 50
Aniversario de Ediciones Era
corno editorial independiente,
con la del Centenario de la
categoría nacional de la hasta
entonces, pero desde hacía
cuatrocientos años, sencillamente
Universidad de México ( su
autonomía todavía no cumple cien
años). (Personalmente, Lunas
marcó mí feliz regreso a Ediciones
Era, después de dieciocho años y
ocho libros de una nostálgica y
hasta traumática ausencia.)
La fecha de publicación de
Lunas es el 15 de junio de 2010.
Cuenta con doble ISBN, de Era
y de la UNAM. Tiene trescientas
setenta páginas. Mide 20 cm
de alto x 14 de ancho y 2 de
grueso. Es de pasta blanda.
Fue impreso en México. Su
fotocomposición es de Alfavit
(y estuvo a cargo de la hija de
un alto funcionario del grupo

84

editorial que, por lo que hace a
novela, con Lunas, abandoné en
forma definitiva), y la impresión
es de Litográfica Ingrarnex. No
sé cuál es el nombre del tipo
que se utilizó, pero el tamaño
parece ser de catorce puntos, en
otras palabras, "la mancha" es
de "lectura generosa", como se
refirió a ella W, es decir, legible
con facilidad ( corno, debido
al tamaño del tipo, de nueve y
once puntos respectivamente,
resultaron ilegibles dos libros
míos anteriores a Lunas, que no
eran novelas y que publiqué en
dos editoriales marginales, en la
transición de una editorial mayor
a otra).
La tapa reproduce un fragmento
de Espuma de luna, bautizo del nuevo
día, de Alan Glass, y la cuarta de
forros, una fracción de un texto
que Gabriel García Márquez
escribió en apoyo del nacimiento,
precisamente, de la en aquel
entonces y desde semejante
distancia, apenas vislumbrada
Lunas. La fotografía de la autora
es de María Meléndrez, del
diario La Jornada. El diseño de la
cubierta es de Juan Carlos Oliver.
(Personalmente, me habría
encantado que en esta ocasión se
hubiera reproducido completo el
texto que García Márquez dedicó
a mí trabajo, no sólo por el valor

8'

11
•
1

1

11
◄

1...
~

•• 1

i ;1
1

•

1
1

◄

1

•

i~ 1
..

1
•
1

11

j

•

~

1

que sus palabras tienen de por sí
y, además, porque me las dedicara
a mí, sino en vista de que en su
momento todavía él mismo me
autorizó a disponer de ellas.)
En cuanto se publicó, presenté
Lunas en el café La Pause (término
alemán que en español signífica
recreo, y que se pronuncia a la
española, au como en aula), en
la calle de Francisco Sosa, en
Coyoacán, ante y a los medios de
comunicación, que transmitieron
la noticia a través de diferentes
clases de reportajes y entrevistas,
de forma impresa, electrónica, vía
radio o televisión.
Las casas coeditoras y yo misma
hicimos llegar ejemplares de mi
novela a nuestras respectivas
listas usuales y actualizadas de
lectores nacionales y extranjeros,
entre ellos, escritores, académicos,
críticos, periodistas, libreros,
traductores, bibliotecarios,
familia y amigos, muchos amigos,
todos nuestros amigos. Al mismo
tiempo, el distribuidor colocó la

edición en las librerías con las
que trabaja. Con este jactancioso
listado -lector, recuerda que
estas páginas no son triviales,
cada punto lleva intenciónquiero señalar el entusiasmo y
la fe con la que los autores que
no aprendemos de la experiencia
recibirnos la salida de nuestros
libros, impresos con tipo legible
o ilegible, en editoriales grandes,
pequeñas o marginales, en fechas
celebrativas o anodinas, en
diseños bellos o antiestéticos, con
portadas y solapas significativas o
insignificantes.
Más formalmente, y en compañía
de críticos (Nina Crangle, Nidia
Vincent,José Garza), he presentado
mi novela en México, de acuerdo
a como se estila hacer hoy, en
ferias del libro internacionales
(Xalapa, Monterrey, Zócalo
del Distrito Federal). También
la he presentado ya, el 4 de
diciembre, día de Santa Bárbara,
acompañada por Christopher
Domínguez Michael y mi editor,

85

Marcelo Uribe, en la feria de
ferias, segunda en rango mundial,
la FIL de Guadalajara, a donde no
volvía desde su fundación en 1987,
cuando presenté ahí mismo Las
hojas muertas, mi primera novela,
también publicada por Ediciones
Era y hoy, entre otras ediciones,
en una colección de la Secretaría
de Educación Pública y el Fondo
de Cultura Económica que, entre
las dieciocho novelas breves y
de lectura apta para jóvenes que
contiene la antología, incluye
William Pescador, de Christopher
Domínguez Michael. (En la
preparación editorial intervino
José Ramón Ruisánchez, entre
otros escritores.)
Por último, a finales de febrero
de este 2011, presenté Lunas en
la Feria Internacional del Libro
del Palacio de Minería, con Jorge
F. Hernández y Julio Patán,
que a modo de presentación
me hicieron, en el mejor estilo
de un happening, una fugaz
entrevista conjunta pública en

�un salón lleno a tope de público
básicamente cautivo, con
honrosísirnas excepciones.
Con Lunas en circulación, he
observado que los comentarios
que lectores comunes o
especializados me han hecho de
forma directa o indirecta, pero
de viva voz, o las cartas que me
han enviado por diferentes vías
y de más cortas o más largas
distancias, algunas de ellas
tan célebres que me tientan a
publicarlas, han ido sustituyendo
las reseñas profesionales en los
medios de comunicación. Quiero
decir que me parece que he
estado viviendo de primera mano
una especie de renacimiento de
los viejos medios de información,
expresión y comunicación, corno
son el boca a boca o la práctica
del género epistolar.
Algo más que me ha sucedido
con Lunas, y que valoro tan alto
corno la oportunidad de dar
esta conferencia, o publicarla,
o corno valoraría ser convocada
a pronunciarla en la cátedra de
mayor prestigio que existiera,
fue haber sido invitada, en dos
ocasiones, a grupos de lectura
que eligieron Lunas como terna de
discusión. (Recojo la experiencia
en mi artículo "De veinte en
veinte".)
En todo caso, para enterarme
del curso de la recepción de
mí libro, yo he celebrado este
renacimiento, como he celebrado,
sin duda, las presentaciones y
críticas formales que han hecho
los críticos que ya mencioné,
notablemente la de Chrístopher
Dornínguez, que publicó en El
Angel de Reforma, o la que Nilo

LUMAS SE
INTENCIÓN

HABÍA

SUICIDADO,

Y

LA

DE DIAM AL PRETENDER
ESCRIBIR SU BIOCRAFfA FUE LA DE
CONSERVAR SU MEMORIA.
Palenzuela, escritor, poeta,
narrador, crítico y profesor de
la Universidad de la Laguna,
de las lejanas Islas Canarias,
publicó, bajo el sugerente y aquí
muy oportuno título de "Vuelta
a la novela, vuelta a la vida", en
el suplemento de nombre no
menos sugerente y oportuno,
El Perseguidor, del Diario de
Avisos de Tenerife, crítica que
finalmente la Revista Universidad
de México asimismo publicó, en
su número de junio de este 2011,
a involuntario modo celebrativo
del primer aniversario de la
novela. También, la reseña que
recogió la revista La Nave, de
Xalapa, de Elisa Corona, de quien
no encontré ninguna referencia
pero quien, me parece, leyó Lunas
con las antenas de recepción y
propagación de toda la clase de
ondas con las que los autores
esperarnos que nuestros lectores
nos palomeen corno buenos
escritores.
b) Esquemáticamente, Lunas
es una novela formada por tres
biografías independientes de dos
personajes que son una pareja,
Pablo Lunas y Aurora Ossip.
Pablo Lunas fue un profesor de
literatura de preparatoria y un
escritor frustrado que en 1987, a
los sesenta y siete años de edad,
se suicidó en Pueblo Quieto, una
población en la carretera nacional
entre la ciudad de México y

87

Cuernavaca. Aurora Ossip, su
viuda, hoy desaparecida, fue
una ex bailarina, ex traductora,
ex acuarelista y, asimismo, ex
escritora frustrada.
Mi relación con Pablo Lunas
empezó a principios del siglo
XXI, cuando Dian Yaub, una
amiga mía, descendiente de
libaneses corno yo, familia mixta,
de maronitas y judíos, y con quien
de niñas estudiarnos juntas
árabe, me pidió incorporar
entre mis colaboraciones en
el diario La Jornada lo que
desde el comienzo ella misma
llamó "Capítulos de Lunas",
que consistían en breves
exposiciones de las clases
de literatura que Dian habia
recibido cuando, cuarenta años
atrás, había cursado esa materia
en la preparatoria, impartida
precisamente por el profesor
Pablo Lunas.
Lunas se había suicidado, y la
intención de Dian al pretender
escribir su biografía fue la de
conservar su memoria. Para
documentarse, entrevistó a su
viuda y consultó sus propios
cuadernos de apuntes de su
época de preparatoriana.
Había prestado a Dian mi
espacio en el periódico no sé en
cuántas ocasiones, cuando un
buen día me buscó otra antigua
discípula del profesor Lunas,
Lucrecia Cordal, que a su vez

�había sido compañera de banca
de Dian Yaub y su contendiente
en la competencia fantasma
de escritoras aficionadas. Me
contó que a medida que leía los
"Capítulos de Lunas" entre mis
colaboraciones, mismos que
en todo momento supo que en
realidad estaban escritos por

Dian, animada y hasta azuzada
por ellos, ella igualmente se había
dado a la tarea de entrevistar
por su cuenta a la viuda, Aurora
Ossip, con el fin de obtener
material para, de este modo, ella
también poder escribir sobre su
profesor.
A diferencia de Dian, que
me entregaba textos sueltos,
lo que Lucrecia me entregó fue
un breve libro, publicado por
If Press en edición privada y
titulado "Sueños de Lunas". Al
despedirse, me propuso reunir
ambas aproximaciones a la vida
del profesor Lunas en un mismo

volumen que yo recogiera con mi
nombre y con el sobreentendido
que lo hacía en calidad de
compiladora.
Las dos biógrafas o escritoras
aficionadas eran de mi edad
pero, aparte de los "Capítulos..."
y los "Sueños...", ninguna había
concretado mayormente sus
ilusiones respectivas
de ser escritoras. Sin
embargo, ahora las dos,
cada una a su modo,
ponía en mis manos la
arriesgada misión de
hacerlo por ellas.
Mientras sopesaba
estas consideraciones y sus
posibles consecuencias,
advertí que entre los dos
enfoques se conformaban
dos biografías sui
generis, una externa
y la otra interna, de la
existencia de Pablo Lunas,
pero que en cambio de
su viuda, Aurora Ossip,
ninguna arrojaba sino
atisbos, o si acaso una
visión demasiado periférica para
ser lo significativa que ameritaba
serlo. En lo que lamentaba esta
situación, que dejaba trunca lo
que podría ser un intento más
acabado de biografía de la pareja,
tocó a mi puerta Eliza U. Ossip,
sobrina de Aurora, que a su vez,
y en asombrosa, por no llamarla
astral, por no llamarla mágica,
en asombrosa respuesta a mis
lucubraciones, me comunicó
que yo sabría mejor que ella qué
hacer con el legajo de hojas que
tituló "Aurora de Lunas", mismo
atado que de inmediato puso
en mis manos. Tras leerlo, supe

88

que era la pieza que me faltaba
para redondear el conjunto de
perspectivas biográficas. De
modo que reuní las tres visiones,
apenas retocadas, en el volumen
que pasó a ser la novela Lunas.
c) Ahora bien, y para empezar
a hablar del desdoblamiento,
fundamental para profundizar,
o penetrar la superficie de un
esquema y vivificarla, si un lector
se pregunta por qué firmo yo el
libro y no sus tres autoras, y otro
más avieso y avispado llega a la
conclusión de que, si lo firmo yo
y no ellas, yo las estoy plagiando,
puesto que estoy dejando pasar
como propia una obra que no me
pertenece, les recuerdo a ambos
que hoy en día el plagio se llama
homenaje y que, por lo tanto,
no estoy plagiando a nadie, sino
rindiendo un homenaje a cada
una de las tres autoras de las
biografías sui generis de Pablo
Lunas y Aurora Ossip, es decir,
Dian Yaub, Lucrecia Cordal y
Eliza U. Ossip.
Pero ¿quiénes son ellas y qué
tipo de aproximación literaria
emprendió cada una del sujeto
que eligió para su biografía
particular?
Sé que la ilusión de Dian Yaub
desde chica fue ser biógrafa.
Por lo tanto, para conformar los
"Capítulos de Lunas" no se valió
sino de datos documentables, es
decir, las entrevistas que le hizo
a la viuda y los apuntes de las
clases de Lunas contenidos en sus
viejos cuadernos de preparatoria.
El resultado fue una visión
exterior de Pablo Lunas y de la
propia Aurora Ossip, un retrato
trazado en un estilo directo y

TUVE QUE SOÑARLOS YO, PERO, PARA QUE
PUDIERAN SER LOS SUEÑOS DE LUMAS,
LUCRECIA CORDAL TUVO QUE ADAPTARLOS
AL INCONSCIENTE DE PABLO LUMAS, EL
PERSONAJE EN EL QUE ELLA CONCENTRÓ SU
MIRA.
escrupuloso, con el que sé que
ella quedó conforme, pues mal
que bien responde al de un
biógrafo profesional.
Por lo que hace a Lucrecia
Cordal, tuvo la fortuna de
hacerse de un año de sueños de
su viejo profesor, 365 sueños
que constituyeron el material
ideal para que precisamente
ella lo elaborara, pues ella, a
diferencia de Dian, había tenido
la ilusión de ser escritora,
más que biógrafa, como había
soñado con llegar a serlo Dian.
De ahí el estilo desenvuelto
y hasta atrevido con el que
Lucrecia trata esta visión
de la vida interior de Pablo
Lunas, aunque sé que a ella
le habría gustado extenderse
aún más para explorar dicha
visión aún mejor, es decir,
con una desenvoltura todavía
más desatada. Parece que se le
quedaron en el tintero algunos
de los sueños de su profesor,
pues la falta de experiencia en
el oficio de escribir le impidió
saber integrarlos con la maña
adecuada en el caudal narrativo
que asombrosamente fue
alcanzando con el resto de su
materia elemental. (O tal vez
el censor que intervino en la
exclusión de algunos de los 365
sueños fue el editor de If Press,

y no la falta de experiencia de
Lucrecia en ningún oficio. Y sin
duda fue para bien.)
Por último, "Aurora de Lunas",
la tercera biografía de la novela, y
la que cierra el ciclo, está escrita
por Eliza U. Ossip, sobrina de su
biografiada y la traductora oficial
de e. e. cumrnings al español. Al
ser llamada por las autoridades
a intervenir en la reconstrucción
de los motivos que pudieron
haber detonado la desaparición
de su tía Aurora, la viuda de
Pablo Lunas, inadvertidamente lo
que hace es descubrir el secreto
que provocó que la vida de esta
querida tía suya, hermana de su
mamá, no fuera sino una sucesión
de tormentos y fracasos.
En vista de que Eliza es una
traductora consumada de
poesía, que sólo orillada por las
circunstancias se ve convertida en
biógrafa, el estilo de su trabajo se
limita a registrar los hechos con
fidelidad, aunque guiada, además,
por la lealtad que le debe a su tía,
pero sin ninguna otra intención
ni pretensión, mucho menos de
índole literaria. Si llega a violar
alguna intimidad, pasa por
confidencia y, en todo momento,
obligada por las circunstancias.
d) El tema de la novela es
el de la identidad, tanto de los
dos protagonistas y los diversos

89

personajes secundarios, corno
de las tres narradoras que los
estudian y hasta de la propia
autora responsable de la ficción
completa y acabada. Quién es
cada uno, qué buscan, a dónde
van, cómo se relacionan entre
ellos y con los demás; las razones
y las sinrazones que los mueven.
Aquí puedo advertir que,
de todos los personajes que
protagonizan Lunas, los más
autobiográficos por lo que hace
a mí son las tres biógrafas. Por
otra parte, de todo el material
que contiene la novela, el más
autobiográfico, asimismo por
lo que a mí toca, son los sueños.
Esto último, debido a una sencilla
razón. Tuve que soñarlos yo, pero,
para que pudieran ser los sueños
de Lunas, Lucrecia Cordal tuvo
que adaptarlos al inconsciente
de Pablo Lunas, el personaje en el
que ella concentró su mira.
e) Técnicamente, en Lunas
me propuse experimentar con
algunos de los géneros literarios
cuyos recursos me han resultado
más fértiles en mis exploraciones,
como son principalmente el
diario, la biografía, el diálogo y
la entrevista, pero abordados
por un trío de practicantes no
especializadas. Mediante estos
instrumentos quise pasar de
la realidad de los hechos a la

�irrealidad de la ficción sin que se
notara, exponer las dos realidades
irreales o las dos irrealidades
reales como si fueran lo mismo
hasta exacerbar la paciencia del
lector, que tiende a creer que no
lo son y que no deben serlo.
Henry James sostiene que la
materia prima de la ficción ha
de conservarse como ficción,
por más que dicha materia se
base, como la del historiador, en
documentos y registros. Y llama
traidor al novelista que admite
que finge lo que narra, y llega a
calificar su indiscreción como un
crimen terrible.
Sin embargo, a espaldas de
James y aquí, entre nous, diré que
me tomó unos nueve años escribir
Lunas, y agregaria que, desde que
empezaron a aparecer publicadas
las primeras manifestaciones
de lo que llegó a ser esta novela,
recibí comentarios de lectores
en el sentido de que Pablo Lunas
era una persona real, a la que
ellos incluso conocían o habían
conocido, y que esta confusión
fue uno de los apoyos más
invaluables con los que conté
para continuar y esmerarme en
la construcción y profundización
de todos los personajes que
conforman el libro, entre los
que me encuentro yo misma,
ocupando los zapatos de unos y
de todos los demás para lograr
de veras transmutarme en ellos,
virtud o distorsión de "mi" yo de
la que soy portadora o víctima, o
a la que he sido propicia, desde
que publiqué por primera vez un
texto.
f) Pues mi primera
transmutación también está en la

EN MI TEXTO, QUE CARECÍA DE OTRA
PRETENSIÓN

QUE

LA

DE CONTAR UN

SUCESO, LO QUE OCURRÍA ERA QUE UNA
NIÑA DESPERTABA Y AL PIE DE LA CAMA
VEÍA AL JOVEN, QUE SOBRE ESA MISMA
ALMOHADA LA HABÍA ESTADO SOÑANDO A
ELLA, MIRÁNDOLA SOÑARLO.
historia autobiográfica completa
de mi primera salida a la luz en
letra impresa, a mis veintidós
años, en el verano de 1970 (ver
"Cómo empecé a escribir" y
"Cetro de cedro").
El acontecimiento tuvo
lugar un domingo de elecciones
presidenciales, cuando civilmente
yo me estrenaba como votante,
y fue en el suplemento cultural
del diario Novedades, nombre que
también añadió su significado
simbólico a la ocasión.
Yo era principiante en la carrera
de psicología en la Universidad
Nacional cuando uno de mis
profesores, que habia querido ser
escritor, y al que evidentemente le
habré contado que yo compartía
con él el sueño de escribir, pero
que en mi no era cosa del pasado
sino algo que tenía muy presente
y que seguía soñando y en lo
que de hecho no contemplaba
dejar de soñar nunca, me animó
a mostrarle algo que yo hubiera
escrito. Así que entresaqué de
mi diario una narración y la
pasé a máquina con el título y
solamente uno que otro retoque,
pues entonces yo ni siquiera
conocía la noción, y mucho menos
ejercía la práctica, de corregir
un escrito, y, apenas volví a ver

90

a este psicólogo, se lo mostré.
Dos o tres dias más tarde, él me
comunicó que a su vez había
llevado mi cuento al periódico,
y que el director, un reconocido
autor de guión cinematográfico y
novela de género policial, lo había
aceptado y lo publicaría cuanto
antes. Por la nota con la que la
redacción me presentaba a mi y
clasificaba mi relato, me enteré
de que mi escrito se inscribía en
la literatura fantástica, y que el
tema del que se ocupaba era el de
la transmutación de los cuerpos,
fenómeno que el diccionario
ilustra con el ejemplo de lo que
pretendían hacer los alquimistas,
que era transformar los metales
en oro. En mi texto, que carecía
de otra pretensión que la de
contar un suceso, lo que ocurría
era que una niña despertaba y
al pie de la cama veía al joven,
que sobre esa misma almohada
la había estado soñando a ella,
mirándola soñarlo.
Como datos añadibles, diré
que el director de la página
en que me vi en letra impresa
aquella primera vez era, igual
que Dian Yaub y que yo misma,
descendiente de emigrantes
libaneses, dato que se sumó a
la figura que iba emergiendo

del caparazón que me había
contenido en calidad de escritora
en proyecto o inédita, y que
al romperse daba paso a una
escritora publicada, es decir, de
carne y hueso.
Pero digo que la historia
completa de mi experiencia
pública inicial es mi primera
transmutación o ficción
autobiográfica, porque cada
uno de los elementos que la
configuran hace más increíble
y hasta inverosímil su realidad,
por más que todos sean hechos
comprobables. Se entenderá
mejor si agrego que el motor de
todo esto, que era yo, se abría
paso entre la bruma y la oscuridad
y actuaba desde la ignorancia y la
inconciencia. Es cierto que para
entonces yo llevaba años de querer
ser escritora, de leer de todo en
un gran desorden, y de llevar un
diario obsesivo y desbordado.
Pero de ahí a haber imaginado
que algo que yo entresacara de las
páginas de mi diario fuera a ser

publicado por un autor de guión y
novela policial, que lo inscribiría
en la literatura fantástica y
que definiría su tema como un
fenómeno de transmutación de
los cuerpos, hay un buen trecho.
Lo cierto es que así fue como
empecé a aprender. Para empezar,
que el escritor se transmuta
en el narrador de sus ficciones
y que los personajes que salen
de su pluma por fuerza algo
portan de él, aunque no sean él.
O que la ficción es el oro en que
se transmuta el metal que es la
realidad.
Que yo estudiara psicología
clínica tampoco es un dato
insignificante, y menos si se
toma en cuenta para entender
mi inclinación hacia la literatura
biográfica y autobiográfica. En
este sentido, aunque sea más
forzada la congruencia, también
quiero destacar el hecho de que
mi primer editor hubiera sido
un autor de novela policial. Los
instrumentos de los que se vale

91

este género novelesco se parecen
a los del psicólogo y son los
mismos del autor de biografías y
autobiografías. La lupa, o lo que
es igual, la observación más alerta
y aguzada; el método lógico de
razonamiento; la fundamental
intuición. Y tienen la misma meta,
el estudio o la persecución de
identidades por algo memorables
pero, por lo general, por ser
susceptible de sufrir algún grado
de distorsión o distanciamiento
con respecto de la norma (noción
ésta que, precisamente en
relación a la literatura en general,
pero especialmente en el tema
bio y autobiográfico, es el pozo
inagotable de cualquier escritor;
lo es mio, muy en particular. Todo
está en enfocar la mira hacia ella,
y desovillada).
111.
Un personaje de ficción es quien
es. Ninguno bueno está hecho
nunca a partir de rasgos de un solo
ser sino siempre de varios, reales
y/o imaginarios. Lo ideal es que el
personaje en cuestión se imponga
en el lector en calidad de él mismo,
y que por su validez atraiga y haga
coincidir en sí lo fundamental
de todos los enfoques posibles
con que se lo lea ( que serán
tantos como lectores y épocas se
acerquen a él), para que viva en la
literatura y en la imaginación de
su lector como quien es. El lector
debe aprender a extralimitarse y
enfrentar y conocer a un personaje
con herramientas que pueden ser
desde más realistas hasta más
simbólicas, objetivas y subjetivas,
pero que en todo caso sean varias
y entre sí diferentes.

�EL

LECTOR

DEBE

APRENDER

A

EXTRALIMITARSE Y ENFRENTAR Y CONOCER
A UN PERSONAJE CON HERRAMIENTAS
QUE PUEDEN SER DESDE MÁS REALISTAS
HASTA MÁS SIMBÓLICAS, OBJETIVAS Y
SUBJETIVAS, PERO QUE EN TODO CASO
SEAN VARIAS Y ENTRE SÍ DIFERENTES

92

A manera de un ejemplo de lo
que es un personaje de ficción,
recuerdo una película originaria
de no sé qué casa cinematográfica
comercial estadounidense, de
este principio del siglo XXI, en
la que la fachada de un edificio
correspondía a la del Museo
Nacional de Arte, en el Centro
Histórico de la ciudad de México,
y el interior al de unas oficinas
de gobierno de Salamanca, en
España; o en la que una vecindad
del barrio bajo de Tepito,
también en la ciudad de México,
y según la misma película,
estaba poblada por supuestos
refugiados de Marruecos (lo eran
iraníes o iraquíes o argelinos?)
en Salamanca, España. O, en
la misma película, en la que
el equipo de seguridad del
presidente de Estados Unidos
confirmaba que en el acto público
que él habría de presidir en la
plaza central de Salamanca, y para
el cual había hecho el viaje desde
Washington con su comitiva, lo
que de hecho era la trama central
de la película, sí iba a tener lugar
un atentado contra él, así que
lo convencía de que autorizara
ser reemplazado por su doble en
su amenazada intervención. El
presidente autoriza, pero con tal
disgusto y renuencia que cuando,
a través de televisión y desde el
apartamento en el que su propio
equipo de seguridad lo resguarda,
se ve a si mismo proyectado en
su doble presentándose en la
plaza ante una multitud, exclama
que tanta maniobra para que ese
doble que lo sustituye ni siquiera
se le parezca, atisbo ingenioso que
tiene y que expresa apenas una

'

1

fracción de segundo antes de que
el atentado se cumpla y dé en el
blanco. (No puedo evitar traer a
colación la respuesta célebre con
que Diego Velázquez respondió a
la critica de que su retrato de no
sé qué rey no se parecía al modelo.
"Ya se parecerá", contestó el
pintor sevillano; "ya se parecerá".)
Si me he extendido en echar
mano de este ejemplo es porque
ilustra con gran claridad la
respuesta que me veo necesitada a
dar cuando el lector me pregunta
en quién me basé para constituir
a tal protagonista o demás
personajes de tal narración.
Yo preguntaría, el Munal
mexicano que vi en la película,
fusionado con las oficinas
de gobierno de la española
Salamanca, ¿de qué edificio se
trata? O, la vecindad de Tepito,
centro del bajo mundo de la
ciudad de México que vi en la
película, fusionada con un ghetto
de refugiados marroquíes en la
Salamanca de España, ¿de qué
vecindad se trata? O, por dar un
ejemplo más de la interminable
serie de puntos de partida
posibles hacia el estudio de un
tema determinado, el actor que
vi representar al presidente de
Estados Unidos en la película en
la que es sustituido por un doble
para que la bala del atentado
contra él no lo mate a "él", ¿qué
expresa del realizador de la
película? ffn quién se fundamentó
para crearlo? (O qué sucede si
el espectador no reconoce el
Munal como lo que es, cosa muy
posible, pues la plaza 'que se ve
a su lado es, efectivamente, la de
Salamanca.)

El lector que limita únicamente
a una interpretación su
discernimiento de un personaje
ficticio es como el espectador
de esta película que alcanza la
anticlimática y reduccionista
conclusión de que el presidente
representa al papá del realizador,
y que la única mujer con un papel
(de espía, traidora y terrorista) en
la película personifica a su esposa
o, para el caso, a su mamá, o a la
figura femenina más significativa
para él cuando hizo su película,
quienquiera que hubiera sido:
quienquiera que sea el realizador
de dicha película, en cuya
identidad, por cierto, descuidada
que soy,yo no reparé. (Cuando leí
esta conferencia en la Universidad
de California, en lrvine, el 28
de abril de este 2011, uno de los
asistentes entre el público me
apuntó algunos de estos datos,
el título, Vantage Point, y dos
nombres, Pete Travis y Dennis
Quaid. Pero no me anotó el que
verdaderamente habría preferido
tener, tanto para los fines de mi
diario como en especial para los de
estas páginas, el suyo propio. Y lo
lamento profundamente.)
IV.

Aunque los nombres que doy a los
personajes de mis ficciones suelen
nacer de forma espontánea, igual
que los personajes, quizá ninguno
como Pablo Lunas, que además de
recordarle al lector a homónimos
que él identifica, a mí me dio para
el título de la novela, y éste, Lunas,
para fundamentar autógrafos. En
ellos, he recurrido desde a la diosa
lunar Artemisa, hasta a declararme
estar en la luna o ser lunática. A

93

los roperos de dos lunas, a la cara
de luna, a la luna de la uña, a la
uña de luna. A Au claire de la lune
o Lunas de octubre o Blue Moon, o a
la luna que se quiebra. A las fases
de la luna. A La luna y seis peniques.
A la Semana Santa y Pésaj. Al
ciclo lunar de la mujer. A la luz
de luna, al plenilunio, a las cuatro
lunas de Júpiter y al hombre en
la Luna. Al aullido a la luna. A
la luna de miel y la Luna de papel.
A la bandera de Turquía. A la
invasión otomana que en el siglo
XIII originó en Viena el croissant,
o bollo en forma de media luna
también llamado medialuna
que todos desayunamos,
característicamente de paso por
París.
Una autobiografía debe poder
leerse como ficción, es más, debe
ser capaz de atrapar al lector
como lo atrapa una novela policial,
negra, de intriga y detectivesca. La
lectura de una autobiografía debe
ser capaz de quitarle el sueño al
lector.
Si cualquier texto que
emprenda contiene el gen o
el germen de toda la vida del
escritor, con mayor razón su
autobiografía. Si cualquier
punto que toque en cualquiera
de sus textos, al desovillado
o ramificado, potencialmente
puede conducirlo a extenderse
en innumerables y, sin duda,
insospechadas profundidades
o matices, con mayor razón la
autobiografía.
La autobiografía es el género
literario menos plagiable, y
escribirla, paradójicamente, es
el mayor de los desafíos para un
escritor de ficción.

�LETRAS AL MARCEN

AMTOMIODI
BEMEDETIO
CIJ ID•

a primera vez que entré
en contacto con la obra
de Antonio di Benedetto
fue gracias a que me topé con
un pequeño volumen de relatos,
publicado por la editorial
Bruguera en su colección libro
Amigo, cuyo titulo era Caballo
en el salitral. Me llamó la atención
entonces que, a manera de
prólogo, aquel librito llevara dos
cartas y un texto firmados nada
menos que por Jorge Luís Borges,
Juho Cortázar y Manuel Mujíca
I.áínez, acaso los narradores
argentinos que más admiraba,
quienes, además de alentar al
lector a introducirse en la obra,
saludaban a Dí Benedetto como
uno más entre los grandes
escritores del Cono Sur. Con su
sobriedad acostumbrada, Borges le
decía en su misiva al autor: "Usted
ha escrito páginas esenciales
que me han emocionado y siguen

L

.A.RN .A.NTONIO PilR.A.

emocionándome". Cortázar era un
tanto más analítico, pues afinnaba
que la lectura de un relato de Dí
Benedetto le había despertado
un sentimiento: "Ese sentimiento
es el del anacronismo, pero la
palabra no debe ser entendida
con la carga de negatividad que
casi siempre tiene en materia
literaria. Dí Benedetto pertenece
a ese infrecuente tipo de escritor
que no busca la reconstrucción
arqueológica
del
pasado
-como Salambó, como La gloria
de don Ramiro-, sino que está en
ese pasado y, precisamente por
eso, nos acerca a vivencias y a
comportamientos que guardan
toda su inmediatez en vez de
llegarnos como una evocación,
como una exhumación". Por
su parte, Mujica Láínez, en su
respectiva carta al autor, mostraba
su entusiasmo con estas palabras:
"Tienes un don excepcional de

94

penetración psicológica, gracias al
cual trazas personajes en los que
una mística singular se suma a una
honda y conmovedora vocación
de soledad digna. Indagas en sus
almas y en sus actitudes, usando
un idioma que te pertenece, y que
el lector menos avisado reconoce
enseguida".
Con estas "recomendaciones"
me resultó difícil sustraerme a la
lectura del pequeño volumen, y al
recorrer sus textos poco a poco fui
comprobando que ninguno de los
tres prólogos había sido motivado
por la amistad. Al contrarío, la
prosa de Antonio Di Benedetto
es capaz de suscitar elogios
semejantes, no sólo entre escritores
acostumbrados a las técnicas,
procedimientos y estrategias
narrativas de un colega, sino entre
lectores comunes que se adentran
en una obra desconocida en busca
de historias que los mantengan

atrapados por "lo que cuentan".
Es decir, este narrador argentino
posee la capacidad de satisfacer
tanto a los especialistas como a
quienes se acercan a las novelas y
a los cuentos con la pura intención
de pasar un rato agradable entre
sus páginas. Prueba de ello podrían
ser algunos de los cuentos que
integran la colección, como el que
le da título, "Caballo en el salitral",
donde se narra la aventura
agónica de un penco encargado
de atravesar un campo pedregoso
arrastrando un carro entre rocas
y peñascos puntiagudos, filosos,
que bien podrían recordarnos
la travesía del explorador inglés
Richard Burton por las Montañas
de la Luna, cuando buscaba la
fuente del río Nilo en el corazón
del continente africano.
Otro relato inolvidable del
volumen es "Aballay", al cual se
refieren en sus textos introductorios

Borges, Cortázar y Mujíca Láínez.
En él Di Benedetto desarrolla una
actitud peculiar, aparentemente
olvidada por las costumbres
contemporáneas, cuando su
protagonista es "tocado" por un
mensaje de la divinidad y decide,
tras haber vívido en el pecado
constante, llevar de ahí en adelante
una vida de penitencia. El "mensaje
de lo alto" le llega a través de la
voz de un predicador, aunque no
a modo de sermón sino envuelto
en las historias de los penitentes
antiguos, aquellos que se trepaban
a una columna en el desierto o se
metían en una cueva para pasar
en ella el resto de su existencia.
Aballay, por tanto, al optar por
emularlos, decide continuar su
vida arriba de su caballo, sin
volver a pisar la tierra nunca
más, y así lo hace, en una suerte
de hazaña privada que guarda
algún parentesco con la del

95

protagonista de El barón rampante,
de Italo Calvino.
Bastarían este par de historias
-sumadas al inconfundible estilo
del autor: poético y parco, con un
ritmo lento en el que las palabras
parecen martilleamos el cerebropara hacer de Caballo en el salitral
una notable colección de relatos.
Sin embargo, conforme uno avanza
en la lectura se va topando con
piezas de la misma calidad, todas
ellas distintas, unidas por la visión
particular de un escritor que no se
deja llevar por los temas de moda
y por un lenguaje que se distingue
por su ritmo y melodía, tanto
por las resonancias antiguas que
desliza en nuestros oídos. Antonio
Dí Benedetto experimenta con
temas y puntos de vista, sin dejar
nunca de sorprender, como en
el pequeño cuento titulado "El
abandono y la pasividad", donde
en tan sólo tres páginas se narra

�una intensa historia de amor y
de ruptura sin que intervenga
ningún personaje, a través de la
descripción uhumanizada" de los
objetos y muebles que quedaron
abandonados en la habitación
donde cierta pareja llevaba a
cabo sus encuentros.
Por supuesto, los relatos
que integran este volumen
son muchos más, y casi cada
uno de ellos merecería un
comentario individual, como
uAmigo enemigo", uFelino de
Indias", uAs", "El juicio de Dios"
o "Pintor pintado", pero como
estas palabras pretenden contar
la historia de mi encuentro con
la obra del autor y no únicamente
la de una sola lectura, sigo con mi
acercamiento al resto de su obra.
En la venta de saldos de una
librería regiomontana encontré
en una ocasión la primera novela
de Antonio Di Benedetto, Zama,
publicada por Alianza Editorial
en su colección Libro de Bolsillo.
Como ya conocía algunos de
los relatos del autor, no me
sorprendió leer en la cuarta de
forros que, según opiniones de
escritores y lectores, Zama es ~na
de las pocas novelas perfectas de
la literatura hispanoamericana".
Y lo es, en una forma que me
resulta un tanto difícil de
explicar. Zarna, el protagonista
que presta su nombre a la novela,
es un funcionario del gobierno
colonial en la América del Sur
anterior a la independencia que
es enviado a un pueblo alejado de
las grandes urbes de la época. Su
intención es hacer méritos para
retornar "a la civilización" con
un nombramiento importante,

pero poco a poco comienza a
ser consumido por la espera, al
tiempo que se va envolviendo
en la lenta vida pueblerina
hasta fundirse en ella, ya sin la
esperanza de ser trasladado.
En este abordaje del terna de
la espera indefinida, el estilo
del lenguaje es esencial para
trasmitir al lector una sensación
de inmovilidad absoluta
-aunque pasen muchas cosas-,
de lentitud desesperante,
de ausencia de opciones, de
resignación ante los poderes
superiores, que bien puede ser la
que vive el ser humano en ésta o
en cualquier otra época. Un estilo
que sin duda alguna influyó en
ciertos narradores argentinos más
jóvenes que Di Benedetto, sobre
todo en alguien como Juan José
Saer, si pensamos en su novela
Nadie nada nunca y en varios de sus
relatos.
Antonio Di Benedetto fue un
narrador sin prisa, que destilaba
con tiempo y cuidado las obras
que fue publicando a lo largo de
los años. Murió en 1986 (había
nacido en 1922) y en vida publicó
sólo diez títulos, casi todos
desconocidos por el gran público
lector en nuestro país (si es que
algo así existe entre nosotros).
De su primera novela, Zama, a la
segunda, El silenciero, hay ocho
años de distancia, y de ésta a la
tercera, Los suicidas, median cinco.
Se inclinaba hacia temas poco
transitados por la literatura y, si
abordaba un tema un poco más
común (corno el del suicidio), lo
hacía de un modo muy personal,
siempre alejado de los lugares y los
procedimientos comunes. Según

96

dicen quienes lo conocieron y
siguieron de cerca su trayectoria,
su trabajo periodístico le impidió
dedicarse de lleno a la literatura,
oficio que abandonaba por largas
temporadas. Sin embargo, al
leerlo se da uno cuenta de que,
si bien no publicaba tan seguido,
es evidente que nunca abandonó
el trabajo literario: cada una de
sus páginas es una muestra de
dedicación absoluta, de mucho
tiempo enfrascado en cada
página para dotar el lenguaje
narrativo de algo muy cercano a
la perfección.
Y como suele ocurrir con los
grandes autores desconocidos
o poco conocidos, tuvieron
que pasar más de dos décadas
después de su muerte para
que su obra vuelva a circular.
Ahora, por iniciativa de la
editorial argentina Adriana
Hidalgo editora, es posible leer
toda la obra del autor, ya sea en
volúmenes independientes (tal
como el autor publicó libros
de relatos y novelas), o bien
las novelas por separado y los
textos breves reunidos en el libro
Cuentos completos. No se trata
de una editorial cuyos libros
circulan en grandes cantidades
en nuestro país, por lo que, si
algún lector quiere acercarse a
la obra de este gran narrador,
deberá estar al pendiente en
ferias y librerias por si se topa
con uno de estos títulos. No se
decepcionará. Es un autor al que
hay que conocer y, si uno quiere
escribir narrativa, aprender de
él las sutilezas del estilo y de la
composición. w

contradicciones

c,s EDUARDO RAMÍREZ

�l. (SISTEMA DE COMTRADICCIOMES)

MINCUMA MANIFESTACIÓN CULTURAL PARECE
DESPERTAR MÁS CONTROVERSIAS, DESACUERDOS,
DESCALIFICACIONES Y MALOS ENTENDIDOS QUE EL
ARTE CONTEMPORÁNEO.

..'
ás allá de que algunos vean en esto
/
el resultado natural de su función
provocadora, crítica, experimental...,
entenderlo así es dejar pasar un síntoma evidente
de algo más que subyace y lo define como fenómeno
en relación con su sociedad.
Estos roces, estas tensiones, regularmente se
evidencian cuando entramos en contacto con los
productos del arte contemporáneo (instalaciones,
apropiaciones, obra inmaterial ); pero son las
prácticas, instituciones, procesos que las producen,
publicitan y legitiman en donde residen una serie de
contradicciones que los originan.
Tal parece que lo que en otros campos o áreas
de conocimiento construye un circuito organizado
donde cada uno de sus estamentos juega un
papel que contribuya a su institución, en el arte
contemporáneo es lo que provoca estos choques, estas
confrontaciones.
Si vemos el circuito del arte contemporáneo
como un sistema de contradicciones tal vez
podamos entender mejor estas reacciones que lo
caracterizan.
( NT

D

P

LAS

. C'

La educación artística, las instituciones expositivas,
los apoyos a los productores, el mercado, el
sistema de bienales ... en vez de estar coordinadas
para conformar y consolidar un campo profesional
en donde estén claramente establecidas sus
prácticas, sus procedimientos, posibilidades,
niveles y rutas de profesionalización, se encuentran
desarticuladas, se anulan y oponen mutuamente.
Una metáfora que podríamos tomar, como modelo
de análisis, para este sistema de contradicciones, de
partes desarticuladas, son las bolas cantonesas de
marfil. Elaboradas originalmente de una sola pieza,

conforman una artefacto que contiene 5 o más esferas
interiores -concéntricas- que giran de manera
autónoma. T aliadas con gran destreza técnica en su
exterior cada esfera cuenta con huecos circulares
que se reducen en tamaño conforme más cercanas
están al centro. El objetivo de este juguete o método
de meditación consiste en atravesar por sus orificios
estas bolas con unas varitas hasta que pasen por el
centro y salgan por el otro extremo.
Así para entender o analizar este sistema de
contradicciones, estas esferas autónomas del arte
contemporáneo, tendríamos que hacerlo a través de
sus vacíos, de sus fracturas.
3. (PROFESIONALIZA.CION COMO DISMINUCIÓN
Uno de las primeras instituciones que contribuye a la
formación de cualquier campo es la educación. tQué
caracteriza a la educación artística y la particulariza?
A partir de la segunda mitad del siglo XX, siguiendo
una tendencia de estandarización y formalización,
la educación artística cambió sus procedimientos
y prácticas. Buscando la profesionalización, del
tradicional modelo de Academia donde se enfatizaba
el aprendizaje de un oficio a través de una relación
Maestro~Aprendiz; pasó a instituirse como una más de
las carreras que podían estudiarse en la universidad.
Esta decisión hacia la profesionalización
significó de entrada dos procesos 1) someterse a
la burocratización de la enseñanza y 2) asumir la
preeminencia de la teoría sobre la técnica.
Y aquí nos enfrentamos a la primera evidente
contradicción. En este contexto de confrontación
entre la formación del oficio y la constitución teórica
de los profesionales, las instituciones educativas
tuvieron que lidiar con parámetros meramente
administrativos.

98

De una elección formativa
entre los tres oficios tradicionales
(pintura, escultura y grabado)
que tenía la Academia; por las
propuestas de vanguardia y
las opciones tecnológicas, se
multiplicaron las necesidades
de enseñanza "técnica". Más
que la especialización, esta
apertura hacia los campos
expandidos, trajo como
consecuencia en la enseñanza
artística una atomización,
una desconcentración de la
enseñanza en las técnicas
productivas al provocar un
cuello de botella en una única
opción: la Licenciatura en
Artes.
Ahora, en los años que
implican los estudios de
licenciatura, los estudiantes
de Arte tienen que enfrentar una currícula en la
que, además de los requisitos institucionales para
sufragar las deficiencias de la educación básica y
las herramientas de autogestión que, ante la crisis
de empleo, ahora debe asumir cada profesionista
-valores, habilidades comunicativas, programas
emprendedores...-; tratan de proveerle herramientas
técnicas en distintas manifestaciones artísticas
contemporáneas de manera superficial (un taller de
dibujo, uno de instalación, uno de video, uno de foto,
uno de arte sonoro).
El resultado son productores que, en aras de la
profesionalízación, tuvieron que sacrificar cierta
formación técnica en las distintas disciplinas en las
que se multiplicó la práctica artística.
A veces esto justifica algunas críticas sobre la
improvisación, ocurrencia o carencia de manejo
técnico con respecto a algunos proyectos de los
productores formados en esta deficiencia.
4. (PREEMIMEMCIA DE LA TEORÍA)

Este proceso de profesionalización de la educación
artística provocó, entre otras cosas, el surgimiento
del arte conceptual. Este movimiento es resultado

99

de las primeras generaciones de productores
artísticos egresados de universidades, con una
fuerte formación teórica.
No era de extrañar que, en vez de que sus
producciones mostraran un alto grado de técnica,
mostrasen un alto grado de manejo de las corrientes
teóricas de la época (Teoría de la Comunicación,
Estructuralismo y Postestructuralísmo, Filosofía del
Lenguaje).
Los productores artísticos que al mismo tiempo
escribían sus posturas teóricas en las páginas de
las revistas especializadas son resultado de esta
preeminencia de la teoría.
Esto, aunado al esquema administrativo de la
educación universitaria, pone énfasis en la necesidad
de producir, más que obra o proyectos simbólicos, un
discurso materializado en el formato de tesis. Es decir,
lo que legitima la formación profesional universitaria
es un discurso que semeje la lógica académica
(bibliografía y notas a pie, incluidas).
En casos extremos, el esquema burocratizado de
la educación se sintetiza en la presentación de esta
tesis, incluso ya no a través de una discusión teórica,
conceptual. La lógica del liberalismo ha llegado a

�tal grado que la presentación de avances de tesis, de
exámenes profesionales, en vez de sustentarse en el
texto escrito, se basa en una presentación que simula
el discurso empresarial, al tomar el formato de power
point - 10 minutos, máximo- en el que los sinodales
ni siquiera han leído el discurso que sustenta la obra.
Sólo juzgan su presentación ejecutiva.
5. (ARTE JOYEM COMO CUESTIONA ,IEMTO)

Otra de las contradicciones centrales del circuito
del arte contemporáneo es la relación entre la
formación profesional y la red de apoyos hacia
artista jóvenes.
Por un lado la formación profesional propone un
periodo de entre 4 y 5 años de preparación para
legitimar o generar una licencia para el ejercicio
profesional avalado por la institución educativa.
Por el otro, estos apoyos promueven la
práctica artística inmadura, no dependiente de
instituciones, y se instituyen como un circuito
de legitimación paralelo constituido de bienales,
concursos, becas dirigidas a artistas jóvenes de
entre 19 y 35 años.
Este circuito no sólo anula la figura del pasante,
que en todas la demás carreras opera para respetar
el término oficial de la licenciatura, sino que
incluso cuestiona la propia formación académica y
la autoridad de sus procesos.
La legitimación que genera este circuito de
apoyos es más reconocida y buscada que la de
algunas instituciones educativas.
La misma dinámica de trabajo de la universidad
provoca que los trabajos que se presentan a este
circuito paralelo no tengan nada que ver con lo que
se está haciendo dentro de los talleres o que, lo que
en la universidad se considera un ejercicio más,
sea legitimado como .. obra terminada" en estos
concursos de arte joven.
Estudiantes que en su primer año de carrera
han ganado un concurso de arte joven o que en sus
primeros años han participado en exposiciones
dentro del circuito, más que servirles como un
anticipo de la experiencia que les espera en su
práctica profesional, los mete en cuestionamientos
hacia su formación y sobre cuál es la mejor manera
de descifrar el circuito.

6. (PRODUCIR CAPITAL ES PRODUCIR
JUYEMTUD)

Cada vez más, mientras los medios de producción
social se enfocan a producir juventud, ya no
como mercancía, sino como experiencia ( el rock,
la moda, la cirugía estética, la biogenética, el
turismo ... ), en el campo del arte, parece ser que si
se quiere producir cultura tiene que producirse
juventud.
Así como las formas de producción económica
contemporánea siguen un proceso de expansión del
campo de la juventud, paralelamente, en la producción
cultural, se produce un campo expandido en el que la
juventud amplía sus dominios.
Ser joven y ser artista han llegado a fundirse.
Transitamos muy pronto de Las cartas al joven poeta al
Retrato del artista adolescente. Como lo dice José Luis
Brea, "solo puede serse artista si se es joven. Solo
puede serse joven, si se es artista".
En esa fusión entre juventud y creatividad, cultura
y capital quedan fundidos.
7. (FORMACIÓM TRUNCA)

La educación continua es cada vez más necesaria en
estos tiempos en que la producción de conocimiento
se ha acelerado y la actualización de los saberes es
indispensable para el ejercicio profesional. En otros
campos de conocimiento, la misma universidad es
quien se encarga de satisfacer esta demanda, a veces
en conjunto con empresas, afirmando así su lugar en
la generación del conocimiento.
En el campo del arte han surgido, en los últimos
años, una serie de talleres, programas de internado
y cursos de gestión ofrecidos por las instituciones o
los mismos productores que están activos y forman
parte del circuito. Este aparato paralelo en vez de
complementar la labor educativa de las universidades,
parece que evidencia su inoperancia.
Algunos contenidos de estos cursos ( elaboración
de proyectos, gestión cultural, elaboración de
portafolios) parecen ser un llamado de atención
sobre la desconexión entre la educación artística y las
formas en las que opera su campo profesional.
Otros (curaduría, arte contemporáneo, producción
de video ... ), simplemente evidencian el vacío
que las carreras construyen en sus programas de

100

estudios sobre temas o materias que consideraríamos
elementales en la formación profesional.
Es decir, esta oferta paralela de cursos informales,
más que operar como actualización, constituye
un nicho de mercado generado por los vacíos en la
formación de las carreras profesionales en el área de
arte.
8. (PRÁCTICAS ZOMBIES)

En cuanto a las instituciones expositivas, la propia
institucionalidad hace que el digerir los cambios en las
prácticas artísticas sea de tránsito lento. Mientras las
prácticas de las instituciones siguen operando aún con
base en valores tradicionales, las prácticas artísticas
que presentan responden a otros parámetros.
A este "retraso" José Luis Brea le llama "prácticas
zombies", debido a que la permanencia de programas y
actividades de las instituciones, en su tradicionalismo,
no es otra cosa que actividad de muertos vivientes.
Las instituciones expositivas se siguen concibiendo
como "espacios" y en ese sentido disponen sus paredes
y salas para prácticas que se dan en el espacio:
imágenes-espacio. La práctica no sólo artística sino
social se basa cada vez más en imágenes-tiempo.
En esta lógica, no es extraño encontrarnos como
espectadores con exposiciones que el dia de la
inauguración desbordan vida e interacción, pero si
las visitamos algún otro día de las 3 o 4 semanas que
dura la exposición parecen espacios abandonados
o bodegas vacías: los monitores, reproductores de
sonido o imagen y los proyectores permanecen
apagados, para ahorrar energía o por descuido,
negándonos la posibilidad siquiera de experimentar
las imágenes.
La mayoría de las convocatorias de ..medios
alternativos" todavía piden a los productores que
sean ellos quienes consigan, en caso de requerirse, los
aparatos necesarios para mostrar su trabajo.
El emplazamiento en salas de muchas de las piezas,
sean de video o sonoras, todavía están definidos como
si fueran una imagen, más en un discurso, colgada en
las paredes. No será extraño encontrarnos con piezas
sonoras que se nos ofrecen en un rincón o en un
espacio en sala pegado a la pared donde está "colgado"
el reproductor de sonido y los audífonos. En el mejor
de los casos encontraremos un espacio para sentarnos,

101

si no, tendremos que consumir esta pieza sonora
parados como si estuviéramos frente a un óleo.
En lo que corresponde a los videos, no importa
si su duración es de 2 minutos o de 2 horas, son
proyectados sobre las paredes de sus salas y a duras
penas disponen una de esas bancas de madera dura,
diseñadas para descansar en nuestro recorrido, pero
también para no permanecer sentado más de 10
minutos. Si se trata de una exposición muy atractiva,
la banca se llenará rápido y tendremos que presenciar
parados o sentados en el suelo la proyección.
Ni hablar de la proyección continua o en loop que
nos obliga a ver los videos siempre empezados y sin
saber de qué nos hemos perdido y cuánto tendremos
que esperar para verlo completo.
9. (IMÁCENES FLUJO)

Las instituciones expositivas no se han planteado
seriamente cuál sería la función de las exposiciones
en la época de la reproductibilidad y del flujo de
información debido al Internet.
Siguen centrando su oferta en presentar la imagen
estática sin problematizar cómo -si la obra material
dejara de ser el centro y punto de admiración aisladase daría relevancia a las formas sociales de ver, a las
dinámicas y estructuras conceptuales sobre las que se
sostiene la imagen.
Aunque no sean museisticas, las instituciones
expositivas están inmersas y entrampadas en la función
memorística de la imagen. Con sus exposiciones
quieren construir trayectorias, genealogías, para sus
productores y para ellas mismas como institución.
Hoy la función de la imagen-flujo es más la de
formar comunidad. No estadísticas de entrada, sino
lazos afectivos y sentidos funcionando para con los
públicos.
10. (CURADUR(A COMO RELACIOMES
PÚBLICAS)

También en las instituciones expositivas se hace
presente la preeminencia de la teoría en la figura del
curador.
Ante el cambio en el régimen de las imágenes
( de archivo, memorística), los museos requirieron
movilizar sus colecciones para también movilizar sus
sentidos y adecuarlos mejor al régimen de la imagen,
flujo en que vivimos.

�En esta movilización y relectura, el papel del
curador es crucial. Con la labor de investigación
reflejada en los textos que acompañan las
exposiciones su trabajo es elaborar estos nuevos
sentidos.
Conforme esta movilización de las colecciones
dejó de buscar la construcción de sentido para
buscar la estadística de entrada, conforme los
museos pasaron a ser parte esencial de la generación
de capital como una más de las industrias culturales
y el turismo, la labor investigatíva del curador
disminuyó y empezó a funcionar como oficina de
relaciones públicas de estas instituciones.
Más que conceptos o sentidos, la curaduría parece
haberse quedado sin ideas, ya no se producen textos
animados por la investigación, sino que, a veces,
parece que sólo se producen títulos ingeniosos como
eslogan o ejercicios casi tomados al azar (escoger el
nombre de una canción o el año de nacimiento del
productor) para justificar las exposiciones colectivas.
11. (DESARTICULACIÓN DEL CIRCUITO COMO
CAMAMCIA DE PESCADORES)

Esta d es articulación del circuito del arte
contemporáneo nos lleva como espectadores,
productores y promotores del arte a enfrentar un
laberinto difícil de descifrar, en el que la producción,
el trabajo, no parece ser productivo, ni redituable de
entrada, pero que construye la idealización de que,
en algún retruécano de este laberinto, se esconde la
olla de oro al final del arco iris.
En esta desarticulación nos enfrentamos, a pesar
de los roces, a encuentros entre el mercado y los

productores, a encuentros entre la educación y
el circuito profesional, a articulaciones entre las
instituciones y las formas de producción.
Estos encuentros son excepcionales y contribuyen a
alimentar o justificar la desarticulación como generalidad
y el encuentro como la afortunada excepción.
Que el productor esté perdido en esta
desarticulación, que el espectador no entienda
las manifestaciones simbólicas en relación con su
situación, que gran parte de la sociedad no se vea
representada en las manifestaciones artísticas y
menos en la explosión de precios de ciertas obras de
arte contemporáneo que se dan en ferias y subastas,
abre el espacio de la confusión, como reacción
consensuada.
Lo cierto es que este caos que se da en el circuito
del arte contemporáneo, que parece no responder
a ninguna lógica, es una manífestación o emula
esa "mano invisible" a la que por siglos ha apelado
el capital. Mientras más opaco, invisible resulte
para la mayoría de los participantes, más pueden
seguir operando a sus anchas y beneficiarse de ese
aparente río revuelto que es el circuito del arte
contemporáneo.
Lo que nos queda como espectadores, como no
beneficiarios de este sistema de contradicciones, más
que participar o intentar evidenciarlo, es ignorarlo.
Producir como sociedad otros circuitos comunitarios
de generación de sentido a través de imágenes.
Buscar establecer economías donde la simbolización
resulte en una distribución más equitativa del capital
simbólico y también del capital real. Termínar de
dislocar ese circuito desarticulado. ~

10 2

1

•..
•

1
j
1

DOBL
OTRIPL
acercamiento
a REYES

MI LA MOMT.AÑ.A MI LA MIR.AD.A DEL
HOMBRE SE EST.ABILIZ.AM
Los signos, incluso los signos del
pasado, 11unca se estabilizan. Surgen,
desaparecen. [. ..] La posteridad es
pues u11a mentira, nadase estabiliza
nu11ca.
ALBERTO GIACOMETTI

es MIC■IL CO"Tilll■■lü

A partir de la fotografía real o mental, es
decir, a partir del realismo más ortodoxo,
Sergio Villarreal pudo disfrutar, y enseguida
extender a los demás, 'una visión suficiente
del mundo exterior". Luego él, como artista
insatisfecho, se aceptó "libre de pintar su
interior, o su inconsciente, o sus sensaciones".

�A

sí, las montañas son prodigiosas
reuniones de piedras, tierra, arbustos,
abrigo intermitente de una fauna que
no advertimos ni tarde ni temprano: toda esa
meticulosidad es la que no palpamos en esos
enormes promontorios vislumbrados por Sergio.
¿Por qué? Porque no hay una respuesta equivalente
al detallismo que a nuestro pintor hoy no se le
antoja.
¿Qué quiere entonces Sergio Villarreal? ~uiere la
apropiación de la realidad a través de diferentes instrumentos
y técnicas. Quiere, por ejemplo, expulsar la policromía
y agobiarnos con un sol que invade el espacio
celeste y avasalla al arquetipo por excelencia, a ese
cerro, el de la Silla. Por lo tanto, hay sol para rato en
la vastedad del cielo y en la tierra mensurable. Si el
mundo es quemadura, quizá lo fuera porque se dora
en comunión cerrada.
En las reinterpretaciones de Sergio Villarreal,
Alfonso Reyes primero contempló el busto de Homero
y luego tuvo las manos azules. MonteReyes 3 surgió
más tarde... y el cambio es notorio. Radicalmente
nos hemos alejado del aislamiento del personaje, del
escritor corno único amo y señor del lienzo, hasta
ascender a la audacia mayor. ffn qué consiste? No
en la superposición sino en la fusión del ser humano

y del ser mineral, a partir de un modo de subvertir
y un modo de retratar ajeno a las discriminaciones
más usuales. Expliquémonos. Corno en Solsticio,
madre tierra, el conjunto de tonalidades goza de,
valga la contradicción, una unidad que podríamos
calificar de estricta. De allí la imparcialidad -que no
frivolidad- del autor. Para el personaje ilustre, para
la montaña, para el cielo no teñido ya de azul, para
incluso la mesa o escritorio, serán el naranja, el ocre ...,
lo rojizo y lo amarillo. La aplicación de estos colores
sin distingo alguno, más el desmembramiento de la
pieza en múltiples segmentos geométricos, le infiere
a la composición su paradójico talante de remiendo y
parejura simultáneos.
Nada se estabiliza nunca. Ni la montaña ni la mirada
del hombre. ¿Así surgió, como de la nada, esa
enhorabuena, esa afirmación negativa? Por lo pronto,
la validación de los opuestos irreductibles figura
en el producto natural, y también en el artístico,
corno si fuera una marca de hierro. Ni la montaña ni la
mirada del hombre se estabilizan -repetimos una y otra
vez. La mirada que descansa cada día entre pliegues
y salientes del Cerro de la Silla, y las telas de Sergio
Villarreal que lo representan, esfuman todos y cada
uno de los demonios escépticos.

j

=
1
1
1

••

..
1

1
1

:► i1

•' !
i1
'...
''1' •
i
" •
1
J•

1 1

M

Y

•
1

GABRIEL ZAID

ergio Villarreal ha querido informar debidamente
a quienes conocen o a duras penas mal conocen
al escritor mexicano por excelencia llamado
Alfonso Reyes. Ylo hace o pretende hacerlo valiéndose
de una serie impresionante de concienzudos retratos.
Porque la verdad es que no basta leer a Reyes -o a
cualquiera otro en su caso. iHay que mirarle a Reyes
el rostro, esos pliegues que con tanta fruición la
naturaleza le estampó, sobre todo cuando se acercaba a
sus míticos setenta años!
Yfue el retratista Villarreal quien se ciñó a su propia
disciplina. Erigió primero veinte cuadros de gran formato

S

1

1

•= ••
1

1

1
1

•• 1
11

REYES LFOMSOREYES

iOh, mismo inagotable!
Danos siempre lo mismo.

1

.
'• •
...1
•

1

REYES EYESREYES

1

.YESREYES

Y!SREYES

y los ofreció como Sueños de Reyes. Iras un respiro, volvió
a la carga y delineó otras veinte piezas que continúan y
aflojan, al mismo tiempo, uno de los moldes preferidos
del artista (por ejemplo, Reyes adelantado al Cerro de
la Silla o integrado a la geometría repartida entre la
masa rocosa y el propio poeta que monta incluso "en
su horqueta").
Es obvio, Sergio Villarreal no pudo conocer
personalmente a Reyes. No pudo retratarlo "en vivo".
Parte entonces de una amplia galería fotográfica que
se acumuló mientras el helenista alentaba en tierras
del viejo continente y, por supuesto, en la ciudad del
Regio Monte y en el Anáhuac de México. De aquí
proviene pues el aporte plástico de nuestro pintor.
A partir de esa iconografía y de la lectura minuciosa
y reiterada del vasto océano de las ricas páginas

104

1

i

• ;=
'

!•

1
•
1
1

• ;1
►

•

• ~

•=• 1
1

••

¡
1

¡

:•◄

l

•

del autor de Ifigenia cruel. Sí, esas son las "fuentes
primarías" de la serie alfonsina de Sergio Villarreal.
Por lo tanto es apenas un punto de partida.
Veamos un caso de Alfonso Reyes en la pintura de Sergio
Villarreal. El ensayista, con el codo derecho apoyado
en la orilla del escritorio, mantiene la vista en un
punto que pudiera serle inmediato o distante. Eso
lo ignoramos. Mientras tanto, la mano y el antebrazo
izquierdos se posan en una suerte de tabilla o libreta
-¿en blanco? Las extremidades de Reyes lucen un
entintado rojizo. Al advertir esta coloración, notamos
la coincidencia: los puntos de apoyo del escritor son
al mismo tiempo sustento de nuestra asimilación
del retrato. Corno un refuerzo de esta incipiente
certeza, arriba, a la derecha, la mano zurda repite
su postura y el toque bermellón. Pero nos falta
detallar el otro elemento sólido del lienzo: el rostro.
Un rostro totalmente concentrado en la reflexión o
en la observación. Esta última disyuntiva tampoco
podremos asegurarla. Lo cierto es que el rostro
al centro del cuadro se nos ofrece mejor definido
o más "limpio", en contraposición del otro Reyes
más sombrío o más "profundo", como sí un cierto
emborronamíento lo hiciera acreedor a un mayor
grado de contradictoria verosimilitud.
Siento que esta apropiación de Alfonso Reyes -la
mía, no la de Sergio- se empantana en un tentaleo, en
una ambigüedad que, por otra parte, vuelve al poeta
más "carnal", es decir, más entrañable. Y finalmente,
con un revés que el pintor le asesta al excesivo realismo
de una imagen de esta magnitud, aligera las ropas y el
trasfondo, le da paso franco al aroma del boceto o del
apunte. El propio Sergio Villarreal lo dejó aclarado
en una breve nota: "Con frecuencia en mis obras se
encuentra una parte más detallada y el resto solamente
sugerido con algunos trazos, para hacer énfasis en
un segmento de su figura y conducir la mirada del
espectador hacia un punto determinado, creando así
un ritmo del recorrido visual en cada obra."
A punto de ser entregadas esas primeras cuarenta
grandes imágenes de Reyes a la imprenta, surge
otra veintena de exploraciones plásticas. Ahora
el retratista y pintor utiliza materiales inusuales
para así ofrecernos una .cadena de semídíbujos o
semigrabados, "obras menores" sí hacemos caso de sus
dimensiones más asequibles o "íntimas". Uno de estos

105

intempestivos trabajos nos señala a Alfonso y a Reyes
enfrentados. Los dos superponiéndose ligeramente:
más "claro" el Reyes de la derecha, más "embetunado"
y oscurecido el Alfonso de la izquierda. ¿El primero
apolíneo y el segundo dionisíaco? En este modelo
gráfico Alfonso Reyes, con su helenismo a cuestas,
podría ser aceptado como el pensador y artista que
mejor honrara a las letras hispánicas o, si abriéramos
más el compás, a las occidentales.
Corno corolario de todo lo expuesto, dos cuadros
"atípicos" pero de todas maneras alfonsinos, sin un
Alfonso evidente... aunque tácito y flagrante al mismo
tiempo. Observamos, en un caso, el cumplimiento de
aquel deseo infantil por "cabalgar" el Cerro de la Silla.
Los dos mozuelos, soberanamente instalados en la silla
de montar, nos ignoran porque están volcados hacia el
oriente y uno de ellos señala el nacimiento del cuerpo
celeste que asume el dios Apolo. Por cierto, el realismo
de las figuras se atenúa al no poderles mirar el rostro.
No sabemos sí el niño de la izquierda es el propio
poeta ennoblecido por el resplandor solar, gozoso a
más no poder. Conjeturas más, conjeturas menos, el
tono rojizo nos envuelve cálidamente porque proviene
del sol que acostumbraba seguir como perrillo faldero
al precoz artista de la palabra.
Por último, una imagen capital -aunque diferentenos estaba haciendo falta. La mujer, sin más aditamento
que una cabellera perfectamente trenzada, sostiene al
cuerpo luminoso, nutriente de la vida humana. Para
un "femínófilo" tan consistente como lo fuera Reyes,
nadie podría mejor que una diosa mayor soportar la
trascendencia del rey de las estrellas. Sea Atenea o sea
Afrodita, el cerro y la ciudad que alienta a su sombra
podrán sentir que esa espalda desnuda no significará
jamás olvido sino todo lo contrarío. Una portadora
del origen de la vida nos custodia mirando -y
sosteniendo- al astro magno.~

��OJ D.A..MIIL NIRRIR.A..

EL RESPONSABLE DE LA SECUNDA CRISIS
CRAVE
QUE
SUFRIÓ
LA
INDUSTRIA
DISCOCRÁFICA EN ESTADOS UNIDOS FUE
UN

ITALOAMERICANO CHAPARRO Y

MAL

ENCARADO QUE QUISO TOCAR LA TROMPETA,
PERO AL VER QUE NO ERA LO SUFICIENTEMENTE
BUENO DECIDIÓ DEDICARSE A LA POLÍTICA.
fuerza de ingenio, intimidación y algunos
movimientos políticos violentos James
Petrillo pasó de ser trompetista mediocre
a líder local de la Chicago Federation of Musicians y
después se convirtió en líder absoluto de la American
Federation ofMusicians por un poco más de veinte años,
desde 1941 hasta 1962 (Venus Rey fue secretario
general del Sindicato Único de Trabajadores de la
Música por 30 años, en México somos mejores para
mantener a un dirigente en el mismo puesto sindical
por años).
Una de las actividades principales de Petrillo, y
que probablemente le divertía mucho, por lo que se
puede leer en los múltiples artículos que la revista
Time dedicaba al zar de los músicos, era exigir que los
hoteles, teatros y espectáculos contrataran músicos
de su sindicato y que además les pagaran lo suficiente
para vivir, aunque el Time denuncia que Petrillo hacía
tocar a sus músicos horas extra sin pago de por medio.
Agotados los hoteles y teatros, pronto dirigió sus
baterías contra las grandes empresas discográficas.
En los cuarenta, la industria de grabaciones estaba
bien establecida, ya no tenía nada que ver con aquellas
empresas raquíticas que casi pierden la batalla cuando
la radío se convirtió en negocio. Tenían grandes
ganancias y sus estrellas vendían toneladas de discos.
Incluso las pequeñas compañías se atrevían a competir
contra los gigantes que se embolsaban la mayor parte.
El camino para todas ellas parecía pavimentado hasta
que se toparon ese pequeño bulto llamado Perrillo
que, por lo menos durante una temporada, les ponchó
las llantas. No por nada el dirigente sufrió un bombazo
en su casa y fue secuestrado por unos días.

El zar de los músicos decidió en 1942 que a los
músicos no se les pagaba lo suficiente cada vez que
grababan y, sobre todo, cuando los discos eran
utilizados en la radio. Así que impuso una prohibición
para todos los que pertenecían al sindicato. Su odio
contra la "música enlatada" como le llamaba, era
implacable. Obligaba a la mayoría de los músicos a
registrarse en el sindicato y de esa manera controlaba
lo que se grababa o se trasmitía por la radío. Siempre
atento a las nuevas generaciones de músicos,
profesionales o no, los incorporaba al sindicato para
indicarles cuándo y dónde tocar. Es por eso que la
radío no se vio dañada por la prohibición, incluso tuvo
un repunte porque la música volvió a ser tocada en el
momento. Muchas grandes bandas y solistas tocaron
maravillas a través de la radío pero casi todo se perdió
porque no podía ser grabado.
Lo paradójico es que la radio fue una de las razones
principales de Perrillo al enfrentar a las grandes
empresas discográficas. Mientras las grabaciones
cada vez eran más frecuentes y las compañías
comenzaban a poner en práctica la táctica de la payola,
la radío comenzó a despreciar a la música tocada en
el momento por la sencillez de poner un disco las
veces que fuera necesario. Era un plan perfecto, todos
ganaban, las radíodifusoras gastaban poco dinero e
incluso recibían un pago y las discográficas vendían
más y más discos sin pagar más a los músicos.
Petrillo consideró que eso era una injusticia e hizo
lo que mejor le salía: estrategias políticas para poner de
su lado al congreso estadounidense. Primero le exigió
a las cuatro grandes compañías (RCA Víctor, Decca,
Columbia y Capitol) que pagaran regalías mucho más

108

1

•

altas por cada disco grabado, cuando los accionistas
se negaron el boicot comenzó. Al principio los dueños
no hicieron mucho caso a la huelga, pensaron que
duraría poco y creyeron tener suficientes grabaciones
embodegadas para salir adelante con facilidad. Los dos
años que duró la huelga les arruinó sus planes y una
por una capitularon ante Petrillo y su poderío. Todo
lo anterior desató dos consecuencias impredecibles.
La primera, afectó directamente a quienes
intentaba defender. Las grandes orquestas de swing
comenzaban a decaer porque muchos músicos fueron
llamados al frente de batalla cuando Estados Unidos
entró a la guerra y también porque los directores de
orquesta no podían pagar a tiempo. Por ejemplo, una
de las mejores bandas era la que Duke Ellington logró
armar y sostener por casi toda la década de los treinta.
Pero a principios de los cuarenta el compositor y
pianista sufrió una desbandada significativa que lo
hundió en la inmovilidad discográfica por dos años.
En 1940 Cootie Williams se fue a tocar con Benny
Goodman, Al siguiente año, Jimmy Blanton, el gran
contrabajista prácticamente creador del walking
bass se retiró para morir pronto de tuberculosis. En
1942 lo abandonó Barney Bígard y la cantante Ivie
Anderson. El éxodo continuó al año siguiente cuando
el saxofonista Ben Webster dejó la banda y pronto
también lo abandonarían Rex Stewart, Juan Tizol,
Tricky Sam Nanton y Otto Hardwick.
Estas complicaciones también sucedieron con
otras big bands, pero en lo musical también el estilo
swing se estranguló a si mismo. Ritmos y melodías
cada vez más repetitivas y previsibles acabaron
con las innovaciones jazzeras. Se puede decir que
el tiro de gracia se lo dio Glenn Miller quien, con
gran visión del futuro, se adelantó a la música más
popular de la posguerra. Su incursión marcó el
final de la improvisación y el inicio de la música
que predominaría en la radio durante casi toda una
década. Pero no fue Miller quien cosechó la riqueza
de sus simplificaciones melódicas, desapareció cuando
volaba sobre el Canal de la Mancha. Sus restos nunca
fueron hallados, ya sabemos que eso le dio todavía un
halo de interés más grande en Estados Unidos.
El asunto es que la prohibición de Petrillo obligó
a los dueños de las big bands a desaparecer esos
grandes conjuntos porque las compañías dejaron de

109

pagar regalías mientras no se pusieran de acuerdo con
el sindicato. Un duro golpe para un estilo que al igual
que ganaba mucho dinero también lo gastaba.
La segunda consecuencia tiene que ver también
con el contexto histórico de la prohibición. Así
como el 1 de agosto de 1942 Perrillo puso en marcha
su ataque a las grabaciones, antes Estados Unidos
había entrado a la guerra en 1941. La economía se
contrajo, no solamente se volvió difícil encontrar
instrumentos y el racionamiento de gasolina hizo casi
imposibles las giras de las grandes bandas, también la
industria discográfica sufrió una reducción del 30 por
ciento porque el shellac o goma laca que se utilizaba
para crear discos fue redirigido hacia la industria
armamentista. Incluso la población estadounidense,
siempre tan patriotas, donaron sus viejos discos
hechos con shellac.

COMENZARON

COMO

UNOS

DEFICIENTES DISCOS DE SHELLAC
QUE EL CAPITÁN HOWARD
BRONSON, ENCARCADO DEL
ENTRETENIMIENTO

DE

LAS

TROPAS, DECIDIÓ ENVIAR A
PARTIR DE JUNIO DE 1941.
Entonces aparecieron los V, Disc. Estas grabaciones
fueron planeadas para elevar la moral de los soldados
estadounidenses. Comenzaron como unos deficientes
discos de shellac que el capitán Howard Bronson,
encargado del entretenimiento de las tropas, decidió
enviar a partir de junio de 1941. No fue una buena
idea porque la mayoría de los discos llegaban en
pedacitos. Parecía que era una estrategia que pronto
moriría cuando la recogió un soldado y antiguo
colaborador de Edison, el teniente George Robert
Vincent, quien hizo dos grandes cambios: el primero
fue elegir un material distinto al shellac y lo encontró
en el polivinilo. Aunque ya se había experimentado
con ese material varios años atrás, a partir de la
Segunda Guerra los discos de shellac desaparecerían
y el vinilo casi irrompible sería parte fundamental de
la industria discográfica. El segundo cambio fue que

�Vincent aprovechó de alguna manera la prohibición y
decidió grabar a los mejores músicos de jazz después
de negociar con el zar del sindicato. Petrillo no pudo
negarse, no le convenia ser visto como un antipatriota,
ya bastante tenía con los artículos de Time que
constantemente se burlaban de él. Además no habría
choque con la prohibición. Los V-disc no se venderían,
serían distribuidos entre las tropas y al final de la
guerra se requisarían para destruirlos. Así que el 27
de octubre de 1943 Perrillo respondió por medio de
una carta a la sohcitud que le hicieron para que los
músicos del sindicato pudieran grabar:
This will acknowledge receipt of your letter of
October 25th containing request for permission
for our members to make records in connection
with your V-DISC project ... This is to advise
you that the American Federation of Musicians
ínterposes no objections to the m.aking and use
of these recordings... This letter also carries with
it perm.ission for those members of the American
Federation of Musicians, who are desirous of so
doíng, to volunteer their services for the making
of such recordings.

De esta manera los grandes músicos que casi
interrumpieron por completo sus carreras tuvieron
una válvula de escape. Volvieron a grabar en los
estudios pero también en los teatros y en salas de
baile. Existen maravillosas versiones grabadas en el
Carnegie Hall y en el Metropohtan Opera House.
Y aunque la intención era que los soldados
estadounidenses tuvieran nuevos discos para
entretenerse, una consecuencia no planeada fue que
muchos músicos, ávidos por grabar aunque no les
pagaran, decidieron integrarse a los V-clises. Varios
jazzeros lo hicieron.

La lista podría comenzar con una de las grabaciones

más interesantes, un supergrupo armado para grabar
apenas un par de piezas: "Mop Mop" y "Rose Room".
El músico principal era Louis Armstrong, pero todos
los demás también eran estrellas: Roy Eldridge,
Jack Teagarden, Coleman Hawkins, Art Tatum,
Red Norvo, Lionel Hampton, Big Sid Catlett, Osear
Pettiford, Al Casey y Barney Bigard. Pero no fueron
los únicos, el catálogo de los V-clises también incluye
a Count Basie, Sidney Bechet, Fats Waller, Woody
Herman, Jazz at the Philarmonic, Duke Ellington,
Frank Sinatra, Tommy Dorsey acompañando a Judy
Garland y Ella Fitzgerald con la orquesta de Buddy
Rich, en donde por primera vez Fitzgerald hizo scat al
no recordar la letra de "Blue Skies".
Aunque quizá el más entusiasta fue Glenn
Miller, quien grabó 60 piezas. Este músico
representa una de las expresiones del patriotismo
estadounidense durante la guerra. No solamente
grabó para los V-clises sino que dedicó sesiones
radiofónicas enteras a los marines desde New York.
Algunas piezas fueron grabadas para convertirse en
V-clises. La muerte de Miller en diciembre de 1944
golpeó duramente a los encargados de producir
estas versiones patriotas.
De todas formas a la guerra, a los V-clises y al veto
en contra de las compañías discográficas les quedaba
poco tiempo.
Apenas dos años después de iniciada la huelga, el
dirigente, que se autoincluía en la "clase trabajadora",
venció a las grandes empresas, casi nadie más lo haría
hasta nuestros días. Un año después de comenzar
su avanzada Decca y Capital firmaron la paz con el
zar de los músicos en 1943. Columbia y RCA Víctor
capitularon al año siguiente.
Después de 1945 los V-clises se siguieron creando
para las tropas que se quedaron a vigilar las fronteras

DESPUÉS DE 1945 LOS V•DISCS SE SICUIERON CREANDO PARA LAS
TROPAS QUE SE QUEDARON A VICILAR LAS FRONTERAS EUROPEAS
Y ORIENTALES DE INVASIONES COMUNISTAS, PERO POCO A POCO
FUE REDUCIÉNDOSE LA PRODUCCIÓN, ADEMÁS, DESDE QUE LA
HUELCA HABÍA TERMINADO, LAS CRANDES EMPRESAS QUERÍAN
AHORA SU TAJADA POR CRABAR.
110

completa gracias a que cada disco grabado
se archivó en la Biblioteca del Congreso en
Washington.
La historia continúa varios años después, cuando
el teniente DiGiannantonio, uno de los últimos
encargados del proyecto, apareció con la colección
completa en 1978. El teniente exphcó que sólo había
seguido órdenes.

1
1

•
j

1

I reported to a captaín, he said to me, "DiGi, I want
you to keep a copy of every one of these Navy
records, and in case anything happens, we've got
a copy." So I said "Yes sir." So I had these special
cabínets made, and I put them in shelves and in
dust-proof containers. After the V-Disc program
ended, and I got reassigned, I asked, "Captain,
what do you want me to do with these things?"
He said, "I don't know, take them home." So I took
themhome.

i

1
1
1

A partir de los noventas DiGiannantonio logró
reeditar varios V-clises en CD, pero para los
coleccionistas obsesionados hallar una pieza
original es suficiente motivo para celebrar. Porque
encontrar los vinilos que cambiaron discretamente a
la industria discográfica es casi imposible. Petrillo no
habría aceptado que esos discos se comerciahzaran,
era un tipo testarudo . .

europeas y orientales de invasiones comunistas,
pero poco a poco fue reduciéndose la producción,
además, desde que la huelga había terminado, las
grandes empresas querían ahora su tajada por grabar.
Literalmente, V-clises en ese momento se había
convertido en una competencia más. No había manera
de que pudieran competir, así que fue en mayo de 1949
cuando se envió la última caja con aquellos vinilos de
78 revoluciones, 12 pulgadas de diámetro, 136 surcos
por pulgada y seis minutos de grabación por lado.
Siguiendo lo pa~tado, el gobierno estadounidense
destruyó todo lo grabado e incluso persiguió a
aquellos, soldados o no, que se hubieran quedado
con discos de contrabando. La colección sobrevivió

111

Referencias
Carr, R. (1998). Un siglo de jazz. Barcelona: Blume.
Cooke, M. (2000). Jazz Barcelona: Destino.
Gioa, T. (2002). Historia del jazz. Madrid: Turner / Fondo de Cultura
Económica.
Miller, C. (s.f.). V-Disc Records (1943-1949) Victory Music.
Obtenido el 20 de Julio de 2011 de The Chuck Miller Creative
Writing Service. Musical Anides en http://www.chuckthewriter.
com/vdisc.btml
Music: One for Harry, (s.f.) Obtenido el 20 de Julio de 2011 de
Time Magazine U.S. en http://www.time.com/time/magazine/
article/0,9171,886504,00.html
Music: Perrillo Strikes (s.f.). Obtenido el 20 de julio de 2011 de
Time Magazine U.S. en http://www.time.com/time/magazine/
article/0,9171,777386,00.html
Pearson, D. (1942). Perrillo vs. Records. The Telegraph-Herald, 3 de
agosto de 1942. Obtenido el 20 de julio de 2011 de http://news.
google.com/newspapers?id=rD9FAAAAIBAJ&amp;sjid=kbsMAAA
AlBAJ&amp;pg= 133 l ,3374489&amp;dq=james+petrillo&amp;hl=es
Petrillo,J.C. (s.f.). Chicago Stories. Obtenido el 20 de julio de 2011,
dehttp://www.wttw.com/main. taf?p= 1,7,1, 1,38

�Las

LA MÚSICA ES EL ARTE QUE MÁS INFLUENCIA TIENE SOBRE EL
HOMBRE Y LO CONMUEVE, DADO QUE LE HACE SENTIR DE UNA
MANERA DETERMINADA AL INVOLUCRARSE EN UN ESCUCHAR
ACTIVO. LA ÓPERA (CÉNERO MUSICAL) NOS CARANTIZA UNA
IDENTIDAD, UNA CONTINUIDAD Y UN CAMBIO QUE COMO SOCIEDAD
UTILIZAMOS Y NECESITAMOS, ADEMÁS CRISTALIZA NUESTROS
VALORES CULTURALES.

l

en un acto en Monterrey
01 DAYID 1018Í
UM■UMO DI LIÓIIII

f

1

11
1

1
..,

i
1
1

¡
j

1

112

a actividad operística en nuestra ciudad se
remonta años atrás. En torno a las óperas en
un acto -esas creaciones que condensan
la historia y la música a lo esencial según el juicio
del compositor- hace no tantos años que inició
su canúnar. Esta nota pretende traer a la memoria
los esfuerzos por acercar este género musical a
la sensibilidad regiomontana y nombrar a los
responsables. La secuencia en la que aparecen los
títulos operísticos obedece a la cronología por autor.
Bastián y Bastiana, singspie! con música del
austriaco Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de
F.W. Weiskern sobre un escrito de J. J Rousseau y
estrenada en 1768 cuando Mozart tenia doce años,
cuenta la historia de dos enamorados con problemas:
Bastián, cantado por un tenor, y Bastiana, papel escrito
para soprano, buscan el consejo de un pastor anciano
y sabio de nombre Colás, baritono, quien logra que
la pareja se reconcilie. Esta obra con arias y duetos
en forma de lied ha sido puesta en varias ocasiones
en nuestra ciudad. Una de sus representaciones
(efectuada en mayo de 1974 en el Aula Magna)
corrió por cuenta de la Facultad de Música de la
UANL en la celebración de su 35 aniversario con la ·
participación de Amador Cortés como Bastián,Jorge
Barón como Colás y de Ma. de la Luz Briseño como
Bastiana y acompañados al piano por la maestra
Esperanza Esparza de Albuerne. La dirección musical
fue realizada por el doctor Jorge Rangel Guerra, la
dirección artística estuvo a cargo del maestro áscar
Javier Garza Treviño y la dirección escénica la efectuó
el maestro Rubén González Garza. Años después y
con el respaldo de otras instituciones de música esta
obra fue cantada por Yvonne Garza y Raymundo
Lobo como Bastiana y Colás, respectivamente, siendo
dirigidos por el maestro Jesús Medina. Difusión

113

Cultural del Tecnológico de Monterrey, bajo la batuta
de Hazael Martínez, ha representado también esta
ópera.
El italiano Gaetano Donizetti compuso Rita en 1841
para la ópera Comique de París. Su estreno se efectuó
hasta 1860, años después de la muerte del compositor.
En nuestra ciudad Rita fue producida en un par
de ocasiones. La Facultad de Música la presentó
en el mes de mayo de 1974 dentro de los festejos de
su 35 aniversario en el Aula Magna con la soprano
Margarita González V. en el papel de Rita, el tenor
Jorge Rangel Guerra cantando el Beppe y el barítono
áscar Javier Garza Treviño como Gásparo. Al piano
fueron acompañados por el maestro Juan Sepúlveda
Montemayor y con la dirección escénica de Rubén
González Garza. La dirección musical y artística
estuvo a cargo del Dr. Rangel Guerra y del maestro
Garza Treviño, respectivamente. La Escuela Superior
de Música y Danza representó esta obra al tener como
director artístico a Gabriel González Meléndez. Con
texto en francés pero actualmente representada en
italiano, Rita tiene las características de una ópera
bufa y fue cantada por la soprano Laura Gutiérrez en
el protagónico, Mario Bailey como Gásparo y el tenor
Rafael Domínguez como Beppe al ser acompañados a
dos pianos por su director y áscar Bemal.

LA

FACULTAD

DE

MÚSICA

DESDE 2005 HA MONTADO TRES
ÓPERAS EM UM ACTO DE C. A.
ROSSINI CON LA PARTICIPACIÓN
DE INVITADOS, ALUMNOS Y EX
ALUMNOS.

�la Facultad de Música desde 2005 ha montado tres
óperas en un acto de G. A. Rossini con la participación
de invitados, alumnos y ex alumnos. La primera de
ellas fue La cambiale di matrimonio (estrenada en Venecia
en 1810) y trata sobre un matrimonio arreglado por
contrato. Esta ópera que se presentó en dos funciones
en marzo de 2005 en el Teatro Universitario tuvo
corno director concertador al italiano Fabrizio
Luciani al frente de la Orquesta Rossini, contando
con la coordinación general de Felipe Estrada, la
coordinación ejecutiva de David Josué Zarnbrano, la
dirección escénica de Lety Parra y corno preparadora
musical Nargiza Kamilova. En el elenco estuvieron
por orden de aparición el barítono José Adalberto
Rubio en el papel de Norton, la soprano Austrebertha
López Valdez corno Clarina, el barítono italiano
Massimo Di Stefano cantando el rol de Tobia Mili, la
soprano Cristina Velasco Tapia corno Fanny Mili, el
tenor Antonio Albores Mattar en el papel de Edoardo
Milfort y el barítono José Manuel Sala como Slook.
La segunda ópera de G. A. Rossíni que la Facultad
de Música presentó fue La scala di seta (estrenada en
1812 en Venecia) y narra las peripecias de una pareja
que celebra su matrimonio a escondidas y las argucias
que planean para mantenerse unidos. Con el Teatro
Universitario corno escenario esta obra presentada en
tres funciones a inicios de julio de 2006 contó con la
dirección concertadora de Raúl Gutiérrez, entonces
director adjunto de la OSUANL, la coordinación
general de Felipe Estrada, la coordinación ejecutiva
de David Josué Zarnbrano, la dirección escénica de
Francisco de Luna y con la preparación musical de
Lucía Torres. El reparto estuvo conformado en orden
de aparición vocal por la soprano Cristina Velasco
Tapia corno Giulia, el barítono José Rubio en el rol
de Germano, la rnezzo Rocio Tarnez corno Lucilla,
el tenor Javier Carnarena en el papel de Dorvil, el
tenor Gabriel Yafet Salgado como Dormont y el bajo
Rafael Blásquez Ortiz como Blansac. La orquesta que
acompañó durante las tres funciones fue la Orquesta
Sinfónica de la UANL.
A fines del verano de 2008 y para conmemorar el 75
aniversario de la UANL se ofrecieron tres funciones de
La ocassione fa il ladro, la tercera de las óperas en un acto
de Rossíni que la Facultad de Música presentó en tres
funciones: dos en el Teatro Universitario y una en el

LA OBRA SUOR AHCELICA DEL
ITALIANO CIACCOMO PUCCIMI
PERTENECE

AL

CONOCIDO

TRÍPTICO, ES DECIR, AL CRUPO
DE TRES ÓPERAS EN UN ACTO
COMPUESTAS
PARA
SER
REPRESENTADAS EN LA MISMA
FUNCIÓN Y MANEJAN COMO
TEMA EN COMÚN EL ESCAPE DE
LA RECLUSIÓN O LA MUERTE.
Auditorio San Pedro. Todas las presentaciones fueron
acompañadas por la Orquesta de Cámara Farnus y
con la dirección del italiano Marcovalerio Marletta.
Esta obra del genio de Pésaro (estrenada también en
1812) nos cuenta los enredos que suceden cuando las
identidades de dos de los personajes se intercambian.
El elenco lo formaron el barítono italiano Massimo Di
Stefano (en su segunda visita a la ciudad) en el papel
de Don Parrnenione, el barítono José Rubio cantando
el rol de Martina, el tenor Antonio Albores Mattar
corno el Conde Alberto, la soprano Cristina Velasco
Tapia corno Berenice, el tenor Gabriel Yafet Salgado
corno Don Eusebio y la mezzo Rocío Tarnez corno
Emestina. Este proyecto fue producido por el Cuerpo
Académico de la propia facultad al tener a Francisco
de Luna corno director de escena y a Lucía Torres
corno preparadora musical.
La ópera Mozart y Salieri del compositor ruso
Nikolai Rirnsky,Korsakov (estrenada en 1897)
fue apreciada por los regiornontanos en una de las
temporadas de la Orquesta Sinfónica de la UANL, en
el Teatro Universitario, con la dirección artística del
maestro Félix Carrasco y la participación del bajo ruso
Nikíta Storojev. Presentada en la primera mitad de los
noventa, esta ópera (una de las más distinguidas de su
autor) se basa en la hipótesis del asesinato del célebre
austriaco en manos de su colega, el compositor de la
corte vienesa Antonio Salieri.
La obra Suor Angelica del italiano Giaccorno
Puccini pertenece al conocido tríptico, es decir, al
grupo de tres óperas en un acto compuestas para ser

114

1
1

•
•

1
'

i

•

i

1

■

!

1
!
•■
■

•~

1

representadas en la misma función y manejan corno
tema en común el escape de la reclusión o la muerte.
Su estreno tuvo lugar en la Metropolitan Opera House
de Nueva York el 14 de diciembre de 1918. Esta ópera
fue apreciada en Monterrey el 30 de junio de 1988 en el
Teatro de la Ciudad con la soprano Graciela Suárez en
el protagónico, la contralto Diana Alvarado cantando
la princesa y un coro formado por alumnas de la
Facultad de Música. La escenografía fue creada por
maestros y alumnos de la Facultad de Artes Visuales
y elaborada por el Departamento de Construcción y
Mantenimiento de la UANL. La dirección escénica
e iluminación fue resuelta por maestros y alumnos
de la Facultad de Artes Escénicas con el apoyo de
su entonces director: el licenciado Luis Gerardo
Lozano Lozano. La parte musical estuvo a cargo de
la Orquesta Sinfónica de la UANL y bajo la dirección
artística del maestro Enrique Barrios quien formaba
parte del elenco de Ópera del Palacio de Bellas Artes.
Del italiano Errnanno Wolf,Ferrari, la Facultad
de Música montó Il segreto di Susanna, obra estrenada
en alemán en Munich en 1909 y con libreto de Enrico
Golisciani. Actualmente cantada en italiano esta
ópera bufa permite que la soprano se luzca graciosa
y coqueta, logrando también vises cómicos de Gil,
el barítono protagonista. La puesta en escena
que la facultad

ofreció en el Aula Magna en mayo de 1974 (en su 35
aniversario) la Susana la cantó Nelly Torres y el Gil
lo interpretó Arturo Caballero, fueron acompañados
por Esperanza Esparza de Albueme al piano y con la
dirección escénica de Rubén González Garza. Jorge
Rangel Guerra colaboró en la dirección musical y
áscar Javier Garza Treviño en la artística.
En su breve andar en este género operístico
Monterrey ha apreciado dos óperas del compositor
italiano y residente americano por mucho tiempo,
de quien este año se conmemora el centenario de
su nacimiento, Gian Cado Menotti: estas obras
son El teléfano y Amahl y los visitantes nocturnos. La
primera fue presentada más de una vez. Una de esas
representaciones fue responsabilidad de la Facultad
de Música en su 35 aniversario en mayo de 1974. En
el escenario del Aula Magna esta función fue cantada
por la soprano Rosa Grobien corno Lucy y el barítono
Eusebio Lozano corno Ben, fueron acompañados
al piano por Esperanza Esparza de Albuerne, con
la dirección escénica de Rubén González Garza,
la artística de áscar Javier Garza Treviño y la
musical de Jorge Rangel Guerra. Esta obra que
narra las peripecias de una pareja enamorada y los
inconvenientes en tomo al teléfono en casa de ella, que
no deja de interrumpir en un momento importante
para ambos, fue representada un par de veces por
la compañía Ópera de bolsillo a cargo del promotor
artístico y director Gabriel González Meléndez y con
una escenografía de Miguel ÁngelJáuregui (pintor
regiomontano). En los protagónicos estuvieron la
soprano Yvonne Garza y el barítono Raymundo Lobo. El
teléfano también fue producida por la extinta compañia
llamada ópera Metropolitana de Monterrey y dirigida
por el pianista norteamericano Erik Steinman. Además
de los protagonistas ya mencionados, Steinrnan incluyó
en un elenco alternativo a Ivet Pérez Mazón y Rafael
Blázquez Ortiz. las presentaciones de esta producción
fueron en el Auditorio del Museo de Historia Mexicana
y en el Teatro Calderón y acompañados al piano por el
propio Steinman.
Amahl y los visitantes nocturnos, la otra obra de
Menotti vista en nuestra ciudad, fue puesta por
Erik Steinman y su compañia. Esta ópera,fábula
religiosa con un libreto del propio compositor e
inspirada en la pintura La adoración de los magos

�11

del pintor renacentista Hieronymus Bosch, mejor
conocido como El Bosco, fue encargada a su autor por
una famosa compañía televisora y transmitida por
primera vez el 24 de diciembre de 1951. En los roles
principales estuvieron Gabriel Yafet Salgado como
Ahmal, Ivet Pérez Mazón e Yvonne Garza alternando
como la madre y representando a los reyes magos
estuvieron Raymundo Lobo como Melchor, Héctor
López como Gaspar y Rafael Blásquez Ortiz como
Baltasar. La traducción al español la realizó Myrna
Bazán Treviño. Los escenarios en los que se presentó
esta obra (acompañada al piano por Steínman) fueron
el Auditorio del Museo de Historia Mexicana, el
Teatro Calderón y el Teatro de la Ciudad. Emulando
su estreno, una de las funciones se transmitió por la
televisión local. En diciembre de 2010 el Consejo para
la Cultura y las Artes de Nuevo León con el apoyo
de Conaculta presentó este título y La médium, ópera
en dos actos, también de Menotti en el Teatro de la
Ciudad. El elenco de Amahl estuvo conformado por
Alejandro Prado en el protagónico, Ivet Pérez Mazón
como la madre, Manuel Acosta como Gaspar, Mario
Bailey en el papel de Melchor, Rafael Blásquez Ortiz
como Baltazar y el barítono Javier Magallanes como el
paje. Arturo Rodríguez Torres fue el director escénico
y Juan David Flores Ponce estuvo al frente del coro.
Gerardo González y Jesús Medina colaboraron
también: el primero como director musical y el
segundo como director concertador al frente de la
OSUANL
Original del regiomontano Gabriel González
Meléndez y basada en Las crónicas marcianas de Ray
Bradbury, El marciano tuvo su estreno en el Teatro
de la Ciudad en 1989 con un elenco conformado por
Yvonne Garza en el papel del marciano, Lidia Zepeda
y Raymundo Lobo como sus padres humanos y Sergio
Elizondo en el rol de J oe Spalding.
La voz humana del francés Francis Poulenc fue puesta
en el Teatro del Centro de las Artes con la traducción
de Coral Aguirre quien también realizó la dirección.
Esta ópera estrenada en 1959 en el Teatro de la Ópera
Comique de París con un texto de Jean Cocteau
prueba y desarrolla la psicología femenina, tema
tratado ya por el autor en su obra previa Los diálogos
de carmelitas, consiguiendo este análisis con vigor
excepcional debido al uso de un solo protagonista: la

mujer abandonada por su amante con quien conversa
al teléfono por última vez. El protagónico fue cantado
por Yvonne Garza quien fue acompañada al piano por
Oswaldo de León Dávila.

EN LA ÓPERA DE CUATRO NOTAS
TODO

TRANSCURRE

EN

LA

ANTESALA DE UNOS CAMERINOS
DONDE

LOS

CANTANTES

REPRESENTÁNDOSE

A

SÍ

MISMOS DEAMBULAN SACANDO
A RELUCIR
MISERIAS.

SUS

PROPIAS

El piano es el único instrumento que acompaña a los
cantantes de La ópera de cuatro notas que requiere de una
mezzo, una soprano, un tenor, un barítono y un bajo
que en su versión en Monterrey fueron interpretados
por Teresa Torri, Lidia Zepeda, Fernando Mier y
Terán y Sergio Elizondo respectivamente. Esta obra
del estadounidense John Thompson ( creada en
1972) fue. dirigida y acompañada al piano por Gabriel
González Meléndez en un esfuerzo realizado por
David García como Jefe del Departamento de Música
de la Universidad Regiomontana, en el año de 1989
con funciones en el Teatro Lope de Vega de la UR. En
La ópera de cuatro notas todo transcurre en la antesala de
unos camerinos donde los cantantes representándose
a si mismos deambulan sacando a relucir sus propias
miserias.
Estoy seguro que este género musical que incide
en lo más puro de las fuerzas que constituyen el
ser sensible de los hombres seguirá encontrando
público en nuestra ciudad y el mayor número de
interesados en él como medio de expresión, influencia
y engrandecimiento del complejo espíritu humano.
Referencias
Bagnoli, G. (1993). Th, La Scala Encyclopacdia of thcOpcra. Nueva York:
Simon &amp;: Schuster.
Recopilación de datos históricos y memorias personales sobre la
Facultad de Música de la UANL por el profesor Ricardo Gómez
Chavania, maestro y ex director de la Facultad de Música (1984 - 1990).
Revistas del 35, 55 y 60 AníYersario de la Facultad de Música de la

UANL

116

�CABALLERÍA
MIRADA
y~
POIIIA
on la reciente publicación
de Naturaleza muerta,
una hermosa edición
ilustrada por el artista plástico
Salvador Diaz, la poesía de
Gabriela Cantú W estendarp se
adentra en la contemplación y hace
de la vista el principal sentido de
su escritura. Antes, la poeta habia
recorrido con soltura la exploración
de otros sentidos: el tacto, el olfato,
el gusto. Sus creaciones delineaban
cuerpos y evocaban encuentros.
Ahora, la voz poética se recrea,
incorporando aquellos elementos,
en la observación y de ah1 parte
hacia otros niveles de conciencia y
percepción. La naturaleza muerta es
un ejercicio plástico: el traslado al
mundo interior de las cosas que nos
rodean. Hay en ella una intervención
humana: los objetos son colocados
cuidadosamente, tomando en cuenta
sus dimensiones y colores, para
formar una peculiar escena (a pesar
de contar con elementos similares,
ninguna naturaleza muerta es igual
a otra). El nuevo libro de Gabriela
Cantú es, así, una nueva manera de
crear poesia.
La primera parte del poemario,
"Bodegones", es, al mismo tiempo,
ejercicio plástico y concreción poética.
Los objetos están dispuestos para

C

TÍT■L01 Naturaleza muerta

A.8TOR.A: Gabriela Cantú
Westendarp
EDITORIAi: UANL
AMO: 2011
evocar sensaciones y desplazamientos.
Una cereza remite a los labios, el
jugo de arándanos a un cuerpo sobre
la mesa (otra forma de naturaleza
muerta); los desdoblamientos se
engarzan hasta conformar un gran
poema vasto y heterogéneo de largo
aliento. Es el enfrentamiento a
diario con lo trascendente, el súbito
encuentro con la detonación poética.
Me voy a concentrar en
la linea que nos divide:
de un lado las manzanas
del otro
las peras.
Frente a la mesa
cada tarde
decimos que todo va bien
-que estamos ahipero lo cierto es que
cada quien en su bosque
con los tejones, los conejos
las Alicias corriendo
los relojes dando los segundos
esperamos la llegada de la
[noche
- el sueñoque nos salve de tanta imagen
de tanta gota que colma el
vaso.

mirada pudiera no sólo contemplar
los objetos, sino manipularlos ( a la
manera de un bodegón) y hacer con
ellos algo más. Esta primera parte
confirma una precisa ejecución
verbal. Estamos ante una voz
madura, que hace de la descripción
artificio , y de los objetos y
tonos lumínicos una palestra de
expresiones. Algo similar acontece
con "Flores", la segunda parte
del poemario. De nuevo estamos
ante otra forma de naturaleza,
pero aquí aumenta el riesgo. Las
flores conjuran pasiones y amores,
cambian en cada hora del día, como
si se alimentaran de diversos tipos
de sustancias. Su cultivo se acerca a
los misterios de la creación poética.
Deben ser atendidas con mano
El procedimiento parece cambiar sabia, que sepa regarlas y podarlas.
con est a fuerza óptica, como si la Yasí lo sugiere la voz poética:

118

Hubiera sido mejor dedicanne
[al oficio de
Florista. Acomodar tulipanes,
[recortar acacias,
Buscar nubes como follaje.
[Pero eso de seguir
El instinto, de obedecer los
[signos que marca el
Cuerpo. Eso que los restos del
[café señalan trae
Una larga cuenta por pagar.
La planta se transforma en cuerpo,

y éste en la representación de la
vida, con sus miserias y pasiones,
sus misterios y su lógica implacable.
El mundo gira en torno suyo, los
planetas se alinean siguiendo
su torrente sanguíneo. Pero la
conciencia de la pérdida (de la
mortalidad) lo hace vulnerable y
delicado, como los pétalos de una
flor, cortados por un caprichoso
destino que juega a ser deidad. Y
es entonces cuando ese precario
organismo se convierte en el espacio
de la enunciación poética. La poesía
surge de esa conciencia a la vez falta
y dinámica. Muerte y vida: unidos en
el goce erótico y en la evocación de
la pérdida.
Evoqué la ausencia. Ella se
apodera de la tercera parte: "La
memoria también está hecha
de olvidos". El paso implacable
del tiempo, el deterioro que trae
consigo, aniquilan poco a poco
la vida, pero a la vez alimentan la
memoria: la gran épica de nuestra
condición humana.
Yentonces sacaron la mesa,
Oas sillas de forro
verde, la lámpara apagada, el
[bastonero de mi
padre, el cuadro de las flores;
[todo coma por
el pasillo: los cuchillos, las

[cacerolas. Todo se
lo llevaron.
Estuve varias horas sentada
[en un sillón viendo
el vado que era cada vez más
[grande.

Lo único que puede llenar ese vacío
son las palabras: la pérdida precede
a la creación, así como el olvido a la
memoria.
De esta manera, los elementos
entran en el alambique de la
percepción literaria: nuestra
contemplación de ellos se
alarga, se oscurece. Aparecen
ante nuestros ojos como objetos
nuevos, latentes. Un armónico
y trepidante desfile de palabras
les insufla vida. Es poesía de
estaciones, de horas extremas
( el crepúsculo y el alba; la
medianoche y la madrugada), de
placeres ocultos. Cambiante como
la marea que cubre y descubre a
los arrecifes. Como si las palabras
se elevaran con el impulso de la
sangre, con la radiación solar,
y luego descendieran con la
suavidad de las olas, con el ritmo
nostálgico de la lluvia.
La fluctuación crea, sin
embargo, una armonía que va
más allá de cualquier intento
de racionalización. En lugar de
explicar los poemas, escucharlos
latir en las páginas. La memoria
se transforma en creación, en
un universo peculiar que, en
cierta manera, vence al tiempo y
trasciendo al olvido.
"Esta casa tiene demasiados
escalones" es la cuarta y última
parte del libro. Es un poema
extenso que transforma el entorno
hogareño en reinos separados con
mundos individuales (historias y
conocimientos propios). El punto

119

de encuentro de esta constelación
de espacios es el cuerpo de la voz
poética. Aquí la poesía se apoya
en el espacio para efectuar su
comunicación. Estar en lugar de
ser. La diferencia es sutil, mas
fundamental:
El trayecto de un reino a otro
toma su tiempo,
subir o bajar es un camino largo,
el caracol exige esfuerzo,
la tensión sube,
el peso se acumula
y los músculos se hinchan
como bolsas de agua hirviendo.

La casa como ampliación de
la naturaleza muerta: objetos
dispuestos para la contemplación,
pero también para habitarlos. Y el
cuerpo como uno más de los objetos
del hogar, el complemento de los
utensilios, de las flores y las frutas:
la gran metáfora de la creación.
Naturaleza muerta es poemario de
la mirada, pero, principalmente,
es manifestación nítida de las
infinitas posibilidades de la
expresión poética. Celebramos su
aparición en un momento en donde
hemos dejado de contemplar las
cosas y sólo nos contentamos
con enumerarlas. Gabriela Cantú
Westendarp confirma con esta
composición visual y verbal su
destacado lugar en nuestra poesía
contemporánea.

Víctor Barrera Enderle

�La otra

realidad de

los conjuros
TÍT■LO: Poemas chamánicos
A■TOli: Iliana Godoy
EDITORIAL: Floricanto

AÑO:2009
rente al pensamiento
socrático, aristotélico, el
mundo mágico-religioso.
Ante los factores del pensar,
el ámbito poético, sagrado,
inasible. Cielo y Tierra. Vida y
Muerte. Espacios en aparente
oposición. El razonamiento frente
al salmo y al conjuro. lDónde se
alberga la zona mágica, mítica,
espiritual, ese territorio que
pertenece a la sacralidad que tanto
interesó a Miguel de Unamuno
y que Octavio Paz abordó en
innumerables
ocasiones?
En
esa zona intermedia, entre las
dualidades terrenal y celestial,
entre lo real y lo intangible, se
despliega acaso la dimensión otra,
que no puede visualizarse a simple
vista en la realidad objetiva, sino
que es menester introducirse
como en un claro de bosque, entre
la luminosidad y la penumbra,
en un filamento finísimo, como
esa imagen paciana del poeta
-o chamán- caminando con
los ojos vendados a la orilla del
abismo. Sólo a través de rituales,
de ceremonias y de cultos puede
tenerse acceso a esa región, sólo
mediante la experiencia personal,

con la apertura de los sentidos, del
espíritu, de la entraña misma que
resguarda nuestra esencia.
La cotidianidad tan burda en que
vivimos nos ofrece vacua completud,
transitamos en una espiral absurda,
que de pronto nos hace sentir
plenos y en un abrir y cerrar de ojos
también vacios. ¿Cómo penetrar
en la zona en que puede percibirse
o vislumbrarse lo otro, un sentido
distinto, un rostro no profano de
las cosas, aquello que otorga un
significado diferente a la existencia ?
Para mí, hay dos momentos mágicos
en el diario vivir: el instante del
alba y el del crepúsculo, es decir, el
orto matinal y el vesperal. Pero
también existe ese paraje al que
los griegos llamaban inframundo,
acaso ese umbral de la mente
o del alma -tan caro a Mircea
Eliade o a René Guénon-, que
nos permite adentrarnos en ese
puente que conduce a la caverna
perpetua donde se develan los
misterios y donde abrevan los
iniciados. Por algo el laberinto
o la caverna son constantes
en los estudios psicológicos y
antropológicos, como lo refiere
Gastan Bachelard, entre otros.

120

¿Qué decir del chamán, de ese
ser especial que tiene contacto con
un terreno ajeno, extraño, pleno
de enigmas, de interrogantes, y al
cual puede llegarse únicamente por
el rito, el canto, la palabra y todos
aquellos elementos que conforman
una alquimia para acercarse a la
divinidad? No cabe duda de que los
chamanes son seres que han tenido
revelaciones, que han accedido a
un ámbito distinto, más complejo,
y han alcanzado otro nivel de
conciencia que los transforma en
seres más sensibles y abiertos a
todo aquello que el entorno les
muestra y les prodiga. Ancestral
saber, memoria antropológica,
inconsciente colectivo, toque
divino, misticismo. Acaso todo
esto los conduce a penetrar en el
universo simbólico, en la vía para
develar el enigma de la vida. Lo
que los filósofos y otros pensadores
sensibles denominan el vacio, la
Nada, y que provoca la angustia
metafísica.
¿Qué decir del poeta, del
vate, cuya poesia se nutre de la
existencia, que también es sagrada?
Justamente el mito y el símbolo
rescatan la memoria, echan mano

de la tradición y conservan la
transhistoricidad del misterio.
El poeta logra alcanzar el ámbito
sacro a través de la Palabra
cuando se atreve a internarse
en los dédalos del conocimiento
sensible, a situarse en el espacio
y el tiempo con el propósito de
enfrentar la realidad asumiendo
la memoria. Y también el poeta,
como el chamán, tiene sus propias
revelaciones y llega a conocer otras
regiones a través de la sensibilidad
y la percepción e intuición del
mundo. Octavio Paz hablaba del
fluir inagotable del murmullo,
con respecto a la inspiración, y
se refería a ésta como: demonio,
musa, espíritu, genio; o bien, como
algunos la nombran: trabajo, azar,
inconsciente o razón; el duende de
Garcia Larca, la Diosa Blanca de
Robert Graves. Lo que sí puede
afirmarse es que el poeta se interna
en esferas más allá de la realidad,
deriva en otros espacios y hace un
recorrido por el tiempo.
En su obra lírica, Iliana Gogoy
ha pretendido introducirse
en la dimensión sagrada al
asumir el riesgo. Por supuesto
que los lectores que la hemos
acompañado en su recorrido
sabemos de su búsqueda de lo
inefable, de lo inasible, de lo
espiritual, de lo metalingüístico,
del Verbo o Logos. Pero no
conforme con ello, ha querido
introducirse en una ladera de la
otredad, en el universo chamánico,
para recibir una iluminación
especial. Nos dice: "Estoy del otro
lado,/ vengo de atravesar el ojo
de la aguja./ Se dice fácil/ haber
cedido inerme/ a la hipnosis del
cíclope". Iliana asume aún más
el compromiso y se acerca a un
mundo desconocido para muchos.

Se acerca al chamanismo, in situ,
de forma vivida. No es fácil. Tuva
que prepararse durante años
para poder conocer, comprender,
sentir, vibrar, vivir la experiencia
chamánica en su propia piel.
Y así es capaz de hablar de
ciertas entidades como Tepoztécatl,
Cihuatlampa, Wiricuta, Tlayacapan,
los Temazcales; o bien, de
Teonanácatl, de los Graniceros
y de los Concheros; pero además
del Árbol de la Vida, del cráter
del volcán, de flamas y nieve, de
los elementos primigenios en
un cáliz, en "vasos de alquimia",
donde se descubre, dice Iliana,
un "éter lunar". Toda ello a la
luz de la hoguera, envuelta en
aromas de copal, que simboliza
la emanación del espíritu divino
y aleja las fuerzas malignas. Y
vivimos la sombra, la umbría, la
negrura, contraluces, umbrales,
conjuros. Danza, Trance, Voz,
Luna. Círculos astrales. Vastedad.
La palabra de Iliana resuena:

Atmósferas que se antojan
sugerentes y seductoras: nubes,
niebla, nieve, ámbar, flores;
así como hormigas y grillos y
serpientes y lagartos. Entidades
espirituales, recipientes de
la energía cósmica que se
transforman en esa vía mística,
la cual a su vez nos hermana
y unifica con el Gran Todo. Y
aquí podríamos evocar esos
conjuros, esos salmos, esa
sabiduría única de María Sabina
o, más recientemente, de Carlos
Castaneda. Y el venado aparece, y
el peyote cobra efecto; fluye la voz
de lliana en el poema "Wiricuta":
Carne azul del venado,
cuajada bilis de la tierra.
Peyote, red ventral,
arterias de esmeralda.
Ombligo algodonoso,
esfínter de plegaria,
purifica el dolor,
acuna el miedo.

Se abre el higado humeante
[del planeta.
Toda la palabra aqui cobra su
[peso,
metálica y entera busca fondo.
Sobre el caparazón de la
[antigua tortuga
los oidos presienten estrellas
[laterales.
Un vuelo a tumbos de luna
[nueva
horada la atención.

Muchas lunas le llevó a !liana
Godoy plasmar sus experiencias
en estos Poemas chamánicos, en
estas páginas reveladoras. Tuvo
que vaciar su espíritu para formar
un todo con el Universo. Por
eso, la considero una maga, una
chamana de la palabra, que nos
habla de espejismos y desiertos,
de constelaciones y estrellas,
de elementos y lugares sacros y
ancestrales. Y visito en sus líneas
Real de Catorce:

Esta revelación acaso evoca la
que tuvo el sabio chino Lo-shu
cuando contempla a la tortuga
mítica manifestándole los
números mágicos, sagrados, que
determinarán el cosmogónico I
Ching.

Por el túnel de ánimas
con la montaña a cuestas
un silencio de adobe
(desmorona
abruptas sombras.

121

Silvia Pratt

�TÍT■LOI Puntos suspensivos, escenas deun autorretrato
A■TOR1 Vicente Rojo

IDITORIAUl1 Colegio Nacional y la Editorial ERA
..AAO1 2011

VICENTE
rtista que ha explorado
nuevos caminos en la
plástica. Voz cargada de
significantes, de color, de formas
que se niegan al reproducirse, de
laberintos misteriosos, de volcanes
y códices crecidos en un sueño que
se construye, que vibra; voz que
reflexiona, que deja finalmente la
obra frente al espectador, abierta
a otros espacios imaginados por
éste, a nuevos cauces. Integrante
desde los años sesenta, -los años
de la generación de la ruptura-, de
este grupo de jóvenes: talentos que
cuestionaron el quehacer artístico
que entonces se debatía ya en
círculos viciosos y lugares comunes;
que abrieron otras rutas, que
también, y el tiempo lo confirma,
son nuestras, se ha significado por
su trabajo incansable y sus aportes
generosos a la cultura. Formado
al lado de grandes maestros de la
tipografía y el diseño -Miguel
Prieto, español que vivió entre
nosotros, fundador de la inolvidable
Romance, fue su maestro-, concibió
otra manera de ver, de diseñar,
porque "...yo nunca he querido
trabajar en publicidad, nunca he
querido vender cervezas o llantas".
Con las herramientas elementales
y las consecuentes limitaciones,
elaboró una obra gráfica que es
reconocida por todos. Vicente Rojo

ROJO:

creador de imágenes
está siempre presente en las mesas
de trabajo y en la formación de
libros, de revistas y de suplementos
culturales. En la imprenta. Sus
diseños llenan todo un tiempo para
muchos de nosotros, en la cultura
tipográfica. Es una referencia
obligada en las artes gráficas
mexicanas. "Me da mucha tristeza
que el compás y las escuadras
ya hayan desaparecido para los
diseñadores gráficos...", dice al
evocar sus inicios, y señala que hoy
el avance vertiginoso de la tecnología
produce un gran compromiso en los
actuales diseñadores, que deberán
dominar la máquina para desarrollar
sus posibilidades y enriquecer así su
obra.
"Creo que el origen de todo mi
trabajo está en mis dos infancias. La
primera, en mi natal Barcelona, hecha
de experiencias que fueron bastante
difíciles para mí, y la segunda, en
1949 cuando llegué a México y
la vida se me iluminó. La luz me
deslumbró, y ese deslumbramiento
sigue acompañándome hasta la fecha.
En México encontré la libertad (o al
menos mi libertad)", apunta Rojo
en las primeras páginas de Puntos
suspensivos, escenas de un autorretrato,

122

bello libro que hoy tenemos en
las manos, editado por el Colegio
Nacional y la Editorial ERA y que
muestra en cuidadosa selección, su
obra pictórica y escultórica desde
los inicios. La misma, agrupada en
series que el artista ha desarrollado
a lo largo de los años: Aproximaciones,
Señales, Negaciones, Recuerdos, México
bajo la lluvia, Escenarios y Escrituras, se
interna en una abstracción cada vez
más explicable, nutrida por un color
intenso cada vez más propio, y una
geometrta elemental que nombra y
describe las formas de la naturaleza:
cuadrado, circulo, triángulo,
cono, cubo, esfera, que, dice, son
creadas por ella y aunque pasan
desapercibidas, están presentes
en la vida diaria. Sostenida por su
profunda sensibilidad, ha llegado en
su equilibrio a una madurez en la
definición del mundo que le toca al
artista vivir y transformar.
De la obra que aparece impresa
en el libro, sólo quiero destacar para
ustedes, muy brevemente, tres series
en que me he detenido emocionado y
sabedor del grato encuentro que me
espera siempre que miro el trabajo
de Vicente Rojo: Señales, México bajo la
lluvia y Escrituras.

Señales (1966.1972). Esta serie
de pinturas aborda con planos
geométricos de formas fundamentales,
de texturas y de color, con marcas,
hitos dejados en la piel del día, la idea
de Rojo de sugerir que un signo tiene
interés propio. Al recorrer los cuadros,
podemos penetrar en historias dejadas
al margen de las vidas, o enfrentar su
misterio suspendido. El desarrollo
de estas obras, sus variantes, nos
recuerdan la conexión con una
realidad compleja que se escribe
y vibra en la tela, que nos acerca a
comprender la abstracción que es
parte medular en el lenguaje del
artista.
En la serie México bajo la lluvia
(1980.1989), Vicente Rojo trabaja
con un recuerdo lejano, de los años
cincuenta, en que "vi llover en el valle
de Cholula desde la loma del Instituto
Astrofísico de Tonantzintla. La lluvia
estaba formada por dos cortinas de
agua que caian separadas, cada una
a un extremo del inmenso valle. Era
una imagen poderosa y al mismo
tiempo delicada, visión insólita que
me persiguió durante muchos años".
La gran profusión de la línea y el color,
manejados en un formato cuadrado
y en un ángulo que recuerda la caida
del agua, hacen de esta serie una de las
más bellas y más nutridas. Nos dice
la luz, el viento, la noche y el día, pero
también el color trenzado en las telas
delos pueblos de México. Aquí alza su
voz la poesía, y sus altos registros nos
describen la serenidad, el silencio, la
eclosión del movimiento.
Escrituras (2006 ... ) . La
identificación del artista con
la escritura lo llevó a desplegar
una nueva serie que hasta hoy
lo mantiene en su desarrollo. Su
formación en el diseño gráfico, hizo
que se acercara a muchos escritores
y a su obra literaria. Sus "textos",

sus texturas, hablan de un desatado
amor por escribir: escribir en una
frase inventada, codificada por las
formas y los colores, trasvasada a
ellos, desplegada en composiciones
magistrales. Sobre tela, madera,
papel, cartón, se fijan estas obras que
viven, que recuerdan.
La obra plástica que Vicente
Rojo ha trazado a lo largo de su
vida intelectual, y que el libro
descubre a los ojos, que recorren

placenteramente sus páginas, nos
habla de una pasión por vivir, de
un respeto por el hombre y por
desentrañar los secretos de la
naturaleza, y de una vocación por
seguir en la búsqueda de nuevos
espacios. Y la poesía -él lo ha
dicho siempre-, preside y alienta
sus mejores vuelos y sus días más
luminosos.

AIJonso Reyes Martínez

Cosecha
reciente
(Una lectura
de TX--3300295)
a literatura fluye en
producción continua por
todo Monterrey y el área
metropolitana. Sus autores se
cuentan por docenas. Muchos
centros educativos y culturales
cuentan con talleres de creación.
Conaculta y Conarte tienen a
Jo largo del año, certámenes y
programas de estímulos para
escritores. Cierto es que no hay
una historia crítica de la literatura
local, tampoco un inventario de
todas las obras, ni siquiera de
las publicadas. Existen grandes
zonas sin iluminar en el mapa
creativo del estado. Como
ejemplo, el registro de la novela:
aún es reciente la investigación
de Alfonso Rangel (Desde el Cerro
de la Silla, 1992) que descubrió a
los lectores la existencia de una
producción constante de novelas
nuevoleonesas, a lo largo del siglo
XX; antes de esa investigación no

123

se veía la continuidad, en el ámbito
local figuraban pocas novelas
aisladas. Existe, además de lo ya
señalado, un evidente déficit de
teoría y crítica literarias.
Con todo, un conjunto de
obras escritas aquí descuellan
en el panorama nacional y, como
dije al inicio, la producción
literaria es constante y también su
refinamiento. Cada día es más fácil
encontrar a jóvenes escritores con

j

�conocimiento de su oficio. Un caso
ejemplar lo ofrece el libro IX,3300295
(presentado en julio de 2011), que
recoge los trabajos ganadores del
Certamen de Literatura Joven
Universitaria 2010 (organizado por
la Dirección de Artes Musicales y
Difusión Cultural, UANL). A nadie
sorprende que en él predominen
los autores que estudian en el
Colegio de Letras, que ha sido y es
un semillero de escritores notables,
como ningún otro colegio o escuela
regional.
Los nueve autores reunidos
en TX-3300295 tienen en común
muchas cosas, además del ámbito
universitario, el certamen aludido
y el hecho de ser muy jóvenes:
Se trata de lectores que han
asimilado diversas maneras de la
ficción (entonaciones, reglas de
construcción, etcétera); son jóvenes
que se prueban como escritores
(pusieron en marcha un proyecto,
escucharon y reelaboraron sus voces,
propias o calcadas de modelos); son
autores que dialogan con formas
genéricas de la literatura y con otras

disciplinas
como la música popular
y el cine; son exploradores de
textualidades que ahondan en su
propio yo o se alejan de él, con ayuda
de la ficción; también con la ayuda
de la ficción, enfrentan los supuestos
del realismo, de la identidad, de

la memoria, del afecto, etcétera;
son jóvenes que se adentran en
el campo literario (constituido,
ancho y ajeno), y se crean en él un
espacio propio, legitimado por un
jurado (Gerson Gómez, Nérvinson
Machado y Ángel Sánchez) y por
la edición de sus trabajos en el
libro que ahora comentamos; son
escritores jóvenes, en suma, que
buscan la verdad y la belleza (de
su propio tiempo, de su vida, del
mundo creado o aludido en el texto).
"Voy a rescatar de mi facebook / el
amor que me dijiste tener" (p. 87).
El libro está dividido en dos
bloques: cuento y poesía. "IX3300295" de José Maria Can.tú
Serna, el primer cuento del libro,
narra la historia de un imprudente
accidente en la fábrica del "sartén
mágico xtra liso" y el cumplimiento
amañado de la legislación laboral. En
un segundo plano narra la historia
de uno de los sartenes, desde el
prensado de una placa metálica a la
que se da forma de sartén, hasta que
la pieza es adquirida en el mercado
e inicia su vida doméstica. También
narra la vida de algunos personajes.
Conviene decir que el interés
del cuento

está tanto en
la historia como en la manera en que
está contada: es decir, tienen mucho
peso el tramado de los sucesos, la
estrategia narrativa utilizada y la
configuración del tema. Un rasgo

notable es el desajuste en el tiempo
de la historia contada, con saltos
hacia atrás y hacia adelante, que
inicialmente no se percibe como tal.
Desde el inicio, el narrador entra y
sale del interior de los personajes,
presenta sus pensamientos y deseos,
y en otros pasajes sólo registra su
exterioridad, de manera que se
conozcan por lo que hacen y dicen.
Los diálogos son importantes,
porque además de caracterizar a
los personajes y su comprensión del
mundo, avanzan la historia y el tema
del relajamiento en el cumplimiento
de la legislación laboral, en la
contratación y posterior protección
contra accidentes de trabajo. Es
evidente la economía y habilidad
con que están mezclados fragmentos
de vida, tranzas, emociones y
registros tan distintos como el de
la cita periodística y el de la vida
psíquica de los personajes; son
evidentes la comprensión del tema
que logra el escritor y su habilidad
para exponerlo a través del mundo
personal y social de los personajes.
La cita periodística final (tomada
del periódico La Jornada) sobre
los cientos de miles de accidentes
laborales en México, sólo confirma
a otro nivel lo que el cuento
expuso antes sin salirse del marco
estrictamente literario en el que fue
escrito.
En sus declaraciones a la prensa,
el día de la premiación (El Porvenir, 28
de Septiembre de 2010),José Marta
Cantú Serna y Melody Lizeth Cortés
González (primer y segundo lugar
en cuento) apelaron a la experiencia
como fuente y base de sus cuentos.
Dijo José Maria Cantú: "Una vez
escuché a alguien que dijo que hay
que escribir de lo que conoces, y
como de chico me tocó jalar en una
nave industrial, en una maquila de

1
'

1
1
d
1

■

1
•
•

1

1
1
•1
◄

1
1111

1

1
◄

1
•

i~

1

cajas y en una empresa de recursos
humanos, querta hacer un cuento
completamente cotidiano"; y
Melody Lizeth Cortés, dijo: "El
cuento nació a raíz de una vivencia
personal, de alguien allegado, de
lo que padece una persona con
esquizofrenia". En la práctica, José
Marta Cantú se ciñó enteramente
a las convenciones del realismo,
no así Melody Lizeth Cortés,
que estableció momentos de
imprecisión a lo largo de su obra.
"El precio de la libertad" de
Melody Lizeth Cortés es un cuento
oscuro de locura y crimen. La
historia es narrada por el personaje
Clarisse, situada en el siglo XVIII,
en un país que no se especifica,
pero a partir de los nombres de
los personajes podemos pensar
que se ubica en Inglaterra o
una zona boscosa de Estados
1 Unidos. Esa distancia espaciotemporal favorece la credibilidad.
Clarisse cuida a Ann, su hermana
desequilibrada que escucha voces
de los muertos que la llaman.
El relato de Clarisse contiene
elementos que pueden alterar
la veracidad de lo que cuenta;
considérense como ejemplos: el
reloj en el buró, que puede verse
en la oscuridad (objeto moderno),
y el hecho de que a pesar del
aislamiento en que dice vivir, no
falta en la cocina con qué hacer
en cualquier momento postre de
limón y pastel de fresas. "El precio
de la libertad" es lo suficientemente
ambiguo, que puede leerse de dos
maneras distintas: les el relato
de una loca o hay un elemento
fantástico activo, corno sugieren
los últimos párrafos? Incluso, si se
fuerza un poco la narración, cabría
una tercera lectura, en la que todo
es un sueño de Clarisse.

"No creo en el destino" de
Alfredo Iván Mata Noyola, es
sobre todo la recreación de la
voz (la oralidad como principio
estructurador) y la percepción
de un taxista, su narrador, que
evoca la historia de un compadre
que aparentemente lo tiene todo,
y lo pierde todo porque no puede
sobreponerse a la adversidad.
Los restantes 3 cuentos del libro
no son realistas. "La tejedora" de
Sandra Carolina Higadera Ramos,
es una historia extraña, narrada
con elementos de sueño, en cuyo
centro se gesta un hecho insólito
que revela sus dimensiones poco
antes del punto final.
"Semillas blancas", de Mario
Nicolás Castro Villarreal, debe
mucho al cine fantástico (ejemplo
Déjame entrar, 2008) y al cómic.
Narra la relación de una mujer
solitaria y una criatura monstruosa.
Contiene acción, violencia familiar
y de género, crimen, blasfemia, y
ofrece la solución del convento
a la mujer solitaria que ha sido
superada por las circunstancias.
"Semillas blancas" contiene todos
los ingredientes para convertirse en
un buen guión para novela gráfica.
"El hombre del sombrero
blanco" de MayraJocelín Martínez
Martinez narra con ironía el
encuentro sexual del hombre del
sombrero blanco y una mujer, en lo
que parece ser, más que un cuarto
de hotel, un texto consciente de su
estructuración.
Ricardo Ovalle Garcia ganó
los 3 primeros lugares de poesía,
con 3 conjuntos de poemas
distintos. Grandes traes fáciles de
olvidar, ganador del primer lugar,
está formado por una docena de
poemas cortos, de verso libre,
presididos por el poema "Ay poeta"

de Ricardo Ariza, como epígrafe. En
conjunto son poemas de amor, con
intencionalidades muy definidas.
Un valor que caracteriza a la poesía
de Ricardo Ovalle es la intensidad
de los afectos, en situación de
conflicto. También la caracteriza su
inmersión en el mundo social: los
poemas crean un yo de ficción que
pertenece al mundo de hoy (utiliza
Facebook, tiene Ipod, escribe un
blog, etc) y su lenguaje, que a un
tiempo construye el estado en crisis
donde se mueve el yo protagonista,
y teje una red de referencias
(además de las citas explícitas de
canciones y diálogos de películas
que acompañan a cinco de los
poemas). Si pregunto, pongamos
por caso: ¿cuánto Joaquín Sabina
hay en algunos versos de Ricardo
Ovalle? La respuesta interesa en
la medida que las entonaciones y
ritmos de Sabina dan color a los
versos de Ovalle, y en los aciertos
perceptibles que resultan de la
integración que Ovalle lleva a
cabo en sus propios poemas de
aquellas construcciones verbales,
entonaciones y ritmos. El yo
construido manifiesta su angustia
de muchos modos, expresado en
un lenguaje muchas veces directo
y brutal, capaz de violencia de
género, incapaz de enunciar y
establecer armonía en su relación
con la mujer que desea y/o ama.
Conviene que presente algunos
ejemplos:
De conflicto:
Luego yo
de burdel en burdel,
buscándote Eva entre humos
[y braguetas desconocidas
con una rosa de plástico entre
Uas manos.

�De violencia de género:
Ayer escribí un poema en la
[esquina de tu casa:
"la Lupita ya cogen

Los 3 conjuntos de poemas de
Ricardo Ovalle tienen más de un
elemento en común. Si para probar
lo anterior cambio de lugar el poema
"La melancolia se divierte en un
baile masivo de Broncon que forma
parte de Todas los poemas que no se
quieren leer, y lo coloco en el poemario
anterior, Grandes traesfáciles de olvidar,
encuentro que ahi también encaja
bien. Comparten los 3 conjuntos el
tema del amor en conflicto del que
hablé antes, y la preferencia de su
autor por los titulos sorpresivos.
Brevísima introducción a la nostalgia
contiene los poemas más breves, y
por lo núsmo, despojados.

Solitaria, de Liliana lveth Luna
Rores, desarrolla en cada uno de los 14
poemas que conforman su poernario,
un yo lirico tal vez excesivamente
severo consigo mismo y con todo su
entorno. Ese mismo rigor lo aplica
Liliana Iveth Luna en el control del
material lírico, produciendo poemas
pulcros, con intencionalidades y
efectos directos.
Como Ricardo Ovalle y Liliana
Iveth Luna Flores, en Volver a los
días Alejandro Moreno Guajardo
construye un universo lírico propio.
En él están registrados sin dolor
experiencias y ensueños. Los poemas
portan el sentimiento sutil de la
tristeza melancólica del recuerdo,
resuelta en imágenes como las
siguientes:

[el viento.
La oscuridad de la noche era el

[fracaso de los astros.
El cielo parece un enorme
[hoyo, una casa sin tejado.

Como señalé al inicio de esta reseña:
La literatura en Monterrey y su área
metropolitana existe en permanente
evolución y transformación; TX3300295 da cuenta de cómo algunas
variedades del poema y del cuento se
adaptan y desarrollan a través de sus
autores, en un ámbito universitario,
en tiempos de crisis. No podemos
saber quiénes de entre los 9 autores
recogidos en este libro persistirán
en el campo literario; hoy, sus obras
ejemplifican lo que los jóvenes
escritores locales son capaces de
alcanzar.

Los árboles inclinan sus
melenas e intentan partir con

Agustín García Gil

FRANCISCO J SERRANO

BÓREAS y

[L SOL

(l)

COllCCl6 1

POSDATA

u~,~, ...,.,a, Av,C'I•·'"'. l'I Nl•~(' ll••~
Jt(IIIU14N(Ul .. 11•"•1l,;ll•l~.t,

P,,rn..1,n (CHuuu~

~

-~
p
~

..g

t-1

....

::&gt;
p:'.
i,l

::t
,...
..:

.......

.,,

,pl

~ o

u

P.win.A.V..dcn..

Tiranos temblad
~ · º'

Los gansos salvajes

.......

�.AUTORES

.AUTORES

•••lhü

•us•MA ..
(Monterrey, 1981). Licenciada
en artes visuales por la UANL. Sus fotografias han sido
publicadas en revistas de México, Argentina, España
y Francia. Entre sus reconocimientos se encuentra el
Premio de adquisición del Salón de la Fotografía de
Nuevo León 2010. Ha participado en la Reseña de la
Plástica Nuevoleonesa 2009 y 2010.

c•ll.AL

••••u■•

Latinoamericana de elección por
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.

YfcT•• • ..•••.. •1111•••11 (Monterrey, 1972).
Ensayista y critico literario. Es investigador de
tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. En 2005 obtuvo el Certamen Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes. En 2011 publicó su ensayo
Lectores insurgentes. La formación de la crítica literaria
hispanoamericana (1810-1870).

de la UANL. Algunos de sus libros son El rojo caballo de
tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología o tiranía y Poemas
de Kurt Schwittersl Blaise Cendrars.

de literatura y su viuda. Prepara una historia de la
literatura del siglo XX a través de treinta géneros
literarios.

• • • • NIATTI. Doctor (área de historia y teoria del

•••ARNA.NTOIIII•• PARli (León, 1965).

arte) por la Universidad de Buenos Aires. Profesor
de historia del teatro universal en la carrera de Artes,
Facultad de Filoso.fía y Letras, Universidad de Buenos
Aires.

Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

••..T••z •sP•••· Doctora en letras hispánicas.

••L••.. P•..TT (México, D. F., 1949). Poeta y

Autora de libros de cuentos, ensayos literarios,
pictóricos, memorias y una novela. Ganadora del
Premio Universidad Nacional Autónoma de México
al mérito literario y la Medalla Bellas Artes al mérito
artlstico.

traductora. Ha publicado ocho poemarios. Traductora
de más de una veintena de autores franceses y
quebequenses. Obtuvo la Gran Orden de Honor
Nacional al Mérito Auroral y recibió la Condecoración
de la Orden de los Francófonos de América, conferida
por el Gobierno de Quebec.

..c•nf1111 •A•cf.A c•L Estudió letras españolas en
•NilN RA.Mfuz. Maestro, editor y critico. Publica

c•11111TA.NT•NO c..YA.FII (Alejandría, Egipto, 1863-

el Tecnológico de Monterrey. Fue coordinador del
Colegio de Letras españolas (ahora Letras mexicanas)
en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Se
ha desempeñado como critico, académico y promotor
cultural.

1933). Poeta. Es uno de los mayores exponentes del
renacimiento de la lengua griega moderna.

DAN•■L ■•llUll.A

.AUONIO llffU IMIAlfflND (Monterrey, 1943). Poeta.

DAN••L CINTINO (Barcelona, 1974). Maestro y doctor
en periodismo por la Universidad Complutense de
Madrid. Fue director editorial del sello Alfaguara en
Venezuela. Ha publicado los libros Postmodernidad en el
cine: Romeo yJulieta como espejo de la sociedad contemporánea,
Periodismo aras del boom y Retratos hablados. Fue coeditor
de la revista literaria Río Grande Review. Dirige la revista
Coroto.

(Torreón, Coahuila. 1978) Escritor,
profesor y periodista. Ha publicado en revistas
nacionales como Replicante, Moho y Armas y letras. Tiene
dos novelas: Con las piernas ligeramente separadas y Polvo
rojo (Ficticia, 2009).

c••..

M•c•■L
•••••AI (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes

Ha publicado, entre otros libros, Arenas de olvido, Oscuro
territorio y Alfilo del deseo. Fue director de Armas y Letras
en 1970.

•••••• •o■ITO
1•••A••• ••111•..•· Ha publicado Antropología
médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
entre otros títulos, así como variados ensayos en
publicaciones universitarias.

CLORI.A COII..AN. Poeta, pintora y fotógrafa. Estudió

letras españolas en Monterrey y en Madrid durante
los años sesenta. Formó parte del grupo universitario
que editó la revista Apolodionis (1959-1967). Autora de
los libros de poesia Juego de dos, Colección de poemas, ww
(salvo el título) todo lo que sigue es un poema, Después la luna,
Zumo, Mandala.

crítica cultural en diversas revistas y periódicos
locales y españoles y en el libro El triunfo de la cultura,
uso político y económico de la cultura en Monterrey (FENL,
2010). Editó el fanzine vdocidadcrítica durante 7 años.

Rf•• (Toluca, México, 1981). Ha

publicado los libros Piedrapizarnik, De cetrería, Semefo,
searching the toilet in juárez av. y Mi nombre de guerra es
Albión. Aparece en las antologías de poesía mexicana
reciente Divino tesoro y Nosotros que nos queremos tanto.
Mantiene el blog Hangar: http://hangar-sergio.
blogspot.com/

•u111cA. •UA.N (1972). Es profesora en la Universidad
de Oeste de Timisoara, Rumania. Fue profesora
invitada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León y enseñó en la Universidad Paul Valéry de
Montpellier. Es autora de varios artículos y libros,
además de traductora. Entre sus traducciones destaca
Rayuela, de Julio Cortázar (2004).

•Á•••li IAC•■• (ciudad de México, 1947). Su
novela más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor

(Nuevo León).
Es poeta, profesora en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL y directora de la Capilla Alfonsina de la
UANL. Por su libro Tálamo obtuvo el Premio de Poesía
del Certamen Internacional de Literatura Letras del
Bicentenario "Sor Juana Inés de la Cruz" 2010. Este
año la UNAM en San Antonio, Texas, y la University
of Texas at San Antonio le rindieron un homenaje por
su trayectoria y obra poética.

M•N•RYA MARCAR•T.. Y•LliHIA.L

•••111

DA•••
ZAM■ll.AM• DI LIÓN (Monterrey, 1961).
Doctor en ciencias filosóficas por la Universidad de
La Habana, Cuba. Coordinador de la licenciatura en
música y educación musical de la Facultad de Música
de la UANL, donde dirige la revista FAMUS. Es autor
del libro Aproximaciones musicales (2011).

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
LIBRERIA / ARTE - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lunes: cerrado
Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

11 Casa del Libro UANL

C: casa.JibroUANL

.UANL
UNIVERSIDAD Al!TÓNOMA
DE NUEVO LEÓN
SecrelAnl de Extensioo y Culturn

PUBLICACIONES
U

A

N

L

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487203">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487205">
              <text>2011</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487206">
              <text>76</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487207">
              <text>Julio-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487208">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487209">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487227">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487204">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2011, No 76, Julio-Septiembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487210">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487211">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487212">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487213">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487214">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487215">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487216">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487217">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487218">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487219">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487220">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487221">
                <text>01/07/2011</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487222">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487223">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487224">
                <text>2014867</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487225">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487226">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487228">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487229">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487230">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28158">
        <name>Agustín García Gil</name>
      </tag>
      <tag tagId="28155">
        <name>Eduardo Ramírez</name>
      </tag>
      <tag tagId="28152">
        <name>Gloria Collado</name>
      </tag>
      <tag tagId="28156">
        <name>James Petrillo y los v-discs</name>
      </tag>
      <tag tagId="14312">
        <name>José Emilio Pacheco</name>
      </tag>
      <tag tagId="27933">
        <name>Kafka</name>
      </tag>
      <tag tagId="27673">
        <name>Minerva Margarita Villarreal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28157">
        <name>Óperas en Monterrey</name>
      </tag>
      <tag tagId="28153">
        <name>Poetas brasileños</name>
      </tag>
      <tag tagId="28154">
        <name>Zarzuela y el teatro comercial</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17507" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15538">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17507/ARMAS_Y_LETRAS._2011._Nueva_Epoca._No._74-75_0002014866.ocr.pdf</src>
        <authentication>8157cb3b8f3cec1f89b2dd928e012606</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488062">
                    <text>��o ~~-,

C)

A~
. '-,,,.,
. ·, , '

~
rV\l-,
• r-¡1 l

---

"

::,;

·--------~·---~ ./4111..

l!l!our,,,,:::,. ,_,..,,~t•t•·~!t1•

FONDO

UNIVERS:TARIO

~

�CASPAR OROZCO / 5

ESCRITURA Y PODER EM YO EL

SUPREHO / EN ESTE ENSAYO, EL FILÓSOFO
EDU.ARDO SUBIRATS EXPONE LA VISIÓN

FORMAS DI! O.PRISIÓN POP8LAR Y ALIMENTA
LA IMACIMACIÓN "'LETRADX', INCIDIENDO AS(
EN LA ESCRIT8RA OIIE 11A PRIITADO SU OÍDO A
ISAS TOCES,/ liTIA IRIMA IB.A.Rli/ 41

DE UNA REALIDAD FICTIVA Y FICTICIA
QUE CONTRIBUYE A LA DISOLUCIÓN DE LA
REALIDAD COMTINCENTE DE LOS SERES/ 8

.,

/JUAM DOMIMCO

ARCOELLES / 17

CU.RAMA.IÚA. PARRA TRIAMA /

~ ANDAR.A. LA REDOMDA
ALFOMSO REYES NISPAMISTA,
COM ESPECIAL REFEREMCIA A LA
LECTURA DE CERYAMTES Y DE El
0llllffE / DESDE QUE LLECA A MADRID,
EN 1914, EL RECIOMONTANO UNIVERSAL

ELMUMDOESTÁAFUERACOMO
ADEMTRO. ELllillnN BISNOP EM LA
FROMTERA / COM MOftTO DILCIMTIIMARIO
DIL NATALICIO DI LA POITA IITAD08MIDIMSI,
CABRIELA CAMTU WESTEMDAIIP
NOS RIRIRI IL PASO DI ■ISIIOP POR
LATINOAMllfiRICA,AFIRMAMDO OUI SU POISÍA
"IS 8N CONITAMTI! TIAIAR", / 24
~

COMO COLLA.CE /TERESA MARTÍMEI
HERRERA NOS OFRECI! UN ACIRCAMIENTO
ALAO■RADIIESÚS SALYADOR

ENTRA EN CONTACTO CON UNA RED DE
ESCRITORES, ESTUDIOSOS, FILÓLOCOS Y
LECTORES ESPAÑOLES, O AVECINDADOS EN
ESPAÑA, QUE LE REAFIRMAN SU VOCACIÓN
COMO ESTUDIOSO DE LA LITERATURA
HISPÁNICA. /ADOLFO

CASTAÍlÓM / 14

1

Dr. Jesús Ancer Rodrtgue:z
Rector
lng. Rogelio G. Garza Rmra
Secretario General

RAMOM DACHS / 89

~ MISCELÁMEA

DI •IITOIUÁS IIEl:R.OHOl'IOS Y IIE FMüS,

CRISTIMA

OIIELAO■RADECORT.ÁIARIS.MEfflLO
IM SÍ MISMA, Y OUI ES'n U■RO ANUNCIA Y

CONTIENE LOS PERFIUS DI ISI ESTILO: IUCAR
ALA TIROSIMIUT■D / 91
I

MAMUEL CARCIA YERDECIA / 102

/EDUARDO
AMTOMIO PARRA/66

~ CABALLERÍA

RIYERA-cARZA / 32
ISABEL YILU.RREAL / 36
MICUEL COYARRUBIAS / 39

8?) ANATOMÍA DE LA CRÍTICA
EL FORASTERO LLA.MADO IOSÉ
MARÍA ARCUEDAS / LA O■RA DI
ARCUIDAS DIMUESTRA OUE LA TRADICIÓN
OUICIIUA•AMDIMA ISTÁA■SOLUTAMINTI
TITAF POR MÁ.S OUI OUIIRA SIR NICADA
POR LA MINTALIDAD HISPANISTA, IMTRITIII!

~ DE ARTES Y ESPEIISMOS
TRADICIÓM Y RUPTURA: EL
COMFLICTO ESEMCIAL / IN LA
INDUSTRIA Dl!L CINE, LA MECÁNICA DEL
IMCARCO PERPITRADA POR LOS MECINAS
ALTERNA "TRADICIÓN" Y "R.PTIIRX' PARA
OTORCAR LA l"'Á.IEOA.OO•E SATISFACE LA
"SED DE NOTEDADES" DEL PÚBLICO OUE
CONS8ME PRODUCTOS TRADICIONALES.
IIOUYWOOD IS EL CELOSO CUARDIÁN DE
ESA TUllll:IÓH, / DA.MIEL COMIÁLEI

DUEÍlAS/459

V1

/ MARc:.ARJTARIOS-FARJAT /106
'l

r

Dr. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net.mx
Director editorial
Lle. Jessica Nieto Puente
editora_armasylecras@yahoo.com
Editora responsable

HÉCTORALYARADODÍAIPROPOMI

/

Secretario Académico

Dr. Celso Jo.sé Garza Acuña
Director de Publicaciones

IULIO CORT4141l O LA C.A.CNnADA
TEMÍSTIC.A. / AH AÑOS DI LA P8■UCACIÓM

T\

Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Lic. Rogclio Villarreal Elt:ondo
Secretario de Extensión y Cultura

/ BÁRBARAJACOBS/64

, HUCO MUJICA / 28

FONDO
UNIVERS ITARIO

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo león.

RAÚL OLYERA MIJARES / 96

CABRl_l.A CAMTÚ WESTEMDARP / 26

KATEHALL

UNIYERSIDADAlfTÓNOMA DE NUEVO LEÓN®

ILIMIMTOS DI NUUTRA IDIOSIMCRASIA 081
LA COMFORMAM Y CÓMO ÉSTOS P•IDEM SER
U1111LIUDOS UMA Y OTRA TII SIM PERDER
flCEMCIA MI MOffDAD, / 81

8?) TOBOSO

ELIZAB TH BISHOP

.UANL

'"CHUCHO"' LOliMO, DfflLAMDO LOS

CRÍTICA QUE IMPERA EN LA NOVELA DE
AUCUSTO ROA BASTOS CON RESPECTO A LA
INSTAURACIÓN DEFINITIVA DE LA ESCRITURA
COMO UN LOCOS COLONIZADOR, UN SISTEMA

LA IDIOSIMCRACIA DEL MORTE

/ LETICIA

HERRERA/1OB

Lic. Jorge Ortega Villegas
jorge.ortegavlg@uanl.edu.mx
Discil.o

Armas y Letras R.Msta de Lita-atura, Arrcy Culrura dt la Universidad Aurónoma de Nuc,;o León.
N11 74-75. enero~junio 2011. Fecha de publicación: 30 de junio de 2011. Revista
trimestral. editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Direccíón de Publicaciones de la UANL Domicilio de la publicación:
Casa Universitaria del Libro. Padre Mier 909 pee. esquina con Vallarta, Monterrey,
Nuevo león, México, C.P. 64000. Telclnno: • 52 8183294111. Fax:• 52 8l 8329411L
Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000,
Monterrey, Nuevo León, Mbáco. Fecha de terminación de impresión: 15 de junio
de 20ll. Tiraje: 1500 ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Dirección de Publicacíones,Casa Universitaria del Libro, Padre
Mier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Annas y Laras Rcví!ita
dt Litcracura, Arte y Cultura de la Universidad A11tónoma de Nuevo l.tón otorgada por el
lnstítuto Nacional del Derecho de Autor. 04-2009·061817570JO(H02, de fecha 18
de junio de 2009. Número de certificado de licitud de tlrulo y contenido: 14,918, de
fecha 23 de agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artlculos son responsabilidad exclusiva
de los autores

" '

/HÉCTORALYARADODW/11O

' ,r

/ JEAMMETTE L. CLARIOMD / 112
/ EMRIOUE SERVIM / 114
,

r ,

/CORALAC.UIRRE/119
/ JOSé MEMDIRICHACA / 122

Prohibida su reproducción total o parcial. en cualquier forma o medio, del contenido
editorial de este número.
armac;ylerras@seyc.uanlmx
Impreso en México
· Todos los derechos reservados
&lt;Copyright 2011

�POESÍA

Tres poemas de Autocinema
OJ

CASPA.R OROZCO

Film visto en una cuenta de ámbar

Encontraré en el límite del bosque el árbol herido en el que tu flanco hará su
aparición. Entre las palabras, encontraré la única, la que sólo a tu tiempo rojo
pertenece. Viajas al fondo de tu sombra -ese país de un largo eclipse-y retornas
con una historia de pájaros, de ausencia y de un nombre cifrado. La imposible
belleza de una voz en la ciudad muerta. Y en mis palmas dejas caer la intensidad
del verbo primero: como vértebras de relámpago esas palabras duras, afiladas,
que al cerrar las manos desaparecen con gemido de mar y de acero. Al terminar
de relatar tu historia, la isla te concede el resplandor y el silencio: su memoria
verdadera.

�POESlA.

POESlA.

RudolfKoch, tipógrafo, medita tras escuchar
aun grupo de niños recitar el alfabeto
en la escuela de una ciudad que será destruida por la guerra

Otro
Atrás de la película, hay otra película. Atrás de los actores, se filtran los movimientos
de otros actores. Adentro de esta ciudad, existe otra ciudad. Al fondo de la luz, otro
resplandor parpadea. Bajo las palabras, se escuchan con claridad otras palabras,

Porque en la letra están los dioses vivos. Ymi tarea es hacerlos sentir sin hacerlos

pronunciadas por otras voces. Más allá de la sombra, gotea otra penumbra. Atrás

visibles. Por mi mano han pasado raíces y sales, estrellas y peces. Mi mano durmió

de la música, avanza en silencio otra música. Atrás de tus ojos, otros son los ojos

el sueño generoso de la tierra y germinó como el grano del sorgo. En la flor del

que ven.

árnica, el prisionero encontrará un sol para las dimensiones de sus dedos. Por
eso, El pequeño libro de las flores no tiene final. Construyo alfabetos para evocar el
silencio. Esta curva huele a la sangre de los bosques. Esta punta alumbra como
la bala ciega del suicida. Madera, metal. Sólo para los dioses escribo en el aire, en
el agua. Letra es prisma. Afortunado, mi escritura es la que aparece en los sueños.

�.

Escritura
y poder en

SACERDOTES DE LAl-ETRA MUERTA

.

tiempo, y que mapea, construye y
LO$ MOTIVOS DE U CRÍTICA DEL INTELECTUAL destruye y,reescribe ~edicentemente
LETRADO Y EL ANÁLISIS DEL PODER DE LA ESCRITURA todo lo que encuentra a su paso.
. IN YO EL SUPREHOSON VARIADOS Y VARIOPIMTOS. · Nos encontramos ante ·una escritura
"'SE CRE~N D~EMOS DE sus PALABRAS..."~ SON erigida .como poder totalitario en
"'SACERDOT:eS DE LA LETR~ ESCRITA ... ", MO un sentido metafisico y politico de
. . SABEN SINO ,,REPETIR LO QUE OTROS DIJERON ' la palabra ~otal. Y por otra parte,
Y ESCRIBIERON ••• "; REPRESENTAN ,,LA LENCUA tenemos·la masa humaña ~ la que
MUERTA DE LOS ESCRITORES ENCERRADOS EN LAS literalmente se le han saqueado y .
IAULAS•ATAÚDESl&gt;I sus LIBROS...". ROA BASTO$ . robado las palabra's, la voz y el ser.
Uha masa tmm.udecida en un sentido
~ CONCLUYE ESTAS REFLEXIONES c,N UNA SOLEMNE
plenamente
contemporáneo, esto
DECLARACIÓN:
-es, en un sentido gramatológico y
mediático. Masa embrujada y met~orfoseada a una
na ~ez e~adas ª. ro~r ~or la ladera
,
escnturana pueden infestar todá una .determinada categoña de animalidad: "Monolitos de
lengua. Fnfennarla 1m1-a la mudez absoluta.
vaga forma humana".
Deslenguar a los hablantts. Volverlos a poner
Prohibir ia palabra, extirpar la voz.y eliminar el ser
en cuatro patas. Pettificarlos en el limite_de
de un individuo, un pueblo y un~ cultura histórjca
la degradación más extrema, de dónde ya no se
han sido o~ciones ~vilizatorias fundamentales del
puede volver. Monolitos de vaga forma humana.
colonialismo occidental y de la conquista espiritual
· Sembrados en un carrascal. Je'rog}tficos ellos
de América en particular. Instrumentalizar a los
mismos (Roa Bastos, 1974: 60).
cuerpos esclavos como lengua ha sido una estµtegia
asimismo elemental de la colonización americana
El cuadro histórico no puede ser más elocuente, ni
y lo sigue siendo para la propaganda m.isioneta
más espantoso. Tampoco puede sel" más ostensible en
y mediática hasta el d1a _de hoy. Y todo h¡¡y que
nuestro mundo integralmente escriturado. Tenemos,
decirlo: esta reducción y sujeción gramatológic_as
por una parte, el reino graIJtatológico de un póder . son el principio elemental.del logos colonial de·
letra&amp; que es escritural, jurtdic~ y p_ohtico al mismo
Occiden~e tout court, lo mismo en Antonio de Nebrija,

.u

•

�'
,

ESTE ES, MI MÁS MI MEMOS, .AQUEL SICMIFIC.ADO PURO DEL ESCRIB.A-.o
QUE REFLEJA LA FICUR.A LITERARIA DE P.ATIÑO EM YO EL SUPREMO: EL
SERVIDOR SIEMPRE DISPUESTO .A TR.AMSFORM.AR LA VOZ DICT.AD.A EM
ESCRITURA DICT.ATORW; EL .AM.AMUEMSE DISPUESTO .A CONVERTIR
LA VOLUMT.AD DEL DICTADOR EM M.ATUR.ALEZ.A.

•

el ideólogo de la "conquista espiritual" de América,
que en Rugo Grotius, su refundidor y reformador
esclarecido. Arrancar la lengua ha sido, por otra parte,
una práctica común de tormento por parte de los
tribunales letrados de la Inquisición. Y la afasia sigue
siendo el objetivo de los contemporáneos "métodos
científicos de interrogación". Sin embargo, Roa Bastos
señala un proceso más sutil. No se trata de extirpar
sanguinariamente las palabras que se pronuncian por
la boca, sino de descorporeizar el habla. Eliminar la
palabra pronunciada por la boca sin téner que cortar
la lengua. Luego diluir esta palabra incorpórea y
descontextualiz~da' en un sistema integralmente
recodificado de signos, escrituras y textos.
En su expresión más abstracta y más pura, el
proceso colonizador supone volatilizar la palabra,
distorsionar su memoria semántica, confundir,
transfigurar y eJ.\minar sus referentes, desarticular
los sistemas gramaticales y lógicos del lenguaje, y
reintegrarlos dentro de los sistemas y subsistemas
lingüisticos de dominación colonial. Contaminar y
saquear a una lengua, de~figurar sus significantes,
adulterar sus estructuras gramaticales y- sus
categorías: éste es el proceso logistico que define
el logos de la colonización. Y es a este proceso
colonizador que se refiere Roa Bastos cuando escribe
"infestar toda una iengua, enfermada hasta la mudez
absoluta, deslenguar a los hablantes, peqilicarlos en el
límite de la degradación más extrema ..."
El corolario de esta quimera gramatológica no debe
confundírse con el juego simple de representaciones
intitulado "orientalismo". No es sólo un sistema de
representaciones, sino también o en primer lugar una
masa desposeída de sus propias palabras: ayer bajo
la justificación teológica de que el habla de los indios
estapa poseída por el diablo, hoy bajo el alibi semiológico
de una parole contaminada por el ser presencial de una
realidad vivida, una naturaleza mimética, y un ser
infinito y dinámico en el sentido del conce~to griego

de oussía o en el sentido de los vigentes cultos de los
pueblos andinos a la diosa precristiana Pachamama. La
consecuencia del discurso gramatológico es una masa
humana escrituralmente silenciada y lingüísticamente
volatilizada, por utilizar una expresión corriente del
nihilismo cibernético del pasado fin de siéde que Roa
Bastos denunció explícitamente como ex humana. Son
esos "monolitos de vaga forma humana ... sembrados
en un carrascal". Son los prisioneros de la colonia
penitenciaria de Tevegó, seres "transformados en gente
desconocida que ha formado allí su ausencia" (Roa
Bastos: 23). En Hijo de hombre estos ex humanos, los
"monigotes de barro cocido que se agitan entre·elfollaje",
describen una huida épica de Takurú-Pukó, ~ campo
de trabajo forzado y exterminio en el que una empresa
colonial británica había recluido a los supervivientes
de un aplastado movimiento campesino que, én 1912,
tuvo la osadia de reivindicar una reforma agraria sobre
la propiedad escriturada de las tierras usurpadas por las
armas a sus abuelos (Roa Bastos, 1994: 109y ss.).
Uno de los grandes méritos de la obra de Roa
Bastos consiste en haber puesto de manifiesto la
realidad ·silenciada de estos campos de concentración
y exterminio del colonialismo poscolonial. Pero
lo que quiero destacar aqui no es solamente esta
circunstancia histórica, sino también la alianza que
existe entre la textualidad que teje la red compositiva
de la novela y la extratextualidad que la atraviesa y
sostiene como experiencia y testimonio histórico,
como denuncia social y compromiso intelectual
con nuestra realidad. Y quiero subrayar también
este vinculo interior entre el poder escritural y la
desposesión del humano parlante como el reverso
del sistema gramatológico de dominación global que
define nuestro tiempo poshistórico.
Una casta de escribanos integrados a la maquinaria
del poder eclesiástico y político. Una escritura
concebida como instrumento de organización material
y espiritual de los "sujetos SJ1byectos" coloniales. El

10

culto fetichista de la escritura y sus textualidades.
La constitución de la lexicografía y la gramatología
como sistemas de imposición colonial/poscolonial de
leyes y normas universales/globales sobre el universo
ético de la costumbre, los cultos y las formas de
vida y las memorias culturales de transmisión oral,
y la penetración gramatológica y la dominación
teológíco-politica de los tejidos sociales, de las formas
productivas y la imaginación: esta fue asimismo la
critica que, diez años después de la publicación de Yo
el ~upremo, Ángel Rama recogía en su libro La ciudad

letrada:
&lt;tausas contribuyeron a la fortaleza de la dudad
letrada. las dos principales fueron las exigencias de una
vasta administración colonial... duplicando controles
y salvaguardias.... Y_ las exigencias de la evangelización
de uru¡. población indígena que contaba por millones,
a la que se logró encuadrar en la aceptación de loo
valores europeos, aunque en elloo no creyeran o no los
comprendieran (Rama, 2009: 21).

Varias

En la tradición cultural ibérica e iberoamericana
la palabra "letrado" ha definido una condición
espiritual sustancialmente diferente del homme de
lettres, Su significado, hasta el día de hoy, es el de
hombre de leyes. Quiere esto décir que el sujeto
letrado no se define a partir de la independencia del
conbcimiento distintiva del intelectual en la edaq
del humanismo y de las luces, cuyos protagonistas
en el mundo luso-hispano fueron integralmente
eliminados por la Inquisición. Menos aún puede
identificarse a estos letrados lusohispánicos co~
un conocimiento ligado a la crítica, una escritura
integrada a la realidad social y politica, y articulada
con el compromiso ético y con un proceso de
creación y transformación política y social en
el sentido que distingue al intelectual ilustrado
moderno de Voltaire a Marx. El letrado y la
escritura letrada definen exactamente el extremo
o¡:mtsto de esta constelación cultural e histórica.
Configuran un sistema de legislación impositiva,
un orden st!miótico, moral, económico y urbanístico
que volatiliza hasta la completa extinción las
formas de vida y las expresiones espirituales de los
pueblos sometidos. El letradó colonial y poscolonial

11

es un instrumento burocrático y coercitivo de
suplantación de estas formas y memorias culturales
por el espectáculo barroco y el terror.
Son significativas las correspondencias enti:e Roa
Bastos y Rama a propósito de est¡¡ critica del poder
letrado o gramatológico. Y creo que la más importante
de estas afinidades es la crítica de la congefación
ontológica de la escritura como principio originario
del ser del que deriva su función instrumental como
manipulación o "manejo de lenguajes simbólicos"
(Rama: 24). Su premisa n'ecesaria, de acuerdo
con Rama, era la sacralización de los "signos, que
aparecían como obra del Espiritu': impuestos por
las misiones jesuiticas sobre una cultura oral bajo la
dimensión misteriosa de lo sagrado. Escribe Rama: la
ciudad letrada debió
su supremacta a la pan¡doja de que sus miembros
fueron los únicos ejercitantes de la letra... los dueños
de la escritura en una sociedad analfabeta, y porque
coherentemente procedieron a sacralizarla dentro
de la tendencia gramatológica constituyente de la
cultura europea... la escritura se con¡;tituir!a en una
suerte de religión secundaria (33),
Manejo semiótico de la escritura por una casta sacerdotal
que la elevó a principio misterioso del ser, para instaurarla
a co11tinuación como sistema divinal de dominación:
este es el cuadro político y teológico que reconstruyó
Rama. Pero su análisis de la colonización escritural de
América señala todavía un tercer eslabón: el letrado
como intermediario, el letrado como
. concesionario , el
letrado como traductor. Este es, ni más ni menos, aquel
significado puro del escribano que refleja la figura literaria
de Patiño en Yo d Supremo: el servidor siempre dispuesto
a transformar la voz dictada en escritura dictatorial; el
amanuense dispuesto a convfiltir la voluntad del dictador
en naturaleza. Pero un siervo o servidor también que
nunca está seguro del lugar que ocupa entre la palabra
y la escritura y el mundo real. Roa Bastos caricaturiza
chuscamente a este burócrata colonial y posmoderno
como "infiel de fechos": agente q¡¡nsubjetivo de un dictado
que no comprende y profesional esclavo de una escritura
cuyas consecuencias ignora.
Pero Rama describe también al letrado como un
"traductor". obligado "a apelar a un metal~nguaje

�•

para reconvertir el término de un código (o sea el
del colonizador) a otr_o (el de las culturas orales y la
existencia contingente del colonizado), entendiendo que
están colocados en un orden jerárquico de tal modo que
uno es superior y otro inferior" (50). Esta interpretación
del intelectual colonial y poscolonial como transmisor
o traductor de los modos o las modas generados por
la metrópoli global sobre su mundo local -un motivo
que se reitera en la critica a las "ideas fuera de lugar"
del crítico brasileño Roberto Schwarz (1992)- nos
ofrece una clave para comprender la paradigmática
miseria espiritual de la figura histórica y real que
representa el personaje Patiño. "Escribano mayor del
Gobierno, el fiel de fechas, el supremo amanuense", es
su dictatorial definición. "Asno-mula tirando de la noria
de la escribanía del Gobierno .. .", según un subsiguiente
comentario (Roa Bastos, 1974: 63 y ss.).
Patiño es la parodia del intelectual como amanuense
del poder politico, asi como el Dictador perpetuo es
la parodia del libertador hispanoamericano. Tiene
una misión que cumplir, consistente en trasladar
gramatológicamente la voz de su amo a la tinta y el pa~
y de transubstanciar hiperrealisticamente la palabrapoder en escritura constituyente de la realidad jurídica
e institucional de cualquier dictadura suprema. Esta
relación entre la palabra-poder y la textualidad escritura!
carente de ser está atravesada por una dialéctica de
señorío y servidumbre. 8 escribiente es un sujeto sin
voluntad y sin conciencia. Más aún: su conciencia es
un discurso, y no una experiencia o la autoconciencia:
de una existencia individual. Su conciencia es un flujo
. discursivo sin memoria ni experiencia, sin deseos y sin
voluntad Su propia existencia no es en y para sí misma,
sino en la medida en que obedezca de manera absoluta
a la identidad absoluta del orden del discurso con el
sistema de la realidad Su función es "trasladar al estado
de naturaleza" lo que le dict~ el dictador. Su servicio
consiste en verter la palabra en hecho. Por eso a Patiño
se le llama también "fiel de fechas" y no es gratuit?
recordar a este respecto que este significante reúne en
castellano el significado de un hecho fáctico y una acción
efectivamente realizada, junto al despacho y fecha de
actos y he-chos oficiales o documentos públicos. Pero
también puede designar una auténtica fechoria criminal
Todos estos significados están presentes en la novela:-de
Roa Bastos.

En varias ocasiones el dictador
insiste en que su escribano ni
comprende ni tiene por qué
comprender el significado de sus
palabras; tampoco lo que está por
encima o detrás de ellas. Frente
al reiterado lema "Yo no escribo
la historia. La hago", que define
el pod~r sustancial del dictador
· arcaico, el graÍnatólogo se revela
como guardián y aduanero de
signos y sistemas semióticos carentes de referente.
El veredicto según el cual esos escribas no hacen sino
"repetir lo que otros dijeron y escribieron" pone de
manifiesto su condición transubjetiva y descartable
(73 y 210). Una separación absoluta se levanta entre la
palabra dictada y su trasposición escritura!: "Cu ando
te dicto, las palabras tienen un sentido; otro, cuando
las escribes. De modo 'que hablamos dos lenguas
diferentes .. ." (65).
_
Se podría muy bien calificar a Patiño como un
intelectual deconsti:uccionista. Su insistencia en las
variedades caligráficas de los grafismos y su puntillosa
distinción de las diferencias escriturales subsistentes
en los infinitos legajos de una escrituración del poder
de proporciones tan uniforme y_ reiterativamente
infinitas como los espacios de las bibliotecas
borgianas son claros síntomas de una patología ligada
al póder escritura!. 8 gramatólogo Patiño profesa·una
fe profesional en la diferenciación de la diferencia en
el orden de un lenguaje integralmente homogeneizado
a lo ancho de millares de legajos burocráticos., Este
funcionario acredita, además, que puede capturar a
partir de estas difftrences intrínsecas al orden sedicente
de los significantes, la diferencia determinante del
real al autor del apócrifo pasquín e¡ ue anuncia la era
posdictatorial o poshistórica.
Más aún. La condición letrada del amanuense Patiño
no difiere en sustancia de la de los revolucionarios autores
apóctifos del pasquín antidictatorial En varias ocasiones
el Dictador sugiere inclw;o la posibilidad de que su "fiel de
fechas" le sea infiel en los hechos. "iNo será que tú también
fabulas hacerte algún día rey del Paraguay? ... Los ayudas
de cámara, los fiel--de--fechos, los doctores, los militares, los
curas. Todos sufren de calentura por ser reyes", observa
el Dr. Francia con sardóniq1 precisión histórica (40 y

12

ss.). Para Patiño la letra escrita, una letra descarnada
&lt;lel fonocentrismo mágicorealista de los bárbaros del sur.
de toda realidad, vacia de toda experiencia y de toda
Aun cuando esta mirada pueda arrojar, s4J, lugar a dudas,
conciencia, e integralmente carente de sentido, la esi:ritui:a
imágenes incitantes. Pero YodSuprano es algo más que la
antiontológica, antimítica y antipoética-por antonomasia
anécdota provinciana de un malogrado subcontinente.
puede representar, precisamente por reunir todas estas
Construye una teoría crítica del logos colonizador, pone en
condiciones epistemológicas,- a toda realidad. Por eso
escena una representación bufa del sistema gramatológico
Patiño, el letradoposmodemo por antonomasia, sería muy
que lo informa, y constituye una protesta sarcástica contra
capaz, en su calenturienta mediocridad posintelectual,
los misioneros y letrados que han asumido su misión
de ensoñar el poder de un simulacro de reyezuelo. Su
civilizadora. La superación del fonocentrismo, de la oralidad
escribanía representa el poder absoluto del significante de
e inclusive de la voz suprema no significa ni más ni ménos
significantes, el sistema totalitario del semiotexto en estado
que la instauración definitiva de la escritura como sistema
puro, elevado ala categoría de una auténtica emancipación
de una realidad fictiva y ficticia, a la vez que de disolución
del logos, la historia y del hl!rna.no. Su libertad virtual es
de la realidad contingente de los seres. Esta es la visión
absoluta porque es la absoluta nada y el absoluto vacío.
profundamente desesperada que expone la novela de Roa_
La insumisión del escribano, o más rigurosamente,
Bastos.
la independencia de la escritura insignificante de
Sólo me resta recordar, una vez más, a Rama. La
la voz presencial del poder arcaico, supondría nada
ciudad letrada que representa el poder de la escritura o el
menos que una emancipación pospanóptica de todos
sistema gramatológico dé dominación son preguntas que
los Patiños del totémico Karaí Guasú, Gran Jefe y
atañen no a este o aquel país poscolonial, sino al logos
Supremo Yo y, por ende, la manumisión gramatológica
colonial mismo, bajo sus formas misioneras arcaicas lo
de la jerarquía de la voz, de la comunidad y de sus
mismo que en sus figuras letradas modernas y, no en
memorias culturales. Redención del gran significante . último lugar, tras su travestimiento deconstruccionista
que no significa nada. Con el resultado más
en el orden del discurso. Escribe Rama en este sentido
perturbador todavía que Roa Bastos ilustra en las
escandalosamente actual:
ciento cincuenta últimas páginas aproximadamente
de esta obra maestra: la fetichización burocrática del
la evolución del sistema simbólico siguió siendo
lenguaje conduce a su .desintegración, a su pérdida
impetuosa a través del tiempo. Parecerla haber
de sentido y al colapso de la voz y la escritura en una
alcanzado en nuestra época su apoteosis, en la urdimbre
postrer disolución psicótica de su conciencia y su ser.
de señales, indices, diagramas, siglas, logotipos,
Y aunque no se elevara al trono de verdaderos
imágenes convencionales, números, que remedan el
reyes, como sugiere Roa Bastos, ese representante
lenguaje y aun aspiran a la doble árticulación de la
de la representación de b representación, el letrado
lengua. Sus componentes sólo responden vagamente
posintelectual, en fin, Patiño, muy bien podría ponerse
a datos -particulare;¡ y concretos que registraóan su
al servicio de los nietos y bisnietos de los Robertson y
nacimiento en lo cotidiano, pues se han desarrollado
Rengger y Longchamps, para legitimar sus negocios
como significaciones, pensadas a partir de las
poscoloniales en nombre de la libertad de prensa y
necesidades del sistema y sólo después han buscado los
ele expresión como escritura
significantes indispensableS para expresarse... Es una
emancipada de sentido y de ser.
red producida por la inteligencia razonante que, através
Seria un verdadero error querer
de la mecanicidad de las leyes, instituye el rn:den (Rama,
encerrar a esta novela de Roa Bastos
2009:34-5).
en la jaula latinoamericanista de
ficciones de dictadores locales
y subsumirla a los significantes
EL LETRADO COLONIAL, POSCOLOM.AL,
universales de los derechos
POSMODERMO
humanos y de género, y atribuirle
8 Dr. Francia es un caso de intelectual independentista
la emancipación gramatológica
hispanoamericano. De hecho, la reconstrucción literaria

13

�l

1

f•

de Roa Bastos ha elevado su figura a paradigma
del letradó poscolonial de la América hispánica. Su
formación fue jurídica y eclesiástica. En el horizonte
intelectual decadente y autoritario de la España
posimperial del siglo XIX su .figura se recorta como un
Don Quijote de las Américas. Religiosidad esotérica,
herética. Un elán cientilico apasionado por las leyes de
las repúblicas y del firmamento._Voluntad mesiánica,
más biblico que cristológico. El Dr. Francia es también
un espíritu ilustrado que se inquietaba por las últimas
cuestiones metafísicas sobre el sentido del ser y se dejaba
cautivar por las pasiones revolucionarias de su tiempo.
Antiespañol como· sólo pueden serlo los espíritus
conjurados por el poder inquisitorial de los cristianos
viejos. Hombre de principios morales absolutos
arr~gados en los valores de una vieja aristocracia militar,
pese a su formato notoriamente más liberal y moderno
que el de sus bisabuelos.
El Dictador de Roa Bastos retrata además a
este letrado en un momento histórico crucial:
la conversión del letrado colonial en sujeto
revolucionario. Transformación variopinta y de
múltiples facetas relevantes desde un punto de vista
psicológico, político, cultural. Primero Eiene que
zafarse de los líderes políticos de las futuras naciones
hispanoamericanas, cuyas grotescas flaquezas han
sido perfectamente tipificadas de Rosas y Facundo.a
Trujillo, Pinochet o Franco. La conciencia superior del
líder paraguayo, que Roa Bastos capta perfectamente,
reconoce a esta casta de líderes como reyezuelos
españoles tan ávidos como míseros, dispuestos a
hacerse con las riendas de la Independencia a sangre
y fuego para reinstaurar la misma mediocridad y
violencia en la que se habían criado. Eso explica la
quimera del Sujeto libertador hispánico, precisamente:
no sólo tiene que superar su circunstancia, sino
suprimir su propio legado inmoral, violent-0 y
atrasado. Y es digno de subrayarse a este propósito
que el concepto de "supremo" no es un invento genial
del poeta Roa Bastos, sino el nombre propio que se
hizo poner el Dr. Francia en calidad de me-sías y
caudillo, libertador y tirano, ingeniero y también
jurista, y profeta a la vez que verdugo. Estos son a
grandes rasgos las características de este prototipo de
letrado que atraviesa la historia hispanoamericana de
los últimos dos siglos.

A riesgo de reiterar las conocidas tesis de Rama
quiero recordar una serie de distinciones históricas
en to;no a esta·figura del déspota letrado. Su primera
versión, o más bien su versión originaria, no es
preciso subrayarlo, es el héroe de la conquista -el
sujeto coloni2;ador. Se trata de una figura híbrida
que amalgama, muchas veces, como en la legendaria
figura de Hernán Cortes, las funciones del descubridor
junto a las del jurista, el fanatismo de un misionero
y la sensibilidad visionaria de un profeta, y enlaza el
aura de un Heracles fundador de la cultura con las
virtudes trágicas del héroe sacrificial cristiano. Es, en
fin, un sujeto histórico que reúne simultáneamente
las trazas de un Don Juan y un Don Quijote, pero-que,
no en último lugar, fue juzgado y condenado como
criminal de guerra por los tribunales competentes
del Imperio hispánico. Y algo que debe subrayarse
con más énfasis del que Rama le otorgó en su ensayo
de interpretación del letrado hispánico: las leyes que
representa este sujeto colonizador no reconocen
plenamente las fronteras jurisdiccionales entre
la Iglesia romana y la Monarquía hispánica. Si se
quisiera llevar las cosas más lejos todavía a los oscuros
recintos de Una discusión teológica podría decirse
que este colonizador mítico e histórico amalgama
el concepto negativo de ley debido a Paulo con el jus
grntium romano, lo que le permite elevar su función
colonizadora a una dimensión mística, pero le impide
abrazar al ~smo tiempo el concepto secular de
guerra, ley y estado inaugurado por Macchiavello en
el Renacimiento italiano y consagrado más tarde por
el imperialismo anglosajón bajo la figura moderna del
Leviatán de Hobbes.
La segunda versión histórica de este letrado es la
que podríamos llamar su expresión suprema en un
sentido paródicamente metafísico: letrado como
la unidad de emancipación y tiranía en una ·
y la misma persona, y en uno y el mismo
destino político. Destino en el que se
encuentran figuras tan aparentemente
opuestas en sus aspectos políticos
e ideológicos como pueden ser
Rosas y Bolívar, y Perón y
Castro. Quizás esta doble
cara, este híbrido
de libertador y

14

de tirano no sea, al fin y al cabo, sino la réplica de aquella
Como he subrayado anteriormente, este Edipo-Patiño
constitución más profunda de los .misioneros conversos
de la pata hinchada parece encarnar el primer momento
que ha distinguido voces tan normativas a lo largo del
de la dialéctica del señor y el siervo feudales: el carácter
colonialismo y el poscolonialismo hispánico como
desigual de su estructura dialógica. Patiño es escriba
Bartolomé Casaus o de Las Casas yJuan Luis Vives. Pero . del gobierno: Un siervo del Supremo. Es su miembro
este es un tema espinoso ytrascendental que he analizado
o instrumento, de la misma 'manera que la lengua de la
en otro lugary no necesito reiterarlo aquí.
primera dama de Nueva España, la célebre Malinche, era
Por lo demás, el paso del tiempo ha grabado las
el órgano o instrumento que manejaba el conquistador
ambigüedades y contrasentidos de esta doble identidád
Cortés. Pero hay otras maneras de verlo. Ylos diálogos
del tirano libertador o del converso conversor con dos
platónicos son instructivos a este respeéto.
estigmas. El primero de estas marcas es la decadencia
En el Phaedrus, en efecto, Platón denomina a ésta
y el atraso que el Imperio español había dejado por
clase de seres con el significante "logógtafo" (logographon,_
todo legado a sus Indias. Tema que sólo ha analizado
257c). En la versión inglesa de Harold North Fowler, •
abiertamente un único y solitario intelectual español
este concepto se traduce por spuch-writrr. Platón
del siglo diecinueve desde su paradigmático exilio: José
define su función como una tecnología psicagógica
María Blanco Wbite,perocuyashuellaspuedenseguirse
(téchnepsychagogia) gue utiliza la palabra _(lógo11) como
a lo largo del testimonio latinoamericano de Simón
instrumento (Phaedrus, 261a). Por consiguiente podemos
Rodríguez a Galeano. Junto a este signo o sino histórico
definir aPatiño como la caricatura del técnico moderno
debe contarse también un segundo destino: el lúbrido de
de opinión, del programador informático o incluso del
autoritarismo y corrupción que.han dejado en el mundo
productor de telenovelas y bcstsdlm. Es un tecnócrata
hispánico sus instituciones políticas más sagradas:
lógico--psicagógico o burócrata logógtafo/gramatológico.
la Inquisición y la Compañía de Jesús, un sistema
Traducidoaunlenguajecontemporáneoestespach-writtr,
educacional primitivo con poquísimas universidades
este logógtafo posmoderno, es un spach:-writa o "escritor
y ninguna autonomía, y una elite posvirreinal cuya
del habla", por abusar de una traducción bár~ara. Puede
descripción má~ limpia, aunque también más grotesca,
ser asimismo la anticipación del funcionad.o electrónico
se debe a la novela Tirano Bandrras de Ramón de Valleque regula los flujos lingüísticos c'on códigos secretos
Inclá!).
on lint. Y cuya función y misión, ateniéndonos siempre

ESTA COMDICIÓM ÚLTIMA Y RADICAL ES LA EMAMCIPACIÓM DE
LA ,ESCRITURA DE SU MALA FAMA IMSTRUMEMTAL Y DE SU .MALA
COMCIEMCIASUBALTERMA CON RESPECTO A LASllSTAMCIALIDAD
PRESENCIAL DE LA PALABRA Y LA VOZ PMEUMÁTICAS.
Queda por mencionar la última y, por así decirlo,
la más moderna de las versiones del intelectual como
letrado, en el sentido clásico de esta palabra, que no
incluye tanto.a la literatura, cuanto a las leyes ylas armas.
Esta ultimisima visión es precisamente la que representa
el escriba Patiño, quien, de acuerdo con las asociaciones
fantasiosas de etimologías verdaderas y falsas, debería
interpretarse paradójicamente como el hombre de la
pata grande: una especie de Edipo grotesco (en efecto, al
mengua~ Patiño se le hincha el pie hasta el extremo de
un grotesco gigantismo mientras cumple con su deber de
escribano consistente en transcribir con su puño y letra
su propia sentencia de muerte).

'

.

IS

y rigtJiosamente a la defíní~ión platónica de logógrafo,
consiste en implantar differdii:es, es decir, para parafrasear
a Roa Bastos, hacer disimilar lo similar, y confundir entre
sí cosas desemejantes (Phaedrus, 26le-262a).
Desde los manifiestos futuristas de Marinetti
hasta los intertextualismos posestructuralistas, el
antihumanismo posmoderno ha reiterado la condición
última, así lingüística como metafísica, de esta ciudad
letrada, del intelectual como letrado, del colonialismo
escritural y gramatológico, y de la función formateadora
de los softwares electrónicos. Esta condición última
y radical es la emancipación de la escritura de su mala
fama instrumental y ck-su mala conciencia subalterna

�con respecto a la sustancialidad presencial &lt;le la
palabra y la voz pneumáticas. La conditio sine qua non de
la reproducción ad infinitum de la ciudad y el sacerdocio
letrados es la liberación de la escritura de la voz y de
las hablas y de las lenguas, y con ella su remisión de las
tradiciones cultµrales, de las memorias históricas y de
las contingencias sociales, y la final y triunfal rescisión
de los vínculos entre la comunidad contingente de los
humanos y su principio vital y pneumático, llámese rnah
divíno en el sentido bíblico, llámese mand arcaico. Una
escritura más allá de lo contingente y muy por encima
del bien y del mal. La escritura como orden: supremo y
sublime de un nuevo poder transubjetivo, transcultural
y transnacional de .los siguos ... mientras los nuevos
escribas levitan hacia las nuevas figuras poshumanas
de dominación: los sistemas de codificación lingülstica
de la realidad, editores de los lenguajes politicamente
correctos, censores de los saberes profesionalmente
sancionados, sumos sacerdotes de culturas y cultos
globalmente administrados.
El esplritu paródico que recorre Yo d Supremo
conduce esta fantasía de la escritura autónoma,
postsubjetiva y poshistórica a los chuscos absurdos
de su paroxismo final:

Referencias ·
Rama, Ángel (2009). La riudadletrada. Madrid: Fineo.
Roa Bastos, Augusto (1974). Yo d Supremo. México: Editorial Siglo XXI.
Roa Bastos, Augusto (1994 ). Hijo d, hombre. Madrid: Ana ya &amp;: Mario
Muchnik.
Schwarz, Roberto (1992). Misp!aced Ideas: Essays on Braztlian Culture.
Lbndon; New York: Verso,

Leer en 1ibcrtad,
, ~

...basta de inútar las letras de una escntura extraña,
sin que entiendas por ello su sentido -le conmina
el dictador a su escribano-. Esctibo, dirás, como
si tuviera los ojos cerrados aunque sé que los tengo
bien abiertos. Será para o una hermosa experiencia
[ ..] Tu mano seguirá, escribiendo hasta el fin y aun
des¡:més del fin [ ] Quien no puede escribir ya con la
mano derecha puede hacerlo con la izquierda, quien
no puede hacerlo con la mano puede hacerlo con los
pies Aun con el brazo derecho paralizado, la pierna
izqrnerda binchlndose cada vez más, puedes segwr
escribiendo. No importa que no veas lo que escribes.
No importa q&gt;1e no lo entiendas Escribe Sigue el hilo
conductor sobre el laberinto honzontal-verocal d
los folios ... (Roa Bastos, 1974: 306)ro

r.'1
~7

~

h
,
16

I

~

�EMTRELOS
A.TRIBUTOS
DESEABLES EM
LOS LECTORES,
JOSÉ ORTECA Y
CASSET DESTACABA. _
DOSQUESOM.
CORRELATIVOS Y
COMPLEMEMTARIOS:
l),QUENO
EXICIERAN SER
CONVENCIDOS, Y 2),
QUE ESTUVIERAN
DISPUESTOS A.
RENACER,
EN TODA.
•
HORA., DE UN CREDO
HA.BITUA.LA. UN
CREDO INSÓLITO.

1 diálogo es más grato, por supuesto, con
, quienes se tiene empatia que con los que
se mantiene una franca oposición, pero la
divergencia civilizada es fundamental porque sin el
diálogo con· los que piensan diferente a nosotros la
cultura se anula.
8 diálogo se funda en la tolerancia de las
ideas que no compartimos y en el respeto hacia
las personas que las sustentan, sin que por ello
tengamos que aceptar todo cuanto dig~ ni por
sup11esto permitir que nos impongan sus certezas.
Es. muy claro, por ejemplo, que en cuestiones de
lectura ,nada ganamos con injuriar, menospreciar o
discriminar a los no lectores de libros y, en cambio,
si lo hacemos, nos podemos convertir en los peores
enemigos de la lectura a pesar de estar seguros que
lo que deseamos es promoverla y fomentarla.
La lectura que no se hace en libertad está condenada
al fracaso y a la frustración. Y cada quien, en la.medida
de lo posible, es dueño de su' destino, que incluye, entre
otras cosas, ser asiduo lector de libros o bien elegir
otras formas de acceder al placer y al conocimiento.
¡por qué esa pretensión de convertir en una dictadura
el placer de leer libros? Hay quienes eligen, pongamos
por caso, el placer de la música o el placer del cine,_yno
hay reproche en ello. La música y el cine tienen también
sus formas especificas de lectura.
Po~ otra parte, aunque parece evidente que
el desarrollo de las capacidades lectoras no nos
convierte en mejores personas, desde un punto .de
vista moral, hay quienes todavía siguen sosteniendo
esto, y aunque resulta al menos dudoso que a mayor
cantidad de libros leidos," más inteligencia ética
desarrollamos, hay quienes están convencidos de
ser no únicamente muy listos porque leen muchos
libros, sino también sabios y buenos porque han
leído más que sus vecinos, sin que crean necesario
dar pruebas convincentes de su sabidutia y su
bondad. Hay lectores ávidos que son h_orrorosas
personas, pero no les harás entender, ni fácil ni
difícilmente, que ninguna bibli9teca compensa la
desdicha de ser un arrogante y un pesado.
Parece claro que no hay cultura sin diálogo y
que, cuanto más civilizados somos, no somos otra
cosa que interlocutores. 8 diálogo, por lo demás,
es muchísimo más rico, apasionante e inteligente

18

si parte de la duqa y la reflexión antes que del total
convencimiento. Nuestros mejores interlocutores
son los que añaden algo más a lo que pensamos, o
aportan matices y elementos diferentes a nuestro
pensamiento.
Para Bertrand Russell, "una sociedad compuesta por
•hombres y mujeres que no se someten demasiado a los
convencionalismos es mucho más interesante que una
sociedad en la qut todos se comportan igual".
Mi ideal de lector es aquel al que le apasionan
los libros. Pero, antes que los libros, el contenido
de los libros. Alguien que lee y que deja leer, sin
sermonear a nadie. Alguien que puede llevar una
' buena conversación con los no lectores y aprender
de ellos. Alguien que gusta de compartir sus lecturas,
pero que no se permite imponérsclas a nadie. Alguien
que no le pide cuentas a los demás sobre 1o que han
leído, y, en cuanto al proselitismo, la promoción y el
fomento de su apasionada tarea, alguien que explora
el porqué o los porqués del poco efecto que tienen las
campañas y los voluntarismos sobre la lectura, y lo
hace sinceramente, con desconfianza o rechazo hacia
las ide_as preconcebidas, los· clichés y las mit-0logias
culturalistas.
_A propósito de muchas cosas, pero especialmente
sobre asuntos en los que tenemos un interés muy
particular, solemos tener opiniones inamovibles: nos
cuesta trabajo replantear el pensamiento, porque
en ello nos va lo que somos o lo que creernos que
somos; en ese ejercicio arriesgamos el amor propio.
A esto atrjbuyo el que muchos lectores se sientan
deshonrados si deben admitir que, muchas de sus
convicciones cultas son erróneas.
Contra todo lo que suele decirse, este, tipo de
pensamiento fijo no es exclusivo de la superstición
"inculta"; abunda también en los sectores "cultos"
que, por particulares prejuicios, se niegan a poner
en duda o a cuestionar sus afirmaciones. En el
ámbito de la cultura libresca son muchos los que se
ofenden al escuchar o leer que los libros no los hacen
superiores en moralidad y en inteligencia y que, por
tanto, leer muchos libros (y aun los mejores) no los
harán en automático mejores personas y ni siquiera
más sensatos y tolerantes seres humanos.
No son P.ocos los que saben que son mejores
por leer: todo el tiempo lo h¡¡n creido, cada el.la

19

lo enfatizan, y viven, literalmente, para añadir
bibliografia a esa mejoría que saben que poseen. 8
discurso de la nobleza del libro se ha afincado en
su conciencia de un modo tan firme que sólo puede
producir verdades incuestionables. Y los lectores
de este tipo asumen su supremacia más allá de toda
sospecha, incluso cuando se comportan de modo
intolerante con los no lectores a quie.nes vilipendian
y desprecian precisamente por su falta de "hábito"
lector.
Para muchos lectores r~sulta incontrovertible que
la inteligencia se mide por la suma de información y
conocimientos y no necesariamente por la sensata
aplicación que de ellos se haga sin importar su
cantidad. Otros muchos tienen la certeza de que la
inteligencia y aun la sabiduria dependen del número
de libros (y de
gr~des libros)
que se ha leído.
Resulta difícil
que admitan lo
absurdo de esta
creencia culta,
en parte porque
el pensamiento
convencional
sobre la nobleza
del libro ( que
por lo general
no es más que un discurso vacio) se ha enraiz11do del
modo más poderoso en su conciencia, y aun cuando
los ávidos lectores cometen barbáridades, o' actos
injustificables, no dejan por ello de segúir pensando
que, como seres humanos, son mejores.
En relación con la lectura y con los libros, a mucha
gente le falta un poquito, asi sea un miligramo, de la
sei;¡.satez de Schopenhauer, quien escribió: "Ha de evitarse
que, a causa de la lectura, perdamos por completo de
vista el mundo de la realidad, pues ~ ocasión para pensar
por si mismo y la interna díspo.sición para ello las crea
infinitamente más a menudo el mundo real que el de los
libros".
No decimos aqui, ni lo diremos en ningún lado,
demagógicamente, que da lo mismo leer que no
leer o que todos seamos "iguales" sin importar los
Ínéritos ni las acciones. La nocibn de "igualdad"

(

�NO SON POCOS LOS QUE SABEH QUE SON MEJORES POR LEER:
TODO EL TIEMPO LO HAN CRE(DO, CADA.DÍA LO ENFATIZAN,
V VIVEN, LITERALMENTE, PARA AÑADIR BIBLIOCRAF(A A ESA
MEJORÍA OUE SABEH OUE POSEEH.
de la comunidad Culta. Actuar así no parece muy -.
inteligente, pero esto lo pasa por alto el "Lector",
a pesar de que la inteligencia, si lo es en realidad,
no puede estar exenta de ética ni de comprensión
· autocrítica, pues como ha dicho José Antonio Marina
"lo que llamamos cultura es el modo de hacer habitable
la realidad", siendo obvio que no la podemos hacer
"ha];&gt;itable" en nombre de una "identidad" que avasalla
y ofende.
A los ojos del "Lector", los no lectores se tornan
¿Quién quiere la igualdad? Nadie. He conocido
bestias: brutos, burros, asnos, jumentos, alimañas,
muchos amigos de la liberrad, pero no he encontrado
zopencos y mil epítetos más que tienen el propósito
todáv!a a uno solo que lo sea de la igualdad, uno
de animalizar a "los otros". Hay una enorme
solo sincero, a quien se pueda poner a prueba. Nadie
contradicción en nuestras "noblezas". Otra vez,
quiere, nadie siente la igualdad; no menos el pueblo
Michelet tiene razón: "Quien dirige y desdeña a sus
que las clases ricas. 8 hombre ilustrado die&lt;; del
hermanos según la naturaleza, tpodrá mirar como
hombre del pueblo: es un ignorante, yo lo conduciré.
hermano a un. diferenter'
Yel pueblo \!ice del hombre ilustrado: es wi hombre
Montaigne descubrió que cada quien considera
débil, inactivo, un inútil.
bárbaro lo que no pertenece a sus hábitos. Escribió:
"Me avergüenzo cuando veo a nuestros hombres
Lo que no sabe el hombre del pueblo, estima Michelet,
invadidos por esa manía de escandalizarse por
es que, a menudo, un hombre ilustrado, concentra
las formas contrarías a las suyas". Montaigne es
en su cultura la experiencia de no pocos hombres del
más nuestro cordial y tolerante contemporáneo
pueblo, y en sentido inverso el ilustrado muchas veces
que muchos fanáticos cultos del siglo XXI. Y sí
ignora o no quiere aceptar que un hombre µel pueblo
Montaígne nos advirtió que los hombres tenemos
puede concentrar en su espíritu la energía de no pocos
la proclividad a considerar bárbaros a los que no
hombres del saber. Por ello, h y que dejarnos de mentiras
comparten nuestros usos y costumbres, Alain
y mitos nobles, y atrevemos a analizar nuestras propias
Fínkielkraut nos recuerda, en La humanidad perdida,
aristocracias d~ocráticas. Y una de estas aristocracias
que "lo propio del hombre era, en los inicios, reservar
democráticas -que invocan siempre la igualdad- es la
celosamente el título de hombre exclusivamente
del Poder que da el Saber.
para su comunidad".
No decimos que dé lo mismo 1eer que no leer. Lo
En no pocos casos a esto h&amp;mos retornado: a
que si decimos es que, en muchos casos, "Lector" se ha
la regresión agresiva. de no considerar hombre
vuelto un titulo de nobleza; una dignidad j~quica
completo al no lector, aunque la animalidad, que
dentro de los valores aristocráticos de la Cultura.
está en el origen de nuestro mensaje genético y
¿Cómo poner en duda sus potestades? Lo que sl
nuestros instintos, resida lo mismo en los que leen
decimos es que sobreviene un problema moral en la
que en los que no leen, y sea todavía más escandalosa
sociedad cuando el concepto abstracto (ni siquiera
(por contradictoria e inconsecuente) en aquellos
concreto) de "Lector" constituye (y sustituye) la
que, por lecturas y por formación profesional, se
"identidad" de alguien que, en honor de sus elevados
asumen "inteligentes" y se saben "superiores".
'
atributos, desprecm al diferente, al otro, al escindido

tiene mucho de ideal y muchísimo de utopía, y lo
que necesitamos es volver a la realidad y dejarnos de
mentiras e hipocrésías.
Muchos de nuestros nobles ideales no son
otra cosa que hipócritas virtudes de catecismo o
sentimientos ·de ·culpa no resueltos. Nos falta la
valentía moral e intelectual de un Jules Michelet
para preguntarnos y respondernos:

0

20

Más allá de los dominios espectficos (intelectuales
La nobleza de los libros tiene muy buena
o manuales), que se dan por cierto también en los no
prensa, incluso entre quienes no leen. Connotados
lectores, c= en los méritos morales supetiores producto
analfabetos de la política y la administración
de la lectura es, por lo menos, una formulación irracional
públicas hacen todo el tiempo la oportunista y
Sí ~ o s racionalmente en. las desigualdades,
redituable apología libresca. A propósito del libro
podremos advertir que a lo mejor somos muy buenos
y la lectura, una enorme cantidad de frases nobles
lectores pero pésimos conversadores, y que en este último
y de clichés cultos se ha venido imponiendo, por
terreno muchos ·no lectores nos aventajan sin pretender
consenso y populatidad, como la verdad irrefutable.
jamás ninguna supetioridad sobre nosotros. .
Pocos son los que hacen algún esfuerzo por analizar
Nu€stras aptitudes y voca~iones trazan sus
tales asertos, y el resultado más penoso de todo
propios límites y muchas veces resultan excluyentes.
ello es un amplio sector culto convencido de sus
Por tanto, nadie que se precie de distinguir y
nobilísimos mitos, renuente examinar, racional y
comprender podría argumentar la preeminencia de
realistamente, el grado de verdad de sus postulados.
la lectura de libros sobre la lectura, la apreciación
Hay quienes jncluso hacen las más arriesgadas
y la· interpretación de la música, y quien lo hiciese
piruetas y contorsiones para negar, por ejemplo, que.la
estaría cometiendo una extrapolación disparatada.
primera razón para acercarnos a la lectura sea el placer.
Es obvio que la gente culta también cultiva,
Les írrita sobremanera que la lectura no tenga una
entre otras cosas, creencias irracionales, y acepta
Utilidad Y a tal grado confunden las cosas que acaban
y pregona, como verdades absolutas, ciertas
por no distinguir la diferencia que hay entre estudiar
noéiones del todo .discutibles, y para ello se basa
y leer. "Placer" es un término que causa pavor en la
confiadamente, comó dijo alguna vez Augusto
educación formal. El sistema educativo no sabe
Monterroso a propósito de Vladimir Nabokov, "en
dónde ponerlo, y por eso lo que más desea es
su bien establecida inteligencia".
desterrarlo del aula y de sus programas.
Los disparates no pareéen tales si provienen,
Esto sé da lo mismo en la escuela básica
sobre todo, de una persona letrada. "Por eso es
que en los estudios universitarios,
tan nec;esatia -dice Marina- una ctítica
v, ha formado y deformado
de las creencias". Con su agudo sentido
¡¡eneraciones y gen~ciones
critico, Noam Chomsky advierte que
de frtgidos y resentidos
hay un cierto tipo de "ignorancia
(muy orgullosos de serlo)
colosal" que .sólo puede darse
. que no saben que la cultura tiene
entre intelectuales respetados.
su origen en el juego, en el deleite,
Éstos, para probar algo· a todas luces
· en la alegria, en la "inutilidad" y en eso
1
improbablé, inventan tesis llenas de una
que los clásicos denominaron, para abarcar
jerga confusa y de palabras grandilocuentes,
todo lo antes mencionado, , "el ocio creativo
antes que admitir que están equivocados.
y liberador". Por su misma etimología, lo más
Iichtenberg decta que no saber pero creer que
opuesto al "ocio" es el "negocio", es decir la negación
se sabe, y darle rango de verdad a lo que se cree, es el
del ocio: negotium, literalmente lo que no es ocio.
error en el que incurren los entusiastas inventores de
En sus Cartas sobre la educadón estética del hombre
hipótesis. Marina añade: "Un montón de antropólogos
(1795), Schiller asegura que "el hombre sólo es
Ysociólogos intenta convencernos de que la verdad no
completamente hombre cuando juega". Asi, el
es más que el resultado de un consenso". Al referirse a
conocimiento · libre y voluntario es, antes que
la vida de Sócrates, ¡\lain de Botton nos aconseja seguir
cualquier cosa, consumado deleite. De esta- noción
el método socrático ante la impopulatidad de las ideas.
fundamental parte Johan Huizinga para desarrollar
"Lo-que tendría que preocupamos -nos dice- no es ~ las. páginas de su esclarecedor Hamo ludcns. Para
la cantidad de gente que se opone a nosotros, sino hasta
Schiller, "la belleza no da absolutamente ningún
qué punto cuenta con buenas razones para ello".
resultado ni para la razón ni para la voluntad; no

a

21

f

�conduce a nadie por fines intelectuales ni morales,
no sirve para encontrar ni una sola verdad, ni
ayuda a cumplir ningún deber y, en una palabra, es
igualmente ineficaz para crear un carácter y para
esclarecer una inteligencia". Huizinga explica que
"el juego es superfluo. La necesidad de él sólo resulta
urgente en cuanto el placer qu.e proporciona la

Por ello, también, la lectura no puede hacerse una
obligación. Como el amor, no puec\f'. imponerse. La
libertad de leer tiene que ir aparejada a la libertad de no
leer. S~ como sostiene Ernesto Sabato, "sin libertad nada
vale la pena", la lectura no puede ser impuesta ni siquiera
con el argumento de nuestro presunto beneficio.
Leemos porque nos place, y si alguien es capaz.
de mostrar, sin coacciones, las puertas de ese placer
a quienes lo ignoran, habrá que agradecérselo, pero
nadie puede obligarnos •a leer ni siquiera bajo el
principio, "lógico", de que esto será mejor para
nosotros. La lectura se contagia con imaginación
y buenas maneras, no con apremios ni· groseras

'

Por lo demás, la intolerancia se ha vuelto consustancial
Lomfamo ocurre con la lecrura institucionaliza~.
Las msntuciones públicas se saben poseedoras
a las instituciones. Cuando los funcionarios se ufanan de
la llamada "tolerancia cero" lo l¡acen desde la
.
de. la verdad
d
. y no creen que el aiudadanopuea,
dminis .
.
arrogancia
ru deb~, e¡ercer su propia libertad sin ponerlas en
a
tranva y la meptitud, incapaces de admitir su
entredicho. Pero la libertad institucional no existe
est¡uendoso fracaso en las politicas sociales y educativas,
Sándor Márai es muy claro al ·respecto: "La libertad
mstalados como están en la =eza de que todo ha de
imposiciones.
es un asunto privado. [...] El ser humano sólo puede .resolverlo el códigq penal
Imponer algo a alguien es condenarlo a no desear,
alcanz_ar la libertad -de üna u otra manera- a solas
Marina explica: "El intolerante afirma que sólo hay
pues toda sumisión mata el deseo. Obligar, bajo
Y_ gracias a su propia tenacidad. y además por poco
una solución
. para qida problema, la que él posee,. que
la ley del beneficio, sólo puede producir personas
nempo".
esa soluaón no admite ninguna flexibilidad, y que está
. sumisas, y la sumisión, corno atinadamente afirma
dispuesto a lffiponerla si puede". Éste es el punto en
.Hoy ya casi nadie lee a Jobn Stuart Mili' y
Marina, es la disminución de alternativas del
qmenes menos lo leen, o lo ignoran en absoluto
el .que estamos hoy ~u ando hablamos de educación y
sometido: "quien impone su voluntad por la fuerza
son _precisamente los representantes del poder y la~ . cultura, y cuando nos referimos muy especificamente a
cercena las posibilidades del otro".
msntuc1ones. Mili dijo:
la promoción y el fomento de la lectura.
leemos lo siguiente:
La coacción nunca ha conseguido ciudadanos
En la tarea del fomento y la promoción del libro
felices. Si la cultura principia en el juego, que es
La cultura nace en fonna lúdica, o sea, al principio,
Aunque pueda en muchos casos ocurrir que los
tendrtamos que desarrollar uiía ética y una poética
por definición la libertad, la libre voluntad, el
individuos no hagan, en general, una detenninada
de la lectura que, a mi juicio, son indispensables para
la cultura se practicaba en fonna ele juego. Aun
en\]lsiasmo, la lectura placentera no puede ser un
wsa mejor que los funcionarios del Gobierno es
lograr la tolerancia y el diálogo cultural.
las actividades encanunadas directamente a la
acto obligado, ni siquiera bajo el razonamiento
sin embargo, preferible que la hagan elios c~m~
satisfacción de necesidades vitales, como por
. El libro, todo libro, es solamente un pretexto. Lo
institucional del 9ien social. En todo caso, que
un
medio
para
su
educación
mental,
un
modo
de
ejemplo la caza, gustan adoptar, en la sociedad
lffiportante es lo que suscita el libro en quienes lo
las instituciones empleen la imaginación. ¿No es
leen. .Lo fundamental en el ámb1·to de 1a 1ectura no
fortalecer
_
s
us
facultades
activas,
ejercitando
su
arcaica, la forma de juego. La vida colectiva recibe
esto último acaso el fondo de una de las consignas
su investidura en formas ultra-biológicas, que le
son los libros (inanimados), sino los lectores, que los
JUICIO Y dándoles un conocimiento familiar del
fundamentales ("La imaginación al poder") de la
prestan mayor dignidad, en la actividad del juego.
asunto que asiles queda encomendado.
mannenen vivos. Esto que es tan obvio, resulta que
revuelta esrudiantil francesa de mayo del 68 cuyas
La colectividad manifiesta su interpretación de la
no lo pueden comprender muchas personas cultas.
motivaciones son la libertad y el rechazo de la
vida y del mundo en los ju~gos. Esto, claro está,
Cuánto ganariamos si examináramos y pusiéramos
Un libro sin lectores es la negación del diálogo
imposición?
cultural.
José Antonio Marina afirma, _ con
no debe entenderse como que el juego se trasmuta
realm_ente
a
prueba
supuestas
verdades
que
nuestro
.
En un diálogo entre Jean-Paul Same y Daniel
o convierte en cultura, sino que la cultura tiene
maravillosa l~cidez: "De los libros puede decirse
Cobn-Bendit, publicado en Le Nouvd 0bservatrur, ' anquilosamiento intelectual y nuestrb fanatismo
en sus fases originales el carácter de un juego y
culturalista han preferido dejar intactas por defensa de
lo rrusmo que de los barcos. Lo que se ve, lo que el
el 20 de mayo de' 1968, Sartre sostiene que llevar la
mtereses, carencia de es~erzo y falta de imaginación.
lector lee, me parece a mí, que navego dentro la
se representa en las fonnas y el estado de ánimo
imaginación al poder es abrir las ideas a nuevas
Antomo_ Machado lo dice espléndidamente en una
obra muerta. Lo vivo son los campos de fuerzas ~ue
\lropios del juego.
opciones, contra la esclerosis men~al de los que
mannenen
todo esto a flote"
sólo creen en una via (la misma de siemp~e), y ¡ canc10ncillamolvidable: "Se miente más dela cuenta/
falta de fantasía:/ también la verdad se inventa".
por
Es dillcil decirlo mejor~·
La verdad-es que sólo nos interesamos por aquello que
que, por costumbre, comodida¡l y conformismo,
nos place o nos afecta. Sólo es importante para nosotros
se niegan a explorar nuevos caminos. El filósofo
aquello que nos concierne. tPor qué tendrta que ser de
francés ejemplificaba con lo siguiente: "Un profesor
'
otro modo? La honda e inteligente intuición leopardiana
dirá: '¿Suprimir los exámenes? Jamás. Se puede
da en el blanco: "El hombre que no se interesa por sí
perfeccionarlos, pero no suprimirlos'. tPor qué esto?
mismo no es capaz de interesarse por nada, porque no
Porque ha pasado por los exámeQ.es durante la.mitad
hay nada que pueda interesar al hombre como no sea en
desu vida".
relación con él mismo".

engendra".
Lo más importante que revela este pensamiento
egregio, como lo llamó José Ortega y Gasset, al
referirse al aporte fundamental de Huizinga, es que
• la cultura se crea en el juego, en el deleite, el placer,
la alegria y la felicidad. Nada tiene que ver con deber
u obligación. Jugar es una necesidad, pero no hay en
ella una obligación ni intelectual ni moral. Se juega
para disfrutar, y en ello reside su carácter libérrimo
y desinteresado. Sólo podrtamos decir que el juego
es "útil" (al igual que la cultura puede ser "útil") en
la medida en que desarrolla precisal!lente nuestra
libertad con todo lo que ello significa. En Horno lwlens

23

22

�ELMUMDO ESTÁAFIIERACOMOADEMTRO,

ELIZAIIETH BISHOP EM LAFRONTERA
~ CABRIILA CAMri) WISTEMDARP

Elizabeth Bishop (Massachusetts, 1911..-Boston, 1979),
poeta del período modernista estadounidense, creó
una obra poética confonnada por cuatro libros escritos
durante cuatro décadas. La poeta tuvo' amistad con
Mari.anne Moore y Robert Lowell, entre otros. Ya nos
apunta Orlando José Hernández1 que, en su obra, se ,
reconoce la influencia de Moore y de Wallace Stevens.
·Bíshop fue además una asidua lectora de Hopkíns y de
Herbert. ~arold Bloom, por su parte, advierte cierto
influjo de Wbinnan ~ob're su obra. Y también es clara
la admiración que ella sentla por Ezra Pound.

El fragmento anterior nos presenta una especie dt
~sde cierta pe!_spectiya su estancia en
juego entre las piernas de una mujer y una carretera.
Brasil, de 1951 a 1967, fue el motivo que.
Ambos dementos son medios que nos transportan.
/
la acercó a Latinoamérica. Se .interesó por
Cito este'fragmento porque me parece que la poesia
los ~ ~ de su épOCa por algunos otrOS
de Bi~hop es justamente un camino, o una serie de
~ericanOS. De ese periodo suygió una nnportante
caminos, que nos llevan-a diferentes lugares. Su
anto~ é1e poesía brasileña que tradujo al inglés con la ·
poesia es un constante viajar. La poeta fue una asidua
·colaborací6n de otrOS ~ ~ Verónica .viajera dentro de los Estados Unidos~ en Eur.opa y
Volkow nos dice q u e ~ su e&amp;tanda en~ o a
Sudamérica. No es casUal que uno de los asuntos mAs
.causa del enfrentamiento con esa ..otra" cultura, ~
séñalados en sus poemas sea el viaje; y no solamente
prcdujo sus mejores poemas. En el último de sus libros,
me refiero al traslado fisico, también al espiritual.
r_¡,,,.,..,.k,-,
Paz traducido
'-""'ó'
UJII&amp; ro, •incl::uye un poema de
. OctaYío
'
Nos presenta lugares públicos y privados, geografias
al inglés por ella misma ~ prtmeras ttaduccioneS de sus
~r las que atraviesa. Viaje externo sí, pero también
poemas en México se 1as debemos precisamente a Paz.
· interno, reflejo del cuerpo en las aguas que anidan en
El prda resalta una especie de duaUdad o polisemia en
el alma y en ía imaginación. Geografia de uno y del
.su trabajo: "En Japoesta de Bishop 1as cosas vacilan entre
ser lo que son o ser una cosa di&amp;tinta de lo que son" (1994:• otro, o de lo otro.
Cqmienzo por el viaje'externo. Por los poemas que ·
313). Esta carad:e:mtica de su obra colpca aÍ kctor, por
nos llevan ala selva, nos atraviesan por alguna costa, o
~
-en el terren0 de la inceitidumbre. tnQmento
nos pasean por una carretera.
que se transforma en experieoo,a reveladora. l a ~ ama
El poema "El mapa"·pertenece a su primer lipro
el mundo, lo toina todo ylo hace con maestña
. publicado tras_haber ganado un concurso literario

D
-

y

.

'

Las largutsimas piernas,
.
una extensión de leguas\ que no llevan la ciudad
· a ninguna parte; las franjas
·soh{é las que. conduciJnos (listas satinadas sobre
pantalones
2

de arlequin, medias de mall).

