<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items?output=omeka-xml&amp;page=122" accessDate="2026-07-01T00:15:26-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>122</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16281</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="17442" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15473">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17442/ARMAS_Y_LETRAS._1997._Nueva_Epoca._No._4_0002014801.ocr.pdf</src>
        <authentication>b5173ab8c45a05c598e20434cfaaa90f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487997">
                    <text>A
revisla

R

M

A·

s

de la univers i dad aulónoma de nuevo león

Enero/ febrero de 1997

4

Nueva época/ Precio:$ 20 . 00

�Contenido

FONDO UNIY&amp;WTMIQ

Raúl Rangel Frías: un humanismo a la altura de los tiempos / Hugo Padilla, 3
El hombre del siglo para Monterrey: Roosevelt / Juan Alberto Cedillo, 15
Aforismática / Humberto Martínez, 19
Catorce versos dicen que es soneto / Francisco Hemández, 22
Tías / Carlos Patiño, 23
Poema/ Jaime Garza, 25
Escrito sobre el vaho / Sergio Cordero, 26
Eme / Mario Anteo, 27
Reina / Juan Velasco, 29

Enero del 67 / Rosaura Barahona, 31
Xorge Manuel González / Graciela
Salazar Reyna, 33
,J\,J
Carta a Andrés Huerta sobre Pedro Garfias / ., '
Alfonso Rangel Guerra, 33
Inspiración / Roberto Villarreal Sepúlveda, 36
Vertov: el cine total / Femando
del Moral González, 37
Gerardo Cantú: talento, sensibilidad, congruencia /
Samuel Flores Longoria, 38

Rector: Dt Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensi6n y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

111i1t1 la la 11i1111iltl 11111111 la 11111 l ala

o ciológica Olimpiadas intemporales / José María Infante, 40

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacci6n: ÓSCar Efraín Herrera
Disef!o: Francisco Barragán Codina, Silvia R Oyervides Marroquín
Tipograf(a y fennaci6n: Francisco Javier Galván C.
Consejo editorial: Arq. Mario Annendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos
, firmados son responsabilidad de su autor.

' ,;

tencion Amor, literatura y psicoanálisis / Homero Garza, 42_
flotante

1

•

�ine,
televisi6n
y otros
espejismos

.--

~.:--'..:

Un cine sobrenatural / Roberto Escamilla, 45

Rangel Frías: un humanismo
a la altura de los tiempos*
Rugo Padilla

',-.·
;;:.

, ...

,¿;_

l

XVII Muestra Nacional de Teatro / Reynol Pérez, 51

l. Introducción

rtes
plásticas

ibros

El universo de las falsificaciones/ Eduardo Rubio Elosúa, 54

Lexicón, un buen intento / Genaro Huacal, 55
Estación de un itinerario intelectual / Adolfo Castañón, 60
Posmodernidad y educación / Eloísa Heredia, 61

Contraportada / Libertad González, 63
El arcabuz, 63
Colaboradores, 67

Portada: "Homenaje a Luis Buñuel". Manipulación electrónica de imágenes por Silvia Oyervides y Francisco Barragán Codina.
Contraportada: Relieve de Federico Cantú en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Fotografías de la nevada del 67 en Monterrey por Alberto Florez.

•

fa JUEVES 3 DE NOVIEMBRE DE 1994, EN LA CAPILLA
Alfonsina de la ciudad de México fue presentado
el libro Escritos,1 de Raúl Rangel Frías. Tuve, entonces, la fortuna de participar en la presentación. En
esa ocasión me referí a los textos de mayor densidad
teórica para mostrar la polaridad emoción-razón
o, si se quiere, la dualidad pascaliana espíritu de
fineza-espíritu de geometría, en el pensamiento de
Rangel Frías. Expuse, entonces, mi convencimiento
de que todo espíritu fino tiene algo de geométrico,
y al revés. Para sustanciar el aserto en el primer
sentido, aludí a la gran consideración que Rangel
tenía por la ciencia y la tecnología.
Diez años antes, en 1984, ya había adelantado
la idea. Con motivo de un homenaje que se le rindió
en el Centro Neoleonés, en la ciudad de México,
expresé, en relación con la apreciación rangeliana
por la ciencia y la tecnología, lo que ahora es casi el
título del presente trabajo: "El humanismo de
Rangel Frías es un humanismo a la altura de los
tiempos".2 Quiero, ahora, explorar un poco más este
asunto.
Ofrezco tres justificaciones -si es que alcanzan
a serlo- de mi elección temática:
a) Intento hacer presente a un Rangel distinto,

ajeno al que solemos imaginar cuando lo destacamos como devoto del lenguaje, de la literatura, de
la figura de Reyes, de la pintura, de la historia y de
las ideas sobre la historia...
b) Pretendo acentuar la geometricidad de su
pensamiento frente a hechos que espíritus de menos reciedumbre esquivarían diciendo simplemente: ¡Qué horror! Me refiero a ciertas consecuencias
de la realidad tecnológica abierta por el hombre.
c) Me interesa ocuparme de esto, como profesor que he sido -y por más de 30 años, que ya
basta- de filosoña de la ciencia, con algunas incursiones en el campo de la reflexión filosófica sobre
la tecnología.
Al comentar el pensamiento de Rangel, me
ocupo de esbozar ciertos apuntamientos conceptuales de otros autores. Esto obedece al propósito de
establecer un marco de referencia necesario a una
mejor comprensión de las posturas y enfoques rangelianos. Es decir, al fin de facilitar la lectura de
unos textos que en ocasiones presentan una gran
densidad y sinteticidad en las ideas.

2. Textos y lecturas
Dos son los textos que voy a comenta4 ninguno de
los cuales está incluido en el libro primeramente
mencionado, Escritos:
1) "Significación de la técnica",3 en adelante

• El 15 de marzo de 1996 tuvo lugar un foro de reflexión sobre
el pensamiento de Raúl Rangel Frías; se llevó a cabo en el auditorio del Museo de Historia Mexicana, en Monterrey. El presente trabajo es un desarrollo de las notas que, en la ocasión
señalada, sirvieron de base para mi participación.
l. Rangel Frías, Raúl. Escritos. Selección, prólogo y notas de
Hurnberto Salazar; semblanza del autor por Samuel Flores
Longoria; La Biblioteca de Nuevo León; Monterrey, N. L.,
Gobierno del Estado de Nuevo León, 1994.
2. Padilla, Hugo. "Rangel Frías, humanista", en: Nueva Salamandra; Monterrey; N. L., núm. 19-20 mayo-agosto de 1993, p. 46.

ST.
2) "Diálogo de la técnica",4 en adelante DT.

3. En Rangel Frías, Raúl. Testimonios. Monterrey, N. L., Universidad de Nuevo León, 1961, pp. 107-115.
4. En Rangel Frías, Raúl. Secuencia de Reyes -Las palabras-:
Contribución al Homenaje Nacional a Alfonso Reyes. Monterrey,
N. L., SEP, Nuevo León, 1982, pp. 68-87.

3

�sino también en Ferrater, Rangel se siente seguro:
la tecnología (o la técnica) es un coto válido para
las incursiones filosóficas. Otra circunstancia lo
apoya: al pensamiento filosófico en alemán no le
aconteció lo mismo que al de lengua inglesa.
Para 1945, hacía tiempo que la lengua alemana
había otorgado status filosófico a la materia tecnológica (o técnica). Aquí estamos aventurando que
Rangel hizo lectura del trabajo de Ortega y de la
entrada correspondiente en el diccionario de Ferrater. Estas lecturas, sin embargo, sólo son suposiciones; hipótesis viables, pero no estrictamente
fundadas. En cambio, Rangel sí conocía, según
referencia explícita, las ideas de un pensador alemán: Spengler. Spengler es el autor, entre otras
obras, de un opúsculo dedicado a la filosofía de la
tecnología (o la técnica): Der Mensch und die Technik.
Este breve trabajo de Spengler fue traducido al español desde la década de los treinta. De cómo Rangel pondera las ideas de Spengler, nos ocuparemos
más adelante. Por ahora baste con señalar que Rangel las conocía, y bien.

El primero, "Significación de la técnica", originalmente fue publicado en el número 5 de Universidad, con fecha de diciembre de 1945. La fecha
misma es importante por varias razones. Destacaré
dos de ellas.
Primero, se trata de un trabajo que, al igual
que el otro que luego comentaré, bien puede inscribirse en el rubro de filosofía de la tecnología (o
de la técnica). El origen de esta línea de reflexión
filosófica en Rangel quizá pudo haber arrancado
de alguna lectura que hiciera del texto clásico de
Ortega y Gasset, "Meditación de la técnica'',5 publicado 6 años antes. Rangel no menciona a Ortega
en estos trabajos, pero hay algo indicativo en el
hecho de que los títulos que les puso manifiesten
una gran proximidad al elegido por el español. Por
otra parte, para la fecha de 1945, también tenía ya
cuatro años en circulación el diccionario filosófico
de Ferrater Mora,6 el cual desarrolla la entrada
"Técnica" en más de media página impresa, aunque
con escasas referencias bibliográficas, ninguna de
ellas en lengua inglesa. No se trata de un defecto
en el trabajo de Ferrater, sino de algo más significativo. En los diccionarios filosóficos en lengua
inglesa de ese tiempo, ni siquiera aparecían las entradas correspondientes a este tema. No se otorgaba
reconocimiento de validez filosófica al tema de la
tecnología (o la técnica). Esta circunstancia se conservará por bastantes años más; no será sino después de la década de los sesenta que los diccionarios y enciclopedias en inglés empiecen a conceder
rango filosófico a dicho tema. Ante esto, Carl
Mitcham expresa: "The simple fact is that Spanishlanguage philosophical discourse has recognized
for much longer than English-language philosophical discourse the philosophical significance of
technology". 7 Y Rangel en 1945, en Monterrey,
andaba también de adelantado con respecto al
pensamiento filosófico en inglés, aunque con toda

Rangel también había leído a un autor inglés:
Sir James George Frazer. Pero la obra de Frazer no
es filosófica, sino que se ubica en el ámbito de la
antroposociología. De cómo pondera Rangel las
ideas de Frazer, también nos ocuparemos más adelante. Las referencias que hemos hecho a"textos y
lecturas destacan un primer sentido de la importancia que tiene la ubicación temporal del primer
trabajo de Rangel. Ahora intentaremos destacar un
segundo sentido. Pero esto merece consideración
aparte.

Motivado por un hecho mayúsculo, que no quiere
mencionar por su nombre,8 Rangel explora algunas
de las vetas de la filosofía de la tecnología (o la técnica). El 6 de agosto de 1945, apenas 4 meses antes
de la publicación del primer artículo, un avión militar de los Estados Unidos, apodado Enola Gay, había
arrojado una bomba, llamada Little Boy, sobre la

ciudad japonesa Hiroshima.9 Esta bomba fue el
primer artefacto bélico creado por el hombre con
base en la física atómica y la tecnología nuclear. Una
segunda bomba se arrojó poco después sobre la ciudad de Nagasaki. Como nación beligerante, el Japón se rindió. Pero una nube de asombro y de temor
empezó a recorrer los cielos del planeta.
Frente a estos sucesos, mucha gente hizo aspavientos, reales o fingidos, como manifestación de
un espíritu de fineza conmovido por el horror. Rangel también apreciaba la magnitud de los hechos,
también se sentía conmovido, pero eligió instalarse
en un mirador teorizante y geométrico; más allá
de la circunstancialidad de los acontecimientos,
había algo mayormente atractivo: la incitación a
incidir en "la significación de la técnica como factor histórico y cultural" .10 Esta incitación puede tra-

8. "Ciertos hechos recientes, que por ser excesivamente notorios
nos ahorran la necesidad de nombrarlos", dice sr, op. cit., p.
107.

9. Las grandes batallas del siglo veinte. México, D. F., UTEHA,
1982, vol. 11, p. 1662s.
10. ST, op. cit., p. 107.

3. Hiroshima, el temor

seguridad sin saberlo. Apoyado no sólo en Ortega,

5. Originalmente, en: Ensimismamiento y alteraci6n. Buenos Aires,
Espasa-Calpe, 1939.
6. Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. México, D. F., Edi
torial Atlanta, 1941.
7. Mitcham, CarL editor. PhilosophyofTechnology in Spanish Speaking Countries. Philosophy and Technology, vol. 10; Dordrecht,
The Netherlands: I&lt;luwer Academic Publishers, 1993. Introducción, xxv.

4

Raúl Rongel Fríos y Alfonso Reyes

ducirse en una pregunta: ¿cuáles son las propiedades, las características, las notas privativas de la
tecnología (o la técnica) y cuál su repercusión en el
seno social? Rangel señala una, certeramente esencial: la eficacia. En verdad, sin eficacia la tecnología
(o la técnica) desaparece, pierde su sentido. Al encontrar esta respuesta, Rangel ensarta su flecha en
un blanco fundamental. Y se trata de una flecha
que viene desde el origen de las primitivas comunidades humanas.
Si somos cínicos, podemos establecer valoraciones comparativas como la siguiente: una bomba,
llamémosleA, es mejor que otra bomba, llamémosle
B, si al explotar la bomba A libera mayor energía
que la bomba B. El enunciado anterior, basado puramcmte en el criterio de la eficacia, no es aún lo
suficientemente crudo. Puede ser expresado en
otros enunciados más extremosos: a) un artefacto
explosivo, llamémosle A, es mejor que otro artefacto
explosivo, llamémosle B, si el artefacto A tiene mayor capacidad destructiva que el artefacto B (se

5

�mento, esta mortandad se reflejó sobre conciencias
que habían perdido su capacidad de reacción: la
gente se había acostumbrado a los ataques con
bombas convencionales, aun a aquellos monstruosamente masivos como el que se efectuó sobre
Tokio. Los artefactos nucleares acabaron con este
achatamiento de la sensibilidad por una doble vía:
la una, por eficacia en el acceso a un nuevo tipo de
energía;14 la otra, por la facilidad operacional, "el
sencillo ademán", de que habla Rangel Frías: el solitario bombardero Enola Gay y su pequeña tripulación.
Los bombardeos con armas nucleares abrieron
las puertas hacía ámbitos nunca antes sospechados. Y esto "origina un sentimiento de temor y admiración",15 dice Rangel. Temor y admiración: estos
conceptos son mencionados en relación con el holocausto nuclear, pero también son inmediatamente
conectados con las características del pensamiento
mágico. En este tránsito Rangel nos revela otra de
sus fuentes documentales: Frazer y su famoso
estudio, La rama dorada. 16 Veamos esto.

esconde ahora que se trata de una bomba, pero se
mide la eficiencia por el poder de destrucción); b)
una bomba, llamémosle A, es mejor que otra
bomba, llamémosle B, si la bomba A es capaz de
matar a mayor cantidad de gente que la bomba B
(ahora ya no se oculta nada). Y aún se puede llegar
a mayor grado de precisión, añadiendo indicadores
más finos. Sólo unos ejemplos: "liberar mayor energía por unidad de tiempo"; ''matar a mayor cantidad de gente a menor costo", "liberar mayor energía con el menor requerimiento operacional", etc.
No hay duda: frecuentemente la alusión al solo criterio de eficacia conduce a extremos desagradables.
Pero, ¿por qué hemos desmenuzado el asunto de
la eficacia hasta este punto? Porque intentamos dar
contenido a una, aparentemente simple, afirmación
de Rangel: en la reacción frente a la tecnología se
"adivina un riesgo en el que las posibilidades de
causar la muerte sean tan accesibles y fáciles de
ejecutar, como el sencillo ademán de empujar un
resorte" .11 En el origen de las primitivas comunidades humanas se empezó a utilizar un artefacto que
empleaba fuerza de resorte para impulsar un proyectil: el arco y la flecha. Este artefacto, este objeto
técnico, tenía que cumplir también con la función
de la eficacia o resultaba inútil. Y, al igual que los
dispositivos de destrucción modernos, conllevaba
su riesgo. Por eso, Rangel asienta con justicia: "Un
arco y una flecha representan tanto riesgo para la
vida primitiva, como la bomba atómica para nuestra apretada humanidad" .12 La apreciación de una
eficacia proporcional en función del tiempo es
adecuada.
Pero antes, Rangel aludió a "un sencillo ademán" y esto no es sino una forma retórica de referirse a la facilidad operacional, la cual puede también ejemplificarse en los sucesos bélicos de 1945.
En marzo de ese año, la ciudad de Tokio sufrió un
feroz ataque aéreo que causó más muertos que
cualquiera de los ataques con las bombas atómicas
sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.13 Este
hecho no tiene una presencia destacada en la memoria histórica, casi no se le recuerda. En su mo-

4. Rangel y Frazer
En la obra de Frazer hay algunas referencias al pensamiento mágico y mítico en su eventual relación
con la ciencia y la técnica. Y esta eventual relación
es tomada por Rangel como punto de arranque para
otra línea de reflexión. Los conceptos de temor y
admiración, suscitados por las explosiones nucleares, constituyen un puente sobre el que Rangel

14. Des~e el mismomesde agosto de 1945 estaba preparado
un m~orme sobre el desarrollo de la bomba atómica que,
para fines de divulgación, incluía toda la información cientí~ca pertinente y revelable, entonces, al público. Este traba¡o está ahora traducido al español: Smyth, Henry D. La
energía atómica para fines militares. Traducción: Rafael Molina Pulgar; Cultura Universitaria, núm. 59; Serie Ciencia¡ México, D.F., Universidad Autónoma Metropolitana, 1995.
15. ST, op. cit., p. 107.
16. El trabajo original se publicó en 2 vols., en 1890; la edición
monumental fue publicada en 12 vols., durante el lapso
1907-1914. El autor publicó una edición abreviada en 1922·
la traducción española se basa en esta edición: Frazer, S~
~ames ~rge. La rama dorada. Magia y religión. Versión espanola: Elizabeth y Tadeo l. Campuzano¡ Sección Obras de
de Sociología; México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económi_ca, la. _ed., 1944; 2a. ed. revisada, 1951. Aquí utilizamos
la qumta re1Illpres1ón de la segunda edición revisada, 1965.
En adelante: RD.

11. Ibidem.
12. Ibid., p. 114.
13. Williams, Trevor. Historia de la tecnología. México, D. F., Siglo
XXI, 1988. Vol. 5, p. 557.

6

···)t~f~'
,,,._._.,.·'fK?,},
.• ' \~~{

:~,.,.;-..r ff.rr;

,; , :\i.?

dones negativas, la magia, para Frazer, juega un
papel con alto desempeño en el desarrollo de las
sociedades. En especial, Frazer pondera su relación
con la ciencia: "Aunque podemos justamente rechazar las pretensiones extravagantes de los magos y
condenar las supercherías con que engañaron a la
humanidad, la institución original de esta clase de
hombres, tomándola en su conjunto, ha producido
un bien incalculable para los humanos. Ellos fueron
los predecesores directos, no sólo de nuestros médicos y cirujanos, sino de nuestros investigadores
y descubridores en cada una de las ramas de la
ciencia natural" .21 Esta apreciación de la relación
magia-ciencia es, por lo menos, extremosa, y por
lo más, infundada y falsa. Aun podemos encontrar
más de estas controvertibles ideas de Frazer:
"Cuando recordamos que en otro sentido la magia
ha despejado el camino de la ciencia, fuerza es admitir que si la magia ha hecho mucho daño, también ha sido la fuente de mucho bien y que, si es
hija del error, ha sido la madre de la libertad y de la
verdad" .22 Esto parece demasiado. Rangel lo piensa
así, sin importar que en otros lugares Frazer lo
intente matizar: "Es difícil que los lectores de esta
obra necesiten recordar que el supuesto orden
mágico difiere extensamente del que forma la base
de la ciencia".23 Estas precisiones sólo son burladeros por dónde escapar en el caso de que las posturas fundamentales susciten oposición por su contenido de dislates.
Frente a todo este panorama de especulación,
Rangel parece decir: tengamos cuidado de este
Frazer. Lo dice de una manera política, deferente y
elegante: "en la magnífica, por lo demás, obra de
Frazer"24 dice, como de paso, Rangel. El guiño de
discrepancia se encuentra en la expresión "por lo
demás". Porque, ¿qué es "lo demás"? Lo demás son
las interesantísimas narraciones de creencias, costumbres, hábitos, prácticas y usos de magias y mitos
en diversos pueblos y grupo_s étnicos y con distinta
ubicación histórica. Sólo eso: no una teoría sustentable de la relación magia-ciencia.
Rangel se aparta de Frazer por el desmesurado
valor que éste concede a la magia y al mito como

a1

a.

-&lt;&gt;...,

'li;·:. ~g
•!, • •~'.~ :

~

ai
O)
e

•

I'

o
;:;
o
a,:
a,:

(1)

u

o
:&gt;
!l

o

transita hacia Frazer. Es posible esto en virtud de
que esa misma pareja conceptual se encuentra también en el pensamiento mítico y mágico estudiado
por el autor inglés.
Los conceptos señalados andan en una y otra
parte del trabajo de Frazer. En algún momento se
expresa: "De todas las fuentes de peligro ninguna
es más temida por el salvaje que la magia y la brujería" .17 Y también aquí y allá aparecen alusiones a
la ciencia y la técnica. En Frazer, las relaciones entre mito-magia, por un lado, y ciencia-técnica, por
el otro, son -por decirlo de alguna manera-polivalentes. Su apreciación de estos asuntos no es unidimensional o monótona; incluso, en ocasiones, llega a presentar ciertos matices de contradicción. Es
necesario ver esto con mayor detalle para poder
entender una deferente insinuación de desacuerdo
y una franca manifestación de disentimiento con
Frazer, que aparecen en el primer artículo de Rangel.
La magia es algo de carácter puramente práctico: "La magia es siempre un arte, nunca una ciencia",18 afirma Frazer; pero añade que quizá algún
día un estudioso pudiera lograr abstraer los principios generales imbuidos en las prácticas mágicas
y, así, se lograra "discernir la ciencia espuria tras el
arte bastardo" 19 o el "pseudo arte" de su "pseudo
ciencia" .20 A pesar de estas clarísimas caracteriza17.
18.
19.
20.

21.
22.
23.
24.

RD, op. cit., p. 235s.
Ibid., p. 34.
Ibidem.
Ibid., p. 44.

7

Ibid., p. 89.
Ibid., p. 74.
lbid., p. 797.
ST, op. cit., p. 108.

�promotores de un camino que finalmene desemboca en la ciencia y la técnica modernas. No es de
esa manera, afirma Rangel. Cualquiera que pudiera
ser la relación entre tales quehaceres, de amistad o
adversidad, de duelo o de colaboración, una cosa
es cierta: "esto no implica la sucesión de un idéntico
proceso mental que vaya de la magia a la t~cnica
por perfeccionamiento y progreso".25 Esta afirmación es categórica y fundamental. Permite aceptar
coincidencias o similitudes, pero no un condicionamiento genético que ligue y emparente ambos
fenómenos.
Un sustrato común a magia y técnica, por ejemplo, estriba en la intención de que algo suceda o no
suceda. El brujo baila para que empiece a llover o
para que deje de llover, según el caso. El tecnólogo
levanta un peralte en las curvas de las carreteras
para que los automóviles se conserven sobre la cinta
asfáltica y no se vean empujados por la fuerza centrífuga. Las intenciones se asemejan, pero su fundamento es radicalmente diferente: el tecnólogo se
basa en las razones de la mecánica; el brujo, en
creencias surgidas de la irracionalidad.
En algunos mitos, eventualmente, puede darse
una relación de prefiguración con respecto a la técnica, esto es cierto. En señalar este tipo de relación,
Rangel concede razón a Frazer. De manera atinada
'
Rangel habla del mito de Prometeo como una anticipación del dominio técnico del fuego y, aun podría decirse, de la energía en general. Este ejemplo,
al que Rangel alude para otorgar méritos a Frazer,
ni siquiera es de éste,26 aunque sea válido. Por otra
parte, tampoco es necesario que esta relación anticipativa aparezca sólo ligada a los mitos. Puede
aparecer en cualquier ejercicio de la fantasía; se encuentra en La nueva Atlántida, de Francis Bacon, o
en la obra literaria de Veme. En cualquier caso, la
relación de prefiguración no constituye un vínculo
genético, sino una simple antelación imaginativa,
como bien lo aprecia Rangel Frías. La imaginación
es un componente esencial a las creaciones técnicas:
"Fallaría de intento una teoría de la técnica que
prescindiese del proceso imaginativo de la conciencia humana" .27 Ahora, Rangel ya no se refiere sólo
25. Ibídem.
26. No encontramos incluida la palabra "Prometeo" en el índice
analítico de la edición de la RO que consultamos.
21. sr.op. cit., p. 109.

al mito, sino que habla en general. Esto parece correcto, y constituye una invitación a ahondar en el
asunto.

S. Rangel y Spengler
La alusión a la ciencia y la técnica en Frazer, obliga

a Rangel a efectuar un nuevo tránsito. Dentro del
propósito general de la actividad científica de ampliar el conocimiento, se ubican los fines más
precisos de encontrar leyes y estructurar teorías.
Con un rompimiento radical frente a la tradición
histórica, la ciencia contemporánea empezó a
encontrar sus condiciones de posibilidad a fines del
siglo XV, y las desarrolló, principalmente, durante
las centurias XVI y XVII. Los nombres de Bruno,
Copérnico, Kepler, Bacon, Galileo, Descartes, Newton, entre otros, destacan en este amanecer de la
modernidad. Pero, ¿será igualmente posible el
desarrollo de la ciencia en todos los campos? Históricamente, Spinoza intentó una ética, more geometrico demonstrata, que a pesar de su pretensión no
logró alcanzar rango científico. Un poco más tarde,
Kant se quejaba de que la metafísica careciera de la
solidez que caracteriza a la geometría de Euclides.
Más recientemente, Dilthey intentó sentar las bases
para las ciencias del espíritu. Y, en la actu~lidad, se
establece la distinción, cortés y amable, y para propósitos académicos, entre "ciencias duras" y "ciencias blandas" simplemente para disimular el hecho
de que las "ciencias blandas" no son ciencias. Y
nuestro Alfonso Reyes, en alguna ocasión y frente
a una observación impertinente, respondió con
sequedad: "La historia no es ciencia". Rangel parece
compartir la opinión de Reyes.
¿Es posible la historia como ciencia? Mucho
se discute al respecto. 28 En todo caso, y con respecto
a la historia, ha habido quienes proponen leyes de
diverso tipo como si poseyeran certidumbre de
~encia. Rangel alude a uno de ellos, al principio
sm querer dar su nombre, con alusión sesgada como lo hizo también la primera vez que mencionó
el bombardeo nuclear sobre Hiroshima. Ahora dice:
28. ~lo como ilustración, cfr.: "Are Historical Explanations
Different?" y "On the Epistemology of the Inexact Sciences"
en: Rescher, Nicholas. Scientific Explanation. New York,
Free Press, 1970, pp. 147-208.

Th;

8

entre los hombres, aquellos vocados para el saber
son "hombres nacidos para el mando" y los vocados para el hacer son ''hombres nacidos para la obediencia".32
Ylo que pasa entre los hombres, pasa asimismo
entre las naciones por ellos habitadas. Ergo: hay
naciones destinadas al mando y naciones condenadas a la obediencia. Entre las primeras, se encuentran todas las naciones de raza blanca, los pueblos
nórdicos; los "wikingos", llega a decir Spengler. Por
la otra parte, las naciones condenadas a la obediencia están conformadas por los pueblos de color;
y, para colmo, añade en una nota a pie de página:
"Comprendo entre los 'hombres de color' a los habitantes de Rusia y de una parte de la Europa meridional y oriental".33 El racismo que aqueja a Spengler, lo obliga a pegar maromas conceptuales increíbles. Por ejemplo, frente a hazañas de descomunal
e irrebatible mérito, como el descubrimiento del
Nuevo Mundo y la primera circunnavegación austral de África, realizadas por Colón y Vasco de Gama, empresas que parecen más propias de los
"hombres del mando" que de los ''hombres de la
obediencia", Spengler emplea sus trucos y prestidigitaciones y empieza por llamarlas "expediciones
wikingas". Y¿por qué wikingas? Otra vez, a pie de
página lo explica: "Pues los que emigraron de
España, Portugal y Francia fueron seguramente, en
su mayor parte, descendientes de los conquistadores de las invasiones bárbaras".34 Spengler es un
descarado: ahora resulta que los hipotéticos genes
de Childericos, Rodericos y Recaredos, sobrevivientes en la sopa racial que conformó a los pueblos
del sureste de Europa,35 son los únicos que justifican
la magnitud de estas empresas.
Rangel tiene razón: los vicios de Spengler se
expanden a lo largo de una extensa escala y culminan en el más feo de todos: su racismo. En su momento, fue un osadía señalar al pensamiento de
Spengler como algo lacrado por vicios. Rangel lo
hizo, sin importar que alguien lo entendiera.

"Hay alguien que ha tratado de obtener leyes de
desenlaces históricos por catástrofe, apoyando tal
razón en las últimas consecuencias del pensamiento
técnico" .29 Luego, lo menciona sólo por el apellido:
Spengler, como lo hemos señalado antes. Su nombre completo: Oswald Spengler (1880-1936). Nos
ocuparemos en algunos aspectos de las ideas de
este autor, pues según las estimaciones rangelianas,
Spengler padeáa de serios y feos vicios.
El libro más conocido y famoso de Spengler es
La decadencia de Ocddente, publicado originalmente
en alemán, en cuatro tomos, entre 1918 y 1922; esta
obra fue vertida al español, en cinco tomos, en 1934.
Otro libro que hemos mencionado ya, Der Mensch
und die Technik, apareció en su idioma original en
1931, y fue publicada su traducción española al año
siguiente. Rangel pudo haber leído ambas obras.
Quizá de la primera toma el ejemplo de la conquista
de México, para criticar los mecanismos simplistas
con que algunos filósofos de la historia, como
Spengler, atacan los problemas, bajo su creencia de
que hay una ley (o leyes) que regula los sucesos:
"una ley inercial propia de la historia",30 dice
Rangel. Tan partidario de enaltecer la libertad y la
creatividad del hombre, esta perspectiva condenatoria a futuros ineludibles, predichos por ley, quizá
a Rangel le pareáa una forma degradada y laica
de cualquier teoría de la predestinación, o una presencia inaceptable de la fatalidad. Yla consideraba
un vicio de pensamiento.
Pero encontraba en Spengler otro vicio, aún
peor; su racismo. Para entender esta calificación,
merecida y sobradamente ganada por Spengler,
vamos a comentar algunas de las tesis contenidas
en El hombre y la técnica,31 el segundo de los libros
mencionados antes.
Para Spengler, el ojo y la mano pueden funcionar como metáforas corporales del saber y el hacer
humanos. La técnica (o la tecnología) es una empresa bizqueante: conjuga un saber con un hacer en el
saber-hacer binomial que le es propio. En este binomio, empero, es más importante el término del saber que su pareja operativa. Así acontece también

32.
33.
34.
35.

29. ST, op. cit., p. 108.
30. /bid., p. 109.
31. Spengler, Oswald. El hombre y la técnica. Traducción del alemán: Manuel G. Llorente; Buenos Aires, Ediciones Modernas, s/ f. En adelante: HT.

9

HT, op. cit., p. 85.
/bid., p. 134.
Ibid., p. 115.
Cfr. Bosch-Gimpera, Pedro. El poblamiento y la formación de
los pueblos de España. México, D.F., Universidad Nacional
Autónoma de México, 1995.

�ridículos como el común de nuestros nuevos filósofos se imaginan" .39 Leibniz tenía en gran estima
todo intento de reflexión sobre asuntos metafísicos:
¿dualismo o monismo en el fondo de la realidad?
No en balde, a través de Wolff, se convirtió en uno
de los maderos de la cruz metafísica de Kant. No
obstante, también contribuyó con lo suyo al arranque de la modernidad. No siempre se tuvo éxito,
pero hubo aportaciones decisivas. Descartes fracasó
en su mecánica de vórtices, pero tuvo éxito con su
nueva geometría; Leibniz se estancó en su metafísica dogmática, pero abrió un postigo a la modernidad con sus aportaciones al cálculo infinitesimal;
la mecánica de Galileo, aunque de validez restringida, ya había sacado un pie del pantano de los
errores. Algo totalmente nuevo empezaba a despuntar. Al mismo tiempo, algo había llegado a su
término: "la ciencia de naturaleza filosófica", como
dice Rangel, que venía desde los tiempos viejos.
El hacer que se funda en el nuevo tipo de conocimiento, ya no es un hacer técnico. El hacer moderno, basado en la ciencia, tiene otro nombre: tecnología.
En el segundo de los trabajos de Rangel sobre
estos temas hay consistencia en la terminología.
Predominan las referencias a la tecnología. Y si de
modo ocasional vuelve a emplearse el término "técnica", ello parece obedecer ahora sólo a un prurito
de evadir repeticiones. El cambio terminológico es
importante por lo que antes señalamos: implica
también un cambio conceptual. Y este cambio es
de radical importancia. Incluso en el tiempo en que
Rangel escribió su segundo trabajo -veinte o veinticinco años después de la aparición comercial de
la televisión, según uno de los participantes en el

hay ciencia en sentido estricto. Los historicistas pretenden encubrir este hecho cuando justifican casi
cualquier cosa llamándola la ciencia de su tiempo". No hay tal: la física de Aristóteles no es la
ciencia de su tiempo". Simplemente no es ciencia;
es un error, y sobre los errores no puede fundarse
ninguna técnica. Precisamente por errónea, la física
11

11

Nevada del 9 de enero de 1967 en Monfelley

6. Más de veinte años después: precisión
terminológica

la experiencia común y la práctica (tipo de conocimiento requerido en la elaboración del arco y la
flecha primitivos, mencionados en el primer trabajo), b) conocimientos científicos sancionados por
experimentación rigurosa (tipo de conocimientos
requerido en la elaboración del arma nuclear, aludida por Rangel también en el primer trabajo). De
esta suerte, en 1945, el término técnica"le sirve a
Rangel para cobijar los dos casos. Pero estaba muy
consciente de que, con respecto al saber, los artefactos son de dos tipos distintos. Por ello, para diferenciar el segundo tipo, al cual pertenece el artefacto nuclear, Rangel emplea locuciones como 11recursos técnicos fundados en los conocimientos científicos"36 o "técnica científica"37• Pero la ciencia sólo
empieza a ser posible a partir de la modernidad.
En el viejo periodo de la historia occidental que
empieza en Grecia con los filósofos presocráticos y
culmina en los albores del Renacimiento, no hay
"técnica científica" en sentido estricto. No puede
haberla, porque en el ámbito del conocimiento de
la naturaleza, salvo escasas excepciones-el principio de Arquímides, y algunos casos más- tampoco

Ahora vamos a intentar desarrollar algunas consideraciones sobre el segundo trabajo de Rangel:
"Diálogo de la técnica". Al hacerlo, será posible poner de manifiesto algunas cosas interesantes. Entre ellas, conviene destacar dos: a) la pervivencia
de sus lecturas de Frazer y de Spengler, aunque ya
no vuelva a mencionar por su nombre a estos autores, y b) la maduración terminológica y conceptual
en tomo al binomio saber-hacer en la modernidad.
Empezaremos por esto último.
En el primer trabajo, Rangel únicamente empleó la palaba técnica"; ni siquiera una sola vez
usó el término tecnología Esto es sintomático:
por una parte, revela la influencia de Spengler y
de Ortega -en el caso de que fuera correcta la suposición de la lectura de este último, mencionada antes-, aun en aspectos lingüísticos y terminológicos. Pero esto no es inocuo, tiene una repercusión
importante en el nivel conceptual. La creatividad
del hombre se ve representada en los objetos que
elabora, en los artefactos. Pero el saber que está
detrás del proceso mismo de elaboración puede ser
de dos tipos: a) conocimientos sancionados sólo por

11

11

11

11

•

de Aristóteles no dio lugar a ningún desarrollo técnico. Una apreciación justa de la empresa aristotélica sería verla como un intento de hacer ciencia,
sólo como eso, pero no como un logro. La física de
Aristóteles pertenece a la historia de los fracasos,
no a la de los éxitos. Y lo mismo acontece con otros
muchos intentos: la mecánica de los vórtices, de
Descartes, la teoría del flogisto, y más.
De todo esto se percata Rangel y lo establece
con claridad: "La Ciencia de naturaleza filosófica
llegó hasta los griegos y se quedó en la Edad Media; lo que ahora denominamos con esa palabra es
una técnica científica preparada en laboratorios industriales y adherida más que nunca al experimento a base de máquinas".38
Podemos glosar el fondo del asunto de la siguiente manera: no la técnica, en general, sino algo
más preciso, la tecnología, el hacer fundado en el
saber científico en sentido estricto, sólo empieza a
ser históricamente posible una vez que termina la
Edad Media (¿1453?). Sigue siendo factible elaborar
artefactos técnicos, pero un nuevo tipo de objetos
artificiales, hechuras humanas basadas en conocimientos cada vez más sólidos y confiables, aparece y progresivamente empieza a crecer hasta llegar a constituir una presencia avasalladora en nuestros días. Es la tecnología y su condición de posibilidad: la ciencia, este tipo de conocimiento que, en
sentido estricto, empieza a despuntar sobre los

diálogo posterior a la conferencia de Rangel- ni
siquiera todos los investigadores en el ámbito internacional sobre filosofía de la tecnología lo habían
percibido por entero.

escenarios de los siglos XVI y XVII. Antes mencioné
algunos nombres de ilustres actores que se desempeñaron sobre estos escenarios. El listado no era
exhaustivo, pero una omisión -quizá dos, si recordamos a Pascal- debe subsanarse: la de Leibniz.
Importante por variadísimos conceptos, Leibniz
conservaba un cierto espíritu de reticencia frente a
sus contemporáneos abjuradores del pasado. Dice
Leibniz, en relación con los filósofos precedentes:
"No están ellos tan alejados de la verdad ni son tan

39. Leibniz, Gottfried Wilhelm. Discurso de Metafisica. Traducción del francés, prólogo y notas de Alfonso Castaño Piñán;
Buenos Aires, Aguilar, 1955, p. 34.

36. ST, op. cit., p. 110.
37. !bid., p. 113.

10

38. lbid., p. 111.

11

�7. Más de veinte años después: la tecnología como liberación

atendida al término de la exposición del conferenciante.

El segundo de los trabajos fue originalmente una
conferencia impartida, con seguridad, a un grupo
de ingenieros: "El supuesto, como lo es efectivo en
este caso a todos ustedes, de haber sido educados,
preparados y estar ejerciendo una actividad dentro
de la dimensión tecnológica del mundo",40 les dice
Rangel a sus oyentes.
Como uno de los pivotes temáticos, "nos enfrentamos al problema de la tecnología y de la cultura
humanas",41 asienta Rangel. Los dos conceptos que
aquí se destacan constituyen también el nombre de
una de las revistas internacionales más especializadas sobre estos temas: Technology and Culture. 42
No hay base alguna para suponer que Rangel
tuviera conocimiento de esta publicación. Sus ideas
y su manera de incidir sobre estos asuntos son por
completo originales. Rangel podía tener oyentes,
alumnos, admiradores, pero no tenía en Monterrey
pares con quienes, en rigor de paridad, pudiera
dialogar. En este sentido, necesariamente fue un
solitario. Este último aspecto ya ha sido destacado:
"Me sorprendió siempre la heroicidad con la que
Raúl Rangel Frías mantuvo su actitud de presencia
en una ciudad que muchas veces no lo comprendió" .43 Para ciertas cosas del quehacer intelectual,
Rangel Frías pareció encarnar lo que expresa el
poeta:

Para poner en marcha su plática, Rangel recordó algunas de las líneas narrativas empleadas
por Huxley en Un mundo feliz. A diferencia de otras
interpretaciones, no ve en Huxley solamente la
posibilidad de un futuro sombrío regido por la
tecnología, sino su caricatura; en efecto: cuando se
destierra casi toda la gama de los valores alcanzados en el empeño cultural del hombre, y sólo
queda privando el de la eficiencia, el resultado es
una caricatura, "una deforrnación". 44 Al ampliar la
validez de esta observación, quizá pudiera aventurarse que el efecto caricaturesco se produciría en
todo caso en que uno solo de los valores quedara
entronizado, con cercenamiento de todos los demás. Así, la lección que, tornando sólo como pretexto a Huxley, parece querer establecer Rangel, es la
siguiente: la eficiencia implícita en los propósitos
tecnológicos es un valor que pierde su sentido cuando se le aísla del resto de los valores; por el contrario, lo acrecienta al tener "en cuenta la totalidad
del ser humano y no exclusivamente la eficacia de
los resultados, ni la acumulación del poder económico o social".45 El pretexto huxleyano y las consideraciones amplias y generales, no impiden, antes
lo contrario, que Rangel baje a niveles de la~ concreciones reales, especialmente por lo que concierne a
la realidad nacional. Pero como esto se conecta con
otros aspectos interesantes de destacar, puede
intentar hacerse todo ello en bloque.

porque para andar conmigo
me basta mi pensamiento.

Dos citas mostrarán tres cosas. Las citas: a) ''Para México que es un país tradicionalmente desorganizado sobre la base de una tradición de esclavitud y de trabajo servil (... ) la tecnología es una
liberación";46 b) "La tecnología representa uno de
los pasos esenciales de un progreso y una actitud
de liberación, no solamente material sino también
éticamente insustituible corno ineludible de todos
los mexicanos" .47 Las tres cosas que estas citas
muestran: 1) Rangel no ha olvidado su lectura de
Spengler, y le sigue siendo polarrnente opositor:
Spengler concibe a la tecnología corno un instru-

Corno contrapeso, cuando era posible, ofrecía
y participaba en diálogos. En la ocasión de la conferencia ofrecida a los ingenieros, bajo alusión a la
manera platónica, invitó a sostener una participación dialógica. Y, en su medida, la invitación fue

40. DT, op. cit., pp. 69s.
41. lbid., p. 70. Los subrayados son de RRF.
42. Technology and Culture. Chicago. The University of Chicago
Press; quarterly, 1959.
43. Garza Guajardo, Celso. Ensayo de una Vida. Conversaciones
con Alfonso Rangel Guerra. Monterrey, N .L., Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de NuP.vo León, 1996,
p. 78.

mento de dominación de los pueblos "blancos" sobre los otros pueblos; Rangel, como un instrumento
de liberación de los otros pueblos: están en los lados
opuestos de un mismo mostrador; 2) Rangel no ha
olvidado su lectura de Frazer; la cita b muestra un
fuerte parentesco con este aserto: "La esperanza de
progreso, tanto moral e intelectual como material,
en el futuro está condicionada por la suerte de la
ciencia" .48 Y, finalmente, 3) la preocupación que
muestra Rangel, no sólo por los determinantes generales de la relación entre tecnología y cultura, sino
por su impacto en la realidad concreta del país. Este
último asunto se enriquece particularmente en la
participación dialógica a la que Rangel invitó desde
el principio de su plática.

8. Colofón

48. RD, op. cit., p. 797.

49. DT, op. cit., p. 79.

La tecnología envía mensajes bivalentes; por una
parte, constituye una fuente de recursos de los
cuales se beneficia el hombre; por la otra, "ha llegado a cumbres completamente inesperadas y a una
capacidad de producir consecuencias en el orden
social y sicológico para lo cual no estamos del todo
prevenidos".49 La eficiencia de la tecnología también puede derivar hacia fines funestos; de ello fue
consciente Rangel y en varias oportunidades tocó
las cuestiones éticas; pero no cejó en su empeño
fundamental, geométrico y racionalista, de entender con máxima claridad estos asuntos. No cedió
desde el primer momento; desde su primer artículo
en 1945, año en el que, de manera brutal, el hombre
mostró que había logrado dominar el corazón de
la materia.

44. DT, op. cit., p. 71.
45. Ibid., p. 76.
46. lbid., p. 72.
47. lbid., p. 73.

12

13

�El hombre del siglo para
Monterrey: Roosevelt
Juan Alberto Cedillo

•
Roosevelt y Ávila Camacho en Monterrey

trial de Monterrey tenemos que hacer un repaso
de la situación en la que se encontraba nuestro país
en el preludio de la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto armado en Europa provocó diversos problemas para la economía mexicana; uno de
los principales fue la escasez de productos manufacturados que México le compraba a Estados Unidos, debido a que ese gobierno restringió las exportaciones de diversos productos y materias primas.
Además, el gobierno de EU temía que diversos
materiales estratégicos para la guerra fueran triangulados por empresas que se los podían vender a
los alemanes y japoneses. Para evitar esa situación
el gobierno de Roosevelt creó el War Production
Board (WPB), que se encargó de vigilar que las
pocas ventas al exterior no fueran a parar a las
empresas que tenían algún contacto con los países
que formaban el Eje: Alemania, Japón, Italia y
España.
Para tal efecto se formaron las famosas listas
negras, en donde estaban incluidas todas las empresas a las que el WPB no autorizaba la venta de
ningún producto norteamericano. De esta manera,

EL DESARROLLO INDUSTRIAL DE LA OUDAD DE MONTERREY
está relacionado con una de las figuras más importantes de la historia mundial: Franklin Delano
Roosevelt, quien por cierto muy probablemente
será declarado por un comité internacional "el
hombre del Siglo XX", candidatura que han apoyado diversas personalidades, entre ellas el escritor
Carlos Fuentes.
El expresidente norteamericano reúne méritos
suficientes para ese nombramiento, como su papel
para derrotar al fascismo en la Segunda Guerra
Mundial. Pero su contribución para conformar el
poder industrial de los Estados Unidos con su
programa conocido como el New Deal reviste hoy
en día una importancia fundamental, para confrontar a un modelo económico que funciona únicamente para beneficiar a los pequeños grupos de
especuladores que controlan las finanzas internacionales y que sólo crean riqueza virtual, a costa
de desalentar la riqueza real sacrificando a los
sectores productivos de la economía.
Para entender la dimensión de la contribución
de Franklin Delano Roosevelt al desarrollo indus-

15

�el War Production Board creó un gran cuello de
botella, ya que las materias primas, manufacturas
y refacciones fluían a cuentagotas por el gran burocratismo que representaba investigar que las importaciones no fueran a parar a alguna empresa incluida en las listas negras. En Monterrey, por ejemplo, fueron inscritas varias empresas, entre las que
destaca la firma alemana Casa Holk.
Dos fueron los rubros en donde la economía
mexicana sufrió la falta de productos y servicios.
El primero consistió en la escasez de llantas tanto
nuevas como usadas. La falta de neumáticos afectó
a grandes sectores de la economía. El problema
llegó al extremo de que fue tratado directamente
por el gobierno federal con su contraparte de los
Estados Unidos para que se pudiera surtir al mercado mexicano, aunque fuera con llantas usadas.
Empresas que estaban naciendo en Monterrey,
como Transportes del Norte, pudieron sobrevivir
gracias al mercado negro de llantas que se formó
en Cuemavaca, Morelos.

rador de la empresa, dejando a gran parte de
Monterrey y a las industrias en una situación sumamente crítica.
El problema era tan grave que el director de la
planta, viendo la magnitud del desastre que había
provocado y asumiendo la misma responsabilidad
del capitán de un barco que se hunde, se suicidó.
La difícil situación para la industria regiomontana se presentaba de la siguente manera: en
medio del conflicto armado era imposible conseguir turbogeneradores en Europa o Japón, y los
Estados Unidos no los producían en ese momento
porque la industria estaba dedicada sólo a producir
material estratégi~o para la guerra.
Tal desastre amenazaba también con cancelar
los proyectos de los empresarios regiomontanos
para sustituir los productos que ya no se podían
importar, como el acero, por lo que estaba en riesgo
el nacimiento de una de las principales empresas
de México: Hojalata y Lámina (Hylsa).
El problema fue planteado directamente al
Presidente de la República, Manuel Ávila Carnacho,
quien sabiéndose impotente ante tal situación consiguió que 15 directivos de las principales industrias regiomontanas se entrevistaran con el presidente Franklin Delano Roosevelt en el campo militar durante su visita a Nuevo León el 20 de abril
de 1943.

El otro grave problema que sufrió la industria
nacional fueron los permanentes cortes de energía
eléctrica. Debido a la falta de refacciones, era imposible mantener un suministro de energía las 24
horas y los cortes de electricidad duraban buena
parte del día, y estos constantes "apagones" limitaron el desarrollo de la industria.
Por si fuera poco, en Nuevo León esa situación
se agravó debido a que la principal planta de energía que surtía a la industria regiomontana sufrió la
descompostura de su principal generador a comienzos de los años cuarenta.
Este suceso fue recientemente documentado
por Gustavo Obregón, director de la Planta de energía eléctrica Pegui, quien narró en un foro organizado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
los siguientes hechos.

Gracias a la intervención directa del presidente
Roosevelt se consiguió que la empresa Dupon
transfiriera dos turbogeneradores que tenía en bodega para que los principales industriales regiomontanos crearan la única empresa privada de
energía eléctrica independiente de la CFE hasta
nuestros días: la Planta "Pegui".
De esta manera fue como empresas de Vitro,
Cemex, Cervecería Cuauhtémoc, Troqueles y Esmaltes, y otras tuvieron su propia planta de energía
que les permitió desarrollarse. Por ejemplo, el
anuncio de la construcción de Hylsa se realizó a
escasos días de que el presidente Roosevelt autorizó
la maquinaria para la nueva planta de electricidad
regiomontana.

La principal empresa que surtía energía eléctrica a las empresas regiomontanas era de origen
canadiense, Montreal Power, y acostumbrada a tener mayores ganancias de las que obtenía en Monterrey solicitó a la Comisión Reguladora la autorización para aumentar sus tarifas.

El mismo director de la Planta Pegui, Gustavo
Obregón, asegura que el desarrollo industrial regiomontano se hubiera pospuesto por lo menos una
década sin la autorización de Roosevelt para tener
los turbogeneradores en México.

Tal petición fue negada y la empresa llevó a
cabo una política de reducir costos posponiendo el
mantenimiento de sus principales plantas. Esa
situación provocó que "tronara" el principal gene-

16

Roosevelt y Avila Camacho en el Palacio de Gobierno, en Monterrey

sado el uno por ciento en promedio durante el periodo señalado. Y en cambio el país ha sufrido un
proceso de desindustrialización, proceso que se
agudizó en 1995 cuando quebraron más de 10 mil
empresas, lo que significó la pérdida de casi el 7
por ciento del PIB.
Peor aún, el principal daño que ha causado ese
"modelo" ha sido el crecimiento de la pobreza, que
en los últimos dos años comenzó a alcanzar a las
clases medias, y como consecuencia se ha perdido
la movilidad social para las mayorías, por lo que
miles de familias mexicanas tienen canceladas las
esperanzas de superarse.
En contraste, hasta antes del sexenio de Miguel
de la Madrid, la tendencia de la pobreza era de retroceso. El crecimiento del PIB fue en promedio del
6 por ciento en los últimos cuarenta años y la inflación prácticamente no existía.
Las políticas que permitieron esa estabilidad

Sin embargo, la ayuda del presidente de EU
hubiese sido insuficiente sin la influencia de sus
políticas económicas, que sacaron a los Estados Unidos de la recesión y conformaron el poder industrial de esa nación, y que en México permitieron
nacer a las principales empresas de hoy en día.
Esa política contrasta radicalmente con los
"dogmas" que privan actualmente en la economía.
Por ejemplo, durante los últimos 15 años que se
ha aplicado el mal llamado modelo neoliberal la
principal prioridad de la política económica ha sido
"controlar la inflación" y mantener "finanzas públicas sanas".
Sin embargo, durante ese periodo, los precios
han crecido hasta 150 por ciento, y cuando se ha
logrado "controlar" la inflación ha sido a costa de
frenar el crecimiento de la economía.
El crecimiento de la riqueza nacional expresada en el Producto Interno Bruto (PIB) no ha reba-

17

�los portafolios de sus empresas será en los próximos
años muy diferente de la que existe actualmente.
Incluso desde ahora tenemos ya el ejemplo de
cómo uno de los principales holdings estuvo a punto
de "quebrar" uno de sus sectores, debido a que su
director general se ocupó más en los "negocios
financieros" y desatendió el sector industrial, por
lo que tuvo que ser removido de la dirección general.
Por otra parte, existe un fuerte proceso que podría incrementar la amenaza que se cierne sobre
grandes sectores de la industria regiomontana: la
revolución de los materiales. Actualmente se gesta
de manera acelerada un proceso similar al que hemos vivido con las computadoras, y en menos de
una década, plásticos, superplásticos, gels, aire
comprimido, metales con memoria, aceros especializados, etcétera, comenzarán a desplazar a los
materiales tradicionales como el vidrio, cemento y
acero, de la construcción, fabricación de autos,
envases, etc. En este momento esa revolución está
en la fase de registro de patentes en todos los países industrializados, principalmente en Japón,
Alemania y en Estados Unidos.
Este proceso se puede convertir en una amenaza para el poderío industrial de Monterrey debido a que nuestras principales empresas carecen
de los centros de investigación y desarrollo que nos
permitan participar en la nueva "revolución tecnológica".

y crecimiento están ejemplificados en cómo concebía la política monetaria Eduardo Suárez, secretario
de Hacienda en los sexenios de Lázaro Cárdenas y
Ávila Camacho: "Si por falta de dinero acumulado
mediante el ahorro, aparece el desempleo y los recursos naturales no pueden ser explotados, es
legítimo y conveniente crear dinero por medio de
la prensa de imprimir, aun a riesgo de alterar el nivel de precios, porque la calamidad mayor que
puede aquejar a una sociedad es el desprecio de
sus recursos humanos y el empobrecimiento general que le acompaña". Huelga decir que Miguel
Mancera, actual Gobernador del Banco de México,
se rige por todo lo contrario.
Otro ejemplo que refuta la necesidad de "finanzas sanas" lo da Marriner Eccles, presidente de
la Junta de la Reserva Federal (Banco Central) en
el periodo de Roosevelt, quien sale a la defensa del
déficit fiscal señalando que: es una "forma necesaria
y compensatoria de la inversión, la cual daba vida
a una economía que estaba operando por debajo
de su plena capacidad".
Bajo esas políticas tan despreciadas actualmente es como nacieron las principales empresas
en México y Estados Unidos. Lo anterior es de suma
importancia porque la principal amenaza a la industria regiomontana no proviene de la competencia global, sino de un conjunto de ideas que se
les ha vendido a los empresarios y que se les presentan como el único modelo económico correcto
en los tiempos actuales.
Además, el neoliberalismo ha dado paso a otra
moda: la sociedad postindustrial y cada vez más
empresarios en México creen que la economía de
servicios puede sobrevivir sin una fuerte base industrial. Esa fue la política que se llevó a cabo durante la época de los presidentes Ronald Reagan y
George Bush en Estados Unidos, y su principal
resultado fue la agudización de las contradicciones
sociales, es decir, sólo hizo más ricos a los ricos y
más pobres a los marginados.
Esa política comienza a ganar terreno en nuestra ciudad debido a que las nuevas generaciones
de directivos que recientemente tomaron el control de los grandes corporativos los encontraron con
un nuevo rubro: el financiero, sector que produce
"ganancias" más rápido que la industria, por lo que
ahora los ejecutivos señalan que la composición de

En este aniversario de los 400 años de nuestra
ciudad es un buen momento para reflexionar sobre
el pasado reciente del desarrollo regiomontano y
debatir sobre cuáles son las directrices que se tendrían que llevar a cabo para mantenerla como polo
industrial. En esta reflexión habrá que tomar en
cuenta las experiencias de nuestros padres y abuelos sobre cómo construyeron el desarrollo de Monterrey, porque sin duda nos proporcionan mejores
ejemplos que las "modas académicas" de las universidades estadounidenses para construir un futuro más promisorio.
Por el contrario, de continuar por el sendero
que nos marcan tales "modas", seguirá el deterioro
de las clases medias y en el horizonte de este camino
sólo se vislumbra una sociedad aún más polarizada
entre una gran mayoría marginada y una pequeña
élite que vive en la opulencia.

18

Aforismática
Humberto Martínez

•
¿(óMO CONCORDAR NUFSfROS AFECTOS CON TODO LO QUE
arrastran,_con todo lo que implican?

o
Qué importante es lo físico, es decir, la atracción
física: para algo basta; para lo demás nunca ha sido

Todo cambio da igual; a la larga todo se empareja.
Ni bien ni mal, simples movimientos de olas en el
vivo mar.

o
Pessoa es el gran poeta metafísico.

o

suficiente.

o

Aunque sean particularidades, cosas de la circunstancia, si se las ve como encamaciones de lo que
las trasciende y engloba, como portavoces de una
providencia personal, ellas se vuelven llenas de un
profundo sentido y utilidad cuando se las sabe
interrogar. No hay nada banal; lo hacemos o lo
vemos banal.

Las preguntas esenciales de la vida, de la existencia,
siempre están presentes, aunque constantemente
tratemos de ocultarlas. Pero la Verdad, los Fundamentos, no toleran encamarse por mucho tiempo
ni resisten la atención directa.

o

o

Abordar el camino y no salirse de él. ¿Cuántas
vueltas más debemos soportar?

El ojo es el que mira; las cosas son.

o

o

Si tuviéramos un tiempo preciso, definido; pero
igual si no lo tenemos actuamos en consecuencia.
¿Quién puede dejar de actuar? ¿Acaso no es nuestro
actuar el que va precisando y definiendo nuestro
tiempo?

Si no hay detrás la pregunta, el verdadero sentimiento metafísico no se muestra. Sin embargo, él
es el único que importa, lo único perdurable.

o

o

¿Cómo podemos actuar de otra manera que no sea
transformar nuestra situación en una realidad que
nos despierte siempre la esperanza, que nos transfigure la vida, así sea en el inmediato y cotidiano
sentido, hacia una forma y lejanía ideal?

¿Hay callejones sin salida? ¿Hay respuestas al final de caminos a las que sabia y mañosamente les
sacamos la vuelta?

o

o

¿Qué es lo que cuenta en fin de cuentas?
No todo es para todos.

o

o
19

�Nada comprenderemos realmente si antes no nos
ateizamos, si no nos convierte la gran Duda.

La escritura oblicua presupone la hermenéutica.
Pero, ¿no lo presupone toda escritura, todo rostro?

o

La vida puede recompensarnos con el juego, la
variedad y la eterna desmemoria. Sólo el olvido nos
mantiene.

Somos lo que podemos medir; somos los que
podemos medir: ¿porque tenemos un pie en cada
orilla?

o

o

Lo sagrado sólo se entenderá de nuevo después de
nihilizarse.

El sentido está siempre detrás; nunca a flor de piel,
como algunos sentimientos.

o

o

El cambio procede siempre del sujeto; el sujeto debe
aprender a sujetarse.

¿Por qué es importante el sentido? Sóio para el
hombre.

No lo creemos, y sin embargo su esen&lt;;ia es irse. La
permanencia es de los muertos.

Cuánto trabajo cuesta perseverar en algunos
propósitos: nos falta la fe que mueve las montañas,
la transformación que todo lo transforma.

o

o

o

o

El movimiento se ve ilusorio cuando el yo está
estacionado, clavado a lo eterno.

La vida misma es en sí peligro; la existencia es un
riesgo. Más profundamente ambas son una pérdida.

Para nosotros el Dios nace por lo que nos falta. Así
debe ser: si viviera moriría.

La visión, la auténtica y verdadera visión, sólo
ocurre cuando somos anfibios, mitad y mitad. Ser
o estar de un lado es la tranquila oscuridad. De
este lado es ciega; del otro, luminosa.

o

o

Toda conmoción proviene del interior. Creer que
las cosas nos alteran es el engaño.

Felizmente el sentido carece de sentido en lo Vacío:
sólo la vida tiene sentido, pero un falso sentido.

o

o

El Silencio es el centro, lo inmóvil.

o
Todo acaba por perecer, pero imperecederamente.

o

o

o
La vida juega de este lado y del otro. Pero su Existencia sólo está del otro.

o
No es lo mismo ver aquí que allá; en realidad no es
lo mismo ver parado aquí que desde allá. Sólo
nosotros vemos y no hay nada que ver.

o
Hay un regalo en el traspasar fronteras.

La suprema paradoja: vivir cuando se está muerto.

o

Diciembre de 1996.

o

Lo que nos mata es la vida, el movimiento. Por eso
la vida es muerte.

¿Cuál es nuestra ventaja al existir?

o

o

Véase la otra perspectiva: "Vivir significa: rechazar
continuamente de sí mismo algo que quiere morir;
vivir significa: ser cruel e implacable contra todo
lo que en nosostros se vuelve débil y viejo. Por consiguiente, vivir significa: ¿carecer de piedad con el
que muere, el desdichado, el anciano? ¿Ser siempre
asesino? Y sin embargo el viejo Moisés dijo: "No
debes matar" (Nietzsche, La ciencia jovial, 26). Pero
en voz de Tiberio, quien a tantos abrevió la vida, el
mismo Nietzsche dice: "La vida es una larga
muerte".

Cuestionamos desde aquí; el más allá carece de toda
duda.

o
Nada nos mata: nacimos muertos.

o
Sólo viviendo ignoramos que eso no es la Vida. Sí,
pero es también sólo viviendo que sabemos que
eso no es la Vida.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria/ teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur/ teléfono: 34216 36

o

o

La existencia misma procura el engaño: es el
tiempo, y la situación.

Vivimos cuando nos detenemos; morimos cuando
nos movemos.

o

o

Se nace junto con la mentira.

Lectura oblicua: ¿existe ahora?
Escritura oblicua: es necesaria.

o

Libros de texto D Ciencias D Letras y humanidades
D Política y sociedad D Diccionarios D Enciclopedias
Libros de arte D Papelería D Novedades

o
20

21

�Catorce versos dicen que es soneto

Tías

Francisco Hemández

Carlos Patiño

•

•

Crece la quemazón cuando me llamas.
Crece también el lago pensamiento
Y en él nada la estatua del sediento
y mi lengua perfila lentas flamas.

Las tías tienen la deliciosa costumbre
de amar a sus sobrinos por encima de todas las cosas/
traen en s.us manos prodigios repetidos
cada vez que aparecen/
y su amor está hecho de un material
mil veces más resistente que el de los
amantes.

Abandonarme a ese bullir de piernas,
la boca rellenar con sangre blanca,
la boca en pulpa que se desbarranca,
los ojos ríos donde van linternas.
Quiero el amor, no la erección distante.
Quitar lo rumoroso desgastado
para llegar al centro, voz cantante.

Pueden tolerar cualquier agravio
y no dudarían en caminar sobre el fuego
si eso divierte a sus sobrinos/
poseen los brazos más extensos que existen
para rodear sus cuerpos
por lejos que se encuentren/
por pequeños quesean/
y

Quiero ser labios, flujo, piel bramante.
Morir si es necesario enajenado
Y en plena oscuridad nacer violante.

extrañas ternuras penden de sus sonrisas
cuando extraen de lugares insólitos
casi siempre a mansalva
esas fotografías.
Yo también tengo tías.

22

23

�Laura, Negra, Ninina, Margarita,
eran como un enjambre de risa y parloteo.
Me llevaban flameando por calles escondidas,
me sellaban la boca para que no dijera/
pero siempre decía/
mientras ellas/ pegadas a las puertas/
blandía_n puños de felpa
que jamás descargaron.
El tiempo fue podando
risas, charla y paseos.
Tomaron sus caminos.
Pasa que hasta las tías pueden
envejecer
Y alguna ya no está para mostrar las fotos/ pero
las tías fueron creadas
para amar a sus sobrinos sobre todas las cosas
Y eso es algo que ningún accidente del universo
puede impedir.
Por allí andarán su risa y parloteo
por allí los caminos y los besos
andarán inmutables
porque las tías
son seres casi mágicos

Poema
Jaime Garza

•

¡Ay! Descarnada sensación de muerte y vida
tristeza y alegría en manera desmedida, desbordada,
contingencia pálida y sombría, desesperanza y esperanza,
barco de papel que busca su sentido
en los atentos ojos mágicos de un niño.
Fotografías, recuerdos,
fantasmas adheridos al alma
como rémoras marinas.
Pasión por todos a ciegas construida y destruida,
ojos del amor,
tu carta y el lápiz labial
que no acepta abandonar su huella roja y fría
y ese papel que guardas para siempre
como el tesoro más invaluable y grande
en tu sola, única y particular subasta de soledades
hasta donde quieres desafiar de frente
la inevitable resolución de lo previsto.

capaces de demostrarte que este mundo
es un sitio
en el que vale la pena estar presente.

24

•

25

�Escrito sobre el vaho

Eme

Sergio Cordero

•

•

No en este diálogo
a la orilla del fuego,
no en los aullidos distantes
tras la nieve;
ella está siempre más allá.
¿Cómo distinguirla a través
del cristal empañado?
Esas desinencias imposibles
que delínea en el vaho
¿son adiós o bienvenida?
No importa.
Sobre el rastro,
como perros de presa,
seguiremos.

MarioAnteo

•
EME LEYÓ LA NOVELA DONDE UN MONTAÑ~S DE OJOS
verdes y barba vikinga se dedicaba a proteger a su
familia del ataque de una tropa de boy-scouts que,
enloquecidos por la soledad de las montañas, insistían en violar a su mujei y así uno a uno fue enviado
a la otredad por el valiente barbón.
Ahora Eme caminaba por la calle Cuauhtémoc,
rumbo al centro. Eran las siete de la tarde, la hora
justa en que los automóviles al unísono encendían
sus claxons. Al llegar al Hospital de Zona y ver una
quejumbrosa ambulancia que envarada por el tráfico no podía entrar al estacionamiento de urgencias, lo asaltó la duda de si le vendría bien una barba
como la del güero de la novela.
No es que le exigiera a Monterrey un drama
como el leído; le bastaba una humilde anécdota que
vitaminizara la rutina. ¡Cuánto anhelaba Eme una
aventura que reventara la almeja de sus días regiomontanos! ¿Cómo reanimar su novela de puntos
muertos y redundancias redundantes? Le faltaba
crescendo, sustancia, estructura. Sus días se redudan a impartir por las mañanas clases de inglés
a un grupo de niños tarados, y a una caminata vespertina aderezada por el cine más cercano o una
lectura en la plaza. Así las cosas, ¿dónde encontrar
un hilo de vida con principio, nudo y desenlace?
En la novela el barbón aparecia cortando leña
a la entrada de su cabaña. Luego llegaban los boyscouts con la excusa de pedir agua y daba inicio el
conflicto. La obra culminaba cuando el único sobreviviente de los inquietos chamacos, emperrado en
encuerar a la mujer del barbón, también era despachado a la Otra Acera vía un escopetazo. Un sonoro
beso marcaba el punto final.
Por el contrario, la existencia de Eme pasaba
lejos de las experiencias vitales; lo más emocionante

26

27

de su vida había sido un paseo en moto en el estacionamiento de un supermercado, subir a la montaña rusa de Plaza Sésamo y remar en el parque La
Pastora. De seguir inmóvil en su perspectiva unidimensional, ningún editor se interesaría por su
biografía.
Aunque sin gran arrojo, alguna vez intentó la
aventura amorosa, la desempolvante pasión con
ruido y furia, rayos y centellas, romeo y julieta. Pero, sabrá dios por qué, las muchachas lo confundieron siempre con un buzón; metían cartas en su boca
y él detestaba el sabor del papel.
Al pasar por la hipotecaria Zeta, vio a una señora aullando tras un carterista que huía a toda carrera, y aunque seguramente allí palpitaba un novelón de posguerra, Eme lo descartó de inmediato,
pues nunca había perseguido carteristas; tenía un
miedo enfermizo a que herraran su cabeza o le
clavaran un picahielo en el intestino. Había pues
que desaburrirse en otro sitio más espiritual.
Se detuvo ante la estatua del padre Mier. ¿Hasta qué punto los historiadores adornaron la realidad
del fraile? Eme recordaba la tarea escolar sobre el
astuto, patriota, intrépido regiomontano, quien incluso después de muerto continuaría sus andanzas,
unos dicen que en calidad de momia en Argentina,
otros que, en las mismas resecas circunstancias, convertido en el platillo fuerte de un circo de Bruselas.
Sí, se dijo Eme, he aquí el remedio a la lluvia
de cenizas que aplana los días y engarza las horas
en un monótono collar: hay que despistar al cronista, correr el rumor de una vida intensa y, aunque
nuestro paso por la tierra haya sido más aburrido
que el cocodrilo del zoológico, dejemos a la posteridad el recuerdo de una vida tipo Hemingway.
Al dar vuelta en la esquina encontró un perro

�sin sentido y se dijo: "El sí entenderá mi vacío, la
náusea de la nada en plena caída absurda". Miró
fijamente al animal en busca de una respuesta,
alguna canina señal de solidaridad. Lengua de fuera, el perro no reaccionó al estímulo, por lo que Eme
debió guiñarle un ojo para acentuar la comunicación. A partir de entonces se desbordaron los
acontecimientos: el prudente animal echó a correr,
evitando al tío que a todas luces era uno de esos
mañosos que lo asediaban con la excusa de la soledad.
Apesadumbrado, Eme recurrió al vicio de
imaginar que una cámara de video, caminando a
su lado, lo remitía a una película donde él representaba a un hombre solitario, peludo y autosuficiente, recorriendo las calles de Nueva York en
busca del mejor sitio para colocar una bomba
tumba-imperios que ocultaba bajo la gabardina.
Pero pronto se aburrió y apagó la cámara. Era
mejor la realidad con sus cables pelones, sus negros
hilos. Al menos no se cansaba tanto, pues en verdad
era una labor titánica eso de tensar al máximo su
imaginación, cuando por las noches, con los ojos
cerrados en la cama, se alucinaba en el papel protagónico de un cuento medieval, con torneos de
caballería y toda la cosa. De inmediato se extenuaba
la pantalla de su mente, donde a duras penas corrían las maravillosas escenas, y en vez de un final
apoteósico arribaba el insomnio y el dolor de cabeza.
Por eso prefirió mezclarse a la muchedumbre
de Juárez entre Padre Mier y Morelos. Si tan sólo la
gente enfilara en una misma dirección, entonces él
levantaría los pies con las rodillas dobladas, y cerrando los ojos benditamente bogaría en el sentido
de las circunstancias.
En la prometedora zona de la plaza Morelos
encontró un grupo de holgazanes arremolinados
frente a un escaparate donde un televisor transmitía
la final del mundial de futbol. Serios, respetuosos
del ángulo de visión del prójimo, habían interrumpido sus aburridas novelas para participar de la
emoción de los goles. Eme imaginó que se presentaba: "Soy Eme, ¿cómo la están pasando, cuates?
Cien pesos a que gana Brasil. ¡Qué buena onda es
el compañerismo! ¿Alguien quiere un cigarro?
¿Nadie? ¡Contesten, idiotas! ¡Quién vive!"

Por supuesto, fue a Sanborns a hojear las revistas, y sí, derramó una lágrima ante una portada
alpina donde un rubio de suéter abullonado, recostado en la nieve frente a una cabaña tirolesa,
sonreía a la lente, cigarro en mano, cabellera despreocupada, los pies cobijados por una libidinosa
sueca.
Molesto por el dinero del rubio contado delante de los pobres, Eme se aventuró con una secretaria
bancaria que, labios enchapotados, pestañas de
vaca y aretes plomadas, hojeaba a su lado la Cosmopolitan del mes. Pensó en sonreír y pedirle la
hora, pero desgraciadamente quien llevaba reloj era
él, y ella no parecía interesada en decirle: "Amorcito, ¿qué hora es?" Así que mejor compró unos
cigarros y salió con la discreción del Hombre Invisible.
En un restaurán se detuvo como todos los días
a tomar su taza de café en una de las mesas al aire
libre. Lo más sobresaliente fue: 1.- Una baldosa del
piso estaba suelta. 2.- El muchacho de la mesa vecina lucía una mancha de tomate en el cuello de la
camisa. 3.-Un ''bolerito" sin clientes masticaba chicle frente a una zapatería. 4.- La cinta de un zapato
del mesero estaba por desanudarse. 5.- Eme pagó
con un billete de veinte pesos.
En una palabra, le faltaba "ángel" para colarse
en una experiencia de sustancioso mensaje y ritmo
ascencional. Ansiaba ser el protagonista de una
novela cargada de condition humaine, rica en sicología y rock and roll. Mas ¿cómo alcanzar un clúnax,
la subida de su vida, viviendo en el llano de Monterrey?

Reina
Juan Velasco

•
que requieren estos casos. No me dejé ver interesado por ella, sólo ligeramente curioso. Tampoco
me moví de mi posición -bastante segura, cómoda
y desde la que podía observar todo lo que pasaba a
mi alrededor-. Me limité a esperar a que se sucedieran los acontecimientos, a que poco a poco se
apercibiera de mi presencia --quizás ella observaría
también mis rasgos, sopesaría mis cualidades, todo
lo que yo podría aportar a una posible relación.
Me sorprendió una oscuridad rotunda, repentina. Durante ese lapso de tiempo sin luz todo se
había borrado de la vida y pensé en ese enigma del
que tanto hablaban mis compañeros. No podía s~r
esto desde luego. Ellos hablaban de un gran destino, una misión a la que habíamos sido llamados, y
luego una clave: cuando llegara el momento sabríamos lo que teníamos que hacer y entenderíamos
la razón última de nuestra existencia. Pero yo no
les creía demasiado. Bien mirado me parecían una
panda de snobs con aires místicos y que en el fondo
no eran muy diferentes de los demás. La oscuridad se hizo intermitente y con un relámpago la luz
me hizo verla de nuevo. Ahora se
desplazaba a lo largo del vagón de
pasajeros, como para desentumecerse, y me miraba con ojos cálidos
y acogedores. No pude menos que
sonrojarme. Descubrí en mí síntomas que nunca antes había experimentado: agitación, enormes ganas
de volar, y una mezcla de osadía y
excitación que resultaba paradójica
en mí, de temperamento apacible y
perezoso.
Una idea me sacudió tan repentinamente como antes lo había

Nadie podía vemos. Aunque ahora
la pasión era tan intensa
que la prudencia desbordaba.

K. Kavafis
APENAS EL REVISOR SE HABIA IDO CUANDO APAREOÓ ELLA.

Es decir, la percibí allí por primera vez, acurrucada
en el extremo inferior de la ventanilla. Había sido
un largo viaje -ya nos acercábamos casi al tramo
final-, y aunque en principio cualquier presencia
me resultaba extraña y peligrosa me sentí tentado
a acercarme pues parecía entregada a una pena
muy grande o a una especie de sufrimiento que la
trascendía. Por esto y por el extraño amaneramiento
que percibí desde el momento en que empecé a distinguir mejor sus rasgos -y el vagón de tren era lo
suficientemente amplio como para exigirme un esfuerzo en ese sentido-, no dudé en llamarla (apenas sentí que llegaría a ser mía) "mi reina".
Por supuesto mi acercamiento fue todo lo sutil

La verdad es que no había sido convocado por
el numen. Así pues, lo de siempre: regresó a casa,
preparó una quesadillas con tocino que comió de
pie en la cocina, luego se sentó en el excusado y
aprovechó para quitarse los pantalones. Al salir del
baño recordó que desde ayer no se había cepillado
los dientes; mañana lo haría, ahora no tenía ganas
de nada. Se dejó caer en el sofá y, tomando de la
mesita la novela en turno (Orlando, de Virginia
Woolf), ingirió la diaria aspirina de los mundos vedados, sin advertir que a sus pies una valiente hormiga se disponía a internarse en el misterioso mundo de bajo el sofá.

28

29

�hecho la oscuridad del túnel. Calculé rápidamente
el número de pasajeros: sólo cuatro. Cuántas estaciones hasta el final del trayecto: cuatro. Y cuántos
túneles: sólo uno. Calculé rápidamente las posibilidades de acercarme a ella aprovechando la oscuridad del siguiente túnel situado justo tres paradas
después, es deci¼ entre la tercera y la última parada;
asimismo calibré las posibilidades de riesgo si no
se producía la bajada de ninguno de los pasajeros.
No me pareció que fuéramos a correr peligros innecesarios. A mi lado una niña pequeña se agarraba
con precaución a la mano de su mamá mirando con
ojos ariscos a mi amada. Frente a ellos un hombre
gordo y rojizo, con bigote, leía el periódico, y al lado de éste estaba un anciano algo despeinado que
no paraba de hablar a la señora todo el tiempo
mientras ella asentía, una y otra vez, con cara fastidiada. Mi plan era arriesgado. Acercarme a ella,
abordarla en la oscuridad del túnel sabiendo que
no se resistiría, y al sentir su cuerpo caliente y suave
junto al mío, declararle en un susurro inaudible mis
sentimientos.

su presencia a los demás y no se diera cuenta del
peligro que corríamos.
Mi disgusto y mi alarma empezaron a desvanecerse cundo al llegar a la tercera parada la niña y
la madre se levantaron del asiento, y el hombre gordo de bigote, con la cara enrojecida, empezó amoverse como si realmente se fuera. Sin embargo éste
último no se bajó, se acercó a la zona de la ventanilla
-allí donde mi amada ahora relajada, sabiendo lo
que yo haría, me esperaba, tomaba el sol con los
ojos cerrados- y se acomodó mejor para seguir
leyendo el periódico. Me asustó ese movimiento.
Desconfiaba de que los hombres se acercaran, ya
que cualquier presencia extraña, en sí misma, era
peligrosa. Y sin embargo, al mirarla a ella de nuevo
se me contagió la calma de sus ojos, la calma de
sus ojos acogedores, y el rihno silencioso de su cuerpo grande y suave que se abría invitándome ahora,
disimulando apenas su deseo ante la mirada despreocupada del hombre gordo, que de nuevo volvía
al diario.

En la segunda parada nadie hizo el más mínimo movimiento, aunque continuaba la mirada
arisca de la niña, y algunos comentarios en voz baja
por parte de la madre provocaron que los pasajeros
dirigieran sus ojos a mí, y luego a mi amada. El
hombre del periódico balbuceó algo sobre el "estado de las cosas", y luego habló de política, y luego,
al mirarnos, de que habría que matarlos porque son
peligrosos.

Tuve poco tiempo para pensarlo, me lancé sabiendo que al final de mi camino estaba ella, y que
mi peregrinaje solitario había acabado aquí, en un
estúpido vagón de suburbano rodeado de fotos en
tinieblas y desperdicios de otros pasajeros. Todo se
volvió negro. Supe entonces que este era el túnel, y
en ese instante mi cuerpo y el suyo se encontraron
como si toda la vida hubieran sido uno. Su cuerpo
era aterciopelado y abierto, y al introducirme, supe
que aquella oscuridad nos protegería eternamente
y que éste sería el placer supremo de mi vida y el
pago precioso que se me brindaba al final de mi
existencia. Intuí el final del túnel -apenas una claridad mínima que se nos venía encima como un
rayo-, y me separé. Me fui a un extremo de la ventanilla mientras ella sonreía casi agotada, prometiéndome con su mirada muchos hijos que propagarían la especie, que no me olvidarían nunca y
que harían lo mismo que yo hasta el infinito, cuando un golpe seco y duro la machacó allí mismo contra la ventanilla. Apenas mi reina pudo mover sus
antenitas mientras el gordo con bigote sonreía con
el diario en la mano.

Me sentí asustado, lo reconozco, aunque no
sólo era por mí, también por mi amada que parecía
-ante estos comentarios- que adoptaba una actitud desafiante y se movía como si quisiera imponer

"Te pillé", dijo. Y antes de llegar a la cuarta
parada me fui, desplegué mis alas de zángano, y
crucé el espacio abierto hacia allí donde me sorprendiera la muerte.

En la primera parada bajó el anciano, saludando con grandes aspavientos y alejándose con un
caminar presuroso. Sabía que sólo tenía dos oportunidades más (tan sólo dos paradas) para que aquel
vagón quedara sólo para nosostros dos, pero al mismo tiempo me pareció maravilloso que fuera este
extraño recinto el que enmarcara el encuentro de
nuestras vidas. Mi amada, aún silenciosa pero bastante excitada a juzgar por sus ojos, parecía que
podía leer mis pensamientos. Una mirada mía, tan
llena de amor como de esperanza, le hizo bajar los
ojos, aún tímida y dubitativa, pero a la expectativa
de todos mis movimientos.

30

&gt;
~

i
eo
~

e

Ql

",o
~

Enero del 67

Ql

u

2
Ql

e

Rosaura Barohona
j

Ql
Ql

'O

o-

EN MI CASA DE SOLTERA ERA MUY COMÚN ESCUCHAR EN LA

..

madrugada O muy, muy temprano por la mañana, la voz
de mi mamá llena de entusiasmo invitándonos a levantamos para ver algo único. Quienes le hacíamos caso,
nos topábamos con un amanecer impresionante, con un
lucero que parecía recién estrenado o con unas nubes,
un Cerro de la Silla y unas montañas de belleza insólita.
Mamá, un poco por costumbre y un mucho por la
edad, se levantaba siempre antes del amanecer. A sus
seis hijos nos tranquilizaban sus pasos leves y amortiguados mientras recorrían el pequeño jardín o nos indicaban en qué maceta estaba cortando las hojas secas Y
dando de beber a las plantas.
Si hacía frío, sabíamos que no tardaría en entrar a
la recámara para cerciorarse de que estábamos arropados;
si calor, para revisar que el ventilador disminuyera los
rigores del clima. Su excepcional calidez y su facilidad
para expresar el cariño a los demás: hijos, amigos, ~onocidos y desconocidos, eran claves en su personalidad.
Quizá por eso descontaba los problemas de incomunicación como pamplinas e inventos de desocupados.
Haber vivido de niña la Revolución Mexicana le
dejó enseñanzas esenciales. Aprendió que lo importante
no es lo material. Su familia lo perdió todo porque el pa-

..

ai

-U

o
o

u

&gt;

Ql

z

dre había sido porfirista pero se mantuvieron unidos y
razonablemente felices a pesar de los pesares. Quizá de
ahí surgió la frase que la hizo famosa entre nosotros: "Ya
que estamos aquí, vamos a divertimos", la que esgrimía
cada vez que algo resultaba decepcionante o caótico.
No creyó nunca en los castigos como una forma de
educación porque partía de que todo mundo es inteligente y comprende si se le explican las cosas con suficiente
claridad.
La disciplina le parecía algo úil pero sólo en ciertas
ocasiones. Nunca nos levantaba para ir al colegio. Preguntaba quién quería ir y si alguien decidía quedarse en
la casa, respetaba su decisión. Sólo que no valía bajar las
calificaciones a fin de mes.
Las decisiones eran algo muy importante. Cada
quien tomaba las suyas después de que ella o papá nos
explicaban lo que las alternativas ofrecían, pero una vez
tomadas, se respetaban y debíamos hacemos responsables de las consecuencias.
A menudo, mamá nos encaramaba al carro en el
que mi papá, ingeniero civil, haóa sus recorridos por pre-

31

�visto en las películas y en las tiras cómicas. Todos nos
empapamos los zapatos y la ropa porque nadie tenía los
adecuados para la nieve. El ausentismo en los trabajos y

Carta a Andrés Huerta
sobre Pedro Garfias

en las escuelas fue el más alto en la historia de la ciudad.
Aunque se pudiera llegar, nadie quería pasarse el día
entre cuatro paredes y perderse la nevada. Había que
tocar la nieve, armar una guerrita con los vecinos y los
hermanos, hundirse en ella, acariciarla, escudriñarla,
guardarla en la memoria para siempre. Sólo así podríamos contar a los entonces inimaginados hijos, en un día
muy lejano, cómo fue ese enero en el que la Naturaleza

Alfonso Rangel Guerra
EN EL VERANO

se distrajo y desorientada, vino a descargar toneladas de
copos en un valle árido y seco en donde al invierno siempre lo espanta el sol que insiste en deslizarse por las
montañas todo el año.
Hoy, los hijos se saben la nevada al revés y al derecho, como si la hubieran vivido. Mi nieto aún no la entiende, pero de todos modos, en enero del 97 habrá escuchado esa historia por primera vez, junto con la de su
bisabuela, dulcísima y regordeta iconoclasta, amante de

91

¡¡;

eo

1985

RECIBf EN MADRID -DONDE PASt DOS

Sr. Andrés Huerta,
Praga4336
Las Torres
Monterrey, N.L.

la libertad.
Una y otra son imborrables en mi vida.

&gt;-

DE

años sirviendo a la Embajada de México como ministro de
Asuntos Culturales- una carta de Andrés Huerta. En ella
me invitaba a participar en el homenaje que se preparaba a
Pedro Garfias en Monterrey y escribí las líneas que siguen a
continuación. Han pasado muchos años desde entonces y ya
olvidé la fecha en que se realizó ese homenaje, pero supe que
fue en "La Fonda de Andrés" y mi carta fue leída en esa ocasión
por don Alfredo Gracia Vicente, fallecido el año pasado. Ahora,
en el año en que se cumplirán treinta de la muerte del poeta,
pensé que esta carta a Andrés Huerta podría publicarse, de
nuevo como homenaje a Pedro Garfias, quien dejó aMonterrey
su poesía y una tumba visitada por españoles y mexicanos.

Xorge Manuel González

Estimado Andrés:

Graciela Solazar Reyna

Su carta del 18 de julio me llegó hace unos días. En ella
me informa del acto de homenaje dedicado a Pedro Car-

~

e

CI)

"~
CI)

u
o
¡¡;
e

CI)
CI)

u

0-

Qi

u
o
u
o
&gt;

CI)

z

sas o carreteras. A veces lo acompañábamos una semana
entera de pueblo en pueblo, sin que ninguno pudiera

Creo que en el fondo, a mi papá le fascinaba la
libertad de su mujer, libertad que, por supuesto, compartía y con la que terminaron por inocularnos a varios
de los hijos. Gracias a eso, algunos hemos logrado sobrevivir en una cultura que, para nosotros, a menudo resulta
más rígida que sus montañas.

quejarse de las incomodidades o de los alimentos porque
esas eran las reglas del juego. Por supuesto, durante todo
ese tiempo nos hacíamos la pinta para horror de mi papá,
formado en la disciplina castrense. Sus reclamos eran
anulados por su esposa con una sonrisa enorme y un

Por eso, cuando en enero del 67, la voz de mamá

"Ay, mira, ni tú te lo crees... aprenden más descubriendo
todo esto que en un salón aburrido en donde les enseñan

nos despertó llena de alegría y de asombro, ninguno saltó
de la cama. No era novedad. Tuvo que venir a movemos

lo mismo que nos enseñaban a ti y a mí hace más de
treinta años y, como por fortuna salieron a ti, en cuanto
lleguen se pondrán al día, ¿verdad, niños?" Los seis,
conteniendo la risa, respondíamos que sí.

y a decimos, con el rostro iluminado, que todo estaba
blanco: había nevado.
Fue un día excepcional. Creo que todos hicimos los
monos de nieve que, con envidia y curiosidad, habíamos

32

fias y amablemente me invita a participar. Desde esta
distancia, sólo puedo hacerlo con unas pocas líneas, ani-

Xorgito

madas por el propósito de colaborar, así sea modestamente, en el testimonio de reconocimiento al poeta de
España y Monterrey.
Un poeta como lo fue Pedro Garfias, pasa por la

Este lunes, 13 de enero,
la impotencia derribó mis ganas
de correr
violentó para joder obligándonos
a presenaar
cómo arbitrario detienes la conjugación
de vivir.

vida y detrás de sí deja sólo unos cuantos versos, y las
muchas o pocas anécdotas sobre su existencia, en las que
finalmente se recoge su retrato, o parte de él, son más
bien un intento de recuerdo colectivo, armado a trozos
por quienes de una o de otra manera cruzamos su camino. Así pues, Pedro Garfias fue un poeta oral en mitad
del siglo XX. Hay poetas con biografía, pero hay otros,
corno éste de Andalucía, Castilla y Monterrey, cuya presencia acabará sosteniéndose sólo en su palabra poética.
Sin embargo, nos engañaríamos si redujéramos así

Cuartocreciente

la herencia que nos dejó Garfias, la herencia que dejó a
Monterrey y a su tiempo. Pues ocurre que sus versos, o

No estrenabas ni concluías vendavales
anidaron en tu calidez nerviosa
olas que llenan casi en secreto la luna.

para decirlo más exactamente, su poesía, posee en el
fondo todos esos valores que son tan caros a los hombres
para erigir y desenvolver una colectividad: valores morales, políticos, sociales y estéticos. Sin embargo, Pedro

33

�Este poeta del exilio surge así de una amalgama de
circunstancia y existencia. Si muchos dejan para los años
encendidos de la juventud el quehacer poético, para luego abandonarlo o simplemente mantener una reiterada

memoria de Pedro Garfias. Puede sei; como ya quedó
dicho, que el tiempo desdibuje su figura y quede sólo su
poesía. Quizá, también, así lo hubiera querido él, como

expresión del tiempo ido, el caso de Pedro Garfias es distinto. Es el hombre adulto en cuyo resto de vida, sometida
después de la tragedia al lento desperdicio de los días
entre alcohol y soledad, rescatará de este naufragio exis-

hombre discreto y tímido que fue. Pero si recordamos
bien, su timidez y discreción no fueron obstáculo para
escuchar, en su propia voz, su poesía sostenida en su
increíble memoria. Nos queda, ahora, la tarea de difun-

tencial -como de un escenario sumergido eh la obscuridad se libera el espacio iluminado por un haz concentrado de luz- su elemental oficio de poeta. A esto se li-

dirla y recordarla, de hacer posible· su conocimiento a

mitó la vida de Pedro Garfias desde su llegada a México

en su carta informarle lo que en España se hace ahora
para el conocimiento de Pedro Garfias. Después del libro
de Andrés·Sánchez Pascual, Pedro Garfias, vida y obra,

en 1939, hasta su muerte en Monterrey en 1967. Del fondo
de la vida fue sacando su poesía, con esa alquimia misteriosa que transforma la vivencia en palabras. Lo dijo él
en un breve poema:

Que fiero dolor despacio...
Fue, cuando me lo arrancaba,
como si me despegase
la piel del alma.
Dibujo de Pedro Garfios por Alfonso Reyes Aurrecoechea

En efecto, la poesía es espejo del alma, y en la de
Pedro Garfias nos asomamos a su rostro interior. Aquel
poeta de voz quebrada y mirar extraviado no conoció la

Garfias no era un moralista, ni un político, ni un pedagogo; tampoco fue promotor de nada. ¿Qué fue, en el
fondo, Pedro Garfias, y qué lo hace merecedor de este
reconocimiento público?

maldad ni el dolo, y en su poesía se revela su condición
moral. No es poca cosa vivir la destrucción y poder mantener intactas, sin rencor, la generosidad y la bondad.
Este hombre bueno fue igualmente solidario con los demás hombres, pues aunque vivió la mayor parte de su
exilio en soledad, o sólo rodeado de unos pocos amigos,
nos legó una poesía comprometida con los principios
primordiales de la convivencia, el respeto a las vidas de

El hombre que fue fedro Garfias tuvo en su juventud impulso de poeta. Fue, como muchos de su edad,
animador de una revista literaria y convivió con escritores en los drculos de la época. Participó incluso en uno
de los movimientos poéticos del momento, el "ultraísmo". Cuando llega la Guerra Civil, eso había quedado

los otros y la defensa de los valores fundamentales de la
existencia. Con su poesía nos dejó también el testimonio
de su tiempo, y aquí valdría precisar: no sólo del tiempo

atrás y después la contienda lo arrasó todo. Como una
paradoja del destino, o quizá como un vuelco natural de
la vida, la tragedia hizo brotar de nuevo al poeta dormi-

español y universal, sino de su tiempo mexicano y particularmente de su tiempo de Monterrey. Pero además de
todo esto, que es como un mensaje hacia todos los vientos

do, pero ahora con una voz dolida, esencial, dolorosamente universal. La vida impuso a Garfias una tragedia
que llevó consigo el resto de sus días: la patria primero

La obra de Francisco Moreno Gómez, a que se refiere la parte

Todo esto nos compromete con el recuerdo y la

final de la carta, se publicó en 1989: Pedro Garfias, Poesía
completa, Ediciones La Posada, Colección Violeta, Ayuntamiento de Córdoba, 496 páginas. Esta edición ofrece en un
prólogo de 57 páginas, un estudio sobre la vida y obra del poeta,
56 fotografías de Pedro Garfias, sus amigos y contemporáneos
y 381 páginas en las que se recoge su poesía.
Sin embargo, es necesario incluir en la obra de Francisco
Moreno Gómez, sin duda el mejor conocedor ahora de la vida
y obra del poeta de Salamanca y Monterrey, dos obras fundamentales -y monumentales- sobre Pedro Garfias: sus Poesías completas, donde se recogen 525 poemas, precedidos por
un texto introductorio del mismo Francisco Moreno Gómez
(Editorial Alpuerto, S. A., Madrid, 1996, 651 páginas). Para
la realización de esta obra colaboraron los ayuntamientos de
Osuna y Ecija (Sevilla); Cabra y Pozoblanco (Córdoba); Villafranca de Córdoba; La Carolina (Jaen) y la Exma. Diputación
Provincial de Córdoba.
La segunda obra de Francisco Gómez Moreno, también
aparecida en 1996, es Pedro Garfias, poeta de la
vanguardia, de la guerra y del exilio, publicada por la Exma.
Diputación de Córdoba, 806 páginas y 95 fotografías,
incluyendo recortes periodísticos y programas de recitales y de
actos de homenaje. Con estas dos obras de Francisco Moreno
Gómez se cumple la deuda que se tenía con el poeta olvidado o
desconocido por muchos. En otra ocasión nos ocuparemos de
comentar estas ediciones, con la extensión que se merecen. _

las nuevas generaciones.
· Quizás me he extendido demasiado. Me pide usted

pubficado en 1980, la revista Litoral, continuadora de
aquella que hiciera en Málaga ManuelAltolaguirre, dedicó un número a Garfias, con varios trabajos sobre su obra
y una amplia antología. Más recientemente, Radio Nacional de España emitió el año pasado un programa de una
hora, con lectura de poemas de Pedro Garfias y las voces
de algunos de sus contemporáneos y compañeros de los
años de la Guerra Civil. Finalmente, Francisco Moreno,
de Córdoba, prepara un amplio trabajo sobre la vida y la
obra de Pedro Garfias, que seguramente aportará una
mejor integración de los datos biográficos, más un estudio de su poesía.
Va un saludo para usted y todos los amigos de Mon-

[ARG]

terrey. El homenaje a Pedro Garfias congregará, sin duda,
a quienes en su tiempo convivieron con él, a quienes
aman su poesía y a quienes desean conocerla. Entre todos,
se mantendrá la llama viva del poeta.
Cordialmente,
Alfonso Rangel Guerra
Pedro Muguruza 5, 9 O,
28036 Madrid, España
7 de agosto de 1985.

'-.

del trasegar humano, Pedro Garfias nos regaló la poesía
misma, sin más. Leer sus poemas nos ofrece la posibi-

dividida y después perdida. La circunstancia, esa trama

,_I

lidad de acercamos a una de las expresiones más altas
de la poesía castellana del medio siglo. Y por último, gas-

en la que se hace y deshace el vivir, empujó a Pedro Garfias a la orilla del exilio. De esta tragedia y esta circunstancia emergió el poeta, no aquél de la perdida juventud,

tadas y agotadas las fuentes de la creación, y derrotado
el organismo en el que vivía el poeta, Pedro Garfias nos

sino otro; más austero, ajeno a toda desmesura, conteni-

dejó su muerte. No fue, seguramente, un hecho fortuito

do, sin otro apoyo que la pura forma de la palabra poética, alimentada con el dolor cotidiano de la vida rota.

su fallecimiento en Monterrey, pues en su largo peregrinar por tierras mexicanas, tomó el rumbo final hacia

Sin embargo, la poesía de Pedro Garfias no es la expresión

la ciudad en la que vivió los primeros años del exilio,

conmovida por el sentimiento y la emoción, pues entre
éstos y aquella media justamente el acto creador, el que
convierte la vida en poesía.

como si hubiera deseado llegar a puerto; es de~ a la

..

:

r

I

/ .

t

\

-1
1

ji

\,
\

. ~(.l,&lt;\f. . .so

tierra en la que encontró amistad y refugio, distante y
ajena la patria perdida.

34

\

Dibujo de Pedro Garfios por Gerardo Contú.

35

�Inspiración

sus canciones, las escribe, las registra, las explota y vive

Roberto Villarreal Sepúlveda

de ellas, de su "inspireichon". Después de un número
musical en donde se comprueba que es cierto, porque el

revolución rusa de 1917. Al definir su posición y hablar
por sus compañeros, Vertov puntualizaba, en 1929: "Nosotros consideramos simplemente que lo esencial, en el
cine, es fijar los documentos y los hechos, fijar la vida y
los acontecimientos históricos".
Cineasta innovadoi; teórico, poeta, agitador, editor,
propagandista y pilar indispensable de un cine documental auténtico que respondiera a las necesidades políticas,
económicas y sociales del momento histórico en que se
hallaba inserto, Vertov fue también un inventor y un imaginativo ariete del cine experimental, todo lo cual fue
demasiado para las mentes cuadradas de los burócratas
del partido que llegaron a humillarlo, bloquearlo, desanimarlo, desmovilizado y que buscaron sofocar un espí-

vecino canta lo mismo nada más que en segunda voz,
EN EL DIRECTORIO AKTfSTICO MEXICANO PUBLICADO EN

Tm Tan se interrumpe y le dice lastimero a la autoridad:

1954

"Hágame justicia, señor juez, mi inspiración es lo único
que tengo... que no se roben mi inspiración..."

por la ANDA, para promover a sus agremiados, se encuentran los siguientes datos: "Cómico y excéntnco musical, conocido en el mundo artístico como 'Tm Tan', nació
en México, Distrito Federal, el 19 de septiembre de 1915.
Su estatura es de 1.73 m, pesa 69 kilos, tiene el 'Cabello
castaño claro, y los ojos verdes". Posteriormente, se informa que debutó en Ciudad Juárez en 1943 con la compañía
de Paco Miller, y que recorrió toda la República Mexicana,
con excepción de "la blanca Mérida".

Vertov: el cine total
Fernando del Moral González

ritu flameante que a ellos, gente mediocre, dejaba como
bola de chivos lampareados, incapaces de darse cuenta
que estaban ante un hombre del presente y del futuro.

¿ALGUNA INSTITUOÓN DEL PAlS, DE LAS QUE TIENEN ENTRE SUS

Otros datos subrayan que en realidad nació en
Ciudad Juárez, pero siempre se coincide en la fecha; sin
embargo, hay fuentes que dicen que vio la primera luz
en Progreso, Yucatán, pero que poco después sus padres
fueron a radicar a Juárez. Otro dato importante es la línea

atribuciones la difusión de la cultura cinematográfica,
se acordó de los cien años del nacimiento de Denis Kaufman (Bialystok, Polonia, 12 de enero de 1896 / Moscú, 12
de febrero de 1954), un valedor mejor conocido como

En vísperas del siglo XXI, pero tomando como referencia el año 1960, cuando el uso de cámaras y grabadoras
portátiles impulsaron la corriente documentalista carac-

Dziga Vertov?
Pues no, porque ¿quién fue ese tal Vertov, dirán los

que expresa en su primera película estelar (El hijo desobediente, Humberto Martínez Landero, 1945): "Yo también
soy rico, de los ricos de Chihuahua". Los datos que corresponden a su físico son de ese año, pero sí puede asegurarse que debutó con Paco Miller, ya que Marcelo
Chávez, su compañero en escena de toda la vida, era el
director del mencionado grupo artístico.

gunda (1948-1954) donde imperan las parodias de personajes clásicos o el desarrollo de seres fáunicos, para
entrar en la madurez (luego decadencia debida a los años

Las inexactitudes se repiten con el dato de que su
debut cinematográfico ocurrió en 1944, sin tomarse en
cuenta que ya había salido el año anterior con una intervención corta y musical dentro de la película Hotel de verano (René Cardona), hecho que es histórico, real y comprobable, además de que, por esa época, cuando funcionaba un número cómico en las carpas, inmediatamente
era aprovechado por el medio más efectivo: el cine.
Tm Tan entra con frescura, con novedad, con simpatía. El pachuco, individuo común fronterizo, encontró
un representante en su persona. Al no respetar las con-

venciones de solemnidad, y procediendo además del
chiste verbal a las situaciones visuales, Tm Tan llamó la

Tampoco como Tsekub Baloyán en las cuatro cintas
donde fue el compañero del "Chanoc", incluyendo Jos
homenajes que la nueva hornada de directores le rindió

se venían desarrollando, conjuntamente a los de una incipiente apertura temática sobre la(s) realidad(es) nacional(es) y su historia en la entonces Unión Soviética:
los cineastas, o se plegaban a la línea señalada por el mero
mero y hadan a un lado sus ideas "exóticas" de la euforia
revolucionaria, o les iban a hacer cansada su labor y sus

Tm Tan nos legó su honestidad y picardía. Ahora se

reír solamente por medio del ingenio de la palabra. Los

le exalta aunque solamente sea por medio del lugar común del pachuco que cierta corriente de jóvenes confun-

ojos grandes y expresivos, las muecas de una boca con
gruesos labios poblados por el bigote bien recortado,
aunándole su capacidad de audacia y erotismo porque
"las carnalas" eran besadas con atrevimiento, hizo que a

de como identidad y rebeldía, sin comprender el fenómeno que representó. Se le repite constantemente por
medio del video y hasta se escuchan sus canciones en

los treinta años de edad, Tm Tan mezclara su comicidad
con el rol de galán.

compact disc.
Nos atrapa por algo que difícilmente puede explicarse en un texto, pero que quedó plasmado en una se-

Pero no se quedó en el estereotipo, se fue transformando y adaptando con el tiempo en sus diversas etapas
frente a las cámaras. Desde la inicial (1945-48) con el
pachuco, músico, poeta, loco, niño perdido, hasta la se-

cuencia de Reportaje (Emilio Femández, 1953), cuando
llega a la delegación ante el juez Carlos López Moctezuma, quejándose de un vecino (Marcelo) quien escucha

36

sean muertos-vivientes, para la sonrisa forzada con la
foto con el licenciado? -No, cómo crees, pero ¿cqmo dices que se llama? ¿Dziga qué...?
A ellos ni falta les hace saberlo: desde el ungido en
el puesto por dedazo del Señor hasta el último de sus
talacheros, se parecen o son como la burocracia stalinista
que frenó las libertades de lenguaje cinematográfico que

en el patetismo del globero que muere por hidrofobia en
Seis días para morir (Emilio Gómez Muriel, 1966).

atención de un público acostumbrado a que lo hicieran

funcionarios despistados, los programadores al vapor,
los investigadores (bueno, es un decir) comodines, los
milusos cinematográficos prestos a rendirle honores a la
última llamarada de petate hollywoodense, cualquier
película de moda que los apantalle o a mitos fílmicos,

Y los excesos) jamás perdió la dignidad, ni siquiera
cuando fue seleccionado brillantemente por el productor
Fernando de Fuentes para darle vida nuevamente al
campeón del pobrediablismo mexicano, o sea, Pito Pérez
0uan Bustillo Oro, 1956).

(como fue el caso de El quelite, Jorge Fons, 1969 0 Los
cacos, José Estrada, 1971). Y, forzando la admiración, hasta

terizada como el cine directo, el auge posterior de las comunicaciones y las aportaciones tecnológicas que han
posibilitado la utilización, cada vez mayor, de las
microcámaras de video y la circulación abierta de
imágenes generadas por multitud de individuos y grupos
sociales a nivel mundial, podemos decir que, en cierta
forma, una parte de todo eso lo anticipó Vertov en sus
manifiestos y la teoría del cine-ojo (Kino-glaz), que en los
años veinte tenía una fuerte carga visionaria, pero cuyas
hipótesis empezó a practicar de inmediato en la medida
de sus alcances, entre las fronteras de Europa oriental y
Alaska, frente al estrecho de Bering, en el vasto territorio
de la URSS: la sexta parte del mundo, nomás. En 1925,
Vertov antici-paba: "En un futuro próximo el hombre
podrá transmitir simultáneamente por radio, para el
mundo entero, los hechos visibles y sonoros grabados
por una radio-cámara".
A grandes rasgos, la praxis de Vertov con las imágenes en movimiento empieza en 1918 al trabajar en el
primer noticiero cinematográfico de actualidades del es-

proyectos: la aprobación, el financiamiento, la promoción

tado soviético, el kinonedelia. Su experiencia en los frentes

y el reconocimiento sólo serían para quienes se adecuaran
a un cine hecho a la medida del régimen y sus tomillos.
Dziga Vertov, como otros representantes de la van-

de combate lo lleva a realizar Historia de la guerra civil en
1922, y entre ese año y 1925 desarrolla su serie Cine verdad
(Kinopravda); luego en 1926 La sexta parte del mundo, en
1928 El undécimo año y en 1929 El hombre de la cámara (su

guardia del cine ruso y soviético, que va de los años veinte a los treinta, compartió con Serguei Eisenstein, Alexander Medvedkin y otros compas de su brillante generación, la senda tortuosa de la cizaña burocrática y desdeñó,

película más conocida a nivel internacional). Entusiasmo,
en 1930, es su primera obra en el cine sonoro, por la cual
Charles Chaplin le envía felicitaciones y le dice: "Considero Entusiasmo como una de las sinfonías más emo-

para citar a Borges, "las burdas seducciones del Comité";
aunque Vertov luchó e hizo logros importantes encaminados a lo que podría considerarse cine total, entendiendo

cionantes que haya oído jamás". Tres cantos sobre Len in,
en 1934, marca su apogeo como cineasta cuyo desarrollo

al cine como una totalidad integrada a un determinado
tipo de sociedad, que era la sociedad emergente tras la

creativo, desde entonces, fue obstaculizado por el

37

�Partido-Aplanadora y sus secuaces.
Luego vendrían los tiempos de guerra por la invasión nazi a partir de 1941 y, después de la contienda, trabajos fílmicos modestos. Vertov murió de cáncer en 1954
y se fue a la tumba sin haber podido hacer ninguna obra
mayor, al nivel de su talento e imaginación, en los veinte

para siempre. Es decir, caballero trashumante de la vida

años anteriores. Hoy, quienes lo impidieron están, desde
hace rato, en el basurero de la historia; pero, por lo que
hizo en el cine, Vertov es y será un ilutninado y un revolucionario; un pionero de la vanguardia en la comunicación

cente, mas no ingenua) y lápiz y pincel siempre a punto
para captar el instante preciso, el paisaje, el devenir humano, rostros amargos, tristes, alegres o indiferentes, la

homenaje oficial que en ocasiones -afirmaba- se daba
por conveniencia o compromiso y, sobre todo, no antes

y el pincel, después de acrecentar y perfeccionar sus es-

de que se hiciera justicia a los artistas en sus tareas y en

tudios en la ciudad de México -megalópolis obligada
de la política, la ciencia y la cultura-, estuvo presto para
recorrer el mundo. Y lo hizo con mente abierta, mirada
escrutadora, sencillez y curiosidad infantil (pura e ino-

sus inveteradas demandas. No hubo más remedio que
archivar el expediente.
Y allí quedó hasta que otra autoridad se topó con él
y sin decírselo, lo propuso nuevamente para recibir tal
distinción. ¡Se le otorgó, aun sin su conocimiento! Nunca
se hubiera hecho. Gerardo rechazó públicamente el homenaje a través de la prensa y otros medios de comunicación. No obstante, una placa colocada en el patio central

mujer y la sonrisa siempre alentadora de los niños. ¿Y
después? Marinés, su hermosa, culta y profundamente
humana y humanista esposa cubana. Sus hijos. Sus

y alguien por quien aquí levantamos nuestra copa, sea
de cálido mezcal o de vodka helado, para brindar a su
memoria diciéndole: ¡Adelante Vertov!
¿Epílogo?

del Palacio de Gobierno perpetúa en bronce, junto con el
de otros recipiendarios, el nombre del artista. Homenaje
rechazado, ciertamente, pero indiscutiblemente justo.
Este es y siempre ha sido Gerardo Cantú Guzmán.
El inolvidable "Chato" Cantú, que siempre ha arremetido, palabra y pincel en ristre, contra los falsos promo-

nietos. Y Monterrey. Y México. Ciudades referenciales
de su deambular planetario.
Gerardo Cantú Guzmán -¿se precisa subrayar?es un artista plástico en plena madurez. Talentoso. Sen-

x) Premio "No habrá más penas ni olvido" al Departamento de Programación de la Cineteca Nacional,
por su esforzada, incansable y exhaustiva labor de difu-

sible. Sencillo, con la sencillez que otorga la grandeza. Y

tores y mecenas, oficiales o privados, de una sofisticada

de una manera especial, congruente.
Un día, un grupo de sus amigos allegados, quisimos
rendir tributo a su talento artístico y a su grandeza de
alma. Condensamos su curriculum vitae. Recolectamos

sión de la obra Vertov, que en los últimos 14 años hizo
sólo una exhibición de La sexta parte del mundo, debido a
una iniciativa externa, en 1989. (La copia nueva, en 35
mm, fue donada a México por el Comité de Cinematografía de la Unión Soviética, en 1982, y permanece olvidada en las bóvedas de la institución.)

Gerardo Cantú: talento,
sensibilidad, congruencia

y) Premio "Al cabo que ni quería" al Departamento
de Exhibición de la Filmoteca de la UNAM, por la surrealista inclusión de El hombre de la cámara, casi una (foto) copia gris que deja qué desear por su calidad de ima-

Samuel Flores Longoria
jSiEMPRE EL MISMO! Y NO PORQUE EL CORRER DE LA VIDA SE HAYA

gen, en el ciclo 1996 Año de André Breton, y en el ciclo

subcultura para élites diletantes; desde luego, esto último
en su sentido peyorativo.
Este es y siempre ha sido Gerardo Cantú Guzmán:
un artista auténtico. De indiscutible talento, reconocido
por fortuna dentro y fuera de nuestras fronteras. De gran
sensibilidad. Comprometido con el arte y con su tiempo.
Y congruente con sus principios, que el tiempo ha reafir-

firmas (tarea fácil tratándose de él). Y le comunicamos
que lo queríamos proponer para que el gobierno de Nuevo León le otorgara su máxima presea: la Medalla al
Mérito Cívico en el terreno de las artes plásticas. Su
decisión fue inflexible, firme y congruente con su manera
de ser y de pensar. Agradecía a sus amigos la deferencia,
pero rechazaba el honor. No estaba de acuerdo con el

mado. Pero siempre, en el terreno del arte y la creación.
Genuino. Verdadero. Puro. Intemporal.

detenido en un instante preciso de su existencia. En el

Cien años de Cine.

lejano ayer. En su añorado Taller de Artes Plásticás de
una universidad que aún sin autonomía formal respiraba
el placer de los cuatro vientos en libertad. Tampoco en
los viejos aunque siempre actuales placeres cognoscitivos
Y estéticos de La Esmeralda, bajo el amparo de los grandes maestros de la plástica mexicana. Ni siquiera en su
largo aunque apresurado deambular por el mundo y luego el reencuentro con México, con los grandes muralistas
Diego Rivera, José Oemente Orozco, David Alfaro Si-

z) Premio ''Donde las dan las toman" a las iniciativas
que surjan en cualquier ciudad de México, para presentar
en algún futuro no remoto una retrospectiva de las películas de Vertov (preservadas y disponibles -en el Gosfilmofond de Rusia). Si en Monterrey, por ejemplo, ya
trajeron a Gorbachov a echarse el rollo, ¿por qué no traer
ahora los rollos de Vertov?

queiros, Rufino Tamayo y otros muchos, jóvenes y viejos.
Estilos van y escuelas vienen. El arte y la calidad permanecen.

Bibliografía:
1) Para los que quieran echarse un clavado a los textos de Vertov se
recomiendan; El cint dt Dziga Vertov de George Sadoul, Ediciones
Era, México, lm; El cine ojode Dziga Vertov, Editorial Fundamentos,
~~d, 1973; Artículos, proyectos y diarios dt trabajo de Dziga Vertov,
Edicones de la Flor, BuenosAires, 1974; y Dziga Vertov. Memorias dt
un cineasta bolchevú¡ut, Editorial Labor, Barcelona, 1974.
2) Arqueología Cinematográfica, A.C. (Apartado postal 76-062, México,
D.F. 04201) distribuye información sobre los textos teóricos de Vertov
a personas interesadas que la soliciten, sin costo.
'

Oan,, este deambular por el hemisferio y por todos
los puntos cardinales del arte, tuvo que dejar su impronta.
Madurez. Perfeccionamiento de las técnicas. Inmersión
en la pluralidad de estilos y de escuelas. Reafirmación
de su visión estética y amorosa de un México que jamás

•:J

~~-

se ha escabullido de su mente o se le ha diluido entre sus
pinceles.

u

o

i\ ª
. . -fl
\, F
1

u

CI)

~

CI)

Un día salió Gerardo de su tierra natal, Nueva Rosita, en el vecino estado de Coahuila, para aposentarse en
Monterrey, su otro terruño de adopción. Aquí abrevó conocimientos, cultivó amistades, se armó regiomontano

38

~-

eo

u

o

3'

_h(l~.

39

.o
i:5

�o ciológic·a
eso-. Nuevamente, no tengo nada en contra de
que las personas ganen dinero: lo que me parece
aberrante es que se haga mezclando valores de otro
tipo. Es decir que si organizáramos las olimpiadas
como un gran certamen donde, sobre la base de
demostrar dominio de habilidades corporales,
algunos individuos fuesen recompensados económicamente por ello, seríamos más honestos. Otro
punto es entrar en ese juego sucio de periodistas y
medios de comunicación de la defensa de honores
nacionales y otro más grave todavía es que de las
rentas generales -vale decir, de nuestros impuestos- se destinen recursos a empresas de beneficio
particular. Otro también es hablar del mito de la
capacidad de organización de los directivos del
deporte mexicano, cosa que tampoco es objeto de
este trabajo.

Olimpiadas intemporales
Los ANTIGUOS IDEALES GRIEGOS DE COMBINAR LA SALUD
corporal y espiritual renacen con las celebraciones
olímpicas en un ritual cada vez más sometido a las
leyes del consumo mercantilista y menos al espíritu
originario de hermandad y solidaridad entre los
pueblos: no puede haber mucho amor cuando se
trata de superar y derrotar al otro a como dé lugar.
Como ya ha pasado un cierto tiempo desde las
últimas olimpiadas, celebradas -¡oh, casualidades!- por tercera vez en una ciudad del país del
norte, podemos presentar con cierta mesura un
problema que, expuesto en el momento de su acaecer, siempre despierta pasiones; por ello, es preferible analizarlo y discutirlo ahora, distante de las
competencias deportivas y de las fracturas que
suele acarrear.

Pero de todas maneras, no es a ello a lo que
me quería referir de manera central en este artículo:

El deporte, en la segunda mitad del siglo XX,
se ha convertido, en primer lugar, en un inmenso
sistema de circulación de consumo, donde obtienen
beneficios económicos todo tipo de personas: desde
los propios deportistas hasta los periodistas, pasando por las empresas de televisión, las compañías
vinculadas al turismo y los estucheros -que aun
cuando sean "primermundistas" no dejan de ser

40

me parece que debemos meditar un poco en las expresiones de justificación o condena al papel que
los atletas mexicanos, como supuestos defensores
de la nacionalidad o de "la raza", deben asumir y a
las relaciones entre educación (o ideales o sistemas
educativos), cultura y deportes "de alto rendimiento".
En principio, creo que el deporte debe estar
obligado al placer y al juego, en otras palabras, a
esa parte de la personalidad asociada con lo infantil
que todos debemos sanamente mantener: la vida
de sacrificios impuesta por la realidad se sobrelleva
difícilmente si no es matizada por la pausa y la
expansión, por el placer de organizar la realidad
en relación al mero juego, por el solo interés de divertirse, por el placer de la alegría. Como ya lo dije,
si a esto le ponemos un objetivo de ganancia
económica, todo se trastoca; pero se trastoca aún
más si hacemos de los niños, jugadores por naturaleza, atletas disciplinados por el trabajo que ya no
es juego sino necesidad económica disfrazada. Todo
el deporte mundial ha sido corrompido por la
"necesidad" de ganancias de dinero y este breve
artículo es un llamado -que seguramente será desoído- a repens¡u en ello.
Los medios de comunicación hicieron un gran
escándalo por el "fracaso mexicano" en las olimpiadas; me parece que no se trata de tal cosa, pero
me gu:;taría plantear otra dimensión: el posible
éxito y sus precondiciones y consecuencias. Alcanzar el perfeccionamiento en las habilidades corporales supone un ejercicio metódico desde edades
muy tempranas lo cual exige a sus cultivadores un
abandono de las actividades infantiles y de los

placeres a esa edad de la vida por exigencias brutalmente impuestas. Los testimonios de los superatletas nos muestran un mundo de férrea disciplina,
de exigencias rayanas en la tortura, de entrenadores
de corte nazi o "schreberiano". Parece, según los
mismos relatos, que es muy difícil llegar a ser
campeón si no se sacrifica desde niño todo lo que
es gozable y mi pregunta principal a todo esto es
¿vale la pena? La educación de los niños mexicanos,
en general, ha sido muy permisiva; querer generar
campeones mundiales de un día para otro supone
invertir de manera absoluta los fundamentos de esa
educación; en otras palabras, allí donde hemos sido
condescendientes, debemos imponer rigor; allí
donde nos preocupaba evitar sacrificios inútiles,
debemos implantar sufrimientos y dolores; allí
donde se buscaba la participación fraternal, pretendemos implantar una competencia eliminadora del
otro en todos los aspectos. Los valores educativos,
entonces, están en el centro de las exigencias olímpicas.
Debemos repensar qué queremos; me atrevo
a sugerir que deberíamos quitarle a las olimpiadas
el connotativo de representaciones nacionales junto
con el canto de los himnos nacionales y la presentación de las banderas nacionales, dado que el
interés de casi todos los deportistas es ganar dinero.
Pero, en segundo lugar y no por ello menos importante, repensar social y culturalmente los valores
educativos y las exigencias que debemos plantear
a nuestros niños: si se trata de ganar vida y no
medallas, no creo que debamos ni siquiera avergonzarnos por el "débil" papel de los atletas nacionales.

41

�1

De esta manera podrían explicarse una enorme cantidad de variantes vinculares y combinaciones de las relaciones amorosas, según predominen uno u otro de los cuatro factores en un amplio espectro de intensidades y en sus múltiples
posibilidades combinatorias.

/

tencion
flotant·e

Estos dos libros resultan ser sorprendentemente complementarios y su lectura conjunta es
muy recomendable. Sin embargo, cubren campos
distintos. Paz repasa la historia y la prehistoria del
amor, lo estudia en los filósofos y poetas más
importantes de la antigüedad y contemporáneos.
La vastedad de los temas tratados por el Nobel mexicano es infinita. Lo cual, por supuesto, en la fascinante prosa poética de Paz no es una dificultad sino
una seductora invitación a la lectura y a la meditación. La cercanía con Freud de esta obra de Paz
parece derivarse de un ensayo anterior, Un más allá
erótico: Sade, donde nuestro máximo poeta y ensayista cita ampliamente la obra del padre del psicoanálisis. Con su muy peculiar estilo y sin emplear la
oscura conceptualización y el áspero lenguaje del
psicoanálisis escribe: "El fuego original y primordial, la sexualidad, levanta la llama roja del erotismo y ésta, a su vez sostiene y alza otra llama, azul
y trémula: la del amor. Erotismo y amor; la llama
doble de la vida". El ameno y erudito libro de Paz
está integrado por nueve lúcidos ensayos, fuerte-

las épocas, constituyen la temática del drama, la
tragedia y la comedia en el teatro. En cuanto a la
narrativa -relato, cuento y novela- las historias
de amor son el material con el que trabaja el creador
literario. Para confirmarlo bastaría una rápida revisión de los títulos más recientes de novelas y libros de relatos, sin incluir los nombres y contenido
de telenovelas y canciones populares. Sin embargo,
seguimos careciendo de un buen tratado científico
del escurridizo tema del amor.

Amor, literatura y psicoanálisis
SE PREGUNTA MONTAIGNE EN sus ENSAYOS: ,,¿Qut HA
hecho la sexualidad a los hombres -ella, tan natural, tan necesaria y tan plena de sentido-, para que
no nos atrevamos a hablar de ella sino con vergüenza y para que se la excluya de las conversaciones y de las reflexiones serias?" Tendrían que
venir las investigaciones de Krafft Ebing, Havelock
Ellis y Sigmund Freud a finales del siglo XIX y
principios del siglo XX para que el tema tabú de la
sexualidad se transformara en un objeto de reflexión científica. Algo semejante ha ocurrido con
los afectos-emociones, sentimientos, deseos y pasiones-, que no han adquirido todavía el rango
de materia digna de estudio científico. El tema del
amoi por ejemplo, parece poco serio para la ciencia
y se ha dejado su tratamiento en manos de poetas,
dramatwgos y novelistas. Algunos filósofos lo han
estudiado arriesgando su prestigio de pensadores
profundos y rigurosos. En la poesía amorosa, romántica y erótica, y en las historias de amor es
donde el sentimiento amoroso se instala plenamente como pez en el agua. Los conflictos y enredos
de la rica varidad de posibles e imposibles relaciones amorosas, imaginadas por los autores de todas

Las razones de esta carencia son múltiples y
van desde la aparente frivolidad del asunto hasta
la difícil confirmación objetiva de los componentes
genéticos, bioquímicos (la famosa "química") y
físicos que están involucrados en la experiencia
amorosa. Por lo que respecta al psicoanálisis, sabemos que no existe una teoría cabal de los afectos
que satisfaga plenamente las exigencias de los investigadores de la psique humana, ya que Freud
privilegió su teoría de instintos, pulsiones, libido y
agresión sobre una teoría de los afectos; considerados éstos como epifenómenos o derivados instintivos. De esta manera Freud pretendía explicar
una fenomenología clínica más amplia, profunda
y diversa en el campo de las neurosis y las perversiones. No obstante, sus aportaciones sobre la sexualidad, el amor de transferencia y la elección de
objeto amoroso son muy valiosas.
Recientemente, en la presentación de su libro
Te amo (Gedisa) en Madrid, el sociólogo italiano
Francesco Alberoni se quejaba de que existen en el
mundo miles de clínicas de consulta externa que
tratan a parejas en conflicto y que no existe una
"teoría del amor". En su última obra este autor continúa una línea de investigación expuesta en sus
anteriores libros sobre el erotismo, la amistad y el

amor. Sus aportaciones al fenómeno del enamoramiento como un "estado naciente" son dignas de
ser incluidas en un seminario sobre el tema.
Afortunadamente la falta de estudios especializados no es absoluta; dos autores muy conocidos,
Octavio Paz, poeta, y Otto Kemberg, psicoanalista,
han llegado por diferentes caminos a formulaciones
más o menos parecidas a las que Freud arribó hace
muchos años. Trataré de explicarlo. Freud concibió
la energía motora de la psique humana, a partir de
una fuente instintiva de la que derivan pulsiones
que a su vez se transforman en afecto; Octavio Paz
en su libro La llama doble (Seix Barral, Biblioteca
Breve, México, 1994) y Otto Kemberg en su obra
Relaciones amorosas, normalidad y patología (Paidós,
Psicología profunda, México, 1995) parecen seguir
el esquema freudiano que, reducido a su mínima
expresión, podría representarse de la siguiente
manera:
Freud

Kemberg

l. Instinto (sexual)

l. Excitación sexual

Octavio Paz
l. Sexualidad (fuego)

2. Pulsiones (libido)

2. Deseo erótico

2. Erotismo (llama roja)

3. Afecto (amor)

3. Amor

3. Amor (llama azul)

4. Relaciones objetales 4. Relaciones de pareja 4. Amante y amada

42

Sigmmd Freud

43

�mente relacionados entre sí y cuya suma forma un
gran texto de apretada urdimbre temática y estilística. Una verdadera obra maestra comparable a
El laberinto de la soledad, El arco y la lira y Sor Juana
Inés de la Cruz. Las trampas de la fe, del mismo autor.
Por su parte, Otto Kernberg se sitúa en la perspectiva psicoanalítica y particularmente en la teoría
de las relaciones objetales. Revisa la literatura más
reciente sobre la sexualidad, la id~ntidad genérica
nuclear, la identidad de rol genérico y la elección
de objeto dominante. Otros temas tratados por el
actual presidente de la Asociación Psicoanalítica
Internacional, que estuvo recientemente en nuestra
ciudad, son: la excitación sexual, el deseo erótico y
el amor sexual maduro.

grupal y el convencionalismo" donde hace agudas
observaciones en torno a las diferencias entre el cine
convencional y las películas eróticas y pornográficas. El último capítulo está dedicado a "la
pareja y el grupo" donde pasa revista a las formas
más variadas de parejas en el mundo contemporáneo.
Con estos dos libros escritos por dos destacados autores latinoamericanos, imprescindibles en
el acervo personal de todo lector culto, se llena una
gran parte del vaáo editorial sobre el vasto tema
del amor y su indisoluble relación con el erotismo
y la sexualidad.

Kernberg dedica varios capítulos a los temas
del amor y la agresión en su relación con el complejo de Edipo y los efectos de los conflictos de la
infancia tanto en la elección como en la relación
adulta de la pareja. Revisa una interesante psicopatología narcisista neurótica y muestra su interferencia en el desarrollo de relaciones amorosas
maduras. Presenta varios casos clínicos. En este
terreno explora también el territorio de la patología
masoquista severa y de su contraparte en la caracteropatía narcisista; escribe: "La explotación egocéntrica de una mujer por parte de su esposo desconsiderado, por ejemplo, puede sugerir una patología narcisista en él y victimización en la esposa.
Pero la exploración de las interacciones conscientes
e inconscientes revela que ella lo provoca inconscientemente y proyecta sobre él su propio superyó
sádico". Esta afirmación la ilustra también con
viñetas clínicas.
En esta obra Kernberg dedica un amplio espacio a las funciones del superyó. Propone que ambos miembros de la pareja construyen un sistema
superyoico propio, aparte del superyó de cada uno
de ellos. Si el superyó de ambos es maduro la relación se fortalece y el amor se incrementa; si no lo
es, el vínculo se erosiona y se desintegra. La idealización de la persona amada es el resultado de la
proyección de partes del ideal del yo enamorado.
El autor repasa lo que ocurre en el amor romántico
el amor correspondido, el amor maduro y describ;
también la influencia del superyó en la pareja de
rasgos inmaduros e infantiles. Finalmente el Dr.
Kemberg incursiona en "La lactancia, la dinámica

espacio ajeno por completo al melodrama tradicional, a finales de la década de los cuarenta, es
muy afortunado. La asepsia del panorama no impide, sin embargo, que Profundo carmesí se precipite
en graves problemas.
Primero, por el guión, al recurrir más a las explicaciones verbales que a la connotación visual
para ofrecer al espectador las claves de la trama. El
monólogo inicial de Nicolás Estrella en la soledad
de su habitación es, en ese sentido, lamentable. La
posible fuerza delirante o sarcástica del amor loco
entre Coral y Nicolás se derrumba porque jamás
se deja sentir.
Segundo, por la falta de sutileza en el trazo
escénico de Arturo Ripstein, cineasta acostumbrado
a mover la cámara con tanto empeño que hace
demasiado notorios los movimientos de la misma
desde antes de que se lleven a cabo. La película es
una auténtica representación, en el peor sentido de
la palabra, ante el staff de producción... y ante el
público. Hay escenas donde se advierte un desequilibrio mayúsculo entre su principio y su final
que anula el ritmo que intenta alcanzar el film. A
esa impericia se le suma una iluminación a destajo,
tan visible como todo lo anterior; paradójicamente
en un campo donde el último cine nacional ha
demostrado logros excepcionales.
Tercero, carentes de rigor dramático y abandonados al poder exclusivo de su potencial histriónico, Daniel Giménez Cacho y Regina Orozco batallan para hacer despegar sus personajes, no obstante la deslumbrante presencia, para esta narración en particular, de Regina Orozco. No hay en
ningún momento, por desgracia, altura suficiente
para liarlos in extremis y caer como testigos en la
siniestra fascinación de estos originales aunque

Un cine sobrenatural
EN UNA INDUSTRIA MUERTA, EL CINE MEXICANO,

imestral.

••=

s Centro

n

O

44

.

1ne,
televisión
y otros
..
espeJlSffiOS

O
ico: pdeislo@moil.gigo.com

inexistente al grado de casi no poder reunir el número de películas mínimas para completar la muestra anual de cine de Guadalajara, surgieron a finales de 1996 dos apariciones: Profundo carmesí y
Sobrenatural, que provocaron un gran impacto en
taquilla, para bien o para mal.
¿Hemos perdido el contacto con el buen cine
de reciente factura en estas tierras alejadas de la
exhibición internacional? ¿O los jurados de algunos
festivales extranjeros empiezan a padecer de miopía? Profundo carmesí, precedida por una avalancha
publicitaria sin igual, amparada en varios premios
obtenidos en festivales europeos, es una película
bastante mala, salvo en el aspecto del diseño artístico, lo cual ya no es un detalle novedoso en el tres
o cuatro veces novísimo cine mexicano.
La recreación escenográfica es excelente. Desde
hace unos años el cine mexicano ha ganado una
enorme habilidad en este campo de la producción
cinematográfica, que le ha permitido a las películas
realizadas en los últimos años de la agonía moverse
en un entorno adecuado y creíble. La ubicación de
la singular relación verídica de Raymond Fernández y Martha Beck en el territorio nacional, en un

45

�comodinos criminales seriales, a pesar de la espléndida caracterización de la pareja. Después de lo anterior, trascender hacia otros confines significativos
en Profundo carmesí, volcaría estas líneas hacia mera
especulación. Habría que regresar al film original,
al thriller sobre los Amantes sanguinarios (1969), en
la única película de Leonard Kastle -por cierto no
mencionada en los créditos-, par~ levantar el vuelo.

Sobrenatural es la otra aparición. Deslumbrante
como un videoclip manufacturado en láser, la
película de Daniel Gruner es un artificio encima
de un viejo artificio: el género de terror.
El primer artificio es el técnico. Jamás se había
visto en el actual cine mexicano de ficción, no en la
televisión o en el cine publicitario, tanto barroquismo audiovisual. Desde la posición y angulación de la cámara hasta la iluminación retorcida
y antinatural cada uno de los planos del film se
transforma, vía su perfección, en un mini universo
fotográfico y aural. Universos que se disparan solos, lejos, muy lejos, de las escenas de las que son
vehículo. Pericia evidentemente sobrenatural en el
contexto lumínico y sonoro del poco llamativo cine
nacional.

El segundo artificio es la historia, que se
deshace desde el principio, al fin relato de terror,
en su penumbra. El misterio de Sobrenatural podrá
reservarse para el cierre de la narración, pero si no
encaja su revelación con la lectura previa de las
imágenes, debilita por completo la construcción
entera de la película. Aun las historias más irracionales del género se sostienen y admiran hasta el
último grito, porque crean y hacen visible su propia
lógica, así sea ésta demencial para el cinéfilo.
Prendido el misterio entre alfileres en casi todo
Sobrenatural, y poco o nada observable, se antoja,
ya en el remate, decepcionante, por lo menos para
el aficionado al género.
Librado de estos excesos, de cámara y de
trama, y con la firmeza del éxito económico en su
opera prima, Daniel Gruner podrá dedicarse más a
contar que a demostrar que conoce de técnica de
cine y/ o video.

Los vuele.os del cine mexicano
Presentada hace unas semanas, después de dos
años de haberse realizado, una película mexicana
sorprende y cautiva: Los vuelcos del corazón de Mitl
Valdez.
Aquí coinciden aparato y texto. Mitl Valdez,
autor ya de un film sobre la obra de un escritor mexicano, Juan Rulfo, muchas veces filmado y grabado en video pero nunca realmente visualizado,
se acerca al universo y mirada de otro mexicano
excepcional: José Revueltas. La acción sucede en la
década de los cuarenta y el despliegue escenográfico y de diseño de producción opera al servicio
de la historia. Una historia en varios tiempos en
donde alternan presente y pasado. El pasado del
escritor, su pasado ideológico, su misterio, oculto
hasta el final, en directa confrontación con sus sentimientos. Todo teniendo como trasfondo una
ciudad de México tan sugerente en la pantalla como
el cine mexicano melodramático, en verdad, y
lastimero, de esa época.
El trabajo del director es firme. Estamos con el
personaje y estamos en su mundo. El manejo de
las acciones es discreto y seguro. La imagen no interfiere ni grita su presencia, está allí sólo para

correcto, una serie de decisiones que ocurren aquí
y ahora frente al espectador, en el presente inmediato del tiempo cinematográfico. Las actuaciones
son precisas, aun María Rojo. Arturo Beristáin está
espléndido.
Cine en apariencia sin grandes vuelcos en imagen y sonido, pero incursionando en nuestro
pasado. El pasado de un país al que debemos llegar
en este verano que parece será de próxima cólera.

Cine de arte
Dos complejos de salas de arte se inauguraron en
los últimos meses del año pasado en la ciudad de
México. En sus funciones, un poco más caras que
el cine normal, se ofrecen café y bebidas. Creo que
vale la pena. Perseguir las películas de estas salas
en Monterrey es una tarea azarosa. Si acaso se
entera de ellas el aficionado por los desangelados
resúmenes de la prensa diaria, verlas obliga a viajar
a uno de los polos de la ciudad, ya que sólo se ofrecen en dos cines en territorios opuestos y en horarios muy específicos, por lo general a las siete o
diez de la noche.

Memorias de Antonia
Donde el corazón te lleve

Otra octogenaria, muy diferente a la heroína anterior, comparte sus recuerdos con el público el último día de su vida. Desde su llegada, ya cuarentona, a su pueblo natal, del que salió a comienzos
de la Segunda Guerra Mundial, hasta su muerte,
Antonia es la lucidez y entereza mismas.
Contada con la simpleza y gracia de un cuento
nórdico -recordar El festín de Babette-, a Antonia
la moral tradicional le importa un reverendo cacahuate. Y sin tapujos, entre una cultura popular festiva y poco ceremoniosa, salvo el sacerdote del
lugar que oculta en el confesionario sus apetecibles

Segundo film italiano sobre una obra literaria de
éxito. Primero fue El cartero, sobre la novelita de
Skármeta, y después esta película de Cristina
Comecini sobre las confidencias de Susana Tamaro.
Pronto vendrá de Roberto Faenza Sostiene Pereira
del escrito de Antonio Tabucchi, con Marceno Mastroianni.
Una abuela le platica a su nieta, a través del
testimonio de unas cartas, muchas cosas que no dijo
jamás. Entre el viento, que es fuerte en medio de la
casa de la anciana, y el pasado, se derrama un pasado infiel y un valle de lágrimas. Lo único relevante
-obviamente ante la dureza pétrea de quien esto
escribe y lo mediocre del argumento-fue la figura
de Vtma Lisi, todavía bella sin importar los años
transcurridos desde su esplendor en la década de
los sesenta.

preferencias sexuales, Antonia deja libre la elección
maternal de su hija y también sus posteriores inclinaciones lesbiánicas. No hay condena, sólo gozosa aceptación de la vida en su familia y en la comunidad.
En una galería de seres excepcionales, entre un
filósofo y una niña genio, Marleen Gorris, escritora
y directora de esta bella película, ha creado un documento fuera de serie, sin gritos ni estridencias.

testimoniar, en el momento justo y con el encuadre

46

47

�Monterrey, tan joven en sus cuatrocientos años,
se ganó a pulso, con gritos y alharacas, una marca
que es patrimonio de las grandes y nobles ciudades:
la antigüedad. Y eso sin que los ingleses llegaran a
sancionarla. La vida sigue al cine o el cine, como
anota García Riera, es mejor que la vida.

Festival de verano
Hasta hace dos años la ciudad imperial contaba con
sólo dos grandes festivales de cine: el Foro Internacional de la Cineteca celebrado cada marzo, y la
tradicional Muestra Internacional de Cinematografía, realizada entre noviembre y diciembre.
Corno el ayuno parecía demasiado largo para los
aficionados al buen cine entre la primavera y el
otoño, la Universidad de México decidió salir al
rescate y creó el Festival Cinematográfico de Verano. El otoño pasado se presentó en Monterrey el
festival de estrenos completo que incluye material
filmado entre 1994 y 1995, gracias al apoyo del Consejo para la Cultura de Nuevo León.
El festival abrió con Rubor, peücula china de
Li Shao Hong, reflexión sobre la situación de la
mujer en la sociedad china de los cincuenta a través
de la relación de dos exprostitutas rehabilitadas.
Continuó con una comedia sensacional de Doris Dorrie: Nadie me quiere, encuentros de comunicación amorosa entre dos solitarios personajes,
una mujer y un homosexual, en busca del hombre
ideal. Y dejó para el tercer día, un film extraordinario, La ceremonia, del veterano Claude Chabrol.
Un simple acto doméstico: la contratación de
una ama de llaves, transformará la plácida armonía
de un hogar burgués en enfrentamiento ideológico.
Desde los conflictos de caracteres hasta el choque
social, con la aparición de una inquietante aliada
en la figura de una administradora de correos, La
ceremonia va subiendo en tono y agresividad hasta
llegar al límite de la inconsciencia, sentida esta
última por las dos mujeres, a pesar de su violencia,
como absoluta normalidad. En otra línea distinta
Acostándose con perros, primer largometraje de Wally
White, ofreció de manera divertida y sin ningún
complejo de culpa los vericuetos de los romances
gay en el paraíso vacacional de los homosexuales

En Memorias de Antonia la posición feminista
alcanza una dimensión sensible exacta, producto
del devenir existencial de su fresco y entrañable
personaje.

El inglés que subió una colina...
pero bajó de una montaña, divirtiendo a los espectadores, es un relato galés de Christopher Monger,
lleno de encanto.
La anécdota es muy graciosa y tiene enormes
resonancias. ¿Cómo la "montaña", orgullo de Ffynnon Garw, es una simple colina por obra y gracia
de dos cartógrafos ingleses? ¿Tan sólo porque le
faltan menos de veinte pies para alcanzar el estándar requerido?
La peücula habla de un esfuerzo solidario, de
un orgullo nacionalista, que se expresa en la voluntad de construir entre todos los habitantes del
pueblo la altura requerida por la geografía, y sostenerla hasta el último día de rodaje del film. Una
fábula social amenizada tanto por la actitud parsimoniosa de Hugh Grant, tan gentil en la figura de
Anson, y la de su contraparte científico, como por
la legión de aldeanos, desde el propietario de la
taberna hasta el cura del lugar, incurablemente colérico.

48

En un estilo muy suyo anunció que le apuraría
para que su inauguración coincidiera con el final
de periodo. Si no, otro iba a bailar con la quinceañera. Con todo respeto, ojalá que el honor del baile
le toque al "Benjas". Por el gusto del cine, no por la
política.

neoyorquinos.
Flirt, quinta peücula del festival, fue admirada
y a la vez rechazada. Una sola historia, con iguales
situaciones, estructura y diálogos, en tres lugares
y tres épocas distintas, aunque cercanas en el tiempo. Ejercicio riguroso de Hal Hartley, el más godardiano de los cineastas posrnodemos. De Portugal
llegó la segunda película que vernos en esa cinematografía por estos lares: La comedia de Dios, de Joao
César Monteiro, comedia con un ritmo lento y
preciso, demasiado especial para el ritmo
acostumbrado por el cine comercial, sobre el
propietario de una nevería que mantiene un delicado hobby con un redomado y escrupuloso espíritu coleccionista.
El penúltimo film fue otra película china, esta
vez de Hong Kong, titulada Ángeles caídos, de Wong
Kar-Wai. Un estilo visual acerado sobre el submundo criminal de una ciudad encerrada en sus
ümites con personajes solitarios llevados hasta el
último extremo. Más atractiva por sus imágenes
encajonadas que por su perspectiva existencial.
El III Festival Cinematográfico de Verano
concluyó con una sorpresa excepcional. El último
film de Michelangelo Antonioni, el cineasta legendario, Más allá de las nubes, dirigida a sus ochenta y
tres años con el apoyo del cineasta alemán Wim
Wenders. El mismo terna, el mismo estilo de los
sesenta. La incomunicación de la pareja en cuatro
historias de desencuentros amorosos, acotada por
la descripción elegante y elocuente de Antonioni.
Wenders enlazó las historias, que remiten a los
grandes momentos de la filmografía del maestro
italiano, por medio de un monólogo omnisciente
en voz en off sobre las reflexiones del cineasta y la
obra fílmica, no del todo afortunado. Un festín para
los ojos y el espíritu, a pesar de que la película tiene
sus altibajos en el diferente peso de cada uno de
los relatos.

Blitzkrieg
Cuatro días, sólo cuatro días se necesitaron para
que Televisa y Televisión Azteca se enredaran en
una guerra relámpago a la caza de los presupuestos
publicitarios de las grandes compañías nacionales.
Todo comenzó con los ratings que TV Azteca
publicó sobre su participación en el mercado de la
ciudad de México. Televisa, 0fendida por su reducción en el control mental del país, enderezó el domingo 27 de octubre un programa especial llamado
la "Conexión Azteca", en el que señalaba los nexos
que unían a la naciente empresa televisiva de Salinas Pliego con el apellido tabú del sexenio: Salinas.
Por más de hora y media Ricardo Rocha, vocero del sistema Azcárraga, demostró, alarmado, las
conexiones que, trato injusto, había realizado el
régimen anterior para darle a los Salinas, los Salinas de Salinas y Rocha y Elektra, el control de un
negocio para el cual no estaban calificados, por no
tener ninguna experiencia.
Lo ridículo del caso, para los televidentes, que
todavía se encuentran al margen de las grandes
decisiones nacionales, es .:¡ue Televisa olvidó, durante la transmisión del programa, su tradicional
política monopólica, que la hizo dueña de todas
las señales de video por tierra y satélite nacionales,
en complicidad con las autoridades de Comunicación, para vetar, en su sacrosanto dominio, la
presencia de un competidor.
Tan evidente era esto, que el mismo lunes el
propio zar de Televisa, don Emilio Azcárraga, el
antiguo zar ideológico del país, concluyó apresurado con un breve comunicado su guerra relámpago, porque amenazaba degenerar en una guerra
no tan florida corno la que practicaban, por razones
espirituales, los aztecas.
La respuesta periodística de TV Azteca no se
hizo esperar. Una semana después, el lunes 4 de

La Cineteca
En la reunión última del Consejo para la Cultura
de Nuevo León, Benjamín Clariond, gobernador
del estado, anunció el apoyo económico en 1997
para la construcción de un viejo sueño: la Cineteca
de Nuevo León.

49

�noviembre, en esta blietzkrieg televisiva, en un desplegado de dos páginas en los diarios más importantes del país, la empresa de los nuevos Salinas
desmintió, uno por uno, los puntos señalados por
la ofensiva Rocha-Azcárraga.
La guerra no fue más lejos. Algo está cambiando para los televidentes, condicionados noche a
noche en los canales de antes a una programación
insulsa e idiota. Hoy, entre Los Simpson y lo que
pasa en Televisa, la elección, por inteligente y sensata, no se hace esperar. Homero, obviamente, es
mejor que cualquier figura real de la competencia.

un icono religioso, el televisor está con los mexicanos no sólo en los momentos clave de su respirar
diario, sino también en medio de la intimidad.
En Guadalajara la mayoría de los televidentes
cuenta entre los 4 y los 12 años de edad, pero en el
área metropolitana de la ciudad de México y en
Monterrey la mayoría de los telespectadores se
encuentra entre los 19 y los 29 años de edad. De
ese público, ¡oh sorpresa!, el 16 por ciento tiene por
lo menos estudios de licenciatura.
en un escenario pequeño lesiona la composición
escénica y anula la atmósfera; sin embargo, aumen-

Hacia los jóvenes

En todo México, únicamente el 5.1 por ciento
de los televidentes no tiene estudios. La televisión
se extiende cada vez más como una forma básica
de entretenimiento e información para una pobla-

La guerra de desplegados de las televisoras partió
de un estudio realizado por el Instituto Brasileño

ción, hasta cierto punto, ahora lo sabemos, educada.
Ese es el territorio fértil de la publicidad y de las
telenovelas.

un mayor número de público disfrutar de las obras
asistentes a la muestra.

de Opinión Pública y Estadística (IBOPE). En su
análisis titulado "Establishment Survey Nacional
96" una serie de parámetros poblacionales sobre la
nación mexicana permitió generar una singular
información sobre el uso de la televisión en nuestro
país.
Los datos sociodemográficos del IBOPE son,
en principio, de utilidad especial para las industrias
publicitaria y televisiva. Pero también proporcionan señales significativas sobre un instrumento
indispensable para sobrevivir, en todos los sentidos,
en el mundo moderno que nos rodea.

tar la cifra de representaciones habría permitido a

En este sentido, la obra que reunió a un escaso
grupo de privilegidos fue Cuarteto de H. Müller,
bajo la dirección de Ludwik Margules. De origen
polaco, Margules se encuentra entre los más inge-

Habría que implementar en las escuelas de
educación media y superior cursos para enseñar a
leer la televisión, antes de que la invasión electrónica, con el cable y la nueva televisión satelital,
ocupen la mayoría del espacio espiritual de los
mexicanos del futuro.

Todo personal

niosos directores teatrales de México y su trayectoria abarca puestas memorables.

XVII Muestra Nacional
de Teatro

Precedida por una aureola de éxito, la obra en
cuestión consiguió una larga fila de aspirantes a
espectadores en el Teatro Calderón. Propósito inútil. Con excepción de un séquito de burócratas y
teatris tas involucrados, Cuarteto pasó por la muestra tan inalcanzable como el sol; por tanto, habrá
que esperar mejor ocasión para constatar el vigor
estético de este montaje.
En cuanto a la apertura de esta XVII Muestra
Nacional de Teatro, la inauguración mantuvo un
soporífero tono oficialista que se extendió más de
lo permisible. El comienzo de la fiesta teatral no
alcanzó en absoluto la atmósfera de años anteriores,

MONTERREY VIVIÓ DEL 1 AL 9 DE NOVIEMBRE ESTA FIESTA

del teatro nacional en su edición XVII. Numerosos

Supervivencia válida para la satisfacción de
necesidades de consumo inmediato, pero también
como reflejo de la visión, hacia el interior de la familia y hacia el exterior, de una sociedad en un
momento determinado, visión no necesariamente
orientada hacia la perfección comunitaria. La
guerra de las televisoras no fue sólo un estallido
de carácter económico, fue el primer enfrenta-

Los detalles de tan singular hecho llegaron hasta
el diario The New York Times: "Heroína de telenovela
rechaza el guión y el argumento se hace espeso".
Parece increíble. Antes eran los crímenes y la
corrupción la clave de nuestra vida periodística en

comentarios circularon respecto al nivel de calidad
de las obras participantes y se ha especulado acerca
del futuro de este evento, además de cuestionar sus
verdaderos beneficios en relación con el gran público.

el extranjero. Hoy es la posición personal de una
actriz en el horizonte dramático de una telenovela.
El Times dice: "Es un caso de la vida -real- que
imita a una telenovela que -a su vez- imita a la
vida real".

No es posible expresar una opinión imparcial
-o por lo menos coherente- si no se ha visto la
totalidad de los montajes participantes, situación
poco probable debido a las limitantes que se impu-

Camila de los Reyes era, según Ana Colchero,
en el libreto, el retrato de la mujer mexicana. Una

miento en la lucha por el control ideológico de las
capas medias y bajas de México.

mujer mexicana no miente y menos con algo tan
delicado como la paternidad de su hijo. De ahí su
salida personal de Nada personal.

Un detalle importante: en las 27 ciudades más
pobladas de México viven 36 millones de habitantes, de los cuales 35 son considerados "televidentes" según el reporte, distribuidos en 7 millones y
pico de hogares.
De éstos, en el 57 por ciento, la televisión ocupa
el lugar central de la recámara principal. En el 29
por ciento, el aparato se encuentra en otra recá-

Nada personal, la primera telenovela contem-

espacios. Este inconveniente podría haberse salvado con sólo aumentar el número de funciones.

poránea sobre la realidad contemporánea en manos
de una mujer de ficción "valiente, decidida, honesta
y un tanto salvaje", al decir de la actriz. La teleno-

evento de esta magnitud, el hecho de presentar
obras en espacios reducidos encarna una grave defi-

vela asumida en serio en un país dor.de todo, incluyendo la vida, es una telenovela constante.

mara, y en el resto se localiza en la cocina. Como

50

pese a la numerosa presencia de miembros de la
comunidad teatral nuevoleonesa y nacional.

sieron en la programación de los eventos.
El cupo limitado para asistir a las representaciones resultó en esta XVII Muestra una verdadera condenación. Al parecer el teatro de cámara
se impuso sobre las obras que exigen amplios

El Lazarillo de Tormes
Abrió la muestra El Lazarillo de Tormes, adaptación
de un texto de ÓScar Liera sobre este clásico de la

Si se considera el volumen de asistencia a un

picaresca española. Dirigida por el experimentado
Sergio García y con el desempeño del grupo del
CTAI (Centro Teatral de Arte Infantil), la obra no

ciencia cuando los trabajos programados apenas
suman las dos funciones. Resulta evidente que
ubicar en un teatro amplio un montaje ensayado

alcanza a despegar. La principal falla radica en la
irregularidad del tono en un texto donde predomi-

51

�nan anécdotas largamente descriptivas, estupendas
en su concepción narrativa, pero en las que escasean
las imágenes teatrales.
La experiencia de García logra una estructura
atractiva que combina el cambio de actores en las
distintas aventuras que corre El Lazarillo y a cuyo
envilecimiento asistimos. Una dirección que conoce
los recursos del teatro logra sacar partido de la espontaneidad de un reparto con escasa trayectoria
escénica; gracias a ello conforma una labor actoral
fresca que sin embargo no consigue transmitir la
ironía y amargura de los personajes ni condensar
la sordidez y desesperanza que se perciben en el
texto.

El Lazarillo de Tormes representa un teatro
didáctico, no en la acepción peyorativa del término,
y es preciso valorarlo, pues en este aspecto el
montaje cumple con su cometido. Los jóvenes
actores del CTAI -dentro de sus posibilidades e
independientemente de las deficiencias-han acercado su trabajo a jóvenes como ellos brindándoles
la oportunidad de un primer contacto con el teatro.
La selección de El Lazarillo de Tormes como obra
participante en la XVII Muestra Nacional de Teatro
provocó cierta incomodidad en integrantes de
nuestra comunidad teatral. Si este montaje, con
"todos los defectos del didactismo", ha conseguido
colocarse en este evento nacional, habría que cuestionar sobre sus causas a quienes en esta ciudad
están dedicados al teatro profesional.

Los niños de sal
Si El Lazarillo no recibió la total aprobación de la
crítica, la obra de Hernán Galindo corrió con mejor
suerte en la muestra. El montaje correspondió a El
tercer grupo de Jalisco y contó con la dirección de
Moisés Orozco.
Galindo debutó en 1988 con la comedia Todo
queda enfamilia y a partir de esa fecha ha producido

y la irrelevancia de la anécdota y explora con acierto
las posibilidades de la obra de estructura abierta.
Con una atmósfera onírica apoyada en recursos casi
cinematográficos recurre a diálogos poéticos en un
juego destinado a combinar intensamente la realidad con el recuerdo y la añoranza.
Los niños de sal constituye la obra más consistente de la producción dramática de Hemán Galindo. La puesta que el grupo jalisciense ha traído
a la XVII Muestra Nacional de Teatro se deriva del
reconocimiento que ha alcanzado la pieza en cuestión, ya que en 1994 obtuvo el Premio Nacional de
Teatro.

En Los niños de sal el autor se aleja de la
superficialidad en el tratamiento de los personajes

52

ción de Moisés Orozco ha logrado proyectar el
entrañable afecto que une a estos niños de sal que,
al igual que en el mito de la mujer de Lot, Raúl
reencuentra al volver sus ojos al pasado.

Conclusiones
Si el futuro de la muestra no es muy claro será preciso esperar a que se haga la luz sobre el panorama.
La crisis creativa que atraviesa el teatro mexicano
tiende a agravarse por las dificultades económicas
para armar producciones. Este hecho ha alcanzado
incluso al teatro comercial en la ciudad de México.
Una de las pocas alternativas consiste en el apoyo
de las instituciones gubernamentales. Desafortunadamente, ésta también posee sus inconvenientes.
En su extensa historia el teatro ha vivido largas
épocas de inmovilidad y oscurantismo. Como diría
Rodolfo Usigli en su obra Vacaciones:"El teatro consume mucha leña humana". Será preciso entonces
continuar trabajando para que ese fuego se avive;
pese a que con ello acabe consumiéndonos.

El montaje de Moisés Orozco se apega al texto
y pese a la correcta recreación de la atmósfera incurre en obviedades que evitan el lucimiento de
algunas imágenes y en ocasiones atentan contra la
concepción poética de los diálogos.
El error más grave y obvio de la puesta es el
acento costeño que el director marcó a los actores.
De entrada éste representa una interpretación absolutamente errónea de los códigos del teatro poético.
El acento tiñe de realismo un texto que no se encuentra en esta categoría y en consecuencia lo encaja en el teatro de retrato.
Si bien es cierto que Galindo roza el lugar común en ciertos momentos de la obra, el montaje
consigue acentuar estos defectos al crear imágenes
poéticas literales que en sí mismas se anulan. Los
apoyos visuales resultan innecesarios y no agregan
nada al discurso. El colmo es el final de la obra con
un toque sentimentaloide que el texto no posee: un
grupo de niños retoza en una playa, imagen que
intenta reforzar una situación expuesta a lo largo

un regular número de obras. Los primeros textos
de este dramaturgo regiomontano se sostienen en
el arquetipo y se avocan a contar una historia sin
pretensiones de innovación en la estructura o en el
planteamiento de las situaciones.

de la historia.
Pese a estas fallas, Orozco consigue armar con
corrección la estructura de la obra. Existen violaciones en los complicados cambios de tiempo y
espacio, pero finalmente los retazos consiguen
integrar el pasado de un hombre que vuelve irremediablemente al puerto de origen para reconstruir
una vida atada al pasado por el negro hilo de la
culpa.
El trabajo actoral alcanza momentos destacados aunque el discurso poético se adelanta a su
desempeño en algunas escenas. Marco Antonio
Orozco (Raúl) lleva el papel principal; Yosi Lugo
(Marina) y Marco ~tonio Pérez (Jonás) son convincentes y proyectan la labor interior de sus personajes.
Los apoyos escénicos en ocasiones rebasan las
exigencias de la atmósfera poética y alcanzan un
barroquismo gratuito como los adornos excesivos
de un pastel barato.
En Los niños de sal, Hernán Galindo explora el
poder de la amistad en la infancia y la pérdida irrecuperable de la inocencia. En este sentido la direc-

1
53

�rtes
plásticas
de poseer obras de un artista famoso, pensando que
por ello él gozará por ende del mismo prestigio.
En la medida en que haya quien pague fuertes
sumas de dinero por algo que pueda ser imitado a
un costo mucho más bajo, habrá terreno fértil para
que aparezcan las falsificaciones. Nadie se tomará
la molestia de falsificar algo cuyo valor de mercado
sea igual o menor al costo de producción o bien
falsificar obras de pintores desconocidos que por
lo mismo no tienen valor comercial.
Mucha gente piensa que una obra falsa nunca
podrá igualar al original y que por lo mismo es
relativamente fácil detectar cuando una pieza es
copia. Esta idea no puede ser más errónea. Es uno
de tantos mitos que se crean en tomo al arte. Los
que nunca han pintado se imaginan que lo que da
valor a las obras es la dificultad técnica para representar la realidad. Muchas piezas falsas son tan
buenas o mejores que los originales y hasta los más
connotados expertos del mundo han sido víctimas
de los falsificadores. Muchas de estas piezas han
estado expuestas en los principales museos y colecciones privadas del mundo por siglos, sin que nadie
siquiera sospechara de su falsedad.

El universo
de las falsificaciones
Eduardo Rubio Elosúa
A DIFERENCIA DE LA MAYOR1A DE LAS COSAS QUE SE

compran y se venden, en el arte no existe ninguna
relación entre el costo de producción y el precio de
venta. Tampoco existe una relación entre el precio
de una misma obra en diferentes momentos de su
historia. Una pintura que a finales del siglo pasado
se podía comprar por doscientos dólares, cien años
después se vende por millones de dólares. Asimismo obras por las que se pagaban cantidades muy
importantes en otras épocas, ahora no valen ni una
pequeña fracción de lo que se pagó entonces por
ellas. El tema de los precios ha sido un motivo de
curiosidad permanente y, cuando las obras alcanzan precios muy altos, la tentación de ganar dinero
fácil haciendo copias de obras a la manera de... se
vuelve irresistible para muchas personas.
El tema de las falsificaciones ha sido siempre
un tema nebuloso. Hay muy pocos casos que queden perfectamente claros. Este mundo está en
relación con la parte material y no la parte espiritual
de la obra de arte. Tiene su origen en el deseo de
ganar dinero fácil; en la posibilidad de explotar la
ignorancia del comprador unida al deseo de éste

Solamente en Estados Unidos entre 1904 y1914
se registró en aduana el ingreso de nueve mil quinientas obras originales de Rembrandt, que se integraron a las colecciones públicas y privadas más
prestigiadas de entonces. El número de obras reconocidas mundialmente como originales de Rembrandt ha ido cambiando con el tiempo; en 1913
Hofstede de Groot reconocía como originales novecientas ochenta y ocho telas; en 1923 W. R. Valentiner, otro experto en la obra de Rembrandt, recortó
la lista dejando como originales solamente setecientas; en 1935, Bredius realiza su propia investigación y reduce a seiscientas ochenta el número de

54

En el ámbito de las atribuciones también se da
el fenómeno opuesto, es decir, obras que se pensaba
que eran copias y que por ello estuvieron relegadas
a las bodegas de los museos, se reivindican gracias
a los resultados de análisis de laboratorio. Un caso
importante se dio con una Madona de Rafael. Siempre se creyó que la que estaba colgada en la Galería
de los Oficios en Florencia era original y la que
estaba en la National Gallery de Londres era la copia, por lo que ésta siempre estuvo relegada en las
bodegas del museo. Hace unos años se emprendieron estudios de laboratorio de ambas piezas y
se encontró que la de Londres correspondía plenamente a la manera en que Rafael utilizaba los materiales, particularmente la de hacer sus pinturas
en base a aceite de nuez. Este equívoco y muchos
más, de tantos expertos y por tantos años, demuestra cómo no se puede confiar sólo en el ''buen ojo"
y la experiencia del "experto". Se conocen muchos
casos de obras que por estar mal atribuidas o por
no estar firmadas se suponía que eran de artistas
de un nivel más bajo hasta que en una limpieza
apareció la firma y se descubrió que la obra era
original de un gran maestro.
En los ejemplos anteriores toqué un concepto
clave: la atribución. Una pintura de época que no
tiene firma, como es el caso de la mayoría de ellas
desde el siglo XIV hasta el siglo XVII, necesariamente tiene que ser atribuida a un autor y ante la
incertidumbre, ¿qué mejor para el vendedor que
atribuirla a algún maestro que esté más cotizado
en el mercado? Si la obra parece un Rubens, ¿por
qué atribuirla a uno de sus discípulos menos famoso y por ende menos caro? Esto es por supuesto un
fraude.
En la mayoría de los casos la venta de obras
de arte se realiza por medio de una subasta pública
o de una galería. Si la obra es llevada al galerista o
al subastador por alguien que no sea autoridad en
arte, supongamos que es llevada por alguien que
la heredó de su bisabuelo, es muy posible que le
hagan creer que la pieza es una obra de procedencia
desconocida que puede ser de tal siglo pero que
como había tantos artistas es muy difícil precisar
quién la pintó y, por lo mismo, su precio debe de
ser bastante bajo. Generalmente, si la mano de
algún maestro es muy evidente o la obra viene ya
con una atribución, lo que normalmente sucede es

originales; en 1968 Gerson reconoce como originales solamente quinientas; en 1990 el doctor Joshua Bruyn, quien está a cargo del Rembrandt Research Project, que depende de la Stitching Foundation, publica el corpus de la obra de Rembrandt
y reconoce como originales solamente trescientas
cincuenta obras. Esto nos muestra con claridad
cómo una atribución basada solamente en el "buen
ojo" y la experiencia de un experto puede estar
equivocada aunque la obra haya estado colgada en
un museo importante y haya sido reproducida en
monografíé'!,s o enciclopedias de arte de gran circulación. ¿Cuántos no nos hemos emocionado frente
a obras falsas creyendo que son originales? Es muy
posible, igualmente, que existan obras originales
de Rembrandt de mediana calidad y que actualmente sean atribuidas a otros artistas de su época.
No obstante, hay que decir que muchas de las copias de Rembrandt salieron de su taller y fueron
realizadas por sus discípulos. En otras se reconoce
en partes la mano del maestro pero la mayor parte
del cuadro se atribuye a algún discípulo. Se conocen
obras que habiendo sido realizadas enteramente
por un alumno llevan la fuma original de Rembrandt y suponen los expertos que en más de una
ocasión el maestro pudo haber firmado estas obras
para que sus estudiantes pudieran vender a un
mejor precio sus trabajos. No hay que olvidar que
tanto Rembrandt como Rubens fueron comerciantes en arte. De Rubens se conoce que él mismo
ordenaba a los que trabajaban en su taller realizar
copias de sus cuadros que después él vendía como
originales. Hay documentos escritos por él mismo
en donde propone trueques a cambio de obras,
algunas pintadas totalmente por él, otras hechas
en su taller, y otras en las que él no metió mano. Se
sabe que Rubens en su taller aceptaba encargos para
realizar copias de obras de otros artistas.
El caso de las obras de Corot es también escandaloso, pues se tienen reconocidas como originales
de él cuatrocientas obras y hay más de cuatro mil
colgadas en museos de Estados Unidos. Respecto
a las tablas de los primitivos flamencos se tienen
registradas como originales cerca de cuatro mil
quinientas obras, y únicamente sesenta de ellas han
podido ser atribuidas a un autor, las demás se reconocen sólo como de época. Esta lista podría ser
recortada si se aplicaran criterios más rigurosos.

55

�que le hacen creer que no es completamente original sino que es "del círculo de ..." o "del taller de...";
"a la manera de ..." o "after..." Pero si la obra fue
adquirida por algún marchand, éste tratará de hacerla pasar por algo mucho más valioso para que
resulte un gran negocio. Este tipo de acciones son
cotidianas tanto en las galerías como en .las más
prestigiadas casas de subastas del mundo tanto
para la pintura antigua como para la pintura
moderna, no así para la obra contemporánea.
Hablo de pintura moderna refiriéndome a obras
que fueron supuestamente pintadas
antes de 1960 y cuyos autores ya murieron. En las obras
de reciente factura
hay más controles y
en la inmensa mayoría de los casos el
artista está vivo y
puede determinar
si la obra la pintó él
o no. Ninguna de
las casas de subasta
se hace responsable
por la autenticidad
de obras que hayan
sido pintadas antes
de 1870.
En estos tiempos el mercado es
tan activo y las piezas cambian tan
rápido no sólo de país, sino de continente, que es
casi imposible seguirles la huella. Una obra que fue
puesta en venta en una subasta en Montpellier,
Francia, aparece seis meses después en Londres,
un año después en Nueva York o en Tokio, y así
sucesivamente. Generalmente las obras viajarán a
los sitios en donde se puedan vender por un mejor
precio. La velocidad a la que se mueven las obras
es un factor determinante de las malas atribuciones,
pues no existen en el mundo tantos especialistas

capaces de dictaminar autenticidades serias a ese
ritmo. Las atribuciones realizadas por gente seria
pueden requerir en ocasiones años de estudio estilístico, histórico y de laboratorio confrontando las
obras en proceso de estudio con otras ya probadas
del mismo autor.
La inmensa mayoría de los llamados expertos
extienden certificados de autenticidad con sólo ver
la obra un minuto, confiando en su buen ojo, su

Los amantes de Pablo Picasso

experiencia y en
quien le facilita la
obra un minuto. Los
certificados de autenticidad son solamente atribuciones.
Quien extiende un
certificado emite
una opinión personal de acuerdo a su
experiencia y a su
calidad moral. Yo no
quisiera pensar que
no existen expertos o
historiadores del arte honestos, sin embargo, la historia nos
demuestra que los
más grandes expertos e historiadores
del arte, así como los
más importantes galeristas internacionales, no han resistido a la tentación de
ganar fuertes sumas
de dinero por realizar atribuciones que
en el fondo son sólo

mentirillas piadosas.
Incluso este tipo de fraude es muy difícil de
probar y por lo general queda impune al decirse
como pretexto que ellos actuaron de buena fe y que
fueron igualmente víctimas de otra persona. Lo más
que llega a suceder es que demostrado el fraude,
los tribunales exijan la retribución del dinero al afectado. Las leyes por lo general otorgan mucho terreno de acción en este sentido a los involucrados en
el negocio de las obras de arte. Sólo cuando se des-

56

la tentación de seguir explotando la mina de oro y
son muy pocos los riesgos. Por supuesto que ningún familiar del difunto va a reconocer que son
ellos, los familiares, los que falsifican la obra de su
padre o de su abuelo, y tratarán de darle a su negocio un halo de legitimidad y seriedad, pues de lo
contrario se les acabaría. Esto sucede a diario desde
Picasso hasta Carlos Mérida.
Cuando la obra de arte es adquirida por un
coleccionista
privado generalmente ésta
va directamente a los
muros de su
casa y no pasa
por ningún
análisis posterior hasta que
la pieza es donada o es solicitada por algún museo
para exhibirse. Cuando esto sucede, si
nadie siembra
la duda sobre
su autenticidad, la obra se
acredita como
buena por haber sido expuesta en un
museo. El número de obras
que son soliciAIAonelra!o de Rembrandt tadas para exposición en los museos es muy reducido respecto
al número de obras que se venden, por lo que la
probabilidad de que se descubra el fraude es baja.
De cualquier manera esto sería la excepción. La
mayoría de los coleccionistas han caído en la trampa, al igual que la mayoría de los curadores de los
grandes museos del mundo. Además de la atribución fraudulenta que se da principalmente con
las obras antiguas y de calidad, existen muchas
otras maneras de falsificar obras, por ejemplo la

cubre una banda de traficantes o de falsificadores
y que los sorprenden in Jraganti, los mandan a prisión. ¿Quién iba a dudar de la palabra escrita de
Bemard Berenson, de Lionello Venturi o de Sir Kenneth Clark? Aun en el supuesto de que se llevara a
la corte un caso de errónea atribución, ¿quién sería
capaz de contradecir al más grande experto en la
materia? En estos casos sólo la opinión de otro experto con la misma o mayor autoridad pudiera
hacerlo.
Hay que
señalar que el
fenómeno de
los certificados
d e autenticidad es reciente
y que fue determinado en
gran parte por
compradores
ignorantes que
buscan amparar su inversión en un papel como si esto fuese prueba
incuestionable.
Falsificar un
certificado es
aún más fácil
que falsificar
una obra y, de
suyo, los casos
más flagrantes
de falsificación
han sido los
que practican
los familiares
de los artistas difuntos. ¿Quién dudaría de la palabra de la viuda que acompañó al artista toda una
vida? Sin embargo las viudas, los hijos y los nietos
han encontrado una manera de hacer negocio fácil
explotando la posibilidad de extender certificados
de obras "póstumas", argumentando que éstas fueron encontradas en el taller del artista. ¿Quién puede dudar de su palabra?¿Quién puede tener mayor
autoridad para extender un certificado de autenticidad que la propia familia del artista? Es muy fuerte

57

�como pintarle ropa a los desnudos o cambiarle la
fisonomía a un rostro deben de considerarse falsificaciones. Un grabado que sea reproducido incluso
a partir de la placa original pero sin consentimiento
de su autor es también un falso. Y así dentro de
este universo encontramos múltiples posibilidades
y sería muy difícil en tan poco espacio analizar
todas ellas.
La historia de las falsificaciones es tan larga
como la historia del gusto por coleccionar y este
gusto va cambiando con el tiempo por lo que los
falsificadores tienen que estar muy alertas al gusto
del momento si quieren que sus piezas encuentren
comprador a precios altos.
Lo que me invita a la reflexión no es si una
obra es falsa o no, sino cómo cambia nuestra percepción y nuestra valoración de una obra por el hecho
de haber sido o no realizada por la mano de alguien
reconocido. La obra de arte pierde todo su significado como mensaje y se convierte en un objeto mágico
que contiene toda la energía y la genialidad del gran
maestro. Si la obra no es original del gran artista
entonces no tiene ninguna magia y ninguna energía. ¿En qué cambia el mensaje de la obra el que
haya sido realizada por uno u otro? ¿Qué es lo que
me emociona de una obra, lo que me quiere decir o
el que haya sido realizada por tal artista? ¿Por qué
cambia mi actitud frente a una pieza que me ha
emocionado profundamente por el solo hecho de
que yo descubra que no fue pintada por quien yo
suponía? ¿Podría distinguir un original de una
buena copia? ¿Por qué estoy dispuesto a pagar cien
veces más por una obra original que por una excelente copia?
Me gustaría poder profundizar más en este
punto, pues se relaciona tanto con las obras originales como con las obras falsas. Nosotros estamos dispuestos a pagar por la ilusión y no por el objeto.
Mientras nos hagan creer que la obra es de alguien
importante nos emocionamos y nos detenemos a
observarla aunque la obra en realidad no lo sea. Si
alguien nos muestra su colección de obras de grandes maestros, éste se convierte en sujeto de admiración y de envidia, pero bastaría con que nos enterásemos que sus obras son falsas para que perdiera
nuestra admiración y respeto y posiblemente nos
inspirase lástima. Mientras... las obras permanecen
allí, inmutables.

copia burda y la copia con variaciones, esto es, obras
recientes pintadas a la manera de Chagall o de
Matisse que hacen pasar por originales de éstos.
Este es un fenómeno común en el que curiosamente
no es que el pintor quiera engañar a nadie, sino el
que vende la obra quien, sabiendo que se trata de
una copia, la vende como si fuera original, incluso
mostrando papeles de expertos que la acreditan
como tal. En la mayoría de los casos que se han
estudiado resulta que el falsificador es un arte dealer
o un marchand establecido, y que los propios
productores no tenían noticia de que sus cuadros
se estuviesen vendiendo como originales. Tal fue
el caso de Alceo Dossena o el de Réal Lessard, quienes siendo excelentes artesanos fueron engañados;
el primero por el anticuario Fasoli y el segundo por
Fernand Legros, ambos marchands sin escrúpulos
con clientelas de muy alto nivel.
Desde luego que también existen los casos de
quienes falsifican obras con todo conocimiento de
causa y con toda la intención de engañar a los más
afamados expertos, como fue el caso de Han Van
Meegeren, quien falsificó a la mayoría de los maestros flamencos del siglo XVIl, principalmente a
Johan..'les Vermeer; o el de Elmyr de Hory, quien
pintó maravillosas obras de Picasso, Renoir, Matisse, Modigliani y otros.
Aunque parezca increíble se han dado casos
en que obras falsas han sido presentadas a los artistas buscando que reconozcan que se les olvidó firmar la obra o simplemente que extienda de su puño
y letra una certificación de que él es el autor. Kees
Van Dongen no sólo reconoció ser él el autor, sino
que se acordaba claramente de la modelo y de por
qué no le firmó la obra. En realidad el cuadro había
sido pintado por un joven en California, utilizando
como modelo a una amiga, cuarenta años después.
Van Dongen escribió al reverso del cuadro: "Esta
obra fue pintada por mí el año de 1910". Se sabe
que experiencias similares les sucedieron a Picasso,
Cézanne y Matisse.
Cabe mencionar que no sólo es en base a malas atribuciones, a certificados de autenticidad dudosos o a copias como se presentan los falsos. Una
pintura dañada que haya sido restaurada en áreas
importantes ya no es una obra original. Una pintura
que sea firmada por otra persona que no sea su
autor; una pintura que haya sufrido alteraciones,

58

ibros
Sin embargo el espíritu de la palabras migrantes y
tornadizas desaparece en el Lexicón del noreste de México
de Ricardo Elizondo; en este libro las palabras no evolucionan. Inquieta su quietud.
El trabajo ofrece como rasgo principal que el lenguaje norestense es extremoso como el clima: "autorizado
o disidente", rural o citadino, neologista o arcaico, centrífugo o centrípeto. De tal forma, posee voces que se
van muriendo con los abuelos en el campo y giros lanzados a la calle por jóvenes que en materia de neologismos
son inagotables.
El lenguaje norestense, podemos adelantar, pierde
su tipicidad por muerte ñatural y va gestándose el nuevo
lenguaje norestense que será típico en el siglo XXI.
Agoniza en el espacio rural y renace en la calle citadina.
Ese es el paisaje que nos muestra Elizondo en el

Lexicón, un buen intento
Genaro Huacal
Ricardo Elizondo Elizondo

Lexicón del noreste de México
Fondo de Cultura Económica
México, 1996.

recorrido alfabético por nuestra patria chica lingüística.
Es notoria la cantidad de palabras, muy nuestras, que
no fueron incluidas, y es obvio las tantas que están de
sobra por ser de uso general en otras entidades y, más

Llls palilbras pQSlln ltntamentt frente a mi baloon.
uCanáón deotoñow,J06é Luis Perales

aún, en todo el país.
El lector se queda con mal sabor de boca por la falta

EL LENGUAJE NORESTENSE DEMUESIRA EN si MISMO, DESI mismo

de rigor en ambos sentidos y la facilidad con que se incurrió en ello. Sin embargo, en tiempos en que el lenguaje
visual le gana al texto, el Lexicón del noreste de México

y por sf mismo su autarquía, imposible de atrapar su

lexis en un lexicón. Basta llegar de un estado a otro, en
esta región, para sentimos mágicamente en otro país, con
su clima, geografía, gastronomía y modos de hablar

provoca que el lenguaje oral tome el lugar que le corresponde.
Nos hace reflexionar en el ejercicio lingüístico de
todos los días, agudiza nuestros sentidos para captarlo,
dilucidarlo, saborearlo. Este libro es un buen principio,

peculiares.
Difícilmente podría hablarse de un lenguaje norestense si sabemos que Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas son entidades únicas y particulares. Nuevo León

no del todo afortunado, que da pie a inminentes trabajos

es, en muchísimos aspectos, Monterrey y viceversa. He

que si se cultivan con el rigor necesario e insoslayable

aquí que a la sombra del Cerro de la Silla nos amalga-

estarán a la altura del tema.
Los facilismos sexuales incluidos echan a perder las

mamos gente de varios estados con preponderancia de
los vecinos, atraídos por el estudio y el trabajo.
Agregaremos las entidades que a su vez se acercan
como círculos concéntricos formados al caer una piedra

buenas intenciones del autor; el primer indicio que nos
pone en alerta, hasta concluir en un abusivo registro de
terminajos que más que asustar a las buenas conciencias,
provocan pena ajena en las malas por la ingenuidad que

en el agua. Esto demuestra que el noreste es un crisol
lingüístico que se nutre de aquí y allá, con las palabras

destellan.

trashumantes que se cobijan en su estancia.

59

�buscar no tanto una Ética para náufragos -para decirlo
con la voz de José Antonio Marina- como trazar una
carta de la ética, sus navegaciones y naufragios.
En El ethos, destino del hombre el lector advierte una
reflexión sobre la condición humana como una condición
ética, inspirada por un lado en un conocimiento de la filosofía griega clásica (Platón, Aristóteles, los presocráticos) y por el otro en un saber critico o de la crisis que se
bifurca por un lado en un manejo de los discursos modernos encarnados en Nietzsche, Heidegger y Freud y por
el otro en una inquietud consciente sobre la propia histórica circunstancia. La condición sobre la condición humana como condición ética, del mundo como mundo en
emergencia, se plantea como una discusión ineludible.
Ineludible porque se deriva y remite a aquellos discursos
fundadores y contra los cuales se coteja constantemente
el discurso de los valores. Ineludible porque se da como
una discusión urgida por el saber de la crisis o sobre la
crisis tanto como por la experiencia humana e histórica.
Urgida o avivada; se diría que el enfrentamiento entre
universalismo y relativismo se resuelve aquí en la inflexión de uno en otro como una chispa que surge al frotar
dos pedernales. Este radicalismo filosófico tiene un valor
doble al damos a leer los textos clásicos a la luz ~ al
calor- del mundo histórico e intelectual circundante y
de situar, por otro lado, para nosotros cuestiones que nos
desviven -por ejemplo el suicidio y la pena de muerte-a la luz de una filosofía moral de estirpe humanística y
no, como es más habitual hoy, de linaje lógico. Tal acercamiento no sería posible si Ethos, el destino del hombre -al
igual que la obra toda de la autora-no estuviese animado por una pasión intelectual, un amor a las ideas que
sabe expresarse con aquella claridad que sabe hacer sentir
al lector desarmado que es posible adentrarse sin lágrimas en ciertos grandes textos de la filosofía antigua y
moderna. El ethos, destino del hombre es título, ya se dijo,
que se antoja apropiado para cubrir la obra de toda la
autora. El libro aquí reseñado se divide en dos grandes
partes que a su vez se dividen en otras dos. Dos partes;
digamos una sobre el ser del valor y otra sobre las condiciones del ethos.
Al lector le hubiese gustado que hubiese en el libro
(y lo hay en la obra de Juliana González) una meditación
más amplia sobre la libertad, una biografía del daimón
responsable. Ese es justamente el asunto del ensayo que
arranca la segunda parte de "El ethos ante la vida y la
muerte", el texto a mi parecer más original y palpitante
de este libro que sabe enlazar firmamento y tierra firme.
No me parece inoportuno llamar la atención sobre
la imagen que ilustra la portada del libro. Reproduce un
fragmento rupestre de la cueva La Pintada en México,
en Baja California Sur. La imagen no sólo habla de que

Estación de un itinerario
intelectual
Adolfo Castañón
Juliana González
El ethos, destino del hombre
FCE/ Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
México, 1996, 164 pp.
donde vtrti por mi dichosa historia
quien mt!s leyere en ella,
que es dula libertad lo menos de ella
• A la Libertad", Lope de Vega

UN LIBRO DE FILOSOF1A ESCRITO POR UNA MUJER NO ES ENllL SICLO

que corre a su fin -y que para algunos ya terminó- algo del todo inusitado. Su autora podría llamarse Hannah
Arendt, Simone de Beauvoir, Catherine Clément, Iris
Murdoch, María Antonieta Macciocchi o, entre nosotros,
Victoria Campos, Victoria Combalía, Olbeth Hansberg o
Juliana González, la autora del libro que hoy presentamos
aquí, en un día bisiesto o bisextil. El ethos, destino del hombre es la más reciente estación escrita de un itinerario
intelectual ya considerable y que podemos decir marcado
no sólo por Jfueas de argumentación y preocupaciones
congruentes sino también por un estilo, una actitud reflexiva que no excluye ni rigor ni pasión ni aun cierta impetuosa elegancia. La más reciente estación escrita, pues
Juliana González no ha descartado por dedicarse a la
contemplativa esa vita activa del saber que sostiene a la
Universidad y que consiste en dar cursos y seminarios,
dirigir tesis, organizar congresos y simposios, editar
libros propios y ajenos y afanarse en fin en ese gobierno
de la nave académica que ha sido, primero, la secretaria
general de la Facultad de Filosofía y Letras y luego desde
1990 a la fecha la dirección de la misma. Vita contemplativa y vita activa que le han permitido reflexionar y
tener la experiencia de contrastar lo que Juan Nuño llamó
"el doble problema del estatus de los valores (qué son) y
del valor de los valores (cómo medirlos)". El ethos, destino
del hombre, un título que abre a tal punto horizontes que
el lector se arriesga a preguntar si no convendría como
leyenda emblemática para cubrir toda la obra de la más
conspicua disdpula del impecable Eduardo Nicol. ¿No
son los avatares de la vocación ética y valorativa del ser
humano uno de los hilos conductores de El malestar en la
moral. Freud y la crisis de la ética (1986), Ética y Libertad
(1989), El héroe en el alma. Tres ensayos sobre Nietzsche (1993),
fibra óptica, hilo conductor de esta pensadora resuelta a

60

hubo en México, en tiempos muy antiguos, hombres adictos a mirar y pintar las paredes de la caverna. Alude acaso
a otro hecho inquietante: igual que se dio en aquella edad
una paleopolítica y un arte y seguramente una moral y
un ethos, se da hoy también, en los inicios de esta nueva
edad de piedra-como la ha llamado el filósofo alemán
Peter Sloterdijk-, un arte y una reflexión ética que dependen tanto del canon humanista tradicional como del
discurso que brota de la intemperie. El ethos, destino del
hombre puede leerse así como un mensaje singular que
nos permite desencadenar el diálogo en nosotros mismos
entre el pasado yel porvenil; lo universal y lo relativo.
Una lección de convivencia que merece gratitud y algo
más: relectura.

Posmodernidad y educación
Eloísa Heredia
Alicia de Alba (comp.)
Posmodernidad y educación
Col. Problemas educativos de México. CESU-UNAM
México, 1995

UNO DE LOS ASPECTOS QUE HA SIDO POCO TRABAJADO EN EL

campo de la educación, en nuestro país, han sido las posibles conexiones entre la construcción social del campo
posmodemo y la pedagogía, incluyendo en ella las reflexiones sobre la institución escolar, la construcción del
sujeto y la construcción del conocimiento.
Este volumen reúne ocho ensayos, todos escritos al
final de la década pasada o a inicios de los años noventa,
en los cuales se aborda desde los diversos espacios contextuales y de significaciones de los autores, los distintos
matices que esta fecunda relación puede llegar a construii:
Catedráticos de la Universidad Nacional de Autónoma de México, investigadores del Instituto Politécnico
Nacional, así como otros expertos reconocidos por su
trabajo fecundo en el tema como Adriana Puiggrós, Henry Giroux y Peter McLaren presentan las distintas
aportaciones que se reúnen en este trabajo, proporcionándole al lector un sinnúmero de problematizaciones a
partir de las cuales inevitablemente el lector puede
reflexionar sobre su propia práctica y contexto.
En el primero de estos ensayos, "Horizonte posmodemo y configuración social", Rosa Nidia Buenfil Burgos
hace una revisión y deslinde de las distintas interpretaciones sobre el escurridizo carácter de la posmodernidad en los autores que en conjunto han aportado a

través de sus propias de-construcciones, el tejido complejo que anuncia el fin de los metarrelatos.
AsíLyotard (1988), tacan (1983), Castoriadis (1975),
Derrida (1986), Rotry (1989) Foucault (1982), Kuhn (1983),
y Mouffe (1987), entre otros autores clásicos son estudiados desde las propias construcciones que sobre la posmodernidad realizan o bien en su propio discurso que construyen cada cual en sus propios espacios conceptuales.
Realidades relativas, liquidación de la universalidad,
cuestionamiento de la racionalidad central de la historia,
erosión de los planteamientos del pensamiento moderno,
constituyen, entre otros, los señalamientos a donde
apuntan estas posibilidades de enunciación cuya mira
es la utopía de la emancipación.
Como parte del análisis que Buenfil Burgos realiza,
la racionalidad comunicativa habermasiana merece un
lugar central al deslindar su tesis acerca de la escasa
posibilidad emancipatoria que ella posee, al proponer
un nuevo centro permanente.
Dos son los trabajos que el volumen presenta de
Henry Giroux, en "La pedagogía de frontera en la era
del posmodernismo", dibuja los contornos de la posmodernidad en una construcción que incluye la crítica a los
supuestos o bases de la sociedad moderna.
Para Giroux, el discurso y la cultura signada por el
posmodernismo hacen una implacable crítica a los
supuestos tradicionales de la sociedad moderna: sus
nociones de progreso, orden y linealidad en la historia;
el predominio de la cultura occidental junto con el proyecto político liberal que encierra y del que se exclúye
"a todos aquellos que han sido considerados como
subordinados y/ o sujetos a relaciones de opresión debido
a su color, clase, etnia, raza, o capital cultural y social"(70).
Se dibujan, al mismo tiempo, los signos del posmodernismo en los que los referentes no son ya unívocos ni
centrales, donde se acude a nuevas cadenas de significaciones e imágenes vertiginosamente generadas por los
sistemas de comunicación, a tal punto que "se oscurece
la diferencia entre realidad e imagen"(71). El posmodernismo de la resistencia que plantea el autor, propone entre
otros elementos, no un sujeto unificado y racional como
lo ha entendido el modelo de sociedad moderna, sino
uno contradictorio y multiestratificado en quien la posibilidad de la autorrelación y la acción se den en el conocimiento de sus propios límites: históricos, estructurales e
ideológicos.
Al dibujar estos contornos, el autor estructura las
bases de la pedagogía crítica ("pedagogía de frontera o
de la resistencia") en la que se subraya la búsqueda de
un sujeto crítico y se cuestionan las bases de dominación que crean inequidades.
El aprendizaje, desde este plano, se encuentra di-

61

�mensionado a los distintos parámetros de lugar, identidad, historia y poder.

tor puede construir una panorámica integradora del desarrollo conceptual en este campo.

La pedagogía de la resistencia de Giroux encuentra
una alternativa en la construcción de significados para

Otro de los enriquecedores trabajos que integran
este texto, es "Posmodernidad y educación. Implicacio-

el sujeto a partir de la textualidad y reinterpretación de
códigos que retoma del trabajo de Scholes (1985). Con-

nes epistémicas y conceptuales en los discursos educativos" de Alicia de Alba; este trabajo constituye al
mismo tiempo un ensayo en el que se realiza una crítica
al discurso posmoderno en el campo de la educación y a

tramemoria, multiplicidad de posibilidades no unívocas
de aprendizaje y comprensión de los propios límites de
los maestros se integran inextricablemente en la propuesta pedagógica de Giroux.
En el segundo de los trabajos que aquí se p'resentan
de este mismo autor, "El posmodernismo y el discurso
de la crítica educativa" (1989) se presentan los elementos
de la crítica posmodernista de la sociedad moderna, ya
mencionados, sin embargo, en este trabajo, realiza inicialmente una exploración de las bases teóricas del significado del posmodernismo y en un segundo momento,
"las diversas transformaciones discursivas y estructurales que caracterizan la que puede ser llamada la cultura posmodernista del capitalismo tardío"(231), en las
que se ha plasmado la condición posmoderna. En su primer análisis subraya la perspectiva de Lyotard en relación
a las cambiantes condiciones que permean la organización social y trastocan viejos hábitos y prácticas sociales.
Junto con este análisis, también se incorpora la noción
de reemplazo de nacionalismos por el multinacionalismo
de las corporaciones "y el surgimiento de poderes económicos fuera de las relaciones occidentales industrializadas"(238) de Aronowitz (1988).*

la teoría social sin compromiso y plantea los señalamientos para un "posmodernismo del contacto cultural".
En el centro de su crítica coloca la miopía del posmodernismo, ante "su imposibilidad de superar su popio

de construcciones subjetivas que posibilitan la construcción de la identidad.
Por otra parte, el trabajo de Adriana Puiggrós presenta un análisis crítico respecto a la construcción de la

rales que explican la aparición de la posmodernidad, que
se relacionan directamente con "los cambios en la redistribución global del poder político y la legitimación cultural. La destotalización y la descentralización del poder
en Occidente, las transformaciones en las fuerzas de

En los otros ensayos que forman parte de este texto,
concretamente en los dos de Peter McLaren, se pueden
encontrar otros análisis cercanos al posmodernismo crítico de Giroux, al plantear los rasgos de la pedagogía
crítica. En esta línea, para McLaren la pedagogía radical
adquiere sus principales rasgos de emancipación y posibilidad, por lo cual lleva su análisis al trabajo de Freire.

producción y las nuevas formas de crítica cultural"(238).

Finalmente, el trabajo "La escuela en el debate de

Finalmente, se presentan los elementos que para Giroux en el posmodernismo representan una posibilidad

la modernidad -posmodernidad" de Angel Díaz Barriga, también se integra en este volumen ofreciendo un

de emancipación al incorporar posibilidades de reflexión
y crítica, al dar significado a voces múltiples aprehendiendo al mismo tiempo las particularidades de sus contextos, al evadir y rechazar narraciones maestras; al recu-

sucede después de la tormenta, después de la caída,

Libertad González

después del dolor, el tiempo de la reconstrucción, del
sosiego y la fe. Houston es una larga pregunta, un grito,
una agonía, pero también una aceptación. Sorprende en

¾ ♦•
!~~,--

·

N

1

--

w.,,;.,, !fa,,,,.,,

este volumen la manera en que la autora maneja una serie
de términos no muy comunes al discurso poético, como
todo lo relacionado con el lenguaje técnico médico y que,
no obstante su "frialdad", o quizá por ello, da la medida
exacta de lo que se quiere expresar: la enfermedad en
toda su crudeza. El poema tiene como telón de fondo un

ilfl~4

..

·

~
-t¡4

#-

h
Jj
fI¡ . OUSTON .J
'

origen y pertenencia cultural: la cultura occidental" (150).
Entre los rasgos del posmodernismo del contacto
cultural plantea su conflictividad (las partes intentan
someter y dominar al otro) en el terreno cultural y en ésta centra tanto su capacidad de producción de significados como en su elaboración de productos culturales y

posmodernidad y su aplicabilidad para los países de
América Latina, así como los elementos ideológicos
presentes en los discursos educativos en los distintos contextos; constituye un instrumento conceptual de categorización y agrupamiento del que se sirve para describir
los rasgos sobresalientes en las distintas economías y
contextos culturales de estos países.

Un aspecto que no fue descuidado por Giroux en
este trabajo es la interpretación acerca de las bases cultu-

Contraportada

,....... . . . . , --

J~

escenario conformado por calles, paredes de hospital, una
ventana a través de la cual no se ve nada más que el
dolor. Houston: una ciudad, una esperanza, una herida
punzante, un recuerdo, un poema.

PtlC~,U

:i

Ethel Krauze

Houston
Diana
México, 1996.
LA ESCRITIJRA COMO SUPERVIVENOA, LA PALABRA COMO ARMA

contra la realidad inhabitable, y como espacio de reconciliación, son las primeras impresiones que deja la lectura
de este volumen que concentra en un solo poema la bipolaridad de la existencia humana. Con una adecuada dosificación de lirismo y narratividad, la autora da cuenta
de la única y verdadera tragedia del amor: la separación
definitiva de los amantes. Diestra en el manejo del ritmo
y la temporalidad, Krauze presenta en la primera de las
dos partes que componen el poema, una serie de imá-

Jorge Volpi

El temperamento melancólico
Nueva imagen
México,1996.

genes cada vez más fuertes, cada vez más rápidas, una
especie de tobogán que arrastra al lector, quien, desprevenido, no sabe cuándo y dónde se va a detener. Hay
una primera culminación a la que sobreviene, como

VOLPI, ANUNCIADO COMO UNO DE LOS EXPOS!lDRES DE LA

llamada generación del Crack, en la cual se incluyen nom-

análisis de la institución escolar desde la perspectiva moderna a fin de explorar algunos de los sentidos que se
asignan a ella y la manera "como el proceso histórico ha
deformado y cancelado a los mismos" (214). Todo ello

perar las formas de lo Otro y dar una fundamentación

con el ánimo de estructurar más que una crítica a este
proceso, las posibilidades de que la escuela pueda abandonar prácticas alienantes.

para comprenderlo, al desterritorializar el discurso, y al
revalorar el valor de lo cotidiano como fuente de acción,
entre otras de las posibilidades que este discursocondición proporcionan.

Tras la diversidad de planteamientos y construcciones, el lector puede encontrar un rasgo común, una

Los análisis de Giroux y de Buenfil Burgos comprenden las visiones teóricas y críticas con las que el lec-

tendencia liberadora, un ánimo de emancipación que la
reflexión cultural del posmodernismo y sus implicaciones en educación pueden llegar a generar.

• "Posmodemism and Politics". 5-0cial text, 18, 1987-1988.

62

EN DIOEMBRE SE DIO EL DICTAMEN DEL CERTAMEN DE BECAS DE
Investigación Alfredo Gracia Vicente, al que convocó la
Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL. El jurado
compuesto por Roberto Escarnilla, Nicolás Duarte y Silvia
Zapata, eligió los proyectos de los jóvenes universitarios
César Manjarrez Arriaga, Luis Alberto Valdés Rodríguez y
Abe! Garza Martínez. Los tres estudiantes regulares de la
Universidad y para el desarrollo de sus proyectos recibirán
un apoyo económico de dos mil pesos mensuales durante
tres meses.

EL ARCABUZ .
CONCLUYÓ 1996 CON EL BUEN SABOR DE LA PROUFERAOÓN DE OBRAS
literarias y empezó 1997 con la pena por la pérdida de Xorge
Manuel González, poeta, maestro y amigo de los escritores
de esta ciudad. Impartía la cátedra de la generosidad y le
gustaba ayudar a los jóvenes. Fue más generoso con los demás que con su persona y las enfermedades lo oprimieron
hasta este 13 de enero.

63

�tudio de Francisco Javier Martínez dedicado al caso
ISSSTELEÓN en la prensa regiomontana, entre otros.
Como es común en este tipo de revista, se incluyen las
normas para la entrega de originales, en las cuales se nota
un exagerado puntillismo. No se apunta la frecuencia
con la que se publicará pero mientras aparece el segundo
número reciba un saludo esta recién nacida.

bres como los de Eloy Urroz, Ignacio Padilla y Ricardo
Chávez Castañeda, publica su quinto libro de narrativa.
Cine, literatura y psicología son las coordenadas a través
de las cuales el autor entreteje su historia. Se trata aquí
de un proyecto de entrada ambicioso que busca concatenar los tiempos de la narración con los de la realización
cinematográfica: a medida que se avanza en la filn)ación
de una película, se va contando una historia y a la vez se
va desarrollando la vida. Los personajes-actores-personas recurren a sus propias vivencias y frustraci9nes para
responder a los requerimientos de un guión que no ha
sido escrito pero que promete ser la obra máxima de Car!
Gustav Gruber, un director alemán que en el ocaso de su
vida decide experimentar con el potencial psicológico
de los actores. A la manera de un dios todopoderoso y
manipulador, Gruber juega con los elegidos. Aunque el
planteamiento inicial resulta atractivo, la novela decae
en momentos porque resulta muy forzado sostener el
perfil de los personajes; no hay tal profundidad psicológica, más bien se trata de personajes planos que no
logran convencer. Los distintos recursos narrativos que
Volpi utiliza, por ejemplo las fichas biográficas de cada
personaje, se vuelven monótonas y a veces gratuitas. Incluso el título le queda grande a la novela. Pese a lo anterior, hay que destacar dos méritos: el autor logra mantener la intriga y, con ello, captura la atención del lector,
lo cual es mucho decir tratándose de una novela de casi
trescientas páginas.

Como un espacio para la publicación de trabajos pertenecientes a las áreas de humanidades y ciencias sociales,

el Tecnológico de Monterrey cuenta con una nueva publicación; se trata de una revista de corte académico, dirigida, por lo tanto, a maestros, investigadores y estudiantes. Cuenta con un consejo editorial integrado por profesores de dicha institución, así como maestros de la
UNAM, El Colegio de México, La Universidad de las
Cruces, Nuevo México y la Universidad de Indiana. La
revista presenta cinco secciones: tres de ellas dedicadas
a trabajos de investigación en las áreas de literatura,
lingüística y ciencias sociales; una sección llamada
"Desde el campus" en la que se da cabida a entrevistas o
discursos de las distintas personalidades que visitan el
ITESM, y una última sección para reseñas de libros. En
este primer número se reúnen trabajos de distinta índole,
por ejemplo, para el caso de estudios de literatura, aparece el trabajo de Luis Felipe Alvarado en torno a la obra
de Roa Bastos o el estudio de Eduardo Parrilla Sotomayor
sobre Umberto Eco; también se publica una entrevista
con Carlos Fuentes y la transcripción de una conferencia
dictada por Cecilia Soto en una de sus visitas a esta
institución educativa; en el rubro de lingüística se incluye,
por mencionar uno, el trabajo de Caro! Carpenter sobre
el "spanglish" (por cierto, es un texto publicado en inglés); en relación a las ciencias sociales se publica el es-

fa YA TRAOIOONAL CoNCURSO NAOONAL DE DRAMATIJRGIA DE LA

LAs BASFS DE LA CONVOCATORIA PARA EL PREMIO A LA ARru DE LA

UANL en esta edición tendrá un premio de 15 mil pesos.
Todavía tienen tiempo los dramaturgos de concursar. Se
recibirán trabajos participantes hasta el 31 de enero. Los
interesados deberán enviar un original y tres copias de una
o varias obras de teatro inéditas, que tengan una extensión
de entre 70 y 100 cuartillas, al Departamento de Difusión
Cultural de la UANL, Estadio Universitario, junto a la puerta
13, Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León. Los trabajos deberán estar firmados con seudónimo y
en sobre aparte poner su ficha de identificación.

UANL en su nueva edición tienen un punto que aclara la
confusión que para algunos existía respecto al reconocimiento. Este es que puede participar cualquier persona,
grupo o dependencia que haya desarrollado actividades
destacadas en el campo de las artes y "tenga, o haya tenido,
una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo León". De esta forma se amplía considerablemente el número de los posibles candidatos al premio, lo cual lo hará más competido y seguramente contribuirá a elevar el prestigio que ya ha ganado desde que fue
instituido.

Revista de humanidades, núm. 1
ITESM
Monterrey,1996.

64

estructura simple en la que una abuela, mediante una
carta, intenta dejar la única herencia que puede darle a
su nieta: enseñanzas a partir del relato de su vida. Muy
en el estilo de Robert James Waller en Los puentes de Madison, la nieta descubre, poco a poco, el hilo que entreteje
su vida de muchacha con la de su madre y su abuela. Es
una novela en la que abundan referencias universales
en tomo a la mujer: la rígida conducta paterna, la casi
nula elección de marido, la incomunicación e imposibilidad de expresarse dentro del matrimonio, el encuentro
con el amor y la obligada clandestinidad, la equívoca
asimilación del dolor, el fracaso en la maternidad, la
incomprensión entre madre e hija, la sensación de inutilidad y sinsentido, etc., son algunos de los temas que se
tocan de una manera íntima y sincera. Asimismo la escritura es utilizada como el único y quizás último canal posible de comunicación; es a través de ella como la abuela
logra recuperarse a sí misma y posibilita que la nieta encuentre su orig~n y su centro. De ahí que la novela tenga
cierta lección positiva de la vida y, como bien lo explicita
el título, alienta a seguir sin reparos los rumbos del corazón.

Susanna Tamaro
Donde el corazón te lleve. Tr. Eleonor Gorga.
Atlántida/ Océano
México, 1996.

Ricardo Elizondo Elizondo
Lexicón del noreste del México
ITESM/Fondo de Cultura Económica
México, 1996.
"PERO¿QU~ PASA SI MI SER O MI COMUNIDAD -SI NO TOTALMENTE,

C ADA VEZ SORPRENDE MENOS ENCONTRAR EL NOMBRE DE UNA

sí algunas partes, y partes trascendentes- no son reflejadas por diccionario alguno? ¿Qué acaso mis palabras
no existen, o debo pensar que alguien las condenó a la
ilegalidad, a una existencia espuria y fementida?, y si así
fue, ¿por qué?", estas preguntas son algunas de las que
Ricardo Elizondo se hace y a las cuales responde con la
elaboración de este diccionario que recupera el habla viva

mujer entre los autores de los diez libros más vendidos;
en esta ocasión corresponde el tumo a Susanna Tamaro,
autora italiana que en los últimos meses se mantuvo en
el primer lugar de ventas en Monterrey. Es claro que tamaño éxito editorial tuvo como apoyo la exhibición de
la película con el mismo título en las salas regiomontanas.
Donde el corazón te lleve es una novela de prosa llana y de

EN BOSTON, MASSAORJSETf&amp; CONVOCAN AL CONCURSO LITERARIO

EL GRUPO EorroRIAL Vm coNVOCA A su PREMIO WTERNAOONAL
de Novela de Ciencia Ficción y Fantasía, que tendrá un
premio único de 50 mil y la publicación de la obra.
Los organizadores recibirán los trabajos participantes
haste el 28 de febrero de 1997. Podrán participar novelas
inéditas, escritas en español, que tengan una extensión
mínima de 120 cuartillas. Deberán remitirse firmadas con
seudónimo, en tres tantos, engargoladas, con el título y el
seudónimo escritos claramente en la portada de cada una
de las copias. Las novelas deberán enviarse a Camino a Sta.
Teresa 1040, noveno piso, colonia Jardines de la Montaña,
C.P. 14210, México D.F.

"Vellocino de oro", que organiza el Versal Editorial Group.
Podrán participar escritores de cualquier nacionalidad, con
obras originales e inéditas escritas en español, en los géneros
de poesía, novela, cuento, biografía, ensayo y teatro. Deberán
enviar sus trabajos por duplicado, firmados con el nombre
del autor o con seudónimo, al domicilio del grupo editorial:
304 Newbury Street, Suite 272, Boston, Ma. 02115, Estados
Unidos.
Según la convocatoria habrá tres premios por cada
modalidad literaria de diez mil dólares para el primer lugar,
cinco mil para el segundo y dos mil para el tercero.

65

�Colaboradores

de los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
Regionalismos que todo norestense que se precie de serlo
ha dicho u oído y que por razones extralingüísticas no
encontramos en los diccionarios canónicos, palabras que
tal vez tengan un significado literal olvidado y que en la
región ha sido sustituido por un uso específico, términos
arcaicos para unos pero para otros de vigencia plena, así
como mexicanismos que han tomado giros singulares,
son parte de las voces que integran este volumen. Aquí
encontramos vocablos como chiflazón, carrascalpso, güi-

J.,.,.t_,..

~~
(México, D.F.,
1942). Escritora. Ha sido maestra en el

Pero no siempre; algunas decenas de fotógrafos han dedicado gran parte de su vida a documentar con talento

lo, charchino o expresiones como "pata bandola" y
"tilingo-lingo". La única fuente utilizada fue el habla
misma, pues según dice el autor, nunca se recurrió a fuentes documentales para la recopilación del material. En
cada entrada Elizondo hace un cotejo con el Diccionario

excepcional la plasticidad de la vida animal, y el volumen
Celebración a la vida. Testimonios de un compromiso, coeditado por Cementos Mexicanos y la ambientalista Agrupación Sierra Madre, es una verdadera galería de homenajes a una vida que no todos podemos ver. Para elabo-

básico del español en México, el Diccionario de mejicanismos
y el Diccionario de la Real Academia Española, como fuentes

rarlo, sus productores no escatimaron imágenes, y se fueron a los archivos de publicaciones tan augustas como
National Geographic para rescatar verdaderamente lo

principales, para saber si determinada voz ha sido registrada y, de ser así, comparar su uso. Aparte de servir
como texto de consulta, el trabajo de Elizondo viene a

mejor de lo mejor; lograron así conjuntar las mejores fotos
de artistas de la lente como Frans Lanting, Mitsuaki Iwago, James Brandenburg, Thomas D. Mangelsen y el autor
del estudio introductorio, Patricio Robles Gil. Pocas veces
se ha preparado un libro tan hermoso, en el que se concentran imágenes de elefantes, delfines, leones, gacelas
y más, todos ellos en plena acción y contra un fondo de

enriquecer la no muy abundante investigación lexicográfica realizada en México y a documentar una zona
que cada vez es más frecuentada por los lingüistas.

Patricio Robles Gil

plasticidad a veces increíble. El ojo profesional de los fotógrafos captó en plenitud muchos momentos dramáticos,

Celebración a la vida. Testimonios de un compromiso
CEMEX / Agrupación Sierra Madre
México, 1996.

como el instante en que un págalo (una especie de halcón
meridional) rapta frente a sus padres a un pequeño pingüino. Lo único de lamentar es que esta edición, impresa
en Japón con toda la calidad alcanzable editorialmente,
es limitada y no comercializable; vale la pena desear que

Los ANIMALES, COMPAÑEROS DEL HOMBRE COMO INQUILINOS DEL
planeta Tierra, son mucho más que una categoría biológica definible como fauna: son también protagonistas de
una lucha cotidiana por la supervivencia y, en el marco
majestuoso de la naturaleza, verdaderos objetos de arte

los productores, tanto CEMEX como la Agrupación Sierra Madre, sigan en este caso la ruta de los tres libros
producidos antes por ellos mismos y ofrezcan al mundo
una edición rústica disfrutable por todos.

cuya calidad visual casi siempre escapa al ojo del hombre.

ITESM y coordinadora del suplemento
cultural Aqu( vamos, del periódico El
Porvenir. Actualmente es editorialista
del matutino El Norte.

AJ.JI-.a.,t,.;;.,. (México, D.F., 1952).
Escrito¡; ensayista, crítico literario, traductoi; editor. Es gerente editorial del
Fondo de Cultura Económica y forma
parte del consejo de la revista Vuelta. Es
autor de Arbitrario de literatura mexicana
(1994), entre otras obras.

J..,.,,,. A. (!,JJ,:JJ,. (México, D.F., 1954).
Hizo estudios de historia en la UANL.
Ha sido corresponsal de las revistas Ex-

pansión y Mundo ejecutivo, y coordinador
de la sección económica de El Porvenir;
realizó una investigación sobre México
durante la Segunda Guerra Mundial en
los Archivos Nacionales de Washington.
~ c..J,,.. (Guadalajara, 1961).
Poeta, narrador y crítico literario. Estudió letras en la UANL. Ha sido becario
del INBA, en el área de poesía, y del
Centro de Escritores de Nuevo León, en
narrativa. Recientemente publicó el
poemario Oscura lucidez.

pasado se publicó su antología poética de Atanas Dalchev.

LA ACilVlDAD EDl10RlAL EN NUEVO UÓN SIGUE CREOENDO. EMpezaron a circular los primeros tres títulos de poesía de la
colección literaria Señal del tiempo: Cómo borrar tu imagen
de Andrés Huerta, Naufragio de la voz de Alfonso Reyes Martínez y Poesía (1966-1996) de Jorge Cantú de la Garza. La
presentación de estos libros se realizó el 23 de enero en la
Fonda de Andrés. La colección es dirigida por Reyes Martínez, quien anunció la publicación próxima de otros títulos.
[OEH)

DESDE AQul FELICITAMOS A NUESTRO COLABORADOR DE LA SECCIÓN

de teatro, Reynol Pérez, quien obtuvo una de las becas de
traducción literaria que otorga el Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes. Como ya lo hemos comentado en este
mismo espacio, Pérez es traductor del búlgaro y el año

66

cantante, poeta. Fue alumno de la
SOGEM. Ha publicado en diversas revistas literarias. Está por aparecer su
primer libro de poesía.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Candidata al doctorado en Letras Hispánicas por el Colegio de México. Es
maestra en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.
~ H~. Catedrática de la
Universidad de Monterrey y de la Universidad Pedagógica Nacional.

Fv...e:.u• Hc.t~"", (San Andrés
Tuxtla, Ver., 1946). Poeta. En 1994 obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia. La
UNAM publicó el año pasado en un volumen su Poesfa reunida.

H...:.. ~ H:.,..¡.,,. (Monterrey,
1955). Escritor. Estudió letras en la
UANL. Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de
Nuevo León. Es autor de la novela histórica El reino en celo.

a~ H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta, periodista cultural, crítico

~ &amp;r,,.,,..~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, guionista, crítico de cine y
maestro universitario. Es profesor de
posgrado en la Facultad de Ciencias de
la Comunicación (UANL).

s,..,...,L f'-4 ~ (Monterrey,
Los organizadores especifican que los trabajos deberán
tener una extensión de entre 30 y 80 cuartillas, en el caso de
poesía; entre 150 y 300, en el de novela; de 50 a 200 cuartillas,
en cuento; entre 50 y 200, en biografía; de 100 a 200, en
ensayo; y en teatro se pide que la obra tenga una duración
aproximada de 30 minutos a dos horas.

J~ ~ (Monterrey, 1954). Actor,

1934). Colaboró en el semanario Vida

universitaria. Fue jefe de Extensión Universitaria y del Departamento de Prensa
de la UANL. Es vicepresidente de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

H~

aMj'- (Monterrey, 1935).

Psiquiatra. Dirigió la revista literaria
Kátharsis, en los años cincuenta. Actualmente es presidente de la Sociedad
Analítica de Grupo de Monterrey, A.C.

literario. Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León. Es autor de tres
libros de poemas, entre ellos Noctambu-

lario (1996).

J.- H,11,M ~ (Tandil, Argentina,
1942). Sociólogo. Titular de la división
de estudios de posgrado en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

.,...,.~ 1-t~ (Monterrey, 1942).
Filósofo, escritor. Es profesor- investigador de tiempo completo en la UAM.
Cultiva el aforismo y la prosa poética.

fc.tf4A.,.I.• /.J. 1-t~ a-..,,t«1
(Torreón, Coah., 1950). Director de Medios Audiovisuales. Sus textos sobre
cine han sido publicados por la UNAM,
la SEP y la UAM-Xochimilco. Ha

67

colaborado en las revistas El acordeón,
de la UPN, y Nitrato de plata, y en el diario Úl Jornada.

H~ P~ (Monterrey, 1935).
Escritor, ensayista, catedrático en la
UNAM. Licenciado en filosofía por la
UNL, donde dirigió el Departamento de
Extensión Universitaria (1%1-1964). Es
autor del libro de poemas Los d{as des-

habitados.

a..,l., PA:.Ñ (Buenos Aires, Argentina). Poeta, dramaturgo, periodista. En
1990 obtuvo el premio Casa de las Amé-

ricas de poesía, en Cuba; participó en el
V Encuentro de Poetas del Mundo
Latino, en Guadalajara.