1 En el prologo a Anrologiapoética (1980) Madrid: ColccciOn Visor.

a lc1s 35 años. Hay un juego, un desplazamiento por
la costa como por un mapa ·que bien podria estar
extendldo sobre la mesa del coJ11edor. La voz poética
se acerca tanto como para ver la profundidad y el color
de las agu,as, tanto como para alcanzar a distinguir las
algas marinas que oscilan entre el '"verde y el simple
azul". La lente enfoca para presentarnos la imagen
misma en donde tierra y mar se abrazan y se disputan
el espacio. Luego se aleja, o quizá sea ·mejor decir:

2 La traducciói:t es de Orlando José Hcmández.

24

se transporta, y nosotros con ella, frente a ese mapa
en donde los bordes que dibujan las penínsulas de
Terra~ova y Labrador -provincias de Canadáas~me1an el "índice y pulgar de una mujer cuando
suJeta la suave tela". Del color del mar, en 1a costa
nos, vamos
al color que los cartógr-'os
eligen para 1os'
"
i:U'
pa1ses de acuerdo al carácter o a las aguas nativas".
Es~amos en una especie de frontera: en el aquí y en el
alla, en la cost a y frente al mapa.
Pero la voz no se limita a la descripción de
lo otro. Se sorpr ende ant e los caprichos de la
naturalez a y se cuestiona el funcionamiento de los
elem~nt~~ que habitan ese otro espacio en el que
convive: lÜ acaso la tierra se reclina p ara levant ar
a~mar desde abajo, tirando de él por todos lados
s1~ p~rt_urbarlo?" Pregunt a que no lleva respuesta.
E1erc1c10 de reflexión qu e envuelve al l ect or y
lo lleva a la raíz, al origen, lo lleva a preguntarse
asuntos que creía olvidados.
Para acercarnos a los viajes internos que se
~esarroll~n en est a poética, podemos leer el poema
Un arte ' donde la voz poética nos presen ta
un mapa interior que se compone de ausencias
pres_en~es. El cuerpo del text o se forma gracias a
la perdida. La pérdida lo constituye. Desde cierto
p~nto todo poema se compone de lo perdido. Como
dice Antonio Gamoneda, la poesía es un ejercicio
de memoria. Las llaves de la puerta, el reloj de su
madre, dos ciudades, un ser amado, todos ellos

obj:tos que se recuperan gracias a la memoria.
Objetos que dibujan el mapa interno. Experiencia
que º~-~ rre gracias a lo que no está pero que
parado11camente sigue estando · Ahi de nuevo nos
encontramos con el juego y la polisemia.
La lectura y relectura de la obra de Elizabeth Bisho
nos permite dialogar con un universo que se ubica e~
la frontera. Un mundo que está afuera como adentro
y en donde las cosas son maravillosas por el simple
hecho de existir. La voz nos presenta con maestría un
mundo íntimo, una serie de viajes que nos inquietan
al revelarnos una mirada peculiar ante la vida. La
poeta se detiene en cosas "tan pequeñas" como una
llave y "tan grandes" como el mar. Todo es digno
de ser observado, todo es motivo de detenimiento
celebraciónto
Y