~

P"'J

(Agualeguas, N.L., 1959).
Dramaturgo, narrador, traductor.
Estudió periodismo en la UANL y en la
Universidad de Sofía (Bulgaria). Recientemente obtuvo la beca de traducción
literaria del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

fJ4 ,.,.¿,. ~ EJ.,.:,.. (Monterrey,
1956). Historiador del arte, maestro en

técnica pictóricas contemporáneas,
crítico, curador de exposiciones. Trabaja
en forma independiente.
~~~(Monterrey,
1955). Escritora, maestra universitaria.
Estudió letras españolas en la UANL.
Coordinadora del taller literario de la
Preparatoria 8.

~ '1~. Crítico de cine, promotor cultural. Dirigió el departamento
de Difusión Cultural de la UDEM. Colabora en el periódico El Norte. Co-autor
del libro Las extrañas mexicanas del
celuloide.

JtiMt. 'l«IMu. Escritor. Es maestro del
Departamento de Español y Portugués
de la Universidad de Kansas, Estados
Unidos. Hizo la edición del libro Cartones de Madrid de Alfonso Reyes {Hiperión, España, 1988).

�l..',;

,•

....

,

Con el objeto de reconocer, impulsar, estimular y divulgar a los universitarios distinguidos
en los campos de la enseñanza, la i,nvestigación, la producción y/o la difusión del arte en
esta casa de estudios, la Universidad Autónoma de Nuevo León convoca al

PREMIO A LAS ARTES UANL,
de acuerdo con las siguientes
Bases:
1. Podrá participar cualquier persona, grupo o dependencia que haya desarrollado actividades destacadas en el campo de
las artes, y tenga, o haya tenido, una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
2. Los participantes serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción y / o la difusión
del arte en la Universidad.
3. Para inscribirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial, incluyendo curriculum
vitae y los documentos que avalen la información proporcionada. Las solicitudes estarán a disposición de los interesados
en la Secretaria General, ubicada en el quinto piso de la Torre de la Rectoría de la Universidad (Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Garza).
4. Los aspirantes podrán registrarse personalmente o a través de terceros, con la aceptación por escrito del participante. Si
el candidato fuese un grupo o una dependencia, podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miembro
del mismo.
5. Los aspirantes se inscribirán en alguna (o algunas) de las siguientes áreas:
Artes visuales, en las siguientes vertientes: Artes plásticas (pintura, escultura, arquitectura, cerámica, arte urbano,
arte industrial); Artesgráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseño gráfico); Artes textiles (batik, estampado, gobelino,
tapete); Artes escenográficas (escenografía, iluminación, vestuario); Artes camarográficas (cine, fotografía, video).
Artes auditivas (música y canto): Composición, dirección, ejecución, interpretación, etc.
Artes corporales (teatro y danza): Actuación, dirección, coreografía, etc.
Artes literarias: Poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia.
6. En cada una de las áreas será otorgado un premio de $30,000.00 (TREINTA MIL PESOS 00/ l 00 MONEDA NACIONAL)
en efectivo y diploma. El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependencia por área. Otra cantidad igual será
entregada al departamento o entidad académica de la dependencia universitaria en la que desarrolle sus actividades el
artista reconocido. (En el caso de los grupos o dependencias, éstos deberán especificar en su propuesta la manera en que
se distribuirá el monto del premio en caso de verse favorecidos con el mismo.)
7. Las propuestas serán evaluadas por comités de especialistas en las áreas respectivas, integradas ex profesopor la Comisión
Académica del Consejo Universitario, quien se apoyará para el propósito en la Secretaría de Extensión y Cultura.
8. El premio podrá declararse desierto en una o varias áreas si la Comisión Académica del H. Consejo Universitario,
apoyándose en la evaluación de los comités, así lo determina. El fallo será inapelable.
9. Los resultados se darán a conocer públicamente en el mes de septiembre de 1997 y los premios serán entregados por el
Rector de la Universidad en la sesión solemne del H. Consejo Universitario que se realiza en este mes.
10. Los aspirantes deberán inscribirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentación
comprobatoria, en la Secretaria General de la Universidad, de las 8:00 a las 15:00 horas, entre el 12 de febrero y el 30 de
mayo de 1997.
11. Cualquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la institución organizadora.
Dr. Reyes S. Tamez Guerra

Dr. Luis). Galán Wong
Secretario General

Rector

San Nicolá.1 de los Garza, N. L, febrero de 1997.

&gt;

..

.•

.-

~

t,

,

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485349">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485351">
              <text>1997</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485352">
              <text>Nueva Época</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485353">
              <text>4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485354">
              <text>Enero-Febrero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485355">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485356">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485374">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485350">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 4, Enero-Febrero </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485357">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485358">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485359">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485360">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485361">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485362">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485363">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485364">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485365">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485366">
                <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485367">
                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485368">
                <text>01/01/1997</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485369">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485370">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485371">
                <text>2014801</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485372">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485373">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485375">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485376">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485377">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14539">
        <name>Alfonso Rangel Guerra</name>
      </tag>
      <tag tagId="27646">
        <name>Carlos Patiño</name>
      </tag>
      <tag tagId="7094">
        <name>Cine</name>
      </tag>
      <tag tagId="27650">
        <name>Enero del 67</name>
      </tag>
      <tag tagId="15838">
        <name>Falsificaciones</name>
      </tag>
      <tag tagId="27562">
        <name>Hugo Padilla</name>
      </tag>
      <tag tagId="27647">
        <name>Jaime Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="27652">
        <name>José María Infante Homero Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="27653">
        <name>Posmodernidad y educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="4850">
        <name>Roosevelt</name>
      </tag>
      <tag tagId="27651">
        <name>Samuel Flores Longoria</name>
      </tag>
      <tag tagId="27649">
        <name>Sergio Cordero</name>
      </tag>
      <tag tagId="37">
        <name>Soneto</name>
      </tag>
      <tag tagId="98">
        <name>Teatro</name>
      </tag>
      <tag tagId="27648">
        <name>Vaho</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17441" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15472">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17441/ARMAS_Y_LETRAS._1996._Nueva_Epoca._No._3_0002014799ocr.pdf</src>
        <authentication>f118ac78c8813c9317047f756047cbdc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487996">
                    <text>A

R

A

s

�Contenido

•wi~

, _ , l.fllYBUIT'-'10

La Edad de Oro de la devastación:
El Apocalipsis en la literatura mexicana contemporánea:
el Cristóbal nonato de Carlos Fuentes / Adolfo Castañón, 3
Las voces de la tierra / Felipe Garrido, 9
Los acantilados irlandeses de Moher / Wallace Stevens, 13
La rosa hace del sueño / Ricardo Yáñez, 14
Con la venia de Renato Leduc / Margarito Cuéllar, 15
En el tren con un perro que vivió una triste infancia / Gabriel Contreras, 16
Los territorios del cuerpo [fragmento] /Dulce María González, 19

Jorge Ibargüengoitia / Fidel Chávez, 21
Imágenes de Jorge en la vida de las cosas / Agustín García Gil, 21
Poeta de las nubes / Guillermo Berrones, 22
El arte adivinatorio de Roberto Maldonado Espejo / Dolores Hernández, 23

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

ciológica

edagógica

Dilemas navideños/ José María Infante, 25

Acerca de la planeación del proceso de enseñanza-aprendizaje / Angélica Vences, 27

111 i 1 l 1 1 1 11 11i1111il1I 11111111 1 1 11111 1161

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroquín
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.

tención
flotante

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.

El malestar en la institución psicoanalítica / Homero Garza, 30

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

istoria
matria

La pastorela norteña / Jorge A. Segura Gómez, 33

�úsica

La Edad de Oro
de la devastación

Música Krabada versus música viva / Alfonso Ayala Duarte, 37
Debussy, el único / Jorge Rangel Guerra, 39

ine,
televisión
y otros
espejismos

EL APOCALIPSIS EN LA LITERATURA MEXICANA CONTEMPORÁNEA:

Cine de sensaciones/ Roberto Escamilla, 42
Radioscopio / Ramiro Garza, 46

EL CRISTÓBAL NONATO DE CARLOS FUENTES

Adolfo Castañón

•

eatro Todas las esquinas de la noche: La dama boba, de Elena Garro / Reynol Pérez, 49

EL APOCALIPSIS está de moda", dice la estudiosa y
crítica literaria norteamericana Lois Parkinson
Zamora al iniciar su estudio Writing the Apocalypse,
centrado en tomo a las visiones históricas y míticas
de autores norte y sudamericanos como Thomas
Pynchon, John Barth, Walker Percy, Julio Cortázar,
Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes. De entonces a la fecha, esa moda se ha recrudecido, el
presente se radicaliza y manifiesta en cada momento las raíces y líneas latentes que en otras épocas
perduraban encubiertas o soslayadas durante años.
O tal vez el advenimiento de la aldea global, la
abolición de las provincias y el cambio de condición
que trae para todas las periferias el nuevo orden
inaugura una edad apocalíptica, es decir de transparencia y revelación instantánea del horror, de las
pequeñas y grandes destrucciones que representan
ensayos parciales pero logrados de la destrucción
total -d. Waco, Texas. En México, país abierto a
una profunda transición y expuesto a las leyes de
un cambio del cual la mayoría de las veces sólo somos espectadores, existe una tradición apocalíptica,
milenaria y mesiánica en la cual convergen nuestras
diversas raíces. Aunque la imaginación de la destrucción parece cristalizar y exponer una figura en
los años más recientes, nuestra historia parece ser
una historia de destrucciones y desastres culturales
hasta el punto que podría ser recapitulada, para
recordar a Femando Benítez, en un Libro de los desastres. Los hechos de nuestra historia han sido muchas veces los hechos de la destrucción de la memoria, y nuestros lugares históricos, los sitios huecos
de nuestra ausencia de memoria, son muchas veces

escritores ninguna época como ésta ha sido tan destructiva, y podemos compartir la triste arrogancia
de haber vivido la edad de oro" de la devastación,
la época de la destrucción de todas las cosas como dice
el desmedido pero exacto título de la novela de Hugo Hiriart. Es el momento más oscuro de los "quinientos años que lleva la noche de caer sobre México", haciendo eco al José Emilio Pacheco de Fin

lugares del olvido. Sin embargo, de creer a nuestros

porque Colón encama el principio del Fin, el ama-

JI

rtes
plásticas

Retrato de Monterrey / David Torrez, 53

spacio
virtual

ibros

El éxito asfixiante/ Horado Salazar, 55

Equívocos de la modernidad/ Ricardo Miguel Flores, 60
La epistemología: un proyecto necesario/ Leticia Alonso Salinas, 62
La vida como un cuento/ Marco Antonio Cárdenas Nava, 63
El Evangelio, las mujeres y sus hijos, según Martha Cerda/ Luisa Campuzano, 64

Contraportada / Libertad González, 66
El Arcabuz, 66
Colaboradores, 71

Portada: Fotografía de Erick Estrada Bellman.
Viñetas interiores: Serie: Sierras de Basia Bitorska.
Contraportada: José Eleuterio González, atendiendo a unu enfen11a, óleo de N. Giovannetti, 1890 (I. Cavazos , Diccronario Biográfico de
Nuevo León). Fotografía: Julio Tovar.

JI

de siglo.
El tema del Apocalipsis parece surgir periódicamente acompañando las grandes transformaciones en la vida del hombre. En su origen mismo,
el pensamiento profético sobre el final del mundo
y su nuevo comienzo se da al parecer como una
reacción a los primeros efectos de la Revolución
Urbana y la idea del exterminio se asocia naturalmente a Babel o Roma. Tópico inevitablemente
cíclico, a cada final de siglo o milenio, corresponde
un fin de mundo. En la cultura mexicana el pensamiento tiene múltiples raíces y vertientes: la idea
del final del ciclo es uno de los rasgos constitutivos
substanciales en la idea misma del Tiempo Mexicano y de su orden, como parecen sugerirlo la leyenda de los cinco soles o la idea de la consumación
periódica del fuego viejo y del fuego nuevo. Sobre
este trasfondo resulta comprensible la idea de la
traición de los dioses, subrayada por Octavio Paz
al explicar cómo la conquista fue no sólo un hecho
externo e histórico sino también y más aún un
hecho interno y mítico. El descubrimiento mismo
de América tanto como las dos conquistas de que
es objeto -la católica y la protestante-- están revestidas de una aura mesiánica y milenaria, ya sea

3

�necer del Séptimo Día o porque América representa
en lo geográfico esa tabula rasa que en lo moral permite el diálogo directo y sin intermediarios litúrgicos o institucionales entre el alma y Dios. Esas
sombras mesiánicas y milenarias seguirán recorriendo la historia americana y, si bien se frustró la
canonización de Cristóbal Colón durante el IV Cen. tenario, rescatada literariamente por Alejo Carpentier en El arpa y la sombra, América ha conservado en su historia y su cultura esa aura fundacional que le viene de sus diversas raíces mesiánicas
y milenaristas, y que comprenden tanto a las rebeliones indígenas durante la Colonia como a los movimientos de emancipación e Independencia, para
no hablar de los procesos hechos a los judíos portugueses en el siglo XVII en Nueva España o de los
sermones barrocos de agustinos y dominicos del
XVIII -estudiados por David Brading- donde a
la sombra de una síntesis de lo indígena y de lo
hispánico prospera una visión apocalíptica - de final, metamorfosis y recomienzo- que luego podrá
identificarse sin dificultad con la ideología criolla
estudiada por el mismo Brading. Sobre el trasfondo
de estas poderosas raíces históricas se dibuja hoy
como nunca en la literatura mexicana contemporánea un conjunto de afabulaciones, ficciones y manifestaciones imaginarias tan rico y diverso que abarca en su espectro todos los géneros y traza una línea
de fuerza que condensa y acusa el clima y la orientación tanto de la historia pública explícita como de
la intrahistoria, un conjunto no revelador de influencias sino de un terreno común, es decir la geografía de algunos de los sentimientos y mentalidades del México de hoy. Esta disposición visionaria que empieza a generarse desde mediados de
los años setenta hasta madurar plenamente en
nuestros días se da primero, como era de esperarse,
en la poesía, por ejemplo en las obras de José Emilio
Pacheco, Eduardo Lizalde y Jaime Reyes. En el caso
de Pacheco, el Apocalipsis es menos un instante
fulgurante y liberador que una Edad, una época:
menos una idea que una realidad cotidiana y una
costumbre tanto más abominable cuanto más se
. naturaliza. El Apocalipsis de Pacheco -autor ecofreak- corrompe la ciudad, el aire y el agua y parece
paralizarnos en la certeza de que es imposible hacer
nada, cambiar de sitio, incluso cambiar de conver-

Las profecías_de Eduardo Lizalde y Jaime Reyes comparten una inspiración iracunda y vehemente. Aquí -a diferencia del Eclesiastés- el que
añade conocimiento no añade dolor; añade rencor,
sagrada cólera. En el caso de Lizalde se trata de
una visión puntual de la destrucción de la ciudad
que es arrasada y por ello mismo purificada. Si el
Apocalipsis de Pacheco parece algo trágicamente
padecido, el de Lizalde se da como un momento
catártico, un final de la historia vehemente y definitivamente deseado, anhelado por una voz que
no puede tolerar más la mezquindad, la basura y
la corrupción y que entonces se dedica a armar con
minucia coreográfica ese Apocalipsis que nos liberará de seguir acomodándonos tibiamente en las
ascuas de una historia mediocre. El título del filósofo español Rafael Argullos, El fin del mundo como
obra de arte, parece ser el rótulo que mejor conviene
a las sentencias y versículos de Lizalde. Tanto en él

calíptica que no pasa por la metamorfosis íntima y
donde el Angst de la solución final afecta al sujeto
sin transformarlo, corno se llega a hacer en el caso
de Jaime Reyes, cuya revelación es desencadenada
por el destierro que significa el final del amor, la
ruptura que es exilio, éxodo, abismo y pérdida del
sentido de la historia personal y, luego, de la social. La incendiada tensión de Reyes se vacía en un
paisaje imaginario de colores explosivos y volcánicos y de dibujo irregular. Pero, al igual que en
Pacheco y en Lizalde, el perdurable paisaje de la
devastación se enuncia en un presente eterno. Yéste
sería precisamente otro de los rasgos de esta poesía
y aun de ésta prosa mexicana de fin de siglo: la
forma en que en ellas se radicaliza y abisma el presente que parece devorar con su fuego toda memoria pero también toda posibilidad de distancia,
de reflexión. Al don de la ubicuidad de la metáfora
y de la imagen corresponde el don de perpetuidad
de unas conjugaciones que emplean un presente
intensivo y que siempre está sucediendo, un gerundio en cascada -uno de los modos verbales preferidos de, por ejemplo, Carlos Fuentes- donde el
sujeto se borra y se transforma así en un adverbio
de ese verbo central que conjuga buena parte de la
literatura mexicana contemporánea: destruir.
El presente abrasador de ese verbo es el espacio
en que se da el Fin del Mundo, que se identifica espontánea y naturalmente con el fin de la ciudad. A
la sensación vertiginosa, a la náusea que produce
lo ilimitado de la ciudad corresponde en lo literario
la necesidad de imaginar un perímetro, de dibujar
un límite que sólo puede ser el Fin. Ese límite será
al mismo tiempo la última frontera posible de la
vida comunitaria porque, como dice Carlos Monsiváis en su estremecedora "Profecía en el Quinto
Centenario del Apocalipsis": "la pesadilla más
atroz es la que nos excluye definitivamente", y el
Apocalipsis más terrible es la Ausencia de Apocalipsis, mientras que la última palabra de la justicia
es la que impone la renuncia a "esa revancha suprema de los justos" que es el Juicio Final, pues el
final no podrá ser más terrible que cualquiera de
los momentos previos a él, por ejemplo éste.
La literatura narrativa asume de diversas formas el escatológico tema de la Revelación en la historia y de la historia. Si los poetas sostienen la visión

sación, como sanamente recomendaría Joyce, ya

como en Pacheco asistiremos a una visión apo-

exaltada del profeta sostenido en vilo por el

que precisamente es un proceso absoluto que todo
lo ocupa. Esta idea visionaria de Pacheco se da paralelamente a la de la destrucción de una ciudad que
parece medrar en un crecimiento incorregible, canceroso y a la de la destrucción fatal, irreversible, de
la naturaleza. De hecho será el ecocidio, el deterioro
ecológico el que confiera un carácter irreversible,
apocalíptico al mundo visto y lamentado por José
Emilio Pacheco en Miro la tierra.

4

enunciado del fin del mundo, recordándolo pero
también inventándolo y provocándolo con sus palabras, los narradores presentan una visión uniforme en otro sentido y de la narrativa mexicana contemporánea se desprende aristotélicamente una
unidad de lugar y de paisaje que no deja de suscitar
la reflexión. Por ejemplo, se encontrará como un
rasgo recurrente en esta tabla periódica de los narradores mexicanos de fin de siglo, la identificación
sistemática del Fin del Mundo con el Fin de Nuestro
Mundo, es decir la asociación espontánea de la
Caída del Firmamento con la Caída del Sistema
Político Mexicano y con el colapso de la ciudad .
Este fin de la historia se localiza y representa en
México en las narraciones de Carlos Fuentes, en
particular y para efectos de este examen en Cristóbal
nonato, aunque la imaginación del último día sea
una idea reelaborada por Fuentes a lo largo de toda
su obra. Otros escritores mexicanos que han ensayado aproximaciones narrativas al final apocalíptico son Jorge Aguilar Mora en Si muero lejos de ti,
Homero Aridjis en Gran teatro del fin del mundo, El
último Adán y La leyenda de los soles, Hugo Hiriart
en La destrucción de todas las cosas, Pablo Soler en
Legión, Femando Curie! en Manuscrito halladoen un
portafolios, Manuel Capetillo en su trilogía El final
de los tiempos, Luis Casas Velasco en Death Show,
Gerardo Deniz en Alebrijes, Vicente Leñero en Una
gota de agua, para no hablar de los ejercicios visionarios de Antonio Velasco Piña en La mujer dormida
debe dar a luz -best seller esotérico; 200 mil ejemplares- y Regina o la representación de la persona
del profeta corno en El bautista de Javier Sicilia o en
Calles como incendios de José Joaquín Blanco.
(No sobra decir que esta vasta literatura de ficción tiene pocos correlatos objetivos entre los que
vale la pena rescatar los estudios publicados sobre
la ciudad de México por Peter Ward, Claude Bataillon y Louis Panabiere.)
Final de la historia, es decir anhelo no formalmente expresado de un nuevo principio. Si al descoyuntamiento de que son objeto los cuerpos en el
Apocalipsis corresponde en lo social un desmembramiento de los actores e interlocutores sociales,
sabremos reconocer en esta literatura uno de los
pocos espacios imaginarios y culturales públicos
que sobreviven a la fragmentación e insularización
que, con diverso signo, parece ser el fantasma solip-

5

�1992, ayer en los idus de mayo de 1995 ya no nos
encontraríamos ante el ocaso de ese sistema sino
en los albores de una nueva formación social y política que sólo los demonios de la inercia y los guardianes del derecho consuetudinario no nos permitirían reconocer. Pero veamos más de cerca esa nación imaginaria descrita en el Cristóbal de Fuentes,
pues tal vez a contraluz de su lectura podremos
adivinar mejor las formas del México nonato. En
esa época imaginaria, la República Mexicana ya se
ha desmembrado y ha aparecido por lo menos un
nuevo estado, "Mexamérica, independiente de México y de los Estados Unidos". Se trata de un vasto
territorio que se ha emancipado espontáneamente
de ambos países y donde "ya nadie le hace el menor
caso a los gobiernos de México y de Washington",
una "especie de corredor polaco entre México y los
Estados Unidos de Norteamérica que supuestamente se declaró independiente de ambos países
aunque en realidad servía a los intereses de ambos". Por otra parte casi todos los territorios de la
Costa del Pacífico han zozobrado en un enigmático
e inquietante silencio: nadie puede explicar por qué
ya "no se habla de estas tierras, a quién le pertenecían, por qué no había explicaciones, por qué era la
República Mexicana una especie de espectro de su
antigua Cornucopia". Al parecer, se ha constituido
una nueva federación en la Cuenca del Pacífico:
llamada precisamente Pacífica. Por otra parte, "Los
desmembramientos(...), de jure, se disfrazaron de
condominios, fideicomisos, usufructos limitados y
cesiones temporales, cediendo Yucatán al Club
Med, creando el Chitacam Trusteeship para las Cinco
Hermanas (las cinco grandes compañías y grupos industriales), sancionando la existencia de Mexamérica y haciéndose guajes respecto a lo que ocurría
en Veracruz y en el Pacífico al norte de Ixtapa". Esa
"angosta nación, esquelética y decapitada", este
país donde "lo único que interesa es la legitimación
simbólica del poder" ve reflejado su presente y su
porvenir en su ciudad capital "incendiada, arrasada, invadida, víctima de guerras y de ocupaciones,
pestes y hambrunas" hasta el punto de que "la
imagen de la ciudad y el destino de esta Babilonia
de la Basura es el desperdicio( ... ) es su destino".
La ciudad, esa "tribu accidental", no es más que
una ciudad de desocupados, un espacio donde sólo
se da "la desocupación generalizada", y en cuyas

sista y narcisista que recorre y dispersa a la literatura mexicana contemporánea.
El presagio del fin, su imaginación y narración
representan, si no una constante absoluta, sí un motivo familiar y recurrente en la obra de Carlos Fuentes. Lois Parkinson Zamora ha estudiado esta imaginación del fin de la historia en Terra nostra, una
de las novelas decisivas en la obra de Fuentes ya
que en ella desembocan y se resuelven, se dan cita
catártica y profética muchos de los temas y asuntos
manejados por él tanto hasta esa fecha como ulteriormente. Así pues Terra nostra no sólo encama una
profecía sobre la historia sino que resulta en sí misma una obra profética, anunciadora de los movimientos próximos y futuros de su itinerario narrativo. Diez años después, Carlos Fuentes recapitularía sus visiones proféticas sobre México en Cristóbal nonato, ese monumental carnaval narrativo que
es como una nueva visita a La región nunca (ya nunca) más transparente y un espacio narrativo donde
el espectáculo del fin se da y se reitera con una virulencia y una agudeza inusuales, verdaderamente
proféticas y visionarias en la medida en que se logra
hacer de las historias fingidas por la ficción, un solo,
un Gran Transparente, un vidrio verbal capaz de
fundir y hermanar figuras, personajes, movimientos y condiciones profundos de la historia. No será
extraño entonces que se trate de una novela alentada por el impulso de una simpatía universal,
puesta en vilo por un risueño buen humor donde
a veces el Apocalipsis cobra el carácter de una conflagración florida, de un espectáculo tragicómico
de lo innombrable, teatro absurdo de lo inconcluso,
burlado fin del mundo, vuelto enunciable y memorable en virtud de una imaginación que va haciendo
la crónica divertida y diversa de los finales mexicanos al mismo tiempo que restablece entre el lector y los personajes de la novela lazos solidarios y
de simpatía, complicidades irónicas y humorísticas
promiscuidades, El Teatro de Oklahoma de Kafka
reencarnado en México ...
Por otra parte, una de las intuiciones centrales
de Cristóbal nonato es la que alcanza a enunciar una
simetría entre el Fin del Mundo y el fin de nuestro
mundo, entre el Apocalipsis y el Ocaso del sistema
político mexicano. Pero cabe apuntar antes de proseguir que si este Juicio Final de la historia aparece
en la novela como algo que ya sucedió antes de

6

diez mil marcos, y se pagaba por meter la cabeza
unos segundos en un tanque de oxígeno".
En otro orden de ideas, en Cristóbal nonato al
canibalismo ciudadano corresponde el "ecocidio
del Anáhuac", tal vez porque, como dice Pacheco,
"Toda ciudad se funda en la violencia y en el crimen de hermano contra hermano". Ese crimen
alcanzará a imponer deformaciones anatómicas en
el México de Cristóbal nonato donde la muerte de la
tierra alcanza tal grado que ya nadie puede andar
descalzo y produce "esa costra protectora de caucho humano que les ha venido saliendo a los niños
citadinos", "huaraches de nacimiento". Si la tierra
está muerta, qué se podría esperar de la vía pública,
ya no digamos de la vida pública, sino la extinción
de los espacios comunitarios, la caída de la vía pública en una oscura condición "porque ya todo lo
compartido era feo, calles, parques, edificios, transportes, comercios, cines". Es la fealdad que ha impuesto a este país "la riqueza y la arrogancia", la
vergüenza de su pobreza que nos hace "sentimos
incómodos con nuestro pasado pero mucho más
con nuestro presente". Por supuesto, el lenguaje no
sabría escapar de esta descomposición. Sobre el
territorio fragmentado es lógico que la lengua sufra
esa misma dispersión, que la lengua quede reducida a jergas y que con la disolución de esa Babel
horizontal que es la ciudad de México se asista también a la explosión de idiomas, idiolectos, jergas y
códigos más o menos privados. Desde las jergas
personales y hasta cierto punto prestigiosas como
el II gabachototacho" de la señora de los umbrales,
Ada Chin, y de sus variedades como el "totacho"
hasta el "econotacho", el slang "ánglatl" y todas las
lenguas débiles y retrasadas de "la clase media o
de las barriadas" pasando, claro, por la "jerga particular" desarrollada por la civilización {ambulante)
de los radios de Banda Ciudadana y por la elocuencia adiposa y culterana, aduladora y melosa de los
políticos que enuncian en privado una cosa y en
público lo contrario y cuyo prototipo es el inolvidable Homero Fagoaga, o por el lenguaje de los
concursos inventado por Federico Robles Chacón
-hijo de un hijo de la religión más transparentepara gobernar a México -"país de hombres tristes
y de niños alegres"- a punta de cantinfladas. En
esta economía del lenguaje gobernada por el espíritu apocalíptico de Babel e iluminada por el fuego

calles los locos y los ancianos, evacuados de los
asilos y de las clínicas, deambulan entre "fogatas
de papel moneda devaluado y largas filas de gente
amolada, formada ante la nada esperando nada de
la nada". La "ciudad de la muerte", la "ciudad del
chisme" y del rumor está rodeada de ascépticos y
gigantescos centros comerciales, como el titánico
"Tex-Coco-Mex-Mall, dividido en cuatro secciones
en cruz(... ) donde se ha concentrado, sobre el fondo
del antiguo lago de Texcoco, todo el lujo, todo el
consumo elegante, la oportunidad de ir de compras
sin hacer colas ..." Pero los lagos (están) muertos,
los canales convertidos en sepulturas industriales,
los ríos tatemados. Un país vacío y vaciado de su
territorio, en cuya capital "todo es falso, todo es
preparado (y)-nada de lo que ustedes ven está sucediendo realmente" y donde el Sr. Presidente "preside un gobierno en el que nada de lo que se dice,
se hace, se hizo o se hará", "puras fachadas", "reparte tierras que no existen", "inaugura monumentos efímeros", "rinde homenaje a héroes inexistentes". A ese país que casi ya no existe corresponderá entonces una ciudad desocupada y una cultura absimal de corrupción, despojo y ansiedad
crematística. Por eso hasta los desastres que la
aquejan tienen que reflejar las profundas contradicciones que enturbian su historia. Por ejemplo,
incluso el temblor de 1985 "fue un terremoto a la
mexicana, clasista, racista, xenófobo". Nación quevedesca, "dos veces todo y dos veces nada", pues
a ninguna como a ella le tocó "tanto de nada y nada
de tanto", "república de tinieblas", república caníbal cuyas instituciones y cuyos hijos se devoran
entre sí y a sí mismos, "carubales de su propia patria", mexicófagos, proletófagos. Un país significativamente habitado por seres que "necesitaban
a alguien a quien humillar todos los días" y donde
las familias decentes y sagradas "acariciaban la idea
de que todos los pobres fueran corridos de México
y toda la gente de medio pelo encarcelada" y donde
la violencia se ha convertido en una religión. Por
todo ello, podrá exclamarse hablando de la Capital "Oh, México, hija preferida del Apocalipsis". La
hija mimada del juicio, "esa cárcel de montañas
circulares parece hecha para mantener a la 'basura
prisionera' ". Su aire es "Mierda machacada, Gas
carbónico, Polvo metálico". Carlos Monsiváis dirá
en su profecía que en ella "un litro de agua costaba

7

�de un Pentecostés solidario que desciende sobre los
huérfanos y los parias, la palabra debe nacer "de
una colaboración colectiva (pero) secreta" y buscar
lo nuevo será buscar lo secreto a través del sexo de
las contradicciones que es la lengua. La lengua, ese
timón del alma personal y del alma nacional, la
lengua promiscua y porosa, sucia como una jerga
o intacta en su velo, la lengua que tal vez ya ha
vendido su alma al diablo, la que nos hace exclamar
"carajo, que nos lleve el diablo pero que nos lleve
en español" será la creadora del clímax narrativo
de Cristóbal nonato, que es la Operación Acaba con
Aca, la gran fiesta del Apocalipsis Acapulqueño o
Acapulcalipsis que hará llover mierda y veneno y
lanzará legiones de coyotes rabiosos e inteligentes
sobre la perla del Pací- fico para abolir la promiscuidad e iniciar el
principio del fin, es decir la extinción del México falso, ese México
concupiscente y superficial que se presenta en
esta y en otras novelas
como el verdugo del
México profundo, para
invocar la expresión
acuñada por Guillermo
Bonfil. Sin embargo,
hay que decir que Carlos Fuentes no cae en la
simplificación,un artis-

la movilización de los choferes de trailers y de todos
los innumerables parias y desocupados de México
se revelará también como otro "Apocalipsis trunco", corno una escena más del "teatro de lo inconcluso". El final de Cristóbal nonato no puede ser más
significativo: ya que la novela concluye con el nacimiento de Cristóbal nonato, es decir el nacimiento
del lenguaje y la escritura de lo apocalíptico desemboca así y se resuelve así en la lectura. Con este final, Carlos Fuentes parece sugerir que la historia
sólo puede ser recomenzada y redimida a través
de la creación de un lenguaje, que el reconocimiento
y la descripción del Caos y del paisaje ·apocalíptico
sólo son un rodeo honestamente realista para buscar y/ o inventar un (¿nuevo?) espacio público. Pero, después de la tabula rasa de las visiones
apocalípticas ese rodeo desemboca en la
creación de un nuevo
orden: el de la obra de
arte. De ahí que, para
concluir con una alusión a El naranjo, aunque Apolo sea sacrificado por las siete putas en una parodia erótica del Apocalipsis,
ese mismo Apolo tiene
que resucitar y ser el
autor de unas narraciones que deben su
poder al clasicismo y la perfección con que están
resueltas.

ta del lenguaje no cede fácilmente a los espejismos
del falso pensamiento que le propone al espíritu el
lenguaje mismo, y deja muy claro que a final de
cuentas elAcapulcalipsis es otra representación, un
escenario más, inventado por la Guerrilla de los
Four Jodiditos que parecen haberse instruido en El
libro de Manuel de Julio Cortázar y subsidiado por
el Estado mismo, para pavor y confusión de los
profetas impacientes que no están dispuestos a
resistir completa y hasta el final toda la función del
Gran Teatro del Fin del Mundo que diría Aridjis.
A su vez, el otro Apocalipsis expuesto en la
novela, la insurrección y represión violenta de la
revolución guadalupana promovida por el Ayatola
Matamoros con las banderas de la fe católica y con

Carlos Fuentes, al igual que otros escritores
mexicanos como José Emilio Pacheco, Homero
Aridjis, Hugo Hiriart, Salvador Elizondo, Juan García Ponce o Sergio Pitol, expone en sus narraciones
esa órbita que lleva a reconocer al escritor que la
honestidad ante el paisaje y la historia social y personal no puede ser concebida sin una honestidad
simétrica ante los problemas del lenguaje y de la
obra de arte. El camino del escritor corre sobre el
filo de la navaja pues el desequilibrio en cualquiera
de los dos sentidos lleva muy pronto al crimen y
sólo puede hacer perder el rostro, los rostros.

8

Las voces de la tierra
Felipe Garrido

•
con la marcha desolada de los cuatro hombres que
cruzan el Llano en "Nos han dado la tierra". Partieron en busca de un lugar donde fundar nuevos
pueblos y reanudar la vida.
Uno de esos grupos, formado por unas cuantas
familias, llevó consigo la imagen del Señor de Amula, el milagroso Cristo que desde mucho tiempo
antes se veneraba en el pueblo. Un día, después de
muchos de marcha, allí donde se cruzan los caminos de Amula a Jiquilpan y de Tuzcacuexco a Sayula, los hombres y las mujeres se detuvieron a descansar y colocaron la imagen a la sombra de un
mezquite. La mañana siguiente, cuando quisieron
reanudar la marcha, no pudieron mover el Cristo.
Entonces decidieron quedarse en ese sitio y fundaron el pueblo de San Gabriel. Al Cristo le levantaron
una iglesia de madera y tejas. Según la tradición,
aunque el templo que se ve ahora es resultado de
varias reconstrucciones, debajo del altar se conserva
el tronco del mezquite, del árbol fundador.
Al parecer, primero se fundó el pueblo y luego
surgió la Hacienda de San Gabriel, que más tarde
se llamó de Nuestra Señora de Guadalupe del Salto
del Agua. Los indios jiquilpenses de aquel tiempo,
nos dicen las crónicas, pronto comenzaron a tener
conflictos con esta hacienda, por cuestión de linderos "entre el peñasco del picacho, el cerro del Coma!
y hasta cerca de las juntas de los ríos", y acabaron
por remontarse.
San Gabriel, por supuesto, es el mismo San Gabriel donde posiblemente nació Juan Rulfo. El mismo que tan hermosamente describe este escritor
en los párrafos iniciales de "En la madrugada":

PALABRAS PARA OLVIDAR son, en principio, todas las
que el ho_m bre pronuncia. Y sin embargo, la experiencia nos dice que las palabras sobreviven a las
ciudades. Más que la piedra, más que el bronce,
más que el ladrillo y el concreto y el trazo caprichoso con que, a pesar de los urbanistas, crecen las
ciudades, resiste el paso de las noches y los días
esa momentánea vibración del aire que es la palabra.
Tenochtitlan vive para nosotros en las palabras
alucinadas de Bernal y de Cortés. La ciudad de Fernández de Lizardi, la de Gutiérrez Nájera, la de
Gamboa y López Velarde, la de Fuentes y Del Paso
están situadas todas igualmente a nuestro alcance;
podemos recorrerlas; podemos avecindamos en
ellas. Estas ciudades de palabras, metáforas de un
espacio inaccesible, se superponen, transparentes,
en una cuarta dimensión. La narrativa es un género
urbano. La ciudad es una metáfora de la novela.
No voy a referirme ahora, sin embargo, a una
gran ciudad, sino a una población mucho más pequeña y a sus espacios aledaños; algunos incluso
dudarían en llamarla ciudad.
Nuestra historia da principio a finales del siglo
XVI. Sabemos de ella gracias a un libro notable y
poco conocido, publicado hace veinte años y titulado San Gabriel y su historia a través del tiempo. En esta obra, Enrique Trujillo González recoge una serie
de documentos que nos dan las voces de la tierra,
el trasfondo histórico de las historias de Juan Rulfo.
UN GRAN TEMBLOR, en 1574, y después la "pestilencia
grande" del año siguiente, y la gran erupción del
Volcán de Colima, en 1576, acabaron con el pueblo
de Amula. Los supervivientes se dispersaron; en
pequeños grupos emprendieron un éxodo que
podemos evocar con los peregrinos de "Talpa" o

San Gabriel sale de la niebla húmedo de rocío. Las
nubes de la noche durmieron sobre el pueblo
buscando el calor de la gente. Ahora está por salir

9

�Esta es la tierra
de donde surgen las
historias de Rulfo.
Ese cerro del Comal,
si tomamos en cuenta el espacio que
describen las crónicas de la región,
¿no nos hace pensar
de inmediato en la
Comala de Pedro
Páramo? Como nos
remiten a los nombres de sus personajes los que salpican
esos mismos documentos: Lucas, Sedano, Juan, Tanilo,
Abundio, Pinzón,
Pedro Zamora, Petronilo Flores.
Esos conflictos
por las tierras y por
el ganado, esos viejos rencores que se
resuelven brutalmente en "¡Diles
que no me maten!"
o en Pedro Páramo,
son a fin de cuentas
trasuntos de los pleitos antiguos que recogen las crónicas.
Por ejemplo, los que
repetidamente provocó don José María Manzano al despojar de sus
tierras lo mismo a particulares que a comunidades
indígenas, y que nos encaminan no sólo a la historia
de Pedro Páramo, sino a la de don Lupe Terreros,
el dueño de la Puerta de Piedra, asesinado por
Juvencio Nava en "¡Diles que no me maten!":

el sol y la niebla se levanta despacio, enrollando su
sábana, dejando hebras blancas encima de los tejados. Un vapor gris, apenas visible, sube de los árboles y de la tierra mojada atraído por las nubes;
pero se desvanece en seguida. Y detrás de él aparece
el humo negro de las cocinas, oloroso a encino quemado, cubriendo el cielo de cenizas.
Allá lejos los cerros están todavía en sombras.
Una golondrina cruzó las calles y luego sonó el
primer toque del alba.
Las luces se apagaron. Entonces una mancha
como de tierra envolvió al pueblo, que siguió roncando un poco más, adormecido en el calor del amanecer.

José María Manzano-dicen las crónicas-, nacido
de familia pobre en los alrededores de Telcampana,
pasó la mayor parte de su vida en Zapotlán el Grande donde, a base de tenacidad contra lo adverso
logró superar su medio ambiente dejando atrás ol~
vidados días de privaciones.

10

sea "El Llano en llamas", donde aparecen personajes ampliamente conocidos, como Pedro Zamora
y Petronilo Flores. (Entre paréntesis y antes de olvidarlo: los ranchos de El Jazmín aparecen en "El Llano en llamas": "Mientras en las faldas del volcán
se estaban quemando los ranchos del Jazmín, otros
bajábamos de repente sobre los destacamentos".)

Contrajo nupcias con la hija de un ameritado
general juarista y con ello tuvo opción de adquirir
a precio irrisorio grandes terrenos puestos en venta
por la denominada Ley de Manos Muertas[ ... ] instaurada por Juárez: entre los que compró contáronse
los del rancho del Jazmín, lugar que convirtió en
flatnantísima y próspera Hacienda.
Con desmedida ambición logró extender su
propiedad a costa de los vecinos, comprando algunas veces, y otras, las más, empleando argucias de
mala ley para despojar a los legítimos dueños bajo
amenazas o cohecho. Una de sus presuntas víctimas
fue don Jacinto Cortina, rico hacendado residente
en Sayula.

Tal parece que [Pedro Zamora] estaba en
connivencia con Francisco Villa, porque sus ataques
eran muy parecidos[ ...] Anduvieron tras este rebelde infinidad de fuerzas federales[ ...], pero el único
jefe que pudo hacerle innumerables bajas fue el entonces coronel Agustín Olachea, y también el teniente coronel Petronilo Flores.

En otra ocasión, sin previo aviso, de El Jazmín
[Manzano] ordenó que su ganado invadiera terrenos de Telcampana y a sus mozos, protegidos por
gente armada, los puso a abrir vallados y a levantar
mojoneras divisorias en donde a él se le antojaba.

Las gavillas de bandoleros asolaron la región
de San Gabriel desde 1911. En diciembre de 1912,
treinta y ocho hombres atacaron la Hacienda de San
Buenaventura, asalto que aparece mencionado explícitamente en "El Llano en llamas". La situación
empeoró a partir de febrero de 1913, cuando Victoriano Huerta asumió la presidencia de la república.
El 15 de septiembre de ese mismo año, Pedro Zamora tomó a sangre y fuego San Gabriel, en la que se
recuerda como la más triste de sus sangrientas hazañas. El 3 de mayo siguiente, 1914, los carrancistas
recuperaron el poblado.
En toda la región, la situación fue caótica hasta
el fin de la guerra cristera, en 1929. Durante todos
esos años se mantuvieron en lucha los agraristas, o
sea el Gobierno, que promovían una reforma agraria tan nefasta para los pequeños propietarios como
para los peones acasillados, más las gavillas, a veces
de revolucionarios y en otras de simples bandoleros, más los cristeros. En esas circunstancias, los
grandes terratenientes tuvieron fácilmente la ocasión de manipular a unos y otros. Con el pretexto
de defender a veces la religión y siempre sus propiedades, los oligarcas supieron sacar ventaja. Rulfo
lo muestra, con su sabia economía, hacia el final de
Pedro Páramo, cuando el cacique logra que uno de
sus hombres de confianza, Damasio, el Ti/cuate,
tome el mando de los supuestos revolucionarios
-finalmente, después de hacerse villista, carrancista, obregonista, Damasio se sumará a las tropas
del padre Rentería, que se ha levantado en armas y
anda de cristero.
Yvette Jirnénez de Báez ha llegado a ver en la

Los métodos de Manzano, según vemos, son
los mismos de Pedro Páramo. Un día, José María
Manzano y Jacinto Cortina se encuentran con sus
hombres, frente a frente. El segundo plantea la
disputa como un asunto personal, del que deben
quedar fuera los peones porque "tanto sus hombres
como los míos tienen mujer e hijos a quienes
hacerles falta, y no está bien que por un capricho
de usted tengan que sacrificar sus vidas". En esa
ocasión, finalmente ambos se retiran. Pero poco
después, en una fiesta, un hombre intentó asesinar
a traición a don Jacinto. Aunque Cortina salvó la
vida, en la reyerta hubo dos muertos y varios
heridos. Se dijo que el autor intelectual del atentado
era Manzano, pero nunca pudo esclarecerse si eso
fue verdad. Es posible que, en "¡Diles que no me
maten!", Rulfo haya sintetizado los múltiples atropellos de José María Manzano en la historia de los
dos compadres, pero allí no haya duda: el hijo de
don Lupe sabe que el asesino fue Juvencio y llegado
el tiempo cobra venganza. Como Pedro Páramo no
cuenta con esa certeza, prefiere aniquilar a todos
quienes asistieron a las bodas de Vtlmayo, donde
fue asesinado su padre.
En uno y otro caso, detrás de esas historias están los despojos de tierras y la orfandad en que las
luchas y las venganzas van dejando a las familias.
TAL VEZ EL CUENTO más estrechamente vinculado con
la historia regional de San Gabriel y sus alrededores

11

�Los acantilados irlandeses
de Moher

feria que brota en torno a la muerte de Susana San
Juan un eco de la feria anual del Señor de Amula,
celebrada, aunque la imagen no volvió allí, a partir
del renacimiento del juego, durante la revolución
de independencia, cuando muchos, españoles sobre
todo, se refugiaron en ese lugar, que permaneció a
salvo de los estragos provocados por aquella contienda.

Wallace Stevens

•

El sentido liberador de la muerte de Susana -dice
la autora- se revela un 8 de diciembre. Antes[ ... ]
asocié la fecha con el sentido de pureza del personaje
-implícito en su nombre- y con el hecho de que
al pueblo de San Gabriel[ ... ] el 8 de diciembre de
1934 [... ] se le cambia el nombre al de Ciudad Venustiano Carranza. Simbólicamente sugiere la
muerte del pueblo. En la novela, el sentido trascendente de la muerte de Susana San Juan se marca
en la escritura con los signos renovadores (el repique
de campanas "al alba"; la fiesta popular; el sentido
de infinito y fecundidad en el ícono dinámico de su
cuerpo circular, en posición fetal, como si se hundiera en la noche). Todo parece indicar que la muerte-vida de Susana conjura los signos de la desaparición del pueblo que está, como ella, llamado a
resucitar.

¿Quién es mi padre en este mundo, en esta casa,
en la base del espíritu?
El padre de mi padre, el padre de su padre, susombras como vientos
vuelven a la progenitura antes de pensar, antes de hablar,
a la cabeza del pasado.
Ellos van a las cumbres de Moher, surgen de la niebla,
encima de lo real,

(También entre paréntesis digamos, para la
tranquilidad de la gente de bien, que San Gabriel
recuperó ya su nombre.)

surgen del presente, tiempo y espacio, encima
de la hierba verde y húmeda.

¿CóMo ENTRÓ }UAN RuLFo en el conocimiento de este
trasfondo histórico que ahora podemos fácilmente
conocer gracias a la curiosidad de Enrique Trujillo
González?
Cierta tarde en que Juan Rulfo y yo estábamos
escondidos detr.á s de una columna en el Instituto
Nacional Indigenista, durante la presentación de
un libro, alguien se acercó para preguntar, una vez
más, por qué ya no publicaba. Juan lo vio sin
mirarlo y le dijo que sus historias se las contaba un
tío suyo que ya había muerto y, por lo tanto, ya no
podía contarle nada. Creo que Rulfo, a su manera,
dijo la verdad. Le dijo que eran historias, que eran
voces de su tierra. Que le habían llegado vueltas
murmullos, desde los tíos y los abuelos, desde antes de los abuelos.
Por otra parte, es casi seguro que Rulfo leyó
por su cuenta muchos de esos documentos que después recogió Trujillo González. Pues todos sabemos

que Rulfo fue un lector incansable de las crónicas
antiguas; en especial las de Jalisco -Tello, Frejes,
Mota y Escobar, Mota Padilla-. Le gustaban por
su estilo, que él calificó de sencillo, fresco y espontáneo; porque veía en ellas la forma más valiosa de
nuestra literatura antigua; porque "de ahí arranca
lo que hoy se llama lo real maravilloso"; porque
esos hombres "sólo iban al registro de lo que estaba
sucediendo y lo hacían en un lenguaje que se ha
perdido en América".
Juan Rulfo solía jactarse de pocas cosas. Una
de ellas era haber leído "casi todas las crónicas de
los frailes y de los viajeros, los epistolarios, las relaciones de la Nueva España". Muchas veces me dijo

Esto no es un paisaje, lleno de sonambulismos
de poesía
y de mar. Esto es mi padre, o, quizás,

es como él era,
un parecido, uno de la raza de los padres: tierra
y mar y aire.

Versión de Julio Hubard

que le habría gustado dirigir una gran colección
de cronistas. Es una lástima que nadie haya sabido
darle la oportunidad de hacerlo.

12

13

�La rosa hace del sueño
Ricardo Yáñez

•

Con la venia
de Renato Leduc
Margarito Cuéllar

•

La rosa hace del sueño un espejo de agua
con círculos concéntricos de palabras doradas,
la rosa se reúne en su estatura, frágil frescor
para siempre estatuido, aun cuando, como se ve, perecedero.
Es flor y es sólo aroma desvaído en su irse
en la corriente lenta que la distrae del cielo
en que el cabo, las hojas, se afirman, sin saberlo.
Es desazón y es serenidad, es un reposo intenso en abandono.
Algún venado anoche vino
a de su porvenir beber, algún tigrillo
quiso olfatear un algo de su vuelo.
Pero sólo es la piedra en que me siento la que sabe su música.
Tiempo parecería que le falta para vivir su vida, que le sobra;
tiempo parecería que le sobra para vivir su ausencia del rosal,
que, como buena madre, no le busca.
· es una rosa sólo, sola, que soledad abierta se procura.
Tiende a quedarse en mí pero se aleja abajo el río.

Seguramente la devaluación también afecta al tiempo. No
alcanza el tiempo. Tal vez sea tiempo de decirle al tiempo
que se ponga al corriente con el tiempo. ¿Será que con el
tiempo el tiempo adelgaza, de tiempo enferma y anda como
fuera de tiempo? ¿Esta obsesión por llegar siempre a tiempo
incluye el pase sin retorno a otro tiempo? Es tiempo de
entender: a la orilla del tiempo el tiempo nos contempla como
esclavos del tiempo, como hijos de un tiempo que matamos
cuando joven nos vio pasar el tiempo. Libre de toda culpa
sabe el tiempo: si a tiempo vives a tiempo te despides de tu
tiempo. En años, en cansancio, en malestares se traduce el
tiempo. En tiempo compartido el tiempo mide al tiempo.
Frente al tiempo el hombre es un juguete de arena, un reloj
sin tiempo, un corredor que nunca llega a tiempo, ni siquiera
para ver la máscara del tiempo, expuesta a los disturbios de
este tiempo.

14

15

�En el tren con un perro
que vivió una triste infancia
Gabriel Contreras

ese perro flaco y tiñoso.
Me pregunta por qué tengo los ojos así.
Yo qué voy a responderle: la verdad, solamente
la verdad y nada más que la verdad ...
Con tanto polvo que se la pasa parallá y paracá
en este maldito pueblo arenoso, es natural que los
tenga colorados ...
ÜfRA VEZ SE SUBIÓ AL TREN

•

perras.

Solo y sin su chorizo querido, el perro creció
hasta alcanzar una estatura modesta, que vino a
ser diezmada por ese horrible mal que ahora lo caracteriza.
¿Cómo fue que enfermaste de tiña?
Me responde con un gemido avergonzado y
una lágrima sucia.

¿Para qué sirve el polvo? Me pregunta. Procuro
inventarle una explicación. Me quito el sombrero
y lo sacudo. Suspiro. Alzo los ojos al azul infinito.
Aviento el cigarro. Digo algo inesperado y él se ríe
con malicia. O sea que no me cree.

Aquí acaba el camino y aquí comienza. Porque
la ruta es redonda.
En el tren tenemos al menos un sol vigilante.
Es el mismo sol que sigue a los niños poetas. Ese
sol que casi casi atraviesa las paredes de sillar de
Doctor Arroyo y Mina.

Por años me la he pasado a la vuelta y vuelta
buscándole el lado bueno a esta tierra. Ahora estoy
seguro de que no lo tiene.

Por las ventanas del tren se asoman los mezquites a puños.

Ni esperanzas de que aquí crezca una planta
de verdad. A no ser que mezquites... Si algo se puede señalar, es el puro cerrerío tendido, pelón, amarillento, listo para alzarse en ventolera al menor pretexto.

Con sus ramas, tratan de robar aretes, pulseras,
relojes, cualquier cosa de cierto valor.
¿Y qué más tenemos en este pueblo que nadie
ve con buenos ojos?

El perro me está contando su infancia.
Triste, pero no por eso menos ridícula.
Lo que me dice es que él jugaba con un chorizo
que se encontró a orillas del río Pilón.

Primera cosa espeluznante.
Cuando digo eso, inmediatamente se hace de

Ruido.
Como estoy asustado por las sombras que se
están metiendo por las ventanas, me olvido de su
pregunta y me reduzco a temblar con lujo de de-

noche.
Primera cosa espeluznante...
HISTORIA DE UN BANDIDO CUBIERTO DE
LUMBRE Y HORMIGAS NEGRAS
Que uno que fue bandido recorre pueblo y
medio cuando todo es un dormir y todo es un ronquerío ...
¿Sería un fuereño, un extremeño, un panameño ese bandido?
No se puede saber, porque el-que lo ha visto

talles.
El perro también comenzó a temblar.
No somos nosotros. Es la tierra la que está
temblando .
Es como si fuéramos a morir juntos, pero no
me importa.
Entonces me acuerdo de cuando era yo chico
y m~ vistieron de blanco y me llevaron a la pila

ha caído fulminado.
¿Sería un zombie, una momia, un murciélago?

bautismal.
Espuma blanca y gorda, vaporcitos de piernas
de pollo, un poco de mole en cada plato, olores a
cilantro y yerba\mena ...
Y luego la vida cristiana, que no me ha servido
de mucho y ha venido a acabar en esto: en la posibilidad de ser aplastado por un derrumbe a bordo
de este maldito tren.
Yno.
No nos morimos porque este animalote una
vez más no se descarriló.
¿Quién cuenta una historia? Dice el perro.

Tampoco eso se sabe.
Pero ha de ser un jovencito tierno y medio lurias, porque cuando pasa pasa cantando ...
Yo soy el muchacho alegre
Que me amanezco cantando
Con mi botella de vino
Y mi baraja jugando...
Los que lo han visto sin verlo, pueden testiguar
que ni botas trae, porque camina sin tocar el suelo
y con las patas a raiz.
Además, no trae ropa porque tiene todo el
cuerpo cubierto de lumbre y hormigas negras.
Si así es como es, entonces pudiera ser un án-

¿Como de qué?
El que diga yo, a contar lo que ya todo el mundo sabe.
Mira -le digo-, aquí nomás estamos nosotros. Así que o cuentas tú o cuento yo.
Cuentas tú, dice el perro, y luego yo.

gel.
¿Un muerto, será?
Ahora viene mi historia, dice el perro.

El consuelo de checarnos los unos a los otros.
Allá va Aniceto, dice Eulalia. Ese Aniceto.
Desde ayer anda bien tomado.
Allá va Eulalia, dice Aniceto. Ese Eulalia. Qué
curioso se ve cuando no toma.

Al principio el chorizo era rojo y fragante. Después comenzó a toser y se fue poniendo verde. Acabó negro.

Macizo, azul el tren en el que estamos trepados.
Brilloso como si fuera nuevo.

¿Qué quiere decir eso? Le pregunto.
Quiere decir que se pudrió.

Hace como cinco años que suena como si se
fuera a partir en dos y nada que se desbarata.
Un tren es cosa segura, que no se anda con tonteras ni caprichos ni mujeradas.

Entre el perro y el chorizo había una especie
de fraternal complicidad. Amor quizás.
Cuando el chorizo se puso negro, estaba a punto de fallecer víctima de enfisema pulmonar.
¿Fumaba mucho? Pregunto.

Ahí vamos los dos adentro de su panza.
El perro me pregunta qué tanto fierro tiene un
tren, de dónde sale ese fierro, de un árbol, del mar,
de la baba de un gusano, de dónde ...
Ruido.

El perro, compungido, me indica que ese era
su único vicio, además del alcohol, la baraja y las

16

17

�HISTORIA DE UN POZO QUE SE APARECE
Y ARMA UN DESGARRIATE
Sale un pozo y sale nada más de noche entre
la casa de los Cortés y la iglesia de Santa Úrsula.
Asusta a los corazones débiles.
Parecerá una tontera, pero no lo es.
En las noches sale el pozo y ahí se está, callado
entre la casa y la iglesia. Como que está pensando.
Y en el momento justo, hace de las suyas.
El año pasado se armó un desgarriate por ese
pozo.
Hasta se mandaron traer unos ingenieros del
otro lado para que lo investigaran.
Ahí vienen, ahí vienen.
Yo, que soy un perro valiente y aventado, les
ladré para hacerme respetar.
Cuando llegaron los gringos, era medianoche.
Que lo ven aparecerse.
Ah chingado, dijeron en inglés.
Mira qué cosas hay en este lado de la frontera
y nosotros tan ignorantes, dijeron también en
inglés.
Los dos se asomaron al mentado pozo, ¿y qué
vieron?
Profundidad.
¿Y más allá?
Más profundidad.
¿Y todavía más allá?
Todavía más profundidad.
Feo el caso.

Volvieron a venir los gringos para ajusticiar a
la víbora fantasma. Rezaron. Alzaron crucifijos. Bailaron con frenesí, y metieron un hilito en el pozo.
Al final del hilito había un anzuelo y un flotador.
Los gringos se durmieron a esperar.
En la mañana, la víbora salió del pozo y escupió el anzuelo. Se rió de los gringos y les mentoteó
la madre.
Los gringos le aventaron botellazos (era lo que
tenían a la mano). La víbora esquivó dichos proyectiles y se paró. Su estatura proyectaba una sombra
aterradora.
Cuando la víbora dejó el pozo libre, del pozo
salió un payaso haciendo gracejadas, y un malabarista, y un lanzador de cuchillos, y una mujer
barbuda y la banda de un circo ... Todos en caravana,
dispuestos a ofrecer un gran espectáculo.
Ah chingado, dijeron los gringos en español.
Y escaparon.
La víbora y los integrantes del circo se dispersaron por el pueblo. Se mezclaron, poco a poco, con
la gente ... Y de ahí, de esa revoltura, nacimos todos
los que hoy en día habitamos este maldito pueblo
arenoso...
¿Sabes una cosa perrito?
¿Qué cosa?
Tengo la sensación de que no te creo nada.
¿Nada es nada? Pregunto él, mientras sus ojos
emiten una lágrima cuyo destino se antoja efímero.
¿Nada es nada? Insiste.

Agarraron el termómetro de esos con los que
se mide el calor de las vacas por atrás, y con un hilito lo echaron hasta muy adentro del pozo.

Yo qué voy a responderle: la verdad, solamente
la verdad y nada más que la verdad ...
¿Para qué sirve el polvo? Me pregunta. Esta
vez me quedo callado. Saco un cigarro y me lo meto
en la boca.

Lo único que supieron decir es que quién les
iba a pagar ·el termómetro.
Llegó el día siguiente y nadie se los pagó, como
hasta la fecha nadie se los ha pagado.

¿Para qué sirve?
Silencio.
Silencio.

Pero lo importante no es el termómetro con el
que se mide el calor de las vacas por atrás. Lo importante es el pozo.

El perro, ese perro flaco me mira por última
vez, me dice adiós con la mano y salta del tren... Lo
veo rodar entre los peñascos cuando me asomo por
la ventana ...

Siguió apareciéndose igual que al principio.
A veces yo me orinaba en él, pero ni se daba
por aludido. Era un pozo insensible.

Con tanto polvo que se la pasa parallá y paracá
en este maldito pueblo arenoso, es natural que
tenga yo los ojos colorados...

Hasta que un 14 de enero de 1922, un día martes por cierto, que sale algo todavía peor: una víbora.

Otra vez se subió al tren un maldito perro
tiñoso.

Esa víbora aparecida nació del fondo del pozo
aparecido.

18

Los territorios del cuerpo
[fragmento]
Dulce María González

-Asf ESTARÁ DE PIE -dijo Mónica y se miró

•

a los ojos que repetían sus ojos hasta lograr
el círculo de sí misma en el espejo. Quedó
atrapada en ese mundo de Mónica mirándose.
Había sido necesario alejarse de la gente, renunciar por unos días a Román, su
calidez que era un cobijo de lana, un caldo
humeante a mitad del invierno. También
el odio que recibía de él era alimento, de
alguna manera necesario y por eso pasaba
tantas horas sumergida en discusiones sin
otra utilidad que el coraje. Ambos sabían
en el fondo esta urgencia y entonces atacaban con pasión, con la furia de saberse
animales golpeados, arrinconados a puntapiés en un bar donde la cerveza no fuera
un lujo y el engaño se pudiera construir, la
seguridad inventada de estar al borde.
Entonces regresaron los árboles.
Era esa época de soledad y la llanta del
carro había explotado pero el contratiempo
develó su rostro de augurio. La imposibilidad de seguir adelante la arrojó al sendero de tierra que une la gran avenida con
la universidad. Debía continuar a pie y en
esto también ayudó la cartera de mano vacía. De otro modo hubiera tomado un taxi
a la salida del edificio donde recién concluía el ensayo.
Caminaba con lentitud, maldecía pero
algo absoluto y familiar le provocó un

19

vuelco. Cierta presencia al penetrar los
orificios de la nariz. Recordó aquello que
jamás hubiera dudado en la niñez. Tampoco ahora existía la menor extrañeza de
lo que entendía sin pensar. Estaba recordando con el cuerpo y su cuerpo había
aprendido desde siempre que la tierra suda
en los árboles. Quizá por el aroma tan conocido y a la vez olvidado la rapidez de la
tarde se detuvo, la ciudad se detuvo, el
mundo todo se detuvo y fue ella, mujer de
sudores entre sudores de árbol, pedazo de
carne, bondadosa y abierta a ciertos olores
merecidos, de tal suerte concretos casi los
tocaba cuando el cansancio no había arruinado las tardes y el mundo llegaba sin
aviso por los caminos del olfato.
Ahora, ante el instante de su mirada
mirándose, Mónica entiende con los ojos
y el pecho y la nariz esas palabras perdidas
en el tejido sin forma del libreto.
-Así estará de pie -repite en voz alta
y sabe que toda ella se ha dilatado hacia la
frase. Sabe que comprende algo más en el
sonido de esas letras pronunciadas, algo
que no puede pensar y sin embargo flota
en el círculo cerrado de sus ojos frente a
sus ojos frente a sus ojos.
Así estaré de pie, se dice dentro y queda sola frenta a ella, estremecida por un
rayo de muerte.

�realidad cotidiana.
Las numerosas enemistades que este escritor
mexicano se ganó se hicieron a pulso. El tono irónicocrítico de Jorge Jo condujo a obtener muchos galardones
de esta naturaleza por la simple tarea de acercarse a la
vida con humor.
Hoy, cuando creemos que vamos a pasos
agigantados hacia una democracia, es muy importante
retomar la obra de este incomprendido sujeto que
emprendió el viaje sin retorno en un avionazo, en el
aeropuerto de Barajas, en Madrid.
Querido Jorge: aunque tus enemigos no te hayan
comprendido y te hayan juzgado como amargoso,
debemos darte las gracias por recordamos que la vida
hay que tomarla así para reímos de ella. A fin de cuentas,
tú no tienes la culpa de quienes te leyeron y criticaron a
la ligera hayan confundido la gimnasia con la magnesia.
Si la literatura nos sirve de algo debemos aceptar
que tu fórmula es el mejor remedio a las enfermedades
sociales, políticas, económicas, que no sólo padecemos
sino que también arrastramos desde hace un buen
número de años. Tu fórmula nos descubre el lado oscuro
del corazón donde el humor genera risa, sonrisa o
carcajada. ¡Gran alimento para el espíritu! No está demás
recordar en este espacio la nota que le dirigiste a un: lector en tu artículo "Memorias de bibliómano":

Jorge lbargüengoitia
Fidel Chávez
No CABE DUDA QUE APRENDER a reímos de nosotros mismos
es una cualidad que no todos podemos lograr porque
arrastramos una serie de convencionalismos y complejos
que nos llevan en retrospectiva a la llegada de los
españoles o a las veleidades de la Malinche, todavía con

Nota. Un lector me habla por teléfono para decirme que
no se escribe "Cha", como lo hice en mi artículo del viernes
30, sino "Sha". Contesto lo siguiente. En el Diccionario de

la Academia no aparece ninguna de las dos formas -&lt;ie
"sexualidad" brinca a "sí", y "cha" es "cada uno de los

la enorme interrogante de nuestro origen.
Precisamente ahora, cuando nos quejamos de todo
y vemos al mundo patas arriba, es muy saludable
recordar y releer la obra de Jorge Ibargüengoitia quien,

tres componentes del cha cha cha"-. En el Pequeño
Larousse Ilustrado (español), que es un diccionario lleno
de defectos pero más sensato que el de la Academia,
aparece en las dos formas: Cha y Sha son el soberano de

bajo el ejercicio de la escritura, no sólo aprendió a
entender la importancia de las pequeñas cosas que nos
rodean o nos suceden, sino algo más importante en la
vida de cualquier sujeto pensante: aprendió a reírse de

Persia. Es decii; que cada quien escribe este monosílabo
como le da la gana, sin pecai:

sí mismo.
Para a leer a Ibargüengoitia y comprender su
sentido del humor hay que entrar en las cavernas de lo

Imágenes de Jorge
en la vida de las cosas

ácido y lo amargo, pero no como una forma destructiva
sino como una manera de construir nuestra folklórica y
pintoresca realidad mexicana.
Detrás de cada uno de los textos de Ibargüengoitia:

Busco IMÁGENES para hablar de Jorge Rangel Guerra. En

novela, teatro o artículos, está nuestro retrato -ése al
que tenemos miedo-, siempre invitándonos al festín de
la hilaridad. Aprender a reímos de nosostros mismos nos
ayuda a ver la vida de otra manera, desmitificando los
grandes e intocables mitos que nos envuelven en nuestra

posada en el cerro. Jorge fue 18 años director de ese
museo. De hecho fue su primer director.
La imagen primera es otra, sin embargo. Es necesario asistir a la casa paterna, tan bien descrita por
Alfonso Rangel, su hermano, en el libro de entrevistas

la noche, el Museo del Obispado es una criatura celeste,

21

�las aristas de la vida hasta palpar las llagas de la pasión.

con Celso Garza Guajardo (esa casa más tarde funcionaría
como Pinacoteca y como extensión de la prepa de Colegio
Civil). Ahí, en Colegio Civil 466, entre las calles de 5 y 15

y le arrancó al hippismo la libertad del amor. Profano de
la noche recorrió congales y barrios bajos de ésta y otras
ciudades. Encontró en la caricatura y el retrato de cantina

de Mayo, encontramos la imagen de un niño, Jorge, que
pinta con gises de colores y la mirada llena de asombro,
sobre el cemento del patio. Tiene 5 años y despierta admi-

El arte adivinatorio de
Roberto Maldonado Espejo
Dolores Hernández

la sobrevivencia. Florecieron los tonos en sus manos y se
reencontró con el misterio que su abuelo le enseñara. En
los matices y la textura de sus lienzos se revela el mito.
Está allí como los cúmulos cristobaleños o los celajes
mortecinos. En la grisura invernal y hasta en la negrura
amenazante de los chubascos. Vapores del mar que

ración y afecto en propios y extraños. Sentimientos
permanentes hacia él, a partir de ese entonces.
¿Qué admiramos en Jorge? Admiramos su talento
(dibuja, pinta, toca el piano, canta), su inteligencia, su
interés siempre renovado por la literatura y el arte (sus
pasiones: la pintura figurativa de los grandes maestros
europeos, las óperas, las sinfonías, los conciertos, las
novelas españolas, Góngora, García Lorca, las películas
viejas, más un etcétera inmenso).

.
no se ha sentido en la incomodidad de tener que estarse quietecito para la sesión
fotográfica. La verdad, conozco a muchos -me cuento
entre ellos-, que le sacan la vuelta a las cámaras. Sin
embargo, existen también los que no pierden la oportuni-

Qui~N, MÁS DE UNA VEZ,

emigran cargados de fantasías. Y Sergio, el poeta de l~s
nubes, se arroba en sus pinceles para traemos la esenoa

dad y siempre se "aparecen" en el preciso momento del
"flashazo", aunque no tengan nada que ver con el motivo

de las transfiguraciones. Rostros de párpados caídos, de
miradas ocultas. Ninfas multíparas del colorido que si-

de la toma.
Mientras a unos les gusta posar y a otros no, quien

lencian la obscenidad para dar paso al objeto erótico.

juega el papel más importante es el fotógrafo, el artista
creador, el que decide, justo cuando debe, aprehender

Sergio es un hombre noble ajeno a la mezquindad y ª. la
codicia absolutoria de los artistas de cartelera. Es un pmtor que cree en sí mismo. Crece desde adentro y se encuentra en ese ejercicio permamente de búsqueda y
aprendizaje. Su obra está ahí, brillando con luz propia.

Jorge y yo tenemos en común un amigo siempre
triste. Jorge me dice: "Cómo puede deprimirse con tantas
películas por ver, tanta música por escuchar, tantos libros
por leer. Y están los amigos, el café... " ¿Entienden lo que
quiero decir de Jorge? Si es verdad que todos los niños
ven el mundo con ojos de poeta, Jorge aún hoy conserva
esa mirada de asombro y gratitud.

Poeta de las nubes

¿Qué queremos en Jorge? Su generosidad, su falta
de envidia, su buena memoria, su excelente carácter, su
cultura. Fluyen las imágenes. En una aparece Jorge
mirando el pedazo de cielo que se extiende de la Sierra
Madre al Cerro de la Silla.

Guillermo Berrones

su objetivo.
Una buena fotografía no se da por azar. El artista
casi adivina cuándo está listo el modelo, cualquiera que
sea. Un ejemplo muy evidente de quien practica este "arte

Estética que no es estática a la espera de la posteridad. Y

adivinatorio" para crear es Roberto Maldonado Espejo.

para placer nuestro, orgullosamente regia.

ETERNAMENTE NIÑO. Seductor. Heredero de los oficios de
su abuelo paterno, un hacendado venido a menos. Guarda celosamente un martillo que ha pasado por generaciones en su familia como alegoría de la tenacidad y el
esfuerzo permanente. Busca, encuentra y aprende en una

Imágenes en secuencia cuentan las historias del
Taller de Artes Plásticas, de la Facultad de Filosofía y
Letras, de Arte, A.C., de Extensión Universitaria, del
Instituto de la Cultura de Nuevo León, del Museo del
Obispado y de la Escuela Superior de Música y Danza.
En la vida de todas esas instituciones está Jorge muy
ubicado (como coordinador, subdirector o director; como
maestro).

espiral constante que enriquece su obra. La fantasía de
las nubes la lleva a cuestas. El abuelo le mostró la magia
de los cuerpos escondidos entre ellas. La vida emergiendo de la vivencia. De la abstracción a lo figurativo. Hasta
en la iconoplastia de las paredes sudadas del hogar tomó
sentido la forma. Sergio Villarreal nació en el centro del
Monterrey de 1948. En esta ciudad que hoy se festeja dejó

Una imagen reciente muestra a Jorge (sin prisas, en
dominio de una vida rica en cultura), paseando con uno
de sus pequeños nietos (al fondo asoma Monterrey, en
hombros de sus 400 años). Es una imagen clara, a colores,
donde destaca la sonrisa de Jorge.

correr la perversión inofensiva de su infancia escondiéndose entre cajas de madera vadas hasta provocar la angustia de su madre. Desde las sombras de su refugio se
extasiaba oyendo los gritos de sus buscadores y grabando
en instantáneas la expresividad de sus rostros. Muy

En octubre de 19%, colocó este ex voto en las páginas de
Annas y Letras, como señal del don recibido en la amistad de
Jorge Rangel Guerra. AGUST1N GARdA G1t.

pronto desgastó lápices reproduciendo el entorno de su
niñez. Acrecentó el orgullo de su madre con aquellas primicias de su plástica y encontró en su padre el rigor de
la crítica. Se hizo el artista. Antes cumplió con el deseo
de sus padres en una escuela comercial. Los escritorios
aplastaban sus sueños. Volvió al placer de dibujar y
pintar. Montó un pequeño taller de diseño gráfico que le
daba para vivir mejor que con su trabajo inicial. Después
atendió al llamado de su sensibilidad para buscarle al
mundo sus parábolas; acarició con la yema de sus dedos

22

23

�La niña que miraba con curiosidad y cierto arrobo
la desnudez de una bailarina de tercera categoría en el
otrora Teatro Blanquita, es una de las primeras fotografías
que le conod a Roberto. La revista Coloquio la publicó
bajo el título de "Historia interminable".

ociológica

Roberto nunca se imagina qué acogida tendrán sus
fotografías, él sólo vive el momento de Ja creación. El
efecto que le produce su trabajo viene después, cuando

área menor que la ciudad de Nueva York con un
producto per capita de 14,000 dólares) apoyar a sus
padres; los promotores de la ley pensaban en el
futuro -ya que las culturas dominantes en Singapur tienen tradiciones familiares de solidaridad
muy arraigadas- pero la gran sorpresa es que empezaron a generarse una gran cantidad de juicios.
¿Por qué? Porque el capitalismo salvaje exige, bajo
la norma de "Ahorra más, sin pensar en los demás",
que se deje de lado toda consideración hacia las
necesidades del resto de las personas, cuando lo
que está en juego es la propia acumulación. La familia japonesa del proceso de desarrollo económico
pasó por una experiencia similar: se redujo al
mínimo, dado que la familia extensa, con un gran
número de parientes y allegados, obliga a una
redistribución del ingreso que es inconciliable con
la función de acumulación; algo parecido, aunque
con características propias, ocurre en nuestro país.
Después de dos años de duda, la fiscalía de
Wuppertal (en Alemania) decidió abrir procesos
penales contra 1,860 médicos. La causa: haber inflado precios de instrumental de cirugía cardiaca y
provocar a la seguridad social alemana daños por,
cuando menos, 21 millones de dólares; los médicos
no recibían grandes sumas, pero sí compensaciones
en especie como viajes a reuniones y congresos para
toda la familia o aparatos para investigación. Algún
médico alemán -que como en casi todo el mundo,
suele ser una de las profesiones mejor pagadasllegó a recibir más de trescientos mil dólares en
soborno que las empresas contabilizaban como
"gastos para investigación". ¿Por qué? Porque
cuanto más dinero pueda recibirse, mejor; la regla
podría ser algo así como "Recibe más sin mirar
atrás".
Lo que quiero subrayar es que, independien-

su obra es mostrada al público. Alguna vez le oí decir:
"El arte para ser gozado debe tener la compañía de un
espectador."
Una ruta adecuada, para que el artista tenga más
cercanía con la gente, la constituyen las exposiciones. Y
Roberto lo sabe. Hace unos meses inauguró una muestra,
de las tantas que ha montado, en un espacio cultural de
Monterrey. En esa ocasión expuso una serie de retratos
no tan urbanísticos como muchos de los que ha tomado.
Esta vez la selección estuvo conformada por paisajes,
espacios y objetos de un pequeño pueblo del norte del
país: Santa Bárbara, Chihuahua, para ser más exactos.
Roberto nos trajo hasta Monterrey la indiferencia de unos
rostros endurecidos por el trabajo de la minería; esos
hombres cuya existencia se va consumiendo por la antra-

imestral.

cosis -enfermedad que padecen casi todos los que
trabajan, por tiempo prolongado, en las minas-parecían
decimos con sus ojos, más de lo que sus enmudecidos
labios nunca profirieron. Calles desiertas y bardas derruidas haciendo juego con la vegetación cactácea que se podía apreciar en pequeños llanos y sobre escarpados
montículos. Un perro interrogante, en medio de la calle,
casi reclamando el hogar que abandonó, quedó atrapado
en la lobreguez de la húmeda noche.

Finalmente scapó ...

•

S:: suscrlp

Y el contraste no se hizo esperar: unas fotografías
confesando rostros desolados y ambientes solitarios, a
la par de otras con calles ribeteadas de anuncios comerciales, cables cruzados y recintos religiosos, aunque con
un dejo, todavía, de zona suburbana. Pero había una que
sobresalía entre todas: la pequeña estación del tren, con
ese aspecto tan encantador que tienen las construcciones

itras Centro

4460

cuando al paso de los años conservan su fachada original. La constante de casi todas estas fotografías era el
juego de claroscuros que el artista les imprimió.
Quizá la virtud de quien realmente hace arte estriba
en la sensibilidad para encontrar el balance perfecto entre el fondo y la forma de la creación. Éste es el caso de
Roberto.

24

Dilemas navideños
¿Qu! TIENEN EN COMÚN la enfermedad de las "vacas
locas", la nueva ley familiar en Singapur, los médicos alemanes y la fiesta de la Navidad que se celebra en estas fechas? Que son todos ejemplos de
lo que algunos llaman neoliberalismo y que no es
más que la reviviscencia del capitalismo en su versión más "salvaje" .
Las "vacas locas" aparecieron en el Reino Unido en marzo de este año, aun cuando hay indicios
de brotes anteriores; todavía hay dudas sobre las
formas de acción y transmisión del mal (aunque
está correctamente identificado, así como su contrapartida en los seres humanos), pero sí hay coincidencia en que su repentino incremento se debe a
la voracidad de los ganaderos que bajo un lema
del tipo "Gana cada vez más sin que importe lo
demás", daban a las vacas alimentos "sintéticos"
que les producían la enfermedad. ¿Por qué? Porque
en el mercado capitalista es necesario ganar cada
vez más y más dinero, sin prever las consecuencias
de esos logros.
En junio de este año, las autoridades de Singapur aprobaron una "Ley de ayuda de padres"
que exige a los ciudadanos de esta pequeña república (tres millones de habitantes agrupados en un

25

�de ganar dinero sin ninguna otra consideración. Los
sindicatos, allí donde todavía tienen fuerza, han
quedado atrapados en la insaciable voluntad de
poder de sus cúpulas dirigentes, que sólo han encontrado en la corrupción el límite de sus posibilidades. La religión no supone ya ninguna traba a
la codicia de los seres humanos, ya porque casi
nadie cree en ella, ya porque sus mismos principios
han quedado desfasados; el catolicismo sólo puede
oponer al capitalismo "salvaje" una visión de la
solidaridad más propia de las zonas campesinas,
pero no apta para los ciudadanos urbanos e industrializados.
Se trata, sin duda, de una nueva moral; como

temente del juicio moral que pueda hacerse -y que
no quiero presentar, justamente, como una cuestión
moral aunque en sí lo sea-, es probable que los
participantes se vean sorprendidos y tengan escasa
conciencia moral del hecho, algo así como "No he
hecho nada tan malo", ya que pareciera que casi
todas las personas hacen hoy en día más o menos
lo mismo. De hecho, la corrupción, en una gran
cantidad de variaciones, se ha extendido por todo
el mundo, pero ello sería objeto de todo un trabajo
de análisis especial.
En el mundo occidental (aunque también hay
signos de ello en otros ámbitos, como Japón, por
ejemplo), las festividades navideñas se presentan

edagógica
Asimismo, hay que tomar en cuenta que en
todo proceso de enseñanza-aprendizaje formalizado intervienen variables económicas, sociales, políticas y culturales; del maestro y del alumno.
Como aspectos relacionados con el maestro
están: el manejo del conocimiento que se pretende
enseñar, así como el dominio de estrategias que
aceleren la apropiación del objeto de estudio por
parte del sujeto que aprende.
Me gustaría en este momento hacer un paréntesis para señalar que precisamente una de las inquietudes de los maestros comprometidos con la educación ha sido el contribuir a esa apropiación planificando su tarea como facilitador del aprendizaje.
También cabe señalar que hay quienes atribuyen
el éxito de los procesos de enseñanza-aprendizaje
al solo hecho de tener un dominio del campo disciplinario dejando fuera todo el aspecto psicopedagógico y didáctico; por otro lado, algunos se olvidan
del análisis de las disciplinas y atribuyen el logro
de los objetivos al conocimiento y manejo de la
psicopedagogía y la· didáctica. Tanto una postura
como la otra tienen de hecho sus implicaciones en
la práctica docente. Un"equilibrio" entre estos dos
aspectos económicos, sociales e institucionales ya
señalados, nos remite a un trabajo conducente a
procesos de enseñanza-aprendizaje mejores, más
enriquecedores y si se quiere decir de mayor cali-

Acerca de la planeación
del proceso de
enseñanza-aprendizaje
Angélica Vences

como un inmenso intercambio de obsequios donde
lo importante es mostrar que se tiene y se puede
gastar dinero, donde el posible espíritu cristiano
-cualquier cosa que esto sea- se ve reducido a la
compra-venta. Lo que importa es la movilización
de las fuerzas del mercado y no los símbolos con
los que una fiesta puede mostrarse. Pero al mismo
tiempo, las Navidades son, para muchos, la oportunidad de mostrar el interés por los demás en
alguna forma de solidaridad.
Si el capitalismo "salvaje" del siglo XIX tuvo
como dos de sus principales moderadores la lucha
de los sindicatos y la ideología de sumisión acaparada por la religión, estamos asistiendo a la desaparición de ellos, y el sistema legal tampoco suele
ser un freno a las ambiciones de la gente que, embebida en el espíritu de la época, no hace más que
seguir la consigna fundamental de los tiempos: la

científicos sociales, me parece que no nos compete
señalar si es mejor o peor que la vieja, pero sí
advertir el hecho e indicar sobre las consecuencias
de una u otra decisión, cuya opción tampoco es de
nuestra competencia.
Si queremos continuar con esta nueva forma
de vida, los seres humanos debemos resolver el
dilema de aceptar que la ganancia individual, en
cualquiera. de sus modalidades, es el único motor
de la acción humana o crear ideologías efectivas
que puedan dar satisfacción a los desposeídos, a
los marginados y a quienes quedan excluidos del
reparto de la riqueza que, por otra parte, son cada
vez más. O hacer lo más sensato: olvidar los cantos
de sirena de quienes piensan que el modelo
económico actual nos proporcionará el mejor de los
mundos y reorientar sus objetivos.

LA PLANEAOóN DE y para los procesos de enseñanzaaprendizaje es sin duda una de las tareas más importantes que el docente universitario ha de realizar
en cumplimiento de su compromiso y función. De
ahí que puntualizar algunas ideas acerca de esta
actividad pueda resultar de interés para la comunidad académica. Partiré señalando algunas consideraciones importantes en el ejercicio de la docencia.
Es fundamental que el docente que al enfrentarse a una tarea de planeación didáctica tenga claro
de entrada, cuál es la concepción de aprendizaje
que fundamentará su acción; particularmente, la
consideración de que el aprendizaje es un proceso
individual que supone la transformación de los
conocimientos que se poseen en otros cualitativamente distintos y que serán sustento de nuevas
adquisiciones. Esta explicitación no es nada sencilla, puesto que no sólo se trata de concordar con alguna postura teórica de aprendizaje sino de actuar

dad.
La planeación didáctica le implica al maestro,
además de la formulación de los planteamientos
anteriores, elaborar anticipadamente y por escrito
un plan que oriente y conduzca al proceso. Los
principales componentes de la planeación didáctica
son cuatro: objetivos, contenidos, actividades o experiencias de aprendizaje y evaluación. Hay quienes proponen también contemplar un aparato en

en consecuencia.

26

27

�el que se exponga la presentación del curso o del
programa, aspecto que permite la contextualización
de éste, tanto para el maestro como para el alumno.
Los objetivos. Son elementos de gran importancia. Han sido considerados como la única parte
del programa con carácter imperativo. Cada uno
de los cursos o asignaturas que conforman el plan
de estudios tienen una razón de ser, su importancia
está dada por el papel que juegan con respecto al
perfil profesional, de ahí que en función de esto, se
plantee con la mayor claridad posible el objetivo a
alcanzar pensando en el tipo de aprendizajes, habilidades y destrezas que se pretenden desarrollar.
Esto es, hay que dejar claro de entrada qué se va a
aprender y a qué nivel. De los objetivos obtendremos indicadores tanto para la selección del contenido temático como para la evaluación.
Una vez planteados el o los objetivos del curso,
el maestro tiene una tarea realmente exhaustiva: la
selección del contenido.
La selección del contenido no es la elaboración
de un listado de temas y subtemas para el desarrollo del curso, sino la realización de todo un trabajo intelectual en tomo al objeto de estudio de la
disciplina (objeto de formación), a fin de hacer
recortes y seleccionar de la misma, los aspectos más
significativos y de mayor importancia para el proceso. Esto nos lleva a la elaboración de una estructura que ha sido llamada estructura conceptual.1
Su construcción permite la determinación de conceptos o ideas básicas, algunos conceptos conectados, principios, teorías y hechos específicos (ejemplificaciones, aplicaciones o fechas) que permiten
la comprensión del contenido, así como el establecimiento de relaciones con conocimientos afines o
de algunas asignaturas que se cursan paralelamente.

l. De secuencia: aquí señala el aspecto metodológico en el abordaje, así podemos decidir: ir de
lo simple a lo complejo; del todo a las partes o viceversa o basándose en los criterios metodológicos
que el propio contenido, en ocasiones, proporciona.
2. De profundidad: hay que considerar que el
o los conceptos han de ser trabajados con cierto
nivel de abstracción, precisión y complejidad. En
este momento es de fundamental importancia tener
clara la forma en que se dan los aprendizajes (niveles y procesos), de ahí que podamos decir que hay
que tener presente la idea del aprendizaje como una
estructura en espiral acumulativa.
3. De horizontalidad: este principio implica
incorporar conceptos conectados que ayuden a clarificar la idea central y mantener relación con contenidos enseñados simultáneamente.

La selección de actividades de aprendizaje. Estas
son las formas y medios sistematizados para lograr
el desarrollo del aprendizaje en un grupo, en
función, definitivamente, de un objetivo.
Para seleccionar las actividades de aprendizaje
hay que tomar en cuenta al grupo; su madurez, preparación, nivel y tamaño; los objetivos y el conocimiento que se tienen de las actividades. Posteriormente, han de organizarse de manera tal que
se permita un aprendizaje continuo, creativo y significativo. Esto supone que el docente sea consciente
de que se trata de generar aprendizajes y, por lo
tanto, debe saber cómo se dan los mismos.2 Eusse
Zuluaga3 señala algunos principios para su organización: de continuidad, de secuencia y de integración; así como tres momentos: de apertura, de
desarrollo y de cierre o culminación. Curiosamente,
a pesar de que esta fase es la que más tiene que ver
con la práctica educativa concreta, no se formaliza
en los programas de los cursos y, al parecer, es la
menos reflexionada y sistematizada. De ahí que el
maestro coordine el proceso un tanto improvisadamente y se tienda a quehaceres rutinarios.
El último aspecto de la planeación didáctica
son los criterios e instrumentos para la evaluación. Se
puede definir a la evaluación como un proceso integral, sistemático, gradual y continuo que valora
los cambios producidos en la conducta del educando, pero no sólo eso, sino también la eficacia de
las técnicas empleadas, la calidad del curriculum y
todo cuanto converge en la realización del hecho

Ya que se ha seleccionado el contenido debe
estructurarse de manera que pueda ser asimilado
por el alumno y por lo tanto hay que tomar como
referente los conocimientos que el alumno posee.
Esto nos lleva no sólo a la organización lógica del
contenido sino también al planteamiento de recomendaciones de carácter operativo para su abordaje.
Para el ordenamiento del contenido, así como
para su tratamiento, Eduardo Remedi propone algunos principios:

28

De lo que sí estamos seguros, sin intentar ser
novedosos, es que la consideración de los procesos
de aprendizaje de los alumnos ha sido un aspecto
completamente olvidado por los docentes, por lo
que creemos que atacar el problema en este sentido
puede puede ser una excelente opción para mejorar
los sistemas de formación en las instituciones
educativas.
Por otra parte, conviene señalar que si bien la
planeación previa al trabajo en el salón de clases
puede hacerse pensando en un grupo de aprendizaje homogéneo, la realidad exige al docente las
competencias suficientes para realizar ajustes sobre
la marcha y tomar las mejores decisiones en situaciones problemáticas, atendiendo circunstancias
específicas del proceso.
Con todo esto no se deja de lado, en ningún
momento, la necesidad imperiosa de solucionar
toda una serie de problemas de índole económico
y administrativo en el área de planeación educativa
de las instituciones, a nivel macro. Sin embargo,
como participantes del hecho educativo a nivel
micro, algo tenemos que hacer y esto puede ser un
buen inicio.

educativo.4 De esta manera la evaluación deja de
ser la sm:iple aplicación de pruebas y se convierte
en parte importante del proceso de enseñanza
aprendizaje. La evaluación puede ser Diagnóstica
si se realiza antes de iniciar el proceso de enseñanza
aprendizaje; se sugiere, inclusive, que antes de
elaborar el programa a fin de damos cuenta de cuáles son las bases de las que debemos partir en cuanto a las características de entrada de los alumnos.
Para realizarla se puede recurrir a pruebas, exámenes orales, test e inclusive a los resultados obtenidos en cursos anteriores.
Formativa: se realiza durante todo el proceso y
reviste de gran importancia desde el punto de vista
pedagógico ya que redunda en beneficios para los
alumnos y para el maestro, puesto que proporciona
elementos para la retroalimentación. Asimismo
permite apreciar el avance del proceso, controlar
fallas y juzgar sistemáticamente los resultados
parciales de la enseñanza.
Sumaria: se hace al final de un determinado
periodo de trabajo y proporciona la información
sobre el cumplimiento de los objetivos. En este tipo
de evaluación sí se otorga una calificación aunque
ésta, por sí misma, carezca de sentido; de ahí que
sea necesario contextualizada dentro del proceso
y darle un significado educativo.
Son susceptibles de evaluación: conocimientos,
habilidades, destrezas, actitudes, intereses, apreciaciones del alumno, pero también métodos, actitudes, preparación y hasta la forma de evaluar del
docente.
Si bien se presenta una propuesta para mejorar
el proceso de enseñanza-aprendizaje, nada de lo
que aquí se dice está acabado y por lo tanto está
sujeto a observaciones y críticas que contribuyan a
su perfeccionamiento.

Notas:
l. Remedí, Vicente E. La construcción de la estructura metodológica
2. Para ahondar en este punto véase Quesada C., Rodo. "Por
qué formar profesores en estrategias de aprendizaje?", revista
Perfiles educativos, núm. 39, enero, febrero, marzo. México,
1988, pp. 28-35. Rojas F. y Gilda &amp; Quesada C., Rocío. "El
aprendiz: Polo olvidado en el proceso de enseñanza-aprendizaje", revista Perfiles educativos, núm. 55-56, enero-junio,
México, 1982, pp. 54-60.
3. Eusse z., Ofelia. "La instrumentación didáctica del trabajo
en el aula", revista Perfiles educativos, núm. 19, México, 1983,
pp. 3-17.
4. Fermín, Manuel. La evaluación, los exámenes y las calificaciones,
Ed. Kapeluz, Biblioteca de cultura pedagógica, Buenos Aires.

29

�1

a analizar la crisis del psicoanálisis; los autores son
miembros destacados de la Asociación Psicoanalítica Argentina, desde miembros fundadores hasta
psicoanalistas jóvenes. Las conclusiones van desde
los que piensan que la crisis es el resultado de una
resistencia social a los descubrimientos de Freud,
hasta los que consideran que el psicoanálisis clásico
es obsoleto, pasando por los que afirman que cada
analista debe analizar su ambivalencia personal
frente al padre de esta disciplina. Revisemos algunas de sus conclusiones:

,,

tenc1on
flotante
el riesgo de petrificarse; si se abre demasiado a muchas corrientes, puede desembocar en el caos.
A lo largo de su existencia, casi centenaria, el
psicoanálisis ha oscilado entre la rígida ortodoxia
freudiana y la Babel de escuelas psicoanalíticas que
hablan lenguas extrañas entre sí. Por esta y otras
muchas razones el psicoanálisis ha recibido críticas
múltiples prediciendo su próxima extinción. Títulos
de libros como La agonía del psicoanálisis de J. J.
López Ibor o Réquiem para el psicoanálisis de Edgar
A. Levenson y otros semejantes lo confirman a lo
largo de la accidentada trayectoria de esta controvertida disciplina. Las críticas han sido tanto internas como externas pero han predominado las externas. Las internas han desembocado en rupturas
como las de Adle~ Jung, Steckel, etc.; y las externas
han consolidado la institución; por ejemplo, ortodoxos versus frommianos, carusianos, lacanianos,
etc. Tradicionalmente las críticas incidían en aspectos teóricos y no amenazaban la estructura de la
organización. Recientemente la crisis económica,
entre otros factores, ha alejado a los pacientes de
los consultorios psicoanalíticos y a los candidatos
a psicoanalistas de los institutos de enseñanza. Esta
crisis pudo percibirse en algunos trabajos del último congreso latinoamericano celebrado en Monterrey a principios de agosto. En este evento científico circularon dos publicaciones, una de Argentina (La plaga de Tebas, Año 1, Núm. 1, 1996) y otra
de Mónterrey (Sdentia poetica, Año 2, vol. 1, Núm.
2, 1996) que publica el Departamento de Psiquiatría
del Hospital Universitario, donde aparece un largo
ensayo de César Garza Guerrero, "La crisis del
psicoanálisis". Las conclusiones a las que llegan ambas publicaciones son dignas de algunas consideraciones. Empecemos por la revista argentina.
Se trata de un número monográfico dedicado

El malestar en la institución
psicoanalítica
DICE LE.SZEI&lt; KoLAKOWSI&lt;I, en su conocido ensayo "El

sentido de la tradición" (Diálogos, sept.-oct. de
1971), que las sociedades albergan en su seno dos
clases de miembros: los conservadores y los
revolucionarios; si predominan los primeros la
institución se anquilosará y no podrá avanzar, si
predominan los segundos la institución puede
acelerarse y escindirse hasta su desintegración.
Conclusión: las sociedades necesitan a moderados
y revolucionarios en proporción equilibrada para
no estancarse y progresar a un buen ritmo.
La quinta conferencia de la Asociación Psicoanalítica Internacional de analistas en formación,
celebrada en Buenos Aires en junio de 1991, estuvo
dedicada a las dificultades de integración de las
diferentes perspectivas teóricas y clínicas en la
formación de los psicoanalistas. La reunión se llevó
a cabo bajo el sugerente título "Entre la petrificación
y el caos", y en ella participaron analistas representativos de países muy diferentes en cuanto a idioma
y tradición cultural. Los resultados no fueron muy
halagadores. Con el título de la conferencia se aludía al grave problema que afecta al psicoanálisis
desde hace tiempo: si se cierra a nuevas ideas, corre

30

l. La crisis actual corresponde al retomo de
lo reprimido.
2. Estaba en la naturaleza del psicoanálisis
despertar una oposición porque ''hería los
prejuicios de la humanidad culta en algunos puntos muy sensibles".
3. La sociedad no tolera que se descorra el velo de la amnesia infantil que lo enfrentaría
con el tabú del incesto, el parricidio y la castración. Infringir el tabú acarrea una insoportable herida narcisista.
4. La crisis del psicoanálisis se inscribe en
otra más amplia: la crisis del pensamiento
actual.
S. Bajo la afirmación "Freud ha muerto" los
psicoanalistas ocultan su crimen y hacen a
Freud responsable de su propia muerte.
6. Hay una resistencia entre analistas a la fir.

me convicción en la existencia del inconsciente. Más que una crisis de pacientes habría que pensar en una crisis de los psicoanalistas.
7._ Los intentos por adaptar el psicoanálisis a
los ideales de una cultura "instantánea" ha
adulterado la esencia del mismo.
8. Colocado el psicoanálisis entre la filosofía
y la medicina no se ha beneficiado de ninguna de las dos. La filosofía lo ha vuelto
confuso y la neurociencia no lo ve con buenos ojos.
9. El psicoanálisis está siendo arrasado por el
devenir científico que trae consigo nuevas
soluciones para las neurosis.
10. En una sociedad devota de la velocidad, el
desarrollo de tratamientos alternativos más
rápidos, baratos y eficaces ha desplazado
al psicoanálisis.
El trabajo de César Garza Guerrero es más profundo y extenso, se apoya en 150 fichas bibliográficas y plantea dos ideas centrales:
A. La crisis actual del psicoanálisis ny es ni

como ciencia ni como disciplina ~fesional.
B. La crisis es fundamentalmente organizacional y educacional.
A lo largo del ensayo describe muchas pecu-

�liaridades de los centros donde se enseña psicoanálisis y pone al descubierto el ambiente que rodea
a los candidatos y sus maestros. Enumeraré algunas
conclusiones parciales de su texto:

percataron de la fuerte tradición dramática náhuatl
establecida en las ceremonias rituales (danzas, cantos y discursos) que eran celebradas en honor Y
como ofrenda a sus dioses. Con la inclusión de estos
elementos, los frailes establecieron formas didácticas basadas en la escenificación con el firme propósito de propagar su doctrina evangelizadora. Los
jesuitas fueron los principales impulsores de los
coloquios, representaciones que son una de las
vertientes que originaron las expresiones pasto-

dose y sobreidealizando a los psicoanalistas
didácticos y pierden el objetivo de su entrenamiento.
8. La institución psicoanalítica ha venido operando como una franquicia semejante a
McDonald'so Kentucky Fried Chicken, elaborando el mismo producto final: un analista-tipo en países tan distintos como Canadá
o Brasil.
9. Las sociedades analíticas necesitan aceptar
la muerte de Freud y abandonar "la era
apostólica del psicoanálisis", porque "una
ciencia que duda de olvidarse de sus fundadores es una ciencia perdida (Alfred North
Whitehead)".

l. Los psicoanalistas hablan como Cantinflas:
"cualquiera se siente con la libertad de hablar de lo que se le venga en gana sin temor
a que haga (sic) el ridículo".
2. Las sociedades psicoanalíticas funcionan
como sectas religiosas donde se practica la
transmisión de un dogma que debe ser
aprendido y repetido por los fieles seguidores de la doctrina.
3. Los institutos tradicionales de psicoanálisis
y psicoterapia funcionan como centros de
estudio de tiempo parcial, desvinculados
de la Secretaría de Educación Pública y de
los institutos de enseñanza superior, "en
una parroquial marginación de los apoyos
públicos, económicos, informáticos, interdisciplinarios" y de investigación de reconocidas instituciones públicas.
4. La sumisión a este sistema tradicional de
enseñanza sólo produce profesionistas mediocres, incapacitados para cuestionarse sobre sí mismos y sobre la institución que los
gradúa de psicoanalistas.
S. La crisis del psicoanálisis es interna y "resulta de la tensión dinámica entre las angustias epistemofóbicas frente al reto de estudiar,
cuestionar, investigar, producir y generar
conocimientos por un lado y la inercia del
anquilosamiento acomodaticio en la mera
transmisión religiosa e indisputable de sus
creencias y rituales pseudoeducacionales,
por el otro".

10. La forma en que los psicoanalistas enfrentan el sustrato irracional de sus "dependencias e idealizaciones colectivas", y den solución a sus crisis de identidad "será decisiva
para el progreso del psicoanálisis o para
un estancamiento y deterioro".
Esta apresurada síntesis enumerativa no les
hace justicia a los trabajos revisados, especialmente
al laborioso y valiente ensayo de César Garza Guerrero. Los interesados deben leerlo y, ¿por qué no?,
proponerlo como tema de un grupo de discusión
para someterlo a un minucioso escrutinio. El debate no está agotado. Es muy saludable el análisis
institucional de la organización psicoanalítica en
todas sus áreas. Como dice Kolakowski en el texto
citado al principio: "Una sociedad en que la tradición se convierte en culto, se condena a sí misma al
estancamiento; una sociedad que quiere vivir de la
rebelión contra la tradición se condena al aniquilamiento. Es por esto que las sociedades no sólo
producen el espíritu conservador, sino también el
revolucionario; ambos son necesarios pero sólo
pueden coexistir en el conflicto, jamás en una
síntesis". El psicoanálisis debe abandonar su aislamiento autocomplaciente y triunfalista. La ingenua
visión mesiánica de que todas las enfermedades
psiquiátricas son psicógenas y se curan con el psicoanálisis ha quedado atrás. El psicoanálisis tiene
muchos desafíos científicos que enfrentar y estamos
seguros de que un brillante porvenir le aguarda
más allá de la petrificación y el caos.

6. El futuro del psicoanálisis como ciencia y
profesión no puede ser otro que el de evolucionar y transformarse. "La sobrevida de
nuestros institutos y sociedades psicoanalíticas tradicionales así como su organización
local e internacional, con sus características
homogámicas y sincréticas actuales es lo
que está en tela de juicio."
7. La baja producción de trabajos científicos
es el resultado de esta enseñanza esterilizante. Los candidatos terminan sometién-

32

istoria
matria

releras.
Ligada a su origen religioso, la pastorela
es la recreación de las peripecias que enfrentan los
pastores para llegar a la adoración del Niño-Dios
que ha nacido en Belén, anunciación comunicada
por el arcángel Gabriel. En el camino tienen que
luchar con los demonios, que representando a los
siete pecados capitales, les imponen todo tipo de
trampas, obstáculos y tentaciones para hacerlos
desistir de su encomienda. El arcángel Miguel libra
una intensa batalla con el Diablo para finalmente
triunfar sobre él y despejar el camino a los que van
a adorar al Redentor. Se trata de una confrontación
entre el bien y el mal de la que se desprenden ciertas
lecciones de carácter moral.
A través del tiempo -como toda manifestación popular- las pastorelas adoptan variantes en las que se aprecian cambios y adaptaciones
que las van integrando paulatinamente a nuestra
identidad cultural. Además de las pastorelas de las
iglesias, muchas de las cuales siguen conservando
su contenido eminentemente religioso y un
lenguaje culto, surgen las pastorelas tradicionales
representadas en las zonas rurales; se caracterizan
por un lenguaje rudo, propio de los pastores -o
rancheros y campesinos en la actualidad-; están
impregnadas de cierto humorismo involuntario y
son ingenuas, pero a la vez picarescas, cargadas de
ironía, comicidad y sexualidad que en el mayor de
los casos se da espontáneamente. Es importante señalar la paradoja que se presenta en estas representaciones: impregnadas de elementos paganos, es
aquí donde se manifiesta una devoción auténticamente sincera. En los últimos años la crítica social
y política también se ha incluido en la trama como

La pastorela norteña
Jorge A. Segura Gómez
Los dioses, mitos y prácticas rituales simbolizan los
principales valores y relaciones sociales; todas esas
creencias y prácticas contribuyen a integrar la sociedad,
le proporcionan coltesi6n, fomentan la solidaridad Y
mantienen la continuidad.
Marshall D. Shalins

un punto de partida histórico de
nuestra tradición pastorelera, podemos asentar que
este género nació como una forma de diseminación
de la doctrina cristiana que rápidamente se convirtió en una auténtica manifestación de teatro popu-

EsTABLECIENDO

lar.
Las órdenes religiosas llegadas al Nuevo Mundo, además de sus conocimientos de carácter religioso, habían asimilado toda una cultura teatral que
en España se estaba generando y de la cual parte
importante de ese acervo era de carácter clerical,
manifestada por medio de autos, misterios Y
coloquios, escritos por Juan de Encina, Gutierre de
Cetina, González de Eslava, Cervantes, Lope, Valdivieso, etc., así como un buen número de autoría

una muestra más de la sabiduría popular.
En la zona noreste es donde menos se desarrolló este tipo de manifestaciones escénicas, ya que

anónima, que iban a conformar lo que la historia
llamaría el Siglo de Oro. Al llegar a las Indias se

33

�Las tradiciones en general y la pastorela en
particular constituyen la respuesta y el intento de
grupos marginados -en su mayoría de origen rural- para recuperar sus lazos de identidad, hacer
referencia a los orígenes, demostrar su resistencia
hacia lo impuesto y presentar una reacción frente a
lo urbano, como en el caso de las pastorelas debarrio que se efectúan en Monterrey y Torreón y las
que se representan en ejidos y pueblos del noreste,
en las cuales lo religioso sigue manteniéndose como
lo primordial, lo que trae consigo una actitud de
respeto y reverencia que pervive a través de los
villancicos, letanías y adoración al Niño, principalmente. Este tipo de tradiciones identifica a grupos procedentes de diferentes partes de la república
que han emigrado de sus lugares de origen para
asentarse en los grandes centros urbanos trayendo
consigo el legado que sus ancestros les heredaron.
Textos pastoreleros como los encontrados en Doctor Arroyo, Ganavite, El Peñuelo, Galeana, Montemorelos, Allende, Linares, barrios y comunidades
urbanas de Nuevo León; Miquihuana, Tamaulipas;
Vanegas, Cedral y Charcas, San Luis Potosí; Parras
de la Fuente, San Pedro de las Colonias, Paila, La
Flor de Jimulco y Torreón, Coahuila; Mapimí,
Ceballos, Tlahualilo, Lerdo, Gómez Palacio y
Sapioriz, Durmgo, cuyos manuscritos o libros se
encuentran en poder de familias que los han recibido como herencia de parte de sus antepasados y
cuya representación -en donde llega a realizarse-está a cargo de la misma comunidad, son manifestaciones de la tradición que sin duda alguna cuentan con elementos suficientes para ser merecedoras,
no sólo de la atención de espectadores efúneros,
sino de estudios serios que las reconozcan y difundan.
Textos vivos, con toda una tradición a cuestas,
que tienen como objetivo tácito el preservar nuestra
identidad, sobre todo cuando el individuo se traslada a las grandes urbes, en donde su pasado y sus
costumbres son diluidas por un sinnúmero de
propuestas nuevas, las más, provenientes del país
del norte, que nada tienen en común con nuestra
idiosincrasia pero que con la colaboración totalmente interesada de los medios masivos han ido
suplantando sistemáticamente usos, hábitos y
costumbres, creando necesidades innecesarias, sobre todo en nuestro contexto casi fronterizo en

cuando los conquistadores llegaron a estas tierras,
los misioneros responsables de catequizar a los aborígenes contaban con otros medios didácticos para
dicha empresa; no dudo que trajeran consigo algunos autos sacramentales o coloquios sobre santos
y sucesos bíblicos, pero en la conquista de estos
territorios, el teatro ya no fue un arma tan poderosa
como lo fue en Mesoamérica. De aquí se desprende
que la pastorela no tenga un fuerte arraigo en las
comunidades norteñas, sino que, debido a los numerosos grupos que se han asentado desde finales
del siglo XIX en los centros urbanos provenientes
del centro y sur de nuestro país, estas representaciones se han integrado como parte de las festividades navideñas, sobre todo en las celebraciones
que llevan a cabo los grupos marginados, tanto en
la zona urbana como en el medio rural.
En estos tiempos es necesario revalorar la función que la pastorela tradicional tiene, sobre todo
la que aún pervive y que es representada en su
forma primitiva dentro de nuestro contexto norteño; es fundamental que estas dramatizaciones
sigan conservando sus peculiaridades ajustadas a
las formas tradicionales. Es en nuestras comunidades, que aún mantienen sus manifestaciones
ancestrales, donde es imperioso convocar a un análisis introspectivo y retrospectivo para una reafirmación de nuestros valores, conductas, intereses
y costumbres.
Hacia el interior de las comunidades urbanas,
conformadas por conglomerados humanos que
provienen de pueblos, rancherías y ejidos, la pastorela proporciona a determinados grupos sociales
una unidad en torno a su representación, aun cuando cada congregación participe de manera diferente
según su forma de entender y expresar su fervor.
Por lo que se refiere a la pastorela generada en
nuestro contexto urbano, esta conlleva en sí propósitos muy claros que difieren de acuerdo con los
intereses de los distintos grupos o compañías que
las llevan a escena. Dicho propósito se inserta
primeramente en el texto (motivos, situaciones,
vocabulario, tema, etc.), después en las actitudes
de los actores y en la modificación de los personajes
y finalmente en los propios elementos escenográficos y de vestuario; los espacios y tiempos
también son factores determinantes para estas
adaptaciones pastoreleras.

34

objetivo de evangelizar.
2) El factor religioso de los valores tradicionales
del catolicismo se mantiene presente en los parlamentos de los personajes de pastorela sean urbanos
o rurales, sean conservadores o frívolos. El mensaje
sigue siendo el mismo: el bien triunfa sobre el mal,
sin importar el enfoque que se le dé.
3) En la zona rural es donde la pastorela conserva sus formas más auténticas en cuanto a estructura, religiosidad, atmósfera, rito y solemnidad, lo
cual le quita atractivo para las nuevas generaciones
y la conduce a una casi segura extinción.
4) La pastorela constituye un factor de
comunión y unificación cultural entre los diferentes
grupos marginados que conviven en las zonas
urbanas, fortaleciendo su interrelación, cuando
menos temporalmente, dándoles un punto de apoyo social y moral frente a las adversidades que
sufren en su vida cotidiana, llevándolos festivamente a su pasado común.
5) En el mosaico social urbano, las pastorelas
reciben diferentes tratamientos, estableciendo cada
grupo representativo su propio código y sus propios canales de recepción, dando como resultado
el surgimiento de una rica variedad de estas manifestaciones escénicas.
6) Aun cuando la estructura y el tema están

donde se está más expuesto a ceder ante la embestida de nuevas formas de comunicación recreativas
y culturales, en apariencia más atractivas que las
auténticamente nuestras.
En la pastorela -género definido por algunos
autores como chico- nos encontramos con más
elementos sujetos a análisis que los que pudieran
apreciarse en una pieza dramática formal, ya que
al tratarse de una manifestación netamente popular, está conformada por una serie de características
propias.
EL ESTUDIO DE LAS PASTORELAS en las regiones del
noreste de México nos lleva a plantear problemas
no sólo inherentes a las mismas, sino que es necesario indagar aspectos sociológicos, económicos,
políticos, culturales y religiosos sobre los que se
sustentan las tradiciones y que de ninguna manera
pueden ser ignorados al abordar un trabajo de esta
mdole, cuyo cimiento está sostenido por una diversidad de hipótesis que en su momento pueden ser
demostradas o desechadas.
1) Cuando los misioneros llegaron a México
existía ya un teatro con características propias, utilizado exclusivamente en sus manifestaciones rituales, lo cual facilitó la comprensión de los mensajes que por este medio se transmitieron, con el

35

�preestablecidos tradicionalmente, los textos y las
representaciones correspondientes a las áreas
rurales son sernióticamente diferentes a los textos
y tradiciones manejados en las comunidades urbanas.
7) La pastorela urbana tiene diferentes enfoques sociales que oscilan desde el religioso hasta el
alburero, cada una con sus respectivos objetivos.
8) La pastorela es parte de todo un conjunto
festivo navideño, nunca va aislada; es secuencia o
consecuencia de otras manifestaciones de la tradición.
9) El texto original ya no se representa en su
forma completa, aun en las zonas rurales más tradicionales.
10) La pastorela tradicional, aun cuando cuenta
con una estructura escénica definida, no se rige por
una técnica teatral.
EL NORESTE ES UNA REGIÓN tradicionalmente
olvidada por los estudiosos de la tradición; se sigue
manteniendo la idea de "bárbaros del norté, sin
ningún pasado digno de ser investigado, se sigue

pensando que la cercanía con Norteamérica trae
consigo la enajenación por todo lo anglosajón, entre lo que van también las tradiciones.
Después de detenerme en ejidos, ranchos,
colonias, ciudades laguneras y de Nuevo León con
la perspectiva de indagar sobre la cultura popular,
me he dado cuenta de la existencia de formas tradicionales que han permanecido escondidas dándoseles un uso muy particular por quienes las poseen para, de esta manera, fortalecer su interrelación, no sólo entre los miembros de una determinada comunidad sino también con su pasado
común. De ahí que no se divulguen tan fácilmente,
quizá por el carácter norteño de ser aferrados y
tercos, pero también precavidos y celosos de lo que
queremos y necesitamos, y vaya que las tradiciones
son un soporte para sobrellevar esta vida de clima
extremoso, de montes pelones y matas entecas, de
selva de asfalto, pero también de mucho amor,
mucho trabajo y muchas esperanzas.

Jacona, Michoacán

-------·----------------------

.....

---------....-·- --------

36

·-----

---···---.

autoriciades no les fue favorable; aunque los espacios públicos de la ciudad se llenaron de fonógrafos
y "coinolas", y otros artefactos "autofónicos", las
décadas de los veinte, treinta, cuarenta y cincuenta
fueron décadas de música viva. El público melómano estaba acostumbrado a disfrutar la música
"en vivo".
Todavía en los sesenta y los setenta, con sus
grupos de rock que usaron moogs, Arps, y otros
sintetizadores monofónicos, no conocían los actuales "secuenciadores", grabadoras digitales que
pueden incluir decenas de instrumentos, y que una
vez grabados pueden hacer tocar automáticamente
a los sintetizadores.
Es sólo a partir de la década actual en que los
aparatos secuenciadores proliferan en Monterrey.
Actualmente se pueden observar en la ciudad
"grupos" musicales en los que sólo toca el pianista;
el gutarrista, el bajista ... y hasta un saxofón solo,
acompañado de una de estas máquinas. El colmo
será cuando el "director" del grupo aparezca en
escena, se presente y, después de despedirse del
público, encienda su grabadora.
Varios temas giran alrededor de estos hechos.
Dos de relevancia son el laboral y el estético.
El uso de los secuenciadores es útil a los compositores, pues permiten escuchar las composiciones antes de ser ejecutadas, o en diversas instrumentaciones, dinámicas, etc. Los compositores,
asimismo, pueden decidir incluir grabaciones y
sonidos generados en sintetizador en las interpretaciones de sus obras. Los secuenciadores son,
pues, parte del instrumental musical de que dispone el músico.
Pero una cosa es usar estos recursos para hacer
música, y otra es usarlos para reproducirla como
algo cotidiano. Esto es lo que pasa en los casos arri-

Música grabada
, .
.
versus mus1ca viva
ÚLTIMAMENTE, EN EL ÁMBITO regiomontano de la
música, se han usado muchísimos aparatos electrónicos que de una u otra manera han suplantado
a los instrumentistas. Desde los años cincuenta, en
Europa y Estados Unidos, se dieron los primeros
pasos para la fabricación de los modernos sintetizadores y demás aparatos que han conducido a
una verdadera saturación, a nivel mundial, de versátiles instrumentos que algunas personas han
usado para sustituir a los músicos. Monterrey no
ha sido la excepción. Por ser una ciudad importante, industrial y comercial, generadora de "cultura", con una gran tradición musical, ella ha representado un conveniente mercado para este tipo de
equipo.
Por supuesto que desde la aparición del fonógrafo y, poco después, la radio, el desarrollo de la
"vitrola" y el vitáfono, los músicos reaccionaron a
esta presencia tecnológica. El primer sindicato de
filarmónicos de Monterrey fue fundado en 1910; el
segundo en 1923. Estas asociaciones fueron respuestas a las condiciones que el ejercicio de la
música, como oficio, tenía la ciudad. Entonces los
músicos protestaron. Y aunque la respuesta de las

37

�ba citados, cuando un músico graba a la orquesta
completa, minus él, con todas las ventajas que implican las grabadoras (grabar instrumento por
instrumento, paso por paso, a velocidades lentas,
borrando y editando... ), y luego, cómodamente, se
hace acompañar por su "secuencia".
Esta manera de tocar no es nueva en
Monterrey. En junio 9 de 1924, El Porvenir anuncia
"el próximo concierto de radio" organizado para
Monterrey por la Casa Wagner and Levien Sucs.
de la ciudad. La transmisión se haría el siguiente
miércoles en punto de las 8:30 horas por la difusora
de radio C.Y.O., establecida por el ingeniero de
Tárnava Jr. El programa incluiría:
1. Gaviota de Amor, por Carlos del Castillo: piano, Armando López; violín primero, Juan
Montemayor; violín segundo, David Ríos;
viola y violencelo, José M. Sosa.
2. Hula Lau, fox-trot ejecutado por el "Monterrey jazz band". Ejecutantes: José Barrera,
Guadalupe Torres, José Domínguez, Miguel Castilla, Rafael Suárez, Pomposo Caballero, Daniel Flores y José de la Cruz.
3. La casita, canción mexicana, José Moriche.
Reproducida por el fonógrafo Sonora.
4. Triste recuerdo. Poesía recitada por la señorita Elisa Ortiz.
5. Mariposa acariciadora, pieza de salón. Berthelmy. Armando López, piano; José M. Sosa, violín.
6. Morena mía, canción colombiana de Armando Villarreal, cantada por el señor ÓScar
Decanini; piano: Manuel G. González.
7. Norma Talmadge, fox-trot de Juan Montemayor Escamilla, reproducida por el piano
automático Gulbransen, modelo 1924, con
acompañamiento de batería por el señor
Carlos Treviño.

Debussy, el único

terrey hacen de los secuenciadores y computadoras.
La producción musical pasa a través de sus equipos
como lo hacen los bosquejos del pintor y el escultor.
Aquí los secuenciadores son parte del instrumental técnico del artista.
Si se considera que el concepto de sensibilidad
es parte fundamental de la estética, ésta puede, y
debe abordar, los fenómenos de la cultura popular,
incluida la música. Durante el siglo pasado, la
sensibilidad de los regiomontanos fue conformada
en considerable medida por la práctica de los
ensambles de tipo militar que tocaban en casi toda
ocasión importante; el desarrollo de las comunicaciones durante los principios del siglo trajeron
los géneros de moda en el mundo: fox-trot, blues,
charleston ... La radio y el disco fueron vías importantes para cambiar la sensibilidad auditiva de
los públicos mayoritarios; los cubanos nos trajeron
el &lt;lanzón y el bolero; los años cincuenta debilitaron
los viejos géneros al hacernos llegar el rock and rol/.
Toda esta enorme cantidad de música fue acompañada de otras similares cantidades de innovaciones en el instrumental musical, especialmente
en lo que se refiere a diseño y electrónica. En las
últimas décadas aparecieron las baterías eléctricas,
sintetizadores polifónicos, todo tipo de instrumentos musicales capaces de comunicarse digitalmente, etc. Las aplicaciones populares del desarrollo tecnológico musical, sin embargo, se han cerrado sobre sí mismas: "la increíble" ejecución del
"Disklavier", "el piano que toca solo" leyendo discos compactos, no deja de recordarnos la rudimentaria pianola y sus rollos de papel. Por otro
lado, los músicos locales que hacen uso de secuenciadores, con objeto de tocar solos con acompañamientos secuenciados, no hacen sino recordarnos
al señor Carlos Treviño, que en 1924 tocó la batería
acompañándose con una pianola.

Jorge Rangel Guerra
CUANDO SE HABLA DE LA OBRA para la escena lírica de
Claude A. Debussy, se piensa inmediatamente en
su ópera Pelléas et Mélisande y se deja un poco de
lado el otro aspecto de su obra: La demoiselle Elue,
L'enfant prodigue, Le martyre de Saint Sébastien, así
como la ópera inconclusa Rodrigue et Chimene y la
recientemente descubierta, La chute de la Maison

Usher.
No mencionaremos en este escrito la serie de
canciones con textos de distintos poetas que forman
un grupo cuya sola creación hubiera bastado para
cimentar la fama de cualquier autor. El impulso que
Debussy dio a la música, tanto la pianística, la instrumental y la orquestal, así como a la vocal, no
tiene paralelo en la historia de la música francesa .
Debussy llena con su presencia toda la segunda
mitad del siglo XIX y una buena parte del XX.
Según Jean Barra qué, un estudio profundo de
la obra debussysta demuestra la posibilidad de
existencia en sí, mantenida por el desarrollo lineal
y continuo de uno de los parámetros musicales. Y
agrega que "en la música clásica, la orquestación
está a menudo destinada a vestir la polifonía; en
Debussy, la orquestación es en sí misma polifonía" .
Tratándose de Pelléas, uno se sorprende al
comprobar que Debussy haya podido hacer una
obra maestra sobre un texto tan endeble. Maurice
Maeterlinck, el poeta belga de El pájaro azul, Monna
Vanna, Arianna y Barba Azul, La vida de las abejas, La
muerte y de tantas otras, escribió muchas piezas que
tuvieron éxito en su tiempo. Actualmente sólo El
pájaro azul sobrevive.
Cuando Debussy, después de leerla, vio la
pieza de Maeterlinck, se sintió entusiasmado con
el tema tan vago e irreal. Solicitó permiso al escritor,
quien aceptó de inmediato, autorizando al músico
a hacer todos los cambios y cortes que juzgara convenientes. Debussy inmediatamente puso manos
a la obra e inició la creación de esta ópera que iba a
revolucionar la escena mundial.

(El Porvenir, junio 9 de 1924, p.4.)
Pero lo que en 1924 aparece como algo curioso
y extraordinario es actualmente cosa de todos los
días en los espacios tradicionalmente ocupados por
los músicos. Esto representa una cuestión de
carácter laboral.

Para el papel de Mélisande se había pensado
originalmente en Mme. Georgette Leblanc Maeterlinck, esposa del poeta. Esta señora pertenecía a
aquella estirpe de divas cuyos más elevados

La dimensión estética del asunto se observa
en el uso que algunos compositores serios de Mon-

38

39

�camente apostrofó a Debussy y dijo que había
destrozado su obra y que él se consideraba vejado,
insultado y ofendido en grado sumo. Movió cielo
y tierra para hacer que fracasara el estreno de la
ópera.
No hacía falta que se tomara tantas molestias.
La creación de Debussy era tan audaz, novedosa,
alejada de lo tradicional, que el mismo público se
encargó de silbada, patearla y abuchearla. Solamente la sangre fría del director hizo que se pudiera
llegar al final de la función. El escándalo del estreno
fue terrible.
Una
vez
más el "cultísimo
público parisiense" se equivocó,
como cuando
juzgaron Carmen
de Bizet, La traviata de Verdi y
tantas otras que
luego resultaron
ser verdaderas
obras maestras.
Sin embargo, la
ópera se impuso
al poco tiempo, y
en pocos años
llegó a las cien
representaciones.
Nadie se acordaría de Maeterlinck si no fuera
porque Debussy
tuvo el dudoso
gusto de escoger
su pieza teatral
para crear su obra maestra.
Otro dato curioso es que a las autoridades encargadas de velar por la moral del público, les
pareció que la obra exhalaba un tufillo infernal y
pecaminoso. Aquello de que el pequeño Yniold, hijo
de Golaud, a quien su padre sostiene sobre sus
hombros para que el niño pudiera espiar por la
ventana y le dijera qué es lo que hacían los
protagonistas, fue considerado repugnante y lesivo
para las buenas costumbres y se llegó al extremo
de prohibir a los alumnos del Conservatorio que

ejemplos fueron Sarah Bemhardt, Eleonora Duse,
Francesca Bertini, Lyda Borelli, la Gys, la Menichelli, etc. Mujeres que encarnaban el ideal de
belleza fin de siglo, mujeres que estaban eternamente "en pose" luciendo la tersura de su piel, lo
hirsuto de su cabellera, lo abismal de sus ojos, lo
sensual de su boca, la languidez de sus actitudes,
sus perfiles hieráticos de esfinge en los qµe casi
siempre la línea del cuello dibujaba una parábola
desde la barbilla hasta la clavícula.
A este tipo de mujer semidiosa pertenecía la
señora Leblanc y cuando se enteraron, tanto ella
como su esposo,
de que el papel
de la protagonista iba a ser interpretado por una
americana de
origen escocés,
protegida del director de orquesta Messager, llamada Mary Garden, que se había
vuelto célebre de
repente por haber encamado el
papel titular de
la ópera Louise
de Charpentier
de la Ópera Comique (obra que
Debussy detestaba profundamente), la: indignación de la pareja belga no tuvo límites: ¡Osar suplantar a la divina Georgette
Leblanc por una desconocida, muy bella, por cierto,
pero de origen escocés-americano era francamente
ir demasiado lejos!
El literato belga tronaba desde su solio de poeta
laureado e incluso llegó a demandar a Debussy,
pero no tuvo éxito porque la carta en la que concedía permiso al músico era muy amplia y lo dejaba
en libertad de hacer todos los cambios que quisiera.
Incluso pensó retarlo a duelo.
Después de que se presentó la obra, públi-

40

la lengua gala que desde Lully (aunque de origen
italiano), Rameau, Couperin, Glück (de origen alemán), Meyerbeer (judío alemán) y, posteriormente,
Berlioz, Fauré, Massenet, Gounod, Chausson, Duparc y Ravel, allanaron el camino para reivindicar
la bella lengua de Racine y de Moliere.
Por lo que respecta a L'enfant prodigue, cantata
que le valió a Debussy obtener el premio de Roma,
descubrimos en ella -dentro de una forma todavía
tradicionalista en la que se encuentran arias, dúos
y un trío de la más exquisita factura-que no se ha
desprendido todavía de la influencia massenetiana
pero que ya se dirige al encuentro
de un compositor
de muy altos vuelos. Desgraciadamente esta obra
tan bella no se presen ta con la frecuencia que merece.
En cuanto a

asistieran a las representaciones de Pelléas.
Al fin y al cabo, la obra triunfó gracias al genio
de Debussy, y no precisamente a causa del libreto
que es un summum de arbitrariedades e incongruencias tan absurdas que las envidiaría el más
desenfrenado Ionesco, como la escena en que Mélisande, sentada en el borde de la fuente, juega
peligrosamente con el anillo que le regaló su marido
Golaud, el cual se cae dentro de la fuente, y en lugar
de buscarlo ahí, ella y Pelléas van a buscarlo a unas
cuevas y, claro, no lo encuentran. Dos cortes que
imprimió Debussy a la obra la hicieron todavía más
confusa e incongruente de
lo que ya era.
En el estreno,
Mélisande, que
es una criatura
vaga e irreal
llena de miedo,
dice: Je ne suis

pas heureuse ici
(no soy feliz
aquí), y alguien del público gritó:
"Nosotros
tampoco", con
lo que se desató una estruendosa carcajada general.

Le martyre de Saint
Sébastien-música
incidental para el
auto sacramental
d' annunzianoDebussy escribió
una música suntuosa y colorida
que
envuelve
magníficamente el
desenfrenado y
bellísimo art nouveau de la obra
teatral.
Con esta pieza cierra Debussy su aportación
para la escena, aunque recientemente se descubrió
La chute de la Maison Usher, basada en un cuento de
Edgar Allan Poe. La demoiselle Elue es una obra
temprana basada en un poema también art nouveau
de Dante Gabriel Rosetti para dos voces femenin as
y coro de mujeres. Es otra que merece también
presentarse con mayor frecuencia.

Pelléas et
Mélisande vino
a demostrar al
mundo que el
espíritu francés es totalmente distinto del espíritu germánico
encamado en Wagner. La expresión del idioma
francés en el tratamiento debussysta se transforma
en una serie de susurros, bisbiseos y sernimelodías
frágiles que contrastan con la marcialidad, robustez
y dinámica del idioma alemán, cuya belleza, tanto
Wagner como los liederistas anteriores y posteriores
a él, supieron utilizar maravillosamente.
Debussy, después de haber padecido durante
algún tiempo la influencia del titán germánico, se
libera de ella y encuentra las raíces profundas de

41

�Otras sensaciones
Mayor alegría proporciona Terence Stamp de drag
queen en Priscilla, reina del desierto, para quienes lo

ine,
televisión
y otros
espejismos·
'

conocieron hace muchos años de soberbio ángel
extérminador en Teorema.
Stephan Elliot ha escrito y dirigido esta agradable película que narra las vicisitudes de un trío
de travestis que recorren el enorme desierto australiano para encontrarse con ellos mismos.
· Sorprende la frescura de la puesta en escena.
Y también la visión exuberante y gozosa de una
forma de.vivir demasiado singular. El film atrapa
de inmediato al público que comparte desenfados
y locuras de una manera amable, en donde campea
con la mayor tolerancia el respeto del cineasta hacia
sus personajes centrales.
El cine australiano con sus innovadores planteamientos, desde su aparición -hace ya muchos
años, en el panorama cinematográfico mundial-,
abre con Priscilla nuevos caminos. Aun repetidos
por el cine hollywoodense, éstos no pierden en
ningún momento su originalidad. Igual, cuando la
historia es, al parecer, tan convencional y cursi como
La boda de Muriel, de P. J. Hogan, convertida por
obra y gracia del cine down under en una comedia
virulenta y subversiva.
Los nerds están de plácemes. Una jovencita
robusta y tosca, ajena a los lineamientos convencionales de las chicas atractivas de la pantalla, deshace
sin romperlos, por medio del sarcasmo y el humor
negro, los fonnatos del matrimonio. Derrumbe
edulcorado con música del grupo Abba, tan
azucarado como las pretensiones cínicas y ágiles, a
la vez, de Muriel.

Cine de sensaciones
EPID~RMICAS, st. Funcionales, también. Nulas artísticamente, por supuesto. Ya desde la llegada de
Tornado se avecinaba este tipo de cine de catástrofe
que con El d(a de la independenda ha llegado a su
éxtasis comercial.
La historia del film, dirigido con extrema habilidad por el cineasta alemán Roland Emerich,
cautiva por su tremendismo, gracias a la majestad
espléndida de los efectos especiales. El argumento
es muy simple, otra vez la llegada de los extraterrestres, pero esta vez, a diferencia de la trayectoria
pacifista del anterior cine de ciencia-ficción, no
vienen en son de paz, sino dispuestos a conquistar
el mundo.
Las grandes ciudades son posesionadas por
inmensas naves interplanetarias cuyos tripulantes,
semejantes a la especie desarrollada por Alíen, no
admiten ninguna negociación. Estados Unidos es
el país clave en el plan de ataque, y gracias a las
miniaturas y a los trucos de la cibernética, vemos
volar, literalmente, todas las fuentes de la actual
civilización trasnacional. Desde la Casa Blanca hasta la ciudad de Los Ángeles, con todo y su industria de cine.

congruencias que lo llevan a recibir uno de los
primeros tratamientos psiquiátricos de que se tenga
noticia. Acompañarlo en este largo proceso, siendo
todavía el rey, escatología incluida, ilumina la
función del gobernante cuando éste es absoluto.
La recreación de la época y la descripción minuciosa de los ceremoniales de palacio, nos hablan
sobremanera de los excesos a los que puede llegar
el uso del poder. ¿Es permisible la locura en un
gobernante? ¿O es la locura condición sublime de
gobierno?
La respuesta no es un mero ejercicio literario.
México padeció en el sexenio pasado los arrebatos
físicos y emocionales de un monarca dispuesto a
sacrificar el bien común en aras de un sueño imperial. El sueño se ha desmoronado estrepitosamente,
el bienestar es ahora sólo de unos cuantos.
El tratamiento atemperó a Jorge III. ¿Será

Los escándalos del poder
tificados con la trepidante forma de narrar del
realizador, especialista en este género cinematográfico, aceptan de buena gana los chantajes
emocionales de la narración, hasta que se dan
cuenta que la manipulación llega a un extremo
inconcebible en el alegórico final feliz de la película.
La salvación de la humanidad ocurre precisamente
un cuatro de julio, fecha que será, de ese momento
en adelante, según reza el film, el renacer del
hombre. Good heavens!

Los espectadores no norteamericanos, iden-

42

Admirable en verdad la actuación de Nigel Hawthorne en el papel de Jorge m en Los escándalos del
rey Jorge. Un tirano a punto de enloquecer, en medio
de luchas políticas internas por sucederlo, encabezadas por su propio hijo, y la pérdida de las
colonias inglesas en América del Norte.
El retrato del rey que hace Nicholas Hytner,
director del film basado en la obra teatral de Alan
Bennett, es excepcional. Más, sus desvaríos e in-

43

�posible una medida semejante para los siguientes
sucesores, si es que continúan, del emperador
Moctezuma?
Locura y gobierno, dos extremos de la misma
cuerda.

cine, cautivó a los contados espectadores reunidos.
De la misma manera se ubicaron con ternura y
escepticismo las imágenes iniciales de un cine
mexicano. Cine todavía, cien años después, a la caza
de su público.

Se estrenó en nuestra ciudad Dulces compañías
de óscar Blancarte. El film se exhibió en la ciudad

De semanas y muestras
Una semana de cine español trajo a Monterrey siete
películas de lo más reciente de la producción
realizada en el cine ibérico. Un cine disparado en
calidad técnica y temas.
De las obras presentadas sobresalieron: Entre
rojas, opera prima de Azucena Rodríguez; Justino,
un asesino de la tercera edad, opera prima también
de la pareja de La Cuadrilla, Santiago Aguilar y
Luis Guridi; Sevillanas, un preciso tour de force dancístico de Carlos Saura dedicado al arte del flamenco; y unfilm minimalista cautivador por su delicada
factura, El porqué de las cosas, de Ventura Pons.
En este último film la aventura de las relaciones
humanas en la sociedad contemporánea es descrita
a través de quince historias de brevísima duración,
que navegando entre la ironía y el buen humor,
conforman dos historias adicionales sobre la voluntad y la duda situadas en los extremos del film,
una al inicio y otra en el cierre de la película. La
sugerencia visual y dramática de la puesta en
escena, casual en su artificio y visualizada en apariencia casi sin esfuerzo al pasar frente a la cámara
cinematográfica, recuerdan mucho los apuntes al
vuelo del cuaderno de notas de un escritor.

Cien años de cine en México

de México con enorme entusiasmo. La soledad
citadina y los afanes del quehacer amoroso en el
marco de una historia, insólita en nuestro cine, de
asesinos en serie, le auguraban un recibimiento
adecuado en la cartelera local. Después de dos
semanas de naufragio, desapareció. Proyectado casi
sin publicidad, el cine mexicano de calidad sigue
condenado al exterminio, por lo menos en
provincia.

Cine y ciudad
El vacío hizo mella también en un festival h1mico
dedicado a conmemorar los cuatrocientos años de
la fundación de la ciudad de Monterrey. La breve,
brevísima, historia del cine regiomontano pasó
inadvertida entre el tronar de pitos y cohetes de
una celebración más parecida a un quinceaños de
rosada chica pueblerina, que a un festejo extraordinario. En el cine desfilaron las calles y rumbos
de la ciudad sirviendo de fondo a historias reales y
de ficción desde la década de los setenta. Una
sorpresa del festival fue revivir los años dolorosos
de enfrentamiento colectivo entre las dos ciudades
que duermen todavía dentro de Monterrey, la que,
enronquecida, vitorea su crecimiento, y la de los
inmigrantes sin pan, en el casi inédito documental
canadiense Tierra y libertad.

En un viernes lluvioso y algo frío como, según se
registró, fue el marco de la primera exhibición del

Los videos de Colosio

cinematógrafo el 28 de diciembre de 1895 en París,
se exhibieron las primeras cintas presentadas en
México por los agentes viajeros de la Casa Lumiére
y las primeras películas rodadas en nuestro país.
Aunque, por razones técnicas, no pudieron
contemplarse a la misma velocidad a la que se
filmaron en su época, la emoción de ver en pantalla
grande las escenas ya familiares del nacimiento del

La aparición de las cámaras de formato pequeño
de videograbación en el mundo contemporáneo de
las imágenes múltiples, abrió un panorama deslumbrante de registro gráfico universal. La dimensión
privada de la vida doméstica se hizo colectiva y
pasó a exponerse en las redes de la televisión comercial. Primero, con los videos de incidentes

44

chuscos; después, con la captura de aquellos hechos
noticiosos que ocurrían sin la presencia oportuna
de los reporteros de televisión.
El video de formato pequeño (de media pulgada u ocho milímetros) ha transformado el mundo
cotidiano del hombre posmodemo. No solamente
se puede guardar lo más relevante de la programación diaria, también se captan, en vivo y a todo
color, los azares familiares. Hay incluso videoastas
aficionados del primer mundo que conservan para
su estudio o entretenimiento los laberintos de sus
prácticas sexuales en testimonios a salto de mata
entre perversión y antropología.
En México, donde los medios de información
audiovisual acostumbran por lo general eludir la
realidad política y social de la nación en aras de
una diversión provocadora del consumo masivo
de productos chatarra, la historia -la historia del
presente inmediato- se está escribiendo con estas
cámaras luminosas. Tarde o temprano, hechos que
antaño parecerían reservados al anonimato o a la
crónica policiaca sospechosa, pasan a proyectarse
no sólo en circuitos marginales de videoclubes sino,
a veces, con propósitos espectaculares o de especulación, en canales de emisión nacional.
Sin mediación de las autoridades a cargo del
control de la información, en ocasiones algunos
hechos conflictivos de la reciente historia nacional,
en particular sucesos del acontecer político, han
emergido de la oscuridad de su videograbación
para exponerse a la luz parpadeante de los hogares.
La implacable objetividad de la fotografía y el realismo innegable de las acciones en la reproducción
magnética superan muchas veces las propias deficiencias que el evento impone, por su propia naturaleza, a los camarógrafos amateurs.
Tomados por sorpresa o tratando de esconder
sus instrumentos de la vigilancia palaciega o cortesana, los cronistas del presente han generado
secuencias gráficas que sorprenden hasta a los
mismos actores involucrados. En la contemplación
repetida de tales hechos, la cercanía siempre constante de la inmediatez electrónica, magnifica la
mirada del testigo. Aún editados con alevosía y
ventaja por una de las partes en litigio, los videos
de situaciones escabrosas hablan de una forma que
otros medios de comunicación no pueden enfrentar.

El video de Aguas Blancas, Guerrero, es un ejemplo
elocuente.
El asesinato de Colosio es un acontecimiento
sin paralelo en la historia del México del fin de siglo.
Un video, un primer y único video, para la fi&lt;,calía
del caso, cubrió durante dos años hasta el detalle
menos dramático del trágico atentado. Una y otra
vez con demora e infinita exactitud el complot, ya
para entonces complot, fue diseminado ante millones de mexicanos en las pequeñas pantallas esparcidas por toda la república y el extranjero. Nadie
suponía para el magnicidio de Lomas Taurinas una
cobertura televisiva total, sea de aficionados o de
profesionales. En los últimos días de agosto la
certidumbre de ese solitario video se vino al suelo.
Una mano de mujer se agita desesperada, un
grito advierte sin éxito al candidato del PRI del
peligro inminente. La trama escenificada, observada ahora desde otro ángulo visual, libera hasta
la imaginación menos calenturienta. Fuera ya varias
de las figuras centrales del reparto asesino y ante
la duda de si MarioAburto es o no es Mario Aburto,
los televidentes enmudecen, una vez más, ante la
complejidad del elaborado y siniestro artificio
político.
¡Pero aún hay más videos! Resulta, según los
diputados del Congreso, que los videos son varios,
incluso realizados por las cadenas de televisión
francesa y canadiense. La historia actual se transforma en telenovela, y la telenovela, como Nada
personal, se vuelve testimonio histórico.
Realidad o ficción, ficción y realidad, límites
imprecisos en un país donde solamente una persona puede hablar sin tapujos y no es el Presidente.
María Félix lo demostró en su "Conversación". La
única que le seguía en esa línea de conducta, terminó convertida en saltamontes demencial en

XETU-Remix.
"La sonrisa es la distancia más corta entre dos
corazones", dice el slogan del programa de Gloria
Trevi. En México, la distancia más larga hacia la
realidad será muchos videos del mismo evento.
Rashomon, el clásico film de Kurosawa, código
desde ahora de los mexicanos.
Los videos de Colosio, nuevo giro de aquellas
viudas que la sabiduría popular bautizó en su
momento con tanto tino.

45

�Radioscopio

alrededores humanos y financieros.
Caso concreto en Monterrey: Stereo Classic.
Nació hace 20 años completamente clásica. Nadie
pudo aprovechar su audiencia que, limitada normalmente, era un manantial de oyentes de alto poder adquisitivo. Años después, Stereo Classic dejó
sólo dos horas de música clásica: de 10 a 12 de la
noche, eliminándolas al poco tiempo. Desde 1992,
Stereo Classic es una estación más de "clásicos modernos", es decir, de artistas que todo mundo toca
y cuya mezcla estrictamente norteamericana y
orillada a lo juvenil, le impide ofrecer catálogos
populares franceses o alemanes, o cuando menos
italianos ... Debe pensarse que la ineptitud de quienes definen su programación, los obliga a entregar
al auditorio cada día más y más "música reciente"
para "estar en competencia". ¿Competencia con
quiénes? Con emisoras de más calidad o con estaciones más "a la moda".
La palabra "clásico" les queda grande, pero
muy grande al 95% de los cantantes que escuchamos. ¡Lástima! Lo que fuera una inquietud
valiente y valiosa de don Francisco A. González, se
transformó al paso de los años en una frecuencia
más de "competitividad y marketing". Se oye bien,
pero culturalmente, es desastroso y triste, aunque
favorezca una facturación.

Radio comercial y radio culta
en Monterrey:
¿" Adorables enemigas" o víctimas del
marketing? ¡Vaya teatro del aire!

Ramiro Garza
CUANDO SE HABLA DE CULTURA en los medios radiofónicos comerciales fácilmente se descubren reacciones inmediatas: a) Desinterés total; b) Rechazo
inmediato; c) Ignorancia sistemática; d) Simpatía
piadosa e inoperante.
Hay un apartado especial en la radio para la
cultura: las emisoras que, subsidiadas por el gobierno o las universidades se dedican a la"difusión
cultural" a lo largo y ancho del espacio electrónico.
De acuerdo con estadísticas recientes, hay 1,220
emisoras comerciales-ya sea concesiones o permisionadas- y 135 culturales. Desde luego, como
estamos en México, hay que agregar una frase inevitable: "¡Más lo que se acumule esta semana!" Porque las concesiones brotan en ráfaga y-nadie sabe,
nadie supo- las autorizaciones también.
Revisemos factores:
a) Desinterés total. El concesionario de perfil
comercial, tiene a la cultura como hija incómoda:
"No da audiencia, es cosa del gobierno y nadie la
patrocina". Ante esta perspectiva, sobran los comentarios.

De todas las estaciones privadas de Monterrey,
creemos que Stereo Classic fue la última avanzada
y ahora es el ataúd vistoso de la palabra cultura,
palabra que tanto defendió en sus primeros años.
¿Culpa de quién?, podrán preguntarse. ¡De nadie!,
puede responderse. Es el medio, es la competencia,
los ratings, en fin ... ¡Aún hay más! Espérense unas
semanas y... ¡ya escucharán!
No podemos hablar de fracaso. Hablemos
mejor de ineptitud. Hay ineptitud en las frecuencias comerciales para abordar la cultura. No porque
sus dirigentes sean incultos, sino porque no están
preparados para interpretar, apreciar, promover,
ampliar, subrayar y sacar provecho de una audiencia que sí existe, pero que se califica como "minoritaria", "selectiva" y "no capaz de ser útil para fines
comerciales".

b) Rechazo inmediato. En una estación que no
tiene subsidios del gobierno ... ¿para qué hacer cultura? Esta es la actitud promedio del radiodifusor.
"La cultura la haces cuando te comprometen por
ley. Además, nadie la entiende ni agradece."
c) Ignorancia sistemática. Los concesionarios, los
gerentes y demás directores de ventas de la radio
comercial, ignoran lo que es cultura y si la aprecian
-hay muy honrosas excepciones-, nunca pueden
vencer el entorno de rechazo que la cultura acarrea.
"Se queda lo culto en radio para minorías y si acaso
horarios muy especiales y lejanos."
d) SimpaUa piadosa e inoperante. Es la que
abrigan determinados dueños de emisoras cuya
conciencia está viva y aún escucha el reclamo de la
comunidad. Pero resulta inoperante este e:;fuerzo
ante la avasalladora urgencia mercantil de sus

¡Señores! Es la misma audiencia que compra
en Monterrey y en todo México millones de nuevos
pesos en mfü,ica clásica, ópera y música instrumental. Es la misma gente que se gasta muy buen dinero

46

para ver espectáculos de calidad
cuando se los ofrecen. Lo que sucede
es que la radio no
sabe aprovechar la
inquietud de todo
ese auditorio. Y menos sabe multiplicar su número para
beneficio de todos:
estación, anunciante, artistas, auditorio.
Lo que en el
fondo sucede es
que radio y cultura
son, efectivamente
"adorables enemigas" en nuestro agitado Monterrey. No
se pueden ver y se
saludan. No se entienden y tienen
que convivir, por
circunstancias superiores: el gobierno que sugiere, invita o presiona en sus tiempos
oficiales, a recordar la cultura y que también tiene
en el aire su sistema cultural en dos frecuencias de

descubre e integra a nivel popular, esa cultura elemental que sensibiliza, orienta y entusiasma a
grandes grupos de jóvenes o adultos, para desarrollar gustos populares por música de mediana y
gran altura y que formará oyentes sensibles y
evolucionados.
La radio nuestra sólo aborda uno de esos
sectores musicales: el elitista, especializado, conocedor y a ratos hasta críptico de Radio Nuevo León,
en FM. Era hasta hace poco la torre de marfil, el
laberinto sagrado, el sancta sanctorum de ciertos
gustos clásicos. Alguien se dio cuenta -o bien
recapacitaron a tiempo-y de tres meses a la fecha,
hay más apertura a la sencillez y menos presunción
de conocimientos únicos. Algunos programas
hablados, de comentarios y entrevistas, están
resultando muy interesantes. ¡Enhorabuena!
¿Cuántos oyentes habrá que sigan un tipo de
programación cerrada y superespecializada? Pocos,
muy pocos. Quizá los conocedores, los snobs y los
que confunden la cultura con la presunción

radio.
Detengámonos a reflexionar sobre lo que en
nuestro ambiente se considera por "cultura musical" y cómo se le maneja. ¿Es la exhibición híbrida
y presuntuosa de música culta o la adecuada
promoción del gusto por abordar en todos los
ángulos y gradualmente la buena música?
Cultura musical no negamos que exista en
ciertas áreas sociales de nuestro ámbito y de México
entero. Pero, lo que es lamentable, es que por años
se abandone la tarea de ampliarla, fomentarla,
multiplicarla o ahondarla entre la población promedio y sobre todo en Monterrey.
Ubicamos tres clases de cultura musical: 1) La
que se exhibe con pretensiones de "gran altura y
conocimiento" en ciertos círculos elitistas; 2) La
general, que flota eventualmente en conciertos,
programas y películas; y 3) La que aún no se

47

�egocéntrica. Pero ... ¡Son los menos! Y no caigamos
en el sofisma de que "muchísima gente en Monterrey ya es culta, no son unos cuantos, por ello
hay que ofrecer cada día obras más significativas,
profundas y originales ..."
Decimos sofisma, porque con esa proposición
se desvirtúa el servicio primario de la labor de una
emisora cultural: sensibilizar, orientar y p·enetrar
cada día más en mayor número de oyentes, para
que su función sea de comunicación masiva, sin
menoscabar la calidad progresiva en programación
Y en ideas. Es fácil caer en la tentación de sublimarse, elevarse y depurarse hasta llegar a las
esencias puras. ¿Y el pueblo qué? ¿No se quedará
en Babia? ¿O sólo se diseña una emisora cultural
de gobierno para los "selectos", los "conocedores"
o diletantes?
No hay salidas: urge despertar y motivar la
cultura, más que presumirla con desplantes. La radio es ante todo penetración a nivel popular, lo que
no excluye una posibilidad cultural. "Adorables
enemigas" resultan pues la radio comercial-cuyos
fines son obvios, y lícitos-y la radio cultural, cuyos
fines no siempre son de impacto mayoritario. Aclaremos: nos preocupa lo popular auténtico, no lo
populista político ni lo populachero comercializado. Hay productos culturales de gran penetración que crean conciencia general. ¡Esos son los
importantes! Yhay que antologarlos para una programación.
Podría ser justo mantener siempre en una estación comercial la apertura inteligente para factores culturales entretenidos y atractivos. y también, sostener y promover en una radio subsidiada
horarios dominantes de apreciación musical, d;
sensibilización al diálogo inteligente, a la orientación vital.

de la noche. ¡Una serie fuera de serie!
¿Y qué decir de "Joyas musicales" de la Relojería Suiza, en XEH a las diez de la noche, programa
que promovió y anunció Ernesto Hinojosa Subeldía
durante más de diez años?
Aquellos eran otros tiempos ... ahora los tiempos han cambiado... -se dirá. ¡Pues mejor todavía!
En estos años, cuando la juventud está abierta a
nuevas corrientes musicales y cuando ~l rock, el
pop y la New Age tocan las fronteras de lo universal, puede lograrse un gran movimiento cultural
de buena música en Monterrey. Cuestión de horarios, talento y promoción.

multitudinario; convertir el foro en una plaza de
toros donde el pueblo-comparsa"devora" a los actores. Con un poco más de 20 actores, la directora
construye un pueblo que no sólo mira-nos mirasino que es el personaje central de este montaje. Si
Elena Garro introduce al pueblo como un coro griego que interviene eventualmente en los diálogos
de los personajes, Coral Aguirre lo transforma en
un ente sensible y a cuya evolución dramática asistimos.
Pese al apego al texto que realiza Aguirre, sortea airosamente una de las mayores dificultades de
la obra dramática de Elena Garro: el diálogo poético. La pieza abunda en metáforas deslumbrantes
que en boca de un actor poco diestro están condenadas a convertirse en una odiosa recitación. En la
concepción de su montaje, la directora maneja la
sugerencia y el ludismo como herramientas capaces
de neutralizar este inconveniente, logrando con ello
que el lenguaje poético se transforme en una contundente hecho escénico.
En este sentido, la mayor responsabilidad recae
en el personaje de "Lupe" (la dama boba garriana),
figura femenina que no resulta aventurado comparar con la memorable "Isabel Moneada" de Los
recuerdos del porvenir por la profundidad de su
perfil; labor aún más difícil si se toma en cuenta
que el teatro no dispone de las posibilidades de la
narrativa.
Yérika Lourdes Zarnbrano no interpreta, "vive" el personaje de "Lupe" y su desempeño es de
una naturalidad y frescura que el público agradece.
Es preciso recalcar que la actuación de Zambrano
cautiva no sólo por los diálogos poéticos de su papel, sino porque pone todo su cuerpo al servicio de
su personaje: sus manos, sus miradas, la forma en

Pero habría que realizarlo todo con una lógica
acústica, con una tarea de sensibilización gradual,
no con extremismos especializados que marginan
a millares de oyentes.
Es el mejor momento para todos: emisoras de
radio, anunciantes, artistas y auditorio. Dejando a
un lado extremismos y blanduras, la radiodifusión
cultural debe integrarse, combinando los factores
apropiados: buenas ideas, buen sonido, una buena
promoción y el amor inteligente hacia la difusión
adecuada de los grandes valores de la música y la
palabra que el pueblo acepta gustoso cuando los
descubre.
Una amistad fecunda entre lo comercial y lo
cultural ... ¡Será de gran beneficio para todos! Aquí
y en cualquier lugar en donde haya radio que
quiera cultivar los valores humanos.

Todas las esquinas
de la noche
La dama boba, de Elena Garro
EN PLENA AVALANCHA de festejos de Monterrey 400,
Elena Garro, una de las voces más originales de la
literatura mexicana, ha recibido en nuestra ciudad
un homenaje más: la puesta en escena de su obra

La dama boba.
La Escuela de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de su
Taller de Teatro, tuvo a su cargo la producción de
este montaje y la dirección correspondió a Coral
Aguirre.
La directora argentina, radicana en México
desde hace siete años, consigue una puesta pulcra
en la que el mayor acierto es la recreación de la
atmósfera poética de esta compleja pieza de Garro.
Como es costumbre en los montajes de Artes Escénicas, esta vez no figuran en los papeles principales
los maestros de esta escuela, por tanto, Coral Aguirre ha manejado un reparto con una trayectoria
menor pero con gran oficio obtiene actuaciones de
notable frescura.
Uno de los peligros de La dama boba, y en el
que han incurrido algunos directores, es el montaje

Aún recordamos en la década de los cincuentaI
aquellas series de programas de sensibilidad
abierta, pero dinámica, en pleno corazón de la radio comercial: "La primavera canta", en XEFB, a
las nueve de la noche, audición dirigida por doña
Cesárea Mendoza de González. Con valores localesI
se promovió el buen canto. De ahí surgieron gente
como Gabriel Gutiérrez, Franco Iglesias y media
docena más de grandes voces femeninas, y la XET,
su competencia, tenía "Apreciación musical" que
escribía y dirigía Clemente Uribe Ugarte a las diez

48

49

�que se acomoda
la cabellera, el
vuelo de su falda
sugieren más de
lo que sus labios
pronuncian. En
este caso, las
cualidades-natas
de la actriz han
sido bien encauzadas por la dirección.

La dama boba
representa, junto
con Felipe Ángeles, una de las
obras de Garro
con una estruc- .
tura tradicional:
se haJia dividida
en tres actos y su
línea dramática
sigue en estricto
orden un desarrollo, un nudo y
un desenlace.

Hernán Galindo, Sandra
Félix y José Antonio Cordero.
También
Coral Aguirre
entra en esta
clasificación y
no es ninguna
casualidad que
una directora
argentina ("para colmo argentina", dirían algunos) nos presente una lectura tan precisa
y cercana del
universo garriano. Poco
después de su
llegada a nuestro país, Aguirre descubrió

·_..,___°" "'· -

. _-..~ f\..:.:~.- ,:- '
-

Sin embargo, es también uno de los textos de Garro
con una punzante crítica social que lanza una
mirada burlona a las políticas de promoción cultural de un gobierno patológicamente centralista.
La pieza es también un homenaje al teatro del
Siglo de Oro, concretamente a Lope de Vega. Elena
fue desde pequeña una fiel lectora de los autores
clásicos españoles y a partir de estas lecturas inició
una obra que habría de renovar la dramaturgia
nacional.

Los recuerdos del
porvenir y se

convirtió, irremisiblemente, en una seguidora de
la obra de Garro.
Como parte de la poética de su puesta, la directora añade elementos que para un lector de los
textos de Elena no pueden pasar inadvertidos. Enriquece su montaje al incorporar la memoria de la
autora en unos ojos que contemplan en un tiempo
suspendido a los personajes que actúan en La dama
boba. Las niñas que aparecen en escena y con su
irrupción congelan la acción de la obra son Leli y
Eva, personajes de La semana de colores.

Merced a su complejidad, del teatro de la Garro
se ha dicho de todo: irrepresentable, narrativo, poético (imposibe de llevar a escena, de acuerdo con
los directores realistas), teatro para leer, alegoría
sin cualidades escénicas, diálogos poéticos, etc. La
realidad es que los textos dramáticos de esta autora
no aceptan las "puestas facilitas", las de "pongo
una sala y listo", de ahí que los realizadores escénicos las pasen por alto. Afortunadamente estas pie-

Tomar corno préstamo el título de la obra de
un clásico como Lope de Vega podría resultar una
afrenta o un despropósito, mas no para una escritora con el talento de la Garro. A partir de la "Finea"
de Lope de Vega surge "Lupe", figura que encama
las cualidades, enigmas y contradicciones del alma
femenina: "Ahí está Lupe, mirando cómo se le resbalan las horas entre las manos" y esta actitud de

zas han caído en manos de directores creativos como Jodorowski y Mendoza; y entre los de la nueva
generación Eduardo Ruiz Saviñón, Alberto Huerta,

"embobamiento" no significa que Lupe sea alguien
de pocos alcances. Lupe calla porque "nunca le
preguntan su parecer" y por ello no permite que el

50

el alcalde de Tepan, donde se le pide que enseñe a
leer a sus habitantes. El equív_oco no puede aclararse pues el alcalde, que desconoce el teatro, se
empeña en creer que Franéisco es un maestro.
A través de este personaje, Elena Garro expone
su crítica a un gobierno insensible a las necesidades
de las zonas rurales: "México es ciudad, se cree muy
principal y nó le importa lo que sucede en sus alrededores." A32 años de haber sido escrita, la problemática que se menciona en esta obra continµa
vigente.
En Tepan, Francisco conoce a ~upe, que es la
hija de Avelino Juárez, y no es capaz de sustrarse
al misterio y encanto que emanan de esta joven.
Para Francisco, esta mujer que desconoce el
abecedario: representa una presencia inaprehensible que lo contempla desde todas las esquinas de
la p.oche; Lupe es la mujer múltiple que satisface al
hombre, no desde el ideal romántico, sino como
complemento la soledad irremediable que sin ella
experimenta. Y en el montaje de CoralAguirre esta
Lupe no es sólo las hermosas palabras de Garro; el
acertado ritmo que consigue la obra, además de la
sutil -nunca barroca- atmósfera poética hacen
absolutamente creíble a,esta mujer que se desplaza
en escena y con ello imposibilita la inmovilidad que
la palabra poética puede tener en el foro.
Torturado por la contradicción, Francisco enseña a leer a Lupe, al pueblo entero y aunque con
ello les abre las puertas de otro mundo, también
les arrebata su inocencia: "Aquí en Tepan, cuando
decimos las palabras, las nombramos, y usted nada
más las dice."
La dirección logra que los pueblos de Coapa y
Tepan, aun cuando son representados por los
mismos actores, prbyecten una faz distinta. No son
la masa informe sentada en Is gradas sino espíritus
señalados por destinos distintos. Pese a que algunas
intervenciones de personajes secundarios sean
vaciladas y estén superadas por la palabra poética
de Garro, su desempeño conjunto resulta acertado.
Sandra Balderas (Tara o Finea) posee dominio

hombre -único privilegiado para emitir juiciosla conozca:"¡No me doy a conocer, porque no debo
de darme, pero soy como soy!" De ahí que el silencio de Lupe sea de perpetuo signo de inconformi- ·
dad: "Al varón le gusta que a Lupe no le guste nada."·
Elena Garro toma en su Dama boba un factor
fundamental en el teatro clásico: el juego de equívocos. Éste queda establecido a partir de la escenografía misma. La dramaturga, a partir de una falsa
ana1ogía, confronta a dos pequeños pueblos-Coapa y Tepan- que representan, pese al mismo carácter localista de sus habitantes, astucia e inocencia, ambos atributos heredados de las antiguas
culturas mexicanas.
La acción transcurre en las plazas de Coapa y
Tepan, las dos son idénticas, salvo que la iglesia de
Tepan tiene dos torres. El diseño de la escenografía,
realizado por Coral Aguirre, prescinde de estos
elementos y lo soluciona por medio de un funcional
escenario giratorio. Escasos elementos configuran
el espacio escénico: un farol, las gradas y una fuente.
Gracias a ello, la directora borra toda alusión geográfica y anula el detestable pintoresquismo en el
que suelen caer las obras que se sitúan en ambientes
rurales.
Un grupo de actores de la ciudad de México
llega al pueblo de Coapa para presentar La dama
boba de Lope de Vega como parte de una "gira rural". Los habitantes son forzados a asistir a la representación por Don Salvador, el alcalde. Los actores
inician sus diálogos pero la obra tiene que ser
suspendida ante la desaparición de Francisco, actor que representa al Maestro. A poco de comenzar la acción, un hombre (Avelino Juárez, alcalde
Tepan), en actitu~ hosca y esquiva, se había colocado cerca del prescenio a mirar con atención la
escena representada.
Al desaparecer Francisco, el recelo invade a la
compañía teatral y se pone de manifiesto el prejuicio de los citadinos contra los habitantes del pueblo:
"Todos me lo dijeron: criatura, ¿qué vas a hacer en
esos andurriales y entre la indiada?" Pese a la disposición del alcalde por buscar al desaparecido, el
recelo persiste: "El pobre vino a esta gira rural por
patriotismo", " ... estos indios no hacen ruido ... son
sombras con machetes."
Por su parte, Francisco ha sido secuestrado por

de la escena aunque en ocasiones suene metálica;
Ana Rocío Esparza se desenvuelve muy bien como
Lucha y Celia. Luigi Bazán tiene un papel difícil
pues le tocan complejas réplicas con Yérika Lourdes
Zambrano. Como personaje de teatro clásico se acomoda perfectamente por su acento español y esta

51

�característica, que podría resultar un démerito, le
permite lucir como un sujeto atemporal e inadaptado.
Además de la actuación de Zambrano, quien
consigue un excelente nivel interpretativo es Miguel Ángel Flores (Avelino Juárez, alcalde de Tepan). Por medio de sus parlamentos ha de transmitir el sentir de un pueblo y las alegorías que sus
diálogos describen son convincentes.
Las deficiencias actorales no menoscaban la
puesta, ya que el trabajo luce por la pulcra unidad
de su atmósfera donde cada detalle se suma al todo
sin divorciar el fondo de la forma.
El arreglo musical de Jorge Mata a la canción
Caminos de Guanajuato con su tono melancólico se
acomoda a la atmósfera, especialmente porque Garro incluye estrofas de esta composición en la obra.
La iluminación de Rogelio Villarreal cumple
una función importante en los cambios de tiempo
e imprime una delicada melancolía que, pese a los
juegos de humor, desprende el texto.
Un elemento de la puesta que es preciso destacar es la sutileza del dibujo general de los personajes. No vemos "indiecitos hablando bonito", tampoco indios ladinos y aunque la autora no pretenda
tal cosa, existe la tentación del pintoresquismo y
los estereotipos folklorizantes.
Desde El gran deschave del argentino Sergio de
Ceceo, la Escuela de Artes Escénicas nos debía un
montaje donde todos los elementos coincidieran para ofrecer una puesta con dignidad. En aquella ocasión Rogelio Villarreal tuvo a su cargo la dirección
de la obra y las actuaciones de Raúl Morantes, Alfonso Alvarado y Mayela Navarrete, los tres con
amplio dominio de la escena, reforzaron el trabajo
de Villarreal.

legio del conocimiento ha perdido también la
paradójica sabiduría que confiere la inocencia: "Cae
una gran melancolía sobre las gentes y el cielo olvidado de Tepan".

La dama boba, de Elena Garro. Producción:

Esparza (María o Nice), Luigi G. Bazán (Francisco
o Maestro), José Alberto Urrutia Ouan o Director
de Teatro), José Espinoza (don Salvador, alcalde de
Coapa), Gerardo Carrillo (Melesio, ayudante del
Alcalde), Jorge Alvarado Oilote 1), Pedro Pina!
Oilote 2), Dubelza Moreno (Mujer del pueblo de
Coapa; habitantes de Coapa (Eugenia Zarazúa,
Orquídea Fox, Ana Torres, Karla Borges, Isabel
Ramírez, María de Jesús Morúa, Martha García,
Samantha García, Miguel Ángel Garza, Marcelo
Mendoza, Darwin O. Gutiérrez; Miguel Ángel
Flores (Avelino Juárez, alcalde de Tepan), Roberto
Jesús González (Antonio, hermano de Avelino y
ayudante del Alcalde), Ana Torres Ouana, mujer
del Alcalde de Tepan), Yérika Lourdes Zambrano
(Lupe, hija del Alcalde de Tepan), Norma Escalante
(Rosario, amiga de Lupe), Marcelo Mendoza
(Narciso, muchacho de Tepan); mujeres de Tepan
(Eugenia Zarazúa, Orquídea Fox, Ana Rocío
Esparza, lvonne Moreno, Samantha García,
Dubelza Moreno); jovencitas de Tepan (Martha
García, María de Jesús Morúa, Karla Borges, Isabel
Ramírez); hombres de Tepan (Pedro Pina!, Gerardo
Carrillo, JorgeAlvarado, Miguel Ángel Garza, Darwin O. Gutiérrez, José Alberto Urrutia, Elena y Eva
Garro, y Laura y Marisol Maciel Santos).
Arreglo musical a la canción Caminos de
Guanajuato, de José Alfredo Jirnénez: Jorge Mata.
Diseño de escenografía: Coral Aguirre.
Realización de escenografía: Luigi G. Bazán,
Juan José Medina, Demetrio Garza y Salomé Cantú.
Diseño de iluminación: Rogelio Villarreal.
Luminotecnia: Cristóbal Cavazos.

Nos resta esperar 9ue la Escuela de Artes Escénicas amplíe el número de sus producciones o, por
lo menos, que no menoscabe su calidad, pues dispone de un magnífico espacio como lo es el Teatro
Universitario.
Finalmente, el montaje de Coral Aguirre ha
ofrecido un espectáculo que como tal ha disfrutado
el espectador y para el conocedor, una realización
cuya inteligencia y sensibilidad éste agradece.
Como acotación final para su obra, Elena Garro
dibuja en unas frases que parecen muy poco teatrales, el destino de un pueblo que al alcanzar el privi-

Asistentes de dirección: Norma Escalante,
Liliana Montemayor.
Jefe de escena: Alejandro Escutia.
Coordinador de ingeniería teatral del Teatro
Universitario: Osvaldo Mandujano.

52

rtes
plásticas

Escuela de Artes Escénicas de la UANL. Taller de
Teatro de la Escuela de Artes Escénicas. Dirección:
Coral Aguirre. Reparto: Sandra Balderas (Tara o
Finea), lvonne Moreno (Lucha o Celia), Ana Rocío

aunque se tienen noticias de que el primer fotógrafo
llegó a la ciudad en 1842.2
Antes del paso del primer daguerrotipista por
el Valle de Extremadura no había posibilidades de
tener una imagen que no tuviese un origen oral,
asegura el escritor Ricardo Elizondo: "Por tres siglos, el registro del noreste de México ... estuvo confinado en la palabra, en crónicas, censos, informes".3

Retrato de Monterrey

Por lo anterior es que resulta difícil justificar
la ausencia en la retrospectiva de marras de las

David Torrez
S1 UNA IMAGEN VALE MAs que mil palabras, imagínese
el potencial que representan 400 fotografías sobre
una ciudad con cuatro siglos de historia, como
Monterrey.
Tal parece ser el reto lanzado por el Museo de
Arte Contemporáneo, Marco, a sus visitantes al
exhibir la exposición colectiva Monterrey en 400

fotografías.
Se trata de una retrospectiva que concentra el
primer esfuerzo por rescatar, preservar y difundir
la fotografía y su desarrollo en la capital de Nuevo
León, y cómo la ciudad ha sido captada desde la
perspectiva de propios y fuereños.
La responsabilidad de tal empresa se otorgó a
Roberto Ortiz-fotógrafo que hace su debut por la
puerta grande como curador-, quien contó con la
colaboración de Xavier Moyssén Lechuga para
"enfocar'' el retrato de la ciudad que se presenta.
Monterrey en 400 fotografías abarca un lapso que
va de 1855 -tres retratos de autor anónimo- a
1996-una pieza de Juan José Cerón porque las de
Aristeo Jirnénez están mal fechadas-. La muestra
cubre 141 años, es decir, inicia 16 años después del
nacimiento oficial de la fotografía en Europa1

AmoBrehme

Cmo dt las Mitras, ca. 1956
Plata sobre gelatina
50.8 X 39.J cm

Cortesía MARCO

53

��una ventana al MS-DOS y corro un programa ping
para rastrear la ruta de mis señales. Ahí leo que los
paquetes de datos enviados por mi computadora
cruzan con rapidez la frontera y se mueven con
igual rapidez por los grandes anillos troncales de
Internet. Sin embargo, en algún lugar de la costa
oeste de Estados Unidos, el paso de los datos
avanza a ritmo de tortuga: me he topado con un
embotellamiento en la proverbial supercarretera de
la información.
Por supuesto que las demoras tienen mucho
de subjetivo. Hace un año, cuando mis conexiones
a Internet pasaban por un módem MultiTech de
19,200 bits por segundo, estaba tan acostumbrado
a las esperas que siempre tenía a la mano un libro
o una revista para disipar el tedio. Pero ahora estoy
enlazado a la Red con una maravilla producto de
LanCity e InterCable: mi máquina se conecta a las
computadoras de InterCable a inverosímiles 10
megabits por segundo, unas 500 veces más rápido
que antes, y de ahí el enlace al anillo troncal de
Sprint se hace a 2 megabits por segundo, que sigue
siendo una velocidad 100 veces superior a la que
obtenía con el módem de 19,200.
De nada me vale. Hasta ahora, una consecuencia de esta mejoría tecnológica ha sido un
desarrollo (una hipertrofia, me diría mi pareja) de la
impaciencia. Qué se le va a hacer, reflexiono mientras tamborileo sobre el escritorio y mientras sigo
esperando el acceso a ZDU: después de conocer el
paraíso, ¿quién desea volver a la lentitud del mundo ordinario? Pero llega el momento en que la
espera ha dejado de ser subjetivamente larga para
convertirse en objetivamente excesiva. ¿Qué
diablos está pasando aqm? Porque no es ZDU el
único sitio donde encuentro dificultades. El buscador Lycos, de la Universidad Carnegie-Mellon, está
igual de lento, y lo mismo puedo decir de Yahoo!,
del Pathfinder, de MSNBC, de SportsZone y otros
sitios favoritos dentro del World Wide Web. ¿No
se suponía que con mi módem de cable podría
navegar raudo y veloz por los carriles de la dichosa
supercarretera? ¿Qué está pasando con este nuevo
medio que promete (o prometía) acceso remoto al
vasto repertorio del saber humano? ¿Se está
ahogando el Web bajo el peso de su propio crecimiento? ¿Tenían razón los profetas que, hace apenas unos meses, hablaban ya del colapso de Inter-

56

net, de un colapso causado por la incorporación
casi repentina de millones de usuarios hambrientos
de información?
Para rizar el rizo, busco la información a estas
preguntas... en la misma Red. Claro que hago las
conexiones en horas de poco acceso, y gracias a ello
puedo encontrar rápidamente algunos recursos. No
hay un juicio concluyente, y pronto identifico tres
bandos. Están los devoradores, usuarios que, corno
yo, tienen recursos sobrados y exigen a Internet un
desempeño muy superior al integrado en su diseño;
están también los pragmático$, que casi con cinismo
señalan que todo es cuestión de cuánto estén dispuestos a pagar los usuarios de la Red más grande
del mundo. Por último, los ingenieros me tranquilizan aclarando que el problema existe, pero no es
precisamente corno lo denuncian los devoradores
o los pragmático$.
El caso es que a ciertas horas, ni siquiera el
módem de cable garantiza ya un acceso tan fluido
corno el de, digamos, hace año y medio. Esto evidencia que grandes cantidades de gente siguen incorporándose a las filas de quienes aprovechan
Internet para tender hacia el mundo sus mentes inquisitivas en busca de lo curioso, lo nuevo, lo gracioso, lo perverso o simplemente lo gratuito. En todo caso, las demoras dejan de ser un heraldo del
colapso, pues la información ha servido, como de
costumbre, para conjurar los fantasmas y reducir
los conflictos a su verdadero tamaño.
¿En dónde reside el problema? Hay un lado
humano y un lado técnico o, mejor dicho, hay un
problema técnico causado por una peculiaridad
humana. Lo que ocurre, dicho en términos simples,
es que la información sobre sitios nuevos circula
con gran rapidez, y se traduce en oleadas de curiosos que de pronto quieren acceder a esos sitios nuevos al mismo tiempo. Jack Rickard, editor de la venerable revista Boardwatch, lo describe de manera
muy gráfica:
Esto es análogo a un restaurante McDonald's que
de pronto enfrenta a 30 mil clientes en un día partialiar. Puede haber de hecho cierta congestión en
las carreteras que conducen al estacionamiento, pero
realmente no hay ningún problema en las carreteras.
Yel propietario del McDonald's no se queja: vendió

los 30 mil clientes, allá afuera ciertamente hace

Incluso en estos momentos, en que la Red de Redes
está en su "infancia" como herramienta humana,
se trata de una estructura muy difícil de imaginar;
es un rompecabezas de 10 millones de computadoras que cubre todo el mundo y cuyas piezas son
enlaces locales, enlaces largos, enrutadores (distribuidores de datos) y servidores, todos ellos actuando como el medio por el que circula información bajo el control de idiomas especiales llamados
protocolos.
La Red empieza en la computadora del usuario, misma que se incorpora a la malla mediante
un aparato de acceso, que en la mayoría de los casos
es un módem (modulador/ demodulador) cuya
función es convertir los unos y ceros transmitidos
por la computadora en una señal comprensible para
las líneas telefónicas, ya que los enlaces locales se
hacen casi todos sobre líneas telefónicas de voz.
Estos enlaces pueden realizarse a velocidades que
van desde 2,400 bits por segundo (bps) en el caso
de módems prehistóricos, hasta los 28,800 bps que
son el estándar actual.
En algunas partes el acceso se ejecuta a través
de adaptadores digitales, de modo que no es necesario transformar la señal de la computadora. Estos
enlaces vía servicio de Red Digital Integrada -RDI

hambre.

En opinión de Rickard y de muchos otros expertos, el problema de Internet no es, todavía un problema de ancho de banda (capacidad simultánea per
cápita) ni de capacidad global. Es un problema de
acceso local y de servidores, es decir, de los millones
de máquinas que se conectan a Internet para servir
su información, y que o bien carecen de la capacidad para atender en un momento dado una demanda masiva, o bien están conectados a Internet a través de un canal insuficientemente ancho. No todos
los proveedores de información pueden tener máquinas corno la computadora Alpha en la que la
corporación Digital Equipment corre el buscador
Alta Vista: una máquina con cuatro procesadores
en paralelo, algo así corno cuatro cerebros trabajando juntos, y con muchos gigabytes de memoria,
a fin de poder atender las millones de solicitudes
de información que procesa diariamente. No todos
pueden tener, corno PointCast, la capacidad de
recibir a 27 millones de "clientes" diarios para servirles 70-80 rnegabytes de información.
Un breve vistazo a la estructura de Internet
puede ayudar a comprender mejor el problema.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto D Ciencias a. Letras y humanidades
D

Política y sociedad D Diccionarios D Enciclopedias
Libros de arte D Papelería D Novedades

10DAS sus hamburguesas. Pero si usted es uno de

57

�en México, ISDN en países sajones-pueden mejorar
la velocidad de acceso hasta 128,000 bps, o 128 kilobits por segundo (kbps). Existen contados casos
de acceso vía módem de cable, para los cuales el
enlace alcanza hasta 30 megabits por segundo
(Mbps), y en el horizonte hay tecnologías más sofisticadas que prometen velocidades de acceso a la
Red también muy elevadas.
Como fuere, el módem o su equivalente conectan la computadora del usuario con un proveedor de
acceso (ISP, en inglés), el cual se enlaza mediante
líneas privadas con una entidad más grande, uno
de los denominados proveedores de acceso en red (NSP,
en inglés). Según su capacidad económica, un ISP
se puede conectar a su NSP con líneas de capacidad
muy diversa; un ejemplo típico es el de un enlace
Tl, con una capacidad global de 1.544 Mbps. Los
proveedores más grandes pueden usar varias líneas
T1 para ampliar su capacidad, y algunos incluso
tienen líneas T3 (equivalentes a 30 líneas Tl, es
decir, 44.736 Mbps).
Los ISPs, en todo caso, son el puente entre los
usuarios finales y los NSPs, que son administradores de lo que se denomina anillos troncales (backbones ). Estos NSPs disponen de sus propias redes
locales y nacionales, y lo habitual es que trabajen
con líneas T1 para distancias cortas o tramos de
escaso tráfico, pero que incrementen su capacidad
para trayectos largos o para zonas de mucha densidad. Por ejemplo, MCI Communications actualizó
en enero de este año su anillo troncal hasta una
capacidad llamada OC-3 (155 Mbps), y a fines de
octubre tenía ya en pruebas un segmento corriendo
al nivel OC-192, para increíbles 10 gigabits por
segundo. Por decirlo en palabras más accesibles,
una capacidad de este tipo permitiría a MCI transmitir simultáneamente por esa línea mil 600 canales
de video de alta calidad.
¿Cómo circula la información por estos "tubos" o"carreteras"? Por diseño, porque así se concibió en sus no tan lejanos orígenes, Internet es una
red basada en lo que se denomina conmutación de
paquetes. Esto significa que toda información enviada por la Red se convierte en segmentos a los
cuales se agregan etiquetas de identificación y datos
acerca del destino final. Y todos estos paquetes,
millones de millones de ellos, son movidos por la
red siguiendo los dictados de aparatos llamados

enrutadores (routers). Estos tienen sobre síla pesada
carga de dirigir el tráfico, moviendo los paquetes
hacia su destino por la vía más rápida, que no
necesariamente es la más corta. Un paquete de mi
solicitud de acceso a ZDU pudo haber pasado por
un enrutador de Australia o de Zaire.
En el fondo, los enrutadores "hablan" el idioma de Internet, compuesto por dos "dialectos" llamados TCP e 1P, siglas que aluden respectivamente
al protocolo de control de transmisión y al protocolo de
Internet. Dicho de manera simple, el primero fragmenta la información en paquetes en el punto de
origen y la reensambla correctamente en el punto
de destino; el segundo se asegura de que el tren de
paquetes llegue a la dirección correcta. Estos dos
protocolos sirven de base a otros más específicos,
usados por los programas concretos como Eudora
o el Netscape Navigator para mover datos por la Red.
Toda la infraestructura anterior tiene un solo
objetivo: permitir que los usuarios (alrededor de
50 millones en todo el mundo) usen sus computadoras para enlazarse con otras computadoras: los
servidores. Al tocar a la puerta de WU, en realidad
yo y otros miles de telestudiantes procurábamos el
acceso a una computadora específica en la que se
concentran las lecciones del instructor y los mensajes de todos. Como es de suponer, los sitios más
populares de la Red reciben miles y hasta millones
de estas solicitudes en un día, y los servidores tienen que contar con capacidad para atender esas
solicitudes so pena de que, desde remotos rincones,
miles de usuarios tamborileen con los dedos sobre
la mesa llenos de frustración.
¿Dónde está pues el problema de rapidez de
la Red? ¿En el extremo de los usuarios, en los ISPs,
en los NSPs, en los protocolos de comunicación o
en los servidores? La verdad, un poco en todos. Por
ejemplo, a pesar de que hay tecnologías de acceso
verdaderamente rápidas, la mayor parte de los
usuarios ingresa a la supercarretera a baja velocidad. DataQuest, una empresa de análisis de mercados, descubrió que en Estados Unidos sólo un 9
por ciento de los módems son de nivel 28.8 kbps;
casi la mitad del total (un 45.6 por ciento) son módems de 14.4 kbps, y 39 de cada 100 se comunican
a 2.4 kbps ;o menos! Es obvio decir que conexiones
así de lentas no tienen la menor posibilidad de, por
ejemplo, usar la Red para ver un video.

58

Un problema serio está al nivel de los ISPs, ya
que muchos de ellos venden más capacidad de la
que tienen. Por usar la metáfora vial, ofrecen una
autopista y en realidad entregan una carretera rural: en estos casos, un usuario con un módem de
28.8 kbps puede enlazarse a Internet a velocidades
reales muy inferiores.
Los NSPs realmente no constituyen un problema, pues si bien el crecimiento de la Red ha sido
explosivo, la adopción de nuevas tecnologías también ha sido veloz (el ya citado caso de MCI es un
b~en ejemplo de ello). Por lo demás, antes había
sólo unos pocos anillos troncales, y hoy existen decenas, de modo que se ha crecido en ancho debanda y en capacidad total.
Según los.expertos, los protocolos de Internet
todavía son adecuados para las necesidades reales
de la gente, pero cuando estas necesidades se hagan
más sofisticadas, cuando los enlaces locales sean
de gran capacidad, cuando toda la red opere a velocidad suficiente para que el usuario ordinario vea
televisión en su PC, tal vez será preciso emigrar a
un esquema de transmisión más eficiente.
El resto del problema reside al nivel de los
servidores, de los cuales hay ya más de 10 millones
y que en su mayoría tienen capacidades de respuesta bajas. Los sitios más populares tienen que actualizar continuamente su equipo hasta el nivel de
garantizar millones de transacciones diarias, y ciertamente son la parte menos preparada para enfrentar los retos que plantean las futuras demandas de
información en Internet.
En suma, los enlaces locales y los servidores
conforman la parte medular del problema de velocidad en la Red. Las nuevas aplicaciones en el lenguaje Java que ya empiezan a surgir como hongos después de aguaéero, los servicios multimedia, el video
y otros contenidos de alta densidad empujarán con
mucha rapidez la demanda hacia extremos elevados. Esto podrá ser satisfecho por las futuras encarnaciones de Internet, siempre y cuando se logren
esquemas económicamente viables para justificar
las inversiones en equipo que todo esto necesitará.
O, por decirlo en términos más -ejem-prosaicos, a
ver qué hace ZDU para mejorar su capacidad de

USES
Pwn pa,mcrpax los tsclllTOXtS llaaDll4Ús OUOOl
Qut 1tnqan un anma,o 3t 5 años 3t Rtsrant en el pafs.

· l.as ~kSOnllS lnTtltesaollS dditw t!JW WIII OV41U11$
ol,m dt TMTJW JnédlTIIS,(OII ~ f Ttmd bms.

Los ~ka)Os 'f'OORán 5$ 3l ruaCIÓl11mmuzl o
Los pa1mcipan:rts 3eiltMI! títVIAA llll ~~ 1ms
cop1as,a ~u espaao,COII llllll mensrón amuara «70

au11mllas y máxima at IOO.

Los imaJOS 3lWn plU!IIIMt con seuoonu,,o ellld.w,,
sok1tt cew3o a31unro,el nomm,reUfono y &amp;ionabo oel
IIUTO/t

uután

1os rll4ia~ Sf
tll tL Dqan•mo ele 01
Cul11ouzt ~· ta LIJ!lvmiW A1116'PPll 31 ~ Wn,ES'li

Utt(VllÍSlflllUO,JWITO p. la puma 13, c.p.66451,

c3.llnir«1tS1Ta~11, san Nía:w ae- Los Gallia, Hum Lt6n.

1A ill«pCl6á ~ los 11UQlll}OS eslall4 dltkTII II JllllTlll
puWtcactón oe 14 puserrt. tOllJOOITORlll 1tllW t! 31
tneRb ~ 1996 a las 16:00 HJ!s.

El i- emi fOOJJ!lllSTO po,c JlfJSOflllS &amp; Jl!COIIOlrulll
~ 6 t t flf la 011118111,

1Rlly«TOICl4f

Sl ~ 1111 puano ÚJIJcO. «1nams,w, df $15, .
(eJ(llf« onl pesos M/N).
)

Clialetatx UJl(CW IIO ~ é la

7

·, .

COIIV«41~ sod US!afO J101C WS ~ t f .

Paita a,apu ~ COOl!OJIClll!St ,l; ti ·
y 332-0,-96.

respuesta, pues de otro modo las filas de los desertores podrían hacer fracasar el proyecto.

59

�una desjerarquización de la filosfía tal, que hoy día, el
&lt;lema de nuestro tiempo&gt; habría de ser precisamente una

crítica de la razón univocante, o si se quiere, univocista.

Varios de estos materiales muy bien pudieran constituir la base de una obra de más amplio aliento, que
fuera algo así como una Crítica de la razón moderna, tarea
que nos parece sólo puede efectuar un pensador que,
como Martfnez, esté ubicado de antemano, fuera de las

En parte es lo que han intentado realizar algunas
de las mentes más lúcidas de este siglo que ya culmina,
como Theodor Haecker, Ferdinand Ebner, Erich

estrechas coordenadas unidimensionales y unilaterales
del pensar de la modernidad; nuestro autor, además,

Przywara, y el propio Romano Guardini, pensadores que
en nuestra lengua han sido estudiados primeramente y
sobre todo por Alfonso López Quintás, autor este último

ibros.

felizmente, tampoco está uncido al carro-por ahora aparentemente victorioso- de los Vattimo (a quien le formula ceñidas críticas), Lyotard, Rorty, Baudrillard,

que ha venido proponiendo una metodología de lo suprasensible y una estética de la creatividad muy cercanas a lo

Derrida &amp; co.
Es increíble que en tiempos en los que ya se ha
publicado una Crítica de la Razón Artificial en segunda
edición por el M.I.T. (autor: Hubert Dreyfus}, haya

mejor del pensar dialógico básicamente hebreo y centroeuropeo, que se manifestara en las décadas centrales de
c~lección de textos de filosofía contemporánea apareados en diversos contextos y circunstancias entre 1987 y
1994.
. A la vez resulta todo un acierto de la UAM el publicarlo dentro de su colección "Cultura universitaria"
y sólo es de lamentarse que, como en el caso de la UNAM'
su rica y multivariada producción circule en forma ta~
estrecha y circunscrita.
Humberto Martínez González, quien es licenciado
~n fil~sofía por la UNAM, es actualmente profesormvestigador en el Departamento de Humanidades de la
UAM-Azcapotzako donde colabora desde su fundaciónfrecuenta además -y con maestría no exenta de erudi~
ción, como evidencian sus escritos- los territorios de la
literatura, la lingüística, la historia, y en particular, el de

HUMat•m M ~

PENSAR Y SITUAR

las religiones comparadas, de acuerdo a la información
del propio texto.
Son diecisiete trabajos ("una ponencia, ensayos y
notas sobre libros") agrupados en cuatro grand es apartados - segun' s u a fm1·da d temática- las propuestas de

---

nuestro autor, de quien ya conocíamos Cartas y otras lecturas (Gobierno
del Estado de Nuevo León, Monterre¼
.

..

1:92), y ~me~, dentro de la Filosofía, cultiva con espec1~l predilección la renacentista, la contemporánea, la
onental y, temáticamente, la Hermenéutica y la Filosofía
de la Religión.

Equívocos de la modernidad

Kant y Swedenborg, Nietzsche y Schleiermacher,
Hanna Arendt y Kolakowski, Gadamer y R'1coeur,

Ricardo Miguel Flores

Wittgenstein y Heideggei; Vattimo y Habermas, son algunos de los autores, a la vez, "repensados" y sometidos a
severo eseru tin10
· , "desd e Ia h erramienta hermenéutica"

Humberto Martínez
Pensar y situar

y desde "una posición que va contra los principios modernos", ya que de acuerdo al autor, el pensar moderno

Universidad Autónoma Metropolitana
Cultura Universitaria, núm. 64
México, 1996.
DENTRO DE LA ESCASA producción -en cantidad,

"se mueve entre antagonismos particularistas y mera~
mente relativos" (prólogo).

y es que, en efecto, el pensar de la modernidad, cada

y sobre

vez más ha estado siendo víctima de sus propios equívocos; lo paradójico es que dicho pensar se ha caracterizado precisamente por pretender operar con cate-

todo en calidad- filosófica nacional, constituye un verdadero "garbanzo de a libra" el sobrio y meditado libro
de Humberto Martínez (Monterrey, 1942) Pensar y situar,

la presente centuria (Ebner, Buber, Rosenzweig). Pero
lamentablemente son voces apenas audibles enmedio de

quienes sigan "atorados" en Hans Reichenbach o Rudolf
Carnap ...

la algarabía y de la cháchara interminable del pensar

Pensar y situar ofrece, por otra parte, abundante in-

objetivista prevaleciente.

formación e indicaciones bibliográficas de Wittgenstein,

La superación del pensar nacionalista y objetivista
debe realizarse más por vía de elevación a un plano de

Heidegger, y toda la corriente hermenéutica, desde
Schleiermacher hasta Paul Ricoeur, así como la relativa

realidades eminentes por valiosas que a través de un retraimiento hacia el ámbito puramente individual de la
subjetividad, a nuestro entender. El autor de Pensar y

al Islam. A propósito de esto último, hay que afirmar sin
ambages que en lengua española no tenemos ninguna
verdadera Historia de la Filosofía, con carácter universal, todas son parciales y eurocentristas, desde Abag-

situar señala en esta línea de sentido que es precisamente
en el estudio de lo simbólico y lo místico "donde más se

nano hasta Windelband. La única -y muy honrosaexcepción a este respecto es la de la Enciclopédie de la
Pléiade, dirigida por Brice Parain e lvon Belaval y publi-

muestra este error de incomprensión o prejuicio al querer
intentar asimilar a un orden, el racional, algo que lo rebasa" (prólogo, p. 6). Más adelante agrega: "El tiempo,
creemos, puede llegar a estar maduro para ... tratar de

cada -con algunas supresiones- hace años por la editorial Siglo XXI. Encontramos ahí desarrolladas las
prefilosofías de Egipto y Mesopotamia, las filosofías de
India y China, así como el pensamiento bizantino, judío
e islámico, al lado del pensar occidental.
Necesitarnos Historias de la Filosofía que expongan
a Sohorowardi junto a Ricardo de San Víctor; a Madhu-

deslindar órdenes de conocimiento distintos, sin menoscabo de sus respectivas aplicaciones, de su propio rigor
y valor: la razón, a un nivel; la intelección pura, supraracional, por otro". A pesar de lo divergente de las terminologías, son inocultables las afinidades.
Humberto Martínez se muestra abierto y receptivo

sudana Saraswati junto a Maquiavelo, a Mullii Sadrii alShijriizi' al lado de Spinoza y Leibniz y a Chang Tung-

a formas y manifestaciones filosóficas poco usuales en
los medios académicos y en los cenáculos filosóficos convencionales. Quienes vivan atenidos a los rígidos esquemas del pensar racionalista, no podrán entender que en
el texto aquí reseñado aparezcan yuxtapuestos pensadores y nociones provenientes tanto de Oriente como de
Occidente, como elementos conceptuales que derivan de
formas esotéricas de filosofía y de diversas religiones. Así,

suen confrontado con Max Scheler. La propuesta de Pensar y situar va justamente en esa línea.
Muchas riquezas más contiene este valioso libro cuya sola enunciación desbordaría los acotados límites de
una reseña. Vayan estas sumarias indicaciones para invitar a todos los estudiosos de estos temas a acercarse a la
obra que aquí se comenta; indicaciones que en ningún
caso eximen de su lectura completa y concentrada.

desfilan por la presente obra, junto a los autores más arriba citados, otros que, como René Guénon, Frithjof
Schuon, Gilbert Durand y Henry Corbin, han optado por

Humberto Martínez también es autor de Palabras
de Martín Lutero (1984), Humanismo y Reforma. Ensayos
sobre Erasmo y Lutero (1987), Estudios islámicos (1992) y
El otro lado (1996). La ulterior producción que nos pre-

salirse, a fin de encontrar elementos que, procedentes de
otras tradiciones, contribuyan a iluminar el proceso filosófico occidental, que pareciera inmerso en una situación
de impasse, que quizá sólo a través de un verdadero diá-

sente habrá, sin duda alguna, de ser muy sugerente y
llena de sorpresas y aportaciones muy atendibles.

logo planetario, pueda por fin superar el limitado marco
del eurocentrismo.

gorías univocistas, y un efecto colateral ha sido producir

60

61

�La epistemología:
un proyecto necesario

bel", donde todos los lenguajes psicológicos conviven

vación del psicoanálisis freudiano; este es un punto que

integran Cuandofui mortal. Javier Marías, autor madrileño

sin interrelacionarse de manera organizada. También es

los autores dejan sólidamente argumentado, utilizando

conocido por novelas como El hombre sentimental y Ma-

el mejor camino para que el estudiante supere el reto de
ubicarse él mismo ante el vasto panorama de las psi-

los elementos epistemológicos propuestos desde el inicio,

ñana en la batalla piensa en

por lo que, sirve a la vez para probar la necesidad de

Gallegos 1995, presenta ahora este volumen que reúne

cologías, evitando caer en los fracasos de integración tales

este texto y de otros semejantes. Pero sobre todo, sirve

doce cuentos que andaban dispersos en revistas y suple-

como el atomismo, la confusión y eclecticismo, que los
autores ejemplifican con casos fácilmente observables en
nuestro medio.

para confirmar la necesidad del debate epistemológico

mentos.

en el campo formativo del psicólogo, porque es un ejem-

En este libro misceláneo se exploran anécdotas que

plo claro de cómo las nomenclaturas son engañosas y de

van desde el médico nocturno que visita a sus pacientes

La epistemología, como herramienta imprescindible

que las afinidades superficiales entre teorías son cau-

femeninas casadas hasta la aniquilación de dos parejas

para encontrar una alternativa más riguros~ ante estas

santes de una confusión que redunda en una práctica

amorosas a causa de la nacionalidad. O bien historias

integraciones conceptuales fallidas, se debe ocupar en

cuyos resultados pueden ser incluso opuestos a los

sobre cómo pueden irrumpir elementos de otra vida que

primer término de clarificar el papel que juegan en cada

buscados concientemente por el psicólogo.
En cuanto al ejercicio de la interdisciplinariedad,

vivimos sin saberlo en nuestra vida actual o las causas

teoría los elementos básicos para la construcción del
conocimiento: sujeto, objeto y tipo de relación entre ellos.

Noriega M~ndez y Gutiérrez Milán proponen un modo

quien está obligado a proteger. También se cuenta una

Con este propósito, Noriega Méndez y Gutiérrez Milán

que denominan relativista, al que definen como "la forma

inusitada y sutil historia de amor en la que la edad y el

se encargan de definirlos diferenciando en cada uno de

de r~lación entre profesionales y disciplinas que han

físico no tienen relevancia, así como el relato de un do-

ellos los niveles empírico, teórico y epistemológico en

establecido con claridad el alcance de sus respectivos

mingo veraniego en la playa en la que todos o ninguno

que pueden ser abordados. A pesar de estar expuestas

campos, que han nombrado sus objetos de estudio y

pueden haber atestiguado un asesinato.

en un estilo bastante conciso, estas diferenciaciones re-

observables particulares". Casi de más está decir que en

Para satisfacción de nuestra curiosidad conocemos

facultad de validar como científica casi cualquier explicación derivada de los fenómenos así observados, aun

sultan sumamente didácticas debido a que son ilustradas

dicha definición se enuncia un ideal muy lejano de una

las historias que se narran una aspirante a actriz de

de tal manera sencilla y efectiva. Es así como podemos

realidad donde la práctica de la psicología en nuestra

películas pornográficas y su compañero de reparto, o con

en los casos en que la definición del objeto de investigación fuera insuficiente o poco clara.

leer que el objeto empírico puede ser una muela dolorosa,

comunidad está regida, en su mayor parte, por un prag-

cierta morbosidad podemos presenciar el caso del es-

mientras que el objeto de la teoría es una construcción

matismo obtuso en el cual conceptos y técnicas sirven

critor que necesita experimentar el dolor para poder plas-

discursiva y el objeto epistémico tiene una sustancia

para satisfacer principalmente las necesidades del psicó-

marlo en sus novelas.

Leticia Alonso Salinas
Noriega Méndez, José Antonio y Claudia Gutiérrez

Introducción a la epistemología para psicólogos
Plaza y Valdés
México, 1995.

A PARTIR DE QUE LA psicología se deslinda de sus orígenes
en el seno de la filosofía, adoptando el método científico
en su búsqueda de reconocimiento como una área, por
derecho propio, del sabei se ha convertido en terreno
propicio para la proliferación cada vez mayor de modos
distintos de explicar los fenómenos subjetivos. "La psicología es cualquier cosa que usted quiera que sea", citaba
ya en los setenta Néstor Braunstein, para aludir al hecho
de que la aplicación del método experimental tenía la

Dada la vigencia de esta situación, la formación
actual del psicólogo se vuelve un asunto problemático,
ya que ante la evidencia de que no existe la psicología
científica como sistema conceptual unitario, cuando se
trata de entender o de hacer algo relacionado con ella, se
debe enfrentar un abanico complejo y contrastante de
opciones teóricas cuyo valor no es posible ni aconsejable
discernir utilizando sólo la intuición. La importancia de
una elección adecuada estriba en el hecho de que con
ella se define, conciente o inconcientemente, una posición
epistemológica que -de manera tal vez más evidente
en la psicología-tiene que ver finalmente con el concepto del hombre que se derivará en un tipo particular de
práctica profesional.
En la Introducción a la epistemología para psicólogos,
se manifiesta la preocupación que los autores, maestros

por la cuales un guardaespaldas tendrá que eliminar a

lógico-formal que funciona como variable algebraica cu-

logo, quien ve en su práctica poco más que una forma

Entre todos estos relatos destaca el que le da título

yo significado se determina según los contenidos de la
teoría estudiada.

de sobrevivencia. La crisis económica del país, con una

al libro, el cual nos habla sobre la existencia de un fan-

duración de ya varias décadas, tal vez sea una razón para

tasma que explora los hechos de su vida (infancia, adole-

Respecto al tipo de relación entre el sujeto y el objeto,
los autores establecen que tanto en el nivel teórico como

explicar el aparente destierro que ha tenido el debate epistemológico -que fue tan importante hace veinte años-

scencia y edad adulta) y llega a comprender las causas
de su muerte. La figura del fantasma es un tema recurren-

en el epistemológico la acción cognoscitiva que se juega

en las carreras de humanidades. Se sabe que han sido

te en la obra de Javier Marías, corno lo ha demostrado en

puede constituirse como una dominación que puede ser
la del sujeto sobre el objeto o viceversa; pero también

las áreas relacionadas con la tecnología y con la produc-

sus colecciones de artículos Literatura y fantasma y Vida

ción de bienes las más desarrolladas, en detrimento del

del fantasma o como se muestra en este relato y en " No

existe una tercera posibilidad: la de una relación igua-

interés por la reflexión acerca del sentido del quehacer

más amores", otro de los textos incluidos en esta colec-

litaria en donde "ambos sean activos y, a la vez, objeto
de transformación por la acción del otro".

profesional. En este contexto resulta más apreciable la

ción.

aparición de este libro que parece nadar contracorriente,

El fantasma en su obra no es un ser sobrenatural,

Desde estas diferenciaciones, los autores pueden

al incluir a la reflexión epistemológica corno una exi-

un aparecido o un ser de ultratumba, sino un personaje

incluir, por ejemplo, la aportación de Anna Freud entre

gencia ética y cuyos planteamientos esperarnos levanten

que como narrador visualiza los instantes y analiza los

los cases de dominación del objeto (0-&gt; S) al proponer

algún eco entre quienes asuman una posición de "psi-

como finalidad de la cura el hecho de que S, significante

cólogos en formación".

detalles de su vida que no fue capaz de percibir cuando
fue mortal. El relato se vuelve íntimo: " ... y es que ahora

del yo / síntoma, pueda llegar a tomar la posición de O,

universitarios, tienen respecto de la carencia de nociones

identificándose con la figura del analista y las partes
sanas del yo; en otras palabras, su concepción presenta a

epistemológicas mínimas que los estudiantes puedan
usar como para tomar concientemente una postura a favor de una u otra corriente. Por ello, en su libro ofrecen

S como elemento pasivo y receptivo tal como lo hace el
conductismo en todas sus variantes desde el modelo

una estructura conceptual básica que puede funcionar

no sólo recuerdo lo que vi y oí y supe cuando fui mortal,
sino que lo recuerdo completo, es decir, incluyendo lo

La vida como un cuento

que entonces no veía ni sabía ni oía ni estaba a mi alcance,

Marco Antonio Cárdenas Nava

pero me afectaba a mí o a quienes me importaban y acaso
me configuraban" (pág. 86).

pavloviano ER, hasta la terapia racional de Ellis. Por otro

como marco para plantearse estos problemas de manera
más clara y sistemática.

lado, el psicoanálisis freudiano se ubicaría en la tercera
alternativa, ya que, a diferencia de las anteriores el papel

La realización de dicho análisis epistemológico, se-

del terapueta no es el de un O activo dominante, sino

gún nos aclaran, no es volver al campo de la pura espe-

que su figura está vaáa en principio y funciona como el

culación filosófica, sino más bien es poner a prueba la

espacio desde el cual S construirá un discurso propio.

cientificidad de las teorías para evitar seguir condenados

Consecuentemente, el annafreudismo se puede entender

a ser actores en la "repetición gremial del mito de Ba-

Otro de los relatos que más llaman la atención es el

Julián Marías

Cuando fui mortal

titulado "Sangre de lanza", en el que se conjugan la rea-

Alfaguara
Madrid, 1996.

lización de un asesinato que no es lo que parece y una
extraña historia de amor. Aquí Marías muestra su talento
como autor de cuentos policiacos al recrear la atmósfera

LA VIDA COMO UN CUENTO o el cuento como la vida, tal es la

típica del género y el insoslayable final sorpresivo. Hay

premisa que podemos encontrar en los relatos que

un juego con el lector, quien debe tener todos sus sentidos

más como una variante conductista que como una deri-

62

m,:ganador del premio Rómulo

63

�en estado de alerta para descubrir que la obviedad de u~
asesinato puede ser la pista para ponerlo en duda. En este
cuento hay una reflexión implícita sobre el acto de matar
y las situaciones inimaginables que ese hecho puede traer
consigo. No hay duda de que el lector queda sorprendido.
En la variedad de los textos de este volumen se nota
que el autor rompe los esquemas tradicionales del cuento,
en particular en lo que se refiere a la construcción, de modo que a veces lo que parece ser el final puede ·ser el principio, y viceversa.
Más allá de los distintos tipos de narraciones siempre encontramos a personajes entrañables y tan humanos
(así se trate de fantasmas) que se hallan en situaciones
que bien puede vivir usted, yo, cualquiera.
Sus cuentos son un reflejo de la vida con todos los
claroscuros que la impregnan (amistad, odio, amor, asesinato, masoquismo, etc.) y en los que a menudo irrumpe
el azar, el destino, lo imprevisible y quizás inevitable. O
mejor dicho, todo aquello que es consustancial y natural
en el ser humano, pues a fin de cuentas, como lo comprobamos en estos relatos, qué es nuestra vida, sino un cuento.

El Evangelio, las mujeres y sus
hijos, según Martha Cerda*
Luisa Campuzano

la defensa de los derechos de los escritores -como presidenta del P.E.N. Club de Guadalajara-, y a la

fuerzo por dejar descendencia.
Un título irónico es "La última campanada", en el

formación de nuevos autores -como directora de la Escuela de Escritores Sogem de la propia ciudad.

cual se refiere desde la voz de su protagonista masculino,
el fin de las relaciones sexuales emprendidas una década

Y es un placer, porque la lectura de estos textos, que
me sugiriera, enviando hace meses este libro a La Ha-

atrás por dos sexagenarios, un cura párroco y una beata

narrativa de primera magnitud, como "Niña sin nombre", así como a "Cumpleaños" y "Cada que llueve me
acuerdo de Lety".
Dentro de lo puramente fantástico, y en ocasiones
fantasmagórico, cabría detenerse en "Presagios del pasado", un cuento espectacular que juega con lo real y lo

q~e durante años fi:e angelito o Virgen María, y sólo
cuando la edad le impidió desempeñar estos papeles,
accedió a los deseos de su eterno cortejante, ya próximo

virtual en el espacio de las relaciones familiares; en
"María Elena", extrañamente rulfiano, y en la pequeña
y deliciosa joyita que es "Amenazaba tormenta", el cual

a una irremisible impotencia.
Pero dejando a un lado este aspecto paratextual, el
de los meros títulos, adentrémonos algo más en los cuentos. Y para ello, comencemos por estos con que la autora
reescribe algunas páginas de las Sagradas Escrituras, de
modo tal que podríamos subtitular a dos de ellos, para-

gracias al delirio prodístico que me ha contagiado la autora, me atrevería a subtitular, valiéndome de Chesterton,
"El hombre que fue nube".

fraseando a José Saramago, "El Génesis según Martha
Cerda" -me refiero a "Las mamás, los pastores y los hermeneutas" y a "Realidad virtual"- y a un tercero, que

algunos memorablemente dramáticos, de su ciudad natal, Guadalajara.

bana, nuestro querido amigo y colega el maestro Carlos
Arredondo, se convirtió, no más hojearlo, en_una incitante
aventura que demandaba de mi condición de lectora
mucho más que una simple decodificación, sino que, por
el contrario, y co'mo dice muy bien el maestro Carlos, en
su simple nota de presentación, exigía una colaboración,
una puesta en máxima alerta de la inteligencia, de la memoria, de la capacidad para captar el humor, la ironía, el
sentido lúdico, en fin, todos los grados de intertextualidad y dialogismo con que se bordan estos relatos en
una trama cultural tan bien urdida, tan rica en alusiones
y ecos, como en contradicciones y disonancias.
El mero enunciado de algunos títulos comenzando
por el oximorónico, inesperado y desafiante Las mamds,
los pastores y los hermeneutas, que sirve para nombrar el
libro, ya es de por sí de la mayor elocuencia connotativa,

narra la transmutación de un representante del personaje
de Cristo en el propio Cristo, en la escenificación de la
Pasión del Señor en Iztapalapa, "La Pasión según el
Chato Aguirre". El último cuento de esta temática tan
poco frecuentada por mujeres, sería algo así como el

ya que no informativa, pues no sólo conducen al lector
más allá del texto, de lo que explícitamente se dice en él,
como es el caso, por ejemplo, de "El elogio del padrastro",
que si bien paródicamente nos lleva a Vargas Llosa, no

Leonardo", ya que en él se mezclan el discurso bíblico
con el discurso plástico, las voces de los Apóstoles y la
de Jesús con la de Leonardo, y el tiempo de la acción con

madura y no se atreve a tomar el último tren; sino que
también juegan con el léxico, desemantizando palabras
triviales, banalizadas, como "Inventario", para darles un
nuevo sentido, en el relato que da cuenta de la existencia

Las mamás, los pastores y los hermeneutas
Ediciones Castillo
Monterrey, México,1996.

PARA Mt UN HONOR

Adán es incapaz de pecar y muere sin hacer el mejor es-

tiene nada qué ver con él, sino que nos sitúa en un contexto bien distinto, pues es la historia de una mujer que

Martha Cerda

Es

la literatura escrita por mujeres, que también se dedica a

de un gato inventado, imaginado (imaginario, bestiario,
inventario}.

y al mismo tiempo un placer

comentar para ustedes las impresiones que me ha producido la lectura del conjunto de veinte relatos, diecisiete
breves -y hasta muy breves- y tres extensos y densos
-como novel~s condensadas-, que constituyen el volumen de cuentos de Martha Cerda Las mamds, los pastores
y los hermeneutas, que Ediciones Castillo publicara el año
pasado en su colección "Más allá".

Esto lo encontramos también en el título de otro
cuento que forma parte de un subconjunto del mayor
interés desde el punto de vista temático: aquel que
agrupa cuatro relatos de tema bíblico: dos relativos al
Antiguo Testamento y dos al Nuevo, materia, dicho sea
de paso, a la que si bien alude el título general del libro,
no tiene mucho qué ver con las mujeres, ni como mamás

Es un honor, porque verme vinculada, aunque sea

-ellas, lo dice el cuento así titulado, nada tuvieron qué

circunstancialmente, con esta presentación, al nombre de
Martha Cerda, lo constituye en grado sumo, ya que se
trata no sólo de una autora de obra reconocida en un
medio tan rico en excelentes narradoras como el de México, que desde tiempos de Sor Juana ha podido vana-

hacer en la Creación-, ni como pastores, pues entre los
católicos no podemos ejercer el sacerdocio; ni, por supuesto, como hermeneutas. Este cuento a cuyo título me
ando refiriendo es "Realidad virtual", que podría leerse
tanto en el sentido indicado literalmente por el título, y
concebir un destino "otro" para Adán y Eva (que es como
aquí se llama su coinquilina, ya que no pareja en el
Paraíso}, y también como "Realidad virtuosa", pues

gloriarse de contar con voces femeninas de primera magnitud en el ámbito de nuestra lengua; sino porque esta
escritora tapatía es igualmente una activa promotora de

64

Por último, quisiera referirme a los textos que más
directamente, como lo hiciera en su vigorosa novela Y
apenas era miércoles, se relacionan con la vida y los hechos,

En "22 de abril", la autora vuelve sobre la catástrofe
sufrida por la ciudad a causa de la desidia y el afán de
lucro de gobernantes y funcionarios. Este texto, como la
novela arriba mencionada, son de la estirpe moral y ciudadana, y de la urgencia política de los testimonios documentales o periodísticos de Elena Poniatowska, como
La noche de Tlatelolco, Nada, nadie y Las voces del temblor.

"making off' de "La última cena", o "El Evangelio según

Este tema se retoma como pretexto para la escritura de
un apócrifo de la más cuidadosa factura: ''Los dos abriles
(1786-1992)", en el que la explosión de gas hace salir a la
superficie un documento relativo a la peste que asolara
la ciudad dos siglos antes y, posiblemente -estamos en
el terreno resbaladizo del terror-, a quien lo protagonizara, redactara y anotara, doscientos años después: una
suerte de demonio actuante en la ciudad.
Por otra parte, relativo también a Guadalajara, pero
referido a su ámbito intelectual, a su "petite mafia", aunque dirigido también hacia otras dimensiones más com-

el de la narración pictórica, todo sabiamente organizado,
focalizado hasta el más significativo detalle, por un narrador que sólo necesita treinta líneas para comunicarnos
este intenso juego de espacios, tiempos, personajes, voces,
lenguajes, perspectivas ...
Otro núcleo temático importante es el que se relaciona con la condición femenina, el cual se desarrolla a
través de textos como "La otra cara de la moneda", en el
que se insinúa la posibilidad de una retirada, de un

plejas de la personalidad, "Farsa en un acto" reconstruye
un ambiente enfermizo, hostil, desagradable, en el que
los personajes pugnan por desplazarse, para acabar

abandono del espacio público; esa nueva tentación, más
fuerte que las que debió resistir San Antonio, que tenemos
que aprender a rechazar y vencer las mujeres, que una

aniquilándose unos a otros.
Y así acabarnos con este pequeño recorrido por un
libro complejo, disparado hacia muchas direcciones, lleno
tanto de llamadas de alerta como de invitaciones a la

vez supimos ocuparlo y que luchamos diariamente por
defenderlo, pero que a veces, ¿por qué no?, nos cansamos
y soñamos con la tranquilidad -¿alguien dijo tran-

ironía y el humor, con la seguridad de que apenas hemos

quilidad?- del dulce -¿alguien dijo dulce?- hogar,
"Casi intacta", "El escarabajo rojo" --excelente, pero muy
difícil de comentar en tan poco tiempo-, "El elogio del

podido apuntar algunos de sus múltiples aciertos, pero
con la certeza de haberlos incitado a su lectura y, con

padrastro" y "Deliberadamente", se inscriben igualmente
en esta línea con la que tocan otros textos mucho más in-

ella, a conocer mejor a una excelente narradora latinoamericana.

sertados en un ámbito en el que Martha Cerda también
se mueve con mucho talento: el de lo fantástico, alcan-

* Texto leído por Luisa Carnpuzano en la presentación que se

zado en un toque final, inesperado, súbito. Me refiero a
textos de una intensidad ética y de una excelencia

hizo del libro de Martha Cerda en el mes de agosto en Monterrey.

65

�la posibilidad de la existencia de una geometría cifrada)

Contraportada

y presenta a un personaje que, siguiendo la pista de otro,
encuentra un parentesco insospechado, el que conforman
aquellos que a la manera casi ritual en que se tiñen las

Libertad González

telas en Marruecos, son tatuados por la tinta rojo-sangre
del amor erótico. La sensualidad del lenguaje posibilita
el tránsito de la realidad al deseo, la confusión entre el
sueño y la vigilia, y mantiene a lo largo de toda la novela
la sensación de estar en una atmósfera exótica y a la vez
familiar. No se diga más. Luego de las ciento sesenta y
cinco páginas que conforman la novela, uno se queda,
como reza el título de otro de los libros de Ruy Sánchez,
con la literatura en el cuerpo.

NC
INT
DEN

AL
.

La enciclopedia de Monterrey. Tres vols.
El Diario de Monterrey
Alberto Ruy Sánchez

Grijalbo
Monterrey, N. L., México, 1996.

En los labios del agua
Alfaguara
México, 1996.

UNA VEZ APAGADOS

Participantes
Argentina: César Aira, Mempo Giardinelli
Noe Jitrik.
'
Brasil: Sergio Santana.
Chile: Poli Délano
Colombia: Rafael Humberto M~reno-Durán.
Cuba: Eduardo Heras León
Francisco López Sacha. '
Ecuador.: Miguel Donoso Pareja.
Espana: Gonzalo Santoja.
Gua,te.mala: Rodrigo Rey Rosa.
Mexico: Francisco Hinojosa
Hemán Lara Zavala
'
Rafael Ramírez Hered'ia
Anto?io Sarabia, Ignacio soiares.
Puerto Rico: Ana Lydia Vega, Olga Nolla.
Venezuela: Ednodio Quintero.

los fuegos del cuatricentenario de

Monterrey podemos ver con más claridad los saldos del
festejo. Fuera ya de toda parafernalia, uno de los aportes

SER TOCADO POR EL DIOS del deseo; someterse a la dependencia del oleaje del mar obedeciendo a antiguos pero
siempre renovados ritmos. Buscar el agua original que
humedece todo lo que toca y nunca acaba de saciar al sediento, al embrujado, al sonámbulo. Muerde mis labios/ y

que llegaron para quedarse fue la publicación de esta
enciclopedia. En un esfuerzo promovido por el periódico
El Diario, un grupo de colaboradores participaron en la
tarea de documentar y analizar aspectos de la historia
pasada y reciente de la ciudad, así como los problemas y
fenómenos sociales y culturales que explican la con-

quédate en ellos/ como/ los nombres del aire/ en los labios del
agua, dice un poema amoroso que cantan en Mogador,
ciudad-mujer que nuevamente es el escenario de la
novela más reciente de Alberto Ruy Sánchez. Como hizo

formación de esta metrópoli y que permiten anunciar su
desarrollo en el futuro. Asuntos típicos como el comercio,
la banca y la industria alternan en tres volúmenes con

en Los nombres del aire (1987), el autor retoma aquí el tema
del deseo pero ahora desde una perspectiva masculina;
de hecho, hay un diálogo entre ambos textos y un juego

temas menos frecuentados como los medios, el problema
del agua, la cultura y los deportes. En conjunto se trata
de reseñas o repasos generales; sin embargo no es sólo
una recopilación porque en algunos casos hay información nueva, datos desconocidos así como análisis de ma-

de referencias cruzadas, como si un libro fuera espejo
del otro y los dos reflejaran al hombre o mujer que no vive sino para ser su deseo. En los labios del agua tiene una
trama con ciertos resabios borgianos (unos manuscritos,

Y narradores de Nuevo León.

Diciembre 6, 19-.30hrs. MARCO

OIFUSION
CULTURAL.
U N A M

UANL HAY INTERts en las letras ni duda cabe, más
de 80 estudiantes universitarios se inscribieron en el Certamen
de Literatura Joven Universitaria 1996 en los géneros de cuento
y poesía.

EL ARCABUZ

DE QUE EN LA

DENTRO DE LAS ACTIVIDADES que las diversas instituciones realizaron para celebrar el cuarto centenario de la fundación de
Monterrey destaca la contribución que hizo la Universidad
Autónoma de Nuevo León a la conmemoración. Se organizaron
mesas redondas, conciertos musicales, certámenes literarios y
se publicaron varios libros. Sobresalió el programa "Crónica de
un día: imágenes y textos" que contó con la participación de escritores, periodistas, pintores y fotógrafos de reconocido prestigio quienes aportaron sus trabajos artísticos que serán reunidos
en un libro.

A PRINOPIOS DE OCTUBRE fue publicada la convocatoria del Sistema
Nacional de Creadores de Arte. En ésta se detallan las condiciones para que puedan solicitar el ingreso y estímulo económico
los artistas de las disciplinas de letras, artes visuales, coreografía,
teatro, composición musical, arquitectura y dirección de medios
audiovisuales. Hay que destacar que el SNCA otorga su apoyo
a los artistas seleccionados durante tres años seguidos.

67

�terialcs no trabajados anteriormente. Entre algunos de
los colaboradores se encuentran Israel Cavazos, Rodrigo
Mendirichaga, José Reyna Arjona, Horacio Salazar,
Meynardo Vázquez y Osear Eduardo Martínez. A menos
de dos meses de su publicación tanto la edición rústica
como la de lujo se han agotado; según anuncia el propio
periódico, ya está lista una primera reimpresión. Dadas
las dimensiones del trabajo, es claro que la Enciclopedia
deja temas sin tratar o que algunos de los sí incluidos
necesitan de mayor profundización, pero la primera semilla ya dio sus frutos.

por la UANL y el ITESM y en el que participaron maestros y estudiantes de ambas instituciones. El volumen
se abre con el relato pormenorizado del proce&lt;,o de
investigación en el que las autoras relatan cómo llegaron
a establecer la muestra que hizo un corpus total de 600
entrevistas de una hora promedio de grabación. Aunque
esta es la primera publicación formal de resultado.,, el
corpus ya había sido utilizado para ponencias y te'&gt;i'&gt; y
deja un amplio margen para futuras aplicacionc~. Entre
los estudios presentados está, por ejemplo, el trabajo de
Irene Gartz quien trata el tema de la coherencia y
cohesión en el discurso del diferentes socioestratos del
habla regiomontana o el estudio que Mari cela Rodríguez
Loredo y Aracely Sauceda Pérez realizan sobre las
metáforas coloquiales. El enfoque de los diversos trabajos
es sociolingüístico, lo cual supone, como dicen las
autoras, una relación entre las distintas formas de habla
y la caracterización socioeconómica de los hablantes.
Habrá que leer con detenimiento cada uno de los trabajos
para valorar su aportación particular; por lo pronto
podemos decir que este volumen muestra que es posible
ejercer la investigación en el terreno aparentemente árido
de la academia regiomontana.

"Polibio de Arcadia"

El pueblo que no quería crecer
Océano
México, 1996.

Dora Esthela Rodríguez Flores y Lydia Rodríguez Allano

Lenguaje y sociedad. Metodologías y análisis aplicados al habla
de Monterrey

DENUNOADO COMO ENEMIGO de Roma por un adversario
político, el estadista aqueo Polibio de Megalópolis (c. 200120 a. de C.) tuvo que pasar 17 años observando al imperio que dominaba al mundo. La experiencia trocó su
aborrecimiento en admiración, y legó a la posteridad
obras tan monumentales como una Historia de la que nos
llegaron cinco de cuarenta tomos, una Vida de Filepómenes,

Trillas
México, 1996.
DESPUéi DE ONCE AÑOS DE TRABAJO por fin aparecieron
algunos de los resultados de la investigación sobre el
habla de Monterrey, trabajo apoyado en diversas etapas

LA COIKOÓN EDITORIAL LIBROS de la Mancuspia creció con dos
nuevos títulos: Escritura de lo que ya no es nada, de Malena
Múzquiz, y Postales/ Las estaciones de Marcia, de Luis Javier Alvarado. Por estas fechas estará en circulación el número 30 de
la publicación literaria Papeles de la Mancuspia con el cual dirán
adiós a sus lectores.
EN LA REOENTE FERIA Wl'ERNACIONAL DEL LIBRO que organizó el
ITESM aparecieron dos novedades de autores nuevoleonesas
-y curiosamente no tuvieron difusión-: Lexicón del noreste de
México, diccionario de Ricardo Elizondo, publicado por el Fondo
de Cultura Económica, y Desde la penumbra, relatos de Alejandra
Rangel, publicado por Ediciones Castillo.

Eduardo Antonio Parra

cronista de su tiempo es el pragmatismo político con el
que describe la historia de Roma: nada de mitos, nada
de leyenda, nada de consejas: sólo actos políticos con sus
consecuencias, una historia formativa en el mejor sentido
del término. De ahí que Polibio pueda insertarse en la
terna de los más grandes historiadores de la Grecia
clásica, junto a Herodoto y a Tucfdides. Ahora, Océano
vende la idea de que a su redacción llegó un manuscrito
firmado por Polibio de Arcadia, y que en el documento,
el autor retrata los años que "vivió" en México. Y la
aproximación sí recuerda al Polibio original: la exposición
es práctica y claridosa; sin concesiones, y usando un
lenguaje depurado y clásico, el desconocido autor
enjuicia a un pueblo que, debemos pensar, le recuerda a
su otro pueblo. Así como el Polibio de hace 22 siglos
escribió para sus coterráneos, vencidos por Roma, el
"Polibio" actual se dirige a los mexicanos para decirles,
en su cara, cuáles son las causas de la derrota de México.
Con o sin autor, El pueblo que no quería crecer es una
excelente llamada a la reflexión apasionada pero fría de
nuestra realidad y nuestras posibilidades.

Era
México, 1996.

Los límites de la noche

LA NOCHE y LA OUDAD. No es necesario pensar mucho para
percibir lo que esta combinación puede traer consigo: el
placer, el asalto, el asesinato, todo ese mundo que no po
no ser reconocido deja de estar ahí. El rostro oculto de
una ciudad que Parra dibuja sin embellecerlo, sino
mostrándolo tal cual es. Nueve cuadros independientes
nos hablan de situaciones que, más allá de la nota roja,
profundizan en las orillas de la existencia humana.
¿Hasta dónde el abuso, el hartazgo, el miedo y la obsesión
retratan más certeramente al hombre? El autor parece
decimos que es ahí, en las situaciones límite, donde se
expresa de manera más directa la auténtica naturaleza
humana. Parra, nacido en León en 1965, aprovechó
claramente su paso por la redacción de un perir-iico,
donde experimentó de manera directa ese lado
uro
de la vida que sólo los reporteros de secciones policiacas
aprenden a palpar, una faceta sombría, vertiginosa, en
la que confluyen la ignorancia, los vicios y la violencia
para llevar los escenarios a situaciones extremas. Parra
entreteje con habilidad la melodía monocorde de la nota
roja y la transforma en relatos vívidos en los que, pese al
crimen y a la sangre, se palpa el fondo de humanidad
que no reseñan las páginas de los diarios. Los límites de la
noche, primer libro de un autor que ya se ha probado
antes en el género del cuento, ofrece al lector una crónica
tridimensional de esas personalidades que, refugiadas
en cuartos de hotel, automóviles, bares y callejones, sólo
parecen vivir al amparo de la oscuridad.

ºª PERIODISTA José Luis Esquive! acaba de salir:

ESTA ÚLTIMA EDITORIALPUBLICó también el libro de poemas Ojos de
Santa, de Dulce María González, en el cual la autora hace un
homenaje a Monterrey.

UN NUEVO LIBRO

LA POETA ]EANNETTE CLARIOND obtuvo el Premio Nacional de
Poesía "Efraín Huerta", que en este año tuvo su sede en la ciudad de Guanajm.to, con el libro Newaráriame, recuerdos en lengua tarahumara.

trabajo en el que se abordan los antecedentes del periodismo
actual, las escuelas, la crisis de la prensa contemporánea y las
características del periodismo que se hace en otros países.

EL GRUPO ABRAZOTAMBI~ ingresó al campo editorial. Con el apoyo
de Financiarte empezó a publicar una serie de cuadernos literarios en los que la constante es la homosexualidad.

68

la Guerra de Numancia y extractos llamados Excerpta
antiqua, entre ·otros. La característica central de este

Crónica de la prensa, publicado por la Facultad de Ciencias de la
Comunicación de la UANL. De la imprenta al Internet/ Apuntes
sobre las principales etapas period(sticas son los subtítulos de este

UN GRUPO DE MONEROS nuevoleoneses, con el apoyo del programa
de Culturas Populares, ha iniciado la publicación de la revista
Psi-comics 3: déjate llevar, en la cual participan Polo Jasso, Amura,
Sergio Flores y Hugo Malacara, entre otros.

69

�1
o

Colaboradores

L~ \JNIVEKSID~D ~\JTONOM~ DE N\JEVO LEON
INVITA A UNIVERSIDADES E INSTITUCIONES AL FESTIVA L

z

o

o

~

15

ARTES

MUSICALES
U.A.N.L.

VA..LORes

A~

U T)ÍVERSÍCARfOS

44.._llc,.. ~ (Ciudad Victoria,
1958). Profesor normalista. Cronista,
narrador: Es autor de Semáforo en rojo
(crónicas) y del estudio testimonial
Ingratos ojos míos, sobre El Palomo y El
Gorrión.

PRemros
1 er. Lugar
2do. Lugar
3er. Lugar

$ 15,000.00
$ 10,000.00
$ 3,000.00

BASES
1. Participarán 5 Temas por Universidad o Institución.

3. El tema será libre, quedando a criterio
del autor su género y ritmo.
4. Cada canción no deberá exceder de 4 minutos.

5. La composición deberá ser inédita.

RE~rsrcos

2 • Oficio dirigido a la Dirección General de Artes Musicales
autorizando la participación de las personas seleccionadas '
en su Universidad o Institución.
Especificando: nombre completo, matrícula, carrera y semestre que cursa.

2. Las inscripciones se abrirán a partir de la publicación
de la presente convocatoria y cerrará
el jueves 20 de noviembre a las 17 :00 hrs.

3 . Copia por ambos lados de la credencial vigente
de su Universjdad o Institución, del autor, intérprete y músicos.

3. Las eliminatorias se realizarán el día
25 y 26 en el Aula Magna y
el día 27 en el Teatro Universitario.
La Gran Final será en el Gimnasio Nuevo León
el día 28 a las 18:00 hrs.

,o

4. El jurado calificará lo siguiente:
- Tema
- Interpretación
- Arreglo Musical
- Ejecución Musical
- Presencia escénica

SECRETARIA DE EXTENSION Y CULTURA

g
"'

f'4t ~ (Guadalajara, 1943).

Escritor de muchos registros: poeta,
narrador, ensayista, crítico, traductor. Es
además editor de libros y gerente editorial en el Fondo de Cultura Económica. Recientemente publicó su voluminoso Arbitrario de literatura mexicana
(1994).

Narrador, traductor, editor de libros.
Fue titular de literatura en el INBA y
funcionario del Fondo de Cultura Económica.

~ ~ (Monterrey, 1959).
Escritor que cultiva todos los géneros y
algunos más. Estudió psicología en la
UANL. Ha publicado libros de entrevistas, narrativa y teatro. Conduce programas culturales en radio y TY.

f,,f~ &lt;!J1M (Ciudad del Maíz,
S.L.P., 1956). Poeta, editor. Su obra ha
merecido premios nacionales de poesía
en Zacatecas y Campeche. En 1995 la
UANL le otorgó el Premio a las Artes
en literatura.

f.Jd f!IM't (Sabinas, Coah., 1945)
w

Q

z
o

§
°'
o
o
•Z

k~ f""4 (Monterrey,
1952). Doctoren Humanidades. Actualmente es profesor en el ITESM-Campus
Monterrey.

~ ~.t-;;.,_ (México, D.F., 1952).

Profesor en la UANL. Actualmente cursa la maestría en Letras Españolas en
esta institución.

1. Las eliminatorias se llevarán a cabo en tres días,
donde se seleccionarán 15 temas
que participarán en la Gran Final.

1. Letra de la canción escrita a máquina y firmada por el autor (es).

~~

~ ~ (;;l. Crítico literario,

,.,MU A~ &amp;tJA..... N~,..

EltmtT)ACORíAS

~ Ew,,..;/1¿. (Monterrey, 1942).
Escritor, crítico de cine, maestro universitario. Estudió economía y letras en
el Tecnológico de Monterrey. Actualmente imparte clases en el posgrado de
Ciencias de la Comunicación (UANL).

~""f'1"f'•Crítica literaria de
nacionalidad argentina. Especialista en
la obra de Alejo Carpentier. Actualmente dirige la Casa de las Américas,
en La Habana, Cuba.

W,.,.

2 . Los autores, intérpretes y músicos,
deberán ser estudiantes regulares de la Universidad
o Institución que represente.

Al momento de la inscripción, deberá entregarse
la siguiente papelería y acudir el interesado (s)
a la Dirección General de Artes Musicales
en la Biblioteca Magna : Av. Alfonso Reyes No. 4000 Nte.
Tel. (8) 329-4125

A~.

Investigador. Licenciado en antropología por la UANL,
estudió la maestría en esta misma
disciplina en el Colegio de Michoacán.

Escritor. Estudió la licenciatura y la
maestría en letras en el ITESM. Actualmente es maestro de tiempo completo
en esta institución y maestro invitado
enla UANL.

guionista de cine y televisión. Estudió
letras en el ITESM. Actualmente es investigador en la Capilla Alfonsina de la
UANL.

H~

a~

~

a~.

(Monterrey, 1935).
Escritor, psicoanalista. Estudió medicina
en la UNL. Dirigió la revista literaria
regiomontana Katharsis, en los años cincuenta.

(Monterrey, 1930).
Poeta, autor de varios libros en este
género. Ha trabajado muchos años en
la radio y como publicista. Es autor también de libros sobre la radio en México.

l).la kM4

a~

(Monterrey,
1958). Narradora, poeta y crítica teatral.
Estudió letras en la UANL. Coordina
talleres de lectura y creación literaria.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Hizo estudios de letras en la UANL, la
Universidad de Málaga, el Colegio de
México (donde es candidata al doctorado) y Harvard University.

~

fflll~

(Ciudad Victoria,
1955). Promotora cultural y coordinadora de talleres literarios. Estudió
letras en la UANL. Es maestra en la
Facultad de Filosofía y Letras.

!j,;

o

71

J.,L k-.w. ~ (Tandil, Argentina,
1942). Estudió psicología social en la
Universidad Nacional de Córdoba. Desde hace veinte años es profesor de sociología en la UANL, donde es titular
de la división de estudios de posgrado
de Filosofía y Letras.

~ P"',, (Agualeguas, N.L., 1959).
Narrador, dramaturgo, traductor. Estudió periodismo en la UANL, y siguió
estudios de esa misma especialidad en
la Universidad de Sofía (Bulgaria).

J~ ~ a,.,...,_. En la UNL estudió
odontología y ocupó diversos cargos
directivos, el último de ellos Jefe del
Departamento de Extensión Universitaria). Cantante de ópera, pintor, especialista en Góngora, fue también director del Museo del Obispado.

~ (Monterrey, 1957).
Hizo estudios de ingeniería eléctrica en
la UANL. Periodista, escritor. Ha publicado En nombre de la fe (relato histórico) y El ombligo de Edipo (ensayo sobre ciencia); coautor de La Enciclopedia
de Monterrey (1996). Es director de procesos en El Diario de Monterrey.

H~

J~ A. ~ (Gómez Palacio, Dgo.,
1951). Licenciado en educación artística
por el INBA, maestro en estudios
étnicos por el Colegio de Michoacán.
Durante más de 25 años ha estado
ligado al teatro, como actor, director y
promotor cultural.

~ T...,,.(Reynosa, Tamps., 1960).
Licenciado en periodismo por la UANL.
Se ha desempeñado como reportero cultural en diferentes periódicos de Monterrey. Curador y crítico de arte.

, ~ Va,, (Guadalajara, 1948).
Poeta. Ha publicado Ni lo quedigo (1985),
Dejar de ser (1994), Prosaísmos (1995) y
Antes del habla (1995). Es Coordinador
de talleres de creatividad en varias
ciudades del país.

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dirección de Publicaciones

C olecciones
e ditoriales

~ grafo print

editores, s.a.

l eviva voz
Colección
Letras Universitarias

edición de libros y revistas
impresos comerciales • folletos • posters • etiquetas • tarjetas • volantes
catálogos

dlS'eño de originales por computadora • impresión en se
Col. Nuestra Historia

Coediciones

Armas y Letras
'Av. Insurgentes 427Lt,-Coflnas de San Jerónimo

....

C.P. 64630
Tels. 348-30 70

Revista bimestral de cultura
Nueva Epoca

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485320">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485322">
              <text>1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485323">
              <text>Nueva Época</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485324">
              <text>3</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485325">
              <text>Noviembre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485326">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485327">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485345">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485321">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1996, Nueva Época, No 3, Noviembre-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485328">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485329">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485330">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485331">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485332">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485333">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485334">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485335">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485336">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485337">
                <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485338">
                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485339">
                <text>01/11/1996</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485340">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485341">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485342">
                <text>2014800</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485343">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485344">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485346">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485347">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485348">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27643">
        <name>Enseñanza-aprendizaje</name>
      </tag>
      <tag tagId="27639">
        <name>Felipe Garrido</name>
      </tag>
      <tag tagId="27644">
        <name>Institución psicoanalítica</name>
      </tag>
      <tag tagId="14514">
        <name>Jorge Ibargüengoitia</name>
      </tag>
      <tag tagId="27645">
        <name>La pastorela norteña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27638">
        <name>Literatura contemporánea</name>
      </tag>
      <tag tagId="27642">
        <name>Margarito Cuéllar</name>
      </tag>
      <tag tagId="27641">
        <name>Ricardo Yáñez</name>
      </tag>
      <tag tagId="27640">
        <name>Wallace Stevens</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17440" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15471">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17440/ARMAS_Y_LETRAS._1996._Nueva_Epoca._No._2_0002014800ocr.pdf</src>
        <authentication>7d43981744a1e5ca653ddd9a57ab1233</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487995">
                    <text>A

R

M

A

osé Maria InfanW
e/octubre

10 :

s e.oo

�Contenido

FONDO

tJNlVUSJTA~

Apuntes de un provinciano/ Gabriel Zaid, 3
Surrealismo personal/ Abraham Nuncio, 6
Del feminismo al poscolonialismo en la novelística de
Sara Sefchovich / Carlos Arredondo, 9
Arquitectura misional del noreste/ Antonio Tamez Tejeda, 11
Palabras contra el olvido/ Graciela Solazar, 15
Francisco Sarabia piensa en Antonia di Filippo mientras el Conquistador
del cielo cae en las aguas del río Potomac / Vicente Quirarte, 19

Un montón de gatos están armando pelea en algún punto
de mis intestinos/ Jorge Cantú de la Garza, 21
Comparsa para un beso / José Rafaella, 22
Cara/sol (fragmentos) / Carmen Alardín, 20

Un genio del mal (llamado Orson Welles) / Miguel Covarrubias, 25

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Solazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávlla

Abrevar en lo breve/ Genaro Huacal. 26
Yo quiero que los Simpson me adopten / Leticia Herrera, 27
Antonin Artaud: literatura de la violencia/ María Belmonte, 28
Frontispicio/ Guillermo Samperio, 29
Luces altas/ Pedro de Isla, 31

11r i s l 1 11 11 11í 11rsidH

11111111

11

11111

1111

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervldes Marroquín
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.
Consejo editoriat Arq. .Mario Armendárlz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dóvlla,
Lic. Roberto Escamllla Molino, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Solazar, Lic. Ricardo Vlllarreal Arramblde.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de lo UANL. Biblioteca Central Magno Universitario, Av. Alfonso Reyes núm. 4CXXl Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral/ Precio del ejemplar$ 15.00
impreso en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trómite / Armas y Letras no responde por orlglnoles
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsobllldod de su autor.

Tiempo y celebraciones/ José María Infante, 34
In memoriam / César Reza, 35

'~ U
a

tención
flotante

Las identidades reveladas/ Homero Garza, 38

�"ti~::;;•

Médicos e hlstorlad0tes en Nuevo León/ Armando Huga Ortic 40

Apuntes de un provinciano
Gabriel Zaid

ine,

(

televisi6n
y otros
espejismos

Cien años de cine en México / Roberto Escamilla, 42

Bandas militares y música en Nuevo León / Alfonso Ayala Duarte, 48

1
•""º

V
~

spac10

Brevísimo repaso de la nueva dromalurg/a / Reynal Pérez, 50

Burocracia e informática / Horacio Solazar, 54

virtual

La trampa del tiempo/ Manuel Alvar, 58
Volkow sobre Toledo/ Humberto Martínez, 60
El mundo de Sofía/ José Roberto Mendirichaga, 61
La prensas gemebundas / Horacio Solazar, 62
Para el florero y el jarrón/ Geno ro Saúl Reyes, 64

1. La cumbre prometida

conversación a través de los mares, a diferencia
de México, que habla sólo con Dios, en las altas
cumbres.
Pero la nueva tribu tuvo que subir al centro del
mundo indígena para dominarlo. Muy pronto, sin
embargo, en 1531, el mundo indígena recuperó el
centro sagrado, aunque no por las armas, sino por
un nuevo diálogo hacia lo alto, cuando la Virgen
de Guadalupe le pidió al indio Juan Diego un templo, que hasta hoy sigue siendo una meca religiosa.
No hay ventajas naturales ni razones económicas para explicar que tantos millones de personas hayan subido a México. La verdadera explicación está en las religiones tradicionales y en la
nueva religión del progreso, que también pide
ascenso y transfiguración. La ciudad de México
sigue siendo, como en sus orígenes, la cumbre
prometida del poder y la gloria.

Contraportada/ Libertad González, 66
El Arcabuz. 66
Colaboradores. 71

Portada: Fernando Villalvazo. Sin título, acrílico sobre tela, 1996.
Viñetas interiores: Fernando Villalvazo.
Contraportada: Vitral de Roberto Montenegro en lo Escuelo Álvoro Obregón. Fotografía: Julio Tovor.

En 1325, una tribu pobre pero ambiciosa llegó a los
lagos del valle de México. Venía del norte, había
recorrido miles de kilómetros y fue mal recibida, pero
su larga peregrinación culminó en el centro del
mundo revelado por Huitzilopochtli:
Desde aquí, conquistaremos a todos los que
nos rodean; aquí estará por siempre Tenochtitlan
-dice un poema náhuatl.
Y así fue: el imperio azteca se extendió por dos
siglos, hasta que una tribu de conquistadores pobres
pero ambiciosos subió del océano Atlántico. Lo
normal hubiera sido que colonizara la costa. En un
mapa del continente americano, se puede observar que casi todo desemboca en el Atlántico, que
la población se concentra junto al mar: recién desembarcada o lista para embarcarse a Europa.
Predominan las ciudades que son puertos de

3

�2. Valle de los milagros

contemplar las batallas, Juzgar a los generales,
echarle un buen vistazo a Elena, decidir finalmente
quién tenía razón. Pero, en México, este p lacer
olímpico es mayor porque la gente desconfía. Todo
es leído con malicia, como si las noticias mismas
fueran la continuación de la Guerra de Troya por
otros medios. Todo lo que está a la vista se considera
engañoso, y debe ser superado para alcanzar la
estrella que nadie ha visto. Más allá, en el séptimo
cielo de la malicia, se revelan los misterios del
universo: el aleph Invisible, conjetural, que todo lo
abarca y todo lo explica.

artísticas, literarias, confluyen en la ciudad de
México, como al centro del verdadero ser, fuera
del cual no se es o se es mucho menos.
México siempre ha sido una capital cortesana,
y esto deja un sello en los capitalinos. Por ejemplo:
• El aseo y el buen vestir, que tienen que ver
con tradiciones indígenas, pero también con las
necesidades prácticas de convivir en una muchedumbre espesa y distinguirse en el tumulto.
• La buena presentación y las credenciales
necesarias para desenvolverse entre desconocidos
se éonvierten en algo más sutil: máscaras adecuadas de la personalidad y la conducta.
• La cortesía y la cortesanía parecen manifestarse en· otros rasgos: la voz baja, el exceso de
diminutivos, el sentimiento de que las formas
imperativas pueden parecer una agresión. En la
mesa, en vez del categórico: "Pásamela sal", se
prefiere el dubitativo: ·¿Me permites la sal?" En una
tienda, en vez del imperativo: "Dígame, ¿cuánto
cuesta?", se prefiere el suplicante: "Perdone,
¿cuánto cuesta?"
Esto desmiente la caricatura del mexicano
pronto a sacar la pistola, pero la confirma de otra
manera. Cuando se sabe que en cualquier incidente puede estallar la violencia, la extrema cortesía es una buena precaución.

Subí a la ciudad de México en autobús, por los
vericuetos montañosos que desembocan en la
gran planicie, después de veinte horas incómodas,
como un joven peregrino que llega a un santuario,
esperando milagros, y el primero fue la lluvia.
En Monterrey, casi nunca llovía, y menos aún
en el verano. Pero el valle de México daba señales
de tener tratos especiales con Dios. Todos los días,
como a las cuatro de la tarde, los cielos se nublaban
y gesticulaban y gritaban, descargando la lluvia,
pero se apaciguaban, y, después de las cinco,
desplegaban el arco iris de la reconciliación.
Era el año de gracia de 1953. Hal!&gt;ía ido como
estudiante, en las vacaciones de verano, a hacer
prácticas profesionales en una fábrica de llantas
de automóvil. También la industria moderna me
pareció una revelación. Treinta años después,
cuando se publicaron unas cartas de Juan Rulfo, y
descubrí que habíamos trabajado en el mismo lugar
al mismo tiempo (él en ventas y yo en ingeniería
industrial), me sorprendió su descripción sombría de
la fábrica. Cruzábamos la misma puerta, pero no
entrábamos al mismo lugar.
Al salir de la fábrica, ya había pasado la lluvia,
y me iba con otro estudiante de Monterrey al centro
de la ciudad. a los otros milagros: las exposiciones,
el teatro, los conciertos, las conferencias. las librerías,
los cafés. el simple deambular, como provincianos
dispuestos a maravillarse.
Alguna vez, después de observar, como todos
los turistas, cuántos centímetros llevaba de hundimiento el Palacio de Bellas Artes, entramos para
escuchar una conferencia del pintor Diego Rivera,
que declaraba su menosprecio del edificio, con
humor negro:
-En este Palacio de Bellas Artes, que tanto
tarda en hundirse...

5. La provincia escondida
Los provincianos se quejan del centralismo de la
capital, con razón, olvidando que está a cargo de
provincianos llegados a la ciudad de México. Casi
la mitad de la población nació en otras ciudades,
y entre los nativos predominan los de primera generación, que todavía se sienten vinculados a otras
ciudades.
Esta doble pertenencia es tan importante, que
algunos que no la tienen llegan a sentir que les falta
algo, como si la ciudad de México, a diferencia de
las otras, no pudiera vivirse como un lugar de origen.
Muchos capitalinos piensan volver a su ·patria
chica·, o cuando menos retirarse a una ciudad más
tranquila, menos contaminada. Pero hay algo en
los estímulos mentales de la capital, en su intensidad, en su variedad, que nos vuelve adictos. Todos
. tenemos amigos que se marcharon a reconstruir el
paraíso perdido en una ciudad de provincia y que,
unos años después, llegan de vuelta.
La otra solución es tener algo provinciano en
México. Hay barrios de la ciudad que, en cierta
forma, reconstruyen la provincia perdida, como una
forma de equilibrio. Y yo mismo, hace algunos años,
sentí que recuperaba algo de mis orígenes, cuando
logré tener mi casa y mis oficinas a una distancia
que se recorre a pie. Tener el privilegio de ir a comer
a la casa me hizo sentirme provinciano otra vez.
En las noches, paseando por el barrio de mi
mujer, con el pretexto de escoltar al perro, siento
que vivimos en otra ciudad. Mi mujer es amiga de
algunos eucaliptos, que se animan mucho cuando
los saluda, y hasta han vuelto a crecer, desde que
se sienten acompañados. Y yo me siento en la
provincia y en la capital de los milagros.

4. Luz y tinta
Cuando llegué a vivir a la ciudad de México en
1958, caminaba muchísimo. El aire era tan limpio
que todo parecía estar más cerca de lo que
estaba. Alguna cúpula remota, alguna fachada
que parecía insinuarse al fin de una larga calle me
llevaban más allá de mis fuerzas, a descubrir, a
veces, que ni la cúpula ni la fachada tenían importancia, sino aquella luz prometedora de revelaciones inminentes, aquella luz del valle de México
pintada por José María Velasco, como un m irador
de la eternidad sobre el inmenso valle. Y yo no sabía
si se me doblaban las rodillas de cansancio o de
veneración.
Ahora esa luz liega a través de una mancha
de tinta suspendida en el aire, y la ciudad se ha
vuelto inabarcable. El único mirador que parece
abarcarlo todo es la lectura de los periódicos, pero
no como paisaje de Velasco, sino como el paisaje
a tinta indescifrable de una mancha de Rorschach
o los residuos de una taza de café.
En todo el mundo, leer el periódico sirve para
refugiarse en la ilusión de un mirador que todo lo
contempla. Podemos escapar de la Guerra de
Troya, remontarnos a discutirla con los dioses,

3. Capital cortesana
Poca gente sabe que la famosa "Epístola moral a
Fabio" fue escrita para un amigo ambicioso que
hizo carrera en México:
Fabio, las esperanzas cortesanas
prisiones son do el ambicioso muere
y donde al más astuto salen canas.

Cuatrocientos años después, tantos millones de
ambiciosos hemos llegado a la ciudad de México,
que es una de las mayores del mundo. Ambiciones
políticas, económicas, sociales, profesionales,

4

5

�Surrealismo personal
Abraham Nuncio

•
Contrabando ideológico

Temprana filiación

André Breton creó la Oficina de Investigaciones
Surrealistas cuyo órgano era La Révolution Surrealiste. Si en los años sesenta me pareció consonante, en los ochenta la interpreté como lo que
seguramente debió ser: un vestigio dadá. ¿Investigación y automatismo psíquico?: sin duda una
humorada que yo convertí en prívate Joke.

Es la primavera de 1982. El calor pronto la vuelve
verano que se extiende hasta el otoño. En Monterrey sólo hay dos climas: el verano, que dura seis
meses, y la burguesía, que dura todo el año.
En no demasiados lugares de una zona de
Monterrey donde hay colonias pobres y de clase
media se podía ver un póster de propaganda
política donde aparecen dos figuras: la de un niño
(Gabriel, de tres años), que parece estar muy
atento a la fingida escritura a máquina realizada
por un individuo de barba, y éste mismo. Hay
además el conocido símbolo ostentado por todos
-o casi todos- los partidos comunistas que en el
mundo fueron. Y luego un par de leyendas: abraham nuncio es candidato a diputado por el primer
distrito federal. El domingo 4 de Julio vota por el
círculo rojo de la hoz y el martillo, reza la primera.
La del encabezado, en letras más grandes, dice:
Queremos Cambiar la Vida.
Quizá alguien pudo advertir el contrabando
ideológico. En la campaña desplegada por el
comunista en cuestión se introducía un desideratum
de linaje surrealísta. Cambiar la vida es una frase
de Rimbaud recogida por los surrealistas. Implícitamente fue·1a divisa de la generación que intentó
llevar a cabo ese cambio cien años después en las
calles de numerosas ciudades de los tres mundos.
En ese intento resonaban las consignas de los
surrealistas de este siglo: La revolución ante todo y
siempre.
Otro contrabando (venial). Excluida la posibilidad de realizar investigaciones dentro del Partido
Comunista sobre la clase obrera, protagonista en
gran medida de las luchas sociales de los años
setenta, decidí con un grupo de compañeros fun. dar una asociación civil que las hiciera practicables.
Se llamó Oficina de Investigación y Difusión del
Movimiento Obrero (OIDMO). En su nombre quise
imprimir una reminiscencia de mis lecturas surrealistas de los años sesenta. El núcleo acaudillado por

De la unión libre dadaísmo-surrealismo
En 1982 aparecieron publicados El grupo Monterrey
y Recetas para nada. Lo surrealista de El grupo
Monterrey-en versión anti- no estaba en el libro
mismo, sino en otro libro: ¿Por qué Monterrey?
donde su autor, el columnista Federico Arreola,
confundía a la ciudad con el grupo de empresarios
que la domina, inventaba el anti-grupo Monterrey
(Mario Cerutti, Alex Saragoza, Menno Vellinga y
Abraham Nuncio) y me daba difusión gratuita. Las
páginas de ¿Por qué Monterrey? hormiguean
Abraham Nuncio en el más inmerecido de los
homenajes. Por último, la gran joya de la diadema:
después de varios años de haber desaparecido de
los estantes El grupo Monterrey, en algunos todavía
se pueden hallar ejemplares de ¿Por qué
Monterrey? En rigor de exégesis, no se sabría decir
con quién está Dios: si con el surrealista-comunista
o con el surrealista a son insu.
Recetas para nada contiene inversiones,
otredades, segundos pisos y ciertas salidas secretas
de la realidad como para considerarlo-creo- hijo
de la unión libre dadaísmo-surrealismo. El eiercicio
en ambos ismos vino a terminar en textos como ése
y otros: Las ramas idiotas, un cuento de 1970,
crónicas varias (Felipe Ehrenberg fue el protagonista
en las Galerías Tate de Londres de una que
recuerdo con absoluto placer y yo el proponente
del biunívoco art contextual que nadie asumió
como la cruzada que debió ser), una conferencia
(El amor') ambientada con rock isabelino en la
librería Cosmos bajo la égida generosa de don

6

en el corazón de los adultos radica en el nombre,
la figura, los ojos, la cabellera, los hábitos y biografía
-secretos incluidos- del ser amado. Si es talada
o se seca, la sustitución no es fácil (acaso imposible). Lo maravilloso es que germine una nueva
semilla y crezca vigorosa otra planta radicada en
suelo distinto. Más maravilloso aún: que se renueve
y amanezca lozana cada día .

Alfredo Gracia, que no deja de andar con y entre
nosotros, y un pequeño libro titulado Fábulas del
poder. En la figura del unicornio, mi bestia fraterna,
siento jurisprudencia en una de ellas sobre el
surgimiento del movimiento surrealista.
Pero antes que los textos fue la vida.

El viaje y su doble

Sin que mi madre me inscribiera y sin saberlo yo
mismo, desde niño pertenecí al surrealismo. El
pequeño mundo de Tezcoco era propicio a la afiliación.
Ver al demonio en la figura de un gato negro
o de un feroz verraco era tan real como despertar
a la animalidad que subyace al erotismo observando con pasmo el apareamiento de burros y
caballos. Cri cri y el pato Donald existían, pero su
fuerza de atracción se desvanecía sorprendentemente cuando mi hermana la mayor se sacaba
el vestido y aparecía en su espléndida desnudez o
cuando la chica que lavaba los platos realizaba
con mayor placer su trabajo dejándome jugar bajo
su enagua.
El sexo: olor y diversas calidades de humedad,
imán irresistible. El amor: aroma, cuidado y entrega
en torno a un rostro. El de la madre Verónica era
uno de luna. Amor instantáneo e incondicional.
Se lo entregué clandestinamente en la capilla
mientras ella rezaba y yo hacía como que rezaba.
Era querer resolver la intriga de la manera en que
las monjas se desplazaban, pues sus medias negras
y el ruido de sus rosarios de madera bajo el hábito
las hacían a mis ojos seres de distinta naturaleza;
pero era, sobre todo, querer que terminara el rezo
para recibir de su mano robusta y perfumada los
incanjeables pedazos de hostia que se revenían al
contacto con mi paladar. "Hay que renovar el
amor". Con esa frase de Rimbaud terminaba mi
conferencia sobre el tema. Menuda, de rostro
delicado y manos moldeadas por agua clara, la
madre Florencia sustituyó un día a la madre Verónica. Llanto incontenible y la firme decisión de
no volver jamás a la escuela. Al día siguiente estaba
yo rezando junto a la madre Florencia rendido de
amor. Al fin y al cabo, en los mandamientos no está
escrito: "No desearás a la mujer de tu Dios", Y el
prójimo para los niños no existe. Existen el papá, la
mamá, los hermanos, los amigos, las niñas feas, los
muchachos que quieren pegarle a uno; existe la
niña que desean tener de novia o la monjita a la
que entregan amor y fervor. El amor había cambiado de nombre y de forma; su fondo era el mismo.
Privilegio de la niñez. La planta selectiva que crece

El travestismo tuvo su origen en los carnavales.
Como imaginado por Fellini, el que danzaba por
las calles del antiguo reino de Nezahualcóyotl, bajo
el nombre de huehuenches, era impresionante.
Cubierto el rostro con una máscara de cartón-piedra (sus rasgos de muñecos adultos los volví a ver
muchos años después una noche delirante en los
alrededores de Tel Aviv), el grupo se adueñaba del
pueblo. Hombres disfrazados de mujeres, mujeres
disfrazadas de hombres en ropas citadinas contemporáneas: los hombres de traje oscuro; las
mujeres en vestidos de colores ululantes y con unas
medias parecidas a las de los toreros danzaban sin
fatiga en una atmósfera onírica. La conseja sobre
los huehuenches era tajante: se llevaban a los niños.
Falso. Los niños iban tras ellos fascinados como
ratones por las notas del flautista de Hamelin. Uno
de esos niños fui yo. Los huehuenches me habían
descubierto el viaje como el doble de la imaginación. Yendo tras ellos me imaginaba el Cerrito
de los Melones, de donde procedían, semejante a
un suburbio de Jauja.
Viajes fueron las lecturas de cuentos de hadas,
las de Salgari y Veme, Mark Twain y Cervantes, viajes
los libros de simbolistas, surrealist.as y beatniks; los
de Jack Kerouac y Julio Cortázar. Viajes los viajes a
lugares imaginados o sagrados. Viajes a los paraísos
o avernos artificiales (no había necesidad de
moverse de su carrujo para ir a cualquier parte,
como decía Carlos Monsiváis), mitad aprendiz de
hippie y mitad crítico del hippismo. De una lectura
de Salgari, el nombre de Japón se convirtió en la
decisión de ir a conocer Japón. Sin reservaciones,
boletos ni guías turísticas; en suma, sin saber dónde
quedaba a pesar de haber estudiado de memoria
la Geografía Universal, Raúl mi amigo, que tenía
catorce años, y yo, que tenía doce, salimos con un
peso en la bolsa hacia Acapulco. De allí partían
los barcos rumbo al Japón, según lo habíamos averiguado. Lo único que nos impidió llegar a nuestro
destino, estando ya en el puerto, fue el Océano
Pacífico.
"El viaje es una actitud", me decía Julio Cor-

7

�Conservo las cubiertas en piel de una agenda
que me fueron obsequiadas por el grupo de
guerrilleros a los que logré entrevistar en el penal
de Topo Chico. Les pedí que grabaran en la primera
de forros un verso de Martí hermanado al surrealismo: Yo duermo con los ojos/ abiertos, y de
día/ y noche siempre sueño. El verso me afirmaba
en mi doble militancia, sobre todo cuando se me
extravió la agenda. La ocasión más sorprendente
fue cuando la dejé abandonada en un taxi'en la
ciudad de México. Al año abordé el mismo taxi y
el conductor, que me reconoció, me la devolvió
enseguida . La había traído consigo durante todo
este tiempo para cuando encontrara a su dueño.
Las líneas que he escrito me fueron sugeridas
por la lectura de un texto sobre el surrealismo y el
significado de este movimiento al cumplirse el
primer centenario del natalicio de André Breton, su
guía más reconocido.

tózar a bordo de su deux chevaux. Sabía que sus
palabras eran un bólsamo, pero un bálsamo fingido.
Yo me dirigía a Saint-Tropez para de allí, en azaroso
recorrido por la costa mediterránea, llegar algún
día hacia Génova y después remontar la península
a Roma. Tampoco había en esta ocasión reservaciones ni boletos y la geografía, salvo las di. gresiones y escalas a que obligaba el meqio
denominado auto-stop (cuando dije aventóndebí
haber sonado totalmente provinciano), ya la irían
aprendiendo las suelas de mis zapatos. Roma me
regresó momentáneamente a mi niñez. Estoy sentado en el plinto de una de las colosales columnas
de la catedral de San Pedro. El recinto, que es como una estación intermedia entre la Patria Celestial y la tierra, y mi cansancio me acercan a un
estado casi místico. Una monja se acerca y se sienta a mi lado. Percibo el aroma de las madres Verónica y Florencia y mi mano, como ave que reconoce la mano de su dueño, se posa en una de las
suyas. Los dos nos sonrojamos, pero ninguno se
movió de su lugar. Volví a mi estado casi místico y
ella se sumergió en sus muy probables conjeturas.
El viaje a Europa fue semejante a la culmlnaclón de una época. Atrás, con sus heridas y su
Olimplada quedaba 1968; atrás también la ilusión
de ese nuevo territorio que los asistentes al concierto
de Woodstock quisimos inaugurar. El hippismo ya
era absorbido por el stablishment y pronto escucharía su réquiem de boca de John Lennon: "The
dream is over" .

El lugar geométrico
Para mí el compromiso social se había iniciado en
las páginas de los periódicos. El confinamiento en
la VI Zona Militar (vivía entonces en Saltillo) por emitir
en público críticas contra el régimen de Díaz Ordaz,
que había to!'Tiado por asalto la Ciudad Universitaria
de México, pronto lo tornó en necesidad de militancia política. Una militancia que no renunciaría
al viaje, como aquellos días de encierro. Aparte la
angustia por la angustia de mi familia ante mi virtual secuestro, lo que más me atormentaba era no
tener conmigo esa portentosa novela producto de
la sicodelia sobria que es Paradiso de José Lezama
Lima. Había leído casi una cuarta parte y me sentía
como me sentí años atrás en Acapulco: con el
Océano Pacífico de por medio entre el lugar al que
había llegado y el país que deseaba conocer.
Surrealismo y política se encontrarían en lo que
André Breton llamó • el lugar geométrico", allí donde
se reúnen "el curso aparentemente autónomo de
nuestra vida espiritual y el curso aparentemente
autónomo del mundo exterior· .

¿___J

8

Del feminismo al
poscolonialismo en la
novelística de Sara Sefchovich
Carlos Arredondo

•
A cuatro décadas de iniciados los movimientos por
la igualdad de las mujeres en América Latina, la
obra narrativa de Sara Sefchovich se alza como una
síntesis de algunas de las inquietudes y vivencias
más sustantivas que ha observado la autora a través
de su amplio y sólido conocimiento de la vida social y literaria de México.
Dos novelas (Demasiado amor, 1990, Premio
Agustín Yáñez; y La señora de los sueños, l ~93) han
bastado para desplegar una serie de experiencias
ya asumidas desde principios de los ochenta
cuando Sara Sefchovich decía: "Las mujeres que
escriben sin dejar desbordar su pasión, se quedan
en las lamentaciones y la depresión". 1
Quizá a eso se deba que la perspectiva de
ambas novelas sea la del espacio de lo femenino,
en donde el cuerpo parece ser el interrogante
psico-ontológico fundamental y a cuyo abandono
se deba esa especie de epifanía liberadora a la
que son enfrentados los personajes.
Cabe destacar que tanto en Demasiado amor
como en La señora de los sueños se trata de
cuerpos fragmentados por la heterogeneidad en
el primer caso y por la discontinuidad heterogénea,
en el otro.
De tal forma que las voces narrativas que privilegia Sara Sefchovich son de naturaleza contraria
a la ·tradición" que representa al poder, y que
desde el margen o la alternancia se re-escriban las
historias, las actitudes, los mundos posibles. Es decir:
que el discurso ya hecho se vaya enriqueciendo
con alternativas antes proscritas por la oficialidad
masculina. Así, esta nueva narrativa se separa de
la tradición y anuncia la posibilidad de ·otra voz·
que invita al diálogo entre el personaje y el lector o
al encuentro de nuevas posibilidades entre los
personajes.

Este palimpsesto (aunque reconocible en
escritores como Cervantes, Joyce, Borges, etcétera,
etc.) por el que opta Sara Sefchovich, parece ser
una de las alternativas literarias más recurrentes en
escritores como Inés Arredondo, Brianda Domecq,
Martha Cerda y algunas otras escritoras mexicanas
de hoy, quienes han preterido este tipo de voz, que
el tan sobado ·estado incestuoso· de la temática
tradicional.
En este ensamblaje de escrituras y de voces,
Sara Setchovich ofrece una serie de juegos de
intercambio entre lo público y lo privado. El torrente
épico que la lleva a recorrer el país con sus comidas,
paisajes y colores y la vida -como barco a la
deriva- de la protagonista de Demasiado amor;
o los diálogos que cada uno de los miembros de la
familia Fernández tiene con la psicóloga y las
experiencias vividas por la protagonista a través de
las lecturas que realiza en La señora de los sueños.
Son mujeres que viven en un estado · como si",
como si de esta forma pudieran probarse lo que
son y lo que no son. Como si el cuerpo de las mujeres
fuera ese ·no lugar· por el que se entrecruzan las
ideologías culturales para apresarlo a través de la
marginación o volverlo invisible.
Sin embargo, es en este estado de · como_si"
en que la personaje de Demasiado amor inicia la
escritura de una serie de cartas que la irán descubriendo; y simétricamente Ana Fernández -en La
señora de los sueños- a través de la lectura se irá
encontrando a sí misma.
Asumir el cuerpo como "lugar de paso·
permite a las personajes abandonarse a sus más
hondos deseos, condición que privilegia sólo a los
deseos y que permite a los sujetos escapar de la
tiranía dicotómica deseo-temor de la economía
psicoanalítica tradicional.

9

�cuando Sefchovich decía sobre la obra de Beatriz
Novoro: • ...nadie espera a nadie en este mundo y
en estos tiempos y, sin embargo ... falta soledad". 4
Así la sentencia borgiana anuncio la actualidad de eso "soledad acompañado" en que viven
la mujer de Demasiado amor y Ano Fernández, o
lo vez que fortalece la tematización de la misma.
Sin embargo, el "trabajo feminista" que se
ejerce desde la locura, en ambos personajes,
parece llevarlas o vislumbrar las posibilidades
políticas que podría tener el erotismo. Y aunque esto
está presente en los dos novelas, puede verse con
más claridad en La señora de los sueños en donde
la sublimación de los deseos y la desaparición de
las inhibiciones reavivan los encuentros amorosos
de la pareja.
La señora Fernández, uno vez que ha ido
aumentando su conciencia de presa ("Yo, lo mujer
perfecta, la reina de su hogar, la feliz esposa de su
marido, la orgullosa madre de sus hijos, la buena
hija de sus podres, la gentil cuñada de sus cuñadas,
la amable. vecina de sus vecinas, la cumplida
ciudadana, la habitante virtuosa de este país, lleno
de deberes, tapizada de obligaciones, cumpliendo
todo a tiempo, de buena manera y con buena
cara",5 de repente se ve en la posibilidad de "vivir"
una serie de tentaciones: "me he imaginado a mí
misma en grandes romances y en arrebatos
místicos, en lo entrega revolucionaria y en el fuego
de la poesía. Me imaginé el placer y no sólo viví
todas las pasiones sino también la diversidad de sus
matices".6
Ana Fernández se cuido muy bien -diríamosde las depresiones y la frustración de la que
hablaba Sara Sefchovich. Hace del "trabajo feminista" o "activismo erótico" una suerte de discurso
poscolonial o través del cual rescata de la
invisibilidad social al personaje femenino y con ello
sacude también de lo enajenación burguesa al
hombre latinoamericano.

Nos brinca de nuevo la voz de Sara Sefchovich
cuando señala: "En la escritura de las mujeres los
temas siempre presentes son el hogar y los hijos, el
matrimonio y los amantes, el cuerpo y el sexo, la
vejez, la religión, la culpa, el miedo y el deseo
erótico. Emociones que parecían privadas,
individuales, desconectadas de lo que se considera
'la realidad' y que son las que nutren en lo fundamental a los seres humanos" .2
Destaca también el hecho de que en la trama
de las dos novelas la autora relaciona la lectoescritura con la sinrazón, para con ello encontrarse.
Atmósferas que sugieren una especie de carnaval
bajtiniano con tintes paródicos y rituales. En
Demasiado amor a través de la ingenuidad del
personaje y su atmósfera simbólica del final de la
historia; y en La señora de los sueños en la aventura
"vivida" por Ana Fernández con Gandhi. Sí, un
carnaval donde Sara Sefchovich ha podido constatar aquello aseveración de Borges: "A la realidad
le gustan los simetrías y los leves anacronismos· ,3

Notas
1. Mariano Morales (comp.). Por la literatura.

Mujeres y escritura en México, p. 68.
2. /bid., p. 67
3. Jorge Luis Borges. Obras completas, p. 526.
4. Mariano Morales (comp.). Op. cit., p. 70
5. Soro Sefchovich. La señora de los sueños, p. 9.

6. /bid.. p. 29.

10

Arquitectura misional
del noreste
Antonio Tamez Tejerla

La conquista y pacificación
del México prehispánico se
debió fundamentalmente
a dos acontecimientos: a
la alianza tlaxcalteca con
los que "montan unos como venados sin cuernos" y
a los frailes misioneros. La
alianza propició la caída
de Tenochtitlan, en tanto
que la tarea pacificadora
que remendara los abusos
del conquistador, corrió a
cargo de los franciscanos,
primero, y de agustinos,
dominicos y jesuitas después.
La acción conquistadora fue rápida y efectiva,
extendiéndose por la costa
del Golfo y dominando la
región de la Huasteca en
época tan temprana
como 1528, mediante la
fuerza de las armas y todo
género de tropelías. La
conquista y pacificación
norteña en aridoamérica representó mayores
problemas, declarándosele como tierra de guerra
viva ante la resistencia de las tribus del semidesierto;
tal estado de cosas motivó que "los presidios y los
poblados defensivos llegaron a ser base de la
estrategia militar española en el Gran Chichimeca·.
Toles asuntos se reflejan en el propósito de los
edificios de aquellos tiempos. Los presidios por una
parte y las misiones por la otra, que reunidos en un
mano a mano, abrigaron a las acciones impulsoras
de la labor colonizadora de mediados del siglo XVII,
amén de formar parte de la estrategia territorial de
la Corona española ante otras potencias europeas
que apetecían los territorios localizados allende el
Río Bravo o Grande del Norte.
La factura de los primeros edificios fue pobre:

•

11

adobe, piedra o latas para
sus muros y palma para las
cubiertas. Conforme se gana permanencia y se logran
recursos, se hacen mejoras
materiales o bien nuevos
edificios. Hasta nuestros
días, han llegado algunos
en mayor o menor grado de
conservación y con las alteraciones y agregados que
les fueron incorporados en
el transcurrir del tiempo; no
obstante, permanecen
ciertas estructuras que conservan las líneas de su forma
arquitectónica de origen, o
escasamente modificadas,
permitiéndonos entrar en
diálogo con la obra de
aquellos frailes-arquitectos.
Tal diálogo con nuestra
arquitectura misional, se
inicia cuando nos plantamos frente a la misión de
San Bernardo en villa de
Guerrero, Coahuila. Edificio
robusto, de planta en cruz latina a uno nove
desplantada en dirección poniente-oriente en
relación al nártex y el ábside. Lo estructuro consiste
en uno inmejorable obra de sillería, en la que se
encuentran incorporados unos contrafuertes de
generosas proporciones, en espera de recibir el
empuje de uno bóveda o cañón corrido que nunca
se construyó, yo que desde finales del siglo XVIII, el
padre Morfi dijo que ero " ...un hermoso templo que
pudiera lucir en cualquier otra población. Es todo
de piedra, de sillería y de bóveda, estando yo en
el cornisamiento y próximo a concluirse·, y continúo
diciendo: • ... pero por su improporción al lugar y lo
que se debe gastar paro acabarle, no hoy esperanza de que sucedo .. : En efecto, la misión nunca
se concluyó, pero eso no obsto para dejar de

�admirar esa imponente estructura robusta y omnipresente en la llanura norteña junto al Río Grande,
en Coahuila.

ábside poligonal de medio octágono. El espacioso
atrio se conecto con lo nove central o través de un
acceso a medio punto, austero, rústico y sin adorno
alguno. El alzado principal se remota mediante un
frontón terminado por una moldura configurado
por uno extendido voluta doble, convergente al
centro. enfatizando lo proporción geométrica de
lo fachada. El campanario se resuelve mediante
espadaña de tres orcos, el del centro desplazado
por encimo de los laterales, y se ubica sobre lo
fachada principal a paño del muro inferior y cargada al lodo derecho de lo misma, y provoco un
fuerte equilibrio y armonía, no obstante la asimetría
que presenta. En el atrio, la barda perimetral conservo también muestras de lo que fue su viacrucis
exterior, adquiriendo el edificio una estupenda
perspectiva cuando se le observa a contrapendiente de la colina en que se ubica.
En Candela encontramos al edificio instalado
de frente a la plaza de este pueblo construido
fundamentalmente con adobe. El edificio consiste
en una estructura de perfil paralelepípedo cuya
cubierta ha sido totalmente reconstruida. Su planta
se compone de tres naves separadas entre sí
mediante dos arcadas que soportan a la viguería.
A la derecha del acceso principal se advierte un
local cuyo desplante actúa como basamento de
la torre campanario, estructura que rompe con la
simetría y gravedad de la fisonomía exterior del
edificio, carente de adornos y amoldurados. La
torre se desplanta sobre la cubierta de la planta
del edificio. Configurada por una planta octagonal, construida con sillar y desarrollada verticalmente a dos cuerpos superpuestos, más esbelto el

Nuestro diálogo continúa con la misión en San
Carlos de Vallecillo, Nuevo León. Esta es más tardía,
data de la fundación del Real a fines del siglo XVIII
y muestra una arquitectura austera, rodeada en tres
de sus costados por un amplio atrio con piso de
laja y barda perimetral de l .60 metros de altura y
sobre la cual permanecen las estaciones labradas
en sillar de su viacrucis exterior. Edificio bravo por
sus fisonomías y proporciones, en donde su acceso
mayor presenta la única muestra de adorno mediante un sencillísimo labrado en las jambas, que
sin remate superior, se prolongan por sobre un arco
de medio punto del acceso, puerta a dos hojas. La
nave cuenta únicamente con dos ventanillas de
reducidas proporciones, en tanto que la sacristía
cuento con una, que por el exterior se encuentro
austeramente labrada en sillar. Nave y sacristía
disponen de sendos accesos desde el atrio lateral,
consistentes codo uno en un orco de medio punto
cuyos archivoltas lucen un sencillo labrado en sillar.
La estructura toda manifiesta su formo rectilíneo,
paralelepípedo, sin más adorno que el estuco de
areno y col mamposteado sobre lo piedra laja.
Y continuamos en el territorio presidido por el
Pico de lo Candela, el Cañón de Boca de Leones,
lo Mesa de Cartujanos y la Sierra de la Iguana.
La misión de Nuestro Señora de los Dolores, en
Lampazos, cumple este año su tricentenario. La
estructura se desplanta en una suave colina. El
edificio es de planta basilical a tres naves, sin
crucero, oreadas de medio punto entre las naves y

12

En oposición de la fisiografía de Güemes y
Victoria, de los framboyanes y la barreta, nos
trasladamos ahora al semidesierto del sur de
Coahuila, para llegar a la Hacienda de Hornos,
cerca de Viesca. Hornos es un pueblecito que nos
recuerda a lcamole por lo polvoso, los adobes y el
sol.
En Hornos encontramos un estupendo edificio
que difiere de los anteriores en cuanto a disposición
y proporciones de su planta y orden espacial que
estatuye al todo arquitectónico de la estructura. El
edificio se desarrolla a partir de una planta en cruz
latina y en donde el crucero se encuentra rematado por una cúpula de excelente proporción, de
manera que tal cúpula, planta con crucero y espacio interior, nos hacen percibir al lugar como la
versión rústica de la arquitectura mexicana de la
Contrarreforma; asunto que contrastamos afirmativamente al enterarnos de que fue fundado por
misioneros de la Compañía de Jesús en 1749.
Cargado a la derecha de su alzado principal, se
desarrolla el campanario constituido por una torre
cuadrangular a doble cuerpo y de buena proporción al cual se accede por una estrechísima
escalera interior terraplenada con huellas de mezquite sin pulir. El edificio fue construido con adobe
para muros y enjarrado con mortero del mismo material acabado a la cal. Nuevamente atrio perimetral bordeado.
Los edificios que reseñamos tienen características en común, que vale la pena comentar.
Todos fueron construidos con materiales regionales:
piedra en Vallecillo; sillar en Villaldama y en
Güemes; adobe en Hornos. Tienen en común sucoro alto, instalado sobre el acceso mayor y cubriendo
todo el cloro de la nave central, resuelto a la manera de tapanco. Igualmente coinciden en sus
cubiertas planas, de terrado, que por su interior se
soporta en estupendas viguerías de austeros
labrados que son recibidas por ménsulas trabajadas
a pecho de paloma, con excepción de San Bernardo que aparentemente recibiría bóveda de
cañón. Ninguna, a excepción de Hornos, tiene
cúpula. La espadaña es también un común denominador, salvo Candela y Villaldama, sin embargo, sus torres campanario son posteriores al resto
de la estructura. Hornos tampoco tiene espadaña.
En algún momento estuvieron rodeados por un
espacioso atrio. Todos por igual presentan esa
fisionomía sencilla, grave y austera de la arquitectura norestense, conduciendo nuestras Ideas y
conclusión hacia que la vena de lo nuestro permanece, es atemporal, y que si bien el marco contextual es distinto, representa a su vez, culturalmente
y conforme a la visión del presente, un punto de
partida para nuevas experiencias arquitectónicas.

segundo, que es continuación en forma y figura del
primero, y en donde la línea de superposición entre ambos se acusa mediante un amoldurado que
boraeo perimerro1mente a la torre. En sí, un edTflcto
característico del noreste cuyo atractivo radica en
su sencillez y austeridad formal, que se conjuga con
10 gravedad del Pico de la Candela que permanece como centinela inmemorial de la región.
En Vlllaldama se encuentra la misión de
Guadalupe. Ahí catequizó fray Margil de Jesús o
fines del siglo XVIII. En su costado izquierdo se
encuentra el edificio que, inicialmente y bajo otras
características fisonómicos y constructivas, fue el
hospicio fundado por fray Margil. La misión se
desplanta sobre un podio perimetral en donde
encontramos localizado un atrio pequeño al frente,
y uno más amplio al costado derecho del edificio,
en el cual continúa ofreciéndose doctrina y catecismo para la chiquillería del pueblo; desde ambos atrios se accede a la única nave del templo.
Lo estructura se desarrolla bajo un perfil rectilíneo,
planto de cruz latina a una nave, que al lado
derecho recibió la estructura de su torre campanario, al lado izquierdo se ubica un local que en
otro tiempo se comunicó con el hospicio, todo lo
cual motiva una fachada principal rectangular en
la que rítmicamente se hallan cuatro pilastras que
articulan la composición del alzado. El basamento
de la torre alcanza al nivel de la cubierta plana de
la nave, poro dé ahí desplantar al campanario
propiamente dicho. Este se compone de una
arcada resuelta mediante planta en octágono de
un solo cuerpo, cuya fisonomía se acusa por el plinto
que apoya a la arcada y por el amoldurado que
destaca la transición hacia la cúpula en forma de
copa invertida, al igual que en Candela.
Hacia el sur-sureste, siguiendo la falda de la
Sierra Madre, llegamos a la planicie costera de
Tamaulipas; ahí también encontramos la arquitectura de aquellos misioneros de los siglos XVII y
XVIII. En Güemes, cerca de Victoria, se encuentra
un magnífico edificio que ha sido fielmente restaurado. Es una estructura de planta a una nave,
sobria en su interior, y en el exterior rodeada por el
atrio, alzados graves y austeros, fachada principal
sin adornos, acentuada únicamente por el acceso
a medio punto que presenta sólo las molduras de
las impostas sobre las que descansa el arco. En el
alzado principal, y a partir del nivel de la cubierta,
se desplanta ascendentemente el campanario
resuelto mediante espadaña de tres vanos
apañada con el muro inferior que lo soporta, sin
mediar plinto ni moldura alguna. El vano central se
desarrolla verticalmente por encima de los vanos
inferiores, todo lo cual acusa la verticalidad del
frontispicio y orden simétrico de la fachada.

13

�Palabras contra el olvido
Graciela Salazar

•
Alonso de León y Juan Bautista Chapa

Valga pues el marco del cuarto centenario de
la ciudad de Monterrey, que nos remonta simbólicamente a la creación por lo de cuatro veces cien
o cien veces los cuatro vientos en año bisiesto, para
retomar desde un enfoque literario la obra escrita
de quienes con su testimonio encienden pistas de
una cultura que no acabamos de conocer, no obstante corran por nuestras venas, ánimos delatores
de su presencia.
Las crónicas de Alonso de León (l 608-166 l) y
Juan Bautista Chapa (1627-1695) no son la recuperación amorosa de un posado para ellos entrañable
como sucede en los Comentarios Reates del mestizo Garcilaso de lo Vega, cuando escribe de su Perú
conauistado, o como con Alonso de Ercilla y Zúñiga
quien aun en su condición criolla recrea en la
Araucana lo conquista de Chile, sellándola con su
admiración por los vencidos, o como sucediera con
Las Cosas, Cabezo de Vaca u otros cronistas ·conquistados· por los nativos del Nuevo Mundo.
De León y Bautista Chopa tienen -en cambio- lo particularidad de haber cronicado el acontecer en lo que fuera el Nuevo Reino de León, cuyos
dominios durante sus primeros años circunscribían
a nuestra ciudad de Monterrey. Alonso confiesa
ponerse a escribir, primero por curiosidad y en consideración o no haber •quien dé rozón verdadera
de los sucesos, poblaciones, géneros y otras cosos"
del reino; · hallándolas confusas, dudosas y con tan
poca certidumbre· resuelve dejarlas, hasta que un
amigo de México según nos hace saber-pero no
ociara quién-, le solicita la relación de antecedentes y datos relativos a estas tierras y de cuanto
con ellas se relacione, incluyendo sus naturales.
Es precisamente a partir del argumento anterior, donde nos parece descubrir uno de los más
cloros indicadores del propósito literario en la
relación del cronista, quien en el intento de resguardar su dicho de los despiadados críticos, busca
protección: por un lado consigue mayor credibilidad ante sus futuros lectores a los que se dirige
mediante un "Proemio al curioso y benévolo lec-

La humanidad en distintas épocas se ha vinculado
con sus orígenes y la historia de los mismos a través
de la poesía ; baste remitirnos a las expresiones
literarias de los pueblos más antiguos, paganos y
profanos, o endemoniadamente bárbaros; textos
que después de rodar entre las ávidas bocas del
tiempo, atraparon la memoria para fortuna de
quienes hoy después de siglos podemos leerla .
En esa vieja batalla de las palabras escritas
contra el olvido. con la posibilidad de explicarnos
el estar aquí. vigorizar nuestra esencia pese a
globalizac iones postmodernas que diluyen el ser,
para pescarnos de la raíz y degustar el sabor que
la nutre y sus aromas está viva la literatura, especialmente la poesía . Joseph Brodsky al respecto señala que las palabras constituyen el sentido de la
evolución humana y el único medio que tenemos
para asegurarnos moralmente".
Los nuevoleoneses, mexicanos de América y
el mundo - parafraseando a Rafael Garza Cantú-, buscamos rastros de procedencia mas significativos, menos puros quizá, pero cabales y nuestros. Aunque bastante se ha discutido la conquista
y las subsecuentes colonizaciones, quedan lagunas
acerca de hechos y personajes inexplorados; o
muchos de éstos los ganó la tierra de la desilusión
que citó a lguna vez Raúl Rongel Frías, y otros tal
vez con ilusión, pero sorprendidos por lo muerte a
mitad del comino ni siquiera pudieron elegir.
En fin, lo cierto es que llegaron, poblaron y procrearon. Según versan distintas fuentes documentales, tuvieron aquellos señores hijos naturales reconocidos en la mayoría de los cosos sólo a ntes de
morir, pero quién sabe cuántos no; así que nada
de pureza, algo de criollismo y sí mucho qué contar
aún del mestizaje, posible desde luego con la
participación de nuestros salvajes antecesores.
Poseídos o no violentamente y a qué grado, tampoco lo sabremos; pero lo más común en tales circunstancias son las violaciones en todos los sentidos.

15

�tor·, amplia dedicatoria que implica de antemano
más de uno, muchos lectores; luego hace mención
de un amigo con el que adquiere el compromiso
de enviar dicha relación, lo cual le permite contar
desde el principio, con indicios verídicos que proporcionan verosimilitud a su obra literaria.
Su justificación de acceder a la petición del
· amigo, nos hace sospechar más bien en un pretexto, un recurso del que se sirve para interesar en
mayor grado a quienes leerán sus escritos. Nos llama
la atención cómo después de haber desistido en
su empeño de relatar ---0duciendo que le será difícil
cumplir con el encargo debido a la "ignorancia"
que había al respecto--, acepta luego "hacerlo
sin excusa; poniéndola en estilo y con la verdad
que a semejantes personas se debe", dice refiriéndose al misterioso amigo, y digo misterioso,
porque fuera de lo que aparece en la cita anterior
sólo añade en su proemio, que dicho señor es curioso y le tiene obligaciones. Arriesgándonos a
colegir que se trata del mismo excondiscípulo suyo,
a quien dedica la relación y discursos, donde se
lee: "Al muy ilustre Sr. Dr. D. Juan de Mañosca, inquisidor del Santo Tribunal de la Nueva España",
tendríamos en contra el contenido del propio texto.
Encontramos en la dedicatoria lo que nos
parece un argumento sólido para suponer que
hubo la Intención del autor de "proteger· sus
escritos, sugirie,::ido un personaje importante que
solicita su relato. Inicia la dedicatoria de la siguiente
manera: "Costumbre es, ilustre señor, de los que
escriben, aunque sea poco, dedicarlo a personas
grandes; para que con su amparo tengan lustre las
obras y defensas contra los maldicientes·. Observemos que cualquier semejanza con lo sucedido a
otros escritores desde Homero, por su obra cargada
de indicios históricos, será pura coincidencia; sigue
Alonso su dedicatoria, aludiendo a la importancia
de Mañosca: "no hallé sujeto más a propósito que
es el de Vm.; eligiéndole para mi mecenas·. Por lo
que vemos aquí, le ofrece sus escritos fruto de su
"flaco ingenio" y continúa: "Bien entiendo no tiene
caudal mi suficiencia para salir del amparo de Vm.;
por lo cual le suplico los admita". La dedicatoria
de Alonso evidencia llevar consigo una rogativa de
aceptación más que un mero formulismo; en el resto
de ella no aparece ninguna señal de ser la respuesta a un pedido que le hubiera hecho tal señor.
Insiste casi al final de ésta: "si las grandes e importantes ocupaciones dan lugar, pase los ojos por
ellas; haciéndoles la protección que espero de Vm."
Es claro que a De León lo mueven motivos
muy distintos a las ordenanzas ratificadas por Felipe
11 de España en 1573 para los españoles expedicionarios en América, que obligaban asentar en

16

un libro cuanto se viera, encontrase y aconteciese
en tierras por poblar; podemos asegurar que el rigor
histórico en estas relaciones pasa a un segundo
término, en tanto cobran más valor literariamente
hablando. Esto no significa de ningún modo que el
elemento histórico esté ausente, mas al leer su
dedicatoria, proemio, y remitirnos al texto, notamos
una preponderante preocupación por la estética
en el discurso. Concluye Alonso su proemio así: "El
fin de este trabajo sea dar gracias a Dios, autor de
todo; que con eso quedaré bien pagado y
satisfecho; avisándome de sus defectos, que tendré
por graciosa recompensa; no dando oído a las
murmuraciones de los malévolos envidiosos·.
Algo similar hace Juan Bautista Chapa en sus
crónicas dedicadas "Al Pío Lector·; su recurso es
ocultarse en el anonimato, circunstancia que luego
rastrea el maestro Israel Cavazos, para darnos
cuenta de que el cronista sucesor de Alonso de
León era Juan Bautista Chapa, a quien evidentemente igual que a su antecesor, le preocupaba
sobremanera la crítica, podemos constatarlo con
sus propias palabras: "Bien reconozco cuánto trabajo y peligro es escribir historias en estos tiempos,
por la incredulidad de algunos y por la censura de
otros, que se precian de reprobar desvelos ajenos.
Pero aun . bien que los que leyeren estos malos
rasgos, aunque, cuales otros zoilos, los reprueben,
no me podrán señalar con el dedo, porque soy
autor incógnito. Y, faltándoles el conocimiento de
mi persona, no tendrán blanco en qué asestar el
tiro, como lo hizo el dichoso Zoilo, reprendiendo los
escritos del Príncipe de los Poetas, Homero·.

Primera expresión literaria en Monterrey
Podemos decir que la primera gran manifestación
literaria no sólo en Monterrey y el antiguo Reino de
León sino en el continente americano, es la crónica:
mezcla de realidad y ficción, de juicio imparcial e
impresión profunda por los muchos casos que
conocemos. Hay quien ha considerado este género, el primer germen de nuestra novela, y ciertamente puede concebirse como documento testimonial en su carácter de historia novelada o
como creación literaria surgida ante la personal
contemplación de los hechos; por lo tanto resulta
explicable nuestra aceptación de lo que nos informa el testigo presencial y relator de una crónica,
sin embargo, sabemos que ante un acontecimiento
habrá tantos testigos como sensibilidades y vivencias lo narren.
Si por un momento cupiera la duda de valorar
la crónica de los conquistadores y colonizadores

que tuvieron que ejercer el oficio obligados
por las circunstancias,
y otros tan explícitos
como Fray Ramón Pané, al decir que "vio y
escuchó, más que nada , relatos que son
pura fantasía".
Corroboramos el
valor literario de estas
crónicas publicadas
en Nuevo León, gracias al interés del maestro Israel Cavazos;
documentos que representan una buena
oportunidad para buscar identidades y recobrar un poco de
memoria . Ha llamos
información, pero
también el placer de
la lectura que de seguro ambos cronistas
pretendieron transmitir
a sus lectores, mediante un discurso bien estructurado, muestra incuestiona ble de un
verdadero cuidado y
dominio del lenguaje,
asimismo la preocupación estética ya referida, especialmente
en el caso de Alonso
de León, quien evidencia una cultura
amplia, conocimiento
de retórica y estilo.
El providencialismo que permea el
ánimo de la época está presente casi en toda la
obra, éste propicia una gran cantidad de alusiones
fantásticas; la prosa es sugerente y fluida, con
imágenes, metáforas y juicios personales que
refuerzan su intencionalidad creadora; De León
describe con tal efectividad, que nos traslada al
escenario del cual relata. Algunas de estas características se perciben en el siguiente trozo de su
discurso tercero del capítulo VII. donde trata de la
inundación de 1636: • Mejoró Dios los tiempos y dio
su rocío la tierra, con que no ha faltado hasta ahora;
que quien provee a la más mínima hormiga, es
fuerza lo haga a tanta gente, por su mucha

como arte literario, debido a los múltiples prejuicios que se derivan
del ambiente, sería entendible; pues existen,
aunque suene melodramático, buenos y
malos cronistas; hay
quienes desde la práctica del periodismo
cuentan con la habilidad de cronicar artísticamente, pero no sucede con frecuencia,
lo sabemos. Cuando se
da, resulta lo que Martín Vivaldi define como
el pincel del pintor que
interpreta, a veces con
un simple adjetivo o
una intención determinada y oportuna;
hechos y autor conviven en la crónica en
indisoluble simbiosis.
Otros autores sugieren
que quien escribe una
crónica ha de hacerlo
con ilusión para recoger las emociones de
las cosas, cubrir con
mirada intensa y amor
infinito; en pocas palabras degu~at hacer y
decir como nadie lo
hizo. Aquí entra la ficciona lización y si se
quiere ser moderados,
la subjetividad del
cronista.
En la obra de Alonso de León y Juan Bautista Chapa, así como en lo escrito por la mayoría
de los cronistas de la conquista y colonización
española, sería difícil precisar la distancia que media entre narración histórica y alucinac1ó , pues si
partimos de que en diversas ocasiones nuestros
cronistas respaldan sus juicios tomando como
verdadero cuanto han leído, por ejemplo en lo que
se refiere a la Historia de las Indias Occidentales,
de la que en su momento Berna! Díaz mostró
disgusto por inexactitudes de López de Gómara,
quien por no haber estado nunca en América, se
vio precisado a escribir sus historias con informaciones de trasmano; fueron muchos los cronistas

TE.

17

�Fuentes:

bondad". Más adelante en el mismo capítulo relata: • Duró hasta los principios de cuarenta y ocho,
que purificó Dios los aires; quitando Dios este tósigo
que por sus juicios secretos traían, quedando la
tierra con algún resuello". Quien se asome a estas
crónicas se dará cuenta del propósito del autor
para estructurar su narración con suspenso episódico, con ello se consigue amenidad e interés en
la lectura; corta y continúa donde considera pertinente y favorable al lector, como cuando cierra
su último discurso: ·otros muchos casos pudiera
contar, que por no cansar al lector, los omito·.
En Juan Bautis.t a Chapa están presentes rasgos
similares a los mencionados aunque para mi gusto
en menor grado, mas a cambio, deja otra muestra
de su creatividad y lirismo en tres estrofas que
aparecen en el capítulo XXXIX de su relación,
escritos durante una de las jornadas a Texas, en un
intento de cronicar en forma versificada: se
intercalan versos de siete y once, a veces de doce
sílabas; predomina en ellos un tono romántico. Es
casi un hecho que pertenezcan como sugiere
también el maestro Cavazos, al mismo autor, que
prefirió no ser identificado; esta canción, pues así
la refiere Bautista Chapa, ha sido publicada en
distintas ocasiones; transcribo aquí un fragmento
de la segunda estrofa: "¡Oh, francesas hermosas/
que pisábais de estos prados frescas rosas/ y con
manos de nieve/ tocábais blanco lirio en campo
breve·( .. .).
Por todo lo dicho considero inherente el elemento fantástico o de ficción en este conjunto de
textos, pues al momento de ser escritos no había
quien impusiera el modo, es ahi donde se diferenciarán las expresiones de los cronistas; la ocasión
los favorecía no sólo para historiar sino para ser
creadores de ficción, sin contar que estaba de por
medio el deseo de maravillar al superior fuese quien
fuera y de paso a los que pudiesen en Europa leer
sus narraciones épicas. Igual sería conveniente
revisar con esto, si se cumplen las ideas aristotélicas
de que la poesía o creación literaria en general, es
más verdad que la historia; o como el mismo Alfonso
Reyes sugirió con otras palabras, que la historia
encuentra forma escrita a través de la poesía.

Alonso, Martín. Ciencia del lenguaje y arte del estilo. Obras
de consulto; España: Aguilar, 10º edición, 1971.
Chopo, Juan Bautista. Historia del Nuevo Reino de León,
de 1650 a 1690. Estudio preliminar y notos de Israel Covozos
Garzo; Monterrey- México: Gobierno del Estado de Nuevo
León, 1990.
Garzo Cantú, Rafael. Algunos apuntes acerca de las letras

Francisco Sarabia
piensa en Antonia di Filippo mientras
el Conq.uistador del cielo cae en las aguas
del río Potomac
Vicente Quirarte

y la cultura de Nuevo León. en la centuria de 181 Oa 191 O.
Biblioteca Básica del Noreste. México: Conaculto/
Gobierno de Nuevo León, facsimilar. 1995.
Gutiérrez Nájera, Manuel. Crónicas y artículos sobre teatro
(1881-1882). Obras IV. Introducción, notas e índices de
Yolanda Boche Cortés; México: UNAM, 1984.
León, Cap. Alonso de, Juan Bautista Chapa y Fernando
Sánchez de Zamora. Historia de Nuevo León, con noticias

sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, escrita
en el siglo XVII. Estudio preliminar y notas de Israel Covazos
Garza; Monterrey-México: Ayuntamiento de Monterrey, 4º
edición, 1980.
Martín Vivaldi, Gonzalo. Géneros periodísticos; reportaje,
crónica, artículo. México: Prisma, s/f.
Pacheco. José Emilio. ·inventario". Proceso 1005 (Febrero
5, 1996).
Rongel Frías, Raúl. Escritos. Selección, prólogo y notas de
Humberto Solazar: La Biblioteca de Nuevo León;
Monterrey-México: Gobierno del Estado, 1994.
Reyes, Alfonso. La historia ante la poesía. Obras completas,
tomoXIII; México: FCE, 1983.
Vega , El inca Garcilaso de lo. Comentarios Reales,
volumen 1. Clásicos Americanos 6. Introducción y notos
de Ma. Dolores Bravo Arriogo; México: SEP/ UNAM, 1982.

Descubrimiento y Conquista de América. Navegantes,
conquistadores, misioneros y poetas; una antología general. Clásicos Americanos 14. Prólogo, selección y notas de
Margarita Peña; México: SEP/ UNAM, 1982.

• Palabras contra el olvido fue leído por lo out ora en el
Encuentro Internacional de Escritores. Monterrey 96, celebrado en mayo de este año.

18

Partitura en el agua,
aire para la escritura de los pájaros,
un concilio de truenos
reverbera en el cruce de caminos.
Esta hoja en blanco,
a la espera del golpe de la tinta,
aguarda una incisión, el signo
que rescate tus ojos
de la sed del olvido.
(La voz de la matraca
se mantiene en el eco de su nombre.)
Celebremos el desfile triunfal,
el paso bajo ~I arco,
penetración del héroe
en el cuerpo femenino de la ciudad,
pero hablemos también del ignorado inicio;
dejemos lugar en los anales
para ese ser, inicialmente oscuro,
que sueña lo que fragua,
que fragua lo que sueña.
Este metal se hunde
con más profundidad que tu mirada,
pero quiere ser ella.
Este punto metálico penetra
el papel y su origen.
Este metal te toca y te trastoca:
hará de tus sábanas banderas
pero nunca de paz.
Porque si no llegas nunca, ya has llegado:
la victoria comienza
en la declaración de guerra.

19

�V

11

Rasga esta hoja la piel de mis falanges.
Rasga esta hoja tu mirada, gris como la lluvia
que una niña guarda en su frasco de perfume
en un pueblo fantasma.
La poesía es apostar las cartas a lo incierto,
· elevar un avión, vencer al aire
y observar a la muerte cara a cara
y comprender la vida gota a gota
en el rotundo azul de las alturas.

111

Toco la puerta de la primavera,
como si mi mano
fuera prolongación de su textura
y la hiciera de nuevo.
Me quedo en ese umbral para decirle
que salga a recibirte,
para que aprenda a ser en tus pupilas.

Qué bueno fue
haber mirado
ese mechón que cae sobre tus ojos
mientras afuera
estalla el corazón de las jacarandas.
Qué bueno hubiera sido
volver a mirarte, decírtelo
con un lenguaje
igualmente nacido de mi boca.
Qué bueno es
saberme por ti más vivo
mientras el avión
intenta un aterrizaje de emergencia
y tu rostro sea
la última imagen que me lleve.

IV

Traje para ti este álbum de imágenes
que no hubiera nacido
si no fueras en mí este libro de horas
encrespadas y fuertes por tu aura.
"Qué milagro", dijiste,
como si no supieras
la inmensa verdad de tus palabras.
Te traje la niebla tendida en la testuz
de los venados de Leesburgh
que velaron tu infancia;
te traje la cola de una ardilla
que escalaba un árbol
plantado por unos niños en memoria
de su padre, vecino del cielo para siempre;
te traje la pobreza de Alabama,
la sonrisa cortés de los vencidos,
la carcajada negra de una muchacha
que me servía cerveza mientras gozaba
el sonido espinoso y áspero de la palabra México.
Y te traje también mi voz transfigurada,
tu presencia cada vez más necesaria,
.pero eso no viene en la maleta.
Encuéntralo en mis ojos.

20

e-______::=&gt;
___

Un montón de gatos
están armando pelea
en algún punto de mis intestinos
Jorge Cantú de la Garza

Ya es imposible continuar escribiendo como si nada estuviera sucediendo
en algún recoveco inconveniente de mis intestinos.
Un montón de gatos están ahí armando una pelea.
Yo trato de mantener la compostura pero hasta los caballos
llevan un ritmo bastante irregular que nos hace parar y arrancar,
parar y arrancar, de tal manera que apenas está uno hilando un pensamiento
negro viene el cambio y uno ni completa la frase.
Al señor pasajero ni parece importarle lo que está sucediendo
a pesar de que varias veces le he sugerido que tome sus precauciones.
Él ríe y me mira por encima de los anteojos que nunca le han servido del todo.
"Aquí dice que va a haber guerra", dice, "así que para qué preocuparse".
Pero el periódico no dice "guerra", dice "fiesta", bien que lo leo
de reojo, aunque no me atrevo a contradecirlo.
"Uno se pued~ salvar también de la guerra·, me atrevo a replicar.
Pero el dice simplemente "no", y se vuelve a enfrascar
en su imaginativa lectura. Ese monosílabo me ha dado carácter
y azoto a los caballos un poco más fuerte para que entiendan
que no se puede ser tan indeciso, que molestan a la gente,
que no se puede pensar en paz. Ellos se calman pero una fuerte racha
de viento azota a los sicomoros y una rama me golpea la cara.
Ni sé qué son los sicomoros pero en una noche como ésta deben ser
oscuros y crueles. Ah ... los sicomoros. Es una buena palabra para cuando
uno no entiende nada.
El señor pasajero dice que se ha pasado la vida pensando
y que nunca ha cambiado nada. Yo le creo porque también pienso
mucho pero no consigo, como él dice, "dejar la mente en blanco".
De cuando en cuando, muy a lo lejos, se pueden ver algunas luces,
aunque parece no haber duda de que el camino aún será largo.
Los gatos, que son un montón pero que tienen una sola piel,
se han ido calmando poco a poco. Menos mal
porque tengo que poner mucha atención en el camino .
"Para qué", dice el señor pasajero como si adivinara mis pensamientos.
Y tiene razón, como siempre.
Cuando el camino se acabe y los caballos no sepan qué hacer,
de lo que sí estoy seguro es de que ni el señor pasajero
ni yo estaremos para ser testigos de su desconcierto.

21

�Comparsa para un beso
José Rafaella

De golpe diciembre se nos vino,
del frío salimos a socorrer corazones
mientras alguien nos previene:
entre la oscuridad y la llovizna
los villanos asaltan: arrancan a los niños
sus besos de leche,
roban a las mujeres el beso de sus pechos
y a los hombres, como animales de néctar,
les suturan los labios, al fin, besos inertes.
La metrópoli, fresca, arropada en abandono,
estrena un tren que se arrastra
por las venas de la tierra:
pita, gime, ladra, se traga la luz, vomita negritud,
chirrian sus patas y extiende sus brazos
para desposar al incrédulo que lanza besos al aire.

Besos, lujuria, carne y gritos:
la noche es el alimento del beso,
su fruta, jarabe que lo nutre.
Besar, entonces, es morir y reencarnar en llama,
vencer la roca apretujada por siglos,
exhibirse ardiente para los ojos del mundo.
Aquí estamos, besando la tierra,
el suelo que cobijará nuestros pecados;
saludamos al niño y al anciano,
al policía, del que los periódicos dicen
que hay que tenerle cuidado;
saludamos sus parques y el humo de sus fábricas,
sus anchas calles, sus bancos, sus televisores,
a su gobernante que pasa, hace señas,
saluda con sombrero ajeno, también dicen.

Besos, besos, besos.
El beso rueda, anda de calle en calle,
en prostíbulos, en conv'3ntos, en iglesias,
en la mqno del Gobernador, en la peste del muerto,
en sus dolientes; el beso huele, sube a camiones,
pedalea bicicletas, se desliza en patineta,
inicia el orgasmo en las banquetas, en los postes,
en las sábanas.
El beso no se da, tal vez se escribe, se esculpe,
vacía su látex en la carne: árbol en el cutis.
A la ciudad las gaviotas del recuerdo se ciñen,
en ellas los hombres comen, se fortalecen,
en la arena de sus lenguas las tortugas aovan,
una naturaleza prohibida brota
mientras la carne se teje en borbotones de lava.

22

Un beso es la vida, o la muerte,
la risa lanzada como un harakiri
desde la piel de Mishima.
Un beso es el sol contra la tierra,
es el puñetazo de mil guerras mundiales,
es, en su chasquido, un abrazo de océanos,
una ballena y un submarino reinventando el coito.
Un beso es lo que esta ciudad no tiene.
De golpe la nostalgia nos tumba,
dormimos a la espera de un beso,
que no está, que no existe.

23

�Caralsol
[fragmentos]
Carmen Alardín

•

•

Prenderé fuego al principio
que formó mis huesos.
Afilaré la luz en tu espalda sin mancha,
calcárea luz,
pesada forma insomne,
contraria a tu principio de manzana.
Descenderé al abismo de tus ojos,
donde ni el mar ni el llanto tocan fondo,
donde relame el tiempo sus heridas.
Seré vida perpetua en tus papeles.
Serás resurrección en mi recinto,
a través de mis poros oteando al caracol.

angustiante. Pero estábamos hablando del otro
Orson, es decir, de Orson Escamilla. La euforia de
este cinéfilo había obrado como si de un mal
contagioso se tratara. Perseguíamos en la cartelera
cinematográfico de los periódicos cuanta
información fuera posible. Pero Orson siempre sabía
más y mejor que todos los demás, aunque
estuviéramos reunidos en torno a una meso de
cantina, aunque bajáramos de los pestilentes
transportes públicos para escudriñar con delectación todos y cada una de las vitrinas del Rodríguez, del Monterrey, del Encanto, del Araceli, del
Florida, del Palacio, del Rex, del Elizondo ...
Llegó a Monterrey Sombras del mal (Touch of
Evil, 1957), y con él se afirmó la enajenación total,
el delirante pacto de ir a todas. ¿A todas? Sí, a todas
las funciones. En cuantas ocasiones fuero programada esta cinta, allí estaríamos nosotros. La sala
era lo de menos, el horario era lo de menos, el
acompañamiento --ingenuo o presuntuoso- era
lo de menos. Lo importante era estar allí, mirando
una y otra vez el duelo de los policías: uno esbelto,
el otro obeso; uno mexicano, el otro yanqui; uno
limpio, el otro corrupto; uno recién casado, el otro
crápula; uno defensor de los mundos posibles, el
otro asumiéndose como un enorme cadáver hundido en el fango para escarmiento inútil de los
genios malignos. Pero empecemos por el principio.
Había que llegar siempre a tiempo. Estar en el
preciso lugar de los hechos, es decir, cuando la frontera entre México y Estados Unidos no es sino una
panorámica absoluta, prodigiosa metáfora, pienso
ahora, de la insalvable unidad heteróclita de ese
mundo parchado de aberraciones y de abigarradas plegarias a favor de la paz y el orden que
custodian -sí, cómo no-, las mejores policías del
mundo. Se trata, pues, del inicio de la película. y
no hay que perdérselo. Porque esa cámara, insisto,
es única: pone al mundo de cabeza y, simultáneamente, lo endereza --distrayéndonos, volviendo invisibles todas las úlceras y contrahechuras del
mundo.

No intentes
evadir los arrecifes de la locura
ni ganar la batalla a las criaturas
que circundan tu espacio.

Ya llegarán las aves a tu boca
con el anzuelo de los dioses.
Ya encontrarás la isla y las palabras
del hechicero pez de las promesas,
y entonces tu riqueza será el agua.
Tu carencia también.

•

•

La estrella se cambió por una hoja
tirada en el jardín.
El jardinero en la mañana
casi perdió la vista al verla.
¿Qué fragmentos extraños
deja caer la noche?
Noche que anda buscando pistas
por si logra encontrar esa mañana
que se cuajó en tus ojos.

El caracol regresa siempre
a la playa del crimen
para atisbar el barco que se perdió
en los huecos de la equivocación.
El barco que de pronto
regresará para ofrecerte
lo que algún día te negó.

Fragmentos del libro Coro/so/ que lo autora realizo gracias
o uno beco del Fondo Estatal poro lo Culturo y los Artes.

24

Un genio del mal
(llamado Orson Welles)
Miguel Covarrubias
Compasivamente veo
Hinchadas las venas de la frente, reveladoras
De cómo fatiga ser malvado.
Bertolt Brecht

El genio de Orson Welles me orrebotó lo modorro y
la complacencia hoce yo muchos años. Eran los
tiempos preparatorionos, oún adolescentes. Por allí,
entre los corredores del antiguo Colegio Civil, se
ogitobo Roberto Escomillo, al que nos propusimos
divulgarlo como Roberto Orson Escomillo. Este Orson
amobo el Aula Magna, los ruidosos aparatos portátiles de cine y la filmografía de su opulento tocayo: exniño prodigio, enfant terrible de la tecnificado
sociedad norteamericano, nacido para aterrorizarla con una voz, un pensamiento y una imaginación que parecían no tener antecedentes.
Por ese entonces Welles había creado ya una
de las más impresionantes columnas del cine
moderno: El ciudadano Kane (Citizen Kane, 1940).
En éste su figura llenó, sin duda, la pantalla que su
otro yo, el director Welles, había llevado hasta los
bordes de un abismo artístico y conceptual insostenibles-si ocaso no hubiera asomado por allí ese
poliédrico talento, esa sensibilidad profunda y

25

�Pero el mundo malvado es también violento.
El policía norteamericano, interpretado por el
imponente Orson Welles, pone en marcha su
maquinaria eficacísima y atrapa ipso facto al culpa ble. El policía mexicano, inusitadamente
soportado por el muy anglosajón Charlton Heston,
duda, y en la duda ... suspende su luna de miel.
Janet Leigh, heroína de Mujercitas, de El· gran
Houdini y otros films semejantes, avala, siendo
víctima y rehén, tanto las sinrazones de la
corrupción criminal y policiaca como el sex appeal
-ciertamente ascéptico- que le demanda su
caracterización: joven de innegables pómulos
hollywoodenses que desposa al insobornable
policía mexicano de tez blanca
¡Alto! No quiero contar la historia de Welles, no
quiero ejercer una crítica cinematográfica mostrenca. Sólo quiero dejar constancia de mi perenne
deslumbramiento por ese mundo construido a base
de imágenes suntuosas y punzantes. Y quiero decir
además que la notable presencia del execrable
policía encuentra su correlato específico en la no
m.enos portentosa presencia de la diva Marlene
Dietrich: su voz, su mirada, su belleza. Femme fata/e que oculta sus siempre elogiadas extremidades
inferiores, emitirá algunas frases lacónicas para
decirnos quién había sido ese fascinante personaje,
ese guardián del orden protegido por la sombra
del mal durante tanto tiempo.
La maestría de Orson Welles afirmada en su
Touch of Evil, más la cinefilia de Orson Escamilla,
son ingredientes que se mezclan en mi memoria.
Con ellos pudo elaborarse una constancia del
esplendor del arte contemporáneo. Aquí y ahora
la comparto.

Abrevar en lo breve
Genaro Huacal
La lectura que siempre desemboca por caminos
insospechados me condujo alguna vez hasta el
concepto mínimo de la literatura. No pude avanzar
más, el resplandor de su deslumbramiento me
aniquiló. Ya he cumplido, holgadamente, la primera
década del milagro.
El cuento más breve del mundo cuenta su
universo con sólo siete bíblicos palabras. Suena
prolijo el apellido del autor: Monterroso. He aquí al
causante directo de mis desvelos de noche y día.
No hay mejor desvelada que amanecer leyendo y
continuar a plena luz del sol.
La obra de Augusto Monterroso, publicado

Yo quiero que los Simpson
me adopten
Leticia Herrera
hace ya tiempo o cuentagotas (una gotera es más
constante), crece y se agiganta con el tiempo.
Cado vez se lee mejor, en cuanto los lectores
amplían sus herramientas. Leerlo y releerlo es cosa
de todos los días. Andar o la caza de nuevas entrevistos, de testimonios que amplíen su visión personal sobre el fenómeno literario más brevísimo, es
un deporte personal.
Eso fue sólo un buen principio, tras él llegó lo
pléyade; Arrecia fue la siguiente estación literal,
enseguida los demás se sucedieron vertiginosos.
Avilés Fabila y Felipe Garrido son los cultivadores de
exc_elencia de publicación más reciente. Avilés me
acaba de obsequiar todos sus cuentos brevísimos
bajo una misma sombro de asombro. El de Garrido
aún no me lo acabo. Los cuentos brevísimos son
infinitos.
La lectura devino en escritura, la corrigenda
marcó la pauta. Cierta noche desierta en que las
libaciones de un sixno desmayaba, surgió ante mis
ojos, pequeño y esmirriado, el primer ente
monterrosiano-huocaleano. Monterrosiano, porque
no niego los textos que lo impulsaron a este mundo
de tinta y papel, en el que lo oscuro brilla más que
la página en blanco.
De tanto corregir no amaneció más temprano,
sabineonamente se hizo la luz dentro del ojo. Así
fue. De tanto corregir y corregir se me estaba
acabando el texto. El sacapuntas ya no tenía más

26

problemas del otro, el pleito filial; pero paralelas, la
capacidad de imaginar, de volar, de soñar, de
amar.
La personalidad de cada uno, perfectamente
delineada, satisface los marcos de valores a los que
me adscribo. Desde la derechura de la madre,
rectora del deber ser con ciertas indispensables
concesiones, al potarrajoda de Homero, bruto, niño
grande, caprichoso, egoísta, ingenuo a morir y
amoroso comoquiera, más sensible que el moco
mismo: insensato, mordaz, capaz de cualquier
chuecura que no contravenga las normas elementales de subsistencia de la especie, pero siempre el
más vulnerable de su círculo de amigos y compañeros de trabajo.
La picardía e indefensión de Bart, que nunca
llega al cinismo, porque a fin de cuentas es sólo un
niño que llora, que se siente cuando lo desplazan,
cuando lo maltratan, aunque se sueñe gangster o
el más malo de la fila.
Lisa la sensata, la sensible, la dispuesto al
sacrificio por su amada famil ia pero en sana
rivalidad fraterna, con su potencial de inteligencia
y pasión hacia la vida.
El candor, la inocencia, el chupete-Maggie.
Y hasta el abuelo, tozudo, cínico y aparentemente interesado, pero que encuadra a la familia, que nos da el tinte perfecto de lo que veremos, la conformación del clan, a lo que va mi
asunto.
Porque la combinación de los elementos del
programa, incluidos los personajes secundarios, nos
da la sensación hacia el interior del espacio físico y
emocional de los Simpson, del nido completo, oh
bendito completo nido por mí añorado, y que me
hace poner lágrimas a l borde del o jo en los
previsibles escenas de chantaje, situaciones límite
siempre teñidas de gracia, porque el sufrimiento no
es r:iunca para tanto ni destructor mientras se esté
junto, dentro del nido.
Así se trate del desliz afectivo de Homero con
alguna exótica mujer, sus sueños ilusos porque
nunca ilustres; los afanes permanentes de Marge
de superarse, de realizarse más allá del ámbito
casero, sus arrebatos pasionales; el carácter
compacto del grupo familiar me complace, me
colma como quién sabe a cuántos más.
Adoradora del nido protector, resguardador
del bienestar familiar a ultranza, y si eso se hace
con humor, mejor que mejor, porque cómo le
tenemos miedo a la cursilería.
Yo quiero a los Simpson porque son amarillos,
porque no son hipócritas, porque viven sus
emociones a flor de piel, sin elaboraciones mentales, y así se mantienen en un estado de salud, de
pleito envidiable para cualquiera como yo, con

punta que sacar ni lápiz. El primer texto breve de
mi autoría fue porque así lo quiso Dios, posteriormente, él se mantuvo al margen observándome.
Echándome su bendición cada vez que me atrevía.
Lo demás es lo de menos. la escritura breve
fue.creciendo dentro de mí como un cáncer. Libros
y más libros han pasado ante mis ojos. Ahora encuentro textos brevísimos hasta en las novelas más
largas. No sé qué tengo en los ojos.
El texto breve es un golpe del que ya no te
recuperas, mortal por necesidad. No podemos
hacer más que ejercitarnos en el género para no
ver crecer la yerba en derredor. Compartirlo con
otros lectores, escritores, es disfrutarlo, trasplantarlo,
injertarlo, regarlo, venerarlo. Una forma de vida que
nos hace más felices.

No es lo mismo ser ladino por necesidad, habiéndose tornado de tal naturaleza a guamazo
limpio, que reconocerse en otros y aprender que
esa actitud vital cuasi existencial nos hace apurar
con más prontitud y garganta abierta el trago de
amargas verdades: a) no ser un genio; b) no ser el
más listo de la Compañía ; c) no ser el mejor padre;
d) no ser el mejor compañero; e) no ser, en fin, el
mejor individuo sobre la tierra.
Por eso, quizá , descubrir en la televisión la serie
de los Simpson ha representado, en mi vida, el desliz
hacia la tolerancia, un hito en mi versión de las
cosas. El reconocimiento de que las veleidades
antes descritas no conducen a lo felicidad ni lo
compran con su retórica. La flexibilidad entró por
la ventana, y salió como melodiosas notas del sax
de Lisa, apaciguadoras, tiernas, el blues de la
reconciliación con lo familia, con la vida.
Beberse los capítulos de la familia amarilla es
catártico, es lúdico, es lúcido, es reconocerse en la
vulnerabilidad y en la ausencia de arrogancia. Una
poca o mucha estupidez -a qué negar- todos la
poseemos, aunque cómo cuesta aceptarlo.
Homero, Marge, Bart, Lisa, Maggie, me hocen
sentir como en casa. Las problemáticas no pueden
ser más cotidianas: la envidia entre los individuos
como entre las naciones, el egoísmo de cada cual
por el intento de conquista de su individualidad,
los celos, la a veces indiferencia frente a los

27

�sionado de lo sobrenatural. Su vida y obra fueron
un solo movimiento, un combate radical de ideas.
En México, en 1936, declaró: • ...En suma, para el
surrealismo se trataba de descender hasta el marxismo, pero hubiera sido hermoso ver al marxismo
tratando de elevarse hasta el surrealismo·.
Su opinión sobre la droga no es la búsqueda
de estados alucinógenos, experiencias novedosas
o momentos evasivos. No. Artaud busca en las
drogas, el opio y el láudano, un estado de normalidad, un espacio de paz que él no tenía.
Expresarse a través de sus escritos le abre a
Artaud las puertas de la radicalidad, le descubre
la perspectiva literaria de la violencia. No hay
vacilación en él. Su palabra escrita es; la utiliza
como arma para acabar con una sociedad que
siente que le acosa, no quiere transgredir, quiere
destruir para que renazca un hombre nuevo, un
mundo libre.
Para Artaud la angustia es su carne, es su
cuerpo; lo conmueve y lo consume; no es un estrato
para vislumbrar o tocar la claridad del espíritu; su
angustia lo toma en su infancia, se lo apropia; desde
entonces sabe que es parte de una sociedad que
le agrede, que vulnera voluntades, una sociedad
que dirige seña\es de locura, invierte el código. • Me
acuerdo haberme preguntado siempre desde la
edad de ocho años, e incluso antes, quién era yo,
qué era y para qué vivir( ...), haberme preguntado
lo que era eso de ser y de vivir, lo que era verse
respirar y haber querido respirarme a fin de probar
el hecho de vivir y de ver si me convenía y en qué
me convenía. Me preguntaba por qué estaba allí
(... ) en qué puede consistir ese yo que se siente y
que se llama ser, ser un ser porque tengo un
cuerpo.·
Artaud propone una ética, un mundo que no
conozca hipocresías. Mucho se habla de la locura
de este poeta, ¿pero era locura? No. Era una rebeldía, una movilización de la palabra, cuyos ecos,
mejor decir alaridos, aún escuchamos muchas de
las veces con incomodidad.
El autor inquieta, nadie es Indiferente ante sus
escritos, la lectura de ellos nos abre la fantasía para
disfrutar imágenes: un poeta maldito, loco, que
hablo y profetiza de los seres humanos en cafés y
tabernas de Saint-Germain-des-Prés, un hombre de
rostro imponente y acusadora mirada, un gesto
amplio de grandilocuente expresión. Su lado grotesco reafirma la idea romántica y negra del poeta
o artista. La tragedia como sino, Artaud no buscó
todo esto.

afanes racionalizadores. Los quiero porque son tan
imperfectamente humanos pero tan largamente
idealistas, que son el sueño perdido, pedido a gritos
por nuestras sociedades descompuestas, disueltas
en el discurso hueco, vacío de la Inteligencia sin
sentido y sin otra meta que la soledad.
No sé qué haría yo con los Simpson, pero me
imagino que como el abuelo, como las herm.anas
de Marge-hlenas tiernas-, querría ser adoptada
en ese gran seno familiar con todo y comida
chatarra, latas de cerveza y enajenación televisiva,
con todo y las caricaturas espantosamente violentas -la vida, tal cual, o hobbesianamente, el
hombre, lobo del Hombre-, con todo y barrigas
antiestéticas, con todo y sueños guajiros.
Porque los Simpson mantienen como sueño,
para mí, el futuro en sus pequeños engendros, por
eso los quiero, porque ni los grandes ni los chicos
dejan de soñar, de enamorarse, de emprender
proyectos, de crear, de procrear, de amar, de
atacar la vida con garra limpia, y después de todo
¿qué no se trata de eso la vida?

Antonin Artaud:
literatura de la violencia
María Belmonte
El 4 de septiembre próximo Antonin Artaud cumpliría
100 años. Su literatura cobra existencia paralela a
su nacimiento; la lectura de cartas, declaraciones,
poemas, ensayos y otros textos se antoja de una
total contradicción si se desconoce su historia.
Leerlo es caminar en múltiple andadura de su vida
y sus ideas; se observa a un hombre que se sumerge
y emerge de las tinieblas a la luz y viceversa con
absoluta impunidad y plena conciencia.
En la obra que conocemos de Antonin Artaud
se da la correspondencia. Su historia guía, brinda
pautas que con radicalidad escriben los cambios,
las épocas y las rupturas de este poeta y actor.
En sus textos la anécdota sirve de puntuación:
corta y puntualiza su tiempo surrealista, su experiencia actoral en el teatro Alfred Jarry y el descubrimiento del teatro oriental, su viaje a México, los
años finales de vida y como gran colofón, su larga
temporada de internamiento en clínicas y hospitales psiquiátricos.
Artaud probó, tocó los límites del cielo y la
tierra, poseído en extremo por lo euforia y las
• angustias colosales· como solía decir en sus cartas.
Pasaba días y noches en interpretaciones personales de lo místico hasta llegar al rechazo opa-

28

�Frontispicio

Luces altas

Guillermo Samperio

Pedro de Isla

•

•

a la memoria de Abigael Bohórquez,
quien nos educó a varios chilangos

El significado primitivo de ·tachada" proviene de
aquella época sombría en que las hadas empezaron a vestir fachosas, debido a la crisis de credibilidad que se fue cirniendo en su entorno. Años
después, cuando todavía quedaba un poquito de
fe, a quien tenía una hada en fachas se le empezó
a llamar desfachatado. Y esta gente que aún creía
tuvo que andar pegada a las paredes húmedas y
limosas, embozadas tras su propia sombra, sin faz,
pero con el clic de la esperanza.
En lo que a mí se refiere, no he podido evitar la
facha. De ahí que mi fachada favorita sea la fachada, lo cual, en apariencia, no muestra nada. Pero
quien elige la fachada corre el peligro de no encontrarse. Luego, las hadas se fueron desvaneciendo, una tras otra, fach, fach, sin indulgencia ni
duelos ni lágrimas. Es más, el desfachatado que se
atrevía a defender a su malhada, por monstruosa
y sucia que fuera, era llevado a la guillotina, o a la
quemazón, o a la matancina. Así, poco a poco, se
fue desdibujando la varita y lo mágico que implicaba, fach, fach, en especie de contramagia. Pasaron a ser leyenda y luego puros cuentos.
Las cosas longevas e inasibles terminan como
es debido: por desaparecer algún día. Y no puede
ser de otra fQrma que así, fach, fach, de pronto, en
cualquier instante, por una grieta que detona y
caen hacia el vacío. Yo soy de los sobrevivientes
de la instauración de la desfachatez y las fachadas.
Debido a ello, mi apariencia tiene la picaresca de
los mares y la pesadumbre de los túneles secretos
del altiplano, o del sitio hermético donde las confluencias de caminos recrudecen la fachada.
Suelo platicar del tiempo en que domestiqué
una jirafa enana, Jirapony la llamó mi hija Malvarina;
al animal le gustaban los niños, los cuidaba con
delicadeza, pero solía robarles los dulces, aunque
fueran picosos. Jirapony dejaba que los niños
dibujaran manchas negras sobre su piel amarilla;
de ese tamaño era su generosidad. Sin embargo,
a veces llego yo a los lugares encerrado en mí; mi
cara larga es un paraguas negro sin desplegar. En

30

ocasiones, mi frontispicio es una ojival ventana alta
de vitrales anaranjados, verdes y azules, como si
fuera un árbol de mandarinas en el horizonte.
Debido a lo anterior, mi mujer dice que soy un
verdadero fachatado y desfachatado al mismo
tiempo. La cuestión más delicada fue (en el instante
en que desapareció la última varita mágica con
estrella de paspartú) que dentro de las fachadas
se tuvieron que levantar nuevas fachadas, si bien
discretas y bofas. Entre unas y otras nos la fuimos
pasando, entre fachas y fetichismos. Al final, cada
quien tenía su cuarto, su toalla, su espejo, su plancha, su dominó, sus pelotas de esponja, sus soldados
de plomo, su jabón y su estropajo, pero cada quien
hacía como que nada de eso pasaba, ataviado
de sus fachas. Entonces, advino la fachada de la
fachada de la fachada, cuestión típica de nosotros
los mexicane,s que mandamos fusilar a nuestros
duendes, como al Sombrerón, ser mágico de piel
verde, bigote zapatista, sombrero de ala volandera,
a quien le gustaba deshilar las trenzas de las
muchachas dormidas. O como al Señor del Río, el
cual se robaba a los muchachos que jugaban a la
orilla de un remanso del río. Se los llevaba al fondo
del agua, a sus habitaciones de fango; allí los adiestraba para que fueran duendes traviesos de color
azul y cabello de juncos.
Las familias afectadas no hacían gran alharaca, pues un día, o más bien una noche, el niño
regresaba a los dominios de la familia a cuidar a
las gallinas y a los borregos, enfrentándose al zorro
y a los animales lobeznos de la media noche.
Ganaban más que perdían. Cuando los duendes
mexicanos fueron pasados por la fiesta de las balas,
nada más perdimos y levantamos otra fachada.
Por mi parte, andando por los pasillos de la
farándula literaria, política y burocrática, con esta
fachada ambigua, que a unos les disgusta y a otros
les agrada y a los más les tiene sin cuidado, tan
entretenidos en armar el frontispicio del frontispicio
de su fachada. Quizás por ello no tengo una
fachada favorita, o tengo dos, o tres; o ninguna,
en especial cuando salgo de la regadera.

Faltando poco para llegar al semáforo, la luz verde
comienza .a parpadear, piso el pedal del acelerador para atravesar Insurgentes antes de que los
coches detenidos a mi izquierda lo impidan. Al llegar
al crucero los focos rojos del que va adelante me
hacen frenar bruscamente. El muy animal se detuvo. Pudo pasarse fácilmente con la luz amarilla pero
no se atrevió. y yo con tanta prisa.
Coloco las manos en el volante. La cubierta
de vinilo se humedece con el sudor de mis man_os,
se vuelve resbalosa. Veo el esmalte rojo de las unas
e imagino que en cualquier momento se va a derretir. Prendo el estéreo Y coloco el cassette de todos
los días.

se muerden las uñas Y se las comen, comen una
torta, aceleran, frenan Y le mientan la madre ~I de
adelante porque no se pasó cuando el samaforo
ccmbió de verde a amarillo Y comienza la caravana de lentos camellos mecánicos Y beduinos en
jeans Y gorra o en traje Y corbata, sólo que ahora
en sentido contrario.
El muchacho que siempre está en esta esquina
limpiando vidrios se acerca al carro. Antes de ~ue
lo toque hago funcionar el limpiabrisas: no quiero
que se acerque, no quiero que me vea Yreconozca
a la mujer que tres veces a la semana pasa a las
diez y luego regresa a las dos. Me estoy volviendo
paranoica.

... no marques las horas, porque voy a
enloquecer...
.

...nos queda esta noche, para vivir nuestro
amor. ..

Veo el reloj del tablero. Los numentos se mantienen inmóviles, los dos puntos entre el nueve Y el
cincuenta y cuatro parpadean con un ritmo que
me hace sentir cómo se me pasa el tiempo, segundo a segundo. Apenas seis minutos para. llegar
al estacionamiento. Seis minutos Y yo detenida en
un estúpido semáforo porque el imbécil_ de_ adelante no se atrevió a cruzar en amarillo. Seis minutos
Y todavía hay que salir de este congestionamiento
y llegar hasta Perisur.
El semáforo sigue en rojo. Parece que los autos nunca terminarán de pasar. Blancos, azules,
rojos, amarillos, grandes, pequeños, viejos, n~evos,
una moto, despintados, sin una defensa, camiones,
patrullas, otra moto, de redilas, deportivos, n:1aterialistas, más Y más que llevan a una, dos, cinco,
seis, veinte, cincuenta personas sentadas, parad_as
o hechas bola que sudan, empujan, roban el aire
o la cartera, manosean a una señora, a un hombre,
a una muchacha, a quien se pueda, a quie~ se
deje, oyen música, leen un periódico, una .revista,
su horóscopo, trotan, escupen, huelen a tierra, a
durazno podrido, a IMECAS, a la miseria que c~ntan piden una ayuda, toman jugo de zanahoria,
se i'es hace tarde para llegar a la oficina, a la
fábrica, a la escuela, a la casa, se pintan, se besan,

No, ni una noche ni nuestro amor. Un simple
contacto que se ha vuelto rutina, igual que en casa,
con días y horario estricto. Ha desaparecido la adrenalina que invadía todo mi cuerpo: que encendía
mis luces altas, como diría él, cuando llegaba al
estacionamiento, bajaba del coche, dejando prendidos los faros para dirigirme hacia el centro comercial, dándole tiempo a que apareciera, se acercara y saliéramos rumbo a cualquiera de los hoteles
0 moteles cercanos o alguno de los departamentos
de sus amigos; variando el lugar, tratando de disimular la rutina desde que salgo de casa hasta la
una treinta, exacto, porque si no llego a tiempo
sabe que no iré hasta la próxima cita. Además su
dinero está en juego: dos veces a la semana, de
dos treinta a cuatro, va con una secretaria durante
su hora de comida.
En la noche sólo se dedica a estudiar. Estudiante de letras que no me ha escrito nada, para
no comprometerse, dice. Para no perder su empleo,
digo. Al terminar debo regresar a casa para .recibir
a mi hijo y a mi siempre esposo para comer mientras
suspiro por mi hija que ya no puede venir a comer
a casa porque su trabajo le queda muy lejos. Espero
que algún día me escriba un poema muy romántico
0 una novela donde todo suceda en un castillo

31

�francés, y lo deje en mi bolsa paro enseñárselo a
mi marido cuando no lo soporte, nos peleemos y le
diga que se vaya con sus amigas porque yo ya me
conseguí uno que me hace sentir querido y hasta
me escribe poemas, o novelos de amores imposibles, o lo que seo, porque nos entendemos o pesar
de hablar muy poco porque poco es el tiempo que
tenemos.
.. .me recuerda, mi irremediable dolor. ..
No, no me escribe nunca, nodo, tampoco hablo mucho; su trabajo es otIO y paro eso le pago,
las palabras dichas o escritos están fuera de un
contrato que ahora se ha reducido simplemente o
hacerme sentir e ilusionarme al contacto con uno
piel diferente de la que duerme a mi lado, que me
acompaño en lo caso durante lo noche cuando
su trabajo, sus úlceras, sus viajes o sus amigos se lo
permiten.
Ahora viene el de los flores, me ofrece un pequeño romo con seis claveles oscuros y marchitos
pero rociados con aguo para disimular su mol estado. Le hago una seña negativo, insiste, tengo que
voltear hacia otro lodo paro no ver su cara. Todo
un profesional de lo mentira: pide, casi suplica que
le compre aunque seo uno solo porque no ha
podido vender ni una en todo el día. Me niego.
Hoce una grosería y se retiro. Muevo el retrovisor y
observo cómo utilizo lo mismo estrategia con el de
atrás. El señor que conduce le compro uno flor. Bien
por el mentiroso, va uno o uno.
Empujo el botón del encendedor del coche y
soco un cigarro de lo cajetilla. Observo de nuevo
por el retrovisor al señor que compró lo flor. Va solo
en uno camioneta grande. Pago la flor, sube el
vidrio de lo ventano, lo pone en el asiento y se
mueve lo corbato. Es ridículo: casi siempre que un
hombre troto de acomodarse lo corbato termina
dejándolo peor que al principio aunque se vean
en un espejo. No parece un hombre mayor, más
bien debe ser un joven ejecutivo; tal vez recién
casado; tal vez un buen esposo; tal vez puedo ser
en poco tiempo un buen amonte.
El botón del encendedor salto y yo con él. Lo
soco, se siente el color que sale de él, lo acerco y
me fijo en los circuitos rojos que están listos poro
prender el cigarro; entonces recuerdo a mi estudiante de letras, esperándome en el enorme estacionamiento de Perisur, con su cigarro listo para hacerme saltar y prender mis círculos rojos. Me olvido
del joven de la camioneta.
... detén el tiempo en tus manos...
.
Enciendo las luces del coche, previniendo que
se me olviden como ya ha sucedido otras veces y
he perdido tiempo esperando que aparezca entre
los carros estacionados cerca de lo entrada de

32

ITAM me regresa a la realidad del amante pagado,
irónicamente, con el dinero de mi esposo. Un amante baroto, si lo comparo con lo que le cuesta a cualquier hombre llevar a sus amigas a comer en Mazurca, el Restaurante del Lago o a bailar en Le
Domme. Yo le regalo su corbata de seda Gucci, le
pago una semana en Valle de Bravo y a veces le
doy dinero paro que se divierta con sus amigos
escritores y coman en El Charco de la Rana o se
tomen un Appleton en La Ópera o El Bar-Bar.
Es fastidioso, nunca se pone las corbatas ni me
dice·si va a esos lugares que le sugiero o lo que hace en Valle de Bravo; solamente sonríe y guardo mi
regalo o el dinero mientras se pone la camisa de
franela roja ysus jea ns descoloridos y apretados que
resaltan esas piernas que me atropan, exprimen
toda mi angustia, mis problemas y me hacen desearlo hasta lo siguiente cita. El, en cambio, se pone
a hablar sobre la pérdida de identidad en las grandes ciudades, del individualismo imperante en lo
sociedad actual y masculla algo sobre las luces de
mi corro y de mi pecho mientras me besa. Al final
pregunta la hora y me avienta o la comida en cosa,
a la placa que se le cayó de lo camioneta, a los
contactos para conseguirle un trabajo mejor o mi
hija, al tráfico y al imbécil de adelante que no se
pudo cruzar en amarillo.

Tal vez si fuera como el vendedor de flores y
fingiera quererme o darme por mi lado poro sentirme importante; entonces sería más fácil, pero
también sería una mentira igual al cariño de mi
esposo, mi amor filial, el cabello rubio teñido, la
realización como madre abnegada y bien casado
o mis senos firmes de cirugía.
.. .para que nunca se vaya de mí...
El semáforo cambia o verde y los primeros coches avanzan mientras el muchacho de los flores
me observo, sonríe ligeramente y camina rumbo al
camellón. Yo también sonno, recuerdo los faros, los
apago, volteo hacia la derecha y oprimo el acelerador hasta alcanzar al último coche de lo filo tras
el siguiente semáforo, ahora ya sobre Insurgentes.
Tres minutos, los árboles oscurecen el pavimento y
a quienes vamos sobre lo avenido.
Me tranquilizo, ya no tengo prisa. Cuatro, veinte
o cincuenta minutos, es lo mismo: los dos puntos
seguirán parpadeando al mismo ritmo, con él o con
otro muchacho que vivo de los desgracias de los
otros, como los que escriben horóscopos, publican
libros motivaclonales, leen los cortas, la palmo de
la mano y los restos del café. Mejor busco o quien
me haga encender de nuevo las luces, que me
platique y me escriba un poema, uno novela de
amor o lo que se.o.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Liverpool. Acomodo de nuevo el retrovisor en su
posición original poro cuando cambie el semáforo.
Sigue en rojo. Cuatro minutos. Bojo el espejo de lo
visera para arreglarme el pelo. Me acerco más y
veo las arrugas que ya no puedo ocultar con el maquillaje. La hija recién graduada de maestría en el

Libros de texto o Ciencias O Letras y humanidades
o Política y sociedad o Diccionarios O Enciclopedias
Libros de arte o Papelería 0 Novedades
33

�ociológica
y tiempo son dos dimensiones socialmente ligadas
(también ocurre así en el mundo físico, pero de eso
no nos ocuparemos aqu~. La diferencia entre lo profano y lo sagrado. entre lo permitido y lo prohibido
se forma por esta oposición de cambios. de un
estado a otro.
Aristóteles había señalado que el tiempo era
movimiento o tenía que estor relacionado con él.
De manera que el tiempo tiene que ver con los
cambios que ocurren entre dos espacios que son o
tendrán que ser tiempo. ¿Cuál es ese espacio? El
que media entre dos celebraciones o entre dos fiestas: todos los calendarios de todas las culturas
morcan la división del tiempo mediante fiestas. El
punto es que en algunos casos los cambios se buscan como recurrencia, es decir, que la celebración
es una recordación de lo que ya se vivió y que se
pretende que retorne al presente. Esto creará diferencias, ya que en algunos pueblos existe la conciencia de esta imposibilidad, la del retorno del
tiempo.
Pero todo tiempo que media entre los tiempos
de lo sagrado, el tiempo profano, será un tiempo,
en principio, no regular que habrá que regularizar.
Y como la fiesta es ruptura, la regularización puede
ser _una contradicción irresoluble, yo que se trata
de romper con la permanencia de lo profano. del
tiempo no percibido, introduciendo una irregularidad. rompiendo la regularidad por una irregularidad. Por eso la fiesta o la celebración deberán
morcar esa diferencia mediante transformaciones
de todo tipo: los disfraces. el cambio de roles, la
transformación en el sexo opuesto. En los ritos de
pasaje la transformación y lo transformado son la
propia sustancia: de no iniciado a iniciado (como
en los bautizos}, de soltero a casado, de vivo a
muerto. Es justamente en estos últimos ritos. donde
siempre aparece la posibilidad de dominar una realidad por su opuesta: la muerte material, concreta.
presente, por medio del pasaje (Y ta transformación)
a una (otra) vida, que es espiritual, intangible,
eterna.
Lo religioso morca, pues, todas las cronologías

Tiempo y celebraciones
Lo realidad, o lo que tomamos por tal, es un proceso
continuo de cambios y un fluir de acontecimientos.
Ese proceso de cambios, representado por oposiciones en lo real, es lo que permite morcar el poso
del tiempo: por eso en el mundo antiguo podía imaginarse lo eternidad como el proceso de no cambio, como lo permanente. El mito fundente de nuestro tradición religioso así lo señalo, al morcar que
existía lo eternidad (personificado por Dios), quien
en un momento comienzo o hacer distinciones: lo
tierra y el cielo, lo luz y los tinieblas, los aguas y el espacio que los separo. Y tenemos aquí, como muy
bien lo señalo Edmund Leoch en su Replanteamiento de la antropología (Barcelona: Seix Barral). los elementos básicos de cualquier concepción del tiempo: lo aparición de los contrarios, los
cambios, lo repetición (o el origen de lo cíclico), lo
presencio del imaginario religioso.
Lo ideo de los contrarios es necesario poro registrar el cambio, ya que si todo permaneciera igual
no habría posibilidades de establecer la diferencio.
Por eso lo Biblia reconoce el cambio como el origen
de los tiempos y del mundo. Pero no sólo en la llamada tradición occidental es así; también en otras
culturas el origen del mundo implicará una división
de oposiciones fundamentales. el sexo, los alimentos. fenómenos naturales -como la aparición
del sol o la lluvia- o ·atrapables· -como el fuego-, marcarán el comienzo. El orden sólo es posible
porque diferenciamos las cosas. de donde espacio

34

6
ó

lnmemoriam
César Reza

porque se trata de poner orden simbólico en una
realidad que es intangible y que no puede ser
percibida si no es por fenómenos ajenos a ella; el
hecho de que la UNESCO no haya podido imponer
la idea de un calendario universal más racional no
hace más que ratificar lo que está en juego: una
concepción del mundo que cala en lo más hondo
de nuestras Inseguridades colectivas.
A esto irracional debemos agregar el encantamiento de los números, tampoco fácilmente explicable, sobre todo cuando se trata de lo que podríamos denominar ·10 magia del doble cero·: los
centenarios son una muestra de este siempre
frustrado intento de atrapar el tiempo haciéndolo
recurrente. La diferencia de tiempos es entonces
un proceso simbólico que, sujeto a sus propias reglas, se opone a otras formas de imponer un orden
que se pretenda más racional. El significado de un
tiempo que pasó y no se recuperará vuelve en una
celebración que impone el ritmo, el recurso cíclico
para evitar perdernos en el infinito.
Pero si los seres humanos pretendiéramos
construir un mundo racional no haríamos más que
tratar de recuperar ese viejo y persistente mito del
paraíso perdido, lo cual no sería más que otro
manifestación de lo irracional.

El pasado 18 de junio murió en Cambridge, Massachusetts, EUA, uno de los pensadores más influyentes de nuestro siglo: el filósofo norteamericano
Thomas S. Kuhn.
En 1962 Kuhn publica La estructura de las
revoluciones científicos, obra que provocaría un
cisma profundo en el seno de la filosofía de la
ciencia dominante hasta entonces; e introduciría
cambios también fundamentales en la sociología
e historia de las ciencias, con lo que Kuhn se convirtió en una figura de primer orden en estos campos.
En la historia de las ciencias se había abierto
paso trabajosamente una perspectiva debida al
historiador ruso-francés Alexandre Koyré, quien señalaba que en la explicación del cambio de ideas.
en las ciencias, había que atender preferentemente al concurso de factores internos a las ciencias
mismas, antes que a aspectos de orden externo,
tales como la Influencia de las condiciones sociales
y/o económicas en las que se desarrolla la actividad de los científicos. Con esto, se pone contra los
historiadores ·externalistas· de las ciencias, quienes.

35

�1

J

como el historiador marxista John D. Berna!, interpretan el cambio científico como originado por la
presión que el contexto socioeconómico ejerce sobre la actividad científica. 1 Koyré se manifiesta
como un "internalista". Este ámbito (la historia internalista de las.ciencias), se encontraba dominado
por los positivistas, quienes interpretaban el desarrollo de las ciencias como producido por la acumulación de los resultados de la investigación
científica. Para estos historiadores era fundamental hacer ver la autonomía de la actividad científica, constructiva y en progreso continuo, respecto
a las diversas perspectivas filosóficas (metafísicas)
incrustadas en el contexto cultural que rodea a las
ciencias. Koyré se opone también a ellos postulando que las ciencias no constituyen empresas de
conocimiento independientes de las ideas filosóficas2 y que el desarrollo científico (la aparición
de nuevas teorías) se produce como resultado de
la aparición de nuevos enfoques y puntos de vista
filosóficos que modifican en primera instancia la

"visión del mundo" sustentada por los científicos.
Thomas S. Kuhn fue el historiador de las ciencias
que más reconoció en su propia obra el acierto de
la afirmación de Koyré sobre la vinculación cienciafilosofía ya mencionada, pero señaló que en tal
vinculación actúan también factores que, en la
perspectiva de Koyré, pertenecerían más bien al
contexto (externo) de la actividad científica. En La
estructura de las revoluciones científicas Kuhn introduce dos nociones fundamentales y correlativas:
paradigma y comunidad científica. Un paradigma
es, en una de sus acepciones, la matriz teórico-metodológica (constituido por teorías científicos,
consmovisiones, estilos de trabajo, etc.), que una
comunidad de científicos asume en su interpretación de los hechos y que, en tal sentido, oriento
su actividad de investigación. Una comunidad
científica, por su parte, es el conjunto de científicos
que defienden un paradigma. En la obra mencionada, Kuhn defiende la idea de que la adopción
de nuevos paradigmas científicos, necesaria para

36

,
\

el nacimiento de teorías alternativas a las que
dominan en una etapa determinada del trabajo
científico, está vinculada más al surgimiento de
nuevas generaciones de investigadores que
adoptan una interpretación del mundo distinto a
la favorita de sus antecesores (la cual se ha incubado en los márgenes del paradigma vigente y es
cultivado por científicos ·extranjeros" con respecto
a la comunidad científica defensora de este paradigma), que al triunfo de la nuevo interpretación
del mundo en un proceso de argumentación crítica
y racional.
Esta idea, con lo cual se Introducen modificaciones fun&lt;;iamentales en el enfoque propuesto por
Koyré para el seguimiento del desarrollo histórico
de los ideas científicos, conllevó cambios igualmente Importantes dentro de lo filosofía de la
ciencia.
La filosofía de lo ciencia cultivada en el siglo
XX asimiló tardíamente los implicaciones filosóficas
de lo gran revolución científica de principios de
siglo. Es recién hasta la década de los cincuenta
que empiezan o obtener reconocimiento los puntos
de vista de Korl Popper, el más agudo crítico del
neopositivismo (empirista, lnductivista y verificacionista) en este terreno. Popper establece, con
gran agudeza lógica, la Imposibilidad de dar
cuento del progreso científico en términos de los
criterios sustentados por el neopositivismo. Específicamente hoce ver que la aceptación de uno
ley científica no es asunto de verificación a través
de lo acumulación de hechos confirmatorios de lo
mismo, dado que ninguna cantidad de hechos singulares, por grande que sea, puede nunca presentarse lógicamente como evidencio en favor de un
enunciado universal como el que caracteriza o una
ley auténtico. Pero dado que, osimétricomente,
bosta un solo hecho singular contrario o un enunciado universal poro declarar la falsedad de este
enunciado, Popper Interpreto lo aceptación de
uno ley como resultado de que esta ley ha resistido
sistemáticamente todo esfuerzo de búsqueda de
hechos contrarios (falsadores, dlsconfirmatorios) a
ello. Si esto es así, entonces de aquí surge un ethos
poro la ciencia: un signo de honestidad científico
(en rigor: de cientificidad) consistirá en que el
científico debe formular sus enunciados (sus hipótesis, sus teorías: sus ideos) de modo tal que sean
expuestas o un examen público, intersubjetiva,
normado por lo decisión de hacer valer rigurosamente los dictados de la lógica. En esto consiste
lo objetividad de la empresa científica, que constituye su marca distintiva.
Este punto de visto, conocido como racionalismo crítico, es inmediatamente controvertido

por las ideas de Kuhn: la ciencia no es una empresa
de lo que quepa dar cuenta en términos de estricto
racionalidad: los razones que llevan a un científico
o adoptar un determinado paradigma pueden
perfectamente ser muy poco razonables si se las
juzga sólo a la luz de la lógica, pues ahí entran
frecuentemente en juego cuestiones tales como el
cultivo del prestigio personal, el seguimiento a la
autoridad reconocida, el transitar por camino seguro. Difícilmente, Indica Kuhn, puede interpretarse la
actividad efectiva de los científicos como la
formulación de ideas propuestas a la revisión crítica
y falsadora de los demás y como recibiendo del
mejor modo las opiniones ajenas cuando éstas son
desfavorables a los puntos de vista propios. Más aún
lo que caracteriza a una ciencia madura, en opinión de Kuhn, es la constitución de paradigmas tan
fuertemente asociados a la actividad de una comunidad científica que no son puestos en entredicho nunca por los miembros de esa comunidad.
Ideas como estas abrieron nuevos cauces
tanto a la historia como a la filosofía de las ciencias,
de modo tal que no sería posible entender la situación que actualmente priva en estos disciplinas sin
tomar en consideración los aportaciones de este
gran pensador.
Entre las obras de Kuhn publicadas en español
se encuentran, además de lo arriba mencionada,
La tensión esencial, La revolución copernicana y
La teoría del cuerpo negro y la discontinuidad
cuántica.

Notas:
1. En una Interpretación como ésta la aparición de, pongamos por caso, la física newtonlana es lnentendlble
si no se toman en consideración las necesidades del
contexto. Así, la búsqueda de una expllcaclón física
al problema del tiro parabólico estaría originada no
primariamente por necesidades del desarrollo de la
teoría física misma, sino por urgencias de la balística
militar.
2. Para el positivismo la filosofía es extraclentíflca y la
ciencia extrafllosóflca (Incluso antlfllosóflca). Para Koyré esto no es así: la filosofía se constituye como generación de ·perspectivas de conocimiento· íntimamente vinculadas al trabajo científica. Es por ello que
en la Interpretación tanto de la aparición como de la
Importancia de las teorías científicas hay que atender
a la forma en que éstas se vinculan con el sustrato
filosófico en que se dan. Así, la astronomla copernlcana no habría surgido y no habría tenido el Impacto
que tuvo si no hubiese estado ligada, como lo estuvo,
a la modificación de la visión del mundo en que los
seres humanos se pensaban a sí mismos como Instalados en el centro del universo.

37

�revelaciones o escribieron libros acerca de su
análisis con Freud. Sin embargo, los casos clínicos
ocultos bajo un pseudónimo han pasado a la historia del psicoanálisis como un ejemplo del gran
talento interpretativo de Freud e ilustran en la
práctica el desarrollo de su complejo sistema teórico. Constituyen un material de obligada lectura
en los seminarios clínicos de los institutos donde se
forman los candidatos a psicoanalistas. En la
actualidad todos los casos han sido identificados y
existe una abundante bibliografía en torno a ellos.
Sabemos, por ejemplo, que la famosa histérico
Anno O., se llamó en realidad Bertho Poppenheim,
quien tendría después un relevante papel como
feminista y pionero del trabajo social en Austria.
Sobre ella existe uno historio novelado de Lucy Freemon: The Story of Anna O. The Woman Who Led
Freud to Psychoanalisis, con uno introducción de
Karl A. Menninger.
Elisabeth ven R., fue uno aristócrata húngaro.
lrmo, es Anna Luchteim, hijo del profesor de hebreo
de Freud, Samuel Hommerschlog. Doro se llamó Ido
Bouer y ero hermana del líder socialista Otto Bouer,
quien fue sepultado con honores en Francia bojo
la presidencia de León Blum. Fue atendida muchos
años después de Freud por el Dr. Félix Deutsch. Se
sabe que su neurosis la acompañó toda la vida,
hizo infelices a su marido e hijo y murió de cáncer
de colon.
Herbert Grof, director de la ópera metropolitana de Nueva York (1936-1960), es el pequeño
Juanito ("little Hans"). Relataba que su podre, Max
Graf, amigo de Freud y colaborador en la atención
de su fobia infantil, tenía entre sus amigos y asociados a personalidades como Brahms, Bruckner,
Einstein, Mohler (su padrino), Kokoschka, Richard
Strauss, Schoenberg y Alban Berg. Supo que él ero
el famoso coso Juanito por unas notos que encontró
en el despacho de su padre. Aunque identificó
lugares y temas de su historia clínico, no recordaba
nada de su tratamiento psicoanalítico. Admiraba
profundamente a Freud. Murió a los 69 años, de
cáncer, en Genevo, Suizo. Juanito se sentía orgulloso de haber sido el niño "atendido" por Freud.
Dora tenía conocimiento de su celebridad en el
ambiente psicoanalítico y así se lo hizo saber a F.
Deutsch.
"El hombre de las ratas" se llamó Ernest Lehrs y
murió en la Primera Guerra Mundial. "El hombre de
los lobos", Sergué"f Constontinovitch Pankejepp, fue
un aristócrata ruso que llevó dos largos tratamientos
con Freud. El primero tuvo tonto éxito, que al regresar o Rusia, lo madre del paciente celebró uno miso
en honor de Freud. Después vino la Revolución Rusa,
lo Primera Guerra Mundial, lo ruino económico de
la familia y Sergué"f se casó y estableció su residencio

tención
flotante

Las identidades reveladas
Por razones éticas la identidad de los enfermos se
oculta con la letra inicial de un nombre propio o
con un nombre ficticio. En las historias clínicas médicas poco o nada importa el nombre y se acostumbra escribir por ejemplo "P., masculino, de 38 años... "
En psiquiatría y especialmente en psicoanálisis se
emplea un seudónimo y se distorsionan algunos datos no relevantes de la historia personal del paciente. En ocasiones los casos se hacen famosos por un
alias como "El hombre de los lobos" o "El hombre
de las ratas" de Freud, que alude a los contenidos
de los síntomas de estos enfermos.
En la clínica psicoanalítica existe una serie de
nominaciones célebres tales como Anna O., precursora del descubrimiento de la transferencia; Elisabeth ven R., que obligó a Freud a cambiar su técnica de hipnosis y sugestión a una de mayor neutralidad y silencio; Dora, que permitirá con su resistencia
al tratamiento, descubrir plenamente la transferencia; Juanito, el primer niño al que se le aplicó
con la intermediación de su padre, la técnica psicoanalítica y así otros muchos conocidos por sus
verdaderos nombres como Oiga Hónig (nombre de
soltera de la madre de Juanito), Heinrich Gomperz,
Gustav Mahler, Emma Eckstein, Bruno Goetz, Marie
Bonaparte, Sabina Spielrein, Hilda Doolittle, Abraham Kardiner, Smiley Blanton, Joseph Wortis y un larguísimo etcétera. Músicos, filósofos, poetas, psicoanalistas y psiquiatras que de algún modo hicieron

38

... -·-- ·- ---.

exhaustiva sobre la tesis doctoral de Lacan. Este
esfuerzo, de por sí loable, adquiere una inusitada
importancia por lo revelación de lo identidad de
• Aimée•. Resulto que la psicótica paranoica
• Aimée• (Amada), de Lacan, es la madre del conocido y respetado psicoanalista francés Didler
Anzieu, famoso por sus trabajos sobre la creatividad
artística, quien a su vez se psicoanalizó con Lacan
en su primer análisis personal.
Por esta razón el libro es doblemente interesante. De un lado, contiene el laborioso y erudito
trabajo de investigación de Allouch sobre la tesis
de Lacan y de otro lado está el posfacio de Anzieu
con las cartas que, a partir del 21 de febrero de
1989, ambos intercambiaron. El contenido suscita
muchas reflexiones en torno al discurso académico
de los psicoanalistas y lo que los pacientes, o los
familiares de los pacientes pueden decir de los analistas. Un solo ejemplo: mientras Lacan, que entonces no era psicoanalista, escribe que las relaciones
de Aimée ·con el médico no están exentas de un
erotismo imaginativo vagamente erotomanlaco·,
la paciente ·repitió varias veces que Lacan le
parecía demasiado seductor y demasiado payaso
como para tenerle confianza·. Lo que no evitó que
Lacan, al recordar o Marguerite Anzieu en 1970
dijera: • A mi paciente la llamé Aimée. Ero verdaderamente conmovedora·.

en Viena. Fue trotado después por la psicoanalista
Ruth Mack Brunswick quien escribió Suplemento a
la historia de una neurosis infantil de Freud, y Muriel
Gordiner, quien redactó el informe La vida del
hombre de los Jobos años después. El propio
paciente documentó su coso con dos largos escritos, La memoria del hombre de los lobos y Mis
recuerdos de Sigmund Freud, de inapreciable valor
histórico y clínico.
En los últimos meses empezó a circular en
español un libro de Jean Allouch titulado Marguerite. Lacan la llamaba Aimée, con un posfacio de
Didier Anzieu, de la editorial SITESA, publicado por
la escuela lacaniana de psicoanálisis con el apoyo
del Consejo Nacional paro la Cultura y las Artes.
Este largo ensayo de 800 páginas se inscribe
en la listo de casos célebres que venimos comentando, pero con características muy peculiares. El
libro de Allouch es el producto de dos años de
intenso trabajo de seminarios sobre la famosa tesis
de doctorado en medicina de Jacques Lacan de
1932, mejor conocido como ·e1 caso Aimée", publicada en México por la editorial Siglo XXI, en traducción de Antonio Alatorre bajo el título De la psicosis
paranoica en sus relaciones con la personalidad,
la cual llevo varios ediciones a partir de 1976.
La aportación de Jean Allouch consiste en la
presentación de los resultados de una investigación

39

�como primer médico de Monterrey al religioso fray
Antonio de la Vera y Gálvez, llegado en 1783, que
trabajó en el primer hospital de Monterrey, el de
Nuestra Señora del Rosario, abierto en 1794.
El doctor González menciona sitios, personajes
y sucesos trascendentes de la medicina regiomontana: médicos, hospitales, escuelas, epidemias,
casos clínicos interesantes, disposiciones jurídicas en
una palabra, toda la capacidad de historiad.orenfocada a su profesión. En otros escritos aporta rica
información sobre los orígenes del antiguo Hospital
Civil, construido en 1860 gracias a su entusiasmo y
esfuerzo.
En apariencia, Gonzalitos no manejó el expediente del médico italiano Pascual Costanza, quien
llegó a esta ciudad para abrir la primera cátedra
de medicina en 1828. Sus referencias sobre este personaje están apoyadas en la oralidad. No hace ningún comentario sobre el plan de enseñanza que
proponía el facultativo europeo.
El expediente de Constanza sí lo usan después
historiadores del siglo XX, como Eugenio del Hoyo,
Santiago Roel y David Alberto Cossío. Estos abordan
el tema de la medicina local a grandes rasgos, como uno de los apartados de la magna historia de
Nuevo León.

istoria
rnatria

Médicos e historiadores en
Nuevo León

A principios de este siglo, Atanasio Carrillo
publicó la Historia de la fiebre amarilla de 1899, a
instancias del gobernador Bernardo Reyes. En
propiedad, este libro fue en su tiempo un informe
admlnistrativo, que con el tiempo se ha convertido
en un testimonio histórico.
Ya en 1944, Eduardo Aguirre Pequeño, en Datos
para la Escuela de Medicina de Monterrey, utiliza
como referencia el informe de enseñanza médica
del doctor José María Lozano, quien, como ya se
mencionó, se apoyó en el manuscrito inédito de
Gonzalitos.
Ocho años después, en 1952, Vicente Reyes
Aurrecoechea publica dentro del semanario Vida
Universitaria la "Historia de la Facultad de Medicina· , donde aborda situaciones posteriores a José
Eleuterio González, como la clausura temporal de
la escuela, de 1896 a 1912. También sobre los orígenes del actual Hospital Universitario Arnulfo Treviño había escrito un texto, incluido en el álbum de
aniversario de la fundación de Monterrey en 1945.
Como éste, es posible que haya más textos
breves publicados en periódicos y revistas de diversas épocas. En concreto, hubo un escritor que
por muchos años publicó una columna periodística
titulada "Desde mi ventana·, cuando estuvo internado en el antiguo Hospital Civil, que se derribó en
1948.

Armando Hugo Ortiz
El programa Historia de la medicina en Nuevo León
inició en la Facultad de Medicina de la UANL en
1988. Uno de sus objetivos fue recopilar los antecedentes bibliográficos del tema, es decir, la obra escrita de quienes investigaron y publicaron sobre el
pasado de la medicina de Nuevo León.
El rescate arrojó estos resultados. Por supuesto,
el historiador por antonomasia de Nuevo León, José
Eleuterio González, abordó el tema en su libro Los
médicos y las enfermedades en Monterrey. Lo
terminó de escribir en 1881 y permaneció inédito
por muchos años, pero su información fue utilizada
por José María Lozano para su informe sobre la
enseñanza médica en el estado, dentro de la Memoria de Instrucción Pública en Nuevo León, bajo
el gobierno de Bernardo Reyes en 1892. El mismo
doctor Lozano enfatiza que su texto es, en su mayor
parte, transcripción del original escrito por el apreciado Benemérito, fallecido cuatro años antes, en
1888.
Gonzalitos se basa en testimonios escritos de
primera mano de los archivos locales, en su abundante archivo personal y en la participación directa en muchos de los sucesos, desde su arribo a la
ciudad en 1833. La pesquisa se remonta hasta los
antecedentes del Nuevo Reino de León; ubica

En la década de los sesenta aparecen nuevos
estudios sobre la medicina colonial. Tomás Men-

40

dirichaga, en 1961, presenta en Humanitas el
trabajo "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino
de León", en el cual remonta la presencia de
galenos desde 1626, mucho antes del arribo de
Vera y Gálvez. Sus fuentes fueron fundamentalmente documentos del archivo municipal y de
la Catedral.
También en Humanitas, en 1975, Israel Cavazos
retoma la investigación de Mendirichaga y ahonda
sobre la presencia de otros facultativos con el
artículo "Cirujanos en Nuevo León en el siglo XVIII".
Pam su trabajo se vale del archivo municipal de
Monterrey en el ramo de causas criminales.
En 1968 el doctor Francisco Guerra publica el
manuscrito inédito de José Eleuterio González, Los
médicos y las enfermedades en Monterrey, que
localizó en un museo de historia médica en Londres.
El doctor Guerra hace un análisis del contexto de
la obra, y aborda algunos temas novedosos, como
la anarquía que privó en el ejercicio de la medicina
local (Y nacional) durante la primera mitad del siglo
XIX.
En años recientes el médico e historiador Hernán Salinas Cantú, catedrático de la Facultad de
Medicina de la UANL, ha publicado artículos, biografías y monografías sobre el tema. Es autor de los
libros La medicina en Nuevo León en el siglo XIX
Biografía de Pascual Costanza, Sombras sobre la
ciudad: epidemias &lt;;Je viruela y cólera en el siglo
XIX Donde el dolor se apaga (monografía del Hospital del Rosario), y Visión histórica del Hospital Universitario.
En este repaso panorámico vemos que sobre
el tema de la medicina han trabajado historiadores
en sí, e historiadores-médicos. No tenemos noticia
de que actualmente haya facultativos haciendo
alguna investigación sobre el pasado de la
medicina regional. Sería benéfica su participación,
no tanto porque los historiadores no puedan hacerlo, sino para valorar con rigor científico las potenciales aportaciones que Monterrey, en sus 400 años
de existencia, ha dado a la ciencia médica.
Todavía existen muchos archivos por explorar,
de muestra están las tesis manuscritas de los primeros exámenes profesionales de la Facultad de
Medicina desde 1857 hasta 1896. Hay títulos como
"¿La linfa vacuna! puede ser un medio para la
propagación de la sífilis?" (Daría F. Serna, 20 de julio
de 1877). Quizás algunos de estos trabajos sean lo
que en el argot estudiantil llaman ·textos fusilados·,
transcripciones literales de los libros de consulta, o
puede ser que constituyan investigaciones serias
con resultados positivos concretos. Son los profesionales de la medicina quienes podrán emitir opiniones más calificadas sobre sus colegas antecesores.

En este espacio el Archivo Histórico de la Facultad de Medicina invita a los médicos a que,
aprovechando la euforia por el cuarto centenario
de la ciudad, se adentren en el maravilloso universo
de los papeles viejos.
Sala Histórico de lo Facultad de Medicina, teléfono
329 41 92, fax: 333 69 86. Emoll: arortiz@ccr.dsl.uonl.mx

!

Quienes compartimos con
César Gutiérrez González
(1959-1996) sus inquietudes
por hacer de esta vida un
ejercicio de reflexión y alegría
lamentamos su pronta partida.

41

�'
ine,
televisión
y otros
espejismos

apertura de sus fronteras a las inversiones internacionales, en particular inglesas y norteamericanas. La atención de las clases privilegiadas por
el boom económico, sin embargo, estaban dirigidas
hacia otra parte, hacia otro país: Francia, horizonte
de luz y novedades. De Francia venían las costumbres de la élite, la moda, los movimientos artísticos y los espectáculos. El otro México, entretenía
su miseria con el teatro de revista, los toros y las fiestas populares.
Según anotan los contados historiadores del

Cien años de cine en México
La ceremonia se inició, según informa la prensa, con
un preámbulo musical: Eugenia León interpretando
las canciones populares inmortalizadas por el cine
nacional. Se celebraba la XXXVIII entrega de Arieles
a lo mejor del cine mexicano realizado en 1995.
Cien años antes, en el mismo mes de julio, pero en
1896, los representantes de la Casa Lumiére llegaban a México a promover el "cinematógrafo",
la innovación más reciente de la deslumbrante
tecnología francesa.
Quince películas compitiendo por el Ariel.
Quince de veintitantas películas producidas por una
industria fílmica en agonía. Sólo el esfuerzo personal
de los cineastas y el riesgo de algunas instituciones,
públicas y privadas, sostiene una actividad cultural
que en la década de los cuarenta llegó a enloquecer a América Latina. Sin público y sin salas de
exhibición permanentes el futuro del cine mexicano
se contempla demasiado incierto. Mientras, miles
de cinéfilos llenan, noche a noche, los cines que
presentan lo más reciente del cine norteamericano
de la actual temporada veraniega.

El principio
Reinaba en el país la "Pax porfiriana". México vivía
un auge comercial inusitado como resultado de la

42

cine mexicano, los representantes de los Hermanos
Lumiére, creadores de ese aparato "sencillo,
práctico y fácil de transportar" llamado "cinematógrafo" , Gabriel Vayre y Claude Ferdinand Bernard, hicieron la primera presentación pública del
prodigio el 6 de agosto al Presidente de la República y su familia en el Castillo de Chapultepec. La
sesión se prolongó hasta bien entrada la noche. El
éxito privado de las imágenes en movimiento se
contagió a la prensa en una función especial ofrecida el viernes de la siguiente semana. Dos días después·. el domingo 16 de agosto de 1896, el cine se
abrió al público.
El éxito fue inmediato. El pequeño salón del
"Cinematógrafo Lumiére", instalado en la actual
calle· Madero,
reventó casi en
sus nueve funciones d iarias,
una cada med ia hora. El programa incluía los
9 randes c lásicos
del primer cine
en una aventura
por minuto en
cada título. Desfilaron, entre varios, La llegada
del tren. El desayuno del bebé,
La demolic ión
de un muro y El
regador regado.
Nuestros primigenios espec tadores reaccionaron con igual
sorpresa, desconcierto y emoción que el mundo entero desde
aquel sábado histórico del 28 de diciembre de 1895,
fecha de su nacimiento.
Antes de finalizar agosto, los operadores franceses, siguiendo la costumbre de la Casa Lumiére,
enfocaron su cámara hacia el territorio huésped y
muy en particular hacia la figu ra venerable del longevo dictador. Las "vistas· ofrecieron a los mexicanos, un testimonio animado de sus calles y de su
gobernante que hicieron más ameno el programa
cinematográfico del entresuelo de la Droguería Plateros. El cine, despreciado por las clases altas en
otras sociedades de la época, aunque favorecido
por reyes y generales con propósitos propagandísticos, se ubicó desde aquel fin de semana en el
primer cuadro de la ciudad de México. Aquí no
terminó, como en Francia, Inglaterra y otras na-

ciones desarrolladas, entre barracas y puestos de
feria. En 1897, lejos ya Vayre y Bernard, varios avispados mexicanos se dieron a la tarea de filmar y
exhibir a lo largo de la casi centenaria nación las
"vistas· de su propio país.

Adiós a la paz
En 1898 surgió el cine mexicano a l fotografiar
Enrique Toscano una representación de Don Juan
Tenorio; Enrique Rosas lo siguió, y ya para la primera
década del naciente siglo se habían producido las
primeras películas mexicanas. La comedia y las recreaciones históricas fueron los géneros favorecidos. Se acercaban
los g ran1
des festejos de
la Independencia, pero ante
1
el primer cona•
to de guerra civil e l vistoso
ejército de esa
opereta se desmoronó al igual
que el ánimo
del Dictador. En
1910 la guerra
revolucionaria
y la lucha política se instalaban en México.
La revolución cambió el
rumbo del cine
mexicano. Los
c ineastas debutantes movieron sus cámaras para testimoniar con la mayor
objetividad los desplazamientos armados de los
diversos caudillos en conflicto. El cine, en salas
apropiadas y con una adecuada infraestructura de
distribución, llevó al gran público a los campos de
batalla de una feroz lucha fratricida que levantó
demasiado polvo sin modificar un ápice la
desigualdad reinante. El cine documental de la
revolución mostró, quizá por única vez en la historia
del cine mexicano, el verdadero rostro de un país
convulsionado. Medio amainadas las aguas, y en
la rutina cotidiana de los golpes y traiciones militares,
apareció a finales de la década de los veinte el
cine nacional de ficción.
El c ine norteamericano era en ese momento
el gran favorito del respetable. El cine francés había
casi desaparecido de las pantallas y el cine italiano,

.

43

11

�el de las divas y el de las grandes reconstrucciones
históricas, ocupaba su lugar. En 1917, La Luz, primer
film de argumento realizado a la usanza italiana,
atrajo la atención de los espectadores y críticos,
inclusive del presidente Carranza que asistió a su
exhibición. En 1918, apareció la primera versión de
un mito a partir de entonces siempre renovado en
la temática fílmica: Santa. En 1919, surge la qbra
maestra de la edad de oro del cine silente mexicano: La banda del automóvil gris, de Enrique
Rosas, basada en hechos reales y dirigida a la manera de las entonces populares películas de episodios.
Entre tiples metidas a estrellas y productoras, y
políticos deseosos de utilizar el cine para vender su
imagen, llegó el sonido. El nacionalismo definía el
camino a seguir en la educación y la cultura, mientras los sonorenses encabezados por Plutarco Elías
Calles se aposentaban en el Palacio Nacional para
fundar las instituciones clave del México contemporáneo. En 1928, ya corriendo con locura en los
Estados Unidos la primera película con sonido, es
asesinado, ya reelecto, Obregón.

La edad de oro
La llamada "Epoca de oro" del cine mexicano se
ubica en dos tiempos y en dos décadas. En los
cuarenta emerge una gran industria fíimica con
todos los elementos tradicionales del cine clásico
de los Estados. Unidos: un sistema de estudios
fílmicos, un complejo de estrellas cinematográficas
con enorme atractivo entre el público, creador de
auténticos personajes populares, y un manejo de
ciertos géneros comerciales siguiendo las reglas
tradicionales de la narrativa de Hollywood. La
entrada del vecino del norte al segundo conflicto
bélico mundial favorece aún más la situación. El
cine mexicano es un imán de creatividad: escritores, guionistas, directores de fotografía, realizadores debutantes de enorme talento, diseñan vehículos adecuados para la disparada popularidad
de las películas y de los intérpretes. El melodrama y
las comedias rancheras siguen siendo los tipos de
películas preferidos. El gran año de la primera parte
de esta época de oro es 1943. La calidad en la
producción extiende el dominio de influencia de
las películas nacionales, no sólo hacia América
Latina sino hasta Europa. Al presentarse después de
la guerra el cine de Emilio Fernández, nace para el
espectador internacional un estilo muy definido de
visualizar el paisaje.

Una década prodigiosa
Más fuerte que el deber y Santa, en una segunda
versión ya sonora, abren un tiempo fundamental
para la consolidación del cine mexicano como industria. Los esfuerzos artesanales por alcanzar un
medio de expresión se corresponden con los roces
del crecimiento de un país en expansión. Un país
lleno de contradicciones que Fernando de Fuentes
retrató con maestría. Desde El compadre Mendoza
hasta La familia Dressel, los nuevos perfiles del
mexicano se reflejan con agudeza y sin conmiseración. A la vez, Arcady Boytler en el laboratorio
emocional de La mujer del puerto después de
haber dirigido la primera película de charros, y el
esfuerzo de un cine indigenista en la Secretaría de
Educación Pública, otorgan el toque distinto a una
imagen fotográfica que empieza a acentuar
características muy singulares. El mexicano descubre su rostro en el cine. El nuevo Presidente de
México confirma esa identidad y la lleva a grandeza moral en 1938.
Los tiempos no son fáciles, pero el entusiasmo
por hacer cine supera las dificultades. En 1936 la
crisis invade el medio, pero un nuevo género, la
comedia ranchera, lo revitaliza. El éxito de Allá en
el rancho grande es enorme en términos mercantiles, pero amenazador en perspectiva. El patrón y
la hacienda porfiristas vuelven por sus fueros, pero
ahora idealizados.

Terminada la guerra se inician los problemas.
La industria se encierra e impide la llegada de
nuevos directores. Los líos sindicales se agudizan al
enfrentarse actores y técnicos por el control de la
producción fílmica. El nuevo régimen reparte los
territorios de filmación y reafirma su dominio de la
industria cinematográfica, mientras México entra
de lleno en lo que se denomina el milagro econó-

44

mico. El desarrollo cambia el viejo perfil agrícola
de la nación y lo orienta hacia lo urbano. Surgen el
cine costumbrista del arrabal y el cine de cabaret.
La ciudad, la ciudad de México, impone su fisonomía y su problemática al ocio de la nación entera.
La edad de oro continúa, sólo que ahora la calidad
se deja para el final.
El tiempo comercial entra de lleno en la década de los cincuenta. La explotación cinematográfica olvida el aliento anterior y se centra de manera predominante en un cine de géneros dirigido
hacía un estricto consumo popular. Mientras en
Europa y el mundo aparece el cine de autor en
México debutan los enmáscarados y los luchadores.
No obstante Buñuel da comienzo en estos años a
una carrera muy personal con los mismos técnicos
y con los mismos actores. En 1955 la televisión se
convierte en una amenaza para el empobrecido
cine nacional. Los desnudos, las superproducciones
en color y la pantalla ancha le dan la pelea dando
paso a la primera gran crisis del cine mexicano. El
número de películas y las utilidades descienden .
La mediocridad se apodero de la otrora creativa industria. La fórmula del "churro", la película
barata hecha al vapor para exhibirse de inmediato,
se convierte en el recurso más utilizado por los productores que exprimen a la gallina de los huevos
de oro paro seguir enriqueciéndose con el apoyo
y la benevolencia de un estado en pleno periodo
expansionista. Sólo quedan como producción normal las películas de episodios, el recién nacido
periodo ·western" mexicano y los filmes de horror.
Para salvar al cine nacional el estado toma en sus
manos en 1960 el control de la exhibición. Desde
1940, a pesar del auge de la edad de oro, en calidad y cantidad, el cine nacional ocupaba únicamente el 20% del tiempo en pantalla.

El estancamiento
Frente a la crisis, un nuevo cine. La década de los
sesenta, si bien marca el hundimiento total del cine
mexicano industrial, anuncio ya un nuevo cine. Un
nuevo cine que inspirado en las lecciones de la
nueva ola francesa inicia sus operaciones sobre el
p9pel y el cine-club. Operaciones generadoras de
un actitud crítica distinta hacia el fenómeno cinematográfico, formadoras de maestros y estudiosos
del cine a través de las páginas impresas y de las
exhibiciones fuera de los circuitos comerciales; e
impulsoras de una serie de vocaciones autorales
por medio de las escuelas cinematográficas y de
la producción independiente.
La actividad en los estudios casi se paraliza. La

situación es tan grave que los sindicatos, para conservar las fuentes de trabajo, tienen que promover
la realización de películas. Ya existía a fines de los
sesenta un modesto cine independiente, pero éste
se afirma de manera sustancial al lanzarse los
primeros concursos de cine experimental. Aunque
Alcoriza ya ha debutado, es en estos encuentros
donde surgen las figuras del cine mexicano
moderno. Al ambiente de alternativa generado por
el grupo "Nuevo cine·, por el CUEC y por los cineastas fuera de la industria, en formatos normales
y reducidos, se le suma la aparición de los festivales
fílmicos a raíz de la Reseña de Acapulco para
mostrar a los aficionados y cinéfilos el cine internacional de prestigio.
A pesar del estancamiento el número de películas independientes sobrepasa en esta década,
en términos proporcionales y de calidad, lo que
queda del ya extinto cine mexicano oficial. Aún así,
los productores privados financiados por el Estado
intentan recuperar con algunas películas prestigiosas el espacio perdido. Llega 1968, parteaguas
en la historia de México. La realidad, alejada de la
temática del cine mexicano desde 1940, irrumpe
en los escenarios.

Avance y retroceso
Si bien el gobierno mexicano había estado siempre
en estrecho contacto con la industria cinematográfica a través de influencias d irectas e indirectas,
. es en la década de los setenta cuando esta
relación llega a extremos inusitados. Por un lado,
en la primera parte del periodo, el cine es apoyado
hasta alcanzar uno de sus mejores momentos de
su historia; por otro, en la segunda mitad, es condenado al exterminio. Para colmo, los autores de tales
maniobras eran hermanos del presidente en turno,
y hermanos con peso.
El primer funcionario, ejecutivo ya de la industria fílmica, aprovechó las estructuras establecidas
para darle a la realización de películas un desarrollo
sin precedentes en número de los títulos producidos
y calidad de los mismos. A pesar de que los mecanismos seguían siendo iguales, estos se manejaron
de tal modo que en pocos años el cine mexicano
gozó de un periodo de renovación extraordinario.
Las figuras más importantes del cine joven y del cine
independiente fueron auspiciados por empresas
protegidas por el estado en proyectos que aspiraban a la excelencia.
Por si esto fuera poco, y sin dejar que desapareciera del todo la producción privada, cada
película filmada recibía un trato diferencial en

45

�el Estado, por esos
fechas, su antiguo
poder propagandístico, y la televisión, con su inmediatez satelitor.
se convierte en el
vehículo ideal para mediar con los
familias mexicanos en el entorno
de su hogar. Curiosamente el monopolio rector de la
televisión mexicano ingreso en 1978
en el negocio cine moto gráfico
poro llevar a cabo
uno serie de films
deleznables aunque exitosos.
Si no fuera
por los logros del
cine universitario y
del cine no industrial que no dejan
de filmar, exhibiendo su material
en circuitos marginales, y de films
que se salvaron
del sabotaje oficial, lo década de los setenta finalizaría en desastre,
igual que el país cuando se revelo dos años más
tarde la artificialidad de un último y relampagueante boom petrolero.

promoción y difusión, herramientas casi desconocidas después del
final de la edad
de oro. Las semanas de estrenos
del nuevo cine
mexicano proyecta ron las nuevas
películas no sólo a
nivel nacional sino
también en otras
nociones. En verdad, parecía haber nacido el nuevo cine mexicano
y el cine mexicano de autor. La sintonía entre películas y publico se
acentuó aun más
gracias a una
elecc1on de te mas y personaJes
que se ubicaban
de manera perfecta en el entorno de lo clase
media que disfrutaba, en ese entonces. de uno de
los ultimes momentos del desarrollo economice.
En 1975 se fundan nuevas empresas cinemotograficas atentos o la torea de concretar un cine
de calidad. abierto, ahora s1, a la problemot1ca social. En ese mismo año el presidente decreto la
expulsion de los productores privados y les niega
los creditos oficiales. El Estado se quedo como único
productor de películas. En 1976. poco antes de terminar su mandato. y en medio de un clima de incertidumbre política desusada, ocurre la primera devoluocion en más de veinte años de progreso material. El milagro del crecimiento parece llegar a su
fin. Seña del deterioro es lo aparición de un subgénero intimo y degradante: las películas de ficheros.
Por el contrario el segundo funcionario desmantela, poso a poso, codo una de las instancias
anteriores y pone toda lo carne en el asador urdiendo una serie de películas dirigidos por famosos
realizadores internacionales que terminan en fracasos estrepitosos. Para colmo, y como recuerdo
simbólico de su mandato, se incendia, por exclusivo
descuido personal, lo Cineteco Nocional armada
en el sexenio anterior. Además, el cine pierde poro

La aldea global
En 198 l Hollywood vuelve o dominar el mundo. Tras
la crisis de lo década de los sesenta, exploto otra
edad de oro con la nueva generación de autoresproductores norteamericanos. Yo para esa época
se ha dejado de ir al cine por el cine, se va al cine
a ver una película especial, muy especial. Y esa
película es el Blockbuster, rellena de efectos
especiales, del cual se sobe desde antes de producirse gracias a la prensa especializada y a los
videoclips. Las grandes salas de cine empiezan a
desaparecer y son sustituidas por multi-cinemas. No
obstante, ya no es necesario ir al cine para gozar
las películas del año. El video las lleva a casa. Y si
no existen todavía en video está el cable y los satélites. La aldea soñada por McLuhan se convierte

46

la calidad cinematográfica que pese a las restricciones económicas actuales continúa su tarea de
ayuda a los cineastas con talento. El auge de este
nuevo cine motivó que México regresara, después
de muchos años de ausencia, a ser invitado a los
festivales cinematográficos más respetados del
mundo.
La crisis, ahora permanente en la década de
los noventa, ha causado estragos en ese nuevo ritmo de trabajo. Las privatizaciones del último presidente también, al dejar al cine mexicano sin salas
de exhibición en abierta competencia contra el
único cine que desde los ochenta ocupa las pantallas mexicanas: el cine norteamericano. ¡Qué paradoja! -refirió Alberto Bojórquez en la ceremonia
del Ariel-, cuando por primera vez se exhibió cine
en México fue extranjero y ahora, un siglo más tarde,
las salas están invadidas con material de otras naciones, especialmente de Estados Unidos. ¿Cómo
sobrevivirá el cine mexicano ahora con menos películas filmadas cada año y con menos lugares para
proyectarlo?
La lección viene de los treinta. Cuando los temas son genuinos y verdaderos, hay interés. El interés llegó en este caso del tres veces nuevo cine mexicano, primero del exterior, y poco a poco las películas se han ido filtrando en los rígidos circuitos de
programación de los multicinemas, y en el público.
Todavía los festivales se presentan ante auditorios
semivacíos, pero con algo de ruido para cada film
antes del estreno, el público debe por lo menos asomarse. Aunque muchos deciden esperar, con gran
.desesperación de los realizadores, para verlas
después en video. La tarea se ve más difícil si se recuerda que la tendencia del entretenimiento mundial se dirige en este final del milenio hacia las minisalas de recreación doméstica con los enlaces de
TV digital pagada ofreciendo las películas de las
salas comerciales antes de que se estrenen. Eso sin
contar la cantidad de películas viejas y casi nuevas
que se proyectan por la televisión convencional sujetas a lo que se conoce como la democracia del
control remoto.
El cine regresa a sus orígenes. De la sala pequeña al espectáculo público de la Edad de Oro
para volver a la sala pequeña. Treinta y tres espectadores disfrutaron de la primera función de cine
aquel frío sábado de 1895. Hoy las nuevas salas de
videocine en la ciudad de México tienen menos
de cincuenta butacas. Han pasado cien años del
cine en México.

en realidad, pero como aldea norteamericana.
Una fórmula gubernamental de austeridad y
neoliberalismo llega al poder en México ya entrada
lo década de los ochenta. La austeridad se aplica
hasta 1988, y el neoliberalismo contamina hasta
1994. El cine mexicano, poquitero y provinciano, se
sumerge en una crisis, ahora sí, sin salida. Los films
de los productores privados, si es que se hacen en
film y no en video, se reporten entre comedias seudoeróticas y películas de narcotraficantes y cobritowesterns. El cine mexicano comercial reduce su
merc.a do conforme aumenta la alfabetidad de sus
contados públicos potenciales. Los cines propiedad
del gobierno se abandonan al quedar obsoletos
ante las nuevas tecnologías de proyección y sonido.
En ese contexto surge en 1983 IMCINE, un organismo
oficial que con una fórmula de coproducción se
da a la tarea de auspiciar un nuevo -ahora dos
veces- cine mexicano de calidad. Los resultados
son sorprendentes. El cine mexicano de aliento
renace casi de las cenizas.
Los resultados están a la visto del lector. Aunque
el mecanismo tardó varios años en despegar de
manera apropiado al aglutinar en su seno todas
las tareas asociadas a la producción de films,
incluyendo no sólo su promoción y difusión sino también la formación de cineastas, IMCINE logró cambiar el panorama cinematográfico mexicano en
menos de dos sexenio$, El trabajo oficial, no exento
de burocracia y politiquerías, disparó también la
formación de compañías privadas y consorcios
cooperativos dando salida, de manera a veces demasiado irregular, y con grandes sacrificios individuales por parte de los cineastas, a una imagen
distinta en la pantalla, una imagen que ya nada
tenía que ver con el cine comercial prostituido y
decadente de las últimas décadas. Incluso tal cambio provocó de alguna manera que las mismas
compañías comerciales tuvieran que reorientar sus
programas de trabajo.
En 1986 se celebró el 111 Concurso de Cine Experimental. Al igual que en la década de los sesenta
los nombres surgidos del festival se convirtieron en
figuras clave de lo que se llamó, ya con ironía, el
nuevo, nuevo, nuevo, cine mexicano. La Universidad de Guadalajara se dio a la tarea de organizar
una muestra anual en donde se exhibe lo más
relevante del cine mexicano producido el año anterior. El festival pasó de ser un encuentro marginal
a convertirse en un evento de primera línea internacional, al cual asisten promotores y críticos de otros
países interesados en difundir y promover el nuevo
cine nacional. Una película, Rojo amanecer, de
producción independiente, logró abrir el cerco de
censura que existía sobre temas sensibles para el
Estado. En 1988 se creó un fondo de fomento para

47

�lidad importante, o el cumpleaños del gobernador,
eran también festejados con las "músicas· militares.
Esto, sin detallar el hecho de que los fines del siglo
pasado y principios del actual fueron la "época de
oro· de las "serenatas" de las bandas militares en
las plazas públicas de Monterrey. En esta época
las serenatas fueron muy comunes y concurridas
pues en ocasiones se ofrecían durante toda la semana. En ellas las bandas tocaban lo mejor de sus
repertorios mientras el público escuchaba e interactuaba alrededor de las plazas.
Para estos años ya había en Monterrey una
actividad artística y musical asociada al teatro y la
zarzuela. 2 Durantetoda la segunda mitad del siglo
pasado el teatro El Progreso (1857-1896) concentró
la vida artística de Monterrey, en la que la música
se expresó en conciertos o como complemento del
teatro. Las orquestas, sin embargo, acompañaban
a las compañías en sus giras, y los músicos locales
sólo eran contratados en ocasiones para reforzar
los ensambles.
Por otro lado, las orquestas de Monterrey de
fines del siglo pasado y principios del actual no eran
ensambles grandes para concierto. Estos eran, por
lo general, dados por las bandas militares. Aun en
ocasiones tan relevantes, como en el caso del baile
hecho con motivo de la visita a Monterrey por el
presidente Porfirio Díaz en 1898, uno de los más
lujosos realizados en la ciudad del fin del siglo pasado, no hubo orquesta que festejara el acontecimiento; la parte musical fue presentada por una
·estudiantina" de señoritas. En la ocasión, la recepción musical al Presidente fue dada por una
banda militar. 3
La incidencia que el ejército tuvo sobre la
sensibilidad musical popular la realizó a través de
las bandas pertenecientes a los diversos batallones
Y regimientos en los municipios del Estado. Entonces
se contrataban maestros músicos para que reclutaran, como soldados, a los jóvenes que desearan
aprender o tocar algún instrumento. Estos muchachos se contrataban por espacio de uno o varios

Bandas militares y música
en Nuevo León
Durante el periodo del gobierno de don Santiago
Vidaurri (1855-1864) la vida política regional se
enmarcó en el proceso de la configuración del Estado nacional moderno. En este proceso las guerras
civiles Y la importancia del ejército fueron un efecto
de la dificultad de imponer o, en su caso, resistir un
orden global que subordinara los intereses regionales: ... "el poder militar, en estas décadas, resultaba un componente vertebral de la hegemonía
política regional" ... 1
La importancia dada a los ejércitos se vio expresada en·1a re1evancia que adquirieron las bandas militares en las décadas subsiguientes. Para fines
del siglo pasado y principios del actual, la banda
militar, con sus peculiares secciones de alientos,
metales y percusiones, era el modelo de ensamble
para concierto en el noreste de México. Las bandas
militares no sólo servían a elevar la moral y sentimientos patrióticos de los ejércitos, pues no había
acontecimiento oficial o particular de im~,ortancia
que no fuese solemnizado por ensambles de este
tipo. En Monterrey, las fiestas oficiales de rigor de
los días 2 de abril, 5 de mayo, 15 y 16 de septiembre,
Y otros, siempre eran acompañados, por disposición
del Ayuntamiento y el jefe de la zona militar, por las
músicas militares en la ciudad. Otros actos, como
los realizados durante la visita de alguna persona-

48

años durante los cuales se comprometían o estudiar
música y a tocar donde y cuando lo dispusieran las
autoridades militares.
Desde mediados del siglo pasado hubo numerosas bandas militares en Nuevo León. En el Archivo General del Estado tenemos constancias de
que, cuando menos, desde 1850 las cuestiones relacionadas con las bandas en los municipios se dirimían y gestionaban a través del gobernador del
Estado. Durante la segunda mitad del siglo pasado
hubo bandas en Pesquería Grande, en Monterrey,
en Villa de García, en Cadereyta, en villa de Santiago, en Cerralvo. 4 Y debieron existir otras bandas
que no incluyeron papelería en las oficinas del gobierno estc;ital, o que simplemente se perdió.
Las bandas municipales funcionaban como
partes del ejército. Los reclutas de las bandas eran
con frecuencia.jóvenes con algún interés musical.
Por su parte, los maestros debían cumplir con enseñarles desde los rudimentos de la música hasta
cuestiones mayores de técnica y teoría. Los mentores debieron entrenar o las bandas; pero debían
entrenar también a las cornetas para la artillería y
a los clarines para la caballería, además de responsabilizarse del entrenamiento en tambor.5
En ocasiones, aun menores de edad, los estudiantes requerían de la aprobación de sus padres
paro celebrar el contrato con "los empresarios· de
las bandas. Eventualmente los jóvenes desertaban.
Pero también hubo casos en que alcanzaron puestos relevante en las bandas municipales y de la
capital del estado. Tal es el caso de Rosendo y Pomposo Caballero, jóvenes contratados con la banda
de la Villa de Cerralvo en 1898, con la aprobación
de sus padres, por espacio de tres años. 6 Estos
jóvenes serían, al pasar de los años, director y
subdirector, respectivamente, de la primera Banda
del Estado, formada en 1919. Rosendo Caballero
sería, asimismo, el primer secretario general de la
Unión de Filarmónicos de Monterrey, fundada en
1923; Pomposo sería también parte del movimiento
jazzístico de Monterrey en los años 20.
Para fines del siglo pasado y las primeras
décadas de éste, en varias cabeceras municipales
de Nuevo León se expresó el ideal de tener una
banda municipal propia. Por ejemplo, en junio de
1898 se anuncia que en Lampazos varios particulares reunieron 691 pesos para la compra de instrumentos de la banda que recientemente se había
formado en la localidad. 7 En el mismo año se
Informa que entre varios vecinos de la villa de Cerralvo cooperaron con cantidades que van de 1
hasta 50 pesos, reuniendo 444.5 pesos para la
adquisición de los instrumentos necesarios para
formar una banda de música.8
Entre la juventud nuevoleonesa tc.,Tibién se

expresaba el gusto por el estilo musical de las
bandas. El 22 de octubre de 1905 dio su primera
audición la Banda Infantil de la villa de Salinas Victoria.9
Hacia el fin del siglo pasado y principios del
presente, en todo el Estado había músicos capaces
y con experiencia. Esta circunstancia fue aprovechada por las autoridades militares para reclutar
personal para sus bandas. Pero debe agregarse,
también, que esta circunstancia, herencia de las
prácticas musicales del siglo pasado, sería parte
fundamental de la nueva escena musical de este
siglo en el que las orquestas de jazz de los años
veinte, las grandes bandas y orquestas para bailes
de los treinta y cuarenta, el surgimiento de los primeros ensayos de orquestas sinfónicas de los años
veinte, treinta y cuarenta, exigió y ofreció sitio a
aquellos músicos que tuviesen una preparación en
instrumentos propios de banda militar.

Notas
1. Cerrutti, Mario. Economía de guerra y poder regional

ene/siglo XIX. A.G.E.N.L., Monterrey, 1983, p. 27.

2. Saldaña, J.P: Estampas antiguas de Monterrey.
Monterrey, 1981, pp 159-162

3. Pérez Maldonado, Carlos. El Casino de Monterrey.
Bosquejo histórico de la sociedad regiomontno. C.P.D.
Monterrey, 1950, pp 61-65.
4. A.G.E.N.L. Expediente: Banda del Estado, 1841-1942.
5. A.G.E.N.L. /bid. 20 de abril de 1852.
6. A.G.E.N.L. /bid. 24 de febrero de 1900.
7. "Instrumental para una banda de música: La Voz de

Nuevo León. Sábado 4 de Junio de 1898. Núm. 468, p.

3.
8. "Instrumental para una banda de música: Lo Voz de

Nuevo León. Sábado 23 de Julio de 1898. Núm. 475, p.

3.
9. Lo Voz de Nuevo León. Octubre 28 de 1905. Núm. 899.

49

�muy brillante pues ha formado a varias generaciones de excelentes actores. En los últimos años
reemprendló, con suma dignidad, su oficio de dramaturgo.
En su magnífico ensayo sobre lbargüengoitia
-Los pasos de Jorge-, Vicente Leñero apunta que
el conflicto entre Salvador Novo y Rodolfo Usigli
provocó una escisión en las tendencias de la producción dramática. Los nuevos valores de la dramaturgia nocional, Emilio Carballido y Sergio Magaña, se acogieron a lo generosidad de Novo. Uslgli
renegó entonces de sus antiguos alumnos y únicamente salvó a Luisa Josefina.
Con su obra Rosalba y los llaveros, Emilio Carballido elaboró un admirable retrato de la vida en
provincia y recreó su atmósfera atestada de prejuicios. Magaña construyó o su vez una auténtica
radiografía de las clases populares de su tiempo
con Los signos del zodiaco. Ambas obras se
convirtieron en un paradigma, lo cual, inevitablemente, produjo numerosos textos epigonales.
Ante el éxito obtenido, ellos mismos se dedicaron a
repetir lo fórmula. Con el paso del tiempo la falto
de textos capaces de cambiar el orden establecido
provocó que esta fórmula derivara en el teatro de
retrato que tanto daño ha causado o nuestra dramaturgia. Aun ahora, ·01 vendaval de la Nueva Dramaturgia" no ha logrado extirpar esta influencia.
Quienes se formaron fuera de estas influencias
Y emprendieron una búsqueda distinta no alcanzaron resultados fructíferos, pese a la calidad y buen
nivel de sus obras. Y si obtuvieron el éxito, éste fue
momentáneo.

Brevísimo repaso de la
nueva dramaturgia
Antecedentes: Rodolfo Usigli y la generación de los años cincuenta
Con todo y haber renovado el teatro mexicano,
Rodolfo Usigli paralizó por largo tiempo el desarrollo
de la dramaturgia nacional. Su preceptiva dramática era sumamente estricta y cualquier desvío de
las reglas de la poética aristotélica significaba para
él una deficiencia. Sus alumnos más fieles -Luisa
Josefina Hernández y Jorge lbargüengoitia-tomaron, pese a. las restricciones del maestro, su propio
camino.
El autor guanajuatense corrió con muy poca
suerte, pues sus obras quedaron registradas en el
teatro de su tiempo -inmerecidamente- como
textos fallidos. Por su parte, Luisa Josefina, en un
curso que dio en Monterrey en mayo del año pasado, declaró: · Fuera de la corrección de algunas
frases, puntos y comas en nuestras obras, Usigli no
nos enseñó a escribir. Aprendimos más de él como
persona que como maestro·.
Héctor Mendoza, uno más de los alumnos
sobresalientes de Usigli, alcanzó un rotundo éxito
con Las cosas simples. Poco después se desentendió de la escritura para dedicarse a la dirección
y a la docencia. Su labor en este campo ha sido

El teatro de vanguardia
El teatro de vanguardia comienza a tomar fuerza
a principios de los años sesenta con la nueva
generación de actores surgidos del CUT y de la escuela de Bellas Artes. En este contexto y sirviéndose
de paisajes mexicanos, Elena Garro revolucionó

50

es un hecho digno de admiración. Su gran vitalidad
lo ha mantenido durante más de 40 años en continua actividad. Sus obras son continuamente representadas no sólo en México, sino en América Latina
e incluso en Europa. Con más de 70 títulos teatrales
en su haber, ha incursionado en el cine como guionista y su oficio se extiende a la novela, el cuento Y
la literatura infantil. Durante los últimos años su teatro
ha abandonado las viejas fórmulas y ha producido
textos de experimentación: Orinoco, y más
recientemente Escrito en el cuerpo de la noche.
Otro ejemplo en este sentido es Antonio González
Caballero, quien obtuviera un enorme éxito en los
años cincuenta y sesenta con sus obras El medio
pelo, Una pura y dos con sal y Señoritas a disgusto.
Estas, que no han resistido el transcurso del tiempo,
se oponen a la frescura y evidente tono innovador
de sus últimos títulos: Viaje al centro del ombligo y
Las devoradoras de un ardiente helado.
Hugo Argüelles irrumpió en la dramaturgia
nocional con uno visión socarrona y desenfadada
e imprimió, con influencias muy bien asimilados, la
estética del humor negro a un solemne teatro
mexicano. La zoofilia, una de las grandes obsesiones
de Argüelles, es otra de sus contribuciones y se
encuentra presente en 19 mayoría de sus títulos.
Independientemente de su gran habilidad como
maestro de composición dramático, nuestro dramaturgo ha renunciado a nuevas búsquedas y lo
repetición de uno bien probado fórmula ha hecho
de su obro un interminable acto de autocomplacencia. Sin embargo, sus aportaciones a la dramaturgia mexicana son un hecho consumado.
Luisa Josefino Hernández, que ya no es una
entusiasta de los talleres, tuvo a su cuidado desde
su cátedra en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UNAM, o jóvenes que vinieron a integrarse al paisaje
de nuestro dramaturgia. Con excepción de sus
textos breves representados en su mayoría por
estudiantes, las obras importantes de Luisa Josefina
no han tenido el número de representaciones que
merecen. Y es precisamente porque resultan más
complejas; son más difíciles de montar que las de
Carbollido y con títulos menos tentadores que las
de Argüelles. Devota admiradora de O' Neill, ha
experimentado con los géneros y acude con menor
frecuencia al arquetipo. Ha abordado la tragedia
como pocos autores nacionales. Los huéspedes
reales es una impecable muestra de su conocimiento del género.
La generación intermedia surgió en su mayoría
de los talleres de estos maestros. Comprende un
reducido número de autores entre los que se pueden citar, sin dejar de incurrir en omisiones, a Juan
Tovor, Vicente Leñero, Norma Román Calvo, Óscar

nuestra dramaturgia, pero el carácter innovador de
sus textos, aunado a la complejidad de su realización escénica, la colocaron fuera de las preferencias de los directores. Héctor Mendoza y Alejandro Jodorowski fueron la gran excepción, quienes realizaron montajes de las obras de Garro recreando con acierto el profundo sentido poético
de sus atmósferas.
La ausencia del · estallido" en los textos de
Elena Garro (fue el mismo problema de lbargüengoitia) dio como resultado que la crítica y los
mismos dramaturgos clasificaran su teatro como
·narrativo· . Nada más. erróneo. Cercanos ambos
autores a la visión de Chéjov, quien abordaba el
conflicto a nivel interno hasta derivar en la transformación aparentemente imperceptible de sus
personajes, Garro e lbargüengoitia han debido
esperar a que los años confirmaran el justo valor
de sus textos.
Maruxa Vilalta, Héctor Azar, Carlos Solórzano,
entre otros , se inscriben también en el movimiento
vanguardista . El gran peso de dramaturgos
europeos como Beckett, Camus, lonesco, etc., dejó
de lado las propuestas de los autores teatrales
mexicanos, quienes se dedica ron a reproducir
modelos que, pese a sus aciertos, no recibieron la
aprobac ión total de público y crítica. Muchas de
estas obras lucen hoy totalmente envejecidas.
El teatro de retrato, hay que decirlo, salió
indemne de esta ráfaga vanguardista: los c onflictos
de la clase media ambientados rigurosamente en
salas, cocinas, vecindades y patios de orc os siguieron reinando con toda su impunidad en la escena
nac ional.

Los maestros
Emilio Carballido, Luisa Josefina Hernández Y Hugo
Argüelles se convirtieron en los maestros y tutores
de las nuevas generaciones de dramaturgos mexicanos. El valor y la trascendencia de su torea son
indiscutibles, ya que aporte de la creación de su
propia obra, se han dedicado a transmitir sus experiencias y conocimientos a los numerosos alumnos
que han posado por sus talleres. Desafortunadamente, las preferencias estéticas de cada uno de
ellos también fueron incubadas en sus alumnos. Esto
provocó, para complacencia de los citados maestros y desgracia de la dramaturgia nacional, la aparición de incontables textos epigonales que prácticamente viciaron y, peor aún, paralizaron las posibilidades de experimentación y crecimiento de la
producción dramática.
El caso de Emilio Carballido en nuestro teatro

51

�Villegas, Carlos Olmos, Wilebaldo López, Tomás
Espinosa, Hugo Hiriart, Jesús González Dávila. La labor de algunos de ellos impulsaría más tarde el
fenómeno conocido como Nueva Dramaturgia.

La Nueva Dramaturgia
Así se ha dado en llamar a la producción dramática
en México a partir de los ochenta. El fenómeno
incluye las diferentes generaciones de autores que
han aparecido desde esas fechas hasta llegar a
los dramaturgos más jóvenes. Este grupo, relativamente numeroso en comparación con los que le
anteceden, además de escribir con regularidad ha
llevado sus textos a escena con inusitada frecuencia.
La nueva dramaturgia consiste no en la aparición de nuevos temas, sino en la renovación de
los antiguos. Se recrean en el texto los nuevos conflictos que vive la sociedad mexicana actual y son
la crudeza y el exacerbado realismo con que se
abordan, lo que define el perfil de dicha dramaturgia. Por supuesto que en este panorama de
truculento realismo no tiene cabida el teatro poético por la equivocada idea de inmovilidad que se
tiene de la poesía transformada en palabra dramática.
Es preciso consignar que además de la ya citada labor de los maestros de la generación intermedia, son dos los dramaturgos cuyos talleres han
formado a muchos de los nuevos autores de la
nueva dramaturgia: Vicente Leñero y Jesús
González Dávila.
Los inicios de Leñero en la literatura se remontan al cuento y la novela, alternados ambos con el
ejercicio del periodismo. Por considerarlo más vivo
y arriesgado Leñero incursiona en el teatro. Su
carrera en este género le ha acarreado grandes
logros pero también sonados fracasos. Y estos resultados nacen de su convicción por experimentar y
buscar nuevos caminos en la dramaturgia. No ha
querido repetir las fórmulas que tanta forna darían
a sus maestros.
En González Dávila la sordidez de la vida
cotidiana y las situaciones límite a las que se enfrentan sus personajes constituyen el leitmotiv de
su producción dramática. De hecho, este rasgo ha
sido una de las constantes que, inevitablemente,
ha hecho suya la nueva dramaturgia.
Una de las principales características de la
estética de esta producción es el culto al lenguaje
coloquial, a cuyo servicio se encuentra el diálogo.
Las palabras altisonantes saturan los textos, recurso
efectista que busca hacer reaccionar al público.

Evidentemente este recurso posee un valor propio;
sin embargo, su peor defecto es que los personajes
"dicen· cosas horribles pero no las "hacen". A fin
de cuentas, este carácter discursivo evita que los
textos se separen del teatro verbal que los precede.
Este movimiento ha constituido un gran paso
en el desarrollo de la anquilosada dramaturgia
mexicana -sin contar brillantes excepciones-,
pero su estética adolece de deficiencias que
deben consignarse. En primer lugar, existen pocas
innovaciones en cuestión de estructura y muy a menudo los textos se ajustan a las exigencias de la
unidad aristotélica. Los espacios son unívocos y sólo
se les maquilla pues ahora se recurre a casas abandonadas, el típico departamento sucio y sórdido,
habitaciones oscuras y descuidadas, mobiliario
desportillado y envejecido; todo lo cual, merced a
su obviedad, termina por restar valor al discurso.
Los tres actos reglamentarios han sido reducidos a dos o se sustituyen por cuadros o escenas.
Los apagones para desplazar el tiempo y la acción
son intermitentes y resultan un verdadero fastidio
para el espectador al momento de la representación escénica.

planteó diferentes alternativas estéticas en sus
obras. Poseía además una de las características del
nuevo dramaturgo que no sólo se entrega al trabajo
literario sino que participa activamente en el
fenómeno teatral por medio de la dirección, la actuación o cualquiera de las distintas disciplinas que
integran el teatro.
Durante largo tiempo México padeció una crisis de producción de textos dramáticos. Actualmente abundan los dramaturgos pero escasean los
montajes. La falta de propuestas interesantes se
suma a la pobreza creativa y la falta de imaginación de la nueva generación de directores. Independientemente de causas más profundas de este
fenómeno; la crisis política que atraviesa el país se
ha extendido a todas las esferas de la vida nacional
y el paisaje no hace más que acomodarse a esta
realidad.
En un foro que abordaba el problema de la
escasez de montajes experimentales y que se
realizó en fecha reciente, Luis Mario Moneada, uno
de los dramaturgos más jóvenes de México, expresó

la necesidad de enriquecer visualmente el teatro
con las posibilidades que ofrecen el cine y los multimedia. Con todo, habría que ir más allá y analizar
las causas de la crisis creativa que atraviesa nuestro
teatro y que en Nuevo León, especialmente, ya ha
tocado fondo.
La nueva dramaturgia reúne, como se mencionó con anterioridad, a distintas generaciones de
autores teatrales que aparecieron en el panorama
nacional a partir de la década de los ochenta. A
continuación se consigna, por orden de aparición
y con las inevitables omisiones, a quienes han
formado parte de este movimiento: Alejandro
Licona, Óscar Liera, Víctor Hugo Rascón Banda,
Gerardo Velázquez, Teresa Valenzuela, Reynaldo
Carballido, Tomás Urtusástegui, Guillermo Alanís,
Sabina Berman, Arturo Castillo Alva, Esthela Leñero,
Antonio Serrano. Hugo Salcedo, Gabriel Bárcenas.
María Elena Aura, Jaime Chabaud, Luis Mario
Moneada, Gonzálo Valdés Medellín, Hernán
Galindo, Alberto Castillo, Ángel Norzagaray, Enrique
Mijares y un largo etcétera.

Existe un "miedo al vacío" en la obra de estructura abierta. La estructura cerrada asegura la solidez del espacio y el tiempo escénicos, el aquí y el
ahora de los personajes. En todo caso, la estructura
cerrada qu'3 debiera corresponder a la propuesta
del texto, se convierte en una mera convención.
El dramaturgo prefiere la seguridad de la estructura cerrada y rechaza las infinitas posibilidades
de la estructura abierta, pues cualquier error en la
alternancia de tiempo y espacio pondría de manifiesto su incapacidad para jugar con ellos y la pobreza de sus recursos escénicos en la resolución de
escenas que presenten alguna dificultad .
Otra de las graves limitantes que la nueva
dfamaturgia ha heredado de sus maestros es la
obsesión por los géneros. La aplicación estricta de
éstos reduce las posibilidades de experimentación
y pone un ·corsé" al tono del texto, sus situaciones
y personajes en obvio detrimento de la totalidad
de la obra.
Por otra parte, los montajes que buscan atenuar el peso del teatro verbal con la finalidad de
aplicar los nuevos cánones estéticos de un teatro
más visual, marcan el definitivo divorcio entre texto
y representación, ya que, en todo caso, tendría que
ser el texto el que propusiera la experimentación.
Pese a todos estos inconvenientes, en la nueva
dramaturgia se han dado significativos avances.
Óscar Liera, desaparecido prematuramente, fue
uno de los primeros en impulsar este movimiento.
Introdujo diversas innovaciones en estructura y

52

53

�spacio
virtual
tiene, al igual que muchos otros programas oficiales,
uno dosis considerable de buenos intenciones. Pero
yo sobemos de qué está empedrado el camino al
sitio donde uno debe lasciate ogni speranza, y dado que de ésto todavía queda uno poco, posemos
al análisis del PDI.
Indiscutiblemente, su análisis introductorio es
correcto: lo informático, hija de lo convergencia
tecnológico entre los disciplinas computacionales
Y los telecomunicaciones, tiene un carácter estratégico para cualquier país que quiero tener un futuro. El PDI establece esto importancia equiparando
lo informático con lo imprenta y lo revolución industrial, desarrollos tecnológicos de importancia
histórica innegable. Rezo el texto: • Así como lo
imprenta amplió los capacidades de comunicación de ideas, y la revolución industrial amplió
los capacidades motrices del ser humano, ahora
lo informático recoge ambos efectos y los multiplico
en formo dramático·.

Burocracia e informática
Cuando repetimos que un camello es un corcel de
correros diseñado por un comité, ofendemos al
camello, cuyos jorobas son uno excelente solución
evolutivo o los extremosos condiciones del desierto,
pero también expresamos uno ancestral -y seguramente justificado- desconfianza hacia los comités como generadores de esquemas. Huelgo decir
que lo desconfianza en cuestión crece de manero
radical cuando el o los comités implicados forman
porte de uno burocracia, y si se troto de uno burocracia gubernamental, lo desconfianza se mudo
en escepticismo. El último poso, consistente en
transformar el escepticismo en franco incredulidad,
se produc.e cuando el producto de lo burocracia
gubernamental es oigo que se asocie o los palabras
·pion·, ·programo· o "desarrollo".
Así los cosos, no es de extrañarse que lo aparición de un documento llamado "Programo de Desarrollo Informático·, asociado o un esquema sin
dudo más abarcador llamado "Pion Nocional de
Desarrollo 1995-2000· fuero recibido por el autor de
estos líneos con apenas uno cierto dosis de curiosidad morboso: quería saber qué clase de programo ero capaz de generar nuestro inefable burocracia mexicano. Los siguientes son algunos de mis
conclusiones y reflexiones en relación o este documento Y o lo que en él se propone, y por supuesto
me encantaría discutirlas vía correo electrónico (mi
dirección es hsalazar@intercable.net).
El Programa de Desarrollo Informático (PDI)

Uno supondría, ante una introducción así de
contundente, que se definiría una estructuro programático y de acción acorde o los dimensiones
que se le declaran a la informática, pero el resto
del documento francamente no está a la altura del
preámbulo. Seguramente se debe, al menos en
porte, a que el PDI fue preparado por una burocracia gubernamental, misma que nos declaro un
puro sangre y nos ofrece un camello. Es cosa sabido
que los burocracias generan más burocracias, y
que ocultan su inacción detrás de un muro de
papel, debajo de un techo de programas repletos
de jerga progresista. La burocracia mexicana no
podía producir otro coso, en el terreno de la
informático, que el POI.
Seguramente no les faltó información. El documento enumera uno largo lista de eminencias que
va desde otros comités hasta los ajonjolíes de todos
nuestros moles, los ·miembros del Honorable Congreso de lo Unión•. Pero lo información no podía
traducirse sino en un Programa que, desde luego,
se convirtió por este hecho en Lo Importante. Tal es

54

el programa se define como "de observancia obligatoria para las dependencias y entidades de la
Administración Pública Federal". Hablando en plato, el programo pone este asunto estratégico en
manos de la burocracia. Y ya se sabe cuál es el
efecto de las entidades burocráticos sobre los
programas y proyectos que se les encomiendan. El
periodista Jorge Vlllegas comentó en fecha
reciente, con singular tino, que ·crear una instancia
burocrática mato cualquier actividad que se
pretenda fomentar·: ahí está, por ejemplo, el coso
de la caminata olímpico, otrora especialidad de
los mexicanos. Y ahí está también lo opinión del
geofísico Cinna Lomnitz, quien asiento que si en
otros tiempos lo Universidad Real y Pontificia de
México se convirtió, según definición de Justo Sierra, en una ·parlante casa de estudio" (por no decir
que en mucho ruido y pocos nueces), a la UNAM
de hoy la están motando lentamente tres factores:
burocratización, corrupción y tedio. Si la burocracia
nacional toma en sus monos el desarrollo Informático mexicano, ya podemos organizarle un responso.
Un segundo problema es que, de los seis objetivos declarados en el PDI, en realidad sólo debieran
competer al gobierno federal dos: lo promoción
general de la informática en todos sus aspectos, y
la defi~onliundtca e institucional) de un marco
de referencia. Tod~ lo demás tendría que dejarse
al
rcado, pero bpjo un juego de reglas claros y
de bvio aliento;/ desarrollo informático. Los demás objetivos son, a lo sumo, ilusiones, y por lo
meno aparecen como redundantes.
¿O
rJlQ.S-lormar recursos humanos? No necesariamente, so peno de ahogarnos, como ha
ocurrido en los últimos sexenios, en un mar de abogados y administradores de empresas que no encuentran trabajo. Si lo labor de estímulo se hace
correctamente, el mercado crecerá y con ello las
necesidades, que sin dudo hallarán eco en espíritus
emprendedores que sólo deberán ser regulados por
el marco de referencia antes citado. Convertir o
esto en un objetivo básico del PDI es cerrar los ojos
a lo triste realidad actual; tenemos 442 ·posgrados
de excelencia" (registrados en el padrón del Conacyt), pero todo lo que estos programas pueden darnos es unos 400 doctores al año. Otra vez en palabras de Cinna Lomnitz, ·carecemos del poder
básico de educar o nuestros propios ciudadanos.
Con 400 doctores anuales no vamos a detener lo
marea de ignorancia que proviene del crecimiento
vegetativo de la población".
En cuanto a la posibilidad de hacer investigación o ciencia informático, seguramente existe,
pero francamente llegamos muy tarde y muy
pobres. Igual que en los Juegos Olímpicos, no

la única interpretación posible cuando se lee que
los dichos comités y eminencias ·contribuyeron a
la conformación de un programa fundamental
para el progreso de México·. Nótese que se define
como importante no el resultado, no las acciones,
sino el programa mismo. Amén.
Pero vayamos al programo. En palabras
simples, tiene seis objetivos generales: ( l) fomentar
un uso mayor y mejor de los recursos informáticos;
(2) preparar más y mejor gente en estos disciplinas;
(3) alentar lo investigación científico y tecnológico
er:i informática; (4) desarrollar lo Industrio
informático mexicana; (5) desarrollar lo instalación
de redes, y (5) crear un marco jurídico y de coordinación adecuado para el desarrollo informático.
En sus aportados de diagnóstico, el documento trazo un cuadro desolador (Y real): el sector
privado compra siete de cado l O computadoras,
pero lo hacen sobre todo los grandes corporaciones, porque las pequeños y medianos empresas
simplemente no tienen recursos y por ello se quedan
coda vez más rezagadas; el sector público, que
compro el 30"/4 restante, lo hace sobre todo a nivel
federal, en los paro estatales y secretarías de Estado.
Apenas un 15% de los recursos informáticos gubernamentales son adquiridos por los gobiernos estatales y municipales (que además hacen malas compras), Tenemos en México, según el POI, 2 computadoras por coda l 00 habitantes, y apenas un
3% de las viviendas disponen de una computadora;
en países desarrollados, hay más de 15 computadoras por cada l 00 ciudadanos, y lo densidad
por hogar es de por lo menos un 30%. (El dato más
reciente aportado por Computer lntelligence
lnfoCorp. nos dice que en Estados Unidos la
penetración es ya de un 38.5% de los hogares.)
Tenemos, pues, pocas computadoras; tenemos
también poca gente manejándolas. Hoy mucho
interés por aprender estas disciplinas, pero los
programas de estudio son muy dispares, y el nivel
de investigación es muy bojo; no tenemos ni 500
investigadores en informática, y de ellos apenas 33
están en el Sistema Nacional de Investigadores.
Aunque somos un país relativamente pobre, más
pobre es el tamaño de nuestro mercado informático, que si bien abarco un 30% del total latinoamericano, apenas llega al 0.8% del mercado global. Y así continúa el rosario de quejas.
Sin ir demasiado a fondo, me parece que el
PDI tiene por lo menos tres problemas serios. El
primero es que asume al gobierno como ejecutor
necesario del programa, a través de los denominados Proyectos Informáticos Nacionales y Proyectos Informáticos Regionales, amén de lo Comisión de Seguimiento (¡otro!) creada para vigilar que
el programa se cumpla (porque debe saberse que

55

�podemos dejar a la buena voluntad, a los arrestos,
lo que debería ser resultado de una sólida infraestructura social. Tal vez debiéramos más bien estudiar
perfectamente el panorama para usar inteligentemente lo que existe y para así ahorrarnos la
comisión de errores. Lo mismo se puede comentar
sobre la posibilidad de desarrollar la industria
informática nacional: no tenemos nada qué hacer
en este terreno. El documento lamenta que la industria mexicana se
haya limitado a ser
distribuidora de
equipo y programas
extranjeros, comp si
esto tuviera algo de
negativo; lo malo
estriba en el exceso
de distribuidores
para tan escasa cultura, tan estrecho
mercado y ton amplios márgenes de
ganancia. Acaso
deberíamos imitar a
la India, que se concentró desde los
años 70 en la maquila de software
con muy buenos
resultados (no tenr
drá una gran cultura
informática nacional, pero al menos
recibe jugosos ingresos por el trabajo
de sus programadores). Conviene
que recordemos a
este respecto las
palabras del gurú
empresarial Peter
Drucker: "Los innovadores más exitosos son los imitadores creativos, los
Número Dos". Y ya
Japón nos enseñó que no tiene nada de malo
copiar, si se hace bajo el esquema de la ingeniería
inversa, esto es, copiar para aprender.
No le toca al gobierno construir la infraestructura de redes de datos; sólo establecer el esquema
bajo el cual éstas deberán operar. La instalación
física tendrá que seguir la misma ruta que estamos
viendo en los sistemas telefónicos de larga distancia: una vez abierto el camino a la competencia,

hasta Telmex está bajando los precios. En cambio,
si el gobierno tuviera que tender redes de fibra
óptica, la única probabilidad creíble es la de que
transmitir o recibir datos sería carísimo (tendríamos
que pagar por la red y por la burocracia).
Como tercer problema, el POI repite un esquema muy practicado por las burocracias: juzgar todo
por criterios numéricos, cuantitativos. A juzgar por
el diagnóstico y los programas particulares, necesitaríamos millones de
computadoras, miles
de especialistas, redes
repletas de tráfico de
datos y otras lindezas
de este jaez para incorporarnos a la cultura informática global. Pamplinas. Más que cantidad, necesitamos calidad; tal vez no necesitemos un Silicon Valley
o miles de científicos
informáticos; nos bastaría con tener una industria buena (aunque sea de distribución,
capacitación y soporte) y una estructura
buena.
Curiosamente, la
burocracia insiste en
sus criterios cuantitativos, precisamente en
un campo en el que lo
cualitativo desempeña un papel fundamental. Esto me recuerda una anécdota relatada por Nick Negroponte en Ser digital:
cuando entró a una
corporación con su
computadora portátil,
se le pidió declarara su
valor. Replicó que de
uno a dos millones de
dólares, y la empleada, luego de mirarlo con cara
de incomprensión, anotó 2 mil dólares: era incapaz
de entender que una computadora vale no por el
bulto en sí, sino por la información que contiene.
Lo fundamental en todo este asunto es precisamente lo recién anotado: la información. Pero
debe quedar bien claro que información no es lo
mismo que datos acumulados. Información es la
integración de datos en un esquema que tenga

/

56

sentido. Y la integración se logra sobre un sustrato
de referencia. En su Obra abierta, Umberto Eco
remarca que "la cantidad de información de un
mensaje dado está delimitada por una serie de
ideas que yo puedo tener acerca de la fiabilidad
de una fuente: si a un agente inmobiliario que me
vende una casa le pregunto si es muy húmeda y él
me contesta 'No', obtengo una escasa información
y quedo igualmente inseguro sobre la naturaleza
real del hecho. Pero si el mismo agente me responde 'Sí', contra cualquier expectativa mía y contra su propio interés, entonces recibo una buena
cantidad de información y paso a saber verdaderamente algo más sobre el asunto que me interesa·.
Para aplicarlo a nuestro tema, el acercamiento
cuantitativo de la burocracia sólo tendría sentido si
tuviéramos ya una cultura informática bien establecida. La información gana valor en el contexto adecuado, y es este contexto el que nos falta: imaginemos que de repente una fundación nos regalara 90 millones de computadoras, una para cada
mexicano. ¿Quedarían resueltos nuestros problemas? No de inmediato, porque no dejaríamos de
ser un país con apenas un 5.6% de alfabetismo
informático. Pero ciertamente necesitamos muchas
computadoras, porque ellas son, necesariamente,
la base para erradicar este analfabetismo. Y es esta
base, este cimiento, el que debe promover el
gobierno; la burocracia federal debería buscar
mecanismos para llevar computadoras a todos los
rincones del país (no a unos cuantos bolsillos, por
cierto), y todo esto sin interferir. Esto es lo que
necesitamos, y lo necesitamos más que un montón
de programas y comisiones; esto es lo que tendremos que hacer -con o sin la ayuda del gobierno- si
queremos participar con unos cuantos acordes en
el concierto de la informática mundial; tenemos
que ir, como país, más allá de las tibias miras del
POI; tenemos que usarlo como marco para crecer
y para emplear con inteligencia y talento las
capacidades de igualación y apalancamiento que
ofrece el universo informático.
El POI nos deja la triste impresión de que nuestra
burocracia quiere seguir el llamado Placebo de
Peter: ·un gramo de imagen vale lo que un kilo de
desempeño". Como país, necesitamos suscribir más
bien la Ley de Booker: ·un gramo de aplicación
vale más que una tonelada de abstracción•. ¿Qué
nos espera entonces? La pelota no está, no debe
estar, en la cancha del gobierno; está en la
sociedad civil, en el sector privado. Aceptemos que
si Santayana y Carlos Fuentes tenían razón y debemos aprender del pasado, también es cierta la
admonición de Alvin Toffler: si no cambiamos el futuro, tal vez nos veamos obligados a soportarlo.

Con
V

•

lame

regi
cente,

57

�ibros
y examen del estado de las cosas", algo así como
prueba, pues originariamente había venido de las
catas en los metales. Pero hoy todo ha cambiado
mucho: por todas partes se ha impuesto ta terminología y el sentido que determinó Montaigne en
sus famosos Essais, pero sólo en 1884 nuestro léxico
oficial dio cabida a "escrito generalmente breve,
etc.·, que es lo que habitualmente entendemos por
tates tentativas. La tradición, digamos moderna,
procede del siglo XVIII inglés y adquirieron forma,
más o menos, definitiva en los Essays of Elia de
Charles Lamb, que empezaron a publicarse en
1820. Desde entonces ni ensayo es una obra
primeriza; ni ensayista, un principante, sino que el
ensayista cobró un alto prestigio literario, que entre
nosotros tardó en formularse como terminología
precisa. (DRAE ensayismo no llegó hasta 1939 y
ensayista hasta 1925. Díez Canedo, con admiración, llamó ensayistas a los escritores del 98.) Porque
en España se mantuvo una terminología mucho
más tradicional que en otras partes. Quevedo citó
y admiró al señor de la Montaña, pero el ensayo
para el gran poeta era un discurso, y discursos se
siguieron escribiendo, hermanos de las silvas de
varia lección, de las memorias, de los informes. La
palabra se fue introduciendo con heterogéneo
valor y en el siglo XIX encontramos ensayos históricos, literarios y críticos, sobre el catolicismo y el liberalismo, sobre libros raros y curiosos, sobre filosofía ...
Con to que ta enumeración se hizo et cuento de
nunca acabar. Hasta que en 1884 la palabra
descartó a todas tas demás en el Diccionario académico y aun se llegó a identificar ensayo con
poema en prosa, pero prevaleció el buen criterio:
"escrito, generalmente breve, sin el aparato ni
extensión que requiere un tratado completo sobre
la misma materia",
Tras este largo excurso entendemos muy bien
lo que Alfonso Rangel nos cuenta. Desde sus ensayos ha abierto una ventana al mundo para asomarse a la vida; por ello repetimos, una vez más, el viejo
aforismo de Terencio: homo sunt et nihil humano

La trampa del tiempo
Manuel Alvar
Alfonso Rangel Guerra
La cuarta presencia
Ediciones Castillo
Monterrey, México, 1995.
En la primera de estas aproximaciones al hecho
literario, Alfonso Rangel se plantea el valor de la
palabra ensayo, por cuanto ella dará cobijo al
contenido de su libro. He escrito en alguna ocasión
de la turbada historia del término porque hoy todos
hablamos de ensayo y difícilmente hay coherencia
en cuanto acertamos a decir. Porque, y resulta
sorprendente, la palabra es muy reciente en español. En el siglo XVIII era ta "impresión, reconocimiento

58

alieno a me puto. Cualquier tema, si se trata con
dignidad y decoro, puede caber en un libro como
éste, pues tenía razón Montaigne, "cada hombre
lleva consigo la forma entera de la humana condición" . Rangel es un hombre liberal, y, a l encontrar
la heterogénea capacidad que tienen los ensayos,
se atiene a la forma del pensamiento que puede
abrir los caminos -libres- del hombre pensante.
Se me dirá que no es necesario un planteamiento
riguroso en la prese'ntación de tales escritos, pero
m1 postura no será tan relajada: leamos lo que
escribió Ortega con apariencia poco erudita, pero
pediría capacidad de entender. No hay citas a pie
de página, ni se vacían las gavetas de un fichero
sin mucho· discernimiento intelectual, pero el texto
está pensado, rigurosamente trabado en todas
partes, con una inmensa sabiduría soterrada o a
flor de piel, y, además, prodigiosamente bien
escrito. Hemos llegado a perfilar lo que hoy, y desde
este libro, podemos entender por ensayo. Y sin
deliberación, ni otra deliberación que la excelsitud
del autor, nos ha aparecido el nombre de Ortega.
Y Alfonso Rangel en algún momento discurre sobre
Alfonso Reyes: es la c ompañía que los dos grandes
hombres hubieran deseado. Porque amigos en
España, se admiraron y se c omplementaron. Creo
que es cierto: en el fondo, y en la forma, ambos
fueron moralistas. ¿Cómo no tener presentes las
palabras de Ortega cuando grabo para el Archivo
de la p alabra? Es bello el ensayo a propósito de la
Cartilla mora/de Alfonso Reyes porque está dentro
del espíritu generoso de don Alfonso - iCÓmo no!Y de los principios que hubiera seguido -y siguiódon José. Que Ortega medite sobre España, ¿sabemos todo c uánto le debemos?, es lógico. Pero las
palabras de Alfonso Reyes nos llenan de emoción ...
"el espíritu mexicano está en el color q ue el agua
latina, tal como ella llegó hasta nosotros, adquirió
aquí, en nuestra casa al correr durante tres siglos
lamiendo las arcillas rojas de nuestro suelo" . Y, sin
asomo de broma, diría : "quiero el latín para las
izquierdos" . Gran lección de humanismo y humanidad. Cuando tanta barbarie nos cerca, no está mal
recordar al vasco Ramón de Basterra contemplando el foro de Roma: viéndolo sintió que, gracias
a él, "bárbaro redente vivo". ¿Cuántos hombres
somos libres, y redimidos, gracias a la voluntad de
Roma. "
El libro de Alfonso Rangel es un buen libro de
ensayos porque nos hoce pensar en lo que nos es
propio y en lo que nos es ajeno. ¿No era eso lo que
hacía Alfonso Reyes en Madrid? ¿No es eso lo que
hemos aprendido de Ortega? Entonces las páginas
-blancos, bien impresas- nos van desgranando
angustias y pesares, que tal es la condición del
hombre en este asendereado siglo XX que ahora

termina. Entonces Kafka o Joyce nos son prójimos y
nada ajenos, porque supieron reflejar "lo enfermedad moral y social de su época", pero ¿no es
esto lo que el hombre Rangel Guerra experimenta
al sentir la caída de la lluvia sobre el corazón de
Verlaine o el sonido que movió a Vlodimir Nabokov?
Pero en el ensayista, si lo es de verdad, la
c ultura se manifiesta en los presencias inesperados.
Decimos árbol y lo asociamos o sentimientos o a
hombres que nos ensañaron a sentir: An tonio
Macha-do, Bias de Otero. Lo dice alguien que no
nació en estos pagos sino en el remoto -y belloMonterrey. Lo dice quien sabe todo esto por
ejercicio de voluntad y por espíritu de amor: libros y
exilio español. Qu ~ sólo así es posible acercarse a
lo que más neces1ia de nuestra comprensión. Página a página vamos descubriendo la mucha sabiduría de Rangel, que es la negación de la pedantería . Lo que tenemos en nuestro interior aflora si lo
estimulamos, pero no por ejercicio escolar, sino por
asimilación de nuestra propia sangre. Leo y leo. Mis
sorpresas no se agotan sino que se excitan, tantos
nombres nuestros (míos los de España y México, los
de Chile y la Argentina) gracias al prodigio de la
lengua común. Y gracias a muchísimos saberes
compartidos. No c reo ofender a Alfonso Rangel
Guerra si lo considero nuestro, como nuestro fue
hasta límites impensados, aquel paisano suyo al que
seguimos llamando don Anfonso Reyes.

. .:~

( ,,

. ::

i~~~~1.{~·

Armas r Letras felicita a su colaborador Héctor
Al varado. por la obtención del Premio Nacional a Primera Novela "Juan Rulfo" con su obra
Esa llaga, la memoria.

El equipo de esta revista se congratula también
por la beca del FONCA otorgada a su Secretario de redacción. el poeta Óscar Efraín Herrera.

59

�.

~-

al último aguafuerte de 1969. Xilografías, litografías,
punta seca, ruleta. La obra posterior de Toledo puede decirnos cómo salió de ese viaje. Volkow, aquí,
la poeta, en su propio viaje de interpretación, intenta avanzar a Toledo, pensándolo y sintiéndolo,
expresándolo tan bien, pero desde una barrera
natural, siempre con la conciencia ubicua. Hacer
e inteligir es más que hacer.
Es un texto de escritura pura que va más allá,
a mi manera de ver, del arte al que se impone: esa
porción gráfica de Toledo. Poesía, por momentos
música, prosa extraordinaria que no permite fisuras,
ahíta de imágenes, de metáforas, de trabajosa
complicidad, de domada perfección. Siempre la
claridad. Toledo pretexto. Me pregunto si éste lo
mereció, si comprendió este acto de amor irrepetible de Verónica Volkow, que trata de penetrarlo
todo, abarcarlo todo, cada resquicio, en busca del
sentido. Hay en lo dicho, con lo que se quiere decir,
una implacable lucidez.
La recreación por la escritura supera, exagera
el contenido de la gráfica. El texto no sólo amplía,
florece, abunda: contiene más que el contenido.
Desvela el otro lado de las cosas que Toledo ya
había tratado de poner en el otro lado, y las agota,
y las trae de nuevo aquí. El valor del texto se
independiza de la gráfica.
Difícil ver, con todo, el juego ·a rienda suelta·,
el humor o la risa en lo de Toledo, cosa que sólo se
adquiere de regreso, con la gracia, cuando uno se
instala en la iluminada simplicidad. Me parece más
seria complicación, que apunta, desde luego, que
denuncia, tal vez, pero aún en el terreno de la búsqueda psicológica personal que, precisamente,
encuentra en Verónica Volkow a su lectora, entre
todo lo anteriormente dicho, analista experta
también, y que, aquí, se consagra. Con un estudio
así podemos esperar más grandes arribos.

~

J

Volkow sobre Toledo
Humberto Martínez
Verónica Volkow
La mordedura de la risa. Un estudio sobre
la obra gráfica de Francisco Toledo
Editorial Aldus
México, 1995.
Este ensayo de Verónica Volkow se inscribe en esa
línea de críticos de arte que son a la vez artistas
creadores. Todo arte es creación, pero no lo contrario. Creación puede serlo casi todo, porque todo
es irrepetible y único. Siempre estamos creando. La
síntesis de partes creadas es original, agrega su
diferente visión. Yendo al extremo, la simple y pura
repetición no es tal, como lo demostrara Borges en
Pierre Menard. En cambio, propongo que no todo
puede ser arte. El crítico que de suyo es artista lo
sigue siendo cuando enfoca su mirada sobre otro
arte y lo valora. En este caso su arte se revela en el
uso especial del lenguaje que no intenta explicar,
sino comprel")der. Aparece esa forma personal que
es creadora y esa amalgama con un contenido
del que no puede separarse y que, pienso, ofrece
aquí el máximo arte: la comprensión de un sentido
que abre nuevas posibilidades, otros mundos.
Además de ser lenguaje, el decir, por sí mismo una
fiesta, existe lo dicho (y lo no dic;ho, por supuesto)
que ilumina y aumenta el horizonte de nuestra
comprensión. Esto también es una fiesta. Se requiere
conocimiento y madurez, técnica y experiencia. Se
da pocas veces. se da en el crítico artista.
En su estudio, Volkow va muy adentro, tanto o
más que Toledo, al parecer, traspasando ese límite
del que generalmente se vuelve sano y salvo con
dificultad, pero enriquecido. Esta obra gráfica de
Toledo es antigua, de sus primeros tiempos, la que
acaso lo marcará definitivamente, y que va de 1959

***
Verónica Volkow se inició, en 1979, con la
publicación de su primer libro de poemas: La Sibila
de Cumas (Taller Martín Pescador); vino luego Utora/
de tinta (UNAM, 1979); El inicio (Oaxaca, 1983);
Los caminos (1989), y últimamente otro poemario
sobre los Arcanos. Traductora, y con un Diario de
Sudáfrica (Siglo XXI), ha escrito crítica de arte y
literatura con regularidad. La mordedura de la risa
es una primera suma de su experiencia crítica.
La Editorial Aldus, de México, D.F.. por su parte,
convertida en una de las mejores casas editoriales
de nuestro país, publica esta obra en una excelente
edición dentro de su colección 'Las horas situadas·,
serie: Iluminaciones.

60

dónde viene y adónde va (fundamentos filosóficos).
También, de dónde viene el mundo (relaciones
ciencia-fe).
Llega una postal de México para Sofía . Es de
su padre. En ella dice que tiene muchos deseos de
regresar a casa. El es piloto aéreo. Junto a la postal
hay un sobre amarillo que contiene unas hojas
escritas a máquina y que son un curso de filosofía.
En este curso se habla de los mitos presocráticos y de los mitos nórdicos -Tor, Odín, Frey,
Freya, Heder y Balder-. También, se da cuenta de
Tales, Parménides. Heráclito, Anaxágoras, Demócrito (presocráticos griegos).
Sofía pide a su incógnito profesor conocerlo y
tomar café con él una de esas tardes. Finalmente
se conocen. Se llama Alberto Knox y le comenta
que es muy arriesgado llevarle los sobres personalmente, pero que lo hará a través de un mensajero.
En las siguientes lecciones, el profesor Knox
descubre a Sofía las maravillas del pensamiento
socrático, platónico y aristotélico, esto a través de
un video (la novísima forma de enseñar). Luego de
verlo, Sofía dice a su mamá: "He estado en Atenas".
Para sus quince años, Sofía invita a sus amigos
Marte, Anne Marie, Hege, Jorum, Jorgen ... Ríen,
juegan, se divierten. La novela describe todo lo que
pasa a un adolescente de esa edad. Y se liga el
relato con la filosofía cristiana (San Agustín, Santo
Tomás ... ).
Vienen luego el Renacimiento, la época barroca, Descartes, Spinoza, los empiristas ingleses
· (Loc ke, Hume, Berkeley... ), Kant, Hegel, Kierkegaard
(no podía faltar), Marx, Darwin, Freud, etc.
Muchos enigmas familiares y sociales se descubren a las protagonistas Hilde y Sofía, en su
contacto con la filosofía. Pero, sobre todo, muchos
enigmas intelectuales se develan, ante el conocimiento o la aproximación del ser en cuanto ser.
Se trata de una novela muy agradable a los
adolescentes, pero no menos apasionante para
todo aquel que busca la verdad, el bien y la belleza,
como valores absolutos que tienen alguna correspondencia en el mundo de lo real.
El libro es particularmente útil en bibliotecas
escolares y como texto de apoyo para los profesores de escuelas técnicas, preparatorias y profesionales.

El mundo de Sofía
José Roberto Mendirichaga
Jostein Goarder:
El mundo de Sofía. Novela sobre la historia de la
filosofía
Trad. K. Baggethun y A. Lorenzo. Ed. Patria-Siruela
México, 1995, 633 p.
El subtítulo de este libro de Jostein Goorder, noruego, es "Novela sobre la historio de la filosofía ", y se
trota de una ágil y singular obro que ha resultado
ser un best-seller en Europa y en el mundo.
Jostein Gaarder dirige El mundo d e Sofía a los
jóvenes de preparatoria, nivel en el que enseñó por
espacio de once años en Oslo. Es autor de otros
libros, como El diagnóstico (1986), Los chic os de
Sukhavati (1987), El p alacio de la rana (1988) y El
misterio del solitario (1990). Es Premio Europeo de
Literatura Juvenil por El misterio de Navidad (1 992).
Resulto sencilla la configuración de El mundo
de Sofía. Se trata de una joven preparatoria na que
se empieza a interesar en el tema - la filosofíagracias al correo que mantiene con un enigmático
profesor.
Para Sofía Amundsen va a haber varios enigmas. Quién sea Hilde Moller, una chica de la misma
edad a través de la cual llegan postales y cartas;
quién, el secreto profesor de filosofía, el que le
manda las lecciones a través de c orreo personal y
a quien conocerá finalmente.
El relato arranca con las primeras postales y
cartas que recibe del misterioso profesor, puestas
en el buzón del Camino del Trébol, junto a su casa,
muy cerca del bosque. En ellas se le pregunta de

Nota de la redacción:

En el poema "Tú estás en todo·, de Ernesto Rangel Domene,
publicado en el número anterior, pág. 17:
Donde dice: cubre de yerma sal la cementera
Debe decir: cubre de yerma sal la sementera

61

�principales: a la vanidad de muchos autores, que
desean convocar la atención general sobre sus
producciones, y a la falta de inteligencia con que
se diseñan los programas editoriales aquí y en
China. Tal es la tesis que sostiene el escritor Gabriel
Zaid (Monterrey, 1934) en su volumen Los demasiados libros, finalista del XXIV Certamen Anagrama
de Ensayo. Admitiendo que el argumento está en
franca contradicción con la aparición del texto,
Zaid aplica con precisión quirúrgica sus habilidades
Ingenieriles para calcular cuáles debieran ser los
tirajes adecuados para distintos tipos de libros, y qué
fórmulas debieran aplicar los editores y libreros a la
hora de decidir impresiones y reimpresiones.
Tradicionalmente se dice que el libro, existente
en varias encarnaciones desde los orígenes de la
escritura, nació a la humanidad a mediados del siglo XV, cuando el alemán Johann Gutenberg diseñó la fundición de tipos. El sociólogo canadiense
Marshall McLuhan declaró, en su introducción a La
Galaxia Gutenberg, que "la prensa de tipos móviles
creó un nuevo mundo circundante, por completo
inesperado; creó el público·. Pero dado que los
primeros volúmenes que salieron de las prensas de
Gutenberg y sus discípulos fueron grandes libros
eclesiásticos, tal vez tenga más razón la tesis de
Nicholas Negroponte, el director del Laboratorio de
Medios del MIT, para quien la "Invención• del libro
debe atribuirse más bien al impresor Aldo Manucio,
mucho menos conocido que Gutenberg.
Aldo Manucio, que trabajaba en Venecia,
empezó imprimiendo libros en folio y en cuarto,
como sus colegas impresores, pero en el amanecer
del siglo XVI imprimió una edición de Virgillo en
formato octavo: el primer verdadero libro "de
bolsillo" y por tanto un poderoso instrumento de divulgación del libro. El volumen incluía otra innovación de Aldo: el empleo de la tipografía que hoy
llamamos cursiva. Aquellos primeros libros pequeños
y en cursiva son llamados aldinos, y en poco tiempo
el emblema del impresor -un delfín enroscado en
un ancla-se difundió lo bastante como para ameritar imitaciones. O sea que junto al libro de bolsillo
nacieron las ediciones "piratas· .
De acuerdo con Luis Gregorich, "el éxito y la
rápida difusión de la imprenta demuestran que se
trataba de una necesidad social. En menos de
veinticinco años el invento de Gutenberg se propagó por toda Europa. Probablemente el número de
Incunables (los libros impresos desde la creación de
la Imprenta hasta 1500) exceda los veinte millones.
La imprenta había de llegar a América en 1530,
fecha en que arriba a México el impresor Lombardo
Giovanni Paoli, discípulo del sevillano Juan
Cromberger·. Zaid anota que si en 1450 se
Imprimieron alrededor de 100 títulos, hacia 1550 el

Las prensas gemebundas
Horacio Solazar
Gabriel Zaid
Los demasiados libros
Anagrama
Barcelona, 1996
Si lo herramienta es uno extensión de lo
mono, el libro es uno extensión de lo
imaginación.
Jorge Luis Borges

Nunca me fue posible desentrañar un misterio que
aparecía ocasionalmente en el televisor vespertino
de mi infancia. De vez en cuando, el enemigo de
Batman era un sujeto provisto de anteojos que
respondía al nombre de El Bibliófilo. Hasta donde
alcanzaba a ver, su principal delito era una desmedida afición por los libros, y hasta la fecha sigo
pensando que poner esta manía (por decirle de
algún modo) al mismo nivel que las perversidades
del Pingüino o el Guasón era un grave indicio de
cuán impopular era la lectura entre los televidentes
de los años 60. Eran aquellos los años de auge de
la ·caja idiota·, y en Estados Unidos la popularidad
del nuevo medio había sido tan marcada que de
1947 a 1960, el número de hogares provistos de televisor creció de 16 mil a 45 millones. Pero sin duda
los guionistas de Batman estaban mal informados:
en ese mismo lapso, las editoriales norteamericanas
habían elevado su oferta de títulos de 7 a 15 mil
libros. Y dado que los mercados crecen únicamente
donde hay clientela, sólo podemos suponer que,
contra el mensaje implícito de Batman, sí había
suficientes lectores.
A nivel mundial, en 1952 se publicaron casi 250
mil títulos, y los libros, más fértiles que los proverbiales
conejos, siguen creciendo a un ritmo cinco veces
superior al demográfico, de suerte que a la vuelta
del siglo tendremos la imponente cantidad de un
millón de títulos anuales, con tirajes que van desde
unos cuantos cientos en las ediciones privadas
hasta los 12 millones de copias de la novela The
Firm, escrita por John Grisham. Bajo cualquier
ángulo que se le mire, estamos hablando de muchos libros. La bibliografía universal albergará en el
año 2000 unos 52 millones de títulos, y sin duda
seguirá creciendo a paso veloz.
Si todos estos volúmenes fueran valiosas
aportaciones a la cultura universal, sería difícil
objetar su aparición, pero dado que la mayor parte
de ellos nunca se comentan, traducen o reeditan,
no queda otra conclusión que ésta: sobran muchos,
muchísimos libros, y esto se debe a dos razones

62

índice había crecido hasta 500 libros anuales,
número que tres siglos más tarde se había multiplicado por 100 y que, como se dijo líneas atrás,
llegará al millón de títulos anuales en el año 2000.
·¿Quién podrá detener la multiplicación de libros?
-se pregunta Zaid-. Por un momento, parecía que
iba a ser la televisión . Marshall McLuhan escribió
(¡escribió!) libros proféticos sobre el fin de los tiempos
librescos. Pero la explosión del libro lo dejó hablando
en el desierto·. A razón de un libro cada medio
minuto, las prensas del mundo gimen bajo el peso
de más y más volúmenes condenados a desesperar
al bibliófilo. "Decir: Yo sólo sé que no he leído nada,
después de leer miles de libros, no es un acto de
fingida modestia: es rigurosamente exacto, hasta
la primera decimal de cero por ciento · , asienta
Zald: la humanidad escribe mucho, mucho más de
lo que es capaz de leer.
De acuerdo con el análisis del autor, el problema global del libro no son los millones de pobres
que apenas saben leer y escribir, sino los millones
de universitarios que en vez de leer quieren ser
leídos, algo a lo que, por lo demás, los impulsa un
muy generalizado sistema de "inflación" curricular.
Hay que publicar a toda costa, y así, ¿quién tiene
tiempo para leer?
Zaid argumenta que si el libro puede ubicarse
junto a otros medios masivos como prensa, cine,
radio y televisión, un factor crucial lo distingue de
estos medios: su bajo precio. Periódicos, películas y
programas televisivos requieren audiencias de
centenares de miles para que su producción sea
rentable; en cambio, bastan unos cuantos miles e
incluso unos cuantos centenares para que resulte
redituable la edición de un libro. El ya citado Luis
Gregorich señaló: "es seguro que el libro, para
sobrevivir, deberá masificarse aún mucho más de
lo que permiten suponer las experiencias bastante
tímidas de los libros de bolsillo". La opinión de Zaid
es adversa a este juicio: son muy escasos los libros
que requieren una verdadera masificación, y los
tirajes pequeños son preferibles porque reducen el
despilfarro y garantizan una mayor diversidad.
"Hay una tradición llorona de la gente de libros
(autores y lectores, editores y libreros, bibliotecarios
y maestros). Una tendencia a quejarse hasta del
buen tiempo. Esto hace ver como desgracia lo que
es una bendición: la economía del libro, a diferencia de la economía del diario, el cine, la televisión,
es viable en pequeña escala". Y si la cultura es,
como la presenta Zaid, una conversación cuyo
centro está en ninguna parte, la uniformización
(que estaría representada por libros de tirajes
mayúsculos) sería más pérdida que ganancia. "Que
todo el mundo participe en una sola conversación

no la enriquece: la reduce·. La auténtica cultura
universal no es la aldea global de McLuhan, centrada en un micrófono, sino una multitud proteica
de aldeas, cada una de ellas centro del mundo.
En réplica a los argumentos socráticos de que
la conversación viva es preferible a la conversación
muerta implicada por los libros, Zaid arguye que la
letra muerta no es un mal de la letra, sino de la vida.
Abundan en toda charla, en todo sermón, en todo
discurso y en todo acto cotidiano largas parrafadas
de letra muerta, que no enriquece; pero esto no es
culpa del lenguaje. "La cultura es conversación.
Pero escribir, leer, editar, imprimir, distribuir, catalogar,
reseñar, pueden ser leña al fuego de esa conversación, formas de animarla. Hasta se pudiera decir
que publicar un libro es ponerlo en medio de una
conversación; que organizar una editorial, una
librería, una biblioteca, es organizar una conversación". Y existe una ventaja en comparar a la
cultura con una conversación: cuando se platica,
no se habla en general, sino con un interlocutor;
hacer cultura editando libros tiene que basarse en
una premisa clara: primero hay que determinar
· quiénes pueden decir algo de interés para quiénes; cómo, dónde, cuándo reunirlos" . No se necesitan millones de ejemplares de un libro: basta poner
unos cuantos miles en las manos adecuadas para
que se modifique el rumbo de la cultura.
Para los libreros y editores, el ensayo de Zaid
ofrece consejos y juicios de lo más pragmático.
Algunos libros llegan a venderse cuando son
novedad, pero tras la oleada inicial, es difícil que
haya venta de reposición: los demás ejemplares
van a parar a las bibliotecas de los amigos, a las
librerías de usado o a los registros bibliográficos.
Conviene a quienes estén en el difícil negocio de
vender lib ros el aprender de memoria esta
afirmación: "Fuera del lugar, del momento, en que
va a producirse el encuentro feliz con su lector, un
libro no vale ni el papel en que está impreso: es
basura dispersa por las calles, flotante en el mar"
Peor todavía: es un gasto no recuperado, una piedra atada al c uello, una equivocación que se
puede pagar con la ruina.
Zaid sugiere que los libreros se deshagan del
acervo muerto, de la masa inmóvil, y que busquen
opciones como la especialización, la oferta de
fondos editoriales completos, las ventas a consignación y otros esquemas. Si hay que apostar, debe
hacerse sobre lo colocable el primer año, o más
bien en los primeros meses, porque después de ello
todo es pérdida.
Aunque Los demasiados libros es claramente
obra de un ingeniero, es también obra de un escritor. Zaid comparte con Mortimer Adler la noción

63

�un libro dirigido a ·un amplio público lector", el que,
definitivamente, no puede ser imaginado a partir
de lo que uno lee, aunque sí un poco a partir de lo
que tiene en las manos, pues está más cuidada la
presentación que el contenido.
¿A quién está dirigido, entonces, este libro?
¿Quiénes forman ese ·amplio público lector"? Si el
libro lo integran sólo fichas de autores (nació en .. .,
murió en ... , escribió tal ...), convendría que todo
mundo lo tuviese en casa para cuando se requiriese
hacer una consulta, pero aun esta idea se frustra,
pues los autores no marcan los criterios que los
guiaron para seleccionar a los escritores cuya ficha
integrarían al volumen, ni explican la razón de la
ausencia de un género literario tan importante como es el dramático; así que si este libro consigna
"La literatura mexicana del siglo
tras su lectura,
bien podríamos interpretar que en este siglo no ha
aparecido un solo dramaturgo mexicano. ¿Que
aparecerá en el volumen dedicado al teatro? Tal
vez. pero aquí debe explicarse su ausencia, pues
el dramaturgo es también un escritor, un literato.
Resulta increíble. por ejemplo, que en este recuento
no se menciona el nombre de Emilio Carballido, ya
no como dramaturgo, sino como novelista (Las
visitaciones del diablo) o como cuentista (Lo cojo

de que leer un libro es mantener una especie de
conversación o, como quería Pedro Laín Entralgo,
·un silencioso coloquio del lector con el autor de lo
leído". Después de leer este pequeño pero sustancioso librito. el lector no sólo tiene una mejor idea
del universo del libro; también comparte con Zaid
aquella antigua conseja de que ante la abundancia, es mejor que de lo bueno haya poco. Palabras
que, por cierto, tenían que haber sido mejor dichas
por alguien más, mucho antes. En este caso, por
don Francisco de Quevedo y Villegas, quien escribió
aquello de que
Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
Si no siempre entendidos, siempre abiertos.
o enmiendan. o fecundan mis asuntos.
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.

xx·,

Para el florero y el jarrón

Michael, sobre todo cuando ya existen libros de la
misma línea de trabajo (ficheros) aunque no de
iguales vuelos publicitarios ni burocráticos, como la
tradicional Historia de la literatura mexicana de Carlos Gonzólez Peña; Uteraturo mexicana, de María
del Carmen Millón; Breve historia del cuento
mexicano, de Luis Leal; Breve historia del teatro
mexicano, de Antonio Magaña Esquive!, entre otros,
pues, les guste o no la idea, en esa línea flcheril
están, con la salvedad de que éstos no son tan
ambiciosos, y asumen su carácter de ·breviarios
culturales·, y en menor espacio ofrecen mayor
Información. Igual podría decirse de otros textos
cuyo valor informativo aumenta ante la aparición
de éste, como sería el caso de la primera versión
del Diccionario de escritores mexicanos de Aurora
M. Oc ampo, o México en su novelo de John Brushwood, los que, en su reducclonlsmo, ofrecen más
utilidad que éste de Martínez y Domínguez.
En fin, quien tenga un librero amplio, un florero
y un jarrón, con este libro completa el adorno de
su sala. Los lectores de literatura mexicana seguiremos esperando el trabajo serio, profundo y justificado sobre ·La literatura mexicana del siglo
(con Inclusión de dramaturgos, por supuesto).

Arqueles Vela y Germán Llst Arzublde".
Lo único concreto que se ofrece sobre el tema
es que ·convocaban a una revoluclón poética que
exaltaba el maquinismo del mundo moderno, el
cosmopolltlsmo y una emoción personalísima·, y
que ·Los llbros representativos del movimiento(, .. )
han sido recogidos, con Introducción por Luis Mario
Schnelder en El estrldenttsmo. México. 1921-192'1",
y no aparece, por ningún lado, el titulo de esos libros
representativos; no quedan consignados ni Urbe,
ni Andamios Interiores (de Maples Arce ambos), ni
El café de nadie, ni La señorita etcétera (de
Arqueles Vela), ni Avión (Kyn Tanlya), ni siquiera El
movimiento estrldentlsta de Llst Arzublde.
Visto esto, qué tanto puede servirle a un estudiante, si lo consultará y se quedará en las mismas;
no es, por tanto, el estudiante, ese ·amplio público
lector·.
Entonces, ¿qué pasa con este libro?
Mientras se avanza en su lectura se va creando
una sensación de desaliento, y de no ser porque
aparece un ·areve repaso a las letras contemporáneas de México (1955-1993)", cualquiera se
preguntaría cuál es la aportación real de este trabajo de José Luis Martínez y Chrlstopher Domínguez

xx·

vacío).

Genaro Saúl Reyes

Así se llega a otra objeción: ¿cómo se explican
las ausencias?. ¿a partir de qué línea se decidió
qué autores merecían un párrafo y cuáles un capítulo completo?
Octavio Paz es un gran escritor, es innegable;
pero ¿por qué dedicarle un capítulo íntegro en un
libro que es en sí un fichero? Si ya las ausencias
saltan a la vista. resulta injusto quitar espacio para
integrar más fichas.
Otros puntos incomprensibles. ¿Cuáles fueron
las líneas para ·etiquetar"? Algunos capítulos son
titulados temáticamente; otros parecen cargar a
cuestas el primer título que pasó por la mente.
Veamos. l. Del Modernismo a la nueva literatura; 11.
Los ateneístas; 111. El impacto de la Revolución; IV.
Ensayistas y críticos; V. El Colonialismo; VI. Tres
poetas; VII. Figuras aisladas; VIII. La literatura de
vanguardia; etcétera.
¿Qué me indican por su título capítulos como
"Ensayistas y críticos· o ·Figuras aisladas"? Nado.
Sólo se aprecia una lista de nombres que habría
que integrar en un punto común.
Quedamos en que el libro es un fichero, y como
tal puede resultar muy valioso para los estudiantes,
quienes se convertirían así en ese ·amplio público
lector· que se refiere en la presentación. Se toma
al azar una ficha, y se descubre que no tiene los
datos mínimos para conocer el tema; verbigracia,
página 57, "El estridentismo: Manuel Maples Arce.

José Luis Martínez y Christopher Domínguez Michael

La litertura mexicana del siglo XX
CONACULTA
México, 1995.
Con el objetivo claramente definido de difundir ·a
través de libros de carácter histórico y monográfico
diseñados para un amplio público lector. el acontecer cultural y artístico del país a lo largo del presente siglo". el Consejo Nacional para la Cultura y
las Artes ofrec¡e la colección Cultura Contemporánea de México, y en ella el volumen La literatura
mexicana del siglo XX, firmado por José Luis Martínez
y Christopher Domínguez Michael.
En lujosa presentación y con una envidiable
colección de fotografías de muchos escritores
mexicanos del presente siglo, La literatura mexicana
del siglo XX invita a una inmediata lectura, la que
también de manera inmediata es cubierta, quedando la sensación de que al título le faltó algo,
alguna palabra que refleje la idea de lo que el libro
ofrece: "breviario de literatura..:, ·prontuario de
literatura...·, ·fichero de literatura ... ·; porque anunciar directamente ·La literatura mexicana del siglo
le queda muy grande.
Hablemos claro.
En el texto de presentación se indica que es

xx·

64

Q\iint

clo■es:
intín 106 8 Col. Mitras Centro
Monterrey, N.L C.P.64460
Correo electrónico: pdeislaOmoil.giga.com
Fax: (8) 344-76-85

65

�respuesta en el volumen preparado por Fabrizio
Mejía Madrid y Julio Patán Tobío, mexicanos casi
treintañeros, quienes junto con once autores más
ofrecen un mosaico descriptivo de la realidad
sexual de México en la era del sida y el Internet.
Más que un análisis o estudio, Entre las sábanas es
un muestrario compuesto por testimonios de experiencias personales, reseñas de tours por bares y
prostíbulos capitalinos, una conversación grabada,
los resultados de una encuesta y la relación
detallada de puntos de reunión, tiendas, costos y
servicios. Todo ello con el fin de ilustrar cómo la
sociedad mexicana se ha vuelto más permisiva en
el terreno sexual. En esta relación de placeres
públicos y privados nos enteramos, por ejemplo, de
que los jóvenes de los sesenta, hoy adultos, hablan
del condón pero no lo usan; también de que las
mexicanas expresan su sexualidad abiertamente y
de que las prácticas masturbatorias encuentran
distintas alternativas en el espacio virtual. Otra
información interesante y acaso sorpresivo es que
en relación a la permisividad sexual, los simpatizantes del PRI son menos tolerantes que los panistas
y los perredlstas, la práctica del sexo oral es más
aceptada en Guadalajara que en la ciudad de
México o Monterrey y, de acuerdo con las tasas
por millón de habitantes, Veracruz es la ciudad que
presenta un índice más alto de infectados de sida .
Sin pretender demasiado, este libro misceláneo
resulta ameno, informativo y representa una buena
opción de lectura. Aparte de los coordinadores del
volumen, también participan José Carlos Castañeda, Roberto Pliego, Néstor L. Ojeda, Jaime Ramírez Garrido, Mónica Bernal Bejarle, Raúl Jardón,

Contraportada
Libertad González
Fabrizio Mejía Madrid y Julio Patán Tobío (coords.)

Entre las sábanas
Cal y Arena
México, 1996.

¿Qué sabemos de la sexualidad de los mexicanos?
¿Se han dado cambios en las últimas décadas o
seguimos con las mismas ataduras y tabúes?
¿Cuáles son los gustos de alcoba de los jóvenes y
no tan jóvenes? ¿Tienen las mujeres algo nuevo qué
decir sobre el particular? ¿Cuál es la oferta y quiénes son los demandantes de la extendida industria
sexual de los noventa? Preguntas como éstas hallan

eso, de Jacqueline Zúñigo; y La ventana de los deseos,

de Héctor Alvarado, quien, por cierto, fue el ganador en
este año del premio nacional a Primera Novela 'Juan
Rulfo", con sede en Tlaxcala. Vaya desde aquí un reconocimiento o la labor de estos escritores que desde hace
poco más de dos años mantienen su publicación literaria
en formo Independiente y ahora, con el apoyo de una
beca del Fonca y aportaciones propias, Iniciaron su editorial que seguirá publicando a otros autores en próximas
fechas.

ABUNDANTE fue la producción editorial en este verano
regiomontano. Iniciativas particulares, Institucionales y
comerciales coincidieron en lo publicación de uno cantidad importante de libros de literatura e historio, principalmente, así como revistos y otros formas Impresos de
difusión cultural.
Sobresalió lo aportación que hicieron los escritores
que realizan Papeles de lo moncuspio, quienes añadieron
o su publicación mensual la empresa de uno colección
literario que bautizaron como Libros de lo moncuspio, y
que hasta el momento han hecho circular seis títulos:
Háblame en lo lengua de Jo ausencia, de Ana Kulllck
Lockner; Crepúsculos de lo ciudad, de Dulce María
González; Cuentos platicados, de Julio César Méndez; El
topógrafo y lo tarántula, de Patricio Laurent; Quién dijo

DENTRO DE LAS actividades conmemorativas por el cuarto
centenario de la fundación de Monterrey se hicieron una
serle de publicaciones de contenido histórico y testimonial. Monterrey, espejo nuestro de cada día (crónlcas),colectlvo; Los festejos de Monterrey en 1946, de Celso
Garza Guajardo, colectivo; Fundidora diez años después,
de Sandra Arenal.

66

Julián Andrade Jardí, Ricardo Cayuela Gally,
Eduardo Vázquez Martín, Ricardo de la Peña y
Rosario Toledo.

nuevo · gurú" de la Era Digital y la mente maestra
detrás de la noción de multimedia. Durante más
de una década, Negroponte y su equipo de 300
nerds computacionales han estado detrás de una
cantidad enorme de innovaciones que han ayudado a definir el perfil del presente y están demarcando el rumbo del futuro. Parte de las reflexiones
filosóficas y sociales de Negroponte son vertidas
cada mes en la tercera de forros de Wired, una de
las más abiertas y singulares revistas aparecidas en
los últimos t iempos, y Ser digital, la versión
latinoamericana de Being Digital (Knopf, 1995), es
una compilación corregida y aumentada de sus
primeras 18 columnas. Definido como una auténtica Declaració n de Independencia de la Revolución Digital, e l volumen presenta al lector en una
prosa simple pero aguda los vericuetos de la nueva
jerga asociada a l m undo electrónico y en línea. Su
metáfora es el g radual reémplazo del átomo por
el bit, esto es, de la información contenida en
objetos físicos por la información en sí, y Negroponte
describe buena parte de los adminículos que
ayudarán a convertir en realidad sus innovadoras
ideas. Aunque, fiel a los tiempos, el autor advierte
que Ser digital sin duda estará obsoleto e n el momento de aparecer, su capacidad de anticipación
es tal que la afirmación se antoja como una modestia innecesaria. Entre los agradecimientos, Negroponte incluye a Mike Schrag, un corrector de 16
años que depuró el libro de errores. Lástima que la
versión de Océano-Atlántida no haya tenido un
Schrag a su servicio: el nombre m ismo de este corrector se reprod uce con erratas, y el volumen luce
salpicado (por no decir atiborrado) de ellas. La

Nicholas Negroponte

Ser digital
Trad. Dorotea Plócking
Océano Atlántida, México, 1996.
En un rincón del Laboratorio de Medios del célebre
Tecnológico de Massachusetts hay un c:oset c on
a ire acondicionado: ahí reposa HQ, una a rcaica
computadora que, a los diez años, sigue trabajando
con la regularidad de un reloj. El cl oset y HQ
constituyen la oficina de Nicholas Negroponte, el

han hecho autores nuevoleoneses a nivel nocional. La
paga común del corazón mássecreto(CNCA/ Puentellbre
Ediciones), de Minerva Margarita Villarreal; Noctambulario
(UAM, Margen de Poesía), de Genaro Huacal; Noche de
fundaciones (CNCA, Los cincuenta), de José Javier
Villarreol; y Atanás Dolchev: Antología Poético (UAM,

Omo LIBRO que se suma a lo misma celebración es

Monterrey: entre montañas y acero, de Jorge Pedrozo

Salinos, publicado por la empresa Villocero, en el que se
hace uno reseño histórico del desarrollo de la ciudad y
detallo los principales acontecimientos sucedidos en los
últimos cien años.

Molinos de viento), versión directa del búlgaro de Reynol
Pérez Vázquez. El primero, publicado en Juárez, Chihuahua, contiene parte del volumen con el que lo autora
ganó el premio nocional de poesía "Jaime Sobines· en
1994. Noctambulario, tercer libro de Genaro Huacal, está
formado en su mayor porte por textos que el autor escribió
durante su paso por el Centro de Escritores de Nuevo León.
El de José Javier Villarreol es un conjunto de poemas largos que, con excepción de dos, el poeta yo los ha Incluido
en sus libros anteriores, pero ahora adquieren uno nueva
dimensión de lectura al estar reunidos en un mismo
volumen. Lo selección y traducción al español de parte

TAMBIÉN ALus1vo al cuarto centenario de lo ciudad, lo editorial Castillo reeditó El reino en celo, novelo histórico de
Mario Anteo, en lo que aborda lo fundación de Monterrey
por Diego de Montemayor. El libro ha despertado un
interés poco común paro los textos literarios y ya se ha
colocado entre uno de los más vendidos en la temporada.

S1EN LASE01C10NES antes comentadas predominó la narrativa,
lo poesía estuvo presente en los últimas publicaciones que

67

�España, Pedro de Isla y David Gonzólez. Su particularidad es que estó dedicada de manera exclusiva
al género narrativo, lo cual ya Implica una novedad
en las letras locales. Entre los argumentos que
justifican tal ·especialización" estó, según se declara en el editorial de la casa, el que ·nuestros amigos poetas cuentan con suficientes espacios para
publicar su trabajo·. Resulta singular el comentarlo,
porque hace una década nadie se atrevería a
afirmar algo semejante, lo cual, Independientemente de que sea cierto o no, dice mucho del
desarrollo de la vida literaria de los últimos años en
Monterrey. Los responsables se declaran abiertos a
recibir colaboraciones de cuento, crónica, relato
o fragmento de novela terminada. En este primer
número participan con relatos y cuentos David
Toscana, Patricia Laurent, Ramón López Castro, Gabriela Rlveros y la ya mencionada Sabina Bautista.
Los tres últimos colaboran con textos reconocidos
en certámenes literarios, un bastante adecuado
indicio de la · calidad" a la que aspira explícitamente la publicación. La portada la ilustra Sergio
Cuéllar, y las páginas Interiores Incluyen portadas
de libros (la mayoría de autores locales) y algunas
ilustraciones. Además tiene una sección dedicada
a la difusión de convocatorias. Como publicación,
la revista luce bien, salvo mínimas erratas. San
Quintín 106 promete; sea pues bienvenida.

traducción también deja mucho qué desear.
Seguramente la edición espa-ñola, que publicó
Ediciones Bcon el título El mundo digital, está mucho
mejor cuidada. Con todo, el lector atento sabrá
pasar encima de este incon-veniente y extraer del
libro la asombrosa imagen de un mundo fascinante,
que es precisamente aquel en que vivimos.

San Quintín 106
Revista de narrativa
Publicación bimestral
Monterrey, julio-agosto, 1996.
Salió el primer número de la revista San Quintín 106,
publicación del taller del mismo nombre. El equipo
de trabajo lo conforman Sabina Bautista, Graciela

de la obra de Dalchev es una contribución de Reynol
Pérez para conocer a un autor lejano y desconocido en
estas tierras.

Armendóriz Velózquez.
Desde 1986, por acuerdo de la mencionada Junta
Directiva, se entrega anualmente el reconocimiento a
quienes hayan contribuido con su labor al desarrollo de
las artes visuales, ya sea a través de la docencia, la Investigación crítica, la producción o la difusión de las mismas.
La facultad, con esta distinción, promueve y difunde con
ejemplos las capacidades estéticas y humanísticas de los
nuevoleoneses arraigados en nuestro espacio común y
que son transformadores del mundo a través de su íntima
expresión.

Los DESTACADOS PINTORES Rodolfo Ríos, Jorge Rangel Guerra y
Antonio Pruneda obtuvieron el Reconocimiento Anual
1996 que les otorgó la Junta Directiva de la Facultad de
Artes Visuales, por su constancia en el ejercicio del arte,
su lealtad a nuestra comunidad universitaria y a la sociedad en general, y por contribuir desinteresadamente con
su trabajo y ejemplo en la promoción de la cultura. Los
tres creadores fueron alumnos fundadores del Taller de
Artes Plóstlcas de la Universidad de Nuevo León en 1948
cuando abrió su curso la maestra catalana Carmen Cortés. La distinción la recibieron el pasado 19 de junio en
una ceremonia que presidieron el rector de la UANL, Dr.
Reyes Tamez Guerra, y el director de la facultad, Arq. Mario

Convocatorias

EN su SEGUNDA rn1c16N, la Bienal Regional de Arte Joven,
convocada por el Consejo para la Cultura de Nuevo León,
tendró cinco categorías: pintura, original sobre papel,

68

y periódicos de la época, Bradu reconstruye las
huellas de una estadía que duró casi cuatro meses.
Ceñida a la cronología, detalla y pone en contexto
las distintas actividades, encuentros y viajes de
Breton. También ofrece un punto de vista y lanza
algunas Ideas explicativas sobre la ambigua
recepción que tuvo el poeta por parte de escritores,
amigos y enemigos, militantes del Partido Comunista Mexicano. En esta cuenta de los días y las
noches, la investigadora recrea y data la presencia
de Breton en Monterrey, Morelia, Pátzcuaro y otras
ciudades mexicanas. La exhaustividad de la
investigación no asfixia la prosa clara y fluida de la
autora, quien alcanza a dar vida al arte, la política
y la literatura del México de fines de los años 30.
Aunque e l libro va dirigido a los estudiosos-amigos
del poeta, Bradu tiende vasos comunicantes para
un público más amplio .

Fabienne Bradu

Breton en Méx;co
Vuelta
México, 1996.

Amnistía Internacional

Durante este año se han efectuado en distintas
partes del mundo congresos, certámenes, publicaciones y homenajes con motivo del primer centenario del nacimiento de André Breton. Una de estas
publicaciones es el nuevo libro de Fabienne Bradu,
quien investiga y sigue los pasos ahora no perdidos
de André Breton por México. Los mitos que giran
en torno a la visita que en 1938 hizo el padre del
surrealismo son de sobra conocidos: vino a ver a
Trotsky, conoció a Diego Rivera y definió a México
como país surrealista. Hasta ahí sólo los especialistas
pueden agregar algo más. Tal vez no sea casual
que se hable tanto y se sepa tan poco de su paso
por estas tierras. A partir de la información en revistas

informe 1996
Editorial Amnistía Internacional
Madrid, 1996.

Una relación detallada de los innumerables asuntos
que durante 1995 recibieron la atención de Amnistío
Internacional. la denuncia de casos de violación y
atropello de los derechos humanos y el reporte del
trabajo realizado por esta organización en todo el
mundo es el contenido del informe que recientemente apareció en su edición en español. El volumen aclara que la omisión de un lugar no quiere
decir que no se hayan cometido violaciones a los

literario. La fecha límite de recepción de los trabajos es el
4 de octubre próximo. Los beneficiarios recit;,lrón durante
un año $3,650.00 mensuales. Informes en el teléfono 91 (5)
605 55 07.

obra tridimensional. obra gráfica y fotografía. Para cada
una de las óreas habrá un premio económico dé 15 mil
pesos para el ganador. Los participantes podrón Inscribir
hasta tres obras antes del 15 de octubre. Las inscripciones
estón abiertas en la Casa de la Cultura de Nuevo León
(Av.Colón 400, oriente, centro de Monterrey), en donde
se montará la exposición de las obras seleccionadas por
el jurado. Se esperan trabajos de Coahula, San Luis Potosí,
Tamaulipas y Zacatecas, además de los nuevoleoneses.
Para más Información comunicarse ol 91 (8) 348 43 82.

Et PRes11G1ADo Premio Nacional de Poesía de Aguasealientes
celebra su 30 aniversario y por ello preparo una edición
especial con los libros ganadores en sus tres décadas. En
cuanto al concurso de 1997. los organizadores otorgarán
150 mil pesos o quien resulte ganador. Los interesados en
participar deberón enviar sus trabajos o la Cosa de lo
Culturo de Aguoscolientes (Venustlono Carranza Núm.
101 . C.P. 20000, Aguascolientes, Ags.) un libro de poemas
Inédito, con temo y forma libres, que tenga uno extensión
de entre 60 y 130 cuartillos. Lo fecha límite de recepción
es el 8 de noviembre de 1996.

EN Esre AÑO El CNCA otorgará hasta 12 becas de Traducción
Literaria, poro ello el Fonco y lo Dirección General de
Publicaciones expidieron la convocatoria correspondiente, en lo que se establece que los Interesados deberón presentar uno solo propuesto en algunos de los géneros de poesía, novelo, cuento, dramaturgia y ensayo

69

�Colaboradores

derechos humanos en tal lugar, y que las páginas
dedicadas a un país no son indicadores del grado
de preocupación que Amnistía Internacional tiene
sobre la situación en dicho país. En todo caso,
conviene detenerse en el breve resumen que abre
la parte dedicada a México, donde se asienta la
siguiente lacónica declaración: ·se detuvo a decenas de personas que Amnistía Internacional
consideró presos de conciencia. Los activistas de
derechos humanos fueron objeto de amenazas de
muerte y agresiones. Se observó un uso generalizado de la tortura por parte de agentes encargados de hacer cumplir la ley. Al menos dos personas
'desaparecieron' y siguió sin conocerse el paradero
de los centenares de ' desaparecidos' en años
anteriores. Decenas de personas fueron víctimas de
ejecución extrajudicial; entre ellas había activistas
campesinos miembros de la oposición". Es importante destacar que en lo relativo a la intimidación
y amenazas que sufrieron los defensores de los
derechos humanos en este país se menciona para
el caso de Nuevo León a una integrante de la
organización Ciudadanos en Apoyo a los Derechos
Humanos, del municipio de Guadalupe. El informe
contiene mapas y fotografías, así como ocho
apéndices que incluyen, entre otras cosas, los
estatutos de Al, la actualización sobre la abolición
de la pena de muerte y una selección de tratados
internacionales y regionales de derechos humanos.

Silvia y Vedia (coord.)
Credibilidad política. Globalización, sociedad y
medios masivos
Fundación Manuel Buendía-UNAM
México, 1996.
Una constancia de la pérdida de credibilidad en
el gobierno mexicano y en la política partidista, del

creciente escepticismo de la sociedad y de las
estrategias que han emprendido el sistema y los
partidos para recuperar esa credibilidad son los
focos de interés de este volumen colectivo. Aquí
se publican seis trabajos que forman parte de los
resultados de la investigación "La construcción de
credibilidad", que se lleva a cabo en la Facultad
de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México. Según se afirma
en la introducción, después de la crisis que se
manifestó a fines de 1994 y de los distintos cambios
en el discurso político derivados de la globalización,
las cosas se han complicado a tal punto que la
construcción de credibilidad política no es un
fenómeno que pueda analizarse desde una sola
perspectiva: su estudio exige una multiplicidad de
enfoques que permitan visualizar el problema de
una manera integral. En este esquema, los artículos
tocan asuntos como el papel de los medios masivos
en la construcción de credibilidad, los efectos de
la globalización, el comportamiento político
femenino y la identidad nacional como uno de los
factores de construcción de credibilidad . Los
investigadores que participan en el volumen son,
además de la coordinadora, Gina Zabludovsky,
Delia Crovi Druetta, Fernando Martín Juez, Gabriel
García Acosta, Yolanda M. Correa, Angélica Cuéllar
Vázquez, Guillermina Baena Paz y Sergio Montero
Olivares. El libro es netamente académico, sin que
resulte oscuro para los no especialistas; de ahí que
pueda ser de utilidad para estudiantes, políticos y
cualquiera que desee profundizar un poco más en
la incomprensible realidad política mexicana.

Carmen Alardín (1933). Poeta. Recibió el Premio ·xavier
Villaurrutia"en 1984 yla Medalla al Mérito Cívico de Nuevo
León en la rama de literatura, en 1989. Es becaria del
Fondo Estatal para la Cultura y las Artes y directora de
Armas y Letras.

Centro de Escritores de Nuevo León. En 1991 obtuvo el
Premio Latinoamericano de Cuento en Pueblo.

Humberto Martínez (Monterrey. 1942). Filósofo y crítico
literario. Es profesor-investigador del departamento de
Humanidades de lo UAM-Azcopotzolco.

Manuel Alvar. Escritor, crítico literario. Es miembro de la
Real Academia de lo Lengua Española.

José Roberto Mendirichaga. Maestro universitario y
periodista. Actualmente es director de Humanidades de
la UDEM.

Carlos Arredondo (Monterrey, 1950). Maestro e
investigador de tiempo completo en el posgrado de
Filosofía y Letras en la UANL.

Abraham Nuncio (Texcoco. Edo. de México, 1941).
Investigador y catedrático universitario.

Alfonso Ayala . Investigador. Estudió antropología en la
UANL y la maestría en historia en el Colegio de Michoocán.

Reynol Pérez (Aguoleguos, 1959). Narrador y dramaturgo.
Estudió ciencias de lo comunicación en la UANL y lengua
y literatura búlgaro en la Universidad Kliment Ojridki de
Sofía, Bulgaria.

María Belmonte (Reynosa. 1955). Poeta y promotora cultural. Es autora de los libros Acerco de lo iguana y Visión
de la bestia.

Vicente Quirarte (México, D. F., 1954). Poeta, narrador y
crítico literario. Es director de Publicaciones de lo UNAM.

Jorge Cantú de la Garza (Monterrey, 1937). Poeta y
narrador. Fundó el Centro de Escritores de Nuevo León.
Actualmente es vicepresidente del Consejo para la
Cultura de Nuevo León.

José Rafaella (Arriago, Chiapas. 1959). Poeta y periodista.
Estudió ciencias de lo comunicación en lo UANL. Es autor
del poemorio Rondo del cisne y sus fieras.

Miguel Covarrubias (Monterrey, 1940). Poeta. ensayista y
traductor. Es director de lo revisto Deslinde y catedrático ·
de la Facultad de Filosofía y Letras de lo UANL. Recibió el
Premio o las Artes UANL en 1989.

César Reza. Licenciado en letras por lo UANL. Actualmente
importe clases en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.

Roberto Escamllla (Monterrey, 1942). Crítico de cine.
Estudió letras en el ITESM. Es profesor de posgrado en lo
Facultad de Ciencias de lo Comunicación de la UANL.

Genaro Saúl Reyes. Crítico literario y de cine. Coordinador
del Colegio de letras en la UANL.
Graciela Solazar (Monterrey). Poeta y maestra universitaria. Estudio letras en la UANL.

Homero Garza (Monterrey, 1935). Escritor. psicoanalista.
Estudio medicina en la UNL. En los años cincuenta dirigió
la revista regiomontana Kótharsis.

Horacio Solazar (Monterrey. 1957). Periodista, escritor. Director de Procesos en El Diario de Monterrey.

Libertad González (Monterrey. 1961 ). Maestra en letras
por la UANL; candidata al doctorado por el Colegio de
México. Es profesora en la UANL.

Guillermo Samperlo (México, D.F.. 1948). Narrador, promotor cultural. Recibió el premio Caso de las Américos en
197 7 por el libro Miedo ambiente y el premio nocional de
Periodismo Literario en 1988. Ha sido director de literatura
del INBA; actualmente es jefe de difusión de los Libros del
Rincón, en lo SEP.

Leticla S. Herrera (Monterrey, 1960). Poeta y periodista.
Estudió sociología en la UANL. Es editora en El Diario de
Monterrey.
Genero Huacal (Sihochac. Campeche, 1957). Poeta.
crítico literario y periodista.

Antonio Tamez TeJeda. Estudio arquitectura en la UANL;
fue director de lo División de Posgrado de lo Facultad de
Arquitectura. Ha recibido el premio o lo investigación de
Cemex-CNIC 1991, y el de docencia del Colegio de
Arquitectos de Nuevo León. en 1993.

José Maria Infante (Tandil. Argentina. 1942). Sociólogo. Titular de la División de Posgrado de Filosofía y Letras en la
UANL.

Gabriel Zald (Monterrey, 1934). Poeta, ensayista y
traductor. Estudio ingeniería en el ITESM .

Pedro de Isla (Monterrey, 1966). Narrador. Fue becario del

70

71

�Orquesta·Sinfónica·de la UANt
Temporada de otoño 1996
Félix Carraaco, director
L van Beethoven: Ol»rfura Leonora núm. -' (14')
A. Bruckner: Sintonla núm. 4 en MI NftOl mayor, ~ ( 6 0 ' )
Jovler Cendejas, pianista

Félix CarrCIICO, director
F. J. Haydn: $lntonla núm. 83 en tol menor La GallllJa ~,
. .
¿
S. Rachmanlnov: concl9rto p&lt;:lffJ plano y orq. rii1m. J"(a~, op. 30 (AO')jl.
Edllon Quintana, plano

• _,
Félix Carrasco, director
~ 1..1
• _
José Rolón: Tlvf danza, Indígenas mexlca¡ ~~')lffQuéstql ,
s. Rachmonlnov: COnclcHto~ra plano y o . num. sol mfiÍtpr, {p, 40
J. Slbelius: Sinfonía núm. 2 en Re~mayor, ºP, 43

ten
J~')/,.,, ·½

F'Ux Carrasco, director
A"
/
,,.
Ra(lf Herrera, plano
.,{""~ . / . . , /
F. Uszt: La·Male~ G. 121 (15'.), ~
,
Totentanz'G. 126(!6')
/
H. Bertloz:1Slnfonía Fantástica, op 14'(52') (arpd}

t.uls Herrera de ICLFuente, dlr!ctor
/
L Herrera de kl Fuenté: Battet Fronteras
t
P. t. Chalkovsky:·Sintonía núm. 4 en MI meno!,

• 98 (4!')

SalvadOr Nelra, ptar(o
• 1 I ,,,~
fefflandO Avtta, director
f ,
(
L van IMthoven: tas criaturas ae.Prometeo, óp. (6')
W;.A. Mozart: COnqlerto para IÍQTJP torq. n
_,o. 7 VS95 (30')
J. trahms: Slnfonfa no. 4 en Af ,rféoor, op. 98 (~')

f

I ' .,J

l.aszlo Frater; vl61on9ello .1
(
•
:
1
Claudlo Tanlt, 'director 1
~
,.·
H. Berlloz: Mcircha húngara d(La condenatl6n di

.·

~-~':Z~!ug:~~";t'J:!~:/!&lt; .

z. Kodólyt conc1e,t6
pb,a
orq~sta@9')
,
,
;
J
,
ri ~
r
Í

•

,f

i

l.uZ MarfÓ Pup'nt~ plano, 1
Mlx clmascfot dlrecto( /
.
·M. RQ.\'el: fOIICle~ 17C!-!O
~ orq.;9!' Sol
A. ltuCkJ)er: Slnfo'?'ª num. 3 (60') , '
.
.
.. '
;J
t
1
!

p1an9

~=:rr~

i

l

J

.~'lo creocl6n dfll mundo (1

· " ••-.Ven: COtlcltMO para pJa
Nt . . deSCd:Ja/ltHodefa
[

.

t

~~

··.

~lfn~
·
.,

t

,;,,,,,,l·
\

'

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485291">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485293">
              <text>1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485294">
              <text>Nueva Época</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485295">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485296">
              <text>Septiembre-Octubre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485297">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485298">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485316">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485292">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1996, Nueva Época, No 2, Septiembre-Octubre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485299">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485300">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485301">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485302">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485303">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485304">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485305">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485306">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485307">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485308">
                <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485309">
                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485310">
                <text>01/09/1996</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485311">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485312">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485313">
                <text>2014799</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485314">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485315">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485317">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485318">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485319">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27635">
        <name>Carmen Alardín</name>
      </tag>
      <tag tagId="27637">
        <name>César Reza</name>
      </tag>
      <tag tagId="14461">
        <name>Gabriel Zaid</name>
      </tag>
      <tag tagId="27636">
        <name>Genaro Huacal</name>
      </tag>
      <tag tagId="27633">
        <name>Jorge Cantú de la Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="27634">
        <name>José Rafaella</name>
      </tag>
      <tag tagId="4439">
        <name>Miguel Covarrubias</name>
      </tag>
      <tag tagId="27631">
        <name>Novela de Sara Sefchovich</name>
      </tag>
      <tag tagId="27630">
        <name>Surrealismo personal</name>
      </tag>
      <tag tagId="27632">
        <name>Vicente Quirarte</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17439" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15470">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17439/ARMAS_Y_LETRAS._1996._Nueva_Epoca._No._1_0002014798ocr.pdf</src>
        <authentication>c0708d27157c7c11d0994ff51d692701</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487994">
                    <text>A

R

A

S

�Contenido
f

FONDO UNIVERSITARI(

Presentación, 3

La cultura literaria en Nuevo León J Alfonso Rangel Guerra, 4
El acta de fundación de Monterrey J Israel Cavazos Garza, 11
Huellas J Raúl Rangel Frías, 15
Nocturno J Guillermo Meléndez, 16
Tú estas en todo J Ernesto Rangel Domene, 17
Dos poemas J Armando Joel Dávila, 18
Jugadas J H_oracio Solazar Ortiz, 19
El presagio de una diva J José Garza, 20

Ex votos
Un homenaje hecho con las uñas / Rosaura Barahona, 23
Pinceles y letras: José Luis Calzada / Arnulfo Vigil, 24
Luis Barragán/ Silvia Mijares, 24
Joaquín Sabina: Un ciprés
Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra

en el cementerio / Margarita Cuéllar, 26

Secretario General: Dr. Luis Galán Wong

Álvaro Gómez Leal/ Héctor Alvarado, 26

Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Solazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

Fernando Villalvazo / Armando Alanís Pulido, 28
Genaro Salinas Quirogá, ejemplo universitario/ Celso Garza Guajardo, 28

A

A

M

Don Alfredo Gracia Vicente (1910- 1996) / Humberto Solazar, 29

s

A

El escritor/ Hugo Valdés, 31

L
1111111

E
lt la

T

R

1111111il1I 11li 1 111

A
lt

S

Desde la penumbra/ Alejandra Rangel, 35

11 111 1161

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Redacción: Francisco Ruiz Solís, Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervldes Marroquín
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.
Consejo editoriat Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Roberto Escamilla Molino, Profr. Celso Garza
Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas, Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.

Sociológi.ca
Las (e)lecciones de España/ José María Infante, 38

Pedagógica
Profesores universitarios y procesos de formación J María del Refugio Garrido, 40

Ilustración de portada y fotografías interiores: Francisco Barragán Codina.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de lo UANL. Biblioteca Central Magno Universitario, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte. / Monterrey, Nuevo León,
C. P. 64440 /Teléfono: 329 40 90 Ex!. 6561 //ubílcoción bimestral/ Precio del ejemplar$ 15.00 / Registros en trámite/ Armas y Letras no responde por

Hi.stori.a matri.a
La ciudad y su archivo/ Meynardo Vázquez, 41

originales y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

FONDO UN•~E~ f , 11 (

�Artes plásticas
El Taller de Artes Plásticas/ Armando López, 43

Cine, televisión y otros espejismos
Los primeros cien años/ Roberto Escamilla, 45

Armas y Letras,
un aula sin muros

Orquesta Sinfónica de Monterrey/ Alfonso Ayala Duarte, 49

La máquina de cantar
Encuentro Internacional de Escritores: Monterrey 96
·óscar Efraín Herrera, 52

Espacio virtual
El peligroso señuelo de la lectura no lineal (o cómo no quedarse pegado
a la telaraña mundial)/ Horacio Solazar, 53
La araña en la red/ Horacio Solazar, 56

Libros
A la caza de evidencias/ Libertad González, 57

En la pregunta va la respuesta/ Catalina Martínez, 58
No sé por qué todos mis poemas son uno solo / Miguel Covarrubias, 59

Contraportada/ Libertad González, 60
Colaboradores, 64

EL uc10R TIENE EN sus MANos la primera entrega de Armas y Letras, revista de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, que en este año de 1996 nace G una nueva época, como
prueba de nuestros empeños por estar a la altura de las expectativas y necesidades
de la sociedad nuevoleonesa y mexicana en este umbral del nuevo siglo.
Su nombre no es mera recreación nostálgica, ni deseo de cobijarnos bajo la clara
sombra del humanismo de antaño. Es deseo de continuidad, sí, pues nuestra casa de
estudios es dueña de Una tradición cultural de más de seis décadas, pero es también
compromiso de búsqueda de un nuevo humanismo acorde a los tiempos presurosos
que nos toca vivir.
Armas y Letras será la revista de la Universidad Autónoma de Nuevo león, es decir, la revista de sus profesores y estudiantes, de sus empleados y egresados. Pero
también, en tanto la universidad es cifra de universalidad, dará cabida en sus páginas
a las ideas, creaciones, inquisiciones y sueños de la intelectualidad regional, mexicana y de todos los rumbos asequibles a su equipo. En sus páginas, por ahora de papel,
circularán libremente la filosofía y la poesía, la historia y la sociología, el psicoanálisis y
las nuevas tecnologías de la información, el cuento y la pedagogía, el teatro y la
música, la reseña de libros y revistas, el aforismo y la entrevista, la crónica y el reportaje,
la viñeta y la ontología, la hermenéutica y·la fotografía.
La apertura de la revista no se refiere solamente a temas y disciplinas. También en
lo editorial, Armas y Letras buscará siempre ser representativa y publicará, sin sectarismos ni exclusivismos de ningún tipo, la producción intelectual y creativa de todos los
grupos y todas las generaciones. Es decir que su vocación permanente será reflejar la
pluralidad ideológica, social, estética y cronológica de la comunidad en que se gesta,
y la de aquella, mucho más vasta y poliédrica, a la cual va dirigida.
Su creación obedece a la convicción profunda de que la cultura y las tareas de
extensión universitaria son tan importantes como las actividades de docencia e
investigación. Y por el reconocimiento de que la cultura y la crítica, el debate de las
ideas y la reflexión serán las herramientas principales del universitario del futuro, invitado
permanente al aula sin muros que será esta revista.

Reyes S. Tamez Guerra,
rector

3

�La cultura literaria
en Nuevo León
Alfonso Rangel Guerra

•

Tres son, al menos, las acepciones que puede tener
el concepto de "cultura literaria":
a) El conjunto de conocimientos, habilidades y
destrezas que posee un escritor para llevar a término
la creación de una obra literaria de cualquier
género; b) El conjunto de conocimientos, capacidad de valoración y análisis que posee un lector, o
un grupo de lectores, para acercarse a las obras
literarias, identificar sus autores y reconocer las
características, ubicación y pertenencia a un
determinado tiempo, corriente o estilo de dichos
autores y obras; c) El conjunto de obras, autores y
lectores que integran, en un tiempo y un lugar
determinados, la literatura y su crítica en una
comunidad, más los conocimientos, acervo cultural y capacidad de juicio para identificar y valorar
la literatura de todos los tiempos, lenguas y lugares,
y para distinguir e identificar las circunstancias
históricas, sociales y culturales que la han hecho
posible, la han impulsado o reprimido.
Como es fácil observar, una acepción no
excluye necesariamente a las otras, y de hecho la
última contiene a las dos anteriores. En el primer caso hemos situado a los propios literatos; en el
segundo a los lectores, incluyendo aquí a los críticos en cualquiera de los niveles en los que ejerzan
su función de análisis y juicio; en el último nos
situamos a nivel de una comunidad y consideramos
lo que ésta posee, incluidos autores y lectores, más
el conocimiento acumulado y colectivo de la
literatura, sea ésta la local, la nacional y la universal. En este sentido, nos ocuparemos aquí de la
cultura literaria de Nuevo León. Pero antes de entrar en materia, será necesario hacer algunas pre~isiones, así sean breves, sobre las dos primeras
acepciones del término "cultura literaria", pues todo lo correspondiente a la tercera intentaremos verlo en el proceso mismo de acercamiento al caso
de Nuevo León.

4

Al referirnos a los autores y escritores importa
precisar que los conocimientos y habilidades que
posean, es posible que se reduzcan al desarrollo de
su propio oficio, es decir, que un escritor para serlo
no necesariamente debe conocer con amplitud la
literatura de su tiempo, o de todos los tiempos, ni la
crítica y la historia literarias, aunque estos casos
extremos pueden presentarse aisladamente y quizá no sean muy representativos. En todo caso, este
tipo de escritores por lo general asumen una actitud de rechazo de todo lo que no es su propio trabajo en un momento determinado de su vida, después de haber tenido acceso al conocimiento e his-·
historia de la literatura. En cambio, el extremo
opuesto sí es más frecuente y tiende a generalizarse en la medida en que los escritores, o futuros escritores, pasan por las aulas de las facultades de
letras o de humanidades, o son por vocación natural lectores ávidos que adquieren el conocimiento
de la literatura en un ininterrumpido proceso de
lecturas. También puede ser que el escritor practique la función de la crítica en sus diferentes niveles
y aun en otros procesos de juicio que corresponden
propiamente al ámbito de la cultura y de la historia
del pensamiento. Cuando esto ocurre el escritor
cumple a un mismo tiempo la función creadora y la
función crítica, que también puede ser creadora .
En cuanto a los lectores, importa precisar su
condición de ser los destinatarios de las obras escritas por los autores y ostentan además la particularidad de ser quienes, en última instancia, otorgan a
la literatura su valor y presencia en una determinada sociedad. La ausencia de lectores implica el
vacío ante la creación literaria, pues ésta sólo es
posible en la medida en que tiene a quien dirigirse.
Cada lector posee su propio ámbito de conociconocimiento de la literatura y en cada uno podría
identificarse el perfil de su cultura literaria, y la suma de todos podría ser el de la cultura literaria de

�amplia información sobre la historia de nuestras letras. La primera es Algunos apuntes acerca de la
cultura y las letras de Nuevo León en la centuria de
1810 a 1910, de Rafael Garza Cantú, publicada en
ese último año y reeditada en 1995, y Siglo y medio
de cultura nuevoleonesa, de Héctor González,
aparecida en 1946 y reeditada el año de 1993. Si
bien estas dos obras llevan la intención de se r
estudios sobre la cultura general de Nuevo León,
ambas tienen la característica de identificar la
producción de la obra literaria como manifestación
primordial de la cultura en el Estado, y por ello
aportan una amplia información sobre la historia
literaria de Nuevo León. Otras obras, continuadoras
de las dos anteriores, o complementarias, y algunas
refiriéndose a otros aspectos y expresiones de la
cultura, al margen de las letras, ofrecen los datos
necesarios para integrar la historia de nuestra
literatura. Superado el problema de la información,
procede el de la valoración y alcance de esta
producción literaria nuevoleonesa. Puede afirmarse,
haciendo salvedad de figuras de reconocida presenci_
a nacional, como Fray Servando Teresa de Mier
y Alfonso Reyes, para citar solamente dos nombres
importantes, a so biendas de que hay otros que
sobresalen por méritos propios, que los autores y las
obras de la literatura de Nuevo León en general no
han logrado ir más allá de las fronteras locales. Esto,
en sí mismo, no implica necesariamente la ausencia de valor en esas obras, pero justo es decir que la
regla general conduce a afirmar que una obra 16cal tiene más representatividad y dimensión dentro del propio Estado.en la medida en que logra trascender nuestras fronteras y pasa a ocupar un lugar en la literatura nacional. Este fenómeno, presente
en muy pocas obras de nuestra literatura, ha empezado a modificarse a partir aproximadamente de
la última década, de modo que hoy puede afirmarse con certeza que algunas expresiones de la literatura nuevoleonesa empiezan a cobrar valor y reconocimiento a nivel nacional, particularmente en la
poesía, la novela y la crítica literaria. De estos tres
géneros, si como uno de ellos puede denominarse
a la crítica literaria, el de la novela es el que manifiesta ahora con mayor fuerza esta capacidad de
superación, produciéndose el doble fenómeno de
enriquecerse, a un mismo tiempo, la cantidad y calidad de la narrativa nuevoleonesa. Esta circunstancia merece un análisis más profundo, pues obedece
sin duda a causas de orden local, inherentes no sólo
a la educación literaria sino también a otros factores de carácter cultural que inciden sobre la crea-

N
I])

,e
-O

&gt;e

iw

I])

"O

o

.5"
D

o

una sociedad. En esta inmensa posibilidad de
diversidades se sustenta finalmente el nivel de toda la sociedad para conocer y valorar la literatura.
Y como en el género de "lectores" se incluye por
igual al que sólo lee y en todo caso exterioriza entre sus amigos la impresión que le causó la lectura
de una determinada obra, hasta el que escribe y
publica una críti.ca formal y sistemática de la obra
leída, será necesario tomar en cuenta esta gran diversidad de niveles al momento de acercarnos a
las características propias del lector.
La cultura literaria referida a una sociedad, en
este caso Nuevo León, nos lleva en su análisis, por
necesidad, a distinguir los diferentes aspectos que
puedan integrarla, a fin de establecer en cada uno
de ellos la condición imperante.

1. La creación literaria
Está todavía por escribirse una historia de la literatura de Nuevo León.Sin embargo.contamos con dos
obras fundamentales en las que podemos obtener

6

ción novelesca. En todo caso, el paso de una literatura local a una literatura nacional merece algunas
consideraciones y un análisis cuidadoso de lo que
se implica en ese paso. Apuntemos por ahora solamente que no se trata, de ninguna manera, de
abandonar los asuntos o temas locales para poder
acceder al ámbito nacional, sino más bien de elevar la creación misma, problema relacionado obviamente con la forma y la estructura de la obra, y con
el lenguaje que la construye. Es pues un problema
de concepción y desarrollo de un proyecto literario,
ejecutado respondiendo a las exigencias impuestas por la misma creación. Puede esperarse que en
los próximos años se enriquecerá este proceso de
superación, de modo que las letras nuevoleonesas
adquieran un mayor reconocimiento en el ámbito
nacional, y en la medida en que se vaya cumpliendo este proceso, las mismas obras aportarán los
elementos de juicio para valorar su condición superior.

de habitantes y sólo dos instituciones de educación
superior. Medio siglo después, con una población en
el área conurbada que pasa de los tres y medio
millones de habitantes y con más de diez casas de
estudios superiores, no ha multiplicado el número de
sus librerías proporcionalmente a este crecimiento y
apenas cuenta quizá con el triple de aquellas de
los años cuarenta, o tal vez un poco más, pero sin
que eso garantice que a esta ciudad llegan los libros
representativos de las letras y la cultura hispanoamericana y universal, y muy escasamente libros
de España, Argentina y otros países productores de
libros, como Colombia, Venezuela y Chile (aunque
hubo un tiempo en que sí llegaba este tipo de libros, con un servicio de librería de primera calidad).
Si el nivel de lectura de una sociedad es indicador de su cultura literaria, debemos concluir que
ésta no alcanza en nuestra entidad los niveles requeridos para poder afirmar su existencia. Sin embargo, esto corresponde a la población en general,
pero no es el caso de los grupos universitarios de

2. Los lectores y la crítica literaria

También puede ser que el escritor
practique la función de la crítica en
sus diferentes niveles y aun en otros
procesos de juicio que corresponden
propiamente al ámbito de la cultura
y de la historia del pensamiento.

México es un país de poca lectura, y Nuevo León no
escapa a la condición nacional. La cultura literaria
de una comunidad depende en buena medida,
aunque no exclusivamente, de los lectores activos
con que cuenta. En ellos se sostiene la literatura
existente y el desenvolvimiento de la futura. La
ausencia de lectores significa ignorancia literaria,
desinterés por las letras y por la cultura, distanciamiento de la sociedad de una de las expresiones más auténticas de la condición humana, como
es la literatura. ¿Cuántos lectores activos tiene Nuevo
León? Es difícil saberlo, pero algunos indicadores
podrá n acercanos al problema. Las librerías de
Monterrey (no tiene caso referirse a las de los
municipios, inexistentes o muy limitadas), son pocas
y de éstas, un número muy menor ofrece ediciones
y libros que responden verdaderamente al rango y
nivel de la auténtica literatura o el estudio de las
humanidades. En los años cuarenta había tres librerías: la "General", del profesor Antonio Moreno;
la "Moderna", establecida por don Antonio L.
Rodríguez y la "Cosmos", de don Justo Elourduy y
don Alfredo Gracia, mencionándolas por orden de
aparición en el tiempo. Otras más, que ofrecían libros y servicios de papelería, más unas pocas de
carácter popular por el tipo y costo de las ediciones
en venta, completaban quizá la decena. Pero
entonces la ciudad tenía menos de medio millón

letras, ni de esa porción de la población, formada
mayormente por clase media y alta, que tradicionalmente ha integrado el sector culto o letrado
de la comunidad. Todos ellos, evidentemente, son
minoría y también son los clientes habitules de las
pocas librerías de la localidad. En suma, la cultura
literaria conformada por los lectores de una comunidad se reduce a las minorías ya mencionadas, con
la consiguiente limitación a nivel general de la
ciudad, y si el planteamiento se lleva a nivel estatal
la conclusión resultaría evidentemente más pobre.
Por lo que toca a la crítica literaria, es necesario hacer algunas consideraciones. Los escritores, los
autores literarios asumen, aún sin proponérselo, el
papel de ser representantes de la sociedad de la
que forman parte. Esta posición no implica otra función que no sea la de cumplir con su trabajo de creación. Se trata, en consecuencia, de una representatividad en la medida en que una obra literaria
expresa o manifiesta lo propio de una comunidad.
Es un fenómeno que no se limita a la literatura, pues

7

�en general los artistas de una sociedad hablan por
ésta. o, más bien, la sociedad habla a través de las
obras de sus artistas, en este caso poetas, novelistas, ensayistas o dramaturgos. En este proceso no se
implica ni el consentimiento de la sociedad ni mucho menos una actitud especial de parte del autor
hacia ella. Se trata, sencillamente, del cumplimiento ·de una circunstancia mediante la cual las obras
de arte y sus autores dan testimonio del nivel cultural de esa comunidad. Dicho de otra manera, los
autores y escritores muestran, al menos en lo tocante a su obra y su trabajo, el nivel de la cultura literaria de una sociedad. Lo mismo ocurre en el campo
de la crítica literaria, pues ésta es ejercida sólo por
unos pocos, ni siquiera la mayoría o una parte representativa de los lectores sino una franca minoría,
y hasta podría afirmarse sin temor a
equivocarnos que
la practica un número menor que el
de los creadores de
literatura, salvo que
éstos se apliquen
también a ejercer
la crítica. Muy pocos son los que escriben crítica literaria: los colaboradores regulares o
esporádicos de los
periódicos, los profesores e investigadores universitarios
en sus clases o en las revistas literarias, cuando las
hay, y algunos más. Esta minoría, como en el caso
de los autores· y escritores, es igualmente representativa de una sociedad al mostrar lo que ésta es
capaz de captar, conocer, valorar y enjuiciar de la
literatura, sea la propia, la nacional o la mundial. Es
decir, la c rítica literaria que ejerce una sociedad es
también muestra del perfil de su cultura literaria. Una
sociedad carente de crítica difícilmente puede
identificarse como poseedora de una alta cultura
literaria, pues la ausencia de esta expresión es testimonio de la ausencia de la cultura literaria.
Por otra parte, y como la cultura literaria es por
necesidad manifestación de la cultura general, la
falta de crítica literaria vendría a ser en buena
medida manifestación, hasta cierto punto, de la
carencia de esa cultura . Es obvio que al hablar aquí
de la crítica literaria nos estamos refiriendo a sus más

altos niveles, esto es, al juicio crítico, propiamente
dicho, así como a los métodos tradicionales de la
crítica literaria, particularmente los de la crítica histórica y la crítica psicológica, o aun de la estilística y
de la llamada ciencia de la literatura, donde se
suelen aplicar conjuntamente dichos métodos. En
consecuencia, estamos dejando fu era la crítica
literaria que se reduce a exponer la mera impresión
provocada por la obra, pues la alta crítica, como
afirma Alfonso Reyes, puede alcanzar los niveles
mismos de la creación y se convierte en una de las
formas del mantenimiento y transmisión de la cultura. Valorar una obra en su contexto histórico, identificar la circunstancia de su surgimiento en relación
con otras manifestaciones culturales y artísticas,
revelar su sentido en el complejo contexto cultural
de la época, hace
de esta crítica literaria una forma de
ver y mostrar la cultura en un momento
de su historia.
La crítica literaria, por otra parte,
debe enfocar su interés en la creación
de la propia comunidad, es decir, en la
obra de los autores
y escritores emergentes de esa sociedad. Cuando esto ocurre, se cumple
íntegramente el proceso de creación, recepción, conocimiento,
valoración y crítica de esa obra. De otra forma, los
autores y escritores se convierten en unos perfectos
des-conocidos en su propia localidad, lo que
s:gnifica necesariamente que la ignorancia de la
sociedad sobre lo que hacen sus creadores, divorcia
a estos de aquélla y a la inversa. Esto puede traer
como consecuencia que los autores y escritores
opten por abandonar la ciudad y buscar sitios más
sensibles a la creación literaria, concretamente en
nuestro país la ciudad de México. Pero esto, con ser
grave, no es lo único que puede ocurrir, pues el
efecto general que provoca la ignorancia y el
desinterés por la obra de sus mismos autores, a la
larga traerá como consecuencia que esto se
traduzca en un empobrecimiento de la capacidad
de creación local, bien porque los escritores se van,
o bien porque además los que permanecen no

8

tienen alicientes o estímulos para continuar su
trabajo en condiciones difíciles. Una sociedad que
no reconoce a sus artistas, sean de letras, pintura o
música, para citar sólo las artes más ampliamente
presentes en una sociedad, carece finalmente de
identidad y no posee la capacidad para enjuiciarse
a sí misma en el ámbito de la cultura.
En Nuevo León falta, desde nuestro punto de
vista, avanzar más en esta capacidad para enjuiciar y valorar la obra local. Ya hemos dicho en otra
ocasión que esta falta de capacidad podría explicar por qué en Nuevo León no se ha logrado dar el
paso para poder ingresar con mayor certeza al
ámbito de la _cultura. Este problema rebasa el de la
cultura literaria, pues se refiere al universo mayor de
la cultura, pero es evidente su estrecha relación con
los problemas que aquí vienen exponiéndose.

o Albert Camus. Lo mismo ocurrió en su momento
con el teatro del absurdo en los años sesenta y las
obr~s de lonesco o Becket. Sin embargo, no fue el
caso de otros autores, cumbres de la literatura
mundial, como Marce! Proust, James Joyce, Virginia
Woolf o Franz Kafka, cuya lectura quizá se retrasó
por varios años, pero esto pasó probablemente
porque las obras de esos autores llegaron tarde a
las librerías de la ciudad. No se implica en este
problema la capacidad de leer las obras extranjeras en su propia lengua, pues en nada se disminuye
el conocimiento de un autor, es decir de su obra, en
traducción al español. Hay quienes, con un purismo
excedido, desprecian que la literatura en otras
lenguas se lea en traducciones, pero olvidan que
toda la cultura occidental ha sido posible gracias al
trabajo de traducción que durante siglos ha acercado a los lectores la escritura de todas las lenguas
y épocas. Sin la traducción no hubiera sido posible
el Cristianismo, para mencionar sólo un caso extremo, pues siempre han sido contados los que en
Europa y América, a lo largo de veinte siglos, han tenido acceso a las lenguas originales de los Apóstoles,
que obviamente no fueron ni griego ni latín. Es también el caso de Aristóteles y la filosofía griega, que
debieron pasar por la lengua árabe para llegar a
Europa en la Edad Media, después de siglos en los
que se perdió contacto con las fuentes de la cultura
occidental. Por estos y muchos otros ejemplos presentes en la historia occidental, no debemos tener
reparo en aceptar la traducción como un medio
de acercamiento a la literatura de otras lenguas y
culturas.

3. El conocimiento de la literatura mundial
Un elemento más habíamos apuntado al principio
de estas notas, al integrar el sentido de la cultura
literaria aplicado a una comunidad, y es el que se
refiere al conocimiento, acervo cultural y capacidad de juicio para identificar y valorar la literatura
de todos los tiempos, lenguas y lugares, y su contexto histórico. Esto se relaciona con todo lo anteriormente expuesto y aún puede ser que haya lectores o estudiosos de literaturas de otras lenguas y
épocas diversas, y poco informados de lo que
sucede en la propia ciudad. En un repaso histórico,
así sea apresurado sobre las condiciones imperantes en Monterrey en relación a este tipo de cultura
literaria en los últimos decenios, encontraríamos
datos interesantes. Por ejemplo, que un movimiento como el existencialismo, en literatura y filosofía,
era del conocimiento de la ciudad, o más exactamente, de algunos sectores cultos de la ciudad,
grupos minoritarios obviamente, desde sus propios
años de surgimiento en Europa, o con muy pocos
años de desfasamiento frente a lo que ocurría en
aquellos países en la época de la postguerra, pues
ya a finales de los cuarenta y principios de los
cincuenta, Monterrey poseía una información y un
acercamiento a las obras representativas de ese
movimiento. En el caso de la filosofía existencialista,
podría recordarse un curso, entre los preparatorios
que llevaron en 1950 a la creación inmediata posterior de la Facultad de Filosofía y Letras. Y en el caso
de la literatura, podrían recordarse particularmente las obras de Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir

•••
¿Puede obtenerse una conclusión de todo lo anteriormente expuesto? En primer lugar, será necesario separar las consideraciones hechas, de modo
que pueda identificarse lo propio de cada uno de
los aspectos tratados . En segundo lugar, será
necesario recordar que en este tipo de problemas
debe tenerse presente la condición minoritaria de
los diversos sectores que participan en estos procesos culturales y aun los explican o identifican.Sin embargo, en la medida en que nos desplazamos de los
autores, escritores y críticos, para avanzar hacia el
contexto general de la sociedad e identificar aquí
la existencia de lectores, estudiosos y conocedores
de la literatura, el ámbito se amplifica y las minorías
en unos y otros casos son numéricamente diferentes.

9

�El problema radica entonces en poder saber, a
partir de la afirmación de que todos los involucrados en la conformación de una cultura literaria son
minoría en relación o la sociedad todo, si uno sociedad determinado, en este coso la de nuestro
ciudad, posee escritores, es decir poetas, novelistas,
cuentistas, ensayistas y dramaturgos, en cantidad y
calidad suficientes, si así puede decirse, para afirmar
que en el momento actual y en lo tocante a este
aspecto creador, ostenta un nivel significativo de
cultura literaria. Ante una pregunta como ésta
podríamos responder afirmativamente, pero
aclarando que esta situación es apenas un fenómeno de años muy recientes; esto significa que se
necesita madurar y adquirir una condición más sólida y consistente en los procesos de creación, lo que
podría lograrse o partir de una política cultural
desarrollada por todas las instancias involucradas en
dichos procesos, enfocada a impulsar y vigorizar la
vocación literaria. Pues puede ocurrir que en el futuro.si faltan estos estímulos,se empobrezca o disminuya lo que ahora parece ser una línea ascendente
y prometedora
En segundo lugar estaría el problema de los
lectores. A partir de la aceptación de que en este
punto es necesario ampliar las condiciones ahora
existentes, merecería destacarse que un proceso
continuo como la educación, comprendiéndose en
esto todos los niveles, puede ser capaz de impulsar
la disposición e inclinación o la lectura de una
comunidad Las deficiencias locales en este aspecto
son notorios y muestran uno situación proveniente
del propio desarrollo histonco de nuestro sociedad.

es mucho más largo el camino por andar. Por otra
parte, esta situación es la más vulnerable de una
comunidad en proceso de transformación, y la
superación pudiera alcanzarse con mayor facilidad
en la medida en que se vigoriza la creación literaria
misma. Todo esto implica además un contexto positivo en la disponibilidad de los elementos que en
una sociedad hacen posible impulsar la cultura
literaria. Nos referimos al trabajo editorial, la existencia de revistas literarias, los estudios de letras, cursos
y tantos otros esfuerzos que son igualmente manifestación del nivel cultural de una sociedad. A mayor
disponibilidad de estos recursos,más rápida y segura
puede ser a transformación esperada.
Y finalmente, la cultura literaria como conocimiento de la literatura mundial, y la posesión de un
acervo cultural que haga posible el conocimiento y
evaluación de la literatura en general, depende en
buena medida de los mismos lectores, de los servicios libreros de la ciudad y del mantenimiento y
expansión de los estudios de letras y de humanidades como parte de los procesos educativos de
una sociedad que quizá no ha terminado de aplicar
sus fuerzas a su propio crecimiento y a su desarrollo
económico y material. En suma, un proceso complejo en el que la misma sociedad debe encontrar
los medios para cumplir satisfactoriamente sus
propias necesidades, pues el crecimiento, entendido en un sentido más amplio que el de la mera
condición demográfica, de la producción y de la
economía, debe entenderlo la misma sociedad en
el más alto de la educación y la cultura. Cuando
una sociedad llega a identificar sus condiciones de

Una sociedad que no reconoce a sus artistas, sean de letras, pintura o música,
para citar sólo las artes más ampliamente presentes en una sociedad, carece finalmente de identidad y no posee la capacidad para enjuiciarse a sí
misma en el ámbito de la cultura.
Lo existencia de mas lectores en un lugar y momento
determinados hace posible afirmar que estamos
ante uno sociedad más culta, indudablemente,
porque la lectura es el sustento de la integración de
lo palabro escrita al conocimiento y desenvolvimiento de esa sociedad, ya que la palabra escrita,
y el libro, siguen siendo sustanciales en el mantenimiento, transmisión y desarrollo de la cultura.
En cuanto a la critica referido al ámbito de los
letras, nuestro culturo literario ostento necesidades
potentes de expansión y mejoramiento, particularmente enfocado o lo creación local.Aquí quizá

desarrollo en este sentido cultural y cobro conciencia de sus propios requerimientos en este
proceso, entonces puede decirse que entra con
poso propio en el desenvolvimiento de todas sus
partes y en el enriquecimiento de sus condiciones
de desarrollo, en los que puede ir implícita su
integración en los diversos órdenes de la cultura.

Abril de 1994-marzo de 1996.

10

El acta de fundación
de Monterrey
Israel Cavazos Garza

•
-~V.:-., ~\_•

11• n, ~~

T.ffl'IIONIO

~

para Imprimirla y ponerla así fuera de todo peligro
de extravío, Incendio o cualquiera otro detrimento
que podía causarle el tiempo ... (ed. 1861, p. 1).

DELAS CONóTANCIA6.RELATIY.A.S

La autoridad municipal "mandó luego sacar copia
fiel" y, el 23 de abril de ese año, la remitió a la
Secretaría de Gobierno para su impresión

A L,\ FHiO&lt;ClO:i

• l

DI LA GIVDAD DI MOIT!Ur,
CAPITAL DEL 'FSl'ADO

DE NUBV0-1IOJ I OOAHUILA.

a fin de que, conservándose varios ejemplares
impresos, se evite que, perdido una vez el único que
posee la ciudad, por cualquier incidente imprevisto
se carezca del justo título con que están amparados los derechos de esta municipalidad (/bid., p, 3).

l't'IUt4R Pót 1\1\1'0..tfCIO~ 011, IXV.C, IL OOUl'tL
11\« DU. l:&amp;1'.LDO ClCD.AU.UO J:UD.AOO YIDA.t:l.&amp;L

~

El acta no fue impresa. Lo impidieron entonces
·azarosas circunstancias· -las de la resolución de
Ayutla. Fue hasta el mes de mayo de 1861 cuando
. se participó al Ayuntamiento que le serían remitidos
"ejemplares suficientes". Efectivamente, la edición
apareció bajo el título de Testimonio/ de las
constancias relativas/ a la fundación/ de la Ciudad de Monterrey,/ Capital del Estado de NuevoLeón y Coahuila./ Publícase por disposición del Exmo.
Sr. Gobema-/ dor del Estado ciudadano Santiago
Vidaurri./ Monterrey./ Imprenta del Gobierno,/ a
cargo de Viviano Flores,/ 1861. 37 p., 21 cms.
Pero el instrumento publicado "único que posee
la ciudad", ¿era el original? De la misma edición se
desprende claramente que no. La copia testimoniada expedida por el Ayuntamiento el 21 de
abril de 1856 y firmada por su alcalde Manuel M. de
llano y por los doce regidores y los dos síndicos y
por Serapio Cirilos, oficial primero en ausencia del
titular de la Secretaría, fue tomada de

MONTEREY.
JUPRF.l&lt;"rA DEL OOBIF.R~O,
• CilOO 01 Vmuo Fi.oua.

Muy pocas son las ciudades mexicanas que fueron creadas con un acta de fundación. Monterrey
es una de éstas. Su fundador, Diego de Montemayor, hizo que el escribano Diego Díaz de Berlanga
redactara un documento en el cual constara el suceso. Su texto ha llegado hasta nuestros días y, más
allá de su contenido histórico, constituye una pieza
-la primera en nuestro medio- de notable valor
jurídico y literario.
Pero, deplorablemente, el documento original
no se conserva. De ello se lamentan los historiadores locales desde hace más de medio siglo. Ha sido
publicado en numerosas ocasiones, pero en ninguna
tomándolo del primitivo sino de testimonios o copias
posteriores. El gobierno de Nuevo León dispuso en
1856 que el Ayuntamiento sacara copia del acta

una copia compulsada por el Sr. Capitán D. Francisco Bruno Barrera, Alcalde más antiguo, y Gobernador político que fue de esta antigua Provincia del
Nuevo Reyno de León, el día 8 de enero de mil ochocientos diecinueve y con otra autorizada por el Sr. D.

11

�Juan José Martínez, Alcalde tercero y Juez de primera instancia.con fecha veintiséis de noviembre de mil
ochocientos veinticinco ... (p. 37).

Una y otra eran conservadas, como allí mismo se
expresa, en la Secretaría del Ayuntamiento
en un libro forrado de terciopelo encarnado, ·con
cinco chapetas de cada lado y dos broches todo
de plata (!bid).

Para cumplir con la orden del Gobierno, el Ayuntamiento la certificaba de las dos copias mencionadas, entonces relativamente recientes, y no de
la original de 1596, de donde -de haber existido- _
se hubiera tomado.
De la misma edición de 1861 se desprende que
la copia de 1825, el Alcalde Juan José Martínez la
había hecho sacar de la de 8 de enero de 1819 (p.
36) y que esta última de 1819 el Alcalde Barrera
tampoco la había copiado del original del siglo XVI,
sino de otra más o menos reciente en su tiempo,
autorizada por el Alcalde Bernardo Ussel y
Guimbarda (p. 34). Lamentablemente no se da en
ésta la fecha de su certificación (/bid) pero se puede situar en cualquiera de los años en que ocupó
este cargo.
Ussel y Guimbarda ¿la había certificado
tomándola del original del día de la fundación? No.
Sacó el testimonio "de otro antes dado por el escribano de Cabildo don José Fernández Fajardo",
fechado en Monterrey en 2 de abril de 1739. (p. 33).
En las primeras líneas de su certificación (ed. 1861, p .
5) Fernández Fajardo expresa:
en atención a tenerme mandado el Sr. D. José Antonio Fernández de Jáuregui Urrutia, Gobernador y
Capitán General de este dicho Reyno que busque
en el Archivo de mi cargo ...

Pero en ningún momento habla de haber encontrado el original de 1596. Claramente asienta que

Expediente l, del Ramo Civil, en un cuaderno de 31
fojas que contenía registros de minas, mercedes de
solares y "otros asuntos que no se pueden leer por
estar muy maltratados". Así dice la primera nota del
Inventario antiguo del Archivo. Cuando en la década de 1960 los expedientes dejaron de estar en
legajos para ser encuadernados en volumen, los
registros de minas y demás se desglosaron para
formar expedientes individuales, agregados al Vol. l.
El expediente del procurador pasó a las Actas de
Cabildo, por ser a donde correspondía. Su título
antiguo es: Dilixencias sobre la terminación de
términos de Monte Rey. De éstas hay el original, en 6
folios y una copia simple, trunca en 4 y, agregados
dos fragmentos de testimonios del acta de fundación; uno, del autorizado por Pedro Velada en
1625 (a que nos referiremos más adelante) en una
foja, y otro, sin fecha, también en una foja y que antes constituía el Exp. 4, del Legajo l.
Estas Dilixencias... están certificadas por Juan de
Ábrego, Secretario de Gobernación, Justicia y Guerra y, como en el caso de la de Ussel y Guimbarda,
fue también omitida la fecha (p. 33). Pero ésta se
puede situar entre el 15 de febrero de 1638, fecha
de la petición del procurador y el 7 de marzo del
mismo año en la que concluyó la fijación de los
límites (p. 19).
La edición 1861 del acta incluye el texto de la
petición que el 8 de marzo de 1627 hizo el capitán
Rodrigo de Aldana ante el teniente de gobernador,
licenciado Juan López, para que mandase darle un
tanto de la fundación de la ciudad (p . 24). El escribano Juan de Ábrego expresa que, con orden
del teniente de gobernador y con anuencia del
procurador Juan Fernández, "hice buscar y busqué ...
y saqué un traslado". Pero Ábrego tampoco halló
el texto de 1596. Encontró el acta de Cabildo de 4
de abril de 1625, en la cual se lee que los capitulares

Es muy importante señalar que Juan de Ábrego
al copiarla el 8 de noviembre de 1627 expresó:
"concuerda con el original" (p. 33) pero está claro que la tomó del original autorizado por Pedro
Velada de 4 de abril de 1625 y de quien en la edición
de 1861 no aparece el nombre porque al terminar
el texto de la fundación (p. 33) tras el nombre de
Diego de Montemayor aparece el de Juan López,
(teniente de gobernador en 1625) advirtiéndose que
al imprimirse fueron omitidas varias líneas con las
firmas restantes. Del testimonio de Pedro Velada
existe -ya lo dijimos- un fragmento. Es indudable
que él sí haya tenido a la vista el original de 1596,
del cual no se vuelve a hablar en documento alguno
a partir de la reunión de Cabildo de 1625.
Como puede verse, la edición de 1861 constituye la demostración más clara de la inexistencia
del texto original de la fundación. Después de esa
impresión, el acta ha sido publicada en múltiples
ocasiones, pero nunca tomándose del original sino
del valioso folleto del 61 .
Ya el historiador José Eleuterio González al
transcribirla en su obra: Colección de noticias y
documentos para la historia del Estado de Nuevo-

León..., Tip. de Antonio Mier, Monterrey, 1867, dice:
"He aquí la carta de fundación tal y como se halla
[no dice qué original] en los Archivos del Ayuntamiento y corre impresa en un cuaderno publicado
en 1861" (p. 8).
En su libro: Nuevo León. Apuntes históricos,
Monterrey, 1938, tomo primero, en el capítulo IX,
Santiago Roel, al citar el acta dice:
Un libro "forrado de terciopelo encarnado con cinco chapetas de cada lado y dos broches todos de
plata· , contenía copia del acta de fundación de
Monterrey y todavía en 1853 (sic por 56) estaba en la
Secretaría del Ayuntamiento de dicha ciudad. "Ya no
se encue-ntra ahí, ni se sabe cuándo desapareció".
(p. 26, nota l ).

En 1939, al año siguiente de la primera edición del
libro de Roel, el Lic. Gen aro Salinas Quiroga, secretario del Ayuntamiento de Monterrey, certificó que en
el Archivo Municipal "existe un testimonio de las
constancias relativas a la fundación ... (se refiere, no
hay duda, a la edición 1861 ). El 15 de julio de ese
año, el Registrador Público de la Propiedad, Lic.Fran-

dixeron que por cuanto el Gobernador Diego de
Montemayor hizo asiento y fundación de esta dicha
ciudad el cual está en un libro viejo y que con el
tiempo y maltratamiento está en muchas partes roto
y defectuoso y que si no es con mucha dificultad no
se puede leer, y que si se acabase de gastar y romper
resultaría grande daño a esta República .. . acordaron y mandaron que se traslade y saque un tanto ...
autorizado en manera que haga fe y se ponga en el
libro de Cabildo .. . (pp. 25-26).

en un libro antiguo del Cabildo ... que se halla cuasi
descuadernado, y muy maltratado, y en muchas
partes roto (p . 6)

halló una petición del capitán Bias de la Garza,
procurador general, de 15 de febrero de 1638, para
reconocer los límites de la ciudad y sobre ciertas
cuentas de propios. Este documento se conserva en
nuestros días en el Archivo Municipal de Monterrey.
Estuvo hasta hace algunos años en el Legajo l,

e inmediatamente después viene el texto del acta
de fundación certificado por el escribano Pedro
Velada.

12

13

�cisco Rodríguez A., recibió esa copia certificada para su inscripción, la cual hizo bajo el Núm. 536, fol.
113, volumen 116, de la Sección de la Propiedad.
¿Por qué el secretario del Ayuntamiento hizo
asentar en el Registro Público el texto impreso de
1861 y no el original de 1596? Simplemente porque
la ciudad no tenía el texto de 1596 pero ni los testimonios de 1819 y 1825 del libro "forrado en terciopelo", que ya en 1938 lamenta el historiador Roel no
estar ahí ni saberse cuándo desapareció.
En 1946, en ocasión del 350 aniversario de la
ciudad, el publicista Ángel de Fuentes imprimió en
un pliego suelto y por una sola cara el acta de fundación. El texto, que no aparece en letra de molde
sino manuscrito, da la impresión de ser tomado del .
original de 1596, porque lo calzan las firmas de Montemayor y Díaz de Berlanga. Para la generalidad fue
en 1946 (y desafortunadamente para muchos sigue
siéndolo ahora) un facsímil de la del siglo XVI. Pero
no se trata más que de una concepción artística
absolutamente alejada de la realidad. El señor Fuentes no tuvo el cuidado de imitar la letra ni la ortografía
de aquel tiempo; ni siquiera, al menos, el de calcar
las firmas originales, de las cuales hay en el Archivo
suficientes ejemplos, dibujando otras que en nada
se asemejan a las de los personajes fundadores.
Un solo historiador asienta, erróneamente, haber
visto el acta de original, lo cual es absolutamente
imposible. En su obra Historia del Nuevo Reyno de
León, 2a. ed., Monterrey, 1979, Eugenio del Hoyo, en
la p. 174, nota l, asegura: "El original de este importante documento ... se conserva en el Archivo Municipal de Monterrey, Actas de Cabildo, Leg. l , Exp.
l , donde lo hemos consultado".
En la nota de este autor, confiable pero no
infalible, al fin humano, advertimos un grave error. O
la vio en las Actas de Cabildo, o en el Legajo l, Exp.
l (del Ramo Civil) porque son dos secciones distintas de Archivo. Ya explicamos que los expedientes
del Ramo Civil estuvieron en legajos y que ahora se
hallan en volúmenes empastados. No pudo verla en
las Actas de Cabildo porque cuando él investigó la
colección de Actas sólo empezaba en 1688. Ni pudo verla original en Legajo l, Exp. l porque en esta
clasificación se hallaban las Dilixencias... de límites
de la ciudad, de 1638, en las que existen los dos
fragmentos del acta, uno de 1625 y otro de 1638 a
los que ya hemos aludido y que no son del original
sino testimonios de esos años. Estos fueron los que
Eugenio del Hoyo vio (Y que yo mismo, como encargado del Archivo le mostré) y que a él, lamentablemente se le escapó calificar de original.

14

Huellas
Por otra parte en la bibliografía en su misma obra,
p. 531, y poniendo a" Montemayor, Diego de "como
autor, vuelve a citar el acta de fundación (ahora sin
decir que es original) y esta vez ya no en la misma
clasificación sino en otra distinta: "Leg l, Exp. 4" y registrando en el párrafo final de la página el "Acta
de la traza de la ciudad ..." con la clasificación de
"Leg. l , Exp. l" que dio antes para lo que él llama
original del acta y que no es otra cosa que el o los
fragmentos de las Dilixencias... de 1638. En el Exp. 4
citado por él, estuvo, ya lo dijimos, uno de los
fragmentos del acta incorporado después a las
Dílixencias... Eugenio del Hoyo sabía perfectamente de la inexistencia del original, muchas veces lo
comentamos, y sabía perfectamente también que
de haberlo encontrado hubiera hecho el hallazgo
de su vida.
De lo hasta aquí expuesto se concluye:
l. Que siendo constante que al ser fundada la
ciudad se cuidó de "dar noticia al virrey". Esto se
hizo "por cartas" y aunque no se expresa, es
presumible que se halla enviado también copia del
acta. El emisario fue interceptado y hubo de hacerse "nuevo despacho" (Alonso de León, Historia... ,ed.
1985, p. 61 ). Hay, por lo mismo, la posibilidad de que
alg1Jn día sea encontrada en el Archivo General de
la Nación o bien en el de Indias, de Sevilla, (en los
cuales nosotros la hemos buscado mucho) a donde también pudo haber sido remitida ésta u otra
copia, y
2. Que el texto del acta que certificó el Ayuntamiento de 1625 estaba "en muchas partes roto y
defectuoso" y que al no volverse a hablar de ese
original (aunque tampoco se dice que lo era) no
consta que se halla perdido y lo más probable es
que, dado su estado, se consumió.

Raúl Rangel Frías

No ha elegido mi corazón la palabra bien situada,
ha de llegar como una extraña
y desprenderá el lazo de sus cabellos
las huellas de sus pasos quedarán en uno
dorado, racimo del que penden los recuerdos;
otros seres hermosos, enamorados jóvenes
reconocerán el sitio,
la morada paterna,
juntarán, enlazarán manos y cuerpos,
volverán al mismo sitio a soñar
y a escalar los muros de la ciudad.

Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey
Marzo de 1996

15

�Nocturno

Tú estás en todo

Guillermo Meléndez

Ernesto Rangel Domene

El cenicero, el borrador y una luciérnaga
me encarnan sus oficios
ahora que el viento del otoño no recoge hojarascas
y puedo sobrevolar confiado
sin levitaciones que debo pagar con abstinencia
sin el final mugroso -la cloacadonde acaban gran parte de mis aterrizajes.

Con antifaz y un laúd de yeso,
como arlequín que escapó de una baraja rota,
bailo sobre una alfombra de brasas.
Aunque escucho fados de añorar contagioso
la amnesia me domina y ya no sé
por quién lloré hace rato cuando Amalia Rodrigues
elogiaba las paredes de una casa portuguesa.

Esta noche formo una trinidad intermitente
ajena a mi control dogmático
-si la música calla pierdo brillo,
un trago de cerveza ilumina mi pecho
y así soy recipiente de los cuatro elementos
con aguas alteradas por espigas prodigiosas
y tierra de simulacro de excursión en las patas.

La ceniza que acumulan mis labios
no son residuos de tabaco,
son palabras que dije y me dijeron
en cruzamientos auspiciados por Eros,
son anécdotas que mi madre contaba
para hacerme pasar como niño prodigio
cuando bebía café con sus comadres.

Estoy en el estanque de las divagaciones
-la llovizna y mi aliento opacan la ventana
y c rean el marco ideal para filmar
a Greta Garbo con la uña escribiendo
el nombre de su amante mientras él
disfrazado de Cleopatra recorre Copacabana
del brazo de un exuberante mulato.

Antes de que acabe el hechizo
y el espíritu vuelva a husmear entre ollas sucias,
como loro de Lesbos con Agnes Balta canto
-T0 treno fevgi stis okte-y al concluir el disco,
agitando los élitros aplaudo y digo
-Bravo, señorita, su voz tiene la gracia
de una doncella adiestrada por Safo.

16

11

En cada gota del salobre llanto
va una canción de espumas y amargura,
pero también el sol y la ternura
de este ferviente amor con que te canto.

El árbol del amor deshoja y tala
y entrega al hacha su festín de sombras,
olvida el nombre con que infiel me nombras
y el suave aroma que su pecho exhala.

Gracias te doy por toda tu hermosura
por tantos años de quererte tanto,
por las horas de acíbar y dulzura
por tu alegría y luz que son mi manto.

Y la raíz arranca en primavera
para que no la bese el agua mansa
y nunca augure el césped la esperanza
cubre de YE:rma sal la cementera.

Si estás en todo y por ti vivo y muero
si todo en ti gané y lo perdí
si eres ayer y todo lo que espero,

Haz una pira y prendan mis despojos
en un atardecer de roja brisa
las llamas inclementes de tus ojos,

si todo lo que soy por ti lo fui
y a pesar de tu olvido yo te quiero
no quiero ahora nada ser sin ti.

y con la lluvia de tu alegre risa
apaga pronto los carbúnclos rojos
y que disperse el viento mi ceniza.

17

�Dos poemas
Armando Joel Dávila

Jugadas
Horacio Salazar Ortiz

11

Mira la confluencia eterna
del instante que ofrece
calidez pasiones desatadas

Tramo vivo y breve
recorre mi palabra.
Pido al bosque
con ojo de águila
el oro dulce
que baña los encinos.

Mañana que se desnuda
como talle de mujer danzando
Sólo el instante cuenta
refulge entre verdes y violetas:
es la pasión que salva
la boca que enamora.

Soy adivinación presagio
ensueño que salva
y se marea soñando
los esteros paisaje de niebla
que saturan el vigor.

Es cifra punto de partida
del sueño de otras vidas
que convergen con memoria atónita
en este múltiple latir encarcelado.

Deseo del tiempo
es la carne hermosa
que resplandece intacta
en el amanecer de un siglo
que incendia y hace florecer
la magia los ritos
que convierten la conciencia
en un aleph de inapelables ecos.

18

No me fÚe del todo mal al hacer mis jugadas.
Tuve lo uno y lo otro; la mañana y la tarde.
Pude a veces sentir angustia ante el destino de una mujer,
Y esto mismo constituyó mi mejor prueba de amor.
De las noches en vilo no tengo nada qué decir.
Las heridas sólo se sienten después de cierto tiempo.
Tal vez la tarde y la mañana sean la misma cosa.
No me afanaré tratando de hallarle la punta a la madeja.
El rocío y la piedra entonan la misma canción.
Un lecho de rosas podría ser el mayor de los tormentos.
Quiero llegar al final sin dejar de hacer mis jugadas.
¿Quieres jugarme tu apuesta en esta mañana de abril?

•
19

�El presagio de una diva
Conversación con la soprano Yvonne Garza

José Garza

Decir que Yvonne Garza
es una diva resulta,
efectivamente, una exageración. Las diosas son
tales en el tiempo. Y el
tiempo de esta soprano
regiomontana es el del
inicio: cuando los sueños
no permiten dormir pero
los pies deben permanecer sobre el suelo;
cuando los halagos son
peligrosos pero no tanto
cuando, como ella, son
aceptados con humildad y el compromiso de
llegar a convertirse en
una de esas figuras femeninas ausentes en la
ópera contemporánea:
una diva.
La voz de Yvonne
Garza está reflejado en
su rostro: limpio Y.brillante,
signos que le han valido
premios como el Palm
Beach de Florida y el
Nacional de Canto del
INBA.
Y eso que la vida
apenas empieza, aunque Yvonne Garza comenzó con los triunfos por
delante, no obstante que fue retrasado el inicio de
ésta, su carrera de ofrecer agudos formidables. Ya
lo comprenderán ...

•

adelante. Pero estoy empezando, porque la de
cantante es una carrera
que requiere madur ez
física, mental y musical."

¿En qué momento ocurrió ese primer contacto
con el canto operístico?
Desde chiquita me
ha gustado la música. Los
estudios los inicié a los
quince años de edad,
alrededor de 1983, en la
Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey. Pero realmente ingresé a este mundo por
azares del destino: por
seguir a unas amigas que
estudiaban ahí clases de
danza clásica y de piano.
Y yo decía: "Yo también
quiero, al cabo que por
las tardes no hago nada". Entonces me inscribí
en las clases de canto,
pero en realidad no tenía
ni idea de lo que era el
canto operístico.
En la escuela estuve
más de cuatro años, tiempo suficiente para enamorarme de la música, aunque en la familia me
decían: "Piénsalo bien, cómo sabes si realmente
tienes el talento, mejor piensa en otra carrera". Y
nada, que Yvonne se va a estudiar Letras Españolas, quedando dentro de las artes y las humanidades. Estudié pues en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, pero nunca me he desarrollado en lo

"Pues sí, estoy comenzando mi carrera. Los reconocimientos y los premios creo que son parte del
trabajo duro y una especie de estímulo para salir

20

de mi carrera. De la Facultad salí directo a Estados
Unidos p ara estudiar música, apoyada por el
entonces rector, Gregorio Fa rías.

comento esto porque en una de las funciones de
Ópera Metropolitana en el Teatro José Calderón,
Salvatore Sabe/la, hombre conocedor del arte,
aplaudía tu trabajo pero decía que deberías emigrar
al extranjero para perfeccionarte y seguir los pasos
de un Rosendo Flores. ¿Esa sería tu oportunidad
esperada?
Cualquier cantante de ópera en el mundo tiene que moverse. En lo personal, estoy participando
en audiciones en México y Estados Unidos. Y estoy
buscando oportunidades como parte de un proceso
natural de c ualquier artista que mira por su crecimiento.
No esto_y pensando en una carrera exclusivamente local, no. Creo que si ya he tenido la fortuna de lograr cierto reconocimiento en el extranjero, pues es un signo de esa posibilidad de trabajar
fuera del país.

¿Entonces Yvonne Garza no nace con el don del