Referencías

A_t~bdz~h ~~~~ {af~;;peahs, Illinois: Elise Paschen &amp;:
BlEshdi?P,, E.d(l986). ~ntolog!a, México: 8 Tucán de Vircrini
. c10n e Verórnca Volkow.
o~a,
BIP~~EE.Q?~9)- deAntOologíadPoética, Madrid: Colección Visor de
.
' woon
r.lan oJosé Hernández.
Bif~E'i' (2~:). UnaAnt~l~$Íª de Poesía Brasileña, Barcelona·
Alonso~to c10nes, Edic10n de Margarita Cuellar y Ángcl
Bloom, H. ~2002). El canon occidental Barcelona· An
~~~go,Ji~9~)00). Art~ Poe'stica,
/ Barcelona: Edito~ial ~~-, .{
. Éxcurswne Incurstones México· FCE
Gc::1!J.~~~~' A. (2007). El cuerpo de 'los símb~los, Oaxaca:

�POESIA

POIIIA

Dos poemas de Elizabeth Bishop
C4

TRADUCCIÓN DE CABRIEU. CAMTÚ WESTEMDARP

Un arte

El mapa

El arte de perder no es difícil de dominar;
tantas cosas parecen henchidas con el intento
de perderse que su pérdida no es ningún desastre.

La tierra yace en el agua; es un verde sombreado.

¿Sombras, o es que son bajios, en sus orillas
mostrando la línea de extensos arrecifes
donde las algas cuelgan desde el verde hasta el simple azul?
¿Q acaso la tierra se reclina para levantar al mar desde abajo,
tirando de él por todos lados sin perturbarlo?
¿Empuja la tierra desde abajo al mar
a lo largo de la hermosa plataforma de arena curtida y fina?

Pierde algo cada día. Acepta la confusión
por las llaves perdidas, la hora en blanco.
El arte de perder no es difícil de dominar.
Luego practica perder más, perder más rápido:
lugares y nombres, las partes a las que querías
viajar. Nada de esto traerá un desastre.

La sombra de Terranova se tiende plana e inmóvil.
La de Labrador es amarilla, donde el distraído esquimal
ha derramado aceite. Podemos acariciar esas bellas bahías,
bajo un cristal, como esperando su floración,
o como si colocáramos una pecera limpia para peces invisibles.
Los nombres de los poblados costeros huyen hacia el mar,
los nombres de las ciudades cruzan las montañas vecinas
-aquí el impresor experimenta el mismo entusiasmo
como cuando la emoción, por mucho, excede la causa.
Estas penínsulas sujetan el agua entre
índice y pulgar
como cuando una mujer sujeta la suave tela.

Perdí el reloj de mi madre. Y mira, mi última o
penúltima de mis tres casas se ha ido.
El arte de perder no es difícil de dominar.
Perdí dos bellas ciudades. Y algunos
vastos reinos que eran míos, dos ríos, un continente.
Los añoro, pero no fue un desastre.

Las aguas de los mapas son más silenciosas que la tierra,
le dejan a ella la conformación de sus olas:
y la liebre de Noruega se precipita agitada hacia el sur,
los contornos estudian el mar donde yace la tierra.
¿Se les asignan los colores o es que los países pueden elegirlos?
-Lo que mejor acomode al carácter o las aguas nativas.
La topografía no muestra predilecciones; el norte tan cerca como el oeste.
Más delicados que los historiadores son los responsables de escoger los colores
de los mapas.
De Norte &amp; Sur (1946)

-Incluso perderte a ti (la voz burlona, un gesto
que adoro) no habré mentido. Es evidente:
el arte de perder no es muy difícil de dominar
aunque pueda parecer así (escríbelo) un desastre.

�on D~ M Q ofo\
\:::.Jº

ClS HUCO MUJICA

R

Cada contenido pide su forma,
0
~
~~
o, de lograrse plenamente, el
~R Q
ful ~ D conteni~o es la farma, es su
D 0 ~ ~ W LnJ ~ llegar a s1, su comenzar a darse,
~
a ser expresión. Hablar del silencio, l?ºr
ejemplo, pide silencio; la escucha pide
escucha y la poesía poesía... Por esto renuncié a la línea recta, esa
que Nietzsche dice que siempre miente; renuncié a la ilusión de lo
terminado en su estar ya concluido, encerrado, conceptualizado. La
del verbo por sobre el sustantivo, el sentido por sobre el significado.

nn(;:)

~@ 8 O/1

En la palabra se trasciende el silencio, en el silencio
se trasciende la palabra, trascendiéndose se habitan,
habitándose se contienen.
8 silencio es la alteridad de la palabra en la palabra,
se es así rebasándose de si, no diciéndose: dándose a
escuchar.
8 saber del silencio no es un saber, es un habitar,
después, a veces, un hablar, un decir el habitar, un
habitar las palabras.
El silencio que alberga la palabra poética no
es lo incomprensible de sí, es su impronunciable
singularidad: es lo irrepetible de sí.
Un poema debe llamar, después callarse:
abismarnos, no en su lectura (en las palabras aún nos
reflejamos) en su silencio, allí donde nos desnudamos.
El silencio, el poético, está siempre al final, allí,
donde el inicial se escucha. Es que donde termina
el lenguaje no comienza lo indecible, comienza
l. SILEMCIO
la revelación; es hasta esa orilla hasta donde hay
El que mira la lejania ve mucho más que lo que mira,
que llegar a callar, allí, desde donde se comienza a
más lejano que lo que ve. La poesía, si se cumple, dice
hablar.
lo que dice y el silencio desde el que se dice, la lejania
Las palabras son soplos, de boca en boca revelan
con la que nos llega.
un mundo; el silencio es un aliento, de oído a oído,
El silencio es la medida y el juicio sobre las
custodia un misterio.
palabras, su verdad, pero no una verdad callada: un
silencio escuchado.
La poesía es el encuentro entre dos silencios, entre
11. LÁ ESCUCHA
ella y la escucha; ni el uno y ni el otro preceden a ese
Lo primero fue el abrirse de la noche, lo dado a luz en
encuentro, acontecen allí, allí donde el acontecimiento
ella, lo primero, lo primordial, fue la abertura -esa
habla, en el poema, donde la escucha dice.
huella del no haber sido, ese posible volver a no ser.
El silencio es la medida de las palabras, su originaria
Lo primero, lo más propio, es la apertura, esa acogida
desmesura: su decir lo que callan.

n su lugar elegi el pensar poético, el que no
teme ni a lo fragmentario ni a lo inconcluso,
sabe que lo fragmentario tiene otra secreta
unidad, la que no renuncia a la pluralidad, la
del archipiélago, la de lo sinfónico... La que, en
definitiva, es fe en el lector, fe en que la lectura
también es creación, cuando es escucha, cuando se
deja engendrar, cuando sabe que toda escritura es
anunciación y no definición, busca encarnadura y no
sólo comprensión.
Torné dos temas, silendo y escucha, ya que del silencio
sólo sabemos que habla, sólo sabemos si escuchamos,
si lo dejamos llegar a nuestra voz, y si esa voz es la de
un creador, la de un escucha, su concreción, su llegar a
sí, en el género que he elegido, se plasma poesía.

E

28

!T:.ºsomos.

~

esa escucha de_lo que llegaremo&amp;j

No llegamos a la vida trayéndo con-nosotros un

Itnguaje, nacimos-oyentes, desputs1 y gracias
a dio, fuimos hablantes. Hablamos p~ue
nos hablaron: nos en~n las palabras, nos ~
~ elleng\laje.
Desde entonces, cada entonces, hablar es
~ la palabra: responder.
Desde entonces, para siempre, el escuchar es la
exucma cercanla del hombre a su. origen, a su más
~ y extrema ltjama: a la que está llamado a darle
'YOZ.

Se empiezá a escuchar cuando ae presra oldos, se
Jos dilata en lo que los dilata; como en un bósque,
ct:imdo uno cierra los op; para dejar que lo que es
· ....,_~ llegue: se anuncie
ta escucha, ese olrdel desierto, ese roce de vientos,
ae

~¿et~ en~ p~

.

Ia hístoria del silenao son l a s ~ la

-

•'.'JJ

altcri=mo fecundidad, revelación que revela ló
Decir escucha es también decir espera, ese
recogimiento de st sobre lo que aún no llega.

ese~sobreloque noes.
El habi~ ~~o es esa ~peta. espera dé
una ausenaa que nene que ser álstodiada como
usencia: una espera sin memoria, una espera sin

esperma

.

En la anchura que la escucha dilata el temblor de
la realidad resama, su fondo rumoroso vibra: entona,
da decires.
· Escuchar es no '01rnos escuchand~ es IQ,ás un
exhalar qµe un iuaalar, más un entregar que un
recoger.
Escuchamos cuando no esperamos ofr, cuando1io
c-.nnftna,nos la escuclia, escuchamos cuando tambitn
el olr caUa.
·
(Queter olr, a(m querer decime.}
. Algo siempre habla, algo que l1amá a Rr

es

~deesesilencioeslapoesia.
.
~ éscuchado.
Enel silencio la poesla se desnuda, en la
,:_,;¡,, O nada habla, y, (ll esa nada, pide ser
c1esnudez dpoema se encama.
~, •
escuchado
·
.
silencio no se dice en las palabras de ~
Cuandoownos '8CUCbar ~ es cuando
ijllien lo dice; se da a escuchar en la voz de
· smeihos que al8') siempre babia.
9Uien lo escucha.
•
Callarse no es dtjar de decir, eS dejar decir:
Ya no digo silencio, digo éscuchar. Me digo de . dejarse llamar a la escuclra. · .
camc.
En el callar se abre la eacucha, en hr abierto
Decú: silencio no es decir lo humano, lo humano acucbamos l o ~ Hamo a callar.
es encarnar el silencio: sabemos escucha, escucha y
Escuchar es ignorar si lo escuchado precedló a la
~ es sabemos Uamado por lo-que se escucha en
escucha. o si nace all1. en el contacto entre el silencio
tanto no nos oigamos escuchando.
y quien lo escucha, como ~ un bosque donde no se
La escucha, llamémosla la escucha poética, · sabe si escuchá al viento o a las hoj~ que el viento
su comprcnsi6a, no es un~ aprehensión: es una . mueve, a la m!Jsica o a la danzá. (Osi el uno y el ono
:enttc&amp;a; es la renuncia al deseo de poder msito en el sOh ademas el otro en ese decir que los aúna.)
--::saber, renuncia al saber como posesión, de borrar la
.Escuéhar es pertenecet a lo que al decirlo se oye. a
akeridad
..
lo que al decirlo nos nombra.
la escucha poética. lo recibido. no aboca a un
Olr, en cambio, es siempre o~ es saber y, saber,
discurso sobre lo comprendido, no es siquiera
~ siempre eco, repetición.
acto del pensar: es la sensibilidad, la
~ poesla es el saber del no saberse: el poeta
vuhierabilidad pasible de acoger, de ~ar venir,
escucha sin olrse: trascendiéndose.
de 8lllparar lo otro como otro; es el dejarse álterar
Cuando escucho sin otrmc escucho el ser.
}'C?t la alteridad, transfigurar por el sentido,
que en mi calla, el callar que en mt respiro.
ibmijnar,por la bdleza ó herirse por lo sUblime.
Hay que olr sin abandonar ia· escucha, para
No se trata de una mera pasividad, se trata de
que no sólo lo que se oyó se oiga, para que
ser¡asible, capaz de ac~er la alteridad cÓmo
también lo que no &amp;e oye se diga O más aún:

9

•

a

se

11,

�111, U. POESI.A.
escuchar hasta que nada se oiga, recién alli decir, decir
La perpleja lucidez de la poesía es tal que nada
lo escuchado, exhalar lo inspirado.
queda definido, nada cristalizado, ningún posible
Escuchar no es olt las palabras sino la voz, la que
exorcizado.
se sustrae al decirlas: el aliento atrás, la cisura de cada,
Su saber no es apologético: no demuestra, muestra;
palabra.
,
tampoco define ni confina, abre; no es la abstracta
Las palabras, cada vez, son las de todos, la voz, toda
luz de la razón, es el claroscuro de la intuición, es la
vez, es la única vez.
reverencia y es el asombro.
Se oye con lo que el oldo tiene de carne, se escucha
Es rigor y presagio, dice lo que se dice en su duda,
con lo que esa carne tiene de hueco, abre de abismo.
en lo que toda afirmación conserva de pregunta, toda
Se oye lo que se dijo, lo que suena, se escucha lo
pregunta palpita de esperanza.
otro, lo no dicho en lo qÚe se dijo: lo que en lo dicho
Dice el estar y su exilio,Ja dubitativa cercanía, la.
otra vez vuelve a llamar.
presencia y la ausencia sentida de lo que nunca estuvo.
La hondura de un poema, lo que la poksis trae
Huella y recelo de que el viento la borre: aliento
abriendo, no radica en aquello de lo que sus versos
retenido y los ojos cerrados.
hablen, ni siquiera en cómo hablen, radica
Es el tremer de lo ambiguo e
en la dimensión de la escucha desde
inacabado, la inabarcable conjetura,
la que llegan sus palabras, de su
el rumor del desconcierto: la
permruiencia o no en ella, en ella y
conmoción de lo que por viviente
su ausencia.
late.
La escucha, la poética, no qusca
La poesía no da a conocer las
llegar a oír, busca callarse en el
cosas, ni a la montafta ni a la lluvia
nacerse de todo posible decir.
que sobre ella cae, da a escuchar
Alli reina el aguardo sin prisa,
al silencio de las cosas cuando las
el pudor de lo lento, la demora ...
cosas están en ellas mismas.
el tiempo de lo que crece sin
La po~sia no está nunca en el
nombrar la cosecha.
poema; no lo está porque no es:
El escuchar no oye: el oír ya es
llega. Ese llegar es su pasar, su
posesión, retención; mismidad.
entrega, su sentido.
Reflejo y eco del decirse en lo dicho,
En la poesia nos abrimos a la luz,
prolongación, no nacimiento.
no a lo que ella ilumina, a la belleza, no a su
Escuchar es no olmos mientras
resplandor, a la expresión, no lo expresado.
escuchamos, es ir, sin volver, escribir, sin saber.
En ella lo desconocido_ es presencia, no
El poeta debe decir, pero haciendo escuchar lo que
conocimiento, es lo que es en si, no para mi, lo que se
no dijo él: lo que lo hace poeta a él.
manifiesta, no lo que se me muestra, lo que veo, no en
Todo decir, para cumplirse, tiene que darse no sólo
lo que me miro.
a oír, también tiene que abrir la escucha.
(En su e){trañeza reconozco lo extranjero que me
En lo oído se oyen las palabras, en la escucha el
soy, en lo incomprensible lo inenarrable de mi.)
temblor de la voz, en el roce del silencio, en el aliento
La poesía es precipicio de la belleza, la belleza y el
de quien las dice.
desgarro, ella y lo sublime, el horror y la rosa.
El silencio de un poema no es sólo del poema, es a la
La poesía es la palabra desnuda de si misma, su
vez del lector: es donde él se escucha.
'
desnudez y el latido qué la desnudez revela.
Al alma hay que crearla, inhalar lo que inspira,
Que la poesía no se agote en el poema, que el poema
imaginarla: darle voz. Encarnarla es la obra humana, la
sea su propia ausencia, no es ni carencia ni privación,
humana fidelidad a si, lo poético es escucharla, hácer
es su abismo preservado, es lo que cada poema
de su soplo un verbo, de ese verbo otro inicio, otra
custodia.
única creación.

30

LA. POESÍA. ES REVELACIÓN DE LO QUE EN ELLA. NA.CE ~E LO
QUE EN SUS PALABRAS COMIENZA A LATIR~ DEVELA.MIE~TO DE
UN SENTIDO CUANDO ES INA.UCURA.L, CUANDO ACONTECE y SE
EMTRECA CREACIÓN.
La poesía inicia, inaugura espacios, los abre, no los
ocupa, los entrega: esa entrega es el poema.
'
El poeIUa es poesía entregándose, ese entregarse es
su acontecer: el acontecimiento que es un poema; el
poema es su don, la huella de su irreductibilidad: la
promesa cumplida permaneciendo promesa.
La poesía es el deseo de
las palabras, el llamado de lo
imposible.
En ese imposible que llama
se abre la posibilidad que
· responde: el poema.
En la poesía, la originalidad
es tan fortuita como el tema
ambas son obra del poeta, n~
así la poesía.
Lo real, no la realidad, es ]a
palabra fuera del Íenguaje, ]a
irrepetible.
Lo real es la palabra que
sólo se escucha, la indecible:
siempre alteridad, cadi vez
poesía, poesía inicial
La poesía es revelación de
su ser: de su ser revelación
no de lo que se ignoraba, de 1~
que nunca hubo antes de ese
decir.
La poesía es revelación de lo que en ella nace, de lo
que en sus palabras comienza a latir; develamiento de
un sentido cuando es inaugural, cuando acontece y se
entrega creación.
SuStrayéndose se dice la poesía, se anuncia en la
huella de su irse: en la sed que dejan en la boca las
· palabras.
. La obra no se agota en sí, ese es su revelarse: su
msondable sustracción, su atraernos.

31

Cada obra es ella y su exceso: su ser y su expresar,
su ser msondable: su misterio de ser.
Es alli, en lo inabarcable de la poesía, en lo inefable
de lo comprendido, donde somos abarcados por lo
mabarcable que nos trasciende, lo abierto que nos
ahonda que es el misteri:o que nos revela: que nos
custodia y resguarda como
misterio.
La poesía acontece en ese all1
que el acontecer de sí abre en
esa hendidura en que el po;ma
se completa a sí tra.scendiéndose
a si; ese abrirse es el acontecer
de la obra misma: ser su forma y
su desgarro, su ser en si sin ser
para si.
A la poesia, como la vida toda
no se la retiene, se la recibe: s~
trata de saber partir. ,
En cada poema comienza la
poesía, la poesla que se sustrae
para preservar lo que es: su ser
cada vez inicio.
En la poesía el lenguaje llega,
no está, o está pero dándose:
diciéndonos.
La poesia es el exceso del
soplo en la palabra y de la palabra en el lenguaje.
Irreductibilidad del decir a ¡0 decible: imposible
que hace del poeta una apertura, de lo abierto su
abismo, de su abismo su entrega.
La poesía no refleja lo que ya es, la poesía nos habla
de lo que no era, nos abre a Jo que en ella llega a ser: al
ser que a ella llega.
La poesía· es soplo, soplo en ]a palabra, aliento en
la nda; exhalada dice aire en el aire, rastro evasivo,
promesa y figura: origen y destino8'&gt;

�POESIA ·

POEIIA

Tres poemas deKate HaII1
es TRADUCCIÓN DE CRISTINA RIVERA•CA.RZA

•

El sueño de la certeza

Recuérdenme para qué es la luz

El problema es llegar a saber dentro de un sueño. En el mío

Queridos ocupantes del bosque de los cerillos,

la otra gente dormia y soñaba. Alguien estaba roncando.
El problema estaba doblado cuidadosamente sobre sí mismo como un pájaro de

estamos haciéndonos más altos. Enciendo la carne asada de mi amigo

.'
origami.
Se proveyeron'las herramientas. Por ejemplo:

mi paisaje visible. Ocupantes,

una casa de piedra caliza, un pa~uete de alfileres rectos

si dejamos las ramas con las hojas

al rozar una simple idea contra
sé que están pensando
f

y un sarcófago de piedra.

podrían crecer hasta ser lo suficientemente grandes
para que nuestros autobuses pasen a través de ellas.

El origami es una adivinanza. Los pliegues son aproximaciones.

Pero esto tomaría un tiempo que tal vez

El resultado tiene buena forma. La certeza puede doblarse

no tengamos. El mundo

a modo de pájaro sin plumas. Aventado al aíre, puede no volar

se está reduciendo conforme el universo se expande,

pero pudiera quedarse suspendido allá por unos segundos

y recuerden, es posible

y cagar sobre las piedras
antes de ser derribado con los alfileres.
Es del todo posible que la casa del sueño no sea en realidad

prenderle fuego a todo eso,
y entonces hacer que produzca semillas en la ceniza.

una casa, pero el pájaro, la roca doblada.

Queridos ocupantes de las cajas de mudanza,

Los alfileres causan indigestión y el sarcófago,

hay días en que olvido

un mueble empotrado que es parte de la anatomía.

que ustedes tienen que vivir también aquí, en estos cubos

La parte más difícil es reducir el sarcófago

de cartón, revueltos junto con lámparas

hasta que su tamaño sea el de una pequeña caja de joyas,

que no funcionan. Todo está etiquetado pero

y luego hacer malabares con el pájaro y los alfil_eres,

como hemos usado las cajas una y otra vez, los objetos en la lista

tan rápido como para que formen un círculo
sin causar ni un moretón, ni un piquete de alfiler o una cortada de papel.

no son los que están dentro. Así que, ocupantes, estoy perdiendo
la fe. Los que me ayudan a mudarme están en movimiento también.

Brevemente, nada tiene peso sobre las manos sino que vuela por el aíre.

Ustedes han visto que se puede inundar un sótano.
He buscado a Santo Tomf.s como uno buscaría
a un plomero. Ysufro de mareos.

·; Del libro Th&lt; Ccrtainty Dream, editado por Coach House Books, en 2010.

�POESIA

POEIIJ.

Estamos ocupados escribiendo animales

'

Te vi viendo tus caballos de miniatura

Recuérdemne que vivo aqui, aún si

'

tu bote modelo con su pequeño timón del capitán.

no vivo. Dejen que se pierda la arquitectura'.

Debiste hacerte aún más pequéño para caber

Si la luna debe ser un péndulo,
dejen que el reflejo permanezca inmóvil.

en ese espacio. Yo debí hacerlo. En cierto punto
estaba en la popa y tú estabas solo

Queridos ocupantes del tiempo y del espacio,

en la proa con tu caleidoscopio.

sujetos a leyes causales, estoy escapando
a través de una ventana rota,
allá donde las estrellas están, viendo hacia adentro

Hicimos desfilar demasiadas cosas vivas .
en esos navíos diminutos. Pudimos haber creado nuevas especies

de mi a través de mi. Hace frio.

con tanto hacinamiento. Estábamos ocupados en la cubierta,

Estos son regalos más bien extraños. A mi amigo le dio
hipotermia. Llevábamos puestos trajes de astronauta

temerosos de abrir esa puerta de madera. Los leones

atados por cuerdas atadas a

podtian ser los mismos viejos leones que han poblado cada sabana

objetos flotantes. Le pasé los cristales de hielo

y estábamos listos para algo nuevo.

a través de esta composición. Ocupantes, el alma
está haciendo demasiadas preguntas. Quiere

Pensan1os que avistamos tierra. Queríamos tierra.

saber si tiene una bella forma. Y no
• _sé qué responderle.

•

'

�'

ue al cumplir los seis meses de cambiarnos al departamento cuando nos empezó a
hartar el correo equivocado. En las primera~ ·semanas pensamos que era inevitable
dejar rastro en una mudanza, como la tierra que se cae al pasar una planta de una
maceta a otra. Podíamos soportar que el titular apareciera mal en los recibos de gas, luz y
teléfono, que pocas veces coinciden con quien vive en un lugar prestado. Si acaso dependerta
de nosotros arreglarlo, de robarle el espacio a los difuntos dueños del edificio a quienes
recordaban en vano en cada factura.
No, nada de eso IJlOlestó tanto como lo que vimos crecer en nuestro recibidor: el bulto que
hacian las cuentas de banco, el plan del celular, las mensualidades de las tiendas, la suscripción
al boletin de ofertas y a un periódico maltrecho, las colegiaturas de las escuelas, la revista de la
Facultad de Lenguas Modernas, y las tantas postales que presumian viajes por el extranjero,
que mandaban abrazos, enviaban besos posfechados a los niños.
Al antiguo inq11ilino le enviaban papeles como a un bebé le hacen mimos. Siempre estaban
dirigidos a un tal José Fernando, qué habla vivido cerca de 10 años en ese mismo departamento
que teniamos poco de rentar. Por el correo sabiamos que era padre de tres, que hablaba como

F

L

,

ªrresponc1
enc1·
Co

a:~t::::c:ri::::::::;ar~~:
de pesas que, por las marcas del
m ISA.BEL VILLA.RREA.L aceite en el suelo, suponemos
había colocado en el cuarto de
servicio.
Sin embargo, decidimos hacerle espacio en un cajón de la cómoda al correo de José Fernando
por si algún día decidía reclamarlo. Habla algo de natural en apropiarnos de sus manchas, en
• poner el calentador o la lavadora donde él y sus antef!ores nos ~señaban ausentes, pero recibir
deudas era algo completamente distinto. Nos dejaba ansiosos como quien ve un paréntesis que
no se llega a clausurar: el contenido mismo del correo parecía ser su incentivo para e,1tar el
cierre, para huir, quizá, a otra ciudad, a otro pais.
Durante ese tiempo aprendimos cómo el tal José Fernando parecíá estar atado desde ,
todos los ángulos. Le habria sido impensable conseguir algunos meses corr ...._
Hacienda; de por si pagaba con retrasos la colegiatura de sus chicos, ••
que siempre tenía el tino de caer en los mismos días que la
renta. Eran números demasiado grandes para todos,
para ellos y para nosotros, me decía preocupada
Emilia, quien lela sus estados de cuenta
como un diario infinito de actividades
._,,, !
económicas, la única señal de que el ex ~ , ~ ... ·: /11,··
•inquilino seguia vivo y gastando.
/
~5
Emilia y yo llegamos a discutir por las ·
..-.• ·
noches si aquel tipo se había mudado de
. )
departamento buscando evadir la vida de la
que se nos notificaba por escrito. Me miraba a
los ojos y preguntaba si creta que hacia con su esposa
.

.

lo que nosotros en la cocina -amplia y con gabinetes de acero
antioxidable, una bendición para lo que costaba el departamento- y
· qué tanto babia de diferencia entre ellos y nosotros, entre nosotros y
los que seguían de nosotros, si haciamos lo mismo con el mismo ritmo
si las mismas paredes del departamento nos llevaba:n
, .\
a las mismas áreas cáhdas, si guardaban nuestros
secretos en los mismos cajones. Si todos
acabábamos en correspondencia.
/'
La mañana en que perdimos todo nos llegó
).
el acta de divorcio por debajo de la puerta. Estaba
\. • • 1 \Í
\
••.
endosado con el nombre de José Fernando
. '
en cursiva y una señora Felicitas acusaba
de recibo ("Ha de ser la vecina de abajo,
Tenchita", dijo Emilia, "la vieja que ni sabe
qué está firmando"). Habla sido enviada
el mes pasado desde· Aguascalientes;
la demandante se llamaba Julia. José
Fernando y Julia, casados en 1991, una
pareja relativamente joven, victima de
las décadas donde los trámites no duran
lo esperado. Emilia tomó el acta con
solemnidad, pasó los ojos por los sellos
y las firmas, y la guardó en el cajón con el
resto de las cosas. "Pobres chicos", dijo Emilia. Tan
desafortunados, probablemente no recordarán su hogar
constreñido de apenas tres cuartos y medio.
.
Nos recostamos en el sofá, con la imagen de una familia fantasma
p~mda en dos -porque las familias fantasmas también sufren-, y vimos crecer a nuestros
hi¡os imaginarios en el espacio que el d~partamento tenia designado para ellos. Permanecimos
así hasta que el timbre y los golpes en la puerta nos hicieron levantarnos. Abrimos y
encon~amos a aqus:lJos carroñeros igual de resignados: nosotros por acertar por cuál de todas
las cuentas estaban en nuestra casa; ellos por encontrarnos juntos a pesar de la custodia y el
embargo8'&gt;

«é. '

37
36

�POESÍÁ

Lesamants
OII

MICUELCOVARRUBIÁS

En Los amantes, d pintor alude ala ceguera dd amor
·cubriendo d rostro de los enamorados con un velo que les
permite gozar con mayor fruición su dulce ceguera. Utiliza

f.J el velo para revelar lo que suele ocultarse.
Marce! Paquet

También el amor se envuelve -no como regalo o como sofá de casa abandonada.
Como si fuera una presencia bifronte o, mejor todavía, un par de rostros ahítos
de oscuridad. Digámoslo' ahora así: un misterio vespertino ofrecía a los amantes
/

encubiertos.
Magritte cuidó la identidad de sus modelos a los que cap?Jró en la plenitud
de su erotismo. iClaro que no tenemos duda· acerca de su maravillosa osadia! Yde
su discreción. Pero ...
¿Sin darse cuenta al surrealista se le escapó úna porción del brazo femenino? Y

\

fue por eso que te dejó a merced del ojo al acecho del amador ya sin máscara, mientras
a él le descubrió la corbata que.lo ha vuelto ese personaje obligatoriamente conocido
a causa del p:ozo de tela que pende siempre de su cuello.
Si, esos amantes cubiertos no son quienes parecen. Su identidad quedó alterada,

I

limpia de gasas blanquecinas o telas agrisadas. Abandonaron su oscuridad pero no la
poesia. Somos tú y yo lirondamente: un brazo que asoma yun pendiente de tela que a
nadie iograrta engañar.

�El foras tero llamad José María Arguedas

•

•• ·

1

.

,
.. .:¡

. •'

,:.

11

•

• ..

.·

.

lf)lf
1
ANTROPÓLOCO Y AUTOR DE FICCIÓN,
NACIÓ JOSÉ MARÍA ARCUEDAS
EN UN LUCAR DEL PERÚ LLAMADO
ANDAHUAYLAS, EN 1911. SUS OBRAS
FUERON POCO VALORADAS EN
SU MOMENTO, PERO COM EL PASO
DEL TIEMPO SE HAM VUELTO UNA
REFERENCIA DE LA LITERATURA
LATINOAMERICANA. CIERTA CRÍTICA,
COMENTADA AQUÍ BREVEMENTE, HA
CONTRIBUIDO A SU CANONIZACIÓN •

• 1---..

: \$

·. ::.. «:11•~-' -

�1 relato de su vida sobresale ineludiblemente
al momento de acercarnos a su obra. Esto
es porque su ficción se constituye de sus
experiencias vitales: se mantiene de la convicción
ideológica. Por ello, importa el hecho de que
desde muy pequeño haya perdido a su madre, y
que su padre, nuevamente casado, lo haya dejado
por temporadas con su madrastra. Es a partir de
estos hechos, las largas ausencias de su padre por
cuestiones de trabajo y el ser rechazado por su nueva
madre, que entra en contacto con ese espacio negado
por la cultura dominante. De ahí viene aquella frase
del propio Arguedas, escrita a manera de confesión:
"soy hechura de mi madrastra". Así es como la vida
de los runas llena su infancia. Y es por esto que
tendrá siempre la convicción de haber hallado entre
los indios, el cobijo materno; en el quechua, la lengua
más íntima.
Constante en su obra es el mundo andino, pero
éste va descubriéndose no como unidad acabada,
sino como un entramado complejo; la imagen del
indio resulta movediza, pues lo sitúa en un entorno
moderno. Corno &lt;liria en su discurso al aceptar el
premio Inca Garcilaso de la Vega, su obra "pretendió
difundir y contagiar en el espíritu de los lectores el
arte de un individuo quecha moderno".
En 1938 publica Canto kechua, obra que culmina
con un ciclo de antologías y compilaciones de
producciones líricas indígenas. Entre sus primeras
obras narrativas se hallan los cuentos reunidos
bajo el título Agua (1935) y su primera novela Yawar
fiesta (1941); a éstas seguirán otras más conocidas y
valoradas por sus proposiciones tanto literarias y
artísticas, como por la representación interiorizada de
la nútica y visión del indígena andino: Los ríos profundos
(1956), Todas las sangres (1964) y El zorro de arriba y el
zorro de abajo (1971). Tanto la intención, como el logro
estético de estas obras, significan un cambio en la
tradición indigenista.
Bernard Shaw, por decir un ejemplo, ubica la obra
arguediana dentro de la corriente del neoindigenismo,

la cual es situada, según este autor, entre los años de
1940 y 1950 (Shaw, 1999: 71). Sin embargo, hay otra
tendencia que más bien rehúye a esta categorización.
Es el caso de la obra de Carlos Huamán, publicada por
el Colegio de México y titulada Pachachaka: puente sobre d
mundo. Este crítico y poeta peruano revive la discusión
sobre el indigenismo-neoindigenismo -vilipendiada
por la crítica de derecha- y concluye que Arguedas ha
superado ambas propuestas. Sus novelas parecen llevar
su propio proceso: de lo antropológico pasa a lo literario;
de lo indigenista llega a un cuestionamiento orofundo del
indio idealizado; luego,
en su última novela,
rebasa incluso el llamado
neoindigenismo, pues
revela las contradicciones
sociales y culturales de
estos sujetos inmersos
en la vorágine de
la modernización
latinoamericana. Así,
Huamán llega a afirmar,
de la mano de otro
especialista en el tema,
como lo es To más
Escajadillo, que no es
necesaria la etiqueta;
el cosmos narrativo
de Arguedas es "una
búsqueda incesante de
una literatura alternativa
de carácter universal y a la vez local, caracterizada por
una visión andina" (Huam~ 2004: 45).
Desde sus primeras publicaciones se anuncia el
pensamiento mítico como elemento de primer orden.
Sus primeras recopilaciones de la lírica quechua son
más que eso: conllevan un proceso de transcreación.
El imaginario mítico andino se expresa en su
sincretismo con la cultura impuesta en la colonia.
En un segundo grado, el trabajo de Arguedas, como
folclorista, vuelve a reunir estos dos universos. Por

EM LA OBRA ARCUEDI.AMA, POR DEMÁS COMPLEJA, SE EMCUEMTRA LA
ORALIDAD, EL IMACIMARIO QUECHUA, ASÍ COMO REPRESEMTACIOMES
DEL CONFLICTO EMTRE EL ESPACIO CRIOLLO, EL MESTIZO Y EL IMDÍCEMA
42

un lado, la tradición occidental, la palabra escrita, el
castellano y todo lo que la lengua encierra; por otro,
la imaginación indígena, la oralidad, el quechua y sus
alcances para descubrir una parte del mundo vetada
para la racionalidad occidentalizada. Sincretismo que
encierra en lo más hondo el conflicto. Ahí es donde
nace el dolor.
En su obra, Huamán atiende pacientemente las
implicaciones con el mundo mítico ysimbólico de la cultura
quecha-andina. Este pensamiento explora una visión del
mundo; procura explicar el entorno e intuir lo desconocido.
A diferencia de occidente,
la naturaleza tiene vida
propia, interactúa con el
hombre. "En el mundo
quechua el hombre y la
naturaleza se proyectan
concreta, dinámica y
mutuamente, no es
posible desintegrarlos"
(Hu~ 120). Hay una
permanente comunión
con la madre tierra. Pese
al sincretismo cultural,
la visión andina conserva
su distinción respecto
de la cultura impuesta.
En el caso de Arguedas,
logramos intuir cómo
se apela a la otredad
asumida en el uno mismo.
Sobre esta cuestión irremediable, el escritor se
~
ü manifiesta. De su observación sobre el entorno social,
¡ el lector logra constatar cómo persisten las dicotomías
= sierra-costa, Cuzco-Lima, quechua-español,
modernización-tradición, formándose así una nación
◄
profundamente dividida:

i

1

2
g
D

1

•

;
¡
...D

En el Perú, la segregación cultural sigue siendo cruel,
esterilizante y anacrónica aunque se ha progresado
algo en los últimos veinte años. El indio aparece
todavía como un personaje inmenso, rezagado
en siglos, a pesar de su infatigable esfuerzo de
supervivencia y de adaptación a los grandes cambios
-cambios a saltos- que da constantemente la
cultura que lo rodea (Arguedas, 1977: 7).

43

No es la pérdida del pasado, sino la fractura presente
el origen de su dolor.

2

Antonio Cornejo Polar, crítico peruano, ha contribuido
en la revalorización de la narrativa arguediana y, a
partir de ella, ha acuñado categorías que ahondan en
la comprensión de la misma, como lo es la idea de la
heterogeneidad no dialéctica. En uno de sus primeros
trabajos, Cornejo destacó la "significación que el
conjunto de su narrativa tiene para el proceso y destino
de la literatura hispanoamericana" (Cornejo Polar, 1973:
12). La última novela de Arguedas será trascendental
en el proceso crítico de Cornejo, ya que a partir de ella
logra acuñar la noción de sujeto migrante propuesta para la
interpretación de una narrativa heterogénea, que además
intenta escudriñar en las complejidades sociales (desde
el campo estético) con las cuales dialoga. En un ensayo
publicado en la Revista de Critica Literaria Latinoamericana
(RCLL), en su número 42, titulado "Condición rnigrante
e intertextualidad rnulticultural: el caso de Arguedas",
Cornejo propone una nueva pauta de lectura para El
zorro de arriba y el zorro de abajo. Esta clave se relaciona
con su categoría ya esbozada de heterogeneidad, pero aquí
se replantea la noción del sujeto discursivo: ..se trata
de la figura del migrante y del sentido de la migración"
(Cornejo Polar, 1995: 102). El crítico considera, entre
otras cosas, la obra de Arguedas como la gesta del
migrante y define literariamente así el migrar:
(...) es algo así como nostalgiar desde un presente
que eso debería ser pleno las muchas instancias
y estancias que se dejaron allá y entonces, un
allá y un entonces que de pronto se descubre
que son el acá de la memoria insomne pero
fragmentada y el ahora que tanto corre como se
ahonda, verticalmente, en un tiempo espeso que
acumula sin sintetizar las experiencias del ayer y
de los espa.cios que se dejaron atrás y que siguen
perturbando con rabia o con ternura (Cornejo,
1995: 103).

La obra de Arguedas incide, de manera crucial, en
el replanteamiento historiográfico propuesto por
Cornejo en La formación de la tradición literaria en d Pmí.

�Otro antecedente importante de esta obra crítica es
sin duda la idea de proceso literario de José Carlos
Mariátegui, abordada en sus 7 ensayos de interpretación
de la realidad peruana, y en la que insinúa ya esta
oposición de tradiciones: una que privilegiaba la
tradición colonial, la imposición del castellano, y otra
que achnitia las constantes irrupciones de tradiciones
marginales. Para Mariátegui, este proceso tendría que
culminar con la asimilación de la imagen del indio, con
todo lo que está detrás de éste, todo lo que conlleva.
A su vez, la obra y pensamiento mariateguiano
irrumpieron en la propuesta literaria de Arguedas,
la cual es concebida por él mismo como expresión
paralela a la lucha, a la crítica del sistema social,
económico y político imperante.
En el caso de La formación de la tradición, Cornejo,
lector atento de Mariátegui, describe el sistema que
ha ocupado el centro de los estudios historiográficos
y que encubre cierta mentalidad conservadora: el
hispanista. El crítico afirma y describe la coexistencia
de otra tradición que ha quedado al margen de esta
configuración cultural dominante, que es también
política y social. La aparición de una obra como
la de Arguedas, en su propia dimensión creativa,
demuestra que esta tradición quechua-andina, por
estar absolutamente viva, y por más que quiera
ser negada por la mentalidad hispanista, persiste;
entreteje así formas de expresión popular y alimenta
la imaginación "letrada", incidiendo en la escritura que
ha prestado su oído a esas voces.
En la obra arguediana, por demás compleja, se
encuentra la oralidad, el imaginario quechua, así como
representaciones del conflicto entre el espacio criollo, el
mestizo y el indígena. Dicho enfrentamiento,nunca resuelto,
puede ser interpretado, por ejemplo, a partir de ciertos
elementos narrativos, como lo es el desenlace de Los rios
profundos, en la rebelión de las chicheras. Una concreción de
esta complejidad es el hecho de que la obra, tan embebida en
el mundo quechua, haya sido escrita en el
~&lt;liorna dominante, el español
Esta situación lleva a

ji~

Cornejo a proponer la idea de la totalidad contradictoria
en el caso de la literatura peruana. l.a obra de Arguedas es
un momento decisivo en el cual dos sistemas, el hispanista
y el indígena, se articulan y se contradicen; el autor logra,
de esta manera, una obra marcada por ambas tradiciones,
y una forma crítica de entender la literatura "nacional" cuestionando el sentido mismo de "nación".

3

Arguedas se concibió a sí mismo como un forastero
permanente. Desde niño sintió ese desplazamiento,
físico y emocional. Por ello, llegó a plantear el
forasterismo, el cual se filtra a sus personajes, y
consiste en ese vivir en mundos distintos, de manera
fragmentada. Es pues la condición del migrante
indígena, o bien del mestizo que ha penetrado
aquel otro mundo. Es el sujeto entre la grieta de la
sociedad escindida del Perú. No hay en el mestizaje
una comunión feliz de las sangres. Y sin embargo
siempre lo desiderativo queda en pie, el sueño diurno:
"Cualquier hombre no engrilletado y embrutecido por
el egoísmo puede vivir feliz todas las patrias".
Persiste el dolor. Comprensible en un hombre que
vivió de esta manera. Que alimentó la convicción de
conocer el Perú en su conflicto cultural. Viajó, pero
siempre regresó. Creyó que había que estar situado,
y de pie, en el contexto inmediato que alimenta
la obra, que nutre al pensamiento. Por ello, puede
llegar a pensarse, sobre todo a partir de su debate
con Cortázar, que Arguedas opta por el localismo en
contraste con el cosmopolitismo. Más bien, lo que
logra es una transculturación, como lo propuso Ángel
Rama, que condensa esa supuesta contradicción entre
estas dos miradas. Consigue tomar de lo universal lo
necesario para expresar el entorno local, inmerso en
aquel imaginario andino. No hay en él un rotundo
prejuicio por lo europeo; y esto se constata en su
viaje a España. De su andanza retuvo los pasajes, para
volver siempre a ellos con el ánimo de encontrar los
puentes entre la cultura popular y las costumbres

españolas y las del Perú. De ese viaje dejó la obra
Las comunidades de España y del Perú; testimonio de su
labor como antropólogo que siempre fue de la mano
con la de autor de ficción. De su estancia en México
quedan los recuerdos de Juan Rulfo y Carlos Fuentes.
Opiniones opuestas, en cuanto a la imagen que él
mismo se forjó del escritor. En sus últimos días,
antes de que se suicidara el 2 de diciembre de 1969,
se dedicó a escribir algunos pasajes de su vida, los
cuales incluyó en su novela trunca, El zorro de arriba y el
zorro de abajo. Ahí manifestó algunas de sus posiciones
estéticas, políticas e ideológicas. Marcó una diferencia
entre el escritor que comercia con su labor, como lo es
el caso de Fuentes, y el que lo hace por una cuestión
vital. Él, por su cuenta, y aunque su obra es más bien
vasta, escribió lo que tenía que escribir. Su narrativa, y
en general su obra, obedece a esta profunda necesidad
por expresar estéticamente, y mediante este encuentro
conflictivo con la lengua, por ende con el universo
quecha-andino, un presente quebradizo, inestable.
Es el presente de la pauperización, de la miserable
y corrompida sociedad en vías de ser modernizada.
En Los zorros, asi, se aborda esa idea de que la
industrialización sin la justicia social sólo trae mayores
conflictos. El indio deja la sierra para hacinarse en las
ciudades, en este caso, en la creciente Chimbote; cae
inevitablemente en la promesa del progreso. Y así
se describe estéticamente la degradación social, la
pérdida de identidades, y la constante transformación
de las tradiciones originarias. A manera de ficción, el
agonizante Arguedas llega a intuir profundamente
las contradicciones del desarrollo, de la modernidad.
Muestra así de manera no dialéctica, al cholo, al
'
indígena, al mestizo, al trabajador explotado y a
la clase política corrompida. Al mismo tiempo se
despide, dejando sobre la mesa el sueño que no
termina~

Referencias
Argucdas, José .\laría (1996). El zorro de arriba y el zorro de abajo.
.\léxico: Fondo de Cultura Económica. (ArchiYos, 14)
Argucdas, José María (1977). Formación de una rnltura 11acio11al
indoamcricana. :\·1éxico: Siglo XXI.
Cornejo Polar, Antonio. "Condición migrantc e mtertextualidad
multicultural: el caso de Arguedas", en: Revista de Critica Literaria
Latmoamcricana. Lima Berkeley: Latinoamericana editores, 1995.
No.42.
Cornejo Polar, Antonio (1989). La fo111iacio11 de la tradición literaria ar el
Perú. Lima Centro de Estudios y Publicaciones (CEP).
Cornejo Polar, Antonio (1973). Los universos narrativos de Jost María
~rg11cdas. Buenos Aires: l.o~ada
.
.
Huamán. Carlos (~004). Pachachaka. Purnte sobre d mundo. :-;an-at1va.
monoria y símbolo en la t&gt;bra de José María Arg11edas. 1' léxico: El Colegio
de :\1éxico. t.:niversidad Nacional Autónoma de México.

�l ensayismo de nuestros tres pensadores es a
la vez plural y heterogéneo, aun cuando trata
temáticas similares en diferentes momentos
de su trayectoria intelectual. Así, por ejemplo,
los escritos del joven Henríquez Ureña (aquellos
correspondientes a sus libros misceláneos, tales
como Ensayos críticos u Horas de estudio) difieren
sustancialmente de Seis ensayos en busca de nuestra
expresión, y más aun de sus dos proyectos mayores,
Las corrientes literarias de la América hispánica y La
historia de la cultura en la América hispánica. Lo mismo
se podría decir de los ensayos alfonsinos; desde
Cuestiones estéticas hasta Al yunque hay toda una vida
de reflexión, experiencia y escritura, que se revela
en las opciones ensayísticas del mexicano. Sus
intentos con el ensayo breve y agudo (Al yunque), el
ensayo enumerativo y sistemático (La experiencia
literaria), la obra compacta (El deslinde), la obra de
largo aliento crítico (La crítica en la edad ateniense),
son todos rnanifestaciones de una forma dinámica y
convenientemente fluctuante, que se constituye en
el albergue propicio para la crítica. Y qué se podría
decir de la obra de Mariátegui. Desde los incisivos
artículos críticos sobre la actualidad artística de
los años 20 (los publicados en Mundial, Variedades y
Nuestra época), Mariátegui comienza a preocuparse
por problemas socioculturales, cuya relevancia
trasciende el presentisrno de la crítica periodística,
y se ubica corno verdadera evaluación histórica
de los saldos dejados por los procesos culturales
vividos y experimentados por la sociedad peruana e
hispanoamericana, como se observa en Siete ensayos de
interpretación de la realidad peruana. Lo anterior indica
que no es posible encasillar todos los ensayos de
nuestros pensadores bajo los mismos parámetros
formales, retóricos, temáticos y/o problemáticos,
sino que para comprender sus respectivas decisiones
estéticas es preciso indagar en los propósitos
enunciativos de cada uno de los textos y en su
construcción argumentativa fundamentada en la
crítica.
Los escritos de Reyes. Henríquez Ureña y Mariátegui
que abordan temas y problemas literarios, son textos
que se ocupan de la literatura en sí misma y en su
relación crítica con el campo cultural, lo que me ha
ofrecido un corpus que se unifica en la problemática,

E

47

pero que al mismo tiempo se hace heterogéneo a la
hora de abordarlo. Por tal motivo, si el ensayo es por
antonomasia una forma compleja por su pluralidad
y carácter fluctuante e inacabado, los ensayos sobre
la literatura potencian aquella complejidad, pues son
además metatextos del discurso literario, cargados de un
mayor grado de conciencia discursiva.
Es necesario debatir un poco la noción de "género"
ensayístico corno forma argumentativa y creativa, para de
allí observar el uso individual que de éste hacen nuestros
pensadores. Por ejemplo, Luis Muñoz en la nota "El
ensayo corno discurso, algunos rasgos formales" propone
que la 'conciencia discursiva' ensayística se da tanto en el
plano del enunciado corno en el de la enunciación, esto
quiere decir que el ensayo por su función comunicativa
revela sus herramientas argumentativas (plano del
enunciado) y da indicios de la presencia del sujeto dentro
del discurso (plano de la enunciación). Resume Muñoz
que el ensayo "es un discurso personal que expone una
secuencia argumentativa incompleta destinado a interpelar a
un destinatario sobre cualquier tipo de referencia" (1978: 92,
el énfasis es mío). El carácter incompleto, las marcas de
subjetividad y la variabilidad temática son los rasgos que
la gran mayoría de teóricos sobre el ensayo le reconocen
a esta forma discursiva, y en estos reside gran parte de
la respiración sociocultural del ensayo en tanto forma
crítica.
El ensayo es la forma fluida de la discusión y la
subjetividad, se despliega en erudición, pero a la vez
delata las limitaciones del sujeto enunciador; posee una
fuerte presencia de la experiencia personal declarada,
aunque trate ternas de interés colectivo, social y
cultural; en este sentido, Juan Loveluck en "Esquividad
y concreción del ensayo" postula que "se trata de un
discurso cultural centrado en una forma permanente
de automeditación, un modo de autobiografía colectiva,
cuyas raíces arrancan del periodo romántico y de su
concentración en el 'yo"' (1984: 38). Esa concentración en
el 'yo', que es un rasgo de la modernidad, entendida en el
sentido de las rupturas del individuo con respecto a Dios,
la naturaleza y los otros, para dar cabida a la relevancia
de la individualidad y de la interioridad (cf Bousoño en
Maíz), posibilita la entrada de discursos que albergan
una ética basada en la autonomía.
Las preguntas por la autonomía discursiva que
alberga el ensayo en tanto forma crítica, se amplían hacia

�cuestionanúentos de índole político-cultural, en lo que Claudia Maíz
en El ensayo: entre género y discurso
señala como "la inherencia moral
que se sobreimprime al género
ensayístico" (2004: 8). La
"inherencia moral" adscrita
a la forma ensayística tiene
que ver con las "estructuras
cosmovisionarias" que se
le adjudican a esta forma
discursiva, en particular la
de ser un discurso heterodoxo de
confrontación y polémica. El ensayo
fue la forma discursiva que acompañó a
las búsquedas independentistas, a la definición
identitaria de los estados~naciones, para posteriormente
confrontar el aislacionismo complaciente de los
nacionalismos. En la entrada del siglo XX, el ensayo
asume dentro de su inherencia moral la búsqueda
de autonomía intelectual, pues da forma a los
discursos especializados, participando, además, de la
profesionalízación intelectual en los ámbitos creativos,
pedagógicos y editoriales.
La inherencia moral del género ensayistico se exúende

a lo largo de la historia literaria de Hispanoamérica,
en especial, durante el siglo XIX y las primeras
décadas del XX. Es una marca que pertenece a un
orden teórico, a modo de un modelo critico creativo,
que no constituye el género ensayistico propiamente,
sino que opera en la génesis de los textos ensayisticos.
El modelo se enviste de un "pachos" y un "echos" que
dan respuesta a las interrogantes sobre los principios
que siguen los escritores para preferir un género y
el significado estético e ideológico de la elección, en
circunstancias especiales (151).
Siguiendo a Maiz podríamos decir que la producción
ensayística de Henriquez Ureña, Reyes y Mariátegui
participa de la circunstancia especial consistente
en el llamado intelectual hispanoamericano a la
especialización en el momento en que las polémicas
culturales asumen el carácter de proyectos de
investigación de largo aliento. La literatura, para este
momento, se erige como el objeto que les permite

inscribir sus cuestionamientos en
torno al arte, pero también y
más significativo aÚIJ., en tomo al
complejo entramado cultural
que significó la entrada de
la modernidad intelectual a
Hispanoamérica.
Existe en este tipo de ensayoo
una perfecta conjunción entre
la subjetividad enunciadora,
que se traduce en la posición que
ostenta su autor, en tanto sujeto
hablante, cognoscente y poseedor de
una experiencia de lectura y familiaridad
con el fenómeno literario al que se refiere. E
carácter siempre fragmentario de la argumentación
se genera a partir del deseo constante de vincular a la tarea
interpretativa otros puntos de vista sobre el referente
literario, que es plural e inagotable, pues el objeto literario
es explorado en estos ensayos a partir de sus efectos de
sentido. Podríamos decir que el ensayo literario aspira a
la totalidad reflexiva a partir de la fragmentación de sus
objetoo en cuestión.
El papel que juega la crítica en la subjetividad de
los escritos literarios es fundamental, ya que ésta es un
ejercicio doble, es estrategia argumentativa y objeto
de reflexión. Los ensayos de Henriquez Ureña, Reyes
y Mariátegui se orientaron hacia la consolidación
de una critica estética e histórica que incluyera el
debate, siempre a partir del conocimiento de las obras,
prefiriendo asi los discursos abiertos a la polémica
antes que los largos tratados descriptivo~explicativos.
Si hay algo que particulariza y a la vez potencia la
escritura ensayística en materia literaria de nuestros
pensadores, es la manera como ellos toman posición
ante el fenómeno literario y cómo definen su lugar de
enunciación. Ellos detectaron carencia de reflexiones
sistemáticas que a su vez asumieran frontalmente la
responsabilidad de generar un discurso continuo, no
aislado. Estos escritos poseen como marca que los
posiciona en una consolidada modernidad intelectual,
la declaración abierta de una conciencia enunciadora
y fundante, evidenciable en el reconocimiento de las
capacidades y limitaciones a la hora de plantear sus
objetivos, y en su capacidad de autorreflexión acerca
de los recursos de discusión. Son lo que podríamos

48

denominar "poéticas críticas", pues no sólo abordan
temas para la discusión literaria, sino que además
se enfrentan constantemente a la subjetividad
enunciadora de su escritura. Estas marcas de
modernidad discursiva revisten a la discusión literaria
de un espíritu de autoconciencia del sujeto que, en su
condición de hablante, relativiza la mirada analítica.
Al observar las obras dedicadas a la reflexión
literaria, asistimos a un cambio de percepción en lo
que a la discusión humanista se refiere, pues para
estos pensadores la esquematización con base en
fórmulas de acercamiento a la literatura como se
entendía la preceptiva literaria era un paso superado y
evidentemente limitado. Lo que buscaban ellos no era la
forma de simplificar el fenómeno literario, sino tratar de
acercarse a este en su complejidad; tal complejidad reconocían- no sólo estaba en el objeto, sino, ante todo,
en el sujeto que se inquietaba por este, de allí que Reyes
reescribiera El deslinde en pequeños ensayos explicativos,
realizando un evidente gesto metacritico. Pensar y
repensar, escribir y reescribir, plantear y replantear son
ejercicios que hacen nuestros pensadores en su afán
de clarificar y hacer más comprensible su discurso,
reconociendo que no es suficiente con interrogar, sino
que hay que contribuir a la búsqueda de la respuesta y
hacer de ésta un gesto participativo:
Muy posible es que, al llegar a cierto clima de mis
estudios, haya yo cedido al afán de dejar caer como
lastre aquella viciosa inflación que durante muchos
años se había venido acumulando...
Pero creo que también me movla un oculto afán
de venganza. Me incomodaba que, entre nosotros
-y aun en ambientes más cultivados- quien
quiere escribir sobre la poesía se considere obligado
a hacerlo en tono poético (iya con esa Musa hemos
cumplido caballerosamente a su tiempo y su lugar!),
y se figure que el tono científico o discursivo es, en el
caso, una vejación.
[...]
Hasta la distinción entre "teoria de la literatura"
y "ciencia de la literatura" es dificil -y aun asi
ociosa- para quien no se haya fabricado, como yo,
toda una máquina. Romperemos, pues, en adelante,
el arreglo sistemático de esos capitules inéditos;
les extraeremos la sustancia, y la esparciremos

49

por ahí en breves ensayos, más fáciles de escribir,
más cómodos de leer, y ojalá no por eso menos
sustanciosos (Al yunque, 2000: 248-249).
Estos pensadores son ante todo sujetos que se
incluyen dentro del objeto en construcción ( el
objeto cultural-literario) que desean abordar. En
sus obras atestiguamos, por un lado, la pérdida del
hálito pretendidamente objetivo de los estudios
llamados científicos y, por el otro, la ganancia de
subjetividad humanista (no por ello menos rigurosa)
que cuestiona los códigos objetivistas que rodeaban
al estudio literario como manifestación de una
aclamada cientificidad. El ya conocido "testimonio de
parte" maríateguiano, que introduce "El proceso de la
literatura" constata este tipo de postura intelectual
ante el problema de una reflexión autoconsciente,
situada y fragmentaría:
Declaro sin escrúpulo que traigo a la exégesis
literaria todas mis pasiones e ideas políticas,
aunque, dado el descrédito y degeneración de este
vocablo en el lenguaje corriente, debo agregar que
la polltica en rrú es filosofia y religión.
Pero esto no quiere decir que considere el
fenómeno literario o artistico desde puntos de vista
extraestéticos, sino que mi concepción estética se
unimisma en la intimidad de mi consciencia, con
mis concepciones morales, políticas y religiosas
y que, sin dejar de ser concepción estrictamente
estética, no puede operar independiente o
diversamente (Siete ensayos..., 2002: 207).
La discusión que Mariátegui introduce con su
declaración frontal~subjetiva señala la consciencia de
abordaje del objeto literario desde una subjetividad
compleja No se trata de un "veo lo que quiero ver", sino,
más bien, de un "veo desde donde me es posible ver", a
sabiendas de que se aprecia sólo una parte del objeto y
que este procedimiento es un acercamiento limitado,
precario, pero aun asi coherente con un modo de pensar
y actuar en el mundo. La intención de coherencia
de la prosa literaria mariateguiana marca uno de los
momentos fundamentales de la nueva forma de dirigir
el discurso crítico en Hispanoamérica: éste ya no se
pretende completo y cabal; aunque el objeto es amplío,

�la rrúrada es especifica (no única), y ésta posee criterios
de selección (no de enumeración ni de abstracción), por
lo cual la coherencia remite más a dichos criterios de
lectura que al propio objeto literario. Se podría entender
este gesto como una subjetividad llevada al estado más
puro y extremo, pero lo que en realidad sucede es que en
esta prosa se reconoce, por fin, que el punto de vista es la
instancia que evidencia la presencia del sujeto, y que, por
tanto, actúa como testimonio ("testimonio de parte") del
ser humano en su presencia histórica y social.
Me detengo un poco en los gestos metacríticos
presentes en estos textos. Grinor Rojo apunta en
UTeoria y crítica de la literatura en el pensamiento
de Mariátegui" que son precisamente tales gestos
los que hacen de este tipo de escritos escrituras
modernas. ¿A qué se refiere con ello? La metacrítica
uhace de la critica misma un objeto de contemplación"
(2009: 215), lo cual supone una constante revisión
de las formas de escritura, de las materias pensadas,
de los argumentos y herramientas utilizadas, en fin,
hace de la crítica un ejercicio cambiante, que precisa
de renovación y enriquecimiento constantes, pues
alberga siempre la idea de actividad inacabada.
UEl proceso de la literatura" de Mariátegui y
uAristarco o anatomía de la crítica" de Reyes, realizan
este ejercicio y sitúan a la metacrítica como acción
necesaria en la formación de pensamiento autónomo.
Lo más llamativo de estas dos propuestas se encuentra
en el planteamiento de la crítica como actividad que
complementa la presencia del hombre en el mundo
y su intelección de la realidad. La crítica es una
compañía no siempre deseable pero necesaria, de
allí su ser paradójico, nos dice Reyes; debido a que el
hombre posee por lo menos dos caras, y una de ellas es
la critica, más le vale a éste aprender a vivir con ella y
darle su justo lugar: 'Todo vivir es un ser y, al mismo
tiempo, un arrancarse del ser. La esencia pendular del
hombre lo pasea del acto a la reflexión y lo enfrenta
consigo mismo a cada instante. No hay que ir más
lejos. Ya podemos definir la critica. La crítica es este
enfrentarse o confrontarse, este pedirse cuentas, este
conversar con el otro, con el que va conmigo" (Reyes,
1997: 105-106).
Este reconocimiento del papel de la critica en la vida
del ser humano, en su ser y actuar en el mundo, delata
uno de los rasgos más significativos de la modernidad

intelectual que nuestros pensadores manifiestan:
la autoconciencia en el ejercicio de reflexión. Si la
modernidad se ha entendido como un quiebre en la
conciencia del ser humano, cuyo imperativo más
significativo es la posibilidad de alcanzar la mayoria
de edad, es decir, la autodeterminación basada en
el conocimiento de sí, la critica es para nuestros
pensadores la estrategia para acercarse a la meta en la
que la humanidad, por fin, se haga cargo de sí misma,
en su complejidad, en su extrañeza.
La crítica es, ante todo, diálogo, el encuentro con
el otro, tan inquieto como yo mismo. Este diálogo que
establece la critica no es necesariamente armónico, ula
unanimidad es siempre infecunda", dice Mariátegui
en uun congreso de escritores hispano-americanos"
[1925], y con el rechazo a la unanimidad se pone
en consideración el verdadero hilo conductor de
la crítica: ia polémica. El polemista es un inquieto,
un inconforme, él busca en las palabras del otro los
argumentos para retroalimentar, para continuar su
..largo diálogo intermitente" (Reyes, 1997: 108). Entre
estos ires y venires se asiste a la construcción; la
critica destructiva es inútil. El sujeto critico construye
nichos para la defensa del punto de vista, su propósito
no es la destrucción vacía, es la construcción
significativa: ..Todo crítico, todo testigo cumple,
consciente o inconscientemente una misión. Contra
lo que baratamente pueda sospecharse, mi voluntad
es afirmativa, mi temperamento es de constructor, y
nada me es más antitético que el bohemio puramente
iconoclasta y disolvente; pero mi misión ante el
pasado parece ser la de votar en contra" (Mariátegui,
2002: 206).
La actitud constructiva delata la idea de lo inacabado.
Si siempre se está construyendo, edificando, la critica
permanece abierta y sensible. Las limitaciones y
precariedades de un discurso en construcción actúan
como marcas de subjetividad discursiva que nos son
útiles como claves de interpretación del ejercicio
siempre inacabado de la critica y de los estudios
literarios presentados por nuestros pensadores. En la
prosa alfonsina, por ejemplo, observamos su mcxlernidad
más radicalmente declarada en el reconocimiento
de las posibilidades de acercamiento propias y en
las incapacidades para llevar a cabo una tarea cabal:
..O dígase, para ser más piadoso, que procedemos

50

por aproximación y sólo por aproximación. Y si la
aproximación es acercamiento, también es distancia"
(Reyes, 2000: 254). Estas palabras pronunciadas a
propósito del uconocimiento poético" desmienten
la racionalización y sus métodos, para dejar al
descubierto el sinsentido que la pedantería científica
adquiere al enfrentar el conocimiento literario: uAnte
el conocimiento poético, por así llamarlo, todo otro
conocer, sea de tipo intelectual o práctico resulta
monográfico ylimitado" (256).
Otro es el proceder de Henrtquez Ureña. Si bien
en su escritura no es fácil encontrar declaraciones
de subjetividad enunciadora, el rasgo que puede
reconocerse es el de la conciencia intelectual de su
lugar de enunciación. Sus notas bibliográficas son,
casi siempre, declaración de las fuentes y no regodeo
erudito de falsificación enciclopédica. A él le interesa
dejar en claro quiénes han hablado de los problemas
antes que él y de qué manera él los interpreta. Su
subjetividad declarada es la del lector inquieto
por la historia de un saber inagotado, un saber que
se renueva en la lectura y en la interpretación. El
apartado uürientaciones" de Seis ensayos en busca de
nuestra expresión, por ejemplo, expone sin ambages
los acuerdos y desacuerdos del autor con su pasado,
y su posicionamiento ante el futuro de la labor
interpretativa. Estas cualidades las encuentra
rápidamente Mariátegui, quien escribe a propósito de
los Seis ensayos..., en 1929:
Henríquez Ureña tiene las cualidades del humanista
moderno, del critico auténtico. Sus juicios no son
nunca los del impresionista, ni los del escolástico. La
consistencia de su criterio literario no es asequible
sino al estudioso que al don innato del buen gusto
une ese rumbo seguro, esa noción integral que
confieren una educación y su esp!ritu filosófico.
Henríquez Ureña confirma y suscribe el principio
de que la critica literaria no es una cuestión de
técnica o gusto, y de que será siempre ejercida,
subsidiaria y superficialmente por quien carezca de
una concepción filosófica o histórica. El hedonismo,
tanto como el eruditismo y el preceptivismo, están
definidarnente relegados a una condición inferior
en la critica. No es posible el critico sin tecnicismo
y sin sensibilidad específicamente literarios, pero

51

se clasificará invariablemente en una categoría
secundaria al critico que con la ciencia y el gusto no
posea un sentido de la historia y del universo, una
Wdtanschauung (1988: 74-75).

La modernidad de Henr1quez Ureña, como bien lo
advierte Mariátegui, reside en su sentido filosófico e
histórico para analizar la producción literaria, desde
un sentido peculiar de sujeto enmarcado en su punto
de vista. Claramente la lectura mariateguiana de
Seis ensayos nos deja ver el ideal de sujeto critico: un
intelectual integral capaz de educar el gusto, de formar
criterio, sin caer en la sensiblería que todo lo aplaude
o el enciclopedismo que todo lo condena a unos
parámetros cerrados e inalcanzables. La formación
de criterio desde un punto de vista fundamentado
en el rigor y la responsabilidad fue la consigna del
dominicano en tanto critico y educador.
Cuando Mariátegui lee Seis ensayos en busca de nuestra
expresión de Henríquez Ureña advierte como factor
determinante para su valoración positiva la propuesta
historiográfico-crítica del dominicano, y su capacidad
para manifestar una visión de mundo particular, la
cual es tan relevante como la materia tratada en sus
ensayos. Dentro de esta obra Mariátegui destacó
los dos primeros ensayos _uEl descontento y la
promesan y uCaminos de nuestra historia literaria"-,
cuya recepción en las letras hispanas ha motivado
gran parte de los trabajos de historia de la cultura
hispanoamericana.
Quizá lo más importante para Mariátegui fuera
el hecho de poder inscribirse en una determinada
tradición crítica con la que pudiera identificar
sus ideas en torno a la historia literaria y a la
crítica entendida como análisis y no como técnica.
Mariátegui advirtió el proyecto de investigación
que lanzó Henriquez Ureña, el cual exigía el
ingreso al debate literario por diferentes vías, dada
la variedad de problemáticas asociadas a los objetos
en cuestión, de allí la opción por el ensayo, ya que
éste le permitió al investigador literario abordar la
diversidad de problemáticas sin caer en el dogma y
dejando entrever su filiación ideológica.
El ensayo en Mariátegui conserva el impulso del
análisis actual de problemáticas inminentes. Vive
el presente y lo interpreta sin temer a su propia

�LA COMVOCATORIA QUE LAMZAM LOS TRES PEMSADORES, COM LOS
RASCOS DE MODERMIDAD ADVERTIDOS EM SUS PROCEDIMIEMTOS
DE EMUMCIACIÓM EMSAYÍSTICOS, SE RESUME EM UM SEMCILLO
PERO PUMTUAL OBJETIVO IMTELECTUAL: REALICEMOS EJERCICIOS
DE IMTELECCIÓM CRÍTICA DESDE MUESTRA PROPIA EXPERIEMCIA
LECTORA-CREADORA
subjetividad, asilo señala en la "Advertencia" de Siete
ensayos de interpretación de la realidad peruana:
Mí trabajo se desenvuelve según el querer de
Nietzsche, que no amaba al autor contraído a la
producción intencional, deliberada de un libro,
sino a aquel cuyos pensamientos formaban un libro
espontánea e inadverúdamente. Muchos proyectos
de libro visitan mí vigilia; pero sé por anúcipado
que sólo realizaré los que un imperioso mandato vital
me ordene. Mí pensamiento y mí vida construyen
una sola cosa, un único proceso. Y sí algún mérito
espero y reclamo que me sea reconocido es el de
-también conforme un principio de Nietzschemeter toda mí sangre en mis ideas (1928: 13 [El
énfasis es mio]).

El "imperioso mandato vital" que declara Mariátegui
se relaciona directamente con la "inherencia moral"
descrita por Claudio Maiz y es al mismo tiempo una
caracteristica de nuestros ensayistas. Escribir ensayos
corno una conjunción de vida, arte y pensamiento,
en donde la reflexión levanta las diferentes capas de
la sociedad para comprenderla, se constituye en el
compromiso vital del intelectual critico.
En la introducción a Las corrientes ... dice
textualmente el autor: "Las páginas que siguen no
tienen la pretensión de ser una historia completa
de la literatura hispanoamericana. Mi propósito ha
sido seguir las corrientes relacionadas con la 'busqueda
de nuestra expresión"' (2001: [El énfasis es mío]);
esta advertencia nos dice cómo han de ser leídas
cada una de las partes que constituyen el volumen
completo. 'Seguir las corrientes' implicó para el
autor asumir un discurso en el que el flujo constante
del pensamiento sobre la materia tratada guiara
el desarrollo de la argumentación. Cada capitulo
posee una hipótesis de lectura que se sustenta con

base en ejemplos y argumentos contrastantes en los
que Henriquez Ureña incluye un panorama general
de las artes y las letras de nuestra América, pues su
experiencia como intérprete de la cultura se vinculaba
a su pensamiento relacionante. Aunque carece de
confesiones personales, la escritura de Las corrientes...
posee el acento crttico,subjetivo de quien ha buscado
como proyecto vital,intelectual la cornprensiór1 del
entramado cultural y social de Hispanoamérica. Su
mecanismo es simple: evitar los criterios meramente
generacionales o formales, y dejar fluir las ideas por
el paso indiscriminado de fenómenos y presencias
artistico,discursivas, asi como sus percepciones
reaccionantes de las producciones culturales en
las que la literatura es el centro. Henriquez Ureña
'ensayó' otro tipo de historia literario,cultural que
se acercara más a la experiencia del sujeto moderno
inscrito en un universo de pluralidad productiva,
en donde los limites de lo literario y lo artistico
comenzaban a ensancharse a los ojos de la crítica, y
en los que la lectura y contacto directo con las obras
fuera la prioridad.
Justamente en "Aspectos de la enseñanza literaria
en la escuela común" [1930], Henriquez Ureña
apunta lo que para él significa una educación literaria
moderna desde las primeras letras: la relevancia de
la "buena orientación". Henriquez Ureña enfatiza
la necesidad de formar desde la escuela a los niños
como grandes lectores. El dominicano manifiesta su
fe en la lectura, ese acto solitario y decididamente
moderno, por lo que tiene de subjetivo, personal y
autorregulado: "...hay que acostumbrar al estudiante a
leer mucho y hay que comprobar que lee" (Obra crítica,
2001: 664). La formación de grandes lectores para
que se hagan cargo de su propio quehacer intelectual
es uno de los objetivos dentro del gran proyecto de
abordaje literario que propone Henriquez Ureña. El
dominicano apunta a una enseñanza renovada en la

52

que el centro de atención ya no sea la repetición de
fórmulas retóricas, sino el cultivo del discernimiento:
Buena orientación es la que nos permite disúnguir
calidades en las obras literarias, porque desde
temprano tuvimos contacto con las cosas mejores.
iCuánta importancia úene que el maestro sepa
disúnguir entre la genuina y la falsa literatura;
entre la que representa un esfuerzo noble para
interpretar la vida, acendrando los jugos mejores
de la personalidad humana y la que sólo representa
una habilidad para simular sentimientos o ideas,
repiúendo fórmulas degeneradas a fuerza de uso, y
apelando para hacerse aplaudir, a todas las perezas
que se apoyan en la costumbre! (660)

Sin duda, a lo que aludía Henriquez Ureña con las
"perezas que se apoyan en la costumbre" era, por una
parte, a las enseñanzas consagradas a la preceptiva y a
la retórica, y, por otra parte, a la dificultad con la que
los nuevos lectores (los nuevos formadores de criterio)
se acercan a la formación de su propio sentido de
lectura.
En suma, la convocatoria que lanzan los tres
pensadores, con los rasgos de modernidad advertidos
en sus procedimientos de enunciación ensayisticos,
se resume en un sencillo pero puntual objetivo
intelectual: realicemos ejercicios de intelección critica
desde nuestra propia experiencia lectora,creadora;
vayamos incluso en contra de nuestra formación
si ésta no nos satisface, y atrevámonos por fin a dar
nuestra propia pincelada en el gran lienzo de nuestra
participación intelectual. Lo que sigue a partir de
alli es la tarea que debemos adelantar, la lectura e
interpretación de los capitales culturales como medios
para la comprensión del fenómeno literariow

53

Referencias

Henriquez Ureña, Pedro (2001). Las corrientes literarias en la América
Hispánica [1945). México: Fondo de Cultura Económ.ica.
Henr!quez Ureña, Pedro (2001). Obra Crícica [1960). ~1éxico: Fondo
de Cultura Económica.
Levy, Isaac yJuan Loveluck (Eds). (1984). Simposio. El msayo hispánico.
Actas. Columbia: Universidad de Carolina del Sur
Malz, Claudia (2004). El ensayo: enrrcgóicro y discurso. Dcbau sobre el
origen y hmcioncs en Hispanoamérica Mendoza (Arg.): Editorial de
la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional del
Cuyo.
Manátegui, José Carlos (2002). Sim mayos e intcrpraación de la
realidad peniana [1928]. México: Ediciones Era.
Mariátcgui.José Carlos (1988). Tonas de nuestra Amtrica [1959). Lima:
Amauta.
Mignolo, Walter (1986). Teoría del texto e interpretación d, textos.
México: UNAM.
Muñoz, Luis (1978). "El ensayo como discurso, algunos rasgos
formales·. en Acta Literaria. Nos. 3 4. Uni\·ersidad de Concepción
(85 92).
Rojo, Grtnor (2006). "De la crítica y el ensayo". en Talla de utras No. 38
(47 54).
Rojo, Grlnor (2009). "Teoría y critica de la literatura en el
pensamiento de José Carlos Mariátegui". en Jost Carlos Maríátcgu1
y los estudios latinoamericanos. Mabcl Maraña y Guido Podestá
(Comps.). Pittsburg: Instituto Internacional de Literatura
Iberoamericana.
Reyes, Alfonso (1997). "La e11.1Jericncia literaria". Obras completas
[1962). Vol. XIV. México: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (2000). "Al yunque" Obras completas, (1960]. Vol. XXI.
'.féxico: Fondo de Cultura Económ.ica.
Ripoll, Carlos (1970). Conciencia intelectual de América. Antología
del ensayo hispanoamericano (1836· 1959) New York: Las Américas
Publishing Company.
Weinberg, Uliana (2006) Situación dd rnsayo. México: UNAM.

�e mueve con olfato y capacidad para renovar los
asuntos que estudia. Margit Frenk, la reconocida
hispanista mexicana y editora del Corpus y
del Nuevo Corpus de la lírica popular hispánica (2003), al
recibir el Premio Alfonso Reyes en noviembre de 2006
expresa con feliz gratitud las coincidencias existentes
entre sus descubrimientos e ideas y las de Alfonso
Reyes. Subraya, por ejemplo, cómo la formación de los
proverbios [interviene] en el sentimiento lírico, y dice:
"Lástima que don Alfonso Reyes no hubiera llegado
a leer mi trabajo, que le habría gustado, porque en él
mostraba yo que muchos refranes no sólo teman aire de
canción, sino que de hecho se cantaban, que eran a la
vez canciones". La otra coincidencia sobre la ideología
de los refranes, por llamarla
de algún modo, tiene que
ver con la falta de utilidad
y la ausencia de una moral
edificante y de enseñanza
doctrinaria de estas formas
de expresión sentenciosa,
que según Reyes son, en
primer lugar y ante todo,
cosa más de arte que de
ciencia: ..Los refranes son
rnanifestaciones estéticas,
lástima que se empeñan en
darles otra justificación".
¿Hace falta explicar que
cuando Alfonso Reyes llega
a España en octubre de 1914,
muy pronto se encontraria
como pez en el agua en
Madrid y en el Centro de Estudios Históricos y que, al
tener que abrirse paso por si mismo, las puertas de la
ciudad literaria se le franquearán de par en par?
Desde que llega a Madrid, en octubre de 1914,
acogido por el escritor peruano Ventura Garcia
Calderón, entra en contacto con una red de
escritores, estudiosos, filólogos y lectores españoles,
o avecindados en España. Hace amistad con Antonio
G. Solalinde, José Moreno Villa, Américo Castro,
entre otros, desde el Centro de Estudios Históricos,
dirigido por Ramón Menéndez Pidal (1869;1968).
Por cierto, éste lo sobrevivirá y fue uno de los últimos
corresponsales de quien recibió carta en su lecho de

S

Alfonso Reyes Hispanista,
con especial referencia a la
lectura de Cervantes y de
El ~uijote

&lt;:!8ADOLFO CASTAtÍÍÓM

1!ALFONSO REYES HISPANISTA
Desde su primer libro, Cuestiones estéticas (1910), Alfonso Reyes (1889~1959) aparece dueño
de sus armas: gracia, prosa nerviosa y rotunda, afición de Grecia y atracción informada
hacia la cultura hispánica. "La estética de Góngora" y "De los proverbios y sentencias
vulgares" son como las puntas del compás inicial de ese '"niño brillante" -un jovencillo
de veinte años- como se llama a sí mismo Reyes en 1955, al dar noticia cuarenta años
después de este primer libro. Dos puntas, dos amores inaugurales: Góngora y los refranes,
vale decir la lengua popular que lo acompañarán toda la vida, dos puntas convergentes en
un tercer texto, que dedica a la que él llama "novela perfecta": La cárcel de amor de Diego
de San Pedro. Reyes se mueve con soltura y seguridad en el paisaje cultural y literario
hispánico medieval y renacentista.
54

55

muerte. Con Menéndez Pidal, prepara una edición
moderna del Poema del Mio Cid. Esta edición tendrá
no poca fortuna editorial, con ella se inauguró la
"Colección Universal" de Espasa Calpe y ha conocido
más de veinte ediciones. Más allá o más acá de esa
historia editorial, la fígura de El Cid campea a lo
largo de toda la obra de Alfonso Reyes en virtud de
la identilicación que éste practica entre la figura de
su padre, el general Bernardo Reyes y Ruy Diaz del
Vivar. Esa cifra de su padre se reitera a lo largo de
su obra. La interiorización del Cid cunde por ella
corno una contraseña de ese hidalgo independiente
que, para hacer valer el derecho, se enfrenta al rey y
salva a las leyes de las manos del poder. Dice el propio
Alfonso Reyes sobre este texto que funda la literatura
española:
Me cupo la honra -siendo un mero huésped de
España- de inaugurar esta célebre colección
[Clásicos universales de Espasa Calpe], y de
cuidar el texto del altisimo documento poético,
acompañándolo de un prólogo y una prosificación
moderna que ha corrido con suerte, pues el tomo
ha alcanzado ya muchas ediciones (de diecisiete
tengo noticias) y se lo usa para objetos escolares
en todos los paises de nuestra lengua; por lo cual,
sumo maestro de los estudios cidianos y venerado
maestro mio, don Ramón Menéndez Pidal, quiso
honrarme recientemente llamándome "Difundidor
del Cid" en dedicatoria privada a su opúsculo
"Fórmulas épicas en el Poema del Cid" (Romance
Philology, III, N' 4, mayo de 1954).
No olvidaré la tarde en que nos reunió Américo
Castro, y Manuel G. Morente -que habia de
dirigir la Colección de la editorial recién fundadatendió en el suelo un montón de hbros franceses
que podrtan servirnos de ejemplo, y allá, de
rodillas nos dimos a escoger el tipo de los tomitos
proyectados. Poco después, la buena fortuna
llamó a mi puerta y se me hizo saber que serta yo
el encargado de dar el primer paso en la nueva
empresa, y nada menos que siguiendo la huella
del Cid, como si yo mismo fuera uno de aquellos
..bachilleres pobres" que él reclutó bajo su bandera.
El Cid ha ocupado siempre mi mente. En 1918,
escribi una página, "El mayor dolor de Burgos"

�(Las vísperas de España) sobre el momento en que los
burgaleses niegan posada al Cid. En los sonetos
del Homero en Cuernavaca (1948-1951), hay uno, "De
mi padren, en que confieso cómo la figura de Don
Rodrigo se asocia para mi a los más caros recuerdos
(Reyes, "IV Historia Documental de mis libros
(1955-1959)\ en Obras completas, tomo XXIV: 247.).

En esa década vertiginosa de Madrid que va de 1914 a
1924, el entusiasmo llamado Alfonso Reyes colabora
en diarios madrileños como El Sol, pero, sobre todo, en
revistas especializadas como Revista de Filologí.a Española
de Madrid; alú ensarta diversas colaboraciones sobre
Góngora ("Góngora y la gloría de Níquea", 1915;
"Contribuciones a la bibliografía de Góngora" -en
colaboración con Martín Luís Guzmán y Enrique
Díez-Canedo- 1916-1917; "Reseña de estudios
gongorinos", 1913-1918; "Cuestiones gongorinas");
Pellícer en las cartas de sus contemporáneos;
Calderón de la Barca, "Un tema de La vida es sueño"
(1917); escribe sobre Gracíán (1915), Mateo Rosas
de Oquendo (1917); además de redactar numerosas
notas entre las que sobresalen las que publica en la
revista de Filología española de Madrid sobre Miguel
de Cervantes. Hace además cuidadosas ediciones con
estudios y notas para el Libro del Buen Amor (1917) de
Juan Ruíz, Arcipreste de Hita; para Quevedo, Páginas
escogidas (1917); y Lope de Vega, Las aventuras de Pánfilo,
El peregrino de su patria (1920), así como el prólogo al
tomo I de su Teatro (1919).
Ese hispanismo raígal no lo desvía de un vivo
interés nacional, y como para él no hay intermitencia
entre literatura hispana y literatura novohispana, el
criollo mexicano Juan Ruíz de Alarcón será también
objeto de su atenta miranda, junto con Fray Servando
Teresa de Míer. De éste último editará y prologará
algunas Páginas escogidas (1917) y de aquél Los pechos
privilegiados (1919). Muchos de estos textos, ensayos y
artículos están recogidos en el tomo VI de las Obras
Completas: Capítulos de Literatura Española, Primera y
segunda series, preparado en 1957 todavía por él mismo
y que tiene, como dice, un carácter testimonial.
Pero es la figura y la obra del alto poeta cordobés,
Luís de Góngora, la que cautivará a Alfonso Reyes desde
su primer libro hasta, por así decir, sus últimos días. El
tomo VII de las Obras completas del polígrafo mexicano

dedica 250 páginas de sus 525 al estudio del autor de
las Soledades e incluye los ensayos: Cuestiones gongorinas
(redactadas en Madrid entre los años de 1915 y 1923);
"Tres alcances a Góngora" (leído en Buenos Aires en
1928) y "Lo popular en Góngora" (escrito en Buenos Aires
y publicado en México en la revista Ruta en 1938) -una
de las piezas mejor fraguadas de la vasta ensayístíca
alfonsina-, así como el conocido ensayo sobre "La
estrofa reacia del Polifemo" (escrito en México en 1954
y publicado en la Nueva Revista de Filologí.a Hispánica de El
Colegio de México, VIII, núm. 3 [293-306]). Más allá
de ese tomo séptimo preparado por el propio autor, las
Obras Completas incluyen en el tomo XXV uno de los
últimos trabajos del escritor regiomontano: El Polifemo
sin lágrimas, libre interpretación del texto de Góngora, trabajo
inconcluso que emprendió en sus últimos años y que de
hecho lo acompañó en forma delirante durante uno de
sus infartos. Este ejercicio libre está dedicado "a Dámaso
Alonso, maestro de toda exégesis e interpretación
gongorina"1•
Asu vez el intérprete español reconoce en Góngora y el
Polifemo que "el gran hombre de letras mejicano expone
magistralmente las dificultades de esta estrofa XI y las
diversas soluciones propuestas: páginas que deberán leer
todos los que quieran conocer a fondo el problema"2.
A todo ese bagaje gongorino hay que añadir la
nutrida correspondencia que Alfonso Reyes sostuvo
en los años madrileños con el hispanista Raymond
Foulché-Delbosc, y que fue publicada en México en la
revista católica Abside (en 1955 y 1956), dirigida por los
hermanos Alfonso y Gabriel Méndez Plancarte.
Alfonso Reyes entrevera en una sola malla,
invariablemente urdida con gracia y humor, lo erudito
y lo contemporáneo, lo arqueológico y lo actual. Así, al
mismo tiempo que se hace amigo, por así decir, de los
escritores del Siglo de Oro español; estudia en vivo, se
relaciona y simpatiza con Azorín, Eugenio D'Ors,José
Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna. Con Juan
Ramón Jiménez y Emique Díez,Canedo compartirá la
dirección de la preciosa serie de cuadernos Índice.
1 "Alfonso Reyes y las lágrimas de Polifemo" (Revista de la Universidad,
l\ue\'a Época. núm. 41, julio 2007, (26 35]), se titula un acucioso
y penetrante ensayo que el erudito, crítico y poeta mexicano José
Pascual Buxó ha publicado recientemente para recapitular las
estaciones criticas de Reyes en su relación con Góngora.
2 Góngora y Polifemo (Sexta edición, 19H, Tomo lII 89), citado por
José Luis :vlartlnez en la Introducción al tomo XXV: U.

56

DESDE ESAS FECHAS REMOTAS DE FINES DEL SICLO XIX HASTA LA
REDACCIÓN DEL EMSAYO ,,QUIJOTE EM MAMO" EM 1947, REYES HA
TEMIDO TIEMPO DE LEER Y RELEER V ARIAS VECES EL QUIJOTE Y
OTRAS PÁCIMAS DE CERVANTES, Y DE MEDIRSE CON ÉSTE
En Madrid se ha hecho amigo del viejo poeta
mexicano nacionalizado español Francisco A. de
Icaza, quien le abre las puertas de su biblioteca y de
su agenda. La peculiar concepción que tiene Reyes
de la unidad de la civilización lo lleva a asomarse a
su propia cultura y geografía desde el balcón de la
red hispánica y latina. Así, escribe Visión de Anáhuac
(1519), que publica en Costa Rica en 1917 y reedita en
Madrid en 1923: desde el mirador de la prosa de los
cronistas como Bernal Díaz del Castillo y el propio
Hernán Cortés en sus Cartas de Relación, Reyes sabe
crear en Visión de Anáhuac un tenso y animado cuadro
de costumbres que tan pronto aparece como poema y
tan pronto se resuelve como ensayo, dejando al lector
invariablemente suspendido y en comunión con el
asombro.
Reyes fue a lo largo de los años un asiduo
estudioso de Gracián. Y algo más: un imitador
ocasional, consciente de sus modos y modales. No
sólo escribió en diversas ocasiones sobre el autor
del El Oráculo sino algunas veces desde él, como en
aquel artículo en que polemiza amistosamente con
Azorín sobre "La actualidad de Gracián", donde
sin dejar de esforzarse en conservar las palabras
y conceptos de Azorín "lo más fielmente posible",
busca darle a "todo ello la forma de diálogo, de que
tanto gusta Gracián"3.
Alfonso Reyes no veía al Siglo de Oro y a sus actores
como algo externo y ornamental. No contemplaba "los
toros desde la barrera". A él mismo le gustaba mirarse
como un diestro que, cuando era necesario, le entraba
al quite en la arena.
Seguirá frecuentando a lo largo de toda su vida la
literatura española, pero, desde antes y a partir de
la fundación y presidencia de la Casa de España en

=

3 Reyes, Alfonso (1939). Capítulo de literawra cspm1ola. !\1éxico:
La Casa de España en México (p. 316 y 317), citado por Enrlquez
Perea, Alberto (2007). Alfonso Reyes/Max Aub. Epistola,io, 1940,1959.
Biblioteca Valenciana, Fundación Max Aub. Presentación de Alicia
Reyes. Compilación, prólogo y notas de AEP. Valencia (82 pp., más
ilustraciones y facslmiles).

57

México (1937), luego de El Colegio de México (1940), su
vocación de hispanista se verá obligada a dar un vuelco
hacia la práctica. Ya no sólo ha de leer a los autores
españoles clásicos -del Arcipreste a Galdós pasando
por Bécquer- por placer, ni limitarse al encuentro en
la tertulia con los escritores españoles contemporáneos.
Ha sonado la hora de darles la mano y tender el brazo
ayudante; la hora de la solidaridad y la comunión cívica
avivada por la derrota de la República: María Zambrano,
Max Aub, Luís Cernuda, son algunos de esos escritores
españoles que le ayudan a poner de relieve a través de sus
cartas una concepción del hispanismo como solidaridad
civil. Otros, como sus amigos entrañables Enrique Díez,
Canedo, José Moreno Villa,] osé Gaos, gravitan en torno
y retroalimentan a la nueva constelación hispánica
creada o, si se quiere, salvada por Alfonso Reyes, ya
no sólo en los libros y las letras, sino en el pan y la sal
cotidíanos.
Al leer algunas páginas de Alfonso Reyes (por
ejemplo, las que dedicó a Azorín o aquellas iniciales
consagradas a la sabiduría laica de los proverbios y
refranes [V. Torno I]) se tiene la sensación de que está
como en su casa en el ámbito de la lengua española:
hábitat, territorio, pero sobre todo solar, hogar, tierra
nativa en la cual él sabe sembrar y disfrutar placer
cordial y placer intelectual como hispanista, don
Alfonso Reyes es "garbanzo de a libra", ser excepcional
y complejo en el seno del cual esos dos continentes el hispánico y el mexicano- dialogan con limpieza4.
4 Una cala antológica del hispanismo de Alfonso Reyes es la que
proporciona Héctor Perea en su útil libro Espatia ai laObra de Alfonso
Reyes (México, Fondo de Cultura Económica, 1990, 709 pp.). Otras
referencias pertinentes son las de Barbara Bockus Aponte, Alfonso
Reyes and Spain (Univcrsíty of Texas Press, Austin &amp;: London. 1972.
206 pp.), y el libro de Jorge Luis Morales, Alfonso Reyes y la literatura
española (España, Editorial Universitaria, 1980, 193 pp.). También se
puede encontrar una exposición analítica de la relación de Alfonso
Reyes con la filologla románica y el hispanismo en la obra de Robert
T. Conn, The Politics of Philology. Alfonso Reyes and thc lnvcntion of thc
Latin American Literary Tradition (Lewisburg, Bucknell University
Press, London: Associated University Prcsses, 2002, 222 pp.), en
particular en los capítulos 11 "Reyes's Canons in Cuestiones csttticas" y
lil "Writing culture from Spain".

�2

EL OUIIOTEY CERVANTES A TRAvlés DE

Mas, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura,
tus proezas envidio, ioh, gran Quijote!5

ALFONSO REYES

Hay en la biblioteca alfonsina toda una sección de
libros de y sobre Miguel de Cervantes en las más
diversas ediciones y en volúmenes dedicados a este
autor por hispanistas de todo el mundo a lo largo
de muchos años. Es como si el centro de ese sistema
de simpatias y diferencias literarias hispánicas lo
constituyera la médula cervantina con la que Reyes
se encontraba tan familiarizado. Dentro de esos libros
existe una edición corriente de la editorial Sopena
de principios del siglo xx de la famosa novela de
Cervantes, Don ~uijote de la Mancha, que presenta una
peculiaridad: está dedicada a Reyes por el mismísimo
personaje de Cervantes con estas graciosas palabras
-muy probablemente fraguadas por el mexicano:
A mi querido anúgo y compañero, con todo lo que

nos toca en locura, para que recree su entendimiento
e inteligencia en estas sin par aventuras de mi
portentoso brazo. El famoso y audaz caballero Don
Quijote de la Mancha.
La dedicatoria, recuerda, por supuesto, algunas de las
que Cervantes escribió, como aquella que le hace "Don
Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha":
Rompí, corté, abollé, y dije e hice
más que en el orbe caballero
[andante;
fui diestro, fui valiente y
[arrogante,
mil agravios vengué, cien mil deshice.
Hazañas di a la fama que eternice;
fui comedido y regalado amante;
fue enano para rrú todo gigante,
y al duelo en cualquier punto satisfice.
Tuve a mis pies postrada la Fortuna
y trajo del copete mi cordura
a la calva ocasión al estricote.

En la infancia, la primera lectura que hace Alfonso
Reyes del ~uijote "data de aquel enorme infolio con las
magnificas ilustraciones de Doré [la edición de Ballescá]
que hacia mis delicias en la biblioteca paterna. El
volumen 'me queda grande', y yo tenia, materialmente,
que sentarme en él para leerlo" [Quijote en Mano, Obras,
T. XXI, p. 98].
Esto sucedia probablemente hacia 1895 cuando
Reyes tendría alrededor de 6 o 7 años. Entre esa
fecha y el mes de julio de 1958, cuando está fechado
el artículo "El enigma de Don Quijote" de Mark Van
Doren (1894~1972), traducido por Pilar de Madariaga6,
corren más de sesenta años en que se puede decir
que Alfonso Reyes convivió con la novela dedicada
a las aventuras del ingenioso hidalgo Don ~uijote de la
Mancha.
Desde esas fechas remotas de fines del siglo XIX
hasta la redacción del ensayo "Quijote en mano"
en 1947, Reyes ha tenido tiempo de leer y releer
varias veces El ~uijote y otras páginas de Cervantes,
y de medirse con éste hasta el punto de reclamarle
con insolencia -la palabra es de él- en que haya
rebajado a Sancho de su estatura moral idealizada por
él: "Cervantes ha matado en mí al Sancho Panza que
yo había empezado a forjarme. Le ha quitado su más
alto sentido, su valor artístico definitivo y perdurable:
el ser el personaje mismo en quien se libra el combate
trágico de la obra. Perdón por la insolencia" ["Quijote
en mano", 1947].
El interés de Alfonso Reyes por la novela y por la
figura de Don Quijote se puede documentar de diversas
maneras: Si bien "no era un cervantista profesional"
( como dice Ernesto Mejia Sánchez en el "Estudio
preliminar" al tomo XXI de las Obras completas, 1981:
XXVII), ..lo era con permiso de los cervantistas",
según Azortn. Los primeros escritos por Reyes sobre
Cervantes, el ~uijote o alguno de sus rincones (por
ejemplo el dedicado al mago "Frestón") son textos
5 Incluido en Poesía de la Edad de Oro l. Renacimiento. Edición de José
Manuel Blecua. Clásicos Castalia 123. Editorial Castalia, Madrid.
6 Editado por el Fondo de Cultura Económica en 1962 y
originalmente en inglés en 1958.

58

1

indirectos que versan sobre obras que se ocupan
de la novela famosa y que él publicó en su mayoría
en Madrid, en la Revista de Filología Española o en el
periódico El Sol, entre los años de 1915 y 1919, cuando
andaba deambulando con su pluma y lanza libre por
las calles de esa ciudad. Estas reseñas, en su mayoría
de obras de cervantistas y de lectores de la novela,
tienen un múltiple valor: son, desde luego, calas y
estimaciones sobre esas obras que se ocupan de algún
aspecto de la novela ya sea interno (El Romancero, los
curas, las mujeres) o externo (Don ~uijote en Inglaterra);
indican, en segundo término, el grado de familiaridad y
conocimiento que Reyes tenía de la novela y hasta qué
punto dominaba sus pliegues, rincones e implicaciones;
señalan, en tercera instancia, el estado del arte crítico
de Alfonso Reyes y las variaciones de su experiencia
corno lector, rindiendo una suerte de retrato al reojo de
su fisonomía intelectual y de su prosa misma. Sugieren,
en cuarto lugar, cómo la novela se le abre a Reyes como
una manera de abanico enciclopédico del idioma que
le sirve al escritor para refrescar y reanimar su sentido
poético, literario.
Si bien no escribe Reyes en aquellos años ningún
ensayo mayor, ninguna cala de envergadura crítica
digna de mayor consideración (como le dice él mismo
a su amigo J. M. Chacón: ..no estoy preparado sobre
Cervantes en estos momentos, y temería improvisar
en esto más que nada..." [Carta de A. R. aJ. M. Chacón,
27 de diciembre de 1916]), le queda claro al lector de
estos apuntes escritos casualmente y como al pasar
que el escritor, impregnado de lecturas y dueño de
un juicio libre y avispado y de una memoria tan veloz
corno versátil y poliédrica, resulta capaz de producir
observaciones atinadas y puntuales sobre aquella
materia novelesca y novelada. Al hispanista avisado
que fue Reyes no se le podía ocultar ni el lugar que la
novela del Quijote ni el que
Cervantes mismo
ocupaban en

el panorama de las letras españolas de su tiempo ni
en las del mundo. De ahí que pueda decir con ironía
corrosiva: "No es verdad que Cervantes, sentado en los
eliseos prados durante varios siglos y repartiendo en
redor melancólicas miradas, aguardara a que naciera
Ortega para entenderlo" ["Quijote en mano", VII].
Quienes hayan seguido la obra de Alfonso Reyes
sabrán que esta pulla traduce una vieja rencilla
entre ambos, que puede remontarse por lo menos
a 1927 cuando el español se va de Buenos Aires sin
despedirse del amigo embajador mexicano, lo cual
provoca, por supuesto y de inmediato, una airada
e irónica carta de este autor de las Meditaciones del
~uijote. Más tarde, Ortega dirá, desahogándose,
que desconfiaba de Reyes por sus ojillos rasgados
como de asiático. En su intercambio epistolar con
María Zambrano a propósito de la figura moral
de Goethe, a su vez Reyes estará polemizando
implícitamente con el libro de Ortega y Gasset
titulado Goethe desde dentro.
A los ojos de Alfonso Reyes, la interpretación de
Ortega sobre Don ~uijote, lejos de clasificarse entre las
interpretaciones aberrantes, "pertenecen al grupo de la
crítica libre y superior, poética, filosófica", corno expone
Francisco A. de !caza ("El Quijote durante tres siglos").
Reyes advierte -y ése es uno de los rasgos de
sus escritos en torno a Don ~uijote y a Cervantesla honda ambigüedad que se cierne en torno a la
novela: "Cervantes es menos libre que Chaucer y
que Shakespeare: la preceptiva solemne de la época
se cierne sobre él y, sin embargo, su doble vista
genial le lleva constantemente a contemplar otros
cielos. De aquí la plena sazón de su obra", como
sostiene el crítico inglés W. Paton Ker en la reseña
que Alfonso Reyes le escribe ("Sobre el Quijote")
acerca del ensayo.
Es tal vez esa ambigüedad entre lo acabado e
inacabado, lo popular y lo artificial, lo
vital y lo éticamente aceptable -no
. perdona, por ejemplo, a los Duques
de la Segunda Parte, su frialdad
y su dureza- lo que lo
fascina y atrae una y
otra vez a leer y
releer la novela.

�11

111

El ensayo sobre "Frestón" ("corrupción de Fristón,
el fingido y sabío autor del Belianís de Grecia", advíerte
Reyes, quien, por cierto, soslaya que el verdadero autor
de esa novela fue el abogado Jerónimo Fernández, quíen
trabajaba para la Corte de Carlos V), el mago encantador
a quíen Don Quijote achacaba el robo de su bíblioteca,
tapíada en realidad por órdenes del Ama y la sobrina
en connívencia con el cura y el barbero, ocupa en la
Mitología del libro el sítío del santo o maldíto patrón
de los enemígos de las bíbliotecas, ya sean ladrones o
plagas. Reyes descubre en Frestón "un símbolo salvador",
pues "los héroes no tienen libros", y su presencia posee
un sentido trascendente, mitíco, pues nos advíerte "que
todo lo material perece". Esta redención del bíbliocídío
es una trasvaloración caracteristica del Alfonso Reyes
quíen está síempre díspuesto a examínar "el revés de un
párrafo" y los párrafos al revés. Es muy probable, parece
decírnos, que ni el personaje ni la novela "Don Quíjote"
hubíesen existido, sí no hubíese estado ahí ese mago, ese
sabío encantador, pues "¿Cómo queréís que esté apto
para la cruzada (todos tenemos una tarde o temprano, llega
siempre-subraya A C.-), cómo pretendéís que esté ágil
para salir, con el hatillo de las peregrinaciones a cuestas,
aquel letrado que se esconde en su casa y padece sobre su
vída el peso de díez mil volúmenes?"
Reyes escríbe estas págínas síendo muy joven,
probablemente antes de salír de Méxíco, hacia 1910,
pero en todo caso antes de 1915. Hntuye, adívína, que
el sabio encantador que hace desaparecer los libros,
el santo patrón de los robos y las plagas librescas
lo acompañará a partír de entonces y hasta 1939, es
decír, durante más de 20 años a lo largo de esa su vída
que fue como una cruzada de las letras? ¿Qué habrá
pensado el regente de la Capilla Alfonsína al releer
aquellas frases juveniles que hablaban de los "Díez mil
volúmenes' ordenados en sólidos estantes. Estantes
atornillados en el suelo y clavados en las paredes
iímagen horrenda de la inmovilidad!? Cierto: "los
héroes no tienen libros", pero los escritores leyentes,
los autores lectores, sí, dírta el Reyes víejo.

El ensayo de Alfonso Reyes sobre el "Lícenciado
Vidriera de Azortn" trasluce la simpatía del mexícano
por la forma en que el maestro español se desnuda,
se hace de vídrio, para deslizarse en la píel de ese
Vídriera de las Novelas ejemplares. Azortn le descubre a
Alfonso Reyes la conversación literaria que sostiene
Cervantes con la tradícíón clásíca y con los autores
de su propio siglo -Lope, Pérez de Oliva, Fray Luís
de León, Gradan. A Reyes le seduce Azortn pues él
tambíén cervantea y aunque lo prefiere a muchos de sus
contemporáneos, prefiere no prodígarle elogios: "por
tal de admírado con un poco de entendímíento" (11).
Leer al Quíjote es ponerse al corríente de lo que
sucede y sobre todo de lo que no sucede en la España
aldeana, es ponerse al día "del tiempo que se píerde
en España". Tal es la clave de la literatura: rescatar
el tiempo perdído, el tiempo que se píerde, buscar y
fijar la huella de los días sin huella, "retratar pueblos
y paísajes, tipos y costumbres rurales" refiríéndolo
todo por medio de finas evocaciones a las escenas y
pasos del Quijote. Ésta es una de las partes que más
le tocaban a Reyes. Exísten en su bíblioteca algunos
libros de fotógrafos noruegos y daneses que fueron a
tomar fotos de la vída rural de la Mancha y que a él
seguramente le ponían el alma en un hilo.

IV

En el comentario que hace Alfonso Reyes "Sobre
el Quíjote" al libro del crítíco ínglés W. Paton Ker
recuerda, comenta la quíén sabe sí afortunada opinión
de Lord Byron sobre el carácter del ~uijote: Cervantes
smiled Spain's chivalry away [Cervantes despidió
sonriendo a la caballeria española], que él discute en
su ensayo, leido en 1908, en la Royal Philosophical
Socíety de Glasgow: "¿Quíso Byron dar a entender
que Cervantes acabó con la víeja moda caballeresca?
¿Quiso referírse a las nociones del honor? ¿Quiso
referírse Byron al heroísmo y decir que Cervantes
acabó con ese 'sentímíento'?"

V

La conferencia "Cervantes en la literatura inglesa"
del crítico y escritor cubano José Armas y Cárdenas
(1866; 1919), pronunciada en el Ateneo de Madrid, el 8
de mayo de 1916, cuando tenía cincuenta años, le sirve
a Reyes en cierto modo para llevar agua a su molino y
decir a través de la voz del reseñado que "a pesar de la
boga del Quijote, las Novelas ejemplares lo aventajaban
en proporcionar asuntos e ideas a los autores ingleses
de la segunda mítad del siglo XVII". Dicho esto, acaso
se podría decir que era natural que al discípulo de
Pedro Henriquez Ureña, Alfonso Reyes, le simpatizara
profundamente el más inglés de los escritores
españoles: "Según es bien sabido, era vísitado por
diplomáticos extranjeros" como "el escritor inglés
John Mabbe", quien se habría explayado ante el
español sobre "las peculiares grandezas de Londres".

VI

Otro escritor cubano, José María Chacón y Calvo
-amigo de Reyes y con quien éste sostuvo una
sustanciosa correspondencia-7, impartió una
conferencia en Cuba el 10 de díciembre de 1916 titulada
"Cervantes y el Romancero". Reyes -siguiendo a
Chacón- apunta que:

EL JUECO DE LAS IMTERMITEMCIAS EMTRE LA LOCURA Y CORDURA
ES UMA DE LAS COMSTAMTES QUE APARECEM EM LAS DIVERSAS
LECTURAS QUE HACE REYES DEL OUIJOTE

60

esto, como se ve, concuerda con el espíritu de
la obra cervantina: en los romances carolingios
hay quijotismo. Así en el Guimar y en otros.
En algunos independientes del ciclo carolingio
hay también un ambiente maravilloso, aún más
poético y vago -La lnfantina, que todavía queda
en Cuba, según investigaciones anteriores del
mismo Chacón, y el Conde Olinos- . La fe en lo
sobrenatural es mayor al acercarse al ciclo
bretón. Al fin se borra la realidad y queda el
sueño. En Don ~uijote una y otros se mantienen
vivos como "síntesis de la ilusión humana". El
'
entremés de los Romances, sea o no de Cervantes,
hace una locura quijotesca que procede
directamente de los romances. [...] Dijérase que
una misma fuerza determina la perpetuación
de los romances viejos y la del ~uijote. [ Alfonso
Reyes ,"Cervantes y el Romanceron]

Reyes aclara que "las burlas del Quijote van contra la
ridiculez de una moda que era profundamente popular:
hasta Maritornes conoce los libros de caballerías".

-

En la biblioteca de Don Quijote no había
libros de romances, porque éstos eran aún
cosa viva en boca del pueblo; a veces Don
Quijote encontraba en ellos los vestigios de
la caballería de que le hablaban sus libros. Y
los romances aparecen siempre en perfecta
correspondencia con el estado de ánimo de
Don Quijote [...] Los romances carolingios,
que se relacionan con la obra de Cervantes, se
caracterizan por la galantería caballeresca, el
espíritu aventurero, la idealización del amor y
a un cierto ambiente exótico de misterio. Todo

7 Epistolario Alfonso Reyes.José M. Chacón, Ed. Zenaida Guticrre= Vega.
Fundación Universitaria Española Madrid: 76.

61

Cabe decir que Chacón y Calvo se encontraba hacia
1916 estudiando a Cervantes y estaba organizando
una serie de conferencias sobre el mísmo, amén de
estar perfectamente enterado del ir y venir, del ser
y del acontecer en el mundo de los hispanistas y
cervantistas, como se muestra en su correspondencia.
VII

El texto que publica Alfonso Reyes sobre las
"Novelas cervantinasn preparadas por Rodriguez
Marinen el periódico El Sol de Madrid, en octubre
de 1918, es muy cauteloso. En una carta fechada el
27 de diciembre de 1916 donde Reyes le responde
a su amigo Chacón sobre la opinión que le merece
este "talento anecdótico y folklorista", le dice: "el
grupo de la Revista de Filología no toma en serio para
nada a Rodríguez Marín. Pero no olvíde Ud. que en
España son sumamente desdeñosos unos con otros.
Yo, en lo personal, creo que ese hombre tiene algún
talento literario, aplicado por desgracia a una obra
de erudición inútil, nimia y nada inteligente. Sus
opiniones "científicas" no las cuento. Sus textos
de ediciones "críticas" no me hacen prueba plena.
Sus chascarrillos me dívertirian, si no pretendíeran
ser comentarios del ~uijote". Como se puede
ver, a Reyes no era fácil darle gato por liebre ni
folklóricas, bobas humoradas por erudición.

�VIII

Las páginas que dedica Reyes al hbro del poeta y
crítico mexicano Francisco A. de Icaza, El ~uijote
durante tres siglos, son un ejemplo de ese equilibrio que
el autor de Visión de Anáhuac pide "entre la información
del autor y sus facultades artísticas". No cabe duda
de que Icaza es uno de los maestros de Reyes. A sus
ojos, "Icaza ocupa un sitio indispensable" entre "la
historia científica de un Menéndez Pidal y la emoción
lírica histórica de un "Azorín", y no es Icaza de esos
eruditos que "nos quieren dar por Himalaya el grano
de arena de su microscopio". Icaza sabe concentrar
lo ya concentrado y producir quintaesencias, como
ésta que cita Reyes y retomamos sobre lo que podría
llamarse "la meteorología de la risa" en el Quijote:
El ~uijote, como venimos viendo, fue en España en
su origen una obra de clave y de tesis; de clave, por
sus sátiras literarias contra personas deterrrúnadas
-Lope de Vega, Juan de la Cueva, Suárez de
Figueroa, etc.-: de tesis, porque atacaba la
"perniciosa lectura de los libros de caballerías". Fue
además en el mundo entero, durante mucho tiempo,
parodia viva y, como tal, libro de burlas y de risas;
pero como cada pueblo rie a su manera, se rió en
España al modo picaresco con el estoicismo que igual
nace de la incertidumbre del presente que de la fe
en un mañana mejor, y que da penurias con alegrías
y tristezas con sol. Se rió a carcajadas en Italia, por
el cotejo con el Orlando, y en Portugal con el Amadís,
viendo asimismo en las calles y tablados de la nación
vecinal las caricaturas de la caricatura quijotesca;
se rió mesuradamente en Francia, porque el tiempo
de la risa de Rabelais había pasado ya; se sonrió en
Inglaterra, construyendo el "rictus" irónico, y rióse
en Alemania, a mandíbula batiente, con la risa del
Simplicissimus. De todas esas risas -ya lo hemos visto
también-, la única que tuvo eco en Rusia y en las
regiones nórdicas fue el reír con sordina del siglo
XVIII francés, en la adaptación de Florian. La triste
Rusia y su arte desolado no rieron ya. lCómo iban a
reír de su propia imagen esos caballeros de la estepa
tan parecidos al hidalgo de la Mancha?

Se puede observar también, sobre las ediciones
preparadas por Rodríguez Marín, la divergencia de

punto de vista entre lo expresado por Alfonso Reyes
que hemos citado atrás y la opinión que a Icaza le
merecen dichos trabajos.

IX
Quizá una de las obras sobre Don ~uijote con las que
Reyes tuvo mayor afinidad sea la del italiano Giovamú
Papini: Don Chisciotte ddl Inganno (1916), cuyo asunto
central -como en la obra antes citada de Mark van
Doren- es la locura y el tema de quién engaña a
quién, la cuestión del engaño (mon Quijote a todos
y en particular a Cervantes? ¿Cervantes? ¿Sancho?).
Además, el anáhsis de Papini le interesa, pues ha
sabido dividir la novela en:
a) poesías burlescas o madrigales; b) novelas trágicas,
patéticas, románticas; c) critica literaria que a
veces es directa y a veces en forma de parodia;
d) "silva de varia lección", o sea trozos retóricos
sobre temas y lugares comunes ya medievales, ya
humanísticos; e) y por medio de todo esto, se abre
paso el argumento central: el viaje de todos los
héroes ambulantes.

Aparte de esa clasificación, Reyes glosa con simpatía
a Papini:
Los viajes son los libros más profundos y populares:
La Odisea, La Eneida, La Commedia, Gulliver, Robinson,
Simbad, las Cartas persas, Fausto, las Almas muertas, etc.
Todo gran libro es un remedio delJuicio Final, y para
juzgar a los hombres hay que viajar y conocerlos. 8
hombre mismo es un peregrino. Don Quijote está
cansado de la vida usual y casera; no le queda más
liberación que la locura. Si sólo fuera un cristiano
ideal, hubiera imitado aJesús, como San Francisco.

El juego de las intermitencias entre la locura y
cordura es una de las constantes que aparecen en
las diversas lecturas que hace Reyes del ~uijote, cuyo
personaje central "inventó hacerse caballero por que
los hombres, creyendo burlarse de él le sirvieron de
bufones". Don Quijote puede ser por eso emblema del
hombre moderno pero, más en particular, del escritor
y el intelectual. La novela de Don ~uijote formará así

62

sacarles todo el jugo. Los cuentos de Torquemada re~
escritos por Reyes cabrían ser incluidos en una antología
de la narrativa mexicana contemporánea.
Algunas de estas observaciones le permitieron a don
Alfonso, refinándolas y documentándolas, tomar por
X
La cuestión de las fuentes hterarias del novehsta
asalto a Cervantes y, por así decir, desnudar su talante
Cervantes es algo que fascina a Reyes, me dónde venía
plagiario, como si hubiese sido -y ése es el puntoCervantes? lEn qué manantiales había bebido?
uno de esos ingeniosos contemporáneos de Cervantes
Una repuesta parcial y certera a esa cuestión en lo
que lo criticaban. Pero Reyes sabe que la novela de Don
que concierne a Persi1es y Sigismunda, es la de Reyes en el
~uijote era un animal perfecto, demasiado perfecto, y que
ensayo sobre el humanista Antonio de Torquemada: "De
se había erigido en un baluarte mítico y mitificado de la
un autor censurado en El ~uijote" (1948). En el elegante
cultura hispánica. Entonces, conociendo a Cervantes,
y educado ensayo en torno a este tema, Reyes parece
ehge una de sus obras menos conocidas y valoradas:
subrayar, como en un susurro, que Cervantes era un
Los trabajos de Persiles y Sigismunda, novela compleja
lector atentísimo que sabía transvasar y trasladar, injertar
y comphcada, hteralmente "bizantina"; novela que
ydar vida en su propia obra a las obras de otros escritores
denuncia la entraña medieval más que renacentista de
que le habrían servido como cantera e inspiración, tal
un Cervantes arcaizante como el autor de La Galatea,
es el caso de Torquemada en relación con la obra final
que había tenido el genio y/o la fortuna de atinar con la
de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda. Octavio
escritura de Don ~uijote a fraguar, galvanizándolas, las
Paz ha deletreado en sus propios versos los poemas de
venas secretas de su tiempo.
otros: Neruda, Villaurrutia, Lope, Alberti (su biografía
Este procedimiento tangencial es típico del estratega
literaria poética conjugaba la historia literaria a través del
crítico que fue Alfonso Reyes, quien sabía que es más
homenaje, la imitación, el pastiche, la alusión. A su vez,
practicable atacar una fortaleza desdeun plano oblicuo y, si no
Carlos Fuentes en Cristóbal nonato practica con "la novela
por atrás, por la tangente y que, al tocar la esfera cervantina
de la onda" ésta fecunda suerte de canibalismo literario).
por el lado de las asíntotas, le podía imprimir un nuevo giro,
Este ensayo muestra a un Reyes atrevido y audaz
un nuevo movimiento. El ensayo sobre Torquemada fue
hasta el punto de bajar a Cervantes de su pedestal y
escrito en 1947 y publicado un año después. Muy pocos
tratarlo con informada familiaridac:L como si estuviese
lo entenderían. Es hasta ahora uno de los textos menos
encarándolo al tú por tú, a la manera en que lo hubiese
estudiados de Reyes, e incluso entre los cervantistas más
atrevido alguno de sus contemporáneos. No sólo eso.
afilados ha sido relegado a un segundo plano. No se le
El ensayo está animado por un rescoldo travieso y
cita, hasta donde sabemos, en ninguna de las ediciones
audaz, un sí es no es insolente pues en él -y sobre todo
modernas de la novela Persilesy Sigismunda, ni mucho menos
en las Apéndices que lo acompañan presentando
enla edición y en los estudios modernos que sobre Antonio
de Torquemada se han publicado en los últimos años.
tramos de El jardín de flores curiosas (1570) de Antonio de
Cuando más, se le ha visto como una de las excentricidades
Torquemada-, Reyes se mide con Cervantes, y para
de Alfonso Reyes, un incomprensible e inservible destello
echar mano de una voz acuñada por Juan Goytisolo,
de erudición, sin darse cuenta de que, a través de sus
cervantea y se pone a escribir o re-escribir a Torquemada
de la misma forma en que Cervantes lo re~escribió,
páginas, Reyes estaba planteando una pregunta candente
según había apuntado Marcelino Menéndez y Pelayo.
e insoslayable acerca de la forma en que se resuelve en la
El mérito de Reyes - y de paso: su secreto- estriba
obra de Miguel de Cervantes la ecuación entre tradición
y talento individual, entre saber adquirido e innovación
en haber seguido las observaciones que había hecho el
crítico español en su antología Los orígenes de1a novela para
experimentalio

como una suerte de "casa de los espejos" donde el
hombre juega a perder su imagen y su alma.

63

�ALA LETRA

1

'

, i~._.,,¡, ,,,,/

..,.

'

J

.

s

- ·:r-

-""-e:

~

..,._._.

~
..,

-~- ..
I
I

,i'.11

,

~

\

ero quizá su más grande
rebeldía, su atrevimiento
más valiente, el que, a mis
ojos, la convierte en una persona
capaz de aflojar sus tensiones y
tiranteces, fue entablar en inglés
una correspondencia con un
escritor cuya lengua materna era
precisamente el inglés. Cuando
Simone conoció a Nelson Algren
los dos ya eran autores reconocidos,
en el caso de Simone, incluso
internacionalmente. Y, si bien es
cierto que desde chica Simone
se aficionó a la lengua inglesa y

P

LAOTRACARA
LA YEMA LICERA, RISUEÑA Y
AMABLE DE SIMOME DE BEAUVOIR
ES UMO DE LOS RASCOS QUE
MEJOR HUMAMl:UM SU IMACEM,
AUM CUANDO ESTO FUERA UMA
SORPRESA PARA M(. QUE ALLÁ,
EM SU PRIMERÍSIMA JUVENTUD,
CUANDO DABA SUS PRIMEROS
PASOS HACIA EL ROMPIMIENTO
COM LA JOVEN FORMAL QUE
SURCIÓ DE SU ADOLESCENCIA,
HUBIERA EMPRENDIDO SU
IMICIACIÓM A LA VIDA SOCIAL
ACOMPAÑADA DE SU HERMANA,
MEMOR QUE ELLA, NO DEJA DE
SER CONMOVEDOR, SIMOME
SALIA DE LA UNIVERSIDAD PARA
IEMTRARALABIBUOTECA. Y,PARA
RETRASAR EL RECRESO A CASA
DE SUS PADRES LO MÁS POSIBLE,
HACÍA ESCALA CADA NOCHE EN
UM BAR U OTRO. QUERíA DAR LA
IMPRESIÓN DE MUNDANA, PERO
LOS PROPIOS PARROQUIANOS
DEL BAR EN TURNO LAPROTECfAN
DE SÍ MISMA Y LA RESPETABAN,
COMO LA HIJA DE FAMIUA, COMO
LA OVEJA INTELECTUAL QUE,
POR MÁS QUE LO INTENTARA,
NO LOCRABA DEJAR DE SER Y NI
SIQUIERA DE PARECERLO.

que nunca dejó de cultivar esta
afición, que incluía por supuesto
la literatura, es igualmente cierto
que tampoco llegó nunca a dominar
la lengua. La leía sin dificultad, y
conocía lo suficiente su literatura
para opinar sobre autores clásicos
o modernos con autoridad. Sin
embargo, su destreza en escribir
el inglés era, digamos, limitada.
Limitada, digo, pero con un
resultado sumamente gracioso. Y
ella es consciente de su torpeza y, a
pesar de que Nelson se la señala, y le
confiesa que lo hace reír, ella sigue

64

\~

;, I

'/,

.
'

~ ,.,,

:

~

'

.

I

/

'

adelante. Se atreve a exponerse, a
hacer el ridiculo, a caer en simplezas
y en cursilerías, se arriesga a
cometer errores, aun graves. Estoy
segura de que más involuntaria que
intencionadamente, pero lo cierto es
que a ratos resulta incluso hiriente;
para mi hipersensibilidad de mujer
formal, diría que me llega a resultar
hasta intolerable. A pesar de todo,
si para mí es tan importante oír la
música de la voz de un autor, no
puedo negar que la que oí de Simone
en su correspondencia con Nelson
Algren es entrañable, y tampoco

puedo ocultar ni minimizar el
hecho de que no la oí en su lengua
materna y ni siquiera en una buena
traducción; sino que logré mi
conocimiento directo de ella nada
menos que desde su segunda lengua,
misma que no dominaba y en la que
cometía errores en todos los niveles
de sentido.
Sus cartas son ricas en
información de la época histórica
que vivió; en detalles de su
vida personal, como de cuando
tapiza sus muebles de rojo en
su primer departamento, en la
calle de La Bücherie, en donde la
retrata Gisele Freund. Las cartas
contienen innumerables retratos
de artistas y escritores; destaco el
de Giacometti, tiritando de frío;
chismes, como los de la violencia
de Koestler, que hasta a su perro
le provocan vómitos. Abundan
en anécdotas, como la de una
amiga que se traga un alfiler
o la de un amigo que pierde su
ojo de vidrio en una borrachera.
Simone era sociable y fiel. Exalta
la generosidad de sus amigos.
La de Sartre, por ejemplo, que
ayudaba con dinero a actrices
venidas a menos, o que sacaba de
la cárcel a jóvenes tuberculosos y
delincuentes por cuya inocencia
ponía su prestigio en juego.
Agradece la generosidad de
Nelson Algren que envía whisky,
libros y cuantos regalos podían
ser enviados desde la otra orilla,
la orilla de la abundancia, a ella, a

la mamá de Simone, a sus amigos
y hasta al propio Sartre. Torna
en sus manos la traducción al
francés de los libros de Algren,
empresa en la que se hace
ayudar por Sartre. Se expresa
de forma respetuosa sobre Gide,
de forma afectuosísima de San
Genet, de Camus, de Queneau.
Llora la casi muerte de Prevert,
su casi suicidio, involuntario
y accidental. Acoge en sus
notas los episodios etílicos de
Dylan Thomas que asustan a
la intelectualidad francesa. Se
revela como una amante de la
buena música, del jazz; aprecia
tanto a Alban Berg o Béla Bartók,
como a Louis Armstrong y hasta
a Josephine Baker, aunque ella
misma nunca hubiera aprendido
a bailar y ni siquiera a nadar.
Pero era una decidida caminante
y excursionista. Da muestras
de una curiosidad muy amplia,
un interés muy atento en el
mundo del arte, de la política,
de la ciencia, si bien, no de la
gastronomía. Frecuenta el teatro,
no deja de ir al cine. Llega a ir
al circo con Orson Welles. Es
sincera en la responsabilidad
con la que se compromete con los
temas de su tiempo, las guerras,
las huelgas, el existencialismo, el
comunismo, la homosexualidad.
Arriesga sus ideas al fundar con
Sartre la polémica revista Le
temps moderns que, al igual que Le
druxieme sexe llega a ser censurada.

65

No esconde, aunque disfraza,
los celos que despiertan en ella
las escritoras que empezaban a
llamar la atención, como Carson
McCullers, por ejemplo. Siente
celos de los intentos de su
hermana en convertirse en una
gran pintora. Aunque con una
mirada del primer mundo, en el
que llega a incluir no sin asombro
a los Estados Unidos, incursiona
en el tercero, con Sartre, con
Nelson. Viaja a África y a México
y Centroamérica; compra sus
textiles y se hace ropa con ellos.
No se está quieta; aunque se
tropiece, se desplaza.
Pero, sin dejar olvidada
prácticamente ni una gota en
el tintero, puedo afirmar que
mi mayor ganancia en esta
aproximación a Simone de
Beauvoir yace en que, a través
de la lectura de sus Memorias de
una joven formal, por una parte y,
por otra, de su correspondencia
con Nelson Algren recogida en A
Transatlantic Lave Affair, entre la
Simone intelectualmente superior
y triunfadora que enfrenté, y la
Simone emocionalmente frágil con
la que me topé, la Simone con la
que me quedo es ésta, esta última,
la Simone frustrada, fracasada,
la Simone que se atrevió a vivir
dividida y por lo tanto a fallar
y callarse, esta que es para mí,
finalmente, la mejor Simone, la
Simone de Beauvoir humanaio

�LLAMA LA ATENCIÓN, ADEMÁS, CÓMO ESTO DE LA OBESIDAD EN
CON LA PUBLICACIÓN DE U BIBLIA. YAOUERA., HACE UNOS AMOS, CARLOS
VELÁZQUEl LLAMÓ LA ATENCIÓN DE LECTORES Y CRfTICOS, QUIENES CELEBRARON
EL ARRIBO AL PANORAMA DE LAS LETRAS NACIONALES DE UN AUTOR CUYA OBRA
SE DESARROLLA EN ESPACIOS POCO VISITADOS POR LOS NARRADORES, PERO
SOBRE TODO DUEÑO DE UN LENCUAJE PROPIO, DIFERENTE, EFICAZ, EN EL QUE
CONFLUYEN CON NATURALIDAD LA ATMÓSFERA TRÁCICA QUE SE VIVE EN EL PAfS,
LOS PROBLEMAS COTIDIANOS DE MUCHOS MEXICANOS, Y UNA VISIÓN ÁCIDA,
IRÓNICA Y LÚDICA DE LOS HECHOS, QUE LES RESTA PATETISMO PARA LLEVARLOS
POR LA SENDA DE LA COMEDIA.

LETRAS AL MARCEN

LAS ANCUSTIAS
CORPORALES

eer La Biblia Vaquera se
convirtió en un acto de
culto. Sobre todo entre los
jóvenes, este breve libro despertó
comentarios elogiosos que iban
desde la afirmación de que su
autor inauguraba una nueva
manera de narrar, hasta la certeza
de que nadie antes de él se había
atrevido a recuperar con tanta
eficacia los diversos lenguajes de
la cultura popular norteña para
trasladarlos a la narrativa. Y sí:
en los seis relatos que conforman
ese volumen se aglutinan, sin
estorbarse, discursos emanados
de la lucha libre, del corrido
norteño, de las historias de
cantina, de las experiencias de
los migrantes, de los productores
y vendedores de piratería, del
narcotráfico y sus agentes, de los
usos amorosos de esta época, para
construir un libro versátil, con
una extraña pero sólida unidad,
que denotaba el acabado oficio
de su autor. Pero, después de leer
La Biblia Vaquera, las preguntas
que surgían inevitables eran:
¿Qué va a escribir después de este

libro Carlos Velázquez?, ¿será
capaz de mantener la calidad y la
originalidad de sus relatos en una
segunda entrega?
La respuesta a esas interrogantes
es positiva y llega ahora con La
marrana negra de la literatura rosa
(Sexto Piso, 2010), donde el autor
demuestra no sólo que ha sido capaz
de preservar las características
que lo hicieron notable con su
primer libro, sino que además lo
ha superado en lo que respecta al
redondeo de las historias, al sentido
del humor y a la visión critica y
llena de ironía con que contempla
el mundo. Si bien algunos de
los discursos provenientes de la
cultura popular que sirvieron de
soporte a los relatos de La Biblia
Vaquera se han diluido un poco
-o se han integrado tanto a su
lenguaje que pasan desapercibidos
en este segundo volumen-, las
situaciones en las que Velázquez
coloca a sus creaturas han ganado
consistencia y solidez, volviéndose
más densas como registro de
nuestra realidad. La construcción
de las escenas cómicas es más

L

66

firme y, por lo tanto, más eficaz en
el humor, pues sin dejar de rayar
en el absurdo ahora nos resultan
cercanas, conocidas. Yen lo que se
refiere al uso de un lenguaje propio,
con una terminología nacida en el
habla popular norteña, ahora resulta
mejor articulado y, en consecuencia,
más universal sin perder ni un rasgo
de su carácter regional. Constituido
por cinco historias que parecieran
tener su origen en las diferentes
secciones de un periódico tabloide,
La marrana negra de la literatura rosa
va del acto criminal -"No pierda a
su pareja por culpa de la grasa"-,
a los submundos de los marginados
sociales -"La jota de Bergerac"-;
de ahí pasa a lo insólito cotidiano
-"El alíen agropecuario"-, para
hacer un alto en lo que podríamos
llamar un bufonesco thriller
psicológico -"El club de las
vestidas embarazadas"-, antes
de llegar a donde el absurdo y lo
fantástico se dan la mano, con "La
marrana negra de la literatura rosa".
Desde que los periódicos
existen, la nota criminal ha servido
de fuente para novelas y cuentos.

LOS PERSONAJES SE PERFILA COMO UNA DE LAS OBSESIONES
LITERARIAS DE CARLOS VELÁZQUEZ, PUES YA EN LA BIBLIA

YAOUERA HABÍA ABORDADO EL TEMA CON BASTANTE FORTUNA
Sin embargo, muchos escritores
se quedan en la superficie del
suceso, narrando tan sólo lo visible
u obvio, sin penetrar en la mente
de los criminales ni mucho menos
en las condiciones sociales o
psicológicas que los llevaron a él.
En el caso de "No pierda a su pareja
por culpa de la grasa", Velázquez
no se conforma con recrear un
crimen desde una perspectiva
humorística; nos introduce desde
el inicio en el contexto de una
pareja donde la mujer manipula
con facilidad a su marido hasta
empujarlo a cometer el delito,
después de haberlo "ablandado"
previamente con insultos, apodos
peyorativos y alusiones a su
gordura. Es decir, aunque se trata
de un hecho que los reporteros
llamarían "espeluznante", el autor
consigue modificar la perspectiva
del lector, convenciéndolo de que
el tipo es una verdadera victima,
orillada a delinquir porque quiere,
necesita, le urge dejar de ser gordo.
Se trata de un ser esclavizado por
sus angustias corporales: una de
las problemáticas psicológicas de
mayor actualidad 11am.a la atención,
además, cómo esto de la obesidad en
los personajes se perfila como una de
las obsesiones literarias de Carlos
Velázquez, pues ya en La Biblia
Vaquera había abordado el tema
con bastante fortuna en el cuento
"Ellos las prefieren gordas", donde
un tipo casado con una mujercita

flaca decide salir a conquistar a una
más entrada en carnes para, según
él, "redescubrir el amor".
En "La jota de Bergerac"
el protagonista es un travestí
traumado por la exagerada nariz
que arruina su belleza casi perfecta,
razón por la cual encamina todos
sus esfuerzos prostibularios a reunir
el dinero suficiente para una cirugía
plástica. Otra vez un ser esclavizado
por las carencias o los excesos de
su propio cuerpo. Tras sumergir
a su personaje en una historia que
en apariencia es de amor, pero que
desemboca en tragedia sangrienta,
el autor nos ofrece un paseo por
los mundos subterráneos de las
ciudades norteñas, donde todo
parece indicar que del machismo a
la jotería hay sólo un paso. En este
relato Velázquez vuelve por sus
fueros al dejar al descubierto los
mecanismos internos de uno de los
deportes más populares en el norte
de México, el beisbol, así como en
su libro anterior lo había hecho con
la lucha libre.
Pero es quizás en "El alíen
agropecuario" donde el autor
consigue forzar la realidad hasta lo
insólito, al presentarnos a un joven
con Síndrome de Down que de la
noche a la mañana se convierte en
estrella de rock. El mongolito, que
a los demás miembros de la banda
les parece más un extraterrestre que
alguien con deficiencias genéticas,
se alza entre los demás rockeros

67

como un verdadero genio de la
composición musical, y se adapta al
mundo de las drogas psicodélicas,
de las gruppies y de las giras, como
si hubiera nacido para ello, en una
serie de situaciones a cual más
impredecible que, no obstante,
siempre se ajustan a la lógica interna
del relato. Aquí Velázquez nos da
una lección de economía narrativa,
pues el argumento que desarrolla
en pocas páginas muy bien podría
haberle alcanzado para escribir una
novela psicológica, policiaca o de
misterio, combinada con la denuncia
social y, por supuesto, la crítica
a los manejos de los promotores
musicales. Por si fuera poco, "El
alíen agropecuario" es también una
narración erótica muy sui generis,
donde los personajes, como en los
relatos anteriores, son impulsados
siempre por las necesidades nunca
satisfechas de sus respectivos
organismos.
Con un ligero regusto a parodia
de El club de la pelea, "El club de las
vestidas embarazadas" aborda otro
de los temas preferidos del autor: el
de los matrimonios insatisfechos.
Aquí, un hombre harto de la
insistencia de su mujer en hacer
todo lo posible para concebir un
hijo, se ve de pronto envuelto en una
suerte de cofradía de homosexuales
vestidos de mujer que quieren
experimentar la maternidad con
base en la simulación. Y de nuevo
resalta la naturalidad con que

�Velázquez coloca a sus personajes
en situaciones insólitas. Para ello
utiliza una minuciosa descripción
interna del protagonista,
presentándolo como un ser solitario,
desesperado y lleno de carencias en
cuanto a sus urgencias corporales
-que tienen que ver con la ternura
y el abandono en unos cálidos
brazos ajenos. Es curiosa la manera
en que el autor consigue en este
texto que se sinteticen la inocencia
con la perversión más retorcida,
con el fin de demostrarnos cómo
la humanidad se compone de
contrastes y el ser más humano es
aquél donde los extremos se unen.
Cierra el volumen "La marrana
negra de la literatura rosa",
divertimento metaliterario donde
el autor juega con la idea clásica
de que los escritores son tan sólo
intérpretes o receptores de voces
inefables que les llegan de un "más
allá" desconocido. Sólo que la

voz que el protagonista del relato
escucha en esta ocasión es la de
su mascota, una marrana negra y
ninfómana (si se le puede llamar
así a una marrana que se ejecuta
sexualmente a una larga serie de
sementales sin quedar satisfecha).
La marrana le dicta a su dueño,
primero palabras sueltas, y después
relatos bien articulados que los
convierten en la mancuerna de
mayor éxito en el ámbito de las
novelas rosas. Pero esto es tan sólo
lo anecdótico, pues a partir de este
presupuesto Velázquez arma un
relato que, como todos los suyos, es
rico en análisis del comportamiento
humano, refleja la soledad inevitable
de quienes habitamos esta época
y se convierte en un catálogo de
las necesidades insatisfechas de
hombres, mujeres, y, en esta ocasión,
también de los marranos.
La marrana negra de la literatura rosa

es un libro breve, si nos atenemos a

su número de páginas, compuesto
por cinco relatos, y sin embargo
el universo que refleja es amplio y
hondo, pues tiene mucho que ver
con la vida contemporánea, con los
anhelos y frustraciones del hombre
de la calle, con los vicios y ciertas
virtudes con que nos topamos todos
los días. Carlos Velázquez no sólo
arma bien las historias y busca para
cada una de ellas un final recio y
contundente, sino que las ambienta
con realidades reconocibles donde
abundan las drogas, el sexo, la
delincuencia, los conflictos de
pareja, la música pop y las aficiones
de la gente. Se trata de la obra de un
narrador que sabe cortar trozos de
la realidad palpable para dotarlos
de una estructura literaria atractiva
y eficaz, con lo que se revela como
uno de los testigos privilegiados de
nuestro tiempo y entorno~

�CINE DE AUTOR Y CINE ARTESANAL
DESDE QUE EL DADAÍSMO Y EL SURREALISMO -LAS
VANCUARDIAS MÁS SICNIFICATIVAS EM LA HISTORIA
DEL ARTE MODERNO- APARECIERON A PRINCIPIOS
DEL SICLO XX, UN ANTICUO CONFLICTO MO HA HECHO
SINO ACUDIZARSE: LA DICOTOMÍA EMTRE TRADICIÓN
V RUPTURA. ESE CONFLICTO NO ES EM MODO ALCUNO
MARCIMAL: SE HALLA EM LA ESENCIA MISMA DE LA
MODERNIDAD V AFECTA A CADA UMO DE LOS ACTOS
INDIVIDUALES V COLECTIVOS EM TODAS LAS ESFERAS,
V PRIORITARIAMENTE EM LA DEL ARTE. DE CUAMDO
EM CUANDO -SOBRE TODO EN TIEMPOS DE MAVOR
IMCONFORMISMO-RESURCE UNA CORRIENTE DE LA
CRÍTICA QUE, EN UN TOMO DIDÁCTICO, SE DIRICE
ESPECÍFICAMENTE A LAS NUEVAS CENERACIONES
DE ARTISTAS E IMTEMTA RESOLVER ESE CONFLICTO
POR MEDIO DE REIVINDICAR A LA TRADICIÓN.
EN EL TERRITORIO CINEMATOCRÁFICO, ESTA
CORRIENTE COMIENZA LAMEMTAMDO EL HECHO
DE QUE LOS JÓVENES CINEASTAS ,,NIECAM SUS
RAÍCES", PUESTO QUE HACEN PELÍCULAS
CADA VEZ MÁS DESARRAICADAS DE LA
TRADICIÓN, ES DECIR CINE DE AUTOR (EM
CONTRAPOSICIÓN AL CIME COMERCIAL, DE
ESTUDIO O ARTESAMAL); ÉSTE ES DEFINIDO
COMO AQUEL QUE QUIERE PARTIR DESDE
CERO, CREARSE A SÍ MISMO, NO DEBER
MADA A MADIE, VALER SÓLO POR LA
INTENSIDAD Y ORICINALIDAD DE SU
ESTILO, ESTRUCTURA, PUESTA EN
ESCENA O FORMA DE MIRAR.
uen representante de esta corriente es el
crítico e historiador Leo Braudy, quien
encuentra un grave error en el desprecio
que las nuevas generaciones sienten hacia el cine
de género y sus convenciones y estereotipos. Más
preocupado por aclarar la confusión perenne que
rodea a los géneros dramáticos (en efecto, nunca
termina por aparecer un acuerdo acerca de lo que
son los géneros ni de cómo clasificarlos), Braudy
menciona de modo marginal a los mecenas y, en
el contexto de su propuesta, llega a implicar que

B

ellos son ni más ni menos que los guardianes de la
tradición. El crítico escribe:
Las películas de género pueden recurrir al potencial
de una complejidad estética que sería negada si el
artista se definiese a si mismo sólo en términos de sus
más grandes y más inimitables obras. A causa de la
existencia de expectativas genéricas -cómo "debe"
trabajar una trama, qué "debe" hacer un personaje
estereotipado, qué "debe" significar un gesto, un
lugar, una alusión, una línea de diálogo-, la película

70

de género puede ir más allá del momento de su
existencia e ir en contra de su propia historia estética.
A través del género las películas se han basado en su
propia tradición y han sido capaces de reflejar una
rica herencia de la que no disponen las artes "cultas"
del siglo XX, las cuales tienen demasiado a menudo
como objetivo el negar el pasado y crearse a si mismas
de nuevo cada vez (Braudy, 1979).

Braudy parece decir que los mecenas, cuando
prácticamente fuerzan a los cineastas a hacer cine de
género (un melodrama, un musical, un thriller), están
cumpliendo su papel, que consiste en obligar a los
artistas a no negar el pretérito, con lo cual colocan a
estos últimos en su "justa perspectiva". Este crítico
sobreentiende la mecánica del encargo hecho por la
industria como si fuera parte "natural" del proceso de
continuidad de la tradición, y con ello sugiere que es
precisamente el encargo el que entrena y capacita a
los cineastas para enfrentar la rica herencia a la que por
prejuicio individualista desprecian.
En este uso de los términos ya se aprecian las premisas
de fondo: la juventud es equiparada con rebeldía ciega
y ambición desbocada, y ambas con nociones también
despectivamente definidas: individualismo, elitismo,
exquisitez, soberbia, idealismo, parricidio. De modo
paralelo, la fortaleza de la tradición es "demostrada" por
medio de la falibilidad y deoilidad de los intentos de
ruptura que se hacen contra ella. El argumento principal
es que la ruptura sólo puede ser relativa; si fuera absoluta,
eliminaría por completo a lo anterior y equivaldría por
tanto a la mayor de las pérdidas: una destrucción, y en la
menos mala de las posibilidades, un re~comienzo desde
cero (y en todo caso se erigiría en una nueva tradición).
Por lo demás, se sobreentiende que no es necesario andar
buscando "rupturas absolutas" porque la tradición misma
ofrece los elementos necesarios para transgredirla de una
manera parcial, es decir más sosegada, racional y sensata1•
1 Aqul aparece otra asociación deúvada: la que liga a la tradición con el
antiguo concepto griego de :,0frosinc. y a la ruptura con su opuesto, nefrosint.
Para los griegos, SO()hrosynl era la virtud esencial y consisáa en dominar el
cerebro yel corazón con objeto de conquistarprudenciaysabiduna, es decir
un estado de serenidad espiritual Era, por r.anro, un cosmos yun "adecuado
ordcnydominiodelosplaceresyapetitos";atravésdeestaideaseconcibeala
ttadición como sinónimo de cordura, buen sentido, prudencia, moderación,
sencillez, decencia y autodominio. u ruptura es, pues, automáticamente
sobreentendida como un caoo: defecto, demencia, complicación, desorden.
exceso, obscenidad yesclavitud alas bajas pasiones.

71

El mensaje es claro: si el cine de género está basado en
convenciones, estereotipos, clichés y fórmulas cerradas,
ello no es un defecto sino una virtud, y solamente cuando
un cineasta se ajusta a lo convencional -tal corno lo hacen
los artesanos en sus diversos territorios- puede hablarse
de una verdadera "subversión". Conclusión parcial: puede
haber subversiones sosegadas, racionales y sensatas.
En este punto se ofrecen numerosos ejemplos: ningún
cineasta -dice esta crítica didáctica- se ajustó con
tal fidelidad a los estereotipos del western como John
Ford, o a los clichés del cine negro como John Huston,
o a las convenciones del melodrama como Frank Capra,
o a las fórmulas del musical como Gene Kelly, y gracias
a ello contamos con clásicos como La diligencia, El halcón
maltés, ~ué bello es vivir o Cantando bajo la lluvia. Primordial
subtexto: la palabra "clásico" pertenece a la tradición;
una obra no accede a ese carácter por sus rupturas sino
por su fidelidad genérica.

MERCEMARIOS Y EREMITAS

Existen, en efecto, cineastas profesionales que
son contratados por los estudios para dirigir tal o
cual guión (escrito a su vez por especialistas bajo
contrato) y ellos son los primeros en autodefinirse
orgullosamente como artesanos2; lo que les interesa es
dirigir y no tienen en mente proyectos concretos, del
mismo modo en que un ingeniero ofrece sus servicios
a una u otra empresa o corporación sin saber si será
contratado para hacer un puente, una carretera o un
conjunto habitacional. Desde luego que los directores
de oficio cuentan con la posibilidad de no aceptar la
propuesta de un estudio fílmico, pero ello es poco
usual en un medio en que abunda la oferta y es poca
la demanda (de hecho, el desempleo es apabullante en
el feroz canibalismo de la industria hollywoodense,
modelo de todas las demás).
Por otra parte, en el margen de la industria - pero
es un margen que para los mecenas resulta aún más
importante que- lo "central"- hay cineastas más
individualistas e "idealistas" que no colocan el acento en
"dirigir cine" (hacer una carrera) sino en realizar un filme
2 Ese orgullo no impide que, cuando son entrevistados acerca de tal o cual
encargo-sobre tocio siestos productos tienen éxito de crítica o taquilla-,
jamás pronuncian la palabra "encargo" ydefiendenel filme yelpapel que en
él clescmpeñaro;i en ténninos de "autoña artlstica", como si hubiera siclo un
proyecto personal y no, simplemente, una pieza más del "cine de mecenas".

�en particular (concretar una sola obra) que por lo general
ellos mismos han escrito: en este personalísímo proyecto
no sólo han invertido todo lo que saben sino todo lo que
son, y por tanto nadie más puede llevarlo a la pantalla.
Es a estos realizadores a quienes los estudios destinan la
mecánica del encargd: el productor rechaza ese guión pero
les propone dirigir otro. La corriente didáctica reivindica
a los cineastas bajo contrato que ofrecen sus servícios
(tradición, artesanía), a la vez que lamenta el "radicalismo"
de realizadores que buscan -cada uno a su manera-hacer
una obra única (ruptura, arte). Configurada así la balanza,
queda abierto el lado oscuro de ambos polos, en los que
fácilmente pueden caer estos artistas: respectivamente
-como los clasifica el ensayista Serge Chauvin (1999)-,
mercenarios y eremitas.
Lo que hay de constructivo en la tradición se
confunde con lo que hay de equívoco en la lectura
moderna de esa tradición; el radicalismo de críticos
como Leo Braudy estriba en considerar que todas
las expectativas genéricas resultan "buenas" a priori,
porque son formas por medio de las cuales la tradición
-la "rica herencia"- se defiende a sí misma (aquí
el sobreentendido es que se defiende del olvido o la
desaparición, pero también de las rupturas absolutas, que
la amenazan de modo igualmente pernicioso). Lo cierto
es que, si bien el "arte puro" es un mito inútil o peligroso
-y lo es por la forma en que se ha manipulado, no por
sus necesidades más íntimas-, apostarlo todo por su
opuesto, el "arte genérico", equivale a contribuir a que
la dinámica del poder continúe exactamente como está.
Los artistas, dice Braudy, conservan toda su capacidad
estética y hasta depuran su talento cuando respetan las
convenciones de género: su libertad creativa no sólo no
disminuye sino se amplía, puesto que les son presentados
retos aún más interesantes; esto último se debe a que la
tradición es una enorme herencia, mientras que las obras
"cultas" están solas -carecen de genealogía-, navegan
en las tinieblas sin brújula y, peor aún, son ingenuas
porque creen que es posible despegarse de la tradición
o incluso negarla.
El tajante mensaje sobreentendido exclama que toda
obra está siempre referida a la tradición y depende de
ella, 1o quiera ono (en otras palabras:más vale asumirla de
~

3 La mecánica del encargo se examina en Hollywood: la genealogía
secreta (González Dueñas: 2008; capitulo "Retrato del mecenas y el
arósta adolescente").

antemano y a sabiendas, porque rechazarla sólo conduce
al naufragio). El prurito de negar el pasado, puesto que
es un "error" recurrente y casi infaltable en los artistas
jóvenes a lo largo de las generaciones, puede ser visto
en sí como tradición. Es también a esto a lo que Octavio
Paz se refería cuando popularizó el término "tradición
de la ruptura" -una noción en la que prácticamente se
basa toda su obra ensayística. Basta ver cómo las obras
excepcionales son rápidamente envueltas y adoptadas
por lo tradicional; si el artista busca una expresión libre,
lo único que puede "heredar" es la actitud de recomenzar
desde cero; de otro modo, el concepto de tradición nunca
es cuestionado realmente a fondo.
Yaquí brotan dos intolerables paradojas; la primera es
que el artista hereda la necesidad de negar toda herencia.
La segunda radica justamente en esa idea de que basta
una repetición de elementos para que pueda hablarse de
"tradición", de tal manera que el artista no sólo debe huir
de las repeticiones sino crear cada vez un mundo entero
en donde sea posible decir "otra cosa". Ya aquí surgen
las manipulaciones: es suficiente con que existan dos
artistas que quieran decir otra cosa, para que esa mirada
detecte ahí una repetición (en el sentido de linaje: uno
es un paria, pero dos ya forman familia) y, por tanto,
para que pueda hablarse de "tradición", es decir de una
"tradición de la ruptura".
Dolorosa paradoja: cuando se repite lo único -de
cualquier manera en que esto suceda o parezca suceder-,
automáticamente se convierte en lo contrario, es decir en
aquello delo que antes se distinguía La ley inferida afirma:
la tradición es lo reiterable, mientras que la ruptura
equivale a lo irrepetible. Una obra de arte puro o libre
sólo es aceptada como tal si ninguno de sus elementos
(así sean los más adventicios o marginales) se presta a
cualquier clase de repetición, comparación o analogía.
Basta la menor redundancia -e incluso diminutas
similitudes arbitrarias- para asimilarla a lo tradicional.
¿y qué obra, por más irrepetible que sea, no contiene
citas, recurrencias o usos de elementos habituales? Para
la aplastante mirada de la crítica didáctica, basta que
existan dos artistas de genio para que ambos formen una
tradición (sin importar lo lejanos que estén en tiempo y/o
espacio o lo disímiles que sean sus obras respectivas).
Y "una" tradición es siempre la tradición: es así como la
Gioconda y Ciudadano Kane se vuelven lugares comunes en
la historia del arte: ambos son clásicos, es decir modelos

72

de lo tradicional. El mensaje sobreentendido resulta
abrumador: lo irrepetible y único no existe; la ruptura
absoluta es imposible.

AUTEMTICIDAD Y ALIEMACIÓM

En la antigüedad -según recuenta Octavio Paz en Los
hijos del limo (1974)-, la tradición era concebida como
una magnitud uniforme, inmutable e inmóvil de
la que procedían los principios esenciales
-identidad, orden, sentido-:
una fuente de autenticidad que se
manifestaba en la mitología y los
ritos; la renovación no consistía
sino en la certeza de que los ciclos
se repiten y de que, al final del ciclo
de ciclos, el único futuro posible es
el pasado original ("lo que fue debe
seguir siendo"). En cierto modo el
cristianismo rompió esta simetría
cuando colocó el sentido en el final
de los tiempos, es decir en el premio o
la condena ulteriores; surgió entonces
la alienación y el miedo se generalizó
porque había sido refutada la
posibilidad del re~comienzo: el tiempo
se volvió irreversible pero el cambio
siguió siendo negado.4 En algún punto de
la historia, el hombre se hizo consciente de la
tradición -o mejor dicho, adquirió respecto a ella otra
forma de la conciencia-; para algunos ese punto se
localiza en la Ilustración y ya se anunciaba desde el
Renacimiento; para otros, se halla en la Revolución
industrial y en el surgimiento del cientificismo y la
noción moderna del progreso; ciertos analistas lo
identifican como un producto lógico de la expansión
del capitalismo; otros más lo atribuyen directamente
a las vanguardias del siglo XX con su antecedente en
el romanticismo.
En todo caso, con este cambio de paradigma,
aquella mentalidad ritual y originaria, cuyo acento
estaba en la simultaneidad, sufrió una transformación,
puesto que el acento fue movido a la sucesividad, al
4 8 miedo es un ingrediente esencial en el mayoritario mundo
religioso de la modernidad; no resulta excesivo afirmar que no otro
origen tiene el inmenso éxito de esa ladera del cine de horror que
especula sobre temas biblicos, apocal!pticos y demoniacos.

73

cambio y al proceso mismos; éstos comenzaron a ser
exaltados, en tanto el futuro empezó a ser visto como
novedad, originalidad, sorpresa e incluso como base
("nada será como fue y, por tanto, todo es posible").
Desde entonces la única permanencia aceptada es
la que existe entre el momento en que se destruye
la tradición imperante y se da inicio a la que sigue.
En rigor, pues, la palabra "modernidad" ya no puede
usarse en singular; si no se emplea en
plural es porque cada época quiere
ser única debido precisamente
a la irrepetible cualidad de su
ruptura con lo anterior. Las
modernidades, entonces, son
fugaces manifestaciones de
una actualidad condenada
a ser siempre distinta. A la
vez, cada modernidad no se
distingue únicamente por
las novedades que aporta,
sino también y sobre todo
por la continuidad de la
interrupción, la constante
critica al pasado inmediato.
Asi nace -afirma Paz- la
"tradición de la ruptura".
El "cambio de mentalidad"
afectó a todos los territorios y tuvo
consecuencias fundamentales a nivel social y
político: lo anterior comenzó a ser sobreentendido como
esclavitud (sujeción a los ciclos, determinismo) para
que lo actual correspondiera no tanto a la libertad como
a la liberación, es decir, al acto mismo de deshacerse de
un yugo, cualquiera que éste sea. Y aquí sobreviene la
primera contradicción, porque el acto de liberarse, al
ser heredado y reiterado, deviene esclavitud y yugo en si
mismo: las revoluciones terminan por institucionalizarse.
Resulta casi imposible enumerar a cabalidad las
consecuencias de asociar tradición con esclavitud y
ruptura con liberación; baste con un ejemplo en el
territorio cinematográfico. En la época de auge del "cine
de autor" -que fue también la de la contracultura-, la
tradición era vista como obnubilación, estancamiento y
ahogo (esclavitud); en cambio, las décadas posteriores
la redefinen como pertenencia, reconocimiento y
genealogía (liberación), a la vez que contemplan a la

�EL ,,ESPECTADOR MEDIO" PIDE QUE EN LOS UNIVERSOS FICTICIOS EL
MAL SEA CASTICADO, Y EN CENERAL QUE EXISTA EN LAS HISTORIAS
TODO LO QUE ESTÁ RADICALMENTE AUSENTE DE LA VIDA COTIDIANA:
ORDEN, JUSTICIA, DIRECCIOMALIDAD Y SENTIDO.
ruptura como exilio autoinferido, olvido ulterior e inútil
parricidio. (Esto último es lo que se dice en las escuelas
a los nuevos cineastas y a todo novicio en el mundo del
arte, pero es también lo que los media repiten a todo
novicio en cualquier esfera.)
La ecuación no sólo funciona a nivel social sino, sobre
todo, individual, en cuanto otra de las dicotomías en
que se transforma la de tradición/ruptura es igualdad/
diferencia. El gran presupuesto indica que los artistas
habrán de diferenciarse unos de otros en virtud de
lo que se llama "estilo personal"; mas este prurito de
diferenciación, puesto que es precisamente lo que
se espera de todos y cada uno, a la vez los iguala. La
colectividad es vagamente inferida como tradición;
individualizarse implica, pues, una ruptura, pero
como esto a su vez conlleva redundancia e igualdad,
se vuelve en si una tradición. Resultado: las formas de
diferenciación individual están más codificadas y son más
predecibles aún que las caracter1sticas de lo colectivo.
Para la ortodoxia, y sobre todo para los mecenas, el
mundo del arte no es sino una tipologia genérica con
valor de entretenimiento (entertainmentvalue); basta ver el
modo en que las peliculas hollywoodenses contemplan a
los artistas a través de una serie de tipos, desde el joven
iracundo" hasta el "genio incomprendido", todos ellos
luchando contra un aparato que a fin de cuentas tennína
definiendo lo que es el arte -y, sobre todo, lo que es la
ruptura, tan necesaria para que exista tradición5.
Entre tantos otros resultados inmediatos que se
acumulan para dar paso a la confusión reinante, radica
el hecho de que una época puede tomar como "antigua
tradición" algo que ha sido fabricado poco antes
(inmersos en pleno desarraigo sistemático, fácilmente
confundimos lo antiguo con lo que parece antiguo).
Puesto que el acento está en el cambio más que en lo
cambiado en sí mismo, es posible tomar elementos
de varías tradiciones anteriores y reunirlos con otros
5 Jorge Luís Borges advierte este proceso: "Entiendo que el género
policial, como todos los géneros, vive de la continua y delicada infracción
de sus leyes" (en Textos cautivos, Tusquets, Barcelona, 1986).

especialmente creados con objeto de presentarlos
como "la" tradición. Esto es lo que hacen los mecenas
y lo que, en particular, ha hecho Hollywood en el
territorio del cine: es a una muy especial "tradición"
a la que dicen defender, y no resulta gratuito que ella
coincida punto a punto con el discurso del poder
imperante.
La corriente critica a la que Braudy pertenece no
está reivindicando, desde luego, a la tradición centrada
en la simultaneidad (autenticidad cosmogónica), sino
que confabula, a veces sin saberlo, con lo sucesivo
artificialmente vuelto tradición (alienación disfrazada
de autenticidad). Por ejemplo, Braudy se queja de que las
obras "cultas" -definidas como las que "caen" en el error
de definir a la cultura como coto alrededor del castillo-o "libres" -es decir, libres de genealogía, desarraigadas,
cuando no parricidas- quieren decirlo todo de una vez,
lo que las obliga a ser excesivas y poco comprensibles,
mientras que la tradición genérica "va más despacio".
Ir despacio corresponde a ser comprendido por la
generalidad del público; de ah1 la "utilidad" de los géneros
dramáticos, que son formulaciones convencionales
cuyo juego reiterativo es asumido por los espectadores
mayoritarios con inmenso placer: éstos reconocen un
melodrama y adivinan (es decir, esperan) que al final el
villano será castigado; del mismo modo, saben que en un
western habrá un duelo entre los malvados y los justos
con una ardua victoria de estos últimos; o que en una
comedía el protagonista habrá de sufrir innumerables
choques y reveses pero a la vez estará protegido por una
especie de poder superior que ama a la inocencia o a la
ingenuidad (y, cada vez más, a la estupidez); o que en
un musical los personajes podrán romper a cantar a mitad
de una conversación sin que los demás personajes se
extrañen o escandalicen.
Así como los niños saben que en los cuentos de
hadas la bruja malévola o el poderoso hechicero
recibirán su oportuno castigo, y ello no les impide
sufrir o festejar las andanzas de los personajes (e
incluso escuchar cien veces la misma historia con

74

idéntica emoción), el "gran público" ama consumir
situaciones estandarizadas que le garantizan una
resolución justa y satisfactoria. En la medida en que
esté seguro de que esa resolución habrá de presentarse,
el espectador aceptará lo divergente o disparatado de
las historias que le cuentan; en última instancia, todo
arte narrativo se resuelve en eso: contar historias con
mayor o menor ajuste a lo convencional.
Lograr una verosimilitud -hacer que algo parezca real
oauténtico- es siempre más importante que cuestionar
las definiciones usuales de realidad o de autenticidad.
La tradición es una garantía y, en gran medida, equivale
a una vindicación en sí misma. El "espectador medio"
pide que en los universos ficticios el mal sea castigado,
y en general que exista en las historias todo lo que
está radicalmente ausente de la vida cotidiana: orden,
justicia, díreccionalidad y sentido. Esta "tradición" tiene
el primordial objetivo de tranquilizar: el niño se duerme
con placidez luego de haber escuchado los horrores que
suelen convocar los cuentos de hadas; del mismo modo,
los espectadores de cine hollywoodense consumen una
avalancha de atrocidades (a esto se llama "realismo")
porque los desenlaces los confortan al explicarles que el
mal no es absoluto.
Todo esto origina otro sobreentendido: si las obras
que van más despacio son mejor comprendidas, por
tanto la total inmovilidad equivale a comprensibilidad
absoluta; en otras palabras: la mayor tradición, la más
rica herencia, es la que carece de todo movimiento.
Pero lno es la cultura un vértigo voraz, no corresponde
cada modernidad a una avalancha de novedades y no
radica en éstas el encanto de lo sucesivo? En la novela
Elgatopardo (1959), Giuseppe Tomasi dí Lampedusa
responde con suficiencia: todo se mueve para quedar
como estaba; todo cambia para no variar.

HOMEOSTASIS

En este panorama, un término resuena con especial
insistencia: homeostasis. Tal concepto (del griego homeo,
"similar", y estasis, "posición", "estabilidad") fue creado en
1865 por Claude Bernard, el llamado padre de la fisiología
Es la característica de un sistema (abierto o cerrado),
especialmente en un organismo vivo, mediante la cual se
regula el ambiente interno para mantener una condición
estable y constante, por medio de ajustes dinámicos del

75

equilibrio y mecanismos de autorregulación. Puesto
que no sólo lo biológico es capaz de cumplir con esta
definición, otras ciencias y técnicas han adoptado
también el término homeostasis.
La organización estructural y funcional de los seres
vivientes tiende a un equilibrio dinámico en el que
todos los componentes están en constante cambio
para mantener el conjunto dentro de ciertos márgenes.
Esta concepción de la homeostasis se opone a la visión
clásica de un sistema inmóvil, y por ello algunos autores
prefieren usar el término homeocinesis: un cambio regulado
que garantiza la perduración. Cuando los organismos
detectan que se están alejando de la normalidad,
los resortes de regulación se disparan y activan los
mecanismos necesarios para regular el sistema y
sostener su estructura. La biología incluso considera
a la enfermedad como uno de estos mecanismos, una
respuesta ante la invasión del medio ambiente.
En psicología, W.B. Cannon usó el término para
aludir a la tendencia general que todo organismo
manifiesta a restablecer el equilibrio interno cada
vez que éste es alterado. Cannon define la vida de un
organismo como búsqueda constante de equilibrio
entre sus necesidades y la satisfacción de éstas. Toda
acción tendiente a la búsqueda de ese equilibrio es, en
este sentido, una "conducta".
En cibernética la homeostasis es la capacidad de los
sistemas autorregulados para mantener ciertas variables
en un estado estacionario, lo que permite a estos
sistemas cambiar parámetros de su estructura interna
dentro de ciertos límites. El matemático e investigador
británico W. Ross Ashby
diseñó un mecanismo al
que llamó homeostato,
capaz de mostrar una
conducta estable frente
a la perturbación de sus
parámetros "esenciales".
En Proyecto para un
cerebro (1952) escribió:
"Todo sistema vivo
sufre cambios en todo
momento y día tras
día [ ...]. El sistema
es homeostático
en el sentido en

�que, cuando se aproxima a los límites de sus zonas
de libertad, la dirección de su senda cambiará de
tal manera que las sinuosidades nunca cruzarán los
limites".
Basta trasladar algunos de estos conceptos al territorio
social, y específicamente al del arte y los medios masivos,
para que parezca imponerse una especie de fatalidad, un
turbio determinismo; no hay más que insertar en este
contexto frases como "mantener el conjunto dentro de
ciertos márgenes"; "cambio regulado que garantiza la
perduración"; "conducta estable frente a la perturbación
de los parámetros"; "limites de las zonas de libertad"; "las
sinuosidades nunca cruzarán los limites". No a otra cosa
parece estar aludiendo Lampedusa a través de lo que ha
terminado por llamarse "gatopardismo": cambiar algo
para que nada cambie. Apartir de esta paradoja expuesta
en la novela Elgatopardo, en ciencias políticas se llama
"gatopardista" al político o revolucionario que cede o
reforma una parte de las estructuras para conservar el
todo sin que nada realmente cambie. A fin de cuentas,
¿es homeostática la liga entre tradición y ruptura?
Quienes regulan esa relación "dialéctica" bien pueden
exclamar lo que el personaje de la novela de Lampedusa:
"Si queremos que todo siga como está, es necesario que
todo cambie".
En la entrada correspondiente a "Género" de
su Diccionario de retórica y poética, la filóloga Helena
Beristáin sintetiza la visión de numerosos críticos
e historiadores: "La red de relaciones genéricas se
presenta diacrónicamente como un proceso, un
constante cambio paralelo a la historia de la literatura.
En ésta, cada nueva obra se inscribe por su parcial
pertenencia a un género y su parcial transgresión al
mismo género, en relación con su grado de originalidad
y fuerza inventiva".
Así pues, por principio la definición de género se
divide en dos mitades: tradición yruptura. La función de
esta última mitad es mantener a la otra en movimiento,
es decir viva. La parcial pertenencia a un género se da
a través de la parcial transgresión al mismo. Tanto la

originalidad como la fuerza inventiva están al servicio
de ese "proceso diacrónico" que consiste en una
interminable sucesión de cambios parciales y nunca
totales (el acento en la paradójica y muy tramposa
frase "cambio constante" está en "constante" y no en
"cambio").
Todo esto significa, en palabras llanas, no
sólo que toda heterodoxia es ortodoxia, sino que
lo es precisamente en la medida de su potencia
contestataria. En esa linea muy bien podría afirmarse
que toda vanguardia es retaguardia. Pero de lo que en
el fondo se habla no es de la perduración de géneros
y ni siquiera de "la" tradición, sino de ese "proceso
diacrónico" por medio del cual todo se juzga.
Beristáin cita a Todorov, de acuerdo con quien "sólo
reconocemos a un texto el derecho de figurar en la
historia de la literatura, en la medida en que modifique
la idea que teníamos hasta ese momento de una u otra
actividad" (Littérature et signifzcation, Larousse, París, 1967).
La modificación (transgresión, ruptura), en la medida de
su originalidad y fuerza inventiva, ganará su derecho
a figurar en la historia de la literatura, es decir en la
tradición a la que ha vivificado. En el mundo académico
no sólo hay una "historia de las vanguardias" sino que
ella es utilizada para comprender a las ortodoxias contra
las cuales se volvieron esas heterodoxias. Sin rupturas
no podemos reconocer el supremo valor de la tradición. Sin
transgresión "parcial" no hay Historia "total".
Según Beristáin, "el poeta elige el género al que en
cierta medida se apega y del que en algún grado se aparta
durante la construcción de su obra, y el crítico, que es
un lector especializado, se sirve también de los géneros
instituidos por la tradición para, según el apego o la
desviación de la obra respecto a los géneros, adscribirla
a uno o a varios de ellos y observar la interrelación entre
obra y género". Apego y desviación son los conceptos que
determinan a toda interrelación. ¿Cómo podría juzgarse
a una obra de arte, cúspide de la "subjetividad", sin
criterios "objetivos"? ¿Cómo situarla, darle "su lugar",
interpretar su repercusión en otras obras, en el arte

Y ACASO LA TRADICIÓN MÁS PERNICIOSA, ASÍ COMO LA MÁS
PERDURABLE, RADICA EN AQUELLA IDEA SECÚN LA CUAL LA
TRANSCRESIÓN ES SIEMPRE PARCIAL (RELATIVA, LOCAL Y
TRANSITORIA)
76

mismo, en la historia humana? ¿Cómo no concebir a la
tradición bajo la analogía de un pugilista que se vuelve
más fuerte e imbatible en la medida en que recibe
mayores y más certeros golpes? Ysobre todo, ¿por qué
esa analogía que nos sirve para comprender a la tradición
también coincide punto a punto con la dinámica del
poder dominante, que depende de sus "detractores" para
detectar y reforzar sus puntos débiles, remodelar sus
estructuras de defP.nsa y sus estrategias de conquista?
la "interrelación" que observa Beristáin está
circunscrita a criterios estéticos, pero no cambia en
el fondo ante cualquier otro criterio, sea político,
social o económico. En términos sociales, las
mayores lacras (conservadurismo, fundamentalismo,
sexismo, intolerancia en todas sus formas) parecen
perdurar gracias a los intentos que se hacen de
cambiarlas. También quienes intentan corregirlas o
trascenderlas se apegan a esas lacras en algún grado,
que es exactamente el mismo grado en que intentan
apartarse de ellas para criticarlas y ofrecer opciones o
vias menos rapaces.
Y acaso la tradición más perniciosa, así como la
más perdurable, radica en aquella idea según la cual
la transgresión es siempre parcial (relativa, local y
transitoria), puesto que, quiéralo o no quien la emprende,
también implica una parcial pertenencia a lo tradicional.
Yno sólo eso: según esta particular linea de pensamiento
que rige a toda modernidad, atentar contra la tradición
(que es absoluta, universal y permanente) es una manera
particular de pertenecer a ella. Dime qué tanto atacas a la
tradición y te diré cuánto reclamas una raíz, en qué modo
necesitas poseer un origen y un sentido. Se trata sin duda
de una muy peculiar homeostasis, en la que el organismo
flexibiliza sus limites y admite los cambios para seguir
inalterado y de paso fortalecerse en el transcurso del
"proceso diacrónico".
Podría contraargumentarse que Beristáin -así como
los críticos cuyas concepciones ella sintetiza- se limita
a hablar de influencias ("Cada obra", escribe, "influye
sobre la institución literaria y sobre el género"). Tanto la
obra más conservadora como la más irruptiva influyen en
la institución, es decir en la tradición. Lo que no se dice
es que esa influencia respectiva, ejercida por uno u otro
de estos casos supuestamente opuestos, es idéntica, ya
que el resultado de ambas es el mismo: el reforzamiento
de la tradición. Se trata de una muy peculiar tradición

77

que depende de su capacidad de prever las rupturas
necesarias para conservarse inalterada. Una tradición que
en el fondo no quiere cambiar en absoluto y cuyo nombre,
en última instancia, es humanidad "Humanidad", claro
está, tal y como la definen las conveniencias del poder
dominante. Resulta erróneo comparar al público adulto
con los niños que gustan de escuchar cien veces la misma
historia, porque media una gran diferencia entre ambas
formas de escuchar. La mentalidad occidental ha hecho
que el adulto pierda la actitud primigenia que poseen los
niños cuando oyen historias y, de hecho, tal mentalidad
se basa precisamente en esa pérdida, que es la de lo
simultáneo. Lo que todos hemos perdido se transparenta
en un luminoso párrafo de la novela Los dones (2004), de
Ursula K. Le Guin:
Ver que tu vida es una historia mientras estás ahí
en medio viviéndola puede ayudarte a vivirla bien.
Sin embargo, no conviene creer que sabes cómo te
irá, o cómo acabará. Eso sólo debe saberse cuando
ha terminado.
E incluso cuando ha terminado, incluso cuando
se trata de la vida de otra persona, de alguien que
vivió hace cien años y cuya historia he oido una y
otra vez, mientras la oigo espero y temo como si no
supiera cómo va a terminar; por eso vivo la historia
y la historia vive en rrú. Es la mejor manera que
conozco de tratar con la muerte. Las historias son
aquello a lo que la muerte cree que pone un final.
No puede comprender que son las historias las que
ponen un final a la muerte, aunque no acaben con
ella.
Esto puede leerse en dos sentidos igualmente verídicos
y exactos. El primero es el siguiente: los niños no
"hacen como" si desconocieran el final de la historia
sino que la viven en un presente ubicuo: es por eso
que la historia vive en ellos y ellos viven en la historia.
En otras palabras, escuchan rompiendo la tradición
según la cual no hay más que lo sucesivo (principio,
nudo y desenlace; pretérito, presente y futuro; infancia,
madurez y ancianidad ..). El segundo sentido es aún más
profundo: el niño vive la historia -incluida la historia
personal- de manera integral y simultánea. No es que
sepa "cómo va a terminar" sino cómo es: iue" y "será" son
para él términos inoperantes, puesto que toda historia,

�como el mito, está inmersa en un presente simultáneo.
A la inversa, la tradición de lo sucesivo usa las conjugaciones
verbales "fue" y "será" como condicionantes absolutos
del "es", que queda paradójicamente fijo en su fugacidad
vacua.

LA TRADICIÓN DEL PODER

Los críticos didácticos refutan la idea de que
la tradición, por estar basada en fórmulas y
convenciones, carece de toda autocrítica, y afirman
que, a la inversa, es perfectamente capaz de
cuestionarse y renovarse. En ello radica el talento -y
aquí de nuevo aportan numerosos ejemplos- de los
artistas que han aceptado encargos genéricos y no
obstante han creado obras importantes. Lo que esta
corriente crítica no asume es que esa importancia, lo
mismo que esa libertad y autoconciencia, no están
definidas desde fuera de la tradición, sino desde dentro
(y es que en verdad parece imposible definir cualquier
cosa desde fuera de la tradición, que es precisamente
la que define la forma de definir cualquier cosa; las
definiciones son consensos, y el único entorno capaz
de formar consensos es la tradición).
Tampoco estos críticos se preocupan demasiado por
especificar cuál es esa tradición a la que supuestamente
vindican; simplemente la tornan como un hecho dado.

Corolario: esa "tradición" incluye a la ruptura como
forma de perduración. Y esa es la gran trampa en
que resulta tan fácil caer: no se trata de "la" tradición
sino de llna" diseñada para predeterminar todas las
definiciones; es una muy específica corriente fabricada y
afinada a cada tanto de tal modo que coincida con todos
los eufemisrnos tranquilizantes en uso (nacionalismo,
puritanismo, positivismo, conservadurismo, meliorismo,
optimismo, etcétera); esa corriente no es otra, pues, que
la tradición del poder (no en balde con frecuencia se le llama
"seguridad nacional").
Lo curioso es que el encargo no necesariamente debe
partir del mecenas; numerosos artistas que quieren ser
comprendidos (o que se consideran lo suficientemente
eficaces corno para trabajar en el interior del más
codificado de los géneros y aun así decir "otra cosa"),
actúan por propia iniciativa corno si un mecenas
imaginario les impusiera un encargo. Los historiadores
del arte y los críticos didácticos aplauden de entrada
este tipo de intentos, pero en el fondo los festejan porque
los propios autores han optado por un código externo
a la obra que permite juzgarla apriori (lo primero que
se les reprocha es el cúmulo de "errores genéricos"
cometidos; existe a continuación un enorme repertorio
fijo de objeciones: "inexactitudes históricas", "excesos
dramáticos", "imposición de estilo", etcétera); han acudido
a un género para "romperlo desde dentro" porque se
creen más fuertes que éste, pero en realidad no ha habido
ninguna ruptura sino sólo "otro intento" de decir la misma
cosa. Estos artistas han actuado de igual fonna que aquellos
colegas suyos que si reciben un encargo de mecenas:
restringirse voluntariamente dentro de los limites de
un género; la libertad de unos y otros se reduce a volver
más comprensibles las fonnas y los contenidos, nunca a
volverlos verdaderamente otros (en verdad libres).
La tradición simultaneista ha sido cuidadosamente
erradicada de la memoria colectiva, y ha sido sustituida
por una "tradición" sucesivista que se basa en una
"ruptura" igualmente convencional. En el fondo se siguen
diciendo las mismas cosas, y lo único que cambia es la
vestimenta acorde a tal o cual modernidad

LO IRREPETIBLE V LO REDUMDAMTE

La mecánica del encargo es aún más oprobiosa para los

cineastas ya no principiantes y que son más o menos

78

conocidos. Ellos han saboreado algo de las "mieles
del éxito" pero continúan buscando producción para
sus proyectos personales. El mecenas cuenta con una
perfecta estrategia para estos casos; les dice: "Mira,
no puedo producir el guión que quieres, y ya tienes
tiempo sin dirigir. Si pasas un año más sin hacer nada,
tus bonos bajarán y perderás el lugar que has ganado.
Te ofrezco dirigir este otro guión. Te servirá para
'mantenerte en d candelero' y conservar el estatus
que te permitirá el año próximo conseguir producción
más fácilmente". Por más independientes que estos
cineastas quieran mantenerse, han entrado ya en un
cierto tren de vida que deben mantener; además del
incentivo económico, he ahi la posibilidad concreta
de continuar activos. Es precisamente debido a esta
mecánica que en la filmografía deJohn Huston está un
oprobioso encargo corno Anita la huerfanita, o en la de
Robert Altrnan uno como Popcye. Quienes defienden
esta mecánica como parte "natural" de la carrera de
cualquier artista, llegan incluso a apoyarse en tesis
como la de la "muerte del autor", sobre la que han
escrito Barthes y los posmodernos.
Los mecenas suelen ufanarse de haber pro~creado
grandes obras; entre otros casos mencionan algunos
de los encargos que Luis Buñuel convirtió en obras
magistrales, Los olvidados, Él y Nazarín, en su etapa
mexicana, y Bella de día, en su etapa francesa. Se omite
recordar que, cuando Buñuel llegó a México, había
rechazado una invitación para dirigir en Hollywood
y prefirió el anonimato en una industria en donde los
encargos serían mucho menos oprobiosos. Más tarde
escribió en su libro de memorias:
La necesidad en que me encontraba de vivir de mí
trabajo y mantener con él a mí familia exphca, quizá,

que esas películas sean hoy diversamente apreciadas,
cosa que comprendo. A veces, he tenido que aceptar
temas que yo no habría elegido y trabajar con actores
muy mal adaptados a sus papeles. Sin embargo, lo
he dicho a menudo, creo no haber rodado una sola
escena que fuese contraría a mis convicciones, a mí
moral personal (Buñuel, 1982).
Esta enseñanza de Buñuel no ha prosperado entre
los cineastas; ninguno de ellos aceptaría carecer de
convicciones y de una moral personal, pero lo cierto

79

es que tales principios (y esa es la enseñanza de los
mecenas, que no sólo ha prosperado sino que se ha
vuelto exclusiva) han aprendido a ser "flexibles".
Y sin duda se flexibilizan a cada concesión hasta que
terminan por coincidir punto a punto con los mensajes
que difunden los media a cada instante: la única moral
que impera entre los artistas es la de la sobrevivencia.
Cuando los mecenas se ufanan de las películas
de Buñuel nacidas de encargos, el cineasta aragonés
queda convertido en ejemplo: lo irrepetible surgió de lo
redundante; la gran obra, de una cierta conjunción de
elementos convencionales; la ruptura, desde el seno de la
"tradición" (hábil trampa que coloca al genio en el terreno
de lo previsible, programable y redituable). En realidad,
de lo que los mecenas son responsables es de que el arte,
que es capacidad de profundizar, sea mantenido en lo
superficial. Por hacer una analogía tecnológica: se siguen
destinando las supercornputadoras únicamente a hacer
sumas con números de dos cifras.
Un ejemplo puede elegirse casi al azar. En la
pelicula 3000 millas al infierno (2001), el personaje
protagónico, Michael Zane (Kurt Russell), forma
parte de una banda que perpetra un sangriento asalto
a un casino de Las Vegas. Con objeto de "salvarlo"
del castigo moral deparado tradicionalmente a los
malhechores (expectativa de género melodramático),
el director y su co~guionista se cercioran de dejar muy
claro, en el momento del asalto, que Zane se niega
a disparar en contra de los policias, empleados y
visitantes del casino, mientras que sus cómplices los
acribillan sin miramientos. Sólo esta salvedad permite
que Zane pueda rehacer su vida en el desenlace,
mientras que los demás asaltantes son exterminados.
Este filme es parte viva de la tradición hollywoodense,
lo cual significa que resulta estereotípico, manipulador,
comercial y groseramente simplificador, todo lo cual no
impide, sino propicia, que los espectadores lo tomen
no sólo como realista, sino como real. Menos que sus
realizadores individuales, es el propio aparato de
producción de Hollywood el que ha creado a esta cinta,
en el sentido en que un sistema crea vacios que deben
llenarse de acuerdo con las propias expectativas de ese
sistema (éstas inventan las del público y no a la inversa).
Para que un personaje malvado pueda salir avante
sin castigo moral se requiere un filme "alternativo"
o "de ruptura", corno parecen serlo otros productos

�LA ,,SED DE NOVEDADES" PARECE ABIERTA. PERO ESTÁ CERRADA.: LO

EL CONCEPTO MÁS IMMEDIATAMENTE ASOCIADO COM LA TRADICIÓN ES
LA MEMORIA.~ LA RUPTURA, POR TA.MTO, RECIBE LA CARCA. INVERSA,

QUE EL CRAM PÚBLICO A.CLAMA. SOM MODALIDADES VISTOSAS DE LO

EL OLVIDO.

J4ISHO# A.LCO QUE FUERA REALMENTE MUEVO SERÍA. RECIBIDO COM
ESTUPOR Y DESCOMFIA.MIA.

Si bien nadie se pone de acuerdo en lo que son los
"productos tradicionales", todos coinciden en saber el
porqué de su ávido consumo por parte de la audiencia
mundial: el hecho de que siempre se ha asociado a la
tradición con el orden, y a la ruptura con el caos. Esta
asociación conlleva otra, más profunda y compleja: la de
identificar a la tradición con el bien, y a la ruptura con el
Mal (en cualquier modernidad occidental, esta palabra
se escribe siempre con mayúscula y cuando no es así,
la infiere, a la inversa de la palabra "bien", jamás escrita
con rnayúscula)6. Las implicaciones teológico/religiosas
son infinitas; baste notar que, tanto en las discusiones
sobre el género dramático como en el debate en torno a
tradición y ruptura, no están ausentes conceptos como
culpa, castigo y redención. El dictum "los pueblos felices
no tienen historia" implica en primera instancia que es
el Mal el que pone en movimiento no sólo a las historias
sino a la Historia misma. De nueva cuenta es la ruptura
la que carga el sobreentendido de ser el impulso, el
motor mismo de la(s) modernidad(es).
En el terreno religioso, la dicotomía tradición/ruptura
corresponde a las de bien/mal, virtud/pecado, canon/
herejía. No obstante, la más inquietante connotación
religiosa no se halla en estos paralelos, sino justamente

en el sentido mismo que las religiones mayoritarias
dan a la redundancia. En uno de los acostumbrados
best-sellers de horror y suspenso de Stephen King, La
tormenta del siglo (1999), se recoge este sentido cuando el
personaje que encarna al Mal con mayúscula exclama:
"El infierno es la repetición", con lo que convoca la idea
del tormento eterno, es decir de una punición atroz
infinitamente reiterada. Este personaje agrega: "Eso lo
sabemos todos en nuestros corazones"7. Lo curioso es
que, si el infierno es concebido como repetición exacta, el
reino opuesto, el cielo, tendría que ser un universo regido
por lo irrepetible, es decir sin leyes ni recurrencias, lo
cual parece inconcebible (tanto corno lo es la divinidad
misma). El cielo de las religiones mayoritarias recae
en este sobreentendido y por eso a la imaginación
colectiva le resulta tan difícil comprenderlo, pese a las
explicaciones teológicas o catequéticas. En cambio, en
esta ecuación es muy fácil deducir lo que sería la vida
terrenal: si el infierno es lo que se repite exactamente
igual, y si el cielo es lo irrepetible absoluto, entonces
el mundo intermedio, el humano, equivaldrá a un orbe
basado en las redundancias con variantes, y esto debido
a un hecho fácilmente comprobable, a saber: porque
está mucho más definido por las repeticiones que
por lo irrepetible. He ahí el sustento teológico de la
variante, cuyo estadio extremo se llama ruptura: ella es
indispensable para que el reino humano no se vuelva un
infierno. La herejía es aún más esencial que el dogma: ella
permite que éste, al repetirse, sea tolerado gracias a esa
variante extrema que la herejía ha introducido.
(Si en el nivel teológico el infierno es la infinita
repetición de lo atroz, también el orbe opuesto se basa
en lo reiterativo. En este nivel, la redundancia tiene
un sentido divino, como muestra la tradición bíblica
según la cual Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.
En la parte más alta de la escala, la divinidad redunda

6 La dicotomía tradición/ruptura se transparenta en todas las
dicotom1as. La palabra "género" puede también entenderse en
un sentido sexual, puesto que en el patriarcado la tradición es
oscuramente asimilada a lo masculino y la ruptura a lo femenino. A
través de innumerables te;,.,.1:0s, la sexolog!a y la teoria de género han
intentado denunciar las repercusiones de este sobreentendido.

7 Las reiteraciones concéntricas se dan no sólo hacia el exterior
sino también hacia el interior: Storm of th, Ccntury no sólo repite al
propio King de Nccdful Things (1991) sino que se apropia de temas
populari::ados por William Peter Blatty (en las novelas Tht Exornst
y Lcgion), a su vez tomados de un sinf!n de fuentes. Cf. González
Dueñas, 2003; capítulo "Nadie es Legión".

hollywoodenses que se visten de "experimentación"
o "audacia genérica", por ejemplo Sospechosos habituales
(1994) o Intriga en la calle Arlington (1999); sin embargo,
este tipo de filmes, por más que parezcan oponerse a la
tradición, a su vez la continúan y alimentan. Los mecenas
saben esto a cabalidad, y su labor consiste en alternar
"tradición" y "ruptura", puesto que esta última les da la
variedad que satisface la eterna "sed de novedades" del
público que consume productos tradicionales.

ORDEM Y CAOS: BIEM Y MAL

80

en sus criaturas; en la más baja, el castigo de las almas
descarriadas es el eterno retomo de la punición.)

MEMORIA Y OLVIDO

Esa intuición -lo que "todos sabemos en nuestros
corazones"- va desde el mito de Sísifo hasta el
eterno retorno de Nietzsche, y en ella un elemento
resulta esencial: la memoria. Las repeticiones de lo
finito son finitas en sí mismas y, aunque el número
de permutaciones posibles es inmenso, esto genera
la "eterna" angustia por encontrar variantes de lo
mismo. Cuando las cosas comienzan a repetirse casi
sin variaciones, el mundo humano empieza a parecerse
demasiado al infierno; nadie realmente espera que se
parezca al cielo: basta que se parezca lo menos posible
al infierno (esto es, una vez más, lo que se llama "ser
realista"); ello se produce cuando las vueltas de lo
mismo están vestidas con ropajes que parecen nuevos.
La condición esencial que singulariza al infierno es que
en él la redundancia surge acompañada por el recuerdo;
una parte nuclear del castigo a un condenado estriba
en que éste recuerde no sólo su identidad personal
y, por tanto, la causa de la pena, sino el hecho de que
ha sufrido y sufrirá la tortura una infinidad de veces,
siempre exactamente igual.
La angustia proveniente de sospechar que un día
podrían acabarse las variantes posibles de lo mismo,
es mitigada a través de un método más efectivo, que
sencillamente consiste en olvidar las reiteraciones. El
infierno se vuelve menos intolerable si el alma en pena
logra olvidar que el castigo que sufre es recurrente e
infinito y cree irrepetible a su presente, es decir si puede
convencerse de que sólo ha de sufrir la pena una vez.
El concepto más inmediatamente asociado con la
tradición es la memoria; la ruptura, por tanto, recibe
la carga inversa, el olvido. En el nivel del dogma
religioso, la memoria resulta más indispensable para
la noción de infierno que para la de cielo. La gracia es
un estado simultáneo de gozo puro ante cuya suprema

81

intensidad palidecen la identidad del virtuoso e incluso
el recuerdo de lo que le granjeó ese estado (quien
disfruta de la gracia se ha desprendido de todo lastre
o cadena que pudiera arrastrarlo a la parcialidad o a lo
sucesivo: en la total sumersión en lo divino, ni siquiera
necesita recordar los actos bondadosos o los sacrificios
que le concedieron la redención). Si la pérdida de la
identidad y el olvido son partes de la gratificación, en
el polo opuesto un encadenamiento a ella y al recuerdo
resulta indispensable para que el castigo del pecador
sea efectivo. En la vida terrenal, más regida por la
redundancia que por lo irrepetible, también la pérdida
de la identidad y el olvido son inferidas corno formas de
la gracia.
La vida humana, más próxima a lo sucesivo que a lo
simultáneo, es concebida corno una suma de variantes
que mitiga el tormento -pero a fin de cuentas sigue
siendo un valle de lágrimas. Ese tormento es concebido
corno el menos malo en una gama en la que toda
alternativa es peor; y en la cúspide de lo peor está lo
realmente nuevo, por más bueno que parezca. El refranero
popular lo expresa de manera directa y concisa: "Más
vale malo por conocido que bueno por conocer".
El gusto popular se refugia en lo tradicional como
garantía de orden (bien), pero esa garantía y ese
orden no podrían resultar más peculiares. La "sed de
novedades" parece abierta pero está cerrada: lo que el
gran público aclama son modalidades vistosas de lo
mismo; algo que fuera realmente nuevo sería recibido
con estupor y desconfianza. En cien mil piezas de arte
narrativo, pues, se dará la misma estructura: primero
se presenta un mundo tal como el poder lo requiere
(corrupto, decadente, viciado, en guerra perpetua,
un: lugar en donde los individuos no son otra cosa que
peones movidos desde fuera por el poder y desde dentro
por un puñado de bajas pasiones, etcétera); luego, a
ese orden verdadero se le impone el disfraz de "desorden"
-caos y anarquía: Mal-, y surgen varios personajes
heroicos que se le oponen; finalmente, con la "victoria"
de estos últimos, se da una vuelta a un supuesto "orden"

�hipotético y convencional -el rutinario "bien". La vuelta
es más importante que el "orden" en sí mismo, que ya a
nadie interesa no sólo porque es falso (en la vida cotidiana
aquel desorden es apreciable en todas partes, mientras
que ese orden no aparece en parte alguna) sino porque
con ello la historia termina y ya no hay nada que contar
(finaliza el arrullo).
Pero la mecánica ha cumplido su objetivo, que es
tranquilizar, atenuar el miedo, calmar las angustias.
No sólo los vanguardistas sino cualquier contador de
historias que se aleje de la fórmula genérica y atente
contra las más elementales convenciones, será calificado
como iconoclasta -írruptor contra la tranquilización-y
generará sospecha, temor y repugnancia (aun aquellos
que sólo quieren "revitalizar" un género). Mientras
tanto, el poder podrá seguir contando la misma historia
ad inftnitum y ella será aceptada y nunca cuestionada. En
el territorio cinematográfico, Hollywood es el celoso
guardián de esa particularísírna tradición~

.

Referencias
Braudy, Leo. "Genre: the conventions of connection", en
Gerald Mast y Marshall Cohen (comps.): Film Theory and
Criticisrn, 2' ed., Oxford University Press, Nueva York, 1979.
["La falsa polaridad entre género y cine de autor", en Estudios
cinematográficos, año 6, n. 19, CUEC-UNAM, México, juniooctubre de 2000.]
Beristáin, Helen a (1988). Diccionario de retórica y poética (2ª
ed. corregida). México: Porrúa.
Buñuel, Luis (1982). Mi último suspiro (Memorias), Barcelona:
Plaza&amp;: Janés. [(1982). Mott dcrnicr soupir, París: Robert Laffont.]
Chauvin, Serge (1999). "Robert Altrnan et les g~nres
cinématographiques: le príncipe d'incertitude", en Etudcs
cintmatographiques, v. 64, Paris.
González Dueñas, Daniel (2008). Hollywood: la genealogía secreta.
México: Universidad Autónoma de Nuevo León. Col. Tiempo
Guardado.
González Dueñas, Daniel (2003): Libro de Nadie. Madrid: Fondo de
Cultura Económica. Col. 20 + l.

) '

�La idiosincracia
del norte como collage

...

..•.
.

::.).._.'·.· :- _.:...· :
..

,.

........

__

..

.

n

·

..

--~---·

M~ i
. / ·-

./.
,

/

·.=::~. •:

.............
....
••• &gt; •

_/·

~-

., ,

./
/

-

--=~·-· ·: . ,

•

c,sTERESA
MARTÍMEZ
HERRERA

�integrantes, acompañados de
PERTEMECIEMTE
nuevos miembros, formaron
UMA CEMERACIÓM DE el Inconsciente Colectivo,
COLECTIVOS DURAMT quienes participaron con
sus instalaciones en diversas
LOS MOVEMTA, JESÚS exhibiciones dentro de
LOZAMO MICA, MEJOR galerías, museos y concursos,
como la IV Bienal de Poseía
COMOCIDO COMO Visual y Alternativa y la
CHUCHO (REVMOSA, XIII Reseña de la Plástica
Estos
TAMAULIPAS, 1968), Nuevoleonesa.
colectivos funcionaban
BORRA EL LÍMITE como una adhocracia. Las
EMTRE EL ARTE V EL DISEÑO A piezas que producían eran el
resultado de la aportación de
TRAVÉS DE LA ELABORACIÓM DE cada uno de sus integrantes,
ILUSTRACIOMES, CUYO PROCESO tanto en la idea como en la
materialización. La autoría
VA DESDE LO PLÁSTICO HASTA era en comunidad
LO DICITAL, APROPIÁMDOSE DE Más tarde formó parte
Colectivo Caja, para
IMÁCEMES AL TIEMPO QUE RETOMA del
después hacer uso de su
ELEMEMTOS RECIOMALES QUE MO talento con el saxofón en
REMITEM A MUESTRA IDIOSIMCRASIA. el grupo musical Cabrito
esde niño dibujaba escenas de las películas
de vaqueros y ladrones, y desarmaba sus
juguetes transformándolos en una nueva
versión, interviniendo el motor eléctrico como si
fuese un mecánico. El congelador era invadido por los
personajes que creaba con plastilina, en un intento por
inmortalizarlos. El talento y la destreza técnica para
captar volúmenes, formas y luces del objeto, se reflejan
en los dibujos a lápiz que realizaba sobre las hojas
de papel bond que le proveia su padre. A los 18 años
decidió venir a estudiar a la Facultad de Artes Visuales
(FAV) de la UANL donde, además de encontrar otras
formas de producir arte lejos de las convenciones, y más
lúdicas, coincidió con compañeros inquietos por hacer
proyectos en colectivo.
Primero formó parte de Fobia Historietas (1990,
1993) junto con Benjamín Sierra, Sergio Flores, Hugo
Malacara,José Juan Tavitas, Marco Granados, entre
otros. Ellos armaban una revista con imágenes, poemas
e historietas, depositada en una bolsa de papel craft, que
al mismo tiempo funcionaba como portada. Los mismos

D

Vudú, el cual todavía
ofrece presentaciones, ocasionalmente, en el área
metropolitana.
EL MEDIO ESTÁ EM TODAS PARTES

Caminando por la calle, despertando de un sueño,
recortando una revista ... no importa dónde, qué
esté haciendo u observando, no hay algún elemento,
textura, anuncio publicitario, retrato, pedazo de
madera, boleto de camión, o huella de llanta que
Chucho Lozano no pueda apropiarse. Y estos
elementos bien pueden pasar por el escáner digital
o combinarse en estrofas de alguna canción grabada
en estudio o con un aparato casero que registre la
ocurrencia musical.
Desde la universidad, el artista encontró en los
borradores Pelikan (en sus diferentes números y
series) una materia dócil de moldear, un soporte
que le permite crear imágenes a la manera de un
linóleo transformado con gubias por su grabador.
Un sólo y pequeño borrador o la unión de varios

86

le otorgan un espacio donde las líneas no son
añadidas, más bien son alejadas de la superficie
para que ese efecto de "quitar" otorgue una línea en
blanco que, junto con otras, forme parte del dibujo.
Se trata de encontrar primero los efectos para
después buscar las formas, unirlas y ensamblarlas:
con una raya define la expresión y con varias de
ellas cayendo sobre la cabeza de un cholo, sale La
virgen hip-hopera. "Para lo que me sirve el dibujo es
para que lo que me imagine, lo ponga; por eso creo
que una obra termina en el dibujo, no es 'hacer el
boceto y luego vamos a pintarlo'; no, para mí el
boceto ya es la obra".
El recurso principal en su obra es el reciclaje, de
tiempos, de espacios, de lugares; así como puede
retomar la cultura norteña o la del pachuco, puede
apropiarse de imágenes compuestas o captadas por
otros para crear las suyas completamente nuevas.
Y no es solamente cometer vandalismo sobre el
trabajo de otros para trasladarlo a las superficies
de sus piezas, también retoma elementos de sus
propias obras para ir generando una ramificación
de las imágenes, como frutos que surgen del árbol
para ser independientes. Tal es el caso de Mujer,
donde aparece la ilustración de una fémina gritando
elaborada con efecto de serigrafía y esténcil con
spray mal registrado, aunque estético. En la parte
superior se encuentran los ojos de otra mujer
vigilando con la apariencia de ser un grabado en
punta seca y, justo debajo, unos labios "al carbón"
flotando en el fondo anaranjado. Esta misma
ilustración sirve como portada del libro Ocho
ensayos sobre narrativa femenina de Nuevo León de Hugo
Valdés; como portada del disco Ni lados a ni lados b de
Cabrito Vudú, y un fragmento de la misma imagen
es el logo de dicho grupo.

la madera y la superficie rugosa de la misma:
ambas se funden con el encanto del color proveniente
de cualquier marca económica de lápices para después
darle otros detalles con ayuda de algún programa en la
computadora. Cualquier recurso con el que Chucho
Lozano tenga una empaña (por no decir todos), puede
ser herramienta, soporte y medio para (re)producir
sus recuerdos, ideas y pensamientos.

COLLACE MORTEMO

En uno de los apuntes de Max Ernst que data de
1919, el artista de origen alemán nacionalizado
francés relata cómo un día en Colonia, muy cerca
del río Rin, se encontró con un catálogo pedagógico
el cual contenía imágenes de diversos géneros: desde
antropológicas y botánicas hasta geométricas y
matemáticas. Asombrado por la manera absurda
en que podían agruparse estas imágenes, Ernst las
descontextualízó y les otorgó otra significación,
apropiándose de ellas en su obra, colocándolas en un
fondo nuevo, acompañadas de un desierto, un cielo,
un horizonte, color y líneas. "Así quedaba fijada mi
alucinación", explica Ernst.
Lejos de hacer una comparación estética entre ambos
autores, y con algunos años de distancia, la observación
de Ernst tiene mucho en común con el proceso creativo
de Chucho. Mientras el artista alemán acumulaba
libros con ilustraciones de grabado en punta seca que
se pudieran integrar a sus composiciones, Lozano busca
en revistas, libros, Internet, fotografías y publicidad,
elementos que se vuelvan parte del contexto de sus
diseños. Se sienta en el piso y ayudado de tijeras recorta
rostros, texturas, paisajes, entre otros elementos,
necesarios en sus espacios por saturar, intervenir y de
cierta manera, transgredir.

SE TRATA DE EMCOMTRAR PRIMERO LOS EFECTOS PARA DESPUÉS
BUSCAR LAS FORMAS, UMIRLAS Y ENSAMBLARLAS
Al ver su obra, los materiales y las técnicas son
engañosos. En el caso de Troka, el espectador bien
podría remitirse al óleo, a las pinceladas burdas y
a plastas de pintura; sin embargo, esa textura es
resultado de la mezcla de imágenes que otorga

87

"Hago ilustración, no hago cuadros", enfatiza
Lozano en el momento que alguien utiliza el segundo
término para referirse a su obra, pues él, a partir de una
afirmación de Juan Acha a quien toma como guía, pilar
y fundamento, asegura que el arte de hoy es el diseño.

�A pesar de trabajar uno más que el otro, se puede dar
el lujo de incursionar con su trabajo en ambos campos,
pues su proceso creativo es más cercano al artístico que
al de un diseñador, lo cual da como resultado un aspecto
plástico y único sin importar que la imagen pertenezca
a una serie o se encuentre digitalizada. la digitalización
es la plataforma donde continúa modificando sus
composiciones hasta obtener un resultado definitivo,
o bien, fragmenta las imágenes para usarlas en una
siguiente ilustración, lo que aleja a sus obras de la
solemnidad y las acerca más al juego creativo."Si ya lo
usé aquí lo puedo usar allá, no tiene por qué ser algo
completamente original; lo veo más entretenido que
buscar algo nuevo, pero a la vez lo voy a contaminar
con otras cosas... a veces tiene que salir cierto resultado"
describe.
Georges Braque y Pablo Picasso, pioneros en el
collage, consideraban que por medio de esta técnica
podían integrar fragmentos de su realidad cotidiana a sus
respectivas obras, en lugar de mostrar una representación
minuciosa y académica. En la obra de Chucho Lozano
podernos encontrar una realidad particularmente suya,
que también es la nuestra. De esa realidad llena de capas
de información publicitaria y mediática en un entorno
globalizado, el también músico retoma los elementos
más profundos del norte del país, los estira hacia la
superficie, los representa, y nos hace recordar nuestra
cultura, nuestra identidad ubicada tan cerca de nuestras
narices, en un tiempo donde abunda lo efímero.
Ha pasado mucho tiempo viajando de Monterrey
a Reynosa y viceversa. Entre ambos puntos, Lozano
ha ubicado diversos lugares que aparecen en sus
composiciones que le recuerdan el trayecto hacia el
hogar; uno de ellos es La casita, que además de aparecer
en una de sus ilustraciones, también lo hace en una
canción de Cabrito Vudú.

También pasó un tiempo dando clases en el
municipio de Iturbide, donde sus alumnos le relataron
sobre las apariciones de pumas, admiró el paisaje de la
periferia citadina, y además de impulsar a los infantes
con exposiciones de sus trabajos, tuvo la oportunidad
y el espacio de ampliar su repertorio visual y cultural
norteño. La sierra, el paisaje árido, las cactáceas, los
sombreros y las botas, elementos rurales y ajenos al
pavimento, los semáforos, el smog y el sonido urbano,
forman parte de una identidad que no convive con las
modas, que es atemporal y pertenece a una tradición
a la cual Chucho Lozano le otorga otra estética por
medio de procesos artesanales y digitales.
Conectados en sincronía con estos elementos,
tenemos otras dos vertientes por apreciar en las
ilustraciones. La primera es cómo se vislumbran los
rastros urbanos desde la periferia citadina, cuando
dos chimeneas industriales o una torre de alta tensión
llegan a invadir el desolado paisaje desértico. El
segundo es la cultura fronteriza y musical cuando
integra a chicanos, texanos y cholos en su obra, lo
cual podemos ver reflejado en La virgen hip-hopera
o en La frontera. Esperando al gringo. También en sus
canciones encontramos esta temática. Una de ellas
dice: "Llévame río seco por los ritmos de mi ciudad/
revuélcame entre tus brazos, por tus piedras quiero
nadar / llévame río vallenato, la independencia vamos
a encontrar / buscando por tus calles caminaremos
sin voltear atrás" ("Río vallenato" [1992], canción de
Cabrito Vudú, letra por Jesús Lozano Higa).
Chucho Lozano es un artista en el diseño, o un
diseñador en el arte, que se puede valer de cualquier
herramienta y soporte en diversas situaciones para
representar fragmentos de su cotidianidad a los que a
su vez fragmenta en trozos yuxtapuestos para seguir
mostrando aquello en lo que coincidimos~

c,sRAMOM DACHS

Capítulo 20 de /bum errante (En prensa). El texto se
ubica en el año 2010 (N. de la E.)

l

oy presentan en el Museo de Arte
Contemporáneo de Monterrey (MARCO)
El Arte o la vida: e1 caso Rembrandt, de Tzvetan
Todorov, que Ramon tradujo del francés, con
Jeannette Lozano Clariond, la editora de Vaso Roto,
una buena amiga poeta desde hace más de once años.
Ramon acaba de despertarse. A pesar del cambio de
horario, ha conseguido dormir siete horas. Abre las
cortinas, fotografía el panorama urbano tempranero
desde su habitación de hotel y pide que le sirvan unos
huevos revueltos con machacado como desayuno.
Ayer por la noche lo esperaba en el aeropuerto con un
chofer Beatriz de la Torre, la encantadora relaciones
públicas de MARCO, para recibirlo y acompañarlo.
Muy agradable. Según le comentó divertida, su vuelo
de enlace europeo desde el D.F. llegó casi al mismo
tiempo que otro procedente de las Vegas, con cuyo
pasaje apareció confundido por la salida de llegadas
internacionales. De la puerta de su casa a la puerta del
hotel, veintidós horas de viaje. "Atención, por favor,
el próximo tren por vía 13 no presta servicio", oyó
por los altavoces de la estación de Sanes, en espera

H

�del tren al aeropuerto del Prat, mientras
pensaba que debería releer Longa noite de
pedra, de Celso Emilio Ferreiro. Iba a volar
con Aeroméxico. Barcelona/Madrid con
salida a las 11:30 horas; Madrid/México,
a las 14:40; y México/Monterrey, a las 21.
llegaría al hotel a medianoche (es decir,
a las siete de la mañana en la ciudad de
origen). Por el camino, entre otras muchas
ocupaciones, leyó Rembrandt, 1606-1669:
d enigma de la visión dd cuadro, de Michael
Bockemül. Así supo que Rembrandt jamás
pisó Italia. El viaje es, siempre, mental
Anne Kawala le pidió la víspera una carta
misterioso como un
de recomendación para optar a una beca
presagio fatal. Al final de
Stendhal de estancia en Argentina. No podía negársela.
la
charla, tras proyectar numerosas
El viaje es mental, en efecto. Una parte esencial de su
imágenes del libro, sorprenderá al público con dos fotos
viaje radica en tomar las notas que luego nutrirán su
de Montrnartre (vistas previamente en este álbum):
escritura. Viajar, escribir, fotografiar... y vivir. Para
su foto diurna, transitada, la escalera descendente,
radiografiarse el alma. Para radiografiar, con ella, el
presidida por la Maga; y la foto de Willy Ronis,
alma de su tiempo. Ése es su truco: establecer un juego
nocturna, solitaria, la escalera ascendente, presidida
de espejos deformes para capturar su tiempo a través de
por un taxi; último nexo del artista con la vida, al pie
su propia sombra. Su relación con la literatura puede
de los peldaños de la locura. Dos panoramas de una sola
parecer una relación de pareja. La pareja, mientras dura,
escalera. Tal vez los dos brazos del río que apuntó Rilke
es una ficción compartida. La ruptura se gesta en la
a propósito de Rodin: uno, casi vacante, de la vida;
medida que se contradicen las dos versiones. Si no hay
otro, tumultuoso, del arte... ¿Hay artistas capaces de
acuerdo, no hay proyecto. Si no hay proyecto, no hay
aunarlos? Quizá Verrneer, de cuya vida privada apenas
futuro compartido. iCiao! Otros futuros les reclaman
sabemos nada, fuera un ejemplo, aventurará al público.
sus presentes. Pero no lo es; su literatura es, para él,
Después, la entrañable Jeannette lo invitará a cenar
Él. Sólo la muerte puede separarlos. Estaba pensando
con ella y Beatriz en el Gran Hotel Ancira (sabe que le
en las mujeres, divagaba... Su literatura es La muchacha
encanta). Al llegar, pedirá unos tequilas blancos Don
dormida que grabó Rembrandt (1654). Todos la llevamos
Julio bien fríos, acompañados por limoncitos cortados.
dentro, latente. Tras despertar en alguien, tiranizará su
Preámbulo de una cena distendida y locuaz, muy
vida insaciable a cambio de librársele fértil. El artista de
sincera; compartida por los tres con placer. Un nombre
fondo ha vendido su alma. "Ahora te quedas solo con tu
precioso para una preciosa mujer: Beatriz de la Torre.
literatura", fueron las últimas palabras de su primera
Mañana, 30 de junio, prosigue hacia Oaxaca y tiene que
ex en el umbral, al irse él. Corría el año 1992.
rnadrugarw
¿Cuáles serán, transcurridos dieciocho
más, las de su segunda ex? El próximo
día 16 van al notario. Ella le vende
su parte del apartamento.
Se acerca el desenlace final;
la salida del túnel parece
inminente. Ojalá no haya
tercera ex... Este amanecer
en Monterrey lo cautiva. Es tan

90

1 7- 1.: .~

A los 50 años de la publicación de
Historias de cronopios y de famas

Consuélese tu varudad: la mano de Antonio buscó
lo que busca tu mano, y ni aquélla rula tuya buscan
nada que ya no hubiera sido encontrado desde
la eternidad Pero las cosas invisibles necesitan
encarnarse, bs ideas caen a la tierra como palomas
O LA CACHETADA TEMÍSTICA muertas.

l5(~:i_Z(:j

~ LQUIÉM PUEDE TEMER IDEAS MUEVAS SOBRE CORTÁL\R
i Y SU OBRA? Y VA.Y A. QUE DIJE MUEVAS Y MO ORICIMA.LES,
PORQUE ORICIMA.L ORICIMA.L NA.DA MÁS EL PECADO, Y
ESO PASÓ HA.CE MUCHO, SI ES QUE PASÓ. LO QUEMO ES
~ POSIBLE A.MTE EL CORPUS LITERARIO DEL A.RCEMTIMO ES
~ SER IMPARCIAL: QUIZÁ POR ESO, POR TANTAS RESEÑAS,
CRÍTICAS, ESTUDIOS Y DISFUMCIOMALES COPIAS TA.M
111 ENTRAMA.BLES DE LA. OBRA. DE CORTÁZ.A.R, MOS HA.M
~ DEJADO TAM POCO MUEVO QUÉ DECIR DE ELLA.

§
=

!

ropongo, pues, partir de la afirmación de que
la obra de Cortázar es un estilo en sí misma,
que Historias de cronopios y de famas anuncia y
contiene los perfiles de ese estilo.
Como suele ocurrir con casi todos los libros que luego
se convierten en indispensables, Historias decronopios y de
famas tuvo un origen editorial azarosamente modesto:
era apenas una plaquette mimeografiada que Francisco
Porrúa, a la sazón consejero de la Editorial Sudamericana,
leyó y le dijo al autor que el libro era muy flaquito, que si
no tenía algo más para darle presencia.

P

"Entonces yo busqué entre mis papeles", relata
Cortázar, "y aparecieron las demás partes y me di
cuenta de que aunque fueran secciones diferentes,
en conjunto había una unidad en el libro. En primer
lugar una unidad de tipo formal, porque son todos
textos cortos. Entonces los ordené y dio un libro de
dimensiones normales. Esa es la historia".

91

Pues ese libro flaquito tuvo gordas implicaciones para
la cultura escrita, una de las cuales es tenernos aqui
escribiendo luego de 50 años de haberse publicado.
Después de Rayuela, Historias de cronopios y de famas es
el libro más significativo del escritor argentino, el que
ha levantado más estatuas críticas, más monumentos
ceremoniales y mayores iglesias de seguidores.
Cortázar mismo supo que en aquellas instrucciones y
desenvolvimientos en que se mo\/Íall. sus creaturas, le estaba
dando una nueva dirección a su literatura, un abordaje
personalísimo, un descubrimiento -hombre, achícale, dirta
Julio si oyera mis afinnaciones- ala altura delos de Kafka.
Después de tanta vuelta alrededor del sol, ¿alguien
puede decirme en qué género ubicar los textos de
Kafka? ¿La naturaleza del señor K? ¿El mapa en que se
encuentra su territorio?
Claro, no por inclasificable la mitología cortazariana
es hermana de las pesadillas del Agrimensor o de
Gregario Samsa, pero emergen del mismo riesgo y la

�misma fuente que determina al gran escritor y deja
sedientos a otros miles atados ala convención.
De manera que el primer rasgo del estilo de Historias
de cronopios y de famas podrta ser el de que requiere unas
"Sugerencias para leer el libro": "Evítese a toda costa
una lectura clasificatoria o cosa parecida, a riesgo de
echarlo todo a perder."
La legión de autores que lo ha intentado yace en la
fosa común del olvido. No es raro encontrar por ahí
algunas famas que, reticentes a la indeterminación,
entregan su naturaleza a los reflectores de la
crítica, pero son las menos, y por fortuna pronto se
desembarazan de las etiquetas y regresan a su página,
un poco manoseadas, si, pero felices de no ser lo que
dicen que son.

Jugar es también un estilo.
Se puede jugar bien, se puede jugar mal, chueca,
deforme.
Se puede jugar pensando que se juega bien.
Se juega lesionado o en condiciones óptimas.
Se juega de buena o de mala gana, y se puede jugar
con trampa pero también con limpieza.
A veces se hace como que se juega, pero debajo
hierve la obsesión de que el juego no puede perderse.
El juego de Cortázar es jugar a la verosimilitud
cuando obviamente nos miente con la misma astucia
que el niño utiliza para explicar por qué incendió la casa
para salvar a la familia de una horda de proctólogos que
trataban de capturarlos para sus experimentos de índole
desconocida pero a todas luces siniestra. Es decir, nos

92

miente con inocencia, pero nos convence con encanto,
y nosotros, desde nuestra adultez de padres-lectores
experimentados, creemos ser indulgentes y palmeamos
la cabecita de ese demonio que ya inoculó un veneno que
nos cambia la mirada sin remedio.
El sacrificio de la casa incendiada bien valió la
pena con tal de no conocer los usos de la proctología
posmoderna ¿o no?
En otras palabras, Cortázar nos compromete en
su juego por completo porque para él no hay mayor
seriedad que darle vuelta al discurso y convertirlo en
pieza elemental del juego. Si Dios jugó a la Creación
con mayúsculas ¿por qué el escritor no puede jugar a
la creación con minúsculas?
En Historias de cronopios y de famas, recuperar un pelo se
toma un proyecto de alturas homéricas.
iUn pelo!
Ninguna fenomenología, ningún instituto de belleza,
ni siquiera la más granada institución psiquiátrica, le
dan importancia a recuperar de la cañeria un pelo con un
nudo en el medio para no confundirlo con los pelos que
en el mundo han sido.
La alopecia como posibilidad de confirmación de la
teorta del eterno retomo.
Siguiendo la ruta de ese pelo, acaso símbolo de la
gratuidad humana, se comienza por meter alambritos
en el lavabo, desmontar la instalación, y romper la
cañerta. Dado que los pelos suelen ser elusivos y no se
conforman con quedarse quietos, el siguiente paso
consiste en comprar los cuatros departamentos de los
pisos inferiores para romper libremente la instalación
general del edilicio.
En este punto se habrán encontrado miles, tal vez
decenas de miles de pelos, pero como ninguno tiene
un nudo en el medio, el trabajo debe continuar y la fase
siguiente es la exploración de las cloacas mayores de la
ciudad, para lo cual se contrata a la canalla que abunda
en los basureros periféricos, y ante los infructuosos
resultados, se llega por fin al desagüe que conecta el
drenaje con el rio.
En Los mundos de Julio Cortázar, Malva E. Filer dice que
en las piezas que componen el libro el autor se interna
aún más en el reino de lo imaginario. A diferencia de los
cuentos, en los que el elemento fantástico resulta una
fuerza perturbadora del orden lógico-natural, Cortázar
se libera completamente de la realidad aceptable al

93

sentido común y decide reemplazarla por un mundo de
su propia invención.
Es claro, pues, que Cortázar propone una hibridación
en el plano de los géneros literarios, aunque me gustarta
llamarla mejor una compresión de tales géneros,
puesto que al margen de lo poético, narrativo, teatral o
ensayistico está lo económico, la forzosa brevedad que
se impone.
En busca de dar un rostro a esa densificación
literaria, Cortázar encuentra una lógica personal que lo
define y crea su estilo, o bien una ilógica personal que
lo hace odioso y esquemático para algunas minorías
anticronopianas adoradoras de la Academia del Realismo
de muchos tan temida.
¿Hay conciencia de estilo?
¿Un estilo es una elección entre muchas?
¿Se elige o se es elegido?
En cualquier caso la manera personal en que uno
aborda la obra implica un ejercicio, un proceso electivo
que determina en alguna medida el resultado final.
Julio Cortázar parece estar a mitad de camino
entre la fatalidad y la voluntad, se asume como el más
sorprendido testigo de su obra y a la vez es capaz de
explicarla con gran rigor intelectual. Por un lado se
desprende tanto de la actitud racional que declara
que el desarrollo de sus cuentos lo atropella, y por el
otro puede explicar por qué utiliza tal o cual recurso
para escribirlos. Esta contradicción lo particulariza y
tal vez hace tan fascinante su obra porque, por una
suerte de empatía, el lector "capta" esta ambigüedad
y la disfruta.
Otra línea de su estilo: la filiación surrealista.
Evelyn Picon Garfield, en ffs Julio Cortázar un
surrealista?, hace la conocida comparación del autor
argentino con el de algunos representantes de ese
movimiento:
Los surrealistas y sus precursores, como Lautréamont,
Jarry y Vaché, pensaban triunfar en el mundo con
el humor agresivo. El humor blanco descubre las
contradicciones en el mundo. Jarry, por ejemplo, crea la
patafisica para liberarse riéndose de las leyes naturales.
Las aventuras de los cronopios cortazarianos, de modo
parecido, desafian lo normal e ignoran la utilidad
cotidiana. A veces realizan el humor blanco para
burlarse de las casillas tradicionales de la sociedad

�común tan común, han de decir, y pido perdón por la
simpleza).
Busca lo maravilloso en los rincones impensados
de la realidad, lo maravilloso biológico (esto último lo
dijo alguien de quien no puedo acordarme y plagio sin
el menor remordimiento) a través de los osos blandos,
los peces de flauta, los relojes alcachofas, los cronopios
Historia:
cabestrantes o los osos de cañería (sólo por mencionar
Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta
los presentes en el libro, pues en la topología
de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el
cortazariana hay muchos otros) que sin asomo de
donnitorio, el donnitorio en la casa, la casa en la calle.
duda están emparentados con los iconos surrealistas,
Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle
pero el argentino los enmarca en la cotidianidad más
precisaba de la llave de la puerta.
tranquila.
En cambio los cronopios, esos seres desordenados
Yaunque en principio mueva a ternura, hay una violencia
y tibios, esos objetos verdes y húmedos, que no son
terrible debajo de esta ilógica, de este individualismo
generosos por principio y odian tener hijos, se despegan
encarnado por cronopios y famas y esperanzas, que en
de las hordas de Breton y vuelan su propio vuelo para
el fondo fondo son excluidos, marginados, vulnerables
fundar una mitología personal que hace porosas las
a todo estímulo que los tome por sorpresa o que quiera
fronteras y se reconoce en Banfield, México, Santiago,
introducir leyes diferentes a las suyas.
Monterrey, Montevideo o Caracas como el primer avance
global de identidades asumidas por quienes no pueden
Telegrama:
vestir el traje de la sensatez occidental y cristiana.
Inesperadamente equivocado de tren en lugar 7:12
Y qué decir de las palabras inventadas (que no
tomé 8:24. Estoy en sitio raro. Hombres siniestros
neologismos, como asienta un crítico tan bruto como
cuentan estampillas. Lugar altamente lúgubre. No creo
desconocido cuyo nombre sí conozco pero omitiré
aprueben telegrama. Probablemente caeré enfermo.
por respeto a su memoria) que a partir de este libro
Te dije que debía traer bolsa agua caliente. Muy
tomarán carta de naturalidad en la literatura de
deprimido siéntome escalón esperar tren vuelta. Arturo.
Cortázar.
Como todo en este autor, es innecesario explicar
Los prototipos-protagonistas de Cortázar esconden,
que esas palabras no son siempre originales como es
pues, una carga relevante de tristeza al tiempo que de
el caso de cronopio o catala o salenas, sino destacar
comicidad, atributos claramente detectables en ese
la nueva función que palabras ya conocidas ;tdquieren
cronopio arquetipo que fue Charles Chaplin. Esconden
al referirse a un universo distinto que les ofrece otro
una miseria distinta de la nuestra pero que siempre es
significado: coaltar, famas, esperanzas, tregua, espera,
su trasunto, la reconocemos como han de reconocerse
casoar, las cuales dejan atrás su vieja indumentaria
las grandes fallas que cada uno tiene para sobrellevar
para vestirse con los ropajes del universo cortazariano,
los días, aunque por fuera el trabajito, los chimoles y la
que parece inofensivo pero en realidad es una tierra de
sordina de la muerte llamándonos a cada rato para que
sismos y tormentas que no dan descanso.
nos vayamos preparando.
Yde las palabras se pasa a los hechos. Sí bien no se
Cuando se le señalan rasgos como los anteriores,
inventa un lenguaje a través de los libros de Cortázar,
Cortázar baja la vista y reconoce: UEsa seriedad que tú
éste se utiliza para narrar objetos y sujetos que no
ves en el libro es algo que en alguna medida el lector la
existían anteriormente, surgen del propio lenguaje y
descubre y la pone. Pero no estaba en mis intenciones ni
entonces la forma para narrar su nueva existencia ha
en la ejecución del libro".
de modificarse también.
No me tomen como emisor de etiquetas, pero en el
Lateral o parcialmente se alza una intención de
estilo de Cortázar vive la seriedad del juego, o el juego
cambiar la elocuencia con que se aborda la vida.
como la más alta categoría de la seriedad (qué lugar

Las casillas de los cronopios están en ninguna parte, o
bien las cargan con ellos para tenderlas en el suelo, la
acera, la habitación del hotel antes de ponerse a actuar
contra las leyes de un mundo que les pasa a través como
si fueran de algodón de dulce:

94

La palabra corresponde por definición al pasado,
es una cosa ya hecha que nosotros tenemos que
utilizar para contar cosas y vivir cosas que todavía
no están hechas, que se están haciendo. Entonces el
lenguaje no siempre es adecuado.

El estilo de Cortázar es la búsqueda perpetua, el
movimiento que arruina la foto, inatrapable maestro
zen que nos muestra todas las técnicas del instante
con las que se compone la eternidad.
Sus libros son un estilo. Alargados y cortados en dos
como Último round; anchos como Territorios; pequeños
y huidizos como La vuelta al día en ochenta mundos;
falsamente sencillos como Fantomas contra los vampiros
multinacionales.
Trascender las formas, eso es lo que hace Cortázar
con la misma necedad y el mismo afán de un niño que
rompe el reloj de pared que la familia ha protegido por
generaciones, y al verlo destripado, lo arma de nuevo
hasta que oye el nuevo tic tac que va a dar la hora
siempre equivocada para los demás, pero correcta para
él y los que escuchen su travesura.
Descubro que he utilizado varias veces el símil del
niño Cortázar, y he aquí que busco alguna señal que lo
justifique por parte del mismo autor para no sentirme
solo.
La encuentro a la primera Guro que sin truculencias
de por medio, y si miento que la divinidad me convierta
en mancuspia) al hojear Cortázar por Cortázar, el libro
de entrevistas de Evelyn Picon Garfield donde tengo
subrayados decenas de párrafos: "Bueno, yo creo que
sí, yo soy muy muy niño todavía y muy adolescente en
muchas cosas. Ya lo creo. En toda mi vida de relaciones,
en mis sentimientos hay un elemento adolescente que
dura. En ese sentido creo que no voy a envejecer nunca,
no".
¿Se imaginan un niño de inteligencia prodigiosa,
culto hasta la brillantez, adorador de una música
ininteligible para muchos como el jazz, devoto de una
ciencia enloquecida que se llama patafísica, capaz
de poner a Fantomas como centro de sus devaneos y
armado con las bombas termonucleares de la ruptura
de esquemas literarios?
De aquí que Cortázar se cuente en la estirpe de
otros exorbitantes corno Macedonio Femández, Boris
Vian, Roberto Arlt, Henri Michamc, Edgar Poe, Witold

95

Gornbrowicz, Fogwill, Jarry, Hermann Broch, Roberto
Bolaño y demás niños genios disfrazados de escritores.
Al contrario de lo que conjeturan los críticos,
yo pienso que entre ellos no hay interinfluencias,
interintextualidades, intercontarninaciones o
como quieran llamarle, sino que nacieron con una
circunvolución que los conecta a un proceso creativo
anómalo para la mayoría, pero que da extraordinarios
resultados literarios (tesis que espero un día la
genómica forense se encargue de comprobar, para al
menos hacer menos errático mi punto de vista).
Ahora advierto que caí en mi propia trampa:
tratando de salirme de la órbita, dije con otras palabras
lo que todo mundo sabe y dice sobre Cortázar y sus
cronopios, se fue al cuerno la intención de sobrevolar
el estilo del argentino y me sometí al efecto que
despierta ese niño inocente que nos invita a meter la
cabeza en el horno antes de prender el cerillo.
Tratando de encontrar el camino hacia el kibutzz. del
deseo, que el argentino anhelaba a través de ese doble
de sí mismo que es Oliveira, encontré apenas los dos
hilos azules que atesoran su cronopios.
Quedo en deuda con los lectores, pero quedo en
deuda también conmigo.
Tal vez no haya habido novedad en este viaje suscinto
por los laberintos de Historias de cronopios y de famas, pero
¿quién la necesita si podemos leer sin la gotosa presencia
de las academias (o de intermediarios como yo) esa joya
que se llama "Conducta en los velorios"? ¿Cuándo vamos
a agotar las uPosibilidades de la abstracción"? ¿En qué
rincón nos esconderemos si resulta cierta la ominosa
previsión de "Fin del mundo del fin"?
Cortázar tenía miedo de que el día que muriera
no estuviera completamente muerto, y ese miedo se
le cumplió obviamente, aunque no voy a abundar en
ripios del tipo de que pervive en nuestros corazones,
etc. etc., sino por lo que ustedes saben, por lo que nos
mantiene leyendo, por lo que seguirá siendo mañana
esta maravillosa caja de sorpresas que es su obra.
Termino con una de las afirmaciones del autor
refiriéndose a Historias de cronopios y de famas:
"Realmente era un juego, un juego muy fascinante, muy
divertido, era casi como un partido de tenis, una cosa
así"llO

�ROBERT AICKMAN IMPARTE UMA LECCIÓN PARA EL NARRADOR EN

No sólo los grandes nombres en la historia de
la literatura merecen la atención del público en
general, sino también esos autores
oscuros, escasamente conocidos,
quienes sobre todo después de
muertos se vuelven un panal de
miel para ciertos editores, en
opinión de algunos más bien
carroñeros, especializados en sacar
traducciones con los menores
costos posibles e ir integrando
colecciones con autores pasados a
mejor vida, preferentemente hace más de 75 o por lo
menos 50 años. RAÚLOLVERAMIJARES
o es, de ninguna manera, el caso con Robert
Fordyce Aickman (1914-1981), cuya obra
en su propia lengua, la inglesa, conoció
un periodo de eclipsamiento, francamente roto
con la aparición de la totalidad de sus 48 relatos de
misterio en dos volúmenes durante el 2001, bajo el
sello editorial The Tartarus Press, agotados en las
librerías pero que pueden conseguirse en la red, en
Amazon, por la friolera nada menos y nada más que
de 500 libras esterlinas. Aickman, con ese particular
apellido escocés escrito con la adición de una c (la
forma habitual es Aikrnan), fue hijo de William
Arthur Aickman, arquitecto sin mucha fortuna, de
familia acomodada pero venida a menos, compañero
de Richard Marsh, con cuya hija Mabel Violet,
contraería nupcias el padre de Robert, recordado
por él en su autobiografía, The Attempted Rescue
(1966), como un hombre severo y las más de las
veces ausente; su educación e iniciación en la lectura
correría a cargo de su madre. Estuvo en calidad de
medio interno, cosa poco común por aquellos días,
en el prestigiado colegio de Highgate. Los planes

N

de su padre eran que fuese a Oxford, pero Robert se
rehusó dadas las condiciones de franca penuria que
amenazaban a la familia. Novelista, crítico de teatro,
cuentista, amén de su destacable labor en la edición
de cuentos de terror: de los seis volúmenes de Fontana
Book of Great Ghost Stories (1964~1972), cuatro de ellos
llevan prólogos de Aickman, y en varios incluyó
relatos suyos, donde pudo exponer con detenimiento
su ars poetica acerca del género o más bien subgénero
del horror. El abuelo materno, Richard Marsh, cuyo
verdadero nombre era Richard Bernard Heldmann,
escribió The Beetle (1897), una novela que rivalizaría
en ventas con el Dracula de Bram Stoker, aparecido
por cierto el mismo año. Ecos de William Bedford
y Horace Walpole, entre otros muchos autores, son
perceptibles en su narrativa. Por un tiempo Robert
Aickman, ya casado, vivió en Bloomsbury y, aunque
nadie ha señalado la afinidad con algunos de los
miembros de aquel destacado cenáculo, donde
descollaban figuras en literatura como Virginia
Woolf, Lytton Strachey y E.M. Forster, en economía
como John Maynard Keynes y hasta en pintura como

96

CIERNE -COMO ES EL CASO DE TANTOS QUE ESCRIBIMOS- QUE
RESULTA DIFÍCIL DE PRECISAR O BIEN DE RESUMIR EN UMAS CUANTAS
FRASES. ESE MUNDO SUYO ENCLAVADO ENTRE LO ALECÓRICO Y LO
ONÍRICO ES, SIN LUCAR A DUDAS, SU PRINCIPAL LECADO.
Duncan Grant, Vanessa Bell o Roger Fry. Desde
luego, las épocas no coinciden, el grupo floreció antes
de la Primera Guerra, período en que justamente vino
al mundo Robert Aickman, que vivió en Bloomsbury
poco después de la Segunda Guerra. No obstante, si
hay un escritor del grupo cuya afinidad -más que
influencia- pueda destacarse, ése sería Forster,
más que por sus novelas largas por sus short stories,
también anticlimáticas, de finales abiertos, que
procuran siempre evitar lo obvio, algo contrastante
en ambos casos: para Forster la pornografía
masculina en sus idilios homosexuales (aunque se
retratan por igual relaciones convencionales sobre
todo en las novelas), en el caso de Robert Aickman
el buen gusto estaría en alejarse de los lugares más
comunes de lo gótico.
Una tentativa que no siempre resulta sencilla para
un escritor que decide incursionar de lleno en un
subgénero. Un factor que preservó a Aickman de no
caer en lo trillado fue, sin duda alguna, la originalidad
de su obra, fruto de su vida, su educación, sus lecturas
infantiles, sus viajes imaginarios, sus anhelos secretos.
De los seis relatos que se presentan en Cuentos de lo
extraño (Atalanta, 2011) y que a este ritmo -con la
misma dosificación- daría para siete volúmenes
más, hecho que desde el punto de vista del mercado
resulta más atractivo para el común de los lectores
(ir comprando a plazos porciones menudas que
adquirir en una sola exhibición el corpus integral de
los relatos), uno de ellos "The Trainsn [Los trenes],
apareció originalmente en el volumen We Are For The
Dark. Six Ghost Stories Qonathan Cape, Londres, 1951),
dos de ellos, "The Wine~Dark Sea" [El vinoso ponto]
y "Your Tíny Hand Is Frozen" [Chege:Iida manina],
vieron la luz en el volumen Powers Of Darkness. Macabre
Stories (Collins, Londres, 1966), mientras los otros dos
restantes, que sirven como remate, "Never Visít Venicen
[Nunca vayas a Venecia] y "lnto The Wood" [En las
entrañas del bosque] pertenecen al volumen que lleva

el elocuente título de Sub Rosa. Strange Tales (Víctor
Gallancz, Londres, 1968). De las siete colecciones de
relatos, aparecidas en vida del autor, cuatro quedan
fuera: Dark Entries. Curious And Macabre Ghost Stories
(Collins, Londres, 1964), Cold Handin Mine. Eight Strange
Stories (Víctor Gallancz, Londres, 1975), Tales Of Love
And Death (Víctor Gallancz, Londres, 1977) e Intrusions.
Strange Tales (Víctor Gallancz, Londres, 1980). Las dos
novelas publicadas hasta hoy serían The Late Breakfasters
(Víctor Gallancz, Londres, 1964) y The Mode! (Arbor
House, Nueva York, 1987). El segundo volumen de su
autobiografía, The River Runs Uphill. A Story OfSuccess And
Failure Q.M. Pearson, Burton-on-Trent, 1986), apareció
después de su muerte. Se han quedado sin publicar aún
varios libros, uno de ensayos, "Panacea. The Synthesís
Of An Attitude", una novela "Go Back At Once" y varias
piezas de teatro ("Allowance For Error", "Duty" y "The
Golden Run"), sin dejar de mencionar sus trabajos de
periodismo cultural, ambos publicados en 1955, uno
dedicado a sus reseñas de teatro, The Nineteenth Century,
y otro a sus empeños como defensor del anúguo sistema
de canales navegables al interior de la isla, a través de
la Inland Waterways Assocíatíon, de la que fuera
cofundador, The Story Of Ouriniand Waterways. Escritor
a carta cabal, Robert Aickman merece cierta atención
por parte de los lectores y los críticos contemporáneos.
Este hecho más que ningún otro, sumado al
reconocimiento expreso que se hace a los herederos
respecto de sus derechos de autor, The Estate of
Robert Aickman, por parte de Jacobo Siruela (actual
propietario de Atalanta y fundador de la casa editora
dé su apellido y título condal que debió ceder a su
anterior mujer), sin olvidar el valioso prólogo, ágil y
bien escrito, que Andrés Ibáñez, narrador y crítico
de música del diario ABC, con años de residencia en
el mundo anglosajón, sobre todo Nuen York, tuvo
a bien pergeñar. La versión al castellano, que es de
Arturo Peral Santarnaría, joven traductor del inglés y
francés, además de profesor universitario, no deja de

�toscanas, o sea italianas, que con tanto gusto y precisión
presentar ciertas peculiaridades. La primera se echa
empleó el autor. Bien, por una parte, que palabras como
de ver en los títulos de las piezas, ignoro si totalmente
calle [derivado del latín callis, en vez del clásico via] y
achacable a él o bien al conspicuo y noble editor. Tres
pa!azzo
[que es palacio pero también edilicio donde
de los títulos no exhiben perífrasis ni cambios notables:
puede haber varias viviendas] vayan en cursivas. El
"The Trains" [Los trenes], "Never Visir Venice" [Nunca
problema surge con la inconsistente hibridación entre
vayas a Venecia] y "The Inner Room" [La habitación
redondas [las letras normales] y las cursivas [también
interior]. Los tres títulos restantes, sin embargo, en una
llamadas itálicas o bastardillas]. La consideración más
u otra forma, han ganado algo o bien lo han perdido
general es ésta: con los nombres propios de lugares (y de
sin remedio: "Into The Wood" [En las entrañas del
personas también) no se emplean las cursivas. Se usan
bosque], donde obviamente la dirección implícita en
con sustantivos comunes en idioma extranjero (voces
la preposición into, hacia dentro, se pierde; "Your Tiny
no aclimatadas aún en la lengua de llegada o bien que se
Hand Is Frozen" [Che gdida manina], traducida con
empeñan en conservar su grafía original) y, desde luego,
cierta poltronería valiéndose de una aria de La Boheme
con títulos de obras (libros, piezas de música, cuadros) e
de Giacomo Puccini, tu mano dinúnuta está helada,
incluso nombres de naves y en ocasiones alias o motes de
serta lo justo; "The Wine-Dark Sea" [El vinoso ponto],
personas. En la página 241 encontramos "al final de punta
traducido con una frase de la Odisea homérica, por
della Salute", asumimos que se refiere -en Venecia- a
supuesto en su versión castellana, el mar color de sangre
Punta della Dogana donde se ubica la iglesia de Santa
con el que acaba el relato. La inclinación por las frases
Maria della Salute. Esta manera de expresarse, más bien
hechas o bien consagradas -con ciertas reminiscencias
veloz y abreviada, puede atribuirse al autor, lpero qué
clásicas- se vuelve manifiesta. En "The Trains", el
hay de otras ocurrencias? Como "canale [Canale] della
cuento -o más bien relato por su forma abierta- más
Giudecca", "canale [Canale] di San Marco", "riva [Riva]
antiguo que se presenta en esta selección, puede leerse
degli Schiavoni", "ponte [Ponte] dell'Accadernia", "iso!adi
el siguiente diálogo: "Y ahora perrnítanme cambiar
[Isola di] San Giorgio", "pa!az.z.o [Palazzo] Rezzonico",
de tema. Cuéntenme del mundo gay de Londres",
"entonaban
O [O] sole mio y Torna a Surrirnto [citada en
insta el añoso anfitrión, un posible fantasma, cuyo
napolitano, ibien!]", "ponte [Ponte] di Rialto", "sacca
abuelo construyó los ferrocarriles a dos inocentes
[Sacca] della Misericordia", "palaz.z.o Vendrarnin-Calergi
excursionistas o senderistas [üraducción al español
[Ca' Vendramin Calergi, sin guión en italiano y lo mismo
peninsular del alemán Pfandfinderinnrn acaso?] quienes
en español]", "porto [Porto] di Lido", "festa [Festa] della
llegan de visita, las cuales responden: "No sabemos
Sensa". Para evitar inconsistencias y disparidades
demasiado. Estamos tan ocupadas..." (p. 118). Es obvio
visuales que sólo afean la edición, pudo haberse optado
que el traductor no se planteó el absurdo histórico,
por poner todas estas expresiones en redondas, con el
además totalmente fuera de contexto, en el que se
primer término en altas para indicar dónde comienza la
ha incurrido. En los años cincuenta el adjetivo gay,
extranjería, de una manera más elegante y económica.
derivado del francés gai, ya usado en inglés medieval,
Frases tan sutiles y erradas como "Había una estrecha
se refería a algo visual, vistoso, de colores llamativos, o
fondamenta que discurría junto al canal desde la piaz.z.ata".
bien al temperamento o carácter de una persona fácil
Digo sutil, justamente, porque en apariencia todo está
de sobrellevar. En otras palabras gay es gayo, alegre,
bien pero, así como es una incorrección referirse a la
animado, bullicioso. Es sólo a partir de la década de los
currícula o la simposia [por symposia] como si fuera
sesenta que el adjetivo adquirirá la otra connotación
singular y en femenino, así resulta impropio escribir la
de alternativo en el terreno de las preferencias sexuales
fonda menta, que quiere decir los cimientos, los fundamenta
que tiene hoy en día, escrito así, gay, sin cursivas. Los
[plural neutro en latín]. La frase es, por tanto, había
lectores de Aickman saben que él se sirvió de este
unos fondamrnta estrechos que discurrían. "Fern vio que
adjetivo más de una vez, aunque siempre en su acepción
más allá del puente la [los] fondamrnta no continuaba
antigua, no la actual.
[continuaban]", "en la fondamrnta [los Fondamenta] dei
En el relato "Never Visir Venice" la historia es muy
Tedeschi", el colmo viene cuando incluso hay un adjetivo
otra. El problema se da principalmente con las voces

98

en italiano con terminación en plural, "con las farolas de
la [los] Fondamenta Nuove [por primera vez en altas
y sin cursivas]". Podría discutirse si no resultaría más
cercano y fiel respecto del italiario usar el artículo las,
las fondamrnta. En "El vinoso ponto", ponthos en griego
es la mar, la alta mar, en sus variantes de Helesponto o
estrecho de los Dardanelos, o bien de Ponto Euxino o
Mar Negro [casi siempre en altas] que conocemos por
lecturas del padre Homero, donde la culta alusión en
el título contrasta con el carácter un tanto brusco, por
no decir primitivo, de frases como "a lo largo y ancho de
Hélade" o bien "la piedra de Hélade", expresiones que
para cualquier lector de nuestro entrañable Alfonso
Reyes laceran el oído. iSiempre es la Hélade, por favor!
Dejando estas insignificantes quisquillas, como
acostumbraba José Vasconcelos a referirse con desdén
a todos estos achaques en punto de prurito editorial y
de grafía, entrando, al fin, en lo propiamente literario,
la selección en Curntos de lo extraño, hay que decirlo,
resulta adecuada y ofrece una manera idónea de
introducirse en la escritura de un autor hasta ahora
prácticamente desconoc:ido entre nosotros. En mi
caso personal, la frecuentación de los relatos de
E.M. Forster me proporcionó el ejercicio necesario
y, sobre todo, la paciencia para -más que esperar
grandes acontecimientos o sorpresas- disfrutar de
las atmósferas, sabiamente graduadas, nutridas en
todo caso por un espíritu clásico y universal, que toca
la Grecia homérica, el carácter paradigmático que
para algunos ingleses ilustrados tenían los alemanes
(los cultos, claro, no los Bismarck ni los Hitler), el
moderno estado social y benefactor en Suecia. Eso,
más los ferro carriles británicos, entre los primeros
del mundo, las casas solariegas inglesas en medio de
la campiña, incluso la solitaria y gris existencia de
tantos en las grandes urbes de la isla. Robert Aickman
imparte una lección para el narrador en cierne -como
es el caso de tantos que escribimos- que resulta
difícil de precisar o bien de resumir en unas cuantas
frases. Ese mundo suyo enclavado entre lo alegórico
y lo onírico es, sin lugar a dudas, su principal legado.

"The Wine-Dark Sea", mar color de sangre, es la
historia de Grigg, un turista inglés desencantado de
la vida, que se halla cerca de Corfú, Eubea o Cefalonia,
en la costa, como no es nada raro estando en la
Hélade, desde allí atisba un misterioso bajel, cuya vela
impulsan los vientos. Al preguntar a los lugareños, le
dicen que la nave va y viene de la isla. lQué isla? Si
él no ha avistado ninguna. En efecto, después se da
cuenta que enfrente de él, a lo lejos, hay algo así como
una ballena, una mancha pardusca. Pide que lo lleven
ahí y nadie quiere hacerlo. Se ve forzado a robar una
barca con motor fuera de borda para conseguir su
propósito. Cuando llega a la isla se percata de que es
toda de piedra, si bien hay flores aromáticas y hasta
árboles, no muy frondosos, claro está, alrededor. La
isla que, en principio parece desierta, es hogar de
tres mujeres, Lek, Vin y Tal, que los necios griegos
consideran hechiceras. Esta trinidad femenina, como
la de las Cárites o las Euménides, siempre puede
devenir infernal y nefasta, es decir, tornarse Erinies,
Gorgonas o Sirenas. En un limbo entre el bien y el
mal o, mejor dicho, más allá de éstos -como quería
Nietzsche- las tres figuras femeninas y telúricas
regalan a Grigg con todo aquello que tienen a la mano:
su casa, su reconfortante sombra, su agua para beber,
su dulce vino, sus frutas (de las que con exclusividad
se sustentan) y hasta sus escultóricos y sobrehumanos
cuerpos. Todo le ofrecen y él conoce una dicha anterior
al dolor y el significado de la palabra trabajo. Hasta que
un buen día llega uno como ladrón, a guisa de lobo en
la noche, se encarama en lo más alto del único torreón
de la isla y hace algo inaudito. A la mañana siguiente
las tres mujeres están de duelo. Los hombres, los
estúpidos griegos -asi se refieren a los clásicos y los
actuales- siempre han estado envidiosos de ellas y
han urdido una estratagema, plantaron una máquina
infernal en el corazón de la isla, que estaba viva,
precisamente era ella quien les procuraba el sustento
y·ahora ha muerto. El mar teñido de rojo -como el
vino tinto, como la sangre- es la prueba inequívoca
del abonúnable crimen. Ahora no les queda otra cosa a

LAS ASOCIACIONES OCULTISTAS, ASTROLÓCICAS Y ESOTÉRICAS
MO SOM COSA RARA EM LA OBRA DE AICKMAM

99

�ellas que subir en su bajel, izar la vela y partir al exilio,
dejándolo a él cerca del litoral, a poca distancia, para
que a nado pueda ganar la tierra, llevando la núsma
ropa que traía puesta el día de su arribo. Si la isla
simboliza la Tierra, que está muriendo a manos de los
hombres, es cosa que tendrá que interpretar cada cual.
"The Inner Room", el cuarto secreto, conúenza con
una avería de automóvil a nútad de la campiña inglesa.
Los ocupantes del vehículo son una familia, los padres y
dos hijos pequeños, Lene, la mayor, y Constantin, el más
chico. Alguien se ofrece a remolcarlos hasta el próximo
poblado. El taller está cerrado. Vagando por las calles
descubren un bazar, una tienda de cosas viejas, donde
los padres se proponen comprarles algún regalo a cada
uno de sus vástagos. Constantin encuentra de inmediato
unos cables que se hallan unidos a un sistema ferroviario
en núniatura, los cuales, por supuesto, el misterioso
empleado se niega a vender. Es sólo para atraer a la
clientela que se exhiben aquellas cosas en el escaparate.
El padre los connúna a mirar por todas partes y hallar
algo más que resulte de su agrado. Entonces Lene, en un
rincón polvoriento, da con una enorme y cerrada casa de
muñecas. Se queda fascinada ante este extraño artefacto,
por la sutileza de los acabados y la finura de los detalles,
pues es posible observar hasta algunas de las muñecas
asomarse por las estrechas ventanas. El precio debe se:::
exorbitante pero no, sólo cuesta una libra. El vendedor
los previene en contra del fastidio que podría provocar
el juguete con el tiempo. Añade que sus antiguos
propietarios no veían la hora de librarse de ella. Al día
siguiente, los señores envían un transporte de mudanzas
para recoger la casa en núniatura. En la mansión la
familia encuentra un cuarto idóneo para colocarla, el
cual tiene incluso una mesa, casi hecha a la medida, al
menos eso es lo que comentan los transportistas. Lene
conúenza a mirar a través de las ventanas de la casa
de juguete. Se da cuenta que hay varias habitaciones,
conúenza a contarlas conforme a las manecillas del reloj,
tanto las de la planta alta como las de la planta baja, las
cuales ocupan unas muñecas deshilachadas con cabellos
de distintos colores. Lene quiere limpiarlas, hacerles
nuevos vestidos, pero no logra abrir más que la puerta
de la entrada y, por ahí, no alcanza a meter la mano. Al
pedir consejo a su padre, éste se propone valiéndose de
una herranúenta hacer saltar alguna tabla lateral o bien
del tejado, para así poder forzar el acceso, a lo cual Lene

se rehúsa. Una serie de sueños extraños y angustiantes
conúenza para ella. Se ve en el interior de la casa, en las
habitaciones que ha contado y hasta dado un nombre en
particular. Un día Constantin realiza unas proyecciones
axonométricas, que ha aprendido a hacer en la escuela,
acerca de la casa de muñecas y descubre algo que Lena
ya había percibido. Hay una irregularidad, algo no
cuadra; falta un cuarto, al menos, no puede vérselo
desde el exterior. Entonces se hace clara la existencia
de un recinto oculto. Había de todo en la casa, lo único
que faltaba era la cocina. Constantin le muestra los
dibujos a la madre, una alemana que enseña su lengua
en varias escuelas, la cual es un auténtico prodigio de
virtudes tanto fisicas como morales, pero ni ella misma
logra entender las proyecciones. Así que Constantin
debe mostrarle sus observaciones de bulto, valiéndose
de la casa. El resultado es que al día siguiente la casa de
muñecas se ha esfumado. Sus padres explican a Lene
que, debido a las estrecheces pecuniarias que atraviesan,
han debido deshacerse de varias cosas. No les han dado
mucho a cambio de ella, pero algo han podido sacar.
Lene no queda del todo convencida, crece, pasan los
años, el padre -sin éxito en los negocios y casi siempre
ausente- muere, la madre regresa a Alemania (es
extraño el paralelismo con ciertos rasgos de los padres del
propio autor), el hermano menor se vuelve un furibundo
jesuita. Un día ella también sufre una descompostura en
el camino, se extravú por la campiña, llega a un bosque
siniestro y espeso, el bosque de aquellos sueños de
infancia, atraviesa una ciénaga y finalmente encuentra el
modelo en grande -real- de la casa de muñecas. Alú
están pero son enormes y horripilantes, están hechas de
guiñapos y de palo pero con unas bocas impresionantes,
todas llevan nombres de piedras preciosas (Esmeralda,
Topacio, Ópalo, Diamante, Granate, Cornalina y
Crisolita, la que correspondía al mes de su nacimiento).
La habitación secreta es precisamente donde comen. me
qué se alimentan? Nunca lo sabremos pero a Lene la ven
con ojos codiciosos, casi como si fuera comida.
Las asociaciones ocultistas, astrológicas y esotéricas no
son cosa rara en la obra de Aickman, precisamente la pieza
que cierra el volumen, "Into The Wood", internándose en
el bosque, es una muestra de ello. "Never Vísit Venice",
"The Trains", ambas bastante buenas, y "Your Tiny Hand
Is Frozen", quizá la pieza más débil del conjunto, todas
son historias de fantasmas o aparecidos, más o menos

100

LA.S HISTORIAS DE ROBERTAICKMAM SON SUTILES, DIÁCILES DE CAPTAR,
AUNQUE FÁCILES DE DISFRUTAR, PUES ADMITEN MÚLTIPLES SENTIDOS,
LOS QUE LA. ERUDICIÓN EN LO OCULTO, LA. CULTURA LITERARIA O LA.
FANTASÍA DE CADA LECTOR TENCA A BIEN ADJUDICARLES
convencionales. En realidad, nada es completamente
convencional en relación con Robert Aickman. La historia
de internándose en el bosque se desarrolla en Suecia, en
tomo de la ficticia Sovastad o Ciudad del sueño, donde
hay un misterioso sanatorio o Kurhus que, a diferencia del
Berghof de La montaña mágica de Thomas Mann, no alberga
tísicos sino insomnes. Estos hombres y mujeres, a quienes
les es imposible conciliar el sueño, no tienen dificultades
para dormir una noche ni una semana sino durante meses,
incluso durante años, es decir, toda la vida. Descansan si,
pero nunca duermen y, mucho menos, en las noches del
verano escandinavo, tan fugaz como contrastante. Henry,
un ingeniero británico de caminos, llega para construir una
nueva supercarretera que comunicará Suecia con Noruega
a través de las escarpadas montañas. Se hace acompañar
de Margaret, su esposa, a quien exhibe casi como un trofeo
social. Un día, al pasear por las montañas, descubren una
construcción particular y especialmente atractiva para
Margaret Le dicen que es un Kurhus, aunque le advierten
que ya no está de moda ir a esos lugares para recobrar la
salud, antes la gente lo hacía pero ahora ya no. Como Henry
debe entretenerse un tiempo más del esperado, Margaret
le pide que la deje disfrutar de unos días de descanso en el
Kurhus. La admiten sin mayores averiguaciones. Conoce
a una inglesa, la señora Slater, quien la instruye en los
rudimentos e innumerables peligros que deben enfrentar
los insomnes, sobre todo en el bosque, quienes proceden de
incontables países, si bien el mal es especialmente endémico
en las latitudes nórdicas. Frente a las advertencias de la
señora Slater, demasiado enigmáticas y terminantes, de
no acercarse al bosque, ya que es muy difícil sustraerse a
su influjo, otro extraño personaje, un coronel retirado del
Ejército polaco de apellido Adamski, quien habla bien el
inglés, la insta a que siga su instinto y haga lo que le venga
en gana. Frente al riesgo de perderse para siempre, siguiendo
los interminables senderos de ese bosque mágico y salvaje,
tan grande como toda Suecia, toda Escandinavia, todo el
norte de Europa, a fin de cuentas, todo el mundo, Margaret
prefiere alejarse y buscar alojanúento en Sovastad Desea
marcharse. De hecho, lo intentó desde el primer día, pero

101

no era posible devolverle su pasaporte hasta el día siguiente,
como le había advertido el recepcionista, debido a probables
formalidades con las autoridades. En la mañana le piden
un taxi que la llevará a recorrer varios hoteles de la ciudad
Todos están abarrotados o, al menos, eso declaran -en su
escaso inglés-los empleados. Margaret termina en el lugar
más indeseable, un albergue del Ejército de Salvación. Alú
una enfermera, que es una especie de religiosa, quiere orar
por ella, por su salvación, pero no sabe hacerlo más que en
sueco y, como Margaret no entiende, acaba rechazando el
ofrecimiento. Más tarde, como estaba proyectado, regresa
Henry, su marido. Tras repetidas noches de insomnio en el
hotel, Margaret ha comprendido lo obvio e inevitable: su
destino es deambular por esas exóticas noches del verano
escandinavo a través de los espesos bosques nórdicos; la
noche que pasó deambulando por ellos debió contagiarse
de su fatídico atractivo.
Las historias de Robert Aíckman son sutiles, difíciles
de captar, aunque fáciles de disfrutar, pues adnúten
múltiples sentidos, los que la erudición en lo oculto, la
cultura literaria o la fantasía de cada lector tenga a bien
adjudicarles. Toda una revelación, la de este autor -sí
se quiere una voz menor- pero uno de esos escritores
anómalos, emparentados hasta cierto punto con Franz
Kafka, Bruno Schulz o Gustav Meyrinck, en una versión
inglesa por supuesto, más convencional acaso, pero no
por ello menos desconcertante cuando llega la hora de
la verdad Lo extraño, una categoría con la que el mismo
Aickman recalcaba el carácter peculiar de sus textos,
Strange Stories y Strange Ta!es, fueron expresiones de las que
se sirvió en más de una ocasión en los subtítulos de sus
colecciones de relatos. Lo extraño, en suma, considerado
como una dimensión que estuviera acechando ahí, en
algún lugar, en ningún lugar, dispuesta a atacar, echarse
encima, salir al encuentro a la menor provocación. El
mundo cotidiano, tras la lectura de estos textos, adquiere
otras tonalidades, nuevos visos, otros sesgos. Muchos
desarrollos se vuelven posibles. La conclusión se vuelve
inevitable y arrolladora: Es más lo que desconocemos que
lo que creemos conocer !l&gt;

��nte todo me percato de que este no es un
problema privativo de un país en particular.
He estado en museos distintos (de arte, de
historia, de vida natural, etc.) en varios países del
mundo, sitios con inmejorables condiciones materiales
y capacidad de difusión e información. Sin embargo, la
mayoria de las ocasiones sólo me han acompañado el
polvoriento silencio y mi estupefacta sombra. Y no se
trataba del elemental silencio y el margen de soledad
necesarios para la comunicación productiva entre obra
y espectador. Era exactamente ausencia indiferente.
Tampoco es este un dilema que atañe únicamente
al museo. Por inmejorables que sean sus condiciones
de exhibición, por capaces que se desempeñen sus
empleados, por amenos que sean los elementos de
seducción al público que utilicen, un gran porcentaje
de su eficacia no depende de él. Debe considerarse que
en todo acto cognoscitivo✓valorativo es el sujeto quien
determina la eficacia de dicho acto. Es indispensable
una facultad subjetiva intrinseca en el que debe apreciar
estos tesoros que no puede sustituirse ni implantarse
simplemente desde el exterior. Es algo que depende de
la educación y del ambiente social que sustenta y anima
al sujeto.
Desgraciadamente, la sociedad mundial contemporánea
se ha ido deslizando hacia un pragmatismo burdo y
desconsolador. Por múltiples razones (falsa visión
del progreso, sociedades expoliadas que tratan de
"modernizarse", imitación de modelos supuestamente
afluentes, audaz erosión de las técnicas de mercado,
pertinaz sugestión de los medios de difusión masiva,
precarios sistemas educacionales, desintegrada tutela de
la familia, etc.), se ha entronizado como meta de vida un
mgido deseo de alcanzar, sumar, tener. Ha prosperado un
principio posesivo de existencia. Vivir bien es acumular.
Vive mejor quien posee más. Triunfa quien obtiene
más objetos, posesiones, utilidades, reconocimientos.
Básicamente importa lo visible, lo tangible, lo brillante,
lo escandaloso, lo multitudinariamente reconocido.
Tantas siglos de abuso, pillaje, insolvencia y restricción,
han empujado la tendencia social hacia su orilla más
desaforadamente materialista.
Entonces creo que se ha perdido en gran medida el
sentimiento de lo sagrado. No me refiero exactamente
a lo religioso. Acudo a la acepción cuarta de la palabra
en el diccionario de la Real Academia: aquello que es

A

digno de veneración y respeto. Sí, porque es imprescindible
saber que hay asuntos que merecen nuestra reverencia
y admiración. Personas, obras, acontecimientos, que
han constituido peldaños sustanciales en el inacabable y
afanoso ascenso de la humanidad hacia su emancipación
más cabal de todo cuanto la avasalla, limita y frustra.
Reverenciar es reconocer el sentido que lo reverenciado
lega en nosotros y, por nosotros, extiende en el tiempo.
Por supuesto, ha habido muchas confusiones y pases
de gato por liebre. Pero debe acudirse al principio de
Tales de Mileto, "De los seres... el más sabio es el tiempo,
porque todo lo descubre", por eso deviene éste el juez
más atinado y justo. De ahi deriva en primer término el
contenido admirativo de los museos: se trata de cosas
cuyo paso por el tiempo de los hombres ha verificado y
enriquecido su significación.
Sin embargo, insisto en la capacidad reverencial del
ser humano. Nada serían esos objetos si no hallaran
el sentimiento admirativo de los seres humanos. Es
lamentablemente lo que falta. Hay en la actualidad
menos personas con sentido de trascendencia. Me
refiero a sujetos conscientes de significados que rebasan
el espacio y el tiempo, de valores que por su dignidad,
belleza y verdad no sufren los embates de las épocas y
continúan despertando actitudes sublimes. Éstos se
alzan como paradigmas de lo supremo humano.
De aquí deriva su alcance intemporal. Las creaciones
sustantivas del hombre -construcciones, obras de
arte, acciones históricas, etc. - siempre nos hablan en
presente, al ser que somos, al que los otros siguen siendo
en nosotros por la validez de sus contribuciones. Por
eso los museos no constituyen para los sujetos sensibles
sitios que muestran un pasado muerto sino ámbitos
que activan pensamientos y emociones que resucitan el
sentido pristino y vital de dichas obras. Cada vez que nos
enfrentamos sensiblemente a un objeto reverenciable éste
respira y se instala en nuestro hoy para acrecentarnos.
Por eso, para que se complete el arco de lo sagrado no
sólo hace falta el objeto con un significado decantado y
construido en el tiempo, sino un ser humano perceptivo
al concepto de que ese objeto tiene algo que decirle, un
valor trascendente que incorporarle. Si no fuese así, ¿qué
diferencia habria entre el desgastado traje de José Martí
y cualquier otro apolillado traje? Lo que le da vibración
humana al primero es que alguien reconoce que en
aquel vistió sus días y sus denuedos un hombre que hizo

104

mucho y bueno por la humanidad. Ese ser imantó el
objeto de una sustancia admirable y eterna, su espíritu
inspirador y luminoso.
Pues de esto hablamos de la esprritualidad en nuestras
vidas. El ser humano es la única criatura conocida que
ha alcanzado una dimensión espíritual. Ésta le permite
dialogar con fuerzas, tiempos, sentidos que están más
allá de lo perceptible y verificable. Lo integra con un
todo mayor, inasible, proteico e inagotable, un todo que
da amplios márgenes a lo inefable. Su espiritualidad lo
conduce a apreciar que existe algo más allá del espacio,
el tiempo, las formas y estructuras que conforman un
determinado momento de la existencia humana. Esta
apreciación lo conecta con la sustancia del pasado y la
del porvenir, brindándole la sensación de lo eterno.
La espiritualidad del hombre es la que lo impulsa a la
constitución del llamado capital simbólico. El hombre
es un ser que necesita crear símbolos. En ellos no sólo
percibe y entiende la vida sino que cifra un destino, un
sentido de pertenencia y continuidad. Los símbolos son
referencias, modelos, aspiraciones, por los que actuamos,
nos reconocemos y nos proyectamos. Es por eso que
debernos preservarlos y cultivarlos, pues confieren
coherencia y dirección a nuestra existencia humana.
Si no preguntémonos por qué la gente sigue viajando
a visitar las pirámides o a ver la Gioconda o admirar el
sable de Bolívar. No es mera curiosidad cognoscitiva. Hay
sobre todo una incitación ritual. Se trata de acercarnos,
entrar en sintonía con algo que tuvo un sentido para
alguien y, a través de esa contigüidad, esa ósmosis por
contacto, alcanzar un poco de ese sentido. Esto, incluso

105

de un modo u otro, lo hacemos todos, sólo que unos
con más conciencia de trascendencia que otros. tQué
nos empuja a guardar un dientecito del niño, una foto
de la abuela, una prenda del padre? Muchos asisten al
cementerio a poner flores aun cuando no los inspira un
sentimiento religioso de vida después de la muerte. Sin
embargo se estremecen y sienten la cercana compañía del
ser querido que allí no deja de existir. Tal es la eficacia y
la necesidad del sentimiento sagrado.
El mejor ejemplo de cómo debe asistirse a un museo
se observa en las iglesias. El devoto asiste allí sin que lo
incite alguien, que no sea el yo que busca su expansión y
definición en lo otro. Acude al sitio esplendoroso sin que
lo animen otros propósitos que el de reencontrarse con
aquello que lo colma de significado. Entra emocionado y
establece una comunicación especial con el espacio, los
iconos, los elementos del rito. Roza así lo divino, que es
su ser en lo inefable, lo que le nutre de una emoción que
lo afirma y enaltece.
Creo que no tenemos conciencia plena de cuánto
ganaría la humanidad si en vez de informar con más datos
y entretener con más artilugios a nuestros semejantes,
sembráramos y alentáramos en ellos las capacidades
espirituales. Son esas facultades para apreciar el bien,
la verdad, la belleza que inclinan a venerar y respetar todo
cuanto simboliza esas virtudes. Tal vez así muchos
empiecen a ver que un árbol no es sólo un árbol ni las
estrellas sólo chispas de luz en el cielo. Tal vez entonces
adviertan, corno decía Martí, que toda la fruta no acaba
en la cáscara~

�1 El complot de los
Románticos
CARMEN BOULLOSA

DIÁLOCO ENTRE
VIVOS Y MUERTOS
TÍTULO: El complot de los Románticos
ÁUTORA: Carmen Boullosa
EDITORIÁLES: Siruela (Colección Nuevos Tiempos), Colofón y UANL
Á~O: 2009

o.,,¡,¡ GonúJa Du...,
Mil-=ddfu&lt;p

1escurridizo pero irrompible
hilo conductor de El complot
de los Románticos está en la
voz de la Presidenta Organizadora
del Festival literario El Parnaso que,
después del monumental zafarrancho
en que terminó tal festival, le da por
"soltar la sopa" con los pormenores
del desastre. La novela empieza con
el seductor sabor del chisme: "Yo no
iba a abrir la boca, pero con la que se
ha armado, ¿qué voy a hacer?, ¿dejar
que otro desembuche antes que yo...?
Mejor suelto de una vez la sopa y si
no me quieren creer qué más me da,
tírenme a locas..."
El Parnaso es un festival que se
celebra desde hace décadas y en
el que sólo pueden participar los
grandes escritores, pero muertos, y
deben volver desde el más allá previa
invitación y salvoconducto. Cuando
eso sucede se superpone el mundo de
los espíritus al de carne y hueso con las
consecuencias del caso: "Si los medios
han reproducido fotografías de una que
'se parece' a Virginia W oolf en el Paseo
de la Castellana [...] de 'un' Osear Wilde
en el Café Gijón [...] es porque son ellos
mismos. El que calificaron de 'payaso'
por entrar a la Biblioteca Nacional
disfrazado de Homero, es Homero en
persona".

E

Así, desde la primera página se
anticipa una novela lúdica y a la vez
fantasmagórica, combinación que
requiere de un gran ingenio y una
cabal familiaridad con la literatura.
Las expectativas crecen porque estos
ingredientes sólo pueden llegar a feliz
término con el empuje de una fuerza
narrativa que no pase por encima, ni
por debajo, de una prosa brillante y
exacta.
Los parnasianos debaten sobre
variarle a Nueva York como sede
del Festival. La presidenta sugiere
llevarlo a cabo en México y para
decidirlo la envían a explorar
nuestro país acompañada de un par
inverosímil: una antipática "poetita
gringa" (caricaturesco contraste
de la desparpajada protagonista)
y el misrrúsimo Dante Alighieri. La
presencia de Dante en este periplo,
además de servir de homenaje y
declaración de principios, suscita
infinidad de metáforas a lo lai-go de la
obra y permite preguntarse: ¿por qué
Dante?, ¿es la protagonista su Virgilio?,
¿o viceversa? ¿Qué opinaría Dante
de México?, ünfierno, purgatorio o
paraíso?, ¿cómo son, dónde están cada
uno?
El complot de los Románticos no es sólo
un divertido torrente narrativo, de

106

ingenio y agudeza interminables, sino
también un ojo crítico, reflexivo y a
veces hasta acusador. Ya encaminado
el singular trío se detiene en un mall
ubicado aún "en pleno continente
gringo" y, antes de que Dante compre
su cachucha de "I love Britney", la
protagonista explica a Dante: "Aquí
pasan la vida esos seres a los que tú
haces mención en La Divina, aquellos
cuyas vidas transcurren sin dejar
huella". Más adelante se nos refiere a
ese mismo mail como escenario de una
masacre a manos de un par de niños.
Infierno, cielo ypurgatorio parecen ser
o estar en todas partes.
La cercanía con la frontera es
alucinante, un túnel sensorial dada la
turbulencia de ritmos narrativos y la
variedad de narradores e imágenes. Y
entramos a México con otro estilo de
fraseo, uno casi polvoso al paladar. Los
tres valientes atraviesan la desoladora
región de La Rumorosa en una Pick
Up destartalada cuando se topan
con el cuerpo de una mujer con las
entrañas de fuera La escena horroriza
al propio Dante, el turista del infierno
por antonomasia Niños deambulando
por ahí, carentes de toda inocencia y
cai-gados de toda malicia; desconfianza
de la policía; todo el cuadro metafórico:
barrancas, abismos, miedo, ¿a qué asirse?

Se refiere a ese crimen continuado de las
muertas de Juárez; aunque suceda en
Baja California, toda la frontera pulula
en maquiladoras. Yse vale acusar, la
elástica trama parece aguantar todo.
El trío va a dar a San Luis Potosí,
al instante en que se filma la pelicula
El Zorro III. En cuanto llegarnos a este
giro de fábula la imaginación se vuelve
exigente pero no supera ala incansable
eingeniosa prosa de la novela, que no
nos queda a deber nada. Del infierno
de las muertas pasamos a la cúspide
de la superficialidad con una ligereza
dehciosa. Desfilan, con el tono lúdico
pertinente, Antonio Banderas, Melanie
Griffith, Michael Douglas y Catherine
Zeta-Janes, con quien el Oío se da una
escapada a Zacatecas donde, por cierto,
los alcanza el fantasma de Ramón
l ópez Velarde causando hilarantes
diálogos pero también irritaciones:
"Que ManuelJosé Othón está furioso
porque no lo invitaron a la reunión con
Dante, que élno es menos..."

Ya en la ciudad de México, después
de una telegráfica cuenta regresiva del
terremoto del 85 a la llegada de los
españoles al Templo Mayor, Dante
desaparece de la narración. Con su
salida, la novela, que dentro de su
fragmentación ha alcanzado cierta
unidad narrativa, parece dividirse en
dos. Retoma el aliento, gira de nuevo.
La fragmentación aludida es de la
voz narrativa, que no es una sola. Hay
un marcado discurso metaliterario en El
complotde1osRománticosquesereflejaenlas
averiguatas que mantiene la presidenta
de El Parnaso con "la intrusa" (la autora
del.libro), como unpersonaje teatral que
discute con una omnipresente voz en off.
En este ejercicio funambul{'.SCO la autora
interrumpe a la protagonista narradora
consusgolpesdememoriayopiniones,con
sus propios tonos discursivos. ¿Qué es
ser la autora?, ¿quiénes?, ¿Boullosa?, ¿es
ella porque asilo diga la presidenta de El
Parnaso? Imaginamos que es Boullosa,
tomándose licencias literarias consigo

107

misma. Pero la reflexión da para más:
¿esto es metaliteratura o parte de la
apuesta narrativa por una construcción
más compleja? A pesar de todas las
coquete:áas con losjuegos metalir.erarios,
el hecho de que el discurso sea lineal yla
anécdota redonda equilibra, aligera y
hace clisfrutable lalectura.
El discurso de narrar acerca de cómo
se está narrando es hasta valiente: eso
de que a la mitad de la lectura salga un
personaje increpando al autor porque
"la historia se nos ha salido de control"
es una maroma de trapecio, pero cómo
sale bien en esta novela. Es parte de su
gracia: trasgresora de su género, con
la maestría de una autora que se burla
de sí misma dejando a los personajes
quejarse: "Eso ocurre conlos personajes
que andamos en manos de escritores
atrabancados."
Y es que novela es, según ha señalado
la propia autora, una interlocución, un
diálogo entre vivos y muertos, entre
ciudades, entre épocas, entre géneros

�lítmrios y entre el resto de su extensa
biblíografta. No es de extrañar que a la
pluralidad de voces cantantes se sume
la de pequeflas historias insertadas,
divertidas rémoras, intertextualídades
que exigen un poco más de atención
al lector no entrenado. Suceden justo
cuando estamos bien enganchado.s con
la trama y, claro, como el gato después
de encontrar el hilo del estambre, no
lo soltamos tan fácil. Asi, de repente
aparecen tramas distintas o se cuela por
ahi un texto presuntamente de Dolores
Veíntimilla, una olvidada escritora
ecuatoriana rescatada literariamente
por Boullosa en una suerte de jusócia de
género.

Cuando Dante se va (y no porque
se vaya) la novela es un desfile de
ilustres, un hervidero de anécdotas y
chismes magistralmente a medias, una
vorágine de mordacidad que tiene su
climax cuando un grupo de escritores
románticos sabotean la premiación
del premio Parnaso que se entrega
cada año en el Festival: "iMuera el
premio espurio!", consignas, golpes y
zafarrancho generalizado que termina
con el Teatro de la Zarzuela en llamas,
cortesía de los grandes de la literatura
que, aunque ya estén del otro lado,
siguen teniendo un lado muy humano.
Ademásdelaferozpuooiaalmundillo
de los escritores vivos, la novela reta
nuestra cultura cuando emula la voz de
otros autores; cuando nos deja sin saber
qué se traeconEena Garro, porquéllora
Freud, qué clase de perveI"Siones pudiera
verProust enla tele oporquéHeine acusa
a Bécquer de plagiario. Pero es que la
autora nuncasuelta el mango delasartén
es ellala que manda, tooo el tiempo. Ysin
embargo, no es una eocri.tora dorrúnante
que abnnneallector, al connario,divierte.

Margarita Ríos-FarjaL

MOMITRUOIO
seguimos siendo MOSOTROS
Lo

TfTULO: Animalias. Nuevos habitantes del viejo

planeta
ÁUTORES: Proyecto colectivo de
literatura y artes visuales
EDITORIÁL: Ediciones Intempestivas
ÁMO: 2011

-~-,
ANO.!/.,.,

N.no,...._dd...,pl,ICQ

esde que el hombre devino
Hamo sapiais gracias al trabajo
tuvo qué preocuparse por
encontrar explicaciones alos fenómenos
y procesos que no comprendía y
que representaban una amenaza
a su supervivencia. El fuego, la
furia del agua y las tormentas,
los cambios de las estaciones, las
etapas de la vida, la enfermedad y
la muerte, adquirieron en su mente
interpretaciones fantásticas que le
perm.itian, al menos en la psique,
tener algún control sobre ello: no era
la naturaleza enemiga del Hombre,
sino entidades superiores que lo
castigaban por tal o cual motivo, y
había que encontrar los modos de
lidiar con ello o negociar treguas
y perdones para sobrevivir. Para
ello inventó animales fantásticos
o entidades inaprensibles que
explicaran los elementos de la
naturaleza para los que no tenía
respuestas lógicas o apaciguadoras.
Desde siempre, entonces, el
hombre ha construido monstruos y
deidades para explicarse el mundo,
y pese al desarrollo del intelecto, sigue
haciéndolo cuando la ciencia no le
brinda explicaciones que le basten para
contener la angustia oel miedo frente al
horror olo simplemente desconocido.

D

108

Los monstruos y dioses que el
hombre inventa no sólo están ligados
a elementos naturales físicamente
perceptibles, sino que se alojan en el
mundo de lo simbólico, ahí donde
moran las angustias de la psique.
"El sueño de la razón produce
monstruos", dijo Goya en sus
Caprichos, y la vigilia también los
produce; lo que el hombre no controla
y domina, es un monstruo, un animal
fantástico, una aberración a la que
hay que dominar, exterminar o
asociarse con.
Esta significación de lo monstruooo
como alejado oreñido con elconceptode
belleza o normalidad, es un constructo
queelhombreseva imponiendo encada
momento histórico, prra segregargru¡n;
de individuos o entidades que no sean
propicios al desarrollo armonioso de la
sx:iedad,yconlosqueestableceenrorx:es
una relación de exclusión outilitarismo.
Ediciones Intempestivas se
propuso, al producir el proyecto
Animalias, recoger de la pluma de 36
escritores y el bastidor o el papel de
36 artistas plásticos, su interpretación
del tipo de criaturas que estarían
viviendo en este mundo después de
la extinción del Hombre a manos del
Hombre, tal como lo conocemos en
nuestros días.

¿Qué tipo de criaturas, animales
o entidades abstractas, surgirán
en el planeta, según el grupo de 36
escritores y 36 artistas plásticos
que conforman este libro? Me di
a la tarea de elaborar una tabla
con los datos esenciales de cada
construcción textual y plástica, y
esto fue lo que encontré.
Los animales, bichos o entidades
descritos coexisten en el planeta
nuevo con el Hombre, que obvio,
aunque se extinguió, es otra vez
habitante natural. iNo sabemos cómo,
pero qué terquedad de especie...!
La mayoría de las criaturas creadas,
tienen sentimientos, actitudes o
actividades esencialmente humanos:
son felices o infelices, amorosas,
taciturnas, tienen temores y filias,
cantan, se aparean, comen, dominan
territorios, emigran, sienten culpa
por sus crímenes, ríen, carecen de
escrúpulos, les gusta leer, escuchar
música, tocar el piano, etc.
Monterrey sigue siendo un espacio
ancla donde habitan y deambulan las
nuevas criaturas, y pasó de pomposa
y arrogante, a Próspero Reyno de la
Montaña Agujerada. iNo se nos quita
ni exterminándonos!
En algunas descrir,ciones se subvierte
la relación monstruoso--anormal, quizá
en un anhelo de que el hombre pueda
contemplar con distintos oja; su relación
con el resto de las criaturas del mundo,
incluyéndose a sí mismo. Hablamos de
monstruos tiernos, de mirada dulce,
tímidos, que surgidos de la destrucción
recu¡:eransinemlmgo,~as oactitudes
por ahora no muy bien valoradas: por
ejemplo el anfispermo, que siendo una
entidad abstracta que habita en los dos
lados de la realidad, cuando enfenna al
hombre, éste se vuelve proclive a la vida
hedonista y rolo quiere dedicarse al sexo
ylas actividades creativas, lo cual es toc1o
muy deseable.

Muchas criaturas de Animalias
tienen rasgos que modifican,
desprestigiándolo, lo humano: el
fogopodio, por ejemplo, no le apuesta
a la fuerza ni a la inteligencia; el
espinario revienta las burbujas que
surgen de la descomposición de los
dioses humanos; el farofósil canta y
llora eternamente, y tiene un coito
insatisfactorio y monótono, etc.
Se dan pocas relaciones anúgables
o simbióticas con las entidades
y criaturas de Animalías. Con el
obsavalio, del que quisiéramos ser
descubiertos por él; con el cefalonte, tan
cercano y lejano a nosotros mismos;
con el ovodáctilo, ya que parece tan
querible y hasta norteño...
Algunos animales, como ahora,
servirán al hombre con su existencia:
depurarán el ambiente, como el
branquealio; comerán basura, como el
vulgaronte; crearán espacios de silencio
puro, como las pupas de otocéreo;
coadyuvarán al éxito de la cópula, como
el lisolíngüe...
Yexisten pocos animales fantástico.5,
en este libro, que se mantengan en
el ámbito de la naturaleza como
predadores del hombre: la podianta,
el ancestralus, el paleorrino, el hidrolio...
Unos cuantitos podríamos decir que
pertenecen a la raza de los MVM
(me vale m...) porque ni sudan ni se
acongojan en su nueva existencia, o
son simples animales sin atributos y
penalidades humanos: el observalio,
el senectario, el pedipalpo, el caprastáido,
etc. Los gozosos se cuentan con los
dedos de una mano. El grandilocus, el
anfispermo ya mencionado, el aqualante
a veces, el neohespáido, que es de las
pocas especies que se sobrepusieron a
las adversidades y nos dejan un legado
valioso de preservar: "Desobedecera los
dioses con sensatez y método, produce
felicidad, gozo y sabiduría." Existen
varios ligados a la escritura, a la tinta,

109

al papel impreso, lo cual es bastante
extraño, o simple utopia de escritores
buscando su posteridad..
Caracteristicas sorprendentes:
la florafilia y la estadística como
preferencias sexuales; la secreción de
glucógeno del lisolíngüe, que "aportaba
dureza para que el pájaro del amor no
fracasara al momento de la cópula;
los neohespéridos que retaron a los
dioses fosforesciéndose; la manera
de molestar del ovodáctilo...
Yo quiero tener una pupa de ot.octroo
para mis tiempos de periquito, ser
amiga de los neohespéridos, oya núnimo
que me pique un anfispenno.
La conclusión general, después
de la lectura de Animalias, es que los
humanos no podemos abandonar la
actitud antropomorfizante que nos
ha caracterizado siempre, en vez de
acercarnas al animalque Ilevarnoo denno
y muchos, más bien, en la superficie.
Lo monstruoso seguimos siendo
nosotros, más que menos, y además
mantenemosllll~extrañoalterruño
y a las minúsculas tareas cotidianas que

desarrollamos; ambos aspectos son, al
menos interesantes de revisar.
El ejercicio literario al que asistimos
consigna fantasiosamente que el
mundo, aunque se renueve, seguirá
siendo más o menos el mismo, aunque
con algunas especies que, siendo
minoría, serán como siempre la
esperanza de ese nuevo mundo de seres
extraños, donde el único animal que
faltó por describir fue, curiosamente,
elhombre.
Celebro la aparición de Animalias,
as1 como el regreso a esa vieja
colaboración de escritores y artistas
plásticos en torno a un proyecto.
Letida Herrera

�~

TAMTA REYOLUCIOM
para que al final sigamos siendo mexicanos...
~
aro Enrigue demuestra que

reflexión sobre el México
srevolucionario goza de
cabal salud No impone ni matiza
una visión sobre el cambio social
y político que nos marcó, sino que
encuentra, a través de sus personajes,
la forma de reinterpretarlo a través de
la literatura.
Este es un autor que en cada libro
se lanza al vacío. Pasa de la paulatina
y terrible descomposición de un joven
artista en Muerte de un instalador, con
la que Álvaro irrumpe sólidamente
en la escena literaria mexicana, y los
extraños e hipnóticos destinos de los
personajes de El cementerio de sillas o
Vidas perpendiculares, para entregarnos
ahora Decenda, que despojada de las
búsquedas formales, psicológicas
y experimentales de las anteriores
apuestas narrativas, ahora es un
relato realista de corte histórico.
Constato que nuestro escritor da la
impresión de que nació maduro para
las gestas narrativas, como si se hubiera
sentado con la mayor naturalidad a
construir una historia preexistente y
sólo lefuera dando retoques aqui yallá,
aunque sin duda la factura de De.cencia
le costó una buena inversión de tiempo
de indagaciones y pesquisas.
Además de ser una disfrutable
secuencia de escenas de la vida
cotidiana de varias épocas de México,
Decencia, de Álvaro Enrigue, contiene
prácticamente todas las lineas
temáticas que la narrativa mexicana
posrevolucionaria aborda durante
el siglo 20, de Azuela a Martín Luis

TfTULO: Decencia
AUTOR: Alvaro Enrigue
EDITORIAL: Anagrama
AMO: 2011

Guzmán e Ibargüengoitia, y viene a ser,
en.mi opinión, una suerte de gran cierre
o gran apertura -depende del color
con que se mire- ala narrativa urbana
con sus múltiples y a veces extranjeras
derivaciones.
Más aún, el autor de Decencia aborda
conscientemente los dos planos
históricos y sociológicos que han
fundado nuestra idiosincrasia: por un
lado los últimos latidos del México que
vivió de los latigazos de los generales de
la Revolución yle dio carta de identidad
a la guerrilla de los años sesenta, y
por el otro, la naciente cultura del
narcotráfico que toma fuerza una vez
que el sueño de cambiar el mundo se
encuentra con el callejón ciego de la
realidad de un país y un tiempo en los
que iundar un negocio o fundar una
organización política, al final terminan
siendo siempre lo mismo".
Narrada en dos planos espacio
temporales que se suceden con
sencillez, la novela registra los
agravios de medio siglo de gobiernos
que construyeron sobre los pilotes del
porfirismo una nueva Tenochtitlán
rumbosa, delirante, oportunista y
siempre del lado de los caciques que
pasaron del huarache a las curules de

110

las Cámaras Legislativas.
A contramano de este proceso,
se desarrolla el de la construcción
ideológica ysocial de un país necesitado
de crecer oponiéndose a las inercias
y los discursos oficiales, el de una
juventud que politizada en.la corriente
dogmática de los socialismos ideales
la emprende contra el estado de cosas
y termina dispersada, fracturada. Un
sueño que termina para despertar, con
el tiempo, a la pesadilla de la realidad
que ahora todos somos capaces de
padecer en carne propia.
Enrigue lleva a cabo esta oposición
mediante el encuentro fortuito de
Longinos Brumell (por cierto, creo
que se trata del mismo apellido
del ominoso y calculador mecenas
de Muerte de un instalador), hijo de
terrateniente jalisciense y heredero
de las rapacerías de los generales
revolucionarios que se convierte
en acaudalado comerciante, y los
hermanos Ladon y Álistor Justicia,
que junto con su madre forman
quizá la última célula activa de la
agonizante liga 23 de Septiembre.
Brumell ha tenido una vida
dedicada al oportunismo en la que fue
testigo del crecimiento del México

mítico de abundancia, derroche
y fragorosa cultura nocturna que
vino tras la depauperización rural y
consiguiente concentración urbana
del poder.
Ahora, ancianoyánico, dependiente
de una mujer a la que no ama pero
tampoco puede abandonar, y de
unos hijos que le son prácticamente
desconocidos, Brumell se ancla en la
memoria de aquel tiempo en que su
juventudle deparó conocer a los artistas,
políticos y empresarios bajo cuya
influencia marcó el derrotero del país.
Por su parte, los hermanosJusticia,
hijos de una pareja de activistas,
heredan ese revulsivo idealismo
que devino en los movimientos
guerrilleros latinoamericanos.
Preparados en Cuba, se enrolan con
la Liga 23 de Septiembre cuando ya
ésta jalaba sus últimas bocanadas
con un discurso que contiene a la
vez la necesidad de otra revolución
y la imposibilidad de llevarla a
cabo en un pa1s que prácticamente
ya ha institucionalizado el poder
aplacando todos los movimientos
de insurrección, bien por la via
de la represión, bien por la oferta
de cambios que incluyeran vaga y
tramposamente las reivindicaciones
de las guerrillas.
Dos visiones, dos experiencias, dos
generaciones se enfrentan cuando
longinos Brumell y los hermanos
Justicia se topan azarosamente. El
viejo da un paseo por las calles de
la ciudad de México justo cuando
los jóvenes perpetran un atentado
con granadas contra la Embajada de
los Estados Unidos. Antes de huir,
los hermanos se dan cuenta de que
el viejo ha sido el único testigo y lo
levantan.
Entonces y ahora, atentar contra la
sacrosanta embajada norteamericana
era casi una condena a ser perseguido

por todas las fuerzas a la mano del
Estado, de manera que el secuestro
se convierte en una huida que llevará
a los involucrados por los caminos
marginales de Jalisco, Michoacán y
el Estado de México. Así, dentro de
un viejo vehículo, entre terregales y
hoyancas, siempre calculando evitar
los retenes del ejército y la Federal de
Seguridad, se lleva a cabo una parte
de la novela.
A partir de este momento, Enrigue
entreteje su relato con el hilo de un
ritmo y una expectativa que logra
mantener al lector no sólo interesado,
sino preso por arte de la energía vital
desplegada en la confrontación
de dos galaxias que se encuentran
tratando de llenar el mismo espacio,
de darle una explicación al pasado
y al presente y especulando sobre
la forma que cada cual concibe el
mañana del país.
En el transcurso de su secuestro,
y azuzado por esa quizá última
oportunidad de vivir plenamente, de
dar su lección magistral enseñando a
los muchachos la filosofía personal
y política que aprendió durante los
años en que se formó una nación,
Brumell repasa frente a ellos su
interpretación de la historia, la
cultura, la econorrúa y los gobiernos
del México posrevolucionario. Cruda
y parcial pero realista, esta versión es
un retrato vivo de la generación de
"forjadores de la patria" que contrasta
con la que los hermanos Justicia han
heredado y están dispuestos a derruir
mediante el activismo y una lucha
perdida de antemano.
Enrigue afinca el conocimiento
del anciano Brumell en la escala
de una existencia que transecta
perfectamente el tiempo que va
de su niñez acomodada en una
hacienda a las afueras de Autlán,
Jalisco, pasa por el cambio de

111

vida que imponen los alzados
revolucionarios a los terratenientes
que luego irán construyendo la
clase pudiente de una Guadalajara
en ascenso, y terminará haciendo
fortuna en la capital que entonces
hervia de actrices, cantantes,
cineastas y personajes fundantes
como Salvador Novo, Villaurrutia,
Owen, Cantinflas, Maria Conesa
(uque ya regaba polvo de tan vieja
pero seguía mamando aguardiente
como cargador de mudanzas") y
Agustín Lara. Pero sobre todo, en
el conocimiento de la dinámica con
que el poder en el gobierno se las
gastaba a través de personajes como
Antón Cisniegas, general de división
del Ejército Constitucionalista,
libertador de Autlán y Senador de la
República, con quien el viejo Brumell
ha tenido una relación de medio
siglo de trapacerías, impunidad,
asesinatos (políticos y de los otros)
y a la luz de las historias que viven
en el imaginario de los mexicanos,
es el perfecto modelo del politico
gandalla, sanguinario, ventajoso y
telarañesco que triunfa sobre los
pobres ciudadanos de un pais sin
esperanza.
Los ideales y fantasías de los
hermanos Justicia van palideciendo
poco a poco ante los principios
de realidad que les va inoculando
Longinos Brumell, al punto de que
el secuestro empieza a tener visos de
aventura de viaje y hasta de ríspida pero
amistosa relación entre ellos.
Los jóvenes ven el reducido
espacio en el que sus sueños de
cambio se van encerrando. El anciano
da sus últimas patadas de ahogado.
Al llegar a su destino, una antigua
casa de seguridad en Coyacán (a
donde han llegado precisamente con
la ayuda de Antón Cisniegas, que
paga con el salvoconducto una deuda

�antigua que tenía con Brumell), tcxl.os
han cambiado por obra de la cercanía
y el intenso cuestionamiento a que se
enfrentan sus diferentes posiciones,
podrta decirse, que forman un núcleo
extraño, una familia disfuncional.
La novela detiene su tiempo en
el momento en que este choque de
experiencias muestra hallarse ante el
cambio inminente hacia un país sobre
el que ya no tienen injerencia ni forma
de interpretar. 1973 es el punto del
antes yel después, la posibilidad de las
revoluciones queda atrás y sus inercias
irán transformándose en historia,
México está frente a su futuro, uno
que ya conocemos fragmentariamente
y se está escribiendo con sangre, droga,
violencia y ausencia de asideros.
De la tragedia a la parcxl.ia, Decencia
de Álvaro Enrigue transita por los
terrenos minados del ser mexicano
y sale ileso, asume con éxito que
estamos hechos de los retazos de una
tela milenaria que se consigue en el
comercio informal pero también tras
las vitrinas del Museo de Antropología
e Historia.
Leanesta novela Las presentaciones,
las entrevistas en medios con el autor,
las reseñas, solapas y cuartas de
forros nunca se aceran con suficiente
precisión alos valores de un buen libro,
ymucho menos sustituyen la escritura
de una sola de sus páginas.

TÍTULO: Vaso Roto. Espacio y poesía
AUTOR: Víctor Ramírez
EDITORIAL:Vaso Roto Ediciones

-

•ww•-•-.•---.,••

A.MO: 2010

n 1999 tuve la dicha de
releer Los Salmos de William
Stanley Merwin, que ya
antes habia tenido en mis manos
sin profundizar en su inmensa
belleza. Durante horas me detuve
a escuchar la música que emanaba
de las letanías: antiguos cantos
en plena evocación de lo perdido.
A esta experiencia siguieron
días de silencio, sosiego azorado,
impaciencia y contención a la espera
de otra alma que leyera esos versos
con mis ojos. Me demoré más de
cuatro años en hallarla. No había eco
Héctor Alvarado Díaz que resonara al pálpito de esa voz
con la misma intensidad que a mi
cuerpo atravesaba.
Sucedió en septiembre de 2004
al visitar el estudio del artista
Víctor Ramirez quien, desde hace
más de tres décadas, radica en
Barcelona. Pasé horas mirando
con detenimiento su obra, los
blancos fondos manchados de
negro, rojos difuminados sobre
grises. En el ángulo superior de un

E

112

tríptico vi pequeñas esferas que me
recordaban las diminutas burbujas
de la escritura en Braille. Ideamos
ahí trabajar algo en conjunto para
los ciegos. Pienso que en esos
cuadros encontré algo similar a lo
que en mi despertó la lectura de
Los Salmos: una aparente soledad,
que más bien es retraimiento, una
distancia que acerca, una luz que
estalla en sombras. Víctor suele
extraer fragmentos de sus lecturas
y reescriturarlos bajo sus lienzos,
es lo que determina los bocetos, los
trazos finales de la composición.
Esa tarde le mostré algunos poemas
de W. S. Merwin que leyó atento. Así
se inició el proyecto de edición del
libro, Los Cuatro Salmos, con el deseo de
presentarlo en Monterrey acompañado
de una instalación o de una obra
plástica. Obtener los derechos de
autor se demoró más de cuatro años Y
fue hasta 2007 que pudimos llevarlos
al papel y acompañarlos de una obra
escultórica. 8 Foro Universal de las
Culturas se llevaría a cabo ese año.

Se nos cedió el espacio, Víctor
hizo un viaje a Monterrey y durante
siete días visitó las instalaciones para
cerciorarse de que el espacio elegido
cumplía con la expectativa de dejar en
Nuevo León una morada abierta para
los poetas, un sitio que no se cerrara
cuando terminaran los festejos. Se
tomó la decisión de encomendarlo al
Parque Fundidora como patrimonio
del pueblo de Monterrey.
En su proceso creador, Ramirez
escucha ideas, lee, traza, boceta, medita
frente al mar o mientras camina absorto
por las calles interminables del puerto
de Barcelona; también lo hace cuando
sale de viaje a exponer su obra, sea en
Berlin, Amsterdam o Bruselas; sé que
enArnberes se hospeda en un pequeño
albcrgue junto aun antiguo y arbolado
cementerio. Pareciera siempre buscar
los sitios en donde aflora el silencio.
Por abstracta que parezca, su obra
nunca pierde contacto con la materia:
intensidades de la luz haciéndose
música en los trazos deJan van Eyck,
Hans Memling, Rugo van der Goes,
Robert Campin, Hieronymus Bosch,
sus jóvenes maestros.
Y Pieter Brueghel, el Viejo. No
se parece a ellos; ellos están ya en
sus pinceles al plasmar cada trazo,
mancha o borrón. Así opera el arte,
así se escucha el lenguaje de la
poesía: bajo la escritura hay un hilo
finísimo que todo lo enlaza a través
de misteriosas hebras tensadas para
brindar un soporte a la estructura de
la percepción. No se puede considerar
a Víctor Ramirez sólo como artista
plástico, tampoco sólo como escultor,

ni como un performer. En él se entre las hendiduras del metal. Las
entrelazan diversas manifestaciones resplandecientes esferas que vi estallar
pues lleva en sí el lenguaje múltiple en sus lienzos, hoy se expanden en
de los diversos mundos que lo una espiral, y se expresan en los folios
habitan: el mapuche, los paisajes metálicos donde lucen inscritos -en
de las pampas, las cordilleras de su cortes-los textos de W. S. Merwin.
natal Chile, la memoria del exilio,
Los tubos de acero inoxidable
así como las imágenes que toma del caen desde variadas inclinaciones,
cine y las tiernas llagas producidas conformando un conjunto de
por sus hondas lecturas filosóficas. escrituración sobre el paisaje. El
Ramirez ve arte en todo cuanto espacio del escultor es físico por
existe, y crea arte de lo que está aún naturaleza, espiritual por disposición
por nacer. En él, la abstracción se Un ojo, digamos, ocupa un ángulo
presiente mar sedimentado en lluvia, superior de la cara. Y un ojo en el
huracán, tormenta fijando la simiente espacio infinito revela la destreza
de un arte singular: se trata de luz de quien ve sin miedo la desnudez
desparramada, mácula desvelando el de la intemperie, transgrediéndola,
espacio.
dotándola de permanencia. En el orbe
de la escultura, Ramírez utiliza las
mismas transparencias, los mismos
trazos para hablar con los árboles, y
un cielo conmoviendo el entorno.
El espacio para la poesía Vaso Roto
nac.edelencuentro con esteartista quien,
como W. S. Merwín,leeelmundo, como
hac.eelciego: pupando las texturas hasta
8 brillo del lenguaje de Rarnírez
alcanzanmsaberporlo intuido. 8 ciego
Ocurra es una reverberación teñida de
ve la realidad, trastocándola, ora por
un dolor oculto, un silencio coherente
intuición, ora por disposición, se abre
con otro dolor: la forma más pura del
a los dictados de la oscuridad hacia lo
lenguaje.
blanco. 8 nervio óptico del artista lee
Leer la obra de Víctor Rarnírez
lo real a través de lo que intuye sin ver.
en sus diversas expresiones es entrar
No la realidad conceptual, sino lo que
en un profundo, denso poema. De
podría estar sujeto a una dislectura, y
transparencia en transparencia
dar así con su tono propio,su escala en
revela por ocultación el fondo: líneas
la partitura. William Merwin escribe:
negras, círculos blancos, manchas
blanca mano/blanca música, blancograno de
deconstruyendo lo real. Sus ideas
arena caído en la qui.aud dd mar. YVíctor
comparten la escrituración de un
Ramírez traza las manchas, las pule,
mundo que pareciera escurrirse desde
trasgrede el orden del acero: el coito
un alto tejado. Lo que nos habla es lo
inicia al disponer nuestro cuerpo para
que calla, visión del diminuto punto en
las once dimensiones del universo que
Rarnírez observa con atención como
harían Beethoven, Prokófiev,Haendel o
Mendelssohn. Más que dramatismo se
aprecia un dinamismo armonioso que
ciñe su universo ora expandiéndolo,
ora constriñéndolo, haciéndolo visible,

113

�ser penetrado por la naturaleza. Es don él quien muestre, con sus primeros
del arte abrirnos al dolor, es refugio del dibujos y bocetos, la concepción del
humano abrazar su blandura. Entrar en espacio, que hablen sus ojos, sus manos,
comunión conlanaturaleza es perdurar. las manchas de óxido en el metal, para
La Cábala establece que Dios, desde su así, fundir la porción espiritual con la
infinita sabiduría, entregó al hombre la resignilicación del paisaje.
Nuevo León cuenta ahora con
luz en un recipiente para su buen uso;
mas el hombre y la mujer no supieron este espacio para los creadores, es su
apropiarse de esa luz, por lo que el morada, es la casa del poeta, como la
recipiente termina en añicos sobre el hay en París, Londres, Nueva York
suelo. Es porlaruptura delos recipientes Ahora, en el Parque Fundidora de
que el destino delhumano será ir enpos Monterrey, hay un ojo que nos mira,
un jardín de encuentros, un césped
de esa iluminación perdida.
A veces un árbol en el paisaje cimbrando nuestros pasos. Cuando
entorpece la visión. ¿Cómo logra el la belleza se contempla, se fija en
arte ocupar un mismo espacio a un nuestros ojos. Las manos del ciego
mismo tiempo sin trastocar la unidad? ven. El "Salmo Segundo" de Merwin
Una fuga, un concierto, una sonata, se aparece íntegro en Braille, adosado
instalan en el centro del conjunto para a la escultura, como también los
encender la pasión, para elevarnos a fragmentos más fulgurantes de
la condición de búsqueda, colmando William Stanley Merwin.
La poesía no es de Francia, España,
el espacio con los fragmentos de luz
rescatados, esos que nos son devueltos China, África o México. La poesia es
por el creador, siempre con fineza y debe de leerse como un único libro.
y desvelo. La intuición trabajada Escultura y poesia comparten aquí la
de Víctor Ramirez lo conduce a necesidad de expresarse hallándose,
enmendar la ruptura de la condición dejándose escuchar una a la otra, así
humana, nos restituye en el espacio, como quiso Holderlin, así como hacen
en un "determinado" espacio. El sitio los grandes poetas, para que lo divino se
elegido es un pequeño monticulo del trasforme en cosa de los hombres.
Agradecemos a Victor Rarnirez
Parque Fundidora, por ser un lugar de
recogimiento: ráfaga donde cuerpo yser su intensa creatividad y el don de
su expresión, los fatigosos viajes
se abren a lo desnudo de los cielos.
Cadaunodelospilaresque~en interminables de Europa a Monterrey,
las tablillas de acero, simboliza la su lectura del paisaje: las montañas, el
posibilidad del arte de contener lo más cielo, el seco suelo de nuestra ciudad. La
frágil dela crianrra humana, lo más bello primera vez que visitó el Parque el pasto
crecia alto hastalas nxlillas, hoy ese pasto
quizá, delainocencia rescatada.
Las veladuras de esta obra es el fundamento que sostienelas fonnas
se transparentan en el paisaje, del lenguaje por él diseñadas. No habrá
integrándose a los verdes, permitiendo música en el mundo más digna de ser
que las lineas de poesía sean follaje, expresada que los signos armonizados
árboL nube, soL todo transcurriendo contra el aire desnudo. Partió dela nada,
en el ir y venir de los cuerpos por el y hoy, cuando se mira lento el espacio,
prado; allí, donde el cuerpo envuelve su se tiene la sensación de un sentido que
sombra. En elpresente volumen., hemos entrega el ojo receptor.
dejado que el mismo Víctor Ramirez
Jeannette L Clationd
hable de su proceso creador, que sea

M

o
,~

u

~

~

aj
~

~

~

'U

-~

1

1

u:.l

T(TULO: Obra negra
AUTOR: Alfredo Espinosa
EDITORIAL: Vaso Roto Ediciones
AtiÍO: 20ll

o se tratarla de un planeta
y su negra luna, sino más
bien de aquello que en
astronomia se conoce corno un
sistema binario, consistente en dos
cuerpos celestes, de peso específico
similar y que gravitan en aparente
armonía. Ignoro si tal fenómeno
en realidad existe, o si opera de la
manera que acabo de describir, pero
metafóricamente la imagen funciona
para hablar de la relación entre Obra
negra, novela agresiva y enferma de
su época, y Reveses de Fabián Isunza,
extraña cosecha de aforismos crueles
y cortantes corno navajas, que surge
desde la mente enfermiza del principal
personaje de aquella narración. ¿Por
dónde comenzar? Aunque Reveses
apareció publicado tiempo antes que
Obra negra, la anécdota quiere que
este manojo de hierbas venenosas se
desprenda -a la manera de ciertas
lunas-del conjunto de parlamentos e
ideas que Alfredo Espinosa, partera de
estos gemelos malsanos, habia puesto
en los labios del tal Fabián. Ymientras
la novela esperaba ser publicada en
México o en Monterrey, las corrosivas
palabras de Fabián Isunza se fueron
abriendo camino por su parte, como
una línea de ácido, hasta que se
escaparon de la novela y adquirieron
la forma de un libro independiente:
un pequeño y hermoso (y peligroso)
libro nacido en una ciudad donde se
publica poco, Chihuahua, la patria
adoptiva del trasterrado Isunza; un
hombre -por lo demás- sin dioses,
sin patrias y sin bandera posible.
Obra negra: el edificio inmenso
a medio terminar, el proyecto
abandonado y a punto de convertirse
en ruina, el objetivo nunca alcanzado,
el sueño perdido, que sin embargo
se levanta todaVÍa frente a nosotros
para hablarnos del despropósito, la
ingenuidad, el fracaso individual o la

más simple decadencia. Pero también

la coartada urdida intencionalmente
sin más fin que la destrucción o
la construcción del vacío: el plan
ejecutado con la precisión de un
cirujano o, mejor dicho, de un médico
forense.
Fabián Isunza es un expulsado
del paraíso. Originario de aquel
caos incontrolable y expansivo
que ha usurpado el nombre de la
ciudad de México, y huyendo de
ella o de sí mismo, Isunza acepta
una insólita invitación por parte de
un desconocido para trasladarse a
trabajar hasta Chihuahua. Llega a
su nuevo lugar de residencia con la
esperanza de alejarse de una historia
marcada por los derrumbes amorosos
y desilusiones políticas, como si fuera
un sobreviviente, o, en el mejor de los
casos, un náufrago. El desconocido,
en cambio, resulta ser un exitoso
funcionario panista, un hombre del
nuevo orden, seguro de si mismo, en
pleno acenso y que, de alguna manera,
representa todo lo contrario a Fabián.
Ambos comparten, sin embargo,
algunas características oscuras: la
desconfianza, el cinismo, la visión fria
y distante del escenario de lo humano,
con las monótonas farsas o tragedias
que en él se despliegan. Desde el
principio queda claro que detrás de
aquella invitación subyace un interés
amoroso o por lo menos sexual,
pero la relación tarda demasiado
en volverse explicita. Por lo menos
para Ricardo de la Torre, aquel joven
político acostumbrado a ordenar
y ser inmediatamente obedecido.
Las cosas se complican. Teresa,
compañera de trabajo de ambos, se
entusiasma sentimentalmente con
Fabián, un hombre que por lo menos
le resulta diferente; un forastero algo
callado y taciturno que de alguna la
despierta, sexual y emocionalmente,

aun presintiendo ella la naturaleza
de la relación que une a Fabián y
Ricardo. Isunza, por su parte, habrá
de enamorarse de una aparición que
termina por enfrentarlo una vez
más con los terribles demonios del
abandono y el desamor: la figura
extrañamente triste y seductora
de Leonardo, un muchacho de
extracción humilde que vive con
una gran carga de culpa su propia
sexualidad.
Para quienes conocemos la
anterior narrativa de Alfredo
Espinosa resulta notoria la llaneza
del lenguaje con la que se desarrolla
toda esta historia violenta y llena de
sinsabores. Adiferencia, por ejemplo,
de Infierno grande, libro en el que
todo ocurre en medio de metáforas,
imágenes, efectos y sentencias con
frecuencia lacónicas, pero enunciadas
en octosílabos, en Obra negra todo se
dice linealmente y sin ornamentos.
No es de extrañar. Prosa destinada a
contar la historia del desencanto, la
de Obra negra necesariamente debia
ser una estructura verbal desnuda,
en la que un andamiaje sobrio y
elemental alojara los fantasmas
de la pasión, el deseo, la orfandad
ideológica y el profundo vacío del
rechazo amoroso. El discurso del
narrador omnisciente, un supuesto
profesionista que decide cumplir con
la última voluntad de Fabián Isunza,
que alguien alguna vez escribiera su
vida (-necesitaba público- se nos dice
al iniciar la novela) rara vez se eleva
por encima del nivel de una simple
"relación de los hechos".
Una excepción: el universo verbal
de los ambientes homosexuales del
bajo mundo descritos en la novela,
a la vez barroco y descarnado,
cortesano y vulgar, es un lenguaje
refinado y artero que de vez en
cuando irrumpe en el relato de la

�vida de Isunza para dejarnos ver, a frescas metáforas del cuerpo: hombros razonable para que alguien se cobre
la luz de sus relámpagos, las otras y senos que se transforman en frutas y lo que debo, y si eso no sucede, seré yo
caras de la miseria y el esplendor flores extrañas; labios que se buscan y mismo el que jale el gatillo. Tooa\lÍa me
humanos. Es de esta dimensión se encuentran como animales ciegos quedan fuerzas. Algún dia las probaré
paralela y secreta de la que habrán de y enfebrecidos, hasta que finalmente contra las del ferrocarril".
La psicología y la visión de este
ir surgiendo las sentencias que, como la escena se resuelve en una acelerada
flechasenvenenadas,Fabiánlsunza descripcióndel orgasmo, en unlenguaje personaje son, en efecto, devastadoras.
Hombre marcado por un destino
dirige nada menos que al cuerpo del físico y casi mineral.
Con respecto a las estrategias violento que no es solamente
universo. Me refiero a los aforismos
conglomerados en un pequeño libro narrativas y el tono predominante, individual, sino que deriva del cauce
gestado al interior de otro libro: Obra negra conjuga con habilidad tomado por una civilización que desde
Obra negra, que Alfredo Espinosa elementos y características típicas de hace ya muchas décadas se contempla
- Fabián Isunza o el narrador diversos géneros: la novela policiaca derrotada a sí misma, Fabián Isunza
omnisciente- decide titular Reveses, y la de tesis, pero igualmente se se somete a un inútil examen de
ahora publicados (acertadamente) permite ambientaciones de un lirismo conciencia, ya sin derroteros ni ideales
nostálgi.co que hacen pensar en Fa.brizjo posibles. Proveniente, precisamente en
como un apéndice de la novela.
Algunas escenas y pasajes de la Lupa, de Carlo Coccioli, o en Alexis tanto que concienci.a, de la más cruel, la
narración son excelentes muestras y Memorias de Adriano de Marguerite más humana y quizá la más necesaria
de una maestria literaria sobria y Yourcenar, aunque Espinosa logra de las utopias, la del socialismo
eficaz, capaz de lograr momentos de una mayor sobriedad formal. Es libertario (todavía muy vigente por
gran dramatismo con un núnimo de igualmente notable su manejo de los años sesenta), Fabián Isunza
recursos verbales, como cuando el los planos narrativos y los arcos de pensó, como tantos otros jóvenes
protagonista invita al joven Leonardo, tensión, así como el equilibrio entre un de su generación, que un mundo
con la intención de seducirlo, a realismo casi escénico de los diálogos radicalmente mejor era posible. Como
conocer la Cascada de Baseseachi. La y la necesidad de expresar su propia todo idealista, es inevitable (y lo que
magnificencia del paisaje, el ambiente visión filosófica. En este sentido, Obra es peor: quizá necesario) que termine
iluminado por una fogata en medio negra deja transparentar, en ocasiones, siendo un desterrado por excelencia
de la noche y los efectos de la bebida una intensión casi pretextual, una Al derrumbarse aquella enorme
no son suficientes para neutralizar los cierta calidad alegórica, por la que construcción cuyos cimientos no
sentimientos de culpa del muchacho; los personajes encarnan arquetipos estaban hechos sino de quimeras yde
ante la negativa, y preso de la cuya única misión pareciera la de entelequias, en tomo a este individuo
desesperación amorosa, Isunza se baña enfrentarnos a nuestros propios que cabalga en las postrimerías de
la modernidad, nada, sino un paisaje
con el alcohol eintenta prenderse fuego fantasmas. Pero no es este el espacio
para terminar con todo. Más adelante para reseñar en detalle la anécdota en ruinas, lo único que queda: la
en el relato, orillado por una crisis de ni el estilo del libro. Baste mencionar resignación a nuestra despiadada
naturaleza animaL la realidad mecánica
hastío y soledad, Fabián se viste de que la historia de Fabián Isunza,
y descarnada de todas las formas del
mujer y se abandona desamparado al acabado producto de la época del
poder; las indiscretas y prosaicas
vértigo de una noche de anonimato derrumbe de las utopías, habrá
verdades que se esconden detrás de
sexual, para acabar humillado y de desatarse finalmente en una
las bellísimas palabras que alguna vez
confundido, pero extrañamente tormenta devastadora que culmina
se erigieron como nuestras inmensas
orgulloso y satisfecho. Igualmente con la violencia yla destrucción final.
banderas:
patria, amor, Dios, libertad
efectivo desde elpunto de vista literario Después de un preludio amoroso
es el pasaje en el que Fabiánfinalmente en el que el fracaso y la cosificación
La historia se arrepiente de
hace el amor con Teresa, la compañera empujan alos actores hacia un callejón
sus certezas; su discurso se
de trabajo que se ha enamorado de él sin salida, Isunza da muerte aLeonardo
desploma: descree. Este es d
Tocio el cortejo erótico transcurre a para luego encontrar, él mismo, un
momento en que la historia
la manera de un dilatado poema que fin inesperado y trágico. Ya antes
se define por su caída y en d
va desplegando las más ingenuas y habia dicho: "esperaré algún tiempo

que a las ideologías, religiones
y sistemas politicos habrá
que agregarles ese pequeño
prefijo descuartizador, esa
partícula privativa: "des".
Las grandes verdades se
desdicen, se descoyuntan, se
deschavetan, se desconsuelan,
se desencantan, desesperan,
desgracian, desuellan,
despabilan, desvirtúan, se
desvanecen(...)
... nos dice este antihéroe, que
regresa para llevar a cabo la última
de las epopeyas posibles: la Gran
Demolición. Es fácil consultar su
pensamiento con alguna minucia; ya
he comentado que sus observaciones
y notas lentamente van separándose
del resto del libro hasta constituir por
derecho propio una obra nueva. Este
conjunto, al que yo prefiero ver como
un libro paralelo, se prolonga más
allá del final de la novela como una
serie de ecos tristes, pero finalmente
bellos. Aunque Reveses, de Fabiánisunz.a
merece un análisis independiente, me
resulta imposible el pasarlo por alto
en estos comentarios. Derivados, por
supuesto, de Nietzsche y de Cioran,
los aforismos de Fabián Isunza
conjugan el nihilismo del primero y el
pesimismo del segundo, para trenzar,
en una factura literaria que linda con
lo poético, las gotas de veneno de
este espíritu desolado y abandonado
frente al vacío. Sus aforismos ofrecen,
para quien quiera dar una probada al
espíritu de la posmodernidad, toda la
corrosiva lucidez de uno de los más
dramáticos personajes de nuestra
literatura. En efecto (y como ya se
ha señalado hasta el lugar común)
el hombre contemporáneo es, de
manera inequívoca, un huérfano.
Aunque el proceso intelectual por el
que los valores y creencias centrales

de nuestra civilización hicieron
crisis data del siglo antepasado,
o incluso antes, no es sino hasta
mediados del siglo XX cuando la
naturaleza del poder, el verdadero
rostro del progreso y los alcances
devastadores de la tecnologia
encarnaron en realidades tales como
los campos de exterminio, los gulags,
la experimentación con las armas
biológicas, la bomba atómica sobre
Hiroshima yla destrucción acelerada
y sistemática de los ecosistemas.
Más aún, al fracasar los intentos
de construir (o siquiera diseñar)
sociedades alternativas, fundadas
en los principios de la solidaridad
entre los hombres y la armonía con
el entorno natural, el hombre queda
como un reo de si mismo, como un
incubo condenado por los "sueños
de la razón", amarrado por siempre
a su indiscreta y terrible naturaleza
animal.
De esta manera, si todo sistema
simbólico es en algún momento
antropomórfico (el sol es el "corazón"
del sistema solar; una capital es la
"cabeza" de un país, etcétera), la
iconografía de los nuevos tiempos
-nos dice Fabián Isunza- deberá
estar inspirada en el culo. El falo -esa
orgullosa imagen solar que se yergue
hacia el Cielo del Progreso y la Utopía
del Final de los Tiempos; ese emblema
axial que nos habla de vida, poder o
fecundidad, yque es el origen simbólico
del cetro, la columna votiva, el tótem, y
el obelisco triunfal-, ha visto el final
de su imperio. En consecuencia, el
culo -ese otro centro delos placeres,
pero de los placeres más oscuros,
subversívosyestériles-,seharevelado
para ocupar el trono vacante. Una
serie de sentencias chisporroteantes y
dolorosas cuya única misión posible
es dar un fiel testimonio del naufragio
colectivo, son la generosa contribución

de Fabián Isunza para la ceremonia de
la nueva apoteosis. He aquí tan sólo un
par de ejemplos de estas devastadoras
máximas, sañudamente destinadas a la
construcción del Mundo Nuevo:
Conla caída de la fe, las grandes
verdades se hacen añicos.
Que cada quien levante su
fragmento yedifique su propio
fanatismo. El fanatismo es
eficaz antídoto contra el vacto.
Aplaudo la saludable tarea de
derrumbar héroes, pero digo
que nunca hay que olvidarse de
derribar también los pedestales.
Los soñadores aspiran al suyo.
Ymás adelante:

No más sacrificios, no más
religiones, no más dioses y
utopias. Este es d fin de las
pasiones: bienvenidos alvado.
Existe en todo este discurso, en
efecto, un profundo pesimismo.
Pero detrás de todo pesimista se
oculta, ya se sabe, un moralista
tímido, es decir: un hombre que
lamenta la catástrofe y se reprocha en
secreto su incapacidad para haberla
conjurado. Hablé anteriormente de
posmodernidad En realidad Fabián
Isunza no es sino un idealista frente
al vacío, yen este sentido es el último
de los grandes románticos y por lo
tanto el último de los modernos. En
el conjunto de los personajes que
nos presenta esta novela (hileras de
políticos fríos y oportunistas, grupos
de burócratas envidiosos, parejas de
amantes egoístas e hipócritas) Fabián
Isunza destila una especie de pureza
espiritual que es imposible ignorar. A
su manera, es un personaje quijotesco,
un luchador derrotado y maltrecho

�honestidad intelectual y una valentia
poco usuales, sobre todo en una época
que no es guiada sino por los valores del
dinero y el placer inmediato. Alguien
ha dicho que el gran arte no es aquel
que una sociedad quiere, sino aquel
que una sociedad necesita. Obra negra
es una novela necesaria, su veneno se
activa en un sentido antagónico al de
las adormideras y los opios: en lugar

que todavia se da fuerzas para
enfrentarnos - como el Caballero
de los Espejos- a nuestra propia
imagen, con la secreta esperanza de
que en ella podamos reconocemos y
reconciliarnos con el mundo.
Obra nqra, seguida de Reveses, marca
un momento memorable en nuestra
literatura. Textos profundamente
inteligentes, muestran además una

de donnirnos nos sacude, nos estruja y
despierta, enfrentándonos súbitamente
a un devastado paisaje; a un mundo de
ños negros y cielos amenazadores, de
océanos muertos e insondables, de
inabarcables continentes vacíos. Un
paisaje que, esperémoslo as~ no será el
del futuro.

E
TÍTULO: Inrroduccíón a los estudios teatrales
AUTOR: Jorge Dubatti
EDITORIAL: los papeles de Godot
AÑO: 2010

Enrique Servín

Poesía W. S. MERWIN Cuatro salmos

• ALOA MERINI Cuerpo de amor
HuGO MuJICA Más hondo • ELIZABETH BISHOP Una antología de
poesía brasileña • ALOA MERINI Magníficat • Ltoo Ivo Rumor nocturno
• ALOA MERINI La carne de los ángeles • CLARA JANÉS Poesía erótica
y amorosa • LEDO Ivo Plenilunio • AMANCIO PRADA Emboscados •
WILLIAM WADSWORTH Una noche fría el ftsico explica • FRANCISCO J.
URIZ (seleccionador) El gol nuestro de cada día • JouMANA HADDAD Espejos
de las fugaces • LEO ZELADA Minimal poética • ÜSSIP MANDELSTAM
Poesía • CLARA JANÉS Variables ocultas • AMANCIO PRADA Cántico
espiritual • CHARLES WRIGHT Potrilla • HAROLD BLOOM La escuela
de Wallace Stevens • RICARDO YÁÑEZ Nueva escritura sumaria • CuvE
WILMER El misterio de las cosas • GIOVANNI RABONI Gesta Romanorum •
Ltoo Ivo Calima • VALTER RUGO MÁE folclore íntimo • AGusTf BARTRA
El canto del mundo. Voces de la poesía universal (Volumen 1 y 11) • ERNESTO
CARDENAL Tata Vasco • JESÚS AGUADO El fugitivo. Poesía reunida •
LUIS ARMENTA MALPICA El agua recuperada. Antología poética •
ESENCIALES GERARD MANLEY HoPKINS El mar y la alondra. Antología
poética • DEREK WALCOTT Pleno verano. Antología pczética
LOS
•

Poesía

SIGUIENTES

PAULINA VINDERMAN

Bote negro

Poesía
umbrales CARMEN

L. OuvEIRA Flores raras y banalísimas. La historia de Elizabeth Bishop y Lota

de Macedo Soares •

Una mosca en la sopa. Memorias •
realidad y la poesía
Umbrales NOVELA ALFREDO ESPINOSA Obra negra • GEORGES
RooENBACH Brujas la Muerta Fisuras HuGo Mu11cA La casa y otros ensayos
• }ORDI DocE La ciudad consciente • A. GHIGN0LI Y LLANOS GóMEZ (ed.)
Futurismo. La explosión de la vanguardia • EMMANUEL BERL El tiempo, las ideas
y los hombres. Ensayos escogidos • HA JIN El escritor como migrante Arte
TzvETAN ToooRov ¡El arte o la vida! El caso Rembrandt • VfcroR R.AMfREZ
Vaso Roto: espacio y poesía • SALVAT0RE SETTIS Laocoonte. Fama y estilo
Singular JouMANA HADDAD Las siete vidas de Luca. Un cuento ecológico
CHARLES S1M1c

ANTONIO GAMONEDA, CLARA JANÉS, MoHSEN EMADf De la

/~

I

'-1
Vaso Roto Ediciones

vasoroto@vasoroto.com

(81) 8303 • 4247

España - México
118

ntroducci.6n a los Estudios teatrales
viene a reunir todo el acervo
que ha construido su autor
para los creadores de teatro. Su
punto de partida ontológico y
epistemológico amén de los temas
a desarrollar nos habla desde el
comienzo de una visión que aquí se
conjuga, reúne y prcxluce novedades,
en la medida en que hay una sintesis
tan rigurosa de su pensar que nada
escapa al juicio del lector interesado.
Su teorta filosófica, quizás nunca
antes atendida con estos parámetros,
se da en Argentina y Dubatti es el
demiurgo que la concreta. Jorge
ha logrado ponernos en la pista de
innumerables cuestiones que antes
no se habian tratado o al menos, no
asi. La exigencia de su trabajo lo ha
llevado a, fiel a lo mismo que predica,
mirar el acontecimiento teatral in situ;
aveces pareciera que no hay obra de
teatro estrenada en América Latina
de la cual no haya sido espectador.
Quizás por ello, desde el acto crítico
solidario y fraterno de su núrada hasta
los cuestionamientos que formula con
vigor: qué es, qué está, qué hay, qué
existe en tanto teatro en el mundo,
pone en el tapete los límites de la
estética y desentraña la relación del
acto teatral con la totalidad del mundo
en el concierto de los entes.

1

Es decir, en Dubatti hay una
reivindicación de todos los vinculas
y relaciones del teatro con la vida, la
naturaleza, los otros seres, el lenguaje,
las creencias, los estamentos sociales
y politicos, la historia, y tanto más que
alude al devenir humano. Pero sobre
todo una reivindicación gozosa de un
acto que propone un ser humano en
contacto con otros seres humanos,
de una fiesta del encuentro y la
participación.
Ergo al interior, y motivo de
su estudio permanente, en su
propuesta filosófica se conjugan
todas las disciplinas que abarca el
análisis del teatro, desde la semiótica
hasta la socioescenologia, desde el
análisis crítico y comparado hasta la
historiogra.fia y la pedagogía teatral,
sin olvidar las dramaturgias, los
grupos, la dirección y cada uno de
los participantes de esta producción
simbólica. Su campo, inmenso por
cierto, repara en cada una de las formas
que han hallado los estudiosos del
teatro en referir y constatar ese hecho
complejo que tiene por marco un
escenario yunos actores en él, frente a
una comunidad que lo expecta.
Esta perspectiva deja atrás las
definiciones anteriores, y por cierto
altamente dudosas, del arte teatral en
tanto comunicación y/o estudio de las

119

conductas humanas, para subrayar el
acontecimiento, eso que pasa más
allá de toda consideración racional
y ponderable o mensurable, eso que
sucede entre los participantes del acto
poético, un fluir, un ir de la escena al
espectador yviceversa, donde se ponen
en juego todos los caracteres de los
seres en cuestión y sus proyecciones
psiquicas, históricas, socioculturales,
politicas, sesgadas y atravesadas por el
tiempo, el lugar, el orden y el desorden
de la vida humana y natural.
Dice Umberto Eco "No es casual
que para indicar la acción teatral
usemos, al menos en italiano, el
término representación, el mismo
que se usa para el signo. Uamar a una
representación teatral show acentúa
sólo sus caracteñsticas de exhibición
de determinada realidad; llamarla play
acentúa sus caracteristicas lúdicas y
ficticias; llamarla pafonnance acentúa
sus caractertsticas de ejecución; pero
llamarla representación acentúa el
carácter sígnico de toda acción teatral,
donde algo, ficticio o no, se exhibe,
mediante alguna forma de ejecución,
para fines lúdicos, pero por sobre todo
para que esté en lugar de otra cosa".
Concepto inapreciable para observar
el espectro suntuoso desde dónde
plantea nuestro filósofo, las bases
epistemológicas que dan lugar a su
exploración del ejercicio del teatto.
Lo saludable de las novedades
aportadas por Dubatti, retomando
a Mauricio Kartún, dramaturgo
argentino quien colabora
estrechamente con nuestro
especialista en el ámbito de pensar
el teatro, es que el teatro teatra, lo
cual no es sencillamente un juego
de palabras sino una recurrencia
heideggeriana: recordemos la
capacidad de asombro a la que nos
insta el filósofo alemán frente a la
visión del árbol, en donde éste, el

�¿Cómo define nuestro autor el mueve de lugar nuestro universo con
árbol, arbola. Así cuando el teatro
teatra, se yergue como ente frente a la arte teatral desde la filosofía del nosotros mismos incluidos, a causa
inconmensurabilidad de otros entes teatro? Como un acontecimiento de la aparición del acto poético en la
diciendo y haciendo lo propiamente ontológico que se diferencia de otros textura del cuerpo y su giro, la lágtima y
suyo, vale decir, al producir un acto acontecimientos por la producción el sudor, el color y la luz de las siluetas,
de tres vertientes, el convivio, el de poiesis y expectación en convívio, y la palabra, el acento, el timbre, un limen
poema, o poiésis en término más al actor, en tanto presencia aurática, dificil de nombrar, o de medir.
Y si toclo esto es as~ cómo estudiar
específico (según Heidegger toda como generador del acontecimiento
el hecho teatral sino desde su puro
obra de arte es finalmente un poema), poiétíco.
El teatro pues es ese hic et nunc, acontecer, en ese pulso breve y ligero
y la expectación.
"Comprender no es descubrir precisamente por acontecer, contecer, donde el tiempo es paralelo del tiempo
hechos, ni extraer inferencias lógicas, que deriva del latín contingere, real y el espacio es el mismo pero otro,
ni menos todavía construir teorías, contingencia, posibilidad de que algo y no hay más ley que la que se instala en
es sólo adoptar el punto de vista suceda o no, y que implica un riesgo en los cuerpos, las voces y las presencias
adecuado para percibir la realidad", la medida en que puede acontecer de entrelazadas en una ensoñación
anota Ricardo Píglia en El último lector. manera opuesta a la que esperábamos, equívoca, dudosa, frágíL y sin embargo
Lo cual nos sugiere una incompletud de modo tal que uno se arriesga, se tan cierta como para arrancar lágrimas,
y al mismo tiempo una condición expone. Un acontecimiento ontológico risas, aplausos y el espeso aliento de loo
plural del modo en que la filosofía del entonces que revela yverificala relación que viven a propósito.
Dubatti siempre repite una
teatro puede ejercerse y es ejercida de entre los entes en su mismo ser, hacer
y decir. Donde es necesario vincular proposición del teatrísta mexicano
hecho por nuestro autor.
También en el momento de la la presencia con los otros en tanto Luis de Tavira: "Sólo el teatro es
crítica Dubatti insiste en hacerlo compañeros del convivio; y asimismo teatro porque si todo es teatro
desde los parámetros señalados más con los agonistas en escena a los que nada es teatro". Y en estos tiempos
arriba por Piglia. Y sin duda esto se adhiere o se rechaza en un flujo donde el teatro de operaciones de
es lo que más aprecio en el trabajo vital No olvidar que se pone en juego tantas guerras, o el bloqueo de los
filosófico y en las indagaciones desde la epidermis y la psiquis de toclos los narcos o los operativos del Ejército
diversos ángulos que se propone participantes de la reunión, cuyo acto o las movilizaciones blancas, o las
nuestro autor. Esa manera de poético presente y efimero, por lo instalaciones en el Barrio Antiguo o
transcurrir a través de la diversidad tanto inquietante, da a los mismos un en la Alameda, o los tragafuegos en
de instancias teatrales sugiriendo hálito, un aliento, un soplo generador las esquinas buscando un centavo, o
por encima y asimismo sesgadas por como si de nuevas criaturas se tratara. el despedazamiento de los cuerpos, o
ellas, denotaciones y connotaciones Ese acontecimiento que asimismo vaya a saber cuánto más, aparece ante
que ofrecen la poderosa conciencia alienta, insufla en el organismo de los nuestros ojos como un acto teatral
de un hecho afectivo. Donde se ha invitados una sensación psícofisica de increíble o desmesurado, patético
hecho retroceder el juicio sumario, encuentro y revelación. La plenitud o previsible semejante al teatro, me
la opinión cristalizada, el debate del cuerpo presente. Es absolutamente parece formidable la triada en la que se
oficial, los conceptos como leyes imprescindible que haya un cuerpo apoya y se argumenta el ser del tearro.
Hay una invitación a presentarse o
inamovibles. Una conciencia que presente de ambas partes, del que
sentarse
en un lugar porque habrá un
aflora y se apodera del sentir, expecta y del que representa. Por eso
sentimiento, sensación, sensibilidad el teatro es más que comunicación, acto convivíal que implica invitación
de lo otro, del otro, una suerte de más que el descubrimiento de expresa para que nos encontremos.
ética del encuentro y su comprensión. comportamientos, más que la Luego el momento del acto poético
Dificil para mí definir esta impresión pura estética que nos fascina. Y no en sí mismo con sus fronteras
que subyace en toda proposición obstante en tanto comunicación, manifiestas en los cuerpos y las voces.
dubattiana y que percibo tan descubrimiento de conductas, nuevas y cuyo hacer el invitado, en su acto
fuerte, aun en sus momentos más estéticas, habiendo asumido el acto de expectación, debe aprehender Y
racionalmente o no, se conmueve, se concluir, es decir, concretar con su
conceptuales.

120

presencia y su mirada. Hay pues un de ella, frente a un cuadro, una obra
encuentro humano y humanizado en arquitectónica, los ríos populosos de
donde esta humanidad se proyecta, gente de los mercados, o los campos
presenta, representa, se asienta, y este de trigo de la pampa, antepone,
encuentro previsto es insobornable. por oposición a la experiencia
Con el subrayado que el acto teatral se propuesta por Heidegger frente al
realiza en compañía, por eso se vincula árbol, una cámara fotográfica o de
al acontecimiento de la compañía vídeo o el ojo de un celular. Como si
(del latín, cum panis, compañero, el hubiera una intención oblicua de
que comparte el pan). Todo lo cual evitarse la experiencia, de no asistir
resulta una zona democrática, quizás al acto humano, no aprehenderlo ni
una de las pocas que nos quedan, aprenderlo. Me vuelvo así aparato,
donde nadie está por encima del otro tecnología, pantalla, cámara, una
puesto que toclos participan por igual prótesis que me completa sin latido ni
en y del acto poético. Y este "todos células. Nada de esopcxlemos hacer con
juntos", esta condición de encuentro el teatro, ese acontecimiento ontológico
que dará lugar a las novedades en el que requiere de ti, de rrú y del poema,
propio ser enamorado, si hay poema para que toclos juntos comulguemos
y hay expectación sin mediaciones en la experiencia del acontecer. Y me
de ninguna índole, nos regala un pregunto, ¿será el teatro el último
instante de eternidad, como lo pensaba reducto donde nuestra humanidad
Kierkegaard.
está presente por entero? O también
Recuerdo con cierto horror el alcanzaremos nuevas fronteras donde
comienzo de Irifanciaehistoria de Giorgio el encuentro no sea necesario y el
Agarnben al señalar que el ser humano teatro, ese acontecer que nos convoca,
actual no vive experiencia alguna y haya sido reducido a un aparato o un
cuando pudiera recibir un destello simulacro, que lo imita.
f ltANCl 'iCO I SEU.ANO

BO RLAS y EL SOL

COll(C16•

POSIATA

..

lf&lt;•w,lt,...

... ........ h,.,..,.,.,~,,...,

,..-,

Tiranos temblad

_..

11......- ~ - - - • ..

Los gansos salvajes

121

Sin embargo y tratando de ser
más optimista, ¿acaso no pudiera
darse que en la plena mudez del
universo tecnológico en la que nos
estamos sumiendo, como niños que
experimentan, el teatro nos proveyera
de un pocler mágico al igual que los
bisontes en las cavernas de Altamira a
nuestros antepasados, para renovar la
experiencia de lo humano?
Quedémonos con la proposición
de Jorge Dubattí para soñar con esta
última posibilidad ese acontecimiento
poético cuya dimensión ontológica
compleja nos propone una vía de
percepción experimental, única, por
viviente, por efirnera, por solidaria,
en compañía, donde las moiras
por un instante se encarnan para,
flagrantemente, hilar, ovillar y truncar
la vida y la muerte frente a nuestro

asombro.

Coral Aguirre

�Recientemente aquí en México,
tenernos las obras de: Zapata, de
Pedro Angel Palau; Villa, de Paco
Ignacio Taibo II; Hidalgo, de Eugenia
Aguirre; o La insurgente, de Carlos
Pascual.
TfTULO: Nezahualcóyotl Brazo de león;
Nezahualcóyotl es un poeta y
dReyPoeta
prosista muy estudiado. De sus
.AUTOR: Carlos H. Cantú
poemas y textos se han ocupado:
EDITORIAL: Conarte
Bernardino de Sahagún, Fernando
.AMO: 2009
de Alva Ixtlilxóchitl, Juan de Viera,
José María Vigil, Alfonso Reyes,
Salomón de la Selva, Angel María
Garibay, José Luis Martinez,
Miguel León-Portilla y muchos
más. En si mismo, como persona, el
1 nuevo libro de Carlos los historiadores nos han dotado con gobernante-poeta texcocano reúne
H. Cantú es la saga del tantos y tan sutiles instrumentos muchas facetas y cualidades; Carlos
rey texcocano que nació para examinar lo pretérito en su H. Cantú las contempló todas para
hacer su novela, de tal manera que
aproximadamente un siglo antes diversidad".
Para Elizabeth Corral Peña, por aquí aparece el esposo, el padre,
de que llegaran los españoles al
otra parte, "historia y literatura son el guerrero, el monarca, el juez, el
Valle de Anáhuac.
Cantú nos había deleitado, con campos que recurren al lenguaje constructor, el poeta, el creyente.
Con un prólogo en donde Cantú
la prosa que lo caracteriza, llena y a la construcción de tramas; dos
de elegancia y figuras literarias, de procedimientos que a menudo cruzan reproduce dos de los poemas del rey
libros como Los halcones dorados de sus caminos y entablan relaciones texcocano, describe sus profecías, da
Villa (Diana, 1969) o Los colorados muy próximas, pero que no pueden cuenta de la leyenda negra contra la
de San Patricio (Conarte, 1997). dejar de tenerse cierta desconfianza". gesta hispana y explica la razón por
Nez.ahualcóyotl ... parece ser novela Corral cita como ejemplos de este la cual los nativos, al ser esclavizados
histórica: un género que no es nuevo género: Yo, el supremo, de Augusto Roa y avasallados, asumieron una
pero que ha cobrado vigor a raíz de Bastos; El recurso del método, de Alejo conducta diferente de desobligación
una corriente que busca fusionar Carpentier; El otoño del patriarca, de y pasividad
En once capítulos divide el autor
Gabriel García Márquez; El obsceno
literatura e historia.
Fernando Ainsa, en su libro pájaro de la noche, de José Donoso; o su novela Nezahualcóyotl... Van del
La invención del pasado. La Noticias del imperio, de Fernando del nacimiento a la muerte del coloso. 8
novela histórica en el marco de Paso. YJosé Ortiz Monasterio ha texto lleva incluidas muchas voces
la modernidad, sostiene que "las trabajado la narrativa de Vicente en náhuatl, pero sin ser excesivas ni
relaciones entre historia y ficción han Riva Palacio, la que conlleva no difíciles de interpretar. Al final de
sido siempre problemáticas, cuando poca carga histórica, pero recreada la obra aparece una tabla que da las
no abiertamente antagónicas"; de en un lenguaje que, en muchos de equivalencias cronológicas nahuas
acuerdo con el mismo autor "...la sus párrafos, se aproxima a la prosa (uno conejo, dos caña, tres pedernal.
cuatro casa).
novela histórica no es ni una moda, poética.
La historia está narrada muy
Otros críticos que también han
ni un sub-género realista, sino que
liricamente.
El nacimiento de
el pasado representa una dimensión estudiado los límites de esta frontera
natural y casi diría privilegiada literaria son: Georg Luckacs, Acolmiztli Nezahualcóyotl abre el
de la ficción, un territorio que los con su trabajo sobre La novela relato. Desde el inicio aparece "el
narradores hemos ido redescubriendo histórica y Seymour Mentan, con señor de los cielos, del aquí y el máS
y elaborando, ante todo ahora que Latín America's new historical novels. allá: Tloque Nahuaque" y, con ello,

1

122

la constante búsqueda de un dios obra de lo que luego sería el bosque
superior al que no le complacen de Chapultepec.
la guerra florida y el sacrificio de
Muy dinámico es el sexto
los prisioneros, sino la ofrenda capítulo, donde el narrador ilustra
de insectos, aves, flores y frutos. una serie de hazañas que realiza el
Vayamos a un fragmento de este joven Nezahualcóyotl para vencer
capítulo:
a sus enemigos tepanecas. Es tal
su versatilidad que sus enemigos
-iliaaajajaaaíií! -grita piensan que están frente a un
triunfante la comadrona al nahualli. La descripción del lago de
recibir en sus manos la cabeza Texcoco es aquí sumamente plástica.
del recién nacido.
Xiuhtzal, la de la piel dorada, será
-¿Escuchaste ese alarido?
su primer amor. Erótico y poético
-exclama intranquilo es el diálogo de la pareja en la isla
Ixtlixóchitl, volviéndose hacia Maquitl. Los aztecas permiten que
el Caballero Ocelote que guarda su primo Nezahualcóyotl regrese
la entrada de su aposento.
al palacio de Cillán, pero no podrá
-Debe haber sido la tlcitl, ir más allá. Su máximo enemigo
enaltecido señor -contesta el Maxtla, hijo de Tezozomoc, monarca
iyac-, es indicio de que tu hijo de Azcapotzalco, se contraría con
ha nacido felizmente.
el retorno del Gran Chichimeca e
intenta matarlo, pero éste escapa
en varias ocasiones. A la muerte de
Ixlilxóchitlzin ve nacer a su hijo Tezozomoc, Maxtla incrementa su
Nezahualcóyotl. Éste se va educando envidia hacia Coyote Ayunado.
en el Calmécac, a fin de que aprenda
El séptimo capítulo tiene
ahacer el bien y a evitar el mal, como como temática la liberación de los
se le ha enseñado en palacio. México- texcocanos por sí mismos y por
Tenochtitlan, Texcoco y Tlatelolco su aliado contra Azcapotzalco.
integrarán la triple alianza en contra Mantiene fuerza y movimiento.
de los tepanecas de Azcapotzalco, Las escenas se suceden y el relato
con quienes estaban en guerra los camina con ágil ritmo. Como en toda
texcocanos pese a integrar una la novela, metáforas y otras figuras
misma familia lingüística y étnica. embellecen el texto. Continúan los
Los tepanecas y chalcos llegan hasta nahuatlismos bien aplicados, en su
Texcoco y sojuzgan al padre de preciso lugar. El octavo capítulo
Nezahualcóyotl, quien finalmente es el preámbulo para la toma de
muere casi frente a los ojos de su estado definitivo de Nezahualcóyotl.
hijo. Aliados de los texcocanos serán Por tanto, en el siguiente capítulo
los tlaxcaltecas y, en ocasiones, los el autor desarrolla un suceso que
otomíes.
tiene alto parecido con el del rey
Por prudentes consejos de David en Israel, quien sacrifica a
sacerdotes, miembros de la casa uno de sus más fieles hombres para
real y de su propio medio hermano quedarse con la prometida de éste.
Cihuaquequenotzin, el poeta-rey En la dinastía acolhúa se trata de
huye de su propio territorio y se Cuacuauhtzin y Azcalxóchitzin.
hospeda con sus tíos y primos de Esta le da al Gran Chichimeca un
México~Tenochtitlan. Allá inicia la hijo: Tetzauhpintzintli, el que luego

123

va a ser juzgado y muerto, causando
fuerte dolor a la pareja.
En el décimo capítulo, Carlos H.
Cantú describe las dotes del gran
constructor de obras hidráulicas
que fue Nezahualcóyotl. Luego,
nuevamente el monarca de Texcoco
se enfrenta a la acción de unos
sacerdotes que tratan de evitar la ira
de los dioses a causa de la reducción
o nulidad de los sacrificios humanos
a los que el máximo gobernante
acolhúa se opone. Azcalxóchitzlin
anuncia a su esposo que está
embarazada. Ynacerá Nezahualpilli,
el sucesor, el artista, el sabio como su
padre.
Yla novela cierra con la muerte del
protagonista, en el año seis pedernal.
Habla con todos los hijos, con su
linda esposa y luego se enfrenta solo
a la muerte, al tiempo que recuerda lo
creado y memorizado por él mismo:
"Dejaré pintada una obra de arte,
/ soy poeta y mi canto vivirá en la
tierra: / con mi canto seré recordado,
oh mis oyentes, / me iré, me iré a
desaparecer, / seré tendido en estera
de amarillas plumas, / y llorarán por
mí las ancianas,/ escurrirá el llanto de
mis huesos como florido leño / he de
bajar al sepulcro, allá en la ribera de
las tórtolas...". (332-333)
Será el lector quién dé el veredicto.
A mi me parece que se trata de un
relato redondo, muy cuidado, que
implica el profundo conocimiento de
la cosmovisión, lengua y riqueza de la
cultura texcocana. Lo va a disfrutar
el amplio público al que va dirigido
el libro. Y aparece en un momento
en que se da una efervescencia
por el amor al pasado, donde lo
prehispánico no debe quedar
olvidado.
)

José Roberto Mendirichaga

�AUTORES

AUTORES

Estados Unidos y Argentina. Vaso Roto publicará su
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América libro Album errante en 2012.
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y M•M••L c••cf• Y•••■c••· Escritor, profesor y
traductor cubano. Entre sus últimas publicaciones
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.
destacan la novela El día de La Cruz, Premio Nacional
••cTO• .A..LY•u•• •fil. Escritor. Licenciado en José Soler Puíg, y el poemarío Hombre de la honda y de la
Letras por la UANL Coordina el Centro de Escritores piedra, Premio Nacional Julián del Casal.
de Nuevo León.
••MIIL c•MúL•Z
Escritor y cineasta,
obtuvo
en
2003
el
Premio
Híspanoamerícano
de
1•.A..M DOMIMC• ••cl•LLH ( Chetumal, Quintana
Roo). Por su obra literaria ha recibido, entre otros, el Ensayo Casa de América/Fondo de Cultura Económica
Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta, el Premio de (España) por Libro de Nadie. En Monterrey ha publicado
Ensayo Ramón López Velarde y el Premio Nacional Hollywood: la genealogía secreta (UANL, 2008), Contra
de Literatura Gilberto Owen. Es director editorial de el amor (CONARTE, 2010) y Mil usos curativos del fuego
(Ediciones Intempestivas, 2011).
IBERO, Revista de la Universidad Iberoamericana.

c•uL •e•••••· Latinoamericana de elección por

•••lil••·

(1911-1979). Poeta, cuentista y 1:•1• ■•LL (Canadá). Poeta. Su libro-debut, The
traductora estadounidense. Ganó el Premio Pulitzer en certainty dream (El sueño de la certeza), ha sído nominado
1956 y el National Book Award en 1970. Algunos de sus al Premio Gríffin. Ha sido galardonada con el Premio
libros son North and South (1946), A Cold Spring (1956) y Irvíng Layton y el Premio David McKeen.
~uestions ofTraveI (1965).
LITICI• ■■••••• (Monterrey, 1960). Poeta.
u■•••LA c•MT■ WHT•M••u (Monterrey, 1972). Publicaciones: Pago por ver (1984 ), Canto del águila
Poeta, traductora y ensayista. Maestra en ciencias (1985), Poemas para llorar (1993 ), Caracol de tierra (1996),
con especialidad en lengua y literatura por la UANL Vivir es imposible (2000), Hace falta que llueva (2002),
Algunos títulos publicados: Naturaleza muerta, El filo de Poemas incompletos (2006), Sólo digan que fui (2011),
Celebración del vértigo (20ll).
la playa, El efecto y Poemas del árbol.
•L1u.a•T■ ■11■••

•DOLF• c•n.A.i6M (México, 1952). Escritor, poeta,

liTI.A.. IRIM l■.A..Rli (Monterrey, 1979). Maestra en

traductor, ensayista. Es autor de Arbitrario de la literatura
mexicana, Recuerdos de Coyoacán, la versión castellana de
Después de Babel de George Steiner, Grano de sal y otros
cristales. Pertenece a la Academia Mexicana de la lengua y
es investigador asociado de El Colegio de México.

estudios latinoamericanos por la UNAM. Ha publicado
el poemario Malabar de Piedra (UANL, 2003). Becaria
del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo
León 2006. Ha participado en congresos en la ciudad de
México, Brasil y Colombia.

M1c••L c•Y•••••••• (Monterrey, 1940). Poeta,

■i•■•u 1•c•■s (ciudad de México, 1947). Su

ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes
de la UANL. Algunos de sus libros son El rojo caballo de
tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología otiranía y Poemas de
Kurt Schwitters y Blaise Cendrars.

novela más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor
de literatura y su viuda. Prepara una historia de la
literatura del siglo XX a través de treinta géneros
literarios.

l•SIÍI IALY.A..DO• (c■•c■•&gt; LOZ.A.M• ■le.A.. (Reynosa,

•••ARDO •MTOMI• P.A..RR.A. (León, 1965). Narrador

Tamaulipas, 1968). Diseñador gráfico y artista visual
ínterdisciplinario. Su obra se ha presentado en diversas
galerías Ymuseos de la ciudad, así como en Estados
Unidos. Se ha desempeñado como catedrático en la
UANL, entre otras instituciones.

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Sírnon Guggenheírn Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

11•■1.A.. M••TfM■z ■•••••• (Monterrey, 1985).

Artista visual y reportera. Ha participado en la
VI Bienal Regional de Plástica Joven y en el Salón
de la Fotografía 2006. Actualmente colabora
como directora de prensa para el festival uHoras.
Perdidas, Performance-Art" y con el periódico Vida
Universitaria.

obtenido el Premio Nacional de Poesía Ramón López
expuesto individualmente en España, Francia, México, Velarde (1992), el Premío Nacional de Poesía Efraín

CLA•.A.. M••f• P••u 1•1•111• (Tunja, Colombia

1982). Doctora en literatura latinoamericana por la
Universidad de Concepción, Chile. Actualmente se
desempeña como investigadora de pensamiento crítico
hispanoamericano.
M••cA•11• •f•S•F•U.A..T (Monterrey). Poeta y

abogada. Autora de Si las horas llegaran para quedarse
(1995) y Cómo usar los ojos (2010). Aparece en más de
JOSj ••■•llTO M■M•IRIC■.A..C.A.. (Monterrey, 1944). una docena de antologías de poesía.
Licenciado en filosofía, maestro en letras españolas y
doctor en historia. Es autor de Aproximación a la critica c•1STIMA •1T■•.A..•c••1.A.. (Matamoros, 1964).
literaria (1998), La ideología en la obra de Ramón López.Velarde Narradora, poeta e historiadora. Es responsable de la
(1999), El Colegio de San Juan en Saltillo, 1878-1914 (2010) y columna uLa mano oblicua" del diario mexicano Milenio,
Jesús y ViqueLlaguno, unapareja inolvidable (2011). Es profesor y del blog No hay tal lugar. Sus libros más recientes
en la Universidad de Monterrey.
son La Castañeda. Narrativas dolientes desde el Manicomio
General,1910-1930 (2010) y La frontera más distante (2008).
■•e• M•11c• (Argentina). Estudio bellas artes,
antropología filosófica, filosofía y teología. Su obra ••••••• ••■IR.A.TI (Barcelona, 1947). Filósofo y
poética abarca 10 libros y fue reunida por Seíx Barral: ensayista español. Ha publicado varios libros sobre
Poesía Completa 1983-2004, y recientemente Y siempre cultura moderna y los medíos de comunicación e
después el viento (Ed. Visor). En México publicó Más información. Los más recientes son: El reino de la belleza
hondo, antología poética (Vaso Roto Ediciones). Ha (2003), Una última visión del paraíso (2004) y Violencia y
publicado además libros de ensayos y cuentos.
civilización (2006).
UÍL •LT•H MH•RH (1968). Cursó estudios de

filosofía en Monterrey y Liechtenstein. Autor de una
obra que comprende novelas, ensayos, textos breves y
traducciones. Ha colaborado en La Jornada Semanal, La
Tempestad, Tierra Adentro, Milenio, Replicante, Axiomathes,
Anuario Filosófico, La Siega y Luvina.
UIP.A..•

IIAMM■n■ L. CL.A..•1•111•. Poeta y traductora. Ha
liM•M ••c■s (Barcelona, 1959). Ha publicado y

Huerta (1996) Yel Premío de Poesía Gonzalo Rojas codirigió el documental Subterráneos, comentado por el
(2001). Es directora editorial de Vaso Roto Ediciones. New York Times.

•••zc• (Chihuahua, 1971). Ha publicado

Abrir fuego, el volumen colectivo El silencio de lo que cae,
Notas del País de Z (edición bilingüe con traducciones
de Mark Weiss), Astrodiario y Autocinema. En 2010

IIA■IL TIII.A■•I.A.L (Monterrey, 1984). Estudió Letras
Españolas en el Tec de Monterrey. Ha colaborado para
publicaciones como Tierra Adentro, Vice, Picnic, Milenio,
Global Voices y La Rocka. Dependiendo de sus ganas de
comprometerse con la obra, puede hacerla de copywríter,
reportera, editora, escribiendo ficción o, de plano,
haciendo chistes.

�..

.

...

,..

- ,...

,.

\'·C·

'

r

'

'

.

.

'

'"

• ' ' i'r

' .,
•

••

'

•

,. •

r

',

?

.,..

¾

?.

f

!

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

iVISÍTANOS!
LIBRE RIA/ ARTE - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00hrs./ Lunes: cerrado

Entrada libre/ Zona Wireless / Estacionamiento gratuito por la calle Vallarta
Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

IJ
•

Casa del Libro UANL

UANL

UNIVERSIDAD AlITÓNOMA
DE NUEVO LEÓN
Secretarla de ExtensiOO y Cultura

¡; casalibroUANL

•

PUBLICACIONES
U

A

N

L

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487175">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487177">
              <text>2011</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487178">
              <text>74-75</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487179">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487180">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487181">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487199">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487176">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2011, No 74-75, Enero-Junio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487182">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487183">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487184">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487185">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487186">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487187">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487188">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487189">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487190">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487191">
                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487192">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487193">
                <text>01/01/2011</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487194">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487195">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487196">
                <text>2014866</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487197">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487198">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487200">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487201">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487202">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28138">
        <name>Anatomía de la crítica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28065">
        <name>Eduardo Subirats</name>
      </tag>
      <tag tagId="28150">
        <name>El ideal y el vacío</name>
      </tag>
      <tag tagId="28147">
        <name>Elizabeth Bishop en la frontera</name>
      </tag>
      <tag tagId="28145">
        <name>Gaspar Orozco</name>
      </tag>
      <tag tagId="28092">
        <name>Hugo Mujica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28149">
        <name>Industria del cine</name>
      </tag>
      <tag tagId="28146">
        <name>Juan Dominguez Argüelles</name>
      </tag>
      <tag tagId="13969">
        <name>Julio Cortázar</name>
      </tag>
      <tag tagId="28148">
        <name>Lectura de Cervantes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28151">
        <name>Monarca de Texcoco</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17506" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15537">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17506/ARMAS_Y_LETRAS._2010._Nueva_Epoca._No._72-73_0002014865.ocr.pdf</src>
        <authentication>d7a326e100394cf372f93b7c5c1f8d19</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488061">
                    <text>EL BICENTENARIO
DESDE UHA VISIÓN DESCENTRAL.IZADRA

ELPADREMIERY
SUS MÚLTIPLES VOCES

IMÁCEMES DE TALLER EL CHAMATE

��~
0,pw._A!oNSJNA
~

lhe4,.IOT'9CA, UNl"tl'.ldlt.l,"1A O UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

��POEIIJ.

Poemas
es JULIETACAMBOA

J;

Derrumbes

u

oN
&gt;&lt;
~

'o111

.

,o

La carretera termina.
Entro en un espacio lejos del óxido
en el que todo está por despeñarse.

'

~

111

111

◄
,z

~

z
oJ;
►
~

.

111

-&lt; ,.

~
z~
oJ;

j

El camino asciende sin bifurcaciones ni cruces,
columna vertebral
con un único punto de llegada.
Mastico la carne azul del derrumbe,
la carne de un dios que desconozco.
Su sabor amargo fija un grito en la garganta;
mí sangre se impregna,

o111

se fragmenta,

◄
,z

es arrastrada hacía la tierra.

~

z
oJ;
,z
◄

z~

Las montañas abren sus átomos para el aíre;
la respiración de los arbustos roza mí nuca,

o

el susurro desarma mí lenguaje;

'o

mis venas crecen,

111

crean un diálogo con la corteza de los árboles.

J;

u
111

.i
111

Por un momento, todo se concentra en el ojo,

:a

todo se dirige hacía el barranco,

J;

todo existe en los conductos de las hojas,

-

u

en los pliegues de las piedras.

�POESl.t.

POESl.t.

Tradición
Desde el ojo saturado el habla se desgarra,

Las manos de mis padres cuidaron el tejido;

pierde su conexión con lo visible.

hilo a hilo, trenzaron firmes la crisálida.

Las palabras son huellas enmohecidas,

El capullo guardó el calor para formarme

alejadas ya de las cosas que nombran,

dentro del espacio cóncavo.

espacios vacíos, fisuras, restos.
Afasia temporal.
Nada que decir,
nada que las palabras colmen.
Lo futuro se desmiembra.
El tiempo, descentrado,
se alarga,
pero está lejos de ser un espejismo.

:r
u
2

Un aire apacible me templaba la sangre

&gt;&lt;

en la calma del hueco.

~

Conservé la posición oval

!!!
.....

i

hasta salir,

¡:

como todo insecto adulto que rompe la cubierta.
Hasta salir,

~
.....
oz

!z

percibí la ceguera contraída
en el tiempo oscuro de la gruta.

o

Después del derrumbe,

:r

z

las cosas se reafirman como cifras que se abren.

-g

Miro a un perro y me veo dibujada en sus entrañas.

.!:

Por una vez, mi cuerpo no se escinde,

¡¡
.....

una cobardía germinal.

no se ancla en su destierro
ni insiste en el ritual de sus heridas.

.8
.~

Pesaron sobre mis padres

Después del derrumbe,

:::t

111

Afuera recordé de adentro algo más que el calor.

:::t

Palabras en la caja del tórax,

z'"

dosis de obediencia que alimentaron

111

z

111

en este centro del mundo mana un lenguaje
lejano a las palabras.

u

i

cientos de años de pautas viejas .
También construyeron las capas
con ficciones de alguna región de su memoria,
venidas de lejos,
que dejaron en mi como un sello antiguo.
No fui la autora de mi cuerpo,
fundado en un tenue letanía,
polvo asentado en el árbol de mis bronquios.

�l

POESIÁ

\

Me fueron dictadas mis líneas en la historia familiar,
con la violencia que guardan las palabras dichas suavemente.

J:

u

2

Generación tras generación,

&gt;C

!

en la mesa compartida,

.....
◄
:z

sobre un tiempo fósil,

u

queda la inercia de los signos que se fijan en la piel
y no pueden lavarse.
Mis padres buscaron grabar un testimonio,
afincado en mis oídos;
guardar una fotografía
para ver el parecido de unos con otros.
Seguir anclados a un cuerpo precedente,
único,
que se repite.

i

~

:z
¡:

-:zo
6:z
.....

o
J:

:z
111

-g

.
:::1

.!:

:z

UI

.....

o

u
111
UI

:z

.~
111

:::1

-u
J:

J:

u

-o
-uz~
¡
.g
~.
-•....:z
&gt;C

111

.....

.....

8
111

•

!.
-u
:::1

J:

EL
BICENTENARIO:
DELA HISTORIA
A LAS HISTORIAS
DE AMÉRICA LATINA

�AlloaA CIUI CA11 TODA ANDICA I.AnNA UTÁ H
1

AUT_.. Cll-fiMDO a

IIIC■Nr.•u,■,o H

MUUTWAI

■■■IDIU,. 111• 111 UNA CIIIAII l'Oll'IU- ♦P NO ÑLO PAR• WP IIIOM4 WLO CIUI IIINOI 1 W •

PN IICILOI H,.... 1111• ■1■ •1'1'1, IINP TAN81• PARA -■ •u•
UN ,_IIOO CIUI MO IU. IOI U•l'l'I ■.HU.

•e• ■ ...,_ 11 -■11

u. IIIITOillA IICIUl'A Y J\ arcc■u "

LA MAYOllfA H LN l'IITIIOI NA IFTIPO

PAWAl■ IIITIUJlCIUI U.......■IAlll'ÁLW H-UM l ■ a HII IIIICLUlnO H LN M9 1 C#d♦ • - • NO POR
■.LO 1

$ 111 IIIMUIIIIUo• A N . a - Ce 1 1ft •• -11111 U lll'J.1101 -ITÁNIA IUFOIIIA IIN ■. PAIAPO

C1U1 lll'AMOI IPFllFIT.ueo. lnA-■ POR ■. B111■neo•io '11A

,...,,:;;o '1111 IMUNCl,\CONO IIIOY

F IUH.ITANl'OI UIIUWIOI Aa..WWWIOIIIAa. _ , . CIUl-■AM HWll■ ITAJI H-UCIIIWIDI F IIA
NAU ♦ ITADO

IN ......

,a, ............ .._.,www OCULT~ UN NOO LA LAl'nMOIA

~. . .

CIUI YmMOI, O• -.unaco■ COLIIII . . . MUCHO IINTIDO' IIM w■CIO, U a 110111uro PARA CIUI
LN llilfOiliADOUI LIIIOltna 111 Ll Mü• ol.. H ACW IIIMTAll U. NO•.otttl Pi rien H U. IIIITOIIIA Y

Al

■ il ■. IIIIIIIRI0 HU. l9ITOlllt ♦1'410 ICA.an■IOIW . . . . . . _

a primera tarea que debeóamos realizar. erradicar
la idea de que Méxic.o es un ente que ha existido
desde siempre, y que tuvo en la antigüedad un
momento de esplendor (represenrado por el imperialismo
azteq), al que siguió la decadencia, la subyugación y el
coloniaje realizado por una nación extranjera, de la cual
finalmente c.onsiguió independizarse para llegar a ser la
nación que es hoy enla actualidad Esta idea no es más que
el resultado de una nueva nación buscando justificar su
existencia en un pasado remoto y glorioso. Por cierto, y lo
digo al paso, en esta idea misma de un México inmemorial
y asociado casi exclusivamente c.on los aztecas está ya
enraizada la exaltación del centralismo, la preferencia
por un solo discurso y el silenclamiento de otras culturas
y otras regiones. Ya lo decia Timothy Mitchell (2002:1823): toda nación que anhela tener un lugar reservado en
la constelación de "países civilizados" necesita, entre
otras cosas, producirse un pasado y un lugar definir sus
llmites geográficos. Las naciones modernas, y todo lo que
las rodea, por lo general reclaman ser lo contrario de la
novedad buscan estar enraizadas en la antigüedad más
remota y ser lo opuesto de lo construido: ser comunidades
humanas tan "naturales" que no necesiten más 'definición
· que la propia afirmación (Hobsbawrn, 2002: 21).
La segunda tarea, hablando concretamente del
movimiento insurgente, consiste en ir cambiándole la
cara al típico discurso heroico de nuestra fundación.
Hablo del relato que cuenta, con matices dramáticos y
proféticos, que la Independencia de México comenzó
con el Grito de Dolores. Si privilegiamos este discurso,
que exalta la gesta de los que conocemos como "héroes
parrios", estamos preservando y prolongando la idea

L

de que México existía desde siempre, y que se estaba
levantando en armas para recuperar su libertad. Nada
más ajeno a los hechos. En rigor, el nacimiento de
México se debe a una radical transformación politica
e ideológica que experimentó toda la monarqula
hispánica durante el traslado del siglo XVIII al XIX.
La consecuencia mayor de dicha metamorfosis fue que
la monarqula terminó por fraccionarse en numerosos
Estados modernos (entre ellos la misma Espafia). iNo
es acaso una gran coincidencia el que todos los países
de América Larina hayan dec;dido independizarse al
mismo tiempo? Sin duda esto no obedece únicamente
a que en todas esas dilatadas regiones tuvieron al
mismo tiempo hidalgos, morelos, b'ollvares, san
martines, etc., sino que todos son el resultado del
fraccionamiento que experimentó el mundo hispano.
Es un grave error estudiar la historia de México sin
considerar la de la monarquía hispánica: no olvidemos
que lo que hoy son México, Centroamérica, Colombia,
Argentina, Chile, Perú; Bolivia, Venezuela, Uruguay,
Paraguay y España formaban parte de una monarquía
trans9ceánica y no podemos comenzar la historia de
México sin pensar lo que esta monarquía era1•
Una de las graves consecuencias de ignorar la
revolución politica que generó el nacimiento de estas
naciones será la dificultad para entender el siglo XIX
latinoamericano: el problema entre el centro y las
regiones, o por decirlo de otra manera, la autonomía
de las provincias. La reacción popular qué se generó
l Para más información al respecto léase Ftan,ois-Xavier
Guerra, Mod&lt;midad e indcpmdenda.s. Ensayos sobre las indcpatdaicias
•hispanoamericanas, Madrid: MAPFRE, 1992.

10

J:

u

2
)C

!!

'

~
i

u
~
z
¡:

g'
:::1

.
•-'

.t
z

§
•

!.
111

:::1

u

i

en la Península Ibérica tras la usurpación de la corona
por parte di; Napoleón Bonaparte en 1808, dio inicio
a esta revolución politica liberal. Esta revuelta exigía
que la soberanía recayera nuevamente en el pueblo y
se cristalizó con la formación de juntas de gobierno
que ostentarían el poder politico durante la ausencia
del rey Fernando VII, prisionero en Francia. Como
sabemos, en México esas noticias llegaron pronto y fu,e
el Ayuntamiento de la ciudad de México quien tomó la
iniciativa de formar un nuevo gobierno representativo
tal y como se estaba realizando en la Península
Ibérica. Fueron los oligarcas asociados al comercio
colonial quienes, manipulando y moviendo los 'hilos
políticos del virreinato, se encargaron de ext_erminar
cualquier intento por crear juntas autónomas en la
Nueva España entre 1808 y 1810. La insurrección de
Hidalgo es una respuesta violenta a estas politicas
virreinales. Él no preténdía una independencia o una
separación politica respecto a la Península Ibérica, por
el contrario, se estaba levantando contra el gobierno
usurpador,de la ciudad de Mexico'. Hidalgo solamente
pretendía hacer lo mismo que se estaba realizando en
España.
Las juntas de gobierno lanzaron la convocatoria
para redactar una nueva constitución, en donde
habrlan de estar presentes repre~entantes de todas
las provinci s de la monarquía hispánica (de ambos
1
lados del Atlántico, por supuesto). Fue la primera
vez que todas las regiones de la monarquía tuvieron
representación en Las Cortes. El resultado fue la
Constitución de Cádiz, el documento más liberal del
momento que transferta el poder politico del centro
a las provincias, abolia las instituciones señoriales,
el tributo indígena y el trabajo forzado, prohibía la
inquisición, establecía un firme control sobre la Iglesia
y garantizaba la libertad de prensa. Algo ¡:odavía más
importante: establecía un gobierno representativo
en los tres niveles: municipal, provincial y el de la
monarquía (eÍ congreso o parlamento, para decírlo
en términos actuales). Con la transferencia del
poder politico hacia las comunidades, mucha gente
2 No olvidemos qlfe ~sta ohgarqula de la ciudad de México
dio un golpe de estado, en septiembre de 1808 para deponer al
virrey lturrigaray, quien ·estaba accediendo a las peticiones del
Ayuntamiento de la·ciudad de MéX:ico para la creación de una junta
de gobierno. A partir de ese moffiento1 esta oligarquía controlará los
hilos pol!ticos del virreinato.

11

fue incorporada en dicho proceso. Por último, y no
por ello menos importante, la soberanía era también
transferida del rey hacia el pueblo. La Constitución
de Cádiz representaba el fin del antiguo régimen
y el nacimiento de una monarquía constitucional
(Rodríguez, 1998: 75-107).
Esta revolución política, cristalizada en una
Constitución que otorgabá autononúa politica a las
provincias, es la ¡:lave para explit:ar el nacimiento
del México independiente. iPor qué? La respuesta es
simple: esta Constitución cumplia una de las
demandas más exigidas por las provincias.
¿Cuál fue, entonces, la detonación de la
Independencia? La principal causa'. el
antiguo régimen no había muerto del
todo. En 1814, Fernando VII regresó a
suelo español y abolió la Constitución.
Reacción común ante la implantación
de los ideales liberales modernos.
Pero hubo más. El monarca restituido
inició además una cacería de liberales •
que dio otro giro a las guerras civiles
que sucedían en la América española.
Contrario a lo que ha venido afirmándose
desde la más rancia historiografía de siglo
XIX, esto es, que Iturbide consumó la
Independencia para mantener el viejo orden
y, por lo tanto, los privilegios de la Iglesia,
el ejército y todas aquellas viejas oligarquías
amenazadas por la Constitución de 1812 (lo
que se conoce como "la conjura de La
Profesa"), investigaciones recien.tes
han demostrado que Iturbide
atendió a otro plan mucho más
complejo: tratar de rn~ntener el
sistema constitucional mediante la
Independencia. Al final, Iturbide trabajó
,esquizofrénicamente en dos f_Fentes:
·estableció un programa que protegía tanto
los intereses de la Iglesia y el ejército, a.sí ·como al
sistema constitucional que garantizaba los recla¡¡¡os
de las provincias {Rodríguez, 2009: 449-514). Es
por ello que una vez obtenida la Independencia, fue
la Constitución de 1812 la que reguló las actividades
de la nueva nación. Por ello no fue casualidad que la
caída estrepitosa, en 1823, del primer emperador de

�,

•

•

tradicional y nacionalista. Al menos para el caso
México se dio justamente cuando el gobierno central
de Nuevo León, lo que el gobiern~ local pretendía
perdió el apoyo de las provincias: fueron éstas las que
era obtener una mayor autonomía política ( sin
se levantaron en armas y lo derrocaron.A partir de ese
importar si ésta se conquistaba a través de la
momento las provincias apostaron por ul)a república
misma monarquía hispana o al abrigo de un
federal y dejaron de lado su primera propuesta de
nuevo gobierno independiente)'. Sostengo,° de
representatividad: una monarquia constitucional.
hecho, que la élite local de Nuevo León utilizó la
Esta confrontación, que se ha mantenido a lo largo de
Constitución de Cádiz como su principal arma para
la vida índependiente, evidencia una disonancia en
defender la autonomía regional ante la ambición
la construcción discursiva que pretende hacer de la
del comandante militar enviado por las autoridades
nación un todo homogéneo.
de la ciudad de México. En lugar de utilizar la
Una tercera tarea pendiente nos llevaría, entonces,
vía militar y violenta, como aconteció en otras
a la lectura horizontal de nuestro pasado, ·a la
regiones de la Nueva España, el gobierno de Nuevo
confrontación de las· historias con la Historia. He aquí
León apostó por emplear los canales oficiales e
un breve ejemplo.
institucionales para obtener su anhelada·autonorrúa
política.
· .'
NUEVO LEÓN DURAMTE LA. INDEPENDENCIA
Nuevo León era,una de las cuatro Provincias
El caso de Nuevo León resulta una bu'ena oportunidad
Internas de Oriente. La Co~andancia General de
para entender cómo el discurso histórico oficial
las Provincias Internas de Oriente fue un gobierno
sobre la Independencia est_á lejos de representar
militar creado en la segunda mitad del siglo XVIII
fas realidades regionales. iPor qué Nuevo León se
por las reformas borbónicas con el fin de establecer
sumó a la Independencia? iQué pasaba en el estado
durante las luchas de ei'nandpación política? Poco , una frontera segura ante las cada vez mayores
amenazas británicas, francesas, angloamericanas y
o nada de la historia oficial sirve para explicar I
lo que ocurr!a en la región;' al contrario, los · nativas. La creación de la Comandancia General de las
Provincias Internas de Oriente seguía el ejemplo de
acontecimientos locales se han silenciado, al igual
las viejas regiones fronterizas como Venezuela, Chile,
que en muchas otras regiones, en beneficio de un
Guatemala, Cuba y Yucatán. Debido a su condición
discurso centralista y hegemónico.
de fronteras, estas regiones eran gobei:nadas por
Nuevo León no fue uno de los estados más
comandantes militares.
afectados por la guerra de Independencia. Si bien en
Aunque la intención original de la · corona
los primeros meses de actividad insurgente, al igual
española consistía en reforzar la frontera
que otras regiones del norte, se vio involucrado, la
septentrional de la Nueva Espalla después de
mayor parte del proceso lo pasó en relativa calma.
la Guerra de Si;te Años, la implantación de la •
La intr_anquilidad venía de rumores, fantasmas y
Comandancia General provocó que la mayoria de
los intermitentes ataques de indios bárbaros. Sin
los
habit~ntes de esas fronteras septennionales
embargo, entre 1812 y 1815, la tensión en Nuevo León,
perdieran sus antiguos privilegios. Los intereses
y en especial en Monterrey, estuvo al máximo por
de los habitantes del septentrión novohispano
un conflicto entre las autoridades civiles y militares.
fueron frecuentemente aplastados por fas nuevas
Podríamos decir que gracias al nuevo orden político
políticas imperiales. El resultado: el deterioro en las
creado por la constitución gaditana, las élites locales
condiciones de vida de los habitantes fronterizos.
pasaron a ocupar el gobierno civil (ayuntamiento y
No olvidemos que, además, la región estaba
diputación provincial), mientras que los militares
escasamente poblada y el comercio con el resto
eran enviados desde la ciudad de México a velar por
del virreinato se realizaba en desventaja debido al
los intereses imperiales.
.
Estos conflictos entre ambos poderes ·revelan
3 Al menos en lo; documentos que he revisado e~ los archivo;
un proceso di independencia muy distinto al
loc~es para este periodo, no he encontrado ninguna intención de
ofre_cido por la historia oficial o por la historiografía
índepe.ndencia.

•

12

status marginal de la zona y a su lejarúa de la ciudad
de México'.
Con el fin de mejorar estas condiciones y resistir
las políticas imperiales, los habitantes del septentrión
novohispano emplearon diferentes estrategias como el
contrabando con las llamadas tribus bárbaras, y con
los británicos, franceses y americanos'. Sin embargo,
la presencia del ejército colonial, enviado desde la
ciudad de México, dificultaba estas actividades e
~crementaba la presión sobre los habitan~es de esas
provincias fronterizas.
La revolución política iniciada en 1808 representó
una gran oportunidad para las Provincias Internas
de Oriente de mejorar su situación. Miguel Ramos
Arizpe, el diputado que representaba a Coahuila en
las Coites de Cádiz, escribió un reporte contundente
sobre las condiciones geográficas, políticas y civiles
ddas cuatro Provincias. En 'dicho reporte, Ramos
Arizpe afirmaba que los gobiernos militares, la falta
de libre comercio, la gran cantidad de impuestos y
la escasez de instltuciones educativas explicaban la
miseria que prevalecía en esas apartadas regiones.
Ramos Arizpe era un firme creyente de la autonorrúa
local y provincial. Sin duda su elocqencia y su
activa participación en las Cortes de 1811 fueron
fundamentales en la redacción de la Carta Magna
de 1812. Ba~ta decir que su "Reporte" es considerado
por la historiadora norteamericana N ettie Lee
Benson (1950: xviii) como "la semilla que produjo el
federalismo en México".
Y yo añado más: Miguel Ramos Arizpe fue el
mejor portavoz de las Provincias Internas-de Oriente
en su lucha por obtener mayor autonorrúa política
y económica. Fue por ~o que las é\ites locales de
estas regiones appyaron y celebraron la implantación
de la Constitución de 1812: porque vieron en ella la
oportunidad de recuperar parte de sus privilegi0s
perdidos con las reformas borbónicas y con la creación
4 Para el caso de °la región norte de Tamaulipas, léase: Ornar S.
Valerio-Jiménez, "Neglected Citizens and Willing Traders: The
Villas del Norte (Tamaulipas) in Mexico's Northem Borderlands_,
1749-1846",McxicanStudie,/EstudiosMC&lt;icanos,Vol IS.No. 2 (Surnmer,
2002), pp. 251,296.
5 Aunque no exiSten todavía suficientes esrudios acerca del
contrabando en la región en esa época, en: Pekka Hamiilainen, Tht
Comanche Empirc, New Haven: Yale Universíty Press, 2008, viene
un análisis rletalladq Sobre las relaciones comerciales entre los
comanches y los habitant~s de la frontera norte de la Nueva España.

13

de la Comandancia General de las Provincias Internas
deOriente6.
Sin embargo, no todo fue celebración. La presencia
del Comandante General de las Provincias Internas,
Joaquín de Arredondo, representó un serio desafio
para la implantación de la Constitución. Bajo el
pretexto de las amenazas de los indios. bárbaros y
del estado de insurgencia que prevalecía en otras
regiones de la Nueva España, Arredondo hizo hasta lo
imposible para que el gobierno local de Nuevo León se
sometiera a las autoridades virreinales-que de alguna
manera todavía representaban al Antiguo Régimen.
Esto significaba una profunda contradicción: por un
lado, Nuevo L-eón obtenía discursivamente, desde la
Península Ibérica, la- anhelada autonorrúa provincial;
pero; por el otro, recibía desde la ciudad de México
severos obstáculos para su bienestary progreso.
Joaquín Arredondo intentó hacer valer su autoridad
sobre los nuevos gobiernos constitucionales de la
región. Tanto el Ayuntamiento de Monterrey como la
novel diputación provincial desafiaron la autoridad de
Arredondo, quien exigia [¡'.Cursos, humanos y materiales,
para la conformación de una compañía militar. Las
amenazas del militar virreinal no amedrentaron a
las élites locales, quienes veían en lás demandas de
Arredondo un grave perjuicio para la ya de por si frágil
vida económica de la región. El regreso de Fernando VII
a, la corona en 1814, la abolición de la constitución y el
retorno del Antiguo Régimen contribuyeron de manera
contundente a la eliminación de los privilegios y a la
pérdida de la autonorrúa apenas obtenida por las élites
locales en Nuevo León, facilitando, por tanto, el triunfo
político del comandante militar. Fue tal el odio de
Arredondo hacia las instituciones políticas creadas por
la constitución gaditana que incluso intentó desaparecer
al ayuntamiento de Monterrey, cosa que al final no
pudo lograi;7. Otra acción simbólica de la lucha entre el
antiguo y el nuevo orden político fueron los sucesos que

cl

6 ·Fue .tal la euforia que
Ayuntamiento de Monterrey decidió
colocar un pequeño monumento a la Constitución en la Plaza de
Armas, además de celebrar su llegada a la regi_ón. La misma euforia
causó en otras poblaciones como Cadereyta. Para ver esos casos,
léase'. Archivo Histórico de Monterrey [AHM], Actas de Cabildo,
31 de mayo de 1813; AHM, Correspondencia, Vol 2, Exp. 1, Folio 4;
AHM, Actas de Cabildo, 1de agosto de 1814.

7 AHM, Actas de Cabildo, 10 de octubre de 1814; AHM, Actas de
Cabildo, 15 de octubre de 1814.

�•
ocunieronen septiembre de 1814: un grupo de soldados
de Arredondo, supuestamente alcoholizados, patearon y
destruyeron el monumento a la Constitución que había
creado el ayuntamiento régiomontano. A esta reacción
simbóhca siguieron levas indisctiminadas y abusos de
autotidad hacia la población civil de Monterrey'.
Este breve ejemplo pone de manifiesto la tensión
latente entre los diversos procesos históricos que se han
dado en nuestro país. Luchas por el poder interpretativo
y por la representación política. Manifestación clara de la
construcción discursiva de la nación por parte del estado
(cuando debetia ser a la inversa).
Es urgente incrementar y mejorar
nuestro conocimiento sobre estos
procesos alternos de independencia,
como el que se dio en Nuevo León,
porque en ellos está implícito el más
importante desafío que habría de
enfrentar México durante el siglo XIX:
el respeto por las soberanías estatales
y el hbre comercio. Si no entendemos
el problema de las autonomías
provinciales que estaba ya presente
en el proceso de Independencia
difícilmente comprenderemos
nuestro tormentoso siglo XIX. En el caso de Nuevo León,
si no entendemos estos deseos de autonomía regional,
corremos el riesgo de malinterpretar el siglo-XIX,
ya que bajo la óptica centralista y de la historiografía
nacionalista, Nuevo León fue una constante amenaza
para la integración nacional y por ello fue etiquetado con
frecuencia como un estado separatista que pretendia
seguir el ejemplo texano. Pero si cambiamos nuestra
óptica desde el centro a la periferia, releeremos la historia
de Nuevo León y la_ de otras provincias -pienso en el
caso yucateco y texano, .por ejemplo-, como una larga
lucha por defender su autonomía provincial. De hecho, la
participación de Nuevo León en la revuelta que derrocó a
Santa Anna en 1855; el apoyo regional, durante la Guerra
de Reforma (1857,1860), a los hberales; y la crisis entre
el gobierno estatal yel gobierno nacional (primero con el
de Ignacio Comonfort y después con el de Benito Juárez)
son parte de esta larga lucha por la autonpmia provincial
Curiosamente, será con Porfirio D!az cuando Nuevo León
8 AHM, Aétos de Cabildo, Vol. 3, Exp. 1814/081, 26 de n0\1embre
de 1814.

vea finalmente cumplída parte de sus demandas más
anóguas. La concreción de estos proyectos autonómicos se
debió ah,, alianzas estratégicas de Díaz, pero, sobre todo,
a sus políticas económicas que favorecieron amphamente a
las élites regiomontanas.
Si he mencionado brevemente el caso de Nuevo León
es porque considero urgente que dejemos de lado los
discursos nacionales, centralistas y hegemónicos que
lejos de aclarar, oscurecen más, y demos la oportunidad a
historias regionales de alzar su voz. Esto es, que pasemos
de una voz a varias voces en la construcción de nuestra
historia. Toda ello con el fin de contribuir
a una nación más justa, más plural y más
democrática. Lo mismo puede decirse del
resto de las naciones latinoamericanas:
es momento de dejar de privilegiar el
discurso de la costa en Perú para atender las
hi&amp;torias que han permanecido silenciadas
en las remotas poblaciones de la cordillera;
evitemos leer la historia de Argentina como
si ésta sólo se hubiera originado en Buenos
Aires y atendamo~ al resto de las provincias;
escuchemos lo que tiene que decirnos el
Caribe colombiano en comparación ·a la
visión originada desde Bogotá. Esto es lo
que debe ser el Bicentenario: una oportunidad para
dejar en el pasado nuestra "historia" tle la Independencia
y escribir •fas historias". El Bicentenario debe ser
una oportunidad para la pluralidad y la polifonía en
nuestra revisión del pasado. El Bicentenario debe
ser también la deconstrucción del discurso oficial, .
centralísta y hegemónico. Sólo así contribuiremos, como
historiadores, a edificar un México, una Argentina o un
Brasil más justos y más_diversos. Está por verse si somos
capaces de aprovechar esta gran oportunidacooReferencias
Archivo Histórico de Monterrey (AHM]. Actas de Cabildo.
Hobsbawrn, Eric (2002) [1983]. La invtnción d, la tradición. Barcelona:
Critica_
Lee Benson, Nettie (1950). "lntrodudion", in Rcport rhar Dr. Miguel
Ramos Arizpc Prcsa1ts on 7 Novanbcr.!811, to thc August Congrm on thc
Natura( Politica1, and civil Condirion of thc Provinw of Coahuila. N11cvo
León, Nuevo Santander, and To.xls of the Four Easrern Interior Provinccs of
thc Kingdom of Mo:ioo. Austin: University of Tcxas Press.
Mirchell, Timothy (2002). Rule of Experts: Egypt, fo:hno·Politics,
Modcrnity, Berkeley: University of California Press.
Rodr!guez O., Jaime E. (1998). Tht Indcpendcnce of Spanish Amcrica.
CambridgecCambridge )Jniversity Press.
Rodtlguez O., Jaime E. (2009). Nosorros somos ahora los verdaderos
cs¡,wwlcs. México: Instituto Mora/El Colegio de Michoacán.

-j

:,

M

••~
j

-u
-!!
11,

%
111
1(

....
◄

'z"
%

u
2
1(

!!!

~

:,

~
►

11

....
z◄
z

=
:,

~
z
¡:
....
o

~....

-u

.
:,

.!::

'z"
¡¡

....
o
u
11

111

z

.

◄
u
111

111

~

:,

•

=
u
o
111

ez
11

:,

u

o

•~
:,

u

•

11

:,

¡

i

111

u

1
padre Mi~r,
2er.sonaJe
literario

111

o

11

j
11
111

....

j

:,

u
z

11

-◄

1

g
c,,JSERCIO CORDERO

/

•
14

�r

!

111

j

:::1

u
111

NOVELESCO Y HA INSPIRADO LA PLUMA DE MÁS DE UN NARRADOR

!
~

DE TALENT-0.

111

Las fronteras teóricas que separan la narrativa historiográfica
de la narrativa de ficción, a simple vista sólidas e inamovibles,
en realidad tienen entradas secretas, pasajes subterráneos,
salidas en falso y de emergencia. El edificio de la historiografía,
fundado sobre vestigios y documentos -"lo verificable"- y
paradigmas explicativos -"lo teóricamente demostrable"-,
está siempre tambaleándose. Las hipótesis, las comparaciones,
los modelos, ·etcétera, operan corno estructuras sobrepuestas
que intentan sostener con puntales, desde afuera, un cascajo
siempre a punto de desplomarse sobre quienes utilizan el
pasado para defender el presente de las amenazas del futuro,
fanático constructor de ruinas.

...-j
J:

u
!!!
&gt;&lt;

!!!

'

z~

-

~:::1

u

◄
&gt;
111

=
...
111

:::1

◄
:::1

~

-z

'o .

q

uienes ejercen li ficció.n narrativa lo saben:
el duelo que su personalidad y sus acciones han
la mejor manera de preservar el pasado· provocado entre historiadores y narradores de ficción:
no es momificándolo, como lo pretende la
los primeros, corrigiéndose datos y refutándose
historiografía más ortodoxamente documental, sino
argumentos, tratan de que esa excéntrica figura no
haciéndolo renacer de sus cenizas; no se preserva a
desentone tanto del resto de las solemnes efigies de
través de las estructuras rígidas, generalizadoras, del
nuestro panteón cívico, mientras que los segundos
pensamiento teórico, sino a través de las ~structuras
se divierten exaltando sus hazañas, extravagancias y
dinámicas, elásticas, de la imaginación creadora. Y si
desafíos.
. · bien no todos los eventos de la historia ni todos sus
Mier no le darla la razón ni a unos ni a otros porque
protagonistas-se prestan a este ballét de figuras entre
tiene un poco de ambos: un escritor que es al mismo
la imaginación y el dato, hay algunos que poseen
tiempo un importante personaje histórico; alguien que
una atracción casi irresistible. Veamos el caso . en vida se inventó varias veces a si mismo, se corrigió
del fraile dominico José Servando Teresa de Mier
y aumentó en sus memorias y, de paso, contribuyó a
Noriega y Guerra (1763-1827): para los capitalinos,
fundar esta dos veces centenaria nación. Para colmo,
fray Servando; para los regiomontanos, el padre
ya con un pie en el sepulcro, se dio el lujo de señalar
Mier; para todos, el personaje más singular que haya
las· posibies causas de la futura desaparición de la
surgido en la historia de México. Un hombre que fue
entonces naciente república. Tanta lucidez no _es
leyenda en vida gracias a sus detractores y que se
frecuente en nuestros próceres, demasiado propensos
convirtió en un mito después de muerto por culpa de
a soñar con un mundo mejor, en lugar de ver con ojos
algunos comentaristas de su persona y su obra.
Qien abiertos el que tenían frente a ellos:
Desde el rincón apacible donde sus restos esperan
Alos lúcidos no les va bien en la historia de,México,
la resurrección de la carne -sea una colorida tienda
sobre todo si tienen la costumbre de emitir sus opiniones
de circo, una vitrina de museo o la urna bajo un
en lugares públicos, en impresos o donde pueda
monurp.ento-, el padre Mier debe divertirse con
enterarse una autoridad con poder directo sobre ellos.

'

'

16

LA VIDA DE SERVANDO TERESA DE MIER [ ...] TIENE MUCHO DE

o
z
o
J:
z111

s
•-o

o
=
u

•o.
z

111

:::1

u

1
~:::1

.u
111

111

•j
111

a.....,
j
:::1

u
111
z

1

1

El padre Mier cayó de la gracia del arzobispo Alonso
Núñez de Haro, quien lo condenó a diez años de prisión
en el monasterio de Las Caldas, en España. Esta condena
la provocó, a decir de sus acusadores, el sermón sobre la
Virgen de Guadalupe que fray Servando pronunció enla
Colegiata el 12 de diciembre de 1794 y que, al principio,
todos le celebraron.
En este sermón aportaba un novedoso rasgo al relíito de
la milagrosa aparición en el cerro del Tepeyac: el argumento
de que la imagen de la Virgen de Guadalupe no estaba
impresa en la tilma del indio Juan Diego, sino en la capa
del apóstol Santo Tomás quien, obedeciendo el mandato
de Jesucristo de difundir su palabra por todo el orbe, había
encontrado la manera de llegar hasta nuestro continente
y predicar entre los naturales, quienes lo llama_pan
Quetzalcóatl. Todo lo anterior implica que el cristianismo
no había llegado a América con la conquista española, sino
mucho tiempo antes, en el siglo I de nuestra era
Desde un puntodevistamodernoy laico,esteatgumento
podria cónsiderarse una variación menor 1entro de un
relato más extenso, del que no altera nila estructura general
ni la esencia de su mensaje. En cambio,los representantes de
la autoridad religiosa del virreinato vieron, en este novedoso
rasgo del sermón de Mier, un ataque a la tradición del culto
guadalupanoy,enelfondo,unamanifestacióncjedisidencia
política de un criollo hacia los peninsulare¡¡.
El fraile regiomontano rechazó la acusación e
intentó defenderse, pero no 'fue escuchado. Por eso,
en lugar de someterse al dictado de sus superiores
y cumplir resignadamente con su reclusión en Las
Caldas, incurrió en un acto que lo marcarla de por vida
y que lo convirtió de un icono barroco en una figura de
la picaresca y, por último, en un personaje romántico:
fugarse de toda cárcel donde intentaron retenerlo.
Yasí, evadiendo una cárcel tras otra, el fraile prófugo
cruzó un océano, dos siglos y dos continentes, pasó por
España, Francia, Italía, Portugal, lnglaterra y los Estados
Unidos. Finalmente, Servando Teresa desembarcó
en las playas de Soto la Marina el 15 de abril de 1817,
acompañado de un guerrillero español, un impresor

'
17

norteamericano, una imprenta y un contingente
de voluntarios. Para entonces, Mier era un fraile
secularizado, protonotario apostóhco de Su Santidad,
prelado doméstico de Pío Vil, capellán del Batallón de
Voluntarios de Valencia, autor de la Historia de la revolución
de Nueva España (bajo el cuasi-pseudónimo de José
Guerra) y "arzobispo de Baltimore".
La vida de Servando Teresa de Mier, como él mismo
lo descubrió para su mal mientras era interrogado por
el alcalde de Madrid (Mononas JI, p. 205), tiene mucho
de novelesco y ha inspirado la pluma de más de un
narrador de talento. Pero escribir una novela histórica
o una biografla novelada implica el problema de que
la ficción narrativa no se resigna fácilmente a esa
"función ancilar" -como la llama Alfonso Reyes (1963:
45-74)1- que le impone el apego a datos verificables.
Dicho de otro modo: la imaginación creadora no se
resigna a trabajar como una mera "sirvienta" de los
métodos y las estructuras de la historiografía.
En la ficción propiamente dicha, .el escritor
propone tanto el principio de causa-efecto
(argumento), a partir del cual surge y se desarrolla .
una secuencia de acciones y un esquema de
relaciones entre personajes (trama), como el modo
de referir su dinámica (narrador, destinatario,
punto de vista, orden de secuencias y escenas,
etcétera). En cambio, cuando la ficción se basa en
hechos reales, el escritor no aporta la secuencia
de acciones pero sí debe extraer -de ellas una
causalidad posible o aceptablemente verosimil.
Recuérdese el célebre ejemplo de E.M. Forster: el
historiador escribe que "el rey murió y, un año después,
la reina murió" ~mientras que el novelista escribe que
"el rey murió y, un año después, la reina murió de
tristeza". Además, mientras el historiador debe limitarse
a los datos y el memorialista a los caprichos de su
temper;J,mento y su memoria, el narrador de ficción
puede alternar personajes y hechos reales e imaginarios.
.l Véase el capitulo sobre "La ~nción anciJar· (1963: 45--74).

�•

\

..

J

Veamos algunos casos.
a) Las Memorias de
Fray Servando. Como José
Vasconcelos en el Ulises
criollo, Mier escribió sus
Memorias no por gusto,
sino por necesidad. En
ambos casos, se trata de una
apología pro vita sua, un alegato de
alguien que se siente injustamente
tratado y descubre que no tiene otro
defensor que él mismo. De lo anterior se
deduce fácilmente que el autor también va a hablar
en contra de otras personas. Sin duda, esta particularidad
suele encontrarse en otros relatos autobiográficos y,
con demasiada fr;cuencia, es el único rasgo de interés
que ofrecen. Afortunadamente, esa motivación inicial
queda rebasada por el excepcional talento narrativo del
educador'¿;1irnqueño y por la insaciable curiosidad y
aguda capacidad de observación d~ fraile neoleonés.
·Con frecuencia, Mier ostenta un tono de exposición
característicamente forense (en especial, cuando analiza
los factores que contribuyeron al fortalecimiento del culto
a la Virgen de Guadalupe). Vasconcelos, en cambio, no
pocas veces tiende a enunciaciones cercanas al discurso
. religioso (por ejemplo, cuando exalta el trágico destino de
Francisco l. Madero). La paradoja se revela si tomamos en
cuenta que el primcr.i es un fraile y el segundo un abogado.
Estamos ante dos personajes muy inteligentes, muy cultos
y apasionados de sus ideas. A causa del momento bist6rico
que les tocó en suerte, viven la aventura del intelectual que,
ante la posibilidad de proponer un nuevo y mejor proyecto
de sociedad, deja momentáneamente la rellexión y se ve
impelido ala acción.
Aunque el memorialista' alega siempre defender la
verdad de los hechos y la sinceridad de sus intenciones,

tiende inevitablemente
a omitir, justificar o
reinventar por fidelidad a
sí mismo y para que los
demás no lo desfiguren
o lo nieguen; sabe que,
en esta pugna entre
la mitificación propia y el
desvirtuamiento ajeno, ga'.Ila el que
tiene una inventiva más ágil y una
pluma más aguda. Se enfrenta una ficción
contra otra aunque, en el caso de Mier, se
impone una precisión: él parece estarse reinventandó
desde antes de escribir sobre si mismo. ,
Además, el memorialista tiene, sobre otras figuras
históricas, la ventaja de proponer a sus futuros
biógrafos un argumento y una trama que le permitan
exponer los hechos de su propia vida de una forma
rruis interesante o reveladora, si bien ellos enfrentan
el problema de cómo confirmar, refutar o glosar dicha
versión.
. b) Fray Servando de Artemio de Valle-Arizpe. Desde
el principio; este escritor saltillense fue consciente
de que el padre Mier ya había establecido para los
hechos de su vida una trama a la que, complacidos o a
pesar suyo, debian someterse los autores que después
quisieran escribir sobre él.
· De la infancia y adolescencia de Servando Teresa en
Monterrey hay muy poco de interés que contar. Así
que Valle-Arizpe aprovecha la ocasión para describir
los "métodos didácticos" utilizados en las escuelas de
la época colonial y cuya aplicación muchos colegios
privados y no pocas escuelas públicas prolongaron
hasta bien entrado el siglo XX, para aflicción del
propio Valle-Arizpe, quien en el siguiente párrafo deja
la impresión de haberlos conocido en carne propia:

2 Se~n- el diccionario
' Laroussc, "memorialista'' significa "el que
escribe memoriales u·orros documentos por cuenta ajena" (lo que lo
voh·eríamás afio al término "escribano"), Con todo, alguno~ autores
lo utilizan en el sentido de quien escribe sus memorias y. al 1rusmo
tiempo, ofrece un {alioso tésrimonio de la épocá que le tocó vivir.
Asilo hace el critiC:o tapatío Carlos GÓnzá.lez Pefia 'al referirse a fray
Servando en su Cunó de literatura (1953: li5). Opino que los textos que
íntegran las Memorias de_ Mier,admiten los dos significado~ y'a que,
por su intención, fueron originalmente 'íncmoriales"', en el sentido
que también d Laroussc k da al término ''memorial": ~petición escrita
en la que SC'solicira un fa\·or o una gracia", aunque el fraile lo único
que pc:qfa y pidió siempre fue jvsticia.
•

se· profesaba en tales establecimientos esa
persuasiva pedagogía traumática que tenía como'
base esencial el apotegma de que "]a letra con
sangre entra". Con este principio irremplazable
y fundamental demostraban todos los maestros
de la Nueva España ser los más competentes en
el mundo entero. Además, tenían fincados sus
enérgicos procedimientos en el antiguo adagio: "Al
Azote [sic por "Zote"], lo hace listo el azote". Asi,

J
:::,

~

•!!!

~

-u
11,

J:

!¡
&gt;C

!

.....
~!

z

~

:::,

.,
UI
◄ 1

&gt;
111

muy a conciencia, se enseñaba .a leer y escribir,
poniendo en juego correas, varejones, palmetas
que-tenían cinco agujeros en memoria de las cinco
llagas del Señor, y hasta se utilizaban para tan
nobles fines singulares cachetizas, muy sonoras,
pellizcos bien retorcidos y buenas trompadas,
cayeran donde cayesen, que eso no importaba gran
cosa para la eficacia singular del método (p. 273].
En realidad, la verdadera biografía de fray Servando
comienza con el sermón que dio en la Colegiata.
Valle-Arizpe disculpa los excesos del sermón sobre la
Virgen de Guadalupe, argumentando que Mier, en su
afán de hacer algo original y no el aburrido discurso
de siempre, se apoyó en las investigaciones sobre
jeroghfic9s intligenas hechas por el licenciado Ignacio
Borunda, a quien el saltillense hecha toda la culpa,
llamándolo "loquesco" y "soflamero" y haciendo de su
retrato toda una caricatura:

~

111 .

'

:::, .

...:::,

◄,

U·

◄
.....

111

o
o
=
u¡
111 '

ez

111 .

:::, 1

u

i~-

◄
:::,

u.
111

¡

111

411

.
j

a.....

j

¡

1i

Este formidable Ignacio Borunda era un viejo
chiflado, salido enteramente de quicio, que
graduaba su locura de docta y su ignorancia
de sabidur!a. Se expresaba únicamente con
ampu1osos adefesios, pues traía siempre el
juicio vuelto del revés. Era muy gordo e_ste
estrafalario Borunda; por todas partes le
colgaba floja y Iláécida la carne, en un derrame
incontenido. Hablaba bajando la voz a un
bisbiseo de confesión, y luego, progresivamente,
la iba subiendo, subiendo, engrosándola cada
vez más y más, hasta aparearla al hueco fragor
de un cañonazo. Entonces, parece que hasta se
desprend!an pedazos de enjarie de las paredes,
que se bamboleaban los cuadros, y crujia de modo
alarmante el envigado (p. 281].
,
Después de ese "sermón de las desdichas", a decir de
Valle-Arizpe, la vida de Servando Teresa inicia su
itinerario de prisiones y fugas y su peregrinar qe un
país a otro, hasta que pudo volver a la convulsionada
Nueva España para participar en la lucha insurgente
juii.to a Francisco Javier Mina, padecer sus últimas
prisiones en la isla de San Juan de Ulúa y, ya en
la ciudad de México, en el convento de Santo
Domingo y el Palacio de la Inquisición y acabar

'
18

19

sus días, muy deteriorado fisicamente, en Palacio
Nacional, tomo huésped del presidente Guadalupe
Victoria (triunfalista pseudónimo del general Félix
Fernández).
.
Algunos -Valle-Arizpe entre ellos- hubieran
querido que el capítulo final de la vida del padre
Mier fuera ese momento solemne cuando su ami_go y
rival politico, el coahuilense Miguel Ramos Arizpe,
en su caÍidad de ministro de Justicia y Negocios
Eclesiásticos, le proporcionó los s~tos óleos dur~te
una ceremonia ocurrida en Palacio Nacional el 16
de r¡oviembre de 1827, a la que Mier invitó a todo el
mundo como si se tratara de una fiesta. En realidad, su
momento culminante como figura públi,ca se verificó
el i3 de diciembre de 1823, cuando pronunció ante el
congreso constituyente el célebre discurso "Profecía
del doctor Mier:. sobre la Federación Mexioona",
conocido común.mente como el "Discurso de las
profecias".
Vale aqui una comparación que, aunque odiosa, es
muy ilustrativa. El capítulo final, donde Valle-Arizpe
narra fa ceremonia de los santos óleos, es descrita
con elegancia y prolijidad. En contraste, el relativo al
desempeño de fray Servando como diputado por la
provincia del Nuevo Reyno de León ante el congreso
constituyente incluye apenas estas pocas líneas sobre
el célebre discurso "profético": "impugna el sistema
federativo absoluto y pronostica que su implantación
traerla la guerra y el desmembramiento del territorio
patrio, y sqstiene la necesidad de un gobierno
republicano ,central o, al menos, federalista templado"
(pp. 351-352). Acto seguido, se cita el siguiente
fragmento:
·
Yo siempre he estado por la federación [esas
fueron sus palabras, apunta Valle-Arizpe], pero una
federación razonable y moderada, una federación
conveniente a nuestra.poca ilustración y a las
circunstancias de una guerra inminente que debe
hallarnos muy unidos. Yo siempre he opinado
por un medio entre la federación laxa de los
Estados Unidos, cuyos defectos han patentizado
muchos escritores, y que allá mismo tiene muchos
antagonistas, pues el pueblo está dividido entre
federalistas y demócratas; un medio, digo,
entre la federación laxa de los Estados Unidos

�•
,
y la concentración peligrosa de Colombia
y del Perú: un medio en que, dejando a las
provincias facultades muy precisas para proveer
a las necesidades de su interior y promover su
,
1
prosperidad, no se destruya la unidad, ahora
más que nunca indispensable para hacernos
respetables y temibles a la Santa Alianza, ni se
enerve la acc;ión del gobierno, que ahora más
que nunca debe ser enérgica para hacer obrar
simultánea y prontamente todas las fuerzas y
.
,
'
recursos de la nación. Medio tutissimus ibis. Este es
· mi voto y mi testamento politico [p. 352].
A decir verdad, el escritor saltillense parecía más
interesado en ponderar la "voz de plata" de su
personaje que en analizar en détalle el mensaje que
dicha voz profería. \
Con todo, Valle-Arízpe procuró respetar la trama vital
que Míer planteó en sus Memorias y se límító a desplegar
su albedrío creativo en el plano del discurso. El fraile
fugitivo escribió desde el "yo"; el escritor colonialista,
desde el "nosotros"_ Se trata de la voz colectiva de
esas tertulias que, durante el siglo XIX, se formaban
en los cafés, las librerías y algunos establecimientos
comerciales, las cuales t~to admiraba y disfrutaba el
autor de La Güera Rodrigua. (1949) y a las que dedicó un
sentido texto: Victoriano Salado Alvara.y la conversación
en México (1932); tenulías_en las cuales, a decir de don
Arternio, se adquiría erudición y se desarrollaban armas
para depurar el estilo literario, pero en las que también se
ejercia casi como un oficio una maledicencia reticente y
refinada, a través de la cual se denunciaban los prejuicios
ajenos para de ese modo defender los propios.
V,alle-Arizpe escribe como si fuera uno de esos
tertulianos, pero también como admirador del periodo
virreinal y enemigo de las revueltas armadas que
amenazaban la tranquilidad de este erudito y muy
católico señor. Valiéndose de ese recurso que aportaron
!~ mujeres a las conversaciones de salón -el matiz-,
don Artemio se las ingenia para expresar, de un modo

indirecto y a la vez claramente intencionado, su opinión
sobre personas, acciones y dichos. Véase la manera como
narrá lo sucedido durante la última fuga del ya para
entonces diputado Mier:
Fray Servando pensó fugarse de Santo Domingo,
y ni para qué decirlo: se escapó; tampoco hay
que decir aqu! que no le paella faltar entonces
su hado funesto, pues dio la vuelta más de prisa
que se fue, y se le puso a la sombra en la cárcel.
de la corte. Unas apacibles beatas,_muy suaves,
muy melindrosas, muy seráficas, en cuya casa se
refugió, lo denunciaron santamente, acaso con el
dulce propósito de que fuese un bienaventurado
por sufrir persecuciones de la justicia. Nunca
faltan buenas almas y excelentes intenciones.
Dios les haya pagado a esas señoras el bien que le
quisieron hacer. iBeatillas locas! [pp. 347-348]. ·

-

MIER, SIM

c) El mundo alucinante. Una novela de aventuras de Reynaldo
Arenas. En un breve párrafo que sigue a lo.s epígrafes,
este novelísta cubano anuncia que va a contar la vida de
fray Servando "tal como fue, tal como pudo haber sido,
tal como a mí me hubiese gustado que hubiera sido", con
lo cual sólo está glosando esa parte de la Poética donde
Aristóteles plantea la diferencia entre la forma como el
historiador y el poeta abordan los hechos: el primero, tal.
como fueron; el segundo, tal comolehubieragustado que
fueran. Pero ninguno de los dos puede renunciar a lo que
pudo haber sido, esa tierra de en medí.o donde entran en
crisis tantas teorias de la historia y se reinventan muchas
poéticas de la historiografía.
Esto obliga a Arenas a iniciar su novela tres veces:
usando un~ voz narrativa en primera persona, luego
en segunda persona y. por último, en tercera persona.
Este ir y venir de una voz narrativa a otra es una
constante d~ la novela. Además, la relación de estas
voces no siempre es complementária y tiene pasajes
donde llega a ser conflictiva, al grado de que una voz
narrativa puede desmentir ocontradecir a las otras.

DUDA, ESTA.RÍ4 DE A.CUERDO COM A.R~MA.S, A.L

COMSTA.TA.R LA. FA.CILIDA.D CON LA. QUE LOS HECHOS REA.LES SON
J

RÁPIDA.MENTE CONTA.MIMA.DOS DE FICCIÓN.

20

Por otra part~, llama la atención la insistencia del
autor cubano en que sus editores no eliminaran de la
portada el subtítulo "novela de aventuras". Temía acaso
que, si llegaban a omitirlo, el lector llegara a creer que el
libro ofrecía una reconstrucción escrupulosamente fiel a
la "verdad histórica" de los hechos.
Mier, sin duda, estaría de acuerdo con Arenas, al
constatar la facilidad con la que los hechos reales son
rápidamente contaminados de ficción. Acerca de los
informes indígenas sobre las apariciones de la Virgen
de Guadalupe, el fraile escribe:
Ésa es la fama a la que se refirieron los testigos
inp.ios de 1666, sucediéndole lo que siempre
sucede a la fama: que adquiere cuerpo y
fuerzas con el progreso del tiempo, y se añaden
circunstancias, y si los poetas intervienen con
sus cantares, a que los iadios eran muy dados,
o ponen la cosa en solfa de comedia, se erige sin
disputa la patraña toda en una tradición popular,
que si es piadosa no se puede atacar sin riesgo,
especialmente si la ha logrado canonizar algún
devoto imbécil con la imprenta y las licencias
necesarias para ella [Memorias, t. l, p. 73].
Jorge Luís Borges, en su cuento "El inmortal",
coincide indirectamente con el dominico cuando
nos pone en guardia frente a la a~undancia de
rasgos circunstanciales en un relato presuntamente
verídico;ya que "esos rasgos pueden abundar en los
hechos, pero no en su membria" y observa que ese
procedimiento se aprencle en los poetas y "totlo lo
contamina de falsedad" (Borges, 1980: 160-1).
Sin duda, el olvido borra de la memoria los rasgos
circunstanciales de los hechos y la historiografía
tiende a omitirlos, pero son precisamente estos rasgos
los que el lector le exige al narrador, porque mantienen
su interés. "Cuéntamela con lujo de detalles", ruega el
escucha a quien platica una anécdota. Lo mismo
que en las novelas de detectives y en los melodramas
televisivos, lo importante no es tanto qué sucede, sino
cómo se llega al desenlace. Ya lo decia E.M. Cioran:
"Existe un placer que es nuestro: el del conflicto como
tal" (2002: 121).
Así, para los hechos históricos de la biografía de
Míer, Valle-Arízpe y Arenas imaginaron esos rasgos

21

circunstanciales que, como narradores de ficción,
estaban conscientes de que los exigiría la quisquillosa
credulidad del lector, a quien le irrita que una
ambientación vaga, una causalidad ambigua o una
trama fragmentaría estropeen la verosimilitud del
relato.
Va!le,Arizpe satisface esa exigencia a través de
crear atmósferas en las que están cuidadosamente·
detallados los escenarios, los rasgos físicos y los
ademanes significativos. Arenas, en cambio, la resuelve
a través de la hipérbole, de una exageración que incide
tantb en la apariencia como en la conducta de los
personajes. Por ejemplo, al ha~lar de la baja estatura
de los madrílenos, Mier alude a una ocasión en que
estuvo jugando con una níñ.a que el creía de nueve
añ.os y resultó tener dieciséis (Memorias, t. II, p. 160).
Arenas,.al retomar esta anécdota, hace que la Sl)puesta
níiia, "que no medía más de dos pies", confiese haber
Cllmplido ya treinta años (El mundo alucinante, p. 117).
Y así como Valle-Arízpe caricaturiza a Borunda,
Arenas de plano lo convierte en una especie de
Gargantúa que vive en una .cueva llena de.murciélagos
y quien, a la hoi:a de mostrarle un códice a Mier,
desenrolla un lienzo que se extiende a lo largo de
kilómetros y kilómetros.
Para apreciar mejor dicho mecanismo, tomemos
este pasaje de las Memorias, donde fray Servando
cuenta cómo, en su primera visita a Madrid, tuvo que
compartir vivienda con "un americano muy pobre":
Aunque viv!amos los dos bajo una puerta común,
nuestras habitaciones eran inconexas y enteramente
independientes, sin que se supiese en la una lo que
entraba o salia a la otra Ydicen que a mi compañero
lo visitaban algunas mujeres, lo que no era de extrañar,
porque era ya muy antiguo en Madrid ytenla muchos
conocimientos. Viéronlas entrar por la puerta común
los agentes del arzobispo, que ~ puestas espías
sobre todos mis ~s para ver si hallaban con qué
desacreditarme ante el Consejo, pues ya se sabe que en
los tribunales españoles los artículos más impertinentes
no lo son, y aun son decisivos en los ttibun'.tles de
gobierno; y dieron aviso a todos los alcaldes de
Madrid, hasta a los de Cone, para que nos cayesen
de noche y resultase el escándalo que siempre resulta
contra eclesiásticos en semejante materia. Por ah1 se

�•
la puerta ... Asi pude comprender que todo aquello
no era más que los preparativos para lo que luego se
desataría en aquel lugar. De manera que la ceremonia
avanzaba. Y las damas, desesperadas y con las manos
muy unidas, rodeaban de rodillas al fraile. Yhe aqul que
el cura coge aquella parte tan desarrollada, y con las
dos manos la empieza a introducir trabajosamente en
la boca de cada dama arrodíllada (a manera de hostia)
que, en una actitud de plena adoración e idolatria
besaba, engullendo gozosa toda su proporción, que el
padre retiraba al instante- para satisfacer las siguientes
solicitudes Las damas se desesperaban por!allegada de
su turno [Elrmmdoaludname,pp. !12-ill].

les procura hacer siempre el tiro para deshonrarlos
[Memorias, t Lpp. 263--264].
Valle-Arizpe y Arenas se OCUP,an de reformular
este incidente cada quien a su manera. El primero
aprovecha el episodio para escribir un pasaje cargado
de ironía, donde hace burla de la doble moral y del
ambiguo lenguaje que la encubre:
Va a vivir (Mier] con un padre americano, bendito
varón. iDios lo haya perdonado! Este buen páter
tenia dares y tomares con señoras--desde luego,
muy santos dares y tomares- que concurrian en su
habitación, claro está que a nada malo, ni feo, cosa
imposible, iquién creería eso? Iban, es evidentisimo,
en las horas nocturnas, que, especialmente; elegfan
para sus visitas, por lo sosegadas y quietas que son,
ya sin el terrible bullicio del ella, con el cual no se
puede reconcentrar el pensamiento. Esas damas,
como es, natural, iban únicamente a extasiarse
oyendo al fraile que les predicara, de modo precioso,
sobre los inefables goces dela vida eterna, los medíos
eficaces para evitar las sucias tentaciones de la
carne, y lo muy provechosas que son unas cuantas
tandas de disciplinazos para castigar las rebelcllas
del cuerpo, "el hermano asno"; yles sermoneaba, con
linda palabra, otras cosas así de útiles e interesantes.
Aquello era edificante [Fray Servando, p. 293].
Arenas, al ocuparse -de este pasaje, deja de lado
toda reticencia y describe en forma clara, directa y
detallada eso que Mier apunta escuetamente y Valle
Arizpe adorna de insinuaciones: ,
Y he aqul que voy asomándome con gran trabajo hacia
el interior de la habitación; yhe aqul que estoy viendo
al padre completamente desnudo y sudoroso, con el
miembro más tieso que una piedra y apuntando como
una var:t, pa&lt;cindose entre aquellas señoras arrodilladas
en corro, ysin dejar de recitar sus predicas enlatln. As!
caminaba el padre"por entre todo el ciclo de mujeres.
Ellas lo miraban extasiadas y a cada momento sus
rostros reflejaban la ansiedad y la lujuria, desatada ya en
el cura, que segula caminando rítmicamente, mientras
su miembro adquiría proporciones increíbles, tanto
que tern1 llegara hasta donde yo estaba, traspasando

A pesar de su apariencia delirante, tales hlpérboles se
limitan a poner en maréha una lógica de los hechos
implícita en las Memorias. Dicho de otro modo, fray
Servando aporta los "predicados de base·, como dicen
los estrucruralistas, 3/ Arenas los desarrolla llevando
su causalidad más allá de los limites de lo verosímil,
valiéndose de aplicar a las relaciones de causa-efecto
de los hechos un recurso que con el tiempo seria
considerado como uno de los más emblemáticos del
"realismo mágico": tomar lo metafórico en sentido
literal. As! lo hace Arenas cuando plantea que, para
poder escribir, Mier, a falta de yelas, se iluminaba "con
los destellos delos ojos delas ratas" (El mundo... , p. 89).
Las Memorias del regiomontano 1't!eron como semillas
que hallaron en la imaginación del cubano una tierra muy
fértil donde germinar. Borges vio un proceso semejante
en los traductores de las Mil y una noches y en FitzGerald,
quien vertió al inglés al poeta árabe Ornar Hayyam:
Rossetti y Swinburne captaron la belleza de
la traducción, pero nosotros nos preguntamos
si habr!an 'captado esa belleza en el caso de que
FitzGerald hubiera presentado los Rubáiyát como
un original (en parte era original) más que como
una traducción. [.. .] Yme pregunto si a FitzGerald
se le hubiera consentido el "lazo de luz• ("noose of
light") y el "torreón del sultán" en un poema suyo.
(Borges, 2001: 88)
Si no fuera por este trabajo de traslado y recreación, tal
vez dichos tra~uctores no se hubieran atrevido a decir
y a firmar con su propio nombre ciertas cosas que, en

22

·1

cambio, si se sentían en libertad de atribuir a un autor
de otra éP,oca o derivar de una obra proveniente de
otra cultura.
'4 a quienes crean que estas transgresiones en la
verosimilitud de! relato son "licencias poéticas"· aportadas
por el "realismo mágico• de los novelistas del "boom·
latinoamericano, yo los invitarta a repasar las páginas de
Voltaire, cuya novela Cándido (1759) no sólo anticipa la
forma de narrar de los magicorrealistas, sino que tiene
un protagonista cuyas desventuras prefiguran en buena
medida las que padecería M!er. Incluso Cándido halla a.su
Borunda en el doctor Pangloss.
Acer-:a de tstas similitudes, llama la atención la
constante apelación del fraile a su propia candidez.
Valle-Arizpe en el libro ya comentado y Alfonso Reyes
en su prólogo a una edición madrileña de las Memorias
(1917), citan esta misma frase: "No está en mi mano tener
malicia". Pero ésa es sólo una de las muchas que aparecen
a lo largo del texto de fray Servando: "Yo también soy
sencillo", "Lo que tengo ... es un candor inmenso", "Mi
candor excluye todo fraude", etcétera. Y en medio de
tanta efusión de humildad, de pronto suelta esta joya:
"En toda la América no había quien pudiera excederme
en nobleza" (Memorias I, p.114).
-

Post-scriptum: Mientras redactaba este ensayo, me
enteré de que, el año pasado, la Editorial Lectorum
había publicado una nueva edición del Fray Servando
de Valle-Arizpe y que la Facultad de F_ilosofia y Letr~s ·
de la Universidad Autónoma de Nuevo León había
realizado, con motivo del l)icentenario, una edición
especial de las Memorias del padre Mier, cotejada,
revisada y anotada por el maestro e hlstoriador
Benjamín Palacios Hernánde.z, la cual lleva el profético
titulo de Días del futuro pasado.
Revisé ambas ediciones. La de Lectorum no tiene
más aportación que presentar el texto de ValleArizpe en un volumen más manejable que la del
FCE. La edición de la UANL, en cambio, aporta una
bibliografía y un cuerpo de notas muy ilustrativos,
además de una introducción donde Palacios
Hernández hace una severa cñtica de las anteriores
ediciones de las Memorias y de varios trabajos sobre
el padte Mier escritos por investigadores mexicanos
.Y extranjeros. Como dato curioso, Palacios dedica la
última parte de su introducción señalar todas las

a

23

fallas que encontró en el libro Vida de Fray Servando
de Christopher Dom!nguez Michael y observa que la
manera como el ensayista coyoacanense aborda a Mier
y a otras figuras históricas en su "biografía hostil"
evidencia "un criterio propio de la high sociay" (Días del
futuro pasado, t. l., p. 87)1.0

.

Bibliograf!a
Arenas, Reynaldo (2009). El mundo alucinante Una novelad, avrnturas.
2da. Ed. México: Tusquets Editores, (Fábula 177).
Dom!nguez Micbael, Christopber (2004). Vidad, Fray Servando.
México: Ediciones Era/ INAH / Conaculta.
Mier, Fray Servando Teresa de (1988). Mcmorid.s. Dos tomos. 4',
Ed. Edición y prólogo de Antonio Castro Leal. México: Editorial .
Porrúa. (Colección de Escritores Mexicanos 37 y 38).
Mier, Fray Servando Teresa de {2009). Días d&lt;l fuwro pasado. Las
Meinorias de fray Servando Teresa de Mkr. Dos tomos. Edición
cotejada y revisada, introducdón y notas de Benjamin Palacios
liernández. Monterrey: Facultad de Filosofla y Letras de la UANL
Valle•Arizpe, Artemio de (2000). Fray Servando en Obras. Tomo l.
Edición y prólogo de Juan Coronado. México: Fondo de Cultura
Económica (Letras Mexicanas).
Valle-Arizpe, Artemio de (2009). Fray Servando. Prólogo de
Christopher Domlnguez Michael. México: Editorial Lectorum.
Referencias
Aristótel~s (1989). La poltica. Versión e introducción de Juan David
García Bacca y prólogo de Emilio Carballido. México: Editores
Mexicanos Unidos.
·
Borges, jorge Luis (1980). "El inmortal" en Nueva antología personal.
Barcelona: Editorial Braguera (Club Braguera 2).
Borges,Jorge Luis (2001). Arte poltica. Seis conf,rencias. Traducción de
Justo Navarro, prólogo de Pere Ginúerrer, edición, notas y ep!logo
de Calin-Andrci Mihailescu. Barcelona: Editorial Cr!rica.
Cioran, E.M. (2002). "Carta sobre algunas aporlas" en La tcntaci6n
de existir. Versión de Femando Savater. Madrid: Suma de Letras
(Punto de lecrara 120 / 2).
González Peña, Carlos (1953). Curso de litftawra. 5' Ed. México:
Editorial Patria.
Reyes, Alfonso (1963). El deslinde. Prolegómenos a la troria literaria en
Obras Completas.' Tomo XV. Nota preliminar de Ernesto Mejla
Sánchez. México: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (1956). "Fray Servando Teresa de Mier" en Obras
Completas. Torno III. México: Fondo de Cultura Económica.
Vas&lt;;oncelos,Jo.é (1983). Ulises criollo. México: FCE / SEP (Lecturas
Mexicanas II y 12).
Volraire (2008). Cándido oel optimiStnD. Monterrey: Agencia Promotora
de Publicaciones (Biblioteca de Literatura Universal).

•.

�POEIIA

3

•

'
&gt;&lt;

R
....

1

Imagen de la luz
C1'J

LUIS FELIPE FABRE

....:::1

¿Te has quedado mirando

1
1
1

1

de cien watts, como si buscaras
en la luz eléctrica otra luz?
lTe has prohibido a Cristo?

....

¿Te has quedado mirando fijamente

i

un foco de cien watts
y sólo has visto las tinieblas

3

del deslumbramiento?

JI

R
&gt;&lt;
R
....

•

fijamente un foco, digamos,

¿Te has prohibido a Cristo
para que Cristo te sea una tentación?

•

1
....

lTe has quedado mirando fijamente un foco
y luego, al cerrar los ojos,

1
i- e

has visto dentro de ti
el luminoso espectro de ese mismo foco?

1

1
lil

ill

.....i

.:!I

¡

i

¿Q has cerrado tus ojos a la luz
y has-visto a la luz
teñirse de rojo al atravesar
tus párpados como si fueran
los vitrales de una iglesia?

�2. EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE
MONSTRUOS

Por ello, no deja de resultar paradójico que Paz
concluya el "Apéndice" a El laberinto de la soledad con estas
palabras:

El "Primero Sueño", ya lo han explicado sus
estudiosos, es un sueño de anábasis en el que el alma
se eleva sobre el mundo fisi~o hacia el mundo de
El hombre moderno tiene la pretensión de pensar
las ideas: hay antecedentes en prosa pero éste es el
despierto. Pero este despierto pensamiento nos
· primero en verso. Habría que decir que se trata de
ha llevado por los corredores de una sinuosa
un sueño de la razón: la alegoría ·de las noches en que
pesadilla, en donde los espejos de la razón
sor Juana se avocó al estudio. Una mente despierta en
multiplican las cámaras de tonura. Al salir, acaso,
medio de la oscuridad. Un sueño que en realidad es un
descubriremos que hablamos soñado con los ojos
insomnio. El insomnio fundador de la poesía escrita
abiertos y que los sueños de la razón son atroces.
durante esa larga noche llamada México.
Q¡¡izá, entonces, empezarelll_os a soñar con los
Podría leerse entonces ese misterioso calificativo
ojos cerrados.
de "primero" (ya que no hay un "segundo' sueño")
que ostenta el poema en su título como un aviso de
Paz no está hablando de la poesia mexicana,
fundación: Úna primera piedra, pero piedra metafísica,
pero traicionando su sentido original bien podria
piedra ideal. Las consecuencias de ese gran poema
resignificarse aplicándolo a su propia obra. Porque
para la poesía posterior son incalculables.
también hay que decirlo: qué raro país es éste donde
Por una parte, con Sor Juana, el lenguaje poético
los poetas quieren ser filósofos: tserá que la realidad
de la colonia alcanza la misma altura que el lenguaje
está tan enloquecida o es tan salvaje que el poeta,
poético de la metrópoli en su máximo esplendor, es
al que tradicionalmente le tocarla ser tl loco, se
decir, el Siglo de Oro. Sor Juana nada le pide a Góngora
ve obligado a asumir el papel de lúcido? Porque la
o a Quevedo. Esto mar~a una relación literaria distinta· poesía mexicana no está loca: sólo está un poco mal
con el idioma. Tal vez de allí podría rastrearse la falta
de los nervios. Los nerviosos poetas mexicanos en
de rebeldía frente a la lengua española que, a diferencia
nada se parecen a aquellos que Platón expulsó de su
de otras regiones de Latinoamérica ideomáticamente
República. Si, el sueño del.¡ razón produce monstruos.
más aguerridas como Argentina, caracteriza a la .
poesía mexicana. Ba~te recordar a Paz diciendo: "la
3. OTROS TRASTORNOS DEL SUEÑO
lengua es una".
El "Primero Sueño" es el poema fundacional de la
Por otra parte, con el "Primero Sueño", sor Juana hace
poesía mexicana, como se puede constatar en las
de la poesía un espacio del pensamiento. La poesia, que
consecuencias liricas de cierta _linea de poemas
suele entenderse como el sueño de la lengua, su delirio, es
posteriores: sueños sin fin que no son sueños
convertida por sor Juana en el insomnio de la lengua, es
sino reflexiones: noches de insomnio, a .lo sumo
decir, en especulación filosófica. Con el "Primero sueño"
duermevelas. Aunque los poemas no sean conscientes
se funda el insomnio en la poesía mexicana: el orden se
de ello, aunque el insomnio no sea tan acusado, la
trastoca: el sueño deviene noche de estudio, el delirio
poesía mexicana sufre en mayor o menor medida de
deviene reflexión y el poeta deviene pensador. Tal vez de
trastornos del sueño. Incluso en la poesía del siglo
allí podría rastrearse una de las vertientes más poderosas
XIX, a la que sor Juana aparentemente no tenía nada
de la poesia de nuestro país, al menos esa que pasa por
que decir, empeñada como estaba esta poesía en su
Gorostiza y desemboca en Paz: la dela poesía intelectual:
proceso de independencia, incluso alli es posible
el poemá como fruto dela inteligencia, el poema como un
rastrear trastoi;nos del sueño.
ejercicio intelectual y erudito. Insomnio es "Muerte sin
El siglo XIX sueña corÍ una Nación. En este sentido,
fin" e insomnio es "Blanco". No es casual que Haroldo de
uno de los poemas más emblemáticos del periodo es
Campos escriba en "Transblanco": "Tomé la mezcalina
la "Profecía de Guatimoc" (1839), up. extrañísimo ·
de nú mismo / y pasé la noche en claro / traduciendo
texto donde Ignacio Rodríguez Galván conversa, en
'Blanco' de Octavio Paz".
un sueño visionario, con el fantasma de Cuauhtémoc.

%7

�Un suefio donde la mente, otra vez, está más despietta
aún que en la vigilia:
Mi mente es negra cavidad sin fondo

y vaga incierto el pensamiento en ella
cual perdida paloma en honda gruta.
ffue sueño o realidad? Pregunta vana ...
Sueño serta, que profundo sueño
es la voraz pasión que me consume...

'

El poeta abre los ojos a una vigilia amenazada por
una realidad de pesadilla ante la que desearia volver
a cerrar los ojos ahora en el sueño de la muerte y
en ese sueño mirar a los muertos alzarse. Ambos
deseos se cumplirán ,nmchos años después en un
poema de Ramón López Velarde. Por su parte, el
desquiciamiento del orden entre sueño y realidad
encontrará, en cambio, su más lograda expresión en
los Nocturnos de Xavier Villaurrutia:

estrategia para controlarlos: los versos como ecuaciones
algebraicas, la métrica como juegos matemáticos para
distraer a la razón). Y son justame)lte estos ataques
de pánico los que los vuelven de una sensibilidad
absolutamente moderna. Mucho más moderna que el
vigoroso optimismo estridentista. Pero el ataque de pánico,
tambimhay que decirlo, es en última instancia un ataque de
lucidez y su naturaleza es intelectual Cualquiera que haya
padecido uno lo sabe: es una radical com:ienciadcl cueqx&gt;y
sus funciones, del paso
de la sangre, de los
latidos del corazón.
El ritmo, por ejemplo,
del "Nocturno de la
estatua", es el de una
respiración agitada,
entrecortada,
acelerada, en verdad
una hipetventiláción:
"Soñar, soñar la calle, la
estatua, la escalera. ..". ·
En la noche donde sor
. Juana ve la posibilidad

Nocturno miedo
Más adelante el poeta despierta, pero a diferencia de sor
Juana, Rodrtguez Galván no abre los ojos a un mundo
iluminado sino a la realidad pesadillesca de un pais ,
convulso: "... Desperté súbito/ y el bello Edén desapareció
ante mis ojos ...". Y el suefio perdido se convierte en la
profecia o en la nostalgia del suefio de la muette que
encontraremos en futuros poemas mexicanos. Rodrtguez
Galván escribe al final de su poema:

\

Todo en la noche vive una duda secreta:
el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar.
Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos
nada podemos contra la secreta ansiedad.
Y no basta cerrar los ojos en la sombra

ni hundirlos en el sueño para ya no mirar,
porque en la dura sombra y en la gruta del sueño
la misma luz nocturna nos vuelve a desvelar.

iVenid, sueños, venid! Y ornad mi frente
de beleño mortal: soñar deseo.
Levantad a los muertos de sus tumbas:
quiero verlos sentir estremecerme...
Las sensaciones mi alimento fueron,
sensaciones de horror y de tristeza.
Sueño sea mi paso por el mundo,
hasta que nuevo s1.1eño, dulce y gtato,
me presente de Dios la faz sublime.

Entonces, con el paso de un dormido despierto,
sin rumbo y sin objeto nos echamos a andar.
L,. noche vierte sobre nosotros su misterio,
y algo nos dice que morir es despertar.

de COilíX.'e!', Villaunutía
vela señal de la muerte.

IY quien entre las sqmbras de una calle desierta,

en el muro, llvido espejo de soledad,
no se ha visto pasar o venir a su encuentro
y no ha sentido miedo, angustia, duda mortal?
El miedo de no ser sino un cuerpo vacío
que alguien, yo mismo o cualquier otro, puede ocupar

si

y la angustia de verse fuera de viviendo
yla duda de ser o no ser realidad.
Los Nocturnos de Villaurrutia, en su perfección formal,
son en su mayoria insomnios, y cuando duerme, los
sm;ños transcurren en paisajes tan espe!uznantemente
geométricos como los obeliscos y las formas puras
que avistara sor Juana en su sueño. Claro que el
deslumbramiento del conocimiento en Villaurrutia ha
cedido paso al terror. Si algo caracteriza a Villaurrutia
es la ansiedad Sus insomnios devienen en ataques de
pánico (y el rigor formal deviene en el intento de una

28

~

O mejor dicho: el
conocimiento de
Villaurrutia es el
conocimiento de
la muerte.
Por otra parte,
el erotismo de los Nocturnos es también una reacción
para aferrarse a la vida: una estrategia distinta
pero que busca cumplir la misma función que su
geométrica perfección formal Una confesión: durante
la temporada que padec! ataques de pánico, mi modo
personal de combatirlos fue mirando pornografía:
un conjuro vital que oponer a Tánatos. Un ataque
de pánico no es _un miedo irracional, como muchos
han querido entender, es una toma de consiencia
de la muerte de 1a que la reflexión, a pesar de sus
esfuerzos, no logra consolar. No es delirio sino lúcida
e implacable cettidumbre: somos mottales y corremos
peligro. Cualquier reflexión en torno es mera evasión
(que a su vez funciona como concentración).
Pornografía salv!fica.

29

4,

EL SUEj¡O DE LOS MUERTOS

Tal vez el único poeta verdaderamente delirante,
es decir, el único poeta antiguo, sea, en México,
Ramón López Velarde. Porque realmente sor Juana
, ya era moderna. En la poesía de, López Velarde
el verbo es impredecible: más que a la lucidez,
a la reflexión, a la consciencia, al conocimiento,
sus versos apuestan por el lirismo imposible: 'la
revelación absurda, chispeante, inusitada. Otra cosa
que lo distingue:
López Velarde no
le teme al ridiculo.
Por eso puede
delirar. Su poema
"El sueño de los
guantes negros"
es, quizá, e'n su
delirio, el único
po.ema realmente
visionario de la
poesía mexicana.
Aunque "La
Suave Patria" es la
piedra de toque de
toda una iconografía
lirica y sentimental
nacional que ha
sido utilizada .
para crear un·a
imagen del México
posrevolucionario, lo cierto es, como ha sefialado José
Emilio Pacheco y más recientemente ha profundizado
:Júan Carlos Bautista, que la imagep fantástica del pa!s
que López Velarde construye en su poema tiene más
c:¡ue ver, paradójicamente, con el México que se perdió
en la Revolución. O que ha estado perdido desde
siempre: el Edén perdido que menciona Rodrtguez
Galván en su poema, el "Edén subvertido" de "El
retorno maléfico", eso, en suma, que llamamos "el
México que se nos fue".
.
,
López Velarde presenta la verdadera visión del
México futuro en "El sueño de los guantes negros",
como un paisaje apenas dibujado: un telón de fondo que

�EL LENCUAJE DE LA RAZÓN DEI.A PASO AL DELIRIO, COMO
ANTICUAMENTE O COMO POR PRIMERA VEZ. NO YA "LA SUAVE
PATRIA", SINO LA CIUDAD HUNDIDA, SEPULTADA BAJO EL LACO
SOBRE EL CUÁL SE ERICIÓ~ LA PÉRDIDA YA NO EN EL PASADO SINO
EN EL PORVENIR.
'

ME

Pero en la madrugada de mi suei\o,

sirve de escenario al despliegue del deseo feticlústa: los
guantes negros de la amada perdida y resucitada. En
verdad se trata de un poema del Apocalipsis:

nuestras manos, en un circuito eterno

.DA

la vida apocallptica vivieron.

, LO

Un fuerte ... como en un suei\o,
libre como cometa, y en su vuelo
la ceniza y... del cementerio
gusté cual rosa ...

Soi\é que la ciudad estaba dentro
del más bien muerto de los mares muertos.
Era una madrugada del invierno
ylloviznaban gotas de silencio.

Un poema del fin de los tiempos en el que se cumple
la petición de Rodríguez Galván: "Levantad a los
muertos de sus tumbas: / Quiero verlos sentir
estremecerme... " Pero un poema también donde se
lleva a su consecución última el sueño de una nación
que acariciaron los románticos: su destrucción.
Si el sueño de sor Juana, en cuanto aventura del
conocimiento, es parte de un proceso civilizatorio,
en este sueño nos encontramos con el fin de la
civilización. El lenguaje de H. razón deja paso al delirio,
'
como antiguamente
o como por primera vez. No ya
"La suave patria", sino la ciudad hundida, sepultada
bajo el lago sobre el cuál se erigió. La p~rdida ya no
en el pasado sino en el porvenir. No ya el deseo de la
construccibn de un país, sino versos para después de
la catástrofe, para después de esa muerte tan temida
y deseada por Villaurrutia: versos que hablan de una
resurrección su bacuática contra toda lógica y contra
toda probabilidad. Aquí encontramos, finalmente, un
poema que sobrepasa la razón: sobrepasa el insomnio _
y se permite soñar: se permite morir. Un sueño del
que López Velarde aún no despierta. Un poema aún
más enloquecido que nuestra realidad Un poema para.
leer en estos. momentos en que México se hunde. Un
nuevo nacimiento o un segundo sueñow

No más sei\al viviente, que los ecos
de una llamada a misa, en el misterio
de una capilla oceánica, a lo lejos.
De súbito me sales al encuentro,
resucitada y con tus guantes negros.
Para volar a ti, le dio su vuelo
el Esplritu Santo a mi esqueleto.
Al sujetarme con tus guantes negros

me atrajiste al océano de tus senos,
y. nuestras cuatro manos se reurueron
en medio de tu pecho y de mi pecho,
como si fueran los cuatro cimientos
de la fábrica de los uruversos.
¿Conservabas tu c;arne en cada hueso?
El erugma de amor se veló entero
en la prudencia de tus guantes negros.
iOh, prisionera del valle de México!
Mí carne... de tu ser perfecto

quedarán ya tus huesos en mis huesos;
y el traje, el traje aquel, con que tu cuerpo
fue sepultado en el valle de México;
y el figurin aquel, de pardo género
que compraste en un viaje de recreo...

.

30

.•

EN

o

z!
8~

fi

CUALQUIER
LADO 1111

A

utor de diez novelas, entre las que destacan
El desbarrancadero (Premio Rómulo Gallegos)
y La rambla paralela, Valltjo se ha convertido
en el escritor más insobornable de nuestro tiempo.
A menudo asociado con la polémica, realiza
declaraciones que otros autQre~ por temor no se
atreven a expresar. Desde la sabiduría del hombre.
que no tiene nada que perder, ha construido una
obra monumental, que no otorga concesiones.
Alegre misántropo, casi nunca abandona su casa,
posee fama de escurridizo. Pese a lo anterior, es una ,
persona que se distingue por su amabilidad. Nació
en Medellín, Colombia, pero radica en la ciudad de
México. Además de novelista es biólogo, cine.eta
retirado, lingüista, toca el piano y ama a los.perros.
Ha donado cantidades exorbitantes de dinero a
asociaciones protectoras de animales. Declarado
homosexual, su pasión son los muchachos.

Terrible y hermosa, la obra·
de Fernando Vallejo irrumpió
violentamente en el panorama
de las letras. Poblada por
ángeles, muertos y fantasmas,
la novela La virgen de los
sicarios fo consolidó como un
monstruo de la literatura.
Mientras otros escritores
insistían.en narrar los residuos
del realismo mágico, Vallejo
nos situó en la realidad. La
vida en Latinoamérica no
concede el happy end. .

Su nueva novela, El don de la vida (2010), es una
elegía a la vida misma, un canto de amor a la muerte.
Un tema recurrente e inabarcable dentro de su obra.
La obsesión que lo empuja a describir cl infierno que
le representa. la existencia.
Carlos Vdázquez (CV): Debido a la violencia originada
por la guerra que el gobierno mexicano le ha declarado al
nareo, se presume de una colombiáni.zación del país. iEs un
mito oun hecho inminente?
Fernando Vallejo (FV): la colombianización de
México es un hecho. No ~é por qué han puesto
aqui el grito en el cielo por la comparáción que
hizo recientemente la secretaria de Estado
norteamericana Hillary Clinton del México de_ahora
ton la Colombia de hace veinte ai\os. Fljate en esta
simple observación de lenguaje: la palabta "sicario",
que significa asesino contratado o por dinero, y

•
31

�•

'
•
CV: Sergio Fajardo, ex alcalde de Mcddlín, asegura que
durante su administración logró reducir los índices de
violencia eon programas de integración social iHasta dónde es
posible calcular si esto es verdad ose trata de pura propaganda ,
política?
FV: Es propaganda pol!tica, mentiras,.embustes de
un tipejo que se las da de servidor público siendo tan
sólo un aprovechador público. Como todos los que
asl sé llaman.

que está en el titulo de mi novela La Virgen de los
sicarios. Esta novela la escribí en 1993. En México
nadie usaba esa palabra entonces. Aquí la palabra
era "gatillero". Pues "sicariq" acabó por reemplazar
a ésta. Yo empecé a medir lá colombianización de
México por las veces en que apar~c!a "sicario" en
los periódicos y por el aumento en _los secuestros.
Cuando yo llegué a México, a principios de 1971,
aquí no habla secuestros, pero en Colombia ya
habían empezado. Después allá se convirtieron en
una plaga y más adelante la plaga se extendió hasta
aquí. Fijate también en la expresión "jefe de sicarios",
que viene del vocabulario de los narcotraficantes
del extinto cártel de Meclellin, el de Pablo Escobar.
También se impuso ya en México. As! como en
el fútbol y en la computación usamos palabras y
expresiones inglesas, pues uno y otra se los debemos
a Inglaterra y a los Estados Unidos, de igual manera
pasa con los colombianismos del hampa que estamos
usando en México. El que inventa algo impone su
vocabulario. Por lo demás te diré que si México está
colombianlzado, Colombia está mexicanizada. En
mi niñez y en mi juventud los funcionarios públicos
colombianos, del presidente para abajo, eran
honrados, decentes. ¡y aqul? iQué han sido? iQué
son? Te dejo a ti que contestes mis preguntas.

-

•

CV: El ensayista tijuanense Heriberto Yépa. expone una
teoría personal que afirma que la cultura mexicana ha
caducado. Con la violencia desatada por el negocio de la
droga esta aseveración parece cobrar relevancia. iCrees
que la narcocultura sea capaz de destruir totalmente
una_ idiosincrasia y establecer una cultura de lá droga?
iColombia dejó de ser Colombia apartir de la cocaína?
FV: Los estupefacientes son apenas una partecita
del problema. iDónde dejas los secuestros, los
asaltos, las extorsiones? Las extorsiones a los
negocios y a veces a los ciudadanos del común,
que están a la orden del dla en todos los barrios
de Medell!n, ricos o pobres, y en las ciudades del
norte de México, que han caldo en manos de las
bandas. Lo que estamos viendo d1a a dla por todas
partes, en Colombia y en México, es un crecimiento
demográfico desmesurado acompañado por un
creciente desempleo, una creciente rrúseria, la
desintegración de la sociedad y la desaparición del
Estado. O mejor dicho, la desaparición del Estado .
donde debe est.¡r y su dañina presencia donde no
debe estar: para ponernos cada vez más regulaciones,
más trabas, más impuestos, para no dejarnos vivir ni
respirar. En México, como en Colombia, el gobierno,
el Estado, es el primer atropellador, el primer
delincuente. Mayores rateros y hampones que los del
PRI y su disidencia el PRD, aquí no ha habido. Ah, y
les sumo el partiducho delos González Torres. Ahora
se reparten entre todos ellos el botín público junto
con el PAN, que antes de llegar al poder era un partido
decente.
CV: Se ha especulado demasiado con una posible
legalización de las drogas. Por otra parte, se destinan
cantidades millonarias a combatir el narcotráfico; ¡,ero
nadie considera al adicto. Al contrario, se le criminaliza.

32

La calidad de la droga es tan mala que en ocasiones el
usuario se consume a tal grado que su condición física sólo
le permite realizar actividades como limpíar parabrisas o
pedir limosna. iCrees que una legalización de las drogas
sirva para mejorar la calidad de vida del adicto?
FV: No. Las drogas son buenas para ayudarnos
a soportar la desgracia de la vida. Si acaso, que el
Estado no les corte el cborro de la acetona y el éter a
los fabricantes de cocaína, de suerte que no la sigan
haciendo con químicos sustitutos, que son veneno.
Donde intervienen los hampones del gobierno,
todo lo dañan o empeoran. Que desaparezcan, a
ver en qué maravillosa anarquía caemos. En una
más grande de la que ya padecemos. Total esto no
tiene solución. Somos muchos, siete mil millones,
y la vida es una desgracia. l\ ver si la Marina en vez
de perseguir narcotraficantes se pone a combatir el
ruido y a esterilizar gente.

FV: No birn acabo un libro y me olvido de él. Los
mios están llenos de insultos: a Dios, al papa, a
los curas, a los pol!ticos, a los· abogados, a los
plomeros, a las embarazadas, a las partutientas, a
los médicos ... Me he vuelto un experto en insultar.
A ver qué universidad me da un doctorado honoris
causa en eso ahora que ya me dieron por allá abajo,
en el subdesarrollo, uno en letras.

CV: En El don de la vida te refieres al yo como un
invento. /La vida o la literatura son intentos por inventar
un yo para explicárnoslo/
FV: S~ yo me inventé, tal y como me he inventado la
vida m1a. He tomado por el camino que se me antojó
y nunca he pensado ni hecho lo que los demás quer!an
que pensara e hiciera Desde muchacho mandé al diablo
sea este engendro del Romo iapiens que llamamos "la
sociedad", pero que yo considero como "la suciedad". '

"LA DIVISIÓN EN P~RTES, CAPfTULOS Y SUBCAPfTULOS TAN SÓLO
DA UMA FALSA IMPRESIÓN DE CLARIDAD PERO NO LA PRODUCE. LA
'

CLARIDAD TIENE QUE ESTAR EN LAS FRASES. QUE AVANCEN ÉSTAS
CON FACILIDAD, QUE FLUYAN ..." FERM.ANDO VALLEjo
CV: iEn qué estado se encuentra la lengua espanola! iCuál es
tu diagnóstico? iRealmente se puede deteriorar una lengua?
FV: En plena bancarrota. El español hoy es un
adefesio anglizado. Tambíén ya ~cabamos con él
CV: En tus novelas no existen capítulos o espacios en blanco.
La narración continua nos remite apequeñas sinfonÍílS. iDe
dónde proviene la música de tus novelas? iEs producto de la
oralidad ode tu concepción del tiempo eomo un río?
FV: No veo por qué tenga uno que dividir una obra
literaria en cap!tuloo. Ni siquiera las obras científicas. La
división en partes, capitulas y subcapltulos tan sólo da
una falsa impresión de claridad pero no la produce. La
claridad tiene que estar en las frases. Que avancen éstas
con facilidad, que fluyan. .. como el óo de que hablas.

•

CV: Narrar en primera persona privilegia la esc-ritura
directa y confesional que practicas; sin embargo, en La
rambla paralela el juego con la tercera perso_na evidencia
una vocación netamente literaria. iConsideras a esta
novela tu obra mejor lograda?

33

CV: iEn qué consiste la dificultad dc ser reconocido en
distintos países de habla hispana/
FV: En el esplritu de parroquia delos países que
hablamos este idioma. En nuestro mezquino
concepto de patria. A dos siglos de nuestra
separación de España somos una colcha de retazos
de paisitos sin arreglo ni redención. CV: i&lt;¿)_ué opinas sobre la adopción en el matrimonio por
conveniencia?
FV: El matrimonio es una institución odiosa. Y la
familia. Nadie tiene el derecho a reproducirse ni a
comerse alos animales. /Quién nos lo dio? iPorque as!
lo dice el Génesis? El Génesis es un libro estúpido de
mitos babilónicos muy recientes, del siglo V antes de
nuestra era Dios no creó esto nilo creó nadie y como no
sea para la muerte no vamos para ninguna parte.
CV: Cuando España impuso un visado a los colombianos
firmaste junto a un grupo d, escritores una carta donde
renunciabas avisitar el país si llevaban acabo la solicitud

�premio Rómulo Gallegos el germen de donde surgió la idea
para escribir La puta .. )
•
FV: No. Este sumario de La puta de Babilonia que le
levanté ala gran empresa criminal que es el cristianismo
no tiene más razón que mi amor porlos animales. Como
el llamado Cristo no los vio... iQué los. iba a ver si ni
existió! Nadie puede probar la existencia de un Cristo
histórico. Cristos míticos hubo muchos, más ile una
decena, y en el solo Nuevo Testamento hay tres: el de
Pablo, el de Juan y el de los tres evangelistas sinópticos.
Pero ui¡o encarnado no lo hubo. Yno hay cristianismo
antes.del año cien Aver si el cardenal Sandoval lñiguez,
que es cloctor en teolog!a dogmática de la Universidad
Gregoriana, acepta un debate público conmigo
para que hablemos de la inexistencia de Dios, de la
inexistencia de Cristo y de las incontables bellaqµertas
y cómenes e infamias ele su empresa crimihal Con mi
promesa de no tocar el tema de las !imosrulS que ha
recibido este señor del narcotráfico ni su tesis de que
para la lglesia no hay dinero sucio.

de visa. iCómo explicas que hayas sido el único de los
firmantes que no has vuelto a pisar tierras españolas/
/Cumplirás tu promesa hasta la muerte?
FV:' Porque los otros seis que firmaron la carta
conmigo (cinco escritores y un.pintor) resultaron
1:1nos solemnes granujas. De todos modos, y pára
decir la verdad, pero dejando muy en claro que no
pienso volver, el drama de los colombianos no es
que les pongan visa para entrar a España sino que
no puedan vivir en Colombia. iQué van a poder vivir
allá, si acabaron con ella y la volvieron un solemne
matadero!
· CV: Hace algún tiempo adquiriste la nacionalidad
mexicana. /Es esto una venganza hacia Colombia o·es
amor por este país? /Por c¡lli la nacionalidad mexicana y
no la chilena, por ejemplo?
FV: Porque aqul he vívido la mayor parte de mi
vida: cuarenta años.
CV: i~ué opinión re genera la figura del presidente
Calderón/
FV: Un hombre gris, inculto, ignorante, un don nadie,
un aprovechador público, un vivo de la política que
indignamente y sin ningúo mérito preside el destino
de ciento diez millones de personas y que como su
predecesor ha dejado impunes los setenta años de
saqueo a México por parte de los bandídos del PRI.

CV: iEn qué sitio ubicarías a La puta de Babilonia
dentro de tu producción/
FV: Junto con mis otros dos libros de ensayos La
tautología darwinísta y el Manualito de imposturología

física.

'

CV: El don de la vida trata el tema de la muerte, el
umbral último; iescribirás otra novela después de esta?
FV: No creo. Escribir un nuevo libro es muy dificil.

CV: En ocasiones dices que el descontento con la patria se
mide por la cantidad de colombianos que han salido del
país. iPropondrias a los mexicanos que no están conformes
con la situación que abandonen este pais/
F\lcYa se han ido como treinta millones. No se van
más porque no pueden.

"4J, M.C. LE CLÉZIO
Traducción de lván Salinas

CV: iHa resultado México un lugar idóneo para vivir o
sólo es otro sitio habitable más?
FV: Me siento bien en los países de mi idioma.
Como en mi casa .

..

CV: La puta de Babilonia contiene una cantidad
impresionante de datos sobre la Iglesia, tu obra
más cáustica antes de la publicación de esta era
Desbarrancadero, ifue la novela con la que ganaste el

CV: En distintas partes de tu obra enfatizas que volverás a
Colombia amorir, /cumplirás tu amenaza1
FV: Colombia ya no es mía, es ajena. M,, da lo
mismo morirme en cualquier ladoll»

"ME SIEMTO BIEM EM LOS PAÍSES DE MI IDIOMA. COMO EM MI CASA"
FERMAMDO VALLEJO
•

•
34

'
forma parte
del libro La fiebre (Editorial Almadia,

1 N. de la E. Es.te rela:to

2010; col. Mar Abierto. Narrativa
conte1nporánea), antolog!a de nueve
cuentos de Le Clézio traducidos por
primera vez al español Fue preparada
con el-apoyo de la Embajada de Francia
en México (CCC,IFAL), en el marco
del Programa de Apoyo ala Publicación
"Alfonso Reyes" del Mmisterio francés
de Relaciones Exteriores.

�Eso, en eso me babia convertido. Me bamboleo como un montón de gelatina. Ymuchas cosas
se me escapan, me abandonan, me vacían; tengo la impresión de ser el casco de un gran buque,
y que lá~ ratas y los hombres escapan de mi, se alejan llevados por el terror, mientras me deslizo
pesadamente hacia el interior del mar. Me voy a convertir en un desierto, en el canal de un pozo
aéreo, salido de ninguna parte, que conduce al abismo.
Mi cuerpo ha desmejorado bastante. En esta especie de juventud lo vi marchitarse yvolverse pequeño.
Sin músculos,o casi Mis manos son cortas, cuadradas, y las venas desaparecieron, como habían aparecido,
bajo la piel blanca Todo se mueve más rápido, todo es liso, sencillo. El número decreciente me desposeyó
aún más, ysigo retrocediendo, retrocediendo, retrocediendo, retrocediendo, más lejos todavía, hacia atrás,
hacia atrás, en plena caída horizontal Merodean gritos desconocidos. Yformas, atrapadas en un bloque
glacial ydelicado. Esto se evapora sutilmente, sin calor, sin violencia, y el agua que sale de mi sólo deja al
desnudo partículas sin ángulos, redondas y pulidas como dientes. Esta acción que hay en mí, ies todavía
la velocidad? Ahora ya no veo ningún tren, ningún ricl, ninguna dirección. Al contrario, me parece que
estoy inmóvil, sumergido hasta la cintura en medio de una playa de fango. Yme hundo hasta el fondo. La
cintura, los puños. Las costillas. El pecho, los hombro&amp; La base del cuello, el cuello, la nuca, la garganta.
Luego el mentón. La boca, la boca. La nariz, con sus dos orificios que se cierran como dos trampas al
hundirse enla arena Todo me empuja Ysigo deslizándome, caigo en este pozo negro, en esta fosa séptica
que cálida, friamente, me disuelve poco apoco en su masa vibrante y coloreada porun estiércol orgánico,
po¡ una generosa bestia viva provista de un largo intestino acerado. Las mejillas. Los ojos, mis ojos se
cierran en este mundo de arena
Y olvido. El tiempo sigue pasando, extrae de mí el movimiento que necesita para mover
sus resortes. La voz lleva la cuenta regresiva: 15, 14, 13, 12, 11... Todo se vuelve tan estrecho,
tan blanco. Estoy sentado en una silla de paja, al centro de un recuadro soleado. Los sonidos
penetran en mi boca y-se mezclan, todos desiguales, todos caóticos. Las palabras se forman, se
deforman, se pliegan en dos, se funden.
'

oy, 15 de abril del año xxv después de mi nacimiento. Antes de eso, caminar. El tren
rueda para mi, completamente solo en la noche, y las ventanillas tiemblan y se azotan. La
velocidad ha penetrado en cada rueda, cada placa de acero mugriento, y todo vibra, con
pasión. Yo también vibro y me agito, en alguna parte al fondo de mi cuerpo, y la vibración escala
el edilicio de mis órganos, eléctticamente, con 'hormigueos, con pulsaciones, como una invasión
de microbios. No'SOy otra cosa, vibración, y las ondas cortas y secas recorren mis segmentos,
mis huesos, mis nervios. La velocidad rolida. Algo sale de m1, desmesurado, puro, frío, como la
larga hoía de un cuchillo. Y espero. Antes de eso. caminar siempre. Mi rastró quizá se ha hecho
más blando, está más blando ya. Siento los fémures y las tibias acartonados, la piel del vientre
arrugada. Aún nada... Voy más lejos: ahora, el corazón; el corazón que late notoriamente un poco
más rápido, notoriamente con menos fuer:µ. De golpe, los pulmones se crispan. Y la velocidad,
la velocidad sigue saliendo de m1. Imágenes complicadas, vanas, se apilan. Sonidos largos,
ronquidos, semejantes quizá al ruido del aire al desplazarse en un incendio. Eso es: estoy frente a
un incendio gigantesco que abrasa media ciudad El incendio pasa, vuelve, y yo sin moverme. Tal
vez estoy aún en una especie de tren. 20, 19, 18, 17, 16, 15... Algo disminuye, disminuye con rapidez,
no puedo detenerlo. Me absorbe, me aspira una digestión voraz, no me defiendo, o apenasio hago,
no hay nada que hacer. El tren soy yo. Ahora entiendo, iqué puedo hacer? iSe puede combatir a
un tren? El poderoso aliento, los rieles, terriblemente largos, rectilíneos, penetran en mi con una
violencia que desgarra todo: las ruedas, los ejes chirriantes, los fuelles, las ventanillas abriéndose
por completo hacia el negro espacio de la noche y del aire, hacia el hielo, con el cielo inmóvil,
la máquina que jala, todo derecho, todo derecho, que jala su bulto, sin esfuerzo, en medio de la
campiña desnuda, todo eso soy yo, soy yo quien acelera, un yo furioso, feroz, como un búfalo
desquiciado. Rebaso ciudades, hileras de ciudades en donde las luces brillan y cambian de lugar.
Los cables corren frente a mis ojos, se elevan, se agachan, se elevan, se agachan, etcétera. El frio
penetró en mi cuerpo con el movimiento, haciendo que adopte una posición horizontal, aplanado
sobre la tierra, extendido sobre ella como una capa de agua. Yme escurro por todos lados. Ya nada
me retiene. Invado los agujeros, choco y tapo los bordes, extiendo, floto, tengo olas.
Siempre las mismas cifras, contadas al revés, huyen de mi. 6eguramente se trata de segundos,
de inefables y vanos segundos que dividen todo, marcan los trazos, luego borran, seccionan
los paisajes, las frases, las palabras, las letras. Y no habril nada mds, nunca. Escucho una voz
. desconocida, que deletrea mi nombre y lo deforma, lo disminuye, la encoge. YJoientras esta
voz no dice más que mi nombre, siento que me dirijo a alguna parte, todavía no sé a dónde, pero
es un punto preciso, allá afuera, que me atrae de manera irresistible con el agotador movimient.o
de su fuerza. Aspira, engulle.

H

"Ffenri Pierre Toussaint" ·
"Henri Pierre Toussaint"
"Henri Pierre Toussaint"
"ri
ouss"
• rier Toussaint"
• er Toussaint"
"Toussaint"
"Touss"
"Touss"

"CIGARRO. ALTERA. HUIR ESPINAS. TRENZAS.ABUCHEAR NAlES. RENTE. UNTO. RATA.
AFGANO. SETIAN. HUIR. ESTADOUNIDENSE. 5 CUADRADOS. IS%. LITERATURA. AURRLS. ERNA." Nada
las llama. Y sin embargo, vienen, entran, están ahi, venidas del exterior, de amplios campos
obscuros. Llegan del mundo, de las superficies de tierra húmeda, de una suerte de lotes baldíos
cubiertos por desechos. De seguro vengo de ahí. De seguro de eso me alimento. Mis padres, si
tengo, habrá que buscarlos ahi, en el montón.
·
Retroceder, retroceder más todavía. En mis ojos, ahora, hay una fina película opaca, algo que
espesa mi vista como los lentés de un hipermétrope.
Asisto a las últimas metamorfosis de mi nombre: "iHenri, Henri!" "iRi!" "iRi! iRi! iRi!":
Ése es mi .nombre, el que la gente grita. Con la boca abierta, una risa demente atraviesa
atropelladamente toda mi garganta, se alarga como el resplandor de un trueno, se agacha, se
levanta, rebasa los labios y canta al viento, empujando las cortinas invisibles del aire. Luego,
esa risa se transforma en dolor, en un dolor inmenso, nacida en la recámara de los pulmones
comprimidos, venida desde el diafragma paralizado, semejante a una prolongada contracción
interna que expulsa, que rechaza, que expulsa, que extirpa el alma de mi cuerpo.
iVaya 1 Me encogí un poco más. No puedo decir cuánto, pero de pronto los objetos me
parecen gigantescos. Yo que me creía más bien alto, ahora la mesa me llega a la altura de la
nariz. Pero ya no estoy ni siquiera asombradq, no, prefiero dejar que el tiempo me maneje. Me
limito a circular en medio de las cosas como si estuviera en un bosque: las mesas, las sillas, las
cómodas, las camas, las escalerillas, todos son árboles. Sus fustes son inmensos, y yo, pequefiito.
Luego viene la marea de las cosas antiquísimas. Dejé de ser yo desde hace tiempo. No sé cómo
decirlo, pero los gritos y las llamadas bailan. Las manos. La confusión reina por todas partes,

.,

"ouss"
"ss"

•
36

37

•

�y esta especie de vacio penetró en todo mi cráneo por mis ojos, mi boca, mis oídos, mi nariz,
abiertos de par en par, y se deslizó por todo mi cuerpo COil).O agua, como agua. !O, 9, 8, 7... Estoy
conectado a la tierra por una colurnná, por el mármol. Pertenezco. O quizás estoy acostado
bocabajo, congelado, sobre una fotografía. Sí, ahí:'en un muelle, cerca de una mujer, al borde del
agua, con el codo apoyado en un poste. Las montañas se encuentran a mi espalda, y encima de
mi cabeza hay un rectángulo celeste, perfecto, sin nubes. Ahora tengo la cara toda estirada, el
cabello al ras, y los ojos con ojeras. Ya no respiro, o apenas. Eso es: volví a mi uníverso, ya sabe,
ese espectáculo petrificado, los coches inmóviles, los transeúntes interrumpidos en su andar,
los pájaros atrapados el! pleno vuelo, todo eso, plano, tranquilo, uniforme, congelado, pulido,
detenído, intocable.
Ysin embargo, la misma cosa que se va, siempre, que se escapa, este bicho que se larga, que
huye, que se recupera. Ya no retrocedo más, parece. No, la evasión ha cesado. Lracción que
hace rato se)l.acia a contrapelo, ahora se ha dado vuelta, y después de ci~o tiempo de pausa, en
el que reuníó sus propias fu=as, ágazapada, brinca de repente, se lanza y comienza de nuevo,
y en esta ocasión en verdad me lleva con ella. Ya nada la frena. Soy libre, soy totalmente libre.
Ya no espero nada, y mi carne ya no es ningún obstáculo. Bajo a toda velocidad, ruedo como si
me persiguiera el diablo por la nueva vía, recta y virgen, en el camino blanco y tranquilo. Sí, ésa
es la verdadera velocidad Nada me detendrá. Escucho el ruido cadencioso de los segundos que
salen disparados, los golpes en sordina de mi corazón que bombea, mientras las cifras desfilan,
escalan, construyen:
•

¿¿¿Cuál es la cifra??? iDos? iUno? iMerros todavía?
El pantano es·realmente enorme. Se elevan humaredas por aquí y por allá, por todas partes, y
los olores azucarados o penetrantes merodean, se arremolinan. Unos bichos lentisimos emergen
del lodo, sus negruzcos caparazones relucen bajo la luz, con las pústulas perladas de gotas.
Estos bichos sacan su,s cuellos del pantano, con poderosos estiramientos de las vértebras,
luego miran de lado, y sus ojos abiertos perforan la coraza de lodo. En un cielo inundado de
vapores, graves signos son trazados: espesas barras, carbonosas, que se desmoronan poco
a poco en el viento. En algunos puntos el frto es tan intenso que se ve cómo se forman los
cristales del hielo en el aire, como si fuera un vidrio. En otros, sucedla lo contrario hacia calor
.
'
'
un verano húmedo y demoledor, espirales se dibujaban en los charcos de tierra derretida. Las
burbujas se estrellan unas con otras, luchan, y luego revientan proyectando a su alrededor unas
salpicaduras mugrientas. Tocio bulle, todo golpea. Unas ondas sordas descienden a kilómetros
de profundidad, y sus itinerarios se reflejan en escalofríos casi imperceptibles de la corteza
terrestre. El hambre. La sed. Ovillado, bañado en sudor. La fiebre, ¿cuál fiebre? La garganta
abierta, la garganta dilatada, para absorber el. aire y la vida, los hquidos alimenticios, la frescura,
para calmar ese fuego insaciable que devora las entrañas, para apaciguar las escoceduras, las
grietas del frto, para inundar los recovecos de la piel seca, para respirar, para irrigar, para entrar
completamente vivo en la atmósfera, y nada, volar, arrastrarse, flotar, extenderse, crecer, vivir,
ivivir! Yun grito ronco, estridente, seguido por otro grito, de un "iah!" de picapedrero, ambos
gritos suben al unísono, se elevan hacia el techo.
Y entonces, en camino hacia una especie de muerte. Año cero1'»

101102103104105106107108109110
lll 112 113 114 115 116 117

Aqui, en donde estoy, ya no' hay ní dlas ni noches: nada. Las fotografías desfilan ahora, las
fotagrafias sin fecha, silenciosas, que no muestran nada, que no representan a nadie. Sobre ellas
no se ve níngún rostro, ningún objeto, níngútl paisaje. Grandes hojas de cartón gris, en donde
me introduzco con rapidez y de donde salgo aún más rápido. Un verdadero pasillo con mil
puertas por donde avanzo como un rey
Más abajo todavía. 'Si, mucho más abajo. A cuatro patas. Los torbellinos están por todos
lados, y yo también soy uno. Lo caliente, 1o frto. Dolor. La comezón, los cosquilleos. La lengua
se hace un nudo en mi boca, mi aliento apenas puede avanzar.
Las palabras, ¿a dónde se fueron? Desaparecieron. Ya sólo quedan unas como aureolas, sí,'eso
es, unas como aureolas alrededor de las cosas. Impulsos que levantan el cuerpo por completo
y lo hácen deslizarse hacia los objetivos, lo arrojan al centro de los materiales, y amasan el
conjunto.
•
Soy un enano. Ya no tengo fuerzas, tiemblo con todos mis miembros. Tengo miedo: a que
me dejen aquí, olvidado en este agujero; no soy digno de que se acuerden de mí, de que me
miren. Olvídenme. Todo es tan grande, tan áspero. Las luces son dolorosas,' a veces pasan
con rapidez, otras con lentitud, restregando en mis retinas unos eternos vestidos blancos,
nacarados, relámpagos, soles eléctricos. A la izquierda, a la derecha, rechinidqs, chirridos de
madera desbastada. Estoy atorado en un campo de secafirmas, mientras el polvo St,'. agita en
medio de los penetrantes olores de tinta. Tocio asciende en mí.
Olas ácidas levantan el vuelo desde mi vientre, hacen a un lado las paredes de las mucosas,
y suben, suben, suben. Vomito el mundo, por dondequiera. Me veo inundado, luego llamado,
arrancado: sacudido; arrullado, mecido. Entonces aparecen otros. sustratos, velos gaseosos e
hipnóticos, que se posan revoloteando apenas sobre mi cabeza, y que la cubren, uno tras otro,
como si fueran escorias. ·

38

, '

•

&gt;

39

�•

¡

Cll!flCMACIO M. SÁMCHEZ PRADO
' .

(

1

u

!:!
&gt;&lt;

-

e,

'...111
11

◄
11

••
111

o

•

,1

~

1

¡:

-·

-...'....
t

a
...,

..

,;

o

LA. IDEA DE OCT.AVIO P.AZ EM TORMO .A LA.FALTA DE CIÚTIC.A EM MÉXICO
CEMTRABASU HIPÓTESIS EM QUE MÉXICO MO TUVO ILUSTRACIÓN Y, POR
T.AMTO,C.ARECIÓ DE UNA,1:D.ADCIÚ11CA''. ESTE TIPO DEASEVERACIOMES
SOM BASTAMl'E COMUNES EM LA. HISTORIA DE LA. LITERATURA MEXICANA:
BASTE RECORDARAJORCECUESTA,QUIEM HABLABA DE UM,~Qufnco
MEDIO INTELECTUAL" (1994; ffl). LA. ,,.AUSEMCL\'' O ,,IMEXISTEMCIA" DE LA.
CIÚl'ICA LITERARIA EM MÉXICO, SIM EMBARCO, MO ES UNA DESCRIPCIÓN
DE HECHOS, SIMO UM IDEOLOCEM.A FAVORITO DE SECTORES DE LA.
LITERATURA MEXICANA EM BUSCA DE CONSTITUIRSE EM HECEMÓMICOS
(LA. QUEJA, .APARTE DE CUESTA Y DE P.AZ, SURCIÓ TAMBIÉN EM AUTORES
COMO .ACUILA.R C.AMÍM AL FUMD.AR NEXOS O EL CRACK EM EL PRIMER
NÚMERO DE LA. FENECIDA REVUELTA), O DE.AUTORES QUE SIMPLEMENTE
MO SOM OBJETO DE ELLA.. EM UM ARTÍCULO DE 1990, JORCE RUFFIMELLI
DIACMOSTICÓ ESTE MAL COM CERTEZA AL OBSERVAR QUE LA..AUSEMCIA
DE LA. CIÚ11CAES UM ,'TEMA F.AVORffO [DE LOS IMTELECTU41 ES] CU.ANDO
SE TRATA DE EVALU.AR SUS C.APITALES CULTURALES", PERO CONCLUYE
.ASUMIENDO LA. .AUSENCIA DE UN.A ,TRADICIÓN CRÍTICA", HACIENDO
ECO DE LA.S IDEAS DE P.AZ (RUFIMELLI, 1990: 154). EL PROBLEMA, CREO
YO, PROVIENE DE CIERTOS MALEMTEMDIDOS EM TORMO .A LA. CRÍTICA
LITERARIA, QUE RESULTAN EM UMA DEFIMICIÓM CEMER.ALMEMTE
IMIUST.A.

:::t

t

►

•1

'

a=

'

1

◄
1

•z
111

--u
•
◄
►

i

.LA CRÍTICA
LITERARIA
·COMO SABER.

. · Apunte~ ha~Ja
una r~conceptqalizac10n
.

..

\

e pueden identificar algunos elementos de
dicha definición. Primero, en México se suele
confundir a la critica con la reseña de novedades,
que, aunque pertenece a la práctica, es una parte
menor, coyuntural y de poca densidad intelectual. Si
consideramos además que en México las reseñas son
por lo general o espacio de fogueo de escritores jóvenes
o plataformas de ataque o legitimación por parte de
ciertos grupos culturales, o textos escritos de pasada
como favor o como trabajo remunerado, no es acertado
ní posible sustentar que la critica literaria se reduce a
ellas. El segundo problema radica en la identificación
de la critica literaria con el ensayo. Esta idea proviene
sobre todo de ciertos modelos que se han privilegiado
como arquetipos del critico: Edmund Wilson, Saint/
Beuve, Harold Bloom, George Steíner, Cyrill Connolly.
O, para ponerlo de forma más clara, en México se usan
corno modelo críticos que ejercen el oficio corno machos
alfa, cuya indudable inteligencia resulta en un ejercicio

S

41

que siempre concluye en la impresión. Asimismo, son
figuras copiadas a medías: mientras Bloom es autor
de un monumental libro sobre Shakespeare, o Steíner
de volúmenes sumamente complejos sobre distintos
ámbitos de la literatura, en México se venden corno
libros de critica literaria recopilaciones de reseñas y
artículos. Ciertamente, estos libros son dísfrutables y
por momentos inteligentes: yo mismo soy aficionado
del Arbitrario de la literatura mexicana de Adolfo Castañón
o de Tiros en el concierto de Chrístopher Dornínguez. Sin
embargo, este modelo resulta con demasiada frecuencia
en una critica narcisista y autorreflexiva que dice
mucho sobre el critico y poco sobre el texto.
Est as dos acepciones dejan de lado territorios
enteros del ejercicio critico en México, invisíbilizados
por la cortina de humo construida tanto por el mito
de la inexistencia como por las personalidades
monumentales de los críticos de mayor visibilidad en
México. Lo cierto es que, en su nivel profesionalizado,

�existe una cantidad de criticas literarios trabajando
en la academia, en revistas, en periódicos, en el
extranjero y en muchos ámbitos. Y ciertamente me
vienen a la· mente varios libros interesantes de critica
publicados en los úlómos tres o cuatro años: El imperio
de la neomemoria (Almadía, 2007) de Heriberto Yépez,
en el ámbito ensayistico-filosófíco; La nueva ciudad
de las damas (UNAM, 2010) de Eve Gil, en el ámbito
del ensayo, el género y el blog; Reforma, novela y nación
(BUAP, 2009), en el de la academia en español; o The
Stridentist Movement in Mexico (Lexington Books, 2009),
en el de la academia en inglés. El punto aquí radica en
que la inexistencia de la critica no sólo se desmiente
con una simple búsqueda en los catálogos editoriales,
sino que se muestra claramente como un intento de
ningunear a la critica. Al tener en la historia mexicana
una cantidad de criticas importantes que hacen las
veces de escritores (desde Cuesta y Reyes, pasando por
Paz o Garcia Ponce, siguiendo por Sergio Pitol, Carlos
Fuentes e Inés Arredondo y llegando hasta Rosa
Beltrán, Yépez y Gil), se suele hacer menos al crítico
que no es creador, dejando así de lado una cantidad
importante de autores radicados en la academia o el
periodismo. Esta postura es absurda, debido a que
un critico-escritor suele hablar en su critica de sus
propias cuestiones creativas, privilegiando la reflexión
sobre sí a costa de la reflexión sobre los textos. Esto
ha producido maravillas de la crítica mexicana (dificil
cuestionar la factura de los ensayos de Pitol sobre
Compton-Burnett o la familia Burrón) pero ha dejado
un espacio muy precario a la critica entendida corno
saber y conocimiento desde y en torno a la literatura.
Pero antes, es necesario poner sobre la mesa otro
impasse en el entendimiento de la crítica literaria
en México: la grilla. Al ser México un país con una
cantidad generosa de dádivas estatales, la crítica
literaria se devalúa en un vehículo necesario para
fortalecer los currículos y proyectos de los autores.
Así, una mala reseña o una exclusión puede costar
una beca del Fonca, mientras que ese ))oder literario"
gaseoso que parece no existir pero todos pelean,
es una fuente inagotable de polémicas falsas. Un
ejemplo de lo anterior es el revuelo absurdo causado
por el Diccionario critico de la literatura mexicana 1955-2005
(FCE, 2008) de Christopher Domínguez Michael.
Cualquiera que haya leído a Domínguez Michael sabe

que su crítica se alimenta en parte de la provocación
y que la caradurez de elegir tal titulo para lo que es,
esencialmente, una compilación sin editar de sus
reseñas, es deliberada. Sin embargo, lo que vimos fue
una serie de autores criticando sin ton ni son al libro,
no por sus argumentos, sino por lo "'excluyente" de la
critica de Domínguez Michael, lo cual esencialmente
significa que, por mucho que lo odien, quisieran estar
validados por él y les dolió no estar incluidos. Si bien
el libro no amerita mucho debate de fondo (se trata de
textos más bien superficiales), se volvió el libro más
prominente de la critica mexicana gracias al debate
grilloso que lo siguió. En cambio, es de lamentarse
que libros publicados por prensas universitarias,
respaldados por años de investigación y trabajo, pasen
desapercibidos.
El problema de la crítica literaria en México no es
ni su inexistencia ni su falta de tradición, idea que
insulta a los muchos que ejercemos el oficio con gran
respeto y lectura en relación con nuestros precursores.
Es simple y pura ignorancia: la clase letrada mexicana
o no lee a la crítica o la lee y prefiere ignorarla. La
crítica literaria de valor profesional, la que se basa
en investigación y trabajo, es antinómica a un medio
literario donde los tiempos intelectuales están
medidos por los periodos anuales de las solicitudes
de beca y por la cámara de ecos donde resuenan las
opiniones superficiales del momento. Como no es fácil
estudiar un doctorado, escribir una disertación, pasar
un concurso de oposición o escribir un libro capaz
de superar los escollos de un sistema de evaluación
editorial riguroso y meritocrático, resulta más
atractivo escribir reseñas sobre las úlómas novedades
de Anagrama en una revista (o en un blog) y llamarse
crítico a partir de ello.
Todos estos problemas provienen, corno espero
haber demostrado hasta aquí, de una noción de la
crítica literaria que tiende a privilegiar al crítico
como enunciador de opiniones y lugar último
de articulación de la lectura. Esto redunda en la
devaluación de la lectura crítica, ya que se entiende
en última instancia como una serie de impresiones
intempestivas. Asimismo, al entrecruzar esta noción
del crítico con las peleas resultantes de un sistema
institucionalizado de la literatura como el de México,
con varios espacios de poder en disputa, la crítica

42

literaria resulta opacada por producciones impostoras
cuyo fin último es la promoción de los amigos, la
destrucción de los enemigos y la adjudicación de becas
y premios. Estos errores están sustentados por otra
ideología perniciosa, la crítica literaria como género
literario, que la postula como un acto de creación
equivalente al de un poema o una novela. Ciertamente,
un lector de la crítica académica o editorial entiende
las limitaciones de este punto: un texto tratando de
dar cuenta de una larga línea de lecturas críticas o de
las minucias filológicas de una obra no puede ni debe
privilegiar la estilística de su trabajo como fin úlómo
de su pesquisa intelectual. Estos textos no se leen
para eso. En este punto, las instituciones literarias
mexicanas no ayudan mucho: aunque existen varios
premios de ensayo, donde el estilo es parte del criterio
de evaluación, no existe hasta donde sé ningún premio
nacional o beca de crítica literaria, cuya evaluación
sea la calidad de la investigación y el nivel intelectual
y contribución de los juicios e hipótesis del texto,
dejando en segundo plano las prosas.
La recuperación de la crítica literaria en México a
un estatuto de mayor relevancia hacia el medio literario
y hacia la sociedad sólo es posible a partir de una
reconceptualización que permita superar estos impasses
y entender el oficio no sólo desde una perspectiva que
haga justicia a lo mejor de la producción ya existente,
sino que permita una reconexión profunda de la
crítica literaria con la esfera pública. Hace un par de
años hice un primer intento de discutir la categoría de
literatura, distinguiendo las nociones tradicionales de
crítica literaria (como crítica de la literatura y como
crítica escrita al estilo de la literatura) de una noción
más amplia que entiende "'literaria" como "'desde la
literatura", argumentando por una crítica que utilice los
instrumentos de la literatura corno una forma de leer al
mundo (en "Pensar en literatura. Notas para una crítica
literaria en México", 2008: 70-75). Pensando más en esta
dirección creo que hay que disociar a la crítica literaria
de su acepción corno literatura y entenderla como
un saber, cuyo espacio está plenamente en el espacio
del conocimiento y rara vez en los territorios del arte.
Ciertamente no descarto que algunas manifestaciones de
la crítica tengan valor estético en sí mismas, pero estas
son minoritarias. Al entender la crítica literaria como
saber, se entiende que es una producción multívoca y

43

colectiva, que existe en distintas formas de aproximarla
y en el trabajo y conversación de varios sujetos y no de un
sólo crítico que se erija metonimicamente como la crítica
misma.
La postulación que planteo de la crítica como saber
no es nueva, sino que proviene de un largo historial
de prácticas de crítica literaria que han utilizado a la
literatura como ángulo privilegiado de aproximación al
espíritu de los tiempos. Son legendarios, por ejemplo,
los magníficos trabajos de Walter Benjamín sobre
Baudelaire, recientemente recogidos en el volumen
The Writer of Modern Lije (Belknap Press, 2006), donde
la poesia sobre el fianeur fue la base fundacional de la
teoría más sofisticada sobre la experiencia de habitar el
sensorium del capitalismo. Viene a la mente también la
obra de Edward Said (1983), cuya noción de worldliness
(mundanidad, en imperfecta traducción castellana)
plantea la inextricable relación entre la letra y una
noción amplia del mundo1• México es prácticamente el
único país de América Latina cuya tradición intelectual
no plantea esta relación de manera sostenida. En Brasil
existen figuras como Roberto Schwarz, quien leyó las
inconsistencias del legado liberal desde los escritos de
Machado de Assis2, mientras que en Argentina Beatriz
Sarlo produjo una de las lecturas más brillantes (y
más leídas) de la tensión entre la tradición nacional y
el cosmopolitismo en un libro señero sobre Borges3.
La versión latinoamericana de esta crítica proviene
de una transformación esencial de la crítica literaria
en la región. En su versión moderna, la crítica literaria
latinoamericana tiene sus puntos fundacionales en
México, tanto en la obra de Alfonso Reyes,quien planteó
la noción neokantiana de "juicio" como superación de la
crítica como "'impresión" y "'exégesis" que dominaba en
su tiempo, como en la del dominicano Pedro Henríquez
Ureña, quien acuñó en el país la idea de buscar "'nuestra
expresión". Este proyecto adquirió fuerza inusual a
raíz de la Revolución cubana, a partir de la cual críticos
marxistas como Roberto Fernández Retamar empezaron
a replantear la idea de la crítica literaria como una
actividad que excede la pura exegética, atándola a la
1 Cf. Edward W. Said. Thc World, thc Tcxt and the Critic, Harvard
Univers1ty Prcss, 1983.

2 Cf. Roberto Schwarz, Um mcstrc na pcrilcria do capitalismo.
Machado de Assis, Uvraria Duas Cidades. 1990.
3 Cf. Beatriz Sarlo. Borges, un escritor en las orillas, Ariel, 199S.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATO MÍA DE LA CRÍTICA

labor de crear una conciencia continental que supere la
condición colonial de la región. Esto alcanzó su grado
apoteósico a lo largo y ancho del continente, en lo que
Carlos Rincón llamó "el cambio actual en la noción de
literatura", a fines de los años setenta, con la obra de
figuras señeras -como Angel Rama y Antonio Cornejo
Polar- que redefinieron de manera radical la relación
entre literatura y sociedad en el continente.
Este paradigma fue completamente pasado de lado
en México. Después de Reyes, la critica literaria en
México tendió más bien al suplemento literario y a la
revista, dando prevalencia a críticos impresionistas como
José Luis Martínez y Emmanuel Carballo, marginando
los estudios históricos e investigativos a los espacios
de especialistas. Asimismo, la emergencia de la figura
de Octavio Paz fue crucial en este momento, ya que el
proceso de la crítica literaria de orientación social en el
resto del conónente coincidió con la aparición del grupo
Vuelta, en el que se defendia una noción posvanguardista
de literatura en sí y para si. Mientras que en el contexto
latinoamericano amplio se escribian trabajos como
Rubtn Darío y el modernismo de Ángel Rama, o Literatura
y sociedad en América Latina. El Modernismo de Fran&lt;;:oise
Pérus, en los que se debatia la relación problemática
de la poesia latinoamericana con las contradicciones
culturales del capitalismo emergente, el libro de mayor
impacto critico en México de la década, Los hijos del
limo, entendia a la modernidad desde una noción más
estrecha e idiosincrática de la modernidad, a la poesia
como un conflicto y dialéctica de subjetividades. No sin
cierta soma podria decirse que se observa la diferencia
entre tradiciones donde la crítica literaria es ejercida
primordialmente por críticos y aquellas en las cuales
poetas y novelistas suplantan a éstos como productores
del oficio. Por supuesto, hubo intentos importantes
de establecer una crítica más amplia: recuérdese el
importantísimo y aún vigente libro de Evodío Escalante
sobre Revueltas, que resultó en una invectiva de Antonio
Alatorre en Vuelta donde el filólogo acusaba a Escalante
de "extranjerizante" y de contaminar el estudio de la
literatura con jerga4.
De esta manera, en México terminó por prevalecer
una crítica conservadora, que entiende la literatura
4 Cf. Evodio Escalante, José Re\ueltas, una literatura del lado
moridor, Era. 1979. La polémica está registrada en Ruffinelli
(1990:165-8).

como algo que hay que preservar del mundo, más
que pensarla desde él, y que se ejerce desde figuras
autorizadas y autoritarias capaces, entre otras cosas,
de decidir lo que constituye a la critica de lo que
no. Al leer las tradiciones de critica defendidas por
Alatorre en dicha polémica, resulta asombroso para
un lector contemporáneo que, en los años ochenta,
mientras en otros paises la crítica era reinventada por
intervenciones que luchaban por una relevancia social,
en México se defendian como modelos a filólogos de
cepa conservadora como Amado Alonso y Raimundo
Uda. Aunque nadie en sus cinco sentidos citaría a
estas figuras como modelos para nuestros dias, el
impulso conservador que busca aislar a la literatura
del mundo sigue siendo una plataforma para la
definición de la crítica en México. En la entrada del
2 de junio del blog de Christopher Dominguez5 se
puede encontrar un descarte de La ciudad letrada como
"un buen paper", implicando con el término no sólo que
el libro no pasa de un artículo cualquiera, sino que es
algo que sólo interesa a académicos gringos que no
tienen la fortuna de ejercer el "ensayo". Sin embargo,
esta perspectiva, miope a mi parecer, dice mucho
del mundo critico en el que ejerce alguien como
Dominguez Michael, quien basa su rechazo del libro
de Rama en cuestiones ideológicas que él considera
superadas, pasando por alto el valor conceptual del
texto. Sin embargo, como nos ha enseñado Román de
la Campa, lector más avezado, el libro de Rama es la
critica fundacional de la relación entre originalidad
literaria (incluso aquella vanguardista) y poder,
un libro que cuestiona de manera radical la idea
simplista de que la estética resiste al poder (1999: 74).
Dominguez Michael, creo, lee a Rama como lo hace,
como un heredero del marxismo estético de gran valor
intelectual en los ochenta pero irremediablemente
superado, precisamente porque esa "ciudad letrada"
diseccionada por Rama está más viva en México que
en ningún otro lado. Al vivir adentro del sistema de
valores heredado por Paz y sus contemporáneos, el
paso hacía fuera de la cultura letrada liberal llevado
a cabo por el critico uruguayo es ilegible en México.
La idea de crítica como saber es un intento de
revertir la noción estrecha de crítica nacida de ese
5 Radicado en el sitio web de letras libres.

44

punto ciego establecido en México desde los años
existe como patrimonio de aquéllos que lo enuncian,
setenta, intentando reestablecer una crítica que
sino que tiene una microfisica que lo imbrica con
ocupa su lugar en la polis como un interlocutor
el tejido social, incluso de maneras básicas. Así la
central en el diálogo democrático. Si no se fuera más
crítica, que debe replantearse a sí misma en este
lejos que aquello que Reyes llamaba "las urgencias de
sentido amplio, ya que en la precaria microfisica
la hora", se podría ver que la literatura tiene mucho
que puede existir en un país con alarmantes niveles
que decir de uno de los asuntos más punzantes de
de analfabetismo funcional, tenemos todavía una
la vida literaria nacional, el narcotráfico. Una de las
sociedad donde la pluralidad mediática de la letra,
deficiencias centrales de nuestro entendimiento
desde el periódico hasta el Twitter, ofrece una
público de este sistema radica en su representación
cartografía posible e inexplorada para la intervención
gubernamental y mediática como un problema
de la critica. Si la critica emerge verdaderamente como
estrictamente criminológico (grupos que viven al
saber, las dimensiones públicas de su ejercicio pueden
margen de la ley y la necesidad de llegar a esta utopia
superar las prácticas autorreferentes.
llamada "Estado de derecho") y económico (un tráfico
El primer paso para lograr algo asi es la desaparición
de montos multimillonarios que supera en poder
del suplemento cultural. Este género apareció en
de compra al Estado y la sociedad). Sin embargo,
México a mediados del siglo XX, en publicaciones
lo que hace al narco un problema de profundidades
icónicas como La cultura en México, producto de
sin precedentes es su amplia penetración social y
una literatura en vías de institucionalización, cuya
cultural, desde las sectas satánicas de los ochenta que
reflexión sobre si misma era esencia para sustentar
inspiraron la semiótica de batalla de los carteles hasta
su existencia como práctica autónoma. Sin embargo,
la articulación del mito social del narcotraficante a la
hoy en dia esa es la idea que hay que resistir, dado
larga genealogía de los bandidos y los héroes culturales
que la autonorrúa de la literatura es, en el mejor de
en el narcocorrido. En este ámbito, la literatura ha
los casos, un lujo que la reduce a sólo un fragmento
producido algunas de las interpretaciones más lúcidas
de sus manifestaciones posibles y que renuncia a una
de este fenómeno sin lucidez, desde la deconstrucción
relevancia social que otros medios, como el cine o
de la cultura narcocorridista en Trabajos del reino
el Internet, empiezan a fagocitar. No creo que haya
(2008) de Yuri Herrera hasta la exploración del sujeto
que defender a la literatura como forma "superior"
de clase media seducido por este mundo paralelo en
del conocimiento, pero si creo esencial defender
Perra Brava (2010) de Orfa Alarcón. Lo que no existe
sus especificidades cognitivas y epistemológicas:
aún es el critico que traduzca estas intuiciones en un
su gradual retirada del espacio público representa
discurso accesible a la sociedad civil para integrar
una posibilidad alarmante ante una sociedad cuya
estos lenguajes a nuestro entendimiento social del
autorreflexión es siempre problemática. El suplemento
problema.
cultural actual representa los peores vicios de la
La critica literaria como saber implica también
cultura mexicana. En él subsisten el provincialismo
no reducirla a sus dimensiones estrictamente
que da lugar a lo autóctono independientemente
profesionalizadas, el periodismo y la academia.
de su valor cultural (como aquellos en los que sólo
No obstante buena parte de la crítica literaria
falta una sección dedicada a los poetas del Istmo
tiene lugar en espacios remunerados donde ciertos
de Tehuantepec de la generación de los noventa);
lectores la ejercen como parte de un oficio constante,
a su aparente antípoda, el diletantismo arrogante
como todo saber, la crítica existe en los ámbitos de
disfrazado de cosmopolitismo (¿Cuántas veces más
la vida cotidiana también: hay crítica cuando un
debemos fumarnos las ruminaciones de algún genio
maestro diseña un plan de lecturas, la hay cuando
sobre ese oscuro y mediocre autor austrohúngaro que
un estudiante resiste a su maestro y propone textos
sólo él (porque generalmente son hombres) conoce y
alternativos, cuando un lector elige cierto libro sobre
que a nadie le interesa?); a la polémica barata (como
otro y cuando un librero recomienda una novela a un
convocar a una encuesta sobre la crítica en México
curioso. El saber, como nos enseña Foucault, no sólo
sin invitar a casi ningún crítico, con el fin de levantar

45

�AMATOHÍA DE LA CRÍTICA

AMATOHÍA DE LA CRÍTICA

árnpula porque si) y al texto que no dice nada, pero
que existe porque alguien necesita cobrar un recibo
de honorarios. El suplemento es una aceptación tácita
de la im;levancia de la literatura, de que para tener
un espacio en el periodismo se necesita una sección
ghettoizada y autorreferente en el periódico del fin de
semana que los culturati (entendidos, corno lo define el
Urban dictionary, como aquellos que creen que lo saben
todo pero en realidad no saben nada) pueden leer y
los demás pueden tirar a la basura. Por eso, creo que
una recuperación de la crítica literaria en México a
su estatuto de saber debe pasar necesariamente por
la desaparición del suplemento. Así, la crítica literaria
puede replantear su rol en el periodismo.
Yo propondría reintegrar, como hicieron los
modernistas, al crítico literario a las otras secciones
del periódico, desde las cuales se puede usar el saber
literario como forma de pensar a la sociedad. Esto lo
saben los grandes cronistas: se ve, por ejemplo en la
obra de J. M. Servín, recién recogida en D.F. Confidencial
(Almadia, 2010), donde se puede observar el rol de la
nota roja y la visión literaria en la comprensión de los
márgenes de la sociedad. No dejo de preguntarme, en
estos tiempos de una crítica literaria sin público y de
un periodismo cada vez más simplista, qué pasaría
si en la sección de política aparecieran ensayos de
críticos literarios sobre el problema de los derechos
humanos desde la literatura o si en la de deportes
hubiera de repente un crítico recuperando la larga
tradición de escritura sobre el futbol. Quizá ahí
haya un espacio para que la literatura dialogue de
nuevo con la sociedad que la rodea, donde se pueda
liberar del yugo que producen instituciones literarias
demasiado fuertes.
Aquí viene a colación otro problema esencial,
el de los lectores. Si la crítica literaria es un saber
colectivo, y si éste se ejerce también de parte de
lectores no profesionalizados, es una tarea esencial
de aquellos que nos dedicamos al oficio el repensar
de manera creativa la formación de lectores. En este
departamento, México es un país bastante atrasado.
Parte del problema radica en la escritura de literatura.
En países como Estados Unidos y Francia se produce
un espectro literario que construye puentes entre los
lectores de autores como J. K. Rowling y Stieg Larsson
y la llamada uliteratura dificil", a partir de libros que

apelan a imaginarios identificables desde estéticas
elaboradas pero no pretenciosas. Al momento de
escribir estas líneas encuentro al novelista J onathan
Franzen nada menos que en la portada de la revista
Time, de vasta circulación en Estados Unidos,
anunciando un artículo sobre el problema del gran
novelista estadounidense. Aunque en México no hay
nada que se le parezca en seriedad y penetración a
dicha revista, un equivalente sería encontrarse a Juan
Villoro o aJorge Volpi enla portada del Milenio semanal
o el Proceso porque su última novela tiene mucho más
que decir del medio contemporáneo que el chisme de
la semana. Esto es posible solamente en un país en
el que la cultura literaria existe de manera amplia y
en el que autores como Jonathan Franzen producen
una literatura que, sin dejar de ser excelente, permite
al lector de John Grisham o de Stephanie Meyer
aventurarse en sus páginas. Este lector, que vive la
lectura como un continuum que evade las jerarquías
estéticas de los que nos dedicamos a las letras, es
el más descuidado en México. Fuera de escritores
como los del crack, que siempre han apostado a la
idea de tener lectores, en México predomina una
escritura que es o demasiado autorreferente para ser
legible (piénsese en esa perniciosa literatura llamada
uescritura femenina" y fundada en un yoísmo tedioso
disfrazado de subjetividad poética) o que se escribe
para el premio y la beca siguiendo los lineamientos
de la moda. Esa escritura no crea lectores porque no
los necesita: existe en una cámara de ecos donde la
pretensión estética y el desprecio al "lector de la calle"
sustentan una mediocridad intelectual que se define
o como el derecho a la obsesión personal o como la
celebración de la estética.
La crítica literaria como saber entiende que así como
el escritor tiene derecho a escribir como sea, el lector
tiene derecho también a una literatura que le hable, con
la que pueda plantear una relación. En países con un
desfase radical entre ambos derechos, la crítica tiene
como función la construcción de puentes entre ambos.
Creo que esto se podría lograr también con propuestas y
prácticas concretas. Por ejemplo, uno puede imaginarse
un sistema de becas de Fonca en las cuales los escritores
'Jóvenes" (y los críticos si algún día se becan también),
en vez de ir a perder el tiempo con el tutor, fueran una
vez al mes a escuelas, para hablar con los estudiantes

46

1

u

"&gt;C

-.......
!
o
11

11

1

••

o
~

1

¡:
....

o1

¡
1

o

1
1

11
11

......

ea

-...

!:
....

i
1
•z
1

111

~

u

i

del proceso de ser escritor, o a centros
culturales y comunitarios periféricos a
ayudar a los habitantes a conectar con la
literatura. Ciertamente, en un país donde
un libro promedio de literatura cuesta de 5
a 15 días de salario mínimo, uno no puede
esperar que todos sean lectores, pero sí se
puede sembrar en una base más amplia de la
población el acceso al saber literario.
Sin embargo, un problema importante
es que no sabemos ni siquiera reconocer
los recursos existentes de la crítica
literaria. Una de las razones de ser del mito
de la crítica inexistente radica en nuestro
afán tercermundista de rechazar como
hegemónico lo exitoso y de excluyente aquello a lo que
quisiéramos pertenecer pero no podemos. Lo cierto es
que en México tenemos algunas publicaciones que,
independientemente de nuestro acuerdo o desacuerdo
con sus lineas editoriales, son de primera. Cuando
estuve en algunos eventos literarios en Quito, se me
decía invariablemente el deseo de mucha gente de
dicho país de tener revistas del estilo de Letras Libres
o Nexos, las cuales, pese a las polémicas de sus líneas
políticas y a todas las críticas posibles a sus prácticas
editoriales, son publicaciones leídas, bien editadas,
bien producidas y sustentables, algo que en nuestros
días es casi una proeza. Asimismo, una cantidad
amplia de universidades públicas publican revistas de
gran factura. Puedo decir con orgullo que ni Harvard,
ni Stanford, ni Princeton producen revistas literarias
de la factura de Critica, la revista de la BUAP o Luvina,
de la U. De G. Si uno se toma la molestia de comprar
y leer esas revistas, entre muchas otras (Armas y Letras,
La palabra y el hombre, La revista de la Universidad, La
tempestad, Replicante), junto con emergentes revistas
en línea como la estupenda Hermano cerdo, la única
conclusión posible es que no sólo existe la critica
literaria en México, sino que, por momentos, es
excepcional. Visto desde esta perspectiva, como lo
hizo hace poco Evodio Escalante en un texto en el que
defendía a la crítica mencionando la gran cantidad de
críticos activos en nuestros días (en "Sobre la crítica
literaria en México", 2010), la crítica inexistente no es
una descripción de un estado de las cosas. Más bien,
apunta a la tremenda ignorancia que el medio literario

47

mexicano
tiene de lo
mejor de si mismo y a la forma en que
nuestra peculiar institucionalización cultural tiende
a confundir la grilla con la teoría. Si se entendiera
la crítica en toda su extensión, el bajísimo nivel
intelectual de las polémicas en México dejaría
de cumplir sus funciones políticas y la caterva de
escritores cazabecas que pueblan nuestro paisaje
literario tendría que dedicarse a pensar.
Uno de los ámbitos peor entendidos en la crítica
literaria es la academia. El ataque a la academia
aparece de manera constante en círculos intelectuales
mexicanos. Figuras como Gabriel Zaid o Enrique
Krauze suelen defender sus ideas de intelectualidad
pública frente al pretendido anquilosamiento del
pensamiento académico. Esta ideología tiene sus
fuentes en México en la constitución de las revistas
literarias. Como documenta John King en su
magnífico libro sobre Plural6, el rechazo a la academia
es constitutivo en la construcción de los proyectos
editoriales de Octavio Paz, debido en parte a que
muchos de los miembros del grupo literario no eran
académicos. Incluso las figuras identificadas con la
UNAM, como Alejandro Rossi, ejercían una forma de
intelectualidad que resistía la idea de la especialización
académica. Como resultado, la academia es vista con
recelo por el medio literario mexicano. La academia
6 Cf. John King, The Role of Mexíco's Plural in Latín American
literary and Political Culture. From Tlatelolco to the Phílantropic
Ogre. Palgrave Macmillan, 2007.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

acarrea algo de culpa en esto también. México
tiene un sistema peculiarmente endogámico que
contrasta de manera importante con la circulación
de ideas que caracteriza a los sistemas universitarios
norteamericanos. En México es posible estudiar la
licenciatura, maestria y doctorado en la UNAM, ser
profesor en la UNAM, publicar en la UNAM, debatir
en la UNAM y jubilarse de la UNAM, y tener aún
así una carrera académica viable y reconocida. Esto
se debe en parte a que el sistema de contratación
profesora! en México, salvo contadas excepciones, no
se basa sólo en la evaluación de méritos, sino también
en los intereses de grupos y amiguismos. Sin embargo,
un académico que no excede los ámbitos de su
institución carece de instancias de confrontación de
ideas, algo que es fundamental para la construcción de
un saber. Asimismo, el punto ciego de la academia en
México es el creciente número de criticas y profesores
que radicamos en la academia extranjera.
Estados Unidos cuenta con una
impresionante red de especialistas
en literatura y cultura mexicana
que incluye profesores en la mayoria
de los estados de la unión americana,
as1 como tres congresos nacionales
al año y un par de publicaciones
especializadas. Asimismo, la
academia europea cuenta con
importantes críticos de literatura
mexicana prácticamente en todos
los países del continente, con
tradiciones particularmente
fuertes en España,
Francia y Alemania.
Aunque los
trabajos de los
académicos
del extranjero
llegan de
repente a
México .(gracias
sobre todo a esfuerzos
editoriales como los
realizados intermitentemente
por el Fondo de Cultura
Económica), lo cierto es que muy

poco de dicha producción llega al pais. Esto es una
lástima, puesto que la circulación amplia de ideas
es uno de los puntos donde nuestra crítica podria
desarrollarse de manera más decisiva, pero esto no
seda.
Con este último punto se conecta la precaria
arquitectura que sustenta la distribución editorial en
México. Mucha de la mejor critica escrita en México
se publica en fondos editoriales de los estados y en
universidades de provincia. Un lector interesado en
el debate en torno a Jorge Cuesta, por ejemplo, tiene
que hacer una verdadera arqueología para encontrar
en ediciones del Instituto Veracruzano de Cultura y
de la Universidad Veracruzana algunos de los trabajos
más importantes. Las editoriales estatales tienen
restricciones legales, como la incapacidad de producir
facturas, para lograr una distribución amplia; sin
embargo, dado que estamos lejos todavía de tener una
libreria con todo al estilo de Amazon, se necesita
un esfuerzo coordinado de distribución,
que permitiera, por ejemplo, la creación
de una librería virtual que mantenga
los libros de estos fondos en existencia
constante. El cierre de la Casa Juan
Pablos, el único lugar en México donde
se conseguían varios de estos libros, ha
hecho aún más complicado el asunto.
Más allá de la difusión, se
malentiende la academia y su
función en una cartografía
del saber. La academia
es un laboratorio, en
el que la libertad del
claustro académico,
por lo menos en su
manifestación ideal,
permite la libre
experimentación
de ideas y
conceptos. No
todo el saber
producido
en la academia
debe salir al mundo extra~
académico. En la academia, es legítimo
estudiar obras poco conocidas, o explorar

48

z

u

•-..
'
l'I

M

1

1

i

1

1
1

1

¡
;:

'

i

¡
1

1
1
..,1

ideas exóticas que pueden resultar en callejones sin
salida. Sin embargo, el reconocimiento de muchas obras
también proviene de los saberes académicos. Al trabajo
de Rolena Adorno (1986) en los ochenta se debió la
reconsideración de Felipe Guarnan Poma de Ayala,
quien había sido históricamente opacado por el Inca
Garcilaso de la Vega, mientras que la comprensión
del Lazarillo de Tormes ha sido ampliada de manera
decisiva gracias a las atrevidas hipótesis de Rosa
Navarro Durán (2003), quien ha atribuido su autoria
al humanista Alfonso de Valdés. Es precisamente
la capacidad de debatir ideas en una comunidad de
conversación constante, en la cual las hipótesis se
desarrollan y aceptan o rechazan, lo que permite
avances sustanciales en conocimientos como el
literario. Por eso, cuando salen los autoasumidos
intelectuales públicos a devaluar el trabajo de la
academia, lo hacen con base en una falacia. La
razón por la cual una cantidad considerable de
investigación académica se discute solamente en
circulas restringidos es porque solamente al pasar
ese filtro a lo largo del tiempo una idea se desarrolla
lo suficiente para tener peso en el espacio público.
Si uno piensa en la investigación médica pasa algo
análogo. Un medicamento que llega al mercado es el
resultado de una gran cantidad de estudios y análisis
que sólo especialistas en la farmacologia conocen,
muchos de los cuales llegan a un callejón sin salida.
Sin embargo, sin esa investigación no existiría el
medicamento y a nadie se le ocurriría decir que la
academia médica no sirve porque 90 por ciento de
los tratamientos y medicinas estudiados nunca ven la
luz. Es precisamente ese rango de fracaso la condición
de posibilidad de un saber sólido. As1 la critica
literaria académica, que se entierra en bibliotecas,
teorías y revistas académicas, explora una gran
cantidad de materiales e ideas, con el fin de producir
estudios y ediciones que a la larga cambian las ideas
de la sociedad. Libros como Orientalism de Said, que
transformó el entendimiento de la representación
de las sociedades colonizadas mucho más allá de la
academia, es el resultado de décadas de exploración
interacadémica, desde aquellos especialistas que
desenterraron obras orientalistas raras de los archivos
decimonónicos hasta los trabajos teóricos de Foucault
y sus seguidores. Este tipo de libro no existiría sin la

49

academia: rechazarla no es un ideologema que sirve
para legitimar la superficialidad intelectual y para
negarle relevancia social al monumental trabajo
investigativo que se lleva a cabo dia a dia.
El reto futuro en México radica en la articulación
de las críticas existentes -que son varias, que pueden
ser brillantes y que ocurren en varios ámbitos- en
un saber amplio y fluido que pueda, como punto de
partida, circular de manera más clara por los espacios
existentes. Esto implica, por supuesto, que todos los
críticos literarios superen sus prejuicios infantiles en
torno al trabajo de los otros y que se deje de reificar
al crítico individual, desde su yo, como espacio de
formación de la crítica. El critico literario es ante
todo un interlocutor en una conversación amplia y
todo diálogo sobre la critica debe poner énfasis en
la conversación y no en un conversador particular.
Es cierto también que debemos superar la noción,
avanzada por los escritores jóvenes", de que la labor
del crítico es "apoyar" la producción. La crítica literaria
entendida así, corno simple comentario y publicidad,
es demasiado simple y demasiado triste y deja de lado
océanos enteros del saber. El crítico no debe promover
escritores porque sí, y tampoco debe imponer un
"deber escribir". La labor del crítico literario es tomar
el pulso de la literatura y del mundo y entender las
formas en que la primera es un saber sobre lo segundo.
Creo que desde esta perspectiva hay un saber y un
poder cultural que se encuentran extraviados en los
laberintos cotidianos de la institucionalidad cultural.
Sin embargo, conforme vemos a la derecha del país
cortar los presupuestos culturales y a las tecnocracias
universitarias globales atacar a los departamentos
de humanidades ( como sucede en la Gran Bretaña,
donde se han cerrado ya departamentos históricos de
estudios sobre la cultura como el de Birmingham), y
mientras vemos un grupo de literatis ejercer un poder
fáctico desde la literatura, tenemos recordatorios
claros tanto de la amenaza que la literatura y la
cultura representan para aquellos que tratan de
borrarla, corno de esa fuerza material de la literatura,
que debería funcionar para algo más que ver para
quien va a ser la siguiente beca. No sé si la literatura
tenga posibilidades de cambiar al mundo, de hablar al
poder o de ponerlo en entredicho, pero decido creer
que es asi, aunque sea en el tono del viejo eslogan del

�68 francés: seamos realistas, pidamos lo imposible. Lo
que si me queda claro es que mientras la literatura sea
asaltada cha tras cha por el poder y mientras su nombre
siga siendo invocado para la construcción de mafias e
intereses, tenemos un indicador deprimente pero claro
de que en su núcleo hay una fuerza que corresponde
a los crtócos reconocer y rescatar. En una de sus tesis
sobre la historia, Benjamín observa: "Encender en el
pasado la chispa de la esperanza es un don que solo se
encuentra en aquel historiador que está compenetrado
con esto: tampoco los muertos estarán a salvo del
enemigo si éste vence. Y este enemigo no ha cesado
de vencer". Algo similar podrta decirse del critico:
Sólo el crtóco capaz de encontrar en la literatura esos
saberes potenciales que nos ayudan a dar sentido al
mundo puede rescatar dichos saberes. Hablar de una
critica inexistente en vez de luchar por la existencia
de la crtóca, hundirse en la mediocridad del mundillo
cultural en vez de mantener fidelidad al pensamiento
es una forma de fortalecer al enemigo. Yeste enemigo,
como nos ha enseñado constantemente el desgaste
de la cultura y el pais, la violencia cotidiana y la
ignorancia opresiva, no ha dejado de ser victoriosot!D

Referencias
Adorno. Rolena (1986). Guarnan Poma. Writing and Rcsistancc in Colonial
Pmi. Universiry of Texas Press.
Cuesta,Jorge (1994). Obras. Vol 1. México: Ediciones del Equilibrista.
De la Campa, Román (1999). Latín Americanism. University of
~1innesota Prcss.
Escalante, Evodio (1979). ]osl Revueltas, una literatura del lado moridor.
Mbdco Era.
Escalante, Evoclio (2010). "Sobre la critica literaria en México·. en
Laberinto de Milenio. (15 de mayo).
King. John (::!007). Thc Role ofMcxico's Plural in Latín American Litcrary
and Political Culture. From Tiatclolco to the Phílantropic Ogre. Palgrave
Macmillan.
~avarro Durán, Rosa (2003). Alfonso de Vald,s, autor del Lazarillo de
Tormes. Madrid Gredas.
Rama. Angel (1?84). La ciudad letrada Ediciones del Norte.
Rama, Ángel (1970). Rubt'n Dario y el modernismo. Circunstancia
sociocconómica de un arte americano. Biblioteca de la Universidad
Central de Vene=uela
Carlos Rincón El cambio acrual en la noción de literatura y otros estudios
de teoría v critica latinoamericana, Instituto Colombiano de Cultura.
Ruffinelli~Jorge (1990). "La critica literaria en México. Ausencias,
proyectos y querellas", en Revista de aítica literaria latinoamericana 33.
Sánchcz Prado. Ignacio(2008) "Pensaren literatura. N°™ para unacrióca
literaria en México",cn TiaraAdaurol54 (Ocrubre•Novicmbre).
Paz, Octavio (1974). Los hi1os del limo, del romanticismo a la vanguardia.
~1éxico: Seix Barral.
Pérus, Fram;oise (1976).Litcratura y sociedad en América Latina. El
modernismo. Casa de las Américas.
Sarlo, Beatriz (1995). Borges, un cscriror en las orillas. Buenos Aires:
Ariel.
Schwar::. Roberto (1990). Um mcstre 11a periferia do capitalismo. Machado
de Assis. Lhnria Duas Cidades.
Sa1d. Edward W. (1983). The \Vodd. the Tcxr and the Critic. Harvard
Cniversity Press.

dela poesía
como convicción

HUNDIRSE EN LA MEDIOCRIDAD DEL MUNDILLO CULTURAL EM
VEZ DE MANTENER FIDELIDAD AL PENSAMIENTO ES UNA FORMA
DE FORTALECER AL ENEMICO. Y ESTE ENEMICO, COMO NOS HA

y heterodoxia"
OJIORCE ACUILERA LÓPEZ

ENSEÑADO CONSTANTEMENTE EL DESCASTE DE LA CULTURA. Y EL
PAÍS, LA VIOLENCIA COTIDIANA Y LA ICMORA.NCIA OPRESIVA, NO
HA DEJADO DE SER VICTORIOSO

'Ensayo ganador de la Segunda Connx:atoria de Ensayo Crínco Vniversitario
.
Conartc YConaculta , en agosto de 2010.
'orgam.::ada por el Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes,

�esde la Crónica de la po~sía me.xican_a de José
Joaquín Blanco, publicada a finales de
los setenta, esto ya se advertía, y el autor
enfilaba su crítica hacia quien era entonces la
cabeza visible de esa corriente lírica, Efraín Huerta,
a quien define corno: '1.m escritor menor que a pesar
de haber cometido los grandes pecados literarios
del siglo (estalinismo, poesía pan.fletarla, el fárrago
exaltado como retórica constante) había logrado
poemas importantes" (Blanco, 1981: 226). Algo
similar ocurrirá en esa estrategia de legitimación
(autoproclarnada, las más de las veces) llamada
antología: desde Poetas de una generación. 1950, 1959,
preparada por Evodio Escalante en 1988, hasta El
manantial latente de Ernesto Lumbreras y Hernán
Bravo Varela publicada en 2002, el discurso crítico
prologal enfatiza el persistente alejamiento estos
últimos treinta años de toda concepción del poema
como reflejo, denuncia, protesta o grito frente a la
realidad social.
No es mi intención afirmar que esto no es así.
Tampoco pretendo testificar la cabal salud de la
poesía social mexicana que, por supuesto, dista
mucho de ser rozagante. Lo que me interesa señalar
es, al menos, la existencia de tal corriente, por más
que sus críticos pretendan negarla. Dejando de
lado la extensa tradición decimonónica conocida
por todos -que va del ya mencionado Quintana
Roo al primer Díaz Mirón y que se podría extender
las dos primeras décadas del siglo XX hasta Rafael
López-, apuntemos por ahora, sólo para explicar,
la continuidad de dicha línea. En los años veinte, la
legión estridentista, lo mismo que Carlos Gutiérrez
Cruz o Jesús Sansón Flores, intentaron imprimirle la
impronta social al discurso poético nacional. En los
treinta, el joven Octavio Paz publica "No pasarán" al
calor de las protestas por la guerra civil española. En
los cuarenta y cincuenta, despunta Huerta corno poeta
comprometido, y se da el curioso caso del poeticisrno,
donde Enrique González Rojo, Eduardo Lizalde y
Marco Antonio Montes de Oca intentaron crear "un
arte por el arte con sentido social" (González Rojo,
2007: 35). La eclosión de este discurso poético, casi
naturalmente, se dará en los sesenta, con la irrupción
a modo de foco guerrillero del grupo "La espiga
amotinada" conformado por Juan Bañuelos, Jaime

D

Labastida y Óscar Oliva. Con posterioridad al 68,
la conversión de José Emilio Pacheco y el activismo
político de Leopoldo Ayala continuarán el camino
señalado.
Es cierto que el desencanto en que sitúa José
Joaquín Blanco a los poetas a partir de los setenta
parece menguar el ímpetu político no sólo del poeta
sino de la sociedad en general, pero aún entonces
podernos advertir la intención social en la obra del
infrarrealista Ramón Méndez, en Roberto López
Moreno o José Tlatelpas, e incluso en Jaime Reyes,
quien publica en 1984 La oración del ogro, uno de los
últimos libros importantes de la poesía mexicana
donde el poeta decide prestar voz a las causas sociales.
No obstante, este caudal de nombres será cada vez
menos abundante, menos visible, menos efectivo; y no
me refiero por ahora a su calidad literaria, sino a la
incidencia efectiva de estos poetas en el sistema
literario mexicano. Basta cualquier repaso
somero por la poesía de los últimos años para /
notar que la vocación social se sostiene, si
es que esto ocurre, en nombres de la vieja guardia:
Bañuelos, Pacheco, González Rojo, Ayala...
Así entonces, la poesía social mexicana, abundante
en el siglo XIX y persistente en el XX, parece condenada
a su desaparición, tal como se ha proclamado. Pero sólo
parece. Por supuesto, en el siglo XXI sería un despropósito
permanecer atado a una retórica que, por más importante
que haya sido en España y Latinoamérica, y por presente
que haya estado en México, ha dado muestras de
caducidad. Nadie puede creer hoy que, parafraseando
a Ignacio Sánchez Prado, con la publicación de un
poemario de 1000 ejemplares (2000 si se tiene suerte)
se podrán transformar las condiciones sociales de una
comunidad. El heroísmo, el espíritu de sacrificio, la
militancia activa que son leyenda en Mayakovski, Vallejo,
Roque Dalton, Ernesto Cardenal o Blas de Otero parecen
hoy un anacronismo, polvo de aquellos lodos cuando el
sueño aún no había terminado.
La actitud poética frente a la realidad parece entonces
ser menos clara, o nula, en el caso de la poesía mexicana
reciente. Toda poeta menor de cuarenta años nació en
medio de crisis, desencanto, fraudes electorales yun sistema
político esclerotizado que devino chunga y descrédito en la
última década. Es obvio que, en tal panorama, pocas ganas
dan de asumir cualquier compromiso social Señala Jorge

52

-.....::1

Ortega que "el poema del presente no encomia las hazañas
de los héroes políticos, deportivos o intelectuales, como aún
hicieran Rubén Darío, Bretón, Alberti, Garcia Larca, Pablo
Neruda y Paz, sino que absorbe el perfume enrarecido de
los conflictos internacionales, hoy alentados por la invasión
genocida y el terrorismo consecuente, para fraguar un pulso
poético acicateado por el escepticismo y la vacilación"
(2006: 417). Estas dos últimas características señaladas por
Ortega dan clara idea de la actitud que permea la obra cie
los poetas más recientes. La crítica, y los propios autores,
coinciden en señalar el paulatino abandono, la desgana
y la apatía con que se aborda la relación entre poesía y
sociedad Sánchez Prado ha apuntado, entre otras razones,
la siguiente para explicar tal distanciamiento: "La práctica
literaria es ejercida desde algunos flancos con un creciente
diletantismo estético que ha reducido su contacto con el
mundo" (2006: 481).
Tenemas entonces dos razones poderosas
para explicar este vaciamiento del compromiso
político en la poesía mexicana: el
escepticismo y el diletantismo
estético. Y sin embargo, frente a
ambos temas, aparece la voz de
un poeta que, nacido en 1979, decide
tomar el camino que parecía ya clausurado de la
poesía social, haciéndolo además desde un rigor artístico
que sorprende por su calidad Me refiero a áscar de Pablo,
poeta situado, a la vez, en el centro y el margen de la escena
poética nacional. En el centro, merced a su currículum que
incluye, entre otros lauros, el Premio Nacional de Poesía
Joven Elías Nandino en 2004 yla beca de la Fundación para
las Letras Mexicanas en 2003. En la periferia, por ser un
heteroooxo, politólogo deformación ypoeta por convicción,
que ha decidido enarbolar el discurso poético desde una
perspectiva social, donde el trabajo con el significante no
inmola el plano del sentido. La famosa dupla fondo,forma,
que al parecer se ha sumido en un borrarniento de la primera
en favor de la segunda, en De Pablo encuentra una apuesta
por resignilicar ambos polos, sin demérito del arte, pero
también sin abandonar la capacidad del poema para, de
alguna manera, intervenir en el mundo. Valga la siguiente
larga cita para explicitar la idea de este poeta al respecto:

111

~111

J

.
"~

e..,, ,e

8:::, '~
11,

,1

.e,

1

A,

◄

a: •

111 •

H
111 •

a

!

'

G

ti

a

a 1
z: a
◄
z: •~
a: •

111 ~

:IC •

.

◄ &gt;

- et
u

-a:
~

&amp;

[... ] no busco una poesia que sirva como
alternativa exterior a la realidad, que sirva para
ignorar la belleza y la crueldad del mundo, sino

◄

1

e
53

�precisamente lo contrario: quiero una poesia que
vea y oiga, que goce y sufra la realidad incluso más
de lo que la vemos y la oímos cotidianamente; no
un escape, sino una forma de ver esa realidad y de
compartirla con el lector para intervenir en ella.
[...] La poesía es un instante social, quizá el único
verdaderamente social, pero es una circunstancia
amparada por un estado de excepción de las
normas, un momento de permisibilidad inusitada:
es un carnaval. Me interesa aprovechar esa
permisiblidad para cuestionar los hmites de ese
mundo de convenciones verbales, de ponerlo en
aprietos y de exigirle al lector una complicidad
dificil en esa conspiración del sonido.'

Intentemos ilustrar entonces algunos de los
procedimientos que utiliza Óscar de Pablo para saldar
ambas cuentas, poniendo énfasis en la mirada crítica
que este autor tiene tanto para la creación como para
la realidad, y desde allí imbricar ambos aspectos,
lejos de retóricas gastadas tanto de un lado como
del otro. Para ello, miremos dos poemarios: Sonata
para manos sucias (2005) y Debiste haber contado otras
historias (2006). Este autor se sitúa en un punto de
fuga equidistante entre un pasado que huele a retórica
desvencijada y un presente donde abre horizontes y
expectativas, mediante el mero trabajo formal del
verso, hacia una nueva propuesta del sentido artístico
que, sin inmolar las creencias del autor en términos
políticos, prolongue, ensanche y abra nuevas rutas
en el trabajo poético. La apropiación que De Pablo
hace en sendos epígrafes de autores canónicos de la
poesía social Qaime Gil de Biedma o Ángel González),
asi como de episodios o documentos históricos
(la guerra civil española, el Manifiesto comunista), le
permite reelaborar, de manera crítica, socarrona, las
convenciones de una poesía social que, en virtud del
mensaje, en más de una ocasión optó por sacrificar el
trabajo con el significante. Por el contrario, De Pablo
muestra, particularmente en Debiste haber contado otras
historias, cómo sus convicciones personales no obstan
para deconstruir en sentido negativo los tótems del
1 á scar de Pablo, "Poética», consultado en:
http://laseleccionesafectivasmexico. blogspot.com/2007/OJiscar-depablo.html

compromiso político vaciado en molde lírico, por
ejemplo en poemas como "Animal planet (te atrapa)"
o "Manifiesto alejandrino con soneto inscrito". Pero,
también, el canto épico tan caro a esta forma de la
poesía será utilizado sin temor por De Pablo en el
poema "Sonata para manos sucias". En otras palabras,
reconfigura nuestra tradición poética hispánica en
beneficio del rigor formal que, no obstante, pretende
mantener a salvo la posibilidad del poeta por ser
vocero de algo más que su mera subjetividad, acaso
con el afán de seguir siendo el portador de "las
palabras de la tribu".
Este poema se constituye desde la tradición épica,
tan propia de la poesía social. En él, el epígrafe tomado
del poema "Apología y petición", de Jaime Gil de
Biedma, nos da una clave de acceso al texto: el poeta es
de Cataluña, espacio físico donde ocurre el poema de
De Pablo; el encono de Gil de Biedma será traducido a
manera de un sentimiento derrotista. Dice el epígrafe:
"De todas las historias de la Historia / sin duda la
más triste es la de España, / porque termina mal".
En tanto que la "Sonata" versa: "ya no quedará vida:
/ La propia vida ya la habrá matado". Como apunta
Antonio Deltoro, el recurso formal del canto épico
resiste la tentación del octosílabo para constituirse
con una combinación predominante de heptasílabos
y endecasílabos, metros favoritos de la llamada poesía
culta. Sin embargo, el propio autor cuestiona las
posibilidades tanto del verso medido como del sentido
épico de su poema:
tPodré cantar en un solo poema
de métrica constante
al bravo miliciano
que no entiende de dónde viene el fuego
podré explicar sin deshacerme en gritos
ni parecer grotesco
el trágico escenario
de los traidores fieles y abnegados [...]
("Sonata para manos sucias", 2005: 19)

La pregunta de fondo presente en este fragmento es la
posibilidad del poema para ser el registro de un proceso
social cualquiera -en este poema, por ejemplo, la

54

guerra civil española-, sin ser un onanismo estético
pretendidamente cercano al hombre común que no
entiende de metros y tropos, ni tampoco un llano
desahogo ante condiciones sociales brutales pero que per
se no constituyen una experiencia poética. Este dilema,
que siempre será el de toda poesía que aspire a vincularse
con la realidad inmediata, es incluso lamentado por
Deltoro, presentador del libro: "En este poema central
hay felices encuentros entre lo lírico y lo épico, [...] pero
no puedo, ay, dejar de señalar que hay también trechos
que podrían ser firmados por un Taller de la Gráfica
Popular de nuestros días"2. Me parece que se refiere,
en esencia, al tópico que da título al poema: las manos
sucias que articulan el poema aparecen en versos que
son, efectivamente, más efectistas que efectivos: "Y sin
embargo siguen siempre sucias: / tiene manos de pobre",
"con esas manos pobres, relavadas/ y desde siempre
sucias" "Y mete el rostro entre las manos sucias / y desde
siempre pobres". No obstante, debemos resaltar que la
elección de una forma, de una metáfora o de un tópico
son siempre una toma de partido por parte del autor, y
en el caso de Óscar de Pablo, le interesa decir al mundo
con esos detalles simples pero definitorios. Da igual
si al exquisito le parecen poco eficaces, con tal de que
alcancen a traslucir la convicción que el poeta tiene en
una expresión justa de la realidad
Ahora bien: no es sólo el fantasma del panfleto
recorriendo este poemario lo que nos interesa.
Existe también en él un interesante juego con las
formas métricas en un uso peculiar: me refiero a la
prosa rimada y medida. La parte final del poemario,
titulada "Metro y grima", incluye dos poemas
dispuestos en prosa que recurren a una métrica
constante de heptasílabos y endecasílabos, con
las rimas dispuestas de manera alternada, pero
que otorgan una singularidad rítmica y precisa al
texto. Este recurso será explotado de manera más
clara en su siguiente poemario, Debiste haber contado
otras historias, en cuya sección final, "Sonetería",
recurre al mismo procedimiento. En este caso, los
sonetos "prosados" son regulares, los dos cuartetos
conforman un párrafo y los tercetos otro. Esta falsa
prosificación se puede hacer con cualquier soneto,
pero lo interesante aparece en el último poema,
2 Antoruo Deltoro, texto de contraportada de Sonata para manos

sucias.

55

"Manifiesto alejandrino con soneto inscrito", donde
se cruzan tres hechos: uno, el poema está dispuesto
en dos estrofas de seis y cinco alejandrinos
respectivamente; dos, el poema se reorganiza en
una nota a pie de página insertada por el autor
donde propone otra "versión" del texto, en la cual
se evidencia que un soneto ortodoxo está inscrito
en los once alejandrinos. El tercer hecho nos
regresa al tema que nos interesa: este poema es una
elaboración evidente de las frases más conocidas
del célebre Manifiesto del Partido Comunista redactado
por Marx y Engels. La intertextualidad de este
"manifiesto alejandrino" es otro de los recursos
predominantes en el poemario: por ejemplo, el
soneto III de esta sección es una "antología" de
versos endecasílabos provenientes lo mismo de
Sor Juana y de Gorostiza que de Vallejo, Girando
y Nicanor Parra; en tanto que el soneto IV es una
receta de cocina. Lo que De Pablo hace, en otras
palabras, es "contar otras historias" con el mismo
lenguaje, los mismos tópicos, la misma intención,
pero, por supuesto, con un espíritu lúdico ausente
en los textos primigenios. Dejando de lado por
ahora la demostración de su destreza versificatoria,
reparemos en que los temas sociales, lo mismo que
sus tótems, serán reelaborados por Óscar de Pablo
desde la única posibilidad que la poesía permite:
el momento lúdico del poema. Así, por ejemplo en
"Porra y Romería", la protesta social se disuelve
después de haber "cerrado un trato con los dioses:
/ Esta vez llegaremos/ a octavos de final"; o bien, en
"Materialismo erótico", se toma la doble acepción
del primer vocablo para significar lo mismo la
disciplina filosófica que el puro interés en lo
corpóreo: "Nadie podrá decir, mirándola a los ojos/
que la belleza física/ sea una cosa superflua. Nadie
podrá decir/ que fuera de estas sábanas/ exista Dios
o nada/ parecido".
Damos por supuesto que la poesía de este autor
está situada justo en la frontera entre el compromiso
político y el ético. También, entre el límite de la
crítica y la burla, lo mismo que entre el escepticismo
y la apatía. Ser un poeta social entraña, ante todo,
compromiso. Hemos dicho que la formación
académica de Óscar de Pablo es en ciencia política, lo
cual le da una perspectiva mayor a la que cualquier

�otro poeta joven mexicano puede tener sobre los
conflictos sociales. Sin embargo, esto no lo hace
poeta. Su tradición poética, explicitada en epígrafes,
paráfrasis y referencias veladas, es el fondo desde
donde debemos leer a este autor. El poema "De
intemperie", por ejemplo, se mueve entre Roque
Dalton y Ernesto Cardenal, como el "soneto 11" lo hace
en Cortázar. La aparente paradoja de un poeta que
pretende gritar junto al hombre de la calle, en versos
que requieren un conocimiento más allá de la simple
experiencia estética para acceder a su cabal sentido,
se resuelve a mi parecer en la efectividad del lenguaje.
Un poema como "Etiópicas", perteneciente a Sonata
para manos sucias, no es sino la elaboración de tópicos
metafísicos (el ser, la unidad del infinito, el devenir),
resueltos en un acto tan prosaico como el siguiente:
"miro el reloj: antes de entrar al metro / me compro
un boing de mango". Estas simplezas lingüisticas, bien
dosificadas, permiten establecer el puente necesario
con aquel hombre ordinario que esboza una sonrisa
y regresa al poema para entender cómo se llegó al
acto de comprar el "boing de mango". La posibilidad
de que el poema incida de alguna manera efectiva en
la realidad podria entonces resolverse en este simple
instante comunicativo; otra cosa es que el texto
tenga posibilidad de ser conocido por ese hipotético
receptor, pero es un tema que rebasa los límites de
este ensayo.
Con todo lo hasta aqui dicho, he pretendido
mostrar que la idea de una "poesia social" que sea
en verdad poesia y no otro tipo de documento, es
factible, aun en el siglo XXI. Creo que áscar de Pablo
ha apostado por ello, y de esa manera ensancha
esa linea poética que, tanto en España como en
Latinoamérica tuvo no sólo nombres importantes,
sino un público receptor identificado con ella.
Como ya señalé, es claro que los procedimientos
no pueden seguir siendo los mismos; no obstante,
los hallazgos formales, el sentido eufónico de su
poesia, además de la calidad y el desparpajo con que
De Pablo aborda la manufactura del verso medido,
hacen de su obra un cruce de caminos entre la
tradición hispánica, allende y aquende el Atlántico,
y las apuestas últimas de la poesia mexicana.
El respeto por el trabajo artistico y la capacidad
de enunciar al mundo desde una postura critica de

áscar de Pablo, es una actitud necesaria y urgente en
estos tiempos de apatia y desesperanza. Me parece,
además, que el compromiso del arte con la realidad y
las relaciones entre estos ámbitos debe ser un tema
de discusión. Ni la actitud estetizante de la llamada
"literatura dificil", ni la autocomplacencia de las
lecturas para consumo masivo resuelven el problema.
No puedo sino adherirme, entonces, como creo que
áscar de Pablo lo demuestra en su obra, a la petición
de Sánchez Prado por un retorno a una literatura
comprometida. Cito las palabras de este último: "este
compromiso no deja de ser social, pero ya no se
trata del utopismo simplista que creia que publicar
dos mil ejemplares de una novela de denuncia sirve
para cambiar el mundo. En cambio, se funda en la
conciencia de que la literatura tiene una trascendencia
como fenómeno social, pues, al igual que otras formas
de arte, la literatura es una de las expresiones más
sofisticadas del imaginario de una época". Quede el
gesto que encontramos en De Pablo como una de las
vías que merecen ser transitadas por el arte en general
y la literatura en particular"81:&gt;

Bibliografia
Blanco, José Joaquin (1981). Crónica de la poesia mexicana. México.
Editorial Katún.
De Pablo, Qscar (2005). Sonara para manos sucias. México: UACM.
De Pablo, Osear (2006). Debiste haber contado otras historias. México:
Tierra Adentro.
González Rojo. Enrique (2007). Reflex.iones sobre la poesía. México:
Versodestierro.
Ortega, Jorge (2006). "¿Qué dice la poesía?", en Verórúca Murguía
y Geney Beltrán Félix (comp.). El hacha puesta en la raíz Ensayistas
mexicanos para el siglo.XXI. México: Tierra adentro.
Sánchez Prado, Ignacio (2006). "Para una literatura comprometida",
en Verónica Murguia y Geney Beltrán Félix (comp.). El hacha
puesta en la raíz Ensayistas mexicanos para el sigloXXI. México: Tierra
adentro.

56

¿~ué es lo que esconden los signos de una partitura musical? ¿Cualidades rítmicas, de timbre, de altura.
de dinámica, de ornamentación, de articulación? ¿Q acaso llevan consigo la intención, la idea del genio
detrás de la pluma, la fuerza de una idea que por su peso -el peso de una nostalgia por lo románticono puede ser más que original, única, personal, final? Desde los primeros manuscritos medievales con
notación musical de finales del siglo IX, algunos de ellos cargados de detalles -en su mayoría rítmicos,
pero también de dinámica, articulación y dirección melódica-, algunos más simples, no por ello menos
interesantes; hasta las partituras más abstractas del avantJgarde occidental (sin olvidar los numerosos
manuscritos de música 110,occidental que han surgido a través de la historia en diferentes regiones y que
detal!a_n aspectos ~usicales de repertorios en su mayoría, aunque no exclusivamente, sacros o religiosos),
la mus1ca ha qumdo ser representada de una manera gráfica, de tal modo que lo que representa, silencio
y sonido a través del tiempo, quede plasmado permanentemente y pueda ser re,interpretado de forma más
o menos igual en subsecuentes ocasiones.

�sta manera de entender la interpretación musical
de una partitura o manuscrito, a la que llamo
lectura clásica o tradicional (pues ha dominado
el quehacer musical por siglos) es, hasta cierto punto,
linritadora, pues en su premisa define el contenido
musical como algo fijo, final, cerrado, en otras palabras,
como algo que puede y debe ser repetido sin cambiar
la esencia de la fuerza que lo precede, aquélla que es
única, personal y original, dando lugar a la forma que
"fascina cuando uno ya no tiene la fuerza de entender
fuerza desde dentro de sí misma. Esto es, crear" (Derrida,
2006: 3)1, olvidando que tal fuerza es una condición de la
posibilidad de existencia de la obra, y que al fijarla pierde
su impulso generador y su influencia. Es limitadora
porque exige que la repetición no sea más que una
especie de fotografía sonora con cualidades que han
sido definidas por importantes figuras académicas y/o
artísticas de la historia, aquéllas que dictan cómo, aunque
muchas veces sin explicar por qué, se debe interpretar
una obra musical, como si los aspectos relacionados con
la ejecución de la obra estuvieran congelados en tiempo
y espacio,y sólo existiera una forma real de interpretar la
música representada en la partitura.
Aquí me detengo para comentar la importante
diferencia que existe entre el critico (académico/músico
teórico) y el intérprete (músico/artista) occidentales,
aún cuando ciertas cualidades de identidad entre uno
y otro coinciden. La problemática radica en el uso de
herramientas analíticas por parte del teórico que la
mayoría de las veces tienden a esencializar la música,
dándole cualidades que hacen que nuestra forma de
entender la obra esté separada de la obra misma, como
sugiere Derrida (2006: 3): "U]a critica, desde entonces,
se sabe a si misma separada de la fuerza, ocasionalmente
castigándose a sí misma en la fuerza al probar, grave y
profundamente, que la separación es una condición de la
obra, y no solamente del discurso sobre la obra". Derrida
nos da una nota de advertencia al establecer que

adjunta a estas dos acciones y momentos. Aquí,
impotencia, es una propiedad no del critico, sino
de la critica. Las dos se confunden entre sí algunas
veces (Derrida, 2006: 380).

E

...la separación es diametralmente opuesta a la
impotencia critica. Al insistir en esta separación
entre el acto critico y la fuerza creadora,
estamos solamente designando la necesidad más
banalmente esencial-otros dirán, estructurall la traducción es mía.

Además, tales herramientas teóricas son utilizadas
"sin sentido crítico, como si simplemente ofrecieran
una lectura [de un pasaje musical] cuyos detalles
yacen inmanentemente en la partitura, esperando
a ser desenterrados por un analista utilizando el
badil teórico correcto" (Krims, 1998: 315). El artista,
quien se ha desarrollado dentro de una tradición
de interpretación de cientos de años, tiende a
formalizar la música de una manera similar al
teórico ( aunque, aparentemente, con más apego
a la fuerza del espíritu creador), esencializándola sin
sentido crítico al establecerse de una manera segura
dentro de los cánones de interpretación musical
aceptados cultural y socialmente por las élites del
arte de occidente y seguir los más altos principios
de ejecución provenientes de los conservatorios más
prestigiados del mundo que le otorgan cualidades
que la hacen única y final, lo que no le da otra opción
más que repetirse una y otra vez en un circulo de
interpretación altamente restringido.
La lectura clásica es limitadora porque al percibirla,
al escucha se le condena a consumir una y otra vez las
mismas ideas (Barthes, 1974: 15,16) (algunas de ellas
con cualidades estéticas cuestionables), sin darle la
opción de re,inventar sonidos y silencios en una red de
equivocación cuyo material es infinitamente flexible y
a la vez solamente posible dentro de un espacio finito,
espacio al que llamaré el espacio de juego2 (Derrida,
2006). Finalmente, la lectura tradicional o clásica es
limitadora porque se basa en la idea de lo correcto en
lugar de lo posible.
En contraste con la lectura tradicional, mi
propuesta se enfoca en la interpretación musical en
el espíritu de lo posible, de tal suerte que los signos
plasmados en una partitura, en un manuscrito, e
incluso en una ejecución oral o una improvisación,
no son más que una apertura, un comienzo que sólo
existe en su repetición, una manera de empezar
2 Inspirado en el concepto de juego Geu) que Derrida desarrollara
en su articulo "Structure, Sign and Play in che Oiscourse of che
Human Sciences" (1978).

58

indefinida, una forma de entrada o de acceso, un
espacio, un hueco, un acto de apertura perenne que
lleva a la re,presentación (es decir, a aquello que sólo
puede presentarse re,presentándose) y que se pueden
concebir como un sistema abierto que celebra la
equivocidad y, hasta cierto punto, condena o al menos
critica las premisas esencialistas de la lectura clásica.
Al seguir esta manera de interpretar la música, uno
ya no tiene que, ni debe, preocuparse mucho por la
forrna3, mas sí comprometerse con celebrar la fuerza
que le precede y partir en la búsqueda de lo posible,
liberado de toda restricción que nos impone la idea
tradicional de identidad y con el más profundo deseo
de descubrir modos de hacer música que han sido
largamente ignorados por la lectura clásica.
Antes de ahondar más en esta propuesta, es
necesario introducir el concepto de pharmakon,
que es utilizado por Derrida en su ensayo seminal
"La farmacia de Platón" (1981). El concepto de
pharmakon nos permitirá establecer que la condición
de la posibilidad de existencia de ciertos sistemas
de notación musical es la equivocidad que gobierna la
relación entre expresión y contenido. Este pharmakon
ocurre en tales sistemas de signos porque su
significado parece exceder las restricciones impuestas
por las nociones tradicionalmente aceptadas de
contexto y autoría. Tales nociones existen porque las
metodologías empleadas en la lectura clásica son de
una naturaleza semiótica, es decir, se basan en la idea
de que los signos en una partitura musical representan
sonidos y silencios a través del tiempo, en lugar de
considerar tales sistemas de signos corno gobernados
por procesos de composición ( en el sentido más
amplio de la palabra) abiertos. De ahí que escribiera, al
inicio de este ensayo, que la música a través de los años
ha querido ser representada de forma gráfica, y no es
que la música en si, para sobrevivir la fuerza creativa
del compositor, improvisador, cantante folclórico,
etc., dependa de esta transferencia de tecnologías de la
escritura, lo cual pertenece al campo de lo semiótico,
sino que aquéllos que escriben sobre la música y su
3 Como sugiere Antonin Artaud en su Prefacio a El teatro y su
doble: "Sí existe una cosa horrorosa y verdaderamente detestable
en nuestro tiempo, es nuestro perder el tiempo con las formas, en
lugar de ser como victimas quemadas en la hoguera haciendo señas a
través de las llamas" (Artaud, 1958: 13). la traducción es mía.

59

historia le han dado a la partitura, manuscrito o a
cualquier otra forma de registrar sistemas de signos
musicales, un estatus de dependencia, de tal modo que
lo escrito -sobre un papel, pergamino o cualquier
otro medio de registro- es una consecuencia
histórica del fenómeno acústico, donde éste precede
a aquél en el tiempo.
Con el propósito de ilustrar mi propuesta, utilizaré
un ejemplo que pertenece a uno de los géneros
musicales occidentales más antiguos y del cual existe
una vasta colección de manuscritos compilados en
un espacio de tiempo de aproximadamente 800 años
(de los cuales los primeros 600 pertenecen al periodo
medieval europeo). El género en cuestión es conocido
corno canto gregoriano, o franco, romano. Aunque,
de cierta forma, la gran mayoría de los sistemas de
notación musical empleados en tales manuscritos
están gobernados por procesos de composición
abiertos, me limitaré a comentar sobre aquéllos que
fueron escritos en los siglos X y XI, cuya escritura
comúnmente se denomina adiastemática, debido a que
no presenta información definida sobre la altura de
los tonos de una melodía. Esta falta de definición4 es,
precisamente, una de los fenómenos más interesantes
en los estudios gregorianos, pues desde el punto de
vista músico,historiológico, esto es visto como una
imprecisión o inexactitud, y por lo tanto flaqueza, del
sistema de signos, la cual debe ser complementada
por la memoria del cantor ( que guarda cientos
de melodías, gestos musicales, cadencias y otras
fórmulas) al momento de re,construir o re,cornponer
una melodía en su forma más completa, ya sea para
ejecutarla corno parte de un ritual o para escribirla (o
incluso corregirla) para su posterior uso o referencia,
en lugar de entenderla como una indicación de
que tales sistemas están abiertos a una serie de
posibilidades que van más allá de las restricciones
impuestas por los conceptos de autoría y contexto.
Un ejemplo simple se puede ver en el gesto
melódico representado por los signos llamados clivis
y torculus de la notación utilizada por el famoso
manuscrito de Laon 239 (1909) que data de principios
4 Que ya es comentada por autores medievales como John de
Afflíghem Qohannes Afflígemensis, "Música", disponible en: www.
music.indiana.edu/tml/start.html [consultado el 29/ll/2010]) y
Hucbald (en Palisca, 1978)

�1

u

1
&gt;C
11!

Ñ
....

~

~

1,

•1=

!•

8
■

.,.a

¡
j

e►

iu
....

¡

1

1
1

-

o

1
1

■
....

•
8
il
1
1,

•i
■

•j
■
a

'

del siglo X. la clivis (Figura 1) representa dos tonos en
forma descendente, por ejemplo 'Fa,Re'; y el torculus
(Figura 2) tres tonos con el contorno melódico
ascendente y descendente, por ejemplo 'Do,Mi,Re'.
En la forma cursiva (o ligada) de estos signos,
la relación interválica o la
estructuralidad de la estructura
tonal 'implantada' en los signos
es indefinida, lo cual, desde el
punto de vista semiótico, les
da la aparente cualidad de ser
inexactos o imprecisos. Sin
embargo, desde el punto de vista
aquí propuesto y utilizando los
5 conceptos de juego y pharmakon,
§? °' esta aparente falta de definición
·~ ~
a § representa una oportunidad para
~ j abrir el sistema y hacer que las
8 ~ posibilidades de permutación de
6 8
~. -eu tonos se expandan grandemente
&lt;'l "'
f § (de ahí los comentarios de J ohn
~ ~ de Afllighem y Hucbald sobre el
surgimiento de variantes entre
los diferentes ejecutantes de esta música). Tales
posibilidades sólo pueden existir debido al juego que
existe dentro de las estructuras tonales y que tolera
la presencia o ausencia (siendo una condición de
éstas) de aquellos elementos melódicos que el espacio
de juego permita. En un caso hipotético (Figura 3) las
dos formas conjuntamente podrian representar el
gesto melódico 'Fa,Re,Do,Mi,Re', característico del
primer modo gregoriano. Utilizando los conceptos
de pharmakon y juego, tales formas también podrían
representar los gestos 'Mi,Re,Do,Mi,Re', 'Fa,Mi,Do,
Mi,Re', 'Fa,Re,Mi,Fa,Re', 'Mi,Re,Mi,Fa,Re', etc.
De manera similar, dadas las grandes hmitaciones

=
1
a

11
z■

¡

-=

de las teorías actuales que intentan explicar el ritmo
en ciertas notaciones medievales, principalmente
aquéllas propuestas por Eugene Cardine (1982),
las posibilidades de expansión en los niveles del
ritmo, ornamentación, articulación y dinámica son
enormes, y su aplicación representa una oportunidad
para ofrecer lecturas que pueden ir desde lo más
conservador hasta lo más experimental.
En este sentido los conceptos de pharmakon,
de juego y espacio de juego nos ayudan a celebrar la
equivocidad (y pluralidad) que está presente en la
relación entre expresión y contenido del sistema de
signos, y a entender la interpretación musical como
una serie de posibilidades y no (necesariamente)
como un conjunto de cánones en los que hay que creer
religiosamente si uno quiere tener éxito en el mundo
actual del arte musical.
las consecuencias de la teoría aquí propuesta
desde un punto de vista práctico son extensas, y al
mismo tiempo, fundamentales para el entendimiento
de éste y otros géneros musicales. Es importante, sin
embargo, preguntarse qué tan lejos puede uno ir con
la experimentación. la respuesta no parece ser fácil ni
simple; y si existiese tal, no representaría más que una
hmitante más en la búsqueda de lo posible en lugar
de lo correcto. Tal vez lo más importante es no perder
el sentido de responsabilidad en su connotación
derridiana, que consiste en una cierta "experiencia y
experimentación de la posibilidad de lo imposible"
(lucy, 2004: 107), de tal modo que nunca exista un
final para esta responsabilidad5, pues ese final es algo
que siempre será para mañana.
Quizá la consecuencia más importante (o la más
urgente) es aquélla que representa un reto para las
audiencias actuales. Yno es que el público de hoy no
esté acostumbrado a las ideas musicales de vanguardia
presentes en las obras de numerosos compositores
occidentales de los siglos XX y XXI, sino que no es
(necesariamente) lo mismo (¿o quizá sí?) escuchar una
obra de John Cage o de Morton Feldman -creadas
dentro de un marco estilístico suficientemente
5 Aquí me refiero al compromiso con el rigor académico y práctico, a
la continua evaluación de resultados en un acto de cuestionamiento
perenne, de tal forma que no confundamos el juego con el "juego libre"
o el 'todo se vale" que son característicos de las interpretaciones
confundidas que ciertos críticos norteamericanos han hecho de las
teorías de Derrida.

~

Figura 3. Clivis y torculus de acuerdo al manuscrito
l.aon239

61

�ALCUNOS CONSIDERARÍAN ESTO COMO HEREJÍA, COMO UNA FALTA
DE RESPETO A LA TRADICIÓN MILENARIA DE UNO DE LOS TESOROS (AL
PARECER) MÁS PRECIADOS DE LA ICLESIA CATÓLICA, TESORO QUE
POCOAPOCOHASIDOTERRIBLEMENTEOLVIDADOVCASIDESTERRADO
DE LOS DIFERENTES RITUALES DE LA LITURCIA CATÓLICA

flexible- a escuchar un canto gregoriano medieval
a seis voces (donde tradicionalmente existe una sola
melodía), en el que al mismo tiempo tres cantantes
ejecutan diferentes secciones de un canto en un
modo6 específico, otro canta una sección diferente del
canto en el mismo modo pero transpuesto un tono
más abajo, y los otros dos recitan en voz alta partes
del texto cantado, utilizando inflexiones vocales
que exploran un rango amplio de altura, dinámica
y timbre. Algunos considerarian esto como herejia,
como una falta de respeto a la tradición milenaria
de uno de los tesoros (al parecer) más preciados de
la iglesia católica, tesoro que poco a poco ha sido
terriblemente olvidado y casi desterrado de los
diferentes rituales de la liturgia católica; mientras que
otros dirian que tal ejecución representa una forma
fascinante y vanguardista de interpretar la música, en
la que las viejas ideas estilisticas del canto llano, vacias
de toda sensualidad humana, parecen extinguirse
y abrirle paso a lo que algunos se refieren como la
"erotización del canto gregoriano". Otros dirán que
tales sonidos equivalen a lo que el organum medieval
y ciertas formas de composición que se desarrollaron
sobre la base del canto gregoriano representaron
en la edad media7: un paso más en la constante re~
interpretación de un sistema musical sin limites.
6 Térnúno que se refiere a la tonalidad de la obra.
7 Estas descripciones fueron hechas por miembros de un público
especialista que asistió a dos conciertos que ofrec! en Irlanda
dirigiendo el ensamble Hibernia con el que he experimentado
diferentes formas de interpretación de la música medieval, formado
poi- alumnas de la licenciatura en voz y danza (BA Voice and Dance),
y ex-alumnas de la maestría en canto gregoriano y música ritual
(MA Ritual Chant and Song) de la lrish World Academy of Music
and Dance, en la Universidad de limerick, durante el Galway Early
Music Festival, celebrado en Galway City en mayo de 2010; y el
concierto "Songs for An Age of Sorrow" presentado en la iglesia del
monasterio de Glenstal, en Murroe, Co. lirnerick, en no\iembre de
2010.

Muchas son las posibilidades que abre esta nueva
lectura, posibilidades que nacen de la celebración
de la equivocidad del lenguaje musical en todas sus
formas, semejante a la que existe en las obras Ulysses y
Finnegan's Wake deJames Joyce y que Derrida describirá
como "el más grande intento de juntar en una sola
obra, esto es, en la singularidad de una obra que es
irremplazable, en un evento singular...la supuesta
totalidad, no sólo de una cultura, sino de un número
de culturas, un número de lenguajes, literaturas,
y religiones" (en Caputo, 1997: 185); posibilidades
que nos liberan de toda restricción impuesta por los
conceptos de estilo, género y época; aquéllas que nos
llenan del más profundo deseo de descubrir lo ajeno
en un circulo en el que lo desconocido no es más que
lo familiar visto desde dentro, y que nos impulsan
a llenar nuestra humanidad de sonido y silencio a
través del tiempo, en lo más intimo de la letra y lo más
atrevido del espíritu~

f

Bibliografía
Artaud, Antonin (1958). The Theater and Its Double. New York:
Grove Press.
Barthes, Roland (1974). S;Z. New York: Hill and Wang.
Caputo, John D. (1997). Deconstructíon in a Nutshell: A
Conversation with Jacques Derrida. New York: Fordham
University Press.
Cardine, Eugene (1982). Gregorian Serniology. Sable-sur-Sarthe:
Solesmes.
Derrida,Jacques (2006). "Force and Signilication", en Writing and
Difference. London New York: Routledge.
Derrida,Jacques (1978). "Structure, Sign and Play in the Discourse of
the Human Sciences", en Writing and Difference. London New
York: Routledge.
Derrida, Jacques (1981). "Plato's Pharmacy", en Dissemination.
London New York: Continuum.
Krims, Adam (1998). "Discíplining Deconstruction (For Music
Analysis)". en 19th-Century Music, Vol. 21, No. 3.
Lucy, Niall (2004). A Derrida Dictionary. Oxford: Blackwell.
Paléographie Musicale 10 (1909). Antiphonale missarum Sancti
Gregorii, !Xe-Xe siecle: Codex 239 de la Bibliotheque de Laon.
Solesmes: Sable-sur-Sarthe.
Palisca, Claude \'. (ed.) (1978). Hucbald, Guido and John on Music:
Three Medieval Treatises. New Haven.

0'!DAVID JOSUÉ ZAMBRANO DE LEÓN
62

�En sus mazurkas, Chopin crea
un folklore imaginario en el que
emplea recursos exóticos, como
los bordados de quinta y la cuarta
aumentada, perteneciente a la escala
modal tradicional de su país. A lo
largo de su vida escribió cerca de
sesenta mazurkas, en las que muestra
distintos estados de ánimo y que
asimismo utiliza como vehículo
para reafirmar distintas soluciones
a problemas composicionales. En
conjunto, representan un microcosmos
musical de carácter introspectivo, que
nos permite apreciar la originalidad
del genio de Chopin, que radica en la
extraña síntesis entre dos tendencias
paradójicas: fue al mismo tiempo un
compositor soñador y realista. Fue
quizás el único compositor que influenció a creadores
musicales mexicanos en la composición de mazurkas
y nocturnos, entre quienes podemos contar, además
de Felipe Villanueva, a Ricardo Castro y Manuel M.
Ponce, quien recibió la herencia de este género a través
de la obra de Villanueva.
Villanueva, al igual que el compositor polaco, logra
en sus composiciones un refinamiento armónico
y rítmico, un gran dominio de la melodía y una
clara voluntad de estilo que lo sitúan en un lugar
preponderante con respecto a sus contemporáneos.
Fue visto como un talento extraordinario (Velázquez,
1996), quien usaba la obra de Bach y Chopin al
enseñar y quien encontró en la forma pequeña, breve,
la oportunidad para crear piezas de gran inspiración
y de indiscutible sello personal que, de acuerdo con
Cásares Rodicio (2002), nos permiten percibir una
conciencia en el ejercicio de la composición, revelando
una capacidad de reflexión y autocrítica superiores.
Cultivó el género de la ópera italiana, que tuvo
mucha resonancia en las composiciones mexicanas
del siglo XIX, y especialmente el de la música de
salón, logrando seleccionar a los mejores maestros:
Chopin y Uszt, sobre todo. Si seguimos en la línea de
composiciones que influenciaron la música mexicana
para piano de esa época, en particular la de Villanueva,
podemos afirmar que también la música de teatro

Al hablar del término mazµrka, danza impregnada
de folclor polaco que fue internacionalizada en
el siglo XIX por el gran pianista y compositor
Federico Chapín, y de su aparición y fusión dentro
de la música mexicana de la época porfiriana
como expresión propia de una sociedad con una
identidad derivada de la convergencia de culturas
de variada procedencia, es necesario reflexionar
sobre los personajes y las circunstancias en las que
la adopción de esta danza tuvo lugar. Tal como sigue
sucediendo en ciertos sectores de la sociedad en la
actualidad (Prado Aragonés et. al., 2003), el gusto de
la época estaba muy de acuerdo con la música culta
europea, la cual tenía su ideal en el romanticismo y
se encontraba condicionada por la burguesía.
ederico Chopin y Felipe Villanueva presentan
paralelismos y convergencias dignas de mención.
Primero debemos decir que Chopin, polaco
de nacimiento pero universal por derecho propio, y
cuya obra expresa una sucesión casi ilimitada de los
estados del alma que van del poético, bucólico, tierno,
reflexivo y marcial al severo, tempestuoso, apasionado
y exuberante, redundando en una total y genial
originalidad, atrajo a gran cantidad de seguidores,
debido a su estilo de interpretación, más adecuado
al salón que a la sala de conciertos. Los lugares en los
que gustaba presentarse eran las veladas o soirées que
se ofrecían en los salones de la aristocracia, en una
annósfera intimista con una pequeña y singular
audiencia, no ávida de virtuosismo, sino especialmente
culta, sensible y afín a sus intereses. Este público
estaba compuesto en buena parte por artistas,
entre ellos el pintor Eugene Delacroix y el músico
Franz Uszt, con quienes entabló una gran amistad,
además de otros miembros de la élite parisina.
También mantuvo amistad con Héctor Berlioz y
conoció al célebre compositor de ópera Vincenzo
Bellini, que llegaría a ser un amigo muy entrañable.
Su perfección técnica, su refinamiento estilístico
y su elaboración armónica han sido comparadas
históricamente con las de Bach, Mozart y Beethoven
por su perdurable influencia en la música de tiempos
posteriores (Zambrano de León, 2010).

F

64

francesa, la opereta para ser precisos, permeó las
obras escritas en México, dejando en ellas un cierto
perfume francés. No podemos olvidar que en la época
porfi.rista existía una tendencia muy marcada hacia
las modas y costumbres parisinas, siendo que en
décadas anteriores, al menos en lo relacionado con
la música, Italia había ejercido gran influencia en
los compositores mexicanos. Como lo hizo Chapín,
Villanueva mantuvo gran amistad con artistas,
entre ellos Gustavo Campa, Ricardo Castro, Juan
Hernández Acevedo y Pablo Castellanos de León,
quienes además compartían su gusto por el arte, la
cultura y la música francesas, temas que comentaban
en sus reuniones nocturnas en las cuales, quizás,
interpretaban sus composiciones en un ambiente
íntimo similar al que Chopin buscaba para sus soirées.
En Villanueva la influencia de Chopin es evidente
en su producción de mazurcas. Las primeras tres
y su "Minuetto" constituyen cuatro de las obras
mexicanas más importantes del siglo XIX ( Cásares
Rodicio, 2002). Podemos suponer que sus rnazurkas,
publicadas por A. Wagner y Levien con los números
1, 2 y 3, Op. 20, 25 y 27, respectivamente, estaban
destinadas a conformar una suite, dado que en su
primera edición contaban con un diseño de portada
similar. Existen además otras tres conocidas como
"mazurkas de salón": "En el baile", "Sueño dorado"
y "Ebelia". Todas ellas comprueban su admirable
invención melódica y mayor sofisticación armónica y
demuestran que fueron de gran influencia en la obra
de compositores mexicanos posteriores, como Manuel
M. Poncel.
Refiriéndonos nuevamente a las circunstancias de
adopción de un género europeo, podemos suponer que
la mazurka llegó a México proveniente de Europa, no
como una estilizada expresión bailable convertida
en diversas y refinadas piezas para piano, obras en
su mayoría del genial Chopin, sino corno parte de los
espectáculos de las compañías de teatro y ópera del
viejo continente, que las usaban como intermezzos
l Considero su Terca-a mazurka Op. "17 en Re bemol mayor, como
una de nús obras favoritas, quizás porque, de acuerdo con La,ignac,
su vinculo con la tonalidad de re mayor le confiere una expresión
serena, brillante y alegre, o debido a que su inventiva melódica de
valores rltnúcos irregulares me resulta evocadora de la obra de
Chopin, por un lado y, por otro, de atmósferas tranquilas que me
recuerdan escenas familiares.

65

en sus funciones, entre otras cosas. Así pues, durante
dos tercios del siglo XIX y hasta bien entrado el XX,
compositores mexicanos corno Tomás León, Melesio
Morales, Julio Ituarte, Ernesto Elorduy, Luis Jordá,
Alfredo Carrasco, además de los ya mencionados,
desarrollaron la composición de este género, llegando
a tener hasta veinte composiciones, como es el caso
del maestro Porree, quien sin duda alguna conocía
bien el resto de las creaciones de Villanueva, incluidas
sus Danzas humorísticas, consideradas en conjunto
con Ecos de México de Julio Ituarte, las primeras obras
nacionalistas. El gusto de Porree por la obra de su
antecesor es tal que, en su colección de 20 piezas
infantiles para piano, le dedica una de ellas y la llama
"Homenaje a Villanueva (sobre su Terceramazµrka)".
El papel de este género musical como medio
de expresión, de transmisión de emociones y de
formación de una idea del mundo queda claro cuando
descubrimos que la ejecución de este trozo musical,
que había iniciado su andar en los espacios públicos,
pasó a tener efecto en la intimidad del hogar, en las
tertulias durante las cuales los miembros de la clase
acomodada lo interpretaban al piano para entretener
a sus invitados y bailarlo en alternancia con valses,
polkas y habaneras. El baile fue la vía para pasar de
escuchar a vivir, a sentir la música. No cabe duda que
se trataba de una práctica comunicativa y expresiva
fundamental que pasó de un ámbito público a ser casi
exclusiva de una clase social favorecida, que veía al
hogar como el primer lugar de agrupamiento social
de su vida cotidiana, y en el que resultaba sencillo
mantener ciertas reglas y normas de comportamiento.
Dado que un rasgo de identidad es todo aquello
que ayuda a mantener la propia personalidad y que
nos hace sentir identificados con otros individuos
semejantes, los asistentes a estas tertulias buscaron
expresarse además por medio de la ropa que usaban
exaltando su narcisismo a través de la corporalidad,
para ser vistos por los demás.
La música "como actividad simbólica que es, ha de ser
vivida y experimentada socialmente para que se puedan
verificar su realidad, su eficacia y su poder comunicativo"
(Hormigos Ruiz, 2003). Así, en estas reuniones
vemos el valor de la mazurka como un instrumento
de socialización (Oriol y Parra, 1979) que permitía
la interacción de individuos en la búsqueda de una

�------

-

identidad, construida a
expensas de influencias
europeas, la polaca, en
el caso de la pieza de
música, y la francesa,
en el de la propia
reunión de señoritas
de sociedad y su gusto
por vestir a la moda.
Lo que podemos tomar
por cierto es que las mazurkas
de Villanueva, quien quizás
encontró en las características
rínnicas y melódicas de este exótico
/
género una fuente de riqueza y punto de
,,
partida para la creación de obras introspectivas
y danzísticas a la vez, permanecen en el gusto de
quienes las escuchan e interpretan, dada su belleza
y su fuerte capacidad para contactarnos con nuestras
emociones y sentimientos, además que después de
escucharlas, podemos responder a su encantadora
influencia. Dicho esto, el género mazurka como
fenómeno musical no nos debe interesar sólo
como cultura, en el sentido más restringido
de patrimonio, sino también como elemento
dinámico que participa en la vida social de la
persona, y al mismo tiempo la configura (Martí, 2000).
La música es un hecho social (Megías y Rodríguez,
2002). En la época porfirista así era y se consideraba la
labor del compositor, del intérprete y del oyente como
fundamental para su supervivencia. Si nos referimos al
instrumento característico que definió a la sociedad
de la segunda mitad del siglo XIX, indudablemente se
trató del piano. Este instrumento, que se convirtió en
el consentido de la aristocracia y que encontró en cada
casa una morada definitiva, fue en el que se interpretaron
obras como las mazurkas de Villanueva, quizás influidas
por las de Chopin, pero que al ser creaciones de un
mexicano adquirieron una identidad propia, fruto de
los propios condicionantes y puntos de partida de su
·autor, como creador, y de sus ejecutantes, quienes como
intérpretes establecieron una relación única con la obra
y completaron las intenciones de la misma hacia la
socialización. No está de más decir que, en el complejo
proceso de producción y reproducción musical, cada
oyente percibe y entiende la obra de distinta forma.

Podemos concluir diciendo que la mazurka como
hecho social logró contribuir al proceso identitario
de la sociedad decimonónica porfirista dadas sus
similitudes en cuanto a lo que gustaban escuchar y
cómo gustaban escucharlo, llegando a encontrar un
lugar dentro de una fracción de la sociedad aristócrata
desde el cual extenderse en todas direcciones, hasta
convertirse en un elemento dinámico que nos permite
percibir una época pasada y conformar nuestro pensar
y sentir actual como mexicanos, desde una perspectiva
histórico-musicaliu

A

1

a

1

e
t

Un día enli

YIDA
DJLA

Referencias
Campos, R. M. (1930) El fofülorc musical de_l_as ci1'.dades. México:
Publicaciones de la Secretaría de Educac1on Publica. Talleres
Gráficos de la Nación.
Cásares Rodicio, E. (2002). Diccio11ario de la música esp~ñola e
hispanoamerica11a. ~adrid: Sociedad General de ~u~ores y ~ditorcs.
Hormigos Rui::, J. (2003). Música y s0C1cdad. Anal151s sociologico de la
cultura musical de la posmodernidad. Madrid: Datautor.
.
\lart!. J. (2000). Más allá del arte. La m1ísica como ge11cradora de realidades
sociales. Barcelona: Deriva.
\ teg!as, l. y Rodrigue=, E. (2002). Jóvenes entre sonidos: Hábicos,gustos y
referentes musicales. Madrid: INJUVE.
. _.
Oriol, N. y Parra,J.M. (1979). La expresió11 musicalen la educación bas1ca.
\1adrid: Editorial Alpucrto.
.
_.
Orta Velázqucz. G. (1996) Breve historia dela m1lsica de México. :V1exico:
Instituto Politécnico Nacional.
Prado Ara~onés,J. Pérez Rodr!guez. \l. A. y Galloso Camacho, M.
v. (2003). La galaxia digitaL Lcnguaje y cultu~a SÍII fro11t~ras en la ~ra d, la
globali-;:ació11. Valencia, España: Grupo Editonal Uru'.·ers1tan~.
Zambrano de León. D. J. (2010). "Chopm, compositor realista y
soñador" en Vida U11ivm1taria. Periódico d, la U11ivcrs1dad Autó11oma
de Nuevo León. Año 14. Número 230. (15 de febrero de 2010). México:

UANL

66

D■ EMA
ae1 Hotel Poe

1

En la recepción de la Embajada de Tal en México,
me tocó sentarme en la misma mesa y enfrente de
un científico Premio Nobel extranjero. Vi cómo se
hurgaba entre los clientes con un trozo de la tarjeta
con su nombre. Ni siquiera cubría con la otra mano
el espectáculo que daba. Me dio asco. Miré para
caBÁRBARAJ.ACOBS
otro lado.

Q

uise hacer las paces con
una editora con la que,
después de años de buen
trato, tuve malentendidos. Le
comenté que le sentaba el nuevo
color de pelo. Mientras estuvimos
en buenos términos, comimos juntas
varias veces en un restaurante al
que yo llamo Cosa Nostra. u¿Sigues
operando en Cosa Nostra?", le
pregunté. Ella sonrió, atendiendo,
como yo esperaba, más a mi gesto
de darnos la mano que al nombre
que yo daba al lugar en el que en el
pasado solíamos encontrarnos. Pero
un escritor a su izquierda soltó una
risa crítica dirigida a mí, y conun tono
enfocado a que los otros creyeran
que protegía, no que ridiculizaba, a
una amiga y colega que acababa de

cometer un faux pas, inclinándose
un poco sobre la mesa, me corrigió,
"Ay, querida, no; cosa nostra es la
mafia", dijo, convencido de que yo no
sabía lo que estaba diciendo, a la vez
que echaba una rápida mirada a su
alrededor, deseoso de cerciorarse de
que los demás hubieran tomado nota
de la gentileza de su gesto. Ypara
aprovechar que contaba con nuestra
atención, redondeó sus buenos oficios
con no sé qué modismo en inglés,
que pronunció mal pero que todos
celebramos. No sé qué me contuvo
de alzar la mano y corregirlo.
Las buenas maneras pueden ser
armas de dos filos.
La señora a la derecha de W.
era la única desconocida para el
resto de nosotros, en todo caso,

67

no la identificábamos entre los
artistas y los intelectuales que
conformamos esa mesa de diez.
Se habia mantenido en silencio,
quizá procurando encontrar en
su memoria alguna anécdota con
la que estar a la altura y poder
participar en la conversación, algo
que nos pudiera interesar a los
demás. Se presentó como Adela
D., encargada de negocios de otra
embajada, y nos contó que había
leído, no recordaba bien dónde,
que "cuando James J oyce -dijo el
nombre completo- daba clases
de inglés en Italia - no precisó
que en Trieste-, una alumna, que
era una burguesa -pronunció con
tono indeciso, mirando a izquierda
y derecha, tanteando si dar a la

�designación un tono de orgullo o
de desprecio-, lo había despedido,
porque consideraba de muy mala
educación que, al terminar la clase,
'él bajara la escalera deslizándose por
el pasamanos", logro de intervención
que, condescendientes, le festejamos
ampliamente.
Me di cuenta de que el único que
ni proponía ni comentaba ningún
tema era el cientifico Premio Nobel
absorto enteramente en su higiene
bucal. Por el contrario, el escritor
a la izquierda de la editora tomaba
la palabra sin pausa, lo que, aparte
de entretenernos, a los otros nos
permitia comer o divagar, cada
uno en sus propios asuntos, o
comentando la plática general con
quien tuviera al lado. Y asi habria
llegado la hora de despedirnos de
no haber sido porque, no recuerdo
quién ni en relación con qué,
mencionó a Pierre Loti. "¿Pierre
Loti?", repitió la encargada de
negocios, que para entonces se
sentia lo suficientemente integrada
al grupo para admitir sin rubor que
ignoraba quién era Pierre Loti. "Un
escritor francés", le contestamos
varios, mientras alguno lo situó a
finales del siglo XIX y otro lo calificó
también de marino y miembro de la
Academia Francesa.
A nú me sonaba el nombre, pero
no recordaba el titulo de ninguno
de sus libros, ni tampoco ningún
detalle de su vida que para mi lo
hiciera memorable. En silencio
lamentaba mi mala memoria,
.cuando el escritor que pronunciaba
mal el inglés pero que conocía mejor
que yo el significado de cosa nostra
nos informó que Loti se había batido
en duelo con Proust. Mientras ante
el asombro de los oyentes él se

J

a

!

•

1
'1
~

1

◄
1
1

1
1

1
◄

~

►

68

lucía al abundar sobre el asunto, yo
trataba de recordar el duelo en el
que se había visto envuelto Proust,
dato que me impresionó desde que
lo conocí por primera vez y que, en
adelante, gocé al reencontrarlo en
biografías, anecdotarios y memorias
aquí y allá. Pero en el momento en
que habría podido enriquecer la
charla de mi mesa al aportar algo
especial acerca del duelo de Proust,
en la cabeza no tenía más que
bruma. Sabía muy bien que Proust
se había batido en duelo, pero no
con quién ni por qué.
Cuando la reunión empezaba a
darse por terminada, y todos por
fin nos mezclábamos con los de las
otras mesas y nos despedíamos, a
la vez que W. saludaba a Manuel,
el único otro escultor entre los
invitados, yo me crucé con Sandra
T., esposa en segundas nupcias del
economista Tomás O., italiano,
también divorciado y vuelto a
casar. Sandra es de las señoras más
guapas y seguras de sí mismas que
conozco. Me lleva casi veinte años y
camina con más determinación que
yo. Siempre se ve luminosa. Una
vez me confió el secreto: "Ponte
frente al espejo y acércate a la cara
una pieza de la ropa que creas que
debes o quieres ponerte, y si ves
que el color te enciende, elígela para
vestirte. Si no, haz la prueba con
otra de otro color". Sin alteración
visible, se quejó del departamento
de protocolo de la embajada. "En
la tarjeta en mi lugar en la mesa,
en vez de mi nombre pusieron el
de la ex esposa de Tomás." "¿y qué
hiciste?", le pregunté, deseosa de
saber cómo había enfrentado ella
algo que, cuando en el pasado llegó
a sucederme a mí, me alteró tanto

que no supe encararlo, aunque,
cuando ha llegado a sucederrne en el
presente, y sigo sin saber qué hacer,
ahora sólo me haga sonreír. "Hice
trizas la tarjeta y me senté en mi
lugar." La felicité. Me pareció toda
una toma de posesión.
Enlo que Sandra yyo sosteníamos
este diálogo impresionista, se acercó
Tomás y, sin percibir o indiferente
a que nos interrumpía, le habló a su
esposa al oído. El gesto fue tan abrupto
que era obvio que el contenido que lo
causaba implicaba reserva yurgencia.
. La confidencia del matrimonio tardó
más de lo que habría sido normal,
sobre todo al haberse tenido que dar
en las circunstancias en que se daba.
Cuando concluyó, pensé que Tomás
se disculparía conmigo y que, una
vez que nos dejara solas, como nos
encontró al interrumpirnos, Sandra
me confiaría la información. Pero
mis dos suposiciones exculpatorias,
digamos, fallaron. Ni Tomás se
disculpó,ni Sandra me explicó de qué
se había tratado su doble falta de tacto
conmigo.
Al regresar a casa (que a veces
es aquí, en el hotel), me cambié
los zapatos de calle bajos por un
par de zapatillas, también bajas.
Haberme visto con tanta gente me
dejó intranquila. Con un puñado de
pistaches, que fui abriendo sobre
un platito y que fui masticando,
apoyada con los codos sobre el
barandal, estuve un buen rato en la
terraza, apenas cuatro pisos arriba
del nivel de la calle, mi punto de
vigía, donde me vuelvo pájaro que
canta Si tuviera alas...
Como W. estaría en el taller hasta
que oscureciera, mientras lo esperaba
me puse a buscar los datos del duelo
de Proust tanto en la biografía de

69

Painter corno en la de Ghislain de
Diesbach, en la que me fue más fácil
encontrarlos. Calculé que me daba
tiempo antes de preparar la cena (a
veces no la pido al chef, a veces me da
por cocinar y me preparo).
Como recordaba, Proust se batió
en duelo, pero no con Pierre Loti;
para nada con Pierre Loti, sino que
fue conJean 1.orrain Ycon pistola, no
con espada. Se debió a que Lorrain,
crítico, había insultado a Proust por
escrito. Y Proust había determinado
defender su honor. Ninguno de los
dos había albergado la intención
de eliminar del todo al otro, así que
dispararon una sola vez y a una
distancia de veinticinco pasos el uno
del otro, ante sus padrinos y algunos
amigos, en la torre de Villebon, en el
bosque de Meudon, junto a una casa
del siglo XVIII que en otros tiempos
perteneció a la familia de Víctor
Hugo. El duelo tuvo lugar a mediodía,
aun cuando la tradición fuera llevar
a cabo estos asuntos al despuntar el
alba, para despistar a la policía. Proust
leía y admiraba a 1.oti, que era veinte
años mayor que él y que murió un
año después que Proust. Proust le
envió su primer libro, Les plaisirs et les
jours, al que sin embargo 1.oti no llegó
ni siquiera a cortarle las páginas. Se
trataba de la misma obra que 1.orrain
despreció, y cuya critica ocasionó que
Proust lo retara a duelo. Pierre Loó fue
elseudónimoqueusóJulien Viaud; loti
en tahitiano significa rosa en español~

�~~
~ílGuQJ~ íl~ U~DfSUB
t
~ ·~noticia, en cl. últirrlD octubre, dcl prec'1rl.o Nobcl otorgado cl esr_tito:r pe.ru2no Mzrio Vargas :loo.a, fue
recibida entre loo moocait"loo (no rolo escritores) ronunjúbio ca.si uná.'T.ue que de inmediato fu:npiegnó
8
k ó'.tlrnoofo:ra tanto en 1as rewiones &amp;5.cas como en las vi.rtutles. §eg.m me dictn -no ooy afecto a: las
sccio~es de mte._met-, Faceoook y Tvvitte!' ce Ile..'121IDn de oommtarirk: fclices y rrib.orabue.TI2s 7 e.TJ.lo
a cr...ie ~ , a .'láS
~
·· .. ¡_ • .,, ~
.1_
k • 1 , •
• ,
~• ,.
•
~ a üi antligu2', , ter~ munu.n se a I ? ~ 12 pi'..Jiójj]ra JP6LV-Z. ~'r2r ru ~ctc:r:.o
• 11
.6
20·0 ~
.
. ~·
.
~
'P
1 '
1q:Je t,._L_~
wb~ m.oo
12, oonce:s1 n e.."11 1 o.e un p~'l".:".!o tan cuesno1r.200 .añoo ar..tenc::es. .r1.r..tJ.ro _oo alegai.too
de loo mfulra11es crftf.coo de t .erripre-qci~ez estz, v&lt;;:2 tratzb@n de reoo~C§ que Vargr..s :.;_002t es un
ID,¼..recmsra rea;ilcitrante, t:---dd.or a k revd.uci6n (H) y 22 fas dares desprotegi&amp;s- foe..V{,ri soiocadoo por
ar es21 grnera.iu?/4il2
,.;_~ . comcite
. úe, orgu...o
.. q.;:e, m..uno se :J.j2,0a
. . . í.:~IP"..:1., e.""a pomo1e
·1 •
•• •
1.b .
J_~
pe..ircr,rr
cri .lá:S v1., rrooones w
:r.2JJa men.oo que el ~.1Sta que rrle
g a.tte. 1No,..,(~exage..""O. u pruebz. de lo fu"1.t.e:r-i..or es que a11...._mí..!1me dio, JE.• nue'Vá
§'
e 'XíncruU!ll: ~ aeL7UpU~.J) aWJ. CAsa cu~noo ~ w ue un viaJe. rn ~ mqme:ra aqué me 000:1.ro, tFc:2
n 'J:i SJili,,..r:.cio Ia.~o me preg.mtó de pronto: ¿Qué kpareoe cl Nobtl de Va::.iw.s I..looa? Yo, como sie.."'llDre, h.2hfu.
olvidácn leer les periockoo esa rrIE~. y responci.: con inoi{e.."e.rricia: V21r#§ ilma: no es pru.rrl.o Nobel
El tipa me mi'Ú por el ~jo rotrovioo: ror-1 cie:.-rw. lristim.2. (na. de bz,br.r per..sado que su pa&amp;iero e..sra un
Vt..'''Gladero igriDJt:'8.""!.t':) y :re-f.m: §f., ~!úr, lo anund.aror. hoy...
1

"'I"

1

j
11

•

•

• Por qué el reconocimiento a un
escritor -que ni siquiera es
mexicano- fue capaz de llenar
de orgullo y alegría a un país como
el nuestro? Se me ocurren algunas
razones. En primer lugar, si bien
Mario Vargas Llosa es originario
del Perú, desde hace décadas
mantiene una relación estrecha
con México. Su presencia aquí es
constante, y tanto entre los lectores
de libros como entre quienes
sólo leen periódicos su nombre
es referencia. En cuanto a los
primeros, me atrevería a decir que,
junto con Gabriel Garcia Márquez
(y tal vez Octavio Paz yJosé Emilio
Pacheco), se trata de un autor al
que han leido incluso aquéllos que
.nomás cuentan con cuatro o cinco
títulos en su biblioteca personal. Y
quienes se nutren con los diarios
siempre comentan sus artículos
sobre política internacional, o
sobre la situación de tal o cual

l

"

s

país específico. Además su rostro
es conocido por muchos gracias a
sus apariciones en televisión, y casi
todo mundo recuerda que él fue
quien calificó a las siete décadas de
gobierno priísta en México como "la
dictadura perfecta". Es, pues, uno de
nosotros, aunque no sea mexicano.
Entre los lectores asiduos,
por otra parte, no son pocos los
que conocen sus novelas desde
que se iniciaron en el ejercicio de
la lectura. En lo que respecta a
quien esto escribe, él fue uno de
los primeros narradores que lei, y
desde el principio supe que su obra
me acompañaría toda la vida. Como
tantos, inicié en la preparatoria
con Los cachorros, novela corta que
se ajusta perfecto al universo del
lector joven, tanto por su extensión
como por su argumento, sin dejar
de lado que las técnicas que Vargas
Llosa despliega en estas páginas son
una excelente introducción, para

70

•

•

"

"•

quien no las conoce, a las maneras
contemporáneas de narrar. De Los
cachorros a La ciudad y los perros el
paso resulta tan natural que uno
podría pensar que ambos relatos
fueron concebidos al mismo
tiempo: las dos reflejan el agitado
mundo de la adolescencia (aunque
la primera inicie desde la infancia
y concluya en la madurez de los
personajes) con dura fidelidad y
ninguna complacencia, lo que los
lectores neófitos saben agradecer
con la fidelidad a su autor. Y, de ahí,
entrar a un relato como La tía Julia y
d escribidor tennina de aficionarnos
a leer la obra de un hombre que ha
sabido plasmar en sus novelas cada
una de las edades del ser humano,
con sus respectivas problemáticas
y desde diversas perspectivas.
Aunque confieso que no lo he leido
completo. No suelo hacerlo con
mis autores favoritos: acostumbro
siempre dejar varios de sus libros

wEDUARDO AMTOMIO PARRA

para después, con el fin de volver a
ellos en esas temporadas en las que
"no hay nada bueno que leer".
Como escritor, debo asentar
que Mario Vargas Llosa es uno de
los principales maestros que se
pueden tener en el oficio. Su manejo
de la tensión, su manera de captar
el interés de los lectores desde las
primeras líneas es insuperable; para
comprobarlo basta con recordar los
diálogos con que inicia La ciudady los
perros, o la magnífica descripción de
la selva peruana en los párrafos que
inauguran La casa verde. Internarse
en sus relatos es recibir un curso
intensivo de rinno y aliento literarios,
de caracterización de los personajes
con trazos mínimos, de estructuras
novelísticas, de técnicas eficaces y
económicas, y de puntos de vista
narrativos. Quien quiera aprender
cómo se aplican las estrategias
con eficiencia y profundidad, debe
leer y releer todas las veces que
pueda Conversación en la Catedral, por
ejemplo. Por si fuera poco, además, el
Vargas Llosa ensayista siempre está
enseñándonos cómo leer, desde la
publicación de su Orgía perpetua sobre
Aaubert y Madame Bobary, pasando
por laHistoriadeundeicidio sobre García
Márquez, hasta su reciente ensayo
sobre la obra deJuan Carlos Onetti
Pero quizá la razón más
importante del regocijo general
que provocó el premio Nobel 2010
sea que, al ser concedido a Mario
Vargas Uosa, se convirtió en un
homenaje a la lengua española.
Y no es para menos. Después de
haber sido ninguneado por los

académicos de Estocolmo durante
dos décadas, nuestro idioma logró
convencerlos de nuevo de que es
cuna y ámbito de grandes escritores
que no sólo han puesto sus
respectivos países y regiones en el
mapa de la literatura universal, sino
que han contribuido a la evolución
de esa misma literatura con la
originalidad de sus palabras y la
ingeniería interna de sus relatos.
Por eso los mexicanos celebramos
el reconocimiento tanto o más que
los peruanos: como la lengua nos
hermana, sentimos que el galardón
de Vargas Llosa nos pertenece
también. ¿Habrá intuido esto la
gente de la calle -incluso la que
nunca en su vida ha abierto un
libro- cuando se dio a conocer el
premio? Si no todos, pienso que la
mayoría sí lo hizo, y por lo menos
por un momento, por unos días,
se enorgullecieron de utilizar este
instrumento intangible, heredado
de sus padres, que sin que lo
advirtamos de modo consciente
nos significa como raza, como
nación y como cultura: la lengua. El
taxista que me anunció el logro de
Vargas Llosa, por ejemplo, no tenía
traza de lector, a pesar de que un
tabloide descansaba en el interior
de su auto junto a la palanca del
freno de mano. Tampoco lucía
como alguien que supiera quién es
en realidad Mario Vargas Llosa. Y
sin embargo su orgullo era genuino,
en su rostro se leía una satisfacción
inobjetable. Tanta, que al llegar a
mi casa y bajarme del taxi no se
podía distinguir quién estaba

71

más contento, si él -que quizá
nunca ha leído nada del autora yo -que llevo leyéndolo toda
la vida.
Pocos días más tarde, en una
conversación con el escritor Hugo
Valdés, ambos volvimos al tema
y concluimos que desde hacía
muchos años la decisión de la
Academia Sueca no nos dejaba tan
conformes como ahora. Repasamos
las obras del autor, mencionando
la experiencia de su lectura, las
virtudes y enseñanzas de cada
una. De pronto, Hugo comenzó
a desmenuzar una de las novelas
de Vargas Llosa que yo no había
leído, y señaló algunas de sus
aportaciones técnicas. Se trata de
Lituma en los andes. Conforme las
enumeraba, a mí se me generaba
una urgencia de salir a comprarla
para internarme de inmediato en
sus páginas, pero como era de noche
tuve que aguardar hasta el otro día.
Hoy, después de haber concluido su
lectura, sólo puedo reafirmar que,
además de ser un cálido compañero
de viaje, el gran escritor peruano
es un maestro insustituible para
quienes tenemos la literatura por
oficio: la estructura, las estrategias,
el tema y su desarrollo, el lenguaje
y la construcción de los personajes
de esta novela son al mismo tiempo
una novedad y un terreno conocido,
un descubrimiento y un retorno al
ámbito familiar, un pasó más allá y
otro hacia el centro de uno mismo...
{Habría que esperar otra razón para
celebrar con alegría sincera y envidia
de la buena este premio Nobel? tlO

��UMO // Al caer la tarde, numerosas parvadas de aves

comienzan a poblar los árboles de la Alameda Zaragoza
y de la calzada Colón de Torreón, Coahuila. El concierto
de cantos y graznidos se extiende al caer el sol, y buena
parte de ellos proviene de una de las aves más comunes
del país, el ~uiscalus mexicanus, conocido en numerosas
regiones como "zanate", que en estas norteñas tierras viene
a ser "chanate". Palabra tan lagunera como los "moyotes"
(zancudos) o los "asqueles" (hormigas pequeñas).
ay un aguafuerte de Román Eguia que muestra
con detalle a estas aves peculiares. Forma esbelta,
plumaje oscuro, cola tan lai:ga corno su propio
cuerpo, ojos vivaces. El lagunerísirno "chanate" sirvió corno
inspiración para nombrar uno de los talleres de gráfica
más importantes del norte de México.
Nada más natural que su fundación. En una visita a
la Universidad Iberoamericana Laguna para impartir
un curso, el maestro Arturo Rivera propuso al Instituto
Coahuilense de Cultura (Icocult) la creación de un taller
de grabado como una forma de convocar a los artistas
para aprender e intercambiar ideas en un mismo sitio.
El proyecto fue apoyado por la institución y al
frente quedó uno de los alumnos más aventajados
de Rivera, Miguel Canseco. Nacido en la ciudad de
México en 1975, llegó a tierras del norte para echar a
andar El Chanate en noviembre de 2001. Su primera
sede fue uno de los cuartos de la casona ubicada en
Juárez y Colón, en el centro de la ciudad de Torreón,
donde también se encontraban las oficinas del Icocult
Laguna.
Desde el primer momento hubo gran interés por
parte de los artistas. Jóvenes corno Román Eguía,
Patricia Hernández, Teresa Hernández o Cristina
Treviño fueron algunos de sus primeros talleristas. El
resto de la historia del taller ha sido sólo producto del
trabajo y la evolución.

H

"El grabado, por su naturaleza, es un técnica que
implica trabajo en equipo, además de que por siglos ha
sido un vehículo ideal para que los artistas se expresen",
explica Canseco en entrevista. "Está, digamos, en
un punto medio entre la disciplina, la tradición y la
invención. Por eso la idea de un taller de grabado en
Torreón, para propiciar el encuentro y aprendizaje entre
los artistas, comenzando un proceso de crítica mutua
que lleve a la profesionalización de su trabajo".
Por el Taller de El Chanate ha desfilado
buena parte de los creadores visuales de Torreón. Ante
la carencia de una universidad que ofrezca una carrera
del tipo de Artes Visuales en La Laguna (en realidad,
ante la carencia de cualquier carrera de humanidades), el
taller ha venido a llenar un poco ese vacío, no sólo con el
movimiento del tórculo, sino con conversaciones de atte,
con el compañerismo, con el ambiente de convivencia
que se genera en este espacio.
En efecto, en el taller han trabajado desde creadores
cuya técnica es eminentemente la pintura, como es
el caso de Gustavo Montes y Marcela López, hasta
fotógrafos como Jesús Flores Valenciano, e incluso
productores de instalación, performance y nuevos
medios, como José Jirnénez Ortiz. Todos ellos diestros
en la técnica de grabar.
Destacan dibujantes como José "Pepe" Valdés,
quien con su trazo juguetón, retorcido y elaborado ha

74

ilustrado por igual escenas de la ciudad de Torreón, ex
votos y retablos contemporáneos, así como la portada
e interiores del disco Turbulencia, del grupo de jazz Los
Dorados.
Otro de los elementos claves del taller es Eduardo
"Guayo" Valenzuela, quien ha trabajado como
caricaturista en importantes medios de la localidad,
como la Revista de Coahuila y El Siglo de Torreón.
Guayo es dueño de una técnica poderosa y
profunda. Fruto de su trabajo religioso y social
con grupos de cholos en La Laguna ha sido la serie
A la brava ese, en la que, con el trazo agresivo que lo
caracteriza, los jóvenes de la calle adquieren una
dignidad y una visibilidad en medio de alegorías
espirituales.
A la brava ese obtuvo el primer lugar en el Salón de la
Gráfica y Originales Sobre Papel de la galería Arte, A.
C. de Monterrey, Nuevo León, en el 2004.
En efecto, este concurso representó un parte
aguas en el trabajo del taller, ya que los tres lugares
y una mención honorífica recayeron en miembros de
El Chanate. El segundo lugar fue para Román Eguía
con Piso, mientras que el tercero fue para Patricia
Hernández con Alfabeto. Cristina Treviño recibió una
mención con Tensión suspendida. Los grabadores de
Torreón tomaban una de las galerías más tradicionales
de Monterrey por asalto.
/ I La estampa en México cuenta con una
historia destacada y apasionante. Nombres como los de
José Guadalupe Posada,Julio Ruelas, Leopoldo Méndez
y José Clemente Orozco se unen a los actuales de
Francisco Toledo,José Luis Cuevas, Nunik Sauret,José
Fors, Carla Ripley y Pablo Rulfo, muchos de los cuales
han sido maestros invitados en El Chanate.
Se podrían mencionar como centros indispensables
el Taller de Gráfica Popular, que actualmente coordina
Jesús Alvarez Arnaya, fundado en 1935 por artistas
como Leopoldo Méndez, Pablo O'Higgins y Luis
Arenal, y que vivió épocas de creación intensa hasta la
década de los cincuenta, en que salieran varios de sus
fundadores; y el taller el Molino de Santo Domingo,
donde Octavio Bajonero Gil enseñaba el arte de la
gráfica en un momento en que ni La Esmeralda ofrecía
clases de grabado.
Más recientemente, Francisco Toledo fundó el
Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, importante

75

centro cultural que comprende también al Centro
Fotográfico Manuel Alvarez Bravo. En Colima
también destaca el Centro Nacional de Artes Gráficas
"La Parota", fundado en 1996.
En un universo visual dominado por la fotografia,
la instalación, los nuevos medios, el performance, el
net,art, los creadores de Torreón han apostado por
la gráfica. Sin embargo, no todo ha sido resultado de
la presencia de El Chanate. Las numerosas escuelas
de diseño gráfico de la región han traído consigo un
interés en la gráfica en sus diferentes aspectos. Prueba
de ello están las memorables serigrafias y diseños del
taller Máscara vs. Cabellera, de Luis Sergio Rangel y
Erasmo Bernadac, así como el Proyecto Moyote, que
rescataba íconos de la identidad lagunera a través de
playeras, y más recientemente Guerrilla Store.
"Creo que hay una escena interesante de la
gráfica en Torreón, no sólo El Chanate en grabado,
sino Mascara vs Cabellera en serigrafía, el colectivo
El Barrio en diseño gráfico, los trabajos de artes
visuales patrocinados por el Santiguo Club Social,
tiendas como Guerrilla o Chicle que meten diseño
de avanzada de gente local... y todos estos sitios
están vivos, jalan gente joven. El trabajo sigue y hay
un tránsito generacional que promete muchísimo",
apunta Miguel Canseco.
Además de sus reconocimientos
en Arte A.C., el taller ha sido distinguido con menciones
honoríficas en la Bienal La Joven Estampa de la Casa
de las Américas, de Cuba, donde no se premia una sola
obra, sino a un conjunto de ellas, lo cual ha permitido
contextualizar el trabajo de los creadores del taller frente
al de otros grabadores latinoamericanos.
Sin embargo, Miguel Canseco advierte que, en
cuanto a estilo o temática, no hay nada que distinga al
Chanate más que la diversidad.
"No hay un gran maestro, una tradición, una línea
de trabajo que seguir. En Torreón no existe un 'estilo'.
Existe el compromiso, las ganas de hacer algo técnica
y conceptualmente bien estructurado, pero cada quien
hace lo suyo, con estilo propio. Creo que el norte
brinda ese diálogo sin restricciones, donde todo se
vale".
Por el lado técnico, el taller se especializa en
calcografia, que es grabado en láminas de cobre.
"Hay dos vertientes. Una, la de los artistas que

�continuamente experimentan nuevos formatos
y mezclan, digamos, impresiones digitales con
técnicas antiguas, o imprimen sobre superficies no
convencionales. Hay otros, como Román Eguía, que
cultivan el arte del aguafuerte con un virtuosismo
inusitado".
Por lo pronto, abril de 2010 trajo consigo la
mudanza de El Chanate a su nueva sede, una casona
ubicada en Matamoros 539 Oriente, en el centro de
Torreón, donde ha pasado de ocupar un solo cuarto
a convertirse, propiamente, en un centro cultural que
ya ofrece presentaciones de libros, cursos para niños
y hasta subastas de su propio trabajo, fomentando el
coleccionismo.
"El Chanate volvió a empezar, con un mayor
alcance, ya que tenemos más espacio, contamos con
tres aulas, balcones, patio, en fin, varios espacios que
permiten que el taller crezca y trascienda el grabado
para ubicarse ya como un espacio multidisciplinario
de cultura".
Sin embargo, algo que no cambiará es su filosofía
de trabajo, en la que también se destacan las visitas
de creadores nacionales que, ya sea para enseñar una
técnica o producir una obra, dejan huella al convivir
con los grabadores locales.
"Para mí es inolvidable la visita deJose Luis Cuevas al
Chanate", dice Miguel. "No hizo grabado, no dio clases
ni conferencias, sólo compartió una tarde completa de
charla informal, pero muy rica, que estoy seguro que caló
hondo en los chavos y artistas que estuvieron presentes".
Nacido en Torreón,
en 1980, con estudios de arquitectura, de pintura,
grabado, gráfica experimental y fotografía, Román
es uno de los primeros talleristas de El Chanate, y
ahora se ha convertido en uno de sus más aventajados
maestros. Diestro en el aguafuerte, al igual que en
la acuarela y la instalación, son memorables sus
grabados en los que la
naturaleza muerta del
desierto aparece como
una revelación súbita,
una epifanía en medio del
vacío. También destacadas
son sus instalaciones en
las que retoma elementos

de la religiosidad popular. Ganador de la Bienal Arte
Nuevo de la Universidad Iberoamericana Laguna y de
premios en Monterrey y Cuba. Es uno de los artistas
que ilustran este número de Armas y Letras.
Has estado trabajando las antiguas técnicas del aguafuerte
del siglo XVIII. Cuéntame algo de estas técnicas y el por
qué de utilizarlas.
Para el artista es indispensable tener una
congruencia entre el fondo y la forma, en mi caso
la obra es un ejercicio de representación puntual
y detallada de objetos y ensambles reales o
imaginarios. Trabajo sobre imágenes que retoman
el espíritu de las anúguas ilustraciones cientlficas,
donde la descripción naturalista del objeto
estaba unida a una visión estéúca y ornamental.
En este sentido, la elaboración de las imágenes
con técnicas tradicionales del siglo XVIII es
fundamental.

¿A qué santo, devoción popular, virgen oculto le construirlas
un retablo oun altar?
Un altar, como una pieza de arte, es una
actividad proyectiva, en donde muestras tus
deseos, miedos, agradecimientos e inclusive
reclamos. Es por eso que cada obra termina
siendo un altar. Pero sí tuviera que escoger un
santo sería San Francisco de Asis, por su amor
por lo pequeño, lo sencillo y lo débil, pues alli
es donde escuchamos más libremente a Dios.

Hablando de altares, hay una serie de grabados tuyos
bajo ese nombre, mostrando ramas secas, huizaches. ¿~ué
tanto hay de espiritual en tu vínculo con la naturaleza dd
desierto?
Creo que lo espiritual se encuentra en mi
obra más en el proceso de elaboración de las
piezas que en los objetos representados; la
forma en que te presentas ante tu trabajo,
cómo preparas tu espacio, al afilar la punta de
grabado o el acomodo cuidadoso de tu modelo,
los podríamos entender como parte de un
ritual de respeto a tu oficio. Y en este sentido,
independientemente de si estás dibujando una
jaula, un peyote o una piedra, lo espiritual se
encuentra en cualquier cosa.

//

Torreonense de nacimiento.
Diseñadora gráfica, maestra
en educación, ilustradora
de libros infantiles. Patricia
Hernández ha concebido un
mundo lleno de hallazgos
insólitos, de objetos vivos
Yvivaces, donde una tetera igual puede tener pies 0
desplazarse sobre ruedas. "Chanate" desde el 2002, algunas
de sus exposiciones individuales son Niñas, Alfabe:to O Enseres
doméstic~s. ~ entrevista, recién llegada de Francia luego de
una residenoa artística, comenta en tomo a su visión de lo
cotidiano.
Recientemente estuviste en una residencia en el Centre
d'Art Marnay Art Center, en Marnay-Sur-Seine, en
Francia. Cuéntame del por qué esta institución y del
trabajo que ahí desarrollaste.
El contacto con CAMAC surgió a partir de la
convocatoria de las becas Unesco-Aschberg, para las
que apliqué el año pasado, y si bien no obtuve la beca, sí
recibí un apoyo importante dela Fundación Tenot, que
mantiene el centro. Me interesó aplicar para esta sede
por la ubicación que tiene en relación con el trabajo que
he venido realizando. Marnay,sur-Seine es un pueblito
muy pequeño, en la región de Champagne-Ardenne
pero con una historia muy antigua, ya que fue la sede
de un monasterio desde el siglo IX, y aún se conservan
restos de la arquitectura medieval que resultaron
muy importantes en mi proceso creativo. Desde hace
algunos años he tenido una enorme fascinación por el
arte románico y medieval y mi trabajo ha ido muy de la
mano de su iconografía. Actualmente estoy trabajando
sobre un proyecto de bestiario y tuve la suerte de
encontrar unos frescos maravillosos en la Iglesia de
Notre,Dame de l'Assumption en Marnay, justamente
sobre un bestiario del siglo XI, que aunados al entorno
me pudieron transportar a otra época y otra manera de
ver el mundo. Estuve trabajando una serie de acuarelas
con personajes que se forman a partir de objetos que
fui encontrando y de detalles de la arquitectura del
lugar. Fue una muy buena experiencia además estar
trabajando y compartiendo el espacio con artistas de
otros países.

77

En un texto al respecto de una de tus muestras, Enseres
domésticos, mencionas al Bosco, cuya extraña estética
proviene de una mentalidad todavía medieval e imaginativa.
¿crees que hemos perdido demasiado la capacidad de
asombro frente a los objetos cotidianos?
Creo que hemos perdido la capacidad de asombro,
no sólo frente a los objetos cotidianos; si bien la
cotidianeidad de que gozamos en este tiempo es en
sí misma sorprendente y maravillosa porque hemos
llegado a un desarrollo que nuestros ancestros no
pudieron siquiera imaginar, hemos dejado de lado
nuestro espíritu creativo y la capacidad de ir más allá
de la tecnología. Nos hemos olvidado de la magia, de
la imaginación, del contacto con la naturaleza. Creo
que muchas de las imágenes medievales provienen de
la observación de la naturaleza y de la posibilidad que
dejaban para que actuara la magia. Yo quiero retomar
esa idea, observo lo que me rodea y trato de dejar una
grieta por la que se cuele la magia en un mundo que
ya no la quiere entender.

mas soñado alguna vez con alguno de tus personajes?
No, no los sueño, creo que mis personajes tienen más
de realidad que de sueño porque están en todos lados,
no como seres imaginarios, sino como parte de mi
cotidianeidad Los formo a partir de mis trebejos, será
que tal vez me gusta soñar despierta.

Defeño de
o~~e_n y lagunero por adopción, Miguel Canseco ha
dirigido el taller desde su fundación a fines del 2001
hasta la fecha. Ala par ha ido desarrollando una obra de
hondas resonancias, en la que la oscuridad y lo críptico
de las devociones populares y el esoterismo llevan la
delantera. Seleccionado
en bienales y concursos de
Québec, Cuba, Puerto Rico
Y México, ha presentado
quince exposiciones
individuales. Es el tercero
de los creadores de El
Chanate que ilustran este
número de Annasy Letras.
En el Grabado Flammarion, un misionero encuentra
d punto donde El cielo y la tierra se encuentran. ¿~ué

�has encontrado tú en el grabado que tenga de místico, de
iluminador?
El grabado tiene ese "aire" de misterio, de cuarto
de alquimista, esto gracias a su larguísima
historia. Como grabador es emocionante saber
que ese mismo barniz que usas es poco más
o menos el mismo que usó Goya. Tenemos
fantasmas venerables: Rembrandt, Picasso. El
arte del grabado mantiene su carácter de gremio,
de disciplina especializada entre vieja ciencia e
intuición. Si, hay momentos de misticismo en
el hacer: barnizar, entintar, cuidar del papel. El
preciosismo del grabado, esa mística la encuentra
t ambién el espectador al ver la estampa, su
limpieza y detalle.

Crónicas negras, Ópera esotérica, son algunas
muestras en las que abordas el tema de lo oculto, de lo
esotérico. iCómo se fue fraguando este aborde? l~ué tanto
viene de tu vínculo con Arturo Rivera?
Hay un llamado, una vocación podría decir, que el
pintor debe descubrir. Los artistas estamos saturados
de influencias, de formas y caminos ya explorados.
Yo he tratado de buscar el mio, a costa de la duda, de
quedarme a veces inmóvil sin saber qué hacer o cómo.
A veces no se trata de hacer "una carrera" de pintor o
artista. me qué sirve una trayectoria si repites lo que
otros hicieron? Por eso mi camino ha sido en espiral,
hacia lo que considero mi centro. Siempre busqué
el misterio, las cosas que me daban miedo y que por
tanto quería explicar o tocar de forma metafórica en
mi trabajo. Después de quince años de buscar creo
que ya empiezo a entender quién soy, cómo quiero
que mis imágenes "hablen". Creo que a los 35 años he
entendido este trabajo, este parto espiritual, digamos,
este camino en círculos que me llevó a conocenne. El
maestro Arturo Rivera me apoyó cuando empecé a
pintar, lo conocí cuando tenia 17 años y mi opinión
sobre élno ha cambiado: es lo más cerca que uno puede
estar de conocer a Caravaggio o José de Ribera. Es un
artista de primer orden, irrepetible como los artistas de
verdad aparte de ser excelente persona Gracias a él sé
que la pintura no ha muerto, que hay mucho que decir
con los pinceles, contrario a lo que se pregona hoy en
día. Ysi, claro que comparto con el maestro ese vértigo
y atracción por la sombraiu

Octavio Bajonero Gil, uno de los más grandes maestros
del grabado mexicano, gustaba de coleccionar objetos
con el tema de la muerte, que ahora forman un museo
en Aguascalientes. /Hay algo que a ti te atraiga
coleccionar?
Me encantan los objetos relacionados con la
magia, la brujería, el esoterismo. Al menos dos
veces al año voy al mercado de Sonora en el D.F.
al pasillo de los brujos a surtirme de fetiches
vudú, santas muertes, malverdes y demás. No
soy creyente en esas prácticas, pero los objetos
disparan mi imaginación. También colecciono
cartas del tarot, pero eso es porque actualmente
estoy metido a fondo investigando ese tema.

78

Sueño dramatizado y drama soñado,
una relación improbable:

El teatro en textos de
Juan Carlos Onettí
y de David Lynch
erg JAIME VILLA.RRliL

El teatro no es efímero, el espectáculosí es efímero. Pero el
teatro es aquelloquese queda en el metabolismo emocional del
espectador.

Aderbal Freire

�CUANDO VI MULHOLLAMD DRIYE (SUEÑOS,
MISTERIOS Y SECRETOS, 2001), LARCOMETRAJE
DEL DIRECTOR NORTEAMERICANO DAVID
LYNCH, ME CAUSÓ UN PRIMER CRAN IMPACTO
LA BREVE SECUENCIA QUE MUESTRA A DOS
ADULTOS JÓVENES, DAN Y HERB, PLATICANDO
EN UNA MESA DEL RESTAURANTE WINKIE"S
SITUADO EN EL SUMSET BOULEVARD DE LOS
ÁNCELES. DAN, APENADO, LE EXPLICA A
HERB QUE LO HA LLEVADO HASTA AHÍ PARA
HABLARLE DE UNA PESADILLA QUE HA TEMIDO
UN PAR DE OCASIONES Y QUE OCURRE EN
ESE MISMO ESTABLECIMIENTO. DENTRO DEL
SUEÑO AMBOS TIENEN MIEDO, PERO A DAN
LE ATERRA ESPECÍFICAMENTE LA PRESENCIA
DE UN SER MALICNO VIVIENDO AFUERA, EN
LA PARTE POSTERIOR DEL RESTAURANTE, A
QUIEN PUEDE VER INCLUSO A TRAVÉS DE LA
PARED. HERB ENTIENDE QUE DAN QUIERE
VERIFICAR QUE DICHO SER SINIESTRO NO
EXISTE: ,.,ASÍ QUE VIENES AQUÍ A VER SI ESTÁ
ALLÁ AFUERA". DAN EXPLICA ENTONCES:
,.,PARA DESHACERME DE ESTA ATROZ
SENSACIÓN"'.
ara aligerar el trance, Herb se coloca de
inmediato junto al mostrador, en la misma
posición del sueño, paga la cuenta y pide a
su amigo que lo acompañe detrás del restaurante.
Dan se adelanta, avanza y ahí es asaltado por la
aparición de un personaje de cara deforme, marcada
por lo que parecen ser quemaduras, y con el cuerpo
contrahecho a la manera de las brujas. Dan colapsa y
cae presa de ese susto mortal.
Esa breve y efectiva intriga me pareció familiar en
aquella ocasión. Hurgué un poco en mi experiencia
lectora y ahí estaba la respuesta concreta a esa
intuición: la anécdota de Lynch es muy parecida
a un cuento del genial narrador uruguayo Juan
Carlos Onetti (1909-1994), "Un sueño realizado"
(publicado por primera vez en el diario La Nación

P

de Buenos Aires en 1941). En dicho texto, Langman,
un viejo y malogrado director y empresario teatral
que se encuentra varado sin dinero en una provincia
argentina, después de una fallida gira con un montaje
cómico, relata su encuentro y relación con una extraña
mujer madura que le pide llevar a escena sin público
un sueño personal bastante simple para volverlo a
vivir. En ese sueño, la mujer sale de una casa y se sienta
en el cordón de la acera, un hombre que la acompaña
cruza la call½ sorteando el paso de un coche, por un
jarro de cerveza que recibe de manos de una joven.
El hombre bebe la cerveza de un trago y vuelve a
atravesar esquivando otro vehículo que transita en
sentido contrario. Se sienta en un banco de cocina al
lado de la mujer recostada en la acera y le acaricia la
cabeza. La mujer relata su sueño un par de ocasiones,

80

la segunda más detallada frente a Langman y Blanes,
el único actor de la compañía que aún permanecía
en el pueblo y quien poco después seduce a la mujer,
al parecer a cambio de dinero que él utiliza para
emborracharse.
Langrnan aprovecha a Blanes, renta la sala de teatro
a precio módico con la promesa de que sólo estarían
presentes los actores durante la representación y
resuelve la intervención de los coches, detalle técnico
más complejo del montaje de Un sueño realizado, como
llamó la mujer a su idea. Al final de la puesta, la mujer
muere tan plácida que al inicio sólo Blanes -quien
siguió acariciándola tiempo después de concluida la
escena- advierte lo que ha pasado: "No se da cuenta
que está muerta, pedazo de bestia" (Onetti, 1994: 117).
El actor le grita a Langman y le asesta un puñetazo en
las costillas.
Hay varias correspondencias evidentes entre la
película y el cuento: dos experiencias oníricas de sino
distinto son representadas, la pesadilla de Dan y el
sueño placentero de la mujer; ambas representaciones
terminan con la muerte de los soñadores, una por
horror y otra por encanto. No tengo la menor noticia
de que Lynch haya conocido el trabajo de Onettí,
pero son evidentes los variados intereses comunes de
ambos artistas, en especial la configuración del teatro
dentro de sus ficciones, el misterio y el sueño.
Una forma de homenajear a Juan Carlos Onetti,
a más de cien años de su nacimiento, corno un autor
de una vigencia indudable, es la lectura paralela
de su narrativa con la obra de uno de los cineastas
contemporáneos más enigmáticos. Onetti mismo
fue un apasionado del cine, sus primeros textos
pubhcados fueron críticas cinematográficas.
LYMCH

David Lynch (Missoula, Montana, 1946) es un
director excepcional dentro del panorama del cine
contemporáneo; ha dirigido auténticos largometrajes
de culto: Eraserhead (Cabeza borradora, 1977), su
primera película, tuvo que ser financiada por amigos y
familiares luego de siete años de demora; The Elephant
Man (El hombre elefante, 1980), una obra maestra
filmada por encargo; Blue Velvet (Terciopelo azµl, 1986),
un retorcido thriller erótico en el mejor estilo de
Lynch; Wild at Heart (Salvaje de corazón, 1990), road movie

81

violenta, sobrenatural y erótica ganadora de la Palma
de Oro en Cannes; Lost Highway (Por el lado oscuro del
camino, 1997), ésta última coincide con Mulholland Drive
en que tiene por escenario la periferia de Los Ángeles;
y, por último, Inland Empire (Imperio interior, 2006), su
largometraje más reciente, aborda a lo largo de más de
tres horas la historia de una actriz que participa en
la filmación de un mnake de una película considerada
maldita porque sus dos protagonistas originales
fueron asesinados antes de concluir el rodaje. Se
trata de una historia llena de rupturas drásticas a las
unidades temporal, espacial, de acción y de caracteres,
en la cual Lynch retoma su interés por el cine dentro
del cine.
Ya es posible mencionar a estas rupturas corno
uno de los sellos característicos de la obra de Lynch,
el director norteamericano es un especialista en
ejercer la libertad para establecer inconsistencias
significativas en sus películas, con una predilección
especial por lo fantástico y sobrenatural. No es casual
que su trabajo haya generado usualmente una guerra
de interpretaciones entre admiradores y detractores.
OMETII

En este sentido, el caso de Onetti es similar y distinto
a la vez: se trata de un narrador de estilo realista
con una afición por lo misterioso. A diferencia del
mundo sobrenatural de Lynch, el de Onetti está
lleno de misterio por las inconsistencias propias de
las historias de la gente común. Las de Onetti son
de hecho antíhistorias, pertenecientes a personajes
marginales cuya voz no es oída más que por obra y
gracia de los textos del uruguayo. Los narradores en
Onetti utilizan preferentemente la primera persona,
son testigos o protagonistas de las historias. Dichos
personajes cuentan sus incidencias movidos por la
perplejidad, por la incomprensión, por los vacíos
propios con que se tejen las historias personales. He
oído a buenos lectores decir que, si bien reconocen la
maestría literaria de Onetti, no lo leen tan asiduamente
para no deprimirse por el tremendo pesimismo de sus
relatos. Por mi parte, creo que el autor de las novelas
El pozo, ]untacadáveres, El astillero y Dejemos hablar al viento
tuvo y tiene, por esa búsqueda honesta en el lado
sórdido de la vida cotidiana, bastante que decir acerca
del mundo paupérrimo contemporáneo.

�EL TEATRO EM LA LITERATURA Y EM EL CIME

El discurso sobre el arte o sobre la ficción dentro de la
ficción es uno de los elementos de interés compartidos
por Lynch y Onetti En "Un sueño realizado" es clara la
exploración del teatro a partir de la representación de un
sueño. flan Stavans, académico judío nacido en México
y residente en Estados Unidos, en un articulo sobre la
muerte y el teatro como temas del relato en cuestión,
destaca la extravagante propuesta de la enigmática mujer
que intenta recrear su sueño: "Lo fascinante es que ella,
la 'loca', acuda a los artilugios del teatro para revivir su
felicidad perdida. La idea es desconcertante" (llü).
El medio teatral se presenta en "Un sueño realizado"
como el vehiculo ideal para que la extraña mujer lleve a
cabo bajo control la representación de esa experiencia
onirica fuente de plenitud, por decirlo de alguna
manera. Uno de los principales puntos a debatir, y
en esto coincido con Stavans, es si esa representación
sin público es cabalmente un acto teatral. En este
punto son muy útiles las investigaciones del critico
argentino Jorge Dubatti acerca de las características
nucleares de la teatralidad:
El teatro acaba de constituirse como tal en el
tercer acontecimiento y sólo gracias a él. Sin
acontecimiento de espectación no hay teatralidad,
pero tampoco la hay si el acontecimiento de
espectación no se ve articulado por la naturaleza
específica de los dos acontecimientos anteriores:

el convivial y el poético (Dubatti, 2007: 59).

Las conclusiones de Dubatti son claras: el teatro es
un acontecimiento conviviaP, que reúne a hombres
vivos en torno a un rito que incluye dos roles
principales: quien emite un texto y quien lo escucha.
Por lo tanto, sin espectador no habrta acto teatral. La
caracteristica irrepetible de la obra de teatro distingue
a esta disciplina del cine y de la fotografía, cuyos
productos son reproducibles técnicamente, como lo
argumentó en su célebre ensayo el filósofo alemán
Walter Benjamin 2• Por la reproductibilidad técnica
que "desprecia" el aquí y el ahora de la obra, afirma
1 Dubatti prefiere conviviaL más común en el uso rioplatense, en
lugar de co11v1vaL marcada como correcta por los diccionarios de la
lengua española.
2 Cf. "la obra de arte enla época de su reproductibilidad técnica".

Benjamín, el arte contemporáneo manifiesta una
pérdida del aura, concepto que condensa autenticidad,
duración y testificación histórica. Por eso puede
hablarse del teatro como el ámbito de lo aurático.
De acuerdo con estas reflexiones, las circunstancias
de la representación de "Un sueño realizado" no
son claramente las de un acto teatral, porque no se
convoca a espectadores formales dentro del recinto.
Aunque en el sueño, como experiencia origen de dicha
representación, es posible para el soñador cumplir
los dos roles simultáneamente: el de participante
y el de espectador: "Porque de entrada, cualquier
manifestación onirica luce características teatrales
-ciertos seres están obligados a interpretar los
papeles que dicta el inconsciente de un determinado
individuo" (Stavans, 1991: 111). De esta manera,
podemos considerar que la mujer de "Un sueño
realizado", además de protagonizar la recreación de
su sueño, también funciona como espectadora de la
acción e incluso como autora del argumento. Entonces
estamos frente a una puesta en escena que culmina
a la vez con la muerte de la protagonista y de la
espectadora, ambos papeles encarnados en una mujer.
En el personaje del director,productor Langman hay
también gestos claros de un espectador que al final
de la puesta tiene que ser sacudido por Blanes para
entender y reconocer lo que ocurrió en escena: "Lo
comprendí todo claramente como si fuera una de esas
cosas que se aprenden para siempre desde niño y no
sirven después las palabras para explicar" (Onetti,
1994: 117).
Por otro lado, si bien en el fragmento en cuestión
de Mulholland Drive no hay una representación teatral,
sí existe en dicho pasaje el interés por descartar las
posibles reiteraciones de un mal sueño visitando el
espacio "real" en que suceden los acontecimientos
terrortficos. Dan y Herb visitan Winkie's intentando
anular ese miedo a un personaje siniestro de poderes
malignos y sobrenaturales. Hay una reconstrucción
de un sueño, hasta aquí no se presenta un acto teatral
en sentido estricto. Pero en el contexto general del
largometraje hay una secuencia que se desarrolla en
un misterioso teatro llamado El Silencio.
Sinteticemos: la primera parte de la película
gira en torno al encuentro de dos mujeres, (Laura
Helena Harring) la que sobrevive a un accidente

82

AUMQUE ES EVIDEMTE QUE LYMCH

EXPLORA LAS ZOMAS

OSCURAS DE LA IMDUSTRIA HOLLYWOODEMSE MEDIAMTE SU
FICCIÓM CIMEMATOCRÁFICA, TAMBIÉM DESTACA EL PAPEL QUE
LE OTORCA EM SU HISTORIA AL TEATRO COM LA IMCLUSIÓM DEL
ESPECTÁCULO PRESEMTADO EM EL SILENCIO.
automovilístico ocurrido en Mulholland Drive, en
el cual mueren los dos hombres que la trasladaban y
la habían amenazado con un arma; y Betty (Naomi
Watts), joven actriz recién llegada de Canadá para
probar suerte en un casting. La primera se escabulle
hasta el departamento de los tíos de Betty, quienes
viajan a Canadá para filmar una película. Ahí,
sorprendida por Betty, la accidentada adopta el
nombre de Rita porque no recuerda quién es. No
es casual la alusión a dos divas del cine de la época
de oro hollywoodense en los nombres de las dos
protagonistas.
Luego de que Rita le confiesa su problemática,
Betty la apoya en la investigación acerca de su
identidad. Dicha pesquisa tiene varios momentos
principales: el primero es el hallazgo de unos fajos
de billetes y de una misteriosa llave azul en el bolso
de Rita; el segundo se presenta cuando ella recuerda
a una mujer, Diane Selwyn, a quien buscan con la
sospecha de que ése sea el verdadero nombre de
Rita: las protagonistas descartan por completo esta
hipótesis cuando horrorizadas descubren a Diane
muerta en su departamento; por último, luego de un
encuentro amoroso entre las protagonistas, Rita repite
dormida: "Silencio. No hay banda. No hay orquesta".
De esta situación deriva la visita de la pareja al teatro
El Silencio.
Además de la historia de Dan y Herb en Winkie's,
en la primera parte destaca una conspiración para que
el director de cine Adam Kesher Qustin Theroux)
incluya en el papel principal de su película a una
actriz desconocida, Camilla Rhodes (Melissa George).
Kesher, después de negarse iracundo a aceptar la
imposición de sus productores, es presionado, por
medio del bloqueo de sus cuentas bancarias y por un
personaje apodado "El Vaquero", para que retome
el proyecto y, en especial, el casting en el cual deberá
"elegir" a Camilla Rhodes.

83

La segunda parte de la película deviene después
de que, aún en El Silencio, Rita encuentra en su
bolso una pequeña caja azul, del mismo color de la
llave hallada junto al dinero. De inmediato la pareja
regresa al departamento, ahi Betty desaparece
inexplicablemente y Rita temerosa abre la caja con
la mencionada llave. Eso da paso a una transición
que incluye cambios en las circunstancias de la
historia, en la identidad de las protagonistas y en
los roles de los personajes: vemos a Diane Selwyn
(Watts) dormida en la misma cama en que yacía
muerta en la primera parte; "El Vaquero" le indica
que es hora de despertar. En la nueva situación, la
actriz Camilla Rhodes (Harring), después de un
amorío con Diane Selwyn, anuncia su boda con el
director de cine Adam Kesher. Se incluyen algunos
fl.ashback del romance entre Camilla y Diane y una
secuencia en el mismo Winkie's, en la cual Diane
contrata a un maleante para que asesine a Camilla.
El filme culmina con el suicidio de Diane, quien se
da un balazo para terminar con el remordimiento
por la muerte de su ex amante.
Aunque es evidente que Lynch explora las zonas
oscuras de la industria hollywoodense mediante su
ficción cinematográfica, también destaca el papel que
le otorga en su historia al teatro con la inclusión del
espectáculo presentado en El Silencio. Ahi, en una
actuación muy expresiva, un hombre con atuendo y
varita de mago repite la "salmodia" de Rita: "No hay
banda, no hay orquesta", en español, inglés y francés.
Yla desarrolla enfatizando el mundo de ilusiones del
teatro. Luego, un presentador anuncia la intervención
de la cantante Rebekah del Río, "La llorona de Los
Ángeles", quien interpreta a capella una versión en
español de la canción "Crying" de Roy Orbison, hasta
caer desmayada. Entonces queda claro que no estaba
cantando, tan sólo seguía una grabación fingiendo que
cantaba.

�Este episodio del teatro El Silencio marca
simbólicamente la historia de Mulholland Drive, porque
inmediatamente después sucede ese cambio de cap.texto
que provoca perplejidad Este pasaje revela la realidad
ilusoria de lo visto y vivido por los personajes hasta ese
momento, su vinculación con el sueño de Diane y con
el control de una red rrústeriosa de poder representada
por El Vaquero y sus asociados. Aqui afumo entonces
que esa larga primera parte de Mulholland Drive es una
especie de sueño muy elaborado -sé que existen
muchas controversias de interpretación en torno a este
largometraje de Lynch-, me parecen muy evidentes
estas marcas argumentales. Además de que, bajo esta
lectura, la afirmación de Lynch, quien califica a su
historia como "extremadamente lineal", adquiere amplio
sentido; es decir, dicho sueño le antecede al posterior
desenlace trágico que culmina con el suicidio de Diane.
Adiferencia de lo que encontramos en el relato de Onetti,
Lynch ha sugerido que su filme puede ser comprendido
con cierto sentido interpretativo, así lo indican sus "Diez
claves para resolver el misterio" publicadas en su sitio de
internet y en las copias de su película.

sueños, en todos los casos sólo yo puedo ser el origen
experiencial de dichas dimensiones.
Por otro lado, en "Un sueño realizado" el teatro es el
medio apto para acceder a una vivencia plena del pasado,
tan certera que desencadena la muerte catártica de la
mujer que ha reexperimentado dicha plenitud conocida
en su sueño. Es una paradoja que un medio considerado
vulgarmente como sinónimo de lo falso o falseado ("lo tuyo
es puro teatro") sirva para recuperar felicidad tan depurada
como la vivida en un sueño, aunque en algún sentido el
sueño también es convincente fingimiento mental Por ende,
en este relato destaca la equivalencia de teatro y sueño: a
través de estas dos experiencias se consigue dicha plenitud
Al parecer, en este cuento de Onetti el teatro es visto como
un medio curativo, porque la protagonista muere aliviada
gracias al teatro. Esto recuerda los usos terapéuticos del
teatro en la psicología, como, por ejemplo, en el psicodrama
que favorece el desarrollo individual y social de personas
con trastornos psicológicos, a través del trabajo con las
emociones propio de la actuación. En un sentido más
trascendente, el teatrista brasileño, Aderbal Freire ha dicho
que "el teatro salva el alma".

del espíritu, entendido como un "producto" de
profunda humanidad. Queda entonces de manifiesto
que el gran salto de calidad entre el sueño de la
mujer y la representación teatral del mismo es la
posibilidad de compartir lo que originalmente fue
una simple experiencia personal. Esta socialización
de su experiencia inicia antes de entrar al teatro,
cuando cuenta su sueño al director y al actor,
cuando se relaciona sentimentalmente con Blanes.
En Mu!holland Drive hay un revelador teatro dentro
del sueño y en "Un sueño realizado" hay un sueño
llevado al teatro, todo enmarcado en sus respectivas
ficciones generales.
En ambos casos, en el cuento y en la pelicula,
deslumbra la coincidencia de imaginar al teatro como
una fuente de profunda y finita humanidad:
En el centro aurático del teatro, el arte adquiere
una dimensión de peligrosidad de la que el cine
carece: el actor puede morir ante nuestros ojos,
puede lastimarse, olvidarse el texto, la función
se puede interrumpir y suspender (Dubatti,

2007: 61).

AMBAS OBRAS, EN PUNTOS ARCUMENTALES QUE CENERAN
INCERTIDUMBRE, RECUERDAN ESTA FRACILIDAD PODEROSA
SIEMPRE LATENTE EN LA EJECUCIÓN TEATRAL V EN LA VIDA.
El teatro en Mulholland Drive es ilusión intensa,
perturbadora y veraz, una experiencia equivalente al
sueño, que en su falsedad revela la lógica que subyace
a la historia establecida en la ficción como la realidad
real. En la acción de la película, la visita a El Silencio
le sirve a Rita para obtener la llave que reorganizará
el sentido de la historia. En la segunda parte del filme,
el asesino contratado por Diane utiliza también una
llave para notificarle que ha cumplido con su trabajo.
El teatro abre la percepción de las protagonistas del
sueño y el sueño (de Diane) ayuda a abrir nuestra
percepción, como espectadores-intérpretes de la
pelicula. Las circunstancias y los actores, con sus
propios mundos personales, son semejantes en ambas
partes de la pelicula, pues tienen como origen la
misma perspectiva, consciente o inconsciente. Lo
mismo sucede con nuestras realidades y nuestros

¿Cuál es la diferencia entre las dos experiencias
vividas por la mujer de "Un sueño realizado"? lSon
lo mismo el sueño y su representación en el teatro?
Hay que dejarlo claro: no son la misma experiencia.
Para aclarar la magnitud de las diferencias entre
sueño y representación teatral sirve una reflexión
del filósofo e historiador de las religiones Mircea
Eliade acerca de los contrastes entre el sueño y el
mito: "Son evidentes las semejanzas entre el sueño
y el mito, pero hay entre ambas cosas una diferencia
esencial, la misma distancia que entre el adulterio
y Madame Bovary, entre una simple experiencia y
una creación del espíritu" (Eliade, 1980: 127). Es
decir, no sólo se trata del hecho de que el sueño
es experimentado en soledad y la representación
teatral sea un suceso social ( convivial), sino que
esa experiencia estética colectiva es una creación

84

En el relato de Onetti muere la actriz que fungía
a la vez como espectadora, en el filme de Lynch
ocurre el deceso de un joven que intenta conjurar
el miedo de una pesadilla, además, fallece o finge su
muerte una cantante que alternaba en el teatro El
Silencio. La peligrosidad de que habla Dubatti no se
reduce a los actores en escena, sino que se extiende
a todos los presentes, incluidos el público y los
técnicos. Ambas obras, en puntos argumentales que
generan incertidumbre, recuerdan esta fragilidad
poderosa siempre latente en la ejecución teatral y
en la vida.
IMCOMUMICACIÓM PARA COMUMICAR

Aurora M. Ocampo, investigadora de la UNAM,
señala sobre la mujer de "Un sueño realizado": "La
protagonista, una rechazada que no pudo introducir
su soledad en la vida de los otros, ha sentido sólo en
un sueño lo que es ternura, comunicación, de ahí que
quiera verlo representado, realizado, y morir después"
(1998: 173). Destaca la incomunicación padecida por
la protagonista, como aspecto perteneciente al mundo

85

ficcional del relato3. Pero en el cuento también se hace
una proyección ejecutable en la lectura, en el especial
tipo de comunicación que se ejerce entre tex~o y
lector.
Por medio de Blanes, quien comprende a fin de
cuentas la consumación del proyecto de la mujer que
fallece luego de terminar la puesta en escena, Onetti
previene al lector sobre el hermetismo, la imposible
traducción al lenguaje verbal, de la experiencia
retomada en su relato.
Siguiendo las ideas del alemán Wolfgang Iser,
teórico de la llamada estética de la recepción, quien
concibe al texto como potencialidad, como un
conjunto de instrucciones realizables de diferentes
maneras en la interpretación (1987: 52), es posible
pensar que el texto de Onetti plantee la necesidad
de comprender este relato (y tal vez esto podríamos
extenderlo a la mayoría de la producción narrativa
del uruguayo) sin desvirtuar lo vivido mediante
la reformulación lingüística. Hago énfasis aquí en
la vivencialidad tanto del personaje Blanes, quien
comprende lo ocurrido experimentándolo, como
de los lectores de Onetti, expuestos siempre al
misterio inexpugnable que no puede más que ser
expericnciado, como se diría desde cierta perspectiva
fenomenológica-cognitiva, y no explicado.
Algo similar ocurre con las películas de Lynch. Según
el académico argentino Julio Cabrera, investigador de
los aspectos filosóficos del cine, las obras del director
estadounidense son "imposibles hermenéuticos"
que dejan al descubierto la inexistencia de una
"interpretación filosófica de un filme" (2009: 112). En un
artículo dedicado a explorar la obra reciente de Lynch,
Inland Empire (2006), el investigador ha desacreditado
lo expuesto por él mismo en su libro Cine: 100 años
de filosofía (Barcelona: Gedisa, 1999). En resumidas
cuentas, Cabrera, gracias a dicho largometraje, ha
llegado a la conclusión de que una capacidad interactiva
o "performativa" sería más útil que la habilidad
3 Una consonancia entre Onetti y Lynch que merece investigaciones
en forma es su elección de protagorústas femeninas: por ejemplo, en
los magnlficos relatos "El infierno tan temido", "La larga historia"
y "Montaigne"; o en los largometrajes Inland Empire, Salvaje
de corazón, Mulholland Drive y Terciopelo a._-ul. Lejos de los
estereotipos que consnuyen la imagen de las mujeres como objeto
Se}..'Ual o decorativo, ambos creadores exploran a profundidad y sin
concesiones a sus personajes femeninos.

�hermenéutica a la hora de abordar un filme como los de
Lynch (o cualquier otro) porque la efectividad de dichas
obras "proviene no de vericuetos del plot narrativo, que
es f~cil de desanudar, sino del portentoso 'Páthos' de las
imágenes» (126). Esto quiere decir que el espectador
de las peliculas de Lynch se enfrenta con claridad ante
una característica que de suyo le pertenece a la imagen:
la de la irrupción discontinua, que "no remite a nada».
Por esto, dice Cabrera, las de Lynch son peliculas en
las que se absorbe uexperiencia afectiva en un sentido
cognitivo, y no sólo estético o de usufructo» (126). Y
esto es evidente en las secuencias lyncheanas que parecen
no tener mayor sentido que el de provocar el pasmo del
espectador.

La observación de Cabrera me parece iluminadora,
aunque también creo a pie juntillas que nada viene de
la nada, esa posibilidad de la imagen tiene y ha tenido
múltiples maneras de ser ejercida. Las imágenes tienen
un contexto en la obra en que están insertas, además
del marco de comprensión que pueda otorgarles el
espectador. Incluso en el arte de la escritura podemos
encontrar autores como Juan Carlos Onetti que
nos ponen de frente a misterios e incertidumbres
apropiables por presentarse en la vida de personajes
nada extraordinarios, y como lectores no nos queda
más que conocer dichos pasajes con la misma
incertidumbre de los habitantes de esos mundos
ficticios.

86

Al final del relato de Onetti, Langman comprende lo
ocurrido en escena sin poder explicarlo, sin embargo nada
estimula mejor el deseo de interpretar que lo inexplicable,
los lectores del uruguayo son intérpretes por necesidad
Es el caso de Mulholland Drive (y de las peliculas de Lynch
en general): la historia y la manera de presentarla exige
un trabajo de interpretación del espectador. Estas obras
que abordan la incomunicación de sus personajes son,
desde mi punto de vista, agudos esfuerzos comunicativos y
destaca, en ambos mundos ficticios, la fuente de certeza que
representa la ficción del acto teatral: sólo en dicha ficción se
atisba la verdad, sólo en un medio frágil, fingido yconvivial,
como el del teatro, personajes, lectores y espectadores
sospechan autenticida~

87

Referencias
Benjamín, Walter (1975). "La obra de arte en la época de su
reproductibilidad técnica", en Discursos interrumpidos I. Madrid Taurus.
Cabrera.Julio (2009). "Para una des-comprensión filosófica del cinc:
el caso Inland Empire de David Lynch", en Enl@ce.Revi.sca ve11ezola11a de
información, tecnología y conocimiento 6 (2). lll-127.
Dubatti,Jorge (2007). "Teatro y cultura viviente", en Armas yLetras
58. (Enero-marzo). 56-65.
Eliade, Mircea (1980). Laprueba del laberinto.Conversaciones con ClaudeHenri Roquet (1979). Madrid: Ediciones Cristiandad.
Fresán, Rodrigo (2004). "El filmador de letras. Frente y perfil de
David Lynch", en Letras Libres. México (enero). 36-39.
lser, Wolfgang (1987). El acto de leer (1976). Madrid: Taurus.
Lynch, David (2001). Mulholland Dnve. [Cinta cinematográfica].
Estados Unidos: Universal Pictures.
Ocampo, Aurora M. (1998). "La narrativa breve de Onetti", en
Actas del XII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas.
Birmingharn: Universidad de Birmingham.170-175.
Onetti,Juan Carlos (1994). "Un sueño realizado" (1941), en Cuentos
completos. Madrid: Alfaguara.103-117.
Stavans, llán (1991). "Onetti, el teatro y la muerte", en Latín American
Theatre Rcview. Otoño.107-113.

�'j
1

,~

~
'1,..

1~
11
=
..,

1◄
1

~
1

11

o
i
¡:◄

•

•
1

1

i

SE DESCOMOCIDO. CRÓMICA DE UM DESAYUMO
LO COMOCI EM MONTERREY. CO
ESCRITO SOBRE SU OBRA. A C

OS M A PRE
ACIÓM DE UM LIBRO QU
O HABtA
I EL VEMTO, ME IMVITÓ A DESAYUNAR PARA EL DÍA

ICUIEMTE. RECU .RDO AQUELLA
COMO UM
QUE ME SORPREMDI
M PRI
IPIO F E SU CALI ?, L
LO TEMfAM ITUA O EM MI IMA.CIM
10 CO
MP
TEMPERAMENTO PO A L.LECAR A A MALEDICENCIA Y
LA COM RARIA.
DE APREC
SU IMTER S COMC
HOMBRE ES EBR
V R AD?. L
AMI IA ES PR

RITORIO REPLETO DE ASOMBROS. L
S RUMORES QUE HABIA E CUCHADO
RSOMAJE DE AMIMO MORDAZ, CUYO
O OLUBLE. MI IM RESI M FUE TODA
DO POR LO QUE Y HACfA (' c.
E, CIERT0?'1 Y AL OBSERVAR O

FIRMA AUTOCRAFOS COM PACIENCIA. SU I AC
LO RECOMOC AM y
OS RABA ACCESIB ,

SFORM EM MI MEMTE. TODOS
O COM LOS MESEROS. QUIEMES

BUSCABAN UMA. FOTO
FIA COM EL PERSOMAJ
MOVI STAR DE LA CUL RA MEXICAMA, U
EM L S M DIOS LO HABIA CATAPULTADO A LA C
AQUELLOS p RSOMAJES QUE SOLIA RETRATAR

O. IM DUDA, ERA UMA ESP CIE DE
O I C MSABLE CUYA OMMIPRESEMCIA
DICI M DE fCOMO, AL MISMO MIVEL DE
u CR MICAS: EL SAMTO, MARIA F,ux.

JUAM CABRIEL ••• S , CARLOS MO SIVAIS, MUESTRO INTELECTUAL PÚBLICO POR EXCELENCIA,
TA

M PERTEMECE A ESA SUCES

M DE

OLOS POPULARES.

88

bién me sorprendió lo que fue caractertstico
su sensibilidad: un jocoso sentido de la
rúa que le permitía defenderse del mundo,
expresado con la más absoluta seriedad. Quien lograba
descifrar sus burlas y entendía que muchas de sus
afirmaciones eran espontáneo humor, podía colarse
en su círculo de afines; se volVÍa cómplice instantáneo.
Entonces, sólo entonces, Monsiváis sonreía. Al hablar
sobre los jóvenes escritores mexicanos, me dijo: "SL
claro, de vez en cuando alguno se me acerca, me
pronuncian su nombre y yo los saludo con mucho,
mucho respeto y cortesía". Y más adelante, cuando le
pregunté qué le pareció el libro que había escrito yo
sobre él, me respondió con su habitual autoescarnio:
"Si te digo que me gustó, vas a pensar que soy un
egocéntrico. Si te digo, en cambio, que me disgustó,
dirás que soy un desagradecido. Para escapar de esa
disyuntiva atroz, sólo puedo decir que casi
me convences de que vale la pena leerme".
Otra fascinación durante aquel
desayuno: la risa hilarante que ¿;;.~~
Monsiváis provocaba solía surgir en
un contexto repleto de referencias
y citas, tanto eruditas como
populares. La memoria monsivaíta
era un asunto casi sobrenatural,
muy parecida al caso de Borges
y Arreola -"memorias de
elefante", como el propio
Monsiváis las llamó. En medio
de la conversación, Mr. Memory
(así lo apodó Sergio Pitol) solía
hacer referencias a la escena
de una película, la anécdota
1
sobre algún político o
la estrofa de una
canción: "lEso que
se escucha al fondo
es la melodía de Beso
asesino, el bolero de
Pepe Domínguez?".
Hablaba de escritores
latinoamericanos recónditos,
de cierta historieta desaparecida
en los años treinta o introducía de
improviso, cuando se acercaba otro

Ti

CII JEZREEL SAi.AZAR

1

•j
•11
11
=
1

11

•z

¡

1

1

1

89

Jan, un verso de Pellicer: "iCuándo vendrás, oh vida,
a resguardarme / de los ágiles robos que enriquecen
/ el silencio que tú no puedes darme!". Es claro que le
encantaba la trivia, la ejercitaba como un deporte de
lucidez y como un espacio de·divertimento. Su obra lo
demuestra: está repleta de citas escondidas, como si
fuese una suma de acertijos alegres que retan al lector y
lo impulsan a un aprendizaje sin fin.
Otro detalle, acaso pueril, me provocó también
asombro aquella mañana: su manera de comer. Se sirvió
del buffet del hotel un plato con sólo dos ingredientes:
frijoles y papaya. Mezclaba ambos alimentos y así los
digería. Verlo me pareció al mismo tiempo grotesco y
llamativo: otra más de sus heterodoxias, porque si algo
llegó a definirlo fue eso: su voluntad excéntrica, su ansia
de rebeldía. Desde su autobiografía precoz (escrita a
los 28 años de edad) se asumió así, como un marginal
frente a una sociedad poco tolerante a la diferencia.
Su origen protestante, su preferencia homosexual
y su vocación literaria (en una nación altamente
católica, homofóbica y antiintelectual) lo
llevaron a defender los derechos de las
minorías, a las que consideró agentes
de cambio y espacios donde la libertad
era posible. En una entrevista, ante
cierta pregunta sobre su excentricidad,
respondió: "Si ser excéntrico es hacer
aquello que la media del país no hace,
entonces sí lo soy:
leo libros y hablo de
ellos; en una nación
como la nuestra eso
resulta muy excéntrico".
Para Monsiváis, tener
comportamientos
marginales constituía una
crítica frente a la realidad
mexicana y su modo aletargado,
autoritario y unívoco de
concebir cómo debe
experimentarse la vida. Por
ello, en el recuerdo, celebro
aquel desayuno extraño,
"bio y heterodoxo.
Una delas preocupaciones
que surgió de manera repetida

�durante esa plática fue la ausencia de una cultura crítica
y cívica en México. Monsiváis se quejaba de ciertos
públicos que en ocasiones debía enfrentar: no entendían
sus ironías, se quedaban instalados en la seriedad o la
estupefacción. Según éL además del rezago educativo, eso
también se debía a la dificultad de nuestra cultura para
vincular libros y diversión, a nuestra tradición solemne
que dificilmente asume la crítica y la risa como valores
catárticos y propositivos, y por lo mismo, no valora la
inteligencia. "El humor es un aliado de la inteligencia,
mientras la solemnidad es una forma de neutralizar su
poder corrosivo", me dijo. En ese momento me expliqué
el porqué de su fascinación por la sátira anglosajona y el
cine mudo, tan propicios para la comedia, la invectiva
y el sarcasmo. También recordé una de esas típicas
declaraciones que lo hicieron famoso. El entrevistador
le preguntó: "Si mañana fuera elegido presidente de la
República, lcuáles serían las tres primeras cosas que
haría?". Monsiváis contestó enseguida:
La primera, organizar para el día dela toma de posesión

un carnaval en donde cada uno de los mexicanos se
disfrazara del personaje que más detesta. Eso serta,
desde el punto de vista psicológico, visual y cultural,
muy interesante, y nos permitiría ver a millones
disfrazados como el presidente anterior, millones como
su vecino, su marido o su esposa. La segunda, obligar
a que todos los discursos que se pronunciaran en esa
solemne ocasión fueran cantados. Creo que uno de los
grandes escollos de la vida pohtica es que los discursos
son hablados y no cantados. Si se atendiese más al
aspecto operático, zarzuelero o de comedia musical
de la pohtica, los resultados serian más notables. Yla
tercera, una vez que el carnaval hubiera alcanzado su
apogeo, finnar mi renuncia irrevocable. Mi mandato
durana 24 horas.

Como se ve, para Monsiváis la ciudadanización del
país implica desmontar la solemnidad, hacer trizas el
acartonamiento político y ridiculizar las pretensiones
deinagógicas, actitudes todas surgidas del miedo a
la crítica. Su columna "Por mi madre, bohemios" fue
una clara muestra de esa intención. Si el humor logra
bajar del pedestal a quienes detentan distintas formas
del poder, deja entonces de ser sólo un divertimento
y se convierte en el método más efectivo para eliminar

las jerarquías y crear conciencias autónomas. "La risa
como metamorfosis del lector en librepensador. Esa
fue mi consigna", dijo, mientras se llevaba una papaya
enfrijolada a la boca.
Antes de conocerlo, me ocurría tener la impresión
de saber ya quién era. Lo había leído hasta el cansancio
y sin esperanzas de terminar todo lo que de su pluma
había brotado: demasiadas cuartillas repartidas entre
crónicas, artículos, prólogos, ensayos, ponencias y libros
publicados. Una escritura inagotable, un polígrafo sin
fin. Cada vez que comentaba con otros esas lecturas,
resultaba que no coincidían mis juicios con los de
mis interlocutores. Ellos lo habían escuchado en una
entrevista y les parecía que estaba equivocado respecto a
cierto juicio o afirmación. El fenómeno recurrente es que
no lo habían leído. Poco a poco, me fui dando cuenta que
Monsiváis, si bien era famoso, también era un escritor
de pocos lectores o con malos lectores. El personaje era
tan popular, que pocos se tomaban la molestia de ir a sus
libros -t&gt;.n todo caso, alguno era asiduo a sus columnas
periódicas. Monsiváis era, por lo que veía, un verdadero
desconocido. En aquel primer encuentro, le pregunté
al respecto; quise saber qué opinaba sobre la recepción
de sus libros. Su desinterés en darle trascendencia a
su propia obra salió a la luz: "Hablar de mí me resulta
devastador, es una suerte de suplicio". Sin embargo,
estaba consciente del hecho. Ya en la década de los años
setenta decía esto sobre el asunto:
Es muy entusiasmante publicar un libro porque,
quieras o no, arribas a la contrición auténtica.
No deja de conmover enterarte de que no saben
qué publicaste, de que si saben no te han leído, de
que si te han leido no te entendieron, y de que si
te entendieron captaron tu verdadera naturaleza
superficial y derivativa. Es una perspectiva
conmovedora porque aceptas como insostenible
cualquier presunción personal... Yo era bastante
vanidoso antes de publicar. Ahora me he vuelto la
humildad desaforada.

A unos pasos de nuestra mesa, se hallaba otro escritor:
Emilio Carballido, ya en silla de ruedas, quien había
ido a Monterrey a presentar el último número de la
revista especializada en teatro que dirigía, Tramoya.
Monsiváis se levantó a saludarlo. Al regresar, me dijo:

90

"A pesar de la edad, mantiene toda su lucidez". Mostró
un gesto de pesar. "Uno no envejece solo, como suele
decirse. Uno envejece con su generación. José Emilio,
por ejemplo, se ha vuelto muy hipocondríaco. Cuando
hablo con él, me cuenta del enfisema que padecen sus
dedos del pie", ironizó. "Me duele ya no poder hablar
con Pitol por teléfono", y por primera vez, Monsiváis
se quedó en silencio.
Desde aquel desayuno, las cosas han cambiado
mucho. Monsiváis dejó de existir y Monterrey dejó
de ser una ciudad abierta para convertirse en una
ciudad intramuros (donde el espacio público se halla
secuestrado). Dos acontecimientos dolorosos que quizá
explican porqué la última vez que fui a esa ciudad me
pareció un lugar dificil de asir, un espacio que sólo podía
caminarse como si fuese uno un fantasma.
Muchas veces para lidiar con la ausencia, sólo nos
queda el recuerdo. En el caso de Monsiváis, no ocurre
así. Pervive y sobrevive en sus textos. Por lo demás,
parecería que sigue escribiendo, cual espectro con
energía inagotable. Desde que murió han aparecido
al menos dos nuevos libros suyos: Historia mínima de
la cultura mexicana en el siglo XX y Democracia, primera
llamada. El movimiento estudiantil de 1968 ( editados por el
Colegio de México y la Secretaría de Cultura de Colima,
respectivamente). También apareció un libro extraño,
pero igual de significativo: iA dónde váis, Monsiváis? Guía del
DF deCarlosMonsiváis (editado por Déborah Holtz yJuan
Carlos Mena), una especie de Guía Rojí que da cuenta
del bizarro amor de Monsiváis por la ciudad de México,
recuperando algunos de sus más entrañables textos.
Además, Jordi Soler anunció hace poco la próxima
aparición de una antología de la obra monsivaíta, que
llevará por título Los ídolos a nado y que aparecerá bajo el
sello editorial Debate.
Como se ve, a Monsiváis le ocurrirá lo que a
Alfonso Reyes: seguirá escribiendo por muchos años.
Hace poco, al recibir un epistolario de su abuelo,
Alicia Reyes, nieta del escritor regiomontano, dijo:
"Ay, mi abuelito, sigue escribiendo, no se cansa de
publicar nuevos libros". Para los lectores asiduos
de Monsiváis, ese consuelo nos deja: seguramente
seguiremos teniendo novedades suyas, recopilaciones
armadas a partir de sus textos disgregados. A mí se me
antojan de momento, dos: uno que recoja las opiniones
sobre cine que solía emitir en su programa El cine y la

91

crítica, que durante años mantuvo, siendo muy joven,
en Radio UNAM; y otro más que recopile ese género
que practicó cotidianamente y de muchos modos
reinventó: la entrevista de autor.
En sus últimos días, Monsiváis escribió con ese
optimismo irónico que lo caracterizaba lo siguiente:
Mis profundas disculpas, pero la salud es muy
contraria a la cortesía... Mi estado de salud es
precario, variable, rotundo y no está ponderado.
Si ligo mi salud con mi edad, la encuentro
perfectamente normal: si la ligo con el estado
que quisiera, es un desastre. Describirta mi vida,
vanidosamente, como la de alguien que nunca quiso
dormirse en sus laureles porque sufría de insomnio
crónico. Ya sin metáforas vergonzosas de por medio,
la describirta con el entusiasmo que me causa, a estas
alturas, agregar a mi lista otra causa perdida. Espero
un pacto, con cualquiera de las potencias celestiales
o demoniacas, que me permita preservar un poco
leyendo periódicos o viendo algunos dvd antes que
lo contenido en el término 'premio' se ajuste a las
dimensiones de un féretro. Y sí, sí formulo un deseo:
esparzan mis cenizas en el Zócalo para presumir en
el más acá o en el más allá de un funeral céntrico.

En una película de Park Chan~wook, aparece una frase
que va conforme al tono que animan esas palabras del
cronista: "Ríe y el mundo se reirá contigo. Solloza, y
llorarás solo". Durante sus excequias, una multitud
estuvo a su lado. Fue un espectáculo que muy
probablemente no le habría gustado protagonizar,
pero sí observar. Alguna vez dijo que no tenía
sentido "combatir con gestos aislacionistas al diluvio
poblacional", que en todo caso era necesario siempre
"hallarle los lados positivos al alud". Ser solitario que
convivía continuamente con las masas, Monsiváis
cumplió a cabalidad el estereotipo y el destino
del "cronista": la soledad frente a la multitud el
'
desconocimiento vs. la fama.
Al decir adiós aquel día en que lo conocí, Monsiváis
se despidió con un poco de prisa y con el ímpetu de
quien desea seguir atestiguando, solitariamente: "Me
voy al Marco, hay una exposición que tengo muchas
ganas de ver antes de irme"~

��A finales del año pasado recibí un correo de Jezreel Salazar, antologador de La conciencia
imprescindible. Ensayos sobre Carlos Monsíváís (Tierra Adentro, 2009), comunicando a
quienes participamos en el libro que el mismo Monsiváis quería invitarnos amerendar en su casa.
Se trataba de estar en la Colonia Portales de la ciudad de México tres días después, cosa que hice
sin quejarme en absoluto, aunque bajé del autobús partida en varios pedazos. ¿~ué podría llevarle
al anfitrión que tuviera posibilidad de entusiasmarlo? Caminé por el Centro Histórico buscando,
al principio con serenidad y luego con desespero, ese objeto que dejaría en sus manos para obtener
a cambio una sonrisa de condescendencia, en el peor de los casos, o de sorpresa, en el mejor. Ya
casi al dar la hora de abordar el metro opté por la primera idea: comprar un juguete asus gatos.
Pero no había tiendas de mascotas, ni cosa parecida cerca (pregunté), por eso decidí comprar unas
pulseritas de diez pesos hechas con listones de colores de los cuales pendían figuras que, luego supe,
eran religiosas. Arranqué la única imagen que reconocí, la de la Virgen de Guadalupe, y amarré
estas pulseras al alambre de un gancho que recogí de alguna parte y que destorcí como un palo de
pescar. En el viaje probé varias veces el juguete y llegué a su puerta, satisfecha. Al menos era un
regalo original.

A

O!

IMEMA
REDO

los pocos minutos aparecieron Jezreel y
otros dos de los jóvenes ensayistas que
participaron en el libro. Nos abrieron tiempo
después de habernos preguntado por interfon dos o
tres veces quiénes éramos y qué queríamos, lo que
nos hizo sospechar que no nos esperaban. Pensé
entonces que la merienda sería algo más sencillo de
lo imaginado; me consolé pensando que quesadillas
o sandwiches ayudarían a relajar la tensión de
la mesa, los platos y los cubiertos. Cruzamos un
amplio pasillo que hacía las veces de cochera hasta
llegar a su estudio. Ya para entonces un fuerte olor a
orines de gato había penetrado en nuestras narices.
Su espacio, con la puerta abierta, se exponía sin
pudor ante nuestros desorbitados ojos: icuánto
todo! iCuánto desordenlibrospolvogatos! Las pilas
de libros nacían y se alargaban hasta tentar el
equilibrio; algunas, derrumbadas como fichas de
dominó sobre las mesas, daban la impresión de ser
rascacielos vencidos. Los estantes rodeando las
paredes parecían guarecer a los libros más antiguos
que observaban el caos que cundía en el centro del
gran salón apocalíptico. Viendo todo el conjunto,
con los gatos paseándose libre y soberanamente, y la
luz tenue del atardecer de otoño, tuve la impresión
de estar visitando Ciudad Monsiváis, un espacio
anárquico, cuya única ley era definida en el preciso
instante por sus únicos habitantes, los gatos.

93

Aún esperaba que las cosas regresaran al rumbo
esperado, es decir: sala coqueta, lqué quieren
tomar?, des apetece una cerveza?, flores con agua
recién cambiada en algún florero. Pero en lugar
de eso, un hombre seco pero amable nos invitó
a pasar a la habitación del escritor. "lEn serio?",
pregunté a J ezreel, pero él no contestó y se enfiló
hacia una puerta entreabierta. Ahí estaba. Primero
su pelito blanco y despeinado, luego su pijama de
franela, luego sus croes rojas, sentado sobre un sofá
y frente a una mesa móvil que me recordó a la que
por muchos años sostuvo a la televisión en la casa
de mí infancia. La cama, un ventanal que daba a un
jardín bien cuidado, y un librero largo, con cientos
de figuras felinas que seguramente había recibido
de regalo. Había, por supuesto, más pilas de libros.
Muchos. Una bolsa de la tienda Zara cuyo misterioso
contenido verdaderamente me obsesionó, y un
plato con algunos trocitos de papaya frente a él. No
recuerdo sí nos saludamos de beso o de mano, si le
dije Carlos, maestro, Monsí, señor... Sólo recuerdo
que perdí mucho tiempo pensando cómo llamarlo.
Entregamos nuestros regalos, que obviamente le
dieron lo mismo, y Jezreel inició presentándonos. No
hubo siquiera vaso de agua de por medio. Yo me senté
en su cama, como los demás, y no dejé de jugar con el
alambre con colguijes que seguramente alguien sacó
de su casa meses después, sin que un gato lo tocara.

�CASI TODOS PODÍAM RECONOCERLO EM LA CALLE. ALCUMA VEZ LEÍ
QUE ESTABA CANSADO DE QUE LOS TAXISTAS AL RECONOCERLO LE
SACARAN PLÁTICA, Y CUAMDO CONTESTABA SU TELÉFONO FIMCÍA
LA VOZ DE UMA VIEJECITA PARA MECARSE SI ASÍ LE DABA LA CAMA
Le interesó Monterrey. Me preguntó por los clúsmes
más recientes de la farándula sampetrina, pero poco
pude contarle. Tal como lo definió Adolfo Castañón,
Monsiváis era una agencia de noticias en si mismo.
Asi nos pasaron las horas. Hablamos del periódico
Reforma, de la mala competencia que era Milenio, y
del periódico El Norte, por supuesto, en donde desde
1993 publicaba en exclusiva para los regiomontanos
una columna editorial. Llama la atención que no se
encuentren réplicas de estos textos en el periódico
Reforma, sólo algunas de ellas se publicaron en El
Universal dias después de aparecidas en El Norte. Es de
dichas entregas de las que quiero hablar en este texto
póstumo desde la orfandad en que me dejó Monsiváis
no sólo como lectora, sino, si vale decirlo, como colega
suya: como columnista también.
De todo lo que escribió nuestro prolifico autor, son
sus columnas las más vulnerables al olvido. Sus temas
de carácter temporal sobre la política mexicana y sus
efímeros personajes (¿quién será César Nava en diez
años?) hacen de sus columnas y de sus conferencias
las piezas más uperdedizas" de su herencia. Sus
libros permanecerán, se reeditarán y nuevos lectores
reinterpretarán al autor en otros tiempos, pero sus
columnas corren el riesgo de terminar limpiando
ventanas. Por eso me propuse leer todas sus editoriales
y trabajar esta reflexión para invitar a que el lector
busque y recuerde ese golpe que sólo Monsiváis era
capaz de dar: ula sensación de una verdad revelada1".
Esta sensación producía en el lector la satisfacción
de la revancha: nadie mejor que él para vengar nuestra
indignación ante el cinismo de la clase política, pero
también, hay que decirlo, el lector podia sentirse
convidado a la sensación de la victoria cuando le
quedaban pocas dudas de haber entendido lo que
Monsiváis quiso decir. Y es que, pareciera que no, ser
bien interpretado era para él un exquisito halago, asi
1 Sala::ar,Je::reel · ~ ostalgia de Monsiváis": Re\ista de la Universidad
de \ léxico; i\úmero T, Julio 2010.

lo deja entrever en Aires de familia cuando, después de
introducirnos a los liberales de principios del siglo
XX, a quienes llama ~rofetas de la democracia y la
tolerancia", comenta sobre ellos: uAlgunos profetas
disponen de un discipulado amplísimo, otros son
leídos sin las claves adquiribles treinta o cuarenta
años más tarde" y su reflexión termina citando a Osear
Wilde: uNo me dejéis morir sin la esperanza de ser
incomprendido". Esta es una de las características más
definidas de su estilo como columnista, que no como
cronista: la mayoría de sus textos podian ser tildados
de abigarrados, sin rastro de condescendencia.
Muchas veces, al leerlo, me parecía que con alevosía
decidía deshacerse de los lectores para quedarse
consigo mismo al final del texto. Como si hubiera
proyectado un final no compartible, expulsaba hasta a
sus más devotos lectores a golpes de párrafos tabique,
pesados y complejos. Otras columnas, en cambio,
las recuerdo como valles despejados, en los que el
lector podia quedarse largo tiempo contemplando.
Estos cambios en el tono pueden ser atribuibles al
humor cambiante, al sello humano, impreso en todas
las columnas de opinión. Pero más allá de esto, la
legión llamada Monsiváis se distinguía, como pocos
articulistas, en escribirle a un lector ideal, inteligente,
critico y divertido. Nunca dejó de inspirarse en ese
destinatario imaginario; no cayó en la tentación de
desconfiar de la suspicacia de sus lectores; mantuvo,
hasta su última columna en marzo de 2010, esa
horizontalidad con la mirada que lo buscaba los
domingos. Ciudadanizar a sus lectores, como lo dijera
Jezreel Salazar, fue siempre uno de sus trayectos
favoritos al lanzarse a viajar con sus lectores.
En aquel casi mítico ensayo publicado en 1990
por la revista Vuelta, y titulado uun hombre llamado
Ciudad", Castañón estudia la trayectoria de «uno de
los últimos escritores públicos del país". La reflexión
me parece atinada en cuanto a lo obvio: casi todos
podian reconocerlo en la calle. Alguna vez leí que

94

estaba cansado de que los taxistas al reconocerlo le
sacaran plática, y cuando contestaba su teléfono fingía
la voz de una viejecita para negarse si así le daba la
gana. Pero más allá de esto, creo que el verdadero
sentido público de Monsiváis se hizo patente en sus
compromisos. Su concepción del espacio público,
como antagonista del consumo televisado, es uno
de los más importantes aportes consignados en sus
columnas de opinión.
Si bien la mayoría de sus columnas giraron en torno
a la política nacional -de ahí su carácter un tanto
efímero-, es importante mencionar que en muchas
ocasiones Monsiváis priorizaba su propia agenda ante
la oficial, en la que figuraba la ciudad, la laicidad, los
derechos humanos, la tolerancia, la democracia, los
derechos de las minorías y la crítica al consumo como
ejes fundamentales.
En este momento recuerdo la columna publicada
en el 2001 titulada uDe las catedrales llamadas Malls",
o en el 2006 "Del Mali como plaza del pueblo", que
más que columnas podrían ser catalogadas como
breves ensayos para regios muy regios. De éstos se
desprenden reflexiones afiladas: "Ahora, de lo que se
trata es de proclamarle a cada mall las proporciones
de la urbe y volver a las ciudades meros apéndices
de los macrocentros comerciales". O bien, lpara qué
negarlo? afortunadas ocurrencias: "Si no compras,
sigue mirando que un mall también se nutre de las
frustraciones". Al leer estos dos textos no puedo
dejar de preguntarme si efectivamente pensaba en su
público regiomontano. ffstarta mandando mensajes
cifrados a los lectores de El Norte?
Su relación con esta ciudad más bien fue áspera.
Sin ningún miramiento dijo, aquella vez en su cuarto,
que no le gustaba venir a Monterrey. Basta recordar
su enfrentamiento público con los empresarios
regiomontanos. En 1993 fue publicada en El Norte una
nota cuya declaración habla por sí misma: "Cuando
uno habla delante de los poderosos de Monterrey
sobre el Gobierno, tiene que hacerlo con garantías
de que será con toda la ortodoxia, obediencia y
humildad perentoria". Cuatro años después dedicó
una columna a la camarilla de empresarios y políticos
que participaron en el fraude de Banca Confía titulada
uLankenau mata víbora en viernes", en la que puede
leerse que, aunque lejos, se mantenía actualizado de

95

los contubernios entre la élite política y económica del
estado. De igual forma, conservaba relaciones vivas,
entre otras, con Mauricio Femández y con algunos
otros empresarios de gustos refinados y coleccionistas
de arte. En aquella visita a su casa pude preguntarle
cómo es que siendo un defensor de lo popular y uno de
los últimos militantes de la izquierda ideológica podia
aceptar cenas en casas en donde seguramente jamás lo
habían leido y mucho menos entendido. Me contestó
que en realidad se trataba de un mutuo morbo bien
aceptado por las partes. El oído de Monsiváis fue
una de sus herramientas de trabajo más utilizadas
al escribir. Le importaba quién hablaba y desde
dónde lo hacía. Su famosa columna "Por mi Madre,
bohemios" da cuenta de esta obsesión magistralmente
compartida.
Monsiváis fundó una tradición en el lenguaje, y es
menester de quienes nos quedamos que esta tradición,
este oficio del intelectual comprometido con la fuerza
del lenguaje, no muera con él. Sergio Pitol reflexiona
acerca de la influencia que tuvo la experiencia infantil
del estudio de la Biblia sobre su entrañable amigo. A
corta edad, Monsiváis era capaz de declamar en orden
de aparición, y al revés, todos los libros del Antiguo
y Nuevo Testamento. "Esto explica de alguna manera
la excepcional textura de la escritura del autor, sus
múltiples veladuras, sus reticencias y revelaciones,
los sabiamente empleados claroscuros, la variedad
de ritmos, su secreto esplendor2". Esto, aunado a esa
picardía inconfundible ucomo si estuviese cometiendo
una travesura a la hora de burlarse de la realidad"3,
creaba en ese halo que rodeaba a sus textos y que él
mismo describió en una de sus columnas al escribir:
"¿de qué manera influye la historia en el humor? lEs
posible acercarse a momentos de intenso dramatismo
sin dosis de ironia y de sarcasmo? La preguntas distan
de ser gratuitas porque en la transformación de la
conciencia política que vivimos, el humor es, casi
literalmente, un salvoconducto en este campo de
batalla que llamamos 'salud mental"'4. Sin embargo,
2 Pitol, Sergio; Un lenguaje afianzado en la tradición, Revista de la
Universidad de México. Núm. 77,Julio 1010.
3 Salazar,Jeezrel, Nostalgia de ~1onsiváis; Revista de la Universidad
de México, Núm. 77,Julio 2010.
4 Monsiváis, Carlos; ¿De qué se ríe el SubcomandanteJ 8 Norte; 13
de Febrero de 1994

�O'!LIZBET CARCÍA RODRÍCUEZ
el propio Monsiváis se declaró en otra columna
frustrado de que la ironia se interpretara como
"choteo" y que esto produjera o facilitara el fenómeno
de la "normalización". Dice "ahora sabemos que
el humor, al no ser en verdad corrosivo, fortalece
lo denostado ... ffn qué han dañado la imagen del
presidente Carlos Salinas de Gortarí las caricaturas en
su contra? Sí, divierten... y dan lugar a los acuerdos del
lector que en nada se convierten, salvo en esa í.nfíníta
sensación de queja que asociamos con la ciudadanía. Y
punto". Pero esta opinión la suaviza cuando se refiere
a los moneros, "a los grandes dibujantes satíricos",
y concluye matizando: "En los tiempos del auge del
sistema político hoy tan disimulado, millones de
personas le deben al humor político, en sus mejores
versiones, la verificación instantánea y memorable
de sus aciertos interpretativos". Ni los moneros ni
Monsiváis derriban instituciones, es cierto, pero
acompañan a la ciudadanía en el ejercicio, sin ellos
desolador, de la critica.
Aunque no es común en sus columnas este tipo
de autorréplicas, vale la pena apuntar que Monsiváís
fue un ser dividido: posmoderno como pocos, pero
tenaz defensor de la esperanza al mismo tiempo. Al
respecto dice Castañón: "Entre la multitud de cabezas
tibias, frías o calientes, Carlos Monsiváís pertenece a la
rarísima especie de Tíresínas con un hemisferio ardiente
e infernal y otro helado, angélíco5". Tal vez por esto
mismo es que siempre me resultaron profundamente
conmovedoras las columnas que exponían su dolor y su
apuesta por el humanismo. Aunque seco, desfachatado
e irónico, Monsiváís fue un hombre de una sensibilidad
poderosa, consciente de que en su oficio no podía caer en
la tentación del catastrofismo. En una columna escribe
sobre su propia tarea: "lo que priva es la urgencia de
darle voz a las sensaciones de despojo"; y luego, en otra,
escribe para defenderse del abismo: "transformar la
desesperación en esperanza racional es la gran tarea de
hoy, cuando todo parece incontrolable".
Quizá lo que yo más extraño de él es esa suerte
de autoridad intelectual y moral para defender el
humanismo como la única base de la civilización. De
las columnas que atesoro recortadas en mí escritorio,
una, la más acariciada, se titula "Las vicisitudes del
5 Castañón, Adolfo; Un hombre llamado Ciudad; Re,ista
Vuelta 163; 20 de Junio de 1990.

humanismo", fechada en septiembre de 2007, de la que
quisiera recoger un párrafo en el que Monsiváís ancla
su más íntima esperanza: "Los que se han opuesto a la
invasión de Iraq, los que denuncian los ecocidios, los que
se movilizan contra las represiones en cualquier lugar del
mundo, son los continuadores efectivos del humanismo,
en la etapa en que el genocidio se quiere hacer pasar por
obligación moral". Otro de su más entrañables textos,
en donde demuestra claramente la licencia emotiva
que de vez en vez se otorgaba, fue publicado en marzo
del 2009, y se llamó "La crueldad hacía los seres vivos",
en la que Monsiváís refiere la masacre con machetes y
tubos de treinta y siete perros y gatos refugiados en la
casa de una persona que "dejaba de comer" para atender
a los anímales que recogía de la calle. Este es uno de los
textos más conmovedores que puedo recordarle, aquí el
columnista expone su propio dolor: "En efecto, y ésta es
mí convicción, los animales tienen derechos, y negar que
sufren y reírse de este sufrímíento es, como se le quiera
ver, otra prueba de la deshumanización". Sobre los
anímales luego, en otra columna, concluye: "La actitud
humanista sigue siendo y seguirá siendo la base de la
civilización, y allí la sensibilidad es, de modo esencial,
respeto y compasión por los seres vivos (en el sentido de
padecer con otros)".
Apesar de que desde que entró a cuidados intensivos
Monsiváís comenzó a prepararnos para su partida, el
día de su muerte confieso haber sentido la sorpresa de
la cubetada de agua helada. No supe entonces qué me
parecía más insoportable, si asumir que en el tsunami
que ya vemos formarse no estará su voz, o imaginar que
se hubiera llevado en los labios el sabor al México amargo
de nuestros días. Esto último me duele profundamente,
porque Monsiváís merecía morir creyendo que a pesar
de Calderón, del narco y de los otros despojadores de
futuro, en cada esquina un ciudadano resistirá en el
ejercicio de sus derechos; debia morir seguro de que
aunque atravesemos tiempos de ínfiníta tristeza, no
faltarán mexicanos que defiendan su derecho a la noche,
al dancing y al relajo; merecía morir creyendo que cada
día más personas mirarán en las cicatrices de su ciudad
sus propios accidentes, convencidos de que no podrán
salvarse a sí mismos sin salvarla a ella. Me consuelo con
la certeza de que Ciudad Monsiváís ha sido estrenada
como un lugar para vivir después de la muerte. Ahí habita
Monsiváís, y siempre podremos visitarlo~

Lezama vivió un no tiempo en un no lugar

~acido hace den ar10~ pw a ,·1vir
por las letras, d escritor t.1Lbano fose
Lez.ama Lima delinco u11a poética
de la universalidad v se cvm irtio
en referente tru,cendental para la
l1tt1 atura de Flbpanoumericú.

�na célebre escena del filme cubano Fresa y
chocolate (1993) reproduce un "almuerzo
lezamiano" ofrecido por el protagonista Diego
Qorge Perugorría) a su amigo David (Vladirn.ir Cruz).
David babia visto en el departamento de Diego una
foto de un hombre fumando su puro. "lEse es tu papá?",
le preguntó. Diego a toda risa le contesta: "iNiño! Es
Lezama, el maestro, uno de los grandes escritores de
este siglo: un cubano universal". Escenas más tarde
se produce el almuerzo, que inicia con un anuncio de
Diego: "Estás asistiendo al almuerzo familiar que ofrece
Doña Augusta en las páginas de Paradiso, la más gloriosa
novela que se escribiera jamás en esta isla... Después de
esto podrás decir que formas parte de la cofradía de los
adoradores del maestro".
La figura del escritor cubano José Lezama Lima
-aun a cien años de su natalicio- sigue siendo
inspiración y leyenda en la iconografía cultural de
Cuba y América Latina.
Nació un 19 de diciembre justo después de que se
sintiera en La Habana el paso terrible del huracán
de los Cinco Días; después que los Tigres de Detroit
jugaran un amistoso de beisbol contra los cubanos
en el Almendares Parks; un mes después de iniciada
la Revolución mexicana y de que muriera en Rusia el
novelista León Tolstói. Ocho años antes que él había
nacido la República, y como ella el niño Lezama creció
buscando autonomías y sacudiéndose los rezagos de la
isla colonizada, mestiza, ocupada en la definición de
su personalidad cultural.
Cuando tenía un año, su padre, el coronel Lezama, fue
nombrado director de la Academia Militar del Morro y
la familia se muda para la Fortaleza de la Cabaña (cuyos
muros cobijan desde 1992 a lectores y escritores en la
Feria Internacional del Libro de La Habana).
"En mi casa se hablaba constantemente de lo
cubano, de sus poetas, de la nostalgia", diría Lezama
al periodista Ciro Bianchi (2009: 21), y de su cuna
aparecen constantes alusiones en sus obras: la casa de
El Prado -la primera calle asfaltada en La Habanadesde cuyas ventanas la vista de "una verja de hierro
aludía a un barroco que desfallecía". Escribió de cosas
íntimas como podían serlo "el ornamento de una caja
de tabaco", "el denso crepúsculo habanero", "el mejor
café de la Habana antigua" (Paradiso, 1966) o el paisaje
donde una "Garza divaga, concha en la ola, nube en el

U

desgaire, espuma colgaba de los ojos ..." ("Muerte de
Narciso", 1937).
Pero algo más en su escritura, pletórica de
metáforas y potentes cifrados, lo haría trascendente,
universal.
En su narración gestada en el Paseo del Prado o en la
calle Trocadero, supo entonar referencias a la América
colonial, el mestizaje, los sentimientos de emancipación
y el anhelo de surgir como nación; delineó una imagen
cartográfica de la identidad literaria latinoamericana y
describió sentimientos universales a la vez que, con su
literatura, creaba historicidad por su destreza de ser leal
a personajes y hechos (citas al apóstolJosé Martí; relatos
de su participación en los movimientos estudiantiles de
1930 contra la dictadura de Gerardo Machado).
En su obra concurren tanto Camagüey o Jagüey
Grande como Hipócrates, Pólemos, Pitágoras y
Mesopotamia:
Cierto que ella era analfabeta; él, habla comenzado
a leer en griego en su niñez; a contar los dracmas
limpiando calzado en Esmirna y habia hecho
chispas en los trabajos de la forja colada en la
villa de Jagüey Grande. Cuando dormía después
que había penetrado con su cuerpo en su esposa
diversificaba su sueño, ocurriéndosele que recibía
un mensaje de Lagasch, alcalde de Mesopotamia,
comprando todas sus cabras (en "Cangrejos,
Golondrinas", Lezama Lima, 1987: 35).
La habilidad literaria de trenzar su medio con otros
contextos del mundo, sumada a una particular
erudición, dieron como resultado una retórica que
exige contraparte en un lector entregado a textos
recónditos, difícilmente sondables. Pero lectores ávidos
de buena escritura habitan todas partes del mundo y así
trascendieron sus letras provistas de claves, sentimientos
y los "lezamismos" de un estilo auténtico.
LEZA.M.A, MÉXICO Y LOS MEXIC.AMOS

En 1938 el joven José Lezama Lima envía su poema
"Muerte de Narciso" al otro lado del Golfo, para un
destinatario cuyo prestigio y ojo crítico le importaban:
Alfonso Reyes.
"Gracias,José Lezama Lima, por su bellísimo poema
'Muerte de Narciso"', le escribió a propósito Reyes,

98

quien más tarde recibía los primeros ejemplares de la
revista Verbum -fundada por el cubano en 1937-, en
agradecimiento por sus atenciones. Se produce entonces
entre ellos una cordial comunicación epistolar.
En otra de sus revistas (Nadie parecía) Lezama
publica tres poemas de Reyes: "Pesadilla", "Tentativa
de lluvia" y "Muchacha con un loro en el hombro"; y
en la dedicatoria de "Tratados en la Habana", que el
escritor cubano le enviara a Reyes, expresa: "Para don
Alfonso Reyes por la sentencia de su poesía esencial,
por la nobleza de su escritura".
En la primavera de 1947, Orígenes -la más
trascendente de sus revistas- incluyó un homenaje a
México que además de presentar "Un padrino poético"
de Alfonso Reyes, contenía en su totalidad páginas de
alta literatura: "Amor entre ruinas", de Alí Chumacero;
"Tus ojos", de Octavio Paz; "Booz se impacienta",
de Gilberto Owen; "Sonetos", de Clemente López
Trujillo; "Un conquistador", de Ermilo Abreu Gómez;
"Los labios deseados", de Efraín Huerta; "Pintura
mexicana, 1946", de Justino Fernández; con portada
de José Clemente Orozco.
De Orígenes diría Octavio Paz: "La encuentro muy
inteligente, muy sensible, muy universal y al mismo
tiempo muy nuestra, muy de Hispanoamérica".
Lezama también mantuvo correspondencia con Paz
(el premio Nobel mexicano se escribía además con los
cubanos Cintio Vitier y Roberto Fernández Retamar).
Y uno de los más recónditos poemas de Lezama se
titula precisamente "Octavio Paz".
En el chisporreo del remolino
el guerrero japonés pregunta por su silencio,
le responden, en el descenso a los in.fiemos,
los huesos orinados con sangre
de la furiosa divinidad mexicana.
En 1949 José Lezama viajó por única vez a México,
pero sus vínculos con esta nación fueron más
subjetivos que físicos. En su ensayo "México en
Lezama", el historiador y ensayista cubano Rafael
Rojas (2010) lo refiere:
México es una presencia constante en la obra
poética, narrativa y ensayística de Lezama. México,
en todas sus dimensiones, no únicamente la

99

revolucionaria, desde el Popol Vuh y la cosmogonía
azteca hasta el muralismo de Orozco y Rivera,
la poesia de Octavio Paz o la narrativa de Carlos
Fuentes, pasando, naturalmente, por el barroco
novohispano y las peregrinaciones de fray Servando
Teresa de Mier.
Y en la magistral novela lezamiana Paradiso (que fuera
publicada en 1968 por la editorial mexicana Era, bajo el
cuidado de Julio Cortázar y Carlos Monsiváis) aparecen
constantes referencias a México: "recostada en los bordes
de la bandeja, en la mesa de centro, una carta de Luis
Ruda llegada de Veracruz", "hizo su entrada en el café
un guitarrista mexicano" o durante el célebre almuerzo
de Doña Augusta, donde sirven el guanajo (guajolote en
México) y el protagonistaJosé Cerní aclara la sinonimia.

-El zopilote de México es mucho más suave dijo el mayor de los hijos de Santurce.
- Zopilote no, guajolote -le rectificó Cerní-. A nú
me han recomendado caldo de pichón de zopilote
para curar el asma (Lezama Lima, 1966: 244).
EL .ASMA DE LEZA.M.A Y EL .ASMA DE CEMf

Con la publicación de Paradiso en 1966, Lezama saca
a la luz, más que su obra cumbre, una analogía de
sentimientos e ideologias que se escapaban de las
manos del autor a la voz de los personajes.
Además de compartir el padecimiento de asma
agudizado por la exposición a los aires húmedos del
Caribe, Lezama y Cerní coincidían en enunciados de
principios y en la búsqueda del conocimiento a través de
la imagen.
En una entrevista con el poeta y ensayista venezolano
Gabriel Jiménez Emánl, Lezama aclaraba que todos
los personajes de la novela partian de realidades
circunstanciales.
"Es y no es la expresión de mi persona. Tiene mucho
de mí en el sentido en que uno no puede nunca borrarse
a si mismo, pero al mismo tiempo no se puede llamar
estrictamente un personaje autobiográfico", le dijo.
La estética de Lezama tuvo en esta novela su
expresión total, un estilo resultante de su amplio
1 Consultada en http/!www.habanaeleganre.com/Spring_Surnmer_20l0/
March_2010.html

�LA OBRA LEZA.MIAMA SE ASENTÓ COMO REFERENTE EM MUESTRAS
CEMERACIOMES CAUTIVADAS POR SU ERUDICIÓN Y SU MANERA
· ESPLÉNDIDA DE TRATAR LA CONDICIÓN HUMANA
background que comprendía desde la lectura de los
poetas clásicos hasta los cubanismos de los criollos
que jugaban dominó en alguna esquina habanera. El
propio Octavio Paz le escribiría a Lezama Lima en
abril de 1967: "Leo Paradiso poco a poco, con creciente
asombro y deslumbramiento. Un edilicio verbal de
riqueza increíble; mejor dicho, no un edificio sino un
mundo de arquitecturas en continua metamorfosis".
La obra se volvió controversíal en tanto describía
una peculiar erótica de la escritura (estructurada por
demás desde la exquisitez de su pluma) y suponía
ciertas rupturas con el contexto cultural de una isla en el
punto máximo de su Revolución socialista. Célebres han
sido sus alusiones fálicas y la descripción del personaje
de Farraluque como "un adolescente con un atributo
gerrninatívo tan tronitonante": "El órgano sexual de
Farraluque reproducía en pequeño su leptosomía
corporal. Su glande incluso se parecía a su rostro" (265).
· Pero no pesaron más quienes lo tildaban de
elitista y alucinado, la obra lezamíana se asentó
como referente en nuestras generaciones cautivadas
por su erudición y su manera espléndida de tratar la
condición humana (sexualidad, instintos). La gran
prosa instaurada en Paradiso se pudo producir gracias
a su excelente condición de poeta, no exactamente
fiel a reglas narrativas ni apurado en la búsqueda de
un modo unificador. En su ensayo "Pascal y la poesía",
contenido en Tratados en La Habana (1958) refiere que
"la poesía es la anotación de una respuesta, pero la
distancia entre esa respuesta, el hombre y la palabra,
es casi ilegible e inaudible."
El conjunto de anotaciones surgidas de sus
interrogantes derivaron en una herencia poética que,
aunque también agota, se vuelve una puerta deliciosa
hacia las bifurcaciones de nuestra individual humanidad

y amigos: Gastón Baquero, Angel Gaztelu, Vírgilio
Píñera, Justo Rodríguez, las hermanas Fina y
Bella García~Marruz, Cintío Vítíer, Elíseo Diego,
Octavio Smíth,Julián Orbón,José Ardévol, Mariano
Rodríguez, René Portocarrero, Agustín Pí) y luego
sus libros, demuestran que las letras surgidas por una
estricta convicción de amor hacía ellas, se añejan de
dulce sabor al paso del tiempo.
La estética de lezama marcó un punto referencial
dificil de superar por las siguientes generaciones de
creadores cubanos justamente por su capacidad de
transgredir fronteras y corrientes de su época: siendo
un símbolo de la cubanidad, supo proyectarse a la
cosmovisión de vivir un no tiempo en un no lugar y por
eso ha sido eminente su literatura.
Recientemente otro filme cubano El viajero inmóvil
(la Habana, 2008) del realizador Tomás Píard, mostró
un argumento basado en pasajes de la novela Paradiso
y recrea la existencia del escritor.
Cuba, México y muchos otros países del mundo
han rendido homenaje al maestro en su centenario.
Merecidísímo. Yo, mientras, me quedo con la
deferencia más íntima de volver a encontrarme con
sus lecturas y prefiero pensar que su espíritu poético
me cuida en las noches de sueño efímero entre página
y página. Aunque las primeras lecturas de Paradiso
me dejaron agotada, cifraron una nueva perspectiva
en la visión de mí circunstancia insular, me llenaron
de imágenes paralelas a mí identidad y me hicieron
pensar que en alguna vida pasada, yo caminaba por el
Prado con un vaporoso vestido blanco debajo de una
sombrilla, mientras lezama detrás de mi encendía su
puro y escribía notas para el siguiente capítulo de su
novelaBl.&gt;

CIEN A~OS DE LEZAMA

Referencias
Bianchi, Ciro {:1009). Asfdio a Lez.ama Lima y otras entrevistas. La
Habana: Editorial Letras Cubanas.
Le::ama Uma,José (1966). Paradiso. La Habana: Ediciones Unión.
Le=ama Lima, José (1987). Cuwtos. La Habana: Editorial Letras
Cubanas.
Rojas, Rafael (2010). "México en Lezama", en La Jornada Semanal
núm. 787, en La Jornada [4 de abril].

Ha pasado un siglo desde que nació el maestro de
las letras allá por el huracán de los Cinco Días. La
trascendencia del legado que dejaron, primero sus
revistas (enriquecidas por las manos de colaboradores

100

UN PIONERO LITERARIO DEL MUEVO MUNDO
OJ MICHAEL K«iHLMEIER

OJTRADUCIDO DEL ALEMÁM POR Josi AMTOMIO S.ALIM.AS

Ningü11 libro he leído con más frecurncia que Las aventuras de Tom Sawyer: sólo en mi infancia lo leí unas
diez veces. Fue el primer libro que leí-en las vacacioncs-,y rnando lo había terminado, comenzaba desde
el principio; así una y otra ve::. hasta que en oto1io la esrncla puso fin a esta no-vida inquietante y adictiva.
Durante un verano había vivido en San Pctcrsburgo, un pequetio pueblo a orillas del '}.,1ississippi, me había
movido rntrc su gente-la tía Polly, lvluff Pottcr, el j11c::. Thatchcr, el indio ]oc, Ben Rogcrs,joc Harpcr, la
viuda Douglas-; en su mundo me había sentido más en casa que en la calle donde vivía yo y todos mis amigos,
y no había percibido la descripción de este mundo como irónica, satírica, sino que la tomé por realista, donde
los suellos y las s11pcrsticio11es eran tan reales como pintar las cercas o visitarww escuela dominical.

as aventuras de Huckleberry Finn las leí más tarde; la
biblioteca de préstamo de nuestra comunidad
no contaba con este titulo. El libro yacía como
regalo navideño bajo el árbol de Navidad; mí padre
dijo que era el mejor de los dos. lo leí con avidez... y me
decepcioné. No porque no me gustara el protagonista
-itodo lo contrarío!-; tampoco porque me haya
desconcertado que el mismo Huck contara su historia
y no un tal Mark Twain; sino porque en las aventuras
de Huck conocí a otro Tom. Cuando leí el libro de Tom
había creído en sus sueños, y no dudé que él también
creía en ellos; y yo había creído en mis propios sueños,
a los que él me animaba. Las narraciones de su amigo
Huckleberry me dejaron dolorosamente en claro que
había dos tipos de personas: aquellos que soñaban sin
creer realmente en esos sueños, y aquellos que tuvieron
que sufrir a causa de precisamente esos sueños.

L

TREINTA MONEDAS DE PLATA PARA LA
TRAICIÓN A LA FANTASÍA

Cuando al final del libro de Huck, Jím, el esclavo
prófugo, es encerrado en un galpón por ciudadanos
peligrosamente indignados, Tom decide liberarlo.
Huck debe ayudarlo. Trabajando arduamente de día
y de noche, cavan un hoyo bajo la puerta. Eso no serta
necesario. Se podría hacer de una manera más sencilla.
Simplemente se podrían abrir las puertas con un poco
de destreza. Pero Tom quiere seguir forzosamente
la dramaturgia de las novelas de terror europeas.
Según él, ahí puede leerse cómo ha de liberarse a
los prisioneros. Huck no sabe leer, no tiene idea lo

101

que significa la lectura. Admira a Tom y cree en él.
Además, Tom lo amedrenta atizando sus temores
supersticiosos. Pero después nos enteramos de lo
que Tom sabía desde hace mucho: que Jim había sido
puesto en libertad por su dueña desde hacía semanas.
Sería la obligación de Tom avisar sobre ello, pues
los ciudadanos ven al "nigger" como a un prófugo y,
además, como a un asesino. Existe un alto riesgo de
queJim sea linchado. Tom acepta la posibilidad de un
final catastrófico, oculta la verdad porque al menos
quiere insistir por un par de días en su romanticismo,
en el que él mismo ya no cree.
Eso me amargó. En ese momento yo, que después de
300 páginas me había encariñado de Jim y había leído,
entre tanto, otros libros, me dí cuenta de que Tom, a
diferencia de Don Quijote, su alma gemela, no estaba
dispuesto a renunciar a la realidad por sus sueños
sagrados, a reemplazar la realidad por sus sueños, sino
que se conformaba con simplemente imaginárselos;
que nunca había creído completamente en sus sueños
acerca de Ivanhoe o el Conde de Montecrísto; que él
los descubria como disparates y excrecencias de una
fantasía histérica y tan solo quería jugar un poco más
con éstos. El comentario lacónico de Hucks: "Tom le
dio a Jim cuarenta dólares por haber sido tan paciente
como nuestro prisionero y haber jugado muy bien su
papel". ParaJim no se trataba de ningúnjuego, y cuarenta
dólares son apenas diez más que treinta monedas de
plata.
Durante muchos años ya no me asomé al Tom
Smryer, tan sólo leí Huckleberry Finn.

�LA LITERATURA PROVOCA LA CUERRA

MIÑO SIM PADRE Y MADRE

Bueno, Mark Twain cuenta de su propia infancia y
Antes de 1861 ( antes del comienzo de la Guerra
juventud, la cual vivió antes de la guerra en la pequeña
Civil), el sur de los Estados Unidos era una "Tierra
ciudad de Hannibal a las orillas del Mississippi. Pero
de Walter~Scott" -con ello Mark Twain se refería
él es una cabeza demasiado política, está demasiado
a la mentalidad, según él, del todo romántica de los
arraigado a su presente, comprometido de manera
estados situados al sur de la Línea Masan~Dixon,
demasiado concienzuda para con el presente como
que obtenía su energía y atractivo sobre todo de las
para haberse conformado con un idilio nostálgico.
novelas de W alter Scott; una mentalidad que en las
Tom es huérfano. Se guarda silencio sobre sus padres,
personas de todas las clases sociales, si, incluso en
sobre su vida, así como sobre las condiciones de
los esclavos, determinaba la visión de las cosas, las
su muerte. Tom se cría con su tía Polly. También
relaciones mundiales y la vida hasta en su rutina
Huck carece de madre. Su padre es un fracasado
diaria. En realidad, hoy en dia uno dificilmente puede
que no es capaz -o ya no lo es más- de integrarse
imaginarse que la literatura novelistica sea capaz de
en la sociedad. iQué sucedió en la vida de esta
provocar tal delirio colectivo. En una exageración
gente? Mark Twain podia fiarse de que sus lectores
irónica, Mark Twain culpa a las novelas scottianas
estadounidenses complementaran lo que él dejaba de
de la Guerra Civil, debido a que éstas habían forjado
lado a partir de sus propias experiencias, de que ellos
férreos empecinamientos de los ya de por si dudosos
trasladaran a su tiempo lo que provenía de otra época.
ideales de su país, adictas al hundimiento, enamoradas
Después de la guerra había ejércitos de niños
de la derrota como el verdadero triunfo moral. El gran
vagando. Todos los horrores habian sucedido en
hombre del norte, Abraham Lincoln, también vio una
el sur, pues en el área de la Unión no había tenido
de las causas de la guerra en una novela, a saber, La
lugar prácticamente ningún combate. Quien no
cabaña del tío I om, que había propagado la infamia del
desea conformarse con datos tan pobres, lea Tales of
racismo en el país y en el mundo. En el primer año
Soldiers and Civilians, del para nosotros demasiado poco
de la Guerra Civil habría recibido a la autora Harriet
conocido Ambrose Bierce que participó en esta guerra
Beecher Stowe, a quien saludó con las siguientes
del lado de la Unión, y que informó de ella en imágenes
palabras: "So this is the little Lady who started this
de pesadilla, imágenes que no se olvidan porque
bigwar."
regresan por las noches. Tal vez Tom es -haciendo
Once años después de haber terminado la Guerra
una torcedura anacrónica- uno de esos niños que
Civil apareció Las aventuras de Tom Sawyer. Cuando
en la guerra perdieron a su padre y a su madre, que
se repara en los estragos que ocasionó esta guerra
mudos y sordos, con los ojos desorbitados porque
en cuatro años -y por cierto exclusivamente en
sus párpados han fracasado en su función, fueron
los estados confederados-, uno se asombra que
encontrados entre escombros. ¿Acaso no se parece
en el libro haya tan pocos rastros de ello. 650,000
el padre de Huck a numerosos veteranos a quienes
era el número de muertos a lamentar, el sur estaba
la guerra enloqueció debido a que vieron y perdieron
destrozado: económica, politica y psicológicamente.
todo? Él, que normalmente habla demasiado, no
Se había hundido un mundo. Al hombre se le había
cuenta nada de su esposa, nada de los primeros años
usurpado el orgullo, la fe y el pasado. De eso no se
de Huck. Nuestros pequeños héroes carecen de
advierte nada en las narraciones de Tom y Huck.

EL PEQUEÑO MA.RCIMADO HUCKLEBERRV FIMM, SIM EDUCACIÓN
V

MI SIQUIERA MUY VIVO, ES LA. PRACMÁTICA RESPUESTA

ESTADOUMIDEMSE A LA. FILOSOFÍA DE JEAM•JACQUES ROUSSEAU

pasado, de recuerdos, comienzan su vida a partir de
una tabula rasa -lo que por supuesto no significa que
sus oportunidades sean las mismas.
Desde entonces los niños abandonados o completamente
huérfanos son un tópico de la literatura estadounidense,
desde los niños traumatizados de HenryJames y los tipos
enfocados en ascender de posición de William Dean
Howell, sin olvidar los cuentos de "Nick Adams" de Emest
Hemingway, hasta las historietas de Walt Disney, en donde
no hay ningún padre, ninguna madre, sólo tíos ytías.
UNA RESPUESTA LITERARIA AJEAM•JACQUES
ROUSSEAU

Abraham Lincoln, cuya elección como Presidente motivó
la salida de la Unión de una gran parte de los estados
del sur, había definido como objetivo principal de la
guerra la abolición de la esclavitud Con ello se daba a los
disidentes la razón, no sólo ideológica, sino sobre todo
económica, para la guerra, pues la economía del sur se
basaba en la explotación de la población negra. Lo que
por cierto condujo a los intelectuales a una situación
esquizofrénica, ya que estaban del todo conscientes de
que seguramente no era posible poner en consonancia su
existencia con las sublimes exigencias de la Ilustración,
que finalmente también deseaban fijarse como meta.
Cien años antes de la guerra, Thomas Jefferson ya
lo había resumido en una imagen impresionante:
"Cabalgamos el tigre y no podemos ni mantenernos
eternamente en la silla de montar ni descender. En un
platillo de la balanza se encuentra la justicia, en el otro
la supervivencia." De este conflicto la gente se refugió
en los mundos imaginarios de un Walter Scott o de
un Alexandre Dumas, donde incuestionablemente se
mostraba lo que era honor, nobleza, justicia y, sobre todo,
lo que era un lugar en la sociedad deseado por Dios. La
gente actuaba como si la tragedia de su existencia fuera
literatura, mecida y dirigida por un autor omnisciente.
Deseaban ser personajes literarios, no, querían actuar
como si lo fueran.
Contra esta actitud escribió Mark Twain. El pequeño
marginado Huckleberry Finn, sin educación y ni siquiera
muy vivo, es la pragmática respuesta estadounidense a la
filosofía deJeanjacques Rousseau; él desenmascara con
sus modestas historias todas las palabras sublimes en
tanto ideología: embustera, intolerante, ajena al mundo,
asesina.

102

103

¿La alternativa? Desde el norte habla con voz aguda,
fanática y fistulosa el yanqui adicto al trabajo, codicioso
y puritano. Él predica la libertad. Pero la libertad es un
concepto de doble filo: un concepto romántico, sí; pero
justamente también uno económico, como lo analizó
Marx, en el sentido de: poder disponer libremente de su
propia mano de obra, es decir, tener que venderla para
vivir. Muchos de los esclavos liberados se mudaron al
norte con la esperanza de poder llevar ahi un vida libre
de racismo. Se integraron al proletariado de las ciudades,
conformaron no pocas veces el ejército industrial de
reserva, que a los capitalistas les vino de perlas, porque
éste hizo que descendieran los sueldos. La alternativa
de la esclavitud no era la libertad, sino el trabajo libre
remunerado.
TOM, UM CABALLERO DEL SUR

Tom Sawyer representa el sur, el "virginiano" -esta es
la intención satírica de su creador. Esta intención, como
no la comprendia, me confundió de niño. La sátira como
instrumento del moralista juega siempre con la pregunta:
iQué pasaría si? Y: iCómo podría continuar? Así tal
vez: Tom se volverá adulto y verá sus sueños, también
los malos, como a sus nietos, indulgente, moviendo la
cabeza en señal de desaprobación. Al preguntársele sobre
su origen, no citará el juicio de su creador Mark Twain
sobre el país a orillas del Ol' Man River, sino tal vez aJames
Fenimore Cooper, un yanqui empedernido que anuncia
con gran pose de triunfador: "En lo que concierne a
cultura y educación, los caballeros del sur son superiores
a todos los demás." Ya no se es caballero del sur porque
no existe "el sur". Pero de pasada se menciona con mucho
gusto que se desciende de los de ahí abajo.
Sí, Tom sin duda se incoporará al victorioso norte,
porque el norte representa la razón y porque ofrece
muchas oportunidades, y porque, lo que ahi signifique
oportunidades, fácilmente se deja calcular en dinero.
Tom traicionará con un encogimiento de hombros
el pesimismo elegíaco del sur y preferirá ver en el cine
el esplendor de heroicas derrotas. Tal vez la tragedia
endulce un poco el alma, pero sólo pasajeramente y sólo
cuando al mismo tiempo no abarca al hombre completo
-se quiere leer sobre el Gran Gatsby, pero de todos
modos se desea ser otro, de preferencia una figura no
literaria. Tom Sawyer se ha emancipado de Mark Twain
yéndose a la realidad y, con ello, a la insignificancia.

�¿y qué será de Huckleberry Finn? lUn alcohólico
underdog corno su padre? ¿Q ahora si aceptará la oferta
de la sociedad de convertirse en un joven decente y bien
vestido? No es muy probable. Sus últimas palabras:
"La tia Sally me quiere adoptar y civilizar, y eso no lo
soporto."
EL MANIPULADOR Y EL PRACMÁTICO

Hay dos episodios -uno en el libro de Torn, otro en la
historia contada por Huck- que se pueden comparar
y que seguramente Mark Twain también pretendía
compararlos: las dos aventuras en la Isla Jackson. En el
primer episodio se cuenta de Torn, Huck y Joe Harper,
que han huido de su casa y se esconden en la isla del
Mississippi. Torn se entera de que en el pueblo los
muchachos son tenidos por muertos, se cree que se
han ahogado; y se entera de que el domingo se planea
una misa de réquiem para ellos. iQué gran triunfo! iTorn
quiere celebrar su -sobre todo su- resurrección ante
toda la ciudadl Quiere entrar a la iglesia corno vencedor.
Completamente en consonancia con los sueños e
ideologias del glorioso sur, ve en la muerte heroica la
mayor de las glorias. Pero él quiere ambas, la gloria y la
vida. La vida es pragrarnática, y asi está bien. Finge estar
muerto. Quiere disfrutar el duelo de los orros, el duelo de
ellos es la medida de su gloria. ¿Pero de qué sirve la gloria
si no se puede disfrutar? Con mucho gusto dejarnos que
otro muera en lugar de nosotros. ¿Por qué no el fantasma
de nuestro yo?

Es natural que a Huck no le importe mucho todo
ese teatro. Él no tiene a nadie que pueda dolerse por él.
No entiende por qué uno quiere ser tenido por muerto,
si finalmente ya no quiere ser tenido por muerto. La
gloria no significa nada para él. Con ello Tom nunca lo
ha podido atraer. Él le terne a los espiritus y fantasmas,
a las verrugas y al diablo. Tom no cree en estas cosas
sobrenaturales, o sólo un poco. Chantajea a su amigo
inventando historias de fantasmas. Tom maneja bien
el arte de guiar a la gente, dirigirla... manipularla.
Huck nos cuenta en su historia que él también ha
huido a la isla y ha escenificado su propia muerte. Pero
quería ser tenido por muerto, y de una vez por todas.
Quería liberarse de su padre y de todas las persecusiones
de la civilizada San Petersburgo. Deseaba ser olvidado.
De manera definitiva. Sacrificó a un puerco, sumergió su
chamarra en la sangre, se arrancó cabellos y los esparció
encima. Él, que siempre permaneció fuera de la sociedad,
rompió con todo. Se juntó conJim, el esclavo fugado. Por
el Mississippi se salieron del mundo... directamente a
nuestroS corazones.
No, Huck no es apropiado para la sátira, y mucho
menos para los sueños y la cursilería romántica. Aunque
la superstición lo acompaña cada hora de su vida, sigue
siendo un pragmático; quizás justamente por eso: contra
la noche sólo hay un remedio: el día. Y así la literatura
estadounidense debe su existencia a este joven de trece
años, Huckleberry Finn. Eso lo sabían los escritores
mucho antes de que Herningway lo expresara.

104

LA VIDA REAL: EM RUINAS

Al final de su vida, Samuel Langhorne Clemens
alías Mark Twain era el escritor estadounidense
más conocido. Los lectores lo amaban, los colegas lo
apreciaban. G. B. Shaw estaba convencido de "que el
futuro historiador estadounidense encontraría su obra
igual de imprescindible que un historiador francés
los tratados políticos de Voltaire"; Rudyard Kipling
revistió el nombre de Twain con el atributo "divino" y
lo emparentó con Cervantes (lo que supone una mayor
exaltación); incluso el malhumorado de Knut Hamsun
'
que lo llamó de manera algo despectiva "bromista genial",
lo envidiaba por su talento para la comicidad paradójica
(algo así como: "El hombre era tan pequeño que tenía que
subirse a la silla para rascarse la cabeza").
Sin embargo, la vida privada de Twain yacía en ruinas.
Una aventura empresarial, es decir, la participación
en una editorial, fracasó, lo cual lo forzó a emprender
prolongados viajes por todo el mundo para dar lecturas.
Intentó vincularse de nuevo al éxito de su saga para
niños y escribió, a manera de continuación, las novelas
Tom Sawyer Abroad y Tom Sawyer Detective, libros flojos
con los que arriesgó la gloria literaria de su héroe. Al
final estaba solo y amargado. Dos de sus hijas habían
muerto, lo mismo que su esposa. Sin embargo no deseaba
ceder a nadie la configuración de su gloria póstuma.
Contrató a un biógrafo y le dictó la historia de su vida.
Él, el demócrata ilustrado, el convencido anti-romántico
'
el gran cantor de la idea estadounidense, riñe alli con

105

su país, duda de las esperanzas que había asentado
antiguamente en los tiempos de la industrialización,
injuria a sus amigos, se desespera de la vida. En su
última obra narrativa, El forastero misterioso, publicada
apenas seis años después de su muerte, deja decir a su
protagonista: "No hay Dios, ni universo, ni humanidad, ni
vida terrestre, ni cielo, ni infierno. Todo es un sueño, un
sueño grotesco y estulto. Nada existe, sólo tú".
Mark Twain murió el 21 de abril de 1910 en su casa
en Redding, Connecticut. Vivió 75 años~

�ELPRIMER
INTERLOCUTOR
oIARIO

T(TULO: Draric tomo I, 911 1027 Ed1oón crític ,. introch:.&lt;..ciór., not.:s, fic.hm,
b1obibliQWatiws e indic t d.:: \lfon-;., Rangel Guerra
AUTOR: Alfom,&lt;' Reyes
EDn'ORIALEI: f CE LA.'\¡{ t UN A.M I l'A\11El Colegio &lt;le ~léxico I El
Colegio '\¡acronal í Conaculta I Ac..1demi,1 MextcJTul de b lengua

AtlO: 2010

a esperada apanción del
primer tomo del Diario de
Alfonso Reyes confirma la
sospecha: estamos ante un escritor
de dimensiones colosales, al cual
es imposible encasillar con un solo
adjenvo. 8 proyecto de la edición del
Diano así lo marufiesta: la impresión
de quince cuadernos manuscritos
que cubren casi cincuenta años,
ordenados ahora en siete volúmenes
(tomo I: 19111927; II 1927,1930,
III: 1930-1936, IV: 1936-1939, V:
1919 1945; VI: 1945,1951; y VII:
1951·1959), bajo el cuidado de un
equipo de especiah&lt;;ta~ en la obra
de Reyes: Alfonso Rangel Guerra.
Adolfo Ca~tañón,Jorge Ruedas de
la Serna, Alberto Enrtquez Perea,
Javier Garciadiego, Victor Díaz
Arciniega, r ernando Cunel y Bekm
Clark de Lara. Y catorce años de
arduo trabajo editoriJL
Existe unJ edición anterior
de estos e&lt;;critos (de 1911 a 1910),
pubhcada en 1%9 por la Llmversichd
de Gu anajuato , y que dicha
publicación desencadena una &lt;;ene de
cuestionarruentos. pues parte de los
manuscritos originJles se perdieron
durante el proceso de impresión.
dejando el libro como el texto base.

L

I a presente edicrón del tomo I corre
a cargo de Alfonso Rangel Guen
y debo decir que su trabajo es mu1
acertado: fija el texto, despeja ducb,
pone en claro los orígenes del proyecto,
coteja las diver&lt;;aS vers:iones yestablece
un corpus de ba5e.
Tarea inúol tratar de homogenizar
la lectura de la obra alfonsina, cada
cual hará su antología y sacará sus
conclusiones. Porque nos enfrentamos
a un proceso con&lt;;tJ.nte de creación y
reflexión Estamos ante una escritura
que se expande de un párrafo a otro
y no &lt;;e cierra en libros, sino en temas.
fornas y obsesiones. l'na escritura que
se muestra pública e íntima ala vez. sin
descuidar ninguno de sus múltiples y
posibles lectores.
Hoy salen a la luz los pnmeros
trazos de estos textos íntimos, ubicados
..al reverso" de las obras má5 conocidas.
Elías Canetti, en su ensayo ..Diálogo
con el interlocutor cruel", luzo una
reflexión sobre Li redacción de dianos
que viene a cuento: tpor quéllll escritor,
cuyo trabajo es prec.isamente Escribir
&gt;escnbir, precisa llevar un diario? Su
respuesta es clarificadora: para buscar
al interlocutor íntimo y más exigente
(y, muchas veces. el más cruel): uno
mismo. I.a leco ,,.,, A ""&gt;te primer torno
0

106

del Diano asilo conhnru. No hay aqui
mplacencias ni concesiones, sino un
ct: ílogo directo.
Faltaría a la verdad si dijera
que este primer volumen cubre las
expectativas de los lectores que
buscan al Reyes polémico, de aquellos
que esperaban detalles íntimos de su
vida y de su mundo. No; este Diario
es una herrarruenta de trabajo, su
lectura debe ser el complemento del
resto de la obra alfonsina. Sólo en esa
combinación adquiere sentido.
8 volumen cubre el periodo que va
de 1911 a 1927. Años de formaciones
y confirmaciones, de momentos
cruciales. Periodo también de poca
escritura autobiográfica: el peso de
la vida condiana no dejaba tiempo
para apart~ Reyes intentó mucho
dec,pués resigruficar esos días. El
resultado· el cruce constante entre
el diario y la memoria, dos géneros
cercanos, pero jamás idénncos.
Los antecedentes del Diario
datan justamente del momento en
que Reyes confirma su deseo de
ser escritor y con ello se "aleja" de
la estela de su padre, el militar y
político Bernardo Reyes, que prefirió
la espada en lugar de la pluma.
El quiebre anticipa la catástr0fe:

el momento era el de lJ escritura,
no el ele la acción El padre muere
acpibtlhdo en febrero de 10n y el
hijo c;uspende loc.; Jpuntes ini,..iJl~
y emprende el exilio. Asl. las brcvec,
entrada e; del Diario d 1 ~ cuen::.1
c;ucinta del Lugo periplo 91.: '\J de.&lt;Je
el mido &lt;lcl Lom'bcto P'.., neo entre
d ger..cral Reves y ErdllCbCO Maúfro
en 1911 y su abrupta SJlij¿¡ c.k .\.kxiLo
en 1913, hJ-~ta Id preparadó:1 de su
v1a¡e a Bue-n0:-, ,\in.sen 1927 Fn e&lt;;¿
lapso v1v1ó entre f ran.. i.1 y España,
cor.. algJnos rt:tornJc. C'&gt;poradicos i
\1e.xico (1924 y 1027) Puo, en ngor
el Druno -.:, comienza J toma fonru
hJstJ lQ24. :os texto,- precc&lt;lenk,;,
..Dí s au tgos" (con mutauJne&lt;s J'
loii cbs 3, 7, 15 y 16 de &lt;;epnemhre de
1~11) y ..1912 1914" (ur.a n.Jt.l escnt.1
en 1947 y las entradas de los díac;
• 8, 9 y l\.' de octubre &lt;le 1q14) son
cn.:h a~ercJIDienws a ec,te género.
10 de marzo d~ 1-}5'5 Re&gt; te; public 1
rn d penódko r.!g10~ont no V:da
"11versrtanael am.. ulo ne rru \icu
ru obra", ahí comiw..a "Regrese 1
néXICO cl 7 d, m l) o d lQ '4 Die::
~as de..,pt.e&lt;:.. LUm~1l1 JñO&lt;:, )J&lt;..
rn.:sE e; &lt;lt ,pue.., ü mtn..c un J1ar 0
en forrr.1, ~cueto} reduc:Jo ad1tC'
c,11bre mi , ida } tn.i trJr •, o c. 1sin
c.mocion e, m 1dt: c. I ,tuno qi.;'- ~.::
,crvrra so!..imentec.0 Il 11.. anten F :1
nemori 1.., fut r-J,
\J t.n 'ü ,, luc.~o Je un
e•1::;.c. eam1.1\. 1 Rivcc; proyec.ta b
)t bli J1.. t n c. u D,ú, io r ... n e--te
nomento qut. c. ID1&lt;:''·~·1 rctoc r ..,u.,
( n~o
nu Tuo:-; f-1 Je junio
ú ts.. 10 ,m11t 1 "lle emp-:.:..t&lt;lo a
prqiar r lJ po 1bk 1ubh a 1 ·1,. de
,:11 f)iano, al me~o as p.1gmas m1r.;
, 1 1as" rre.., dlJ.., clec; n..it:", l ~l dt
1umo. .ad\iene: "I L'Tegui:rr.J...d \.on
q he. lle\ 1d , ec,re D. io me r 'DE
e' duros tranu:, ahc,r yuE 4J1ero
"1~..a" J pub H" 1'purliul:-k de
L..l

,5

erado. '\Joto grmdec, huecos y
no acierto J llenador.;~.
I::nton..:es comienza la disyuntiva
tpub.k.ll' e! Diario L) trabaj tren otro
de sus pro}e1..tos autobiográfico&lt;:..
lds \.femona~? aiene :..cntido
pubh1.:ar ambo,-7 P1ra Rews esto
suí1 n.:dund,mte y traba,os0 Es
fac.il adi\inar b dec.uón fin.ti El 2'5
&lt;le junio sentcn1.:1J. "A,.mque '&gt;Igo
rE\olviendo p:ipeles viejos, desisto d..
püE.kar el Duin como tal, J parte cte
1~ Mcmonas. es multiplicarlos antes
sin necesidad y Lt ubora..:ión de las
!lfcmo, tas e&lt;; ma') plena e inteligente
4ue la del D1m iv. I n las mEmor...i'.&gt;
c.ibcn com. ~rondencias y h,htJ
papde.c; de informe,; diplonutic:m, .
A pJrtir &lt;le .. n~0nc ... s. el D,arto
pcrm meceria lumo un documento
intimo, comJ un diálogo pcr,;onal y
autocnttc:o.
Fn e.su: pnmc.r volumen podemos
prec.u: el ~'\iera., por c:..rr 1.-cherenCi.l J
estn, t-,-_nt0 1niwks. Conremplunos,
aslIDl no, bt• r 1··-:.ute c.: ~e; apuntt"
origmales, resct tdos para e-. e&lt;lic. n
) l{Ue dcrnue&lt;:.tran la rL"(.;J.h.1raci n Ci.!
.lamip.~&gt;&lt;;J.ondt 1%9 I.aconfrontac .:&gt;n
C ID \1t .1bt

nos IDCi:nLll~ní:!:,) doc..

ka~ r -,ch,cr-u. las .motauom. , v,n
c.l:rigiw,, J .ec..tl'r 1.ntl"'lJ "&gt;ul" L'On1&lt;.
} prec.,.,~.,; las :rnmiorus elahor.m un
;-gumtntc t/eo:Jg...u. :.o apunttc.
!T't..c. ~tran .J me. emdunb"c de lo
wnckmo Son los di c. ma-, m~iutoc.
para Reyec; porque ,-,J, ue..:;.cion hteraru
c;e , e constdlltcrnente J.Inai...JZ.:±t por
lJ reilid.1d ,'1.1-; •nmec.1 • atJ. C"&gt;crihir
FJ-J -u· re"' ir\ 'iODre,1\ ir pz.
ñ:_,_r
l0Il la 1.-gaw ck ne1r.po:, ~eJC:;:('&lt;;. L1"
p:.i.'Tlc.ra::. p-aL:brJS e Díuno
d c:iomrr"bo 3de sepucmbre dt l~ll. a. 1
t., cxpI'C&lt;;.lll. "E ·ribo un s:gno n.mc tC'
I.1 LJ.SJ p,1terna (&lt;;tJ tom 1clJ" PN
horrbrec. rm....o~ ha} .tjctrco v ,(l,
r..uno1e&lt;- c0mn rJpiclamt'lte La\ ic.:.i
Jel paJre e ta en vilo ?\, &lt;. a.leLmte

10 7

,1punta "Atmósfera impropili.1 (to
propicia&gt;) a mis ejerc.:ios espiritualc&lt;-.
iY estos &lt;liac. estaba ) o tan cnamJrado
de los an.ilisis minucrosos y lentosr.
El j(wen escritor d.1erme con un fusil
recargado Junto a la (.J.becera. 8 pnmer
tlboroto pas.1 } llega .uego el ~enci0
de. usi tres JnO$. La tragt.&lt;lia cerro l t
garg.mta yJtrohó la mano por un buen
nempo. La Uid.i. dd paclre detono u
!ill-,pen ~ion dci D1«1 •· "Lu &lt;lemas no
p..iec.lo tont rrk aun-.JUe quech en el
1uuerdo d to&lt;los Cuando,: c... r J
..tquel AtLls, ..rei qJe &lt;,t dcrrumbarta el
mundo. HJy, cbdc ~ronces, una ".Uina
en IDI co:razon"
la dé(.acla que \a dt: 1914 J 1024
reprcsc.nto para Reyec. Li nw, Ji:ril;
enumero r.ípidamente· primero
prec,cnc1amos su for¿ado mgreso a Li
chplomac.il en h [ega~·16n \ieXIlJl'..1
en rrand l, empleo au::ptado a: •dS
carrera&lt;; c..&gt;r. tal, , 'i.illr dd p:n'&gt; tra,
la muerte cte ,;u p:.Jrt luego J .:ir 1 d.:
JITibar a hirop:t, '&gt;U J1)r.tptl sJi Jel
c,cn iuo diplc!lli..Ul(' .L. Cll:I Victorian0
H crea ln ~k.xico v ~ t Pnmcra
Guerra 1ur.dwl con la in-.:cmdumbre
a 1.-L~ virne ":_i hUic:L J Ec.p;:fu;. ""Il
un ...l:ntnn l) JITií 1clo'iúl0Je&lt;,utra.':&gt;Jjo
rnmo e~cnror dumte dnto anos
) c\:,i a retl~ta.ndn J diario not
\- JrtíCWl" rai.. per:.'XllLOs) rn 1st
} [m}me t-.". rell'§t'S .-,.. Jl c.uerpc
chploIP--tico al a&lt;,_¡ni;: ..\h aro Obr~c.gon
lap".'C'-,idcn l'r Jel.Diano~ tda, • un
registro '1i una not.á. La .. irc.t.n.c.ta.nl!.l
no .Lb para m...:
\ part1 · de 1924 ú'llieP-::1
u~ t'tJp 1 &lt;le rel~rden m1t: te.
Rq e-. ·)use ccn-,0lid r '-U t rren
dE t cntvr v :-.u tr.161•0 Cl'ffiu
dipl m.'.ltico. Mexico ~t org miz.1
y 1::':itructlir:i !;U burocrJUJ par 1
perpetuar d nucvn '5i&lt;;temJ. I &lt;:...
IlUSffi(I u"C', IlJt:&lt;;trO Utrr \Ue\._ J
,;;u patria trJ ~ un1..c ano;; lL u Knc1
l Ll p badJ toc..0 l · Re, i'lJ(. un 1

�refonna cultural de Vasconcelos... y él
se siente desorientado, desconocido.
Necesita confinnar su pertenencia al
proceso y sólo tiene su escritura. 8
inicio del primer cuaderno está lleno
de referencias J su propio trabajo:
es la recopilación de todo lo que ha
escrito ha!:.'t.a entonces. l'na bitácora
de su profesión. Da cuenta de los
libros que ha escrito y de su dilu@ón.
Necesita probarse, convencerse de
que ha hecho algo; el interlocutor
es exigente y sólo pide hechos. no
proyectos ru aspiraciones.
Fse 5erá el tenor de las entradas
hasta 1927. Asegurar un puesto
laboral y ganar horas al dia para
escribir y leer. Las anotaciones van
desde el registro de los rumores
políticos ha"&gt;ta las opmiones
literarias. El 17 de enero de 1926 se
lamenta desde su piso parisino: "He
dejado pasar mil y rml cosas, y no
por pereza, sino por absoluta falt.t
de tiempo para sentarme a escribir.
Voy a ver si me acostumbro a hacer
estas notas semana a semana. los

domingos por la mañana, mientras
tocan las campanas y órganos de
las iglesias vecinas". Gracias a esa
disciplina, comprobamos que Reyes
no era un escritor solitario, y que
compartíJ sus creaciones en espera
de respuestas y críticas, asi lo registra
el 22 de diciembre de 1925: "Una de
e"itas noches -no &lt;:;é cuándo- lel
mi Ifigenia y comentario (más un
bre,·e comentario de ocasión) en
casa de Zaldumbide, con asistencia
de escritores hispan05 y franceses•
Finalmente, al confront
e&lt;:;tas notas con el "Manu"icrito
de 1947" (incluido en el volumPn
como apéndice) podemos apreCJ
el contraste. l;n ejemplo ent
muchos. Diario, 7 de marzo de 1925:
"Acabé m1 tournée Fn lo esencial,
enderecé el inconcebible caos de la
legación. Encontre casa que ya me
están arreglando.. " Manuscrito de
1947· "Acabé mi tournée y arreglé el
inconcebible de5orden de la legación,
donde ni siquiera había archivo,
sino que se encimaban los papelee;

en torre sobre una mesa". 8 Reyes
de 1925 apenas tiene tiempo para
dar cuenta de su vida, debe trabajar
y "iobrevivir; el de 1947 rememora
aquellos dias, rescata los detalles,
trabaja con la memoria y describe
una trayectoria en ascenso. Entre el
diarista y el memorista, opto por el
primero, aceptando el riesgo de una
escritura menos emocionante, pero
más esclarecedora.
Esperaremos ahora la publicación
· los seis tomos restantes para
umnar el proceso de consolidación
como escritor de pnmer orden: ¿qué
rh•scubriremos en esos cuadernos
, stantes? Imposible adivinarlo con
rteza. Podemos, eso si, anticipar el
tenor de "ill escritura: un diálogo largo
y cñtico con el primer interlocutor.

Víctor Barrera Enderle

as tolvaneras son esos
remolinos de tierra y/o
polvo que se forman en
los desiertos, en este caso, en el
~~~~'-~~~
desierto coahutlense; el lagunero
TfTuLO:
.1icras
en particular. las ventanas de toda
AUTOR: .~juan Zapata Pacheco
edificación, cas.1s particulares,
EDn'ORIAL: UANL
negocios, 1rn,tituciones educativas
....0: 2009
y toclJ construcción física, deberán
cerrarse, para que no nos invadan
a través de resquicios, huecos.
"entanales, puertas y cubran de
polvo los muebles, las camas, los
rostros. asf durante todo el año en
la Com.1rca Lagunera.
Persistencia de las tolvaneras es el
primer poemario deJoséJuan Zapata
Pacheco (Torreón, 1984). Aquí el
En una ronda de sotol abordas el polvo. joven poeta, con polvo en el rostro
José Juan Zapata Pacheco
y lucidez en la expresión, pers· L "