canto?
Pienso que algo de nacimiento debo tener. En
mi familia no hay artistas, sino científicos: mi mamá
es química, mi hermano es físico-matemático, mi otro
hermano estudió administración y mi papá es contador. Todos están en las ciencias, nadie enfocado
a las artes excepto mi abuela y sus hermanas, quienes tocab an el violín y el piano, y cantaban. Entonces por ah[ ha de venir la herencia.
¿Existen en Monterrey las condiciones para
desarrollar inquietudes por el arte lírico?
Depende. En estos momentos creo que hemos
estado haciendo una labor de reiniciar una cultura
operística en Monterrey, que existió antes, en los
cinc uenta y sesenta.
La ópera es un espectáculo bastante caro. Y
aun que diversos sectores regiomontanos tienen
posibilid ades de financiarlo, no hay mucho interés.
No sé por qué ocurre esto, quizá porque somos más
industriales que artistas.
El caso es que yo empecé mi desarrollo aquí,
pero al estudiar en el extranjero observé una diferencia enorme, tanto que encontré mayores oportunidades para desarrollar mi talento, técnicamente hablando. Y no porque no haya maestros en
Monterrey, sino porque el ambiente, en el extranjero, resulta más estimulante.
Además, en México todo está centralizado en
la capital del país, mientras que en Estados Unidos
las circunstancias son otras. En lo particular realicé
mi licenciatura en música en Atlanta y la maestría
en Carolina del Norte."

Mencionamos a Rosendo Flores, un brillante bajo que
no ha sido profeta en su tierra, como lo ha hecho
Yvonne Garza, ¿no lo crees así?
Pues en parte sí. He tenido mucha actividad aquí
y siento que me han reconocido. Ahora, una voz de
soprano quizá sea más accesible que una voz de
bajo, pero Rosendo Flores tiene una calidad internacional de voz. Yo también tengo mis miras, igual
que él, pero bueno, soy lenta pero segura.
Salvatore Sabe/la me comentaba que los cantantes de la localidad registran falta de perfeccionamiento en la dicción, en el conocimiento de
idiomas y en la falta de relación con otras artes para lograr una interpretación más completa.
Estudiando en el extranjero, uno tiene un sistema
de trabajo muy diferente y mucho más exigente.
Creo que no es necesario el conocimiento total de
una determinada lengua para cantar, pero sí debemos dominar la fonética y la dicción. Creo que sí
nos falta un poco más de exigencia, pero quienes
estamos en Ópera Metropolitana tenemos estudios
de idiomas y casi siempre buscamos ayuda extra
con asesores. Creo que estamos creciendo, aunque
claro, sería excelente que tuviéramos el dinero para
ofrecer un taller de verano, por ejemplo, en el que
ofreciéramos clases de canto, cuyo costo nos permitiera recabar el dinero para formar una pequeña
academia entre nosotros, en la que invitemos a maestros para que nos impartan clases a nosotros, los
cantantes profesionales...

La compañía Ópera Metropolitana ¿qué representa
en este intento por reiniciar una tradición?
Muchísimo. El grupo de cantantes es netamente
regiomontano: somos de aquí y hacemos las cosas
con bajo presupuesto. Erick Steinmann, quien promueve mucho al grupo, con una gran iniciativa y
muchas ganas, siempre busca posibilidades para
hacer los proyectos hasta sin dinero. Pienso que al
ser todos nosotros muy jóvenes tenemos la
oportunidad, y las posibilidades, a nuestro favor.
Pero ¿cómo aprovechar esa oportunidad esperada? Por ejemplo, cómo visualizar tu futuro. Y

Yvonne, ¿por qué una voz como la tuya no la ofreces,

21

�mejor, a las masas?
Para mí cantar es la vida . Y el día que deje de
cantar como quiera seguiré en el arte. En el canto
popular, obviamente, hay más facilidades. Yo me
dediqué cuatro años, mientras estaba en la Facultad
de Filosofía, a cantar con un grupo local, que trabajaba en peñas y bodas. iY el dinero era muy fácil!
Pero la satisfacción de cantar ópera no es la misma
que al cantar música popular.

terpretar ópera, cuando tienes un dominio técnico
tienes una libertad artística. Ya lo decía uno de mis
maestros: "llegar a dominar la técnica es lo que va
a liberar tu alma para expresarte sin ningún
impedimento".
Pavarotti, Domingo, Carreras: ¿y las mujeres? ¿Existe
una ausencia de figuras femeninas en la ópera
contemporánea?
En estos momentos vivimos una etapa de tenores, sí. Pero hubo grandes épocas, como con La
Malibrán (María Felicia García) y otras célebres divas. Pero ahorita también existen mujeres reconocidas, en la ópera actual, como Teres Tratas o Kiri T.
Kanawa .
Creo que los tenores están de moda porque han
tenido maneras de proyección más a nivel popular.
Plácido Domingo, por ejemplo, interpreta también
canciones mexicanas, argentinas, además cuenta
con una personalidad encantadora que le permite tener una imagen fuera de lo que es la ópera.

¿Cuál es la diferencia? Disfrutar la música es cuestión de sensibilidad, sensaciones, emociones, no de
élites...
Cuando uno llega a conocer algo bien,lo ama.
Si no lo conoces, tu impresión será poco profunda.
Yo siento que no hay que tenerle miedo a la ópera
porque conociéndola un poquito no hay manera
de que no te guste. Pero en realidad' es que no tenemos una cultura musical que nos permita comprender el arte operístico.
Dime qué tan cierto es que los gorditos tenemos más
posibilidades de desarrollar una voz operística, ¿se
trata de un cliché?
Científicamente hablando no tiene absolutamente nada que ver la gordura con el canto. Pero
el que tengas una buena salud, sí. Y es que el canto
operístico exige mucho mental y físicamente. Porque
el ritmo de trabajo es muy intenso. Creo que por eso
la gente se pregunta: ¿por qué tantos cantantes son
así de gordos? Bueno, primero porque somos
amantes de lo bueno, y de los placeres, obviamente.
Antes se pensaba que un cuerpo voluminoso era
signo de que se tenía buena voz. Pero no es así.
Ahora, anatómicamente hablando, la voz y su sonido están supeditados a la dimensión de la tráquea,
y a las formas del rostro, pero nada implica que una
persona delgada no pueda cantar: sólo los débiles
no pueden cantar. El canto implica un buen control
de la respiración y mucha energía: ¡Pero bueno fuera que bajáramos de peso cantando!

La conversación con Yvonne Garza concluye.
Las preguntas se agotaron, pero la falta de talento
para continuar con el diálogo se resuelve con la
invitación a la soprano a posar para la cámara.
Sólo queda también la invitación a uno de sus
recitales para confirmar, o rechazar, el presagio de
una diva, de esas que también se fueron, con Lucillo Sabe/la, a nivel regional.

¿Cómo cuidas tu voz?
No soy tan enfermiza. Pero antes de cada función trato de no tomar cafeína porque me acelero
de más, tampoco fumar ni comer mucha grasa
porque eso te produce flema, y tomar mucha agua
para lubricar la garganta. Lo cierto es que para estar
en escena tienes que estar muy bien físicamente,
porque todo malestar afecta la voz.
El canto operístico requiere técnica, es imprescindible. Sin técnica no hay manera de in-

•

.¡¡¡_

~

J?~

.._..,_.__,,

22

Q
!!'

eo

u

o

t)

o
e
o

~
Q)

t)

o

3

.o

o

con mucha. mayor precisión, el mérito enorme de
un grupo talentoso que se entregó a la aventura y a
la tarea de filmar y terminar (quiero subrayar esto
último) un testimonio que sirviera de memoria para
los que vinieran después.
Hubo mucha gente involucrada en el proceso:
Alvarito, cuyas fotografías han documentado no sólo
gran parte de la vida universitaria sino regiomontana; Poncho Reyes Martínez, que no c ejó en
ningún momento -ni aun cuando se quedaron sin
un centavo y las cosas se pusieron todas en contra- para que se cumpliera el objetivo: César lsassi,
quien consiguió grabadoras de carrete-en aquella
época eran unos aparatos enormes y no muy comunes-, cintas e incluso un lugar en dónde g rabar (en
el que no pudieron permanecer mucho tiempo); el
Gallo Leyva (q .e .p.d .), quien escr ibió un texto
desgarrador en unos cuantos días; Julián, que lo leyó
y releyó cuantas veces fue necesario porque el
proyector magnético sobre el que se grababa, no
daba para mucho, aun con la ayuda generosa y
desinteresada de Pedro y del Sr. Gil. La sala de grabación tenía acústica de recámara que daba a la
calle, a una cuadra de Zaragoza porque eso era; el
micrófono antiguo e imperfecto deformaba la voz
y, .. no oca baría nunca, si lo cuento todo .
El equipo humano que compensaba con entusiasmo lo limitado de los recursos, podía trabajar
sólo a las horm en que todos coincidían, que eran
pocas y casi siempre de madrugada. O los domingos. Muchas cosas se improvisaron. Se buscaban
imágenes dramáticas pero sólo había una cámara
y una lamparita con la que no se podía ni siquiera
soñar en iluminar un área profesionalmente. Quienes vimos filmar el documental, a menudo preguntábamos a su director para qué quería tal o cual
imagen. Él respondía que no sabía a bien pero que
la quería. Cuando vimos el film terminado, entendimos quizás-junto con él- que el arte siempre

Un homenaje
hecho con las uñas
Rosaura Barahona
Homenaje a Durón siempre ha tenido un significado especial para mí. El primer día en que Roberto
Escamilla (con quien me casé hace 28 años) me invito a salir, pasó por mí y me explicó que acababa
de morir Manuel Durón, aquel pintor que me había
presentado unas semanas antes, frente al cine Rex.
Quería saludar a su familia y estar en el velorio y en
el entierro . Lo acompañé y conocí a la familia de
Manuel, su casa, su barrio y a algunos de los seres
que de una u otra forma deambulan aún en los cuadros que nos dejó y cuya fuerza no podemos eludir,
Ese día y los subsiguientes conocí a muchos
amigos de Roberto que después serían también
míos. Varios de ellos participaron en la elaboración
de un documental que, consideraron, sería un
debido homenaje al talento y a la bondad de un
hombre muerto injusta y prematuramente.
En ese entonces yo no sabía nada de cine.Aun
así, cuando se logró el permiso y un presupuesto del
Sindicato de Trabajadores de la UNL (entonces no
era autónoma) para usar una cámara de 16 mm de
rollos de 100 pies, comprar material y cubrir los gastos
básicos, intuí que aquello sería un documental mucho más casero que profesional. No me equivoqué.
Años después, cuando me tocó participar en la
filmación de documentales profesionales, entendí

23

�Vemos sus caminos cotidianos, sus rincones familiares,
algunos rostros amigos, la tonalidad lumínica que
muchos pasamos de largo pero que Durón supo
capturar en sus cuadros un poco con la esperanza
de entender mejor el mundo y un mucho para que
los ciegos lo pudiéramos ver.
Por cuestiones no muy difíciles de adivinar, el
presupuesto para la post-producción del documental, se suspendió. No hubo manera de obtener un
centavo más para rentar una moviola (esencial para editar una película de 16 mm), menos para comprar el pegamento profesional necesario para unir
los cortes del montaje, ni para tirar la copia final.
Pensar en correcciones de laboratorio eran sueños
de opio.
El espacio no da para contar todos los esfuerzos
y las aventuras de quienes decidieron acabar la película a como diera lugar. Se consiguieron discos prestados para musicalizarla, se instalaron en un salón
de Artes Plásticas sin pedir permiso y ahí terminaron
con las uñas (literalmente) Homenaje a Durón.
En esa querida casona pasé varios domingos
viendo cómo Roberto contaba a contra luz y a ojo
de buen cubero, los fotogramas para más o menos
calcular dónde debía cortar. Quien sepa un poquito sobre edición sabe lo que esto significa. Los cortes
los realizó con una hoja Gillette,con la que respaba
el último fotograma de una parte y el primera de la
que montaría. Después los pegaba también manualmente. Una vez terminado este proceso, se sacó una
copia en un laboratorio local, se le añadió sonido
magnético sobre el que se grabó, con todos los problemas ya mencionados, y así se exhibió por primera vez en el Taller de Artes Plásticas, en 1966. Años
después se envió la copia a Estados Unidos, de donde regresó ya con sonido óptico y con los títulos iniciales.
El documental está firmado por "Roberto Orson",
nc,rnbre que extraña a muchos. Ése era el seudónimo
de Roberto Escamilla como crítico de cine y colaborador de Apolodionis, "Orson" fue su apodo durante años (aún lo es para algunos de sus amigos)
en base a dos cosas: su interés constante por el cine, y sus entonces, 102 kilos de peso aunados a un
puro inseparable.
Yo no puedo juzgar el documental. Hay muchas
cosas personales involucradas en él como para tener una visión objetiva del mismo. No sólo veo sus
imágenes; evoco muchas otras a partir de las que
aparecen en la pantalla. Siento, sin embargo, que
nos acerca a Durón y a su obra y que, además, ha
resistido con mucha dignidad el paso del tiempo.

tendrá mucho de irracional.
En esa época Roberto fumaba mucho.Tras desbaratar un rostro de arcilla frente a la cámara, se lavó las manos y descubrió que se había cortado levemente. Alguien le echó alcohol en las manos; en
ese momento se le ocurrió encender un cigarro que
traía en la boca. Golpeó el cerillo contra la cajita
pero -por fortuna- el cerillo no encendió. Alvarito
le gritó que no lo intentara de nuevo; le hizo ver ql:Je
si el cerillo no hubiera fallado, las manos le estarían
ardiendo. "Y tú filmándolas", le dijo Roberto, "porque
si hubieras dejado pasar esa oportunidad, te mato".
El documental recorre de algún modo los sitios
clave en los que se movía Durón y rescata las imágenes y los tonos de su mundo. Vemos la calle Zaragoza, esa calle cuya desaparición (un atentado
para toda una generación) dio lugar a una enorme plaza que a nosotros no nos dice muc~o aunque,
sin duda alguna, se los dirá a otras generaciones.

Manuel Durón. en el Toller de Artes Plásticos

24

reclama estabilidad en los dos mundos a los que
pertenece. Y al momento de fraguar su síntesis, sus
opuestos no se extienden: se entienden. En Calzada
se logra el milagro de la sincronía en perpetuo movimiento. No es fácil. No es difícil. Es.
Son claras sus fuentes, por un lado: Gabriel García Márquez,Juan Rulfo,Elena Garro,Jaime Sabines,
Efraín Huerta; por otro: Fermín Revueltas, Doré, El
Greco, Rufino Tamayo. Ambos lados coinciden e inciden en un epicentro: el interés manifiesto por las
tesituras nacionales o, mejor, nacionalistas. José Luis
Calzada es un pintor que tiene los ojos puestos en
nuestro territorio pero de una manera nueva: no le
interesan la~ b lznagas ni los condoches, sí las cantinas como templos del alucine, hoteles de paso que
mitigan las concupiscencias,sandías, vendedores de
camotes, canastas de pan de muerto, bicicletas balonas, bolsos de piel, y una larga lista de mandado.
En la obra de José Luis Calzada hay una gran dosis
de magia muy real.
En un contexto de internacionalismo propietario, de mercado mundial, de transacciones multilaterales, que obligan a las sociedades a cambiar
de faz,la obra de Calzada huele a casa propia . No
podría ser de otra manera en alguien que -como
Calzada- cruza airadamente los mapas de las
concordias sin persiana, de los graznidos con moño, del amor sin pasta dental.

Grabado de José Luis Calzado

Pinceles y letras:
José Luis Calzada
Arnulfo Vigil

Luis Barragán

Como pintor, José Luis Calzada vive en un mundo literario y no porque sea miembro del club de la biblioteca de Babel, sino porque sus cuadros están
permeados de versos, epígrafes, cuentos, pasajes de
novelas, evidentes en cada trazo, en sus líneas y en
las figuras que acrisola al compás de las iridlscenclas argentadas.
Letras y pintura: equivalencias de una vocación
sin colesterol. Ambos flancos no enhebran frescos
instantáneos sino popelinas, es decir: trincheras de
un espejismo. Fraternidad. Escoriaciones benignas en
el manto violeta de una pasión enlatada. Colores y
letras. Los primeros construyen un arcoiris que no necesariamente responde a las condiciones del poliureta no; las segundas, aseguran parcelas atiborradas de árboles verbales. Sí, cuadros y poemas:
correspondencia íntima de una estética pública.
José Luis Calzada no sólo es el pintor de las
cantinas y las habitaciones en penumbras que han
oteado o, más bien, sellado -marcas y hervorespresencias invisibles, también es un un anfibio que

Silvia Mijares
Los ediñcios que no hablan ni cantan
no merecen sino desdén.
Poul Voléry

Barro,madera,muros interminables,espejos de agua,
rendijas en las paredes, contrastes al claroscuro,
espacios abiertos, formas, colores singulares: rememoran bugambilias, cala bazas, mangos, naranjas,
uvas, tierra y cielo. Todo esto refleja raigambre, admiración por la naturaleza que cristaliza en sorpresas
arquitectónicas.
En sus obras se reúnen sus propias necesidades
estéticas, así como una visión de la vivienda popular de líneas sencillas, bardas, fuentes y vegetación,
que le imprimen fuerza y originalidad conducién-

25

�dolo a la búsqueda de la identidad mexicana a
través de formas y espacios donde se amalgaman
la cultura prehispánica y la española, la tradición y
la modernidad.
La devoción por lo sagrado, por el misterio y lo
religioso de nuestro pueblo cáptanlo severos muros,
escalinatas huidizas y sigilosas, nichos, vigas en los
altos techos. Espacios que se convierten en caja de
resonancia: sonidos producidos por susurros de las
fuentes de agua, y por la marimba de madera de
sus cielos. Así también los efectos diferentes de la luz
que se dibuja en los solitarios muros mientras transcurre el día. Estos indelebles signos son parte del rico
lenguaje espacial y plástico del gran artista mexicano.

año dos mil."
La frivolidad tiene un lugar en el corazón y las
letras de Sabina. Las baladas son el género más
favorecido, aunque también le hace al corrido y de
vez en cuando se desplaza al ritmo de un rock
meloso. "No habrá revolución/ se acabó la guerra
fría/ se suicidó la ideología."
Sabina o el malabar de los sitios comunes. No
hay magia que valga: parece triste, pero no: lo ha
detenido el aroma de la calle, la madrugada de
algún bar, algún cuarto de hotel. Es un "malabarista errante/ de las plazuelas", un señor de los vagones
y los trenes, de las trovas menores y las adicciones.
"Ya no te tengo miedo, nena/ pero no puedo seguirte en tu viaje/ ¿con qué ley condenarte/ si somos
juez y parte/ todos de tus andanzas?"
El azar, siempre el azar en el tiempo de sus canciones río. Porque Sabina no se anda con estrofitas,
apenas si el estribillo le es necesario. Es más: "Sólo
cumplo años/ los años bisiestos/ que acaban en
dos." Sabina o el amor corrosivo, el que consuela
chicas tristes, gusta del whisky con soda y el sexo sin
boda. Juglar, coyote urbano, rapsoda posmoderno
de la rima intelectual: "Por el bulevar de los sueños
rotos/ pasan de largo los terremotos/ y hay un tequila por cada duda./ Cuando Agustín se sienta al
piano/ Diego Rivera, lápiz en mano,/ dibuja a Frida
Kahlo desnuda."
La voz de rayo de luna llena de Joaquín Sabina
llena los resquicios del ruido.

Joaquín Sabina:
un ciprés en el cementerio
Margarita Cuéllar

Algunas palabras afines a este cantor, desde el
bulevar de los sueños rotos y un siglo que fenece:
marginal, triste es el mundo, libertad, solidaridad,
construcción de nuevas ilusiones, pacifista, callejero, trovador, caos, poesía de laboratorio, bares, taxis, cabaret.
"Y si quieres también/ puedo ser tu trapecio y tu
red/ tu adiós y tu ven/ tu manta y tu frío/ tu resaca,
tu lunes, tu hastío/ O tal vez ese viento/ que te
arranca del aburrimiento/ y te deja abrazada a una
duda/ en mitad de la calle y desnuda".
Su voz no es precisamente estética, aunque
tiene un timbre tequilero y nocturnal. Igual Agustín
Lora, Alex Lora, Arturo Meza, Fernando Delgadillo,
Cuco Sánchez no tinen una voz privilegiada que
digamos.
Parece extraído de la piedra de la amargura,
pero no, es un desaliñado cuarentón. Un letrista tal
vez más vital que Víctor Manuel y Joan Manuel Serrat, que Silvia Rodríguez y Pablo Milanés. Un poco
ronco como Alfredo Zitarrosa. Pacifista y trasnochado, avanza vela encendida en mano junto a los
miles que han tomado la calle por lo de la Guerra
del Golfo Pérsico. ¿Latinoamericanista? ¿Tejedor de
ilusiones? Sus canciones hablan del olor a colonia
barata, del miedo a los aeropuertos y de las noticias de los diarios. "Que creció el agujero de ozono/
que el hombre de hoy/ es hermano del mono/ del

Álvaro Gómez Leal
Héctor Alvarado
Si hay una tarea más difícil que ganarse la vida, tal
vez 3ea ésta prepararse para la muerte. Estar ahí, vivo y con los ojos puestos en el otro lado inconocible.
Algunos recurren a una larga resignación: para
morir he nacido. Otros le sacan la vuelta a la conciencia de la muerte: hacen como que no la ven, le
escurren el bulto-compermisito, compermisito que
llevo prisa- hasta que de plano ya se van al más
allá. Y están los que se sientan frente a la muerte y le
hablan de tú a tú. Este último es el caso del doctor
Álvaro Gómez Leal.
Afecto al tequila, al dominó, al cigarrillo y la
literatura, el doctor Gómez Leal es hasta ahora un
desconocido, pero su talento como narrador - más
específicamente como cuentista- merece más

26

páginas antológicas y reseñísticas que las dedicadas
a muchos de los narradores más publicitados,
alaharaquientos y soberbios de Nuevo León.
Aquejado de un enfisema pulmonar progresivo,
que a la postre lo mataría, Gómez Leal se retiró de
su trabajo como practicante y tuvo más tiempo para escribir El arte de morir. Los catorce cuentos del
doctor Álvaro Gómez Leal (El Colegio Nacional,
introd. y notas de Ruy Pérez Tamayo, México, 1989,
137 pp.).
En sus propias palabras el doctor explica: "Este
libro contiene 14 cuentos. Decidí que fuera ese
número, porque algunos autores dicen que en la
literatura fantásica simboliza el infinito. Si uno es
capaz de escribir 14 cuentos, es capaz de escribir
un número infinito de ellos (y si es así, ¿para qué
escribir más?). Para hacer la labor más interesante,
me impuse tres condiciones: a) que fueran lo más
cortos posibles; b) que en todos ellos apareciera un
médic o; c) que todos ellos incluyeran la muerte de
una persona. Las razones de esta conducta son: a)
la pereza, b) antes fui médico; c) he visto morir a
muc ha gente."
El mapa que se traza el escritor, la ruta que ha
de seguir, se cumple cabalmente. La galería de
personajes que aparecen en las páginas de los
c uentos son Lord Byron, el médico indígena Xepitac,
su similar griego Epicleo, nuestro bienquerido Gonzalitos y algunas tías y amigos como Canaria, Avelina, Lucinda y don Ismael.
Claridad, precisión, economía, malicia, tensión:
he aquí los elementos que hacen al cuento "clásico",
y todos ellos confluyen en los cuentos de este libro
tan sabroso como inconseguible en Monterrey,
Teniendo en su cabecera autores como Borges,
Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez y Bioy
Casares, el doctor Gómez Leal se hace de un
manejo excelente de la lengua y una chispa para
la ironía y el juego que lo convierten, a pesar de su
obra tan breve, en un escritor muy importante para
la historia de la literatura de nuestro estado, y alguno de sus cuentos bien podría estar en cualquier
antología del cuento mexicano.
Para terminar, una pequeña muestra de su
actitud ante la vida y el lenguaje:
"Mi querido Ruy: Esta carta obedece a tres
circunstancias que aparentemente no están ligadas
entre sí: a) es día de asueto; b) hace mucho frío y
llueve; c) un rinovirus afecta mis vías respiratorias.
Quizá alguien podría argüir que el frío y los rinovirus
posiblemente estén ligados. Se equivoca, porque los
rinovirus, como es bien sabido, se contraen por con-

tacto con los rinocerontes, y éstos son propios de
países tropicales". (Carta a Ruy Pérez Tamayo, 5-281 ),

AGL nació en Tampico en 1926 y murió en
Monterrey en 1987. Vivió en esta ciudad
desde el año de 1956, cuando llegó a
trabajar como profesor de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Nuevo León,
hasta 1985, cuando se jubiló menos por
voluntad propia que forzado por su afección
pulmonar progresiva. El doctor GL había
estado escribiendo sus cuentos con lentitud,
pero la cercanía de la muerte lo llevó a
concluir su proyecto.

27

�Fernando Villalvazo
Armando Alanís Pulido
Mi primer encuentro con Villalvazo fue el desafortunado y fallido intento de formar una banda de
rock. Tras el lamentable suceso (que creo que no
fue muy importante para ninguno de los dos), nos
dimos cuenta de que teníamos algunas afinidades:
Baudelaire, las películas del Santo, el buen rock
hecho en Barcelona.
Pero eso pasaría a segundo término; era el encuentro de dos soledades que basan su discurso
crítico fundamentalmente en el cinismo y el antirromántico. Decidimos entonces gritarle a la sociedad regiomontana a nuestra manera: performances en lecturas, Land art, y lo último, que decidimos titular Diálogos de la bard9: poemas y
dibujos en bardas de la ciudad. Todo esto alternado con el trabajo individual de cada uno (aunque
en mi caso Villalvazo ha ilustrado mis primeros tres
libros de poemas). Sirva esto como introducción para
hablar sobre el pintor.
En él la soledad se muestra no como una circunstancia especial sino como valor en lo contingente, imagen de lo cotidiano y lo adverso: el hombre desolado, el color de las lamentaciones.
Pero Fernando Villalvazo (Monterrey, 1973) se ha
olvidado de que el arte es una revelación, un fondo,
no sólo la individualidad. El arte es más: síndrome de
las sociedades, punta universal del movimiento. Así,
sus pinturas carecen de este elemento histórico-social que nos aterriza, "nos hace descender a la
conciencia". Arte aislado: sectarismo suicida.
No obstante hay algo en su pintura. Quizá, un
hueco, el último que nos redime pues el hombre tiene un sueño recurrente: hay una mejor esperanza,
dejo mis cargas, mis culpas, abandonadas en
costales en el desierto. En Villalvazo el acontecimiento trágico es individual, íntima experiencia,
incompartida; sus lienzos son grandes espacios de
aridez, esa aridez que pide y exige soledad,· no hay
nadie solo estoy" -escribe Cuitláhuac Quiroga.
Villalvazo es ante todo una promesa en la joven
pintura regiomontana, una voz que tiene algo qué
mostrar, un ejemplo de oficio, determinación disciplinada y rigor plástico, y que al mismo tiempo se
divierte: calosfríos y cinismo, burla entre uno y uno
mismo, entre el espejo y uno.¿ Y este ángel qué significado tiene?, alguien le preguntaría al mirar uno
de sus cuadros. "No es un ángel. soy yo con alas ..."
Ése es Villalvazo.

Genaro Salinas Quiroga,
ejemplo universitario

Don Alfredo Gracia Vicente

Celso Garza Guajardo

Humberto Solazar

Está con nosotros. Nunca ha estado alejado de la
universidad y acude de inmediato a todo llamado
que se le hace. Nació en esta ciudad de Monterey
un 11 de julio de 1911, Está por cumplir los 85 años
de edad y es el decano de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.
Se formó en el Colegio Civil de 1923 a 1928. Estudió para abogado en la Universidad Nacional y
desde 1934 empezó a desempeñarse como maestro de la Escuela de Leyes y del Colegio Civil de la
Universidad de Nuevo León.
Su labor fue ininterrumpida en la docencia universitaria. Autor de textos educativos, ensayista e
investigador de nuestra cultura e historia regional.
Biógrafo y cultivador del recuerdo a sus maestros y
amigos. Ejemplo del amor hacia la universidad, de
la buen conducta en la sociedad y en la función
pública.
Se inició con la primera generación que vio surgir
a la Universidad de Nuevo León en 1933. Entregándose completamente a dicho empeño.
Forjador desde entonces de generaciones
universitarias... las ha visto llegar y las ha visto partir...
y él continuando en sus cátedras. Siendo además
director, rector, diputado local, gobernador interino,
juez y magistrado a través de las décadas.
Amanecer diario en la cátedra y escrito tras escrito en periódicos, revistas y libros. Sorteador de todas las crisis, su memoria contiene una expriencia
válida, donde la sencillez en el trato y la altura de
miras, conducen a la sabiduría.
Su paso por la Universidad Autónoma de Nuevo
León es una herencia viva de altos ideales forjados
en la cátedra, expresados en discursos y en textos.
El ejemplo sigue vivo y está con nosotros.
Repasar la vida del maestro Genaro Salinas
Quiroga es repasar la trayectoria de la universidad
y cómo ésta ha sabido salir adelante aun de los tropiezos y malquerencias.
Una de las buenas rutas para ese recorrido
universitario es la vida de don Genaro Salinas Quiroga. Su ser y su quehacer por la universidad.
85 años es un buen comienzo para el inicio de
una cátedra de ética en el Colegio Civil.

28

[191 O - 1996]

Como para recordarnos que estamos hechos del
material de los sueños, que sólo vinimos a soñar a
esta tierra, el inicio de la primavera nos trajo una tristeza absoluta,que cayó como plomada en el meritito centro del alma: la muerte de don Alfredo Gracia
Vicente.
Ochenta y cinco años tenía la moneda que,
como dijo el poeta,sólo él había de gastar. De ellos,
casi cincuenta pasó don Alfredo en este Monterrey
de las montañas que, además de su tiempo inclemente algo ha de tener porque supo atrapar el
corazón de este españolito (como lo llamaba Alfonso Reyes).
Librero amante de los libros, promotor cultural,
crítico literario y de artes plásticas, maestro universitario, charlista entretenido y prolijo, ángel de la
guarda del poeta salmantino que vivió y murió entre nosotros, eterno consejero literario de escritores
incipientes, eso y más fue este señor entrañable que
encarnó entre nosotros los valores más altos de
España.
No fue don Alfredo un intelectual, en el sentido
estricto de la palabra, es decir, alguien instalado en
la reflexión teorético o el concepto general que se
eleva por encima de lo real. Como su paisano Unamuno, más que intelectual fue un sentimental. Su

acercamiento a la literatura y otras artes era el de
un enamorado que circunnavega su objeto, lo baña
de miradas y anhelos y finalmente se instala
discretamente a un lado para escuchar el latido del
objeto amado y poner el propio al compás. No entraba en las obras ni en los libros con orden de cateo,
ni se interesaba en emitir juicios finales o condenatorios.
Imposibilitado para hablar de los defectos ajenos, ejemplo de cortesía y benedicencia, buscaba
siempre lo positivo de las obras y acontecimientos;
una de sus frases favoritas era la del clásico: "No hay
libro, por malo que sea, que no tenga algo bueno."
Mucho le debe a la visión y seguimiento de don
Alfredo la generación de pintores que se formaron
en el Taller de Artes Plásticas de la Universidad. En su
palabra iluminadora y generosa encontraron casi
todos ellos la interpretación cordial y al mismo tiempo precisa, el reconocimiento de talentos y virtudes
prácticamente en su misma gestación. Lo mismo
puede decirse de la generación de escritores que
se dio a conocer en los años sesenta en la revista
Apolodionis, que encontraron siempre en él un apoyo para todas sus empresas juveniles.
Pero no sólo ellos. Muchos que vinieron y vinimos
después acudimos al señor Gracia, sabedores de su
paciencia y vocación pedagógica. ¿Quién que escribe en Monterrey no guarda entre sus libros uno
con prólogo de don Alfredo?
Y más allá del gremio artístico, lo que fue sin
. duda más importante, su palabra y su emoción por
la cultura y el arte dejó sentir su influjo entre cientos,
quizá miles de jóvenes universitarios, que acudieron
a su cátedra matutina, en la ecuela donde hasta
hace muy poco fue maestro y bibliotecario, donde
fue siempre bien recibido como la cultura er persona, no en la forma acumulativa, ahorrativa, de la
erudición, sino en la fórmula más clásica, de la
cultura como civilización, como concordia, como
conversación e intercambio de impresiones y
opiniones.
Por su labor en beneficio de la sociedad regiomontana don Alfredo vivirá por muchos años más
en el recuerdo de esta ciudad, en la que este franciscano de la cultura fatigó medio siglo de su existencia enseñándonos que la vida no es sólo trajinar
o acumulación de bienes, enseñándonos a escuchar las enseñanzas de Mairena, de García Lorca,
de Góngora y Quevedo, y lo que es más importante
aún, enseñándonos a valorar con justicia la obra de
nuestros propios pintores y poetas.

29

�El escritor*
Hugo Valdés

•
Mariana lo buscó en el café para enterarlo de una
noticia que es·pabiló al ambiente intelectual. Entre
los estudiantes de letras y los aspirantes a literatos
no se habló ese dío de otra cosa . Se había descubierto una bodega, clausurada durante dos décadas, en cuyas estanterías había miles de libros que
en su momento nunca llegaron a distribuirse. Publicada en el periódico, una fotografía de la bodega
en semipenumbras, rasgada por la luz solar, daba la
más desconsoladora imagen del talento burlado, del
tiempo de un escritor tirado al albañal.
Si aquel hallazgo hubiera sucedido por lo menos
un lustro después de la fecha en que fue editado el
último libro de la colección Autores noveles, el escándalo les habría revuelto el estómago a los responsables. Pero habían pasado ya veinte años.A él
incluso le produjo menos cólera que nostalgia. De
joven pensaba que una vez instalado en la vejez, el
ardor y la pasión irían ganando fuerza hasta tener
una vida autónoma, ajena por completo a él; pero
por lo visto se equivocaba. Jamás creyó que extrañaría a quienes antaño detestó tanto. Tal vez el
tiempo había ablandado su corazón y capitulado
su odio hacia los rivales que las circunstancias le
depararon.
Quien entonces confiaba un original a los editores responsa bles de la colección Autores noveles
lo hacía sin cálculo y con mucha esperanza. Lamayor parte de sus colegas perdió así una obra. Algunos pudieron rehacerse luego de caer en la cuenta
de que su libro no era reseñado en las revistas importantes, y al ver que corría un destino incierto al
ser donado a decenas de bibliotecas desiertas.
Rolando Guerra y Garza.hasta hace varios años
un autor desconocido que no necesitó del reconocimiento para poder vivir, y gracias a cuya esplé ndida y única novela se le tenía como al
Lampedusa del Norte, había publicado en Autores
noveles un libro de cuentos que jamás antes men-

c ionó a los periodistas. Al otro día un funcionario
oportunista del Consejo de Cultura declaró a los
medios que a juzgar por los logotipos oficiales que
aparecían en la contraportada y páginas interiores el libro pertenecía sin discusión al Estado, y que
debería cotizarse muy bien puesto que cada
volumen era una pieza digna del más riguroso
bibliófilo. Ante el problema de decidir a dónde iría
a parar el dinero de las ventas sin despertar la suspicacia de la legión intelectual, de por sí ya bastante
molesta con un episodio tan insultante para el
trabajo credor, se propuso integrar un comité con
personas acreditadas en tales menesteres.
El esc ritor fue invitado. Dijo que sólo podría
pertenecer a él si el comité lo presidía el propio
Rolando Guerra y Garza. El Consejo de Cultura consideró con calma aquella condicionante, y acordó
por unanimidad que el destino del libro debía ser
también decidido por el hombre que lo escribió. El
célebre autor fue localizado tres días después en
una comunidad huachichil de la región sur merced
a las pesquisas de uno de sus discípulos más adelantados. Ajeno a las noticias, se manifestó asombrado por el descubrimiento de la bodega. Le re:::ultaba muy difícil imaginar cómo una cantidad así
de libros le fue escamoteada a los lectores. Según
sus palabras, era como emparedar fetos en un
convento para sobornar la conciencia. Se alegraba
de que viesen ahora la luz, aunque tenía reservas
por el suyo; lo hubiese querido olvidar allí para
siempre.sin rencor.como a un muerto más en la fosa.
A poco de llegar Rolando llamó al escritor a
casa de Mariana. Además de su notoria liberalidad
verbal, tenía un vigilante sentido del humor incapaz
de plegarse aun ante aquellas situaciones que
exig ían un mínimo de tacto. La relación entre su
amigo y Mariana no sería entonces la excepción.
-¿Cómo estás, hijo de tu pinc he madre? Ya
supe que traes a la Mariana de tu amasia.

31

�-¿De dónde la conoces tú?
-Pos fue mi alumna, güey, y un compañero de
ella me lo contó toditito. ¡Qué ratón tan dulce y tierno para un gato tan longevo y mañoso como túl
El escritor lo atajó entrando directando en materia. A Rolando no se le escapó su tono evasivo y,
por una vaga prudencia, prefirió dejar las chungas
para cuando se vieran personalmente. Después de
intercambiar una serie de inútiles generalidades, le
dijo:

muchos contertulios redundaban en apreciaciones
estéticas a propósito del espíritu vanguardista de los
muros aéreos que convocaba en torno de sí aquel
pobre marco. Había altavoces por todos lados, y si
el interior no le resultaba a alguno tan fresco cuando
era ya bien entrado el verano, estaban para su solaz
las mesas del patio.
Escogieron una mesa de la jurisdicción de Luisito,
uno de los mejores meseros que había conocido. Su
colosal corpulencia; cercana a los ciento veinte kilos, no llegaba a entorpecer su ágil andadura. Tenía
la voz ronca y cantaba a voz en cuello en sus trayectos del bar a las mesas si la pieza era una de sus
favoritas; por bromear, el escritor solía rogarle que
no cantara cuando hubiese nuevos parroquianos en
la peña.

-Oye, cabrón, ¿por qué no vamos a cenar?
Llévate a tu amasia, digo, a Mariana, y así platicamos largo y tendido.
El escritor sugirió una peña musical del rumbo
poniente. Le dio la dirección y se despidió de Rolando pidiéndole que fuese puntual.
Como tantas casas en el centro, la peña era de
paredes de sillar y techos altos descansados sobre
una robusta viguería. Las divisiones originales del ala
. oeste fueron tiradas para formar una sola gran pieza
desde cuyo extremo podía apreciarse la breve
tarima donde se presentaban los cantantes. Resto
de la antigua construcción, el marco de una puerta
fue dejado en pie justo en el centro; ya borrachos,

Lo saludó con un apretón de mano, como era
costumbre desde que empezaron a tratarse, y le
presentó a su acompañante. Luisito le comentó que
todos allí lo extrañaban, y aplaudía que fuera una
muchacha tan guapa la responsable de haberlo
bajado del cerro ése donde vivía como un animal
solitario para tenerlo otra vez entre sus amigos.
Mariana se encantó con él. Les tomó lci orden y

32

regresó casi de inmediato llevando en su bandeja
un par de bebidas. Preguntó si querían ya cenar, y al
escuchar que lo harían más tarde, junto con el invitado que esperaban, se retiró a sus labores.
Lo vieron pasar al cabo de un rato con una gruesa de velas en la mano. La dejó sobre una de las
mesas adosadas al muro poniente para tomar un
cirio y encenderlo; luego lo alzó con pulso firme. De
pronto la luz amorilló el sillar en un suave y prolongado fogonazo, y una vez que encajó el cirio en
el candelero la pared pareció hundirse como si fuese un lienzo. Fija, consumiéndose en su apacible siseo, a ojos vistas la vela sólo generaba un resplandor
congelado, incapaz de iluminar por completo
aquella concavidad ilusoria a juzgar por los grandes granos de sombra que, en torno a la luz, tejían
una aureola de orlas dentadas.
Mientras escuchaban a uno de los cantantes
vieron llegar a Rolando. Al reconocerlos los saludó
con un tímido ademán rápido. Caminó desmañadamente hasta ellos tropezándose ·con las mesas;
daba siempre la impresión de haber despertado
apenas y entrado al mundo sin espabilarse un poco.
El escritor se incorporó y ambos se dieron un abrazo.
Al desprenderse de él Rolando pasó a Mariana; con
la diestra la tomó suavemente del brazo izquierdo,
la aproximó a su rostro y le detonó un beso en la
mejilla.
Luisito se acercó de nuevo. Ordenaron de cenar
y más bebidas. Rolando elogió el evidente buen
comer del mesero.
-Pero cómo has de sufrir a la hora de evacuar.
-Ni se crea que mucho, señor.
Mariana lanzó una carcajada y se dispuso a
observar a Rolando y las consecuentes reacciones
que provocaba en su pareja. Aquél advirtió su
actividad y, para entrar en calor, cargó contra ella:
-¿Por qué te pones así el dedo en la sien, eh?
Hasta parece que estás señalando a una mensa.
No se carcajeó esta vez, pero sonrió con gozo y
retiró su mano para despositarla cerca del vaso.
- Ya sin bromas, maestro. Usted no es ...
-¡Vives con un viejo lángaro como éste y sabrá
Dios además cuántas cosas haces con él, y no eres
capaz todavía de hablarme de tú!
-Está bien. Los veo como discípula y lectora de
los dos, y los hallo tan distintos. Él - volteó a ver al
escritor con neutralidad.sin ningún énfasis afectivopor ejemplo, es bien formal y lleva una vida metódica, y - titubeó para estrenarse en el tuteo-... tú,
pues, la verdad es que no eres como los escritores
que salen en los libros. Hablas muy natural, sin dar un

discurso cada vez que abres la boca.
-¡Ah, cabrón! Sinceramente no sabía que yo
fuera así.
Rolando intentó definirse en los términos que ya
tantas veces había empleado durante sus entrevistas. El que fuera por varias décadas un modesto empleado en una casa de bienes raíces se
percibía sin misterio, como un tipo llano, y el más
sorprendido por la popularidad que había ganado
su novela. Si bien abrevó desde sus mocedades en
la narrativa barroca latinoamericana tanto como
en el sureño William Faulkner -ese buen gringo
barroco-, al escribir no se había propuesto imitar a
sus modelos ni,según decían sus críticos,germinar el
desierto con una literatura sensual que evocaba la
profusión de una selva lo mismo que la de un altar
dieciochesco. En realidad, escribió así Los hijos de la
biznaga sin pensarlo mucho, sin plantearse tales o
cuales efectos a partir de la estructura y por completo ajeno a la intención de hacerle guiños a los
lectores avezados.
-En bien pocas palabras -dijo Rolando antes
de empinar la botella de Bohemia-, salió como es
porque yo traía entonces muchas chingaderas
adentro.
El libro de relatos era otro contar. Todo ese barullo de ver qué debía hacerse con él lo rebasaba. Lo
último que se le antojaba en la vida era pararse
frente a un público y escuchar el elogio de varios
lambiscones sobre las virtudes estilísticas de un libro
que prácticamente nunca existió. Ahora que las
·circunstancias lo habían hecho gustar de la fama,
esperaba por supuesto que lo sobrevivieran las
palabras de las que se había valido para escribir Los
hijos de la biznaga, pero no ésas que malgastó en el
mentado librito. Le parecía artificial y estéril, prescindible, un trabajo propio para un escritor que supiera más acerca de las palabras que de los hechos,
al contrario de su vocación más próxima a los hechos
que a las palabras. Había además uno o dos muertos
por cuento, en razón de que al redactarlos se engolosinó escabechándose a cuanto personaje le resultara menos grato, sin entonces considerar que
matar un personaje era igual de complejo que matar
a un hombre.
-Pero, Rolando -intervino, solemne, el escritor-,
tú debes saber que la grandeza del artista no radica
en lo que haya expresado. El creador engrandece
a ojos de los demás por la tragedia de no poder
expresar el edén que su sensibilidad le ha permitido
vislumbrar.
- ¡Ah, qué pelado tan bueno para hilvanar ma-

33

�madas!
El escritor trató incluso de convencerlo de presentar el libro allí mismo, informalmente, sin esa
parafernalia oficial de sentarse muy tiesos y serios
tras una larga mesa cubierta con un mantel verde a
la espera de su turno una vez que el maestro de
ceremonias, algún pretencioso patán protagónico,
terminara de granjearse a las autoridades desgranando enfáticamente sus nombres.
Después de cenar Rolando los enteró de que
volvería por la mañana con sus huachichiles. Les
despejó el azoro explicándoles que sólo había

venido a la ciudad para nombrar al escritor como
su representante. Se desentendía en lo futuro de la
suerte que corriera aquel libro, aunque prefería la
ausencia de cualquier oropel a la hora de presentarlo. Descontando el porcentaje con el que se
quedaban los libreros, el resto íntegro de la venta
debía constituir un fondo para aumentar las becas
del Centro de Escritores. Luego ya no volvió a mencionar más el asunto.

Desde la penumbra
Alejandra Rangel

•

* Fragmento de una novela en preparación

No puedo escucharte. El Buick está tendido sobre el
camino con los cristales rotos y las puertas destrozadas. No alcanzo a ver tu cuerpo, distingo
pedazos de tu blusa entre los matorrales. Ahora es
posible recorrer de una sola mirada todo el valle, Es
extraño, puedo doblar las imágenes e invertirlas, ver
a mi alrededor sin moverme, sospecho que llegará
a ser intolerable. Hay voces junto a nosotros y algunos
carros se han detenido a la orilla de la carretera.
Nos han puesto una sábana blanca, tan blanca que
sirve de luz entre los árboles.

'l

El cielo limpísimo y una noche oscura acompañaban aquel valle. Te besé y fue el vacío. Escuchaba voces y había olvidado lo que significaba
medir el tiempo, Igual estaba a un lado de los restos del automóvil como junto a la ambulancia, o
alrededor de tu cuerpo. Podía ir y venir por el campo,
seguir los pasos de los curiosos apostados a poca
distancia de las sábanas blancas. "Vamos, despierta, ya has dormido mucho. La noche está hermosa
y tenemos que seguir el viaje."
Toda esta gente rodeándote mientras esperas
recostada, inmóvil. No me gusta verte con esa palidez en el rostro. Quiero escuchar tu voz para a pagar
la del tumulto. Me acerco a tu boca, la recorro, como
solíamos hacerlo juntos. A través de los árboles unas
líneas oblicuas apenas dejan traspasar la luz de la
luna que parece llegar de lejos, y tú tan silenciosa, y
yo una sombra que te mira como queriéndose
escapar de sí misma. Me asusta tu mirada fija. Te dejo
un segundo, veo un río caudaloso, encuentro tu cuerpo flotando en la superficie. Parecías la repetición
de aquella tarde cuando adormilada por la
anestesia, se adentraban las pinzas del metal entre
tus piernas, hasta extraer un líquido acuoso que se
desparramaba entre muslos y piernas. "Casi llegamos. Disfrutarás de los días de campo, un chapuzón te quitará el sueño y volverás a ser la misma.
Podrás acompañarme más allá de esas montañas."
Una ambulancia nos sobrepasa cegándonos.
Las luces rojas y azules se reflejan en los cerros. Desde la oscuridad te abrazo, tú preguntas.
-¿Qué pasa?
-Nada, duérmete.
Mientras, alguien vigila y recoge un cuerpo entre los arbustos, hay gritos, confusión . Algo sucede
allá enfrente. Asombrado contemplo el Buic k verde
hecho pedazos. Las frases se van y regresan sin tocar
esa transparencia que rodea nuestro viaje. M~ dejo
llevar por las palabras, y las sombras pronuncian un

La noche aparecía en cada rincón de la carretera.
Un golpeteo de cristales nos obliga a abrir las
ventanas del Buick verde ya descontinuado. No te
quejabas del frío a pesar de tu ropa ligera.hablabas
de un viaje sin término del cual no se pudiera
regresar. Seguir la ruta que teníamos delante y que
frente a nosotros se iba extendiendo. La prisa y mi
pie presionando el acelerador atento a tus palabras,
queriendo traspasar el camino, tocar aquello que ni
tú ni yo alcanzábamos a vislumbrar.
A ratos dormías y yo recordaba la playa sobre
la misma línea, igual de lejana, sólo que las ondulaciones de la arena la tornaban cálida. Deben
ser las tres de la mañana. Al verte allí dormida,
tranquila, pareces otra y no aquella mujer de ojos
vacíos y noches ausentes. Me miro acercándome
en un abrazo prolongado bañados por el sudor frío
de tu cuerpo.
El viaje continúa , reconozco la ruta de la que
hablamos tantas veces entre sorbos de café y ese
atlas que apenas podías cargar con tus manos
pequeñas. Ni de recién casados habíamos logrado
acercarnos al mar, acariciar sus crestas . Era una
promesa, ¿recuerdas?

34

35

�carretera, yo continúo quieto. Quisiera que estuvieses despierta y no me atrevo a interrumpir tu sueño.
Vuelvo sobre los restos del carro. Quiero tomar
mi cuerpo pero en la oscuridad es casi imposible
reconocerlo. Las manos no obedecen órdenes ni
movimientos. Mi conciencia se despliega y alcanza a estar en todas partes. Los enfermeros tratan de
levantarte, tu mano escapa.Veo colgar tu brazo. Me
acerco. Lo reconozco por el anillo de. matrimonio
que llevas en el dedo.

sentido oculto.
Los sonidos están allí, expandiéndose y formando un eco entre las montañas. Se repiten a intervalos, más que ecos son las notas de las palomas
aleteando en aquella plaza donde nos conocimos.
Tú caminabas de prisa y una sola mirada bastó para
entendernos. Te alcancé, caminamos juntos un rato
hasta que cansados nos sentamos en una de las
bancas. Me fasciné con tus ojos redondos, la proximidad de los labios gruesos. En mi cabeza de
ingeniero no cabían tus ideas, pero poco a poco
me dejé arrastrar por las conversaciones en la librería
donde el olor a café y las maravillas en los libros
obligaban a las discusiones acaloradas y a las visitas
de amigos. Me gustaba verte con los anteojos a
mitad del rostro y el libro sobre la mesa.
He regresado a casa varias vec,es. Nadie responde. La recámara sigue con la cama en desorden como la madrugada en que salimos en el
Buick verde. Entro al guardarropa y no puedo
cambiar mi camisa ni usar el traje, todo es tan
estático, excepto yo.

El olor a tierra mojada y hierba fresca circunda el
ambiente. Miro el cielo pero no hay respuestas.
Ella comienza a despertar.
-¿Dónde estamos?
-Acabamos de pasar Valle Seco.
-¿Cuánto falta para llegar al mar?
-Mira, ves esos cerros -y con la mano en alto
señala el camino-. Pasándolos, empezaremos a
verlo.
Sin decir más, se inclina sobre el asiento y vuelve a dormirse. Ella solía analizarlo todo, quizá su
trab&lt;;ijo en la librería más importante del centro y su
contacto con profesores y estudiantes le ayudaba.
Pero los insomnios nocturnos comenzaban a dejar
huella, había perdido el humor, los deseos de

Dentro del automóvil hay calma. Sigues dormida. Tu
cuerpo descansa sobre el mío, delgado, muy ligero.
Las luces vibran alumbrando cada trozo de la

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto D Ciencias D Letras y humanidades
D Política y sociedad D Diccionarios D Enciclopedias
Libros de arte D Papelería D Novedades
36

explicarte el color del mar, lo caliente de la arena.
No respondes. ¿Te acuerdas cuando me acompañabas a mis clases de física y discutíamos sobre
la gran explosión y el principio de la vida? Luego
nos casamos, había que buscar trabajo, entonces,
me olvidé de la Universidad. Te juro que jamás me
habría avergonzado. Ahora sí esperaremos un hijo.
Acabarán tus pesadillas, los gritos de la noche; en el
mar las cosas serán diferentes.
Ella en esa semivigilia procura no escucharlo. No
era la primera vez que se detenía en las mismas
imágenes. La camilla dentro de aquel cuarto de
paredes enjutas y apagadas donde alguien misteriosamente traspasaba el interior de su vientre. Un
metal duro e inflexible penetraba hasta obtener ese
líquido acuoso y las voces, miles de voces que
llamaban a las sombras. Una, otra vez se extendía y
taladraban con su ruido. Era un coro de gritos y
murmullos que acogían la voz persistente sin palabras ni gestos. Después los sudores escurriendo como
ácido sobre la piel descarnada. Luego, "la brisa del
mar lo arreglará todo".

comunicarse. Habían decidido ir a la playa, tomarse
unas vacaciones.
Anoche lo soñé de nuevo. Cuántas veces me
dijiste lo mismo para acallar las viejas voces, las
prohibiciones familiares, esa limitación absurda de
las relaciones entre nosotros. Había mañanas que
prefería no levantarse de la cama, el cuarto permanecía oscuro y los restos del desayuno quedaban sobre la mesa. Le resultaba imposible desprenderse de las imágenes recién soñadas.
El viaje continúa, todo se ensancha como si fueran líneas cruzadas en el cielo. La ciudad debe estar muy próxima. Desde la penumbra todo se
aproxima,se acerca. El tiempo ha dejado de contar
para nosotros.
El ruido del viento nos lleva frente al mar. Trato
de evitar lo helado de tus huesos. No ha quedado
nadie en la orilla de la carretera. Un silencio oscuro
recorre las montañas. Grito tu nombre y el valle lo
regresa . Me veo junto a ti. Procuro tomarte de las
manos, convencerte que muy pronto volveremos a
estar en medio del parque. Llegaremos a la casa.
Nos besaremos una y otra vez hasta agotarnos.
Regresarás a la librería, a tus libros.
Sigo esperándote pero no despiertas, trato de

37

�vo conocer el comportamiento electoral desde una
perspectiva científica, ya fuese para proporcionar
una visión completa del comportamiento político
de los ciudadanos en las democracias, ya para
proporcionar a los dirigentes de los partidos políticos
una comprensión más profunda de .sus virtudes y
debilidades, de quiénes y por qué respaldaban sus
propuestas o de cuáles eran los sectores de población reacios a sus programas. Esto último tendrá un
efecto, a mi manera de ver, desvastador sobre las
posibilidades de la democracia electoral como modo de elegir a los gobernantes más capaces, ya
que se tratará en lo sucesivo de presentarse de forma
de ganar votos.sin importar mucho de dónde vienen.
El resultado de esto se traduce en varios procesos
de envilecimiento de los mecanismos electorales:
tomar o asumir compromisos con grupos de diferente
composición ideológica que luego pretenderán
imponer sus condiciones y atarán al futuro gobierno;
la demagogia sin ostracismo, o sea la posibilidad de
prometer -a sabiendas o no- cualquier cosa de
difícil cumplimiento con el objetivo de obtener el
apoyo de las masas sin sufrir las consecuencias o
sanciones por ello; la manipulación de 'imagen' por
los medios masivos, cónfesión explícita, por otra parte,
de la admisión de factores no racionales en la
decisión del voto.
Como suele ocurrir cuando se han celebrado
elecciones en los últimos tiempos, empresas y organizaciones de todo tipo dan a conocer los resultados de sus sondeos, esa "ciencia" sin sabio, como
fuera tan maravillosamente definida por Pierre
Bourdieu. Y como también suele ocurrir -y España
no podía ser la excepción-, los sondeos se aproximan de manera más o menos exitosa a los resultados finales, lo que da como saldo una andanada
de críticas a los "sociólogos" que no fueron capaces de atinar. Más allá de las consideraciones que
siguen, me parece que hay un juego algo perverso

Las [e]lecciones de España
España ha tenido elecciones generales en fecha
reciente y, como todo proceso social, proporciona
una oportunidad para reflexionar y por ello aprender
-que no otra cosa es eso que llamamos experiencia.
Pueden comentarse o analizarse variados aspectos a partir de ese proceso electoral: lo que
algunos han llamado el retorno o fortalecimiento de
la derecha (cualquier cosa que esto quiera decir),
el desgaste de un partido en el poder, el liderazgo
personal sostenido de quien fuera presidente de
España por más de una década, las consecuencias
de un discurso político relativamente irracional que
no prevé la posibilidad de alternativas desfavorables y otros más. Sin embargo, por el interés creciente
que tiene aún entre nosotros y por las naturales
razones de espacio, me concentraré en las encuestas o sondeos prelectorales y sus pretensiones de
anticipar los resultados definitivos.
Desarrolladas hace ya mucho tiempo, las estadísticas aplicadas a indagar sobre preferencias
electorales cobran fuerza en los Estados Unidos de
América a la salida de la segunda guerra mundial y
años después se extienden a Europa y a otros países
como una forma de conocer anticipadamente los
resultados. Aquí debemos hacer la primera serie de
precisiones: los estudios originales tenían por objeti-

38

en ello: sin tener mucha
confianza en los científicos
sociales y tampoco en las
mismas ciencias sociales,
se busca a aquellos para
que certifiquen "científicamente" lo que no puede ser certificado y luego
reprocha n de falta de
competencia a quienes
no les satisfacieron sus intereses (porque esos estudios suelen hacerse según la petición del cliente,
con poca posibilidad de
los científicos sociales de
determinar a veces hasta
las mismas preguntas).
Algunas precisiones.
Primero: los resultados no
pueden ser puntualmente predichos. No se pueden
detallar aquí los procedimientos técnicos de uso de
las estadísticas, pero debe recordarse que éstas
pueden predecir siempre sobre márgenes de error
que pueden minimizarse a costa de altos gastos,
pero nunca eliminarse por completo (de paso.debo
condenar aquí la práctica inveterada e incorrecta
de no señalar estos márgenes de error en casi todas
las publicaciones, sean locales, nacionales o internacionales).Segundo: las urgencias de los clientes
no permiten análisis profundos sobre el sentido más
penetrante y vivo de las posibles adhesiones, así
como de las diferencias de las preferencias electorales en virtud de las inserciones de clase o de otros
grupos. Tercero: siempre me he preguntado (y aún
no encuentro las respuestas), ¿qué obsesión o
complejo lleva a empresas, especialmente las editoras de periódicos o poseedoras de canales televisivos, a pretender publicar compulsivamente
resultados anticipados? Desde que tengo contacto
con los estudios de opinión, siempre he creído que
los propios interesados, sean candidatos o partidos
políticos, tienen poca necesidad de dar a conocer
resultados: si saben que van "perdiendo" sería poco·
elegante declarar que van perdiendo y si, por el
contrario, van "ganando", es indiferente que seconozca o no la situación real.
En el caso de España, en concreto, tenemos que
hubo varias encuestas, realizadas por los medios de
difusión de manera directa o por encargo a las
grandes transnacionales y además, estudios hechos
por los propios partidos y por organismos especiales,

como el Ministerio de Interior
(equivalente a nuestra Secretaría de Gobernación).Según los datos trascendidos,
fueron un sociólogo adscripto
a Interior-José María Astorkia,
a quien algunos llaman El Brujo-y Julián Santamaría, ex director del CIS (Centro de Investigaciones Sociales, una prestigiosa institución académica
española), asesor de Felipe
González y su partido, quienes
estuvieron más cerca de los
resultados finales, casi con
exactitud. Y las declaraciones
de éstos dos sociólogos son
muy reveladoras; ambos coinciden en que los fallos de las
empresas de encuestas no
pueden ser atinados porque: l) son realizados por
gente que no domina ni la teoría ni el análisis de los
comportamientos políticos; 2) se utilizan instrumentos
que tienden a abaratar los costos al máximo, perdiendo o dejando de lado datos fundamentales; 3)
se trabaja con la presión del cliente en cuanto al
tiempo de entrega de resultados, lo que suele incrementar las fuentes de error en todo el proceso:
tratándose de una serie de técnicas encadenadas,
el resultado final depende a veces de un eslabón al
que no se le brindó la atención debida. Habría un
cuarto aspecto, de orden técnico, que no puedo
desarrollar aquí: el tratamiento de las ausencias de
respuesta o duda y su ubicación, lo cual también
requiere de análisis expertos.
Entre las enseñanzas más significativas de todo
esto, está la creencia en las encuestas mismas:
mientras que Felipe González tenía, como ya lo dije,
sus propios estudios, el candidato que finalmente
triunfó por el número de votos, creyó en los datos
proporcionados por los medios y dijo cosas de las
cuales ahora debe arrepentirse.
En síntesis, las encuestas de opinión sobre
preferencias electorales tienen su valor limitado, de
acuerdo con la calidad de su realización técnica, y
sólo científicos sociales con experiencia pueden
garantizar mejores resultados.

39

�•

Profesores universitarios
y procesos de formación
un componente esencial en la vida académica de
una universidad es la formación continua de sus
profesores, proceso que a lo largo del tiempo ha sido
considerado desde diversas perspectivas. En unas,
la formación queda bajo la iniciativa Y responsabilidad de los maestros, y en otras, la propia
institución asume el compromiso de ofrecer a sus
docentes la posibilidad de formarse en aspectos que
comprenden desde la actualización académica en
las áreas de conocimiento en las que los profesores
se desempeñan en la enseñanza, hasta los procesos
de formación técnica pedagógica Y el desarrollo
de la reflexión y evaluación de las características
reales de las prácticas de enseñanza-aprendizaje
en las que son protagonistas.
En-este marco se da una comprensible improvisación de los procesos, al tiempo que se intenta
seguir una línea de formación que en el mejor de
los casos se construye tratando de tomar en cuenta
las necesidades de los profesores, quienes ante un
ejercicio docente tan poco ~conocido Y sí muy
criticado, se preguntan" ¿cómo hacer para que mis
alumnos aprendan?" Está presente, pese a todo, el
deseo de orientar y facilitar el aprendizaje del alumno y la propia práctica de enseñanza.
Más allá de la pretensión de innovaciones que

tratan de ignorar las historias personales e institucionales en la enseñanza, o del intento de crear
consenso respecto a pautas que orienten los
procesos en el aula, es fundamental rec?nocer el
sentir y el pensar de los maestros, es decir, sus percepciones, ideas, creencias y conceptos sobre la
práctica educativa; esto permitiría acercar lo_s
propósitos y tareas de los responsables de organizar los diferentes eventos de formación al trabajo
de 10s formadores y al de los propios docentes, Y
daría la posibilidad de dar una mayor continuidad
a los procesos de aprendizaje de todos ellos.
El tema es complejo, ya que a la problemática
y al reto que implica modificar y mejorar las prácticas
de enseñanza, se incorporan otras variables tanto
internas como externas al profesor, tales como sus
expectativas, sus motivaciones para ser docente, el
salario que recibe, el reconocimiento que logra, la
forma como es evaluado, así como los criterios Y
finalidades de tal evaluación. Ante todo esto se
requiere considerar las necesidades sentidas por los
docentes en cuanto a su formación, y una auténtica
disposición a acompañarlos en su proceso. Por ú~timo, es importante reconocer que al lado de actitudes de desdén hacia los procesos de formación Y
de las preocupaciones y empeños por innovar
rápidamente, se encuentran maestros realmente
motivados a ser mejores, con necesidades tan esenciales respecto a su práctica y con una clara conc iencia de que en los caminos de la práctica educativa y de la formación de profesores no vale esperar recetas, sino reinventar cotidianamente con
base en una serie de elementos proporcionados por
los cursos o por los programas a ellos dirigidos, Y sobre todo por la reflexión en torno al propio ejercicio
de la enseñanza.

40

•
chas acostumbradas; al final de estos escritos se
hace constar su concordancia con el original, del
cual se dice queda en el archivo.
Una de las noticias sobre el estado físico del
archivo en esos primeros años, se localiza en
septiembre 7 de 1665, cuando el cabildo de la
ciudad toma las cuentas de los propios del año anterior, lo que en palabras actuales significaría
revisar los egresos e ingresos de 1664; se informa que
se han gastado cinco pesos en una caja que se
compró, para en qué tener los papeles del archivo,
respecto a que no la había. Aún mayor información
en ese sentido, se encuentra a la muerte del
gobernador Juan de Echeverría, ocurrida en diciembre de 1682, pues desde ese momento el Ayuntamiento de la ciudad tomará el mando en el Nuevo
Reino de León. El 13 de enero del siguiente año (1683)
los regidores Nicolás Ochoa de Elejalde y Miguel de
la Garza Falcón, proceden a solicitar y inquirir los
papeles que pertenecen al archivo de esta ciudad,
ya que de algunos de estos papeles ha habido
pedimento de partes para sacar testimonio... y
agregan: es de nuestro cargo el saber en cuyo poder yacen los papeles del archivo de esta ciudad
que tuvo en su casa el dicho gobernador. Por orden de los regidores citados, Isidro de Escobar exhibe un legajo con documentos que dice parecen
ser autuados en tiempo de los gobernadores
antecedentes del dicho difunto y que los autuados
en su tiempo se los había llevado cuando salió de
este reino.
Es probable que este inventario de archivo se
practicase cada vez que un gobernador asumía la
dirección del nuevo reino; en esta ocasión queda
claro que por mandato del cabildo de la ciudad se
realizó la descripción de los documentos, consignándose el siguiente contenido:

La ciudad y su archivo
El Archivo de Monterrey ha venido nutriendo su
acervo a lo largo de cuatro siglos de existencia de
la ciudad, cabecera del otrora Nuevo Reino de León.
Sus fondos documentales atesoran información
abundante sobre diversos asuntos a través de los
cuales uno puede asomarse a la vida cotidiana de
la sociedad reinera a partir del siglo XVII, e indagar
aspectos que se relacionan con la edificación de la
ciudad y sus festividades, estragos que causaron las
epidemias tanto a naturales como a españoles, o
sobre la constante y desigual guerra entre conquistadores y aborígenes, en fin, escuchar aquellas voces olvidadas de esta ciudad, a las que aún hoy se
opta por restarles atención. Este repositorio documental está esperando revelar nuevas pistas de la
ciudad y sus habitantes, sólo faltan, como dice el
maestro Israel Cavazos, los operarios dispuestos.
Evidencias de la conformación del archivo de
la ciudad se encuentran consignadas en cuatro
documentos que datan de junio del año 1643,
hallándose al frente del gobierno Martín de Zavala .
Los papeles en cuestión notifican resoluciones del
funcionario donde exige a los vecinos que construyan y habiten sus viviendas en esta capital, so
pena de negarles títulos de repúblicas si no lo hacen;
también ordena que se presenten a esta ciudad, a
hacer alarde con sus ternos de guerra en las fe-

Primeramente, un litigio de indios entre el capitán

41

�Tomás Garza y el capitán Diego de Villarreal, en diez
y ocho fojas.
Un cuaderno de cuatro fojas sobre los Cabildos de
esta ciudad y Villa de Cadereyta.
Un litigio de indios, entre el capitán Joseph de Ayala
y el alférez Bernabé González en cincuenta y nueve
fojas,.
Un cuaderno de diligencias sobre los oficios de
regidores y otros de República en diez y ocho fojas.

Los encargados de acatar la orden pusieron
dichos documentos en caja de tres llaves, conocida también como caja de la marca o Real Caja
Marca, debido a que en ella se guardaba el sello
para la plata y los caudales de la ciudad, y en efecto
sólo podía ser abierta con tres llaves, las cuales
estaban en poder de los capitulares: el alcalde
ordinario de primer voto, regidor de primer voto y el
alférez mayor; buena pregunta saber dónde
quedaría la caja hecha ex profeso par~ estos
papeles.
Hasta aquí no existe ninguna referencia del acta
de fundación de la ciudad y hay que apuntar que
estos documentos consignaban hechos de los
gobiernos anteriores a 1683, es decir, desde
Montemayor hasta la fecha arriba referida.
Se dice por otra parte que el gobernador Juan
de Echeverría, en su breve estancia al frente de este reino (apenas poco más de un año), tuvo serias
discrepancias con el cabildo de la ciudad -en
torno a lo cual declara Isidro Escobar, que el referido gobernante sustrajo el archivo autuado durante
su gestión, al abandonar estas tierras.
En la siguiente entrega daremos cuenta de los
diferendos del difunto gobernador, así como de
noticias relativas al extravío del acta de fundación
de Monterrey en 1694.

Una visita de don Nicolás de Ascárraga en veinte fojas.
Un testamento y codicilo de don Martín de Zavala en
doce folios.
Un litigio de los mineros de la Villa de Cerralvo en
ochenta fojas.
Unas diligencias sobre la mina San Isidro en 10 fojas.
Autos de visita que hizo Juan de Zavala en treinta y
seis fojas.
Testamento de Gregario de Castro en cuatro fojas.
Un pedimento de Mónica Rodríguez en dos fojas.
Treinta y seis fojas sueltas de diferentes negocios.

Fuente:
Unos autos de visita de don Domingo de Pruneda en
ocho fojas.

Actas del Ayuntamiento de Monterrey. Vol. 7, 1596-1690.
Monterrey, 1994. pp 161-164, 296-97, 407-11.

Un denuncio de una mina del capitán Tomás García
en dos fojas.
Una causa contra Lorenzo de León en nueve fojas.
Otras seis fojas sueltas.
Un tanto de testamento de Mónica Rodríguez en siete
fojas.
Dos peticiones sueltas, un título de protector de
Cristóbal García.
Un pleito entre Diego de Longoria y Diego de Salís.
Un cuaderno de medidas de doña María de Orduña
en veinte y ocho fojas.
Un cuaderno de reales cédulas en treinta y siete fojas.
Visita que hizo don Pedro de Cajigal en diez fojas.

42

la Universidad de Nuevo León ciertamente cumplió
con su misión visionaria. Con su visión de explorar y
acreditar los quehaceres nobles del hombre al abrir
el Taller de Artes Plásticas.
Era un taller, conste. No podía aspirar a facultad o a escuela. Por modestia de sus fundadores.
Por no reunir los requisitos para las licenciaturas o los
doctorados.
Era un taller, sobre todo, por la vocación rebelde
e inconformista de sus pioneros. Se creaba un espacio para cultivar las artes, no una academia para
imponer una escuela o un corsé apretado al pintor,
al escultor, al ceramista, al gráfico.
El TAP sería una casa abierta a todas las corrientes, a todos los vientos. No había examen de
conciencia para ser profesor, no había requisito
académico previo para ser alumno.
Era un banquete perenne de trabajo y disfrute
de las expresiones artísticas. Era el ágora por siempre
enfrascada en el debate y en la confrontación dialéctica de las corrientes culturales.
Acercarse al TAP como alumno, como maestro
y hasta como gaviota coctelera era fórmula segura
para empaparse de entusiasmos creativos y postur':::ls intransigentes. Al calor de una revolución caribeña, de un movimiento estudiantil, de una querella entre autoridades y estudiantes, surgían el cartel
y el happening, el manifiesto díscolo y la colecta
escuálida.
En el TAP todo conducía hacia el arte. Hasta los
hijos de don Alfonso de la Rosa- quien era nuestro
intendente, nuestro cómplice, nuestro c rítico más
feroz-, hasta sus hijos acabaron siendo artistas, a
fuerza de hornear sus travesuras escultóricas en los
hornos del taller.
La creación del TAP no se dio en un vacío universitario, como engendro intelectual de unos cuantos. Correspondió a un momento radiante de enamoramiento con la cultura y el arte. Surgieron así el

El Taller de Artes Plásticas
Cómo disfrutamos la popularidad del arte en este
tiempo. Abundan las galerías, hay una nueva y
nutrida generación de artistas. Hay instancias formales de enseñanza del arte, públicas y privadas.
La obra artística se cotiza y se vende bien. Hay
reconocimiento y respeto públicos para quien asume esta actividad como profesión o como ocupación permanente.
Ni siquiera podemos evaluar si tanto auge es
algo positivo. Seguramente hay más diletantes que
profesionales de la pintura. Quizá no todos los espacios se llenan con verdadero arte. Vaya, aceptamos que el arte pierde batallas cotidianas ante la
frivolidad y la decoración de interiores.
Es cierto el auge y son ciertos los puntos positivos y negativos. Pero, al final de cuentas, importa que
el arte participe, esté presente en la rutina cotidiana de nuestra comunidad.
No siempre fue así, debemos confesar!o. Tiempos hubo en los que el artista tenía que pedir disculpas por dedicarse al "ocio". No había justificación para una vida consagrada al arte. Se era profesor, médico o abogado.Y en la clandestinidad de
un estudio perdido, en los fines de semana en la
montaña, se extraían del morral las acuarelas y el
pincel para liberar el espíritu y la vocación.
En ese contexto de marginalidad y devaluación,

43

�Taller de Artes Plásticas, la Escuela de Teatro, la de
Danza y, por supuesto, la fecunda y brillante Escuela de Verano.
Eran tiempos de inocencia intelectual y
tolerancia social hacia los arrebatos culturales de
los universitarios. Las empresas se dedicaban a
producir y crecer; aún no descubrían el valor de la
c111tura como instrumento de relaciones públicas. En
el gobierno, había becas y patrocinio pero ho un
compromiso social por promover las expresiones del
espíritu.
Cambiaron los tiempos, cambió la universidad,
se transformó la ciudad. Llegaron tiempos de estructuras y definiciones. En la universidad ya no hubo espacio para un taller sin estructura ni grados.
El TAP desapareció entre la protesta turbulenta
de sus últimos maestros y amigos. A cambio surgió la
Facultad de Artes Visuales, una opción formal y
graduada para la enseñanza del arte.
En buena hora la Universidad organizó estas
actividades para conmemorar los 45 años de la
fundación del Taller de Artes Plásticas. Podemos así
dar rienda suelta a la nostalgia y saldar nuestras
cuentas de gratitud con el TAP.
Aquí están los maestros y los alumnos del Taller.
Todos lo recordamos con afecto y gratitud.Ahí están
nuestras raíces, en ninguna forma negadas o anuladas por su desaparición.
Pero no queremos vivir con los ojos en el pasado.
Vivimos el momento y nos sumamos a la corriente
vigorosa que fluye por los nuevos vasos comunicantes de la cultura regiomontana.
Nos queda del TAP la inconformidad y la

intransigencia. Seguimos rechazando la mediatización mercantil de la obra artística. Pero aplaudimos cada espacio privado o público que se abre
para exhibir y mercadear.
Reclamamos con los artistas de hoy las oportunidades para añadir el insumo artístico en la obra
pública, en las plazas, en los rincones de una ciudad que vemos fría y pragmática hasta el absurdo.
Somos artistas de hoy. Ufanos de nuestras raíces
en el Taller de Artes Plásticas; inquietos con la inquietud de una universidad y de una comunidad
que han aceptado el compromiso con la cultura y
su divulgación masiva.
No queremos ser los viejitos del TAP porque el
arte no tiene edad y sus premisas calan en la
eternidad, no en el catálogo de las modas efímeras.
Comprometemos nuestra ofrenda de reconocimiento en los 45 años del Taller de Artes Plásticas.
Así lo dicta el sentido de la gratitud. Sus maestros y
alumnos quisiéramos expresar esta gratitud donando obras nuestras para lo que pudiera ser el Museo
de Ciencias y Artes de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en el antiguo edificio del Colegio Civil.
-Proclamamos la vigencia de sus ideales y
asimilamos el espíritu de libertad que nos empapó
en sus corredores.
Somos artistas con raíces en el pasado luminoso
del taller. Pero también somos artistas de cara al futuro.*

* Palabras pronunciadas en el evento referido, &lt;;fe
conmemoración por los 45 años de fundación del Taller
de Artes Plásticas de la UNL.

44

•

c1ne
embargo, los titubeantes encuadres de las primeras películas no llegaron más allá de una visión de
carácter individual. Al parecer, al llamado Mago de
Menlo Park no le interesaba, por razones de carácter comercial, exhibirlos en pantalla grande.
Auguste y Louis Lumiére, empresarios también,
dieron con la clave técnica que posibilitó en definitiva el nacimiento del cine: el mecanismo de
arrastre intermitente. Un artilugio construido dentro
de una pequeña caja, ligera, sencilla, y fácil de
transportar, que sirvió al mismo tiempo de cámara,
laboratorio y proyector. El éxito fue instantáneo. La
perfección de La salida de los obreros de la fábrica
y La llegada del tren todavía sorprende, en su
proyección en 35 mm, por su precisión y justeza visual. El invento de los ingenieros deslumbró esa misma noche del 28 de diciembre a un mago e ilusionista que se encontraba sentado entre los primeros
treinta y tres espectadores: Georges Méliés. A él le
debemos lanzar el primer cine de gozoso realismo
hacia los infinitos dominios de la fantasía.
Entre 1896 y 191 O este cine primigenio se encaminó por senderos distintos al actual. Su forma de
contar se parecía más a la puesta en escena de un
número en un teatro de variedades que al territorio
exacto de la novela del siglo diecinueve. El espectador tenía frente a sí un universo plano y fragmentado que requería de constantes apoyos informativos para ser comprendido en su integridad. La
duración de las producciones debutantes tampoco ayudaba. Aunque diez o dos minutos servían para ilustrar un viaje a la luna, muchos espacios imaginativos se quedaban sin celuloide, hasta que el
público poco a poco descubrió sus posibilidades como espectador; y el cine, el potencial de un medio
como arte, lenguaje y, sobre todo, industria. Desde
entonces el cine cuenta historias. Y las seguirá
contando aunque se transformen, ya en este final
de siglo y el milenio próximo, por la magia de la elec-

CINE: LOS PRIMEROS CIEN AÑOS
Las celebraciones de los primeros cien años del cine pasaron totalmente inadvertidas, por lo menos
en los Estados Unidos, donde todavía existe la disputa
sobre el verdadero origen de esta forma de
entretenimiento, espectáculo, industria, que muchos
han denominado el arte del siglo veinte. En México
la prensa cumplió con los honores de rigor el
mismísimo día de los Santos Inocentes: 28 de
diciembre de 1995, llenando columnas con
cronologías, hechos curiosos, fotografías de antiguos
aparatos, etc. En la Cineteca Nacional se proyectó
un documental que recogió las primeras imágenes
fílmicas de los hermanos Lumiére aparecidas por la
noche de aquel frío sábado en el sótano del Grand
Café de París. En Monterrey el Canal 28 produjo una
pequeña serie de tres programas exhibiendo el cine
realizado antes del nacimiento del cine y el cine
posterior al inaugural, desaparecido allá por 1910
cuando el gran público se orientó, en definitiva,
hacia un cine narrativo, un cine de ficción, olvidando su forma de presentación original.
La controversia de su llegada se ha aclarado
un poco. En principio, la captura y reproducción de
las imágenes en movimiento era asunto de
científicos. La carrera por convertir la mirada fotográfica de la realidad en vistas animadas la ganó
Tomás Alva Edison, de manera todavía muy torpe,
antes del "Cinematógrafo", al atar su recién descubierto Kinetógrafo al ya popular fonógrafo. Sin

45

�diencia para un film que el tono humorístico de
Radford, justo es reconocerlo, hizo muy atractivo.

trónica y la computación, los instrumentos de su
consumo. Soñar es el infinito entorno espiritual del
ser humano. Y el cine ha sido desde aquel hermoso
diciembre de 1895, su equivalénte material.

KIESLOWSKI
EL FENÓMENO DE EL CARTERO

Elegante cineasta de ideas, Krzysztof Kieslowski,murió,
después de haber conocido la fama y el éxito
internacionales con su trilogía Tres colores, el pasado
mes de marzo de este año. Desaparecen con él una
forma muy especial de hacer cine y la concepción
de un universo anímico desangelado.
Formalmente, su maestría alcanzó niveles
excepcionales. Azul y varios episodios de la serie
Decálogo lo demuestran. De su firme ojo emergían,
aun en las instancias más sencillas y cotidianas de
la vida, sorprendentes imágenes que rayaban en
una perfección desoladora. Tal actitud anclaba en
una mirada desnuda sobre el pragmatismo e imperfección de sus personajes, siempre a la caza, casi
sin darse cuenta, de las grades interrogantes existenciales, el amor y la muerte por ejemplo.
~a realización del Decálogo y la presencia
constante de Krzysztof Piesiewicz, guionista y
abogado, marcó el tono pesimista de sus films posteriores. En ese marco se sucedían las situaciones más
sorprendentes, entre ellas la doble vida de Verónica.
El final de la trilogía, con sus enlaces atados en Rojo,
dejó al descubierto los poderosos hilos de una trama
por encima de la narración y de la vida, que encaminaba a los protagonistas de cada una de las historias hacia horizontes en apariencia desconocidos.
Solamente el entusiasmo humanista del autor en ese
tránsito animaba la presencia del espectador.
Kieslowski: un raro caso de cine de autor, de cine
de arte, perseguido por el gran público.

Precedida por una enorme fama llegó a Monterrey
el célebre film de Mlchael Rodford, El cartero. Antes
de su presentación se conocían ya en la ciudad los
estragos románticos y artísticos provocados por el
film entre los públicos sofisticados de Europa y, en
particular, de los Estados Unidos, donde había
disparado incluso la publicación de una edición discográfica especial con los mejores actores del momento leyendo lo más selecto de Pablo Neruda vertido al inglés.
¿Es en realidad tan importante el film francoitaliano? ¿O se despertó, en otro nivel, pero de nueva
cuenta, un fenómeno similar al de Forrest Gump,
donde los menos favorecidos alcanzaban las bondades de la fortuna, aquí poética, a pesar de sus
limitaciones naturales?
El cartero es una adaptación libre de Ardiente
paciencia del escritor chileno Antonio Skármeta.
Reeditada como El cartero de Neruda, la novela
alcanzó un enorme éxito y fue llevada por su autor
al teatro y al cine, antes de conocer esta nueva
versión fílmica. Eludiendo resonancias políticas y
geográficas la década de los setenta y la Isla Negra se trasladan al Sur de Italia, cerca de Nápoles, y
a los años cincuenta, por coincidir con el exilio del
poeta en Europa. El joven cartero inventado por
Skármeta se transforma en un maduro Mario Ruépolo, de la mano de un excelente actor, Massimo
Troisi, también coguionista del film.
El film es blandengue y sentimental. El final
absurdo y apresurado. Lo salvan la estupenda recreación escenográfica y la magnífica actuación
de casi todos sus personajes; con excepción, en
determinados momentos -cuando no está cargado de maquillaje- del gran Philippe Noiret. Sin
Massimo Troisi, por otro lado, hubiese sido muy difícil
creer en el hombre del pueblo y en su talento natural para crear metáforas.
¿Por qué el fervor del público inteligente? La llamada a la solidaridad humana, algo tan necesario
para la supervivencia personal como el respirar,
olvidada ya como enlace vital en el cine posmoderno, despertó antiguas resonancias en el espectador medio. De ahí la cómplice ternura de la au-

XXVIII MUESTRA DE CINE
La Muestra Internacional de Cine, el evento cinematográfico anual más importante en México.llegó
a Monterrey durante las últimas tres semanas de
marzo, programada en conjunto por la Cineteca Nacional y el Consejo para la Cultura de Nuevo León.
Se estrenaron diecinueve películas. Quince de
la Muestra de México y cuatro seleccionadas especialmente. Dos de la muestra de Cine Español y
una aclamada por su novedad en las columnas
críticas especializadas. De estas diecinueve películas,
catorce obtuvieron premios internacionales y las
demás fueron recibidas con grandes elogios, como

46

El bebé de Macan, aclamada en el Distrito Federal como la película más impactante de la XXVIII
Muestra . Los films exhibidos en Monterrey representaron lo mejor de la producción mundial de
1994 y 1995, aunque se incluyó material de 1991, el
insólito Delicatessen, y de 1993, la originalísima Smoking/No Smoking, que no habían sido proyectados
en nuestro país. Entre las películas aparecieron ocho
Operas Primas. Cinematografías tan singulares como
Cambodia e Irán se conocieron por primera vez.
La Muestra abrió con tres -¿o cuatro?- films
franceses. Bertrand Tavernier disectó la juventud
francesa actual sometida a la dictadura del dinero
y de la culturo audiovisual en La carnada (1994).
Otros dictados, más violentos y sin salida, presidieron
una película extraordinaria: El odio (1995)
de Mathieu Kassovitz.
Un regreso, ahora
amable, a sus antiguas preocupaciones narrativas, dieron
oportunidad a Alain
Resnais para jugar
entre el tiempo y el
azar en un film doble
y sencillo a la vez,
Smoking/No smoking
(1993), partiendo de
una simple decisión:
fumar o no fumar.
El cine español
presentó dos artistas
de su industria: la
película comprometida con su tiempo,
La Antártida (1995)
de Manuel Huerga, todavía muy insegura en su trazo
y profundidad; y una comedia ligera: Los peores
años de nuestra vida (1994), de Emilio Martínez
Lázaro, tremendamente sencilla y divertida. Delicatessen (1991 ), de Jean Pierre Jeunet y More Caro,
fue el plato distinto de la Muestra confirmando su
etiqueta del film más original del cine francés en los
últimos años. Amateur (1994), de Harl Hartley, brilló
por su agresiva sencillez: cotidianeidad godardiana
entre un gángster arrepentido, una ex-monja
dedicada a la literatura pornográfica, y una ex-actriz
porno. La colección inglesa Aardman de cortometrajes de animación con figuras de plastilina (19861993), mostró historias diminutas tan fascinantes
como Los pantalones equivocados en la figura de

un pingüino delincuente, y dio a conocer una versión,
en la tradición del mejor "gag ", de cómo se
extinguieron los dinosaurios.
Un film franco-camboyano, La gente del arrozal
(1994), de Rithy Panh, trazó la difícil realidad de un
pueblo enraizado en sus mitos agrícolas; otro mexicano, Un beso a esta tierra ( 1995), de Daniel Goldberg, habló de siete octogenarios, inmigrantes
judíos en México desde la década de los veinte, con
sencillez y discreción; y uno colombiano, La estrategia del caracol (1993), de Sergio Cabrera, volvió
a plantear el drama de los desprotegidos en
América Latina, pero a través de un regocijante tono
fársico. El premiado documental El abuelo Cheno y
otras historias (1995), de Juan Carlos Rulfo, desgajó
los recuerdos rulfianos
en un territorio que
pertenece ya, desde
Pedro Páramo, a la
literatura universal.
El globo blanco
(1995), de Jofor Panahi, en una hora y
veinticinco minutos,
acompañó las peripecias de una niña
para conseguir, en el
mismo tiempo de proyección, un pez dorado y celebrar de
manera apropiada el
año nuevo en Irán. Un
suceso trágico de la
Segunda Guerra Mundial regresó en el film
de Austria: Dónde no
hay compasión hay
cobardía (1994), de Andreas Gruber, al escenificar
la Cacería de liebres de Muhlviertel, y poner en
entredicho la naturaleza, en apariencia equilibrada,
de la sociedad civil en tiempos de locura social. La
Opera Prima de ·una joven cineasta tunecina,
Moufida Tlatli, se deslizó por los recovecos de la
sociedad musulmana en su trato hacia las mujeres
en Los silencios del Palacio (1994), dominación secular y religiosa inalterable a pesar de los procesos
revolucionarios. Tom Tykwwer, director alemán,
ahondó más la herida de la represión femenina en
María mortal (1993), espeluznante universo de un ser
de percepción única sometida a las dictaduras
compartidas de su padre y de su esposo, en un
documento visual de renovado expresionismo.

47

�La reacción de Televisa no se ha hecho esperar.
La crestomatía debe pagarse. Si se utiliza un fragmento visual se infringe la Ley de Derechos de Autor,
suponen los abogados de Chapultepec y San Angel. La ley, según se sabe, permite utilizar clips
menores a un minuto de duración, siempre y cuando
aparezca la leyenda de "Crestomatía". Curiosa
reacción del consorcio ante las primeras voces que
disienten de un estilo casi sagrado hasta que alguien
le entró a ventanear.
El programa es inocuo, pero ya es un primer
paso.

La Muestra cerró al inicio de la Semana Mayor
con tres films de diferente contexto. La guerra de los
Balcones en Antes de la lluvia (1994), de Milchos
Manchevski, la intolerancia de los hombres en
tiempos de guerra y las terribles consecuencias de
sus decisiones; la Borgoña francesa en 1650, en un
teatro de Macon en El bebé de Macon (1993), un
feroz y deslumbrante auto sacramental evoc.ando
los rituales de la fertilidad y las atrocidades de la
superstición a la manera de Peter Greenaway; y la
oscuridad de las salas de cine, a través de la búsqueda de un recuerdo filmográfico en el variopinto
mundo del melodrama latinoamericano en Cine de
lágrimas (1995), filme brasileño de Nelsoo Pereira Dos
Santos.
Diecinueve películas. Un gran festival. Una buena
asistencia. Muchos jóvenes, para fortuna de las
reseñas por venir, entre los clásicos "nabitués" de la
Muestra: los cinéfilos apasionados, los críticos y no
tan críticos.los devotos de la imagen, y uno que otro
desbalagado inoculado para siempre, Deo gratias,
con el virus del buen cine.

proyecto. También les dio a conocer la propuesta
de la empresa Ópera de Monterrey, A. C., que
consistía en lo siguiente: si la orquesta se formaba
en el corto plazo y con personal competente, la
empresa proporcionaría un director proveniente de
Nueva York a principios de agosto. En la misma fecha quedó acordada la siguiente junta, para el
jueves 16 del mismo mes, ocasión que sería dedicada a ensayo de la recién formada orquesta. Así,
a las 2:30 de la tarde, en el lugar y fecha citados, se
realizó el primer ensayo de la Orquesta Sinfónica de
Monterrey. Asistieron once violines, tres violas, cuatro
violoncelos, tres contrabajos, dos flautas, tres clarinetes, un oboe, dos fagotes (sustituidos éstos por dos
saxofones tenores), cinco trompetas, un corno, tres
trombones, una tuba (sin instrumento) y percusiones;
en total eran 43 elementos bajo la dirección de
David C. García. Se ensayó El trovador de Giuseppe
Verdi.
En el segundo ensayo, efectuado el 23 de julio,
a pesar de algunos músicos ausentes, se continuó
con el trabajo iniciado; David C. García dirigió la
ópera El trovador. A este ensayo asistió Daniel Duno,
director general de Ópera de Monterrey A. C., para
anunciar la llegada del maestro Antón Guadagno,
quien tomaría la batuta hacia los finales del mes, y
haría los preparativos para que la Sinfónica se presentara durante la siguiente temporada de ópera
en Monterrey.
El 30 de julio, el siguiente ensayo se hizo en el
mismo lugar, estando ausentes algunos elementos,
entre ellos quien había estado fungiendo como director: David C. García, así que por indicaciones del
profesor Manuel Flores, Isaac Flores dirigió la orquesta.
En la siguiente reunión se dio inicio a los ensayos
con el maestro Guadagno. Se continuó con El trovador, y en posteriores reuniones se agregó el primer
acto de la ópera Baile de máscaras de Verdi. Durante todo agosto y parte de septiembre debieron

OTROS ESPEJISMOS: EL PSEUDO-EVENTO
Daniel Boorstin, intelectual de prestigio académico
y uno de los primeros estudiosos de la imagen, habló hace ya algunos años del "pseudo-evento". El
término propuesto por él llamaba la atención sobre
aquellos hechos del mundo real que la prensa
transforma y magnifica hasta hacer creer al público
lector que son los asuntos más importantes de una
comunidad, referidos, obviamente, de una manera
muy especial. El pseudo-evento descrito por la .
prensa es más dramático que el evento auténtico,
es fácil de difundir, organiza el mundo de forma más
simple, desorganizando el hecho real, y se convierte en materia de conversación para cualquier persona y grupo estimulando a su vez otros pseudoeventos, ya que las expectativas se exageran· y
cualquier exageración entra de lleno, ahora sí, en la
categoría de verdad.
¡Qué suena el río, es cierto, pero no al grado de
volverse tormenta! Y si suena es porque hay algo de
cierto, pero no para convertirse en clave de los
asuntos de uno o varios periódicos, y de toda una
región, hasta que la organización u organizaciones
de comunicación cumplen sus objetivos señalados:
vender más ejemplares, hacer caer a un funcionario, o revelar un lado de la luna y no el otro.
¿Teoría de la comunicación? Sí y no. Entre la
Universidad versus la Prensa regiomontana y la
correspondencia del Abogado Polo del Real,
aireada en Internet, hemos vivido en un pantano de
pseudo-eventos.
¿Libertad de prensa? ¿O la prensa en libertad?

TELEVISIÓN: VENTANEANDO
Si alguna actividad crítica falta en nuestro país es la
c rítica de televisión. Salvo algunos articulistas en la
prensa periódica, ésta es prácticamente inexistente dentro de los mismos medios electrónicos, dada
la forma casi monopólica que la industria ha asumido desde sus orígenes. De ahí la sorpresa de
"Ventaneando", emisión diaria, y muy popular, de
Televisión Azteca.
El programa es tan banal como los de su
competencia.A pesar de enfocarse sobre el género
de la telenovel&lt;J, donde ellos mismos producen dos
o tres series, las baterías de Patty Chapoy se dirigen,
casi en exclusiva, hacia los dominios dramáticos de
Televisa. La actividad sería muy meritoria si tomase
un rumbo de reflexión y orientación por referirse a
una de las actividades que mayor influencia cultural
tiene en la nación. El tono de chisme de "Ventaneando" desluce cualquier referencia inquisitiva,
pero el hecho de realizarse ya, por primera vez en
México, entre un canal y otro, sienta un ejemplo sin
precedetes que bien podría extenderse hacia otras
áFeas comunicativas, la prensa en particular, para
romper la complicidad de una ley de silencio mutuo
entre periódicos, anuladora de toda crítica medial
que no sea la atemperada de las cartas a la redacción.

48

La Orquesta Sinfónica
de Monterrey
Por iniciativa del profesor Manuel Flores Varela, entonces Oficial Mayor del estado de Nuevo León,el 4
de marzo de 1959 varios maestros de música se
reunieron en el comedor del Club de Leones de la
Colonia Vista Hermosa de Monterrey. El propósito del
profesor Flores era exponer la idea de la creación
de una asociación civil cuyo objetivo fuera mejorar
el ambiente musical de la ciudad y el estado;
impulsar a los músicos locales; mejorar los usos
pedagógicos musicales en uso y, finalmente, organizar una orquesta que con el tiempo se convirtiera
en la Orquesta Sinfónica de Monterrey. 1
En una segunda reunión estas ideas fueron tomando forma, y para la tercera cita se llegó al acuerdo de que lo posible era formar una orquesta grande de música seria. La cuarta reunión se realizó,
como la anterior, en la Escuela de Música, ubicada
en la esquina de Emilio Carranza y 15 de Mayo. Ahí,
el siguiente 9 de julio, el profesor Manuel Flores reiteró el compromiso acordado en la junta previa e informó sobre el avance de algunas gestiones al
respecto: ya había tenido pláticas con el Gobernador del Estado, licenciado Raúl Rangel Frías, con
el rector de la Universidad, arquitecto Joaquín A.
Mora, y con el Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet, quienes recibieron con entusiasmo el

49

�ensayarse todas las obras programadas para la
séptima temporda de Ópera Monterrey, A. C. Se
presentarían Monon Lescout de Giacomo Puccini;
Baile de máscaras y El trovador de Giuseppe Verdi;
El barbero de Sevilla de Gioacchino Rossini; El
murciélago de Johann Strauss y Lo sonámbulo de
Vincenzo Bellini. 2
Finalmente, el 29 de septiembre de 1959 dio
inicio la temporada con la ópera Monon Lescout y
la primera presentación de la Orquesta Sinfónica de
Monterrey, acompañando a un elenco de calidad
internacional. A las 8:45 de la noche, en el escenario del teatro Florida y ante una sala completamente llena, el profesor Manuel Flores se dirigió al público
enfatizando la importancia del evento. Enseguida
el maestro Armando Villarreal dirigió la orquesta
interpretando el Himno Nacional, acompañado por
las voces de toda la compañía. La obra que se
presentó en la inauguración fue Monon Lescout, y
de principio a fin la temporada resultó un gran éxito,
con un reconocimiento especial para el maestro
Antón Guadagno por la preparción del programa.
La crónica publicada en el periódico local El
Porvenir, refiriendo el evento, expresaba: "La
Sinfónica de Monterrey llevó a cabo su cometido,
no a la misma altura que en años anteriores por elementos profesionales (debe entenderse con experiencia permanente en Sinfónicas y traídos de la capital del país), debemos decir, en honor a la verdad,
que fue mejor, que sonó mejor la Orquesta que como
sonara en las seis temporadas anteriores". 3
"La Orquesta Sinfónica de Monterrey ha demostrado lo que vale y puede en obras de compositores
diversos, cuyas partituras, unas veces por su complejidad temática, otras veces por su agilidad y sentimiento, han sido verdaderas pruebas de fuego, no
solamente para una orquesta sinfónica que en este
año (de 1959) ha iniciado sus actividades, sino
(incluso) para aquellas que llevan buen número de
años de actuación" .4
En sus siguientes años de vida, la Orquesta
Sinfónica de Monterrey no careció de problemas
qué afrontar y resolver. En lo económico, por ejemplo,
el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Monterrey otorgaron un subsidio para su mantenimiento.
Sin embargo, algunos músicos prefirieron volver a sus
anteriores fuentes de trabajo. Con todo,la Sinfónica
siguió sus ensayos y presentaciones. El 2 de febrero
de 1960 la orquesta fue presentada por primera vez
en el Teatro María Tereza Montoya y, bajo la dirección
del maestro Guadagno, como Orquesta Sinfónica
de la Universidad, pero aún con el patrocinio de los

uadalupe
am1rez
antos
~

gobiernos estatal y municipal, y el auspicio de la
Universidad.5 Otro relevante concierto de la Sinfónica de la Universidad en ésta, su primera época,
fue el realizado en mayo de 1960 como parte de los
actos con que se celebró el aniversario del natalicio de don Alfonso Reyes. En esa ocasión, dirigida
también por el maestro Antón Guadagno. 6
Finalmente, en 1962 la Orquesta Sinfónica de
Monterrey quedó bajo la dirección titular de los
maestros regiomontanos David C. García e Isaac
Flores, y pasó a depender completamente de la
Universidad de Nuevo León, tal y como consta en el
Informe de los labores desarrollados en lo Universidad
de Nuevo León de 1961 o 1966, marcándose, con
este hecho, un parteaguas en el desarrollo musical

de la ciudad.
Notas:
1.

2.

A.C.
3. El Porvenir, septiembre 30 de 1959. Monterrey, N. L.
4. El Porvenir, octubre 6 de 1959. Monterrey. N. L.
5. Vida Universitaria. Seminario informativo y cultural de la
Universidad de Nuevo León. Año Vlll,núm. 463. Monterrey, N. L.,
febrero 3 de 1960, p. 1.
6. Vida Universitaria. Semanario informativo y cultural de la
Universidad de Nuevo León. Año X, núm. 479. Monterrey, N. L..
mayo 27 de 1960.

(1922 - 1989 )
Exposición Homenaje

24 de Mayo

al 9 de Agosto
(Biblioteca Central Magna Universitaria)

12 de Agosto
al 12 de Septiembre
(Teatro Universitario)

50

La Información acerca de los inicios de la Sinfónica de
Monterrey fue obtenida de los reportes y actas realizados por
Rogelio l. García. Marzo-agosto de 1959. Archivo de Franco
Herrera.
Programa de mano de la VII Temporada de Ópera Monterrey,

51

�la

.
maqu1na

•

ac10

,

rito Cuéllar, Alejandra Rangel, Patricia Laurent, lrma
Salinas Rocha, Dulce Maria González, Héctor
Alvarado, Daniel Baruck y Ofelia Pérez Sepúlveda,
por citar a algunos.
Convocado y organizado por el Consejo para
la Cultura de Nuevo León, y apoyado por los escritores que viven en la entidad, este encuentro se
caracterizó por la diversidad de las ponencias
presentadas: nostalgia de la ciudad que cambió sin
avisar; propuestas de lo que debería haber en la
metrópoli; hallazgos del viajero en la urbe que lo cobija; y hasta visión de la ciudad virtual en el mundo
de la informática.
Las actividades de este encuentro de escritores rebasaron las fronteras de las mesas de trabajo y
se extendieron por distintos lugares del centro de.la
ciudad donde se podian observar pequeños grupos
reunidos en torno a un reconocido autor.
Además de los objetivos inmediatos del encuentro, también se presentaron situaciones que
deberían señalarse, como el conocimiento del escritor en persona que facilita la posible empatía
hacia su obra, lo que se traduce en una difusión
indirecta de los libros de estos autores y, finalmente,
en un acto de fomento del hábito de la lectura.
Paralelamente al programa del encuentro se
montó una exposición de libros en la que se ofrecieron títulos de editoriales que difícilmente pueden
conseguirse en las librerías de la localidad. Editoriales pequeñas como Los domésticos, de Baja California Norte, y Verdehalago, tuvieron la oportunidad de
mostrar sus ediciones. En la era de la informática y
las telecomunicaciones estas editoriales nos presentaron libros en cajas de cerillos, en bolsas de
cacahuate, en latas, en formatos pequeñísimos, con
lo que nos recordaron que todavía los jóvenes
autores tienen que recurrir a la creatividad para
sacar adelante sus publicaciones a bajo costo.

Encuentro Internacional de
Escritores: Monterrey 96
Los encuentros de escritores son actividades que
hacen posible que los creadores literarios se acerquen a sus lectores y a sus colegas más allá del margen de la escritura. El intercambio de ideas y de opiniones en torno a lo que ocurre en las letras es en
primera instancia el objetivo de este tipo de eventos,
pero no el único.
Abordar la ciudad actual desde la perspectiva
de los poetas, narradores y ensayistas contemporáneos fue el propósito del Primer Encuentro
Internacional de Escritores: Monterrey 96 que se
desarrolló los dios 24, 25 y 26 de mayo en el auditorio del Tribunal Superior de Justicia y que congregó
a más de cien creadores de diez países.
Por tres días la ciudad real o imaginaria de los
escritores participantes fue el personaje que sirvió
de punto de partida para el análisis, y en su caso la
crónica, de lo que ocurre en la literatura actual o lo
que debería suceder. Jóvenes y maduros personajes, algunos de ellos de talla internacional,como Salvador Garmendia, Jorge Enrique Adoum, Tabajara
Ruas, Rafael Ramírez Heredia, Eduardo Langagne,
Aiejandro Aura, Francisco Cervantes, Hernán Lora
Zavala, Felipe Garrido, Juan Villoro, Gonzalo Celorio,
Mempo Giardinelli y Vicente Quirarte, entre otros,
estuvieron al lado de más de 40 de nuestros escritores regiomontanos: Alfonso Rangel Guerra, Marga-

52

ron en el CERN permitía a los interesados, que en
efecto eran casi todos académicos, muchos de ellos
laborando para el sector militar, aprovechar para
sus fines profesionales y personales un concepto viejo
pero muy útil: la noción de hipertexto. A diferencia
de un texto normal que consiste en una serie de oraclones encadenadas linealmente, un hipertexto es
un conjunto organizado de textos enlazados por
"ligas· (links); cuando el lector de un hipertexto sigue
una de estas ligas -con un simple click de su ratón
de computadora- el sistema lo traslada de inmediato a otro documento vinculado al primero por la
liga. Como un ejemplo concreto, agregar al párrafo
actual una liga de hipertexto permitiría al lector hacer un click en la palabra hipertexto de varias líneas
atrás y pasar así a otro documento donde se indicaría que la idea de hipertexto fue ventilada inicialmente por Vannevar Bush en 1945.
Con todo y sus capacidades, el Web inicial
seguía siendo un recurso esotérico y especializado.
Fue hasta febrero de 1993, no hace ni 40 meses,
cuando More Andreessen y Eric Bina empezaron a
difundir el programa Mosaic, que desarrollaron en el
Centro Nacional de Aplicaciones de Supercómputo,
en la Universidad de lllinois en Urbana-Champagne.
Mosaic era el primer programa que convertía al Web
en una realidad fácil de comprender para el usuario
medio de computadoras; de la noche a la mañana
los enormes recursos disponibles en Internet estuvieron al alcance de las masas. Ahí comenzó la revolución; en poco más de tres años, Internet y sobre
todo el Web crecieron con más rapidez que los
proverbiales conejos, de suerte que el medio millón
de computadoras se multiplicó con gran rapidez, a
tal modo que de acuerdo con Douglas Rushkoff,
autor del libro Media Virus, la red "es un nuevo
territorio en constante crecimiento, y está creciendo
con más rapidez que nuestra capacidad para

El peligroso señuelo
de la lectura no lineal
(o cómo no quedarse pegado
a la telaraña mundial]
Hace escasos cinco años, en mayo de 1991, Tim
Berners-Lee y Robert Cailliau presentaron en el Centre Europeén pour la Recherche Nucléalre (CERN)
una herramienta que habían estado elaborando
durante un par de años. La herramienta en cuestión
no era un objeto físico, sino una trama de especificaciones o parámetros, un "idioma" que permitiría
a los físicos del CERN y muchas otras instituciones
del mundo entablar una comunicación ágil y simple usando las redes de cómputo existentes. Así
nació, montada sobre la infraestructura física de
lnternet,el sistema denominado la Telaraña Mundial
(el World Wide Web), o más familiarmente, el Web.
Por esas fechas (recuérdese que estamos hablando de hace apenas cinco años), Internet era
ya una red internacional de buen tamaño; con su
medio millón de computadoras enlazadas, era un
monstruo comparado con las cuatro máquinas que
la conformaron inicialmente, en 1969 (hace apenas
25 años). Pero con todo y esto seguía siendo una
entidad casi desconocida para la inmensa mayoría de la gente. Internet era sobre todo un recurso
académico.
El sistema que Berners-Lee y Cailliau presenta-

53

�problema: todos tienen acceso paritario a los recursos de lnternet, pero también tienen capacidad
para incorporar a la Red su propia información. El
resultado es una ausencia de garantías acerca de
la calidad de la información disponible.Aquí es donde muchos ven una gigantesca oportunidad de
hacer negocios en la Red.
Pero existen otros problemas de más largo alcance asociados a la tendencia de Incorporación
gradual del mundo a una red de cómputo cada
vez más poderosa y amigable, problemas relacionados con el modo específico en que esta conectividad modificará los patrones sociales existentes.
No muchos se han sentado a cavilar sobre estos
riesgos, pero entre esos pocos está Robert Sclobe,
director ejecutivo del Instituto Loka.
Sclobe es de la opinión de que la evolución de
la Red tendría que darse siguiendo una serie de
rumbos derivados del consenso, y a partir de una
reflexión colectiva acerca de lo que queremos de
esta tecnología. Seguir hollando la ruta actual, de
crecimiento relativamente desordenado, significaría ser víctimas de lo que el tecnólogo Langdon Winner llama sonambulismo tecnológico, es decir, la
proclividad a seguir las rutas posibles en vez de las
socialmente deseables.
Los problemas que Sclobe avizora tienen qué
ver con la sociabilidad humana, el poder, la alienación y otros puntos realmente importantes. En su
opinión, el Web -y en general Internet- implic_
a
riesgos como los siguientes: invasión de la vida cotidiana (la gente pasa más tiempo conectada que
pensando, y se implica en un bombardeo informativo que acelera su vida y la invade cada vez más, al
punto de llevar el trabajo a sitios antes destinados al
ocio o a la vida personal), desaparición de las redes tradicionales de interacción social (cuando el
mercado electrónico sea una realidad, ¿quién irá
de compras?), homogeneización en comunidades
sectorizadas pero alienadas (es fácil integrar en la
Red grupos unidos por intereses comunes y al mismo
tiempo olvidar las comunidades reales). "En el ciberespacio", apunta Sclobe, · 1as personas se están 'sorteando' para formar pequeños enclaves de personas que piensan igual. De modo que la diversidad
-aunque sólo se trate de una diversidad en líneaes apenas equivalente a la que se obtiene cuando
se habla ante el espejo" .
La alienación de la conectividad puede también llevarnos a una erosión más profunda de la vida
moral, pues los enlaces electrónicos tienen un ethos
más relajado; a un deterioro de la vida política

documentarlo o civilizarlo" .
Debe aclararse que Internet es mucho más que
el Web. Este último es, como se dijo, un ·idioma" de
recuperación de datos. Internet es una inmensa
malla de computadoras, y en esa malla se hablan
otros "idiomas· : Telnet, FTP, e-mail, Archie, Gopher...
De toda esa red, las herramientas del Web, y en partic::ular los visualizadores empleados para buscar
información, permiten recuperar la información disponible en el mismo "idioma", con la ventaja adicional de que las nuevas versiones de esos programas tienen capacidades lingüísticas muy superiores a los programas pioneros. La encarnación más
reciente del Navigator diseñado por Netscape Communications, por ejemplo, puede "hablar" en los
lengujes del Web pero además en e-mail, FTP, USENET
y Gopher, de modo que permite acceder a una porción considerable de los recursos disponibles en
Internet.
Llegamos así a la situación actual, en la que millones de computadoras están enlazadas a Internet,
muchas de ellas "hablando" exclusivamente en el
lenguaje del Web (lenguaje que, por cierto, se denomina HTTP, protocolo de transferencia de hipertexto),
y entre 50 y 80 millones de personas se sientan por
horas ante sus computadoras explorando la inmensidad de recursos disponibles en Internet o en el Web.
Más allá de la exageración y de este explosivo
crecimiento inicial que se verá frenado un tanto por
problemas como la estructura física de la propia red,
el Web parece destinado a transformar la naturaleza de las comunicaciones humanas, de las relaciones interpersonales, de las sociedades y por tanto
de nuestras civilizaciones. En parte ello se debe al
enorme poder de apalancamiento que confiere el
Web a toda persona con una computadora, un modem (para conectarse) y una línea telefónica; una
persona así puede llegar a tener tanta influencia en
el sistema global como la que tendría toda una organización. La Red es, en buena medida, el Gran
Igualador.
Esto implica un doble problema. El primero es la
falta de organización, derivada de la naturaleza
igualitaria de Internet, pero que también resulta un
instrumento de poder. "Internet", a punta en su libro
el ya citado Douglas Rushkoff, "es inherentemente
amenzadora para cualquiera que ocupe una posición de poder porque nadie -al menos hasta ahora- puede regular el tremendo flujo de información· .
Miles de programadores están trabajando para
poner algo de orden en la anarquía de la Red. Esta
misma falta de organización produce el segundo

54

�millones de ventanas fascinantes que pueden
hallarse en Internet. Debe comprenderse, sin embargo, que la Red es tan dinámica como una
auténtica telaraña: los enlaces aparecen y desaparecen con mucha rapidez, páginas van y viene
en un santiamén, y las exigencias de producción de
un medio impreso imponen siempre un rezago temporal que tal vez inhabilite las ligas.
En todo caso, el lector curioso y tecnologizado
tal vez quiera seguir las sugerencias de esta columna
para asomarse,con un poco de guía,a varios rincones deslumbrantes de la Madre de Todas las Redes.
Abundan los recursos de sabiduría oriental, y una
muestra clara es la página establecida por Confucius Publishing Co. ltd., una firma de Hong Kong. Como sugiere el nombre, la página ofrece paisajes escogidos de las Analectas de Confucio, y lo hace en
inglés, español, portugués, francés y dos variantes de
chino. "Con sabiduría - reza uno de los pasajes-,
no hay engaño; con benevolencia, no hay preocupación; con valor, no hay temor". La página está en
http: //www.galaxylink.eom.hk/ -confucius/ .
El holandés Arno Wouters ha prestado un servicio
excelente a los buscadores de material filosófico en
la Red. Aunque este material c iertamenta abunda,
él ha reunido una dosis generosa de apuntadores
en su propia página, situada en la dirección http:/ /
www.phil.ruu.nl/ philosophy-sites.html.
Una muestra de buen periodismo y de buenas
aportaciones al pulso social siempre está representado en los ganadores del Premio Pulitzer. Todavía
están frescos los nombres de los ganadores en la
edición 1996, que el curioso puede consultar en http:/
/ www.pulltzer.org/.
Aunque México es un país predominantemente
católico, no cabe duda que otras denominaciones
han hecho y hacen en él un trabajo muy encomiable. Prueba de ello es el Intercambio Cultural Maya,
una entidad de apoyo a proyectos comunitarios en
la península de Yucatán, cuyos objetivos y principios
pueden leerse en http://www.prairienet.org/ maya/
mayal .html.
Dado que Internet es una herramienta de globalización, ¿qué le parecería aprender japonés
usando la Red? Necesitará algunos programas de
soporte (fáciles de adquirir) pero sobre todo necesitará apuntar su visualizador a la página del tutor
de japonés, situada en http: //www.missourl.edu/
-c563382.

(¿cómo podría haber jurisdicciones territoriales en
un espacio virtual?), y a una recategorización de
los ciudadanos (los sin acceso frente a los conectados) .
El seductor señuelo de la lectura no lineal, el
poderoso atractivo del Web, tienen pues algunos
riesgos potenciales que sería preciso discutir
abiertamente. Pero las ventajas que ofrece a comunidades antes limitadas, a individuos encerrados en
sus propios confines, son tantas que sin duda nos
esperan varios años de crecimiento descontrolado.
Y es que muy probablemente los visionarlos de Sun
Microsystems y Novel! tenían razón: el nuevo paradigma es la Red.

La araña en la red
La gigantesca red electrónica conocida como Internet podría convertirse en la herramienta educativa más poderosa que ha conocido la humanidad,
pues a un costo relativamente bajo pone al servicio
del usuario una cantidad increíble de información,
todavía un tanto desordenada pero cada vez más
sometida a raya por el ingenio de quienes buscan
hacer negocio con este poderoso medio de comunicación.
En Internet un buscador paciente puede hallar
desde lo más sórdido hasta lo más sublime, pasando por lo frívolo, lo fascinante, lo estúpido, lo barroco,
lo indecente y lo divertido. Una araña curiosa puede
pasarse las noches en claro pulsando los hilos de la
Red y encontrando en ella más maravillas que las
experimentadas por la Alicia de Lewis Carroll o el
Aladino de Las mil y una noches.
¿Qué se puede hallar, por ejemplo? Desde esta
columna, a manera de araña exploradora, ofreceremos al lector un panorama de algunas de las

56

en espacios y contextos que no rompan con las convenciones del género? Paco Ignacio Taibo II diría que no,
pero Del Poso prefiere no averiguarlo y ateniéndose o algo
seguro ambienta su novela en lo ciudad de Son Francisco.
Sí.quizá hubiera sido demasiado forzado ubicar una trama
como ésta en los inmediaciones del Distrto Federal, por
ejemplo, donde resultaría bastante azaroso, por no decir
inverosímil -no sólo en términos literarios-, el tratamiento
policiaco que puede recibir un crimen o un secuestro.
De cualquier modo, para que no quede duda, Del
Paso se ocupa de proporcionar todas las referencias imaginables para saldar la cuenta en la recreación de la atmósfera. Así tenemos, acaso en exceso, la descripción casi
cartográfica de la zona en cuestión (Greenwich Street,
Columbus Avenue, Jones Street. Nob Hill, Van Ness Avenue,
Castroville, etc.); el mismo acucioso detalle para los usos y
maneras de los personajes, quienes beben Chateau Lafleur
Petrus 82, vermouth Nolly Pratts, bourbon Jim Beam o ginebra Beefeoters, manejan desde un simple Corvette coupé
hasta un BMW 850 o un Daimler Majestic de colección y
comen en el Fleur de Lys o en el Masa's.
Si bien Del Paso cede en el espacio busca su
compensación en el diseño del personaje. Dove Sorensen
o David Sorensen Armendáriz tiene raíces mexicanas; de
ojos verdes, pelo rubio y de podre danés, posee por vía
materno ascendencia veracruzana, así que uno de los
rasgos que lo definen es el problema que tiene con su
identidad nacional visible a todas luces en su ·cabello de
vikingo y barba de conquistador español". Mundano y
acostumbrado a la bueno vida -con indocumentados
de servidumbre- echa de menos, sin embargo, el
sentimiento de arraigo que ve en los demás, de ahí que
se apropie del espacio mediante la vinculación afectiva
que brindo el lenguaje: la Quebrada (en recuerdo de
Acapulco) será. por ejemplo. el nombre que dé o un
peñasco frente al cual se abre una hondonada en la costa
de California, y que el personaje escogerá para ocultar el
cadáver. Su identidad dividida se ve también en sus
preferencias amorosas: una gringo rica por esposa y una
amante mexicano.
El narrador (en tercera persona) se solidariza con el
asesino. Las acciones entonces no estarán guiados por
las laboriosas investigaciones de un astuto detective sino

A la caza de evidencias
Libertad González
Fernando del Paso
Linda 67. Historia de un crimen
Plaza &amp; Janés
México. 1995.

David Sorensen. esposo infiel, mato a su mujer para obtener mediante un secuestro fingido quince millones de
dólares que pagará el adinerado y desconfiado suegro.
Con esto anécdota inicial, Fernando del Poso construye
lo que es su primero incursión en la novela de misterio policiaco, el llamado thriller. hasta ahora no muy frecuentado
por autores mexicanos. Poseedor de uno ambición de largos alcances yo demostrado por sus trabajos anteriores,
recuérdese si no el despliegue lingüístico emprendido en
José Trigo, lo búsqueda riesgoso de conseguir la novelo
total en Palinuro de México y el interés por penetrar en los
singulares recovecos de la vida privado de personajes
históricos en Noticias del Imperio, el autor busco ahora
apropiarse de un género diferente. En un somero balance
de los tres títulos mencionados saltan o lo visto algunos
constantes: el foco de atención se centro en uno o dos
personajes, el escenario es México y las novelas hacen
uno minuciosa radiografío de los ritos sociales y de los
valores culturales del espacio que retratan.
En Linda 67, Del Paso conservo estos rasgos de
confección novelística con una salvedad: el cambio de
lugar. Aunque aparentemente se trota de un rasgo exterior. en este caso, conviene tomar en cuento los
implicaciones. ¿Será cierto que la novelo de corte polic iaco, al igual que lo de ciencia ficción.sólo pueden darse

57

�a partir de los cálculos y elucubraciones de Sorensen. Es
fácil leer en los planes que hace el personaje para llevar
a cabo el crimen, las preguntas que Del Paso se tuvo que
hacer y responder para estructurar la novela. "La cuestión
era, ahora, saber cuándo y cóm? la iba a matar. Cómo,
desde luego, sin que nadie supiera nunca quién la había
matado. Porque formas de matar a alguien, hay mil" (p.
109).
Indagar el móvil de un crimen es la tarea que más
satisface la curiosidad del detective o del lector; en esta
novela no existe la oportunidad porque desde el principio se sabe que obtener dinero es la principal motivación
(la mejor entre todas, diría Hércules Poirot), pese a ello no
hay demasiada insistencia en el asunto. Esto quizás
obedece a la humanización que se hace del asesino a
partir de sus propias reflexiones, las cuales permiten conocer la manera en que se ve a sí mismo y cómo fue que
llegó a ver como posibilidad real el deseo de deshacerse
de su mujer. El inventario es más o menos común: el hombre
que echa de menos a la dulce joven que un día conoció
y que ahora es una desinteresada e infiel esposa, el amor
que pareció esfumarse luego de un deslumbramiento
inicial, la necesidad de tener todo el tiempo y las condiciones para estar con la amante, el afán de venganza
ante el suegro que nunca lo vio más que como el arribista
que siempre ha sido y que ahora obliga a la hija a divorciarse so pena de ser desheredada. En suma, todas estas
circunstancias, suficientes cada una para entender la
situación del personaje, no convierte a Sorensen en una
víctima pero sí matizan la naturaleza (no la excesiva
ambición sino la continuidad de una vida regalada que
sin dinero sería impensable).
El lector familiarizado con el género sabe que si bien
el azar es un ingrediente aprovechable para la ejecución
exitosa de un crimen, es absolutamente fundamental a la
hora de resolverlo; por supuesto que este hecho no escapa al ojo vigilante del escritor, que en parte cimenta el
suspenso en una inversión del esquema: presenta primero el hecho consumado, relata las causas que lo propiciaron y el mecanismo del asesinato en sí, y sólo deja como
elemento de incertidumbre el destino final de Sorensen. El
lector sigue el relato preguntándose a cada paso si hubo
algún olvido, una omisión; el suspenso lo mantine la duda
de si en última instancia intervendrá o no la casualidad y
de ser así ¿a favor de quién? No es trivial que el narrador
diga a propósito del diario hipotético del protagonista:
"La vida está llena de coincidencias asombrosas que pasan inadvertidas salvo cuando necesitamos de ellas con
desesperación. Pueden, entonces, llegar o no llegar. Si
llegan, las reconocemos de inmediato y son ellas las que
nos empujan a la acción" (p. 105).
Con juicios provisionales e hipótesis intercambiables
el lector se encuentra cautivo porque a pesar de que las
cosas se complican (la carta de un anónimo testigo que
quiere sacar ventaja, la posibilidad no tan remota de que
Linda no haya muerto, la ineficacia en la coartada prevista), Sorensen sabe salir del paso; con esa confianza

que va dando la narración, el escritor puede incluir todos
los obstáculos y juegos que quiera para lograr que el lector muerda el anzuelo del crimen perfecto porque sabe
que la identificación de éste con el asesino ya está
totalmente lograda. No interesa si se consigue o no el
dinero, lo que el lector desea es que aquél no sea
descubierto.¿ Y si finalmente así fuera?
El hilo del relato se va estirando poco a poco sin el
recurso de las anticipaciones, hecho que sería demasiado fácil introducir en la reconstrucción retrospectiva de
los hechos. En presente, el lector vive junto con el personaje, el desenvolvimiento dosificado de los sucesos, comparte sus temores e incertidumbres y sufre sus equivocaciones. La experiencio del escritor se nota en la certera trabazón de causas y efectos y en el uso discreto del factor
sorpresa. Del Paso no deja cabos sueltos, todo tiene un
por qué y para qué; si ese es uno de los requisitos de toda
buena novela, en las de asunto policiaco se vuelve el
desafío técnico más difícil de vencer. En este caso puede
decirse que el autor ha salido bien librado.
Tan acostumbrados como estamos a las historias policiacas en el cine y la televisión y al manejo abusivo de
estereotipos que se hace en estos medios, resulta gratificante constatar que la literatura, con recursos más rudimentarios, tiene todavía mucho que ofrecer para quienes prefieren seguir el rastro de su propia imaginación.
Linda 67 es la evidencia.

En la pregunta va la respuesta
Catalina Martínez
Gustavo Sóinz
La m.;chacha que tenía la culpa de todo
Ediciones Castillo
Monterrey, 1995

La muchacha que tenía la culpa de todo, novela más
reciente de Gustavo Sáinz, es por analogía una novela
inquisitiva: preguntas, preguntas y ni una sola respuesta.
Las hay de todos tipos: introspectivas, aleccionadoras,
poéticas, descriptivo-narrativas y esas preguntas inevitables donde el autor demuestra su omnipotencia verbal.
De Gustavo Sáinz conocemos, mediante más de diez
títulos (traducidos algunos de ellos al inglés, francés, italiano.etc.), su facilidad en el manejo de personajes, diálogos,
monólogos, situaciones diversas en un mismo plano verbal, como puede verse en Obsesivos días circulares, 1969.
Así también sabemos de su gusto por las breves sentencias
filosófico-morales propias y ajenas que va desparramando
a través del texto. El uso de sinónimos y del lenguaje
coloquial arrastrado a extremos cuasi-lumpen y su bella
narrativa erótica (Compadre Lobo, 1977).

58

Pocos sabíamos de su extraña terquedad en inventar nuevas y eficaces técnicas narrativas; según el propio
autor la estructura de esta novela no fue una idea reciente. En una libreta de notas él encontró un viejo apunte
suyo en el que planeaba realizar algún día una historia a
base de preguntas. La muchacha que tenía la culpa de
todo es el resultado fehaciente de ese proyecto. Esta es
una novela anticlimática. Su principio y fin son arbitrarios.
Es casi cíclica. Cuando uno empieza a leerla y continúa
hasta el final. el sentimiento que deja no es lo bastante
comprensible para poder explicarlo. Trataré. De manera
paulatina e inadvertida, esta novela nos lleva a cuestionar nuestra existencia cotidiana a través de las preguntas
que, entre benévolas y feroces, el personaje masculino le
hace de manera directa a la heroína del relato (cito sin
seguir la secuencia):

No sé por qué
todos mis poemas son uno solo

¿Qué te queda de ti misma?
¿Siempre dices más de lo que quieres decir?
¿No estarás muerta?
¿No puedes confiar en nadie?
¿No sabes quién eres?
¿Pensabas en escapar?
¿Tienes todavía miedo?
¿Te lastimaron demasiado?
¿Y dijiste que sí?
¿No era mejor decir que no?

Miguel Covarrubias
Leticia S. Herrera
Caracol de tierra
Castillo Ediciones
Monterrey, 1995

Leticia S. Herrera emite una "Letanía" en Poemas para //orar(l 993): ·no sé por qué/ todos mis poemas son uno solo".
Ese libro, por cierto, abarca una década de su vagabundeo poético, es decir, incluye una selección de Pago
por ver (1984), otra de Canto del águila (1985) y la amplia porción que le da nombre al libro íntegro. Pues bien.si
pudiéramos considerar a esos dos iniciales cuadernos
(expurgados por la autora de sus días literarios) como fintas
más o menos bien dibujadas y no como golpes poéticos
demoledores, el resto, la parte que acude al gimoteo vendría a ser, sin duda alguna, esa cadena de poemas que
· son uno solo". Pero Leticia ¿de qué se asombra o por
qué asciende hasta la nube donde - según ella- le habla
la Virgen? Que no nos distraiga, que no derrote nuestra
decisión crítica con algo así como "voy a inundar los mares
con mi llanto·. Porque no es cierto. Herrera-o Solazar Herrera- ideó una triple entente temática: humor, erotismo,
cotidianidad. Y como su triple alianza es más eficaz que
la inventada para conjurar la segunda guerra mundial.
cada elemento se apoya en los demás o todo se mezcla,
y a eso se debe, quizás, que todos los textos de Poemas
paro llorar se parezcan a su dueña. Estribillo: ·todos mis
poemas son uno solo". Sí, pero a condición de que aceptemos la trilogía ya expresada en su calidad de sustancias
sólidas que se disuelven en un caldero que hierve gracias
a la soledad, el sufrimiento y la pasión.
A continuación, le pondremos remaches a la idea de
la unicidad.
Veamos.primero.el humor. En Poemas para llorar, éste
puede aliarse al erotismo y la sexualidad: ·si no puedes

De esa manera, a lo largo de la narración Gustavo
Sáinz nos introduce a una atmósfera maloliente, oscura,
represiva, en ese interminable interrogatorio que se puede dividir en una dicotomía fundamental: racional o
irracional, discreto o indiscreto, religioso o blasfemo, moral
o inmoral. impotente u omnipotente.
La omnipotencia de las preguntas que posibilitan una
íntima complicidad entre los dos, explica la empatía que
se da entre la mujer torturada y el interrogador. Es obvio
que el que pregunta no tiene el poder, ya que se ve obligado a un acercamiento espiritual y conciliador, con preguntas como:
¿Recuerdas que allí donde estuviste yo también
estuve?
(,Recuerdas que allí donde lloraste yo también he
llorado?
¿Recuerdas que allí donde creíste morir yo también
creí morir, s1 es que no morimos deveras? (p. 24)
La muchacha que tenía la culpa de todo es una
novela en donde la protagonista real somos todos las
mujeres, sometidas a interrogatorios similares en nuestra
cotidiana vida; ese submundo en donde se anidan los
temores y miedos arcaicos de la naturaleza humana.
Esta novela viene a enriquecer la ya extensa narrativa de Sáinz y confirma una vez más su afán experimentador, su gusto por el reto técnico y la madurez de un
escritor que todavía sabe mantener la frescura del
lenguaje.

59

�con el enemigo / subéteIe· ("Epigrama 111•); · en el
zarandeo del amor / las ubicaciones geográficas / poco
tienen qué ver // cualquier punto / acoge / recoge /
escoge / se encoge // todo según la escuela / con que
se coge• ("Conclusión"). O bien, el humor no es otra cosa
que torcerle el cuello al shakesperano lugar común: ·cero n~ ser/ esa es la cuestión• ("La verdadera cuestión•); o
torcérselo a la vulgar imagen de la cotidianidad, a lo frase hecha, al dialecto juvenil: la calle juega a las serpientes y escaleras / batallo para seguirle la corriente / es que
yo no juego / no tengo ganas y además / por qué ando
tan sola ✓ si soy bien buena onda" ("Cotidianidades").
Ahora le toca el turno al erotismo expresado, digamos, en serio: · me siento henchida / tus manos me han tocado / y los botones de mis breves pechos / reventaron la
noche/ la serena expresión de mi rostro· (" Momento"). En
·sueño anónimo· LSH advierte: "sólo tus labios / hundidos
en mi sexo/ tu cabello húmedo / mis piernas derrotadas·.
En Caracol de tierra (1996) hallaremos lo mismo, lo ya
apreciado por los lectores en la primera poesía de Leticia Herrera. Sin embargo, para su autora, lo melancólico
incrementado hará de este libro compuesto de 37 textos
un volumen diferente -aunque sólo en un tercio. Para
nosotros, en cambio, este Caracol es la confirmación y la
rúbrica de Leticla como poeta del erotismo muy exaltado y de una sexualidad como surgida del trópico. Tigresa
de la miel o amazona sin carcaj, solitaria y solidaria, eleva
fuerte su canto y repite "el amor y el amor/ y el amor hasta poder decir carajo cuánto lo / amo con un beso en la
boca y otro en el sexo/ que lánguido descansa pegajosos
pegados / unidos amados ya de una vez por todas·.
¿Y el humor que nos concilia con el mundo y el prójimo y la ternura y la estulticia? Véanse, de nuevo, a la
gracia y al erotismo prodigándose caricias, como si estos
poemínimos fueran hermanos de los que escribiera en otro
tiempo Efraín Huerta: "de ver dan ganas· ("Erotismo· );
·cuando el cuerpo se cansa/ la hormona descansa· ("Epigrama IV"); ·toma todo / decía la perinola / yo le creí/ y
luego nada/ qu~ todos me ponen· ("Naderías V"), y la
combinación-otra vez- de lenguaje popular, cotidiano
Ysabio: "el que anda a lo loco / camina poco· ("Mínima");
· a pares y nones vamos a jugar / el que quede solo ése
perderá"(" Principio de realidad"). Otra vez el estribillo: "mis
poemas son uno solo· .
Es cierto. Leticia Herrera sufre porque está sola o porque está mal acompañada. O está bien acompañada
pero... fíjense, lo bueno ya no dura como antes. Por eso,
en calidad de mientras, ella recoge · 01 girasol y al caracol
de tierra / huraños camaradas·. Y por eso, aquí, sobre el
suelo que trepida con incómoda frecuencia, una flor persigue con destreza la luz y un caracol maniata espumas y
sueños de mujer.

60

LA ISLA
DEL DíA DE ANTES

LIJMENll'ATRIA

Contraportada
Libertad González

Enrique Floresc ano (coord.)

Mlchael Crichton

Mitos mexicanos

El mundo perdido, Ir. Carlos Milla Solé

Aguilor

Emecé Editores
México, 1996.

México. 1996.
Umberto Eco

La isla del día de antes
tr. Helena Lozano Mlralles. Lumen/ Patria
México, 1995.

Ya salió en español la novela más reciente de este teórico de la semiótica metido a novelista. Y de los buenos.
Como en ocasiones anteriores, Eco arma su historia a partir
de un personaje central que en este caso es Roberto de
la Grive, un muchacho piamontés que llega como náufrago a una nave desierta. Estamos en el verano de 1643
Yen los mares del Sur. El lector conocerá por la vía epistolar
el pasado del joven (arrebatos amorosos, duelos) y
participará del proceso gradual del aprendizaje q ue
Roberto vivirá como un verdadero rito de iniciación. Gracias a la Investigación exhaustiva a que Eco nos tiene ac ostumbrados, entraremos en contacto, lo mismo que el protagonista, con el mundo de la nueva ciencia, cuyo sostén
está tejido por una red de intrigas. espionaje y códigos de
Estado. A través de reflexiones progresivas. Roberto
acabará por desentrañar un misterio del tipo de los
empleados por Eco en sus dos primeras novelas, El nombre
de la rosa Y El péndulo de Foucault. Como resultado de
esa aventura no buscada, el personaje, nunca más inocente, saldrá completamente transformado.

Más de veinte autores participan en este libro misceláneo que reúne otros tantos puntos de vista sobre los mitos, antiguos y modernos, que nutren el imaginario cultural de los mexicanos. ¿Cuáles son los espejos en los que se
mira y reconoce la colectividad? ¿De qué modo conjura
los anhelos, prejuicios, fantasías, temores, cultos y carencias un pueblo habituado a la ficción de la realidad? A
manera de comparecencia, historiadores, analistas sociales. periodistas, narradores, poetas y críticos indagan
sobre esas preguntas que el hombre promedio no se hace,
pero que vive a diario en sus conversaciones, en sus aficiones, en sus entretenimientos y en convivencia familiar.
El volumen ilustra y analiza los mitos que pueblan nuestro
entorno, desde el tapado y el narcotraficante hasta el
macho, el vulcanizador, el indigenista, las secretarias, el
charro cantor y el licenciado, pasando por los mitos
sacramentales de la virgen de Guadalupe y la Revolución
Mexicana. Fernando Escalente, Margo Glantz, Carlos
Montemayor, Arnaldo Córdova, el infaltable Carlos
Monsiváis, Gilberto Guevara Niebla, José Joaquín Blanco,
Federico Campbell. Juan Villoro, Hugo Hiriart, Cristina
Pacheco, Jaime López y Raúl Trejo Delarbre son algunos
de los colaboradores de este abanico de ensayos. La
riqueza de los temas. la diversidad de acercamientos y la
buena escritura hacen de esta complicación de Enrique
Florescano una lectura atractiva, tanto para el lego como
para el especia lista.

Con un título que rinde homenaje a la novela homónima
de sir Arthur Conan Doyle, el prolífico Crichton vuelve a la
carga con una secuela a su obra más exitosa hasta la
fecha, El Parque Jurósico, para poner nuevamente a los
dinosaurios en el centro de la acción. Seis años después
de los sucesos narrados en la primera novela, un ambicioso paleontólogo convence a l matemático Ion Malcolm
de buscar dinosaurios en una isla situada frente a Costa
Rica. Ahí empiezan los problemas, pues los reptiles parecen dispuestos a defender su territorio de la invasión humana. La presencia de un par de niños que se incorporan
a los personajes como polizones evidencia que la novela
fue escrita por Crlchton con la correspondiente película
en mente. El autor se ha convertido, gracias al éxito de
Congo, Sol naciente y Acoso sexual, en uno de los más
cotizados escritores de los noventa, pues el ritmo que
impone a sus narraciones tiene más de guión cinematográfico que de verdadera novela. Es digno de mención
el modo en que Crichton incorpora en El mundo perdido
una buena dosis de divulgación científica. algo que se le
dio bien desde la novela anterior.

61

�Alan Brinkley
Historia de Estados Unidos, tr, Pilar Mascaró Sacristán

McGraw-Hill
México, 1996.
Una de las disciplinas más practicadas en el país de las
barras y las estrellas es la de la historia, aunque no son
muy comunes los historiadores que alcanzan renombre
internacional; saltan a la memoria los nombres de los
hermanos Will y Ariel Durant, autores de una monumental
historia de la civilización que se ha convertido en un
clásico, o el desaparecido l. F. Stone, que del periodismo
saltó a la historia con tal éxito que produjo una verdadera
obra maestra en su biografía de Sócrates. A este selecto
puñado se unieron hace poco cuatro autores para elaborar el volumen American History: A Survey. Uno de ellos,
Alan Brinkley, profesor de la Universidad de Columbia,
publicó después a título individual una atractiva Historia
de Estados Unidos. El libro, que parte de la América precolombiana y no tiene final, pues concluye reflexionando
sobre el futuro del país "biografiado", no es ni mucho menos un mero compendio de la obra colectiva, sino más
bien una narración ágil, variada, personal, de una historia
que sólo a últimas fechas se ha revelado en su complejidad. Con respecto a otros autores del tipo, la obra de
Brinkley destaca por su disposición a aceptar que grupos
minoritarios como los inmigrantes, los homosexuales, las
mujeres y los intelectuales han tenido un papel fundamental en el desarrollo de la historia norteamericana; cubre
también temas de actualidad, como el gradual envejecimiento del país, las preocupaciones ecológicas, el
impacto del SIDA y otros. El libro tiene un formato accesible
al lector medio, sin hundirse en academicismos, pero no
por ello pierde el rigor. Puede servir perfectamente como
una introducción a la historia de un país fascinante o como
una obra de referencia.

Kathryn Skidmore Blair

Luis Becerra lonco

Margarita Cuéllar

A la sombra del ángel, tr. Leonor Tejada

Felicidad de México, ed. facsimilar de la de 1666

Árbol de luces

Alianza Editorial
México, 1996.

Introducción, versión y notas de José Roberto Mendirichaga
Edición privada
Monterrey, México, 1995

Facultad de Filosofía y Letras / Centro de Información
de Historia Regional de lo UANL
Monterrey, México, 1996.

Valiosa edición facsimilar del clásico guadalupano de Luis
Becerra lonco publicado en 1666: Origen milagroso del
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe o Felicidad
de México, en una bella presentación que incluye cuatro aguafuertes originales del grabador Metías de Arteaga y Alfa ro.Se trata de una edición personal, de circulación
privada, de quien escribió la introducción y las notas, así
como la versión en español moderno: José Roberto Mendirichaga, jefe del Departamento de Humanidades de la
Universidad de Monterrey.
El texto moderno está incluido en las páginas 97-120
(con todo y notas), más una ·tabla cronológica de los
principales testimonios históricos guadalupanos", basada
casi en su totalidad en el libro clásico de Ernesto de la
Torre Billar y Ramiro Navarro de Anda. En la introducción,
Mendirichaga contextualiza a grandes rasgos el tema,
ocupándose del culto guadalupano en la Nueva España, su papel en la conformación del nacionalismo criollo
y las disputas entre aparicionistas y antiaparicionistas.
Enseguida entrega, brevemente, datos básicos del autor
y la obra, para finalmente ofrecer una "Apreciación valorativa de la edición".

En este libro se recogen materiales que el autor publicó
como introducción a los tres volúmenes de su antología
Monterrey, alforja de poetas, aparecida entre 1989 y 1994,
si bien esos trabajos han sido ampliados y puestos al día
en cuanto a la información allí contenida. El libro lleva
como subtítulo: "Notas para ilustrar el optimismo de la
poesía en Nuevo León". Su valÓr principal radica en el
hecho de que es uno de los primeros trabajos que, con
esta extensión, se ocupan de pensar en serio sobre la
poesía nuevoleonesa, desde los primeros indicios allá por
el siglo XVII hasta las más recientes promociones, de los
poetas nacidos en los años setenta. No se trata propiamente de un ensayo crítico o un estudio histórico de tipo
académico, sino más bien de una especie de crónica de
asunto literario, o recuento de los autores más significativos
en este ámbito de las letras nuevoleonesas.

Hasta hace pocos años, era relativamente desconocida
la existencia de María Antonieta Rivas Mercado, una
enigmática personalidad necesaria para comprender el
desarrollo cultural de México de los años veinte. Sólo se
sabía de ella su amor por José Vasconcelos y su trágico
final ante el altar mayor de la catedral de Nótre-Dame.
Pero en años recientes, la bibliografía sobre ella se ha visto enriquecida, primero, con la publicación, por parte de
la Universidad Veracruzana, de 87 cartas de amor y otros
papeles, obra que reveló por mano propia las angustias
de esta mujer singular, y después con el detallado retrato
biográfico que de ella hizo Fabienne Bradu en su libro
Antonieta (1991 ). A estas aportaciones se suma ahora el
libro de Blair, una nueva biografía, novelada, en la que se
relatan las pasiones y andanzas de esta audaz promotora del teatro, las artes plásticas y la literatura (fue mecenas
de los Contemporáneos). La aportación de Blair, fruto de
veinte años de trabajo, tiene como marca distintiva la
relación familiar: la autora está casada con el único hijo
de Antonieta, y gracias a ello tuvo acceso a documentos
e historias hasta ahora inaccesibles al lector mexicano.
Poco a poco se reconstruye así esta época fundamental
que sirvió de cimiento a lo que sería el México contemporáneo.

62

63

�Colaboradores
ó sca r Efraín Herrera (Monterrey, 1962). Poeta, redactor y editor

Armando Alanís (Monterrey, 1969). Poeta. Estudió informática en
la UANL.

de la Dirección de Publicaciones de la UANL.

Héctor Alvarado (Monterrey, 1957).Escritor. Estudió letras en la UANL.
Director de la Casa de la Cultura.

José María Infante (Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo. Titular de
la División de Posgrado de Filosofía y Letras en la UANL.

Alfonso Ayala Investigador. Estudió antropología en la UANL y la

Armando López (Monterrey. 1937). Pintor. Maestro y coordinador

maestría en historia en el Colegio de Michoacán.

del Taller de Artes Plásticas en la UANL.

Rosaura Barahona (Cd. de México, 1942). Escritora, profesora
universitaria, editorialista de_El Norte. Estudió letras en el Tecnológico de Monterrey.

Catalina Martínez. Hizo estudios de letras y psicología en la UANL.
Guillermo Meléndez (Galeana, 1947). Poeta, autor de varios libros.
Estudió derecho en la UANL.

Israel Cavazos Garza (Guadalupe, 1923). Historiador. actual cro-

Silvia Mijares (Chihuahua, 1941 ). Maestro universitaria, escritora.

nista de Monterrey. En 1995 recibió el Premio Nacional de Ciencias

Estudió filosofía y odontología en la UNL.

y Artes.

Ernesto Rangel Domene (Monterrey, 1936). Poeta, abogado.

Miguel Covarrubias (Monterrey, 1940). Poet a, ensayista, traductor.

Estudió literatura en La Sorbona de París.

Maestro en el posgrado de Filosofía y Letras, UANL. Premio a las
Artes 1989.

Raúl Rangel Frías (Monterrey, 1913-1993). Autor de una veintena
de libros de ensayo, historia, narrativa. Fundador de Armas y Letras,

Margarito Cuéllar (Cd. del Maíz. 1956). Escritor. Estudió periodismo

rector de la UNL, gobernador del estado y organizador de lá

en la UANL. Premio a las Artes en literatura. 1995.

cultura durante varias décadas.

Armando Joel Dávila (La Ascención, Aramberri. 1952). Poeta.

Alejandra Rangel (Monterrey, 1947). Licenciada en filosofía,

profesor universitario. Estudió letras en la UANL. Director de Publi-

profesora en la UANL. Actual presidenta del Consejo para la

caciones de la misma universidad.

Cultura de Nuevo León.

Roberto Escamilla (M_onterrey, 1942). Cineasta, crítico.Estudió letras
en el Tecnológico. Actualmente es profesor en el posgrado de
Ciencias de la Comunicación UANL.

Horacio Solazar (Monterrey, 1957). Periodista, escritor. Hizo estudios
en la Facultad de Ingeniería Mecánica (UANL). Director de
Procesos en El Diario de Monterrey.

José Garza (Monterrey, 1971 ). Reportero de la sección cultural de
El Norte. estudió periodismo en la UANL.

Horacio Solazar Ortiz (Tlalchapa, Gro .. 1933). Escritor. Estudió
derecho en la UANL, donde fue profesor tres décadas. Premio a
las Artes 1990 en literatura.

Celso Garza Guajardo (Sabinas Hidalgo, Nuevo León, 1943).
Historiador y promotor cultural. Director de Difusión Cultural de la

Humberto Solazar (Monterrey, 1959). Escritor. editor. Estudió

UANL.

sociología en la UANL. Premio a las Artes 1995 en litertura.

María del Refug io Garrido. Estudió psicología en la UANL. Coordina

Hugo Valdés (Monterrey, 1963). Novelista. Estudió letras en la

el Colegio de Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras UANL.

Universidad Regiomontana. En 1993 obtuvo el Premio de Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes.

Alfonso Rangel Guerra (Monterrey, 1928). Ensayista, crítico literario.
Ex rector de la UNL.Secretario de Educación en el estado. y miem-

Meynardo Vázquez (Santo Domingo,S. L. P., 1954). Historiador. Inves-

bro de la Junta de Gobierno de la UANL.

tigador en el Centro de Información de Historia Regional (UANL).

Libertad González (Monterrey, 1961 ). Maestra en letras por la UANL;

Arnulfo Vigll (Montemorelos, 1956). Poeta, periodista cultural, di-

candidata al doctorado por el Colegio de México. Es profesora

rector de la revista Oficio. Estudió filosofía en la Universidad

en la UANL y el Tecnológico.

Regiomontana.

64

En nuestra contraportada: Biblioteca Magna Universitaria, fotografía de Francisco Barragán Codina.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485262">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485264">
              <text>1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485265">
              <text>Nueva Época</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485266">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485267">
              <text>Julio-Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485268">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485269">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485287">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485263">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1996, Nueva Época, No 1, Julio-Agosto </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485270">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485271">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485272">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485273">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485274">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485275">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485276">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485277">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485278">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485279">
                <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485280">
                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485281">
                <text>01/07/1996</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485282">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485283">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485284">
                <text>2014798</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485285">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485286">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485288">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485289">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485290">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27625">
        <name>Acta de fundación de Monterrey</name>
      </tag>
      <tag tagId="27628">
        <name>armando Joel Dávila</name>
      </tag>
      <tag tagId="27394">
        <name>Artes plásticas</name>
      </tag>
      <tag tagId="7094">
        <name>Cine</name>
      </tag>
      <tag tagId="27624">
        <name>Cultura literaria</name>
      </tag>
      <tag tagId="27627">
        <name>Ernesto Rangel Romene</name>
      </tag>
      <tag tagId="27626">
        <name>Guillermo Meléndez</name>
      </tag>
      <tag tagId="27629">
        <name>José Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="7001">
        <name>Libros</name>
      </tag>
      <tag tagId="14485">
        <name>Raúl Rangel Frías</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17438" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15469">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17438/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1977_Julio-Diciembre_2000349.pdf</src>
        <authentication>ba847036d943c708c4bc915404bcba73</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487993">
                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1977

�ARMAS Y LETRAS(Julia-Di.ciembre/1977

��'

•

BIBLIOTECA CCMl'aAL
A. H.,_

u.

REVISTA DE LA UN!VERSIDAD DE NtJEVO LEON

Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
DR. AMADOR FLORES ARECHIGA.

Departamento de Difusión

Director
LIC. JUAN ROBERTO ZAVALA

Jefe de la ·Sección Editorial
RECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Numero corres·pondiente a Julio-Dicitmbre de 1977.

Toda correspondencia debe dirigirse a "ARMAS Y LETRAS·.. Depto.
-de Difusión Univers.i dad Autónoma de Nuevo León Torre de la Rectorta. Noveno Piso Monterrey, Nuevo León, México.

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

Julio-Diciembre de

1m

SUMARIO
RELACION ENTRE IDENTIDAD SEXUAL Y ACTITUD HETERO U
HOMOSEXUAL POSTERIOR.

Dr. José Rubén Hinojosa.

Página 11

USOS EXPERIMENTALES Y CLINICOS DE LA HIPNOSIS.
Lewis R. WaJberg, M.O.
'l&gt;ágina 23

1A CHIVA EMISARIA EN UNA FAMILIA. SU MANEJO
PSIOOLOGICO.
Rou Dorin, y José Luis Gond.Jei Ch.
Página 43
MANEJO PSICOLOGJCO DEL PACIENTE INCURABLE.
Dr. Fldel de la Gana.
LA PSICOTERAPIA Y EL PSICOTERAPEUTA.
Dr. Ricardo Dfaz Conty.

Página 63

Página 75

LAS REACCIONES EMOCIONALES DEL NIOO A LAS EN,
F'ERMEDADES, LAS HOSPITALIZACIONES.
H. Nágera, M. D.
Página 85

LA CEREMONIA "POTLATCH" DE LOS INDIOS ATHABASKAN DE
Al.ASKA
Estudio Et/opaicoanaJJüco.
L. Bryce Boyer, M.O., Ruth M. &amp;,jlr, 1Ph. D. y Arthur S. Hippler, Ph.1 O.
Página 105

J

�CONSEJO DIRECTIVO DE LA WCll-:OAD DE PSIQUIATRIA
DE

MU~TEHREY, A .C.

PRESIDENTE.• Dr. José Luis Saucedo R.
VICE-PRESIDE:'\TE.· Dr. Manuel Muñoz.

.
SECRETARIO.- Dr. Homero

-

A .. Garza,

TESORERO.- Dr. J. Luis Alvarez,G .
BIBLIOGRAFQ.. Dr. Alfonso Moreno R.
ler. VOCAL .. Dr. Roberto Polendo.

2do. VOCAL.• Dr. Tehodoro Brossig.
3er. VOCAL.- Dr. Vfctor M . Berlanga .

·5

�PRESENTACl&amp;N

La ~ t r i a be ido

an

en el mundo ~ • meclo de

mejorar lal reJaclonel del individuo con sm sem,jaotel y con si mismo.
Ha superado 1aa confusiones con poeicicnel m'8ica1 y la c:barlatanena.
La Psiquiatr1a es ahora una ciencia que se estudia cada dla mAs por
lol univeraitarios, y de 1aa casas de estudios sUperiores .,..o cada
vez mayor nómero de pro(esiooales de la Psiquiatna.
Loa peiquiatru que ejercen en Monterrey · ae han unido en una
sociedad -La Sociedad de Psiqulatrta de Monterrey- •Ycontinuamente
preaentan Importantes trabajos en sus sesiones. Estos estudloa sirven
de intercambio de conocimientol ea cuanto a la investigación de uno o
vuiOI temu.
ARMAS Y LETRAS se ha acercado a ello&amp; y gracias a la intervención
del actual Presidente de la Sociedad, doctor José Luia Saucedo ltubi, se
1011'6 una recopllaclón de alguno8 de loa prtncipalel estudlol presen-

!adol en el seno de ese organismo.
Se ofrecen en el presente n\\rnero semestral de la más alta
publicación de la Univenidad Autoooma de Nuevo León los trabajol de
los doctores que han sido conferenciantes huéspedes en 101 últ.lmoa
meses:
El doctor Fidel de la Gana con el "Manejo ~ del Pacleote
Incurable"; un grupo de m6diC01 psiquiatras 8ryce Boyer-, Ruth M.
Boyer y Artbur S. Hippler no1 presentan un estudio sobre la ' 'Ceremooia
Potlatcb de un grupo de indioe de Aluka; loe doctores Rosa Dorin&amp; y
JOM Luil Gonú.lez D01 tratan sobre "La Oliva Emisaria ~ una
l'amllia".
Del doctor Ja. Rubén Hinojosa es el estudio IObre la ''relact(m entre
Identidad Sexual y Actitud Helero u H ~ Poaterior''; De Lewia .
7

�Walber&amp; es el estudio de los UIOI ExperimentalesJ

~ de la
Ripnoais". Por su parte, el doctor. Ricardo lliaz Cooty babia de la
Pmcoterapia y el Psicoterapeuta.
Finalmente el doctor H. N'8era, cubano gran anuco de les
peiquiatras de Monterrey y una personalidad en el mundo, nos da a
ainocer su investigación sobre "Las Reacciones Emocionales del N"'¡Ao
a las Enfermedades y la Hospitalización".
Es pues. este, un nwnero bistc1rico dentro de las ediciones de la
revista ARMAS Y LETRAS y creemos que los lectores estarán de

acuerdo con nosotros.
H~tor González y González
Jefe de la Seicción Editori.al

9

�RELACION ENTRE IDENTIDAD
SEXUAL _y ACTITUD HETERO U
IIOMISEXUAL POSTERIOR

DR. JOSE RUBEN HINOJOSA

�La naturaleza ha dividido biológicamente al ser humano en dos sexos :

varones y hembras. Sin embargo es de sobra conocido-que es1a dívisiólt
no-es tajante ni completa. En el hombre, observamos rasgos físicos ó
caracteristicas fisiológicas consideradas como femeninas. asl como en
la mujer persisten aquellos rasgos tanto flsicos como psícológicos
considerados por nuestra cultura fOmo masculinos.

Estas dos tendencias se· encuentran distribulda~ en muy dh·e ~
gradiB en los seres humanos. podríamos representarla por medio de la
siguiente figura.

Mucalbao ~

l~--____,J
1

donde observamos que no exístiria una persona puramente masculina· u
otra exclusivamente femenina, sino que una mezcla de ambas. en
grados _muy diversos se encuentre presente en la naturaleza humana.i
Esta doble tendencia del ser humano es conocida desde la antigiiedad1
la mitologfa séiiaiiqueTiresias.vió ·copular a
serpient~. mató a l;
hembra. y fue castigado por los dioses que lo convirtieron en mujer,
después expresó que las mujeres gozan diez veces más que los varones
en el acto sexual y de nuevo los dioses se enfadaron y lo transformaron
de nuevo en hombre.
El tema de la mujer que desea ser hombre. adopta ~ctitudes
.masculinas, actúa roles varoniles y cuya mayor ilusión es abandonar su

dos

13

�cuerpo de mujer y transformarse en hombre, ó por el contrario el d' por lo 111nto, la confianza confirmada Ol' qm' la igualdad interna y la
hombre que siente _su_ cuerpo c~mo_ una cárcel donde anida una al':11\°ntinuid.~d coinciden en la igualdad y la _(·ontinuidad del significado que
fememna y su max1ma asp1rac1ón es c:omper con su estructtda adquirido para los otros. como se C\"ldencfa en la promesa tangible
anatómica con::-iderada como un estorbo para adquirir la conformacióife una ·•Carrera".
femenina. meta de sus tendencias y sueños largamente acariciados 1Por lo que podemos deducir que la identidad sexual se refiere en este
sido objeto de mito,-, leyendas y cuentos desde la más remota a ntidoalapercepciónbásicadeserhombreomujeryamanifestaruna··
'tigiiedad como el señalado más arriba sobre Tiresias. como ejemplo nciucta orientada según el sexo y normalmente integrada y aceptada
e~te pr~blen.1a podriamos..citar la excelente y bella novela de Virgil)1tteriormente sin conflicto y reconocida como ~al la pe~c~pción del º'.r~
\\ olff titulada "Orlando , una novela que traspasa los límites d~de los otros para que de este modo lo que sentimos se1. lo que somo~~•
espacio y del tiempo y nos relata la historia deJ jo\'en Orlando descritaa imagen de nosotros que transmitimos a quienes nos rodean sean
eomo muy bello y quien después dt&gt; haber tenido todas las experienci·rmónicamente una y la ffi\sma cosa que el concepto que se han for- .
que los hombres pueden tener·en las artes marciales y en el trabajo, .ado los demás de nosotros mismos.
amor. el pres tigio. el poder, etc., después de haber participado co
¿Cómo llega el niño a darse cuenta de lo que es?
¿cómo llega a ;
Embajador de Inglaterra su patria, en Turquía, cae en un sue nocerse la niña como tal '? Esta experiencia de reconocimiPntu qui• paprofundo durante siete días, al término de los cuales, se ha converti 't! St!11cilla , requiere un producto y complicado _prl)('f'SO psicológiC\l que,
en mujer. -pudiendo conocer al mismo tiempo tanto los sentimient a más allá de la percepción y conocimiento (k las difereneia, mor-.
masculinos como los femeninos, este ir y venir entre las dos tendenc· ológicas de los órganos sexuales y de las teorias infantiles construidas
~e· sucede una y otra vez. Un comentario psicoanalitico sobre est r los pequeños participantes para explicarse estas diferencias que los
,novela cuya autora terminó trágicamente en su suicidio, puede mpactan y .sorprenden pero que avivan la curiosidad sexual infantil.
leida en el bellisimo y profundo ensayo póstumo titulado: 'Tl)e drive
ando en el curso del tratamiento de un niño, las entrevistas recaen
become both sexes" de Laucrence S. Kubie.
obre el conocimiento de las desigualdades entrt&gt; los sexos. los niños por
Deseo confesarles que a medida que iba pensando en el tema se o general sel\alan como distinción relevante las. características
hacia cada vez más dificil, al principio pensé exponerles el caso de xuales secuQdarias y las disparidades sobre el tipo de ropa. la forma d~
inarse la manera de caminar o comer, o bien reiteran algunos;
lpac1ente homosexual y a partir de ahl fundamentar como antig
'lesione.~pslquicas ocurridas en la infanda se fueron est ructurando en s spectos de la conducta : No juegan-como los niños. sus juguetes no son'
desarro!loe\'olutivo para determinar la conducta homosexual que ac uales, las niftas orinan sentadas, los niños' de pie. etc .. pero la
ayor parte de las veces entienden que hay una diferencia fundamental
pi la t&gt;dad adulta y como esta conducta homosexual que a su
~presentaba una defensa frente a angustias psicóticas altamen
su propio cuerpo con respecto al cuerpo del sexo contrario, este·
desorgan1zantes de la personalidad ; sin embargo, me par~e que
ntendimiento se ha originado en la observación de un hermanito
ueoo cuando es bañado o cambiado ·de ~ñales por la madn•.
este, ~olo lt-s daré un asp&lt;'&lt;'to parcial de un fenómeno qur c-s mucbo rn
en
algunas ocasiones al ·ser sorpn·ndida " rasua lnwntl' .. por
ampho y que afei: ta tanto a hombrt•s como a mujeres.
1::1 término identidad ha sído definido por Erik Erikson como: ·· 11111'10 mwntras se ba-na. o por la obsrrvación de ammak,- domrst1ros.
·n fin . las situaciones que puooc• fadlitar este aprmd11aJt' :-011 muJinte¡¿ración que tiene ahora lugar en forma de identidad del ego,
'ml.l&lt;'ho más que la suma de las ident1finH:1ones d(' la infanda. E!! 'ples Y todas ellas pro\'OCan euriosid.ides. íantasia,- y dt-s1•os erolicos Pri
experiencia acumulada de la capacidad del &lt;'go para integrar die os nii'los basados en ese impulso universal como es PI :-exual
11dentificaciones con las vicisitudes de la libido. con las aptit
Ya que tocamos este punto tan importante como el de los impulsos,
d&lt;•sarrolladas a partir de nuestras dotes, y con l~s oportunidades que mocion~. {antaslas. des~. sent,imientos qul· trat'n l·nmo corolario,
ofrt'Ct'n m los paJ)&lt;'les socialf'S. El S&lt;'ntimi,·ntn dt&gt; la id1•ntidad del et11 ciertas necesidades y 'por consiguiente la ~tisfacrión de las mismas,

'

.

14

�\

variablemente ser ambos sexos con la ineludible consecuencia que
podemos preguntamos cuál será el influjo que tengan para la adquisicit tllta,mos siempre tratando en cada momento y en cada acto a la vez
de ese sentimiento de mismidad y de continuidad como un ser únia afinnar y negar nuestra Identidad sexual.
En otra parte de su artkulo asevera que d impulso· de ser amhos
indivisible y de la experiencia intima de saberse hombre o mujer y 1
actuar en consecuencia.
sexos puede conducir a prob!511as matrimoniales por la hostilidad ~ ·
A mi modo de ver "cualquier acto de coqducta humana interviene ,rustración hacia ~l compañero sexual. por la~ demandas irrt·l·o11
ciliables del ·impulso. El impulso de no ser ningún sexo lo con.~id,•ra
su génesis los impulsos instintivos que desde el interior de n
c0rganismo tienen su representación psíquica en las profundas regi.. como una variable que produce depresirm. terror, sentimientos ck
irrealidad y despersonalizacifm. estos individuos fluct !an entre ser
del incoosciente, de nuestro psiquismo y desde ahi debido a la fuerr
·ascenden(e que poseen y por azares que no me~cionaré aqul po~que
ambos sexos o ninguno y son muy diféciles de tra:,-jcon cualquier·
procedimiento psÍquiátrico, psocoterapéutico
psicoanalftico~·
sc;&gt;n la materia del presente trabajo, establecen relaciones con
'porque
las
intransigentes
dem
andas
del
inconsciente
SOll
representaciones de objeto preconscientes, ast como los verbales P1f
,inobtenibles.
de este modo tener acceso a la parte consciente de nuestra p!

o

sonaJidad. También en la conducta influyen todos aquellos objetos,
el mundo exterior proporciona a la persona para la satisfacción des
necesidades y al mismo tiempo le sirven como modelos primarios!
identificación, en medio de todo esto se encuentra la instancia pslqit
que denominamos "Yo'' y que con todas sus funciones es
_encargada de establecer las relaciones y
armoniza
,las tanto de las pulsiones que provienen del inconscielt

•, Estas demandas iñconc ilia!&gt;les ~tán presentes en aquellos ta•
,sos palológic.'08 que ae han dado en lla mar· transexual~ o sea aquel101¡
hombres que siempre se sintieron mujeres y actuaron como tales o bien
el caso de las mujeres que siempr&lt;' --e sienten y actuaron como hom-

~r~.
Lo~ tra stornos de· la conducta sexual de estos pacientes viene desde

pcquef\os'vm~has_vec«:_S pasan des.3~rcibidos ~~-1~ p adres quienes_
del preconsciente lo que llamamos "Super Yo'· y el mundo externo.
les dan importancia a los signos fe-meninos &lt;¡u~ los niños prescnlan ~
'.través de la relación del Yo con sus objetos primarios de identificaciál
a lo más los consideran como algo natui·al en el desarrollo y suponen que
, que sufre ciertas modificaciones que se basan en las caractertsticaso ~sado un tiempo se les desaparecerán. '
objeto con el cual se identifica, por eso los procesos de incorporaci•
Como ejemplo de la conducta desviada de los hijos y la respuesta de
introyección e identificación así como los de proyección son básiC(il b padres, les relatare,el caso siguiente : Hace aproximada mente d iez
la formación de la personalidad de la identidad.
ános \!urante d-,-ttata-~ iento de una joven madre, me (comentó que la
Un concepto básico de carácter biológico para la comprensión de
. conducta del segundo -de 'sus hijos que entonces tenia .r anos leJ
,.
!'problema es el de la bisexualidad que debe ser atribuido en la his
preocupaba porque tenia algún tiempo en -que sus juegos consis tfan en
del movimiento psicdanalttico a Wilhem Fiss y se anuncia como que
vestirse de mujer. usar sus zapatos, contonearse al caminar y usar
el curso de la evolución exisitió en el ser humano una disposición
adornos femeninos, esta conducta al principioJe parecla graciosa pero~
bisexual que con el tiempo evolucionó modificándose
le comenzó a preoct;par a la madre aunque no le daba importancia . El,
capacidad unisexual dejando atrás algunos rasgos del sexo atro
- niño no estuvo en tratamiento, solo la madre, la que mejoró de los
en lo que Freud no estuvo de acuerdo fue en el hecho de que Fiss to
problemas que presentaba, durante el curso de la psicoterapia que durÓ\
el_concepto de repre~ión y sexualizándolo afirmara que el
dos años aproximadamente, vimos como el niño se había identificado
dominante reprimla al otro.
con ella por el temor que le ca~aba por ser una mujer dominante y
Kubie acepta que existe un impulso a ser ambos sexos y afirma f
fácilmente irritable. Frente a un ma•rido también dominante pero la
artícu!o mencionado más a rnba : "Que a través de nuestrá vida
más de las veces ausente por motivo de trabajo. Con esto no quierGen los niveles conscientes, preconsc ientes e inconscientes, en dis ·
decir que únicamente el carácter dominante de la madre ha~a
proporciones 6 énfasis, el objetivo del ser humano parece casi

~-"º

--

1i

lti

�provocado la orienta ción sexual femeniua en el nifio, pues deben habt
obrado otros fa ct ores en la adquisición de la identidad sexual. Pero,
tra\'és de este tipo de identificación con el objeto considerado co1111
agresor ,
se logra inconscientemente el control del obje to 'I ~
disminución del temor.
El niño tendía más a jugar solo porque cuando lo hacía con s u her,
mano mayor y los amigos se burlaban de éi'uamánd~lo marica.
Hace PO&lt;'O tu,·e la oport unida~ de volver a ver a la madre con este nim.
que regresó para algunas sesiones de psicoterapia para tratar 511J
rrlariones con.sus h~jos. sentía lt'ner más problemas con el hijo maya
Y &lt;:asi sobre su relac•ón con él versaron las entrevistas, al preguntam
sobre el segundo de sus hijos, me relata un incidente con la costurera
_que le estaba hacien~o un vestido a su única hija que nació hace d&lt;I
mios, juuto a la costurera estaba su hijo que ahora tiene 14 añ~
diSl' Utiendo
acaloradanwnll'
sobre
el
modo - de
hacer
el n.'slido.
hasta que la t'Osturera se C&gt;nojó con ~
pal'irnte,
esta lt&gt; dió mas atención a la discu~ión y al
plt•ito que a la conducta de !-U hijo que C'ausó la disputa
al inquirir . un po&lt;'o más sohre este tipq de comporta
miento del num. la madre• relata qut&gt; rnJho su hijo ··se
tnter~a " en la ruña, cosa que no ha&lt;:en d resto de sus herman&lt;'
Ja haña, la pt'ina. la uüda y desea estar siempre prc-sente cuando lt
compran ropa en las tiendas; estos cuidados y atenciones prodigadou l
la peque"3 hermanita sei'lala n una conduela extrai\a en un nifto normal '
y mut&gt;Stra una profunda orientación !-e:rnal femenina en sus pautas de
,·11mport.1m1t•nt'.1· La m adrt&gt; st• sorpn.•11dió l' U,llld-o le adverU que dicho
proceder de par te de su hijo. a hor a adolescentl:, no era norma l y seria
&lt;'llll\"t&gt;n~~!e hacer una evaluación diagnóstica.
Al pr111r1pio rni pn&gt;posición fu~ tom;1cla· t·on ·n.·&lt;:&lt;&gt;lo pues la ma dre no
, ,111s1d,~r:1l&gt;,:i ,111ura 111,IIE&gt;s las l'&lt;&gt;~t11ml&gt;rcs d&lt;&gt; su hijo y e l paclrt• nwnos
11' pori:tn&lt;'W le cfaha
1&gt;,,, lllt':'C'":, tlt~put&gt;s Y a µro pos110 rit· u na observación que le hiel! en el
"t'nt 1ch1 d t· qtw solo &lt;kl 111¡0 mayor ha bl;it,;i (•n tanto q ui· lo&lt;los los dcmas
p,•m1am~•1¡i11 r n la ~ornhra . ,•sto t•ra dd&gt;irlo a r¡ut• los prüblt•mas de
d1,,·1ph11.1 d\'I h1j11 n1a~or l'r:, lo q1 1t• 111:is lt• pn•1)(·up,iba, no as1 la c·on·
d u\"f .l 1,•11w111na d,• su i-t•~untlo 111 111 1"11 l'I 1·uar guarda una relac ión muv
n•1c.tna ~ .ti q u,· c-011,td&lt;'ra normal
·
Le ha ~tt \'t•r ,·orno las ;tt·titudes ele l'll;1 l'Oll l'('Spet·to a sus dos hr;c.
. ~11ayol'f'S son muy dis tintas y dice : " lal_yez no
111

sea !lormal que yo le

pregunte a mi hijo, (Se referfa al segundo ) que cómo me veo ~estida
cuando voy a salir a una fiesta?" a 1joven le agrada mucho esta aétitud
de la madre_y de los cuidados matj rna les que dá a su pequeña her~~ll?
1
Y lo s~~fc1to que se muestra con la madr e, obtiene mucha1r
gratificaciones secundarias que lo qu~ hacen es reforuir y afirmár su
carácter femenino .. La madre aceptó hacer una evaluación psico_lóg¿ca
- -...,,
de1 Joven basada más en la autoridad del médico que en su propia
convicción.
- Deseo aclarar que no todos los niikls que muesttan esta conducta·
permanecerán femeninos durante toda su vida. algunos adquieren una
orientación masculina en su sexualidad, pero si es muy conveniente
~alca; q~e muchos de ellos que han tenido su primera infancia una
identificación fuertemente femenina tienen el riesgo que en la edad
adulta lleguen a ser fetichistas, transvertistas, transexuales u
homosexuales; por esto es muv conveniente insistir en el estudio
'tc-mprano de e;tos ~torn~ pa;; prevenir traslQ.CllQS di: la -~r~
sonalidad en la edad adulta.

en

Green R ., seflala para los nil\os afeminados las caracteristicas
s iguientes : Desde muy temprana edad 2--4 años, tienden a usar prendas
femeninas. prefiere a las niflas COdlO compafle~as de juego, es
rechazado por los nil\os, prefiere juguetea de nitla. evita los juegos
bruscos y toma el papel femenino en los juegos y fantaslas. Se identifica más con lo femenino, desean ser mujeres para a rreg.lai=se y
1díyer1irse co mo ellas y a pt&gt;sar de todo lo anterior, los padres muestran
una grave ne gación de la realidad y piensan que la conducta de su hijo
normal y graciosa.

ies

Green R., afirma : "No tengo una explicación simple de lo que causa
la feminidad del niño" .

Las variables que para el autor antes citado,
feminización en el niilo son:

intervienen en la

l.- Indiferencia de los padres a la conducta femenina del niilo en los
primeros ar.os.

12..· Forneñto parental de la conducta femenina a los primeros atlos.
J.. Veshdo rPpetidamc-nte de mujer por una mujer.
,i .· Sobreptotección maternal.
,
'5,- Exces.iva atención maternal y el conducto flsico resultante es una
pérdida de la separació; :.~dividuarión del~ ni~ de su madre _·· •
6.- Ausencia de un adulto que funcione corno modelo de identificació1i
:durante los primeros anos de.¡echazo paternal del nioo.
19

�f7.-La belleza flsica del nifto Induce aJ adulto a tratarlo como nlfta.
8.- Falta de compefteros de juego durante elpertodo de socialización del

nfflo.
11.· Dominación materna en una familia donde el padre no tiene poder.
10.- Ansiedad de castración.
Lo mismo se puede decir de la masculinización ~ la muJe:. aunque
esto socialmente es más aceptad? debido a la competividad en el
sistema social eo que vivimos.
Estas niflu se reconocen porque en sus juegos adoptan el mi de niflos
.y su conducta J)06ee intereses masculinos.
· Muchas de estas nfflas se hacen íemeninas durante la adolescencia,
pero algunas de ellas permanecen Identificadas con lo masculino.
,Cuando llegan a la adultez los ni~ a~eminados tien~ '!1á? problemas
-~ i,ntidad sexual.
Es muy importante analizar en los ni6o6 el rol que adoptan en sus
jueg0&amp; 'I fantasias pues a través de ellos podernos detectar esta orientación femenina de su actividad sexual, si juegan a las escuelitas son
las maestras, les atraen juegos con muf\f'Cas donde se identifican con
ella y la visten y peinan, rehuyen jugar con hombres pues temen
- - - - -- ~
.
r
-ser lastimados. por eso buscan la comparua de las niñas, este temor al
dolor flsico y a ser lastimado se encuentra frecuentemeñte en esta clase
de niftos. Algunas v ~ tncc; padt'e-'- confunden esta tendencia que tiene·
el' ~
a reunine y jugar con nif'las durante la época de la latencia lit
bjjscar la compa&amp;a de ellas dw-ante la temprana adolescencia c~o,
\á'Ul forma heterosexual de conducta sin percibir que realmente se trata
una i-eiacl6n encausada heterosexualmente sino de una actividad
~ue muestra una ldentlficación femenina con sus amigas de grupo.,
· E . H. Erlcksoo estudió un grupo de 150 niflos y de 150 niñas de diei,
'once y doce aftos, los entrevistó tres veces en el lapso de dos años, les
proporcio.nó juguetes comunes y les sugirió que Imaginaran que la mesa
era un estudio de cine. los juguetes los actores y ellos directores de cine.
Su tarea conslstfa en preparar una ~na ernocionante de una pe)Jcula
im41ginaria y después relatar el argumento.

. . _ ..,,

-

-

-

..

---

...

..

--

•

-

--

..

orgarw 111l nisi\'o l'il l 'Í hombre y uno receptivo e mter10r en la mujer.
Estos probh•mas dr identidad sexu~I que aparecen en la irúanci":
éomo una l"Ulminadón de lo.,; nmflktos causados por impulsos ins,tintivos que en ~I lrayt'&lt;'to de la satisfacción de las necesid~des que.
provocan. van a encontrar objetQS satisfactorios para el sexo
1
correspondiente; los objetos se prestan como modelos de identificación
y hay todo un interjuego entre esas necesidades provinentes de los
,impulsos y los objetos con representaciones pslquicas en todos los
niveles tanto inconscientes. pre-conscientes o conscientes.

~

BIBLIOGRAFIA
Lorence Kubies the drives
. to the come

sexes.
.

('orrespondencia con Freud Wilhem Fiss
Ericlt Erickson Infancia y soledad cap. VII

•de

Erickson obse~ó. y es lo que deseo subrayar ll.quf. que la distribucioo
del espacio donde se desarrollaba la escena. adquirfa una significaciórv
muy importante. "Las niñas destacaban en el espacio interior y l~,J!.Í!i~
el exterior". Parece ser que la diferencia de la organización lúdica está
de aigún mod~ -co~r;la~i~~da c&lt;;n ·,a~ diferenci~s anató~icas: un•
20
:ll

�USOS EXPERIMENTALES Y
CLINICOS DE LA HIPNOSIS

IJwis R: Woler(, ■~ t.

�Nace un nii\o sin dolor. Carii\osamente. despreocupadamente. una
adre hipnotizada observa el milagro de la vida que emerge. Un
mbre reposa sobre la mesa de operaciones.
platicando
preocupadamen~e con los cirujanos mientras ellos reparan una
·a que lo incapacita, sin usar anestésico alguno. Una victima de
~ia deambula aturdida en la sección de emergencia de un hospital
· üco. Bastan unas cuantas palabras de un interno experto en la
ión de hipnosis y la victima se encuentra de nuevo en condiciones
reanudar su existencia amenazada. Abotagada, infeliz, desesperada
el esfueru, inútil de guardar una dieta, aún,con la ayuda de drogas
ibidoras del apetito, una joven obesa es· ayudada a seguir un
en reductivo con lodo éxito. Una fobia hacia los ratones persiste
nazrnente en una ama de casa a pesar de anos de tratamiento
ÍqUatrico. En un solo trance se da cuenta de·que su fobia se debe a
mores de su nil\ez y a malinterpretaciones.
Resultado: se libera~ su penoso terror. Baldado por su ebriedad, y
atando de apoyarse· sobre pajas, un alcohólico se refugia en
!amientos hipnóticos que le producen asco con solo ver una bebida o
r en ella. Un adolescente con un horror al dentista que data de su
6et sufre la desmoronadón de su dentadura En un solo trance su
emor desaparece y sus dientes se pueden curar con confort y
ridad. .
Estos son los sorprendentes relato.e; ;icerca de la hipnosis que han
Plrecido recientemente en la prensa Los relatos aunque algo
amatizados son verdaderos. Los hechos cienW'icos aunque menos
•ffláticos son aún más intcresantei;. Desgraciadamente el interés
lo mágico es lo que da color a afaunos de los relat~ periodisticos
•tiende a exagerar los verdaderos poderes de la hipnosis.
~Ollli&lt;Wrenae algunos de los sigulentfll relat01 : 11 un famoso
con una fobia paralizante a \'olar, vuela cómodamente en
Plflla de su hipnotizador a un punto distante para nunca

m,~

25

�quejarst' dt• t&gt;se temor. 21 una mujer impulsada a un_intento de
por un amante infiel e indiscriptlblemente desesperada. fác:i
aprl'nde a extinguir la llama de su pasión en solo dos sesiones de t
:J1 una actriz de mucho renombrt~ que re pentinamente se
paralizada p&lt;'r el terror de aparect•r en escena la noche del cst
hipnotizada y por sugestión post-hipnótica da una de las más m
actual'l\lnes de su vida. 4) una mujer que pesa trescientas li
reduce a proporcionales de silfida sin drogas· y cori muy
comodidad. 5 l un hombre Impotente tras una serie de sesiones
•ticas expresa con júbilo que está pensando en al9uilarae como
Aunque hoy en dia, aparecen artlculos en la prensa atesti
"milagros" de la hiJ&gt;!lOSiS. Una mezcla de sensacionalismo
balanceada solo parcialmente por unos cuantos hechos y por las
culos de autores responsables que han aparecido en un número
de revistas de renombre.
No es de extraiulrse que la mayor parte de la gente, que
todo no está en posición de valorar los relatos y los am_.mciol
periódicos y revistas. tengan la idea que con hipnosis se puede
lo imposible. Esto sucede, sobre todo. cuando los _arttculos
-la labor de los médicos. Por ejemplo, si alguien leyera esta

al participar en. y al publicar m;ultados de experimentos pobremente•
l'tlllrebidos. al lomar parte en intentos terapéuticos in~enua mt&gt;nl&lt;'
organizados. y al ofrecer formuladonl•s teórk as que violan los más
tltmentales preceplO!- de la psicologla diná mka . En el polo opuesto de
l'SIOI merolicos están los escépticos. incluyendo entre ellos a algun~
p&amp;iquialras y otros médicos que no solaml'nte desvaloran las poten•
dales de la hipnosis, sino que tienden a desacreditarla. Los más
'9Ciferadores de estos "Santo Tomases" son los que además de _que
IUIIC8 ban practicado ellos mismos la hipnosis, ni siquiera han sidJ
IIStip de una inducción. Hay algunos psicoterapeutas. tan en
Cluzados en sus propios métodos pasivos que al encontrarse con una
variante activa se les hace inaceptable. Algunos todavía están bajo la
ldancia Freudiana de principios de siglo, malinterpretando l&amp;s
llipnalis como un ineludible slmbolo de infamia. ~ay quien considera 1~
bipnalis como una resucitación arcaica de un método esotérico y 1~
clnifu:an en la categorla con sagrlas. Finalmente están los terapeutas
tp debido a sus problemas interiores tie,ien una personalida&lt;t
IDlalmente inadecuados para la técnica y cuyos esfuerzos con hipnosi!I
no tienen ningún resultado. La habilidad en lograr hipnosis. y en guiu
el trance hacia las metas terapéuticas son esenciales para tener éxito.
en un articulo "El Dolor de un Cancer Incurable Disminuido pcr Depués de todo un bisturi es solamente tan útil como el cirujano que lo
nosis" percibiMa una idea errónea de las vit:tudes de la bi
IUía· 'Debido a que la hipnosis no tiene efectos sec~arios perjudic'
En mi propia experiencia hr encont rado qu(' la hipnosis es una ayuda
la única práctica de ayudar a un paciente con cáncer incur
incalculable en mi trabajo. t ·n ejemplo de los factores inic ia les de
Ahora bien. la Hipnosis puede ayudar a algunos pacientes. pero quejas de una serie de pacient t•s qur 111&lt;.' han consultado. y l'll quienes he
la mente no es la única manera práctica de ayuda r al paciente usado la hipnosis. son los s iguientc•s :
cáncer incurable" . La hipnosis no puede curar todas las ~ "No puedo dejar de fumar y mi doctor me dice que tengo que hacerlo".
r ápidamente. como se da a entender en algunos de los relatos.
"He intentado todo lo posible para pt'rder pt•so y nada ·me da
cierto que algunas fobias se deben a un simple acondicionamiento. resultado".
-incidente traumático y que al r evivirlo ya sea con o sin la ayuda
"Mi matrimonio se está desmoronando porque so~· impotente··.
hipnosis puede ser de valor terapéutico. sin embargo no es el caso "Xo puedo estudiar y cuando trato de hacerlo mi mt&gt;nte se \"UeJve e n
mayorla de los terrores altamente organizados y ramificado&amp; Y blanco.en cuanto veo los papeles del exam en" .
·requieren un tratamiento prolongado para aliviarse o curarse.
"Los aviones me asustan. sin e mbargo por mi trabajo ten!):o que volaT'
Los atributos sensacionales que se dan a la hipnosis son fabric
lodo el tiempo" .
lta n ;:'llo por los escritores y reporteros. Algunas veces prof ·
"Soyeompletamente frígida y nunca he tenido un orgasnw ·· .
as-.gu:-a:, que ~c pu" de hacer Jo imposible. Un número de p11.-i;i1
"Me siento deprimida y desesperada. Rezo todas la:; llC.ll.'ht•:- porque,
la hipnosis a uto-nombra dos.
des~raciadame nt e a~·u&lt;lal nnamanezc:a. Deseo que a la ma ñana siguiente me muE'ra. l'or 26 a ñoN
desacreditarlo al sobrt' dramat izar l'I pron•so exagc•ra mlo su:- ,irt ht• llk·h:ido contra e~tt&gt; deseo y no lo he podido vencer"'.

�"Padezco un insomnio terrible".
"Me doy cuenta de qUl' bebo demasiado".
A algunos de los doctores estas quejas les parecerán triviales.
efectivamente en el enorme catálogo de los males que padecen
tiumanos es cierto que ocupan un puesto de poca categoría. Sin,
bargo, para quien los padece son tan irritantes como una basuritaai
cornea que no logran quitarse y que fastidia en su existencia.
El hombre con el problema de fumar, por ejemplo. estaba en
estado de desesperación. Advertido por su médico que era 1
dispensable que dejara el tabaco. habla recorrido todos los remei
usuales. Se racionó. permitiéndose solamente un cigarro por ~
Pero luego no podía dejar de ver al reloj y se le hacia que no iba a~
esperar para recibir su recompensa. Tom? inútilmente todas
1
pastillas anunciadas para romper el hábito de fumar. Le pidi6 a
es~ que le escondiera los cigarros, y al darse cuenta que ella
habla tirado salió corriendo a la farmacia por una nueva provi~
Mascó chicles y se entretenfa con una pitillera vacfa. Todll
medidas fallaron. No tan solo se sintió derrotado, sino que ead
•oprimido con el pensamiento de que la lógica y el sentido commi
eran suficientes para detenerlo aun cuando su médico le
vertido que de no hacerlo resultar1a con una seria-afección

,J

ha~¡

· La selora pasada de peso también estaba en un estadt
desesperación. Ella también habla recurrido a todas las
por sus amigas y por sus doctores. La abwldante lit
acerca de como perder peso exitosamente la hablan lanzado con
entusiasmo de un régimen dietético a otra. Dieta de plátanos,
protelnas, dieta de arroz, nada le servia. Lo que le faltaba
habilidad de perservar a pesar del dolor y del vacio que senua
estómaao. Un retiro en una granja de leche por dos semanas le
para~ seis libras, mismas qU(' recobró con intereses en d1e1

conoddas

El hombre con el desorden sexual estaba convencido que
volverla a lograr cumplir con sus responsabilidadade:; matrim
Hacia énfasis en esto como si el sexo fuera más que un placer,
actuación.
Cada intento lo dejaba traumado, averg
1d e s i l ~ CGIISigo mismo, y con remordimiento de concic
haber (niatrado a SlJ compaftera .
El estudiante que no podla concentrarse habla procurado todo 11
sus coletas le augerlan, desde bemedrina hasta un cuno de 1

28

r:\pida. llabit'ndo :,;ido un estudiante distinguirlo t&gt;n hi~h school. habla
hajado a ser de los más atrasados en college. No \'ela antt• si más que el
fra1·aso ~· la l'OllS(Tipdón.
Sólo una ¡wrsona l'On claustrofobia puedt• apret·iar el ll·rror del
hombre que no podía ,·olar debido a su terrible ansit-dad.
Para
:aumentar su desazón. él trataba de arguir con sus coll•gas sobre las
. ventajas de viajar por tres. pero ellos lo refutaban con dardos hirientes
diciéndole que lo que tenía era miedo. Tras tres ;1ñm, de terapia
profunda concentrada. su personalidad se habla beneficiado. pero
todavía no había podido subirse a un aYión.
La señora que padecía frigidez no la pasaba nwjor. t::ntusiasmada
dt'St'Osa al comienzo de su matrimonio. poco a p0t·o experimentó una
dismunición de sensación . El sexo se había convt'rtido para ella en una
aburrición. su ginecólogo no encontró ninguna ('ausa orgáni('a para
justificar el empobrecimiento de ia sensación. Lo qUl' la lle\','I a bu.~,·ar
la lerapia era el darse 1·Ut'nta de qut• al evadir a su esposo era posiblt
¡que él se descarriara.
l 'na deprt&gt;sión masi\'a que no n•spondla más que temporalmente a lo~
mediC'amentos antidepn•si\"os y a los tratamientos l'léctricos.
. motivaron a la pacientt• nwlancólica a consultarme. Una débil sonrisa

l

disimulaba la profunda desesperación que amenazaba a lle\'arla al_
suicidio.
El l'ontar borregos y un sin fin d(• n&gt;&lt;.·t•tas para promn\'er l'I sut•ño
tuvit&gt;ron poc:·o impat·to en mi pacit&gt;ntt• l'O0 insomnio. !labia tt•nido t•I
buen tino de usar las dro¡!as indul·toras del sut•ño en un nwdm ch- su
\'ida.
El hombrl' con t&gt;I deseo de martinis triples estaba a punto d1· l'Oll·
vertirse en un bebt•dor S('&lt;.·reto. 1'l'nla bastante sentido l'Omún para
darse C'uenta d1• que estaba emplt•ando la tx-bida 1•11 lu¡!ar de un
lranquiliz:ador y dt&gt; que tenla que han•r otra c·osa para 1•11t•111blor dt• su:,:
manos y sus tt•nsiorws. qut• no fu1•ra ahogarlas 1•11 ak-ohol
Esto no qurere df'Cir que todos los padt•ntcs respondieron dt• l,1 misma
manera a los tratamit&gt;ntos hipnóticos Ocurrieron fracasos 1·omo son
l"Ualquiera otra forma di' lt•rapiil y un 1·apltulo l'0 t'~tl' libro t'l-ta
dt&gt;diC'ado a 1•ste tópico. La 1·11111plt'jid,1d dt• la nwntt• humana t•s tan
~rancie, sus deft&gt;nsas 1·11ntra lit salud fn&gt;&lt;.·ut•ntenwnh' son tan.
elaboradas. que aún t'( má~ 1•x¡x•rto prat·til·,11111• put&gt;dt• t•m•1111trar~1· rnn
CB!IO!i qlll' st• resisten lt-rl'anwnh·. Su habiliihtd se n •ra rt'l,1da p¡ir.1

i,

�derrotar al enemigo que durante años ha desafiado toda corr~ión.Puede descubrir que lo que se necesita son otros medios de tratamiento o
que estos se sumen a la hipnosis_
La hipnosis no es una arma que pueda destruir todos los sintomas psicológicos y flsicos. No es el instrumento ll)etletrante ims
digno de confianza para hacer una disección y cortar camino al
psicoanálisis. No es una manera of~cial de forzar a la gente a una buena
adaptación y a aceptar más constructivos tanto filosóficos
como espirituales. ¿Qué ·\'alor posee entonces?
¿Tiene verdaden
validez en medicina? ¿Cl!á]es son sus limitaciones?.
Después de una investigación exhaustiva tanto la Asociación BriUnica como la Asociación Médica Americana han end~do la hipnosis,
apropiadamente utilizada. como un tratamiento efectivo dentro de 111
limitaciones que circumcriben cualquier buena técnica médica.
Deipu61 de todo. hasta la penicilina tiene poco o ningún valor en infecciones virales. La insulina es de gran beneficio en el tratamiento dt
la diabetes, pero no tiene ninguna utilidad en otros trastorDOI
metabólicos. Y la hipnosis puede apuntarse un triunfo en ciertos tipos dt
problemas y ser de poca o ninguna utilidad en otros.
USOS EXPERIMENTALES DE LA HIPNOSIS
Vamos a considerar algunas situadones especificas en las cuales 11
hipnosis se puede utilizar_ Primero la hipnosis es útil como 11111
herramienta en la inwsti~acion con t'it'rtos aspectos del com•
port.tm1t•nto humano
l'ara ilustrar t•~tt• punto dt•scribiré un experimento quf' yo disPflé para \'f'r si los slntnmas psit-osomátiros podrlafl
st•r producidos por ('onfliC'los t·reados t•n hipnosis. Una hipótesis t•n
psiquiatria t•s que lllUl'hos santomas fiskos son t•I produl'to dt• t·onfliclct
i¡lt·onscientes que operan al margt•n dt•I conocimit&gt;nt~&gt;- Podf'mos ,·tt t,
mente t·omo una rn:-ta an•:t sin ilu111 in;it·ió11 suhrt• la &lt;!Ul' dirijim«11ut•~tra pequt&gt;ña luz de batt&gt;na~ o Sl'a 11ut•stra ¡il(•11cior1- La alenl'IÓII
han• disp11111hll' éll indi\'iduo un:, zona limitada de matl•rial pslquicc
sobrt&gt; t•I t·ual se pul•de aít'f.•tar t'II una hora t•spt•t·1fil·a. l,¡1 arl'a sobre 11
t·ual st• ptll'de dirtRir la luz es limitada . porqut· hay \'astos 11id1os ett
·1·an·l•lad11i: por h;irrcras dt&gt; ' rt•prt•sión . J-:stus dt•ptit;itos contienen aclit uclt•s. memoria~ y dt-seos l'Sl'ondid()!; qut• Ji:l'ncran conflictos. ll'D
smm·s y ansll'cladl'S. frec:uM1tt&gt;me11t1• ;ich\'ando t•I sish•ma neniolt'
et•ntral y dt•scomponiendo el (unt·ionami&lt;•nto de algunos tejido.'I )
or~¡11ws Sr la t•st1m11lación continúa por l'it•t·to tit•mpo. el resultack
lmal ,., un &lt;ll'~¡uilihnu psirnl~it·o.
.111

un th•surdt.&gt;n psil'OSOmAtk'I&gt;

Nunca hemos podido probar esta hipótesis con precisión. pero la
t&gt;Videncia es muy (uerte a favor de que sea verdadera. En el ex•
perimento qut:,.eito. se. querta saber si se podrta crear un conflicto ar•
tificialml'nte a través de hipnosis. probando la hipnosis y aprendiendo
cómo se desarrollan y se sostienen los stntomas psicosomáticos.
Selt'Ccioné un grupo de sujetos voluntarios cada uno capaz de llegar a
un estado de trance lo suficientemente profundo para que al despertar
tuvietá amnesia acerca de las sugestiones que se le dieron . En otras
palabras las sugestiones a pt&gt;sar de ejercer una influencia sobre el
sujeto estarlan disponibles a la luz de la atención _ Si se daban dos
sugestiones contradictorias las dos emocionalmente cargadas. él estaría
entonces a la merced de impulsos diametralmente opu&lt;&gt;stos que. st:
esperaba, provocarían un conflicto. Podríamos entonces estudiar el
efecto. observando si el conflicto inducido en el sujeto persistía al estar
otra vez consciente.
A tocios los sujetos se les dio las siguientes
sugestiones mientras estaban en estado de hipnosis : Cuando despiertes
not.arás a tu lado una mesa sobre la que hay una tablilla de chocolate,
,tendrás un deseo tan intenso de comn este c·hocolate que no podrás
resistirlo. Sin embargo no querrás comerlo porque estaría mal hecho d€
tu parle puesto que no le pertl'net·e. Tt•ndrás un deseo incontrolable de
' l'Umer el choi:olate y una necesidad inl'ontrolablt• de n•sistir la tentar1ón . Ahora pues. ;.Qu&lt;&gt; hat·t·mos t•n t•ste l'aso~. En pnmcr lugar
t-stimulamos en t•I sujl'lo uno d1• sus impulsos más fundanwntalt•s . la
nt'l.'t'sidad de l'omer. dt&gt; trn&lt;&gt;r una sal isfal·t·ion oral En st•¡wndu lugar
,..,1111,ulamns una pr&lt;1hihición fundam1•ntal moral 1-:n mwstra l'Ultura .
1111 t·onfhl'to t•ntn· un uu pulso fundanwntal y una prol11h1r11m 111ur:il t•~

muy t•omún . Esta es en efl'l'to. la base de mucha de nuestra
J)l-l&lt;'upa t olug1a
:\qui t•stá!l al~unos clt· los rp,;11ltaclos oht1•n1dos ron 111t, ,-u¡t•to~
voluntarios 1-:1 primero. un jm·&lt;•n ('$tudiante dt• nwci11·111;1 , al
despt.•rtar
ast•l(uró
qui.'
no
st•
acordaba
qt1t'
hah1a
pasado cuando t•stu,·o t·n el trancl'.
St' qurJó dt• st·ntrr fnu
Sus hni1.os estaban chinitos ~ su l'ara t•stah.1 pálida '.\l.111111,·11 su t·abna
,t., frc•ntt• n111•ntras st· rt•mnlirwaba t·n su silla t 'uand,, ~•• I,• pn•gunto ~,
qui·rta d1ol'&lt;1latl' t•mpnoa ll•mblar Entnnt·•·~ t•111p,•10 .1 ~11d.1r frw l'ur
hn le su~erl que nera el chocolate. la vista dt•I l'Ual lt• pn1,·ot·ó mas
att'l'sos d1• tf'mhlnrt•s St• paró p;ir:t ir al bailo. 1wr11 1w pud,, ir ,·olapsaml1,s1• t•n su silla . Pt•nsé qm· st•na mt•Jor niln-r a l11pnu111arl11 }
' 11~t•ru h• ((Ut')'a no tendrra t•I clt•sro dt•I d1ot"11latr. ¡1t•n1 ,, ,,¡ t,, ,lt'Sl'ah.1

:n

�t•staria pt'rft'l.'to que se lo comiera. En otras palabras removía I'!
l'Ollfli&lt;'to.
1-:1 sujeto recobró su equilibrio fisiológico casi in1m•diatamt't1ll'. Lo que había pasado aquí era que había producido tm
1conflicto que el sujeto no podía solucio~ar. El respondió con tensioo
y ansiedad que a su vez inundó su sistema nervioso excitándolo y
desorganizando su equilibrio fisiológico. ¿Por qué este hombre mostnl
este tipo de reacción?. Al in\"estigar su historia se descubrió que varias
veces al año padecía lo que sus médicos diagnosticaban como "Influenza Afebri"" con muchos de los síntomas que manifestó en el experimento. Podríamos presumir que esas enfermedades eran verdadt•ranwnte psicológicas. provocadas por un conflirto semejante al
(fllt' habíamos producido artificialmente. Y que como sus recursoi
l)&lt;'rsonales no lo capacitaban para resolver su conflicto fácilmrnll '
't&gt;staba bajo la influencia de un estire y afloje psicológico.

: Ai segundo sujeto se le dio la misma sugerencia bajo hipnosis pero 8
tn•spondió de otra man&lt;&gt;ra. Al levantar sus ojos pan•ria estar mu)
tranquilo. Inmediatamente cambió la conn-rsal'ión al tt•ma de an
filriones y sus invitados en una fiesta. "Cuando va uno de visita ... dijo,
··el anfitrión siempre espera que uno partidpe de todos los alimentl!
que él ofrece··. y con esto se volvió hacia donde estaba el chocolate, k
quitó la envoltura y lo empezó a comer con satisfacción. Cuando SI
1
había comido tres cuartas partes dt• la tablilla se rnlvió hada mi y 11K
· dijo ¿Qué tiene este chocolate?. Sabe amargo. 1:-:stá horrible. Pusod
dulce sobre la mesa. se levantó de su silla. íue al baño y volvió el est6
mago. Entonces rnlvióa su silla con equinimidad aparentemente no muy
pt•rturbado. Lo que esw hombre aparentenwnt&lt;&gt; hizo para resolver el
yonflil'to fué satisfacer c•n partt&gt; su !lp&lt;'tito y t•n partt• satisfal·t•r b
_p¡,ohibición moral . 1-:1 habla comido una partt&gt; 1-h-l chocolate y luego SI
habla liberado del crimen rnmitándolo. El vómito íue el stntoni:
~omatico gastrointestinal qu&lt;&gt; el dt'Sarrolló para resolver su rnnflicto
En su historia personal. se• \"ió que l'on frecueneia sufrta dise~
sia. -Se alimentaba d&lt;&gt; Tums- Aparenll•mente su t&gt;Stómago era rl 11
,zano a tra\'k del cual expt'rinwntaba y trataba cualquit•r conflicto.

1

-

1-:1 lt•n·er sujeto tenia una p&lt;'rsonalidad pskópata. &lt;'Uya historia anh
~llClal me era muy &lt;·ononda 1:-:ra unjov1•n. buc•no p;1r.a nada, cuy4 1
1
rt'&lt;'orr1dos dt- alcohólic-o y jugadnr c-ran la ~ran prt~►l'UJ&gt;.H·ión dr si
1.,milia. una familia lllU) conodda ~ muy l'OllSeJ"\'adora. Esta aceplaG
\Jllt' el psicópata tiene altils y bajas en su condt&gt;ncia. generalmente k
1

que le impc&gt;rta ~ In !"mediata satisfacción de sus impulsos sin imporla~le las consecue1w111s. Yo prodigo, debido a esto. que a él no le perturbaria el conflicto, si es que llegara a establecer uno. En cambio quf
se volverla desafiantt&gt;. Cuando salió del trance. empezó a reírse cor
gusto. Tomó el chocolate, le rompió la envoltura. la hizo bola v la
aventó a la pared. Luego se comió el chocolate con todo deleite
mirándome furtivamente mientras lo hacia. Esta era una mane;a
característica de resolver su conílicto, desafiando ta autoridad )
gratificando sus impulsos.
Finalmente describiré otro caso más en el que se ,·ió una reacción
extraña . Se trataba de un paciente alcohólico que periódicamente
~ntaba entumecimiento y pérdida d; sensación en su mano derecha

,una condición conocida por historia anastéstica de guante. Cuando salió
de la hipnosis aparenteme,ite no hubo respuesta ni en su comlportamiento ni en su conversación. Platicó despreocupadamente y sin
mostrar ninguna indisposición emocional. Por fin le pregunté si no
.quería el chocolate. Me respondió ¿Qué chocolate? "Pues el chocolate
1
que está a tu lado. le respondt. El volteó a ver la mesa con
despreocupación y dijo "Yo no veo ningún chocolate". Levanté la
tablilla de chocolate en mi mano. El podia ver mi mano. mas no el
chocolate: dejé caer el chocolate y dijo: 'Dios mío, oí caer algo, pero
no lo veo"
Habla presentado una "alucinación negativa" hacia el
chacolate. es decir. lo habla eliminado de su esíera de percepción.
~Por qué manifestó esta reacción? . Para evitar el conflicto. Los
h!5t~icos muy caracterlslicamente responden a un conflicto aparentado
que los factores que lo estimulen no existen. y para ello frecuentemente
entorpecen sus sentidos. Los sin tomas histéricos de no sentir. de no ver.
de no otr, de no oler, son una defensa contra las percepciones que si las
reconocieran les producirtan ansiedad. Al no ver el chocolate. este
hombre, temporalmente evitaba el problema. aullque le C'ostara una
~rdida de funrión total.
La hipnosis . por lo tanto, pul•de algunas veces ser útil al demostrar
eómo funciona diariamente la mente humana. La principal utilidad de
la hipnoi-is. sin embargo es su uso en el tratamiento.

APUC' ACIOJ\ES MEDICAS
importante: dt• la hipnosis es,el abatimiento de las tensiqnes.
~,t s1~nifil·ado dr tensión es bien conocido por todo médiro. La ten"sión
twne una influem'ia pl'rjudicial en &lt;&gt;l individuo. tanto fisiramente como
.f)Sit·oló¡licamente. La manera como funciona la hipnosis para reducir ta
. 11,_1 uso

3.1

�¡tensión es doble. Primero. su sola ind_ucción puetl&lt;' it•1wr una influt•ncia
¡Profundamente relajante, en el sujeto. Los músculos se afloj:m. la
· respiración se profundiza y se regulariza. las pul!-al'i1m&lt;'S disminuyen,
los procesos somáticos aparentemente se aquietan. l!:n segundo lugar,
las sugestiones de que el sujeto deliberadamente adquiere el hábito de
l'ontrolar sus tensiones, refuerzan la relajación espontánea del estado
ipnótico. Y ya que las tensiones exageran tanto los sintomas
i rgánicos como los funcionales, su reducción permite que la persona
movilice fuerzas que abatan los síntomas y que pongan en operación
&lt;'lementos que ayuden a producir una cura.
l!n experimento con un grupo de pacientes con úlcera crónica. A la
1
mitad de los pacientes se les suprimieron todos los medicamentos y se
!1os dio en cambio tratamiento hipnótico dirigido hacia el control de la
lt&gt;nsión y del relajamiento. La otra mitad continuó con su tratamiento
fédico tradicional. Tras un periodo de varios meses se revisaron los
fc&gt;SUltados. Los pacientes que recibieron tratamientos hipnótiCGI
~abfan mejorado mucho más que los que hablan seguido el régimen de
piedicamentos y dieta. Esto no es tan sorprendente como parece, ya
Fue sabemos que las úlceras gástricas frecuentemente son provocadas
¡y mantenidas por factores emocionales que producen tensiones.
' Lo que es cierto en cuanto a las úlceras gástricas también se puede
~plicar a otros mal(&gt;!; fis¡cos. Parece razonable presumir
el bueD
1
funcionamiento de cualquier órgano del cuerpo puede ser interrumpidÓ

que

por un desequilibrio glandular o por una indebida estimulaciál ner·
,_viosa. romo ocurre en estados de tensión prolongada. Cualquier
klebilidad en un sistema or.gánico aparecerá bajo esta presión. Y con el
-iempo puede resultar una patologta orgánica . No hay ejemplo m4s
dramátiro que el de ciertas enfermedades crónicas de la piel. Hace ya
unos años yo platicaba con un médico de Londres acerca de sus ex·
pt&gt;riffidas con los llamados casos incurables de enfe~edades de 11
piel. El había tratado a !"ás de 100 pacientes con desórdenes crónicos
que habían persistido por mis de diez años, a pesar de un diagnóstico'/
un tratamiento hecho por un-experto. La única terapia que administr6
· &lt;"nn~i~lla en !-U¡!erenriai. d&lt;' rt&gt;lajamicnto bajo hipnosis. La mayoría de
· lo~ ,·asns se curaron y permanecieron curados en los siguientes a~.
l..a mtlut&gt;ncia tremenda que t'jerct&gt; la tensión en todos lo&amp; órganos del
,·111·r¡ll• :-t' put'de demostrar tanto experimentalmente com~
dm1carnentl'. De ¡!ran importancia es_l'~-efl'ct~ perjudicial_ que tiene~

lension ,•n d prol'eso d1' l'\'l'llpt'r:wion 1•n 111:ilt•s ag11d1'1S y l'rónicos. Uno
dt'be tener 111 impresión qm· In hipnosis t's un l'l'lllt'dio específico para la
11•,1.~íon. Huy muchas m1Hwr:1s 1•11 qm' Sl' pu,'lk l'ontrolar la tensión, ·por
l'jt•mplo, con tranquilizant1•s. por m&lt;'dio d&lt;' psicoterapia. o por la
¡cenl'illa presencia tranquilizadora de un médico l'ompasi\'o. Pero la
~ipnosis. es uno d&lt;' los más efet•tivos para ayudar a una persona que
padece un stress extremo. La relajal'ión a través de hipnosis. puede por
lo tanto ejercer un efecto lwnefico t-n l'Ualquier padecimiento ya sea
tnédil'O. ortopédico o neurologicn. El alcance de este efecto depende del
~rarlo en que la tensión rsté causando t'I padei:imiento.
En mi libro de casos. p,1cientes con los siguientes diagoósticos
ck&gt;finitivamt'nte se beneficiaron con la hipnosis: Colon. irritable.
espasmo del pilero. estreñimiento. colitis mocosa. irritación gástrica
tgastritis crónica l úlcera p&lt;&gt;ptica. agruras. hipo, slndrome de dumping,
~ angina, astenia física generalizada lastenia neuro-eirculatoria 1.
ritmo cardiaco extraordinariam&lt;'nte rápido 1taquil'ardia paroxysmal 1.
Hipertensión fluctuante. impotencia. frigidez. incomodidad urinaria.
:!llliciones nocturnas. dificultades menstruales. reacciones alergicas.
urticaria. neurodermitis. psoriasis. eczema, asma, .migana, artríticos.
.
GeUralgias, dolores musculares. insomnio, tartamudez. el hábito de
morderse las ums. tics, depresiones reactivas, obesidad, fatiga
itesmayos debidos a una baja concentración de azúcar en la sangre.
(hipoglicemia l y dolor intractable. La lista no parece impresionante,
pero se debe suponer que la hipnosis o fue el único o cuando menos el
principal instrumento terapéutico. En c asi todos los casos algún
tratamiento médico o psicológico se coordinó para utilizarse junto con
la hipnosis, funcionando t&gt;Sta como un medio de reducir la tensión en
l:omocatal~ pera laatécñic~ -psicolerapeÜÜéas . .
El alivio hipnóticode ia tens.ión como tera!)éutico es beneficioso en
IIIRtmos problemas emocionalt&gt;s. sobre todo si no hay un fondo muy
fli1tológico. es decir, cuando los factores psicodinám1l'os pro\!icant&lt;'s
1111 requieren un tratamiento extensivo. En c~te último C"aso. puede st&gt;r
6encial la psicoterapia, la hipnosis se utilizará como instrumento
l'xplorativo o de esfuerzo. y C"omo tal puede ser muy valiosa Estu se
~rá más adelante.

USOS t&gt;E REHABII.JTACION
La fripnosis t.?mbién es muy útil en el c.tmpo de la rehahtlitación . t.,;¡'
~ecto de la hipnosis aqul principalmente el de aumentar la mofaadón .
35

�para l'jercitar un miembro quE' ha sido inmobilizado por una férula o por
'En la mal nutrición que acompaña a padecimientos orgánicos y psicólogos
de varios tipos. un estímuÍo hipnótico para mejorar el apetito puede
provocar una mejoría dramática. Por otro lado en la obesidad la
.,comida es un_sostén para aliviar las te~ione$ y . para suministrar
gratificaciones que faltan en la ·vida del individuo. T~les individuos casi
se ahogan con sus kilos excesivos mina.ndo su salud, perjudicando su
~pariencia
Y reduciendo sus oportu~idades de vivir una vida larga. El
1
apelár al sentido común y a la fuerza de voluntad nada más sirven para
deprimir más a la persona y ser motivo de que pierda su respeto propio,•
lo eual la llevará a buscar consuelo en más alimento con una voracidad
;que sobrepasa su razón. En aproximadaménte el 50 por ciento de las
personas obesas. la hipnosis puede motivarlas a seguir un régimen y a
tontrolar sus tensiones que pre\"iamente compensaba comiendo
demasiado. En el 50 por ciento restantes. el comer demasiado, es
producido por algún desorden profundo de la personalidad y se
!necesitan procedimientos psicoterapéuticos más intensivos.
·
De la misma manera se puede ('()ntrolar el hábito de fumar o aún

;eliminarlo. En los casos de cáncer del pulmón y en los que hay una
amenaza al sistema respiratorio. superior en enfisema ,
en enfermedades de Beurger o de Raynaud. es imperativo dejar de fumar.
pero muchas veces la víctima se adhiere a su hábil.O destructor con una
'tenacidad tremenda. Parece estár indefenso ante la urgencia de chupar
un cigarro y de llenar sus pulmones con nubes de tabaco quemado. La
1
~ensión es un amo formidable, y el fumador habitual está indefenso bajo
•el chicote de la urgencia de fumar para sentir alivio de su angustia. A
,cierto número ~fumadores: no a todos. se les puede ayudar a que dejen
¡el hábito por medio de la hipnosis y la auto-hipnosis. Las ·sugestiones
parecen distraer sus tensiones y los capacita para funcionar sin_.
lnecesidad del tabaco. El alivio flsico que el individuo experimenta en
1
poco tiempo y la satisfacción de la conquista le levanta el ánimo v le
ayuda a deshacerse de su compulsión hacia el cigarro.
Este
¡procediminto no es tan fácil como parece. En muchos casos en que el ~
, fumar ha servido de válvula de escape para tensiones nerviosas. se
m'&lt;'esilará una psicoterapia suplementaria para tratar los factol'l'S
t•mociona lt•s que no salen a note.
• La hipnosis en rehabilitación tiene tamhi~n otros usos, sir\'e parn
n&gt;&lt;lul'ir rl st rrss y la sobrt&gt;acti\'idad en padf'&lt;'imientos cardiacos. para
fadlitar una reducción en casos de desórdt&gt;n~ espáticos dd hnbla,
3ti

artritis, para obtenE-r el sueño esencial en casos de insomnio, y para
inspirar el deseo de \'ivir en enfermedades crónicas dl'bilitantes, que en
aJ&amp;unoscasos puede ser Jo wlico que los haga seguir \ri\'iendo.

'uso

CONTROL DEL DOLOR
de hipnosis para controlar el dolor en cirugía. odontologta,

obstetricia, y varias enfermedades dolorosas se ha popularizado en los
últimos ai\os y es importante aclarar su valor y sus limitaciones.
Al promover la relajación y elevar el umbral dél dolor a través de la\ •
sugerencia la hipnosis se ha empleado como una gran ayuda e~
anestesia. Pero solamente como una ayuda. No es un sustituto de la
anestesia qulmica. Los casos dramáticos de los cuales lee uno en la

p,ensa en que se ha practicado cirugfa mayor bajo hipnosis como único
anestésico son excepcionales. Estas son personas en quienes se
producen los más profundos trances sonambollsticos, y que comprenden
solo un 10 por ciento de la población. la mayorfa requieren anestesia
quunica para cualquier procedimiento quirúrgico, o dental. La hipnosis sin embargo controla la excitación y la tensión puede disminuir las
cantidades de anestesia qufmica que se requiere, por lo tanto reduce la
toxemia y al shock postoperatorio. Cuando el individuo es sensible a, o
intolerable a una anestesia quúnica que dep~m~ la_respiración y baja ·el
nivel de oXlgeoo en la sangre, el uso de hipnosis reduce el -ri~go. "in
1
mtervenciones de corazón y de pulmón- la unión de la hip~osis y la
•nestesia qufmica es particularmente indicada.
El uso de hipnosis en odontologfa se ha extendido en 106 últ irnos aoos.
Aqui también la hipnosis no es un substituto de los anestésicos qulmicos
como la proca(na, pero sí es benéfica al producir relajación en una
1
Pl!l"IOna asustada, sobre todo si el temor
debe a un incidente
desafortunado en su niñez. También ayuda a las personas que sienten
,,, . se atragantan fácilmente a que cooperen mejor con el dentista .
IPuede permitir a un individuo intolerante a las dentaduras postizas a
~inar su incomodidad y le permite acostumbrarse a sus nuevas
,placu dentales.
Empleada con cuidado, y con las debidas
J)l'ecauciones, ayuda a controlar la costumbre de rechinar los die ntes.
La hipnosis tiene también utilidad en el control del dolor en gent-ral

se

;tanto en casoe funcionales como orgánicos,

permitiendo al individuo
«.traerse de su sufrimiento. Obviamente el uso de hipnosis debe st-r
Pl'acrito por un médico que ha hecho un diagnóstico cuidadoso y E'lll ·
pleando los procedimientos médicos y quirúrgicos es(•nciales. l::n
:$7

�:algunas condiciones, la medicina y la cirugía pueden remediar la ca111
¡orgánica que no sale a la superfice, pero no alivian el dolor que sint
éi;rios pr~itos en el ajuste psicológico: En estos casos la hiplltU
•inducida por un médico hábil puede aliviar el estado doloroso siempre1
euando su_uso coordinado·con la psicoterapia sea ind_!?do. Cuando baJ
.verdadero dolor orgánico como el de los padeci~entos n~urol~cos y fl
·del cáncer. un estado hipnótico profundo es esencial como medio de
-controlar el dolor. En unos cuantos sujetos que logran llegar a un tranct
muy profundo. la hipnosis puede ser más efectiva que la medicacioo. ,
Al mismo tiempo que se dan sugestiones para aliviar el dolor, se puedes
'hacer sugestiones para aliviar la tensión Y motivar al individuo a adoplil
!un punto de vista más,Íano y realista.
'
.
• •c.
En algunas condiciones de emergencia, tales co'mo quemadur11
extensas, la hipnosis se ha usado con gran beneficio, reduciendo k¡
del shock y del dolor, permitiendo asl al cirujano cambiar las·

'ba,aj~

bechQ de que siempre es necesaria o efectiva. A los pacientes se les

puede ayudar en la psicoterapia sin necesidad de recurrir a

la hipnosis.
Pero tiene valor como asociada sobre todo cuando haya una resistencia
que interfiera con el proceso terapéutico.
La experiencia nos ha demostrado_ que lo que produce una mejoría o
una curación en cualquier forma de psicoterapia no es su enfoque sobre
alguna promida teorética especial u operación técnica. Más bien la

dave es el grado del uso constructivo que el individuo hace de la
relación terapéutica. Esta relación es ayudada ocasionalmente por el
empleo de la hipnosis. Lo que hace en ciertos casos es iniciar en el
paciente un sentimiento de confianza y de fe en el terapeuta que coneucen al desarrollo (\e un cl!ma terapéutico. Este es el caso sobre todo
cuando las reservas de adaptación del individuo han sido hechas añicos
con el brote de ansiedades abrumadoras.
En la psicoterapia de corta duración, donde el objeti\·o es restaurar al
individuo a nivel óptimo de funcionamiento. más bien que efectuar un
cambio estructural en la organización de la personalidad. la hipnosis
sirve con frecuencia como un tratamiento de elección. Los pacientes
con slntomas que les son destructivos pueden volverse a equilibrar. Por
ejemplo, periódicamente aparecen en los periódicos arUculos acérca de
victimas de amnesia admitidas a las salas de emergencia de algun
hospital que son reintegradas con rapidez al recobrar su memoria y su

curaciones más fácilmente, motivando al paciente a beber lfquidil•
para reponer los que se perdieron, y ayudándolo a comer a pesar de 11.
nausea. Debido a la toxemia en quemaduras extensas, los anestésicu•
1qulmicos no son tan seguros como la analgesia hipnótica. La hipnosis
taml!iffl se ha empleado en cirugla plástica y ha ayudado al pacientea
convale&lt;.'.erconfortablemente. ·Al hacer un examen de los orüicios. cOllll
.en b ~ y proctoscopías, e! uso de la _hipnosis ha sido muy~USOS DE DlAGNOSTICOS
propia identidad por el uso de la hipnosis. No se hace un cambio de la
En casos de personas con sfntomas flsicos pero de origen psicológicGI,
estructura básica de su personalidad y encontrándose de nuevo bajo el
a veces se puede aprovechar la sugestión hipnótica pau aliviar 11 'impacto de un stress extremo o de u·n conflicto la persona puede
slntomas. Esto es muy util sobre todo si los slntomas parecen justiRe,
~brarse otra vez y le puede volver la amnesia. Sin embargo por t•I
intervención quirúrgica. Pues en caso de que la_causa del dDls momento el individuo es restaurado al grado de que pueda funcionar en
fuera de origen paicológico en vez de remediarse el mal con la operaciil sociedad. La amnesia es solo uno de los casos en que se puede mostrar
'los slntomas volverfan con más fuerza despuél. de la operación. 1
"lo benéfico de la terapia de corta duración. Al habilitar al individuo a
cambio con la sugestión bajo hipnosis si la condición es psicológica, 11 ,dominar sus síntomas se le permite vivir más cómodamente. pero es
sintomas desaparecerlan cuando menos temporalmente.
necesario, generalmente emplear alguna forma d e psicoterapia por
USOS PSJQUIATRJCOS
algún lapso de tiempo para que se consiga un cambio correctivo en su
Tal vez la aplicación máa amplia de la hipnosi,i sea en el campo de~ manera de pensar, y en los patrones emocionales y de conducta que
psiquiatrta. Aquf la hipnosis es útil en primer lugar por su habilidad~ Jll'Ovocan su desajuste. En casos seleccionados. la hipnosis puede hacer
1
producir relajación psicológica y de aliviar las tensiones producidls P'J 11116a expedito el proceso psicoterapéutico.
Es particularmente
al~nos estados agudos de angustia emocional. Pero además se ..a.
18P"OPiado para el paciente paralizado por la resistencia . Resistencia
jcomo t.m fin en si mismo sino en combinación con alguna forma
que toma forma de maniobras defensivas ya sean abiertas o escondidas.
psicoterapia. Fwlclona romo catalizador haciendo más expeditaS _
,Por lo general, el paciente no se da cuenta de tal resistencia. Por
~-aria~s técmca~ de psicoterapia. Sin embargo no debe uno dar

:una

39

-

�ejemplo, una resistencia' suti) es la negación de parte del paciente'·
que dentro de él están sucediendo cosas de las que no se da cuenta.
frecuencia está seguro de que sabe_todo acerca· de sus actitudes, perjuicios y conflictos. y resistirá 1~ implicación de que está bajo la it
fluencia de fuerzas sobre las que no"'°ene control y ni siquiera conoct
Si el paciente es un buen sujeto para la hipnosis, se le puede sugerí
. estando en trance que ha obrado por impulsos que no han sido &lt;iet,r.
' minados por su inconsciente. Esto tal vez le ayude a aceptar el hedl
ge que hay otros impulsos operando dentro de él. Se puede desarrollar.
también, una resistencia hacia las técnicas empleadas en k
psicoterapia o el psicoanálisis. Una persona puede trabarse en SI
asociaciones libres o puede olvidar los sueños que dan una valiosa claw
de sus temores internos y de
conflictos.
La interpretación de los sueños es una parte importante de la terapa
analítica pues es una manera de entender el subconsciente. A travi
del sueño la mente tal vez conceptualice sus problemas en estruct11r11
mejor que estando despierta . Si un profesional entrenado traduce est11
s ueños. podrá tal vez llevar al paciente a darse cuenta de algunos ilélii
conflictos inconscientes con los que está luchando. Una vez me {uéa ver
un paciente con slntomas de alcoholismo. ansiedad. dolor de espalda!
un endurecimiento &lt;:foloroso de!ª pierna derecha. Trabajamos en ·•
problema por un tiempo. pero me aseguraba no poder soi\ar. Sek
indujo en un trance hipnótico y se le sugirió que soñara esa noche y cp
si deseaba se olvidara del sueño. En su próxima visita el espasmo ~k
pierna era mas intenso y más doloroso que antes. Lo volvJ a hipnotizar)
le pedf que volviera a soñar lo mismo que habia soñado la noche de•
última visita. En el trance pa~la estar pasando una experiencil
emocionaLacompai\ada por movimientos bruscos de la pierna derec:ila
Al salir de la hipnosis se acordó de su sueño. Habla soi\adoqÚ~ llevaba1
su papá y a su mamá a mi consultorio en su carro, cuando sintió 11'
perdía el control. Por más que trataba de frenar fuertemente con su pi!
derecho hubo un accidente y murió su padre. El sueño paree la explicl
eJ espasmo de la pierna derecha, una ronsecuencia de "frenar" pan
detener Wla hostilidad asesina rontra su padre. 1-'u~ posible entonce
explorar la relación del paciente con su padre y hacerlo consciente d!
sus conflictos interiores y de sus defensas. La tensión. el espasmo, ytl
dolor en 1a pierna se resolvieron con rapidez.
Cuando se presentan trabas al _ejecutar la técnil·as de libre asociaCMI

sus

ta,r;bién es útil la hipnosis. Facilita la verbali~ci~. 'l d ~ r e áreas

ci;

&amp;ctividad que habitualml'nte están bajo control represivo.

Derivativas del subconscient_e ~ vuelve~. más •~~bles al sondeo y a1

1

eumen.
Hasta cierto grado la hipnosis es útil también para traetle al individuo
memorias olvidadas cuando esto es esencial en la t~rapia para~er
teg11ir un patrón de experiencias f?r_!llati~as Y.de acondicionamiento en
la niftez. De vez en cuando, estas memorias olvidadas o reprimidas,
IOII curativas por si solas. Sin embargo, una reintegración de ex·
periencias significativas en el pasado nos permite una revaluación de
actitudes neurótic_a s y ayu~a al pacien_.!e a enfocar su vida desde una
perspectiva nueva y constructiva. En ocasiones al recordar una ex
periencia traumática importante bajo hipnosis bastará para que
desaparezca un slntoma histérico.
Estas son solo unas cuantas de las ocasiones en que la hipnosis puede.
ser de valor en la psicoterapia. La hipnosis no siempr~ es ~til ~
necesaria . Solamente un terapeuta experto entrenado en hipnotismo v
p&amp;icotirapia puede evaluar si será útil o no en cada caso particular.
Por Jo tanto la hipnosis solo debe ser usada por un profesional competente y ético que reco~zca tanto sus virtud.es como sus limitaciones,
y que emplee la hipnosis nada más dentro de la estructura de un plan
tera~tico. En estas circunstancias la hipnosis es una herramienta
efectiva y en algunos casos indispensable.

40
41

�lA CHIVA EMISARIA EN UNA FAMILIA

Su manejo psicológico

Rosa D1ring yJesé Luis G1nzMez

43

�INTH()l)ll('C'ION
Gracias al manejo familiar la pareja ha tolerado el camino
terapéutico de la nii\a y ademá!\ la desconfiada Erika va a iniciar un
tratamiento.
Sueslra desrigidización en el quehacer terapéutico. aparece al echar
mano de técnicas " no ortodoxas" para cumplir las metas que nos
exigían las circunstancias agudas del conflicto en sus tres áreas: in:
dividuo (Jackeline), cuerpo tErika) y sociedad (familia ).
El trabajo se hizo en el curso de 8 meses en los que tuvimos 6 entrevistas familiares y 5 de la pareja, además de las 3 sesiones
semanales individuales a Jackie.
Creemos haber conseguido una integración familiar que parecerla
imposible sin el sacrificio de la nifla.
Al principio del tratamiento nos sentimos desconfiados de nuestra
posible acción terapéutica, nos involucramos emocionalmente con
lodos y poco a poco adquirimos confianza y optimismo en la integración
de esta familia.
También valoramos que esto fue posible porque Mario y Erika

,mantuvieron una excelente disposición y un auténtico deseo de cambio.
.básicamente porque el vinculo que los une es el amor y a- tiempo se
dieron cuenta de las fuerzas destru~!ivas aue los amenazah11
PRESENTACION DE JACKELINE :
Un angustiado señor me llama preocupado por su hija de 6 años,
"psicológicamente muy dañada". La madre de la niila es muy &lt;'nferma
Yél divorciado de ella, está casado nuevamente. Jackeline vive con la
nueva pareja desde hace 10 meses.

PRIMERA ENTREVISTA con Mario y Erika 128-Xl -i5l .
Hacen una linda pareja, él tiene 35 años y ella 25.
La familia de Mario consiste de una media hermana de 40 anos que no .
\'ivió con ellos y un hermano de 34 años. Los hermanos y el padn·
&lt;murió hace 5 atlos ) se llevaron muy bien, pero todGS ellos tuderon
dificultades con su madre.
La familia "de Erika está compuesta por madre -que fue abandonada
,cuando Erika tenla 12 ai'tos- y dos hermanas mayores : una soltera y
45

�les pirliú qút&gt; también se hiciera cargo de los varones que pronto
otra divorciada, con una hija. Las 4 mujeres viven en la misma cast
,·ini&lt;'ron a Yi,·ir con la nuern pareja y la niña.
Al casarse ron Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien 111
~ anormal: cuando se
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
NO SIENTE NADA.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos: George de u ..
zzz
&gt;tl
o ~
o no
0. :o a a ;::
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
: ¡¡; 0.
~ "'
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar¡
! : () ""':ol:'l
o
después se arrepintió; los nue\'e meses se sintió enferma. El trabajl
z
en
de parto se prolongó 17 ~oras y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
í!
Doris continuó enferma y tuvo diversas intervenciones quirúrgicas
co
por varios años. Una enfermera se ocupó de la niña los 3 primera
0
s. es
meses y Mario visitaba a su esposa en los hospitales asl que casi 11!
'1
¡uena
convivió con sus hijos.
muy
O'
Después llegó Otilia ·lantigua nana de Doris l que se ocupaba cien pu
con
el
Sil
ciento de la niña y la llevaba de vacaciones al pueblo.
(O
final
Cuando Jackeline tenia 18 meses, Otilia dejó la casa y la niña cambió
a&gt;
se quejaba de sus hermanos. comle poeo. etc. Llegó a la casa olrl
1an de
Sil
emplt&gt;ada que prefería abiertamente a los niños.
dres la
Mario no recuerda haber visto llorar a la niña. ni que hiciera
egirla,
berrinches, cree que controló ~flnteres hacia el año.
ILA NO
mirán:
NOTA: Lo que aparece en singular, la. persona está escrito por Rosa
pone a
Cuando Jackeline tenla 2 años y medio sus padres se separaron !
gándole
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacarld
semanalmente y supo que Jackeline se quedaba siempre en casa C1JI
/finaU,a,,
,sirvientas. Cuando la niña tenla 4 años y medio Mario se casó con Erikl
tsa e my poco después Doris le dijo a Mario que ella no podla_ atender a b
f
pequei\a y que se la llevara a vivir con él.
a. de la
La nueva pareja aceptó y encontró que la nii'la estaba muy enferma:
iativos de
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo. hablaba poco y siemp!!
limpiarse.
tenia excremento en los calzones.
11
A,
._. G
Trataron de educarla y darle cariño. la nina progresaba y Doris no
::s
...
visitaba nunca.

ªº

..,,

I

Hatt 6 meses Erika y Mario salieron de viaje por un mes, dejando
la niña en rasa de la madre de F:rika. &lt;'On quien la niña simpa! izaba.
este viaJe la nueva pareja de&lt;:idió tener un hijo propio, hasta la fecha
lo han logrado. A su regreso drl viaj&lt;' encontraron a la niña en
fm•rte situación regresiva d&lt;' 1;i que no pudieron sacarla, perdiendo
espera_nz.a de ayudarla: situación que se {'omplico más porque
46

¡·

ca

~

.¡

u:~;

habla inpor lo que lo
la más fácil
a de todo lo

�otra divorciada . con una hija. Las 4 mujeres viven en la misma casa
Al casarse con Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien m
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos : George de 11
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar ¡
después se arrepintió; los nueve meses se sintió enferma. El trabaje
de parto se prolongó 17 ~oras y la niña pesó 2.700 kg. al nacer .
Doris continuó enferma y tuvo diversas intervenciones quirúrgicas
por va rios a ños. Una enfermera se ocupó de la niña los 3 primen11
meses y Mario visitaba a su esposa en los hospitales asl que casi 111
convivió con sus hijos.
Después llegó Otilia ·1antigua nana de Dorisl que se ocupa ba cien pr
ciento de la niña y la lle\'aba de vacaciones al pueblo.
CuandoJacke line tenía 18 meses. Otilia dejó la casa y la niña cambi6.
se quejaba de sus hermanos. comla poco. etc. Llegó a la casa otra
empleada que preferia abiertamente a los niños.
Mario no ~uerda haber visto llorar a la niña, ni que hiciera
berrinches. cree que controló ~ flnteres hacia el año.

llevl■ta de la IJal venldad d e Nae ve LM■
Afio 5/ Segunda Epoc a
Junio/ Dic iembre de 1962

Su

8 0

r í b as e

a

Núms . 3- 4

AlU4AS Y L.E TRAS/Publioaoi6n trimestral
de la Universidad de

Nuevo León
DIRl:CCI0N:

TORRE DE LA RECTORIA S• PISO
CIUDAD UNIVERSITARIA

N OTA : Lo que aparece en singular, la. persona está escrito por Rosa.

MONTERREY. N. L . , MEXICO

cuando Jackeline te nla 2 años y medio sus padres se separaron J
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacar~
semanalmente y supo que J ackeline se quedaba siempre en casa ~
s irvientas. Cuando la niña tenla 4 aflos y medio Mario se casó con Erib
y poco después Doris le dijo a Mario que ella no podla atender a la
pequeña y que se la llevara a vi\'ir con él.
La nueva pare ja aceptó y encontró que la niña estaba muy enferma:
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo, ha blaba poco y siemprt
'tenia excremento en los calzones .
Trataron de educarla y da rle cariño. la niña progresaba y Doris no la
\'isitaba nunca.
Ha~ 6 meses Erika y Mario salieron de viaje por un mes, dejando•
la niña en casa de la madre de F:rika. con quie n la niña simpatizaba. Eo
&lt;&gt;Ste viaJe la nueva pareja decidió tener un hijo propio. hasta la fecha no
In ha n logrado. A su regreso drl viaje- encontraron a la niña en una
fu(•rte ~ituación regresiva d&lt;&gt; la que no pudieron sararla, perdiendo li
t&gt;Speranz.a de ayudarla : situación que se complico más porque Doril

Dlreoo 1ón ........................................ , ................ _...............................·-···...........
Ciudad

········--·····--·-·············-··················•··••······

Estado .....................................

Suaoripoión anual: En México. $ 20.00
En el extranjero $ .2.00 Dólares.
Aooap&amp;fio giro postal □ cheque O por la cantidad,de $ ..........................
por una auaoripoión de "Armas y Letráa" a pa.rtir del número .......... ..
aflo

.............

Firma..................................................................... ..
Fecha .............................................. de 19·

aceptó como terapeuta familiar, además dijo que todo seria más fáci1
porque Doris v i\'la en el extranjero. ~rika desconfiaba de todo lo
17

�otra divorciada. con una hija. Las 4 mujeres viven en la misma casa
Al casarse con Mario. F.rika tuvo problemas con su madre quien 111
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris, tuvo 3 hijos: George de U
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar l
después se arrepintió; los nue,·e meses se sintió enferma. El traba)
de parlo se prolongó 17 horas y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
Doris continuó enfer"ma y tuvo diversas intervenciones quirúrgicas
por varios años. Una enfermera se ocupó de la niña los 3 primeni
meses y Mario visitaba a su esposa en los hospitales as! que casi 11
convivió con sus hijos.
Después llegó Otilia ·1antígua nana de Doris l que se ocupaba cien pr
ciento de la niña y la lle,·aba de vacaciones al pueblo.
Cuando Jackeline tenia 18 meses, Otilia dejó la casa y la niña camb~
se quejaba de sus hermanos. comfa p&lt;X' O, etc. Llegó a la casa oln
empleada que prefería abiertamente a los niños.
Mario no recuerda haber visto llorar a la niña. ni que hicien
berrinches, cree que controló ~fínteres hacia el ano.
NOTA: Lo que aparece

en singular,

TA RJETA POSTAL
POSTCARD
CARTE POSTALE

ta. persona está escrito por Rosa

CUand'l Jackeline tenla 2 af'los y medio sus padres se separaron!
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacarkl
semanalrne.nte y supo que Jackeline se quedaba siempre en casa~
sirvientas. Cuando la niña tenla 4 años y medio Mario se casó con Erib
' y poco después Doris le dijo a Mario que ella no podla_ atender a b
pequeña y que se la llevara a vi,·ir con él.
La nueva pareja aceptó y encontró que la niña estaba muy enferma
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo. hablaba poco y siemptt
tenia excremento en los calzones.
Trataron de educarla y darle rnriño. la niña progresaba y Doris 114l~
visitaba nunca.
. .
. ndol
Hac-e 6 meses Erika y Mario salieron de v1aJe por un mes, de~
Ja niña en rasa de la madre de F.rika. con quien la niña simpatizaba. fJ
este v1aJe la nueva pareja decidió tener un hijo propio, hasta la fecha DI
lo han lc,grado. A su regreso del viaje encontraron a la niña en 11111
fut•rte situación regresiva de la qut• no pudieron sararla, perdiendo b
t"S¡&gt;eranz.a de ayudarla: situación qul' se ('(implico más porque L)lti
46

ll'l'- pidii, qm' tambien s(' hil'iera cargo de los varones que pronto
,·inieron a Yi,·ir con la nt1t'1·a pareja y la niña.
l'roblí'mas actualí's de Jackeline : Es una niña anormal : cuando se
rie no está contenta y cuando está triste no llora. NO SIENTE NADA.
Come m_al y despacio. es descuidada en todo, no aprende nada, se pelea
ron sus hermanos (que se adaptaron rápidamente al hogarl, ensucia
¡06 ralzones. se chupa los dedos y el ortodoncista dice que es una mala
paciente (en comparación con Alexisl . Temen que sea demasiado
larde parn curar a la niña. Me previenen, debo desronfiar de ella que
es seductora e inten'sada.
_
Al conocer a Jackeline me sorprende mucho: parece de 4 años. es
1v&gt;llisin1a_ muy_ inteligente y E:!_lseguida establecemos una buena

"ilJIAS T LBnAS"
Revista de 1a Ua~veraidad de Kuevo Le&amp;á.
Torre de la aector~a So. piso.
Ciudad Universitaria.
■oaterrey. X. L•• ■6xico.

Planteé a la pareja parental como estratt•gia teraptiutica: _Para la
niña 3 sesiones individuales por semana y una sesión mensual

J-'AMILIAR en coterapia con José Luis. Pedl también que
pospw¡ieran el tratamiento de ortodoncia de la niña.
Todo fue a~ptado y Mario dijo que me tenla confianza. habla investigado y sabia que
Luis analizaba a una amiga suya por lo que lo
aceptó como terapeuta familiar, ademas dijo que todo seria más fácii
porqll(' Doris vivla en el extranjero. 1-;rika desconfi~ba de todo lo

José

1,

�otra divorciada. con una hij~. Las 4 mujc-rcs viven en la misma caa
Al casarse rnn Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien 111
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos: George de 11
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar y
después se arrepintió; los nue\·e meses se sintió enferma. El trabajo
de parto se prolongó 17 horas y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
Doris. continuó enferma y tuvo diversas intervenciones quirúrgias
por vanos años . Una enfermera se ocupó de la niña los 3 primeras
1.si1aba a su esnosa en los hospitales asf que casi •
'"'"""""' " .Al.Ai,i"-».

IHJ,\OS RWBIDO 1A PUBLl&lt;ACION ..
We have raceived the publication
Noua Avons recula Publication

············- -

TITULO Y NUMERO.
TITLE ANO NUMBER
TITRE ET NUMERO

························-----·..

PAIS

Coun~t=ry::.----------Pays

pe,;,,

NOMBRE:

Neme
Nom
DJRECCION
Addreas
Adresae

ll'$ p1rlio qm• tambien se hiciPra cargo de los varones que pronto
\'imrron a \'i\'ir con la nue,·a pareja y 1:1 niña.
Prnbl&lt;'11llls actual&lt;'s de Jackeli:ie : 1':s una niña anormal: cuando se
rie no PStá contenta y ruando está triste no llora. NO SIENTE NADA.
Come mal y despacio. es descuidada en todo, no apn•nde nada, se pelea
con sus hPrmanos lque se adaptaron rápidamente al hogar). ensucia
lo&amp; calzones. se chupa los dedos y el ortodoncista dke que es una mala
paciente len comparación con Alexisl. Temen que sea demasiado
tarde para curar a la niña. Me pre,·ienen. debo desconfiar de ella que
es seductora e interesada.
Al conocer a Jackeline me sorprende mucho ; parece de 4 años. es
bellísima. muy inteligente y enseguida establecemos una buena
relación. En su primer dibujo hay 3 mujeres: la primera (Erika l muy
seria y con un brazo replegado. después una flor y aparece Doris con el
cuerpo amarillo. sonriente y extraña: toda su cara es \'PrdP, al final
hay una mujer infantil y sonrientP que me representa.
Paso a toda la familia al consultorio y les pregunté qué opinan de
Jackeline. Los varones. completamente de acuerdo con los padres la
acusan·y atacan. dicen que constantemente le pegan para corregirla.
pero m así aprende nada . TODO SERIA PERFECTO SI ELLA NO
ESTUVIERA. Pido a la niña que se acerque a cada uno y diga mirán:
dolo: "Ya no quiero que me pegues". al llegar a su padre se
a
llorar Ylo abraza. Señaló que Jackeline sí siente y que como pegándole
no han l't'Suelto nada, dejen de hacerlo.
Frente a su familia la nii\a hizo una marcada regresion. y al finalizar·
la sesión e$taba en su silla. hecha un ovillo. &lt;'Spantada, llorosa e in. capaz de hablar más.
En alguna entrevista habló con Jackeline acerca de su caca. de la
\'ttguenza que le daba viyirla como objetos peligroso.e; y retaliativos de
lasque tenia oue escapar. En el bafto le expliqué cómo debla limpiarse.

·······--------... -

-----------------------

PAJS

Couni;;;········-•······· ....................

··········•.....................................

Pays

•~----

no S3l)&amp;a comer, telllii CJIIC'rel&gt; pq;auu., arp&lt;-ov,
r--~., __
tPnia excremento en los calzones.
Trataron de educarla y darlP l'ariño. la niña progresaba y Doris nola
visitaba nunca.
HaC't' 6 meses Erika y M.a rio salieron de viaje por un mes. dejando•
la niña en &lt;'asa de la madre de F.rika. &lt;'On quien la niña simpa! iza.ha. F.I
t&gt;Ste v1aJe la nue\'a pareja decidió tener un hijo propio. hasta Ja rediant
lo han logrado A su regreso del viaje encontraron a la niña en una
íut•rte i;ituación regresi\'a d&lt;' la qut• no pudieron saC'arla, perdiendo la
esperanza de ayudarla : situación qut• se ('omplico más porque l)clrit
46

_Planteé a la pareja parental como estratl'gia terapéutica : para la
DiÑI ~ sesiones individuales por semana y una sesión ~ensual
•·AMILIAR en coterapia con José Luis. Pedl tambien que
pospw¡ieran el tratamiento de ortodoncia de la niña .
Todo fue a~ptado .Y Mario dijo que me tenla confianza, habla investigado Ysabia que José Luis analiia ba a una amiga suya por lo que Jo
lttptó como terapeuta familiar, además dijo que todo seria más fácíl
porqllt' Doris Vi\'la en el extranjero ~rika desconfi~ba de todo Jo
li

�otra divorciada. con una hija. Las -l mujeres viven en la misma casa
Al casarse &lt;·on Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien 111
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos: George dell
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar !
después se arrepintió; los nueve meses se sintió enferma. El trabaje
de parto se prolongó 17 ~oras y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
Doris continuó enferma y tuvo diversas intervenciones quirúrgicas
por varios años. Una enfermera se ocupó de la niña los 3 prirnen1
meses y Mario visitaba a su esposa en los hospitales asl que casi 111
convivió con sus hijos.
Después llegó Otilia ·1antigua nana de Doris l que se ocupaba cien p11
ciento de la niña y la llevaba de vacaciones al put•blo.
Cuando Jackeline tenia 18 meses, Olilia dejó la casa y la niña carnbi6
se quejaba de sus hermanos. comla porn. etc . Llegó a la casa otra
empleada que prefería abiertamente a los niños.
Mario no recuerda hab&lt;.&gt;r visto llorar a la niña.
berrinches, cree que controló ~finteres hacia el año.
NOTA : Lo que aparece en singular, la. persona está escrito por Ro&amp;a.

Cuand,, Jackeline tenla 2 años y medio sus padres se separaron Y
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacarlri
semanalmente y supo que Jackeline se quedaba siempre en casa~
flirvientas . Cuando la niña tenla 4 anos y medio Mario se casó con Erib
y poco después Doris le dijo a Mario que ella no podfa_ atender a 11
pequeña y que se la llevara a vi\·ir con él.
La nueva pareja aceptó y encontró que la niila estaba muy enferma:
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo. hablaba poco y siempl'f
tenia excremento en los calzones.
Trataron de educarla y darle rnriño, la niña progresaba y Doris !lllla
visitaba nunca.
HaC't' 6 meses Erika v Mario salieron de viaje por un mes, de~ndol
la nina en casa de la m~dre de F:rika. ron quien la niña simpatizaba. Ea
&lt;'$le v1aJe la nue\'a pareja decidió tener un hijo propio, hasta la ferha 111
lo han l05rado A su regreso d&lt;-1 viaj&lt;' encontraron a la nii\a en 11111
fut•rte situación regresiva d&lt;- la que no pudieron sacarla, perdiendo~
esperanza de ayudarla : situación qut• se rnmplico más porque ()Cn
46

11.'!, picM qm' tambien se hiciera cargo de los varones que pronto
,·inirron a ,·i,·ir con la 1111e\'a pareja y la niña.
Prnbl&lt;'mas actual(',; dE" Jack('line : Es una niña anormal : cuando se
ne no está contenta y ruando está triste no llora. NO SIENTE NADA.
Come mal" despacio. es descuidada en todo, no aprende nada, se pelea.
con sus he~manos (que se adaptaron rápidamente al hogar &gt;. ensucia
los calzones. se chupa los dedos y el ortodoncista dke que es una mala
paciente (en comparación con Alexis l. Temen que sea demasiado
tarde para curar a la niña. Me previenen. debo desconfiar de ella que

es seductora e inter&lt;.'s ada.
Al conocer a Jackeline me sorprende mucho: parece de 4 años. es
bellisima. muy inteligente y enseguida establecemos una buena
relación. En su primer dibujo hay 3 mujeres: la primera ( Erika ) muy
St&gt;na v con un brazo replegado. ·después una flor y aparece Doris con el
cue~ amarillo. sonriente y extraña ; toda su cara es "erc!E'. al final
ha:, una mujer infantil y sonriente que me representa.
Paso a toda la familia al consultorio y les pregunté qué opinan de
Jackeline. Los varones. completamente de acuerdo con los padres la
acusariy atacan. dicen que constantemente le pegan para corregirla.
pero ni así aprende nada. TODO SERIA PERFECTO SI ELLA N~
ESTUVIERA . Pido a la niña que se acerque a cada uno Y diga m!rándolo: "Ya no quiero que me pegues·•. al llegar a su padre se pone a
llorar y lo abraza. Seitaló que Jackeline aí sient~ y que como pegándole
no han resuelto nada, dejen de hacerlo.
.
Frente a su familia la niña hizo una marcada regresión. Y al finahzar·
la sesión estaba en su silla. hecha un ovillo, &lt;&gt;Spantada. llorosa e incapaz de hablar más.
En alguna entrevista habló con Jackeline acerca de su caca. de la
\'ergúenza que le daba viyirla como objetos peligrosos y retaliativos de
!mi que tenla aue escapar. En el baf\o le expliqué cómo .debia limpiarse.
Planteé a la pareja parental como estratt•gia teraptlutica : _para la
Difta 3 sesiones individuales por semana y una sesión mensual

~'AMILIAR en

coterapia con José Luis. Pedl también que
pospw¡ieran el tratamiento de ortodoncia de la niña .
Todo fue a~ptado y Mario dijo que me tenla confianza, habla in\'esligado y sabia que
Luis analiiaba a una amiga suya por lo que l?
aceptó como terapeuta familiar, además dijo que todo serta más fácil
l&gt;Ot&lt;¡ue Doris vivfa en el extranjero. ~rilta desconfi~ba de todo lo

José

l'i

�psicológico pero dijo que valla la pena intentarlo.
TRATAMIENTO INDIVIDUAL.- Durante el primer mes Jackelint
llegaba demasiado temprano a sus sesiones, dormla como un galo
sobre cualquier sillón, Erika la acompañaba, no hablaba entre si. Mil
adelante cootrittaron a ufla sefiorita que la lleva puntualmente. '
En el~consultorío Jackellne dibujaba casas solas o una niña sola.
Pintó a una-~adre enferma, que si besaba a sus hijos podla COD·
tagiar~ y a una sei\ora "con los brazos largos como vlboras". una niill
en un' edificio esperando a un muchacho como su papá, esa ni1a
d eseaba t¡ner buena.s nota; para que~~s. padres ~tuvieran contentos.._
PRIMERA SESION FAMILIAR 131-1-76&gt;
GEORG E de 11 a~ es muy serio, delgado y alto como su padre.
ALEXJS, ~e 7 años es un niño gr~nde y fuerte que tiene la narir
··aplastada" y su dicción es poco clara.
SesientanGeorge, Erilta, Mario y Al~ls. enseguida los terapeuta_
Jacke.line sola. entre dos sillas vaclas.
•
'

M~ em_pieza coq ~ rep~oche. ".J ackeline sólo vive.para venir a wr
11 Rosa, aparte de eso está más bien m~erta".
Cadlluno acuse a la niiMl: no le gusta lavarse el pelo, avienta su ropl
y º"tea ensuciaba 106 callones , perdJa su aparato de ortodoncia, etc.
Los hermanos parecen policfas que la vigilan constantemente pan
reportar a loa 8'ultos y especialmente a Erika.
José Lula drai;natfza: 'Por todo lo que nos cuentan. se deduce C,debemos r~ar a la nii\a para que ustedes, que están tan unidos puedll
vivir en paz ... "
No hay respuesta y José Luis se acerca a la nifla, la toca y dice: "VfJ
a jupr a su abogado defensor, ya que está en el "banquillo de 11
acusados" y desde ella les digo que SI SIENTO , sufro muchtsi1111J
casi siempre estoy triste, pero ~~c_ómo cambiar las cosas .. .'~
So hay respuesta. se multiplican las acusaciones: Erika tuvo qor
deJar de hablar a la niña por 3 semanas y ni asl pudieron sacarle 1111
~llm1ento. "La nifta esU descompuesta".
A 1)06teriori comprendimos que este castigo
era la primera sella) de los celos que la
madrastra tuvo por la relación que se estaba
iniciando entre Rosa y la nifta.
Er1ka protesta : "Doctor, usted es muy cruel. ¿Por qué dice que k
quert"mO!- fusilar? Eso no es verdad.

Mario continúa dando dl'tn!Jes y dice qué bien resulta todo cuando ella
t'Sta ausente, Y. hab~a dt• la posibilidad de 1~andar a la niña a un in1t•m.1do y nos dice Qllt' l:i iwrru t•:; t'd1wada, eariñosa y más l'Omprensiva
qut' Jackeline.

Los hijos están contentos y la niña volvió a presentar la misma actitud
de la vez anterior, l)oró pero todos señalaron que ··era mustia y se
picaba los ojos para sacar lágrimas".
Los convocamos a otra reunión familiar tres semanas después.
rONTRATRANSFERENCIA.- Desolación, impotencia y necesidad
d&lt;' acortar el tiempo entre las sesiones. Si en tres sesiones no hay
,·ílmbio importante en la psicodinámica de la familia . busca remos un
hogar sustituto para que temporalmente Jackeline no viva con la
familia, continúe su terapia y sólo encuentre a su familia. con nosotros.
rememos que ''la hagan reventar".

SEGUNDA SESION FAMILIAR 121-11-76)
Hoy se sientan Alexis. George, Mario, Erilta y Jackeline. Juego hay
juntos, frente a ~os. Jackeline se acerca a
Erika. "porque hoy no quiere tener la silla d~ acusados". AJexis se ·
burla de la niña que habla como bebé y no se le entiende. Rosa señala
que tampoco es fácil comprenderle a él.
W1 espacio Y los terapeutas

Erilta cuenta que ayer compró un helado para cada nino, pero
Jadteline no decfa si lo quena o no entonces Erib pidió a George que se
lomara el helado de su hermana y és~ lo presenció sin manifestar ni su
deseo por el helado, ni la rabia de que su hermano lo tomara.
J~ Luis dice que los nilios son mustios y que por tratar de conser\"ar
111 sitio en la famiJia, son capaces de anular a la niAa, siguen el patrón
que babia marcado Doris.
Jaekeline acaricia a Erik.a que la ignora y Rosa señala que en vez de
explicar a la _nil\a, como si fuera adulta : "Ya sé que tu mamá no te
hacia caso, pero puedes contar conmigo", la niña entendrria nwjor
que ella no es Doris si Erika contestara a sus lfmidos llama d~ de
afecto, como ahora que la ~ con las manos.
Alexis cuenta que en la noche Jackeline hace mucho ruido· chupando sus dedos Y como él no puede dormir le da cachetadas. pa ra que dt•Je
de succionarse. &lt;Mario IOlll'je).
Un let'IJ)etlta pregunta a 1od«l6 por ~ -ser-A que la nifta es
"chupadedoe"? Entre todol opinan y concluyen que tal vez asf recrea
fl J&gt;ecl,o de Doria. El padre hace un insigbt y explica que Doris nunca

-411

49

�ahml'ntó ni cargó a la hija y quC' tal vez por eso la nilla est•
nt'&lt;'es1tada de arecto que ellas.

ma

Mario prohibe a lo&amp; nitos volver a pegar a su hermana por esa raz&amp;iy
después dice : "adivinen quién está en México? Doris que llegó hlL!
~rn, sC'manas r no les ha teleíoneaclo ..
l.os niños se confunden. reprimen sus emociones y Alexis declara
..Llegando a casa la voy a llamar".
Cuentan que Doris siempre decfa a Jackeline. "No quiero saber nada

-Je niñas chismosas. arréglate como puPdas" y asf la niña fut
aprendiendo a no decir nada, todo era en vano.
Mario desea que la niña sienta aunque sabe que por él deberia tener
odio pues anteriormente no se habla ocupado de ella.
Seftalames que tampoco los niflos expresan su rabia y decepción hoy
que saben que Doris ha vuelto y no los busca ni les escribió por més di
seis meses.
CONTRATRANSFERENCIA.- Sentimos algo atenuadas las s&amp;
sariones de la vez anterior. Tal vez no sea necesario aislar a la nill.
Hemos trabajado con la culpa de todos, resaltamos las carencias
afectivas primarias de Jackeline, explicamos a Erika cómo acerarse
más eficazmente a la niña, Mario empieza a entender.
TRATAMIENTO INDIVIDUAL.- En los dibujos aparecen paisajes,
plantas y árboles. Empieza a utilizar materiales diversos, bact
collages y pide pinturas de agua.
TERCERA SESION FAMILIAR (6-III-76)
Alexis está muy molesto, interrumpe y llama loca a su hermana. Un
terapeuta le seftala que hoy es él quien parece loco. Han visto a SI
madre y bablan de que Doris tenla dos pen-os y después ya sólo tenla
uno. Erika y Jackeline se tocan y coquetean.
Señalamos que todos están más relajados pero evitan lo más 1»
portante: hablar del reencuentro con Doris.
El padre les comunica que Doris se ha casado nuevamente y los niftal
contienen sus emociones nuev.-mente y lo senalamos.
Alexis niega la posibilidad de que Doris pueda tener más hij05 y dice:
''Con dos mamás me voy a hacer bolas"... George dice: "Esla es la
única familia, aunque visitem05 a mamó". Jackeline parece poco
afectada.
Mario cuenta una conversación que t&gt;Seuchó dt• Alexis en la que tste
no pudo explicar quién era Erika. Se ~ntra el lema de la confusiÓII

·famibar~mocional de Alexis quien dice que tal vez Erika Y Mario
podrjn tener hijos, pero no Doris.
.
Erlb eslá iwnsativa. J ackeline se acerca tranqwlamente a los
Cllllro adultos y Alexis se enfurece con la hermana. Se le inte~ta su
¡n111ema de fidelidad y tra ición, él se molesta porque la n'.i\a lo
resullve mejor.
Mario pensativo dice: " Yo crela que Jackie , primera v~ _en
dlmilllltivo) era una interesada y ahora veo que tal vez es la que me)OI'
ae bl adaptado a la situación de divorcio, trata de tomar lo bueno que
MY
lados".
Alexia babia deau rantaslll . Undla mamá lo va a reclamara su lado.
- , Luil apliea: •-&amp;g1tramente mamá 106 quiere. pero a su ~tilo.
l"IIIIIO 11 • tralllra de slmi&gt;'ticos perros que se pueden regalar, V\Sltar 0
acariciar, pero que tamb,~n estorban. Hizo con ustedes lo mismo que
ca u perros. u es la forn,a r.omo ella los quiere. Pasó es~ raeses
sin wrlos pero cuando Alexis la llamó, ella 106 visitó". Mano ~ explica que hay un acuerdo del Juez. todos fueron consultados Y no van a
wlvercon Doris, deben hacer un esfuerzo pa ra vivir juntos meJor •
Mario quisira que Erika viniera sola a platicar con lm terapeutas de
ciertos problemas ... Proponemos una sesión a la pareja .
.
&lt;'ONTRATRANSFERENCIA.·
Los terapeutas empiezan a
tranquilizarse. especialmente con las intervenciones de Mario, ~

mtodae

esperanzas.
PRIMERA SESION DE LA PAREJA (22-lll-76l
El se es\á acercando a sus hijos • se
IÍ!Dten bie.n con Erika, sus negocios van mejorando Y dice que Ale~
liene 3 incógnitas : Duda que Doris se haya vuelto a casar y que sea fehz.
Además cree que Doris lo extraña muchlsi'l:no.
Mario se siente responsable de ésto porque hasta ahora él nunca había
hablado de Doris con Erika y con los nmos a 1~ vez, éJ también tenia

lltAn content06 y relajados.

miedo...
Se refiere a la locura de Doris, quién en Ha luna de miel ~
lllicidarse. constantemente se enfermaba, ~de el principio anduvo
mal su matrimonio con ella.
Erika teme a Doris porque en la fantasía_le puede quitar el afecto que
ella ha obtenido de los niños.
- Y hasta la obligarla a abortar. Ansiedad igual
a la deJackelinecon su caca .. Para Erika s'erian

�contenidos valiosos, mientras que para la
niña Ja reintroyección de objetos malos que la
devorarfa'n por dentro. La parej~ a~usl'.l a Doris .
de toda la locura, C0!,119 antes acusaban a Jackeliil~ .
Los centramos en la infertilidad y nos dicen que Erika no ha mem~uado espontáneamente desde hace 5 meses.
Un terapeuta dice que tal vez embarazada temerla un encuentro coa
Doris, como "la bruja mala".
- Erika y Jackeline tiene una identificación complementaria
de ansiedades. paranoides persecutorias.
Erika lo niega y cuenta un suefto. Va caminando con alguien que la
pre\·iene porque hay una mujer, a la que no se le ve la cara (verde_?J
que -viene hacia ella y la va a atacar. Otro sueño: "Hay u~~
malcriado que aprieta diferentes botones de un elevador y no la deJa ir•
donde ella tiene que ir" (em1'arazo?) Mario interviene y le pedimc»
que no la interprete.
Hay una dificultad : Mario por haber tenido un
corto tratamiento que ayudó a divorciarse de
Doris. crela tener Utulo ~ salud y de
conocimientos frente a Erilta.
El sugiere que ella deberfa analizarse y ~ponemos tres sesi~

y

mas a la.pareja que él piense por qué estuvo JO aoos casado con 1111
mujer tan enferma? Mario reconoce que en esa época él estuvo 11111·
bién muy erúermo.
Planean un viaje de cuatro dfas sin los nifios. Los apoyamos. Hablll
de su futuro hijo. Ella se reasegura pues siempre dudó que él estuviera
dispuesto a tenerlo.
'
Respecto a la familia de Erilta . se!lalamos que ella tiene mucho m61
que su madre y hermanas &lt;pareja, niftos prestados, mejor situacicll
económka. etc.).
Esto refuerza sus ansiedades persecutorias
F.lla niega una posible rivalidad y habla de los conílictos que tuvieroa
al pnncipio de su relación. Mario estaba al borde de la quiebra
t'C'Onómica, ella era secretaria en la compal\la de él y presenciabl
horroritada las manipulaciones de Doris.
St' interprf'taron sus dos sueños como ansiedades persecut.oriJS
subyacentes que las meneja colocándolas en Doris oen J.ickelir:ie:...
su cuerpo. más sabio que su mente. hace una amenorrea previniendo

a.~1un aborto provocado por sus angustias persecutorias.
CONTRATRANSFERENCIA.· Aumenta la confianza en el éxito del
manejo familiar. Mario, al ligar esta sesión con la próxima, indica la
mlroyección de los terapeutas, como figuras buenas.
TRATAMIENTO INDIVIDUAL.- Hay más paisajes, flores, árboles
frutales, una pareja de niños y cuando sus padres están ausentes se
deprime y pinta : "Una flor triste, otra marchit_ándose, piedras y
palos". El material gráfico ~e daba mientras jugábamos a la. escuela.
Ella siempre era la maestra "de las que no hablan y sólo . •ponen a l°'.6
niikl&amp; a ~abajar". Yo tenJa que ser mala alumna. reprobaba adrede,
para que mi madrastra se enojara. Poco a poco me fue alentando a jugar
fl rol de buena alumna.
SEGUNDA SESION DE LA PAREJA 129-111-761
Mario ha pensado ¿Por qué vivió 10 años con ~is? Se remite as~

madre que nunca les dio afecto ni comprensión, lo que su padre suplla
pues jugaba con ellos. los enseñó a quererse. viajaban juntos. etc. Su
madre tenia dos caras, la externa " de gran senora, casi períecta" y la
llllerna , siempre enferma, triste y alejada.
Cnn 'tristeza dice que cuando él tenla 12 al\os impidió a su madre
~u1r1darse ... Su madre hace poco le negó documentos urgentes para
salvar su negocio con la mis.ma frialdad con la que abandonó a su
primera hija cuando era niña.
Al fallar la reparación por el egofsmo de la madre
en su propia familia, él se sentla incapaz de
reparar la integración de sus hijos con Erika.
Su madN! y su abuela también fueron abandonadas por sus respectivos padres. Rosa dice: •· ¡De modo que ustedes son la primera pareja
que intentará conservar una hija en la familia?".
No saben qué quiere decir ésto y hay que recordarles su actitud fren~e.
a Jackie, la fantasfa de internarla y les hablamos de nuestra contratransferenr1a de sacarla de la familia u indusu adoptarla nosotros..
temporalme nte.
Mario se sorprende, Erika lo reafirma y él se angustia .. . Rt&gt;euerda

que ruando recibió a Jackie la madn· de :\fario h.' dijo qul' !'\O LA
AC'EPTARA. porque la nit\a arruinarla su nue\'a pareja .
conjuro de la bruja-madr&lt;'
l'n terapeuta señala la sem&lt;'janw entre su madre y su prunrra
t"Sl)oSa y

dice qur algunas arusaciont•s qul· !'\!ario ha&lt;·&lt;' a Ja('kl&lt;' son

�_desplazamientos de lo que hubiera reclamado a aquellas.
Mario se relaja. ya no tiene dudas acerca de su nueva integración
familiar. está satisfecho con s us 3 hijos y sabe que Erika le ha dado la
primera relación tranquila que ha tenido con una mujer. El crefa que
todas eran histéricas.
José Luis dice que la madre de Mario es como una "queena" de la
baraja y Mario dice : "es la mejor definición que he ofdo de rfü madre
quien como Doris. es una gran juga dora de pokar".
Hace 8 meses que Mario no ve a su madre y ahora cree que ya no tiene
nada que ver con ella.
Le sei\alamos que el hecho de manejar a su madre real. externa y
alejada, no quiere decir que no sigan operan~ en él sus mensajes in·
ternos en relación a la nifta, a quien él ha confundido con una jugadora
de pokar que " No siente, no expresa, etc".

Mario dice que Erika está muJ tensa pues él la ha ido retacando de
angustia con todo lo que ha vivido y P?r eso ella no menstrúa. El
domingo que está más descansada. tiene dolores en el vientre.
Decimos que es el dfa que más realiza su ,·acJo 1sin bebé &gt; y estar llena
,de hijos ajenos) . Un terapeuta le pregunta a Erika si le gustarla
analizarse y ella dice que lo pensará .... Mario dice que posteriormente
querria empezar un tratamie nto. Ella se relaja como diciendo: "Asf
cambia. sitúlohaces, yotambién".
Es un logro de la terapia que él renuncie a su
etiqueta de salud, que era defensa para no ver

su parte de victimario-filicida. Conscientemente
acusaba de insensibilidad a su madre perQ inconscientemente, identifica&amp;&gt; con ~Ha, queria
tambi~n eliminar a su hija.
TERCERA SESION DE LA PAREJA (6-IV-761
Hablan de su viaje a Acapulco, estuvieron relajados, fue •su vercl.1&lt;1Pra "luna de miel". Mario ha pensado en s u madre "quecna'' y
aj.!re¡?a que AJexis está muy triste porque hizo a Doris las 3 preguntas
arnrdadas y ella le contestó que,sf i-e l'Rsó, es f(•liz y a él lo quiere pero
~olo a " su manera". Como Ooris fue honesta rompió al niño su fant;1s1;1 . dep,.imil'ndnlo.
St• Ir preRunta a MARIO QI ·r, Sl~NTE el eon ésto y reconoce que se
1ra nquthló y ahora está más dt'sli~11do de Doris : hay alguien que
"rar~a ron ella " . aunque &lt;'11 &lt;-1 foncio ~ubt• que su felicidad es relativa)'

1emporal".
Temor subyacente también de que su buena
~elación con Erika se perturbe.
Hay una novedad : Erika quiere estudiar cuatro semanas en Alemania
y después continuar un viaje de paseo con Mario . Quiere nuestro apoyo,
saben que para ella será positivo pues estudia alemán. pero t!!men la
desintegración familiar.
José Luis la anima y Rosa no opina (teme una fuerte regresión de la
niña). Deciden que ella se irá por seis semanas y Mario las 2 últimas.
La madre de Erika vendrá a la casa con los nii'los.
Les pedimos que hablen de su futuro hijo. Erika se descarga hablan~o

de los temores de que su matrimonio marchara bien y de la segurida~ que
encontraba en los anovulatorios. Cuenta cómo fueron perseguidos por
Doris, de sus arranques y de las exigencias económicas que tenia, ante
lo cual Erika se sentla impotente.
Habla entusiasmada del futuro hijo de ambos. ahora que todo está
más tranquilo están preparados para ello y sabe que genuina!"ente
él por tantos problemas, no lo pudo desear antes.
El contesta que con la llegada de sus 3 hijos sintió que su nueva
relación era amenazada pero desde que están con los terapeutas ve que
todo empieza a arreglarse y él se tranquiliza al saber que Doris se ha
vuelto a casar.
Agrega que el nuevo bebé no tendrá para él la misma importancia que
para ella pero está seguro de que lo va a gozar y a querer, como no ha
podido hacerlo antes.
Se abren los canales que lmpedlan la
reparación en su nueva familia.
Mario sabe que un bebé despertará celos en todo&amp; pero pie nsa que asl
corno juntos han podido resolver tantos conflictos, también ese lo van a
supe,rar.
&amp;-ñalamos la fuerza que empieza a tener esta pareja y que hasta
ahora no se dio el embarazo porque han vivido con la invasión del
fantasma-Doris en casa, representada por Jackie.
Hablan entusiasmados de las sesiones de pareja y les decimos : --~o
somos magos, estamos satisfechos de lo modificado. de ~us cambios
~Ot&lt;'OS. 4)ero todo lo que hemos construido juntos es más bien un lindo
proyN.'tode una nUMa familia . falta cemento y cimientos" .
.-\1 final José Luis pregunta a Erika si ella le trajo un r~alo de

�"'
.-\capulco ~- ella sorprendida pregunta, como por ejemplo ¿qué cosa?
..Tal ,·ez una gotita de menstruación". dice José Luis.

Le interpreté que ella sabia que al romper la televisión del t~l~fono

151aba actuando lo que realmente habla vi\'ido pasivamente, refiriéntbleal
hecho de que su madre rompió la comunicación con ella.
~!ario St" ne pues en este viaje . sin necesidad de medicamentos ella

tu,·o una pe-queñlsima menstruación.
Jose Luis había pensado en lo psicosomático de
ella y suponiendo que iba mejorando, al bajar
las ansiedades paranoides ella empezarla a
abrir los canales que permitieran un embarazo.
Rosa le pide a Mario que en ausencia de Erika no lleve los hijos a su
cama. El dice que eso pensaba hacer pero con lo que se le expli~.
1
l frece hacer un gran esfuerzo para dormir solo.
Erika se va en 10 dfas y proponemos a Mario una sesión con sus tres
hijos solamente.
C01'TR.A TRA'."\SFERENCIA.- Antes parectan acua~elados en el
departamento, teniendo el contacto con el exterior que representaba
k\S peligros fantaseados y ahora empiezan a liberarse y a tener cierta
pm·acidad corno pareja. Los hijos son scouts y Jackie es "hadita"
aunque en el conflicto inconsciente, dudan si comprarle O no el
t.niforme 1se preguntan si es una hada bul.'na o malvada l.

(T.-\RT.-\ SESIO~ FAl\llLIAR 1SIN EHIKA \ , 2-IV-i6l
Todos añoran y recrean a Erika, le han escrito dos veces. La niftl
coquetea con papá y él comenta que cuando están solos ella es distante.
Ayer "d1a del niño" tuvieron la visita-sorpresa d(&gt; Doris que trajo 1
Alexis un camión, a George un juego de química y a Jackie u~ teléfone
que tenia una televisión que ella inmediatamente rompio.
Los tres chicos reportan SUl.'ños que les analizamos. Toda la sesidll
~in:i alrededor de 1-:rika. ruando la despidieron le cantaron y junte&amp;
lloraron abraz.adoi; La maestra de Jackie reporta que ésta no se intei;ara con otros niños y además en el recreo roba pedazos de sandwiches
1 su~ compañeros

CU'."\TRATH,\:'\SFERE:-,;nA.· !lay una fut!rte mll'gral'ión familiar.

~ loe; afectos se expresan nwjor. Erkia es PI vehículo de distribución del
cariño. La ausencia de Erika favorl'dó la unión del padre con sus h1jlli.
TRATA~11F.:'\TO 1:--;f)l\' Il)t ' AL · ,\ propósito del tE."léfono que Uoris
rt•~aló a .;ackie. pasamos un:1 s&lt;•sión jugando a que mamá llegaba a
"t1!alarll.' un teléfono pt&gt;ro C'lla t');laha dormida y no lo n•dbfa. Yu-OoriS
11 l. p,in1a
tan rno1ada qui· pateaba y rnmpfa propositivamente el
· ,•ll'fono

Continuaba elaborando y repitiendo la escena. A veces la niña dormida pateaba, arañaba y golpeaba vigorosamente a mamá-Doris-yo.
Qin la ruptura de la televisión la niña expresa el odio hacia su madre .
que al regalarle un medio de comunicación despertó en Jackie rabia al
C001prender que a través de un juguete no se puede reparar el rechazo
cotidiano. Lo puede hacer ahora porque su terapeuta suple las fun•
--- ·-clones que sustentan la renuncia de dos objetos : madre-buena. macre-mala.
CUARTA SESION DE LA PAREJA (~Vl-76&gt;

Se ven contentos pero tienen "decepciones de Jackie que dejarán
para el final". Hablan del viaje, de los reencuentros. de las cartas, de
cómo se ha integrado la familia alrededor de Erika, a quien dieron los
regalos que los niños hablan hecho• en la escuela para el día de l.as
madres.
Doris llamó de larga distancia el 10 de mayo y ninguno de los 3 hijos la
felicitó. Des~ fue el cumpleaftos de George y Doris, vengándose no
lo felicitó y el niflo se deprimió.
Mario también tuvo ese dilema, estando con su hermano en Francia
noquiso felicitar a su madre, vengándose de que ella ~ lo felicitó en su
último cumpleaoos. Además soñó que se despedfa de ella para siempre
yse veta desdoblado, riénd06e exteriormente, pero por dentro sufría Y
llaraba ante su presencia . Quisiera volver a verla pero sabe que le dirá:
queélseestádoblegandoy él tendrá tanta rabia que la podrla golpear.
Mario empieza a entender que Doria, su abuela y su madre son
llistéricaa porque no pudieron ser de otra forma .... Ahora que lo ve en su
propia hija .. .
Teme que Erika súbitamente también lo sea.
Erika dice que por primera vez en el _viaje !uvo una abundante
menstruación, sin medicamento. Comparamos ésto a un torrente (·uya,
llave estuvo cerrada y todos hacemos hipótesis de por qué se abrió la
~la,·e. Hipótesis de Mario. ..Yo mismo lo habia taponeadu. Tl'nia tanto,,
miedo de que Eri.k~ fuera histérica que cuando ella hablaba de embarazo yo me hacia lonto para que si no ocurrla, ella no se del..·t•p·
aonara. Ahora yo también quisiera a ese hijo nuestro".
Erika.- "Con Mario supe que estaba enamorada pero vivl tantos
57

�conflictos que mesentfa en un rfo cuyo caudal aumentaba poco a pocoy
yo no me decidf a nadar, ni a ahogarme, me quedé paralizada,
espantada y esperando".
José Luis.- "Jackie fue el tapón y el rechazo.que tu~iste frente a la
nii\a, _fue la evidencia sólo conforme la has acepta&amp;&gt; ya puedes
menstruar".
·
· -

y

Rosa.- "Otra parte del tapón eran los sueoos yfantasías acerca dela
bruja-Doris que po&lt;irfa robar y destruir a tus behés".
Erika dice que ha ido desmitüicando a Doris, ya no le tiene miedo.
Empieza un relato que posteriormente se entendió
como acusaciones celosas que la pareja hacfa por
el triunfo que la nifta ha logrado, aJ no hacer
una regresión tan grave como en la primer.a
ausencia de los padres.
El tiempo termina y Rosa hace una concesión permanenciendo 8Gla
con ellos que dicen que Jackie no tiene amigos, es grosera con 1111
hermana de Erika y además ya no quiere lavarse la cara, habla como
bebé, come mal, etc. Le pido a Erika que acompafle a Jacltie al baftD,
que 1~ ponga personalmente la crema en la cara les recuer&amp;l cómo el
.ai'lo pasado también la niña hizo una regresión mucho más severa.
Dicen que vinieron unos cientificos de Israel y dijeron que Jackie ya 11
betle remedio, ha sido daflada Irreversiblemente por no haber lidl
querida en sus primeros cinco años de su vida.
Ahora que es factible tener un hijo (Erika
ovula&gt; . la íantasla cobra vida: Jackie está
estropeada y será mejor hacer Wl8 nifla
nueva. Jackie como el afto pasado ha intuido •
la posible llegada de un hermanito e intenta ·
separar a la pareja.
Propongo otra sesión familiar que considero de emergencia para 11111
semana después.

y

C'ONTRATRANSFEREN.CIA.• Vemos otra vez que "la chiva
emisaria". depositaria de los aspectos inaceptables de todos lo5
miembroi: de una familia. que al proyect.irlos en ella mágicamente
creen liberarsr expulsándola y a la vez le proyectan aspectos buenOI
4ue empobrecen al yo de cada uno.

THATAMIENTO INDIVJ))UAL.· .En ausencia de la pareja Jackie
1~IU\'O 4 dlas rn la casa de su madre y en su sesión utilizó plastililll
58

blanca para hacer "una seflora de nieve"...

Al reencuentro con la
pareja parental usó diversos materiales para hacer ·•una niña asoleada
y sonriente".
QUINTA SESION FAMILIAR U6-Vl-76)
Acusan a Jacltie, Erika dice que la niña · no siente y que por no entusiasmarse al ir a una fiesta fue castigada sin asistir. Alexis la ha visto
desde una ventana y cuando juega a las Haditas no juega con las niñas,
se va directamente con la guia-adulta. Mario l_a acusa de no integrarse
a la familia.
Jackie está muy incómoda y regresiya .. ~ñalamos que esta sesión se
parece a la primera aunque seflalamos también los 1 ~ obtenidos en
los liltimos meses, pedimos a los padres gue dejen de conceptualizar con
la niAa y les hacemos ·ver que a menudo la niña es excluida de las ac- .
lividades famUiares.
Roa propone una tarea : La nifta debe pasar dos horas semanales
sola con la pareja. Erika dice que es demasiado tiempo y lo considera
artificial.

Mario dice que hay W\8 barrera entre él y su hija. Ella no siente. lJn
lerapeuta pregunta al otro: ''Qué ha sentido hoy aqui Jackie?". El
mlerapeuta detalla las diferentes expresiones de la niña. traduciendo
IIS afec:toa a lo largo de la sesión. El primer terapeuta dice a la pareja:
"Si ustedes la acusan de no saber comunicar, yo los acuso a ustedes de
ll&gt;saber entenderla, es claro que ella si siente". Rosa invita a Mario y
1111 bija a "jugar a decirse cosas sin hablar". Deben cerrar los ojos,
tomarse las manOI y transmitirse algo.
LGI dos ni11os se inquietan, mostrando celos y José Luis los invita,
ellCII le acercan 'J loman sus manos para vivir también la experiencia.
Padre e Hija se entregan entusiasmados al e~rcicio. y después cada
IIIIO verbaliza lo que quiso transmitir. Ambos emiten lo principal: "Yo
~quiero". Los terapeutas lo explicitan y ellos "tragan sus lágrimas"

ffllOCionados.
Mario dice que en la larea de relación con Jackie él prefiere que su
esposa queda excluida pues siente que le serla más fácil .
Rosa confiesa: "Yo también asl lo pensé pero temi plantearlo porque

no estoy segura de que Erika pueda ~olerar vuestro acerc-am iento".
Erika se defiende: "¿ Cómo voy a estar celosa? Ella es la hija y yo la
esposa,
El padre solicita que la próxima entrevista sea para la part&gt;.ia v la
59

�niña exclusivamente.
. ~NTRATRANSFERENC'IA.- Se confirma que los reproches que
,h1c1eron a Rosa sola estaba~n motivad~ por los celos de la pa~eja ante el
J._emor de que la terapeuta tenga todo el amor de Jackie. RescatamÓsdef
afecto y a la vez les devolvimos el amor de la ,....,..,
n;aft • ·La recuperac1•ón
· .w
ua ·
afecto vuelve a Wlir los vinculos que se van estrocturando
,ft
f ili
en es... nueva
am . a, lo que permite a Mario plantear el triángulo edfpico en la
próxima entrevista.
~RATAMIENTO INDIVIDUAL.- Dfas después Jackie me dice eetus1asmada ·· ''Sabes que papá Y yo ya nos queremos? Es fácil darse
cuenta. ahora nos miram?5 .. !106 re!mos Y nos tocamos".
lackeline abandonó los juegos anteriores para· entrar a una n~I
-eta~. Ya no quiere ser la madre de Rosa, decide ser la hija y ubic4 ta
acción en su cama. siempre es de 'l&lt;&gt;Che.
Jackie-hija. ll~piada Cocoli5:9, platicá' amablemente con su ma!M-¡
Rosa ~ lo que hizo en el dla ... Antes de dormirse pide un cuento y va
~1vamente de los 4 a los 8 atlos de edad. POR PRIMERA VEZ
JU~a con una muñeca, la viste, la peina Y la duerme. Después la
mu~a ~ a ser su hermana menor y por último desea que su padre
~ mclwdo en la escena.
.
· ·
~E~TA SESION DE LA PAREJA y JACKELINE &lt;l·Vl-76)
Man~ dice que ayer fueron todos al restaurant a la hora de la seslcln
de Jack1e y ésta no querla venir a su tratamiento.
Dice que la nifla ya no me quiere tanto,
tratando de provocarme.
Rosa dice: "r-.o me extra mi Y seguramente tendrá más re~istencia
ahora que sabe que \'OY a dejarla un mes.
Erika esta desconcertada. la Jackie le ha dicho que le duele la panza,
la garganta .o la cabeza
da nmec1·~m~~y
. . A veces la acues•nn
... o In
~
después la n11\a termina por decir que "no es cierto".
l ' n terapeuta le preg~nta a _la niña si hace ésto pata que los padres la
toq~cn Y_le hagan canños y Jack1e asienta. Le sugerimos que pida
cariño d1r~tamente, su padre le tiende las manos y la sube a 11111
p1&lt;&gt;rnas car•oosamente. Ambos ·se acarician, .,.,
~.. besan)' se miran
· . ,.,.•

p-uña mira a su madrastra, revisando si está celosa y después 1 1· ~
una mano.
e ie
Jarkit' mira a Erika y no a Rosa porque está in~,·tura lit• la primera :i quien siente ambivalente.

Está segura del afecto a R?58 y consciente
el fuerte vinculo con ella no es sino UI'\ puente
transitorio entre sus antiguos miedos y la

de que

entrega total a su nueva familia .
.
Erika dice que todo va mejor pero a vec~ se siente muy demandada,
.•

como si todos la estuvieran "jaloneando".

Además Alexis también ha

tenido dolores de estómago simulados.
Mario considera que en su casa los afectos están a flor de piel, todos
Doran fácilmente, sop sensibles a miradas y actitudes. George está
triste porque ve que Alexi1 ·hace pareja con Jac~ ~con Erika.
Un terapeuta seftala que es un buen ejemplo para entender lo que ha
sulrido la Jackie, exciuída sistemáticamente ¡x;r 5 af'los ....
•• •
. Explicamos que con'la~paración todos ellos, NO SOLO LA NI~A
hicieron una regresión y necesitan readapta~.
. - .
l(uio ~e .Q~~~ estuvo muy _tensa , durante 14 dlas pensó que
estaba embarazada -tuvo vómitos- y nuevamente sufrió una gran
decepción al menstruar. .
Seftalamos que no sólo Erilta está preocupada por su infertilidad.
Mario dice ·que las ~ van mucho m~jor:
(la niña asiente
profusamente desde las piernas de papá l. "Ya aceptamos que las cosas
no siempre van a ir bien y los logros no son definitivos. Aunque baya un
dia dificil, tenemos confianza en que el dia siguiente puede ser mejor.
Estamos contentos".
CONTRATRANSFERENCIA.· Pensamos que hasta ahora el trabajo
es exitoso, hemos logrado: n la redistribución de las ansiedades en
cada uno. 2l la concientización en Erika de las ansiedades persecutorias por las figuras femeninas, colocadas en Jackie. 3 l a batir el
"Ululo de salud" que tenla Mario, quien ha, tomado el rol de \'erdadero
jefe de familia .
Vimos que la situación alannante en que recibimos a la nifta era una
hábil defensa para sobrellevar ansiedades más graves y profundas
que podfan haberla llevado a una grave enfermedad.
Psicosomáticamente la ramilla. Inconscientemente, gira alrededor
del posible embarazo de la ausente Doris y de la presente Erika . Esto
es la demostración de la ambivalencia hacia el nuevo producto al que
podrian desplazar la compleja hostilidad familiar.
TRATAMlEl'\TO INDIVIDUAL.- Sigue jugando a ser mi hija y ella se
aproxima flsicamente a mi. manifestando necesidades l'~P''('tflca!hl

�"E$toy temblando de frlo, ya me dio hambye, quiero beber. etc.'