L

..lok;mtras

108

junto al aire del de5ierto cont
""nstruye )' canta toh ancra,
El libro se Lompúne de cuat
• lrtC&lt;, O e&lt;,tantla&lt;; rJctiC,.h

..Persi&lt;,tenr1as", "Pot'IrJ'&gt; oce:1niLnc.
en ausefü 1t de ri.!r" ".\lb.1.:," y •
jardín". En la rr.mera) ~Je. exten
de lJs partt t; rn l' rol~ l '\)le:1jec:;",
chce Z p 1w P Kheco I .1 ..n::-,w &lt;le 1
toh Jnaa c. .:1-nprc a..:ota en loe, Jdl'OC"
deJan.:lo l:,ra6J5 c.k e.mw) ccruza l !.1
lJ.s lbnuras"
Desde el prmcipiv José Jua"
:ZJpatt de:..:id~ de mbirncs } darr.Js
un rtcorrido , 1:suJl p) la gt:ografi
de.'&gt;crt!..... v el rede.-,.._ u')rimknto Jt .J
que hay en dl.. (el amor lJ poesia) •
trave e.le fina., 1m 'J?;ene-,
E te libro es un 1~C'lld e.le toh mtr. ,;
q~e ptr&lt;:;1&lt;,tc: rn la p.uabra Jd poeta
que conoce y &lt;aerm. -1 Lll1to wr&lt;lrnL
en su --uerpo: "A Jornada., de oceJn
c;e c.lisuncian pohlon.L!s de alrnhole....
I ( arde.ne hes y 1...orsos Je.,~ajn tierra
41-1e ,;e in..endia en ibo'".1cb".
Y es ec;,e dülor, r.1e-..:'~d,1

eon la r Jstalgia de la tiem amadJ y a mucha poesía que se cscri
' andonada. ~ el tono que J05é Juan .1ctmlmentc. Aunadu a una sencilla
1para frec..uentJ para wntarnos pero be la ec.lic:ion realizada por l.i
,a hazañJ dt &lt;,cr d ffil&lt;,mo tierra, de
L\Nl dond., leemJs los poemas en
w n r de tila r CJnt.tr ,obre la tierra
una dii;;;,o.,;, uón apais_d.t e':&gt; decir, en
Fl poemano c,m&lt;;erv,;. rasgc&lt;, • n form..1to para ker de una mJner-1
.1Jiuonalec;, en la form.t y en el ...t JCtl\,J y íre-,ca ...,orno el mi,;mo
fondo, est.. e.nrreteJic.lo, "iC , 1c.1Lmhra wntt:nido CTcl libro
a tra\c:&lt;; de una sen~ c1e lec tJrac:;
H.iy que leer Permuncw de las
de otros vates que h,m recorrid0 tul\a,;tra~ para 1brir y a'~entJr d
C&lt;;Os &lt;lt:&lt;;iertc-,, com0 d cae.o de. &lt;,""' .). h je que tenemo., &lt;le le. po..::'&gt;tJ
coterraneo-; Mi~d \1rrak-., ut0r JO\len mexi...arrJ, e~ este. '-°'.J'--0, '.1
de la cdcl-rac,jn del chao i1 \' \lar.._,, 4ut se. tscnbe de&lt;.de el norest .. &lt;le
A Jiménez. de \m.:1 de 1ub to l111Ja1. \1éxi~·o ;'.)e,;,ci.1hrm.mo-; por medí.:,
entre otrm, mulos. Pero c&lt;:,tos ra-,gJs c.:~ llmpida:,, metafora, qu~ somos es 1
trad1c10n.1..e-, se: acompañ n &lt;le una r.ac.L t::n md10 d'-- '.b tolvanuas del
exrrec. t-n frest:a 4~e no ,;e dtlu) c. .u c.251erto.
tra"&lt;,tumr de1 libre Y,a creando
,;,u propia , oz desértic.a bto e&lt;,
Julio Ci\Cír Féli-.: Lmna
io "irtu0so de t'&gt;te pllemariü, J 1m
recer, y por lo que atr,1e leerle &lt;;U
t~alidad &gt;Ere&lt;;Lura.
!\gr.1dezLO ctui ZJpat I P,1chc.c.J
c-ptt por no t.t1kzar un cng .ije
rc:bu5..1d0 \ much 1-, \,t.._c&lt;; huec..0
v &lt;.en-,ac:i1ln..li-.tJ '- ue t mto daña

Esta
PERRA
sí que es
■RAYA

TfTuLO: P(1T1.1 hr..,"
AUTORA: "'--1 wrc.:on
EDITORIAL: Plantt 1

...o:

109

Jrec.e muy l CL y JSl
rec,ult... ubIC.ar Perra brc.l\a
de Orla ,\l ·eón t:n el t:aJón
G.~ L. :..lITi.ltl\J &lt;lel né&lt;l"Cotrafiw E"&gt;
f...i. BastJ rn.-,trt tr .ugu~cs d(talle"
c0mo lJ.,;, hc..-ho.e; .._ondiano, J lo
c:ue '&gt;t: enfrenta FemancL. S th ~. b
pr0t.1goru(;tJ ,,u n wio ll~a a . . 1s
en vdúculo~ d.: m xido rccientt.,
rocbtdo de ma.'&gt; h.!ucdos ) hombre(;
ftc.les !:.U mandato, el Jinuo ..J.e
s ,, n-.mo.c;, en fajo'&gt; y ~t,;:, tar_it~~ ~e
pa~Jn ~..i.-,, pis~~'-.dS tfl Lt g'"'111kra;
mmhuana en ,e:: e.le Lhacc\ p:.u:c-1
evitJr d 1...ancer, rop I de m.. rc,1,
Lnél .. 1hez.:;. C--CC' Jida rn -,u c....xhe;
cnfnmtamknto::. tntre poli..iac, y
:mlitares, poLtKo .. orri..ptv.-,,
Pil\-,tltutac. ro 1J ir h-, ~ tlle.-, ;Jara
cUidJr c.. tt mtonc , pan mantt'ner
el rc&lt;,peto, tjccuLion~::. v r "",.,.. ,~

P

�manchados de sangre. Sangre. Pero
la sangre
Sangre. La madre asesinada
encima de la hija y el comienzo del
debacle. "Tráiganme la cabeza de
Juan el Bautista", la Salomé bíbhca
pide venganza. f ernanda Salas
puede pedir la cabeza de su padre
y así cerrar por fin una historia que
la ha marcado de por vida: "Podría
pedir en una charola de plata la
cabeza de mi padre", más que por su
~nadre, por ella misma. Como en la
.ragedia griega, en donde un hecho
desencadena una serie de actos que
tarde o temprano llevan al punto
de conflicto y desenlace, Femanda
Brava se ha dejado llevar por las
corrientes del Leteo, río de sangre,
de muerte, de herencia, de orfandad;
! te aquí su praxis. Perra Salas busca
1.1eño. "Padre, ¿por qué me has
abandonado?".
Algunos pensarán que en Perra
brava, Alarcón, corno su personaj-.,
equivoca su camino y en lugar I t
drnunciar, vanagloria y tcrmü...
1 ...ndida: la figura masculina parece
ser retratada con deslumbramiento:
julio es un salvaje que no le terne 1
nada; Julio es alto, moreno, y más
guapo que el Babo (lo que sea que
esto signilique),Julio es dominant-P
macho, nada lo quiebra. Pero 1 ')
ts así. Fernanda está conscient ·
C.t.: su búsqueda personal, por eso
uccesita de Julio. Fernanda puede
doblegarse completa. ~unca más otra
pérdida. No más con el sentirnlen e
de desamparo. Tiro en la nuca a
orfandad. "~adame pasaría mientras

estuvier, ci nJ ~ lío. Nunca. (...) Sobre
nú estabaJulio, y sobreJulio no había
ley".
Y así, esta novela del narco
(porque si, lo es) adquiere matices
para ir más allá. Alarcón es mteligentL
al entramar la crudeza de un relato
que nos habla de una realidad
violenta que se explica y enraiza
bien en el contexto regiomontano
1
(hablar de valores pero vivir de
apariencia; señor caballero es don
dinero; la importancia de tener más
cada vez más para ver si así se calh
estas voces que gritan desde el vacío;
tapar el hueco, llenar el pozo del
alma ...), y al mismo tiempo forja la
psicología de un personaje producto
de este panorama. Fernanda Sal:,
Perra brava. Fernanda busca duef
quiere sentirse protegida. Sabe q
tiene un hueco muy adentro y que se
vería todo cool materillizado como
sahd.t de su nuca. Fernanda atrapada
t - una sociedad hipócrita (micro y
n agno. de su entorno doméstico y
e1J común nuevoleonés). Fernanda
en su remolino del infierno, signada
por la herencia, por la muerte. En la
tragedía griega esto no se acaba hasta
que se acaba. Por más dolor que haya.
Por más sangre que...
"Tráiganme la cabeza de Juan el
Bautista", Salomé de \Vilde. Cna
e, beza en el auto no sirve. Otra,
en la televisión. En la cajuela el
padre: su cabeza ahi a merced. En
común el mismo verdugo. la figura
lt protecc16n. El deseo de la pe1
J .ava es sentirse a salvo. Protecció'1
Salvada de la vida. Y el error del

verdugo fue aceptarse human 1
demasiado humano: entonces
el amor, entonces los papeles -;e
mvierten y eso no entra en los plan-:s
di Fernanda enamorada de la muerte·
~arque yo siempre quise morirme
por eso había acomodado mi cuello
entre sus dientes" Julio a Fernanda
"no dejes que te empine". Fernmda
con el verdugo entre sus manos.
' :manda que quiere ser empinada.
ulio ya no es Julio.Julio es hybris, ¿el
udugo? Tráiganme la cabeza. Fernanda
J.omé de Wilde. Un último beso.
uta con el hado. El hueco de la nuca
se abre. En la cajuela el padre. El error
deJulio: enamorarse. Fernanda desea
__ .orir "el día que vayas a dejarme,
tes de que salgas por esa puerta me
et~ un tiro por la nuca". El verdugo
.rece otra cabeza. la víbora muerde
su propia cola. Fernanda obligada a
vivir en el infierno.
Orfo Alarc6n usa de pretexto la
narrativa del narco para plantear
otras historias. Para criticar con filo
la hipocresía de una sociedad que
ahora se muestra parapetada ante el
monstruo que ella misma parió (la
serpiente se muerde la cola). Para
ind1gar en la otredad femenina, esa
que habita todo5 los rincones pero
que la visión masculina se afana en
silenciar (y que Salomé exige). Para
darle voz a quienes no la tienen.
Y todo esto a ritmo de hip hop y de
ladridos: "{Dónde están, perros?
Quiero verlos grit.1ndo...".