interpretadas como sus carencias reales sufridas cuando fue bebé.
QUINTA SESION DE LA PAREJA 03-Vl-76)

El afecto se ha rescatado entre todos ellos; están contentos con
J ackie que ha hecho grandes progresos. Irá a un campamento de 7 dfa&amp;
a la Convención Nacional de Haditas y los padres han empezado a
construir una habitación para ella.
Erika menstrúa regularmente... espera embarazarse. Hacemos una
smtesis de lo que hemos vivido con ellos, al recordar que hoy es la
última sesión y los declararemos habilitados para convivir.
Erika dice que ha pensado acerca de su tratamiento, José Luis le cae
bien y sabe que él la entiende y va a empezar su tratamiento individual
al regreso de nuestro viaje.
Tal.vez Mario más adelante también volverá a tratarse....
Los cuatro tenem06
por la separación y la pareja pide que
e\'entualmente . si Jo consideran necesario, puedan tener alguna sesiml
familiar. Estamos de acuerdo.

" MANEJO PSICOLOGICO DEL

PACIENTE INCURABL~ "

pena·

Dr." fidel de la Garza

�Trallajo presentlll ■rarte la i
Semana Psiquiátrid del Nerte

Monterrey, N. L: Deban de 1971

�' ' La &lt;'Xistencia humana cursa entre el na ci miento
}' la muerte, son sus limites naturales e irrevocables.

·

La existencia es como un haz luminoso recortado sobre
la nada. Este estar envuelto por la nada constituye la

· &lt;'xperiencia fundamental es a la que se llama angustia.
El hombre es un animal enfermo de muerte desde
el comienzo de su vida. y la meta de toda vida es la
111uerte".

, Ileñepard.

Es Importante mostrar como las diversas culturas vivencfan dentro
desi mismas la muerte, algunas con miedo otras con esperanza y otras
,mm con indiferencia. Entre las más antiguas ci~ciones se en•
lendla a la muerte como un paso a otra vida, como el atravesar un río,
subir WUl montal'ia o descender a un abismo, y se ve un deseo intenso de
loa vivos separa~ de los muertos, en actitudes tales como llevar junto
al cadáver alimentos, armas, sus utensilios de cocina e incluso en
OClllones a sus esposas. Losembalsamamientos.losdiálogos con los
muertos, su recordación periódica son todas estas formas directas o
indirectas de la resistencia de los vivos a abandonar el cuerpo o la
memoria de loa muertos.
Entre loa egipcios es donde la ceremonia del culto de los muertos
alcanz6 una dimensión más espectacular y notoria. Es evidente alll el
rechazo de la muerte como una experiencia últ¡ma. Los fenómenos
IIOllmortem y el culto a ellos dedicado, son una demostración ~ la
nec.idad de ten!r ~ los muertos como cuerpos en el seno de la
comunidad de los vivos. La justicia divina era un producto del remc-dt- los muertos y su inapelabilidad la hacia temible, en comparación con la justicia de los vivos.
Para los griegos el hombre es una cosa entre las otras del mundo, ni
la m'5 superior ni la m4.s inferior. Su destirfo es cualitativamente el de
las otras cosas o especies en el mundo y no se requerla elaborar para él
undt-stino propio luego de la muerte. PGí" ótro lado. debe re&lt;·ordarse la
ronl·epcicln de los griegos del mundo como un espacio cerrado. un
tii

�sistema geocéntrico concluso y perfecto. La vida posterior, en 11111
historia cerrada y cíclica. como era la concepción griega de la historia
(Berdiaev) quitaban a la mitologfa griega toda ~pos!ción a considerar
lo que sigue a la muert~ como un problema fun~mental del modo !ti
ios egipcios y los semitas d e l ~-º Oriente llegaron a verlo.
En cambio los hebreos inuy al principio terúan a la muerte como 1111
terminación real y concreta de la existencia, a la muerte no segUi
nada, ni parafso. ni infierno. La justicia, el jnfie~no o el _paralso •
recibía por laa obras hechas sobre la tierra.
Muy posteriormente cuando los Hebreos recibieron la influencia de
los Persas y de los Babilónicos, el problema de la muerte adquirió 111
nuevo matiz al incluir un juicio final, sin infierno, ni paralso, donde
se hacia el balance de los actos llevados durante la vida. Para b
cristianos este cambio con San Agustfn que sostiene que el hombre•
~mpone de cuerpo y alma, y por lo tanto se hallarla di\idido entre 111
~ r.einos y otorga al mundo un estilo independiente del· tot~I ~-11
-;;-a¡u--;.al~ y el que requiere una mansión cósmica particular. el
cosmos cristiano del cual la divina comedia da una guJa adecuada. El
esta misma linea Judeo Cristiana que coloca al hombre al margen dela
existencia natural con una trascendencia postmortem, la existencia
humana se enca~a de pronto con la ñecesldad de una reded
despu61 de la muerte, de ahJ es esto que se ha denominado el "sentidt
de la vida", que no es más que la contracara de la angustia frente a la
inevitable muerte. Por otra parte en Oriente la muerte sigue siendo•
paso mucho menos temido que entre los occidentales ya que la doctrina
'de Buda permite el pensar que en un futuro habr4 reencarnación; estas
reencarnaciones serian cada vez más perfectas hasta que la tarea
haya sido cumplida. a esto se le denomina "Rueda de la vida", lo!
·budistas fragmentan su existencia. en este nacer. vivir y renacer. Com·
prender en occidente la actitud que tienen los japoneses hat·ia la muer·
teen cuanto a la disposición dt• t-stos al suicidio, a nosotros nos parecerla«
brutal e incluso fuera de lugar el tomar tan grave acto por circunstancias
aparentemente sin importancia, romo ejemplo de esto tenemos las auto
inmolaciones en Vietnam del Sur. y vemos como claramentt• la cultura
d&lt;'ftnirla ese marco referencia l. de ahl que autores como León S
Pt-rrl di~a : " Que considera el complejo muerte como un resultado de
pn•s111n{'l; c-ultural('l, y de que t•n occidente a rafz del predominio de lai
irit•as .ludt'&lt;l-&lt;'nstianas la ansiedad ant&lt;' la muerte. la lenatofobia.
,;x

alcanza el nivel más alto en comparación con otras culturas
conocidas". Segtm su opinión este valor que da la cultura occidental a
la muerte no podrfa cambi,ar sin el cambio consecuente de los marcos
culturales, pareciera ser que para el occidental, incluir la muerte en la
vida como un fenómeno natural y llllimo serla todavfa un tabú, y
lflllye cómo el hombre enajenado de nuestra sociedad a_ctuaJ
amenazado por la muerte atómica con la explosión de los mun~. y
encerrado en este universo alineado y alineante, el hombre en el fondo
no prefiere ver su muerte ni hablar de ella, y por lo tanto no mencionarla a sus bl~, incapacitado de asumir la responsabilidad de ver
frente a frente su fin natural, trata·de escapar de ella en múltiples
formas. Más allá del temor a lo sexual está el temor a la muerte.
Rivers en sus estudios de los ·nativos de .l~ Islas Salomón. muestra
como estos tienen la palabra Mate, que significarla muerte Y creen que
pueden en alguna forma persistir largo tiempo y cambiar luego al
estado de Toa vida, el funeral en estas islas es con un ánimo festivo Y el
pesado de un estado al otro se ve como muy distinto al de la muerte
irremediable en nuestra cultyra occidental.. Es curioso mencionar la
lhnilitud que encuentran algunas tribus del Aftica entre el suefto y la
muerte, ellos denominan al suefto media muerte, y estos grupos
primjtivÓs refieren la muerte como si fuera un retorno hacia el seno de
la madre y la muerte es ~en¡ada.
Este ha sido un sumario y corto recorrido por algunas de las culturas
de nuestra historia.
•
Asl como a través de las culturas va cambiando la conciencia del
Yivenciar de la muerte, también a nivel de las etapas evolutivas del
hombre va cambiando su visiclo de lo que es esta.
__
_
·
Nagy, investigóen 378niflos divididos en gruposigualesen cuanto a sexo.
'diferentes religiones. escuelas y nivel social su actitud ante la:
muerte valiéndose dE'I material de juego. com~iciones Y dibujo dePSlos nii\06.

Reaumiendo aliunaa de sus observaci~es se puede decir que 106
nltios menores de s anos no reconocen la muerte corno un hecho
irreversible. es sentida como una partida o un sueño. no pueden ,
wparar la muerte flsica de la vida e identifican la muerte Yel sul.'oo, la
muerte y la ausencia, la muerte y la suspensión de acti\·iciades rtsicas
rumo un mismo fenómeno.
A loi. 6 aoos los nif'lo6 empiezan a captar la difere~ia entre la muerte

�y el sueño. uno como proceso temporal y el otro como definitivo, tienen
más conciencia de los· cambios físicos pero contln~an las fantasf\lS de
que la muerte va al cielo y juega y come golosinas y la distinción entre
vida y muerte no es completa, entre los 6 y los 9 años la ausencia del
sujeto y la separación es identificada con el cuerpo muerto y la muerte
es antromoñizada dándole las caractertsticas de un hombre que vive en
el cielo que puede ser un fantasma, un ángel o un demonio.
Kastenbaum en su trabajo ''Tiempo y Muerte" estudia en 260
adolescentes su visión del futuro y de la muerte. El joven vive up .ill·
tenso presente, ve en el futuro una probable y larga longevidad. El futuro
es visto como lejano y displacentero casi siempre y para el adolescente
la muerte es un futuro remoto que significa la falta de actividad, lo
vacío.
Freud en su trabajo " Nuestra Actitud Ante la Muerte" dice : "En el
fondo nadie cree en su propia muerte, en lo inconsciente todos estamos
convencidos de nuestra inmortalidad.
Jung. considera que la segunda mitad de la vida está dominada por
las actitudes del individuo frente a la muerte.
Feifel. objeta el hecho de que en la literatura psiquiátrica la muerte
sea interpretada como un fenómeno secundario en relación a la pérdida
del objeto amado. o del temor a la castración y éi le asigna un valor
prima rio. E ste autor se propuso la tarea de investigar Ju actitudes
fre nte a la muerte, partiendo del supuesto de que ello deberla arrojar
luz sobre la teorla de la person'1idad en general. Insiste como los
autores antes mencionados en que hay un escapismo en la cultura
01:cidental frente a este tema y que en general hay dos actitudes, la
más generalizada es la glorificación idealista de la muerte común
prerrequisito para la ,·erdadera ,·ida del hombre y segundo la menos
popularqllt'es la areptadón de lo inevitable. Este autor e;tudiógrupos
religiosos y no religiosos haciendo la salvedad de que tanto la persona
rrli~tosa l'omn la que no lo es. tonstituy~n ent idadt•s rn ria bles entre ·las
l'llalt•s alternan valor~ como la sociábHícfad. el srntimiento de pertenencia y la fe en una \'ida posterior. Y concluye que la persona
rrli¡¡1~a comparada l'On la no religiosa t&gt;stá más asustada por la
mut•rtt• Pt•ro salwmos qut' la l'rE'&lt;'nl'ia del delo no t&gt;s un antjdoto
sufiril'nh•nwnlt' pod~roso romo para apartar el&lt;' una ,·t•z por todas el
mi«lo pt•~on:il df' la muf'rtt&gt;.
1·:n la :111ria11Hlad 1•sta ,·i\·,•nria loma 111atit·1•s mu~ interl-santes pues

en nuestra cultura vemos un rechazo permanente y continuo a la
vivencia de envejecimiento, los jóvenes prefieren morir entre otras
íorm!ls sin dolor y sin ser demasiados viejos, dado que la vejez es una
etapa evolutiva de algo repentino, brusco, sin dolor y antes de que la
vejez nos impida nuestra capacidad productiva. observamos también
eomo los jóvenes rechazan el · contacto con los ancianos como
mecanismo defensivo. La necesidad de prolongarse en los hijos y en los
¡nietos es una ~ctitud de negación ante la muerte que refuerza la t~is de
Freud del deseo mágico de inmortalj1!.3d en t(?dos los hombres, por
ejemplo el poner nuestro nombre a ,1uestros hijos es una forma de
perpetuar "nuestra vida". En cambio el anciano está en una permanente lidia con el tiempo y con la muerte que siente cercana, todos
hemos visto a nuestros abuelos y a nuestros padres como al
lproximarseal final del ciclo vital empiezan a sentir la proximidad de la
muerte al irse quedando solos pues sus contemporáneos van falleciendo
y ven en la muerte de estos su propio fin. Esta presencia de la muerte
se traduce con írk-uencia en tendencia hipocondriacas y en un acer- .
carse al médico en actitud dependiente.
Al preguntarnos ¿Qué es lo que determina el que en un ~omento un
individuo tome una u otra actitud frente a la muerte?,
¿Iníluirá la
capacidad intelectual, la personalidad, la madurez yoica, influirá el
sexo. la edad, etc.?. En los párrafos anteriores en una forma suscinta
he mo.,trado la influencia de la cultura y del desarrollo evolutivo en que
se encuentra el hombre en el momento de este acontecer.
Con gruesas pinceladas describiré media docena de actitudes ante un
problema médico incurable.
: llna pacien~ femenina de 60 ai"tos. que sufrió de un tumor
seudomucinoide de ovario, que durante los últimos 15 años fue operada
en tres ocasiones, recuperándole siempre bien; en la cuarta intervención, ella de inmediato se percató que al salir de la operación no
habla sido estirpado su tumor pues todavia persistla el aumento de
volumen de su vientre; la actitud en la vida de esta mujer íué siempre
de gran valor, viuda muy joven pudo sacar adelante a todos sus hijos e
il'k'luso hacer un buen patrimonio para ellos y educarlos a tod~ ron
inteligencia. Pudo lograr una libertad económica y cultural. Al ~a·lir
'de la anestesia ella misma se percató de QUt' iha a morir y estaoo segura
que tenla un cáncer. exigiendo al médico le dijes(' la \'erdad y t-1 tiempo
probable de sobrevida para poder arreglar toda~ _s us l'osas. A pesar de
71

�que el médico le dijo que tendrla una sobrevida de largo plazo y que 111
problema tumoral había sido prácticamente resuelto, la pacieni,
dándose cuenta del temor del médico a enfrentar la realidad ante ella
empezó a hacer sus planes y a despedirse de,sus. lamiliares. Eal.l
paciente con tiempo man&lt;tó hacer su ata~ y arregló todos b
problemas f1meraJes de su sepelio.
_
Otra paciente mucho más joven, de 26 aftqs, que siendo tratada
largamente por el que habla, por una neurosis en un momento determinado se embaraza despu~1e una esterilidad de varios aftos. En el
cuarto mes de su embarazo·swesenta tumoración en el seno izqulerde
que ~s detecta_d o como un carcinoma de la marta ; se le interviene de
urgencia practicándole una mastectomfa, en una paciente cuyo
esquema corporal era muy importante y la amputación de la mama
suponla al terapeuta que serla sentida por la paciente como una 11'111
pérdida. Pandógicamente presentó una actitud de negación maniacl
Ydurante su internamiento en la sala de cáncer del h~pital se paseaba
eitre las enfermas preguntándoles a todas ellas qué tipo de· cáncer
tenlan. Enfrentó su problemática con serenidad y sin temor aparente,
toleró un buen número de radiaciones a pesar de estar embarazada y un
injerto sobre su IJW"8 izquierda. Se le vefa confiada sobre su futuro y
esperaba estar entre el porcentaje de sobrevidas de los enfermos coa
este tipo de tumor. Se documentó sobre el pronóstico de cáncer de
mama en mujeres embarazadas y sabiendo el mal pronóstico de su
problema incluso mantenla una actitud de aparente euforia.
Algunos autores han enfatizado que junto con el temor a la muerte se
presenta frecuentemente un deseo de morir. Un paciente al no aceptar
ser intervenido a tiempo pr4cticamente está poniendo fin a sus dJal,

alguien podria pensar que en esta actitud habrfa algo de autodestrucción
Para aquellos que duden de esta tesis presentar~ otros casos como el
del paciente que teniendo un problema cardiaco crclnico muy serio y
muy cerca ya de la muerte dcsobedec(a las normas de los médic01
acudiendo a otras salas a córner alimentos con sal, o el ejemplo de los
cirujanos infartados que desobedecen las relgas de abstinencia laboral
y que_ buscan rasi . conscientl'mcnte un nuevo infarto, o aquellOI
pal'ientes que se suicidan por problemas médicos crónicos.
In•
dudablemente qut&gt; en estos C850!, ya son más evidentes estos deseos de
autodl•strucrión que frecul'ntemente acompal\an a los pacientes con
problemas incurables.

En el manejo del paciente incurable ocurren &lt;·omo en toda situción
tl'rapéulica el paciente y el médico.
Ante Ja preguna: ¡,Se le debe dl'Cir la verdad a lodos los pacientes?
Mary Langer piensa que la indicación de decir la verdad sobre el
pronóstico es independiente del medio socio&lt;ultural y que dependeria
más del deseo del paciente de conocer la verdad o de n~arla cr~ deba
decírseles la verdad a todos los pacientes que deseen oirla, no es inrrecuente que los familiares o el propio médico se abroguen la
responsabilidad ajena de la existencia del paciente.
Recordemos
' ndo a Freud temlan decirle que padecla de cáncer Y que él irritado
:pondió que con que derecho se le ocultaba su propio padecer . Creo
que es un derecho de todo hom~ el conocer las_limitaciones que la
1enfermedad pondrá a su existencia. Algunos objetarán sin duda que
lhay pacientes que no quieren lsaber la verdad. pero los m~-i~os que han
tenido contacto con enfermos incurables saben que no es dif1c1I detectar
a aquellos que desean engalla~ a si mismos y _q ue no es que no sepa de
mi rata) padecimiento sino que consciente o inconscientemente
'escotomizan y niegan su muerte: Ejemplo de esto es la Sala de Cancerologla y el Servicio de Radio Terapia donde casi todos los pacientes
padecen de c,ncer y no es dificil detectar a aquellos pacientes q~e pese
a au inteligencia elevada, información m«iica. etc.. se niegan a
reconocer su enfermedad. O los casos en los que se ha hecho el
diagnóstico y el pronóstico por eminentes especialistas y entonces los
pacientes abandonan el tratamiento clentlfico por curas mágicas donde
se les asegura que su problema no es Incurable y que su pronó.st ico es
diferente.
La personalidad, los mecanismos defensivos. la capacidad intelectual ; la madurez yoica entre otros factores serán los determinantes de cada una de las actitudes que_los pacientes adoptan ante ~a

m~rte. Dependiendo dt" la forma en que se ha vivido asl St' envejt&gt;ccrá y
del mismo modo nos enírentaretnos al limite de la existencia. Pod&lt;-mos
predecir que loe enfermos se enfrentarán a esta contingencia en forma
si miliar a como actuaron ante otras situaciones en su vida.
Si partimos del principio de que todo hombre desde su nacim 1ento ~t.1
enfermo de muerte y que esto incluye a los médicos. El médico para
evaluar con ecuanimidad la situción de sus enfermos deberá estar
ronsciente de sus propios temores. En nuestras ohservat·ionl'S dt• los
servicios que manejan pacientes incurables hemos encontrado una
73

�actitud general de temor a decir la realidad cJfnica a sus enfermos y
abrigan entre otras fantaslas que el paciente podría suicidarse o
desertar del tratamiento. en ocasiones esta actitud ha tenido graves
,consecuencias para pacientes con lepra o cáncer que descuidan su
tratamiento al no conocer los riesgos de su problema.
Ha sido evid~nte la angustia en estos servicios ~uando los médicos han
fracasado para salvar a un paciente o este fallece en la sala, y ante esta
situación la actitud del personal puede ser de depresión, o de hostilidad
contra el enfermo o de culpabilidad.
Al sentir que su sentimiento omnipotente de dadores de la vida
fracasa se despiertan cuando menos dos sentimientos, la herida nar•
cisistaca por la ruptura de la defensn y en consecuencia la depresión. Y
por otra parte al reeditar en la muerte del paciente su propio miedo a
esta.

LA PSICOTERAPIA YEL
PSICOTERAPEUTA

Siguiendo la teorfa psicoanalftica del deseo mágico de inmortalidad
d~ todo hombre. los médicos chocarlan con la realidad de la finitud
de la \'ida.
Tc,do médico del&gt;E- preguntarse cuándo no dice la Yerdad a su paciente
si esto es debido a necesidades del propio enfermo. o a necesidades
neuróticas o tt&gt;morl.'l- de él mismo.

Dr. Ricardo Diaz Conty.

Es interesantt' el hallazgo de Feibel. de que 101&gt; pacientes moribundol
tienen gran intert~sen hablar de sus sentimientos sobre la muerte, pero
se sienten bloqut&gt;ados por la represión de .la; que los rodean, que
'SUpo'lt&gt;' l'ruel tratar el tema con ellos.
.1
No hay qut dudar que la muerte es un simbolo multiíacético deter•
minado por el desarrollo individual y el contexto cultural Iya descrito&gt;.
!\o debe ser \'isto l'omo un fenómeno puramente biológico sino como un
l'ompll'jo bilógico. sicol~iro y soc:iológico, con todas sus implicaciones
n1lturalt&gt;s.
En ~C'neral tres \'irtudes deben recomendarse en el .
Ira ta miento de estos f"nfermos : tacto. espontaneidad y elasticidad.
H1·l·ordc•nuis que la muc•rt&lt;' es sentida frec:uentc•mcnte como un
l~l}l'('t ro qui• nos llama y 9u&lt;' &lt;'n realidad solo nos espera .

i4

c,nferacia ,onurmla en el C1nd1minit
Acere con 1111tiYo de la I Semana
Psiquilrica del Norte Octun de 1971

�1

V A~AH· JO 12q AJ
~

i Ul'I Hl J12q

En los últimos veinticinco ailos, el campo terapéutico d~ la
Psiquiatría ha enriquecido los horizontes en forma considerable. Si to
enfocamos desde el punto de vista de los proct&gt;dimienl05 orgánicos,
IICOlltramOS una amplia gama de medicamentos que actuando sobre el
illema nervioso modifican la conducta patolclgica ya sea estimulando a
111 conductas depresivas, sea organizando el pensamiento psicótico o
uvizando los efectos de la angustia. Lo importante de todo ésto es
enfatizar que el psiquiatra moderno tiene a mano una serie de recursos

electivoa con los cuales ayudar a sus pacientes a combatir sus patrones
uionnales de conducta, acortando el tiempo de duración del proceso
patológico, reduciendo el costo del mismo y evitando el sufrimiento
lunano de ser internado en una clinica para alienados.
Los adelantos de la Bio-Quimica del Sistema Nervioso. han permitido
al neurdisióloCo arrancar fntimos-secl'etos a la ·célula nerviosa y a sus
funciones. Las nuevas técnicas de aparatos y sistemas se ofrecen al
1e1'Yicio del investigador y por ello conocemos un poco m'5 del complejo
y misterioso funcionamiento del cerebro y sus conexiones. Pero ésto

llllamente es el principio de una ciencia con potenciales formidables de
desarrollo. El mismo Freud en proyecto de una Psicologla para

N~ogos en el afio de 1895 expresó su confianza en que el estudio de la
llsioJogla del sistema nervioso aportaría descubrimintos trascen-

frlimoru o~ ~ oo sbsfanur.o
r.i1maZ ' si sb ovü h no3 1934
1fer 9~ ~duJ30 st1ot1 bb sah1siup¡zq

dentales para compreder la conducta humana.
Aubrey Lewis e~ "El Mundo en 11194" dice refuiéndose a los adelantos
Pliquijtricos de ·a quella ~ ..También seremos selectivos en el uso
de médicinas. La corriente actual de entusiasmo por medicinas
lenditadas como antidepresivas anUesqubofl'fflicas o defect05 para
reducir la tensión, probablemente habrá ~ido superada (probablemente
deipu&amp;deuna fase deaeveroeecepticismo), por una valuación sobria
de medicinas para cuya administración las indicaciones serán
reducidas y precisas. Su modo de aplkaeidn no sera ni oral ni por
inyecciones sub-cutáneas o intravenosas;
estudios recientes de
medicinas directamente aplicadas en los ventrículos del cerebro indican nuevas posibilidades de acción local concentrada.
Estoa c¿nceptos de Lewis, ~esor de Psiquiabia de la Universidad
dl' Londres de ninguna manera erofetizan la clausura definitiva de los
lll'ICedlmientos psicotera~ticol nacidos de la compre~ión
Plicodin6mica. Estos, por su parte, habrán sufrido una depuración
ata cienWica y por lo tanto su aplicación sera· mucho má!- t.'fE'&lt;.'tirn.
77

�Corno droe el mismo Lewis (pág. 295) "habrá cambioconspicUO&amp; ea
psicopatologia Y psicoterapia.
Las ambi~~des de la teona
~icoanalftica serán algo más claras, sus interpretaciones audacs
seran comprobadas por exeerimentos y sus detalles y conceptos estart•
m~ de acuerdo, por una parte con los descubrimientos de la psicololla
experimental Y comparativa, y, por otra con la neurofisiologia. Eittonces la profeda de Freud será realizada en parte·•.

La Psiquiatrta ocupará en el futuro un lugar significativo entre la
ciencias de la conducta hwnana. El número de casos se elevar, coa,
siderablemente en función de la evolución de las sociedades que, come
dice Halmos (pq. 65) "Al rechazar el relativismo cultural he insistido
en que Ja anormalidad no es algo que var(e segwt cada cultura, sino que
las cultur. varfan según el grado de anormalidad que alientan y
legitimizan". Y actualmen_te los grupos sociales tienden a estratificane
Y a comolidarse en sua pautas de conducta~bituales alentando y
legitimizaodo conductas anormales de Jndole aloplástica que eatm
encaminadas a destruir los intereses comunitarios.
Es por ello que conte~P!amos en las sociedades muy desarrolladas un
púmero mayor de alineación mental.
·
La demanda ~ especialistas en la coñducta humana será CGllsiderable en los próximos aoos, principalmente los psiquiatras ~ el
mlmero de padecimiento6 de índole emocional que sertn cada vei m■
frecuente;. Es evidente que la demanda s~rará a la oferta y el
problema podr6 ser resuelto si las técnicas pslcoterapéuticas se vuelvell
asequibles a su numero mayor de proíesionistas, que sin ser esped·
ficamente psiquiatras. estén honestamente equipados técnicamealt
para resolver algunos de los conflictos de la conducta. Estos podrán ser,
maestros. psicólo¡.-:os, trabajadores sociales y sociólogos y_médicos.
Actualmente el campo de la psicoterapia está en manos de kl
psiquiatras y de los psicoanalistas calificados. Por lo menos ésto es lo
que priva teóricamente; maestros y personas "diletantes de éstoS
conocimientoa, ejercen, no solamente psicoanálisis Silvestre" corno lo
podria calif-.car Freud sino una psicoterapia basada en ~
conocimiffitOS desastrosam1•nte aplicados )' en rt.-sultados, muchas
veces fatales. Y ésto en lo que se refiere a personas cuyo interés es
2&amp;enuino ~ra ayudar a otro ser humano. Pero al margen de estos intereses más o men06 honestos, surgen una pléyade de instituciones o
grupos que abiertamente son charlatanes de la psicologla y qae ac·
711

tuando psicopáticamente, utilizan el dolor humano para enriquecerse '
illcitamente.
El incremento de éstos terapeutas de la jungla y la proliferación de
instituciones o grupos que operan al margen ' del ·~s rudimentario
conocimiento de la psico!ogia se debe principalmenté a la escasa información que las gentes tienen sobre el tema, a la falta de preparación
de terapeutas y a la carencia de centros adecuados para la formaci&amp;i de
especialistas. ·
·
El manejo de los asuntos humanos con fines terapéuticos implica una
relación de dos personas de las éuales una, el terapeuta, debe estar
m'5 sana mentalmente que el paciente. La confiama terapéutica,
¡rimer eslabón de una larga serie de procesos babidos en la terapia,
esU cimentada en la seguridad que tiene el paciente de que el doctor.
psicólogo o consejero, le alivia de su dolor pslquico y le ayuda a resolver
;AE problemas. Debajo de este superficial razonamiento, se encuentra
un anhelo infantil de curación, un revestir a la figura del terapeuta de
omnipotencia mágica y la fantasla inconsciente de que el conjuro
maravilloso de sus palabras o de sus gestos, el paciente quede libre de
toda molestia. El paciente pondrá en juego todos sus recursos neuróticos para obligar a su terapeuta darle la tan ansiada curación médica.
Fácilmente se comprende que una persona no entrenada ni sabedora de
lo que ocurre en estos primeros pasos, caerá en el ~bil juego del ,
paciente y éstos, por principio es un mal comienzo del tratamiento.
Una ~en~ con una gran ~dencia de las figuras parentales me
estuvo insistiendo desde la primera entrevista que le dijera "algo" que
le curara de su angustia. Pocas sesiones después le hice ver, durante
una buena parte de la entrevista, la hostilidad inconsciente a su marido
que habla sido agravada por el nacimiento de su hijita. Al finalizar la
sesión y a manera de despido, la paciente me dijo; Doctor, usted
·nunca me dice nada, me deja sola con mis problemas.
Toda enfermedad mental, desde los trastornos del carácter hasta los
.yaves casos de psicosis, implican un estado regresh•o de la personalidad a niveles Infantiles del desarrollo. Supuestamente el terapeuta
deberá estar consciente de tal regresión y con su aclítud hará sentir el
propósito que anima al terapeuta el de rectificar estas pautas infantiles
de conducta. En todo proceso terapéutico el terapeuta también surre
Wla transitoria regresión e interpreta en términos comprensibles ei'
inconsciente de su enfermo. En teorla es fácil exponerlo, más diílcil es

�llevarlo a la prác~. Las rigideces del carácter del terapeuta le hacen
j~gar roles inadecuados a las demandas infantiles del enfermo. O bien se
·convierten en jueces severos de la conducta o caen en una tolerancia
indiscriminada ~e a la postredeso11anizan mucho más a la mente de I«.
pacientes. Esto es írecuerite en el tratamiento de los adolescentes en loe
que su oonducta plantea un desafio terapéutíco y una vigilancia COlllpicua de las propias emociones del terapeuta.
Otro aspecto que desearia enfati7.ar en la labor terapéutica, es aquel
que se refiere a las relaciones del terapéUta y el paciente.
Ya en
1911
en "Consejos al Médico en el TratamientG
Psicoanalftico".
Freud recomendaba a 1~ jóvenes analistas 11!.._necesidad de !;:vitar toda
relación extra-prúesional ya sea soci~, .!fectiva o de otro _tipo que•.
~uera el que~ establece en el consultorio. Sucede con frecuencia que loe
terapmtaa guiados por su inseguridad personal y por sus J)OCGI
logros profesionales, puederi sentirse ~~idos ante la ~resencia de
pacientes que gocen de prestigio polltico social o económico,
jrepresenta inconscientemente la madre generosa que le partici~ará de
su omnipotencia. El inexperto y novel terapeuta, puede ser seducido por
éste tipo de pacientes en_la forma de invitaciones y regalos,. sin dane
cuerita que lo que opera es una resistencia al tratamiento, una huida de
la tr~erenc:ia. Estas transgresiones a la regla, a la postre 1u
el terapeuta, pues perturban en forma definitva la mardll
venturosa del tratamiento.

»venes

pagan

La deuda de gratitud hacia Freud, por el descubrirnJento de 11
necesidad de estudiar la relacido entre m6dlco y paciente, tanto
respecto a la pute que le toca al paciente como al médico, ai¡ue
preva)eciendo.
Como sabemos Freud enseAó que todas nuestra
relaciones coa otras personas, incluyendo laa relaciones entre el
médico y el paciente, liguen la pauta de nuestras primeras ~Jacionea
con ot;as-Pff'SC)l\U. importantes de ~uestro contorno en la irtlancia Y la
niftel. Las ulteriores dificultades en las relaciones interpersonales, no

~ surgidas ~I c~lor del clima terapéutico sino otras independientes de la labor profesional, son repetiriones deformadas de
esas prta,eras relaciones de objeto. Se debe investi¡ar 'J compr=--

BOlamerite

!Para los fi:ws terapéuticos, en particular, las vicisitudes de las
\•xperienr,as dt&gt;I paciente con el médico, dado que ellas son transíeridll
del pasado f'II\O('ic,na) dd médico al presente de la relación con el ea-

fermo. Estas son las llamadas experiencias ·~contratransfcrencia".
yt.t': e: terapeuta la:. dcte~:c, debido .: GUe S:J
origen y su destino sufre los mismos procesos que cualquier otro síntoma neurótico.

'.NC\ sit&gt;o•v•-~ es pol,ibl~

Las experiencias de contratransíerencia, a _su yez, dado que pueden
surgir y estorbar el proceso psicoterapéutico, deben ser investigadas,
'COmprendidas, y si es posible, eliminadas, en términos de su trans-·
ferencia, tomando como punto de partida las experi~ncias de la
'temprana infancia del médico.
Es verdad que las pautas de nuestras posteriores relaciones interpersonales se constituyen al principio de nuestra vida, son repetidas
en nuestra vida ulterior, y pueden ser co~pl"tmdjdas a través de su
repetición con la gente en general y en particular a través de los
aspectos mutuos de la relacióa entre el médico y paciente.
Si ui cierto que el terapeuta tiene que evitar reacciones ante los datos
del paciente en términos de su propia vida, ésto significa que debe
tener suficientes fuentes de satisfacción y seguridad en su vida no
prolesional para rechazar la tentación de usar a sus pacientes para la
consecución de su satisfacción o'ieguridad personal. SI no ha conseguido obtener en la vida los logros personales que deseaba o
necesitaba, deberla darse cuenta de ello. Su actitud resr&gt;e&lt;:to a las
ruentes de insatialacc_ión.e ~elicidad-~ s~ ~da-~ entonces ser
examinada e integrada hasta el punto en que no impida su estabilidad
emotiva y su capacidad de concentrarse~bando aJ paciente. Esta
es una razón de extrema importaneii para hacer un paiconanálisia
l!!nMaJ y un requtalto del adieatramiento Pllf.!_tm psicoterapeuta.
• Por supuesto que la aí~ación de que el paciente no debe
·u na
fuente de satisfacción y seguridad para el psicoterapeuta no se refiere,
por supuesto, al trato directo, aspecto que ya se trató en párrafos
anteriores. En este inciso me refiero al peligro que el psicoterapeuta
insatisfecho puede utilizar en la rantasia los dat06 obtenidos del
paciente como una fuente sustituta de satisfacción.
Por ejemplo. un terapeuta que se siente frustrado en el área de sus
logros profesionales puede interferir en el manejo de un paciente que,
siendo joven y con gran capacidad de éxito, despertará íantasias en lt
mente del terapeuta. Este puede manejarlas de dos maneras. una
relativamente . es decir, impidiendo el progreso porque interíit·re con
la envidia del terapeuta. o en forma reparativa. lo que llevará al

ser

llll

RI

�terapeuta a una demanda excesiva de gra!i!icaciones inmoderadas.
Ambas actuaciones serán del todo incorrectas e interfieren
básicamente con los conflictos neuróticos que de éstos pueda tener fa
necesidad de prestigio del paciente.
Por estas razones la preparación del psicoterapeuta es un proceso
largo Y cuidadoso. El requisito principal que debe ser cumplido será el
análisis del propio terapeuta.
Sin esta condición no dudamos en
aseverar que una buena parte de sus genuinas intenciones para curar,
se verán interferidas por los problemas no resueltos, los cuales, de
manera inconsciente. interferirán en forma activa en la relación
personal del médico y el paciente.
La información teórica de aproximadamente tres años, que comprende programas de estudio en donde se revisarán los prin~ipalel
problemas psiquiátricos, la psi~ló~ ~inámica y la.~u¡&gt;;ervisión ~bl_ka
Je los casos a cargo de personal académicamente autorizado para eUo,
completa"n la formación profesional del psicoterapeuta.
Al comienzo de este trabajo mencioné las pei:5pectivas al futuro de 11
psiquiatrla y el desajuste entre la oferta de terapeutas y las demandas
,nacidas en los ~randes n?Cleoa de población. Esto implica la neéesidid

~e preparar no solamente a psiquiatras calificados que tengan a mano un
buen arsenal de recursos terapéuticos, sino también de poner al
alcance de psicólogos,trabajadons sociales y maeslro6, conocunientcl
de lndole psicodinámica que les permitan acercarse a la conflictiva
superficial de cierto&amp; casos. Un conocimiento que podriamos calificar
de "psicoterapia menor" y_qut&gt; comprendier! la terapia de consejo, 11
,terapia familiar. la terapia edUC!Btiva, tanto a.padres como a maestral,
b t1·rapia en dt&gt;Sajustea escolares y en las formas adecuadas para EltÍ
1
1po de terapeutas que en los af'los venideros harán falta.
1-:~ un hecho dt&gt; todos conocido que el psicólogo ha entrado a formar
partf' dnl per~onal de lai; escuelas primarias, su labor es encomiable
IIE':;dt&gt; lodos los puntos dt&gt; \'ista . pero a mi modo de ver las cosas, aúD
talt.t mucho por hacer en lo que se refiere al enfoque terapéutico que
&lt;&gt;stoi; psil·ólo~os poór111n hacer. Su trabajo se re&lt;tuce por Jo general, a
1.-sttfü:ar ~ cualificar los problrmas del niño, pero creo que su labelr
podría alcanzar nwtas más amhiciosas, si ell&lt;&gt;!i , los psicólo~os. tuvif'ran
1111;1 mejor r,repara&lt;'ión.

Lo

suc-(•dr a los m,ll'stros y trah.iJ,tclon•,_ soc.-ialt•s Su
('C!nll('tm1t•11111 cif' l.1 P&gt;-H'c&gt;&lt;lmámi1·;1 d1• la 1·1111&lt;h1et.i humana . 1•,_ aún pt~,r~
m,~11111

ysu;eu e ';!!lS';!!'\aMa!&gt; de esc~llu1 J!lliró~ogiras ~ orientación d_u ~-~,
Ne, j,)l""e~r,cfo hacer da la psico!cgln peicodinámi:a una ~~nac:ª• l)'e!''l si
deseo enfatizar que la estructura teórl~ ·del ~coanáhsis -aun con las
modificaciones surgidas en el curso de !~ años- ~nstituye el baluarte.

má (~e de 1~ psicología del Siglo XX. La concepción psicodinámica
bMlca de que gran parte de nues~ _comportamiento, neurótico_!&gt;

aonnal, está influido

\)Or procesos que s!-da~ inconscientemen~. en

·nuestra iñlerioridad, es un hecho comprobado. Aquí se aplic~ ~
Inflexible conctpcióq ~lista ~I compofia!niento hum,tno; ca&lt;!_a
ro;nportamiento que se produce tiene antecedente causal, si es que
podemos llegar a identificarlo. La concepción de que tiene que haber
una causa de nuestros act06, nos lleva al an~lisis del comportamiento.
La gente no es simplemente neurótica, normal o demente, sino que tal
vez, se dan unas reacciones con diferente significado, según su postura
ante los distintos hechos que la rodean. La labor del terapeuta en los
diferentes niveles de su actuación, tenderá necesariamente a encontrar las causas ocultas del comportamiento que llevan a
manifestaciones anormales de la conducta humana.
Finalmente quisiera terminar este articulo citando las palabras de
Freud del Prefacio para un libro de Osear Pfister. Y dice asi : .. Ahora
t,ien; la educación y la terapia guardan cierta relación reciproca. La
educación procura que determinadas disposiciones y tendl'ncias del
niflo no se conviertan en algo que pueda resultar pernicioso para el
individ'uo o para la sociedad. La terapia entra en acción cuando estas
disposiciones ya han desembocado en los sintomas. mórbidos ; pues la
otra solución posible. la de que las disposiciones estériles del niño no
conduzcan a las formaciones sustitutivas de los slntomas. sino a perversiones del carácter, es casi inat·cesible al tratamiento y por lo
,eneral tambi1n ae 11U11trae al tnfiujo del pedagoeo. La educación es una
profilaxia destinada a evitar ambas solufiones. tanto la nt&gt;urosis como
la perversión; la psicoterapi, pretende red~cir la más influible df
ambas efectuando una l'Specie de n'&lt;'ducac-ión" .
De todos conocida la influencia de Freud en la psiquiatrla conlt'mporanea . La dimensión ~icodinámica con la cual enfocó la conlluc:ta humana. ha sido el instrumento más efectivo, hasta la fecha.
para rornprender e interpretar la conflictiva de nuestros_pacienl~) t'll!1

1,1 jalón terapéutko más significativo f'n la terapia psiquiátrica dl•I
St~lo XX. Derivada de esta concepción dinámica de l.1 c-ondurta

1~

�humana. han surgido una serie de aplicaciones prácticas en otras
areas de la Cl)nducta, no siendo sus fines meramente teral)t'ulil'OS. As1
por ejempl.:,. al señalar Freud que la educación y el psicoanálisis vandt
ia mano. también está señalando la Tmportanl"ia que la psil·odinam1J
tiene en la formación psicológica del niño. Esta es un área que men'Cf
especial atención pues se deriva una actividad preventiva. l'na
psiqu1a1ra del futuro deberá tomar en cuenta estas ideas. pues como
1oda filost&gt;fia de la medicina es mejor prevenir que curar Finalmenlt
enfatizo la suposición de que en el futuro harán falta muchas personas
'que manejen asuntos de la conducta humana. la preparación y el ant
lisis personal de estas personas serán los objetivos principales de su l1rlmaciórl profesional. De otra manera es~remos expuestos a seguir®
templando pasi\'amentE' la rh.irlatanerfa. lo:- tl'ra¡x,utas de• la jungla)
las asoc1ariones psiroló¡;!iras basadas en la taumaturgia y en rl
":-oleri:-mP y qt!e impunt•nwnte men-antilizan l'I dolor humano

LAS REACCIONES EMOCIONALES

DEL NIÑO ALAS· ENFERMEDADES
YLA HOSPITALIZACION

H. Nagera M: D:

IH

-

�La reacciones emocionales a Ju enfermt,dades y las
_.talizaciones dependen del tipo y la canticlad de stress o tensión
,_;da por la enfermedad misma como un factor de realidad o por la
lllpitalización, al cual se atienden como otro factor de enorme inllmcia las fantasiaa conscientes e inconscientes que el nii\o elabora.
,ndedor de ambaa situacloñea.
.
.
Dresultado final es influenciado por muchas otras variables.
La edad del nmo por ejemplo; el balance interno de !lU nivel de
arrollo; la capacidad adaptati•• qUe 8 mismo poaee; su habilidad
pn mantenerse bajo razonable control los temores y ansiedades, la
balpitalización y los procedimientos médicos ; la actitud y reacciones
Mlicas; la actitud y reacciones de los padrea y la actitud y el ambiente
del bolpital y su personal que facilita o dificulta loa esfuerzos adop-

talivos del niflo.
llalllando en rasgos muy generales es conveniente separar el efecto
,dela tapitalización en si mlama, del efecto de la enfermedad y de las
inflDenclaa y repe,cusiooes sociales y familiares que ambos eventos
cjeran en l a ~ de la reacción del nlfto.
En..,...gos generales también se puede decir que para los niAo&amp;
- - ._dé cinco•"- el punto más vulnerable de la hospitalización lo
conatttuye la separación de la madre. La secuencia descrita por
llobstaon (1958), Bowlby (lMl&gt; y otrol de una fase de protesta.

IIIUida por una de desesperación y una tercera de aislamiento y ·
depresión~ mu fácilmente observable en niftos de esta edad que en
nin¡ón otro grupo.
Para los nif'los entre cinco y nueve o diez ai\OS el significado
paicológico y simbólico de la enfermedad y del tratamiento ocupa el
eacenario como la fuente de peligro en el lugar que la separación de los
padres ocupaba para los más pequei\oS.
De esa edad en adelante varios factores que discutiremos pueden
constituirse, aislados o combinados, en el punoo de máximo peligro. ·
En el niflO hospitalizado sus miedos, anticipaciones. fantaslas.
conceptos y distorciones alrededor de la enfermedad son importantes no
8í

�pequelw es parte de
sólo romo t·omitantes psicol~icos sino porque put•den influenciar
1
prlnngar l;i Pllf&lt;'rrn&lt;'daci , Blow. 19.'iR. p. :,!kll
Para dar un Pjempl;,
gráf1ro l'onsu1eren romo un niño !'Xcitado y ,1temorizado anlt•s de un
pnl&lt;·1•&lt;f1m1rn10 ol)('ratario ptwcle neces itar rr,ayorrs cantidades dr
,-1'fl;1t" 11,- ;11u&gt;strs 1co!-. rnn e l \·on:nitant l' p&lt;'ligro que Psto implica
l'ur "' ra pa r ll'.
la l'X¡&gt;&lt;'nen\·i;1 pr&lt;-sentl' den1111.•stra que la,hosp1tahzan,1nrs. especialme nte cuando no st· utilizan l'iertns cuidad.

p11t•d1•11 ¡&gt;rt'('IJlllar o r onducir a \·arios tipos dr prohlrmas t•rnil&lt;·ion;ilr,.
t•n ,111!11111,s niñ~ . a !-i romo a fectar su futuro dc-sarrollo l'm0&lt;·mnal 1
11t·r~11n.1 hdacl
·
f:ietort-s son responsahl!'s aqu1 inl'lu~endo la separanon dt•I
ho¡?ar ~ cit' 1,,~ padres &lt;especialmente en los niños menores de cinco
años '. operar iones : manipulaciones médicas dolorosas. traumáti{'()S
t esl)('(·1alrne nte s i son
repetidas y no se prepara al niño 1: enfcrm&lt;'dades crónicas de varios tipos : la inmovilización : el peligro de
mu~rte: la actitud del hospital en términos de reglas de visitación; la
actitud Y educación del personal hospitalario tmédicos . enfermeras.
etc l con respecto a las necesidades emocionaJes de nii"los de varias
\';m n~

roades :
la road del niño:
el estado del desarrollo que está
atravesando el niño en las varias áreas do la personalidad; los
rec~r:5os con que cuenta por ejemplo de parte de! yo como el grado de
habih_dad alcanzado en términos de comprender; las experiencias
anteriores en la vida del niño tincluyendo la vida en general y otros
contactos con médicos Y hospitales en particular); la relación madrehijo o '))adres-hijo : el estado general de salud emocional de la familia.
etc.
Esta lista aunque parece larga es en realidad breve y no cubre todo&amp;
los frentes. Sin embargo, indica la complejidad del tema que tratamos. Dadas las limitaciones de tiempo y espacio voy a enfatizar la
importancia de examinar todos estos problemas desde el punto de
vis ta de l nivel d e desarrollo que ha alcanzarlo nuesrro nii'lo pacie nte.
Como decla ,
la s eparac\óo rle los p.idrt'S que ocurre con la
hosp1·1a r1zac1ºón es una de las caus:is más nwnd onadas d e complicaciones posteriores.
Sin embargo,
esto depende
fundamentalmen~e de la edad del nii'lo y rlt'I ni\'d de su des arrollo
emocional.
El infante. hasta los rlos años de t&gt;dad ;1proximadamPnte sufre intensamente de lo que llamamo!- " an~ustia dt• st•pan1l'i ón". El niño

un sistema, d7 uns,unidad l&gt;il'lógic~, ~onstitl!ido

por él y. su madre.

A esta unidad biológica determinada g~né-

bcament~ se :1ñaden pronto lazos psicológicos intensos de naturaleza
primitiva a esta temprana edad. Es por esta razón qµe la separación
del niño de su madre en esta época produce una angustia biológica vital.
Esta angustia tiene a mi juicio valor de sobrevivencia y ha sido
determinada posiblem~nte a través de rnillones·de aftos de evolución
de la especie humana. Esta misma angustia de.separación
bien
visible en la mayoría de las especies animales. Entre los humanos es
probable que la super-estructura social y · cultural que hemos
desarrollado tienda a ocultar su importancia.
t. "angustia de separación" alcanza su pico m ~- en algún

es

momento entre los diez y los dieciocho meses, aunque continúa en
proporciones marcadas hasta alrededor de los dos a&amp;s y medio. ,
De ahí en adelante ee mucho menos mali¡na pero todavía afecta a 1~.
ni6os aunque en grados muy variables hasta la edad de cinco aoos
aproximadamente.
Sin embargo, entre los dos aftos y medio, a los cinco años el niño
•
•
comienza a adquirir la capacidad de tolerar separaciones de la madre por periodos limitados de tiempo y en situaciones controladas,
especialmente cuando ha sioo bien preparado
·mismas. Esto se
hace posible por avances en el yo y en las relaciones de objeto que le
permíten ahora aceptar por periodos lqnitados la fijura de un subs1
,litulo materno en la ausencia de la misma. Esto explica porque la

paralas

edad ideal de entrada en el kindergarten es generalmente entre los dos
arios y medio o tres y raramente antes.
Por la misma razón ,
tradicionalmente la época de empezar el colegio eque ocupa todo el dia &gt;
es alrededor de los cinco o seis aftos de edad.
Debemos tomar en cuenta también que un niño de tres o cuatro anos
que en condiciones normales ha adquir ido la capacidad de separarse de
la madre s in angustia y que acepta substitutos maternos. cuando está
'enrenno, tiene fiebre, dolor, ·miedo o está herido no se encuentra en
c:ondiciones normales. Como sabemos en tales situaciones la ~onducta
del niño es regresiva , regresando a niYeles de funcionamiento Y
necesidad más primitivOIS y apropiados para un ni6o máS pequei\o que

su edad presente.
Esto se debe a que los avances en el nivel de desarrollo del nino,
especialmente en el área del yo son inestables y tentativa s por periodos
119

�considerables de tiempo después que han sido alcanzad~. Toma pues
un cierto transcurso de tiempo para que se establezcan per.
manentemente y para que puedan resistir con éxito ciertos tipos dé
stresses.
Afortunadamente las hospitalizaciones necesarias hoy en dia soa
generalménte cortas.
Esto se lo agradecemos a los progresiv••
médicos y quirúrgicos, a los antibióticos, a la prevención de ciertas
enfermedades como la poliomieliti~, etc. En el pasado separaciones
de la madre prolongadas durante el primer afio de la vida resultaban en
ocasión en el temido cuadro de marasmo en que esencialmente el nifto
se morfa lentamente sin aparente razón. El Dr. Spitz &lt;1945) ( 1946) ha
demostrando convincentemente cómo ias separ~ooes de la madre bajo
ciertas condiciones resultan en los cuadros cltnicos que describiera
como hospitalismo y depresiones anacljücas, cuadros con las que todol
estamos familiatizados.

Aún más importante Anna Freud, Ptovence and Lipton y muchas
otros han demostrado también convincentemente que el nitlo (hasta iG1
18 meses de edad) cuando es privado de la presencia de la madre y dal
estimulo que la misma provee es un niño cuya maduración biológica se
retrasa considerablemente. Por ejemplo, no sostiene la cabeza a iGI
tres meees, no se sienta a los seis, el caminar y el lenguaje no aparecea
al momento adecuado. etc. También sabemos que si la separación se
prolonga indebidamente un daño irreversible ocurre en las funciones
congnitivas e intelectuales del infante. De hecho su coeficiente de
inteligencia seré siempre menor del pote.ncial que originalmente tenla.
La estimulación que la madre le provee al infante diariamente en el
desempeño de sus funciones ma~rnales activa procesos biológicos que
ltavorecen la deudritlzación, la rapidez con que la mielivización ~
en la·s vfas nerviosas y aumentan el-grado de ~ascularización de ciertas
áreas del cerebro. En otras palabras, se promueve la maduración del
sistema nervioso central de tal manera que en condiciones ideales el
grado de desarrollo alcanzado se aproxima notablemente al potencial
gen~ticoqueel nitlo ha he,:edado. Me he referido a estos problemas en
detalle en otra publicación a la cual se pueden referir los interesad«-.
He insistido en estos efectos de la separación de la madre del nillo
,...pequeno para recalcar que aparte de la influencia que la misma pueda
tener en el curso de la enfermedad presente. o del proceso quirúrgico, o
de las difku.ltades que pase t&gt;I manejo del nino en la sala, o las con·
90

¡ej;uer.cias GUC lu misma pueda tener para su ctP~Í'rollo emocion~I o
posiuies llt:Ulv&amp;is posterioré!S, hay otras repercusiones !?(} menl's !mportantes. El nii'io está pues en medio de un proc~_o de desarrollo que
ita un mínimo de condiciones para que continúen en su curso de
ideal. Situaciones que interfieren con estas condiciones tales
como las separaciones prolongadas y no planea~as pueden afectar ese
desarrollo de una manera perman~nte y negativa.
.
Es claro también que a partir del quinto ai\o de la_ vida, _ la.

::ra

hospitalización no constituye ~na interferencia con los procesos
descritos y la separación no es el factor de peligro, excepto en con•

diciones muy trawnéticas y desfavorables.
~odo lo descrito tiende a demostrar la interacción de procesos
biológicos y psicológicos que. movilizan, en ac:ción combinada Y tero·
pranamente en la vida, el desarrollo de los varios aspectos de ~a personalidad del nifio. Es esencial
la bospitali2ación de los ruños se
considere desde este punto de vista para que no constituya una interferencia con tales procesos, o que al menos, cuando inevitable, ésta
'sel de un cárActer mlnimo. Noten también que nos hemos estado
refiriendo al mismo tiempo al nivel y la calidad de las relacio?es objetables que el nil\o ha alcanzado a varias edades 'Y c~~ la
hospitalización pudiera interferir con estos avances. Un conocuruento
preciso de estos procesos del desarrollo del niilo es 1~ úni~ manera de
lantear inteligentemente una hospitalización, al.mismo tiempo &lt;1':1e se
miniJl\i7.ace O evitan las posibles repercusiones negativas que la m.sma

que

l:

pudiera tener. particularmente a e&amp;des tempranas.
·Por la misma razón es importante estar familiarizados con las
peculiaridades de 108 procesos mentales y los p1'ocesos del ~nsa~iento
en nil'to de varias edades. El nivel de eficiencia de func1onam1ento
lyoico varia de acuerdo con este último factor.
.
.
Por
ejemplo,
examinemos
la
capacidad
de
comprensión
que
llenen
los
1
niños con respecto a conceptos tales como la muerte y las en•
fennedades. Conceptos que están estrechamente vinculados en
nuestra mente con hospitales.
El concepto de la muerte es algo que se adquiere en etapas
progresivas durante la niñez. No es generalmente hasta los once a~os
de edad que el niño es capaz de comprender claramente todas las. 1~plicaciones y consecuencias de tal fenómeno. Quizá es por esa misma
razón que en la mente de) niño la muerte es una cosa terrible. porque es
91

�'vista como

~~ castigo,

una separación forzada de los 80:'CS que.idos,

externas sino que es un producto de la enfermedad misma.

Esto es

.1como un ex_ilio del cual uno no puede volver porque Dios u otl'tl
seres ~umanos poderosos lo impiden. Es visto como un rechazo,
11111

debido a las cualidades concretistas y animisticas de los procesos del
p11118IDiento ttpicos de los nif'los. Anna Freuo (1952) ha. óbservado
también que cuando la ansiedad deriva de las fantasías que acompaftan al dolor es mínima, los niños toleran el dolor mejor y lo olvidan

Exac~entelo mismo ocurre con el concepto de la enfermedad. La
tendencia generaJ es a interpretar
misma como un castigo ataq~~ ~dista por su mala conducta O por transgresior:e_º :
,prohib1~1ones de los padres, etc. Esta confusión persiste hasta los ocho

rápidamente.
Todo esto nos debe alertar a la necesidad de planear la
hospitalización cuidadosamente, a lo que nos referimos e.n unos

exclusión dado que la idea de que uno deja de existir no la pueden entender como decíamos hasta los once o los doce años.

la

41 los ~ez anos de edad.

IIICJOlentos.
Con frecuencia las reacciones negativas que resultan de enfermedades, procedimientos médicos y hospitalizaciones son el

Si a ~ esto le al\adimos que muchos ninos han sufrido la pá'dida
de familiares en el curso de hospitalizaciones o han oido historias de
distintos
tipos acerca de las cosas "tern' bles" que pasan en ¡os
.

'resultado de traumas.
Estos traumas pueden ser menores pero que se repiten y acaban
teniendo un efecto acumulativo, o es una situación traumátic._a masiva. ,
Con el ejercicio de cuidado las situaciones traumáticas o potencialrnen&amp;e trawnáticas pueden ser evitadas en buena medida. Pero esto requiere
~ preparación adecuada del niño y del adolescente por medio de su
formación que está de acuerdo con la edad y nivel de comprensión.
Una situación "traumática" es un estado psicológico en el cual el yo
pierde la capacidad de mantener control sobre la ansiedad que se
•l)()dera de él y de la situación que lo provoca. Como resultado. el yo es
~ado por la ansiedad y se paraliza, o regresa en su nivel de fun-

Pero inclusive entonces el grado de COOI·
P~ón aunque ha conducido a un entendimiento más reaUstico
continóa mezclado con fantasías del tipo a que nos hemos refen'do
Estos ti
.
.
enen un carácter u_ruversal en el inconsciente de todos kl
~res humanos e inclusive muchos adultos tienden, en algún nivel, a
interpretar su enfermedad como un castigo.

hospitales. comprenderemos la inusitada cantidad de fantaslas y
ansiedades que médicos, tratamientos y hospitales pueden provocar en
el muchacho. ·· A todo lo anterior hay que afladirle la tendencia al
pensami':"to concretista caracterfstica del nino. Esto hace que tienda
a tom~ literalmente las historias, ficticias o reales, que ha ofdo y que se
les aphque a si mismo sin las modificaciones o correcciones necesarias.
Producen asf de cuando en cuando distorciones realmente sor, prendentes. que con frecuencia explican los desórdenes de conducta
' que se pueden observar en el hospital y la ansiedad desmedida que en
ocasión se observa. En otras palabras, las enfermedades las
hospitalizaciones y la muerte siempre tienen un significado simbólico,
cualquiera que sea la realidad presente en la mente del nifto.
Lo mismo es ciert.o del papel que el dolor jue ga en todo esto. En
bue~ medida depende de la significación simbólica y psicológica que
adquie~ Yde las f~ntasfas que lo acompanan. Dada la íorma en que el
pensamiento del milo funciona el niño que sufre dolor &lt;por cualquier
razón qllt' St'a I es un niño que se cree y que se siente maltratado
pers~du. castigado y amenazado de muerte, como Anna Freud ~
señalado , 1952 1• Esta interpre tación de1 nif'lo es la norma universal
aún .en aquellos &lt;·asos en que &lt;•I dolor 110 resulta de manipulaciones
92

cionamiento.
Vamos a referimos ahora al tipo de reacción y manifestaciones
tlf.nicas que se observan más frecuentemente durante un periodo de
hospitalización. Tengamos en cuenta sin embargo que ~s ~mas

r.cciooes se observan en -~ón en el hogar cuando el ni6o está enJermo.
't.
También debemos tener en cuenta que a veces la reacción .a_parece

lan:Uamente durante el periodo de con~alesceocia.
Regresiones de la conducta y del funcionamiento, de varios tipoa
están a la cabeza de la lista. Incluyen por ejemplo la aparición de
síntomas tales como enuresis, encopresis o ambas. en niftos que y,:.
habían adquirido un buen control esfecite.r iano. Ya mencionamos . . .
:aquellas adquisiciones· del yo obtenldaa más· recientemente son 111
JXimeras en abandonarse. Por tanto ml4:.ntras mu cer~a~• ti
momento por ejemplo del entrenamiento esfintesiano a la apanc1ón ~
ia
erúermedad o la hospitalización, mayor· el riesgo de que el Me.
'
..
93

�abandone al menos por unos dfas o semanas la ·función que ya habla
adq.uirido. En casos más severos estos síntomas pueden perdurarpw
vanos años como evidencia de la seriedad del disturbio desencadenado
por la hospitalización. El tratamiento psiquiátrico es en este caso
imperativo dada las repercusiones negativas que estos ( y airas
sfntomas acompañantes) pueden tener en el futuro desarrollo de la
personalidad.
Otro ejemplo de regresión es el caso de niños que han aprendido 1
hablar recientemente, ya en sentencias y que abandonan esta funciál
retornando al lenguaje más infantil que hablan dejado atrás. Lo mismo
ocurre con la capacidad de caminar que abandonan si era de recieme
adquisición.
Uno de los factores contribuyentes a estas regresiones relacionado
con la hospitalización es la situación especial de pasividad e infantilismo en que se coloca a los pacientes, tanto nifloa como adultos,
en los hospitales. Se les viste, ~ les baña, se les alimenta se les dan
dietas especiales. se toma posesión de sus funciones evacu;doras, etc.
, En una palabra tomamos posesión del cuerpo del paciente.
Anna Freud C1952) ha seftalado como no es sólo los pacientes adula
que r~iente~ esto. al contrario, los niftos, incluyendo niftos pequm •
también resienten esta situación. Están acostumbrados 8 que sea la
madre quien manipula sus cuerpos y se encuentran de pronto con que
una persona extrafta toma posesión de estas funciones, que constituyen
una parte esencial de la interna relación que existe entre madres e
1
hijos. Esto no es bienvenido por los infantes que lo experiencian como
una interferencia masiva con la relación madre-hijo, hasta eJ punto
que tales intervenciones son resistidas activamente.
En el caso de niños mayores que han adquirido la habilidad de controlar personalmente las varias funciones de) cuerpo sucede Jo mismo.
F.stos son niños que se alimentan a sf mismos, se visten y bailan
solos, al mismo tiempo que ya atienden independientemente a SIII
~unciones -~e evacuación. La pérdida de los controles del yo que la
interferencia con estas !unciones representa tiende a provocarles una
marcada ansiedad. Actúa por lo tanto esta interferencia como una
seducción a regresar a niveles más infantiles de funcionamiento, 1111
hecho que consltituye una gran amenaza para el yo de aquéllOI
muchachos que ya han adquirido esaa funciones.
Por razones similares la desnudez a que son sometidos en exámenes

m«Sicos los niños ya en el periodo de latencia es una fuente de ansiedad
Jresentimiento. Estos niños ya han adquirido los sentimientos de
J1111or y verguenza del adulto ante la desnudez del cuerpo en presencia
• extraftos. No es necesario decir que todos estos sentimientos se
deben tomar en cuenta y respetar.
Olro6 tipos de regresiones observadas f~uentemente en niños
pequeftos e infantiles, es el retomo del hábito de:chuparse los dedos que•
Wún abandonado o la demanda por el biber(lh que ya hablan dejado
alrú.
Aumentos en la demanda de atención
comunes disolviéndose en •
16grimas y gritos cuando se les frustra, cosa que ya no habla sucedido
en meses. A veces la cosa se convierte en una pataleta de las tlpicas
para el segundo año de la vida. Sólo que ahora el niño es mucho mayor.
También se observa la producción de conductas altamente negativas,
llllltiles, agresivas y hasta destructivas.
Trastornos del sueno de varios tipos son comunes, tales como
clflCUltades en quedarse dormido: demandas por la presencia d~
adulta y más particularmente pesadillas que le despier~n
m~ asustado. El contenido de lu mismas está con frecuencia
relacionado con las experiencias hospitalarias.
Cambios rápidos de humor que
d ~ un t~o depresivo hasta uno
lle mÚCba excitación que se acompdan de "conductas majaderas"_.
Estas últimas.ocurren alrededor de la alimentación Y la dieta que se
convierte en una pesadilla para los padres y para el staff del hospit.l.
CuOI de diabetes juvenil son un ejemplo Upico sino notorio de las

son

~p¡i\ia

vam

ltificultades de este tipo.
Taquicardia, palpitaciones, hiperventilación, diarrea, et.e., son
extraordinariamente frecuentes en niftos que se mantinen ansiosos.
Reacciones de conversión histérica de vario&amp; tipos no son raras.
Tienden a afectar la musculatura extrakla a los órganos sensoriales.
Es interesante notar que algunos de los stntom~ genuinos de la en'.ennedad ~ ·posteriormente incorporados y uWJr.ados como ~odelos
• • mantener ciertas cooversiones blatéricaa. tales como e)e!Jlplo:
"'1litos, afonia. disturbios de la visión, de la marcha. etc. La mayorla
de estas conversiones histéricas son de corta duración (dias o a lo más
·••semanas&gt; . Tienden a desaparecer tan pronto como el nifto regana ·
111 equilibrio emocional y disminuye la sit~ción de tensión excesiva
ocasionada por la enfermedad.
95

�~asi~na_lmente se observan reacciones algo más alarmantes del tipo
de d1sOC1ac1ones de carácter reactivos, tales como amnesias O estadas
~udo-delirantes. Estos últimos son diffciles· de diferenciar con b
verdaderos delirios producidos por drogas, fiebres altas, etc.
._~s intervenci~nes quirúrgicas ~ienen siempre un impacto y
significado espec¡al en los niflos que depende en parte del nivel de
desarrollo psicológico que los mismos han alcanµdo. Alrededor delas
intervenciones quirúrgicas se tienden a activar; re-activar, organizar
Y racionalizar las fantasías universales de
atacados sometidos
~ubyugados o daf\ados ffsicamente o ·castrados. Como' Anna Freud
&lt;1~) remarca estas fantasías son parte del coi:atenido común y normal
de la mente de los niños de muchas edades. Asf por ejemplo en la fue
1
fálica-edipeca el ~iedo inconsciente de castraciór) es tipico. No es apresado directamente pero en forma simbólica como un miedo de cid)
corporal que tiende a concentrarse en ciertas partes y órganos. Es pcr
eso que en los niños entre tres y seis años desarrollan un inusitado in;terés cuando observan por ejemplo un cojo, aÍguien que ha perdido 111
brazo, una oreja o es ciego.
·
·
·

ser

Este interés se acompaña de ansiedad bien aparente y de múltiples
preguntas a los padres. Detrás de todo, lo cual aparece la pregunta,

,me puede esto pasar a mf?.
Una intervención quirorgica es por lo tanto un magnifico vehlculo
para tales fantasias. De abf que especial cuidado y preparación son
necesarios en el caso de niAos que deben sufrir una operación. De esta
mantta podemos evitar el dafto psicológico potencial de que SOII
capaces. Noten, que este da-flo no está casi nunca relacionado con 11
seriedad o gr~vedad de la operación sino con el significado simbólico de
las mismas Y con el tipo, intensidad y distorciones de las fantaslu
asociadas con las mismas.
Como ya seftalará reacciones muy similares a las que ocurren en la
casa puden ocurrir también en el hogar. Quizá menos frecuentemente
Y men«E intensas. dado que no se aftade la ansiedad y las com·
plicacicnes creadas por la _separación implfcita en la hospitalizacioa.
Además algunos niños. -incluyendo la.mayorfa de los nill~ menores de
cuatro o cinco años-, necesitan una cierta constancia perceptiva. Es
decir se ~organizan fácilmente en un ambiente perceptivo nuevo oen
11tra~ palabras cuando no están en el lugar con que tienen familiaridad
romo si§ bogares. En la ausencia de los padres esta reacción tiende a
ocurrir con más facilidad.

Es similarmente disruptivQ para el nifio el tener: que relácionarse
iúbitamente con pei:s~a~ ~añas y descohociclás.. Esta situación es
.
-·
agravada.por las funciones que estas personas desempeftan incluyendo
la adJ:runistración de inyecciones, medicinas, curas, etc.
Otro factor importante en todo esto es la realización de parte del
profesiolla.J.ista de que los niflo8 tienen un nivel de tolerancia par~
dolor ~ bajo
el adulto. Esto es cierto del dolor ffsico y de la
pena
?omo ade~ car~
·sufici~!_es ~
yok:os para meotener control cuando son coii{rootados con dolor,
llliedo, temldn; ansiedad, tienden a desorganizarse fácilmente en .
presencia de los mismos. Como consecuencia de·esa desorganización
'prociucen mal adaptativas,
negativistas,·
hostiles y hasta
destructivas.··
·

ei

que

p.,i~ca.

ere

_DebemOtl reali7.ar que al igual que una fiebre_alta es una adaptación
flSi~l~ l ~ prQCeSO infeccioso, también· el ni.fto produce adaptaciones pslcolqpcas al stress de la hospitali7.adflii y la enfermedad.
Por Jo tanto muchos de los slntomas que observamos deben ser considerados en buena medida como reactivos. Lo mismo es cierto de
las conductas negativistas y m~jaderfas que ocurren en Ju salas
pediitricas y que tanto irritan, en ocasión, al persooal .responsable por.
Íos Ídloa, m6dicoe ; enfennerÜIncluidos. · ·
·
Deüfque muchatolerancia y comprensión~ neceurias antes de
tratar de iluminar por varios D)edlas las condt.tctp indeseables."

Como en el caso de la fiebre, antes de elinunarla, se debe compreÍadei- ~ es el procéso lñíecct~a la cual le debe SU presencia, U(
también • necesario comprender lu fan~,
conflictos y anllledades que determinan loe sJntomas y conductas indeseables. Sólo
'-a( ~ ayudar lnt.eli~n~ente _al ni&amp;&gt; a controlar la amiedad
excesiva y • uWiur
mú valor ada~cional para responder
1 lai necesidades ¡rictku-de la enfermedad.
Debo ·ins.istir en que muchas de las reacciones descritas son
-~librioa psicológicol que generalmente tienen 1111 carácter
transltuio y que Uenden a desaparecer en el curso de unos dias o a lo
mú varias
Aunque ió anterior es cierto, probablemente de la
mayor1a de III caaoa, en un omaero limitado de casos el curso de Jos
ev• ea diferente. Como bien saben los Jlllquiatru infantiles y los
pediat...., no es raro p -toi .i:iedré. de nib ron serios dil&amp;urbios
emocJana1e1 de carécter permanente y larga ~ación, relacionen el

mediae•

semana.

96

W1

�'co~ienzo de los disturbios con una enfermedad o una hospitalizaci6n.
De ahl la importancia de utilizar medidas preventivas.
·
· ·e omprenderemos también que tales experiéncias en la nibez ~
frecuencia determinan las actitudes inconscientes del adulto hacia
enfermedades, los rodeos y los hospitales. Es claro ahora QUI! 11
somos negligentes con e) nifio DOS estamos complicando vida como
médieo!S &lt;al menos Ja vida ·de Jos colegas
tratan adultos): Se dice,
no
razón que i. calidad de las expenencias iniciales en el kindergarten tienen la capacidad de deltruir nuestro interés en escuela

la

que

sin

)a

ia

y el aprendizaje por el resto de la vida, si esta~'fueran negativas. De

la misma mnera, estas primeras éxperiencias con médicOI y
hospitales, determinan en cierta medida la : calj~ futura -de la
relación médico-paciente en muchos casos.
,
La ~ demuestra que muchos padres que son diflciles y
hasta -in'aciooa.lea cuando s~ nÍ6os necesitan hospitalización o Intervenciones quirúrgicas, sufrieron ellos mismos experiencias muy
negatívas CCIII la profesión médica y hospitales en su propia niftez.
Tales padres tienden a i n f l ~ negativamente y de manera in•
consciente la-actitud de sus niftos para los médicas y el hospital,. al
pasarles a los mismos sus propias ansiedades inconscientes.
' Tengan .- cuenta que el nffio. es partil del sistema social
conatituidD por la unidad familiar. · En ese sistema
1
las enfermedades, hospitalizaciones, etc., : crean una situacidn
dinámica nueva. que puede influenciar los resultados politivOI
negativamente. Laa enfermedades severas del nil'lo pueden crear
crisis muy reales &lt; por ejemplo en el manejo diario de la familia) J
crisis de naturaleza emocional. No sólo los padres son afectados sino
también loa hermanos, hermanas, abuelos, tlos, etc.
Las reaccione&amp; son naturalmente muy variadasy ·de&amp;m ser -•
tudiadu coo gran cuidado, puesto que intervenciones de variOI tipal
pudieran ser aconsejables. Baste decir que ocasionalmente la reacción
familiar a la enfermedad hospital puede tender a ignorar las
necesidades emocionales del miembro enfenno.
Prugh 11972\ and Richmond &lt;1958&gt; nos han llamado la atención a una
secuencia común en la reacción familiar ante enfermedades severas de
los hijos.
Ellos describen una preocupación realistica Inicial que es seguidl

n Una fase de nega~i~ e incredulidad que puede durar semanas 0

meses.

· _2} Una fase de temor y furstración, acompadado de sentimientos
depresivos, culpabilidad, cJe recriminaciones y de desacuerdos
ll)~tales, ~entras los padres tratan de desplazar "la culpa" de unos a
oln&gt;I,· al m~co. etc.
3) ,La. fue ~e adquisición de información y del planeamiento intelig~te, · inc.luyendo la necesida~ de vivir co~ un cierto grado de incerµdumbre.
.' ·
.
.

~ sigqientes factores pudieran ~ultar de utilidad cltnica cuando
ltatamos de evaluar~ riesgo envuelto en una hospitalización asl como
la ~ible severidad y duración de la reacción.
1) La edad y el nivel del desa.rroUo def nifto. Mientras más
peque6os
más problemáticos y mayores los riesgos.
1

2) Niftos identificados previamente como con problemas psiquiátricos
series constituyen un mayor riesgo.
3)

Tratan de determinar si el .~ftc? ~ adquirido o no la capacidad de

'.aepararse de la madre y de aceptar uu fiiura materna su~tituti~:
,Si este no es el caso, el riesgo es mayor y serla CÓnveniente permitirle a
la madre acompaftar al niño durante la hospibllización.
Es fácil concluir que todas aquAllaa laospitallzaciones O in•
lervenciones quinu-gicas que son de car6cter electivo debieron
posponerse basta que el niño adquiera
capacidad.
4) Es conveniente explorar en ~illOI generales si el niño tiene o no
habilidad para expresar verbalmente sus ansiedades, fantaslas y
misconcepciones asf como la habilidad de reaccionar expresivamente.
La capacidad de llorar o expresar verbalmente o de otras maneras
razonables au hostilidad y el hecho de que está bravo.
Mientras mayor e1 Ja facilidad del niño en este sentido mejor
protegido es~ para las experiencias que se avecinan.
, 5) Exploren en términoa generales como el nmo reacciona ante
lituacione1 nuevu espectelmente las que Uenden a provocar ansiedad.
Tengan en cuenta que las holpltallzaciones y manipulaciones médicas
pertenecen en este grupo de experiencias.

esta

As! noe podem01 hacer una idea general tle lo que podemos expresar,
al mismo tiempo que tomamos medidas especiales para proteger a·
aquéllos que tienden a reaccionar ex.ageradamente.
ll SI el nloo tiene que ser hospitalizado la capacidad de relacionarse

por;
93•

99

�con otros niños es importante. Bien die~ el refrán que la miseria gusta
de compaiifa. De todos modos, es a veces sorprendente la'cantidadde
soporte que los ni6os obtienen unos a otros.
7) Es importante determinar el balance en la ~ente del nifto entre 111
entendimiento realistico de la enfermedad . los procedim.ientc.
médicos oquirw¡icos «p. van a ser empleados·fo la hospitalización) y
las fantas~ y m i s ~ ~ con' ias miamaa. B11i
balanee" tlebe estar dellnitivarnente en favor de la concepcWI
reaUstica, al menos en aquéllos ni6os- que hah adquirido una ciérta
capacidad de comprender.
·
1

-T«:ngan en cuenta que como ya hemos visto la mayor parte del da6o,
es causado por \u fantasfas y mis concepclooes:y no por la realidad de
tl,a situación. En otras palabras, por la interpretación que el nifto le da a
la experiencia.
.
Para lograr un balance adecuado del tipo mencionado necesitamm
~ntar con la cooperación de los padres para trlinsmitir la informacicln
apropiada. Desgraciadamente, como ya h~os visto, no todos los
padres son capaces de llenar esta encomien~. El pediatra, el
cirujano Y si es necesario el psiquiatra infantil 14!ndrén que preparar al
muchacho.
Y ya para finalizar WI08 comentarios de náturaleza general que
pueden cW- una idea, del tipo de lntervencionea pncttcu que son
posibles.

' 1) La informacidn que el nifto necesita, inclwendo una descripción
adecuada de lo que debe esperar, tiene que ser dada a un n1vei'
apropiado para su edad. La informclón debe ser ver(dica aunque
comunicado en forma no traumática, ni alarmante. Si el procet0
Implica ~ esto ~ -ser es.¡,llcado incluyemo todo lo qoe se va 1
bacer para reducú'lo al
Üf
¡.-~tribuclda que'eJ do

mfnimo como

mismo puede hacer.

·-

·

Todo esto se dice más fácil que se hace, ~ que los niftos hasta
cierta edad son incapaces de distinguir claramente eotre el sufrimiento
causado por la enfermedad y el ocasionado por lo&amp; tfatamient.os que 11
uWiza!l en la curaciúi de la enfermedad.
La mayorfa de loe niftos interpretan las manipulaciones médicaa
como un c.stl¡o por trans¡resfones, desobediencias, etc. Este
elemento permanecer4 presente en algún graclo a pesar de la confrontación con la realidad. Menclonam0&amp; anteriormente, quienes se

100

de~ !!ivoly~ en~ proceso de ~ormar al ~ - ~ m:iportante en es~e
caso es realizar que estamos tratando de evit4rle al niño traumas.

Esto ~ logra Mndole tantas oportunidades co~o sea· posible para_que
se prepare para hacerle frente al miedo, la ans~d, las fantasfas y el
dolor que los distintos procedimientos puedeñ: provocar. Si esto se
puede acompaftar de una comprensión adecuada de parte del nifto
mejor todavía. Pero como hemos mencionado , :esto último, dadas las
varias limitaciones de los niños de distintas edades es sólo posible, en
la mayoria de los casos, de manera limitada.
2) La información debe ser impartida con suficiente anticipación
para darle tiempo al yo del nüiÓ a prepararse. Un periodo de seis u
ocho dias parece rar.onable. Durante este tieltlpo se deben contestar
!as preguntas que el ni6o haga con sensibilidad y sin engaftos o
ctistorciones.
·
3) Una visita previa de corta duración al hospital puede ser de valor
en muchos casos.
4) El establecimiento de horas de yis!tas liberales y generosas son
esenciales en bolpital~ pediátricos. En _caaos necesarios se ~
bicer arreglos para que la madre permanezca con eJ nüio permanentemente. Hoy en dfa esto es una pr6c~ corriente que desde
Juego debe mantenerle. En la •ca pre-antibl6tica el miedo a las infecciones era un obst.Aculo serio fil este sentido.
5) Es bnportate especialmente en el caso de ni/los pequeftos que se les
permita llevar aJgdn objeto de la casa. Uno o más juguetes por
ejemplo a aquéllCJs que todavia hacen uso de_un ob~ transicional
como una fragadita o un osito, también se ~ debe permitir que lo
lleven al hospital. El valor soportivo de estos varios objetos es
tremendo para el nifto. La ayuda que le ofrecen para mantener _control
sobre las emociones, el miedo y laa funciones del yo es incalculable
dado que constituyen un luolfmbolico de importancia coa el hogar y los
~dres.
de
.
6) Llamadas por teWfono 'para nifto&amp; algo mayorcitos pueden ser
gran
valor en que mantienen el contacto del nlfto con el bogar y los ·padres.
eontrarestan adema laa fantaafas incomcieotes de deserción y de
'abandonami«lto que tienden a popular la mente del nioo ho_spitalizado.
7) Es necesario que lu enfermeras "J. médicos tomen algún ti~po
•para explicarle al niflo los procedimientos a que loa van a someter y el
dolor que eato puede envolver.
101

�Naturalmente el niño debe en esta
de modo limitado .
edad de comprender aunque
.

sea

Con frecuencia • los m édicos Y enfermeras ulta
~nsando qu~ sólo consiguen alarmar ai .fJC
n lo que van a hacer
ruega a &lt;:ooperar Y se pone violento
nifio que entonces llora, ae
reacción ocurre con frecue .
. Desde luego que este tipo de
nc1a cuando se sigue el
. .
estoy aconsejando. Sin embargo
. .
Pl'ocedimiento que
aunqw inconveniente par 1 • a ~u J_wcio_esta preparación del niAo,
Wl trawna mucho mayor aEse ~::~1orusta, reduce el potencial para
·
_. ,1cularme t ·
con los procedimientos méd·
. n e importante en relacicln
.
· icos que ocasionan dol
para el un asalto a la int...,ridad c1s· d
oro que representa
· P
-e
1ca e su cuerpo
·
·
. or otro lado• en s1·tuac1ones
como ésta t
.·
existe una manera perfecta o ideal d
~~os_que aceptar que no
e maneJar estos obl
tanto, estamos hablando en términos d I
pr emas. Por lo
A uda
e mal menor.
Y a veces, cuando al mismo U
al niño se le permite que manipul l empo que se le explican las cosu
.
e a máscara que
.anestesia por ejemplo. En un intent
se~• usar para la
muchacho se
ed
o de capturar la inauguración del
pu

en comparar a la

astronautas
Los .
que usan los pilotos O •.
m1Smo se puede h
jeringuillas, el estetésc
acer en relación con laa

opo, etc.

8) En el caso de intervenciones
.
.
.
niftol de cualquier edad con truto!.uinlrgica~ en ruDo&amp; peqlfeftos o en

sejable que la madre este p. - t I Pllqw,tricoa seven. es •c.
.
• - • e a momento de la seda operativa Y que lo acompane b
CJón pre,
_,;:· asta el salón de
.
r-1m11armente, la madre debe esta
operaciones.
anestesia.
·
r presente cuando el nifto sale de 11
9) La restricciones de movimiento

el

reducir a lo absolutamente im
. •.
reposo en cama, se deben
el hogar. Este procedimient::-cmd1ble tanto en el hospital como en
descargar de ilusión que el ••- oquea uno de los mejores canales de
nluu posee Y en parti uJ
de
agresivas. Naturalmente q
.
e ar
lu tensiones
• ue en ocasuln esto es ·
·
ortopédicas qui..,\...,1·,..
éd"
inevitable por razones
• ·-a ....1 o m 1cas
Cuando ~ta limitación tiene que~ .
difícil es enfOl'Ulrla- .__ ·
r impuesta, ·Ytodos sabemos que
· 0 --=rvarse mas con f
•
cremento de la agresión en muchos de 1 . recuenc1~ un marcado In·
06
hostilidad v 'as mani·f-t .
rullos. Este incremento de 11
· ·
.... ac1ones agresi
período restrictivo sino
vas no solo coincide con el
que a \'eces continua un
, re.tricción. Formas benignas de expresión de
ª. vez terminada 11

este incremento soo WII

102

marcada intranquilidad, gran irritabi!idad, mucho negativismo, un
aumento en el uso de malas palabras y de expresiones y lenguaje
ofensivo.
10) Programas de recreación y actividades para niflos de diversas
edades son de gran ayuda. Estos programas deben estar a cargo de
personas entrenadas en las necesidades y psicologfa de los niftos.
Deben poseer habilidad para motivarlos y para ganarse su confianza.
Salas de juegos equipadas adecuadamente son esenciales. Las
mismas deben contener juguetes para niflos de distintas habilidades y
edades, incluyendo parafennalia médica de distintos tipos. La importancia de esto se hace potente si sabemos que los nillos utilizan el
juego como un vehículo para comprender y dom inar activa mente
muchas situciones que les provocan ansiedad. Todos ustedes habrán
observado como el niflo después de una visita algo traumática a un
médico, dentista, etc., adopta esos roles en relación con sus hermanos, amiguitos o sus mudec0&amp;. Este juego donde el les saca los
dientes o les dá las inyecciones a otros tiende a repetirse muchas veces,
hasta que el nifto adquiere control sobre la ansiedad que le provocó la
experiencia.
Este mecanismo de defensa es muy favorable y de gran a yuda para el
nil\o y lo denominamos ''tomar una experiencia pasiva en activa".
Naturalmente que ayuda enormemente si el personal es versado en
estol mecanismos infantiles y puede elicitarlos. facilitando asJ la
adapatación al bolpital y la resolución de muchas de las ansiedades del
muchacho.

Para niftoll mayores, programas educacionales son esenciales,
especialmente cuando van a requerir hospitalizaciones largas. Esto
ayuda al nifto a mantener su mente ocupada en cuoa poaitivos y constructivos y no en recriminaciones y fantasiaa destructivas.
11) Finalmente, algunos hospitales pediátricos estan experimentando
con reuniones semanales de los niftos y enfermeras, dirigidas por un
;trabajador aoclal o psiquiatra lnfantil. El ~ t o es tratar de ayudar1
a controlar la ansiedad provocada por la hospitaliiación.
las
manipulaciones médicas, etc. También tiene una función supositiva y
educativa de las enfermeras mejorado el clima de la relación entre_lo&amp;
niftoll y las mismas. Como bien dice la Dra. Poz.nanski ést.a tendencia
quiú se convierta en la regla del futuro. &lt;1972) .
103

�LA. CEREMONIA POTLATCH JJE LOS
INDIOS ATHABASKAN DÉ ALASKA

BIBLIOGRAFIA

BLOM, G.E ., ' 'THE REACTIONS OF HOSPITALIZED CHILDEN
TO ILLNESS". Pediatries, 22 :590, 1950.
0

BOWLBY. J .• "GRIEF ANO MOURNING IN INFOucr~- EARLY
CHILDHOOD" . Psychoanal. Stud. Child. 15:9, 1960.

FREUD, A .• "THE ROLE OF BODILY ILLNESS IN THE MENTAL
LIFE OF THE CHD..D". Psychoanal. Stud. C'hild. 7:69, 1952.

Estudio Etnopsicoanalítico

Poznanski, E . O.• "SPECIAL THERAPEUTICCONSIDERAfflO~:
THE HOSPITALIZED CHILD" , Unpubllabed paper.
PRUGH.

D.G..

"CHILDREN'S REACTIONS TO

ILLNU,

HOSPITALJZATION, AND SURGERY". in The child , Vol. 1: 111,
1972.
RIC'HMOND, J .B., "THE PEDIATRIC PATIENT IN ILLNESS". 111

i111e Psychology of Medica! Practice. p. 195, 1958.
ROBERTSON. J .. ''YOUNG C'HILDREN IN HOSPITAL". Basic books,
New York . 1958.
SPITZ. R.A .. " HOSPITAL.ISM AN INQUIRY INTO THE GENESISOF
,- PSYC'HlATRICCONDITIONS
IN EARLY CHILDHOOD". Psycholnal
1
Stud. C'hild 1: 53, 1945.
SPITZ. R.A . " HOSPITAI.ISM :
A
Psic-hoanal Stud Child. 2: 113, 19-16.

FOLLOW-UP REPORT".

l. Bryce Bayer M: O:, Rutb M; Boyer PH D
y Arthur S: Hippler PH: D: .

�INTRODUCCION

Hollingshead y Redlich 0938) encontraron que gentes con diferentes
antecedentes socioeconómicos,
tienen variadas estructuras
dominantes de personalidad, expectaciones y modos de comunicación,
y que ellos buscaban y se beneficiaban con diferentes clases dé
illÍCoterapia. La investigación psiquiátrica transcultrual ha buscado
determinar la influencia de factores culturales como relacionados con
la etiologla y sintomatologia de desórdenes de personalidad y establecer
principios generales los cuales puedan ayudar a los terapeutas en sus
esfuerzos para mejor estudiar y tratar a la gente de diferentes antecedentes socioculturales. &lt;Boyer 1964, Devereux 1951; Goldston
lla; Kiev 1973; Opler 1959).
Sin embargo, ninguna familiaridad con los principales básicos de la
paiquiab1atra_nsculturaJpuede absolver al terapeuta de la obligación de
aprender acerca de los antecedentes cultur~les especlficos de su
paciente. Probablemente porque en los Estados Unidos hay mayor
cantidad de Negros Q!Je de cualquiera otra minorla étnica, la influencia
del medio ambiente y de su socialización con su psicoterapia, han
recibido mayor atención de parte de los investigadores americanos,
que la que se ha prestado a cualquier otro grupo. (Glicksberg 1956;
Hammer 1953; Hoffman 1955: l&lt;ardiner 1959; Meers 1970, 1972;
Meers and Gordon 1972; Ohrback and Saxe 1~; Ronher al al. 1959;
Sclare 1953; Yamamoto et al. 1972). Creciente atención psiquiátrica
lranscultural se ha venido dando también a- los INdios Americanos
(Boyer 1964; Devereux 1951, 1952; Leightony Kluckhohn 1947l.
En esta presentación se utiliza evidencia socio-estructural y de

IOCialiución en un estudio etnopalcoanaUtico del ritual mu importante
de los Alhabaskan de Alaska, su ceremonia "pot1atch", y los tabós con

In-

ella relacionados. En una comunicación anterior, sugerimos que
dios de Canadá y los Estados Unidos que hablan la lengua Athabaskan,
107

�comparten una penooalidad cultural y conflictos dominantes Inconscientes. Incluyendo los Navajos, estos Indios comprenden por
mucho la mayorfa de los nativos de Canadá y los Estados Unidos. ·La
información en la presente comunicación será _potencialmente útil
especialmente para los terapeutas que buscan ayudar a los Indioe de
lengua Atbabasbn, pero tambiffl para aq~os que trabajan con todos
los grupos iliteratos aborfgenee.

EXPOSICION PRELIMINAR

El pglcoterapeuta que es confrontado con pacientes que proceden de
sociocultural muy diferente al suyo propio, los
encóntrará diffciles de entender y tratar, aún cuando puedan tener
estrµcturas de car.á cter con rasgos que le sean familiares. Mientras
que un conocimiento de los principÍles generales de psiquiabía tramcultural aligerará 11.1 carga terapéutica, será especialmente ayudade

un medio ambiente

por eJ conocimiento de·.l as impl_icaciones psicológicas de la estructura
social de sus grupos de origen, asf como de sus experienciaa de
S;OCialiucioo. ·expectaciones y alusiones de comunicacioo.

se

Cuando tnta con pecientea que pocedeo de grupos iliteratos, •
especiálmente Importante que el terapeuta tenca conocimiento de 111

gran

foltJore, ceremonia y taba, porque
parte de su ed11Caeicla bÍ
~i® transmitida por medio de su tradición oral y expresiva, y lu
'veladas alusiones a lUS temu, con frecuencia contienen la esencia de lo
true quiel'ell comunicar.
Pslcot.erapeutas que han tratado a los Indios Athabaskan de Aluu,
flan sido ineficaces y se han descorazonado. La Uteratura antropolótiea
pertinente, deecribe la estructura social Alhabasltan y su folklore. Súl
embargo, no existen estudios sofistifados de socialización y la lradicicla
oral y expresiva no ha sido analizada psicoculturalmente.

ED un continuado proyecto de diecisiete alk&gt;s de duración, que 111
incluido la psicoterapia como un instrumento de investigación, entre lol
Athabaskan del Sudoeste, · se encontró que el conocimiento de tal
(epomenologia daba mayor efectividad a la psicoterapia.
Red·
pnamente, por medio de trahejo con esoa indios se Uegó a mar•
entendimieato de cierto&amp; desórdenes de car~ e hizo su tratamienlO
108

más eficaz, en terapia privada .
Recientemente . se están
rstableciendo clinicas. además del ··Alaska Psychiatric Institute'" en
.\nchorage. en varias áreas en donde la psicoterapia se está poniendo a l
alcance de los aborlgenes. incluyendo indios Athabaska n (Poulks
1972).

Aún cuando existe una extensa literatura antropológica relacionda
.con los Athabaskan de Alaska y Canadá, no se han hecho estudios
sofisticados de socialización: el análisis psicológico existente de su
tradición oral. de sus ritos y tabús es en general demasiado superficial
para ser usado por los terapeutas y no hay reportes detallados del
tratamiento de Athabaskans perturbados. En consecuenc-ia. poco hay
disponible para los psiquiatras y personal médico de las cllnicas. que
pueda ayudarles a entender la estructura del c-arác-ter. \'isión mundwl ~
necesidades de sus potendales pacientes Athabaskan. y a ha&lt;'l'r s u
trabajo clinico más fádl. mas interesante y más dica1.
La presente contribul·1ón consiste en un estudio etno-psícoanalit1co dt•
la l'eremonía de "potlatch ... de los Athabaskan de AJaska. ~ sus tabu.-;. I
, 11 asociaados con ella El análisis del ritual y las restricciones de l"Onducta con él aliadas. pro\'cerá a los pskoterapeutas la mformal'lon
~saria respecto a las expectal'iones. . estruc-tura dl• t·aral'ler ~
problemas interpresonales de esos Athabaskans. Su utilidad no st•r,i
limitada, ,sin embargo, a etn.opsiguiatras l'anadien.-;es o de Alaska:
Parece &lt;i"ue los Athabask;n; c~mparten atributos dominant~-s de
personalidad y visión mundial sin importar la estructura sonal del
• el =rlodo
de tiempo qul' hava
~rupo de ·IDd'1v1·duos.
r
• estado Sl'paradu dt·
olros grupos Athabaskan. 0 los efectos de aculturat·1on Hoyt•r. Ho~ l'r
1 Hippler 19731. Sabemos que esto es cierto por expenc-nna personal
·l'Oll 1 11 lo.&lt;; rh·1r1ca
· hu a . ¡, 1·pan .,. Mescalero Apal'hes de la H~l•n·ac1on
India del !\1&lt;'Sl'alero. Athabaskans qut' han sido sl•parados de lol- dt•
AlaskH ,. {•anadá por más de mil anos y qul' han sido dominados por
. ,1i111S 1I',o:,.tr
, 1964 i:!on•r
Hl6''- '
:! '
lt,lblanni!, . por ma, dt• r1en
.

Tanamas qut• 1-11•t•n t•n la playa clt•I Lago Jliamna ~ han sido fm•rt1·nw111t•
•
L' k1mol-, Indios Ha1da .v lus Tm~ht:-. un
mrlm•nt·1ados
por contacto con .-,s
..-Upo Athabaskans con una estructura social y a:-pt-ct~ expn-s1vos dt
t'Ultura más elaborados. aún t·uanclo rnmp¡trt&lt;'n rasg9s- fundamcntalc-s
dt• ¡lt'r-.onalidad , Krau,;e 11111.'i •. y han 1t·111dn tan 111timo t·ontacto rnn
blannis durante los ültunos dosdcntos atios. qut• ,u!&gt; .ipt'lhclo:- l-1111 ti)(h"
t'llt·,mdinavo:- (1 rusos 1lf1pplt•r . B11~1•r ~ Boy,·r:,, 1&gt; t r.-.:oo&lt;I 19:~; , ~

�13) los Altos Tananas que viven en el interior remoto de Alaska y han
sido poco influenciados por Eskinos, o indios que no hablan la lengua
Athabaskan: sus contactos significativos.con blancos empiezan apPnas
durante la II Guerra Mundial Ullen. 1867: Heinrich 1957; Hippler,
Boyer, Boyer N. D. a ; Mckennan 1959).
Brevemente. la ceremonia · ·potJach'' consiste en la distribución de
"regalos" después de la muerte de un adulto y es un medio importante
por el cual se puede obtener y mantener prestigio. La ceremooia se
lleva a cabo todavfa en muchos pueblos Athabaskans del lntericJr dt
Alaska &lt;Balikc 1963; Jenoess 1937; Mckenr.an 1969) y ffi considerada
por estos indios como la institución ritual de mayor significación. Elb
afirman que el propósito de ella es mitigar el dolor de la persona que da
la fiesta, el hombre "poth1ch".
,.. En esta aontribución, presentamos datos en primer lugar del Alto
Tanana, ya que nuestra información en lo que a ellos se refiere es mM
completa que la referente a 9!P, gru~ que· tienen o ha tenido la
ceremonia. Como es cierto para otros Athabaskans de Alaska, elb
están organizados en danes matrilineales que están divididos en
fratrfas. cada una de las cuales está dividida en un sistema dual &lt;dol
mitades&gt;. Se debe contraer matrimonio fuera de la matrillnea,
preferiblemente con tm primo cruzado.

La ceremonia ocurre usualmente cuando un hombre que esU
matrilinealmente emparentado con el muerto. organiza una fiesta,
algunos meses o ar.os después del entierro. Durante el ritual, B
affl&gt;twnbra distribuir regalos..eñtre los miembros importantes ctei
linaje de ra mitad opuesta a la de la persona muerta. Ya que _para loi
miembros de la matrilfnea es tabú tocar el cuerpo muerto de 111
pariente matrilineal, llaman a la gente de la mitad opuesta a la del
muerto, para preparar el cadáver para ser enterrado. Este servicio es
recompensado por la distribución de regalos de l:i ceremonia "potlach".
Los miembros de la matrilfnea del muerto, hacen regalos a otros
miembros de la mitad opuesta, además de hacerlos a aquellos que 10&amp;
asistieron la preparación del cuerpo. La distribución de regalos es
determinada por un programa que reconoce los nexos basados en aftnidad, consideraciones polfticas y esperanzas de recompensa futura.
Asl. regalos son otorgados a individuos importantes de pobladol
distantes que pueden estar emparentados aunque lejanamenle
J,'l;NC'IONES SOCIALES OEL "POTLACH"
Los h:jos de un hombr-e A. pertenl'Cen a la malrillnea de su esposa:
110

él no los "posee·· p('ro los l"rfa para la matrihnea de ella.

Si su
mi,trimonio fuera arreglado apropi:idamente,
A y su clan son
l'f('Ompensados a través de "poseE&gt;r " los hijos del hermano de su
esposa. el cual t'Stá casado con la hermana real o clasificatoria de A.
El y los otros hombres poderosos en lo.e- clanes cambiables actúan
dentro de un sistema de obligaciones reciprocas que lleva. a través del
uo juicioso de matrimonios arreglados. a mantener contratos impllcitos entre los clanes y un continuado cambio de regalos.
Los regalos donados en la ceremonia "potlach'', han sido siempre
aumerosos y caros ; los que se otorgaron en una ceremonia llevada a
aibo en el Alto Tanana, en 1971, fueron valuados en más de 10,000.00
pesos. El hombre ''poUach" que los distribuyó tuvo que pedir prestado
a miembros de su matrilfnea y que pagarles intereses usuararios:
estará endeudado por aflos.
A medida que un hombre envejece, desarrolla relaciones cada vez
más ramificadas a través de sus hijos que maduan. Al mismo tiempo el

intercambio de regalos afecta a un número creciente de personas que
\·iven en otras comunidades y que están relacionadas con él. ya sea
matrilinealmente o por afinidad. Se convierte en el recipiente de un
nmnero creciente-de regalos a través de otros "potlatchs", y habiendo
progresivamente más gente hacia la cual él está obligado a dar regalos
y más de quienes pedir prestado, su poder polftico. gradualmente
aumenta.
En su origen, intensas hostilidades existían entre estas pequeñas
aisladas bandas de gente mutuamente suspicai. Los informantes con
regularidad afirman que las relaciones que fueron permitidas por el
intercambio de regalos en las ceremonias de ..potlatch". reduJeron la
incidencia de feudos y guerras y proveyeron una base para relac1om'!estables y predecibles fuera del clan matrilineal. Además estl' rilo
provefa el incentivo para el amasamiento de bienes y una técnit·a para
su distribución en un medio flsico en el cual la acumulal'1ón de l':lpital
estarla de otra manera seriamente retardada. El intercambio d&lt;'
rtgalos también mantuvo un ni\'el generalizado de igualdad de la
riqueza y redujo la envidia interlamiliar. Los bienes dr capital. por
encima de aquellos necesitados para la subsistencia fueron l'Olt'&lt;'l:tth,
mayormente para ser usados para propósitos de influencia pnht rl·a ~ dt•
amistad. Asl. funcionalmente, la institución proveyó una an•ptahlr
distribución de capital y ofrecieron un incentivo para el ahorro A~ !!do
a mantener los nexos entre gn.apos y estableció y satisfizo obhi,!anont~
11!

�mutuas y expectac ·
·
e
. ·
w_n es reciprocas.
Finalmente. permitió sutiles
~presiones de agresión y podrla señalar desagrado o bieh deseos de
altanza .
Sµi embargo, aún instituciones que parecen autoevidentes en sus
~gnificados cuando se las interpreta a la manera del sentido común,
:fienen funciones adicionales en un nivel inconsciente o emocional.
fum·u,iws que pueden ser más importantes a los individuos que
1
aquella$ que están al descubierto. Sugerimos que una razón princi I
para la existencia y continuación de la ceremonia "potlatch",

ha:

encontrarst• _e n las provi~iones que hace para los individuos para ei¡prt-Sar ne&lt;.-es1dades emocionales y defenderse a sí mismos en contra de
'f,nsiedades. en una manera apoyada por un grupo.
Fl"NCIONES PSICOLOGIC'AS DE LA
CEREMONIA "POTLATCH

. -~su_m imos. seg'!! será discutido subsecuentemente. que los
prmc:1pales asuntos inconscientt•s que se reflejan en la ceremonia
"polhlch" atañen a conflictos rnn resp&lt;"&lt;: to al muerto. a sentimientos
ambivalentes hacia la l)('rsona qut•rida m11C'rt.i . y a arcaieas ideas
,H'erca de la fusión ron la imagen paternal .
Volvemos inkialmente a una breve vista gt&gt;neral de la p:;irndinamica
de los Athabaskans de Alaska. Para dt•lt'rminar los origt•nt•s de la
psicodinámica. presentamos brevemente en prinwr lérmino. nuestras
conC'lusiones concernientes a los efectos del ambit•nte en sus vidas. y
sus patrones de socialización.
PSIC'ODl~AMICA DI-: !.OS ATllAHASK\~.
Con poc:as excepcion&lt;~. el aborigen Athab.iskan de Al.iska \ ' l\'ió en
uno dt• los más ásperos ambientes que sohre J.1 tit•r rn su(i humanamt"tltt
habitahlt•s ; con temperaturas promedio en,,¡ invierno ,te, men1~ de ..
~s•&lt;·
, .50•
· d o d e fu~ntes seguras dt• proteinas y grasali.
.
• F I . eas1· pri~a
vivían t•n ...
"""U no
·
-,,. e s. a1s1a dos grupos matrilint&gt;ales de familia. de 10 a 15

pc_-rsnnas. ~randemente separadas unos dt• olro~ durantt• .-1 periodo dt•I
ano dt· rt"&lt;'Olt•lTión &lt;Ir l·om1cl·1, . .irrit•sg,111&lt;
• · ·
to a JUnlarse
·
l'Olllunalmt'nte
solameuh• tres o l'uatro ml'Ses durante t•l mvit•rno. \'Íviendo de comida
a lman•nada . Si demasiadas !(entes ,·h 1.111 ,•n la misma área por
dl'lnas 1ac1o lit•mpo. morir dt• harnbn• hubwra s ido 1m•v1tablt· Tal t·o11111
t•ra . t•l hamhrr t•ra t·mi(\mica y la inamnó11 pt·n6&lt;hca.
Sl )( "J,\I.JZA( 'll l \
:-;u,·~lr a~ ult-as ~olirt· los ong1•11t•~ rl1· l ;i ~1K·i;il11ac1011 dt• Jo,
,\thah;1!-ki111 ~ ,us 1•f1•t·l os 1•11 su psin1&lt;h11a1111c 1 lw,, ~ido print·ipalrm·nh•
11~·

derivados por inferencia. Hemos llegado a las conclusiones que siguen,
.considerando las implicaciones en los relatos de viejos informantes,
mediante un intensivo estudio de los tabús publicados, de las supers'ticiones y leyenda oral (Kluckhohn 1942) , y eso que hemos obtenido, y
•de los ricos archivos etnográficos de los 200 años pasa dos,
los
resultados de Rorschach y de las pruebas de Apercepción TemáU-ca que

.hemos administrado, y finalmente, nuestras observaciones de la
actual crianza del nioo. Hemos visitado conju$lhente los Tanainas y
Altos Tananas; Hippler ha estructurado la: vida hoga reña de los
Athabaskans que se han cambiado a Fairbanks y han pasado periodos
~ables de tiempo en cuando me~ diez poblados Athabaskans,
además de aquellos estudiados conjuntamente.
Creemos que, en sus ortgenes la m adre Atha:t,askan de Ala ska debe
haber sido directa en el trato con sus bebés; proporcionándoles el
cuidado ffsicamente adecuado cuando productos de subsistencia
estaban disponibles, pero la cual frecuentemente carecla de tibieza y
afecto. Relatos genealógicos sugieren que en épocas tan recientes
como las de tres generaciones atrás, del so al 80 por ciento de los niños
.mona antes de alcam.ar la edad de 2 aftos. Nosotros pemamos que los
tpadres abortgenea desarrollaban un mec¡mLsmo de defensa que les
pipedia involucrarse con sus hijos muy 'jóvenes, los cuales tenían
blntas probabilidades de morir, como ciertos Athabaskans del Sur.
sostienen que ellos hicieron.
Debido a que la interacción entre la madre y el pequeoo• es más
decisiva en relación con su temprano desarrollo psicológico y su
creciente capacidad para relaciones objetivas. que la que existe entre
el padre y el nifto -muy joven, ponemos mayor énfasis de aquí en
adelante en la psicologta de la madre.
Por razones que se darán más adelante, asumimos que la madre
aborigen fue un producto del patrón de crianza del niño. que le deJ ó
celos y hostilidad inconscientes hacia los pequei\06 e inconscientemente .
oralmente agresiva . Cuando nii\a , hasta cierto gr.a do. se con\'irtió en
una aislada emocionalmente que temla experimentar y expresar
primero hacia sus hermanos má.11 jóvenes. tanto la hostilidad como el
amor, componentes ambos de sus sentimientos ambh·alentes . c omo
adulto tenia la misma pléyade de sentimientos hacia s us hiJ~
Brevemente, fuerzas inconscientes y la áspera realidad dt&gt; la posible
muerte de un irúante por inanición, se combinaron para hare r!a fria .
,distante y no-nutriente.

�, Asl, tres factores crlticos vinieron juntos en el principio de la vida del
niño aborigen Athabaskan de AJaska, factores que tuvieron únplicaciones en todo su desarrollo psicultural: (1) El hecho de que el
hambre era real y endémica: (2) La muerte inevitable de los nillol
más jóvenes. y (3) El relativo alejamiento emocional de la madre.
Para el lactante. la experiencia del hambre resultante por 11111
'disminución en las existencias de comida del grupo, es al principio
,nenos inmediata que para los individuos más viejos. Sin embargo, 11
Ja leche de la madre es crónicamente escasa o alimenticiamente
deficiente como resultado de su desnutrición, el infante puede vene
afectado psicológicamente. Puede sentir un hambre ficticia y 11111
difusa ansiedad sin un claro conflicto mental, a través de su vida.
(Greenacre 1941 l.

Todos los niños pasan a través de una fase de desarrollo en la cual,
dividen la figura materna en objetos ¡nalos y buenos. Klein ( 1932. 1957)
y Lewir, l 1950) han escrito sobre los deseos simultáneos de los infantes,
de destruir oralmente el pecho-madre como objeto malo, temor de qw
el mismo objeto lo destruya a él, y su deseo de fundirse con el pechomadre como objeto bueno. ya sea comiéndolo o siendo comido por~ o
ella . El ego de la criatura viene a consistir en gran parte de la introyección de objetos significativos como él los ha percibido. (Freud
1923).

Los niftos que crecen en un ambiente en el cual el calor de los padrel,
particularmente el maternal es consistente,· ordinariamente IOII
capaces de corregir sus evaluaciones arcaicas de sus figuras mats•j
nas pudiendo uf.
eventualmente superar sus temores orala
primitivos. Como sabemos por nuestras prácticas cllnicas, ~aún entre
niños con antecedentes tan afortunados, periodos de stress ~ultan en
catexias regresi\'as de tales temores y proceso primario de pensamiento
Tal apoyo emocional consistente no es disponible al niflo Athabaskin
amablemente está rigurosamente limitada.
La temprana imagen
nt'f,!.ati\·a Qllt' t&gt;I ml'lo tiene de ella esté apoyada por la realidad
E~ niño Athabaskan crece sintiéndose inferior. inadecuado} malotn
:-u llllt•nor Los Tananas Altos. son los menos aculturados de lo&amp;
.-\thahaskans que hemos estudiado en Alaska y en el Sudoeste ~
protocolOl' dt• Rorschach rt·,·clan un númer~ sorprt•ndt•nt('mt•nte altodt
rt&gt;spucs!Jls que implican órf,!.anos internos enfe-mios ,1 deformes
C'rt't'mlti qut&gt; el dt-sarrollo &lt;1(• la propia e, alU,H'tón d1• maldad tit"llt
114

cuando menos dos ralees : ( 1l El niflo introyecta la madre mala y 2)
la actitud manifiesta de los padres hacia sus pequeños es de ridiculo Y
-adación. Es muy común olr a los adultos Athaba.,lcans decir a sus
hijos: "Tú no sirves" o " Tú no sabes nada".
Existe una adolescencia psicológica intensamente prolongada en los
p-upos de los Athabaskan de AJaska. A pesar de lo que se diga en
contrario, no se espera que la gente se comporte como adultos
moralmente respoMables hasta que llegan a ser abuelos, como regla ,
alrededor de los cuarenta años. La madre recibe aprobación tácita del
grupo para su comportamiento narcisista, el cual priva a sus pequeños
de la consistente presencia y tibieza que le son tan necesarias para el
wrrollo de un sentido básico de confianza y madurez psicológica.
tErikson t950l.
No sabemos hasta dónde esta situación existió
originalmente. Es actual. y probablemente fue encontrada en el
,pasado entre los Athabaskan. Chiricahua y Mescalero del Sur IBoyer
Boyer M. D. l y los Apaches Kiows (Freeman 1968) .
Tanto entre los grupos Apaches como entre los Athabas~an de
Alaska. la abuela materna bri·nda al niflo cuidados más .consistentes
.
los que le ofrece su madre. proveyéndolo ast. d~ una ~ntroyecc1ón
que .
que esto
efectiva
4 de ,. buena madre .. A pesar del apoyo ps1cológ1co
.
.
ue la continua presencia de los objetos
ofrec~ al mbi\o. sospechlaammosadr\ pueden tener un efecto psicológico
efectivos uena y ma
•
1
.
•
.
de
la
relativamente
buena
abuela
Y
a
dal\mo
La presencia
.
relativ~mente mala madre en el medio .ª~~ente del ~1~ pueden
tenimiento de la arcaica división ps1cológ1ca. el mño
sostener e1man
ecutor
puede continuar percibiendo a su madre solamente como un ~rs
. las buenas cualidades que ella tiene. La
y ser .incapaz de apreciar

i real de 106 buenos y malos objetos maternales pueden asl.
presenc a
de mantener ,. resoh e r la
estorbar el desarrollo de un ego que es capaz
·
d
ambivalencia hacia objetos lntegros. Puesto que los patrones b" ~
socialización tienden a perma necer conserva dores a pesar de cam 1os
de aculturación tBoyer. lfoyer y Hippie \!li3. Lubart 19701 suponemos
que el aborigen Athabaskan de Alaska. habla desarrollado ~r~onalidades muy par&lt;'ddas a las que obse n ·amos hov
. f'n día
. Tamb1en
.
a sumimos la ex istencia de una prolonttada adolest·enc1a ps1('ol~1ca
.
n .sus prosccucionei. narc1s1stas an l'S
1 1 1 que los pa dres pusiera
me u a e
h'. . ·1un cuando conscientcmt•nte &lt;'11~
que t•l bienestar de sus tJOS. •
·
bus&lt;·arán "hacf'f lo mejor"' por sus hijos

(jt~

11:&gt;

�Para devolver la interacción entr 18
niño
otam
e
madre -Y el lactante
'. n
os que otra característica de r ·
.
. mayor y
sam1ento es la fé en su Cantas. d
.
P oceso primario de pen.
irritable ya sea a causad ia a o~mpotencia . Cuando la madreesu
'
e su propia hambre
ul
..
1
s u criatura es
.su c pab1hdad lllll"lm,a
i
.
e iz, 0 por alguna razón el
• r-,fluenc1a de su fantasiada om .
. . ,
pequeño. baJO la intalioni.s se vuel
.
rupotenc1a infantil Y aplicando la ._
- ·- - •
ve temible. Más tarde des
i¡a
empezado a desarroll
. '
pués que su super ego 111
esfuerzos
de la m~ ta;:bién ~ sentirá culpable. Alln 111
-.. d6ti
pa
mitigar sus ansiedades ni_._
~ a J,camente dar por resultado
.
.,_
puesto que él observ
que ~ ex:J&gt;e!ímente temor y cu1p1,
1
compematoria de su m:dr: secuencia de Irritabilidad e indulgencia
A medid
' Ycree que él le ha causado dolor
a que el ego del ni1lo se desarrolla
.
fluenciado en mayor grado
Y su pensamiJito ea i.
observ
por un proceso secundario de
.
ará y se sentirá agradecido hacia
pensanuentoi
5
satisfacerlo. Sin emba
u ma~ por sus esfuenos pcr
O
lactltud 1- - - - - '
rg ' como el material Procedente iJustn
.......,.l.)Clente hacia su madre
• •
retendrú fuertes elem •Y m4s tarde hacia sus subsbt'ukl
en- confusos de enojo · u1
,p-ece Y más infantes aparecen él
. Y c pa. A medida que
ellos a causa del relativamente '
se ~tiré intemamente ceJoao de
mayor cwdado que ellos ...._
eslán siendo amamantados
El
rec1,._, cuaade
servaba la muerte de la m ·
ni&amp; aborigen inevit.ablemen&amp;e •
·
ayor parte de sus subsecue
nvales. experimentando asf situaciones
.
.
ntes hermlllOI
la re en su omnipotenc,·a 8a .
.
que intensificaban su culpa v
·
JO esas c1rcunst
·
'
omnipotencia eran más at
.
anc1as, los sentimientos de
erronzantes que gratif
ellos apoyaban su temor primitivo d
•~antes puesto que
matar.
e que su enoJO. per se, podla

wr

•

¡

El e noj0&lt;:elo que el infante senlfa cua d .
madrt&gt; para PI joven rival
.
ban o n s ualizaba el cuuiado desu
. sin em rgo \'enl
am orosos deseos oral .
.
·
a en conjunción ron
.
incorporat1,·os hacia
d
tambit\n interpretar la írust
'ón .
su ma re. Así él podla
rac1 que ex= .
ba
por la intensidad de estas
.
r nmenta • como castigo
.
emociones pos·r .
.
ev1clentt' durante el psicoanál' .
t i,,;as
Tal dinámica es
1s1s de algunos ne ó"
transfe rencia de relaciones c t'
ur ucos cuando t,
on 1ene elementos ruen
Yson bien conocidos en las pr.J.·- .
emente regresivoa
vu=c1ones de pacientes . ó
esta &lt;'onstelación de e~rien . .
ps1c t1cos. Dada
joven Athabaskan de Alaska 1~1as infantiles) de la temprana nit'\ez, el
tlt'gali\'o.~ o pos·t .
ega a tenf'r sentimientos intensos sean
s ivos.
Y ,·aloriza el
.
.
portamiento
El
control emocional de com·
I
.
ener nexos emocionales . relati\'amente poco
titó

&gt;S c·on otros, parecerla entonces deseable hasta cierto grado.
cuando tales relaciones estén acompañadas de sentimientos de
y vaclo. tina defensa que se desarrolla en l'Onlra de continuar
odio hada el ri\'al más joven es la formación de reacción.
frecuencia se espera de los hermanos mayor~ de los Athabaskan.
armente de las niftas, que cuiden a los infantes que han sido
por el bebé como el recipiente del cuidado maternal.
llllelDdo aprobación de sus padres, las niñas jóvenes reciben bien la
.-rtunidad de emular el rol de sus madres como cuidadoras de los
,-es. Además, son empujadas por deseos de negar su hostilidad
lacia el siguiente hermano más joven y por su empalia por el infante
llfluado, eJ que ahora sufre como ellas alguna vez sufrieron. El
aaltado neto es que los niflos mayores tienden hacia el exceso de
~ a los más jóvenes como una postura defensiva y adaptativa .
• esta manera los bebés en las familias de los Athabaskan crecen
•
estar claramente "bechadol a perder''. Debido a la entera
matelación de las circunltancias de la crianza del nifto. poseen muy
. _ controles internos:
sus superegos son sadisticamente

..-zados

¡ailtYG6 y sin embargo tienen &amp;erias lagunas.
FJ desarrollo de la formación de reacción, ayudó al joven en su
"-rzo de reprimir su enojo y sus delleOI orales 000 su con.siguiente
~ d e n su inruisciente. Pero la formación de reacción es sólo
•raras ocasiones una defensa que tiene mto ~ en varias ocasiones de
. _ Calla totalmente ya sea brevemente o por largos periodos.
~ sus efectos inhibitorios se pierden, hay un temible regreso de lo
Nprimido. No de&amp;contamos la posibilldád de que algunos jó\'enes
MlllbNkan desarrollen la capacidad de sublhnar, pero es nuestra
!l(ftSión que JlOC06 lo hacen hoy en dia. Asl el enojo. la ansiedad y
.. cmtn&gt;lel tnt.emos inadeculldol parecen cáractertsticos del grupo
' la ardlffoa
CJOGtienen
infciñnaJón relativa al enireaun¡ento aborigen de lbnpeza, y los padres de hoy probablemente
IIÜII Influenciados por su interp-etación de loa stánders de los blanl'OS.
cuando afirman que la educación de hAbilos de toilet deber1a empezar
1;'lmprano y ser estricta.
Sin embargo, tal comportamiento es
,- .ruente con lo que se sabe de los tiempos aborfgenes Por ejemplo
enun hogar del Tanana Alto, vimos a una madre soltera jo\'enc1t:i en
• interacciones con su bebé de clncO meses que estaba en una t;una
colgante.
Mientras el infante hacia gest011 despu~ de haber
defedldo, ella gritó: "ere&amp; un mal bebé. únicamente está~ tratando

~Micoa

poca

l '.7

�de disgustarme". mientras que su madre de edad media plácidamente
observaba su comportamiento apoyándola asl cuando menos
tácitamente.
Hemos tenido poca oportunidad de observar al entrenamiento de hábitos de toilet en la práctica en los pueblos debido a
una escasez de infantes de menos de cinco aoos, ya que hoy en dia las
chicas Athabaskan buscan casarse con blancos y-0 cambiarse a otro
lugar.
Nuestras observaciones, sin embargo, indican que mientras que los
padres puedan buscar hacer a sus hijos sentirse culpables porque
defequen, en la práctica el entrenamiento de hábitos de toilet fJ
altamente inconsciente y en algunos casos puede ser casi inexistente
Cuando los nitlos de escuela se ensucian, ellos y sus congéneres
aparentan estar poco preocupados. Sin embargo, el orinarse en 1111
lugar inapropiado de los terrenos de la escuela , puede traer una fuerte
desaprobación de sus condiscípulos.
Podemos inferir que el joven puede ser lncapaz de gratificar y con,
trolar a su madre a través de sus esfuerzos por mantenerse limpio y
que recibe poco apoyo real en esta área a través de esfuerzos para
crecer y dE"sarrollar controles internos. El no puede usar estos medio&amp;
para tibiar a su madre la cual él percibe que es fria. Inferimos que el
niño aborigen recibió un tratamiento similar.

Aun cuando tenemos poca información de observación relacionada
con el desarrollo edipaJ de los niftol de los Athabaskan de Alaska y
nuestras conclusiones son principalmente derivadas por inferencia,
paN'C'e que este periodo reforzó los problemas antes anotados.
Enlrt' los Tanaina, los cuales fueron fuertemente influenciados por
los Tin¡dit ~ los Haida. en el pasado el hermano de la madre se ha
reportado que sirvió efectivamente como el educador y disciplinador
de su sobrino en las técnicas de cacería de pesca y de folklore ya que
era un ,·ardo principal en el clan del muchacho. Estos roles apreciados.
por otra parte. estaban negados al propio padre del muchacho a
menos QUE' el padre tU\'iera una reputación por una habilidad poco usual
en la comunidad. suponemos debe haber pareado más débil a su hijo
que el hermano de su madre. Aftádase a ésto la situación en la cual lu
;1cti\'ldadt&gt;s se"&lt;ualci; di• los padres no podlan ser enteramente ~nd1da~ dt• ,~ miws. 1!:I rival ed1pal real del muchacho. su padre. era un
hornbr,· 1·ort,r1t•nlt'mt•n1r c·onsidt•rado tomo c·omparati\'amcnte débil~los dE"~ st&gt;xualrs del muchacho hac·ia su madre. incon~cientes cuanto
p1wd;111 habt&gt;r J);Jrt"&lt;.·1dn. a1iadit•r1111 una ,11nrnaz.1 psicológ1c·a más ;1 la
I IK

eual enfrentarse. Nuestras observaciones del comportamiento de los
adultos de hoy en ella confirma esta suposición.
_ _.
Los patrones ele :;ubsistencia del Alto Tanana. fueron mas t1~1cos
para los Athabaskan de Alaska. Entre ellos, mientras el padre cr1~ba
1 sus hijos para otra matrilfnea y el hermano de la madre correspond1a.
las pequei\as bandas que cazaban y pescaban, por cerca de ocho
meses del año, en la práctica no inclufan al tío materno. Durante los
~os periodos en que el padre estaba alejado del ca~po, cazando el
'caribou y los carneros, &lt;los renos no fueron disponibles para e_llos
'basta- hace treinta aflos más o menos ), era acompañado por h1Jos
bertales y mayores, los cuales eran suficientemente fuertes para
servicio corporal. Durante los cuatro meses cuando los indios
que ahora viven en Fish Lake. Highway Point y Caribou Springs,
estaban juntos en sus casas permanentes en Old Village. los hombres Y
muchachos mayores vivlan en la casa de los hombres. aparte de sus
madres. hermanas y hermanos menores, y cocinaban para sí mism~s.
informantes de Old Lake Fish dicen que los hombres también
acObtumbraban a hal'er su propia cocina mientras acampaban.
En el pasado. todos los Athabaskan de Alaska aislaban a las chicas
prepubertales durante meses. Eran colocadas_en chozas lejos del
campo~ ,·isitadas únicamente por mujeres las cuales l&lt;&gt;s Ue,a_b an su
comida. Hoy en dla las chicas prepubescentes son también aisladas
pero en una forma mucho menos &lt;'Slricta y por periodos más cortos.
Las muJeres que estaban menstruando o dando a luz eran también
separadas. de nuevo. más estríctamt•nte que hoy en dla Sin e~bargo.
la sangre de los genitalE"s femeninos continua siendo cons1d~•rada
~nenosa . Muchos tabús sólo pueden ser entendidos con el s1gmf1cado
de que las mujeres que sangran son peligrosas y degradadas Sin duda.
las chicas aisladas estaban aterrorizadas y solas en un medio ambiente
(!(' hecho hostil que estaba poblado por monstruos imaginar10s .
,

:.::e
ws

Podemo.s suponer que con su tendenda a juzgarse malas a ~I
mismas
también se culpaban de su ~angrado mt•11.,1rual
t.:I
tralami~nto que les daban. por mucho que se rac1onahni. sugiere qul'
t'ra n•:,;ultado en parl&lt;' el&lt;' rivalidad íeml'nina y clt· eelo, hau.i lt~-.
ht-rmano, más jón·nes. y hat'ia sm, madn•s. ~ parl'talmt&gt;nh· por la
hoc;11hdad de los \'a rones hacia la!. mujcrt'!-. hn,t1lidad la \'11,il ,.,1·g1111
ht'm1~ notado lenta sus rail'es &lt;•n SU!- primera,., n•lac11111t•!- con ,-11,-,
inadrE"s. 1-:1 qut' las mujerE'S tolt•rara11 tal lrata1111&lt;&gt;nto. y aun lo t·on
llidt-ran que fu&lt;'ra J~iro sUR1ere &lt;'l grado hasta el &lt;'Ual st• c·on 11!1

�;si~~raban a sf mismas ~alas y peligrosas. El que ras madres per.
m1heran que tal tratamiento fuera infligido a sus hijas habla d ·
ot d'
"ó d
eawi
. ra 1mens1 n e malestar emocional. Al mismo tiempo las chicas al
s_e~ tratadas de tal manera, mientras que pasaban por experiencias
f1s1_cas naturales e inevitables deben haberse sentido agraviadas.
Quizá uno de los motivos por el cual los hombres preferían cocinar para
sí ~ismos y ~ivir aparte, era el temor a los peligrosos y venenosos
atributos que imputaban a sus mujeres, las cuales concurrentemente
bien podían haber estado luchando por controlar su enojo hacia 1~
hombres.
Los niños más Jóvenes del Tanana Alto, estaban continuamente con'
sus ma~es. No habla manera en que pudieran h~bel- evitado percibir
en ocasiones, la excitación de sus padres durante relaciones sexuales.
Bajo tales circunstancias,
todos los niños pequeños se sienten
estimulados e interpretan las acciones y la exhibición de pasión de sus
padres en términos de sus propios niveles de comprensión, los cuales
están coloreados por preocupaciones agresivas orales y anales. Estas
preocupaciones habrían de ser amplificadas por la naturaleza de hecho
hostil. de las relaciones sexuales entre sus padres. Los jóvenes observadores también desean participar en las sensaciones de ambos
padres aún cuando temen el hacerlo. Tales eventos pueden contribuir a
problemas posteriores que se refieren a la propia imagen y la falta de
una clara identidad sexual.
Cuando el padre estaba ausente, la proximidad del pequeño a su
madre probablemente lo hacia sentir que perderla el control de sus
~ de imitar las acciones de su padre con ella y correría el riesgo de
ser obJeto de la pasión de ella. Si el nifto, en sus fantasías, no investía
con dientes· la vagina de su madre, espontáneamente, exposición
posterior de las leyendas wrbales que discutiremos más adelante.
refor1.arla su más temprana vista inconsciente de que.la madre. a la
que el ronsriente o inconscientemente percibla deseable, podrfa
destruirlo a él o a su pene.
La resolución exitosa de conflictos edipales depende de que el niño

haya triunfado satisfactoriamente sobre sus prt'OCUpaciom•s prt'·
('(iipalt•~ fo:ntr&lt;' los Aihabaskan de Alaska. 110 están adecuadamente
rt&gt;:-lwltos. Los protocoloo de Rorscharh. hasta ahora incompletamrnte
;1r1.1h7 :ldn:&lt; cll:' indi\·iduos clf' l&lt;&gt;das las t-daclt&gt;s y dt• ambos sexos de rish
l~ kt•, tlt&gt;mu, ran 1 11a gr.in confusión &lt;fr h•nnmenologi¡¡ oral y genital.
:--i•¡?u n .1111,·n ornw,
:--1· h1rn 1111lar.
los ard1i\'os sohre jóvenes y
1~(1

adultos t•stán cargados con reacciones las cuales indican muy fuertes
preocupaciones acerca de órganos internos e,úermos o malos. Las
actividades sexuales se presentan ligeramente veladas como peleas
sangrientas que . implican el canibalismo.
El grado de agresión
escasamente controlado que se puede encontrar en los protocolos y su
primitivismo general son notables. Seria dülcil atribu1r los problemas
psicológicos en los protocolos, a los efectos de la aculturación. La
gente de Fish Lake ha tenido un contacto significativo con los blancos
mucamente durante treinta y cinco años y los archivos de la gente de
edad media y de los más viejos no son materialmente diferentes de los

de los jóvenes.
LITERATURA ORAL
Nos volvemos brevemente a la literatura oral del Tana Alto. Nos
ocup¡¡mos aquJ únicamente de algunas de sus funciones psicológicas
(Bascom 1954; Boyer y' Boyer 1967; Dundes 1965: 177-liS). El
Folklore provee. apoyado en el grupo, un medio de expresión para las
urgencias sociales de los individuos en maneras que aliviarían la
ansiedad la cual hubiera sido experimentada en privado, en \'ez de
íantasias compartidas.
Los principales asuntos que son comunei. a miembros de un grupo.
están expresados en literatura oral va sea q~ hayan surgido dentro de

la sociedad o hayan sido aceptadas como un resultado de difusión.
r&amp;yer 1973). Para descubrir las preocupadorws inconscientes se
requirió la interpretación del material del folklore como si consistiera
en sueños individuales. (Freud 1900) .
liemos notado como un niño que percibe a su cuidadora ··cono fria··.
la parte a ella y a su introyecta materna. en madre "buen. , · ~ madre
"mala" . En un esfuerio por negar que percibe a su madre y a si
mismo como malos, proyecta a los introyect01, de sus madn·&lt; buenas y
mala sobre el universo y lo puebla con salvadores y figuras ~1 n1dosas.
Los slmbolos manifiestos que constituyen los demonios buenos v mall).',
de las fantasfas y pesadillas del niño. gradualml'nte incluyen ~ pueden
ser principalmente suplantados por figuras religiosas y de otro folklore
las cuales son provistas durante su socialización. Si el jo,•e11 l'S
reconfortado por su experiencia dr la niñeZ. su diíerenciac1611 1d -1•~0
será animada. y más fácilmt•nll' él va a poder st•r l'apaz de usar técnicas de defrnsa más maduras qut• el partimiento primitirn. pro)('('·
r1ón e introyc&lt;:ción en sus esfuerzos de adaptarse.
Para lrn; Athabaskans de Alaska, los dt•monios son omniprt&gt;st'ntes y
121

�muy real~. Todos los del Tanana Alto sin importar la edad Y grado de
aculturación. par~en estar convencidos de que el universo
poblado con una variedad de figuras atemorizantes.
Interpretaremos aquf IÍnicamente unos cuantos de los te
recurrentes~ ogros de su tradición verbal, la mayor parte de los
1parecen obVtos. Aquellos que están interesados en las historias como

e..~•

c=

~)~· refiéranse a Mckennan (1959) Y Hippler, Boyer Y Boyer &lt;N.D.

~n eJ panteón diabólico algunas figuras son va~as Y nebulosas Ysoo
peh_g rosas en forma misteriosa. Asumimos que ellas representan
ansiedad Yculpabilidad que liberadas flotan libremente Otras ti
dientes filosos Ydevoran humanos. Ellas hacen a la gente
· Jo que• elenen
ni6o
frustrado queria hacer a su madre Y a otros, Y ternfa que le hicieran a
él . Al~as ~ban niños qu~ son subordinados de hermanos rivales que
~n t~do éXJto. Y los aleJan para siempre. Los temas de muchas
~sto~as como la~ ejemplificadas por el Roven Tale Cycle, incluyen
amhesta confusión de preocupacio~es oral, anal Ygenital.
En algunas historias. mujeres aislan Y degradan a los hombres
algunos ~e los cuales, han sido heridos Y estAn sangrando. Est~
temas suglf'ren venganza de mujeres por el tratamiento al que fueron
sometidas
cuando menstruaban. un gran n úmero de historias
.
.
incluye
el ~b1erto ases'.~to ~e hombres por mujeres. o viceversa. reflejando
~tensa hostJ~d mtersexual tan manifiesta entre la gente joven de
Lake. La m1tologfa está repleta de vaginas abiertas dentadas las
ruales arrancan penes con los dientes. En un caso. la villana hace una
t·adena ron penes que ha arrancado con sus genitales dentados. Ella
solo~ ser \'encida introduciendo un tronco de cuatro pies de largo en
. su mordiente \'agina que ya habla astillado otros troncos. Otras
historias. también pintan en formas gráficas el uso de slmbolos fáhCOI
&lt;-orno armas en contra de mujeres reflejando asf la visión presente en
los protcx:olos de Rorschach Y en las conversaciones de lodos los d1as
entre hombres Y mujeres borrachos acerca de que los encuentm;
sexuales
son peli~rosos para cua 1quiera
•
de los participantes
.
.
y cons·
llluyen batal~s potencialmente mortales. Podrfamos discutir más dt
las expt&gt;rienc1as de socialización dl'I nioo qu&lt;' &lt;'r('(."&lt;' Y del ~dolesc&lt;'11lr ,,
O&lt;' sus refleJO-" en la tradición oral. pero hacerlo asi.ai\adirfa poco

a,;,

que ~ _s er pertinente a la prt•sente &lt;·omunicación. Tales ex
JX' n 'flCWS llenrlen a reforzar los conflictos de la orimera niñez. Al

,.,.,

mismo tiempo , la herencia cultural provela medios, para
creativamente, integrar a los valores y costumbres, asl como a
comportamientos institucionales los cuidados y ansiedades residuales,
como debe hacer cualquier sociedad permanente perdurable.
La
,ceremonia "potlatch" es una expresión interesante de esta creatividad
'y de la capacidad humana para integrar fuerzas emocionales
·11errorizantes al bien común.
LA CEREMONIA "POTLATCH"

11 ·'potlatch" era ordin~rlamente dado para parientes matrilineales Y
la ceremonia dada por un hijo para su madre era la más importante.
De hecho, era dada por el clan completo matrilineal para cualquiera de
u miembros. Aunque la ceremonia era llevada a cabo como una
abierta expresión de la importancia del hombre "potlatch". el obsequio de los regalos servia como pago por el cuidado del cuerpo del

muerto.
De acuerdo con Freud t 1913) , en la primitiva e infantil organización
emocional, la diferencia entre lo sagrado y lo no limpio es confusa. Y
los tabús constituyen prohibiciones en contra de hacer aquello que es
profundamente deseado. El deseo inconsciente de matar el pariente es
el 1énesis del temor de tocarlo. Podemos asumir que el tabú que
prohibla a sus miembros de la matrillnea tocar el cuerpo de la persona
muerta, conscientemente venerada, refleja sus inconscientes deseos
,asesino&amp; o sus deseos de profanar el cuerpo de alguna manera.
Creemos que ellos criaban retribución por medio del esplritu vejado del
buerto. El Tanana Alto, como todos los Athabasltan, expresan un
temor perdurable a los esplritus.
La dinámica es más clara en el caso del hijo que dá un "poUatch ..

para su madre. Asumimos que cualquiera que conduce el rito es ~n
10
substituto para el hijo. y que cualquiera que. h~ muerto ~ el •
consciente subordinado para la madre . Lo&amp;senhm1entos ambivalentes
del hijo hacia su madre están despla1.ados hacia otros m1&lt;'mbros de la
matrillnea. Ampliando el concepto de Kris 11952) de regresión en
servicio del ego. podemos decir que el uso regresivo del proceso
primario de la equación pars pro tolo es usado en el servicio del grupo
Si recordamos
el nifto del Tanana Alto desarrolló sentunientos
ambivalentes hacia su madre y sus hermanos, miembros de su
matriltnea. que temia que la omnipotencia de sus desN&gt;s 1~ hiciera
dafto. y la intemporalidad de deseos y e\'aluaciones inconsci&lt;•ntes.

que

�parece posible que esos deseos arcaicos generados a la vez culpa sob
la muerte del miembro de su clan por el cual sentía una ambivalenc~
afectiva, y ansiedad de talión de 1a retribución por medio de su esplri:
Se nos ofrece asl una clave no solamente acerca de las razones para~
:tabú en contra de tocar al pariente matrilineal muerto sino tambiéi
acerca de la necesidad_ de pagar a otros por preparar el' cadáver para
ser enterrado. Los panentes paternos eran considerados como gente de
fuera y demasiado aJejados de la persona muerta para temer la
mal~volencia de su espíritu,
la cual serla dirigida a sus seres·
queridos.
Al mismo tiempo, el sistema establecido de mutuas
obli~aciones mantenido con otra matrilfnea los habla obligado
8
realizar la tarea potencialmente peligrosa.
Debemos preguntarnos por qué un simple cambio de deberes para coa
los muertos no servia como una compensación adecuada. Una posible
razón es que el ofrecimiento del ''poUatch" era en si mismo una
l't!llfirmación de la solidaridad del clan en la faz de los mutuos deseos
inconscientes destructivos de sus miembros. El hombre "poUatch"
tenla . que endeudarse con los miembros de su clan. una acción que
penn1Ua a éstos compartir la expiación de su culpa. Si nos aventuramos a asumir que los bienes amasados por el grupo matrilineal
:simbólicamente eran representativos ambivalentes de la madre,
podemos postular que el tomar los regalos en el "poUatch" llevaba
consigo un ª'.gnificado inconsciente de tomar partes de la madre, y que
la presentación de ellos a otros. simbolizaba una negación, un arruinar
el haberlo hecho. Podemos aún más suponer que los r.egalos que era11
pasados a otros, r('presentaban cosas buenas que podfan ser eyectadas
o excretadas
Ht•mCls notado aspectos anteriores competitivos del "potlatch",
como también aquellos que eran dirigidos al engrandecimiento del
hombre ··potlatch".
L.a sociedad del Alto Tanana estaba
jcrárgicamente organi1.ada . y la diferencia hacia la autoridad, ya
fueran miembros de la propia matrillnea o el jefe, era fuertementl'~
inculcada . Sugerimos que elementos tanto de subordinación hacia la
autoridad como expre.iones aceptables de rivalidad entre hermanOI
t":slán implicadas.
Postulamos anteriornwntP que los muchachos del Alto Tanana,
originalmt•ntt• tenfan dtfll'Ultades en n•sol\'er problt•mas edip.¡les, por
varia~ razont&gt;s: no han tenido éxito en rt'Solver cunflit·los pre--edipales,
han s1&lt;io somt&gt;t idos repetida mente a co:-;l· enas prim.trias traumáticas, ~-

111n tenido periodos de proximidad con sus madres en situaciones
latimas, en ausencia de sus padres. Las respuestas del Rorschach y la'
tradición oral sugieren que existen problemas
inconscientes
relacionados con la propia imagen e identidad sexual. No encontramos
~ • - ~e abierta ho!]losexualidad en los adultos. -HÜbo muchos
Cl806 ele visitas compartidas a prostitutas y Don Juanismo, actividades
tJe podrían sugerir
necesidad de repetidamente probar su
IIIIICUlinidad.
Entre los Apaches,
que comparten toda la
tenomenologia antes mencionada, homosexualidad latente, creaba
flll'tes coofllctc&gt;s entre los hombres. CL. Boyer 1964). ~ posible que
lllmucbacbol del Tanana Alto sí se identificaron con sus.madres hasta
cierto grado. De ser ast, tendrfa por resultado el que ellos tomaran
• posición relativamente pasiva vis-a-vis
sus padres, actitud
'c,ie podrfa simbolizar receptividad sexual hacia ellos. Se dice que en
tiempos anteriores, los hombres han sido muy diferentes hacia sus
padres. La institución del jefe abeoJuto, fpoya esta idea. Hemos
llltado ya la presencia de gran rivalidad entre hermanos acompañada
de ansiedades relacionadas con ella.
A Iá luz de esta evidencia, podemos visualizar al hombre "Potlatch"
,orno diferente con las autoridades y subordinados del padre, y usando
lknicas astutas para la derogación de los hermanos subordinados.
LOS TABUS DEL "POTLATCH"
Un examen de io. tabi» asociados con la ceremonia del "potlatcb"
revela que ella sirve a funciones psicológicas más detalladas y sutiles.
Siauef1 loa taból como son presentadoe por Mckennan &lt;1959). Lol
ll!plos recibidoe en un "potlatcb" no pueden ser dados en otro.
Por los tres dlas que siguen inmediatamente al "poUatch". el hombre
"pot)atch" no puede acostarse y debe estar sentado constantemente con
sus rodillas dobladas hacia arriba delante de él, sosteniéndolas en esta
posición con las manos entrelazadas. No puede comer nada máS que
una clase especial de semilla de pasto.
Por los diez dtas que siguen al "potlatch" no debe nunca acostarse a
lo largo y debe mantener sus piernas dobladas debajo de él. Debe
mantener sus manos cerradas en un JjUfto. No podrá manejar el fuego
lin usar guantes. No podrá permitir a la&amp; mujeres que vean sus
dientes. No podrá cruzar agua.
1 Por 100, 90, 80, etc .. dlas siguientes al "potlatch"
no podrá comer
las cabezas de animales y deberá subsistir principalmente a base de
sopa y comer carne con moderación. Deberá chupar el agua a través

una

can

1

125

�de un tubo de hueso. No podrá cortar carne por miedo a ens&amp;ngf'entar
sus manos. No deberá escupir. Deberá esconder su excremento ,n un
árbol para prevenir que~ comido por los perros.
La función paicol4eiea de la ceremonia de "potlatch" fue establecida'
expllcitamente para permitir al hombre "potlatch'', completar el
proceso de duelo &lt;Freud 1917). Si el hombre "potlatch" actuaba de
acuerdo con todas las reg)aa asocíadu con el ritual, ~ sena "renacido
como un hombre nuevo" &lt;Mckennan 1959).

~osostros proponemos que como un Inocente reciln nacido, '1 iba 1
ser finalmente purpdo de sus urgencias inconscientes caniballstica:
la última de las cuales babia sido el restablecer Intimo contacto con el
muerto a través de incorporación. Además, el ritual le permitll
descargar impu)aoa hostiles hacia el muerto loe cuales habfan lido
parcialmente descarpdos por medio de proyectarlos a demonial '1
espúitus.
Los informantes de hoy son incapaces de dar razones coherentes pera_
los varios tabús. En au ausencia, •in embar¡o, nosotros podemar
postular algunos significados.
La prohibición en contra de ciar loe repb recibidos en un "poUatch'', c o m o ~ en otro, servia tanto a propósitos
como psicológicos. Con referencia a estos llltimos, respeto y hostilidad
proyectada, están implicados. El regalo era hecho en honor del
mllerto. El darlo a otra persona en otro. "potlatch" implicarla que el
recipiente inicial no Ío habla apreciado suficientemente para guardarlo
en ll)emoria de la primera ~rs.ona muerta, esto es; no lo tenia, a ~ o 1
eUá. ·en suficiente·· estima.
·

aocia•

: Et espfri,u de esa persona sena insultado por la seguna · dádiva Y
'podrla escoger eJ hacer dafto al recipiente.donador.
·

tres.

Por
días siguientes a la eeremorua, el homhn: ·"potlatcJI''.
estarla sentado con sus rodillás. hacia aniba ~lante. de 6 ·.Y ~
Ú'elazadas con
ma~. La ipmovilídad que debería de asumir
semeja la muerte: Antiguamente,el espbitu ~ muerto no ~ia o~
queqla deJar la vecindad del cuerpo ~sta-que su J&gt;l'.'(&gt;CeSO dé duelo Yel
de s~s parientes . hubiera sido completado y el esplritu. hubiera 'sido
apac~do por a l ~ da_oos que·habia ·s.ufrido cuando vi.via. La
i,mitación de la m~rte era sobrenatur¡¡lmen~e_prescrita. · .
Podemos -entend~ que ella simboliza el periodo de duelo. Nosostl'06
\'emoo también la proyección hacia fo sobrenatural de los
de
mUE'rte hacia la ~fSOrla que_ ha muerto. de parte del hombtt

;us

deseos

126

..;.,..latch" v de la gente a quien
. él represen taba
,...
. dl' acuerdo con la !~~!!S2!llir .
imbólicament~

• t'ra ras11~ad11
1-·1
Después
rlt• ~u
·

"111uerte" el espll:itu del mue,:to ~rladfinaltmentl'P~~ comp)eto de

e es e del Tanana
•
El, fl060StrOS creemos, stmbóhco
b " tlatch"
Alto, -"""'"
~
renacimiento, el que el hom re ~
.
que ha sido forzado a
. rala posición mtrauteriana
filialmente renuncia
di
1 · los tres as.
1
......ar solamente a conc wr
da más que ciertas
.,... •
él
pod1a comer na
Durante los tres dlas,
no
·to Esto puede ser
.
·
me estaba pr06Cn ·
llllllllas de pasto. El mgenr ca
-·
tra de las urgencias
referenda a defensas en con
entendido como otra
d' d
Nosostros podemos
. l
d f!' subor ma a .
caniballsticas hacia a ma r
.
. bolizan óvulos Y hermanos
IOlamente pregunta mos si las semillas s1m

rivales, en potencia .
ue cleterminan el subsecuente
A1011nos de los elementoe de los tabús hq''
reminiscentes de la
.b
"potlatc
aon
comportamiento del hom re
inf t
El hombre debla
.
.
tnatales del
an e .
aecuencia de a~1ones pos das debajo de él, al estar acostado. Ex·
mantener sus piernas.dobla
. es de cuna poco usuales como las que asumen
cepto por algunas pos1c1on
con las piernas esllradas
ciertos Ahbaskan del Sur. el infante no yacede cam1·nar El donador
do a apren r a
.
basta después de que ha comenz.a
és de un tubo de hueso Y
•
¡ agua a trav
"potlatch" debla chupar e
.
. ! lactante no tiene dientes por
aconder sus dientes de las mUJeres' e l _,. dientes el hombre
podia reve ar "'""'
•
alan~os meses.
Después que· ndo carne con moderación y subsistir
_....
"potlatch" deberla seguir~ del inf te _.,dualmente viene a
Ladieta
an • .-primordialmente de sopa.
miedo ensangrentar sus
8
incluir sólidos. No podia cortar carne~ las sociedades el pequefto
manos En esto, como en la mayor pa e peli0.-ntos sin riesgo para
·
d
instrumentos o.e· • considerado incapaz e usar rohib. clones pueden reflejar tanto un
l. A otro nivel todavla, tales p
i
.
del infante como su
. oral agresivas
reconocimiento de las urgenciaa .
t el hombre ''poUatch"
Fmalmen e,
de tarón
1
reaultante ansiedad
·
rda su entrenamiento de
debfa esconder su excrernent Y ésto nos recue.
limpieza como lo hace la prohib'1c1'óndeescupll'.
.
son indudablemente
•
d estas acc10nes
.
Mientras que muchas e
tar claramente en la dirección
sobredeterminadas, ~as pa~en ª:~refonar la idea del " potlatch"
de las preocupaciones infantiles y a
hecho la más temprana
· ·ento
De
·
d
como un periodo de renac1m1
. l'd des que son reminiscentes e
.
.
t·
·nuchas
cua
i a
.
b'óti
relación madre-hiJo iene '
.
dura la rase sim I ca
.
la existencia prenatal. A medida que el rui'lo ma

°

127

'

�es gradualmente suplantada r se
.
. . .
El d
po
paración e mdiVIduación (Ual.1eseo de estar en una situ .ón .
......_.
temente expresado como un deseo ac1 sm frustración es frecuen.
!rauterina E l
.
de volver a la existencia .
·
n e proceso pnmario de
·
111logrado ya sea ~ntrando en la madre pe~a~1ento, eso puede •
caso el restablecimiento del s c .
• .º mgtnéndola. En cualquier
es expresado en térmi ffs yn yt1um psicológico de la fase sim~
nos ico6 Asf uno pued ·
medio de juntar regalos
·
.
~ mgerir a la madre por
El tabll que hace que ~l~ : a r ~ mgerirl~ antes de ser renacido.
cerradas en un pufto es de natur; po~a~b mantenga 8°' m.a,a
cerradas eqw· al
eza similar. El tener· las,..,.,_
. .
v e a negar el d ~ , a
.
bic1ón, o, en esencia la f
-:--.- ~e. garrar! la eXIStencia de ameJ
•
onna oral mcorporativa Al .
tener la mano en un puilo traiciona l deseo
.
nuamo tiempo,
'se percibe frustrante como l a ~ e
de pegar a alguien que
•dientes niega impulsos d,e
re era. _una vez más, el esconder•
medio de mordidas o aún d~xpca~ba
- ,.necesidades orales o agresión por
ru 1smo La prohib• .
ensangrentar las manos niega ·a1 d
d.
.
ic1ón en contra de
eJ acto.
eseo e asesinar Y ser encontrado en
1968).

u-

En el contexto de nacimiento y vida
cruzar el agua puede
.
~tal, el tabú en contra de
ser eritend1do como un
.
entrar en el vientre donde en I f
a negación del deseo de re.
a antaafa uno .... ,..t..
satisfecho sin restricciones d
.
r-- estar totalmente
no debfa com
. e ~mportam,entcY.
"petlatcll"
.
er carne, sunbdhcamente
.
,
odto por rpedio del canibalismo.
. para no expresar su. amor Y

EJ·••

Las prohibiciones en contra de es
.
cuplr Y deJll{ excremento en el suelo
ma 5 · En las práct·
....
Alhabaskan. parte de los cadá
icas u.:: bntjerla de lol
!agentes que . ; . ~
veres o artlculos que los han tocado IOII
~ • ser usados para dal\a
•
•
gentes vivas pueden ser usada
r a 1os vivos. Partes de

son más IObredeterm. da

Uftas de los ded06 que han sidosc::ntra de ellos .. tales como cabellol.
expresión nasal heces orina n das, o excres1ones, ya sea saliva.
0
,inconsciente
exc·ttS.
ujo men5 lrual. En el pensamiento
,
iones son partes vi
d
hombre ..potlatch" debf
ns
el cuerpo. Eí
a esconder sus heces
,._...._,
que fueran comidas por los
.
en un cu uut para prevenir
valiosas En té .
perros. El milo visualiza sus heces como
·
rminos. de sus relacion
poder sobre ella si ella est"'
es &lt;'on su madre él tiene algua
·
• preocupada con su r ·
darle sus heces en los tér .
1mp1eza, a trav~ de
minos de ella rete '"ndol
· · •
es un IU2ar oara salvaguard 1
•
as. El escondrijo
beles noires para los A........~r k06 valores. Perros Y otros canin05 50ft
"'"'=s ans.

taie.

""=

Las mismas cualidades aterrorizantes que se proyectan a los caninos
proyectadas también a los monstruos imaginarios, muchos de los
males son a la vez peludos y humanoides, y pueblan el mundo del Alto
Tuana. Brutas, y los demonios son substitutos para ''malos" padres
1111n los cuales están proyectados los atributos indeseables de losfflOI. En el tabd se atribuye a 10&amp; perros el deseo de comer las heces
al hombre "potlatcb". Podem01 uumir que~ peligro que se implica
■el de la brujerla. Hemos visto que a un nivel picológico profundo, el
proceso de duelo del cual el ''potlatcb" es una parte, constituye una
.,.-esentaclón de 101 problemas del bebé en dejar la fase simbiótica
'CID su cenlinuidad psicol4lica con la madre. As( es la madre quien
. _ . fundirse con el hijo por medio de incorporación oral, comer la
1
•
parta vtva del cuerpo del beW, sus heces. El deseo de ser reunido con
ieDa es proyectado al perro.
El hombre ''potlatch", no podla comer la cabezas de animales.
Preliteratos en todas partes, conscientemente, y todos los demás,
como descubrimos a través de evidencia cllnica, inconlcientemente,
creen que comer el cerebro hace posible al que lo come el hacer suyos
•~dépensamiento y ciertas caractenaticas de CCfDportamiento
de la persona o animal cuyo cerebro ha ingerido. Podemoa suponer
que ai el hombre "potlatch" e.o su papel de nillo pequefto comiera las
cabezas de animales ~ asumiria algunos de sus rasgos antes de
que fuera suficientemente maduro para uaarloa en una manera adulta y
controlada. El podria llegar a ser indebidamente salvaje, desinhibido
en sus acciones. Debe hacerse notar que este mismo tabu se aplicaba
ltambi~ a loe muchachol adolescentes del ranana Alto. La adolescencia
es un periodo cuando los conflictos edipales y p~pales son
mividos. para ser reorganizados a un súvel de adulto.
Entre los tabdá del Tanana Alto estaba el alimentar a los perro con
cabezas de animal. En el tabú de excremenl06 del periodo del
"poUatch" los perros deblan ser privad06 de excremento del hombre
"potltatch''. Tal vez, tenem0&amp; aqui una clase de ecuación de las heces
fecale&amp; con las cabeza de animal, pero en cierta forma. con resullados
apuest05. Si el perro comiera las heces ~ podrta adquirir cualidades
indeseables del hombre "potlatch" y los deseos primitivos que se le
atribulan podrian estar menos controlados. Asl los perros y el hombre
"potlatch" fueron igualados. Esto parece confirmar atin más que el
perro era una proyecdón de las partes malas del doliente. · En los
funerales de Mescalero y Apaches Chiricahua. algunos individuos
•

1211

129

1 '

�subrepticiamente escupen co
.
mo una defensa en
peligroso del muerto, una práctica
. . contra del espfritu
de a lguno judíos e italianos del sur que es rem1ruscente de las accioáes
Mal de Ojo. El agente que pued • los cuales ~upen para impedir el
daiio es ~do para defend
e ser usado por el hechicero para hacer
erse en contra del deseo h .
proyectado al espíritu un ejem I d
.
ostil que ha sido
El hombre "potlatcll"
Po e magia reversible.
. .
no debía escupir El
ede .
escup1ta.JO como un agente que pued
.
pu
interpretar su
I.IDa defensa en contra de J
e ser usado para daiiarlo a él Ycomo
·
os supuestos malos d
mismo tiempo, la necesidad de tra
eseos del muerto. Al
. puede ser Visualizada como el des:,ar en vez de expectorar Ja saJJva
nuevo aqul el deseo de ser reun·d de guardarla o esconderla. De
espíritu del muerto.
J o con la madre es proyectado al
En el tabú de las heces fecales eJ e
un árbol.
El
.
.,
&gt;ccremento debía ser escondido ea
J)el1Sam1ento inconsciente
¡elementos que causan que él
.
· e1 árbol tiene varios
h
sea igualado con la m .1- s
.ª uecado para formar un escondri.
u.,.,r. u tronco, si ea
madre. Donde el tro
JO. puede representar el cuerpo de la
.
neo o una de sus ramas se r
'f•
•
semeJanza a las piernas sa1· nd
am1 ica, hay una
1e o de un cuerpo y 1
ramas es percibida como e1 área
.
a zona entre las dos
hojas. en eJ lenguaje· de I
vaginal. Asf de nuevo ramas llenas de
os suenos son alguna5
.
vello público Al mi511l ti
veces igualadas con el
/perro Y el ~ de ~ empo _las heces fecales están escondidas del
.
ser mcorporado por la madre
. .
~c1a traicionada por la substitución .
. es negado, siendo .,
de la madre. Entendido
é .
simbólica de las heces dentro
en t rmino de la ec
.ón
hombre " potlatch" como bebé bt'
uac, pars..e_ro toto, el
.
o iene la reunión con la madre. .
Finalmente, un último tabú. El hombre ..
"
que menstrúa no puede m
potlatch , como la mujer
•
anejar el fuego ·
un lado el porqué compart
&amp;u1 usar guantes. Dejando 1
en eJ status de ser r
preguntarnos por qué solamente este
. pe ,grosos, debemos
para ella por desafiar la proh 'b• ºdn tabd se aphca ambos. El castigo
te
i ,e,
era el de dedos t
es caso el fuego era igualado con la
i
ro os. Tal vez en
ceder a las urgencias de I
pas ón sexual Y el castigo por
a masturbación cuand ·
.
congreso sexual era la rotura de los dedo
o era privada del
culturas la mano ofensora del ladrón
s ofensores, como en algunas
Tal vez el labu también . bó. era cortada .
s1m hcamente
hºb
hombrt&gt; " potlatch"
Pod
pro , fa la masturbación aJ
·
emos e
·d
suplementaria. Si el anál' .
ons, erar aún otra posibilidad
is,s QU&lt;' precede es \'álido el hombre

''pOtlatch" era inconscientemente percibido como una criatura
pregenital, en un sentido, indeferenciado aún como hombre o mujer.
Podemos aftadir en este punto que no solamente el hombre " potlatch"
tema que chupar agua a través de un tubo de- hueso sino también la
muchacha pllber durante su aislamiento, ~l como la muchacha
Apache durante la ceremonia de su pubertad.
Podemos conjeturar que la función adicional de convertir el hombre
"potlatcb" en una criatura pregenital pudo haber sido para prevenir un
posible intento de gratificar deseos necrofilicos incestuosos los cuales
pudieran servir los propósitos de cJescargar deseos sadfsticos y-0 lograr
la fusión a través de una unión sexual.
Finalmente, su necesidad de cliupar el agua en la manera de la
muchacha pubescente puede constituir una exposición sumamente
disfrazada de que su imitación rituall.stica del bebé intrauterino durante
el periodo simbólico de duelo de hecho le procuró una unión temporal
con la madre subordinada.

CONCLUSIONES
Particulannente desde la II Guerra Mundial, los psiquiatras en los
F.atados Unidos han estado poniendo cada vei mayor atención a los
problemaa especiales que se encuentran en el tratamiento de variados
pupoa étnicos y socioeconómicos. El estudio de los efectos del medio
¡ambiente y de la aoclalizaclón sobre el desarrollo psicológico de los
negras, ba prcgresado más rápidamente que aquB de los nativos
americanos, y como resultado algunos psiquiatras se han comenzado
a sentir más seguros en su tratamiento de los ·ne,ros. El estudio et1nopsiquiAtrico de 10&amp; nativos americanos, indios y esquimales, se ha
retardado.
Los Indios de lengua Athabaska ·constituyen por mucho el mayor
número de nativos americanos. Incluyen muchos grupos en Alaska,
101 Navajos y las Tribus Apaches del Gnn Sudoeste y algunos grupos muy pequeflos en otras partes.
Los patrones de socialización de los Athabaskan son tales que mucha
hostilidad se desarrolla hacia miembros de la familia la cual debe ser
proyectada y descargada en contra de los extraflos,
de ..cocos"
culturales, brujas y esplritus para que el grupo pueda funcionar .
El precio personal pagado en intranquilidad es alto. Los hombr~ son
1menos seguroa que las mujeres en sus identidades persona les y sexuales.
pero la gran mayorfa de los Athabaskans son ansiOISOS y su.~picaces.
1

,:m
131

�tienen áreas inconsistentes de desarrollo de ego y SUJ)erelO.
Aparentemente los Athabaskan comparten rasgos de personalidad
dominante y conflictos sin importar el grado de aculturación al que
haya sido sometido el grupo o las diferencias de estructura social que
puedan encontrarse en grupos de individuos.

Una lit.atura etnopglquiátrica que se ocupa de los Navajos y
Apacbel, ha comenzado a formarse, pero nada em.te a ~ de i.
Athabasbn de Alaska ·que pueda ayudar al personal psiquiátrico que
recientemente se ha dedicado a tratarlos.
Mientras que la 11'111
mayona de los Athabaskan de hoy tienen cierto grado de imtnlcddn,
'ellos proyieoen de sociedades iliteratas. Mucha de su educaeh1n
tradicional ha consistido en escuchar la tradición oral y obsenar
rituales, y sus comunicaciones contienen alusiones a renomenoJaail
íolkloristica.
A causa de los rasgos de penooa}idad y lOI conflictos que computa
Jos Athabubn, la literatura elnopeiquiábica que se ocupa del anülls

etnopsicoanaltttco del folklore &lt;Boyer 1964 b, 1965, 1973; Boye, 111d
Boyer- 1967), y ritos de un grupo, ayudará a psiquiatras que tratan con
miembros de otroa grupos. Por supuesto será de la mayor utilidad
para aquellos pslqui•tru que tratan con el especifico grupo en cuestidn.
Este artfeulo constituye un análiala etnopsicoanaUtico del mú imponaote ritual existente de los Atbabaskans de Alaska, su ceremoall
del "potlatch " . El análisis rue becho poelble por medio de estudjc,g ele
antropolocja y psfconaUticos combinados de varios grupos que hablan
la ~ Athabaüan ; su estructura social y patrones de 80Cialización
la literatura pertinente fue
revisada. y un conjunto representativo de cada grupo fue examinado
por medio de tknku proyectivas.
fueron investlgadol en primer lugar,

Se encontró que las principales preocupaciooes inconscientes
,reflejadas en la ceremonia "potlatch" se relacionan con amor y odio
.ambivalentes hacia la persona muerta que pertenece a la matrillnea Y
sirve como ma~ subordinada. El ritual ayuda a la gente a defenderst

• cootn de impulsos hostiles hacia la penona muerta y su cadáv•. Y
la aalpa que emana de esos deseo8; también les ayuda a evitar cierll
--.iedad relacionada con deseos de fundirse con la imagen materna vil
el canibalismo y posiblemente por medio de relaciones sexuales coo el
ca&lt;Wver como un substituto para la madre durmiente.
La :nrormación tácita y abiertamente &lt;'xpuesta sobre los Athabasull
de AJaska. que se encontrará en este articulo debe hacer posible a lcll

.
aspeetos de relaciones transferenciales
1 tr el anticipar ciertos
a as,
d
te psicoterapia intensiva con ellos. Los
.. puedendesarrollarse uran de la
ibilidad de la aparición de
iátras deben ser alertados
pos odioquepuedenresultaren
timientos ambivalentes de intenso amor y
~ temores de
del desarrollo de profundos
Y
.iones abiertas,
. ias que pueden convertirse en
hloende!ICia, de la aparición de suspic: taciolles de confusión en su
tanca paranoia, y de diferentes ma l esho ..:...., A menos de ~ el
.
.
ndo enoa entre os m-.
~ d sexual, cua
m
nifestacienes de transferencia Y
fl'c,liátra esté bien enterado de las ma. . rizado con la cultura de estos
calificado para tratarlas, Que es~~:~: emplear muchos meses si no
i..Ga menos que esté prepa
ás
-•
. 'dual• p robablemente lograrla
. Y tratamiento .indivt
.
.m y
IIDI
enmenos
su
.
el u sar psicoterapia mtens1va con
leDdrfa
dificultades si evttara

...

NOTAS
se basó esta monografla fue provisto
t El trabajo de campo~ el cu:IMH DERMPH t6338--01-l ROS MSM.

a fondos por la Con~•ón

.
el Instituto de Investigaciones
Apoyo Institucional fue prowto por
.
'dad de Alaska, Y
.
de Gobierno de la Umvers1
,
.
Social Económicas Y .
. de A1aska proporcionó asistencia.
también el Instituto Psaqulábíco
Alaw será detallada en un
2 La socialización, de 105 Ath8baskan de

'

libro por editarse de L. Boyer.
er -BOyet' (1m&gt;.
1 Para referencias, veáse Hlppler, Boy '/
•-ches Mescaleros Y
r do que se refiere a 1os ne4 En un estudio no pub ica
los niftol que tienen contacto cons·
Ollricahuas, se ha encontrado que
tifi
con sus estilos cognitivos
as se iden ican
!ante con sus abuelas matern
llos de sus propias madres
y perceptuales mu bien que con aque

dos

tBoyer y Boyer N. D.L
por la necesidad de con·
5 Una forma en que los proble.~ aslc reaente era a través de un jefe
nejada ongina m
,
. .
troles externos era ma
d rt&gt;eradamente autor1tat1vo.
todo poderoso y un sistema de leyes e •
tHippler y Conn l9'72&gt;.
1 Nombres ficticios.

1:t ?
13.'1

��ESTA EDICION DE ARMAS Y LETRAS FUE IMPRESA
EN LOS TALLERES DEL DEPTO. DE DIF'USION. LA
PORTADA EN LA IMPRENTA UNIVERSITARIA. SE
CONCLUYO EL 30 DE ABRIL DE 1979. SE TIRARON
1 000 EJEMPLARES

�...

DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485237">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485239">
              <text>1977</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485240">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485241">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485242">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485258">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485238">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1977, Julio-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485243">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485244">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485245">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485246">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485247">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485248">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485249">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485250">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485251">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485252">
                <text>01/07/1977</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485253">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485254">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485255">
                <text>2000349</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485256">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485257">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485259">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485260">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485261">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="32499">
        <name>Hipnosis</name>
      </tag>
      <tag tagId="35062">
        <name>Identidad Sexual</name>
      </tag>
      <tag tagId="35063">
        <name>Manejo Psicológico</name>
      </tag>
      <tag tagId="35065">
        <name>Potlatch</name>
      </tag>
      <tag tagId="35064">
        <name>Psicoterapia y Psicoterapeuta</name>
      </tag>
      <tag tagId="30623">
        <name>Reacciones emocionales</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17437" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16937">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17437/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1977_No_1_Enero-Junio_2000348_Dedicatoria_1.pdf</src>
        <authentication>f628876fea778c8c4b4599351dd98f9f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="571582">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

/~J ~.)
'f,

/ ~1

l - !J
J

¡~( t ~

/~ ¡1
l

I !.
/

lW&gt;

~ (}.f,,1 (J~

Jo,,,V\I\ {l,tA ÍJ

1

/

~

{

~

1

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO - JUNIO DE 1977

�ARMAS Y LETRAS/Enero• Junio/77

��■ l ■ LIOTECA

11__ _ _ _

CENTRAL

\

,.::U::,.•,::A.:,_;N~-: ..:L.=---~-•- -

~ylfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretarlo General
UC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Jete
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Sub .Jefe
HECrOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Núm ero oorrespondieinte de Enero a Junio de 1971

T&lt;&gt;da corrMpond~la debe dlrt&amp;1rae a "ABHA8 Y LETRAS"(Der,to. ele
Olfualdn/Unlvenlda4 Autoooma ele N'Ul!'VO Le6n/TOJTe de .. lleetorfa,
Noveno Í'1110/MOJ1tene1, Nuno Le6n. M6mlo.
.

�PUBLICACION TRIMFSI'RAL DE LA
UNIVERSIDAD Atrl'ONOMA DE NUEVO LEON

ENERO A JUNIO DE 1977

SUMARIO
Presentaci611 ....... . .. .. . ... .. . • ... • . • ..

5

Mi Vocacidft Fik&gt;86fica, Dr. Jur. Dr. Phll Agustln Ba-

save Fernánde-% del Valle . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

Trazos Poéticos de Alfouo Reyu, Juanlta IdaHa

Garza Cavazos . . . . • . • . . . . . . • • • . . . . • . . . . . • • • • • 21

Poesia, Jorge de la Montafia . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . 41
m&amp; el mal como n el biew'.,
Franz Bouchaplea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . • 49

Dml Jwn, " Hay Héroea

Autógrafo. de la B ~ Nacfortal . . . . . . . . . . • . . .

- - - - .. __ _

-- -

-

-

69

�PRESENTACION

5

�Se empiezan a vivir loa albores del afto de 1977 y 101
gobiernos del mundo ven una mejor penpecUva en la vida
eco~~lca _de IUS pa11es. La fnflactón se defiende, pero va en
retirada.
En Muico, el nuevo 1oblerno combina nuevaa dlrectricea
con las de su antecesor pero secutmoa aumidol tambl6n en
algo que puede llamarse un "bache cultural".
Ea en este aemeatre donde ae nota el retorno a la

auerra fria

entre las potencias mundiales y la bomba de neutrón viene a

aer el peor atentado el derecho de vida en la humanidad.
Bajo este ambiente aurge "Arma, y Letras" en III ecllct6n
extraordinaria correspondiente a 101 meaea de Enero a Junio
de 1977.

Impulsar la cultura y las ideas de nuealrol mejores pensadorea Hi como de quienes ee inJclan en ese escabrNo como
Incomprendido camino, ea un reto que obtiene pronta
respuesta en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

1

'

7

�Es el doctor Agu,t1n Basa ve Fernéndez del Valle, uno de loa
filósofoa contemporáneo, de mayor reconocimiento, quien
abre la edición con una confesión: "Mi Vocación Filosófica".
Se ha e1erito tanto del Doctor en Jurisprudencia y Doctor
en Fllosolfa que sólo noa permitimoa remitir al lector a su

interesante aúllail.

MI VOCACION FILOSOFIC~
u

rus

EL QE8~tt9 QE LA EJ69§9FIA

Dr. 1ur. Dr. Phll A1u1tbt Ba1ave Ferndndes del Valle

Loe ~ - Poiticoa de Alfomo

89•

ºel mnieano

unlvenal" aon realiza&amp;. maptralmente por Juanfta Gana
Cavaioe, reccmUndono1 que tambl• como poeta, don
Alfonso fUe ¡rude.
Dice la Joven autora Gana Cavazoa que "en III poesfa &lt; de
Reyes) noe mue1tra IU car6cter Jovial, alpicado siempre de
bumorlamo. En ella encontramos a u.n tiempo loa motivos
popularea y cultoe, clúicoe y modernoe, penoaaJel y
unlvenai., dram,ticoa y bumonaticoa. Estas y otru
razones dan a 1\11 obras un gran valor literario y bumanfltico,
paralelamente."

Jorp de la Montana ea un joven universitario eetudlante de
Trabajo Social. SU poeafa en •tilo comenador, camplrua y
mfatica, Impacta en Ju fibras senalblea de qwen la lee.
De aú larp collcci4a, publicada en aran parte por el diario
"Unlnnldad", 6qano lnformaUYo de la Ualnnldad
Autónoma de Nuevo Lecln, aelecelMI,... "lncruelfbdón".

Fra111 Bouc.,._ • un viejo colaborador de Armu y
Letru. ~ l que IUlta de Uepr a lu PN&gt;fundidadel de
loa c1'alcOI D01 trae IU euayo IObre Ne peraonaJt de Doa
J111n, bailado • numen,a, obru.
8-:~lK-OI lleva por muchoa terrenoe plaadoa por Don

Juan. Aclallate.

.

Hfftor Goaúlea y o..ú1t1

8

9

�MI YOCACION FILOSOACA
Por el Derecho de la FilOIOfia

Voces discipulares y amigas, que no puedo desoir, me piden
que apunte, con los trazoe indispensables, el camino de mi
vocación filosófica.
Entiendo por vocación el modo integral de existencia que se
proyecta hacia la plenitud. Trétase de un sistema radical y
singulartaimo de preferencias y desdenea que emerae del
fondo insobornable. Descubrimos la vocación por un imperativo de autenticidad.
¿Cuándo descubri mi vocación? No lo 16. No podria fijar
una fecha. Sólo recuerdo que ml nlftez H vló surcada por
graves problemas que me hicieron perder, en buena parte,
esa infantil lnconsclencla de p,jaro y felicidad de nor. Mi
profesora de relilión me dijo, muy pronto, que mta padrea
tendrtan que morir y que yo tamb16n me morlria. El
panorama me horripilaba. ¿Quf sentido tenia la vida?. ¿Qu•
sentido tenla la muerte! Acudi a mi madre para formularle
pregunta,. Me tranqulllzaba , en parte, pensar que la muerte,
ml propia muerte, se encontraba aún muy distante. Mientras
tanto sentia una sed enorme de vida. un •"n de realizar
grandes e inconcretas hnaftaa. Ese intenso amor por la vida,
en todas sus dimensiones, aunado a un apetito de fundamentación, de claridad sobre el universo, me han acom1

t

11

�pallado siempre.
Mi primer maestro - y acaso el mis decisivo- fue mi padre.
Humanista, esteta y hombre de bien. Su profesión de
arquitecto, de profesor y de escritos, apenas si puede dar una
pálida idea de su vocación: "un esptritu enamorado de la
belleza, en comtante desvelo de apresarla dondequiera-que
pudiera intuirla o producirla" (A. Gómez Robledo). El me
imbuyó, desde nifto, el IUlto y el lnteria por las cosas del
espiritu. De ab1 arrancari, pur ulterior expeciflcación, mi
tarea vocacional. Se ocupó en tomarme lecciones, corregir mi
estilo, abrirme nuevos borlzontea, despertarme nobles
emociones... A veces me abrumaban sus exigencias Pero
siempre terminaba por comprender que deseaba para mf un
destino singular. De él aprencU a tener un gran respeto por la
fiJosofta 6cipllna suprema entre laa que especulan bajo la
sola luz de la razón natural- y por la Jurisprudencia, que tan
indispensable y alto papel repreatnta en la vida de convivencia. Una y otra vez me imtaba a tomar conciencia de
una iluatre tradición familiar de letrados.
En el bachillerato -caraado de materias filosóficas y
humanlaticaa- se despertó -mero balbuceo-, una incipiente
vocación fU0161lca qu, no lOll'6 adn perfilane y aclarane
por falta de verdaderos maestros. Jlecuerdo que lela, con
particular fnddón, el texto de "Introducción a la FUoaoffa"
de Aloya ldller y el texto de "Teorfa del Conocimiento" de
Johannee a.... Cuando hubo que decidir carrera, ln¡reaé,
sin vacilaciones, a la Facultad de Derecho y Cienclu
Sociales. Si hubiese existido, en aquel entoncea, la Facultad
de Filosofla y Letras, seguramente me habrfa matriculado
también en ella. De los cunos se,uldoe en la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales, me interesaron, aobre todo,
aquellos que tenfan mayor base fllosóflca : Introducción al
Estudio,del Derecho~Teoria General del Eatado, SoclolOlia,
Derecho Penal, Fllosofla del Derecho. La obra de Lula
Recados Siches, "Vida Humana, Sociedad y Derecho", me
hizo comprender que en el estudio (\el Hombre, de lo social y
de lo Jurtdico radicaba mi mayor entual11mo teor6tJco.
Mi camino a la filoaoffa pasa por el derecho. El ser Jurfdico

12
--.. -

. .......

_ ___ _

m~estra ubicado en el fino y autil mundo del e■pfrltu.
Nunca encontraremos el ser del derecho e~tre loa determinismos ciegos de la materia, porque su entidad pertenece
al mundo cultural-espiritual-histórico bajo el modo de ser de
una forma de vida social. Llegar a la filoso~la ~r el derecho,
presenta sus ventajas. No tan sólo por la d1Spos1ción lógica Y
la precisión mental que forjan las categorfas jurtdicaa, sino
también -y acaso més- por el "esprit finesae" que supone el
ejercicio del derecho. Otras profesiones podrin ejercene con
puro "espfritu de geometrla", pero no la de jurista. El
espfritu de finura, del que noe habla Blaa Paacal, prende,
-¡qué duda cabe! -en la trama autil de laa coaaa 1ingularea que
nos trae la experiencia cotidiana. Visión enteramente
necesaria para la filosoffa, pues el cultivador de ~na ciencia
particular que sólo se babit6a a los principios umversa!es al
modo de loa mateméticos, no advertid los hilos finos Y
enredados de la realidad. Filosoffa y derecho, en provechoea
simbiosis vital, se insertan en mi concreta vocación. Jacques
Maritain apunta la conveniencia de paaar por la disciplina de
una ciencia antes de llegar al campo de la fUOIOfla, para fr
subiendo de lo imperfecto a lo més perfecto. "Nótese b~en -nos
dice- que es més provechoso par~ la formación del filósofo
poseer a la perfección una sola ciencia, que conocer varia~
superficialmente y a través de obras de aegunda mano
(''Introducción a la Fllosoffa", Pig. 100, Ed. Club de Lectorea. Buenoa Airea) . Permftaaeme recordar que lllpel Mon- •
taigne y Francisco Bacon fueron abogadOI. Deacartea fue
Licenciado en Jurisprudencia, Leibniz fue Doctor en Derecho
y entre nosotros -para no ir méa lejos- José Vasconcelos Y
Antonio Caso pasaron por la carrera Jurfdlca antes de ~egar
a la ruosofia. Cuando Ingresé a la Academia Mexicana
correspondiente de la E1paftola, el Dr. Antonio Gómez
Robledo en su Dlacuno de Bienvenida, aeftalaba mi caso
-muy ge~erosamente, por cierto- como "una corroboración
más de lo bueno que es el haber llegado a la fUoaofla deapuél
de haber cunado las disciplinas Jurfdicas , que dejan hibitos
indelebles de claridad, precisión y orden, Y aunque no vuelva
uno a acordarse de ellas, preservan siempre de perdene en
metafisiqueos nebulosos o de naufra_gar _en el piélago del
coníusionismo. Pero no sólo por la bienhechora
~rmeabilidad de su filoaoffa por el esplritu jurfdico, sino
1e nos

13

�~irectamente y con rendimiento muy apreciable, ha contmuado Basave cultivando el derecho al par de la filosofía
e? entera c~nformidad con la tradición clásica y con ~
htSpanoamencana, segW1 la cual el filósofo no está en las
nubes, sino en la tierra, en la suya propia, ni deja de ser
ciudadano, antes por el contrario hace de la Repóblica uno de
los objetos preferentes de au especulación" ("La imagen del
hombre en Alfonso Reyes", Págs. 64-65, Universidad de
Nuevo León, 1964).
Antes de explicitar la decisiva influencia que en mi formación filosófica han representado los aftos de permanencia
,q ~•~d, qui~ referirme a mia maestros mexicanos. Ante ,
todo a José Vasconcelos. Conoci a Vaaconceios en mi época de
bachiller. Era un gran amigo de mi padre y muy pronto
empezó a interesarse en mi problema vocacional. No fue fácil
el trato co~ el Lic. Josl Vasconcelos. Sobre todo al principio
cuando le conocfa iJl1uficlentemente. Diaparaba audac~
afirmaciones, tajantemente, casi sin derecho a réplica . Poco
a poco me acostumbré a su tono pollmico, a sus monólogos de ,
solitario Y a su particular pedagogia. Le vi innumerables
veces en Monterrey, en México y en Madrid. Asistf a sus
conferencias Y cursillos. La correspondencia epistolar
también tendió sus hilos entre nosotros. Y la verdad es que
llegué a admirarle y a quererle entraftablemente. Reconozco
en él una paternidad espiritual m'8 genética que doctrinaria .
Me enseftó a pensar por cuenta propia, a encararme en carne
viva con la problemAtica filosófica.
Se dice que Vaaconcelos es el "maestro imposible", el
maestro que no ha podldo ser nuestro maestro porque no le
gust6 ser maestro. ¡Entend,monos! Vasconcelos no fue un
profesor de tipo académico porque le aburrla a muerte la
docencia profesional. Prefirió siempre ser filósofo en el
sentido platónico y por eao su magisterio se ejerció, sobre
todo, a traMa de su obra luminosa que aclara en ocasiones
-con sin igual luz- muchos pu·ntos obscuros. Maestro también
por la magnUica y valiente defensa de su raza ; por su
manera personal -fuertemente personal- de encararse con los
problemas fl1osóflcos; por las Inestimables sugerencias que
brinda Y por las violentas reacciones que suscita. Nunca
14 '

· olvidari que de Vasconcelos recibf el generoao eapaldaNIIG
para mi vocación filosófica. El fue quien me prologó, en 1950,
mi primer libro de rilosofia. En testimonio de viva gratitud
publiqué, ocho aftos después, una ext~nsa obra intitulada:
"José Vasconcelos" -el hombre y su s11tema-.
En diversas ocasiones asistf a cursillos y conferencias
impartidos por Samuel Ramos, Oswaldo Robles, Juan David
Garcia Bacca, Luis Recaséns Siches, José Gaos y Eduardo
Nicol. No puedo considerarme, sin embargo, como d11clpulo
de estos maestros. Con casi todos ellos me ha tocado participar en congresos internacionales de Filosofia y mantengo
relaciones cordiales de amistad y compafterismo. Les debo
importantes esUmulos y guardo un gran respeto por su
magisterio y por su obra escrita. Pero eso es todo.
Cuando crucé la frontera de Espafta, por Hendaya, llevaba
en mis manos las obra·s completas de Renato Descartes.En el
vagabundear de viajero solitario por diversos paises
europeos, habla asistido cuando sentia ganas, a cátedras de
distinguidos humanistas. Sabia que las cosas cambiarían
cuando llegara a Espai'la: Horarios, clases, problemas,
métodos ... En suma, iba a someterme a una disciplina
universitaria. En el fondo anhelaba esa nueva experiencia.
Presenta que el impacto de esa d.iacipllna iba
'a ser decisiva en mi vida. Fue preciso un continuo
dlAiogo con maeilroa y compafteros, para que mi vocación
filosófica se prefilase claramente. Asiatia dlriamente a la
Facultad de Derecho &lt;curaos del Doctorado) y a la• clue1
seleccionadas en ta Facultad de Filosofta y Letra, de la
Universidad Central de Madrid. Resulta
interesante
subrayar que en la misma Facultad de Derecho preíena laa
materias que pr esentaban una mayor textura íllosóflca :
Filosofla del Derecho, Derecho PoUtlco, PoUUca Social Y
Derecho del Trabajo, Curao Superior de Derecho Internacional... Loa seminarios • y los cursos de ambá1
Facultades me obligaron a manejar un riguroso instrumental
metodológico. Ante todo palpé ta necesidad de acudir a la•
fuentes y de manejar algunos idiomas Los maestros, que
hablan ganado sus cátedras por rigurosa oposición, no se
limitaban a tomar clases. sino que tmparttan conferencia• Y
15

�encauzaban Investigaciones. Para todos ellos guardo una
viva gratitud. No puedo ni quiero pasar por alto algunos
nombres: Alfonso García Valdecasas, José María Castiella,
Wenceslao González Oliveros, Juan Zaragiieta y Xavier
Zubiri. Me limitaré a apuntar la influencia de estos '&lt;los
últimos maestros -especfficamente filosófica- en mi formación. Quienes no conocen a don Juan Zaragiieta le admiran.
por su vasta información filosófica y por su · rigor
neoescolástico, pero se quejan de su esquematismo rígido y
de la sequedad en el discurso. Es preciso tratar al hombre
para constatar hasta qué punto están unidas, en su persona
filosofía y vida. No en balde su última y magna obra se
titula, precisamente ''Filosofía y Vida". De él adquirí
rumbos de escuela y hábitos de disciplina. No hay que confundir el tomismo amurallado de algunos otros profesores
mediocres con el necescolasticismo amplio y abierto del Dr.
Juan Zaragiieta Bengoechea. El caso de Xavier Zubiri está
más allá de la "socialización" de sus cursos y de sus escritos.
Habrfa que volver los ojos a Grecia para evocar su grandiosa
figura de filósofo vanguardista. Su magisterio ha enmendado
el rumbo de minorfas selectas que han marcado au Impronta
en círculos de creciente amplitud. Su interés vocacional por la
totalidad del universo le convierte en un "eapecialiata" de lo
universal en cuanto universalizable. Si 1e interesa por las
razones particulares -próximas-de cada sector de la realidad,
es porque anhelaba dar cuenta de los fundamentois, d&amp; las
últimas razones. Los conos privados de Zubiri -es~ fuera de
la Universidad desde 1948- no se limitan a expresiones
puramente dida\cticas; se trata de instrumentos de rigurosa
creación. De esa gigantesca labor zubtr1ana queda ahora -¡y
sólo Dios sabe cuándo se publicarán!. 20,000 folios inéditos. Se
dice que el maestro está consagrado, desde hace diez aftos, a
redactar, definitivamente, sus cunos, para ofrecérnoslos en
la letra impresa de los libros. No dudo, ni por un momento,
que la aparición de esta magna obra conatitufr1a un múimo
suceso en la historia de la fiJosoffa contemporánea. Pero
mucho me temo que la autocrftica, Ja hlpercr1tica que el autor
acostumbra ejercer sobre sus trabajos, retarde demasiado,
cuando no frustre, la publicación de los crusos. Loe que
dejamos Madrid, desde 1948, sólo podemos recurir a los
comentarios que salen de esa "especie de academia no ina-

1n:

16
._

____ __ -

. ._

titucionalizada" q!,le, al decir de Gómez A~boleya, cona,tituyen todos sus ávidos discfpulos. Cua~do v1v,f, en Madrid,
Xavier Zubiri sólo babia escrito un hbro: Naturaleza,
. toria,
· Di·os" • un libro que cuando se lee atentamente
H1s
a
-hablo por experiencia propia~ pued~ prov?Car un
"metanoia" . Está escrito en estilo nervioso, ~gil, limado,
conciso casi telegráfico. Es una prosa diamantma~fu~
de artificios, ejemplarmente rectlllnea: El eslabo
e~
lógico es impecable. El lenguaje llega, en la pluma de Zubiri,
a sus ultimidades expresivas. Su personalidad rectora noe
obliga, "ab initio", a entrar en el "ethos" filosófico. Se?timoe
el imperativo de restaurar la vida intelectual subordinando
jerárquicamente el saber de las ciencias _particular~s, más
allá de supositivación. Advertimos Ja luminosa inteligencia
que reviste la forma de las cosas. Y al vivir la ve~da~ damos a
luz la libertad. La teorfa de Zubiri sobre la religación o fun•
da mentalidad de la existencia -que no vo~ a exponer. ahoraes, a no dudarlo, una de las más preciadas Joyas de la fllos?ffa
de nuestro tiempo. Zubiri nos ofrece una nue~a noción ~ad~c~I
de la realidad con sus nuevas y distintas "rabones reahtatis ,
una metaffsica que abarca toda la trayectoria histórica del
hombre y sus múltiples conquistas y saberes. En 1963, el
correo me trajo un paquete que contenta el último libro de
Xa vier Zubiri, "Sobre la Esencia", con una cordial dedica torta
que mucho me honra. Este simple hecho, Po~ venir de quien
viene me produjo más alegria que el haber ingresado a tres
ilustr~s Academias. En Xavier Zubiri hem~ des~ubierto,
muchos de mis generación, una nueva luz filosófica Y un
nuevo estilo de filosofar. El nos ha lanzado, cob~ando conciencia de la realidad en la apasionante aventura mtelectual
del filosofar . El mag~o espectáculo del riguroso filoeofa~ en
cuanto tal, que es Zubiri, nos ha desvelado iJn m~o de ex~stir
v un tipo de quehacer vocacional. De ~f sé d~_1r que s1 no
imbiera ocurrido mi encuentro con Xav1er Zubm, tendrla un
esplritu completamente distinto del que tengo. Acaso .les haya
sucedido, eso mismo. a muchos otros . cultiv~d~res
hispanolocuentes de la íilosoíla . Y t~~ ese ámbito prodigioso
de la temática y problemática zub!flana, toda esa h!rencla
emocionada que no podemos ni queremos negar, nos lleva
-me lleva a m(. por lo menos- a hablar de nuestra deuda
con Zubiri.
17

�El 31 de julio de 1948 obtuve, en la Universidad Central de
Madrid, con la máxima calificación de sobresaliente, el grado
de "Doctor en Derecho". En la Facultad de Filosoffa y Letras
no tuve tiempo de adquirir la formación filosófica convencional. Me habfa casado y tenfa que volver a México para
fundar mi hogar. Pero Espafta me había dado ya una
disciplina y una formación filosófica básica. El resto era
cuestión de estudio y de meditación personal. El 2 de abril de
1963, una universidad mexicana -la Universidad de Yucatán"academizarfa ", "sit venia verbo", mi probada y definida
vocación filosófica, otorgándome el titulo de "Doctor en
Filosoffa, honoris causa". En la Universidad de Madrid, en Ja
Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander y
en la Universidad Hispanoamericana de Santa Marfa de Ja
Rábida habfa escuchado estimulantes cursos y conferencias,
en materia de Humanidades. Pero el pueblo espaftol me habfa
dado una viviente y más valiosa lección de dignidad humana,
de hidalgufa, de honor.... Prt&gt;nto aprendf a amar, entra na blemente, los valores del "homo hispanicus":
sobriedad, idealidad, personalismo. Me di cuenta que un
filósofo cabal no sólo concibe una filosoffa, sino que la encarna, la vive. Nunca más podrfa olvidarme de esa actitud
vital hispánica, de ese senequismo del que nos habla Angel
Ganivet en su "ldearium Espaftol": .. No te dejes vencer por
nada extrafto a tu espfrltu: piensa, en medio de loa accidentes
de la vida, que tienes dentro de ti una fuerza madre, al10
fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del
cual giran los hechos mezquinos que forman la trama del
diario vivir: y sean cual fueren los sucesos que sobre ti
caigan, sean de los que llamamos prósperos, o de los que
llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con su
contacto, mantente de tal modo firme y erguido, que al menos
se pueda decir siempre de ti que eres un hombre",
, "ldearium Espaftol". Pág. 6, Librerfa General de Victoriano
Suárez &gt;.

circunstancia primoridal para filosofar ha sido Monterr~y.
Una circunstancia bien dificil, por cierto, para .una vocac!ó?,
filosófica . Pero no basta decir ''yo soy yo y mi c1rcunstanc1a
como lo dice Ortega. Habrfa que agregar: yo soy, debo s~r,
sef\or de mi circunstancia. Eso •Y no el naufragio en la ~Ircunstancia- es lo que específicamente humano, lo imperativamente ético.

ro

Cuando se Juzgue mi obra,·quiero que no se pierda de vista
mi circunstancia, mi hogar cristiano y tapatto, mi bella
ciudad natal, mi radicación definitiva en Monterrey. Porque
la obra escrita de un autor -y - la obra filosófica no es una
excepción- está entretejida con su trayectoria vital. Mi
lH

19

�TRAZOS POETICOS DE ALFONSO REYES
Juanita Idalia Garza Cavaio,

21

�Para expresar la definición penonal de un autor, •
necesario tranaportane antel hasta el fondo de sus obra,. Sin
embargo, la1 de Alfonso Reyea aon tan extenau que diffcilmente se podna llegar a una conclusión sobre su autor y
mucho menoa datacar de ellas un solo tema, sin sentir la
infiuencta de sus otras creaclonea.
La vida de don Alfonso fue prolifera como bumaniata,
literato, poeta, escritor teatral, etc., y ea un paradlama de lo
que un hombre puede y debe hacer por la cultura universal.

Aunque don Alfonso es" -gracias a su extensa labor- en un
pedestal, no ser, necesario que le bajemoa de abf para
comprender en ~l al hombre sincero, al amigo amable, al
gran erudito, al excelente embajador y a toc:101 esos personajes de la literatura que en •1 se encierran.
Su obra como literato es muy conocida y evaluada, pero
debemoa destacar que nunca deaiatió de la poeafa y por el
contrario, desde su m,a tierna edad se inclinó hacia este arte,
que desarrolló hasta su muerte.

23

�Un gr~n amigo suyo, don Antonio Alatorre, que fungfa como
secre~no en El Colegio de México cuando don Alfonso Reyes
era Director, comenta ~ue en cierta ocasión hizo éste un viaje
a Monterrey con el obJeto de recibir un Doctorado Honoris
Causa. Al l~egar a su ciudad natal, Reyes Je envió una larga
carta escrita e~ verso, con el fin de enterarse de los
problemas pendientes que hubiera en el Colegio.
Dice don Antonio: "Si algún dJa publico eate poema ~
acompaftarlo de un gran aparato de notas de pie de 'P'1ina,
para aclarar las alusiones que don AUonso , por cierto, no
hacia de muy buena leche".

Siempre Poseyó don Alfonso un liberalismo aglutinador, con
el q~e obtenía una extensa cultura abierta tanto a la tradición
clás1~a, como~ las manifestaciones modernistas que atrafan
a la Juventud intelectual del pafs.
Revivió a la poesía barroca, dando a la luz el libro
"Cuestiones Gongorinas" &lt;1927). En su poesfa noa muestra
su carácter jovial, salpicado siempre de humorismo. En elJa
enc~ntramos a un tiempo los motivos populares y cultos,
clás~cos y modernos. personales y univenales, dramáticos y
cómicos. Esta y otras razones dan a sus obras un gran valor
literario y humanlstico paralelamente.
Aunque se han hecho variados estudios sobre sus obras de
las ~ue se le han derivado ciertas tendencias, no hay' en
realidad una que verdaderamente lo defina, ya que ~I se intcres~ ba en muchos tópicos, frecuentemente de carácter
t•stáhco o filosófico. Tan destacada actuación ante estos
tem~~ se debla a su erudición y al extenso conocimiento que
dt•I 1d1oma poseía.
f:J Mexicano Universal -como se llama a don .AJfonso-, loaró
demostrar que hay fraternidad en todos los ,mbitos del
mundo ~ que nos hermanan la creatividad, laa Ideas, los
conoc1m1entos y. en gran parte. la comunicación.

Su posición-en pro del humanismo que debe existir entre
todas las razas es un gran ejemplo para el estudiantado actual que, imitándole, contribuir, a la paz y bienestar de la
comunidad mexicana en cualquier campo que se practique:
medicina, educación, alimentacióh, vivienda, etc.
Tratando de definir a Alfonso Reyes, don Antonio Alatorre
no lo describe como un "'sabio" en el sentido literal de la
palabra : "Fue un amateur: un hombre siempre ganoso de
saber; aficionado a la sabidurfa; no un shopól, sino un
philosophos, para decirlo en griego".
Un estudio ligero de sus obras teatrales "Ifiaenia Cruel" y
"Landrú", nos permite conocer una pequefta parte de la
personalidad y psicología de Reyes. Consigue manejar el
lenguaje de una manera sencilla y clara, dando a cada
palabra el significado preciso que necesita para definir cada
una de las ideas que expresa. Para dar la tesla psicol68lca de
estas obras se amerita un profundo y detallado análisis que
llevará a la verdadera intención que don Alfonso da a estas
publicaciones; como un incansable observador de la
naturaleza humana, encuentra confiictoa reales para revestir
con ellos a sus personajes ficticios, logrando darles una
dualidad de per1onalidade1.
Por una parte, encontramos a Ifi¡enia que padece de
disociación mental y que está en constante lucha con su
consciente y su subconsciente. En esta obra, Reyes impacta
por su suave y flexible manejo de las palabras al convertirlas
en poesía clásica y proyecta al mismo tiempo un toque personal y cultural. De esta manera, logra introducir al lector
dentro de la obra de tal forma que ya no lee, sino que vive y
siente los tormentos, los sufrimientos y las luchas de Ifigenia
con sus dos personalidades : la dulce buena hija y hermana Y
la cruel sacerdotisa, que al fin logrará triunfar, consiguiendo
la liberación de la esclavitud en que la tenlan los dioses.
"Landr~" también posee un personaje ambivalente, m,a
notable que en la obra anterior a causa de su condlcllffl tfmida
y apocada, que hace cambiar su comportamiento en la noche
al que observa durante el día . Al igual que lfigenla, tiene su

25

�consciente y su subcoDBCiente, pero a diferencia de ésta, no
hay lucha interna; en el dJa es llevado Por su consciente •
introvertido- y por las noches usa drogas que liberan a su
inconsciente ~onvirtiendo sus fantasfas en realidades- y se
deja guiar por éste con más frecuencia, provocándose un
problema a nivel patológico que le lleva a considerar el
asesinato como un placer corporal.
Estas dos obras son poseedoras de un profundo estudio
psicológico y como epilogo el triunfo completo conseguido Por aquellos personajes, pasando por alto los medios
que utilizó cada cual para alcanzar la liberación, porque para
obtener la libertad hay que luchar: "Se toma ora la pluma ora
la espada" afirma Garcilaso. Los dos buscaron y consiguieron su libertad, lo que no cualquiera puede afirmar
plenamente de sf mismo.
Nunca será mentira el afirmar que, como el general Bernardo Reyes nació para soldado, don Alfonso nació para
literato. Desde su niftez, dió verdaderas muestra, de talento y
capacidad para la poesfa, ya que desde loa once aftos empezó
a escribir, animado profusamente por su padre, el general
Reyes, quien fuera para el hijo poeta el "Cristo militar" y el
"mayor romántico mexicano", cuya muerte nunca dejó de
llorar.
La gran cantidad de libros de los más variados géneros que
legó a la humanidad son la mejor muestra de un genio que
pocas veces se ha visto en México. Su traducción -prosa
poética- es tan extensa que, salvo raras excepciones, es tarea
ardua estudiarla y analizarla fntegramente.

Sus armas siempre fueron las letras: fue uno de los fundadores más jóvenes del Ateneo de la Juventud en México.
"Yo comencé escribiendo versos, he seguido escribiendo
versos y me propongo continuar escribiéndolos hasta el fin;
sl'gún v.a la vida al paso del alma y sin volver loa ojos. Voy de
prisa. La noche me aguarda inquieta", escribió don Alfonso
en su libro "Huellas" demostrando aaf la urgencia que tenla
por cultivarse y escribir -siempre escribir-, no importando la
26

hora o el dia.

su conatante inve1tl¡ación literaria le hizo abarcar mucb01
géneros: como pensador, humanista, ensayista, literato,
erudito, psicólogo, historiador, critico, dlplométlco, pero
siempre y ante todo fue poeta, un poeta al que hombres éte la
talla de Luis G. Urblna y Amado Nervo han alabado y
reconocido su genio, no importando el estilo ya que, fuera
prosa o ensayo, todo .era poeaia pura. Tiene su poeafa una
descripción y narrativa que tranaporta a 101 hllaree por '1
explicados.
La cultura totalmente universal de Reyes lo convierte en un
poeta que canta a todas las bellezas del mundo, aunque tiene
cierta tendencia a las griegas. Las combinacionea J&gt;O'tlcaa
que utiliza aon manejadas acertadamente, de1de un breve
poema, basta los cantos bomérlcoe. Un buen ejemplo e1
"lfigenla Cruel".
Su completo conocimiento de la lengua espaftola le permitió
otorgar a la poeafa una forma totalmente subjetiva, d,ndole
brillo y forma humana e tnsun,nctole vida a las palabras; la
encaminó también hacia un nuevo u¡ulo, una nueva forma
de expresión, en la infinita bQaqueda de le»~ r~~
valorea de la naturaleza por medio de la ~bn ·

poesfa.
Se habla de cierta iníluencla sobre él de la poeala de
Góngora o de Mallarm~. pero la realidad es que todOI loe
poetas que estudió, influyeron en au obra ~tlca
Aunque se dedicó ·al servicio diplom,tlco, representando a
México en varios pafses de Europa y Am~rtca del Sur, la
literatura le siguió a donde iba. A Reyea le agrada deetacar
grandemente su amor hacia la naturaleza vegetal, a la
animal, a la humana. Su poeafa .. A un campealno" e1t6
realizada con pureza, sin artificios, cr,ada por un sentimiento
amoroso muy profundo, que habla dentro de Reye1.

�La esencia de la poesía era completamente conocida Por él
que se p~rmitió utilizarla en todas las formas de expresión deÍ
pensam1en!o Y del sentimiento que, aunados, dieron origen a
un _nuevo tapo de Poesía que aparece hermosa en todos los
estilos, ya sean contemPoráneos, antiguos ó modernos.
La naturaleza palpita en la poesía de Reyes, goza y es feliz
cuando el poeta ríe, y se apena y entristece si él llora. La
poesía alfonsina está saturada de los íntimos sentimientos
que vibran en el alma del poeta, vivencias que logra introducir hasta el alma del lector.
El vasto saber del lenguaje, las extenas culturas de los
pa(ses del mundo que estudió -especialmente Grecia-, y las
ex~riencias personales que tuvo don Alfonso , le permitieron
aphcar una nueva técnica a su poea(a sencilla y esPontánea.
Escribia el doctor Agust(n Basave: "Todaa las obras de
Alfonso Reyes dan la impr~sión de estar atadas indisolublemente a su alma".

De sus variados conocimientos, tuvo un margen especial el
estudio que hizo sobre los antiguos griegos a quienes det1icó
numerosas poesías. El minucioso análisis que hizo de los
poemas homéricos lo llevó a realizar un completo aprendizaje de ía llfada. Llega a ser tan erudito en esta materia,
que dice Eduardo Mufluzuri: "De pie, tocado con gorra vasca
y envuelto en su gabardina, asemeja ser un obilpo griego, de
esa su Grecia tan amada, de cuyo clasililmo religioso,
literario y pedagógico no hay en México otra autoridad que la
suya...
Importantes muestras de amistad tuvo con Amado Nervo,
cuyas obras editó y comentó. Muestra de ello ea una poeafa
enviada por Nervo a Reyes en respuesta a un ingenioso
romance que éste le babia enviado. Dice un fragmento:
Dios te guarde, Alfonso Reyes
a quien quitando el "es" 10l0,
puede sin mengua deelne:
¡Dios te guarde, Rey Alfonso!

Decfa Reyes que el hombre quiere innovar todo, desde si
mismo hasta el ambiente y aprovecha la poes(a como medio
para cambiar a la naturaleza del estado primitivo al
moderno, adornándolo de hermosos colores y bellas formas.

y Luis G. Urbina, al que distinguió con la publlcacl6n de

Aclara que el ser humano es un medio y no un r1n· y que este
medio -el hombre-, tiene la gran ventaja del ~er de la
elección, algo que ni siquera los ángeles tienen, demostrándolo plenamente en sus obras "Ifigenia Cruel" y "Landrú".

El soneto alfonsino destaca por una pureza y senc:illel del .
lenguaje, que no puede menos que llamar la atención. En
estos versos consigue dar un limpio consuelo y expresar su
hermandad a quien está inconsolable:

Una estrecha relación amistosa habfa también entre Reyes
"Recordación de Urbina".

A Enrique Gonz,lez Manfne1

Gracias al lenguaje el hombre se hizo, se configuró y se
co~stituyó, consiguiendo engrandecerse por sobre las demás
criaturas. A este respecto escribió don Alfonso: "Sólo a
través de la lengua tomamos posesión de nuestra parte del
mundo. En último análisis, el pueblo se vuelca y ae resume en
su lengua, donde hay la mención de todo su haber material y
la sus_tentación de todo su haber moral, en cosas, en ideas, en
c~oc1ones, en su respuesta ante la problemática de la
~x1stencla Y tu apreciación sobre todos los incidentes de la
Jornada humana. en su concepción de la vida y de la muerte" .
28

En esta soledad que ya comienza, .
la ruta desconozco toclavta:
todavfa me pierdo en tan lamenta
desolación y en la quietud tan frta.

Amanezco a cantar y i. aaspensa
canelón ae aboga como en a1°"48:
yo no tabla que el dolor dispensa
de llorar y cantar: no lo aabla.

�\

SI ayer me bacfan las palabras fiesta,
y el ruido de la gente compañia,
hoy pregunto slit voz, y no hay respuesta.
Enrique, pon tu mano con la mfa.
Tli dijiste: ..callar, la ley es ista.
¡ cu,nt• razón tu corazón tenfa 1

Igualmente, la respuesta que Gonz'1ez Martínez dio a
Reyes es un soneto lleno de dolor y llanto, de sonidos sordos,
de agonfa y muerte; todo ello expresado en un finfsimo verso
que teje las palabras a pesar de su dolor, con expresividad y

sencillez.

Aurque todas las obras de Alfonso Reyes encantan, es su
PoeSfa lo que máa nos llama la atención. Puede anteponerae el
Reyes poeta a todos los demás, y más at\n, puede decirse de él
que es un poeta-ensayista, poeta-prosista, poeta-crlüco, etc.,
~rque en todas sus obras predomina la pc,esfa. Reyes
siempre fue poeta.
Como confirmación a Jo anterior, dice Francisco Giaer de
los Rfoa: "Su poesta -lo aprecien asJ o no quienes antepanen a
ella dete~lnada o determinadas regiones de su escritura
total-• al¡o a,f como el centro f la ~sencla 11ltima de su obra.
Ea mu, al Alfonso Reyes no fµera, antes que cualquier otra cosa, poeta Yprecisamente el poeta Alfonso Reyes-, su obra no
tendrfa la calidad que tiene ni ofrecerla al lector que se
adentra por ella ese equilibrio, ese tono medido, esa gracia
Precha y fina que la caracterizan".
La emoción subjetiva de Alfonso Reyes es inagotable; el

Poeta es siempre innovador y atento a las cosas nuevas ; su
erudición y claridad de peniamiento le traen de vuelta cuando
vamos. Su poesfa espon~nea y sincera tiene dos causas de
estatura lntelectual: la poesfa popular y la tradicional.
El sello particular que contienen sus versos, las ricas expresiones e implicaciones que poseen, muestran en forma
abierta la personalidad de don Alfonso.

30

Su estudio sobre otros poetas fue profundo, como el que hizo
a Juan Ruiz de Alarcón y del que con mucha animación
escribió: "Es el primer mexicano universal, el primero que
sale de las fronteras, el primero que rompe las aduanas ...
Aparte de la natural poesfa clásica que le caracteriza, hace
un directo estudio de la mexicana. Inicia con la poesfa indfgena y llega basta la de fines del siglo XVIII, publicadas en
su libro "Letras de la Nueva Espafta". Este es un mapJfico y
bien logrado ensayo, adem,a de ser diferente a loe que otroe
realizaron por el uso que hizo en el de su gracia y humorismo
tan usuales.
Su póesfa ba sido estudiada y analizada profusamente, pero
no se ha llegado a un acuerdo final al respecto, ya que se le
trata de identificar con la de otros poetas y es aW donde
comienza el error. La poesfa alfonsina tiene una personalidad
propia, particularmente &amp;ulada por su autor y no permite la
intromisión de otras ideas que no sean lu penonales. De esta
manera, consigue dar el efecto deseado: exponer su pensamiento, realizar sus suefioa y sacar desde lo más profundo
de su ser los sentimientos más varladoa que lo pueblan.
Su estilo logra que el lector le aprecie m,s, ya que lo dirige
directamente hacia cierto punto, sin tratar de llenarlo en
detalles. La manera tan certera que utiliza para comentar loe
diversos temas que aborda, hace apreciar en 61 una arraigada
tendencia a universalizar la poesfa.
Lo primero que Reyes escribió fue poesia, d,ndole la expresión idiomática de cada pueblo; utilizó en sus venoa gran
parte de sus ideas psicológicas. Su profunda observación de
los fenómenos naturales en la conducta individual dieron
forma a otro tipo de poesfa que, sin aallne de las reglaa
establecidas, viene a ser un nuevo modo de humanismo.

Desde la publicación del primer libro. expuso su madurez,
extraordinaria cultura y profundoe conocimlentoa, aunadoe a
un excepcional estilo sencillo que contrasta con su erudición;
31

�provocó una ferviente admiración en las personas que lo
conocieron en Europa y Sudamérica por su gran calidad
humanfstica, destacando en aquellas culturas el nombre de
México.
Sin fijar una pauta, llena a su poesfa con diversos temas
logrando fundir lo popular y lo culto, Jo clásico y lo moderno,
lo personal y lo universal, los variados sentimientos de su
alma sencilla y compleja, lo dramático y lo cómico, etc.
Demuestra su amor a los clásicos por el mlmero tan grande
de poesías que a ellos dedicó. ~~te ea un fra&amp;mento de "A.G."
Asf, hermosa y ·a ltiva en tu liertno1ara
brotas ¡Oh nueva Ven.u Afrodl&amp;a !
Blanca, divina, vlr1inal y para,
de las aguas d~l mar que en aú •e agita.

Su canto a la vida resulta variado y en ocasiones diffcil de
entender, debido a la unidad que hace de los sueftos con las
realidades, corno en es~ fragmento de "Cathemertnon'':
Toda la vida se r~uelve en canto,
¿qu~ del dolor ni del placer cantoree,
parad el curso del eterno rfo
con 111 canciones,

'
Igualmente, da un velo miaterioao y aobrenatural
lleno de
leyendas a la poesfa dedicada a su patria, como puede observarse en estos fragmentos de "Ciudad Remota":
Entre espada, de crlltal
que tajan t• lua radloaa
¡de dónde tanto misterio,
M~xko, ciudad remota?

Vuelo de 11n 6gulla un dfa
qut t-n

!IUII

garras deaabrocba,

32

sobre el pei6n de la f6bula
las semillas de tu historia.

•

Se solaza en dar un si Y un no a su poesía, una c?,ns~nte
contradicción, como lo demuestra este fragmento de Vaivén
de Santa Teresa'' .
-Voladora y quieta luna,
garza de sl misma presa,
entre arabescos de hojas
va y no va, rueda y no rueda.

.
también su poesla una alegria Y luminosidad que
T•~~:n a la risa Y en ocasiones la convierte en llanto, como
conv1
lo hace en su poes'1a "Angeles" Yque dedicó a Jean Cocteau;
En tiempo de mis abuelos

los ángeles con Joroba
soUan contar an cuento,
sablan labrar, nblan
cocinar para el convento.
Se han olvidado de todo
ahora, con tanto Invento.

Aborda una muy variada cantidad de temas, ~ro : v riablemente utiliza un equilibrio clásico y jove~. a a v .
E:te es un fragmento de "El Poema de los Vientos .
Cuando en la tarde Febo se aprodma
al borde del abismo dt los cielos,
yo os he o(do: campeonts de la rima,
en un verso, cantar vuestros anhelos.

.
ue le embargan. suben desde lo mas
Las pasiones q
. do hasta sus manos e impulsándole
profundo de su ser. corrien
"
ct· ,, .
a escribir. Este es un fragmento de La Trage ia .
Nos miramos a loa ojos como dos luminarias
·Vana "luz en la sombra de la fatalidad!
~a,; almas ;oh tormentaa ! nacieron . solltarlaa

~• nos tstamos viendo detde la

■oledad .

�. E~ ~u ~fa , Reyes concede una parte muy importante y
s1gmf!cahva al amor porque, sin él, no toma la pluma. Tenla
experiencias p_ropias sobre las necesidades del ser humano y
tal como las v1vfa, las expresaba. Asf, dice en un fragmento
de "Esta Necesidad":
Esta necesidad de sacrUido
que me hace vivir como mlUiendo
me sableva de modo q■e 80 e■&amp;le_.o
C4Smo me tJeae. Amor a •• ■en-Ido.

Su PoeSfa también comprende innumerables metáforas y
f~rmas retóricas e incluso su erotiamo va adornado con
picardía y buen humor.
Aband~na la_~ante actitud que toma una falaa sabidurta y
~e permite utilizar la suya auténtica, provocando asf una
inesperada invención idiomática CGD UD lenguaje popular:

realidad; de la mentira a la verdad, del ayer al malana o al
presente, como en este fragmento de "Evocaciones en el
Crepúsculo" :
Yo me voy por mi eamlno,
cllltlvaado mil evoeacloaet,
y solando realldadet,
y alentando entre vlllonea.

Su gusto por la poesfa breve es UD modo penonal que llama
la atención. Claro ejemplo de ello es la poeafa que eacribió con
respecto a la "Divina Comedia" que inmortalil6 a Dante y de
la cual hizo Reyes UD pequefto poema titulado "Símbolo":
"Soy Beatrh y te apardo; Uep prnt.-"
y Dante el lamortal. boaeo y 1Ueate
a travú
lllfleno, 1■ fuesto
camino e.aapreaden. Ma1 el vldeate
no een , ..... de terror luaae:
Que lo llna Vlrllllo •e
y la vos 41e llea~ .. llace ~•ter

•l

la•••••

¡T1a&amp;e •e lla 411cllo la lente
que me voy a UTepentfr!
Y yo, tan alfosecuen&amp;e
¡ me lo he dejado decir!

Su identificación con Garcilaio, Gón,ora, Lope y baita
Bécquer, es completa. Sin olvidar su calidad de mexicano ■e
une a estos poetas de la edad de oro, confundiéndose con eilos
en su espiritualidad, temperamento, tiempo y lugar para
obtener una unidad indivisible en la poesfa . A pesar de esta
comunión espiritual, lamenta no haber vivido 8118 épocas
como lo expresa en "Lamentación Bucólica". Dice asf u~
framento :

La sencilla prosa P"tica que nació de Alfonao Reyes ea una
verdadera lección de humanismo, dedicada a este mundo
moderno, casi insensibilizado por loe problemu que padece.
Nos ha dejado una inestimable herencia en sus obras al
despertar -por medio de ellu-, a UD mundo muerto, cui
olvidado y del que podemOI obtener muchas experieaclu.

1

Taimado Intento volver
a las Edades de Oro.
y si no lo llego a hacer
sólo es porque el medio Ignoro
que para ello he menester.

~taneja con maei.trfa la temporalidad de tal forma que noe
tanto de la realidad al suefto como del suefto a la

envla .

3-l

Insufló con sus palabras nueva vida a loa fildlofoa anti¡u01
y lea proporcionó calor y

aentimientoe proploe en

1111

llbl'OI,

utilizándolos como modelos de enseftanza moral. Con mucha
razón expresaba don Miguel de Unamuno: "La inteligencia
de Alfonso Reyes es una parte de 1u bondad".
Como pocos escrltoree, don Alfonao Reyes tuvo siempre la
conciencia de poseer en su mano un Instrumento de aran
valor y responsabilidad para el hombre. Siempre fue duefto de
una completa •&amp;Wdad mental, finura eat6tica y protundidad
espiritual, que le llevaron por loa aenderoa. mu tortuOIOI
pero también por loa m,s roménUcOI que a pocoa poetas
concede la poesla.
35

�Su gra n huma nismo le hizo amante de todas las
generaciones. por que en él habfa intemporalidad. Esto se
refleja constantemente en sus obras pero se destaca más en
las poéticas.
La personalidad que expresa en sus poemas viene a ser
muy explícita, ya que don Alfonso siempre tuvo una actitud
abierta a todos ; en cada verso se leen los más variados
sentimientos que vivfa e incluso y sin que se cometa algún
error, se puede seguir su vida espiritual por medio de la
poesfa .
La exuberante naturaleza que le caracterizaba era una
gula constante hacia los temas universales y en especial los
clásicos. Romántico poeta descriptivo, don Alfonso repara en
que la poesfa es siempre más libre que la ciencia o la
erudición porque su obra -siempre universal , no se ajusta a
determinada época , consiguiendo desarrollar tanto los
sentimientos actuales como los anteriores y asimismo, sus
recuerdos o vaticinios.
Tanto t'n su poesfa como en su prosa, Reyes toma como
base una estricta disciplina de método y orden. lo cual puede
decirse también de todas sus actividades. como fueron: los
cargos diplomáticos. trabajos administrativos, históricos,
etc.
Una distinción muy especial en la obra de Alfonso Reyes
&lt;'sta e n s u lécnica -siempre culta-. que le permite expresarse
l'on un absoluto dominio propio, además de dar a conocer al
m ismo tiempo. la gran intel igencia de que era poseedor;
. huen ej&lt;'mplo de ello son las poesías epicúreas.
Pn•l'isamente es su poesta épica una clara muestra de los
t''&lt; ll'llsos conocimientos hom~ricos que tenla . Su traducción
dt&gt; L a Jlfada en vers o variado. es una rara pero hermosa
nu•zda d e la fluidez del castellano y la pureza del espai"\ol ;
tarnhi&lt;'n da una d ara idea de s u s apiencia p&lt;&gt;t\tica y del
maranlloso manejo que hact' i:lt•I lenguaje. ade mas df' q ut•
11111u·d1a t.1m cnl&lt;' se capta el profundo conocím irnto que tiene
dt• I t.- nia &lt;¡ut• ri t':..urrolla . con t•stos, l'rsos lo~ra nnf1t'ar t•se
mundo dt&gt;sapart•cic1o pa ra las nueva:.. ~en&lt;'rut·wnc:..

Todos los elementos extraftoa a nuestra cultura actual caen
bajo la pluma de Alfonso Reyes quien, con su sencillez y
erudición ya naturales en B, consigue darnoa la correcta
interpretación de esos fondos esenciales de lo humano,
motivo que da vida a los clásicos.
Otro poeta que tradujo en verso la Ilfada, aunque no
completa, fue Leopoldo Lugones y a peear de que III verso
pasó del endecasílabo al alejandrino -porque ~l mismo decfa :
"Nuestro alejandrino es el exámetro romanceado"-, dando
asl un toque personal a su poesla, la convierte a un tiempo en
homérica y lugoniana, no asf la de don Alfonso.
La universalidad de que siempre dio muestras don Alfonso,
era una pequefta parte de su extensa cultura. Sabia de la
necesidad que tenla México de escuchar y de que se
escuchara su voz en el mundo; es por esto que dijo en varias
ocasiones que "la única manera de ser provechosamente
nacional consiste en ser generosamente universal, pues
nunca la parte se entendió sin el todo". Esto hace real que la
poesfa alfonsina sea tan universal como la pintura de Diego
Rivera.
Siempre la palabra escrita es el reflejo de la palabra
hablada, pero en poeafa no siempre puede expresarse con
· pa\abra1 el sentimiento que se desea comunicar; esto •
precisamente el punto principal que hace diferente la poesla
de Alfonso Reyes a las demás, porque consigue encontrar las
palabras exactas para definir los sentimientos que quiere
expresar, lo poéticamente creado por sus sensaciones.
El encanto de su poesfa no está contenido en una métrica
popular, ni en consonancias _profundas qu~ relacionen al .poeta
con sus conocimientos propios y sus sentimientos peculiares.
Pasando esto por alto, la verdadera fascinación se encuentra
en sus evocaciones poéticas que tienen a un tiempo un dejo de
realidad y rantasta , de sueftos y verdades, de ideas y
palabras, de un extraordinario humorismo lleno de alegria
viva y musical, aunque no se puede afirmar que su ver1iflc1¡ción es fécil, porque esta dem01trado al minucioeo
examen que hace a cada una de sus palabras. Por esta razón

37

�se expresaba de Reyes el inmortal poeta español Federico
García Lorca: "Lo que más me impresiona de su poesía es el
señorfo sobre las palabras, el proceder como un señor o amo
de las palabras".
Puede afirmarse que es el amo de la Poesía porque en la
totalidad de sus obras los sentimientos expresados son de
poeta, tanto en sus ensayos, criticas, narraciones, cuestiones
filosóficas, históricas, etc. Las poesías alfonsinas se deslizan
suavemente por un tono clásico y a 1n vez romántico, pero no
permiten que el sentimiento provoque imperfecciones o
errores en su versificación.
La principal preocupación de Alfonso Reyes son el fondo y
la forma de la poesía, factores importantes para su integración. Aunque de forma clúica, esta poesfa es auténticamente mexicana y la prueba de fuego está en su
patriotismo incansable, a pesar de que vivió fuera del país
por prolongado tiemPo, profundizó aún m'8 su nacionalidad,
de lo cual dio innumerables demostraciones. Como dijera
Gabriel Méndez Plancarte de la poesía alfonsina: "Limpia y
decorosa, auténticamente helénica y genuinamente
mexicana".
En el oficio de escritor, no hay senderos que él no haya
recorrido, utilizando su amenidad, vastos recursos
humorísticos y extenso~ conocimientos, ayudado
sobremanera por la extensibilidad del idioma.
En cada inflexión de su !frica se perciben invariablemente
la vo1. del siglo de oro y la de la época moderna; elegancia y
agudeza, donaire e ironía, ternura y pasión. Aunque su poesfa
~ontiene rnuc~as ~strofas que recuerdan a Góngora, no
tienen la comphcac1ón que éste acostumbraba dar a su verso,
pero hay una marcada concentración en cada uno de ellos;
,·on esto y todo, cada poesfa alfonsina es como una muestra
d&lt;'I radiante y bello sol que nace en cada maf\ana.

Aunque lt&gt; tocó vivir entre tormentos y tormentas, Alfonso
Ht•ycs tuvo siempre el ideal de la serenidad. Da su poe1fa un
continuo eompás ) asl como hace prosa poética, también

escribe poeaia en prosa, como ejemplo de ello eai. "El
Descastado". Ast.mismo, hace una rara unión de locura y
prudencia en "El Peregrino".
Utilizaba con frecuencia la retórica en 1U1 poesfa1 y se
guiaba Por una lógica tradicional que no permitfa la influencia de ninguno de los filósofos de moda en la época;
Reyes fue un poeta clásico de formación, pero el gusto que
tenia por Grecia era, mú que de ella misma, por au idea de
que era la estructura del universo. Segón Max Aub "la poeafa
es nudo secreto que ata las palabras, si no misteriosamente,
por lo menos de tal manera que los demás dif1cilmente
alcancen el Por qué".
Reyes se permitfa leer lo culto y lo dificil en Ruiz de ~
y en Góngor:i, no para infiltrarlo concretamente en su

obra

poética, sino para crear independientemente una poesla pura,
y se proveyó a un tiempo de la literatura mexicana y la
barroca. Resulta verdaderamente incomprensible saw
cómo fue que Alfonso Reyes, coa todos 11.11 conocimieatoa,
logró expresarse eón una claridad y sencillez extraordinarias
dentro de la cultura mundial.
E~ sus poesf&amp;1 helénicas coloca audacia y junto a ellas una

suavidad y gracia atenleDNI su estilo ea una macla de
tersura y elegancia que hacen evocar una profunda madurez
de reflexión y estudio; hace conjugar lo humano y lo divino
sabiendo que "la literatura no conoce limites, tanto en aua
temas como en 1u expresión".
Hizo algunos retntOI pÑtico:; de sf mismo, como eJ de
"Conflicto", "Madre" , "El Peregrino", y a)¡unoa ver1a1 de
"Jornada en Sonetos". Sabia Reyes que el cadcter de una
obra de arte no e3lriba en el tema que dewarrolla el autor, sino
en la sensibilidad con que lo hace. Aaf. Max Aub lo definió:
"Alfon!o Reyes, poeta de todas las horas, al que qulú sólo le
faltaron las voces de la ignorancia".
Se contenta en Alfonso Reyes un humanlamo mialonal, en
un lñtento por reaolver la problem6tica del hombre y la crlala
ae ~ cultura, la tem,uca del humania!Do en el renacimiento,
39

�en el que se daba preferencia al sentir y obrar antes que al
saber. Rechaza la preocupación por el hombre tratando de
darle una internacionalidad y sobre todo, apreciaba
profundamente la fe y el amor a la patria; daba gran estfmulo
a sus compatriotas
para que buscaran un mejor
conocimiento de América, porque sabe que sólo habrá
responsabilidad donde haya un pleno conocimiento.
La armoniosa bifrontalidad culta y popular, a un tiempo
que su americanismo, son el más noble sentimiento carac•
terfstico de él. Un continuo movimiento dialéctico destaca en
sus softadoras poesfas y en ellas se hacen hallazgos sentimentales desconcertantes.
En el prólogo de sus "Memorias" dice: "El arte de la ex·preslón no me apai;ció como un oficio retórico, independiente
de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente
el sentido humano".
La fina ísutileza del idioma destaca inmediatamente, lo
mismo que la inteligente perspicacia de que hace uso. Entrelaza con maestrfa lo objetivo con lo subjetivo, lo real y lo
imaginario. Cada poema se unifica por una multiplicidad de
tiempo, lugar, temperamento. modo, logrando asf una labor
pletórica de encuentros extraordinarios, lnlcidencias
amorosas, etc.
Conociendo lo más profundo de los secretos de la retórica,
usa en ocasiones los versos mutilados o evita el uso de la
sinalefa en todo un poema. El mismo Reyes conoce que "las
influencias de que la ciencia y la historia recibe la literatura
significa un ensanche, no una Jimitaclón de su tem,uca ... '"
Como un pequefto resumen de todo esto, es dable decir que
la poesta alfonsina logró la conquista de la libertad.

PQES1&amp;
Jorge de la montaña

�INCRUCIRXION
Probablemente
tendrfan que venir
uno, .cinco,
seis o m4s;
mU, dos mil:
no sé cu,ntos
cerdos m,s
se necesltarfan
para matar
mi poesfa.
Tendrfan
que venir
ejércitos
de ladronn y asnlnOI
con bombaa,
hachas,
garrotes
y tablones:
y con todo y eso
jam,a lo lo1rarfan.

Quisieron
crucificar tus manos,
tu cara y tu poderfo,
en el viejo balll
de los desvalidos,
pero t4:
Hermosa,.....,
Ola, amada mta,
43

�te escabullute
por los montea
y por los frfos :
brincaste cercas
y paredes
tan -'lo por jantar.
tu, manos a las mfas.
Te metiste
urgentemente
por las grieta, d6e0es
de mi lnsplractn.
Luchaste valientemente

contra la debilidad
de mi h11:
deja1te atr61
claveles y marfUes
y empalaado
tu lateU,eacla
aobrela■ma■a

venlste a Uberarme
de mi etclavltad;
recoaoclste
la virtud del dempe
ea1bala•. .•
y esc■rrlfÑe&amp;e
Por entre el
campameato m6gtco
del pabla
de mi pluma sordomuda
dejaste ll■tr
versos a craaaet.
Sallate libre
de los tropluos
y mordldae
de 101 mll aeclee
que te qulaleron deteaer.

mil veces neclot
y estlipldos adem,,.

cu,ndo pueden detener
el vuelo flrreo
de la poetfa .•.!
SJ todo lo que poc1,1a ver
y bHta lo que no pod41a ex,Ucar
con la, truncas palabrae
de loa mil leapajft de Nbel:
es poesfa:
111 flores y
los ,rbole1:
Jot llomlelda■ y
'los CID6algOI:
IOI polltlcOI y
la basara;
los arrleroe,
los leladores,
los estafadores, y
los eltlbadores:
el activista y
el ap,tlco:
el cobarde y
el revolwcleaarlo.
todas las Marfa1,
los FrancllcN,
los Gon1"ea, y
IOI Monterde;
todas 111 caacad11
loduale■

y

loa rfos.

Necios,
necios,
mil vece■ neclot.
Nunca se puede detener
el tiempo ni la bla&amp;orla:
ni tampoco el principio

Ned..,
Declol,

44

45

�tendré fin,
ni el fin se reabal6 Jam,s
en un principio.
Y el arte es ~sto:
Aire
y agua.
Vida
e Inspiración.
Dolor
y triufo.

Deseo,
pasión
y amor:

Aaf como lo laace

la cl¡arra,

preiando siempre
a la aoclae
con 111 canto
y ID lealtad.
Y pariendo

coao Jacl4na1a.
Haciendo
de la oscuridad
una eterna

Es vivir.
Y por sobre todas
las cosas
es refiexlón,
es crftlca, ea:
Libertad.

Oh, poea(a .
Mujer Libre,
valiente
y 1ln prejuicios.

l111.

Aaf la peeaia
taar, de las laces

de la nclae
■■

telar comnkarlo

y . . 1a••~ ..........
■n

eterno aol.

Para matar
la poesta

no bastan
bembas al garro&amp;el,
aancoe al exploaloaea:
hambres al mlaerla1:
sacerdotes, ■l damas

Tui Hgacea dntlcoe
lr(an tejiendo
e,telas
en la lierra,
en el cielo
y en la mar.

de la carita•.
Tendrlaa que matar
mil mundos.
Tenddaa qae evaporar
la existencia
de las pledr11
y de la1 aves.

Llorando
con el pueblo.
Rrlndando
sus alegr(ai.
Y tejltndo,
tejiendo,
tejiendo siempre:

46

sa libertad.

Tendrlan qae demoler
la eaperaau de lol llombret,

47

�en los hombres mfamos.
Tendrfan que acabar
con los terrones,
con los Ideales,
con los mercados, y
las peluquerfas.

OON JUAN

ª Hay Héroes en el u
Franz Boucbapies

Tendrfan que hacer
otros mil mundOI
Y con todo y eso:
hacerlo
jamés lo podrfan.
Por eso
reventando
trancas y bandera.,
candados y cordeles,
que quisieron tener
a mi boca gigantesca
y popular
entre las muletas
t&gt;ndebles
de silencio y senectud;
A ustedes,
muertos y soñadores ;
pasajeros de la explotación ;
a ustedes
os digo sinceramente
que sois

unos
mil vect's
y estúpidos ademb .

necio■•

necio■ ,

necios

CIIIO

en el bien 11

CLa Rochefoucauld &gt;

�Si busdis en la Literatura, un personaje m'8 univenal que
Don Juan, de seguro no lo descubriréis. No hay una figura
más atrayentes a los ojos de los poetas de todos loe tiempos,
clásicos. románticos y contemporáneos, que ese réprobo
audaz. surgiendo de las sombras de la leyenda y ocultándose
siempre. escalando los muros claustrales para gozar a una
bella religiosa y sorprendiendo a las vírgenes incautas en su
lecho señoria-1.
La trágica figura de Don Juan recuerda mucho a la de
Sat'11. Descubrtmoe en él, mucho de la &amp;nadeu, audacia ,
astucia del tentador infernal y esa rebeldta byroniana hacia
las leyes Humau• y Dlvlnu.
El pueblo. los poetas, los pensadot'ea y los mdslcoa, ae
apoderaron de ese semi-dios, seml-demoato por cuyu venas
C'orre sangre de lobo y de serpiente, lo dlvtnluron y Jé con•
ct•di&lt;•rnn un sitio entre los tnmortalH.
1.t--s deslumbraba porque simbolizaba para elloa•. Ja f\lerz9
avasalladora de la Naturaleza, incontenible, destructora de
las barreras que la moral impone. i¡noraote acaso de los
lf m ht&gt;s que e,dst~n entre t"I Bten y el Mal.

51

·

�• En "El Lobo Estepario" de Hermann Hesse, Harry Haller
se refugia en la soledad para acallar el imperioso llamado de
la carne.

Lucha por silenciar su rebledJa y sin emhsrgo, pugna por
romper todas las cadenas que lo sujetan.
Don Juan se ha liberado. Es el grito de la sensualidad y de
la embriaguez carnal. Es el lobo merodeador y voraz que no
trata de retener su demonfaco apetito.
Es pues Don Juan, el héroe para el que no existen murallas
infranqueablel lll doaceU.1 altivas y ea devoción aecreta que
nos mueve hacia~•. es sin dÜda al1una. que existe algo de ese
ser dionisiaco en nosotros mismos.
Con m,s razón que "Hamlet". Don Juan podría exclamar
triunfante:
.. ¡Fragilidad. tienes nombre de mujer! ".
En el grito de la carne victoriosa que en interminable orgia.
vuela de los brazos de una de sus victimas a los de otra.

R.bloeo af'8 del deleüe puajero, de la Ntisfacctón de loa
sentidOI que apenu da calor a las mujeres a quienes pierde.
Se burla de lomaaa¡rado, nada le detiene. NI el crimen, ni
el horror a los castigos Eternos o a la Muerte .
El es la Bestia que llevamos dentro. 6vida de carnales
deleites. que ruge en nuestro interior sus mal reprimidos
deseos.
Don Juan es un solitario. Es el lobo merodeador que a veces
toma la piel de oveja de la hipocrei;la para asegurar el golpe.
St&gt; sirnte superior a los drmás hombres porque ha roto todos
los vtm:ulos con la sociedad y con Dios a la que están sujetos
los d,m,s
Su victoria sobre el

SE'XO

opue~lo conflrmale esa

superioridad, es pues un ególatra. Otro Narciso ,·11) o solo
placer es saberse adorado y temido al mismo tiempo.
Mientras otros persiguen nobles ideales o esperan alcanzar la
Felicidad, él diría como Wilde:
"¡Nada de Felicidad! ¡Nada de Felicidad! ... ¡El Placer!. ..
¡Es preciso desear lo más tr,gico!.
Don Juan, sujeto a mil interpretaciones y comentarios, será
siempre un motivo Eterno, no moriré como han asegurado
algunos pobres escritorzuelos.
Fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina&gt; de la Orden de la
Merced que lo creó, tenfa una a¡uda visión palcoldlica no sólo
cie su época sino de la Humanidad.
Pero sin embargo fue olvidado casi durante dos siglos y
llegó a convertirse en personaje de guiftol, no obstante haber
sido utlllzado por Moliere, por Goldoni y por Sbadwell en 1111
dramas , para resucitar más tarde triunfalmente bajo el genio
muaical de Mozart. Byron, Puacbkin, Dumas, Zorrilla, Baluc,
Bernard Shaw. Richard Stfauss y otros, imprimieron su sello
y su personalidad en él, posteriormente
El poeta prusiano Ernst Hoffmann, fue el primero que
analizó la figura de Don Juan convirtiéndolo en un esplrltu
insaciable, en po11iempre de un lrleal quim«ico, deaengaftado
no obstante de la rea lidad, y ast nos lo presenta :
"Don Juan se encontró al fin destruido por los placerH de la
,·lda real: y despreciando sobre lodo a los hombrH, debió
irritarse contra aquellos rantaamu de la voluptuotidad que
por tanto tiempo babia coa1lderado como el ble■ 1upremo y
qut lo habian engalado tan amargamente. Cada mujer que
violentaba, ya no era para un placer de I011tntldo1, sino un
insulto audaz a la aaturaleu humana y a su cr~ador••.

,1

Otros poetas alemanes lo eompararon con Fausto erró53

�neantente. Nikolau, Len~u y Christian Dietrieb Grabbe lo
ponen a la altura del sabio tudesco. En nuestros dJas Hans
Falla~a (Rudolf Ditzen) nos lo presenta en su novel~ "Der
Unge~1ebte Mano" (el hombre que no fue amado) como el
l!bert:~o fracasado Erich Mutzbach, pero Thomas Mann en su
hbro Las Con_fesiones de un Impostor", hace de Félix Krull
un Don Juan trmnfante, un pillo redomado que guarda mucha
~.emejanza con el "Gil _Bias de Santillana" de Lesage, el
Guzmán de Alfaracbe" de Mateo Alemán o ·e1""Jteinécte
Fuchs" &lt;El zorro Reinecke) de Goethe.
De todas ma~eras, a partir de Mozart, los alemanes ya no
podrán concebir a Don Juan sino en el drama musical como
podemos ver en la obra de Strauss. Aun, el escritor berlinés
Walter Benjamfn, nos dice del legendario seductor:

"En Don Juan. ese hijo predilecto del amor, se ha encarnado
f'Se _secreto que le· permite compaginar, de manera
fulr~una_nte, en todas sus aventuras, la decisión y su
asp1rac1ón mb dulce. Recobrar la esperanza en el éxtasis y
hact-r preceder la decisión a la solicitación. Esta forma
definitiva del placer, sólo puede expresarse por medio de la
músi&lt;"a. Don Juan necesita la mlislca como Incentivo del
am~r". Verdaderamente, podrfamos asegurar sin temor ·a
equivocarnos que el "Tannhauser" de Wagner, no es sino un
Don Juan germano que tiene mucho parentezco con el espaftol
hasta en el apellido. Pero Tannhauser es el libertino
arr(&gt;pentido y Don Juan no se arrepiente jamás.
E_nl~e los que _han to~ado el motivo de Don Juan de aquf
~a ra sus creac iones literarias. debemos de mencionar al
ins igne bardo hispano-germánico, Don Juan Eugenio Hart;,enhusch que descolló en las letras ibéricas al lado de
Bt&gt;l'quer. de Espronceda. d&lt;.' Zorrilla y de Nunez de Arce. El
dr:.i ma d~ Harlzenbusch. se llama. "Vida por Honra " y el
~•:otagoms ta c~ntral de la obra. es el famoso poeta, libertino y
1
, _1_ ma-pe1~denc1as, Don Juan de Tassis o de Tarsis, Conde de
1
\ 11.imediana, que osó poner sus ojos hasta en la Reina de
F,spaila , Y se atrevió a difamar su honra lndl1cutible. El Dr.
1 ( ; rcg91io Ma ranon ha ve~gado a sus victimas porque en su
iihro s ohr.., Don Juan. ha enlodado con verdadera sai'\a la
f1¡:ura histórica del Conde de Villamedíana prest&gt;ntándolo

como un in.feliz de lo más despreciable 'cuya virilidad estaba
en duda.
Algunos creen que este caballero, fue el auténtico modelo
en el que los escritores del siglo XVII se inspiraron para crear
la figura de Don Juan. Otros suponen que lo fue el libertino
conde Don Miguel de Mafiara, que también era sevillano.
Este, llevó una vida disoluta y repentinamente se volvió
piadoso y se entregó a la oración y a la penitencia. Murió
como un santo, venerado y admirado por todos.
Tenemos también al más audaz y temerario de todos los
conquistadores Donjuanezcos. Giacomo Casanova, Caballero
de Seingalt, aventurero veneciano de sorprendente destreza
en el arte del amor y de las relaciones humanas, pues se hizo
recibir y admirar por reyes y Emperadores y adorar por
millares de juveniles corazones femeninos. Vivió en la corte
de Federico 11 de Prusia y de Luis XV de Francia y ·tal va,
sirvió a ambol como espta y confidente. Sin embarp m~
corno un miserable y servil lacayo de un Prfncipe caprichoso,
a una edad muy avanzada en la que su única distracción fue la
de escribir sus voluminosas "Memorias" que jam4s se han
publicado Íntegras.
·
Don Ramón de Carnpoamor, poeta espaftol autor de
"Doloras y Humoradas" muy renombrado a finea del siglo
XIX, tomó el ''Don Juan" de Byron pintándolo viejo y
decadente e inicuo en un poema, en el que a lmltaclc)a del.
drama de Dumas "Li caida de un énaelº, una de 1ua anU,UU
amantes, ocupa su lugar en el infierno para asegurarle la
salvación eterna. Don Juan acepta cínicamente el sacrificio.
Hasta en la pintura ha infiuldo el penonaje de Don Juan.
Es notable el cuadro "La canción de la Champafta o el actor
De Andrade en el papel de Don Juan" del pintor alemán Max
Slevogt. En esta famosa pintura, Don Juan aparece con la
mano en alto en actitud desafiante.
Y esa es verdaderamente la disposición de Don Juan hacia

55

�las leyes Divinas y Humanas. Simboliza el desafío de la
audacia hacia el mundo que le rodea.
Nada resiste al vigoroso empuje del demoniaco burlador
todo cede a su paso.
_
'
. Desgraciadamente, en la realidad vemos parodiada la
figura del seductor de una manera tan pobre y tan
repugnante que no podemos menos que volver el rostro
asqueados.
Hemos idealizado a dicho personaje y nos suponemos un
tipo elegante, un hombre de mundo al que los demás hombres
admiran y las mujeres adoran como el Don Juan de Byron o el
Jobn Tanner de Bernard Shaw en su drama "Man and
Superman". En lugar de esto, nos encontramos con seres
malolientes que viven aólo para el. coito como los gatos en sus
correrfas nocturnas por loa tejados.
Don Juanetes de barrio que viven como bestias sin importarles alguna otra cou que hacer de las mujeres un instrumento de placer.
~I mito se ha hecho realidad, o si se quiere, es la realidad
misma la que ha formado el mito. No es ya el John Tanner de
Shaw. polemista y revolucionario, apóstol del impulso vital y
del _a mor Ubr~ Y ~nemigo del matrimonio y de loa escnipaloe .
sociales. preJuic10s y convencionalismos.
. Ya no es el dandy Dorian Gray, pervertido, creación del
irlandés Osear Wilde sino un obrero suelo y andrajoso que
apen_a s gana para comer y todo beneficio que obtiene, Jo
deis1.J1lfa~rs ~n akohol, en las drogas heróicas y en los centros

dt• proshtue16n.

Todo su pensamiento, sua_conversar iones, su proceder
c~tñn t&gt;ncauzados hacia la sexualidad desenfrenada .
l'&lt;:ro. ¡,por qué vamos a escandHlizarnos de ello? Todo esto
no viene más que a confirrnar·que
hay nada má1 poderoso

no

sobre la tierra que el impulso sexual y que no hay barrera
posible para detenerlo.
Don Juan, es después de Don Quijote, la máxima creación
literaria del Pensamiento espaftol, y ha alcanzado una
universalidad se~ejante a _ la del ilustre manchego
dispu~ndole 1u sitio )'111 categorfa como representante del
espíritu bisp4nico, -en las Letras dei mundo entero. ¿Por qué
ocultarlo? Don Juan es un revolucionario que arranca su
máscara a la bipocresfa mientras Don Quijote sostiene
ideales de los que todos han hecho mofa y sostienen solo por
apariencia.
Don Juan ha transitado por el mundo como el auda1
seductor de doncellas y matronas e invencible espadachfn,
terror de maridos y_ de amantes. Moli6f!._ Lord Byron,
Mozart, Dumas, P-u,cbklii y 1.orrtna, han utwzado la pntal
creación de Tirso de Molina &lt;Fray Gabriel Téllez), en sus
obras y le han dado su propia interpretación. Ahora
nuevamente ha sido refundido por un autor espaftol, Gonzalo
Torrente Balleater, en su notable novela "Don Juan", quien
intenta darnos una nueva visión del personaje Inmortal. En
ella, Don Juan no es el eterno burlador ni el buscador de la
mujer 1-1 como -AOI lo han JNtMDtado otrOI deltac:acltl
escrlt. . .. ?fo tam~ ef inlatllfeeho ,vtdo de NDIUlles
aventura, para mlti¡ar· sus carnales apetitos. Don Juan e&amp;
acicateado continuamente por un diab6llco compaftero hacia
el Mal, no obatante el empelane en acerc:1ne a la virtud .

ea

Don Juan, Intenta borrar su funelta leyenda, pero nta, •
m4s fuerte que él y se afirma má1 antes que extln,uirse. Don
Juan ea un hijo de las circun1tanclas, de la época y· del medio
que lo rodea y Uene que seguir su inevitable destino. marchando finalmente hacia au eterna condenación.
Don Juan es una fl1ura en las Letras Espaftolas. Bullestt'r
ha Intentado en vano redimir su figura, pero la leyenclu de
Don Juan es Indestructible. Don Juan es &lt;'l«'rno y trn H:dtó

57

J

�como el Judío Errante, por todas las épocas. Así se disfrace
de dandy británico como Bernard Shaw y se esc~nda tras el
nombre de John Tanner, o aparezca como el viajero incansable en Lord Byron o el impfo cfnico en Moliére Don
Juan será siempre Don Juan.
'
En el libro del ilustre novelista español. Torrente Ballester
Don. Jua~ aspira inclusive al amor puro, pero es empujado ~
la VIolac1ón y a la depravación. Del amor, Balleater nos da
una bellfsima interpretación con un poema en prosa con
escenario en el Parafso, digno de Milton.
La esencia se aparta de Don Juan clásico, del Don Juan que
ha sido considerado como el espfritu de rebelión ante las

normas establecidas. El rebelde que rompe las cadenas de la
hipocresfa, la imposición y los intereses creados. Don Juan es
el hombre superior que se enfrenta al mundo desafi6ndolo
con su audacia y su altivez . De todas maneras, es elogiable la
labor de Torrente Ballester, que lia querido alzarse hasta la
altura de Tirso y competir además en el pugilato de las Letras
con el insigne Don Miguel de Unamuno el reivindicador de
Don Quijote...
Me disgusta sin embargo que trate de alterarse la fiaura y
personalidad que tantos autores ya han fijado, para que
ahora, Ballester con su novela y Guillermo Figuereido con su
comedla traten de cambiarlo y darle otra interpretación.
Nos parece que Don Juan ha cafdo en la mediocridad. Aaf
como Don Quijote es el adalid de la Caballerfa Andante y del
Idealismo Universal, Don Juan es el Espfritu Dionisiaco del
impulso sexual. Por eso mismo, rompe las cadenas y las
barreras que la hipocres(a de una aoceidad corrompida pone
a su paso. Es como laa fuenaa de la Naturaleza, Incontenible.
Para Don Juan no hay elevadas murallas ni Doncellas
altivas. El. logra conquistarlas.
Dietrlch Grabbe, reunta en su drama "Don Juan y Fau.to",
las personalidades antagónic11 de ambol 1lmbol011,
pretendiendo superar a 1u1 compatriota• Mozart y Goethe en
un esfueno ln1enuto. Grabbe no poaela el Genio de au. an•

·,

58

tecesores. El autor que más ~ ha acercado al Don Juan
concebido por Tirso, ha sido Alejandro Dumas (padre) en su
formidable drama: "Don Juan de Maranna o la cafda de un
\ngel", en el cual, el úgel guardün del libertino seductor,
toma la forma femenina para salvarle y a cambio de su
salvación cede al Infierno, mil aftos de su Eternidad. Se ha
acusado a Dumas de plagiario por imitar a Schiller, a Balz.ac,
a Merimeé, pero al fecundo creador de "Los tres
mosqueteros" y de ºEl conde de Montecriatoº, no ea poeible
llamarlo asf, por hacer Üso de inocentes préstamos:

El - Don Juan de Duma,, • " admirablemente1
trazado. Es el vil seductor sin conciencia y sin escrúpulo y
aún despojado de sus elementos f anUaticos, el drama no
pierde nada.
Otro autor francél que inmortalizó el tema de Don Juan, flM
Guy de Maupasaant con su novela "Bel-Ami.. (El buen mozo).
Su protagonista es un Don Juan moderno. Bernard Shaw en
"Hombre y Super-Hombre" de tendencias Nietucbeanas,
hace de John Tanner &lt;Don Juan Tenorio), un nem6üco Don
Juan británico, un liberal de ideas avanzadas que se opone a
lo caduco y arcaico, ~ro tratando de eludir el matrimonio, se
ve preú • 1111 ndel:t.aa cloetrinu de Man y de Nlétucbe
npuatái • eata ••• hacen cJel Dali luü cJe Shaw, 1111
personaje aoberanamente aburrido.

Moiart con su ópera "Don GlovaMl", y Byron con 1u
poema "Don Juan", son loa verdadero. impulsores de l1
penonalldad del famoeo seductor, loa reeucitadores del mito
fijado por Tirso. Ea de lamentarse que el poema del lngl•
Byron, caiga durante su desarrollo, en el fastidio y el
aburrimiento, al bien el hermoso Idilio de Don Juan con la
bella grle1a Haydef, salva la obra.
Vfctor Sald-Armesto, en su Interesante libro "La leyenda de
Don Juan", busca las fuentes del mito y se remonta h11ta loe
tiempos del pa1ani1mo. Uno de ellos ea el mllmo Zeu1, quien
como ha dicho ya Prdlpero Mertmfe, ea el Don Juan de la
anu11tedad. Sald•Armeato pretende que el nombre de Tenorio
viene de los Tanolr01 portu1ueaea o de los primitivos dloaea
celto-aerm•nicos Thunaer-Thor-Donnert y yo me atrevo •
!'&gt;9

�suge_rir que también puede tener su origen en el poema
mt&gt;rl1e\'al alemán de Tannhauser cTanjóiser).

novio que aparece a la amante infiel yll nOi' lo presenta una
balada de Greaory Lewls en au novela famoaa "El Monje"

Lo~ &lt;'lrmento~ fantásticos del entierro a media noche y el
convidado de piedra que son incluidos en la leyenda son
aportados a ésta, ~ diversos mitos europeos como ver~mos
más adelante, Sa1d-Armesto nos dice que la invitación
~uerto como lo estipula "El burlador de Sevilla y el ~:~
v1dado de piedra" se encuentra ya en prlmltlvu leymdu
espa~olas como la del mozo que convida
cenar a una
calavera ~ue encue~tr• a su paso en el cementerio. El convite
1acrfie10 y auda1 ea cutipdo conlac:oncJenácWñ etérñi ---un frail&lt;' le salva.
- - -·
pera,

Lord Byron. en su lt•yenda po~tica "Osear de Alba", ullliza
una consl'ja similar Dos ht&gt;rmanos. Oacar y Alin, aman a la
misma mujer. Alán a~csina d traidón y en secreto al cor
pulento héroe britano y se casa con la prometida de éste.
Durantl' el banquete de bodé\s, aparece el espectro de Osear y
acusa póblkamt&gt;nte a su matádor Balzac nos presenta t•n su
cuento "El elixir de la larga vida". un Don Juan parricida e
implo . que roba a su padre agonizante. el secreto de la vidé\
eterna. su Don Juan Belvldero ha influido enormemente en
Dumas .

En el misterio medioeval y monacal de "Von Leontius" se
encuentra este episodio mencionado por el mismo a~tor
e~paftol. En el ''Macbeth" de Sbatespeare, Banquo es convidado al banquete con el que Macbeth celebra su coronación
&lt;'omo Rey de E~ia.

Esthrr Van Loo. en su libro " El vt•rdadcro Don Juan" (Don
Miguel dl- Maf\ara l, hace notoria la iníluencia que han tenido
la vida y las visiones aterradoras de Don Miguel, en los poetas
y novelistas que han tratado la leyenda d(' non Juan . El
francés Próspero Meri mée, fue uno de los primeros estritores
que mezcló la historia de Don :\ligue! y la leyenda de Don
Juan en su cuento "Las almas dd Purgatorio", en la cual Don
Juan asiste a sus propias exequias, motivo fundameñtal de .
su conversión y su Salvación. Dumas y Zorrilla lo han imitado
en sus respectivos dramas. Zorrilla ba utilizado el motivo del
héroe que asiste a su propio funeral en su leyenda poética,
''El capitán Montoya" . En su obra de teatro mil veces
aplaudida, "Don Juan Tenorio", nos pinta en la llltima y .
macabra escena, el diálogo entre la estatua del Comendador
y el infatigable libertino :

a

~in embar~o. Ba~~uo es asesinado por ord&lt;'n del Rey
nusmo. al salir de entrevistarse con fl. No obstante. esa
noche. el espectro ensangrentado de Banquo se pruenta en la
~·abe&lt;'t'ra de la mesa y preside la fúnebre cena augurando a
Macbcth, su calda y su muerte.
Thl•odor Fontante el noveltsta alem6n ami10 de Bismarct
narra una leyenda an6loga en su libro "Ef(I Briest" Do '
Pt&gt;dro el Cruel, Rey de Eaplfta. celebra una neata ~1.J
nO&lt;'ht' en honor del Marqu• deCalatrava. amante de la reina.
nurantt" t&gt;l mismo dfa, el Rey, arrebatado de celol, babia
hl'1·ho t•jrcutar al Marqués ~cretamente. Esa noche, en
lll\'lho de la alegria gent&gt;ral, aparece el fiel peno danés del
:\1arquk. llevando por los cabellos. la cabeza 1an1rienta de
, 11 a n111 y 0&lt;·11pa el sitial que le &lt;'Orretpondta al noblt'
ejecutado. mirandoacuaadoramente al Rey. cunde el ptnlco
entre los cirnautantea, que buyea aterrortaadol. Tambiá
Jleine. ha&lt;'t' asistir a su h~rOt" despu,s de muerto, a 111 bodu
de su amante y bailar con ~lla, que lt" habta invitado. en ,u
lúi,?ubN" romanct' "Don Ramiro". El motlYo del eapectro del
ti()

ESTATUA:.- Aprovéchale con tiento, (tocan a muerto)
porque el plazo va a expirar ...
y las campanas doblando
por tf están, y estén cavando.
la fosa en que te han de echar ...
(se oye a lo lejos el Oficio de Difuntos).
DON JUAN : - ¿Conque por mi doblan ?
ESTATUA:- Sf
DO~ JUAN: .- ¿ Y esos cantos Funerales~.

LA ESTATUA :.- Los Salmos l'l'nilenciaJe~
l il

�que están rezando por U.
&lt;se ve pasar por la izquierda, luz de hachones y rezan
dentro).
DON JUAN: - ¿Y aquel entierro que pasa?
ESTATUA:- Es el tuyo ...
DON JUAN:- ¡Muerto yo!
ESTATUA:.-Elcapitú te mató
a la puerta_de tu casa .
Este lúgubre diálogo me recuerda las palabras
preliminares que Heminway pone al principio de su novela
"¡,Por quién doblan las campanas?'':
" ... no preguntes por quién doblan,
están doblando por U... "
Existe una curiosa anécdota en la vida del compositor
alemán Johann Wolfgang Amadeus Mozart. autor de ''Don
· Giovanni", tan casual e increfble, que podria atribuirse a su
propio héroe.
Mozarl. que perten&lt;&gt;cía a la francmasonerla. creta en todas
las supersticiones difundidas en su época como los augurios y
presagios. Agobiado por la penuria en que vivfa, a pesar de su
gloria y su reconocido mérito. se encontraba enfermo y
agotado a consecuencia de su trabajo excesivo, y se vió
oblii;lado a marchar a -Praga con la misión de componer una
ó¡il•ra qu~ Sl' &lt;'~trenara durante la coronación del Emperador
de Austria y Alemania. Leopoldo 11 .
Al subir al &lt;'arrua,it' qut&gt; lo hab1a de conducir a su destino,
un desconocido de traje gris oscuro y de aire sombrlo le pidló
1•n.ratc.•cidaml'nt&lt;' una Misa ele Réqu.if'm para determinada
lt•l·ha Le adelantó una suma de dinero suplicándole qu• la
t.-rminara l·uanto ant&lt;'s.
i\lu, art st• t·~tn·111t•r11\ llon¡ut• &lt;-rc.·1a 1•n las tt'orlas de
Swt&gt;denborg sob¡e loe tsplritua que asediaban a los mortales
parn anurwiurh•:-. su próximo fin

li:l

Pensó que aquel acontecimiento le auguraba su propia
muerte y ya nunca más le abandonó esta idea. Creyó que era
una revelación de ultratumba y que la Misa aquella seria
cantada en sus propios funerales.
Se apresuró a terminar la Misa encargada pero su propia
enfermedad le impidió seguir trabajando y mu.rió finalmente
el 5 de diciembre de 1791. Su discfpulo Siissmayer tuvo que
terminarla para la fecha indicada, quien averiguó, que el
misterioso desconocida nada tenla de ultraterreno. Era un tal
Leitgeb, ayuda de cámara del Conde Walsegg quien deseaba
conmemorar el fallecimiento de su esposa muy querida con la
Misa aquella.
Osear Wilde ha utilizado también el motivo de Don Juan,
pero lo ha llamdo en su novela, Dorian Grey. En ella, también
lo sobrenatural acosa al depravado aristócrata . Dorian ha
pedido al arcano que sea ·su propio retrato el que enveiezca y
sufra todas las lacras y cambios que tenga su existencia. Su
petición ha sido escuchada en lo Desconocido, y mientras él
permanece perpetuamente joven, el cuadro se convierte en
una personificación del horror. Un reflejo de aquella alma
perversa. Cuando Dorian Grey , creyendo que el retrato influye sobre él, trata de destruirlo y se destruye a si mismo. No
podemos matar nuestro propio yo, sin quitarnos la vida.

El tema de Don Juan, pues, ha sido sujeto a todas las Interpretaciones, y siaue awi vi¡ente. Hasta ha sido parodidado
por el novelista y humorista espaftol Enrique Jardiel Poncela
en su libro "¿Pero hubo alguna vez, once mil virsenes?",
desacreditado por Guillermo Flguereido en su mediocre
comedia y mal interpretado por Torrente Ballesler en su
novela . Estos dos autores han dado demasiada importanda a
Lcporello. personaje muy secundario en el mito. TorrenteBallester ha pretendido convertirlo en otro Meftstófeles,
t-rróncaml'nte. Azorfn ha rrcn&lt;io un "Don Juan·• monacal y
los hermanos Machado un "Juan de Maflara" contrito y
c1rrepentido. Eduardo Marquina ha tomado también el terna
rlt• llon Juan en ''La monja 'J'.eodora " . La siniestra Teodor11,
esplrltu de venpn11, destruye al Nductor quien por la dulce
Malvlna. obtienl' su salvación. Esproneeda compu110 su

I

�''Estudiante de Salamanca'', cuyo Uon Félix de Montemar es
otro Don Juan. Finalmente el &amp;ulzo Max Frisch eacribi6 su
comedia "Don Juan o el Amor a la geometrla", durante la
cual, las mujeres no dejan a Don Juan, dedicarse a su ver-

dadera pasión.
Rem ln1acencia1 del acto de pre11nciar 111 pro_plo entierro, la1
encontram01 no hace mucho en wa cúénto de Cbejov, llamado
"Noche de pavor" , en la que el prota¡onista que también se
llama Juan Ctvan&gt;, después de aailtir a una sesión eapiriliata
en que le ban anunciado la proximidad de tu muerte, se encuenta en jnedto de su babltaci6n con un 1ta6d. El eapanto no
es para menos, pero el desenlace es cómico.

cómica y sacrílega. Su compafiero le reprocha su ,actitud pero
él no le dá importancia. En el lugar consabido, se presenta a
la hora de la cita un desconocido. Este resulta ser el conde,
quien esa tarde se ha quitado la vida abogándose en el canal.
El argentino Enrique Larreta nos ha dado su propia versión
de Don Juan, en su novela: "La Gloria de Don Ramiro".
He encontrado además un dato histórico en la vida de Don
Miguel de Mañara uno de los más renombrados Don Juanes
sevillanos de la Historia, mencionado por Esther \'e Loo. El
Incesto.

En dos cuentos de Dickens de tema navldefto, el héroe tiene
la visión de su propia muerte. En "El fabricante de ataúdes" 1

Don Miguel tentado por el demonio, a sabiendas de au acción, intentó seducir a una media hermana que iporaba su
cercano parentezco, ·pero al deeeubrirlo, lo nc-Nl6
horrorizada.
·

protagonista ha bebido demasiado en una fiesta de sus
vecinos . Cuando todos se burlan de él jura que a los únicos que
va a invitar en su fiesta de cumpleaftos es a los muertos que
han sido sus clientes por muchos ai\01. Los muertos, asisten a
la fiesta y en el máximo momento de terror, el fabricante de
ataúdes despierta en su lecho.

Nadie ianora tampoco, que Lord Bynn, el dolljullaeaco
poeta británico, y el atormentado fildao(o prusiano Friedricll
Nietzsche. mantuvieron relaciones sexuales con IUI propias
bf-rma1'8S.
~o son .pocos I• •rilares que han ir.tade el i,r.oblema del
incesto, ya para glcll'ificarlo, ya para coadeurlo.

Pulckin ha renovado el tema del convite del muerto. El

Enrique Heine, en uno de aus libros de leyendas, menciona
un cuento popular cuyas fuentes se remontan a una Par,oola
de Cristo, la del hombre rico que ha convidado a sus aml&amp;os a
un banquete y todos se niegan asistir con un pretexto pueril.
En el Evangello, el duefto de la casa encolerizado hace que su
criado convide a la cena a todos loa mendigos y pordioseros
de los caminos, pero en Reine, invita a todos loa demonios del
Infierno, los _cuales asisten al consabido banquete.
Leslie P. Hartley ha renovado esta leyenda en
au cuento "Tres o cüatro a ·cenar''. "En él, dol turistas
·británicos son invitados a cenar en Venecia i&gt;9r un misterioso
conde ttáliano al que desconocen. Cuando- vla)an por los
canales de Ve,iecia con destino al elegante restaurant donde
se van a reunir, ven flotando sobre las aguas del Adriático a
un cadáver. Desde la góngola, uno de los ingleses que ha
bebido demasiado convida a la cena al muerto de una manera
64

Richard W11ner hace al Mroe del "Anillo del Nibelwaao",
Siegfried, (ruto del amor lnc•tuoao de Siegmund y Sielltnde,
dos hermanos gemelos. Y Thom11 Mann el excelso novelista
alemán, tan wagneriano en muchas de sus manifestaciones
Jilerari11. imita al compositor germano en 1u1 novela• "El
elegido'' y ''Sangre de los Welaas". Tambi~n e~ la novela de
Giinlher Birkeníeld "Un cuarto en Berlin" el tema es el amor
.de Paul Schwaner par ■u fMrmaalta Lolehen.
En "La novia de Meulana", de Scblller, el motivo • el incestuoso amor de Don Manuel y Don César por 1u hermana
Beatriz que loa arrastra a la muerte.
E1te drama influyo mucho en el Don Juan de Dumas.
Hasta t&gt;l Vizconde de r.hatteaubriand. en S\1 novt&gt;la "Renr.
nos hahla del platónico amor del h6roe por su propia hermana
quien se refu,ia en un monasterio, mientras que ~l. eml11ra a
65

�América . En la novela "Confidencia Africana" de Roger
'.\lartin Du Gard el amor incestuoso de dos hermanos es el
motivo del libro.
En "Lucrezia Borgia ·• de Víctor Hugo, descubre que uno de
su~ amantes. es su mismo hijo. educado en secreto y lejos de
ella .
En el espíritu del hombre yacen, como ha dicho Freud, _e n
l':,lado latente, el santo. el criminal , el homosexual, el m l'estuoso. etc. Todos lo vicios y todas las virtudes de que es
capaz el complejo ser humano.
t ·na educación torcida o una infancia desdichada pueden
dl'snar el destino de un gran talento y conducirlo al fracaso y
al hundimiento moral.
S111 embargo. no puedo darle la razón al Dr. Marañon.
cuando en su libro sobre "Don Juan". asegura que el carácter
&lt;11• rlirho prrsonaje acusa homosexualidad y debilidad de
l·,1 ral'tc r por su inc:onstantia erótica que le impedla dedicarse
a una sola mujer y formar una familia corno cualquier hijo de
, l'l'ino.
Su n'lll'lion anti-burguesa. h• molesta a . dicho 111t' dit·o
p,1q11i;11ra -literato
.
l ' n•o c¡ut• Don .Juan pose1a una pujanza avasalladora digna
de mejor empresa.
.
.
.

Tampoco creo c·on lloffmann que Don Juan s1mbohza al
Hombre t-n constante busqueda de la mujer idt&gt;al.
· Donjuan.ilmo e1 un alarde de virilidad, la •~ualldad
mi!i:ma. la satisfacción de la carne y la atracción des&lt;'nfrenada por los amort'S 1h&lt;'it~ y lo prohibido.
Don Juan 1tmboliu el de1enfreno 11xual, 1in meta al¡una,
sin oposición ni ~istencia posible que ha minado la moral de
la:- grandes !I0ciedades de los puchlos cultos y los ha
arrastrado a la de&lt;-adencia.
HIHI.IO&lt;., HAFlA

· 1. :\ 1.r.)
l 'olt•c&lt;·1011

t-:~l&gt;A IJto: 1&gt;11\ .1(· :\N " \ ll'TllH SAll}-AHMl-:STO
At:STIUI., t-:d1torial ESPASA-C'ALPE, Barcelona.

.. 1111'.\ JI .\~ '
1,Ut-:l;lll(lll :'llAHA~t&gt;i\
l 'oh•ntón At ·sTHAI., t-..:ditorial t:Sl'ASA-CALPE.
' ·1-:1.11'\ \
lili

HAR-

"EL ESTUDIANTE DE SALAMANCA Y OTROS
POEMAS" ESPRONCEDA
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
"CUENTOS" " LAS ALMAS DEL
PURGATORIO", PROSPERO MERIMEE
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
''CUENTOS" "DON !UAN", Ernesto T~oro Guillermo A.
Hoffmann
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
''DON JUAN" GONZALO TORRENTE BALLESTER
EDICIONES "DESTINO", Barcelona
"EL VERDADERO DON JUAN'' &lt;Don Miguel de Maftara"
ESTHER VAN LOO
Editorial AZTECA, S.A., México, D.F.
''DON JUAN EN EL DRAMA", Obras de Tirso de Molina ,
Goldoni, Dumas, PuschJdn, Zorrilla y Rostand, con Ud
estudio preliminar de Don Jacinto Grau. Editorial FUTURO,
Buenos Aires.
"DON JUAN Y FAUSTO"
CHRISTIAN DIETRICH
GRABBE
Tt-atro de !\iempre. Teatro de LA JOVEN ALEMANIA .
EDITORIAL AGUILAR, Madrid.
"HOMBRE Y SUPERHOMBRE" BERNARD SHAW

Editorial Sudamericana,
Buenos Airea.
,
"DON Jl'AN" LORD BYRON
OBRAS ESCOGIDAS con un Prólogo de Hipólito Taine
Librerfa y Editorial "EL ATE NEO", Colección, CLASICOS
INOLVIDABLES,, Bueaoe Aires.
"AMOR PLATONICO" WALTER BENJAMIN
Rt'v1sla "Hl 1MBOLD'T"', Editorial "ULTRAMAR". Hamburgo 36, Alemania

�''EL BUEN MOZO (Bel Ami)" GUYDE MAUPASSANT
Editorial Sopena Argentina , S.R .L., ESMERALDA 116.
Buenos Aires.
··EL RETRATO DE DORIAN GREY" OSCAR WILDE
Liberería Hachette, S.A. "CLASICOS i~ODERNos•·, Buenos
Aires.
··EL ELIXIR DE LA LARGA VIDA " (5 CUENTOS
fILOSOFICOSl. Honorato de Balzac
Liberería HACHETTE. S.A "CLASICOS Y MODERNOS".
Buenos Aires.
··LA MO!\JA TEODORA .. lCANTIGA SERRANA J. Eduardo
Marquina.
Bihlioteca Hispania . San Lorenzo. JO. Madrid .

�Fue,~ tu )~~.s

""~ .,.~.,.(JM e¡¿

a
lla,H,f,"4,l"e..

a.

ÍM,i,&gt;t,,¡

lu~(,Á,Od

'

oti

!Ue11ti-c.~~

I-U4,I~

.u..r i,J»tlf,,¡

dt!Jd(J

,~
l.

t,;,,.c.4

~'"16,

vd".:~ ta

,:-u.u¡~
1,';.A4~

{M;,ttu~":( ti4 ªfu¿t-4 f,...ll4 4 C t . ~ 14.11 /44
/qtk&amp; de,. t¡'ei&gt;~ ✓tJ/¡.Ae ~ ~ jue.,.e¿ ~

C:.~

¡tu.,,_~"... _/e,w, /J'!:!Í
{ lu1M- /Jut,,
...,,,

JUAN PABLO ECHAGÜE (

1177-UJ0)

litcnto y crttic¡o irgcntino

Un tt•tro "" fo,m,non ( 1919)
S.Nflin,lo, crit,co lr•lral ( 19H)
Un• tpoc-, dtl tr,lro ,rg,nt1n11, 190-f-l'IIS (1' cd. 1'26)
Arlr ar ¡.,uión (1930)
P,roln "'8""'"'º' ( l 9 }O)
Dt hi1lv,u, 'J J, lrtru; 1'&gt;11gina1 maJ11Ha.l,H ( 19} S)
Stis fig•r•s drl P/111, l 1? ;s)
Lbros y Mhl1olm,s l 19.19)
Mo,,tr•i11Jo. 11n, , ,J11 mt'lm,11 o 1 19'41)
Histnr,• .Ir .\lo,,/r11g11Ju ( 1"9 SO)
F.stt1lfffJ,u b1Stor1&lt;,1, ) 111lu,11c,u11n, r,/1,", ( 19~0)
Tr11Jitmnn, 1,.,,.,,J111 } e ut'nf,,, "'/(• 111,,11.. , lll1U)

T.-dlro 11,.~,,.111111,

1mp,n1WU\

J,

/,·J/r,,

., . 1

¡44af&amp;)
..

��\

1

.\
1

J
•

Sue&amp;o .M.

EnENST5'N (

J891-190)

Gncasta soviitico

El .,or•:a/o Pofr,,,J.:1111
Qar, ,.;,. MtTÍCO
ú hui{"
li .,. rl fu11/,/f
Oc-l•brr ro¡o

Alr¡,,,.J,o Srt 1•)
Tb~ 11•11rl ,, rtrft 1 1'J \ '.I ,
1:.1 u,,t,.fu ,Ir/ , "'' ( 19-41 J

r

��...__------------~-------------111 r

e

•

Touaio E,qvrvu Oauc.óN (18'1-19'4J)
lnYatipclor e hi,,oriador mc:xic.1no
DntOCff&lt;'l, )' f,&lt;-m,,,J;1 mo; rc·lllloi ) ,·omrlff•rioJ so/,rr polilh·• ,dn•I ( 19111
/r,fl•nttitl J, fap,;;. ) fo, L l t11Jo1 l' ,,,Jm io/,r,- Mi\,i-o ( l 5' 11) .
L. nHUIU1"·ió• dt N11ru ~s/&gt;(lii• ) I, prima, , r11tstif•áó1t dd Mi\lco ;,,J,.

,n,Jntr ( 192 q

Mi /.J,o, n,

1n11c,o

J, .\fr,wu (19H)

A,_,,,n t,,,• 1, b1s/uri• Jrl Jrrrcho ,.,, .\li\lt·o ( 1917)
E,. J,fnu11 J, 1, ntl111,- lmp.ini, 11 ( 1940)
u,.. rrfo,,,,11 ,·mulit1tt'm1t,I ,¡11r c'\1¡¡,· l.i rr,,,,,,,,,¡,, ) ,I Jtrorn J,· .\fi,i,·o ( 194111
Do, trlltrios Ju,rrirlfl.-s ,,. l11 llptro,, m11 ,(,· /,,s 1,lurr, hH ,,,,nc11 ( 1941)
s1o,,.,í, ,, "º" Frt11msco ,,, ,,, c;,,,,,1,Ull ( 19• t )
i'Prot-n/t ,/ Jrrrdx, ,rp,,iol drl ro111,nr,? L4 cfr11w, ,,,, 111

/,,,p.,,,,, 11

( l 'H I J

��¡r
,]

.

1

1«r~~µ~~:·r¿---rr:a. ;I!'
he~$,;_,..~ k
~~ ~~ ;;/4 f~ , ~ ¡::
~ ,__¿_;f-/ ;e" -~ ~ h ./✓A- /~~ ¡t: ;¡

t/A~;,_
.

eA

~_e;

./-r~ p

A'&lt;i

-

~~-., A

.

¿-¿, 61 .,:

~r- r

;d4-

-~rA--¡~ /'a:,,

ii

¡
¡¡

~ , ~~~
1- -~ ~ t:Je~ ~- 1·¡ji: .1
.
. .• .

~r.µ,~
- ~~ ¡,llf;I•
.

.«4-

l .1

~¿f.

~.t.;.: .•

~,A,~

Diplomático y hombre

~

1TJ&gt;/1'c:1/.

leteas mcsicano

,__flftlOJ J, Mhiro (Antolog§a) (191')
V ~ Ir¡,; Nnt111
(1921)

Es,-,..

~ f í • ,ü A•do Nrn·o l192f)
,..,. Gflll• (1'2')
i
Cn,rro; poemas ( 1921)
ltilOMtn d, l11 Ji/lom«M n, Mixico ( 192 S)
&amp;.In.; l«IIÚ 1
(192')

¡.,.

1-,o • Jn,afr,I ( 19 H)

St,,ú,iJl01 • ,11, ( 19)♦J
A.NI,•,.. J, t. ~sí• (N,,-,·o) (19J4)
200 ,rota IÚ l,;bliogr•fl• muit:•"" ( 19) f)
Al,._, ,-~,·1 P.,r• ,·/ rst,Jio dr l111 8rlw Artn ,,. Mi,ico (19)i)
IJl,wir•fi• J, Go)11 ( 19-40) ·
Nwi·a flOIM
lnbl101,r11fí11 ,.,.~ ,,,.. (19J.4)
.
u Jot:1,i1t11 Jr Mo19rOc· y ,·I f r•,·•w ,Ir••• C0ttfnrrsd• """""'""•·•,.,. a, Mhia;

*

(191')

i
1

1

��...

...

fu Ns

\'oN

E·" 'L Ell e tlFl.l•i:-.
.

(

1873-196.f)

Químico alemán. Premio •:-,;,.,_
.LJ J•~ Q u1m1ca
· · cm l 'll'J
I\Jl&amp;rmr,,,,. ch,·1111r ,/,, ,·11·: \ ,n,• l 'JI O)
1
Grwr11I C« ·
¡
u 1hr En:)',,,.,. ( l9il)
CIN,,,u J,., hr/r un,/ J•.r 11¡11u,.,,,
'-·/· ;
Chr
u, ,,.,, J;Ür""·' ( 191 f)
· "''" Jn r11:pn,· , ! ~ 1\1 - l ;')
Bw~1.J,1,1Jor,·n ( l '1 lu J
Rliml11rstrl/u,,x Jn
1.,1,.,, ( 111 J¡; J

.

"'"''&gt;

J.,,.,

��r¡

J~ }rúe'~, d-j,t

JI,,,""'

~

NpttÍ•

.Jd1,,(1,,c,,..E t_

)AofoJo/k.'tJ, rlU'

.10,.'r,

u.u.

IJ_ . \,'
1

rtjw'J,kÍ,Ú

J~ Ó,uk)il

; 11

~r ~,

~ llllf:,'o/ &gt;,~)(le-""'\..
'!'
~ ~&gt;tul,
.ehGJ fl~u141 6?4·~s, ~,
kJ~rH a.n·~, ti ~ ~ J "1!rJ,·&amp;,, "" ., ·~~ne.le.u •
~·
•¡::,I
ilA Jf,,/A"Jllflfltl C4J ~-.,GJ, 6J "1t&gt;,,,u~11H. ,l'u11 -.~

~ , 61·¡&amp;.rc1

t\b."F"

11

"''14,u

j N ~ !}dJ ~rJ
le, /W~, A&lt; ~
El.cnfc',.,, /.-urnt.t1
/J~,,,_Hi
~ ~
~l&gt;a,k1 ,¡ RA·/,rnu· t,¿~~

,.,·~¿_,

;,t._ H_,.;r

Uk

N~o/u• ¡:ru.

a,

¡,wr J-biltc &gt;-o&amp; ~«.u. /4fl

d 4/«'«.u~

9

&gt;M '

1

a lli~H, ~'&lt;.ucl-.

1 I!

Clt{,v,l ~-~S'

.r,k«i
Al.rUD PAJU-tuca ( " " ·· ... )

'-atolrucá
Z. ""61161-Jr, (IJ22)
A J ~ ti. t. •orl (IJZ})

.i. llklolrr c1,2•&gt;·
T.u,,r.,.,¡ (1'z,)

lt.,.;, 1'1T ( 1f27.)
ltlllO/atJo,, ia c.,¡,,, e1, H,
L. "• ¿~ D. H. úwrn,u ( i ,H)
L, Ncrll J, I, R.tJ,,J,liq111 ( a,JI)

r

,w' ,6

,.st.

��---t:

'x/4"

-~~

-

....--..
~

4

~

•

~el.

.,t._,__

-kL
•

-4./- -•-.c._

~

¿ ..........

.

f-

.r'--..

~
--.J'✓•••

-~~

#

... L-...

&amp;

··-~ .

~

~

-~
...
-

--''-"

·4

./'-.e-- ~

..

~

/e._

./?._..,.,.

----,.

,.

�.

.,u.~
_ ~rr·

.,,... ...... .,.

~--✓.

;-~ . . . ___ef.
_
· ;, : ._..~ &lt;~:": 1
,:,,

/"...

•-:,,

,..

.

~

_,,. ,.¿ . &lt;.. -· .,¡,

,,

•#if·J.'°:, ."4~...'◄,

,,

: \

..... &lt;....

--,. • ~ _ Lt ,,,,,.,.,. . ~;¿,1 --· t!-- ~ ✓/.
~
/ ,/
~ p , , ,.... ... _

.
•

.

.

•

,.

.

1 ~ -~.., ~¡.~~...
&lt;p

-e

"·

;. ..
..

•

..

• ........ ~

,f\

�Cuwa Fuuu

~ de

FdDltaJc.C.Cuus

uwaco,..,_fnacá
IÍ,t,r n t"'• qtú 1'tli111tTn,I ( 1920)

lA Jorl1 Jirol,/, ( 19,0)

t.. ..,c-6- /rítubr, ( lf J l)
1M C'Off,/fttJo, • "'''"'' ( 19 JI)
Lo, bo•bm "•" o, ( 19 l 2)

El

t"OrUr;o (1.a.)

ltt (it1ili ,. &lt;,.... )

• .

IAIGOMIL

cu1,.1,s1)

��\

E.u.E

fAUU (187l-19}7)

Critico del .tete fran.:~s
VrUrq,,r: ( U&gt;O , )

E11,;,,, Ct,r,,ir,

\ I9011)
1
llisto,rr J,: l'o1rl: /'i,rf J&gt;t/ ;,¡i,,. l 1909 )
Pn.l G11u,.;,, ( 15&gt; I;)
Ciu11~t ( 1913)
Ce&gt;ttslru.·lrur, (1'114)
LA rot111 ( ljl9)
N•po/io,r ( 19Z 1)
T~ 11rl of rn1t¡,/t11li. s t 19 } ; ¡
·
Th~ JiJnst u1t-r f11t ""d
l ¡ 9 ~ i, ,
Thr 1t.J11,. rrt1111114,rcr ( J 9lj)
C.,rol ( 19 H)
Ombrrs 1ol1J(s p 9 H)

us

""'•·r

��~º"'

T•s~r l
rs ; ~,í,u ( 18911 ¡
Fn,fvrt¡, '""' 1,0; pn,11&gt;11 , l '&gt;05)
vaE·:.:_,

J, lo1 ' u..Jrus J,. lr,·c,011,i d,· nJ1,o ,, dt lr11gu•1•· ( 191 u)
Jr/ fnt,( llllfr ( 19.?J )

. ' f._ JOI

( ,_¡.,,,,...,J,, /,.,,l,a,11,,, ,,_

! 1-i ¡ ~ ,

&gt;-,,p,t,1 g,.,,.,11!,, .,/,.1 : rn,r 1, .,J.,, l j •J.¡.1
l(,,.,,.At", ,J, lr.-,·,,,,,ri w/,,,. ,·/ • 1/uJm d,· /.,

1
1

t

lr. ,,..,,,,
1

'"°""

,Ir

,:riJ,.,ull,·11 ~

l,·.,,1,a¡,• ( ¡ q f¡, \

1,nf¡¡,,3/
1

.a l ¡ ,¡ 1 :

1

¡

1

1 l ~l"l')

1

���.

~•-....

,,

. l,.

~

r_,..

V

«-'

l..,,{,.:. .,.,,,¡~ J

l .

r ,(",-

kt • ...

1 1'"°Y{J

í,_.__

~¡

f-r: . y-/:~
J,c,,,4,f,.-.v .:L--,
~ - . ~ ,t.,-,.__ ~

&gt;":

~'/-_,,r...._.._~- ~ ••
~.JA

,1,-:,¡- ,_

J

._..,

~c.

.,..1' of-.

c..(

,

~,,/~

.lo

'h.-vf,-,¿(!Tv-

~1-1. •

- . 1i«•r-

~
..... "'

J...r- 6-&lt; ~"º,

/

fv€i-.

L.

f-i&amp;_ ,

~

- L-

/'•-v. J.-_

.tt~«'~ •
#ü, J-. ~¡ .e.,.~,
-~ .11.., ' ¡,.,,~

~~;,..~~

MnCHoa FutdNoEZ Auuc11.o ( 1Uf ... )
Hutoriador español
Qu,/•NJs,,,o) R.rp,il,/u·, ts11wol, ( lj32)
Hiitor;. ,J.1 rti,,.Jo dr do• Alfo,uo T11i (19H)
HúttWu dt I• ltrpiiblic-" np,iola ( I 9 JI ./9J 6) ( ll&gt;40)
L. tfflflk"ii-ció,.
¡ SH rcffr;o Nt l.. "°"l."Íntci11 nJwik&gt;/•

dt' A"'ª'""

Ea 10,-0 ,J 9J; políllco ¡ litnai11r,1 ( i 94! )
V/iü y Obr, dt kg,I G1,,Jvel ( 19 s~ l
Pr11nrr u11/nurio ..'r/ ,,,rir,rir,,1,, ,I, J u11 ¡,;,, Tu,,Ma \f,.lm11

,~.:.-0

1

1" t

n

1

1

'

��Diplomírico, non:lisu y dram.i'fr¡to mc&amp;jcmo

Dd Ml•r.l ( 1119)
A,-;n,r,.¡ ( 1192)
l•,,rúowt y m ·,u~Jm ( l19l)

S.rn,, lry

l 1i'l6)

M,,.,_¡o,. lll")
Ú ,;u,... ,-.,,.~,;. ( 1,00)

s.,,. ' f 0,(11)

L, 1·r11 ,, •11 :.1 ir I• ,Jlcl•• \ 190:')
MI /Ju,o ( 1907-1'20)
~,,·o,,q,u1I• ( 1,01)
ú lúp \1~22)

��( iru'Jlt J
t:1 ~1;· 1).LL'lf-d-,

e'rm",~!i"; 4/I-IJ~J
C44l

.

½ t.f- .f l/),(IJU t/v3 ~ f , ~ J'

JZ'krw&amp; itJ.u ·i ,M .'
..

ú

Jc,u, ~ - lt,,.

rn-&lt;,~·,, ty1•1-"114i~

f 'IMI ~t,} 'mf f.o,,

~/\AMM "-"

µlm t,"f;,,_ Ji,,',

P!i,,. ~: '
ó

Drimui.irgo Y. pocu lru1.:.•,
.
C)clrmr ( 19Z J)

M•y" ( 1927)

)

.0 ~ ~ _. ,, ui!,~AA't li,

,,.tM,"'4.~0I ,

iu#¿.u~
Su,coN c;-'NTitr l)S ( 1s ~O-

,

~

I

rnnak,

;,.· ,. ™' ! ~ ~ "'·' ,~~
lu - ,.
171 1-y4 b w,fd •

,

�( c-»1 tn1 /,

au

C-,MIM

e6, ñ,u lJt.

{1,;

e1-1uGL

dw 1?""7-¡-t,, ('rv. tt,'./-lhtl,v,¿,,

Ftu, ilc

k-, m/Í!~/)#5

m 'oM el~; tMJ~ Ju."r&gt;flfl'i ¡,,
~cl\CA "g"M~ ~ mJ.lf,•&lt;l/, tft.,,
TA. "t) t;f fh" , 1-w
~ 'A.U (1.-f
~"-"• ~ (l'uV ~ 1 +~tiJ ~ ~ \lt,t,, ~ ~,h~(
l.,,

ca.u~:.
ti',

, J,t• , ~ u 4 u " ~ p ~ d,,... /.'"u Á.,,r,
4'"'-1&amp; ~ mw, J.'4.1) ~~·••cl,;w
_!&gt;11Kv~•-. elu
'kN)t- -j 1/J\ "' ' (, ),tf n,c,c./-~ . :
T,, 1' ~ v,·fltt1•ÍA.« I J ~• &gt; A f,,,
du,M1c.'-u ( Sta.l.i ni , -,,.,,,.~' ~ 11, Sds v+ fAh;e.u,
Al.'l-..J.A tv, ",., : , ,.,,.,., ~ r J¿:J, 11u"~ ' ,
t 11A
'tu. w .,.1,... 1' lXMI .,,,..,¿ , .... , :c.,~ .,1,~ .•
l'Jdk V tu v

t

1-'4"

,e

_. ~ ,¡,'

·

N\;,·1JA.tA ,

f~ ú

~ ~ , -h A ••t '1'\41Af -1

va.l,

l~-a

th~'""t k-,

kt M/1\S, ~ ~HA

"'"'-~.t'iZ ,.,,,,.: t... , &lt;,,A, • C/

"'/'~ A , . , ~ ..

l Nh~d.,
Au fM~ ! e,d. ;l

1'&lt;f df dll

t V~•/¡

6',t

n~ ·

A-t.,

1&gt;1~~1

¿_,~ f ""

A..LJ tnMd., ") ll..

1

1.w,

~j

~.

&amp;,~ ,·'1""4

e,;6-,i J

U, , , . · ~ é~~lL.

��Deoiaoe •fxtoo• ., la laag1aaol6a Ce todo•

H

enou4Ua.

Kfnoo que no puede• decidirte eaire tu teaplo Pa&amp;•no 1 tu

••~4ral. Kbioo

lr••D4o ccao el 4loa !fuJ.taUopoob\11¡ .ua.e

ooao ■1 recordado .lillado

1'•"º,

61 tlaa •acanao16a 4•

BQ4a. Loe

•

hoaltr.. oreeeo. all.f -'• auttlH 7 4.le• eoeu 1Úg1114u ooa ua
■lrada que espeluzna. LH ■uJer•• .. ojo• tall

tea ■tilllqu•• que •

•Debo• U••• p!••

~ cabe • •· la• ala• ele v.a eoabrero

J••

ruo. T.odo eueo.a • j,caru 1 • re..&amp;1..-. ¿J&gt;cSDle lla7 boabru IIÚ
IIGll~~•f Zwato • 1o, poaoa 4• petr61eo 1u eoa boeu •• latttl'ao

••~ la

1'1rca .. 0-,. .e.1,.. ~-

Jaú

..n

JUllÚ

_..
«e. - . • ,,. •• "1•d• ur rr.......
_7
.
.

•

c...... 'fl~

1o tll6).
-\

........
- ..... ............... ., •lfl
..., ... ,.,... . . .
:;- ~- - \
.

1a hte.Ucnou,
\

~ ..

t'lotuo T

_.. -.o •

•bl• ,..... t1•-.

"•"Leda.

T eo. •1 ÚlUIIO , ~ t e l a . . . . .

G.u.ciA CAtonó N (le16 -l"')

Diplomático y literato peniano
lHI ro,,,•11ltd1ttto .,J 111oJn11m,ro ll'10)
liln.l,,,. Jn,u11, H JS.JJlf ( ltJ4)

Ú

úlilff.,.,. ,,,..,,,,).. 1if7-1911 (1'11)

s..1,1,,,,;;-, , ,

,1..,,,. (1920)

t. ..,.,_.. l,t ~or ( t t2J)

El 1t1Um ilio,,,, r,itrl/11110 t 192 ◄ l
Lo, rowui11ti, os (l' H )
Lo, ,,.f,l1t'01 ( 19) 1)
Cu1l1t mln-isl,J ) ,,,, i ,,, m ( 111\ 1)
l:.I "Í'''l'º J,· /,, l,1rr.,111r J • ,.¡,,,,,JI ( 1? .111)
V,/,.,. Prrri ( 19J ? )

•n•

,-w n.1.. ■l atao Dteco ll111era ll. . . la ~ ooa

----..i••
- - -..--. ...--~
\'ENTIJ . .

oata • • - eoa lu ,_,..

��Jo,QuiN G 'RcfA AfoNt.a; (tu t - r,H &gt;
Lucut() ul\ 1 .wrcnv
!(,(., , J,/ Jlllt••
El "'utn 1 1!,o 1 )

¡ 1'1,HI\

f,rr ,.,,, ~l11t ( 1919)
,umf,,., ¡ l •l r,11 l

[ .J ,,,.,/,

��-·
/f.-· .

J.,_

(IU! , . ,

,._,e.!

P"oL GtaALDY SEvo.

(,· ¡.,,,,

P\UL LE Fh-.E

J,,.,, ( 1910: )

¿\un,-, ( 19Z 1)
Si ~ 1·011{.;, ( 19 2◄

.s.,,,

DP

'""'¡ ( 1y lJ)

)

l ,·1 ,m,·,, J ·.,,irnt ( 1., ~ 8 )
Tni ,,
1929)
,D,,, ,,,¡, 1111, ,1,,, 1 1,, , n

"'m (

v.o (I

~J,,

(lllf. .. )

u. u, . .,, I\',, - u,,. u.. . .
tl-.....4~ ,___,,_ ,_ .. ~... -

-

pi:

��DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485212">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485214">
              <text>1977</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485215">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485216">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485217">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485233">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485213">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1977,  Enero-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485218">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485219">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485220">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485221">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485222">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485223">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485224">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485225">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485226">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485227">
                <text>01/01/1977</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485228">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485229">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485230">
                <text>2000348</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485231">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485232">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485234">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485235">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485236">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35057">
        <name>Biblioteca Nacional</name>
      </tag>
      <tag tagId="35056">
        <name>Dedicatorias a Alfonso Reyes</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17436" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15467">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17436/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1976_No_2_Julio-Diciembre_2000347_Dedicatoria.pdf</src>
        <authentication>72e1be0b9b5c2b2e0aa4a34f6c4d7684</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487991">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1976

�ARMAS Y LETRAS/J·ulio - Diciernbre/76

�Portada de

RENE MAGRITTE

�r
Rector

DR. LUIS E. TODD

Secretarlo General
LIC.

~us

LOZANO DIAZ

Departamento de Düusión
Jefe
UC. JORGE PIDRAZA SALINAS

. Sub-Jefe
HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

eo..-pa■d.._ delle dlrtairw • MAIUIU Y LSTMlr/......, ..
IM,..._/Vnl"t!f'llldad .\utllnom. de Nur,·o LeN,'Torre ele la ...,...._
N••- 1'1ao/Mon~. Nu,,yo I.N'on, Mf'--.

Tada

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO A DICIEMBRE DE 1976

SUMARIO

Presetttación ..... . .. . . .... ... . .. . ... . . ..

5

Madre", Bertolt Bret:ht , Leticia M. Hernández
M. del C. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

"ÚJ

R,epallO a la Historia, Mil Qlltoli&lt;!'Nl.os Ab 1woe &lt;l1Ae
oa,6 el Imperio R.omano, Juanita Idalia Gal7.a

~v...

O

O

•

O

•

•

•

o

o

•

•

O

O

•

•

•

•

•

O

O

•

•

•

O

•

O

•

•

O

H

O

•

~

•-

•

27

'' La. ~ del Teatro Bpt00 • loe ""'- di
la •atJn! Oarrar", Patricia Ben.unen ele los Santol

41

BI Amor e,a la Obra ,Ir L1'il C6"!'1Mda, EUabeth Gó~ Ramírez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . •

53

AWógraf08 de la Biblioü·&lt;X1 NOC'tOfltll . . . . . . . . . . . . . .

67

�PRESENTACION

�El tiempo. viejo amigo de 101 perlodl1ta1, ha Impactado
nuevamente en la edición trlme■tral de e■ta revista "Armas y
Letras", rar.ón por la cual 1e Integran 101 nómeros de loa dot
6ltlmos trimestres de 1911 para que surja e■ta edlcl6a extraordinaria que e-emprende los meses de JuUo a Diciembre
del citado año.
La calidad del material que se Incluye. empero, se ha Incrementado y los colaboradores en este n6mero son
unlver1ltarlo1 Inquietos -lógica actitad en la Javentucl
estudiosa de M~xlco-. amantes de la llteratura o de la
historia.
Se abre la edición con un trabajo bien documentado de
Letlcla M. Hern4ndez M. del C. sobre la obra "La Madre" de
Bertolt Brecht. El an,11111 est6 realizado en la segunda etapa
de la creación literaria de Brecht, precisamente en 111 obra1
conocidas como de tesla o dtd,ctlcaa.

i

�Por IU parte, Juanlta Idalia Garza CaVHOI nos trae una
remembranaa del nacimiento y lo que 1lpfflc6 el Imperio
Romano tle cuya calda se cumplen mil qulnlen&amp;ol alos en este

1911.

" LA MADRE

u

----------------------BERTOLT BREC.t:T.

Un trabaje Interesante, elaborado durante muchas bor••
tle lnve1tlgacl6n de la joven perlodlata qae 1e ha convertido ea
colaboradora asidua del m6:llmo órgano caltaral de la
Universidad Aut6noma de Nuevo León. ·
Otro an6Uall de Brecllt, nte de la unlvenltarla Patricia
Berumen de loe San&amp;ol, 1e lnclaye en esta edicl6n. N■estra
colaboradora describe la fuacloDaUdad del teatre fpleo ••
"LOI FaaUea de la Madre Carrar" y da 1u opln16n, dejando el
Interrogante sobre 11 el eapectador tendr6 la misma reaccNa.
Del amor ea la obra del e1palol Lula Cernada not habla
Ellzabetb a,me1 Ramlrea. "Cernada desprecia lo m61
caracteriatleG del mando bargui1: el matrimonio, la familia,
la 1ocle4ad; pero no te siente escluklo, 1610 1e acepta, a 1f
mismo, diferente. 8■ ponla est6 lle■a de seaauUdad
poitlca", dice en tu es ten.. arUc■Jo.
Flaalmeate, cerra•• esta e4Jcl6n extraonllaarla coa ••
repa. pan celeccloDlata1: IN a■t6tnf01 de la Biblioteca
Nacleaal, ,■e llem• estado p■IIUcando en IN n6mer• a ■terloret.
'
Aquf, en este n6mero extraordinario, •e 1lntetlaa parte de la
Inquietud ,-ltln de loa ■■IYenltarloa y j6veae1 de Pí■e.o
León, Mi1:lco.
H6dor Goadle1 y Gona61e1

8

Leticia M. Hernández M. del C.

�SUMARIO

Introducción
"La Madre"

Análisis
Conclusiones
Citas Bibliográficas
Bibliograffa .

�INTRODUCCION

Se distinguen tres periodos en la vida de creación literaria
de Bertolt Brecht: el primero comprenderla los primeros diez
años de su producción juvenil ; el segundo, las llamadas obras
de tesis o didácticas y el tercero. su periodo de rlenitud y
madurez .
La obra que interesa a nuestro estudio: "La Madre",
estarla comprendida dentro del segundo periodo,. y si bien no
está escrita como pieza didáctica, tiene todas las caracterlsticas de serlo; por lo tanto la tomaremos como tal.
Seria conveni&lt;'nte antes, hablar un poco sobre estas obras
que son importantes desde el momento en que Brecht nos
expone directamente sus ideas polfticas y sociales; no con el
deseo de convencernos. Lo que Brecht se propone es
mostrarnos la realidad a base de situaciones concretas que
nos llevan intencionadamente a situaciones generales .
Estas obras son abiertamente criticas revolucionarias; el
problema aqul no es de verosimilitúd sino de comunicación.
La escena se transforma en una das&lt;' de sodologla .
Brccht ha asimilado varias ideas a las que ria vuelta y trata
de &lt;'m·ontrarles la máxima expresión. tina de ellas la inserta
en la pil'7.n didál·tica de Radl'n Radcn ".F,I VU&lt;'lo d&lt;' f.indt :1

�~cr:h'' : " De modificar no sólo una ley de la tierra sino la ley
un ~m~ntal. De a~uerdo en que todo será modificado: el
~-un o ) la humanidad.· pero sobre todo el desorden de las
e ases. humanas : porque haJ dos clases de hombres ·
plota&lt;;1ón Y desconocimiento".
. ex.. Otra, die~~ ~~r boca de Pelagueia Vlasova, protagonista de
h La Ma~.~e : Nosotros decimos: el destino del hombre es el
ombre , con Jo que trata de decirnos que el hombre tendrá
qúc luchar por cambiarlo; pues el mundo está hecho P;ra él
Y luego. s~rá él el único capaz de transformarlo. No un sol~
hombre, smo muchos unidos bajo un mismo estandarte.
En euanto al contenido de estas piezas, también cabria
establecer una distinción entre las que tienen como finalidad
el_a~re~dizaje Y_ejercicio de los principios del pensall!i~
&lt;lial~ct1co-marx1sta : las que ilustran ese aprendizaje por
medio de parábolas de colorido exótico o histórico; y las que
&lt;'la~?rando un material histórico . tornan partido E'n Ja Jucha
pohl1('a .
A la primera pertenecen sobre todo . "L
.
.
.
Baden-Baden" , . " El
d'
.
·
a pieza didáctica de
.
que ice st y el que dice no -

Ambas ilus tran la ley fundamental del pensamiento que
Alcxan~er_l_lC'rwn. basándose en Hegel, Uamó "Algebra de Ja
n•voluc1ón . La palabra ''conformidad" s·g 'f'
¡ 1
&lt;' t d d 1• d' .
1 m 1ca aqu a
~ ra . a . e . •.n 1viduo en~ doctrina , por medio de un coro que,
, ya ha asimilado y entendido el sentido de la historia .

1

El estar conforme con su dia léctica no quiere decir sólo
comprencierla. s ino dejar volunta ria y activamente que el
pro&lt;'&lt;•s o !-&lt;' apoden• d&lt;' uno . renunciando a la voluntad propia y
~-º ni&lt;'! •~ndosc a la voluntad objetiva · de la historia :
:\lod1f1cando e l Mundo, modificaos a \'Osotros mismos
; .\handonao~'.. .
·

1

1

¡

.I'

l &gt;_'.· l.s&lt;·~ 11 1Hto ~r11po _so~. " La &lt;'XC&lt;.'p&lt;'ión y la regla " y "Los
11 01.iuos) lo~ ( un.i r 10:; . La prim era pretende conv&lt;'ncer al

&lt;'~P•'l'lndor d&lt;· la fata lidad d1• la luC'ha d&lt;' clasE&gt;/i, dt' tal manera

que el caso excepcioñal que se aparta de la Unea de conducta·
de todos, al final, cruelmente es interpretado y juzgado en el
sentido de una regla. Un rico expedicionista mata a uno de sus
gulas instintivamente, sin ninguna razón ; sólo porque crefa
que pretendía matarlo. A la hora de juzgarle, es absuelto,
como si Jo hubiera hecho en defensa propia porque habla que
tomar en. cueqta q~e .~OJPº ..~ . si.rvie~te, ten.J~ m?tivos para
querer midarfo, éab1a la posibilidad de que lo intentara.
En "Los Horacios y los Curiacios " , Brecht nos ensefta cómo
puede ganarse una guerra casi perdida con Ja astuta
estratagema de atraer a las fuerzas enemigas y desmem_- ·
brarlas . Lo más importante aquf es entender que un plan bien
razonado, es más eficaz que sólo la disposición de mucha
fuerza . Ante todo la razón.
· Otras dos obras de los primeros años treinta, que tratan de
las actividades ilegales del partido comunista, en su lucha
contra la clase dominante son " Toma de Medidas" y "La
Madre". No cabe duda de que Brecht en "Toma de medidas"
ha tomado partido, aun cuando se le critica -de falta de
realismo por su poca experiencia revolucionaria ; esta obra
contribuirá gra!'demente a agudizar la lucha de clases en
vtsperas del Nazismo.
Brecht presenta en esta obra la realidad de 1930. La dictadura del proletariado acentúa Ja lucha de clases apelando
ambos bandos a los métodos violentos. Plantea un problema:
el de la pena de muerte por motivos polfticos, que los mismos
comunistas han tratado de eludir con frecuencia .
Un joven agitador llevado por la ira y la compasión comete
una serie dt' errores que perjudican la causa de la revolución.
Sus tres acompañantes someten a juicio de un coro de control
que t-ncArnaria al partido su actividad ilegal. Y después de
s &lt;'r disC'utido se llega a la decisión de darle muerte por
razones ineludibles . Su ejecución escandaliza a la moral
·tradicional, porque el joven era considerado como el más
humano de e sos revolucionarios. Pero Brecht nos trata de
decir que no es suficiente la bondad subjetiva . es necesario
15

�que la bondad s~a eficaz. Sobre esta idea , hablará más tarde
B_recht. en var1~s de sus más importantes obras. En esta
pieza, el autor disculpa la medida adoptada con el lema . " El
que lucha por _e l comunismo. sólo co11serva una virtud · l~cha
por el comunismo".
'
En " La
. Ma d re " • a daptación de la famosa novela de Gorki
Brecht introduce un tema nuevo.
,
Hasta ahora habla habido una ruptura de los lazos
parc-ntesc?. De hoy en adelante el amor marcará 'con
de
1
ª, a~·ch~rornas brechtianas, desde Madre Carrar a la C::u:;~;
e e 1 1rculo de Tiza· •.

1

LA MADRE •

e

on estos antecedentes pas arc-mos al estudio de esta pieza
&lt;¡ul' es la Que nos interesa .
'

Como dijimos anteriormente, esta obra es una adaptación
de la novela homónima de Gorki. Se estrenó en Berlin en 1932,
poco antes de la toma del poder por los nazis.
t:s conveniente relatar a grosso modo primeramente el
contenido de esta pieza.
Pelagueia Vlasova, madre de un joven obrero
revolucionario, se encuentra en una miseria irremediable.
Con el miserable sueldo de su hijo no les alcanza ni para mal
comer. Sus e&lt;.'onomfas y su solicitud maternal no les presta
ninguna ayuda.
Al principio se siente inquieta por las compañlas y actividades revolucionarias de Pavel Vlasov. su hijo; pero
después. al darse cuenta de que la causa por la que luchaba
era la misma por la que ella sufrla a diario : la comida y el
dine ro. empieza a cambiar de actitud . Y si bien su primer
acto revolucionario : repartir volantes a los obreros de la
fábrica. no lo hizo convencida. sino por salvar a su hijo;
después se alienará al partido. transformándose completam('ntC'.
Los obreros comunis tas por medio de volantes incitan a una

lfi

17

�huelga a todos los trabajadores de las Fábricas Sujlinov, por
haberles dfsmin9ido los salarios arbitrariamente:.

Habria que desgarrarles el vientre. ¡Ojalá se les seque Y

S:

vuelvan estériles allf donde están! ¿Para qué van a regresa
Por medio de una dialéctica, los amigos de Pavel Vlasov
explican clara y objetivamente a Pelagueia Vlasova la
situación y relación entre el dueño de una fábrica y sus
trabajadores. Es entonces cuando la madre queda completamente convencida y se decide a participar activamente
a favor del partido.

~~~n. ~;e~ª ~f~~e~ªi!:

sus hijos? ¿A sem'ejantes madr:~?
v serán muertos por una m 1
J
habrán
asesinado son usted es., .. · 1

i

La obra termina cuando ' '.La Mate", ~:n~~~d~ii:s e~:~=
mote, lleva la bandera roJa enea ezan
trabajadores en huel~a en 1917.

En la manif,estación pacffica de los huelguistas el lo. c;te
Mayo, Pavel Vlasev es encarcelado, y s11 madre se ve en la
necesidad de escorlderse. lván Veso1chikov, compaiiero de
Pavel la lleva a casa de su hermano Nicolai , el maestro.
Ella ahl empieza una labor de instrucción con los vecinos .
El maestro que es apolltico se opone; pero sin darse cuenta su
ideologla va cambiando, y después con algunas reservas,
prácticamente está del otro lado. Les enseria a leer, pues
todos son analfabetos y necesitan para sus fines , instruirse.
F.n una ocasión en que el maestro les dice: "Saber no sirve
para nada . Lo único que sirve es la bondad". Pelagueia le
contesta : "Pues danos tu saber, si no lo necesitas". Y es que
ella sabe que la ignorancia es una de las trabas más grandes
"con las que se topan los oprimidos.
Después siguen una serie de disturbios campesinos y
huelgas de trabajadores agrlcolas. Su hijo es deportado a
Siberia y después de varios años regresa; pero al intentar
pasar la frontera es asesinado. La madre toma la noticia con
'tranquilidad . Estaba segura de que su hijo se habla conducido
bien y esto le dejaba una satisfacción. Ahora todo debe ser
razonado.
Más adelante en una discusión con unas mujeres contr¡1rias
responde un poco a lo anterior. "SI, soy una bolchevique.
¡Pero ustedes :,on unas asesinas , allj donde están! Ninglln
animal l'ntregarla sus cachorros como ustedes entregan a sus
hijos : sin S&lt;'nlido ni discernimiento para una mala causa.
18

11

�,,

'

Brecht se vale de esta obra para darnos a conocer varios
planteamientos. El primero y más importante es el de apoyar
al partido comunista, considerándolo el más adecuado a ~us
fines . Está precisamente dirigida a los obreros y para ellos
resulta tan familiar, porque sus problemas están reflejados
abiertamente. Lo que pretende primeramente el autor es
criticar la posición de muchos trabajadores oprimidos qu~
lamentan su situación pero nada hacen por remediarla.
Brecht es enemigo del conformismo.
La protagonista, Pelagueia Vlasova sufre una importante
transformación. Se encuentra al principio, en un estado de
conformismo. Su situación es lamentable, pero ni siquiera
piensa en la posibilidad de un cambio. Se reduce a condolerse
y a decir frases como: ¿Por qué tengo que comer yo también?.
Cuando decide repartir los volantes a los obreros lo hace sin
saber ni siquiera lo que dicen. pues no sabe leer, sólo por
proteger a su hijo. Hasta aquf sólo él le importa. Al enterarse
de que la propaganda incitaba a la huelga, se opone porque
considera que al no trabajar no habrá sueldo.
La dialéctica de Pavel Andrei. Antón. lván y Masha es la
que puede convencerla . Se podrla r&lt;'ducir - a esto: Los
21

�patronos utilizan su propiedad para explotar ; pues saben que
s on dut.•itos de las herramientas de los obreros. Si no utilizaran
&lt;-'sa propiedad para explotarla no tendría absolutamente
ningún valor para ellos. Sólo tendría valor en la medida en
que fuera la herramienta para los trabajadores. pero de todas
maneras los patro.nes d~penden de los obreros, porque
aunque sea su propiedad, sm ellos, todo se convertiría en un
montón de hierro. Y para terminar Andrei le expone: "Vea, si
t•I. Pan•! \.'lasov, va a ver al señor Sujlinov y le dice: Señor
Sujlinov. sin mí su fábrica es un montón de hierro viejo y por
1? ta.n to usted ~o puede rebajarme el salario a su antojo, el Sr.
SuJlmo,· se reirá y echará a Vlasov. Pero si todos los Vlasov
el&lt;' Tver. ochocientos Vlasov, van a verlo y le dicen lo mismo,
el señor Sujilinov no se reirá". 2
Al quedar convencida, sólo hay algo que la detiene. la
riolenc1a : "Si. lo creo, siempre que no cometan violencias.
Porqur, en ese caso, nunca nos pondríamos de acuerdo,
Pa,·rl. Tú sabes que yo creo que hay un Dios en el cielo. Tengo
horror a la violencia . La he conocido durante cuarenta años y
nada h&lt;' podido hacer contra ella . Pero cuando muera,
quisi&lt;'ra al menos no haber cometido jamás un acto violento". 3
\ eomo le habla sido prometido. la manifestación fue hecha
pae1f1camC'nte; sólo que la policía fue la que inició
pro&lt;.·t•dimientos violentos Y es aquí donde Brecht trata de
t•xpltt·ar que iniciada una vez. no se pueden amedrentar : pues
st•rta retroc&lt;'der. se debe contraatacar, s1 es que verrlad&lt;.•ramente se busca el cambio. Las transformaciones
soe1ales no pueden concebirst• &lt;'ll la práctica sin
dl'rramamiento de sangre. La lucha dt• clast•s en la historia
"-lt'lllprt• ha cngt•ndrado una r&lt;',:olurión .
'
Y ta111b1én de esto S&lt;.' comenn• Pt•lagu&lt;'ia \'lasova . al grado
d1• ;1n•ptar la muerte de su hijo, t·on una mt•spcrada
n ·s1gnano11 . p&lt;'ro que demuestra t•I c·ambio. Porqu&lt;' ahora ya
1111

lt• mh' r&lt;'sa su hijo. como t.il. sino como mit•mbro de una

11 1as ,1 oprimida. y si rl dt•sapétr~c·t•. qtlt'da t•I gran resto.
&lt;·uando Pan•I rt&gt;gresa de S1b1·ria . st• topa l'OII otr.i madre.

atenciones de su madre. Pero ella ya no pertenece a él; sino
al partido: "¡Las hojas las saca la madre del revolucionario
Pavel Vlasov, la revolúcionaria Pelagueia Vlasova ! ¿Se
preocupa ella por él? ¡ De ninguna manera! ¿Le sirve el
té? ¿Le prepara un baño? ¿Sacrifica un ternero? ¡De ninguna
manera! Huyendo de Siberia hacia Finlandia bajo los
helados embates del viento norte, las salvas de los gendarmes resonando aún en sus oidos, no encuentra sitio donde
reposar su cabeza, salvo una imprenta clandestina. ¡Y su
madre, en lugar de acariciarle el pelo, saca las hojas!". 4
Si se plantea esta situación a manera de disyuntiva, seria:
· Debe una madre renunciar a su hijo para luchar por una
~asa anónima? Brecht lo afirma tajantemente. Pelagueia
Vlasova no va a perder tiempo en consentir a su hijo, mientras el partido solicita su colaboración. Su convencimiento es
tan firme, que está dispuesta a todo. Además d~be
sacrificarse la vida de un individuo en interés de un bten
colectivo. El viraje religioso también es interesante en este
pt&gt;rsonaje.
Al principio Dios es para Pelagueia el único salvador, al que
hay que dirigirse con mucha fe para implorarle el pan de cada
dla. Dios juega aqul el papel de titiritero, todo está en sus
manos. Más tarde no. Cuando le preguntan qué queda de su
te. la Vlasova contesta que nada. Porque Dios representará
los sentimientos, y éstos no pueden caber ya ahora, será la
razón. la bandera . Nada podrá hacerse en la razón. Y es
cuando el destino del hombre ya no es Dios, sino el hombre
mismo.
La pieza &lt;'stá dividida en catorce capflulos, cada uno trae
un pequeño antecedente. que explica el contenido. Implican,
además, diferentes escenarios. Algunos como el 5, 8, 9, 13 y 14
l'Slán marcados con fechas . Otros como el 6 y el 8 están
rtivididos en varias escenas. pero que están muy conectadas
1.·nt re si.

\hora qut• llt•~a t•nft•rmo . &lt;'an-..ado clt• sufrir. nt•t·t•sita las
F.n cnsi todos ellos. encontramos la participación del coro.
23

�que tiene diferentes voces; pero .que podríamos unificar en
una sola: la voz de la revolución, del cambio.
Es muy importante su participación; porque es el punto de
apoyo de la dialéctica comunista. Los cantos nos dan explicaciones, razonamientos e incluso algunas soluciones.

CITAS BIBLIOGRAFICAS
1.-

Brecht, Bertolt.
Teatro Completo, tomo VIII ("La
Madre" y "Cabezas redondas y ca..
bezas puntiagudas"), Nueva visión. Buenos Aires, 1966, P. 75.

CONCLUSIONES

Cuando se presentó por primera vez "La Madre", los
espectadores se aburrieron a media representación, y la
critica trató duramente al autor. Criticaron la pieza de pueril,
y de chocante la honradez de los personajes.
Respetando la opinión de los crfticos de su tiempo, creemos,
por el contrario, que la obra es interesante y cumple perf el'larnente su papel como pieza didáctica Es más, no está
prt'sentada de manera fria y distante, como en "La pieza
didácti-;a de Baden Baden" o "Los Horacios y los Curiacios",
en las que llega a veces al extremo.
Es importante también, añadir que "La Madre" nos
presenta una situación } un personaje, que pueden muy bien
adaptarse a nuestros dlas. Y es que se plantean problemas
soda les que siempre han existido y existirán: la lucha de
clases, la explotación, la ignorancia .
Si lo que Bertolt Brecht se proponía a través de su teatro
didáctico y militante era provocar la acción, esta obra cumple
su cometido, porque al obrero se le presenta su realidad, y se
le dan armas. Si ellos no se atre\'en a actuar. su disculpa no
será ya la ignorancia , una de las cuestiones que Brecht más
se t&gt;nsañó en combatir.

24

2.- lbid, P. 30
3.- Ibid, P . 31
4.- Ibid, P. 60
BIBLIOGRAFIA
Arendt, Hanna.
Walter Benjamfn, Bertolt Brecbt,
Hermann Broch; Rosa Luxemburgo Ed.
Anagrama. Barceloná, 1971.
Brecht, Bertolt.
Teatro Completo, Tomo VIII &lt;"La Ma~re" y " Cabezas redondas y cabez.aa
puntiagudas"), Nueva Visión. Buenoe
-Air~,..1911.

Holthusen, Hans Egon. Ba:echt, Seix Barral. Barcelona, 1966.
Weideli, Walter.
Bertolt Brecht &lt;Col. Breviarios No.
209), Fondo de Cultura Económica,
México, 1973.

zs

�REPASO A LA HISTORIA
Mil Quinientos años hace que cayó el Imperio Romano
Juanita Idalia Garza Cavazos

�SUMARIO

Poderfo Guerrero
El Derecho su Principal Legado
Progresan Pueblos Conquistados
Arquitectura Bizantina

Florecen

La■

Artel

La Italia Actuar

�. En 1976 se cumplen mil quinientos aftos de la cafda del
Imperio Romano. A pesar de ese tiempo, los historiadores no
se han puesto de acuerdo respecto a la fecha exacta de lo que
Edward Gibbon, historiador inglés del siglo XVIII describió
como "la más grande y quizás la más terrible escena en la
historia de la humanidad".
Antiguamente, hacia el afto dos mil antes de la era crtatiana,
un pueblo de raza indoeuropea llamado Latinos que se
dedicaba al pastoreo y al cultivo de la tierra, se instalaron en
un valle situado al sur del Tiber, entre los Apeninos y el
Tirreno. llamado el Lacio. Sus disputas por tener las mejores
tierras los llevó a rivalizar entre si, formándose entonces dos
ligas : la Albana, situada sobre los montes Albanos y la de las
Siete Colinas. situada en la margen izquierda del rio Tiber.
·Después de una cruenta lucha, la liga de las Siete Colinas
logró vencer, unificándose nuevamente los Latinos.
Su gobierno era monárquico y sus últimos reyes fueron
31

�etruscos, debido a la invasión que éstos hicieron en el
territorio de los latinos desde la Galia Cisalpina hasta la
Campania. Aunque los reyes etruscos hicieron poderosa la
ciudad creando un gran ejército, su crueldad y abuso no
agradó a los romanos, quienes se les rebelaron y los arrojaron
de Roma, en el afio 509 antes de Cristo.
Tomada esta medida, fue establecida la república
aristocrática que era ejercida por dos asambleas: el Senado y
los Comicios Curiados, además de los magistrados llamados
cónsules, pretores, ediles curules, cuestores, censores, etc.
Para los casos de guerra se nombraba un dictador para
dirigir el ejército, quien duraba en el cargo seis meses.

los Penates. que preservaban despensas y alacenas. Los
romanos adoptaron a los dioses griegos, cambiándoles
solamente el nombre.
Su lengua era el latín. Cultivaban especialmente la
oratoria. factor importante para los debates en el Senado.
Entre los más notables oradores del Ir:nperio Rom_ano se
cuentan: Catón, Escipión el Africano, Julio César Y Cicerón.
Las mejNes muestras de originalidad romana son la
arquitectura y el urbanismo: Los teatros, anfiteatros, circos
para carreras de caballos, templos y -muy caracterfstic~s de
Roma- los arcos triunfales y las columnas conmemorativas.

Poderft Guerrero
La república se distinguió de entre los demás pueblos por su
poderfo guerrero, lo que les permitió expander sus Umites
para al fin apoderarse de todo el territorio; su interés Por
destacar en algo más que el arte de la guerra, los impulsó a
estudiar las artes de los pueblos conquistados. Con 101
etruscos se enseftaron a construir templos, mientras que, con
los griegos, desarrollaron las artes arquitectónicas, creando
la cultura greco-latina. El amplio avance logrado por los
romanos, condujo al fin de la república aristocrática y
cambiando todos los sistemas establecidos, nació lo que se
conoce en la historia como el Imperio Romano.
La familia romana estaba integrada por el esposo ~ue
ejercfa la patria potestad-, la esposa , los hijos, los clientes •
antiguos esclavos que, recobrando su libertad, buscaban
protección con un patricio- y los esclavos.

La religión constituyó un poderoso factor en la unidad
espiritual del Imperio. La diosa Vesta protegfa el hogar y
cada uno de ellos estaba vigilado por un Lar, unido a 101
Manes o espfritus benévolos de los antepasados, además de
32

El Derecho su Principal Legado
Pero el legado más importante que Roma hizo a los
europeos fue el del Derecho. En un principio se gobernaron
por la Ley de las Doce Tablas, a la que se agre~ar~n ley':5 y
edictos que fueron aumentados con las conshtuc1ones imperiales Ourante el Imperio de Adriano ( 117-138 A_. d~ C.l,
éste promulgó el Edicto Perpetuo, basado en las prmr.1pales
normas de derecho que los reglan .
Los personajes que más destacaron por b~scar el
..a
•
to lh;
....... , tn1p&lt;-rio Romano fueron
: . Julio César.
engranuel'llllll'O
•
I
qul' crt'ó &lt;&gt;I ··Primer Triunvirato··, repartió tierras a os
soldados. promulgó ley&lt;'s contra el lujo. ref~rmó el c,alendario y realizó una inmensa obra en el gobierno :_ los he~·o ). '"'·1,·o
Graco · quienes fueron asesmados
manos. ·T.b
I eri
'.
·
h.11
tratar rl&lt;' imponl'r una Ley Agraria: Marco Antonio se a
rnn,·l·rtido &lt;'fl t·asi una l&lt;&gt;yenda por su_s '.,morC's co~ C'lC'opatraó
la rPina t•~i¡w1a por t·uyo ('arii\o se su1t·1dó: _Uctav10. c!ue t~~1!
PI titulo dt• Augusto. llevó la pa7. al lmprrio -después d&lt;&gt; llln
:J3

�I

años de guerra civil y se dedicó a embellecer Roma con
magníficos edificios de mármol y bellas obras de arte
~demás de impulsar las artes y la literatura, por lo que s~
cpoc~ e~ llamada la "Era de Augusto" y marca la
culmmac1ón del esplendor del Imperio Romano.
L~ guerra no tuvo ya secretos para los romanos y se
d~~icaron a co~quist~r todos los pueblos conocidos, los que
disfrutar?~ ca~1 dos siglos de paz debido al carácter pacifico
de la pohtica imperial.

Pronto sin embargo, se cambió el sistema en el ejército
creándose u~o to~almente nuevo al modificar la tradición d~
la . ~eva (obligación de los campesinos a prestar servicio
militar) y enrolar voluntarios.
En esa_ época, 1.ª ciudad de Roma habfa sido invadida oor
gentes ~in trabaJo que aprovecharon la oportunidad para
c·onvertirse en soldados de oficio. A pesar de los constantes
ataques de los pueblos bárbaros. el Imperio nunca estuvo
Vl•rdadcramente en peligro, exceptuando una ocasión
d.urante la Ua~ª?ª Segunda Guerra Púnica, en la que ei
General cartagmes Anlbal. casi logra derrotar las huestes
romanas.

Gracias a ese poderlo militar. el Imperio Romano pudo
expanderse. hasta sus confines. el Atlántico al oeste. el
d(•sierto al Sur. el Rin y el Danubio al norte y el Eufrates al
este.
Además. hubo conquistas posteriores: La Colonización
de la zona meridional de Britania &lt;Gran Bretafta) la
Dacia ( hoy Rumania l y las nuevas provincias situadas e'n la
otra orilla del Eufrates : Armenia. Mesopotamia y Asiria.

Progresan Pueblos Conquistados
Lns romanos creai-on una de mocraria muy similar a la de

los griegos, aunque desde luego más adelantada, lo que
redundó en beneficio para los pueblos conquistados ya que
pudieron Jlevar una vida mejor gracias a las buenas leyes,
excelentes caminos, hermosas construcciones y sobre todo un
activo sistema monetario; el gran poder romano les protegfa
de sus enemigos.
Esta larga dominación romana proveyó a las tribus no
civilizadas de formas de organización y gobierno, logrando
unificar al mundo occidental europeo, que cambiaron sus
lenguas nativas por el latln, dando origen a las Jlamadas
"lenguas romances".
Al aparecer el cristianismo. religión que no aceptaba más
que un solo Dios, revolucionó en todas partes, ya que las
religiones "paganas". permitían que los hombres adorasen a
su dios preferido. Al aparecer la religión cristiana, los
romanos permitieron a los judfos practicar su religión
preferente, no obligándoles a participar · en sus
festividades o ritos públicos. 'Cuando se inicia la llegada de los
cristianos a Roma. los emperadores no prestaron mucha
atención, pero al propagarse rápidamente esta religión, la
creyeron una fuerte amenaza polltica, por lo que comenzaron
las terribles persecuciones que no distingufan edad ni sexo.
Muchas muertes hubo en estos tiempos düfciles, pero la fe en
Dios no decreció entre los perseguidos, por lo que la iglesia
cristiana aumentaba sus seguidores con su predicación de
amor. bondad. dulzura y caridad, que acabó venciendo todos
los cultos paganos que hasta entonces se habfan conocido ..
Cuando el emperador romano Constantino se hizo cristiano,
promulgó el Edicto de Milán. en el que ordenaba el fin de las
persecuciones cristianas por su fé, y decidió cambiar la
capital del Imperio de Roma a la ciudad de Bizancio, a la que
dió el nombre de Constantinopla, trasladando alll a una de las
dos i~lcsias cristianas que para entonces exisllan en Roma.
La Iglesia occidental o romana se constituyó independiente
del poder civil y nombró a un solo jefe de toda la cristiandad
al que llamó papa -de la palabra latina papa. que quiere decir
"padre"-, que tenla a su cargo conservar el orden. En
35

�diferentes ocasiones. los 'lapas llegaron a ser más poderosos
que los reyes o emperadores.
En Constantinopla la Iglesia quedó bajo la fiscalización del
emperador. Usaba fundamentalmente el idioma griego
mientras que la Iglesia romana empleaba el latfn. Se le dió
&lt;'l nombre de Ortodoxa Griega, y la diferencia con la romana
era el hecho de no aceptar al papa como jefe de la cristiandad ,
ya que el jefe de la Iglesia oriental siempre ha sido el
Patria rca cie Constantinopla. El impulso que después
tu\'ieron va rias naciones del este de Europa , dio origen a las
igles ias nacionales que son gobernadas por si mismas ,
aunque su rito sea igual.

Arquitectura Bizantina
Sin embargo, al propagarse el cristianismo en Europa, se ·
abrieron nuevos caminos a las ideas y conductas de los
hornhr(•s : también influyó en sus formas de construcción.
E!-1.is bellai- construcciones primit i\'as cristianas que se
dt•sarrollaron en Oriente, son las que han marcado el
nacimi&lt;'nto dt• la arquitectura Bizantina .
Cuando los pueblos bárbaros atacaron el Imperio Romano y
loi,; r\rnlws &lt;X'uparon Al&lt;'jancirla en Egipto, lugar de la cultura
griPga , sol.imt•ntt• la Iglesia pudo salvarla y posteriormente
transmitirla a los n11C'\'os pueblos .
.1 1111 11 4 a nt es de r r isto, los pue hlos germánicos ·
:i nda los . alemanC's. ~ajones. borgoñones . sua\'os.
tr;111l'o~ ~ lombardos entre los más importantes, invadieron
ll ;ilra . 1111nando e l 111ov1mi&lt;'nto ha cia el OC!.te . qut&gt; habrla de
.,b.i rcar todo t•I norlt&gt; dt• J-:uropa y llef(ar hasta Inglaterra .
l &gt;t•:--pu('s dt• mt-clio siglo. se ,·it•ron.obliga dos a retroceder a sus
pa1~1·:-- nordtl'n, por la anwna;,a dr Julio Cl'sar de in\'adir la
c;.11,a
E n c-1
g odo:-- ,

:lli

Para el año 402 después de nuestra era los godos invadieron
nuevamente a Italia, logrando apoderarse de Roma en el afto
410 y los vándalos la saquearon en el 455.
Los continuos ataques y saqueos de los pueblos germanOI
debilitaron el poderío romano hasta que en el afto 476, el
emperador de Roma llamado Rómulo Augusto, fue derrocado
por el jefe bárbaro Odoacro, de elevada estatura y caudillo de
una tribu germánica asentada sobre el Danubio. Aunque de
manera nominal, el Imperio Romano continuó exiltiendo, ya
que Odoacro tomó el titulo de "patricio romano" intentando
salvar las apariencias pero fracasó en su deseo de hacer dt
Italia un reino fuerte y unido, muriendo en el afto 493 por la
espada de Teodorico, rey de los godos del este, que_ invadió a
Italia desde el norte. Tuvieron que pasar catorce siglos pan
que se unificase Italia.
A pesar de que en el año 476 el Imperio Romano comenzó su
decadencia, su cultura siguió predominando tiempo después e
incluso la gente llamó "Edad Oscura " a los cinco o seis 1igl01
posteriores a la caida del Imperio, pues nadie crefa que un dfa
volviera la gloria de Grecia y el poderío de Roma.
Todos los trastornos surgidos por la caida del
Imperio dieron origen al feudalismo durante la Edad
Media . La arquitectura bizantina ae tranaformó dando puo al
renacimiento que durante muchos siglos influyó en la
arquitectura, resucitando el estilo de la Roma anti¡ua e infundiéndole nuevo espiritu.

florecen Las Artes
La pintura italiana progresó mucho tn dibujo y eomposición durante el renacimiento gracias a Glotto, atento
observador de la naturaleza , que infundió expreal6n y
movilidad a sus figuras, liberando la pintura de la rt,Jdea

37

�bizantina.
eligió a Roma como su capital y como consecuencia los
territorios papales dejaron de existir.
Del mismo modo. las demás artes florecieron rápidamente:
la escultura, la arquitectura, la música, etc., dejando al
mundo moderno una invaluable herencia cultural, que a
través de los siglos nos ha llegado casi intacta.
A pesar del desarrollo conseguido por las artes, la vida
política siguió dificil para Italia que no estaba unificada y sólo
hasta la caída del Emperador Napoleón y bajo la difusión de
ideas democráticas y nacionalistas, pudo al fin conseguir su
unidad e independencia y. gobernándose por la Casa de
Saboya comenzó una política de expansión y colonial.
Después de la Primera Guerra Mundial, los problemas
económicos dejados por ésta ayudaron al régimen fascista en
sus planes de· apoderarse de la Italia unificada y dejarla bajo
las órdenes de Benito Musi:;olini. Al llegar la Segunda Guerra
1\lundial el pueblo italiano. que se sentía azotado por el
fascismo, comenzó a entregar sus armas a los ejércitos
americanos e ingleses y se unió a ellos en su lucha contra el
H&lt;•ich. Mussolini trató de escapar pero fue detenido y muerto
c•n Turln el 28 de abril de 1945.
Tras acabar con el fascismo, Italia estableció un régimen
n.'publicano parlamentario.
Italia , desde su nacimiento como nación puede considerar su
historia en cuatro partes: la primera. el glorioso Imperio
Homano que• otorgó Ll•y y orden al mundo antiguo ; la
'-l'¡.(unda. l'n la tumultuosa F,dad l\kdia. la tercera . el
dc•~1wrtar dt•I pul'blo italiano a las artes y cuarta. la que
mar('a &lt;&gt;I rnmH·nzode la ,·ida nacional y unidad polftica .
La s n•lac101w!&gt; t•ntre el gobic•rno y el Papa pocas veces
l)ur.int1• vario~ siglos. los papas gobernaron
algunas prm·1m·1a~ italianas llamadas Estados Pontificios.
hasta qU&lt;' c·n UliO . Italia Sl' 111116. formando una monarqufa y
luNon cordiall•~

A partir de entonces, el Papa y el gobierno tuvieron
desavenencias que fueron solucionadas por fin el 11 de febrero
de 1929 por el Tratado y Concordato de Letrán, en el que el
gobierno cedía al papa la ciudad del Vaticano c~~o Es~~o
independiente y aceptaba el catolicismo como rehg1ón of1c1al
nacional.
La ciudad del Vaticano, cuya extensión es de 44 kilómetros
cuadrados y con un mil habitantes, posee servicio de correos,
estación de ferrocarril, biblioteca, museos y además la
emisora de radio más potente de Europa. Sus cuerpos armados son famosos y pintorescos en todo el mundo,
destacándose de ellos la guardia suiza.

La Italia Actual
En la actualidad. Italia tiene una extensión de 301,273
kilómetros cuadrados e incluye la Península Itálica, las Islas
de Sicilia, Cerdeña y las Islas Menores. Su clima . es
generalmente subtropical, lo que ayuda a _la .exp~otac1ón
agrícola y el desarrollo de importantes mdustr1as. Su
producción comprende: ·trigo, maíz, ar_roz. avena, ce~ada,
centeno, además de los cultivos industriales como la ~ad, el
olivo. la remolacha azucarera. etc ., además del cultivo de
frutas y forraje.
La ganaderfa tiene una relativa importancia Y se ha
drsarrollado muy poco la minerla por la pobreza del subsue~o.
aurH¡Ul' tienen grandes reservas de gas_ de petról~o. L~s. industrias más desarrolladas son: las texhles, las ahmenllctas,
la siderúrgica. la metalúrgica, la electrónica, los a-stilleros,
l'll' -

39

�Su población es de casi 53 millones de habitantes. Su
gobierno actual es repu~licano, de régimen parlamentario;
está en vigencia la constitución del primero de enero de 1948.
Hay tres poderes: el Legislativo, integrado por la Cámara de
Senadores y la Cámara de Diputados; el Ejecutivo que lo
constituye el Presidente de la República elegido cada siete
aftos y el gabinete, cuya presidencia ejerce el Primer
Ministro, designado por el Presidente y confimado por la
Cámara de Diputados; el Poder Judicial, constituido por la
Corte de Casación, Cortes de Apelaciones, Tritiunales de
Distrito, etc.
En el afto de 1955, la nación italiana se incorporó a la OTAN
y al Consejo Europeo, fue admitida en la ONU y en 1990
· ingresó al Mercado Común Europeo. En Roma est4 la sede de
la Or11ni.zación de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación (FAO), cuyo principal objetivo es elevar los niveles de nutrición y mejorar las condiciones de vida en
el mundo, combatiendo el hambre y estimulando a lu
naciones a aumentar la producción y calidad de los alimentos. ·
Desde la decadencia y fin del Imperio Romano, el pueblo
italiano no ha dejado de luchar por volver a conseguir la
gloria alcanzada por sus antepasados. Hoy observamos que el
esfuerzo del pueblo se traduce en la creación de grandes
ciudades, suntuosos edificios, elevada cultura y una considerable industria que harán resurgir su pasado esplendoroso.

40

"LA FUNCIONALIDAD DEL TEATRO EPICO
EN LOS FUSILES DE LA MADRE CARRAR''
Patricia Berumen de loa SaatGI

�SUMARIO

1'

Introducción
Escena
Citas Bibliográficas
Bibliograffa

\

�Es sumamente dificil que al leer esta brevísima obra se
cumpla con el objetivo que pretende lograr el autor en sus
espectadores. Las técnicas brechtianas van encaminadas a
uñ puro y único fin social, y el único capaz de c~mpr!'nd~rto ~
el espectador, al trasladarse al plano de la actuación. De •hf
que el efecto en la lectura·sea demasiado leve. Se requiere te
la presentación i actuación de la obra para lograr el
resultado pefecto. tste com,tído perteñéce exclusivamente.
al act~~ y a lo que éste logre expr.e sar:•
En el análisis que prtendemos reali?ar sobre "Los Fusiles
de la Madre Carrar", tratarem6s d_e estableéer la cone,xtón
exi_stente entre las características del Teatro Epico vi!tas ~n.
clase y el funcionamiento de éstas en las partes más importantes de la obra .
"Los F.usiles de la Madre Carrar" presenta un solo acto o
·cuadro'. según la term inologla b,echtiana. La división de ese
cuadro único en dieciocho escenas corresponde a la entrada o
salida de personajes, y nos es dada por medio de las
acotaciones. No se pierde en ningún momento la continuidad
de la acción, ni hay espacios en blanco que lo indiquen.
45

�La intervención de los diferentes personajes en cada una de
laa escenas. nos ayuda a establecer una jerarquización en
cuanto a la importancia de cada personaje, ya sea por el
número de veces que aparece en escena. o bien, por el peso de
su intervención.

.