Odvidio Rcyna García

T(TULO: ru'l'UC¡l• Pº'"º
AUTORA: ~ _h,!' 'c. i~~ EDITORW:

AÑO:

".'I.I~,

~r,

li-'

-;U

1

u

.,
o
•
11

•

'◄

1
•
1

o
◄

.

~ I

►

'..o

1

1
1
o

1
1
1

"

!

I
1

•1

'

rdi ,' rch,W1f mr.;t 1
·w· ..... ... p.~ .líl ~ c.t
.±umút.tl 1, \ ,.Jnlf ..

T

)... ll&lt;l

J

rethe,
~ Ütf
re
e inr, .! )
t ITII 1 , l
he, t \~'Lntali~
d 1 ~'
ú'Il ~ni pe l J el'
1

'.1
Je: lit, lo, ._ ,mr re: 1;1 rro

nt.. \ f Uh orr,~ us11 r1,

'ic t .

P1:1r. 11a

e!.. u t&lt;.'mtu 1d
...uc: c. ti ll
l

at rr

' r

,]:l

1
•

' urr . )

l •
1)r, ,

1

t tt '

t

'&gt;d

' t.

,

\ 1
,1 ¡ I ' 1 1derr. l I' , ~
r l~ \.l Lit tr.•1 Jc tlll
~

nt '~

"., -l]C f ,(

l
1

,

,

~

,

,, •

L

'

cu1, C:'Jl ,l · ,1rn:~c.k

,1

r-

¡

1
r

l

1 t1

.,-Prtl

dd 'hm nt , g: 1f¡ &lt;

l

,J

,:¡,

1 '• , l.l l
C..Jt 't' J~er,._, .il LO \ ' ' • l. :.inl J
... . L rcllou m 1r1 t11 1 , lli"' 1 f¡ _ .
r

.-l.

c.•

1

~•t

ni I' l'-

l&lt;

X'

"l.m•

t 'to rtf, '\.nl'.I Is .,

u ... ,C-11::t n &lt;lt: fku ''1, ,1, en 1-, mh
.1 &lt;l ano , c. 1 1 PU , --.l em I L
1

1r

•U!" t

u

•

l

._ 1 hr,1 ,

tL ,

) nt

'11

1

l

ll

(

.

r ( '•

,¡

,_p :"" '

l

....,

'

t

l'TIC'-

1)

1

J

~

l

..tl1

1l

1

D

' I 11

,1

1

111 j 1

r

J.-'

,

L

,o,1

' rr

,1

tl
r

r~

"L

l,

'Íl

L

r•

ll

'l.

1

iJ

rt1 wm

11 '

.n
r l

¡f

l.

l

·je',

1

.UC.J ..,.il

l ( &gt; l ,)'- l'Tl, ~te l.J.C....l , ..--:-

m

l

h
'
rn [\-lITl:-1
\.I..A ...

'

1

'

!l
'
r u.. f,1Jr, \' l
n
l \.. 11
k e .\.fJlÍ, t, r fil L&lt;O l , 1 r
II •.. rn:.'-'- 1' ' .. matur. E rtrroc.
F

,Ü '\ :1u1

1

111

t 1

\l

l 1

h . lf

~

Je ¡:,..r

'I

tJr ,

J]

'

c.1....-., ... ntr ,t 1, al,
1
'' '' ,k Cjtmrr ,1._•J•un.~
1 h 'l ~ '\C ~ \-;t l -ru -..1: • k Ji...
1·n. 1 ·a ,, &lt;._l ,Jl ~.. tn 1 \ 4 !t
.. •d ~ ~tlig \r Sln d - lt l &lt;lt lo
' C.o \ J' l
' l '
t[.l, &lt; ,l

'

(

11

1

•
•
'11111, ei d, '11J1ri·ctC\clli' ,

-.;jg
'U

,.,..t .. 1

¡.: t.

e

1 Ik

I

'l

1T

e.u

l

t· 1i~ 1

Je: ,
h,1rt l.,

p._itl

1

u

m
1 in~

p l.'t

F '~ r

l

l

l , lTT
lil - 1 - 1 ¡
:.i m t
e

1'1,

i

f ,Jl1

tr¡ C'

1

' n

th

• \ l

11

pt • '

,,., true.. \
e n• !C'n
ti,

trm m ~u n~t • ui;.

L ¡_-,
ctn
\ ,

1

JK e
re d º le

o,{~ L l

Tn HC rr C. '"'IT fe l

erf... h..
l

\ l C Uf'

"-r"

l l rr1

f

el

!I

Ptr) ·.._,u't1
7 ,._ r ui1n J

\..

. .' r
t!T Jl1.

l

•

-

1

11

l

&lt;,·t (' nn¡:n t;:

..exic.o, lug U' d0nc ... ir•
, bru, dt e&lt;-tc 'l) P.
l ,... l m._Jre 1.,eve· .l ·une U(
( ntr m 1hle n "U d1 p.tr t.., · .!
h rmm1 ... rrttél .. o.o:.., p eru
! -,thc · pJr el l uct1...._ r f o () J .. li
c.na,..::J, pt. ) u' c.h t,.nt.: '- ' \ u~ une
:t- ;--e:cL, mat. d 1 h~ m in-:l 1 c. t 1
E,~mgl ( ). . &gt;q11-rr1, rtu l "P..

l ll ''&gt; ; Ltll1 1,,
,

!TI

tl

,u.

1
1,

J

r.. "()

5:a.c:e re-,..:r..t tJtr,n' ~• 1n.. ( r::-t"Y\n
''t!J'l .:nl~ k~ .:¡t.lt' -!U ti~) l._.,-tr,
~ 1e=tr u3u,ti
illpr~ 0 ) cf' ~mr:
11µ c... narrar tl tfltr1Ink k) c. rti.'
tfltn l"l '\n \ J litrr' t.;., c_a~
J., Jm:Ul1lLl.'i, .l'- " IlJ''t '1 , h~ t °"il
.rn"' J PJr,
1 , , dr ; lo.
! olw d1c E..
'-;t h
, 1=c.
1.f - '.1 •n ltrtt ... ~', ,,rru .. n
~"' u' ,t 1 t ' Jl , tr l!
r b1~
e 1w ame~.\ , li ... r., l \ u, J
l''-it l r C. ' 1 : ilJ tic , j " 11t- e
',t; 1 uru. c.
1 , '- ,, 1', 1 · m1,.
( 1 .. ti ,l l ~ ti r t ¡J., rn

n,

110

1

"ilcte Je punfi
. '"'Ue'i .. J mdo
cl~uhn que ei:,c t,.,t.1al1 de fei..:~ic1cl
~C' verua d.. la mfam:.iá como un d
grmuto inswl.t para "i~m.xl' en
ri.1tc- l ...} c.;;:ncL. rrme' t.\.tr.mjcri'..
no71:J a Yec.0, c.. tprichC'Sd. dc-,,.mnara
manim0rua;,c..tnJ··u-auuw: J.."'..:...,ao
y e.,c..- birá r , 1, ·r1 p ch1.m:..mc.k,,,~
·¿l ;.i.tl tS el p..mto ...itgo IX'r c.; ' .Je d
f\...-:&lt;.tinc cntr.... , U? .....mpLr-;;.: ~, 1,;,u
'lnmar Xlrt.hjIC. ' rrr~ ,lffitntt..

'~Ir

l

rr me.: l. ~t.

tt

'

]\

Jl:-

.l Tte '- ~11a: tt
"41
1~LO 1'J. . nJCln rum er
, '-

m.Jir.,._ 1gruK ik 1 r u• ...
U llTI. 1arar " 5_ptÍÍCl1 11 , ._ e • ~
l 1 ..,;:.xu.wc.lad u'n J&lt;.. • rrw te.-., , l
,1 &gt;urrurucnt,).I.. ~ LL'
p. r &gt;n• J;:: u
\ J;: '-''•''; ' o , 1 T 1~
:r
..,
t.., I :.mira c&lt;,t. ......_'t, gr...h U- thJ
&lt;-

�Esther Seligson girará, narrativamente,
alrededor de una de las escenas más
auténticas y desgarradoras del relato:
el suicidio de su hijo, de ese muchacho
cuya alma no entraba en su cuerpo, muchos
años antes de que la autora decida
regresar a la ciudad de :t-.-léxico.
"Sólo el otro es mortal en su
ser", anota Sartre en El ser y la nada,
"morimos, pues, por añadidura".
Dolida, hipnotizada por la muerte
de los demás, con una prosa firme, se
vuelca la fluidez de Todo aquí es polvo.
Lo cierto es que si para recordar,
es requisito haber olvidado, lo que
construye Esther Seligson, con su
verbosidad poética y sus evocaciones,
resulta un libro hondo y bello.

11S

■u
WILUAM S. BUl'J\OUGHS
V,.OC KO\OIJ&gt;.C_

Y los hipopótamos
se cocieron en
sus tanques

TfTULO: Ylos hipopótamos se
coc,m r1 :,: Si,, ranques
AUTORES: Jack Kerouac y
William Burroughs
EDITORW: Anagrama
AMO: 2010

Marina Porcdli

scrita en 1945, Yloshipopótamos
se cocieron en sus tanques, por
fin ~ p..u:ka e:te aro Es.lita a
a.roo manos por \Vill Dennison
(Burrougbs) y Míke Ryko (Kerouac),
narra la historia de un asesinato entre
miembros de la rrusma pandilla beat.
Y los hipopótamos se cocieron en
sus tanques repara en un momento
irrepetible dentro de la Generación
beat. La colaboración entres dos de
sus miembros más representativos:
Jack Kerouac y William Burroughs.
La lectura de la obra resulta novedosa,
J más de sesenta años de haber sído
escnta, por el anatema generacional
que representa En incisivas
ocasiones. a lo largo de su carrera,
Burroughs se hctbia pronunciado
en contra de su nombramiento
como un militante beat. He aquí b
prueba irrefutable que desmantela
la negación de Burroughs y derroca
el mito de la representatividad. La
pertenencia es un rasgo incierto.
Cada uno elige a qué generación

E

pertenece, independientemente
de su fecha de nacimiento. Y la
novela demuestra que la elección de
Burroughs fue erigirse como un beat.
En Trópico de cáncer, Henry Miller
declara: "Nuestros héroes han muerto o
se están matando". Kerouac no sólo
tuvo la oporrunidad de convivir con
uno de sus ídolos, también trabajó
con él. Aunque algunos críticos se
han empeñado en inscribir a Y los
hipopótamos se cocieron en sus tanques
dentro de una comente existencialista,
por el tono de la narración, en realidad
la novela es un reflejo exacto de las
cuahcLdes pZZistic.ts que la vida de
Jack experiment.lba. u asociacion
entre ambos es la emulación de lo
que Kerouac observaba en i mundo
del jazz. Charlie Parker se fusionó
c:on ~1iles Dav1s, luego t--.1iles Davis se
fusionó conJohn Coltrane_ De la rm,ma
forma. el pnmer Kerowc urgía de una
simbiosi'-.
Por su parte, Burroughs al poner
en manos de Kerouac y Ginsberg fa

112

organización del manuscrito de El
almuerzo desnudo confirma lo que Y
los hipopótamos se cocieron en sus tanques
anunciaba, su e\1dente apego a una
generación de la cual siempre renegó
pero que jamásse empeñó en destruir. A
partir de este episodio se convcrnría en
una presencia imperante en la vida de
Jack Así lo revelan la redacción de Dr.
Sax, tributo de Jack hacia el ineludible
Burroughs, yla mfluencia que ejerció la
ciudad de México en ambos, sin duda
propiciada por los dictados del viejo
Wilham. F1 choque entre las dos prosas
marcaria profundamente la narrativa de
ambos. En la novela podemos advertir
la prehistoria del Burroughs de obras
posteriores como fatammador o Yonqui,
y l.1 constante que simbolizarla lJ
producción furura deJack: la búsqueda
del héroe personal.
Al redactar Y los hipopotamos se
cocieron en sus tanques. la escritura de
Kerouac realizaba tres actos paralelos:
uno. e&gt;.1)loraba el reconocnniento de
su modelo de la vida norteamericana

en Burroughs; dos, aplicaba a su
cotidianidad, llevada a la págim,
dimensiones dostoíevskianas; y tres,
trahijaba a sus amigos como pnmordial
materia literaria, ejemplo de ello es
la historia de Lucien Carr y David
Kammerer (Philip Tourian y Ramsay
Allen respectivamente, en la ficción).
A pesar de la admiración profesada
por Burroughs y la reverencia en Dr.
Sax, la figura del viejo yonqui fracasana
como modelo representativo de la
\ida americana. No seria hasta que
apareciera Neal Cassady que Kerouac
verla cumplidas todas sus expectativas
respecto al prototipo de su amada
América. En lo referente a Dostoievski,
la novela sería la más fiel, pero a la vez la
más inexacta aproximación al universo
dostoievskiano por parte de los beats.
Por lo anterior podemos decir que Y
los hipopótamos se cocieron en sus tanques es
una novela fallida Vayamos por partes:
recordemos lo que sucede en Crimen
y castigo. Raskolnikov, el antihéroe,
asesina a dos personas, elude ala policia
y al final se entrega para cumplir una
condena. Después de pagar su delito
se casará con Sonia Raskolnikov mata
a dos inocentes y se hace encarcelar
sólo para al final poder ingresar a la
sociedad Es un largo viaje para sentirse
un ente social Y~os~tamosse cocieron
en sus tanques también culmina con un
homicidio, pero ocurre lo contrario.
Hacia el fin de la historia Ramsey
Allen se salva de la prisión gracias a
que recurre al trillado truco de abogar
demencia. No existe una enseñanza
moral El tCA'to es una novela fallida.
La realidad de Luden Carr es
más dostoievskiana que la ficción
de Burroughs &amp; Kerouac. Cuarenta
y ocho horas después de ultimar a
David Kammerer, como Raskolnikov,
se presenta en la comisaria. Habla
con la verdad: Kammerer era un
confeso homosexual que lo acosaba

mcansablemente. Paga su deuda con
la sociedad, corno Raskolnikov, y se
reintegra a ésta. Dostmevski conocía
el alma humana. No se equivocaba .:.
someter a su protagonista al encien·o.
Un hombre no puede soportar en : ,
ficción lo que es incapaz de soportar
en la realidad El Lucien Carr es un
personaje más logrado que el Ramsay
Allen.
Con frecuencia, se hace referencia
a la relación encre Luden Carry David
Karnmerer como una réplica entre el
amasiato de Rimbaud con Verlaine.
La diferencia radica en que entre los
del siglo XIX existió una gran pasión
Yentre los beats no. El conflicto de la
novela no se encuentra en la relación
entre Luden y Kammerer, ni tampoco
en el crimen. st: halla en la culpa que

2010

Unóversidod lbo!oomeriana Torreón

lleva a Carr ~ dejarse atrapar. En e: ,te
sentido, la casi totalidad de la novela
se desperdicia. Gran parte de ella está
l..dicada a establecerun escenario, algo
n11icamente beat, y a retratar la época.
Cn deseo por legiámar la estirpe, más
kerouaquiano que burrougbsiano, que
tennina por desbalancear el texto.
Y los hipopótamos se cocieron en su,
tanques no es el secreto mejor guardado
de la Generación beat, sin embargo,
plantea aspectos interesantes, como el
interés en fundar una nueva mitología.
Los beats nunca estuvieron tan cerca
de Dostoievski. Lamentablemente
el universo moral carece del golpe
maestro del \1ejo adicto a la ruleta.

Carlos Vdá.zquez.

LITERATURA YCRITICA CULlU

C)

113

�AUTORU

IOHIM9111li. _ (México, D.F., 1979). Maestro

en letras por la UNAM. Es poeta, ensayista y critico
literario. Coautor del poemario Poesía al annar (2010),
colaborador del Periódico de Poesía y miembro fundador
del Seminario de Investigación en Poesia Mexicana
Contemporánea.

AUTORES

lll■IT &amp;Aa.CfA H•llf••n (Holguin, Cuba, 1978)
Estudió periodismo y comunicación social en la
Universidad de Oriente, Santiago de Cuba. Fue reportera
y conductora de noticias en el Instituto Cubano de Radio
y Televisión (ICRT). Es reportera y editora del periódico
Vida Universitaria de la UANL

MARINA N■CIW

(Buenos Aires, 1978). Narradora, c.AIU.OI ffl.ÁIHII (Coahuila, 1978). Es autor de los
ensayista y editora. Colabora en el suplemento Laberinto libros de cuentos La biblia vaquera, libro del año en 2009
del diario Milenio. Dirigió la revista Lanzallamas durante según Reforma, y La marrana negra de la literatura rosa (Sexto
2003. Ha publicado el libro de cuentos De la noche rota piso, 2010).
(2009).
IAIMI •111Aa■lil (Monterrey, 1974). Ensayista

0••1•10 ■IYNA &amp;AaCfA

y critico. licenciado en letras españolas (UANL) y
maestro en ciencias del lenguaje (BUAP). Su ensayo uLa
critica catártica en 'El perseguidor' de Julio Cortázar"
ganó en 2007 el concurso literario nacional Magdalena
Mondragón

~IWIUIIA DIINIIII (Monterrey, 1972). Doctor

IIÁUA■AIMNI (ciudad de México, 1947). Su novela

en literatura hispanoamericana por la Universidad
de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del Certamen
Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus libros más
recientes son De la amistad literaria (2006), El reino de lo
posible (2008) y Literaturay globalización (2008).

más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor de
literatura y su viuda. Prepara una historia de la literatura
del siglo XX a través de treinta géneros literarios.

(Monterrey, 1982). Ha
publicado reseña, cuento y poesía en revistas y periódicos
de la ciudad Aparece en el libro colectivo Versos veraniegos
(2008). Su primera publicación en solitario se titulará
Salvajada, de próxima aparición

MICIIAII Klf■IMIIIR ■d9 (Austria, 1949). Es autor de

WPW IAIAIAa ( ciudad de México, 1976). Por su libro

MYI• 10Hj 1AN■IIAM N IÑIII (Monterrey, 1961).

piezas radiofónicas y musicales, dramas, guiones y numerosas
ALalllTe ■Aaa■li•■N•■a11 (Monterrey, 1978). novelas. Sus últimas dos novelas, Bleib ü1xr Nacht y Geh mit mir, se
Estudiante de doctorado en la Universidad de California, publicaron en 2010. En2008 lefue otorgado el Premio de Literatura
Irvine. Es autor de La invención de la identidad en Nuevo León, Bodenseepor su novela Abendland.
siglo XIX y coautor de Sociedad, miliciaypolítica en Nuevo León,
MIIIICIA
MÁ.1■11 (Torreón, Coahui1a, 19T1). Lianciadaen
siglos XVIII y XIX.
diseño gráfico y maestra en educacióny desarrollo docentepor la WA
MIUII CANI. . (México D.F. 1975). Estudio dibujo Laguna. Miembro fundador del Taller El Chanate. Ha trabajado en
y litografía en la Academia de San Carlos. Sus grabados proyectos deilustraciónparaeditoriaks en Méxicoy Estados Unidos.
se han expuesto en diversas bienales en México y el
extranjero. Actualmente es director del Taller de Grabado 1. M.-■ uaále (Niza, Francia, 1940). Premio Nobel
de literatura 2008. Ha publicado, entre otras novelas,
El Chanate en Torreón, Coahuila
El pez dorado (1997), El Africano (2004) y La música del
•••• - - • • (Guadalajara,Jalisco, 1961). licenciado hambre (2008).
en letras españolas por la UANL Entre sus libros figuran,
en poesía, Oscura lucidez (1996) y Enanigo intaior (2008); en 61ua M..UCA•■lhl &amp;ARA (Monterrey). Es director
narrativa,HermanoAbd (2000) y I..osojosckAnya(2002) y, en de la licenciatura en voz y danza y catedrático de música
ensayo,Esaitoendnoreste (2008). Prepara una traducción del e interpretación contemporánea a nivel maestría y
licenciatura en la Irish WorldAcademy de la Universidad
Arte Poética de Horado.
de Iimerick, en Irlanda.
1•11 ,111•■ JA■U (ciudad de México, 1974). Ha
sido becario del FONCA en la modalidad de Jóvenes ■•IIAllN ANTONIO •illi (León, 1965). Narrador
Creadores en los periodos 2004~2005 y 2007~2008. Entre y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
sus poemarios destacan Cabaret Provenza (2007) y La Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001
sodomía en la Nueva España (2010).
y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
191111A CANIIM ( ciudad de México, 1981). licenciada
en lengua y literatura hispánicas por la UNAM. Ha XIMINA,.... (Monterrey, 1981). Es narradora, autora
publicado las revistas Punto de partida y Casa del tiempo, del libro El buen entendimiatto (2009). Escribe una columna
entre otras. Becaria de la Fundación para las Letras de opinión semanal en el periódico El Norte desde 1998. Es
activista ciudadana.
Mexicanas de 2008 a 2010.

La ciudad como texto. La crónica urbana de Carlos Monsiváis
obtuvo el Premio Nacional de Ensayo uAlfonso Reyes".
También compiló el libro La conciencia imprescindible.
Ensayos sobre Carlos Monsiváis para el Fondo Editorial Tierra
Adentro.

Maestro y coordinador de la acentuación en música y
educación musical de la Facultad de Música de la UANI.,
donde dirige la revista cultural FAMUS.

(Monterrey, 1977). Magíster
en Psicología y Estudios de España y Latinoamérica en
la Universidad de Bielefeld, Alemania. Ha publicado en
diversas revistas culturales. Es coautor del audiolibro de
viajes Eine Reise durch Mexiko (Yucatán).

. . . . ANTONIO IAIINAI

ICNACIO M. IÁMc■II •IIA90.

Profesor asistente de
literatura latinoamericana y estudios internacionales
en la Washington University in Saint Louis. Su libro

Naciones intelectuales. Las fundaciones de la modernidad literaria
latinoamericana (2009) recibió el premio LASA México a
mejor libro académico en el área de humanidades 2010.

IOÁIIIANIAMTAMCll■-(Torreón, 1984). Periodista

cultural y guionista Ha sido reportero de los diarios La
Opinión Milenio de Torreón y El Porvenir de Monterrey.
Trabaja para el periódico Vida Universitaria de la UANL
Ha sido becario de guión cinematográfico en el Centro de
Escritores de Nuevo León.

�·'E.dllCa,cidft dt a,Jidod,

Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL

1111r~ll'Kial"

I Centro, adscrito a la Secretaria de Extensión y Cultura, será el
repositorio de la memoria documental y gráfica de la institución
como parte integrante de su patrimonio histórico. Una de sus labores es
la recopilación de variada documentación emanada de las escuelas y
facultades, así como de los institutos, centros de investigación y en
general de las dependencias que integran la UANL y den testimonio
de las tareas sustantivas de la institución como son la docencia, la
investigación, la difusión de la cultura y la promoción del deporte.
Las piezas y/o unidades documentales que recibe este centro incluyen:

E

• Folletos y pliegos impresos
Libros, mfonnes, folletos, publicaciones
bibliohemerográficas y documentos
• !\fateriales gráficos Impresos
Catálogos, invitaciones, programas de mano,
pósters y carteles
• Materiales audiovisuales
Videograbaciones, películas y grabaciones sonoras
• Recursos visuales en formatos físicos y virtuales
Fotografiasen papel, negativos en 35 mm, diapositivas
y digitales conservadas en cualquier tipo de soporte

I

En sus funcione~ de
promdver y recuperar la
memoria histórica, así
como difundir el
conocimiento amplio y
critico del pasado, edita
el boletín mensual de
divul_gación histórica
MJ;moria Universitaria.

Los materiales se reciben 8fl el segundo pilo de la
Biblioteca Unlversrtaria "Raúl Rangel Frias",
Ave. Alfonso Reyes No. 4000 Nte., Col. Regina,
C. P. 64290, Monterrey, N. L., México.

Tel.: (81) 8329-4265.

UANL
l '11Vr:RSID1'.D.\.i TÓ'.\OMi\ DI t-.Ti

ve i LONIJI

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487147">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487149">
              <text>2010</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487150">
              <text>72-73</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487151">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487152">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487153">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487171">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487148">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2010, No 72-73, Julio-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487154">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487155">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487156">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487157">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487158">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487159">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487160">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487161">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487162">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487163">
                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487164">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487165">
                <text>01/07/2010</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487166">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487167">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487168">
                <text>2014865</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487169">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487170">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487172">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487173">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487174">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28138">
        <name>Anatomía de la crítica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28144">
        <name>Carlos Velázquez</name>
      </tag>
      <tag tagId="28141">
        <name>Cuidad Monsiváis</name>
      </tag>
      <tag tagId="28142">
        <name>El primer interlocutor</name>
      </tag>
      <tag tagId="28140">
        <name>El taxista y Mario Vargas Llosa</name>
      </tag>
      <tag tagId="28136">
        <name>Historias de América Latina</name>
      </tag>
      <tag tagId="28001">
        <name>Jaime Villarreal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28135">
        <name>Julieta Gamboa</name>
      </tag>
      <tag tagId="28143">
        <name>Marina Porcelli</name>
      </tag>
      <tag tagId="28137">
        <name>Pesadillas mexicanas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28139">
        <name>Signos de una partitura</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17505" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15536">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17505/ARMAS_Y_LETRAS._2010._Nueva_Epoca._No._71_0002014863.ocr.pdf</src>
        <authentication>c969cb5fd466f0759296eb5cc683c5e3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488060">
                    <text>REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓN

EL AVANCE DE LA
LITERATURA INFANTIL

LITERATURAINFANTILMEXICANA:
EL TRIUNFO DE LA ESCRITURA COMO JUCUETE
JOSÉ ANTONIO SALINAS

EL LIBRO INFANTIL: MEDIO DE
TRANSFORMACIÓN DE LA REALIDAD IBBY EN MÉXICO Y ARGENTINA
CUSTAVO PUERTA LIESSE ANALfA MELCAR
IMÁCENES DE DAVID CARIA

���'e n-¡,os JL El

1,,-

,1ar _v

/1

Jm CARLOS REYES/ 4

RECOMSTRUIR LÁ IMF.A.MCIA: EL
LECADO DE LÁ Y.A.MCU.A.RDIA/ IL
- JUCllnE, P.+JlA LOS FUTURISTAI, TEMÍA UMA
IMPORTAMTI FUMCIÓM l!M LA FORMACIÓM
DE UM IIOMBRI MUEYO, EL UBRO IMFAMTIL,
IMTEMDIDO COMO 1ucun1, 11 COMYIERTE
IM IIM MEDIO CREATIYO IDÓMEO P.+JlA
LA TRAMIFORMACIÓM DI! LA REAUDAD /

CUITA.YO PUERTA. LIESSE / 8
\.. '" 11r1in1~,

"tl1

cv

'[..

:l: 111

PL cfl

.A.M.A.TOMÍ.A. DE LÁ CRÍTICA.

DE ARTES Y ESPEJISMOS

REBELARSE PAR.A. PERTEMECER.
LÁ CRÍTICA. LITERA.RIA. EM EL
MODERMISMO NISP.A.MO.A.MERIC.A.MO

D.A.YID C.A.Rli: LÁ IM.A.CIM.A.CIÓM DE
LÁ UTOPÍ.A./ IL PHffORRICIOMOllff'AMO

;Jr,

,e

EMDERLE/3&amp;

SÁMCNE'IT.A.PI.A./M

L .... Rogdio Villarreal 1Ji::ondo
Secretario de Extensión y Cultura

l• .ducJi icne,¡e 1 " t

Dr. CeiS4 Jos.:::: Garza Acuña
Director de Publicaciones

P.A.li OUE LOS MIÑOS LE.A.M, DE
UM EXTREMO A. OTRO DE AMÉRICA.
LÁTIM.A. / AMALÍA MILCil IMTREYIITAA
.AIIICEMA CALIMDO Y A CilLOI IILYEYRA,
IMTECRAMTES DE IBBY (IMTERMATIOMAL
BOARD OM ■001:1 FOR YOUMC PEOPLE),
IO■RI SUS REIPECTIYAS EXPERIIMCIAS EM
LA PROMOCIÓM DI LA LECTURA/ 22

.A.MD.A.R A. LÁ REDOMD.A.
•
EL CABALLO EM LÁ TEMPESTAD/

SER LECTORES, FORMAR
LECTORES / EM ESTE ARTÍCULO, IIIIDI

1

a Vtw

LayL
I

ffillLr\.e :.._,.)] E 1tarc, 1h ,d]l 1 ,;.¡1\rtt. ~,na,

LEONARDO ICLESIAS / 48

l r, \ "

t"

,ne · '"

MARÍA. ESPERÓN/ 34

on:

~Mo NA.Y COMSUELO"■ UM.A. YISIT.A.
DE IMYIERMO AL RECOMOCIDO
AUTOR BOSMIO•CRO.A.T.A. MIUEMICO
JERCOYIC / FRAUU MEYIR•COIAU 11
REÚMECOMELAUTORUMATARDIIMUM
CAFÍ DI IACRIB DOMDI COMYERIAM IOBRI
UTIRATURA, PRIMIOI Y LA CAPACIDAD DE
SER "IIM FORASTERO DEIDI EL IMTIRIOR"

/ (TR.A.DUCCIÓM DE JOSÉ .A.MTOMIO
S.A.LIM.A.S) / 73
C.A.B.A.LLEIIÚ.A.
I'dav~,Clac:u~p&lt; ·Jun 'FRAMCISCOMEZASÁMCHEZ/78

FONDO

Dr. Jesús Ance:r Rodnguez
Recror
lng. Rogeho G Garza Rivera
Secretario General
Dr. Ubaldo Orti:: M&lt;nde=
Secretario Académico

nr. Víctor Barrera Enderle
~icbarrera@hotmail.com
Director editorial

•

CÁUÁÁFIRMA QUI IIOY MÁS QUE MUMCA ES
TOBOSO
MECElillO SER LECTORII P.+JlA PROYOCÁ.Íl
EM LOS OTROS ELCUITO NR LA LECTURA Y
\ • c..i i El'trc," t, 1 1 L rn? Jd HctJ :ioe
LA ESCRITURA, Y ASÍ LOCRil QUI AMBAS SE
BÁRBA.RAJACOBS/58
COMYIERTAM EM PARTE DE MUESTRAS YIDAS •
COTIDIAMAI / 28
•• • ••
• •
• • • • lctn tl lT&lt;;cr \_~ur~ le. ll"ll (\~ .l 7afllQIJl"tSCc
YAREZI SAI.AliR / 32

MISCELÁME.A.

MillMA PORCILLI REFIERE UMA SIRIE DE
COMEXIOMEI EMTRI LAS OBRAS Y LAS YIDAI
DE PUIIIKIM, DOITOIEYIKI Y MIE'nSCNI, LAS
CtiLEI TIEMEM COMO COMÚM DEMOMIMADOR.
UM CABALLO 0111 PARICE SALIR DEL MÚCLEO
DEL TIEMN Y SE ADEMTRA EM CADA UMA DE
ESTAS IITUACIOHEI / 43
1 J.r'\l}t:

•

ÓSCARTORRES/70

e .. uoro::.. u-.ivvn1~ ..... , o UA.Nl.

UNIVERSITARIO

/ LA RIBELIÓM MODIRMIITA RICOMFICURÓ
LA ESTRUCTURA DE LA YIDA LITERARIA EM
IIIIPAMOAMÉRICA PREP.+.RAMDO EL CA.MIMO
PARA UMA MUEYA CEMIRACIÓM DE CRÍTICOS
LITERARIOS/ YÍCTOR BARRER.A.

id li,iaL -'iilll'

AMTONIOCRANADOS/20

Una publicación cie la
JnivcrsidadAutónoma, :e: NL.,..·vo León

DAYIDCAUA TOMA EL IIPACIO DI LAPIMTURA
PARAM~■-■ ARLANIITORIA Y MOLDEARLA
AIIICUITO,COMO UMALOUIMISTAmUIA
ACRÍLICOS, ESMALTES, RECffAS YntUCOI,
COMOCIEMDO BIEM LAS 'IIIAMPAI DI LA
M!..■■ACIÓM PICTÓRICA./ IMDlli

v el c'r ili, mil JOSll!i ANTONIO SALINAS /14
\l. ,, .. e&lt;~,

t,;'irvF.RSIDADA.1" 'Ó~OM., JEN\JEVO U:.'ÍN•

STEPPIMC STONE 1 (EN
MONOTONO) / IMPRESIÓN
DICITAL SOBRE PAPEL
ALCODÓN

Lle Je~ica Nieto Puente

editora_annasyletra•:lryahoo.com
Editora responsable

Lic. Jorge Ortega \'illega,
jagrafico@gmail.com
Diseño

Armas_ 1 l.aras. Rcvisin dt. lircracw·a. artty cultura de la UmvrniddA ut.ónoma de NUl\lO 1.1:án. Nº
7l. abril Junio 2t1JO. Fecha dep,blicac.ón: J(l de junio 2010. Re-ista truncsttal, edicada
y :mblicada por la Univt~idadAutónomade Nuevo León.a tra\tsdela Dirección de
Publkaciones dela UANL llirnicilio de la publicauón: Biblioreca Uruversitana R,ú]
Ran¡,,el Fttas, planta principal, Alfonso Reves 41JOO Colonia del Norte. M,,nterrey.
Nuevo León. ~léltl :o. C.P 64410 Teléfono· • 52 SI 83Jll41U. Fax • 52 8183294111
lmpres., por 5&lt;icU Impresos. SA de C V. \'allarta 345 Sur, Centro. CP 64000
Monrr:m:y, Nue\'o La)n M~.xicoJ. Fr:tha dr terminación de impresión: 15 de junio
2\.110. r:,·.,je: L5()J ~pbrt.s.

'%-nerode=rvaa:cmch:,;al uso&lt;&gt;tlust,ucld tituloAmt!sy!AnliR..watl:litt,1!1uro,anr
y,.,!:m,ct'...LlM&lt;1lllhlA11/mfflltl:Nir.o[lOOcnx¡;;,:laprellrooru1DNaó:n,lcldCetech.J
de Aun,. 04-1009,'líJSl757{)J(Xl-JD:!,de ii,;ha lOdejunnde 2010. Númerodec:atificd,de
lici:ulcl::I1tu0 yamnid.J: 14.918,dele:ha 23de '!f"" de 20!0 L',SN en Rq,j,trode
¡r.m,¡antdlns'Jruto\;l,:Joc:mdela~JOOllStliJJ:enll:\mitJ:.

~!ir:c;r, V ~nstalu, nirci,. , CABRIELARIYEROS/80

Las opmmnes y mntc:.1Jm expresados en ios arr.culos son responsabilidad exclush-a
de los autores.

J\_ Ílgt res ; ¡J,,nnJad

Prohihid.t su rcproducdón tr..al o r,an:ial, en cualquier forma o medio, icl conttm.. lo
ediroríal .ieeste nfunero.

EDUARDO ANTONIO PARRA/ 60

CRISnNA BARROS/ 82

RESEÑAS DE UBROS INFANTILES POR JAVIER MUNCUIA:

Impreso en México

";, n ,., que ·lcrn d IDlmdo / 85
l fü:nt,ira y eduuc :,in cr b i1Lctón infannl / 86
J] v1.;jc a '.akuL'n .!~ \luras:iki l u:1ta /87

Todo-; los derecho.. reservados
~ Copyright 2010
armasy!etras@seyc.uanl.mx

�POESfA

POElfA

f

...

j

Poemas de El aprendiz.de volador
C'1

Tres retratos de la luna

CARLOS REYES

El amor es un puente colgante

La luna es un borrego
durmiendo la siesta
visto por detrás

Desde la primera vez que te vi
traigo tu sonrisa colgando de mis ojos.
Laluna
es una uña colgada del cielo.
Cuando los enamorados se besan
se cuelgan de los labios.
La luna es un yoyo sin cuerda.
De mi memoria cuelga tu rostro.

�POESfA

POElfA

z

to

~...
111

i

=
•
a
...

~
¡
z
o

¡j

¡¡

•J:
111

Uantolunar

D,

-i
z
!z

Llanto solar

......

lLa luna llora?
- Sí, sus lágrimas son

o

estrellas fugaces.

-

J:

z
111

N

111

►

i
z111
z

•
•
i

111

G

111

►

i
z
111
z

•
•i
-

lEl sol llora?
- Sí, sus lágrimas son canarios.

�ELL

DODE

.....

j

...
111

•
111

1•

8

.a

•~
111

Cien años han transcurrido desde la
publicación del Manifiesto del fu turismo o.J CUSTAYO PUERTA LEISSE
y sus proclamas aún son capaces de APeggy Espinosa,porsuencantadoramalicia
enervar al lector. En este grito inaugural,
los fu turistas reivindican la ruptura radical con el pasado hasta el punto de alentar
la destrucción material de las bibliotecas, de los museos y de todo lo que hasta ese
momento ha sido tenido como hermoso. También exaltan "el coraje, la audacia y la
rebelión" como rasgos esenciales de una manera de ser y actuar combativas en la
que la vida misma se concibe como obra de arte. Pero lo que más aumenta nuestro
recelo de los manifiestos fu turistas son las exhortaciones a la voluntad destructiva;
sus alabanzas a la lucha y a la guerra; sus exaltaciones ultra~nacionalistas; y el
hecho de que se reconocen no sólo como contrarios a la democracia sino como
_convencidos militantes fascistas. De igual modo, las afirmaciones misóginas o
anticlericales también pueden herir nuestra susceptibilidad y, especialmente,
aquellas amenazas que profieren a todo aquel que defienda posturas racionales,
liberales, tradicionales o pacifistas.

!:i

•i
111

&gt;-

8

.a

•~
........
~
~

8•
111

~

!.

�oy las obras de Marinetti, Baila, Boccioni,
Carra, Russolo, Severino, Depero, Sant'Elia...
cuelgan en las paredes de los museos, son
estudiadas en las universidades y constituyen un
·capítulo propio y cerrado en las historias del arte. Hoy,
estos artistas pueden ser estudiados como precursores
del dadaismo y del surrealismo en el empleo de
la escritura automática o ~ ready-made o del pop-art.
o del happening o de la música concreta (Cf. Sebreli,
2002: 244); hoy, el ideatio futurista puede analizarse
como correlato del ascenso del fascismo italiano, o ·
contemplarse a partir de la inminencia de la Gran
Guerra o como una interpretación (iparcializadal) de la
obra de Friedrich Nietzsche.
Frente a algunos de sus cuadros, esculturas,
instalaciones, anuncios publicitarios, proyectos
arquitectónicos, cortometrajes... cuesta pensar que un
espectador en la actualidad se sienta agredido. Ahora
bien, si ese mismo espectador detiene su deambular
por la sala de exposiciones por un momento para
leer aquel manifiesto de tipografías histriónicas
que se exhibe protegido por una vitrina blindada,
probablemente descubrirá que el alcance de la bofetada
contra el burgués conserva su violencia inicial un siglo
después. Juan Eduardo Cirlot destaca esta condición
trastornadora:

H

y trastocador promulgado hasta entonces por la
vanguardia: "[...) reconstruir el universo alegrándolo,
es decir, recreándolo integralmente" (Balla y Depero,
2002: 87).
En su lectura, una de las cosas que más nos llama
la atención es el puesto protagonista que, dentro de
este escueto programa transformativo del univerªº•
adquiere el juguete futurista (junto con "el paisaje
artificial" y "el animal metálico"). Considerar el
juguete como un objeto privilegiado de investigación
y creación dentro de un proyecto de recreación de
tales caracteristicas podrta interpretarse como otra
boutade de los futuristas. Ciertamente esta elección
parece escapar de nuestra lógica y jerárquica escala de
prioridades, pero no de la intuición e inspiración tan
estimada por estos artistas de vanguardia. Veamos por
qu~.
•
El sentido y la necesidad de reconstruir el universo
se enuncia en este manifiesto en oposición y como
ruptura con el pasado:
El arte, antes de nosotros, fue recuerdo, evocación
angustiosa de un Objeto perdido (felicidad, amor,
paisaje) por tanto nostalgia, estatismo, dolor, lejanía.
Con el futurismo, en cambio, el arte se convierte en
arte-acción, esto es, voluntad, optimismo, agresión,
posesión, penetración, alegria, realidad brutal en el
arte (ej.: onomatopeyas. Ej.: entona-ruidos• motores),
esplendor. geoménico de las fuerzas, proyección
hacia adelante. As! pues, el arte se convierte en
Presencia, nuevo Objeto, nueva fl!alidad creada con
los elementos abstractos del universo. Las manos
del artista amante del pasado sufrtan por el objeto
perdido; nuestras manos ansiaban por un nuevo
Objeto a crear. Por este motivo el nuevo Objeto
(complejo plástico) aparece milagrosamente entre las
vuestras (87-88).

El futurismo es un movimiento esencialmente
subversivo. Tuva el valor capital de su sinceridad al
proclamar su hastío y el cansancio de quienes no
soportan ya el peso de la herencia, petrificada y
penilicadora, de la civilización occidental (2006: 262).
ELJUCUETE FUTURISTA

Es posible que donde mejor podamos .apreciar
cuán radical fue este movimiento en su inspiración
subversiva es en el manifiesto de 1915: Reconstrucción
futurista del universo, firmado por Giacomo Baila y
Fortunato Depero. Ciertamente este texto no destaca
por una retórica especialmente beligerante, tampoco
por un enconado ataque a sus adversatios, y ni siquiera
por enfrentarse explícitamente a los valores y las
convenciones burguesas. Es más, esta proclama carece
de la violencia que, por-ejemplo, Marinetti le imptimía
a sus textos y, sin embargo, por su alcance podemos
afirmar que constituye el proyecto más ambicioso

Igualmente, el sentido y la necesidad de recrear el juguete,
de hacer un juguete futurista, se enuncia en oposición y
como ruptura con el juguete del pasado:
En los juegos y los juguetes, como en todas las

manifestaciones retrogradas, no hay más que grotesca
imitación, timidez (trencitos, catrocitas, muñecos
inmóviles, caricaturas cretinas de objetos domésticos)

10

antigimndsticos o monóronos, solamo,u apros para aumror y
cb.almtaralniño. (Baila y Depero, 2002: 87).

Hallamos en estas dos citas algunos de los rasgos
esenciales del juguetefuturista. pi primer lugar, este 'nuevo
Objeto' rechaza esa "angustiosa evocación al objeto
perdido" definitoria de los juguetes que le precedían.
Si el juguete hasta entonces imitaba, a pequeña escala,
manifestacion¡:s o escenas de tiempos pasados, el juguete
futurista subvierte este orden y se concibe como una
"proyección hacia delante". ·
En segundo lugar, Balla y Depero expresan su rechazo
por esos juguetes qÚe son"(... ) solamente.aptos para atontary
cksalentaralniilo".Estacondenanoesmásquelaaplicación
a un contexto particular de una crítica muy habitual
entre los futuristas de clara inspiración nietzscheana: la
denuncia del artista como un cobarde que actúa de mala
fe al servicio de intereses conservadores, y de la obra de
arte como un artefacto sensiblero, servil y castrador que
estimula la ignorancia y la estupidez. En el texto "Por
qué somos fu turistas" de Humberto Boccioni (2002: 98),
podemos leer otra formulación del mismo argumento:
iTodos: artistas, diletantes y público, hacen un'
fardo con los dulctsimos -hábitos sentimentales y
lo defienden a uñas y dientes para no separarse de
él ni siquiera ante la evidencia de la mas elemental
verdad! Los . miserables recuerdos celestiales de
la infancia, las influencias oscuras del atavisJnO,
las languideces blancas de la pubertad .. todas las
estupideces: la educación de familia, la imbécil
retórica clásica cuarentayochesca, que nuestros
progenitores y nuestros profesores· nos han
impuesto por largos años, forman, para casi todos
los artistas con los que he hablad.o, una especie
de mórbido lecho desde el cual, regodeados en la
tibieza de su cobardla, osan dirigir t!midas miradas
hacia el mundo.
Así pues, ante el carácter retrógrado y opresivo del
arte heredado, ante el car~cter retrógrado y opresivo
del juguete heredado, los futuristas contraponen un
juguete m1evo y liberador que se convierte, empleando
sus palabra&amp;, en "arte-acción, esto es, voluntad,
optimismo, agresión, posesión, penetración, alegría,
realidad brutal en el arte".

11

La preocupación futurista no se limita a un
resultado estético, su búsqueda trasciende la mera
producción de una obra de arte. Al concebir al juguete
como objeto artístico, o según su terrninologia como
un "complejo plástico", "(... ) el arte se convierte en
Presencia, nuevo Objeto, nueva realidad creada con los
elementos abstractos del universo". Si previamente los
futuristas han anunciado su voluntad de reconstruir
el universo, la elección de iniciar esta colosal empresa
. con el juguete futurista tiene un significado cardinal: la
reivindicación de la infancia y del juego dentro de la
nueva realidad que se busca crear.
Sobre esta preocupación de los artistas vanguardistas
por la infancia, nos comenta Carlos Pérez:
Ese interés por el mundo de los niños que, en contacto
desde sus primeros años con las fonnas y los conceptos
del arte moderno -también con las ideas sociales
que las sustentaban-, los asumirían y aceptarían
con normalidad, convirtiéndose de esa manera en los
artilices de la buscada transformación (1998: 9).
En esa "buscada transformación" en la formación de
un hombre nuevo, tan anhelada por, los futuristas, el
juguete tiene una importante función formativa. Los
juguetes proyectados·en Reconstrucciónfuturistadel universo
persiguen unos objetivos muy precisos; tal como Balla y
Depero (2002: 89) lo expresan t;IJ. este manifiesto:
Por medio de complejos plásticos nosotros
construiremos juguetes que habituarán al niño:
l. a reir muy abiertamente (por efecto de trucos
exageradamente cómicos);
2. a la elasticidad máxima (sin recurrir a
lanzamientos de proyectiles, latigazos, pinchazos
imprevistos, ett.);
3. al brío imaginativo (mediante juguetes fantásticos
para ver con lupas; cajitas para abrir por la noche,
en las que estallarán maravillosas pirotecnias;
artilugios transformables, etc.);
4. a aguzar infinitamente y agilizar la sensibilidad
(en el dominio inmenso de ruidos, olores, colores,
más intensos, más agudos, más excitantes);
5. al valor fisico, a la lucha y a la GUERRA
. (mediante juguetes enormes que actuarán al aire
libre, peligrosos, agresivos).

�Allinentat y desarrollar la risa, la elasticidad, la
imaginación yla sensibilidad han sido objetivos comunes
de los artistas vanguardistas que se han dirigido a la
infancia. Fomentar el valor físico, la lucha y la guerra, en
· cambio, es un propósito que únicamente se plantearon
los futuristas y que puede explicarse por la naturaleza
fascista .de este movimiento. Aún así, ni en los juguetes·
y títeres diseñados por Forrunato Depqo ni en el único
libro infantil futurista, proyecto de Alberto Viviani
(cf. Luigi Cavadini, 1998: 256-257), tienen cabida la
exaltación del valor físico, lucha o la guerra.
En rnmbio, basta contemplar los juguetesmarionetas de Depero como La toga y la polilla; El
jorobado y su sombra; Pinocho, el gdto o el zorro o su
vestuario para Los bailarines plásticos para suscribir la
idea con la cual cierra su reflexión sobre el juguete en
el manifiesto Reconstrucción futurista del universo (2002):

y motivos inventados por los artistas de vanguardia.
Sin lugar a dudas, las fusiones de palabras e imágenes
que llenaron estas colaboraciones entre poetas y
pintores tenían, a menudo, ecos de los primeros libros
futuristas. Sus estilizadas siluetas de colores intensos,
cuidadosamente impresas en papel de buena calidad
y con frecuencia reminiscentes del arte cartelista de
ROSTA (o agit-prop, abreviatura rusa de "agitación
y propaganda"), se articulaban ·en una composición
dinámica y se acompañaban de una alegte tipografia
especialmente diseñada para encender la imaginación
·delos niños (Rowell y Wye, 2003).

y formales del genero o el control que sobre ellos tomó
el g-0bierno:
Se decretó por entonces que los libros para niños
debían dejar de contener los cuentos. de hadas y las
canciones infantiles· habituales. El objetivo de la
nueva literatura serta retratar situaciones más reales,
destinadas a reflejar las transformaciones que estaba •
viviendo la sociedad y a instruir a su joven público
en las actividades, las innovaciones y valores de la
realidad soviética. Ya que la intención era producir
jóvenes ciudadanos creativos y responsables,
las imágenes y el contenido de estos libros eran
rigurosamente supervisados por una agencia del
gÓbierno (Rowell y Wye, 2003).

El juguete futurista será muy útil también para el
adulto, porque lo mantendrá joven, ágil, festivo,
desenvuelto, dispuesto a todo, infatigable, instintivo
e intuitivo.
UMA MUEVA LITERATURA IMFAMTIL

El interés por el libro infantil como un medio creativo
idóneo para la transformación de la realidad no se
generalizó entre los futuristas italianos. Fueron los
constructivistás rusos quienes, participando del
proyecto politico posrevolucionario, concretaron esta
inquietud. En palabras de Margit Rowell y Deborah
Wye(2003):
Una de las consecuencias culturales menos conocidas de
laRevolucióndeoctubredel917fueelrenacimientodela
literatura infantil Antes de, aquella, la escolarización no
obligatoria en Rusia y las escuelas existentes disponlan
de aulas y pianes de estudios inadecuados y obsoletos,
por lo que muchos niños recibían su educación en casa

Los libros infantiles rusos de vanguardia merecen ser
estudiados y analizados con detenimiento. Aún hoy
consiguen "encender la imaginación de los ruñas"
y, añadimos, también la del adulto. Estas obras de
Levedev y Llssitzky, de Chagal y Maiakovski, por sófo
citar a los artistas más conocidos, son especialmente
valoradas por los coleccionistas y a menudo
integradas dentro de las exposiciones dedicadas a
estos creadores. Sin embargo, muy pocas de ellas se
encuentran reeditadas y ninguna supera la condición
de facsímil destinado a una minoría illtelectual adulta.

[m]uchos de estos libros ilustrados fueron obra de
los principales escritores y pintores de la época.
Estos finos volúmenes -diséñados para moldear
la conciencia juvenil por medio de una formulación
matizada de ideas concebidas por las mentes literarias
de mayor talento-- se enriquecían con los conceptos

Si los objetivos de la vanguardia han sido desvirp¡ados
y banalizados tanto por sus propios excesos como por
el establecimiento de la sociedad de consumó y de la
cultura de masas, valdría la pena rescatar el interés
que aquellos artistas manifestaban por la infancia y su
afán por subvertit una realidad en la que la mayoría de
los adultos que se dirigen a los niños no hacen más que , Corraini.
V. Ferrer (2003). "Los libros para niños" en VV.AA. La vida secreta
atontarlo y desalentarlo con obras mediocres, concesivas
d, los libros. Media Viua: 1998-2003. Valencia: Collegi Major Rector
,Peset-Universitat de Valencia.
·
y cobardes.
C. Leclanche- Boulé (2003). Consrructivismo en la URSS. Tipografía, y
El espíritu de las vanguardias sobrevive gracias a la
fotomontajes. Valencia: Campgtáf:ic.
C Pérez (!998). "Infancia y arte moderno" en C. Pérez (ed.) Infancia y
labor de un grupo de pequeñas editoriales para niños,
artnnodcrno. Valencia: IVA.M.
como Petra, Media Vaca, Pequeño Editor, Camelia-,
M. Rowell y D. Wye (2002). El libro ruso de vanguardia 19!0,!934.
Madrid: \tNCA&amp;S-The Museum of Modern Art, New York.
Cosa&lt;:_--Naify, Corraini, Éditions du dromadaire,
J. J. Sebreli (2002). Las avcnJUras delas vanguardias. Búenos Aires:
Oreccio Acerbo, Baobah, Memo, Die Tallen Hefte,
Sudamericana.

.t
111
111

r

12

Si queremos que haya mejor gente (cada uno sabrá
lo que quiere decir esto), y si creemos que los libros
deben seguir existiendo porque es algo que nos
divierte hacer, y a veces leer, y porque es preciso hacer
alguna cosa, quizá la solución esté en hacer los libros
qoe no existen. Hay que inventarse los libros que no
existen para que la gente que no existe exista. Sí eso
no es una fe infantil, no es nada. iHagamos libros,
niños!tol

Bibliografla
·G. Ballá y F. Depero (2002). "La reconstrnccion futurista del
universo" en W.AA. Art,yarq11itccturasfi11Uri,ws (1914 1918). Murcia:
Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos.
\J. Boccioni (2002). "Pintura y escultura futuristas" en VV.AA
Arte y arquitecturas fi,turiscas (!914•1918)_. Murcia: Colegio Oficial de
Aparejadores y,Arquitectos Técnicos.
L. Cavadini (1998). "Vanguardia e infancia en Italia" en C. Pérez (ed.)
Infanciayartemoda-no. Valencia: IVAM
J. E. Cirlot (2006). Dimonarios delos lsmos. Madrid: Sirm;la.
L Cirlot (1999). Primeras vanguardias artísticas. Textos y documentos.
Barcelona: Parsifal
V. Dehó (2007). Childrcn's Comu. Artisrs' books for thildren. Mantova:

UMA MUEVA IMFAMCIA PARA UMA MUEVA
SOCIEDAD

Claramente escuchamos las resonancias de las
reivindicaciones futuristas antes analizadas. Pero
también se concretaba, al menos momentáneamente,
un anhelo común a ambos movimientos de
vanguardia: el rol activo y conductor del artista en la
transformación de la sociedad y en la creación de una
nueva realidad. Justamente la convicción en este ideal
superior puede explicar por qué

Nuevos libros para una nueva educación, una
nueva educación para una nueva sociedad. Este
planteamiento implicó una valoración del libro para
niños sin precedentes, tanto por el alcance de las
ediciones (hasta 100.000 ejemplares), como por la
calidad y renombre de los artistas vinculados en este
proyecto, y por la renovación de contenidos temáticos

Tara, One Stroke, Wytwornia ... Son numerosos los
escritores e ilustradores que conciben y crean otra
modalidad de literatura para niños y jóvenes. Sin
embargo, todavía es necesario reivindicar la idea
de que necesitamos nuevos libros para una nueva
infancia y una nueva infancia para una nueva sociedad
libros que nos lleven, a niños y adultos, "a relr muy
abiertamente", a "la elasticidad máxima", "al brío
imaginativo", ~a aguzar infinitamente y agilizar la
sensibilidad". O en palabras de Vicente Ferrer (2003),
un editor que sigue siendo vanguardista.

13

�'··~

~

¡f
i

�I:n
las últimas década"·
la literatura infaptil yjuvenil
ha vívido un a11ge ~in ¡1rccL-dentes.
Cada vez son más lL1s que escriben para
un público iruanril y cada \Te:: e_&lt;., mayl)r, pc,r
tanto, e.l número librL1s dírigídt)S alos mños
yj6vene..'-i. La abunclar1cia de c)hras no signífiéa
necesariamente ahundancía ck caliclacL pero
es innegable que &lt;le esa a,1alancha de libros
hay algLUlL1~ de gran calid1d literaria. Lo
importante es, por ende, apret1der,,.
a elegir en ese océano qe
publicaciones.

uc

oX

i
!e
!
X

~

~

·:z:
11

o
iil
X

U·

.

;

literatura escrita expresamente· para niños
urge a fines del siglo XVII en Europa, aunque
o no significa que los pequeños no hayan
gozado de la literatura desde tiempos remotos, pues,
como afirma Carmen Bravo-Villasante, "En el estadio
primitivo de nuestra literatura, niños y grandes
escucharian las mismas cosas y tendrtan las mismas
lecturas. El infantilismo de casi todas las literaturas
explica que ésta fuera apta para los niños".
Ya en las antiguas culturas mesoamericanas, si bien
no se puede hablar en sentido estricto de la existencia
de una literatura infantil, contaban con cantos,
himnos, leyendas, adivinanzas y juegos de palabras
de los que también habrtan disfrutado los infantes.
La literatura prehispánica dirigida a los niños no
estaba exenta de un tono dídáctico. Ejemplo de ello
son los huehuetlahtolli o "palabras antiguas", que eran
consejos, discursos o charlas educativas dirigidas a ]os
hijos. Bemardino de Sahagún transcribió al español
algunos hueliuetlahtolJi como "Consejos del padre a
su hija" y "Exhortación de un mexicano a su hijo".
Durante la época colonial mexicana, la literatura
infantil estuvo marcada por 'una fuerte impronta
eclucativa y religiosa. En este tiempo surgen los
primeros libros para niños, pero no se pensó en
su entretenimiento, sino en imponerles una visión
católica del munlio. Asi, no es de extrañar que el
primer libro para niño'!; en la Colo!llil sea un catecismo
de la doctrina cristiana, editado por el fraile Pedro
de Gante, también fundador de la primera escuela
en la Nueva España. La máyor parte de la literatura
infantil (española y universal) l?rovenfa ·de Europa,
y se caracterizaba por su fuerte carácter didáctico
y religioso. Pero a ésta sólo tenía acceso-un grupo
reducido de infantes, conformado fundamentahnente
por hijos de españoles. La mayor parte de la población
infantil mexicana sólo poclia acceder a los textos
religiosos (vida de santos, biblias, historias sagradas,
etc.), fábulas, canciones y juegos que formaban parte
de la tradición oral española, indigena y, en menor
medida, africana.
A mediado.s del siglo XVIII surgen en Europa fas
primeras publicaciones periódicas para niños: The
Lilliputian Magazine (Í75H752) y The Museum for Young
Gentleman and Ladies (1758), publicadas en Inglaterra.
En España aparece en 1798 el primer periódico infantil,

17

editado por Josep y D. Bemabé; la intención didáctica
de la publicación se evidencia desde su mismo titulo,
que parece pensado más que todo para ahuyentar a los
lectores: Gaceta de los niños oprincipios generales de moral, .
ciencias y artes, acomodados a la inteligencia de.la primera
edad. Más de medio siglo después ven la luz en México
las primeras publicaciones periódicas dirigidas a los
niños: El Mentor Mexicano (1811), El Correo de los Niños
(1813) y Diario de los Niños (1839-1840), editadas por el
periodista Wenceslao Sánchez.
La literatura infantil mexicana del siglo XIX .está
impregnada de un tono educativo y moralista. La
fábula, apropiada para la transmisión de moralejas,
es el género predominante en esta centu·ria. Marcado
por las luchas independentistas, el siglo XIX es madre
de una literatura infantil de acentuado carácter
político, sobre todo en contra del dominio español.
Uno de los principales autores para niños, y no sólo
para ellos, es el escritor José Jo aquin Fernández de
Iizardi El Pensador Mexicano es autor de la primera
novela hispanomericana, El Periquillo $amiento, que
a su vez es un libro, si no para niños, si para jóvenes .
(el texto lo escribe con el fin de que fuera una lectura
educativa para sus hijos). Haciendo uso de la sátira,
Iizardi reprende los viciós de la sociedad y al mismo
tiempo intenta divertir a sus lectores. J\si, la.función
educativa de su obra se funde con un elemento que se
empleará con más frecuencia en los _siglos posteriores:
el humor. Lizardi es aut9r asimismo de otras obras
destinadas a los niños, como Fábulas y La !:2uijotita y su
prima.
Además de Femández de Lizardi, entre los siglos
XVIII y XIX destacan escritores para niños como Luis
de Mendizábal, autor de Fábulas políticas y militares;
Ignacio Femández de Córdova, quien publicó Fábulas
y Fábulas escogidas, yJosé Ignacio Basurto, autor de uno
de los primeros libros editados para niños en el siglo
XIX -su título tampoco deja entrever que Basurto .
pensara demasiado en el placer de la léctura de los
niños: Fábulas morales para la provechosa recreación de los
niños que cursan las escudas de primeras letras. Otro escritor
para niños del siglo XIX es José Rosas Moreno,
considerado por diversos críticos como el mejor
fabulista mexicano.
En la primera mitad del siglo XX la literatura
infantil mexicana sigue marcada por el tono

�,

.

LA CELEBRACIÓN DE LA PRIMERA FERIA INTERNACl,O NAL DEL LIBRO
INFANTIL Y JUVENIL EN 1981 SUPONE.UN VERDADERO PARTEA.CUAS
EN LA LITERATURA INFANTIL MEXICANA.

1

didáctico y moralista de las épocas anteriores, y
son aún escasos los narradores que escriben para
un público infantil. En las primeras décadas de la
centuria pasada, la labor editorial de la Secretaria de
Educación Pública y los esfuerzos de José Vasconcelos
suponen un gran impulso a la difusión de la literatura
infantil. Vasconcelos, motivado por sus ideales
revolucionarios, nacionalistas y humanistas fue un
promotor de la educación y la cultura universal. En
1924 edita Lecturas clásicas para niños, una antologfa
en dos tomos que reúne cuentos, leyendas, biografías
· y episodios históricos adaptados por escritores
mexicanos y latinoamericanos de gran renombre. La
intención de Vasconcelos: que el niño adquiera una
cultura universal.
En las primeras décadas del siglo XX predominan
los libros infantiles colectivos en los que la literatura
sigue siendo sierva de la moral y la pedagogía. En las
palabras de Juan Pérez Gómez, uno de los autores
de la antología Príncipe, se observa claramente la
intención edificante del autor: "He procurado seguir
en todo, por lo que respecta al héroe de la obrita, la
verdadera enseñanza, es decir, la Enseíianza positiva;
les presento a 'Príncipe' obrando siempre bien, no
hay en él ninguna acción que no esté dentro de la más
absoluta moral pues esa enseñanza a que aludo, nos
dice que para educar al niño, no hay que presentarle
lo malo que pudiera despertar en élla curiosidad de
conocerlo, sino lo bueno, para que hacia ello se sienta
siempre inclinado."
La literatura infantil se vuelve también vehículo
de las ideologfas y filosofías de la época. As!, en las
primeras décadas del siglo XX se publican libros de
• tendencia socialista y revolucionaria como Cuentos
infantiles (1933) de Gabriel Lucio, o de inclinaciones
positivistas como Troka el poderoso deI escritor
estridentista Germán List.

Si ~tes de los años ochenta la narrativa infantil
es escasa, más aún es la poes!a infantil. Lo común es
la edición de antologfas que reúnen poemas pocas
veces creados expresamente para niños, donde
figuran autores como Alfonso Reyes, Homero Aridjis,
Rosario Castellanos Octavio Paz,José Emilio Pacheco.
Mientras que en la narrativa destacan autores como
Pascuala Corona y Blanca Lydia Trejo, en la poes!a
infantil ocupan un lugar especial Amado Nervo, Juan
José Tablada y Francisco Gabilondo Soler, creador de
CriCrí.
Según Mario Rey, la celebración de la primera
Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en
1981 supone un verdadero parteaguas en la literatura
infantil mexicana. Pero trazar tajantemente un
antes y un después en la literatura infantil tomando
este año como linea divisoria me parece que nace
más bien de un afán clasificatorio antes que de una
correspondencia exacta con la realidad; sin embargo,
como destaca el mismo Mario Rey, esta fecha resulta
de gran importancia en-este campo porque concentra
esfuerzos y sirve de impulso al cn:ciente interés de
autores, libreros, promotores y clitores en la literatura
destinada a los pequeños.
En las últimas décadas del siglo XX surgen
numerosas editoriales dedicadas a literal;Ura infantil
y juvenil, y las que antes desdeñaban este género
comienzan a abrir colecciones para los pequeños.
Cada vez son más los que escriben para un público
infantil, y algunos que anteriormente sólo escribían
para adultos, incursionan en este terreno. Detrás de
todo este auge de la literatura para niños y jóvenes
existe sin duda también un fuerte interés comercial: la
literatura infantil se ha vuelto para algunos editores un
gran negocio. Juan Villero, por ejemplo, afirma en una
reciente entrevista que su novela infantil El profesor
Ziper y la fabulosa guitarra eléctrica ha superado las ventas

LA LITERATURA "EDIFICANTE" COMIENZA A SER DESPLAZADA POR
LAS OBRAS CREADAS EN PRIMER LUCAR PARA EL DISFRUTE DE LOS
PEQUEMOS.
18

&gt;&lt;

~

..._

i
11

1

•

!

8

-2

g
11

!;;

¡
11

►

1

8

i

~
..._

i

i

'-a
z

11

9o
z

11

o
il

z

8

de tocios sus libros publicados juntos. En este caso se
trata sin duda de un autor cuya obra sobresale por sus
cualidades literarias, pero evidentemente mucho de lo
que se promueve y,se vende exitosamente escasea en
méritos literarios.
A partir de los años setenta comienzan a abordarse
en la literatura infantil mexicaha temas antes vedados
para los niños, se rompen las estructuras narrativas
tradicionales y, sobre todo, se da un paso de gran
importancia: las intenciones educativas o morales del
autor ceden terreno a la estética literaria. La literatura
"edificante" comien_za a ser desplazada por las
obras' s:readas en primer lugar para el disfrute de los
pequeños. Así, la literatura infantil adquiere la función
que según Gianni Rodari deb~ cumplir: la de fungir
como ún juguete, un juguete hecho esencialmente
de palabras y de imágenes. Antes que atiborrarlos de
consejos y soporíferos principios morales, los autores
desean contribuir también a la felicidad del niño y al
desarrollo de su'imaginación.
Después de siglos de _estar ceñida al corsé de la
pedagogfa, buena parte de la literatura infantil se
ha logrado liberar de ella. La transmisión de ciertos

19

valores o contenido educativo a través de la literatura
no supone algo negativo en sí mismo ni demerita, a
mi juicio, una obra literaria (finalmente, ninguna
obra escapa a transmitir ciertos valores o ideología,
aunque sea de manera imphcita o no intencionada por
el autor), pero el problema surge cuando la literatura
se emplea como vehículo de principios educativos y
morales en detrimento de la calidad literaria. Entonces
deja de ser lo que antes que nada deber ser: arte. Esta
literatura que no se crea pensando en el disfrute de
los niños, contribuye además a su rechaizo hacia los
libros. Por otra parte, para lograr que descubran el
·placer de la lectura y se conviertan en futuros lectores
\
hay que dejarlos elegir los libros (no habrán de ser
necesariamente obras literarias) que más despierten
s~ interés, que más satisfagan sus inquietudes
intelectuales. Imponer cierta literatura a los pequeños
y a los jóvenes, ya sea con el fin de inculcar en ellos
ciertos principios o valores, opor cualquier otra razón,
es la mejor manera de cultivar el odio hacia los libros
e impedir que descubran el placer y los beneficios de
lalecturaw

�Manojo de adivinanzas ·
C!!J

6.

AMTOMIO CRAMADOS

donde flota el pez que veo

l.

sino rastros de pincel

Fue la boca quien lo dijo

que describen -según él-

Como un recuerdo oxidado

al no poderlo decir;

su redondez primeriza

que la pasión olvidó

mientras me quedo alelado?

se tuvo que arrepentir

como la que está en la prisa,

y en nada se convirtió

Contéstame a todo nado

para hacer este acertijo:

que ves en este papeL

pero algo nos ha dejado:

para ver si te lo creo.

('n" 1.ll1l3l 20b 2ll~

Lo tiene el padre y el hijo,

Es como arrepentimiento
de decir en un momento
lo que se quiere callar.
(o.,:,120d b)

como pieza de museo

(nu,3q nl ooi1llinll b)

rastro de un beso pintado

,

como el intento de hablar
o al silencio devorar.

1

•

sinsabor de los resabios

4.

huella de tontos y sabios

9.

La echo a la suerte y delante

sazón de los tres olvidos

Es el sarcófago enano

pone lo que tiene atrás

rastro de jugos perdidos _

en donde el rey Orranás

analizala y sabrás

boca sin dientes ni labios.

algo de un dedo, no más,

que su tamaño de instante

enterró y aún sigue sano.

(nbib1om ll~

puede ser tan abundante

Sin la parte de su mano
el r¡y se fue del lugar

suena a nombre de mujer

7.
Desdigo lo que te digo

como aguijón de mosquito

y en el volado divaga.

y entonces se. hace presente,

intentó abrir el cajón

su pinchar es puro mito

El que con su cuerpo paga

de tan frágil nó se siente

y se lo quiso robar.

y aguja ni qué decir.

nunca la podrá vender.

pero siempre está conmigo;

2.

como redondo su ser

Aunque se quiera lucir

Asi como sin sentir

si quiero ser su enemigo

(nb3"omn~

con palabras lo derroto

10.

si callo soy su devoto

Es transparente destino

Entre diciembre y enero

si grito causo su muerte

en donde tú eres la duda

se encuentra un árbol ya seco,

cuando es débil es. tan fuerte

y el mismo que te saluda

un tronco arraigado y chueca,

que a veces no lo soporto . .

'causándose un desatino:

es un piquete normal
S.

en la tela es arsenal
que detiene el dobladillo
ni héroe ni tampoco pillo

iVaya bicho de metal!
(uli\h,b)

a las horas un ladrón

popular y "parejero"

(oh1di2b)

el betrinche bizantino

para serte más sincero:
3.

Adán tiene un par de cosas
que Eva no podrá tener.
¿Alcanzas a comprender?
Te diré mientras reposas:

sólo él puede acomodar

8.

el desierto junto al mar

¿Qué es la vitrina, vitrina,

el odio junto al querer

cuando no vitrina, mar;

al hombre con la mujer ...

cuando mojado lugar,

¿Cómo le debo llamar?

una transparente tina,

(''(' ll"tl:i\ ll~

no son formas caprichosas

20

\

se debe a que le retuerce
que por mucho que se esfuerce
sólo será tu remedo
o esa seña con el dedo
que nunca quisiera verse.
"(oi.3~23 l:i)

espacio de aguamarina

21

�I

LQUÉ ES IBBY?
EM MUCHOS PAÍSES
DEL MUNDO, EXISTEN
IMICI.ATIY.AS PAR.A
PROMOVER QUE LOS
MIMOS Y JÓVENES SE
VUELQUEN Y DISFRUTEN
DE ES.A PRÁCTICA T.AM
ENRIQUECEDOR.A QUE ES LA
LECTURA. HAY ESFUERZOS
PUNTUALES, Y OTROS,
COM M.AYOR TRADICIÓN
Y ORCA.MIZ.ACIÓN. TODOS
SOM MECES.ARIOS. ENTRE
LOS QUE REALIZAN
CAMPAN.AS DEL.ARCO ,
.ALIENTO Y .AMPLIO
.ALC.AMCE,SEEMCUEMTR.A
IBBY. (IMTERM.ATIOM.AL
BOARD OM BOOKS FOR
YOUMC PEOPLE).

BEY, organización sin fines de lucro, nació en
1953.. Desde su sede central en ]asilea, Suiza,
extiende sus redes hacia casi 70 países en todos
los continentes. Las agencias nacionales de IBBY se
asocian a la central, mediante el pago anual de una
pegueña cantidad de dinero (proporcional a las
economias de cada país), destinada a cubrir gastos
operativos. El grupo .que se hace cargo de cada
nueva sección de IBBY recibe asesoramiento desde
la Secretaría General y el derecho' a participar en
la designación del premio internacional de IBBY, el
Asahi Award, y a nominar canclidatos para el premio
Andersen, el equivalente al Nobel en . literatura
infantil y juvenil. La historia de IBBY comenzó con ]ella Japman
(1891-1970). Esta periodista alemana que escapó del
nazismo en Londres -comenzó a ser referente de la
literatura infantil. Terminada la II Guerra Mundial,
en Munich estableció la International Youth Library,
bajo su dirección, con fondos de la Fundación
Rockefeller. Luego, en 1951 organizó un encuentro
que se llamó International Understanding through
Children's Books. El éxito de la convocatoria, que
atrajo interesados en la literatura infantil de todo el
· mundo, impulsó la creación, en octubre de 1953, de lo
que fue.IBBY: un consejo internacional sobre libros
para gente joven, que fue acogido por el ETH;;:, el
Instituto Federal Suizo de Tecnología. En 1974, la
oficina permanente de IBBY, inicialmente en Zurich,
se asentó en Basilea. La cúpula organizativa está
integrada por una Presidencia (cuyo mandato dura
dos años) y un Comité Ejecutivo. La canadiense
Patricia Aldana es la actual presidenta de IBBY.
IBBY EM AMÉRICA LATINA, LOS CASOS DE
MÉXICO Y DE ARCENTINA

c,sAMALfA , Las actividades de IBBY son abundantes y variadas.
MELCAR Todos los integrantes se reúnen en la Asamblea
General bianuaL Mientras tanto, en cada sección
nacional se organizan seminarios, talleres, '
participaciones en ferias del libro, encuentros con la
comunidad, diseñados con las preferencias, el ingenio
y el capitalhumano locales.
Dos países de América Latina, a un extremo y
otro del continente, demuestran especial dedicación
a la promoción de la lectura entre niños y jóvenes.

I

23

�Se trata de México y de Argentina. Alli funcionan
secciones de IBBY, llamadas respectivamente A Leer/
IBBY México y ALIJNIBBY-Argeritina (Asociación
de literatura Infantil y Juvenil de la Argentina). Han
asumido importantes responsabilidades. México fue
el anfitrión de la primera reunión bianual de la región
, . de América Latina. Argentina lo hará en 2011, cuando
Buenos Aires sea Capital Mundial del Libro. Además,
en 2014, México tendrá el enorme compromiso de
ser la sede para la Asamblea General de IBBY. Asi,
A Leer y ALIJA se destacan en el panorama de IBBY,
pese a ser organizaciones relativamente jóvenes desde
su formal designación: en México, desde 1979; en
Argentina, desde 1985.
Pero por delante de las instituciones, los nombres y los
datos, IBBY existe y crece por el impulso de las personas
que aman la lectura y que buscan dar la oportunidad a
que más seres tengan acceso a ella. Ylo hacen venciendo
dos limitaciones: los malos hábitos de lectura (o ausencia
de ellos) y las carencias económicas.
Quienes hacen IBBY han sido -y muchos continúan
siéndolo- maestros, bibliotecarios, escritores,
ilustradores. Su argumento más convincente para
estimular a leer es la propia pasión que ellos experimentan,
no hacia todos los libros indiscriminadamente, sino hacía
los que les han dejado huella en su memoria e identidad
Saben que la relación con los libros es personal y que, sí
no hay placer en la lectura, el libro es, con todo derecho,
abandonado. Recuerdos, reflexiones y algún consejo
práctico, todas estas cosas son contadas aqui por Azucena
Galindo Ortega, directora general de A Leer, y por Carlos
Silveyra, presidente de AIJJA, cÓn una compartida calidez,
que contagian al describir su común vocación de promover
la lectura.en niños y jóvenes.

A.LUA. CUENTA. SU EXPERIENCIA.
Con Carlos Silveyra se habla de vos. Directo, sin vueltas,
no esconde las vetas caseras delalabordeAIJJA que, sin
embargo, implica un elevado compromiso profesional·

Analía Melgar (AM) i~ut objetivos ti&lt;neAUJA?
Carlos Silveyra (CS): ALIJA es una institución
que se creó como una ONG (Organización No
Gubernamental) sin fines de lucro, es decir, todo
lo que recauda lo reinvierte en promoción de la
lectura, difusión de la literatura y capacitación

de mediadores. Buscarnos desarrollar actividad
de lectura donde sea y como sea. As! de fácil.
Entonces, auspiciamos desde un plan de lectura
en las plazas hasta un concurso de una editotial
donde pueden aparecer nuevos y mejores escritores
e ilusttadores, de los cuales, en la Argentina, hay

"UM LIBRO V.ALE LO MISMO QUE CUATRO PAQUETES DE CIC.ARRILLOS
O CIMCO PORROMES DE CERVEZA. SI TOM.AM, POR SEM.AM.A, UM
PORRÓM MEMOS, MOLES HACE M.AD.A Y EM CIMCO SEM.AM.AS IUMT.AM
EL DIMERO PAR.A COMPRAR ESE LIBRO"
CARLOS SILVEYR.A

gran ttadición.

AM: i~ul particularidades ti&lt;neAUJA en d presente?
CS: En 2010 buscarnos que ALIJA sea más federal, es
decir, que no todo estt centtalizado en Buenos Aires.
Por eso, se están generando delegaciones y filiales
en ottas ciudades del país (Ushuaia, Mar del Plata,
Rafaela). Actualmente, ALIJA está integrada por unos
250 socios, que pagan una cuota mensual de $15 pesos
al mes [menos de 4 dólares americanos]. Todos los
interesados en promover la lectura y la literatura en
niños y jóvenes pueden ser socios: un maesttO recirn
recibido, cualquier ciudadano. Y ALIJA continúa
enttegando anualmente sus premios, llamados
Destacados ALIJA, determinados por un jurado
independiente que nombra la comisión directiva.
AM Contame un ejemplo deun proyecto reciente de AUJA.
CS: Por ejemplo, nos asociamos con un grupo de
teatto que hace funciones en todo el pa!s. Elegimos
los diez lugares más humildes y carentes de libros,
y una persona de ALIJA acompail.a a ese grupo
de teatto y lleva una dotación de tteinta libros
de regalo. Esos libros los compra ALIJA a las
editoriales socias, con un descuento. En el lugar,
hacemos lectura en voz alta con los nenes, un taller
con los docentes para explicarles qué pueden hacer
con el material que les enttegamos, y nos volvemos.
Es decir, dejamos una pequefia biblioteca,
sembramos ganas de ttabajar en los maesttos y los
chicos pasaron un lindo momento. '

A.M: iPor qut hacts promoción de la lectura?
CS: Nunca te vas a enconttar con ningún enemigo
de la lectura, parque la lectura es más buena que tl
agua. Está bueno decir que apoyás a la lectura, te da
prestigio, te ubica en el mundo de los bien pensantes.
Lo digo as! con cierta iron!a, porque se da la
situación hipócrita de que la sociedad les dice a los
chicos que lean pero los adultos (papás, abu,elos,

maesttos) no leen. Ahora bien, no alcanza con que
se lea más. Despu~ que enconttamos ese material
que al chico le dan ganas de volver a leer, hay que
buscar el riivel más alto posible.

A.M; iExisten lugares de Argentina donde no hay libros?
CS: Hay lugares donde sí hay libros pero no se
usan. En las escuelas a veces ~ay libros en cajas,
porque los maestros dicen "mirá si se rompen ... ".
Pero si \os libros se rompen cumpliendo sus
funciones, eso no es un problema; el problema es
que no se usen. Donde realmente no hay libros
en Argentina es én los hogares. Después de la
escu,ela, mucha gente no vuelve a tener ni tocar
un libro. A los papás les explico con mucha
crudeza: "Un libro · vale lo mismo que cuarto
paquetes de cigarrillos o cinco porrones de
cerveza. Si toman, por semana, un porrón menos,
no les hace nada y ~n cinco semanas juntan el
. dinero para cómprar ese libro". Ahora bien, si
sucede que hay lugares donde n_o hay dinero
para comprar·libros, pero tampoco hay con qué
comprar ni ropa ni alimentos. Ah1 ALIJA lleva
libros.

AM: iA todos los chicos potencialmente les gusta lar?
CS: No a todos los chicos les encanta leer. Y está
muy bien que as! sea. Si vos no leés, despu~
cuando te morís no te vas al infierno. Hay chicos
a quienes les gust;t la plástica, la música; a ottos,
no. Lo mismo pasa con la lectura. Si ten~ dos hijos,
que uno te salga lector y otto salga deportista no
tiene nada de malo. Lo malo es no haberles dado a
ambos.la oportunidad de leer. Lo que si creo es que
el 99 ,9 por ci~nto de esos chicos que dic·en que no
les gusta 1eer es porque en algún momento se les
obllgó a leer o porque se les proporcionó material
fuera de sus intereses. Los adultos solemos creer
que lo que nos gustó en nuestta infancia les tiene

25

que gustar a nuesttos hijos. Pero ellos son otta
persona, en otto mundo y con ottos intereses. Si
a vos te encantó Mi planta de naranja lima, no tiene
por qué gustarle a tu hijo. Y si vos lo odiaste en
la escuela cuando tu maestt~ te lo inttodujo por
via endovenosa, a tu hijo a lo mejor le encanta.
No hay una púdora para hacer leer. Hay un libro
apropiado, para un niño apropiado, en un momento
apropiado.

AM: iCuáf ~ tu principal recomendación para los
promotores de la lectura/
CS: A los maesttos y a los padres les digo: ttaten
de pensar en la persona que tienen adelante y elijan
libros en función de eso, no de sus propios gustos.
A los chicos no les importa si es un premio Nobel,
lo que les importa es que les diga cosas a ellos. No
hay temáticas predeterminadas. Tienen que ser
libros que movilizan, que conmueven y, por suerte,
hay propuestas para todos los gustos. ,
A.M: i~ut es leer?
CS: Leer es juntarse con uno mismo. Quien
lee se está leyendo y quiere asomarse ottos
mundos, a ottas vidas. Yo recomiendo leer por
las posibilidades que ofrece de escapar de tu
mortalidad única e individual.

a

AM: i~ut libro recordás como tu preferido en la infancia?
CS: Yo me hice lector, debo decirlo, a pesar de la
escuela. Me enganché mucho con Veme, London,
Stevenson. Salgari era mi autor favorito. Me met!a en
un mundo de piratas y de naves y babor y estribor...
No me hablaba de mi mundo, pero s1 me hablaba de
mi mundo. Hablaba de un mundo simbólico: sobre
la valentla, sobre cómo te parás frente a la vida.
Me hablaba a ·ml, aunque propusiera situaciones y
palabras de las cuales yo, niño porteño, no tenia la
menor idea.

�A LEER CUEMTA SU EXPERIEl4CIA

Azucena Galinclo Ortega describe su misión al frente
de la-dirección de A Leer. Ordenada, programática,
no pierde, sin embargo, nada del convencido
apasionamiento que la guia: "Los cambios individuales
son los que van sumando a los procesos de cambio
maym: se empieza por los individuos y se incide en la
sociedad".
AM: ifi/.ul objetivos tiene A Leer/
Azucena Galíndo (AG): B objetivo central es que
la lectura placentera esté presente en la vida de las
personas, que sea un bien de la sociedad que estimule
el diálogo, la construcción colectiva de soluciones, el
autoconocimiento de las personas y el goce estético.
Para promocionar la ,lectura placentera, los propios
mediadores deben ser ellos mismos lectores convencidos
del poder de la lectura. Las actitudes frente a la lectura
son aprendidas y dependen del medio en el que cada
niño o cada adolescente se desenvuelve. Por ello tenemos
que incidir en las familias y en las escuelas, para que en
ambos espacios la lectura se despliegue· en su sentido
gozoso. Buscamos que nueso:os planes se ejecuten de
manera sistemática y sostenida en espacio y tiempo: las
acciones esporádicas no contribuyen mayormente a la
formación de lectores.

AM: iCómo variaron los objetivos de A Leer desde sus
inicios hasta hoy/
AG: Cuando se fundó A Leer, hace ueinta y un
aftos, en México no existla oferta editorial propia
para los niños y jóvenes del pa!s. La mayor!a de los
libros proverúan de Espaiia y de Argentina. A pesar
de su calidad, no reflejaban las realidades de los
niños mexicanos. Por ello, primero, nuestra tarea fue
promover la creación de libros para niños en México,

escritos por mexicanos, ilustrados por mexicanos y
editados por empresas mexicanas. Ahora, una vez
superada la falta de propuestas editoriales, nuestro
enfoque está en formar comunidades lectoras, en
profesionalizar mediadores, y en buscar espacios
alternativos de promoción de la lectura, además de
fortalecer los ya existentes --escuelas, bibliotecas
y librertas- y de propiciar que los hogares se
conviertan en núcleos lectores.

AM: i~ut caracter-iza a la buena literatura infantil/
AG: La buena literatura infantil, como todo el arte,
puede tocar las fibras más Intimas del ser, poner a
las personas en contacto con su esencia, a través
de la c'!Jidad iiteraria, el cuidado en las palabras
y la construcción de la obra. Por el contrario
'
no recomendamos libros que tienen un mensaje
unlvoco, que carecen de trama, que redundan en el
lugar común.

AM: iCuáles son las actividades de A Leer en la actualidad!
AG: Tenemos programas variados, para públicos
distintos. Hacemos análisis de la literatura infantil
en nuestra biblioteca especializada, y trabajo directo
·con niños, adolescentes y adultos. Nuestro programa
Nosotros Entre Libros lleva lectura en voz alta a
primarias públicas, a través de voluntari~, en su
mayorta madres de familia. Hemos abierto más de
cincuenta biblioti:cas comunitarias en distintas
zonas del pa!s, donde of,ecemos préstamo de libros,
en lugares de dificil acceso a la cultura escrita, por su
situación geográfica o social Tarnbién tenemos un
proyectq para adolescentes, que vincula a la literatura
con el cine y la plástica.

AM: i~ut es lw/
AG: La oportunidad de adentrarse en el infinitó mundo
que ofrecen 1~ libros. Tener el refugio y la compaíila
de la palabra escrita y dialogar con los personajes nos
enriquece. Enlo personal, he tenido muchas experiencias
de lectura: momentos entrañables, reflexiones
profundas, amigos de aventuras, amores platónicos,
personalidades repulsivas, pasajes incomprensibles.
Quien tiene una \&gt;ida interior rica está bien equipado

' AM: Se escucha decir: "los niños de ahora leen menos, por la
televisión, la computadora... ". iEs cierto/
AG: No veo una conspiración contra la lectura. Hay
nuevos soportes para realizarla y hay nuevas formas
a través de las cuales niños y jóvenes se comunican
y. se divierten. Hace algunos aftos, se habla perdido
la escritura de mensajes y cartas. Ahora, con el
correo electrónico y las redes sociales, hay una
nuev~ dimensión de escritura. Hoy, un mediador
de la lectura tiene que explorar los nuevos medios y
volverlos sus aliados.

"UN NIÑO QUE LEE TIENE MÁS Y MEJORES HERRAMIENTAS PARA
COMPRENDERLO, CUESTIONARLO E INTENTAR MODIFICARLO, TIEIIIE

i1

MÁS FORMAS DE COMUNICARSE CON LOS DEMÁS Y DE EXPLORAR SU

•

ENFRENTAR EL MUNDO ACTUAL, MÁS P~NTOS DE VISTA PARA

.

'

PROPIO INTERIOR"
.AZUCEN.A. CALIMDO
26

77

'

para la vida La lectura brinda oportunidad de enfrentar
múltiples realidades y, a partir de ellas, confrontar la
propia. La lectura quizá no modifique el mundo, pero si
puede modificar la forma en qu;lo vemos. Un niño que
lee tiene más y mejores herramientas para enfrentar el
mundo actual, más puntos de vista para comprenderlo,
cuestionarlo e intentar modificarlo, tiene más formas
de comunicarse con los demás y de explorar su propio
interior.

AM: i~ut libro recuerdas como tu preferido en la infancia/
i\.G: Recuerdo a Salgari; adaptaciones de autores
rusos que mí papá me dio; pasé por Corazón: diario
de un niño, Marcelino pan y vino, y toda la colección
de audiocuentos de Disney. El que fue una lectura
entraftable: El país de las sombras largas, de Hans
Ruesch, cuando lo le! en la secundaria. Todos elios
me han tocado, me han dejado algo, me han hecho
vivir y, por ello, les estoy muy agradecida8!&gt;

"'

�l escritor Sandro Cohen comenta en su
Redacción sin dolor sobre esos licenciados,
egresados universitarios, para quienes ~ un
reto escribir: años y años de estudio ... iy por qué
entonces no son capaces de expresar con claridad
sus ideas en un texto? Entonces el maestro se
aventura a decir que en algún momento el programa
educativo nacional consideró poco necesarias
materias como la gramática y la ortografía, que
en algún momento hemos perdido la capacidad
de escribir, iacaso también de leer? Ante la
problemática, C?hen escribió aquel libro exitoso
en ventas, que de una manera clara y precisa enseña
elementos de redacción, algo que necesitamos, y .sin
gran publicidad el libro ha sido consumido.
Esta necesidad también la ha observado la S~P; po!
ello, se ha propuesto mejorar la enseñanza de la lengua
imponiéndose objetivos
ambiciosos. Según
su actual Plan
Nacional de
Lectura, tiene
como objetivos
formar lectores
y escritores,
usuarios de la

E

':ez

escuchéuna
conversación
cuyas frases
bastaron para
conmoverme. Se
trataba de un par de chíéas
adolescentes; la primera,
bastante molesta, decía: "Es. que
no piensa, no piensa"; entonces,
la otra le respondió: "Quizá nunca
le enseñaron a pensar, no puede, yo a
veces tampoco puedo". Las frases fueron
reveladoras. :Mientras los adultos nos hemos
quejado de la falta de atención de los chicos,
de su :inconstancia, de su mala ortografía, de su
pérdida de tiempo, icuántas quejas tendrtan
ellos de nosotros!, tles hemos preparado
para este mundo?, mos hemos preparado
nosotros? Quizá estemos tanto o
más confundidos que ellos. No
podernos enseñar algo que no
·
sabernos.
\

28

cultura=rita,

individuos con
una formación
•
literaria que les permita degustar
diversos tipos de textos, asi
como expresarªsus ideas con
por qué no, algunos quizá
capacidades artísticas.
Según mi
,i:xperiencia como
tallerista, me
atrevo a pensar
que ante el declive de los métodos autoritarios
de enseñanza, al parecer no hemos podido aplicar
en la práctica métodos adecuados a estos tiempos.
Alguna vez se enseñaban las reglas ortográlkas con
repeticiones monótonas, con el encargo de planas

y planas, sin embargo, los métodos 'autoritarios
han perdido eficacia; entonces, e'sas maneras
definitivamente no funcionan y son inaplicables. Pero .
no hemos podido aplicar en la realidad los métodos .
pedagógicos que se han venido formando desde la
mitad del siglo pasado.
Puede ser que en alguna_s escuelas privadas
o públicas si apliquen métodos educativos
participativos, pero, iqué pasa en la gran mayoría
de escuelas públicas, las cuales atienden al grueso
de los mexicanos? Cabe señalar que la educación
pública cuenta con excelentes programas educativos,
bibliotecas escolares y libros gratuitos. Entonces
ipor qué es frecuente escuchar "no entiendo"
como respuesta de los chicos luego de leer algún
texto? Pareciera un estira y afloja, un panorama de
contradicciones.
Acaso será el ritmo rápido de la vida actual, esta
cultura del "Just do it": no lo pienses demasiado,
sólo hazlo, donde las actividades intelectuales que
requieren tiempo y reflexión parecietan tener mala
reputación y poca estima en los influyentes medios
masivos de comunicación. A diario, pequeños y
grandes estamos expuestos a cantidades enormes de
información, un mar de signos que más füen tienden a
embotar )os sentidos.que a provocar la reflexión.
Las nuevas tecnologías que hoy en dia debemos
saber manejar y la gran cantidad de información a
la que estamos expuestos nos ponen el reto 4e ser
aún más juiciosos y reflexivos, de desarrollar más
habilidades diversas. Es aún más necesario saber leer
en esta era de la información, leer lenguajes verbales,
imágenes, sonidos y muchísimos signos y simbolos,
además de saber varios idiomas. Es vital saber leer,
tener criterio, aprender a responder ante todos esos
estimulos, escribir, saber comunicar, o de lo contrario
con nuestros sentidos entorpecidos estaríamos
totalmente perdidos.
Hoy más que nunca es necesario ser lector, lo
cual ya no es sólo una exigencia para una élite social
poderosa, sino que en este mundo competitivo la

ES NECESARIO APROVECHAR LOS RECURSOS DISPONIBLES,
IMYESTICAR, SELECCIONAR, ADAPTAR MÉTODOS DE ENSEÑANZA DE
LALEMCUA, NO IMPONER SINO PROYOCARELCUSTO POR LA LECTURA
Y LA ESCRITURA COMO PARTE DE MUESTRAS VIDAS COTIDIANAS
29

..

�•
l

I

información está disponible para un gran número
de gente y la tendencia es que cada vez más y más
dispongamos de ella. Por ello es necesario aprovechar
los recursos disponibles, investigar, seleccionar,
adaptar métodos de enseñanza de la lengua, no
imponer sino provocar el gustó por la lectura y la
escritura como parte de nuestras vidas cotidianas, algo
vital, una forma de encarar la vida y de enriquecerla.
Mucho mejor si esta enseñanza inicia desde edad
temprana.
Es as! que también es necesario el estudio
de la literatura que podría ser adecuada para
niños y adolescentes, con esto me refiero a
aquélla que podría decirles algo, que podría
'
estar cerca por su sencillez,
por su temática,
por su riqueza imaginativa; aqui cabe la
literatura que no ha sido pensada para un
lector especifico según la edad, as! como esa
literatura especialmente dedicada a los más
jóvenes o primeros lectores. Sobre todo esta
última es necesario estudiarla, analizarla
y establecer criterios claros para su
valoración.
¿Qué está pasando
en México respecto a
la Literatura Infantil y
Juvenil (LIJ) mexicana?
Por lo general, al pensar en
la literatura de determinado periodo
de tiempo y lugar, solemos pensar en
escritores, y en el caso de la LIJ, quizá
también en ilustradores; sin embargo,
para que sea posible la producción librera
y su consumo intervienen muchisimas
personas y asociaciones: editores, diseñadores,
libreros, editoriales, promotores de lectura, en fin,
todo un movimiento. Según declaraciones recientes
de Daniel Goldin, editor prestigiado y creador de
colecciones emblemáticas para niños del Fondo de
Cultura Económica (FCE), México vive un auge para
la publicación de LIJ. iCómo es que hemos llegado a
este gran momento?
Mario Rey afjrma que la· LIJ mexicana
contemporánea inicia en 1981 con la primera edición
de la Feria Internacional del libro Infantil y Juvenil
(FILIJ) en la capital mexica. En aquel entonces fue

una iniciativa de la IBBY, The Intemational Board on
Books for Young People, sección México, y de la SEP.
Hay quienes podrían argumentar que es arbitrario
señalar este acontecimiento como un parteaguas de
la LIJ mexicana, sin embargo, seria bueno reflexionar
sobre la función de este e\·ento.
La FILIJ, al igual que otras ferias, ha puesto de
manifiesto el carácter festivo y lúdico del libro y la
lectura. Se hacen carteles, se enciende la música,
el lugar se engalana para festejar a los grandes
protagonistas: el libro, la lectura y los chicos. Alli
la lectura yla escritura no son obligatorias, muchos
menos castigos.Tampoco se le mira mal a quien gusta
de llevar un libro bajo el brazo y detenerse a leer en
cualquier espacio. Ocurre lo contrario, a lo que en
aquel entonces ocurría en la escuela, aquí la
lectura es para disfrutar.
El evento festivo se propone
seducir y construir una imagen
atractiva de los libros y la lectura,
en estos eventos el chico y la
chica lindas leen. El libro entra
en la dinámica de la seducción
del consumo cultural, en estos
espacios el libro se pone guapo
para gustar. Es entonces
que el libro es un
objeto de consumo
más. Según la RAE,
el término feria •se
refiere tanto a una
celebración festiva
como a un mercado de mayor
importancia que el común, en un paraj;público
y dias señalados. Es decir, el evento se propone
celebrar as! como vender, aunque también congrega
preocupaciones e intereses artísticos, didácticos y
literarios.
En esta fetia se acercan los lectores y los creadores.
Se desmitifica al escritor con esas charlas amenas
donde los lectores pueden hacerle cualquier tipo
de comentario sobre su obra. Además, se imparten
talleres donde los creadores comparten sus
secretos. Las editoriales exhiben sus colecciones.
Cuentacuentos reviven la palabra antigua y popular.
Los promotores de lectura comparten experiencias,

is

algunos de ellos reciben capacitación, otros la
imparten. Todos procuran un ambiente amable y
cálido para los chicos.
En aquell~ primera edición de la FILIJ, es de
suponerse que las editoriales pudieron vislumbrar
un gran mercado potencial, y en efecto desde aquel
inicio de _la de década de los ochenta las fuertes
editoriales nacionales y extranjeras han dedicado
colecciones a la LIJ: FCE, Alfaguara, Anaya, Ediciones
SM,Jus. Además han surgido nuevos sellos editoriales
nacionales: Ediciones El Naranjo, ClDCLI, Nostra
Ediciones, y extranjeros ~on distribución en el
pais: i&lt;:alandraka, Ekaré, Tandem; entre otros sellos
editoriales. Desde aquel entonces·se han fortalecido.
Ha sido uno de los signos indicadores de que
México ya necesitaba ir más allá. Si bien durante la
construcción de la República Mexicana el reto en
materia educativa consist!a en alfabetizar, una vez
lograda la metá, hacia el final del siglo, el imperativo
ha sido formar lectores, no ya desde una perspectiva
autoritaria sino ofreciendo alternativas culturales con
iniciativas de personas y asociaciones civiles. Desde
hace 30 años se han multiplicado las asociaciones
de narradores orales, de promotores de lectura y de
investigación como ANILIJ (Asociación Nacional
de Investigación de la Literatura Infantil y Juvenil)
Américam, cuya sede está en España.
· Los estímulos a la creación han crecido de manera
constante: el Premio Cuento InfantilJuan de la Cabada y
el Premio Obra de Teatro para Niños, ambos otorgados
por el Conaculta; el premio A la Orilla del Viento
otorgado por el FCE; Invenciones, otorgado por Nosrr.:
Ediciones; El Premio Hispanometicano de Poesía para
Niños, otorgado por El Fondo para las Letras Mexicanas·
además están los premios internacionales que otorg~
editoriales como SM, Everest y Anaya.
El trabajo de promotores de lectura se reconoce
Ypremia a través de México Lee, convocado por el
Conaculta, a trav_és de la Dirección de Publicaciones
y la Dirección General de Bibliotecas, el Instituto
para el Desarrollo y la Innovación Educativa de la
Organización de Estados Iberoamericanos, Santillana
Ediciones Generales y el Programa Naci(lnal de
Lectura de la Secretaría de Educación Pública.
Entre los creadores de esta LIJ contemporánea
están los poetas Maria García Esperón, Alberto Blanco,

31

30

•

Alberto Forcada; los narradores María Baranda, Juan
Carlos Quezadas, Jaime Alfonso Sandoval, Monique
Zepeda, Alejandro Sandoval Avila, Mónica Beltrán
Brozan, Antonio Mapica, Alicia Madraza, Rolo Diez,
Jaime Alfonso ~andoval, Antonio Abascal Diaz; los
ilustradores, Manuel Monroy,Juan Gedovius.
Además, escritores como Javíer Munguía, promotores
de lectura como "Las Cuentacuentos Urbanas de Ciudad
Juárez", quienes obtuvieron el premio México Lee 2009,
con su blog Palabras de Arena y el boletin electrónico
Fanona, sólo por mencionar algunos ejemplos, hacen de
las redes sociales de Internet verdaderos espacios de
intercambio literario, donde la literatura vive en estas
nuevas tecnologlas.
iLeemos o no leemos? Según mi experiencia como
tallerista para instituciones pú blícas y colegios
privados, podria afirmar que hace falta acercar la
literatura a los chicos, a la gran mayoría. Quizá sea
necesario un escuadrón de maestros con vocación
verdaderos soldados como aquellos que inspirara do~
José Vasconcelos. Lo más parecido a esos paladines
son los promotores de lectura, quienes crean espacios
~ternativos, donde no es ni una obligación leer ni asistir
sino que chicos y grandes se acercan por el gusto de
hacerlo. Hay grandes iniciativas desde instituciones
públicas, P;rD todavía el reto es formar promotores de
lectura y llevar la literatura a la mayoría, formar usuarios
de la cultura escrita, capaces de leer y escribir con soltura
El movimiento está en marcha y seguirá .creciendo, aún
hay mucho por hacer&amp;tl

•
•

Sitios recomendados:
Rey. Marro (2000). Historio y muestro de la literatura infantil mexicana
CONACULTA, S\I Edicfones, México.
.
Plan Nacional de Lectura de la SEP (htrp:lnectura.dgme.sep gob
mx/)

,

·

IBBY México (httpJ/ibbymexico.org mx/)
Libroadicro, de Javier Munguta (http://libroadicto.blogsPotcom/)
Palabras de Arena (http:l1palabrasdarena.blogspot.com/)
Fanona (http://fanona.com/)

·

�G

eñora Jocabed tiene los ojos chiquitos como semillas de naranja. Cuando los abre,
despega despacito, como sí le costara mucho trabajo, luego se pone sus lentes
esos con los que puede ver hormigas y cosas pequeñas. Yo digo que a lo mejor los
hicieron con muchos vidrios diferentes, porque son gruesísímos y aguantan muchas caídas.
Desde que yo era más chiquito, la señora Jocabed se sentaba en la misma mecedora; nomás que
antes nos leía muchos cuentos y ahora le gusta quedarse dormida. Ella nos cuidaba a mis hermanitos
y a mi; por eso, dice mamá, ahora nos toca a nosotros atenderla. Yo la ayudo a caminar un ratito cada
tarde, le limpio sus lentes y le ayudo a pelar chicharos para la cena mientras escucho una de sus
fabulosas historias.
Una vez me dijo que en sus tiempos de joven fue una hermosa bruja de cabellos largos, nada
más que dejó los hechizos porque las vecinas envidiosas decían que hacia embrujos a los hombres.
Como no le gustaban los chismes se cambió de barrio. Desde entonces vive en mí colonia y todos los
vecinos la queremos mucho.
Por las tardes, doñaJoca tiene más sueño. Después de caminar por el patio, me pide que saque su
mecedora para aprovechar los últimos rayos de sol Un rato después se escuchan sus ronquidos. A
m1 me divierte mucho verla dormida, porque además de hablar a lo loco, de su boca salen burbujas.
A veces, cuando nadie me ve, las reviento una por una.
-Niño cochino, deja a la viejita en paz, roo ves que la pobre no tiene la culpa? lA poco a tí no se
te sale la baba cuando te quedas dormido?
Mamá dice que las burbujas se forman porque como no tiene dientes, la baba se le junta, y como
además ronca lígerito, pues sopla la saliva y se hacen bombítas.
Una tarde cuando mamá salió al súper, puse detergente en la boca de la señora Jocabed Las
primeras bombas salieron grandes como esferas de navidad Yo las correteé para atraparlas, pero
una quedó detrás del rosal y me costó mucho alcanzarla. Al regresar a la mecedora vi una burbujota
del tamaño de papá: era enorme. Gígantísíma
Quise jugar futbol con ella, pero patear burbujotas de baba yjabón es la cosa más complicada del
mundo iy vaya burbujón que me vine a encontrar! Si la pateaba a la izquierda, se iba para la derecha,
si la pateaba para la derecha, se elevaba demasiado. Me desesperé y le dí un patadón. La burbuja se
estrelló contra el manzano y se me regresó con mucha fuerza. Para cuando me dí cuenta ya estaba
dentro de ella. Yahora sí vino lo bueno, porque empecé a rebotar hasta que agarré vuelo. Brinqué
hasta el techo y del techo al árbol Luego rodé por el patio por mucho rato y me aventé de panza por
el pasillo, mucho mejor que cuando lo hago en patineta. Las cosas se veían distintas desde adentro:
la puerta de la cocina estaba chueca, las hormigas parecían caballos, la casa de mis vecinos se veía
lejos, lejos, y la señoraJocabed tenía la nariz en los cachetes.
Entonces recordé que se estaba haciendo tarde y ya era hora de la merienda. Corrt hasta
donde estaba doña Jaca, pero al tratar de levantarla quedó también adentro de la burbuja. En qué
problemota me metí. El aíre se nos podía acabar y yo no quería morir todaVía, menos que se muriera
alguien por mi culpa. Con la fuerza que teiúa, empujé a doña Joca hasta entrar a la casa. Intenté
reventar la burbuja a toda costa: con un alfiler, con ganchos de ropa, hasta con un tenedor. Pero nada.
Entonces prendí el calentador para ver si se derretía, pero con el aire caliente se infló. De repente ya
no sentí el piso y vi muy cerca el candelabro de mamá. Flotamos por toda la casa rompiendo lo que
se nos atravesaba, los jarrones, la lámpara, las pinturas de la sala. Lo que no se rompía, se metía a
la burbuja: el gato, platones y los cojines de la sala. Hasta que de tanto peso, la burbuja explotó. La
señoraJocabed cayó encima del sofá y nunca se dio cuenta de nada porque siguió dormida; yo me
raspé las rodillas y los codos. Eso no fue lo peor: las paredes, los sillones y la tele se llenaron de baba.
Al llegar a mi casa mamá se enojó mucho. Me castigó por no sé cuántas semanas y me ordenó
limpiar el mugrero que había dejado. lQuíeres que limpie con jabón? Le pregunté, pero ella me miró
feo y sólo me pasó la cubeta con agua y el trapeadorw

33

�POESIA

2Poemas
es MARIA CARCIA ESPERÓN

De Aires de Don Aire
Señor Don Aire que vas,
Señor Don Aire que vienes
que caminas por la calle
y un paraguas te sostiene.
Tu cuerpo de junio claro
se dobla al compás del viento
y el bolsillo de tu saco

De cara al cielo
Para Asunción Carraccdo, que le pide paciencia a las
palabras

deja espacio a tu salero.

De cara al cielo

las olas del mar te dicen:

de frente al mar

lQué hay bueno, Señor Don Aire?

una palabra

y tú con tu mano llana,

se echó a llorar.

le entregas tus alamares.
Se sentla sola
sola de atar
en una almena
de soledad.
Del otro lado
en otro mar
otra palabra
en otra edad,
en una playa
blanca de sal
con alas blancas
se echó a volar.

��• Por qué una lengua aparece con mayor densidad
) literaria que otras? lPor qué un grupo de autores
y de obras se convierten en modelos para otros
sistemas literarios? Y finalmente, la pregunta
más importante: ¿cuáles son las estrategias de
las uliteraturas menores" (aquellas que están más
alejadas de la uórbita principal") para asimilarse
a la corriente principal? He aquí el desafio que
afrontaba la literatura hispanoamericana en el
convulso y problemático siglo XIX. Era, sin duda,
un reto creativo; pero también, y de manera
fundamental, una aventura critica. Crear una
literatUra independiente, esto es, nueva, y al mismo
tiempo dotarla de antigüedad y espesor cultural.
Las dos tendeñcias principales (y contradictorias)
de la modernidad occidental se encontraban aquí:
la Ilustración y el romanticismo. El progreso
antropófago y la nostalgia (real o imaginaria) de un
pasado esencial, fundacional y orgánico. Voltaire y
Herder. Asimilación y diferenciación.
La crítica literaria modernista surge de dos
premisas tácitas, la primera: que la literatura es ya un
objeto de cierta autonomía; la segunda: que la noción
de valor literario está más allá de los estrechos limites
de lo nacional. Ambas concepciones privilegian la
labor del autor; y la profesión de escritor se sustenta
ahora sobre la condición de lector. Los modernistas
son los primeros en privilegiar el acto de lectura
individual sobre el manido asunto del contenido. Por
ello no sólo recurren a la ficción para exponer sus ideas
(como solían hacerlo los escritores de las generaciones
anteriores) sino al prólogo, o a la nota periodística,
o al ensayo. De manera abierta y desbordada
comienzan a establecer un nuevo paradigma, o mejor:
a reconocerlo. No hablo de la simple aceptación de los
valores literarios impulsados por la cultura y la lengua
francesas, sino de un proceso mucho más complejo.
Es la aceptación de una tradición propia y al mismo
tiempo el distanciamiento con ella. No es ruptura en el
amplio sentido del término, sino variación, adecuación
de una nueva y tácita reglamentación que parece flotar
a lo largo del dilatado territorio latinoamericano. Dos
conceptos opuestos se "coordinan" para sustentar
la nueva enunciación literaria: profesionalización
ymarginación. Tal vez fue Pedro Henríquez Ureña
quien primero a.io cuenta de esta transformación.

l.

•• •

_
ul Valé una • 6 la estructura del universo literario en ~érrtiirtos
~:::c!~=~;J~al", deido ~!'rever una serie de reghs que hacía e~ciente
que el amante de la literatura, de la "buena lit~:ra~ ha quJ°t~arÚ~1~g:-::de
mundo de las letras es un espacio de hegemorua, e e oque .e
. .d
ortando
. ciertas nociones de valor y se es~cula €On ellas, unpomen o y exp
se m:eJan No hace falta extenderme mucho en este punto, sólo haré unas cuan_tas
Pª.:ª . ~as. s La rimera tiene que ver con la forma en que 1~ ~sma estructu~ac1 _n
~ni!rso literario responde com_~ consealc=~~
te:::
d la li tura· la segunda que esa estructurac1on es,
,
e d tera ¿' 1 histo~iografia literaria. Parece un contrasentido, no lo es. Me
ro _uci ~~~~:S~ación de una literatura particular (Kri~os,.~o: ejempl?, en la
?lico.) ulta un largo y alambicado proceso de "desnacmruilizacmn , cuy~ fonn1a
~ces~ oc
s la si iente: a mayor tradición, mayor capital para emanciparse e
sena,~? m~~1u-'blicafLa ensavista francesa Pascale Casancwa en una obra por lo
otras 1uncrones :-e;..,
•
r
.
..
R -bli
diál de las Letras
demás iliscutible, lo ~resa en estos térmmos: En 1ª. epu ca m~n
.
acios má dotados son también los más antiguos, es decir, l?s _que ?~ero
:~nen la COmP(:tencia literaria y cuyos 'clásicos' nacionales son asnmsmo claSicos
universales"' (2001: 115).

~

::p~ t

Je::U:~~ºd!1

36

37

En sus famosas Corrientes literarias de la América
hispana explica el fenómeno: uNacida de la paz y de la
aplicación de los principios del liberalismo económico,
la prosperidad tuvo un efecto bien perceptible en la
vida intelectual. Comenzó una división del trabajo"
(1969: 165). Debo apuntar que la división del trabajo
intelectual no satisfizo mucho al critico dominicano,
no por la tendencia a la especialización, sino por la
pérdida del espacio público: una preocupación que
no ha perdido vigencia, por cierto. La literatura en
pureza, el arte por el arte fue más la consecuencia de
una adecuación política, económica y cultural, que el
súbito despertar de la categoría de genio (el "espíritu
nacional" o Volksgeist herderiano, sustentado en la
lengua y la tradición literaria, había cedido ante el
genio individual, uegoísta", autocritico y ambicioso).
No niego, por supuesto, el cambio de sensibilidad
(imposible minimizar la supremacía de los aspectos
estéticos y formales), sólo remarco la importancia
de la diversificación, de la elaboración de una nueva
definición del escritor.
Al verse despojado de su rol público, el escritor
modernista necesitaba reconfigurar la vida literaria,
darle un nuevo valor y convertirla en la consecuencia
directa del talento individual. Escribir era ahora
desafiar, romper con lo establecido. Una forma de
hacer notar que había algo más en la literatura y
que su compromiso recaía sólo en la belleza (no
en reproducirla, sino en crearla). La idea de la
referencialidad cambia drásticamente: ya no se
trataba de ~eflejar" la realidad local, sino de uevadirla"
(otra forma de evocarla, por cierto); sin embargo, el
vínculo con las circunstancias inmediatas nunca
se rompió del todo, al contrario: durante esos años
se agigantó. El problema del americanismo en la
literatura se volvió una obsesión: unos lo negaban,
rechazando cualquier compromiso extraliterario;
otros lo ponderaban como la mejor vía para adquirir
la mayoría de edad en materia de artes. El dilema
no había sido resuelto, sólo había cambiado el
enfoque. Prolongación de las primeras obsesiones
de la literatura hispanoamericana. Estas jóvenes e
inquietas literaturas habían nacido con una doble y
contradictoria obsesión, por un lado estaba el deseo de
modernidad, de asimilación con la órbita de naciones
más destacadas de Occidente; por otro, la obsesión por

�AHATOMÍA DE LA CRÍTICA

AHATO MÍA DE LA CRÍTICA

la diferencia, basada en la ecuación nación,lenguaje:
deseábamos diferenciarnos de España (irónicamente:
la nación con la cual guardábamos mayor semejanza).
He aqui una de las particularidades de la literatura
hispanoamericana: esa potente co~binación de
asimilación y diferenciación que registra desde los
primeros poemas de Andrés Bello:

antecedentes necesario para conseguir el acierto en
materia tan delicada de crítica. Bajo este otro aspecto
consideramos también útil la pubhcación de nuestra

América Pottica.2

Primero cantar a los héroes, luego a las rosas,
explicaba Gutiérrez; y pronto llegaria el dia venturoso
en que los poetas cultivasen el ca~to a la flor. Asi,
esta antología se convirtió en el primer esfuer~o de
Dhina Poesia,
clasificación y registro de nuestras producciones
tú de la soledad habitadora,
literarias. América Poética fue recibida en to~a~ l_as
a consultar tus cantos enseñada
naciones hispanoamericanas corno la señal micial
con el silencio de la selva umbría,
de que la literatura estaba ganando .t~r~eno y se
tú a quien la verde gruta fue morada,
encontraba en vias de afincarse defmmvarnente
y el eco de los montes compañia;
en las regiones americanas. Era un paso pequeño,
tiempo es que dejes ya la culta Europa,
mas significativo, sobre todo para 1~ _criti_ca. L~s
que tu nativa rustiquez desama,
principales preocupaciones de la critica hterana
y dirijas el vuelo adonde te abre
habian estado hasta entonces enfocadas en el
el mundo de Colón su grande escena.
problema de la temática. De qué deberian hablar las
(De~Alocución a la poesía", en Bello, 1985: 20)
creaciones escritas. El cómo se daba por entendid_o.
No era cuestión de experimentar sino de construir,
Nadie corno Andrés Bello para representar esta
cimentar la tradición. Ese era el primer valor de una
peculiar conjunción de ilustración y ro~nticismo,_ ~e
literatura para considerarse como tal. El espesor y la
pertenencia y de diferencia. A la par de la unplantacion
profundidad. Primero el corpus después el canon. No
del pensamiento liberal (de cuño inglés y francés) se
podria ser de otro modo. Sin embargo, y corn? ya lo_ he
sembraba el terreno para una futura autonornia de
apuntado, esto no impedia vislumbrar una dime~sión
la literatura. La principal intención del argentino
estrictamente literaria en las obras creadas. En ngor,
Juan Maria Gutiérrez al realizar la primera antología
la critica modernista llevó más allá las preocupaciones
literaria hispanoamericana (hablo, por supue~to de
de las primeras reflexiones sobre la literatura hechas
América poética, publicada en Valparaiso, Chile, en
en Hispanoamérica.
1846) era destacar las composiciones que trataban
Al destacar el valor individual dio por hecho la
del tema americano•. Sin embargo ya apuntaba a un
conquista de una tradición, una tradición m_enor,
criterio estético para valorizarlas:
ciertamente, pero ya constitutiva. Tal vez la primera
reflexión de la crítica modernista la haya dado
Contrayéndonos a nuestro propósito, observamos
Manuel Gutiérrez Nájera en su articulo "El arte Yel
que, si mucho se ha hablado en América de su
materialismo", publicado en El Correo Gennánico, entre
hterarura poética, si se la ha juzgado, ya en bien, ya en
agosto y septiembre de 1876. Ahi el poeta de!endia
mal, y a veces con ingenio y originahdad, ha sido, sin
el objetivo del arte: la consecución de 1~ bello i~eal Y
embargo, sin poseer el caudal bastante de noticias Y
ponderaba un nuevo estado de percepción crinca: la
sensibilidad del gusto:
I "Para la elección de las pie::as que la componen nos hemos cerrado
a toda parcialidad, y tomado como gulas que no pu~de~ extrmar.
el amor discreto por el nombre amencano y los consCJOS_ •~mutables
del buen gusto. Hemos preferido aquellas compos1c1ones_ que
tienen relación, por el asunto o por el colorido. con el genio, la
mdolc y la naturale=a de nuestro conónente, desechando las
inspiraciones de la pasión en las luchas chiles, y ahorrando. en
lo posible, las exageraciones del entusiasmo en l_os hnnno~ de
munfo nacional". consultado en http: www.archive.org1~tream1
amricapoticacolOOunkngoog/amrícapoticacolOOunkngoog_dJVU.txt

Para nosotros, lo bello es la representación de
lo infinito en lo finito; la manifestación de lo
extensivo en lo intensivo; el reflejo de lo absoluto;
2 Consultadocn:httpJl\mw.arclm~'~~~
amncapoticacolOOunkngoog_djvu.txt

38

la revelación de Dios. Para nosotros el sentimiento
de lo bello es innato en el hombre; es un destello
de la naturaleza angéhca, un ideal subhme que
Dios presenta al esp1ritu como el término de sus
luchas, como la realización de sus aspiraciones,
como el bien supremo. Lo bello tiene que ser
necesariamente ontológico: es lo absoluto, es Dios
(Gutiérrez Nájera, 1995: 55).

Podemos observar que su noción de lo estético
no estaba totalmente desligada del bien público.
Bello equivalia a bueno, a justo. La sensibilidad
había cambiado, pero aún permanecían, incluso se
incrementaban, las condiciones adversas para escribir.
A partir de 1870, las naciones latinoamericanas
impusieron el liberalismo económico y la filosofía
positivista como fundamento y legitimación de
sus gobiernos. La literatura se independizó de
sus funciones públicas y al mismo momento fue
considerada como una actividad inútil, si acaso
decorativa. El mismo José Marti, en otra pieza clave de
la critica modernista: su prólogo a El poema de Niágara,
de Juan Antonio Pérez Bonalde, de 1882, se lamentaba:
Como para mayor ejercicio de la razón, aparece
en la naturaleza contradictorio todo lo que es
lógico; por lo que viene a suceder que esta época de
elaboración y transformación espléndidas, en que
los hombres se preparan, por entre los obstáculos
que preceden a toda grandeza, a entrar en el goce
de si mismos, y a ser reyes de reyes, es para los
poetas -hombres magnos-, por la confusión
que el cambio de estados, fe y gobiernos acarrea,
época de tumultos y de dolores, en que los ruidos
de la batalla apagan las melodiosas profeclas de la
buena ventura de tiempos venideros, y el trasegar
de los combatientes deja sin rosas los rosales, y
los vapores de la lucha opacan el brillo suave de
las estrellas en el cielo {apud. Marinello en Martí,
1977: 301).

Es una verdadera lástima que existan pocos
documentos que den cuenta de la amistad entre
Manuel Gutiérrez Nájera y José Marti. me qué
hablarían durante los dos años que Marti vivió en
México? Con ellos surgen las tendencias principales

39

de la critica modernista hispanoamericana: el deseo
de modernidad y el cuestionarniento por la identidad.
De nuevo: asimilación y diferencia, pero ahora desde
el mismo terreno de lo literario. Diego Rivera intuyó
la magnitud de esta relación y tal vez por eso retrató
a los dos escritores saludándose mutuamente en el
mural Sueño de una tarde dominical, de 1947. la imagen
del lienzo es por demás reveladora: el saludo significa
también reconocimiento, complicidad: cofradia.
Lo cierto era que nuestras sociedades cambiaban
y precisaban de otras estrategias de creación. Ylos
poetas, esos magnos hombres señalados por Martí,
debían dar cuenta de esas transformaciones. Visto
desde fuera, la literatura hispanoamericana daba la
impresión de construirse con base en la imitación.
lHace falta recordar las acusaciones -inquisicionesde la crítica española? Veamos algunas de las más
famosas. Juan Valera diagnosticó a Rubén Darío un
extraño padecimiento (propio de las insanas tierras
latinoamericanas): el "galicismo mental", esto es, pensar
en francés y escribir en español. Por su parte, el célebre
y recatado filólogo español, Marcelino Menéndez y
Pelayo, denunció, en una antología sobre la poesía
hispanoamericana, realizada entre 1893 y 1895, con
motivo del cuarto centenario del "descubrimiento"
de América, que aquende el Atlántico carecíamos de
literaturas nacionales y que, para subsanar ese "defecto",
nos lanzábamos inocentemente a imitar a los escritores
franceses. iVaya manera de reducir un fenómeno mucho
más complejo! Estos ataques fueron prontamente
rebatidos con sólidos argumentos criticos. Cito uno
solamente. En el prólogo a la primera edición, en 1896,
de las Poesías de Manuel Gutiérrez Nájera,Justo Sierra
responde al filólogo español en estos términos:
Ningún pueblo, engendrado por otro en la plenitud
de su cultura, y a quien se haya trasmitido la herencia
forzosa de la lengua, las costumbres y la religión, ha
podido crearse a la par de su personahdad política, una
personahdad intelectual o hteraria, esto ha sido, cuando
ha sido, obra lenta del tiempo y de las cin:unstancias.
Decirnos, irúnicamente, a los hijos americanos de
España, que nuestra hteratura nacional no aparece
tooavfa no es ni de bueno.5 crf.tiCO&amp; lOpina el ilustre
académico que la historia de nuestra literatura no revela
la evolución hacia cierta fonna característica y que

�AMATOHÍA DE LA CRÍTICA
AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

marque distintamente al grupo mexicano entre los de
habla espaiiola? Si, s1 ha habido evolución, y para ello
la asimilación ha sido necesaria; imitar sin escoger, casi
sin conocer, primero; imitar escogiendo, reproducir el
modelo, después, esto es lo que se llama asimilarse un
elemento literario o artlstico, esto hemos hecho. ¿y a
quién pcxinarnos imitar? ¿Af seudoclasicismo espaiiol
de principios de siglo? Era una imitación del francés. W
romanticismo español del segundo tercio? También era
una imitación francesa. (2009: 269-270)

Si se buscaba ser moderno, habia otras fuentes más
nutritivas. Rubén
Darlo fue quien llevó
al extremo el deseo
de modernidad. Ni
el costumbrismo
ni la naturaleza
local le complaclan,
preferta el artificio, el
decorado, el simulacro
de la palabra. Y sin
embargo Darío es un
critico consumado que
conocía a la perfección
el terreno que pisaba
Ángel Rama, tal vez
el principal lector
del modernismo
hispanoamericano,
apuntaba que el vacio
que se produjo por
el desajuste entre las
nuevas sociedades
en transmutación
y las viejas fonnas poéticas tradicionales fue llenado
por los modernistas de esta primera etapa con dos
orientaciones: la poesia realista (de corte satirico)
y la poesia artística (sensualista y esteticista).
Generalmente, la critica tradicional ha privilegiado
sólo la segunda orientación, sin embargos se precisa la
comprensión de ambas para entender la magnitud del
fenómeno. uLo que establece la convivencia de ambas
líneas -nos dice Rama-, sobre todo en el primer
tramo modernista (pues luego se irán separando,
aunque no dejarán de ser cultivadas por los poetas de

las mismas sucesivas promociones) es muy visible en
el caso de Rubén Darío: se trata del espiritu critico."
(Rama en Sánchez Lozano, 2005: 139~140).
Dario selecciona y rearticula el paradigma literario de
su tiempo; compara y confronta: establece las directrices
de la creación Apuesta por la novedad, por la forma. Hace
productiva la famosa acusación de padecer "galicismo
mental" porque no le satisface la poética hispánica
petrificada durante el neoclasicismo y ablandecida
durante el romanticismo. Y, con todo, su gran acierto
fue saber identificar esa maltrecha tradición y voltearla
de revés. Al "evadirse", Dario confronta la vida literaria
hispanoamericana
y conquista nuevos
territorios. En el
periodo que va de
la publicación de
AzuL (1888) a Prosas
profanas (1896), Dario
se convierte en la
primera celebridad
de la literatura
hispanoamericana.
Ahí comienza a
establecer un nuevo
paradigma critico,
sustentado en su
capacidad lectora,
en esa agilidad para
reconocer a los
pares y señalar a los
contrarios. Busca
la fama, pero no la
popularidad. Quiere
ser, a la vez, figura
central de las letras y personaje marginal de una sociedad
en vías de modernización que desprecia las conquistas de
su propia cultura. Casanova lo entiende de esta manera:
"Darío, al utilizar el prestigio y la potencia literarias de
Francia, consigue trastocar los términos del debate
estético hispánico e implantar en América Latina, y
después, tras el derrocamiento del régimen colonial, en
España, la evidencia de esta modernidad importada de
Francia" (Casanova, 2001: 134).
Si y no; sí: Dario trastocó el debate estético y literario
de las literaturas hispánicas; pero no, no lo hizo sólo al

LA REBELIÓN MODERNISTA RECONFICURÓ LA ESTRUCTURA DE LA
VIDA LITERARIA EN HISPANOAMÉRICA, Y AL HACERLO PREPARÓ EL
CAMINO PAR.A UNA MUEVA CENERACIÓN DE CRÍTICOS QUE HABRÍA
J

u

-

=

DE ORCANIL\.R Y PERIODIL\.R MUESTRA LITERATURA DURANTE
LOS SICUIEMTES CIMCUEMTA AÑOS
importar la modernidad literaria de Francia. El proceso
fue más complejo. El poeta nicaragüense reescribió
el canon de nuestra literatura e introdujo un nuevo
paradigma. Estableció una genealogía particular: su obra
provenía de lo mejor de nuestras letras. En Los raros dejó
en claro su linaje al hablar de Marti:
Somos muy pobres... Tan pobres, que nuestros
espfritus, si no viniese el alimento extranjero,
se morirlan de hambre. iDebemos llorar mucho
por esto al que ha caldo! Quien murió allá en
Cuba, era de lo mejor de lo poco que tenemos
nosotros los pobres [...) Antes que nadie, MartI
hizo admirar el secreto de las fuentes luminosas.
Nunca la lengua nuestra tuvo mejores tintas,
caprichos y bizarrlas. (Darlo, 1994· 269 270)

Para Dario el sacrificio de Marti, en la lucha contra
España, fue inútil y sólo contribuyó a aumentar nuestra
orfandad literaria. El arma del escritor es la pluma, nos
dice, nunca la espada. Pero hasta aquí llega el reproche:
Darto no le da la espalda a su tiempo, al contrario, sabe
de los peligros y asechos que lo envuelven. Él mismo
se convierte en debate critico: ¿es o no es un escritor
americano?José Enrique Rodó es claro: "Indudablemente,
Rubén Dario no es el poeta de América" y más adelante
se explica:
Aparte de lo que la elección de sus asuntos, el
personalismo nada expansivo de su poesía, su
manifiesta aversión a las ideas e instituciones
circunstantes, pueden contribuir a explicar el
antiamericanismo involuntario del poeta, bastaría la
propia Indole de su talento para darle un significado
de excepción y singularidad [...) Hablamos tenido en
América poetas buenos, y poetas inspirados, y poetas
vigorosos; pero no hablamos tenido en América un
gran poeta exquisito (Rodó, 1989: 138).

41

En contraparte, el ya mencionado Justo Sierra, al
prologar Peregrinaciones, en 1901, sentencia lo opuesto,
después de una extraordinaria lectura de la obra
dariana le dice al vate:
SL sois americano, panamericano, porque en vuestros
versos, cuando se les escucha atentamente, suenan
rumores oceánicos, murmurios de selva y bramidos
de cataratas andinas; y si el cisne, que es vuestro
pájaro heráldico, boga sm césar en vuestros lagos
helénicos en busca de leda, el cóndor suele bajar a
grandes saltos de cima en cima en vuestras estrofas
épicas; sois americano por la exuberancia tropical
de vuestro temperamento, a través del cual sentís lo
bello; y sois de todas partes, como solemos serlo los
americanos, por la facilidad con que repercute en
vuestra lira policorde la música de toda la lira humana
y la convertís en música vuestra. . (Sierra, 2009: 270).

La polémica apuntaba a un profundo replanteanúento
de la critica modernista. Era la definición de su
paradigma de valores; y era también la definición de su
condición espacial. Aspiraba a la universalidad, pero
sin rechazar su lugar de enunciación. Parece un logro
menor. No lo es. La rebelión modernista reconfiguró la
estructura de la vida literaria en Hispanoamérica, y al
hacerlo preparó el camino para una nueva generación
de críticos que habría de organizar y periodizar
nuestra literatura durante los siguientes cincuenta
años. Ni más ni menos. La critica modernista aportó
el primer acercamiento a la literatura como fenómeno
autónomo; la reflexión no sólo describió el fenómeno
sino la circunstancia que lo envuelve.
Fue en rigor una defensa del humanismo
moderno, enriquecimiento de esa "economía
espiritual" de la que hablaba Valéry. Y al final:
confrontación dialéctica contra los procesos
de modernización material que nuestros países

�estaban experimentando, esto es, rechazo al modelo
positivista como guia educacional de las nuevas
generaciones.
Surgida como una rebelión, como forma de
protesta y búsqueda de universalización, la
crítica modernista hispanoamericana terminó por
convertirse en signo de pertenencia. Una seña de
identidad que fincaría un largo proceso de reflexión
sobre nuestras identidades colectivas. Del Ariel de
Rodó a El laberinto de la soledad, de Paz. Desde entonces,
la principal problemática no ha cambiado mucho:
tCómo lograr reinstalar a la literatura y su reflexión
en el debate público? La respuesta sigue esperando~

Bibliografía

Bello, Andrés (1985). "Alocución a la Poesía", en Obra
literaria. Selección y prólogo de Pedro Grases. Caracas:
Biblioteca Ayacucho.
Casanova, Pascale (2001). La República mundial de las letras.
Traducción de Jaime Zúlaika. Barcelona: Anagrama.
Gutiérrez Nájera, Manuel (1995). Obras I. Crítica literaria.
Ideas y temas literarios. Literatura mexicana. Edición de
Ernesto Mejía Sánchez. México: UNAM.
Henríquez lfreña, Pedro (1969). Las con-ientes literarias en la
América Hispdnica. Traducción de Joaquin Díez,Canedo.
México: Fondo de Cultura Económica.
Martí, José (1977). Nuestra América. Prólogo de Juan
Marinéllo. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
Rodó, José Enrique (1989). "Ruben Daría", en Ariely otros
ensayos. México: Editorial Porrúa.
Sierra/ Justo (2009). Una escritura tocada por la gracia.
Anto ogía general. Selección de Blanca Estela Treviño.
México: UNAM / FCE.

A Ricardo RodríguezPonte.
Por colinas, caballos veloces/ aplastaban la nueva profunda(..)
Más de pronto estalló la nevasca,/ y la nieve cayó en grandes copos.
En el ala azabache un silbido, /sobrevuela un cuervo el trineo.
iEl gemido auguraba desdichas! /Los caballos de andar presuroso
oteaban las sombras lejanas!y alzando sus crines...
Zhukovski.
Citado por Pushkin en La tempestad de nieve.

�n toda comparación siempre existe el riesgo
de la arbitrariedad. En este sentido, dar cuenta
de ciertos parangones entre los hechos es tan
útil como demostrar la ausencia total de parangón
-la obra narrativa de James Joyce relacionada con
la pesca en el Ecuador, por ejemplo-, ya que una
comparación, si no busca lo infinito o lo inservible,
debe inferir algo más, crear algo más que el mero
cuadro descriptivo de los términos. La serie que
presento ahora no es cronológica, aunque quizá
lo parezca. Incluso, puede que ayude a cuestionar,
por lo menos muy lateralmente, el alcance de la
cronología en literatura. Lo cierto es que Pushkin
(1799~1837) nació, escribió y murió antes de
que Dostoievski (182H881) se transformara en
Dostoievski, y Dostoievski comenzó con lo propio
tiempo antes del desarrollo filosófico de Nietzsche
(1844~1900). Estos son los datos y las fechas. Hay
más, por supuesto, y el entramado tradicional sobre
estos tres autores se articula a partir de otra idea,
casi un lugar común. La que dice que todo escritor
tiene, necesariamente, un oficio anterior: la lectura. Y
entonces resulta singular que haya sido Dostoievski
quien abarcó tan frontalmente el parricidio en
literatura. La reseña biográfica de Rafael Cansinos
Asséns (Aguilar, 1936) cuenta que Dostoievski
rinde culto a Pushkin desde los dieciséis años. No
hace falta constatar el hecho, en Diario de un escritor
-junio/agosto de 1880, vale decir, cuarenta años
después de la adolescencia-, Dostoievski propone a
Pushkin como el autor fundacional de su lengua. Esta
es la cita: uPushkin es un fenómeno extraordinario y
acaso la única revelación del esp1ritu ruso, ha dicho
Gogol. Agrego por mi parte: y profética. Si, en su
aparición reside, para todos nosotros, rusos, algo
indiscutiblemente profético." Las acotaciones de
Nietzsche sobre Dostoievski también son conocidas.
En 1888, en los meses previos a enloquecer del todo
-y a dar cuenta, extraordinariamente, de esa frase
que soltó en Ecce homo: uno soy un hombre: soy
dinamita"-, Nietzsche publica El ocaso de los dioses o
cómo se filosofa a martillazos, libro que difunde la obra
del autor ruso, libro que encierra: uDostoievski es el
único que me ha enseñado algo en psicología... Su
descubrimiento ha sido para mí más importante aún
que el de Stendhal."

E

Da la impresión de que ciertos hombres, ciertos
autores, habitan coordenadas distintas a las de esta
realidad. O comparten una misma concepción sobre
el destino. O quizá, simplemente, todo se deba a la
conocida frase de Thomas Mann: uA la gente le pasan
las cosas que se le parecen", y que cito de oido. Tanto le
gustaban los paralelismos y las simetrias al viejo Mann
-tanto como obsesionaban a Borges- que dijo que
él debía morir en 1945, a los setenta años, para que el
número coincidiera con las edades de defunción del resto
de su parentela. Novela de una novela, los orígenes del Doctor
Fausto se abre con un pedido de disculpas por parte del
escritor alemán ante un periodista norteamericano que
se siente estafado porque ~a casi se ha acabado el año
1945" y él, Mann, ~o ha muerto todavia". El destino,
asi entendido, además de punto de llegada, de Moira,
corno referían los griegos, es también una piedra que
funda, un sitial que organiza. El amor fati que poetizaba
Nietzsche, la ley más fecunda de la vida. Por eso, Kafka,
que murió con frio, le pedía a Milena que se abrigara;
por eso Camus, que teorizó El mito de Sísifo, murió de un
modo innecesario y absurdo -este último ejemplo no es
mio. En esta linea, de una manera más significativa aún,
se ancla el caso de Pushkin, Dostoievski y Nietzsche,
donde cada obra parece implantar la identidad del otro o
el destino del otro que lo sucederá, como si a su literatura
le fuera negado el tiempo o la sucesión del tiempo para
transformarse en un presente de caras múltiples, en una
suerte de galaxia.
Concretamente, una escena de una novela de Pushkin
calca un tramo de la vida de Dostoievski, y el sueño
o recuerdo de un personaje de Dostoievski calza con
demasiada perfección en un momento determinante de
la biografía de Nietzsche. Por supuesto que semejantes
coincidencias explican la fascinación de Dostoievski
por Pushkin, o de Nietzsche por Dostoievski, pero si
verdaderamente la explican, lo hacen sólo en parte. La
otra parte, la que no está contenida en esa última idea,
es la capacidad que tiene la literatura para proyectar
y fundar una realidad, para vencer el tiempo, para
universalizarse. O para incidir sobre los hombres, y de
un modo muy preciso, sobre ciertos hombres. Hay que
agregar algo más: aunque parezca extraño, un caballo
está presente en toda la serie que refiero. Un caballo
que parece salir del núcleo del tiempo y se adentra en
cada una de estas situaciones, como si respondiera a un

llamado o a una necesidad. Borges, en El ruiseñor de Keats
habla de ese pájaro incesante que canta en la penumbra'.
del jardin de Hampstead, y que cantará aún cuando el
poe~a muera, y agrega que no se trata de una especie
parncular de ave, como la critica busca descifrar sino
que, evocándolo, Keats intuyó u... en el oscuro rui;eñor
de una noche al ruiseñor platónico." Lo mismo sucede
con el caballo que sitúo ahora. Como si viniera desde el
fondo ~e~ historia, el caballo eterno que citó Pushkin y
que ubico en su tormenta de nieve atraviesa las escenas
literarias de tres hombres, y marca la vida y el destino
de estos tres hombres. Su materia es la del sueño, la del
recue~do, o directamente, la de la locura y la pesadilla.
También fue Borges quien relató de un modo hermoso
la etimología inglesa de pesadilla. Habla de night mare,
de la yegua de la noche. Entonces asi, si un sueño puede
pensarse como un trabajo de preparación de las cosas
como "la actividad estética más antigua", aquello qu~
el sueño elabora, aquello que el sueño compendia es,
sobre todo, evocación y memoria. Para Boccaccio, sin
embargo, los sueños eran siempre profecías, mientras
que Freud opinaba, paradójicamente, que una profecía
es ~ especie de vuelta completa, comparable hoy a un
intlmo Yextraño dejá vu. Por eso este caballo, impulsado
por el motor de la nieve y la penumbra, se reinventa en
cada escena ne~ando con su modo la recta del tiempo:
la locura de Nietzsche fue soñada con anterioridad
por D~stoie~ski y la salvación crucial de la biografía de
Dost01evski fue sublimemente relatada por Pushkin.
Com~ si estos tres hombres, hermanados, compartieran
los ffilsmos recuerdos y las mismas pesadillas. Como si
en definitiva, los sueños y la memoria nos antecedieran;
nos atravesaran, Yel arte y la literatura, también.
EL CABALLO OUE VIEME DESDE EL FOMDO DE
LA HISTORIA

Quedó dicho: las escenas que comparten estos tres
autores encarnan momentos tan significativos en
1~ vida de cada uno que las situaciones acaban por
cifrarlos, por definirlos. O sea, la alteración de la pena
de muerte por cuarto años de cárcel para Dostoievski
~vivída en la plaza Semenoski- y la locura de
Nietzsche desatada en Italia -que desemboca en
s~ internación- se espejan en un capitulo de La
h11a del capitán de Pushkin y en un sueño de Rodian
Raskolnikov de Crimen y castigo, respectivamente. Aún

más: Dostoíevski no hubiera sido Dostoievski sin la
alteración de la pena, claro, pero, sobre todo, sin su
experiencia en Siberia, y Nietzsche -o por lo menos
a~i le gusta pensarlo a Jaspers- es incompresible
si no se lo concibe desde su enfermedad. y ahora
deslindemos.
La hija del capitán (1836) está narrada desde la
perspectiva de un joven oficial zarista, tomado
prisionero por un bando de cosacos insurgentes. La
novela cuenta el levantamiento, la derrota y ejecución
del líder Pugachov: la fuerza de la prosa se multiplica
al final, en el momento en que el narrador no parece
estar muy seguro sobre cuál de los dos bandos tenia
razón. ~ capí~o en cuestión es el número 7, se llama
El asalto ' y COIIllenza cuando los zaristas, sitiados en
su fortaleza, ven llegar a cuatro hombres. Vienen a
caballo. Traen, en alto, un papel con el pedido de la
rendición, y en la otra punta de lanza, la cabeza de uno
de los compañeros. Los zaristas apuntan e inician la
descarga y:
... el cosaco que traía el mensaje escrito se tambaleó
Y cayó del caballo (...) Salió el cabo fuera de la
fortaleza y regresó trayendo de la brida el caballo
que había quedado sin jinete y el papel, que entregó
al comandante.

De este modo, el animal se acerca a los zaristas
ellos destruyen el papel, y páginas después el asalt~
a la fortaleza triunfa completamente. Los toman
~rísioneros. Los hacen jurar y ellos se rehúsan a
J~r~, entonces, son conducidos a la horca. El 22 de
diciembre
.
l de 1849, Fíodor Dostoíevski de 23 años, a
quien se o ha detenido en su casa y secuestrado los
papeles, a quien se lo ha acusado, entre otras cosas
de uconspirar" contra el Estado junto a una veinten~
de hombres, y quien pasó ocho meses en la fortaleza
de Pedro y Pablo hasta el dictado de sentencia -la
pena de muerte-, es trasladado a la plaza de armas
del regimiento Semenovski donde va a realizarse
la ejecución. Al fondo, las cúpulas nevadas de San
Pete~s~urgo. y lo que sigue es una paráfrasis de
su _D1ano y de la nota biográfica citada más arriba.
Vernte hombres suben al patíbulo: nueve se colocan
1 Pág. 93 a 107 de la publicación de Ediciones B, en español, 1991.

44

45

�a la derecha, once, a la izquierda. El auditor del
Concejo de Guerra lee el veredicto. Sólo uno pide
confesarse. A pocos metros del patibulo, están los
postes, y a corta distancia, las fosas recién cavadas.
Los tres primeros son conducidos a los postes, donde
los atan, echándoles los capuchones sobre los ojos.
Dostoievski es el sexto. Cuenta que, en ese momento,
se le ocurre dividir el tiempo en tres partes: 1) para
despedirse de los amigos; 2) para tratar de imaginarse
la muerte. Y no habrá tercera, ya que se detiene ahi,
como embobado, mientras el sol da de lleno en la
cúpula de una catedral próxima y él fija los ojos en
ese punto, deslumbrándose. De pronto siente la
ansiedad por vivir. "Ah, si yo no hubiese de morir... si
yo pudiera recomenzar la vida..." Se escucha un clarin.
Tres pelotones se destacan y se sitúan frente a los
postes. Suenan voces de mando. Los soldados apuntan
los fusiles. iFuego! Pero, ipor qué no disparan?
Petrachevski, que está atado, alza la cabeza. Se mueve
un caballo. Un ayuda de campo agita un pañuelo. Al
mismo tiempo, los clarines tocan retirada. Después,
se oye la voz del general Rostosev: "En su inefable
clemencia, su majestad el Zar os hace gracia de la
vida..."
Y el capitulo 7 de La hija del capitán, mientras los
llevan a la horca, continúa de este modo:
-iQué lo cuelguen!-dijo Pugachov, sin dignarse
siquiera a miranne.
Me echaron un nudo al cuello y empecé a orar
mentalmente, expresando a Dios mi sincero
arrepentimiento por todos mis pecados, y rogándole
la salvación de todas las personas queridas. Me
arrastraron hasta la horca (...)
De pronto ol unos gritos:
-iAlto! iDeteneos, malditos!
Los verdugos se quedaron quietos. Me volvi y vi a
Savélich a los pies de Pugachov.
El criado pedia por mi vida, al punto de pedir que
lo maten a él y no a un vástago de la nobleza.
Pugachov hizo una señal, y en el acto me
desataron y dejaron libre.
-Nuestro sefior te perdona- oí que decían.

No sorprende descubrir, ahora, que Dostoievski conocia
esta escena de la novela de Pushkin, al punto de que

la singulariza y repara en ella en su ensayo Pushkin,
Imnotovy Nekrasov como uno de los ejemplos de realismo
testimonial que Pushkin instala en la lengua rusa. De
hecho, también en ese capitulo distintivo de Crimen y
castigo, en el que el personaje, Raskolnikov, soñará o
recordará la futura locura de Nietzsche, Dostoievski
comienza hablando de Pushkin y de la grandeza de su
obra. Crimen y castigo fue publicada en 1866, yo me refiero
al capitulo 5 de la Parte F. Rodian Raskolnikov aún no
ha decidido cómo hará el asesinato de la vieja, pero ha
almorzado y bebido aguardiente y está durmiendo sobre
el heno. El sueño será determinante para la novela: no
sólo hará anotar al final que, de pronto, todo se había resuelto,
definitivamente... , sino que además a Rodian, al recordar
este sueño mucho tiempo después ..., siempre le parecía
como una prefiguración de su destino. El muchacho sueña o
recuerda a unos campesinos, borrachos, a la salida de una
taberna. El grupo sube a un carro, tirado por una yegua.
Pero la carga es demasiado para el animal, y el dueño
azota las ancas para conseguir que se mueva. Entonces,
Rodian: "...se dirigió corriendo hacia el animal, avanzó;
pudo ver cómo le pegaban al caballo en los ojos, ien los
mismos ojos! Se echó a llorar. El corazón le dio un vuelco,
se le saltaron las lágrimas. Uno de los fustazos le rozó la
cara; él no lo sintió..."
Ydespués, cuando el caballo muere: "Pero el niño,
lívido, está fuera de si. Lanzando un grito, se abre paso
por entre el gentio hasta la yegua, cógele su muerto,
ensangrentado hocico, y la besa en los ojos, en los
labios..."
Asi como la alteración de la pena significó la vida para
Dostoievski, el sueño de Rodian cercó para siempre la
razón de Nietzsche, y lo hizo caer, desvanecido, en una
calle de Turin. Concretamente, el colapso de Nietzsche
fue el 7 de enero de 1889, hasta el 27 de diciembre de
1888, por lo menos, no hubo manifestaciones nitidas
de la enfermedad -enfermedad que fue discutida
innumerables veces, y sobre la que los teóricos nunca
logran ponerse de acuerdo: se habla de sifilis en
Nietzsche, contraida durante su juventud o durante la
guerra; Zweig la señala como de causas psicogénicas;
Jaspers refiere a una patologia cerebral orgánica, que
se despliega como parálisis progresiva. El caso es que
Nietzsche tenla cuarenta y cuatro años al llegar a Turin.
2 Página 53 de la edición en Aguilar, 1936, en español.

Dicen -y anoto dicen porque esta historia quizá mitica
sobre el inicio de su locura nunca fue lo suficientemente
confirmada pero si lo suficientemente difundida como
para narrarla ahora-, dicen, entonces, que Nietzsche
caminaba por la Plaza Carlo Alberto cuando vio tropezar
y caer un caballo. El cochero continuaba azotándolo
sin importarle, al parecer, que la carga era intolerable.
El animal se arrastró. Y Nietzsche, llorando, se abrazó
a su hocico y a su belfo, y le pidió disculpas en nombre
de toda la humanidad. Días después de esta escena,
Nietzsche firmaba gran parte de su correspondencia -a
Overbeck, a Rohde- como el Anticristo o d Crucificado.
EL CRITO (O EL CABALLO DEMTRO DE LA
HISTORIA)

Existen, también, otras coincidencias, quizá más
alarmantes o más poéticas, pero si en toda comparación
la ristra de similitudes es infinita, su limite, el valor que
funda su limite, quiero decir, consiste en iluminar los
elementos señalados. Por supuesto que, en literatura,
los caballos abundan. Se remontan al sitio de Troya y
surcan épicamente el imaginario medieval Los animales
de Tolstoi relinchan y cuentan historias, por ejemplo;

atormentado Dios", anotó Dostoievski, en la época que
en se auto~denominaba como "el hombre que quería
creer", y cuya acusación por el Concejo de Guerra tuvo
mucha relación con "no denunciar" una carta de Bielinski
que cuestionaba a Gogol por "haber abrazado la causa
de la monarquia absoluta y la iglesia ortodoxa". Antes,
en 1824, las autoridades rusas interceptaron otra carta,
esta vez de Pushkin, dirigida a un amigo, en la cual el
mismo Pushkin se declaraba "ateo". El poeta fue exiliado,
en este caso, a Pskov. Ysobre Nietzsche, casi no hace
falta destacar la dimensión religiosa de Nietzsche. La
firma de su correspondencia y, sobre todo, las palabras
del aparte famoso de Zaratustra, cuando encuentra
al "viejecito" que aún no se ha enterado de que Dios ha
muerto, es ejemplo suficiente de lo que refiero. Hay, por
último, otra convergencia, mucho más brutal, y tal vez
por eso, impresionante. Cuenta Cansinos Asséns en la
nota biográfica mencionada, que cuando Dostoievski
estaba en prisión de Omsk (Siberia) le ordenaron no
ayudar a un compañero. Él lo hizo, sin embargo, y luego
del castigo, lo trasladaron al hospital donde lo dieron
por muerto. Volvió a la cárcel dias después. Ninguno de
sus compañeros lo interrogó y él no explicó qué habia

EL ALARIDO FEROZ DE DOSTOIEVSKI CRUZA LA CALLE DE TURÍN
DONDE SE DERRUMBA NIETZSCHE JUNTO AL CABALLO APALEADO,
Y RESUENA TAMBIÉN EN EL CRITO DEL CUERVO ,,QUE AUCURABA
DESDICHAS" CITADO POR PUSHKIN
los de Lorca patean suelo y rompen paredes, una mujer
borracha se abraza al cuello de uno, amarrado a un
coche de alquiler neoyorkino; en Big Blande de Dorothy
Parker, Manauta escribió, hermosa y tristemente, la
leyenda de un hombre que defiende su caballo del
tigre. Roberto Arlt, en una crónica sobre el golpe de
gobierno del 30, en Buenos Aires, reparó en un caballo
en la calle "que se desangraba despacito". Y etcétera.
Ignoro qué significa, pero si me llama la atención que
el duelo por el que murió Pushkin, la conmutación de
la pena de Dostoievski y la disparada hacia la locura de
Nietzche hayan ocurrido prácticamente en los mismos
meses: para las celebraciones de navidad, para fin de
año, para las fiestas del nuevo calendario cristiano. Y
con esto, algo obvio: el comportamiento similar que los
tres tuvieron ante la idea de Dios. "Toda mi vida me ha

47

pasado. Esa noche, mientras todos dormian, se escuchó
un grito bestial. Dostoievski tenla la boca llena de
espuma. "En realidad, nadie ha visto a Dostoievski bajo
el látigo", continúa el prólogo, "y él no ha revelado nunca,
ni a sus más intimos, el secreto de aquella noche." Asi,
el alarido feroz de Dostoievski cruza la calle de Turin
donde se derrumba Nietzsche junto al caballo apaleado,
Yresuena también en el grito del cuervo "que auguraba
desdichas" citado por Pushkin. Me doy cuenta, s~ de que
esta última conexión puede resultar retórica, un tanto
arbitraria también. Pero la literatura refuta cualquier
punto de partida. Decir que los sueños y la memoria en
parte nos anteceden y nos atraviesan es lo mismo que
creer que en algún tramo de nuestra vida se percibe el
andar de un caballo que hermosamente Pushkin ubicó
en la tempestad~

�1
-

EN EL MUNDO DE LA CRECIA ANTICUA, LOS HOMBRES
POR DEFINICIÓN ERAN MORTALES, EN DISTINCIÓN A LA
CONDICIÓN DE INMORTALIDAD DE LA OUE COZABAN LOS
DIOSES~ Y EL MITO DE SÍSIFO, QUE CONTIENE MUCHOS
ELEMENTOS, SE HALLA CENTRADO ALREDEDOR DEL
HECHO DE BURLAR AL DIOS PARA IMPEDIR LA MUERTE.

Z

eus rapta a Egina, hija de Asopo, en Corinto,
siendo visto por Sisifo. Asopo le pregunta
a Sisifo acerca de lo que vio y éste le revela
el nombre del raptor, desencadenando la cólera del
dios de los dioses, quien le envía a Tánato para que lo
matase. Sisifo, con su astucia, sorprende a Tánato y lo
encadena; y, núentras as1 estuvo, no ocurrió ninguna
muerte entre los hombres. Zeus, entonces, obliga a
S1sifo a liberar a Tánato para que siga con su función:
ahora a Sisifo le corresponde su muerte. No se resigna
a tal destino, y para el efecto le dice a su esposa que no
le tribute honores fúnebres, por lo que al llegar ante
Hades en el Infierno le dice que su mujer no cumplió
con el ritual y pide permiso para ir de regreso a la tierra
y corregirla. Aprovechó la oportunidad para seguir en
la tierra y vivir hasta la ancianidad; al final, de manera
definitiva, muere. Hades, para impedir una nueva
evasión, le impuso la tarea de empujar una roca enonne
hasta lo alto de una pendiente; al llegar a la cumbre la
roca caía por su propio peso y Sisifo debía comenzar de
nuevo eternamente. As1, el intento de evadir la muerte
tiene como castigo realizar penosas tareas que nunca
tenninarán, y que se traducirán en un vano esfuerzo.
En el Génesis judío, el hombre se asemeja a los
dioses en tanto conoce del bien y del mal, después de
ser incitado por la serpiente que lo invita a comer del
Árbol del Conocinúento y lograr as1 la inmortalidad
La expulsión del Paraíso es para que no vuelva a
tomar del árbol de la vida. En este inicio, lo que se
halla como trasfondo es que la búsqueda de "ser como
dios" se sustenta en gozar la inmortalidad, lo cual es
reafirmado en el cristianismo con la resurrección de

49

Jesús, que significa el triunfo sobre la muerte; al final,
esto se convierte en el objetivo primordial del creyente,
desplazando a segundo ténnino la existencia humana. La
paradoja es que se busca la inmortalidad por medio de la
muerte; esto es, para vivir hay que morir, dejar de ser para
ser en el más allá.
En las culturas clásicas, buscar la inmortalidad en vida
es propio de la existencia de hombres que realizan grandes
hazañas, los que dan un paso adelante en las capacidades
humanas y tienden a lo alto, para ser mejores y poderosos.
Quizá estos individuos constituyan un eslabón del proceso
evolutivo y la recompensa es pasar a la historia y conservar
su nombre, de tal manera que su persistencia enla memoria
es una especie de conjuro que los mantiene alejados de la
muerte. Igual que la conservación de la fotografía de la
persona conduce a la sensación de que el individuo no ha
muerto y se halla entre los vivos, tener dedicada una oda a
su nombre y hazaña en la Grecia clásica significaba pasar a
la inmortalidad

Wit (Amar la vida)I es una película donde se narra la
historia de la ph.D Vivían Bearing, una mujer de 48
años de edad, profesora de literatura inglesa del siglo
XVII, especializada en el poeta John Donne. Ella ha
visitado al Dr. Harvey Kelekian, quien le diagnostica
l Titulo: Wit (Amar la vida). 2001. Director Míke Nichols. Actores:
Einrna Thompson (Dra. \ "i.ian Bearing), Christopher Uoyd (Dr.
Harvey Kelekian), Jonathan \1. Woodward (Dr. Jasan Posner).
Audra \ 1cDonald (Susie Monahan), Eileen Atkins (Evelyn Ashford).
Basada en la obra teatral de Margaret Edson.

�cáncer de ovarios que "insidiosamente ha generado
metástasis a otros sitios del abdomen. Vivían es de
dominancia zurda y durante su vida se ha dedicado
a la docencia y la escritura, restando importancia a su
vida social e intima. Su madre ha muerto de cáncer de
mama.
Kelekian le propone un tratamiento experimental a
base de quimioterapia en ocho sesiones, con la máxima
dosis administrable, con el objetivo de lograr eliminar el
tumor y las metástasis. Comienza el tratamiento y ella
hace remembranza de un soneto de J ohn Donne, Death,
be not proud, que había analizado en la época cuando
realizaba su posgrado. La aparición del soneto en su
mente la introduce en la idea de la muerte que había
aprendido con su maestra, Evelyn Ashford, en relación
con la poesía metafísica de Donne.2
El poema coloca a la muerte en los linderos de la
eternidad; y su maestra le hace notar precisamente que
se trata de una dimensión metafísica de la realidad, por
lo que la invita a vivir, salir de la biblioteca y convivir con
los demás. Vivían lo intenta, pero no lo logra y regresa
al mundo de los libros, en el cual se recluye. En su
personalidad se aprecian resistencias a ver hacia sí
misma y a leer en su propia mente, y busca afuera lo
que reside en su interior. Como docente es minuciosa,
cree en el esfuerzo, el conocimiento y la inteligencia. Es
exigente e inflexible con los alumnos; uno de ellos,Jasan
Posner, ahora es un médico en entrenamiento, quien la
atiende. Posner dice que el estilo de enseñanza de Vivían
es militar; lo que revela un conflicto interior entre el fluir
y la rigidez de su impulso vital.
Al ingresar al hospital para estudios y tratamiento
ella se introduce en un proceso de despersonalización en
el que su posición como académica y su título de doctor
(ph.D) pasan a segundo término, su personalidad no
es considerada, sólo su cuerpo, y las ropas personales
o de cama son vistas como innecesarias dejándola
desnuda fisica, personal y socialmente. En este contexto,
desnudez significa aparecer tal y cual se es ante sí,
2 El diálogo que ella establece consigo misma y con el espectador gira
alrededor del poema de Donne "Death, be not proucl" ("Muerte, no te
enorgullezcas"). En 1951 la Editorial Espasa-Calpe de Argentina publicó
un libro titulado Muerte, no tceno,zullezcas, en el que el escritorJohn Gunther
reseña la etapa de la enfermedad de su hijo, quien finalmente muere de
cáncer cerebral. Se menciona esto porque tanto en el libro como en la
pelicula, el soneto de Jobn Donne es el punto de partida para hacer una
referencia al tema de la vida y la muerte.

después que se han suprimido las defensas, los disfraces
con los que se oculta en la vida con los otros. El proceso
de despersonalización la conduce a la sensación de
degradación como persona y como mujer en el examen
ginecológico que le realiza el propio Posner. La sensación
de pudor no es considerada, y de hecho el examen se
enfoca sobre los genitales, desdeñando al resto del
organismo y la personalidad de la enferma. Finalmente,
para poder tolerar aquella realidad adopta un proceso
de aislamiento al carecer de toda visita externa. El grupo
de los médicos, las enfermeras y el resto del personal
hospitalario son ahora su grupo social.
El diálogo con sus médicos es escaso, sobre
sus síntomas, casi monosilábico; no ve televisión,
y la persona del hospital con quien se relaciona
personalmente es Susie Monahan, la jefa de enfermeras
que la visita, procura y ayuda, es solícita y atiende
hasta los menores detalles de la enferma. Finalmente,
Vivían recurre a entablar un diálogo con el espectador
de la película y con las figuras de su pasado, desde
su infancia, básicamente con sus padres. Aparecen
otras figuras relacionadas con el medio académico, la
maestra Ashford y los alumnos a quienes enseña en la
universidad. Dicho proceso de aislamiento la conduce a la
separación de los demás (segregación) y a la estigmatjzación,
lo que se aprecia cuando tiene una infección renal que
hace necesario colocarla en sala de aislamiento para
pacientes infecciosos; los mismos médicos con quienes
trata ordinariamente usan bata y cubreboca y le hablan
a distancia. Es el caso del enfermo que es visto como una
amenaza para los que le rodean: no es suficiente vivir
el temor a la muerte posible por la infección, hay que
agregarle un muro de distancia que le impide recibir una
sonrisa o una palmada en el hombro que mitigue, aunque
sea un poco, la tensión en que se encuentra.
En el ámbito de lo clínico, hay un ataque al aparato
orgánico, iniciando con el cáncer que es un tumor que
crece desordenadamente, sin control y se disemina por el
organismo invadiendo todos los órganos y destruyendo
los tejidos normales; por otro lado, el tratamiento
quimioterápico destruye sus sistemas defensivos contra
procesos infecciosos y agentes externos, y la hace
vulnerable a los microorganismos. El cáncer es como un
proceso biológico que orienta la vida de los tejidos hacia
la inmortalidad traslada a otro lugar las células, y éstas
se multiplican libremente. Así, la inmortalidad del tejido

50

en la dimensión biológica antecede a la muerte en la
dimensión psico~socio~existenciaL igual que las plantas
que cuando van a morir dan flores y semillas sin dejar
lugar para las hojas.
Los efectos secundarios acompañan al tratamiento: el
vómito y la calvicie. El primero se acompaña de una gran
tensión, Vivían siente que "va a lanzar el cerebro en el
esfuerzo". En el vómito habla el cuerpo como totalidad
biológica; consiste en una respuesta neurovegetativa
que abarca la totalidad de la musculatura que, en
contracciones segmentales de la cadera al cuello,
conduce a la expulsión de contenidos de cavidades
con la subsecuente relajación y sensación de calma. En
dicha condición el individuo suspende temporalmente
los niveles psicológico, sociológico y existencial de su
vida; la tensión que vive resulta de una exigencia que
se le plantea como entidad viva, quizá ya por mucho
tiempo descuidada por dar énfasis a lo intelectivo. La
energía corporal contenida por tanto tiempo exige una
manifestación, ahora de manera brusca y violenta. La
sensación que tiene de "lanzar el cerebro" en el vómito
corresponde a la necesidad de deshacerse de lo intelectivo
y sustentar su existencia en los dinamismos de lo vivo,
que es la condición original de toda personalidad
La calvicie es un signo de los marginados, segregados,
rechazados, estigmatizados; es también una respuesta de la
personalidad en la que el individuo no tolera los contenidos
mentales, particularmente "los pensamientos"; al cortar
el cabello, símbolo de la excrecencia de la cabeza, busca
deshacerse de dichos contenidos. Al final, no hay nada que
salga dela mente de Vivían yqueda ensimismada El flujo de
las vivencias se detiene; alo cual ella hace referencia cuando
percibe "lo estático del tiempo" en la vida del hospital.
El dolor aparece en la etapa final, y es muy intenso, por
lo que requiere ser mitigado temporalmente con opiáceos
que la conducen a un estado de sopor que equivale al
sueño que, a su vez, figuradamente es una expresión de la
muerte. La aplicación del medicamento es para evitar las
consecuencias del dolor: el shock y la desintegración de
la mente y de la personalidad de la enferma. El dolor en
los órganos queda ahí como vivencia, como un indicador
de la amenaza a su vida; mientras el dolor existencial
es como el del parto, en el cual se da surgimiento a una
nueva personalidad y un nuevo modo de existencia.
Durante su vida, ella dio preferencia a lo intelectivo de
la existencia, en detrimento de lo personal, lo emotivo, lo

51

íntimo; su defensa preferida es pensar, lo que mantiene sus
afectos a raya. Otra manera de defenderse es el insomnio,
por el que huye de los contenidos inconscientes del
sueño: manteniéndose consistentemente alerta impide
que lo profundo de su personalidad haga aparición en la
conciencia, aún en el sueño. Cuando hace consciente esto
aparece el temor, la qué? Como la fuente es determinada
y conocida, como es el caso del cáncer que padece, se
habla del miedo; cuando no es conocida, surge de lo
profundo como resultado de un choque de fuerzas al
interior de la mente, y se conoce como angustia. Ante este
oleaje en la superficie de su mente, la tensión aumenta y
finalmente estalla en llanto. La angustia es el indicador
de una lucha interior que la coloca en el vacío; oscilando
entre los extremos
del ser y el no-ser.
Al final concluye
que "ser inteligente
no resuelve todo",
que los problemas
de la existencia no
guardan relación
con la inteligencia
sino con la habilidad
para integrar los
diversos niveles y
dimensiones de la
personalidad; con
un centro como
apoyo que enlace
los extremos opuestos y los contrastes. Ejemplo de ello
es la relación que establece con Susie, la enfermera, que
es una simple interlocución en un ambiente de confianza y
apertura interpersonal. La fantasía del individuo intelectivo
e inteligente es que sólo lo lógico o lo racional tiene valor;
no podría encontrar el sosiego y satisfacciones en medio de
una charla comiendo una paleta de agua Accidentalmente
Vivían se encuentra en medio de dicha charla y se plantea
el problema acerca de su tipo de muerte. El planteamiento no
requiere lenguaje rebuscado o inteligente sino una actitud
abierta, directa y veraz. Ya Rilke en Las Elegías de Duino
presenta la afirmación de la muerte y de la vida como un
mismo hecho, al mostrar en este libro lo abierto, que se halla
contrapuesto ala Muerte, como sucede en el animal: "ellibre
animal tiene tras de sí su muerte/ y ante sí a Dios, y marcha
caminando/ por lo eterno, lo mismo que las fuentes."

�La muerte que el humano conoce es la que sucede

durante la vida; es la muerte existencial que en la metafísica
aparece como la 'lnuerte del ser". Para el individuo
ordinario el problema de la muerte no pertenece a los
hechos referentes al cese de las funciones vitales, propias
de la muerte biológica, sino a la capacidad de una visión
auténtica de si mismo, para comprenderse como una
entidad viva, que como tal es un trozo arrebatado a la
dinámica de la materia en el universo, que en su gran
mayorta es materia inorgánica. El gran esfuerzo que
hace la entidad viva en conformarse como individuo
y personalidad, tiene como costo la muerte. En el gran
valle del universo existente reina la muerte en la forma
de materia inorgánica, y deja en algunos raros sitios que
aparezca la vida en pequeños lapsos. Entre esto último
está la vida del individuo humano, la que por definición
es temporal, esto es, tiene una duración, en un aqu1 y un
ahora.

el temor a desintegrarse, a separarse del mundo. Morir es
dejar de ser el que se es, quizá para ser otro auténticamente
y no el que se ha sido durante la vida; morir es renunciar
a la fonna espuria de existencia, al uso de disfraces en la
vida y al ocultamiento ante los demás. Se trata en esta
condición de la muerte existencial, para dar paso a la vida
auténtica de la personalidad, para ser el que se es sin defensas
ni ocultamientos. De esta manera, la muerte real, la muerte
conocida, la que se halla presente Ycon la que se toma
contacto durante la existencia es la muerte de un modo
de vida, que no correspondia a la real estructura interior
del individuo. El poema deJohn Donne lo expresa cuando
señala "Muerte, tu morirás". La maestra Ashford le dice a
Vivianquelamuerteesuna '4," (coma);estoes., unlapsoenel
fluir del discurso, del cual sigue la eternidad Ah1, la muerte
pertenece a la dimensión temporal de la existencia, que es la
vida del existente, a diferencia de lo metafi.sico que no existe
sino que esenla eternidad

EL POEMA DE DONNE LA CONCIBE COMO EL REPOSO O EL SUEÑO, DEL
CUAL SE DESPERTARÁ EN LA ETERNIDAD. Y EN LA SENTENCIA IMPUESTA
,,MUERTE, TÚ TAMBIÉN MORIRÁS" ESTÁ PRESENTE LA ETERNIDAD EN
LA QUE DESAPARECERÁN LAS TRAMSFORMACIONES DE LA REALIDAD
PARA PERMANECER INMUTABLE EN EL MUNDO METAFÍSICO DEL SER
La existencia es una tragedia en tanto durante la misma

van haciendo aparición las fuerzas que se mantienen
ocultas, y que finalmente destruyen al individuo; la
repetición del proceso resulta en una comedia, pues lo
básico de la existencia humana es su expresión única y
autáttica. La existencia en una vida repetida, doble o igual
rompe con el criterio de autenticidad de lo humano.
En el caso del animal, el comportamiento entre uno y
otro individuo es muy semejante, su existencia no es
individualizada y se repiten las pautas de la especie.
Parafraseando a Camus, la vida es como una tregua
melancólica que se hace con la muerte, para encontrarse
un dia con ésta que, al final, inexorablemente
predominará. Dicha espera sucede en medio de un
ánimo triste y de añoranza, pues muerte en este contexto
significa volver al origen. De tal manera que la vida es
como una condena, pues de la existencia nadie sale vivo.
El humano padece el temor a la muerte fisica, biológica.
1D paradójico es que nunca será consciente de dicha muerte;
por tanto no tomará contacto con la propia muerte. Asi, ese
temor oculta el temor subyacente en la existencia que es

Respecto a lo anterior, la muerte es personificada
en la figura de la maestra Ashford, quien la visita en
el hospital y le dice "es tiempo de partir", la cobija,
la consuela y le recita una alegoría dd alma que busca
salir e irse lejos, quizá a lo infinito de la eternidad al
leerle el cuento The Runaway Rabbit, de Margaret Wise
Brown, que narra la pretensión de un conejito que
busca irse y vivir libremente separado de mamá, pero
al final concluye que quizá sea mejor quedarse a vivir
cerca. La realidad de la vida siempre ancla el alma a la
tierra, que como madre la recibe y cuida o al menos le
proporciona un nido en un árbol.
La poesía fue la manera en la que Vivían logró estar en
la realidad de lo existente, pues en la poesía conforma
una realidad simbólica que enlaza lo concreto del sonido
de la palabra con lo abstracto universal del significado
de la misma. Sustituyó el mundo del sentimiento,
la sensación, la vivencia, los anhelos, por simbolos,
conformando un mundo de significaciones como la
materia fundamental de la poes1a, en mayor medida
cuando se trata de la poesía metafisica que se refiere a

52

una realidad que es significado puro, sin referencia a lo
concreto. Ella aprovechó la poesía como instrumento
con el que pudo expresar los contenidos profundos
de su mente, proporcionándoles una forma simbólica
que concentraba su energía, no en simbolos verbales
ordinarios sino en los que contienen algo que necesita
ser interpretado, en los que hay un contenido profundo
inaccesible al hombre común, y que está sujeto a las
figuras literarias para darle una construcción particular
que permite generar otra realidad en el mundo de la
palabra. Es un mundo de significados, algo especificamente
humano que no se halla presente en la realidad natural y
que adopta formas mágicas.
Al lado aparece la figura del médico como investigador.
No es el médico dentro de la práctica clinica ordinaria,
sino el que despliega su actividad siguiendo las pautas
y procedimientos propios del método cientifico. Esto
último pide hacer a un lado todo prejuicio acerca de
los resultados, lo anima sólo la necesidad de saber y poseer
una dosis de certeza; por otro lado, pide suspender los
sentimientos en tanto hacen ruido en las pautas de la
racionalidad necesaria para la realización de las tareas.
En el quehacer cientifico no está en juego la personalidad
del investigador sino el planteamiento del problema
y el método usado para su abordaje. Es una realidad
despersonalizada, animada por un deseo de saber algo
muy específico, en ocasiones insignificante, y que tiene
valor temporal pues será sustituido por otro saber en
época posterior. Es un proceso que tiene una especie de
aversión por lo eterno, y en el que la pretensión individual
tiene cabida en la medida que permite modestamente
contribuir en algo al avance del conocimiento. La pasión
por la ciencia está sustentada en la paciente tarea de
avanzar a pequeños pasos en un camino sin fin, un
camino que sigue la senda abrazada de todos los pueblos
del mundo.
El comportamiento del doctor Jason Posner es frto, se
centra en el órgano a tratar y la respuesta a las medidas
terapéuticas indicadas. Ya su procedimiento aparece
como algo osado, pues busca destruir a un enemigo del
cuerpo con armas que lesionan al cuerpo mismo. Usa
defensas múltiples para hacer frente a las emociones que
remueven en su interior las escenas con las que trata en
el hospital: es lacónico, monosilábico, huye de la sala en
tanto aparece algo que lo compromete emocionalmente,
intelectualiza lo que sucede, disocia su vivencia (lo que

53

pasa le sucede a ella, no a él). La enferma es para él un
objeto dentifzco, no una persona, el cual toma una forma
teórica que no involucra sensaciones ni sentimientos. En
el doctor Posner hay una dificultad para considerar al
enfermo como una totalidad personal y tomar en cuenta
los diversos niveles y dimensiones de la existencia. En
gran medida, esto se halla condicionado por la formación
profesional que recibe, en la cual la concepción
biomédica excluye los componentes psicológicos,
sociales y existenciales de los enfermos; y cuando algo
se considera y se dice acerca de esto, se hace de manera
disociada de la totalidad de la personalidad humana.
Ordinariamente se critica ese aspecto de la conducta
del médico, pues el enfermo se siente lesionado en
su dignidad en tanto se le suprime la personalidad en
el trato; sin embargo, se trata del médico que no se
halla adecuadamente preparado para dar a la relación
profesional con el enfermo un tono más cálido, afectivo
y personal. En ocasiones son mayores los errores
médicos por este motivo que por el otro. El dilema: la
frialdad del tratamiento que se traduce en efectividad
del procedimiento o la relación afectiva que conduce al
acercamiento y la interferencia de los sentimientos en
los conocimientos, criterios y métodos en el abordaje
del enfermo. En el último caso es una distorsión de la
realidad que conduce a consecuencias lesivas para este
último; lo que es diferente del error cientifico que se
traduce en la inefectividad de un procedimiento, como
es el caso de Vivían
Posner fantasea convertirse en héroe, como en los mitos
de la antigua Grecia, e intenta inclusive la lucha contra la
muerte; una vez que ha dedicado su vida a luchar contra
la enfermedad olvidando promover, facilitar y fomentar
la salud que es vida, mientras la enfermedad se halla más
cerca de la muerte. Hay en este proceder un gusto por lo
malsano de la existencia. Esto se expresa cuando Susie
Monahan, la enfermera, explica a Vivían el "código uno":
practicar "maniobras de resucitación" -como si esto
fuese realmente posible-, lo cual significa oponerse a la
vida y adoptar una actitud tanatófila. En la escena en la
que se busca resucitarla aparece un equipo de médicos y
enfermeras que se comportan como autómatas, cuya tarea
es realizar maniobras para supuestamente "resucitar" al
otro: es la lucha contra la muerte buscando la "salvación
de la persona", una actitud antinatural sustentada en
una fantas1a acerca de la tecnología en la que se intenta

�sustituir lo existente por una realidad cons~ruida
artificiosamente, como en el caso de la reconstrucció~ ~
monstruo de Frankenstein. La oposición a esa ingem~
médica es el reclamo de la dignidad humana: cada qmen
tiene derecho a su propia vida y a su propia muerte.
La otra actitud es aceptar la vida de manera
abierta, y dejar que el proceso mortal siga .su curs~. Es
cumplir con la vida, y la muerte es expresión de dicho
cumplimiento para los que han logrado una vi~ pl~a
y han estado satisfechos con el modo de existencia
que han llevado. Para estos últimos la muerte es ~~e
natural de la existencia; mientras que los que han v1V1do
mediocremente y han sido incapaces de expresar su
potencia buscan prolongar la existenc~a y disponer de
otra vida, como si pidieran otra oporturudad
Al final, la muerte se asocia con la búsqueda de la
eternidad, la cual oculta la resistencia a acep™: que la
existencia humana es temporal y por definición nen~ un
límite. Es una actitud instintiva que rechaza los límites
de la realidad, en la que el individuo quiere todo y ~r
siempre (la eternidad). La realidad ~r~ de la.vida
muestra que esta pretensión de lo insnnnvo-mconsciente
sólo existe hasta que se toma contacto con la realidad Lo
que la vida ofrece es algo en algunas ocasiones.
Finalmente, se halla el srntido de la aifermedad; esto
es, el significado que tiene para el humano co~? una
personalidad, en tanto es una individualidad específica, en
una condición particular y en un momento de la vi~ En la
condición de Vivían, se puede interpretar como el final de
una lucha consigo misma, enla que no pudo concordar con
el enemigo yéste temúnó predominando ydesint~~ su
existencia; para ella en particular porque negó la dim~ón
a lo
humana de la existencia y prácticamente la redujo
.. de
intelectivo, en un proceso que suprimió todo v~~gio
. . nnp
• ulso, tendenr+:i
msnnto,
......., anhelo,deseo o senomiento.
En esta condición cabe la afirmación de que
el cuerpo se rebeló ante la coerción ~ la que fue
expuesto por mucho tiempo y la negación qu~ ella
hizo del mismo. Normalmente, hay una especie de
equilibrio que se mantiene entre lo somático y lo
psíquico de la personalidad, de tal manera que el
individuo que sufre mucho emocionalmente padece
pocas molestias corporales, y a la inversa, el que es
estable emocionalmente y soporta estoicamente las
desventuras de la existencia es más propenso a sufrir
enfermedades "orgánicas".

En la condición de Vivían la opinión clínica ordinaria

es que se trata de una patología de los órganos,
sustentada en un trastorno de la multiplicació~•- la
estructura y función celular.1 Sin embargo, en medí~
b.én está documentada la influencia de lo orgáruco
tami
· 1
sobre lo ps1quico y de lo ps1quico sobre lo ~rgáníco; a
manera cómo las emociones tienen repercusión sobre el
funcionamiento de los órganos; la importancia del m~
de vida en el continuwn salud~ermeda4 de la relación
entre la concepción de la vida y el tipo de enf~edad
y muerte. Hay múltiples relaciones ~tre l~s diversos
. eles, dimensiones y ámbitos de la existencia humana,
ruv
d
los que se ubican en los variados momentos e 1a
duración del lapso entre la vida y la muerte.
Como acotación, no se sabe de la influencia de la
zurderta en la personalidad de Vivían y su enfermeda4
esto es, la influencia de lo "siniestro" en su ?1~do de
vivir. En la mentalidad colectiva hay sentimientos
atávicos de aversión e inquietud respecto a la mano
izquierda, en tanto representa simbólicam~nte ~o
siniestro. Ella es soltera, no realiza un matnmoruo
entre lo fe menino y lo masculino, el pensar ~ el
sentir, lo inconsciente y lo consciente, etc.~ uru?n
de manos representa simbólicamente el mammoruo,
lo que significa que el individuo e~tá c~sado con
una realidad. Ella no realizó el matnmoruo entre lo
diestro y lo siniestro de sí, y lo último ma~tuvo su
autonom1a y fuerza de oposición a la parte diestra de
su interioridad
Hay un hecho de evidencia, que ninguna teoría
o concepción de la salud y la enfermedad p~d_ría
contravenir en esta historia: la enferma era Vivian
. g, el tumor en el ovario y sus metástasis eran
Bearin
la patología que le generaba la rnfermedad. L? que
conduce a pensar que en la medicina se siguen
caminos errados, y por atender la enfermedad se
pierde de vista al enfermo. Es el temor a la muerte
lo que conduce al médico y al enfermo a enfocar la
atención en la patología; lo cual habla de los resortes
que mueven al humano cuando siente amenazad~ la
existencia. Quizá si se incorporara la muerte a la vida
3 Lo último es expresión de la teorta cedul~ toda enti~d viv~ está
constituida por células (principio anat61IllCO), su func1on~ento
es el resultado del funcionamiento de las célul~ que lo constituyen
(principio fisiológico) y toda célula tiene ongen en otra célula
(principio genético).

humana, se tendría una existencia más plena, y con la
fuerza adquirida se podría conjurar el temor atávico.
El niño y el primitivo frecuentemente sienten la
muerte corno un sueño; socialmente la muerte es el olvido
y el individuo que despierta del sueño lo que hace es
"recordar". De hecho, la apariencia del individuo dormido
sugiere que el alma se ha ido, quizá de manera temporal;
asi se antoja pensar que el sueño es un ensayo para
facilitar el encuentro, un día definitivo, con la muerte. El
poema de Donne la concibe como el reposo o el sueño,
del cual se despertará en la eternidad Y en la sentencia
impuesta "Muerte, tú también morirás" está presente la
eternidad en la que desaparecerán las transformaciones
de la realidad para permanecer inmutable en el mundo
rnetafisico del ser. En consecuencia, el problema de la
muerte plantea la disyuntiva entre el su de la metafísica y
el existir del ente real; se muere corno existente, pero se vive
como ser metafísico, y así la búsqueda en la existencia
tiene corno alternativa ser en la eternidad metafísica
o "vivir el instante como si fuese eterno"; vivir con tal
intensidad que se busque la existencia en el presente real
y no en la ilusión de la inmortalidad.
En la muerte del individuo las formas construidas se
desintegran, ya sea en su dimensión espiritual, social
o psicológica, cuyo sustento es la vida biológica, que
al final corno residuo se presenta en forma de polvo,
como la materia inorgánica original de la cual surgió. El
proceso que dio origen a dichas fonnas de lo existente es
la repetición, que también constituye un rasgo principal de
todo proceso mental inconsciente. El tiempo y el proceso que
se repiten tienen un principio y un fin que coinciden en
un punto; de manera tal que la meta es el inicio, la muerte
es la vida, la nada es el todo. Son los procesos circulares
que en su dimensión temporal se hallan presentes en las
configuraciones de los mitos.
Nietzsche enuncia el pensamiento del eterno retorno,
que representa el proceso del devenir, corno opuesto a
la realidad que en su inercia se resiste al movimiento.
El eterno retomo es volver a los orígenes en un proceso
de movimiento constante de una realidad que va a su
a propia destrucción y de nuevo a la generación de la
misma. El eterno retorno expresa el lado trágico de lo
existente.
El devenir es pues un proceso de construcción
y destrucción de formas en un ir y venir eterno, de
manera que lo que permanece es la muerte. Corno

55

decía Nietzsche, "acaso el mundo que existe es una
apariencia". Por lo demás, la idea de las formas acaso
no sea sino un antropomorfismo, corno el que se
halla presente en la Creación en el Génesis. Nietzsche
afirma "Mi doctrina reza así: vive de manera que
desees volver a vivir." (1967: 27). Esto es, llama a
construir una forma de realidad derivada del placer
de la fuerza de la voluntad de poder, que conduzca a
la búsqueda eterna de la misma sensación de poder.
No es el mundo en el que el instinto queda atrapado
en el apego a la realidad, que la eterniza de manera
inmutable; es el mundo de la creación y destrucción
en un proceso inexorable sin fin.
Entre 1875 y 1876, Friedrich Engels lo habia
expresado asi:
La materia se mueve en un ciclo perenne, ciclo
que probablemente describe su órbita en periodos
de tiempo para los que nuestro año terrestre ya
no ofrece una pauta de medida suficiente; [...) y
en el que no hay nada eterno fuera de la materia
en eterno movimiento y de las leyes con arreglo
a los cuales se mueve y cambia. Pero, por muchas
veces y por muy implacablemente que este ciclo
se opere también en el tiempo y en el espacio, [...)
por innumerables que sean los seres orgánicos que
hayan de perecer [...) tenemos la certeza de que
la materia permanecerá eternamente la misma a
través de todas sus mutaciones, de que ninguno de
sus atributos puede llegar a perderse por entero y
de que, por tanto, por la misma férrea necesidad
con que un cl1a desaparecerá de la faz de la tierra
la floración más alta, el espiritu pensante, volverá a
brotar en otro lugar y en otro tiempoto

Bibliografía
Grima!, Pierre (2008). Diccionario de mitología griega y romana.
Barcelona: Paidós.
Gunther, John (1951). Muerte, no te enorgullezcas. Argentina: Espasa,
Calpe.
Engels, Friedrich (1961). Dialtaíca de la naturaleza. México: Grijalbo.
Nietzsche, Friedrich (1967). Lavoluncad de dominio. Obras Completas.
Tomo IV. Argentina: Aguilar.

�DEÁTH, BE MOT PROUD (HOLY SOMET 10)

MUERTE, MOTE EMORCULLEZCAS

John Donne (1572, 31,03,1631)

John Donne(1572, 31,03,1631)

Death, be not proucl, though sorne have called thee

Muerte, no te enorgullezcas, aunque algunos te

Mighty and dreadful, for thou are not so;

hallan llamado

For those whom thou think'st thou dost overthrow

poderosa y terrible, porque no lo eres;

Die not, poor Death, nor yet canse thou kili me.

porque aquellos a quienes crees poder derribar

From rest and sleep, which bue thy pictures be,

no mueren, ¡:obre Muerte; ytampoco puedes matarme anú.

Much pleasure; then from thee much more muse flow,

El Reposo y el Sueño, que casi podrian ser tu imagen,

And soonest our bese men with thee do go,

dan mucho placer, conque de ti mucho más debe resultar,

Rest of their bones, and soul's delivery.

y nuestros mejores hombres se van muy pronto contigo...

Thou'art slave to fate, chance, kings, and clesperate men,

¡descanso de sus huesos y liberación de sus almas!

And dost with poison, war, and sickness dwell,

Eres esclava del destino, del azar, de los reyes y de

And poppy'or charms can make us sleep as well

los desesperados,

And better than thy stroke; why swell'st thou then?

y moras con el veneno, la guerra y la enfermedad;

One short sleep pase, we wake eternally,

yla amapola olos hechizos pueden adormecemos tan bien

And death shall be no more, Death, thou shalt die.

como tu golpe y mejor aún ¿ Por qué te muestras tan
engreida, entonces?
Después de un breve sueño, despertaremos eternamente
y ya la Muerte no existirá. iMuerte, tú morirás!

56

�MUlllTI. MO'll .11.l'l'l\'•41

)a Dlllll•t»t

~ a d dread(ul.

D,mado

thOll a not c;o

Por tbose~m thou
Die..not,

nor

w

ytarlble, porquenolo
a uienesc

-me.

Mlntt;}~

From rcst-an s eep, wfüoh t:&gt;ut thy pictures

;CIIIIII. . .

lall•111CS·t our bcst 1Blll widl thee dogo.

Anddost widlldlCm.

And poppy'orchannlca-~-· - •And better tban thy snoke; wlly --u,,...

ma•amicamL

uci\o, que casi podt1an ser tu imagen.

Much ~ thenffom tbtt much more mus
hst t'ltliarlxin
11uillta1Pe11&gt;-.dmu.kiqp,amdetp:r-U111t11.

·

............... lt\Wlmuypmtocmt:igo...

. . . . , 1ibe-=mde8118almasl

aclln dtl dtsttM. dd azar c:k los reyes y de
con el veneno, la guerra y la enfermedad;
. . . obbts:btzmpmaimi•iec'fTl1Mt.anbien

kaicladuhall be no more, Death,

tu golpey mqor afm l Por qué te muesttas tan

cngtdda.entonetS
Dmpmdeunmweu:1o.despc11arcmcsetrrnarnentc

y ya la Muerte no exlstltt. !Muerte, tCl morirasl

-

�AMANECÍ PEMSAMDO EM LA VEZ QUE PUDE HABER
CONOCIDO A CRACE PALEY EM PERSONA Y MO ME
ATREVÍ. UNA MAMAMA ME LLAMÓ ELENA POMIATOWSKA
y ME INVITÓ A ACOMPAMARLA A TEPOZTLÁM. MO SÉ QUÉ
AMICA SUYA LE DABA UNA COMIDA A CRACE PALEY,
QUE VISITABA MÉXICO POR SU CUENTA, ASÍ, SIN VENIR
INVITADA A DAR LECTURAS MI CONFERENCIAS. MI
ESPOSO ESTABA ENFERMO Y YO MO QUERÍA DEJARLO
SOLO, PERO SI LE HUBIERA CONTADO, POR CRACE
PALEY ÉL ME HABRÍA ANIMADO A DEJARLO UNAS HORAS.
LAS EMOCIONES EM CONFLICTO ME ACITABAM. CUANDO
LE CONTESTÉ A ELENA QUE MO, ME ACOMCOJÉ. SUPE
QUE DEJABA ESCAPAR UNA OPORTUNIDAD, TAL VEZ
ÚNICA. PREVÍ QUE ME ARREPENTIRÍA SIEMPRE. Y ME
ARREPIENTO, AUNQUE TAMBIÉN SÉ QUE DEBAJO DE LA
RAZÓN QUE ME JUSTIFICÓ ESTABA OTRA VERDAD, LA DEL
MIED DE CONOCER A PALEY.

a inseguridad en nú misma
me paraliza. Me ha impedido
muchas cosas y me ha
entorpecido la vida. Me impidió
conocer a Grace Paley. También,
pasar un día con Elena, acceder a la
familiaridad que el paseo suponía.
Una vez más me quedaba yo de este
lado de la puerta. Había traducido un
cuento de Grace Paley que después
con mi esposo incluirnos en una
antología Sucedió al mismo tiempo
en que un libro mio se publicaba en
inglés con un comentario de Grace
Paley en la contraportada. El editor
selo había pedido. Paley y yo no nos
conocíamos. Ni el editor ni Paley
sabían todavía de nuestra antología.
Después yo había oído a Elena
contar que era amiga de Grace Paley.

L

Para entonces yo ya habia leído
todos los libros de Paley y una
biografía y cada vez la admiraba
más. Pero cuando pude no me
animé a conocerla. No se trataba
de nada más que de estar juntas
en una misma reunión, pero fui
incapaz, tanto de enfrentarla como
de pasarla bien si hubiera aceptado.
Habría sufrido. Ya le había mandado
un ejemplar de nuestra antología con
su cuento Carencias, según traduje el
titulo. Y ya había estado en Nueva
York y tampoco me había atrevido
a llamarla. Porque confieso que, a
todos estos años de distancia, que de
la antología para acá ya son casi veinte,
yaun si Grace Paley siguiera viva yyo
venciera mi órnidez, sabría qué hacer
si la conociera en persona

58

He conocido a escritores y a otras
gentes a las que admiraba y no
imaginaba que conocería en persona
nunca, y el miedo del encuentro
desapareció y pude tratar a estas
personas que digo, pero Grace Paley
me da más miedo que los demás.
Mi temor es más que enfermizo.
Si la reconociera en una situación
neutral, por llamarla así, como en un
aeropuerto o el foyer de un teatro o
un parque, la observaría con libertad
y podiia definir lo que sintiera al verla,
pero no en una reunión en la que se
tratara de conocerla.
Yo le había enviado una carta
a Julio Cortázar muchos años
antes de conocerlo, aunque fuera
improbable que él la hubiera
recibido, pues en el sobre no había
escrito más que su nombre y,
debajo, París, Francia. Pero cuando
lo conocí, y nuestra relación llegó a
ser de familiaridad, fui incapaz de
comentarle nada de aquella carta,
siendo que habría podido incluso
citarle palabra a palabra el contenido,
era poco ylo memoricé, Me gustaría
ser alguien que tú vieras. Entonces me
pregunto qué es conocer en persona a
quien admiras. Cortázar ya murió y, si
lo conocí, cuando lo conocí fui incapaz
de hacerle saber cómo lo admiraba.
Después he escrito sobre él, pero no
es lo mismo.
Hoy he podido hacerle saber en
persona a Grace Paley que la admiro
y no lo he hecho.Juego a entrevistarla.
Aver si logro comunicárselo mientras
la entrevisto. Consigo que su editor
concierte la cita. El encuentro es en
el Oak Bar del Hotel Plaza en Nueva
York, frente a Central Park. Pero
a quien veo acercarse a la mesa de
caoba ante la cual la espero es a la
dueña del Hotel Poe, a la que llevo

días procurando entrevistar sin

poder hacerlo. Tengo el encargo de la
If Press, que publicó su 'Tis pity que sea
puta. Ni siquiera estoy segura de que la
mujer que me sonríe y en voz baja me
pregunta si yo soy yo, es ella, si yo soy
quien va entrevistarla y si ella puede
sentarse en el taburete enfrente de mí
¿Quién es la dueña del Hotel Poe?
Llevo días preguntándomelo. Se me
presentó cuando fui en busca del
autor o autora que había finnado con
seudónimo la novela corta que yo
había aprobado para su publicación
La firmó con dos seudónimos, el de
la narradora, Ada Donada, y el del
autor o autora que únicamente se
atribuía su hallazgo en un anticuario
de Barcelona, haberla encontrado,
digo, y haberla retocado aquí y allá,
haberle escrito también el prefacio y
el postfacio y haber finnado todo esto
con las iniciales XY.
Busco a XY o a la narradora
Ada Donada y aparece la dueña del
Hotel Poe, escritora reconocida
a quien desde siempre yo admiro
sin haberme atrevido nunca
a acercármele y tratarla con
familiaridad, una mujer que podrá
ser tlmida y a la que le estorbará el
cuerpo y no sabrá dónde ponerlo,
pero que desde que empecé a
escribir y la conocí a mi me ha
parecido que ocupa su presencia
con mayor estatura, peso y edad
o experiencia de los que su figura
aparenta.
Pero, ¿quién es esta mujer? Yo,
que la conozco bien, no lo sé. La
tengo enfrente, pedirnos helado de
vainilla y vino tinto. Cuando XY se
lleva la cuchara o la copa a los labios
sus pulseras de plata tintinean Con
ella enfrente, materializo mi tarea
de entrevistarla y le pregunto si es

la misma que escribió los libros de
su bibliografía anteriores a 'Tis pity
quesea puta.
Ella: Yo también lo dudo -me
contesta, sonriente. Su voz tiene
más volumen y firmeza de los que
aparenta.
Yo: Se lo digo porque la conozco
bien. La leo desde que empezó a
publicar. En este 2010 hará unos
cuarenta años, si recuerdo bien.
Ella: Recuerda muy bien. Si hoy
fuera 5 de julio, la precisión sería
exacta.
Yo: Pues ahí tiene una prueba
de lo bien que la conozco. Pero
insisto en que me saque de la
duda. Es que 'Tis pity que sea puta
me parece escrita por una autora
diferente de usted. Kómo se lo
explica? Ya que a usted también
le parece que podrian ser dos las
autoras, ¿qué las diferencia, según
usted, aunque sean la misma?
Ella: Quizá que la autora de
los libros anteriores era como el
tímido al que le estorba el cuerpo
y busca dónde esconderlo, y a la de
ahora a lo mejor ya no le estorba el
cuerpo, o no tanto, al menos.
Yo: Qué buen s1mil.
Ella: Es de Bergson.
Yo: Yusted lo cita en Nin rdr.
Ella: Asi es. Y además creo
que explica bien la diferencia
de la que estamos hablando. El
problema estaba en mi, no en mis
libros. El nuevo, que a usted le
marcó la diferencia, es igual que
los anteriores. Igual que ellos,
tampoco 'Tis pity que sea puta hace
concesiones de ningún tipo. Ni
al editor ni al lector ni a la época
ni a nadie ni a nada. Pero desde
su concepción, y a lo largo de
su escritura y del proceso de

59

publicación que la siguió, su
autora es otra. Es la que usted
buscaba al encontrar a la duefia
del Hotel Poe. ¿A quién encontró?
Yo: A una escritora a la que
supuse que le iba tan bien que era
dueña del Hotel Poe.
Ella: ¿ya ve? Yo no he sido
la dueña del Hotel Poe toda mi
vida. Y, por más que a la autora
de mis libros anteriores a 'Tis pity
que sea puta le fuera bien, ella no
habría podido ser la dueña del
Hotel Poe porque era timida. No
se habría atrevido a ser dueña de
nada. Si el cuerpo le estorbaba y
buscaba a su alrededor un sitio
escondido donde depositarlo,
¿con qué iba a comprar ningún
hotel? La autora que usted buscó
al encontrarse con la dueña del
Hotel Poe ocupa su cuerpo, éste,
el que usted observa. Se lo puso.
Y encontró que le ajustaba a la
medida. La investidura, por asi
llamarla, tuvo lugar durante la
concepción del libro, mientras lo
escribió y se sometió al proceso
de su publicación, su nuevo libro,
el que a usted tanto la intriga,
'Tis pity que sea puta, que a usted
le parece que fue escrito por una
autora distinta de la que firma los
libros anteriores de su bibliogra.fia.
iEs distinta, pero es la misma! Soy
la misma, pero soy otra~

�S

ALCUMAS
LECCIONES
j\DELOS
-~-~~-

RES
DE LA

Con los tiempos que corren, muchos lectores ~~
\Uclto los ojos a la llamada NoYela d: la _ReYoluc1on:
ese extenso corpus narratiYo que h~b1~ sido relegado
al "cuarto de los trebejos" de las bibliotecas, d~nde
sólo historiadores de la literatura, académicos,
estudiantes con tesis por escribir y algunos
nostálgicos suelen rebuscar entre _escomb~os Y
cacharros llenos de poh'o. Sí, la mayona de los libros
cuya tematica gira alrededor de las luchas armadas
que se dieron en el país entre 1910 y 1920, l~eg~ de
ser prácticamente deYorados durante medí? siglo
por todo aquel que supiera leer, ~eron en:asillados
primero en "una corriente" literana c_olecnva_, luego
disecados por los especialistas y, al final, olndados
por el público lector, que acostumbraba comprar ~~s
dos gruesos tomos titu~dos La_Novela de la Rcvol11c:io11
Mexicana de la editorial Aguilar, para ensegu_1da
acom~los en libreros donde "lucieran", ~in ho3ear
siquiera el ensayo introductorio de Antonio Castro
Leal Esto no resulta raro: sabemos -por las Obras
Co~pletas de Alfonso Reyes- que las ediciones
exhaustiYas o de lujo de,ienen mausoleo para las
letras que alguna Yez fueron "\iYas".

C!13EDUARDO AMTOMIO PARRA
60

e me podría objetar con el
argumento de que, si bien
muchos de los libros a los que
me refiero llevan décadas siendo
desdeñados, hay otros que nunca
dejaron de leerse, como El águila y
la serpiente y La sombra del caudillo,
de Martín Luis Guzmán, o Los de
abajo, de Mariano Azuela, o incluso
Ulises Criollo, de José Vasconcelos.
Es decir, que hasta hace poco la
gente compraba y lela las mejores
obras de esa corriente, y se alejaba
de las que no llenaban sus requisitos
de calidad. No por nada Guzmán
y Vasconcelos se cuentan entre
nuestros grandes clásicos; en cuanto
a Azuela, Los de abajo es uno de los
títulos más vendidos en la historia
de México. Es cierto. Sólo que la
mayor parte de los lectores de las
obras de Guzmán y Vasconcelos son
estudiantes de letras, periodismo,
ciencias políticas e historia, y casi
todos los olvidan; y los lectores de
Los de abajo son preparatorianos
que adquieren el libro pero no
lo leen, o lo leen a fuerza y no lo
entienden ni disfrutan. Además,
nada indica que éstas sean las
"mejores" novelas de la Revolución;
en gran medida se siguen leyendo
por razones extraliterarias: las de
Guzmán y Vasconcelos porque sus
autores fueron personajes públicos,
controvertidos, polémicos, o lo que
es lo mismo, famosos; en lo que
respecta a la de Azuela, el principal
atractivo de Los de abajo -sobre
todo para adolescentes que no
leen por gusto sino por aprobar
una materia- es su brevedad, sus
apenas cien páginas que pueden
despacharse rápido.
En lo personal, yo también leí
Los de abajo en la prepa y, si bien me

gustó, más tardé en graduarme que
en olvidar durante años tanto la
novela como a su autor. Luego, en
la carrera de letras me encargaron
la lectura de Ulises Criollo, La sombra
del caudillo y El águila y la serpiente.
Con eso bastaba para cumplir el
programa. Y si alguien inquiria
sobre otros autores de la corriente,
la respuesta era rápida: "Es lo
mismo que ya leiste, pero peor",
con lo que querían decir que uno
sólo se toparía con descripciones
de batallas, actos de barbarie, obras
donde se privilegiaba la anécdota
sobre la reflexión, con estructuras
deficientes, pobreza de lenguaje y
personajes con muy poca densidad
psicológica: simples indios y
rancheros con carabina haciendo
destrozos por el ideal de "tumbar al
tirano y alivianar al jodido".
Pero gracias a la importancia que
las autoridades y las multitudes dan
a las fechas "emblemáticas", las cosas
han cambiado en los últimos meses.
En todos los espacios culturales
abundan los seminarios, las charlas,
los análisis y las invitaciones para
leer la Novela de la Revolución,
redescubrir a sus autores y conocer
la memoria literaria que dejaron
quienes fueron testigos o partícipes
de las luchas. Es el Centenario. Y
así como cada 15 de septiembre las
multitudes se preparan para celebrar
por la noche el Grito, los que en
este pais acostumbran leer -por
gusto, sin obligación- asisten a las
conferencias, miran los programas
alusivos por televisión y se acercan
a las librerías a comprar novelas de
la Revolución. Entre ellos, quien
escribe estas líneas.
Esta vez debo agradecer la actitud
gregaria -aunque responda a la

61

presión social del momento- que
encendió mi curiosidad tras releer
los titulos que menciono más arriba y
otros que lei a través de los años por
casualidad -los cuentos de Nellie
Campobello- , o por razones de
trabajo -la novela El resplandor y los
relatos de Mauricio Magdalener--, me
encontré con autores que apenas si
conocía, cuya obra me llevó a cambiar
radicalmente las preconcebidas
opiniones que tenia sobre ellos.
Escritores como Gregario López y
Fuentes yJosé Rubén Romero -de
quien sólo habia leido La vida inútil de
PitoPére:c- consiguieron sin problema
despertar mi entusiasmo, pero con
quien de veras me rindo admirado
es con Rafael F. Muñoz -de quien
apenas conocía un par de cuentos
y la biografía Santa Anna, el dictador
resplandeciente- : sus relatos y sus
dos novelas, Vámonos con Pancho Villa
y Se llevaron el cañón para Bachimba, no
dudo en afirmarlo, constituyen una
de las obras más redondas y sólidas
de la literatura mexicana, y vienen a
demostrar que las generalizaciones
y encasillarnientos no sirven más
que para descripciones criticas
esquemáticas, yocultanlos verdaderos
valores de una obra. La lectura de
estos autores -y cuando continúe
el recorrido con los que me faltan,
seguro reafirmaré mis impresionesno sólo nos abre un panorama
mucho más completo de la narrativa
mexicana del siglo XX, sino, por un
lado, despierta algunas reflexiones
sobre las maneras de leer que se van
dando según la época; y, por otro, lo
que es más importante: nos sirven de
espejo donde se refleja la imagen del
México actual, este México violento
que a todos preocupa y que, por lo
visto, no ha cambiado en cien años, ni

�en doscientos, recordándonos que el
transcurso de la historia no es lineal,
sino cíclico, lleno de repeticiones,
algunas muy semejantes.
las maneras de leer se transforman
a lo largo de los años. La Novela de
la Revolución no puede ser leída
ahora como cuando se escribió, en
aquellos tiempos en que aún no había
televisión, ni Internet, ni los videoclips
habían sembrado en nosotros su
estética de lo momentáneo, lo raudo
y el imperio de la imagen. Para
comprobarlo, basta con detenerse
en ciertas opiniones que los críticos
del medio siglo repitieron para
quitarle méritos. Una de ellas es que
la mayoría de estas obras denotan
"pobreza de vocabulario". ¿A qué se
referían? O, mejor dicho, ¿qué es lo
que ellos hubieran querido leer? Sólo
puede entenderse una opinión as~ si
tomamos en cuenta que, antes de estos
novelistas, el Modernismo daba sus
últimas señales de vida para dejar sitio
a los escritores del Ateneo. Con estos
referentes, quizá sea posible calificar
a autores como Azuela o Urquizo
de "pobreza de vocabulario", pero
¿a Guzmán, Muñoz o Magdalena?
Es cierto, se trata de autores que
utilizan un lenguaje sencillo, nada
rebuscado, pero abundante, poético
y eficaz; sus expresiones son directas,
sin garigoleos, y por eso mismo "lo
que narran" nunca se ve opacado
por un estilo demasiado llamativo.
Aun as~ cualquier lector actual que

se enfrente, por ejemplo, con El
resplandor, opinará que el vocabulario
de Mauricio Magdalena es dificil
de abarcar, precisamente por su
abundancia También opinó la crítica
que "privilegiaban la acción sobre
la reflexión". ¿y qué querían? Se
trataba de narrar historias, no de
escribir ensayos. Desde el punto de
vista de quien esto escribe, la mejor
narrativa es la que se concentra en la
acción, y eso no significa que no sea
rica, variada, profunda y que invite
a pensar. Si no, que le pregunten a
Gabriel García Márquez o a Mario
Vargas llosa De ahi que me atreva a
aventurar una afinnación: la Novela de
la Revoluciónpuede ser leida mejorencontrar mejores lectores-ahora, en
2010, que en el momento en que fue
escrita ypublicada. las grandes obras
suelen crecer con el tiempo.
Y, como apunté más arriba,
estas novelas nos pueden ayudar a
comprender la violencia que envuelve
al México de hoy, mejor que muchos
ensayos actuales, que las reflexiones
de los periodistas y, por supuesto, que
los pobres intentos de explicación del
gobierno federal. En este sentido, su
principal aportación sería mostrarnos
al "mexicano", un ser cuya psicología
y motivaciones fueron las mismas
durante la Revolución, en la época de
la Independencia, y hoy, en 2010. Se
trata de un ser en apariencia tranquilo
que guarda una infinita violencia en su
interior, una violencia dormida que

62

de vez en cuando despierta y arrasa
con todo. Con otras palabras: es en
apariencia sumiso, pero desde que
nace hay en él un germen de rebeldía
-rebeldía pura, sin matices-, que
se incuba y crece con el tiempo, y
sólo espera la situación propicia para
estallar. Esa situación propicia puede
ser la falta absoluta de opciones
-como la de millones de jóvenes
hoy-, la represión indiscriminada
de las fuerzas del gobierno -como
hoy en varias partes del país-, o el
surgimiento de movimientos que la
alienten, como "la bola" en 1910
-hoy no hay "bola", pero si cárteles
del.narcotráfico, comandos de sicarios,
dinero fácil. Hace cien años habla
un gobierno cuestionado, desigualdad
económica, represión, escasez
de oportunidades, resentimiento
acumulado en muchos mexicanos,
¿qué ha cambiado en un siglo? Había,
también, una admiración sin límites a
los rebeldes conocidos, alos bandidos
"sociales", a los que se enfrentaban al
gobierno y a los ricos, ¿somos muy
distintos? Se les cantaba y glorificaba
por medio de corridos, ¿y hoy?
Y asi como éstas, la Novela de la
Revolución nos muestra muchas más
de nuestras caracteristicas inmutables.
Hay que leer la obra de estos autores,
y quizá recomendársela a nuestros
gobernantes, a ver si aprenden algo
de México y los mexicanOSlU

�.....

j

¡=
1

8

.a

•~

i

••
&gt;

8

. Una de
estas obras
bulario".¿
dicho,¿
'do

i

~

.....

=
K
1,

•a

1•..
z

•

�DAVID CARIA: LA 1

IMACIÓM DE LA UTOPÍA
~ IMDIRA SÁMCHEZ TAPIA

El hecho nuevo, creado por el artista,
He ahí lo que nos interesa;y su estudio,

junto al estudio de su origen, constituye
la estética o teoría del arte.

V. Huidobro, La creación pura
EL MACO/ ACRILICO Y ESMALTE ACRILICO SOBRE TELA/ 105 X 170 CM

�EN EL TRABAIO DE DAYID CARIA PODEMOS CONFIRMAR UN
LUCAR PRIYILECIADO DENTRO DE LA PINTURA CON
LA FICCIÓM COMO RECURSO, QUE SIRYE DE HERRAMIENTA
PARA INVENTAR REALIDADES ESTÉTICAS NACIDAS DE LA
EXPERIENCIA IMDIYIDUAL DEL ARTISTA Y DE UN ÁMBITO
SOCIAL ESPECÍFICO■ LO QUE PROPONCO EN ESTE TEXTO,
SIN EMBARCO, ES INTERPRETAR EL DEIPLIECUE DE ESTE
COLORIDO PLÁSTICO, AMOROSO, ENFERMIZO, DOMINADO
POR LA AUSENCIA, LAACONIA, LA ESPERA Y LA DEPENDEMCIA,
ASÍ COMO EL CONTRABANDO DE LA IDENTIDAD POR PARTE DE
SUS PROTACONISTAS■ AQUI, LA PINTURA SE OFRECE COMO
REFUCIO IDÓNEO PARA LOS QUE POSEEN MUCHO O MUY
POCO EM LA YIDA, COMO REMEDIO ANTE LA INCONFORMIDAD
O INFELICIDAD DE UNA EXISTENCIA INIUSTA, O COMO SALIDA
OPORTUNA DE MUESTROI DESEOS MAS INTIMOS.
;

;

;

l. DISIDEMCIA Y SICMO

David Garza es un artista que lejos de plantear el
espacio de la obra de arte como una réplica de una
sociedad especifica., sitúa su campo de creación artística
en el limite de nuestras vidas vívidas y aquellas que
somos capaces de fantasear, de tal modo que de aquel
desajuste "brota ese otro rasgo esencial de lo humano
que es la inconformidad, la rebeldía, la temeridad de
desacatar la vida tal como es y la voluntad de luchar
para transformarla, para que se acerque a aquella que
erigirnos al compás de nuestras fantasias" (Vargas Uosa,
2008). No es fácil ubicar el origen de la vocación de un
artista, las experiencias que lo obligaron a crearse un
mundo paralelo y un mundo a través de la pintura, con
todo lo que ello implica. En todo caso, la única manera de
averiguar el origen de esa vocación es una confrontación
profunda entre la vida yla obra.
El Mago, obra realizada en 2007, es una pieza
conformada por dos siluetas traslúcidas que
indudablemente se tratan del artista. La primera silueta
se encuentra colocada de perfil y sostiene sobre sus
manos un sombrero de copa alta por el cual se asoma un
conejo. Del lado derecho del cuadro aparece la segunda
silueta dando la espalda y en el centro de su cabeza
encontramos una representación de la luna, simbolo del
pensamiento creativo, entre muchas de las reflexiones
a las que nos lleva esta pieza. Precisamente en El Mago
el autor, a manera de autorretrato, nos indica que la
inspiración surge desde lo hondo del núcleo personal:

;

mientras que por un lado su trabajo se suma en la
fantasia del mundo interno, por el otro saca la chispa de
su imaginación para esclarecer el mundo externo. Esta
ausencia y presencia se repite en Hombres rojos y acuario
(2004). Por otra parte, vale la pena observar que en El
cado oligarca (2006), Garza nos propone, por medio del
realismo mágico, un personaje que se mueve dentro de
una estudiada escenografía, construida a partir de su muy
personal mundo imaginario y en donde el protagonista se
mueve a criterio de sus caprichos, esbozando una crítica
al realismo, al cual a pesar de todo, el autor se suscribe.
En su obra nos encontramos con cerdos, coyotes,
conejos y demás seres animales -Repartiéndose
el marrano (2010); Coyote de derecha (2009) y Trae
corbata (2009)- que se entrelazan logrando juegos
de poder, reflejando la condición social y el entorno
político al que pertenecen, corno metáfora de un pais
políticamente enfermo, inestable y aferrado al sueño
inalcanzable de pertenecer a otra realidad donde tal
vez sea posible el equilibrio, el desarrollo y la justicia
social. Podemos ver que David Garza, en lugar de
limitarse a registrar, cronicar o mostrar la inestabilidad
política del México actual, utiliza y se mueve en la
ironía para promover la libertad de pensamiento
y expresión. Su mirada es una mirada nueva: la que
sabe descomponer en cualquier momento, formando
nuevas correlaciones y acentuando los matices no
descubiertos o redescubiertos, y la que recompone
una imagen nueva, generalmente sorprendente.

66

" Roland" Barthes (2003) nos dice que un signo
sal~da~le es el que llama la atención sobre su propia
arb1tranedad Es un signo, entonces, que no pretende
hacerse pasar por natural porque en el momento de
transmitir un significado comunica, también, algo de
su propia condición relativa. Más allá de la paradoja,
no h_aY duda de que el realismo es una ilusión de lo que
David Garza es absolutamente consciente. Él mismo
hace el señalamiento de que el signo no es en absoluto
"natural", que las cosas están muy lejos de ser "tal
como y~ te ~o digo". Todo lo contrario. Luego, el signo
es autontano ya que conlleva una ideología, una forma
de ver el mundo.
Más alla de rastrear si David Garza es político O no
qué posición adopta en tal o cual obra, lo que no¡
mteresa como espectadores es hacia dónde nos lleva
con un ~scur~o cargado de dinamismo, cuya fluidez
no perIDite nmgún tipo de encasillarniento. Aún
cuando es obvio que el pintor se sitúa en medio de dos
pol~s: entre el arte y la política, entre la ficción y la
realidad, entre lo marginal Yla responsabilidad social
~ntre la libertad artistica y el compromiso político, s~
Impone ante nosotros con el mismo talante de otras
composiciones del arte en diversos momentos de la
historia, corno el de Chagall, a quien hace referencia
en el manejo del color, intenso y vívido, as1 como
1~ presencia de personajes de cuentos coloridos,
Vlllculados con la música, dentro de un espacio libre
y gracioso. De Chagall encontrarnos en David ese
sentimien_to de indiferencia, de pérdida de respeto
por la realidad, una rebelión en contra de sus leyes. El
producto de todo esto es un universo en donde el color
Yun realismo fantástico ocupan el primer lugar.

?

2. MUMDOS PARA HABITAR

La •
pmtu_
a pensar la vida; la mirada explora
eli ra invita fil
sus_r _e~es y per . es, los signos de lo manifiesto y
los mdic1os de lo desconocido. En sus articulos sobre
la naturaleza del arte, Matisse (1972) nos dice en
cuanto a la experiencia humana de la obra: "el artista
sabe que en el momento de pintar está constru endo
Y

un mundo aparte, un reino irreal o virtual si as1 se
prefie~e". Los mundos de David Garza se d~spliegan
a parnr de una perfecta armon1a, dominio del dibujo
tanto como del color, espacios pictóricos en donde
construye y reconstruye la condición humana
partiendo de escenarios cuyo amor y respeto por la
naturaleza, lo motivan a reflexionar que el mundo en
~ue habitamos no sólo carga con el peso de la historia
smo con la responsabilidad del hombre en su entorno.
En sus obras Destino (1998) y Elefante (2007) podemos
ver que el equilibrio, tanto interno como externo, es
otro de los temas que se liga a esta reflexión sobre una
conciencia personal y colectiva acerca de la experiencia
de habitar este lugar, y nuestra relación con los otros.
En sus ob~as aparecen con notable carga simbólica y
r~currenc1a temática elefantes y peces, monos y aves;
sm embargo, no deja de señalar sutilmente que no se
trata de. opuestos, sino de complementos. En el fondo,
1
o que IIDP?rta es la ~ d que se conquista por medio
de la rebelión artisnca y social: tanto el mono cargando
al elefante como el elefante observando la ciudad, se
unen y rompen con los interdictos que nos hereda la
tradición. Las barreras son, pues, superficiales.
A finales de 2009, David Garza fue invitado a
participar en la exposición del Primer Festival
Internacional de Arte Contemporáneo en el
Museo MAMA de Argel, Argelia. No hace mucho
habla empezado a integrar en su obra diversas
r~presentaciones que animan a imaginar mundos
~ere~tes y en continua transformación, imágenes
miste~os~s donde el cuerpo astral tiene cierto regusto
a terntono de ensueño, el mismo que hizo perder la
cabeza a Mélies.
. Fue en eSte lugar que durante sus noches bajo el
cielo del norte de Africa, Garza observó el horizonte
cegado de oscuridad e iluminado por la luna del
M
b
agre . Ahi, hospedado cerca del puerto, en un
hotel de tradición argelina que guarda ese aire de ex
colonia francesa, se diriaió desde el muelle hasta los
l1mi
o-del 'tes ~e la _ciudad, dejánd_os: atrapar por las olas
Meditarraneo. Estas dos 1magenes prodigiosas no

LOS NIDOS QUE DAVID CARIA NOS C
LIBERTAD CREATIVA DONDE TODO OMPARTE, SON UN ACTO DE
CREACIÓN
PUEDE SER PASTO PARA LA
EMPRENDÉ:~:::::~:::MPUERTASDELASORPRESAY

17

�tardartan en reunirse en la obra del autor, quien.. capaz
de tejer historias compactas desde relatos divergentes,
junta de manera natural las cosas más dispares y
encuentra sus fórmulas de diálogo.
3. MACIA, MISTERIO Y PERCEPCIÓN

En su pieza El rey (2005) nos remite a la vertiginosa
evolución de la ciencia y la tecnología que hoy vemos y
padecemos, implicando sin remedio una lucha frontal
con todo lo que suene a magia. Pero es evidente que
el hombre ha renunciado de manera casi total a una
concepción mágica del mundo con fines de dominio
y conquista de la naturaleza. Mientras la ciencia gana
terreno, un personaje análogo al mago se salva de la
extinción: se trata del artista, que con su proceder por
amor al arte recolecta hermosos frutos inofensivos y
consoladores: la belleza, la alegria, la conmemoración,
la música de la pintura. A través de la historia el artista,
al ser tan poco práctico, no disputaba con el científico,

David Garza toma por completo el espacio de la
pintura para narrar la historia y moldearla a su gusto.
Como un alquimista utiliza acrtlicos, esmaltes, recetas
y nucos conociendo bien las trampas de la narración
pictórica. Nosotros como espectadores tampoco
concebimos el mundo sin historias, sin las cuales el
ejercicio del proceso creativo de la pintura nos resulta
vado de significados. Sin embargo, la mirada unifocal,
la que gobierna nuestra cultura, se las arregla para
presentarnos un mundo mudo o construido al menos por
un relato único. El trabajo de Garza no es asi, al contrario,
nos invita a expandir nuestra mirada y a desbordar la
vista en sus tránsitos, de revivir la sensación de tomar por
primera vez conciencia del asombro, el maravillamiento
y el susto de ser, de formar parte del mundo y estar a
la vez separado de él En Caballito (2008), descubrimos
esa sensación infantil y asombrosa, como una entrada y
salida instantánea en el misterio, percepción infantil que
nos lanza a pensar y repensar, dando sempiternas vueltas
en círculo marcando una huella cada vez
más profunda.

1

CI¡

.=

costumbre". En Mujer que vuela (2008) y El sueño (2007)
podemos confirmar que los nidos que David Garza nos
comparte, son un acto de libertad creativa donde todo
puede ser pasto para la creación, para destrabar las
compuertas de la sorpresa y emprender la aventura de
crear desde un terreno diferente y pintar no para obtener
respuestas directas sino para ir sácandole filo a las
interrogantesto

4. LES ACASO POSIBLE CURARSE
DELA VIDA?

de manera que fue dejado en paz siendo mirado con
indulgencia por el rey: "Tú allá en la luna, y nosotros
aqu1 en el mundo". El artista -como el poeta-, diria
Cortázar, "...ha continuado y defendido un sistema
análogo al del mago, compartiendo en éste la sospecha
de una omnipotencia del pensamiento intuitivo, el valor
sagrado de una metáfora".

Aunque el arte bien puede ser remedio
para algunos de nuestros males más
inconfesables ¿dónde reside la aventura
del acto mismo de pintar?, ¿dónde
reside la obra? El acto de pintar, como lo
demuestra David Garza, resulta dificil,
por momentos imposible, no a causa de la
célebre parálisis ante el lienzo en blanco,
sino ante lo oscuro del alma; enfrentarse
con el pincel seco y el bastidor en blanco
es enfrentarse en realidad con la negrura
interior, y si el autor no tiene la firme
intención de encararla, ni vale la pena
sentarse a pintar. En Animales esperando al
autobús (2008), encontramos el camino
del no saber, hecho lenguaje: la travesta que nos espera
es la de seguir el hilo del lenguaje del autor que nos lleva
por zonas inesperadas. Pieza a pieza va cambiando de
matices, nos mueve el piso como al rey en Cuando la tierra
se inclinó (2009), nos saca la alfombra por debajo de los
pies y de golpe dejamos de encontrarnos en un lugar
seguro, poco creativo; nos ha hecho volar "del nido de la

68

69

Referencias
Bart~cs, Rolai:id (2003). La avaitura saniol6gica. Barcelona: Paidós.
Cortazar, Julio (1994). Obra critica. Jaime Ala::raki (ed.).Tomo ll.
Madnd: Alfaguara
~facissc. Henri (1971). Ecrits ,rpmpos sur Pare. Pans: Hennan.
\ alem:uela. Luisa (2002). Escritura y mrcro. México: Fondo de
Cultura Económica.
\'ar.gas Llosa, ~!ario (2008). ~El poder de la ficción" en Lcrras Libres
.:-..um. 110 (p.14).
'

�arte?
Enseñar es ser íntcrmcdia,io
cntrc el estudiante y el co11ocim1cnto,
i11ccrmed1ario unas vcm discreto,

otros entusiastay otros autoritario,
pero siempre destinado adesaparecer...
ATourainc

Al tratar de discurrir en las posibles respuestas a esta pregun~a
me he encontrado con experiencias documentadas com? a
de Michael D. Day (1998) que en su artíc~lo "Art Educat10;1:
Essential for a Balanced Education" p~bhcado en_el boletm
d 1 NASSP pregunta cómo es posible que m~llon~s de
e:tadouniden'ses completen su forma~ión _educat1Ya sm un
entendimiento fundamental o experiencia_ en las artes, y
cuestiona a los sistemas educatiYos por considerar, e? orden
de importancia, a las ciencias exactas sobre las humarudades.

no de los más fructíferos luc~adores por
la inclusión del arte en el cumculo escolar
es Elliot Eisner, quien reconoció que en las
escuelas de Estados Unidos, muchas de las formas
de pensar a través del arte, especificame~te. ~ la
cogrúción, eran inadecuadas en su enfoque y significado
al proponer aproximaciones educativas desbalanceadas
e innecesariamente obtusas para la noción del
estudiante (Smith, M. K, 2005).
.
Gracias a Eisner1 comenzó a brindarse atención
al desarrollo de la educación artística como una
disciplina más; así mismo, reconoció que la f~rma~ión
de una actitud artística a través de la educación nene
contribuciones únicas en el aprendizaje infantil.
Eisner también se preocupaba por la estética, la
critica en la educación artística y la exploración
de la historia como contexto social, por lo que sus
investigaciones sirvieron de apoyo para ofrecer a los
alumnos materiales didácticos con la esperanza de que
la creatividad fluyera.