-

PARRAFO DE LA FUNCIONALIDAD DEL
. TEATRO .
ESCENA 1."Teresa Carrar l una m~jer de cincuenta aft~,
está amasando el pan. Su hijo José, de quince
años. trabaja una talla al lado de la ventana
abierta" &lt;ll . Diálogo entre ambos.
ESCENA 11... Golpean a la puerta . Entra el obrero Pedro
Jaqueras. hermano de Teresa " C2l. Teresa,
José y Pedro.
ESCENA 111 ."La madre deja la red con manos temblorosas
y sale" 13) Quedan en escena Pedro y José.
ESC'E~A IV .· ·vuelve la madre. mira cómo va el pan y se
sienta junto a la red" 14). Mismos.
ESC'E~A \ ' ·
"El obrero toma su vaso ... &lt;Diálogol. . Sale"
' &lt;5). Quedan Teresa y José.
ESCENA Vl."EI· obrero vuelve con una palangana y una
toalla" (6). Mismos. Por la ventana asoman
tres niños .
ESCENA Vll."En el umbral ha aparecido un hombre con
uniforme de miliciano ... " (7) . La madre sale y
regresa en seguida . Mismos.
ESCENA VIII... El herido se levanta . Sale" (8 &gt;. Mismos.
ESCENA IX ._
"En la puerta aparece una j~ven" ( 9). Misq¡os
y Manuela .
t-:SCENA X "Manuela sale" &lt;10) . Mismos.

46

ESCENA XI.- "Sale Teresa" Cll). José y
Pedro.
ESCENA XII."La madre entra con el cura del pueblo." (12)
Mismos y cura .
ESCENA XIII... EI cura sale, la madre lo acompaña" (13) .
José y Pedro.
ESCENA XIV.··La madre entra" 04). Mismos.
ESCENA XV ."Entra la señora Pérez" 05l. Mismos y
señora Pérez.
ESC'ENA XVI.. "Sale la señora Pérez" &lt; 16) . Mismos.
ESCENA XVIl."Entran tres mujeres y dos pescadores con el
cadáver de Juan" 117l. Mismos y cortejo.
ESCENA XVJJI ."La gente sale. Teresa toma el pan, reparte
los fusiles. y los tres caminan hacia la puerta"
, 18).

En Brecht el .elemento escénico es realista y sobre 'todo
alusivo. con un gran poder simbólico. La escenografla nos es
dada por las acotaciones, en su mayor parte, y el resto por
medio del diálogo &lt; y hasta por la imaginación de los leclore!-&gt; 1 Especifica mente se trata de una escenografla interior : "U na casa de pescadores .. una habitación con las
paredes blanqueadas. En un rincón, un gran crucifijo
negro .. 1191 Sabemos además que la casa tiene una ventana
que da hacia la playa; una mesa, probablemente al centro; ·
algunas sillas . Un horno encendido al momento de la acción y
un banco largo al lado del horno . Bajo el cajón 1banco), hay
una trampa en el piso .
l'or alguna razón especial Hertolt Brecht ha querido que
lodos v cada uno de los elementos que figuraron en escena Y en
gener.al en toda la acción, ehablo de elementos materiales
l'omo ullleria , sonidos , etc &gt; ~ añadiendo a éstos algunas
pulabras , sentimientos o ideas que expresan los personajes.

47

�llevan en sf un funcionamiento simbólico y motivador. A
continuación hablo de los más notorios, especificando cuándo
funcion~n como s~mples m~_voa.x cuándo su funcionamiento
es ~l de un sfmbolo: Los fusiles determinan- engran parte la
a~c•ó~. Teresa 1~ esconde desde que muriera su esposo, y
aun siendo requendos por su hermano, su hijo y por el pueblo
entero que no tiene con qué defenderse, se niega a entregarlos por temor a que causen más muertos. El simbolismo de los fusiles es el siguiente: por una parte
represe·ntan la muerte segura, en lo que respecta a Teresa
ya que por ellos murió su esposo. Pero por otra parte son eÍ
poder; lo único que puede dar fuerzas al pueblo para pelear.
F.inalmente representan el instrumento de lucha; por tanto,
de libertad.
. Los fus11es son un m~tivo constante en toda la obra y
directos causantes del aleJamiento entre el pueblo y la familia
Carrar.
·
La ventana es ei-'lemento que "comuni.efat la acción interior.
con la exterior". Por la ventana se sabe qué hace Juan y por
,ella se sabe cuándo muere. También a través de ella se
esuchan le radio con la _voa del @n~al, }as burlu de los
Pérez, etc. Cuando la comunicación se quiere romper, la
ventana se cierra. Es motivo por su aparición constante
durante la obra como nellO de unión entre lo externo y lo int~o. En cuanto a la lámpara, su aparicíón se liga directamente al motivo anterior, pero como simbolo tiene un
funcionamiento distinto y clarfsimo. Encendida simboliza la
vida, la esperanza. Por esto la Madre Carrar no descuida un
fuomento el que se ·mantenga encendida. Cuando se apaga,
todo esU perdido, 1 entonctt es Uempo de adoptar otra
j&gt;osición.
Tocándolo en su papel más original, la radio es desde luego
comunicación, pero no es esa la función que está realizando.
La ra~io en "Los fusiles .. " es un productor de contrastes y·
reacc1o~es. Representa a la_ alta sociedad, puesto que
t~ansmite la voz del general. Es el enemigo, la demagogia, la
h1pocresfa Yla polltica sucia, oponiéndose siempre a la clase
obrera.
48

La pobreza o diferencia de clases, es otro de los motivos que,
en gran parte, determinan la actuación de Teresa. La boina es
el símbolo de la pobreza y motiva la muerte de Juan. Esta
clase de símbolos y motivos permanecen constantes en la
obra de Brecht, que ante todo desea hacer resaltar la
diferencia de clases sociales. La bandera y la vela ensangrentadas son símbolo que representa la muerte de padre
e hijo, pero ambas a la vez son motivos, y motivos
divergentes. La primera, que fuera la muerte del padre,
motivó en Teresa toda una conducta: la neutralidad y el
temor a que sus hijos corrieran la misma suerte. La segunda,
la muerte de Juan, motiva el cambio de conducta determinante al final de la obra: la toma de conciencia o la toma de
partido. Y asi como estos dos motivos simbolizan la muerte,
ésta e la muerte), es el motivo escondido que produce en la
madre el miedo a la guerra. El pan y la guerra, aun tan_
distintos entre si, significan para Brecht la subsistencia y no
en vano aparecen constantemente, de manera repetitiva, a lo
largo de toda la obra. El uno es la subsistencia física, el otro,
la social. La cruz y el vino son exclusivamente elementos
simbólicos de la vida española y su religión. En cuanto a las
barajas, son un motivo en cierta forma lúdico.
El tiempo que supuestamente dura la acción es de tres
horas. El espacio se divide en dos: El de la acción central
(acción que se desarrolla en el escenario en presencia del
espectador), es decir, el interior de la casa de Teresa Carrar;
y el de la acción externa, en el puerto, mar y alrededores, que
en ningún momento se aleja de la acción interna.
En la obra encontramos solamente dos retrocesos al
pasado: el recuerdo de la muerte de Carlos Cárrar y el de
Inés Pérez. En ambos casos se trata de retrospecciones, pues1
son dados por los personajes.
1

1~

_,

La funcionalidad épica en el argumento es clara. Estamos
frente a una lucha politica-social en la que la clase obrera Y
de pescadores se encuentra en rebelión contra el poder. El
elemento social. económico y polftico de "Los fusiles .. ",
coincide ei&lt;actamentc con la constante brechtiana. No se
puede hacer nada para salvar la situación caótica de un
49

�pueblo, sino recurrir a las armas y, de ser preciso. terminar
con esa sociedad. Tomándola en su generalidad, en la obra
entran en función todas las demás constantes: la narración de
un hecho. puesto que no es la actuación de ese hecho lo que
vale. El espectador que, sin participar. observa el devenir de
los acontecimientos y se siente obligado a tomar decisiones y
formular juidos con respecto a lo que está presenciando.
El problema que se plantea y al que se nos enfrenta en "Los
Fusilt•s de la J\ladre Carrar", es el que está viviendo un
pueblo de pescadores en España. Ha estallado la guerra civil
~ &lt;·s t•I momento de independizarse . Sin embargo, el pueblo no
&lt;·ut•nta con los medios para luchar y aquf entramos al verdadero ct&gt;ntro de la obra. La viuda C~rrar tiene en su poder
unos fusiles. ésos que necesita el pueblo. y se niega a entregarlos. lo mismo a que sus hijos se unan al ejército
rt•,·olucionario. Ciertame.nte el Teatro Epico no se propone
mostrar S&lt;'nlimientos. pero si actitudes. y por esto Brecht nos
&lt;·olo&lt;·a ,rnlt• una disnmti,·a: f'I sentimiento amoroso de una
111adn• l·on res~ct~ a sus hijos y la necesidad de todo un
pu&lt;·hlo dt• t·ambiar las normas existentes. rebelarse y lograr
l.1 libt•rtad . Tras de la muerte del hijo mayor, la madre decide
. l&gt;iirtir a la_lucha ;.pero, ;, está realmente convencida de que
es lo mejor'! Aqui termina la intención dialéctica del Teatro
de Rrecht. La respuesta a la pregunta planteada no depende
sino del hombre, del espectador. Supuestamente el problema
queda resuelto en favor de la sociedad. pero. ¿acaso
!-,tJl•&lt;•ch•ria lo mismo en un pa1s que no ha pasado por los
c•stragos de la guerra o cuya escala de valores es totalmente
&lt;ltsl 111ta '! \' o no puedo dar solución al problema. porqut&gt; serla
algo subjctirn . En mi h.1 despertado una reacción ) me ha
ht•rho formular un juicw : pero en cada persona que lea o
pn•,1•11,·tt• la ohra. t•sta reacción y este juicio serán distintos.
:' h, put•s. t') propósito d&lt;'I Teatro Epieo qu&lt;'da cumplido.

José S De Sófocles a Brecht.Editorial Planeta . Barcelona, 1971.
Weideli. Walter. Bertlot Brecht. &lt;Col. Breviarios Nº ZOt),

Fondo
de Cultura Económica. México 1969.
l2 l lbid. 1 P . 119
l3l

lbid, P. 121.

( 4 ) lbid,

P.

122

l 5( lbidem .
(61

Ibidem .

17 l

lbid .. P. 124.

(8 )

lbid .. P. 125.

&lt;9&gt; lbid .. P. 126
l 10)

tbid .. P. 128

1 I J\

lbidem .

1

l.!1 Ibídem .

l

l :ll lhid .. P

l )4 )

l

1:15

lh1cl . P 136 .

15 1 Ji}1d .. P 1:n

, rn,.!bid ..

p

140

11¡ 1 Jbid . l' . 1•n

llrc•cht. Rertolt. Teatro Completo: &lt;Los fusiles de la madre

• I R• lhtd. PP 14-l· 145.

1·:1rrar t.

1-:dit·ton&lt;'s '.'\ue,·a \ ' 1sión Nº 111, Buenos Aires, 1972. Laso de la

, 1!H

I bId

. P

11 7

\'t•ga .
50

51

�EL AMOR EN LA OBRA DE LUIS CERNUDA
Elizabeth Gómez Ramfrez

�SUMARIO

Introducción
El Amor en Los Poemas
El Amor en la Prosa Poética
Citas Bibliográficas
Bibliograffa

�INTRODUCCION

Es mi propósito, en las Uneas que siguen, analizar con una
visión personal, uña de l_aa mliltiplea facetas que i. obra·del
poeta español, Luis Cernuda, presenta. E11a es el amor. De
ninguna manera trataré de abarcar o agotar por completo el
tema, pues en Cernuda el amor está concebido en forma muy
particular, y, como veremos mú adelante, es una afirmación
de su verdad. Por lo tanto, sólo aquél que comparta la verdad
del poeta, podrá comprender este tema total, o por lo men~
cercanamente. Para poder identificarnos con la obra- de
Cernuda. debemos ·"ahondar ea esa verdad düer~te y
enfrentarla a la nuestra. Sólo asf su verdad, Justamente~
ser distir)ta e i~conciÍiable, ~~e ~~~rn~s _1!_ nuesira
propib verdad, m mejor ni peor que la suya, sólo nuestra". El
mismo Cernuda difo: "Yo sólo )le tratado, como todo hombre,
de hallar mi verdad, la mfa, que no serla mejor ni peor que la
.de:orros sino sólo diferente".
Para lograr el objetivo que me propo~go_he to!'lado como
base algunos poemas de "La Realida«I y el Deseo", y
varios fragmentos de ''Oc nos" .
Los poemas de Cernuda donde mejor se aprecia el tema del
57

�amor son los que corresponden al periodo de juventud; este es
el momento dQnde la pasión se manifiesta en toda su fuerza y
,el poeta se déscubrea ·mismo.-Á esta época corresponden
" l 'n río. un amor", "Los Pfiice.r es Probi6irfós'', "Donde
habite el olvido•···, "Invocaciones". Es -esta parfe ia q~e en•
cierra los mejores poemas de amor que el poeta hace al amor.
Quien quiera encontrar en los poemas de amor de Cernuda
una imagen del amor que la generalidad bQmana tiene,
quedará desilusionado. ~s verdad ~~rl!_uq~-~ ~~
del amor. y que de este tema brotan mudíos otros, pero es
menester dejar asentada su coD1ficllmae"liomoseiiial. Sus
poemas amorosos están llenos de confidencias; expresa lo
que siente, lo que vive, peroen forma muy poética; nunca cae '
&lt;&gt;n vulgaridades y en ningún momento pretende, por medio de
su poesta amorosa, defender a los homoaexuales . Es un poeta ,
de la soledad que se vuelca sobre sf mismo; lo que expresa en
su poes1a amorosa es, sencillamente, su vivencia, su verdad.
;cernuda desprecia lo más caracterfstico del mundo burgués:
el matrimonio. la familia, la sociedad; pero no se siente excluido. sólo se acepta: sí mismo, _diferente. Sü ¡&gt;oesfa ·está
llena de sensualidad poética.

sí

a

quiere alcanzar, pero que-por Do aer el deseo natural, •
transforma en prohibido. "Entre deseo y realidad hay un
punto de intersección: el amor. El deseo ea más vasto que el
amor pero el deseo de amor es e_!. más poderoso de los deseos..
El amor revela la realidad a1 deseo; esa imagen deseada ea
algo más que _un cuerpo que se désvanece: ei1u, alma, una
conciencia. Tránsito del objeto erótiC4t·a la pertona amada.
, P-or el .amor .. el de,se9...toc, Al !iJt Ul.JNlidad :.el otJ:.Q..ex.ilte."
En los poemas de Cemuda el deeeo es real, lo deseado casi
.siempre es prohibido; 1a· realidad de lo deseado p,sa en•
¡ tonces al terreno de la irrealidad, pues el deseo es ~omo UD
dios mítico que puede metamorfosear en reahdad lo
imaginario, y en irreal la realidad. Existe un conflicto entre el
deseo y el amor: "el deseo aspir! a ~onsumaiw. meiljal!_~ la
·destrucción del o6jefo Oeaeaoo; el amor )liieuDre qa.: el
objeto es indestructible e insustituible:• .4 Lo ideal se~
suprimir este conflicto pero sin abolir ni al deseo nj al amor;
no caer en el deseo sin caer, ni en el amor sin deseo, sino lograr
una perfecta y diff~ci.!_a~onfa entre ~~b~~- "No sin ly_~~• ni
vacilaciones Cernuda .aapiró a esta unión. la mu alta; y eu
aspiración señala el sentido de la evolución de au poesfa: la
violencia del deseo, sin dejar nunca de ser deseo, tiende a
transformarse en contemplación de la persona am.ada".

EL AMOR EN LOS POEMAS

t-:1 poC'ma que podría servir como epígrafe a la obra ~tica
clt• Cernuda, y, principalmente, a la poesía amorosa, seria el

titulado "Música Cautiva", perteneciente al
··Desolación de la Quimer.P"

libro

·'Tus ojos soñ los-ojos de un hombre enarnoraao¡
tus labios son los labios de un hombre que no cree
l'O el amor". ''Entoñces dime. el remedio, arñlgo"
~, l'~l,tn en desacuerdo realidad y deseo."
La obra de Cernuda será sle~pre una confrontacióD entre
la n •al1&lt;lc.1d y el d~o. La realidad representada por el mundo.

or~anitacto. hipócrita, hostil, desagradable, en que vive '
, t 't•rnuda . y el des.-o representado por su mundQ, por lo que él
58

El placer ocupará siempre un lugar central en la obra de
Cernuda. El amor lo ve Cernuda como UD placer prohibido,
como un placer que amarga. Ea "J,os Placeres Prohibidos"
,encontramos los placeres del autor. El tema del libro • el
amor planteado como pasión por excelencia.
Para mi. el poema más representativo de tite libro es: "Si
•el hombre pudiera decir"
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
- Si el hombre pudiera ievañtar 11} amor por el cielo.
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejan!iO sólo la verdad
de su amor,
59

�La verdad de si mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yó serta aquel que imaginaba; _
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos.
Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.
En este fragmento se concentran la realidad y el deseo.
Cernuda quisiera poder proclamar libremente lo que ama, es
decir, su placer prohibido. El hombre y el yo que aprecen en
el poema no sou otros que el mismo poeta. Con belleza e
imágenes poéticas el poeta expone su deseo; e_!l ~ing~
momento lo esconde pues es "La verdad de su amor ,
su verdad reiterada doblemente; no la llama J!i glor~,
ni fortuna, ni siquiera ambición, sino ~mor . 0 1
deseo. Amor prohibido. Deseo que para el poeta ~ su verdad ignorada ( por los hombres&gt;. La única verdad que
conoce pues es "la verdad de su amor verdadero". "Nos
ofrece su "verdad verdadera", ese amor que es la única
libertad que lo exalta, la única libertad por la que muere"&amp;.
Otro poema. también perteneciente a "Los Placeres
Prohibidos". donde Cernuda se acepta a si mismo diferente
en su condición de homosexual y sin esconder el placer al
amor que engendra esta condición, es "Los marineros son las
aias dei amor".
Si un marinero es mar,
Hubio mar amoroso cuya presencia es cántico,
No qu.iero la ciudªd h~cha de s1;1eños gr!ses;
Quiero sólo ir al mar donde me anegue,.
Barra sin norte,
Cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia .
El fragmento final de este poema muestra una confesión del
dt&gt;seo d&lt;•I autor de una relación amorosa prohibida . Utiliza
ronipar.iriones y recursos poéticos muy bellos para describir
la naturaleza amorosa del marinero; compara a éste con el
mar. y a la relación amorosa con un hundimiento efe él en
mar .
60

En "Los Placeres Prohibidos" Cernuda vive plenamente la
experiencia amorosa. En el siguie~~e libro, "Donde_ habite el
olvido", se ve algo diferente. El mismo Cernuda lo mtroduce
diciendo: "¿ Qué queda de las alegrías y penas del amor
cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; q?eda el
recuerdo de un olvido." En este libro el poeta ya viene de
regreso de experimentar los placer_es ~rohibidos. Aqu~ hay
reflexiones en cuanto a estas experiencias y SO!} r~flex1~nes
'ámargas, doloro_sas; donde el poeta se siente solo. Del poema
XII he aqui unos fragmentos:
No es el amor quien muere.
-Somos nosotros mismos.

-- -o --Por allá van y gimen,
Muertos en pie, vidas tras de la piedra,
Golpeando impotencia,
Arañando la sombra
Con inútil ternura.
No, no es el amor quien muere.
Aquí el poeta afirma la primacla del amor sobre lo _amado_,
El deseo que no se sacia y no desaparece. Desesperación ante
la importancia del amor.
La misma idea, pero más angustiosa, se aprecia en e~
poema XVI, -del cu·a1 es el · siguiente fragmento: .
Pero tronco y hac-hazo,
Placer. amor, mentira.
8&lt;.'so. puñal. naufragio,
A la luz del recuerdo son heridas
De labios siempre ávidos;
Un deseo que no cesa,
lln grito que se pierde
y clama al mundo sordo su verdad implacable.
El deseo siempre insatisfecho, expresado en un grito
angustioso que el mundo no oye. Una vez más la verdad del
lit

�poeta queda incomprendida, y lo que antes fueron placeres
ahora se han convertido en heridas.
1
'
En "Jnvocacio_nes", e,1, si~uiente libro, hay un poema
bastante largo. titulado El Joven marino", en él Cernuda
retrata toda la belleza de_l cuerpo del jov·en marino, al qlle ·él
ama. pero p_resent~ t~mb1én a otra figura superior, al ma,r. El
poema comienza d1c1endo: El mar, y nada más. Estos versos
encierran toda la esencia del poema. Hay un t~iáp._gu_l!'.).
Jam_o roso en el poema. formado por el poeta, el marino y el
mar:
·
Y_o te adoraba como cifra de todo cuerpo bello,
Sm velos que mudaran la recóndita imagen del amor·

Más que al mismo amor, más,¿ me oyes?,
'
Insaciable como tú mismo,
Inagotable como tú-mismo;
.
Aun sabiendo que mar era el único ser de la creación
digno de ti
Y llÍ cuerpo el único digno de su inhumana soberbia.
Ccrnuda siente celos del mar. pues éste no puede darle al
marino lo que C'ernuda podrla darle, pues el mar es inexpresable. sin deseo ni pena. Por otro lado, Cernuda ama a\
marino, pero reconoce que el mar es el único digno de él. En el
marino ve Cernuda una doble naturaleza; por un lado, es el
prototipo del cuerpo bello. y por otro, desde que es marino
pcrtcrwce sólo al mar. El marino despierta en el poeta el
amor Y el dt-s_eo . C'ernuda lo ama más que al amor mismo, y
as1 t'omo la vida del marino despierta en el poeta el deseo de
la vida . su muerte también despierta en él el deseo de la
lllll(•rlc .
_En el libro ·-ron las horas contadas". donde l'l poeta ya se
"H'ntl' muy próximo a la mut•rte. hay un núcleo de poemas
apartl', titulados : ··Poemas para un cuerpo·· . A esta altura de
s u 'ida el pot•ta ve en el amor una l'Xpcriencia del pasado,
¡wro t•stos poemas son como una revitalización, producto
¡qt11z:\ . ele&gt; una nueva experiencia amorosa. Por otro lado, puede
,tratarse de experiencias pasadas que el poeta está renovando·
1•11 1'I pn•st&gt;nte. Como el mismo titulo lo indica. el poeta hace

,_

••,
f

aquí much~ referencia al cuerpo. parte del cuerpo fisico para
llegar a la pasión amorosa. Un claro ejemplo de ello es· el
poema XVI. "Un_hombre coñ su amor".
Si todo fuera dicho
Y entre tú y yo la cuenta
Se saldara, aún tendrfa
Con tu cuerpo una deuda.
Pues ¿quién pondrfa precio
A esta paz, olvidado ·
En ti, que al fin conocen
Mis labios por tus labios?
En tregua con la vida,.
No saber, querer nada,
Ni esperar: tu presencia
Y mi amor, Eso basta.
Tú y mi amor, mientras miro
Dormir tu cuerpo cuando
Amanece. Asf mira
Un dios lo que ha creado.
Mas mi amor nada puede
Sin que tu cuerpo acceda:
El sólo informa un mito
En tu hermosa materia.
''Cernuda emplea p_ocas veces las palabras alma o conciencia para hablar de sus amores; tampoco alude siquiera a
sus señas particulares. En su mundo no reina el rostro,
espejo c1J alma, sino el cuerpo. No se entenderá lo que
significa esta palabra para el poeta espai\ol si no se advierte
que ve en el cuerpo humano la cifra del universo. Un cuerpo
joven es un sistema solar, un núcleo de irradiaciones ftsicas y
psfquicas.'¡ El deseo en Cernuda es realizar, darle forma al
amor. pero la realidad es que sin el consentimiento del "otro
cuerpo" esto no puede ser posible; entonces el amor de
Cernuda se vuelve contemplativo.

63

�1&lt;:L AMOR EN LA PROSA POETICA

En "Ocnos" el poeta relata experiencias que le hicieron
reflexionar sobre el amor. Algunas de ellas, escrita$. en
primera persona , muestran la confesión de los a11hel01 del
poeta; a veces parece como si aquí, por tratarse de prosa, las
ideas del autor fueran más claras, entendibles delde el
momento mismo de leer por primera vez aíguno de estos
escritos cortos, que no son otra cosa que prosa poética, •plf:llos
rie la misma belleza de los poemas de "La Realidad y er
Deseo".
En el escrito titulado "La Música y la Noche" Cernuda
haee participe al lector de su deseo y la realidad': ''Era la
nda . n:iisma lo que yo quería apresar contra mi pecho: la
amb1c1ón, los sueños, el amor de mi juventud. y lo que hacia
más agudo mi deseo era el contraste entre la fiebre encerrada
1·11 mis V&lt;'nas y la calma y el silencio nocturnos : como si la
\ ida no ofreciera otra cosa que su forma entrevista, la fuga
tentadora del placer y de la dicha. "9 Aquí se desarrollan las
mismas ideas que en los poemas. El poeta habla de un deseo
ckfin1do que él siente, pero la realidad le muestra que no hay
&lt;'&lt;'O !&gt;ara c-ste de~eo; el placer, para él, se vuelve prohibido y
la ncla puc-de deJárselo entrever Más adelante , hablando de
t•s tp f~rvor. encuen_tra. una solución : "Sólo los labios de la
muerte tienen poder para extinguido con su btso, y quién
sahC' s1 no es en ese beso donde un dJa encuentra el deseo
humano la única saciedad posible de la vida ."
Otro d&lt;' los escritos, "El Enamorado' ', escrito en segunda
JH·rst&gt;na. pero que quizá muestra la experiencia personal del
,111tor. re,ela la concepción que éste tiene del amor, o más
c&lt;'rleramente, del enamorarse de alguien. Lo define como
1:~a atracción ineludible. gozosa y dolorosa . por la cual
1
·1 . hombrl'. . id&lt;:nt1ficado · más qut• nunca eonsigo
1111 1
s ~o.
deJa
también · dl'
pt•rlt•nt•cf'rse
a
sí m1smo· · 11
·
Hr,·&lt;•lac·1ón ambigua que quiere pos&lt;'cr a la persona amada.

¡&gt;&lt;•ro para ello habrfa que privarla de su libertad, y al mismo
lit•mpo hacerse esclavo de la libertad de ella. ¿Puede el poeta
evitar &lt;'sto despojándose de sf mismo del amor, y quedarse
sólo con el deseo hacia la persona amada para no pe-rcter su '
lih&lt;-rtad? 40 serla preferible expresarle sólo el amor y
destruir el deseo. negándose el poeta su propia libertad y
sometiéndose asf al amado? No, para Cernuda tanto el amor
como el deseo forman una unidad y no puede amarse aquello
que no se desea.
Cernuda exaltó siempre como máxima, la experiencia del
amor . "Una pasión que asume esta o aquella forma.
siempre diferente y , no obstante. siempre la misma
Amor
único
a
una
J?ersona
unica
-aunque
está sujeta al cambio. la enfermedad. la traición y la
muerte-. Esta fue la única eternidad que deseó y la única
verdad que consideró cierta. No la verdad del hombre: la
verdad del amor."
CITAS BIBLIOGRAFICAS.
1.- Paz. Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaqufn Mortiz. S. A . México

1972. p. l•i9.

2.- lbid. p.168
3.· Ibid . p.191.
4.· Ibidem .

5.· Ibid. p.192.
6.· Ibid. p .189.
7.· Cernuda , Luis. La Realidad y &lt;'I Dl•seo. Ed . Fondo &lt;k
Cultura Económica . Tezontle. Méxirn 1970 p.86.
f! .• Paz. Octavio. Op. cit. p p. 193, 194.

9.- Cernuda. Luis
Ocnos. 3a .
\"eracruzana.Xalapa , 1963. p p. 89. 90

¡¡.¡

ed .. · Universidad
/

65

�11 .-

AUTOGRAFQS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

Ibid . p. 79.

I:? - Paz. Octavio. Op. cit. p. í95.

BIBLIOGAFIA
Paz. Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaquín Mortiz, S.A., México,
l!li'2.

Cernuda, Luis. La Realidad y eJ Deseo. Ed. Fondo de Cultura
I::conómica. Tezontle. México, 1970.
C'ernuda, Luis . Ocnos. 3a. Ed. Universidad Veracruzana,
X,!lapa, 1963.

67

��-

,
1 ,,., ,

~ ~ e~~ .&amp;.,-y.~: &amp; &amp;~~;

~I,. • ~· ~ ~ tt.Í,

._,.~

['c-Y/4

{a

~

(l

j , ~ ZTu., té 1 á ~

wc~°¡,¡,~ ~ ) ~

~4

'4

,,i

~

:! .

J'k¿ :

~uc

lv/~ ~ ~Urt) ~ ~ - f:: ~

,~~tt- ~,

¡J

11

·¡¡
11

l'-"~&lt;4
~ ~ ~ c&amp;_fsz.~, :ll
t~ ~~lÁ&gt;¡ l:, ~ t ~~, e,~ J-vu~. :
1~ bu 11a ~r~ ~~ J ~ d ~ - J:.t

11

~- 1· :

,,

lkbi,UU~Wt¿,~~tz.h~ 1 ~
! ~ tn f{~) J,.vt., e.. U4Ú ~ ~ ~ ((.,~,~
J.:,t,__y~u.eat k ~~ tyfa ~ ~ , ~ ~
&amp;y,¿~q, 1 -~.,a ÚM(,. ~ ~ ~ ~ ~
t,r..(, ~ ~ ~ ~ ~~ j ~ t!J¡ ~
~~~~-~W,/.Wrt,~~

~¿,;~~,~~¡~~
' C - t ~ 6~~ ~~~, ~ d i , . ~ t.STEDAN SALAZ.U. Y CHAPELA

(1902-1966)

Periodista, profesor y novelista español
l'rro si11 hijos
D··: ,,.,,,In r11 Pirr,dil/_r
JJt~J111t:~ ele la l&gt;r1•11/ 11
/&gt;,., it ,, en L,,11,/rn
1

70

71

.·
1

��';;. e.e(✓~ ~U&lt;
(.,l(

.-e~

-et("\. ()t.ú;;' C e ~ ~

~

~A;

a,d-,,

,A~

{½fe,~¡.,~~~~~

I d #btM•ei&lt;, ~¿íP~--,A..

4.-1.t,,v.t----aA

I

(1

j

/IUÜ,#~ y~~ ~

,'

/

&amp; ~ eA...n

~,ubt&lt;h

4-u ·.
..

I

9-«e ~ ,/~ ~

/4:ii-e~ fa- ,4,;&amp;;,¿;z;-~,,.¿/

li.
1

i
1

~

~ ~d;,~ ✓?Jf,
CA1t..Los Dí.u Duroo (1861-1941)

Etooomisu, du1naturgo y
p,·riv&lt;fi~t.l nwxic.1no

Fundó h Hr, "'ª A::ul ( 189 ➔ ).
Fundó
/ :/ lmpardt1/ ( 1896).
F.11/rr l 't'CIIIO! ( 18 8 S).
l.or c•/11/alrs r&gt;.lrt111jrros (1918).
T. Y. l..11nt1nlour ( 1922).
l'.idrr i,,rrc•drr ( 1929).
L4 /,unir del QMijotr (1930).
A/1.i lrjos, /r/r,ís dr /.:, 1110,1/11,ias ( 19:9).
l'11l•brn (1931).
ú¡r/1(1931).
Sombr,s dr
¡,1,,.is ( 19 H).

,,,,,¡

74

75

-~

1

��.-=_¡¿_
r~·-- I _,. . .___

~

~¡¡-_:___ .. ~ ,

-&lt;

..

'_¡...

¿-~ E,,..._

/J-L...-t.. - R' - íJ,,_,.·- .,_ -

-t.

��/J~c:.c..

}

¿( .,.__,.

----- ;,--~ ~

~,.,. ~

~

-~.:

~-~, ~~~"-'k...._

~ -;-..,,,1 ~ ¿_ ~ .

ENRIQUE

Din-CANEDO {1879-UH)

La 1,isi/11 Jl'l sol ( 1?07).
irosislás moderr.m (1922).
Ep~r11111as a11min111os (l,28, 2a. ed. 1965).
· IM diosrs en el Prúdo, rsl 11Jios sobrr ti •umlo J, Miloioi/11 c11 ,I Mauo d, MJrid ( 1'Jl~
El leo/ro y sus meinigos {l,H).
1
F.! deslrrraJo 0946).
[¡¡ 11urra porsía (1942).
&amp;Jras dr A111éríc11; esludios sobre/as lítert1lur11s ,ontit1e11l11lts (19-M}.
'"ª" Ramón Jimrnr= m Sil obr11 (1944).
-Tardi11il/os dr 1111l'itÍad' y ,úío nuevo (1944).
Co11vcrs11cifJ11,·s litrr11rias; 1915-1920 (la. cd. s. a., 2a. cd. 1964) .
Conversaciones literarias; seg.-.Ja s~w Jj20-l924 (la, ed. s. a., 2a. ed. 1964);
Conversaciones liter11ri1u; lerc,r11 sn-ie 1924-I'JJ0 (la. ed. s. a.,~2a. cd. 1"'4}.

82

~ ~ ~~

83

��'

Luis

Oo&amp;LES SECREDA (

1

18'0 - ?)

Escritor couarriccnsc

l11.!1a lnMiu,vJíirn Jr Cosl• R..ic, (1927).
\ '1.I.J }' o/,ra dr Luis Doblrs Stgud• (1927).

PCJr rl amor Jr Dios (1921) .
.': / e l11111ur

de la /Jrrr,.
lníurmef 11c11tlt111icos,

. \ ' ()¡ i,1,
I lrmos r1rrilo.
A ,ior1111:,u.

/:/ libro dtl biror.
C,,ia Br•i·•·

86

87

��--- ---- ---··_.. - - - - /.;... OC:::,,-,,.c:..c., - --,;:;;-- ,.-c.,_¿. ;z,· ... ~ .-&amp;-G.oo4,;
---~~ --7 -e,.,·..,;;z;;- ~ A-¿;,.,,_ .• ~.,.·::l....
...

Ei;us10 D'oRS Y Roviu (1182-1,H)

rs,,i..e}" , · ~ .• "'

.,G, /'-,.___,..

.\!is ulon,·s; ilinmirio Jrl ,rtr 111odnno (1.a.).
T ror~a de los &lt;'tlilos y rsJ,rjos dr I, 1rq,,itrc·t11r, ( s.a.).

u bren pf,,,1,,.'11 ( 1920).
~cr~novafi11 J,·f /rJio; hislori.s Jr l11s "'"'"'g•rr,1
l:I t1crr/o rn Caf/i/111 ( 1921).
Po11ssin y rl Grr:o (1922),
l:urop.i (1922).
Flus wphur11m ( 1'i2 ♦).
J:I mulill11 ,Ir 1 ;,.,,,· ,, ( l92S).
G111llr11110 Tri/ (15'Z6).
C11a11do y, rsli /roJ11,¡11ifo ( 19 30) .
.\'11r1·0 J;lcw,rio ( 1947),
1 .ri i,'4-.ri y /"s /mm,, ( 1963).
l11 :rn.!11criri11" /11 crllic,
(190).
&lt;;., r". l'i,·"""• '/.,/411/,·111 ( 1964),
r r. ,11111r (l.1, ,·J.,. .1., 2.1, ~J. 1!166) •

(

1921),

~ ~

4
A.47
¿,,,,..,,. -t:.... -&lt;: ,r¿,. ~ ,, ... ,A;..;&gt;-. c,c,, .... c,e r ~e,.. ""-" -:.r 4 ~ - - ~ Ge • ~, • ¿,. c::::_
.,¿._ ~ - ¿{~ ,,,....,._,¿z:¿;,,.-.,¿ ..SJ:.c e-·""- ,..·::,:;;¡_

r

JI'!.,,,.

..

,r--c;-

G-C:"",_.--,, ~ ~ , , ¡ -:a.&lt;. - ~ · t . - _ , ~
- - t A . ~ -t
~ ¿.; --z:;;;- ~ ✓-~" ,.. ~
,w, e-- _-:r::;;, ~ ~ ,tÁI •• :.,e;;;- ,·--y;.- c..;. •
¿~~&lt;.

ti

�-

,

~

/,,

-;¡,-;::;-.. ~ c-, ' . c - ~
r-~, ~ ~
/ ".-.-&lt;--,·

-e~

c . - _ , ...... ,

" ) ' ~ ..

....~ c..

¿:.,----._

~

~

.L,

-e-e "'--- ........

Á,--,._,-~
~,...,.:;:c- ~

~
_¿_

Q...R

.2..

~

~

7

~

d'-&lt;
_¿¡_

r,

P-... ~,,.
.L-_

~-=---;:a::,-

_¿_

_¿

,-,e,~

.,;..-......,....-4..... -".. ;.c.-

L~..,

--.....,_z._,~

~ --,,.. ~ - - ~ - -e~-

,,,.:,-· ✓ c...· -.c ✓-.
~ _,,,¿:._ 7

,1..-.. ._._ •-G, ·

-- -..,,,,.....-,.,,.....

~..

7=&lt;---r-,•.;.....

4

~
~ --r- ,·

C),·c.,· ~ -

;.-e-;:e:-,,,.._~.-4- ..

..;,¿~

Zz...,

e.
'--

'-·-,·~ ·" ' - - ~ ~ ...c..,-~ ... -.:z::;- ~
~ ' ~ ---,
----..
~
.~ •

~~

¿¡:y~ -

/2-4-» ,._ • -·

~ , , ~ . _e_

~~~

~

--e·"'--- .._
,¿__,.. _ - :Z·.......__

~&lt;

~.

..... ___;___

---

'-- ◄ c...... -x:....
~ ,;,;-:z:

~

~ -~~

r,-~·- 4 e

7S-~

d.

~

• &gt;..

-&lt;:. /-~-&lt;;;-,.&lt;'-._~~
e-· • ~ ,¿_, .e,..¡/' &amp;.ee

~.:e-_
Ge--.

e-

-~
- - ~-

- ',,__
.V---- ¿
-&lt; e:....._...., '
~

-&lt;"~
.

~

~

.::----.--

~✓ -·.:...-...-

92

,

-

'7 ,·---.&gt;- --&lt;_
~ - . ¿....... ..,),..,J..-c.

¡J..,._
&lt;~_;

..

-

~

-z-----.:::-,,

--------~

93

�..,
- ~' ..... ¿:; ~

J).....
~ - • --- - - c . ~ &lt;-- ~..... ~ ,, / .-~. ,r
- - --~
7
......~_:,..,..--,. ¡;:._._ ~
,- - /
• , _._
/ ,·
/ ~ ~,

--!""'...::.__...., ✓- ~~ ~

~ -~~._._,. 7
~~-

~-~o.-

~"""'~,,,

/ ~

&lt; r 7 ___

~e;_•,.,

::¡_

.~

¿_ ._.¿ - - ~
4 ..-,·,, c.. ~

~
~

~r--r·-&lt;✓, ~ ~ ,----t:.._µ·- :,....
- ~~ ~ .e-e_ ~ ~ ; - ~ ~

~

,·,. -....... o/-,

/4 ~~-.,

~

~

~

&lt;--"'

7.,...¿,¡:;¿ ~

~ ~

'U-

.:.-

-&amp;.

~.,.............__:_.:... .

~~

~ J.l- ~ .,...,.,..,._._
--?-~ -- ~
-'-Á

'L,r-&gt;

A-.¿_~~

--&gt;---&lt; .l',0

·--y"

'-r-4 ,·,, -&lt; -z-.. . ..:. L _ . .¡_,_,e ))
e¿ z:;;.. ~~ d. ~ .,..._,, ~ ✓ ~ ¿_ '---,.;,
1-.·~
-e,............-Jo-&lt;-,, ~-..:-..:.., -----. e_.e o,-~.
z;:-- ~ ~ O c : - · ~ .

L&lt;

~-,,v-~ '-"-- ~ ~~2=' .. ,. ~ . JJ-e.. r----Z--.,
t..:..~ ~ --e ~ ~ ,A--- 0
/- -»;,~
¿J~,-.,
..:.e. ~ , - ~ ~é,.-.._,e -j¡.__) ~
P,-~ LA - • . ~~ ~ - --- ◄ ' - ~
•.,.. ,_¿_)\½
,.;_ ~'ylC.....,, _J,,~ -~·-t.¿,¿_.""...,
.e
~ ,,c..--.,..._

.

. ¿.✓ ,,.·«

L..

L..

~

-z::~.

L

,,..¿;._

~- ~

~--&lt;--,

-· -

-

r-;

4,

~
~

,, ~

e-,-.__

~

.:....--· -G.

--e.c...L.·¿ P---

-e . ., ,., ._

J ~..;,, ,·e-.,_

¿,..__

,,-...

e,.. ~ ;z¡. L ~

.. •

-&lt; tíf:-. -·~

�G1,oJ1.GEs DuHAMEL
P0c:1J,

(1884-1966)

crítico y novdina francés

Dilm l'ombrt drs s/11/urs (1920).
I.e 111ir11cl1•, suit:i dt LII ch.mbu dt J'borwit ( 192l).
l.11 pirrrr J'Horrb (1926).
Di,.-011r1 /IUl. n1111grs (193-t),
Crt,ni.¡ur Jrs P,sq,u"•
Vir ti .. ,,tnhutS d,· S.l6i•n,,
L1u11i(rc·!, sur •

l'Ít,

..

97

��o
\

-

.I . - .-

,- (..,.

-.,.r•

L..:;

- -=== ·;,- - ~ .,_. - .....

PAUL DVMAS (1865-19H)

•

Compo)itor fr.¡ncés

Vdl.:.la.
Lr R.oi L&lt;'" r.
Gol'!: 1·011 Bt·rl1,·h111,i;1'H.
P11/yr11clr.
S}111phouir m 11/ 111•¡t11r.
Sm,alr ,·11 mi br,110/ minrur.
L'•PPre11fl sorc,rr.
Aria11r rl 811rbe-Blr11,•.
V1llart"!e, Varialions.
Co!Jboró en:
R,•1·11,· h,·,llu111a.!Jirr.
GJ::d,· tlrs
ar/ s.

'"'ª" \'

lN

101

1

1

--- -...--

��-t., ..;./

~7..:...

~C.•

f,

/,✓ ¡f

.a.

-c-:.· -~ ,; / 4 ~ ,

l\.;,,wj, ,__ -~/'-~" o.:)-:,.~

J~e.-- ;; t. /n:..

Lec °'11lTAIN ( 1881 • ?)

e' ~: t-·

.

r2~~ t-.,~)

Escritor francés

Dou:c cc11t mil/e (1922).

La sourcc ro11gr (192-4).
Mo 11imbcll (1'2S).
Q•11m1lie,11e ilage ( 1.927).
Dlcoui·t:r/c de LoRgricw ( 1.927).
Crit11c ,¡ St,nt-Fronci:sco ( 1.927).
Le don11r11r tic S.ng (1928).
Ba/Jic¡uc (1.92 S).

~~f

'-L0&lt;,Jv1¡·

Hollyu•ood Jépmé (1928).
Dir11x b/1111cs, bomnus i•rmes ( 19.l0).
Ligues de i;ie ( 1930).
Fram Mascreel ( 19 31).
Captai11 O. K. ro111a11 (19ll).
D'bn111111r a ho111111r (1932).
Fr,111/, rl MorjorÍt' ( 19 34).
I.,· glo/,r snus le br,u ( 19 36).
l.r M.1rfr si11gu/irr ( 1937).
Lr je111111r r11 s1111cl11/cs (1937).
L'él"ge 11ccrssaire ( 1.938).

l.11 g11erre n'txisfc pas (1939).

104

105

��l:: r:1 1'0111,.!, blf. 11h·trh- a11J po&lt;'lry ( 1917).
Pu,·111; , 1~10).

Th,• )u,·rr.l ,t·MJ ( 1920).
Ilo ,11.;i.~,· lo J11h11 DryJ1:11 ( 19H).
i'o,·ms / 'J 0 9- i 925 ( 19::6).
/1111rucy o/ J/.,.. 11111gi ( 1927).
l'c•,·m, (1927).
Sl:,1k,·,¡w.-m· a11d th,• stoicism o/ SNtfffl ( 1927),
for l.J11,"t"/u/ 1\11drru-rs; rss11ys 011 Slylc ,mJ ordrr (1928).
A11i11111/11 ( 1919).
D,1111.- (19.29).
,\Jb-\fl ,-,/ursday (1930) .
Thoughts a/ta L.wd,rth ( 19H).
S"·rmry ago11isfr.1 ( 1932).
Ajtrr Sfr,mgr go,h; a ¡,rima o/ 111odr.,11 hercsy ( 1934).
Eli-;,i/,,·tlu11 rs.rnys ( 1934).
Tbc ruck (1934).
Mrir.lrr
tbc calhrJral (1935).
Co/1,-,·fc.! /1t1cm.1 (1936).
F.,.ítl}' I , ,111ci,•11/ ,·t 111odrn1 ( 1.936).
A ,,;1fc o11 !he- iwsrof /obn Mil/011 (1936) . .
A song for Simrrm (19H).
T l,c- family re1wio11; a Ji/ay (1939).
TII/' idea o/ a Christian society ( 19 39).
Old Possvm's book o/ practica/ cats ,(19.l.9).
Thr Dry Sah·a,grs (1941) .
Poiuts of 1 ·ir111 (1941).
Burn/ Norlo1t (1941).
lAft'r Po,•111s 192S-1935 (1941).

I

i,,

108

109

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485187">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485189">
              <text>1976</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485190">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485191">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485192">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485208">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485188">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1976, Julio-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485193">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485194">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485195">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485196">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485197">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485198">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485199">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485200">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485201">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485202">
                <text>01/07/1976</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485203">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485204">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485205">
                <text>2000347</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485206">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485207">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485209">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485210">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485211">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35057">
        <name>Biblioteca Nacional</name>
      </tag>
      <tag tagId="35056">
        <name>Dedicatorias a Alfonso Reyes</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17435" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15466">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17435/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1976_No_1_Enero-Junio_2000346.pdf</src>
        <authentication>eae6d3d4847cabb2ed2dbb795d85e333</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487990">
                    <text>Número especial del Taller de Literatura " Caligrama"

���Irector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Enero a Junio de 1976

Toda conespondencla debe dirigirse a "AR1'lAS Y LETRAS"/Depto. de
Difuslón/Unl"""141ad Aut6norna de Nuevo LeónjTorre de la Bedorfa,
Noveno Pleo/Jlonterrey, Nuevo León, Mé:doo.

'

�PUBLICACION TRIMFSI'RAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO - JUNIO DE 1976

SUMARIO

Presentación .. .. ..................... .
Mario Anteo H. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El Tirso de NietzscM . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

1

3

SULive Alambique . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

Arturo Ortega . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

21

Un tal. José Salomé . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
\

Javier Trejo S. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

.29

Diálogo con Oparín, .......... .. .......... 31

El Lamento del Verdugo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

Roberto Maldonado Espej() . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

R.esoroc-s Secretos .................. . ... . . 41
Desorden de Sl'iwl.es Luminosas . . . . . . . . . . 47

39

�Infarmación personal después de cual,quter
momePlto ................................ 51

Héctor M. Castillo A. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

A-ue Bin

v;ento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

PRESENTACION
55

57

Maria G. Behnontie Vega ..................... .

65

.Ahogándoee ............................. 67
¡Ji'lotan, Vtolentos, . ...................... 69

Los trabajos literarios que forman este número especial de Armas y Letras, son hasta ahora, producto de
un proceso de formación literaria dada en el contexto
del grupo que integra el taller de literatura "Caligrama".

Be ronfutrUlen. las oancione8 ............... 72
Caritas CochamlJroBas .................... 74

Rogelio Flores de la Luz ..................... .

77

Prapiedad Gen.eral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79

Ainanda Colllllga ............................ .

81

Vientos ................................. 83
Xavler Roclriguetz Araiza ..................... .
Hacia

1111,

PalabraB

85

1rotro para la liberación . . . . . . . . 87

en el ES'p1.CW Humano ........... 101

Adolfo H. Torres Peña
úi Ideologia Burguesa en la novela "CeMnte''
de L&lt;Yrenoo de Ainda ............. . ....... 109

107

Este número, es producto de concepciones estéticas y
experimentos formales contradictorios entre sí; cada autor
plasma su particular manera de entender el acto de la
producción literaria y su consecuente visión de la realidad.
No existe un lineamiento estético )' literario común. El
grupo del taller "Cal,igrama" está integrado en la
heterogeneidad; no obstante, se revela desde ahora una
preocupación por buscar mlPt:as formas expresivas,
atendiendo a la experimentación con materiales literarios, y a Ú1 clarificación consciente de una base estética
materialista, que permita trazar los lineamientos literarios ~- crítiros q111'. en algún momento del proceso expnimental y cognoscitivo de las formas literarias, habrán
dP cristalizar en 1,oesia. novela, cuento, teatro y ensayo.

Xa \'ier Rodríguez Araiza

�Mario Anceo H.

�EL TIRSO DE NIETZSCHE

Tenía Nietzc;ohe veintiséis años cuando editó "FJ nacimlent.o de la tragedia", primer trabajo de mi joven llngliista
preocupado por desenrerrar a Grecia de las biblioh!cas e interpretarla desde el mismo meollo del fenómeno trágico. El
texto, int:ernpestivo como todos los posteriores del escritor, habría de permanacer un tiempo en el silencio, antes de provocar
una initada polémica en los círculos 1intelectua.les de Alemania.
Post.eriormente, después del famoso rompimient.o con Wag-

ner, cuya música babia defendido, el autor se queja de ciertas
ideas de su libro que relacionaban el sentimient.o dionisíaco
con et músico alemán. Asimismo, en su obra principal, "Así
hablaba Zaratustra", al criticar a los trasmundistes y a los
"detractores del cuerpo", contradice su análisis de la antigiiedad, si bien su objetivo iba dirigido a la patología del cristianismo. Aquí la contradicción, en &lt;;ierta manera y por un lado,
no es insuperable. La Biblia, fin del pensamiento griego, sofocó
la llíada y ,l a Odisea, definiendo romo preverso por naturaleza
al cuerpo humano; mientras un dionisíaco aniquila su potente
cuerpo para abonar la tierra, el lívido cristiano sueña con
abandonar su carroña, que alucina por doquier, y escapar de
la naturaJeLa. Y es qUe por más dioses que el espíritu griego
aumentase a su catálogo mitológico, la preocupación de este
pueblo era el hombre y la naturaleza.

�4
Por otro lado, el monoteísmo cristiano, simbolizado por la
figura típica del padre autoritario, del cual dependen sus timoratos hijos, produce el ahistorisismo escapista.
Si bien Dionisias, pilar temático del libro, es una importación •tardía de Egipto, Grecia lo adapta a su vida y lo declara
hijo de Zeus. ~te, disfrazado de un hombre común, fecunda
a Sernele, la cual, aconsejada por fiera, Je pide su identificación. Zeus se enoja y arroja un rayo que acaba con la curiosa.
Hermes extrae al niño y lo enquista en el muslo de su padre,
donde ternúna su gestación. De ahí el significado de su nombre: el que sale por dob1e puerta. A partir de su adolescencia,
al mando de un séquito de sátiros y ménades, empuñando un
tirso que evocaba al falo, se dedica a conquistar el mundo conocido, awnentando posterionnente a su grupo las eufóricas
bacant.es. Resulta sintomático que su primer viaje f.uera hacia
F.gipto, de donde babia sido extraído el mito. Inventor del vino,
mago y llder, de gran belleza bisexual, enloquecía a la gente
a su paso por los pueblos, despertando la euforia de la embriaguez. De los dioses mayores es la divinidad más humanizada;
su carácter lo define como un conquistador social, un rebelde
guerrero, cuyo ejército estaba a.nnado de tirsos. En "Las Bacant.es" de Euripides se percibe con niüde-z su cualidad de revolucionario. A su regreso de Asia, Pentoo, rey de Tebas, se
muestra renuente a la adopción de su culto, tachándolo de
bárbaro y corruptor y afirmando, sin declararlo, su temor al
cambio de valores. Tiresias, el ciego visionario, le aconseja lo
oontrario en vano. "Grande en Grecia va a ser el dios que hoy
11ega"1, declara, antes de partir a rendirle la bienvenida. La
ven.gama del dios es cruel, exclamando al final de la obra:
"¡Ojalá que en su tiempo fuerais discretos: no lo quisisteis ser!
¡Cómo os hubiera yo favorecido"!2.
Dionisias es tal vez el último dios que los griegos adoptaron de la cultura egipcia, según la infonnación qUe arroja
Herodcto. En Egipto esta divinidad es de las más primitivas,
llegando a Grecia en un periodo en que el pueblo heleno guardaba una especial simpatía hacia el hermoso y sereno Apolo.
Aqui arranca Nietzsche ...
Desatendiéndose parcialmente de la evolución de la lírica
coral, que define a los ditirambos dialogados de Baquilides como el paso sensible hacia la tragedia, el autor de "El crepúsculo

5
de los dioses" detecta la causa de ésta en la
conmoción provocada J)Ol' el choque de los sentimientos dionisiaco y apolineo. En este enfrentamiento productor de una honda crisis,
ambas divinidades ganan y pierden algo en su
interacción. El relumbrante Apolo, dios "del
bello sueño" que sumerge a las individualidades en la apariencia de las imágenes oníricas,
salva a Dionisias mediante el arte tragicómico,
de la náusea qu~ llega inexorable después del
éxtasis de la embriaguez. Aqui el hombre es
de'Vuelto al tiempo artificial del "super yo" de
los relojes, tratando en vano de readaptarse al
mecanismo social; la certeza de que la verdad
se encuentra en la matriz-ataúd de la naturaleza, o sea, en el otro kuk&gt;, lo obligará a acercarse al arte apolineo: a lo sublime, representación de la naturale'za, y a ló cómico, "descarga artística de la náusea de lo absurdo".
Asimismo, Apolo recupera y trasciende la esencia dionisíaca -la música- traduciéndola en
imagen mítica. Sin embargo, la auténtica recepción posterior de ésta, la capacidad para
asimilar el mito y perpetuarlo, sólo es posible
cuando se resiente la música -esencia carente de apariencias- y que logra percibir lo que
Paz llama ritmo histórico. La imagen simbólica, creada por la visión apolínea en referencia
a la verdad de Dionisio, se sofoca cuando la
atemporalidad del tiempo mítico se transforma
en transcurso lineal y el mito es archivado en
una academia dogmática, basándose exclusivamente para su definición en su situación dentro del momento social en que se cree se originó. Esta atemporalidad del tiem¡;o mítico que
perm.tte la percepción de la ubicuidad rítmica
del mito, a diferencia del discurso cornológico
producido artificialmente por la razón, actualiza
instantáneamente la imagen mítica, repercutiendo su significado en el presente, en el cual
se ambienta.

'

�7

6
Por el otro lado, Dionisios, dios de la embriaguez, de lo universal, conocedor de "El tenibJe instinto de existir y a la ve-z la incesante
muerte de todo lo que comienza a existir''3, logra, a causa de su intima empatia con la natw-alem, la madre Démeter, que aquellas imágenes
apolíneas, enclaustradas en el mundo onírico de
las individualidades, se transformen en símbolos
de la verdad, dejando su primitiva calidad de
apariencias privadas.
Lo trágico nace de la paradoja que encierra en el fondo las ~ pe.rejas de contrarios, tales como necesidad y libertad -sin duda la que más preocupaba a los griegos, a tal
grado que la Moira, el destino, es la única divinidad que no se atrevieron a corporeizarvida y muerte, instante y eternidad, emoción y
ramn, sintetizadas por la contradicción que sufre la misma ley que las rige: unidad y lucha
de oontrarios. El discípulo de Dionisios desea
templarse en el ritmo vital, desparramar su
individualidad en el universo; o sea, necesita
morir para nacer, sufrir para alegrarse. En su
rostro se .prende la sonrisa trágica, agriament.e
dulce, del sacrilego que debe clavar su tirso,
copular con su madre la naturaleza y trascender en el regreso. FJ hombre, eufórico en el viaje de Dionisios, retorna a la gran matriz de Démeter para reincorporarse en el impulso vital
del que nos habla Bergson, deviniendo sin la
"conciencia de si" y sin la individualidad. Mientras la posterior trasC€ndenc-ia de Platón, embrión de la filosofía cristiana, era sobrenatural,
Dionisios retcrna a la esencia de la naturaleza
bailando y aniquilando su cuerpo. Este desmembramiento íJSico que alimenta a la tieITa, es el
símbolo mítico de la desaparición de la individualidad y de la empatia con la universalidad.
En el éxtasis provocado por la música primitiva, el sistema nervioso se aletarga, el individuo es desintegrado, así como su cuerpo cerra-

do, y el ser, ubicuo, se empapa en todo.

He aqul el reaUsmo paradójico en el que
pensaba .Aristóteles al exponer su teorfa estética sobre la imitación de la naturaleza. El
griego ooncebla a ésta de manera espontánea; 1a tierra, inmersa en el ciclo de las estaci~
y la resonancia telúrica, evocaba_la melodía Y
SU8 oóntrasteS -NOOl'demOS al sequito de Ba•
co que a su paso mugfa como toro, animal que
en Creta, debido a los periódiOOJ t.erremotos,
sobresalla en el mito-. La Tierra era un-organismo en cuyo proceso, él, el hombre, estaba 'abocado; Anteo se separó ele su madre la Tierra
y murió. Imltar la natw'aleza era recrear el
impulso de la Moira, traducir el sentimiento del
ritmo primario con su si.metria a veces contrastada con las sorpresas del destino; justificar la existencia coroo fenómeno estético antes
que nada. A tono con este último, Píndaro afirma en su olímpica primera: "Por lo menos, el
hombre debe prestar a los dioses la certidwn·
bre de la belleza .•. " 4•
Nietzsche señala a Eurlpides y Sócrate3
como responsables de la decadencia de la tragedia, al cuestionar intelectualmente al pueblo.
El dramaturgo imita al f"llósofo y lleva a la
gente ele los pórticos al escenario, en detrimen·
to de la zaga heroica, que anteriormente había
sido la fuente del teatro. El filósofo alemán
exagera al afirmar que tal decisión se debió a
la desesperación que le provocó la incomprensión de la tragedia anterior. Por el contrario,
la sensibilidad y conocimientns de Euripides le
permitieron contemporanizar en cierta manera
el legado mitico, en una época en que el pensamiento de Sócrates comen7.aba a sublevar las
mentes. Sin abandonar nunca la cosmogonía,
inmiscuye en sus tragedias leyendas populares
que el pueblo reconoce de inmediato, pero que,
por originales dentro del teatro, tarda en acep-

�8
tar. El "pecado" de Eurípides, que le ha acarreado el juicio que
lo define como asesino del mito -y por ende, de Dionioslos-Y destructor del "milagro griego", fue el haberse desarrollado
desde el interior de su momento histórico, lo cual lo llevó inevitablemente a criticar 1a mitologia, que estaba por convertirse
en un ~st.ema ético, estático y morir. Consciente de que él diálogo teatral era el vehiculo óptimo para la dialéctica, lo utilizó,
preocupado no tanto por la agobiante decisión de Prometeo o
Antigona, sino por probJemas más mundanos y .burgueses que,
sin caer en ningún momento en la anécdota o la total privaci&lt;iad, trascendieron por medio del símbolo al plano univenal
Nietzsche parece no recordar que Aristóteles, primer e Importante trorioo de la tragedia ática, definió a Euripides como
el poeta más trágico de la triada, y que es et único de quien
le conserva una obra dedicada en su totalidad a Dionisios. Volvamos a "Las Bacantes", su última obra, donde el escritor regresa -eomo presintiendo al igual que Shakespeare con "La
Tempestad" su último texto- al viejo mito de Dionisios y su
eufórica comitiva, esforzándose por ca1ar en el mismo orig811
de la divinidad, de la cual se derivó la tra~a. A no ser por
su fonna evolucionada, pareciera como si la obra, último texto de los trágicos áticos que nos ha llegado y, en nuestra opinión, la más singular, fuera más vieja. Su t.ema mismo es "El
nacimiento de la tragedia", que Nietzsche analiza llegando a
la conclusión de que Eurípides mató la tragedia ~ desterrar
de ella a Dionisios.
Junto a Euripides está Sócrates como principal responsa-

ble~ la decadencia:~ emparentar la sabiduría. con lo bello y,

~ Nietzsche, or1gmar el pensamiento cientifico. La característica principal del análisis que el autor de "Así hablaba
Zaratustra" hace de Grecia y que continuamente hace mella

en_ el, por lo demás, lúcido e importante estudio, válido hoy
mas que nunca, es el total menosprecio que hac.e de la historia
social. El proceso científioo que culmina en los experimentos
y la creación de sólidas teorias que se realizaron en el Liceo
de Alejandría,_ ya se desarrollaba antes de Sócrates, en el siglo
VI a. c., en M1le~. Se podría seguir rastreando los orígenes y
llegar, muchos siglos antes, a los estudios de Anatomía Humana Y Astronomía de Egipto y Babilonia. Sin embargo el pensador alemán pone íntegro el fardo de la culpa sobre Íos hombros del vagabundo ateniense, señalándolo ·como eJ hombre

que separó a la htunanldad de la naturale'M.; con el cuestionamiento intelectual, el creador de la "mayéutica" desquicia la
armonía de la música, "fuerza creadora de mitos". En lugar
de arremeter contra el conocimiento aplicado e interesado, que
Platón sofocó elevando a primer pla.r.&gt; las matemáticas puras,
y el cual, en todo caso, debioo a su inmediatez utilitaria, enajena el impulso vital, Nietzsche se cifró a maldecir al desinteresado Sócrates, llegando a tacharlo de reprimido: Cuandio está
por morir envenenado se lamenta éste de no haber a1endido
a la Musa que Jo incitaba en vida a desarrollar la música, ·perpetuar a Dionisios.
En este punto, el defensor del superhombre parece no
comprender la tragedia que encierra el inevitable, fom&gt;SO
proceso científico. Y en lugar de apoyar a éstle, para que se
realice y se disipe cuanto anres de manera "trágica", como
Bergson prevé, dejando aflorar el legado mítico en un plano
oolectioo, no ya en el nivel del inconsciente individual o de
conciencia exclusiva de los artistas, a los cuales se han replegado los símbolos primarios de manera sensible a partir del
"naturalismo", Niewche parece preferir el subdesarrollo, en:
golfándose únicamente en la historia sin pasado, presente ru
futuro, que es la eternidad del núto. Fromm acierta cuando
afirma que el camino de regreso a casa, a la naturale'l8., a aquel
paisaje simbólico que Adán y Eva perdieron al hacer u.so de
la razón, no está atrás, en una irracionalidad negadora, sino
precisamente en la desembocadura de una auténtica realización
racional, donde el hombre vuelve a ser iD:&gt;centB y a estar desnudo. No está lejos esta teoría de la de Nietzsche, referente
a las tres etapas por las que debe procesarse el espíritu, que
más tarde expuso en su obra principal: espíritu camello, león
y niño.

Por fin el autor deja a Sócrates, al cual, en el fondo, guarda cierta simpatía, no así a Euripides, su reflejo ,en el arte,

y se aboca en una teora sobre historia cíclica, terror de 1~
marxistas, que en forma semejante habría de ·desarrollar el
recientemente desaparecido historiador Arnold Toynbee. En
ella afirma que lo único hacia donde tiende la ciencia es la
misma demostración de su ineficacia; o sea, que se avecina
una era trágica. Resulta que nuestros antipodas, nuestra con-

�ll

10
traparte en la historia cfrcuJar, es Grecia. Y si en aquella cultura Ja tragedia nace del significativo choque entre el sentimiento dionisiaco -lo universal- y el apollneo -lo ind1vfo1
dual-, ahora, en nuestros dias enredados, empieza a entre-verse su renacimiento ante el inminente enfrentamiento de la
ciencia y su mismo producto. Problemas filosóficoa que arroja
la categoria del tiempo, elevado recientemente a ooordenada
fisica, o la mecánica quántica en la investigación at.ómica. La
crisis de la Medicina que empieza a dudar de si su fin • la
longevidad, ante problemas como la eutanasia, que piden la
adopción de valores nietzscheanos. El derecho interplanetario,
ridlculo atoyadero que depara el absurdo de la propiedad, etc.,
es la prueba fehaciente. Se presiente una era como la que entrevió un guardia del último emperador romano, en una obra
de teatro, ante la apertura medfoeval: muy tenebrosa.
A la par que en la actualidad el hombre se dedica a la
ingeniería, buscando la comodidad absurda que critica Bradbury, existe una sintomática compulsión por establecerse una
conciencia histórica y analizarse las diferentes culturas que
han existido. La patria mítica se nos ha vuelto una utopfa, a la
cual tiende sin advertirlo incluso el materialista empedernido.
Y es que se necesita volver a romper la jaula del silencio de
nuestro ser, para ensamblar a éste en la colectividad; el conocimiento nunca ha logrado soldar las individualidades, interrelacionándolas en la empatía. Aunque un Schiller luchó en
contra, las palabras se han enfriado y vaciado en el diccionario. La interjección, nacida del reflejo emotivo que poseia la
onomatopeya primitiv~ ap:mas si comunica algo. Los labios
de un poeta han dich-o. "La palabra fue un ella, calor: un labio
5
humano." Nadie nos entiende, nadie se aoerca hasta ''acá'',
todas las piE:&lt;les humanas, como muros, continúan ~::parándose
en la "torre de papel". Todos exp)ican todo en base a su profesión y la terminología de ésta; la misma especialidad se especializa, lanzando los innumerables "sabios ignorantes" que
sólo conocen una se:cción del prcct:so total, el cual resulta indispensable para la interpretación de la síntesis. Ni el rápido
avance de los m€dios de comunicación ha logrado evitar el R.~
quebrajamiento de la naturaleza hwnana, antes al contrario,
ha sido cómplice de la abstracción social que reduce al hombre
a un número perdido en la mar de archivos de la aritmética
burocrática. Ahora se necesita una credencial para asir nues-

tro ser Y disipar la angustia de volvemos invisibJes ante los demás.
:
Fromm ha dado en la llaga al detectar la
causa del "Mal del Siglo", la soledad del hombre ante una naturaleza extraña, en la carencia de un sentimiento oolectlvo i~lenable, el
cual disminuya la actitud indivldual~sta ~rovocada por el excesivo uso dé la intehgenc1a. El
hombre se ha separado de la naturaleza para
pemar en su situación de extranjero. A las palabras de Nieb.,che: " • • · mientras no. rengamos una respuesta a la pregunta: ¿que es lo
dionisíaco., los griegos continúan siendo comp1etamen~• desconocidos e inimaglnables"5,
agregamos: Comprender a Dlonisios es calar la
esencia del probJema de la soledad a ~ . Es
comunicar entre sí a los hombres del wuverso
de Kafka.

La tradición conservadora, enajenada por
la iglesia y el culto al trabajo, concibe a Dionisios como un deshauciado, un vicioso empedernioo, del cual hay que compadecemos y tomar ejemplo. La verdad es que la sauld ~ estas calaveras empolvadas, basada en un cumulo
de viejas represiones que han llegado a ~
ralizarse a tal extremo que sus consecuencias
son justificadas teóricamente por la sociedad,
es todo lo contrario. La Ilusión de la salud en
la fuerza de la voluntad con la cual dif~re~ci~i-nos de los animales promiscuos, en la dlsc1phna
y el d€coro, etc., nace de lo antinatural vuelto
~tumbre social. La "confesión" de estos moribundos cuando sus fisicos se pudren, es la
contemplación del enorme absurdo que fue su
historia. Enseguida: el infarto cardíaco. Pa1:
ce como si en el umbral de la muerte la 1iealldad se aclarase, el sentido de la existt.1•cia se
revelara. Todo fue un eroor para Ql':Pn se N &gt;n•
dujo en la profundidad aparente y ~ue ah~~•
en el límite, resiente c;()n nitidez la irrevers1b1-

�13

12
lidad del tiempo. Y resulta que aquellas personas a las que tacharon de mórbidas, aquella
juventud dionisíaca eufórica en el desinterés
de la música, que negaron avergonzados como
su progenie, tenia la razón en su embriaguez:
la tierra late y el hombre baila entre cunas fú.
nebres y ataúdes infantiJes. "Mas, cuan&lt;b Jo
toca la magia dionisiaca, ¡cómo cambia de
pronto ef!le desierto, que acabamos de describir
tan sombriamente, de nuestra fatigada cul-

tura?"7.
A diferencia de los miles de estudios académicos sobre la Grecia antigua, que vienen
suoediéndose sin interrupción y que Se desencuadernan en los rincones, Nietzsche actualiza
de manera intima y esencial la antigiiedad helena a tal grado que parecemos una horda de
bárbaros, vecinos de la democracia ateniense
dirigida por Pericles o Solón. Nos pide comprendamos nuestro presente curvo y estemos
prevenidos ante la explosión del absurdo llevado a su extremo intolerable.
Parece que por fin ha llegado el momento
histórico, después de tantos siglos, capaz de
calar las . entrañas del espíritu griego, que en
un solo siglo -V a. c.-y en un espacio reducido, desarrolló innumerabres genios. Roma y
de modo especial el neoclacisimo francés, erraron al emular del paradigma exclusivamente
los cánones y preceptos -que los griegos hablan p~u~i~ de manera espontánea-, adoptando artif1c1al y académicam.€tlte la mitología,
sin advertir que la misma sistematización en
vfa de transfonnarse en lo más ajeno ~ la HéJade, en dogma, era quien sofocaba el natural
transcurso del mito. Hoy más que nunca cuando la juventud está par desprenderse d~ viejo
lastre represivo que trataba de enfilarla al yermo de nuestra cultura, para asir el tirso e irse

detrás de la música dionisia.ca que por fin aflora de la subrerránea ubicuidad del mito, se necesita la. euforia para inculcar
a la adolescencia la auténtica Grecia.

Zaratustra había creido que todos lo comprenderían y resultó lo contrario. Decepcionado, afinna que sus palabras no
son para los oídos a los que se había dirigido y se resigna a
vagar con la espeiranza de toparse con un "cómplice'', con alguno de ~ que Hesse dice llevan la señal de Caín en la frente.
Y es que para llegar a Niewche no basta el pensaminto, por
más que el filósofo se preocupara por la investigación lingiiista
y en una más exacta traducción de ideas en palabras. El lenguaje es una creación social imperfecta que se produce cuando
la sensibilidad para comulgar ¡por medio de la música natural
se pierde. En algunas de sus obras el mismo lingiiísta afirma
que cuando se empieza por nombrar las cosas o fenómenos, se
empieza por ensuciarlos y denigrarlos.
Y si bien Freud vio en él a uno de los más grandes psicólogo; -la persona que ha llegado más a conocerse a sí mismaY otros un gran filósofo o lingiiista, la ~ d es que Nietzsche
es anb! todo un poeta, para llegar al cual se necesita pasión,
intuición y hasta hwnorismo. A los oidos de quienes posean
estas cualidale; habla el poeta a1emán, y su ven, en su primera
obra, dice: " .. . Todo lo que nosotros llamamos ahora cultura,
formación, civilización tendrá que comparecer alguna vez ante
el infalible juez Dionisias".

=:=:o===

1 Eurlpides, La clieeinune tragecliaa, (Col. Sepan cuantos .. . , 24) México, Ed:
Porrúa, l 973, p . 480.
,
2 lbid. p . •~3 Nietzsche, Friedrich, !l nacimiento de la tragedia, (El libro de bolaillo, 456). Madrid, Alianza Editorial, 193, p. 239.

4 Plndaro, Olliapica. Pitica. tcemeaa ... • (C'ol. Sepan cuantos . .. , 248) . Mbico, Ed:
Porr&lt;ia, 1 973, p . S.
5 Aleixandre, Vicente, Poemas Jl.moroaoa, (Biblioteca clósica y contemporánea, 283) .
Argentina, Ed. Losada, 1 970, p. 67. 1
6 Nietzsche, Friederich, El IICldmieato de la trcgedla Op. cit., p. 29.

7 !bid.. p. 164.
8 lbid.. p. 159.

�SUAVE ALAMBIQUE

"El o:rle de la fiesta
aguarda su resurrección".

OCI'AVIO PAZ

�17
Cerré los ojos e imaginé al circunspecto búho, que, al
cruzar la casa por los aires en persecución de la luna que se
hundía al otro lado del rio, negaba con la cal:)e,za ante nuestra
caja de explosivos, enredada en el bosque, empecinada en morir en la apoteosis del fogonazo: La fiesta giraba, cautiva en
su torbellino, encuerdada hacia el éter.
Toda de seda, toda panorama, te enroscabas, víbora oriental de
dulce, al torso de tu esposo, con el vaso en alto
y el cerebro empapado en alcohol. El estruendo de risas, tambores atrapados en discos y pasos, levantó tu sonrisa y balbuceaste al~ en un acceso eufórioo y te devanaste del carrete
de tu compañero exhausto, tañendo el arpa de tu guedeja triste. Y bailaste y bailaste y bailas~, alrededor de la vía láctea,
ingrávida, empuñando el tirso de bacante. Y yo bebía y bebía
y bebía, inmerso en el engranage del grupo, que recoma la
tangente de tus hombros satinados, dejando intacta la danza
de tus pies de felpa y tu halo.

veneno

Luego se disipó todo y se abrieron las compuertas de mis
poros y te inW1dé en mis raudales y me sorprendí en el silencio
y la oscuridad, sentad9 en el sucio, seduciendo tu ritmo con
mis palmas, apoyando tu cuerpo tambaleante que aún blandía
vino, mientras todos dormían desperdigados por la casa. E;n
mi cerebro embotado resonó el sello de la muerte -declinaba
el péndulo del paroxismo, dejando capa por capa, la hojaldre
oxidada en nuestras pieles agrietadas.-.
Entonces caíste herida de muerte jW1to al ventanal, con
los ojo.s atascados en la náusea, y la noche, sinuosa entre los
árboles, a tu espalda. Silencio, pegajoso, embarrando el aire ...
Todo.s habían caído en sus norias, dejando en la superficie
el coro de las respiraciones. A cuatro pies me acerqué a ti,
difusa en tu mortaja, arrollando vasos y ceniceros escandalosos;
tu frente, adosada al cristal de la penumbra, giraba enloquecida' en mi horizonte. Cuando llegué, con retazo.s de palabras
alcanzaste a murmurar que querías vomitar, y quemando mi
último cartucho te arrastré al patio. JW1to al molino, oprimiendo tu vientre, te extirpé el tumor, que reaccionó en el
polvo. El martillo en mi cráneo comenzaba a descerrajar mis
pensamientos a golpes compulsivos. Pagábamos el auténtico
precio del vino, deshilachados, hastiados, presagiando la ardua

�\

/

Roberto Maldonado Espejo

�41

RESORTES
SECRETOS

Fue sacando muñequito tras muñequito, uno de adentro
del otro, hasta que el décimo se atorara entre sus ·uñas; poniéndolo en la mesa, con cierta dificultad, junto a los demás. Tenía las manos temblorosas ... los brazos y las piernas ..• parecía que unos grandes hilos colgados de su miedo jugaran a
temblada toda. Pensó un poco en la destreza del artesano
que babia convertido aquel trozo de madera en nueve partos
sin vida . . . pero ya no pudo mantener la mente quieta y
echó a reír histérica. Las carcajadas le apretaron el estómago y no pudo parar de reír y llorar, aunque el último disco
estuviera repitiendo un sonido ronco, de estorbo, a intervalos
regulares de tiempo. "La aguja le está haciendo cosquillas",
pensó mientras se tocaba el vientre ... y observó que su redondez era un chicle pegajoso que empezaba a írse1e abajo ...
"pobrecita", se dijo dándose masaje en el ombligo ...

�43

42

Se paró con dificultad y a tropezones se posó junto a la
ventana. Túnidamente fue separando las oortinas, no queriendo despertarlas del dulce letargo invernal en el que parecían
dormidas, mecidas, sólo de vez en cuando, por el vientecillo
que se formaba cuando se abria la puerta del bafto.
I

dicho su madre cuando tuvo aquella
edad en que asusta el primer sangrado.
Se le atravesó en los ojos su memoria de
trece años: era Navidad, también, por
aquel entonces. Cuando estaban todos
reunidos en la sala ella no despegó los
ojos de la nieve artificial del arbolito;
"Estás em.permndo a ser mujer", había
dicho su madre; el miedo de la sangre
babia sido un total y puro desperdicio.
Su padre sacó el. reloj del bolsillo derecho y llamó la atención: "Ya mero •.. ",
chic . . . chic . . . a la media noche exacta le e n ~ n una caja grande. La
abrió y babia otra dentro .. . y otra ...
y otra: como si fueran una continuación
las cajas siemp~ decrecientes, iba habiendo otras más , pequeiías, hasta que
llegó a la última; entonces empezaron
aquellos brincos de palomas asustadas
dentro de su pecho, las lágrimas empañaron sus ojos y no pudo ver el número
impreso en el billete. "Santa Claus no
existe . . . no existe". Decidió ser más
cuidadosa con la mueñca del año anterior.

Allá en la calle, abajo, había foquitos de colores colgados

de los postes, pero ella no podia ver las luces ni et bullicio en
las esquinas.

C-erró las oortinas y puso una pila

de discos en "automático". Con un talloncito leve, de sus índices, consoló sus

Effilba ahí, sola con su dolor de estómago paseándose por
el recuerdo de otras tardes; cuando su compañera de vivienda
estaba en la universidad. Una piedra de si.Lencio le expandía
el pecho y la dejaba sin alienro .. . el corazón Je daba de brincos hasta taparle la garganta en un suspiro ahogado. Oyó el
reloj de la mesita: chic .. . chic .. .
Había creído QUe esa Navidad sería diferente: "Casi como
cuando era niña ... ", había pensado tratando de apresar un
poco del futuro cercano. Chic ... chic, decía el reloj de la mesita y se entregó al recuerdo para despistar el cóloo en aquel
zigzagueo suave ... ''Estás empermndo a ser mujer'', Je había

ojos que luchaban por cerrarse .. . A un

golpecito en el bajo vientre le siguió
una cosquilla sabrosa, como si 1e fuera
colgando un hilito baboso hasta la vagina, dejándola quieta un momento,
mientras corría por sus piernas una podredumbre de asco que la acompañará,
siempre, cada mes. Effil ve-i: no fue inmediatamente al bafk&gt;: quedó sentada
repasando momentos anteriores . . . El
sonido de violines eléctricos le penetró
en los intestinos como un par de agu-

�44
jas delgadas; las piernas estaban resba-

losas entre una sustancia gelatinosa que,
a eiJa, Je parecia maligna. Trató de es-

cuchar el bajo pero, este, no era más
que tma serle de golpecitos en su pe-

cho, como siempre. Al acomodarse de
nuevo en el sillón resbaló un poco y no
quiso moverse más, parecfa que el plástico del asiento estuviera embarrado de
mantequilla tibia. Revisó de nuevo, en
mente, la receta: "Un vaso y dos pastillas cada media hora hasta terminarse
el litro". Extendió la mano hasta el buró y tomó una toalla que apretó contra
su pelvis sanguino)enta.
Untó la remembranza como si con
la distancia hubiera diferencia, la fue
paseando muy lejos, hasta el pueblo,
urdiendo que "allá no lo hubiera conocido". Pero al cerrar sus ojos; otros se
le abrieron en la memoria, aquellos que
la miraran, alguna vez;, con cierta melancolía. Y así fue de tarde en tarde,
tembló en su evocación, a propósito de
aquellos ojos; estremecia su carne ~
piel joven: cuando su compañera de
apartamento no estaba; ermtedio de su
vergiienza de pueblerina, no aceptaba
dejarse ver desnuda y lo esperaba, a que
saliera del baño, metida entre las sábanas. El la besaba, dulcemente, primero la cara, luego, poco a poco, los brazos se le iban convirtiendo en crines
largas de caballo mítico; suaves, cálidos . . . la envolvian entera como una
sola caricia, para aplastarla entre la cama y la carne vienoo mechones de cabellos rozándole los ojos . . . Chic ... ,
chic ... , decía el reloj de la mesita .. .
"Ya mero ... ", le paretja que él lo dijera cada vez, porque ella apretaba los

45
ojos insistiéndose: "Estás empezando a ser muje!"' . . . Sus
cordones sangrant.es la hicieron regresar: hacía tiempo que él
no habla vuelto, desde que ella lo enteró: esa ocasiótl no se
cumplió el ciclo; frutn y tronco de huida, lazo de embarazo.
Al haber decidido no ir a su casa esa Navidad, aunque le
insistieran, se habla hecho cómplice de aquel silencio de espera.
Avisó que tenia mucho trabajo en la universidad y con eso
imaginó a su padre diciendo: "Hay que estudiar mucho, es lo
importante". Para ella era mucho muy distinto: esperaba otra
persona. Creta que esa Navidad sería diferente: "Casi como
cuando era niña .•. ", se había pensado tratando de definir un
pooo de futuro cercano. Llegó al apartamento, ese día, con la
complicidad de la mañana. Dejó dos bolsas en el suelo, abrió
la puerta, metió las bolsas, cerró la puerta y las cortinas. Armó el arbolito, que esta vez era plateado y colocó esferitas
aqui y allá. O&gt;n mano firme extendió la nieve artificial hasta
los muros. Armó, con toda paciencia, un adorno de cuatro
noches buenas y dos velas retorcidas y lo fue a colocar en el
buró, junto a la cama . . . y ahí estaba eso . . . Le temblaron
las manos, dejó el adorno navideño sobre la cama y tomó primero el muñeco: era como un huevo del tamaño de su puño.
Estaba hecho de madera. También había un pequete más
grande ... •lo abrió como si desgarrara la angustia de todas
aquellas tardes solitarias. Había un frasco lleno de un liquido
verdinegro, una caja de pastillas y un papel escrito: "Un vaso
y dos pastillas hasta terminarse el litro". Chic ... , chic ... el
reloj de la mesita. Hasta entonces se dio cuenta de aquel cierto
abandono, de aquel secreto chantaje que mantenía con la distancia: no babia querido darse cuenta que estaba embarazada
y sola. Ahí estaba el duro tapón de miedo ... "Santa Claus no
existe ... ". Chic . .. , chic . . . Tomó el primer vaso de té envolvi•endo con la lengua encogida un amargor de diablos, reprimiendo el vómito tomó las dos pastillas . . . Y así transcurrió la tarde: cuidando el chic . .. , chic . . . del reloj . . . ahora
ya era igual, al fin y al cabo, su indiferencia por la vida, cimentada en miedos heredad~. se había desfigurado en una indiferencia de la muerte de qu.ien fuera ... era igual. Tomó el
muñeco para no aburrirse en la espera de los cólicos y descubrió una fisura, en el muñeco, apenas perceptib1e en la parte
media, como un ecuador en un huevo grande: lo abrió y había
otro muñequito semejante ahi dentro del primero, encajado

�47

46
exactamente. Volvió a abrir y habla otro .. . , Y otro .. . , así
se repetía el proceso nueve veces; otro ... , y otro .. . El último se 1e atoró entre las uñas y lloró como cuando tenia trece
afios, lloró como si con eso ceITara las cajitas que guardaba
dentro de su cabe-La.
Sus carcajadas se hablan vuelto lamentos dolorosos y lentos, enmedlo de cólicos y efervescencias de sangre. ''Estás empemndo a ser mujer", dictó su vengam.a estúpida. Chic ... ,
chic ... , seguia sonando el reloj de la mesita. Luego, queriendo escupirlo todo, dijo muchas vrees: "Ya mero .. . ", sin poder interrumpir ningún proceso, aunque el último disco estuviera repitiendo un sonido ronco, de estorbo, a intervalos regulares de tiempo.

DESORDEN DE SEÑALES
·

LUMINOSAS

Y 8e1' el ocaao 'apla.udidb de la noc1re
cuando 'la tarde ha tenido mioo.o.
pa8(J:r enmedio del, ha8tío, pájaro sideral
sintiendo el brillo de la oalma sin wek&gt;.'
Ser txxk&gt; y ser oobo en un mapa viejo.
Entonre8 te invento 1XJ1' el dolor de la8 nueces:
Trato de indagar aobre la cásoora de tu aliento
lo que 1Uly atrás del biombo de tus ojos •••
Y me de8cubro muerto y 'llano:
Lisura de caliza,
herida de nogal,
ceniza que abona el tr(!bajo de tu arado.

Trabajo en mi desván abierto p&lt;Jr la8 rwches.
Te invento para Ueru:zr un cajón vacío
Y la necesidad de tener 1m nudo hacia el pasado ·

algo que me permita pensar que no seré sólo ,
un eclipse reoogado en equirwccio.
Trabajo en mi desván roto y desordenadn
.•. muy daordetwoo.
Aprisionamos la palabra de continuo tarturando tiempos rotos:
Minutero at&lt;YralJo.
Hurgamos melindrosamente entre ventana y. equipaje, volando

(en verde

�49

48
. .. kM árboles e8táfi caminando estrelu:18 y 'lo8 cometaa
paaan de tus m.mws a ia8 mtC.18
eomo miedo8 inconclU808.

F1'08e8 rotM en barrancos e8'p(lC1lik!8

romo ramas cóamicas rascanoo '1a8 galaxias.

Me de8cubro abierto:

·

La fragilidad de la mañana
cuando deja&amp; en mi surco

Est,aré en el &lt;X)Tnipuato que has hec1w de T.o8 vientos
8a1ado8 que merodean 'lo8 rinoones
en el e8paCio mezc1mkJ de tu pec1w cónrooo,
buscandc tu regaoo para fundir el ombligo
y sembrarle fntegro en mis ojos.
Descubro tu roJitro:

Mtedo y muerte.

Tu angustia es compañera de 1a piedra.

una aemilla de encuentro.
Achatadura de tierra, construcción entre dos po'lo8
para e,nglobar un rontenido donde ae pasea
una aurom borool;
·
Espmgando 'lo obscuro
cuando se acaba
el medio-afto.
Carta8 de 11avegante 80litario:
Lo sé, sábelo que 'lo sé;
Sé que me rompo en cristale8 y '1a8 aristas
hieren tu carteza de árbol.
Tu ba'lam se ha welto sok&gt; cuandc ve el camino de 1.a luna,
pompa de ;abón BObre un lamento.

,v6nde

está el lazo que anuda todos 'los retazoat
.•. Me miran sin tocarme, enmedio de mis harapos y mis
(mugre8:
Cargando mi costal hecho
oon hebras de saliva y sangre.
Lo han dicho todo8 "los oompos
y los o o n ~ ebrios de luz.
Y yo estcy mudo como la piedra que rueda
en el espacio escondido. Abaklnzmuro poloo oontra viento.
. .. ¿Dónde está el albatros,
Sigo la ruta de l.os pájaros.

¡Dónde has dejado a robertot
Te preguntarán algún dio.
Y tú guardarás de la alquimia la piedra
para ser red que una oaooJJma y rrresa finalmente.
Hechicera atrapada en el caldero,
ol'Vid.an,(w,
de tu magia
la mar.

¡En q1d pien8a8 tút

,En q1d pien8a81
Trato de adivinarlo par 'lo8 crecientes BUCedidos en corriente
y vue1,o de cometas ondulantes:
Elipsoide-8 sin eje8 que
no ooen a t:ele8CXYJ}t08.
tA dónde va el aguat
(Me k&gt; enseñó un nuevo poeta)
Los ríos juegan al, volumlfm y al volumen juegan
los aros arbitales con el aire.
El agua se l1eoo nuestros hueoos y nuestros desafío-,;¡;
Nooesito palparte en mi historieta
pol,pandc una portuberancia de pa8ado.
Un asir irreversible del viento
que 'haga de mi Mbeza

""palomar
para menaaje8

secretos.

,cómo

entender lo que 861.o se
entiende en el misterio.,o ·1enguaje
de los húmedos sóta1110St

Me monto en el gnomo deZ vino q143 veo dob'/e
y me lleoo aZ aparejo de tu encanto.
..1
Me trepo BUa'l&gt;e par el ecuador, relf[)eúmoo pdlos
para las auroraa.
Llevar mi barca mojada por 1.a herida
de tus cañadas y tus plieg11R,8 de hierba.
Be aZi8an las aristas rootas
y 'los vidríoo de mi rampedas
80n itWfen8ivas

travesuras

�51

50
en tus pwyas
¡A dónde fue a parar robertot
Y tú pensarás en UL alq_uimta del alooh&lt;il,
tu caldero,
y tus posiciones mágicas.
y montarás

w escoba del
todo

cigarro parque yo seré

ceniza,

todo cáscara,
todo pieidra.

INFORMACION
PERSONAL DESPUES
DE CUALQUIER
MOMENTO

Porque:

¡A d6nde -in el, agwt
Sigo hurgando en mi desván roro y de,sor&lt;ÍR,fn,(JN) • • •

"Los árbol&amp; son meros extravíos
al paso d.e la tarde''
... Alondras en verano vagabundas de nido.
Trémulos, arcaicos, los encinos como cadenitas
de sombra y mito de arco en las horquetas. Leña
de indios •.. Más allá, después de una línea densa,
a lo lejos, el mar . . . la mar: fantaseo de olas y
tatuaje5 ~ por los pechos de las ondas,
transfiguraciones óseas de almejas y cangrejos,
las manchas son inexistencia fantasmagóricas tras
los moluscos ...
Hay una pequeña ola que se queda a1 retirarse la resaca . . . pequeña ola en tus caderas para
ahogarme. Y es en ese ahogo de carne húmeda y
salina desde donde escribo ahora dejando caer palabras por la pegazón de los acantilados lejanos.
Así los días, no más no menos que meras longitudes de arcos en los elipses, completos, donde se
tejen las historias y las tumbas sudorosas de las
madrugadas ingenuas. Desde las islas llegaron las
olas a punto muerto, mansitas, acariciadoras como atardecer marino.

�53

52
Alguna Ve'l las manos irán derritiendo so1es por la miel
de las colmenas y desbarataremos la arena raspando las espaldas. Esto, anterior, te lo predije una veL. Nos apretujamos al
rn.ist.erio, soldando los estambres y pistilos más allá del abismo y cumbre; diletando olvido de amapola en el ritual sin
traMferencias adornadas oon jacintos ... , simplemente magia
rodando en círculos excéntricos, ruta de delfines inmigrantes.
Magiagamiagene desluglande oonjusemen orgasmitico.

mí lengua en tus oídos y en tu ombligo. Infierno, gloria ... con
los ojos amasé tu pan de músculos. Gloria-infierno.

Tú hiciste lo mismo ... o lo mismo casi:
Tomaste todos mis excesos y los usaste como mochila inversa donde cargar, para un siempre total, tu victoria-derrota.
Fuiste la más de lo excesivo; con tus senos volviste a la carga
de futuros momentos y fueron tus redondas rodillas tu derro-

ta victoria.

¿Pero el ritual?. Me lo he platicado en los blues aceitosos
llenos del gnomo del vino. Me he empalagado de ignorancia . ..
misterio, misterio ... ¿quién puede saberlo? ... ¿quién puede
explicarlo?

Es p0r eso que te hablaba de cireulos excéntricos y esfera:
mínima superficie con todo este relleno.

No hay conclusión. Será cuestión del calor o del retorno
al núcleo común que lo explicara todo. Que lo diluyera en el
momento exacto del exacto encuentro. Aleteo inmóvil de pelícanos.

Caminamos por riberas sinuosas y quebradizas como el
aletear de los pichones. Sabes rozar poros ... ¿Sabes del musgo? Siempre f.ue ascenso tu presencia sobre el mapa: norte de
los vientos y los hielos . . . y yo sur, siempre el deseado sur
más despoblado. Lugar de albatros.

Creo que es por tu envoltura de semilla inacabable, guardadora de cosechas, por lo que te ato a la piedra de molino, de
viento, de agua, de fuego ... harina de placer. Te decía: te ato
a la piedra; pero no precisamente por el cuello, sino por tus
dientes bañados en la salobre saliva de volcanes nuevos. (Tu
nariz sólo es audacia y eso no puede atarse a nada) . • . Más
que tus pliegues es tu boca mordisqueando mis adioses con el
sutil don de saberlo todo traducido a bocanadas de hwno . ..
el mar está lejos.
Mis manos son tus profundidades de coral rasposo.
Te dije de transfiguraciones óseas, de almejas, de cangrejos; pero me duele el reproche de haberme equivocado: la sal
no es tu elemento. ¿Será más bien la esfera?
'lü me decías:
Eres pez pájaro en la mano: resbaloso, inasible, saltón como grasnido de gaviota.
Yo no te dije nada:
Te tomé tenue de la mano y te fui llevando levemente entre mis muslos dejándome morder el cuello y los labios. Metí

Los álamos reían soltando la espuma de semillas. 1ü hablaste: parecen grajeas ... (te lo advertí: vuelves a la redondez
apresando limites) ... dijiste: parecen grajeas que maduran
de cabellos al aire, danzas macabras por las brujas voladoras.
Caminamos mucho, a ca~a instante y a cada sigilo vibrante.
Desde an1a del margen hasta más allá de cualquier barda a
través del cuenco ... ¿CU€'11co?. Cuenco. Entonces recuento la
antesesión y lo cotidiaoo: la burla de los pájaros y el salitre
de jaibas encalladas. Pies y camino de cuerpo a cuerpo. FBto
es por aquello del ritual sin transferencias. Abismo y cumbre.
Te imagino, ahora, la proyección inversa de un prisma en alucinaciones pintorescas. Pero no hay caídas de lunas ni cambio
de estaciones para plegarias de cama ni lastimosas caídas de
la brisa. Creo con esto redondear lo de atarte los dientes oon
la lengua ••. ¿o los mios? es la misma piedra.

Te quiero así como

se oyen las palabras:

Magialíbertagomía misteriosexible ivaginativalingulus bibraclitórica en cualquier momento.
No importan campánulas ni obeliscos, descomposición de

�54
pétalos: simplemente sin cambio de señales. (Aunque muy en
secreto: no te lo he dicho exacto porque me da pena).
Descubro en ti resaca de cangrejos, espuma de moluscos,
caracolas viejas . . . y sobre todo tus veleros muriéndose de
sed ...
Oye: tu fragilidad será la piedra ...

Héccor M. Castillo A.

�57

AVE SIN VIENTO

Las rosas se convirtieron en arbustos y los árboles en
pinos por aquel camino de piedra y siglos. En un coche, ascendiendo por la cuneta sin fin, vamos seis apretados cuerpos
de miradas perdidas y mentes confusas; entre maletas, cobijas
y comEStibles. Varios días en una playa, lugar incierto; era
ccmo ir a la nada o a Wl8. ilusión anticipada.
Oliendo a limpio hicimos un descanso a mitad de la montaña. La vista se perdía en la lejanía de los cettos llenos de
verdor; en un cielo azul, las nubes competian por llegar pri-

mero, eI suave aroma se ijdheria a los pulmones. Despacio. Tan
suave como el viento que movía mis cabellos. Conversando de

�58

59

cosas sin importancia con la montaña, recogí una piña y jugando con ella regresé al coche; al entrar a él lo primero que
vi fue su rostro medio cubierto por su cabellera despeinada,
senti ganas de perdenne, de correr cuesta abajo y convertirme
en wi pino más. No estar ahí.
Noventa dias desde aquella noche cuando tuve fe en el
amor y en esos momentos mi lugar a su lado me parecía absurdo. Ella y yo, tratando de convertimos en nosotros sin lograrlo. Me roolestaba su silencio y su cuerpo rlgido, duro como
pasa seca; sus cabellos lacios de lana bruta que acariciaba extrañado; sentía como si no fuera ella y mis manos no existieran.

Daniel conducía en silencio, absorto en las curvas interminables de la montaña infinita, mientras Teresa y Minerva
dormían. Alonso contemplaba el paisaje con la mirada anclada
allá, muy lejos, con sus ojos tan llenos de vacío verdor, la nariz
enonne llenaba los pulmones de oxígeno casi hasta reventar y
en sus labios había una sonrisa boba, plena de goro. Amelía
parecía dormir, su piel color cirios viejos de iglsia olvidada,
la respiración imperceptibLe y sus labios sin expresión parecían W1 llanto de siglos que llenaban mi mente de nada.
Atrapado en mi mutismo buscaba en la inutilidad verbos
nuevos, desesperado sacaba la cabeza por la ventanilla, mis
ojos escudrifiaban la lejanía tratando encontrar algo, wi resquicio de mi. Mi eterna búsqueda.
Llegamos de noche bajo una tormenta inolvidable, la cabafia apenas Se distinguía entre tanta o~uridad, los reámpagos la iluminaban por segundos -por lo poco que se alcanzaba a ver parecía estar en buenas condiciones. Era un solo cuarto con varias mesas y sillas metálicas. Nos recibió un anciano
de edad indescifrable cuyas cuencas de los ojos nunca me atrevía ver.
--Sólo se pueden quedar poco tiempo; antes que el mar
llegue a dos pasos de la puerta deben irse. No abran a nadie
que llegue de noche y si ven algo no hablen; aquí a veces es

mejor no ver -decía el viejo mientras se ponia su gastado sombrero, disponiéndose a salir sin e;cucharnos.

Ilwnlnados por

W1

quinqué ahwnado comimos fiambres

P?1'8 d!SPo~~ a oormir. Las puertas se cerraron y sentí su

piel fría, aun húmeda por la lluvia; acaricié sus senos desnudos que no temblaron a pesar del mal tiempo; mujer extrafia.
Me molestó una risita contenida en el momento en que nuestros ruidos de amor llenaron la habitación. En pocos m.inuros
todo eran suspiros y jadeos. Una mano femenina. que había teni?o por la de Amelía me acariciaba insist.entement.e. Sus geIrudos estaban vacíos de silencio. La noche cerrada escondía
sombras que se debatían -en la estrechez de la cabaña. Si alguien llamó a la puerta no escuchamos; el viejo tenía razón, en
estos lugares a veces era mejor la mudez y la ceguera.

Amaneció temprano, el ruido de los trastos me movió a la
~cción; Amelia aún dorm.ia dejando ver su espalda desnuda. Sah de la cabaña y fruncí el entrecejo a la luz de sol. Alonso, arriba ~ un pino, admi~ba algo en el horizonte. Teresa y Minerva
cuchicheaban entre s1, alguna me sonrió maliciosa. Daniel en
lo alto de una peña, agitaba los brazos llamándome; corrí.' En
su rostro distinguia un ligero desconcierto.

�60

61

Tras las rocas se ve.fa lo que babia sido una playa; el mar
no exfstfa, las aguas se hablan retirado quedando peque6as
charcas repletas de pulpos, caracoles, eri7.os; peces e~ormes
perecian con respiración olvidada y ojos opacos, calcinados
por el sol; no muy cerca un tiburón se convulsionaba de dolor.
Las sardinas lloraban, las aguas malas pululaban por doquier,
la pus salina quemaba la piel, erizándose mis poros.

En sUencio bajamos de las rocas. A medida que nuestros
pies se hundian en la, arena las charcas crecían, el dolor se
hacla más hondo. Alguien apestaba ahí y no estaba muy seguro que fuel'an ellos.
SUgeri caminar por entre las charcas en busca del mar,
Da.nkt me siguió indeciso; los oidas eran 80l'dos a los gritos de
dolor, los ojos no veían llagas y mi boca negaba. el sabor a
muerte. Sólo mi piel se ensomb:recia.

El sol se movió y k&gt;s pies protestaron. Regresamos cansados, hastiados de tanto hedor, de una caminata sin ohar1a, empática. Al llegar ya era entrada la tarde y Alonso contiooaba
arriba dei pino. Comentamos lo. que habíamos descubierto Y
decidimos hacer tma exploración en grupo. Amella prettrió
quedarse a descanSar, Je gustaba permanecer horas recostada
con los ojos cerrados.

Cuando dormía parecía morir. Regresamos noche: el fosforo nos hacía alucinar que los peces iluminados, por la luna
se paraban sobre sus aletas buscando en procesión el retorno
al

mar.

Durante la cena el ·duelo fue inminente, cada uno pensaba
y se11tía algo diferente, incomunicable. Dentro de la cabaña
se colocaron las aldabas en su sitio y las mismas sombras corrieron a tropezo~ susurros y gemidos llenaban e ambiente,
risas entrecortadas se escuchaban en penumbra. Amella per-

manecía inerme bajo mi cuerpo, de su boca corría un pequeño
hilo de espuma que apestaba, sus ojos opacos me velan fijamente, su piel helada no respondía a mi calor y tenía las manos abiertas en cruz, gran crucifixión. Calvario orgásmico. Me
estaba acostumbrando a su pasividad, a su mirada opaca, a su
rigidez. Su silencio eterno. Al copular pensaba en tantas cosas,
me venían a la mente ímágenes perdidas de nosotros, de otras
noches. Ahora sus labios apretados aceptaban los mios pasivamente. Alguien acarició mi espalda, sentí el aliento jadeante de
pasión en la nuca. Acepté; olvidé a Amella y sentí a plenitud Al
fin mis músculos se re1ajaron y _caí extenuado sobre mis espaldas. Miré a mi alrededor: no ímportaba quien fuera estaba con
Amella; otra pareja se agitaba en un rincón y una sombra
cruzaba despacio la habitación. Tenté el cuerpo aún vibrante
de mi compañera y conté de nuevo a las personas que habia
en la cabaña. Alguien cerró mis párpados, el sopor balanceaba
mi cabeza pesadamente; empe-zaba a olvidanne de mis piernas.
Desperté temprano en un rincón de la cabaña con un desagradable sabor a fierro, Amelia había amanecido a unos metros de distancia, desde ahí me pareció una extraña, una perfecta desconocida; apoyé mis brazos en las piernas y la observé atentamente: el rostro vuelto a un lado, la piel amarilla;
pálida, los ojos abiertos sin brillo ni mirar nada. Varias moscas volaban a su derredor, en ocasiones una se atrevía a entrar
por su boca abierta que manaba un hilo casi imperreptibJe de
algo blanco. Su cuerpo bajo las sábanas simulaba una posición
ridícula, un brazo por acá, una pierna por allá; imaginaba un
titere fulminado en escena.
Como el ruido de una hoja al caer, alguien díjo que hedía
dentro de la cabaña. Yo no escuché, la muerte se encontraba
a unos pasos y ese era su anuncio. Una VO'Z muy dulee me susurró al oido:
.

-Es necesario que te despidas-. Asentí; me dirigí hacia
Amella y la cargué sobre mi espalda.
Caminamos despacio hacia las rocas, era difícil el andar
y el aire se volvía más pesado, parecía que el sol ensombrecía
el mal olor. Tenía una sed terrible. Tras de mi venia Alonso y
Daniel con palas al hombro, este último asintiendo apático

�62
cuando Alonso señalaba algo o recogía maravillado un caracol.
Teresa ·y Minerva dejaban que la vista se posara aquí o allá;
nada en especial. Guardaban silencio, arrastrando los pies al
caminar.
Cruzamos charcas putrefactas, vigilando los pasos; en todas partes estaba la muerte. Se pudría el ambiente. El heoor
me irritaba los ojos y gruesas lágrimas rodaban por las mejillas. Sed; maldita sed, el salitre que evaporaba, el sol se colaba
por mis poros, una picazón tremenda arremetía por oleajes,
la resequedad llegaba hasta mis adentros, mi garganta seca
luchaba por humedecerse y mi l€'11gua enorme apenas cabía en
su cavidad, raspando al moverse. Por todas partes se veía agua
putrefacta, cenegosa, hirviendo de muerte.
Llegamos a un claro, recosté a Amelía en la arena y la vi
sin verla. Me desesperaba tanta soledad, tanto llanto resignado.
A lo lejos, como un canto de sirenas, se oían las paladas huecas
de Daniel y Alonso que cavaban sin prisa.
Era una fosa no muy profunda, sin cruz, ni nombre, ni
palabras de último adiós. Con el pie la empujé despacio, rodó
torpemente, sus ojos abiertos no pestañaron al caerles arena y
su mirada fija en el vacío veía directo al sol; me despedí de sus
mams tiesas tan faltas de --cariño. Le arrojé una estrella de
mar moribunda que se adhirió a su rostro como si se aferrara
a su última esperanza de vida. La arena cubría lentamente su
cuerpo. El silencio era ensordecedor.
HECrOR M. CASTILLO A.

�María G. Belmonce Vega

�AHOGANDOSE
Protestas que se aJ,,ogan

/

( desgarradas
'f)&lt;Yl'W8oolle8
AhogándDse en pa1abro8
de si1.encios

sin pauibras
Ahogándose en caminoo
sembradx&gt;8 en mil gritos
Impotentes

Ahogándose en kJ sangre
de los viento.,
de los cuerpos
Angustiados
Inconscientes

�¿FLOTAN VIOLENTOS?
Flotan vi.olent08
úos cabellos de la niña
que pide un silencio
De los ojos
que piden un "llanto
Flotan violentos
Los s-uspfros
Los gemúros
De los huesos
Los met:ales sin camino
Flotan vwlenws
Pedazos de fuego
Se anidan
Se esconden
En cuerpos
¿Flotan violen ... 1

�Agonizan 'las pared&amp;
De madero ron 'ladrillo

R,ep"legaiJas en cristmes

Grifan '[JO,Ted&amp;

Que se rompen

untadas 'P!»' 'las rolles
Mmuoo a las a?tgWjtias

Con 'la lfflvta
Con 'la 8angre

Revistiendo

811.8

Réquiem

figuras

Bon ciento., de muert,os

Can 'la nieb"la de 'la ausencia

En.tre el humo se "levantan figuras

Y 1.o8 h ~ de la muerte

La8 armas

Desgarraruro un silencio

Y cuerpos kntoo se arrostran

Libertad bajo escaleras

GusaMB

Escondida

Miradns impZoran la muert:e

Bajo puertas

Mujer

Bajo cumpo8

que a los muerto8 alrra:aa

Rincones qtu3 cubren del fuego
Tan

cerca

Tan lejos
V estigios de ciudad

Ciudad asesint.UJ.a
Cubierta de uñas huesos y de carnes
Llnra y se enjuaga

,

La sangre

�72
(]angrer/iJlf/lÍi)

Las O()tlCiemcia8 de "los 1wmbres
Habitantes q'U/3 enloquecen en. banquetes

Miem"llro8

qtJ'3 tiemblan

Doluro8os
E'n.tmpolvo
Entre

fuego

Ent&lt;Ynando l o e ~
Q~ a0 escurren P&lt;Yf los oampos

Se ocmfu.nden,
Can gemidJJs ~ prooomn

Lc.8pi8ada8
Esq:l.(iilet.c8 sin 008tülas
Can las boros atascadas
Mis ~ se lamentan
De roñar esfmJ figuras

Be ob8cureoon y se pintan.

SE CONFUNDEN
LAS CANCIONES

Can sudnres

Bailotoondo re8ignada8

Sobre muertos
Se desgarran mis canciones
En los muertos
En ki tierra

Sollozando .-las miradas

Que no miran
Que sí acusan
Mutilando

�CARITAS
COCHAMBROSAS
Caritas oocha:mbro8a8
de hamure 'JI tierra

Temgos de 1'6PICQ1'e8
awrtado8 pqr "las penas
Tomando mi ma,zo

Pregumas

mocente

¡POR QUE LOS MATANt

Inundando de tristeaa
Ú/,8

oalle8

Ú/,8

ciudades

Ú/,8

oonci&lt;meias

Caritas cochmnbro«uJ

Noticias ambtdante8 de
Par la lucha

Periódicos impresos

I¾:n-d. viento
Periódicos humooos

que nacen iJe la gente
Y mueren. pqr la tierra

800e808

�Rogelio Flores de la Luz

�79

PROPIEDAD
GENERAL
1
Huérfano de e8'[JtJcio
Habite la segum.da oondtción
( del equilibrio
Acróbata del h.am'bre
En el hilo del horir«mte

2
Mírame oompaiíera
Abandono el féretro del sueño
(para stempre
Cami,w T.o8 terrenos bcildio8
Con Za pregunta en 1as manos
Sanriéndose como un incendio

3
La historia avanza sin prisa
Hay un hednr a tumbas f1·escas
Patrullando las ool1es
En 1a boca del tiempo
Flota un sabar am11rgo

4
Súbitamente h,CYy mañana

El oohete del silencio estmla
En mil pedn208
Los ojos se descorchan
Y caen edificio8 de impc,rtancia

(ca7J1tal

�Amando Colunga

�83

VIENTOS

"El funeral de la fiesta ha oomenzado;
despojos osamentas y alimentos sangrantes en la estancia".
La noche 1uJ. palpitado e-n un momento
Se 1w, rrwst:ratro detmuda y fugaz
Ante un recoikJ de esquelet08 dmizarlte8
y 8eTl8'UCU
Aguarda el enc'IJl?mtro de7, silencie agonizame
Calci1wdo p&lt;Yr la de8o&lt;:rrga oficial de un militar
Mientras 1.as ca1J&amp; -oomitan multitudes
Una poJ,abra oocfa se incorpora IY reoorre
El_cementerio alucinante de la pwza convertida e-n ?Zredón
La rnad:rugada enardecida en &lt;X1h1Í,08 de d/:&gt;lo1'
La sinfonia etérea de un recuerdo

El rito saqrvuk&gt; en la pre8idencia comienza
Mientras las calles

Vomitan
Multitudes

UM voz estalla entre el l:ndlicio
El alJorto inconfesable de un hombre suelto
Planeando los oú:ros emotivos de un rebelde
De una rwche
Con las armas e-n la mano
Entre el silencio noctámbulo dJ3 un despertar de canto de fusiles
lrrumpiendn en una huelga
En una marclul
En u,n motín.

�Xavier Rodríguez Araiza

�HACIA UN TEATRO
PARA LA LIBERACION
(Bertolt Brecht y la te.orla del d18taneiamienro)

_,

El problema más importante oon el que se enfrenta el teatro contemporáneo, -Y con él todas
las formas de expresión artística- nace de la búsqueda de la fundamentación teórica que sitúa al teatro -dada su cualidad de arte para un público presente y en vivo- en el meollo del debate estético
orientado a la clarificación del arte en tanto que es
un fenómeno humano y social, y las cualidades que
lo constituyen como objetio, es decir, como creación
artística susceptible al enjuiciamiento critico desde
su estructura formal y de contenido.
El teatro como expresión artística se constituye
de una serie de elementios pertenecientes al lenguaje
de las demás artes que configuran su estructura, pe-

ro es indiscutible que la base de dicha estructura
parte del texto teatral o literatura dramática y de
la esoenificación de dicho texto, en donde intervienen factores técnicos: la dirección, la actuación, la
escenografía, la iluminación, etc.
No se discutirá aquí la importancia o la nula
importancia -oomo algunos teóricos afirman- del
texto dramático, pero sí creemos que en la dramaturgia de Bertolt Brecht, juntamente con la técnica
de escenificación y actuación, y la forma que en el
acto de la creación literaria configura, obedece a

�89

88
una particular y científica manera de ver la realidad.
Bertolt Brecht como autior y director teatral, reflexiona
críticamente el proceso dialéctico de la historia y las contradicciones sociales e individuales que se dan en su contexto,
para llevar al teatro como una forma estética de conocimiento,
hacia un teatro para la liberación.
Bertolt Brecht, desde su primera obra teatral asume una
actitud crítica ante la forma de expresión en boga que teorizan
y crean sus compañeros de posguerra; los expresionistas, que
ven en el teatro un rehícul,o para cuestionar los valores del
mundo burgués que recientemente les ha dejado la experiencia
de la guerra, pero haciendo abstracción del hombre como individuo, predicando su "bondad" intrínseca. Para Brecht la
mitificación del hombre llevado hasta el aislamiento individualista, conlleva la idea de la soledad donde el homb~ es presa
de sus propios instintos irracionales. El hombre individualizado hasta la mitificación, se detecta en la primera obra de
teatro escrita por Brecht; "Baal", en donde el personaje principal entregado a sus instintos naturales llega hasta la aútodestrucción. Hay en esta obra reminiscencias del expresionismo llevadas al paroxismo, no en forma evasiva y mitificada a
la manera de los expresionistas, sino tratando de resaltar la
utopía de esa visión del mundo alienada. "Baal" tiene incluso
rasgos del rito Dionisíaco, sólo que lo retoma después de un
proceso milenario de transformación de la realidad socioeconómica e histórica y del desarrollo clarificador de la conciencia.
Brecht en su creación teatral sigue un proceso dialéctico.
A la puesta en evidencia de los fundamentos de los expresionistas que buscan la utopía paradisíaca humana, a través de su
primera obra, seguirá la desmitificación del individualismo
abstracto, planteando en su segunda obra, "Tambores en la
noche", la individualidad no aislada sino inmersa en un contexto 9:&gt;Cial que la condiciona; los valores burgueses son puestos a la luz de la conciencia, son desacralizados.
El problema fundamental en el teatro de Bertolt Brecht,
está planteado en el momento en que él toma conciencia de la
realidad histórica, del proceso dialéctiop que desde las formas
más simples de la economía ha desembocado en el más exasperante y alienador de los modos de producción y de las for-

mas de control ideológico que lo p.re9ervan;
el capitalismo; es en esa toma de conciencia
en donde Brecht desemboca, llevándolo neoesarlamente al conocimiento de la teoría
que explica el mundo desde una perspectiva
científica, es decir, a la oonoepción del mun•
do que ve al hombre, no en abstracto, con
valores en abstracto, como individuo aislado,
como lo concebían los expresionistas, sino al
hombre en relación con otros hombres mu»
dores de la historia; individuos en relación
dialéctica con la sociedad, hombres concretos, víctimas de la guerra causada por una
sociedad concreta, planeada concretamente
en términos de explotación; aqtú es donde
Brecht capta la realidad históri~y el significado social de la lucha de clases. La teoria
que explica esa nueva manera de ver al hombre enmarcado en la historia y no fuera de
ella, se la da el marxismo.
Después de un período francamente experimental -Brecht si.empre eJqJel'Ü.mfflt.
con ID!Vas formas que se adecuaran al fiUe'VO
contenido humano que quería expresar- en
donde da un vuelco al polo opuesto de la individualidad abstracta plantea.da en el teatro, ya bien adentrado en el estudio del marxismo, Brecht escribe obras de abierto dogmatismo, en donde se detectan claramente las
ideas comunistas llevadas como consignas al
teatro. En este período dogmático, Brecht no
logra situar al individuo de manera dialéctica
con sus contr.adicciones dadas en la realidad
histórico-social, sino que hace abstracción
del hombre como ser social fragmentándolo

I .

�90
en clases, en lucha. lo que obviamente tipificará en su tea~
por un lado la ldeologla burgUeSa y por otro lado la ldeologia
revowcionarla. Ejemplo de este periodo son sus obras: Un hombre es un homllre, Apogeo y oofda de la ciudad d6 Jlah,.agon,y
y su obra oorta, Luz en nmeblas.

En el periodo dldActlco Brecht plan~ en sus obras las
t.esis que explican la explotación de que son objeto los obreros
por el sistema económico capitalista, pnsentando de manera
ejempllflcada y escolástica, la causa de la rebelión de los obreros en las fábricas, luchando por una nueva estructura eéonómlca en donde la propiedad privada deberi. ~ pasando a manos del proletariado y del F.stado, y como consecuencia, la eliminación de la eetratificación social en clases. En "1A
Madre", obra de teatro adaptada de la novela del eecrltor rusO
Máximo Gorki, Brecht plantea el proceso de conclentlmclón
en el personaje principal; la madre del joven revolucionario, al
enfrentarse a la realidad brutal a la que son sometidos por el
capitalista duefio de la fibrica, y el Estado, su aliado en el poder a través de la fuerza policíaca.
La Madre, Pelagueia Vlasova que en una parte de la obra,
"recibe su primera leoción de economía", "se oonvierte al comunismo" gracias al inmejorable método dldActloo que los jóvenes revolucionarlos emplean con ella, lnclUBO, el que Brecht

MUTI[R
COURA6I
UNO IHRE

�93
nos muestra a través de su obra y en el que se enseña lamanera en que deben aprender a leer los obreros analfabetos revolucionarios.

"Santa JWJ,M de 'lo8 Mata~ros", otra obra del período
didáctico, plantea el mismo problema económico, sólo que ahora utilizando como marco la gran depresión capitalista de los
años treinta. Aqui Brecht utiliza las estadísticas. Juana, creyente en los preceptos de los miembros de los sonibreros negros de paja, quiere redimir de su desgracia a los desocupados, partiendo de su ideología cristiana; pero la verdad es que
la realidad económica está ahí, con cientos de miles de desocupados, desamparados y hambrientos a causa del capitalismo.
Brecht comprende a fondo la dialéctica de la his1nria; su
capacidad crítica Je impide estancarse en actitudes esquemáticas y abstractas, reflexionando constantemente en su teoría
y praxis artística, y clarificando su compromiso de llevar mediante el teatro, la verdad de los fenómenos que se dan en la
realidad, a un esp€Ctador que habrá de convertirse a su veI.
en crítico y transformador del orden social opresor y alienante.
Brecht, desde el instante en que toma conciencia de la
realidad vista en sus contradicciones, asume, como artista vet·dadero, la responsabilidad de encontrar nuevas formas de ~xpresión teatral que le pennitan expresar su contenido. De esa
manera, Brecht comienza haciendo revisión del teatro, estudiando los mejores momentos de su historia, retomando las
formas y técnicas que le permitan llevar al público lo que él
considera una nueva concepción del teatro; el teatro de la era
científica, el teatro donde el pensamiento, la conciencia, habrán
de tomar el papel deterrninant€ en la clarificación de las contradicciones que se dan en la realidad, aportando al hombre
los conocimientos necesarios para su transformación.
1

La teoría del distanciamiento (Verfremdungseffekt) es el
hallazgo más importante en la nueva dramaturgia inaugurada
por Brecht. Aquí, se plantea por vez primera la supresión de
la teoría aristotélica que apela ·a la "emoción", a la "catarsis"
a través del "terror y temblor", en donde el individuo, espectador teatral, se "sensibiliza" mas no se "ooncientiza" de los
sucesos teatrales vistos a través de la fábula y del actor. El

�95
94

es elemento teatral para la comprensión de la realidad humana
vista desde una perspectiva científica y crltica; sólo el hombre
en relación con los demás hombres que viven una vida real.
concreta, en una socledad con una determinada ideologia, que
creen en el amor, en la mujer, en la moral, de una IIl8lle!l'8. que
les ha sido condicionada por la cultura, puede ser elementO
de 11eatrallzaclón.

En el efecto de distanciación teatral, inta'vienen elementos fundamentales; la actuación ya no es a la manera stanislavsJciana, en donde el actor se pierde, se "ideuifica" con el
penooaje; con e1 método Stanislavskl, tm mismo actor puede
ser, en J."el)ft9entaciones teatrales diferent.es los personajes de
HaroW, Tartufo o Ubu Rey.

teatro aristot.élico es unidimensional, conduce la trama en forma progresiva, sumergiendo al espectador en la gama de emociones "dramáticas", llevándolo "inconscientemente" a tomar
partido de lo que sucede en el escenario de manera intuitiva,
irracional.
Brecht, con la teoria de su teatro dialéctico y con la t.écnica del efecto distanciador, destruye la empatia aristotélica
y da las bases para el desarrollo de la capacidad critica, objetivadora en el espectador. En el teatro dialéctico las escenas
no se suceden la una a la otra llegando a un clímax dramático,
sino QUe tienen autonomía propia y dan al espectador una visión de las cosas que suceden en la realidad, dejando su capacidad de comprensión abierta a la dilucidación y a la critica.
El individuo en el teatro de Brecht no tiene un valor aislado, no es un hombre en abstracto sino que se Je ve en situación concreta frente ~ otros hombres; el hombre aislado no

Brecht emplea su técnica del extrañamientn buscando que
el actor siempre sea consciente del personaje represent.ado, lo
repregentará a dist.anda, pero para lograr tal técnica, el actor
ya no será el "inspirado", el "intuitivo" que capta la "psicología" del personaje, sino que habrá de conooer la realidad
profundamente desde una perspectiva dialéctica, cambiante y
no tot.alimdora y estática. El actor tiEne que ser un cooooedor
de la realidad social y hwnana a través de la t.eorfa que explica esa realidad de manera real, es decir, debe conocer la
historia, la economia., la filosofía, la sociologfa Y, por supuesto,
la historia de las fonnas artisticas para entmder la manera
en que el hombre ha actuado en los distintos momentos dei su
devenir y cuál ha sido la respuesta ideológica, cientfflca y artistica que ha dado a ese munento.

Por otra parte, el extrañamientn de los objetos y de la
realidad puestas en el escenario, producen un efecto sorprendente y de asombro ante lo habitual y lo cotidiano, permitiendo un enjuiciamk.1lto critico; el espectador no se deja llevar
por la hipnosis y la magia del lenguaje comunicaoor del drama de las "situaciones humanas" que apelan al irracionalismo, saturando al espectador de droga emotiva produciéndole
una tensión inmediata, que después de la representación se
disipa, sin dejar el menor rasgo de cuestionamiento intelectual
de b que sucedió en el escenario, y si aquello que fue una pieza
"de teatro" tiene algo que ver con su realidad cotidiana.

�97

96
Brecht crea los elementos teatrales que por su cualidad
estética, fonnal y de contenido, son móvilies artísticos para la
llberaclón, ya que su teatro cumple una función critica y comprometida ante los fenómenos sociales que se dan en la realidad. Su teatro es un teatro abierto a la interpretación dialécttca de la núsma realidad, busca encontrar las contradicciones que Se dan entre el individuo y la colectividad social,
eludiendo las formas esquematizantes e idealizadas, producto
de una visión bW'gUe68 de1 mundo, donde ee mitifica al individuo y se resaltan sus motivacio11.€1S "interiores" y "psicológicas", como lo hace Thsen. Brecht elude también las formas
dogmáticas y panf]etarlas que bajo el imperativo de un teatro
político o teatro de "vanguardia revolucionaria" para las masas, no hacen más que dogmatizar y crear un teatro de baja
calidad artística como sin duda lo ha sido en su período de Ja
consigna comunista y del didactismo.
Es indudable que su plena realización como escritor y
director teatral, en donde encuentra una verdadera calidad

estética, se encuentra en las obras escritas en su madurez:
"Galileo Galilei", "El alma buena de &amp; Chuo:n", "Madre coraje" y "El círculo de Tiza Caucasian,o''_; estas obras representan la concreti1.ación del teatro dialéctico y de su teoria
del distanciamiento, en donde las contradicciones que el individuo en situación histórica asume, pasando por alto la simplificación, por un lado, del individuo con valores abstractos
y estáticos y, por otro lado, la moral de una acción condicionada por los lineamientos políticos de un partido, haciendo
abstracción de las situaciones ooncretas con que se enfrenta
el hombre como individuo, concibiéndolo solamente como masa social.
El teatro brechtiano, riepresenta en arte el esfu€'rzo más
!~ciclo
p ~ creativo mismo lo dem~ra- por "t.eonzar y practicar' de manera consciente el teatro, escribiendo literatura dramática y creando para la representación de
sus propias obras la compañía teatral Berliner Ensemble.

-;:ru

El teatro nace en la mente del dramaturgo ahí se gesta
el lenguaje, las ideas, los personajes, la esoe~ía y la fá.
bula, como llamarla Aristóteles al tema y' que Brecht retoma
El teatro vive, se realiza en cada representación dada en

ei

espacio escénico cada vez que un público acude a la sala para
encontrar algún elemento de la realidad presentado de manera artistlca y divertida.

El teatro dialéctico apunta hacia la liberación. El movimiento histórico debe ser analizado y criticado partiendo de
las bases cientlficas que expliquen la situación del hombre en
la historia, y de los yugos que Je atan en su realidad, impidiéndole la libre creación en la traRifonnación de la naturaleza y
de la estructura. social para la satisfacción de sus necesidades
biológicas e intelectuales.
Brecht ha dejado los cimientos de tma nueva estética del
teatro, ha clarificado la nebulosa interpretación ·y práctica
teatral, que a través del drama aristotélico se tema de la realidad humana y del movimiento social. Breoht ha puesto entre
paréntesis mediante la crítica, la cualidad que oonstltuye al
hon:ibre en su vida "espiritual", al exigir la conciencia y la
c?tica del dramaturgo como creador, y la reflexión y la crítica del espectador como oonsumidor diE!l1 t.eatro y transformador de la realidad concientimda a través de los elementos
estéticos proporcionados por el mismo ooatro.
Se hace necesario poner entre paréntesis los postulados
teóricos del mismo Bertolt Brecht, porque hoy más que nunca
se exige la clarificación y la Clitica de las rendencias del teatro contemporáneo, cuestionando toda. aceptación dogmática,
que oo hace más que distocsionar -incluso al mismo Brechtla literatura dramática y las técnicas de escenificación con fines politicos de visión corta, de estrecha compnnslón dialéctica, consolidando la ideología opresora -sea de 17.qulerda o
de derecha- y coartando el proceso hacia un teatro para la
liberación.

�99

98
La reacción estética que plantea la intuición y la emoción
irracional como los únicos lineamientos lfüeralizantes del hombre en su oontexto social o del hombre -ese abstracto desconocido que pregonan los epígonos de la propiedad privada y los
desahuciados de tendencias místico-religiosas disfrazados de

profetas-, ha distorsionado el teatro dé Brecht emp1eando
conceptos apriorísticos, sin tomarse el trabajo de constatar
sus escritos con la misma realidad, pensando ingenuamente
que la realidad histórica, concreta, es una abstracción ~
por lo demás absurda e irracional- y el individuo abstracto,
fuera de la historia, wia concreción.

Para estos estetas o artistas, la :realidad la plantea el SU•
rrealista-místioo. Antonin Artaud en su teatro de la crueldad o teatro rotal -eomo todo místico, apela a la totalidad,
al absoluto, a la inmovilidad mágica, a la irracionalidad- y
no Brecht, que presenta en su teatro dialéctico, la :movilidad,
la contradicción siempre relativa a la circunstancia históricosooial. Dejemos quie Breclht, haga la crítica a esta estética
teatral: " ... yo les aconsejo sin embargo ser .p articularmente
desconfiados frente a los que de alguna manera querrían desterrar la razón del seno del trabajo artístico. Por lo común la
denuncian corno cosa "fría", "inhwnana", "enem.iga de la vida"
y como irreooooiliable opositora del sentimiento que es del solo
dominio del artista. Todo lo extraen de la "intuición" y defienden con arrogancia sus "impresiones" y "visiones" en
contra de todas las objeciones de la razón, la cual adquiere en
boca de ellos algo de trivial y adocenado".
"Pero la oposición entre razón y sentimiento sólo existe
en sus irracionales carezas y sólo como consecuencia de su
vida sentimental sumamente dudosa. Mezclan los bellos y poderosos sentimientos que reflejan los literatos de las grandes
épocas, con los suyos propios, sentimientos imitadoo emporcados, espasmódicos, que ciertamente están obligados a espantarse ante la luz de la razón. Y razón denominan ellos a algo
que no es verdadera razón, ya que lo oponen a los grandes
sentimientos. Ambos razón y sentimiento, cuando la era del
capitalismo se precipitaba a su fin, degeneraron y cayeron en
una perniciosa e improductiva contradicción. La nueva clase
ascendente, por el contrario, y aquellos que luchan juntamente
con ella, se entienden con la razón y el sentimiento en su gran.

de y fecunda oposición. A nosotros nos impulsan los sentimientos hacia la más extrema tensión de la razón, y la razón purifica nuestros sentimientos". (Bertolt Brecht, La politica en
el teatro. F.d. Alfa Argentina).
·
Brecht cree en el lenguaje, en la oomunicación de la realidad a través de la desmitificación del lenguaje mismo, lleván•
dolo a la toma de conciencia, a la critica, al movimiento, a la
ciencia.
Artaud cree en el silencio, en el grito, en la incomunicación del lenguaje, cree en el inconsciente, en la aceptación pasiva, en lo perdido, en el pasado y en la magia.
Lo cierto es que tanto Brecht como Artaud, plantean

cuestiones teatrales de importancia vital para la configuración
de una nueva estética teatral que parta de la realidad concientizada en su contexto social e histórico y de esa irrealidad real,
subjetiva, proyectada en una visión que el hombre se hace -de
las cosas, moviénoolo a actuar emocionalmente nutriéndose de
la ideología imperante en la época, de la parte sensible que a
menudo entra en franca contradicción con la conciencia social.
La puesta entre parén~is al planteamiento de Brecht en

su teatro dialéctico seria ésta: si Brecht, dramaturgo y marxista fue consecuente con su práctica, es decir, que no existió
dicotomia entre su conciencia y su emoción, entre ser hombre
y ser escritor, creemos que en el hombre con la conciencia
marxista dialéctica, liberalizante, y la emoción reaccionaria
y esclavizante si la hay; dicho de otra ~ra; en qué momento la conciencia de la historia "se vuelve, -contra sí misma" "y
se olvida", y aparece la emoción que hace esa "conciencia"
reaccionaria, al ser impulsada por una emoción que la conciencia marxista no puoo liberar de la emoción reaccionaria,
esclavizante, de la ideología burguesa.
La "conciencia" antididáctica totalizante y absoluta, determina directamente su emoción, o mejor, ahí no hay conciencia de la realidad y si hay emoción defonnante de la realidad, como diría Engels "mala conciencia" o ideología de la
clase en el poder; y esa clase utili7.a de manera defonnante y
tenebrosa a los "pensadores" que aportan alguna "idea" a su

�100

PALABRAS EN EL
ESPACIO HUMANO
I
las pallbra8 muerden el meMaje hipnótioo
88 rebelan

vuelan 80bre la noche

cw

la abstracci6n.

8"mbolo hecho pe,dtJ.zo3 poco a rpoco
acrec'9nta la ooz de bt objetos .
tm 09lflJgo8a ool1Mndoae a la fiada
a 1a ~ 8ffl rora
a Jos rootros d8 Jos hi;os
afén bestial de orden y de poder. F.l fll'dlrno utiliza )a ·~
ftllca 1rradonal de Nlett.M,ile y degenera a Hegel tomúloole
prestadas citas dif"iciles y obscuras como lo hacen los proverlut.M de cuaJquler ft!ligión o tendencia, pretendiendo explicar
cm cuatro o dnco fnua, el complejo conoc1mlento de Ju
contradicciones que se dan en la realidad. Los Ideólogos son
capaoes de mostrar como modelo de lo que debe ser el artista
al poeta Ezra Pound, por el solo hecho de aer simpatizante
del rfgimen fascista. F.ato de la ideología y de las trues hechas d1fundldas como "slogans" es válido también para los
reglmenes totalltari01 deJ soclallamo.
·

No olJ8tante "Ja puesta entre paréntesis". Bertolt Bndlt
ha dejado su t.eorta y su llwatura •traJ. con la que
podem01 iniciar una nueva búsqueda que explique eatétlcamente y deede el atro 1Dl camino sólido hacta la liberación.
JlOI

del hijo

del ff/8{/0
'!I de la piedra
objetc8 innombrados pm- la ooz emblanqu«ida

�102
II
la paJnbm se esounde del espejo

navega mar adentro
halila y nombra nada
UJ8 o10JJ han mojado W8
y el tiempo quieto ronda «i ga1a:ria

espacws

m
palauro abridora de brechas entre ceros infinitos
-¡n]nbra'lll1l'n1m:rdor
del fuego
del viento

de la pie,d:ra
y de la bestia
sonido y objeto acuchillando la cabeza

�104

105
V
múltiples 1wmbre8 alumbran el e,8p(1Cio
y 'la línea vtaji del cero 1,&amp;t,a la N

y aprenden a dmnar 'la piedm
y
cada mirada los vorobl08 rondan

a

el rere1no

,,

IV

""\

'

la tela del orden animal se ha roto
y a1wra no hay secreto
ha salido 1a voz apenns simulada

y·

'

q ~-

'\.
J'/
,· '
~
i_) '/_.:- '/~? ,¡;.

t

./

&lt;-:. '
!;;--·
·'

.. ..

.., _
"('!•

l::..

?-·

y hn.y un ritmo rondando por el viento
el hombre tiene imagen de su 1'08tro
y es wa hombre
la tierra no es instinto ni mi8terio
cordón umbilical eternamente asido
a la madre relatioo por el cambio de piel
a cxrda tiempo

. r·

,::\,

e

~.:,-

:?\, .
•

e
r

'-

(

�106

Adolfo H. Torres Peña
VI
la pa1,abra vuela cxmtellmt,e
quema la noche t.otal y agazapada
hooe figura y taladra
el canto del pájaro hechicero

�109.

LA IDEOLOGIA
BURGUESA EN
LA NOVELA
"CESANTE"
DE L. DE A.

El argumento de cualquier narración deberá ser sólo un
pretexto del autor para delinear. origien y consecuencia, de
factores psíquicos o sociales a través de la trama. Podrá un
escritor dest.acar uno u otro factor. mas el social condiciona
al psíquico. El tena de las obras ha sido enfocado. por sietnpre, al sentimentalismo. hacia la descripción de angustias o
felicidades del hombre en sociedad. El deseo, el sentlmiEoto
a las cosas o a Jas personas ha variado poco a lo largo de la
historia. aun cuando las con!liciones ambientales y sociales
han evolucionado, el hombre continúa hablando de amor y
propiedad privada.

El Sr. de Anda se propuso delinear el "Problema, drama
y consecuencias individuales y sociales del desempleo" en su
novela "Cesanre''; intentar elaborar la trama señaJaooo ias causas de este problema social, significa tomar ya conciencia de
los factores que lo producen y, por ende. encaminarlo a una
solución. MáS esta última idea que provocó en mí el Sr. de An•
da, se viene abajo cuando en la contraportada leo: ¿"Qué huellas deja el desempleo en el alma y la mente de quien lo sufre?".

�110
Es obvio que esta pregunta sólo puede ser f onnulada por un
individuo que juzga importantes el alma y la mente, ya que
proyectó describir: cómo son afectadas éstas por el desempleo. Observemos las definiciones que la Real Academia Española da de estos conceptos: "Alma: (De lat. anima) f. Substancia E!6p1ritual e inmortal, capaz de entender, querer y sentir, que informa al cuerpo humano y con él constituye la esencia del hombre", "Mente: (De lat. mens, mentís) f. Potencia
intelectual del alma", entonces: la mente es la potencia de la
substancia espiritual llamada alma ... y ¿el desemploo? Los
cristianos juzgan al trabajo como un castigo divino, por ende,
el desempleo será para ellos la gloria. Pero en realidad todas
estas boberías metafísicas las dejamos a un lado a la luz del
conocimiento científico; es de todos conocido que el desempleo
es producto de las relaciones de producción existentes, sostenidas por una ideología propalada en la educación y todo medio de comunicación.

SINOPSIS

El Sr. YtulTiaga, burócrata puntual y honrado, es cesado
"injustamente" (diría el Sr. de Anda) a los 27 años, 7 meses
y 7 días de haber trabajado en una oficina gubernamental.
Enfrenta la realidad (sic) y se cuestiona: " ... he pasado del
campo de los que respiran, de los empleados, de quienes tienen
algo seguro, a la pesadilla de los cesantes, con muchas, muchas necesidadé;, sin ahorros, ni perspectivas. Pero, son veintisiete años • • . por qué yo, y no Loperti, que siempre falta
( ..• ) No me importan descuenoos injustos, colaboraciones
forzadas; todo lo olvido y estaría dispuesto a sufrir más con
tal de estar de nuevo en esa nómina . . . maldita nómina"; la
situación del Sr. Yturriaga se ve agravada con otro factor:
oo recibirá ninguna compensación. Era lógico que pidiera se
implantara la justicia legal, pero toma otra decisión: pedir
justicia al Sr. Ministro. Decide escribirle y contarle que el
director que ha ordenado su cese es un injusto y que altera
las estadic;ticas, ocultando así la realidad nacional, sólo que . . .
occu~rda que el director fue colocado por el Sr. Ministro y el
lenguaje de su carta se torna servil. Y así, buscando la justicia,
el Sr. Yturriaga es aITojado a patadas del despacho del Sr Ministro y exclama: "No debo perder mi escala de valores hoy".
A continuación, empieza a criticar el servilismo que impera

111
en las oficinas gubernamentales, viene a su memoria Cárdel1es, el ejecutor de las "nefastas'' órdenes del dl.recú&gt;r;
Cá.rde!las que no es "ni eficiente ni puntual ni probo", "jamás lo fue y alli está devengando un sueldo que le roba, sf,
le roba., le qui.ta de la boca • • • a mis hijos y a los hijos de
otros que quieren y no pueden trabajar, que se confonnan
con la mitad, Cárdenas no tuvo empacho y hoy, por su cu)pa,
son incontabJes los que están como yo, sin trabajo; son muchoa los analistas que parten de falsas premisas, de esta.disticas falseadas, para sacar por desgracia, espurias y nocivas
conclusiones, e&lt;m10 Cárdenas, traidor a la Patria. si lo tuvkn
aqul, frente a mi, lo golpee.ria sin misericordia".
Las necesidades económicas del hogar, le obligan a buscar empleo y, 1Hl buen dia, mientras deambula por la calle,
"la monotonía" de sus "sesiones de remembran7.a y deseos de
venganza" se rompen: Primero, al toparse con unos saltimbanquis piensa: "Angustia ganarse asila vida, pero más no tener
dónde ganársela y, sobre todo, carecer de la humildad y el
valor para tomar el pico abrir una zanja, comer fuego y aeo&amp;tarse en lecho de vidrio y clavos"; continuando su camino, se
topa con wi ex-alumno canceroso que pronto morirá, pero que,
afortunadamente, ya tiene list.a su contabilidad (sic); el muchacho hace recordar al Sr. Yturriaga "la ambición desmedida" que skmpre mostró en clases y qúe ahora, ei que disfrutará la herencia será el padre; el último suceso que rompe
la monotonia en el Sr. Ytuniaga, es el atropellamiento de una
pequefia; estos tres incidentes 1e llevan a concluir: "Si todo
vuelve como antes, si t.engo trabajo y emoo.unento seguro, no
volveré jamás a despreciar lo que pasa a mi alrededor, y sentiré como en carne propia lo que otros sufren ••• Sí ... lo haré,
lo juro por Dios".
·

Días después. flaquea su razón y se dice: "Valgo más
muerto que viw. El seguro aún está vigente ( • .. ') valgo más
muerto que vivo. No soy cobarde, me reafirmo, y al mismo
tiempo oomienzo a preguntanne si la cobardía se encuentra
realmente en hacerlo o no hacerlo?", desiste en su propósito,
mas tres capítulos adelante, el Sr. Yturriaga se sorprende al
encontrarse con "los pies pegados a un abismo". Reconoce en
él Wl quiebre psicótico y continúa g&lt;YAlldo del abismo, mientras los "recuerdos envueltos en romántica sepia" vienen a su

�113

112

arrepentido de haber recurrido al alcohol, llega a suponer una
solución (metafísica) para el desempleo. Escucha wi discurso
político en la radio, "recuerdos terribles, vooes de desesperación, asociaciones ingratas" vienen a su memoria y se pregunta: "¿dónde están los hombres valientes? ¿dónde los hombres realistas?, ¿dónde los qUe acaben con la falsedad de la
demagogia?". El discurso continúa en la radio y el Sr. Yturriaga dice:

Basta, no soporto más --Pre&amp;iono mis ll18Jl08 contra .los
oídos-, taladras mi cerebro . . . fatuo, malvado .••

i ¡¡ OLICK ! / /
Y con EStas últimas palabras, el Sr. de Anda finaliza su
novela (ale).

OOMJ#NTARIOS
A través de la trama, el Sr. de Anda nos informa la causa real del despido del Sr. Yturriaga: se ha ordenado una disminución en Wl 20% del personal burocrático, y ya que el
Sr. Yturrlaga se opuso a las órdenes "corruptas y nefastas"
del director, era lógiro que a él lo despidieran, aWlque fue!'a
puntual, honrado y prooo. El Sr. de Anda nas muestra a un
hombre que basó toda su exisrencia en las relaciones económicas y nunca las comprendió.
imaginación: " ... si no fuera por ellos -dice el Sr. Yturriaga- me volverla loco . . . o por las esquelas que afirman la
fugacidad de la vida"; y sumergido en añoranzas infiere: "mucho le debo a la vida. He sido yo el que ha desviado y furjado
su destino: mentira que seamos piezas de ajedrez; no puedo
culpar a nadie, aun cuando ello quita un ápice de reclamo por
no haber actuado cuando debía hacerlo y haberlo hecho cuando debía abstenerme. Por ello busco un santuario en el pasado,
en las esquelas, en los árboles deshojados que impregnan estéticamente mi corazón ( ... ) lleno de esperanzas del mañana".
Y entre esperanzas, la situación económica se agrava, así
que el hombre de 57 años, sin solución, desesperado y sucio,

Poco a poco, el autor va cortando todas las posibilidades
de solución en el Sr. Ytuniaga. (La pregunta al Sr. de Anda
es ¿por qué si anteriormente había desempeñado el cargo de
maestro el Sr. Yturriaga, no d€SalTOlló esta idea en la trama?)
La situación eoonómica en su hogar es desesperante, la esposa
decide trabajar y la "virilidad" del Sr. Yturriaga le hace exclamar: "¡que caiga del cielo un trabajo antes de que esto suceda". Constantemente, el Sr. de Anda coloca frases de este
tipo en el personaje central; por ejemplo, cuando el Sr. Yturriaga desiste del suicidio dice: "Pero, sabio milagro de Dios,
que compensa sueños frustrados con otras metas, con otros
ideales, con inesperadas satisfacciones, algunas veces mayores
que los perseguidos". Aquí podria pensarse que un razona'..

�-114
miento así, cabe en un cristiano; que esta es la intención del
autor: reflejar la mentalidad cristiana. Sólo que, si la postura
del autor es crítica, destruirá en un momento dado de la trama las creencias del Sr. Yturriaga, para colocarlo frente a la
sociedad., de consumo en la cual habita, entregando, de este
modo, la realidad social en la cual vivimos. Pero jamás hace
esto el Sr. de Anda, al contrario, fomenta las ideas metafísicas en el lector, o al menos es el objetivo inicial que percibo.
Casi al finalizar el libro, el personaje sale de primera persona
y omnisciente-mente se dirige al lector y lo involucra en la trama: "Si yo fuera tu ---escribe el Sr. de Anda- querido amigo
( o desconocido enemigo), no haría lo que probablemente haces
todos los días: atacar a otros con la intriga, la calumnia, la
mentira, para que pierdan su empleo; si yo fuera tu, lucharia
para conservar lo que tienes, para que el mundo florezca, para
que haya en qué trabajar'; regún el Sr. de Anda, la falta de
empleos no se debe a la mala planeación de los recursos, ni al
aumento en la población, ni al acaparamiento &lt;re la plusvalía:
oo, nada de eso ... el desempleo (según el Sr. de Anda) se debe
a la "mala fe" del individuo. Si el Sr. de Anda supone que la
solución está en acabar con las intrigas, calumnias y mentiras, debería quemar su libro.
Para el cristiano, la ciencia es útil en la medida que satisfaoe sus cotidianas necesidades; más cuando la ciencia entrega Ei conocimiento, los fundamentos naturales y sociales
que demuestran la falsedad de las religiones, el aci€ntífic3,
tranquilamente, decide alimentar los sueños que su deseo origina, olvidándose de la ciencia. El comportamiento cristiano
Está regido por el sentimentalismo; cuando dice tomar conciencia de la realidad social, cuando otorga una solución a los
problemas reales que afronta el individuo y la sociedad, la
entrega preñada de concE•~tos mEtafísicos. Marcuse señala que
la repetición frecuente de un concepto, llega a tomarse como
verdad, aun cuando la falsedad de dicho concepto sea demostrado por la ciencia. Por otro lado, la investigación didáctica,
ha llegado a la conclusión de que es conveniente remarcar, en
loo libros de texto, la id€a central, con el fin de que el alumno
preste mayor atención a esas palabras remarcadas ya sea en
nzgritas, cursivas, etc ... Observemos algunos trozos de la no\"ela (sic) del Sr. de Anda: "Todas las mañanas veo este rostro
y tengo la sensación de envejecer, pero nunca me había im-

115
portado como hoy, al reparar en la hiriente relación entre
t'&lt;iad y posibilidad de encontrar ,emple:&gt;''. De acuerdo, esta situación se da en nuestra sociedad, pero ¿por qué remarcar
encontrar er.ipleo? Asi encontramos diversas frases que tuvieran razón de ser, si el Sr. de Anda buscara obtener un ritmo
e3pecial, una innovación literaria . . . esta posibilidad es falsa,
y lo demostraremos transcribiendo un trozo de su narrativa:
"Escucha amigo, esto qU€.' hoy tienes y qu€ consideras te sobra, tu trabajo ~·xtraiy1endo ladrilles de un horno ardiente o
atendiendo ,el mostracbr de un hotel de tercera, es gloria que
envidio, que tú no debes perder. Ahorra, que no todos los años
seran de vacas gordas . . . Y ¡ cuidado !, desconfía de quienes
com~ a mi llevan a creer que todo será eterno, que siempre
~abra ,pan y ~arne sobre tu mesa, que tendrás dinero y ropa
sm r e~~dar . En rz-sumen: narrativa confusa que destruye
la posibilidad de encontrar innovación literaria en donde no
hay r.edacción clara.

.

Buscar r€.flejar la mentalidad de un hombre que basa su
j~icio en Dio~, es ·i::er:nisible¡; paro fumentar este tipo de creencias Y, ademas, apcyandcs2 en conccimkntos didácticos es un
insulto a la ciencia, tm acto v~rgonzoso de un hombre q~ posee
la información científica y trastoca. Ocultar la información
encubrir la realidad no es de hombres doctos.
'
¿Qué se propon.e el Sr. de Anda al evitar narrar otro tipo
de f3:ctores, bastante cotidianos, igualmente causados por las
relacion-ES cbrero-patronale-s?. Menciona una huelga y lo hace
,::,n los siguienta; términos: "Y son sólo dos secretarias las que
han causado el lío", más adelante le llama: "problema laboral"; ¿por qué no utiliza la palabra huelga? Por otro lado, ¿qué
acaso entre las largas filas de desempk~ados no pJClría encontrarse Sr. Yturriag~ a un obrero que hubiese sido despedido
por agitador o comumsta?; con estos dos personajes el Sr. de
Anda hubiera confrcntado las doo ideas que mantienen lucha
~•: rpetua en esta s·.:x:idad. "No deseo que alguien -el Sr. Yturriaga E-e dirige al lt::ctor- por pérfido que sea, 11€Cesite empleo y ~o consiga ( ... ~ Adiverto, eso sí, a aquellos que saben
lo que tienen, qUe lo cwden con prudencia; empleo, demostrar
~u~ somos c~paces; dar a los hijos alimentos, esperanza y fehcidad" ¿Que acaso con esta última cita no fomenta el servilismo el Sr. de Anda?.

:1

�116
¡Ah!, hay otro punto inten!sante: el Sr. de Anda t.ambién
incursiona en la filosofía, veamos como llega a ella. Cierta noche que el joven Ytuniaga Jeia tranquilamente, los vecinos
celebran una ruidosa fiesta. Decide hablar a la policía y mandar a los vecinos a la, cároel. Al otro dia, él cae en la misma
ce1da y Se pregunta: "¿Por qué esta coincidencia? La respuesta material la encontré después, la filosófica la sentí en ese
momento ( ... ) Dios castigó mi soberbia ( ... ) me bastaron
décimas de segundo l)8:l'8. interpretar en tx&gt;da su fehaciente intensidad la razón, Bémesele castigo, sanción divina, efecto metafisico, el 'la vas. a pagar' cumplido ( •.. ) Y no puedo con
toda la fuerza de la int.ell~, con todas las·armas de la lógica, encontrar explicación a la luz simple de la materia y la
ciencia material ... ". Para el Sr. de Anda, la razón filosófica
se siente; no sé de dónde habrá sacado esa idea, a no ser de la
teología.

En conclusión, este libro se reimprimió tres meses después
a su primera publicación, y según informes de una librería
k&gt;cal, el libro se vende "bien": cien por mes; esto indica que
el terna interesa.
La publicación de semejantes ideas es nociva y es inaudita
la apatía que se muestra por combatir este tipo de publicaciones. Lamentablemente, el cambio social no se dará sin la colaboración de obrem., campesinos y estudiantes Y, millares de
ellos esperan la justicia de Dios en un Reioo que jamás llegará
a ser. El mundo está invadido de propaganda religiosa, es necesario contraatacar este tipo de ideas, crear grandes centros
de información científica. Hacerle ver al hombre que busca
solamente satisfacer sus deseos olvidándose del resto de la
población; darle a conocer que ni él, ni sus descendientes lograrán satisfacer sus neoesidades en esta sociedad; y que, con .
el advenimiento de otro tipo de gobierno, no se solucionará
ningún problema social, mientras el hombre sea individualista.

��ARMAS Y LETRAS, Revista Trimestral
ele la Universidad Autónoma de Nuevo
León, s-e imprimió en el Departamento de
Difusión, Sección Editorial; se empastó en
la Imprenta Universitaria de la U.A.N.L.
Tiraje 1,500 Ejemplares.-

�Los trr:bajos literarios que forman este número especi.al de Armas y Letras, son hasta ahora, producto de
un proceso de formación literaria dada en el contexto
del grupo que integra el taller de literatura "Caligrama".
Este número, es producto de concepciones estéticas y
experimentos formales contradictorios entre sí; cada a_utor
plasma su particular manera de entender el acto de la
producción literari.a y su consecuente visión de lá realidad.
No existe un lineamiento estético y literarió común. El
grupo del taller "Caligrama" está integrado én la
heterogeneidad; no obstante, se revela desde ahora una
preocupación por buscar nuevas formas expresivas,
atendiendo a' la experimentación con m&lt;;1teri.ales literarios, y a la clarificación consciente de una base estética
materialista, que permita trazar los lineamientos literarios y críticos que, en algún momento del proceso experimental y cognoscitivo de las formas literari.as, habrán
de cristalizar en poesía, novela, cuento, teatro y ensayo.

DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485162">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485164">
              <text>1976</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485165">
              <text>Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485166">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485167">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485183">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485163">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1976,  Enero-Junio, </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485168">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485169">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485170">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485171">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485172">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485173">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485174">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485175">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485176">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485177">
                <text>01/01/1976</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485178">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485179">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485180">
                <text>2000346</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485181">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485182">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485184">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485185">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485186">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35059">
        <name>Arturo Ortega</name>
      </tag>
      <tag tagId="7016">
        <name>Ensayos</name>
      </tag>
      <tag tagId="35060">
        <name>Javier Trejo S</name>
      </tag>
      <tag tagId="35058">
        <name>Mario Anteo H</name>
      </tag>
      <tag tagId="35061">
        <name>Roberto Maldonado Espejo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17434" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16936">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17434/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1975_No_3_Julio-Diciembre_2000345_Dedicatoria_1.pdf</src>
        <authentication>973a7c4169f07c0ab5910f056da90c14</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="571581">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1975

�ARl'&lt;lAS Y LETRAS/Julio - Dicíenibre/7.5

��1 :

1: f.l L I O T E C A C E N T R A L
U. A. N. L.

Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECfOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Nftmn'O corres¡xmdient~ de Julio a Diciembre de 1915

Toda ourrespondt&gt;nc-la dPbf- dlrl~r!le a "ARMAS Y LETRAS"jDepto. de

Difu'llón/Unlvt&gt;r'!ldad Aut-0nu111a de Nuevo lA'ón/Torre de la Beetoria,
Noveno PhlO/Mont.f'rrtoy, Nu.·vo León, Mfxlco.

1

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
- - - - - - - - - - - - --

--

-

-

JULIO-DICIEMBRE DE 1975
- - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - SUMARIO

Pr e s e nta c ión ....
L a rnujPr .1/ su influencia

7
f'7l

la Historia, Juanita I.

Garza Cavazos

11

Resolución d'3 las N aci cn°s Unidas para el Año Intenwcioool de la Mujer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

25

lia Emancipación de la mujer f avcr~oe al progres:; y
la paz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

Secrttario General de las
Nacione.s Unidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Po es i a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

49

Autógrafos de kI Bibliotec&lt;i Nacional . . . . . . . . . . . . . .

53

Mensaje de Kurt Waldheim,

�---·
PRESENT ACION

�EL

presente número de "Armas y Letras" oonsponde
e. kls meses oo Julio-D:iclemlme de 1975 y es un vohme
dedicado a destacar que ~ es el Año Ilm'naclonal de la
Mujer.

En el análisis profundo de las cosas podemos encontrar
que mucho se logró en varios países donde las mujeres no
formaban parte activa en el desarrollo del país.

Nuestra t.esis es que la educación es el factor principal
para que la mujer se lib&amp;e de las cadenas que la sujetan
como instrumento de placer y de la explotación de una sociedad de consumo.
Es Juanita Idalia Garza, del equipo de la Sección Editorial, quien nos ha entregado una colaboración interesante
y que es el artículo central de este número sobre las mujeres y su influencia en la Historia. Es el debut de Juanita
en estos menesreres y su calificación es alta. Su artículo es
el resultado de muchas horas de investigación.
También encontraremos en est.e número 1a Resolución
de las Naciones Unidas para el Año Internacional de la Mujer y el mensaje del Presidente de la ONU, Kurt Waldheim.

7

,

�Un documentD valioso es el d1scur8o sobre la Emancipación de la llu¡jer que prommcl6 la primera y Qnica. COBmonauta femenina del mundo, Valentina Tel"eskova en la
Conferencia Mundial del Afio Intemaclooa,l de la Mujer que
hace meses se celebró en la ciudad de México.
Juan Manuel colabora. con su poema Canta y Camina,
inspirado en sus personales musas.
Reanudamos en este número, asimismo, la publicación
de los Autógrafos de la Bibliot.eca Nacional que tan buen
impacto dieron entre nuestros Iecoores.
Bienvenidos a est.e nuevo volumen de Armas y Letras.

HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

8

LA MUJER Y SU INFLUENCIA EN LA HISTORIA
Juanita l. Garza Cavazos

�/.-ANTECEDENTES HISTORICOS

EsTE

año de 1975, proclamado por las Naciones Unida!,
como el Año Internacional de la Mujer, podemos darno.s
cuenta claramente, sobre tcdo en este ti ~mpo en que predomina todo tipo de discriminación, del pobre papel que I:-\
mujer ha desempeñado y deE•cmpeña aún en el mundo. La
mujer, victima tradicional de las oostumbres que rigen, desde las épocas más remotas de la humanidad, ha tomado el
papel de una posesión del hombre, de un instrumento de
placer o como un animal doméstico, sólo necesario para la
perpetuación de la especie. Fue en Roma, la cuna de la
civilización y la cultura, donde se dieron los primeros pasos
para aceptar a la mujer como un elemento indispensable
en la 9'&gt;Ciedad. Los romanos pusieron a las matronas en un
lugar especial: su influencia era importante, lo mismo que
sus consejo.5, que determinaban la marcha de los negocios.
Pero su situación legal la ponía en las manos del hombre,
sujeta a su arbitrio inapelable. A partir de Octavio Augusto
César, Roma reconoció poco a poco la igualdad de la mujer,
quien comenzó a participar activa e independientemente
en la sociedad e incluso pudo liberarse de la tutela masculina.
Con la aparición del cristianismo, los avances fueron
grandes en materia de igualdad entre el hombre y la mujer
11

�a pesar de ciertas críticas duras de teóricos doctrinarios
Sin embargo, la Edad Mro.ia proViOCó la desaparición de todas formas de igualdad entre el hombre y la mujer, quien
pasó a ser nuevamente un objeto productor de placer, perpetuador de la especie y la causa fundamental de los pecados del hombre. La única manera de redimir su influencia
perniciosa era la maternidad.
Incluso la veneración que se le profesaba a la mujer
por parte de la caballería andante era otro peso sobre su
igualdad, pues se idealizaba a una mujer, inhumana, cuyos
valores se reducían a los del romanticismo y cuya presencia
no se toleraba en los asuntos de gobierno pues "eran cosas
de hombres". En estas condiciones pasó mucho tiempo la
mujer, e incluso.se le disfrazó bajo una capa de sobreprotección, tratándola como un ser débil, cuyas virtudes cien
por ciento cáseras le prohibían brillar en los campos de la
creación y la administración pública.
En las últimas décadas del siglo XIX comenzó a aparecer un sentimiento de justicia e igualdad en la mujer,
quien empezó a luchar por el voto e igualdad. en la sociedad
-.en México, la mujer obtuvo el derecho a voto durante la
presidencia de Adolfo Ruiz Cortines-. Sin embargo, a pesar de reconocerse en muchos países la igualdad de derechos, hay algunas nacioilJcS poco desarrolladas en las que
aún. perdura el machismo· -incluso en México-, y donde
la igualdad jurídica no tiene importancia ante la fuerza
de la costumbre. Una insigne mujer que ha pasado con glorias a la historia -Sor Juana Inés de la Cruz- definió
claramente la situación de la mujer de su tiempo en sus
famosas "Redondillas", su verso más conocido, que dioe:
"Hambres necios que acusáis/a "la mujer sin raz&lt;m/sin ver
que 8ói8 ki ocatti(m/&lt;k k&gt; mismo que juzgáis/".

naI de la Mujer significa un progreso para el mundo. Se
deben dar a la mujer todos los derechos, facultades y criterios de que goza el hombre para su adelanto moral y para
que ocupe la debida posición en su país.

La mujer de hoy ha elevado sus niveles moral, espiritual e intelectuales para el servicio a un mundo mejor y
más estable. Ha aprendido a manejar sus problemas y responsabilidades. Poco a poco y conforme a la época, la mujer se eleva hasta llegar a altos niveles, en los que puede y
debe hacerse cargo die las responsabilidades que éstos impliquen, buscando para sí y sus semejantes un mejoramiento en su vida social, económica, cultural, etc.
El hecho de que haya quienes se oponen a esta igualdad no impide que la mujer busque lograr sus metas aunque
encuentre obstáculos difíciles en su camino. En algunos paíi::,es ~erdura aún la indiferencia o la frialdad hacia los derechos de la mujer, lo que ha sido calificado como "violación de la dignidad hwnana" en la Declaración de la ONU
sobre la Eliminación de la Discriminación de las Mujeres.
En esos países la mujer queda marginada y se le educa sólo
pa1·a los deberes domésticos, no tienen oportunidad de adquirir una educación superior y pErsonalidad propia. En el
trabajo los salarios son menores por trabajo igual que los
varones.

II.-HACEN JUSTICIA A LA MUJER

Hoy qua se ha proclamado 1975 como el Año Internacional de la Mujer, podemos darnos cuenta. de los avances
que ésta ha tenido en el mundo y lo que cada cual ha hecho
para el engrandecimiento de su país. A pesar del menguado
desenvolvimiento de la mujer en épocas pasadas debido a
las tradicio~, costumbres, i&lt;leas, etc., no se puede afirmar
que su actuación er_:a nula, pues a pesar de la poca inteligencia oon que se le distinguía, siempre sabremos de mujeres
heroicas e inteligentes que han pasado a ocupar un lugar
en la historia de la humanidad.

Podemos damos cuenta de que la resolución tomada
por las Naciones Unidas de proclamar un Año Internacio-

La educación es una de las principales condiciones de
la igualdad &amp;xial de la mujer, ya que su prestigio y su nivel

12

13

�social dependen de la educación que reciba y de la Importancia social de la profe.ión que practique en bien del desarrollo de su país. Anteriormente, la mujer se dedicaba a
profes{ones tradicionalmente femeninas, pero ahora, con la
aparición de nuevas especializaciones, se percibe una proporción casi igualitaria a la de los hombres, especialmente
en las ramas de salud pública y educación.

La emancipación de la mujer está estrechamente Ligada
al progreso social y económico de las naciones, lo mismo
que al refuerro de la paz. Todos los esfuerzos positivos
tendrán que estar encaminados al mejoramiento en la vida
de la mujer, para lograr conseguir tan deseados propósitos.

111.-EL EJEMPLO DE LEONA VICARIO
El Año Int.ernacional, además de ofrecer la posibilidad
de afianzar en la conciencia de la comunidad la importancia
de la actuación de la mujer en la sociedad, significa un paso
importante para el absoluto cumplimiento de la Declaración
sobre la Eliminación de la Discriminación de la Mujer, que
fue adoptada en 1967 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La resolución tomada por la Asamblea General de la
O. N.U. parte de los principios y objetivos de la declaración
sobre la Eliminación de la Discriminación de la Mujer. Fanny Edelman, Secretaria General de la Federación Democrática Internacional de la Mujer, declaró que la discriminación de la mujer, "es incompatible con la dignidad humana y con el bienestar de la familia y de la sociedad, impide
su participación en la vida política, social, económica y cultural de sus países en condiciones de igualdad con el hombre . y constituye un obstáculo para el pleno desarrollo de
las posibilidades que tienen las mujeres de servir a sus
países y a la humanidad".

En este Año lntemacional de la Mujer, los mexicanos
no debemos inadvertir una figura casi leg;endaria que toma
una parte principal en la historia de México como mujer,
heroína y periodista: Leona Vicario. Existen por lo menos
seis biografías de Leona Vicario quien además de ser la
heroína insurgente, es la primera periodista mexicana, que
no sólo enviaba noticias verbales a los patriotas sino que las
redactaba e inventó claves que pusieran a salvo a ella y
a sus corresponsales. Al consumarse la independencia hizo
del periodismo una profesión, una manera de combatir con
sus ideas políticas y de propagar sus conceptos acerca de
la vida social y pública de México. Quería para las demás
mujeres lo que ella consiguió por virtud de su origen:
educación, instrucción que no podían alcanzarse sin una
buena posición. Gustaba de la lectura, aprendió idiomas,
se aficionó a la pintura, pero sobre todo a las ideas de
libertad.

Muchas madres necesitan trabajar para ayudar a la
crianza y manutención de sus hijos, por lo que se ven obligadas a buscar personas o instituciones que puedan hacerse
cargo de ellos, en tanto que ellas trabajan, por lo que es
necesario que se preste la mayor atención a este problema
y se busque la solución más satisfactoria.

En cierta ocasión Lucas Alemán acusó a Leona Vicario
de haberse afiliado a la Revolución más por amor a Andrés
Quintana Roo que por afecto a la Independencia. Ante esto,
LE:ona Vicario le envió una carta, clara mUEstra de su
estilo literario, de periodista, de alguien que sabe defender
la verdad, que dicie as.í: "En el Registro Oficial del 14
(marzo de 1831) de éste, contestando usted a los federalistas, me lleva de encuentro sin saber por qué, tachando mis
servicios a la Patria de heroísmo romancesco y dando entender muy claramente que mi decisión p;)r ella sólo fue
efecto del amor. Esta impostura la he desmentido ya otra
vez y la persona que la inventó se desdijo públicamente
de ella, y usted es regular que no lo haya ignorado; mas

14

15

Es muy importante para la mujer que se le brinde
toda clase de ayuda desde el momento de convertirse en
madre, pues el tener igualdad con el hombre no significa
olvidar la maternidad, que es una función noble.

�IV.-LAS MUJERES DE NUESTRA EPOCA

si lo hubiera olvidado, remito a usted una ejemplar de mi
vindicación que en aquel tiempo se imprimió, en donde
se hayan reunidos varios documentos que son intachables y
desmienten dicha impostura.
Mi objeto de querer desmentir la impostura de que mi
patriotismo tuvo por origen el amor, no es otro que el
muy justo deseo de que mi mémoria no pase a mis nietos
con 1a fea nota de haber sido yo una atronada que abandoné mi casa por seguir a un amante. Me parece inútil
detenerse a probar a usted lo contrario, pues, además de
mi vindicación hay suficientes pruebas, todo México supo
que mi fuga fue de una prisión, y que ésta no la originó
el amor, sino el haber apresado a un correo que mandaba
yo a los antiguos patriotas. En la correspondencia interceptada no apareció ninguna carta amatoria. Confiese usted, señor Alemán, que no sólo el amor es el móvil de las
acciones de las mujeres; que ellas son capaces de todos los
entusiasmos y que los deseos de la g1oria y de la libertad
de la patria no les son unos sentimientos extraños; antes
bien, suele obrar en ellas con más vigor, oomo que siempre
los sacrificios de las mujeres, sea el que fuere el objeto
o causa por quien lo hacen, son más desinteresados y parece que no buscan más recompensa de ellos que de la que
seaI?, aceptadas. Aceptad su sacrificio y la mujer se sentirá
recompensada. Aseguro a usted señor Alamán, que me es
sumamente sensible que un paisano como lo es usted, se
empeñe en que aparezca manchada la reputación de una
compatriota suya, que fue la única mexicana acomodada
que tomó una parte activa en la emancipación de la
patria ... "
Maria Leona Vicario fue e n realidad una mujer extraordinaria; en todos sus actos llevó adelante el lema de que
a la patria hay que sacrificarlo todo. Ha sido calificada
por Fortino !barra de Anda como modelo y espejo de mujeres y como periodista nadie entonces ni ahora defendió
con tanto valor la libertad de imprenta.

16

~ n decían San Pablo y Santo Tomás, la mujer es
un anunal enformo y un varón mutilado una definición
que ~~s mujeires pod:rilamos tomr.r por ~fensiva si aún
estuv1esemos
no s e le
. al en aquella época en que a la muiDr
J~
reconoc1a ma y a la que se atribuían1· durante el embarazo, la posesión de espíritus malignos que malograban las
coSéchas Y hacían mal de ojo a las bestias amén de otras
tantas perversidades.
'

La ~u~er de hoy ha superado en mucho estos estigmas
que envllecian a la de ayer, procurando liberarse de estos
trawnas Y trata de hacer su vida como desea. En este año,
en que se habla mucho sobre la emancipación de la mujer
n? p~emos P:'15_ar desapercibida una figura grnnde en ,;
h•s~~na de Mex100, que tomó parte importante en la liberac1on de la mujer de los yugos que imponen las costumbres, tradiciones, ideas, etc. Conocida como la Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, sin perder su condición de
mujer pudo seguir, como deseaba, el camino clcJ saber.
Escribía _de si misma: "Desde que me rayó la primera

IL_,: de la razon, fue tan vehemente y poderosa mi inclinaa las letras, que ni ajenas reprensiones (que he tenido
muchas), ni propias reflejas, que he h€Cho muy pocas han
bastado a que deje de seguir ese natural impulso". '

(•1011

. Su fama se extendió por toda la América española
siendo la admiración de los más grandes ,escritores barro~
c-~s de su tie_mpo. S~ts ve1:sos, conocidos de todos, poseen un
gran contcrndo ele ingenio, romance, pasión y sobre todo
un profundo amor hacia Jo divino.
'
'
Uno de los mejores escritos que nos legó fue la "Respuesta a Sor Filotea de la Cruz", una larga ,epístola en la
qu~ ~º!' Juana vierte todo su saber, desenvolviéndose con
obJe~1v1dad, cortesía, discreción 1 humildad. En uno de sus
pas~Jes,_ ~ace una elocuente defensa al derecho de la mujer
al_ eJe~'?1c10 de la cultura, en réplica pQr criticársele su inclmac1011 a l as letras como adversa a su condición de mujer.

17

�Ilustre mexicana fue también Rosario Castellanos,
quien hizo uso de la pluma para dar rienda suelta a s':tS
inquietudes y hacer partícipes a los demás de la problema~
tica existente en el mundo.

Desde pequeña tuvo inquietudes literarias, aunque ella
misma confiesa que no sabía cómo se llamaba a eso. En un
libro escrito por ella y publicado por la Secreta1ia de Educación Pública en 1973 con el título: "Mujer que sabe latín ... ", aludiendo al refrán: "muje'r que sabe latín ni tiene
marido ni tiene buen fin", muestra claramente la condición
de la mujer en el mundo y la inseguridad creada en torno
a ella, según el punto de vista de la escritora. Menciona el
tiempo en que los maestros de Medicina Legal de la Facultad de Derecho no aceptaban dar su clase en presencia de
mujeres, pues temían que sus castos oídos se lastimaran al
escuchar los nombres de algunas partes del cuerpo humano.
Cuando Zoraida Pineda Campuzano fue la primera y única
mujer que tomaba las clases de filosofía, era la burla de
sus condiscípulos como si cometiera un pecado imperdonable al abandonar sus deberes en la casa para buscar un empleo, ya fuera obligada por la necesidad o por deseos tle
superación.
Apunta directamente al problema que af1·011tan las solteras, de quienes aclara que no lo son por vot·ación, sino p~r
que ningún hombre las consideró dignas de "llevar su nombre ni de remendar sus calcetines". por lo que uc-eptan 1msivamente el destino que los demás les imponen. Pern, la
soltera no ¡;odrá jamás disfrutar de las posibles ventajas
que la soledad tenga; debe quedar dentro de algún núcleo
familiar, buscar alguien que le proporcione el respaldo que
le falta y al mismo tiempo, es e l inevitable personaje que
cuida aÍ enfermo o se hace cargo de los niños de sus parientes, en tanto que éstos salen a divertirse.
Nombra a Virginia Woolf, novelista inglesa de gran
penetración psicológica, quien se indigna ante el trato discriminatorio a la mujer, pero que logra por sí misma alcanzar su . independencia económica, es~iritual, intelectual Y

18

respeto a su oficio da escritora, pagando a cambio de esto
con su esterilidad física, dando pie al dicho de que "lo que
la vida da al arte se lo merma a la especie".
Pero, ante todos sus problemas, para Virginia Woolf
la verdad era eso: verdad. Porque, para ello no significaba
el premio al renunciamiento o a la pérdida de la diversión,
la amistad, etc. Con justa t'a.Zón expresa que "la verdad ha
de perseguirse con todas nuestras facultad€s. ¿Hemos de renunciar a las diversiones, a las ternuras, a las frivolidades
de la amistad porque amamos Jio verdadero?, ¿Encontraremos la verdad más pronto porque cerramos nuestros oídos
a la música y no bebemos vino, y dotimimos en vez de dialogar en las largas veladas de invierno"?. Ciertamente, para
Virginia, la verdad fue la corona de la abundancia, derramada poi· sobre todas las cosas.
Mujer 1'€Con.:&gt;cida por Ja fama y a quien Rosario Castellanos distingue en su publicación es Agatha Christie, de
quien se expresa uno d,a sus comentaTistas como la mujer
que, después de Lucrecia Bol'gia, más beneficios ha sacado
del crimen. Para sus n:&gt;velas creó a dos pintorescos PN'SOnajes: Hércules Poirot, pequeño personaje de nacionalidad
belga, que hare rdr con sus ex0entricidades y que nunca
::;e acostumbra al clima de Inglaterra, y .Mjss Maple, una
nctorahlc an('iana que, a pesar ele su avanzada e rlad, no pierd.e .s11 observadoi-a vis ta.

Tn1s estos per sonajes, Agatha Christie supo sacar d úsd.e lo más recóndito los crímenes más cxJt'f1ños o inct"t. íhles
1

que pudiéramos imaginar; clt&gt;scubrir el engañ•;), -el t'goismo
o la codkia, tras un semblante apacible y modesto, aris1 o-

('l'á1ico y orgu1loso._
Ahora, a más de ochenta años de edad, esta notable
es&lt;.:ritora no deja la pluma. En una novela recién publicada,
da muerte al héroe detectivesco Poirot y ha dispuesto en su
testamento que la obra gue contiene la muerte de Miss Mnple sea publicarta después de su fallecimiento.
19

�De gran espiritualidad es María Luisa Bomba!, escl'itora latinoamericana, quien dota a la literatura de un sentido difuso, misteriooo, fascinador. Con respecto a la conducta del hombre, María Luisa sólo percibe lo absurda que
es. "Si.empre en movimiento, siempre dispuestos a interesarse por todo. Cuando se acuestan dejan dicho que los despierten al rayar el alba. Si se acercan a la chimenea permaneoen de pie, listos para huir al otro extremo del cuarto,
listos para huir siempre hacia cosas fútiles. Y tosen, fuman,
hablan fuerte, temerosos del silencio como de un enemigo
que al menor descuido pudiere echarse sobre ellos, adherirse a ellos e invadirlos sin remedio".

Es indudable que además de estas mujeres, se agregan
muchas más a la gran lista de quienes se han distinguido
tanto en el arte como en la ciencia. Como un resumen de
todo esto, comprohamos el hecho de que la mujer tiene y
sirm¡we ha tenido oc.rebro, alma y corazón, por lo que no
&lt;'S nec'i'sario decidir si se le deba colocar ·al nivel de las
plantas o los animales. eomo anteriormente se discutía en
los c-ondlios teológicos.

Pero, para la mujer no hay otra alternativa que seguirle, ser constante. Esto explica María Luisa Bombal de
su marido: "lo sigo para llevar a cabo una infinidad de pequeños mel1€Steres; para cumplir con una intimidad de frivolidades amenas; para llorar por costumbre y sonreir por
deber. Lo sigo para vivir correctamente, para morir correctamente, algún día". Desde luego no basta vivir y morir
correctamente, pero no hay otra alternativa.
Inteligente escritora, María Luisa Mendoza con su primer novela ha logrado entrar al círculo de la narrativa contemporánea. Dueña de un estilo, hace lo que sabe como lo
desea para, además de mostrar su poderío, transmitir sus
sentimientos y, llegando al nivel de la novela, para dar a
conocer su concepción del mundo.
Hablando sobre el estilo de María Luisa Mendoza, así
se expresa Rosario Castellanos: "Tan peculiar, tan propio

de ella, que aunque apareciera sin firma se le reconocería.
Por el uso novedoso de los vocablos, por el alzamiento de
hombros ante las reglas, inexorables todas y obsoletas muchas, de la Academia; por el aura de intimidad qu,e baña

cada párrafo; porque no hay una sola frase que produzca
en el lector la idea de haber sido 1'€&lt;1actada ni para salir del
paso ni para hacer gala del dominio de la retórica, sino que
es el producto de una gran experiencia entrañablemente vivida y que ahora que llega al umbral del len~aje y lo traspasa adquiere sentido y significado".
20

B I B l.

r () (~

R A F

r

A

&lt;'. lS'f'f,JI,LANUS, f.'&lt;JN. \J.'/(). Mttjl'r qlll' saht' lal in
t orial S1•p SC'I t•nt as. 1n. t•dil'iú11. I\IP, Íl\ 1 1!)7:t

. .. J•:di -

La 1·•p 1H'a lit Prm·ia d1• S11r J11, 111;1
Ini•s dt• la Cruz. 1-'.diei,,rn•s 1&gt;c•pto. dt• ,\t'dó11 Sol'ial
Universitaria, Monkn'l'Y, N. L., 1~)51.

h'l•'\'/t,'8 RUI½, ,Jf,J;{l S

l~c l' tMa M11 ndo frJKf 1t1/i11 ni 1/, puhl it·acla por la Uniú11 !ni et'nal'ionn l fü, Estudiu11lt•s. Vo l. :J!J, Núm . l. Chf'l't1slovaquia, 1975.

21

�RESOLUCION DE LAS NACIONES UNIDAS
PARA EL AÑO INTERNACIONAL DE LA MUJER

�EL

día 18 de-diciembre de 1972, la Asamblea General
de la O. N. U., tomó una resolución, la número 3010. Este
es el texto íniegro:

LA ASAMBLEA GENERAL
Teniendo en cuenta que desde la primera sesión de la
Comisión de la Condición de la Mujer, celebrada en Lake
Success, Nueva York, del 10· al 24 de febrero de 1947, han
transcurrido veinticinco años, período que permite hacer
wi balance de los resultados positivos;
Teniendo en cuenta los objetivos y principios de la
declaración sob~ la Eliminación de la Discriminación éontra la Mujer, a.dr4&gt;tada por la Asamblea General mediante
su resolución 2263 (XXIl) del 7 de noviembre de 1967;
Reeonociendo la eficacia de los trabajos de la Comisión
de la Condición de la Mujer en el curso de los 25 años t;nms.
curridos desde su fundación, asi como la importante con-tribución que las mujeres han aportado a la vida social,
politica, económica y cultural de sus respectivos países;

25

�Considerando que es necesario reforzar el reconocimiento universal del principio de igualdad de hombres y mujeres, en hecho y derecho y que los Estados que todavía no
lo han hecho deben tomar medidas jurídicas y sociales para
garantizar la aplicación de los derechos de la mujer;

Observando que su Resolución 2626 {XXV) del 24 de
octubre de 1970 sobre la Estrategia Internacional de Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas
del Desarrollo comporta entre sus objetivos y metas para
el Decenio el estimular la plena integración de las mujeres
en el esfuerzo rotal de desarrollo;
Requiriendo la atención sobre los objetivos generales
y mínimos a alcanzar en el curso del Segundo Decenio_ d_e
las Naciones Unidas ¡para el Desarrollo, como fueron defm1dos por la Comisión de la Condición de la Mujer y adoptados por la A.samb1ea General mediante su resolución 2716
(XXV) del 15 de diciembre de 1970;
Considerando que a este fin la proclamación de un Año
Internacional de la Mujer conducirá. a intensificar la acción
neoesaria a la promoción de la condición de la mujer;
1)

Proclama 1975 como Año Internacional de la Mujer;

2) Decide dedicar dicho año a una acción más intensa
destinada a:

a) Promover la igualdad entre el hombre y la mujer,
b) Asegurar la

incorporación completa de ésta al es-

fuerzo total de desarrollo, singularmente subrayan-

do la responsabilidad y el papel importante de la
mujer en el desarrollo económico, social y cultural
a ,escala nacional, regional e internacional, especialmente durante el Segundo Deoe:nio de las Naciones Unidas para el Desarrollo;

c) Reconocer la importancia de la contribución creciente de la mujer al desarrollo de las relaciones

26

amistosas y la cooperación entre ~ Estados y al
fortalecimiento de la paz en el mundo;
3) Invita a todos los Estados Miembros y a todas las
organizaciones interesadas a adoptar medidas encaminadas
a asegurar la plena realización de los derechos de la mujer
y su promoción sobre la base de la Declaración sobre la
Eliminación de la Discriminación contra la Mujer;

4) Invita a los gobiernos que no lo hayan hecho aún
a ratificar lo antes posible el Convenio número 100 de 1951
de la Organización Internacional del Trabajo sobre la igualdad de remuneracióIJ¡;
5) Ruega al Secretario General que tras consultar a loE
Estados Miembros, las instituciones especializadas y las organizaciones no gubernamentales interesadas, elabore en el
límite de los recursos existentes, un proyecto de programa
para el Año Internacional de la Mujer y presentarlo a la
vigésima &lt;J.Uinta Sesión de la Comisión de la Condición de
la Mujer en 1974.

�LA EMANCIPACION DE LA MUJER
FAVORECE AL PROGRESO Y LA PAZ

�E

s ~ t e que todos presremos atención

al desaITOllo del Año Internaciooal de la Mujer-1975 y que pensemos en cómo mejorar sustancialmente el papel que juega
la mujer en el seno de la sociedad en todas partes del mundo.
Se trata aquí nada menos que de ~ a de la mitad de la
población del globo y debemos pensar en ténninos positivos
en cómo mejorar la posición de la mujer en sus respectivas
sociedades y en el terreno intemacional, y, lo que es más,
en ia forma de aprovechar mejor su enorme contribución
potencial para el bien de todos.

El Año coincide con el reconocimiento crectente en el
mundo entero de la enorme importancia que tiene el conseguir la igualdad entre ,el hombre y la mujer, no solamente amo un principio fWldamental de los derechos humanos, sino tambié11 COOIO Wl prerrequisito ímispensab]e para
el desarrollo social y económico y como estimulo para la
paz mundial. La puesta en marcha del programa de actividades para ese Año recibirá la máxima prioridad y mi
completo a.poyo.

31

�La traseendenCia del Año Internacional de la Mujer
dependerá del esfuerzo que nosotros le dediquemos. Con
la ayuda de todos ustedes podríamos harer de ' él un Año
que deje su indeleble huella en la Historia, no únicamente
en la o.el progreso de la mujer, sioo en la de los pueblos
de todo el mundo.

32

MENSAJE DE KURT WALDHEIM,
SECRETARIO GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS

�Estimado señor presidente,
señoras y señores:

P

ERMITANME, antes que nada, felicitar, en nombre
de Ja delegación de la Unión Soviética, a las distinguidas
pers::&gt;nas electas como presidente, vicepresidentes y conferenciante a puestos tan honorables, y desearles éxitos. De
su labor conjunta y concordada dependerá en gran medida
el resultado de nuestro trabajo común. La delegación soviética, por su parte, hará todo lo que de ella dependa para
poder cumplir con las tareas importantes planteadas ante
la presente conferencia. Estamos dispuestas a brindar toda
ntreStra colaboración.
Queremos manifestar nuestra satisfacción por el hecho
de que esta conferencia de trascendencia se realiza en la
capital de México, país amistoso. Agradecemos a su pueblo
y al gobierno la hospitalidad brindada.
Sin duda alguna, el problema de la plena emancipación
de las mujeres, el ejercido jwidico y real de su igualdad
con el hombre en la sociedad, su participación más activa
en el desarrollo económico, social y cultural de la humanidad, son importantes problemas sociales y, a la vez, una
necesidad en nuestra época. Por eso, preeisamente, la URSS
saludó con gran satisfacción la decisión que tomó la XXVII

35

�sesión de la Asamblea General de la ONU respecto a pr°':lamar el año de 1975 como Año Internacional de la ~u~r.
Consideramos esta decisión como una importante accion internacional, en la cual se reconoce ampliamente el papel Y
la responsabilidad que desempeña la mujer.~n.el mtuldo actual quien lucha por la paz y la colaboracion entre las nacio~, por la libertad y la independencia nacional.
· Consideramos positivo que el mencionado Año se celebre bajo el lema en que el problema de l~ igualdad de la
mujer en la sociedad está directamente vinculado con los
problemas de la paz y el desarrollo.
En la Unión Soviética, siempre partimos de que la
mujer está ligada en su esencia con el progreso en ~as relaciones socia.les en la economía, con tal coyuntura mt.ernacional que fa~orezca este proceso, como el afianzamiento
de la paz.
La conferencia se lleva a cabo en una situación internacional nueva más favorable a los pueblos. La humanidad
progresista del mundo acaba de festejar el 30 aniversari_o
de la victoria sobre el fascismo. Con motivo de esta efe~erides el Comíté Central del PCUS, el Presídium del Soviet
Sup~mo de la URSS y el gobierno soviético, han exhortado
a los ,pueblos, a los parlamentos y a los gobiernos co_n un
llamamiento en el cual dicen que el mundo en su conJunto
se ha acercarlo realmente al cumplimiento del sublime objetivo a que aspiran los pueblos de la coal:1ción antihitlerian~;
que en el mundo se han operado cambios en el plano pahtico y social; que estos cambios so~ de ~norme trascen~encia y, que, por primera vez, en la h1sto~1a de la humarudad
se dan posibilidades objetivas de exclwr una ~rra mundial en la vida de la humanidad; que en las relaciones entre
Estados se afianzan cada vez más los principios de la igualdad, la soberanía y la renuncia al empleo de la fuerza.

Todo el mundo, incluidas las mujeres, se han hecho
eco al mencionado llamamiento.
36

El hecho de que la humanidad haya vivido sin guerra
mundial durante treinta años, constituye un bien enorme
e inapreciable. Sin embargo, debemos tener siempre presente y no debemos olvidarlo, de que en este periodo mencionado las llamas de la guerra estallaron más de una Vf!l.
en Asia, Africa y en el Oriente Medio. En esas guerras -que
surgieron porque ciertos círculos no podían conformarse con
la liberación de los pueb1&lt;&gt;&amp;- perecieron millones de personas, entre las cuales se hallaban mujeres y niños. En nuestra época las pretensiones p,or ahogar el movimiento libertador de los pueblos están condenadas al fracaso. La mejor
prueba de ello es el glorioso triunfo que logró el pueblo vietnamita luchando por la independencia nacional, apoyado
por la solidaridad de los países socialistas y por las fuerzas
progresistas de todo el mundo. La liquidación del foco militar en Indochina ha creado condiciones para el saneamiento sucesivo de la atmósfera int.ernacional.
Estos últimos años, debido ,a la política de paz que
practica la Unión Soviética y los demás países socialistas,
y a todos los esfuerzos de los hombres de buena.voluntad,
la situación que se caracterizaba por la "guen-a fría" se
sustituyó por la distensión en la vida int.ernacional.

La extensión y el ahondamiento del proceso de esa distensión coadyuvarán a crear tal coyuntura en que todos
los países, no importa su sistema económic~social y el nivel de su desarrollo, podrán utilizar, de manera más plena
y sólida, los provechos que resultan de la colaboración recíprocamente ventajosa y de- la división internacional del trabajo. Se trata de dar solución a los problemas económicos
y sociales, incluyendo los problemas relacionados con eJ
mejoramiento de la situación de las mujeres. Por eso, los
esfuerzos que emprenden los gobiernos y los pueblos deben
estar encaminados a que el iniciado proceso de distensión
se extienda a todas las regiones del mundo y adquiera carácter estable e irreversible.

Estimados señoros y señares:
Desde que terminó la segunda Guerra Mundial, muchos
pueblos en el mundo alcanzaron grandes éxitos. Pero estos

37

�éxitos pudieron haber sioo más notables todavía, si los enormes recursos que ahora se destinan a la carrera armament ista, se empleasen con fines pacíficos, o sea, para mejorar
las condiciones de vida, para acabar con el hambre, la miseria y las epidemias. ¿Acaso no merece reprobación el hecho de que, según datos de la ONU, en el mundo se gaste
tres veces más para fines militares que en la salud pública,
y dos veces más que en la instrucción? De manera que se
trata no sólo de gastar, sin razón alguna, los enormes recursos que podrían ser utilizados para cubrir necesidades
del desarrollo social y económico, sino también de que se
acumulan monstruosas reservas de armas mortales que
echan una siniestra sombra sobre el desa.ITollo de las relaciones internacionales.
El desarme es una condición necesaria para asegurar
la paz, la estabilidad y el irreversible p r ~ de la distensión internacional.

Tanto mayor importancia adquiere la contienda que
las fuerzas amanres de la paz despliegan por lograr el desarme, por reducir los gastos militares y encauzar estos recursos para resolver los importantes problemas sociales en
que están hondamente interesadas las amplias masas populares de cada país.
En nuestra opinión, sería racional que las organii.aciones femeninas de rango nacional e internacional, que los
foros internacionales, sobre todo los que son tan representativos y autorizados corno el presente, elaboren recomendaciones con vistas a materializar la resolución tomada por
la Asamblea General de la ONU, respecto al cese de la carrera armamentista y la reducción de sus presupuestos mi-

litares.
Los participantes en la presente Conferencia Mundial
de la ONU, que se celrora en el marco del Año Internacional
de la Mujer, también podrían manifestarse por que empiece
a realizarSe y progrese el trabajo relaciona.do ron los preparativos y la convocatoria de la Conferencia Internacional

38

del Desanne. Al apoyar estas importantes iniciativas nuestra conferencia haría un aporte a la lucha que reali~ los
pueblos por tener una vida pacífica, por el luminoso porvenir de sus hijos.
Con este motivo yo quería atraer su atención sobre
una nueva iniciativa de la Unión Soviética, que fue expresada en la reciente intervención del secretario general del
Comité Central del Partido Comunista de la URSS camarada Brézhnev, en el sentido de que los gobiernos ;, antes
que nada, los grandes poderes concluyeran un convenio ser
bre la prohibición de la creación de nuevos tipos de armas
de destrucción masiva y de nuevos sistemas de tales annas
teniendo en cuenta que el nivel de la ciencia y t.ecnologi~
contemporánea es tal, que surge la severa ameJ'l8.2'.a de creación de armas más terribles que las annas nucleares.

La razón y conciencia de la humanidad dictan la necesidad de poner obstáculos insuperables en el camino hacia
la. aparición de tales armas. El F.stado soviétioo siempre y
reiteradamente se ha pronuncia.do y sigue pronunciándose
por el desarme.
Estimado señor presidente:

Debemos te~r presente que el objetivo principal de la
ONU~ la salvación de las generaciones venideras de las
~.anuda.des de la guerra. Las mujeres, que constituyen la
mitad de la hum.anidad, pueden hacer un enorme aporte para alca.mar este noble y sublime fin.

Yo quisiera destacar sobre todo, la enonne importancia que tiene el afianza.miento de la paz y la seguridad, de
la in?~ndencia nacional, el desarme, la liquidación del
colomahsmo, neoco1onialismo, racismo para el progreso sc:r
cial_ y para la sol~ón de los problemas de la igualdad de las
muJeres en la sociedad y su más amplia participación en el
desarrollo de sus países.
De la ~ h a interligazón de estos problemas habló
claro y convmcentemente el presidente de México señor
Echeverria, al inaugurar esta confe~ncia.
'
39

�E.,timados señoras y señores:
Actualmente en el mundo, la tercera parte de tod~
los valores materiales se crean con las manos de las muieres. Millones de mujeres trabajan en las fábricas Y empresas, en la agricultura, hacen su gran aporte en la ~?nstrucción de la economía,, en la cultura y en la educac10n de la
generación joven. Pero en muclK&gt;s países las muje:es sufren
discriminación. Se les niega el derecho al trabaJO Y a su
justa remuneración, la protección al trabajo y la observancia de las normas más elementales en cuanto_ a ~a ~ro~;ción de la marernídad. Sigue existiendo la discrurunac1on
de las mujeres, tanto en la fanúlia como en la vida política.
Tenemos que constatar que los principios fijados en la
.Declaración de la ONU respecto a la supresión de la discriminación de las mujeres, en muchos países todavía no se
lleva a la práctica.

En otros países se observan notables éxitos alcanza~os
en la solución de los problemas femeninos. E_n este sentid'.°
quiero ahora referirme a nuestro país. Las ~deas humanitarias respecto a la plena igualdad de las muieres en la sociedad a su más activa participación en la vida politica, económi~ social y cultural, son entrañables a los hombres
soviéti~. El triunfo de la Revolución de Octubre de 1917,
el derrocamiento del zarismo y de la explotación del hombre por el hombre, el aesarrollo de la sociedad a base de _1~
principios socialistas, liberaron del ~mpleo, ~ _la cns1s
y de la inflación, así como de todo tipo de •~pres1on, a las
masas trabajadoras y, desde luego, a las mUJeres.

hazaña militar de nuestros soldados y, en otro, la hazaña
laboral de las mujeres soviéticas, ambos platillos se encontrarían en el mismo nivel, igual que, sin vacilar, frente a la
guerra, formaron una misma fila las mujeres soviéticas y
sus maridos e hijos. Así lo expresó el camarada Brézhnev,
~ecretario general del CC del PCUS.
En nustro país la igualdad de derechos de la mujer con
respecto al hombre está fijada por la Constitución y existen garantías eficaces para ejercer estos .derechos en la
práctica.
Lenin, fundador de nuestro Estado, señaló.al
... respecto:
"Para lograr la total emancipación de la mujer y su igualdad real y efectiva con el hombre, es necesario que la economía nacional sea socializada y que la mujer participe en
el trabajo general de la producción. Entonces sí la mujer
ocupará el mismo lugar que el hombre".
No se trata tampoco simplemente, de la inoorporación
de las mujel\.~ al trabajo social, sino de su incorporación
óptima; lo que quiere decir que su trabajo debe realizarse
en las más favorables condiciones, tomando en consideración las particularidades específicas de la mujer y suponiendo el trabajo altamente calificado. Las mujeres soviéticas
están ocupadas prácticamente en todas las esferas de la vida productiva, social y cultural. En el personal que trabaja
en la industria y en la agricultura, las mujeres representan
la mitad. En la sanidad y en la instrucción pública, la proporción de las mujeres equivale a dos terceras partes. De
todos los especialistas oon enseñanza superior y media especializada, las mujeres constituyen el 59%. Entre los médicos hay 71 % . Uno de cada tres ingenieros es mujer. Entre los trabajadores de la industria que ocupan cargos de
dirección y ele especialistas, las mujeres constituyen el 41 %.
En la ciencia, las mujeres son el 40 % del número total de
científicos.

El sistema socialista ha hecho cambiar radicalmente la
situación de las multitudinarias masas femeninas_ de tod~s
las naciona1idacles y grupos étnicos de nuestro paIS, las hicieron activas constructoras de la vida nueva. Tod? ello
llegó a constituir la fuerza y fuente de nuestra sociedad.
Los duros años de guenra mostraron el gran p~l ~ue es
capaz de desempeñar la mujer emancipada en el dest_mo de
su patria. Si se pusiera en una balanza, en un platillo, la

Es significativo el papel que desempeñan las mujeres
en la solución de los problemas de la politica exterior e in•

4.0

41

�terior del país. La proporción de mujeres elegidas en los
órganos supremos del poder público viene creciendo de año
en año. Ahora, en nuestro parlamento, las mujeres constituyo una tercera parte del número total de los diputados,
y en los órganos locales del poder, el número de mujeres
alcanzó casi la mitad del número total de elegidos a estos
órganos.
La Unión Soviética ha ratificado la Convención de la
ONU (1952) respecto a los derechos políticos de la mujer,
así como otras convenciones de la ONU y de la Organización Mundial del Trabajo en lo que respecta a distintos aspectos del problema femenino e insoslayablemente lleva a
la práctica los principios democráticos formulados en dichos
documentos.

dana. Desde los primeros dias del IJO&lt;l:er soviético, la protección a la salud de la madre y de sus hijos se convirtió
en inalienable función del Estado. "La maternidad en la
URSS es protegida y estimulada por el &amp;ta.do", dice la
legislación soviética al referirse a la salud pública. Tenemos
un sistema de medidas para proteger el trabajo de las mujeres en general, y, en caso de embarazo y parto, en particular. Prácticamente cada mujer trabajadora puede colocar a su hijo en un jardín de infancia o en una casa-cuna.
Los gastos relacionados con el mantenimiento del niño en
estas instalaciones infantiles, los cubre el Estado en un 80%.
Dichas instituciones infantiles son muy importantes para
el desarrollo armónico de los niños y para su fonnación. El
niño crece en ellas sano y fuerte y se presta con ello Wla
inapreciable ayuda a la familia.
Los documentos programáticos del partido comunista
y del gobierno soviético así como los planes estatales de
desaITollo económico €Stipulan siempre las medidas enea•
minadas a mejorar la situación de la mujer soviética.

Cabe destacar que lo expresado aquí se refiere a todo
nuestro país, incluyendo las repúblicas federadas del Oriente soviético, donde antes de la revolución, la mujer era el
ser más oprimido de todoS los oprimidos, la más sojuzgada
de todos los sojuzgados. Ahora, al incorporarse a la nueva
vida, ella se convirtió en igual entre los iguales, en el más
alto sentido de la palabra. El nivel educacional de las mujeres de estas regiones, no se diferencia del nivel de otras
repúblicas, mientras que en los tiempo€, prerrevolucionarios
casi todas las mujeres eran analfabetas. En Kazajstán, por
ejemplo, la proporción de mujeres entre los médicos, equivale actualmente al 70 %. Del papel que desempeña la mujer en Uzbekistán (la República centroasiática más grande),
dan fe las cifras siguientes: en la industria, el personal femenino constituye el 46 %; el 53% en la instrucción pública;
el 73% en la sanidad, etc. En los soviets supremos de las
repúblicas federadas y autónomas, las mujeres constituyen
el 36% del total de los diputados. 28 mujereS ocupan cargos de ministroS.

Con este mismo motivo, en la Urúón Soviética también
se celebrarán algunos foros de carácter internacional. Entre ellos cabe mencionar los siguientes:

La amplia participación de las mujeres en la economía
nacional plantea ante el Estado y ante toda la sociedad la
tarea de crear condiciones que permitan a la mujer compaginar sus funciones de trabajadora, de madre y de ciuda-

-el Seminario de las representantes de las organizaciones femeninas de Asia, sobre el tema: "La participación
de las mujeres en el desarrollo económico de sus respectivos

42

43

La meta que ofrece el gobierno a la mujer soviética
consiste en dar nuevas posibilidades para que pueda educar
a sus hijos y partici!)élr más en la vida social, estudiar e iniciarse aún cada vez más en los valores culturales. También
le ofrere descanso.

En nuestro pais se ha constituido una comisión para
celebrar el Año Internacional de la Mujer. En su incumbencia está un amplio círculo de cuestiones re-lacionadas con
seguir elevando el papel de las mujeres soviéticas en la vida
social.

�países y la educación de la joven generación" , el cual se
llevará a cabo en la ciudad de Alma-At á ;
-el Encuentro Internacional de Mujeres, que t endrá
lugar en Minsk y en el cual se discutirán k&gt;s temas de la
lucha contra la guerra y contra el fascismq;

-el Encuentro Mundial de la Juventud Femenina, en
Moscú, que abordará las cuestiones relacionadas con la lucha por la paz, el progreso social y la igualdad de derechos
de la mujer.
En el Año Internacional de la Mujer, vemos como tarea consolidar la solidaridad de las mujeres de todo el mundo y desarrollar las relaciones amistosas entre ellas.
En el transcurso de muchos años, hem06 ,prestado todo
tipo de ayuda y apoyo al heroico pueblo de Vietnam. Actualmente consideramos como tarea nuest ra de primera
importancia prestarle multifacética ayuda para restablecer
la economía nacional destruida por la guerra. Cae por su
peso, que sobre todo esta ayuda la necesitan las mujeres y
los niños.
Lazos de amístad y de invariable solidaridad nos unen
con las mujeres de los países árabes. Las apoyamos enérgicamente en su lucha contra la agresión israelí y en sus esfuerws por defender los derechos nacionales del pueblo árabe de Palestina.

Nos solidarizamos con las mujeres cuyos pueblos siguen luchando por la liberación nacional, contra el colonialismo, el racismo y el apartheid. Los regímeneS racistas que

todavía persisten en el Sur de Africa son el oprobio en nuestra época.
Apoyamos invariablemente a los luchadores contra el
fascismo en todas sus manüestaciones.

la junta militnr, ch1s¡n1fs ele hahl'I' d 0 nxx·ado el gohií'l'llO
l'o11~1itu1·ional y 1ll' al'ai&gt;ar de manC'1·a 1·n11~l &lt;·on el pn1 ~i&lt;le11te
i\ lll'n&lt;le.

La conckneia rte la humanidad no ¡mc-dc conformarse
&lt;11 he&lt;'ho ele que millarC's de p,ersonas. i ncl uso mujen's,
h;1ya11 sido objrito df' un trato brutal r inhumano y ele que
millares clt&gt; niños l1Hya11 percl,ido a sus padres.

1·011

Fortalt•ct'mos la soliclnriclml &lt;·011 las mujcn.&gt;s que están
llll'hanclo C'Olll ra las ftw1·zas 1,1 accionarias que pretenden im¡u lir t.'l"closannllo dt•mnr1•;\tieo rlC' sus países. Las transfor111;11"i01ws r~niltwiomu·ias ,en Portugal y los cambios demnt·rúl kos 1·11 Creda l'l'\'i:,;len una impor1 uncia trascenclc11tal
para garantizar kJs dt't11.1 1•hos a las amplias masas femeninas
y fncilital'l,:-s mejol' situarión matedaL Por eso, las mujeres
apqynn il&lt;'tivamcn t I' las t 1·a11sformaci01lt'S (JUC SC prodtt!'( 1 11
1•11 ,•sos pais1•s.

Nos agradan sinc'Ptmm•nte los éxitos que han log1wlo
11ut•stras amigas &lt;-' 11 los paist•~ en desarrollo. En esos pa1scs
la n1ujL 1· t·o11stituy,l' un s&lt;'&lt;'tor social que sufre sobremanera
las insufid&lt;'1wias et·onómic·as y la falta ele clC'rec-hos clehi&lt;J.n
al pasado colonial, al sul.Jrjesarrollo y a la explotación 1·101·
¡,arlL' &lt;le los monopolios fol'áncos c¡nt.• e'dsten en clidrns
p.1í,.;t-s.
1

Nu&lt;1st ras hl•rnuu1as q11t' actúan en los países de Asia,
Alrit.'a y .i\m{•l'ica Latina, siguen prnpugna11do, ron Ct'{:cicn1¡, 1111•1-ri. su Pnwnt'ipad,111 y hnt·t•n 1111 ~r;in aporte a l.1 j11s1n lttdia &lt;¡111' IIP\'illl sus p11ehlos nmt1·a t•I 1•1)lonialism,'&gt; y el
11 1 t&lt;"olo11ialis1110, poi' ('I progreso l'( 111,·1111in, y soda!, prn· las
r1• dl'iones C'('OIH'imicas t•c¡11ilalivas en la pah1s tra inl1•ma-

t·io11al. Les ast&gt;gurnmos qrn• ~t•gui1'l'll1'0~ apoyando plt•nnn1&lt;•11lt' 4 sa lueha.
1

Nos solidarizamos con los patriotas chilenos y los apcr
yamos en su lucha contra las arbitrariedades que perpetra

No.;. solidarizamos t·on las n1uj(•1,cs q11t• pn los pélÍS&lt;'S
t·.ipitalí~tas pugnan por ohtl'IIPI' los cL•rPdios denl0('1·,i1ii'os
) sodah•s, y SP n1n11ific-sta11 contra la dbC'dminación y la
t'X¡,lotación .

44

15

�En la lucha que desarrollan las mujereS en todos los
oontinenres, las organizaciones femeninas internacionales y
regionales desempeñan importantísimo papel. Durante 30
años, la Federación Democrática Internacional de Mujeres,
que lanzó la iniciativa de proclamar el Año lnternacional
de la Mujer, agrupa a las mujeres en su lucha por la paz,
la independencia ,nacional, por otorgar derechos a la mujer
y por la felicidad de los niños. Las mujeres soviéticas son
activas participantes de esta organización y apoyan todas
sus actividades.
Con motivo del Año Internacional de la Mujer, saludamos desde 1a tribuna de esta Conferencia Mundial de la
Mujer a los deStacados líderes progresistas de esferas socio-políticas, así como a las mujeres que encabezan sus gobiernos y Estados y que efectúan en la arena mundial tma política de paz y de amistad entre los pueblos.
Todos nosotros hemos tenido el placer de saludar aquí
a la señora Ba,ndaranaike, Presidenta de la República SriLanka.

Nos dirigimos con palabras de amistad y de profundo
respeto a la señora Indira Ghandi, Primer Ministra de la
India, paíS amigo nuestro, quien como se sabe tenía planes
de asistir a nuestra conferencia. Sentimos la ausencia de
esta desta.Cada luchadora por la paz, la democracia y los
derechos de la mujer.

EstimtJJk&gt;a señaras y señoreS:
Para terminar quisiera volver a subrayar que los problemas tocantes a la situación de la mujer son problemas
de toda la socbedacl en su conjunto. Por eso, los gobiernos
y las organizaciones intergubernamentales no pueden por sí
solos lograr el cumplimiento de los objetivos que planteó el
Año Int.ernacional de la Mujer y llevar a efecto el Plan Internacional de Acciones que aprobará la conferencia.
Lo mismo que en cualquier empresa que afecta los interses de toda la sociedad, hace falta oontar con el apoyo y

46

la actividad de las más amplias fuerzas sociales. Todas ellas
pueden ayudar a plasmar en la práctica las decisiones de las
organizaciones intergubernamentales y hacer que las masas
populares, y entre ellas las mujeres, participen más activamente en la labor desplegada para materializar los altos
cometidos que fueron planteados con motivo del Año Internacional de la Mujer.
Sin duda, el Año Internacional de la Mujer fawrece a
que las organizaciones femeninas desarrollen su actividad
más plenamente. Ya se han celebrado varios foros, simposios y encuentros que han sido muy importantes. Uno de
los act0S concluyentes del Año Internacional de la Mujer
será el Congreso Mundial, el cual se reunirá en octubre de
1975, en Berlín. El tema del congreso corresponde totalmente a los tv..&lt;&gt;s objetivos del Año lntel"tlacional de la Mujer:
igualdad, desarrollo y paz. El congreso hará el balance de
la labor realizada por los movimientos sociales de las más
diversas orientaciones, en aras de mejorar la situación de la
mujer; trazará nuevos derroteros para llevar a cabo los objetivos planteados con motivo del Año Internacional de la
Mujer; definirá acciones manoomunadas para lograr esos
objetivos.
Más de cien organizacio~s internacionales, regionales
y nacionales, apoyaron la iniciativa de celebrar el congreso
en la más amplia plataforma, con la participación no sólo
de las.organizaciones
femeninas, sino también de sindicatos,
.
orgaruzaciones juveniles, cooperativistas y religiosas. Entre
los promotores de dicha iniciativa figuran destacados estadistas y hombres públicos, parlamentarios.

Estamos convencidas de que~ Año Internacional de la
Mujer ofn!oe amplias posibilidades para consolidar todas las
fuerzas progresistas que están luchando por la paz la democracia y el progreso social.
'
La delegación soviética cree que la Conrerencia de Ja
ONU en México no ~ coron_arse solamente con la adopción del Plan Mundial de Acciones. Tiene que exponer al

47

�CANTA Y CAMINA
mundo su cn"lo respecto a lo que ocun~ ahora en la Tierm; tiene c¡llP mu:-trar la estrecha ligazón que existe entrP
la solución dP los problemas rle igualdad, de participación
de la mujer &lt;'ll el desarrollo de sus respectivos países, de
un lado; y lo-'&gt; problemas de garantizar la paz, la distensión
internacional y el desarme, liquidar el colonialismo, el racismo, el apartheid y otras formas de presión de los pueblos,
por otro la(t). La conferencia tiene que pronunciarse, según
nuestra opinión. ac:en'a del papel que desempeña la mujer
en la vida politica, económica y cultural de su pais y mostrar qué obstáculos existen que le impiden participar act ivamPnte en todos los dominios de la vida social. Tamp()('O
puede pasar:--e por alto la responsabilidad de los gobiernos
por crear para la&lt;.i mujeres las condicioocs propicias que en
la sociedad contemporánea les ¡X'rmitan cwnplir su complejo
papel de manr&lt;.'s, de trabajadoras y de ciudadanas.
El pn.'!&gt;tigio de la Co11fcrenda Mundial de la ONU y sus
decisiones rcspedo a los mencionados probl&lt;'mas ayud,m'in
a plasmar en realidad los noblc&gt;s objetivos que planteó &lt;'I
Año Internacional de la Mujer.
Gracfos ¡,or

SIL

of&lt; 11ció11.

18

�Canta y Camina con kt gente
y tu voz se oonftmda con la fuente.
Canta y Camina entre las risas
que acompañan kt vida del •payaso.
Canta y Camina en ese valle
en que el eco se pierde
al, misnw tiempo que caminas.
Canta y Camina en toda b'techa
que conduzca tu paso a kt vereda

que saá camino si te esfuerzas.
Canta 'Y' Camina entre los libros
la letra de tu canto
y orientación de tu destioo.

'f)Ue8 · son

Canta y Camina ouanoo quieras:
en el silencio, en el ruido,
en los gestos, en las risas,
en las montañas y valles,

en el estwl:iio y en las artes ...
Y en t&lt;XÚJS los holocaustos . . . ¡Canta y Camina!

JUAN MANUEL

51

�AUTOGRAFOS DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL

�INTRODCCCióN

F.sros autógrafos de los grandes escritores &lt;le! mun&lt;lo. palpitantes hoy
-y mañana- de belleza, de verdad y de pensamiento. son en su exégesis, señal y temperatura. Señal: ademán comunicante &lt;le la idea. T emperatura: grados específicos de la pasión, que conforma y tonaliza la obra
del espíritu.
Vinieron a la Biblioteca Nacional de México pedidos por ella misma,
a través de tres años de insistencia, de perseverancia. &lt;le esfuerzos. Algunos necesitaron hasta cinco demandas para vencer el disimulo. la reserva
o el olvido de sus autores.
Nada, en suma, importó el retardo. La Biblioteca volvía a pedir, "con
derecho humano", con "derecho intelectual". Pedía la reliquia. un poco
testamentaria, según Valéry Larbaud ( escritura, firma. retrato) y pedía
la idea hecha fórmula de arte y &lt;le ciencia. Pedía también, porque era
interesante auscultar el pensamiento del mundo. un jmc10 sobre este país.
Así, con tenaz empeño, quizá con audacia. motó al esrntor de otras
latitudes a que se detuviera unos minutos a meditar sobre México. De
tales meditaciones -algunas dilatadas. otras fuiaces- está nutrida
una buena parte de los mensajes recibidos.
Esta es la primera vez que en América se ha formado una colección
de autógrafos contemporáneos, dedicados a una mstitución y a un país.
Tócale a México este honor y esta singularidad.
Entre los valiosísimos pliegos de la colección, se mentan los autúgrafos de tres grandes músicos modernos: Dukas. Juli,ín Carrillo y
Honegger.
Tenía razón Larbaud: el autógrafo es testamentano. Entre los esrntores cuyos manuscritos figuran aquí, hay algunos que ya han abandonado la vida. . . Sus reliquias intelectuales cobran, de esta manera. un
redoblado valor que se acrecentará a medida que corran los años.

�La Biblioteca Nacional ha tenido la fortuna de procurar
una reserva preciosa con los autógrafos que ha adquirido; reserva
enorme valor espiritual -y aun rntizable- qtie custodiad.
que veodní a sumarse a los tesoros bibliográficos que posee.
México, D. f., 25 de enero de 1934.
FNRIQUE FERt,;ÁNDEZ LEDES

Don Eoriqu, Femándtz Lt-desma, director de la Bibliot•ca Nacional,
1
cimbd de México el 9 de noviembre de 1939.

�Je. w.-.. ot;. k., ~~
' ~ ~ ~ k ¿ . , _ ~~ y
' - C#«_,u~

~

h,:.,,~ . , 9 ~~

'1Hc.. ~ ~~ ~ ~ - - . , . , .

y~ ~

~

~

~L-k ~-.

~ ~ ~ ~_¡h , ~ ¿_ ~~

~

otL_ á4---

I'~~ ½ .Aº-

~~ d ~

~i&lt;--,

i...,.,.

k ~ p¿_ ~ 11.-.
~,~uda{¿_~

~,/lrr~~~

tk ~ ¡u.+ ~ l' ,-.~ ~
~~~~~~-

.

Costarricense. Político y periodista.

Co11fue11&lt;i11 1obre el porr1enir de la 1111,¡tr (1928).

.e_,,

~,

~ Le._ ,,,.. ......
et~~~~~"-·
. .-~ .
~
~~&lt;
.
4'

JUI.1O ACOSTA (1872-1955).

~ ~ ~e.--..~
/

J.¡;,.il./ t.'. ~ . /~ ~ I', J"'

��NICETO ALCALA ZAMORA (1877-1949).
Español. Ensayista y palítico.

Un e1pañol mal comprendido (1931).
E.Jtudio1 de derecho procesal ( 1934).
Re/lexiones 1obre las le,es de llldias ( 1935).
Los defecto1 de la Con1Ji1ución de 31 (1936)
Régimen político de con11i11enc-ia en España; lo que 110 debe
ier y lo que debe ter (1945).
Pe111amíento1 )' reflexio11e1. El paraÍ!o fí11al ( 1950) .

��ALEJANDRO ALVARADO QUlROZ (1876).
Costarricense. Político y literato

Pivd,as precio1t1s.
Bríc t1-D1t1r.
Boceto,.
N11eJlra tiem1 pro1111!1ida.
Eros de la vida parlamentaria.
ProJ{t romá11fica ( 1933).

��eY-u
,.._ .,v.&amp; j,-.,6.,
t; ~

ff

/t0.JJ, )

7~

L-~

~ r,,__,

/4..

"'&lt;-... ~ I,._ ¡r1'/

r

1.. ,

~?/..,.,.,,__ t..

(-e.....d-M,

I
.,-1"'1

y·A

c..,.,(

r

r .)._, j-,

h

~

A-.4-1

),-

1944).
Españolc:s. Dramaturgos.

fsgri111,, J 111/lfJI (. l 8ll8).
c;1:11i11 alegre (1906).
Lt1., ,l., C"fo (1908)
1\J,¡/1·,1for,1 ( l 912).
P11ehl,1 ,/., /111 11111je1e., (1912).
Ltt.r /md,11 de Q11i11ila F/nrer (1925).

-1--~

r
~ ,,._

4.,;_/..~

~ ;,...,__w);;¡
~ /4, •A.,f.,

r_e/-'r_,,,/4~
e._ e,Í, ~ - J... &lt;J...

r-- rJc. t..-,-(¡e-e......t_w.~, ¿,(-'(

~ ;,._L • ✓ /2 /4_ ,.,..~-- .

SERAFfN y JOAQUIN ALVAREZ QUINTERO (1871-L938) (1873-

,_ ,...___

.,t; ~ ~ /-

r ,--.·~, . ,. ~MÍ

':'- 1.¡ ('~~
.f,,.,. /., ;,...'.. ......,

4( »...,.,.., 7·

~r

(

,

h,_/2).,~ _ ,~

��"""'-

-« " ...., ¡,-l .._&lt;A+ ;; }~.¿,,,, -

t..; ' ' ·~

.,&lt;..,,, ~ .,.,l,c..,, ...

.(e.,4-... ·..,.

&lt;!ht.

~ /&gt;"'"" 1,..-. ~ ;f
Ar'4"fI,,,. ,,.,.-c; ..._~.A_._ 4 d,. ~ . 1- ~ c..C-, ¡.._r..L.,
"" - - , ..,.._¡.._, ,¿_ ~ 1---·.L ,:;¿ ..........,r;; -~.....:..... 1- ,,p......,_
:.,. ' ~ &gt;-o

,....u-,

h.._.

..,. ...., '-"'

"...,;. ,,.... J..._ ,,,,,.____, ,..¡,...:.....,..;,-,
/,;.., ti,-~.,.,,✓ ~,Gr,-.. .:.. ... ~
¡,- ,~;. "-3'- .....,.. . . :. . . ,,. ,, t..~¡,,, .... ~ , ...

. t ~ __,_.,__..,h

-1 ..... .,... ,,...,... -

..

,,_j,.~

..¿

...,.,1,.,.,.úi,.
---- •-.. f."",.t__..,_
r.:..- ~

- ;__,¡;:,.__¿,~-~,X

~ ... .&gt;-,,-,~.-~ ....,.J.¡,;_.._. L.., 1 .....

r._;., .,_._

~ ...;..,.;h ...,. ~ •"-~ --;-''r," .f !A;,,.
-.u..t.:;
~ ... , .,. .... ""~ -..../___,¡;.;, - - - - - - Ji'..--A... -t...-~ .;, .. :,.....,, 1,,../~ - · ~ - ~ k. l......- 1,,.. ........ ~...., ~
~,.e""..., .1 ,......_.~, l...:....0-... •(,.,....,.,..J.., e.o-.....,_¿.,¿~-.

"- tM

1H,

.,. '4._....H

~~ .,_--4

.... W'-4 ....

f•

;f

~

.._

~

......_-, ,

/-¡ ~ ,. ,,. -

ift,,._.i; , _ _ '-

"'"-''41"&amp;-u

~ ~ (.,,-.._ f -...¿.;,,... -

¿_,,,...__e..,.._,¡_ ¿... ..,1,.,.. -

.....&gt;-........... .....
.. ,:.._ . ........ ~

.-L.,. "" ..

~ tv.._
'''" ... ,; ........~. J..___¿.;., .... ' - 7 ' ... ~1--.,/::.-..,, .. ..........t::
1"'"""' t.- , - - - , . .:.-... J ....~ -ú.. ~
· ~,.,t.--~;;__
~
~
J ¡.,,-- ...... - ¡;:.¿,,....,
..l•-. ~ t.._ ...,1,,.,. . / - ~ t:_--.J. . IA/'~". ¡..,._ ._ - ~ ~ ~ -

'-''i&lt;', .. , .............,..,. ..:.....A

,.- . . . . . .

, . . . _,.;;:._ ...,.¿.,._,.---.

""'. ..e~ ... ,

1 ....._ ................ r.;.

-.~ 1 t.....,t;. • -11 .... &gt; -: '1
• ~.h4 (.., .......,._

MARIANO AZUELA ( Hl73•l9)2) .
Mtxicano. No,t:lista.

Jtrba ( 1909) .
d,· 11hajo ( l917) .

¡\ft,{"

ÚJ •

El '"111a1ada Pa11101a ( 1937).
NN•·1·a hm'f!.Ne5Ía ( 194 l).
Obrar ,0111pltt&lt;1J ( 19~8-1960).

~

_

AA¡

4

,~

,,.

....

.¿¡-. ,...." ' ~

-f....-:.

~.._a
_,e .(- . . , _
J
,,... "-•· J)., r--'4 , -

•

�r-, . . . ,/'__r...
&amp;,:.,¿

~

~

.,_

~-"&gt; ..............

,:_¡¡,,4..,¿,,-.4

¿,..

" - ~...Lo

.:..-¡.-·...
..e,¿

~_,e;;_.,,__

""""f ··--""-,
&lt;4- - - - - ~

.,,¿1_;.,¿..,1-,,,

-G.. _ . , t : ; ; 1 . ~ ,,.._

~

~

e;..,, c.._,¡,, .,._..a... ,_.,. ...¿
..(. -.¡,;,.:..
~,~ _¿,,'!.- 6.-. L.............µ......-:...,,,--..¿~~~;
~...h ,_._ ...t-,....:...t- ~ 41--'- ~ - ~ ~..Á..e.3.)J

1.... - - ;... ...

- - : - ~ - ¿_., ,__. .;._¡_ •••
~ ~ . ¿ , . _ • ..:-...o...:., .:,

-"--º
~,~tZ...,..
,- . . .~~
.. ;-

,..J

....

,~r...Jp; .. , .....7 - t.r...,i__.Li _ - ' - ......- "'"'4- ~
~ ¿L:- ~
....,.,.._.µ.,. ~ .¿,... r _.N&lt;] ; . ~ - " " '
-G-. ---t-" ~ .¿_ f•-- _ e ~ :f..,&lt;.~~":-.~'

·· .:,_....:..-~---.......- - ...¿1---'- v...,.¿.~~
- I &gt; - ¿., -.....c...,b. .k. ..z... f-, ,4-.,C.. --J...-:/··- .. .
- ~ -'-- 7.-1 J .... ~ .u.-.... .:.... "-4 ¼ .
J.J.-&lt;,, ...;
-/.a¡-, _..:, ~ Q ~ . . . . €4 4-&lt; ~... _ _:,,;._,. s..... ,-:.,....,
( /C..

,¿¿..J .... ..._ '--,.¿.d--'&lt;f.._..._...,,. ..~.....,

~J.__,.~
l ( A ~ , . . . . . . , , .........

e - ~ - ~ - ~ " " ........... ~
;j ✓- 4......,. .,;,,_~.;,,L.;...,t=-.,._,¡¿,

C'-4) '-o.- -'4· ~ .
.¡..,. ¡.;;_,t...,,

7.-.J.- ... __,. . . .

i..

~-¡..-¿

¿_.,.....

1 r:.i..t.r,, ...~~..J...-...,·-,.
~ ..j "Z.,:, -!1o'---'- 4 -,"4, .c.'-,,.. .. 7 ,.,¿ ' - - ◄.;_ · ~- ~
J
,.l.(;;....-{.

' - ot,...l. . , . ~ : ,.&lt;¿,.. ......

.f.,.,c...J.4

~ ~~

4.

'a,._...t._·.,¿~
L-

_,.,,A..:..__, ..... ,....,,..., dt.

.,_,... , v...:........, -

to

e.,-4,,. -

-

~

/¿;- ...... "'--J.-....:.&amp;,/,..
11,..&amp;,,f.,4)-"'~ ~ ' ~ , t.lu/...-

,1..,...r--&gt;&lt;~, .,..,.....1:,.,,

tid_.,,,,J_...,

..,//4

1- ,_¿..,¿,,

-4 -

,,u~.....,.--;,--~'

c.

~~-

11-'- ~ , - ......

~- ,,...t-. -

•

4- Z:.-...-.. .

&amp;.-4..,.,,1;¿_.,.;o .,4

~

•

__.......,. .... -- · - - ~

t1rl&lt;• •

~~

.,,&lt;,J...&amp;.-J-a-,.
4---

"f

4

..__

.

~~

¡.---;/-:" - ...... - ,

i¡,.

~
J--- - - ~ ...., -)••
~¡.....,¿~ . ~ 4'7 , ...... ~
: -1.,:.::J,..&amp;..,¿.._....-

, ~ A..,J.. ¿_

«. 1-.i;-...:-

..,

...t.c

.,(.e

.._._

¿ µ., - ..,lZ ,. ...., , .._

+...¿...--. -

r,.....h. ~ ~ .-e....::J.- ~ ~ 'J "'---..__r-&gt;..

1A4 .___

......... :J -J&amp;-r ..... ~ .,¡_ ......1,.,, .,,¿ ~ --1---- ~.. c..-#&gt;-_...,;..,,..._¿ ,,.,.,.~A . ~ .A- h •~ --¡._.;.,, ,1-A ,(.._
_.,¡.... . u_. ..... __,_ ~ . ~ 1 .._ ...J ~ ~
\41 .,¿. c.(..w 1'.-..,(o-r -...( ~ . (}__. ~
...t. 1-...... ,..,
), .....; Á- o....--.:U.. • '\.v&gt;. il
-C
-&gt;, ,_J...., '- h,f '-f o&amp;A+A.:
L. t...,... ~ t-~, ........ ¿.,.. ; - ~---:1 ~ ... -t..-.~-~~
tH ..t., ---1---- :.,_ __..,.. ,,~
; ,~-... •- ~ ¡.,,:..,,C::::. ~

,,ú)

4-

4

4,

'\-..

a

4A

of"• -~ :,. t:;.. ~ . .

~ --. 14 &gt;,,
c,L

~

r., ·'-'

i

&lt;.,• .....;.t..

u~

°' .....

, ;;.h ,,.:"" ..,_

4&gt;•--"" --~"- ,.._ -t ~ ..........~ -'1

f.&amp;.-.: • ..,t_.J.. •.
/_
1. .
.......,.,...t,"

• n.,,..4.&lt;,
.., '
c.(-...-

-1

L.-....._

��EMILIO BALLA(iAS ( 1908-1954).
Cuhano. l'oc.&gt;ta.

11 1 3
¡,ih1/11 .t /11.~ ( 9 ! ) ._
, . hi&lt;p,moa 1erir,111a (1 9 3~)
11
A11111/r,,ei,1 de !t1 po,•,fltl ne.~Ja .
St1h'" d.,,.11,, ( 1939) -

���./
,
...._,...._~

~

~

e:--

-,,,._,¿,.¿.~,

/4

.'·

.

,.¡;::--4 ~ , ~ ¿___

d-.. ....

r+.._"'w, . . --.. .

-... ~

~

~..

.¿;,,,_ ,:... ...., , 7 ~ -

,..¿.,..~.:~ ◄ o..,¿..¿

~

--

~

,-,{.._••••¿.&lt;- •

~...,

~ ~ , · ~ ,s' -

.. ~ e - . . ~ ~ - - ~ ~ ~

~-~u.◄·./.

c:¿._,.&lt;.¿z;r

.,.¿._

a-u'...4,,,

/,., ,¿,,_

1.DI 'ARDO BAIUUüS tl!!84).

Chile-no. No, tlist.1.
1 ·11 pi:rdido ( 1916) .
/ :/ IIÍ/ÍIJ t/11~ e11/11,¡11,:(Í,Í ,/,- ,1111,11· ( 1920) .

HI h,-111"'11" ,1,llf1 ( 1946) .
f'á.~ill,I• .le !fil ¡,11h1~ di,,h/o (19~3).

J-4-c.c. ◄ ;., - -

"':1'" /.

��CARLJ:TON lffALS (1893).
Nortcame:ricano. H istori~dor.

¡,:,,111ad., '""' e111pir,- h111/de1 ,; 11&lt;1/ÍI &lt;' peo/lid ,11ul m/1111,1&lt;•J
o/ S11111h A111e,i&lt;'t1 ( 1961 ) .
1\ k ,H&lt;l11 ,11a:ze ( 1931).
/&gt;IJI /irio Di,1z. diN,1/11r 11/ ,\lexirn ( 1932).
,\1,-.,,1,-0: ,111 i111t-rpr,-1,11im1 ( 1923).

�d~-

9!%µ',,=¿fu',,¿_k,.__

~

?Yt~

~~

J~-:;;¿,¿~
~.)~'7Wfa-td~

~~J ~
s

SUAL-

~

~ !f ~e,,-,__:✓, 4

~~~

dck~~11dt

¿_

~ ~ : . . « ,,.,.,.