U

l Eisner fue impulsor del mO\"ÍnÚento DB~E. Discipline Bascd Are
Ed11cation, con gran influencia en Estados Umdos entre las décadas
de los ,O y 90 del siglo XX.

Existen estudios realizados sobre las contribuciones
del aprendizaje del arte en el cerebro humano; uno de
ellos, de acuerdo con Pérez Rubín (2001), muestra que
aunque el aprendizaje de las artes suele vincularse al
hemisferio cerebral derecho, se ha comprobado que en
el estudio de la música y ejecución de algún instrumento
musical ambos hemisferios cerebrales se activan. De esto
se deduce que el estudio e impulso a las artes desde los
primeros años de edad desarrolla al ser hu~o ~e_una
forma integral, y lo prepara mejor en cualquier acnvidad
profesional que elija
Además de los beneficios cognitivos o físicos del
aprendizaje o la educación en las artes, la experiencia
del arte, la acción creadora y el acto creador son en
sí necesarios y saludables, por cuanto nos procuran
anclajes con la vida, con nuestra propia biografía, con
nuestro propio cuerpo que siente e imagina. Tal co~o
menciona María del Río Diéguez acerca del arte terapia:
"... nos permite integrar la experiencia que es vivir, dar
forma a lo que somos desde el alma" (2006: 69,74).
Estamos rodeados de arte en todo momento; a veces
sucede que simplemente no nos damos cuenta de estas
interacciones cotidianas que implican aprender a través

70

de imágenes y objetos que representan el conocimiento,
Es cierto que la glorificación en el arte prevalece en
y concilian las relaciones entre creadores y espectadores
la psique humana, como menciona Nietzsche, en el
(Freedrnan, 2006). El arte intenta que no perezcamos
artista la belleza es la más alta idea del poder, un poder
por abuso de verdad, escribe Nietzsche, ya que en el
que se consigue sin esfuerzo; esto divirúza la fuerza
ser humano el arte es una via, un medio de búsqueda
del artista, por lo que la iluminación debe más bien
de verdad, asi como también escape; al humano se
ser tratada como un mito, pues ha detenido a algunos
le proveen varios caminos para salir de la alienación:
de poder vivir la experiencia artística. La belleza es un
el psicoanálisis, o los estudios para desarrollar una
reflejo que no conocemos de nuestro interior, el cual,
vocación, la socialización, la diversión en si; pero el más
tras ese velo o "poder", tratamos de descubrir.
profundo, lo que toca la médula del "yo", es la creación
Existen suficientes estudios que mencionan las
artística o cientilica.
bondades del arte y su influencia en la educación
Meter Drucker (1989) ha escrito: "la educación en
del individuo, pero debe tenerse en cuenta el nivel
el arte hace de los individuos personas más preparadas
en donde resulta aplicable el arte en los planes
para desarrollar sus capacidades creativas y aplicarlas
académicos. ErichJensen (2001) menciona:
en todas las facetas de su diario vivir"; no obstante, al
alumno que se le adoctrina con un plan de estudios en el
El grupo de Harvard (Proyecto Zero) indica que
que la mayoría de su vida escolar está cargada de materias
las artes no deben ser usadas como una reparación
"exactas", queda librado de la gran dificultad que cohibe
instantánea al déficit de un mal sistema educativo
a todo el que estudia realidades vivas: saber si existe
de un distrito escolar; las artes son para un
verdad de correspondencia entre la intuición empírica y
periodo largo, y no se debe hacer alarde de cómo
el concepto racional. Al tener una instrucción rutinaria
modifican las calificaciones. Si demandamos
dentro de las estructuras escolares podemos caer en la
resultados rápidos, las artes no los suplirán, las
alienación. En la formación del significado -el ideal,
anes desarrollan sistemas neuronales que pueden
como dice Kant (2003)-, la construcción del concepto
llevarse meses y hasta años en afinarse.
consiste en representarse a priori la intuición que le
corresponde, sin que exista la necesidad de intuición
Hay que sumar que en los contextos de la didáctica
empírica o experimental. El arte provee esa experiencia,
y las condiciones sociales a partir de la Revolución
as1 como la representación del "yo": socialización,
Industrial se da un divorcio entre quienes producen
comunicación, motivación, necesidad de superación,
la tecnología y entre quienes la usan; este divorcio
imaginación. .. El arte provoca pensar.
ha separado a la gente de la ciencia, de la capacidad
El proceso creativo permite que aparezca el si~ de saber y de decidir qué producto de la ciencia y la
mismo. La manera en que la enseñanza de las artes
tecnología realmente conviene tener o no tener; las
tiene un impacto en el desarrollo cognitivo de los
personas se han vuelto un simple absorbente de esa
individuos descubre un nuevo paradigma en la
tecnología como compradores, como consumidores; se
educación. Josefina Alejandro (2007) en el Desarrollo
han convertido en una sociedad de la velocidad, que
de la inteligencia a través del arte, expone:
desea rápido, y que pierde en si el sabor de la creación;
Mediante la incorporación de las artes de manera formal,
sistemática, consciente dentro del cumculo, dirige esa
parte creadora en la mente que en s1 conocemos gracias
al arte, podemos entrar a una dimensión maravillosa de
comunicación con creadores de todas las épocas; pero
si podemos prcxlucirlo nosotros núsmos, es una parte
del cielo que se nos regala en esos momentos fuera de
todo tiempo, que son los de iluminación, inspiración y
creación.

71

Esa brecha entre la gente y la ciencia, y el arte, y que
se alude por creencia popular como propietaria de la
clase cientlfica o la clase elevada, es en verdad que está
al alcance de cada individuo no sólo como receptor del
núsmo sino como generador. Y as1 como a la gente, en
general, le resulta c:lificil entender cuestiones que tienen
que ver con física atómica, a otros les resulta c:lificil
entender pintura o música posrnodernas; esta misma
dilicultad surge debido a que no estamos entendiendo

�los procesos del "cómo" se producen arte y ciencia, y
no estamos haciendo lo necesario para acercarnos a ese
entendimiento (Sarukhan, 2006).

La educación en las artes no siempre es tarea impuesta
al artista, el individuo que da forma, que ejecuta: el
otro artista, el artista pasivo, el público, el espectador,
aunque no lo desee, ahí está presente al consumir los
productos artísticos, percibiendo y reconociendo por
instinto básico lo que ve, lo que escucha, lo que siente,
formándose un juicio; he ahí la esencia de la opinión
que se coadyuva con lo que tiene en su memoria,
para sintetizar su opción a una decisión, a una acción
razonada. "El arte ha sido y es todavía el instrumento
esencial en el desarrollo de la conciencia humana"
(Read, 1980).
Sabemos que el conocimiento se construye en el
contexto de una situación de aprendizaje. Sir Ken
Robbinson, en su ponencia dictada en TED 2006, "Do
Schools Kili creativity?", atenta a las ideas "tradicionales"
de la educación al proporcionar una crítica sobre la
falta del arte en la educación del humano. Robbinson
menciona que el arte como modelo de pensamiento
humano proporciona la libertad de decisión en su
conducta al enfrentarse a temores comunes, uno de
ellos el "error", pues si no está preparado para enfrentar
el "error" no está listo para la creatividad; dicho temor
deviene de una educación "autoritaria" o "conservadora",
una educación sin arte que les enseña a los niños el
"error" como algo negativo dentro de la sociedad y la
cultura, por lo tanto les condiciona a no ser curiosos y a
fiarse de las normas ya establecidas puesto que "ya son
conocidas" o "seguras".
Actualmente, nos encontramos en la transición
multidisciplinar del legado de pensadores, también
considerados educadores, como Lowenfeld, Dewey o
Eisner. Hoy, las artes construyen y condicionan nuestra
cotidianeidad a través de los medios de comunicación
y las industrias culturales. Las diferentes formas en las
que el arte puede influir a través de la educación, ya sea
en las artes o por medio de éstas, han cambiado y se
contextualizan dependiendo de la sociedad en la que
estén insertas. Mientras en muchos lugares del país
persista la idea de que el arte pertenece a los museos,
las galerías o los libros, seguirá existiendo una clara
diferencia entre el arte con otras materias impartidas en

los planes de estudio básicos de la educación mexicana,
y seguiremos observando que los profesores e incluso
las instituciones del país no atienden a un propósito
definido en cuanto a educación artística, siendo usual
que surjan preguntas como: ¿Qué significa una buena
educación artística? ¿Por qué se enseñahCuáles son sus
beneficios?
Hay que observar la situación desde una perspectiva
amplia y permitir que los agentes del cambio, en este caso
los profesores, tengan opciones diferentes para construir un
camino en común. El cambio enla sociedad será mediante la
educación en las artes y a través de las artesl'O

Bibliografía
Alejandro, J. (2007). Desarrollo de la inteligencia a través del arte. España:
CIFAC.
Bamford, Anne (2006). The Wow Factor: Global Research Compendium
on the lmpact of the Arts in Education. Alemania: Waxmann Verlag
GMBH.
Coloro Cañellas, A (2005). "Teoría Do Caos é Practica Educativa"
en Revista Galega do Ensino, año 13, núm. 47 (Noviembre). Portugal:
Universídade das Illes Balears.
Day, M. (1998). "Art Education: Essential far a balanced education,
National Association of Secondary school Principals", en NASSP
Bulletin. U.S.A: ProQuest Education Journals (82,597).
Diéguez, M. (2006). "Formas para el silencio", en Arteterapia-Papeles
de artcrerapia y educación artística para la inclusión social. Vol. l. España.
Drucker, M. (1989). The New Realities. New York: Harper and Ross.
Freedrnan, K (2006). Enseñar la cultura visual Currículo, estética y la vida
social del arte. Barcelona: Octaedro.
Jensen, E. (2001). Artswith the Brain in Mind. U.S.A: ASCO Publications.
Kant, l. (2003). Crítica del juicio. México: Porrúa.
Nietzsche, F. (2000). La voluntad de potencia [Der wille zur macht].
Madrid: EDAF
Pérez-Rubin, C. (2001). "La creatividad y la inspiración intuitiva.
Génesis y evolución de la investigación cientlfica de los hemisferios
cerebrales", en Arte, individuo y sociedad. España: UCM
Read, H. (1980). lmageneidea, México: FCE.
Robinson, Sir Ken (2006). "Do schools kili creativity?". Consultado
en: http://www.ted.com/index.php/talks/ken_robinson_says_
schools_kili_creativ:íty.html
Sarukhan Kermes, J. (2006). Para la ciencia y el arte. Educación, visiones y
revisiones. México: Siglo XXI Editores.
Smith, M. K. (2005). "Elliot W. Eisner, eonnoisseurship, criticism
and the art of education", en The encyclopaedia of informal
education. Consultado en: www.infed.org/thinkers/eisner.htm.

72

�''SECÚM ESTA LÓCICA SOY UM
L\CREBÍ"

sin embargo todavía, veinte años después del
desmoronamiento de la Yugoslavia socialista
de Tito, se presenta aquí un fenómeno que
anteriormente podía considerarse corno característico
de esta zona del mundo: el Día Yugo. Éste inicia
muy temprano, a las seis de la mañana, con un aire
acondicionado que arranca traqueteando y que
tampoco se puede silenciar presionando enérgicamente
el botón de "Off". Continúa bajo la ducha, la que finaliza
después de unas gotas titubeantes, tan pronto se haya
asegurado de que el huésped se encuentra empapado. El
Día Yugo prosigue en el desayuno, donde los bordes del
pan son tan gruesos corno el dedo pulgar de un obrero, y
las rebanadas de salami, arqueadas en las orillas, brillan
con un rosa sobrenatural. El primer clímax se alcanza
con la titubeante queja al portero -cuya brillosa tela
del uniforme también evoca tiempos sumergidos-,
que ladra al huésped "I tell the mechanic!" Terrones de
nieve endurecidos se encuentran pegados a las orillas
de la calle; sopla un viento frío y húmedo, y todo el
hervidero de gente del centro de la ciudad no puede
expulsar la impresión de un gris que todo lo oprime. A
partir de ahora uno está resignado a todo y se desplaza
siguiendo la buena y vieja máxima partisana: "iNada
debe sorprendemos!" Así, cuando por la tarde en el café
del "Profil Megastore" en la estrecha calle Bogoviceva
incluso la grabadora, sin duda occidental, funciona
disparatadamente, esto ya no provoca ningún arrebato:
un Día Yugo.

Y

Por supuesto todo esto es verdadero
y sucedió exactamente así, y por
supuesto que es al núsrno tiempo falso;
los recuerdos habían regresado con un
buen cuarto de siglo de antigüedad, y se
reflejaban en el presente. Lo que sucedió
antes y entre tanto (y que en Occidente
sólo fue percibido en casos de extrema
agudización de la crisis y la guerra: por
ejemplo un intento de genocidio) lo ha
retenido la literatura con más fuerza e
intensidad que cualquier otro medio:
Ivo Andric, Aleksandar Tisrna, Miljenko
Jergovic pertenecen a esa serie de autores.
Que sus novelas se traten de literatura
mundial, al fin y al cabo fue reconocido, en
el caso de Andric, por el comité del Premio Nobel; en
cambio, Aleksandar Tisrna fue reconocido tardíamente
en Europa occidental. Del tercero de esta sucesión
generacional, Miljenko Jergovic, nacido en 1966 en
Sarajevo, el mundo lector tornó nota definitivamente
después de la aparición de su segunda novela, La casa
de nogal. Para ese entonces el autor, bosnio de lengua
materna croata que huyó de su ciudad natal Sarajevo
durante el asedio en 1993, vivía desde hacía mucho
tiempo en Zagreb.
lUna pérdida, por tanto, del país natal, una pérdida
también de los habituales contextos culturales y
espacios de resonancia de alguien que ya durante sus
estudios trabajaba para la prensa y la televisión, que
al mismo tiempo escribía poesía y que con su primer
poernario a los 22 años fue distinguido corno "mejor
poeta joven" de la República de Bosnia~Herzegovina?
El autor, entre tanto de 44 años de edad, aquí y allá
los rizos ya se tornan blancos, se reclina en la angosta
sillita del café y observa a la persona de enfrente de
manera tan amable corno exacta. "Aquí no soy ningún
huésped", dice y sonríe. "Y nadie de aquí de nosotros
tiene sólo una identidad. Torne nú historia familiar:
uno de mis bisabuelos era un suabo del Banato que era
funcionario de ferrocarril en Sarajevo. Otro bisabuelo,
un herrero, provenía de Eslovenia y encontró empleo
en los trabajos metalúrgicos de la catedral de Sarajevo.
El tercero provenía de Croacia y trabajaba en Correos

74

en Sarajevo; el cuarto llegó a Bosnia desde Hungría.
Pero todos ellos" -una mirada veloz, pícara- "no se
hubieran conocido si el emperador austriaco Franz
Joseph I no hubiera sentido una necesidad imperial y
ocupado Bosnia~Herzegovina con su ejército. Eso es
importante", añade Miljenko Jergovic, nuevamente
con seriedad: "De este modo, según esta lógica, yo
también soy un zagrebí".
FORASTERO DESDE EL IMTERIOR

Al protagonista de su más reciente novela, Freelander,
le sucede algo muy parecido. Karlo Adum también es
originario de Sarajevo. Cuando niño, el futuro maestro
de historia llega a Zagreb con su madre, la "Mama
Cica" que mimosamente hizo uso de su belleza bajo
todos los regímenes desde 1941 (fascistas italianos,
oficiales del Imperio nazi, después los socialistas del
titoísmo). Mucho más delante el lector se percata de
que la causa del abrupto cambio de patria no se debía
a la madre programada en sacar el máximo beneficio
a través del empleo deliberado de su cuerpo, sino a su
hijo, que frecuentemente se encontraba asombrado
ante el mundo y sus vicisitudes.
Gracias a que el croata es su lengua materna,
Karlo no se siente extraño en la cultura zagrebí. Sin
embargo, todo lo que le sucede desde su infancia
permanece en el exterior: que el padre, a quien un
tío le mocha el pulgar, rasgue las paredes rabiando
de dolor y al final muera medio loco; que la elegante
madre le confeccione a su pequeño hijo un uniforme
fascista negro con el cual él desfila orgullosamente
sobre el piso de madera, mientras que Cica se acerca a
los oficiales forasteros no sólo en calidad de modista·
que después se le haya malogrado una carrera e~
el partido, en la universidad y en el extranjero;
finalmente también, que su esposa Ivanka muera
miserablemente a causa de un tumor cerebral. Karlo
ve todo esto pero no lo comprende. Él es un forastero
desde el interior, le falta la llave para el mundo en el
que vive. Tanto mayor es por eso su ira hacia casi todo
lo que le rodea: hacia todo lo que, por la razón que
fuere, le sucede a él y a su país.
De todo ello, el lector de Freelander llega a ver y
escuchar considerablemente. Acompaña a Karlo Adum
en un viaje de retorno hacia su propia historia, que
al mismo tiempo es un viaje a la historia del antiguo
Estado plurinacional. En septiembre de 2006, "el

75

profesor" se monta en su Volvo naranja, de treinta años
de antigüedad, para recoger en Sarajevo la herencia de
aquel tío que anteriormente le había cortado el pulgar
a su padre. Con una mirada dilatada por el espanto,
lleno de aborrecimiento y provisto de una pistola por
si acaso, Adum atraviesa la vieja Yugoslavia como el
presente -"uno veía edificios grises y sucios de varios
pisos, ruinas de las que crecían árboles, una sucia y
desordenada calle ribereña con faroles corroídos y
lámparas destrozadas que evidentemente habían sido
colocadas en tiempos del socialismo. Pues eso era
Bosnia". Adum cruza una frontera tras otra, va de un
horror cotidiano al siguiente. Y al final, refugiado en
Sarajevo en el amenazador motel Mauretanija, en el
estacionamiento desvalijan no sólo el viejo y elegante
Volvo, también pillan al mismo Adum. Con su
último aliento, deja caer su pistola por las empinadas
escaleras; con ello pretende advertir que ahí yace un
hombre al borde de la muerte. Pero nadie lo escucha.
IMDIVIDUOS DESTROZADOS EM UM TODO
DESTRUIDO

Freelander es una novela sobre el tiempo que transcurre,
un libro sobre el miedo y la ira desenfrenada, pero
finalmente y sobre todo, sobre la aflicción -un libro
literario de historia que, con la mirada vuelta hacia atrás
cuenta también sobre los vínculos perdidos, individual~
Y sociales, con el presente. Karlo Adum espera
indemnización de una vida para él desaprovechada;
con el dinero de la herencia de su tío desea comprarse
un nuevo coche y marcharse a un tiempo de pensionista
despreocupado. Sin embargo, debido a que este
protagonista es un idiota cargado de furia, una bomba de
tiempo en dos piernas bien vestida y que se expresa con
educación, su mirada capta inevitablemente el pasado y
el presente como una obra grotesca furiosa. Cuando el
personaje, carente de palabras, examina lo que le resulta
incomprensible - y finalmente no hay nada que no fuese
incomprensible para Karlo Adum-, surge de ahí una
comicidad brutal y vociferante.
Miljenko Jergovic ejerce su poder para dirigirla.
Pues realmente es una virtuosa muestra de habilidad
realizar este tour d'histoire con un "Ekel Alfred" 1•

~e!

1• N. trad: _Es un antipático personaje (burgués, reaccionario,
chauVllll.sta, nusógino) de una serie de televisión alemana de los años
setenta. "Ekel" significa "repugnancia", "asco".

�bosnio,croata, observar el mundo y su historia con
ánimo arisco a través de la óptica distorsionada de
Adum -y al hacerlo no expulsar de su corazón ni al
monstruo ni a su realidad. La aflicción sobre la miseria
de los Estados antiguamente unidos mediante poder
político, entretanto separados, comprende siempre la
compasión hacia el individuo desconcertado furioso:
la historia de Karlo Aduro es al fin y al cabo también la
tragedia de todos, así corno su desamparo e ira.
¿Pero son éstas también las del autor de la furiosa
roadmovie? "Después de que mi madre leyó el libro", dice
Jergovic, "por primera vez se preocupó por mí. '¿Qué pasa
con tu vida?', preguntó ella. Eso me hizo pensar. Es decir,
yo no hubiera creído que fuera así de palpable a través
de la lectura, que este libro fuera impulsado por tanta
ira y aflicción." Su fundamento es el espanto ante lo que
a un individuo durante una larga vida en esta parte del
mundo le pueda haber sucedido, sin que él hubiera sido
personalmente afectado por expoliación, persecusión u
homicidio. "No hay consuelo", dice Jergovic, y trae a la
memoria los últimos filmes de los antes llamados "países
del Bloque Oriental". Las devastaciones externas también
prosiguen en el interior profundo del individuo -pero
Jergovic ve tales fenómenos ya presentes décadas atrás,
por ejemplo en Doctor Faustus de Thornas Mann: "El todo
está destruido, y en él el individuo".
,..ESE SERlA EL SUICIDIO CULTURAL DE
EUROPA"

Quien se sienta frente al autor en esta tarde
tempranamente oscurecida en el café de Zagreb, no
tiene sin embargo ante sí ni a un hombre furibundo ni
resignado o posiblemente cínico. Se percibe más bien una
apacibilidad combativa, un apacible espíritu combativo
de raíz -la impresión no se puede comprender más
que como paradoja. Su móvil: la sensibilidad. Su
consecuencia: la decisión. En un mundo marcado por
una destrucción tanto interna como externa, en donde
la historia de los Balcanes es sólo una tragedia entre
muchas otras, sólo el sensible, que se confronta a sus
propias experiencias dolorosas e investiga sus fuentes,
puede por lo menos hacer frente a sí mismo -tan mal
como fuese, éste es también el propósito de Karlo Adum,
que tiembla de ira ante la aflicción y el desvalimiento.
MiljenkoJergovic mismo, a diferencia de su protagonista,
no se arredra ante las consecuencias de sus penetrantes

preguntas. Y las formula en público, en su doble
existencia de periodista y escritor. Inevitablemente, con
su impasibilidad atrae hacia sí mismo el ladrido furioso
de aquellos que han hecho con la historia yel presente su
falsa paz. Pero también recibe la simpatía de aquellos que
reconocen su propio desasosiego en los pensamientos,
análisis y reivindicaciones de Jergovic.
En 1994, un año después de su llegada a Zagreb,
el autor recibió el Premio Nacional croata por su
primer libro de cuentos Sarajevo Marlboro. Pero apenas
dos años después, con motivo de su novela Ruta
Tannenbaum, cayó sobre él el odio concentrado de
aquellos que no querían oír nada del esclarecimiento
literario sobre el antisemitismo croata. Cuando
ese mismo año defendió el Islam como una de las
religiones balcánicas nativas, fue nuevamente blanco
de ataques; incluso contra él arremetió en público un
ex vicepresidente del club PEN de Croacia.
"Cuando me dieron el Premio Nacional poco después
de mi llegada", diceJergovic ahora con una sonrisa irónica,
"no se sabía lo desagradecido que soy. Yo no deseaba ser
aquí ningún huéspe4 y tampoco tenía planeado cambiar
mi temperamento. Yo quería expresarme acerca de todo
lo que me pareciera importante, así como lo había hecho
exactamente en Sarajevo. Comprendo la irritación que
eso ocasionó. Pero en el caso de Ruta Tannenbaum sí que
me sorprendí. Ahí ataqué el mito del compromiso de los
croatas hacia los judíos -aquí los judíos, a diferencia de
en otros Estados que colaboraron, no fueron enviados a
campos de concentración del extranjero, sino a campos
de concentración croatas. Hasta hoy en día eso es algo
vivo- como conocimiento negado."
Y a pesar de esa vehemente discusión sobre la
memoria colectiva, en la que Jergovic tomó partido
por los perseguidos, tan sólo poco tiempo después fue
culpado de antisemitismo. ¿Cómo pudo suceder eso?
"Mi ciudad natal Sarajevo", dice él, "es la ciudad de
las 100 mezquitas, esa es una parte de mi identidad.
Pocos días después del 11 de septiembre escribí un
artículo publicado bajo el título '¿Puede el hombre ser
musulmán?'; las reacciones se dividieron entre ira y
aprobación. También eso me frustró. Los problemas
que tenemos con los musulmanes no son de naturaleza
balcánica o croata. Son problemas que afectan al núcleo
de la identidad europea: no vivimos junto con los
musulmanes desde ayer, isino ya desde el siglo XVII!

Cuando ahora se alimenta el miedo al islam, me siento
más que preocupado. No habrá un nuevo holocausto
pero si Europa traiciona en este punto una parte esencial
de su identidad cultural, el antiislarnismo puede asumir
formas del todo comparables al antisemitismo. Ese sería
el suicidio cultural de Europa."
AOUf ESTÁ EL PRESEMTE

En todas estas disputas, a los colegas de Jergovic les
pareció innecesario ponerse del lado del intelectual
impertérrito. A consecuencia de ello, en el año 2007
abandonó su gremio. me dónde esa abstinencia de
los autores hacia temas que conciernen a la manera
en que su país se ve a si mismo? Un aire glacial entra
por la ventana; el tiempo acordado de la conversación
se ha sobrepasado ampliamente. Miljenko Jergovic
se ha puesto su chaqueta y su bufanda palestina
alrededor del cuello. "Muchos escritores", dice con
un irónico parpadeo, "ven la literatura como una
especie de mundial de futbol: los colegas son rivales
a los que deben derrotar; no hay ninguna solidaridad
profesional. En cambio, yo soy en primer lugar lector.
Ypor tanto sería muy infeliz si todos los otros libros
fueran peores que los mios."
No obstante, es alta la probabilidad de que una gran
parte de las novedades editoriales también se queden
detrás de su nueva novela. Freelandcr -así llamada
confonne a la contraseña optimista de la cuenta suiza
que Karlo Adum había deseado heredar- va demasiado
al fondo de la sustancia de la propia historia caótica
y desesperada. Y demasiado enormes son el ímpetu
literario, fantasía y regocijo de escribir del autor, como
para no alcanzar con todos los sentidos también a los
lectores del mundo entero: Miljen.koJergovic, un escritor
europeo de rango mundial
Desde hace tiempo se ha ido de la mesa ydesaparecido
al fondo del grande almacén de medios. Quienes se
quedaron a la mesa se pasaron un tiempo charlando
sin darse cuenta de que el poeta mientras tanto había
pagado su cuenta. Que ella también forma parte de los
fans deJergovic, lo reconoce finalmente la traductora, y
admite asimismo la alegría que siente de haber tenido la
oportunidad de conocerlo personalmente. ¿Qué habría
de decir aquélla que muy temprano por la mañana
rabiaba ante la ducha averiada? Las dimensiones vuelven
a su lugar: aquí es el presente~

76

77

�lo que sería más tarde la vanguardia
brasileña, ya que ellos fueron los
QUE PERDURA
que introdujeron las ídeas del
surrealismo, dadaísmo y futunsmo
TfrULO:AI otro lado dd mundo
en aquel territorio del reino de
AUTORI Murilo Mendes. Traducción Camoes. Ideas que tanto Mario como
deJoséJavier Villarreal
Oswald conocieron por sus viajes a
EDITORIAL: UANL
Europa. Fue un tiempo de polémicas
AAO: 2009_ _ _ _ donde aquellos jóvenes retaban de

De la vagancia

en la sublimación de la forma
que terminó estallando en un
amotinamiento de los sentidos.
· b 1· t s d 1 XIX
Nacido en 1901, Murilo Mendes es Fueron 1os sim o is a e
hijo de los movimientos estéticos, atroz los que plantaron dichas
raíces, las cuales habrían de
ideológicos y cientlficos que
expandir su fronda en diferentes
serian el epicentro de una centuria
idiomasygeografías.
sísmica, en la cual muchos autores

1

i

frente a las anquilosadas y glosadas
visiones parnasianistas. Fueron
ellos practicantes y apologistas del
verso libre, de tomar como asuntos

e1l

propiosdelapoesíaaqu osaspectos
prosaicos, humildes y vulgares de la
existencia, asi también los adelantos
1 tecnológicos: aviones, autos,

CABALLERÍA
tomarían el compromiso de mirar '
frontalmente su modernidad. Para
este tipo de poetJS, habitantes de
la primera trinchera del siglo XX,
lo revolucionario significó poner en
precipitación las formas establecidas
de su arte, hacer gtrJr los connnentes
a través de la e}.'Presión, crear nue\'os
moldes que correspondieran a las
nuevas formas de sentir, trastocar
el status quo, un decir como plena
exigencia de su deseo. Todo ello en
una suerte de reclamo de lo imposible
que fue consecuencia y arresto de
una revalorización de las posturas
más audaces de los pensadores y
escritores decimonónicos desde
Rimbaud hasta Marx. En el arte,
particularmente en la poesía y en la
pintura, lo revolucronario encontró
su verdadera manifestación, no en
un men::.aje propagandístico, sino

La escritura de ~lurilo atra\'iesa 1teléfono, cinematógrafo, etc. Fue
por estas convulsiones, pulso en una generación que criticó las galas
cruce de caminos, y va edificando superfluas de la burguesía, las formas
una serie de imJgenes y atmósferas convencionales de una e&gt;..-presión
asediadas por la sensualidad, que promulgaba como fin último la
pero no por ello está exenta de exposición de un léxico exquisito
la rabia y el sarcasmo para medir pero carente de un contenido que
las honduras y dec;filaderos de su estremeciera la sensibilidad de
época. Sin embargo, entender los su época. Como testimonio de
antecedentes poéticos que nutren, aquellas luchas intestinas entre
y por lo tanto dejan su huella, a los conservadores y liberales, queda
poemas de Murilo de una frescura el mamhesto versificado Prefacio
extraordinaria, obliga recordar a Interesantísimo de Mario de Andrade,
una generación de poetas brasileños y los postulados de Pau-Brasil de
que elevaron la expresión carioca a Oswald de Andrade, los cuales, no
la altura del espíritu de su tiempo. ausentes de violencia romántica,
'\lle refiero a los poetas que en 1922 rompieron con el stablishment de
fueron protagonistas de La Semana la poesía nacional y marcaron los
de Arte Moderno en la ciudad de caminos para las futuras generaciones
Sao Paulo. Concisamente a Mario de poetas. En este sentido, es justo
de Andrade y Oswald de Andrade. recordar a Manuel Bandeira y Carlos
Dicha fecha es roca fundacional de Drummond de Andrade, quizás las

78

voces más importantes de la poesía
brasileña en la primera mitad del
siglo XX, quienes formaron parte de
los mo,'Ím.Íentos recién mencionados.
2

Mi primer contacto con la poesía
de Murilo .\1endes y con la poesía

carioca, fue a tra,·és de la antología
Más que Carnaval de Miguel Angel
Flores. Alli, conoci los nombres
más significativos de la poesía
brasileña del siglo XX, asunto
que me ayudó para hacerme, en la
medida de lo posible, de los libros
de dichos autores. Evocadón a Rcc1fe
y La 1magi11aJia ventana abierta fueron
de los pnmeros títulos que llegaron
a mis manos. Hoy Bandeira y Ledo
Ivo continúan siendo poetas donde
es preciso practicar el h1bito de la
relectura. Ahora, con la antología
Al otro lado del mundo t raducida,
prologada y anotada por el poeta
regiomontano José Javier Villarreal,
la e}.'Ploración se ha hecho más rica
ye:,,..1:ensa.
Comprendo, después de conocer
más la poesía de Munlo, porqué el
poema "Mapa" resulta memorable,
"'' que en éste se pueden leer los
ostolados poéticos que Mendes
sarrollara a lo l,trgo y ancho de su
· ra poética. Es decir, los asuntos
sde donde el poeta orgamza y
"!-'unta el asombro: "Estoy liimtado
al norte por los sentidos/ al sur por
el Imedo/ al este por el apóstol San
Pablo) al oeste por m1 educación "
Fstos son los puntos cardinales
que van haciendo cruces dentro de
su obra. la influencia de la rehgión
católica con su enorme conjunto de
mitos y fábulas, el reconocimiento
del mundo a través del cuerpo como
sede de los sentidos, la sensación
de vérngo ante el drama cotidiano,
lo bibliográfico pero también la

oralidad de un entorno, todo ello
acusa presencra, en muchas ocasiones
de manera simultánea, dentro de
los poemas de Muriio Mendes. El
poema "Mapa" muestra a su vez
los rastros del surrealismo, no a la
manera fund.1mentalista de Bretón,
sino en el aprovechamiento de las
libertades esténcas y flujo del deseo
como eJe motor del mundo a través
de fa. mirada del poeta: "Mi cabeza
vuela por enc1ma de 1a babia, estoy
suspendido/ angustiado en el éter/
aturdido de vi.das." Aquí escuchamos
cómo el autor proclama su condición
sobre la nerra, su flujo por el mundo.
"Viva yo, que inauguro en el mundo
el estado de vagancia trascendente."
Vagar en tanto permanencia, un
estado trascendente logrJdo por
el perpetuo cammo. la actitud
del cartógrafo que anota cómo se
iluminan las geograf1as e.\'Ploradas Ji
cerrar los ojos. Así el poema ilustra,
haciendo honor a su nombre, los
rodeos y los atajos de Uil.l existencia
en el mundo y los de un mundo en
el mterior de una cabeza. El lenguaje
que ~ kndes utiliza oscila entre lo
abstracto y lo concreto, sin embargo,
el tono confesional no se interrumpe,
de tal modo, no se deja sennr en la
voz del poeta, aunque éste aborde un
asunto de densidades ontológicas,
la solemnidad ni la borrasca del
proscenio.
Lo erótico, presentado a traves
del cuerpo, es una de las constantes
que van permeando esta obra. Así,
como es JUSto y preciso, la imagen de
la mujer es punto capital Es de llamar
la atención rnmo el impulso erótico
del poeta potencia dicho erotismo
ante la presencia de lo religioso, como
si la atmosfera o la idea de lo divino
elevara la belleza camal "En la iglesia
hay piernas, \1.entres, senos y cabellos
en todas partes hasta en los altares." A

79

propósito de ello Mario da Silva Brito
comentó· "Jorge de Lima y ~turilo
Mendes traerían después a la poesía la
dimensión religiosa católica, turbac.....
y perturbadora, mezcla de pecado y
gracia, en busca de lo sobrenatural
que com'l\'e con la realidad humana
y la fecundidad del misterio." Exi• -t
una conciencia dentro de la poeti -:i
de Mendes donde lo terrenal está en
contacto permanente con lo divmo,
ya sea por evocación o invocación,
el hombre en la tierra como en un
escenano donde Dios, e y juzga pero,
a la vez, este mismo hombre bajo el
dominio de las pasiones y del libre
albedrío, canta su peregrinar telúrico
en las zonas del pecado, del deseo, su
estado de vagancia trascendente, su
espeleología en los placeres: condenado
a la culpa, cl hombre es un Prometeo
que no pedirá indulgencia. "D10s y el
demonio están unidos por d hombre"
Fxiste una correspondencia del
pensamiento de Munlo Mendes con el
de San Juan de La Cruz. Para ambos,
los asuntos de la carne hacen temblar
la \Oluntad mis férrea. Recordemos
lo que die:e el santo en Instrncción y
Cautda· "Todos los daño.e; que el alma
puede recibir nacen de las tres cosas
dichas que son tres enemigos· mundo,
demonio y carne Escondiéndose de
éstos, ni hay más guerra. El mundo es
menos dificultoso, el demonio, mas
oscuro de entender, pero la carne
es más tenaz que todas,". \1undo,
demomo y carne son sustancias
activas en los poemas de Murilo y no
sólo como presencias en tantp tema,
sino como dilemas que van erigiendo
una conciencia moral en los esfuerzos
de su voz: el pecado como vehículo al
paraíso y conocimiento de la condición
del hombre.
Murilo es uno de esos poetas que
sin qmtar la atención del retrato
que van dejando sus p?M" ..hc&lt;&gt;rva

�el cosmos. Escritura joven en su
propia antigüedad, es decir: poesia
que conserva, en sus potencias y
tensiones, la capacidad de sacudir
a un lector de nuestros tiempos. Su
tono, presto y desenfadado, consauye
una atmósfera de sabiduría, hallazgo
y sencillez. Muchos de sus \'ersos,
como sucede con los grandes poetas,
podrian funcionar como má:\imas
o aforismos. Género que también
practicó con peculiar fecundidad
y acierto, y donde la influencia del
materialismo histórico salta al primer
vistazo: "Lo difícil no es encontrar
la ,·erdad: sino organizarla." Este
aforismo nos ilustra su temperamento
forjado entre la claridad de las
cosas comunes y la hondura de la
meditación. Así queda su poesía
como una huella trascendente del
descenso haciJ si mismo: "para llegar
a ser todo, es necesario ser nada."

I

de narradc' "-5 ..cgi1 ..., 1tanos,. no existe remite ~ un :en~d~ más am~lio de

trabajo alguno que recopile la obra contar hi&lt;;tonas, ficciones y anecdotas
producida por autores de Nuevo emanadas desde tierras norestenses. 8
León -salvo alguna&lt;; ediciones librocontienedieztextosdeloscuales
pequeñas de concursos universitarios siete son cuentos y tres son fragmentos
o municipales.
de novela; incluye obras publicadas a
Cuentos desde el Cerro de la Silla: lo largo de los últimos 25 años escritas
Antología de narradores regiomonranos por autores nacidos entre 1950 y 1978
coeditado por Editorial Anagrama cuyascarreraslitcrariassedesarrollaron
y la UANL es, entonces, un libro en la ciudad-no todos son nacidos
necesario en más de un sentido: se en ~1onterrey. Algunos te,\."t:Os se han
trata de la primer antología que viene convertido en clásicos para la literatura
a contrarrestar este vacío y, como ya se de la región, m1entras que otras obras
sabe, una antología es una especie de son recientes.
muestrario que -aunque de carácter
Se tenca veces siete, de Ricardc
arbitrario y no exhaustivo- hace FJizondo, es el texto más antiguo de l.
las veces de "carta de presentación" antología y fue publicado en 1987. Se
ante quienes puedan interesarse en la trata de un fragmento de una novela
narrativadeNuevolcóndelasúltimas clásica para la literatura norteña,
décadas. Este trabajo es relevante para también conoada por algunos como
la editorial catalana puesto que forma la "literatura del desierto", en la que se
parte de un proyecto literario que lleva plasma la identidad local ylos valores
a cabo en conjunto con la UANL a familiares. La obra se desarrolla
rra,·és de la Cátedra Anagrama desde durante el porfiriato en una pequeña
Francisco MezaSánchez hace aproximadamente 3 años, y y modesta ciudad de Monterrey, en
también un generoso proyecto porque un ambiente casi rural Sus páginas
=====.-::.-::.-::.-:.-:....-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_- apostó a la tarea de difundir autores reflejan el estilo de vida norteño, cte
locales y permitir provincia.
que se proyecten
"Estasyotrasciudacks"eseltitulodel
Una
b aj o ,; u s e 11 o cuento de Patricia I.aurent, publicado en
editorial. Sabemos 1991 Aqui la ciudad no sólo es paisaje o
desde múlt ·
TfTuLO: Cuentos desde el Caro de '"
además que no es el geografía, la ciudad es un personaje que
pnmer intento de no actua ni habla, pero determina. En el
Antol~ía 'e r r re :
e iomontanos
hacer una antologia te.xto un narradordescntt. con amargura,
AUTORES: rios
regional (otros se angustia y desmesurado rencor, su
EDITORW: __¿rama t UANL
han quedado en el fracasorunoroso,elhastíoqucleproduce
.....,.___..,0: 2010
tintero) y sí es, en la ciudad, su propia vida, las continuas
cambio, la pnmer separaciones de la mujer a quien ama,
Clotilde, quien ::.1 es capaz de ir y \ enir
oy sabemos que durante publicacrón bien lograda
Aunque su nombre es Cuentos dr.sde de esa ciudad. La ciudad y Cleotilde
los últimos años ha habido
una notable prohferacrón d COTO de la Silla debo aclarar que la óenen caracteñsticas similares; son una
de antologías; también sabemos edición no sólo reúne cuentos, sino imagen defonne y arisca de la miseria y
que autores que han desarrollado su que también presenta fragmentos los~ del protagonista, a ambas les
carrera literaria en 1uevo León han de algunas novelas. La segunda atribuyelaculpadesuconclici6n,de51.l
producido narraova de primer nivel. parte del título define esto que mezquindad
L1 novela El remo en celo de Mario
Sm embargo, sorprende confirmar mencrono: "Antologia de narradores
regiomontanos".
Ahora,
creo
que
Anteo
fue publicada también en
que, previo a la publicación de
Cuentos dr.sde el W" .-1.. 7,, Silla. Antología la palabra "Cuen.-n " ~e1 titulo nos 1991. La noveli aborda la compleja¡·

CIUDAD
MI RADAS
u ... -

H

80

.,

~

--n--.--~...J

-t-

L,..-_

.....¡;,.:::_--3._____J

-t

IVU gaCIOíl Clentrfica e teatro e www.petraediciones.com
ctes\enturada historia de .imor entre
don Diego de Montemayor, tercer y
defirunvo fundador de la ciudad de
Monterrey, yJuana Porc.allo, su esposa,
qwen le fue infiel con su anugo Alberto
del Canto (segundo fundador de la
ciudad de \1onterreyy esposo de ~11 hija
fatefanu). Anteo prec;enta magníficas
dec,cnpcmnes y amb1entac16n de la
epoc..i, del paisaje entre Monterrey y
Saltillo. de las arm.is y vestimenta de
época.
En 1993 escribi el tCA'toque aparece
en e&lt;;ra antol~ se titula "\•en por chile
y c;,al" yforma parte del libro de cuentos
Ciudad mía Se trata de un cuento l(Ue
recupxala narración oral -kyendas que
cuenta la gente Ina) or y que 5C' han ido
pcrchendo- de municipios dcl estado
de Nuevo Leon. como Hualahui!óiec,.
EsU.&lt;. historias contienen una fuerte
:ga de herenaa inchgcna de la cual loo
Jleonesesp.xo sabemoo; en cl teA'to se
1den 1l , islón occidental moderna del
mdo y la rornov1sión pre.hi.spáru.ca.
en IQ98 se publicó Santa Mana
del Circo de David Toscana. En
el fr.igmento de novela incluido
en la antologla se perciben las
caractensticas distintivas de su obra.
Santa Maria del Circo es una alegona del
mundo y de la condición humana. er-.

la historia de un grupo de arqueros ec;;tereotipos o actitudes maniqueas,
que, al llegar a un pueblo fantasma, de una extraordmaria habilidad para
tratan de fundar un nuevo orden. Su contar histona~, para t0mar la rienda
VIda se convierte asl en una función del relato, de ir y verur por el tiempo
que raya en la frontera del absurdo. de la historia .. "Cuerpo presente" se
En el tCA"tO se mezclm la tragedíJ y el consntuye como un cuento entranable.
humo. negro. el dolor y la rronia en un
La antologia induye tre~ te:\.'tos
ambiente de sordidez y desencanto. bre\ec, que pueden percibme como
En el año 2006 Editorii Era publica miru.ficciones E pnmero de ellos es
cl libro de cuentos Parábolas del silencio "A este país no se :.lega con armas" de
de Eduardo Antoruo Parra. E cuento Dulce Mana Gonzalez, en donde la
que aparece en esta antología forma geografía de la dudad y la geogr:úia
parte de este libro y se titula "Cuerpo mterna de la protagonista se funden.
presente". A. c,nnple luz es la historia Por un iado está la vida cotidiana en
de una prostituta evocada desde '-U la ciudad con sus recomdos por calles
ve.:orio, en Hualahwses, \1uevo León. transitadas y la vida de trabajo; y por
Sin embargo, "Cuerpo presente" es otro lado, est.'i la otra vicia la que nadie
una historia de sensualidad, de ami,tad, percibe, la otra historia que tensa el
de lucha y de cntica social La vida de sentido de :a vida de la protagonista.
un pueblo entero gira en torno J la En este plano subterráneo del relato
diversidad de sentimientos que una habita otra presencia indefinida que se
sola mujer hace brotar en cada una transforma constantemente.. se acerca
de las personas. El cuento expone y se aleja de ellJ "FJ grifo" de Hugo
cómo Macorina modula sus \ idas, Valdés es el segundo texto breve,
cómo alguien que tradicionalmente es cargado de erotbmo y narrado por un
percibida como marginal, re.sulta ser ama de casa que convierte un objeto
qmen mis refleja las emociones, los c:onchano y anodino en un objeto que
scntimlenta&amp; y la esencia IDISITul. de lo alimenta su~ fantasías se¿,aialei.;. El
que \uclve humanos a los hombres v tercero, "Ll caza", de Roberta G..rr.za,
las mujeres del pueblo. Mediante ~ presenta a un personaje cuya identidad
rurrati\ a voraz, mediante la creación es huidiza y en transformación, tocio
de personajes complejos, alejados de en un ambiente onírico de pc~adillJ,

81

�en donde asoma la crueldad de la vida
orclinaria.
El texto de Luis Panini titulado
"Cabeza llena de pájaros" forma parte
de un libro titulado Tenibleanatómica
publicado en el 2009. Se trata de un
cuento que narra la historia de una
mujer, quien por distraída o, corno
dice el te.xto, por andar con la "cabeza
llena de pájaros", es atropellada por
un camión ruta 100. En este cuento,
la ,ida se percibe corno un cúmulo de
objetos en donde no hay sentimientos
ni emociones en el discurso literario, se
adopta más bien un tono distante de
los sucesos y quien cuenta la historia
es casi un informante. La ironía, el
cinismo, lo aoo.rrdo de la ,ida cotidiana,
el sarcasmo, la exageración, el humor
negro, la deshumanización y la crítica
socialsonelementospresenteseneste
cuento en donde nadie habla de lo
importante. La vida se concibe así corno
una serie de sucesos entrecortados y
desarticulados.
El texto "Rosalma" de Felipe
\ilontes surge de una de sus novelas
más recientes, El evangelio del Nilio
Fidcndo.Rosalmaesunpcrsonajedesu
no\'ela yestecuentoahondaensuvida.
Ella es una niña deforme, una especie
defierecilla(dientesafihdos)queacaba
con la vida de su madre al nacer y que
vive inserta a una carretilla con las
piernas ylos brazos R."torados. 8 texto,
que deambula entre la poesia y la prosa,
es una velada crítica social al profundo
dolorquesufrenmuchaspersonasque
viven en nuestro entorno; al tedio y a
la falta de sentido que tiene a veces la
dda en las condiciones de pobreza,
superstición, ignorancia a la que está
sujeta la vi.da en el campo mexicano.
Cuentos desde el Cerro dela Silla:
Antología denarradoresregiomontanos es
la ciudad cristalizada desde múltiples
óoticas, la ciudad íntima y la que todos
~, 'll'J"rtÍmos... Son once te..xtos que &lt;;e

yerguen como fotografías de estados relleno", que fue dado a conocer
internos y transfiguraciones externas. como conferencia en la Universidad
No me queda más que reconocer y de Amberes como parte del coloquio
celebrar esta afortunada coedición "Literatura y gastronomía". Finaliza
de Anagrama-UANL que muestra y con "Otros cristales" que se suman
demuestra que la literatura escrita por a la sal, cerrando así esta amplia
autores regiomontanos tiene mucho reflexión en la que se entremezclan
que ofrecer al acervo de la literatura la lengua que habla y escribe, con
hispana
la lengua corpórea que saborea;
los labios que emíten los sonidos,
Gabriela Riveros Eliz.ondo con los "labios de tinta" que son
____________ la voz de la escritura. Si Castañón
- - - - - - - - - - - - recupera los aforismos del que tan
DE
buenas muestras nos dejó
_____ E
nuestro querido maestro
_....,,..,..
Ed mundo O' Gorma n,
también retoma el ensayo a la
,_......,
manera de Montaigne, uno
-de sus autores estimados.
En la línea de Alfonso
~---.Reyes, Salvador Novo y
-=-=--=--·~
~----'-Luis González y González
(a quien por cierto le dedica
uno de los ensayos), y
TITULO: Grano de saly otros cristales
también recordando a otros escritores
AUTOR: AdolfoCastañón
corno Manuel Payno, Guillermo
EDITORIAL: Ediciones Sin Nombre Prieto y ManuelJosé Othón, de qwen
AAO: 2010
me descubre un texto, Adolfo le da
os toca compartir una su lugar a la cocina como parte de
suculenta comida de lo literario. En una entre,i.sta que le
varios tiempos, cuya hizo Elena Méndez en diciembre de
sobremesa tenderá a alargarse, pues 2009, considera que"en un proyecto
son muchos los temas que se van ; literario "entero" [...] debe haber un
sembrando en las páginas de Grano I espacio para gastronomía."
' de sal y otros aistales. Los tiempos de I Pero no sólo la literatura está
este banquete son diez ensayos, una I presente aquí. la cocina se vincula con
pausa que consiste en ese género la identidad. La identidad del autor,
que ya poco se práctica, el de los en pnmer lugar, que de su madre,
aforismos, y un interesante recetario Estela Morán de Castañón, hereda
del siglo XIX, El cocmero práctico por lo visto el gusto por la comida, los
escrito por el bisabuelo materno de convivías y la invención de platillos,
Adolfo Castañón, Juan E. ~1orán, y de su padre, parco respecto de la
que se bautiza como "Aperitivo". comida, la tendencia a devorar las
Sigue después el plato fuerte: se páginas de los libros.
trata del ensayo titulado "Tránsito
Otra línea importante que
de la cocina mexicana en la historia. discurre en Grano de sal y otros
Cinco estaciones gastronómicas: cnstales, es el rescate de lo cotidiano.
mole, pozole, t:amal tortilla y chile En esa mísma entrevista, menciona

fogones
IDEMl1DAD

M

82

que en su libro "hay una inte:--ll '&gt;n
poética y aun profética de
ennoblecer aquellas cosas que son
relegadas por la llamada civilización
que nos rodea, que puede a veces c;er
muy brutal en su planteamiento
&lt;1 éptico de im·ulnerabúdad
ante el polvo, lo impredecible, los
,&lt;1.lores de la tierra." \,fas adelante
afirma que "hay una voluntad de
redención o de reconocimíento de
la vida cotidiana, como pueden ser
1s cazuelas callejeras. que desde
el punto de vista real simplemente
están ahí y quizás estén ahí luego
de que las diversas torres de Babel
lleguen a su destino de escombro."
En este mismo sentido, Castañón
distingue al menos dos cocinas. "la
diaria impercepnble y la ruidosa de
Ls días de fiesta, la cotidiana que
alimenta sm ceremonias y aquella
que se hace para cautivar en público
el paladar." La cocina mexicana,
afirma, tiene una gran riqueza
respecto de la cocina sencilla que
da pie a la gastronomía barroca.
"Los fuegos artificiales de la cocina
festiva -recalca- casi no se pueden
entender sin esa base anónima." Es en
esta cocina "eficaz y cotidiana", que
"se distingue por no ser, ni en sus
momentos más sobrios, insípida",
en esa cocina "'anónima y modesta",
en la que le gusta descubrir "el gesto
con que la tierra atrae al hombre para
alimentarlo sin que él se dé cuenta
cómo."
La cocina de fiesta, escribe,
"descansa sobre la dorada medianía
de la quesadilla, la calidez del
hospítalario fideo, la mañosa
improvisación del arroz rosa o
anaranjado, ¿por que dirán que es
rojo?, la paciencia de los frijoles
taciturnos, para no hablar de los
nopales asados o de las rajas con
crema que incendian el bosque

de la memoria y resucitan e')n su
sabor el paisaje de las ceremoruas
prehispánicas, de las primeras mieles
del mestizaJe."
Pero respecto del tan reiterado
mestizaje de la cocina me..\'.lcana, no
es Adolfo Castañón de los que se
dejan envolver por la versión de que
la mezcla empieza con la invasión
española. En su excelente "Tránsito
de la cocma mexicana en su historia",
al referirse al libro de Sophie D. Cae,
Las primeras coanas de América, destaca
cómo e&amp;tJ investigadora "remonta
la historia de la cocma americana
a varios miles de años antes de la
conquista y de hecho desmiente
a través de vestigios alimentarios
la idea o más bien el espejismo del
aislamiento proverbial entre las
primitivas culturas americanas."
Sin exabruptos, con la gentileza que
le caracteriza, el autor de Grano de saly
otros cristales va poniendo al descubierto
este y otros elementos que muestran la
discriminación de que han sido objeto
las culturas indígenas. Culturas que no
han creado una cocina que "deriva del
hambre", como sostiene al autor, pues
a cüferencia de otros grupos culturales,
gracias a sus profundos vínculos con
la naturaleza y creatividad, comierten
los alimentos de recolección, caza y
pesca. en lo que Castañón llama, y alú
sí estarnos de acuerdo, una "elaooración
de segundo grado" Es esa cualidad
que lleva a escribir a Diana Kennedy,
también citada por él, que la cocina
mexicana fue desde sus orígenes "una
cocina campesina elevada al niYel de un
arte sofisticado".
Es esa cocina que "supone una
gramática inventiva y una sintaxis
creadora de los elementos básicos
-maíz, frijol, chile, tomate, agave,
chocolate- que serían como las
vocales de un discurso en permanente
transformación y adaptación.n De esta

83

afirrnacióo. es ¡-Jrueba contundentt.,
por ejemplo, la recopilación de más
de 600 preparaciones hechas con base
en maíz que se hizo como parte de
las actividades que acompañaron la
t'.A'püSición promO\ida por Guillermo
Bonfil Batalla en el Museo Nacional
de Culturas Populares: "'El ma z.
fundamento de la cultura popular
mexicana", cuyos ecos siguen
vigentes. Y también el repertorio
de más de 300 tamales que logró
Guadalupe Pérez San Vicente,
una de las primeras investigadoras
mexicanas que entendió la comida
como elemento fundamental de
nuestra historia.
Esta cocina campesina mantuvo
"vivas y a salvo", escribe Castañón,
"como en una suerte de invernadero
o bioterio, numerosas prácticas
de cocina y recolección gracias
en buena medida, al racismo y "
clasísmo que vieron durante mucho
tiempo -y hasta bien entrado el
siglo XIX- por encima del hombro
a los indumentos nacionales básicos
como el maíz, el chile, el pulque, el
frijol, el tomate, fundamentales en la
configuración no sólo de una dieta
trans-regional sino de la identidad
misma de la república."
Añadiríamos que es este mismo
racismo el que ha hecho creer, incluso
a 4,crunos investigadores, que la cocina
mexicana de la época colonial es la que
se encuentra en los pocos recetarios del
siglo XVIII que conocemos, cuando la
cocina ahí representada corresponde
apenas a los hogares de clase media y
alta criollos o españoles, pues entre los
míllones de indios que sobrevi,ieron,
se seguía comiendo igual que antes
de la invasión. Fueron ellos quienes
preservaron y enriquecieron las
variedades de maíces, frijoles, calabazas,
nopales, magueyes y amarantos que
permitieron esa emergencia que hoy,

�comida con jabalí desata las mil un
gracias al nacionalismo que acompañó y sin maseca, hay que peregrinar
reflexiones. O tal \'eZ el tema de que
al movimiento revolucionario, ya por las tortillerias, muchas veces
los mexicanos comemos al aire libre
tiene perrniso de estar "en las mejores descuidadas y humildes, como una
"No porque practiquemos ese arte del
mesas", para usar un término presente prueba más de que se les ningunea.
Y sm embargo, tal como afirma boy-scout gastronómico que ilustra el
en el Nuevo cocinero mc:dcano en Jorma di.:
pie-,tic, sino porque la sangre o la bolsa
diccionario, uno de }o.&lt;, mejores del siglo Castañón, se "encuentra patria donde
nos llevan a comer en los mercados,
XIX. En palabras de Castañón "La hay tortillas". Tortillas de maíz, esa
de píe, sentados en un banco o en una
cocina mexicana tendría que esperar planta "deificada y simbólicamente
caja; a consumir antojos en las carpas,
el siglo XX y la Revolución me.xicana inscrita en el panteón religioso
en los puestos, en los tendidos,
para afirmarse con dignidad como prehispánico." Masa de maíz con
alrededor de los braseros. Entre
parte de la soberanía y de la clifusión la que se hicieron "los brazos y las
semana, comemos tortas en las calles;
cultural entendida en la acepción piernas del hombre." ~faiz del que
se hacen los muy diversos tamales sábados y domingos salimos a comer
antropológica."
tacos a la orilla de las carreteras -y
En la conquista, afirma, "chocaron que muestran una vez más las
no siempre por falta de morralla."
no sólo las armas y los escudos, se variantes regionales. Tartilla que
Muchos son, en fin, los temas de
enfrentaron también las ollas y las es "cuchara y alimento, servilleta y
estas
páginas, y muchos también
cazuelas, las cucharas de palo y las \'ianda, relleno y plato"; tortilla "que
los méritos y los motivos de goce
de hierro, los metates y los morteros, sugiere en su pensamiento circular
que trae este libro. Destacaría
el maíz y el trigo, la carne de cerdo, que para el díente mexicano se da
quizá entre codos, la pasión de
la de res, las de perro, iguana y, ay, una consagración feliz, una alianz,,
Adolfo Castañón por la cocina y su
la humana, el chile y las especias, inol\'ídablc entre los fines y los
reconocimiento cabal de que forma
el pulque... y el vino, b leche y el medios que hace del instrumento:
parte entrañable de la cultura.
chocolate." fae choque está presente indumento."
Pero quedan muchos temas en Es pues este libro de ensayos con
aun, como bien lo demuestra Jeffrey
su recetario como aperitiYo, una
M. Pilcher en su libro Vivan los el tintero. Uno es el de considerar
tamales. La comida y la construcción de que existe una cocina mexicana inmejorable oportunidad para seguir
por los caminos de las filosofías de
la identidad mexicana. Y como señala cuando, como se pregunta Adolfo,
cocina, que dijera sor Juana, y de la
Adolfo Castañón con sensibilidad esta designación puede ser "un
y tino, lo muestra el nuevo y abuso conceptual que permite metafísica de las costumbres, que él
mismo menciona, pues a los largo de
violento ataque ejercido contra el cubrir con fáciles etiquetas una
estas páginas se demuestra la gran
maíz, por parte de las empresas realidad multiforme y proteica."
relevancia de lo cotidiano, de los
trasnacíonaks de biotecnología, Otro, el de los paralelismos entre
que con la introducción de semillas la cocina mexicana y la francesa, fogones, de la identidad
genéticamente modificadas o como "el talante poderosamente
Cristina Barros
transgénicas buscan apoderarse de regional, católico y familiar de
ambas cocinas; el laberinto de los
los alimentos básicos del mundo.
Este mundo nuestro, estos compadrazgos y de las haciendas
tiempos nuestros, en los que como familiares y regionales que se
escribe Adolfo 'llo sólo no sabemos lo entreYera en el banquete, sus
que estamos comiendo -ignorarnos recetas y bastimentos, la institución
también como llamarlo." lJn tiempo de la comida corrida, del maiu du
en que, de acuerdo con algún estudio jour o la incorregible perseverancia
antropológico, tenemos cada vez más de la jerarquía que reserva ciertos
prevención frente a lo que comemos alimentos y bebidas a quienes la
porque nos queda muy lejos la manera doble predestinación del gusto y de
en que se produce el alimento. Ahora la cuna ha señalado con su lengua
desconfiamos hasta de la tortilla; para inescrutable."
O la manera en que una memorable
comprar una sabrosa, bien hecha

84

ediciones~

el naranjQJ
Echa a volar
tu imaginación
con los libros de

Ediciones El Naranjo
Conoce nuestro catálogo
e inscríbete a nuestro Club

SácaleJugo

~-~

a la Lectura

RESEW DE UBROS -INFANTILES POR JAVIER MUMCUIA

TfruLOI El corazóny la botella
AUTORI OliverJeffers
IDITOIUALI ,-;ondo de Cultura Económica

Alloi .xlu

A

unque ~arezca increíble,
hay quienes consideran
a los niños incapaces de
interpretar los textos literarios
y, por tanto, la Yída. Los infantes
serian, pues, una suerte de adultos
subdesarrollados, en espera de crecer
para ser capaces de darles sentido al
mundo que los rodea. En su artículo
"La literatura infantil no ha existido
nunca", un tal Jesús G. Maestro afinna
que la literatura, "sí es 'infantil', no es

literatura", ya que ella constituye "un
complejo sistema de ideas que
resultará ilegible e inasequible
para una inteligencia infantil (-.),
por muy desarrollad, que se encuentre~.
No me extrañaría que esta persona
espere de los lectores que, como sus
fervorosos disdpulos (espero que sean
muy pocos), celebren sus presuntos
hallazgos.
Considero respetable el hecho de
cuestionar la pertinencia del adjetiYo

85

"rnfantil" aplicado a la literatura.
Si bien hay toda una tradición de
textos literarios dirigidos a los niños,
cuyos relatos mcorporan mquietudes
propias de su edad y están escritos
con un lenguaJe accesible a ellos,
esos libros pueden ser disfrutados e
mterpretados con provecho también
por adult05 sin prejuicios, del mismo
modo que éstos disfrutan y sacan
provecho a ficciones y poemas
dirigidos a adultos que optan por
la sunplícidad en la expresión y el
contenido, sin sacrificar hondura por
ello. Lo que me parece inconcebible es
que un texto discriminatorio y lerdo
que prácticamente trata de idiotas
a los niños pueda hacerse pasar por
crítica literaria.
Hablemos o no de literatura
infantil, resulta estúpido subestimar
la mrcligencía de los niños, de cuyo
desarrollo cognitivo el tal Maestro no
tiene la menor idea. No es necesario
'
por lo demás, ser un psicólocro
o '
sino que basta apenas un poco de
observación par-a enterarse de que los
niños son muy capaces de leer tC}.1:0s
literarios, hacer inferencias sobr(.
ellos en el proceso de la lectura
finalmente, mterpretarlos. Cualquier
maestro de escuela, cualquier madre
o padre de familia que guste de 1
lectura podña darnos testimonio dL
ello.
Por fortuna, a los niños les tiene
sin cuidado que los desdeñen
como lectores: ellos siguen
leyendo ficciones que estimulan
su inteligencia e imaginación, y
enriquecen su lenguaje. Ficciones
como este álbum ilustrado de Oliver
Jeffers (Irlanda del Norte, 1977) de
nombre El corazón y la botella, editado
en fechas recientes por el Fondo dt
Cultura Económica.
La protagonista de esta histona
es una niña muy curiosa que quiere

�saberlo todo de todo y ama hacer
descubrimientos. Cno de ellos le
cambiará la vida: el de un sillón vacío
en la sala de su casa. A partir de
entonces, la ruña se siente insegura
y decide poner su corazón a buen
resguardo. ¿Qué mejor lugar que
una gruesa botella de vidrio para
un corazón delicado? Sin embargo,
el tiempo revelará a su dueña que la
suya quizá no haya sido la mejor de
las ideas.
Como vemos, esta obra ofrece una
visión poética del mundo: nada en ella
es literal, sino sugerido, presentado
a través de sencillas metáforas que
el lector deberá desentrañar. El
hecho desencadenante del conflicto,
por ejemplo, nunca se explica
literalmente: se llega a él a través de
i.nferencias, se percibe a través de una
ausencia significativa. Cn acierto del
libro es que en él la moraleja nunca
queda explícita: es bastante clara,
pero será labor del lector extraerla.
Tarnpoco cae el autor en la tentación
de hacer juicios sobre sus personajes:
se linúta a presentarlos y deja el resto
en manos de quienes leen.
8 asombro ante las maravillas del
mundo, la pérdida de la inocencia,
la fragilidad y la autoprotección son
algunos de los temas de este libro en
el que, como en toda obra literaria,
las ideas no aparecen desnudas,
sino que se encarnan en historias, en
personajes capaces de mover nuestra
sensibilidad además de nuestra
inteligencia.
El conciso texto y las sencillas
imágenes, despojadas de adornos
innecesarios, se conjugan en El corazón
y la botella para ofrecemos una historia
que, si bien no es compleja, es capaz
de tocar esas fibras nuestras en las
que no se distingue la razón de la
pasión ni el análisis de la intuición.

literatura
educaciónY
EH LA FICCIÓN

INFANTIL
TÍTULO: · re-Croe mla escuela de los esqudcntos
AUTOR: Stéphane Levallois
EDITORIAL: Ubros dclZorro Ro·o

.AliíO: 2009
n su artículo "¿Cenicienta
de la educaciónr, publicado
en 1999, la escritora uruguaya
Magdalena Helguera comparte
su creencia de que la literatura
no debe ser juzgada por sus
valores pedagógicos, sino por
sus valores estéticos. Además,
Helguera denuncia la intromisión
del autor en los libros para chicos
como un recurso de un adulto que
use cree en la obligación, desde su
inmensa sabiduría, de aproYechar
cualquier ocasión para enseñar
algo al ignorante niño y de llevarlo
de la mano por el camino que cree
mejor".
Por su parte, María Clemencia
Venegas, Margarita Muñoz y Lms
Daría Bernal, en su texto ''Vicios más
corrientes de la literatura infantil",
publicado en 1995, afirman: "Si
utilizarnos la literatura infantil para
continuar torpedeando al lector
con cargas informativas, acabamos
no sólo ahogándolo con datos, sino
mermándole sus posibilidades
naturales de investigación al alejarlo,
por cansancio, del hábito de la
lectura".
Considero acertadas las posturas
de estos autores. Sin duda, resultan
chocantes esos libros de ficción
dedicados a los niños en los qu~ antes
que divertirlos o emocionarlos, es
notorio el propósito de imponerles
normas de conducta, corno si la

I

86

literatura fuera un pretexto para
ordenarle a los pequeños cómo deben
ser según los parámetros sociales del
autor y no un fin en sí misma.
Sin embargo, me parece que existen
también libros infantiles que, sin
sacrificar el atractivo de su historia,
sin intervenciones inoportunas del
autor, sensibilizan a su pequeño lector
respecto de asuntos cruciales como el
respeto a los otros y sus diferencias, así
como, incluso, del cuidado del medio
ambiente.
Este último tema es central en, por
ejemplo, El dedo mágico de Roald Dahl.
En esta historia del gran autor galés,
una familia de inmcxlerados cazadores
de animales son convertidos en pájaros
por el dedo de una niña harta de sus
excesos. De este modo, esta familia
tomará el lugar de sus víctimas y quizá
conseguirá, de ese modo, la empatía
antes ausente. A pesar de que el libro
tiene moraleja, intenta enseñar algo
a sus lectores, en ningún momento
sacrifica el interés de su historia o
interrumpe a través de una voz auroral
para explicarle al niño lo que él mismo
debe sacar por conclusión. Además, el
hecho fantástico de que la narradoraprotagonista tenga la capacidad de
convertir en animales a quienes apunta
con su dedo tiene atractivo propio.
En su cuento "El caballo que no
sabía relinchar", la escritora argentina
Griselda Garnbaro presenta como
protagonista a un caballo que, en

vez de r Lic. ·ar, imita los sonidos inr, 1tJe., que tienen como único fin I en el manga japonés -la primera en
caracteristicos de una gran cantidad de deleitar a su lector con una historia I español segun se lee en la publicidad
animales. Si al principio esto le ocasioru poderosa y adictiva que les muestre, sobre el libro- va mucho más allá del
problemas, después, con ayuda de sin necesidad de explicaciones, ganchocomercialquesignificalafusión
algún amigo sabio, se dará cuenta de la capacidad de la literatura para de dos géneros de gran consumo. Esta
que lo suyo, más que un defecto, es procuramos emociones y el acceso a es una obra que cumple en dos frent~s.
un talento. El tema de este relato -el e.\.perienaas distintas; pero tarnbien es por un lado, tiene el grado de miste-i
respeto a las diferencias- no parece legíamo que existan otra clase ele libros y aventura necesarios para mantener
forzado, smo que está encarnado en que., sin5acnficar la diversión, imitan al ~ asu lector hasta su úlama r,ágina,
la histona ID1Sma que se nos narra, diálogo y ala reflexión sobre nuestras yPJrotro aborda ruestiones escnaales y
sin que el narrador deba mtervenir taras y la convivencia con los otros, a siempre \'Ígentes como h intolerancia y
para e.\.plicarnos qué qU1SO decir Las este clase pertenece Croe Croe en la escuela los prejuicios, pero nunca de una manera
conclusione,,, pues, aunque sencillas, delosesquelitos.
_____ panfletaria,sinoencamadosestostemas
deberá aportarlas el lector.
en una histona que seduce y conmueve.
El libro que ahora me ocupa, Croe
Que revela,
1
Croe en la escuela de los esqudetitos, también
además e 1

I

nene como su tema central el respeto
a la di\'ersidad. Publicado PJr pnmera
, ez en Francia en 2008 y reeditado por
la estupenda editorial española Libros
del Zorro Rojo en 2009, este álbum
carece casi por completo de palabras.
Son las imágenes las encargadas de
darnos a conocer su historia: Croe
Croe es un esquelelito infeliz, ya que,
a diferencia de sus compañeros de
escuela, que tienen el cráneo blanco,
él lo tiene rojo, lo que provoca toda
clase de burlas y rechazos. Croe Croe
se siente muy solo e incluso tiene
pesadillas en las que sus compañeros
le hacen cosas horribles. La situación
cambiará del todo cuando Croe Croe,
junto al resto de su clase., se dé cuenta
de que., en ocasiones, ser chferente tiene
sus ventaias.
1
Sm necesidad de e.xplicaciones,
este pequeño libro con ilustraciones
sencillas, a dos tintas, apela a la
imaginación del lector al presentarle
personajes muertos que, sin embargo,
tlenen conflictos muy parecidos a
los nuestros. Este apartarse de la
cotidianeidad pero sin renunciar a ella
-ámbito sobrenatural, tema siempre
vigente Y, por desgracia, común- lo
vuel\'eespecialmenteatrayente.
Son válidos Yencomiables los libros

El viaje a la ficción de

;,oder d~ la
nn.aginación y
Tfru
1a creatividad
LO: Sho-shany la Dama Oaaira en la ,ida de los
AUTORA: Eve Gil
EDffORIAL: Suma de Letras seres humanos.
Murasaki'
.Atl0: 2009
Fujita es la
encargada
~ia.::~~~::.:_~!
de narrarnos
esta historia
n su artículo "Vejamen de la plagada de referencias a la cultura y
'
narrativa dificil", publicado literatura japonesas. Su verdade-~
en 1994 y luego recogido nombre es Violenta Monsalve, pero 11
en su libro Las caricaturas me hacen sería justo recordarl.1 asL ya que ella s-llorar, Enrique Serna combate el , siente y PJr lo tanto es muy Murasaki
prejuicm -malditos prejmcfos- Fuj1ta, por lo cual no mmlta apropiado
de que :a gran literatura está reñida llamarla con otro nombre.
con el gran público. I uego de citar
La narradora, quien almicio del libro
los casos, entre otros, de Kundera, tiene 21 años y es la creadora de uno de
Vargas uosa y García Márquez 1oc; animes mas exitosos, Sho--Shan Z, se
como autores fáciles de leer porque remonta 10 años atrás para narrarnos
use han echado encima la enorme unmaclentequecarnbiañaclrumbode
dificultad de contar sus histonas su vida y el de su familia: a su pequeña
en un lenguaje transparente y hermana Lu, o Cho, que entonces tiene
preciso", Serna agrega. "Para el 4 años y padece una clase de aunsmo
fabulador nato, el lenguaje nunca que 1IDpide la empatía con los demás
ec. un fin, pero sí un mstrumento de llamado Síndrome de Aspergen, la
precisión".
c1cusan de haber matado a uno de sus
Leyendo Sho--shan y la Dama Oscura, la compañeros de escuela.
más reciente novela de Fve Gil, uno no
Este es el detonante que hace
puedesinodarlelarazónaSerna.Hayque a\'anzar la trama por cammos tar
decirde una· -ez 71.le esta novelamsp.rrada atrayentes corno insospechados. De

Murasaki Fujita

1

87

�de terrorismo, los cuentos infantiles de j anómalos y los rechaza: a Murasaki,
pronto varios misterios irrumpen
reclamando la atención del lector: 1 Dama tienen como protagonistas a sus I por su aspecto de china; a Cho, por el
¿cómo ocurrió la muerte de Toto, propias hijas, Murasaki y Cho, aunque síndrome que padece; a Dama, por su
el compañero de Cho? LCuál es la en sus relatos no sean hermanas sino ernpeñodevivirasusanchas,asurniendo
verdadera identidad de Dama, la amigas -deseo profundo de Dama: como propia la cultura y forma de vida
excéntrica madre de ~1urasakí y Cho, que e.xista comunicación y afecto entre japonesas; y a Luis Monsalve, esposo y
padre,porteneresaf.arnilia ''rara".
creadora a su vez de cuentos infantiles? sus hijas.
Es difícil diferenciar los planos
En la novela que Murasaki Fujita
¿En qué acabará el lío legal en el que la
familia se mete a raíz de la muerte del planteados como "real" y "ficticio" escribe, la misma que nosotros leernos
dentro del libro. Conforme avanzan firmada por Eve Gil, tanto ella como
pequeño Toto?
No muy avanzada la novela se páginas, el límite entre ambas su hermana y su madre cuentan con
nos hace, además, una revelación dimensiones se va vohiendo cada vez superpoderes con los cuales defenderse
importante que creo poder revelar más tenue, de modo que los hechos de las canalladas del mundo. Además,
sin arruinar el interés del argumento: más fantásticos, como mctan1orfosis Cho se traslada deun mundo ingrato y
tanto Murasaki como Cho y Dama de seres humanos en mariposas o en pedestre que no la entiende a un mundo
no son completamente humanas, sólo 1 series animadas, nos van resultando ficticio donde es capaz de comunicarse
una mitad; la otra corresponde a su verosímiles, aceptables en el sutil sin problemas y realizar las hazañas
mundo planteado por la autora.
mas grandes.También está sugerida la
naturaleza como seres de ficción.
\;no de los postulados básicos del idea de que, por medio de la ficción, se
Esta novela de apariencia tan
sencilla, que seguramente hará libro es, según mi opinión, el poder de puede convocar nuevamente a la vida
y está haciendo las delicias de la ficción para enriquecer nuestra \ida a seres que ya han cruzado su frontera.
jóvenes no habituados a la lectura, ydesagraviarnosdelasofensasqueella ¿Qué importa saber dónde q~eda
plantea sin embargo una situación 1 nos inflige. A pesar de que en su serie la frontera entre realidad y fantasía
narrativa complicada por su grado de animada ~turakami Fujita cuente una cuando la imaginación nos ayuda a
indeterminación. Como ya he dicho, historia terrible, es gracias a ella que sobrellevar las penurias cotidianas de
tanto Murasaki como Dama son le da sentido y orden a esos eventos la \'ida real?
creadoras, una de animes y manga, funestos que ocurrieron en su vida, 1 Quesuenealugarcomún,quesuene,
pero Sho,shan y la Dama Oscura es sobre
la otra de cuentos infantiles. Las dejándola confusa y quebrada.
Sin importar si lo que nos cuenta en la todo una novela conmovedora e intensa
creaciones de ambas se confunden con
la historia presunta y trágicamente novcla como retl haya ocurrido re-almente a la que le deseo que, como los libros
real que les ocurre: mientras que Sho o haga parte de su imaginación, de sus de Rowling, gane más y más lectores
Shan Z cuenta la historia de una niña de recuerdos inventados, al narrarlo se ha para la literatura, tenga todo el éxito
4 años catalogada como criminal a la tomado venganza contra la vida real, que merece.
que se busca encerrar en una cárcel de en la que tanto ella corno su familia se
alta seguridad hasta que sea mayor de 1 encuentran indefensos ante los embates
edad y de su madre Dama, sospechosa de una sociedad que los cataloga como

I

I

I

Colegio Civil
Centro Cultural Universitario
Arte, Cultura y tradición

tluANL &amp;~
UNIVERSIDAD Alll'ÓNOMA DE NUEVO LEÓN

•

Coleg!o C!v!I Centro Cultural Universitario
Coleg_10 C1v1_I s/n, entre Washington y 5 de Mayo Monterrey N L
Estac1onam1ento bajo la Explanda Colegio Civil.'
' . .

COLEGIO CIVIL
CealroCUhunl Umv&lt;11i11rio1UANL

•

�AUTORES

AUTORII

Yicna MIIHli IMNUI (Monterrey, 1972) Doctor
en literatura hispanoamericana por la Universidad
de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del Certamen
Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus libros más
recientes son De la amistad literaria (Ensayo sobre la
genealogía de una amistad: Alfonso Reyes Pedro Henríquez
Ura1a, 1906-1914) (2006), El reino de lo posible (2008) y
Literatura y globalización (2008).

ANTONIO CRAMANS (ciudad de México). Se ha

desempeñado como investigador, recopilador y
redactor para el Conafe. Recientemente ha publicado
Poemas de juguete 1 y 2, Canciones para llamar al sumo (libro
y fonograma), El rey que se equivocó de cuento y Éste era un
lápiz. Entre sus reconocimientos se encuentran el Premio
Nacional de Cuento "Tiempo de Niños" (1985), el Premio
Nacional de Poesia para Niños "Narciso Mendoza" (1999)
y el Premio Nacional de Canción para Niños (2002).

CRISTINA ■ARROS. Es investigadora de la cocina

rradicional mexicana. Publica con Marco Buen.rostro
la columna "ltacate" en La Jornada. En 2008 apareció
Los libros de la cocina mexicana, libro de su autoria
publicado por la Dirección General de Publicaciones
de Conaculta.
MARfA HP■R6M (ciudad de México, 1964). Su

poemario Tigres de la otra noche obtuvo el Premio
Hispanoamericano de Poesia para Niños 2005,
otorgado por la Fundación para las Letras Mexicanas y
el FCE. Ha publicado, entre otros, los libros para niños
y jóvenes Copo de algodón (2010), Berenice la sirena (2010),
Mi abuelo Moctezuma (2009), Sibila (2006), El disco dd
cielo (2006), Aires de Don Aire (2007) y Sombra/una
(2007).

■ÁR■Ali IACO■S (ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología dd cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La Jornada.
LIOMAa•• ICLISIAI. Médico psiquiatra. Ha

publicado, entre otros títulos, Cultura, religión y sociedad
en d fin del milenio (2000), La alienación, tragedia de la
voluntad de poder (2003), Psicología de la voluntad de poder
(2003), La cultura contemporánea y sus valores (2007) y La
religión bajo sospecha (2010).
AMALfA MILCAR (Buenos Aires, 1979). Licenciada

en letras por la Universidad de Buenos Aires. Es
periodista especializada en literatura y artes escénicas.
MTI•CAD4 (Monterrey, 1973). Desde 1996 ha realizado
Sus artículos son publicados en medios de México,
más de 50 exposiciones individuales y colectivas en
Argentina, Uruguay, Ecuador y España. Edita las
distintas entidades de México, y en otros paises como
revistas Justa y RevistaDCO-Danza, Cuerpo, Obsesión.
Estados Unidos, China y Argelia. En 2005 obtuvo el
Premio de Adquisición de la edición número 25 de la
fli•D MlftR•COIA• (Bremen, Alemania, 1950).
Reseña de la Plástica Nuevoleonesa. También ha sido
Ensayista y crítica literaria. Estudió letras, teatro y
seleccionado en la N Bienal Nacional de Artes Visuales
ciencias políticas en la Universidad libre de Berlin y en
de Yucatán; en el Concurso BID de Pintura Joven en
la Universidad de Bremen. Es doctora en letras. Desde
México; en la 2da. Bienal Nacional de Pintura Miradas, y
2002 trabaja como redactora en la revista Literaturen. Es
en la Bienal de Arte Posmoderno de Córdoba.
autora de numerosos ensayos y de la biografía Einmal
muft das Fest ja kommen: Eine rcifte zu Ingeborg Bachmann
■11a1 CAllli■ Promotora cultural desde hace casi
10 años. Desde el 2003 se ha dedicado a desarrollar (2008).
el proyecto letrasminusculas para investigar y difundir
la literatura infantil, impartiendo talleres de lectura
y escritura para niños y adolescentes. Ha recibido en
dos ocasiones, en el 2004 y el 2009, la beca Financiarte,
otorgada por el Consejo para la Cultura y las Artes de
Nuevo León.

en 2000-2001 y 2005-2006. Ganó el Premio Nacional Círculo de Eranos (2007) y Travesti, con la cual obtuvo, en
de Poesia Clemencia Isaura 2010 por su libro de el 2009, el Premio Binacional de Novela Joven Frontera
poemas Memoria de marzo.
de palabras / Border of Words.
IAYl~MaMCafA (Hermosillo, 1983). Es papá de Marcela

y escntor. Becario del Fondo Estatal para la Cultura las
Artes de Sonora en dos ocasiones. Ganador del Conc~
del Libro Son.orense 2006, género cuento. Becario
del Summer Seminar 2006 de la Fundación M
G' dinelli
.
empo
iar
. , realizado en Resistencia, Chaco, Argentina.
Ha publicado los libros de cuento Gentario (2006) y
Mascarada (2007). Modales de mi piel, su tercer cuentario
será publicado este 2010 por la editorialJus.
'

Cil_Rllli . .,..•••• (Monterrey, 1973). Es autora

del ~bro de cuentos Tiempos de arcilla y de tres libros
de literatura infantil. Su libro de cuentos Ciudad mía
obtuvo el primer premio en el Concurso Internacional
de Cuento convocado por la Universidad Externad d
C~lombia (1~96), y su cuento "Ven por chile y sal~, e~
pnmer preIDio en el Concurso Literario organizado por
la Deutsche Welle de Alemania (1995).
Y ~ UL41AR (San Nicolás de los Garza, 1980).

• • ~ ANTONIO Pilli (León, 1965). Narrador

y ensay¡sta. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premi~ de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John S~on Guggenheim Memorial Foundation en 2001
Ydel SIStema Nacional de Creadores de Arte.

~1cenc_1ada en letras españolas por la UANL Ha
IIDpart~.do talleres literarios en la Dirección de Cultura
Infantil y la Dirección de Culturas Populares de
Conarte. En el año 2008 obtuvo la beca del Foneca en
1~ catego~a de j_óvenes creadores por un proyecto de
literatura infantil titulado "El espejito".

MAlll_MA NRCIW (~uenos_ Aires, 1978). Narradora y

ensayista. Curso estudios de historia en la Universidad de IOIII :4":"°MIO lüHtAI (Monterrey, 1977). Traductor
Buenos Aires y actualmente se desempeña como editora y penodista. Fue editor de la página cultural Lectofilia
Colabora en el suplemento Laberinto del diari M'I . .
D' .. l
o 1 en10. y d~ ~uplemento infantil El Cachetón. Es coautor del

m~? a revist~ Lanzallamas durante 2003. En 2008,

audiolibro de viajes Eine akustische Rcise über die Halbinsd
pamcrpó en el Primer Festival de Jóvenes Narradores en Yucatánzwischen Cozumd und Campeche (se publicará en
La Habana, Cuba. Ha publicado el libro de cuentos De la octubre de 2010 en la editorial alemana Geophon)
noche rota (2009).
Reside en Berlin.
·

•_•n~..-o N~llTA uus■ (Caracas, Venezuela, 19?5).
Licencrado enfilosofia por la Universidad Católica Andrés
Bello de Venezuela. Profesor del máster de promoción de
la lectura de la Fundación FGSR-Universidad de Alcalá
~ Henares, del máster en libros y literatura para niños y
Jóv~es de la Universidad Autónoma de Barcelona-Banco
d~ Lib~ y del máster lecturas, libros y lectores infantiles
y ~veniles de la Universidad de Zaragoza. Actualmente
dirige las secciones de educación y literatura inf til
'enil la·
an y
JUV en reVISta Educación y biblioteca.

FRANCISCO Mili SÁMC■D. Poeta y ensayista. Es

CARLOS RIYIS Á..-1u (Torreón, Coahuila. 1976)

autor de Mar en sombra (2005), Defensa de la demora
(2009) y La bitácora y un día más (2010). Es miembro del
consejo editorial de la revista Literal. Ha sido becario
del Fondo estatal para la Cultura y las Artes de Sin.aloa

Ha publicado, entre otros, los poemarios Habitar l~
transparencia (2003), el libro de poesia infantil Aprendiz
de volador (2003), Claridad en sombra (2004) y Una llaga
en d rostro dd tiempo (2007), además de las novelas El

l~alRA IÁNC■II TAPIA (1974). Maestra en artes

VISUales con_especialidad en difusión cultural por la UANL
C~ un diplomado en tasación y compra de arte en el
~ntuto _su~or de Artes de Madrid Ha colaborado con
diversas
.
.msntuciones en el diseño de programas de arte
mternacronal Actualmente es coordinadora de
públicos del Departamento de educación del M ~ r :
Contemporáneo de Monterrey.

• ~ TOaau. Licenciado en música y composición
onentado a la educación. Siendo profesor universitario
completa ~ grado de maestría en artes por la UANL
con una tesis sobre las relaciones entre la creatividad, el
arte y la enseñanza. Actualmente es candidato a doctor
por la Universidad Complutense y la Universidad
Autónoma de Madrid

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487119">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487121">
              <text>2010</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487122">
              <text>71</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487123">
              <text>Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487124">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487125">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487143">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487120">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2010, No 71, Abril-Junio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487126">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487127">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487128">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487129">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487130">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487131">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487132">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487133">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487134">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487135">
                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487136">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487137">
                <text>01/04/2010</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487138">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487139">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487140">
                <text>2014864</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487141">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487142">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487144">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487145">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487146">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28099">
        <name>Bárbara Jacobs</name>
      </tag>
      <tag tagId="28128">
        <name>Carlos Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28132">
        <name>Crítica literaria en el modernismo hispanoamericano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28133">
        <name>El caballo en la tempestad</name>
      </tag>
      <tag tagId="28131">
        <name>Heidi Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="26683">
        <name>Literatura infantil</name>
      </tag>
      <tag tagId="28130">
        <name>Promoción de la lectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="28129">
        <name>Reconstruir la infancia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28134">
        <name>Reseñas de libros infantiles por Javier Munguía</name>
      </tag>
      <tag tagId="7118">
        <name>Utopía</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17504" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15535">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17504/ARMAS_Y_LETRAS._2010._Nueva_Epoca._No._70_0002014864.ocr.pdf</src>
        <authentication>0b5cad7695c174047bc0793c023fc28d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488059">
                    <text>~

Camus contra un árbol.
A 50 a1ios de su muerte

VÍCTOR BARRERA ENDERLE

~

Comentanns al l1brn
A1-iallll 1od11,·i11, de
Fahiennc Braclu

ADOLFO CASTAÑÓN

1.a cu ltura manuscrita
e impresa frente a la
cultura digital
Entrevista a Rogcr Charticr

~

ANA LÍA MELCAR

rm
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓM

���!\,,., ... 'e I c.d;.,.

,,,ar,

MARCOANTONIOHMilNEZ

W

CÓMEZ DEL CAMPO

W

CONSEJO EDITORIAL
Carmen Alardin, José Emilio Amores. Carlos Arredondo, Miguel Covarrubias,
Margamo Cutllar. Roberto Escamilla,Jorge Garcla Murillo.José Maria Infante.
Humberto Mart!nez, Alfonso Rangel Guerra y Humberto Salazar

MISCELÁMEA

AMDARALAREDOMDA

Dr. Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

lng. Rogdio G. Garza Rívera
Secretario General
Dr Ubaldo Ottiz Méndez
Secretario Académico

l .a L "Ge de nos;" ;¡;is' y me.'.· :iLvl:as H. c. F.
MANSILLA

.\k!,; Vi...:!lill: m1stu ; JL Jmor ,e!c,._cic,r,. rr. ,Lll!...:llon y

, ' gr:m c-rnrru,,,,. htre,•ist a R,igt Ch~:t1, r AMALIA

l'C't l~ Ce JliNNETTE CLARIOND

MELCAR

1

W
\fo¡

Dr. Cds11 José Gar..:.a Acuña
Director de Publicaciones

CABALLERÍA

ct·c ,Clt"C

\runt - .ian "

W

Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

'DCÍL

1

·.e' ESTELALE~ERO

cv t

11 ,

ce {c,fri~c Fre•an'

Dr. VICtor Barrera Enderle
vicbarrcra@hormail.com
Director editorial
Lic.Jessica Nieto Puente:
editora_armasyletraef~'yahoo.com
Editora responsable

CARLOS VELÁZOUEZ

TOBOSO
l , V g, Ill . 1e.eh_ tn: ;eLL 1,

CORAL ACUIRRE

Lle.Jorge Onega Villegas
jagrafico@gmailcom
DLi.eño y creatividad

,\ l :rr,·" [ .JUtn::Jt h1L' PK BÁRBA.RAJACOBS

l 1s , UI J'c,

'e'.nstln,rr,¡;e ll·nlid·.c

L.vc·C

j,

lt

,:i1,

)1

,s

EDUARDO ANTONIO PARRA

ti,\ . n j;:rdm IVÁM TREJO

W

W

TARAMTIMO Y LA
IMTERTEXTUALIDAD / EL CINEASTA.

AMATOMÚ. DE LA CRÍTICA

DE ARTES Y ESPEJISMOS

OUEMTIM Til.UITIMO MEZCLA. Lil
ESTU..TECLU DEL CINE CWICO COM
ELEMEMTOS DE MilliTIYil MODERMAS
DE CORTE ÁUTOIUJ., DA.MDO COMO
RESULTA.DO IMÁ PilODU IMTERTEX'l'OiJ, /

ALEIAMDRO MARTÍMD
,cntTa (producente) 1 MINERVA REYNOSA

C't. s J1.

,, ·,ne ~r,,ulvec

J JAVIER MUNCUIA

Armas _v Wras. Revista de littrat11ra, arte y cultura de ia Universidad Autónoma de Nut:vo
uó1c !\Tll 70, encro-mar70 2010. Fecha de publkación: 31 de marzo de 2010. Revista
mme..~tral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
traves de la Dirc.cción de Publicaciones de la lJANL Domicilio de la publicación:
Biblioteca Magna Urúversitaria Raúl Rangel frias. planta pnncipal Alfonso Reyes
4000 Colonia dcl Norte., Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono:
• 32 818l2'l4W. Fax, S2 8183294lll. lmpresa por. Serna Impresos, SA de C.V.,
Vallar:ta 345 Sur. Ccntto, C.P. 64CXX1, Monterrey, Nuevo León México. Tiraje: 1,500
epnplares.
Númt'"ro de re&amp;T,'3 de derechos al uso exclui;ivo del tirulo Armas y Letras. Re\ista de
literatura, ane y cultura de b Universicfaj Autónoma de Nuevo León otorgada por
el lnstiruto Nacional del De:echo de ~utor O+2009-061817S70300· 102, de fecha 18
dt l.mio ck 2009. Número de certificado de licitud de titulo: en tramite. Número de
ce.. ificado de licitud de conteni io: en trámite. ISSN en tramite. Registro de marca
mtt.: el Instituto Mexicano de :a "ropiedad Industrial en trámite.
L1s opmion.:s y .:onteni.1..0s expre·, ,ctos en los articulas son responsabilidad
.:."Cciusiva de los autoft'.s.

r: ,1hlbida su rer-rndu&lt;.:ción l."'' U o parcial. en cualquier forma o medio, dd
conteo\C:. · eci:iwri,;J de ~ste número
'mpre'jo ~n Méx:icL
Todos !:1s dercchosrest:rv,Jos
C·p¡Ti¡;ht 2010

�~

V.A.~

CAPJL~ONSINA
POESIÁ

POESIÁ

~~

818L10TtC,. UN1VtJUiTAltlA O UANL

FONDO

UNIVERSITARIO

Poemas de La dispersión *
C!IJ

MARCO ANTONIO JIMéNEZ CÓMEZ DEL CAMPO

Agua

11

3

La nobleza del espacio anunciará en tu pecho
los oleajes,

De los telares del mar se fugó un hilo ardiente.

dirá la hora de entrar a las fuentes

Pronto ese extraviado hizo trama aparte:

que te bifurcan a fuerza de caídas y desvíos.

con el canto y el hechizo de las dunas hilanderas

Habituado al lenguaje y al espejo,

urdió los enredos del hombre con la muerte.

quizá temas deslizarte a la raíz imaginaría:

Por ese descuido del mar nació el desierto,
por eso en cada moribundo hay un texto de polvo
que todo lo entrelaza y todo lo desteje.

no dudes, sólo eres una resonancia,
o

g
&gt;&lt;

:

.....

.,2

4

-o
.....

1ft
111

~

El agua tiene entre sus dones
Avivar al cavilante caracol en su jardín de cactos,
y en silencio hablarle al moribundo con azoro
y mansedumbre:
persigue a las sílabas que dejó el agua
en los cántaros vacíos,
allí está la frase oculta de los cuerpos,
la palabra que ennoblece el espíritu de sequía
y el quebrantamiento

" Poemario publicado por la Universidad Autónoma de Coahuila «:° 2009,
dentro de la colección Siglo XXI Escritores coahuilenses (segunda sene).

rumor de veneros conociéndose a sí mismos.

�...

1

I!

M

,1.
La existencia puesta al sol
Albert Camus, a cincuenta años de su muerte
es VÍCTOR BARRERA EMDERLE

J'

1
1

t

1
-

Tal vez me equivoque, y seguramente me equivoco, pero
siempre he creido que a la narrativa y al pensamiento
· occidentales del siglo XX les faltabá el calor yla luz solar. Y
no hablo de decoración, de escenografía de fondo, sino de
elementos constitutivos. Quizá porque Kant' no saliq d~
.Konigsberg; o porque Goeth~ soñó una literatura mundial
· desde la comodidad de su_biblioteca en W eimar; o porque ~l
doctor Johnson casi nunca abandonó su condición insular.
.El caso es que la cultura occidental moderna aparece ante
nosotros, lectores meridionalés~pálida y gélida, como si hubiese
estado encerrada en el ático (exceptuando, quizá, algunas
excentricidades vanguardistas: guiños a.la cultura africana
o meridional). De ahi tal vez su locura contemporánea, o esa
"decadencia" anunciada por Oswald ·spengler hace ~así un
·siglo. Todo sucedió repenÜnamente, de pronto el lenguaje
y la existencia se volvieron no sólo -problemas-centrales, sino
motivos de angustia. El célebre cuadro de Mun~h ilustra a la
perfección estos dos elementos. El grito como expresión de una
existencia angustiada. Y nada había más allá, todo principiaba
y terminaba en las fronteras del lenguaje., A partir de aquí casi
·todo se vuelve sombrío y frío. (Pienso, sin embargo, que, si el
ser se oscurece en·el invierno, también deoería ser cierto que se·
desvanece en el verano.) Los lugares cá_lidos representaban 1~
salida, el escape dél mundo (como si estuvieqm, de hecho, fuera
de él). Gustav.von Aséhenba~h va a morir a Venecia; Gauguin
escapá de Franéia para perecer en la rolinesia. Y supongo que
cuando Heidegger 3:firmó la contingencia del ser humano,
señalando que venía de la nada"y se dirigía hacia la muerte, que
es nada la nada misma, tenía en mente un paisaje helado y albo.
La vida intramuros, como un cuadro qe Vermeer. · .

�'

H

asta que de súbito apare.ció un escritor
meridional, "africano", hijo de colonos franceses
en Argelia. Un "gamberro argelino", como
lo llamarían sus enemigos (que antes fueron sus
amigos). Su prosa era desoladora y, al mismo tiempo,
revitalizante: una suerte de penicilina, antibiótico
contra el musgo húmedo y oscuro de la cultura
occidental. Su linaje, producto del injerto insólito de
su escritura precisa y contundente, es todavia hoy
reconocible en la literatura francesa, pienso en autores
como Michel Houellebecq y Amélie Nothomb. Su
aparición, y exageraría si lo omitiera; no fue casualidad.
Albert Camus árribó a la escena en el momento preciso.
en que se cambiaba el escenario. Y, justo tras de él, como
si lo viniese siguiendo, apareció, de manera intensa, una
luz solar que deliueó, en todos sus contornos, el absurdo
que envolvia al sujeto occidental.
Desde el siglo XIX, la literatura y la filosofía
presentaban una crisis en la concepci()n de sus
• génerqs. Era ya dificil, por ejemplo, afirmar que la
novela seguía siendo un género menor destinado, en
su mayorta, a un "público femenino". O que la fi¡osofía
establecía una conexión directa entre el pensamiento
y la realidad. Con los avances tecnológicos y las teorías
positivistas y socialistas, la cultura y'la literatura se
convirtieron en instrum€ntos de investigación.
La alta confianza en el progreso, en el desa.rrollo lineal
de las ciencias, la técnica y el arte, herencia directa de
la Ilustración, se desplomó al despuntar el siglo XX.
La novela, por ejemplo, príncipió la nueva centuria
explorando nuevos caminos, nuevas técnicas, Para los
años treinta ya habían sido escrítas obras trascendentales
como el Úlises, La montaña mágica y la serie En busca del
tiempo perdido. Un maravilloso desfile de personajes
locos y excéntricos aparecía ante los ojos atónitos de
los lectores: Leopold Bloom, Stephen Dedalus, Tonio
Krüger, Marce!, Harry Haller. Las expresiones artísticas
eran ahora un campo abierto para el desarrollo de nuevos ·
temas y nuevas problemáticas. Las teorías positivitas y
naturalistas fueron quedando a un lado, en su lugar
aparecieron· los ~studios de Freud y el desarrollo del
psicoanálisis (fundamental para comprender la creación
de los personajes ~e la literatura contemporánea): el
problema del ser humano y su existencia empieza ha
convertirse en el centro de la creación y la reflexión dB
esos años. La mejor filosofía del siglo XX fue literaria.

Cronológica, filosófica y literariamente, Albert Camus
pertenece a este periodo evolutivo (y convulsivo) de la
cultura contemporánea. Nacido en Mondovi, Argelia,
en 1913, Camus estudió filosofía en la Universidad de
Argel, pero pronto abandonó esto para dedicarse al
periodismo y al teatro; participó, durante la Segunda
Guerra Mundial, en la Resistencia y en la fundación
del periódico Combat. A los cuarenta y cuatro años,
en 1957, ganó el Premio Nobel de Literatura. Carrera
meteórica: también su dec~so fue precipitado. Hace
cincuenta años, victima de lo que él mismo llamó·la
"arbitrariedad humana" (contraria a la ~arbitrariedad
divina", que envolvía toda clase de desastres naturales:
plagas, terremotos, inundaciones, etc.), muríó Albert
Camus cerca de París al estrellarse en su automóvil. La
fecha: el 4 de enero de 1960. El sinsentido de la vida, qne
él reflejó con intensidad en sus escrítos, se convirtió en el
sinsentido de la muerte: Camus se estrelló contra el único
árbol que habla en el camino. (Tal vez sólo la muerte de
Roland Barthes le gané el título del decesÓ más absurdo
de 4 cultura francesa.)
No voy a entrar en la dis.cusión de si Camus fue más
un novelista que un filósofo, ni tampoco echaré más leña
al debate que sostuvo con Jean·Paul Sastre. Prefiero no
hacer distinciones, y ver su obra como un todo (diverso,
heterogéneo) que ilumina, al mismo tiempo, los senderos
del arte y del pensamiento. Escritura flexible que transita
con plena libertad por los senderos de los géneros
discursivos. En ese sentido, El extranjero (publicada por
vez primera en 1942) es ya una pieza donde se funden
esas tendencias. La gran pieza, diría yo. Pero sobre todo
es escritura, la manifestación práctica de la existencia.
En la interpretación y representación que hace el escritor
argelino de la existencia están los argumentos de su
filosofía, ahí yacen también los elementos c~nstitutivos
de su prosa ensayi$tica (en particular de El mito de Sísifo
y El hombre rebelde). Ahí también aparece el sol como
protagonista, como elemento fundamental del absurdo.
El existencialismo presenta una gran diversidad
de definiciones y opiniones contradictorias, y no
me gustaría perderme en la infinidad de acepciones
ordenadas en diccionarios y tratados. Diré, básicamente,
que fue una corriente anti·intelectualista que intentaba
hacer.del ser humano el centro mismo de toda metafísica:
' centrar sus problemas en el Il!arco de su propia
existencia. Primera ba\alla contra el fundamento de la

8

filosofía occidental, rechazo manifiesto a la abstracción.
Ahora bien, los tonos yarían dependiendo la época y el
pensador: de la angustia de Kierkegaard al laberinto
lingüístico levantado a cal y canto por Heidegger y
terminado por los posestructuralistas.
La interpretación existencialista expuesta en El
extranjero hace ver débiles y cautelosas las reflexiones
más extremas y radicales de Heidegger y Sartre (incluso a
nivclficcional: Meursalt arrasa con Antaine Roquentin el
protagonista de La náusea). Es interesante preguntarse,
como punto de cruce entre la literatura y la filosofía,
cuál es el deseo de M·eursalt, el protagonista y
narrador de la novela de Camus, cuál es su búsqueda.
No parece perseguir nada. Sus anhelos se centran en el
café con leche y en la toalla limpia del lavabo de la oficina.
Ni siquiera María, la compañera de trabajo que aparece
intermitentemente a lo largo de las páginas, constituye
un objeto deseado, a pesar de que en repetidas ocasiones
Meursalt manifiesta su atraq:ión por el cuerpo de la
chica; pero ella no es una búsqueda, él la toma porque
ella estaba a su alcance, no hay esfuerzo ni sufrimiento
para lograrlo. Meursalt t~ma las situacion,es como vienen,,
con cierto conformism_o, pero su actitud sólo se ciñe a su
propi¡t existencia, para él no hay más que el hecho mismo
de existir, sin ninguna metafísica: es un hombre que
responde sólo a lo físico:
"Le expliqué que tenía
una naturaleza tal que
las necesidades físicas
alteraban a menudo
mis sentimientos... ". Su
existencia se confirma
con la aceptación de
sus actos; la ausencia
de arrepentimiento es
fundamental para que el
hombre pueda ser libre.
La capacidad volitiva
de Meursalt lo salva
de toda degradación.
Y el absurdo es la vía: "... dije rápidamente que había
sido a causa del sol", he aquí la respuesta de Meursalt
al interrogatorio judicial por haber matado al árabe.
El sol evidencia la irracionalidad de la razón: expone la
contradicción del ser.
Aquí la existencia se muestra como acto, nunca como

9

estado: denuncia elocuente del sinsentido de la vida. El
absurdo es la comprobación dé la ausencia de un destino
manifiesto. La imaginación literaria expone las raíces
fantásticas del pensamiento filosófico: negar la esencia
significa, al mismo tiempo, inver¡tar otra. Bofetada _a
la abstraéción, aniquilación de la sustancia, la novela
de Camus expone los linútes del existencialismo y los
peligros de su tendencia al relativismo. En su rechazo, el
"gamberro argeliuo" se lleva de paso a la misma Histotia
(el sustituto existencialista de la metafísiq: el registro
de lo que el hombre hacía sin Dios de intermediario).
Porque, al final, la existencia para Camus se reduce-a un ·
acto individual, pero éste termina por ser un acto critico.
Suicidarse o rebelarse, pero jamás someterse al e-0nsenso
tri aceptar el "mal menor" (en sus dí.as: el estalinismo).
Mejor equivocarse por cuenta propia que tener la
razón por mayoría. La libe,rtad debe ser un aprendizaje
constante, un acto personal realizado.siempre en tiempo
presente.
Ante la provocación de sus pares franceses y bajo
el radicalismo ideológico creado por el estallido de
la Guerra Fría, Camus muestra de nuevo los puños y
hace filosofía desde
su propio solar. La radicalización
/
ideológica imponía oficialmente sólo dos caminos,
pero había muchas otras formas de andar. El absurdo
· del mµndo burgués era
equivalente al absurdo
del uníverso socialista.
La ab_stracción de lo
individual, por un
lado, y la abstracción
de la colectividad, por
el otro, terminaban
por aniquilar la
manifestación de
cualquier existencia
individual., Y la
resígnac\ón no debía
ser la salida. A buscar
y abrir otros caminos
se dedicó el escritor argelino por esos años. Muy
pronto cayó en la cuenta de que el m4¡¡do intelectual
podía ser un -campo de batalla tan mezquino como
el de la política y el comercio. La reseña, o mejor:
el ataque de Francis J eanson a El hombre Rebelde en
Les temps modernes (1951), orquestado por Sartre,

�ALDA MERIMI:
puso en claro la bifurcación. Más que un debate
filosófico, fue un ataque a la condición colonial de
Camus; una lucha por el poder interpretativo. El
trasfondo: Camus reflexionaba desde la exist_encia,
Sartre desde la conveniencia. Autoridad versus
rebeldía. El sometimiento intelectual contra la
disidencia personal. En ese momento, el argelino no
podía ganar, el tiempo, sin embargo, ha arrojado luz
sobre el conflicto. "iDeéididamente, era mejor tener
. la razón con Camus que equivocarse conmigo!",
exclamó Sartre años después.
La revuelta del escritor. La rebeldía como moral.
Parece una contradicción, no lo es. Para Camus, la. moral
se construye en la existencia, es la consecuencia de un
acto, no un estado precedente, al cual es preciso aferrarse.
A menudo, el n;chazoa la abstracción se convierte en otra
especie de abstracción, Sartre rechazaba el esencialismo
pero terminaba por caer en él
No podría afirmar la causa precisa, ni tampoco
elaborar un esquema adecuado, peto sospecho que el
rechazo a este juego inútil de significaciones por parte
del autor de El extranjero, se debió a su condición de
lector meridional Camus absorbió la cultura occidental
de "manera deficiente" (tal como lo acusaban sus pares
franceses). Esa deficiencia, sin embargo, le otorga un~
perspectiva inusual: debía confrontar constantemente
lo leído con el mundo que lo rodeaba. No es lo mismo
leer un tratado sobre el ser en París que hacerlo en
Argel durante esos años (iEl se:r y d tiempo a los treinta
y seis grados centígrados!). El universalismo de las
teorías se hacia añicos anté el regio~smo colonial. Y
la condición colonial afectaba tanto al colono como al
colonizado, volviendo absurdo el discurso civilizador
de Occidente. Recordé de pronto un ensayo de George
Orwell donde expresa magistralmente esta condición
contradictoria. Orwell, colono británico en Oriente, era
entonces un oficial del Imperio Británico en Birmania.
Cierto día, un elefante enloqueció, amenazando la vida
de un tranquilo poblado; una multitud de birmanos le
exigió al joven oficial blanco dar cuenta de la bestia y
aniquilarla. Después de todo, él representaba la Jey y el
orden impuestos desde muy lejos: "Y de pronto caí en la
cuenta de que tendría que matar pese a todo al elefante.
Toda aquella gente esperaba que lo hiciera; tenía, por
tanto, que hacerlo. Notaba la presión de sus dos mil
voluntades empujándome de un modo irresistible. Y •

mística de amor (1931~ 2009)

fue en ese momento, allí de pie con el rifle en las manos,
cuando por vez ptímera capté la vacuidad, la futilidad del
dominio del hombre blanco en Oriente."
La cultura occidental se vuelve otra cosa en sus
márgenes. Pero también Occidente aparece distinto
para los viajantes de otras latitudes. Cuando María
le pregunta a Mersualt cómo era París, él responde:
"Es sucio. Hay palomas y patios oscuros. La gente
tiene la piel blanca.• Tal vez as! le pareció también
la capitar francesa a Camus: un callejón gris,
poblado de sombras y ventanas cerradas, ausente
de sollP

a

1
JIC
1....

••

.

Selección de poemas, traducción y notas de

JE-AMMETTE L. CLARIOMD

~

....

1
••
J:

•

!!

.!

1
10

.,

Cuando un poeta calla, se retrata; cuando eséribe,
olvida..¿Por ~qué entonces ha de ser un destino su
sil~ncio? Calla para irse, para dejar en sitio seguro a
los fantasmas. ¿Por qué si ve se define su estado de
vidente como una enfermedad?

�Ese Hombre, el Cristo que la acompaña, le da el
cielo de la sabiduría que todo dolor hace germinar: "El
árbol echa sus raíces en el miedo / y la semilla antes de
crecer/ aprende a morir".
Sólo por un amor así el mundo se vuelve real. En
38 poemas, Alda Merini nos entrega el derrumbe de
quien ha amado sin piedad, descarnadamente, pues
en ella la carne de Cristo es una rosa roja colmada de
sangre, Dios mismo hecho silencio.
MACNIFICAT: UN ENCUENTRO CON MARÍA

A

lela Merini nace en una época de posguerra,
de un padre cuyo amor ella reclama desde
pequeña como único modo de asirse a la
vida, mientras que la actitud que ella define c9mo
"fascista" afectará mayormente la voz escindida de
esta p_oeta que sólo alcanza a unirse a Jesús, única
imagen verdadera de su frágil destino.
CUERPO DE AMOR

Desde la aparición de La Terra Santa (1984), Alda
Merini ha vivido_la religiosidad como amor, despojo,
abandono. Su lectura de los santos no la ha llevado· a
escribir sobre los santos, más bien ha buscado vivir
una suerte de santidad poética dueña de su arrojo, de
sus miedos, del terror a este natural infierno de existir.
Cuando la palabra se acerca a Dios es que va al
origen, o se siente próxima al dolor del origen. Ypor
origen no propongo madre, tierra, mar. Digo Palabra
que abre la llaga de la creación.
El Cristo de Alela Merini en Cuerpo de amor, nace de
una soledad transfigurada, cáliz que mana la sangre
que ella vislumbró como pasión por ese hombre hecho
palabra, a quien a veces ha profundamente amado y,
también, traicionado tantas veces.Junto a su costado
no siente ni condena ni salvación: es cuerpo de
lenguaje que la inunda y"~leva como el tallo a la flor,
con su savia, con su espina.

. '

El Magníficat: un encuentro con María de Alda Merini
pertenece a una trilogía entrelazada por una sola voz
que se despliega en tres seres espirituales, solitarios,
plenos. Seres que se elevan para oir la voz sólida y
. sensible de qúien nombra su sentir desde el despojo:
fina y sosegada, su voz es una forma de piedad, una
conmiseración, un ciego mirar, un develar su fe
sin temor, un abismarse sin miedo. Al finalizar la
traducción de est~ libro, tuve la sensación de haber
escuchado una voz de gran altura, la voz del poeta que
por fin encuentra-fa serenidad.
Én Magníficat: un encuentro con María, María habla
al oyente pará contarle los dictados de una pasión
s\Jstancializada; una mirada que percibí al conocer a
la poeta hace más de quince años en su apartamento
frente al Naviglio rn Milán.
Alda Merini no es de este mundo, lo dejó hace ya
años, al vislumbrar que Maria, la madre de Cristo,
roza la altura de su voz: un misticismo encarnado. Su
palabra es anunciación, estrella, canto que surge de
la tierra. Su lengua no es ausencia de carne sino un
eterno vivir en los ójos del Amado: "i~é diré ·a José mi
esposo? I ile diré que le fui infiel? / iLe diré que lo he
traicionado conTígo? / Pero, tcómo se puede traicionar
a un hombre/ que es en esencia divino?/ iQué diré
a José, Señor?/ Esta tarea ingrata,/ esta duda atroz/
todos los hombres la llevarán en su corazón / cuando
vean á una virgen preñada !_de Tu PrÓpia Palabra".
En la época actual suelen confundirse religiosidad
poética -el diálogo supremo con nuestro yo aún sin
.develar- y la religión inventada por el hombre. Se~
religioso no es otra cosa que ser misterio, el que tan
bien entendió Ma)larmé: "Todo lo sagrado que desea
continuar siendo sagrado, se arropa en el misterio".
Misterio no es lo hermético, no es lo críptico, no es

12

lo religioso: sagrado es hacer florecer la belleza por el
_sacrificio.
Alda Merini habla desde lo sagrado místicamente
nacida para la poesia. Mística por natura, por destino,
por haber crecido anclada a un germen que va más
allá del lenguaje, más allá de las colinas de su origen:
llega al corazón herido de quienes la seguimos con la
devoción que tildo gran arte impone.
Hay quienes oyen en su voz ecos del Eclesiastés sin
darse cuenta que es hija predilec;ta de la noche y sus
toNllentas.
LA _CARNE DE LOS ÁNCELES

El Museo Nacional de Niza alberga un cuadro de
Chagal, La creación del hombre, en donde el arti$ta ha
sustituido la imagen de Dios por la figura de un-ángel
Las blancas alas desplegadas lanzan un fulgor divino
mayor acaso al de Cristo que aparece más pequeño
y humilde en la parte superior del_lienzo. Al centro,
azulado en blancós, el ángel de Yahvé -identificado
enla Biblia·con Dios en persona-parecierá acercarse
al sueño del artista que se expresa para decir: aquí
estoy para entrat en las bocas de los hombres, yo soy
el mel)Sajero, lá luz que necesitas para crear, yo soy el
que cuida tu sueño y se duerme dentro de ti, yo soy
. el ángel de tu anunciación cada vez que nombras la
palabra.
Sabemos que los ángeles carecen de sexo, que s¿n
fuúsimos en su vibración y que, por eso, captan como
nadie las realii:lades humanas; tanto, que los físicos los
diferencian de la condicíón humana por sus radiantes
pulsaciones lumínicas. Ser ángel.lo supo bien Wallace
Stevens, es condición necesaria del poeta y, a veces, a
pesar de ser expulsado, o arrojado a los-abismos, o ser
-como en Hieronymus Bosch- la memoria dantesca
del pecado; más necesario que oscuro, todo ángel es
reverberación, luz pura vigilando la armonía de los
cielos.
En Alda Merini, la, luz del ángel es sutil y
penetrante, alta y reposada, desparrameante, difusa
hasta concentrarse en la voz cuya carne se desprende
del espíritu para decir: "Se die:e que la creación del
Paraíso es la fábula de un amor ign_oto que de pronto
desata sus alas desde la corteza terrestre y que, al
enfriarse la tierra, más allá de las creencias bíblicas,
nacen ]os primeros vuelos d~ los ángeles".

13

En La carne de los ángeles aparecen velados Serafines
(aquellos que arden por el calor de Dios), de seis alas,
únicos de la estirpe que por estar cerca, pueden ver
a Dios. También los Querubines (los que poseen la
plenitud del conocimiento) y sólo existen para la
contemp~ación. Azules, con _4 alas llenas de· ojos,
,pueden ver lo que sucede para advertir, prevenir,
transportar los buenos espíritus hacia ei hombre. Y
casi en menor escala, los Tronos, "indica su absoluta
separación de cualquier sujeción terrestre". Se les
representa junto a un trono, o con un espejo en la
mano, o sentados sobre un globo, entronizados o
entre las esferas celestiales. Este espejo en la mano lo
usa la poeta para llagar nuestros ojos ora secos por la
expulsión, ora cansados por la contemplación. Todas
somos ángeles 9 demonios, depende del sueño creador,
del miedo, del amor, del modo en que entregamos
nuestra carne para que se encienda o para que se
apague, se muera o renazca por el sacrificio del amor.
Con este po~mario se cierra la trilogía de Alda
Merini: Cuerpo de amor: un encuentro con Jesús, Magníficat:
un encuentro con María y La _carne dews ángeles. Para
Alda Merini los ángeles son pretexto y realidad de
su escritura, son libertad y neces~ria contraparte
de Satán, son vuelos que la elevan -en la escala del
dolor~ a un color más bello, más reconciliado: "Me
regresaste _al mundo, yo c¡ue volaba / tan alto corµo
para cantar un magníficat a María"W

�lo che sono vicina alla marte,
io che sono lontana dalla marte, '
io che ho trova to un soleo di fiori
che ho chiamato vita
perché mi ha sorpresa,
enormemente sorpresa
che da una riva all'altra
· di disperazione e passione
ci fosse un uomo chiamato Gesü.
lo che l'ho seguito senza mai parlare
e sono diventata una discepola
dell'attesa del pianto,
io ti posso parlare di luí.
lo lo conosco:
ha riempito le míe notti con frastuoni orrendi,
ha accarezzato le míe viscere,
imbiancato i miei capelli per lo stupore,
Mi ha resa giovane e vecchia
. a seconda delle stagioni,
mi ha fatta fiorire e morire
un'infinita di volte,
Ma io so che mi ama
e ti diro, anche se tu non credi,
che si preannuncia sempre
.
con una grande frescura in tutte le membra
come se tu ricominciassi a vivere
e vedessi il mondo perla prima volta.
E questa ela fede, e questo eluí,
che ti cerca per ogni dove
anche ~uando tu ti nascondi
per non farti vedere.

llenó.mis noches con terribles estruendos,
acarició mis visceras,
blancos dejó mis cabellos por el asombro.
Me hizo joven y vieja
según las estaciones,
me hizo florecer y morir
infinidacl de veces.
Pero yo sé que me ama
y te diré, aunque no lo creas,
q1:1e siempre se preanuncia
con gran frescura en todo su cuerpo
y sientes como si volvieras a vivir
y tus ojos.miraran por vez primera el mundo.
Y ésta es la fe, y éste es él,
que te busca por todas partes
aunque te escondas
para que no te encuentre.
(De Cuerpo de amor)

lolo so
che il figlio mio e Tuo
non lo vedra nessuno
e che tutti lo vedranno.
Ma a Giuseppe
cosa diro?
Lui che piange nascosto in una lacrim.a,
in uncánto?
Cosa diro?
Che Tu prima di luí
hai visto la mía solitudine
e ne hai fatto un carpo?
Cosa diro a Giuseppe mio sposo?
Diró che l'ho ingannato?
Diró che l'ho tradito con Te?
Ma come si puó tradire un uomo
con un·essenza divina?
Cosa diro a Giuseppe, Signare?

Questo compito ingrato,
questo dubbio atroce,
tutti gli uomini l'avranno in cuore
quando vedranno una vergine incinta
della Tua Stessa Parola.

***
Yosé
que el hijo mío y Tuyo
nadie lo verá
y todos lo verán.
Pero aJosé,
/qué le diré?
iA él quien llora oculto en una lágrima,
en un canto?
iQuéle diré?
/Que Tú antes que él
viste mi soledad
y con ella hiciste un cuerpo?
/Qué diré aJosé mi esposo?
/Le diré que le fui infiel?
/Le diré que lo'he traicionado conTigo?
Pero, /cómo se puede traicionar a un hombre
que es en esencia divino?
/Qué diré aJosé, Señor?
Esta tarea ingrata,
esta duda atroz,
todQs los hombres la llevarán en su corazón
cuando vean a una virgen preñada
de Tu Ptopia Palabra.

*'"'
Yo que estoy cerca de la muerte,
•yo que estoy lejos de la muerte,
yo que encontré un surco de flores
al que di por nombre vida
porque me sorprendió,
mucho me sorprendió
que de una a otra ribera
de desesperanza y pasión
hubiese un hombre llamado Jesús.
Yo que lo seguí siempre en silencio
y me transformé en discipula
de la espera del llanto,
yo te puedo hablar de él.
Yo lo conozco:

(De Magnificat: un encuentro í:on María)

•

14

15

•

�Cosi l' angelo che si fa demone,
il demone che si fa angelo,
il male oscuro;
la paura del male
diventano l'infemo vivo della mente.
E alfora si sente il palpito divino
di una rinascita che non e piü possibile,
e su queste rive di canto
nasce forse l'espansione di una lingua
che non conosce nessuno,
e di" cuí non parlera mai nessuno.
Mentre la poesía edistanza
tra corpo e corpo,
mentre la poesía eamore,

***

r

Asi el ángel que se hace demonio,
el derp.onio que se hace ángel,
el oscuro mal,
el miedo al mal
se convierten en iflfiemo vivo de la mente.
Y entonces se siente el latido divino
de un renacer que ya no es posible,
y sobre estas riberas del can,to
tal vez nace la expansión de una lengua·
que nadie conoce,
y de la cual nadie hablará jamás.
En cambio la poesia es distancia
entre cuerpo y cuerpo,
en cambio la po~sia es amor. ·
(De La carne de los ángeles)

.16

17

�...ou-

-o
-o

en
111

J:

•1

111

=
-

z
o
%
o
u

w

'!!

•1
IIC

1
'

-.
= •
•.. .
-'I · .•.
•J:

■

►

J:

■

■

=

►
■

~ª
~
~ l:3, :

E
1:

~Cf) .

•-'
1:

•J: E
1:

- •
1:
■

.

A

I:~
~
U ...
I..\J '

J: .

IIC 1

~-

CL)

cido el 28 de noviero.bre de 1908 en Bruselas,
Bélgica (aunque hijo de padres franceses
de origen judio), Lévi-Strauss creció en
un ·ambiente aburguesado que le permitió desde
pequeño acercarse a los libros, al arte y a la música
clásica -su otra gran pasión. La familia regresó a París
donde Lévi-Strauss crecería y tendría su formación
escolar. En la prestigiosa Universidad de París-La
Sorbona estudió derecho con agregado en filosofía. Sin
duda, su decisión de ampliar sus estudios de derecho
con los de filosofía sería de suma importancia para el
futuro académico de Lévi-Strauss, ya que en La Sorbona
tuvo la fortuna de ser alumno de grandes filósofos como
Abe! Rey y el medievalista Etienne Gilson, pero sobre
todo ahí conoció dos corrientes ·intelectuales que lo
marcarían profundamente: el_psicoanál.i$is freudiano y
el marxismo. Su ihterés por la psique del ser humano y
por las formas de pensamiento surge durante su paso
por La Sorbona. 8 marxismo a su vez l½ otorgó una
explicación (materialista) de la lógica de lá historia.
Aunque en su obra futura Lévi;Strauss se alejaría de
ambas comentes, nunca dejó de dialogar con ellas a la
hora de reflexionar sobre sus apuntes etnográficos.
Entre 1931 y 1934, Lévi-Strauss se dedicó a enseñar
filosofta y a publicar breves articulos en revistas de
corte socialista. A pesar de su fíliacíón socialista, el
· marxismo cada vez le parecía menos apropiado par.
dar respuesta a sus inquierudes intelectuales, entre las
que ya destacaba su interés por descifra¡: las dinámicas
sociales y culturales de las sociedades humanas, La idea
de viajar y conocer países.remotos y culturas extrañas
le atraía desde sus lecturas de infancia. Sin embargo,
fueron sus recientes lecturas de Joseph Conrad las que
aumentaron su anhelo de viajar y tener la experiencia
de vivir en una cultura diferente a la suya. Sin embargo,
seria su lectura de Sociedad primitiva, del antropólogo
norteamericano Robert H. Lowie, lo que le aclararía
su futuro, 8 mismo Lévi-?trauss describe en Tristes
trópicos cómo la lectura atcident.11 de un libro ya viejo y
ª_

%
•

,
N

J:

;

1:

1

~

■
11
;
:

• -•
• 1

~

El pasado 30 de octubre de 2009 falleció el último representante de
la gran pléyade. de pensadores franceses que dominaron el panorama
intelectual de la segunda mitad del siglo XX. El etnólogo y pensador
francés, Claude Lévi/Strauss, murió en París poco antes de cumplir los
101.años de edad. Su biografía fue un constante periplo a lo largo y ancho
del mundo real y el de las ideas. Su vida, tanto personal como intelectual,
estuvo completamente ligada a la historia del siglo XX. Su vasta obra
-aunque no tan extensa como lo fue su vida- no sólo significó una
revolución para la antropología y las ciencias sociales, sino qµ@ también
modificó para siempre nuestra manera de mirar el mundo y a los que
habitan en él.
18

■

i• ¡-.
~
¡ ; •
• :•=
■

1:

1

::1

1

■

••
■

•

::1

19

medio olvidado como el de Lowie le mostrarta de golpe
su futura vocación. En ese momento supo que lo que
deseaba era ser etnólogo'. Lowie fue uno 4e los primeros
antropólogos norteamericanos (aunque había nacido
' en Austria) en realizar trabajo de campo; pasó largos
periodos viviendo entre los Arikara, Shoshone, Mandan
y otros pueblos de las Grandes Planicies y sudoeste de
Estados Unid.is. La experiepcia del trabajo de campo
relatada por Lowie fasqnó a Lévi-Strauss, dado quelo
que él estaba buscando era la posibilidad de estudiar a
.·las sociedades humanas en general, ypara ello necesitaba
acercarse a culturas ajenas a la historia occidental
(y encontrar explicaciones sociales diferentes a las
ofrecidas por el _marxismo). Aunque ahora consideramos
inocente la idea de creer que las culturas no-occidentales
han permanecido inmovilizadas en la h'istoria, y que
por lo tanto representan un vestigio de la antigüedad,
esta creencia tuvo gran arraigo hasta hace no mucho y
movilizó por décadas a los antropólogos; de hecho, el
, trabajo de campo que implicaba buscar a una cultura
alejada de la "civilización" occidental fue el método.que
distinguió y consolidó a la antropología como ciencia
social en las primeras décadas del siglo XX'.
Lévi-Strauss creía que con el fin de descubrir-las
formas de pensamiento comunes a todos los seres
humanos ténia que aventurarse en una experiencia similar a la realizada por Robert Lowie. Por ello es que
l En este articulo utilizo como sinónimos los términos "etnólogo"
y "antropólogo". A ciencia cierta, antropología es un término más
general que etnologia porque puede ser fisica, social o· cultural y
hngü!stica. De hecho, emologia es el equivalente a antropología
social o cultural. La diferencia en los términos corresponde a las
diferentes tradiciones antropológí~: en Estados Unidos se le llama
•antropolog1a cultural"; eñ Gran Bretaña, •antropología social";
I1]Íentras que en Francia: "etnología"'.
2 fl tta,bajo de campo de Bronislaw Malinowskl en las Islas
Trobriand (1914°1918) inauguró el método de investigaciOn que
caraci-erizaóa a · 1a anttopolog1a desde entonces. Otros trábajos

de campo como los de Margaret Mead en Samoa.o los de Evans,
Pritchatd con los azande dd Alto Nilo y los nuer al sur de Sudán,
son quizá de los ejemplos más representativos durante este. periodo
clásico de la antropología.

�pasó gran parte de 193"4 buscando la manera de poder
estadia en Nueva York le permitió también conocer a
viajar a algún lugar remoto: Australia o el Pacifico sur,
fondo la tradición boasiana de antropología cu1tural4 .
África o algún sitio de América. Pidió ayuda a Marcel
Cuando la guerra mundial llegaba a su fin y la
reconstrucción de Europa iniciaba, Lévi·Strauss sela pasó
Mauss, uno de los grandes antropólogos franceses,
viviendo entre Francia y Estados Unidos. Finalmente,
a quien le manifestó su deseo e intención de ocupar
en 1949 presentó su tesis doctoral en La Sorbona: "Las
alguna plaza dé maestro en otro país en el dado caso
estructuras elementales del parentesco" (Les Structurt:5
. de que existiera una posibilidad de esas caracteristicas.
Fue asi como al poco tiempo le llegaría la oportunidad:
élémentaires de 1a parenté). La obra fue publicada al año
participar en una misión cultural en BrasiJl. Lévi·
siguiente e inmediatamente obtuvo el reconociníiento
Strauss aceptó de inmediato la oferta. Esta estancia
de la comunidad académica. Esta obra 'contradecía y
en Brasil marcatia el inicio de su experiencia como
refutaba las teorías existentes sobre los sistemas de
etnólogo.
parentesco, especialmente las de la escuela británica
En Brasil, Lévi·Strauss vivió de 1935 a 1939 y
.conocida como estructural-funcionalista. Allred
enseñó en la Universidad de Sao Paulo. Además de la
Radcliffe-Brown, quizá el antropólogo más conocido de
enseñanza, tuvo en ese país sudamericano sus primeras
est¡I tradición antropológica británica, consideraba que
experiencias etnográficas realizando visitas al Mato
los sistemas de parentesco se basaban en la ascendencia
Grasso y a la.selva amazónica. En Tristes trópicos -un · de un ancestro común5. Lévi-Strauss, por su parte, llegó
libro maravilloso que trasciende y conecta disciplinas
a la conclusión que para entender el funcionamiento
tan diversas como la antropologia, etnografía, el
de los sistemas de parentesco la clave era comprender
diario de viaje y la literatura-, Lévi-Strauss narra sus
el principio de "reciprocidad". Teniendo en cuenta este
primeras impresiones al en,trar en contacto con las
principio uno puede también concluir que la función de
culturas originarias de esas zonas del subcontinente
los sistemas de parentesco sirve para garantizar el orden
brasileño y deja en claro que a partir de entonces no
de la sociedad mediante el intercambio de mujeres a
dudatia en dedícarse en cuerpo y alma a la etnologia.
través del matrimonio, y, obviamente, la precondición
La situación critica de una Europa al filo de una
para que este sistema funcionara fue la regla del incesto.
guerra mundial le hizo regresar a París. La invasión
F,51:o es, que un miembro de un clan determinado no podia
alemana a Francia ocurrió y concluyó en tan sólo
disfrutar a una mujer de su comunidad y por lo tanto
unos meses. Al firmarse el armisticio, Lévi-Strauss
tenia que intercambiarla esperando a su vez que él u otro
decide abandonar su país y refugiarse en Nueva York.
miembro de su clan recibiera de esa otra comunidad una
Nuevamente este viaje le marcarla profundamente.
mujer apropiada. Este sistema de intercambio, según
En esa ciudad enseñaría en la New School for Social
Lévi-Strauss, cimentó lás bases para la organización de
Research, y esta experiencia le permitió empaparse de
la sociedad Es por ello que Lévi-Strauss considera que el
la corriente teórica que definirla sus investigaciones
tabú del incesto es el principio de la cultura; es un limite
etnológicas: el estructuralisrno. En la Gran Manzana
a los impulsos meramente naturales en beneficio de la
coincidió con el gran lingúista ruso Ro man Jakobson
organización social
y gracias a él, Lévi·Strauss conoció a fondo las obras
En esta obra fundamental de Lévi-Strauss es evidente
de otros lingúistas corno Ferc4nand de Saussure y
la influencia de dos de los grandes precursores del
otros ¡niembros de la Escµela de Praga. La lingüistica · pensamiento antropológico francés: Émile Durkheim y
estructural dotó a Lévi-Strauss de un modelo
Marcel Mauss. Lévi-Strauss se inspiró en el primero no
·teórico que aplicaría en sus investigaciones sobre
las dinámi~as sociales y culturales de los grupos
4 Referente al antropólogo norteamericano de origen alemán, Franz
Boas (1858-1942): Boas es considerado el padre de la antropolog!a
humanos. Además de la lingüistica estructural, su
3 Muchos 'intelectuales franceses que alcanzaÍ1an también gran
celebridad en las siguientes dos décadas participaron también en
este proyecto. Quizá el más famoso, además de Claude Lévi-Strauss,
fue el historiador Fernand Braudel.

moderna norteamericana y su obra se distinguió por renegar de
las teoñas evolucionistas y difusionistas y, en cambio, privilegió el
relarivismo culrutal aplicándolo a sus trabajos etnogtáficos.
5 Ver: Alfred R. Radclilie-lkown, Structurc and Function in Primitívc
Socicty (1952). Hay una traducción al español realizada por Editorial
Península en 1972.

_

sólo para el título de su obra sino también al concebir
un modelo de sociedad basada en la solidaridad (ya
sea orgánica o mecánica). Mientras que de Mauss
obtuvo la idea clave de reciprocidad Si la solidatidad es
fundamental en su idea de sociedad, ésta debe erigirse
sobre un sistema de reciprocidad, esto es, un sistema de
intercambio que fortalezca las ~ s entre los distintos
segmentos de la sociedad'.
_
A pesar del impacto de Las estructuras elementales del
parentesco, Lévi-Strauss no se conformó y se dio cuenta
que el estudio de los sistemas de parentesco no era el ·
camino adecuado para descubrir los procesos mentales
comunes a todo ser humano. Los sistemas de parentesco
estaban demasiado asociados a la acción social por lo
que Lévi-Strauss preferia buscar formas de pensamiento
social más puras y menos prácticas: la mitologia. Toda su
obra es en si un recorrido por descubrir las estructuras
o procesos mentales de lÓs seres humanos. Su proceso
de búsqueda inició con los sistemas de parentesco .
y terrninatia con su ·amplio estudio sobre los mitos:
Mitológicas, aunque en ese intervalo publicó lo que
muchos consideran sus dos obras más importantes: El
totemismo en la actualidad y El pensamiento salvaje.
La importáncia de estas dos obras radica en que sirven
para lanzar un ataque al eurocentrismo y a la arrogante
superioridad del mundo occidental que considerab~ a
los pueblos no-occidentales como primitivos e inferiores
y sobre todo, incapaces de pensar racionalmente. LéviStráuss demostró que a diferencia de lo que solemos'
creer, el tipo de pensamiento humana más común es el
arialógico y no el lógico. Este mayor uso del pensamiento
analógico no sólo es común entre las llamadas ·culturas
"primitivas" sino también en el mundo occidental (con
la excepción del racionamiento científico y matemático).
Los seres humanos acostumbramos utilizar patrones
arbitrarios mediante los que clasificamos a los objetos.
Sin embargo, áUnque estas clasificaciones son arbitrarias,
las relaciones entre los objetos obedecen a un carácter ·
más universal formando un sistema tle pares opuestos. Se
podría decir que todo el sistema que da forma a nuestro
pensamiento forma un sistema de oposiciones que6 Obviamente el t!tulo de la obra está inspirada en el libro Las
formas dancntafcs de la vida rdigiosa de Émilé Durkheim. Respecto a la
reciprocidad, la obra de Marce] Mauss, Essai sur ledon (Ensayo sobre
el don) marcó un p.ne aguas en la teot!a antropológica y hasta la
fecha sigue siendo muy empleado.

20
y

21

,
provee los elementos que utilizamos para pensar acerca
ele todo tipo de relaciones, entre ellas las relaciones entre
distintos grupos sociales. De hecho, la primera gran
oposición sobre la que descansa el sisterru¡ es la que hay
entre naturaleza y cultura.
Finalmente, sus cuatro volúmenes de las Mitológicas
son el resultado de veinte años de investigación y trabajo
de campo tanto en Brasil como Norteamérica En esta
monumental pero original obra, Lévi·Strauss analiza
detalladamente 813 mitos. La reflexión sobre estos
·mitos le permitió reforzar su idea de que el pensamiento
humano actúa mediante analogias oponiendo elementos
contrarios (crudo/cocido; naturaleza/cultura; ruido/
· silencio; sagrado/profano, etc.) y que los mitos son
productos de la realidad (natural y cultural) en que son
creados y transmitidos y que además tienen la función
de organizar las distintas sociedac,ies humanas. Conclµye
además que los mitos proveen a las sociedades humanas
de un modelo lógico que les a~de a solucionar las
contradicciones y los problemas de su mundo inmediato.
De hecho, su reflexión sobre la función de los mitos fue
fundamental para el futuro de las ciencias sociales y. la
filosofía en las últimas décadas del siglo XX: para LéviStrauss,la lógica del pensamiento mítico es tan complej~
como la de la ciencia mod~rna, aunque la diferencia
radica np en la calidad del proceso intelectual sino en la .
naturaleza de las cosas a las que es aplicado. Lévi-Strauss
echa por tierra la creencia de que la ciencia moderna
occidental es el resultado de un progreso mental, como
si las culturas primitivas (y las no occidentales) vivieran
todavía en un estado de infantilidad mental mientras
que el hombre occidental posee ya una menta madura.
Por el contrario, Lévi-Strauss concluye que el hombre ·
siempre ha poseído la misma capacidad mental, la
única diferencia es que en la actualidad se ha ampliado
el nÜlp.ero de áreas y situaciones a las que se aplica el
pensamiento.
Aunque con el tiempo tanto el estructuralismo
corno la obra de Lévi-St:rauss han sido fuertemente
criticados, su legado enriqueció y favoreció el
desarrollo de las ciencias sociales y las humanidades.
Dos aspectos caracterizaron la grandeza de la obra
levistraussiana: primero el que su interés por las
culturas "primitivas" obedecia más a una búsqueda
de las propiedades fundamentales del ser humano
-es decir, encontrar lo que todos los seres humanos

�I

POESÍA

(sin importar raza o sexo) tenemos en común- que
a una curiosidad de anticuario o de estudioso que
simplemente P.retende demostrar la evolución de
las razas y concluir, como muchos precursores de la
ciencia antropológica: que la cultura occidental es
superior. Segundo, que a diferencia del resto de los
. antropólogos, su interés fueron la '4rriente humana" y
las dinámicas sociales y culturales que los humanos
compartimos y no simplemente descifrar los modos de
organización ele una sociedad en particular.
Más allá de la originalidad que su obra representó
para la e_tnologia debido a sus métodos y
planteamientos teóricos, sus libros influenciaron
y modificaron al resto de las ciencias sociales y
la filosofía. Su obra fue un fundamentado ataque
al eurocentrismo y a la colonización europea.
Lévi-Strauss desnudó a la supuesta superioridad
occidental: ésta no es más que otra forma.mítica de
pensar nuestras diferencias con las otras culturas. Las
luchas anticoloniales y la critica posmoderna contra
la arrogancia de la modernidad occidental (corno
la realizada por Lyotara) le deben mucho~ gran
antropólogo francés. Es verdad que-al estructuralisrno
y a Lévi-Strauss se les acusó de deshistorizar al ser ·
humano (principal critiea de la hermenéutica de
Paul Ricoeur yHans-Georg Gadamer) pero aún así,
estamos en deuda con Lévi-Strauss porque su obra fue
un esfuerzo por comprender al otro y por demostrar
que el no-occidental, o el "no-civilizado", es muy
similar a nosotros y que posee la misma capacidad
intelectual Fue además un precursor en defender a la
naturaleza de la depredación hum~. Por último, creo
que hoy más que nunca los planteamientos de Lévi-

Strauss pueden ser muy benéficos para la humanidad.
Leer a Lévi-Strauss es una invitacióñ a replantearn9s
y a volvernos escépticos sobre nuestras creencias y
valores más arraigados y poco cuestio~ados. Si tan
5?lo dudáramos más de lo que creemos que es correcto
o "natural", el camino a la tolerancia seria más ancho.
En ampliar este camino todavía demasiado estrecho es
que el viejo etnólogo francés nos seria de gran ayuda110

Hay un jardín
Obras de Claude Lévi-Strauss:

La vic familiairc et sociale des indicns Nambikwara (Vida familiar y social de
los indios Nambikwara). 1948.
'
Les struccurcs tlbnentaircs de la parenté (Estructuras dancntalcs del
parentesco).1949.
Racat histoirc (Raza ehistoria), 1952.
Tristcs cropiqucs (Tristes-trópicos). 1955.
Anthropologic scructuralc (Antropología estructural), 1958.
Le toctmismc aujourd'húi (El totemismo en la actualidad), 1962.
La pcnstc sauvag,-(El pensamiento salvaje), 1962.
Les mythologiqucs 1: Le cru et le cuit (Lo crudo y lo cocido), 1964.
Les mychologiques 2: Du miel aux cendres (De la miel a las cenizas). 1967.
Les mychologiqucs 3~L'origjnc des manieres de table (El origen de las maneras_
en la mesa), 1968.
l.ts mythologiqucs 4:L'homme nd (El hombre desnudo), 1971.
Anchropologie structurale dcux (Antrapologia estructural dos), 1973.
Lavoiedcs masques (La rucad, las máscaras), 1975.
Racc et culture (Raza y cultura), 1983.
Le rcgard tloignt (La mirada alejada). 1983.
.
La pocitre jalouse (La alfarera celosa), 1985.
De pres et de loin (Dcsdrnrca y desde lejos), 1988.•
Histoirc de lym. (Historia dt lince), 1991.
Regardcr, tcouccr, lire (Mirar, escuchar, lecr),'1993.
Saudades do Brasil (Nostalgia del Brasil). 1994.
Le Ptre Notl supplicit, 1994.
Saudades de Sclo Paulo, 1996.

1
1llC

OJ

IVÁNTREJO

1

Peroel silencio es cierto. Por eso escribo.

'

2

Estoy solay escribo. No, noestoy sola.

1
.....

Hay alguien aquí que tiembla.

J

Alejandra Pizarnik

E N rus OJOS HAY UN JARDÍN de

alegría animal

que azuza la anoche para que se abra como orquídea
o como cálido roce/ pues nada crece ní amaina
fuera de la caricia/ ní de la mano
que horada los espasmos.

�POESÍÁ

POESÍÁ

No HAY OTOÑO EN TU JARDíN/ ni hojas secas
entre tus dedos/ sólo hay inacabables puestas de sol
EN EL JARDÍN tu mirada es liviano canto

que peregrina sobre nú piel/ hoja de sauce
apenas flotando.

donde es necesario pensar en el silencio o apenas
[nombrarlo
o lo dicho ya que se esconde tras tus ojos/
emane como flor en el páramo del sueño.

�POUfA

"3COMZALO ROJAS CAMOUET

EN EL JARDÍN NADIE NOS oYF./

pasamos los dias al vuelo y nombramos
las pequeñas cosas para que existan/ para que nos
[ habiten/
salimos a cazar palabras dormidas y las juntamos
en el huequito que tenemos en el pecho/ en esa entrada
al más cálido de nuestros templos/ ya satisfechos
ronroneamos mientras se acicala la noche.

En esta orilla del jardin somos posibles.

A Bolaño como escritor se lo podría revisar como poeta, novelista
~ cuentista1. En todas esas posibilidades -pienso específicamente
élesde su narrativa- es la entrada y salida de una generación que
vivió, en casi toda Latinoamérica, la década de los setenta. Década
que de una u otra manera marcó el proyecto de generar igualdades
sociales con sus respectivos fracasos. Se podría pensar que era una
generación de personas que vivieron las revueltas entre las dictaduras
y las proclamas revolucionarias.
l Consqos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joya, escrito conjuntamente con AG. Porta (1984), La pista de hielo (1993), Literanira nazi en
América (1996), Llamadas telefónicas (1997), Los detectives salvajes (1998), Amuleto (1999), Mo11Sicur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Tres (2000),
Estrella distante (1996), Los perros románticos (2000), Putas asesinas (2001), Amberes (2002), Una novdita lumpen (2002), El gaucho insuft"ible (2003),
Entre paréntesis (2004) y 2666 (2004).

�---

------~----

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

olaño vivió esto desde_ u~a mixtura_ de países
(Chile, Venezuela, Mexico y Espana), desde
las posibilidades de cambios culturales y
sociales' y sus respectivos fracasos en la brutalidad
de las represiones militares:

B

... todo lo que he escrito es una carta de amor o de
despedida a mi propia generación, los que nacimos
en la década de los cincuenta y los que escogimos
en un momento dado el ejercicio de la milicia, en
este caso seria más correcto decir militancia, y
entregamos lo poco que teníamos, lo mucho que
teníamos, que era nuestra juventud, a una causa
que creíamos la más generosa de las causas del
mundo y que en cierta forma lo era, pero que en
realidad no lo era. De más está decir que luchamos
a brazo partido, pero tuvimos jefes corruptos,
líderes cobardes, un aparato de propaganda que era
peor que una leprosería ( ... ), pero igual lo hicimos,
porque fuimos estúpidos y generosos, como son
los jóvenes, que todo lo entregan y no piden nada

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

están supeditados por un "alguien" que pregunta. Más
aún, es ese "alguien" el que ordena cronológicamente
la seguidilla de estos dos escritores en sus aventuras y
búsqueda de la poeta estridentista, Cesárea Tinajero.
Exceptuando, eso sí, el relato o testimonio de Amadeo
Salvatierra, que siempre gira en la misma fecha.
Lo primero que podríamos pensar es que es el
propio narrador a quien le recae esta categoría de
"alguien". Este narrador reconstruye la historia.
Bien, ahí todo de acuerdo, pero es este narrador el
que tiene un juego doble. Le pondremos un nombre
a este narrador: testigo. En primer lugar, este
narrador o testigo parte del seguimiento de estos
poetas, Belano y Lima. Por otro lado, los personajes
que relatan son el testimonio que elabora producto
de la entrevista que se está haciendo a lo largo de
toda la novela.
Por lo anterior, esta figura dual del narrador✓testigo
consigue el relato de los personajes que hablan a
través de la entrevista. Para eso, hay que adentrarse en
la función de este género:

a cambio, y ahora de esos jóvenes ya no queda nada
(. ..) Toda Latinoamérica está sembrada con los

La entrevista es un diálogo organizado sobre
la base de preguntas y respuestas. Autoritario

huesos de estos jóvenes olvidados (en Manzoni,
2002: 212)2.

sin duda, en la medida en que uno de los
interlocutores, el entrevistador, tiene el monopolio

En varias entrevistas, Bolaño apunta a que su
escritura es sobre la memoria. La contextualización
de elementos que sustentan su memoria, da como
resultado la novela que se revisará aquí.

de las preguntas y por lo tanto lo conduce(... ) El
intercambio de palabras entre los interlocutores de
la entrevista, la sucesión de relevos en sus roles de
emisor y receptor, evoca de inmediato en el lector
el marco de comunicación propio de lo escénico,

LOS DETECTIVES SALYAJESY EL CÉMERO DE
LA ENTREVISTA

Cuando pienso en el género de la entrevista, también
dirijo la estructura del libro como un confesionario y
testimonio. No subtitulo esta sección con estos dos
últimos géneros, que están en juego, indudablemente,
porque la entrevista tiene aquí una mayor carga
fi.ccional. Si leernos cualquier capítulo de la segunda
parte de la novela ("Los detectives salvajes, 1976~
1996"), nos damos cuenta de que los relatos parten
con un pie forzado: "alguien" pregunta sobre Arturo
Belano y Uhses Lima. Es decir, todos los relatos de
los personajes que circulan en esta parte de la novela
2 Fragmento del discurso de entrega del Premio Rómulo Gallegos
(2 de agosto de 1999).

de lo "representado" (...) A menudo el autor de la
entrevista, al editar el texto, refuerza además los
efectos de teatralidad del diálogo: lo introduce
dando detalles sobre el lugar y el momento en que
se realizó la entrevista, o registra entre paréntesis,
en el transcurso del diálogo, los gestos del
entrevistado cuando responde (risas, énfasis de la
voz, movimientos de las manos, etc.), exactamente
como en las "acotaciones" de los textos dramáticos
(Morales, 2001: 161).

Si se piensa que aquí la entrevista no existe es
porque se piensa que no existe el clásico esquema
pregunta/respuesta. Pero como ya dije, es la figura
interna que hay de testigo, ese "alguien" que

28

LA INICIACIÓN NO ES ALCO QUE SE CONCENTRE EN UN ACTO O
EN UN PRINCIPIO, SINO QUE SE ENTIENDE COMO UN PROCESO:
EL VIAJE Y LA BÚSQUEDA SON CONSTANTES RITOS QUE SI SE
ELABORAN BIEN (PENSEMOS EN RIMBAUD), TRANSFORMAN A LA
VIDA MISMA EN UN MITO DE SÍ MISMO.
pregunta (para dejar que el relato fluya por parte de
los "interrogados) sobre Belano y Lima para que el
interlocutor confiese o dé testimonio del paso de estos
dos escritores.
El testigo, como dice la cita anterior, "refuerza los
efectos de teatralidad" para dar una carga fi.ccional de
lo que se relata. Estos relatos son la reconstrucción
o "representación" que el testigo da al que recibe
la acción. Aquí la palabra detective toma mayor
importancia: por un lado, son Belano y Lima los
que investigan sobre el periplo de Cesárea Tinajero.
Además, es el narrador/detective que va detrás de
las pesquisas de estos personajes. Esta lógica textual
produce una ficcionalización del relato. Todos
hablan (menos Amadeo Salvatierra) con distancia
temporal de la última visita de Belano y Lima. Es
decir, el recordar, el hacer memoria de los hechos,
que por lo demás deben ser concretos o específicos
a la supuesta pregunta detectivesca: ¿cuándo fue la
última vez que vio a Arturo Belano y a Ulises Lima?,
reconstruye no un dato fidedigno y concreto. Todo
lo contrario, se reconstruye -es importante aquí
el prefijo re- a través de la fabulación (Antonio
Cándido), el imaginario de la pregunta. La distancia
temporal elabora esta carga3• Por lo tanto, novelar lo
sucedido es reelaborar o reconstruir hechos que rozan
la fabulación del relato. Teatralizan el acto de hablar
hasta su máxima expresión, por ejemplo, en Joaquín
Font. Todo acto testimonial sería, entonces, una
representación y no una aclaración de lo sucedido.
Por otro lado, los testigos que hablan pierden su
condición de certeza. Palabra que no tiene mucha
importancia para generar una discusión al respecto
de este análisis: estos testigos secuenciales tienen
una carga temporal que los supervisa este detective/
3 Pienso, además, en otro texto, Tejas Verdes, de Hemán Valdés: el
hecho de reconstruir su vivencia en ese campo de concentración
provoca que el relato esté en el lúnite entre la novela y el testimonio.

29

narrador. Pero, por otro lado, hay otro testigo,
el cual abre y cierra este periplo de búsqueda:
García Madero (poeta de menor edad en el grupo
de los real viscerahstas). Una especie de alter ego
de Belano, el cual construye desde sí y para si sus
experiencias con estos personajes. Este testigo
toma una connotación más intimista, ya que en
este narrador, personaje y testigo se deposita
la clásica figura del protagonista de una novela
de formación. En la primera parte ("Mexicanos
perdidos en México, 1975"), se muestra a un García
Madero en las primeras experiencias ritualísticas
de ingreso al mundo: la sexualidad, la desavenencia
con la autoridad ( sus tíos) por no estudiar la
carrera que al parecer es impuesta, y sus primeros
acercamientos a su vocación de poeta, al ingresar
al grupo real visceralista. Esta última experiencia
carece de un ritual iniciático: "2 de noviembre.
He sido cordialmente invitado a formar parte del
realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No
hubo ceremonia de iniciación. Mejor así" (13). Es
decir, la iniciación no es algo que se concentre en
un acto o en un principio, sino que se entiende
como un proceso: el viaje y la búsqueda son
constantes ritos que si se elaboran bien (pensemos
en Rimbaud), transforman a la vida misma en un
mito de sí mismo.
En la segunda parte ("Los desiertos de Sonora,
1976") este personaje en formación relata el
encuentro -también a la pasada de él mismo: se
decide a dejar todo y ser un poeta- con Cesárea
Tinajero y todo el absurdo y cómico de la muerte
que ahí sucede.
En definitiva, entrevista y testigo son elementos
constitutivos de la creación y rearticulación de
la memoria. Novelar (ficcionalizar) los hechos es
ejercicio de esta memoria múltiple en la cantidad
de personajes (testigos) que hablan y del ejercicio

�---

- - - - - -

--

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

narrativo que realiza el mismo narrador/detective que
ordena todo este periplo.
METAMORFOSIS DE LA ESCRITURA:
MEMORIA Y DES.APARICIÓN DEL SUJETO

Este texto, como se dijo anteriormente, presenta
a un narrador dual. Ahora, por otro lado, más que
dual, es un narrador múltiple: está investigando el
paso de Belano y Lima por cualquier lugar en que
estos circulen. Intercepta a los testigos (testimonio)
de ambos escritores para que hablen. Por lo tanto,
la multiplicidad está relacionada con el transcurrir
del tiempo. Es un narrador que también impregna
su experiencia del viaje en el seguimiento de Belano
y Lima. Como dicen Deleuze y Guattari en el Rizoma
(tercer principio): "Las multiplicidades se definen
por el afuera: por la hnea abstracta, línea de fuga o
de desterritorialización según el cual cambien de
naturaleza al conectarse
con otros" (p.21). Esto es: el
narrador se multiplica por
las voces que hablan en el
transcurso de veinte años
( segunda parte del libro)
de seguimiento. El narrador
sería todas las voces que
están, también, fuera de él.
No es que el narrador sea
un reflejo de los personajes
que hablan -un espejo, si
se quiere- sino que la voz
de los personajes rebota en
el narrador y viceversa. En este "eterno retorno", se
construye el relato con este narrador múltiple. Más
aún, cuando hablo de "eterno retorno", es por que este
texto está lleno de interrupciones temporales, sobre
todo entre la primera parte con la segunda y, a su
vez, esta última con la tercera: el texto se va armando
desde su globalidad un circuito que se abre y se cierra

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

en si mismo. El libro mostrando su propio proceso
de creación, pero que se elabora como una red de
discursos que lo transforman en un multidiscurso, que
son todos los personajes que hablan, que a su vez es
el propio narrador de la segunda parte del libro. Esta
multiplicidad se logra bajo otro principio del rizoma
(4• principio), el de ruptura asignilicante:
Un rizoma puede ser roto, interrumpido en cualquier
parte, pero siempre recomienza según ésta o aquélla
de sus lineas, y según otros (. .. ) Hay ruptura en el
rizoma cada vez que de las lineas segmentarías surge
bruscamente una linea de fuga, que también forma
parte del rizoma (22). No hay imitación ni semejanza,
sino surgimiento, a partir de dos series heterogéneas,
de una línea de fuga compuesta de un rizoma
común que ya no puede ser atribuido ni sometido a
significante alguno (24).
La diacronía de la
segunda parte genera
rupturas con la primera
y la tercera parte, pero
retoma un sentido múltiple
en la totalidad del texto,
esto tomando en cuenta la
ruptura o lógica del tiempo
en las partes del libro: la
primera y tercera parte
presentan una sincronía
que quiebra con la diacronía
interna de la segunda parte.
Pero es este mismo quiebre el que produce la aventura
de Belano y Lima. Aquí no interesa saber el fin, por
absurdo que sea, de encontrar a Cesárea Tinajero, sino
cómo las multiplicidades ("agenciamientos") se van
conectando, alargando o rebotando unos con otros
para producir una escritura que se metamorfosea, que
se crea a sí misma. Esta metamorfosis es para mostrar

ESTÁ METAMORFOSIS ES P.A.RA MOSTRAR CÓMO LA ESCRITURA
FUNCIONA. DESDE SU PROPIO .A.ND.A.R: CÓMO CENERA VOCES, CÓMO

1

u

1
,e

'
'~

1,

1

=
...

..!'
¡

z

i
o
1

z
■

a

s

•
!

cómo la escritura funciona desde su propio andar:
cómo genera voces, cómo estas voces se conectan
entre ellas, cómo buscar un absoluto poético, cómo
representar el absurdo del crimen, cómo creer que
la poesía salvará al mundo, etc. Es decir, cómo la
escritura se va metamorfoseando para mostrarse
escurridiza consigo misma. El único punto de
conexión para lograr lo dicho es la utilización de la
memoria. Esta escritura funciona con dicha noción.
La memoria crea la multiplicidad que rompe con toda
conexión refleja para volver a este mismo punto.
Creo que estructurar la lectura desde lo anterior
considera al texto, o mejor dicho a la escritura como
tal, como funcionamiento, un ejercicio de la memoria,
por lo tanto, "como una pequeña máquina literaria"
(rizoma, 11) que descompone el relato para volverlo a
componer a través de la memoria. Esto es: la memoria
como acto subversivo si en la mesa (libro) se instalan
imágenes de situaciones sociales y políticas de los
setenta en Latinoamérica que brotan en la escritura
no como simple denominación o por ser nombradas,
sino por el hecho de recrearlas, paradojalmente, como
una desaparición en los mismos sujetos que transitan
el libro, específicamente Belano y Lima
En estos sujetos recae la memoria, pero es en
ellos mismos donde se instala la desaparición de una
generación que luchó por la igualdad. Es decir, estos
sujetos, como muestra muchas veces el libro, parece que
van desapareciendo, se desvanecen en el tiempo. Por
ejemplo, el relato de Lisandro Morales en marzo de 1977:

'W

1
1

...también recuerdo que miré a Arturo Belano
y que éste no se levantó de su asiento cuando
llegó el ecuatoriano, es más, no sólo no se
levantó, es que ni siquiera nos hizo caso, ni nos
miró, vaya, vi su nuca llena de pelos y por un
segundo pensé que aquello que veía no era una
persona, no era un ser humano de carne y hueso,
con sangre en las venas como usted4 o como
yo, sino un espantapájaros, un envoltorio de
ropas desastradas sobre un cuerpo de paja y de
plástico, o algo así (209).

EST.A.S VOCES SE CONECT.A.N ENTRE ELLAS, CÓMO BUSC.A.R UN
.ABSOLUTO POÉTICO, CÓMO REPRESENT.A.R EL .ABSURDO DEL CRIMEN,
CÓMO CREER QUE LA POESÍA. S.A.LV.A.RÁ .A.L MUNDO, ETC.
30

4 Se refiere al narrador que pregunta por Belano y Lima. Ese
"alguien", ese detective, ese testigo que pregunta para generar el
testimonio.

31

Por eso, ese desvanecimiento es también del tiempo
que estos sujetos vivieron. Ahí es donde entra la memoria
para volver a representar ese tiempo recobrado.
Otro punto que conecta con lo dicho, como otra
estructura u orden, es desde el psicoanálisis. Lo
nombro porque, desde un punto rizomático, el análisis
hecho rebota con esta otra mirada. Por lo anterior,
Grínor Rojo plantea lo siguiente:
Volver a la madre (sería a la madre literaria,
Cesárea Tinajero) es, pues, la consigna durante el
episodio que otorga su forma a la acción central
de Los detectives salvajes. Nos referimos al periplo
que los cuatro ocupantes del Ford Impala llevan a
cabo entre el 2 de enero y el 1 de febrero de 1976.
Y esto sin perjuicio de que el tiempo completo
de la novela de Bolaño incluya además una doble
prehistoria, que en su primera parte va del 73 al
75, y de la que sabemos sobre todo a través del
testimonio de la poetisa uruguaya exiliada en
México Auxilio Lacouture ( "Yo conocí a Arturo
Belano cuando él tenía dieciséis años y era un niño
tirnido y no sabia beber", 190); y que en la segunda
abarca los dos meses finales de 1975, y nos llega
a través de la voz del joven poeta Juan García
Madero es la que introduce y cierra autobiográfica
y cronísticamente la disposición externa de la
novela; que García Madero, en cuanto personaje/
narrador, en el marco de una novela que elude
como al demonio el empleo de la narración en
tercera persona, es por eso un desplazamiento
y en cierto modo también un desdoblamiento
de Belano y Lima, el encargado de poner sus
peripecias y la de los demás en letras de molde,
"desde adentro" y "desde afuera", durante el turning
point del proyecto de recobro. A todo lo anterior se
añade una posthístoria, entre 1976 y 1996, que es la
que cubre las dos fases que restan en el esquema
freudiano de Bloom. En total, un tiempo de
veintitrés años: entre la adolescencia de un Belano
que después de ir a Chile "a hacer la revolución"
en el 73, vuelve a México pero "ya no era el mismo"
(Lacouture), y un Belano ya maduro, de cuarenta
y tantos años, escritor de novelas y listo para
desvanecerse en medio de las guerras civiles de
Monrovia (en Espinosa, 2003: 69).

�Por lo tanto, esta obra, desde el paradigma
estético masivo', muestra una oposición a través de
la construcción de los sujetos que se presentan en
la novela. En el texto, los personajes son elaborados
desde su inoperancia en la realidad que les tocó
vivir: desenvolverse en el medio burgués que les
entrega expectativas acordes a la funcionalidad
de los sujetos que habitan en una ciudad, estarían
distantes a las expectativas burguesas. Por esta
razón, los movimientos de estos personajes
muestran una simulación en la construcción de
sus identidades. Esto es: exponen sus identidades
como algo en constante desvanecimiento, o sea,
indican señales de desaparición. El resultado es
que el lenguaje es la única forma de representación
identitaria: sus estrategias de vida sólo quedan
sometidas a lo que las palabras determinan fuera
de ellos. Son seres que bordean lo fantasmal. Esa
condición de seudos zombies es la condición dual
y múltiple que adquiere esta novela desde sus
articulaciones que los personajes tienen con y a
través del lenguajew

Tres
testigos
en

busca

de
Artaud
I

Referencias
Man::oni, Cehna (comp.) (2002). Roberto Bolano: la escritura como
tauromaquia. Buenos Aires: Ediciones Corregidor.
Morales, Leonidas (2001). "8 género de la entrevista y la crttica
periodlstica en Chile (1988-1995)", La escritura de al lado: gáleros
referatciales. Santiago: Cuarto Propio.
Rojo, Grlnor (2003). "Sobre Los detectives salva1es", en Espinosa,
Patricia (comp.). Terrirorios en fuga: estudios críticos sobre laobra de
Roberto Bolaiio. Santiago: Frasis Editores.

5 Ver en Rojas Canouet, Gonzalo: El paradigma estético masivo en la
literatura chilena de finales de siglo XX: entre una estética subversiva y una
estética del espectáculo. Santiago, Mago editores, 2008. Este texto trata
sobre la tensión entre arte y mercado, en especial en el ámbito de la
literatura chilena. Para el caso de Bolaño y su novela aquí revisada, la
tensión se circunscribe en la subversión de sus dispositivos estéticos
intratextuales que apelan a una oposixión de dicho paradigma.

32

7l o1.o.. .
i 9 i 4 . ..

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Artaud todavía (Bradu, 2008) reúne la correspondencia entre el mexicano
guatemalteco Luís Cardoza y Aragón (1901--1992) y Paule Thévenin
(1918--1993), la devota pasante en medicina transfarmada en editora que
consagró a la edición de la obra de Antonín Artaud más de 50 años de su
vida. El libro incluye un prólogo, "Para acabar con la edición de Antonín
Artaud", dos apéndices, una carta de Paule Thévenín y un ensayo de Luís
Cardoza y Aragón sobre el autor de El teatro de la crueldad. El presente
volumen forma parte de una trilogía que cierra y que componen sendos
libros sobre André Breton y Benjamín Péret en México, que Fabíenne
Bradu (París, 1954) ha venido escribiendo y publicando, investigando y
documentando desde hace algunos años.
ste libro, dice ella, es, aunque no lo parezca,
el que más trabajo le ha costado. Le creo. El
libro reúne diversas presencias entrañadas y
entreveradas con la historia de una vocación literaria:
la mía. Los libros tienen la virtud de catapultar las
almas más allá de los fosos y de las murallas hacia
lo alto y este no es un libro que pueda yo leer corno
si fuese un árbitro aséptico y neutral, o uno de esos
enfermeros que atendían a Artaud en Rodez.
Artaud todavía es un libro dificil de leer pues es corno
una maleta llena de gente conocida, para frasear la voz
de Antonio Tabucchi sobre Fernando Pessoa quien
compartió con Antonin Artaud, de un lado, la pendiente
esotérica y el conocimiento peligroso del mago británico
Aleister Crowley y, del otro, la incomodidad con la
primera persona del singular: el llamado yo. Está aqui,
cautivo, el genio metálico y la generosidad abierta y
franca del gran poeta Luis Cardoza y Aragón quien
conoció a Antonin Artaud en París en 1922, y no sólo fue
su guía y Virgilio por los antros e infiernos del México de
los años treinta, sino que vino a ser una suerte de albacea
y pieza indispensable a la hora de armar las obras de
Antonin Artaud para la Casa Gallim.ard.
Lui1? Buñuel decia que si John Steinbeck hubiese
nacido en Honduras nunca le hubiesen concedido el
Premio Nobel; se puede decir con un grano de sal que
Luis Cardoza y Aragón fue uno de los poetas y escritores
surrealistas más completos en todas las lenguas, y
que sólo el azar del famoseo no lo ha hecho ser más
reconocido en las tierras húmedas de Europa.

E

El libro me transporta a la casa del Callejón de
San Francisco donde vivía esa pareja admirable que
fueron Lya Kostakowskia y Luis Cardoza y Aragón,
uno de cuyo&amp; primeros libros fue prologado -ni más
ni menos- por ese otro surrealista solapado que fue
Ramón Gómez de la Serna.
Fui muchas veces a esa casa cuando todavía la
habitaban Lya y don Luis. Recuerdo que al trasponer
el umbral olía agradablemente a café turco recién
hecho. La sala, muy amplia, tenía cuadros maravillosos
de los amigos pintores de Cardoza, un Picasso, un
Magritte, dos Braque, un Kandinsky, un Mérida, dos o
tres Tamayos, y desde luego, artesanías prehispánicas.
Habia un patio luminoso al que salía don Luis a
respirar al atardecer el olor de madreselva. Arriba
estaba el estudio y la biblioteca. Esa parte de la casa
sólo la conocí cuando don Luis ya había enviudado,
y el Fondo de Cultura Económica había publicado
su libro de memoria, El río, novelas de caballería, cuyo
manuscrito fui yo mismo a recoger una tarde de fines
de los años ochenta para llevarlo a la editorial. Cuando
por fin subí al cuarto de don Luis me sorprendió la
ascética condición de aquella amplia recámara donde
había sólo cuatro objetos: una cama monacal, una mesa
de madera y dos sillas. Don Luis estaba escribiendo su
libro sobre Miguel Ángel Asturias y aquella tarde me
leyó algunas páginas de aquel manuscrito incendiario.
Don Luis me parecía como un pájaro de abrasadora
vivacidad y lucidez, corno decimos en México. No se
le iba una, y esa una que no se le iba la guardaba y

34

la volvía a sacar cuando juzgaba oportuno. Cardoza
todavía me daña sin saberlo otro regalo. A principios
de los años noventa, poco después de morir don Luis,
fui a la ciudad de Antigua Guatemala. Me dijeron que
todavía vivía la hermana de don Luis, y fui a visitarla.
Sorpresa -la señora se parecía mucho a su hermano
pájaro. No sólo eso. La casa olía también a café turco
recién hecho. Luego, en México, volví a la misma casa,
ya convertida en Fundación, atendida por Andrea y
Eugenia Huerta, y, al visitarlas, sentía pasear por ahí
las manos de sombra de Cardoza y Aragón y de Lya
Kostakowskia, hembra aguerrida y de armas tomar
pero también señora hospitalaria cuya gentileza
evocaba la de los rusos blancos desterrados en Paris.
El segundo personaje activo en este volumen es el de la
editora Paule Thévenin (1918-1993), la esposa del médico
Yves Thévenin (1914-1981) cuyo retrato hizo el propio
Antonin Artaud y que atendió al poeta de una severa
irritación de la piel en Rodez. A partir de que Paule
Thévenin traba conocimiento con Antonin Artaud al
salir del hospital psiquiátrico de Rodez, Paule Thévenin
-como dice Florence de Meredieu en la biografía Cétait
AntoninArtaud (EraAntoninArtaud) "se consideraba corno
investida de una misión y consagró gran parte de su
vida al establecimiento de una edición de las obras de
Antonin Artaud Aella se debe la constitución y reunión
de los muy completos archivos sobre Antonin Artaud
que actualmente conserva la Biblioteca Nacional de
Francia". Thévenin -cito ahora a Fabienne Bradu- se
vio por diversas circunstancias convertida en la
editora de los veintinueve volúmenes de las
Obras completas y del vía crucis que le significaron
el desciframiento y la transcripción de los
manuscritos de Antonio Artaud. El anonimato
-continúa Fabienne Bradu- fue la condición
impuesta a Paule Thévenin para consagrar su
vida a la supervivencia de la obra. En ninguno
de los tomos publicados por Gallimard aparece
su nombre y las abundantes notas que guían

la lectura son apócrifas. [...] La existencia de
Paule Thévenin y de la obra misma de Antonin
Artaud descansa en una monstruosa paradoja:
para que ésta exista, tuvo que desaparecer
aquélla, y el sacrificio selló la vida de Paule
Thévenin como única razón de su existencia.
[... ] Paule Thévenin murió sin elucidar el enigma
que se convirtió en su razón de ser: lpor qué
Antonin Artaud la había escogido a ella para
ser, a un tiempo, la depositaria y la editora de
su obra? El pacto que unió sus vidas de una
manera absolutamente inédita fue tácito y
secreto, incluso para ellos dos. Antonin Artaud
la bautizó "Ofelian en el retrato que hiciera
de ella poco antes de morir y habría que
admitir que hay filiaciones más fieles que
las de la sangre, y, pese a las apariencias,
fidelidades más inquebrantables que las que
ostentan otras Ofelias legítimas. [ ...] "Hace
muchos años -asegura Paule Théveninun día que le hablaba del don que se me había
hecho, Jean Genet me contestó que era un regalo
emponzoñado. Calculo que quería decir que
a mi alrededor la vida iría apesadumbrándose
de soledad. Pero estoy casi segura de que se
equivocaba. El fuego que me entregó Artaud,
ni siquiera la muerte podrá apagarlo" [...] Paule
Thévenin tampoco cabría en la categoría de
"especialistan en Antonin Artaud, aunque sin
duda fue la persona que más lo conoció en la
otra vida que fue para él su obra. Médica de
formación, Paule Thévenin lo abandonó todo
para improvisarse "como editoran (Bradu, 2008: 13).

Cardoza se expresa así sobre el trabajo editorial de
Paule Thévenin: "[...] En su trabajo gigantesco de estas
Obras completas hay, además de competencia, profundo
fervor. Es prodigioso Artaud escribiendo tanto,
infatigable, impulsado por sus demonios, drogado,
delirante, lleno de caos y relámpagos. Trabajo de una

LQUIÉN ERA ARTAUD? LQUÉ TIPO DE INTELICENCIA SUBVERSIVA
REPRESENTABA? LQUÉ BUSCABA. EN MÉXICO? LQUÉ ENCONTRÓ EN
LA. SIERRA TA.RAHUMARA?

35

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

vida ha sido la suya. Y he advertido los obstáculos
(hasta familiares) que se han interpuesto para llevarla
a cabo. La historia del linaje de Artaud es toda una
faena.". (p.120-121).
El otro personaje que se asoma en este cuadro es,
por supuesto, Antonin Artaud, en persona y en obra, en
sombra y escritura. La materia de la correspondencia
que va de 1950 a 1989, 49 años, el tema sujeto a examen
e investigación son los escritos publicados o emitidos
por Antonin Artaud durante su viaje a México, a la
ciudad capital y luego a la Sierra Tarahumara en el año
de 1936, textos que fueron publicados por Luis Cardoza
y Aragón en el libro titulado México firmado por Antonin
Artaud cuyas traducciones y transcripciones se deben en
parte al propio Luis Cardoza y luego a diversos autores
corno Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, Agustín
Lazo, Alberto Ruz Lhuillier entre otros. En francés, los
escritos de Artaud sobre el viaje a la Sierra Tarahurnara
aparecerían corno "retranscritos del español" por Marie
Dezón -seudónimo de Paule Thévenin- Philippe
Sollers. Dice Cardoza de Artaud (en Bradu: 16-17) en
El ria: "De Artaud, el incandescente y visionario, habita
este libro corno una suerte de bajo continuo o de crónico
zumbido auricular corno la de la rinitis: está alú inasible
e imperceptible, devorador y haciendo su aparición
en forma intermitente exaltando su propio misterio".
tQuién era Artaud? lQué tipo de inteligencia subversiva
representaba? tQué buscaba en México? lQué encontró
en la Sierra Tarahurnara? Poco puede decirse. Pero acaso
valga citar el breve texto que Alfonso Reyes escribió
sobre Antonin Artaud al final de su vida donde además
recoge dos cartas poco conocidas de Antonin Artaud que
no citan ni Bradu, ni Meredieu y que al parecer tampoco
se incluyen en las Obras completas de Antonin Artaud

poema Yerbas del Tarahumara, publicado por la
revista Commerce, en traducción francesa de Valery
Larbaud (París, verano de 1929), hayan movido la
curiosidad de Antonin Artaud.
El libro es una falsificación poemática y seudomística en torno a la magia del peyotl. Pero ya
sabemos que la verdad poética es otra especie de
verdad y, como varios lo hemos dicho ya por allí,
se reduce a sacar conejos del sombrero o a pedirle
peras al olmo con éxito.
En esta obra se recogen cartas, o fragmentos de
cartas de Artaud a varios anúgos: a Balthus, al Dr.
Allendy, a René Thomas, Marc Bauhezat, a Henri
Parisot y a Jean-Luis Barrault. Por cierto que éste
ha tomado tan en serio las fantasías retóricas de
Artaud que, según me dijo durante una reciente
temporada en México, se propone volver a nuestro
país para conocer de cerca los misterios de los
Tarahumaras. Yo le contesté con la frase que se
atribuye al moribundo Émile Faguet, cuando
un sacerdote quiso confesarlo y recordarle que
iba a comparecer en la presencia de Dios: "iQué
decepción va a llevarse el pobre!"
Revuelvo mi archivo. Poseo documentos sobre
el viaje a México de Antonín Artaud. En París, a 4
de octubre de 1935, me dirigió una carta al Brasil
en que me anunciaba su proyectado viaje y, por
indicación de Jean Paulhan y Benjamín Crémieux,
me pedía algunas orientaciones. Yo vertí lo esencial
de esta carta en la siguiente que se explica sola y
tiene el valor de una preparación de artillería.
El 4 de febrero del siguiente año, a bordo del
Siboney, Artaud me escribe nuevamente a Rio de
J aneiro (traduzco):

ARTAUD
NO SEJUEGAINFAMEMENTE CON LOS DIOSES'
Por Alfonso Reyes

En octubre último le escribí a usted para
hablarle de mi posible viaje a México, y usted
tuvo la amabilidad de decirme en su respuesta
que ya preparaba usted el terreno. Hoy el viaje
es ya un hecho. El viernes 7 de febrero en curso
llegaré a México. Usted ha comprendido que mi
propósito es manifestar de un modo concreto,
inmediatamente asimilable, ciertas ideas que
figuran en un estado mítico en algún estudio
mío como El Teatro y la Peste. Usted habrá visto
que cierta zona de la inteligencia francesa,

Acaba de publicarse con lujo de estruendo el libro
del infortunado Antonin Artaud, Les Tarahumaras
(L'Arbalete, Decines, Isere). Posible es que la obra
consagrada al peyotl por el Dr. Rouhier, y aun mi
1 Recogido por Alicia Reyes en Revista Universidad de Mtxico Núm.
497 Qunio de 1992). Debo el conocimiento de este texto a Alfonso
Rangel Guerra.

36

la más joven y a la vez la más desesperada
-pero sólo los muertos lo desesperan yatiene los ojos vueltos hacia México. Hoy por
hoy una sola corriente agita al mundo y la
fuente mágica brota en la tierra a la que yo
he deseado ir y adonde llegaré en un par de
días. Me figuro, señor Embajador, que puedo
contar con usted para facilitarme la tremenda
tarea que emprendo, y en esta confianza, le
saludo devotamente. Mi dirección: Embajada
de Francia en México.
Nueva carta que también traduzco, de
México a Rio de J aneiro, 16 de abril de 1936:
Me autorizó usted a hablarle con toda
franqueza. Más aún: me invitó usted a hacerlo.
Visité al señor Ceniceros, y en él he encontrado
algo más que un amigo: un verdadero aliado.
Gracias a él he dado tres conferencias en la
Universidad de México. He dicho lo que tenía
que decir.
Daré otra nueva y breve conferencia en la Lear,
sobre la Revolución Universal y el Problema Moderno.
Diré cuanto me propongo, respecto a la absoluta
necesidad en que está México de romper con
todas las formas de la civilización europea,
industrialismo, maquinismo, marxismo,
capitalismo y esa terrible forma del capitalismo
eterno que es el capitalismo de la conciencia
humana, la capitalización de los conceptos y
de los datos surgidos del espíritu dualista de
Descartes y que han aniquilado el espíritu de la
vida. Todo esto me propongo decir.
Ya mis ideas, no bien comprendidas mientras
hablé en francés, parecen irse abriendo paso en
cuanto di con traductores inteligentes. Gracias a
ellos, todas mis conferencias se publicarán en El
Nacional.
Para coronar mi trabajo, he pedido al señor
Ceniceros una Misión: me basta una sencilla
comisión de escritor, de artista. Quiero
enfrentarme con razas puras, que quedan tan
pocas. Quiero estudiar los ritos, las danzas de
los indios. No sacaré de aquí un mero libro de
descripciones. Yo creo en una fuerza mágica,

37

t\01.a .
19 /4.

de que estos ritos son algo más que la mera
transcripción alegórica. Esta fuerza se viene
perdiendo desde que se persiguen y prohíben estos
ritos so color de acabar con las supersticiones.
Pero hay más superstición en la Ciencia Moderna
que en los ritos de los indios. Las fiestas cívicas
con que México quiere reemplazar tales ritos y
que artistas y escenificadotes copian las manías
estéticas de Europa, operan bajo el impulso de una
inspiración individual e incoherente y no logran,
a mi modo de ver, más que crear un verdadero
estado de anarquía. Para mí, naturaleza, mundo,
humanidad debieran recuperar su unidad. Hay
leyes, hay una necesidad cósmica de que las
danzas y fiestas indias son una manifestación. En
suma, he pedido una Misión para ir en busca de la
fuerza antigua y caracterizarla.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

He recogido informes privados. Sé adónde
tengo que ir. No traeré de allá un libro de
arte, sino en suma un libro de teoremas. Y
la lengua, vibrando según el estimulo de
esta fuerza tratará de expresar sus leyes. Es
cosa que puede hacerse, no es una utopía. El
Gobierno Mexicano ha consentido en facilitar
esta misión Espera mi libro y me concede
libre transporte en todos los ferrocarriles. Los
gobernadores locales me darán su apoyo, me
llevarán aqui y allá. Pero, para lo demás, tanto
el Gobierno de México como el de Francia
dicen no tener dinero. Yo he venido aqui sin
un centavo, decidido a arriesgarlo todo por
tal de encontrar lo que busco. Pero necesito
economizar mis fuerzas y no desfallecer en el
camino. Necesito encontrar algunos recursos,
lo indispensable para sostener la jornada.
La suma no ha de ser enorme y he de juntarla
antes de emprender el viaje. Pero juntar dinero
para una idea metafisica puede parecer en esta
época una locura. Y es fuerza que esta locura
se realice. Deben aún quedar por alli algunos
comerciantes, coleccionistas, aficionados al arte
capaces de sacrificar una suma por una idea.
Para partir de México, la ciudad, y discurrir
por el norte del pais durante tres meses, ya
usted comprende lo que hace falta. Se obtienen
más fondos para los arqueólogos que en saber
explicar, situar, fortificar lo que encuentra,
porque son sabios. Esta vez, un poeta se
ofrece a encontrar algo objetivo, a enlazar
sintéticamente los datos plásticos como forma y
fuerza de la vida. Creo, Alfonso, que si usted se
lo propone puede usted encontrar esto. Usted
ha de saber a quién se puede acudir en México
o en el Brasil.
No me diga usted que la poesía a nadie le
interesa. Hay una manera de presentar a los ricos
los objetivos verdaderos, humanos, cienrtficos
de la poesía. Quiero reconciliarlos con la poesía.
Hacer de ella una fuerza activa, concreta,
asimilable a todos los hombres, una fuerza de
curación.
Todavia quedan en el mundo los secretos de la
curación. Para la curación bastan las fuerzas puras,

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

las del espíritu primitivo, de frente generatriz. En
ello anhelo trabajar, y descubrir el secreto de aquellas
culturas. Estoy ya con el pie en el estribo. Espero el
último empujón.
Toda mi gratitud y mis disculpas. Saludos, etc.

SURCE DE LAS PÁCINAS COSECHADAS POR BRADU y EN PARTICULAR
DE LOS ESCRITOS COMO TESTIMONIO POR LA DRA. PAULE THÉVENIN
LA FICURA DEL EDITOR COMO UN EMBALSAMADOR y LA IMACEN DE

Infortunado. Algunas de sus páginas fueron
escritas en el asilo de Rodes Ivry,sur Seine en 1947.
Alli confiesa sus delirios. El Tutuguri2 está firmado
el 16 de febrero de 1948. No se juega infamemente
con los dioses.

El blanco donde apuntan las flechas de esta
correspondencia editorial son los XXVI tornos de la
obra completa de Antonin Artaud, editados por las
Ediciones Gallirnard a lo largo de varias décadas. Leo
esta correspondencia corno un homenaje a Antonin
Artaud, al cuerpo escrito de su obra excepcional e
intrincada.
La edición de Paule Thévenin -a quien casi
se tiene la tentación de llamar santa por su
consagración a la obra de este poeta y vidente- fue
objeto de controversia y discusión casi desde un
principio. Esta correspondencia y los testimonios
de Paule Thévenin y Luis Cardoza y Aragón dan
cuenta de esta odisea imponente y pavorosa que
tuvo lugar en el territorio de la Sierra Tarahurnara
situada al norte de México. Esta aventura puede y
debe hacer reflexionar al lector y al investigador
sobre lo que podría llamarse el sentido espiritual
de México. Pero la reconstrucción de esta aventura
se debe a una persona singular. Se llama Fabienne
Bradu Cormier, francesa nacida en 1954, en el
año del caballo, que llegó a México a fines de
los años setenta. Es conocida por su biografia
de Antonieta Rivas Mercado, sus biografias de
mujeres Damas de corazones y sus trabajos sobre
André Breton y Benjamín Péret y México. Artaud

todavía. Correspondencia de Luis Cardoza y Aragón y Paule
Thévenin (1950,1989) se inscribe en ese proyecto o
trazo. Además, Bradu ha trabajado sobre escritores
como Octavio Paz, Gonzalo Rosas y Juan Rulfo.
Versada en el conocimiento de la moderna cultura
1 Alusión directa de Alfonso Reyes al texto de Artaud La danza del
Tutuguri, se encuentra inclu1do en el libro de AntoninArtaud: Po11rcn
finir awc le juganrnr de Diru. Tutuguri es el nto del sol negro.

38

SU OFICIO COMO UN TRABAJO REALIZADO PARA SER PERDURABLE.

Y literatura francesa, ha sido también una atenta
recolectora de los frutos de la amistad.
Artaud en su trayectoria se cruzó con utodo
lo que cuenta en la vida intelectual y cultural
de la primera mitad del siglo xx: su realismo,
expresionismo, teatro, cine, música, poesía, sin
contar la experiencia -fundamental- de la
locura", dice Florence Meredieu en uPara terminar
con toda biografía", preámbulo a su biografía Era

Antonin Artaud (Cétait Antonin Artaud).
De ahi que uestablecer una biografía de Artaud
equivale a reconstruir la vida intelectual de esa
época que se extiende desde fines del siglo x1x
hasta los años que siguieron a la Segunda Guerra
Mundial" -dice Meredieu. Ese es el paisaje contra
el cual se recorta la correspondencia Luis Cardoza
Y Aragón/Paule Thévenin titulada por Fabienne
Bradu en uPara acabar con la edición de Artaud"
prólogo a Artaud todavía. El libro comentado n~
es, ni aspira a serlo, una biografía. Más bien se
presenta como una contribución a la historiografia
editorial y filológica de la obra, del corpus legado
por Antonin Artaud a partir de la correspondencia
sostenida entre el poeta Luis Cardoza y Aragón y
la Dra. -doctora en medicina- y editora Paule
Thévenin quien se consagró a la edición de los
papeles de su admirado amigo y poeta, Artaud,
con dedicación clínica, perseverancia y método
no sólo editorial y literario sino terapéutico. Una
terapia peculiar pues su objeto es el cuerpo escrito.
Surge de las páginas cosechadas por Bradu y en
particular de los escritos corno testimonio por la
Dra. Paule Thévenin la figura del editor corno un
embalsamador y la imagen de su oficio como un
trabajo realizado para ser perdurable. No hay duda
de que esa figura del editor como embalsamador

39

es la que ha atraído a Fabienne Bradu hacia Paule
Thévenin corno protagonista de este epistolario.

Referencias

Bradu, Fab1cnne (2008). Artaud, todavía. México: Fondo de Cultura
Econ6m1ca
De .\tei:edicu, Florence (2006). Cttair Antomn Artaud. Pans: Librairie

Arthemc Fayard.

Reyes, _Alfonso (1992). "Artaud. ~o se juega infamemente con
los ~oses", en Revista Universidad de México, núm. 497 (junio).
MéXICO (pp. 6-7).

�Alfonso Reyes editó un correo literario llamado Monterrey en el tiempo en que fue embajador de
México en Brasil, de 1930 a 1937. Quería lograr una publicación que fuera un punto intermedio entre
la periodicidad del diario yla libertad temática de la revista. Al final de cuentas publicó 14 números en
los que no sólo abordó sus inquietudes literarias, sino que también se convirtieron en punta de lanza
para abordar sus intereses y misiones políticas y diplomáticas. Sin saberlo, Reyes estaba editando
una de las publicaciones que se insertaría en la historia de los periódicos, revistas y suplementos más
importantes de México y del continente. Ahora, el Fondo Editorial de Nuevo León acaba de reeditar,
en versión facsimilar, cada uno de estos "periódicos", pero cabría mencionar las condiciones y las
funciones que el mismo Alfonso le dio a éste, su propio medio de comunicación.

e

orno un eterno viajero, Alfonso Reyes volvió
al sueño que es América en 1927. Tras su
paso como periodista, traductor, editor y
diplomático en España y Francia, en un periodo de
15 años, fue nombrado embajador de México en
Sudamérica para cumplir una importante misión.
Los tiempos no eran los mejores. Los gobiernos
mexicanos, que aún respiraban los aires de la
Revolución y las pugnas sangrientas por el poder,
trataban de consolidar un estado cuya estabilidad
tambaleó desde 1910.
Para 1927 el nuevo México con sus instituciones
comenzaba a emerger de las tinieblas de la pólvora. Un
viejo conocido de Reyes y de Arnérica,José Vasconcelos,
autor de la Raza cósmica y quien fuera secretario
de educación pública, fue el artífice del propósito
diplomático de llevar a México por todos los rincones
del continente, trabajo que Alfonso continuó.
El mundo se batía a duelo entre los rescoldos de
la primera gran guerra, las revoluciones socialistas,
el pujante capitalismo y los esfuerzos por imponer

la democracia, el inicio de los nacionalismos,
las dictaduras, el fascismo y la crisis económica
internacional. Alfonso Reyes llega así a Buenos Aires.
El objetivo: estrechar los lazos entre ambas repúblicas
y consolidar la idea de un México nuevo, estable, justo
y progresista, imagen que sus hermanos continentales
no tenían de él, después de la social pero violenta
guerra fraticida que duró más de 10 años.
El otro mexicano, José Vasconcelos, corno ministro
de educación en 1922, extendió el primer abrazo de
amistad entre México, Brasil y Argentina, al llevar
un mensaje cargado con aires frescos sobre un
despertar glorioso en la cultura y la politica, no sólo
para México, sino para toda América Latina, ideas
basadas en la libertad de pensamiento y la apertura
académica hacia una investigación libre y universal.
En medio de este eminente cambio social en diferentes
países, Alfonso Reyes llega al Río de la Plata como
ministro plenipotenciario de un México gobernado
por caudillos revolucionarios. Aunque los hechos
más violentos de la Revolución ya habian pasado,

sus gobernantes eran castrenses liberales, con ideales
socialistas y de justicia social, pero sin dejar de tomar
medidas radicales.
El autor de Visión de Anáhuac ya se había enfrentado
en Francia, principalmente, con dos bandos: primero
con grupos conservadores y católicos quienes no
vieron con buenos ojos las supresiones de derechos
que el gobierno mexicano babia efectuado a la élite
eclesiástica católica, hecho que desembocaría en
la Guerra Cristera. Por el otro lado, se enfrentó
con los partidos de extrema izquierda, comunistas
y socialistas, pues no estaban muy contentos de
que México hubiera pactado con el gobierno de
los Estados Unidos, como una medida para lograr
cierta legitimidad como nuevo Estado en vías de
reconstrucción. El también periodista lidiará con las
mismas dificultades por su paso en Sudamérica.
Así, enfrentó en Argentina la misma situación
desde su arribo a la capital porteña en 1927. Durante
este periodo, sus labores creativas se esfumaron
para invertir su pensamiento enteramente al trabajo
diplomático, servir a aquel "monstruon llamado
Estado. Su estadía en el país sudamericano, aunque
con mucho trabajo, fue complicada y áspera para el
mexicano. Ahí siguió la tarea de construir una nueva
imagen para su país y entablar un diálogo con los
diferentes actores sociales, y aunque hizo buenas
relaciones, también se enfrentó con grupos de la
izquierda argentina.
Tras dos años en esta nación, Alfonso Reyes fue
trasladado a la embajada de Río de Janeiro en 1930,
con la idea de que en el país carioca renacerían sus
fuerzas para desarrollar de nueva cuenta su espíritu
intelectual y su gracia creativa. Y así fue. Aunque
Reyes no se esperaba que este trabajo lo fuera a
compartir con hechos y pensamientos políticos
constantes. Pues la tarea y lucha diplomática continuó
en Brasil.
Fue en Río de J aneiro en donde puso en práctica,
con mayor lucidez, el arte de la política y la diplomacia
al hacerle frente a las opiniones a favor y en contra de
la embajada mexicana. Reyes instala sus inquietudes
y necesidades politicas y culturales sobre la mesa de
debate de la sociedad brasileña y del resto de América,
hecho con el que cumplió su objetivo profesional y de
pensamiento.

41

Dar a conocer al nuevo México, sus simpatías por
la democracia, la libertad de expresión, sus opiniones
sobre los partidos políticos y la naciente izquierda,
así como su opinión en contra de la violencia que se
suscitaba en varias naciones del mundo. Estos temas
los expresó y puso en debate en todo el continente a
través de sus escritos periodísticos que se convirtier~n
en su estrategia para cumplir con sus anhelos. El
tema esencial para llevar a cabo esta estrategia fue
simplemente América. Y el medio para poner en la
palestra sus ideas fue la prensa de varios países, pero
principalmente su propio diario: Monterrey, correo
literario.
ESTRATECIA DIPLOMÁ.TIC.A

El arte de la diplomacia, como la politica, requiere
de inteligencia y astucia. No se trata de un juego
veraniego ni de periodos vacacionales como muchos
creen. Entre 1924 y 1927, cuando era el representante
del estado mexicano en Francia, Reyes comenzó
a cargar de tinta el boligrafo y a crear una serie de
relaciones cordiales y amistosas, no sólo en los círculos
de la política y entre los habitantes de las embajadas,
sino que su red se extendió a otros escenarios que
incluyeron a los amantes de la pluma: a los escritores y
periodistas. Ytambién a aquellos cuya labor es escribir
con el otro extremo del lápiz: los editores y directores
de publicaciones.
En este lapso las relaciones del gobierno de
México con la jerarquía católica pasaban por su peor
momento. En Francia, Alfonso Reyes y el gobierno de
Plutarco Elías Calles fueron fuertemente criticados
por la prensa católica. Ahí el mexicano comenzó a
ajustar las medidas mediáticas para tratar de limar
asperezas y desatar malos entendidos en relación con
la política del gobierno que representaba.
Aunque las campañas en medios de comunicación
como una estrategia de impacto politico no se
realizarían en forma sino hasta pasada la segunda guerra
mundial, es decir, en la segunda mitad del siglo XX,
Alfonso Reyes ya intuía que a través de las noticias en los
diarios se podía debatir, influir y dar a conocer ciertos
temas de interés.
Así, el mexicano en Francia se dejaba entrevistar
por los reporteros, entablaba amistad con los
directores de periódicos, enviaba y proponía artículos

�en donde rectificaba datos e informaciones que
consideraba erróneos sobre México, y puntualizaba y
ponía en discusión otros temas relacionados con sus
inquietudes políticas y literarias.
Tras los esfuerzos alfonsinos por restablecer las
relaciones entre México y Francia, el presidente
Calles las rompió tajantemente en 1927, para asegurar
cierta independencia económica para México. El
diplomático tuvo que abandonar Europa para arribar
a la embajada de Argentina. Dejó atrás seis años en
los que cultivó una agilidad para enfrentar a amigos y
enemigos, buenas noticias y adversidades.
Sin duda, Reyes volvió a América no sólo con una
pluma más gruesa para escribir en prosa, sino con
la experiencia para realizar un trabajo político y
diplomático con la ayuda de su espada samurai, esa
espada de dos filos que siempre llevaba consigo: la
agilidad de pensamiento y la palabra escrita.
En el río de la Plata, Reyes enfrentó dos años
de trabajo burocrático tratando de lidiar con los
diferentes politicos e intelectuales que conoció en
Buenos Aires. Pero el punto final de esta empresa
aconteció cuando un grupo de comunistas apedreó la
embajada de México acusando al gobierno de este país
de ser "fascista y pro-yanqui".
Al ascenso a la presidencia mexicana de Pascual
Ortiz Rubio, Alfonso fue notificado que tenía que
ocupar su nuevo puesto de trabajo: la embajada en
Río de J aneiro. Reyes titubeó, pues vio al país carioca
alejado del mundo hispanoamericano, pero recapacitó,
y en los primeros meses de 1930 había llegado a Brasil.
El mismo Brasil que visitó Vasconcelos en 1922 para
establecer lazos de amistad. El mismo que Carlos
Pellicer vio desde el vuelo de una avioneta para
cantarle por primera vez a América Latina.
Nuevos aires lo abrazaron, el clima monumental y
exótico lo cogió en cuerpo y mente y puso la palabra
a trabajar. Después de ser parte de tres cuerpos
diplomáticos, sabía que estaba en un país desconocido
y que lo mejor era estrechar amistades.
Así, puso en orden, en primer lugar, la casa de la
embajada mexicana en la Rua Das Laranjeiras para
comenzar a recibir al resto del cuerpo diplomático
establecido en esa ciudad, así como a la clase política
local y a grupos de escritores y periodistas, pues bien
sabia que para esta tarea era necesario seguir creando

izquierda pidió refugio Mario Magalhaes, relacionado
con el movimiento de la Folha Académica. Tarnbién
llegaron representantes de la derecha brasileña como
Mário Paula de Brito, director de la revista católica A
Ordem, y miembros del régimen conservador paulista,
al que Getulio Vargas quería derrocar, como la familia
del aún presidente Washington Luís, y los periodistas
y políticos Ozeas Motea y Alves de Souza, entre otros.
Mediar y negociar no fue cosa sencilla, pues lo que
pudo haber sido un campo de batalla, el mexicano lo
convirtió en un campo de paz. El arte de la diplomacia
salió adelante en esta ocasión, gracias a que, desde su
arribo, Alfonso se dedicó a captar "buenas voluntades",
a través de la palabra escrita y expresa.

y extendiendo redes de buenas voluntades bajo la
máxima del poeta Juan Ruiz de Alarcón: "Ganar
amigos, sabio consejo éste".
Para completar esta creación de redes cordiales con
diferentes actores de la sociedad brasileña, Alfonso
Reyes siguió utilizando la táctica de su pluma a través
de los medios de difusión. Ahora la estrategia la había
perfeccionado, para hacerle frente a los grupos que
estaban en contra del gobierno de México y para
proponer e introducir sus temas a la agenda social de
este país, atacó desde tres frentes:
Primero, escribiendo, mandando artículos para
la prensa local; segundo, haciendo buenas migas y
dejándose entrevistar por los reporteros y directores
de diarios; y tercero, una novedad estratégica y
comunicativa sumamente eficaz: creó su propio
periódico, en el que daba respuesta a todos los que
lo rodeaban, y desde donde lanzó sus opiniones no
sólo sobre la cultura de América y Europa, sino que
manifestó su opinión sobre la política que se vivía en
los países de Occidente. El diario duró siete años y 14
números que son, a la vez, una joya de la diplomacia,
su nombre era Monterrey, como su ciudad natal.
La naturaleza, la costa, el mar, la flora, la fauna,
la música y el ambiente local lo impresionaron. Ésos
fueron los temas que abordó en los artículos y crónicas

42

que comenzó a enviar a diarios del continente para
darse a conocer. Publicó crónicas brasileñas en la
revista Contemporáneos, de México, el diario Ojornal del
Brasil, y en La Nación de Buenos Aires, a la par que le
daba forma y fondo a Monterrey.
En ese instante, su interés se centró en conocer
diferentes grupos de la política y la vida intelectual de
Río de Janeiro. Grupos que iban de la izquierda a la
derecha. Este arte de mediador del mexicano, como lo
define el investigador Fred P. Ellison, y esta extensión
de redes sociales que forjó desde los primeros meses
en el cuerpo diplomático, quedaron comprobados
cuando estalló la revolución brasileña en el mes de
octubre de 1930. Así lo escribe Alfonso en su Diario:
"Desde el 3 hay revolución en Brasil". El ex candidato
presidencial Getulio Vargas encabezó una rebelión y
una marcha militar en contra del gobierno y la virtual
victoria del candidato conservador paulista Julio
Prestes. Político liberal de ideas reformistas, Vargas
tomó el poder de la capital en menos de un mes.
Mientras la revuelta se suscitaba en todo Río
de Janeiro, varios personajes llegaron a la que
consideraban tierra neutral con bandera blanca para
proteger su vida: la embajada encabezaba por Reyes.
Ahi pidieron protección personajes diametralmente
distantes en su posición ideológica: por parte de la

43

El oficio de la política, que para muchos es la
habilidad de "eludir", para el mexicano era la posibilidad
de expresar sus ideas en el espacio correcto y de la forma
precisa, es decir, el mensaje sutiL el discurso entre líneas,
el ideario y el mensaje social y humano con careta de
articulo periodístico o ensayo literario. Así lo manifestó
en diversos medios de comunicación, así lo escribió en su
propio periódico.
.AMéRIC.A EM MONTERREY: EL COLPE SUTIL

Alfonso Reyes supo desde muy joven lo que quería.
En el prólogo de su primer libro de ensayos, Cuestiones
estéticas, editado en 1910, el escritor de origen peruano,
Francisco García Calderón, definió a este joven de
21 años como un novel ensayista con pensamiento
americano, crítico, filosófico, liberal, en donde se
funde la armonía griega con el ideal españoL el legado
latino con el arielismo en América, que trae consigo
"un ideal y una esperanza".
Alfonso perteneció a esa generación de pensadores
latinoamericanos marcados por los cambios sociales de
finales del siglo XIX, y en caso particular, perteneció
al llamado Ateneo de la Juventud de México. Jóvenes
bachilleres que pugnaron por el cambio en la educación,
por el libre pensamiento y por la búsqueda constante
para definir qué era la cultura y el ser del mexicano, pero
sobre tcx:lo, qué era "ser americano".
Corno parte de esta vanguardia, este diplomático
perteneció a esa estirpe de individuos cuyos actos
e inteligencia fungieron como una especie de guía
espiritual para encausar un cambio en la cultura de las
civilizaciones, con el fin último de llegar a la libertad

�----- - - - - - ~- -

--- -

ANDAR A LA REDONDA

y a una especie de bien común o social. Con este
objetivo creó su propio medio de difusión.
Monterrey, correo literario le sirvió a Alfonso como
una .especie de epístola pública en donde acusaba
de recibo cada uno de los libros que sus amigos y
compañeros le enviaban al Brasil desde diferentes
puntos del viejo y nuevo continente. Una guía
bibliográfica y de inquietudes de erudición que fueron
expuestas en diversas secciones, a manera de inicio o
continuación de investigaciones históricas, científicas,
artísticas, sociales y literarias.

ANDAR A LA REDONDA

En primer lugar, Alfonso le pregunta a Max: "¿cómo
evitar que los extranjeros se dejen servir gato por liebre, si
somos nosotros los primeros en no querer explicarnos?"
Esto es debido a que el tomo alude a una antología
hispanoamericana cuando solamente contiene textos de
autores sudamericanos, pues la editorial decidió dedicar
un tomo especial a las letras de México, las Antillas y
Centroamérica. Por esto Alfonso se molesta, pues él entiende
que esta decisión y división obedecía auna cuestión técnica
e incluso geográfica, pero no a una característica espiritual,
como lo expresó el mismo Daíreaux en su prólogo.

ALFONSO TUVO QUE HABERSE DETENIDO EN MEDIO DE LA TURBULENCIA.
LEER LOS DIARIOS. OBSERY.AR LAS CARTAS Y OTRAS INFORMACIONES
QUE VENÍAN DE TODO EL MUNDO, PARA PRECUNT.ARSE LQUÉ PASA CON
AMÉRICA?
Reyes también utilizó cada una de estas secciones
para exponer sus deseos y misiones diplomáticas.
Entre líneas, como si fuera un golpe sutil y una
provocación, el regíomontano expresó por este medio,
e incitó a que le respondieran de la misma manera,
sobre diversos temas que quería dar a conocer en
Hispanoamérica: entre esos temas, y que se relacionan
con su carrera diplomática, se encuentra la defensa de
México y de lo mexicano y la defensa de América y su
cultura y, finalmente, sus ideales sobre las condiciones
sociopoliticas y culturales del continente.
LA DEFEMSA DE MÉXICO

En el primer número de Monterrey, editado en el mes
de junio de 1930, recién llegado a Río de Janeiro,
Alfonso Reyes publica, en la sección de "Guardias
de la pluma", una carta abierta al escritor galo,
argentino Max Daireaux, el cual había publicado
una antología en francés de literatura sudamericana,
bajo el título de Littérature Hispano-Americaine. Reyes
le agradece la monumental empresa que además
servirá para dar a conocer la cultura y las letras de
este continente, pero eso sí, no se queda callado y
le dice que cometió dos errores que en nada afectan
la sustancia del volumen, pero que si lo hace al
momento de situar a México lejos de sus hermanos
continentales.

Pues vuelve a preguntar Reyes: "¿Por qué presentar
a México como un hermano discolo y alejado? Ningún
americano va a creer semejante cosa. En la página 17
escribe usted: 'Turbulento, inquieto y lírico, a la vez
positivista y visionario, realista y quimérico, elegíaco
y cruel, México se ha separado voluntariamente de la
familia latinoamericana... No, mi amigo, eso no, usted
olvida que la era de la intercomunicación americana
en que hoy vivimos fue abierta por las grandes
embajadas espirituales que México envió hasta el sur
del continente. Urbina, Caso, Vasconcelos, Nervo,
Urueta, González Martínez, Treja Lerdo y hasta yo
mismo ¿qué hemos procurado hacer, qué consigna
teníamos sino la de recordar a nuestros hermanos del
continente la profunda solidaridad que nos une?'"
Alfonso Reyes resuelve las imprecisiones para
que no quede alguna duda sobre México, y le dice al
escritor argentino que no crea que la cultura de este
país al norte de América se basa puramente o en la
tradición azteca o en la española, y le dice que si cree
eso por las decenas de pirámides que se encuentran en
el territorio, pues "de aquella vetusta civilización sólo
hemos heredado las piedras", y además: "¿Usted cree
que las tradiciones españolas se conservan allá en toda
su pureza? ¿y los tres siglos de inmensa elaboración y
amalgama que han determinado el ser mexicano?"
Concluye recordando a Max Daireaux que es

44

precisamente en México hacia donde la juventud del
continente está volteando a ver aquella indagación
y sondeo del alma americana. Y le recuerda una
anécdota que le ocurrió en Madrid, cuando en cierto
aniversario luctuoso del poeta Mallarmé, Alfonso citó
a varios de sus compañeros, de manera anónima, en
el Jardín Botánico para rendir un homenaje al vate
francés. Nadie sabía quién había convocado, pero José
Ortega y Gasset publicaría después que "en la sola
idea de aquella reunión se percibía la presencia de un
americano".
"No, mi querido Max Daireaux, México se queda
fuera (del tomo) porque era materialmente imposible
abarcarlo en las dimensiones de un volumen... y no que
ahora vamos a complicar más esa tradición arcaica de
México. Ya no sabemos dónde ponerlo Wónde está
México, si el mundo sólo le llama Norteamérica a los
Estados Unidos y ahora usted nos lo excluye del Orbe
Hispanoamericano? Me doy cuenta con verdadera
alegría que mis reparos en nada afectan la sustancia
de su libro", asevera Reyes en su Monterrey.
AMéRICA Y EL PORVEMIR

Por convicción y misión, América fue el gran tema
de la vida diplomática de Alfonso Reyes durante
su estadía en Argentina y Brasil. Sobre todo en el
país lusófono, donde emprendió la estrategia de
conversación y difusión a través de su Correo literario.
En los aires que venían de Europa, y los que el viejo
continente acogía de América, se podían oler esencias
de transformaciones, rupturas y movimientos sociales.
Una época marcada por la prueba y el error.
Después de la primera guerra mundial los gobiernos
de los estados iban y venían del socialismo a la
democracia, de la democracia al fascismo, del fascismo
al comunismo, el neoliberalismo o el totalitarismo.
América no escapó a estos cambios ni a estos aires
de crear nuevos estados, nuevas organizaciones y
estructuras, una nueva política, una nueva economía,
una nueva cultura.
Alfonso tuvo que haberse detenido en medio de
la turbulencia. Leer los diarios. Observar las cartas
y otras ínformaciones que venían de todo el mundo,
para preguntarse ¿Qué pasa con América? ¿Qué
va a ocurrir con los individuos y las sociedades de
este continente? Sí no lo preguntó así, por lo menos

45

ofreció en Monterrey una visión clara de lo que veía
en el panorama mundial y lo que esperaba que
ocurriera para el ser americano.
Su breve diario informativo se convirtió en ese
receptáculo de reflexiones y propuestas con un
carácter humano. Pensar, escribir y actuar, eso fue
América en Monterrey, el punto intermedio entre la
propuesta y la posible acción del cambio y evolución
de la cultura hispanoamericana. Por lo menos eso
esperaba el mexicano.
Existen varios textos en este periódico, en donde
Reyes expuso sus ideas y aspiraciones sobre el
continente. Uno de ellos es una carta abierta emitida
al escritor estadounidense W aldo Frank, con el que
compartió un mismo objetivo a través de la palabra.
En este texto, publicado en el número 2, de
agosto de 1930, Reyes expone, y le expone a todos
los remitentes del Correo literario, que Waldo Frank
ha hecho una enorme empresa difícil de realizar:
enlazar las letras y el pensamiento de las dos
"Américas". La América anglosajona con la hispana.
Lo que para el mexicano significa una esperanza de
la llegada de tiempos mejores para todos los países
del continente.
Alfonso describe a Frank como una "inteligencia
americana", la cual llevará a sus habitantes al nicho
de la civilización en donde todos, sin radicalismos,
tomarán las mejores decisiones para llegar a ese
esperado desarrollo de la cultura que a su vez
desembocará en un bien colectivo. Reyes agradece al
estadounidense no sólo escribir sobre la otra América,
sino el acto concreto de "confundirse entre los
hombres que quiere como hermanos".
Este editor de Monterrey reflexiona sobre cómo
es que se debe planear esta empresa e identifica los
obstáculos que se deben vencer para alcanzar ese bien
social. Propone no dejarse llevar por las imprecisiones
"y ramplonerías" de quienes ostentan el poder. En
este aspecto descarta la toma de decisiones huecas y
radicales pues "soñar en arreglarlo todo con las Leyes
del buen querer, los Manifiestos de la arrogancia o
los Gremios de la discolería es perder el centro de
gravedad".
Otra de las barreras que Reyes observa en su
tiempo, es que grupos de intelectuales y políticos
toman partido de manera apresurada, sin meditar, y

�AL REFERIRSE A ESOS EMEMICOS DE LA SOCIEDAD, DE LA LIBERTAD
Y DE LA IMTELICEMCIA, SE REFIERE A AQUELLOS COBIERMOS Y
LÍDERES QUIENES TRAICIOMAM A LAS SOCIEDADES,
se inclinan "con necedad hacia un lado" sin escuchar
y ver las propuestas del "bando contrario", sin llegar a
un acuerdo. El diplomático opta por no dejarse llevar
de manera tajante hacia un dogma o doctrina, hecho
que ve principalmente en los jóvenes, y se inclina más
por "el partido de la probidad intelectual, es decir:
la verdad. El que no quiera bajar a la calle usando la
verdad, ese también es nuestro enemigo, y no cree en
el bien".
Al referirse a esos enemigos de la sociedad, de
la libertad y de la inteligencia, se refiere a aquellos
gobiernos y lideres quienes traicionan a las sociedades,
pues además advierte a sus lectores que sería un error
entregar el poder "a los ignorantes y a los violentos
que es como confiar el mundo a la maldad. De ahí de
esta abstención de los mejores, el engreimiento de los
peores, que hoy por hoy se creen tan amos del mundo".
Estos señalamientos los menciona para no darles
gusto precisamente a aquellos quienes impiden que
las personan exijan sus derechos ciudadanos "que
corresponde al espíritu y a la obra social". Alfonso
observa en ese momento cómo en varios países del
mundo las personas estaban tomando partido y
entregándoles el poder a esos "enemigos", es por
ello que Reyes denuncia tajantemente que ese hecho
significa "ceder el triunfo a las fuerzas oscuras", y
por este motivo el mexicano exige un cambio de
pensamiento y una mejor elección, porque si no ocurre
eso, "significaría seguir como estamos".
Sin duda, esa situación que le preocupa se parece
y se podría utilizar para ejemplificar diferentes
situaciones que ocurren aún en este siglo XXI. Aunque
no lo dice abiertamente en el texto, se inclina más a
la idea de una transformación y al establecimiento de
uná verdadera democracia, que venga de lo particular
hacia lo general, en donde el conocimiento y la
reflexión sean la clave para llegar a una integración
que conllevaría a ese bien social: "El bien no nos
llegará solo desde la calle y forzando puertas sin
que nadie lo llame. Tiene que salir de lo privado a lo

público, proceder del individuo a la colectividad, tiene
que expandirse de los pocos a los más".
Reyes propone, tomando el ideal de W aldo Frank
sobre la unión de toda América, que ese espíritu de
esperanza y cambio debe ser producto del análisis y el
trabajo constante, "que nadie se tumbe a esperar el fruto
de América... pues América no será mejor mientras cada
americano no se haga mejor". Menciona que es un grave
error que los hombres separen la teoría de la práctica,
ese divorcio que en las sociedades es un "gran pecado",
pues "afortunadamente todos somos cerebro y mano y
participamos a la vez de ambas naturalezas, tratar de
distinguir es perder el tiempo".
El diplomático hace gala de su análisis social en un
mundo que se divide entre dogmas e ideologías, guerras y
esperanzas de transformación que para muchos estaban
perdidas, pero que pueden recuperarse a través de la
reflexión y la movilidad. Ypor último, trata de que estas
palabras e ideas no se dispersen en el olvido, y que, en
cambio, provoquen un eco en el individuo. Este eco lo
emite a través de una pregunta para generar el diálogo
e interroga al lector de Monterrey con un "¿Estamos de
acuerdo?'W

Bibliografía
Ellison, Fred P. (2000). Alfonso Reyes y el Brasil. México: Sello
Bermejo-Conaculta.
González Torres, Armando (2008). Del crepúsailo de los clérigos.
México: Editorial Terracota. [Colección La escritura invisible].
Henrtquez Ureña, Pedro (1947). Historia en la América Hispánica.
México: Fondo de Cultura Económica [Colección popular].
Reyes, Alfonso (2008). Mo11ttrrey, correo literario.1930-1937. Edición
Jacsimilar. México, Fondo Editorial de Nuevo León.
Reyes, Alfonso (1969). Diario.1911-1930. México: Universidad de
Guanajuato.

esAMAL(A MELCA.R

46

�El compartido apasionamiento por las materias fue
matizado con unas perspectivas optimistas y otras
pesimistas, acerca de la revolución que se constata en
el universo del libro. La transformación de una cultura
del papel en una cultura digital es, para algunos,
promesa de democratización del saber, y para otros,
una falacia que sólo deja paso a una ignorancia más
profunda y en aumento sobre millones de habitantes
del planeta.
Parte del primer grupo es el investigador francés
Roger Chartier, conocido internacionalmente por sus
trabajos en el ámbito de la historia de las ideas, y más
especifi.camente, sobre la historia del libro. Su punto
de vista, indiscutiblemente apoyado en búsquedas
rigurosas, además impone una tendencia en
intelectuales, formados y en formación, para quienes
la palabra de Chartier suele resonar como profética.
En esta entrevista, Chartier se integra a
las irrefrenables olas de transformación, un
proceso global que avanza sobre dificultades
y contradicciones. A ambas consigna, pero las
envuelve dentro de un porvenir auspicioso, incluso
para realidades mayormente desfavorecidas, como
las que experimentan la cultura y la educación en
América Latina.

Analía Melgar (AM): Congresos, publicaciones, debates,
juicios, proliferan en todo el mundo alrededor de los procesos
de cambio en el libro y sus formatos digitales. ¿por qué cree
que se genera tanta ansiedad reflexiva al respecto?

Roger Chartier (RC): Porque la mayoria de la gente
piensa -y tal vez estoy dentro de esta mayoria, a
diferencia de mi colega Antonio Rodríguez de las
Heras- que no hay continuidad entre el manuscrito,
el libro impreso y lo digital, y que la cultura digital
impone dos mutaciones fundamentales.
Por una parte, modifica la relación que
establecimos tradicionalmente entre los dos
sentidos de la palabra libro: el libro como un objeto
material particular dentro del marco de la cultura
escrita, y el libro como obra, que tiene su identidad,
coherencia, lógica. La tecnología digital está
imponiendo que un solo aparato sea la superficie o
vehículo sobre la cual se transmitan todos los tipos
de géneros textuales que en la cultura escrita, en
cambio, están diseminados entre diversos tipos de
objetos. Todo esto crea una forma de inquietud, de
confusión, de intolerancia.
Por otra parte, del lado de la lectura, y no del lado
de la textualidad, faltan hasta el momento estudios
rigurosos de sociología o de antropología de la lectura
frente a la pantalla. Por ahora podemos percibir que
se trata de una lectura discontinuada, segmentada,
fragmentada y, en este sentido, no se puede decir nada
nuevo: la caracteristica de la lectura en el libro tal
como lo conocemos, el códex, fue justamente permitir
una lectura fragmentada, segmentada, que destaca los
fragmentos más que la totalidad del libro, a diferencia
del rollo de la Antigüedad que no permitía este tipo
de lectura.

Pero ahora se nos presenta una diferencia
fundamental: en la cultura impresa, cada fragmento
de un libro o un artículo de un periódico o un artículo
de una revista -inclusive si el lector solamente lee
fragmentos- está necesariamente, físicamente,
remitido a la totalidad a la cual pertenece; la propia
materialidad del libro impone la percepción de la
totalidad y de la coherencia de la obra. La materialidad
del periódico, de la revista, determina la percepción de
la coexistencia, dentro del mismo número, de diversos
tipos de artículos o, en el caso de los periódicos, de
diversos géneros textuales.
En el mundo electrónico, el fragmento se
desprende de esta totalidad, y el lector no necesita, o
ni siquiera desea, remitir una información de un web
site a la totalidad del web site. Si se aplica esta misma
consideración a revistas y periódicos, advertimos que
aquí hay un desafío en relación con la concepción
más tradicional de lo que es una obra, es decir, una
totalidad de la cual se pueden leer fragmentos pero
que siempre es percibida en su totalidad.
De ahí, entonces, hay dos caminos. El primero es
considerar que estamos frente a una pérdida y que
este mundo de fragmentos descontextualizados y
desprendidos de la totalidad de la obra representa
una mutilación del criterio clásico de lo que es para
nosotros la definición de una obra. El segundo es, en
cambio, pensar que tal vez ahora se abre un nuevo
mundo textual en el cual el fragmento perdería
el sentido, porque sería un mundo de iguales, de
unidades breves, yuxtapuestas, entrecruzadas,
desprendidas. Pero, para lectores que vienen de la
cultura impresa, evidentemente prima la discrepancia
-a menudo, más fuerte de lo que sospechamosapoyada en las categorías que utilizamos para
describir el mundo de la cultura escrita, para definir
lo que es una obra.
A partir del siglo XVIII, una obra implicaba
creación, singularidad de la escritura, propiedad
literaria; hoy la tecnología digital promete un libro,
mundo, infinito, sin límites. Ahora bien, si pensarnos
en un libro-mundo, no hay más libros; si pensamos
en un libro-palimpsesto, el libro existe para ser
permanentemente reescrito, un libro abierto. Esto
se vuelve muy conflictivo, porque evidentemente
contradice de manera radical a los criterios que

49

definen la propiedad intelectual, la cual constituye
la posibilidad de reconocer la obra, cualquiera sea
su forma, y remite a un propietario, que es el autor.
Entonces, sin duda, hay razones -en mi opiniónpara la prolíferación de discusiones, de inquietud,
de confusión, de discursos sobre esta mutación que
todavía es muy difícil de identificar en todas sus
dimensiones.

AM: ¿Cómo podría describir comparativamente la experiencia
de leer un libro impreso en papel y la de leer un libro en un
e-book?
RC: Para responder a esto, es preciso volver a señalar
que un e-book no es un libro: un e-book puede ser una
agenda, una biblioteca portátil, etc. En cambio, en
la cultura tradicional (manuscrita o impresa), un
libro corno obra corresponde a un objeto singular,
particular. Un e-book forma parte de los diversos
vehículos capaces de recibir lectura, escritura,
múltiples géneros textuales. Se diferencia totalmente
de la familiaridad que implica el objeto en que fue
descubierta o leida cierta obra. No llego al extremo
de decir que la gente vaya a enamorarse de un e-book,
pero gastados quedan ya todos estos discursos sobre
la relación íntima con el objeto libro, como aquella
declaración de Borges en que recuerda su lectura de
Don ~uijote, que es la lectura de una edición especifica:
Garnier, con erratas, láminas, etcétera.
Con el objeto electrónico, la relación es diferente,
no es la relación con un objeto particular, sino con
momentos, circunstancias en las que tal libro fue
cargado en el e-book y fue leido. No creo que haya
que argumentar, reivindicar, como lo hacen algunos
defensores del libro, la sensibilidad, d olor de las páginas
y la sensación de tocar el libro, versus lo supuestamente
frío del objeto electrónico. La gente puede proyectar
formas sensibles sobre cualquier objeto.
Lo que es importante es lo que dice Donald F.
MacKenzie: las formas afectan el sentido. Es decir,
el tipo de forma material en la cual un libro/texto/
discurso es leído constriñe conscientemente o
inconscientemente, abre ciertos espacios de la lectura.
La sensibilidad sucede cuando hay una proyección
consciente de afecto sobre un libro/texto/discurso
leido sobre cierta forma material, pero también hay
una dimensión más intelectual, no necesariamente

�percibida por el lector, que hace que el texto cambie
cuando su forma de inscripción cambia.
Al respecto, hay que prevenir una ilusión
detestable -en mi opinión- cuando se pretende
equivocadamente que trasladar un libro de
un soporte a otro es simplemente cambiar la
materialidad del objeto. iNo! Esa operación implica
cambiar el sentido del texto. Cuando los libros
de los antiguos fueron trasladados de los rollos
con su lógica de lectura, con su diseminación
de la misma obra en una serie de objetos, a los
códices medievales, que daban vida a la obra en
un solo objeto, esto determinó y permitió nuevas
prácticas de lectura, o sea, ojear, establecer
divisiones, buscar un fragmento rápidamente,
escribir leyendo. El sentido del texto cambió; no
sólo es que se haya pasado de una forma material
a otra. Entonces, las experiencias sensibles en
relación con lo escrito también se modifican con
la transformación del objeto soporte de los textos.

AM: ffs posible identificar qué fuerzas, poderes, instituciones
impulsan esta modificación en los libros hacia nuevos soportes
de lectura?
RC: Esta cuestión se vincula con una distinción
que hace Armando Petrucci entre el poder sobre la
escritura y el poder de la escritura. Cada tecnología
dibuja esta tensión de maneras diferentes. En el
caso de la imprenta, la tensión es máxima, porque
los que tienen el poder de publicar libros de forma
impresa son la minorta de editores y libreros, y no la
mayorta de los ciudadanos. En el caso de la escritura
manuscrita, por el contrario, la distancia es mínima,
porque cada persona puede leer textos oficiales,
documentos, informaciones circulantes y todo el que
sabe escribir puede comunicar, producir, publicar. El
caso de la tecnología digital se ubica en el medio de
estas dos tecnologías anteriores: por un lado, es una
tendencia que demuestra que la posibilidad de leer y
escribir frente a una pantalla puede democratizarse;
por otro, evidentemente, es una forma de imposición,
una obligación inclusive para los que no tienen
computadora o que no saben manejar la tecnología
digital porque están sometidos a un mundo ya
digitalizado a través de formularios, pedidos,
documentos institucionales. Esto ha originado el

50

concepto de un posible nuevo analfabetismo y conlleva
una división dentro de las sociedades y entre las
sociedades.
Pero las estadísticas que se hacen sobre la
presencia de las computadoras, sobre el uso
de la tecnología digital, sobre la conexión a
Internet muestran que hay un movimiento de
democratización fuerte. Hace diez años, cincuenta
por ciento de las direcciones electrónicas eran
de países de habla inglesa. Ahora las cifras son
claramente muy diferentes, con la presencia de
Asia, África ... Por lo tanto, me parece que esta
situación intermedia es un poderoso instrumento
de imposición, para obligar a la gente a reformarse
frente a los dispositivos de texto electrónico para
usos privados y públicos. Al mismo tiempo, se abre
a lo que soñaba Kant: la posibilidad de que cada
ciudadano intervenga en el espacio público no
solamente como lector sino escribiendo opiniones,
críticas, creaciones ... En fin, en la distinción entre
poder sobre la escritura y poder de la escritura, nos
encontramos en una situación intermedia entre el
mundo de la imprenta, controlado exclusivamente
por los que tienen acceso a la reproducción
mecánica de los textos -como diría Benjamín
en su famoso ensayo-, y el mundo de la cultura
manuscrita distribuida universalmente, que permite
a todos y a cada uno escribir.

AM: En México, sólo un cuarto de la población es usuaria de
Internet. En grandes sectores de América Latina, Asia y Africa,
muchas personas no conocen qué es ni cómo funciona una
computadora. ¿Cómo considera usted los cambios del libro en
formato digital dentro de estas realidades sociales y económicas
dispares?
RC: Es una pregunta compleja. En primer
lugar, evidentemente, se puede pensar que el
mundo digitai ofrece posibilidades inmensas,
particularmente para las comunidades sin
bibliotecas, como una forma inmediata de entrar
a la cultura escrita, e inclusive, como una vía para
la enseñanza. De ahí, la idea de introducir las
computadoras en las escuelas. Aun si ahora hay
una inmensa parte de la población que está fuera
de esta cultura digital, la tendencia va hacia la
diseminación de esta cultura, porque los aparatos

51

se vuelven más y más baratos, las instituciones
acogen computadoras ... Es la perspectiva del
futuro, como lo fue la alfabetización más clásica:
en el siglo XVII, había niveles de analfabetismo que
se han suprimido, casi reducido a cero. De todos
modos-como lo subraya Emilia Ferreiro-, no por
introducir una computadora en una escuela, se debe
pensar que los maestros son inútiles. Es decir, hay
un fetichismo, una inmediatez, una evidencia de la
tecnología, que no siempre supone su uso.
En segundo lugar -también lo dice Emilia
Ferreiro-, inclusive para esta parte de la población
que está fuera de la tecnología, para niños que no
tienen medios bien acomodados, hay una gran
familiaridad con la computadora, con la cultura
digital. Lo paradójico es que, algunas veces, los
alumnos que han nacido en la era digital saben más
del aparato, de la técnica, que los maestros. Aquí
hay otra cuestión, que son las generaciones. Los que
han llegado a la cultura digital a partir de la cultura
impresa y manuscrita, van a acceder a la cultura digital
a partir de su familiaridad con la cultura impresa y
manuscrita.
No tengo un juicio de entusiasmo profético ni de
lamentación desesperada: hay una ambigüedad, una
ambivalencia, una multiplicidad de sentidos. No hay
una evidencia concluyente sobre la tecnología: sólo
depende de que los ciudadanos, las instituciones, los
autores acepten esta situaciónto

�A LA LETRA

BÁRBARA JACOBS Lo cuento a la carrera.

Me
sucedió ayer. Qué gusto me dio. Dictaminé a
favor de una pequeña novela y el editor de la If
Press aceptó publicarla. No quiso revelarme la
identidad del autor, lo él tampoco la conocía?,
pero se descuidó y vi la dirección en el sobre
que le estaba dirigiendo, así que, como joven
tras un cantante o deportista o actor de cine,
corrí a tomar un taxi y me apersoné tal cual en
el número 8 de la calle Edgar Allan Poe, para por
lo menos ver si veía a quien fuera que se hubiera
escondido tras el pseudónimo Ada Donada,
autor o autora de lo que supongo que es una
sátira, sesenta y tantas cuartillas tituladas 'Tis
pity que sea puta, cuya publicación recomendé con
más entusiasmo que otra cosa, porque no soy
ninguna crítica y en mis juicios, ia mi edad!, me
guío más que nada por la intuición.

52

as señas correspondían
al Hotel Poe, un viejo
hotelito en Polanco en el
que yo ya había reparado y con
el que incluso fantaseaba como
posibilidad si por cualquier
razón tuviera que hospedarme
fuera de mi casa en esta ciudad
de México donde vivo. Con
una desenvoltura que, tímida
o discreta que soy, a mi misma
me desconcertó, me acerqué al
mostrador y pregunté por Ada
Donada. Una vez ahí y al verme
en ésas, crucé los dedos para
que Ada Donada se tratara de
una mujer. La sola idea de oirme
preguntar por un hombre en
un hotel, aparte de sonrojarme,
resultaba impensable en mi.
A pesar de los tiempos y del
feminismo y todo, yo todavia
reacciono como niña bien o hija
de familia o señora distinguida
o como sea que buenamente se
me quiera definir, pero mujer
de las de antes. El empleado,
que espero no haya notado mi
turbación, serio me informó
que no encontraba registrado a
este huésped, y me aseguró que
tampoco nadie del personal se
llamaba asi. Como yo estaba
segura de que, si no el nombre,
la dirección era la correcta,
insisti, y le confié en voz baja,
como queriendo hacerlo mi
cómplice, que a quien buscaba
era a un escritor, con candor
sondeé si tal vez, aunque bajo
otro nombre, se hospedaba ahí
alguien con aspecto de escritor.
-De lentes, despeinado, que
se le asomara un libro del bolsillo,
o un periódico mal doblado, o al
que la prensa lo hubiera llegado a

L

entrevistar, en fin, que escribiera
hasta sobre la servilleta, que
pareciera loquito, o de perdido
poeta.
-iAh! -exclamó sonriente,
incluso casi riendo-. Un escritor,
no. Pero sí una escritora. La señora
Equis Ye es escritora. Pero no es en
lo rninirno corno usted la describe,
ni tampoco es precisamente
huésped de nosotros. iEs la dueña
del hotel! Vive en el penthouse.
La información me hizo poner
los pies en la tierra. Si Ada Donada
era nada menos que la XY que el
empleado acababa de nombrar,
más me valia darme la vuelta y
desaparecer por lo menos del hotel
pero para siempre. Qué papelón
harta yo si XY se enteraba de que
la había ido a buscar. ¿y cómo
justificar que la busqué bajo su
pseudónirno? Bueno, si era ella,
para empezar, lpor qué había
firmado un libro con pseudónirno?
iLa conozco de toda la vida! Mi
entusiasmo desbordado y mi falta
de experiencia habían puesto
en juego mi papel de lectora de
la If Press, que es similar al de
jurado. iCómo que yo, también
escritora y, aunque menor que ella
y ciertamente menos conocida,
la buscara sin motivo! No revelo
aquí su identidad porque podría
molestarse si leyera esta crónica
que escribo sin su autorización.
Estaba por agradecer al empleado
incluso su indiscreción y darme
la vuelta cuando, corno en una
pelicula, se abrió la puerta del
ascensor y apareció XY en el
lobby, frente a mí; ya dije que el
Hotel Poe es pequeño, aparte, a
esas horas, o no sé por qué, pero
no había nadie más que hubiera

podido por lo menos obstaculizar
que nuestras miradas se cruzaran.
Me adelanté a saludarla,
quería evitar que el empleado
del mostrador me delatara.
Sorprendida de verme, fue natural
que XY me preguntara qué estaba
yo haciendo ahi. Si de por sí
tartamudeo, en esas condiciones
vacilé todavia más al contestarle.
Musité cualquier cosa, no sé, que
no estaba haciendo nada, qué
sé yo qué, me faltó inventiva,
quedé como boba. Ella sonrió,
me terno que comprendiendo
más de lo que yo hubiera querido
que comprendiera, y me invitó
a acompañarla si no tenía nada
mejor que hacer, a esas horas
acostumbraba caminar. Asi que
entrelazamos los brazos como
grandes amigas y dimos un buen
paseo alrededor del hotel.
Dije que la conozco de toda
la vida, y icómo no! Contando
escritores, XY es una de las
escritoras más reconocidas del
país, la leí desde mis épocas de
estudiante. A lo largo de los
años, nos hemos encontrado en
reuniones sociales y presentaciones
de libros, y hemos coincidido
en encuentros de escritores en
la República y en el extranjero.
Pero no hemos tenido mayor
familiaridad. Yo soy demasiado
huraña, y mi trato con la gente es
más bien reservado, incluso con
mis amigos. Me llevo mejor con
ellos por carta que en persona. Así
que es fácil imaginar lo incómoda
que me sentía paseando del brazo
con XY, a quien le va tan bien
que incluso compró y remodeló
el Hotel Poe. Me reprendía a mí
misma. lPor qué había sido incapaz

53

de controlar mi impulso de ir en
busca del autor de un libro sólo
porque el libro me había gustado?
iHabía volado hacia una ilusión, ni
siquiera sabía si Ada Donada era
hombre o mujer!
Ya que estaba con ella, y en
esa insólita situación, me ordené
hacer a un lado mis cavilaciones
personales y tratar de fijarme
bien en XY, una de esas personas
a las que yo suelo suponer altas,
imponentes, aun cuando sean
incluso frágiles y de mi propia
estatura, fijarme en lo que ella
observara, en cómo se condujera,
ipodría contarlo!, pero sobre
todo con la esperanza de que me
hablara de 'Tis pity que sea puta.
Frotaba mi anillo de oro para que
el deseo se me cumpliera. O de qué
otra manera inducirla.
Caminando a su lado por
Polanco, relajándome, pensaba
que si cuando leí el libro me
hubiera detenido un poco, me
habría dado cuenta de que 'Tis pity
que sea puta tenía que haber sido
escrito por XY y nadie más; si en
vez de guiarme por la intuición,
corno una tonta, hubiera sido
racional, podría haber deducido
sola quién era Ada Donada en
realidad. lPor qué habría firmado
su divertidísima sátira con
pseudónirno?
En éstas estábamos cuando
XY de pronto dio una especie de
aplauso, incluso dio un brinquito,
y con espontaneidad exclamó que
estaba feliz, que había entregado
un libro al editor y que él acababa
de citarla para firmar el contrato.
Yo también aplaudí~

�LETRAS AL MARGE:'J

1

u

1
M
1
'~

..1
~
►

;
•

EDUARDO ANTONIO PARRA Las relaciones entre
periodismo y literatura han sido ambiguas, y podríamos
aecir "incestuosas", desde los orígenes de la prensa periódica,
cuando los primeros reporteros eran escritores que seguían
priYilegianao el uso artístico del lenguaje al tiempo que
emprendían la búsqueda de técnicas efectivas Qara establecer
una comunicación más clara y expedita con ~1os lectores, a
quienes los nuevos medios debían ofrecer noticias actuales. Con
el tiempo, ambas disciplinas acotaron sus territorio.e-, al poner en
práctica estrate~as, re~las y éticas particulares, aunsiue nunca
se distanciaron del toao, al contrario, siguieron influyéndose
mutuamente mientras evolucionaban, al grado de que aún hoy,
al enfocarse en la realidad, en ocasiones resulta difícil distinguir
una de la otra. lEsto es periodismo, o se trata de literatura?, es
pregl}nta común cuando leemos un gran reportaje, una crónica
muy bien escrita, o con una novela o un cuento cuyo origen es un
suceso real, reconocible. Para quienes somos legos, la mayoría
de las veces lo que parece darnos la respuesta es el formato: si
lo leemos en un diario es periodismo, s1 lo leemos en un libro
o en una revista literaria es literatura. Pero si cada Yez resulta
más común que sea a través del libro como los lectores tienen
acceso a las grandes obras del periodismo, así como también es
normal que los diarios publiquen aYances de novela y relatos,
lcómo podemos distin~ir los géneros sin caer en conlusiones?
Un buen método seria el que plantea losé Garza en De realidades,
ficciones y otras noticias donde, a trm·és del análisis de 25 reportajes
ejemplares de la historia de la prensa escrita, detecta las
características particulares del género presentes en cada uno
de ellos, en un mtento por establecer su esencia, es decir, su
naturaleza periodística, con el fin de diferenciarla de la narrativa
literaria ya se1 ésta rfe ficción o hasad1 en h;-chos C'Jncretos.
uando emprendí la
lectura del hbro, lo hice
con cierta perplejidad:
el índice incluye algunas obras
que yo había considerado novelas
o cuentos, como Música para
camaleones, de Truman Capote,
Diario del año de la peste, de Daniel
Defoe, Santa Evita, de Tomás Eloy
Martínez y Reportaje al pie de la
horca, de Julius Fucik -en éste el
título debería haberme puesto en
guardia, pero siempre lo consideré
un simple título, como la Crónica
de una muerte anunciada, de Gabriel
García Márquez. De la perplejidad
pasé a la curiosidad, que rápido
devino interés genuino, y en
la introducción -"La vida

C

54

como viaje, el reportaje como
destino"-, me topé cqn ciertos
pasajes autobiográficos del autor,
quien afirma que inició su periplo
por el periodismo llevando como
equipaje la obra del mencionado
Julius Fucik, la de García
Márquez y la de Kapusciñski.
Nada mal para un arranque en el
oficio, aunque el solo nombre de
estos autores refuerza la idea de
que los límites entre periodismo y
literatura son difíciles de precisar.
Antes de pasar al análisis de los
libros seleccionados, Garza ofrece
al lector su propia concepción
del periodismo y un panorama
de las certezas a las que llegó,
o las que reafirmó durante la

55

relectura de las obras. Apenas
en un puñado de páginas, nos
trasmite su pasión por el oficio
-lo considera un apostolado-,
su optimismo acerca del futuro
y permanencia de las grandes
piezas de la prensa escrita y su
admiración por los autores que
han creado las obras maestras
del género. Y su entusiasmo lo
ha llevado a plantear un canon
del reportaje universal, basado
en sus preferencias personales,
en la disección profunda de gran
cantidad del material disponible,
en su conocimiento de otros
géneros, y en la comparación
constante de los reportajes
ejemplares con las grandes
obras de la literatura. Pasión,
optimismo y admiración de las
que se contagia el lector, antes
de internarse en los ensayos
individuales con la esperanza
de encontrar en ellos las ideas
que respalden tales emociones.
Esperanza que no es defraudada.
Escrito quizá pensando en
quienes estudian la carrera, o
para quienes se inician como
reporteros, De realidades, ficciones
y otras noticias no es, sin embargo,
un libro de texto. Más que un
puñado de lecciones, sus capítulos
conforman un paseo por los
diversos estilos, estructuras y
tendencias que han marcado
el rumbo del reportaje. Un
recordatorio, tanto para lectores
como para escritores, de que el
secreto de la excelencia se halla, sí,
en la veracidad, en la honestidad,
en la actitud con que el periodista
encara los hechos, pero sobre todo
en el uso adecuado del lenguaje este sí hterario siempre- con el

�1

:

•;:,,

...

1•.

.
.,:'

.::'
.::•'

•'
. ' •'••••'
a; 1 •1
(

1.,

.,•,

1 •,

••
•,•,••
:,•,
•'.•
''

.•,
•,

1

1

..,
~

••,
•,•,

:,.

.
.•'.

que quien escribe se comunica con
el lector. A través de las diferentes
estaciones de este paseo, Garza
no sólo penetra en las técnicas
de los au rores elegidos; nos
sitúa en el momento histórico
en que escribieron, describe su
personalidad, detalla el contexto
de la noticia que dio pie al
reportaje y lo ubica en la evolución
del género, a pesar de que de algún
modo rechaza esa evolución: "Si
alguien se ha preguntado cómo
ha evolucionado la manera de
preparar un relato periodístico en
los últimos 300 años conseguirá
como respuesta, después de
leer y analizar los 25 reportajes
estudiados, que no hay evolución
sino vigencia".
Partiendo del Diario dd año de
la peste, de Daniel Defoe, escrito
alrededor de 1720, y siguiendo
los grandes momentos del
periodismo hasta nuestros días,
Garza se interna en los entresijos
de los reportajes, detecta las
intenciones profundas de sus
autores al escribirlos y establece
sus simpatías y diferencias con los
diversos procedimientos de narrar
lo real. El primero que aborda,

Elogiemos ahora a los hombres Jamosos,
de James Agee y Walker Evans,
le sirve para señalar los límites de
la pretendida objetividad total,
sin dejar de mencionar asimismo

las posibilidades que tal actitud
ante el relato periodístico ofrece
a quien lo practica. Esta rigidez
excesiva no parece satisfacer a
José Garza, quien nos dice: "Agee
se supedita demasiado al texto,
se ciñe al informe de sus técnicas
y metodologías. No deja al texto
libre, soberano, independiente,
abierto a sugerencias y otras
lecturas. Es un autor miedoso
y autoritario que impone una
noción de aproximación a la
realidad y de lectura". La anterior
opinión demuestra la congruencia
del autor pues, páginas adelante,
en varias ocasiones muestra
simpatía por la actitud contraria,
la de Capote, la de Kapusciríski,
la de Monsiváis, quienes permiten
que su presencia al interior del
texto modifique un tanto la
realidad narrada, por lo menos en
lo que a perspectiva se refiere.
Truman Capote - quien
sintetiza al máximo periodismo
y literatura para configurar una
obra personalísima-, Daniel
Defoe -que escribe una novela
como reportaje o un reportaje
como novela, para dejar sentados
los antecedentes míticos del
género-, Oriana Fallaci -al
conjugar las diversas disciplinas
del oficio para enriquecerlas
sobre la marcha- y Julius Fucik
-quien escribe una crónica/

56

reportaje para mantenerse vivo
al pie del patíbulo- son autores
por los que Garza experimenta
mayor simpatía: los asedia, los
explica y extrae de ellos ejemplos
memorables. Pero no es sino hasta
llegar al ensayo sobre Noticia de un
secuestro, de García Márquez, que
lo notamos de acuerdo en todo
con el colombiano, convencido
de sus ideas y procedimientos,
y a la vez sometido a una
admiración sin límites. "Hacer
periodismo corresponde a
un acto de solidaridad con la
realidad y, sobre todo, un acto
de solidaridad con el hombre",
afirma en este apartado, como si
fuera una de las enseñanzas que
la lectura de la obra del premio
Nobel le dejó (Garza habla aquí
de primera mano, pues fue alumno
en un taller impartido por García
Márquez). Tras analizar este
texto monumental, extrae de él
las máximas enseñanzas y ofrece a
sus lectores, como conclusión, una
definición de lo que para él -para
José Garza- sería el reportaje
ideal:
Noticia de un secuestro es una
investigación que se acomoda
a nuestra idea de reportaje
como sentido de la realidad y
de la vida misma, la idea del
reportaje que se vale de todos

J

•1
11

1
•
'~
1

J

l
►

..I·
'
•1

1

•J
1

los géneros periodísticos para
ofrecer un panorama completo,
una visión de conjunto que es la
suma de varias singularidades;
es lo que sucedió y cómo
sucedió desde el punto de
vista de los antecedentes
y de las consecuencias,
de quienes lo vivieron o
escucharon de él, desde quienes
resultaron afectados directa o
indirectamente, desde quien
lo pone por escrito y opina
también. Es el género estrella
pero es también el que requiere
más tiempo, más investigación,
más reflexión y un dominio
certero del arte de escribir. Es
en realidad la reconstrucción
minuciosa y verídica del hecho.
Es decir: la noticia completa,
tal como sucedió en la realidad,
para que el lector la conozca
como sí hubiera estado en el
lugar de los hechos.

1

-

'◄

G
1

1

!J
◄

1

'

◄
1

Y, por si alguna duda quedaba,
cierra el apartado con una
declaración de fe y lealtad: "Al
menos por ahora puedo declarar
convencido y con gusto que soy
uno más de los devotos del deicida
que nunca abandonó su condición
de periodista". Así, Noticia de un
secuestro se yergue como el modelo
insuperable y Garza, consciente
o inconscientemente, y sin
mencionarlo, analiza los siguientes

reportajes seleccionados a la
luz de éste, que no es una mala
referencia para repasar la obra
de Alma Guillermoprieto, o la
de Hemingway, que guardan
su relación con la de García
Márquez.
Garza se interna después
en textos de otros autores ,
corresponsales de guerra como
Michael Herr, o testigos de
desastres como John Hersey y
su libro Hiroshima, reporteros sin
límites geográficos como Ryszard
Kapusciiíski, o los grandes del
periodismo mexicano, como
Vicente Leñero -Asesinato'
Carlos Monsiváis en su crónica
Los días del terremoto, y Elena
Poniatovska con su ejemplar La
noche de Tlatdolco. La nómina es
bastante completa, y mencionar
a todos los autores seleccionados
sería demasiado largo. Sólo
baste decir que, en cada uno de
los apartados, José Garza tiene
hallazgos que poco a poco van
moldeando su visión de lo que
debería ser el ejercicio ideal del
reportaje a la luz de los ejemplos,
hasta construir una teoría mínima
del oficio y, como se dijo más
arriba, plantear un canon de
las obras ineludibles. Al mismo
tiempo, marca las diferencias
entre literatura y periodismo, que
no residen en el lenguaje sino en
uno de sus atributos: para Garza,

una de las principales diferencias,
además de la obvia entre realidad y
ficción, es que la literatura otorga
cierto margen a la ambigüedad
a lo narrado, mientras que el
periodismo la tiene vedada y debe
poseer, por el contrario, exactitud,
precisión y veracidad lingüística.
Al pasar de J ohn Reed a Tom
Wolfe, de Manuel Vázquez
Montalbán a Günter Wallraff,
de To más Eloy Martínez a
George Orwell, De realidades,
ficciones y otras noticias contiene
un conjunto de ensayos que,
al sumarse, constituyen una
verdadera bitácora indispensable
para aquellos que se inician en el
periodismo como practicantes,
una guía para quienes deseen
encarar la realidad a través de
la lectura, un compendio de las
posturas que han dominado la
escena de la prensa internacional
en el último siglo, y un ejercicio
de reflexión sobre la tarea
de informar. Es, también, un
volumen donde José Garza, con
la generosidad que lo caracteriza,
comparte con otros lectores
el placer que experimentó al
toparse con estos 25 reportajes
donde -más allá de actitudes
u opiniones- es posible
contemplar la realidad tal como
es, a través de las palabrasto

PARA CARIA, UMA DE LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS, ADEMÁS DE LA
OBVIA ENTRE REALIDAD Y FICCIÓN, ES QUE LA LITERATURA OTORCA
CIERTO MARCEMALAAMBICUEDADALO MARRADO, MIENTRAS QUE EL
PERIODISMO LA TIENE VEDADA Y DEBE POSEER, POR EL CONTRARIO,
EXACTITUD, PRECISIÓN Y VERACIDAD LIMCÜÍSTICA.

57

�on muchos los cineas tas que usan la
intertextualidad como un referente dentro
de sus obras, pero sólo Quentin Tarantino
la usa como su sello estilistico. Su cine parte de la
intertextualidad fílmica y de la relación del autor con el
cine clásico y moderno. Pero Tarantino no se queda en
la mera referencia o en hacer de sus peliculas trivias con
argumento. Tarantino va más allá. En su obra discute
con la autoridad del autor como referente, hay un
diálogo con el cine como historia.
Hollywood, al echar mano de cuanta obra del cine
clásico y moderno para hacer ranakes, está dejando
claro que no le importa desvincular la obra original
de su tradición. Tarantino hace lo contrario. Cada
filme que hace es una vinculación con el cine clásico y
moderno. Un diálogo vivo con esas obras. Las vincula
con el presente y les da vigencia.
Al tomar, en Bastardos sin gloria, en la escena inicial,
una pradera a la John Ford en La diligencia, Tarantino
está demostrando la vigencia estilística del western,
además que dialoga con las temáticas propias de este
género. No es casual que muchas partes de Bastardos
sin gloria sean tratadas como si fuera un western.
Esto mismo hizo en Kili Bill vol. 1 y 2, donde el tema
de la venganza a la Sergio Leone, era explicitado
en la sed de venganza de La novia. Este diálogo del
que hablo es critico con las formas creadas por las
autoridades del cine moderno, en especial Godard, y
con la instauración de un canon clásico y moderno.
Tarantino propone una revisión paródica de las
formas y estilos de obras periféricas sacadas del cine
de clase By Z.
Otro punto importante en la obra de Tarantino
es el cuestionamiento al concepto de influencia.
"Durante largo tiempo la problemática de la 'historia
de la cultura en el texto' se reducía en lo fundamental
a la cuestión de la influencia del predecesor sobre el
sucesor. La influencia era considerada la principal
huella de la presencia de la tradición en el texto"
(Iampolski, 1985: 3). Tarantino no tiene influencias in
situ, más bien cuestiona la influencia. Si bien se puede
decir que su discurso cinematográfico tiene influencia
de la obra de Sergio Leone o de otros autores, su
relación con esa influencia no es la convencional. Su
relación es con las obras de esos directores, con sus
películas, con sus textos filmicos y no con los autores

S

C!JALEJAMDRO MARTÍMEZ

....z

En La arqueología del saber, Foucault habla del
texto como un sistema de citas de otros libros y
de otros textos, interconectados en una red. Esa
red es la intertextualidad1. Todo texto y toda obra
posmodema usa la intertextualidad como parte de
su mirada con respecto a toda obra anterior, sea
moderna o clásica. El cine contemporáneo, y en
especial el posmoderno, está muy consciente de
esta mirada. Basta ver el fenómeno del remake para
ver la relación del cine contemporáneo con el cine
inmediatamente anterior a él.
¡ "Y es porque las márgenes de un libro no están jamás neta ni riguros,imentc cortadas: más allá del titulo,
las primeras lineas y el punto final, más allá de su configuración interna y la forma que lo autonomi::a,
está en\'Uelto en un sbtema de citas de otros libros, de otros textos, de otras frases, como un nudo en una
red" (Foucault, 1990: 37).

59

en si. Deconstruye el concepto de influencia. De ahi
que:
El interpretante (...) permite superar definitivamente
la idea del vinculo entre el texto y el intertexto
como un vinculo entre la fuente y el posterior texto,
suprime la idea primitiva de los procesos de "toma
en préstamo", "de influencia". Permite presentar de
manera mucho más convincente el trabajo mismo
de producción de sentidos, que siempre se realiza
a cuenta de desplazamientos y transformaciones.
El interpretante, el tercer texto del triángulo
intertextual, es responsable de la aparición de
lo que Bajtin llamó "lúbridos de sentido". (...) El
interpretante permite comprender de qué manera se
realiza el proceso de parodiar, ya que precisamente
el tercer texto resulta el "espejo curvo" que deforma
paródicamente las estructuras del intertexto en el
texto. (Iampolski, 1985: 42).

Toda lo anterior planteado desde la intertextualidad
Las estrategias intertextuales que usa Tarantino
son la cita, ya sea textual o velada, la alusión, collages,
y toda clase de subtextos2. Si partimos de la definición
de intertextualidad dada por Julia Kristeva, quien
la define como "la palabra (el texto) es un cruce de
palabras (de textos) en el que se lee por lo menos otra
palabra (texto)" (Kristeva, 1967: 2), cada escena o
diálogo3 del realizador de Perros de Reserva sirve para
incluir intertextos dentro de intertextos.
La intertextualidad en Tarantino recrea a partir
del simulacro paródico la paradoja del canon filmico
que se vale tanto del cine clásico como rnoderno4• Si el
2 Cabe aclarar que Tarantino tiene una estrecha relación con la
literatura. Basta poner en evidencia que sus filmes Kili Bill 1 y 2,
además de Bastardos sin gloria, están divididas en capítulos. Además
el titulo de su obra más conocida, Pulp Fiction, es el nombre de un
subgénero literario en Estados Unidos.
3 Muchos se quejan de que los filmes de Tarantino están llenos de
diálogos eternos que nunca acaban. Sin embargo, estamos ante una
de las caracter!sticas propias de su obra que lo refieren como un
autor plenamente intertextual. El dialogo en Tarantino parte de la
noción de Bajtin de dialogismo.
4 ~El cine clásico es aquel que respeta las convenciones visuales,
sonoras, genéricas e ideológicas cuya naturaleza didáctica permite
que cualquier espectador reconozca el sentido último de la historia
y sus connotaciones (...) aqu1 llamo cine moderno al conjunto de
películas narrati\·as que se alejan de las convenciones que definen el
cine clásico y cuya evolución ha establecido ya una fuerte tradición
de ruptura" (Zavala, 2005).

�LA IMTERTEXTUALIDAD EM TARAMTIMO FUMCIOMA, MÁS QUE COMO
UM JUECO DE ADIVIMAML\S POSMODERMO, COMO UMA FORMA DE
TOMAR POSICIÓN COM RESPECTO AL CAMOM FÍLMICO

cine clásico partla de la eficacia genérica para crear su
ideolecto cinematográfico y el moderno de la ruptura
con respecto al cine clásico, desde el punto de vista de
un autor cinematográfico.
Al hablar de un simulacro paródico es donde
hablamos de lo tarantinesco; como proceso estilistico,
lo tarantinesco es una mirada no nostálgica, pero si
critica del cine que este realizador ha asimilado.

1•
o&gt;t 1

••

..•
...
.

Esa repetición paródica del pasado del arte no
es nostálgica; siempre es critica. Tampoco es
ahistórica o deshistorizante; no arranca de su
contexto histórico original al arte del pasado
para volverlo a armar en '\m espectáculo de
disponibilidad". En vez de eso, a través de un doble
proceso de instalación e ironización, la parodia
señala cómo las representaciones presentes vienen
de representaciones pasadas y que consecuencias
ideológicas se derivan tanto de la continuidad
como de la diferencia (Hutcheon, 1993: 1)

Sus filmes, pretenden ser una cosa y resultan otras.
Bastardos sin gloria es un filme que por temática es un
filme de la segunda guerra mundial Sin embargo. buena
parte del filme se instaura en estructura de westmt, y
en la segunda parte del filme se transforma en un filme
de espionaje. Su cine se instaura en la indeterminación
genérica.
De igual manera otros de los filmes recientes de
Tarantino como A prueba de muerte o Kili Bill vol. 1 y 2,
se instauran en la indeterminación genérica A prueba
de muerte temáticamente serta un filme de automóviles
a la Vanishingpoint.
La intertextualidad en Tarantino funciona, más
que como un juego de adivinanzas posrnoderno,
corno una forma de tomar posición con respecto al

canon fílmico. En filmes como Perros de reserva, Pulp
Fiction intertextualmente aludia al cine moderno y en
proyectos más recientes toma elementos del cine de
género con narrativa clásica, poniendo como apunte al
pie de página del cine actual que el cine no tiene que
dejar de ser histórico y genérico para ser posrnodemo.
El cine posrnoderno es una paradoja. Por un lado
es una alusión a temáticas del cine clásico y por
el otro, se vale de la ruptura del cine moderno. En
Tarantino esta paradoja se presenta corno un triángulo
intertextual5 donde las estrategias del cine clásico o
de la narrativa clásica se mezclan con elementos
de las narrativas modernas de corte autoral, dando
corno punto del triángulo la parodia intertextual.
La parodia intertextual tarantinesca, esa paradoja
posmoderna, es una monstruosidad hiperbólica6. Una
monstruosidad que va al cine y deconstruye la historia
cinematográfica desde una revisión criticaw

( contra)producente

Referencias
Hutcheon, L (1993,julio). "La polltica de la parodia postmoderna",
en Criterios, 187 203. Trad. Desiderio Navarro.
http: //www.criterios.es.
lampolsky, M (1985). La teoría de la intatcxtualidady d cinc. Valencia:
Centro de Semiótica y Tcorta del espectáculo.
Kristeva, J. (1997) Bajtin, la palabra. el diálogo y la novela. Habana:
Criterios. Trad. Desiderio Navarro. bttp 11www.criterios.es.
Zavala, L. (2005, Agosto-septiembre). "Cine clásico, moderno y
posmoderno", en Ra::.ón y palabra, (46). Recuperado de
http://wv,:w.razonypalabra.org.mx/anteriores/n46/lzavala.hrml
Zavala, L (2004). Elementos dd discurso cín,matogrdfico. MéXico:
Universidad Autónoma Metropolitana.

S Los "híbridos de sentido" de Bajtln.
6 Aunque la rnoustrosidad hiperbólica del cine posrnodemo sea
Asesinos por naturaleza (1994) de Oliver Stone, hay que recordar que el
argumento original lo escribió Quentin Tarantino.

------

( '1 MINERVA

60

... . --------------

REYNOSA

�1
1

..
,:

.. '•
t ,:

I ; •"~

ti ..:,. •

i't'
;•
..
.
.

restos del saldo de las crisis, del colapso de la bolsa de
valores, de la muerte en los campos de concentración, del
derrumbe a partir del 9/R del asesino grafitero del metro
balderas, etc.
LUCfA ¿Y EL SEXO?

el trabajo artístico de Lucía Lara se puede resumir
por momentos en confusiones que representan
un cuerpo que se publicita en el presíncope de su
propio poder de belleza/gusto. pero también es el
recuerdo reminiscente o la reminiscencia misma
del rito de paso de niñez-adultez. donde también
otros ritos modernos tienen cabida: el paso de
un rol social a otro que determina estereotipos
o funciones en grupos sociales determinados. la
serie je suis (2001-2003) se compone de fotografías
instantáneas que representan a la artista realizando
distintas acciones: vomitando, chupando una
paleta, midiéndose la cintura, vistiéndose de novia,
desvistiéndose, oliendo una rosa, desmaquillándose,
etc. detenernos en el curso de las momentáneas
imágenes del cotidiano es un acervo que ejemplifica
la memoria epocal hipersexualizada. evidente
entonces que Lucía Lara contrapone esos momentos
contextuales de la mujer contemporánea en
el compendio de necesidades variopintas que
supone el régimen de una vida común y corriente:
estado social, civil, sexual, económico. Lucía Lara
(COMTRA)
puntualiza en la triada sexo-color-raza que supera el
y no es que suponga que la obra de arte generalmente
censo demográfico: el centro es el cuerpo femenino .
es un galirnatias para el más del cincuenta por ciento de
y mejor aún: el centro que ya sin lugar deambula
las masas. y no es que suponga que la pieza artistica es
en la contraparte del discurso social establecido,
sólo una idea subjetivísima en una cabeza patronada por
por un costado. aceptando la conceptualización de
muchas cabezas que finalmente son llamadas tradición.
la acción y además invitando a la incredulidad o a
parto, si, del supuesto que el arte, como la poesía, es
la decepción. por ello, la retratada, la mostrada, la
vital, desde los bordes, en las orillas. marginal no como
artista frente al otro en una acción predeterminada
concepto estadístico sino como función que motiva a dar
y manipulada, no es sino lo que yo (espectador)
la vuelta de tuerca al discurso del ahí o del allá, donde
quiero que sea u otra cosa más allá sin cabida
cualquier cosa que lo es, sea en sus distintas variantes
en la plataforma de la aceptación: la mocha, la
y nulos. la experiencia estética y la crítica serán de otra
exhibicionista, la come vergas, la bulímica, la
cocción que en el trabajo de Lucía Lara, especúicamente,
anoréxica, la puta, la ñoña, la liviana ... o la king
ya nos enseña que la (contra) es un ataque a la
kong como manifiesta la filósofa francesa Virginie
inmediatez, las predisposiciones, los prejuicios, los
Despentes en el libro Teoría King Kong al insistir que
estereotipos y las reacciones más evidentes. ella va
mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no
construyendo su poética como reacción a la imagen
a
la sombra, que trabaja pero sin demasiado éxito para
súper exacerbada al behind del ser mostradísimo. y
aplastar al hombre, no existe. apostando no por un
entonces, esta traducción que realiza es gracias a los

62

tipo de mujer sino por una actitud sociopolítica.
sin romper el patrón conceptual Despentes abre el
abanico de posibilidades que del lado del mercado de
la buena chica ponderan las feas, las viejas, las camioneras,
las frígidas, las mal fo liadas, las infollables, las histéricas,
las taradas, las que gustan seducir, las que saben casarse,

las que huelen a sexo, las que huelen a merienda de niño,
las que no tienen hijos, las que llevan la cabeza rapada, las
que no saben vestirse, las que hacen regalos, las que no se
depilan, las brutales, las ruidosas, las que llevan los labios
demasiados rojos: las corruptas. entonces el discurso
de Lucía Lara se homologa con esa posibilidad
viril de elegir el rechazo como aceptación, dando
finalmente la opción y ganancia ( a sí misma/
al espectador) para interpretar y romper con el
esquema mental de esas acciones impuestas que
predisponen psicológicamente una experiencia
hasta la opción múltiple.
en las acuarelas sobre papel tituladas private toys
(2007) el centro del fenómeno artístico es el dibujo de
dildos con distintas anatomías en un campo semántico
elíptico. primera lectura: la artista podría ser acusada
de sexista, de falócrata, falofílica, falofanática o de
falorepresentadora. otra lectura: un estímulo visual
que tropieza con la concepción más inmediata del
objeto carnoso que sabemos parte de la anatomía
masculina pero para mi una conversión monetaria o la
venta de otro concepto como aburrimiento, soledad,
diversión o capricho. analogía de la verga que recuerda
la triada sexo-color-raza anteriormente mencionada.
pero acá lo que más me interesa es como Lucía Lara
grita en su nado en (contra) que no es la importancia
del objeto dibujado ni su magnificencia, sino la forma
de su preponderancia y erguimiento.

finalmente la serie la impropia (2008) en mixta sobre
tela, recurre a delineamos cuatro personajes femeninos
de la historia mundial en variados momentos: la duquesa
de Windsor, María Antonieta de Austria, María Carlota
y Marlene Dietrich. sabido por todos, los vericuetos de
todas estas féminas pasajeras de situaciones "corruptas"
y la ola de sucesos que las integraron en el legado que
ahora Lucía Lara enuncia: luchas de poder en entornos
aristócratas. otra crítica de bajo perfil hacia la esfera de
la sociedad burócrata y cortesana de bajo presupuesto.
aludiendo de nuevo a la versión aséptica de una historia
que institucionaliza los actos como memorables donde
se deplora el error, la falta y la fragilidad
LO PRODUCEMTE

y lo que se espera de Lucía Lara no es una hoja de
papel sobre el agua. con una cultura artística que le
otorga el poder establecer su postura abiertamente,
su obra, en esta publicitaria pero inteligente forma de
contrariar a fondo a su espectador, es un despliegue
de voluptuosidad y sugestión. recuerda artistas corno
Cindy Sherrnan en la frontera del terror corporal;
a Libeke Tandberg en su recuperación duplicada
de su yo ido; a Loma Simpsons seriando lo evidente
para otras significaciones; o a Lynda Benglis con su
referencia sobre las partes masculina y femenina
del cuerpo. por tal, celebro que Lucía Lara en este
contexto de prejuicios y tapujos conservadores
ponga el clic y la bomba en los objetos pre-fetiches
produciendo una obra que va (contra) la estupidez
aburguesada que abunda en el concepto enciclopédico
y en cuadrícula. por tal, Lucía Lara ahora con la
responsabilidad de confrontarnos y seguir creando
desde el recuerdo de lo que éramos~

�n marzo se cumplen cuatro años del deceso de
Ludwik Margules, quien pereciera en 2006 victima
de cáncer. La presente crónica rememora algunos
momentos de los distintos encuentros e impresiones
causadas por el gran director de escena judío polaco. Entre
sus montajes más memorables figuran: La trágica historia del
doctor Fausto de Christopher Marlowe (1967), Ricardo III de
Shakespeare (1971), El tío Vania de Chéjov (1978), De la vida
de las marionetas de Bergman (1983), Jacques y su amo de Mílan
Kundera (1988), Ante varias esfinges de Ibargüengoitía (1991),
Las adoraciones de Juan Tovar (199 3), Tiempo de fiesta y luz de
luna de Pínter (1994), Cuarteto de Heíner Müller (1996), Don
Juan de Moliere (1997), Antígona en Nueva York de Slowacki
(1998), Noche de epifanía de Shakespeare (2004), además de
óperas como The Rakes Progress de Stravínski (1985), Fausto
de Gounod (1986) y Aura de Mario Lavísta.

E

l

...

Serta allá por 1993 durante un transit en Hatwíck, io
era Schiphol? Cuando uno pasa largo tiempo en el
exterior hasta el español se vuelve extraño; por eso
no pude identificar de inmediato la nacionalidad
de la señora de pelo claro, porte distinguido y gafas
que tenía delante. Continué mi lectura. En una de
las numerosas bookshops del aeropuerto me había
agenciado una novela de esas de dos libras.
Entre página y página pude comprobar que la mujer
era española y estaba sentada al lado de un gordo
malencarado, a quien bien hubiera podido confundirse
con un chofer de taxi o el capataz de una fábrica en
su tiempo libre, a no ser por la moderna americana
-para ponernos a tono con su acompañante- que
llevaba puesta. Por su talante indefinido -no era
rubio ni moreno, alto ni bajo, guapo ni muy feohubiera podido pensarse que era peninsular, criollo,
libanés o armenio. La voz del gordo tenía un timbre
destemplado, más grave o más chillón según se

encendía, que despertó de inmediato el recuerdo de
mis amigos eslavos.
Hablaban de todo y de nada, preferentemente de
temas de cultura. El gordo acababa siempre por meter
baza, manoteando y alzando la voz. Ella lo dejaba
hacer, casi como una hermana o una amiga -nunca
a la manera fria y resentida de las esposas. De vez
en cuando volteábamos a vernos, el gordo tenía una
rrúrada tan pesada que lo disuadía a uno de cualquier
conato de aproximación.
Pensé que Sir W alter Scott, con todo y sus manidas
sagas escocesas, era mejor que seguir de rrúrón. Poco
después vi el reloj y me levanté de prisa. En lugar de
acercarme a mi gate, que hubiera sido lo prudente,
me había rezagado en una de las salas principales,
justo donde habia comprado el libro. Como si nos
hubiéramos puesto de acuerdo, la contrastante pareja
se levantó también.
Se dirigían a México. Ciertas alusiones a nombres
de artistas e intelectuales me habian puesto sobre

64

la pista. Aunque ya para entonces había perdido el
interés y, supongo, la ocasión de abordarlos. No me
parecieron en todo caso ni gente que tuviera que ver
con la filosofía ni mucho menos escritores.
Aunque presentí que de una manera u otra íbamos
a encontrarnos alguna vez. No recuerdo si volví a
verlos al tiempo de reclamar el equipaje. Tampoco me
inquietó mucho. Estaba demasiado aturdido viendo la
manera de llegar en metro a la Central del Norte.
2

La casualidad quiso que años después, en 1996,
durante una estancia en la ciudad de México
conociera a un crítico de teatro costarricense y lo
acompañara en su peregrinar a través de los foros de
México. Cuanta gente de teatro nos topábamos se
aprestaba a preguntar si habiamos visto Cuarteto. Mi
amigo, de ascendencia alemana, venía justamente de
ver en Berlín varios montajes de Heiner Müller, quien
acaba de morir el año precedente. Más que el trabajo
de extranjeros -hecho sobre otros extranjeros- le
interesaban autores nacionales preferentemente vivos.
Así que dejamos la obra para el final. Recuerdo que
llovía intensamente cuando nos encaminamos en taxi
a las calles de Jalapa y Chihuahua en la colonia Roma.
Por una escalera angosta de una casona, vieja y no
muy amplia, uno llegaba a una segunda planta donde
se había improvisado un foro. Se veia claramente que
quienquiera que hubiese equipado el espacio había
intentado escatimar lo más posible.
La densa recitación de Laura Almela y de Alvaro
Guerrero, la proximidad del escenario, lo incómodo de
los asientos, el techo tan bajo y las butacas colocadas
en un juego de estrados ascendente tan endeble
volvían terriblemente opresora la atmósfera. Años
después habría de enterarme que Müller prescribía
que la acción sucediese en un búnker. Bueno, el
director, supongo, logró producir ese efecto tanto
arriba como abajo del escenario.

Abrevio diciendo que fue la única obra que dejamos
a medias. Si la intención del hombre era causar una
fuerte reacción, lo había conseguido. Mi amigo salió
diciendo que la puesta le había parecido aburrida,
pretenciosa, insoportable. La verdad, yo compartí
entonces aquella impresión.
Había algo en el vestuario que parecía un poco
de pacotilla, sobre todo el cuello y el vuelo de la bata
de Valmont. Un cierto regusto francés, ese charme de
Choderlos de Lacios estaba definitivamente ausente. Un
esencialismo crudo era todo lo que podía destacarse.
La descripción sucinta del criminal: un judío polaco que
pasaba por intelectualista en la escena mexicana, quien
había echado a perder ya a varios actores. Estaba claro
que en México, y más en el teatro, cualquier extranjero
con acento raro llega a contarnos las muelas. Una buena
dosis de antisemitismo hizo presa de ambos, debo
confesarlo, y no nos ocupamos más del asunto. A los
pocos días, el costarricense partió. No volví a saber de él
3

Siete años después, tras haber comenzado hacía
unos cuantos meses a ensayarme en el teatro como
dramaturgo, me enteré de un taller que por espacio de
un mes iba a ofrecer Ludwik Margules -para aquel
entonces gravemente enfermo- sobre dirección
escénica aplicada a la ópera.
El hombre que encontré no era el gordo
malencarado de hacía una década sino un anciano
frágil, que de inmediato me recordó un texto de Kafka
sobre un comerciante judío. En mi escasísimo polaco
-nunca aprendí bien y ahora cada día se vuelve más
etéreo- intenté saludarlo.
Me presenté como el humanista y hombre de letras
que soy. De inmediato saqué el paraguas y lo previne que
no era yo homme de thééitre ni mucho menos. Filozofem
jestes, wiem! "Eres filósofo, lo sé", fue su reacción.
Confiado en que la edad lo había ablandado, me
dispuse a asistir.

EL HOMBRE QUE EMCOMTRÉ MO ERA EL CORDO MALEMCARADO DE
HACÍA UMA DÉCADA SIMO UM AMCIAMO FRÁCIL, QUE DE IMMEDIATO
ME RECORDÓ UM TEXTO DE KAFKA SOBRE UM COMERCIAMTE JUDÍO

65

�CON EL TIEMPO VOY HACIENDO MÍA UNA IDEA QUE LE OÍ A
'MARCULES POR PRIMERA VEZ: EL TEATRO, EL ARTE EN CENERAL,
ENTRAÑA ALCO QUE ESCAPA A TODA EXPLICACIÓN, UNA SUERTE

4

DE PROFECÍA

El taller tuvo lugar en una finca campestre. Por poco
más de tres semanas nos vimos a diario. Compartimos
la mesa, los paseos después de la comida, leímos,
discutimos, hablamos de política mexicana -casi
siempre en español, aunque con lapsos en polaco,
alemán y, cuando los interlocutores así lo exigieron,
en francés e inglés.
Tenía el estilo de los polacos inteligentes: seco,
irónico, ingenioso, procaz, siempre haciendo gala
de una ironía viva, pronta a lacerar a la menor
provocación aunque también dotada de un bon sens
-el menos común de los sentidos- verdaderamente
apabullante.
Nunca se vio como el intelectual aislado en su torre de
marfil. Como él mismo me contó durante una entrevista,
que lleva por título Texto como pretexto: UDurante el exilio
soviético invertía mucho tiempo en la lectura, aunque
nunca fui niño rata de biblioteca. Disfrutaba de los juegos
infantiles, donde la ficción intervenía en grado mínimo.
No quiero que se me clasifique como uno que se apartaba
del mundo y leía a solas y luego ideaba entretenimientos
que estimulaban su imaginación. Nos enfrascábamos
en los juegos más encarnizados. Nunca me alejaba de
la gente, a pesar de que leyera mucho. Siempre fui una
calamidad como alumno: me escapaba de la escuela,
sufría castigos, le tiraba piedras a mis maestros."
Pan rezyzer, el señor director, podía hacer daño
cuando se lo proponía, aunque se me figuró que sus
amenazas eran, las más de las veces, como las espinas
de la Rosa del Principito: uya pueden venir los tigres
.y los leones". Nunca tuve la fortuna o la desgracia de
trabajar con él sobre el escenario, quiero decir como el
actor que nunca he querido ser.
Margules jamás le dio falsas esperanzas a nadie.
Ése al menos fue un pecado que no cometió. Como
maestro de dirección era implacable: el metteur en scene
es siempre un esteta con nociones de varias disciplinas

cambio, generoso pero nunca incauto. Siempre dijo
que todo lo que valía la pena tenía su precio. Recuerdo
que cuando sus aprendices de directores se negaron a
cubrir puntualmente las colegiaturas los echó de su
escuela.

-pintura, escultura, arquitectura, música, historia,
psicología, literatura, pero también materias más
prosaicas, como administración y contabilidad.
Una tarde, recuerdo, le confié un manuscrito con mis
textos breves, que lleva el título de Insomne. Sus críticas
siguen siendo hasta ahora las mejores que he recibido. En
el arte hay que reducir todo a su esencia, despojarlo de
cualquier ornato, artificio, efecto estridente.
Según Margules el teatro posee también la rara
virtud del vaticinio. La última frase de Cuarteto, que
pronuncia la Marquesa de Merteuil es: "Por fin
estamos solos, cáncer, mi amante." Aquel mismo
año de su estreno, cuando el director se encontraba
ocupado con el montaje de Antígona en Nueva York de su
amigo Mrozek, debió enfrentar la noticia de la muerte
de aquella española, científica, hija de republicanos,
quien también había conocido el exilio soviético. Se
llamaba Lidia -un nombre que no puede ser más
común en ruso- quien fuera víctima del cáncer.
Más que una esposa, recordaba de mi impresión
en el aeropuerto, parecía una colega o amiga, una
Gesprachspartnerin, una auténtica interlocutora.
Ludwik Margules tuvo el raro privilegio de encontrar
la felicidad en su hogar. Le gustaba mucho comer y
también cocinar. Solía decir que todo director de
escena debía ser también un buen cocinero -y
aunque no especificó, yo así lo entendí- un buen
seductor de sus primeras actrices.
Fue su glotonería, en parte, lo que se lo llevó
tempranamente a la huesa. También los mohines
que le costó el trabajo con los actores, fieras que sólo
aguardan el momento en que el domador olvida el
látigo para echarse encima. Margules se quejó siempre
de su situación pecuniaria -como buen judío que
ha conocido la miseria, aunque tuviera dinero jamás
declaró que lo tenía; no fuera ocurrírsele a alguien
pedirle prestado. Con sus conocimientos fue, en

66

En el 2005 le dediqué uno de mis volúmenes de
cuentos, titulado La ciudad y la tarde, aunque nunca
pude comunicárselo. La visión a profundidad que me
dejó del teatro, si no para ser director -mi oficio es
otro- acrecentó grandemente mi capacidad para
apreciar el trabajo de los actores. Incluso en Saltillo
una ciudad donde no existe el gran teatro, teng~
ocasión de ejercer esa rara habilidad, sobre todo, a
través de una de las pasiones de mi vida, el cine de
arte, ahora asequible en DVD.
Después de haber oído disertar al maestro un
verdadero filósofo, acerca del sumo arte del te;tro
es dificil -si no imposible- ignorar las inmensa;
aportaciones que el arte dramático ha hecho a la
narrativa, sobre todo, a través de las novelas escritas
por los rusos. Unos días antes de su muerte terminé de
leer El idiota de Dostoiewski -así reza la versión del
apellido originalmente polaco del escritor ruso.
Quienes tuvieron la ocasión de tratarlo saben
que Margules, como ser humano, no era hueso fácil
de roer. Poseído por un espíritu de contradicción,
encontraba siempre las partes dudosas y hacia ahí
concentraba sus ataques. Era un depredador natural
de actores, sobre todo, y de actrices también. Solía
decir mefistofélicamente que había que tratar a unos
y otras como putas para que nunca se sublevaran.
Por supuesto, sus palabras no pueden tomarse en
un sentido literal. A Margules le gustaba alardear
de una crueldad y un machismo que, en el fondo,
estaba lejos de poseer. Era como parte de su retórica.
Su aportación a la dirección escénica en el México
del siglo xx es invaluable, al lado de otros nombres
como el de Roberto Wagner, Seki Sano -estos dos
maestros suyos-,Julio Castillo y el aún vivo Luis de
Tavira.
A fines del 2004, cuando preparaba su último
montaje, Twelfth Night or What You Will de William
Shakespeare, pude verlo por unos minutos en el Foro
Teatro Contemporáneo. Recordó una novela que

67

le envié ambientada en Polonia, Ewa, y me hizo las
críticas pertinentes mostrándose más bien generoso.
Me ofreció un refresco, luego entró la enfermera para
darle un pinchazo de morfina, más tarde llegaron sus
actrices y tuvo que atender el ensayo. Por desgracia,
no pude ver ni el estreno de esa obra ni el reestreno de
Cuarteto en el Teatro Julio Castillo
El día de su muerte, antes de enterarme por los
diarios, hallé entre mis papeles un escrito de su puño
Yletra -una caligrafía bastante titubeante la suya,
c?mo la de un niño: su última embolia había dejado
ciertas secuelas- con una cita de Juliusz Slowacki.
Con el tiempo voy haciendo mía una idea que le oí a
Margules por primera vez: El teatro, el arte en general,
entraña algo que escapa a toda explicación, una suerte
de profecía.
En la noche fui a rentar por enésima vez Dekalog:
Jeden, el primero de esa serie de mediometrajes acerca
de los diez mandamientos de Krzysztof Kieslowski otro de los polacos que se han ido- que me recordó
muchas de las observaciones sobre el trabajo en
escena por parte de Margules. En efecto, ahora sé que
tenía razón: los actores eslavos, en particular rusos y
polacos, son los mejores del mundo.
Nunca quiso que lo tomaran como judío -no
porque se avergonzara de ello, sino por no ser religioso.
Simplemente prefería verse como un polaco de alma
mexicana. Creo que al igual que el protagonista en
el filme de Kieslowski, aquel matemático agnóstico
quien al principio sólo cree en la fuerza de la razón
Ludwik Margules descubrió a través del dolor el
sentido de Dios y de la vida. Aún no logro descifrar
la frase de Slowacki, ni mucho menos su sentido.
Supongo que en mi caso ése será su último legadol!O

�n la cafetería la annósfera en tomo a ellos era
deprimente. Hablaban de temas repetitivos
y tediosos que un hombre sagaz hace bien en
evitar, como el sufrimiento de los justos, las inesperadas
vueltas del destino, el sinsentido de la vida, la corrupción
irrefrenable de la esfera política, la deslealtad de las
mujeres yla insensibilidad de los hijos.
Hace escasos veinte años estos escritores estuvieron
en el centro de las letras bolivianas. Su voz era escuchada
con atención y hasta con reverencia. La opinión pública
se ocupaba a menudo de ellos. Algunos estadistas (por
los motivos que fueran) se enorgullecieron de estar a su
lado. Las damas de la alta sociedad se hacían fotografiar
con estos representantes de la cultura. Y ahora sólo
experimentan la indiferencia de los jóvenes, el desprecio
de los poderosos, el desinterés del ámbito académico, el
silencio de los periódicos yla televisión. En fin: uno de los
males nacionales desde el comienzo de la república. Me
fue muy fácil el identificarme con ellos...
En una constelación asi lo único que cabe es dar la
espalda al mundo, pero de manera inteligente y hasta
divertida. En una situación similar decía Theodor W.
Adorno (pensando en su amigo W alter Benjamin) que lo
mejor es vivir en los textos y escribir en un café. Dentro
del texto el escritor se acomoda como en un hogar: sus
pensamientos se parecen a los muebles y las palabras a
los objetos que uno va cambiando de lugar, a los que uno
toma cariño y con los que uno se enfada ocasionalmente.
La escritura es la morada más conveniente, más cálida,
más acogedora, la menos extraña: quien no tiene casa, se
refugia en las palabras como en una habitación propia. En
el café -el hogar impersonal, temporal y casual- uno
observa al público con ojo clínico, sin identificarse con sus
problemas ni tomarlo demasiado en serio.
Pero Adorno mismo prefería la seguridad de la torre
de marfil y la cátedra bien pagada. La torre de marfil es el
lugar del asilo, pero también de la pureza y la belleza. Es
en cierto modo una huida del mundo, ya que permanecer
en el mundo -en la política, por ejemplo, como su forma
más conspicua y visible- significaría avalar la suciedad
generalizada, compartir la estupidez cotidiana, legitimar
la injusticia. Cuando no hay perspectivas de una praxis
razonable, la torre de marfil constituye el mejor resguardo
contra los desastres de la época. Hay que dejar obviamente
una puerta abierta. Otro consejo de Adorno para evitar la
desesperanza era sumergirse en el trabajo: sostuvo que su

E

•

nost __.. . . _g1as
mela e l'as
O'J H. C.

F. MAMSILLA

Un chubasco repentino me obligó a buscar refugio en una caf~tería destartalada
en el centro de La Paz. Y allí me encontré con algunas personalidades de las letras
nacionales, poetas y nm'clistas que apenas dos décadas atrás er~ figuras destacadas
de la cultura boliviana. En el local formaban un corro de ancianos desamparados,
ansiosos de recibir alQUna noticia que no resultara calamitosa o algún elogio que
fuese creíble. Son la s~mbra de tiempos mejores. Respetados y hasta ilustres en su
día, hoy son las víctimas de la pobreza, el olvido y la tristeza. Ellos mismo~ rec~no~~n
que ya no tienen nada que_ decir e_n cl presente, que se les han a~abado la ms?rrac1~~
y el entusiasmo y que estan suillldos en una pesadumbre connnua. Y lo mas grm e.
admiten que ya no entienden nuestro tiempo, signado tan abru:1:adorame~te por la
prisa, el cinismo y el placer barato. Son gente de otra generac1on, es de~ir. de otro
uniYerso: cifraron su honor en la creación de la belleza o en el esclarec1m1ento de
la verdad, y ninguno supo (o pudo) acumular una fortuna regular o asegurarse
influencias políticas duraderas.

69

asombrosa productividad era el esfuerzo permanente por
superar "una soledad yuna melancolía casi insoportables".
Quería reconfortarlos y brindarles alguna esperanza,
algún aliento, alguna palabra amable. Pero no me atrevi
a hablarles de Adorno y de sus reflexiones, pues lo que
podría haber dicho hubiera sonado a impudor, a falta de
tacto, a vana erudición. Podría haberles recordado que
todo trabajo creativo es un naufragio si uno considera el
abismo entre las propias aspiraciones y la modestia de
los resultados, y que, por lo tanto, la derrota existencial
de cada uno es relativa y circunstancial Pero esta verdad
no era un buen consuelo para aquellos escritores que
encontré literalmente en la intemperie. Corno tampoco
era una palabra de alivio afirmar que la auténtica
felicidad reside en el conocimiento puro, en el tiempo
libre para pensar, en resistir la estulticia colectiva, en la
contemplación de las grandes obras de arte, y no en reunir
grandes caudales ni acceder a la fama ni alcanzar las
cumbres del poder. Todas estas expresiones clásicas de
la filosofía y la teología me parecieron, en aquel momento,
como presuntuosas y vanas, insustanciales y groseras
frente al sufrimiento concreto.
Después de dos horas con aquellos escritores del
pasado (¿por qué del pasado?) quedé desalentado: ese
destino es el que me espera. No supe qué decirles: no hay
un consuelo efectivo para esas personas, ni un consejo que
sea realmente adecuado, ni una palabra que no parezca
falsa. Si fuera cínico, les recordaría los hermosos versos
del poeta romántico brasileño Manuel Antonio Alvares
de Azevedo (1831-1852), que en mi ya frágil memoria dicen
más o menos así:
Tengo por mi palacio las largas calles;
paseo a gusto y duermo sin temores.
Cuando bebo soy rey como un poeta,
y el vino me hace soñar con el amor.
Mi patria es el viento que respiro,
mi madre es la luna macilenta,
y la indolencia la mujer por la que suspiro.

[...]
Soy hijo del calor, odio el hio.
No creo ni en el diablo ni en los santos.
¿Se conformarían ellos (y yo) con las calles como
hogar y con el viento corno patria, aunque se trate de
imágenes y metáforas?to

�TÍTULO: Colección Teatro y Drama de
la UANl.Varios títulos.
AUTORES: Varios
EDITORIAL: UANL
AMO: 2004-2010

M

.....

uestro teatro mexicano
padece la misma
enfermedad que vive hoy
nuestro país: la extranjerización.
Toda lo importamos, hasta los
textos teatrales. Felipe Calderón
quita los aranceles para proveernos
de alimentos básicos frente a
la crisis alimentaria, pero no
plantea como prioridad resolver
la producción de los mismos en
nuestro territorio. Por el contrario,
quiere que seamos un país
manufacturero en vez de buscar
la autosuficiencia. Los campesinos
ya ni siquiera producen para
autoabastecerse. Todo lo compran:
la tortilla y el frijol vienen de fuera.
Así también nuestro teatro
mexicano se alimenta de historias
ajenas. Vive de prestado. No es
tierra fértil para que los dramaturgos
mexicanos siembren ideas en las
conciencias de sus habitantes.
iQué hacer frente a esta
desalentadora situación? iCómo
contrarrestar la colonización de
nuestro pensamiento?
Los esfuerzos son escasos pero
valiosísimos. Ejemplares. Mentes

amantes de nuestro país, que
desde donde están impulsan el
conocimiento de la cultura a través
de los libros. Tal es la misión de las
universidades, pero en particular de
las facultades de artes escénicas que
difunden el teatro y, en este caso, de
la Secretaría de Extensión y Cultura
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León a través de la Dirección
de Publicaciones. Es admirable la
labor de Rogelio Villarreal y su
equipo, con presencia relevante de
José Garza y Remando Garza, que se
han abocado a darle libros a nuestro
país. No es un negocio redituable
económicamente hablando, pero
sí fundamental. Las ganancias no
son tangibles aparentemente, pero
haciendo énfasis en la frase trillada
de ElPri.ncipito "lo esencial es invisible
para nuestros ojos", sabemos que su
aportación es monumental iPor qué
teme tanto el poder y los gobiernos
a la cultura y la educación?, ipor qué
ese menosprecio?, ipor qué los apoyos
se reducen cada vez más? Porque la
libertad empieza en el conocimiento;
porque la cultura nos permite ser
críticos, visionarios, exigentes e
inconformes. Nos proporciona
valores que el ser humano necesita
para evolucionar. Por eso, la labor
que ahora realiza la Universidad
Autónoma de Nuevo León es
importante. Y ellos lo saben y se
comprometen publicando un sinfín
de libros. La comunidad artística está
agradecida, en particular la teatral,
porque una gran parte de sus títulos
son obras de teatro o reflexiones
alrededor del teatro. La Dirección
de Publicaciones ha tenido a bien
equilibrar en sus libros la difusión
del teatro que se realiza en el estado
de Nuevo León y el teatro nacional.
Ha impulsado a la dramaturgia
mexicana con el Premio Nacional

70

de Dramaturgia de la UANL, que
cada año realiza desde 1987, y que
a partir del 2007 ha adquirido el
nombre de Emilio Carballido, en
reconocimiento a este gran escritor
escénico. Pocos son los premios que
garantizan la publicación de la obra
galardonada y es la Universidad de
Nuevo León la que a partir de 1996 se
ha comprometido a publicar cada año
las obras premiadas. Y no sólo eso,
también ha apoyado la publicación
de las obras del Premio Nacional de
Dramaturgia Víctor Hugo Rascón de
Nuevo León que desde el 2004 viene
realizándose; tal es el caso de Papá
está en la Atlántida de Javier Malpica y
Rashid 9/11 deJaime Chabaud, que han
logrado llevar al escenario.
Con el Premio Nacional de
Dramaturgia de la UANL tenemos
22 obras de teatro de calidad, pero
sólo hay constancia de las publicadas
a partir de 1996. Es evidente la
importancia de su publicación:
podemos conocerlas, pueden leerse,
fomentar la lectura de teatro, conocer
otras realidades a través de la ficción
e invitar a gente inquieta a que les den
vida en el escenario.
En estas publicaciones,
encontramos obras interesantes
de autores de Chihuahua como El
tiradito de Antonio Zúñiga, premiada
en el 2002, y El diputado de Edeberto
Galindo; de Nuevo León, La gente de
la lluvia de Hernán Galindo, premio
2004, ya estrenada; Noche de albores
de Manuel Talavera, premio 1996,
Crímenes mojados de Remando Garza,
premiada en 1999, y Las señoritas de
Alcacer de Rubén González Garza,
premio 2001. De Durango está
Enrique Mijares, que obtuvo el
premio 1995, con una obra sobre
Villa· del Distrito Federal la obra
'
de Alejandro Román, Cielo rojo; y de
Veracruz Más pequeños que el Guggenheim

de Alejandro Ricaño, que ya ha sido edita obras de teatro de autores de la Universidad Autónoma de Nuevo
montada un par de veces.
diferentes partes de la República. En León son un puente imprescindible
Los libros que publica la la actualidad tiene ya 14 títulos en que nos ayudará a llegar.
Universidad Autónoma de Nuevo un formato original y que ha tenido
León han tenido varias etapas, y si muchos elogios de la comunidad
Estela Leñero
bien en un principio los producían teatral. En esta colección hay obras
en su totalidad, ahora han logrado de autores de la talla de Emilio
concertar coediciones que favorecen Carballido, Víctor Rugo Rascón
no sólo el aumentar y posibilitar las Banda y Jesús González Dávila, de
ediciones, sino también difundirlas. autores reconocidos como Hugo
Actualmente tienen acuerdos Salcedo, Hernán Galindo y Ricardo
con el Conarte de Nuevo León, Elizondo Elizondo, y autores que
la Universidad Veracruzana y están haciendo su carrera con buenos
Ediciones El Milagro, que colaboran resultados como Reynol Pérez.
en la distribución extrauniversitaria
Felicitaciones a la labor de la
de sus publicaciones.
Universidad Autónoma de Nuevo
La distribución es uno de los León, por su contribución a la cultura
problemas más graves que tiene la a través de sus publicaciones. Con
edición en México y las ediciones ellas el pensamiento se difunde, se
universitarias se enfrentan aún más comparte y nos ayuda a ser mejores,
a esta situación Este rublo, por tanto, a alimentar nuestro espíritu, a formar
TÍTULO: Historia argentina
requeriría aún más atención para así una comunidad que puede ver más
AUTOR: Rodrigo Fresán
explotar y difundir al máximo los allá de lo inmediato y lo cotidiano.
EDITORIAL: Anagrama
Atlo:2009
logros editoriales que año con año iCómo no enriquecerse a través de
la Universidad Autónoma de Nuevo los libros con las historias de otros
u n triunfo del pop sobre la
León obtiene. Sus libros son editados que nos invitan a preguntarnos
lógica, establece la más
con el mayor cuidado: con un mínimo sobre nosotros mismos, a viajar con la
reciente reedición de
de erratas, una formación excelente imaginación y a que diversas verdades
Historia argentina (Anagrama, 2009)
y una presentación muy bella, que se nos revelen?
debut del argentino en 1991: el
debería ser aprovechada por muchos
Para el teatro estas publicaciones prototipo de escritor convierte los
más.
colaboran a que se conozca la libros en películas, Fresán convierte
El catálogo de libros con el que dramaturgia mexicana, la cual se cree las películas en libros.
cuenta la UANL es extenso. En el que no existe o que todavía está en
■MO. La reimpresión de una obra
aspecto teatral, además de publicar la prehistoria. Por supuesto que no.
literaria supone su consagración. La
obras, también editan teoría y Las nuevas propuestas proliferan, reputación establecida se confirma.
reflexiones. Tenemas por ejemplo pero los escenarios están plagados
Hablar de una reedición de aniversario
el libro de Ana Laura Santamaría de obras extranjeras. Estos libros es una celebración a la que pocos
que publicó en el 2001, Desde la ayudan a que a través del teatro autores pueden acceder. Pero referirnos
butaca. Teatro regiomontano en el fin del conozcamos nuestra realidad, pues
a la nueva encarnación de Historia
milenio 1993/2000, el cual se encuentra el dramaturgo es el portador de las
argentina es un acontecimiento sólo
agotado; Teatro mexicano, con ideas, él que imprime la ideología, el
comparable a la remasterización de un
magníficas fotografías de Rogelio que colabora con nuestra identidad
disco. Evento no sólo propiciado por
Cuéllar, publicado en el 2008; y Pro/ nacional. La publicación de sus obras
la optimización del sonido del libro,
Scénicos V.15 años de teatro en Nuevo León, es un eslabón fundamental para que
también impulsado por la jerarquía
de Enrique Gorostieta, que salió a la la dramaturgia mexicana se instale
que adquiere el texto. Sólo los clásicos
luz el año pasado.
en nuestros escenarios y podamos se reeditan ¿y qué es la reedición sino
Por último, me detendré en la vernos reflejados. El camino está lleno
repetición? Es decir: sólo los genios
colección Drama que desde 1997 de abismo, pero las publicaciones de
se repiten Apelar al lugar común que

71

�....

predice que todo primer libro será el
vaso conductor dela obra venidera sena
una irresponsabilidad al momento de
señalar Historia argentirn La complejidad
propuesta por Fresán en su ópera prima
nos obliga a no simplificar el trabajo de
uno de los perpetradores de las más
original literatura en castellano de
los últimos tiempos. Sólo los gigantes
cifran la obra. Existe una diferencia
radical entre cifrar y codificar. Los
lectores no argentinos opinarán que
titular un debut con el referente de
nacionalidad representará el autoexilio.
Aquí dónde radica un equivoco, el
punto donde se inflexiona la polaridad
entre cifrar ycodificar. Cifrar es un acto
público. Codificar es clandestino.
DOS. El fenómeno Fresán es
explicable desde el escritor prototipo.
Frésan es el prototipo de escritor
del futuro. Desatendida la impronta
futurista, el escritor del futuro es
aquel que soslaya el aislamiento
proustsiano y (para utilizar un
concepto favorecido por Fresán) se
deja abducir por el mundo (no me
refiero al contacto con la gente o con
el exterior, sólo a información). No
sólo en el aspecto escritural También
en el editorial. El autor capacitado
para fascinar al mundo editorial sin
traicionar su manierismo individual.
Pese a la sobredosis de cultura pop,
rock, televisión, cine y referencialidad,
la obra de Fresán no presume de
corrupta. Al contrario, su obra se
despliega impoluta. Si atendemos a
esta cualidad, entenderemos porqué
existen tan pocos imitadores de
Fresán. Con lo anterior no pretendo
denunciar un fenómeno que ha
sufrido bochornosamente la literatura
hispanoamericana de los últimos
tiempos. Me refiero a la imitación
descarada de Roberto Bolaño. Surge
entonces la pregunta tpor qué existen
tantos imitadores de Bolaño y no de

Frésan? Recordemos que existe un una adicción. Ni los beatlemaniacos
abismo entre ser influenciado por pueden sustraerse a ninguna
un autor e imitarlo. Mi conclusión es expresión beatle ni los fresaneros
sencilla. Ahí donde hay una fórmula pueden resistirse a la aparición de un
persiste la imitación. Es complicado si nuevo cuento.
C ■ATRO. La vida, declaró
no imposible, reproducir un laboratorio
entero. La popularidad de Fresán es alguno de los tantos profetas del
infinitamente mayor a la de Bolaño. tiempo, es una suma de elecciones.
Sin embargo, no causa la misma Los autores existen bajo la misma
cantidad de imitadores por la simple premisa. Por ejemplo, Borges
razón de que no pretende alzarse decidió autoelixiarse de
como un nuevo canon. En este sentido, 1a novela. La perspicacia faciloide
la obra de Bolaño apesta al &amp;om, su podría sugerirnos una tontería de este
fórmula (véase la estructura idéntica tamaño: Fresán decidió autoexiliarse
de Los detectives salvajes y 2&amp;56) pretende de Fresán. Nada más falso. Pero sí
instauraruna institucionalidad como la existe una renuncia Un dejar de lado.
que impuso el realismo mágico. Caso Acción que se detonó con la salida de
contrario el de Frésan, que pese a la Historia argentina. Hoy, que la mayoría
repetición de escenarios y personajes de la literatura se legitima por medio
no abusa de la fórmula. Es aquí donde de los premios, la obra de Fresán ha
emerge con toda su magnitud el optado por soslayar este aspecto de
prototipo de escritor del futuro. Cómo la literatura. Por supuesto esto no
va a sobrevivir quien como Bolaño es una crítica al aparato cultural ni
desea instaurar un sistema. Ya lo un asomo de resentimiento hacia el
veremos, en unos años Bolaño será una sistema literario, o el combativismo
anécdota, Fresán un clásico.
pseudoanarco del que presume de no
TUI. Fresán no crea lectores, formar parte del status quo; más bien se
crea completistas. Además de lo trata de su conexión con esa entidad
mencionado, más que una mutación, abstracta dificilmente identificable
la nueva versión de Historia argentina conocida como estilo. La regata
es una estrategia similar a la que bizantinista que puede propulsar
emprende la disquera EMI con el la polémica sobre el estilo podría
catálogo de The Beatles. El plus llevarnos a un abismo ideológico
para los que leyeron la edición de impredecible. Sin embargo, seamos
Planeta consiste en el relato "La imparciales, ten la actualidad quién
situación geográfica", agregado a la puede presumir un estilo de verdad?
primera edición en Anagrama. Para Tengo la respuesta: Rodrigo Fresán.
los lectores de Anagrama, la sorpresa Se ha socorrido tanto la cuestión
radica en "La pasión de multitudes", del estilo, que pocos autores, como
una historia sobre futbol. Esta Fresán, pueden ser reconocidos en
obsesión compulsión de Fresán y sus cualquiera de sus textos. Con esto
seguidores es exactamente la misma no quiero decir que como su estilo
que atacó a todos los beatlemaniacos lo expone, no entre a certámenes
que compraron el primer volumen de literarios; me refiero a que no
Anthology por el mero placer de una perpetra su obra bajo los parámetros
nueva canción: "Free as a bird". La institucionales de la literatura Fresán
fascinación por el completismo va es un auténtico roe/mar. ¿Cuándo
más allá de la falacia comercial. Es crearon The Beatles un disco para

ganarse un premio como el Alfaguara? Road literario y La velocidad de las
dicha impresión y observar que mi
CINCO. Ante la proporción cosas un Revolver. Era imprescindible
hipótesis se habia estampado en el
mamotrética de la literatura del la bonustrackización de Historia
texto de Ana Laura: la elección de las
siglo XIX, Osvaldo Lamborghini argentina, a la que podemos comparar,
palabras, la sintaxis, el itinerario, los
decretó que sus novelas serían de por la multitudinaria parentela que
capítulos, los apartados, los titulas
una extensión igual a la de un lomo la habita, como el Sgt. Pepper's Lonely
de cada sección, el modo de aseverar
de revista. Su obra completa no Hearts Club Band, y a Vidas de santos
sin controvertir, el equilibrio de las
supera las quinientas páginas. Para como The Concert For Bangladesh.
partes, el cuidado en observar las
no ponderar la cultura de lo light Estamos a la espera de una nueva
premisas de cada pensador al que se
como la responsable de la anémica versión de ese The WhiteAlbum que es
convocaba, la gentileza en convenir
extensión de la mayoría de los libros Mantra.
o criticar las mismas, la operación de
actuales, Fresán nos recuerda que
cuidado y solicitud que toda la obra
las grandes obras son voluminosas.
Carlos Velázquez. conlleva.
Qué mejor manera de revolucionar
Su reflexión filosófica sobre la
a I.amborghini que con un libro de
tragedia griega explora aquel canto de
cuentos debut de más de doscientas
desesperación, para que su objetivo,
cincuenta páginas.
la paideia, es decir, la educación
1111. Con frecuencia, los
formadora del espíritu, destinada
autores desprecian sus primeros
al ciudadano hace más de dos mil
libros, especialmente aquellos
quinientos años, nos alcance en el
que han conseguido un éxito
presente con el vigor de un ejercicio
desmedido. No se reconocen en los
ético renovado.
textos. O se niegan. O no se sienten
Veamos. El ideal griego propone
representados. El acierto de Fresán
la phrónesis, prudencia, como forma
a la hora de crear una versión reload
de convocar a la sophrósyne, mesura
de Historia argentina es que trata a su
o templanza, en todos los actos
primer libro como un primer libro.
humanos. Este carácter impide
La pasión primigenia que alentó a
la hybris, es decir, la soberbia, el
TfTULO: lmplicacion,séticas d, la Ant1gona
sus primeras historias se mantiene
d, Sófocks Una reflexiónsobre d paisamiaito arrebato apasionado que rompe la
intacta. Fresán esgrime el orgullo de
trágico gri.tgo eunomia, el buen orden, y nos hace
la supervivencia de su opera prima
AUTORA: Ana Laura Santamaria
EDITORIAL: Plaza y Valdés / ITESM asimismo poner en entredicho la
en un año crucial, que coincide
AÍ4O: 2009 isononúa, vale decir la igualdad ante
con la aparición de su nuevo libro,
la ley. Esta templanza, de la cual su
El fondo del cielo, esperado durante
forma es ideolog!a e atributo principal es la prudencia,
seis años: su último libro, Jardines de
ideología eficaz, proclama como terminamos de ver, privilegia la
Kcnsington data de 2003. El designio
Eisenstein, el gran cineasta deliberación, promueve el sentido de
circular que le imputan a ciertas ruso en sus notas sobre la
comunidad y rechaza la ostentación
obras podría ser achacable a Historia producción simbólica.
en cualquiera de las áreas humanas,
argentina, pero más que un corrido
Al término de mi lectura de sean éstas psicológicas o políticas,
del eterno retomo, la fenomenología Implicaciones éticas de la Antígona de
económicas o sociales.
sugerida a esta obra se parece más Sófocles. Una reflexión sobre el pensamiento
Sin embargo, tales virtudes,
a una aventura discográfica. A la griego, de Ana Laura Santamaría,
como bien se sabe, no prevalecen
revaloración sucedánea al mundo del vislumbré todavía intuitivamente
en la tragedia sino por ausencia. Es
rock Una característica que Fresán que el material estaba sesgado por
la ausencia de ellas lo que les da su
había explotado en las reediciones los postulados de la acuciosa y lúcida
inmenso valor, lo que nos conmueve en
de Jardines de Kensington y La velocidad exploración cuyas ideas se yerguen a
el primer momento, en las vicisitudes
de las cosas. En este sentido, Jardines lo largo de sus páginas. No me costó
de los héroes y heroínas a las que
de Kensington representa un Abbey mucho ponerme a reflexionar sobre
asistimos. Y digo primer momento

La

�porque coincido plenamente con
Ana Laura que lo que el espectador
se lleva a su casa de la poesia trágica,
es la desmesura del héroe, destinado
por su fortuna, tyqué, a la devastación,
a la pérdida. Y lo que llega después
de esa primera emoción estética,
es la problematización de nuestra
condición humana. Es en la tragedia,
mejor que en ninguna otra expresión
del pensamiento humano -a causa
de la ficción y la conmoción que ello
nos provoca-, donde se inscribe
flagrantemente nuestra fragilidad, esa
debilidad primordial que nada puede
modificar, ni siquiera una vida elegida
hasta sus últimas consecuencias
como ejemplar y ética en cada uno
de sus aspectos. Lo humano es
errático, nos subraya el poeta trágico,
es equívoco, está sujeto al error y a la
confusión, los dioses nos corrompen
o nos enloquecen, devastan nuestra
condición de pensantes o conllictúan
nuestras opciones, y todo ello nos
es revelado no en conceptos sino
en acciones, allí sobre la escena, de
forma pública, donde hay un nosotros
aterrorizado que especta, lo cual resulta
en verdad sobrecogedor. Ya través de
esas acciones a ojos vista, resultado de
las circunstancias mítico~ficcionales
en la que se hallan los héroes, lo que
advertirnos con mayor ferocidad es
que no hay ninguna garantía aun en
el caso de las elecciones humanas
más acuciosas, que algo, alguna cosa,
garantice nuestra integridad Sujetos
de la muerte y para la muerte.
Así, Ana Laura, sabedora de
nuestros excesos y promoviendo una
ética del cuidado, una heteronomia en
su propia escritura, con convicción
pero sin afirmación orgullosa, nos
propone mirar la tragedia de Sófocles,
mirar a Antigona y su destino, con
la templanza de quien ha hecho
pasar por su organismo la ética que

propone ponderar del mito trágico.
Y eso no deja de sorprenderme.
Una pensadora, esta pensadora que
cumple lo que plantea, que ejerce el
discurso, sus hipótesis, sus hallazgos,
los giros de su meditación en suaves
ondas que nos llevan de la mano e
incluso, si no acordamos sobre sus
postulados íntegros, en el transcurso
de la lectura, hemos aprendido a
saborear el cuidado por el otro, la
ausencia de arrogancia, la bonhomía
de la delib~ración y la carencia de
toda ostentación intelectual.
Cierro pues esta primera reflexión
volviendo a la premisa de Eisensteín:
La forma es ideología e ideología
eficaz, dando por cierto que el cómo,
la forma, resulta más eficaz en el
ejercicio de la convicción que el qué,
donde abundarían reflexiones de
carácter verbal cuya eficacia sería
dudosa. Comprender es sentir,
enunciaba Aristóteles, lo cual me
permite advertir que comprender a
Ana Laura Santamaría, es sentir en
su puro lenguaje, la ética del cuidado,
y la solicitud para con los otros. Ella
esgrime lo que considera justo en una
institución justa, esto es, en su propio
discurso.
En un segundo momento, me
gustaría reflexionar sobre ese
personaje trágico, Antígona, que no
es sólo la médula de la tragedia de
Sófocles sino asimismo lo es en el
estudio que estamos abordando.
La posición que asume Santamaría
es que de alguna manera Antígona
inaugura la disidencia. Esta disidencia
se basa en el respeto a los muertos y a
los dioses. En alguna parte no dicha
expresamente el hombre hereda de
lo divino el respeto por la muerte
y por los muertos. Así, nadie duda
en ninguna parte del mundo que
a los muertos hay que enterrarlos.
El muerto, su cadáver, es alguien

concreto, no generalizado, está ahí
y hay que darle sepultura, lo cual
significa darle un lugar en el relato de
la vida, vale decir, un lugar en el relato
de nuestras vidas. Enterrarlo significa
cumplir con la ley consuetudinaria,
implica el respeto por otro que no
soy yo y además propone que yo me
merezco lo mismo a la hora de mi
muerte.
Es notable cómo platicando
con abogados argentinos que
promueven los juicios a los militares
por los desaparecidos durante el
terrorismo de Estado, he sabido que
su mayor argumento, su argumento
medular, es precisamente el que toda
persona humana tiene el derecho
a su sepultura y al reconocimiento
de la misma. No puede haber
desaparecidos, me dicen, esto es un
atentado a los derechos humanos,
y, agregan, darle sepultura a los
muertos no es una norma escrita,
precisamente por ello se vuelve más
inapelable. Se trata de derechos que
nos otorga la propia humanidad que
ostentamos. No hay apelación, partir
de este criterio nos facilita el recurso
de promover los juicios. Esta ley
escrita en el corazón de los hombres
parece contener de manera honda y
reveladora aquella otra ley, la regla
de oro, propuesta por el LeVÍtico y
retomada de una u otra manera no
por Thémis, la ley autoritaria, sino
por Diké, principio que atiende al
cumplimiento de las relaciones de
justicia inherente a la naturaleza
misma en su orden universal y social
según los griegos, y que se resume
más o menos en: Actúa con los otros
como quisieras que actúen contigo,
cuyo lado negativo seria: No hagas a
los otros lo que no quieres que hagan
contigo.
Ahora bien, Antígona disidente,
según ella misma, lo hace en el

nombre del amor y no del odio. Ricoeur, entre otros, Ana Laura
tal modo que a la ética le es ajena la
Si hubiera sido su otro hermano Santamaría construye un itinerario
historia oficial que caracterizábamos
'
Etíocles, el insepulto, ella habría en el que uno se reconforta, y
más arriba. Y también le es ajeno el
actuado igual. Se yergue en defensa toma decisiones que también son
principio de autoridad legal como
de su hermano Polínices, porque reconfortantes. Es a través de su
inamovible y único. Como si la ética
él necesita de ella, porque alguien ensayo que uno siente iluminadas
pudiera ser formulada de la misma
debe devolverle la dignidad que le por su pensamiento instancias que no
manera que lo hace Kafka respecto de
ha sido arrebatada por un edicto eran lo suficientemente claras. Sobre
la verdad. Dice Kafka que la verdad
injusto. Sin embargo, apreciando los todo hay dos modos de construir una
es muy dificil de reconocer, porque
juicios de Santamaría, es injusto no razón de ser humano, dos formas
como está viva, siempre cambia de
porque el Estado no tenga derecho de acceder a la justicia y por ende
cara. Algo así sucede con la ética, la
a promulgar homas y castigos, sino a la bondad. La escritora revela la
ética de la solicitud, del cuidado del
porque en el caso de Creonte, él ejerce diferencia entre ética y moral, que
otro, y la convicción que conlleva,
su mandato con soberbia, no escucha uno de algún modo ya lo sabe pero
es un acto cuyos destinatarios son
las opiniones de su pueblo, es la saberlo con todas las letras resulta un
concretos, están allí, se perciben y
afirmación de su voluntad individual bien mayor.
se nombran de manera particular,
sobre los otros. Ylo que es más grave,
Veamos esta diferenciación que por lo tanto el ejercicio que
olvida los derechos del cuerpo del a mí se me hace impostergable. Hay
hagamos de ella siempre es único
otro, dice Ana Laura "olvida lo que no deseo de vida buena tanto en la moral
y referido a ese hecho y a ningún
debe ser olvidado". Yen el colmo de como en la ética; sin embargo, en la
otro. Es imposible universalizar o
su arrogancia, registra una "historia primera la autonomía del individuo
generalizar, y si es un inconveniente
oficial" en donde hay un héroe y un está legitimada por el respeto a
también es un privilegio, porque
villano, según su propia decisión. la norma, es decir la legalidad de
nuestro compromiso para con ella,
La historia oficial ignora a los la justicia, la letra escrita; en la
exige nuestra permanente atención
vencidos, establece interpretaciones y moral el deseo de vida buena se
y nuestra total entrega frente a cada
selecciones y no permite la memoria. universaliza, ergo, el individuo
acto que la invoca. De alguna manera
La conculca. Se planta como absoluto, concreto no aparece sino que lo hace
estoy nombrando la espontaneidad
centraliza el conocimiento, decide el individuo generalizado a través
benévola de Ricoeur, apuntada
por los demás, y convierte el Orden y de las normas. En la ética, justicia es
por Santamaría, cuyo efecto es la
la Ley del Estado en una parodia o en amor y viceversa, y si hay amor hacia compasión.
un simulacro.
el otro, naturalmente, la autonomía
Finalmente no me gustaría dejar
Por otra parte, y como corolario del individuo viene a estar atravesada
pasar esta oportunidad para subrayar
de esta actitud política, en el plano por una heteronomía, estima de sí y
algo que también subraya Ana Laura,
de su relación filial, Creonte no estima del otro, el ámbito que ambos
esto es, no sólo la vigencia de la
tiene compasión ni por Polinices ni completamos, esa articulación entre
tragedia como molde donde se labran
por Antígona, a quien condena a ser tú y yo, ergo la justicia se ejerce en
nuestras limitaciones sino asimismo
sepultada viva. Y no la hay porque instituciones justas. Aquí el otro es
el paradigmático caso de Antígona, en
antes y sobre todo no hay amor en de carne y hueso, como el cadáver
donde hace ya más de dos mil años se
su corazón. No puede incluir al otro del hermano de Antígona. Se toman
erguía la juventud rebelde e idealista
porque no sabria cómo. La inclusión decisiones respecto del otro, VÍctíma,
por su misma condición ante el adulto
del otro, es decir, la ética que ello muerto, desaparecido, perseguido,
poderoso por grande y por patrón,
conlleva, necesariamente es el condenado, lo que fuere, porque se lo
la frágil adolescente casi dispuesta a
resultado del amor, amor a sí mismo conoce, es decir, se lo reconoce. Yno
la boda en el alba de su femineidad,
y a través del reconocimiento de ese sí se lo reconoce sólo en tanto nombre o
frente al hombre, centro del mundo,
mismo, reconocimiento del otro.
grupo, se lo reconoce como parte del masculino él, con los poderes de la
A partir de su trato con los mundo en el que también vivo yo.
jerarquía y de la razón entre sus manos,
filósofos que nombra, Kant, Como parte de mi universo político,
el hombre púbhco con las razones de
Schopenhauer, Nietzsche, Lévinas, social, económico, histórico, etc. De
Estado blandidas en su puño, ante

�la muchacha que sólo sabe encender
el hogar y convocar a sus dioses, la
hermana que pregona sus vínculos
con el hermano en nombre del amor,
y el hombre que reniega de su sangre,
primero en sus sobrinos, luego en su
hijo, proclamando la salvaguarda de
las leyes de la Nación y la soberbia de
un mundo que por mucho tiempo,
también lo dice Creonte, pensó a las
mujeres como seres intercambiables en
la medida que su función es sólo la de
la procreación, yse erigió en masculino,
blanco y europeo. Por lo tanto dueño
de la historia oficial, dueño de la moral
y la ética, dueño de la política, dueño
del espacio público, dueño de las
leyes y sobre todo dueño y señor de la
guerra que siempre según su palabra
y su ley, es necesaria puesto que hay
que hacer justicia. Es decir, y a causa
de la ausencia del Otro, una justicia
despojada de ética. Unajusticiaejercida
en instituciones injustas.
Sófocles imaginó para su tragedia
un universo cuyos polos, Antígena y
Creonte, desnudan la hibrys, nuestra
soberbia, llevándolos a la perdición. Y
quiso advertirnos sobre la dimensión
trágica de nuestras decisiones, puesto
que finalmente uno y otro, Creonte
como Antígena, perecen a causa de su
arrebato de soberbia.
No obstante, coincido con Ana
Laura Santamaría en que Antigona
responde a una imbricación ético,
moral en la medida en que se siente
responsable y por ello mismo
acude a cuidar el cadáver de su
hermano, al tiempo que acata una
ley, la de enterrar a los muertos,
consuetudinaria. Ella está convencida
de ello. Por lo mismo, sigo a la autora,
siendo la convicción el antecedente
de la disidencia, Antigona se funde
con todos los hombres y mujeres
que desde entonces, convencidos de
su derecho a interpelar al tirano, en

todas las épocas y todos los lugares,
han invocado el amor y no el odio,
la compasión y no la venganza, la
ética y no la moral legitimada por las
instituciones injustas.
He evitado seguir puntualmente
el ensayo que el lector sin duda
disfrutará, para hacer mi propio
mapa de prioridades, en este mapa
mio, lo que me importa subrayar por
último, es la vigencia de la tragedia
y su irreductible condición estética,
el único modo que tenemos los
mortales, según Lacan, de advertir las
verdades, a causa de nuestro propio
organismo conmovido.
Leer Implicaciones éticas de laAntígona

de Sófocles, de Ana Laura Santamaría
es hacer una inmersión en un baño
de luz. Uno sale iluminado, con
la sensación de un renovado buen
orden, que depende de nuestra
solicitud y convicción para con el
cuidado del otro. Y ello significa,
a pesar de la fragilidad de nuestra
bondad, renovar la esperanza de un
sí mismo donde estamos incluidos,
túyyo.

CoralAguirre

TÍTULO: Señorita México
AUTOR: Enrique Serna
EDITORIAL: Seix Barral
AÑ0:2009

76

un cuando su novela
El seductor de la patria es
protagonizada por
Antonio López de Santa Anna,
el antihéroe mexicano por
antonomasia, a Enrique Serna le
atraen especialmente los seres
marginales. Un niño de la calle.
Un travestí. Un oscuro empleado
de oficina. Dos exhibicionistas.
Un retorcido sacerdote. O una
ex reina de belleza caída en
desgracia.
Señorita México (publicada por
primera vez en 1987 bajo el horrendo
titulo de El ocaso de la primera dama)
es un viaje a la inversa, del deceso
al nacimiento, por la vida de Selene
Sepúlveda, quien en 1966 resultara
ganadora de un conocido concurso
de belleza.
Esta primera novela de Serna se
desenvuelve en dos planos: por un
lado, el relato de vida que la propia
Selene le hace a un periodista; por
otro, un narrador omnisciente
relata escenas cruciales que Selene
escamotea. De la confrontación
entre estos dos planos, de su tensión,
resulta la configuración de la
protagonista.
Selene no es una simple mentirosa.
Hay en sus mentiras una buena dosis
de ilusión. Ella querría creer que
su vida ha sido menos dura, más
decorosa y digna de lo que en verdad
fue. Es por eso que su farsa resulta
conmovedora. Como también lo son
esos deslices sembrados en el texto
astutamente por el autor en los que
Selene delata esa otra versión que
pretende ocultar.
La prosa característica de Serna,
funcional, precisa, despojada de inútil
retórica, ya está presente en esta su
primera novela. También el recurso
de planos alternados para confrontar
el relato del protagonista con el de

A

su realidad "objetiva", que volvería a
utilizar 12 años después en su novela
sobre Santa Anna.
En cuanto a la estructura, en
el plano del narrador en tercera
persona se invierte del todo el orden
temporal: se nos narran las escenas de
la más próxima a la más remota. En
el plano narrado por Selene se finge
con éxito la oralidad: la protagonista
hace digresiones con frecuencia, hay
interjecciones, muletillas, etc. En
verdad parecen las transcripciones
de las cintas que el periodista ha
grabado. Esta oralidad bien fingida
nos remite a dos novelas mexicanas,
una anterior y una posterior: El
vampiro de la colonia Roma (1979) de
Luis Zapata y Diablo Guardián (2003)
de Xavier Velasco.
Respecto de elegir a una ex
reina de belleza devaluada como
protagonista, si no es un caso
único en la literatura mexicana

( al menos yo no tengo noticia de
otro), sí es inusual. Serna parece
rescatar a Selene de viejas revistas
de espectáculos para decirnos dos
cosas: que la condición humana está
en todos lados y que cualquier tipo
de personaje puede ser atractivo en
literatura.
A Enrique Serna le han llamado
escritor satírico en repetidas
ocasiones. Si bien el mote me parece
adecuado si hablamos de novelas
~orno El miedo a los animales, quizá
Angeles del abismo, no creo que lo
sea al referirnos a Señorita México.
Es verdad: en el relato de Selene, en
sus opiniones sobre sí misma y sobre
el mundo en general, hay una gran
cantidad de ingenuidades y tonterías.
Pero el autor no se ríe sardónicamente
de ellas, sino que las aprovecha para
dotar a su protagonista de calidad
humana, de verosimilitud, de
persuasión.

Porque, como he dicho y repito,
Selene conmueve. Nos hace pensar en
nuestras propias miserias, en nuestras
propias ingenuidades, en nuestras
propias tonterías. Nos hace pensar en
la distancia que a veces existe entre
lo que somos Ylo que querríamos
ser. Nos hace pensar en las mentiras
piadosas. Nos hace lamentarnos de
todas las ilusiones fraguadas y luego
perdidas, rotas.

Javier Munguía

L

IBRos formados con tipos móviles, impresos so-

bre prensa plana Chandler r887 y encuadernados manualmente.
S~ ~enta se realiza tanto por suscripción en nuestra
pagma_ web, como directamente en la sede del taller
en la cmdad de México, y en la FIL de Guadalajara. ,

EL

costo de la susc~pción es de r,8oo pesos y
_comprende los 2 libros que se imprimen en
el ano, numerados y firmados por su autor con el
nom~re del suscriptor impreso en la página' correspondiente.
UusEs CARRIÓN
EDUARDO

JuANGELMAN

GABRIEL ZAm

GERARDo DtNJz

EN filLER D1ToRIA también:

A

Para suscripción o ventas:
(55) 52 07 00 88
tallerditoria@gmail.com
www.tallerditoria.com
FABIO MoRÁBrro
JostKozER

IJI'ORIA, colección de ensayos
de venta en librerías Educa] y en www.tallerditoria.com

77

M fLÁN

�AUTORES
AUTORES

MARCOS DANIEL ACUILAR ( ciudad

de México,
1982). Estudió comunicación política en la
UNAM. En 2004 fundó Palestra, revista literaria.
Actualmente es reportero de Canal 22 y coordinador
de redacción de la agencia de noticias culturales
N22 ubicada en www.noticias.canal22.org.mx.

diversas exposiciones colectivas en México. En 2009,
obtuvo Mención Honorífica en la tercera Bienal de
Salones por la obra En espera.
MARCO AMTOMIO JIMÉMEZ CÓMEZ DEL CAMPO

(Torreón, Coahuila, 1958). Ha publicado los libros de
poesía Es sólo d fuego en otras palabras (1982); Entrar a la
antivíspera (1985), con el que obtuvo el Premio Nacional
de Poesía Joven 1983, convocado por el INBA; Arena de
hábito lunar (entres ediciones: 1995, 1996 y 2006) y La
dispersión (2009).

(Bahia Blanca, Argentina).
Dramaturga, directora de teatro y catedrática de
literatura clásica en la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Su novela Los últimos rostros ganó el concurso
de Literatura de Nuevo León 2007. Ha sido acreedora
del Certamen Alfonso Reyes 2008 por su ensayo Las LUCÍA LARA (Monterrey, 1977). Egresada de
la Facultad de Artes Visuales de la UANL, con
cartas sobre la mesa.
especialidad en artes plásticas. Su obra ha sido
VÍCTOR BARRERA EMDERLE (Monterrey, 1972) expuesta en diferentes museos y espacios culturales de
Doctor en literatura hispanoamericana por la México y Estados Unidos. Actualmente se dedica a la
Universidad de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del promoción cultural en diversas instituciones y galerías
Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus en Monterrey.
libros más recientes son De la amistad literaria (Ensayo
sobre la genealogía de una amistad: AIJonso Reyes / Pedro ESTELA LEÑERO. Antropóloga de profesión y estudios
Henriquez Ureña, 1906,1914) (2006), El reino de lo posible especializados de teatro en España. Ha llevado a escena
y publicado más de 15 obras de teatro. Ha recibido el
(2008) y Literatura y globalización (2008).
Premio Nacional de la Juventud, Premio Nacional
Obra
de Teatro Baja California (1989), Premio
ALBERTO BARRERA•EMDERLE (Monterrey,
1978). Licenciado en historia por la UANL; máster Nacional Víctor Hugo Rascón Banda (2004), Premio
en historia iberoamericana por el CSIC (Madrid, de Periodismo 1983, entre otros.
España), y actualmente estudiante de doctorado en
la Universidad de California, Irvine. Es autor de La JEAMMETTE L. CLARIOMD. Poeta y traductora. Ha
invención de la identidad en Nuevo León, siglo XIX y coautor publicado varios poemarios. Ha traducido a Alda
de Sociedad, milicia y política en Nuevo León, siglos XVIII y Merini, Roberto Carifi, Primo Levi, Charles Wright,
entre otros. Ha sido acreedora al Premio Nacional
XIX.
de Poesía Ramón López Velarde (1992), el Premio
ADOLFO CAST.AÑÓM (México, D.F., 1952). Poeta, Nacional de Poesía Efraín Huerta (1996) y el Premio
traductor, ensayista, editor, periodista y académico de Poesía Gonzalo Rojas (2001). Desde hace dos
de la lengua. Premio Xavier Villaurrutia, 2008 por años tiene a su cargo la dirección de la editorial Vaso
Viaje a México. El gobierno de la República Francesa lo Roto.
nombró Caballero de las Artes y de las Letras. Trabajó
28 años para el Fondo de Cultura Económica. Su libro H. c. F. MAMSILLA (Buenos aires, 1942). Estudió
ciencias políticas y filosofía en universidades alemanas.
más reciente es Gramo de sal y otros cristales.
En 1973 hizo su doctorado en filosofía. Ha publicado
MORA CÓMH (1957). Pintora y fotógrafa. Ha tomado libros sobre ecología política, autoritarismo y la
talleres con Ximena Subercaseaux, Mauricio Gateas, Escuela de Frankfurt. Actualmente vive como escritor
Ramiro Martínez Plascencia y en la escuela de arte independiente en La Paz, Bolivia, donde es presidente
Decinti-Villalón en Madrid, España. Ha participado en de la Academia de Ciencias de Bolivia.

CORAL ACUIRRE

Curador y crítico
COMZALO ROJAS CANOUET (Santiago de Chile,
crnematográfico. Escribe regularmente en Revista
1974). Profesor de castellano, escritor y poeta. Es
Pantagruélica y coordina un cine club en el espacio
magíster en literatura y doctor en filosofía. Ha
cultural Gargantúas.
publicado El paradigma estético masivo en la literatura
chilena_d~ finales dd siglo XX: entre una estética subversiva y
ANALfA MELCAR (Buenos Aires, 1979). Licenc1a
. da en
una estet1ca del espectáculo (2008), y el poemario América
letras_~r la Universidad de Buenos Aires. Es periodista todavía no nace (1998).
especralizada en literatura y artes escénicas. Sus artículos
son publicados en medios de México, Argentina,
IVÁM TREJO (Tampico, 1978). Poeta. Obtuvo el
Uruguay, Ecuador Y España. Edita las revistas Justa y
Segundo lugar en el Certamen de poesía joven Alfredo
RevistaDCO-Danza, Cuerpo, Obsesión.
~rac~a Vicente 2002. En 2007 publicó el poemario
S1lenc10s, ganador del Premio Nuevo León de Literatura
JAYIER MUN_CUfA (Hermosillo, 1983) es papá de
2006 (poesía), y en 2008 obtuvo el Premio Regional de
Marcela y escntor. Ha publicado los libros de cuento
Poesía Carmen Alardín por su poemario Los tantos días.
Gentario (2006) y Mascarada (2007). Ganador del
Conc~rso del Libro Sonorense 2006, género cuento.
CARLOS VELÁZOUEZ (San Pedro, 1978). Es
Becano del Summer Seminar 2006 de la Fundación
a~t~r de los lib~os de cuentos Cuco SánchezBlues y La
Mempo Giardinelli, realizado en Resistencia Chaco
Argentina.
'
' Btblta Vaquera (libro del año en 2009 y considerado
por Sergio González Rodríguez "uno de los libros
más extraordinarios que ha inventado el norte para
BÁRBARA JACOBS (ciudad de México, 1947).
entenderse a sí mismo"). Obtuvo el Premio Nacional
Es ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
de Cuento Magdalena Mondragón en 2005.
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología dd cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico LaJornada
~LEJAMDRO MARTÍNEZ.

(León, 1965).
Narrador y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio
salir ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue
becario de la John Simon Guggenheim Memorial
Foundation en 2001 y del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
EDUARDO ANTONIO PARRA

R.A~L _OLYER.A MUARES. (Saltillo, 1968). Escritor y
penodi~ta._ Estudió filosofía tanto en Monterrey como
en el pnnc1pado de Liechtenstein.
MINER:A REYNOSA (Monterrey, 1979). Poeta
y ~nsay1sta. Sus libros de poesía son Una infanta
necia ( 2oo3), Emotoma (2007) Y La íntima de las cosas
~2007). ~ctualm~te es lidereza sindical del proyecto
mternac1onal de ~tervención poética PIMP M(t)Y
POETRY: enchulamientos poéticos, y realiza sus estudios
de posgrado.

de tierm. Enruéntralos en librerías alrededor
de todo el país.

Presentamos 5PRevisto de libros, en Sil
edición de marzo, con dos textos inéditos
en español del escritor israelí Etgar Keret
Busca pronto el número de abril, con un impresio-

sexto piso

�Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL

"Educaci6n de calidad,
un compromiso social"

l Centro, adscrito a la Secretaria de Extensión y Cultura, será el
repositorio de la memoria documental y gráfica de la institución
como parte integrante de su patrimonio histórico. Una de sus labores es
la recopilación de variada documentación emanada de las escuelas Y
facultades, así como de los institutos, centros de investigación y, en
general, de las dependencias que integran la UANL, que de testimonio
de las tareas sustantivas de la institución como son la docencia, la
investigación, la difusión de la cultura y la promoción del deporte.
Las piezas y/o unidades documentales que recibe este centro incluyen:

Es el tiempo de colaborar
con tu alma máter...
Contamos contigo.

E

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

• Folletos y pliegos impresos
Libros, informes, folletos, publicaciones
bibliohemerográficas y documentos
• Materiales gráficos Impresos
Catálogos, invitaciones, programas de mano,
pósters y carteles
• Materiales audiovisuales
Videograbaciones, películas y grabaciones sonoras
• Recursos visuales en formatos flsicos y virtuales
Fotografiasen papel, negativos en 35 mm, diapositivas
y digitales conservadas en cualquier tipo de soporte

®

-

En sus funciones de
promover y recuperar la
memoria histórica, asi
como difundir el
conocimiento amplio y
crítico del pasado, edita
el boletin mensual de
divulgación histórica
Memoria Universitaria.

Los materiales se reciben en el segundo piso de la
Biblioteca Unlven.ltaria "Raúl Rangel Frias",
Ave. Alfonso Reyes No. 4000 Nte., Col. Reglna,
C. P. 64290, Monterray, N. L, México.

Tel.: (81) 8329-4265,

UAN
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO

8uANL
UNIVERSIDAD AllfÓNOMA DE NUEVO LEÓN

®

Pedro de Alba sin
Ciudad Universitaria, C.P. 66451
San Nicolás de los Garza, N.L.
Tel/fax (81) 8328 4256
8329 4000, ext. 5374

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487091">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487093">
              <text>2010</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487094">
              <text>70</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487095">
              <text>Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487096">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487097">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487115">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487092">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2010, No 70, Enero-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487098">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487099">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487100">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487101">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487102">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487103">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487104">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487105">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487106">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487107">
                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487108">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487109">
                <text>01/01/2010</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487110">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487111">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487112">
                <text>2014863</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487113">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487114">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487116">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487117">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487118">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27544">
        <name>Albert Camus</name>
      </tag>
      <tag tagId="28121">
        <name>Alda Merini</name>
      </tag>
      <tag tagId="28122">
        <name>Claude Lévi-Strauss</name>
      </tag>
      <tag tagId="28127">
        <name>Entrevista a Roger Chartier</name>
      </tag>
      <tag tagId="28123">
        <name>Iván Trejo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28124">
        <name>Los detectives salvajes</name>
      </tag>
      <tag tagId="28126">
        <name>Monterrey y la estrategia Alfonsina</name>
      </tag>
      <tag tagId="28120">
        <name>Poemas de la dispersión</name>
      </tag>
      <tag tagId="6333">
        <name>Teatro mexicano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28125">
        <name>Tres testigos en busca de Artaud</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17503" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15534">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17503/ARMAS_Y_LETRAS._2009._Nueva_Epoca._No._69_0002014862.ocr.pdf</src>
        <authentication>c83180af675644dfd016c4872775cc85</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="488058">
                    <text>1arm
.
•

•

tras

.

•

•

•

��Es el tiempo de colaborar
con tu alm,a máter...
Contamos contigo.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN®
)G~C)

~ulf\roo~
~

811S~l0T(C., UHJVUIS!lA'!I,\

9 U.\NL

FONDO
UNl\/1:RSITARIO

,,.,, c.,.

9 uANL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

.

..,-e
,:

t

,;,

;¡

&lt;

g

r::.

MCJ,,a,,:ión ~ colúlad,

®

-

un compromiso soci41"

Pedro de Alba sin
Ciudad Universitaria, C.P. 66451
San Nicolás de los Garza, N.L.
Tel/fax (81) 8328 4256
8329 4000 , ext. 5374

�METÁFORA Y OLVIDO/ ÁMCEL
RIVERA MOVOA
ANALIZA. UNO DE LOS ENSAYOS DE
NIETZSCHE EN DONDE EL FILÓSOFO
REFLEXIONA SOBRE EL PAPEL
DEL OLVIDO EN EL ENTRAMADO
METAFóRICO DEL LENCUAJE / 10

Poem,ls ' Castillo de' r ruido [ , id. Orlco J
OERÓMIMA / 4

l ]1 nERóMIMA I a

CUILLERMO JARA.MILLO / 42

Cn café y Jns miradas ' LUIS ARMEMTA MALPICA · 43

Excursion al abismo / DIETER TH0MA traducción
de José Antonio Salinas / 90

NI ANATOMÍADELACRÍTICA

NI CABALLERÍA

JORCE IBARCÜEMCOITIA:

Fn tiempos difíciles siete libros que son siete luces /

creador de próceres
revolucionarios de carne y
hueso

JOSÉ KOZER , 94

IMCRID ARRIACA, A TRAVÉS
Re,Tbción de filosofía y de alma en el arte
caligráfica oriental/ JUMC HWA KIM / 22
L' n tigre me persigue / MARIO CAMTú TOSCANO

30

DE LA LECTURA DE LA OBRA. DE
IBARCÜENCOITIA, RESCATA LA
CARACTERIZACIÓN DEL MEXICANO
LLEVADA A CABO POR ESTE
ESCRITOR /

TOMO Y FRECUENCIA
en el país de las letras

NI MISCELÁNEA

,\lgo suena a mujer que se va de la casa 1

47

NI ANDAR A LA REDONDA

LAESCRITURA DE POESÍA EN OTRO

la batalla del poeta ' CABRIELA CA.MTÚ
LETRAS AL \lARGE'-J: El narcotráfico, nuestro
con texto cultural / EDUARDO ANTONIO PARRA / 71

Juáre::, el rostro de piedra / MUCO VALDias

NI DE ARTES Y ESPEJISMOS

PROPIO, LLEVAALABÚSOUEDADEL

CONTROLADA POR ÉL MISMO: UN

JARAMILLO / 41

CAPOTEINTENTÓLOCRARLO
OUE ÉL LLAMABA ,,EL ARTE

EL CALERO, EL CURADOR, EL
CRÍTICO, NO TIEMEN CABIDA AQUÍ/

VERDADERO" QUE NO ERA SÓLO

FERMAMDA SAi.AZAR CIL / 75

ESCRIBIR BIEN, SINO SOMETERSE A

Secretario General:
Rogclio G. Garza Rh-era

Secretario d e Extensión y Cultura:
Ro¡¡clio 1·illarrcal Eli::ondo

Director de Publicaciones:

DE CONSTRUIR PÁRRAFOS, LA
PUNTUACIÓN Y EL EMPLEO DE

MOMTALVO Y JUAN ANTONIO CARli SÁMCHEZ / 78

...'""\-ir~f1'Fs
BIBLIOCLI PS: \'idas de escritor I RODRICO
FRESÁM t 65

--

Jesús Anccr Rodrigue=

Cclso José Gar::a Acuiu

NI TOBOSO

,,

DIRECTORIO
Rector:

identidad nacional que perdurará

JOSÉ CARZA / 57

~

A LA LETRA la presentación de Nin reir t
BÁRBARAJACOBS ' 68

EN PORTADAJ

C1nncn .-\Jardín.José Emilio Amore,.
C,r!o, Arrcdondo, \hguel Covarrubia&lt;.
\llrgari[t)Cuéllar. Roocrto Escamilla,
Jo~eGarcla \lurillo.José \!arta Infante.
Humberto \lartlnc=..-\.lfonso Rangel
Guerra y Humhcrto Sala=ar

La telcno\'ela mexicana: una tradición creada, una

DIÁLOCOS /

•

UNIVERSO DE UMA MANERA
BLOC, UNA CALERÍA EN FLICKR.

LAS DIABÓLICAS COMPLEJIDADES
CUILLERMO

~

~

FONDO
UNIVERSITARIO
CO:"JSEJO EDITORIAL

EL ARTISTA INVITA AL ESPECTADOR

ESCULTOR DE MARRATIVAS

\ larcelo abre los ojos .11 mar

~~

__S2__Qb-

••uvc1t,:n..,11t,.., o u~

COMl"EXTOO IDIOMAOUE MO ES EL

Objetos sin consccuenü.1s / EDUARDO ESPINA / 40

G\PJL~DNS~

Sobre Imperio / AMA FRANCO ORTUÑ0 , 106

EL EXOESQUELETO DE ISMAEL
MERLA

A CONOCER SUS PIEZAS Y SU

PALABRA/ EDUARDO ESPINA / 34

10~

B,a~,orcc., lJ

Truman Capote:

TOMOOUE HACA.RESOMARALA

WESTEMDARP 99

Josia DW

Director Editorial:
\'lctor Barrera Enderlc
ncbarrcra@hormail.com

EL CIRO DARWIMIAMO:

la formación de un nuevo
horizonte
ESTE AMO SE CUMPLIERON 200
AMOS DEL NACIMIENTO DE
CHARLES DARWIN. ARMAS Y
LETRAS LO RECUERDA CON ESTE

JOSÉ ARTURO
HERRERA MELO / 86

EMSAYO DE

Editora:
Je.-.sica ~icto

e-dirora.ann.1srletrasQfyahoo.com
Dir ector de Arte:
Francisco larios Osuna

CreatiYidad y Diseño:
Jorge Omga
ja¡¡r.úico@gmail.com
D1ttcci6n de Publicaciones de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Biblioteca Magna L'nl\·crsitaria
"Raúl Rangel Frias"

DIBUJO 18 / TINTA CHINA,
ACUARELA, LÁPIZ,
AEROSOL SOBRE PAPEL DE
ALCODóM / 21.5 X 30 CM

Av. Alfonso Reyes 4000 Col. del !'lorte.
Monterrey, Nuevo León, C.P. 64440
Teltfonos: 83 29 41 11 y 83 29 40 9S.
Publicación trimestral hecha en Serna
Impresos. S. A de C. \",, \'allarta l4S sur,
\ lty.. XL Número de reserva 04-2009·
061817S70300·l02. Certificado de licitud
de tltulo núm. 14048 y certificado de
licitud de contenido núm. 11621.
..,,,.. yletras no responde por originales y
colaboraciones no solicitados. Todos los
articulo, son rtsposabilidad del autor.
Direcciones electrónicas:
armasylerras@seyc.uanl.mx
publicacioncsl?scyc.uanl.rnx

�POESÍA

POES(A

Castillo de/r/ruido [vid. Orfeo]
NI

ETERÓNIMA

Toda escritura es primero que nada una herida de arena
Edmond Jabés

[ Mis ojos cimbran árboles
Savia circular anarritmías

Ylos castillos son no cuadrantes

heridas
dos puntos: la sombra

ni conquistas insulares
sino estas palabras de siempre,

de las hojas
reflejadas en la Hoja-

esta risa que se ahoga.

adhiriéndose al raudal

§

de sangres o ceniza, tinta verdemuerta aunada al alfiler

[ Esta ri~a que se ahoga, hada de sol o desolada es un grial invertido goteando
[ Tarres que emergen de la arena , Ciudades de agua , Espuma octagonal ]
[ Alguien dice: Babel, Murallas, Tajmajales]

mientras luce: aludes de sombra en la otra calle: el grito de la violetera ante un no
nato, hado del sol en pétalos resarcido, costurado en la avenida.
[ Claxones y fisuras de repente . Paisajes quebrajados . Como un hilo de hielo que

Yo escucho y río

encubre de lo que no hastía, la voz del contralto devanece en el hueco del ojo sin ojo

Yo escucho y soy un río
y escucho:

((

un ciclo de arena derrumbándose
al instante de dos torres casi-

[ en cúspide
Alguien dice ]

y

como olas que no cesan el que es no cesa. Esa muerte de la que hablan es falsa.
Existe sino la joie de vivre, mal pronunciada, a deshoras en cuartos que se colman de
presencias deshabidas, ausencias consagradas como una copa vacía ardiendo en
los labios de una falsa madre, disfrazada de pelícano ]

Pero yo quemo la memoria
Ofrezco mí cuerpo a las deshojaciones casuales

[y niego
Aquí ningún rey es negro o blanco

Así, se supuran las aves.

�riA~lA asr~ES
6LiNN,o
RPIIIWE

POESÍA

Y entre el desliz de la cortina de fuego y el humo de los cantos olvidados, me

NL~NW - ~STfflfD
tA~~PCóf(NElJO~YNA
5~LYIMWNBOYBLIK

deshabitan. Nadie escribe. Estoy en otro lugar, rrúentras que la que es se ensancha
y se ensangrenta de abalorios. Nadie escribe
(cómo era rodar cascos bajo la penumbra de una flor azul)
suspensiva en franjas en blanco,

Tff.5TtJME~05ESf;

Nadie,Nadia, Nadie
I

u

.a

:
a:
s.

fLOYD~oLUN(;SfO~

)(

11!
Ñ

[ Y,

como siempre, esta música que surge del espacio. Un corazón de luz

regurgita a contrasombra. Alguien: Summa que da Cero and so y que zozobra rima en fa
y a n voces en tanto que navega el tendón, pluma sin cáscara amamantando lápices
sin punta ,

'z

t

~

111
111

a.

Yo ,

111

es decir

Ella

11

la que no escribe, y criba este espejo
en tinta láctea y mira

[nada . Una herida . Tal vez arena

Espacios de sangre . Valva . Túneles . La gesta de todo, el cantar de- a la luz

reL,N
fA&amp;Z

fftEDOO
f&lt;~o~AYALAOASI.S
ttNACJMf ENT(R',f&lt;JAATI

~

... ]

St"EAM

IMAL

i

~~~TL.~Jf /NI(

111

◄

Ñ

de la sombra de las Hojas

j
reflejadas

en la hoja

j
111

de mis ojos que caen]] del árbol o nieve
en dos puntos adhiriéndose al raudal de lo que estalla
aquí
en huecos, líneas dactilares calculando la distancia de aquello que no es flor
[respecto al triángulo de fuego :

i~

i
i

~
z
¡:

GtJJtAN n
~M1ftAL-¡00 t
HN4A .... ~Kl~

!'
o

;

y que en sí insemina el río de ídolos degollados.

11

ª

~

Cl2CbLPPl~MERlA

�POESíA

[]
NI

ETERÓMIMA

A Séfer Aleph

Soy la voz amniótica en el filo de lo otro.

Él conoce mis espacios vacíos, el paréntesis, los puntos

El paisaje de un ser siendo que en mi centro se dilata.

de luz donde convergen los cuerpos, la xy

Soy la casa del Príncipe de Sí Mismo. Del que vive solo en su esfera

donde estrían los primeros abismos

sin cuidar ni una flor, ni un volcán. Del que sólo crece, se ramifica,
[escucha: late:

yYoYo sólo conozco este perpetuo estallido.
Este punzar en mi vientre a todas horas.

soy el planeta o la raíz. Lo latente.

Este pulso, esta cuña.

Un retruécano sin vuelta/ y sin doblez

Este vacío distinto, analogía de nada
: la forma del laberinto.

que es la letra que nunca / esta frase de siempre
: esta hoja en blanco.

El minotauro en mi dentro se conduele.
Ahoga entre espejos y espadas que multiplican su nombre
y en lo oscuro gritan la última letra.
Él conoce la cifra.
Se viste de cenizas sangrientas y canta himnos desoídos
que no alcanzo-

[ ... ]

�NI ÁMCEL RIVERA MOYOA

Una de las tesis defendidas por Nietzsche en s·u
ensayo Sobre verdad y mentira en sentido extramora} (SVM),
consiste en decir que 1a construcción del' lenguaje y
de los conceptos es una construcción puramente
metafórica. Esa construcci9n hace que todo el lenguaje
sea metafórico, Tal lenguaje es el materíal con el que
trabaja quien busca la verdad -s~a lo que sea que
esto signifique- y, dado que ese lenguaje tiene una
naturaleza metafórica, ese material -el lenguaje- no
procede, "en ningún caso, de la esencia de las cosas"
(SVM, 5). Más adelante, Nietzsche afirmará incluso
que el hombre posee un impulso fundamental hacia la
formación de metáforas, que tal impulso tiene diversas
manifestaciones y que, sin ese impulso, el hombre
dejaría de ser hoIT1:bre (cf. SVM, 12).
or otro lado, el papel que juega el olvido en
inteligentes inventaron el conocimiento. Pero tales
SVM parece ser de gran importancia para
animales perecieron en el momento en que el astro que
Nietzsche, pues juega un rol especial en la
les servía de cuna se heló. Tal fábula -dice Nietzscherespuesta a la pregunta: ide dónde proviene . no ilustraría de manera suficiente cuán efímero es el
el impulso -incondicionado- hacia la verdad? A . intelecto humano a la luz de la naturaleza tomada
su vez, el objeto de olvido que es fundamental para
·como un todo. Jal intelecto no trasciende, de ninguna
que tal concepro juegue un papel importante en la
manera, más allá de sí mismo.. Ese 'nihilismo' acerca' del
explicación del impulso puro hacia la verdad, es el
conocimiento contrasta notablemente con la soberbia
proceso metafói:ico en cuanto tal (cf. SVM, 9). De esta
que reviste al hombre en relación con su intelecto,
manera, Nietzsche nos muestra, en SVM, una relación
hasta el punto de creer que la naturaleza entera gira en
entre metáfora y olvido que valdría la pena explorru:.
derredor de él.
Esta auto-adulación y este orgullo anteriormente
descritos, son para N_ietzsche algo paradójico (o
'METÁFORA' Y 'OLVIDO' EM SVM:
Nietzsche inicia su escrito SVM con una fábula, según
al menos curioso), ya que, para él, el intelecto es
la cual la rnstencia del hombre se extiende no más , simplemente el recurso de supervivencia µel hombre,
allá de unas breves respiraciones de la naturaleza.
que es el animal más débil entre los existentes dado
En ese breve lapso de tiempo, en un astro de entre
que la naturaleza no lo dotó de cualidades fisicas
muchos del entramado cósmico, algunos animales
suficientes para poder subsistir en su entorno. El

P

ll

,

�•

intelecto está, en primera medida, vinculado a las ·
necesidades de supervivencia de la especie humana.
Ahora bien -dice Nietzsche-, el intelecto opera,
en fin de la supervivencia, con un arma particular: el
engaño ante sí mismo y ante las demás especies, la
· simulación (Verstdlung). Así pues, el hombre, que es
el más débil de los animales, utiliza la simulación y
el engaño para afirmarse delante de todas las otras
especies como el artimal más fuerte. En el hombre la
simulación llega a su cumbre más alta. La mentira, el
engaño y la ficción son el pan de cada día en la vida
del hombre.
Dado este marco de referencia en el cual la mentira,
la_ simulación y el engaño son elementos ·que le
pertenecen al hombre casi de una manera natural,
esto es, que ocupan un papel predominante no sólo
en su historia sino en su vida cotidiana, Nietzsche se
pregunta cómo puede el hombre tener un impulso
-honesto y puro- hacia la verdad1• La posesión de
tal impul,so se hace casi inexplicable.
Ahora, sig.ue Nietzsche, el hombre tiene el
deseo -por necesidad y aburrimiento- de vivir
gregariamente. La guerra de todos contra todos
debe desaparecer por medio de un tratado de paz.
Lo anterior implica la construcción de algo que
redunda en el primer paso para la explicación y
consecución efectiva de ese impulso hacia la ve_rdad: la
construcción del lenguaje. En clecto, el tratado de paz
requiere de una convención en cuanto a la designación
uniforme de las cosas. A partir de estas convenciones
(designaciones) se fija lo que ha de llamarse "verdad"
y se hace el primer contraste con la mentira. Verdad es
usar adecuadamente las convenciones. En este pµnto,
_sin embargo, la verdad no importa por sí misma, si no
por las consecuencias útiles que traiga consigo. Una
verdad perjudicial es incluso despreciada, mientras
que una mentira con consecuencias agradables es bien
acogida. Acá no hay, entonces una preocupación por el
, conocimiento puro y carente de consecuencias.
iQué ocurre entonces con las convenciones
lingüísticasl iConcuerdan con la realidad y con
las cosas) iSon conocimiento auténtico) En otras
palabras: ies la verdad por adecuación una verdad que
corresponda con la esencia de las cosasl La respuesta a

1 No es p~póSito de este ensayo, en la medida en que no se afecte el
propñsito central de la misma, aoordar la dis:usión acerca de las definicion¡,s

de \"e11:lad' e 'impulso hacia la ,·erclad'.

la pregunta anterior da una primera pista sobre el rol que
juega el "olvido" (Vergej!,lichkeit) en esta disertación sobre
la verdad: dice Nietzsche: "[s]ólo por ser olvidadizó puede
el hombre llegar alguna vez a imaginar: que él posea una
verdad en el grado recién designado" (SVM, 4). En otras
palabras, sólo mediante el olvido puede el hombre pensar .
que las convenciones del lenguaje reflejan la realidad tal y
como ésta es. Hasta el momento nada se nos dice acerca
del "objeto olvidado", pero sí que el olvido causa una
respuesta psicológica relativa a la verdad, la de creer que
la convención corresponde con la realidad. A continuación, Nietzsche define "palabra" como
"aquella reproducción en sonidos de un impulso
nervioso" (SVM, 4). Sin embargo, infetir de allí que la
palabra refleja la realidad es una falacia. Hay en la palabra
una transposición de una qfera a otra totalmente
distinta: de un impulso nervioso a un sonido. Y estQ es
una metáfora, un traducir de una a otra esfera; es, en todo
casó, una ficción (por convención, para el tratado de _
paz). Por otra parte, la cantidad d;lenguas diferentes y
variadas, demuestra que existen tantas denominaciones
como lenguajes hay de una misma cosa. Por lo tanto,
el lenguaje no es en ningún caso un buen reflejo de la'
realidad; antes bien, su arbitrariedad al definir y dividir
el mundo en géneros, especies, clases, etc., deslegitima,
según Nietzsche, el hecho de que a través de éste
expresemos alguna cualidad de la esencia.de las cosas
mismas. Hay un proceso metafórico.que, en primer
lugar, salta de l,a esfera del estímulo nervioso a la esfera
de una imagen, luego de ésta a la esfer11 de un sonido. Las
convenciones no captan la x de la cosa en sí.
Nietzsche pasa a hablar, ahora, de la génesis de'
los conceptos. El concepto debe entenderse como
la reunión.de dos metáforas: 1) extrapolación de un
impulso nervioso a una imagen y 2) transformación
de la imagen en un sonido (SVM, 4-5). El concepto es,
pues, la reunión de dos extrapolaciones que manejan
tres esferas distintas: impulso nervioso, imagen y
sonido'.
2 Hay ciertos autores, como HinIUan, que aseguran que e¼istcn en realidad
cuatros esferas diferentes, de tal fonna que el proceso es: estimulo nmóoro
- imagen palabra como sonido - concepto. Esta interpretación no me
parece oorrecta debido a que en la tcn::cra esfera propuestapor estos autores
(palabra como sonidol"' necesita necrsarimncrite ya elcorn:epto. B concep!O
aebe tomarsecomo el proceso mismo, esto es. como las dos metáforas y~señala Nietzsche- debe estar indefectiblemente unido a la última&lt;Sfcra:
;tada palabra seronvicrte de manera irunediata [esto es, sin IT!~ción, filil
cranspusiciónJen COl!cep!O" (SVM, 5). As!, cl proce;o mcralórioolingüístico
es~ al amceptual. Para ver la posición oontraria, ver HirnTum (1982).
"'7

12

La primera metáfóra es denominada por Nietzsche
como "metáfora perceptual" (Anschauungsmetapher) y es
metáforaentantovadelaesferadeunestimulofisiológico
a la esfera de la imaginación. Ahora bien, la metáfora
número 2 se da gracias a la eliminación de las diferencias
entre las cosas, negando las diferentes representaciones
(que son en todo caso individuales) que tenemos de estas
cosas. Nietzsche nos dice:
[C]ada palabra se convierte inmecüatamente en
concepto, en virtud de que precisamente no ha
de servirle, acaso como recuerdo, a la irrepetible y
absolutamente incüvidualizada vivencia o¡iginatia a
la que debe
, su formación (...] sino que debe encajar
al mismo tiempo con innumerables experiencias
[.. .] jamás idénticas estrictamente hablando (.. .].
(SVM,S)
De esta manera, si se tienen dos objetos diferentes
en cada caso, por ejemplo, dos hojas, se dice que son
hojas en virtud de eliminar las difetencias entre todas
las hojas posibles y la equiparación con una especie de
Hoja al estilo platónico -que en ningún caso existeque funciona como si fuera causa de todas las hojas
particulares. El cóncepto es entonces una metáfora

que inventa un términó universal que reúne casós
particulares y que tiene una estrucrura "A pasa por
B porque ambos pertenecen a C". Tal eliminación de
las diferencias es en realidad un "olvido (Vergessen) ele
lo distintivo" (SVM, 5). Asi,1.m segundo.aspecto en el
que interviene el olvido, en SVM, es en el olvido de las _
diferencias, lo que hace pensar en que hay algo oculto
en la naturaleza de las cosas que·determina que, por
ejemplo, la hoja sea hoja.
Luego, Nietzsche se pregunta nuevamente acerca
de la verdad:
/Qué es entonces la verdadl Un ejército móvil de
metáforas, metonimias, antropomorfismos, en
una palabra, una suma de relaciones humanas
que, poética y retóricamente realzadas, fueron
transpuestas, adornadas y que, tras largo uso, a un
pueblo le parecen fijas, canónicas y obligatorias: las
verdades son ilusiones de las. que se ha olvidado que
lo son. (SVM, 6)
Acá, el olvido tiene una función más especifica,
hacer olvidar que las "verdades" son ilusiones, de tal
modo que las ~onvenciones lingüísticas son tomadas
como canónicas y fijas en su uso. El hombre olvida la

�arbitrariedad de este entramado de metáforas, y pasa
a concebirlas como las cosas mismas. El hombre olvida
que su situación no es más que la del establecimiento
social de unas normas lingülsticas que se deben
respetar (ser veraz), mentir según tales convenciones.
· Tal olvido le permite llegar al sentimi.ento de la verdad
y, en oposición al mentiroso, "el hombre se demuestra
a si mismo lo venerable, lo confiable y útil de la
verdad" (SVM, 7) ..
El hombre ya no soporta más el mundo de las
intuiciones, prefiere las abstracciones y los entramados
conceptuales. Los esquemas se entienden como
la generalización de las impresiones e intuiciones
.primitivis constituyendo, a partir de alli, un orden
piramidal de conceptos que se contrapone al mundo de
las intuiciones. Del mundo cambiante se pasa al mundo
estático. Los esquemas conceptuales tienen una rígida
regularidad El hombre se mueve en ellos a través de las
'leyes naturales'. Sin embargo, dichas leyes son, al igual ·
que los esquemas conceptuales, creaciones netamente
humanas, pues lo que hay de 'rigor' en ellas es puesto
por el hombre, esto es, el espacio, el tiempo y por ende
la sucesión y los números'. El proceder general del
hombre e~ descrito así: ponerle a las cosas el hombre
como medida, partiendo aqui, sin embargo, del error de
creer que tiene estas cosas inmediatamente ante sí como
objetos puros. Olvida, pues, las metáforas intuiti'fUs
originales en tanto metáforas y las toma por las cosas
mismas (SVM, 9). El objeto de olvido son las metáforas
· intuitivas originales en tanto metáforas y las considera
corno las cosas que son realidad.
Es sólo graéias al olvido de la creación metafórica
·y la consolidación del entramado conceptual de
esquemas y leyes, esto es, sólo porque el hombre
se olvida de si mismo como sujeto artisticamente
creador, "vive él con alguna tranquilidad, seguridad y
coherencia; si pudiera salir por sólo un instante de los
muros de la prisión de esta ereencia, se acabarla as!
en seguida su 'autoestima'" (SVM, 9). De esta manera,
el hombre tiene que olvidarse de si mismo, en tanto
creador, para vivir con cierta tranquilidad iPor qué el
3 Estas c"aracterísticas son los rasgos fundamentales del principio
de individuación. Por otra parte, el poner como causa externa y "en
si misma"' algo que está dacio só1o en la mente, eslo que Nietzsche
denomina metonimia, concepto esencial en el pensamiento temprano
de Nietzsche. De ahí que Níetzsche diga en Sábrc verdad y mentira que
la vcrdad·es "una hueste en movimiento de metáforas, metonimias,
antropomorfismos[...]" (SVM_, 8).
'

reconocerse así mismo como sujeto creador le traería
desgracia al hombre? Es una cuestión que trataré de
contestar más adelante. Por el momento, me interesa
resaltar que el olvido cumple con una función: darle
tranquilidad al hombre.
.
Podem~s resumir el papel del olvido, dentro del
contexto de SVM, de la siguiente manera: en un
principio, se sabe que el olvido hace que el hombre tome
las convenciones lingüísticas como correspondientes
con la realidad (la cosa en si); no obstante, en un prim,er
momento no se sabe qué es lo que se debe olvidar.
Más adelante, Nietzsche hace notar que aquello que
es objeto de olvido es el proceso de metaforización
inicial, sé olvida que las verdades son ilusiones, que
el hmµbre es creador de los conceptos. Se olvidan un
sinnúmero de diferencias para crear una cadena·de
conceptos. El hombre se olvida de su propia creación
y por eso considera que las convenciones lingüísticas
corresponden a la realidad, esto es, olvida las metáforas
originales y las toma como las cosas mismas. Este olvido
trae consigo -además- una tranquilidad sin la cual
el hombre no podría vivir.
Por su parte, sabemos que el lenguaje y los
conceptos son ·entramados metafóricos. La
construcción de conceptos y, por tanto, del lenguaje
en general, supone, al menos en los casos más
básicos, dos metáforas o transposiciones de esferas
totalmente distintas: de una impresión sensible a una
imagen y de una imagen a un sonido. Este proceso
implica la eliminación de las dilerencias entre todas
las impresiones o imágenes primitivas y, de alli,
Nietzsche infiere que el lenguaje no es un reflejo de la
realidad, ya que su carácter metafórico se lo impide.
La trasposición de una esfera a otra no permite el
fiel reflejo de la realidad y sólo mediante el olvido el
hombre cree que si es posible que el lenguaje cumpla
esa función, esto es, olvicl,mdo su carácter metafórico.

LITERALIDAD Y USO METAFÓIHCO

En el evangelio de Juan, se muestra un diálogo entre
Jesús y un fariseo llamado Nicoderno. Enla conversación,
Jesús dice a Nicodemo que para ver el reino de Dios es
· necesario 'nacer de nuevo'. A continuación, Nicodemo
pregunta aJesús cómo es posíble que un hombre pueda
nacer ya viejo y que pueda entrar nuevamente al vientre
de su progenitora. Jesús repliCi\ entonces que él se refiere
a un 'nacimiento de espíritu' (cf.Juan: 3: 1-7).

EL HOMBRE TIENE QUE OLVIDARSE DE SÍ MISMO, EN TANTO
CREADOR, PARA VIVIR CON CIERTA TRANQUILIDAD. LPOR QUÉ EL
RECONOCERSE A SÍ MISM.O COMO SUJETO CREADOR LE TRAERÍA
DESCRACIA AL HOMBRE?

Podemos decir que, en este diálogo, Jesús estaba
hablando metafóricamente y Nicodemo pensó que
hablaba literalmente. Cuando Jesús dijo que para
ver el reino de Dios era necesario nacer de nuevo, no
quiso decir" que era necesario entrar nuevamente al
vientre de la madre, esto es, no hizo un uso literal de
su emisión. Más bien, trasladó algo propio de tma
esfera puramente física, a saber, el hecho de 'nacer', a
una esfera 'espiritual'.
No sé qué tan afortunado sea el ejemplo. Supongo que
algún teólogo podría objetar que las palabras de Jesús
en la conversación con Nicodemo no son metafóricas y
que efectivamente hay un nacimiento de 'espíritu'. En
todo caso, creo que el ejemplo puede ilustrar mí punto: la
diferencia entre lo metafórico (transposición) y lo literal
(lo que es el.caso). Supongamos que un sujeto emite la
oración 'Ofelia es fuego puro'. Seguramente, suponiendo
que es una conversación normal, el sujeto no quiere
decir que Ofelia tiene una estructura molecular tal, que
es capaz de provocar un incendio en su casa y que hay
que verter agua sobre ella para evitar una tragedia. Lo
que el sujeto quiere decir tiene que ver más bien con un
determinádo carácter de Ofelia. En tal caso, diríamos que
el sujeto no está hablando literal, sino metafóricamente.
iCómo podemos definir Io literal? Para contestar
esta pregunta seguiré en parte las ideas de Hinman
(1982: 18H83). Algunos creen que el dominio de lo
literal se da en los usos comunes de las convenciones
lingüísticas. Para ellos, un paradigmático ejemplo
de lo literal -sería la expresión 'la mesa está hecha
de mádera'. Para otros, lo literal, en estricto sentido,
está dominado por las proposiciones cientificas: lo
literal es lo dicho por la ciencia. Así, para ellos, la
expresión 'la silla tiene una estructura molecular
y atómica tal y tal' sería una expresión literal. Para
un positivista, lo literal es, más exactamente, todo
aquello que es descrito en vocabulario observacional.
Los fundamentalistas religiosos creerían que lo único
que es estrictamente literal es lo dicho por los textos
sagrados. Un ejemplo de literalidad sería entonces la
0

oración 1esús resucitó al tercer dia, subió a los cielos
y está sentado a la dereéha el Padre', o la oración
'El mundo es_producto de un diseño inteligente' a
diferencia de la expresión científica 'El mundo es
producto de la selección natural'.
iQué hay de común en todas estas concepciones
sobrelo literal? Todos ponen lo literal en el punto en
donde el lenguaje_ y la realidad convergen y no hay
dilerencia entre ellos, el lenguaje y la realidad tienen
un contacto directo. En otras palabras, donde las
palabras reflejan fielmente la realidad y el modo en
que es el mundo efectivamente. En lo literal, pot tanto,
no hay una transposición o traducción de una esfera
a otra, sino lo que 'es', se mantiene o se presenta tal
y corno es.
Ahora bien, quiero argumentar que lo metafórico
no puede darse sin lo literal. Veamos las siguientes
palabras de Davidson en su articulo 'What Metaphors
Mean":
[Hay una] distinción entre lo que las palabras
significan yel uso que se les da. Pienso que la metáfora
penenece éxclusivamente al domlnio del uso. Es algo
que se obtiene a partir del empleo imaginativo de
palabras y oraciones y que depende por completo de
los significados ordinar;ios de esas palabras y por lo
tanto de los significados ordinarios de las oraciones
que ellas abarcan. (Davidson 1978: 247)
J ohn Searle hace una explicación del uso metafórico
del lenguaje basándose en una distinción similar a la
hecha por Dav.idson. Dice Searle:
El problema de explicar cómo funcionan las
metáforas es un caso especial del problema general
e explicar cómo el significado del hablante y el
significado de la oración o de la palabra siguen
cal!lÍnos separados. Esto es: se trata de un caso
especial de cómo es posible decir una cosa y querer
decir algo distinto. (Searle 1979: 583-584)

•

14

•

15

•

�1

Vemos cómo Davidson y Searle muestran el hecho
de que, para que lo metafórico opere, se debe hacer una
distinción entre las intenciones o usos de un hablante, y
lo que las palabras significan por sí mismas. La metáfora
. opera entonces en el reino de las intenciones y usos
'privados' -por decirlo de algún modo- del hablante.
En el ejemplo de Jesús y Nicodemo, Jesús ·ruvo la
intención, en términos de Searle, de expresar algo propio
de lo espiritual en términos de lo natural (el nacimiento);
o, en términos de Davidson, de hacer un uso de la palabra
'nacimiento' en algo diferente de lo que efectivamente
significa 'nacimiento'.

enteramente metafórico. La creación de los conceptos
y de las palabras no es más que una secuencia de
metáforas. Este carácter metafórico, como vimos, trae
la consecuencia de que nuestro acceso a la realidad
es parcializado, esto es, el lenguaje.no puede reflejar
la realidad tal y como ésta es. Si lo literal es, tal como
se definió, el.contacto inmediato'ena'.e la realidad y el
lenguaje, lo literal no se da en ningún sentido, por eso, no
tenemos un acceso a la 'cosa en sf. Ahora bien, si nuestro
argumento acerca de la relación entre lo metafórico y
lo literal'es correcto, para que se dé lo primero debe
suponerse lo segundo. Si Nietzsche dice que el lenguaje

EL PASO DE LA UTILIDAD AL OLVIDO, ES, PARA NIETZSCHE, ALCO
·INCONCEBÍBLE, PUES LA UTILIDAD EN NINCÚN MOMENTO PUEDE
DESAPARECER DE LA CONSCIENCIA, ANTES BIEM, DEBE .APODERARSE,
DE ELLA COTIDIANAMENTE

Si lo anterior es cierto, las intenciones y los usos
del lenguaje si bien difiereh de los significados de las
expresiones lingüísticas, aquéllos no pueden estar
totalmente separados de estos. Una metáfora tiene
· sentido no de manera totalmente arbitraria, sino cuando
manipulo los significados habituales de las palabras de
una manera particular, esto es, las metáforas no ínventan
nada, sólo, en términos de Nietzsche, mezclan dos esferas
distintas, traducen lo propio de una esfera en términos de
otra. Así, las intenciones y los usos del lenguaje dependen
de los significados de las palabras. /Qué diferencia las
intenciones de los usos? Fácilmente podemos dar el paso
y decir: los significados de las palabras y de las oraciones
(al margen de los hablantes) son lo que tales palabras
y oraciones dicen literalmente. Así, podemos llegar a la
conclusión de que todo uso metafórico del lenguaje,
para que sea posible y tenga sentido, debe presuponer
un uso literal.
En el ejemplo de 'Ofelia es fuego puro', para que
1a metáfora sea posible, las palabras 'fuego' y 'puro'
deben tener un significado literal. La metáfora
funciona cuando ese uso literal de los términos se
deja al margen. Pero si los términos µo tuvieran un
significado literal, las metáforas no serían posibles.
Ahora bien, vemos que las afu;maciones de Ni~tzsehe
en SVM llevan a la conclusión de que el lenguaje es

es metafórico, debe suponer lo literal. Pero dado que es
enteramente metafórico,)( no hay un contacto genuino del
lenguaje con la realidad, entonces lo literal no pude darse
como propiedad del lenguaje. Esto es, no obstante, un
problema para Nietzsche, pues él debe darle cabida a lo
literal para darle sentido a lo metafórico.
Algu'ien podría argüir que lo metafórico es
perfectamente explicable a partir de las ideas de
Neitzsche en SVM, argumentando que, dado que
Nietzsche acepta que hay unas convenciones lingüísticas
que·se vuelven fijas (y que de hecho son necesarias para
que exista un lenguaje), son ellas las que posibilitan
la metaforlzación del lenguaje. Sin embargo, tales
convenciones son producto de un proceso metafórico,
y es justamente ese proceso metafórico el que debe ser
explicado'con base en alguna literalidad, no al contrario,
por lo que el problema se mantiene.

'OLVIDO' Y 'UTILIDAD"

Ya analizado el uso que Nietzsche hace del olvido en
SVM, y el problema de lo literal en contraste con lo
metafórico, el propósito de esta sección es examinar
la siguiente intuición y ver si puede constituirse en
un problema para Nietzsche. La intuición puede
formularse de la siguiente manera:
16

Sabemos que el tratado de paz, que implica
la creación del lenguaje y de todo el enttamado
metafórico, es necesario para que el hombre viva
gregariamente y tenga más oportunidades en la lucha
/ por la supervivencia. Lo anterior quiere decir que la
creación del lenguaje -y por lo tanto las primeras
leyes de verdad, de las que ya se ha hablado- son
útiles, en tanto creación, para el hombre, pues sin el
lenguaje no habria vida gregaria y, por tanto, menos
oportunidades para la supervivencia. Él lenguaje le-da
al hombre tranquilidad. /Por qué entonces el hombre
olvida su condición creadora si esto le trae beneficio y
utilidad? Más aún, ipor qué Nietzsche afirma que sólo
mediante el olvido el hombre se siente seguro? tAcaso
el objeto olvidado _:_esto es, la creación metafóricano produce por si núsma cierta tranquilidad?
Unos años después, en GM, el propio Nietzsche
hace una crítica a los psicólogos ingleses
inttresados en el problema del origen de la moral,
por hacei: de la utilidad algo que es objeto de olvido.
A continuación reforinularé la crítica de Nietzsche
a los ingleses, dada en GM, para ver si esa critica
es más o menos análoga a la inquietud o intuición
antes formulada.
Pues bien, en los primeros apartados del primer
tratado de GM, lo primero que dice Nietzsche
respecto a los psicólogos ingleses de la moral -al
margen del prólogo-, es que, por un lado, sólo a ellos
se les puede atribuir el único intento hasta entonces
realizado de construir una genealogia de la moral y,
por otra parte, que ellos aventajan en algo a sus libros,
a saber, ellos presentan un enigma y son ellos núsmos
el centro de interés de Nietzsche por encima de sus
obras. El enigma del que habla Nietzsche consiste,
de manera general, en la siguiente pregunta: "¿qué es
lo que propiamente qesean [los ingleses]!" (GM, I,
1). Ahora bien, esta pregunta se convierte en enigma
en tanto los ingleses' parecen, en toda investigación,
aplicar una núsma tarea e ir siempre en una nú~ma
dirección, la cual consiste en rescatar siempre la parte
vergonzosa del hombre, esto es, aquello de lo cual el
. intelecto no desea que sea el origen, poniendo en estas
cosas la parte realmente operante, por ejemplo, en la
fuerza inercial, en el olvido o en el hábito. El enigma
es entonces el hecho de que siempre apunten en la
núsma dirección. Nietzsche entonces se pregunta iqué
los motiva a eso?, iqué hay detrás de todo? Nietzsche
da ciertas posibles respu_estas a modo de preguntas:
17

..

iEs un instinto secreto, taimado, vulgar, no
confesado tal vez a s1 mismo, de empequeñecer
al hombre? iO quizá nna.&lt;mspicacia pesimista,
la desconfianza propia de idealistas
desengañados, ofuscados, que se han vuelto
venenosos y rencorosos? iO una hostilidad
y rencor pequeños y subterráneos contra el
cristianismo (y Platón), que tal vez no ha salido
nunca-más allá del umbral de la consciencia? ¿Q
incluso un lascivo gusto pot lo extraño, por lo
dolorosamente paradójico, por lo problemático
y absurdo de la existencial (GM, 1, 1).

l:.uego de señalar estos posibles motivos, a partir
de lqs cuales los psicólogos ingleses de la moral
encanúnan sus investigaciones siempre en una núsma
dirección, Nietzsche culmina 'su primer numeral
afirmando que se le ha dicho que los ingleses son
ranas viejas que se la pasan dando brincos en torno
al ser humano y dentro de él como si éste fuera
para los ingleses su elemento propio, a saber, una
ciénaga. Luego, Nietzsche nos dice, en un tono más
bien irónico, que él no cree en eso y que desea con
todo corazón que el espiritu de aquellos ingleses sea
valiente y magnánimo, de tal forma que éstos sean
capaces de sacrificar sus deseos y sentinúentos a favor
de la verdad (c[ GM, !, 1).
Ya en el numeral segundo Nietzsche se dispone a
realizar la que, desde nú lectura, es la primera de dos
criticas a los ingleses. Esta primera critica consiste
en decir que los historiadcres ingleses carecen del
espíritu histórico, esto es, ellos piensan de una manera
a-histórica. iPor qué afirma Nietzsche que los ingleses
carecen del espíritu histórico? Su imprecisión histórica
se ve -dice Nietzsche- desde donde se trata de
averiguar la procedencia del concepto "bueno", pues
los ingleses creen que "bueno" tiene como referencia
cualquier acción no egoista llamada as! por aquel a
quién era útil, esa utilidad se olvida y por último debido
al hábito aquellas acciones no egoístas siguieron siendo
llamadas "buenas", "como si fueran en si algo bueno"
(GM, !, 2). Ahora bien, el espíritu de los ingleses es
calificado como a-histórico debido a que en realidad, la
genealogía hecha por ellos no es más que el reflejo de
su propia idiosincrasia inglesa (utilidad, olvido, hábito, y
error), es decir, la extrapolación de su cultura a todas
las existentes en la humanidad, más aún, de su cultura
i.;¡resente (utilitarism,o del siglo XIX) ai origen núsmo

�'

'
de la humanidad. Acá cobra más sentido la analogía
hecha por Nietzsche acerca de las ranas. Esto es lo
que precisamente hacen los ingleses, saltar alrededor y
dentro del hombre como si éste fuera su lugar habitual,
. su ciénaga. No es claro, ent-0nces, que la idiosincrasia de
los psicólogos ingleses corresponda a la historia universal
de los orígenes de la palabra y el concepto 'bueno'4.
La segunda crítica -que es la relevante para los
propósitos de este ensayo- viene a aparecer en el
numeral tercero, la cual nos dice básicamente que
la teoría misma de los ingleses es inconsistente -o
adolece de un contrasentido psicológico. El primer
paso de la teoría inglesa, como ya se ha señalado,
nos dice que la utilidad de la acción no egoísta es el
♦
'
origen del concepto 'bueno' y luego ese origen se
habría olvidado. El paso de la utilidad al olvido, es, para
Nietzsche en GM, algo inconcebible, pues la utilidad en
ningún momento puede desaparecer de 1&lt;1_ consciencia,
antes bien, debl'. apoderarse de ella cotidianamente 5.
Es más razonable -afirma Nietzsche- la teoría
de Spencer, la cual nos dice que en principio 'útil'
corresponde a 'bueno' e 'inútil' a .'malo' y esto ha sido
así durante toda la historia; de tal forma, lo útil se
presenta después como 'lo valioso en si'. La teoria es,
en todo caso, falsa, pero por lo menos es consistente
con la creencia según la cual la utilidad no puede
devenir en el olvido (cf. GM, !, 3). Así, Nietzsche ha
hecho estas dos críticas a los genealogistas ingleses
de la moral: su teoría es insostenible históricamente
y, además,es inconsistente.
/Acaso na-es aplicable esta misma critica a lo dicho
por el propio Nietzsche en SVM? En principio creo
que es asi. Para los ingleses, el origen de la moral se
encuentra en ciertas acciones útiles que luego se olvidan.
Nietzsche dice: no tiene sentido pensar que lo útil quede
al margen de la consciencia; por lo tanto, la teoría inglesa
adolece de un contrasentido psicológico. En SVM ocurre
igual. El hombre crea el lenguaje y para ello recurre a
un entramado metafórico de cuidadosa elaboración.

Eso trae consigo cierta utilidad, pues si el lenguaje es
imposible establecer el tratado de paz, lo que supone
una reducción en las posibilidades de supervivencia. iPor
qué esa utilidad se debe olvidar? iNo adolece esto del
mismo contrasentido psicológico que Nietzsche atribuye
a los psicólogos ingleses? Si la elaboración del lenguaje ·
proporciona cieita·utilidad y tranquilidad, ipor qué su
olvido también proporciona tranquilidad?

-el contacto puro entre lenguaje y realidad- es
un requisito de todo uso metafórico, por lo que, en
apariencia al menos, la explícación de Nietzsche
es insatisfactoria, pues deja al margen algo que es
imposible dejar al margen. Por otro lado, no se explica
por qué algo litil, como es la creación metafórica del
lenguaje, debe caer en el olvido; más aún, no se explica
cómo su olvido trae consigo tranquilidad, pues lo

1
....
.
~

' 111

111

=
"'o
111

z
z

o

z

:....
l'I

3

z
u

o

!
111

iii
4 En principio, es legitimo decir que aun cuando el inglés transpone
su presente al pasado, esto no implica que el origen de las valorac_iones
no.~ea cl adjudicado por Jos ingleses. Sin embargo, es conocido
que· Nietzsche opta por una imagen del mundo cam6iante, por lo
cual, a través de la hístorifl, los cambios .de concepciones altCTan las
valoraciones mismas y para mirar el pasado no serta suficiente analizar
13;5 valotaciones del presente.
5 Para set más precisos habrla que decir que la tesis de los ingleses es
inconsistente con la creencia según la cual la utiliflad no puede devenir
en el oMdo, pues la teoria inglesa bien puede rechazar dicha creencia y
su genealogía no seria inconsistente.

hombre (la creación del )enguaje) debe ser olvidado,
precisamente porque ese olvido implica tranquilidad.
Para abordar mejor el problema, voy a remitirme
ahora a la primera obra publicadá por Nietzsche
en el año 1871, El nacimiento de la tragedia (NT). Voj a
analizar la noción de Nietzsche acerca de lo apolineo,
pues considero que este concepto es consistente con
lo dicho por Nietzsche en SVM acerca de la creación
de conceptos, esquemas y leyes. Lo apollneo -dice
Nietzsche~ es una forma de relacionarse con lo
"eternamente sufriente y contradictorio" (NI, 57).
Para entender esta contradicción, debemos remitirnos
a Schopenhauer, dado que Nietzsche no define
exactamente en q_ué consiste.
El mundo se percibe como un conjunto de
individuales, como una pluralidad de individuales.
Esto es lo que tanto Nietzsche como Schopenhauer
llaman principium individuationis. En dicho mundo todo
aparece bien definido, exacto, invariable (podemos
decir que corresponde a la visión cientilica del mundo,
a la estructuración de leyes). Esa visión sufre una
ruptura o suspensión que deja ver a dicho mundo, que
veíamos como una multiplicidad de individuales, en
realidad como una unidad. La multiplicidad aparece
aquí como un desgarramiento de la unidad primordial. ,
Lo Uno primordial es entonces lo contradictorio
f sufriente. De esta manera, Nietzsche define lo
apolineo como la ocultación de la., Unidad del mundo,
esto es, como la extrapolación que hace desde lo Uno
para cG&gt;ntemplar el mundo como multiplicidad de
individualidades (para lo cual necesita delinear las
formas, géneros, especies y en fin, la realización de
esquemas y conceptos).
Lo apolíneo es el mundo bajo el dominio del
imperio del principio de individuación ( o realidad
empírica, cf. NJ, 57). Este mundo es una apariencia.
El velo de lo empírico hace posible un sosegado
deleite de lo individual en contrapositión con el
sufrimiento causado por lo Uno. Pero, ipor qué dejar
de ver el mundo, tal como es ( como una unidad)
para verlo como una multiplicidad de individuales?
La respuesta es la misma tanto en Nietzsche como
Schopenhauer: la voluntad, si desea afirmar su querer
vivir, produce la individuación. Dicha voluntad de_vivir
nos lleva hasta fines diversos, entre los cuales se
destacan la satisfacción de necesidades y "la miserable
conservación de esta existencia conquistada al precio
de trabajos enormes, fatigas incesantes y cuidados

LO LITERAL COMO CONSECUENCIA DEL OLVIDO

Tenemos entonces dos problemas relacionados con la
noción de 'metáfora' y de 'olvido' respectivamente, en
el análisis que Nietzsche hace en SVM. Por un lado,
Nietzsche afirma que el lenguaje es un entramado
metafórico que impide que el lenguaje refleje la
realidad tal y como es; sin embargo, la literalidad
18

'

olvidado, por sí mismo, trae consigo tranquilidad.
Para terminar este ensayo, daré dos soluciones a
los probkmas planteados, soluciones que están
entrelazadas erítre sí, lo cual genera una unión más
estrecha entre los conceptos de 'metáfora' y 'olvido'.
Pues. bien, trataré primero el problema de
explicar por qué algo que es útil y beneficioso para el
19

\

�•
perpetuos en lucha contra la necesidad y, además, con
la muerte siempre al fondo de la descripción" (MVR, IV,
Suplemento XLVI).
'
De esta manera, si equiparamos la visión apolínea
del mundo expuesta en NI, con la visión científica
del mismo expuesta en SVM, podemos concluir que
es imposible pensar una esquematización conceptual
sin que esto implique pensar en unas consecuencias
"ataráxieas", por llamarlo de algún modo. El principio de
individuación no se da de ninguna IJlanera por un "amor
a la verdad", sino por un interés particular, a saber, la
supervivencia.
Si la creación de todo el entramado metafórico
supone la aplicación del principio de individuación,
estamos reafirmando que tal creación trae consigo
ciertos beneficios-y cierta utilidad. iPor qué tal
proceso artístico se olvida? Porque de no olvidarse,
tendr!amoó"'un contacto casi pleno con ese U no
eternamente sufriente y contradictorio. Se sabría
que el mundo no es as! como lo pensamos, sino
que es.contradictorio. La creación.del entram~do
metafórico y. conceptual sin duda trae utilidad
y beneficio, pero la tranquilidad plena, a la luz
del amenazador U no contradictorio, se da en el
momento en que el proceso mismo de creación es
olvidado. Por ello, "sólo porque el hombre se olvida
· de sí mismo como sujeto, y, por cierto, como sujeto
artísticamente creador, vive con alguna tranquilidad,
seguridad y coherencia" (SVM, 9).
-De ah!, que en el principio de SVM Nietzsche
afirme:
Ella (la naturaleza] botó la llave y_iay de la
curiosidad funesta que, desde el recinto de la
conciencia, a través de una fisura, fuera capaz de
mirar hacia fuera y hacia abajo ysospechara que, en
la indiferencia 'de su no saber, el hombre descansa
sobrelo despiadado, lo codicioso, lo insaciable, lo
asesino, pendiendo en sueños, por decirlo as\, sobre
el lomo de un tigre. (SVM, 2-3)
En su Segunda consideración intempestiva (SCI),
Nietzsche afirma exphcitamente que el olvido es una
condición necesaria para la felicidad. Dice Nietzsche
que al ver un rebaño de ovejas, que van de un fado al
otro, sin tener consciencia de nada, esto es, oltjdando
su pasado incluso inmediato, el hombre siente envidia
de su felicidad. Dice Nietzsche:

Un día el_ hombre le pregunta al animal: "/Por
qué no me hablas de tu felicidad y, en cambio, te
limitas a mirarme?" Y el animal quisiera responder
y decir: "Eso pasa porque siempre olvido al punto
lo que quer\a decir"- ¡iero ya olvidó también esa
respuesta y se calló: de suerte que el ho~bre se
quedó asombrado. (SCI, 1, 57)6
El olvido del animal hace de él un ser a-hist6rico,
sumergido en el presente y no dependiente del
pasado y esto -según Nietz~che en' este texto-·
le da la felicidad plena que el hombre no puede
alcanzar. iCuál debería ser el objeto de olvido para
su felicidad? Nietzsche dice que es su existencia
misma, o mejor, la imperfección de su existencia.
Nietzsche propone imaginar la situación de un
hombre que no tiene la capacidad de olvidar. Tal
hombre se vería perdido en el devenir al cual está
so.metido, todo cambiaría de inmediato y tan rápido
que no tendría manera siquiera de actuar: "por
último, como el discípulo de Heráclito, apenas si
osará mover un dedo" (SCI; !, 58).
Así, la condición de posibilidad de la acción y, por
tanto, de la vida misma, es el olvido. Si el hombre no
olvidara que él es el creador del lenguaje, y es quien
le impone un orden y una estabilidad al mundo, se
encontrarla con ese Uno contradictorio y sufriente, y
no podría siquiera actuar.
Espero que hasta este punto quede claro por qué el
olvido del proceso de metaforización trae al hombre
tranquilidad. El proceso de l)letaforización, entonces,
trae cierta tranquilidad, posibilita la construcción del
lenguaje y es por lo mismo el tratado de paz. Pero si
esta construcción no se olvida, la acción misma tlel
hombre quedaría en riesgo. Ahora bien? iqué signífica
olvidar que el hombre es el creador del lenguaje? Como
se ha mostrado esto hace creer al hombre que las
convenciones ligüísticas corresponden fielmente con
la realidad, esto es, trae consigo la creencia de que el
lenguaje es literal, tal y como lo definí anteriormente.
En efecto, si la literalidad es aquello que une al mundo
con el lenguaje sin intermediarios, sin transposición
de una esfera a otra, entonces dolvido del hombre
como creador, trae consigo la creencia de que el
lenguaje es literal. ·

i'
.le
11

•
11

111

!z
o
z

i

•'

&gt;
111

.¡
N

3
z

8o

i

i5

¡
j

i•

¡

111

6 Señalo en la referencia el número del pasaje escrito por el mismo
Nic~he y luego la página de la edición utilizada

20

Cabe ahora preguntarse si esa literalidad explica
la metaforización, que es lo que hemos encontrado
problemático de igual manera. Quiero.hacer ahora una
distinción: una cos·a es decir que la literalidad debe
existir de manera metafísica para que el entramado
metafórico sea de hecho y otra cosa es decir que
la literalidad debe ser supuesta, al menos como
noción, para explicar cómo se da de hecho el entramado
metafórico. Sabemos que la literalidad es producto
del olvido, pero no quiere dec~ esto q\Je la literalidad
sea de hecho, esto es, que el lenguaje refleje el mundo
tal y como es. El olvido sólo trae la creencia de que
· el lenguaje es literal. Si es así, es la creencia en la ,
literalidad lo que le permite a Nietzsche hacer e\
contraste entre es,ta noción y la 'metáfora' -no quiero
decir que Nietzsche crea en la literalidad, sino qtle
hay una creencia en la literalidad, esto es, una noción
o concepto de 'literalidad'. El entramado metafórico
se explica con base en la creencia en la literalidad. Esto
no supone. que la literalidad exista. Sólo se tiene una
noción de literalidad y, creo yo, que esta noción es
suficiente para explicar el proceso de metafprización,
que antes parecía inexplicable. Así, no es necesario
suponer la literalidad de hecho, sino cierta noción de la
mis¡na que le es dada al hotnbre, a través del olvido de
si mismo como creador. Para que exista el entramado
conceptual no se necesita que exista la literalidad en
el lenguaje. En cambio, para explicar el entramado
metag&gt;rico del lenguaje, se necesita de una noción de
literalidad.
Luego de mostrar los conceptos de 'metáfora' y de
'olvido', he señalado dos problemas respeétivamente.
Por un lado, se debe suponer la literalidad para darle
sentidp a lo metafórico y, por otro lado, no se explica
cómo algo útil puede caer en el olvido precisamente
porque su olvido trae cierta us,ilidad y tranquilidad.
Con base en NI y en SCI, argumenté que el hombre
debe olvidar que él es el creador del lenguaje, porque
de no ser así, habría un contacto cercano CQn lo Uno
contradictorio, lo que traería consigo intranquilidad
y la imposibilidad misma de la acción. Ese olvido •
trae consigo la creencia de· la literalidad, que es
suficiente para explicar el entramado metafórico
del lenguaje. Así, las soluciones a ambos problemas
• estrecho entre
están_ relacionadas y hacen un vínculo
'metáfora' y 'olvido' JV.

◄

=
21

•

Bibliografía

•

Clark, M. (1990). Nietzsche on Truth ond Philosophy. Cambridge
University Press.
Hinman, l.awrence (1982). "Nietzsche, Metaphor and Truth", en
Philosophy and Phenomcnological Rcscarch, Vol. 43, pp.179-199.
D&gt;'idson, D. (1978) "What Metaijhors Mean", en l11qulries i11to Truth
a11d foterprctatiott OUP, 1984.
Niet::sche, Friedrich. Sobre verdad y mentira en sentido cxtramoral (SVM),
Grupo Nietzsche dela Unhusidad Nacional de Colombia.
Nietzsche, Friedrich (1980). El nacimiento de la tragedia (N1), Andrés
Sáochez Pascual (trad.). Madrid: Alianza Editorial.
Nietzsche, Friédrich (1988). Segunda co11Stdiració11 intcmp,stiva (SCI),
en Nicczsche: Antologia. Barcelona: Edi¡;iones Península.
Nietzsche, Friedrich (1975). la ge11ealogía dela moral (GM), Anclrés
Sánchez Pascual (tard.). Madrid: Alianza Editorial.
Schopenhauer, Arthur (Í985j: El m1111do como voluntad y representación
(MVR). Barcelona: Ed. Orbis .
Searle,J. (1979, 2005). "Metáfora•. en La bÜSqueda dd significado (cd.
Luis M. Valdés). Madrid: Ternos ..

.

'

f

�' '
,

l. El arte caligráfico oriental: arte de línea, arte de filosofía

La caligrafía oriental posee díferentes denominaciones en
cada uno de los tres países orientales donde se practica. En
Corea, se llama "Arte caligráfico"; en China, "Ley caligráfica";
en Japón, "Camino caligráfico" En todo caso, sea."arte",
sea "ley", sea "camino"~
Nl JUHC HWA KIM
en el Oriente existe una
expresión: "La escritura es
Rev·elación de filosofía la persona misma". Desde
ARTE y de alma en el esta perspectiva, la meta
ideal de la caligrafía consiste
CALICRÁFICO en cultivar la interioridad
a través de la iluminación
ORIENTAL
espiritual.
•
u,Sun Sun, artista caligráfico coreano, señala.
•
que: "el sentimiento y ánimo fisiológico del
artista al momento de caligrafiar quedan
grabados fielmente en su obra. La armonía
lograda con el universo dignifica su refinamiento
verdadero a través deLtrazo, la conformación y el
ritmo de acuerdo con el movimiento del pincel. Esta
experiencia no será repetible posteriormente aun
por el mismo autor (Sun, 1989)"1. El arte caligráfico
es el arte que revela el espíritu de la época, incluso,
el estilo y la emotividad colectiva de l_a época.
Entonces, podemos decir que es el espejo que refleja
el contexto histórico del pensamiento de la época.
Para practicar el arte caligráfico se necesitan los
siguientes 4 utensilios: papel, pincel, tintero negro de

J
l

L! rraé:!ucdón de la frase al español es núa.

piedra y barra de tinta negra. Estos cuatro amigos'
acompañan el acto solitario y sagrado del caligrafo.
La barra de tinta se compone de gránulo de carbono
que persiste permanentemente en su naturaleza
mineral. De aqui se desprende o surge la idea de que
el arte caligráfico añora la dimensión de eternidad.
En otras palabras, el pincel es el afecto del artista por
su capacidad de ell.'Presar la profundidad y la energía,
mientras la barra de tinta es el gusto del artista. La
esencia del arte caligráfico consiste en el arte de 'ias ·
lineas.
Para caligrafiar, primero, hay que moler despacio
la barra de tinta negra en el tintero de piedra por
casi una hora. Este es el momento de tranquilizar

2 En Corca, se.llaman ~10s cuatro amigos de la sala de caligrafía", y
~ China "los cuatros tesoros".

22

la mente que se prepara para entrar en la primera
etapa de meditación, alejando de sí las distracciones
por la ayuda que proporciona el ritmo de la mano
tenuemente forzado. La técnica artística se realiza
corno simbolismo e insinuaci_ón a través de la
combinación y distribución de las lineas de sólo un
color, el negro. Sin embargo, esta unicidad de color
negro crea la sugerencia cromática dependiendo de
su densidad, claridad, humedad, sequedad, retoque
y estilo de movimiento. El arte caligráfico oriental
crea una belleza formativa , a través de las líneas,
combinándose entre ellas fuerza, fragilidad, pesadez,
levedad, continuidad y proporción entre letras.
Cbn estas líheas simples es posible expresar los
sentimientos y la apreciación estética. De la misma
manera, existe la creencia de que el arte caligráfico
es el arte de la omisión, puesto que es posible que el
artista exprese, sólo con una letra, sus sentimientos y
sus ideas. La simplicidad de la linea se transforma en
expresiones multifacéticas e ilimitadas. Poco a poco
los artistas modernos han utilizado otros colores para
ampliar su nivel de expresión en diferentes formas.
En términos más amplios, se puede decir que hay
dos tipos de caligrafías: una que se expresa netamente
con el estilo de las letras, y otra que comprende
imágenes con las letras (textos). Este arte caligráfico
con imágenes practicado por los académicos se llama
~arte literario caligráfico". En este genero artístico,
existe una trilogía entre poesía, pintura y caligrafía.
En todo caso, lo más importante en el arte caligráfico
es cómo expresar con precisión lo que no es visible,
es decir, los ámbitos de la mente, el alma y el_corazón.
Este nivel de dpacidad perspicaz acerca de los
principios del universo es la clave para evaluar el
auténtico valor de la obra. Una linea de una pincelada
. produce catarsis en quienes la aprecian, por ser .ésta
producto de la autoconfianza, la concentración y
el autocontrol. Mientras que otros géneros de arte
orientan su dirección hacia afuerá, el arte caligráfico ,
se dirige incesantemente hacia adentro, hacia la
interioridad del alma. Justamente donde empieza a
nacer la poesia.
La poesía nci tiende a la belleza como objeto que la
especifique, sólo anhela manifestar la interioridad del
poeta junto con las cosas que en él resuenan (Maritaín,
1953). Por consiguiente, mientras las corrientes de
otras áreas art!sticas han sufrido en el transcurso
de la historia de cambios intensos de paradigmas, el
23

arte caligráfico se ha desarrollado a lo largo de miles
de años, en forma lenta, sin indicios revolucionarios.
Uno puede fomentar el nivel de paciencia a través de
esta estética de la lentitud. En la actualidad hay gente
que practica la caligrafía oriental como una especie de
terapia psicoemotiva.
La caligrafía oriental abunda notablemente en
la filosofia , cuya infinitud de ideogramas son ejes
de su riqueza. Los grafismos son reveladores de
representaciones conceptuales colectivas que ellos
simbolizan. El estilo person,al caligráfico transcribe
fielmente las tendencias e identidad de su alma.
Ante todo, el arte caligráfico valora el espíritu y la
sabiduría del contenido, más que la belleza formal
y el funcionalismo. Energías de tranquilidad y de
dinamismo conviven armoniosamente dentro del
movimiep.to del pincel. De esta manera, las energías
complementarias son interdependientes, se controlan
y se corresponden intrínsecamente. Finalmente, las
líneas crean la magia con imágenes y trazos en formas
Ínfínitas. Entonces, para lograr el grado máximo de
arte caligráfico, uno -debe entrenar su mente, asidua
y constantemente, para llegar a la etapa de ausencia,
huella de angustia.
1

't*

,rrJlllf

t,l-fl.
:.,i',i,

~'tai!i

:11

~t•IIIMI

41''¡¡¡•
1f1~

¡lii

.'tflll l.

;il,R
•l,'t

,~

. -~ttíMI

· t~ll!fm~~i1
:.~
,;,
.
' ;q,,,.tljl
,,._

tt
fi

"t,·

!~tjilii!!

:!1.-1
l't'IW
[!:t
el'I

En el transcurso de la historia, el arte caligráfico
desempeñaba el rol de registro de memorias,
herramienta para expresar las enseñanzas de los
sabios, descubrimiento de lo sagrado, medio de
comunicación entre personas. Independientemente
de su funcionalismo, la caligrafía se lía desarrollado
para practicar la autodisciplina y cultivar la visión
espiritual. El arte caligráfico es el arte integral en
el cual el conjunto de la filosofía, la literatura y la
ética subliman, El artista llega a un estado de éxtasis
espiritual por medio' de la práctica de la caligrafía. La
distinción de sentimiento noble se refleja en su aura
caligráfica.

�•

El arte en genetaLresponde a una profunda necesidad
de las sociedades, inicialmente ligada a la necesidad
religiosa, a lo sagrado, pero siempre ligada a un deseo
de "superar" la condición humana, de acceder a una
experiencia, a un conocimiento, de orden trascendente
(Aumont, 1992). El arte caligráfico es arte abstracto.
Su belleza es capaz de ser percibida solamente por el
poseedor del tercer ojo que trata de buscar el sentido
verdadero del universo. La opinión de Hegel es
interesante: "las reflexiones y pensamientos se aplican
hoy al arte; por eso el arte ,de nuestros días tiene por
finalidad servir de objeto al pensamiento (Hegel, 1974)".
C:hoonglak Jung, crítico de arte caligráfico, señala
que "para rectificar la caligrafía de manera correcta, el
artista debe poseer su prqpia filosofía para evidenciar su
interioridad espíritual. Esto quiere decir que el calígrafo
debe preocuparse más por desarrollar el fundamento
firme que por expresar la figura técnica. Además hay
que poseer su propio estilo caligráfico original" Qung,
1994). Según Jiyoung Kim, "el espíritu del arte literario
caligráfico comprende varias corrientes filosóficas. Es
decir, la ética del confucianismo, budismo zen, taoísmo

(de Lao,Tzu y Chíap.g•Tzu de China)" (Kim, 2000).
Especialmente, el taoísmo se acentúa en el arte oriental
para contemplar la naturaleza con el propósito de
personalizar su belleza, que es un grado de unión entre
la naturaleza y ser humano.
En síntesis, el acto de practicar la caligrafía es
como entrar a un santuario para adquírir una sólida
formación espiritual.

2. LA SIMBOLOCIA DE LA HATURALEZA Y EL
SEHTIDO .DEL ESPACIO EH BLAHCO EH EL ARTE'
CALICRÁFICO ORIEHTAL

El arte caligráfico crea un vínculo de empatía con la
naturaleza para desarrollar su espiritualidad il;unanente.
El arte caligráfico es el arte del espacio en blancó. Al
expresar la interioridad de su imagen poética en la
hoja blanca, dejando un espacio amplíamente vacío, no
pintado ni trazado, el arrista, paradójicamente, siente
que el vacío le llena plenamente el alma, puesto que lo
interpreta como un espacio para observar el sentido de
la vida, en otros térininos, para filosofar.

CII

§....
~

"'111

•

z
:
.•s z
11

z
o
z
z

....3

-...
:::1

z"'

u

z

z◄
o

u

.
111

D

· 'z◄

:::1

8 j"'

.

o

o

•-o ¡'
:::1

24

"

El espacio en blanco no es un espacio innecesario
El espacio en blanco es donde se vitaliza la
que debe llenarse, sino un espacio que tiene su propio
imaginación del alma poética. Como el concepto
valor de existencia como tal. Los efectos que trae el · prolongado del perfume interno de cada persona,
espacio en blanco son los siguientes: primero, efecto
solían elegir como object del arte los siguientes cuatro
dé concentració11 visual. Segundo, ef~cto de transmitir
_elementos que simbolizan la personalidad noble:
la imagen de objeto. Tercero, efecto de expresión de
árbol de ciruelos, orquídea, crisantemo y bambú. En
espacio continúo·, superando el limite de espacio
Oriente los llaman "los cuatro sabios". Cada símbolo
visible. Cuarto, efecto de demostración del mundo
tiene su significado para el diagrama mental oriental.
de "pusibilidades", que crea infinitas posibilidades
Son imágenes que existen en la mente del artista como
de imaginación. Por último, el efecto de claridad
textos de significados filosóficos.
y tranquilidad que se vincula con el concepto de
iPur qué ra4"&gt;n los cuatro sabios son
eternidad (Kím, 2000). Son espacios abstractos en
constantemente admirados por el artista literario
los cuales se extiende perennemente la percepción.
caligráfico? El árbol de ciruelo simboliza un
Merleau,Ponty (1975) determina el concepto de
heraldo que avisa la llegada de la_primaver·a con
espacios abstractos como "espacios que proponemos , su aroma claro entre la tempestad de nieve._La
tentmvamená: como marcos de comprensión de los
orquidea difunde su aroma profundo en el valle
diversos fenómenos". El artista caligráfico oriental
más remoto, aunque esté sola. El crisantemo
sabe interpretar-el lenguaje de las flores, de los árboles,
florece firmemente aun bajo la escarcha del otoño
al momento de dibujarlos, ya que cada elemento es un
tardío. El bambú mantiene su color verde a lo largo
símbolo para transmi~ su mensaje mental. Además,
dé las cuatro estaciones, incluso en el invierno
de las flores elegidas emanan los aromas verdaderos
más severo. Todo esto simboliza la integridad y
a través__de la mano del artista. Es decir, la energia
flexibilidad de un sabio, que posee la inteligencia
transmitida por el autor al momento de traspasar su
y virtud al mismo tiell,lpo. La energia Yin y Yimg
idea en el cuadro debe crear un efecto eterno. Es la
del artista comunicada con la naturaleza deja
manera de eternizar el momento de verdad poética.
posteriormente su huella en su obra.
En el arte literario caligráfico, el artista se preocupa
Paul Rícoeur sostiene que "en efecto, el mismo
por expresar sus asociaciones de ideas en vez de imitar
símbolo que empleamos como detector y como clave
fielmente las figuras de naturaleza.
descifradora de la realidad humana queda comprobado
por su poder de suscitar, de inspirar, de esclarecer y
de ordenar esa zona de experiencia humana" (Ricoeur,
1960). Por esta razón, el arte caligráfico oriental está
esencialmente conectado con la noción del arte
simbolista. Aizpún de Bodabilla (2001) exph'ta que:
"el arte (simbolista) no representa, sino que revela
a través de 'signos' una realidad que está más acá o
más allá de la conciencia" [... ] "se atribuye a estas
formas, que ya no son explicables como 'analógicas'
a las formas naturales, el valor de 'signos' de una
existencia trascendental o profunda, cuya infinidad
escapa la aprehensión de los sentidos y a la reflexión
•
del intelecto, pero que el arte y sólo el arte puede
revelar y convertir en fenómeno" .
~
~
iQué es lo simbólico entonces? Hay una
respuesta: "Lo simbólico es una esperanza de lo
inconsciente, de lo' reprimido, pero también lo es de
la propia reflexión, porque revela un rasgo esencial
!l
del pensamiento" (Romero de Solis, 2001). Hay
otra respuesta: "el simbolo es a la vez producción,

t

T
4-

25

,

�'

.

intransitividad, motivación, sintetismo, y expresión
de lo indecible; además, la diferencia entre las dos
nociones está situada, más que en los objetos de
la interpretación, en las actitudes que suscitan los
objetos" (Todorov, 1991).

pasado un fuerte vinculo estillstico entre las escrituras
y las pinturas, mientras las últimas, por mucho que
evolucionaran, no perdiesen totalmente su carácier
pictográfico. Cheng Chiao, historiador chino, indica
que "la escritura y la figura provienen del mismo origen"

'
" ... PARA LOCRAR LA VERDADERA CALICRAFÍA, UMO TIEME QUE
QESEMLAZAIR. LA MEMTE (DISTRAÍDA) V COMTAR C-OM EL TEMPLE DEL
CORAZÓM" TS'Al V.,..C

El espacio en olanco no es un trasfondo, sino un
plano tridimensional donde el alma pueda crear su
propio universo como un efecto de dibujo perspectivo.
Es el espacio donde el alma poética compenetra con
el lenguaje silencioso de las cosas. Se puede simplificar
y metamorfosear las. imágenes de la naturaleza
por medio de la observación sensible que penetra
la esencia de las cosas. Es decir, la naturaleza es
reinterpretada libremente a través de la acelll:U~ción
de pensamiento y la revivifü:ación de la imagen.
iQué connotación simbólica tiene el arte en el
Oriente entonces?
Oriente se identifica con el nacimiento, el
comienzo. Como origen de Luz, Oriente se hizo
corresponder al conocimiento, la espiritualidad y
la contem¡ilación. Los países orientales continúan
siendo caracterizados por el sosiego meditativo,
la profundida,_d religiosa, la búsqueda de la
trascendencia (Re~illa, 1999). El significado oriental
y tradicional de arte es el de aquello que se presenta
bien trabado, ordenado y articulado; en pocas
palabras: para esta concepción el arte es donación
de sentidos, el hombre participa de esa donación de
sentidos y en la medida en que imita y repite, en cada
ámbito particular, la constitución de un cosmos, en
esa misma medida es artista (Antón Pacheco, 2001).

(en Dong, 2003). Confundidas la pintura y la escritura
en el pictograma, se mantenc;lrían ligadas, aunque ya
no refundidas, al refinarse las pictografias, creándose
así jeroglificos y hasta ideogramas (Elliot, 1976: 72). La
historia de la caligrafia se deriva de los pictogramas,
los cuales aparecieron como un medio de registro o
constancia, y han sufrido paulatinamente constantes
cambios, hasta que finalmente se transformaron en el
arte de la escritura embellecida después de los procesos
de agregar elementos de funcionalidad y decoración en
ella. Su proceso de desarrollo seguirá acompañando el
trayecto de la historia humana. Alan Filreis, muestra que;
·a ojos de un occidental:
In China poets were often painters; and critics,
particularly in the 11th and 12th centuries, stated
the parallelism of poetry and painting in the
language clase to that of Simonides and Horace.
These Eastern views led a number of poets in
Europe and America to follow Japanesérules far
poems and Chinese canons of painting and even
to write•paint "Oriental" pcems· "images" directly
presented to the eye, "free" impressions in a few
strokes of syllables and lines, evocations of mood,
lyrical epigrams, and representations rather than
reproductions of nature (Filreis, 1992).

•

3. LA CONSANCUINIDAD ENTRE IMACEN Y TEXTO
EN EL ARTE CALICRÁFICO ORIENTAL

De la mente humana proceden constantemente un
impulso y una necesidad de transcribir sus mensajes
para comunicarse con uno mismo y con el mundo
exterior a través de la imagen y el texto. La historia del
arte establece la posibilidad de que hayá existido en el

El gran literato chino Ts'ai Yung explicó que "la
caligrafia quiere decir desenlazarse. Para lograr la
verdadera caligrafia, uno tiene que desenlazar la mente
(distraída) y contar con el temple del corazón". Su visión
se puede interpretar en que el acto dela escritura compone
la parte de lo artístico. La aparición de esta definición
respalda que la caligrafia empezó a establecerse como un
género artístico en el Oriente. UnwonJang (SJ.5.-875) de la
26

Dinastla Tang de China indica, en su libro Historia.degrandes
música, sociología, psicología, ética, biología, ecología,
artes, que "la escritura yla pintura son un solo cuerpo. De la
antropología, etc. De hecho, existe una infinitud de
misma manera que la pintura llega a un grado misterioso,
posibilidades de aprendizaje de la vida y del universo a
la escritura lo hace". TambiénJang agrega que "la escritura
través de estética caligráfica. Sin embargo, es el arte que
ypintura son oriundos del mismo origen,lamente". Por su
enseña cómo simplificar con claridad tcxlo este estudio
parte, GeorgeElliot señala que "el espectador chino aspira
al aplicarlo en un camino de meditación. La sonoridad
no sólo a apreciar la imagen, sino a la linea o la delicadeza
musical se escucha inevitablemente en las almas que
caligráfica con que han sido configuradas las imágenes, y
aprecian la obra artística Para respaldar mi idea, Nelson
no puede sumirse en su pintura evasivamente, porque se
Goodman (1976) subraya que "los cuadros expresan
lo impiden sus ojos, que deben escurrirse por los sutiles
sonidos o sentimientos más que colores".
contornos del dibujo, aprehendiendo así cabalmente el
El término "imagetext", inventado por W.J.T.
fenómeno formal" (Ellior, 1976: 124). lmágenes y palabras
Mitchell (1994) y que designa el compuesto y
se imbrican a su manera, y si las palabras no son un
trabajos (o conceptos) sintéticos, es fundamental
comentario, las fotos no son una ilustración; juego de
para desan:ollar el tema de la simbiosis o convivencia
espejos o cajas de resonancia, unas ahondan en otras y las
entre las dos identidades. Barthes sostie¡¡.e que "la
devuelven con un aura diferente (Cortázar y Offerhaus,
imagen, como signo, como elemento de un sistema de
1984). De tcxlo este acontecer mental que se manifiesta
comumcación,, tiene un valor impresivo considerable"
tan claramente en las artes visuales, emergen fenómenos
(Barthes, 2002).
estilísticns fascinantes: la participación delas escrituras en
Láe~resió'n de Su Tung•po3, "hay pintura en
los estilos, los sutiles juegps con los nexos configurativos
la poesía, hay poesía en la pintura", al referirse a la
o caligráficos que asocian la pintura a las escrituras de
excelencia de calidad de la pintura y caligrafia de
origen pictográfico y los conflictos estilísticos entre
su compatriota artista Wang Wei\ comprende
pintura y escultura (Ellior, 1976).
considerablemente la idea de este ensayo. Esta frase
En el pensamiento oriental antiguo, los seis conceptos
es la versión oriental de Ut pictura poesis (Greenberg
se basahm en el sistema educativo: las buenas cosnnnbres,
en O'Brian, 1986).5
la música, el tiro al arco, la equitación, caligrafia, y la
matemátic~. Estos seis elementos coincidian con las
seis artes integrales. Con el tiempo los seis elementos
'
4. REFLEXIONES Y RESONANCIAS POÉTICAS
convergiera~ en las tres áreas de la poesía, la caligrafía y h
La dicotomización de la visión del universo entre
pintura. Esta trinidad contribuyó a comprimir la extensa
el Occidente y el Oriente pierde su sentido en esta
conceptualización de arte hasta entonces Qeon).
época en la cual la visión cósmica nos rodea. El
El título temático de la obra caligráfica acompaña la
encuentro entre la fisica contemporánea occidental
imagen de la obra. A veces, el texto es un componente
(teoría de relativismo, física del quantum, principio
importante que construye entidad de imagen. Puede • de incertidumbre) y la filosofia oriental tradicional
ser un poema entero o sólo una estrofa que lleve la
( taoísmo, budismo, confu~ianismo, filosofia de Yin
armonía con la imagen dibujada. Esta armonía es
y Yang) nos hace descubrir la quintaesencia de la
lograda a través de templar con sonoridad y estilo
comunicación de la interioridad entre las almas de
de la imagen. Si la imagen está tocando música
los distintos polos.
clásica, el texto no podrá estar bailando "salsa".
Sea texto, sea imagen, es una manera de transcribir
Este diagra.Il\.a imagen-texto en el arte caligráfico
la filosofia de la interioridad de uno. Si el eco_ de la
es la cuestión de tuning. Todo esto es para lograr la
serenidad de cuerpo-alma. Imagen y texto se unifican
3 Poeta y pobtico chino (1036-llOI) de la dinast!a Sung. Es también
y se fusionan en un mismo origen en el proceso de
reconocido por su excelencia caligráfica.
sumergirse y amalgamarse uno a otro. La caligrafia
4 Eminente artista chino (699-759) de la dinas tia Tang. Destaco
en música, pintura y poesía. En China lo consideran como un sabio
oriental constituye una parte importante para indagar
inmonal.
la esencia de estudios sobre imagen y texto.
5 Esta frase en latin Ut pictura po&lt;sis es una analogía que Horacio
innodujo en su '4.rs Poctica para comparar tentativamente el arte de
Con el arte literario caligráfico se puede acceder a
la pintura con el de la poes!a.
estudios interdisciplinarios: arte, poética, literatura,
¡
27

�filosofía se extiende hacia el alumbre del universo,
sea poeta, sea caligrafo, sea artista, logrará el
sentimiento noble que extienda su alma. Más allá de
la fenomenologia visible de la imagen y el texto, hay
que escuchar el sonido dinámico que es inminente
dentro del alma de estos. Es donde se encuentra la
verdad poética. La catarsis se obtiene no por el nivel
de convención lógica cerebral sino por la conmoción
del alma del autor. La verdadera catarsis nos lleva al
mundo del ensueño poético. Todo es un camino en
busca de la verdad poética, en busca de eternidad
ontológica. El artista es creador de caµirsis personal
y/o colectiva. Es creador de novedad espiritual. El
origen etimológico, de "arte" en caracteres chinos
deriva de la combinación entre "el arte" y "la disciplina
cientifica". Con esta iluminación de pensamiento,
podemos interpretar que ser artista no quiere
decir vivir en un grado culminado sino vivir en un
proceso de autodesarrollo constante. Apreciar la
esencia estética de las obras caligráficas es entrar
al espacio fílmico donde imagen y texto transmiten
constantemente su mensaje a nuestra estrucrura
mental. La caligraf!a orie.ntal es el arte espacio,
temporal psicológico que expresa la fuerza de la vida
yel esplritu libre, a través de combinar el dinamismo
de la imagen y el texto como producto de impulso
de imaginación momentánea florecida de su madurez
espiritual. El espacio en blanco es una pausa para
respirar, un estado de control emocional, cuando uno
respira hondamente, toma conciencia de su própio ser
y su entorno que se extieJ;J.de al universo. En el tiempo
eterno y el espacio infinito, la imagen y texto nutren y
fertilizan nuestra vida interna y externa para que ésta
siga siendo un encanto y una embriaguez placentera.
Ilfautvivreivre mtmedans l'image et le texte "O.

Bibliografia
Aizpún de Bobadilla, Teresa (2001). ·La necesidad del knguajc
simbólico", en Símbolos ,111tícos (Diego Romero de Solls, ed.).
Se\'Wa: Universidad de Se\'illa.
Antón Pacheco,José Antonio (2001). "Arte oriental, sfmbolo y
tradición", en Símboloscstlticos (Diego Romero de Solís. ed.). Sevilla:
Uni\·crsidad de Se\illa.
,
Aumonr,Jacques {1992). Lo ,magcn. Barcelona: Paidós.Barthes, Roland (2002). Lo Torre Eíffd. Hucnos Aires: Paidós.
Cortázar, Julio y Offerhaus. Manja (1984). Alto El Pmi. (Prólogo.)
Siglo\'cintiuno Editores.
Dong. Gichang (2003). Estudios de pintura de Dong Gicha•g. Seúl:
Sigongsa.
Elliot, George (1976). Entrecl 1&lt;r y d¡,cnsar. \!éJtico: Fondo ae Culrura
Económica.
Filreis, Alan (1992). "Beyond the Rhetorician's Touch: Smcns's
Paintcrly Abstractions·, in American Lircrary History (Spring). ""Góodman, Nelson (1976). Los IC11guajcsdd arte Barcelona: Seix Barral.
Grecnoorg, Clcment (1986). "Towards a Newcr Laocoon· en Th,
Collcctcd Essays and Crirímm, Volumc l. John O'Brian. Chicago: ·
University of Chicago Press.
Hegel Estética. \'ersión de Orlando Vitonno (1974). Sao Paolo.
Jeon, '.\1pmg-ok. El arte caligráfica, lc6mo si: logra su cvoluc'ión
creativa?
1
SeúL Consultado en http://,.vww.imung.net
Jung, Choonglak. Discurso durante Exhibición de Caligrafia de
Byonglee Yoo, Seúl, 1994.
·
Kim,Jiyoung. Discurso sobre el arre literaria caligráfica, Scúl, 2000.
Maritain (1953). Creati\dntuition inAn and Poctry. Ncw York Pantheon
Books.
Merleau-Ponty (1975). Fenom,nologia de la pmcpríón. Barcelona:
Pcninsula. ,
Mitchell, WJT. (1994). Picnirc Th,ory. Chicago: Univetsity of Chicago
Press.

.

Revilla, Federico (1999). Dieeionariade iconografía y simbología. Madrid:
Cátedra.
Ricceur, Paul (1960). Finitudect culp&lt;ibíhré Paris: Editions Montaigne.
Romero de Solls, Diego (2001). "El aura en la carne", e• Símbolos
cstlticos. Sevilla: Universidad de Sevilla.
Sun,Ju-sun (1989). A1tcCaligráfica. Seúl: Daewonsa.
Toclorov, Tzvetan (1991). Tooria.s del símbolo. \'enezuela: Monte Ávila
Editores.

•

28

�\

UnTICRE

N&lt;

MARIO CAMTÚ TOSCANO

'

•

•

•

me persigue

Violetá:

(Homenaje escénico a
Jorge Cantú de la Garza)
Jorge:

PERSONAJES:
JORCE
VIOLETA
TICRE (TRES ACTORES)

Violeta:
Jorge:
Violeta:

•
Jorge:

Jorge es un tipo delgado y retraído, más que bianco sin color, como si hiciera mucho
tiempo que no le da el sol. Violeta: es una chica que íntqactúa con él, al parecer, pues
aunque estén en el mismo espacio quizá no comparten el mismo tiempo. El tigre está
hecho por al menos tres actores, que.a veces entre ellos -con recursos corporalesvan conformando a la bestia, y a veces la hacen cada uno por separado. la presencia del
tigre es anunciada· por tres notas, de pie{erencia sacadas de algún instrumento hindú,
las cuales compondrán el leitmotiv de la música de la obra. ·
·
Jorge:

Un tigre me persigue en esta jungla de
dos habitaciones. Comenzó un martes
ant~s de la pascua, y no sé por qué.
iSerá un tigre místico? Me acech~.
lo siento cerca, cómo me respira
en lá nuca e incluso ha babeado mi
almohada. Nunca lo he visto, pero. sé.
que está por aquí,.

-Jorge:
,Violeta:
Jorge:
Violeta:

'

Jorge:

Violeta: ·
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:

Hace tiempo que no le abrta la puerta a
nadie.
Nadie verna a visitarme por el tigre.
Quesque un tigre le comía las almohadas...
No es un tigre de fuego como el de Blake.
iQu~ clase de tigre?
No es un tigre feliz comq el de las
Zucaritas.
i Con qué lo alimentas?

Violeta:
Jorge:
30

No es un tigre esquizo como el de Wínnie
Pooh.
iEn qué ledas agual
Es simplemente un tigre, con sus puntos
y sus comas.
P:ilido porque el tigre lo había asustado,
rojo porque el tigre lo había mordido,
verde porque el tigre lo había mareado,
negro porque el tigre no,lo dejaba dormir.
Ayer por primera vez lo llamé "mi tigre".
Lo vi abrevando en la taza del° baño y
me dio ternura. Me había seguido toda
la mañana, yla tarde y parte de la noche.
Quizá era quena sabía cómo acercarse.
Yo no sabía cómo acercarme a él. Obvio
que alguna vez le tuve miedo, pero ayer
se lo dije, lo llamé "mi tigre".
"No es un tigre", me dijo un día.
Es mi tigre.

Violeta:

Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:

iUn tigre de colores? iUn tigre de papel?
iU n tigre de pelo en pecho y patas y
azotea? iTe araña? iTe muerde? /Qué es
lo que hace contigo?
Violeta me preguntaba cosas del tigre y
yo solo le decla:
"Es simplemente un tigre ..."
, ... con sus puntos y sus comas.
Una vez le pusimos una trampa para
capturarlo. Vasos de agua, uno más
grande que el siguiente, porque...
El tigre me. despierta por la noche,
y la única manera de evitar que siga
gruñendo en la oscuridad es dándole un
vaso de agua.
Yle pusimos la trampa, pero en ella sólo
cayeron un par de angustias, tres ratones y
una sentencia de vida, pero de tigres nada.
Un tigre me persigue.
Decla llorando.
. Un tigre me persigue.
Decía con risa.
Un tigre me acecha.
Decía en el baño.
En el día, desde que me levanto; por 1a
noche hasta que mata el sueño.
Un día, sentado en esa silla, me dijo:
Violeta.
Tú no sabes cómo es el tigre. Lo ~ien_to
caminando sobre el techo .. .
...hurgando en mis cajones .. .
... hurgando en mis cojones ..:
.. .lo vigila todo.
iTe ha arañado?
Sólo cuando me ria.
iTe ha mordido?
Sólo cuando respiro.
Le dije muchas veces que se saliera de es_a
casa.

·Jorge:

Tigre:

lo he sentido. Aquí. Su olor. Su sabor.
Vivo. Es un humano y me persigue. Lo
oigo cuando va a orinar, lo veo cuando
se esconde bajo la cama, lo huelo en su
hastío infémal. Un humano me persigue
y quiere acabar ~onmigo.

Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:
Violeta:
Tigre:
Violeta:
Tigre:
Violeta:

Jorge:

Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorgé:

Violeta:

No lo puedo dejar, es mi tigre.. sólo rrúo.

31

Lo he sentido. Un humano me desea y me
' persigue.
.
En esre cuarto que es mi jungla
'

Se lame los bigotes cuando me ve feliz .
Se pasa la'lengua sobre los labios cuando
meve.
Me quiere .. .
Me desea .. .
Me persigue ...
Me acecha ...
Le dije que llamara a Jn fumigador, pero
no quiso.
Ayer me dijo "mi tigre", pero él fue mlo.
Le dije que le pusiera manteca en la patas
y se lo llevara al ria.
Él me quiso.
Le dije que llamara a un cazador experto,
que lo disecara o que se lo sirviera frito.
Pero dijo que no, que no, que ...
...el tigre es "mi tigre", noun tigre postizo.

Cuando lo conocl, Jorge coleccionaba
míradv
Yo comía frutas y yerduras.
Jugos y golosinas.
Conú nueces y albricias. •
· Probó las mieles y los gerundios.
Amando, cogiendo, durmiendo, saliendo,
bailando,deseando,sufriendo,dohendo
y jamás.
Pero un d!a se intoxicó con pollo y
melancolía.

�Me tragué el orgullo y venia envenenado.
A partir de alú, todo me comenzó a saber

Jorge:

Jorge:

amarillo.
Violeta:
Tigre:

Un ella me despertó el olor amargo de la
carne humana. Jorge se llama. Jorge me
llama con su sudor avinagrado. Para los
tigres lo amargo es dulce y lo dulce es
obvio. Él fue quien me llamó con su olor
malbicho. Por eso empecé a comérmelo
poco apoco.

Jorge:

,
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
,

'
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:

Violeta:

No es un tigre blanco· como los de Las
Vegas.
¿Cómo es el tigre?
No es un tigre de Bengala.
¿Con qué lo alimentas?
Ni siquiera es un tigre ontológico como
-.
el de Borges.
t.En que le das agua?
Es solamente un tigre, con sus puntos y
sus comas. tLo oyes?
tQué? .
Son tres notas sus pasos.
tCómo?
'
Tres notas suenan en mi cabeza
y me
persiguen de cerca. Lo siento acercarse.
Lo siento en la azotea, en el sótano y el
esternón. Me crispa los nervios, me eriza
los vellos. Son sólo tres notas, pero sé que
estás cerca.
tQuétieues?
Hoy me mordió un tigre.,
,
tCómo?
No es nada, ya se me pasará. E's sólo

~

1

u

1
,&lt;
11!

~'

'1

,o

o

o

g
◄
11

~

.

o

Un tigre me persigue. Siento miedo. Siento
mucho haperlo llamado "mi tigre", porque
en verdad me da ternura, pero no quiero
que me siga arañando, no quiero que me
sigua mordiendo, no quiero que me siga
dando órdenes que no puedo incumplir.

11

'-.

Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:

tigre?

Violeta:
32

iQue te paraste de manos en un crucero?
El tigre me lo ordenó.
¿Pero le haces caso al tigre? le dife. '(o
ere\ que lo pocl1as dejar ...
Pero me da órdenes con la lengua rasposa
en mis oídos:
Tlrate al pozo de los deseos.
No quiero.
Cómete una nube de limón.
No quiero.
Sirveme tu sangre con un poco de
tamarindo.
Medafrto.
Lámele las patas a tu enemigo.
No quiero, no quiero, es asqueroso ... pero
ni modo, es mlo.
tHiciste todo eso?

•.
•oo1

Jorge:
Violeta:

◄

Jorge:

111

¡
j

j
1
◄
:::,

u
◄

◄

¡
-'
-o
1

Tigre:
Jorge:

.

z
u
►

1

eo
1

o

-"o
;
•1

'"""''-1'1 E/1 tu cAt,,.1)

•

/•

,

#1

~

•o

11

&lt;'5ef\\¡;\,\C

P\t· ~og

1

Ñ

:Dti@s &lt;0 •/;_

(,e,- ¡,a

11

Jorge:

•

Ñ

◄
1,

Jorge:
Tigre:
Jorge:

&lt;'

~

1,

un tigre, puedo controlarlo. Él no me
va a dominar a mi. Es sólo un tigre, sé
perfectamente cómo manejarlo.
Bueno, si es sólo una fase ... pero iun tigre?
¿En verdad crees que puedes controlar al

'

Me ha seguido por varios ellas. Conozco
bien sus movimientos. S~bré cómo
deshacerme de.él... cuando llegue el
momento adecuado, claro está.
Me dijo aquella vez. Pero tcómo sabrás
que ha llegado el momenlol Digo, quizá
el momento es ahora, antes de que sea
muy tarde. Le dije,
Nunca te ha perseguido un tigre, es
lo que pasa. Estás celosa. Yo sé que es
arriesgado, pero verlo ah!, con sus garras
y sus dientes, con su aliento de peluche,
su simetría perversa ... cómo no sentirse
halagado cuando el tigre te persigue.
Yo lo dejaré cuando' yo quiera. No hay
problema.

Violeta:
Jorge:
Tigre:
Violeta:

11

,.

No lo puedo negar, el tigre es m\o.
La última vez que lo vi me dijo que le daba
vergüenza.
Mucha pena. No puedo mirarte a la cara.
Me da pena que rrie vean con el tigre
porque me dirían "pintito". No puedo
soportar que en la calle me miren.
Tienes un tigre pintado en la cara.
Es por eso que nadie viene a visitarme
ya, tverdad? Es por el tigre, lo sé. Les
da miedo verme con ~l tigre, porque
saben que ustedes también tienen uno,
pero nunca se les ha salido de la jungla
como el mlo. Es tan bouito. Por eso les
da miedo venir a verme. Nadie odia a mi
!
tigre como yo mismo. Nadie podrla ser
más incompleto en este mundo que yo
sin mi tigre raído.
tEl tigre te duele?
N(} me duele, Violeta, me persigue.
Me provocas.
A m1 siempre me gustó Jorge ... pero a él'
sólo le importó su tigre.
33

Violeta.

Jorge:
Tigre:
Violeta.

Jorge:
Tigre:
Violeta:

Nunca pudo aceptar su tigre. Su tigre lo
perseguía y se lo comla lentamente. Pero
él también se comla lento al tigre. Al fin
y al cabo, el uno no puede ser sin el otro.
Cada quien su tigre.
Un tigre me persigue y todo está dicho.
Un c11a sobrevendrá el,silencio...
Cuando dé mi salto fino.
Ahora yo tengo que limpiar estas
manchas que dejaron. Aqu! fue donde
un cl1a sobrevino.
El silencio. El vacío. Yde pronto ...
Sobrevuelo el cielo y me abalauzo sobre
el segundo infinito.
Lo perseguía un tigre entre la selva de
cañas.

Tigre:
Jorge:
Violeta:

En cada esquina, entre sus sábanas.
Un tigre me cazó.
"Muerto el perro". dijeron sus amigos y
familia, "se acabó la rabia".

'
Oscuro y silencio súbitos IV.

•

�,
I

.

. ~ 1 t::

u~~

z•~
IU 1
:a
u .......
~

.t:::l...i
~

-=

11.

&gt;

®

~'
'"i3
V)

,......
~

~

z:

.t:::l...i .UI¡

111

,.._. o
a
~

111
~

~
¡::: a111

~

•

Confirmar una certeza que lo se~irá siendo: es difícil
escribir e~ cualquier idioma, en todo lugar geográfico º.
en las varias posiciones que hay. La dificultad es la misn1.a,
sea con un lápiz, un dedo en la arena, una laptop, o una
Bic azul. Un sentimiento ro1nántico aun sin caducar
sugiere que la escritura poética podría encontrar e_spacios
de realída~ más propicios que otros. Allí las musas se
sentirían mejor ( como felices, hasta completas), o
bien vendrían con menos dificultades: sin necesidad
de llamarlas ní tenér que·decírles que vengan. En ese
contexto ideal aparecerían elementos privílegiadores:
la casa natal, el olor de algunos árboles, los ecos de la
infancia reflejados en el color del cielo, vecinos mejores,
la hun1edad de ciertas lluvias.selectas que llegan siempre
igual, sonidos en las calles sólo semejantes a lo que una
vez fueron, algunos vientos en su nitidez o polvareda,
etcétera, y demasiado más no siempre necesario. Ascesis·
y onomástica: ~e trata de nombrar todo de nuevo.
e alguna forma, la aparición
de palabras en su mejor orden
-cuando la poesía se siente
lo más parecido a sí núsmapodría quedar favorecida por una realidad
virtualizable (en tanto espuria mezcla de
virtual y virtuosa), que siempre estaría
esperando agazapada, incluso antes de

D

haberlo estado. La poe~ía exi~te primero
como promesa de sí misma. De lo que
uno puede ser cuando ya no está 'en sí ·
mismo. Quizás para muchos esto sea
absolutamente cierto y la excusa de lo,s ·
elementos propiciatorios tenga valor real
aplicable a la vida literaria. Allá ellos.
Gabriel García Márquez acotó intentando
aportar precisión al enigma: "El lugar
donde se escribe es uno de los nústerios'
insolubles de la creación literaria".
Alguien, en otro tiempo y en distinto lugar
de cuyo nombre podría acordarme, me
dijo que en su "nuevo" país (el posterior,
pues el pri.Ihero le vino de·nacimiento) le
resultaba imposible escribir porque los
aromas y los sabores eran diferentes. iSerá
posible?
, En mi caso, el contexto, tanto geográfico,
sentimental, como culinario, resulta neutral
La página en blanco (diana del solitario) es
la sola región por habitar. Única causa de
crisis. Cláusula y efecto. En su tentativo
espacio, es lo primero que se ve: el quieto

itinerario de una quimera en desuso donde resaltan
sentimientos con revelado instantáneo, imágenes que se
saltan el cuarto oscur¿, polaroides y kodachromes que
amplían el escenario emocional retratado por el lenguaje.
Mar de circunstancias, océano del ser a su antojo; blanco
que -es el único blanco, Es el vacío espléndido el que
fomenta tan grande riesgo y no todo aquello que está
fuera de él, sean los tactos, los perfumes planetarios, o
·10 que teng;para decir con sus resultados el pais¡je. Eso
poco in1porta, y cada vez menos. Es la página, exenta de
propiciarnientos, ella, la orilla invisible, salvadora, a la
cual llegar y construir un refugio donde quedarse. Hogar
exclusivo, casa del tono y del sonido. Uno escribe para
escucharse. La poesía es un pensamiento que para hablar
consigo mism6, canta.
Alejado de la catarsis de la confesión, del avatar con
apariencia de hecho y reproche, entro al paleolítico
futuro de la imaginación vestido con ropas de seda
para lucir pasado mañana. Me veo en el espejo hacia
delante, y el espejo a 1a vista es transparente. Alli,
en el ahora adelantado como respuesta al pretérito
(imperfecto) en fase de borranúento, surge un tiempo
en condicional: el que proviene de la realidad que bien
no sé si por casualidad o causalidad pasó a ser referente
del que todavía soy, incluso como futuro incierto del
mismo ser que antes fue otro (casi el mismo, pero a
medias diferente). Se trata, no menos, de acertar con la
posición de la mirada y de saber mirar lo que siempre
emerge idéntico /Dirá la verdad el Eclesiastés cuando
sentenció que no hay nada nuevo bajo el sol? Recurro
a Alejandro Dumas par:r sintetizar una historia similar:

YO NO DECIDÍ ESCRIBIR EN ESPAÍIOL, PERO ESTE IDIOMA (O
LA SOMBRA ANACARADA DEL ARCIPRESTE ENTRANDO POR LA
,VENTANA) ME HA SECUIDO~ COMO FUTURIDAD, ANACRONISMO Y
VOLUNTAD DE AUTENTICIDAD.
"Mi imaginación enfrentada a la realidad se parece a
un hombre que, visitando las ruinas de un monumento
destruido, tiene que pasar por los escombros, seguir los
pasadizos, agacllarse en las poternas, para reconstruir
más o menos el aspecto original del edificio en la época
que estaba lleno de vida, cuando la alegría lo llenaba
de cantos y risas o cuando el dolor era un eco para los
sollozos".
35

34

,

Tal como aqu~l hombre .solitario que entra a una
iglesia porque no tiene otro sitio a donde ir, entro
en el lenguaje para orar y esperar que el milagro de
sentirm~ más cerca mío cuando soy yo se cumpla. Y
hasta mora, con explicables excepciones, el milagro se
ha cumplido. Escribo para reconocerme mejor que en
el espejo. Para sentir que sigo siendo mi poeta favorito.
Es la lisonja del cazador que ha disparado a lo alto
porque sabe que las bestias andau a ras de tierra. Es
el escopetazo sin causa, tiro por la culata, razón de
cetrería lírica por cazar. La poesía, casa de una caza,
sortilegio sin instrucciones de uso. Es la conciencia
feliz de quien a destiempo celebra su equivocación
favorita, su nado atemporal contra la corriente,
oyendo, tal como me pasa casi a diario, la partitura
de un río fulminante y marrón llamado Brazos, el cual
nació t~aducido. En mi versión, Texas es un río largo,
autopista líquida, que va a dar a la mar, aunque sea
difícil amar la falta de maravilla. La realidad aprendió
a vivir en la tercera orilla.
La pregunta, entonces, ipara quién escribol,
queda al instante borrada por la otra, obstinada y
seguramente sin resolución: ipara qué escribo? La
única respuesta seria setía: porque no puedo dejar de
hacerlo. En esa tautología atravesada por un sortilegio
sin narrar y por su herida de muchas cosas a la misma ·
vez, soy-víctima de una seducción. Narciso nada para
no tener que mirarse. En la soledad de su natación,
el regreso será siempre hacia un lugar con palabras:
donde la visión es una y unánime. Después de todo,
el lector es un imllginario parcial, una derivación que

/

evita ser definida. Mejor no hacerlo. Escribir poesía,
aquí en Texas como en Andorra y Marruecos, o en
Birmania, por qué no también állí, es redondear la
síntesis del ser; la irremediable caducidad que roza
a pleno lo absoluto, para que éste vuelva a realizarse
nuevo otra vez, nuevamente irreconocible.
Escribo, pues, como salida de emergencia metafísica
o llegada a deshoras a una meta física. Cuando quiere,

�\

'
el cuerpo es jinete del alma. Si viene, siempre estoy.
Sigo su galope. Poco importa a esta altura quiénes
puedan descifrar mis exagerados descubrimientos, o la
ronda inmóvil de una soledad perturbada por alaridos
silenciosos: que importa si los lectores son únicamente
trés o dos mil, o no es ninguno quien lee y ya no hay
allí nadie para invitar al lenguaje, Cambiamos de
propietarios, hasta de avatares que nos abandonan.
La vida va en contra del mundo de percepciones que a
contramano la atraviesan. Dice la canción: "sólo se trata
de vivit". Y en el lenguaje que se ha quedado a vivir en
la diáspora, /cómo hacerlo para hacerlo, en la poesía,
posiEie? ·
Una cuestión meha hecho caso. Vivo aparte en este
pais que me ha dado residenci~ (en Estados l¡nidos me
des;uno) y aquí escribo, como antes en otros lugares
también lo hacía. Salgo a la calle, entro a un bar, al
supermercado, pago impuestos, llamo a un número
telefónico de siete dígitos, wrong number, responde una
computadora, miro por la ve_ntana cuando la lluvia
dejó de ser lo único posible (hay mundo allá fuera),
preparo_ camarones al ajillo, pasta con alcaparras, le
pregunto a los sabores, oigo ruidos idénticos, respiro,
me rasco la espalda, y tomo agua como toda la gente.
. A veces veo caer la nieve. Otras veces también.
Soy el mismo que escribe, quien apuesta a un acto ·
anacrónico: escribir poesí~ y seguir haciéndolo cuando
la ·palabra en los grandes mercados de la ideologia
sufre su peor crisis, desventurada metamorfosis.
_Agoniza para ser más bella. Pero -vaya triunfo- no
sé hacér otra cosa. Las alternatiyas fracasaron: intenté
cambiar la dieta, los horarios, correr diez millas
diarias, casarme, dejar de caminar, tener hijos, cambiar
de casa y de bicicleta, de mujer otra vez, de perfume
francés, dormir la siesta, comer menos naranjas, y
muchas otras cosas que también fueron más. Pero
la poesía seguía regresando, incluso sin lectores,
editores; y sin preguntar. Nunca hubo un innecesario
para qué, nt menos un por qué. iPor qué? Hoy la isla
es definitiva y ya no quiero dejar de ser mi casi feliz (a
menudo) Robinson érusoe. La isla a solas es además
archipiélago: sur y este de un mundo que se mantiene
distinto mientras no empiecen las definiciones.
Por lo tanto (y todo lo ya dicho que no es tanto), qué
importa ahora podeuesponder o no a las preguntas
que el profesor Stephen Hart (Universidad de Londres)
me hizo mucho tiempo atrás: /Existe un futuro p~a
la creación literaria en español en los Estados Unidos,

USA? Y: ihasta qué punto la manera de escribir de los
hispanos está condicionada por las expectativas creadas,
realismo mágico, pandillas, barrio, ruralismo de Nuevo
México y Texas? No sé, dudo para no tener que saber
y decirlo. Apenas me atrevería a decir que la amenaza
multicultural y el maldito crisol acechan, por más que
Robinson se niega a abandonar su isla castellana. Allí
morirá antes que la muerte: que ella y que el idiomll con
sus diptongos, diéresis y susurros. Hay esperanza.
Yo no decidí escribir en español, pero ·este idioma
(ola sombra anacarada del Arcipreste entrando por la
ventana) me ha seguido; como futuridad, anacronismo
y voluntad de autenticidad. Lo ha hecho por mí.
Manera también de recuperar la infancia marginada,
aunque no perdida, y liberar la lengua de su prisión
utilitaria, de coda gratificación instantánea. Alejado
como estoy del ámbitoJ1ativo del español (oyéndolo
menos), puedo reconstruirlo, ayudar a devolverle su
originaria privacidad. Eso quiero. Me animo. Agrego
prosodias, lapsos de sintaxis. Cuánta altisonancia
reciproca. No hay litotes, pero si hipotiposis y,
desgraciada o afortunadamente, mucha eplmone ignara
para oir en ese potaje y mondongo sonoro la_presencia
anhelada, el principio de las esferas cósmicas aplicadas
a las formas terrenales. Rasgos lingüísticos que me
conciernen.
Recuerdo a otros antes en situacíón similar.
Petrarca se apropió del italiano en una provincia
francesa. Roben
Browning y Ezra Pound provocaron
I
cortocircuitos en el idioma inglés viviendo en Italia.
Algunos, para no seguir nombrando, hicieron algo
parecido: José Martí en Nueva York. William Henry
Hudson (The Purple Land that England Lost: Travels and
Adventures in the Banda Oriental, South America) en la
Argentina. Puede entenderse. Ellenguaje se desdobla.
Mejor dicho, se encripta. Sólo tiene valor literario.
Mientras que el nuevo idioma cumple las tareas de la
cotidianeidad, el viejo despunta exorcizado, con olor
a recién haberse iniciado: En el habla se encuentra ~on
algo gramatical y telúrico universal que reside ahí,
donde lo inverosímil ha dejado de ser insignificante.
Hay alegría en -el vocabulario, la que llega tras haber
perdido la inquietud por el silencio básico y hasta .
entonces inn.ombrable. No en vano la poesía es el
sencillo ritual de la búsqueda de objetivo; de la nada
brota el tiempo aµn por habitar, tiempo que no es una
pérdida de tiempo, que no se pierde en el tiempo. En
su afán atemporal, la imaginación (ur¡a imaginación
36

poética debe respetar una lista de exigencias, entre
que puede estar presente todo el tiempo, y también
ellas responder a la transparencia de la inteligencia,
desde hace rato) sale de juerga, derrocha trabajo y
presentada ésta con un estilo vernáculo, sin adop:¡os, y
requisitos para continuar activa.
sin omitir la &lt;;redibilidad de una vida (una, aunque debe
En tiempos de zapping, de proliferante surfing
haber otras) marcada por acontecimientos casuales
cibernético y con procesós mentales ayudados por
y contingentes. Esto es, la realidad es tenida como
programas de software y de pantallas de computadora
accidente o circunstancia.
que fungen a la man,era de. páginas coloridas de un
Cuatro años antes de la publicación del hoy tan poco
libro, los materiales del mundo deben ser captados
revisitado libro de Nordau, la tarde del 27 de febrero
y demostrados con m~yor r~pidez que las "lriables
de 1890, Mallarmé dio una conferencia sobre su amigo
consideradas, en tanto que las diferencias entre las
el poeta Auguste Villiers del'Isle-Adam, mu.erro un
borrosas diferencias nunca llegan a ser consideradas
'
año antes, la cual comenzaba diciendo: "Nadie, que yo
. en completa forma (tampoco sus formas). A pesar de
recuerde, estuvo más envuelto en los pliegues visibles
todo este arsenal de nuevos dispositivos y parafernalia
de la ilusión, que desciende a nosotros, con su gesto
tecnológica recién inaugurada, la poesía continúa siendo
abierto que quería decir, 'Aquí estoy', éon una unidad
leída de manera convencional, teuiendo la participación
más vehemente o sobrenaturales, que los adolescentes,
del lector en el desciframiento de los envíos del texto,
que nacla Saben, en este momento eri la juventud, porque
igual pasividad que cien años atrás, dejando en claro
lo que P,arpadea en él fue el destino del homqre, no el
con esto que los posibles métodos para interrogar al
suyo, sino posiblemente el del hombre mismo".Un
embellecimiento que introduce. la poesía no pueden
amigo de Mallarmé, el pintor Edgar Degas, sentado en
medirse en términos de instrucciones a seguir, aunque
la primera fila, dijo apesadumbrado a los pocos minutos
tampoco pueden apurarse. En su cadencia hay una
de iniciada la charla: "No entiendo, no entiendo". Se
integridad emocional y formal que rescata la fe erda
levantó y se fue. La modernidad trajo la frustración de
realidad y descubre a su vez conexiones insospechadas
debajo del entramado retórico. El mejor uso de la lengua - las expectativas, Ia cual-comenzaba en la impotencia de
la razón para trabajar a destajo, y encontrar los atajos de
llega precisamente con ella, para no dejar de seguir
la interpretación.
llegando.
.
El lenguaje poético nunca resulta inocente; en
Max Nordau, en su libro Degeneración, de 1894,
la producción de sus efectos sufre un proceso de
atacó las formas del arte moderno. Lo llamó insano.
sofisticació_n y aplanamiento de las·expectativas. Las
Particularmente ~que! que no permitía la figuración
embellecidas condiciones de las frases, alteraqas a su
de los temas. As! pues, desde hace más de un siglo se
vez por los saltos de cesura y de rompimiento de las
le sigue pidiendo al poeta lo mismo: que prescinda
expectativas sintácticas, se resisten a ser reproducidas,
del l5nguaje figurativo, de la alusión y de la dicción
aunque finalmente ceden su porvenir a las apariciones
elevada. Que describa al mundo tal cual es, con la
legítimas de las frases. De sus enigmas no resulta posible
mayor fidelidad y la _mlnima elaboración. En síntesis,
escapar. Cualquier intento de esc~patoria sólo servirá
se le exige claridad de expresión y simpleza de
para situamos más cerca de la entrada. Lo que hace, y deja
organización, además de una parsimoniosa lealtad a
hacer, el lenguaje es infinito, convirtiéndose (y siendo ya
los sentimientos cotidianos y a las observaciones de
antes de ser) enla única trascendencia ala cual tenemos
los hechos ocurridos. Eso mismo: la sinceridad de la,
acceso; no es una fe cuya existencia podemos aceptar o
experiencia, y el lenguaje como ejemplo fotográfico.
negar. Existe; está allí como problema que nunca quedará
Dadas estas características de_contexto, la poesia,
exhausto. Su caso tiene afinidades con la historia del ·
para garantizar su espaéio ya de pQr sí acotado, debe
niño judío que andaba por el pueblo pregonando: "tengo
ser inmediata y fácil, y evitar presentar a las cosas en su
una respuesta excelente, ino hay nadie que tenga una
estado de ignor¡mcia y excepción. A partir de esta visión
pregunta?" El lenguaje poético responde a preguntas que
·con afán didáctico, la cual ha insistido en hacernos creer
todavía no tiene. Como corolario, su aparente inocencia
que el lenguaje ordinario tiene mayor importancia de
resulta inaccesible, pero su·sabiduría visual logra que la
la que en verdad tiene, se c;_oncretó el rechazo de todo
percepción cambie de aspiraciones. Después de todo, lo
discurso lirico que requiera más de una interpretación.
inefable
es siempre ilegible.
Para tener derecho de interacción social, la palabra
37

�En la pelicula Slee¡xr (El dormilón, 1973), de Woody
Allen, uno de los protagonistas recita un poema pésimo,
el cual, sin embargo, es celebrado. Es el mundo del futuro,
año 2173. ¡Llegará a ser algo parecido el nuestro, teniendo
en cuenta que con este milenio, tal parece, finalmente el
futuro ha llegado? Dijo William Wordsworth hace 200
años que el futuro llegaría en el año 2000. Ya estamos
en 2009 y, sin embargo, nada. Todo igual, o casi. Los
acontecimientos mienten. Difícilmente vayamos a
ver el futuro' tan pronto, aunque sin dudas el presente
continúa llegando cargado de expectativas. Ysí Yiene,
en caso de que venga, iserá el futuro tal como ya lo es
en las ciencias, esto es, una señal del cumplimiento
planeado de la sorpresa y de aquello que imaginábamos
aunque no habíamos pensado ver curnplidol
En tanto intermediaria de ese cumplimiento, la poesía
conversa con lo indecible que todavía queda por decir
y que conserva actualizado el futuro de profecía del
lenguaje. Con su capacidad para imaginar significados
ausentes o negativos, la poesía acepta soluciones
anacrónicas, en cuanto recurre a un exceso de formas
y a una restricción de contenidos, algo en directa
contradicción con la tpoca actual, donde la información
debe dar pautas directas y resolver los devaneos
de la realidad con una sarta de razones obvias, con
instrucciones que salen al paso, previstas de antemano.
En la poesía china se considera un fracaso que
el poeta no pueda trasmitir una visión objetiva del
mundo a· partir de su estado de ánimo; ipuede ser
un estado de ánimo objetivo? Escribo poesla para
intentar entender los estados de ánimo del lenguaje.
Por lo tanto, ies mi poesía un cuento chino? La veo,
cuando la imagino, como una gran muralla con un
agujero en medio por donde la visión puede colarse
y estar más cerca de lo que la separa. El acto no
podría ser más simple, y sin embargo alguien mira
a través de J9s·ojos del lenguaje para que el objeto
no quede indiferente a la contemplación; la poesía
es pues un acceso a lo desacostumbrado y nada lo
es más que el estado de ánimo del propio poeta;
lenguaje y poeta son mutuamente la mirada del
otro, y el poema es lo que está en medio.
En un yerso emblemático posible de ser considerado
síntesis de la estética modernista en la plenitud de sus
logros y fracasos, confiesa Rubén Darlo: "Yo persigo
una forma que no encuentra mi estilo". En esa asimetr1a
entre lo que está y lo que todavía no puede alcanzarse
como cumplimiento de un plan estipulado oscila toda

la poesía moderna. La voz que al ser habla emocionada
no necesariamente exíste con un destino a cuestas. La
poes!a, como la propia existencia humana en el poema
de Wallace Stevcns, "es un río que fluye a ninguna
parte, como el mar". Es, entonces, algo definitivo que
imaginamos entender, un tono que creemos escuchar y
que por eso llega: p3;ra ser escuchado de cerca.
·
La poesía traduce a su propio idioma el sonido de orro
idioma que vino de antes para nacer nuevamente en la
escritura que al mrsc cambia de porvenir y significados.
Su p'rosodia no tiene ninguna deuda· con la austeridad Es
un pensamiento que desde lejos se escucha y cuando le
prestamos atención ya esta ahí, culnúnando todo lo que
ha sido dicho a partir de ese momento, fuera del mundo,
desplazándose por encima de algo que en cualquier instante
puede convertirse en necesario, aunque no todavía.
La poesía es un deseo que tiene la necesidad de
sentirse registrado por una retórica posterior a la que ha
logrado huir, dejando para después el ohido de la primera
orilla sonora a la que podría haber llegado. Hablo de
"ohido", pues el poema no puede repetir sus ritmos, debe
desplazarse en plan de borramiento y de in.ruguración
otra vez. La poesía no puede tener otra obligación que
salirse, como pueda, de la sintaxis generalizadora para
encontrar en lo que no puede describirse un tono y todo
lo que venga después, co~o algo abrupto sin declarar.
De esta manera, el río de Stevens nos lleva a un lugar
que no puede ser declarado, adonde la dicción actúa por
contraste, presentandó un punto de ,1sta que tanto le da
ser validado como todo lo contrario, pues su propuesta
es emocionar intelectualmente, no mediante emqciones
corn·encidas de que sirven para algo.
Refiriéndose al doctor Copeland, el narrador de
la novela El corazón es u~ cazador solitario, de Carson
McCullers, afirma: "Esta noche él leyó a Spinoza. No
entendió completamente el intrincado juego de ideas
y las complejas frases, pero a medida que iba leyendo,
sintió un fuerte y verdadero propósito derrás de las
palabras, y sintió que casi entendía". En una de las
enrradas de sus diarios íntimos, Wirtgenstein escribe
tras haber leído unos poemas de George Traid enviados
por un allegado: "Querido Sefior Von Ficker: le doy las
gracias por las poesías de TrakJ. No las comprendo, pero
su tono me hace feli::. Es el tono propio de los hombres
verdaderamente geniales". La poesla debe tener ese tono
de genialidad cuyo significado es lo que menos importa.
El tono, ese gran amuleto de la poesla, el dispositivo que
inventa una dicción aparte en el idioma y de,uelve a las

palabras la condición efusiva que las hace tan felices
como al lector inteligente, aquel que siente que "casi
entiende". El poema, a fin de cuentas, no es más que un
descubrimiénto acústico visual en vías de desarrollo.
Wirtgenstein termina el T ractatus afirmando: "De lo
que no se puede ha.blar, mejbr es tallarse". Entendido.
iYaquello que puede oirse mejor, de qué manera decirlo
para no callarlo? Por lo tanto, ide qué depende más el
poema, de aquello que no puede decirse, o que sólo
puede decirlo el silencio, o bien de la forma de decirlo?
!\lucho ínfluye en el resultado la acumulativa forma
de repetir el acto de la respiración en el lenguaje, ese
vértigo reconstruido por cada frase llegando detrás de
la posterior. B lenguaje reconstruye espacios perdidos de
sonidos que ni el deseo de querer decir más ni la memoria
de lo leído han podido reemplazar por orros.
En el poema, desde el punto de vista semántico, nada
cambia (una interpretación es reemplazada por orra),
pero todo se sigue agregando para que la continuidad
sea siempre diferente, a punto de desaparec-er con Jo que
el lenguaje ·inscribe, como si nada hubiera sucedido y sin
embargo sea necesario dar cuenta de Jo que no ocúrrió.
Ese lapso entre el no decir y la abundancia de cantidad
dicha debe su prestigio a la simetría
que genera, El tono es la sirncrría
en su momento de mayor nitidez.
Acota Marcus du Sautoy que "la
palabra simetría evoca en la mente
objetos que están bien equilibrados,
con proporciones perfectas. Estos
objetos materializan una se"nsación
de belleza y de forma. La mente
humana se siente constantemente
inclinada hacia todo lo que encarne
algún aspecto de la simetría.
Nuesrro cerebro está programado para percibir y buscar
el orden y la estructura".
Las palabras, más por afinidad de causalidad y no
po~ el azar asociado a la construcción de frases, hacen
todo lo posible por escuchar y hacer que las demás
palabras lo sepan; la experiencia de la escucha las ha
obligado a existir en la escritura y hacerse escuchar
dentro y fuera del tiempo, en ese lapso de ritmo, en ese
big bang desactivado para empezar de nuevo, en que la
prosodia ha detenido al tiempo. Schonberg decía que
la música era arquitectura congelada. De esta roonera,
el tono comparte con el ritmo el afán por conseguir el
detenimiento del tiempo, expresándose en medio del
39

sonido, como complemento sincrónico de la simetría,
mejor dicho, como sinónimo de ésta.
En Symmetl)', libro de 1952, Hermann \Veyl afirmó
que "La belleza está ligada con la simenria". La belleza
del poema comienza en ese momento cuando resulta
difícil prescindir de la decisión final de\ tono, pues
éste congrega el u~ de la sintaxis con la simetría de un
ruido que en su vida posterior era melodía, portento de.
una significación a partir exclusivamente de lq que se
oye. "Yo hablo y tú me entiendes"; esa es la relación de
complementariedad entre el tono y la sintaxis, dejando en
medio a l~s repercusiones que no pueden ser ignoradas.
En su libro Silence, John Cage observa que "donde
quiera que estemos lo que oímos es fundamentalmente
ruido. Cuando lo ignoramos, nos perturba. Cuando lo
escuchamos, nos resulta fascinante".
El ruido de inverosimilitud que debe acompanar al
desempefio del poema y poner la nota discordante en la
prosodia, podría ser asimilado como tono, y de esa manera
ser considerado como la coartada sonora ideal para la
estrofa. Con todos los ingredientes que componen su
peculiaridad, con su Zeitgrut pm'io y posterior, el tono libra
al pensamiento incltúdo en el poema de cualquier amenaza
de atrofia y afonía, de los eufemismos
propios de aquella poesía que
, nabla por no saber cantar, y cuyos
requisitos resultan innecesarios. El
tono es el ruido sublime y silencioso
(el lector debe acercar la voz al
oído) que no pierde la ocasión de
convertirse en otra cosa a la primera
oportunidad que tenga, incluso en la
antítesis del silencio.
Repercutiendo en la frecuencia
de su intensidad y en convivencia
astuta con la abstracción, el tono contiene el sentido
audiovisual del poema, esa resonancia ampliada y
eso que por doquier dentro de las frases adquiere
dimensión de plenitud y complacencia inaudita, la
cual obliga a escuchar a partir de un referente unánime
y sucedáneo de sí mismo. El tono; predilección por
una insinuación organizada, por un plan de indicios
que conviven al margen de los ~rgumentos y de los
arrebatos elementales, casi siempre emocionales, es
el elemento que, sea lo que sea, permite la salida de la
rutina y la entrada a un fundamento inesperado pero,
después de conocido, deseado para hacer pensar y
dejarse oir "O.
·

�POESlA
-

'

Objaos stn consecuehcias (*) ·
iclut en d vpeabulario}

Marcelo abre los ojos al mar
bresalaspalabrii .
. dis1;r;ll&lt;Ías para~~· ·
· ,a aioo ~ ele'vai atbeJl

ínejor díchó. ttso que ~e. ]p

$fia un ordén debido a 1a f

ando para.si

ci
~

en Y~•bafa a la
a}iora falta, la de antes al:seren st mi$Jna.
· ~á ap1áude
cuentapara el~. ..,,
u diátnetro.

ennen

q)~tu

proxi
r
iiltrnción
encio,
. tas ~cost:ülp
ti qg .
~~ e hablatde tu
Vó Vl! do i,:tJal
n-ci ocasiones \Hl sinó
·

.

n

•babia puesto _de acuerdo ~n ~ r.a&amp;ado
a e ~ su ciclo con los claveks:-cl
;vido~étlaiado por ~1lorde_!líás.
fot~6i1as ~ el~
toria:ts'la µnagen llltjordlténdida,
~ón dd:sentido en el sigriípca
!DOmtnto-estáhí~palabra~
cosas cpnQti~s de aittemátlo.
segqrittó idioma ql,lCrien~ ·
serlo ).)P.lhaberse t19.edadó tan callado.
añana será pa.rte 4e un enaé~bó.
PI'Q~ Math~ eHá ibstraéción,
esQ.gia ele l:&gt;ohlwl eonvemda en
·cm. uamafjnt~9~.ate
· dd~raut
en&lt;;0ntrata al:
é,¡tiererl~. la vida

e

tn$$antes&lt;k

sa

Ne!da.dco ·

NI

CUILLERMO IA.RAMILLO TORRES

Para Martínn Bermejo Poeta y Rey de los Vagabundos

Marcelo abre los días con el hierro de los olvidados
seca la ropa seca el núedo seca el tiempo seca el cuerpo seca el vino
en el vaso vaciado vacío de ayer noche
Marcelo abre los ojos al mar y el mar juega entre rocas a cantar el
nombre de quien no estuvo abierto a la derrota
habla del sueño habla de toda la tierra que le han metido dentro
y sueña el lirio con ser ave y sueña el polvo con ser hiedra

nwe~a

Marcelo abre el sol con el andar de los distraídos

do

mudo el niño desanuda el pañuelo del canto y se abre al deseo y

ir

toen su
~pudieron

l~_p.h!ida.más

corre por la playa bebe arena bebe espuma y trae bajo sus mantas
la promesa de abrazar la siembra
Marcelo abre los ojos al mar y la espera es de diosas amorosas que
brillan como aceites olorosos y el cuerpo se quiebra en el cristal
bajo edilicios y gritos de niños perdidos de hombres que braman
mujeres ausentes y tranvías varados
pero en su voz siempre el mar y la gaviota
la arena y el constante cuerpo de la muerte
Marcelo abre los ojos al mar y la noche se cierra en el delicado
sonido del trueno

�POESI&gt;.

Algo suena auna mujer que se va de casa
gt

CUILLERMO JARAMILLO TORRES

aquí se va la sangre y se va un ave de papel planeando sobre los edificios surcando
el delicado sonido del trueno

y aquí mi costumbre abierta de escupir la pus

sobre los pueblos olvidados y las casas de adobe mientras recuerdo tu beso
de aquí a la luna te quise ayer cuando apenas ella me tenia en brazos y de aquí
a las estrellas te querré ahora que mi balada la silben los muchachos con su
cigarro de mariguana
y de aquí a que abran las flores de marzo te beberé en el dulce licor del colibrí
mintiendo en este cuerpo de cristal y esta lengua de sal y este vientre aguamarina
este sonido de agua remota de grifo que noche a noche entera noche está en el
vino de la copa escaseada
aquí se va la sangre se va el ave de papel planeando sobre los edificios y los niños
afilan sus navajas contra los muslos de las yeguas de noche abejorros del deseo
en tus oídos zumban tan fuerte y acarician tus senos de muchacha adormecida
en el cuadro de los distraídos mientras algo suena a una mujer que se va de casa

•·

1

U.

a

.

·,
•

•

IC

-...
111

•

N

1

J
o
g

◄
11
a

.

•
i
••
•a
.

1
•
~ -

jÑ

•

:s

•

!

•

~

'
-

•

z

u

-~

1

¡:

-3
'o

•-a

'

•

�•

•
•

Ydel encuentro entre las dos miradas parece surgir
w1 grito sangriento qeMedusa.

Jorge Aguilar Móra

t

•

Digamos que una joven de piel blanca aprieta bajo su pecho una canasta de mimbre; las figurillas
del cesto están trenzadas en serpientes que limitan unas y otras por medio de serpennnas de
unos carrizos cortísimos. Apenas y contienen tantos frutos: cerezas como labios antes de una
despedida; hojas de vid tan verdes casi bl~cas son las niñas del esposo; duraznos con la envidia
de esa piel que debió haberse gastado entre sus dedos; uvas con sangre de hombre [vir)o de la
mujer]: estas últimas palabras en la cesta (granadas para mi oído), uvas con fornia de lagi:una,
vertidas en racimos, pisoteadas a sorbos en un lapso total de nueve meses; higos de Cierta
similitud con el sexo de mujer: rojos, escurridizos (mujeres: higueras de añosas ramas verdes)
que se caen de maduros y vuelven a florear; manzanas que recuerdan al padre (su ptohibición
de comer).
Pero en la noche, cuando el quinqué deshacía las sombras que su padre inventó con sus dedos
de fósforo l azufre, los pechos levantados del sueño de tener hombre en casa la hacían situar
su lengua en la manzana: mordía un poco en el centro y devoraba todo; el zumo caliente de
la exacta mitad escurria por las m'.iillas y hacia el cuello; luego lo restregaba en sus cabellos
de lino, de manzanilla y azahares, como en el día de su boda ( (recuerda el blanco velo de_ la
nieve, los fiordos imponentes del vestido, el 1:1aelsi:rón de su boca al afumar lo que abuela diJ_º
(del pergamino izquierdo de su brazo): te tomo por varón)) Después de tener boca llena de .
semillas las enterraba en el jardín de serpientes y carrizos, para que, con un grito sangriento.
de Medusa, creciera una manzana.

fa

Ycuando mue,·e el pez en la arena
lds ojos se evaporan I y al reflujo
recobra el mar lo que le pertenece.
José Emilio Pacheco

•
Digamos que es un niño: tiene la piel de nieve.
¡Cómo no recordar ese.:uello largamente acariciado la cabeza inclinada a la derecha su
camisa de hilo blanco cae del torso desnudo
su mirada de frente dos ojos de café (origin
ario de Arabia, en el siglo XVU) que aroman
sendas tazas la oscura cabellera de amplios riz
os y esa piel tan lozana por la fruta que ofrece
a los macchantesl ¡Quién desearía romper esas
dos tazas de recuelo (al pasar por la madre del
café) la cabellera libre el torso alguna cesta?

Al guardarlo en un cofre perderá transparencia.
Alverterlo en el agua declinará su fuego.
Al hundirló con furia se anclará con el fango.
UN DÍA RETROCEDE
: hombre: de la tribu aracnoides
[meninge colocada entre la duramadre y la piamadre].
Quien le habla oye también, hasta la médula,
a Ute Lempet &amp;: The Matrix Ensamble· luz
fósil, liminar: Die M~schel von Mar~ate :
petroleum song -Shell!, Shell!, Shell! (Luz
negra, de petróleo: café como el mar Negro).
Siguiendo con la ruta de Américo Vespucio conquistó el archipiélago de su alma después de tres
semestres de poesía. Del periplo se trajo la ternura de un tiburón del Bósforo y una mandrágora
que.guarda en sus apuntes. Tocó su corazón con los nudillos y vio por la abertura de la ausencia
más allá de Turquía (hacia lejano Oriente, donde algún tokonoma dice: niño).

;1

Fue asiduo de la química: se sabía de carbono [del lat. Carbo, carbón] y buscó los enlaces de
carbono/carbono, gracias a los reactivos de Grignard [que reaccionan con humedad y oxigenoJ.
Los pequeños quinqués bajo sus cejas recordaban al padre su luz embriagadora (luz fósil, .
liminar). Decían que su .sonrisa era como un dianiante: la Gioconda -supuso la de Mársias
desollado por Apolo (Guido Reni). Pero él era Perseo (quien cortó Ia cabeza de Medusa)- de
Cellini.
Mientras la córnea le preguntaba al iris, iris al cristalino, retina, al punto ciego; el joven se fue al
mar, su nueva residencia -una manzana. Partió buscando un lienzo de 70 x 70 cm, de Polidoro
Caldara, robado de la Galería Borghese de Roma.
: un joven de cabellera larga y mirada caliente y aromática levanta una hoja en blanco sobre el
piso y ase su retrato (digamos) c;on los dedos de fósforo y azufre:
66 luces marcas registradas
permiso no. l de la Sría. de Industria Y,Comercio
13
El Caravaggio
(1495-1543)
«Il giovinetto con canestro di frutta»

: un niño -repetían por los pasillos y hasta el Bósforo (estrecho de Bizancio: el Mármara, el
mar Negro): estantigua, visión, encondadura del antes y el ahora. Nació en algu.na cueva de
Grimaldi O Lascaux. Llegó en medio de preces y salmuera. Sean esta_s potestades el llanto por
el que no desnazca.

44

45

'

�IMCRID ARRIACA

En pleno porfíriato y "cientificismo ilustrado", Justo Sierra afirmó
que México sólo había pasado por dos reYoluciones, es decir, por dos
aceleraciones efectivas en su evolución histórica, la Independencia y la
Reforma (apud. Ramos, 1987: 23). El ''Maestro de América", como se le
llamó a Tusto Sierra, muere en 1912 mucho antes de que pudiera emitir
juicio afguno sobre el saldo de la lucha nacional que apenas comenzaba
en nuestro país: la Revolución mexicana.

1

u

1
M

.,
'

Ñ

..

111
1,

i

111

••o
•

Al verse a si mismo, al mexicano le es imposible no
invocar toda esta cuidada construcción histórica
e institucional, que aunque contradictoria con la
realidad, da sentido al transcurrir de su vida y es de
un modo u otro el fundamento de su idiosincrasia.
Al respecto, mucho tiene que decirnos Jorge
Ibargüengoitia (1928-1983), quien se distinguió por
su agudeza narrativa y humor mordaz e irreverente.
Desde su modo muy particular de describir y narrar,
Ibargüengoitia plasmó la cotidianeidad del mexicano
sin negar su propia condición como tal. Y con ello
deseo exceptuar la condición de un mexicano sufrido
y victimizado; más bien me refiero al mexicano
que inmerso en una red de costumbres y prácticas
sociales, opta por una actitud camaleónica en la que
disfruta en ocasiones dicha red, en otras la padece,
y mucha~ más simplemente no le queda más que
burlarse de ella.
las décadas de los sesenta y setenta, y fue, en
palabras de Ana Rosa Domenella, "uno de los pocos
escritores mexicanos antisolemnes" de la época,
cuya audacia y libertad le permitían cuestionar
el monolítico discurso oficial. Los escritos de
Ibargüengoitia transparentan parte de la identidad
del mexicano sin necesidad de asirse a metodologías
y lenguajes sociológicos sacralizados. Ibargüengoitia
irrumpe en los mitos e iconos estructurales del
mexicano empleando para ello la misma cultura
mexicana; el filo de las manifestaciones populares o de

• Hubiera sido la Revolución mexicana la tercera
aceleración histórica para Justo Sierra? ¿Qué
fue la Revolución mexicana para México y el
mexicano? El camino recorrido desde entonces
ha sido sin duda largo y sinuoso. Hoy, plantados en el
2009, nos acercamos al centenario de la Revolución
mexicana con planes de múltiples festejos en diversas
partes de México. Unos opinan que no hay por qué
festejar, pues en sí lo que la lucha propuso jamás
se cumplió. Otros apoyan el festejo patriótica y
costumbristamente, asumiendo que la Revolución es
eslabón fundante del nacionalismo, y que el mostrar
indiferencia ante el hecho histórico habla de traición o
apatía culposa hacia la nación. En cambio, otros más,
de naturaleza analítica, aseguran que lo oportuno no
es precisamente festejar sino más bien reflexionar
sobre los ideales que animaron ese momento de la
historia, y su rol fundamental en la conformación y
desarrollo del Estado moderno mexicano.
Como sea, en cualquiera de los tres casos la
Revolución mexicana aparece como un suceso
importante, ya sea vergonzoso, venerable o discutible.
La experiencia nos revela que el individuo es tanto
producto como generador de su historia; así, origen
y efecto a la vez, el individuo no puede desvincularse
de la historia y mucho menos de su memoria. Tan es
así que en el afán de autodefinirse el mexicano ha
forjado poco a poco un nacionalismo a través de sus
instituciones, su historia y, por supuesto, sus mitos.

l

Jorge
IOargüengoitia:

creador de próceres revolucíonanos de carne y hueso
47

�"baja cultura" pica inicialmente, continúa rasgando y
termina por trozar las figuras oficiales de la identidad
del mexicano. Este destroce narrativo de los íconos
es precisamente lo que algunos denominan ironía, un
sello implacable del narrar Ibargüengoitiano.
Ibargüengoitia poseía una fascinación por la historia
que resulta evidente al revisar las líneas temáticas de
su obra; tanto teatro como novela y breves relatos
se nutren de la historia nacional, sus hechos y
personajes. La conspiración vendida (1975) y El atentado
(1963), en teatro; Relámpagos de agosto (1965), Maten al
león (1969) y Los pasos de López (1982), en novela; los
cuentos de La Ley de Herodes (1967) o muchas de sus
crónicas publicadas en el Excélsior (1969~1976) y Vuelta
(1976~1983),son todas narrativa que gira en torno a la
Independencia y la Revolución mexicana. Y aunque
también escribió relatos de eventos históricos mucho
más contemporáneos como las novelas Las muertas
(1971) o Dos crímenes (1979), y la obra teatral Susana y
los jóvenes (1954), la huella de la historia permanece.
Tanto la memoria como la historia son
reconstrucciones y elecciones de un pasado, y
ambas se sirven de la narración para manifestarse.
Asimismo, la descripción del mexicano ha sido una
elección de imagen, de perfil. En general, la prosa
tradicional nos presenta un mexicano que es por
sus héroes, por sus luchas, por sus instituciones, por
sus costumbres, y por sus creencias; el resto, si es
que algo queda, son rasgos ajenos a la mexicanidad.
Hacia los años setenta todos estos rasgos parecen
haber sido pulidos tan extenuantemente por las
instituciones que cada descripción del mexicano
aparece como una copia idéntica de las anteriores.
Resultaba fácil pensar que no había nada nuevo qué
decir sobre el mexicano. Jorge Ibargüengoitía es de
los primeros que irrumpe esta tendencia; no es el
único, pero sus mecanismos son completamente
ajenos a los de sus contemporáneos. Los escritos
de Ibargüengoitia se distinguen por una alergia a
la cursilería, el protocolo, las formas correctas, el
servilismo y lo ·barroco; tendencias muy comunes en
la literatura y el periodismo mexicanos de la época.
Juan Villoro lo llamó "el cronista rebelde de una
nación avergonzada de su intimidad e incapaz de ver
en la historia otra cosa que próceres de bronce" ("Editará
FCE libro de Jorge Ibargüengoitia", en El Financiero).
Jo:rge lbargüengoitia logró plasmar personajes históricos
de carne y hueso. Cual dioses griegos, Ibargüengoitia

restituyó a los héroes mexicanos sus pasiones, temores
y contradicciones. Desde la mirada de lbargüengoitia, en
Los pasos de López, por ejemplo, podemos leer un Miguel
Hidalgo con vida propia, cuya personalidad audaz le da
pie a comprometerse con un proyecto nacional sin dejar
de lado el personal; con Relámpagos de agosto se aprecia
la multiplicidad de facetas que conforman al general
revolucionario, el héroe y funcionario público actúa
naturalmente sacando a relucir su ignorancia, hipocresía
e interés detrás de el ícono histórico que lo envuelve. AsL
con su lúcido mecanismo de vuelta de tuerca, bautizado
así por Juan Campesino (2005: ll), Ibargüengoitia
logra convertir no sólo los héroes herméticos en seres
humanos, sino también las situaciones o circunstancias
banales en fuentes de reflexión y regocijo. Muestra clara
de ello son sus crónicas o relatos periodísticos breves.
Jorge Ibargüengoitia mantuvo su práctica
periodística a lo largo de casi toda su trayectoria,
en una primera etapa como crítico teatral, y
posteriormente con columnas editoriales o
comentarios breves. Como para muchos otros
escritores, el periodismo fue para Jorge su salvavidas
financiero mientras los críticos y las becas no le
favorecían. Pero a su vez el periodismo le sirvió como
trampolín hacia sus novelas, bien afirmó en alguna
ocasión el modernista Rubén Darío que el periodismo
"no mata sino a los débiles. Un intelectual no
encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia
que lo robustece" (apud. Monsiváis, 1980; 2000: 35).
Y tal cual, Ibargüengoítia, consciente del carácter y
exigencia de estas dos facetas de escritor: articulista
y novelista, en uno de sus artículos comenta:
Las novelas son o pretenden ser hteratura. Es decir,
algo más o menos permanente. Los articules en
cambio son todo lo contrarío: su virtud principal
es la de ser oportunos; están escritos contra reloj,
en un intento por capturar las circunstancias
peculiares de un determinado momento [...] es
como un tirador que hace disparos alternos uno
a una liebre que pasa corrien_d o a veinte metros,
y el otro a un clavo que está a diez metros.
Desgraciadamente no se trata de acertar una vez,
sino cada vez que se dispara. Es evidente que el
tirador está en pehgro de quedar bizco o de errar
todos los tiros o de que pasen las dos cosas [ ...]
¿Quién es el pesimista que me asegure que no voy
a poder matar la liebre y dar en el clavo? (apud.
Bradu, 1989)

48

COMO PARA MUCHOS OTROS ESCRITORES, EL PERIODISMO FUE PARA
JORCE SU SALVAVIDAS FINANCIERO MIENTRAS LOS CRÍTICOS Y LAS
BECAS NO LE FAVORECÍAN. PERO A SU VEZ EL PERIODISMO LE SIRVIÓ
COMO TRAMPOLÍN HACIA SUS NOVELAS

Y así, poco a poco, "su prosa rápida y satírica
le permitió ir ganando espacio entre los lectores"
(Aranda, 2008), dejando en ésta encapsulado
el mundo de su época y a varios actores que
habitaban en él. Frecuentemente desde una
enunciación de primera persona, Ibargüengoitia
plasmó situaciones absurdas de la vida cotidiana
teñidas de ironía, sátira y burla. En sus textos, la
sinceridad va de la mano con su infinita capacidad
de sarcasmo, y su indignación con la burla lúcida
y fresca. Entre sus numerosas crónicas hay una
que nos atañe particularmente con motivo del
centenario revolucionario, me refiero a "Cuento
para el niño revolucionario".
En "Cuento para el niño revolucionario", el
escritor mexicano nos narra un presente, el del
principio de los setenta, con referencias al pasado,
cuya lectura nos deja de golpe en el campo del
desconcierto y la reflexión en torno a nuestra
congruencia histórica y porvenir. El eje estructural
del relato es la relación historia~presente en
México, tomando como referente la Revolución
mexicana, y presentada desde un scherzo antitrágico.
El relato resulta en sí un platillo tentador para
una exégesis sobre qué fue la Revolución, o más
bien sobre qué hemos hecho de la Revolución.
Y al decir hemos hecho busco subrayar que aquel
presente expuesto por Ibargüengoitia posee una
similitud impecable con nuestro presente, lo
cual, lejos de sorprendernos, cabría ser detonador
reflexivo y crítico de la realidad nacional actual.
Ibargüengoitia, en éste, como en otros de sus
relatos, "diseccionó la idiosincrasia enajenada del
mexicano contemporáneo, clasemediero, por medio
de un ácido humor, de pronto deliberadamente
negro" (Valdés Medellín, 2008)1.

1 Gonzalo Valdés describe lo valioso de la obra dramática de Jorge
lbargüengoitia, descripción que es también válida para el resto de
su obra, particularmente la de indole periodística.

49

Ibargüengoitia inicia con ternura pedagógica:
Todo lo que vemos a nuestro alrededor, niño
revolucionario, es producto de la Revolución
mexicana, que como todos sabemos, empezó como
movimiento armado y se transformó más tarde en
un movimiento social en el que participan todos los
mexicanos sin distinción de clase social, que tiene
como finahdad alcanzar una justa distribución de
la riqueza, e igualdad de oportunidades y de trato
ante la ley (Ibargüengoitia, 1972; 2003).

Desde el tono de Ibargüengoitia, todos los
mexicanos sabemos o debiéramos saber cuál fue la
finalidad de la lucha revolucionaria y cómo ésta nos
ha permitido aspirar a una mayor calidad de vida. La
aseveración de Ibargüengoitia se estrella contra una
realidad donde este supuesto conocimiento no es
del todo cierto. De golpe, nos enfrentamos al primer
desgarre Ibargüengoitiano. Tal como mencioné antes,
este rasgar es precisamente el hilo conductor del
estilo narrativo de Jorge Ibargüengoitia; se trata de un
rasgar que conlleva una ruptura de un sistema lógico~
racional que funciona a partir de lo esperado; nos
referimos a un rasgar que resulta del tono o intención
irónica. Jonathan Culler explica que la ironía surge
de la exposición de la diferencia entre la realidad y la
apariencia (Culler en Ballart, 1994). El nacionalismo
oficial nos índica que todo mexicano posee una vida
digna gracias a los ideales revolucionarios, y que
la Revolución, por haber sido una lucha nacional
con semilla social de igualdad no es ajena a ningún
mexicano. Esto es la apariencia, pero en la realidad
mexicana el delicado tejido oficial se desvanece y
pierde toda validez.
Para notar este desgarre desde el primer
párrafo, es indispensable como lector conocer o
estar inmerso en un contexto específico, en este
caso dicho contexto sería la realidad mexicana
que contrasta drásticamente con lo descrito por

�Ibargüengoitia. Para todo lector ajeno a esta realidad
el primer párrafo resultará una simple y ordinaria
introducción a un cuento, sin ninguna intención
de comunicar un mensaje fuera de lo textual. Sin
embargo, Ibargüengoitia apenas afila su pluma, y
conforme avance el lector en el relato éste tendrá
a su disposición suficientes elementos de lo real y
aparente que lo guiarán a la vivencia de lo irónico de
la Revolución mexicana.
Además del contraste apariencia-realidad, la ironía
se manifiesta también, de acuerdo con Peter Raster
Jr. (1978), en el momento que una propuesta narrativa
se desvía de la secuencia lógica racional del relato.
En su práctica, el lector sin esfuerzo alguno genera
ciertas expectativas sobre lo que va a suceder en el
relato, pero conforme avanza en su lectura el relato da
un vuelco, y sucede lo menos esperado, frustrándose
entonces la expectativa original. El personaje, quién
tampoco esperaba el desenlace resuelto, aparece como
víctima ante el lector, y paradójicamente a la par de
este fenómeno de victimización se genera también una
complicidad entre el lector y el personaje. El personaje
víctima provoca la risa del lector, pues su situación es
tonta e inevitable, pero del mismo modo su situación
genera pena y vergüenza, puesto que lo que padece
también podría padecerlo el mismo lector. Así, lector
y personaje están estrechamente vinculados por un
razonar común que se ve forzado a ceder ante el absurdo
de las circunstancias.
Ricoeur afirmó que el distanciamiento
ontológico es inherente para lograr la significación
literaria, es decir, que el texto debe ser capaz de
descontextualizarse, para poder ser contextualizado
posteriormente en una situación distinta al leerse
de nueva cuenta (Ricoeur, 1997: 115-133). En el
caso de "Cuento para el niño revolucionario", el
distanciamiento ontológico del texto se facilita
gracias al trato irónico que Ibargüengoitia otorga
al lector en su diálogo, o bien, que el narrador
omnisciente tiene con el niño revolucionario. En la
ironía se manifiesta una visión del mundo que
jerarquiza y se impone como superior. En ella,
quien la emplea dice lo contrario de lo que piensa
a modo de disimular su pensamiento, pero nunca
de engañar; de ahí que se distinga de la mentira. El
ironista busca cómplices y exige un cierto nivel de
inteligencia de sus interlocutores, de lo contrario
éstos serán incapaces de descifrar el mensaje detrás

de la simulación y el relato perderá sentido. Además,
la simulación sucede justo a partir de un proceso
de distanciamiento de lo literal, el cual permite una
especie de desdoblamiento semántico del texto en
dos sentidos: el manifiesto y el latente o derivado
(Domenella, 1989).
Los textos periodísticos de Ibargüengoitia están
orientados a provocar la risa en el receptor, con vías a
convertirse en un espejo que propicia la complicidad y
la indignación del mismo, frente a las prácticas sociales
denunciadas. Ibargüengoitia presenta una crítica que
se introduce sutilmente con un buen sabor a través
del humor y la anécdota, pero una vez manifiesta e
identificada, la crítica adquiere una fuerza corrosiva
a la cual es difícil resistirse e ignorar; el absurdo se
encaja en la memoria del lector, envuelto en tirajes de
comicidad, descontento, conformismo y frustración. La
ironía es una bocanada agridulce no apta para todos los
paladares.
En "Cuento para el niño revolucionario",
Ibargüengoitia, al igual que en sus novelas
y algunas de sus piezas teatrales, opta por
vapulear a sus personajes, mostrándonos sus
contradicciones, arrojando luz sobre los mitos
culturales e históricos, dejándonos sobre la mesa
una sociedad ceremoniosa, hipócrita y practicante
asidua del esquilme. "Pues bien, niño, este señor
que ves aquí...", continúa Ibargüengoitia, e inicia el
desfile de personajes clave de la sociedad mexicana:
el señor del Mustang, la criada, el campesino,
los policías, el supermercado, las "marías" y las
trasnacionales o extranjeros. Como función de
títeres para niños, los personajes del "cuento"
van apareciendo casi por pares en situaciones
que coinciden con un esquema teatral tradicional
de escenas. Cada escena parece estar delimitada
por una exposición irónica completa, es decir por
una situación o hecho de contraste aparienciarealidad, expectativa-sorpresa o bien, en términos
lingüísticos, de manifiesto-latente. Cada una de
estas situaciones forma parte de una relación
dicotómica con la breve introducción del relato. En
la relación dicotómica tenemos en un extremo los
principios revolucionarios, y en el otro la realidad
existente. La realidad, por su inminente contraste
con los principios, termina por fungir como
deslegitimadora de los preceptos revolucionarios.
A grandes rasgos, Ibargüengoitia nos cuenta
50

1
::,
111

~A

••o
111

111

j
11,

~
u
¡
111
111

►

8::¡

¡
~

ui
~
l◄

que todos los personajes forman parte de la sociedad
democrática, un producto directo de la Revolución
mexicana. Todas viven además en un sistema social del
cual, según se narra, la industrialización y el comercio
forman parte. A través de su artículo, Ibargüengoitia
nos recuerda la necesidad de la interpretación y
reinterpretación histórica. Una interpretación sin
lugar a dudas de naturaleza critica, en la cual se debe
pasar por el conocimiento de los ideales planteados
en un pasado, contrastados, a través de la narración,
con una realidad perceptible presente. Así, tal cual
nos recuerda Ricoeur (1997) que toda interpretación
implica la integración y ajuste de los prejuicios de quien
interpreta, de modo paralelo lbargüengoitia nos narra
como si guiara un proceso hermenéutico. Nos presenta
el discurso políticamente correcto, aquél que cuenta
con el respaldo institucional, e intercala descripciones
o explicaciones clave del otro lado de la moneda, de la
versión no oficial y marginada, aquella perspectiva que
se genera en el contraste y la desigualdad
Generalmente, una historia asumida como
real es de tal importancia, que resulta bastante
difícil aceptar una modificación en su estructura.

111
111

J

o111

1
111

◄

Ñ

¡
j

~

z

¡z
o
l

z
111
....

51

La historia que se asume como verdad requiere
de estímulos creativos para ser cuestionada.
La Revolución mexicana es, para la historia
nacional, un parteaguas que sentó las bases
para la institucionalización de la vida política
contemporánea, y por ello se percibe en la memoria
colectiva como un suceso crucial para el desarrollo
del país, o así se ha construido a partir de la historia
nacional oficial. Dada su importancia, el cuestionar
o intentar modificar la imagen revolucionaria es
una tarea sumamente delicada y rica de causar
susceptibilidades de diversos frentes. En su relato,
Ibargüengoitia desde el título parece presentar un
juego; con "Cuento para el niño revolucionario" e]
autor nos ofrece la posibilidad de leer un cuento
para niños. En primera instancia el texto aparece
ante nosotros como una potencia de una vivencia
amena, que nos remite quizá a la infancia, la vida
en familia y/o la escuela primaria. Sin embargo,
conforme se avanza en la lectura lo ameno se torna
agridulce a través de la narración de situaciones
contradictorias y ambivalentes. Pero el juego
continúa hasta el final, a pesar de los vaivenes.

�LOS PERSONAJES DE IBARCÜEMCOITIA SÓLO SOM, SIM PRECUMTARSE
POR QUÉ SOM ASÍ Y MO DE OTRO MODO, DEL MISMO MODO QUE LOS
HECHOSSÓLOSUCEDEM

Cabe recordar que en "Cuento para el niño
revolucionario" la naturaleza del juego no es de
chiste, ni tampoco de humor plano, sino más bien nos
encontrarnos ante un juego de ironía cuyo fin principal
es asumir la crítica a la ambivalencia de nuestra realidad
histórica. Sin embargo, es un juego en el que como
cualquier otro juego, el lector está obligado a tomarse
lo narrado con seriedad Tenemos aquí el meollo de la
importancia del tono irónico. Según Gadamer, el juego
sólo cumple con su objetivo cuando el jugador es capaz
de abandonarse por completo al juego; es decir que en
cierto sentido, el jugador está consciente cuando inicia
un juego, pero una vez que se encuentra inmerso en él,
es fiel a sus reglas internas y aquello que quede fuera
de la lógica del juego le resulta absurdo o simplemente
inconcebible. Aquel que juega es buen jugador cuando
no le es necesario sentirse esforzado al jugar (Gadamer,
1999).
Así, paralelamente, la lectura de "Cuento para el niño
revolucionario", nos invita a un juego primero a partir de
una explicación corno si fuéramos niños, y una vez que
asumirnos el papel de niños y nos disponernos a asimilar
lo que el autor está por narrarnos, podemos juzgar
nuestros propios prejuicios sin barreras adultas de por
medio. No obstante, nosotros corno jugadores sabernos
bien que estamos en medio de un juego, y cuando el
juego pone en riesgo nuestra propia integridad o la
integridad de nuestro marco de referencia ontológica
tendemos a desear salirnos del juego. Algunos jugadores
sentirán que su integridad es más vulnerable que la de
otros, e intentarán salirse antes. Sin embargo, la ironía
servirá de maquillaje para que la amenaza a nuestra
integridad no sea tan notoria y evite que salgamos todos
huyendo del juego. La ironía, a pesar de su carácter
mordaz, aparece en esta dinámica de juego como el
elemento clave de conquista del interlocutor escéptico
o celoso de sus tradiciones y creencias.
Además, la ironía funge como el ancla que permite
iniciar el proceso de comprensión. Para Gadamer, la
comprensión inicia justo cuando algo nos llama la
atención. Un fenómeno o un texto puede estar ahí,

pero si nuestros prejuicios no nos hacen dirigirnos
hacia él, éste jamás será sujeto de exégesis y por tanto
resultará inexistente. En el caso del "Cuento para el
niño revolucionario", la ironía llama la atención a
aquellos que creen que el artículo será sólo un cuento
ordinario. Ésta permite que el texto llame la atención
a partir de la sorpresa del lector generada por el
contraste de la realidad con el lenguaje. Existe, sin
embargo, otro tipo de lector, mucho más entrenado en
textos de tono irónico, y con un particular gusto por
éstos, que precisamente por la agudeza y sarcasmo
notorio del relato desde su título, se sentirá atraído a
la lectura del mismo.
La ironía permite marcar un distanciamiento entre
lo real y lo supuesto, pero también entre lo propio y lo
ajeno. La autocrítica, si no se practica con frecuencia,
puede tener consecuencias fatales en la integridad de un
sujeto; de ahí que en ocasiones la autocrítica se efectúe a
partir de un reflejo o analogía. Es decir, el ver los errores
e incongruencias en el otro resulta cuantitativamente
mucho más sencillo que el identificarlos en el yo. Cuando
Ibargüengoitia presenta a su receptor ideal como el niño
revolucionario, pareciera que lo hace con plena intención
de que sus lectores se reflejen en él. Y no sólo en él, sino
en cada uno de los personajes que conforman el "Cuento
para el niño revolucionario". 8 señor del Mustang, la
criada, el campesino, los policías, el supermercado,
las "marías" y las trasnacionales o extranjeros; todos
representan rasgos del mexicano y sus relaciones; y es
a partir de ellos que se traza la identidad del mexicano,
un mexicano hijo de la ReYolución mexicana.
El mexicano de Ibargüengoitia no es
unidimensional, se desdobla en diferentes tipos,
cada uno simple por separado, que en conjunto
constituyen una compleja realidad. Ibargüengoitia
toma los rasgos aparentes y superficiales de cada
personaje y los enfrenta con su contexto tanto
histórico corno presente, de modo que pone de
manifiesto los prejuicios sociales y su relativismo.
Bien dijo Bajtin que la literatura pone al nh·el de
la vida lo que está muy alto o lejano (Bajtin, 1991).

52

Dentro de lo simple, Ibargüengoitia evidencia la
claridad de lo complejo, aquello que no se nota a
simple vista cuando se está inmerso en el medio
que se pretende observar. El autor, sin proponer
ninguna acción en particular a modo de panfleto
político, se reduce en cambio a comunicar su
inconformidad y mofarse de ella. El texto de
"Cuento para un niño re\'olucionario" permite
que el lector se descubra a sí mismo a partir de
la crítica, y en ello radica la productividad y
pertinencia del "cuento". Su lectura incita al lector a
una introspección que extiende la lectura del texto
a la lectura de aquél que lee. Un texto literario es
productivo y pertinente en tanto que conlleve a
nue\'aS lecturas, incluida aquella del lector de sí
mismo2.
En la introspección nos encontramos con la
identidad y por ende con la "mexicanidad". La
esencia de la "mexicanidad" ha sido una de las
grandes incógnitas de varios pensadores nacionales.
Y es que pareciera, tal cual apunta Carlos Fuentes,
que la "problematicidad" misma de la constitución
de la "mexicanidad" es parte de la misma identidad
mexicana (apud. Lafaye, 1994: 25-34). La identidad
es en origen un concepto que aparece cuando el yo
se enfrenta al otro, de ahí su constante alusión en
sociedades mestizas.
Algunos memorables pioneros que se cuestionaron
sobre la "mexicanidad" fueron Alfonso Reyes, Samuel
Ramos, Octavio Paz, Roger Bartra y Bonfil Batalla.
También se pueden agregar fácilmente a la lista otros
más cercanos corno Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Rosario
Castellanos y, por supuesto,Jorge Ibargüengoitia. Cada
uno, desde su trinchera correspondiente, se dio a la tarea
de describir o explicar al mexicano. Los primeros más
bien parecen haberlo hecho para el exterior, es decir,
para aquel que no es mexicano, que es admirador secreto
de "lo mexican curious" y que sólo asigna el carácter de
verdadero a lo que parece mínimamente organizado bajo
metodologías claras y se tiñe de objetivo. En cambio los
segundos lidiaron con la mexicanidad sin proponerse fines
sociológicos o diplomáticos, sino más bien estéticos o de
expresión neta. Estos cuatro literatos, contemporáneos del
Estado moderno,plasmaron la esencia del mexicano en sus
2 Retomo aquí la idea del crítico literario Julio Ortega. quién afirma
que el rnlor de un texto literario se cristali=a en su pertinencia y
productividad, ambas pueden variar según cuándo y quién efectúe
la lectura, 5in restarle importancia a la calidad del texto en sí.

53

obras no por un interés especial en asignarle o ayudarle
a recuperar una identidad, sino más bien se sirvieron de
los rasgos que percibían en el mexicano para estructurar y
nutrir su narrativa, evidenciando que "lo mexicano rebosa
de ambigüedades y su definición no es inmutable; más bien
es polisémica" (Lafaye, 1994: 32).
Retomando el "Cuento para el niño revolucionario",
Ibargüengoitia en su relato toma los esquemas existentes
sobre la Revolución mexicana y los enfrenta a ejemplos
de la realidad cotidiana del mexicano de su época. Sus
audaces letras iconoclastas deshebraron la enajenada
idiosincrasia del mexicano moderno. En este sentido,
Ibargüengoitia jamás niega su propia historicidad, ni
la de su lector. 8 "Cuento para el niño revolucionario"
es en sí un encadenamiento, es una mediación, entre el
pasado, el presente y el futuro, puede incluso asumirse
como la segunda mímesis de Paul Ricoeur. 3 El relato de
Ibargüengoitia contrapone esquematización ante
tradición; rescata las ideas de la Revolución mexicana
(esquema) y lo compara con la cotidianidad (tradición),
tal cual sucede, según la descripción de Ricoeur, en la
segunda mímesis. "Cuento para el niño revolucionario"
coloca al dasein4 en el centro de su mensaje como
sentido principal del mismo. Así, se plantea a través del
encadenamiento de ideas el problema de ser revolucionario
y el sentido que tiene el serlo.
Jacques Lafaye nos dice: "sería exagerado pensar
que la nación mexicana es sólo resultado de la
voluntad política unificadora del régimen político
nacido a partir de la Revolución mexicana. Como
en otras naciones, las crisis son reveladoras de
los sentimientos patrióticos, y el sentido de la
solidaridad social" (Lafaye, 1994: 30). Lo relevante en
"Cuento para el niño revolucionario" no es entonces
el determinismo revolucionario en México como
nación-sin restarle importancia a este hecho en sí,
sino la constante cultural del mexicano en su historia.
El mexicano de antes y después de la Revolución
parece ser el mismo a ojos de Ibargüengoitia. Ante
esta inmutabilidad, quizá decepcionante para algunos
3 Paul Ri&lt;.:oeur plantea que la estructura narrati,·a de un texto literario
se consriruye en una triple mímesis. La mimesis I se refiere al origen del
texto, el momento en que todo lo que es el autor se concentra y genera
una idea cn.-ari,-a, el autor se mimctt:a con su obra; L1 mime.sis II es la obra
en si, sus procesos internos y cómo ésta funge como un puente entre el
autor y el lector; y la mimesis lll, sucede al momento de la lectura donde
la obra adquiere nue\'os sentidos a tra\'és del lector (Ricoeur, 1995).
4 De acuerdo con Heidegger, según Ricocur, el Da~ci11 es ·et lugar
en el que el ser que soos se constituye por su capacidad de plantear
el problema del ser y del sentido del ser." ( Ricoeur, 1995).

�e indignante para otros, Ibargüengoitia opta por
el humor, un humor ácido. Satiriza los preceptos
ideológicos más profundos e involucra al lector sin
dejarle escapatoria; ante lo evidente el lector sólo
puede asumir dos roles, el de víctima o el de cómplice,
es cuestión de sintonía. Octavio Paz, al describir
los personajes de Las mtLertas de Ibargüengoitia
comentó:

no fue un escritor de ideas -en este juicio abarco
tanto la obra literaria como la periodística- sino
un obser\'ador y un retratist a cuyos pies p arecen
firmemente anclados en la bondadosa tierra del
sentido común" (Bradu, 1989). Ibargüengoitia se
mantuvo a flote a lo largo de su ,·ida gracias a esa
rara percepción que denominamos paradójicamente
sentido común, aquél que nos recuerda que los
próceres no fueron siempre de bronce ro.

Los personajes de Ibargüengoitia sólo son, sin
preguntarse por qué son así y no de otro modo,
del mismo modo que los hechos sólo suceder..; el
cuestionamiento, como el juicio, debe venir de fuera,
es decir, del lector. Ibargüengoitia, al tipificar sus
personajes, invita al lector a cuestionarlos y reflejarse
en ellos.
Ibargüengoitia muere trágicamente tras un
accidente aéreo durante su trayecto de Madrid
a Bogotá para un encuentro de escritores. En el
mismo vuelo viajaban los escritores Ángel Rama
y Manuel Scor za. A casi 26 años de su muerte, la
obra de lbargüengoitia continúa llena de enigmas.
Sus libros poseen una ''vocación solitaria: oscilando
entre la consagración de los premios y el olvido de las
instituciones literarias, ellos nunca han encontrado,
sino hasta los últimos años de vida del autor, un sitio
propio" (Campara, 2005). Pese al paso del tiempo y
el potencial de su obra literaria, poco se ha dicho de
ésta y mucho menos del escritor. Al revisar la gran
cantidad de datos autobiográficos que se entretejen
en la obra de Jorge Ibargüengoitia, es inevitable
cuestionarse el porqué de su marginación. Como una
fotografía, la literatura contiene a la sociedad entera
de su tiempo, entreteje sus aciertos y desaciertos,
su favor y desprecio, su sentido social y padecer
económico, moral y cultural. Fabienne Bradu, años
después de la muerte del autor, aseveró atinadamente
en una de sus reseñas en Vuelta: "Ibargüengoitia

ft

:l
111
11,

~

"Son personajes simples y, en apariencia, de
una sola pieza. Ninguno de ellos duda, ninguno
reflexiona, ninguno se pregunta quién es o cómo
es. Sus acti\'idades mentales están al servicio de
sus pasiones y necesidades inmediatas. Su religión
se reduce a unas cuantas supersticiones; su moral a
unos pocos prejuicios. Pecan con frecuencia y con
la misma facilidad se absuelven" (apud. Valdés
Medellín).

3

111

1

•
1

-~
◄

11,

u

¡

111

Bibliografía
,\randa, JaYier (2008) "Los relámpagos de lbargücngoitiJ"
La Jornada. \léxico, 23 de enero. Obtenido de: \\'\\'\\'.jornada.
unam.mx
BaJtin, ;-..1ijail (1991). Teoría y estética de la novela . .\1adrid: Tau rus
Humanidades.
Bailare, Pere (1994). Einmcia: Lafig11mció11 irónica en el discurso literario
moderno. Barcelona: Quaderns Crema.
Bradu, Fabicnne (1989). ·.\ucopsia~ rápidas· Enero. Vuelta No. 146.
Obtenido en: &lt;\\·w,\·.lctraslibn:~.com&gt;
Campara, Claudio (2005). "lbargücngoitia, Jorge (1928-1983)
\ kxican \\Ti ter ami journalist" (1 de febrero): l. Universiry of Excta
1\'cbSitc. Obtenido en SCIRUS,julio 2008. httpJfwww.people
cx.ac.ukiccanapar works publícation~
Campesino, Juan (2005). La hisroria como ironía: Jbargfiengo1t1Cl
como /11storiador. Anaquel Ensayo. 2. Biblioteca Unh·crsitaria.
Guanajuato: l ni\'Crsidad de Guanajuato.
Domenella, Ana Ro~a (1989). Joq~c lbargücngoitia: la trasgresil'in
por la ironía. México: UA\I.
El Financiero. "Editará FCE libro de Jorge lbargücngoitia". F.I
Financiero c11 lmca. \léxico, 21 de enero del 2008.
(,adamcr, Hans Georg (1999). •[] juego como hilo conductor de la
explicación ontológica·. Verdad y .\létodo l. Salamanca: Stguemc
lbargüengoitia,Jorge (1972; na. rcimp.• 2003). ·cuento para niño
rc\'Olucionario". l'iajes en la Amctica ignota. ;-.. ladrid:Joaquín \1ortiz.
Lafaye,Jacqucs (1994). "Prolegómenos a todo estudio por venir
de la identidad nacional mexicana: reflexiones críticas·. \léxico:
Identidad y Cultura :-.·acionaL Biblioteca \ lcmoria :--. texicana, :'\umero
3. \ léxico, D.F.: t;A:--.1, Unidad Xochimilco.
:--.lonsi\'áis, Carlos (1980, 2000 reimp. 35). ·y yo preguntaba y
anotaba, y el caudillo no ,e dio por enterado". PrólOQ;o. A ustcde,
les consta \11tologia de la cronica cn .\kxico. :--.léxico: Ediciones Era.
Ramos, Samucl (1987). Perfil del mexicano y s11 c11lnira. \léxico: Espasa
Calpc.
Ricocur. Paul (1997) "La función hcnnenéutica del distanciamiento".
Hcrn1cncurica. Domlnguc= Caparras, José, comp. \tadrid: Arco
Libros.
Ricocur Paul (1995). "La triple mímesis". Tiempo y ;-,,'arración l.
\léxico Siglo XXI Editores.
Rostcr, Pctcr,J r. (1978). La ironía como merodo de análisis literario: la
poesía de Salvador ',ovo. \tadrid: Credos.
\'aldés \ lcddlin, Gon=alo (2008). "Jorge lbargücngoitla a 80 años
de su natalicio". El Universal. :--.léxico. (22. de enero). Obtenido en:
\\,\'\\'.cluni\'ersal.com.mx

54

•►

o

u
::¡

i
~

ui
~

~

•
111

J

o

•
a
111

◄

Ñ

¡
j

o'z

eo
z

o
1

z
111

-

,
w:~

r~ ll ·•

·.

w ~,.

'~•et
,l

,,

~~
1 ' •

�Truman Capote está marcado
por las contradicciones. Truman
Capote el personaje, claro.
Porque el escritor, que recibió
los descantones del personaje,
heredó una obra que sí, en efecto,
decayó cuando la existencia del
autor estaba en depresión; pero
en conjunto, en balance, es un
hito de la narrativa fundamentada
en la realidad y en experiencias
personales. Un hito de la
narrativa. No de la literatura. No
del periodismo. Truman Capote
se sirvió de la literatura y del
periodismo para construir su
narrativa y en el intento entregó
una aportación propia a la causa
de ambas expresiones.

.1 .. ....
.· ·,.' ·..1...:.·.:. .., . .
•.

,..

~

..
....
..

.

:-,

.. .

~

.. :

~

L •.,

ir

.,

. _, :,tf
\....

•

..

--.

.

..

.....

• •
•

NI JOSÉ CARIA

. . .. ..
,. .

57

�on la dificultad de llevar las riendas de
una vida sin control, empeñado en que
las recuperaciones nunca fueran plenas,
pese a sí mismo, Trurnan Capote acertó
con su obra. Precisamente después de un largo
periodo en el abismo de las drogas, el alcohol y el
mundo sofisticado en el que se movía entre fiestas
y viajes, durante 1979, el año en el que acaso fue el
más fecundo de su carrera, según su biógrafo Gerald
Clarke1; Trurnan Capote escribió una serie de relatos
cortos, de lo mejor que escribiera nunca, que hizo
públicos en The New Yorher, Interview y Esquire. Al
inaugurarse la década de los ochenta, Trurnan Capote
publicó Música para camaleones como reunión de esos
textos,junto a otros relatos corno "Mojave", escrito
originalmente corno un capítulo de Plegarias atendidas2,
la novela que nunca concluyó pese a que la anunció
después de aparecer el libro de A sangre fría, en 1966.
Gerald Clarke afirma que Música para camaleones
fue resultado de una suprema y heroica gesta de
concentración por parte de Trurnan Capote. Que
hizo un último esfuerzo para demostrar lo que era
capaz cuando ponía su cerebro a trabajar. Una vez
conseguido, Truman Capote se rindió a lo que él
llamaba "mis demonios" y en esa entrega olvidó
concluir Plegarias atendidas. Truman Capote tenía
ya la certeza de que con Música para camaleones había
llevado a cabo la idea que le rondaba en la cabeza
de que un escritor debía tener todos sus colores y
capacidades disponibles en la misma paleta para
mezclarlos y, en casos apropiados, para aplicarlos
simultáneamente (Capote, 19946: 7-14). Así
también se lo contó al periodista Lawrence Grobel
que publicó Conversaciones íntimas con Truman Capote3.

e

l Gerald Clarke cuenta, en Truman Capote. La biografía (Ediciones
B. 1996; traducción de Víctor Pozanco). que en 1979 el escritor
consiguió dejar de beber. "Casi codos los días bajaba quince pisos
hasta un pequeño estudio que había alquilado en el mismo edificio
(...) y allí, a salvo de llamadas y ,·isitas inoportunas. escribía en sus
cuadernos y en sus blocs amarillos(...). Siempre se sintió más a gusto
escribiendo cosas cortas, independientemente del género(...) todos
aquellos años de autodestrucción no dañaron su musical oído para
los ritmos e inflexiones del inglés."
2 La primera edición de Plegarias atendidas fue publicada en forma
inacabada eres años después de la muerte de Capote, ocurrida en
1984 Editorial Anagrama publicó la ,·ersión en castellano.
3 Convcrsacrones íntimas con Truman Capote (Anagrama, 1986.
Traducción de Benito Gómez lbáñez), apareció un par de años
después de la muerte de Capote y concentra una scrie de enrrc,istas
entre Grobel y Capote en las que se dibujan diversos aspectos de la
vida y obra del autor de Asangre fría en tomo a su formación, el éxito.
la \'ida pri,·ada y el proceso creativo.

Dice Capote:
Eso es lo que intenté hacer en Música para camaleones.
Ahí utilicé todas las diversas técnicas que conocia
en un solo relato, como los retratos de las personas.
Empleé todos mis conocimientos sobre la prosa, la
confección de guiones, todas las distintas formas
en que he trabajado, aplicando todas las técnicas
simultáneamente.

Música para camaleones es eso -esa ambición de
Capote- y otras implicaciones ocultas entre líneas.
Vayamos por partes. El mismo Truman Capote
describía su trayectoria a través de cuatro ciclos
creativos ( Capote, 19946). El primero: los inicios
exclusivamente literarios que arrojaron la novela
Otras voces, otros ámbitos. El segundo: el tránsito de la
ficción a la no ficción, que va desde la novela Desayuno
en Tiffany's a una serie de artículos y reportajes
publicados en The New Yorker que después aparecieron
en forma de libros, como el titulado Se oyen las musas
sobre el primer intercambio cultural entre Estados
Unidos y la Unión Soviética. El tercero: la creación
de lo que implica una novela real con la factura de
A sangre fría. Y el cuarto y último ciclo: dentro de la
eterna proyección de Plegarias atendidas como una
variante de novela real, la elaboración de relatos de
ficción y de no ficción basados estrictamente en la
documentación y en experiencias personales.
Las historias de Música para camaleones están
ubicadas en el cuarto y último ciclo creativo de
Trurnan Capote. Son historias narradas desde
la perspectiva del método, en un procedimiento
que el periodista Ryszard Kapuscinski también
empleó en su libro El sha o la desmesura del poder en
el que reconstruye la caída de Reza Pahlevi del
trono iraní durante 1978 a partir de la exhibición
de fotografías, documentos y grabaciones. Truman
Capote relata a partir del modo en que consigue
la información: la entrevista a los personajes
tal cual, transcrita en su totalidad, con algunas
acotaciones narrativas, descriptivas e indicativas
(en las que incluso también remite a fotografías,
documentos, cartas y notas de su diario personal) y
con reconstrucciones de diálogos y flash backs de los
personajes. Si consideramos que Trurnan Capote
también privilegia el presentisrno, el aquí y ahora
de los sucesos mediante la precisión temporal
58

explícita, el registro aparece corno propio de una
obra drarnatúrgica o de un guión cinematográfico.
Veamos un ejemplo, el final del texto uun día de
trabajo": Trurnan Capote acompañó a una trabajadora
doméstica durante una jornada laboral que
concluyeron en el interior de un templo, arrodillados.
Escribe Capote:

lo confesó a Grobel de la siguiente manera:
¿y en manto a la elección del tema? ffue la idea de
escribir acerca de un crimen horrendo lo que le
llevó a trabajar en A sangre fría?
No escogí el tema porque me interesara mucho.
Fue porque quería escribir lo que yo denominaba
una novela real, un libro que se leyera exactamente
igual que una novela, sólo que cada palabra de él
fuese rigurosamente cierta (Grobel, 1986: 113).

MARY: Dios Santo, danos tu gracia. Por favor,
Señor, ayuda al señor Trask a dejar de beber y a no
perder su trabajo. Por favor, Señor, no dejes que
la señorita Shaw sea un ratón de biblioteca y una
solterona; debería traer a tus hijos a este mundo.
Y, Señor, te ruego que recuerdes a mis hijos y a mi
hija y a mis nietos, a todos y a cada uno. Yte ruego
que no permitas que la familia del señor Smith lo
envic a un hogar de jubilados; él no quiere ir, llora
todo el tiempo...
(Su lista de nombres es más numerosa que las
cuentas del rosario, y sus ruegos a favor de ellos
tienen la intensidad de la llama del cirio en el altar.
Se interrumpe para mirarme).
MARY: tEstá rezando?
TC: Sí.
MARY: No lo oigo.
TC: Estoy rezando por usted, Mary. Quiero que
viva para siempre.
MARY: No ruegue por mí. Yo ya estoy salvada.
(Coge mi mano y la estrecha.) Ruegue por su
madre. Ruegue por todas las almas ahí perdidas,
en la oscuridad(...).

La idea metódica "forma al servicio del fondo"
funciona en Capote a la inversa. Si se narra para obtener
algo (en el periodismo, la verdad), Truman Capote
narra exclusivamente para conseguir precisamente ese
uarte verdadero". El fondo, la realidad, está al servicio
de su forma. Capote busca, o encuentra o le llegan de
cualquier manera, los acontecimientos en función del
registro que pretende poner en marcha. En Música para
camaleones esos acontecimientos son anécdotas basadas
en experiencias personales, incluso anécdotas de
introspección propias dcl ámbito privado o de un diario
como lo puede significar el relato uDeslurnbrarniento",
en el que muestra cómo desde niño ya confesaba el deseo
por "querer ser una chica", o la autoentrevista titulada
uvueltas nocturnas. O experiencias sexuales de dos
gemelos siameses" que concluyó con la máxima: "Pero
aún no soy un santo. Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy
homosexual. Soy un genio".
Si el periodismo tiene corno materia prima los
hechos de interés colectivo, eso le importa poco o
nada a Truman Capote.
Si el periodismo tiene un compromiso, una acción
política, como instrumento de solidaridad con la
realidad y con los hombres mismos, Truman Capote
lo olvida en función de su propia misión que es la
estética del texto. La solidaridad de Truman Capote
es en todo caso consigo mismo, con su ambición de
narrador transgresor a fin de introducir lo real en la
novela, o la novela en lo real. Decía Capote:

En estas líneas, Trurnan Capote concentra sus
constantes, sus claves, contenidas en los materiales
de Música para camaleones, productos de la experiencia
misma y de la observación, a saber: narración,
reproducción de diálogos en su totalidad, acotaciones
precisas, descriptivas.
Truman Capote es, ante todo, técnica. la realidad,
cualquier anécdota, es motivo para poner en marcha
la maquinaria técnica de narración. Cuando se le
presentaba el terna apropiado, Truman Capote
intentó lo que él llamaba uel arte verdadero" que no
era sólo escribir bien, corno lo explicó en el prólogo de
Música para camaleones, sino someterse a las diabólicas
complejidades de construir párrafos, la puntuación, el
empleo de diálogos, por no mencionar el plan general
del conjunto. Incluso A sangre fria así surgió. Capote se

No se trata de realidad o imaginación. Es una
cuestión de escultura narrativa, de eso se trata en
realidad. Es una cuestión de aprender a dominar
la narrativa de modo que se desenvuelva más de
prisa y, al mismo tiempo, con mayor profundidad.
Técnicamente, sé moverme igual de bien en las dos
direcciones (Grobel: 87).
59

�Capote no dejó nunca de plantearse cuestiones
tan básicas como la estructura y el orden. Su biógrafo
Clarke dice que podía pasar horas analizando un solo
párrafo, "como un tallista de diamantes pensando en
cómo transformar una piedra en bruto en una joya
resplandeciente" (Clarke, 1996: 302). Técnica. Capote
es técnica, un artista, un escultor de narrativa que
poco le importa que la forma se cargue el fondo. No
es el caso de A sangre fria, pero las historias de Música
para camaleones resultan limitadas, superficiales. En
este contexto, este análisis interesado en encontrar
lecciones para el periodismo puede resultar injusto
en cuanto a que Capote advirtió que nunca pretendió
ejercer el periodismo ni someterse a las exigencias
de la profesión4; de hecho cuando acudía a los
acontecimientos de su interés para escribir "ni una
sola vez verían a T ruman tomando notas", dice su
biógrafo Clarke cuando explica la manera en que
nuestro narrador realizó el trabajo de campo para A
sangre fría:
Truman tenía la teoría de que ver un bloc o, peor
aún, un magnetófono, inhibía la espontaneidad. La
gente se mostraría tal cual era, afirmaba, sólo en
conversaciones aparentemente casuales. A menos
que viesen una pluma o un lápiz no pensarían que sus
palabras fuesen a reproducirse: "No daba en absoluto
la impresión de que te entrevistara", manifestó Wilma
Kidwell, que era la madre de Susan, la mejor amiga de
Nancy Clutter (Clarke: 434).

Clarke considera que el método de Capote era
bastante lento pero eficaz, ya que una vez que escribía
en un papel lo que había averiguado, elaboraba
una versión de las entrevistas del día y después la
comparaba con las notas de su colaboradora, la
periodista Nelle Harper Lee.
Para construir los materiales de Música para
camaleones, Capote procedió de manera similar pero
4 Manuel González de la Aleja, en su estudio Ficción y Nuevo
Periodismo e,, la obra de Truman Capote (Unh-ersidad de Salamanca,
1990) afirma que Capote no era ni había sido nunca un periodista.
"Capote no quiere comprender lo que sucede a su alrededor, aspira
a hacer comprensible, 'falseando' la realidad. una concepción
nol'elística del mundo, una concepción anterior al hecho periodlstico
y no en relación dialéctica con éste. ~o es de extrañar entonces
que en 1972 fuese incapa= de escribir para la re\ista RolliJ1g Stone
un reportaje sobre la gira que en Norteamérica llevaron a cabo los
Rolling Stone, o que tampoco concluyera el encargo de Thc Washington
Post de escribir sobre una serie de brutales asesinatos."

añadió a la anécdota, como ya lo señalábamos, una
dosis de introspección propia de su bagaje y de su
propia biografía. El encuentro con la aristócrata
de la Martinica, con el asesino miembro del clan
de Charlie Manson recluido en la presión de San
Quintín o con la trabajadora doméstica, fluyen sin
la advertencia de libretas de notas ni magnetófonos
de por medio. Fluyen como relatos de su testimonio,
de su experiencia con esa aristócrata, con ese preso o
con aquella mujer que conservaba gatos muertos en la
nevera. Pero ello no implica que pueda subrayarse que
las historias de Música para camaleones, como materiales
fundamentados en la realidad, carezcan de rigor
informativo y se pierdan en trivialidades, incluso los
textos con materia prima para el periodismo, por sus
hechos o por sus personajes, estarían en el cesto de
la basura si hubieran sido revisados por un editor
que no tuviera la suficiente libertad mental para no
encasillar al periodista de talento en unas normas
convencionales de género y de profundidad que le
vendrían estrechas a Capote. El texto "Una adorable
criatura", un perfil de Marilyn Monroe en el contexto
de una tarde con la actriz, debe leerse y comprenderse
como lo que es: el relato de la experiencia de Truman
Capote con la célebre actriz durante unas horas. Tal
como Lillian Ross lo realizó con Retrato de Hemingway
al registrar con precisión y exactitud su experiencia
de dos días con el Nobel de Literatura. Sí, Capote
muestra rasgos de la personalidad del personaje, de
los personajes, a través de la transcripción textual
y total de los diálogos; pero el lector que espere
revelaciones del pensamiento de la actriz en torno
a su profesión, podría quedar decepcionado ante
preguntas y respuestas como las siguientes:
TC: Así que cuéntame lo de ese amante secreto.
MARILYN: (Silencio.)
TC: (Silencio.)
MARILYN: (Risitas.)
TC: (Silencio.)
MARILYN: Tú conoces a muchas mujeres. lCuál
es la más atractiva que conoces?
TC: Bárbara Paley, sin duda. Indiscutiblemente
(Capote, 1994b: 255).

Lo extraordinario en Truman Capote está en las
formas y en los potentes atributos con que construyó
sus narraciones sobre asuntos aparentemente
60

triviales y hasta absurdos. No buscó mirlos blancos
ni grandes tragedias. Todos los mirlos son negros y
todas las tragedias son grandes. Todos los sucesos son
importantes siempre y cuando se cuente con el talento
para registrarlos y narrarlos. Capote lo tuvo. Ylo sabía
porque se lo dijo a Grobel en una de las entrevistas que
sostuvieron:
No creo que lo que un artista utihza como tema
sea tan importante como la manera en que lo usa.
Eso es lo que distingue a una persona de talento
muy fino de alguien que simplemente tiene talento.
Un artista verdaderamente bueno puede tomar
algo bastante ordinario y, sólo con su habilidad y
fuerza de voluntad, convertirlo en una obra de arte
(Grobel, 1986: 40).

Capote dejó claro con su obra que la realidad
suele ser siempre más rica, fantástica y terrible que
cualquier ficción al momento de contar una historia
ya sea la de las personas con quienes nos rodeamos
-como él, con una aristócrata de la Martinica que
gusta de ponerle música a los camaleones de su
jardín-, o lo que leemos en los periódicos, como a
él le ocurrió el 16 de noviembre de 1959 cuando abrió
el ejemplar de The New York Times para encontrar, en
el centro de la página 39, una columna sin excesivo
lujo tipográfico, fechada en Holcomb, Kansas, y con
el titular: "Rico agricultor y tres miembros de su
familia asesinados", que le daría el motivo para poner
en marcha, durante los próximos seis años, la idea de
escribir una novela fundamentada en la realidad que
sería conocida como A sangre fría.
En el caso de Música para camaleones, el empleo de la
anécdota humaniza los relatos en sí mismos. El relato
está personalizado; la narración no es abstracta.
Truman Capote también es potente en el uso de la
visibilidad. Es preciso en sus transcripciones y en
sus descripciones. Y eso hace creíbles sus anécdotas.
Creíbles sí, verdaderas es lo de menos para él. Pero
algunas lo son. Son también verdaderas porque nadie
reprochó un dato de A sangre fría y muchos personajes
de la alta sociedad neoyorquina lo condenaron hasta al
ostracismo porque se sintieron descritos y utilizados
como personajes de los capítulos de la novela Plegarias
atendidas que, en la medida que los escribía, los daba
a conocer en las páginas de Esquire. Joseph M. Fox,
editor de la edición americana de Plegarias atendidas,
)

61

en el prólogo de la edición póstuma de la novela que
también aparece en la versión en castellano, cuenta
que Capote resultó afectado por las reacciones ante
su trabajo, pero que declaraba provocativamente:
"¿Qué se esperaban? Soy un escritor y me sirvo de
todo. ffs que la gente se pensaba que me tenía para
entretenerles?".
Fue un escritor y se sirvió de todo. Truman Capote
nos dice que hay que aprender tanto, y de tantas
fuentes: no sólo de los libros, sino de la música, de la
pintura y hasta de la simple observación de todos los
días. Lo apuntó en el prólogo de Música para camaleones:
Tan sólo diré que lo único que un escritor debe
trabajar es la documentación que ha recogido como
resultado de su propio esfuerzo y observación, y no
puede negársele el derecho a emplearla. Se puede
condenar, pero no negar.

En Truman Capote opera la entrega total a la
escritura tan vehemente como cuando se ama a alguien,
en un ejercicio orgiástico permanente. Esa es la orgía
perpetua de la que hablaba Mario Vargas Llosa al
estudiar la novela Madame Bovary y el proceso creativo
de Gustav Flaubert, un autor cuya actitud hacia la
escritura, su perfeccionismo, es lo que a Truman Capote
le gustaba perseguir. La orgía de Flaubert. La orgía de
Vargas Llosa. La orgía de Capote. La de los escritores
que hacen de su oficio, de sus lecturas y revisiones,
una operación de pasión infinita; la de los escritores
que viven en una erección permanente y que se sirven
sin escrúpulos de toda la realidad, que convierten en
literatura todo lo que les va ocurriendo y que tienen la
manía de la documentación llevada a extremos por una
ambición totalizadora.
Esta visión es la que más interés provoca como
periodista. En la visión totalizadora de la vida y en
el pormenor que revela atmósferas, paisajes, modos
de existencia, formas de conducta y pensamientos
singulares de personajes, la novela como A sangre fría
recuerda a cada paso la ambición del reportaje: valerse
de todos los géneros periodísticos (todos esos colores
y capacidades disponibles en la misma paleta para
mezclarlos y, en casos apropiados, para aplicarlos
simultáneamente, como lo pensaba Capote) para
ofrecer un panorama completo, una visión de
conjunto que es la suma de varias singularidades; es
lo que sucedió y cómo sucedió desde el punto de vista

�de sus antecedentes y de sus consecuencias, desde
quienes lo vivieron o escucharon de él, desde quienes
resultaron afectados directa o indirectamente, desde
quien lo pone por escrito y opina también.
Este es el caso de A sangre fría. No el de Música
para camaleones. Música para camaleones es la antítesis
de A sangre fría. Es consecuencia, sí, de A sangre fría y,
digamos, su confirmación como experto criminalista
que podría ser solicitado por un detective que trabaja
en un caso de asesinato múltiple que desembocaría en
la novela corta "Ataúdes tallados a mano. (Relato real
de un crimen americano)", un thriller de espléndida
factura que, para su biógrafo Clarke, sería su última
obra de envergadura.
Música para camaleones es bagaje, memoria, experiencia.
A sangre fría, documentación y reconstrucción. En A
sangrefría, el narrador está oculto y ubicado en las alturas
de la reconstrucción de los hechos reales, como relator
invisible que todo lo observa y lo cuenta, como Flaubert
en Madame Bovary. En Música para camaleones, la actitud
es la opuesta: el narrador está situado en el centro de la
escena. Truman Capote se arriesga a pintarse a sí mismo
a través de la elaboración de la experiencia vivida; se
aferra a su perspectiva radicalmente subjetiva y desde
esa perspectiva muestra sus hallazgos, incluso allí donde
los hechos parecen ordinarios.
La convención indica que, en una entrevista, el
entrevistador debe quedar completamente al margen
del protagonismo. En Música para camaleones, Truman
Capote hizo lo contrario para demostrar que se podía
sostener un diálogo situándose en el centro. Truman
Capote se metió en camisa de once varas y salió ileso.
La presencia del autor como narrador protagonista
puede resultar contraproducente si se utiliza en
un contexto inadecuado. La voz protagonista del
narrador sólo podría resultar eficaz si se explica la
historia de un modo que sería imposible contar con
una simple enumeración directa de los hechos, lo cual
genera tensión dramática, como un relato. Yeso, eso
es lo que hizo Truman Capote.
En la novela corta "Ataúdes tallados a mano",
Truman Capote está situado al centro de la
reproducción total de los diálogos reales o
imaginarios. Desde la conversación, desde las
respuestas de sus interlocutores o personajes, desde
los recuerdos presentados a manera de flashbacks y
una serie de breves acotaciones narrativas en estilo
libre indirecto, Truman Capote reconstruye, a caballo

entre el relato y el guión cinematográfico, una serie
de asesinatos a miembros de un jurado en el interior
de los Estados Unidos.
Como parte de los materiales hechos como
variantes de novela real, fundamentados en la realidad
y en experiencias personales, "Ataúdes tallados
a mano" es un relato creíble, pero verdadero, ya lo
decíamos, es lo que menos importa para el autor.
No obstante el subtítulo "Relato real de un crimen
americano", "Ataúdes tallados a mano" corresponde
a un producto de la imaginación. Así lo revela Gerald
Clarke en la biografía de Capote:
La idea de Ataúdes tallados a mano se la dio Al
Dewey, que varios años atrás le había hablado de
una serie de estrafalarios asesinatos en Nebraska
(... ). Truman siguió el caso por teléfono y puede
que también realizase alguna entrevista. Pero
su "Relato real de un crimen americano", como
subtituló el relato, es básicamente imaginado.
Su detective, un aficionado, no era una persona
real sino que estaba formado con rasgos de varios
hombres de leyes que había conocido, y Truman,
pese a que así lo dijo en su manuscrito, no era para
el detective lo que el Dr. Watson para Sherlock
Holmes (Clarke, 1996: 693).

TRUMAN CAPOTE NO SE APECA A LA VERDAD, A LO QUE

3

EXCLUSIVAMENTE OCURRE: LO INVENTA, PERO HA SIDO CAPAZ

:;¡

DE HACERLO CREER COMO SI FUERA CIERTO PORQUE ALIMENTÓ

ft

111

A

◄
A

••o
111

•◄

-..
:

u

¡

111

•&gt;

o
...

-•~u

ui
~

i
•
111

J

o

•
1
111

◄

Ñ

¡
j
¡'

Truman Capote mezcló ficción y realidad en
"Ataúdes tallados a mano". Transgredió propiedades;
alejó al relato del periodismo y lo insertó en el ámbito
literario. Truman Capote no se apega a la verdad, a
lo que exclusivamente ocurre: lo inventa, pero ha
sido capaz de hacerlo creer como si fuera cierto
porque alimentó la ficción con datos de la realidad,
de su realidad, de su propia experiencia personal.
Esta situación, para algunos estudiosos (González
de la Aleja, 1990: 100) de la obra de Truman Capote,
condiciona de forma definitiva su obra de no ficción
hasta el punto hacerla inexistente como tal.
Antítesis de A sangre fría en términos formales
y morales, "Ataúdes tallados a mano" es, sí,
temáticamente, una prolongación de la experiencia de
la obra cumbre de Truman Capote. Incluso, Truman
Capote empleó el mismo procedimiento de A sangre
fría para inaugurar "Ataúdes tallados a mano". En
ambos casos los primeros párrafos son precisos en
descripciones geográficas de los escenarios de los
respectivos sucesos; y el tono, el registro, resulta
62

111

¡•

u
z

IU
.,_

....

i

IU

D
.,_

....

s-

.,_

;
•z
o
••
•
i
IU

•z
111
111

z
u
:a

•

~

111

f

LA FICCIÓN CON DATOS DE LA REALIDAD, DE SU REALIDAD, DE SU
PROPIA EXPERIENCIA PERSONAL.
telegráfico, como una crónica informativa, a través
de una alternancia de frases cortas con frases largas.
Pero después ambas estructuras son distintas. Todo
es distinto, opuesto. A sangre fría está fundamentada
en la reconstrucción de los hechos a través de una
narración en estilo libre indirecto; "Ataúdes tallados
a mano", en la transcripción total de los diálogos. A
sangre fría, novela real. "Ataúdes tallados a mano",
variante de novela real. La distancia de más de diez
años entre obra y obra le permiten a Truman Capote,
sin embargo, imprimir en "Ataúdes tallados a mano"
nuevas preocupaciones, nuevas ideas en torno a la
síntesis y, particularmente, superar deficiencias que
reconocía en lo que había escrito hasta entonces,
incluso en A sangre fría. No se trataba de un asunto
sobre sus contenidos ni sus enfoques, sino sobre la
organización de los propios textos:

En Música para camaleones intentó explotar esa
energía y sus facultades narrativas a su disposición.
Entonces, ¿eso lo convierte en su mejor libro? Esta
pregunta se la formuló Grobel a Capote, y consiguió la
siguiente respuesta: "No. Pero creo que es interesante
porque entonces dio muy buen resultado" (Grobel,
1986: 89).
Lo cierto es que Truman Capote confirmó con
"Ataúdes tallados a mano", con los textos de Música
para camaleones y particularmente con A sangre
fría, lo que se puede conseguir con materiales tan
desestimados y ordinarios. Ceñirse a la realidad para
contarla, para mostrarla, es un desafío mayúsculo,
tanto o más que inventarla o imaginarla o modificarla.
Eso nos lo dice Capote con su trabajo, y lo explica
también Gerarld Clarke en unas páginas de la
biografía capoteana:

Volví a leer A sangre fría y tuve la misma
impresión: había demasiados momentos en los
que no escribía tan bien como podría hacerlo,
en los que no descargaba todo el potencial.
Con lentitud, pero con alarma creciente, leí
cada palabra que había publicado, y decidí que
nunca, ni una sola vez en mi vida de escritor,
había explotado por completo toda la energía y
todos los atractivos estéticos que encerraban los
elementos del texto (Capote, 19946: 13).

Truman venía sosteniendo que el relato no
imaginario podía ser tan ingenioso y original como
la pura ficción. En su opinión, la razón de que
fuese considerado, por lo común, como un género
menor estribaba en que casi siempre lo escribían
periodistas poco preparados para explotarlo.
Sólo un escritor "que domine completamente las
técnicas narrativas" puede elevarlo a la categoría
de arte. "El periodismo", añadía, "se mueve siempre
en un plano horizontal al contar una historia ,

�mientras que la narrativa -la buena narrativase mueve verticalmente, profundizando en el
personaje y en los acontecimientos. Al tratar un
hecho real con técnicas narrativas (algo que un
periodista puede realizar a menos que aprenda a
escribir buena narrativa) es posible elaborar este
tipo de síntesis." Como por lo general los buenos
narradores habían desdeñado el reportaje y la
mayoría de los reporteros no habían aprendido
a escribir buena narrativa, no se habfa llegado a
tal síntesis ni tampoco advertido el potencial de
los relatos ceñidos a los hechos. Era como mármol
aguardando al escultor, como la paleta aguardando
al pintor (Clarke, 1996: 480-481).

f

Mármol aguardando al escultor. Hermosa
imagen. Trurnan Capote correspondió a ella y
consiguió resultados genuinos que establecieron
precedentes. Sin embargo, se nos advierte que
la obra de Trurnan Capote es auténtica, pero no
inaugura un nuevo género corno comúnmente
se señala en A sangre fría como la primera novela
de no ficción. Tarnpoco fue el primero en vestir
los hechos con los colores de la ficción, lo que ya
habían hecho algunos escritores desde el siglo
XVIII (corno cuando Daniel Defoe publicó Diario del
año de la peste); y -para remitirnos al contexto en
que habría de operar Capote- corno lo intentaron
con éxito, desde los años cincuenta del siglo veinte,
algunos periodistas de The New Yorker como John
Hersey y Lillian Ross con trabajos corno Hiroshima
y Retrato de Hemingway, respectivamente; trabajos
con los que el estilo del llamado Nuevo Periodismo
(Wolfe,1976: 70) adquirió un impulso decisivo.
A sangre fría no era un nuevo género aunque así
se lo pareciese a muchos lectores. Otros ya había
utilizado técnicas propias de la novela pero nadie
había llegado a escribir un relato verídico que
pudiera leerse como una novela.
Fue el primer novelista de talla que arriesgó su
tiempo, su talento y su reputación en un reportaje
tan largo, y para muchos de sus colegas, A sangre
fría fue una obra pionera que abriría un nuevo
campo (Clarke, 1996: 485).

Gerald Clarke pone de esta manera en la balanza la
máxima obra de Trurnan Capote y se atreve a afirmar

que obras posteriores a A sangre fría, hechas corno
reportajes novelados, corno Los ejércitos de la noche de
Norrnan Mailer, no se habrían escrito, o al menos no
de la misma manera, si Trurnan Capote no llega a dar
con aquella noticia en el otoño de 1959 que le permitió
poner en marcha una maquinaria técnica de escultor
de narrativa; una maquinaria que abrió brecha para
despertar nuevas sensibilidades dentro de una
tradición de escritura, como la norteamericana,
profundamente realista y precisa al momento de la
descripción.
Trurnan Capote es un personaje contradictorio,
pero un autor constante en la producción de
materiales narrativos, mestizos, híbridos, entre
ficción y no ficción, entre la aplicación simultánea de
géneros y recursos, fundamentados en la realidad y en
experiencias personales. Un individuo en el que operó
la insatisfacción como motor para vivir y para escribir.
Creía que Dios le entrega a uno un don y también un
látigo; "y el látigo es únicamente para autoflagelarse",
afirmaba (Capote, 19946: 7). La insatisfacción destruyó
al personaje, pero alimentó al escritor porque, en éste, la
insatisfacción funcionó corno tensión necesaria y hasta
deseable para conseguir en cada relato o reportaje lo que
se buscaba y cómo se pretendía contarlo . .

1

u

~
&gt;&lt;
11!

Ñ

'1

1
o
g
◄

111

D
.1
111

a.

~
111

a:

1

oUI
.1

Referencias
Capote, Truman (1994a). A sangre fría. Traducción de Fernando
Rodriguez. Barcelona: Anagrama.
Capote, Truman (1994b). Música para camaleones. Traducción de
Benito Gómez Ibánez. Barcelona: Anagrama.
Capote, Trumao (1994c). Plegarias atendidas. Traducción de Ángel
Luis Hernández, Barcelona: Anagrama.
Capote, Trumao (2000). Retratos. Traducción de ~fauricio Bach,
Francesc Roca y Benito Góme::: [báñe:::. Barcelona: Anagrama.
Capote, Truman (2002). Los perros ladran. Personajes públicos y lugares
privados. Traducción de Damián Alou. Barcelona: Anagrama.
Clarke, Gerard (1996). Truman Capote. La biografía. Traducción de
Víctor Pozanco. Barcelona: Ediciones B.
Chillón, Albert (1999). Literaturay Periodismo. Una tradición de relaciones
promiscuas. Prólogo de ~lanuel Vázquez Montalbán. Barcelona:
Universidad Autónoma de Barcelona. Servicio de Publicaciones.
Gonzáles de la Aleja, Manuel (1990). Ficción y Nuevo Periodismo en la
obra de T111ma11 Capote. Ediciones de la Universidad de Salamanca.
Johnson, Michael L (1975). El nuevo periodismo. La prensaunderground,
los artistas de la 110 ficción y los cambios en los medios de comu11icación del
sistema. Buenos Aires: Ed. Troque!.
Wolfe, Tom (1976). El Nuevo Periodismo. Traducción de José Luis
Guarner. Barcelona: Anagrama W Ed. en inglés, 1973).

64

oUI
oa:
111

◄

Ñ

¡
j

j
111

mRODRICOFRESÁN

luMO_Los esc~tores µevan, por lo

a:

: 111:.en?s, cua~ro vidas: 1~ vida privada, la vida
u
◄

p:ublica, la "!da de los libros que escriben y la
u
vida de _los lib~os que lee11;. Y l~s biografías de
~
¡:
los escntores tlenen la obligación de contarlas
'
o- todas y de revelar la trama secreta que une a
3
esas cuatro vidas.
i
i

1

OI

1

Q

65

�DOS

Y, claro, esa extraña
paradoja: las vidas de los escritores
son nómadas y sedentarias al mismo
tiempo. Por un lado, se escribe
quieto, por lo general sentado
( nunca me creí del todo esas fotos
que muestran a Hemingway y a
Nabokov haciéndolo de parado);
pero hay mucho viaje y se mueven
tantas cosas dentro de esas cabezas.
Existen, de acuerdo, numerosos
ejemplos de escritores vitalistas
e hiperkinéticos que necesitan,
primero, hacerlo de este lado y
recién después pasarlo en limpio en
página o pantalla. Hemingway otra
vez. Los J acks London y Kerouac,
por ejemplo: la práctica antes de
la teoría, la acción precediendo a
la reflexión. Son escritores que, de
algún modo, saben o intuyen que lo
suyo no es una vida sino, desde el
principio, una biografía. Y que, por
lo tanto, debe resultar apasionante.
Son los escritores cuyas felices
existencias, por lo general, suelen
terminar mal y tristes.
TRES Conozco varios
escritores que no soportan las
biografías de los escritores.
Prefieren, me explican, no saber
nada de la non-fiction detrás de sus
fictions: entender así al escritor
como apenas un medio médium
encargado de captar historias
y difundirlas. A mí, en cambio,
me gusta saberlo todo. Pero,
también, me resu ltan mucho
más interesantes las vidas de los
escritores "quietos". Esos que
no fueron a ninguna guerra, no
sobrevivieron al hundimiento del
Titanic, no estuvieron enredados
entre las sábanas de alguna
hollywoodense diosa sexual,
ni entraron y salieron de los
peligrosos territorios de la política
o lo político. Para decirlo de algún

modo: me gusta mucho leer las
biografías de escritores que se la
pasan escribiendo y leyendo. Me
gusta ver y disfrutar de cómo el
biógrafo se las arregla para contar
una buena historia con todo
eso que, tan sólo en apariencia,
parece tan poco para contar y sin
embargo...
CUATRO Dos (por
cuatro) vidas de dos titanes de las
letras protagonizan la presente
temporada literaria española.
La primera de ellas es Gabriel
García Márquez: Una vida de Gerald
Martín (Debate) -biografía no
autorizada por el biografiado pero
sí "tolerada"- narra los muchos
años de compañía del colombiano
al que demasiada gente que nunca
lo conoció no vacila en llamar
"Gabo". Martín -quien dedicó
muchos años a la empresa- sigue
por medio mundo al escritor de
El coronel no tiene quien le escriba (el
índice onomástico de luminarias
y oscuros es casi una novela en sí
misma) y narra el proceso de cómo
un creador de personajes acaba
convirtiéndose en otro personaje
sobre cuyo creador no tiene un
control absoluto. Así, lo más
interesante del libro de Martín no
pasa por la certeza de los merecidos
laureles sino por las incertidumbres
de esas malezas imposibles de
mantener a raya para que no se
metan y embrollen el trazado de
un jardín perfecto limitado con
las salvajes e indómitas selvas de
Macondo.
La segunda de las biografías es El

mundo es así: Biografía autorizada de V.
S. Naipaul (en la flamante editorial
Duomo, donde se traducirá el 2010
la deslumbrante Cheever: A Life
de Blake Bailey) y es uno de esos
libros que da miedo y, sépanlo, el
66

"autorizada" en el título no significa
otra cosa que Naipaul recibió el
manuscrito de French, lo leyó, y no
le puso pero ni enmienda. Y lo que
cuenta French es nada más y nada
menos que las idas y vueltas de un
monstruo (un monstruo genial,
pero monstruo al fin y al principio)
al que no le preocupa destrozar las
vidas de los otros para alimentar
su propia obra. En el prólogo,
French rescata una declaración de
Naipaul que lo dice todo: "La vida
de los escritores es un tema legítimo
de investigación, y la verdad no
debería ocultarse. De hecho, es muy
posible que el relato completo de la
vida de un escritor acabe siendo una
obra más literaria y reveladora -de
un momento cultural o históricoque los propios libros del escritor
en cuestión".
CI MCO Y el escritor que
firma estas líneas pocas veces
ha visto más escritores juntos
que en los últimos meses. Tres
acontecimientos han marcado
literariamente el pasado verano. A
mediados de junio se festejaron los
40 años de la Editorial Tusquets,
a principios de septiembre tuvo
lugar el funeral de Antonio López
Lamadrid (de Tusquets), y días
después Anagrama también festejó
sus cuatro décadas imprimiendo.
Muchos escritores y muchos
editores riendo primero, llorando
luego, riendo otra vez. Firmas de
toda España y de todo el mundo
descendiendo sobre la ciudad para
festejar y lamentar y - mirándolos
a todos ellos- la sensación de estar
viendo, apenas, uno o dos rostros de
los cuatro o más rostros posibles.
Y está bien que así sea. Sería
tremendo que los escritores fueran
por ahí con todas sus vidas al aire.

ASÍ, PIENSO, LO QUE RESULTA MÁS .APASIONANTE DE LAS VID.AS DE LOS
ESCRITORES ES LA RARA FORMA DE PELICROSID.AD QUE CONLLEV.AN.
UN OFICIO .ARRIESC.ADO, LA LOCURA DEL ARTE Y TODO ESO.
J:

u

g
&gt;&lt;
11!

Ñ

'1

,o

a

;
~

111

..a
:
•
.,,o•
...,,o
111

A

111

2
111

~

Ñ

¡
j

j

:•
111

~

SEIS Y, como siempre, en
t odos y cada uno de ellos, la
posibilidad de ser tentados por el
abismo. Ahora estoy leyendo City
Boy, la nueva memoir de Edmund
White (una mcmoir es una forma
caprichosa de la autobiografía
que no es otra cosa que, por lo
general, una manera de confundir
y desautorizar a las biografías
del futuro) y me interesaron
especialmente las páginas
dedicadas al genio perturbado de
Harold Brodkey y el modo en que
éste sucumbió al insoportable
peso de lo que se decía y esperaba
de él. Convencido de poseer un
don único e insuperable, Brodkey
-encandilado por la luz blanca
de su propio talento, escribiendo

sin cesar, publicando poco y, al
mismo tiempo, intrigando en todas
las fiestas y teléfonos, mezclando
y balanceando mal sus cuatro
vidas- acaba desconfiando de
todos, asegurando que Nabokov le
rinde tributo y hace guiño en Lo/ita,
afirmando que todos lo plagian
( desde el mismo White hasta
Sean Connery), y enojándose con
un editor que tiene la "osadía" de
ponerlo a él a la misma altura, y no
por encin1a, de Shakespeare.
Así, pienso, lo que resulta
más apasionante de las vidas de
los escritores es la rara forma de
peligrosidad que conllevan. Un
oficio arriesgado, la locura del
arte y todo eso. William Maxwell
-editor de J. D. Salinger, John

ii

u

~

1

¡:

o1'

e

o
o

1

J:
1

111

g

-.~.
A

!.....
co

o

;

•i5
67

Cheever, John Updike, Vladimir
Nabokov, Eudora Welty, Mavis
Gallant, Isaac Bashevis Singer,John
O'Hara y de, sí, Harold Brodkey,
además de excelente novelista y
cuentista- lo escribió y describió
con las letras justas: "Es demasiado
pedir a personas que pasan
demasiado tiempo en un mundo
propio, como ocurre con todo
escritor, que tengan una perfecta
percepción de lo que sucede en
éste".
De eso -de lo que se lee aquí
para escribirlo después allá, de lo
que se decide mirar allí para no
tener que verlo acá- es que tratan
las extraterrestres vidas de escritor,
la terrenal vida de los escritores - .

�la colonia Condesa de la ciudad de
México, junto a la Pastelería Suiza,
fundada por un exiliado catalán
a mediados del siglo XX, y muy
cerca de la Sala Margolín, la tienda
especializada en música clásica que
desde 1950 ideó y manejó el también
exiliado Walter Gruen, estudiante
de medicina vienés cuya segunda
El martes 27 de octubre de 2009 recibí en mi casa esposa fue Remedios Varo.
Hace quince años, en
en Coyoacán, de manos de Marco Perilli, amigo, 1994, Roberto Rébora fundó
escritor, editor, los dos primeros ejemplares de Taller Ditoria corno editorial
mi Nin reír, un ensayo narrativo sobre la risa a lo independiente, de libros hechos
largo de la historia, la ciencia, el arte, mi vida y la a mano, con tipos móviles, de
tirajes de cien o doscientos
literatura, dedicado a mi mamá, que día siguiente ejemplares artesanales, de venta
cumpliría ochenta y ocho años de edad. Nin reír por suscripción, libros que
nació como la tesis universitaria con la que obtuve combinan la letra, la palabra y
la imagen. Pero Rébora también
el grado de licenciatura en psicología en 1976. utiliza esta sede para pintar una
Alrededor de la mesa con mi esposo, Vicente Rojo, semana cada dos al mes, cuando
los tres comentamos las circunstancias y planeamos deja a Dominique, su esposa,
y a sus dos pequeños hijos, y
el lanzamiento de mi nuevo título.
viaja de noche de Guadalajara
acá por autobús para reunirse
con sus colaboradores en
ero mi capacidad de querer asistir, unos se vieran en la Taller Ditoria, un impresor,
júbilo estaba apagada. necesidad de disculparse antes y un cajista y encuadernador,
La expresión de mi cara otros después, o de escabullírseme una administradora, una
era sonriente, como mi de entonces en adelante porque comunicadora, un diseñador, y
trato amable, pero internamente no habían asistido y no se habían su amigo Marco Perilli, que en
lloraba, y no tenía otro deseo que disculpado ni antes ni después, o 2008 lanzó los tres primeros
el de desaparecer, corno el tímido no sé qué tantos terrores más me títulos de su colección de
al que, según Bergson, le estorba el invadían cuando en cambio hice el ensayos literarios, Autoría, que
cuerpo y busca a su alrededor un suficiente esfuerzo para atreverme acaba de publicar mi Nin reír, con
sitio escondido donde depositarlo. a contraproponer a Perilli una el sello editorial de Taller Ditoria
No me veía corno el centro de una rueda de prensa, proposición que y el Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes.
presentación de libro tradicional, o él aceptó.
Taller Ditoria ocupa la número
Roberto y Marco se conocieron
me llenaba de inseguridad pedir a
nadie que presentara mi libro, o me ocho de un bloque de casas iguales, veinteañeros en Florencia, en donde
parecía que convocar a los invitados frente a frente, cuatro a cada lado Roberto se formaba como pintor y
sería importunarlos, o temía que de una estrecha y no muy larga Marco estudiaba la carrera de letras.
no llegaran, o me sentía incapaz de calle, una privada estilo porfuista o Cuando Roberto regresó a México,
enfrentar que, al no poder, o al no afrancesado, en Parque España 3, en tras otra larga estancia en la ciudad

al

P

¡ N. de la E. La columna"A la letra" se incluyó después de la fecha de cierre de edición. La revista abarca del trimestre octubre-diciembre del
2009 y aquí se habla de eventos ocurridos a finales de octubre y mediados de noviembre de 2009.

68

de Nueva York, Marco empezó a descriptivo pero ordinario. lPor qué
los postres libaneses que María
venir a visitarlo a México, hasta que, no logro reír de gusto? lPor qué no
Teresa Gerard, la administradora
después de pasar temporadas cada recibo mi libro más que llorando
de Ditoria, matemática, acomodó
vez más extensas en nuestro país, y internamente?
cuidadosamente, maternalmente,
dar cursos de italiano y seminarios
Me recibió Gabriela Pérez, artísticamente, en una charola de
sobre Dante y sobre historia del arte, la comunicadora de la editorial,
cartón; las sonrisas del equipo de
en el Instituto Dante Alighieri, en la química y catedrática universitaria,
operadores del Taller, la del propio
Universidad Claustro de Sor Juana, directora de la revista Ciencias de la
Marco, que llegó por metro de su
en la Casa Lamrn y en la Universidad Universidad Nacional. En cuanto
casa en el Centro Histórico y se
Iberoamericana, hijo único, decidió franqueé la puerta, de madera,
incorporó al grupo sonrojado, de
dejar a sus padres, Italia, y su editorial verde, Roberto Rébora me presentó
chaleco de lana, y la de Roberto
y revista Auieo atrás, y hacerse al impresor, Gilberto Moctezurna,
mismo, la calidez con la que
inmigrante mexicano.
que detuvo la prensa La Dominga mediante su conversación, culta,
La víspera de la fecha acordada para darme la mano, y al cajista delicada, no hacía más que darme
para mi rueda de prensa del jueves y encuadernador Jorge J irnénez. la bienvenida, la emotividad con
19 de noviembre, el júbilo y la Elogió la fuerza del brazo del
la que recordó la inauguración de
satisfacción, la confianza en mí primero; del segundo me advirtió, Taller Ditoria, a la que yo había
misma, la sensación de bienestar delante de él, que era muy mal asistido con Augusto Monterroso,
y lozanía en los que debería hablado. Jirnénez rió de buena
la sobrecogedora nostalgia con
encontrarme ante la publicación de gana y me mostró la caja de letras
la que evocó la memoria de su
mi libro, eran emociones y estados tipográficas con la que empezó papá, la intensidad con la que me
que seguían apagados dentro de mí. Taller Ditoria, un regalo azaroso contó cómo roba tiempo a todo
Para ocultar su ausencia, compré y detonador de José Clemente para pintar, esto, o no sé qué, se
postres libaneses para no llegar Orozco Farías, el diseñador de la
me representó como una sucesión
con las manos vacías a una cita de editorial artesanal. Detrás de mí
vívida y estremecedora de escenas
trabajo con mis editores y los medios, llegó Barbara Bertoni, amiga de de la vida bohemia; cierto aire
que difundirían la publicación. La todos y mi traductora al italiano.
invernal, una penumbra a las
necesidad de disfrazar la fragilidad
La estrechez del vestíbulo, doce del día, recorrida por viento
y el decaimiento en los que me constreñido aún más por el cubo
ligero pero frío, aumentaban
sentía, me orilló a comprar un par de de la escalera para subir a la mi languidez, mis deseos de
botas que, a la mañana siguiente, sin segunda planta; los techos altos, buscar un sitio escondido donde
embargo, no me vi capaz de estrenar, el amontonamiento de cajas y depositar mi estorboso cuerpo,
las dejé en su caja para devolverlas papeles sobre el piso, encima de los anhelo interrumpido, sensaciones
a la zapatería La Milagresa, sin muebles, en alteras sobre las gradas, acalladas por la aparición de la
haberles dado oportunidad de el yeso deteriorado de los muros, primera periodista que llegaba
hacerme el milagro de sostenerme desprendiéndose, desmoronándose, a la rueda de prensa, con la que
y darme fuerza. Me parecieron pero especialmente la atrnósfera del subimos todos al salón en el que
incompatiblemente festivas para lugar, los recortes de prensa, las nos acomodamos en sillas, bancos,
una escritora que no había sido fotografías, los dibujos colgados recargados contra caballetes, a
lo suficientemente valiente para con tachuelas de las paredes, las
medida que fueron llegando los
ser el centro de una presentación hojas impresas o manuscritas demás representantes de los medios
tradicional de libro, el undécimo tendidas como a secar a lo largo convocados, que a partir de esa
de su bibliografía, el decimocuarto de lazos sujetos aquí y allá en el misma tarde empezaron a difundir
si toma en cuenta tres antologías costado de un atiborrado librero; la publicación de Nin reír, título que
de las que es autora o coautora; una mesa arrinconada, cubierta con tomé del proverbio moral de Sem
Once o catorce, vacilé con titular esta un mantel a cuadros rojos y blancos, Tob que dice, "Non hay sin noche
crónica, descarté el título abstracto con tazas y cafeteras encima, día / Nin reír sin llorar" 19.
pero llamativo, lo sustituí por uno vasos en orden, botellas de vino,
69

�unque parezca que se
trata de un problema
reciente, para ,·arias
gen era c iones de
mexicanos -por lo menos los
nacidos o formados en el norte
del país-, el narcotráfico era un
fenómeno cotidiano mucho antes
de que se transformara, primero
en gran espectáculo mediático,
y después en el problema de
seguridad que nuestro actual
gobierno considera prioritario
por encima de la pobreza, de la
salud y hasta de la educación.
Muchos crecimos inmersos, si

A

devaluaciones del peso, la inflación,
el desaliento y la incertidumbre.
Los ,·alares positivos tradicionales
(trabajo, estudio, ética, honradez)
terminaban pulverizados día a día
por la situación económica, pues
veíamos cómo la mayoría de quienes
se guiaban por ellos no obtenía
ninguna recompensa a cambio
de sus esfuerzos, y sí algo que se
asemejaba a un brutal castigo por
persistir en su ingenuidad: quiebra,
desempleo, embargos, desalojos.
Ante una realidad tan fúnebre,
era lógico que la mitología heroica
implícita en este tipo de películas y

.- EDUARDO AMTOMIO PARRA Si quisiéramos responder a la
pregunta "¿desde cuándo los mexicanos hemos vivido inmersos en la cultura
derivada del narcotráfico?", un buen ejercicio sería esforzarnos para recordar
en qué año y a qué edad escuchamos el primer corrido donde el protagonista
fuera un barón de la droga o, por lo menos, un traficante en pequeña escala.
Quien escribe estas líneas lo tiene muy presente: fue en 1977, a los doce años
de edad, durante unas vacaciones. Se trataba, por supuesto, de "Contrabando
y traición", cantado por Los Tigres del Norte, que más o menos por la misma
época fue llevado al cine con Ana Luisa Peluffo en el papel de Camelia, la
Texana, y Valentín Trujillo en el de Emilio Varela. Música ranchera, cine de
vocación popular: desde entonces las manifestaciones culturales relacionadas
con el narcotráfico conquistaban espacios que no abandonarían en el futuro.

El NARCOTRÁFICO,
r~n1it1gc U L TURA L

no directamente en el negocio
del trasiego de drogas, sí en sus
valores, en su mitología, en su
influencia social; valores, mitología
e influencia que, sin obstáculos
reales, se constituyeron de
inmediato en el contexto cultural
dominante.
"Hijos de la crisisn -pienso
quienes alcanzamos la pubertad
a mediados de los setenta,
justo al finalizar el sexenio de
Eche\'erría- , nuestro horizonte
de vida estaba acotado por la deuda
externa (eterna), las constantes
71

piezas musicales se impusiera -al
menos en el imaginario colectivosobre cualquier otra oferta cultural
masiva o popular.
Habría que añadir también
que tanto los corridos como las
películas de narcos no surgieron
entre nosotros por generación
espontánea, ni como una
imposición de las mafias; encarnan
la rama más actualizada de una
tradición cultural que se remonta
al siglo XIX, o incluso antes: la
que a través de la narrativa o de
los versos musicalizados glorifica

�las hazañas de los "bandidos
sociales", convirtiéndolos en los
verdaderos héroes del pueblo.
Hombres que reniegan del status
quo y se enfrentan al sistema y a
sus representantes -el gobierno,
los privilegiados, la policía, el
ejército-, estos rebeldes siempre
han despertado la admiración de
las masas, sobre todo si al igual
que Robín Hood reparten el botín
obtenido en sus fechorías entre
los más pobres. Y las expresiones
artísticas nacionales nunca les han
regateado su atención. Así, entre

comenzaron a multiplicarse,
hasta volverse omnipresentes
con el paso de los años. El uso
de ciertos vehículos, como las
camionetas Bronco o pick up en
zonas residenciales urbanas; la
dignificación de la vestimenta típica
norteña -botas de piel exótica,
texana, camisa a cuadros, pantalón
de mezclilla, cinturón pitiado-,
que de pronto se utilizaba en
eventos "formales" o en situaciones
solemnes (hasta el ex presidente
Fax, al vestir traje y calzar botas,
se alineaba en el estilo de los narcos,

que le dejan sus fieles. (Un ejemplo:
"Gracias, san Malverde, porque
cuando iba a cruzar un cargamento
al otro lado me salieron al paso
los federales. Me echaron bala,
y después de invocar tu nombre
pude tumbar a dos y salí ileso con
mi carga completa".)
Pero las expresiones religiosas
del narcotráfico no terminan en
la fe hacia sus santos particulares.
Como bien dicta un corrido, "los
panteones son testigos" de que esta
cultura está -paradójicamenteviva y cada vez penetra más la

-.~.
◄

u

¡

111

UI

o►

Y EN CUANTO A LA DECORACIÓN, AUNQUE NO ESTÁ MUY BIEN

u

DEFINIDA, DESDE HACE TIEMPO SE IDENTIFICA CON LO RECARCADO

¡
~

[ J. QUIZÁS UNA VISITA EN MONTERREY AL RESTAURANTE EL REY DEL
CABRITO PODRÍA SERVIR DE ILUSTRACIÓN.

:::;

ui
~
◄I

UI

111

J

novelas como Los bandidos de Río Frío,
de Manuel Payno, y Los plateados de
Tierra Caliente, de Pedro Robles,
el "Corrido de Juan Cortina", el
de Heraclio Bernal, los corridos
y novelas de la Revolución y los
narcocorridos y las narcopelículas
contemporáneas es posible tender
una línea de secuencia cultural cuyo
estudio profundo podría decirnos
mucho acerca de la psicología del
mexicano.
Luego de escuchar por primera
vez "Contrabando y traición", de
memorizar la letra y cantar y bailar
el corrido sin descanso en cuanta
fiesta asistí por aquellos años,
las señales de que el negocio del
narcotráfico arrastraba tras de sí
una estela de costumbres y gustos
que influían incluso en los aspectos
más banales de la vida cotidiana

aunque seguro no se dio cuenta), la
afición a las joyas ostentosas, etc.
Más tarde llegaron, o tan sólo
se intensificaron, las expresiones
religiosas: primero con la
popularización del culto a Malverde
y enseguida con la adoración de
la Santa Muerte. Bandido~santo,
Malverde encaja perfectamente
con la lógica cultural arraigada en el
país desde el siglo XIX, pues una de
las leyendas que le sirve de soporte
indica que, antes de morir y ser
"canonizado" por la gente, era un
salteador de caminos que saqueaba
a los ricos para después repartir lo
obtenido entre los menesterosos.
Para comprobar hasta dónde ha
calado la devoción a Malverde
entre el pueblo, basta con visitar
su capilla en el centro de Culiacán
y echar una mirada a los ex votos
72

conciencia de los mexicanos. En
algunas ciudades, como Culiacán,
existen cementerios donde en
ciertas zonas es posible identificar
a qué se dedicaban en vida los
moradores de las tumbas: se
trata de auténticos mausoleos
construidos sobre un área donde
podrían levantarse varias casas
pequeñas, con muros de mármol,
acabados y detalles dignos de la
residencia más suntuosa. Al verlos,
nos hacen pensar en emperadores
o semidioses de antiguos reinos,
pues son muestra de que el
adjetivo "faraónico" está vigente
como nunca. Lo curioso es que,
al dar un paseo por los andadores
de esos cementerios, vemos que
tales mausoleos dictan el gusto
general: las criptas más reducidas,
modestas, copian su estilo y tratan

oUI
oa:
111

◄

Ñ

¡
j

o'z

eo
z

o
I

z
111

z
o
•
N
N
UI

UI

•u
111

a:

11

•

z
z
u
111

•:::,
~

111

f

de reproducir su trazo, si bien lo
hacen con materiales baratos.
Lo mismo ocurre con la
arquitectura: si los narcotraficantes
poderosos que poseen sus
residencias en colonias exclusivas
adoran las columnas clásicas,
las cúpulas como de iglesia, las
puertas altísimas, las grandes
bardas y los jardines extensos, en
ciudades como Tijuana y Ciudad
Juárez los constructores de casas
de interés social añaden, a modo
de detalle, pequeñas cúpulas en los
tejados, columnas minúsculas, una
bardita y un prado diminuto, para
que quienes compran su vivienda
a plazos puedan disfrutar de la
misma tendencia arquitectónica
que quienes imponen las
preferencias. Y en cuanto a la
decoración, aunque no está muy
bien definida, desde hace tiempo

se identifica con lo recargado
(no barroco, sino una amalgama
más cercana a lo "posmoderno").
Quizás una visita en Monterrey
al restaurante El Rey del Cabrito
podría servir de ilustración.
Desde que hace 32 años quien
esto escribe escuchó su primer
narcocorrido, hasta hoy, las
manifestaciones de la moda, del arte
-popular o "culto"-y de la religión
que se originan en el narcotráfico se
han extendido hasta constituir gran
parte del contexto sociocultural
en que vivimos los mexicanos.
De la música a la literatura, de
la arquitectura al arte y los usos
funerarios, de las costumbres al
pensamiento, su omnipresencia
resulta evidente, tanto o más que
la de sus acciones delictivas que los
periódicos reproducen día a día con
lujo de detalles.
73

Y así como, hoy por hoy,
cualquiera que lea la prensa o se
mantenga informado a través de los
noticieros radiofónicos o televisivos
sabe con claridad quiénes son los
capos de los cárceles, quiénes son
sus mujeres y sus lugartenientes
principales, para conocer cómo
viven los narcos o cuáles son sus
preferencias en cuestiones artísticas
y culturales es suficiente con voltear
a nuestro alrededor, abrir bien ojos
y oídos y tratar de identificar, entre
las manifestaciones culturales de la
época, cuáles eran consideradas de
mal gusto en tiempos de nuestro
padres y nosotros aceptamos
sin ninguna objeción, por ser
propias del contexto en que nos
desarrollamos. Entre ellas, muchas
provienen de esta nueva cultura que
llegó para permanecer f'1t

�1

Nt FERNANDA SALAZAR CIL

~I

•
'~
•11

1
j

•1

:u
o◄
~
z
¡:

Experimentación y mucha producción. Ismael Merla
es un artista que mantiene su obra muy cerca de sí
mismo, la llena de su propio lenguaje, la carga con los
símbolos a los que ha dado sentidos muy precisos y la
guarda para sus ojos y para los de sus muy cercanos.
su obra no la vemos formando parte
constante del circuito de exhibiciones
artistic_as de nuestro pais, si bien sabemos
que existe y que constantemente se esta
creando. Los canales que Merla ha decidido utilizar
para de alguna manera exhibir su obra, para hacerla
viva y presente, son otros, mucho más controlados
por él mismo: un blog, una galería en flickr.
Pareciera que la intimidad que le da estar frente
a una pantalla, manipulando sus propias imágenes,
compartiéndolas justo del modo en que él lo quiere,
le permite comunicarse de una manera cómoda. El
artista invita al espectador a conocer sus piezas y su
uni,·erso de una manera controlada por él mismo. Su
mundo, sus intereses, su obra, el medio de difusión
y comunicación, lo decide él y solo él. El galero, el
curador, el crítico o cualquier otro personaje del
ámbito artístico, no tienen cabida aquf.
La imagen así distribuida puede llegar a miles de
ojos, puede seguirse reproduciendo, se deconstruye
y se vuelve a construir. Nos permite ver los colores a
través del brillo de la pantalla de la computadora y

A

75

descubrir los símbolos que la pueblan. Pero acerca de
la técnica en que está realizada sólo podemos adivinar
ciertas cosas, admirar ciertos efectos, no podemos ver
en todo su esplendor el contraste entre el esmalte, la
acuarela, el aerosol o el acrílico superpuestos entre
sí y fijados por absorción en una hoja de papel de
algodón. Esa calidad plástica que tiene la obra de
Merla, definitivamente no podemos gozarla en toda
su dimensión si no es viéndola en persona.
Ysí, ése es uno de los asuntos de reflexión constante
de nuestro tiempo, las obras de arte escaneadas o
fotografiadas nos permiten un acceso mucho más
sencillo a ellas y una distribución infinita. Lo que
muchas veces sucede es que podemos ver pero en
ocasiones no podemos "sentir" lo que los materiales nos
transmiten cuando vemos una obra en ,ivo.
Aún así, lo que está haciendo Google, por ejemplo,
con obras como las del Museo del Prado, podría
darle la vuelta completamente a esta apreciación.
¿Le interesará a ~1erla en algún momento llevar al
extremo de la resolución sus imágenes y exponerlas
únicamente a través de un monitor? Y es que la

�textura del papel y el juego de efectos que las
distintas tintas le dan a su obra no pueden dejarse
de lado en la imagen expuesta a través de la pantalla.

THE RAUSCHEMBERC SESSIOMS

Esta serie, del 2004, que alude a uno de los artistas
norteamericanos más destacados del siglo XX, cuya
obra transitaba entre varias de las corrientes de la época
(como el pop art y el expresionismo abstracto), resulta
en una especie de homenaje-apropiación-reflexión.
Merla es muy claro en sus influencias e intereses y los
menciona sin ningún disimulo en sus obras.
Estas "sesiones", como él mismo las nombra,
resultaron en 50 obras sobre papel cargadas de color e
imágenes. Pareciera que Merla juega con las pantallas
de serigrafía, los moldes de letras, los colores, el
aerosol, etc. Una combinación de elementos plásticos
dan por resultado piezas muy atractivas visualmente
y lo mejor es que transmiten el gozo de su creador al
hacerlas. ¿Será que Merla juega a ser Rauschenberg?
¿y lo hace así como los niños juegan a ser algún
personaje, se apropian de él, actúan como él, para
después dejarlo de lado, exorcisados del deseo de ser
alguien más? Así lo imagino trabajando esta serie,
aludiendo a un artista como Rauschenberg pero a la
vez tratando de terminar con su influencia, buscando
el propio espacio, las propias imágenes.
El gran artista norteamericano inspira pero a la vez se
vuelve un estorbo del que hay que deshacerse pintando
hasta el cansancio, repitiendo su influencia hasta que
deje de tener sentido en sesiones de trabajo que acaban
demandando al artista buscar su propia identidad,
hurgar en el pasado, hablar de sus propias vivencias.
A Merla le gusta inventar acciones, nombrarlas y
luego utilizarlas corno referencia. En algunas de las
piezas podemos ver claramente el uso de sus propias
"acciones" y de personajes que él mismo se crea. La
silueta de un personaje, Mr. Camara, con la leyenda:
"minivandalismos", nos remite a sus prácticas de
intervenciones "vandálicas" por Monterrey, la ciudad
que habita. Es decir que la obra de Rauschenberg, la
admiración por su técnica y por el logro compositivo
en piezas plagadas de imágenes, colores y brochazos, a
Merla le acaba sirviendo en parte para citarse a sí mismo,
para darle a sus propias acciones un valor referencial,
para hablar de su producción artística y de sus posturas
ideológicas de una manera un tanto velada.

El artista se muestra de una manera oculta, juega a
asumir sus responsabilidades en medio de un presunto
ejercicio plástico. Y digo "presunto" porque es más
bien el resultado de una planeación muy detallada, de
una necesidad real de hablar de sí mismo utilizando a
Rauschenberg como un mero pretexto.
Gran parte de la obra de Ismael Merla tiene un
matiz urbano. Viendo sus piezas inmediatamente
pienso en muros pintados, grafiteados, de cualquier
ciudad del mundo; pero también pienso en
Monterrey, en el centro de esta ciudad.
Las piezas de su serie de Rauschenberg con
tantos planos superpuestos, letras, brochazos de
pintura que parecieran sin sentido, etc. me remiten
a lo que acabo de mencionar, al caos de lo citadino
en oposición a lo natural. Al desorden implantado
por el hombre, a lo repetido hasta el cansancio,
a las imágenes que se convierten en sombras y a
la necesidad de ser diferente en un mundo que
estereotipa y repite, así como lo hacen las pantallas
de serigrafía.
Desde el 2004 Merla ha trabajado una serie de
cuadernos en los que un poco a manera de bocetos, ha
conformado un gran número de dibujos. En la selección
que hizo para Armas y Letras podemos ver parte de este
trabajo y los distintos caminos que toma.

3

2

::,

111
A,

◄
A,

•
o•
111

111

.!!11,

~
¡

u

111
111

o►

u

-•~
:::¡

ui
~
I◄

111
111

.i

o111
o

•◄

111

Ñ

LAS LIBRETAS DE DIBUJO

Esta serie de dibujos todo el tiempo nos remite a dos
de los intereses más marcados de Merla: los cómics
(y por lo tanto los superhéroes) y la música. Ambos
son fácilmente reconocibles en su obra.
Uno de los trabajos es un listado, a tinta negra, de
grupos musicales y cantantes. Sus favoritos sin duda:
PearlJam, Soda Stereo y Gustavo Cerati, aparecen
en este conglomerado de nombres. Nuevamente el
artista habla de sí, de sus intereses; no estoy segura
de si los comparte o si sólo los está enumerando para
sí mismo. De cualquier forma, me parece una de las
piezas visualmente más atractivas. En el último renglón,
realizado en tono gris casi en oposición al negro que
predomina, termina el listado con los nombres de U2,
Coldplay, y al final podemos leer Merla. Esta inclusión
de su propio apellido, que bien podría funcionar a
manera de firma, más bien parece un componente más
del bloque, su propia inclusión en este grupo de músicos
admirados.
76

¡
j

...'
i111

Q

OI
Cf)

...►

-22
z
o
111

111
111
111
111

u
a:

•
111

z
z
u
111
:a
111

~

111

..z

Hay otro grupo de dibujos que comparten ciertas
iconografía. Una boca, una taza, un corazón, un
sombrero, una especie de torso o playera (como las que
usan los superhéroes adheridas al cuerpo), una estrella,
unos testículos, una cruz; todos acomodados en la hoja
de papel de maneras distintas. A veces uno sobre otro
de manera muy limpia, logran parecer los símbolos
sagrados de su propia religión; otras veces parecen la
selección de objetos muy cercanos que se han convertido
en los signos de un lenguaje que inventó el artista.
Cualquiera que sea el caso, se han convertido en una
especie de fetiche, que Merla gusta de repetir.
El otro grupo de dibujos nos muestra su atracción
por los cómics y por la figura del superhéroe. Batman
y alusiones a Spiderman, mezclados con rostros que
parecen gritar, testículos y otras figuras juegan en
conjunto con la idea del disfraz, la masculinidad y la
presión de ser un superhéroe: es decir, de no mostrar
la realidad de quien se es.
Creo que, finalmente, lo que esta serie de dibujos
muestra es una reflexión sobre la ficción del personaje
que, en este caso, Merla crea sobre sí mismo. El artista
como un personaje, un superhéroe que enfrenta cosas
que en la realidad no haría y se pone al nivel de cualquier
músico o pintor gracias a su condición de héroe de
historieta. Incluso, su propia firma parece convertirse en
un símbolo más, en parte de la ficción. Particularmente,
uno de los dibujos puede ejemplificar esto de manera
más clara, se trata de una reunión de torsos de
superhéroes o mejor dicho de "trajes de superhéroe"
como si se tratara de un catálogo de personalidades a
escoger. Sobre ellos unos ojos, una estrella yla frase "olor
a tinta" terminan la composición.
Podríamos pensar, a primera vista, que en la obra
sobre papel de Ismael Merla lo que encontramos es una
serie de referencias a sus personajes admirados. Que lo
que vemos es a un artista retomando ideas, símbolos e
77

imágenes para crear su propio universo visual. Y en
parte esto es cierto. Pero me parece que la parte más
interesante de estas piezas, además del atractivo visual
que provocan, es la confrontación que el propio Merla
está haciendo consigo mismo. Es como si se tratara
de un diálogo interno que necesita exorcizarse, y que
siendo el artista incapaz de sacarlo de otra manera, lo
hace disfrazándolo de obra de arte; como si Merla creara
un personaje-superhéroe-artista, que le permite ir más
allá de sus propias capacidades. El disfraz de artista le
permite esconder su verdadero yo y le funciona como
un exoesqueleto que lo protege del mundo exterior y le
permite vivir su mundo interno, de sueños y casi infantil,
sin la necesidad de tener que justificarlo ante nadie.
Merla puede convertirse en Rauschenberg, en
Spiclerman, Barman o en un artista (él mismo) para
proponer, pintar, dibujar o hacer cualquier cosa sin
necesidad de justificarse. Los "trajes" de superhéroe y
las alusiones a los genitales masculinos invariablemente
nos hablan de sus propias inquietudes acerca ele la
responsabilidad de lo que se supone significa ser
hombre. Es como si el hombre se enfrentara con la parte
infantil que vive en su interior no queriendo soltarla y
anhelando poder disfrazarse para ser un superhéroe.
Pero esta condición de disfraz, y la capacidad de
quitárselo en cualquier momento, le permitiera a su
vez y paradójicamente rehuir de las responsabilidades
que implican ser un hombre, un artista o un superhéroe.
Creo que finalmente las piezas de Ismael Merla
son muy íntimas, son referencias claras de sí mismo
disfrazadas de referencias a otros. Son un reflej~
de sus propios cuestionamientos y de sus propias
contradicciones: Merla repite en sus dibujos una frase de
Soda Stereo: "Nena, nunca voy a ser un superhombre".
Tal vez sea el momento en que el exoesqueleto que
recubre su obra y lo recubre a sí mismo se convierta en
otra cosa, la hora de la transformación en el superhéroe 19..

�Para muchos investigadores, las viejas tradiciones han desaparecido
con la llegada de los medios masivos de comunicación. Thompson,
en su libro Los media y la modernidad, señala que con la aparición de
los media, en especial de la televisión, los individuos fueron capaces
de experimentar y observar acontecimientos que se extendían más
allá del encuentro cara--a--cara, de modo que los pobladores de una
comunidad podían ver otras culturas y a su vez marcar su propia
identidad.
i bien es cierto que el encuentro cara-a-cara
cada vez es menor a causa de los media y las
nuevas tecnologías, también lo es que los
medios de comunicación fungen como una
especie de "ancianos" que legitiman la cultura de una
nación. En nuestra experiencia, al salir del territorio
mexicano y encontrarnos en un país lejano y una
cultura ajena, hemos logrado identificar símbolos
que nos diferencian como mexicanos y que antes
nos parecían superfluos o inexistentes: la Virgen de
Guadalupe, el tequila, el mariachi y, por qué no, las
teleno\'elas.

S

HISTORIÁ DE LA TELEVISIÓN EN MÉXICO

Los orígenes de la televisión en México se remontan
hacia 1949 cuando el gobierno federal, tras una serie
de apoyos para que se realizaran experimentos
técnicos y lograr una buena transmisión, otorgara
una concesión de televisión al propietario del diario
Novedades, Rómulo O'Farrill, a quien se le asignó el
canal 4 XHTV. A través de esta frecuencia se dio
inicio oficial a las transmisiones de tele, isión por
microondas.

En 1951, el canal 2 XEW, es concesionado a la
empresa Tele\'imex, S.A., propiedad de Emilio
Azcárraga Vidaurreta; y en 1952, canal 5 XHGC, es
autorizado en concesión comercial por dos años a la
empresa Televisión Gonzákz Camarena, S.A.
En 1955 estas tres concesiones se fusionaron bajo
una misma entidad: Telesistema \llexicano, S.A.;
así, a partir de entonces, todas las transmisiones se
realizarían desde el edificio llamado "Televicentro",
que fue construido inicialmente para las
transmisiones de radio, propiedad de Emilio
Azcárraga Vidaurreta, quien era propietario de la
cadena de radío más grande del país.
Por tanto, desde 1955 y hasta 1993, año en que se crea
TV Azteca (segunda televisara nacional), México crece
y crea su comunidad de sentido al lado de Telesistema
Mexicano, hoy Tdevisa, y de sus producciones
audiovisuales por excelencia, las telenovelas.

LA TRAYECTORIÁ DE LA TELENOVELA MEXICÁNÁ

Angeles de la calle fue la primera teleno\'ela de origen
mexicano que se produjo por Tele\'imex, hoy Televisa,
y se transmitió con la frecuencia de un capitulo por

LA TELENOVELA

semana desde 1952, año en que comenzó su producción,
hasta 1955. La primera telenovela mexicana, realizada
en formato blanco y negro y estelarizada por Susana
Alexander yJaime Jiménez Pons, fue catalogada bajo el
género de drama familiar; cabe señalar que fue hasta la
década de los sesenta que el término telenovela se eleva
a estatus de género tele,ish·o.
Así, la primera teleno\'ela producida por "la
gran fábrica de sueños", tal y como Tele\'isa se
autodenomina, fue realizada tres años después de
que iniciaran transmisiones para todo el país. Tres
años después de que \léxico conociera la tebisión.
Desde 1952 a la fecha, "La gran fábrica de sueños"
ha producido más de 730 telenovelas; de estas
podemos decir que más de 200 han sido producidas
sólo por dos hombres· Valcntín Pimstein y Ernesto
Alonso, quienes al lado de Luis De Llano Palmer
pionero de la teleno,·ela en \léxico, conforma~
los productores más antiguos y apoyados de esta
importante empresa latinoamericana. No fue hasta
que muere Emilio Azcárraga ~1ilmo y deja en
manos de su hijo Emilio A:::cárraga J ean la empresa,
que llega la competencia de TV Azteca y Tdevisa
sale a bolsa, cuando las producciones comienzan
a dar un vertiginoso giro.
Para hablar de las telenovelas anafórica y
catafóricamente, hay que hablar de las tres generaciones
de empresarios que han marcado la memoria colectiva
de México: Emilio Azcárraga Vidaurreta, empresario
radiofónico, quien crea Tdevisa; Emilio Azcárraga
Milmo, quien la desarrolla y expande sus fronteras
comerciales, y además exporta las teknO\·clas a nivel
mundial; y su hijo Emilio Azcárraga Jean, quien saca
a bolsa la empresa y estandariza las producciones, las
híbrida haciéndolas más comerciales, logrando así su
implementación en un colectivo global.

:\o es que el formato haya cambiado, su estructura
sigue siendo la misma, y única, conformada por
elementos reconocibles como el amor imposible, el
mundo de los pobres, de los ricos, el odio, la \'enganza,
la reiteración y el final feliz. Lo que ha cambiado
es el dinero que se invierte en las producciones, la
tecnología que se emplea al realizarlas y las locaciones
que en ellas se exhiben, ya que anteriormente eran
grabadas en foros de televisión y ahora gran parte de
su producción es en la calle.
En las telenovelas ya no sólo vemos escenarios
interiores o exteriores de la ciudad de t\1éxico
'
sino que podemos conocer el entorno territorial de
México, norte, sur o centro, a través de las telenovelas
que ahora son grabadas en los diferentes territorios y
con un final que en ocasiones, a manera de rcality show,
es grabado con la participación de los pobladores de
la ciudad dónde se cfectúan.

LA TELENOVELA COMO FÁCTOR POLÍTICO

Sí, finales a manera de rcality show, toda una
ceremonia pública donde participan los miembros
de la comunidad; finales de boda en la catedral
de un pueblo; o durante un concierto o desfile de
los actores, que en la trama de la telenovela son
personajes de clase baja &gt;se convierten en actores
o cantantes para ofrecer un gran evento que los hará
triunfar y ser felices por siempre. Una oportunidad
de transformar el espacio público privatizado, que
Bauman e\"oca en su texto ";\1odernidad liquidan, en
un espacio público y de celebración comunal.
Cabe señalar que dicha celebración en el origen puede
pensarse como un contrato entre los organizadores
(productores de telenovelas) y sus públicos, sin ernbru:go
no es así. En ocasiones, los productores están al senicio

MEXICANA

■
■

~

unaTRADICION creada, una IDENTIDAD

NACIONAL que perdura
n-

78

JOSÉ DÍAZ MOMTALVO
JUAN ANTONIO CARZA SÁMCHEZ

�2007). A~emás, al respecto es importante agregar
que el mdice de lectura en \1éxico es del libro al año
y ~egún un estudio de Conaculta, el nivel de lcctur;
bap conforme aumenta la edad. El último estudio de
la L \JESCO realizado entre 108 naciones dio como
resu~tado que el país azteca ocupa el penúltimo lu ar
en ru\'el de lectura.
g

,,LA CRAM FÁBRICA DE SUEÍ405" HA PRODUCIDO MÁS DE 730
TELEMOVELAS
de un organizador político y sus producciones tienen
como fin promoYer el lugar turísticamente e invitar a sus
pobladores a interrumpir su ,ida cotidiana y hacerlos
olvidar por un momento los infortunios en los que se
encuentran inmersos.
Por tanto, no es difícil pensar cuáles son los
escenarios que las tcleno\'elas mexicanas utilizan
actualmente: al tener un presidente michoacano, en lo
que va de su mandato, casi tres años, se han filmado ya
tres telenovelas en Michoacán.
La mayona de las teleno,·das producidas fuera
del Distrito Federal se han filmado en los estados
con mayor poder político de las regiones norte, sur
y centro de México; ciudades corno Monterrey,
Guadalajara, Morclia, Puebla y México son
escenarios continuos en las ultimas producciones y
sus gobernantes apuestan con fuertes cantidades de
dinero para que se realicen dichas producciones en
sus territorios y así prorno\'er sus lugares turísticos e
invitar a sus pobladores a participar en estos finales
de telenovela festivos.
Al respecto, Dayan y Katz en su libro La historia en
directo, aseguran que este tipo de e\'entos ya se daban
desde la época antigua. Citando a ~1osse, los autores
hablan de como Carios Xll tenía un pirotécnico de
cabecera, Charles Ruggieri, y organizaba magnas
fiestas públicas, llenas de luz y color, para tener
a su pueblo satisfecho y que por un momento
interrumpieran su ,ida cotidiana para unirse en un
eYento colecti\'O y festi\'o. Para Dayan y Katz esto
representaba una oportunidad política para que los
pueblos renovaran sus vínculos con su monarca.
La negociación de un contrato y la producción de
una teleno\'ela hoy por hoy es algo muy complejo y
ésta puede entenderse como una serie de respaldos
sucesi\'Os de cuatro coautores: emisora, público,
gobierno e industria privada.
■

COMSUMO Y APROPIACIÓM DEL DISCURSO DE LA
TELEMOVELA

Con las teleno\'clas las líneas de discurso más
dogmáticos, puristas y racionalistas se relajan, y
los símbolos nativos, multifacéticos, basados en
elementos humanos comunes tales como el amor, la

tristeza, el gozo, el sexo, la salud, la enfermedad y
la maldad, salen a la superficie. Hay una identidad
emocional, imaginati\'a, de memoria, asociada a las
telenovelas: la linda joven pobre que logra enamorarse
y casarse con el hombre adinerado y triunfar a pesar
de su representación pintoresca y rodeada de un
folclore regional y obstáculos autóctonos.
Los intereses político comerciales pueden tener
éxito en establecer un marco para el evento, pero en
la atmósfera de la telenovela, la cultura popular es
lle\'ada al centro y se le concede la más grande validez
cultural. Sus discursos soportan la legitimidad de
las principales instituciones nacionales tales como
el gobierno, la iglesia, el comercio formal e informal,
pero también las rclati\•iza y las subordina a la
comunidad y a la cultura.
\1ientras obser\'an la telenovela, los espectadores
tienden a olvidar el tiempo real y entran en una
especie de tiempo mítico, esto debido a que en
ellas el tiempo es discordante con la realidad y los
espectadores agregan un sentido histórico en la
memoria de telenO\·elas pasadas. Los espectadores
luego regresan a su tiempo ordinario con nuevos
elementos; símbolos comunes que los hacen hacer
una reelaboración de su lógica cultural a un nivel
imaginativo más profundo y dar un nue\'o sentido a
su ,ida.
Peñamarín y López, en su ensayo Los melodramas
televisivos y la cultura sentimental (1995), dicen sobre las
telenovelas que "estas tradiciones implican formas
de comunicación y de relación de las audiencias con
el texto -además de \'Ocabularios, tipos, "alores,
géneros, marcos espacio temporales. La afición a
la novela ya fue fen·or popular en el siglo pasado, y
aseguró la supen'Í.\'encia y la fortuna de los primeros
medios masi\'ostt.
Sin embargo, "El Premio '\obel de Literatura
mexicano, Octa,io Pa::, dijo en entre\'ista luego de
recibir el premio \1iguel de Cer\'antes, en España,
que los públicos masi\'os de nuestro país (\léxico)
transitaron casi del analfabetismo a tele espectadores,
sin haber pasado por la cultura del libro (como
sucedió en Europa), y esto ha dado a la tcle,isión y a
la telcno\'ela, doblemente influenciable en hábitos y
conductas del teleauditorio mexicanott (Garza Cruz,

i

. ::.

N 111

- 1,

'◄
j1.

.....

'111

º•

lo

!•
oj
111.

o~
lu

1-

••
••
w

111

:►
10
ou

..---..
...
• 11
.u

u◄

1 111
1 ..
1 ◄

■ I
zw,
UIII

•:» ..•

:i
·º
..zl
◄

_A ~erencia de la literatura que desafía al lector y
lo m,:ta a _la crítica o a la reflexión, a utilizar el poder
de la unagmación y quizá con él visualizar cómo se irá
desarrollando la trama, el fin que la telenovela persigue
en el fondo es complacer al máximo a la audiencia e
in,itar a la fuerza política y pri\'ada a participar en ella.
L~-t~lenovela forma parte de la cultura popular
medianca ~ aporta contenidos, temas de reflexión )'
valores sociales, éticos y estéticos, mediante los cuales
conceptualiza la realidad, pero sus relatos reproducen
las estructuras de poder ,igente, legitiman el abuso
social, justifican la exclusión y marginación de clase,
de género, de raza, de etnia; validan la pobreza para
unos y la riqueza para otros.
Es por ello que postulamos que la telenovela por un
~ado s_e ha convertido en una tradición y símbolo de la
identidad mexicana, y a la vez ha serüdo como una
especi~ ~e freno temporal que con sus argumentos
hegemorucos mantiene y estabili::a la comunidad de
sentido que la consume.
La audiencia televisiva de las telenovelas en
~léxi~o, c_on~ume estas producciones tras regresar del
traba30 d1ano o durante las acti\'idades domésticas
coti~ianas, con el fin de relajarse, entretenerse )
dar nenda suelta a su imaginación y sentimientos.
81

Es también un tiempo en el cual los más profundos
problemas o tensiones pueden salir a la superficie
de la conciencia y buscar una solución simbólica
de sentido, ordenándola a tra\·és de la estructur;
narrativa de las telenovelas.
Como un elemento esencialmente narrativo,
la telenovela está perfectamente diseñada para
representar los conflictos sociales y los discursos
retóricos de los diferentes frentes culturales de la
sociedad. Las tramas abordan asuntos humanos
cl~mentales sin anclaje en el tiempo, que todos los
miembros de la audiencia pueden identificar con:
amenaza física, ,ida) muerte, salud y enfermedad. La
tele\'~sión, sin embargo, es un medio contemporáneo
y satisface la expectativa de las audiencias por algo
nuevo.
Para Robcrt A White, en la revista Diálogos (1992),
~a telenO\ ela es un género capaz de congregar un
mmenso número de caracteres simbólicos, temas y
subtr~as que representan ,irtualmente toda la gama
de retoricas culturales familiares.
Aunque la definición que da el productor del héroe
sea eúdente, la riqueza semiótica de la televisión
acarrea un valor de ironía Yisual, parodia, sátira,
Yridículo social que revela la confrontación de
discursos. El entretenimiento puede atraer porque
los temas humanos elementales están, en última
instancia, siempre próximos a nosotros, pero
las narrativas particulares captan las audiencias
con la expectación de la resolución del conflicto
y presentando una integración del significado.
Esto se hace a través de la reelaboración de la
retórica y pretensiones de legitimidad universal
de un discurso particular de tal manera que son
aceptadas las apelaciones a símbolos comunitarios.
Al final la joven mujer de la clase trabajadora se
casa con el hijo de la familia adinerada y la madre
del hijo tiene que renunciar a las pretensiones de
definiciones de clase puristas.

Según _Allcn_, ci~ado por Garza Cruz (2007),
datos de In\'est1gac10nes empíricas arrojan que en
1:91 las telenovelas transmitidas por Televisa eran
sistemáticamente seguidas por el 70 por ciento de la
población con acceso al medio.
. Ademá~ Garza Cruz (2007), en el mismo articulo,
cita una m,·estigación etnográfica realizada por

�Uribe, en la ciudad de Colima, en 1993, en donde
se encontró que las cuatro familias recordaban un
significativo número de títulos de las telenovelas más
vistas, algunas de ellas transmitidas 20 años antes de
la fecha de la entrevista. Los miembros de una de las
familias fueron capaces de recordar 49 telenovelas, lo
que habla a favor de las telenovelas y su capacidad de
mantenerse en la memoria colectiva.
Por otra parte un estudio realizado en 7 ciudades
mexicanas en 1987 por Jorge González, y citado por
Robert A. White, pone de manifiesto que en 1986 en
México el 80 por ciento de la población rural y urbana
tenía acceso directo a los receptores de televisión. En
un sondeo hecho en estas importantes ciudades por
lo menos 60 por ciento y en algunos casos hasta el
80 por ciento de los adultos, hombres y mujeres, ven
telenovelas y esto es lo común en las horas punta de
la tarde.
En un sondeo hecho en la región de Colima, más
de la mitad consideraban las telenovelas como
actividad adecuada para toda la familia y en las

horas punta de la tarde toda la familia ve televisión
reunida, como el entretenimiento más frecuente.
Casi el 56 por ciento de los entrevistados en Colima
pensaban que la telenovela les ayuda a resolver
problemas de la vida real. Más importante aún, ver
telenovelas es un fenómeno transclasista con un 60
por ciento de todas las clases viéndolas. (White)

Además White pone de manifiesto que quizás el
ritual público cultural más importante en muchos
países en vías de desarrollo sea el de los medios
masivos, especialmente los programas seriados de
ficción dramática de la radio y la televisión que atraen
las más amplias audiencias.
La telenovela como texto verbo#visual es muy
interesante, ya que Covarrubias y Uribe en 1998
mencionan que son un producto cultural de gran
atracción para los públicos, pues es un género
interclasista que llega a todas las esferas de las clases
sociales de manera desigual. uReflexionar en torno
de la presencia y suceso de las telenovelas en este
país, es entender los procesos de interconexión, de
82

la industria cultural y la vida social". (Covarrubias
y Uribe, 1998)
Lo importante no es lo que significan los signos
sino cómo quienes los perciben les dan un sentido; y
en México estos signos son percibidos por diferentes
clases sociales, diferentes niveles intelectuales,
diferentes etnias, en fin, una masa heterogénea pero
cruzada por un sinfín de signos y textos, entre ellos
la telenovela y su historia.
Es importante mencionar que la telenovela
mantiene un tiempo muy distinto al nuestro. En
dicho texto visual podemos encontrar cómo la niña
pobre se enamora del muchacho millonario, la mala
de la historia y sus secuaces se dedican a hacerle la
vida imposible, hasta que ésta se convierte también
en millonaria y vive feliz para siempre, todo sin que el
tiempo pase por sus vidas o al menos no de la misma
forma que en las nuestras.
Tal y como describe Bajtin con respecto al
cronotopo de la novela de aventuras, en las
telenovelas el tiempo no afecta ni biológicamente,
ni existencialmente a los sujetos, y su destino está
ligado a la suerte de la protagonista, el tiempo es
abstracto y totalmente distinto al nuestro por tanto
en la telenovela podemos ver contemporaneidades no
contemporáneas.
Retomando el nuevo concepto de telenovela con
final al estilo rcality show, podemos ver cómo ese
tiempo subjetivo en algún momento se superpone
o más bien cruza el tiempo real y la comunidad se
vuelve partícipe de la telenovela.
Sin embargo, pese a que el resultado siempre tiene
un final feliz, en estas producciones es claro el reflejo
de la realidad del pueblo mexicano, un pueblo que se
encuentra en un 50 por ciento en la pobreza extrema y
un 25 en pobreza moderada, según el Banco Mundial,
en el 2003. Un pueblo con un porcentaje elevado de
analfabetismo según la UNESCO. Un pueblo con alto
grado de violencia doméstica y delictiva.
En resumen, las telenovelas viven y vivirán en
el imaginario colectivo mexicano y mundial por
diversas razones: están hechas a través de una
práctica discursiva, un conjunto de reglas plenamente
reconocidas y estrategias que se han ido creando a
través del tiempo, lo que las convierte en un género
consolidado. Tienen la capacidad de superponer
símbolos, índices o informaciones que a su vez
crean nuevos textos, es por ello que las telenovelas
83

llaman la atención de diferentes clases sociales, de
diferentes etnias, de diferentes territorios, porque
cada quien interpreta dichas telenovelas de acuerdo
con su comunidad de sentido; para algunos puede
ser una comedia y para otros puede significar una
representación de su circunstancia actual y una
esperanza para salir de ella.
Las telenovelas vivirán porque hay una actividad
social con ellas y la sociedad al consumirlas hace
una continua reelaboración de las mismas. Están
construidas en unos mimbres simbólicos que han
sido hechos para reflejar y reivindicar la cultura y la
memoria histórica del pueblo mexicano

Bibliografía
Cmarruhias Cuéllar, 1'.arla Y. y Uribe Al\'ara&lt;lo, Ana (1999).
Hacia una nueva cultura telcúsi\'a: Análisis de los públicos de
la telenovela "\lirada de \lujer" Estudios sohre las Cultura,
Contemporáneas '\o. 18. Lnh"ersidad de Colima.
Dayan y Kantz (1995). la historia en directo: la retransmisión
tcle\'isil·a de los acontecimientos. \'crsión castellana de Emih
Oleína I Aya. Barcelona.
Gar=a Cru=, Virginia (2007). "Recepción de tekno\'clas y
construcción de sentidos: un estudio de la mujer jtwen
unhersitaria de \lontcrrey·. en Hinojosa CórdO\·a, Lucila
(comp,. ). Fstudio, de cultura, comunicación y nuc1 as tecnologías.
\'olumcn l.
Pcñamann} Lópc= (1995). Los melodramas tcle\'isil'OSy la cultura
sentimental. :\ladrid. Comunidad de \ladrid Instituto de
lnYestigaciones Feministas de la l.Jnh·crsidad Complutense,
Thompson,J B. (1998). Los media y la modernidad. Una teoría de
los medios de comunicación. Barcelona: Paidós.
\ \ 'hite, Roberto A. (1992). Análisis cultural en la comunicación
para el desarrollo. El rol de la dramaturgia cultural en la creación
de una esfera público. Rel"ista Diálo~os de la Comunicación.
FELAF.\CS (septiembre).
http:/1pcrgamo.pucp.edu.pe•lamiradadetdemo/node/22
http://w\1,1·.clsiglodctorreon.com.mx/noticial128046.mision•s-o s •
cendra ,u final en monterre}·.html
http:,,w11w.orizahaenred.com.mx/cgi bin ll'eb?b \'ER:---:OTICIA
&amp;%7Bnum%7D 29509
http:// foro. uni Yision.eom/un i1·ision/boar&lt;l/message? board.
id luciamende=ls::me,sage.íd 122278
htrp:1 1,,1,v.clsah-ador.com'noticias.'2006/04 127'escenarios/esc9.asp
http: 11 w,v.publicaciones.cucsh.udg.mx pperiod /comsoc /
p&lt;l('2006 _6'11-35.p&lt;lf
http: 1n1w.zocalo.eom.mx 'seccion,'articulo. El-esquima•de·la·
telenm·cla -Tradicion 1·s-nol'edad/
htrp:, w1n1 .tele-nol'ela.&lt;le/resumen.p&lt;lf

�EL GIRO
DARWINIANO:
LA FORMACIÓN DE UN

NUEVO HORIZONTE
Nl JOSÉ ARTURO HERRERA MELO

THE liUSCHEMBERC SESSIOMS 1:1 I LÁPIZ, AEROSOL, ESMALTE, ACRÍLICO Y SERIC:liFÍA SOBRE PAPEL/ 2004

�Dtnme un punto de apoyo y levantaré el mundo
Arquimides

su historia nos ha mostrado
cómo las disciplinas con
mayor desarrollo han sido
aquellas que consiguieron
cambiar su posición y girar
hacia mejor ángulo en el
momento indicado.
En astronomía,
Copérnico descubrió que no era posible entender
el movimiento de los cuerpos celestes pensando
que la Tierra estaba en el centro del universo y el
Sol y los demás planetas girando a su alrededor,
comprendió que para entender su movimiento era
necesario poner al Sol en el centro y suponer que
era la Tierra la que giraba a su alrededor.
Así, la famosa expresión giro copernicano fue usada
para nombrar la actividad metodológica a partir de
la cual, cambiando de perspectiva, es posible advertir
lo que antes permanecía inaprensible.
La revolución teórica llevada a cabo por Darwin
a mediados del siglo XIX fue muy semejante a la
que llevó a cabo Copérnico en el siglo XVI: ambos
modificaron por completo la visión que se tenía de
su mundo, ambos generaron provocatiYas intuiciones
que transparentaron los misterios de su época y
ambos se colocaron en posiciones que se opusieron
a su tradición.
Cabe señalar que, el propio \Veismann (apud.
Mayr, 1992), quien fue el mayor defensor de la
selección natural dentro del neodarwinisrno, comparó
la Teoría de la transmutación de las especies de
Darwin con la Teoría heliocéntrica de Copérnico
y sugirió que desde la aceptación de esta última
ninguna otra teoría había tenido tanto impacto corno
la de Darwin.
El giro darwiniano comenzó cuando nuestro
naturalista viajó hacia Sudamérica en el Beagle,
e inspirado por su curiosidad habitual decidió
coleccionar una gran cantidad de datos y
especímenes, al punto que este exceso de muestras lo
llevó a preguntarse por el tipo de relación que podría
dar cuenta de la diversidad encontrada.

El giro darwiniano
El mundo es posibilidad. Desde que los antiguos griegos
se preguntaron por la sustancia primordial del universo
nos revelaron que la razón humana tenía la capacidad de
pensarla y de emplearla para definir la realidad.
en la antigüedad, Parménides pensó
ue el ser de todas las cosas podía ser la
mmutabilidad y Heráclito que podía ser el
venir; en la Edad Media, San Agustín creyó
que podía probar la existencia de Dios a través de la
interioridad y Santo Tomás que podía hacerlo a través de
la exterioridad; en la modernidad, Descartes consideró
que el conocinúento podía venir de la razón y Hume que
podía venir de la sensación; y en la contemporaneidad,
Rawls creyó que la justicia distributiva era algo posible
y Nozick que era algo imposible.
En este sentido, toda historia de las ideas es un relato de
la posibilidad y todo punto de divergencia es nacimiento
de mundo y formación de ideas de diferente geografia.
Presentado de esta manera, las relaciones, los objetos,
los organismos y los conceptos cobrarán sentido sólo a
partir de la posición en que se miren. Esto implicará que el
ángulo ideal será aquél que nos permita advertir más cosas,
pensar con mayor claridad más ideas y, fundamentalmente,
explicar de mejor forma más fenómenos.
Afirmar que el significado de las cosas es cuestión
de perspectiva no quiere decir que todo vale lo mismo;
por el contrario, quiere decir que estarnos obligados
a discernir entre ellas y a establecer una serie de
virtudes epistémicas que nos permitan estimarlas.
De acuerdo con Pereda (1994), las virtudes que
deberían buscarse en todo proceder epistémico
tendrían que ser las de autonomía intelectual,
precisión semántica, caridad intelectual, coherencia,
constrastabilidad empírica y poder explicativo y
prospectivo.
En este contexto, el objetivo de una perspectiva
será encontrar el mejor ángulo para construir
mundo y el mejor pensador será aquél que consiga
la visión más panorámica. En el caso de la ciencia,

86

En el instante en que Darwin se preguntó por la
diversidad fue cuando se produjo el giro, fue el instante
en que se preguntó por el principio de unidad de formas,
colores y tamaños en plantas y animales lo que produjo
un frontal cuestionamiento a la taxonomía de Linneo, al
catastrofisrno de Cuvier, al evolucionismo de Larnarck
y Spencer y al creacionismo de Paley.
Hay que decir que, aunque en aquel viaje Darwin
aún no imaginaba la claridad que alcanzaría su
teoría en El origen de las especies, ya sospechaba que la
taxonomía no podría dar cuenta de la transmutación
de las especies; que el catastrofismo no podría
explicar las dilatadas modificaciones de los ambientes
y los organismos; que el evolucionismo de su época
no podría postular algo cercano a la selección
natural para explicar la variación entre organismos,
y que el creacionismo no podría argumentar, sin
contradicción, la aparición y desaparición de las
especies.
Hablando en analogía con el giro copernicano, el
giro darwiniano continuó cuando nuestro naturalista
descubrió que no era posible entender la variación
de las especies pensando que la creación especial y
la existencia del hombre estaban en el centro
del universo y los demás organismos girando a
su alrededor; comprendió que para entender su
variación era necesario poner la selección natural
en el centro y suponer que eran la creación especial
y el hombre quienes giraban a su alrededor.
Cuando Darwin cambió de perspectin y se
preguntó por la variación de las especies, inició un
programa de investigación acerca del cambio en la
naturaleza que hasta nuestros días sigue vigente. Para
lograrlo, tuvo que moverse del lugar natural que la
tradición victoriana otorgaba a todo investigador,
tuvo que violentar el sistema de creencias que
soportaba a una época y, lo más difícil de todo, tuvo
que tolerar el vértigo emanado de un descubrimiento
que reveló que el mundo no era como lo habían
contado.
El progreso de la ciencia es una cuestión de giros,
o en términos kuhnianos, de revoluciones, esto quiere
decir que quienes lo han propiciado han mirado de
manera inhabitual, han pensado contraintuitivamente
y han actuado contrafácticarnente. No hay duda
que los grandes adelantos de la civilización han
sido producto de temperamentos osados, de giros
metodológicos y de investigaciones de frontera.

EL ORICEM DE U.S ESPECIES

Si bien, muchas de las intuiciones que Darwin había
acumulado durante sus cinco años a bordo del Beagle
(1831-1836) ya ponían en entredicho buena parte de
la historia natural y de la biología de su época, sería
un gran error de nuestra parte suponer que dichas
intuiciones ya constituían una teoría.
En este sentido, El origen de las especies deberá
entenderse como el resultado de un exhaustivo
trabajo de observación e investigación que comenzó
cuando Darwin estudiaba, informalmente, historia
natural, insectos y minerales en la Universidad
de Edimburgo en 1825. No obstante, no debernos
olvidar que fue su labor como naturalista durante la
expedición del Beagle lo que verdaderamente fortificó
y proyectó sus años de estudio y reflexión sobre la
naturaleza.
En las islas Galápagos, Darwin quedó sorprendido
por las especies de animales que había encontrado y,
principalmente, por las sutiles diferencias que había
reconocido entre los pájaros de las distintas islas.
A partir de estas observaciones, Darwin concluyó
que dichas diferencias podrían estar relacionadas
con el hecho de que cada especie viviera en medios
diferentes.
En esos años de exploración, Darwin sospechó
que toda población estaba compuesta por
organismos ligeramente distintos unos de otros
y que sus variaciones eran las que provocaban
que cada uno tuviera distintas capacidades para
adaptarse al medio, reproducirse exitosamente
y transmitir sus rasgos a sus descendientes. Fue
hasta 1859 -aproximadamente veinte años
después de haber iniciado sus reflexiones sobre
evolución- cuando Darwin publicó su teoría en
El origen de las especies mediante la selección natural o
conservación de las razas favorecidas en Ia lucha por la
vida. Hay que señalar que esta publicación fue
adelantada debido a la probable aparición de una
teoría semejante realizada por Wallace.
De acuerdo con Myer (1992), lo que Darwin expuso
en El origen de las especies fue una teoría compuesta por
cinco subteorías que en lo sucesivo tendrían destinos
diferentes. Para este autor, una razón convincente por
la cuál no se podría asumir al darwinismo como una
teoría monolítica sería el hecho de que la evolución
orgánica obedece a dos procesos esencialmente
independientes: por un lado, a una transformación

�EM EL IMSTAMTE EM QUE DARWIM SE PRECUMTÓ POR LA DIVERSIDAD
FUE CUAMDO SE PRODUJO EL CIRO, FUE EL IMSTAMTE EM QUE SE
PRECUMTÓ POR EL PRINCIPIO DE UMIDAD DE FORMAS
de las especies a través del tiempo y, por otro, a un
proceso de diversificación de los organismos a través
del espacio ecológico y geográfico.
Según Myer, la primera subteoría sería La
evolución como tal; aquí se afirmará que el mundo no
es constante, ni que se ha creado recientemente, ni
que está en un perpetuo ciclo, sino, más bien, que
está cambiando continuamente y que los organismos
están transformándose con el paso del tiempo.
La segunda sería El origen común; aquí se considerará
que cada grupo de organismos descenderá de un
antepasado común y que todos ellos, incluyendo
anímales, plantas y microorganismos, se remontarán
a un origen único. A este respecto, Darwín (2008)
explicará que al considerar el origen de las especies es
lógico suponer que cualquier naturalista, después de
reflexionar sobre las afinidades de los seres orgánicos,
sus relaciones embriológicas, su distribución
geográfica y su sucesión geológica concluya que las
especies no fueron creadas independientemente sino
que se derivaron de otras.
La tercera sería La diversificación de las especies;
aquí se supondrá que las especies variarán por
división en especies hijas o por "gemación", esto es,
por un asentamiento de poblaciones fundadoras
geográficamente aisladas que evolucionarán en
nuevas especies. En este punto, Darwín señalará que
Alphonse de Candolle demostró que las plantas con
mayor dispersión eran las mismas que presentaban
mayor variedad debido a la exposición a diferentes
condiciones físicas y a la constante competencia con
otros organismos.
La cuarta sería El gradualismo; aquí se aseverará
que el cambio evolutivo tendrá lugar a través del
cambio paulatino de las poblaciones y no a través
de la producción repentina de nuevos individuos.
Darwín creerá que nada vemos de estos cambios
lentos y progresivos sino hasta que la mano del
tiempo marca las edades geológicas y nos muestra
cómo los organismos actuales son diferentes respecto
de los que existieron.

La quinta sería La selección natural; aquí se admitirá
que el cambio evolutivo sólo será posible a través
de la producción abundante de variaciones en cada
generación. Así, los relativamente pocos organismos
que sobrevivan gracias a la combinación de caracteres
heredables darán lugar a la siguiente generación.
Darwín estará convencido que sí las variaciones
útiles ocurren en un organismo, éste tendrá mayores
probabilidades de conservarse en la lucha por la
vida y de producir descendientes con características
semejantes.
Hay que dejar claro que, independientemente del
debate que pueda surgir sobre la unidad o pluralidad
de los planteamientos de Darwín en El origen de las
especies, es un hecho que todas sus afirmaciones
significaron un cambio de perspectiva para toda
nuestra civilización.
Sería extraordinario confirmar que el vértigo
que Darwin experimentó, y que hizo que otros
experimentaran, cuando descubrió que el mundo
no era como lo habían contado, pudo haber sido
semejante al vértigo que experimenta el alpinista
cuando, al llegar a la cima de la montaña, descubre un
nuevo horizonte y se empapa de nuevas posibilidades
que surgen ante él.
LA FORMACIÓN DE UM MUEVO HORIZONTE

La formación de la propuesta de Darwín obedeció a
una serie de circunstancias históricas, ideológicas,
científicas y personales que sentaron las bases para
que un nuevo horizonte fuera posible.
En este punto, el concepto "formación" cobra
singular relevancia pues da cuenta de los componentes
involucrados en la configuración de un determinado
horizonte. Para Honoré (1980), la formación
implicará construir una cultura, escoger un campo de
investigación y práctica para compartir con otros el
descubrimiento de nuevos medíos y nuevas reglas y
modelos.
En este sentido, Darwín construyó toda una
cultura y una praxis para relacionarse de una
88

manera inédita con el mundo. Sus intuiciones, que
progresivamente se fueron transformando en teorías
revolucionaron por completo nuestra subjetividad;
nos prepararon para habitar un nuevo horizonte.
Siguiendo a Zubiri (1933) el horizonte, en un
sentido negativo, limitará nuestro acceso a muchos
fenómenos y pensamientos y, en un sentido positivo,
lo ampliará hacía muchos más. De esta manera
la claridad de horizonte implicará la claridad d~
perspectiva, y la claridad de perspectiva implicará la
claridad de horizonte.
Darwin nos regaló un horizonte que cerró las
puertas a muchas posibilidades pero que también las
abrió a muchas otras que jamás habríamos imaginado.
Si bien el darwinismo nos dificultó la relación con
Dios, también nos regaló la posibilidad de repensar
nuestras cosmogonías y nuestras teologías; si
bien nos removió de la posición privilegiada en la
que estábamos acostumbrados a estar en el orden
natural, también nos regaló la posibilidad de mirar
con cuidado nuestro entorno y de valorar a muchas
especies que antes permanecían inadvertidas.
Darwin fue el prometeo del siglo XIX, en vez
de regalarnos fuego nos regaló posibilidad. Sus
propuestas formaron un horizonte que delineó una
ontología fundamental en donde la totalidad de las cosas
podía ser fácilmente explicada por la variación a través
del tiempo y la selección natural. Sus reflexiones
propiciaron un horizonte que insinuó una ética universal
en donde la relación entre los organismos podía ser
fácilmente comprendida a través de la tautológica de la
"supervivencia del más apto".
Sus investigaciones hicieron posible un horizonte
que apuntó hacía una epistemología general en donde
la relación del organismo con su entorno podía ser
fácilmente analizada por la capacidad del primero
para anticiparse el flujo natural del segundo. Sus
observaciones dibujaron un horizonte que bosquejó
una estética trascendental en donde la diversidad de las
formas podía ser dilatadamente degustada bajo el
principio estético de la economía.
El universo de posibilidades que Darwín nos
regaló para relacionarnos con el mundo surgió con
la publicación de El origen de las especies y continúa su
expansión hasta la fecha. Prueba de ello fue el hecho
de que, en biología, el programa de investigación
darwiníano se extendió, gracias a Weismann, hasta
buena parte de los supuestos del mendelismo,
89

físherismo, síntesis evolutiva, postsintesis y
equilibrios intermitentes.
El programa de investigación darwiniano ha
estimulado la generación de posiciones teóricas, de
heurísticas y métodos de investigación en gran parte
de las ciencias y las disciplinas constituidas en la
actualidad.
Sólo por mencionar algunos ejemplos habrá
que tener presente el impacto que la tautología
"supervivencia del más apto" trajo, en economía, a
la Teoría de juegos de Neumann y Morgenster o a la
Teoría del equilibrio de Nash.
Dentro de la tradición sociológica, incluso se llegó
a acuñar el término "darwinismo social" para referirse
a la doctrina que intentó trasladar, íntegramente, la
metáfora de la lógica natural al mundo de lo social.
El propio Summers (apud. Hofstadter, 1944), quien
fue el mayor defensor de esta postura, llegó a afirmar
que era imposible favorecer, simultáneamente, a los
individuos más aptos y a los individuos menos aptos.
En psicología conductual los programas de
reforzamiento aplicados a anímales están soportados
en la creencia básica de que la tasa de respuestas
está ampliamente relacionada con las condiciones
que aumentan o disminuyen la probabilidad de
supervivencia. En ecología, el investigador se
pregunta hasta qué punto un ecosistema fue el
resultado de fuerzas evolutivas como la competencia
y la predación, y qué tipo de presiones de selección
controlaron el reparto de recursos.
Habrá que dejar totalmente claro que el
giro darwiniano nos regaló posibilidad, nos dio
perspectiva y nos formó horizonte, y que gracias a
pensadores de la talla de Charles Darwin es que el
mundo, la historia y nosotros mismos somos bella
posibilidad 19.

Referencias
Darwin, C. (2008). El 01ige11 de las especies. Xalapa: UV.
Honoré, B. (1980). Para u11a teo,ía de la formación. España: Narcca.
Hofs:adter, _R. (1_944~. Social Darwinism in American Thought.
Philadelphia: Uruvers1ty of Pennsylvania Press
~ layr, E. (1992). Una larga controversia: Darwin y el darwinismo.
Barcelona: Crítica.
Pereda, C. (1994). Vértigosargwnentales. Barcelona: Anthropos.
Strat~er~, P. (1999). Dan~•in y la evol11?ón. Madrid: Siglo XXI.
Zubm, X. (1933). Sobre la idea de la Filosofía l. Revista de Occidente, 39.

�*

DIETER THOMA

Traducido del alemán por José Antonio Salinas
* Este ensayo fue publicado en alemán en la revista literaturcn en

abril de 2008.

En el año 1938 apareció en la
editorial Kroner de Stuttgart una
antología de documentos sobre la
historia alemana más reciente, en
la que Ernst Forsthoff, el editor,
presentó una mezcla de textos
muy poco apetitosa: Hitler estaba
representado, también Goebbels,
Rosenberg y algunos otros nazis.
Al filósofo francés Emmanuel Faye,
al hojear este volumen, le saltaron a
la vista un par de páginas en las que
estaban impresos dos textos de la
primavera de 1933: primero el texto
de un cartel, "Contra el espíritu no
alemán", del alumnado alemán, luego
extractos del discurso que Martín
Heidegger había pronunciado en
mayo de 1933 en su toma de posesión
como Rector de la Universidad de
Friburgo. Parece como si se pasase
sin ruptura de un texto a otro. Si
en el texto del cartel se discurre
sobre la universidad alemana "como
refugio del carácter nacional y sitio
de lucha desde la fuerza del espíritu
alemán", Heidegger habla del
'\línculo del alumnado ... a la misión
intelectual del pueblo alemán".
Mientras los estudiantes llaman a
la "superación del intelectualismo
judío y las manifestaciones liberales
de decadencia, a éste vinculadas,
en el espíritu alemán"; Heidegger
proclama que la "muy cantada
'libertad académica' será expulsada
de la universidad alemana, pues
esta libertad era irreal porque sólo
negaba".
90

a antología de Forsthoff, en donde el
discurso de Heidegger se imprimió codo
a codo con el llamamiento "Contra el
espíritu no alemán", es una pequeña parte
del gran mosaico que Emmanuel Faye compone en
su libro Heidegger. La introducción del 11acio11alsocialismo
en la filosofía; apareció hace tres años en Francia y
se discutió acaloradamente ( en pocas semanas se
publicará la traducción alemana). El título del libro
es, por supuesto, engañoso, pues en realidad Faye no
se refiere a que Heidegger introduzca el pensamiento
nacionalsocialista -¿o debería de decirse: mal
pensamiento1?- en su filosofía. Mas bien, defiende
la tesis de que la obra de Heidegger, en conjunto,
no puede ser considerada como "filosofía", sino que
debe ser tratada como una parte de la "historia del
nazismo".

cursos sobre Hegel que impartió de 1933 a 1935.
A pesar de los tonos bastos que se tocan en este
libro, Faye tiene el mérito de lograr una imagen
más refinada de Heidegger.
Para ello un solo ejemplo, otra vez relacionado con
la antología de Forsthoff sobre la historia alemana, en
donde los extractos del discurso de Heidegger han
sido impresos junto al llamamiento antisemita de los
estudiantes. Esta coincidencia, que se realizó en aquel
tiempo sin la intervención de Heidegger, tiene algo
de inescrutable, y se conocen entretanto suficientes
detalles para hacerse un camino hacia el abismo que
aquí se abre. Este camino nos lleYa por tres niveles.

L

2. FAMTASÍA DE LLAMAS DESPUÉS DE LA QUEMA
DE LIBROS

Realmente es una ironía de la Historia que en la
colección de Forsthoff el texto del cartel "Contra
el espíritu no alemán" se encuentre justo al lado del
discurso de Heidegger. Pues precisamente ese cartel
jugó un papel cla\'e en la caída del predecesor de
Heidegger en la rectoría, y con eso ya hemos llegado
al primer nivel del abismo. Al parecer, Wilhelm
von Mollendorf fue destituido, entre otras razones,
porque les había prohibido a los estudiantes colgar
ese cartel en la universidad. Heidegger remarcó con
orgullo repetidamente que en una de sus primeras
acciones como rector prohibió, como Mollendorf, el
despliegue de ese cartel en la universidad. Si después
los extractos de su propio discurso aparecen justo al
lado de aquel panfleto, y si el lector descubre acaso
similitudes entre ambos textos, esta proximidad es,
sin embargo, desde el punto de vista de Heidegger,
completamente indeseada.
No obstante, Faye despierta ahora la duda de si
el rechazo de Heidegger de la campaña del cartel en
realidad resultara tan rotunda. Porque señala que
justo en la primavera de 1933 se dieron estrechos
acuerdos epistolares entre el nuevo rector y los
estudiantes iniciadores de aquella acción. Bien es
verdad que permanece ulteriormente en la oscuridad
lo que Heidegger pueda haber opinado exactamente
de aquel cartel, pero por lo visto no se mostró sobre
este asunto tan reservado como él después afirmó.
Este es sólo un detalle histórico, pero ahí se
esconde el diablo. Porque cuando se desciende
todavía un nivel más en este abismo de la historia del

BAJO LOS TITULARES SE EMCUEMTRA LO IMPRESO
EM LETRA PEQUEÑA

Desde lejos, esta purificación de la filosofía del
ensuciamiento heideggeriano recuerda las acciones
de limpieza que los mismos nazis llevaron a cabo.
Faye reivindica, claro, nobles motivos para sí: él
quiere poner coto a la destrucción de la razón. Y
sin embargo la tesis sobre el no~filósofo Heidegger
va demasiado lejos -semejante a la suposición de
Faye de que Heidegger fungió de vez en cuando
como redactor de los discursos de Hitler. Tales
afirmaciones presuntuosas, que aparecen en ese
libro constantemente, no parecen menos abstrusas
que las tesis de los defensores de Heidegger, quienes,
después de la aparición del libro de Faye en Francia,
protestaron con vehemencia contra la supuesta "caza
de brujas" y aseveraron que Heidegger nunca tuvo
nada que ver con el nacionalsocialismo.
¿Hay que irse a los extremos? En lugar de los
titulares, uno puede también detenerse en lo
impreso en letra pequeña que se encuentra en el
libro de Faye. Entonces no sólo se va a dar con los
ya muy conocidos detalles sobre las inclinaciones
nacionalsocialistas de Heidegger, también se entera
uno de algo nuevo -por ejemplo, de los oscuros

1 En el texto en alemán se reali;::a un juego de palabras con
Gcda11/1cngi1t y Geda11hcmmgut (neologismo dd autor) que se pierde al
traducirse al español (n. del trad.).
91

�1
~

•..
l
•11
o
•j
11,

~
¡

u
11

•►

o

..-..
u

Carl Schmitt, según la cual la esencia de la política se
funda en la distinción entre amigo y enemigo.
El mismo Ernst Forsthoff seguramente no era
consciente de estos transfondos y abismos cuando
compiló en su antología aquellos dos textos: el
panfleto antisemita y el discurso de Heidegger. Sin
embargo, no hubiera tenido nada en contra de que
con eso se pusiera indirectamente otra vez en el
primer plano al maestro de Forsthoff, Carl Schmitt.
También Heidegger mismo, alrededor de 1933, se
había ocupado exhaustivamente con el texto de
Schmitt sobre "El concepto de lo político". En su
curso de invierno de 1933~1934 se adhirió a estas
reflexiones y exhortó a sus oyentes a enfrentarse,
no sólo al enemigo externo, sino también al interno.
El último era, decia Heidegger, frecuentemente más
peligroso que el primero, porque se puede fijar "en
la raíz más interna del Ser de un pueblo". Según
Heidegger, se debería estar dispuesto a una lucha
que tuviera "por objeto la completa destrucción" de
este enemigo.

historias para el presente? Sería un poco demasiado
escaso si con ello sólo se renovara el horror ante el
peligro del totalitarismo y uno se alzara sobre las
ideologías de antaño corno sabelotodo de la moral,
cuyo dedo índice levantado ha sido afectado desde
hace mucho por un calambre.
Precisamente en esa famosa diferenciación entre
amigo y enemigo de Carl Schmitt, rápidamente se
vuelve claro que en la política la búsqueda de lo
correcto y lo falso sigue siendo un trabajo milimétrico.
Puede ser tentador querer abolir completamente
esa diferencia después de la terrible agudización
de la oposición entre "alemanes" y '"judíos". Sin
embargo, es más fácil decirlo que hacerlo, pues hoy
en día uno se encuentra con ésta nuevamente a cada
paso: en Kosovo, en los debates sobre el fin de la
sociedad multicultural, también indirectamente en
los discursos de reconciliación de Barack Obama,
cuyo éxito sólo puede explicarse en cuanto que los
estadounidenses anhelan con vehemencia, en un
mundo dominado por enemigos y en una sociedad
descompuesta por la desconfianza, encontrarse con
amigos.
La idea de que de una sociedad o acaso del
mundo entero se pueda hacer un único Love Parade,
es de dudoso encanto. Desconsolado también es el
pensamiento de que, para la propia imagen, siempre se
dependa completamente de las imágenes del enemigo.
Lo que Heidegger y Carl Schmitt presentaron es la
molesta presencia de las enemistades; lo que falta
en ellos son las reflexiones sobre cómo se pueden
hacer amigos de los enemigos. Cuando Emrnanuel
Faye relata de las enemistades que Heidegger ha
escenificado y cultivado, desgraciadamente se
comporta él mismo como alguien que sólo parece
estar completamente en su elemento cuando
convierte a otros en blanco de todos los ataques 19

1

~

lli
~
1◄

cartel "Contra el espíritu no alemán", se llega a las
acciones a las que aludía y que tenía como meta precisamente a la quema de libros del 10 de mayo
de 1933, en donde las obras del "espíritu no alemán"
fueron pasto de las llamas. Con respecto a esto, Faye
difunde material que ya fue publicado en 1962 en una
documentación editada por Guido Schneeberger,
pero que para muchos puede haber caído en el
ohido. Ésta no trata de la quema misma de libros,
sino de un evento que después se llevó a cabo y que
fue anunciado en la prensa local nacionalsocialista
como la culminación de un "acto simbólico de la
quema de literatura barata": la fiesta del solsticio en
el estadio uniYersitarío a finales de junio de 1933. En
esta fiesta del solsticío2 también apareció Heidegger
y ofreció al público ahí reunido un enérgico dicho:
"iLlama, relátanos, ílumínanos, enséñanos el

2 Durante el Tercer Reich, la fiesta del solsncio, originalmente de
naturale;:a pagana, adquirió un carácter antisemita. Los nazis la
cominieron en una celebración estrictamente germana. En la fiesta
del solsticio se prende fuego a montones de leña, que en sus orígenes
simholizaha la renovación, purificación y fertilidad (n. del trad.)

camino del que ya no hay regreso!" Se requiere
poca fantasía para conducir los pensamientos de la
leña que estaba en llamas hacia los libros que poco
antes habían sido quemados. Se puede suponer que
Heidegger poseía tanta fantasía.

LBISMARCK O CARL SCHMITI'?

El tercer nivel en el descenso al abismo de la época
nacionalsocialista se alcanza cuando nos atenemos
al joven colega y confidente de Heidegger, que lo
acompañó aquella tarde de junio de 1933: Rudolph
Stadelmann. En la fiesta del solsticio, éste pronunció
igualmente un discurso en el que celebraba el
"carácter germano" de la juventud; al mismo tiempo se
esforzó en presentar la nueva Alemania como legítima
heredera de los buenos viejos tiempos. Por eso, en su
llamamiento a la cohesión nacional, también evoca
una sentencia de Bismarck: "No tendría amigos, sí no
tuviera enemigos". No sólo en Faye se encienden aquí
todas las alarmas. Pues si bien Stadelmann cita aquí a
Bismarck, igualmente pudiera haber citado la tesis de

92

LOS AMICOS Y EMEMICOS DE HOY

=
•

Se podrían examinar por mucho tiempo las
semejanzas y diferencias registrables entre el
compromiso nacionalsocialista de Heidegger y
el de Carl Schmitt. Pero aunque se renunciara
a ello y uno se conformara con esta pequeña
excursión, este descenso al abismo del tiempo
del nacionalsocialismo, se pueden sacar algunas
conclusiones. Aun el último secretista de los
admistradores del legado debería comprender,
por ejemplo, que tiene una responsabilidad
no sólo para con el pasado, sino también para
con la comprensión del presente: sólo el que
entiende cómo ha llegado a ser el que es, sabe
quién es. No obstante, en el caso de Heidegger, el
acceso a los testimonios del pasado aún ocurre,
lamentablemente, poco a poco. Pero ¿qué tipo de
lecciones son las que resultan de aquellas viejas

1
1

,,i LL.AMA, RELÁTAMOS, ILUMÍMAMOS, EMSÉMAMOS EL CAMIMO DEL

•
11

J

o

•
•◄

1
,¡

¡
j
'

=
¡•
u
1
,_

••1o
;

i•
•

s

!•

QUE YA MO HAY RECRESO!"

1

...

93

�,
Yo abogo, sin embargo, por
travesamos un
momento histórico la cooperación de fuerzas que
de dificultades pareciendo enemigas pueden darse
económicas, con dignidad la mano y aspirar a
sociales, espirituales, que hacen un mundo mejor. El gran capital
tambalearse al mundo: la aldea tiene el deber de invertir en la
global, ese subterfugio de la incuria cultura, la cultura tiene el deber de
mercantilista, está a punto de presentar al gran capital proyectos
volverse aldea destartalada, caos viables, ideas constructivas,
insondable. Podemos decir, como formas de existencia beneficiosas
rrúnimo, que estamos en un momento para todos los ciudadanos del
en que el fanatismo, la miopía mundo, más allá de banderas,
materialista, la degradación de la 1 temperamentos, estereotipos,
educación, la falta de sentido común, modos de comportamiento
y el abandono del pensamiento y de la religioso, sexual, intelectual. Yo
lectura en su multiplicidad ardiente abogo por un nuevo orden en el
y revitalizadora, llevan al mundo a cual el gran capital entienda que
un abismo material y cultural, tal los intelectuales aportan al mundo
vez sin precedentes. Es cierto que lo verdaderamente interesante del
la historia de la humanidad siempre mundo, aportan la imaginación, el
ha sido deplorable, pero hoy como conocimiento, el riesgo de las ideas
nunca, a lo deplorable se suma la y no de las ideologías que nada
mayor falta de sensatez, la peor arriesgan pues ya están cimentadas
voluntad de hacer el bien, incluso en el dogma y la creencia de tener
a nivel de producción hacer bien la verdad en la mano; y al mismo
las cosas: el único norte es vender, tiempo le pido al intelectual que no
vender rápido, ganar y desaparecer sea innecesariamente epatante ni
con los bolsillos forrados, desde infantil, irresponsable o majadero,
un después de mí el diluvio, y si yo ante el modo de vida económico y
ando caliente qué más me da que cultural de Occidente, que aunque
se ría o despotrique o se lamente la sin duda imperfecto, tampoco
es peor que el excesivamente
gente.

A

En TIEMPOS
DIFÍCILES
siete LIBROS que son
siete LUCES

idealizado sistema de vida oriental,
cuya problemática es tan compleja
y exasperante como la nuestra.
Así, desde un nuevo sentido
de responsabilidad y mutuo
entendimiento, tal vez podamos
recuperar un. ciert~ orden, una
cierta frugalidad, mcluso una
cierta elegancia y sobriedad,
estableciendo unos límites reales
y justos que permitan una mejor
distribución de la riqueza del
mundo.
Que en un momento histórico
tan difícil y deplorable, que en
un momento en que se ha visto
una vez más cómo unos pocos
manipulan a la mayoría, llevándose
del pastel la gran tajada, y casi toda
la tajada, y dejando unos pocos
mendrugos que apenas alcanzan
para hacer nada por la cultura, por
el estudio y el conocimiento, es
alentador y tranquiliza ver surgir
una nueva colección de libros
publicados no para lucrar sino por
el contrario ajena a lo lucrativo, una
colección encaminada a fomentar
el interés por la literatura entre
los estudiantes de nivel medio
y superior, y en particular para
fomentar la poesía, mediante la

l

TÍTULO: Colección El oro de los tigres
(Lepan to, La alcoba cerrada, Cantos de abajo,
Mucre mi madre, Rey de los vientos, Cuatro
poemas y Un libro de cosas luminosas)
AUTORES: G.K. Chcsterton, Anne
Hébert, Philippe Jaccottet, Saito ~lokichi,
Adonis, Wallace Stevens y Czcslaw
Milosz.
EDITORIAL: CABU / UANL
AÑO: 2009

Í traducción de textos disímiles, de
estros di\'ersos, culturas varias, mas
todos signados por un mismo ojo
conceptual: el de la alta calidad de
cada uno de los textos publicados,
la alta calidad tanto del original
escogido como de su traducción.
Me encuentro presentando
siete libros de autores de primera
fila, traducidos por escritores de
fina capacidad traslaticia, que
1
han sabido lle\'ar con acierto y
ojo certero unos originales nada
fáciles de traducir, a encomiables
versiones castellanas que funcionan
como textos autónomos, lo
que para mí constituye uno de
los ideales de toda traducción.
Resulta memorable observar que
las traducciones encargadas o
recabadas han sido realizadas en
gran medida por poetas de la altura

. - termmara.
.
Esa f·l
en auténtico diálogo creador, donde pmas
1 oso fía l
lo fundamental no es la idea de la de lo concreto, y esa concreción
perfección o la imperfección sino la que tiende a la abstracción, que
equilibrada presentación de obras marcan toda la obra de Stevens,
capaces de conmover el ojo lector, de están magníficamente captadas en
abrir al estudiante el apetito por lo la esmerada traducción de López
mejor del acen'o cultural.
Milis. Si se me permite, recomiendo
Cuatro poemas de Wallace la lectura de uno de los poemas
Stevens, uno de los grandes poetas más extraordinarios que conozco
de Estados Unidos: Tedi López en lengua inglesa, el "Thirteen
Mills, poeta ella misma, tras Ways of Looking ata Blackbird"
seleccionar cuatro de los mejores o "Trece maneras de contemplar a
textos de Stevens, y tras regalarnos un mirlo", donde to looh se traduce
un prólogo informativo y escueto, acertadamente como contemplar,
donde con acierto nos habla de la dada la índole especulativa y 1
poesia de Stevens como espacio ontológica del poema.
"donde los lugares y las cosas
Adonis, seudónimo de Alí Ahmad
convh·en en medio del estupor Sard Esber, el poeta sirio, está
filosófico" y donde el poema recoge, representado en la colección El oro de
cual deseable utopía, "un desorden los tigres por un libro titulado Rey de
magistralmente ordenado", entrega los vientos, selección y traducción del
al lector una traducción impecable, poeta mexicano Jorge Esquinca. En

CABALLERÍA
de Tedi López Milis, José Ja\'ier
Villarreal, Jorge Esquinca, Luis
Alberto de Cuenca, Juan Manuel
Rodríguez Tobal o Frarn;oise Roy.
Más no se puede pedir.
Siete libros, quizás signados
por el siete que simboliza la idea
de la perfección, según asegura
la Cábala. Ese siete que un dicho
judío, por el contrario, considera
signo de la mentira y por ende, de
la imperfección: "a zibn is a lign"
("el siete es una mentira") que
dice un adagio judío. Por un lado,
anhelo utópico, por otro excesivo
escepticismo; y desde la perspectiva
de esta colección, un serio empeño
editorial, una seria empresa que
reúne \'oces plurales, modos diversos
de expresión, culturas que incluso
parecen encontradas, con\'ersando

logradísima, de estos poemas. Sé
lo difícil que es traducir a Stevens
porque siendo joven traduje y
publiqué varios poemas suyos: y
puedo decir con conocimiento de
causa que López Mills capta lo
más difícil de captar en Stevens, su
zigzagueante fluidez, su variable
estro moviéndose, desde una
ligereza musical sabia y profunda,
por vericuetos inesperados, recodos
súbitos que desordenando en
apariencia el fluir del texto lo rehace
y recompone constantemente,
desde una mezcla abarcadora que
combina abierta y lúcidamente
música con pintura, pensamiento
filosófico con la más refinada
estética, volcándose en letra sinuosa
y musical, que fluye y avanza cual
si el poeta deseara que el poema

esta ocasión recorremos con Adonis
lo variable de la incertidumbre de
todo lo humano, el desconocimiento
que aspira a la revelación, tal vez a
un mínimo revelado a tra,·és de la
práctica persistente de la poesía.
Rebasar la dualidad en Adonis
implica ver la oscuridad, por ejemplo,
no como una falta de luz, sino como
una gradación del espesor, y a su vez
reconocer la luz, no como explosión
de brillo sino como "diferencia entre
dos oscuridades". Un propósito vivo
y natural de su poesía consiste en
revelar la esencia del idioma en que
se escribe: "Escribo en árabe. En este
idioma la presencia se identifica con
lo invisible. El mundo está ausente
'
aunque ,isible. Según esta visión,
el hombre es un estado continuo
de ausencia." Así, el idioma hurga

1

1

�en lo desconocido para, dentro obra que nos molesta o desagrada ni deja huellas un poco sucias y
de sus propios límites, revelar de ese autor, de modo que veo con descompuestas; como contrapunto
ausencia, y poner de manifiesto buenos ojos que se haya publicado la Edad Media de los "oficios
en el propio poema y a través del la traducción de Lepanto, por seguro elementales" nos obliga a mirar la
propio idioma, módulos presentes, bastante inaccesible en América provincia de los cuerpos con sus pies
visibles, de conocimiento. La versión Latina. En Lepanto prima, como pisando la uva, sus manos haciendo
de trasmano de Jorge Esquinca nos suele ocurrir con Chesterton, la o reparando calzado (recordemos
permite deambular por unos textos fina irania, la inteligencia salerosa, al místico Jacob Boehme que nunca
en los que corren simultáneamente y una religiosidad que no suele ser quiso soltar la lezna y dejar de ser
el agua y la arena, la oscuridad y la en exceso dogmática ni ortodoxa. zapatero) olores y sabores mezclados,
transparencia, los inestables lugares Lepanto glorifica la caducada fuertes, híbridos, constituyendo un
interiores y exteriores, a la zaga de épica, con su briosa exaltación del retablo, "un relieve medieval". Se
una conjunción donde al borrarse pasado, un pasado temático que trabaja cantando, situación que ahora
los caminos, tal vez aparezca ese subraya la gloria, la así llamada nos resulta inaudita. Y Chesterton
ansiado conocimiento "del dios que defensa de los valores occidentales, pregunta, desesperanzado: ''¿Por
va a nacer." La espera, a su vez, se mediante un lenguaje transparente, qué un periódico moderno nunca es
palia o enfrenta escribiendo poemas, sin retruécanos ni calambures, toda editado por gente que cante a coro?
poemas en el desierto y del desierto, una campaña verbal encaminada a ¿Por qué los tenderos cantan tan
donde un vergel de arena y un oasis promulgar y promocionar un punto poco, si es que lo hacen alguna vez?"
de desmoronamientos cantan el de vista blanco contra un adversario Chesterton proclama a voz en cuello
deambular inestable del ser humano, que se pinta negro. Maniqueísmo nuestro alejamiento de lo natural, de
a quien Adonis llan1a El Extraviado, del exégeta de Occidente que fue la relación alegre de inmediatez con el
y que en cuanto extraviado "Lleva la Chesterton: y sin embargo, hay trabajo, y añora ese espacio histórico,
Piedra Negra como su pan/ Ueva el una zona en este poema donde el tal vez perdido para siempre, donde
sol: una sombra, agua."
orientalismo poético resalta, y el "sólo encontramos lo natural en lo
ConfiesoqueLepantoesunpoema autor, por un momento, baja la sobrenatural."
que más bien me espanta. 1 guardia'. y d~a fluir su senti_do de 1 Un libro de cosas lwninosas·(antología
MM&amp;. Amo a Chesterton como lo poénco: Mahoma ... reclma el de poesía internacional) de Czeslaw
prosista y ensayista, poderosoturbanteenelregazodela Milosz, es para mí un regocijo por
punto. En cuanto tal, hurí eterna/ su turbante tejido por banda doble: esta antología del
de él hace el panegírico, los crepúsculos y los mares./ Espanta premio Nobel polaco, fue trasvasada
merecido, Borges , del jardín a los pavos reales cuando y ampliada por el poeta, ensayista
y por el contrario, despierta de la siesta,/ y camina y traductor José Javier Villarreal,
Kenneth Rexroth, entre árboles, y es más alto quelos para mí una de las voces más
que siendo joven lo árboles,", mundo que por cierto me importantes y menos reconocidas
conoció un poco, recuerda el maravilloso "The History del panorama actual de la poesía en
y escuchó sus of Rasselas" del Dr. SamuelJohnson. lengua castellana. Ydigo regocijo por
conferencias Gallo que no canta, hermoso y dúctil banda doble porque siento una fuerte
y clases, echa ensayo que presenta una lúcida admiración tanto por Milosz como
pestes. Sin tesis diferenciando el mundo clásico por Villarreal. La selección de Milosz
embargo , grecolatino de una Edad Media que pasa por la criba de la selección
c u a n d o tanto amó y de algún modo, tanto de Villarreal, y las traducciones de
admiramos espiritual como estético, añoró idiomas como el polaco o el inglés de
a un autor, Chesterton, es el otro texto que se Milosz y otros traductores, revierten
publica, bilingüe, en este libro. Lo en las traducciones al español que
con oc e r clásico se le aparece como algo frío nos regalan Villarreal y Marcha
también y marmóreo, serenidad ideal de una Fabela. Mas ahí no queda toqo: a
e s a cultura que no se mancha las manos esta selección de una selección se

!

96

le añaden ahora poemas escritos en efímero. Lo efímero se traduce
castellano por poetas del renombre primero en la noción de vejez:
de José Juan Tablada, Borges (cuyo "fragmentos ... astillas de los años",
poema El oro de los tigres da título que hacen decir al poeta que somos
a esta nueva colección que hoy como "-viejos perros guardianes
presentamos), Gonzalo Rojas,· sin gran cosa/ que guardar ni
Olvido García Valdés, Fray Luis morder-," y luego en la noción
de León y Heberto Padilla, con de Muerte, noción que se filtra
lo cual tenemos una antología de obsesívamente en todo este libro:
otra antología, aquí aumentada, y una Muerte que produce miedo, el
hecha, creo yo, para compensar la miedo que interfiere con el fluir de
falta de conocimiento que existe las cosas, con la propia necesidad
en otras culturas de nuestra poesía. de serenidad. Ante ese miedo, ante
Me llama siempre la atención que la presencia tenaz de la Muerte,
nosotros leemos a Milosz, a Hébert, el poeta opone una resistencia:
a Zagajewski o a la Szymborska, y la del canto, la del propio texto.
ellos, más allá de Neruda, diantre, no No hay otro paliativo, no hay otra
leen nada. En todo caso, recomiendo ocasión. Hasta el extremo de que
leer con suma atención el prólogo al acercarse la Muerte, irrumpe la
de José Javier Villarreal, que a modo dosis más fuerte de realidad, como
de advertencia, precede la selección si Muerte y Vida constituyeran
de textos de esta curiosa antología. la verdadera y única conjunción,
Prólogo en que acertadamente se ve una conjunción donde se diluyen
la traducción como "una creación las fronteras: "(Podría ser, así, que
de la creación" y como un resultado nunca me hubiera sentido tan real,
nada estable ni inalterable, sino por y en un mundo él mismo tan real
el contrario como algo "temporal por como en ese momento -mientras
su carácter perfectible". Hermoso leer iba ya a serme necesario abandonar
que ese ejercicio crítico que es toda el espacio y el tiempo.)"
traducción deviene con el tiempo
Anne Hébert, la poeta canadiense
olvido, siendo lo esencial que "crítica fallecida en el 2000, aparece
y creación son aguas de un mismo representada por La alcoba cerrada,
río".
obra notable en notable traducción
Nubes de Philippe Jaccottet trae de Fran~oise Roy. Lenguaje
excelente traducción del francés transparente, transparentando una
de la mano del poeta Juan Manuel sensibilidad femenina cincelada y
Rodríguez Tobal. Jaccottet es un exquisita, a la vez cerril y dura, como
poeta que hasta la lectura de este cuando habla la alegría para ponerse
libro era para mí desconocido, algo a clamar como "joven parturienta
más que agradecer a esta colección de olor salvajino bajo los juncos".
de poesía en traducción. Libro de O cuando la poeta canta la "Fina
poemas de la nostalgia, o sea, del nariz de ave rapaz, pico de asta",
dolor de la casa perdida, sea la del que sirve para hacer "amuletos en
lenguaje, sea del lugar natal, sea los días de peste", tal vez para la
del seno materno o del Paraíso. Los mítica y ancestral "Mujer acostada,
poemas se suceden como nubes y gran hormiguero bajo el alerce". Una
las nubes están ahí para recordarnos poesía de una sola estructura, un
que todo es inasible, que todo es solo tono, sin excesos ni mezclas,
97

que está ahí para cantar el pan, el
amor y la religiosidad más honda, el
desgarramiento personal como huella
del desgarramiento universal: todo
un Cantar de los Cantares que no
excluye el asombro, el agotamiento
de la carne, y unas manos que en
un punto "se encantan de vacío". La
alcoba cerrada de Anne Hébert está
abierta al mundo, y sus ventanas dan
al amor, a la justicia, a la dificultad de
existir, a la delicadeza como opción
de vida: sensibilidad que encarna en
un poema tras otro como la presencia
de Dios encarna en el Verbo.
El séptimo y último libro al
que debo aludir es mi propia
versión castellana del conmovedor
poema del japonés Saito Mokichi,
que traduje de la versión inglesa
realizada por Hiroaki Sato que se
publicó en la antología de poesía
japonesa titulada From the Country of
the Eight Islands, libro que se publicó
con portada basada en un óleo del
poeta y pintor argentino de origen
ruso Román Antopolsky, y
que contiene en su interior
cuatro tintas en blanco y
negro cuyo orientalismo
y aura Zen acompañan a
las mil maravillas a este
texto. Prefiero, dado
que soy el traductor
o "versionador" de
este texto, decir
algo sobre
mi personal
relación con
la traducción,
y de entrada
hago la
salvedad que
he dejado de
traducir, lisa
y llanamente

�l

-existieran en si como sentido); y
los años me lo impide, ya que no el acto de traducir: así, una
luego, al final, desembocando, la
tengo la fuerza de antes, y la que palabra busca a su congénere
versión de mi trabajo, en castellano.
tengo debo dosificarla para seguir enigmático en el otro idioma.
No concibo mayor felicidad
Y la palabra del original ( en mi
escribiendo mi propia poesia.
que esta especie de tres en uno.
Me fue útil traducir, labor que caso el inglés) se encuentra con
Traducir me permitla ser un japonés
realicé durante unos años: traducir le seis, siete posibilidades. Ahí está,
de yu/iata y tabi, un americano de
fue útil a mi acelerada vida, traducir ahora, la disyuntiva. Escoger.
camiseta y pantalón desteñidos,
significó para mí una necesaria y Hay que relajar el esfínter,
suavizar los hombros, sostener la un cubano trasvasando palabras
anhelada desaceleración.
del inglés superpuesto al imaginado
Yo soy, dicho en cubano, de postura erguida ante la mesa y el
japonés, a mi lengua castellana. Era
cerebro trimotor, cabeza a millón. mamotreto diccionario: aguzar el
una traducción que no me permitía
Y traducir me retenia en un espacio oído; aclarar la mente; sopesar (no
emplear, en principio, cubanismos
concreto, palpable, donde cada demasiado) y decidir.
Esto por aquello: una palabra (hice un trato oral con el editor,
movimiento mental y corporal
por otra, u otras (las menos según el cual se me permitiría
constituia un unísono.
incrustar en mis traducciones
Ese unisono, quizás por razones posible). La palabra o palabras en
algunos cubanismos, lo cual hice,
relacionadas con la química del traducción no deben explicar sino
guiño de ojo conmigo mismo, y de
cerebro, induce a la dicha: a mano existir del mismo modo en que
lo que no creo hasta la fecha nadie
izquierda el original, lo palpo, miro existe la palabra en el original.
se ha percatado).
la página que estoy traduciendo, Y la página rayada de color
Recuerdo con agradecimiento
I la rozo y manoseo; a la derecha amarillo hormiguea, abundando:
aquella
época de mi vida. Durante
esa hoja de papel amarillo rayada, se encamina a ser otro libro, un
un sabático universitario, subía
tamaño legal, en la que voy libro en sí, con el transcurso del
al altillo de nuestra casa, y me
inscribiendo palabra a palabra la tiempo cada vez más autónomo,
sentaba a traducir durante horas,
distante y ajeno del original.
primera versión de la traducción.
El día a dia de la traducción, a veces diez, incluso doce y
Un orden, una disciplina: del
catorce horas. Oraba, era el monje,
fondo del orden, contra mi caos que puede implicar el compromiso
contribuía a la transmisión de
vital, mi tendencia a desordenarme, de entregar a una editorial un
una "verdad", o al menos de un
a ser voraz y agitado, a interesarme manuscrito para una cierta fecha.
material de trabajo. Temprano,
por todo, de vaivén en vaivén, la Traducir es persistir. No esperar;
como suelo, habia escrito un
traducción me impone un silencio: actuar. Nada de diosas que dictan
sus rarezas, sólo trasvase. La poema, y corregido un poema
un silencio ajeno a lo mayestático y
felicidad del trasvase, como se escrito el día anterior. Habiendo
solemne, nada augusto. El silencio
hace con los vinos, para luego dado de comer al monstruo
que procede de una pequeña
catar: acatar la bondad ulterior de la poesía, ahora entraba en
habitación en altos, con una mesa
de la uva. O su amargura, su agraz. apacibilidad traductora. Y el
camilla de trabajo, y una silla de
Yo traducía literatura japonesa profundo desgaste que acarrea la
pino sin desbastar.
a través del inglés, de modo que creación, se veía compensando por
La traducción me impone ir
en mi cabeza, en compartimentos la salud que acarrea traducir: que
al paso: una palabra hacia otra
estancos pero porosos se sucedian, es trabajo físico bruto y sano, y no
palabra, un idioma hacia otro
eslabonándose, tres existencias: una zarandeo creador, ese zarandeo
idioma. El rayo que ilumina, de
en japonés, totalmente desconocida donde de un modo oscuro somos
repente, da en el clavo: encontramos
para mí, pero siempre intuida; títeres de la Muerte.
la adecuada traducción; o por el
otra familiar, la del idioma inglés, I
contrario, nos atascarnos.
José Kozer
Y se va al diccionario. No se acompañada de la transliteración
deambula ( como hace el poeta) del japonés (romanji) al alfabeto
por el diccionario, sino se va a nuestro (de modo que las palabras
lo concreto y actual que impone existían como sonidos, aunque no
98

omentario preliminar:
hablar sobre el trabajo
de Eduardo Milán es
un verdadero gusto.
Uruguayo de nacimiento, mexicano
por adopción. Poeta y estudioso del
fenómeno poético de gran peso en
la poesía contemporánea. La lectura
de su obra, poética y ensayística,
debe ser parte fundamental en la
formación de aquellos que se dicen
estudiosos de las letras.
Obvio al desnudo de Eduardo
Milán es la presentilicación de un
auténtico oxlmoron: fuego y nieve.
Fuerzas contrarias que se atraen,
se juntan, se empalman, se colocan
una frente a otra y producen una
fuerza que gira hacia por lo menos
dos escenarios. Adentro la hoguera,
el fuego, la voz se quema, se urge
por salir; afuera el horizonte se
extiende blanco, blanquísimo
terreno lleno de acantilados. La
paradoja entre la urgencia de decir
y el temor ante la hoja en blanco.
La constante incertidumbre del
decir y la irrenunciable necesidad
de hacerlo. Fuego y nieve.
Analicemos primero el fuego:
Lava la palabra libertad
Uruguay
hay un concentrado de volcán
adentro. (p. 14)
Más adelante dice:
La palabra no es lava
la palabra es libertad
no te distraigas
lava la palabra libertad
su erupción de un eros
demasiado tiempo sometido. (p.15)

Aunque como dice Pascal
Quignard toda interpretación

es una locura, me atreveré hacer
algunas. En este libro la lava y el
volcán son esa urgencia de decir, ese
quemarse por dentro. Es el proceso
que atraviesa el creador para llegar
a la obra: el caos, el desorden y
luego la asociación y fusión de
ideas, de sonidos, de imágenes.
Todo esto ocurre adentro, antes
de decir palabra alguna. Ese lugar
al que me refiero, o ese momento,
es ese mismo que Milán ha llamado
en más de una ocasión el puente
o lugar de tránsito, lugar de la
atención, del peligro: la frontera.

acto libertador. El poeta se libera
y libera la palabra. Y en el acto es
feliz: "Escribe con felicidad" nos
dice el poeta (he ahí una parte del
goce).
Pero al salir el fuego no se apaga,
se transforma: de lava en "cebra tan
blanca para pintarle las rayas"; es
decir, los versos que rayan la hoja
en blanco. El fuego no se apaga,
se transfiere del poeta al lector. El
poeta lo libera, el lector lo recibe. El
texto como un "fósforo", corno una
"fogata", como un "faro". Fósforo,
fogata, faro: encadenamiento de

LA
■ATAi.LA DEL

jó)(()tial

11,
E a.,rdo U /.úi

TÍTULO: Obvio al desnudo
AUTOR: Eduardo Milán
EDITORIAL: UANL
AíiilO: 2009

Es ese lugar en donde se percibe
ese "sonido insinuado". Pienso
en los tordos que aparecen en los
primeros poemas de este libro:
"Los tórtolos tordos no bajan de
su altura"; y más adelante, en otro
poema, dice: "seguir el hilo de un
sonido insinuado".
Ahora bien, el acto culminante
de este proceso es el acto del decir,
el acto del escribir: el goce. El
"decir" es pues una forma de liberar
gozosamente ese fuego interno que
urge a salir. El acto de decir es un
99

aliteraciones, golpe de piedra
contra piedra: fuego.
El fuego también como el deseo
y el amor, el amor al cuerpo de la
escritura, "a un sueño de escritura",
a Uruguay, a la poesía. La llama, un
elemento que forma una parte del
oxirnoron.
El acto es otro -la continuidad
[erótica, dedos
lengua cuya linea bordea el muslo
[en la frontera
del muslo con el muslo como si

�1 '

" 1

Así el acto de escribir, tal '
[fuera otro, no es talsecuencia de un cuerpo es el como dice Milán, es un ejercicio
[cuerpo, eros crea: de resistencia. El escritor está
que se lo crea totalmente -vaya en una constante batalla entre
[en equilibrio por el limbo "un mundo casi blanco" y las
de la raya, caiga en el antiguo "chispas" que pueden llegar a ser
[secreto que secreta "fogata" o "faro". Es decir que el
poeta resiste entre el silencio y
un hilo-filo de amor. (p. 63)
la palabra. Obvio al desnudo es una
especie de strip-tease, el poeta se
Ahora hablemos de la nieve.
La nieve es el horizonte blanco de desnuda, el poeta nos presenta su
la hoja, también el vado, el silencio, batalla, su enfrentamiento entre
el temor frente al acantilado o el el fuego y la nieve, la urgencia
desierto. Hay una tenue frontera de decir y el silencio. Todo esto
entre la posibilidad de decir algo y surge, por supuesto, del deseo
no decir nada, o nada que valga la que bulle dentro del poeta por
pena. Al principio decia que la nieve el cuerpo de la escritura. Y es
estaba afuera; que mientraS adentro se inevitable que el escriba se
aceleraba elfuego, afuera se extendía un enfrente con la paradoja.
El poeta al desnudo busca
blanco escenario lleno de acantilados.
Pero me parece necesario aclarar que también desnudar la palabra,
este afuera es otra parte del adentro. quitarle la carga: busca la palabra
Ese afuera es una metáfora. Una forma primera, primordial. Para que el
de explicar o de identificar esta otra poema salga limpio, puro, en el
fuerza contraria que nace del mismo sentido que ya nos explica Eduardo
centro que el fuego, que surge a través Milán en su libro Resistir:
de la misma voz, esa que se enfrenta a
la paradoja: fuego y nieve, decir y no
decir. Es ahí donde se ubica la frontera,
el puente del que ya hablábamos.
Ast se muestra un mundo casi
[blanco
que se justifica -intermitentes,
[en hileras, chispas
de fogata, en esta casa acaban de
[encender la luzpor un mundo carente de
[horizonte, escrito desde adentro
prendido por raspado de f6sforo[alfiler
escrito desde afuera, faro
unas ubres apagadas por la
[intemperie a la sombra
la luz gira precisa donde
-y esto es lo transparente[llueve
sin dejar claro donde llueve. (p.26)

(inici:i
unos pagados para eso
1
para buscar la primordial
[primorosa
rosa en polvo. (p.53)

El poema para Eduardo Milán es
un objeto de arte irrenunciable. Y
en el camino para lograr el poema 1
el poeta está expuesto, está a la
intemperie: entre el calor y el frío,
el fuego y la nieve, la palabra y el
silencio, el deseo y el objeto.
Escribir poesía, nos dice
Michael Hamburger, es
exploración y descubrimiento.
La exploración es el intento
constante por escribir algo
valioso, el descubrimiento
obviamente se refiere a lograr el
cometido. Descubrir el misterio
no significa develado sino
encontrarse y enfrentarse con
él. Con el misterio. Desnudar la
palabra para crearla de nuevo,
otorgarle un nuevo misterio, crear I
con ella una nueva realidad, la
No es una palabra pura por no realidad del poema, de la poesía,
contaminada. Es pura por haber ésa es la tarea del poeta. El
mantenido intacto su sentido misterio en Obvio al desnudo se nos
original, atravesando todo un presenta a través de un oximoron,
Sahara de significaciones, la nace de la paradoja entre silencio
tentación del silencio bajo un golpe y palabra, nace de esa batalla que
de cúpula, escapando al águila de nos retrata el poeta y que nos
Góngora (la mirada del águila) un turba. Me parece que una lectura
siglo de oro, 8 Dorado. Ese sentido atenta de este libro permite al
original es su secreto, un secreto lector acercarse a la médula de
que se revelará al mundo cuando esta intensa batalla.
Para terminar me parece muy
logre fundirse al objeto de su deseo.
importante decir que Eduardo Milán
{2004, FCE. p.14)
es uno de esos poetas que muestran
una clartsima consciencia poética. Es
Y luego hace referencia a esto
en verdad notable la manera en que
mismo en por lo menos uno de los
en su obra (y pienso no sólo en este
poemas de este libro:
libro sino en Alegria! y en Habla, por
1
Andan buscando la palabra mencionar algunos) hay un saber, una
[primordial sabiduría acerca del oficio del poeta.
la wanted-querida herida en su Hay también una gran agudeza y una

I

100

autocrttica nada común en la poesla.
Hay un vacio trabajando:
que desde ese ángulo veas una
[ mariposa
que parece surgida de la nada
(está bien
ese aleteo corresponde
una monarca
Por un momento hay que
(poner a raya a todo
aquello que acecha lo formado
[-nubes
aquellas, manos aquellas,
[bocas aquellas
tragalotodo, tragavacíos

TÍTULO: Juárcz El rostrodcpitdra
AUTOR: Eduardo Antonio Parra
EDITORIAL: Grijalbo
A~0: 2009

Ast le puse formas, puntos
(Sentimientos
Cosas que destilan un hacer de
[flor erguida
pistilos

Uno paga puntualmente dentro
[del capital
el derecho al vacío
el derecho aJ vacío del capital
el derecho al derecho, izquierda
[en democracia
A trabajar la tierra del vacío

[los poetas
creyentes en la tarea del buey
o no creyentes en el verso
libres de vuelta (p. 42)

Gabriela Cantú Westendarp

E

s consecuente, creo, que
unadelasbiografiasmás
socorridas y consultadas
sobre Benito Juárez, la
del norteamericano Ralph Roeder,
subraye en su titulo un vrnculo de
posesión entre el Benemérito y el
pais en el cual nació y habría de
morir. Hablo naturalmente deJuárez
y su México, donde el historiador
demostrará con amplitud a veces
exasperante la forma en que hombre
y nación influyeron el uno en el
otro a lo largo de la vida pública del
primero. La tentativa de Eduardo
Parra en su novela El rostrodepiedra
parece reasumir esta idea, segu' n lo
confirmará el propio Juárez hecho

11

Nadie vino aquí a decirme
["mira"
sin embargo

lCuál era entonces su México: el
queestabacondenadoasobrellevar
en la miseria y fracturado por la¡
guerras, o el que soñaba en edificar
más comp1ejo que el territorio real•
que tenia enfrente, con nuevas
leyes que lo rigieran y dirigieran?
Es entre esta tensión, dolorosa y a
menudo desmoralizante, como se
desenvolverá la vida de Juárez en
la novela de Eduardo, señalando
así el enorme mérito de aquella
brillante generación de prohombres
-de Melchor Ocampo a Guillermo
p neto,
·
de Miguel y Sebastián
Ler d O d e Tejada a Francisco
zarco Y d emás- que enmedio
de1caos, la anarquía, la inercia e

personaje al hablar del país que inedia nacionales, inoculó al país
llevaba en su cabeza, asi como de esa e1hambre de ser, al fin, moderno
identificación que el mandatario se - entendiendo por ello: justo y
empeñaría en consolidar entre él y habitable, mas también saludable y
México,algradodequeambosfuesen funcional, tolerante y laico. No hay
vistos como partes de una ecuación mucha exageración en este aserto,
de un binomio indisoluble.
' pues todo parecía moverse entonces

!- - - - - - - - - ~
101

�en el terreno de las ideas, de las
entelequias, como si la veintena
de días que Juárez permanece
cautivo en Palacio Nacional
durante la revolución de Tacubaya
simbolizara la cueva platónica
en la que el futuro mandatario
maduraría mentalmente su
idea de pais. Sin ir más lejos, ni
siquiera se contaba con caminos
medianamente transitables, no se
diga con ferrocarril, y épocas hubo
en el ejercicio de Juárez que los
ministerios, las actuales secretarías
de Estado, eran literalmente de
aire, hechos de pura voluntad y
entrega, a falta de dinero para pagar
sueldos reales a los más cercanos
colaboradores del presidente.
Con su tesón y voluntad
ínquebrantable,Juárez se propuso
1 superar entonces esa tautología
perversa que por décadas privó
en el país, teniendo al general
Antonio López de Santa Anna
como causante del fracaso
institucional pero también como
su consecuencia inevitable, su
1 expresión más acabada y a la
orden cuando se le necesitara
al frente de la presidencia. Bajo
este reto, J uárez enfrentaría las
contradicciones más ríspidas,
entre ellas la pretensión de
conformar un Estado moderno
encabezado por civiles aun a costa
de apoyarse en la gente de armas,
ángeles custodios que al cabo no
resultarían tan desinteresados,
como lo demostrarán con el
tiempo los generales Jesús
González Ortega y Porfirio Díaz.
MEMORIA Y SENTIDOS

En una de las primeras entrevistas
que diera sobre su reciente novela,
Eduardo explicó que había tratado
de ofrecer una interpretación de

Juárez, a fin de aportar una visión
personal sobre un personaje tan
asediado por estudiosos de toda
laya. Creo que la operación que
realizó en las 440 páginas y los
19 capitulas de El rostro de piedra
fue distinta y más redonda, ya
que se ocupó en traducir lo que
fue un hombre llamado Benito
Pablo Juárez García para el lector
contemporáneo. De allí que las
diversas voces que lo expresan
enlisten a veces datos que para
el propio personaje podrían ser
obviedades, mas no para quien
desconozca la vida pública
nacional de hace siglo y medio.
Por ello es que, en muchos casos,
los diálogos se tornan de pronto
muy explicativos, a veces más
apropiados para que la información
sea expresada por la voz narrativa
en lugar de uno u otro personaje.
Vol viendo a la aportación
personal de Eduardo a la figura
estatuaria deJuárez, aquélla se
apoya en dos grandes pilares o ejes.
Por una parte, nos recuerda que
por tratarse de un hombre como
todos -y ni siquiera como todos,
pues vivió casi dos décadas en
situaciones límite, desde su encierro
en San Juan de Ulúa en 1853 hasta
su muerte en julio de 1872-, fue
un ser hecho de memoria. Hombre
con la mente en movimiento, el
Juárez de Eduardo Parra pareciera
exclamar, desesperado: Traigo
encima todos los libros de historia
que se han escrito sobre mí, y le
toca a mi nuevo rapsoda decir sólo
lo que me importaba, lo que me
obsedía, lo que me mortificaba,
lo que me hería a diario en la
marea sin calma de los recuerdos.
Cercado, tiranizado por la memoria
de vivencias excepcionales, los
recuerdos y asociaciones que escoge
102

I
I

Eduardo para "armar" a J uárez
permiten una pintura exhaustiva
no sólo de su vida privada, sino
también de su intensa vida pública.
Esta concepción del protagonista
como un edilicio comunicado por
infinidad de galerías, de ecos de
sí mismo, de memoria ramificada,
de confrontaciones íntimas entre
su ser pasado y el hombre que lo
evoca desde el presente; la hace
posible en buena medida la elección
de dos grandes lineas narrativas,
paralelas y casi en contrapunto,
que estructuran la novela: una, de
1871 a 1872, que describe los años
finales de un solitario J uárez en
brazos de su mayor y más querida
monomanía, la del poder; y la otra,
de 1857 a 1867, que lo muestra
inmerso en las guerras de Reforma
e Intervención, convenciéndose
cada vez de que sin él, México no
se salvaría del fracaso endémico
al que lo habían condenado sus
predecesoresenlasillapresidencial.
8 otro eje o pilar, tan importante
y distintivo como la arquitectura o
red memoriosa, es la del despliegue
de los sentidos a la cual se aboca
Parra con maestría, entregando
en términos físicos a un auténtico
personaje doliente. Es decir, además
de ponerle sonido, aroma, sabor,
color al manoseado libro de texto
sobre Juárez, Eduardo se aventuró
a idear un instrumento por medio
del cual el lector puede meterse en
la piel y la carne del mandatario
oaxaqueño por un rato, sabiendo
cómo se cimbra y angustia un
hombre frente a responsabilidades
que parecen estar muy por encima
de él, tanto como en situaciones de
supervivencia y miseria no menos
apremiantes. Detenido y humillado
en San Juan de Ulúa, Juárez no
se procura un pocillo de frijoles

--- --

---

¿CUÁL ERA ENTONCES SU MÉXICO: EL QUE ESTABA CONDENADO ~ ,'
SOBRELLEV~R, EN LA MISERIA y FRACTURADO POR LAS CU ERRAS
o EL QUE SONABA EN EDIFICAR...?
,
espetándoles a los demás reos: "El
respeto al derecho ajeno es la paz",
sino actuando como cualquier
hombre en una circunstancia así
atento a la oportunidad de sacia;
el hambre aun a costa de tomar el
alimento de otro.

avatares del momento, y de alli se aceptar y sobrellevar que el brillante
enhebra con la primera, dando paso veracruzano tenía una pobre opinión
a las reflexiones y pensamientos suya o, en contraparte, lo que Juárez
del presidente Juárcz, quien a lo pensaría sobre amigos y compañeros
largo del libro se dirige a distintos de bandería, haciéndolo llegar al
interlocu tares, como Dios, disgusto o al franco desprecio,
Margarita Maza, Comonfort O él
como seguramente pasó con Jesús
mismo.
González
Ortega y sus infructuosas
ASEDIO LOCRADO
Pese a este tentador carrusel tentativas de erigirse presidente.
A diferencia de Noticias del Imperio, de voces, Eduardo no se apartó de
de Fernando del Paso, donde una escritura sobria, preocupada Gracias a la referida estructura
Carlota dialoga con un Maximiliano en hacer sólo un poco de rescate en la que se confrontan y alterna~
ausente, en El rostro de piedra más lingüístico, que le permitió en dos momentos, o una sucesión de
bien el futuro dialoga con el pasado cambio explorar con intensidad al momentos, podemos ver cómo van
cambiando tanto Juárez y sus antaño
que encaró y encarnó Juárez. personaje, mostrando lo que pasó,
0
Representado por una segunda que debió de pasar, enla persona que fieles amigos, Guillermo Prieto y
persona del singular, inquisitiva habitaba tras la máscara inescrutable: Manuel Ruiz, por la avidez del poder;
al punto de la socarronería, el decisiones, dudas, grandezas, las escaramuzas así no sólo tendrán
futuro pareciera a momentos mezquindades, valor, cobardía, todo lugar en el campo de batalla, sino aun
querer enjuiciar el derrotero lo que pueda darse cita en el alma en la percepción de Juárez respecto
político de Juárez, pero también de un hombre, y en especial la de a los demás, mudando según pasa el
confortarlo y darle certezas -como uno que vivió un momento histórico tiempo. Por lo demás, es consecuente
que alguien tan parco y austero
convenciéndolo de la buena acogida crucial para México.
como él mostrara desagrado por los
que le dará la historia después de
Novela llena de intuiciones arranques líricos de Guillermo Prieto
muerto- y aun justificar lo que afortunadas, destacan la evocación
está por hacer en el pasado ( 0 de esa cotidianidad entrañable según lo ilustra Parra tan bien en u~
pasaje de la estancia juarista en Paso
presente) de la novela.
alegre Ysensual, que viviera Juáre; del Norte allá hacia 1865. O, de igual
Mas ésta no es desde luego la en compañía de los hombres de la
única voz que emplea Parra en Reforma, revelando el sentido del modo, que a la luz del alzamiento
su novela, pues comprometido humor de Melchor Ocampo; los de Porfirio Díaz en 1871 en busca
a escudriñar minuciosamente a guiños que le dedica a la política de suceder a Juárez, el criado del
su personaje se vale de las tres actual -por ejemplo el consejo presidente le haga ver a éste que Díaz
personas del singular, alternándolas que le da a Juárez Marías Romero no era más que un hijo desobediente
según lo crea conveniente. de no leer la prensa para vivir más al cual aquél, como padre simbólico,
Luego del acercamiento y de la Y de paso contento, igual que el apenas reprendería con correctivos
poco severos.
interpretación del instante que obsequiado por el ex presidente
Los aciertos se suceden asimismo
permite la segunda, la narración Fox a una mujer analfabeta-·
en
episodios
como el del cumpleaños
regresa a la tercera, distante y la forma en que aventura lo qu~
neutral, que pone de relieve el ser Miguel Lerdo de Tejada pensaría de Juárez en Veracruz en 1860,
material del protagonista y los acerca del oaxaqueño, al grado de pues pese a partir con seguridad de
una simple anécdota, con poesía e
103

I

�l imaginación Eduardo le dio vida y

,,,
1

gobernados por uno más a la mano: una corbeta norteamericana, un
sustancia a ese hecho, mostrando si no me temen, que al menos no adelanto de la ayuda que México
el profundo afecto entre Juárez puedan entenderme. Guarecido debia recibir por el paso del istmo,
y Margarita y la fuerza de que lo tras el rostro indígena de piedra, es visto con toda razón como un
proveia su vida familiar. Lo que a 1 tendría la ventaja, él si, de poder triunfo de Juárez por medio de la
1
mi parecer resulta más atinado es ver y entender a los demás, uno astucia política, del cálculo.
de
sus
méritos
más
abiertamente
Juárez
intriga
sin
prisa,
el empleo de las comparaciones
biblicas -Juárez como el patriarca reconocidos: Juárez como "lector" discretamente, y sabe mover con
conduciendo a su pueblo a la tierra de los grandes intelectuales y de malicia las fichas del juego, ya sea
prometida hacia el final de la guerra los signos de la época, con la mirada exponiendo a González Ortega al
triunfo o a la derrota, o relevando
de Reforma; o bien, cuando debe puesta en el presente y el futuro.
Juárez se manifestará entonces del cargo a sus hombres en el
salir de la ciudad de México en 1863
I ante la inminente llegada del ejército ladino y taimado -nuestra momento justo, especialmente
francés, huyendo de Egipto guiado manera de llamarle en México a los de su mayor confianza o
por el profeta-, pues nunca como en al proceder maquiavélico- estima, como Santos Degollado o
esa época los asuntos de la tierra y del durante el golpe de Estado que Melchor Ocampo. Sin embargo, en
cielo se imbricaban y revoh1an tanto. dio Comonfort en 1858, pues el papel que más habrá de brillar
Y, por supuesto, que en la víspera de pese a preverlo y presentirlo, es como el del gran autopublicista I
su muerte, y ya propiamente en su sólo esperó que sucediera para que fue, capaz de convencer a
umbral,Juárez le pida a Camilo, su acceder a la presidencia desde buena parte de México, durante
criado, que le hable en zapoteco para su cargo en la Suprema Corte el álgido periodo de la Reforma,
remarcar con ello la vuelta no sólo al de Justicia. De hecho, un año de ser una especie de hombreorigen lingüístico, sino al profundo más tarde, en el trámite de símbolo, la Constitución
la firma del tratado McLane- encarnada. Años después, se
seno materno.
Ocampo que les franquearía convencerá y convencerá también
1
.
el paso ili_mitadament e .ª los de ~ude su n omRbr:bd_ebe ser
CLAROSCUROS DE IUAREZ
norteamericanos por e1 istmo asocia o con 1a epu 1ica y con
Respecto al maquiavelismo que se le de Te hu ante pe c, por 1as la patria como antes lo fue con la
ha atribuido desde siempre aJuárez, dubitaciones previas de Oc ampo Carta Magna.
1
enelsentidodehabersidoelhombre y su remordimiento posterior I No obstante esta oportuna
menos brillante de su generación a la rúbrica del documento, el mercadoctenia civica, vigente
y, sin embargo, el que tomó las I lector puede pensar que Juárez hasta nuestros dias, Eduardo
riendas del poder durante 14 años, en realidad simuló dejarse no soslaya otra faceta de su
esdesubrayarcómoelinsultodela convencer por su ministro para protagonista, la de Juárez
sirvienta negra que lo confunde con que éste cargara solo con la culpa temeroso de un dios al que sabe
un indígena en la casa de gobierno de avalar un acuerdo tan injusto que ofendió con la aplicación
en Veracruz servirá para definirlo: para México, aun cuando el de las Leyes de Reforma. Y si 1
"talcomohabiadicho,erasunindio presidente deseó llevarlo a cabo bien en un principio subraya
ladino, alzado muy por encima del todo el tiempo, a sabiendas de que que la mortandad que trajo
\ lugar que la historia designaba a los no habría de ser ratificado por el inevitablemente un conflicto
de tu raza. Un cabrón bien hecho senado norteamericano debido de carácter religioso fue, desde
que había alargado la mano en el a la desigualdad de condiciones el punto de vista de Juárez, la
momento justo para apoderarse de entre los paises vecinos para hacer inmolación que exigia la divinidad
la presidencia del pais".
efectiva la cooperación mutua en vulnerada -más que centrarse
Acaso por haber sido consciente términos militares. Cabe por ello en el universo prehispánico-,
de este sino, Juárez reformuló señalar que el incidente donde pareciera que una vez que ha
para si el consejo de Maquia\'elo los barcos españoles de Miguel superado ese temor y aceptado
de concitar temor entre sus Mi.ramón son capturados por pagar con las muertes de sus
104

f amigos cercanos su osadia civil

personaje y su psicología.
como el deceso de sus hijos
Juárez se convierte él mismo e~
Por otra parte, y tal como lo pequeños, que en la carga histórica
un dios, no en el representado señalaba páginas atrás, diálogos
en México por la Iglesia católica que rozan lo didáctico en el afán de del momento, del cual además se
sabía Yasumía responsable.
Y sus curas, sino en una figura no d~jar cabos sueltos lagunas,
O
Hacia el final de El rostro de
del panteón prehispánico: podnan haber sido expresados en
piedra, esa segunda persona del
Huitzilopochtli.
la p~mera persona que monologa singular que de algún modo
D~ aquí hay apenas un paso consigo, ganando así \'erosímilitud.
interpela a J uárez desde el futuro
hacia el Juárez autoritario Tal es el caso de los razonamientos
autocrático, que dC\el; de Juárez vertidos en una especie de o desde el presente en que lcemo¡
la no\'ela, le da solaz al anciano
Eduardo en el capitulo l3, clase de geopolítica que le brinda en
donde el mandatario sofocará un café a Melchor Ocampo, donde enfermo diciéndole que su espíritu
remontará su tiempo, su ~téxico, el
personalmente un levantamiento se da el tiempo de explicar las
que tuvo que soportar y el que se
armado ordenando una masacre bondades del acuerdo internacional
dedicó a soñar, constituyendo un
contra militares y civiles para que su amigo se arrepiente haber
legado imperecedero para decenas
escarmiento futuro de quien se firmado, como si éste estuviera
de generaciones. El espíritu de las
atreva nuevamente a disputarle el ajeno al asunto. Igualmente, habría
leyes que promoviera, en efecto,
poder. Por el modo de presentarlo que reconsiderar las virtudes de
nos rigen mal o bien hoy en día,
Y la fecha en que ocurre, el 1 y 2 de clarividente que Eduardo le atribuye
pero acaso lo que mayormente
octubre de 1871, tal episodio es no aJuárez, quien intuye lo importante
persista de la herencia juarista
sólo el preámbulo natural del Plan que algún día será para él la ciudad
es su tenacidad, su valor clvico
de la Noria que emitirá Porfirio de Veracruz cuando, destinado a
su voluntad de sobreponerse n~ 1
Diaz oponiéndose a la reelección 1~ cárcel de San Juan de Ulúa, la
sólo a la condición pasiva a que lo 1
sino incluso una suerte de vag; pisa por vez primera, o la excesiva
condenaba su sangre indígena, sino
premonición de la matanza del conciencia que tiene acerca de la
ante los enemigos de casa, clero,
2 de octubre de 1968, muestra forma como lo verá y tratará el
ejército Yoligarquía conservadora
del despliegue de poder al que futuro.
Y los profesionales extranjero~
puede llegar un Estado inseguro y
Al margen de estos "peros" de la guerra que quisieron ver en
temeroso de ser cuestionado.
que en un proyecto futuro de México un envidiable botín y que
características semejantes Eduardo en realidad le hicieron a Juárez
podrá zanjar con facilidad, dado lo que el aire a una roca, a una
LE(a.DO IUARISTA
el aprendizaje que tuvo con la piedra, a despecho de su insaciada
El ªP:emio por darle cabida y escritura de esta novela, habria
ambición de transformar al pais que
orgamzar tanta información, por que sopesar que todo este celo
compendia tan bien esta sencilla
lo demás un esfuerzo bastante documental ha sido afortunado las
frase: "Carajo, esto que llamamos
meritorio, lle\'ó en momentos a más de las veces, pues situaciones
vida no alcanza para nada".
I Eduardo a e_char mano de datos que nos parecerían difíciles de
de los que bien podía prescindir. aceptar, como el hecho de que
Hugo Valdés
Este imperativo se advierte sobre Juárez se preocupe más por la
todo en partes del capitulo 16, suerte de México que por el
cuando Juárez se halla en Paso malestar que experimenta ante la
del Norte y recuerda los días muerte próxima, ya que nos hemos
de Chihuahua: la narración se f~miliarizado con el personaje que
precipita demasiado para reseñar cmcela Eduardo Parra y su riguroso
un tropel de acontecimientos proceder interno, es muy probable
que podrían obviarse, valiéndose que nos resulte ingenuo concebirlo
además de una prosa muy escueta con la mente ocupada en asuntos
que poco da pie a que asomen el personales, incluso tan dolorosos

I

l05

�metáfora del blanco se posicionará
de inmediato, como la hoja de
papel, en el intercambio discursivo
entre la ,ida del soldado (la guerra,
TÍTULO: Imperio
la destrucción, el recuerdo) y la
,
.
)
Nó
ada
(video)
Towcr
(
esténcil
necesidad del lenguaje poético de
AUTORES: Rocío Cerón, Bishop (mus1ca , m
. y gráficos) Magui Pizarro (diseno).
reconstruirse o alcanzar nuevos
EDITORIAL: FONCA CO:'\ACCLTA
significados. La historia del personaje
At«O: 2009
se narra en el poema I\1 de Signos: un
jm·en que ha perdido al hermano en
la guerra. Encontramos también la
presencia de un dios diluido ("e~ él,
el que da, retribuye los afectos ) Y
bre,isimos signos de esperanza Ode
cosas espléndidas, todo ello más como
recuerdos de la casa familiar Y la
infancia Qirones, trozos, escombros
de una vida) que como pro~~sas. 1
El Imperio del poder polínco e~ ~a
innegable destrucción que propicia
a segunda edición de por ejemplo, el yo poético es un '
el caos; para llegar a un orden habría
Imperio, de Rocío Cerón, soldado adulto mientras que el
que "replegar la furia" y sin embargo
modifica su estructura protagonista del video es un niño
nos encontramos en un mundo en el
para con farmar un que J·uega con la guerra; la madre
que la pcrfección de la gu~rra es ~a I
proyecto interdisciplinario que del libro es amorosa ("pecho,
d famor muerte y los "cuerpos escritos baJO
Motín Poeta ha presentado y leche tierna") y la del vi e~ arma
tierra" son parte de un discurso que
en \'arias ciudades. La nueva parte de la opresión y el discurso
urge ser renombrado. La pal~~~ª es
publicación suma la traducción de violento.
un acto pasajero (de ahí la posibilidad
Tanya Huntington y un D\D con el
El poema se propone como
de lo performático) y en su caída
video y la música que constituyen un sistema que no responde
.
únicamente al orden de la págma ("Caen el sustantivo y su forma") se
el performance.
. . . sino a una serie de coordenadas podría reconstruir el lenguaje que
El proyecto (libro y video) lillCia
II
nombre de nuevo el rostro (acaso
con la sentencia Yirgiliana "Somos (referentes en a, b, c... ; I, II, I ... ;
del hermano simbólico) Y de la
arrastrados por los presagios". fugas, horarios) que implican una
,
intención de búsqueda. Podemos "casa construida de palabras"que es
Presagios que nos arrastrara_n
también el cuerpo.
en el recorrido por la ,·iolencia le er de manera fragmentaria para
El lenguaje parece ser el detonante
localizar lo correspondiente a cada
b
que imponen no uno, sino_,·arios
de la destrucción que cuestiona:
Tal vez el dqui.e
imperios: el del poder d orrunante orcranización.
º
1 re "¿quién se deleita en este abi~mo
· ancia en 1.ª sea una de las maneras de ia ogar de sílabas rojas?"; que denuncia la
)' la guerra, el de la inf
1
casa familiar, y el del lenguaJe Con la rapidez de la música Y a
.
imagen, aunque éstas sed siguen "modernidad donde todo se figura Y
que utiliza la destrucción como
nada toma forma"; y que busca "letras
ropuesta poética. La estructura subordinando al texto; igamos
b
P
1
( ... ) (que) suplican una est~ncia
es compleja y rebasa estas tres que no tienen sentido sin el 1i ro cierta -sin yugo- en la patna que
1 intenciones discursivas ya que de poemas.
alberga a la mirada." Así pues, la
suma lo mediático y la presencia
El yo iniciático en Detonaciones
reconstrucción poética, si bien no
del inglés (no gratuita), a 1a coma forma a lo largo del libro;
nos ofrece un final feliz (otro acierto
complejidad de la obra poética en es el soldado y el hijo del familia:/ del libro), al menos se refiere al "que
sí. Cabe decir que entre lo ,isual y "Aquí/(... ) él(...)/ Desde a ruina
trabaja el rostro para darse nombre".
el texto hay diferencias notables, (...) Sobre el blanco, acribillado". La

L

-

-

-

La misma palabra que pesa "para destrucción de su mundo, pero añora
designar el muro", la destrucción y la casa y la palabra nueva. El poema
la muerte, presagia una patria en el va hacia ellas.
nombramiento del cuerpo, la casa y
Cerón y sus compañeros toman
el rostro.
una serie de elementos acertados
En este sentido, no comparto la para articular una guerra inteligente
idea de que sea la muerte el tema y válida: el primero es el discurso
central de la obra. Dice Zurita en político abierto, sin miedo a la
su Trazo sobre Imperio: "Imperio es condena de la critica mexicana, que
1 un vasto poema mexicano (...) que muchos años hace nos repite que
nos enseña una forma de morir, que la poesia debe mantenerse lejos de
nos pone a nosotros, los lectores, compromisos ideológicos. Vale decir
en el centro de esa muerte, y por que como proyecto eventualmente
I
eso mismo nos muestra también los cae en lugares comunes como las
trazos siempre ambiguos, dolorosos palomas de la paz y el corazón
y heroicos a la vez, de nuestras vidas sangrante.
alzadas por un instante frente al
Como segundo elemento
mar final de lo irremediable, de lo encuentro la reorganización
insalvable, de lo que ya no tendrá sintáctica de Coral Bracho, en una
palabras." Pienso que la obra trata de nueva y feliz herencia que comienza
la,~da,aunqueseaunavidaenmedio a manifestarse en los autores
del desastre. La búsqueda ontológica jóvenes, y que específicamente
se referirta más a una hermenéutica en el caso de Imperio llega a buen
que a la finitud. El personaje se puerto (aunque a veces se acerque
tropieza constantemente con la demasiado como en Detonaciones).

i/h

:0 ; :-:
'--,
~

~

106

107

~

Y en tercer lugar, celebro

1 la intención de destrucción~

reconstrucción lingüística
(¿Huidobro?), que son mherentes
a una poética que propone nuevas
políticas de lenguaje. Cerón sitúa la
palabra en el punto paradójico del
nombre que destruye y que promete.
Sin duda, el medio más logrado fue
la palabra misma que, en este caso,
dominó sobre la imagen y el sonido.
Si el ser humano sigue siendo
político (cosa que no vemos mucho
últimamente en este país), el Imperio 1
de Rocío Cerón es una propuesta
inteligente y ambiciosa, un libro
cuidado y una poética actual que
denuncia el miedo pero que no lo
ejerce.

Ana Franco Ortuño

�A.UTORES

Mexicana. Candidata a maestra en
estudios humanísticos por el Tecnológico de Monterrey.
Su investigación actual gira en tomo a la crítica social
y los procesos de configuración cultural en la obra
periodística deJorge Ibargüengoitia. Ha colaborado con
la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey.

IMCRID ARRIACA.

(Monterrey, 1973).
licenciado en letras españolas por la UANL Como
dramaturgo ha obtenido el Premio Nacional Obra de
Teatro del INBA 1998 y el primer lugar en el Concurso
Nacional de Dramaturgia Sogem,ICCM en 2000. Ha
publicado El anticristo (2006) El hombre sin adjetivos y
otras obras sin importancia (2008) y Barbie girls (2009).

MARIO CAMTÚ TOSCANO

(Monterrey,
1972). Es poeta y traductora. Actualmente cursa
estudios de posgrado en la UANL Fue becaria, en
el área de poesía, del Centro de Escritores de Nuevo
León durante el 2006. Ha publicado El filo de la
playa (2007), El efecto (2006) y el libro de poemas
infantiles Poemas del árbol (2009). Fue cofundadora
de la revista de arte y literatura Otra orilla.

CABRIELA C.AMTÚ WESTEMDARP

JOSÉ D(.il MOMTALYO licenciado en ciencias de la

comunicación con especialidad en comunicación
organizacional y relaciones públicas y maestro en
ciencias de la administración con especialidad en
relaciones industriales por la UANL Actualmente
es maestro de tiempo completo de la Facultad de
Ciencias de la Comunicación.
EDUARDO ESPINA (Montevideo, Uruguay). Es autor

de más de diez libros de poesía y ensayo, siendo los
más recientes El cutis patrio (2006, obtuvo el Latino
Literature Prize, otorgado por el Latín American
Writers Institute de la City University of New York,
al mejor libro en español publicado en 2006) e Historia
Universal del Uruguay (2008). Radica en los Estados
Unidos. Sus poemas están parcialmente traducidos
al inglés, francés, portuguésv, croata y albanés.
I·

(1985). Nació en su lengua madre.
Desde entonces muda. Escribe:- Actualmente
cuenta con una beca para la escritura de su
libro Insulaberintra, en donde indaga las rutas
de la palabra hacia el silencio. Habita abeces en
eteronima.wordpress.com

ETERÓMIMA

AMA FRANCO ORTUMO ( ciudad de

México, 1969).
licenciada y maestra en literaturas hispánicas por la
UNAM, donde se especializó en poesía mexicana. Ha
publicado De la lejanía (2005); "Tiempo de dioses", en
Sólo 8poetas (2007) y Parques oel imán de la tierra (2009).
Es jefa de redacción del Periódico de Poesía UNAM
www.periodicodepoesia.unam.mx
(Buenos Aires, 1963). Es
colaborador en numerosos medios periodisticos y
autor de los libros Historia argentina, Vidas de santos,
Trabajos manuales, Esperanto, La velocidad de las cosas,
Mantra y Jardines de Kensington.

RODRIC.O FRESÁM

Es autora de los libros de poesía Burbujas del
(en español, 1998), Selección de 100 poemas de :::
poetas corean~s en América Latina (edición bilingüe
coreano,espanol, 2004) y Antécédents nostalgiques
(en francés, 2007).
(ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narra~ora y traductora. Su novela Las hojas
muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia en
1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
e~ ~olaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el pen·ódi·co LaJ ornada
BÁR~ARAJACOBS

(Guadalupe
uevo León, 1984). Estudiante de noveno semestr;
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
report~ro de la sección cultural del periódico
Porverur. Obtuvo mención de honor en la rama de
poesía en el concurso literatura Joven Universitaria
2006. Le gusta Bronco.
~ UILLERMO JA RAMI LLO TORRES

JOSÉ CARZA (Monterrey, 1971). Estudió periodismo

en la UANL Maestro y doctor en periodismo
profesional y prensa de calidad por la Universidad
Complutense de Madrid. Ha colaborado en
diversos medios periodisticos del país como El
Nacional, El Porvenir, El Norte, La Jornada, Horacero y
la revista Gatopardo. Ha publicado Tierra de cabritos
(1995), Cuaderno de reportero (1999), Entrevistas a
dioses y demonios (2002) y De realidades.ficciones y
otras noticias (2009).
Licenciado en
ciencias de la comunicación con especialidad en
periodismo por la UANL Master en comunicación
empresarial e institucional y candidato a doctor en
el programa Planteamientos teóricos estructurales
y éticos de la comunicación de masas por la
Universidad Complutense de Madrid. Es catedrático
de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la
UANL y director de educación en el municipio de
Guadalupe, Nuevo León.

JUAN .ANTONIO CARZA. SÁMCHEZ

Licenciado en
pedagogía, licenciado en filosofía y maestro en
investigación en psicologia aplicada a la educación
por la Universidad Veracruzana. Profesor de teoría
del conocimiento de la Facultad de Psicologia de la
misma universidad y coordinador pedagógico del
Colegio las Hayas de Xalapa, Veracruz.

JOSÉ ARTURO HERRERA MELO.

Licenciada en lengua y literatura
hispánicas por la Hankuk University of Foreign
Studies, Corea del Sur. Maestra en literatura
hispanoamericana por la Universidad de Chile.

JUMC. HWA KIM

108

:~ La Florida. Su obra ha sido traducida a diversos
idiomas y hasta la fecha ha publicado 52 libros 50 d
poe_sía y 2 de prosa. Entre sus últimas publica~ione:
estan J!]Jl60 (2009), Figurado y literal (2009, En
~eldafmg las cornejas (2007) y y del es arto la
mvariabilidad (2005).
p

ri

(La Habana, Cuba, 1940). Vive en
Estados Unidos desde 1960. En la actualidad reside
JOSÉ KOZER

LU_IS ARMEMT.A MALPICA. Director de Mantis
editores. Autor de trece poemarios publicados.
Entre sus reconocimientos destacan los premios
Efraín ~-uerta, Ramón López Velarde, Benemérito
de A~en_ca, Alí Chumacera, Amado Ner\'o, de San
Roman, e iberoamericano de poesía. Ex premio de pocsí
Aguascalientes'. en 1996, y PremioJalisco en Letras 2008~
Por su labor editorial recibió la Pluma de Plata, en 2006.
I SM.A~L MERLA (1976). Vive en Monterrey.
Autodidacta.
Ha organizado -"1-iipos de futbo11conpoco
_. N
e~to. o ~xpone en Monterrey desde hace más de 6
an?5 y no nene ~lanes de hacerlo. Siempre le ha gustado
Sp1derman;
.
. recientemente cree que Batman puede ser
meJor opción para este nue\'o milenio, y espera que el
centro no se convierta en un lugar chic y rentable que
f'(TI

�AUTORES

los inversionistas deseen. Omite las malas noticias de
los medios de comunicación, y aunque ha presenciado
actos de violencia fuera de la puerta de su casa, no cree
que la ciudad sea más violenta que antes.
EDUARDO AMTOMIO Pilli (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
ÁMCEL RIVERA MOVOA. Filósofo por la Universidad

Nacional de Colombia. Fue director de la Revista
Saga, del Departamento de Filosofia de la Universidad
Nacional de Colombia. Actualmente es miembro del
comité editorial de la misma y pertenece al grupo de
investigación CILEC (Centro de investigaciones en
Lógica y Espistemología contemporáneas). Director
de la Compañia Teatral llogan.
Estudió la licenciatura
en artes en la Universidad de Monterrey. Cursó la
especialidad en historia del arte en el Instituto de
Investigaciones Estéticas de la UNAM y es maestra en
hlstoria del arte por la misma institución. Actualmente
participa en un proyecto de investigación en el IIE de la
UNAM y es curadora de una colección privada de arte
contemporáneo en la ciudad de México.

Lectofilia. Ha publicado en revistas como Quimera,
Revista de Literatura Mexicana Contemporánea,
Matices y Lateinamerika Nachrichten. En mayo
de 2010 se publicará en Alemania un audio-libro
de viajes sobre la Peninsula de Yucatán del que es
coautor. Estudia un doctorado en literatura en la
Universidad Libre de Berlin.
DIETER THOMA (Heidelberg,

1959). Es fellow en
la Academia-Max Weber de la Universidad de
Erfurt (Alemania) y profesor de filosofía y ética en
la Universidad de St. Gallen (Suiza). En 1996 recibió
el Premio de Ensayo en el Concurso Internacional de
Periodismo Joseph Roth. Es coeditor de la Deutsche
Zeitschrift für Philosophie (Revista Alemana de
Filosofia). Sus últimos libros publicados en alemán
son Das Glück in der Modeme (La felicidad en la
Modernidad, 2003), Totalitat und Mitleid (Totalidad
y compasión, 2006) y Erzahle dich selbst (Nárrate a
ti mismo, 2006).

FERMAMDA SALAUR CIL.

JOSÉAMTOMIO SALINAS. Monterrey, 1977. Traductor

y periodista. Fue editor del suplemento cultural

(Monterrey, 1963). Ha publicado
las novelas The Monterrey news, Dias de nadie, El
crimen de la calle Aramberri y La vocación insular.
Ha sido becario del Centro de Escritores de Nuevo
León, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes
y del Foneca. Ganador del Certamen Nacional de
Literatura Alfonso Reyes en 1994 y del Premio a las
Artes otorgado por la Universidad Autónoma de
Nuevo León en 2007.
HUCO VALDÉS

�"fd1MXJC1Ólt dr c-aJIMd,

Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL

""rcmpnlrniso :wciar

I Centro, adscrito a la Secretaria de Extensión y Cultura, será el
repositorio de la memoria documental y gráfica de la institución
como parte integrante de su patrimonio histórico. Una de sus labores es
la recopilación de variada documentación emanada de las escuelas y
facultades, asi como de los institutos, centros de investigación y, en
general, de las dependencias que integran la UANL, que de testimonio
de las tareas sustantivas de la institución como son la docencia, la
investigación, la difusión de la cultura y la promoción del deporte.
Las piezas y/o unidades documentales que recibe este centro incluyen:

E

• Folletos y pliegos impresos
Libros, informes, folletos, publicaciones
bibliohemerográficas y documentos
• Materiales grificos impresos
Catálogos, invitaciones, programas de mano,
pósters y carteles
• Materiales audiovisuales
Videograbaciones, películas y grabaciones sonoras
• Recursos visuales en formatos físicos y virtuales
Fotografias en papel, negativos en 35 mm, diapositivas
y digitales conservadas en cualquier tipo de soporte

Bll us funciones de
promover y recuperar la
memoria histórica, asi
como difundir el
conocimiento amplio
critico del pasado, e
el boletín mensual de
diwlgación histórica
Memoria Universit

Los materiales se reciben en el segundo piso de la
Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frias",
Ave. Alfonso Reyes No. 4000 Nte., Col. Regina,

C. P. 64290, Monterrey, N. L, México.
Tel.: (81) 8329-1265.

.UANL
IJNJVERSIDAD AUTóNOMA
DE NUEVO LEóN

Semtaria de Extensión y Cultura

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487063">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487065">
              <text>2009</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487066">
              <text>69</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487067">
              <text>Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487068">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487069">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="487087">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487064">
                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2009, No 69, Octubre-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487070">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487071">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487072">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487073">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487074">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487075">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487076">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487077">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487078">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487079">
                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="487080">
                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487081">
                <text>01/10/2009</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487082">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487083">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487084">
                <text>2014862</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487085">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487086">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487088">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487089">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487090">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28112">
        <name>arte caligráfica oriental</name>
      </tag>
      <tag tagId="28116">
        <name>Charles Darwin</name>
      </tag>
      <tag tagId="28115">
        <name>El narcotráfico</name>
      </tag>
      <tag tagId="28111">
        <name>Eterónima</name>
      </tag>
      <tag tagId="28117">
        <name>Excursión al abismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="14514">
        <name>Jorge Ibargüengoitia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28118">
        <name>Juárez el rostro de piedra</name>
      </tag>
      <tag tagId="28113">
        <name>Objetos sin consecuencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="28119">
        <name>Sobre imperio</name>
      </tag>
      <tag tagId="28114">
        <name>Truman Capote</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