�)OSE BERGAMIN ( 1895).
Español. Ensayist,1 y dramaturgo.
,\l,mt1,:t1.1

.r r&lt;1piN!lv.r. E.lpa1í,1 m

.111

/,iberinlo te,1//·t1/

del XVIII (1933).
l,1 t'11heza " pdjflrn.r ( 1934) .
Di.1pt1r,1dero np,uíof, el alma

de 1m hilo (1940).

El .-"ballito del diablo (1942).

U p,w1jerr,, pereKri110 e.rpt11iol en Amérira (1943).
Lf/ hij,1 t!e Dit,.r ,r lt1 11iií,1 g11errillera (1945).

�.

,

-

'

..

- \

,

f

.
.

'

~~nd'

/~~. ah()

.,..,.

4

'' •

&amp;l ~

~4: ¿

h

4

~a-L-4~

4

&lt;

.h~

I'' /---Y~
/4,,,

........,.,..

'
1

1/EP2'Q'/ó'/V A /VTE ,¡:Y/V /27f'P'7/111 _
flt/E/l'tJ. -

--:t'a_¿__,;,~ ~

~~~ _/~ _¿ k--7,:4,~
r¿_ ✓-/r-

;_yA¿ ~ ~
&amp;¿a .

&lt;&gt;tf?c7

o/

~

-t-

-¡--

/,;,,-~.7 /~,,;, , , ✓

~

/~~
--,,-

- ~ /2277 ¡;d-

éU-n ~~✓-~,

/4~ á n ~ ~

�~,;;.,¿_,¿ ~ .-:{-_,,, d.
,7'¿,:7/ ~ , ~ ,~ e ¿,,¿_,_¿_ d
~-,¿ ~ / _- ~ ~"'~¿~ ~

ty~r/,¡/4✓

Á

4

~~/ ~

.,,d aÁ~~

--~¿z

_¿

~

~/4,, ,-,v

é!-T~

�RUFINO BLANCO-FOMBONA ( ll!74-1944).
Vrnczolano. Poeta, no,c.:lisu }" -::nsJyista.

l'rÍllcipe., .!el ,-,¡,ír1/J1 ,1111,,,-¡,-_,11,,.
A11ton:.' ,1111L•ricr1ut,_. j11zgt1,/1J-,.I'
Ci1111i11r,
C11t-11ft/•
C.111tr11

¡w,·

e,pa1i,iic.•\,

,¡., i111ptifeui1í11.
,1111e1ica110, ( 1906) .
d1t /¡¡ priJi,ín J ,./ d e&lt;Jin·l"fJ ( l &lt;JI 1 ) .

•\'i1/IIÍJJ {fo/h,11

(l&lt;Jl l ) .

��Jt ~ e,,,· ~ ~-,~,,.. pYf

~.P r ~ '

44Aw1 (A

~ ~ (..(.A-a,u..q ~ '41 .

·-

&amp;U&lt; ~ ~

r

r

vi&amp;. ' ~ - e -

,,Ir- ~

a,N\A--Vt¿Jl"""p

¡A'~/¡,,,.4-U).

~
------MASSIMO .BONTEMPELLI (1878).

ltali,tno. Pod,1 )' 111"&lt;:lista.

Lt, 1il" opC:'ro.r,,.

V1,,.~.e1

t'•t'ofiali tl92I).

/ :, ,, 11f1m1,1

t 192:&gt;) .

,\lm11i,, /,1 ,-,oulid,1 (1929) .

JI

f!.zl,1, di " " " lllddri ( 1929).

��_~ iJVJ,,. J..•r ":.¡__ft IW-t f', (h,_~_..

/Vt~/ I,., JwJ..r -ÚM,/-tLIHJfrA

0

1

{',.__4., 4 ,,,j .

J'(,,tJ t~ (l,t~I
Jtl- 1~j.. I t:e,' "'f~•
9uf&gt;'tJ ~ /!,a-, "riftW~/

&lt;'-&lt;c..&gt;lf'

~

Of' 6b&gt;# yw, ~ ¡;i '(W dr Nwbfl'r DA-fly
t1 fLt A'U-i ~" ce, ,('14,tl.tl!r ¡1 ~l,rú , !F ~

t'-'"/ rJo.,,.l&lt;w- .fec.

plM -f¡u:ftfv,c..,· ce /Jfof1/., ¡. Íl-1. &amp;.
(e/l v-f' ~r ( f

ioiu~ Pi
üf!A ~'M· · Áe1fvt.A dt
""., fl (

tu&lt;

SA J;--;T GEORGES DE BOUHELIER
S&lt;:ud. d&lt;: JORGE D E BOULI ER-LEPELLETIER ( l!l76-').
Poeta y nítin, fr:tn('(:s.
F.,tle ,,11 le .-,, 11,·,,, I .-h,1111 f&gt;élre ( 1897)
l..1 l'?llltJ JJl,ire ( 1900 )
L,1 1r,1g,;die d11 w,11ret111 Chri,I ( 190 1)
Ld .-ht111J. de /,1 1ie ,mlenle ( 1901)
1/i.,loire t!e L,1.-ie filh. ¡,ml11e el .-rimi11t1lle ( 1906)
/.,.¡

J'l1i

h/1}\

( IJ/f/'IJ//1/e ( [

906)

1'1111,lú l.1 /?ern,- N.i111r,i/i ,1,,.

r ._,

,8p¡ vu,,' µ,u

tr./

&amp;,

-f1&lt;

~ ú e Pu ~, .,.
()US"t

t-r.

~

&lt;IP'
f't'-iht

pi~ J 11U1 111 •

~ •h~ t.~ ,._,,

�- -- ~

___

...,.__

ea

viP ? J(é

/l(t-f

e;,~ ./4

d '"-'&lt;..

tJk~d - ~ l dl¼t'
J'4.u.¡t-f &lt;P~ vece /4.i,i., de c._.,,r, f-Pt&gt;#r.
Ké !/-'1'11{ d /J-.~..trr&lt; 4' tt V#¼,.. ~
°11-' e. e'!'-',, 111.t.u lP.1~ H.\ tl-L1 r-'-'-4 • ~ ·,lf ::
J..~r'r r

d.e lft'-VI.

::: v it.l'tuf-

(,".f flffMd.e ~ cte ~ · J
~ ·ll

v~ eh'

~

I twf'I, Cf11R Je
ll... tw "'4~e,

a-

.f"' a (' H:
dwt ~/

T:-/,~,,.,

/'JA

9(1.P

/&lt;_~ t,&gt;. Be.t

.j) U

.r

r

r

d¼ t'&gt; ~

✓l'lU vle

va "a,.;

eer

A.J//'A :.,
A&gt;\, e é, . IJ e et

I&gt;{ f ,lfe A~

A.

fN

€..L11

t

1H&lt;

~ 111\.-CtA-f,..;

~~ ilpw/ cte,

,1 • .P~cluc ~

U.

'l.f/1,i; /. Otl '!/: &amp;..1-- 1/.,,tuH,,'
6-vu·~{J;&gt;, -(q_ 1,,-,v~ .. . .

~

r, ."'.

cu,

{Yt;;,;,.. /1.uQ

ifteu;,

/r

Jf&gt;.-f}-r

, - ~ •/

1T'

4 ¡;1euw, fr'ff!~

J'r- JlA-ff.
01,."' V4,t ,A.,

J~ ({'ff'r J f'f?f

f'yMdA .(,,.~

o/"'

~ ~ . ~ .f~ ~f (J..,ll~'t..~ d
, ~ ),fvn . l"ut f/14 • Jh,.,/ Cl¾/'f&amp;..v&gt;
~ ~ ¡rr,L't Jo.v, fe, B-,'1-f 9 ÜI - t1~
~
? m.... lJ..f _fh 14c A~:·"
~Q

~AJA,

KA /f"~ ('- ·fer

fb "-tJt4 .

1(0,f jAu-lJffft ~~

cl1.,¡j,(&gt;I)"&lt; tM
.(.J.&lt; A.rJfft.,,,f

rl ~ ·
~ eee
fe, l'u,.-'-f IZ..

~ ~vr

f

~e.c;..r

rPl,&amp;/"'-'('

fu,.1t(A..,,

0

~f /L&lt;f~,~,

/ Íé

c,c,1.et.e- f.A&lt;c,;,te

fv-1/J' f1,, • fu

ffr~:f.

9,~ ('Ae

c.ocuk ú:4-\ ,·~ ,/

fltt

f CU-v1AA ew{ /\-ecvw.,-e,,J-; {&gt;p

fv1,,~t.

rw · ~ """1 ¡r-w,

c,rCJ\

rf1/,. CP ¡u·fv &amp; J. fv'-e

~

ÚltJ.

;if ~ t Hf~

m&gt;-¡

tv.Prl tfPj .1

6.4)

,·nÍffp

¡6.-fn,

WY¡ ~ )

ª'€4". :1

v.w-¡

P~

A"'~~

fo'- p ~ '--1. ti-U-V~~ .
~ r,. '11.j j"l ;f f ~,e e .

�6

ü-f4t(('~ ,ll?,f.l

'?tv-i

f11.

f,,; p~

o-1-,,.!li., "'""' NJ~ ~l!f,
~ (N"-6,~ eJ ft9t.k. Ne

'':rr tlY'Vt ¡n {) ~ • ~/'N'°pJt
, ~ Pt&lt; ,~

11

et~ .' o(,/"W'

f'('~,t.

f&gt;P ~ ·~

~ -&amp;v-t A,¿¡ lhX1' f&lt;

;r~ ...

OtJ..b.r hu./

f ,

~·

f4 llu.Jt¡_ "'""

/F. )#'f,I..

~ ' ~ fef/./ ...!,.__ da.
~ ~,&lt;?.•--

{!¡n,v, .P f ~ F ' A fr
~

tXb¡fi4o

I~

{~&lt;f "1' Pl&gt;-1 ¡,.¡¡_6-. i!kl' Ltou ¡r~ a-v
f'tci ,., ~ &amp;lrt ~ J'JtM/6¾ )i..« 6-,c,..;/ Ut Dly J,..
~p•f~o« ~ a dt' p-1-7~" jwt tv /p4' . ~
.ll&lt;i.

f"';f141'

f

KttF1~v vi. t-t.p-..,e-i. U,,1.
tf'&gt; ~ ·6-fffp wf.Rfu' l~
hr,

(J.'fi,u.JilnUA...r.

f~

.11. 4{J&amp;~ J"T.i

f'i!. NOilt, 1&lt; 1v-1

1 ef""{,q
lyr-~ ...

r({~J f"

1€¡

/íavr...

N

µv-¡ ~

~'fi,.

(Qf-he,;,f ~ • '

e.u.~

tu p'f tMA &amp;Q &amp;ewt

/',fa-,t

J/r....

r~,

Je, L,~&lt;' -f ( ¡1-eu..s, ;ffir . - '
o

-

r

o

•

•

/lA• •

~._:

~M'b~)~'r'~

�~~~~ -~~~­
~ - ~,~ ..u~ ~ k ~ -

___.... :._
i,.,c

~
~

'-/~~e-_ 7

~ ~~

........

......--

.

ta&gt;,,---. •._.¿ :

11'4 •~..JA?~~ -- -- ~ ~
~

.~ - 4 __,,,.~~- ~ , : . . . . -~
~

-~
.-- ~'¿

~

f-----

~-

-Z·.,./ 4--..-~ - ~
~~

.,.... ~ ~ JJ;;:_;6- ~

S.[~,

,,.,,¿e~

-,t., -

4&gt;.:.. - ~

....... ~f ¡.___;..'
~

.

..¿,-&lt;'-t!&lt; _..:..,._.

~~~-~.:.z-=-~-.-1,. ~ - - -

¡e,,.-,, ~·--.•• ..
~

1.l'IS CABRERA (1876-1954.)
Ahll!(,tdo. poehl y escritor mexirnno.
Tr.tductor del C.1111,,r de ¡,,. c,111/t,1re, ( 1918)
H ere,10,1 ,le C.m,111z,1 (19:!0)
. \(11,,1 pavgri11,; ( 1929)
131 h,1l.111c,, d!· l.i rl!r•,/11ci,;,1 ( 193 1)
Lo pr,,h/r:IJhl• /r,1,ce11tfmt¡1/t' tle ,,u.\l('JJ ( 1934)

e•

_;zr~ = - - = c . . \ , ~ ? -

,.....;..~.:e-..!4.., -

_¿'"'é.:..

�C✓~~ ~ '7'---- ~~
, R , ~ . / 4 ~ - - . ¿ , , / , . c - Ú : __.:..._

_.¿;;;,...ta;_-~~

¿,,_

..J..,rr..,'~

h:,_,~4.

...e-e--

,r

fot;_~cr~----.,

~

;V ~ , -

..L-~~~:...c..... -~

/4j., . ...... = - ~ ~
~~

~ ~- ~ ; e , _

e¡,::~,~~·.,~ ~
/

~d-

7

--¿,41)-e...- -~ '
¿:..,,..,_._,._¿.. _~

~

-- ~ _..d.. -

~ ~ ~,)-~ , ~ .

_,,f l(~

�~t

~

I

¼~:

~½V~.l.o k

_ 2),.,..~....,J,,. ---

v,,,Á, ,

t.L ..._,J..,~:
..,_ cJlo¡

~"'4...,J.., ~

~

""'-J.,"'-' c.o&gt;v&lt;.t-

~ ~ ~ -.t,,_._ ~
-

(D~ ~ 1

~.

"""'M ~.._ I

ck-

f ~--.

....,_C4-&lt;11., ;

.t.,._, ~/4ÑJ...ctvol ,

U- ~ '

e){o i """"~"" ~ .,_ ~ •
~ ~ '\~ ~ ~ 4 ~~:

-

1'

- t¡,...., ~ )
c,,AU),.__..,__J..o
\A,,,.,~~

_.,4-0~

~

,~.. .

L.,.,~:
~

MARIA ENR IQUETA CAMARILLO D E PEREYRA (1872)

Poetisa y novelista mexicana.

,11irlitó11, el r11mp&lt;11íem de /11t1JJ (1918)
Jiró11 ,hl 11w1ufo (1919)
[11igmu _¡ ,Jmb11/n ( 1926)
All&gt;11m ,eu1imeu1,t! (1926)
/!/ mi.,frri,1 de .,11 1111,erle ( 1926)
ú, írremnlit1hle ( 1927)
C11e11/eci//t,, de ffÍ.11td ( 1928)
fil ,trt,t de t'11/11re, ( 1929)

Bmjd• (1930)
Del 1tIp1z de mi rid,1 ( 1931)
i,111/¡1,Ía ¡ rnt!i,!,"/ ( 1933)
f'1,e111,1., tÍel r,11upl/ ( 193:i)

~~

ta,•{&lt;1.,,--~

~&lt;..O:

- ,b_...,,_,~t, , i

-

~cñ

"1:'....,,,..,~ .

utoo;

~~ á..t,_ ij;¡_M i .t;_~

&lt;,w~

1

1

~~

-~i-o 1 ~:t...-...L

l

'~

~.t_' • 1

.v..,,,.,

/(:J

I•

-r-~. u~-

~~...,J.,, ~.,_,J.,• • •

�&amp;i,-t.4'&lt;&amp;l:
"'
.J-o

-

4,,0,-.

Q.

• ·

a--~.-.Jv....J--e...d,.,,v.,, ,.
't..., "'"'::'' ,... ~....,. t-.J_.~...,. 'y"'- ~

o..i-o~

'lf"" ~~..,,_,..., .,.x;~.

r~-

L...
-Te
u__ ._.....,._.

4,.,J,;..,.., , ....,- e . . , ~ ~ t"".e...,,,_~..... , '1""""'.d..._,,,._,
...,..,.,;r"",-r"'-J..,...,.,;.._, 4...t_,,,.,. t-4¼&lt;&gt; ..,,,... ~ t-,J-.o ~....:.., __ _

=~- ...,~..,.,_,..;_,...,., ~ '

~~
~ ~

~ ~~- .e.....,3'1' 1 4 ~ ~'

t&lt;.....,.,.....,

....

~

- J{.,_,M-', ~ - - ~ ~.""-, :

- -.~~..... .....,..,_ ~ ~""o° ~! ...
(D.t;._.,

~:

~~ ~
.e,.,... ~.... o ~

-

-&lt;-o........,., - - ..:..u.... ;
.Lv.,t....,.,c.t,

.i. .t....~

&lt;4 ~c,,,v

~ ~ J.... .t.2L,...,.. (,.J.l:,'1&lt;"'

,() ~ J.,.....J., 1 ~ J . . , o ~ .._tJ...,.,,.L.

¡_,,,.,

~...,,;t"~;
- 21~, ~"' """'• , ~

~-"-'CA~~~~~

.,.,.i_.._,
a,M..,,

,J....

~t.. ~.,.,.,.,.. ~

a_.~

-.e..,,~.~~:

-~ ~...,J., l,o '\-'- .. &lt;M,dv J.... ~~ ...;.,,., ~ ~ ~ .....t~.... ~ ...,t...,.....- ...U.....,~ --- Ro.J,.,..,L..,.....,.......,.

't"""'~'&gt;-'w~---

~

~
-

~ J . . _ . ~ , ~ - - - - ~. ~ 4 - ~ u~&lt;&gt;:M&lt;&gt;•
( f ' ~ .,.

L,.,.
-

(D &amp;--,~H

l).,..,

..X..,,,,~~ ......,,,.,X~.

~&lt;M •

&lt;..,0,,,..,0.J.,;,clc,.,J..,

~"""° ~ ,

~

~"""'

,.,,,,.,..J.,.,..t.:,5&amp;:

- :Jo t.......,._w.,_,_, ~ """' ..'..J:J., ~ ~ '\....._ ~

~ ~~ d

.t,.ct::.,...

J.,.,~ - ~ '\...._

....e,,,,.,r-

..._ ~ ~ - •• .)l.:., J.,..,...,., l:i-v-,~ J....J,u,,..,,.,.,.,,t. .

1b- ~...w.,.., ~ ' i t ~ ~ ~ ~ :
- &amp;-. .,.t.., &lt;.,&lt;M..,., Jv,k a., w.,., .w&gt;v ~ U t . o .
t:-....

lA,w

.,J,....,,,.,;.,~, ~
4 J.;.,v-;..,.,.,,

~

~

~....,.,., """~ ~ 1..,,,
-- ~ J.,...,.._._,.,..,_

- '::1 : t - ~ t - , ~
~~.,;.,~,~~&amp;á-.,,;.,J,,.;-Y&lt;:-4 :
-,o.R..'l¡&lt;' ~... -a.o ~ .,.,,x;.,-., .

�-,A~+l

•A4\ ...
~ .....r~,i4-

&lt;.d,&amp;,,'

...,;-ws-93,

-¡~-......
J.,-.\...

r--J.,.,

?-=:!!""~.~ u.-t.......c..

~,&lt;AA, ..._

..lo ,(,,.,..,..., , .........

&amp;.-

L.,

\/.,¡_..

~....1.~.~k,~~~~
~ ,J.~.e....,, ~t,m., ~ ~ ~~. ~ ----

~w-~
-¡1'~.-.L. .,..,

~'!Ye'Alv:

R..,,... ~e,J;e, !. ..

�TOMAS CARRASQUILLA ( 1858-1941)
Escritor colombiano.

d:, mi /Íerr,1 ( 1896)
El pt1dre Ctw1f1ís ( 1914)
El Zm-c,; ( 1925)
D1111i11ict1/e., ( 1934)
H&lt;1ct! tlemp,,., .. 1\le111':rit1J de Eloy G"1u(,n,1 (1935)
C11mtt1&lt; ,!~ lt!J&lt;l.f ,o.,-,h,, (F,1/kfore ,mti,;qimfo) (1936)
Gr"11tleZt1. 2'' ed. ( 1936)
f\.' r,rel,,r ( 1936)
Fr11t11r

��JULIAN CARRILLO (1875-1965)
Músico, crítico y compositor mexicano.

Tratad'J .ri11tético de Han11011ía ( 191 5)
Tratado si111i1iro de r111w11 ; · f"l{_tl ( 1921 )
TrntadcJ .rintélfr'J de co11/l·t1p1111/'J ( 1925)
Plmim.r 11/IIJÍ(ttle.r (1930)
S?11id, J3; leorí,1 ló!(ica t!e !t1 1111íJir,1 ( 1939)
LeJe.r de me/afJwrfoJiJ m111ir,tles ( 1949)
Sistema general ,le esffil11rt1 11111.rira/ {1957)

��Jilextco has a1,,ays b en consptcuous as a gMat
0

producer or prectous meta1s. Now when the world's
economtc dev~lopment ts threatened by an enttrelY
Ulsurrtctent suppiy or gold I can onl.y expresa
the hope tha.t Mextco wtll gtve tts stncere and
10st va1uable suppcrt to the tnternat t onal coopera-

Uon ror rattonaltztng the world 's supply or

aeans or payment trrespect tve oran tncreastng
acarctty or gold.
Djursholm den 24 U.:.&gt;vember 1930.

GUSTAV CASSEL (1866-?)
Econo:nista sueco.
G emlflllJ'J eco11.?:11ír pouer 1Jf resi,tc11ce (1916)
T pk/t111ds ek?11omi.rka mot.1/andrkrajl ( 1916)
Dvtid ochsedeloferflod ( 1917)
T eoreJi rrhe 1ozialoko110111ic ( 1921)
The 1wrld'1 nm1ett1ry pr'Jblems ( 1921)
Das .~e/ti1/'C.íel/ 11ach 1914 ( 1925)
f1111dm11e111al thw,i:hls i11 ec''m?mics ( 1925)
f,,rei11;: i1111es1imeu1, ( 1928)
ThJ cririr i11 lhe IY/orld'.1 111mr:1t1ry 1ple111 (1932)
Die Kri.re im welt,i:cl,lx;slem (19B)
f m m pmterlirmiw1 1hm11.t1,h pl&lt;11111ecl eco11om; /11 dict,1/rmh1p ( 1934)

The t/,¡1mfall 1J/ the l!."1,/ .1"1tlll11rd ( 1936)

~tWP/

��(~~
JEAN CASSOU (1897)
Escritor francés.

,)!ateo Hem,íudez ( 1925)
Bayo1111e (1927)

,11émoireJ de /'IJgre ( ¡930 )
Le Greco (1931)
Crt11u!e11r el i11famie de To/rt,,i ( 1932 )
Le,.- lllfOIJ/111 d,111, J,1 Crll'i! ( 1933)
Cm·.~,,11e (1934)
Le.r 111,us,1ae., r/11 P,oi., (19 35 )
De l"EMile t111 iart!i11 de, ¡,/,ul/e&lt; ( l 935 )
Cen·,mter (1936)
Lé,ti1J11; ,.,,111,111 (1939)

is,{~ JI 3L

��U-&lt;..e:~,-,o,
~ M'c. «'

~ ~ ~ ¡...:,....,.. ~.......
~-4.

~ ~ ( J...ó--l.,rv
--4 ..k r't',,.. · ..ft e , : ~

~

JI.A. ¡

t

~~ ~

.a.---- """""

,&amp;tt . -f...t.....,ó 1,,\_,J. '?f,' &lt;.A, ~
NV&lt;..,

J~

w"'

,v.A"I

o-

r----·..,

t,1,11á,111,.,1 (

1965)

1--1-~"' ~
1

'r'~'

~c.,l...,.'

~ -.H

~ ~

A.,....

V

M&gt; ttM

·-

~et -

~ ; ~~ ~

J

M,,,..Q -

w,/....u.,.!4., '] .J-1-

~l. ~~ ..}...)..._

r

~ ~-u é ! ~

.¿Jf IX· 9:W-:
hi.tttírim (1941)

""' ..t..._

1'1 ~ o. o--h,,o-

r,w

A,ped•11 del,;,;, hi,pl111im (1944)
r:.1,1tll, /,1 gt-;,ti/ ( 1944)
/, p.11i,1 /'lt ,n hi,/tiri.1 ( 1948)
,·.111/i,1g11 1:11 l:",pt1Íl,1 (1958)
L, r&lt;:.díd,11I h1111íri.-&lt;1 de E.,p,11í,1 ( 1962)
O,· ¡., ,d,,d ( /Jllflit ti,·,¡ ( 1963-)
/;"' g,•11/r: ,lf J;',p¡11i,1 (1965)
/.A, Ceh11/JJ/d 01111,1 t 1, 111io1tl.1 liter.:1n.:: t'.!1/11 , l

~..,,. -

~

~-e.-v~

1

!'./ pen111mie111,, .-1,- Ct!1T,111tes ( 1925)
S,111/,1 Tere.,, J 11/rn¡ e11.-ay&gt;s ( 1931)
/:m,;w1 "'' l!e111pt1 de Cerr&lt;111te, ( 1931)
L1 pt!a,/i,,,-id,ul li11giih1i.-,, ri'lpl,,teme 1 111 1t•11/11/,;

_,¡. ... ;r., ,...,-.· -

~~ "'-~c..·a-,-, ~

L '"-"'·~.

C.o....;-~c..•Jo.....f~ .

Críti«&gt; español.

~~

¿,í o-J1 ~v-l-'-~(C,...0

-~ ~! í-R !&lt;.O CAST RO ( 1885-)

-'-"'),

'1.

~~ c,,v. """"'\ --6"

I

,-o..&gt;Az&gt;

c,...l &lt;. C'-""

,,_..,e-, " - ' - - ~ ~ ~ { a , . , ( -

~ ~ o&lt;-v- c . ~ o.' - ~
_u..

J.,..

t'-"~ .i.~ ~ ... ~ ,..,.,~

1'~:

4-,...

, ...... s

��L.~

&lt;,v\_

ÍA

~ dJ. ~

J ~ ln

,&lt;ft(Á.~ ,

J

J~ ~ ~

d.A- ~a,.,..:_d,...o{,

~ ~.Ji:....~~

d.d ~~ J h. ic,._ ~ot~,A.,

~~ ÍW'

!¼~ Íct.

J4.-&gt;~ , _ J 4 ' ~ \ . ,

~ h - ( ~ ~ ~~'é1.,..J..J-L,
~ _J ~e..:o v-&lt;..L 0......... ~

t"'"

~ \ ~ C - &lt; .·&lt;-t..,

k

~d._~~

~ LR ~ /4 /4&lt;-t. ~

~u.

+~,;.-o;/.~,~,

,l/.w ~

_d._

J~~~~~~~

\LFONSO CRAVIOTO (1883-1955)
Abogado, político y escritor mexicano.
[11gt:11il") C11rriere ( 1916)
G"er111t1i11 Gnhri11.- ( 1916)
Et ,dJ/111 1111ev11 "" /,u- m.,,1&lt; i-ie¡,1.r ( 1921)
Ai-enlllr,tr i111elec/11,1h!J ,1 Jr,wé, Je fo, 111í111em, ( 1 938)

Fu.ndó S,11·Ít1 Mr,Jem,1 ( 1906)

~.....J"L

d.e.

-

¿¿,,~ ~ o-Út:.c '

�Cc¡d.&lt;A.. ~ -

/./4e.h~.a.--f.. ~,~~J~t
~

~

oÚ. ,,1-A ,v¿_c,Í&amp;-t, )2.....

-

VA-~'L~ 6-....o

~d.).,_~

~do.le...

~

~e-A~~

ct. ~ -

Lc... ~~ ..... JL....µ

~rú ~,,-

J~ }. Jcv6,_~ ~ ~ e - l a })Á ,ft-...._ /4 d ~ ;

¡-.4,t"" ~ ~ A.}..€ k
'h.c..dct

'V.d ,J ~ ~

l...d 1,/1,&lt;.ÍJ~, 7:Jdo ,h

E~ .Íc..

-

jvvitn.cl.°\..I

~~
-u f..J,(_q ~~ J ~ .
~

~Ú.-C.CL/

_J_ ~

~

~

C(.

_,~

/-'if-R, J~ ~ •

J.in~~ v-Jf¾~,
~ - /)\..JI

ji(,v(_QcJL~,
c{,e_ ~"'

fhz,

~~

J.

d.J_ 'fo.,;("d.,. [e,,.,,

h

CJ\-t.(IA,,t4~

/"tÁei ~ .·

~,!h~_,e,f,u'~

de. Íc-.. ~

J /4 ,tci_ ~ -

~4~,1

~ '-'-"- Pir-.~c.. ~ o t , ¿ ~
tv..c.. ~ ~ Jc..-, ~ " - ~ .
9-¡

/ ~ PÍ.,o ' ~ W l 1 ~

~ do,
' ~ d . J i d. e ~ J ~ ~ - ·
~ ~ ,i,..~)? .d. ~cLo
J~~~fs° J ~c1.-o }½M,M..WU.

~Cwl..~~-

~ &lt; ' \' ~ ,

~~e-(_

~

C,c,_dc,,, c..l.l"1....,

E¾ ,R..c.._

1.c. d;,JJ "\

d

1

-

wt ~~

~ Íc.-, ~~ ~ e¾A~

vo:.. ,t°'- J~e.-i, de. Jc-i ~ ; ,

r

~~~ ~l'""J ~d-o ,~o.h-;.
Jí.#(..~4.~ ~:_,

ciúi, ~Ks:..

jw&lt;~

e,. f""

.tM.~

~"Z°&gt;d-o~,
_d·,lie»Xo :Id. cuc~
~e~,

,e.o ~ -~C:.. A.. ;r-'IM.&lt;vl v.J! ,4t.
f~
tJ"J.,_

[ t:t.

~d ~

/.,(.,4,f,C-t_

~

JcvÚU..

~°'- ~~~ :
dd ~ c4.) ,J.-&lt;Uo QQ ~

'/4,c....d,..q

fh7-

cJZ ~J.. J c._d.~c..o J

.

~CU-O.

�~~1~cÍJJ.~~,

,-~

0.Í.~Í)-&amp;

J~ -/te..,¿~

~dCu1.., l!.ll..k"&lt;-1...., ~~
Ac..eJJ4. d d ~ ~ ~ ~ c . 6 c a . - .

~tvt.,

J

J4A.C-\~M) WJ

~cid~ -

~~I~, ~~~
¾ ,.le,,,. ee) "t. /2.,,t

~

o

c"-1. Afi/4otct.c{:

JÍc-t./-R-.n.d_J_~J~~
~ &lt;ir&lt;V..~ ~ t;:; o-lo -~

~ ~ oÍ.4- a-{.

cy~~

�MARIANO CUEVAS ( 1879-1949)
Historiador, jesuita mexicano.

D,r11111en/1; ¡ i11ét!i10.r del s ..vi ( 1914)
Ct1rlt1.1 ¡ Olr/Jr ,/1,wmeul?.r de Hemá11 Cmús (191 5)
1/i,tori;, de /11 lgleú" en ,HéxiM (1921-28)
Alb11111 h1Jlór.im G"1111t!,t!JJpm111 del IV CeJ1/ent1ri? ( 1930)
Hi,t11ri&lt;1 de/,, N,1~ió11 m e.\,/"111111 ( 1940)
1\JIJ/Jjt') /llfll"ÍJ/IJ (1943)
o~,rripoó11 df /,1 N1re1·,1 E,p,t1i11 e,¡ el .1. .\'/ ii ( 1944)
N/11 111·i,1 llllll,~JJ&lt;I de MéxiclJ (1945)
U libe,·1i1d,11· ( 1947)

��l

1

I •

�DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485137">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485139">
              <text>1975</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485140">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485141">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485142">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485158">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485138">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1975, Julio-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485143">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485144">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485145">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485146">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485147">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485148">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485149">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485150">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485151">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485152">
                <text>01/07/1975</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485153">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485154">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485155">
                <text>2000345</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485156">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485157">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485159">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485160">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485161">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35057">
        <name>Biblioteca Nacional</name>
      </tag>
      <tag tagId="35056">
        <name>Dedicatorias a Alfonso Reyes</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17433" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15464">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17433/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1975_No_2_Abril-Junio_2000344.pdf</src>
        <authentication>f6d7df6b00fc99d65c11b1017e4c6848</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487988">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ABRIL - JUNIO DE 1975

��Portada de: BONlES

�BIBLIOTECA
U. A. N. ~ -

Rector
DR. LUIS E . TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

..
Departamento de Difusión
Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECT'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

•
Número correspandiente de Abril a Junio de 19'15

Toda cor~pondencla debe dlrlctne a "ABMAS Y LETRAS" /Depto. de
Dllus16nfUniversldad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Beetoria,
Noveno PhofMonterrey, Nuevo Le6n, Méxleo.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ABRIL - JUNIO DE 1975

SUMARIO

Pr e s e ntac i ón ........... . ..................

5

Origen de la Novela en Hispanoamérica, Miguel Covarrubias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

Precursores del mundo moderno, Campio Carpio . . . . 17
Trinchera. El Nuevole&lt;més Errante (Padre Mier) ,
Dr. Leonardo Contreras López . . . . . . . . . . . . . . . . 29
Los insectos y las antiguas culturas mexicanas.
Un ensayo etnoenromológico, Raúl Mac Gregor

Loaeza ............ . ...... .. ...... . .. ... .. .. .

57

�PRESENTACJON

�El licenciado Miguel Covarrubias, prosista de los mejores que tiene la Universidad Autónoma de Nuevo León,
abre el camino de este nuevo número de Armas y Letras.
Sencillo pero· profundo es este artículo que nos habla del
origen de la novela en Hispanoamérica.
En este número cumplimos con los correspondientes al
primer semestre de 1975 y es Campio Carpio, de los primeros colaboradores que tuvo esta revista en sus inicios, quien
nos envió desde su hoy castigada Argentina dos interesantes artículos, de los cuales en esta ocasión publicamos su
punto de vista sobre los Precursores del Mundo Moderno.
Caqipio Carpio debe saber que estamos satisfechos de
que personajes como él encuentren en esta revista, el más
importante órgano cultural de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, una de las instituciones de vanguardia en
México.
Nuestro respeto y agradecimiento a tan distinguido
colaborador que debe saber que aquí seguimos pensando
7

�..

que las letras son las mejores armas para defender la libertad de instituciones como las universidades.
También, en este número debuta un rnmántico escri tor.
admiradnr de Gonzalitos y del Padre Mier y es sobre ~te
último personaje que nos Escribe. Se tt·ata del doctor
Leonardo Contreras López, actuaJ director de la Preparatoria de Cerralvo, Nuevo León. "El Nuevoleonés Errante"
es un documento de importancia para qqienes gustan volver
la vista atrás, hacia la historia de los pueblos.
"Los insectos y las antiguas culturas mexicanas", es
como su nombre lo dice, un estudio etnoentomológico. Pl'ovi.ene de la Universidad Nacional Autónoma de México y
gustará a nuestros universitarios, amigos y suscriptores.
Aquí está "Armas y Letras", firme en su camino como
lo ha hecho durante más de ::n años.
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ
Jefe de la Sección Editorial del Depto. de Difusión
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

8

ORIGEN DE LA NOVELA EN HISPANOAMERICA
Miguel Covarrubias

�l. Para referirse al origen o a la génesis de la novela
en Hispanoamérica, será necesario partir del término epos
(narración), ya que el teatro indígena ( v . gr. El Varón de
Rabi11al, tragedia maya-quiché del siglo ¿XV1?) involucra
tanto lo dramático como lo narrativo, según el modo occirlental de considerar las funciones literarias.

2. Este epos contiene los ingredientes que tensionan
la futura novela -y antes la crónica al estilo de Berna!
Díaz del Castillo (¿1492-1581 ?)-, o sea, la objetividad derivada de la realidad, y su distorsión producida por el deseo
de explicar ventajosa y armoniosamente esa misma realidad.
3. Ejemplos de ficciones manieristas, tempranas o
adocenadas, la pastoril Los sirgue1·os de la Virgen sin origi1wl pecado (1620) de Francisco Bramón y La portentosa
vida de la Muerte (1792) . obra moral de Joaquín Bolaños,
intentan cubrir --o cubren- en la Nueva España el sitio
que ya la novela empieza a ocupar en la Metrópoli.
4. Carlos de Siglienza y Góngora (1645-1700) , mexicano, científico y humanista, escribe la ambigua obra titu11

�lada In/ort ,mios de Alonso Ramircz (1690). Su indefinición rndil'a en que se la incluye cm PI grupo de Ol&gt;ras llisfóf'Í('(/s, aunque por su trazo y traza aparéccse como una
novel;, dl' avcntums con rib:·tes propk&gt;s de la picaresca.

:&gt;. El 11. !Jdúsico español es una modalidad del Siglo de
las l.1wc •s, , s PI cambio c'e la imagen de Voltaire por el retrnto de• Luzf111. Sus valores: la objetividad, la razón, la ciencin, la n•glamentación. Seguir el modelo de k:is clásicos es la
su pruna vi1·t ud m·tíst ica. Snb: r, antes que crear, es la divisa.
6. La Poéfi('(, ( 1737 y 1789) de Ignacio de Luzán, que
parte de Muratori y de Boileau, 1) subordina la poesía a la
moral y a la polit iea, 2) le impone que nos enseñe "discreción,
elocuencia y elegancia", 3) la divide en dramática, épica y
lírica, 4) encuentra sic-mprt"' en la epor,eya acciones nobles
y grandiosas. héroes y reyes, ejcmpbs dignos de imitar.
7. Voltaire domina el siglo XVIII, Francia, Europa. Y
con él Montesquieu, Rousscau, Didc•:ot. Gigantes del pensamiento, iconoclastas, trazr1n las dos rutas rlel impetu
rEnovador de su tiemp::&gt; y de su genio: la de la hetel'odoxia
deísta y monárquica, y la del materialismo filosófico que
alienta a la clemocn-1da al c·iuctadano y a la República de
los hombres libres.
8. Con el hallazgo &lt;le las spis 11.n ·&lt;'las lm V t'S (lllt' tstuardo Núñez 1·cúne bajo el título de Ol&gt;n11, 1w1·rnfirns tll'.~conocidos, publicadas originalml'nt e en los E. E:. U.U. l'll
1828, Pablo de Olavide pasa a se1· el µrinwr 11oi;c lisf&lt;1 h isJX1noar11eriran o en el tic-111¡.o, y Frrnándcz &lt;le Líza1·di quedará, de ahora en adelante, como el Jll'i111( r 11o relisfa hispanoamericano por la problemática y t r t1ta111ú nto literario de
los t enias que man(:;ja. Olavide, podemos decirlo, .se de::;arraiyó. De allí que su obra nos parezca peninsular y no
americana. Obviamente, tod::&gt; lo contrario pasa con "El
Pensador Mexicano".

9. La novela para Olavide es un vehículo, un medio.
Su obra está al servicio de una causa o un compkjo de cau-

12

sas: la religión católica, la moral y la sociedad imperantes.
Moralizador por excelencia, pues, su arte se resiente de falta de malicia -literaria, sobre todo--. Acepta las normas
cit•I neoclasicismo y sólo las burla para ampliarlas en lo que
respecta a las unidades de tiempo y espacio (como sucede
en Sabina), así romo en la aparición central de algunos personajE.s plebeyos ( como en El incógnito) .
10. La preocupación de Olavide siempre es la misma.
Sus novelas cortas, veriladeras novelas ejemplares, son variaciones sobre el mismo t ema de siempre. Basta con que
leamos con atención la segunda parte de !•os títulos: 1) El
incógnito o el frlltO de /,a ambición, 2) Paulina o el amor
,Je :•;int: 1·e.~ado, 3) Marcclo o Tos peliyrus de /.(.l cortP, 4)
Sauina o /.os grandes sin disfraz, 5) Lucía o Ta aldeana
virtuosa, 6) Laura o el Sol de Sev illa. Sólo en el caso de

: ~ta última narración encontramos necesario tener que aclarar que E:'n ella "se ex~one la desgracia que acarrea la jactancia en los hombr€s que se precian de seductores y ( . .. )
de le:; excesos a que puec',r.•n llevar les celos infundados".
(Estuardo Núñez, "Estudio preliminar", en Obras narratii,as desconocidas de Pabb de Olavide, Biblioteca Nacional
dd Perú, Lima. l 971, p. XI).
11. Fernández de Lizardi, ambicioso culturalmente
hablando, idrnlista en lo político y lo social, edita su primer
periódico: El Pensador Me:ricano (]812-1814), el mejor de
lus siete que animó a lo largo de su vida, quizá por más
valiente. Escribe cuatro novelas: El Periquillo Sarniento
(1816), Noch es tristes (1818), La Quijotita y su prima
(1819) , D on Gatrín de la Fachenda (1819). De nuevo su
primera obra parece ser, al menos ese es el consenso generalizado, la más lograda.
12. Obra heredera de El Lazari llo de Tormes ( 1554) ,
del Guzmán de Alfarache (1599 1604) de Mateo Alemán y
de la Vida del Buscón Don Pablos (1626) de QuevEdo, este
Periquillo, ni qué decirlo, es una novela neo-picaresca, costumbrista, social. Uno de sus mejores aciertos radica ya no
en la verosimilitud sino rn la fidelidad al maro::&gt; nacional :
13

�sus pel'sonajcs (rotos o pelados), los lugares, el lenguaje, los
problemas acuciantes. Es notable el contraste de esta obra
respecto a la de Olavidc. Propugna este autor (X)r el "buen
gusto" y él mismo lo ejemplifica. Lizardi prefiere llamar al
pan, pan y al vino, vino.
13. Toda génesis st•rá mode~ta en logros cabales. Tal
ac:onkcc con el origen de In novela hispanoamcricar.a.

Campio Carpio - Casilla 2598
Buenos Ai1·es, junio de 1975
Distinguidos directores de
"ARMAS Y LETRAS"
Monterrey, N. L.
Acabo de recibir el ejemplar corl'cspondiente al 30
Aniversario de la revista "Armas y Letras", nuestra revista también, pues soy colaborador desde los primeros tiempos de su publicación. Es una alegría volver a verla tan
!•:n ana y libre como siempre, aun con 30 años más.
En el recuento de cuantos de una u otra manera prestaron su colaboración, observo algunos soldados caídos, pero
cuya cbra revitaliza la revista. Méx:co y el mundo entero
necesitan que su Universidad salte y defienda su patrimonio
desde la calle con t•odas las letras ¡:;or armas. Contándome
entre los que tenemos la suerte de proseguir siendo los
mismos, años más o menos no cuentan para este alumbramiento del mundo moderno, que con nuestra labor hemos
prnvocado y al que asistimos. Es así como quiero expresarles mi alegría por este ejemplar, que trae más de un año
de atraso, quedándole agradecido por la cortesía que me
dispensan con el envio.
Les incluyo dos colaboraciones, de fondo universal que
les ruego quieran darle cabida en los respectivos números y
quieran también aceptar la expresión cordial de:
CAMPIO CARPIO
N. de R. -Bien•enido a esta revi1la de pensamiento universal. Aqul publicamos
u.na de au1 colaboraciones.

14

�PRECURSORES DEL MUNDO MODERNO
Campio Carpio

----

(Para la Universidad Autónoma de Nuevo León)

�1.- ETERNIDAD DEL ESPIRITU

e

UMPLIERONSE en 1965 diecinueve siglos de la
muerte de Séneca, el escritor y filósofo de la decadencia
romana que había sido preceptor y ministro de Nerón. Naciera en lo que hoy conocemos geográficamente como la
Córdoba de España. S1¿s trabajos morales, la exposición de
sus principios espirituales de escuela, posteriormente Marco
Aurelio fue el más alto exponente, ejercieron gran influencia e n los ámbitos de la Edad Media y el Renacimiento. Aun
ya próximo el siglo XX:( la fuerza del senequismo continúa propagándose, apagando la sed del hombre, sin que se
agote el inte1·és por profundizar en su pensamiento.
Como filósofo en el amplio s€ntido del término, Séneca
fue tan poco creador como cualquier otro romano de su
tiempo, antes y después de él. Pero, con un virtuosismo casi
increíble, supo cubrir las ideas éon un barniz de asimilación,
comenta Norden. Ni especulativo, ni metafísico, rehuyendo
abstracciones y proyeccioo.es de orden político-social, tomó
de la filosofía su parte práctica y moral, exponiéndola con
razonamientos ejemplares, arrancados de la vida en que se
iba desenvolvi,e ndo aquel mundo de violencias y desastres
calamitosos. Casi nadie ant,Es y después de Séneca logró
1!)

�prestar palabras deslumbrantes a los conceptos del estoicismo, agrega Norden. Su palabra sonora sigue hablándose a
través de los siglos, saturada de religiosa piedad, de autocrítica y afán purificador en el que recién transcurridos
veinte tank&gt;s encontramos en el cris~ianismo.
El suyo es un estilo de moda en la primera épxa imperial, pe~feccionado a la manera de Platón. La historia que ·
inmortalizó la ete•rnidad con ese calificativo era consciente
de que los tiempos necesitaban valores nuevos, remozantes.
Y por ello fue Séneca el portaestandarte "de quienes condenaban el arcaísmo". La posteridad, más allá del amor y. del
odio contemporáneos, ha respetado, conservando la obra de
Este literato. Con sus disonancias contradicforias, hay en
Séneca hambre de juventud, de virtud y de justicia. Aunque
vacilante todo él es nervio y calor de verdades en pos de Jo
eterno.
Igual que a Cicerón, otro de los fenómenos intelectuales que conmovieron el escenario tembloroso de la voluptuosa y soberbia sociedad romana, una .enorme fatalidad lo
ha hundido, cercenando aquel genio q1.1c durante muchos
años mantuvo viva la llama del saber en el mundo.
Condenado por supuesta participación en una conjura,
por orden de Nerón, determinó suicidarse. Queda, sin embargo, para la humanidad oomo uno de los grandes valores
clásicos de la antigiiedad que supo rebelarse contra el destino, a la manera de las monumentales figuras, lo mismo
que Sócrates. La muerte de esto filósofo estoico -que para
el espíritu contemporáneo pareciera una renunciación al
combate- ha supuest&lt;&gt; una gran pérdida en edad temprana
para el suministro postrero de habla latina de conquistas
de la filosofía griega, de la que había surgido como un ejemplo personal, por su integridad y personalidad. desafiando
el perjurio de tantos cataclismos morales.

civilización romana. Grecia ya no aparecía oomo una entidad intelectual en el mundo de la violencia organizada, donde el poder incontrolable imponía su ley. No obstante, el
pensamiento valedero llevaba etiqueta extranjera, a cuya
merced e influencia pudo sobr€'Vivir como tal. El imperio
romano ha demorado cinco siglos en madurar para el progreso al decaer eJ vigor de las conquistas de sus césares.
Le tocó a Séneca cultivarse en aquella marejada del
totalitarismo bárbaro. Todo el antecedente histórico está
cubierto de luchas y de envidias que sirvieron de levadura
para e l desarrollo de sus ideas filosóficas, entre carros de
guerra y desplazamient::&gt; de ejércitos, influencias de poder
y puntas de espadas. Desamparado en aquel arsenal de luchas despiadadas que constituían el basamento de la República, las guerras abiertas contra los patricios, contra los
cartagineses, el acercamiento hacia los Balcanes y la destrucción de Corinto, iban a idealizar el universo espiritual
de una mentalidad tan rica como vigorosa en emociones sometidas a la disciplina del pensamiento. Bien que ese oceáno
de ambiciones provocara una de las más graves crisis politico-sociales conocidas hasta entonces en el orden gube1·nativo romano, como lo constituyó la introducción de mecanismos capitalistas en la agricultura y en el comercio,
superados siglos después, en la gigantanasia de los poderes,
que arriunó a los pequeños propietarios, al extremo de verse
obligados a abandonar el campo y a ,e ngnosar las legiones
del proletariado urbano, cinturón de acero de una economía política que iba a caracterizarse veinte siglos más tarde
en el déspotismo.

Séneca había aparecido en la esfera intelectual de la
vida romana por canales de la infl_u encia aristotélica, en
aquel período en que la filosofía griega se entregaba a la

Como espíritu individual, cultivado para grandes empresas que envolvían la atmósfera del mundo, Séneca no
podía mezclarse ni alternar con las turbas que aportaban
materia prima, como soldados para los conquistadores, como víctimas en las revueltas que el imperio provocaba como
neresidad superviviente para mantener el equilibrio estático
de fuei.MS y de miserables condenados para alimento del
circo. Aquella situación que saltaba a pedazos por un lado
y se iba soldando con nuevas anexiones territoriales y pro-

20

21

�..

dueto de la rapiña, por el otro, iban dibujando al barbarismo romano y contribuían a la formación de una conc'.encia
que los años posteriores afianzarian..
Los Gracos y las g~erras civil~s entre Mario y Sila,
César y Pompeyo, la or,osición de la aristocracia republicana, dirigida por Bruto y Catón de Utica, Octavio, Augusto, el principado, las corrientes expansivas a lo largo del
Danubio y del EufratES, el restablecimiento de principios
religiosos y morales que ,e staban En plena discusión, fueron
las fuentes en cuyas aguas Séneca bebió y formaron su estamento cultural e histórioo.- En lo social, sin duda que le
cupo singular posición e importancia tanto y más cuanto
ha tenido lugar bajo L.a dinastía de dos Claudios, con Augusto, Tiberio, Calígula y Claudio qL:,e, como un frente de
liberación, terminaron con el matricida Nerón.
2.-ALIENTO CIVILIZADOR

Sin embargo y no obstante estas convicciones tan sólidas, este seguidor de Zenón y Crisipo no duda "en aceptar
como discípulo al joven Nerón ni se sustrae más tarde a la
responsabilidad de un cargo que .1e convierte en el verdadero mentor del Imperio. Porque, si bi'€,n es cierto que las
normas que la rigen son de hecho un concierto de iniquidad,
la naturaleza no obliga necesariamente al hombre a que la
haga tal; y, aunque le haya impreso una inclinación a la
injusticia, que cristaliza en leyes e instituciones perversas,
siempre existe la posibilidad de enderezar la conducta humana y con ella la estructura misma de la sociedad", dice
Cappelletti.
Con mente de filósofo y oportunidad de político "se esfuerza en mejorar la condición de los esclavos. Reconoce la
fundamental iniquidad de una institución que convierte a
los siervos en -cosas, y que establece entre los hombres, cuyo origen es común, abismales diferencias. Y aunque no se
atreve a proponer la supresión ck, la -esclavit.ud, no sin motivo se ve atacado por ricos propietarios de almas q1.:e creen
disminuido su "ius utiendi et abutandi".

Una de las obras fundamentales de Sém:ca pera el desenvolvimiento de sus ideas fue tema acerca c!e la brevedad
de la vida. De la vida mate,r ial del cuerpo físico. Del texto
latino, hizo una versión cabal el profesor A. J. Cappelletti
r,ara la Universidad Nacional del Litoral oon destino a su
Instituto de Lenguas Clásicas. En edición bilingiic, le antepuso una introducción IJ1UY conceptuosa y, entre otros conceptos, dice Cappelletti que en ningún n~orr.ento "se mostró
Séneca muy optimista c::&gt;n 1iesr,ecto a la natt:raleza humana.
El hombre es up ser desdichado, sujeto a mil dolorosas contingencias, ¡:ero es, sobre todo, un p :rverso que encuentra
el c2.stigo en su pr;:;;iia perv~rsidad. Ce ahí que la sociedad
y las normas que la rig&lt;En aparezca ante los ojos d2l filósofo,
no sólo como fuente de desdicha, sino también- como product.o de maldad. He aquí a un romano qt.:,z se atreve a considerar al imperio como un "consorcio de malhechores",
malhechores que ante la misma causa y fenómeno históricos determinaron la autoeliminación de un Kinkeman y un
Zweig, entre tantos genios predestinados que en la época
atómica no hemos terminado de llorar.

Sin embargo, desde el asesinato de Británico, la benemérita tutoría de Séneca declina paulatinamente, consigna
Cappelletti. Nerón se va superando en la carrera del crimen

22

23

Bajo ·1a sabia tutela de Séneca, Nerón 1rnc1a una política basada en las más severas normas de honestidad, dice
Cappelletti. Se fortalece el Senado como garantía de respeto
al derecho- consuetudinario y moderador de la autocracia
imperial. Se pone un límite al lujo; les banquetes públicos
vuelven a ser parquedad primitiva; se arbitran medios para
impedir los fraudes testamentarios. La política económica
se orienta en un sentido francamente popular; se hacen distribuciones monetarias entre las clases más pobres, se defiende al pequeño contribuyente, se suprimen todos los impuestos indirectos. Un espíritu de clemencia y humanidad
alienta los actos del príncipe": en un combate gladiatorio en
el Campo de Marte -hecho inusitado-- impide que se derrame una sola gota de sangre.

�y el que. había prometido ser una encarnación del ideal estoico del "rex justus", no se detiene y ni en el matricidio
ni en el asesinato en masa, ni en la más desenfrenada crápula. La corte ofrece el espectáculo de todos los vicios del
poder; una refinada corrupción reina en la vida de los patricios y la plebe, tras el ejemplo de quienes la gobiernan,
se entrega a sus b~.jas pasiones.
Cuando t•odo ,el imperio se macera en ese caldo, es natural que un hombre de la talla de Séneca comience a pensar
en la inutilidad de todo esfuerzo pedagógico y político.
En el año 62, añade Cappelletti, el filósofo se dirige a
Paulina, importante funcionario im¡::erial, exhortándolo a
dejar para siempre los negocios del Estado y recogerse en
la íntima meditación de los grandes problemas de la vida,
de cuyas cavilaciones resultó el breviario que, menos romano y estoico, se aoerca al epicureísmo. No es rígido en sus
especulaciones ni se sujeta a ningún determinismo. Esas
páginas re.mevan el ideal de Virgilio y hasta el de Horado
en la dimensión de la libertad, cuyo reino es el de la vida
específicamente humana. "No interesa que a algunos animales la natural€'Za les conceda un tiempo mucho más intenso que al hombre. A ninguno de ellos les ha cont'€dido,
sin embargo, la maravillosa potestad de vivir un tiempo
absolutamente personal, de configurar, mensurar y crear
propia existencia", consigna Cappelletti.

I

Séneca no pretende deleitar él oído de los jueces ni
resucitar la admiración de los smadores. Tampoco convertir el breviario de la vida en un tratado de filosofía teorética
con severas exigencias lógicas. Es sencillamente la medida
de la sinceridad, la más inmediata y la menos literaria de
las obras del filósofo cordobés, aunque una_de las más frescas y rep11esentativas de un momento en la conciencia individual de aquel mundo antiguo, lleno de contrastes renunciamientos y contradicciones, que tan cerca está de ~osotros
por su misma estructura inclement,e, su bajo nivel creador,
de abanotamientos en masa y de soluciones precarias que
tr~stornan y dislocan masivamente los vastos alcances del
rorvenir humano.
Tan simple como tan compleja es la vida en la época de
Séneca como en la nuestra. Pero, para una mentalidad intelectualmente adiEstrada como la de este literato y filósofo,
resulta problemátio;J reéluirse en el limbo de los justos,
abandonando a su suerte los errores y desatinos de sus propios sistemas aplicables a los demás. Pese al pesimismo que
traspira su obra, evidentemente había €'l1 él un rebelde en
potencia ~ue se sobreponía al destino de la providencia. Si
ciertamente culpaba a sus semejantes de sus propias equivocaciones y les arrostraba sus iniquidades, en un afán de
lograr un mejoramiento en el comportamiento de su conducta, más O;Jnvincente a la razón, que las disquisiciones
teoréticas que tan bien presentaron lbs griegos, sin retórica, fue el deseo de aventurarse a la unión de sus contemporáneos con ánimos de abatir un descalabro pol'ítico-social
que salpicaba de sangre al mundo mmano de uno a otro
sector del imperio.

No podemos decir que la vida sea breve, dice Séneca;
debemos afirmar, empero qUe nosotros nos hacemos una
vida breve. Uenamos nuestros días de ocupaciones inútil~s,
de superfluos deseos, de ridículos ne:gccios, acota Cappelletti.
-Arrojamos nuestras horas al blando vacío de la banalidad.
Y este vacío precipita vertiginosamente nuestra existencia
hacia su fin, que es el vacío absoluto de la muerte. La condición de una larga vida es su plenitud. Para ello es necesario aislarse, dejar para siempre- la compañía de los hombres y renunciar a los hábitos del "animal político": Discutiendo con Sócrates, dudando con Caméades, descansando
con Epicuro, venciendo la propia condición humana con los
estoicos, se mantedrá el idrnl, la intimidad del alma.

Es su ejemplo un mensaje permanente de responsabilidad ciudadana, de hondo an-aigo moral de convicciones reservadas a tan pocos espíritus de cada época. Su actitud,
aparentemente contrastante con su doctrina, se complementa en lo monumental de una figura, cuya imagen domina
los siglos posteriores y se asocia, por contacto, con todas
las capas de la sociedad, destinada, en sus ángulos a preservar la vida para perp€'tuarla en acciones benéficas en
su anchura y dimensión de humanidad.
'

21

25

�.l.- Y DIJO EL MAESTRU:

¡Para cuántos resulta pesada la riqueza!, ¡Cuánta sangre humana derraman la elccuencia y el deseo de demostrar cada día &lt;'11 ingenio!, ¡Cuántos palidecen por los continuos placeres!, ¡A cuántos les priva de tocia libe rtad la
derramarta multitud de sus clientes!.
Vemos que has an-ibado al límite último de la vida
humana; ya pesan sobre ti cien o más años. Vamos, pues;
haz un monumento de tu existencia. Calcula cuánto de este
tiempo te arrebató el acreedor, cuánto la amiga, cuánto d
rey, cuánto el cliente, cuánto la disputa conyugal, cuánto el
castig,o de los esclavos, cuánto el co11és vagabundo de una
parte a otra dr, la ciudad; añade las enfermedades que
nosotros mismos · solemos provocarnos; añade también el
tiempo que quedó sin emplear: ve1·ás que tienes menos años
de los que curntas.
Oirás que muchos dicen: "A parti1· de los cincuenta
años me retiraré a la vida privada, a los sesenta me libraré
de los negocios". Pero, en rpalidad, ¿qué garantía tit•nes de
que has de vivir tanto?. ¿Quién ha de tclerar que rso marche según tú dispones?. ¿No te avergiirnzas de reservar
para ti los rrstos de la \·;da y destinar a los buenos p~nsamiPntos solament e aquel tiempo que no puedes empl~ar en
ninguna otra cosa?.
¡Qué tardío resulta comenzar a v1v1r precisamentt'
cuando es necesario acabar!, ¡Qué olvido tan estúpido de la
condición mortal de diferir les s?.i1os propósitos hasta los
cincuenta o sesrnta años y pretrndr1· dar comien210 n la vida
en ese punto al cual pocos han arribado! Nadie estima el
tiempo; lo usan con negligencia, c01::o sí se diera gratis.

Y ésta la pierden los hombres ocupados, pues no tienen
tiemp:&gt; libre para contemplar el pasado y aun cuando lo
tuvieran les resultaría desagradable el recuerdo de una cosa
de la cual deben arrepentirse.
Las almas de los hombres ocupados, como si estuvieran
bajo un yugo, no pueden darse vuelta y contemplarse a sí
mismas. Su vida va camino del abismo y así como de nada
servirá que viertas cuanto quieras si abajo no hay algo que
pueda recibirlo y guardarlo tampoco nada cuanto tiempo
se nos conceda si oo tenemos donde recogerlo y se cuela a
través de espíritus hendidos y aguje1-eados.
Fue debilidad propia de los griegos averiguar qué cantidad de remos tuvo Ulíses, si antes fue escrita la Ilíada y la
Odisea, si ambas pertenecían a un mismo autor y así sucesivamente otras cosas por el estilo que si las tienes calladas
en nada han de ayudar a tu &lt;xmciencia y si las manifiestas
no por eso parecerás más sabio, sino más fastidioso.
Un jefe de Estado, dotado rntre los antiguos jefes de
la más alta bondad, según dice la tradición, consideró que
una buena manera de destruir hombres oonstituíría una
clase de espectáculo digna de ser recordada. ¿Luchan?. Es
poco decir. ¿Se les desgarra?. Es poco decir: son triturados por la enorme mole de las bestias. Mejor hubiera sido
que tales hazañas pasaran al olvido, para que luego ningún
poderoso las aprendiera y mirara con envidia.

En tres edad€s se divide la vida: la que fue, la que es
y la que será. Entre éstas, la que vivimos es breve; la que
viviremos, dudcsa; la que hemos vivido, ::;:::gura: esta es
precisamente aquella sobre la cual perdió su jurisdicción
la fortur.a , la que no puede S€r sometida ni a rbitrio de nadie.

Dígase lo que se quiera, los que a diario intentan conseguir la mayor familiaridad posible con Zenón, con Pítágoras, con Demócríto y con los demás maestros de las buenas artes, con Aristóteles y con Teofastro. ninguno de éstoo
estará corto de tie~po; ninguno dejará partir a quien se le
haya acercado, sino más feliz y más amistoso,; ninguno consentirá que alguien se aleje con las manos vacías; todos los
mortales pueden hallarlos noche y día. De éstos ninguno
te obligará a morir, pero todos te enseñarán; ninguno malgastará tus años, sino que te añadirán los suyos; ninguna
conversación que con ellos tengas será peligrosa; ninguna

26

27

�atención, excesivamente cara. Tomarás de ellos lo que quieras; no serán ellos quienes te impidan sacar todo cuanto
desees.
¡Qu&lt;' f.clicidad, qué hermosa vejez está reservada al que
se ha a0:.&gt;gido a su protección! Tendrá con quien discutir las
cosas más pequeñas y las más grandes; a quienes consultar
todos los días sobre su propia vida; de quien escucha1· la
verdad sin injuria y la alabanza sin adulación, a quienes
tomar como modelos. Ellos te indicarán el camino a la eternidad y te elevarán en aquel lugar del cual nadie es arrojado.
El más arrogante de los reyes persas mientras a través
de un €'xtensísimo campo desplegaba su ejército, del cuaJ
no conocía el número de soldados, sino las dimensi9nes del
conjunto, derramaba lágrimas al ¡;ensar que en cien años
ninguno de tantos jóvenes había de sobrevivir. Pero el mismo que lloraba había de priecipitar para ellos el hado, había
de perder a unos en el mar, a otros en tierra; a unos en la
batalla, a otros en la huida Y, en breve tiemp:.&gt; había de aniquilar a aquellos por cuyo año centésimo se estaba preocupando.

28

EL NUEVOLEONES ERRANTE
\

---·------

(Padre Mier)

DR. LEONARDO CONTRERAS LOPEZ
(Director de la Escuela Preparatoria No. 11
Universidad Autónoma de Nuevo León
Cerralvo, N. L., México).

�DEDICATORIA

A todos mis hermanos en la Patria:
los mexicanos
A la memoria de mi padre
A mis hij~: Leonardo y Perla

�SUMARÍO

Proemio
El Hombre
E l Religioso

E l Patriota
Epí l ogo

Bibliografía

�PROEMIO

.1..~ HONDAR en la intrascendente y trivial existencia de
un ser humano cualquiera, para cumplimentar con el ejercicio de una tarea lab:&gt;ral que demande el oficio, o bien por
el prurito imperdonable de la indiscreción, conduce siempre,
y más temprano que tarde, a la tediosa práctica del círculo
vicioso con límite infinito, que torna indiferente e insensible
todo cuanto a la psiquis (X)dría excitar, exaltándose ante la
singularidad impr~ionante de los distintos ejemplares revisados, pero que sólo pueden representarse geográficamente con una línea recta, de principio a fin, sin anfractuosidades ni salientes.

Mas, penetrar en la insondable esfera del recuerdo para
escudriñar con avidez, cada una de las multifacéticas exposiciones que nos ofrece la gloriosa trayectoria de un
hombre, cuya vida logró apartarse de aquella línea recta
sin alteraciones perceptibles, y que en el plano esquemático
delJ calendario de la Humanidad, se presenta con variaciones
firmes y bien marcadas, tanto por encima como por debajo
del eje medio, indicador del orto y el ocaso de nuestros días,
es como ser llevados -en alas de un hada bienhechora que
nos transporta a un edén paradisíaco atraída por la ninfa
33

�.•

:º

del amor la belleza y la sabiduría; es como sentirse atraído
por la v¿rágine de un vórtice piadoso y dulce, _de~ que
habi'emos de escapar jamás, porque lo hemos asu~ulado _P radójícamente para nuestro E-::r, como amal~ama, m~csh uctible de propias vivencias; tal es el_ caso de mterna1se en el
conocimiento de los hcch::&gt;s que forJara FRAY SERVANDO
TERESA DE MIER NORIEGA Y GUERRA durante su
azaroso peregrinar por este valle de lágrimas, de cuyo paso
se conserva indeleble la huella.
Varón egregio, honra y prez de Nuevo León Y de la
Patria, que lejos de mantenerse e.;tancado en_ la nefasta
inercia dél dogmatism::&gt; egoísta y funfst,o de su tiempo ~ur,o
luchar con entereza y denuedo inusitados hasta conquistar
el complemento de la liberación física y política d_e ~us compatriotas sopC11'tando con estoicismo ejempl~r la m1~ua p~rsecución, la anticristiana crueldad y el abommable v1tupe110,
de quienes en abierta y franca oposición a todo pre~p_to
evangélico, con insolente escarnio hac!~nse venerar M_1mstros d€'1 Altísimo, cegados por la embriaguez de la cm rupción, la riqueza y el poder.
Paradigma de amor y de b::&gt;nor: a Dios, a la Patria, a
sus semejantes.
La vida cte este grnn patriota merece ser conocid~ ampliamente, tanto ¡:or las actuales como futuras ger.erac1ones,
y sirve de norma insustituible que se o;,on~a a la amen~za
co:1stante de idEologías extrañas, que constituyen la antl!esis de la idiosincrasia y nacionalidad mexicana. Mas solo
podrá apreciarse la .obra del ilustre Padre Mier, desp~jáncbse virilmente del prejuicio que engaña, Y el fanatismo
que obceca ensanchando plrnamente d criterio y dejando
libre acceso al pensamie nto fil~ófico más puro.
Tiempo atrás, el maestl'::&gt; Armando Arteaga Santoyo
nos lo decía: "Para juzgar su vida plena de un profundo humanismo, y su obra multiforme, luminosa, soberbia, excelsa
en su intención y su conjunto, ES necesario posee~ el ;uelo
y el ojo aquilinos. que aseguren la clara perspectiva. Por-

34

que no los tienen', no pueden juzgarlo ni los eunucos, ni
los monaguillos, ni los vendepatrias, quienes congénitamente
incapaces de evaluar sus dualidades mayúsculas y eminentes,
tratan de restarle gloria tildándolo de 'ladino y tunante'. "
EL HOMBRE
Tórnase oon visos de credulidad la inverosímil conseja
que enmarca el fausto adv,enimiento de Fray Servando, al
relatar que desde los primeros minutos del día, no obstante
encontrarse a mEdiados del otoño, el clima del Nuevo Reino
de León aumentaba su temperatura o::m una presión atmosférica sofocante, similar al fuelle que alimenta la combustión de una fragua, para decr~er en el instante mismo del
alumbramiento, como si la Naturaleza forjase un tem¡:le
de acero para el cuerpo y el alma de aquel santo varón,
inmune a la vileza, temor, cansancio y a la derrota, quien
vio J.:,. 1-.:z primera d lo. de octubr 2 e~ 1763 en la muy noble
y leal ciüdad de Monterrey, capital de la provincia nuevok\:&gt;nesa, siendo sus padr,es Don Joaquín Mier y Noriega y
Doña Antonia Guerra, ambos españoles con ascendientes de
linaje 1'€al.
Fue bautizado en el templo de San Francisco con el
nombre de "JOSE SERVANDO DE SANTA TERESA",
siendo su padrino Don Salvador Lozano, acaudalado comerciante amigo de la familia. Es curioso resaltar, que durante
el trayecto de la casa al templo, lo hiciera en br~::&gt;s de una
sirvienta indígena de su hogar, quien amorosamente lo arrullab:i, como parodiando al maternal regazo de su tierra
indiana, que aún clama con doli,2nte angustia, cobijar de
nuevo en su seno, sus qu,zridos restos.
Tuvo una infancia y juventud rebosantes de' salud, vivacidad y alegría soliendo ser líder de los muchachos de su
época tanto en el ,estudio como en los juegos, principalmente
el trompo, bale!'O y carreras de resistencia.
Sus primeras letras aprendiólas gracias a la dedicación
dulce y cariñosa de la más sublime de todas las maestras:
35

�la madre. Posteriormente cursó sucesivamente las escuelas
de instrucción pública primaria y el Instituto de Latinidad.
Acatando la voluntad de su padre, cumple su tercer
lustro de vida, ingresando en la ciudad de México al Convento de Santo Doming&lt;&gt;, donde pronto viste el hábito blanco de novicio.
Su fervor cultural contrastaba con el religioso, lo cual
detuvo un tanto su ordenamiento, pues• él aoeptaba enclaustrar su cuerpo más no su alma, en ese lugar donde, decía:
"Los votos son impracticables, las tentaciones ·muchas, y el
mal ejemplo acaba por arrastrar al mejor". A pesar de lo
anterior, fue incorruptible la totalidad de su vivir. Su capacidad intelectual, su dedicación, lo llevaron pronto a ser
fraile profeso a los veintisiete años 'de edad y poco después
alcanzaba el grado más alto que la instrucción eclesiástica
concede: Doctor en T,eología. Logró desenvolverse con singular destreza en el delicado aite de la predicación, aunando
a la fluidez y elegancia de su verbo la erudita educación y
la exquisitez de una vasta imaginación que dominaba, extasiando al auditorio. Su fama de orador, única ; presto
'traspuso las fronteras conventuales para llegar a las altai;
esferas del gobierno colonial.
Ello dio lugar a que el Ayuntamiento de la capital del
Virreinato lo eligiese para exponer un sermón laudatorio a
la memoria de Hernán Cortés en la ceremonia de traslado
de sus restos de un templo a otro, el 8 de noviembre de
1794. Su manera elegante de hablar no tenía comparac~ón,
por l&lt;&gt; que el éxito no s-e hizo esperar, recibiendo elogios
hasta del mismo Virrey Revillagigedo.

tras ser loado por propios y extraños, incluyendo al Virrey,
tornáronse en su oontra merced a la explosión de ira que
•en el ánimo del Arzobispo Primado Don Alonso Núñez de
Haro y Peralta, encarnizado enemigo de los criollos, produjo el éxito de uno de ellos, que calificó de vituperable y
sacrílega dicha perorata. por oponerse ofensivamente a la
dogmática y santa tradición de la aparición de la Virgen
Morena.
Tan malhadada ocasión tuvo como resultado que el Primado de la Nueva España, expidiera un terrible edicto condenando al Padre Mier, a sufrir destierr•o prisionero en la
Madre Patria, por diez años.
No obstante haberse retractado Fray Servando, por
indicaciones de sus compañeros y superiores del Convento,
la seña del anti-criollos no decreció jamás, refinándose aún,
con €1 despojo del título de Doctor en Teología y todos los
derechos canónicos adquiridos a ley por el desgraciado
fraile.

s~ í;:ició a~í una odisea interminable de pns10nes y
fugas, vejaciones y sufrimientos de toda índole, que lo mantuvieron alejado de su país, por espacio de veintidós años,
lapso tenebroso durante el cual sólo escasos y fugaces moment,:Js de calma exp.erimentó, viviendo errabundo por España, Francia, Italia, Portugal, Inglaterra y Estados Unidos.
Solamente la indestructible fortaleza de su alma realizó el
incre íble milagro de la supervivencia.
A los 54 años de edad, de regreso a la amada Patria,
Fray Servando conservaba su integridad normal de hombre cabal, 11&lt;&gt; habier.do claudicado jamás ante la insidia, el
dolor, la angustia, d hambrie y la lascivia; conservando inmaculado su amor a Dios y a México, celosamente custodiados por el esbelto físioo de 1.75 mts. de estatura. piel blanca,
pelo rubio salpicado de canas y ojos pardos.

Victoria tan contundente indujo al ánimo de autoridades ecle:,iásticas y civiles a confiarle la predicación de mayor importancia en su can-era religiosa, en honor de la
Virgen de Guadalupe que pronunció el 12 de diciembre de
aquel año en la Colegiata del Tepeyac, en el cual paradójicamente, tras elevarse a la cima de la fama convirtióse al
mismo tiempo en el ocaso de su sagrado Ministerio. Ya que

El retorno lo efectuó con la mente preñada de razonamientos y deducciones sobre el estudio, percepciones y vi-

36

37

�vencías captadas en su prolongada estancia en Europa, observando de cerca los regímenes políticos de los diferentes
países, incluso Estados Unidos de Norteamérica, para evaluar lo más conveniente a México, que para entonces se encontraba en plena lucha por la Independencia, la cual siempre vislumbró Mier con los ojos de su alma patriótica y a
la cual estuvo ligado como promotor desde la lejanía con
sus escritos y fErvorosas arengas a todas las personas que
simpatizaban con la noble causa.

leyendo con emocionada incredulidad el Acta de Independencia, dispuso presto el retorno haciéndolo confiado e ignorante que San Juan de Ulúa en Veracruz, permanecía
como último reducto español, siendo aprehendido al desemba~car, por el comandante hispano JoSé Dávila y alojado
en la más tenebrosa de las mazmorras subterráneas, maloliente, húmeda, donde no se sabía el fin del día y principio
de la noche.
Al saberlo, el ();)ngreso Constituyente mexicano, reclamó enérgicamente su libertad, obteniéndola sin mayor
esfuerzo.

En esa forma consiguió, amén de la ayuda moral y financiera de la Argentina, la de innumerables personalidades
partidarias de la libertad humana, entre ellos el valiente
revolucionario español y hoy héroe de nuestro país, Don
Francisco Javier Mina que inflamado entusiastamente, \'ino
a México luchando y murienclo al lado de los Insurgentes.

El 15 de julio de 1822 tomó posesión de su curul como
Diputado elo::to por la provincia de Nuevo León, 1o cual
constituyó un acontecimiento de extraordinario sensacionalismo, pues auroleado por su legendaria popularidad, logró
.::barrot~r el recinto congresional ya que todo el mundo
deseaba con~rb y escucharlo, consiguiendo fácilmente dejar satisfecho y entusiesn:ado al auditorio con su verbo vibrante y convincente al expresar su discurso autobiográfico.

En la Patria. el ilusti~ nuevoleonés apai1e de avivar el
espíritu de lucha con sus fervorines orales y Escritos, también supo empuñar las armas cuando se requería, P(?r lo que
nuestro benemérito Gonzalitos escribió al resr.ecto: "Ma1wjaba tan bien la espada como la pluma".
Aunque la simiente sfmbrac'ia germinó con multiplicidad infinita, el infcrtunado signo rlL' su parte fisicn. no lo
abandonó por mucho tiempo cayendo en manos de los Realistas e iniciándos~ su segundo calvari~ en Soto la Marina
en 1817. Se le envió a la Ciudad de México, a lomo de un
macl:o pardo, encadenado de pies y manos.

No obstante su oposición. después del cuartelazo de
Pío Marchá, cedió con tristeza a la mayoría, encabe-zada
por el Diputado Valentin Gómez Farías, que proclamaron ·a
Iturbidc, Emperador de México.
Esto r:o lo amilanó, y como heraldo del S€!1timiento popular, sigL!ió sistemáticamente atacando desde la tribuna
cameral, y donde y en cuanta parte podía, al "Varón de
Dios", como llamaban por adularlo a Iturbíde. Asimismo
d;mostaba contra la nobleza imperial creada por aquél, y
~ la que Mier señalaba despectivamente: "Nacida del mineral y del pulque".

Tres años permaneció en la cárcel de la Inquisición y
ante el temor de su rescate por los Insurgentes, se ordenó
su traslado a España el lo. de julio de 1820. Mas al hace1·
escala €'11 La Habana su buque costodio, logró evadirs2 yendo de nuevo a los Estados Unidos donde permaneció hasta
1822, combinando arduos trabajos para sobrevivir con el
detenido estudio del sistema republicano de esa nación, pensando siempre en el futuro de un México libre.
Un poco tarde recibió la feliz nueva de la entrada del
Ejército Trigarante a la Capital rr.exicana, y leyendo y re38

r,

Sus ideas se propagaban y eran aceptadas fervorosamente por todos los lugares, forjándose un clima de tensión
y violencia antiimperialista, que obligó a Iturbide a disolver
el Congreso, mandando a Mier y 17 Diputados más, a prisión
en octubre d€l mismo año.

39

�I

Nuevamente Fray S(•rvando ocupó la prisión ~el Convento de los Dominicos, fugándose para ser de~unc1ad~ por
unas beatas (¿piadosas?), por lo que se le llevo a la _carcd
de Corte, al calabozo llamado "El Olvido", po~que ~ok&gt; salían muertos los huéspedes de tan hediondo cubil. Mas tarde
transferido a la antigua Inquisición, donde fue liberad~ ~?r
los Republicanos al rebela rse una part e de la guarmc1on
de la plaza.
Como Iturbide creyó apaciguar el descontento general.
reinstalando al Congr€so, Mier volvió a ocupar su puesto
legislativo. Sin embargo, tal medida impe rial no tuvo_ d
éxito esperado, ya que los Diputados, con mayorrs bnos,
avivados por el fra ile nuevoleonés, c•~)mbatieron denodadamente el sistema gubernamental que culminó con la abdicación de Iturbide el 19 de marzo de 1823.
La situación nacional fue afrontada por un triunvirato
formado por los general€S Pedro CelLstino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, convocando a un nuevo
Congreso Constituyente en noviembre del mismo año, el
cual dividió en dos partidos internos: uno pugnaba por la
república centralista, encabezado por e! Padre Mier; el ?tro,
dirigido por el Dr. Miguel Ramos Al'lz¡::c, que detcncha el
Federalismo.
Triunfante el Federalismo, ~e µrc,mu lgó €1 4. de octubre
de 1824 la Constitución de los Estados Unidos Mexican&lt;&gt;s.
Ello r,-crmitió la elección de Guadalupe Victoria como primer Presidente de la República.
Fray Servando, enfermo y cansarto, un tanto alejado
de las lides políticas aún tuvo arn·stos para rebatir una
Enciclica del Papa León XII que trataba de reavivar el
af€ct.o hacia Fernando VII.
Recibiendo albergue en Palacio Nacional por el Primer
Mandatario y una pensión del Congreso de tres mil pes_os
anuales, por sus excelentes servicios prestados a la Patria,
recibia cotidianamente la visita del Presidente, quien inva-

40

riablemente le preguntaba: "¿Cómo van esos males, señor
Don Servando?"; a lo que el aludido sin inmutarse, respondía : "Cómo han de ir . . . oomo los de la República, de maJ
en peor".
El 3 de diciembre de 1827 al atardecer falleció, no sin
antes recibir la Extremaunción, quince días antes, de manos
del Ministro de Justicia y Negocios Eclesiásticos, su alternante en la Cámara, Don Miguel Ramos Arizpe.
Su full€·r al presidido por el Vioepresidente Don Nicolás
Bravo, congregó a tocio el pueblo de la Capital. Siendo sepultado con imponmtes honras tanto oficiales como religiosas, atrás del Altar Mayor, en la Capilla de los Sepulcros,
del Convento de Santo Domingo, donde había profesado su
Minist€rio. Añc3 después. al triunfo de la Refonna, las
vandálicas turbas enfebrecidas de un liberalismo mal entendido y anti-clerical, profanaron las tumbas del Convento,
entre ellas la de Mier, cuyos cuerpos momificados estuvieron expuestos en un lugar público, y los cuales compró un
comerciante argentino para llevarlos a un museo de su
pais, donde ~t.:izá se encll€ntren.

EL RELIGIOSO
Indudable es que el ambiente de austeridad en el cual
se desarrolló la niñez y juventud de José Servando de Santa
Teresa mantenido y avivado r;or la voluntad paterna para
que éste abrazara eJ sagrado ministerio de la Religión Católica, le fraguaron de manera por demás consistente y sólida, la voluntad finne de integridad, sacrificio, amor al
prójimo y valor a toda prueba, condiciones "sine que non"
para el ejercicio efectivo y sublime de tan augusta profesión, aunque alguna vez diría que tan sólo por complacer
a sus padres se iniciaba en tan delicada y difícil ~ a ,
Jo cierto es que fueron explosiones inconscientes propias
de la juventud en la edad de las indecisiones y la volubilidad,
porque si es cierto que afirmaba: "que estaba dispuesto a
enclaustrar su cuerpo mas no su alma", la extraordinaria

41

�trayectoria realizada durante su existencia, confirmaron
todo lo contrario, y para honra de él y de su Patria, desde
el principio de sus estudios basta su muerte, jamás abjuró
del Catolicismo ni desobsdeció los preceptos Cristianos,
manteniendo incorruptible su integridad moral, aun en los
momentos aciagos de pesar y dolor físico, causados por las
enfermedades, la inanición, el insomnio, las heridas, las ratas, los piojos, las pulgas, las chinches; o bien las tentaciones carnales en el Convento de las Huelgas; en el Convento de la Pasión, cuando se le permitió vivir con un fraile
americano que tenia "dares y tomares con damas en las
sosegadas horas nocturnas, eso sí, muy "santos" dares y
tomares"; durante su estancia en Bayona con los judíos,
que hasta le ofrecieron a Raquel por esposa; más tarde en
París, cuando en compañía de Lucas Alamán, asistía a las
rec€pciones suntuosas de Madame REx:amier y Madame
Stael; en fin, en el resto del mundo que andu\l\'.).
Solamente la estulticia de los curas superiores "odiacriollos" y los monaguillos "vendepatiias" buscaron, y buscan restarle méritos a tan egregio nuevoleonés y ante imposibilidad tal, descargaron la ponzoña de su vileza por
medio de la infamia, la calumnia y la ira.
Durante medio siglo, comenzando a los quince años de
edad, conservó su dignidad sacerdotal iniciada al tomar los
hábitos de novicio en el Convento de Santo Domingo en la
ciudad dC' México en 1775, y a pesar de lo que se comentó
líneas arriba, sus esporádicas manifestaciones de inconformidad con ese destino, su brillante inteligencia, excelente
memoria, pero &amp;::&gt;bre todo su infatigable empeño en estudiar
constantemente, Je permitieron trazar un meteórico recorrido en los diferentes grados de su carrera, Ue~ando al
pináculo en un lapso excepcional para la generalidad, que
según los entendidos católicos virreinales, no €ra del todo
halagiieño superar fácilmente a sus predooesores hispanos,
es decir en su mayoría.
A los dieciséis años hombre, tras valerse de suave
fuerza el Padre Maestro Le5n, convenciólo ordenarse, pro-

42

metiéndole cambios fundamentales en las Constituciones de
la Orden, ya que Mier comentaba con disgusto y desengaño
respecto a Santo Domingo, su Convento: "Los votos son
impracticabks, las tentaciol1€s muchas, y el mal ejemplo
acaba por arrastrar al mejor". ¿Estaría equivocado?.
De todas maneras se ordenó, tranquilizándose un poco
al tomar más en serio su futuro, y ni tardo ni perezoso se
entregó ron singular entusiasmo a la instrucción en el Colegio de Porta Coelli, recibiendo pronto órdenes menoreSi;
luego regente de estudios, convirtiéndose a la edad de veintisiete años fraile profeso.
Con aprovechamient::&gt; asoendente siguió como lector en
Filosofía, convirtiéndose por último en Doctor de Teología, ·
grado éste que muchos no conquistan en su vida.
Su vasto conocimiento y su facilidad oratoria hubieron
de proyectarlo en corto tiem¡::o como el mejor predicador
de la capital del Virreinato, por lo que se le asignaban los
sermones más solemnes de las ocasiones más importantes a
las que asistían tanto los dignatorios eclesiásticos, como el
Ayuntamiento y ,el pP:&gt;pio Virrey Revillagigedo, quien no
t ~nía (mpacho en externar su satisfacción en cuanta oportumctad se ¡::t'esemaba, todo lo contrario del Arzobispo Primado, quien a duras penas disimulaba el mayúsculo aborrecimie:-ito que gratuitamente profesaba a todos los criollos.
¡Qué cristiana beatitud de este santo Apóstol del Señor! Méritos tan l'elevantes no podían pasar inadvertidos, y el
Ayuntamiento por unanimidad lo escogió para decir el lau1at::&gt;rio panegírico ante la reinhumación de los restos de
Hernán 0::&gt;rtés en el Templo de Jesús Nazareno llevados de
1a Iglesia de San Francisco. El apoteótico éxito de Mier no
se hizo esperar.
Sin embargo, Núñez de Haro, el Arzobispo, en vano
buscaba la fórmula de minimizar al fraile nuevoleonés, y
como no hay plazo que no se cumpla, pd'cos días habían
de sucederse a la última predicación exitosa de Mier, para
presentarse la solución al ~hement.e deseo del Primado, que

�lo haría gozarse con creces, marcando el principio del fin,
según él, del maldito criollo que lo superaba.
Efe&lt;;!tivamente, el inescrutable destino fijaría el 12 de
diciembre de 1794, y el recinto de la Colegiata del Tepeyac,
como punto clave para desprender la roca que iniciaría un
gigantesco despeñadero del tamaño y la forma del Cerro
de la Silla, que a manera de sarcófago, habría de sepultar
por larguísimo tiempo la figura gloriosa del erudito teólogo.
Nombrado para honrar desde el púlpito, la fecha referida, a la Virgen de Guadalupe, nuestro coterráneo inspirado por la imparcialidad y t&lt;l ferviente deseo de jerarquizar
lo divino aun destrozando' el dogmatismo obcecante producto
de lo humano, se dio a la ímproba tarea de escudriñar hasta
en los lugares más insólitos, la respuesta a las propias intuiciones relacionadas con la tradicional interpretación de la
aparición de la Virgen Morena. Su insistente investigación
lo llevó, por indicaciones del Dominico de apellido Mateos,
al licenciado Don Ignacio Borunda, ilustre nahuatlato, quien
lo convenció apoyado por numerosos manuscritos, mapas,
códices, y su tratado Clave General de Jeroglíficos de América, a admitir que "la Virgen no se apareció en la tosca
tilma de Juan Diego, sino en la fina capa de Quetzalcóatl,
que fue Santo Tomás, el cual vino mucho antes que Colón
a predicar el Evangelio Cristiano". siendo así como lo expuso en su conmovedora alocución.

para exaltar como ya dije, la Patria y la imagen, y suprimí
algunas circunstancias, tampoco admitidas por la Congregación de Ritos, no esencial a la tradición ... para salvar
la tradición de dificultades insuperables".
Todo mundo se le entregó entusiasmado y deliran~
junto con el Virrey y sus compañeros dominicos. No escandafü;ándose nadie, considerando más adecuada la nueva
versión.
Pero he aquí, que Núñez de Raro había encontrado la
clave maravmosa que saciaría su nefasta ambición de liquidar a un criollo destacado, y por encima del dictamen del
Cabildo de la Cclegiata favorahle al Padre Mier, su Ilustrísima pirnteando el Concilio de Trento y las Constituciones
d&lt;? Santo Domingo, y las Bulas Pontificias, coludido con el
Superior de la Orden Dominica, Doming,o de Gandarrias,
otro enemigo mortal de los criollos, por medio de un terrible edicto, le instruyeron proceso condenándolo a destierro
en España por diez años, acusándolo de sacrílego.
Se le envió bien custodiado al Convento de las Caldas
en Santander a bordo del buqúe que por coincidencia irónica se llamaba "La Nueva Empresa", llegando a Cádiz el
segundo semestre de 1975.
De allí en adelante, Francisco Antonio León, miembro
del Consejo de Indias y títere del Arzobispo Núñez, sería
la tenebrosa sombra que lo colmaría de desdichas por el
lar30 espacio de veinte años.

Mas no era una deliberada negación en sí, de la conservadora historia del acontecimiento, que por demás tenía
muchos puntos obscuros difíciles de explicar y de probar,
sino una modificación más gloriosa, lógica y sublirr.e del
mismo, que en consecuencia debía de oonducir a la exaltación mayor de la imagen, el Santuario y b Patria. Como
lo afirma en sus Memorias: "Juro in verbo sacerdotis, que
desde el principio del sermón hice esta protesta; advierto
que no niego las apariciones de María Santísima a Juan
Diego y Juan Be rnardino; anres que negarlas, me parece
reprensible ... antes he de probarlas de manera plausible".
Más adelant,c: "Es verdad quE:1 añadí ena u otra especie

Reaprehendido se le lleva al Convento de Burgos. Allí
se entera que el cronista real, Juan Bautista de Mufüyz redactó un Tratado que casualmente coincidía con la tesis
aparicionista de la Guadalupana sustentada por Fray Servando, y entusiasmado, solicita por medio de las monjas de

44

45

De esa prisión infestada de ratas que le comieron buena parí€ de su hábito y a las cuales mataba día y noche
con un palo, se fugó hábilmente.

�las Huelgas que lo atiendan piadosamente, que el Consejo
de Indias de Madrid, revise su caso. Ingeniosamente hace
una defensa sensacional y desbarata los cargos, mas mientras dclilx•ra el Jurado es llevado al Convento de la Pasión,
donde s1• le permitió vivir con un fraile americano quie'll
solía agasajarse con mujeres, y aunque Antonio León quería complicarlo en scm!'jante infamia, pudo comprobar lo
contrnrir&gt;.
El Tribunal ahsolvió al nuevoleonés errante, declarando
nulo lo que: "sin razón llevó a cabo su Ilustrísima". (El
Arzobispo Núñez que para entonces ya había fallecido).
Mas ele nuevo, la presencia de León se interpuso, acusándolo de conspirar para la Independencia de América, lo
que valió para confiarlo debidamente en Salamanca; luego
a Burgos; después a Las Caldas donde se fuga espectacularmente descolgándose varios rret:ros de altura con una
cuerda, dejando en la pared gironf s de ropa. de carne y de
sangre de su cuerpo.
Se refugia en Bayona, Francia, donde mientras conseguía un oficio remunerativo, penetró en una sinagoga donde
predicaba un rabino sobr,e la Pascua de los Azimos y el
Cordero. En c :ortuno momento el doctor Mier toma la palabra, 1&gt;ebatiendo plenamente la tesis del hebreo, con tan
convincente claridad que los judíos lo acogi,eron como su
Consejero apodándolo: "Jajá" (el sabio), y viviendo con
ellos hasta que le ofrecieron la mano de la dama Raquel en
desposorios, lo que rehusó y propició d alejamiento de ellos.
Pasa a Burdeos (1801) donde asociado con Simón Ro-dríguez (maestro de Bolívar), cuyo seudónimo era Samuel
Robinson, imparte clases de Español para vivir, traduciendo
Mier la Atala de Chateaubriand para servirse como texto,
haciéndolo tan bien . que el primer ejemplar lo compró el
mismo autor original sin embargo el mérito se adjudicó a
nombre de Robinson por ser quien pagó la impresión.

drid, donde escribe una sátira del México Colonial, oonsiguiendo con ello, que León logre confinarlo a Sevilla, soportando grilletes, cadenas, y muchedumbre de piojos, chinches, y hasta pulgas que laCETan su físíoo.
Trece meses después, escapa por Cádiz a Portugal, permaneciendo allí tres años. Convierte al Catolicismo a dos
rabinos y sus familias siendo premiado en Lisboa por el

~~-

.

Al ,ocurrir la invasión napoleónica de España, se alista
o:&gt;mo capellán militar de los Voluntarios de Valencia, y
siendo prisionero por los franceses se fuga, yéndose a Londres en 1811.
Desde este momento hasta su regreso a México en 1817
su actividad r eligiosa está latmte prácticamente, conservando sólo su integridad moral.
En la Patria de nuevo, sirve como Capellán castrense
a un grupo Insurgente formado por él.
.Tras nuevas prisiones y exilio a Estados Unidos regresa al triunfo de la Independencia, en 1822.
Posteriormente recibe el Viático, al cual invitó a todos
sus amigos, personalmente, el 17 de noviembre de 1827 falleciendo en su alojamiento de Palacio Nacional, síend¿ sepultado después, o:m todos los hono!'es correspondientes a
su alto rango eclesiástico.
EL PATRIOTA

Va a Roma en 1802 obteniendo del Papa Pío VII la
secularización pirpett!a con la cual vuelve confiado a Ma-

El cariño al terruño donde se nace; donde se crece;
donde se tiene uso de razón; a la familia, a los seres con los
que se convive, y en los · cuales se atan los primeros cabos
de los lazos de fraternidad humanos compartirndo las penas
y las alegrías por igual, en mutua vinculación del presente
con el pasado, forja paulatinamente con solidez indestructible: el amor a la Patria.

46

47

�El Patriotismo: sentimiento insuperable a todos los
placeres y desdichas; pobreza y fortuna; razón y sinrazón,
que acompaña inalterable a todos los individuos, de todas
las naciones; hasta el fin de sus días; inmutable a través de
los tiempos y las latitudes.
·
No obstante que Mier contaba con ascendencia noble
del lado paterno, con los Duques de Granada y Altamira y
por la madre, con los primeros pobladores de la pr,ovincia
nuevoleonesa; siendo joven aún y animado por los firmes
conocimient,os adquiridos en la instrucción literaria, escribió largo, pretendiendo demostrar que su estirpe le llegaba
del gran Emperador Moctezuma, cuya nobleza le venia por
la sangre mexicana, prueba inequívoca, de su amor a la
Patria.
Esta intuitiva vivencia la lleva consigo al exponer su
sermón en la Colegiata, confirmándolo categóricamente en
sus Memorias al decir: "que alternaba la versión del suceso
para conducir a una mayor glorificación de la Patria".
Ese amor a México fue la lámpara votiva que lo iluminó en las prisiones y el destierro; que lo alentó a fugarse,;
a no morir.
A escribir; a mantenerse incorrupto, a no perder la fe
en la Independencia de su país.

Mier. Pero el ángel negro de su infortunio no lo abandonaba del todo, y un buen día, al no tener dinero para pagar
la impt·esión de sus patrióticas e innumerables ediciones. fue
reducido una vez más a prisión, donde en premio a la verdad, no pudo fugarse, hasta que llegó una misión argentina
QU&lt;' propagaba la emancipación de América. la cual compróle toda su pl'oducción literaria y pagó además todas sus
deudas, librándolo, to;&gt;n tan mala suerte, que al embarcar
su obra para el Nuevo Continente, la nave zozobró perdiéndose todo.
En agradecimiento al noble gesto de sus bienhechores,
dedicó su "Hisk:iria de la Revolución de Méjico" al invicto
pu:,blo Argentino en su Asamblea Soberana de Buenos Aires". Cuéntase que la lectura de muchos escritos suyos,
hicieron cambiar a Iturbide, de Realista a Insurgente.
El espíritu indomable de Mie1·, no se vio jamás quebrantado por todas los anteriores y "pequeños fracasos"
mencionados lineas arl'iba, pues siguió infatigable ganando
correligionarios y seguidores, al grado de convencer al pundonoroso militar Don Francisco Javier Mina que lo acompañase a México. Así lo hicieron ambos, y muchos más, emba1·cándose y lleganda a Baltimore, en los Estados Unidos
de No1teamérica, en junio de 1816.
Los obstáculos son casi insalvables al esfuerzo ímprobo,
mas la tenacidad y el ingenio logran superarlos: quién sabe
cómo, pffo por arte de magia "oon su labia que ablandaba
a hcmbres duros, como a la cera" (Valle Arizpe), logró
conseguir de un se ñor Don Daniel Smith, un préstamo
personal.

Tras el desdichado período de dieciséis años. de 1795 a
1811, una vez en Londres, inicia, SU PROPIA LÚCHA POR
LA LIBERTAD MEXICANA Y DE AMERICA LATINA,
hadendo tanto verbal como escrita, publicando numerosos
folletos, entre ellos: "Dos Cartas de un americano al español sobre asuntos americanos" e "Historia de la Revolución
de Nueva España", ambas con el seudónimo de José Guerra.
Todo esto con resultados halagador.e s para su causa, consiguiendo multiplicar infinitamente los adeptos y simpatizadores entre los latinos, europeos e hispanos contrarios a
Fernando VII, como don José María Blanco que editaba un
periódico "El Español" donde escribía también el Doctor

Efectivamente, como resultado de singular encantamiento, puede co11Siderarse el hecho descrito, ya que el
éxito obtenido de tal operación crediticia, antójase de carácter insólito por lo crecido de la suma que aun en nuestra
época conceptúase como respetable.

48

49

Dicho préstamo fue de ciento veinte mil pesos, con el
cual armó una expedición guerrera, oan abundancia de

�armas, parque, vituallas y hasta uniformes, así como
hombres de diferentes nacionalidades entre los que se
encontraban oficiales franceses, alemanes y americanos,
partiendo para su país, con tan mala suerte que el barco
naufragó, regresando a New Orleans y Galveston.
P.xo tiempo después se rehacen y parten a Soto la
Marina, donde desembarcan el 15 de abril de 1817. Traía
Mier consigo, una imprenta, su ' arma favorita, con la cual
de inmediato empezó a lanzar fogosas proclamas dirigidas
en particular a su numerosa parentela de Nuevo León:
Guerras, Garzas y Treviños, haciendo hincapié en ellas principalmente, que la guerra de Independencia en nada st&gt;
oponía a la religión Católica.
Separándose Mina que se dirigió rumbo al sur del país,
Mier levantó un fuerte en Soto la Marina donde sostuvo
algunos combates con éxito y en los cuales el dominico
salía al frente de su contingente, con la cara al cielo y vestido de Obispo, arrastrando fríamente los peligros y las
balas, curand::i a los heridos, confesando a los moribundos,
alrntando heroicamente a los soldados, y también usando
El fusil y la espada cuando era necesario. Entre las proclamas escritas en el campo de batalla,
es dign&lt;1 c:le mención una carta dirigida a Fray Pascual de
Santa María, en la que dice entre otras cosas: "Acepté el
partido de la Independencia, porque la emancipación ya no
tiene remedio ... veinte millones de hombres que quieren
~Er libres, lo serán a pesar de todo. Obstinarse contra la
emancipación es querer forzar a la Naturaleza".
"El orden natural de las cosas es que toda colonia se
emancipe, llegando a bastarse a sí misma; aun los hijos
l!egando a la virilidad quedan emancip~dos de la sagrada
dependencia de sus padres naturales".
Sin embargo, presentóse de nuevo el geniecillo de su
infortunio; los Realistas pusieron sitio al fuerte, logrando
dominar a los defensores, quienes cayeron prisioneros junto
con su jefe, Fray Servando.

50

El Obispo de Linares, Don José León Lobo, h_a ciendo
honor a sus apelativos, levantó una sumarísima acusación
contra el fraile nuevoleonés: "Por andar vestido de Obispo
de color morado; por hacerse llamar Obispo de BaJtimore
(aunque había sido propuesto, no fue preconizado en Roma,
él así se firmaba); por decir misa1; confesar moribundos;
luchar por la Independencia; ... y decir que el Rey era hechura de mortales y no de Dios; pero lo más terrible, decir
que Fernando VII, era un tirano".
¡ ¡ i Qué Sacrilegio ! ! !

Se le envió a México para juzgársele con los demás
prisi,or.-ero~. mas como Mier era el más "peligroso de todos",
~e le fijó con grilktes y cadenas a lomo de una bestia, recibiendo las inclemencias del tiempo, azotes y befas inutilizado para defenderse, lo cual sucedía preferentemente en
los lugares del trayecto de maycr población, como ejemplo
para escarmiento de los mexicanos con ansias libertarias.

•

Trayecto aciago durante. el que murieron muchos de
sus compañeros y que él soportó estoicamente como Cuauhtémoc, sin exhalar una queja, a pEsar de haber sufrido la
fractura y luxación del brazo derecho, al ser derribado por
"su transporte".

Nada impidió que llegara a los calabozos de la "Santa
Inquisición", en la "casa de la esquina chata" en la capital.
Afortunadamente ese "piadoso" Tribunal había menguado
su sadismo, quizá por la cercana victoria de los Insurgentes, por lo que Mier no tuvo intención de huir, ya que le
pErmitían escribir sin censura, iniciando la redacción de sus
Memorias, con una elocuente caricatura de esa tenebrosa
institución":
¿Qué oosa es la Inquisición1:
-un Cristo, dos candeleros;
y tres grandes majaderos-,
¡Esta es su definición!.

51

�Tres años permaneció allí, enviándolo luego a la cárcel
de Coite, donde decidieron transferirlo a España nuevamente, para juzgar su causa, saliendo r l 18 de julio de 1820
para recorrer la vía Veffruz-La Habana -Cádiz.
En estas circunstancias, r,ensó que yn era mucho (')
placer que les había permitido a sus emmigos y compañeros
de oficio, a la vez, resolviendo dcmost rarlcs que aún persistía en su alma el amor avasallador por su Patria y que
nada impediría r egresar a ella. P-01· algo se convertiría en
el inmortal Padre Mier.
La escHla t n Cuba, SL' prolongó sólo el ti empo indispensablL', pero por la celel'iclad cte su ingenio, pudo realiza r una
estupenda fuga a los Estados Unidcs.
Desde Filadelfia, e n '·Memoria P-:&gt;lít ico Instructiva a
los Jefes Indepe ndientes de Aná ht:ac, llnmada por los españoles: la Nueva España" (1821 ), decía: ''El gobierno debe
instalarse provisionalmente para asE~urar nuestra religión
sagrada, y establecer la Indcpenctcncía ctel Im¡::erio Mexicano que se llama1·á Junta Guhernativ¡:i de la América Sept entrional, propu€sta por el C::ironel Don Agustín de Iturbic1e,
al excelentísimo Virrey d e hi Nueva Espaiia, Conde del Venadito. Que se reconoce el t 1·0110 a Fernando VII o a cualquier des~endic nt € de esa easa r eina nte según lo diete el
Congreso".
Sin embargo, ItmbidE. rnmpió ese l;izo con la Metrópoli
declarando la Indepe ndencia.
A principios d.: 1822, regr esa Micr a México y aJ llegar
a Veracruz, la guarnición del Castillc de San Juan de Ulúa
lo aprehende, y lo encierra en una mazmorra subterránea.

co se deriva de dos vocablos hebreos que quieren decir:
"donde está" o "donde es adorado Crist•o", según el verso
II del Salmo II hebreo.
Escribe también "Carta de despedida a los Mexicanos
desde el Castillo de San Juan de Ulúa".
El Primer Congreso Constituyente r eclama enérgicamente su persona romo Diputado electo por Nuevo León,
y es liberado, tomando posesión de su alto encargo {:l l;,í de
julio de 1822. Su amor por la Patria, al prójimo, y a la
masa oprimida, lo tornan incansable en sus ataques al Emperador Iturbíde y su nobleza, por lo que es encar celado
por éste último en la cárcel de la Antigua Inquisición; luego
e n la Corte; para salir rescatado por sus correligionarios y
volver al Congreso, que el Emperador r einsta ló, como medida de consolación para el pueblo. Con todo y esto, Fray
Serva.ndo no claudica hasta conseguir la abdicación de
Iturbide.
A la caída del Imperio, el triunvir a to que gobierna al
país nombra un nuevo Congreso Constituyente, el cual se
divide en dos partidos, encabezados ambos, p0r Mier y f~amos Arizpe. Se sucitan acalorac~(&gt;s y largos debates, plenos
de sabiduría y de fervor nacional; con argl'ment: s tomad0s
de Rousseau ; Montesquíeu; de la República Francesa ; de los
Estados Unidos de Norteamérica.

Mier pugnaba por el Centralismo; mientras que Ramos
Arizpe luchaba por el Federalismo.
Al final, triunfa el grupo Federalista, protestando la
Constitución el 4 de octubre de 1824, la cual establecía: "El
sistema de gobierno será republicano, repre:sentativo, popular y federal".
En esa ocasión Fray Servando dijo su célebre discurso
que se llamó "Profesía del Doctor Mier sobre la Federación
Mexicana".

En ese lugar ten2brm:&lt;:&gt; se escucha sólo el rasgar de la
pluma del fraile, y el chisporroteo de una vela de sebo, al
escribir sus conclusion€s sobre la aparición de la Virgen de
Guadalupe, reafirmando su tesis de Santo Tomás (Quetzalcóatl). Asimismo, escribe que el origen de la palabra Méxi-

y pronostica que su implantación traería la guerra y el des-

52

53

En ese discurso impugna el sistema federativo absoluto

�mE:mbramiento del territorio nacional, sosteniendo la necesidad de un gobierno Republicano Central, o Federación,
pero una Federación razonable y moderada; una Federación
conveniente a nuestra poca ilustración y a las circunstancias
de una guerra inminente que debía hallarnos muy unidos".
"Yo siempre he opinado por un medio entre la Federación laxa de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyos
defectos han patentizado muchos ,e scritores ... pues el pueblo Está dividido entre Federalistas y Demócratas; un medio digno, entre ,la Federación laxa de los Estados Unidos
y la concentración peligrosa en Colombia y el Perú; un medio, en que dejando a las provincias las facultades muy precisas para proveer a las nEcesidades de su interior y promover su prosperidad, no se destruya la unidad ahora más
que nunca, para hacernos respetables y temibles a la Santa
Alianza; ni se enerve la acción del gobierno que ahora más
que nunca debe ser enérgica para hacer obrar simultánea
y prontamente todas las fuerzas y recursos de la Nación".
"Este es mi voto y mi testamento político".

EPILOGO
Hemos concluido lo que con todo respeto y veneración,
la conciencia nos ha permitido considernr como lo más importante de la vida de un gran hombre, un gran religioso, un
gran patriota, un gran nuevolEonés, en sumá ... un mexicano inmortal, cuyo espíritu vive, y seguirá viviendo en el
colcquio cotidiano de sus compatriotas.

mo deber. A la Sociedad Mexicana de Historia, Geografía
y Estadística; y en especial a la Sociedad Nuevioleonesa del
mismo ramo, a la cual atáñele el Derecho, (cuyo actual
Presidente es el pundonoroso, diligente y gran mexicano,
el C. Boney Collins Espinosa, a quien saludamos cordialmente), para establecer una vigilancia efectiva e impedir que
los homenajes al patricio se pierdan con la estéril vacuidad
del verbo intrascendente, y convertirlos en positiva objetividad, en un aspecto principal:
Erigiéndole en Monterrey un monumento majestuoso
en un lugar preeminente de la ciudad, digno y a la v,ez acorde, con su gigantesca estatura moral, que substituya al insignificante y desapercibido del presente, situado en las
Avenidas Padre Mier y Cuauhtémoc.
Ojalá que los desvelos, el sacrificio de las horas de diversión, placer y tranquilidad empleados al redactar el presente, sirvan como la ofrenda más sublime de nuestras humildes almas y sencillos corazones henchidos de gratitud,
y lleguen hasta la misteriosa esfera del recuerdo donde moran los inmortales, para honrar a uno de kls más ilustres
forjador~s de esta bendita PATRIA que se llama ¡MEXICO!
¡ ¡ ¡ Honor a su nombre ! ! ! ¡ ¡ ¡Honor a su existencia ! ! ! ¡ ¡ ¡ Gloria a su recuerdo ! ! !
BIBLIOGRAFIA

Invoquemos a la gracia dEl gobierno de la Republica:
y con particular empeño al gobierno del Estado de Nuevo
León, al cual en primera instancia correspóndele un legíti-

1.-Alamán Lucas. (Historia de Méxiob).
2 -Arteaga Santoyo Armando. (Armas y Letras. Universidad de Nuevo León).
3.-Cárabes, Torres, Flores. (Historia Activa de México).
4.-Barrón Mórán G. (Historia de México).
5.-Cossío David Alberto. (Historia de Nuevo León).
6.-Gonzál,ez José Eleuterio Dr. (Obras. Tomo V).
7.-Castro Leal Antonio. (Memorias de Mier).
8.-"México a través de los siglos".
9.-Roel Santiago. (Historia de Nuevo León).
10.-Valle Arizpe Artemio. (Fray Servando).

54

55

Cuya esencia psioosomática, al igual que el águila de
nuestro Escudo Nacional se posó inmutable sobre las agudas y lacerantes espinas del nopal, para dEstrozar con su
pico y con sus garras la serpiente de la insidia y del odio.

�-

LOS INSECTOS Y LAS
ANTIGUAS CULTURAS MEXICANAS.
UN ENSAYO ETNOENTOMOLOCICO

--

--

-

Raúl Mac Gregor-loaeza

,

�L

A ¡nformación que originan los estudios etnozoológicos puede ser de tal manera valiosa como para abrir nuevos
caminos y directrices en el campo de la investigación científica. El hecho de r ecopilar todos aquellos datos que ya
fueron plasmados en numerosísimas publicaciones, la práctica de 11egistrar los comentarios, pláticas, leyendas, rumores, e:x¡:eriencias de la gente de edad en los más apartados
rincones de México, nos pm:de ilustrar del múltiple uso que
~e le puede dar a los animales, y en base a ese uso, para no
perder su apl':&gt;vechamiento, tratar de investigar cuáles pueden ser los principios activos de todos y cada uno de los
casos reunidos y analizar la posibilidad de su uso en la vida
moderna. Ya de antemano podríam:&gt;s señalar que muchos
de ellos caerían dentr0 dEl dominio de la medicina, otros
para su aprovechamiento en la industria, alguno más dentro
del campo de la agricultura o bien sobre métodos de conservación de nuestros r€cw·sos naturales. Mucho aprenderíamos de todo ese mundo maravilloso que a veces cae dentro del terreno de lo mágico, de k&gt; inexplicable, pero ·a la
ve:: presente y de esperanza.
59

�· ¿Cuántos e innumerables casos conocemos sobre este
t,ema? Algunos muy frecuentEs, otros aislados, y la mayoría de ellos no registrados. De aquí €1 pnpE.l d:.- !3 etnozoología. No sólo debemos registrar cuentos y leyendas, sino
utilizar otros Elementos, tal,es como pintura, ce-r á mica, nombres de pobladcs, etc., puesto que e n un momento dado se
pueden correlacionar y obtener gran significado al realizar
su int,erpretación.
1

Muc hos de ellos tir nen- un prin&lt;.:1p10 r eligioso, casi el
hablar de milagrns, y es ahí donde el rigor dentífíco realiza
una batalla entre lo mítico y !,o real; ES ahí donde ch ocan ·ta
f.e y los hechos, que en muchísimo:, cnsos p,w sí solos hablan;
es ahí donde la labor ciel biólogo, d€1 antropók&gt;go. del médico, del sociólogo, por sólo menciona1· algunas disc ipiinas,
debzn participar €.n la búsqm:da Ge eses valores antes que
la vida moderna, tan a~&lt;Elr:Tada y a veces sin n:.mbo fijo.
absorba toda esa riquísima fuente de do&lt;'umentación.
Dentro de la ex¡:;cl'icncia QUE durante var :cs años nos
ha pumitido reunir una buena dosis de i;1:'crmación, pod,:,mos señalar qt:e no i:tlo hemos incursicm:~lc.; en situaciones
recientrs, sino que nuestro í rabajo sp ha adentrado en as1~ccto3 históricos, que fundarr: Entan mucha:,; de nuestrns
invesügacio1~€.S.
Les datos que hasta é l momento hE.mos re 5 is:rado
no hablan muy bien de la Etnozoología, si la comparamos
con la etnob::itánica. Quizás alguna probable Explicación €S
la facilidad del cultivo de una planta, comparándo:a con d
de un animal; por otra ¡::arte, la mayor atención dada a la
etnozoología se r,efü:rE. .:: los animaks domésticos y en -el
mundo pre-cclo:·.·.l.,ino sólo existían ur:•:&gt;S cuantcs animJles
domésticos. 1
Con gran frecuencia se publican nuevas interpretaciones
referrntes a anima!es en la mitología y en la religién. Algunos aspectos muy interesantes y tratados o:m poca frecuen1 MaJdonodo Ko€:.r&lt;•ell, M 1940. Estudios
E■tudio■ An:ropológicos 4 (3) · 195-202

60

etn obiológico~

R.?viata Mex·cana &lt;l•

cía son los casos de los animales supernaturales, como ocurre en el campo del totemismo, tonalismo y nagualismo.
Aun cuando algunos autores aceptan un primer período
de totemismo, casi no existe en la actualidad, y tan sólo se
refiere a conservar algunos nombres animales como nombres d€' familia, o bien, pensarse en casos del tonalismo. El
tonalismo deriva, por supuesto, de la relación entre el día
del nacimiento y la entidad calendárica para ese día. Cuando
ocurre que sea un animal, este animal es el espíritu guardián. Algunos autores piensan que el tonalismo esta íntimamente r elacionado con el nagualismo, el cual se define IX)r
habilidad de tomar la lorma de un animal.2
Los cúentos de animales son raros en Mesoamérica, y
los que existen tienen una gran influencia del Viejo Mundo.
Otr,os aspectos pueden citarse, como lo son a las danzas
animal,es, agiieros de animales y lugares con nombres de
animales.
La etnoentomología es el objeto de la observación y
utilización de los insectos por el hombre: es la ciencia que
establee.e las interrelaciones funcionales -entre las sociedades
humanas y el mundo de los insectos. Las investigaciones
han permitido analizar estas interrelaciones, conociéndose
la .ecología, ~a protección de plantas, la lucha biológica, aun
aquella en que el insecto es enemigo, auxiliar y rival del
hombr,e. Todos estos elementos son partes integrantes de la
etnoentomología. Pero para nosotros el problema es de
aprender, y sobre todo fijar, antes de su desaparición de la
memoria de los hombres, las relaciones tradicionales todavía existentes.3
Numerosos y muy variados trabajos y artículos se han
escrito sobre los antiguos pobladores mexicanos, describiendo su habilidad como artífioes, su gran sentido de la observación de los fenómenos meteorológicos y astronómicos, su
2 Brand. D. D. 1964. The status of ethnozoologic studies in Mesoamerica.
Aéta1 y Memoria XXXV (3) CongrHo Internacional de Americanlatcu: 121-140.
3 Gabnin . C . 1973. L'Ethnoentomologic. O.P.I.E., Cahiero de Liaiaon, No: 7: 15-17.

61

�notable conocimiento de las plantas y de su utilización en
muy diversas formas así como de los elementos con que
contaban, realizaban operaciones, curaban heridas, sacaban
muelas y dientes picados e inclusive realizaban trepanaciones. Dentro de la fauna que rodeaba el medio en que Se establecieron las diversas culturas antiguas mesoamericanas,
no cabe duda de que los insectos fueron siempre tomados
en cuenta, y como ya lo hemos indicado, el objeto de este
trabajo es el de tratar de reunir e-1 mayor número de datos
en que los insectos, de una o de otra manera, fueron utilizados, represt:ntados o conocidos por los antiguos pobladores
de México.
En la mayoría d&lt;:' los casos se ha logrado averiguar la
especie que fue molivo de tal representación o utilización,
ya sea por la abundancia de esa especie o por la utilidad que
se le daba, y conocer si en la actualidad todavía esas especies existen y cuál es su situación. Para un mejor cubtfimiento del tema, se han considerado los aspectos siguientes: a) Representación de insectos en esculturas, murales,
códices y cerámica, incluyendo sellos,; b) Leyendas sobre
insectos; e) Lugares o localidades con nomb1-.es de insectos;
d) Insectos de uso "industrial"; e) Insectos comestibles.
a) Rl'pre:-;entadón de i11srctos en e-'iCllltura,-,, códices JI rerámica, incluyendo seUos

XOCHIQUETZAL o Papllio da unus (Lepldoptera: Paplllonldaf'). Santa
Cnu Acalpb:can, D. F.

62

Es en este capítdo donde los insectos fueron representados con mayor profusión. Aun cuando pueden encontrarse
representaciones realistas, la gran mayoría son formas oonvencionales, y muchísimas de ellas difíciles de interpretar.
Es sin duda alguna la figura de la mariposa la que se
muestra más repetidamente, pues juega un papel importantísimo en la mitología de los mexicanos. En este caso es
intEl'esante reconocer el paralelismo que hay entre el pensamiento indígena y el de la civilización occidental, al reconocer en la mariposa a la imagen del alma, como fue reconocida pcr el "psique" freudiano.
Bast e citar a Laurette Séjourné que dice: "La flor, el
pájaro y la mariposa son, al decir de los cronistas, imágenes
del alma. Además, signo de la llama o del fuego, la mariposa
nos habla de esa luz que emerge victoriosa del cuerpo sometido a lenta transformación de la materia en energía espiritual". Es por ello que su representación abarca aspectos
muy distintos.4
Es sobre todo la especie Papilio dmmus o XOCHIQUETZAL la más utilizada, oomo lo mu€-stra la bella escultura en bajo relieve del poblado de Santa Cruz Acapizcan,
D. F., cerca de Xochimilco, o el bellísimo vaso teotihuacano
donde está estilizada, pero en que indudablemente se identifica esa especie. En el extraordinario mural teotihuacano
conocido como el TLALOCAN o PARAISO TEOTIHUACANO. esta mariposa está rept:•tida varias veces, y en este caso
también significa el alma de los muertos pero de aquellos
que sucumbieron en el agua o en el fuego _(rayo); otra :~·
presentación existe en braseros de barro pintado que ut1hzaban para quemar el copal en los entierros, y donde XOCHIQUETZAL repre~entaba el alma del difunto; este mismo significado se columbra en un dibujo del Códiee Florentino basado en los comentarios de Fray _Bernardino de
Sahagún hacia 1569.
4 S6¡ourn6, L. 1957. Peaaamiento r reli9i6n •n el M•xico Anti9vo. Breviario 128
fondo Cuhu,a Econ6mlca. México

63

�Indudablemente esta especie también sirvió de modelo
para la fabricación de sellos. Enciso comenta los dos usos
diferentes a que estaban destinados: €Stampar· con color o
imprimir en relieve. Se estampaban sobre la piel, como
adorno, como distintivo o para identificación; sobre la tela
de los trajes, papel, etc., como ornamento según los ritos y
oostumbres. Se imprimían en relieve para aplicar ornato~
en la cerámica o directamente en su alfarería para embe-llecerla; también se imprimían en algunos alimentos y en
objetos de cierta plasticidad. 5
Otra mariposa de alto significado religioso en la antigua ciudad chichimeca ·de Cuauhtitlán lo era ITZAPAPALOTL o CUATRO ESPEJOS, que corresponde a la e.pecie
Rothschildia orfaaba, denominada también "mariposa de cuchillos de pedernal" y significaba para ellos el demonio.
Rep1-.esentada como un ser fantasmal, era el espíritu de las
mujeres muertas en parto y que bajaban del cielo nocturno.
Otro ins-E:c to de importancia lo fue el chapulín o langosta. Una de las representaciones más realistas es una
escultura azteca en carneolita, de unos 40 cms. de largo que
existe en el Museo Nacional de Antropología y que sin duda
oorrespondía a un ortóptero acridoideo. Es interesante observar que algunos antropólogos critican severamente el
hecho de representar a los chapulines con sólo dos pares
de patas (cosa que también en las figuras de los códices se
repite); sin embargo, quizás había que estar de acuerdo con
Martín del Campoi6 en que estas representaciones tenían un
sentido religioso o místico, es decir, para ellos tenía cierto
significado el sólo dibujar o esculpir determinados elementos de, en este caso, los insectos. Ello todavía cae en el
terreno de la discusión y la especulación.
El códice Florentino7 es una magnífica fuente de información pictórica de la existencia de determinados insectos; la correspondencia de las figuras con el texto de la obra
5 Enciso, J. 1947. S.lloa d•I Mbko A,,.ti9uo. México.
6 Marttn del Campo. R. Comunicación personal.
7 C6dice . floreñtino 1565-1569. Edición comp leta en facolmile colorida C¡ue ae
con serva en la l!iblioteca Laurenzio Medicea de Florencia, Ita lia. México, 1926
V . 5, ed. por Francisco del Paso y Troncoao.

65

�de Sahagún, 8 permite reoonooer a escarabajos peloteros,
hormigas asociadas a víboras ( tzicanantli), abejas, mosquitos picadores (moyotl), culebras acompañadas por moscas,
etc., tanto por los oombres nahuas que menciona, como por
las actitudes y situaciones particulares observadas y descritas por él.
Un caso notabilísimo lo presenta una libélula o caballito del diablo que está divinamente delineado en el Tlalocan
o Paraíso Teotihuacano, en el barrio de TepantitJa, en la
zona arqueológica de Teotihuacan -y en verdad no hay
nada más exacto que haya sido pintado--, justamente en
€'I mural que representa una serie de hechos relacionados
con el agua,; no creemos necesario recordar lo frecuente quees encontrar estas libélulas volando cerra de los estanques.
arroyos y lagunas.
b)

Leyendas oobre ins&lt;&gt;rt0-'1

1,lh&lt;;lula &lt;Odonnta). Tlalfwan o
Tf"11:mtltla) .

1lltralso wotlhua.-ano

&lt;Tt'Otlhunc-an

g · Códice Chlmalpopoca. 1945 Leyenda d• loa ool... UNAM lraducci6n P. f~hc,ano Vázquez Publicado por el lnstltulo de Historia, la. Serie, No 1

Tlallamanqui, Huictlalluiqui, Quetzalcoatl y Titlacahuan.
Luego fue Quetzalcoatl al infierno (MICTLAN =- entre los
muertos) se llegó a Mictlantecutli y a Mictlancihuatl y dijo:
'He venido por los huesos preciosos que tu guardas.' Y dijo
aquel: '¿Qué harás tú, Quetzalcoatl?' Otra vez dijo éste:
'Tratan los dioses de hacer de eUos quien habite sobre la
Tierra.' De nuevo dijo Mictlantecutli: Sea en buena hora,
toma mi c:iracol y tócale cuatro veces alrededor de mi asient:&gt; de piedras preciosas.' Pero su caracol no tiene agujeros.
Quetzalcoatl llamó a los gusanos, que le hicieron agujel'Os,
e inmediatamente entraron ahí abejas grandes que lo tocaron. y lo oyó Mictlantecutli y dijo: 'Está bien, tómaloS. Juntos de un lado estaban k&gt;s huesos de varón y también juntos
los huesos de mujer. Así que Quetzalcoatl los tomó, hizo
con ellos un lío; que se los trajo.'' Más adelante, el mismo
Códice Chimalpcrpoca dice: "Otra vez los diose; dijeron:
'¿Qué comerán, oh dioses? Ya todos buscan el alimento.'
Quetzalcoatl encontró a la hormiga roja que venia a recoger
maíz desgranado y le dijo: 'Dime dónde fuiste a cogerlo.'
Muchas veces le pregunta, pero no quiere decirlo. Luego le
dice que allá (señalando el lugar) y lo acompañó. Quetzalooatl mismo se volvió hormiga negra, la acompañó y entra-

66

67

De los diversos grupos que existieron en el área mesoamericana, solamente de dos culturas obtuvimos datos en
los cuales los insectos tienen un papel importante en el desarrollo de leyendas particularmente interesantes, ya que al
darles un papel destacado los relaciona con los dioses y en
situaciones de enorme significado. Estas leyendas relatan
hechos, tanto en la cultura azteca como en la cultura maya,
que muestran el conocimiento que los antiguos pobladores de
Mesoamérica tenían del comportamiento de los insectos.
Entre las leyendas más sobresalientes en que intervienen insectos, ya sea como dioses o cómplices de los dioses
en la mitología mexicana, se tiene en la cultura azteca la
llamada leyenda del 5o. Sol. El Códic&lt;' Chimalpopoca 9 la
reproduce ron gran originalidad:. . . "En aquella época se
consultaron los dioses, y dijeron: ¿Quién habitará (la Tierra)? ¿Quién la habitará, oh dioses? Se ocuparon del negocio Cithahuicue, Cithallatónac, Apantecutli, Tepanquizqui,
8 Sahagún. rray Be rna rd,no de. 1569 Hiatoria C•n•ral de lao Cooao de la Nuna
Espala. Libros II y 111, Ed Porrúa. M6xico. 1956

�ron y acarrearon ambos; esto es, Quetzalcoatl aCOJnpañó
a Ja hormiga colorada hasta el depósito, arr egló el maíz y
en seguida se lo llevó a los dioses. Estos k&gt; masticaron y lo
pusieron e'l1 nuestras bocas para robustecernos ... "
Dentro de la civilización maya son numerosisimos los
casos en que los insectos intervienen en los asuntos de las
deidades, lo mismo eran hormigas que mosquitos, piojos,
abejas o abejorros. De las diversas escenas descl'itas, el
Popol V11h dstaca una escena deliciosa rn la cual un piojo
actúa como mensajero.
"Llegaron a casa de la abuela unos mensajeros pidiéndole que llamara a sus ni etos, pues dentro de 7 días los señores querían jugar con ellos a la pelota. La abuela entró
sola y afligida a la casa, sin saber cómo avisar a sus nietos.
En seguida le cayó un piojo en la falda. w cogió y se lo
puso rn la palma de la mano, y el piojo se meneó y echó a
andar.
- Hijo mío, ¿Te gustaría que te mandara a que fueses
a llamar a mis nietos? le dijo al piojo. Les dirás: Han llegado
mensajeros ante vuestra abuela, que vengan dentro de 7
días para jugar a la pelota con los señores,

Al punto se fue el piojo ·contoneándose .. . " 1º
c) Lugares o localidades oon nomb1-e de in~ectos

En la búsqueda de poblados cuyo nombre tiene un significado considei-ando sus raíces indígenas, hemos enoontrado alrededor de unos 90 nombres y no tenemos la menor
duda que la utilización de nomb1·es de insectos para designar a los poblados tuvo su origen en la presencia y abundancia de insectos. A veces los filólogos discr.epan un poco
sobre el origen o significado de las dos o más raíces que
forman un nombre, lo que hace caer con facilidad en el
error. Creo aquí que la intervención de los zoólogos ayuda10 Popo) Vuh. Lcu cmti!J'ln l•Y•ndaa d•I Q11icb6 . Traduccif-n A
fondo do Cullura Ccon6mlca. Méxic o

69

Recanos

1947.

�ría a definir algunos de estos significados, a~ consta~r la
posible existencia de un ins: cto, la abundancia del :"'usmo,
y quizá, el uso que se le daba en la región. Unos eJemplos
son los siguientes:

JUMILTEPEC • Significa en nahuatl: en el cerro de los
jumiles. Confirma €Sta interpretación el hecho de qtte
de ese pueblo se llevan los "jumiles" o chinches comestibles a k&gt;s mercados circunvecinos.

AZCAPOTZALCO • Voz nahuatl que significa: en el terreno de las hormigas, esto es, en los hormigueros. Pueblo y Delegac ión del Distrito Federal en México. En la
ant igLH'clad era la capital del reino Tecpaneca.

MOYOCALCO • Voz nahuatl que debe traducirse como
"pabellón para defenderse de los mosquitos", o bien "en
donde hay o hacen pabellones contra las moscas y
m ::::quitos".
NOCHI~"TLAN • Término nahuatl que señala el lugar
donde abunda la grana o cochinilla del nopal. Colorante ··
muy solicitado en época de les aztecas y todavía en uso
en la actualidad.
P APALOAPAN • Esta voz nahuati designa una k&gt;calidad'
conocida como "rio de las mariposas". en el Estado de
Veracruz.
·
TURICATO • Voz tarasca qu€· se utiliza para designar a
las garrapatas en el Estado de Michoacán, siendo el
nombre de la cabecera del Municipio de ese nombre.

MEO(; U11.1i-- 0 i:-usano hhut&lt;·o ,1,,1 nuli:-m•~·. A!'t- nt1·0,'neme hespe1·iari~
( l,p¡1i,lh¡Jt&lt;-ra: M••~athy·ml&lt;l,11•}.

CHAPULTEPEC • Voz nahuatl que significa: en el cerro
de la langosta o chapulín ( "Chapolin" es una voz
nahuatl que significa grillo o langosta; ahora de u~o
muy c0rrientf. entre los mexicanos). El Padre Sah:1g_un
( 0µ11:-. cit.) hablando de los ríos y las fuentes de M~x1co
hacia ] 569, decia: "A la fuente con que se prove1a la
ciudad de agua, la llaman Chapoltepec. que quie1'e clecir: m onte como cigarra o langosta, porque ella nace
al pie de un mont;'Cillo que p~rece langos~a:" Actual
parque de Chapultepec en la c1u~ad de Mex1c? y numerosos poblados en diversas entidades de•! pa1s.

d) /mwctofi de i,so "industrial"

Ahora señalaremos el caso de lo que se podria llamar
"-insect,os industriales". Aquí podríamos mencionar a los gusanos productores de seda, como lo e:s Eucheira socialis
(Lepidóptera); a las abejas productoras de miel, etc., sin
embargo, citaremos tan sólo dos casos: un insecto productor d€' una grasa utilizable para fines muy distintos, llamado AJE, y otro insecto productor de un cobrante, la cochinilla o grana del nopal.
En el primer caso, diremos que el AJE o AXE, cuyo
nombre _científico es Llaveia axin De la Llave (Hom. Margarodidae), fue y sigue siendo utilizado como ungiiento, como cosmético y o:&gt;mo laca.

JICOTLAN • Voz nahuatl que quiere decir: lugar de
"jicotes" o abejorros. Es nombre común de varios poblados de Oaxaca y Puebla.

Sahagún (opus cit.) al hablar de las mujerc-s públicas,
dice "es tan curiosa que parece una rosa después de bien

70

71

�compuesta y para aderezarse muy bien, primero se mira
en el espejo, báñase, lávase muy bien y refréscase para mM
agrada!'; suele también untár un ungiiento amarillo de la
ti u r a que llaman AXIN, para tener bUEm rostro y luciente,
y a las veces se pone colores o afeites en el rostro, por ser
perdida y mundana ... "
Landa, e n su R€lación de las Cosas de Yucatán, 11 menc.:iona al AJE, diciendo " . .. Hay un gusanito del cual se
hace un ung iiento muy bueno, amarillo, para hincha:rones
y llagas, con nomás batido y amasarlo; sirve ~ óleo pru•a,
pintar y hacer fuerte la pinturn. Esta 'grasa' mezclada con
neeit.e de linaza o chía se utiliza e n el laqueado de bateas y
jí&lt;'aras, como lo s:&gt;n las famosas jícaras michoacanas."
Suele encontrársele para su venta en los mercadx;:s o
e n las farmacias de San Luis Potosí, Oaxaca, Michoacámi y
Chiapas.
El insecto conocido como "cochinilla o grana del n0paJ,.,.
fue un artic:ulo de amplia explotación durante la época. dela Colonia. pues c ientos de miles de arrobas fueron enviadas
a España. Pero antes d e e llo, era un a rtículo muy apr;eciado
por los antiguos m€'Xicanos y se inc luía eomo uno- ~ los
tributos que los pueblos sojuzgados del SE de Méxi&lt;ro entt"egaban a los azt ecas.
Este colorante se utilizó muchísimo para ilumtJfla r los
eódices y pal'a teñir sus t elas, principalmente. En La adualídad se utiliza en coloración de pro~uctos farmaeéutt.e0s y
Pn 1-e¡x:&gt;steria.
e) /11.'wrt q:,

,·&lt;m,rstiblcs

Un capítulo más dentro de la et nozoología es el d(, la
zoofagia, es decir, el alimentarse de a nimales. Claro que
gran parie de la dieta en humanos, como seres omnívoros
que son, es a base de animales, pero de animales domésticos
tales como vacas, cerdos, borregos, gallinas, peces, algunas
veces caballos. ranas, caracoles, iguanas, pero raramente
sffpicntes, ratas, ardillas e insectos.
11

l.undo , Ftoy
1.11-.ico 1%'1

J\11 •00

dt.•

l bh4 ReladN CM i..

73

c..._

4. Y'6C•tft.. t:.;f

J'o1nM

�• Chapulines: ins::ctos pertenecientes principalmente al
género Sphenarium (Orthoptera: Acrididac ). Oaxaca.
• Ahuautle: huev,ocillos y adultos de chinches de agua
(Hemiptera: Corixidae). Lago de Texcoco.
• Jumiles o xumiles: chinches fitófagas (Hemiptera: Pentat,:&gt;midae}. Cuautla y Cuernavaca, Morelos y Taxco,
Guerrero.

ITZPAPALOTL o
mariposa de
cuchillos de pedernal
o cuatro espejos,
Rothschiltlia orizaba
(Lepidoptera:
Saturniidae). Códice
Tellerian&lt;rReinensis.

Ultimamente, y cada vez con mayor preocupación, día
con día los distintos medios de difusión en distintos países
señalan el gran problema de alimentos a una p::&gt;blación humana cada vez más n~1merosa; Este hecho nos h:i.oe pensar
en la posibilidad de utilizar a ks insectos como alimento.
Esta preocupación la ha sabid) valorar la Dra. Jufü,ta Ramos Elorduy de Conconi del Instituto d.e Biología de l:&gt;.
U. N.A. M. y es uno d€· los programas de investigación que
tiene programados.
·
Dentro del conocimiento inicial, básico, que -t:s necesario obtener, se rncuentran aquellos casos de insectos que
actualmente se comen o que en épocas pasadas 1:Js peeblos
mesoamericanos comieron.

• Meocuilin o gusanos blancos de maguey: orugas de la
maripo~:i. Acentrocneme hcsperiaris (Lepidoptera: Megathymidae). México, Hidalgo y Jalisco.
• Chilocuil o gusan:&gt;S colorados de maguey: orugas de la
mariposa Hypopta agavis (Lepidoptera: Hypoptidae).
Oaxé!ca e Hidalgo.
• Poxi: larvas acuáticas de la m:&gt;Sca Gymnopa tibia lis
Díptern: Ephydridae). Lago de Texcoco.
• N :cuazcatl u horrr.iga de miel: hormigas de la especie
llyrmecocyst es rnelligér (Hymenoptera: Formicidae).
Val1:c de Santiago, Guanajuato.
• Chicatanas o nucú: hormigas pertenecientes al género
Atta (Hymenoptera: Formicidae). Oaxaca, Chiapr..s.

El estudio de la 011tcmofagia ocuparía numerosísimas
cuartillas como para integrar un tratado, donde no solamente se citaran las especies comestibk:s, sino su distribución
geográfica, abundancia en lé:s distintas regiones y en las
diversas épocas del año, la manera como se · preparan los
insectos para consumirlos (vivos, fritos, asados, molidos,
revueltos con huevo, en E1nsalada, salados, en forma de tamal, en tacos, con guacamole u otra salsa, etc.), así como
sus propiedad€S alimenticias (contenido en proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, etc.) Por el momento nos
ttmitaremOSt;a citar 105 casos más fr«:uentes-que hemos registrado para México:

de la numerosísima documentación que se ha podido reunir,
la cual será el elemento princi¡:al para un tratado de entomología indígena mexicana que el autor tiene en procese
de elaboración.

74

75

• Escamoles : hormigas de la especie Liometopum apiculatus (Hymenoptffa: Formicidae) . Mezquital, Hidalgo.

La información aquí presentada es tan sólo una parte

��"ARMAS Y LETRAS", Revista Trimestral de la Universidad Aut6noma de
Nuevo Le6n se terminó de imprimir
el 31 de agosto de 1975, en los Talleres de la Impren ta Universitaria del
Depto. de Difusión de la U. A. N. L.
Se editaron 1,500 ejemplares

�DEPARTAMENTO DE DIFU810N

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485112">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485114">
              <text>1975</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485115">
              <text>Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485116">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485117">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485133">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485113">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1975,  Abril-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485118">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485119">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485120">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485121">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485122">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485123">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485124">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485125">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485126">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485127">
                <text>01/04/1975</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485128">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485129">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485130">
                <text>2000344</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485131">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485132">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485134">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485135">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485136">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35055">
        <name>Antiguas Culturas Mexicanas.</name>
      </tag>
      <tag tagId="35052">
        <name>Novela en Hispanoamérica</name>
      </tag>
      <tag tagId="35053">
        <name>Percursores del Mundo Moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="35054">
        <name>Trinchera</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17432" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15463">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17432/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1975_No_1_Enero-Marzo_2000342.pdf</src>
        <authentication>d6597e7279e735ef1d3a2c4eaa5a9771</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487987">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO - MARZO DE 1975

��PORTADA:

DON MIGUEL DE UNAMUNO

�R~ctor
DH. LUIS E. TODO

Secret ario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

J efe de la Sección Editorial
1 IE:C I'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

Núm er o oorr r'i;¡J(n11li&lt;'nf p. de Enc,·o n Marzo de 1975

ll "Akl\lAS \ ' l , Kl'llAS" /Ot•p1o. tlt,
Diíusión/Unin•r,&lt;i&lt;lad Autónon,11 11t• Nul'vo 1,,,(n1/1'orr., d e 111 llt·r1orfo,
N'o,·cno l'lso/!\lontf'rrt•;-•, N1wvo L t'Ón, l\tí•ici&lt;'o.

Toda &lt;'Orrl'S(&gt;IIIHlc•ncla 11,•h&lt;l dirl,clrs c•

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO - MARZO DE 1975

SUMAR I -O

Presentación.. .... ...... . .................

7

La región noreste ccmw enfoque de investigación
histórica, Gerardo de León . . . . . . . . . . . . . . . . . .

11

Poesía de Alfonso Reyes Martínez; Viñetas de Armando López . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

Llanto par Pablo Neruda, Eligio Coronado ..... '. ..

49

Poesfn de Ismael Vidales; Viñetas de Alberto Cavazos

57

¿Qué es el sistema de educación 'J)ersonalizadaf, Su-

plemento de "DIAE" . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . .
Autógrafos de

ro

B iblioteca Nacimuil . . . . . . . . . . . . .

81
95

�ARMAS Y LETRAS aparece por primera vez en este
1975, el año declarado por las Naciones Unidas como el
"Año Internacional de la Mujer".

Con el propósito de que siga la regularización de la edición del más im¡x&gt;rtante órgano de difusión de la Universidad Autónoma de Nuevo León, continuamos adelante
gracias a los colaooradores que marcan nuevos rumbos en
fa manera de pensar, fuera de los tradicionales ensayistas
cuyos nombres, a fuerza de insistencia, parecían ser los únioos pensadores que tiene nuestra Universidad.

En este número, sin embargo, se demuestra lo contrario, y pese a los prob1emas que ha creado la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes al derogar la franquicia postal que permitía la libre circulación de este órgano informativo en canje con los de otras universidades e institutos
de educación superior en tJda la República, hoy tiene usted
en sus manos el ejemplar correspondiente al primer trimestre de 1975.
Encontrará en él un interesante articulo del historiador
y arquitecto, Gerardo de León. Se trata de un estudio sobre
7

�la historia de la región noreste del país, en relación a la investigación urbanística del noreste del país que es realizada
por el Centro de Investigaciones Urbanísticas.
Alfonso Reyes Martinez presenta varios de los poemas
publicados en
último libro titulado "Litoral de Sombra",
y del mismo volumen se publican algunas de las viñetas ahí
contenidas, realizadas por el pintor Armando. López.

tiene usted' lector
.
to deAquí
un ampl"
. ' e~ est:.e nume110,
el pensamiento sector universitario.
Creemos que se está
r
histórica de la Uníversid cdump iendo con la responsabilidad
a en este renglón.

su

"Llanto por Pablo Neruda", es el título del articulo del
joven estudiante de periodismo Eligio Coronado, también
poeta. con · dos libros en su haber. Ahora, hace su debut en
Armas y Letras y nos pone a meditar en Neruda muerto de
tristeza porque en su país "los militares mandan a los

Provecho.

HECTOR GONZALEZ y GONZALEZ
Jefe de la Sección Editori.al del Depto. de Difusión

jueces".
"Testimonio" es un libro de poemas de Ismael Vidales,
maestro, periodista, escritor, poeta y experto en los sistemas de comunicación con una gran virtud: la módestia.
Hemos tomado de su libro algunos poemas que fueron
pnmiados en un reciente certamen nacional y los hacemos
acompañar de las magníficas viñetas de Alberto Cavazos.
Un suplemento está incluido en este número y es el que
responde a la pregunta de ¿ Qué es el sistema de Educación
Personalizada?. Un documento de importancia principalmente para los maestros.
Finalmente, para los coleccionistas incluimos la segunda pa1ie de los Autógrafos de la Biblioteca Nacional, de
donde hemos tomado uno para la portada de este número.
Se trata de don Miguel de Unamuno, a quien consideramos
el más grande escritor de habla española, después de Miguel de Cervantes.
8

9

�LA REGION NORESTE COMO ENFOQUE
DE INVESTIGACION HISTORICA
Gerardo de León
del Centro de Investigaciones Urbanísticas
de la Universidad Autónoma de, Nuevo León

�A

últimas fochas, las instituciones de cultura superior,
y muy especialmente las univ€'rsitarias, han prestado mayor atención, concediéndoles un énfasis muy importante,
a las labores de investigación. Tanto en el campo de la técnica, como en ,el cie.ntífico o el humanístioo.
Lógicamente, para lograr el mejor éxito en estos propósitos, se acude cada v,ez con mejores resultados, a las más
modernas técnicas en los diversos campos respectivos y se
han enfocado con especial atención. las metodologías más
idóneas y conducentes. Dentro de este re-entusiasmo por la
investigación, que día a día, como lo decíamos. va tomando
característ icas más modernas y acordes con la época en que
vivimos, ha ido quedando relegado ya, el trabaj::&gt; individual
y con él, el. investigador con pretensiones enciclopédicas,
hasta el extremo de concederle la mayor significación interdisciplinaria en todos y cada uno de los campos d~ la investigación en general.
En este tipo de investigaciones o::&gt;n equipos interdisciplinarios, va adquiriendo tam'. .l ién una importancia capital,
b inv:::;tigación histórica.

13

�Hasta hace muy poco t iempo, el concepto g~neral que
se tenía en esta materia, adolecía aún de un senti~o moderno, pues el investigador, y muy especialmente ~men se dedicaba a hurgar en el pasado de su pueblo de ongen o ~ su
Estado, razonaba más en términos uti.Jizados por los anti~os
cronistas, por los revividores de anécdotas Y _de. hazanas
pintorescas, más con criterios ~ li~e.ratos roman~icos, que
de analistas de los fenómenos históricos de una epoca determinada aplicables a la fenomenología del presente, c~mo
experiencias mediatas o inmediatas, _d~ utilización pr_ácti~a;
no solamente de interés para los aficionados a la his!o11~,
sino como antecroentes para uso y utilidad en las mas diversas disciplinas del espíritu o del intelecto.
Sin que queden excluidos quienes con los mismos. criterios se han dedicado a escudriñar y escribir sobre la ~1storia patria, o macrohistoria --eomo han dado en_ den~mmarla últimamente--, han sido los narradores de h1stor_ia
la
provincia, los que ofrecen más marcada preferencia, 1~cui-riendo en estos, para nuestros ojos actuales, despropos1tos.

?e

Uno de nuestros historiadores locales más conspicuos,
el licenciado Santiago Roel, en el prólogo de su obra N1te'VO
León Apuntes Históricos, ya considerada por nosotros como ~lásica escribía en 1938: "Agradable afición es descorrer el v.~lo que cubre pretéritas edades unas veces sutil,
otras espeso; ambular por todos los rincones del pas~d?,
escudriñándolos con inquisidora curiosidad .. . volver a v1vu·
l&lt;&gt;s tiempos para siempre idos ... ".

cuentan sus piedras venerables, para luego -indiscretosª tcxlos referir aquellos sucedidos ... ".
Otro estimable adalid de los estudios históricos particulares de nuestra vida y nuestras cosas provincianas, don
José P. Saldaña, el Cronista de la Ciudad, en la introducción
de su libro Estampas Antiguas de Mcmterre&gt;y, explica sus
personales convicciones al mismo .respecto ( que lo han conducido a una notable producción bibliográfica), cuando dice:
"Ahondar en el pozo pr.ofundo del tiempo, descubriendo las cosas que fueron, tiene mucho de romanticismo y
mucho también de apego a lo que nos liga en épocas pasadas.
"Las piedras mohosas de los monumentos, las paredes
agrietadas de los viejos edificios, las 1-ey.e-ndas que corren
de boca· en boca, todo ello forma en conjunto la malla en
que nuestros abuelos b::&gt;rdaron sus vidas . ..
"Cada vía, cada Gasa antigua, cada monumento, es estuche que guarda las costumbres, los anhelos, las aspiraciones
de gentes de la época, en espera de la mano acuciosa que
lo describa . . .
"Al conjuro de la evocación robran vida los relatos, olvidándonos del momento que vivimos, para sentirnos dentro
del ambiente conventual del virreinato, y ya envueltos por
el manto sutil d€' las leyendas, nos hundiremos en el remanso infinito del tiempo".

No nos cabrá duda que, en el espíritu del historiador
campeaba un hálito de romanticismo, sin perjuicio, por supuesto, de que en el estudio que desarrolla más ~delante, hac_e
aportaciones de singular importancia para qmenes, con metodos y técnicas de mayor actualidad, quieran y de ban utilizadas. TGdavía líneas más abajo. justifica los objetivos de
sus inclinaciones, expresando:

Pero así como la metodología de la investigación histórica a nivel universal, ya cuenta con una tradición temporal bastante respetable, estos métodos van siendo utilizados
cada vez con mayor frf.cuencia, y sobre todo con mejores
resultados, en la investigación de los hechos y los fenómenos de las historias particulares.

"Asomarse -fisgones- a nuestras quietas casas solariegas, y oír las bellas historias y leyendas que al oído nos

En el Congreso de Historia .del Noreste de México, que
tuvo lugar en esta ciudad de Monterrey el año de 1971, el

14

15

�licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga reflexionaba a este respecto en su ponencia presentada entonces:
"El progreso positivo de la Historia como ciencia en el
siglo pasado consistió: orimero, en la perfección y refinamiento del método; segundo. en el enriquecimiento de su
material; y, tercero, en la ampliación de su campo; lo mismo puede decirse de nuestra Historia Regional en las últimas décadas". Aunque, queremos entrever que, para aclaraciones posteriores, el padre Montejano se refe'lia en el
fondo, a la historia de la provincia.
NECESIDAD DE NUEVOS ENFOQUES
DE INVESTIGACION
Pero en los tiempos que estamos viviendo -para usar
la expresión de don Pepe Saldaña-, cuando las tendencias
y los métodos de investigación han logrado abrir nuevos
horizontes, la historia va asumiendo un papel mucho más
decoroso en este campo del intelecto: Inclusive, los métodos
de enseñanza de esta disciplina, no digamos a nivel especializado, sino aun los de secundaria y preparatoria, están
contribuyendo a esta evolución del proceso de este tipo de
investigación; porque vamos dejando rezagados al fin, los
puntos de vista meramente anecdóticos y patrioteriles, o los
ejercicios de memorización, y al educando se le orienta en
la actualidad a razonar sobre los fenómeoos históricos, con
un indudable rejuvenecimiento rn los enfoques y contribuyendo además, a formar individuos con una mejor inteligencia de su mundo y obligándolo a ubicarse €'11 él.
Benedetto Croe.e ha dicho, en una cita suya que hace
Luis González y González: "Toda historia, es historia contemporánea. porque la búsqueda de las acciones humanas
del pasado nace de requerimientos de la vida práctica
actual ... ".

téritas aplicados a los de las actuales, capacitándolas para
proyectarse hacia el futuro; oon más razón será la investigación histprica con técnicas modernas, un indiscutible
aliado en el campo de la investigación de cualquier otra
disciplina.
El mismo licenciado Montejano, en su ponencia que
citábamos arriba, opinaba, refiriéndose también a la historia
de provincia:
"Sin embargo, cret&gt; que es tarea de quienes, así sea
por afición, nos ocupamos de la Historiografía Regional el
reivindicarla, elevando e integrando el método de nuesb'as
i~vestigaciones por medio de la rigurosa aplicación, lo más
rigurosa posible, de las exigencias científicas de la Historia
tal como ésta se concibe ahora".
Y más adelante, bordando sobre el mismo tema el
padre Montejaoo asentaba: "Nuestra Historiografía R~ional, como la Historia misma, ha ido evolucionando de tal
manera que, de una simple narración más o menos ordenada, va pasando lenta, laboriosa pero efectivamente a una
ordenación sistemática basada en criterios científicos y
universales".
. Tradicionalmente se ha entendido, sin embargo, y es
obvio, que para poder llegar al descubrimiento de la verdad
histórica --el desideratum de esta disciplina-, el camino
más lógic_~ y conducente ha sido, es y será, el análisis y la
comprens1on de los documentos coetáneos de los hechos por
investigar, convirtiéndose éstos así, en eJ fin último como
fuente de investigación. A este respecto se refería también
don Antonio Pompa y Pompa en aquel memorable Congreso
de Historia del Noreste del año 71 que mencionábamos,
cuando d€da:

Así, si el análisis de los fenómenos históricos en general debe considerar los problemas de las generaciones pre-

"Los documentos no son la historia¡; por eso el técnico
debe estar preparado para analizar el documento criticarlo
sujetarlo a laboratorio, cruel si se quiere, para s~ber si die;
la verdad ... " Con lo qU€' queda corroborada la idea recién

16

17

�expresada de que, si el recurso para la investigación sigue
siendo el mismo utilizado por los historiadores de la era
romántica, ahora, son los sistemas, la metodología, los que
deben presentar características más modernas y válidas.
LA HISTORIA COMO DISCIPLINA DINAMICA

Comprendidos así los conceptos, habremos de convenir
en que hemos superado ya la etapa en que leíamos las crónicas y los cronicones, las biografías y los anecdotarios, con
un simple espíritu de satisfacción literaria o esparcimiento
espiritual. Ahora, el análisis de los hechos históricos; de los
medios geográficos y los factores climatológicoo; de los ambientes sociales y ec()nómicos; de los desarrollos culturales
y psicológicos en determinadas €tapas, 1ejanas o cercanas
-ya que desde ayer todo es historia- nos deben conducir
a resultados eminentemente prácticos, a finalidades concretas, convirtiendo así a la historia, de un estudio estático que
fue, en una disciplina práctica, dinámica por excelencia.
Angel Bassols Batalla ha ooncretado estas ideas, en una
definición clara y precisa de este dinamismo:
"Ningún fenómeno puede llegar a comprenderse en for~
ma cabal sin hacer alusión a las causas que lo han motivado,
a las fuerzas que estructuran su génesis" ./1
Por lo que concluiremos provisionalmente que, de los
factores por analizar, sobre todo los hechos eco:1ómicos y
social.es, como fenómenos históricos, €'11Contraremos 1:1 organización de los hombres para enfrentarse a su medio y a
su tiempo. No obstante, estos factores depenjen unos de
otros, por lo que el propósito de la investig: ción histórica
. definiría, en todo caso, cuál será el elemento decisivo en ese
complejo por analizar.
LA MACRO Y LA MICROHISTORIAS

Desde hace algunos años, mucho más marcadamente
desde el Congreso de Historia dd año setenta
y uno multi1
1

BASSOLS BATALLA . Angel - "' As pec1os Teóricos Je la Geogratla Económica"' .

18

citado, el maestro Luis González y González trajo al tapete
de las discusiones la defensa de la importancia de la historia
que abarca un marco geográfico de reducidas proporciones,
o microhistoria, en contraposición a la mayúscula importancia que se le ha dado desde siempre a la macrohistoria;
y estas exposiciones han conducido a una serie infinita de
comentarios y controversias, debidas quizá,, en gran parte,
a la incomprensión de los términos expresados. Esto, sin
tomarlo como un apoyo o una defensa a cualquiera de los
criterios, dado que nosotros también diferimos en algunos
de aquellos conceptos, que trataremos de aclarar más adelante. Pero, para el punto que estamos tratando, don Luis
deja asentadas algunas conclusiones que, por el momento,
nos parecen interesantes, cuando elijo:
"El espacio geográfico de la historia universal es obra
de la naturaleza, es la bola de billar denominada mundo. E1
espacio de la historia continental no es menos físioo. El
espacio de la historia nacional lo determinan convenios y
guerras conforme a vagas razones de Estado. El espacio de
la historia local tiene límites ()090 precisos y muy cambiantes, oriundos del sentimiento y de la acción" .f2
Y deslinda responsabilidades de ambas expresiones historiográficas, al expresar:
"El campo de• estudio de la microhistoria es muy distinto al campo de estudio de la histori,a a se&lt;¡as. Los métodos de. las dos historias son también muy diferentes. En la
macrohistoria el camino €stá perfectamente trazado. Los
macrohistoriadores van a su objeto y a su públic-::&gt; por supercarretera. En la historia menuda no existe el camino:
d microhistoriador caminando hace el camino" .f3
También en su libro Invitación a "la Microhistoria, re•
fuerza sus tesis, arguyendo que: "Aunque a veces derrama
su atencién en menudmcias, la microhistoria, por lo general, sólo se ocupa de acciones humanas importantes por influyentes, por trascendentes y sobre todo por típicas; separa los episodios significativos de los insignificantes; se2.

~~F

Y GONZALEZ, Luls.-"'Linaje, Miseria y Porvenir de la Historia

3. !bid

19

�Iécciona los acontecimientos que levantan ámpula en su
época, o los que siendo lodos, acabaro? en polvos o
los representativos de la vida diaria, los botones de muestra. Lo normal, sin embargo, es que la historia de ind~
monumental recoja los sucesos influyentes; la de índole critica, los sucesos trascendentes, y la anticuaria los sucesos
típioos. La primera persigue al Grito de Dolores, la batalla
de Waterloo, la derrota de la Armada Invencible; la segunda
anda detrás de lo que retorna: crisis agrícolas, curvas de
precios, formas artísticas que se hacen, se deshacen y vuelven a hacerse· lo más o menos repetitivo &lt;&gt; no del todo
irrepetible. A ia microhistoria le interesa, más lo que influye o ~enace, lo que ·es en cada momento, la tradición o
hábito de la familia, lo que resiste al deterioro temporal, lo
modesto y pueblerino".
Sin embargo, para reforzar las ideas que nos hemos
propuesto expresar aquí, diferimos de la localización que el
maestro González y González ha querido delimitar para los
estudios históricos en espacios geográficos de proporciones
más o menos reducidas, como cuando aseguraba en su ponencia del Congreso de Historia del Noreste que ya mencionamos:
"El lectorio y el auditorio de los historiadores localistas
sigue siendo reducido, pobre y espontáneo. En ct círculo
académico las microhistorias gozan de poca estima. Los críticos rara vez les conceden un rato de atención. El gran
público no sabe de su existencia. Circulan entre amigos. Muy
pocas veces trasciende las fronteras de su terruño, y ni siquiera en éste llegan muy allá. No cumplen la función para
la que fueron c_,.:,critas. No despiertan la conciencia históricr.
de los lugareños -ni les permiten resolver los problemas prácticos locales. No alcanzan a los activos y no se puede pretender que generen acción".

misma, no rebasaran el objetivo de la historia vista desde
el aspecto romántico localista. Pero cuando una serie
de fenómen~ microhistóricos --comunes en las historias
sumamente circunscritas a tln ámbito de interés-aolamente
para quienes conviven en aquel medio, o lo conocen en todas
y cada una de sus menudencias--, nos ofrecen un común
denomim,tdor, ya podemos ir generalizando los fenómenos
objeto de un estudio particularizado, y defini.riamos así, una
región histórica, en el mismo sentido que han ido regionalizando ya sus investigaciones, obteniendo óptimos resultados, otras disciplinas sujetas a programas y metodologías
determinados y bien definidos, como la geografía, la economía, la sociología, y aun la cultura general, por qué no.
Bassols Batalla nos comenta, en su Geografía Económica de Méxioo que ya habíamos comentado, que " . .. hasta
el siglo XIX, los estudios de regiones tuvieron ante todo un
carácter d-e conocimient,o, de lento progreso en el difícil
camino de entender qué oosa y era y cómo estaba hecho el
mundo.
"Pero, a mediados del siglo pasado, cuando la sociedad
europea había evolucionado inte·r namente hasta desarrollar
el sistema capitalista, y cuando éste dominaba al mundo
merced a sus conquistas coloniales, creó las bases para un
fuerte crecimk-nto de su población. Más tarde sucedió lo
mismo en los Estados Unidos y el Japón, aunqu.e posteriormente se ha extendido el proceso a otras naciones que forman el sector desarrollado. En consecuencia, a últimas fechas se hizo indispensable conocer las regiones naturales y
_económicas con un fin netamente utilitario: poderlas explotar mejor, para satisfacer las necesidades cada v,ez mayores
Y más complejas de las soci.edades capitalista y s.xialista".

Todas estas argumentaciones las encontrariamos aplicables si la investigación histórica, y las publicaciones de la

Con respecto a las regiones económicas, el mismo autor
nos dice que "se forman mediante una interacción incluyendo la influencia de los elementos naturales en el c¿njunto
fisico, la importancia de la naturaleza en la vida del hombre y sus actividades productivas, y, además, la acción de
los factores económioos que son producto del trabajo huma-

20

21

LA REGIONALIZACION

�ello nos da, como antecedentes, que la división territorial
de la Nueva España fue el resultado de influencias históricas (como las "Provincias Internas" del Norte), sin menosprecio de las influencias naturales o económicas, que fueron
delimitando distintas regiones, y asegura que " muchas de
las deficiencias de esa división territorial se conservan incluso en la actualidad y las regiones ~lmente existentes
van estorbando su desarrollo por el absurdo trazo de los
límites político-administrativos"./6

no y su influencia transformadora sobre la naturaleza • · ·
·
las regiones económicas
son ~~h
el resultado
-para conc1mr-,
.
io1
de la historia material de la sociedad, son un ~ o soc
4
económioo sobre una base de carácter natural"-/

y aconseja, para lograr un mejor análisis, una ob5:rvación del cambio gradual del uso de los recursos Y sus influencias, dentro de las diferentes etapas del desarrollo
histórico.
Para la definición de regiones, desde el ~unto de vista
sociológico Claude Bataillón sugiere "estudiar los gr~pos
humanos
distinta dimensión que utilicen algunas ventajas de la región en que viven y que luchen c~cre~ente
· rtos obsta·culos. (Y así) , según la d1mens1on
cont ra c1e
.
, del
grupo humano y las técnicas de que dispone Y ~ n l~ epoca de que se trate, el territorio prese~ta part1cular1dades
que pueden ser ventajas u obstáculos"./;,

de

Desd el punto de vista de las expresiones culturales,
también
factible un estudio de regionali~ción~ pero P~~a
éste como en los casos anteriores, con el melud1ble aux1ho
de l~ investigación histórica.

:S

y a lo decía Guillermo Bonfil Batalla en su estudio "La
Regionalización Cultural de México":

"Las regiones culturales deben ser consideradas en su
dimensión temporal como la expr€Sión espacial de ~. proceso histórico cuyo criterio fundamental debe consistir en
ue la región' cultural es la expresión espacial en un moqmento dado, en un proceso h.1st'arico
. ".
Todo esto comentado, lo vesume el maestro Bassols Batalla, en su obra últimamente citada, ~veran~o que l?s
regiones de un país pueden ~r de m~y diverso t11&gt;9, segun
se las clasifique para determmados fmes.
·
y en otra publicación suya, el mismo Bassols se refiere
ya en concreto a la regionalización de nuestro pais, Y para
4.

5.

BASSOLS BATAIJ.A, A.-"Ge 011rafla Econ6mica de Mblco" .
.
.
.
BATA!LLON. Claude.-"Poblamle nto y Población en la Reg1onahzac16n
Mhico" .

22 ,

de

El licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga, por su
parte, en la ponencia de que ya hacíamos mención, establece que "El estudio de la o de las historias regkmales de México, por diversas circunstancias: geografía irregular, d iferentes grados de desarrollo de las entidades, heterogeneidad
étnica, limitación o carencia de todas clases de medios y,
muy principalmente, la centralización de las más importantes actividades humanas ,en el Distrito Federal, ha sido hasta ahor.a empresa de aficionados más o menos autodidactas
e e :npíriccs nativos de la misma región. Ellos, al margen
de los centros de inv,estigación de la capital, de las grandes
col€cciones documentales y bibHográficas, muchas veces
completa11:-Ente a islados, sin más que su gran afición a la
historia y a la ti-erra, han hecho y hacen su obra".
LA REGION NORESTE DE MEXICO
Desde hace un pxo más de un año, la Universidad Autónoma de Nuevo León dio vida a un Centro de I nvestigaciones Urbanísticas, y éste, entre sus proyectos que ha venido desarrollando en ,est e lapso, trabaja actualment,e, en uno
específico que ahora po~lría inter2sarnos: "Análisis y E xpectativas de la Estructura Urbanística de,! Nor,este de México", a o:irg&lt;:&gt; de un equipo int erdisciplinario, integrado por
urbanistas propiamente dictas, arquitectos responsables del
departam:nto de cart og1•afia, ingenieros civib;, agrónomos,
economi$tas, sociólogos geógrafos e historiadores; y nos ha
tocado la suert-e de colaborar en este equipo en el enfoque
de la inve:stigrdón histórica.
6

BASSOLS BATALLA A.- ' Geogral!a y Desarrollo Histórico de México·

23

�&gt;

Específicamente, hemos adquirido la º?li?a~ión de analizar los diversos fenómenos de carácter historico que puedan ayudar a la clarificación del marco geográf~co que_delimitará el Noreste de México desde el punto de vista emmentemente urbanístico, pare el que habrán de tomarse en
cuenta además, el estado actual de esta estruct~ra, nat~a~mente, y así, conciliando los criterios de la~ diversas ~isc~plinas, llegar a proponer una seri~. de posibles soluciún..,s
para un desarrollo más sano y eqmhbrado en el futuro.
Presumimos que éste es el primer intento que_ s~ hac-~
en nusstro país, considerando los problemas urbamst1cc~ .ª
nivel regional. Pero, p,or otra parte, contamos y lo a~m 1t 1mos, con algunas experiencias en otros camp~ de l_a mvestigación regional con sus premisas y conclusiones mherentes. Sergio de la Peña nos justifica, en su estudio "Intapretación e Incógnitas del Desarrollo Regi,onal":
"Al preguntarse la razón del desarrollo desigual de l~s
regiones de México, surgen numerosas respuestas que atnbuys n tal fenómeno a muy diversos factores . ..
"Una adecuada apreciación de los determinantes del
cr.e~imiento r egional exige la proposición de un marco de
interpretación global, aun cuando s2a esquemático. _Este
debe oonsistir en una explicación del desarrollo del pais en
sus diversas etapas, incluy,zndo el szñalamiento de los factorEs principales que han determinado dicha evo,lución''.
Tras estas consideraciones, para la determinación e!~
lo que podríamos Uegar a llamar la Región Nor€ste de México desde el punto de vista de la Historia, aplicatle a una
investigación de carácter urbanístico-regional, hemos partido desde las rarones de poblamiento de los núcleos urbanos
que en la actualidad enmarcan bisicamente los límites gecpolíticos de los Estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, su desenvolvimiento a través del tiempo, sus relaci.ones
entre si y entre éstos y el agro, sin dejar de tomar en cuenta, por supu2sto. algunos hechos de carácter histórico que
aún no han rebasado el ámbito de las conjeturas, como, por
24

ejemplo, las posibilidades de conocimientos previos del área
geográfica que tentativamente hemos tomad:&gt; en consideración en un principio, y que lógicamente despertaron el interés de conquistadores y colonizadores para dirigir sus miras, un poco más tarde, hacia aquellas "tierras incógnitas".
Y no obstante que, la índole de este estudio de carácter
urbanístico de pretensiones un tanto más cuanto generales,
y la posibilidad de ahondar en determinados enfoques un
poco más tarde, no nos han exigido, en la mayoría de sus
postulados, una investigación tan exahustiva como para
recurrir en gran medida a la consulta de las fuentes más
primitivas en forma sistemática y profunda como archivos
históricos, ya no digamos nacionales y extranjeros, sino,
aun en muchos casos ni a los que t enemos más a mano.
Pero, merced a una extensa e importante bibliografía que
sí podemos considerar de carácter regional, hemos encon~
trado b2stante luz para los problemas por dilucidar.
EH:&gt; nos ha sido suficiente, por el momento, para dejar
establecidos los c;liversos tipos de fundaciones y poblamientos de nuestra región; las razones qu::: obraron sobre estas
génesis; la procedencia geográfica de sus primeros pobladores y colonizadones; sus actividades cívicas; los medios
econónicos y S;)Ciales -:m las ' r:E:giones d2 su procedencia inmediata y -muy importante para el estudio que tenemos
entre manos- ~:&gt;s antecedentes genealógicos e ideológicos
de aquéllos, que puedan ayudarr:,:)s a id:::ntificar también,
las características atávicas y tradicionales de los pobladores de la actualidad, en la :región por definir.
Las características geográficas o climatológicas históricas también nos serán de indudable utilidad, si tomamos
en consiC:2ración que algunas zonas o subregiol1€s han su1rid:&gt;, rn ,:::-1 transcurs:::&gt; del tiempo, cambios substanciales.
Lo que hemos llámado "vias de comunicación históricas", nos han prestado también inestimable ayuda para dilt:cídar una serie de fenómen-:s de poblamiento y su desarrollo histórico y, por otra parte, nos pI'opician razona-

25

�. tos de carácter urbanístico que _se ría ' para el estudio
;:nr&lt;'alizamos, un fin último Y pai1.1cular.
. rtuales nos señalan las vías de
Dos magnac; sa~as ~1
quistadorcs apenas pasada
pcrwtradón d~ los pn~er os~~ Una con' procedencia inla primera mitad del _siglo
~ a través del centro
mediata de la zona mmera z~~~fla.' la otra, desde las
del país Y pe~etrando por alela a 1~ costa Y a la Sierra
Huastecas, mas o ~enos P~umbo al norte también. Ambis
Madre, por Tamauhpas, cxml I Nuevo León actual. Pero, una
confluirían en el centro de
d n cuenta los antecedentes
,. r' ,, de consideraciones, toman o e
. . deJ·ando paten. .
.
ncionábamos nos iran
metodológicos que me .
d~limitarán, a la larga, la
te interesantes conclus1o~est ~esuea· factores de carácter so.
1·
ión que nos m e1
.
d
reg10na izac
.
. .
e aún a la fecha, po r2ciológico, económico e ideol_og1co qud, los tres Estados que
.
una ampha zona e
mos ad vertir en
t de partida. pero que en
. . 1
t tomamos como pun o
'
1
cngma men e .
. b
este territorio, invadiendo a ocasiones, ademas, le ~san
del sureste de los Estados
gunas ot:as_ zonas me~_1ca~:: ~ nuestros problemas en el
Unidos, mtlmamente ~ga
transcurso de la historia.

t

b . o de gran parte de aquellos aventuEl afá~ gam usm . ronto defraudado por la realidad
reros, por eJemplo, se vio p habrían de canalizarlos hacia
patente; ~-ro sus esfue~: 1,:&gt;auctivas, especialmente la
otras actividades no ~e
p
. comerciados en las zopara
se1
cacería de .m d"lOS sa1Vª"""'
J~u,
.
1 s Anti"llas Fenónas mineras del centro d e1 pa 1s. , y aun e-n a. 1 • b ld'a· y un
.
m corolar10 una natu1 a re e i
meno que tr~Jo_ co o
aoo1'.í ,,nes de la tierra, que deslógico resentimiento de_ los .
g _ 1 C 1 :,in "la "'~ierr a
1
llamo en tiempos de a o o. '
º
p~r~.ron o q~~~dieron la asimilación de é~tos a la cultura
v1v~rl' ~aiueobli;ando cc1racterísticas diferenciales entre la
0&lt;·c1 e n '
. . con muchas otras del resto
colonización de nuestra reg10n
. re asó con mudel país. O:mflagración ~ rrnane~te que sob .p su fin hasta
h a la época de la Independencia y que no vio
.
~a ~xtinción definitiva de los descontentos, hace aproximadamente un siglo.

26

Sin embargo, no quedó excluida del todo la explotación
minera; y el análisis de sus características nos va ofreciendo. poco a pooo, una delimitación regional para las tres
entidades actuales.
El exiguo desarroUo de la agricultura en la primera
etapa histórica que hemos venido considerando, salvo en
islotes u oasis, como el suroeste de Coahuila -Parras y La
Laguna- y florecimientos en etapas posteriores, como las
zonas citríco)a y cañera, en Nuevo León y Tamaulipas respectivamente, son proposiciones evidentes también para la
delimitación que necesitamos.
Las características de la "industria" ganadera, tan
particular en nuestra región, sobre todo a partir del siglo
xvn, con el fenómeno de la ganaderia trashumante, ta11
bien estudiada ya por historiadores de reconocida capacidad,
no.:; conoeden también posibilidades insospechadas.

El comercio, en épocas más recientes, que ofrece un
interesantísimo fenómeno, sobre todo en la etapa correspondiente a la Guerra de Secesión en los Estados Unidos,
y que nos conduce a observar una importante interrelación
entre algunos puntos fronterizos -Matamoros y Piedras
Negras, especificamente-- con Monterrey, que entonces
comienza a perfilarse como célula centralizadora por excelencia; auge que, paradójicamente, decae estrepitosamente
con la modernización de los medios ·de comunicación de la
época, como el establecimiento de las vías férreas a través
de la región .
Y la inminente industrialización propiamente dicha,
ahora principal característica regional, que propicia la ca1.alización de los grandes capitales robustecidos cuando el
auge comercial, cuyo desarrollo incipiente fue hábilmente
propiciado a su ve-z por sabias leyes y políticas guberna1.x-ntales, también, en gran medida, producto de la época
y de las circunstancias.

Otros estudios especifico::;, como el panorama de las
genealogias más comúnes, nos facilf tarán el estudio de de-

27

�terminados factores sociológicos; y las tareas de evangeli..
de diversas órdenes religiosas con c.entros
zac1on, a cargo
• ·
también
de difusión de la fe en otros lugares de Mex1co,
• •
•
• 1bl&gt;. ayudando estos enfoques
ofrecen zomf1cac1ones
especia"'°""•
.
también a una mejor interpretación de los fenomenos regionales de la actualidad.
El mismo Claude Bataillón advierte que "~i _las cara:. . t· s de las poblaciones norteñas (de Mex1co) estan
teris 1ca
• f rtes dife
bien marcadas con respecto al resto de1 pa1s, ue
rencias internas se hacen notar" ./7
Esto para nuestro estudio particular, es de primarl~
importan~ia también. Pues nos obli_garía a. pr~tarnos;
. Las diferencias internas serán motivo de d1soc1ac1ón . ...
~
s obligarán a considerar los factores diferencial~s, ~ue
¿ o no
. .
. dos por las tecmcas
pudieran ser transitorios, Y aconseJa
. . . . .,
·
1
amos
prospectos
para
su
as1m1lac1on.
modernas, propondr
Por lo tanto, la menc1on inmodesta de nu~tra participación en un estudio de tónica actual, con mir~s. a una
utilización práctica por demás, no lleva otro p~opo~~to q~e
el de ejemplificar la importancia de la invest1~ac1on histórica en un marco regional marginándose en c1~rta form~
de los objetivos de aquella que González Y GonzáJez ha difundido como macrohistoria, Y rebasando con ~ucho l~s
objetivos de la propuesta microhistoria que, segun el mismo maestro, tiene lectorios y auditorios perfectamente _definidos; para que la nuestra penetre con ~ste enfoq~e di_f~rente, y con el pie derecho, en un equipo de inve_stigac10n
interdisciplinaria, sin perjuicio del enfoque particular de
la investigación general, estableciendo a la vez Y por ahor~,
una auténtica regionalización histórica en el rincón de Mexico en el -que nos ha tocado nacer y vivir.
7

BATAILLO N. C la urle -Op. Cit

28

BIBLIOGRAFIA:

BASSOLS BATALLA, Angel..-Geografia Económica de
México (Edit. Trillas, México, 1972).
GONZALEZ Y GONZAJ ,EZ, Luis.-lnvitación a la Microhistoria ( Col. Sep. Setentas, pub. por la Sría. de Educación Pública, Méxioo, 1973).
ROEL, Santiago (Lic.).-Nueoo León, Apuntes Históricos
(8a. Edición, Impresora Bachiller, S . A., Monterrey,
1958).
SALDA¡q-A, José P.-Grandeza de Monterrey y Estarn¡x,s
Antiguas de ur. Cituwd (Empresas Editoriales, S. A.,
México, 1973) .
PUBLICACIONES en Estudies de Historia del Noreste
(Memoria del Congreso de la Historia del Noreste, organizado por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística, Editorial "Alfonso Reyes",
Monterrey, 1972).
GONZALEZ Y GONZALEZ, Luis. -"Linaje, Miseria y Porvenir de la Historia Local".
MONTEJANO Y AGUI~AGA, Rafael (Lic.).-"Métodos de
Investigación de la Historia Regional".
POMPA Y POMPA, Antonio.- " Los Bodegas Docum2ntales
de la Provincia y la 'Histo ria Regional' ".
PUBLICACIONES en Seminario sobre Regiones y Desar rolLo de Méxi co del Instituto de Investigaciones Sociales de la U. N.A. M., Imprenta Universitaria, México, 1973).
BASSOLS BATALLA, Angel.-"Geografía y Desarrollo
Económico de México".
BATAILLON, Claude.-"Poblamiento y Población en la
Regionalizaclón de México".
BONFIL BATALLA, Guillenno.-"La Regionalizaclón Cultural de México".
P~A, Sergio de la.-"lnterpretación e Incógnita del Desarrollo Regional".
•
29

�POESIA
Alfonso Reyes Martínez

VlltETAS / ARMAN DO LOPEZ

�LUZ

Sobre la tierra
1a luz finca su reino
insiste en 8'U8 imágenes
en 8'U8 ciudades
Así llega a los ojos
a las recámara.s
llenas de viento
de nocturno mar amu,raUqdo
Y nos despierta

para internarnos en el día
en su sueño en su equilibrio
en su grito
que se ahoga en el silencio

33

�MAR
a Dámaso Murrúa
I

En medio de 1,a luz
en su universo nace
Nado. detiene su crecer de alas
su transparente -piel
su extenso territario
En el silencio de una noche
hunde su eterno ritmo
su augur y sus aoentos
y a veces en paz con la criatura
construye 1,a cmnpleja
estructura del poema

35 .

.-

�11
Alguna vez pensanws
llenos de sueño y de stl imagen
puestos frente a él

que lo tenernos todo
su presencia nos sitia
no.~ recorre y sin embargo
l entamente nos lknamos de olv ido

37

�III

Extiende 8U8 orazos
en 1.a luz incierta
en 1.a sed intensa
de muchos recuerdos
orate silencioso creciente
de algún verano
encendido par 1.a sangre
Todo él inaomne

.eternamente insomne
y 1.a vida e&lt;mstruyewk)
su más alto himno
su libertad más plena
Irosgan 1.as manos
1.as cortinas del aire
y dioses desconocidos

nos enfrentan al origen
'

39

�HUELLA

Camir,n,ré solitario par 1,as horas
hasta el último templo
---amante náufrago
que escribe en el viento
1,as palabras del amor
Caminaré a mi descendencia
y terminarán wdos los sueños.
El dia seguirá extendiendo
sus playas par el mundo,
nada pasará oon sus mareas,
nada en sus altas torres mágicas
ni en sus signos inextinguibles,
nada en sus calzadas luminosas
ni en sus laberintos oceánicos.
Será ur,n, tarde del verano tibio
cuando el -último gozo
se apague para siempre.

41

I

�--------

�PRIMERA AMANTE

Caes interminable oon l,a tarde
wn rfo de imágenes te cubre
y ki lluvia apaga tus cenizas
Nada, 68

,ya tu voz

que alguna vez desperezó a mi almul.ra
Contigo sucumben si"lenciosas noches
espejos de misterio y sueño
que pobl,aban un aire deso'lado
Pero no existe el muro de tristeza
que a l,a oonciencia ahoga
ni la seña final, de l,a existencia
sino el olvido que persiste
y el nuevo germen que me puebla
en esta orfandad de los seres

45

�DE PEDRO GARFIAS

Qué t,e podria decir Pedrot

cama.

si esta voz mfa aq,enas
A ti, que buscabas en "fa rU&gt;CM
1,os tranquiws remansos del alba,
la hoguera de un sol claro y amarill,o
como wn grito de justicia.
A ti que buscabas la palabra y te pesaba
y todos t,e debfan · algo
porque con todos la oampartías.
Pedro, Pe4ro Garfias sentado
frente a la: barra de wn bar,
hablanoo en silencio
con su dol,or traído desde lejoo,
de no sé dónde;
conforme con un rincón y un trago
y horas felYriles, interminables
de poesía y de poesfa.
Pedro, re recueroo mejo,
pel,o largo y barba abwndante,
oomo un Whitman deambulando
par las aceras nocturnas de Manhattan;
cmbo8caoo cazados de metáforas
entre los árbo'/es del suefio,
de un alto sueño
poeta.

de

47

�LLANTO POR PABLO NERUDA
Eligio Coronado

�¡Pablo! ¡Pablo! ¡El mundo está peor que antes,
cuando con tu varita mágica pretendiste darle vida a las
cosas, iluminar la Historia, rescatar las oonciencias .. .
pero ya ves, la obscuridad ha vuelto ... !
¿Recuerdas (1936) cómo los bombardeos estremecían
a tu gran amor: España?, Lorca sacado de su casa con engaños y fusilado .ante el awro mundial; el destierro de
Antonio; las angustias de Rafael; el sufrimiento de un
pueblo; tu casa en Castina, "llamada la casa de las flores,
porque por todas partes estallaban geranios"; aquel ambiente donde

"todo

eran

grandes

vooos, sal de mercaderm,

aglomeraciones de pan palpitante"
desapareció también .. .
" y una mañana todo estaba ardiendo,
y una mañana las hog~
·
salian de 'la tierra
devorando seres'

51

�Ahom como entonces, profeta de profetas, el. mundo
sigue en llamas; ante la expectación de !odos transita tambaleante cerca del precipicio que cada día Se agranda • • • ~
entonces tus palabras a.parecen de nuevo, se recrean en mil
bocas, desnudan mil tragedias: Los pasajeros de este vehículo cósmico tenemos miedo:

" pero si ya pagamos nuestros pasajes

en este mundo,)

par qui, por qiié.ino nos dejan sentar.nos y
Queremos mirar las nubes,
querenws tomar el ool y oler la sal,

francamente

1W

camer,
.

se trata de molestar a nadie,

es tan sencilw: sornos pasajero..'!".

¿Lo i~ginabas al prot.eger los intereses de túB paisa~ en Bi:-rnania, (',eylán, Buenos Aires, Barcelona, Paris,
México ....
¿Pensaste en eUo al ser elegido (1945) senador por Antofagasta y Tarapacá?
. ¿ Y ~l in~ar al Partido Comunista de Chile, en ese
mismo ano ....
~ que de t ~ modos no te hubieras detenido, ¡Tenías
demasiada confianza en la vida!
.

"Yo 801/ el testigo que "llega
a

visitar

vuestra m(YT'(UM.

0/T?,Cedme la paz y el vino

-

"Entcmces qué les pasa,
por qué andan tan furiosos1
a quién andan buscando con revólver,".

¡Gran Pablo! ¡Eres tremendo! ¡Nadie como tú para
clenu,ncil;tr la realidad! Pero ya ves, ni tú pudiste detenerlos . . . ¡ Y eso que ibas por el mundo cual versión latinoamericana del Quijote!

"mas acá voy, desventuradt:&gt;,
sin tierra, sin cielo, remoto,
entre 'los labios colosales
de ·la solR,dad superiór

y

w indiferencia

terrestré''.

manana temprano me voy.

,

Me está esperandc en todas partes
la primavera".

Y aunque a ·veces, como a todos nos pasa alguna vez
te desalentabas:
'
"Suc~ que me canso &lt;k mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi somlYra.
·
·'

Sucede que m.e oonso de ser h-Ombr-e".

Tu hum.'.)r de antología te rescataba :

Ni hablar, hoy como ayer la guillotina de la guerra
am enaza con degollar las esperanzas de paz.

"Sin embargo 8eria delicio8o
asustar a un notario con un lirio ooruuro
o dar muerte a una monja con wn golpe de oreja".

Ni tú te has salvado; ya ves tus casas rodeadas por
so~dados; algunas saqueadas y quemadas, otrá que es cárcel de tu _Matilde; tú mismo, chileno universal, victimado
en tu propio país .. .

Y así vivís~ Pablo, cronista de tu tiempo plenamen~
llevando tu mensaje de paz y amistad, desde 1~ frios sovié:
tlo::,s
"""M~..:10 d
· a Zapat dehasta- los aJegres cubanos·• .,...xuau
e Lerun
a;
Bohvar a Lincoln; de Fidel Castro a Manuel Rodrl-

52

53

�guez, eJ guerrillero; de París a Macch~ Picchu; de_ Rangoon
a Winsconsin • del hígado a los calcetines (Suavecitos como
liebres); de l~ estación Mapocho al niño que vendía en
carretera; de los muros de México a la sangre que corria
por las calles de España; del corazón de Quevedo a la Casa
de la Moneda ...

!ª

noche más larga del siglo -Cuerpo obscuro con millones
de poros por los que brota la violencia como líquido
rojo ... - noche en que la humanidad escribe los versos
más tristes de su existencia ...

Y finalmente ... 1sla Negra.

Tú mis~o lo pediste en diversas ocasiones:
"Compañeros, enterradme en Isla Negra,
frente al mar que omwzco, a cado área rugosa
de pie,dras y de olas qÚe mil! ojo!! perdidos
no volverán a ver''.

" Quwro estar en la r,we rte con los pobre,':i
que no tnvieron tiempo de estudiarla,
mientras los apaleaban los que tienen
el cielo dividid.o y arreg1,ado".

y te fuiste, pero nos legaste tu obra, "Rocinante" sobre
el cual cabalgaste por todos los ámbitos del universo externo e interno del hombr,e":
,
" Dejo mis viejos libros, r ecogidos
en rincones d,el mundo, venerados
en su tipografia maje.'lltW&amp;i".

Con una dedicatoria muy especial (responsabilidad dis•
frazada):

"A los nu~o; poeta.&lt;; de América,
a "los que un dia
hilarán en · el ronco telar interrmnpido
Las significacianes del mañana".

BIBLIOGRAFIA:
JIMENEZ, José Olivio.-"Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea, 1914-1970". Madrid, Editorial Alianza, 1971. Págs. 298, 299, 319 y 320.

LOYOLA, Hernán.-"Pablo Neruda: Antología esencial".
Buenos Aires, Editorial Losada, 1971.
Págs. 7 a 37, 72, 79, 80, 81, 129, 130, 131, 143 y 196.

Y te fuiste Pablo Quij:&gt;te, Pablo Profeta, Pablo Cronista, Pablo Poeta .. : y nos dejaste en las sombras, en la

54

55

�POESIA
Ismael V idales

VIIIETAS / ALBERTO C A V AZOS

��DONDE ESTA UN POEMA

Dón&lt;Je está wn poema,
he buscado los mejores tema.8
y he encontrado realidades
He buscado las mejores pakwras
y las encuentro agotadas
De ah{ pues que haya pensairo
que el poema, quizá es

un cuerpo perforado por las balas
y un pecho cargado de medn1las rojas;
es wl vez wn brazo 8eñalando al horiwnte
y un /11.8il apuntándote a T,a espalda.
El poema me parece unos labios de plomo
y 1a justicia anw:fuuJ.a,
me parece un 8&lt;il de sangre en 1a penumbro,
me parece una celda pestilente
y un golpe de macana.
El poema sie encuentra en una eterna espera.
Mientras tú y yo regresamos de un secuestro,
mientras se asalta un Banco,
mientras se cobra una groo deuda a los deua•Jres.
Una espera en que se vuelve con los brazos rot08,
con el pecho sangrante y kt boca abierta.
U na espera en que nadie llega.
Una l),ú.&lt;jqueda del poema entre bal.as
que silvan y no dejan kt risa del mañana,
ni b historia t:SCTita ...
sólo babs.

61

��MAESTRO

Y se vistió con el traje siemprevisto
y se cargó de romplejo8 y de culpas
y recorrió el camino polvoriento
y '~corretió" diez camiones siempre humeantes

y quemó "los suelas ya quemadas
y firmó los diario8 de asisrencia

y supo de retaroo, rayas rojas, reportes . . .
y descuentos)

y pidió de comer; un plato más
y lo llamaron "comunista"
y lo afiliaron a grupos y más grupos
y votaron por él
y alguna vez habló ( tan q1,edo)
y su voz quedó en el aire sus-pendida
y fue el huésped no invitado
y fue la omisión de kls miradas
y el eterno ausente
y el siempre inoportuno
y hundió la pierna en los cami11-0S

y q1iiso semorar
y lo llamaron ¡apóstol!
( ya no existen)
¡Hmnbre grande!
(inmfa)
¡Héroe!
( y ni él mismo lo creyó)
¡Ah! y huoo quien le hiciera un monumento
y colocaron unos libros en la diestra
~/ una gra.n placa
,1 lo lkrmaron MAESTRO.

65

�A LOS QUE HACEN LA GUERRA

¡Destruyan!
Destruyan sus conciencia8
Y hagan resurgir de sus cenizas;

Flores
EsperanZt18
Quimeras tal vez.
Quimeras y sueños, los míos;

locura, esperanza
nuevamente.)

No podrán construir, edificar, ni nada
Quien arra~ una vida a punta de balloneta
El que interrumpe el sueño de una cuna
Los que tienen pistolas por almohadn.
Sus huertos son cementerios que cada dfa
reciben. nuevas flores).
Destrwyan
Pero al menos
Dejen que el hombre cante en la mañana
Que se fume un cigarrillo en su descanso
Que 83 ponga 7,o, chamarra ambicionada
Que piense en el mañana

Suena.n las metralletas
Lanzallamas y chozas se hacen uno
Las nupcias de la muerte 8Qn a diario
Los talleres son de fósforo
La Universidild se im¡rregna de nafta y gasolina
La hora no sonríe
Se inundan las calles y las salns
Las tribunas y el Congreso·

Y k&gt;s f irmones siguen dandn su esqueleto

hueso a hueso).
67

�Se han vuelw tan {lexib1.es
Son ahora un gran molusco.
Destruyan.
El &lt;k&gt;gma sigue implacable
sigue fabricárurose el gran sueño

La voz es un murmullo
La cuna no se mueve
El joven desespera
La pareja
pasea
La familia se ha fugado

no

Las raíces están secas
Destruyan
Pero dejen por 1,o menos la esperanza
de arnar entre loB hombres)
¡Ah! y si no es mucho pedir
R,espeten mi sepulcro.

69

�LA NOTICIA DE TODOS LOS DIAS

Hoy de nuevo he visto los diarios
(manchnoos de sangre
Como de costumbre sus tráqueas fueron degollo.das
Miento, no fue 1¿n diario w que tuve
( entre mis manos
Era un trozo de acero owroso a reses sae1ificadas
Vi c&amp;nw de caiJa uno de sus agujeros
(salen aún barbotones de sangre.
Casi escuché sus gemidos

Palpitan todavia
Tiemblan W&lt;WS
Cada día me levanto pensando en noticias más
(bonitas
No quiero ya más guerras ni degiiellos
( de herman~s
Vietnam es 1m '{&gt;Obre ternero cuya abert1tra
( m&gt; deja de sangrar.

Sus ojos ernpiezan a C1lbrirse de una tel,a
(bl,anquecina
¡Señal de muerte!
Parece que los carniceros no han saciado su sed
Han partido en dos, tres, cien pedazos,
( a un pue blo débil
¡A un hermano!

1...-0s porciones no alcanzan para to(os
Nuevamente 7,as navajas se hund,cn en el cudla
Nuevos trozos ... más inmundicia en las manos
( de par siempre rojas
Hoy los diarios trajeron sangre nuevamente
Los oarniooms siguen negociand,o

, Troceando
Mientras nosotros, civilizada.m ente ...
( mansamente.

71

�Damos vuelta a. las páginas y es·pemrnos
( el diario de mnñana
Mañana, mañana
Apaga ese cigarriUo
Que allí viene "la aviación
Apaga "la son1·isa de ese niño
Que am viene "la aviación
Apaga ese radio
Que allí viene ki aviación
Bom, bom, rin, 1·in, ta, t.a, ta, ta, ta, ta
Es la línea ocupada de mi puebio oc-upado
Ocupado en quitars~ esta hambre de encinw
Puebw ocupado quier-o estar contigo
Gu!lndo llegue la aviación
Con su bom, bom, rin, rin , ta, ta, to, ta, ta,
A la hora del mañana
A la hora del después
Gúando marque "la línea y ya no estés
( ocupado con tus bombas
Gen t1ls noticias de sangre y de odio
Cu.ando t,engas tus man,os llenas de t11 trabajo
Cuando .de. tu sudor brote trigo
Cu~ndo de tu sudior brote pan
Quizá mañana., cwando broten las r osas
Cuando en "las 'J)áginas de tus diarios
( crezcan enredaderas
Quizás mañana, no p1,eda estar contigo
Quizás mañana, quizás mañana
No voo la sonrisa de algún niño
No pu,eda tenderte la mano, baña.rme en tu sudor
Quizás mañana
·
No pueda estar oontigo
No pueda estar oontigo
No rmeda est,ar oontigo

73

��HUBO UNA VEZ
(en un tiempo que no quiero recordar)

✓

Hubo una vez ...
En algtín tiempo ...
En oo sé qué parte ...
Un lrombre
Voces al oflw 'le dijeron de mt Dios, de la
Mujer y de otros hombres
Por algún tiempo
Dios l1eru5 su vida y su esperanza
Y amó a la mujer
Y confió en los hombres
Mas los hombres daminaron a los Dioses
Y n(:Jgaron su existencia
Y sangraron su costad()
Y una crn.z dieron por penitencia
Indulgencias, curatos y obispados:
Fueron objeto de venta
Y el hombre de que hablo ... ll'lmó a Dios
Gritó tan fuerte y tan frecuente
.. . y n.o fiw escucluuio
. . . y fue uno más entre los hombres
Y pensó en la mujer
Caricias y promesas
Ilusiones y espera?J.Z,O,s nuevamente
Y nu.~vamente alzó su voz
... su voz fue una explosión
la espal,da, la respuesta
desesperanza nuevamente
¡Los lwmbres! ¡mis hermanos!
Ellos me entienden
Tengo fe
¡Dijo huecamente!
Atmzof Scmrisat
¡NQ!
Puñaladas, traición, intriga . .. miedo
Hombres, m.ujer, Dios .. . nada

77

�Alma .sin alma
Cuerpo sin alrna
Esperanza sin esperanza
Cuerpo sin lrrazos
¿Homlrre1
¡No!

Piltra/a humana
Hijo legítinw de "la sociedad actiial

Sin Dios, sin amor, sin esperanza
Yo mismo
Yo.

79

�SUPLEMENTO DE "DIAE"

I

�1

1
1

Departamento
de Investigación y
Actualización
Educacional.

universidad autónoma de nuevo león ·

�CARACTERISTICAS
delSEI

EISEI
es:

a) Educ ación Personalizada

"ón Programada

ento p
ógico-didáctico realiza o e
y 3 de· la U. A. N. L. con la asesoría té
de Investigación y Actualización Educ
Los contenidos de los cursos se dividen en ·apartados llamados
unidades.

S.E.I. = UNIDAD + UNIDAD

Con el SEi , se personaliza más la educación el
alumno se hace responsable de su aprendizaje,
se reduce el área física de trabajo, disminuyen las horas clase en el aula y se aumenta
el trabajo personal y de biblioteca.

LOS CURSOS
CON EL
S. E. l. SON :

UNIDAD = APRENDIZAJE

Taller de Redacción
T. Lecturas Literarias
Prob lemas Filosóficos
Teoría de la Histo r ia
Inglés

En el S. E. l. el estudiante se conduce a su propio paso. Su
habilidad, capacidad y esfuerzo individuales programan el ritmo
de su aprendizaje y la velocidad de su avance en el curso. El
grupo no lo frena ni le Impone un paso que no le sea natural.

El S. E. l. proporciona conferencias, demostraciones y clases comunes para motivar, aclarar,
completar, actualizar y sintetizar cada unidad.

85

�~

.

,J (

1

~ ~ 1 - ~ - .p ermanente comunicación e~crita

( ) "1 \

se enriquece con el diálogo P.n las rel aciones

_-------: ~"1//Y", J profeso~-alumno.
·- ' ..

-- ::

. · :t

•. !- :. .

~j \.'\\ .

\ ;' ~ ~ .

.l... -

Se demanda un nivel de "excelencia" en el aprendizaje de cada
unidad como requisito indispensable para continuar con la siguiente. La cantidad del material se dosifica. de tal suerte que
el estudiante logra más calidad y consistencia en lo que ·aprende.

Lél evaluac ión es constante. No hay exámen es finales. El
Director de apre;idizaie controla individualfne,~te cada ur1dad
est11di3da po r el ;:ilumno.

EVALUACION

¡:M'

;\
I

PROPOSITOS
del SEi

=

Eficiencia de la
1a. UNIDAD

Eficiencia de la
2a . UNIDAD, E.TC

En el SEi el
estudiante debe
administrar su
tiempo y su talento.

Ln e! SEi. se n on-,bran asistentes del director de oprendizaje.

~l ;\:oí 01 director d e aprendizaje dedica mayor atención indi virl ual

a

(~~y

c.1d¡1 esturli an te. atiende sus é xi tos y sus prob le111as. con po-

¡ s1t,lliliad

de corr,f:der exámenes fr ec11ent es y cali fi ca rlos de
'. i11n 1ediat0.

.

'"

4

~~~Ji~!~-#;&lt;tP ''-f,j8;''~r±Wj
-,1:\tJW,~}fü··f::(tM~:~¡;:;;¡:;,«« }h:~
-

En el SEi se
pretende que el
e~tudiante aprenda
4:omo aprendf:r por
cuenta propia

--~

.
Ir

i~¾~~$;~~~,,x;_,~;ll':t~.- ·'"" ,,:,..,

,,

.

1

,.,

-----

En el SEi el estud iante puede solicitar tantas entrevistas y consultas con el maestro del curso como le sec1n necesarias.

\\~/½·
;})J)

fi{¡)
L------'-------=----:::...-: :;.,--

Se propicia lo que los maestros llaman "retro
alimentación" (la respuesta efectiva del alumno
abandono de la actitud pasiva).
•

ll

~

d

líD

�Para acre~itar un curso deben terminarse todas las untdades programadas, o el mínimo que
el maestro sel'\ale.
'

Individualizar la educación equivalen a: responsabilidad. desarrollo de posibilidades del aprendizaje y personalización de toda
a'ctividad.

Todo estudiante del S. E. l. debe:
•

La calificaci_ón final no será la suma de los exámenes parc1~les, ya que se evaluarán actividades y entrevistas permanentemente. El traba¡·o
es constante.

CALIFICACION FINAL
+ ENTREVISTAS

=

+

ACTIVIDADES
EXAMENES

j
Íf]~"

P /,.

·

()

-

J-/½

CJj:!Jo/

Establecer y seguir un ritmo personal de trabajo.
(Se le pide un ritmo de trabajo. no un ritmo de
pereza.)

,,--__J./

,,....___---"'-

{);

-lf2ir=- ;,- Dominar los objetivos de cada unidad antes de

f' }'9,-,

pasar a la siguiente. Este dominio como requisito de avance es el "aprendizaje a excelencia".

~~~

Presentar el examen de una unidad cuando se
haya arcanzado el nivel de excelencia en la
misma.

1

Cad~ _curso exiQe capacidad de lectura, percept•~•?ad, trabaJo de reflexión y necesidad de
creat1v1dad.

�Formular ·horarios para entrega y recepción de materiales . clases
comunes. exámenes parciales y entrevistas.

Re sl!orsabili .
ite
Director de
Aprendizaje
.
.
Ed ación Individualizada. se exige . más
En el S1s_tema de
Duc t
d aprendizaje y en el estudiante.
responsab1l1dr1d en el ,,ec or e

g~ ~I\~~
Controlar
el avance
de los estudiantes.

El Oi,ecto r de Aprendizaje debe:
I

Seleccionar el material
que utilizará en el curso.

- - - - ---,
Elaborar
los o bjet ivos
y unidades.

Evaluar los resultados
de las fi chas, materiales

Y entrev;sta~

-~~
=

~~

EXA MENES
FICHAS

¡~ ~~S

10 9

9

7 9
7 8

9 8 9
9 8 9

9

10 9

9

9

9
9

�S,srEMA DE
EDucAc10N
INDIVIDUALIZADA

El SEi nacio como experiencia pedaqoqica rlentro de la Un1vers1déld en la Preparator1;1 Num

J. en un intento de mejorar la cal idad de los estudw s y resolver en parte . problemas de administración escolar. A manera de ensayo se inicio en el 1er Semestre de Febrero de 1974
con cinco materias: Teoría de la Histor ia. Taller de Redacc,on Taller de Lecturas Literarias .
Problemas Filosóficos e Ingl és . LéJ experiencia inc luyo 4 qrupos piloto y 5 grupos testigo
Tanto la elaboración de los materiales, r.omo la d1recc1on de los alumnos estuvo a carqo de
los responsables del SEi. Por los re sultados obtenido:; · de la evaluacion del SEi. éste tué reconocido y recomendado por el H Consejo Universitario para extrapolar la experiencia del
Sistema, que desde su origen y en su desarrollo h;i rP-cihido el impulso y orientaciones del
Dr . Máximo de Leó n Director de · ta Preparatoria No. 3 Los maestros responsables tueron :
Profr. luis Raúl Cantú Cañamar . la L1c Ma .. del Carmen Hinojosa . el Lic. Antonio S. Ríos M ..
la Lic. María Elena Chapa de Santos y la Lic . Aida O 'W ard de Garz avall e

tD
~

Actualmente la experiencia se aplica en la Preparatori a No 3. en el 1er Semestre con 24 grupos y en el 2o. Semestre con 2 grupos . en los m ismos cu rso~ inic iales con los maestros
contralores que originaron la experiencia salvo Taller ele Lectu ras Literarias que quedo bajo
la responsabilidad del Lic César Triana ya que el L1r. Antonio S Ríos M .. funge como
Jefe del Departamento de lnvestiqac1on y Actualización Educac ion al El total de estudiantes
que se atienden es de 1.456 con :l 1 directores d1· c1prendiza1e v S Maestrns Contraloms que
dl.-.1gen ~ -•

or~•o

Ademas el SEi se aplica en la Preparatoria No. 1 , donde se imparte el curso de Taller de Redacción I a 2,530 estudiantes agrupados en 46 secciones, cuya responsabilidad pedagógica
está a cargo de la Profra . Evangelina Almaguer. Este curso quedó bajo la supervisión del Lic .
Raúl S. Montoya Retta , Director de la Preparatoria . tarea que ahora continúa el Dr . Ramiro
Diaz Alanís con el mismo entusiasmo.

En la Preparatoria No . 7, se inició en .e l SEi el curso de Taller de Lecturas Literarias 1, con
550 estudiantes distribuidos en 10 secciones , es responsable del curso el Lic. Hugo M . Garza y el. director de la Preparatoria Profr. Rolando Solís , Supervisor del mismo .

•
~

Ef equipo de Maestros contralores, responsables de cada curso en esta experiencia, deberá
entregar los resultados de las evaluaciones del SEi al H . Consejo Universitario para su
análisis y extrapolación al resto de las e'scuelas preparatorias.

"ALERE FLAMMAM VERITATIS "

ANTONIO S RIOS
Jefe del Departamento de Investigación
y Actualización Educaci onal de fa UANL

�AUTÓGRAFOS DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL

��J~~~~~~. J ~4
~ J- x J ~ l l ~ l+h t: 4

~. 0~ l'-~

GEORGE BERNARD SHAW (1856-1950)

Escritor nacido en Dublln
La casa de los viudos ( 18 8 5)
El pisaverde ( 18 86)
La profesión de Mrs. Warren ( 1894)
Cándida ( 1894)
Las armas y el hombre ( 1894)
El hombre del destino (1896)
N ,inca puede saberse ( 18 97)
Fascinación ( 18 9 8)
Perfecto wagneriano ( 1898)
Piezas agradables y desagradables ( 1898)
La quinta esencia del ibsenismo ( 1901)
La otra isla del doctor B"ll ( 1904)
La comandante Bárbara ( 190 5)
El dilema del doctor (1906)
Pnmalion (1912)
César y Cleopatra (1912)
Androcles y el León ( 191 3)
La casa de las penas ( 1917)
Volviendo a Matusalén (1920)
Santa Jttana ( 1924)
G11ía del socialismo para la mujer inteligente ( 1928)
Inmadurez (1931)
Avent1;ras de la nefl,rita en busca de Dios (1932)

•

��XAvlER SoRONDO (1883-1957)

Escritor y poeta mexicano

Estampas de torerías ( 1942)
Purmas 111exicanos
Viifrlas (1949)

Hacia la cwnbre (1954)
Redactor y subdirector del ~criódico Excelsior

��~ ~~

. . . • : ..,

,,_.""''°"'

r.~'

·• e·&gt;-,,(

.A a..-,:, ri, · -

\

---

-(,,1{· """' ......•... ' ~ ..

..,o -

~··~·,?(.. a.. '"' ,._.......,.,..... '"1(-~

·&lt;-&lt; ~

J"-., - ~ - (

~

- . . -..

5-'"-&lt;-

J&lt;. /~ ~ ••., .. ....., í ~/'· f--.. o..,/J'.._¿.·,-. Jv.-"" µ,
~ ..... r-ty-·,...... ; ....( ;..,.~ .... " -~/""7 ':&gt; ............ .......r......_
&gt;, - ."'- - ~'),i,.... ,""""-t ,v,.·,.A.P: ..-.

)1 "-'\ ., •.,.; j.p.., ......

i""'"""'' ,

~

~-.. ....... ,.,_..·

'-"'-'f-• .~ - .....,

",;vi'.,""""~~· ..-...; ...... ....... G.... ·t~

~

✓-·--......,.

.1\ • ~ ~ -

........

. IJ,. • .,,

(..o~

~ ,,,""' ..,_.'..--•:.;,. ............ A, ,A .....:- í"'.,..,:) r ·,, ....-;. "" '-~
"" .,...._ ......... ,e,(\,.. ,_ r· .... ,._ .,_,_,. ~ .;....,....., ~.;:) , 4&gt;
/, .
r
_,,,_ _ __ ·"'· ·-·
.• ., -~' , · "-.·....,.,_,
,..,.,,...r...,,, , ,,,
- ---r ...,_,.... ·--~ . A ¡ ; ut J._, ...._ ;..,...&lt; ~ ,._., .....
~
·v ...

JI.:..

JuLES 5UPERVIELLE

~

,,

{1?84-1960)

Poeta uruguayo

Puemrs de l'himwur triste ( 191 9)
Debarcadrrcs ( 1922)
El hombre de la pa//lpa (1925)
Di:&lt;-huit poe11ies ( 1946)
A la n11it ( 194 7)
La créatiun des ani111aux ( 1951)
L( ¡mnc holllme. tfu dimanchr ( 19 52)
Bolíi·ar (1955)
Lr cur/Js tragique (195 9)

..:

"-, · .~ ó . J
-....

- . · . : .·- - .

-

��RAlllNDRANATH TAGOR E

(186 1-1941)

Escritor hindú. Premio Nobel de literatura 1913

Gitanjali
Jibansmrli (1912)
Realizació,i del fi,i supremo ( 1913)
El jardinero ( 1914)
Cosecha de fmtos ( 191 5)
El nhio (1915)
Mis rec11erdos (1917)

��/.

Luis

OE TAPIA

' (1871-

Litcraco español
Bombones y caramelos ( 1911)

Coplas (1914)
Coplas del a,io (1915 y 55)
Mall'rnos al lobo (1922)

��L
J_

ro/_~~~
~
r=-

~=- .

_/L~

CJU..::, .e...c

r=

_.__,e_ ~

d...o.-..e JJ&lt;....e..,,¿:_ c...,,

aLo- ,.R_ .o,__

_,,._.o&lt;. c...,...-o...e.,.:__,,,~o

c_..:_..., ,. .,__ ~ --,.--,-._.,,,

.JL

D&lt;.

¿..o./~

X,.,._~ ,

,.-;,L

~ .e........... c::...c:. c.rv-.-,,
~ ci..A:.. ~ n - " " ' - 0

l....,,.__,__,:_Ll'L.L

cl....R.

JY.a..u-'L --'-""- d.e..j ~ -

~e.LO,.. .Jt.Ló'""'-,,;,........,,..,_"-..oL / 1~~cC...:..~
..L&gt;'-.R...o... ~ o1..,,_._,,..,I.;.__¿_.._ 7 f'-0&lt;.A.-=&gt;'- ..u tn..o(·_
ba-..¡..o.. o l ~ ~c..a....-v-.o...-:, )',...,.,o&lt;...:.~~"'

1.---""--"-.

i~
µ ,e_¿,_u:.~

d ~
.,l~

f~

c...a.._ ,.,.__¿ c..o-.-.. ~c.._.t...Jt_ I

j--&gt;-&lt;-

dJ_ c.iA. J

~ . . . . . . . .::,

.D..

cf._¿_

..-:i ~

-1.o ~,:J_
...{_ v/t. .o-..n.- ..í!..-o- u

l.,,,,

-&lt;.,-y\_o&amp;_l-4/r- o(._

~u.l~

. . . . . . . . . . _ . , ~ o(=..

-t..L /4..e... c../.-c

~

~

~ bi.~-e.
v, ~ c:1-c.,.__ trtA.

~

~

~°'-'

'_.Lo._

JJ-

d..L

~

I

• '

d.A.. ../)(_¡,.¡;._ e o,

¿-''~~.....,,.._

~

"

~.o-.. ~&lt;X... . )'~

·;c,.~-•-rv·-f&lt;&gt; _¿,:_J,o....n.__

_A,_

,ea._ ~ .a_

~ e,..,._..,.._ _o(. ,, -1~ ~ ci._u... c:::t &lt;:J d..c. .f. D../=&gt;
e. ~ ~ , ~ ~ U,_c,.,,, , ...,i... ~~ e &lt;2A 7 ~~.
,.D,.. ..e. D.. ~ ~
dJ._ .-e. .o&lt;. ~ -a__, ~ -

~...oJ.__.
:2-21-3~ ~

ALFONSO TEJA ZABRE (1888-1962)

Escritor mexicano

Al,s abiertas ( s. a.)
La esperanza y Hati-ki (s. a.)
El Nuevo Quetzalcóatl ( 1927)
p,J mas y fantasías ( s. a.)

--,~b

~t'}

¿

-

/4:.c.__z~

1

1

1

��ALFONSO ,TORO ( 1873- 19 52)

Historiador mexicano

Un crimen de Hernán C0rtés (1922)
Dus constituyentes del a1io de 1824 (1925)
Compendio de .Historia de México (192:6)
Historia de 14 Suprema Corte de Justicia de la Nació,i (1934).
La cántiga de las piedras (1943)
La familia Carba¡al ( 1944)

��~

;

~

Le-.

~ a.o :C-U'&gt;u4,Jt:&lt;,d, &lt;?.a..&lt;,,..-X a-,
-""K~
~aM°"a._
dAº.f-'u..L

,'/-4 f~a.-o

~e.u

~--eo,'..,._ Cú, ~

.

~- .. 1-e/vO/

~t:(A,o;.~ .-c-_,,?6._,
ó

u-

~()f..e{~~ll.
JAIME TORRES BooET ( 1902-

Escritor, poeta y polí cico mexicano

Fer-vor (1918)
El carazón delirante ( 1922)
Canciones ( 1922)
Poemas (1924)
Birnnbo ( 192 5 )
Margarita de Niebla ( 1927)
Destierro (1930)
Cripta ( 1937)
El nacimiento de Venus y olrqs relatos (1941)
El escritor sin libertad ( 19 53)
Fronteras ( 19 54)
Tiempo de arena (1955)
Tres in~entores de la rralidad (1955)
Sin tre,~úa (.1957)
Maestros -venecianos ( 1961)
León Toltsloí (1965)
Dimirsos (1945-1964) (1965)

de.

,(,,(AA..~

"3/°..__~

~

~
~ k - Z·.i.,,-.~11...

f

~o,,,,,,.._

(!~~,.,..a,.~

~~ev,..á,,o:G_,

AM,,t..

~~J.~.

::ú

'h..&lt;&gt;eA..

c6.
e:(_,.

aC:Z.·~",

a...e-~a,,._a,.
¿
oc.,.

,¿,,,._

.~

¡;(A.A·o{_- ,

..J../l

~r

f-e,t.~&amp;{,,o
-z.. f/'U,,..f!,A c.&lt;.ºe... ..
,t,u,....

~/

d.A. ~ -

.¿.._ .

r~"',

-4.¿~t.&lt;AJ-(/

�r

¿ "1&gt; Sl.

,{,,(.Jl,

4~

r J efM.&amp;.. I

?J,u

r.l.,,U.

b,

~

r

~

~

.u,,.

¡.::.

'"&gt;,,t.evt.(!~

t&gt;Zio

/h.
a'.A_

~

C:Ú

.L,,u...c._

évi..

,¿u_

. c¡(.,u...

¿.(

e,_J;¡-~

d.Jz. a..

~

¡

,4 j

e¡

z; .,__ re...

ÍLa,,.. ~e.._

~

r~

~

fu -, ._,.

.4-:, :Zi

é cu...

L~

cCt.

.J ~,

/4..·.Rb

~

I'

')

•

,,ti~~ /

_¿,:_

4 .et(~~~,

hc...t. "l...

z.,.,,

f''iA&lt;-

e~
¿("'l/\..

~ ~ ~ ~"'1~/
I

cl

¿"-,

d,'ú.._4-,

9~

4o'~

°k•J-ó!e¡_
d ~ ~&lt; ~~

(!a,,,r~,

~a.e.. lfZ,o

ti

-

~a-,

.1~

l.et,R 4"'-

/

1

f~~ao.

.e,.. A-. "{" a.--t_
I
h-o · lt 1),-,..~.e....TY\~.

~ &amp;,. Z, J
,G

Cb . f.e.,r/l. '4 ;

f:, evt.c...

rf. t:VL~ ~'.t',.,../
J.,__ ~r~ C-L.1-.~
l PÚ..
•

i ~. ¿

rµJl

7,,..',

e,, &amp;,,,,.',éa_ I

r

ºX"-'d~a,...

~

/
N- )
""'°?...~.

~

J2,,. ,("

~

el&lt;_~

~r~'r a.n...ev.
¡ ~ ~r! ,(A/4(J_ °J\. /
--1.i.t-,

f

.t,:,.,___/o'&lt;-'c.....,,

~'h,,o

(Al.

rj

¡.,Lu,,,,,...;... ,("~

~~~
I

(?4&lt;&gt;4?

r'i. ~•¡k,i,,,o

..l.,,{

~•, A.,(.;,~~,

L~

~~~~,

t1ét~

• -

&lt;:.vvt..;;__d~,

~~'l....

rA~~
I

a.

_e,¿-;G aM,O J

Có.. ~~

~ ¡'a,,.ct,. 1,,.,

~

ti,.

r.

.te..
1

Áfe/&lt;A

-¿

~~

/l.-~

A..e..t,

,(.,U

-&lt;f.t,,u._.áae_~

s,,.,4

,&lt;J~I

~,Ú_

rl ~

a k •. 9

dc_·w.i. q;..

&gt;=,"f~

6 ~ , ~-,,._tú,.'¿;._

I

~/

dt Clv.,

~ f ""1A &amp;v.&gt; -"--

au f o/ _v&lt;._

.

.

��¡í
..,

~

..........
o,Íd.,

,

e,__,.__
h,ov,·.1-:,,,
_
~--- ,

.....___,:, ..._ ~·u,·-.

; , e , - ~ - ~ - ~ ......, ,(A.,d~·~,J J'&lt;.,.·
~ ~ /' !e, ~ "--~~ / " 4 ~ 4 . , , - ~
~ ; ~ - ') "--.l..c, ~í~ / ' ~ / u ~
~ u.t~-lú A ~ ; _ ~ - ~ -"~ ~ ~ .lo-.. uc--luA__, - - ~·---~ ~ ~k. J ~ d ✓e
,

111·~ ~c,;L-..,_/-

~

~IJ Á r·7A
Ct4h/-t ~ ~

" '~- ¡ ~
~

Jr
u1e..
/e

l"'.

A

o~·a--. ~
-tAi' ~ / ' ~

./~ ~ - ,

; 'a.·~,~

;'4,·,.

f--t.v-

-t.~~-¡¿ J7.,t;r ~-

t.--..

a....J..p

~~

-h°,--,
-,¡e__:__

Escritor fnncés

Vingl-rinq-rl-ttn poemrs ( 1946)
Lr rnrréalisnu et /'apris-la g11rrrr ( 1947)
Morceam: choisis ( 1947)
Le /11ilc ( 1~47)

Phom (1949)
l.'Í:.gyplr facr

,i f a,·r ( 19 54)
Parlrr sc11l ( 19H)
¡.,. frnil pm11is · (19S6)

él&lt;..c,,..

~

~

,,~~~

¡Ja.--. ~ ¿¿

C.,,-,.... '---4!

TimTÁN TzAP.A ( 1896-

k

~ -

r

~q,,- ~ ,

, ~

7"
-.1

llr¿&lt;h~

---

�~~

I~. ~

~ 7;.~¡.,--J;,..,....

~~ I v., •¿/J ~ y·• t'2ddt&lt; ~ ~ ~ ~ u-,./4.._,_,_ ~ -

~1 - l_ ~ ~,!_t--rcL,
~ J.tr"' r ,'.,J)r~
/4..-4 ~ k µ ,u; _
t;"'-'- r~ 4-r~J&lt;'-A-

~

.;

~a,,/---~

¿ ~ ~ ¿__
r·J-. I«, t
¡w-.J ~ JJ)utJ ~ r✓
~- ~ ;r ~ ~ 1-4. ;-a,.,._ cÁ., ~ , ~
h, rc-4:r
J,...L ~-J
~~--¡~1 ~ - L . . / ~ u-&lt;.+,'
-f ~J..,A: ~ J ___,_ /
¿¿,___ ' r-1 t:~ u ,h.
l ~ ¿,,/
e...
i&gt;la.....c.t. ¡ra.nc-o~ ✓¡-ra---A ¡;· l é ~
,,__

✓ "-J

J.¿~'.JI

r

Q'

&lt;-&lt;.-c..,

~a,.~/

r~~~,h-

;-,:

f

¡--aJ'

-e,,,.,,~·11¾
"'d.-fr,;,......

r

ev.....,

¡1,,..,,__ ,..,.

/1-½..t

e,,.._/-

~ J e /,z,,,/

"' r'a'c,Lt

lf/l

¡;/4-J

ü

I

~

Cefl--,-..,, '

µ,J~~ /

¡'.....,._,y,.....fi J.r,.,._...., ~ ~

t:.,- ...,./ ~

17·~ )&lt; ✓.,, ~ / u..
1 1 ~ ·,,-,,
J ~'MJ ~ - 4- .:l.v4

I~;¡,~

J./~

-6.__

~ ~

-~ ~ LJ ~

4

J.&lt; ~
(/;,.l,,u/- )'- //.ta.,'

111,c.-,'

r

~
~-.L.,,r

R~-4"1-,.
,M,-

~

.

,,-z:~ )- t'~i/J

Ín'/Ít,..

~/~

�MIGUEL OE

UNAMUNO

( 1864-1936 )

Escritor español

Paz en la g11,erra ( 1897)
Amor y pedag;ogía
Vida de don Qiiijolr )' Sancho ( 1905)
Poesías ( 1907)
Mi relig;ión y otros e11sayos (1910 )
Soliloqttios )' cu11versaciu11rs ( 1911 )
Contra esto )' aquello (1912)
Del sentimiento tráxko dr la .-ida r11 lo., hnmbn-s y ,.,, los /111r,blo&lt; ( ! 9 13)
Niebla (1914)
En torno al casticirnu, ( 1916 )
Ensayos ( 1916-1918 )
Abel Sánchez. (1917)
Cristo de Velázque:; ( 1920 )
Yedra (1921)
Tres non•la, ej,•111 plarrs y ,,., ¡,r,ilfl~o I 192 1 1
La tía Tu/a ( 1921 )
Agonía del crislia11ismo ( 1930 )
San Manurl Bueno, mártir ( 19 3 1 )

Epistolario 1948 y 5 5
Cancianero ( 190 )

��Luis

G01&lt;2AGA URBIN A

(

1864- I 9 H)

Escritor y poeta mexicano

lngmuas ( 1902)
Antolosía del Centenario ( I 91 O)
Lámparas rn agonía (1914 )
El cancionero de la 11ocbr srrt'11a ( 1914)
C1tfflt0s vividos y cró11icas soiíadas (1915)
Ba¡o rl sol y frmfe al mar ( 1916)
El glosario dr la vida 1'1tlgar (1916 )
La 1•ida literaria r11 Méxirn ( 191 7)
Estampas de l'ia jr ( 1919 )
El cora::ó11 juglar ( 19 20)
Psiquis enferma ( 1922 )
flo111bres y /ibros ( 192 3)
l.os ,ílti mo., pájaros (1924 )

�~~/~~~~~

..¿,_~ ~ ~ ~ - &amp; -,e ,,,.,e~

re-e·,,...:&lt;., R - • • ' 4 ~ ~--·e: -c..&gt;. ~/ " '
~

µ-.. ~ ~

~led«4-

,d:..

~~~I

~ ~ ~ ~~-,,Z....-~.,· ~

~¿.e--- rL~
~N ~

~

A L BFRTO

URETA (1887-

Escritor peruano
A1111Jr ,ft, almas ( T911 )
1:/ dolor /&gt;rnsatinJ ( 1917 )

Carlos A11,~11.&lt;lo Sala, ·1·r1·y ( 1918 )

,,

~-"•e

-

•

~_.&amp;-_¿«e.e.,.,.,~

~ ..¿_,, de,J~.,,&amp;_

.

~ ~ d4..Ae ~.-.c- -

��•

PAUL VALÉRY (1871-1945)

Escritor francés

Elévation de la /une ( 1889)
Introducción al método de Leonardo da Vinci ( 1895)
La je111te Parq11e ( 1917) ·
Allnw• de ,,ers anciens (1920)
Cdrnirtres (1922)
L'ame et la danse ( 1923)
Variedad (1924-1944)
Analecta ( 1926)
Rh11111bs ( 1926)
Suites ( 1930)
Chosrs t11es ( 1930)
Amphion ( 1931)
Sémiramis (1934)
Nota sobre el arte (1934)
Drgas, Dause, Dessin ( 193 8)
lntro,focci6n a la poética ( 193 8)
Cantate d11 Narcisse ( 1938)

��.RAFAEi.

H EUODORO

Escritor h

El

\ ' ALLE (

18 9

d

1-1959)

on urcño muerto en M, .·

CXICO

rosal ,¡,,¡ brrmit f./ prrf11111c dr la/"º (1911)
Á11fora se/·
,erra natal (1917)
'1r11/a ( 1922
El C0/1 l 't'IIIO d,' TcJ,ot-otl
) ·11
La a11exió ,le&gt; C I - ª ( 1924)
11
C
e11 ro A, , ·
onligo (1943)
11a1ca a México (6
Iturbillc,·a , d
vols. 1924,1949)
. '
ron e Dios (
magt11ació11 de
, .
1944)
IBol'
.
Me.neo ( 1945)
nar
r11
M
'
.
$
.
CXICO ( 1946)

ant,ago
n·u·
I

r11 A me,rica
. ( 1946)
, , Espa,íola ( 1950)
,ugrafía C ,·rr-a11/i11a ,,n la A1,ierica

��•.\Rn.~110 DE \'.\t.1.E

A RIWE (·1888-1961)

Jiscritor, novcli,t:1 ff1cx1c:1.no,
•
Cronista de la Ci,idad de \1éxico.

f.jc-,npln (1919)
Vo1ia
Lt'onor de Cácen·,. ) A """')
.. .1
1

( .ll&gt;IIS ] ·. .,, I

t

.a111uy11obleJlea/C ¡ ¡
, _· ·
'..,,,_, ( 922)
1 ,\l,•,u-o, ,\ f'RJÍII r ·/ I
:
.
nu. al '('
/·
•
1./ Palac111 Nacion"I / · ' ·I' .·
' " "'' '' """'"" 1 ngaño ( 1924)
• " ,v r \Jl"O (19 36 )
·

/'1Jr
· ( 193? )
_ la
_ _l"ir¡·a ca /--•1( " 1¡,. T luco/11111
IIHforia ,1,. fu Ciudad ,/,- M,,,-,·,.,, q •g,ín rd«t/(J, ¡
fl ca11illitas ( 1941 )
',·

111 1
·

ow,i,t11s ( J 939)

;,..·11ta., de /1/at,rit, ( 1941 )
\' irn•yt·s ) ' Virrri11as

d,· '" ,\' 111· 1 ,,

r.,¡,,11;,,

( 194 7 1

Coro d,· sm11/,ras ( 19 5 1 )
/11_'(IIÍ Slt"/011
. . . _) crÍ1111•111•., (1~12)
(,rc.~m·io l.&lt;Í/w~. biio d,· ¡:,./;¡.,. 11 ( 1•117 l

I/J\/lm,,. lradiri1111n l lno1d11&lt; e'
I · /'" ca/1n c/1 ,\l,:\/n, 1, • •1. )

�~ ✓.;;"".- ~i• A

~A,-

("' af?;J / ~ .

��JosÉ

VASCONCl:1.0S

(1882-19!9)

Escritor y filósofo ~xicano

Piltigoras, Una fonio del ritmo (1916}
F../ monismo estético ( 1918)
J,11 caída de Camut=a. De la diclad11ra a la liba/ad ( 1920)
Estudios indostánicos (192 3}
T,•oría dr los cinco eslado., ( 1924)
lndolugía ( 1926}
Tr•lado de melafiska ( 1929)

Pe,i11úsmo degrr ( 19 31 )
Étira ( 193 l)
Ulises criollo ( 1935 )
fa/ética (1935)
1-alMlllt'nla (1936)
Breve bisloria .de México ( 1937)

Historia ,ft.l /1ema111irnlo filo.«ífim ( 1937)
U desasir.- ( 19 3 8)
U ¡,mconsulado ( 1939 )
Rl'alismo cimtifico (1942)

T.ti11.irn or.~1í11ira ( 1 94 j }

��HEUEllT

G.011.ca: WHLS (1866-19-+6)

Escritor inglés

u

mtiq11i1111 dd licm/HJ (189l)

FJ bomlm i,uis,ble (1897)
u g11err11 Jr los 1111111dos ( 1898)

El •mor y rl miur uwis/»111 ( 1900)
El prima bombrt rn l• l11n• (1901)
Un bombrr moderno ( 190 l)
M1111dos 1111r1 os r11 /11gor de lm l'irjm ( 1908)
A11n Vrro11ic11 ( 1909 )

Tono

B11n/(t1)'

(1909)

u I&lt;"'"" que po,,drti fi11 • /11 .~11rrra
u b1ísq11rd11 m11g11ífic11 ( 191 s)

( 1914)

Mr. Britbi11g no u mg111io ( 1916 )
f:/ 11/11111 dr 1111 ,,b,ip,, ( 1917)
ft&gt;411 11111/ /&gt;elrr ( 1918}
I,m r111gm Jr bisfor,11 (1920)
F.I s11fr11111r11/o Jr 111 citili:acíá11 (1921)
u forma dr las cosai f11t11ras (19H}
U11 i11lrnlo dt 011/obiogrll/ía ( 1934)
Ni,ios rn ,•I lwsq111· o.,rnro ( 19}9)
l,11 mmfr al t,,,r.lr d.-111/11""" (19➔1)

��"ARMAS Y LETRAS", Revista Trimestral de la Universidad Autónoma de
Nuevo León se terminó de imprimir
el 30 de junio de 1975, en los Talleres
de la Imprenta Universitaria del
Depto. de Dilusi6n de la U. A. N. L.
Se editaron 1,500 ejem¡:lcres

�DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485087">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485089">
              <text>1975</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485090">
              <text>Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485091">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485092">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485108">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485088">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1975, Enero-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485093">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485094">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485095">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485096">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485097">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485098">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485099">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485100">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485101">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485102">
                <text>01/01/1975</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485103">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485104">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485105">
                <text>2000343</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485106">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485107">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485109">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485110">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485111">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35049">
        <name>Llanto de Pablo Neruda</name>
      </tag>
      <tag tagId="35048">
        <name>Poesía de Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="35050">
        <name>Poesía de Ismael Vidales</name>
      </tag>
      <tag tagId="35047">
        <name>Región Noreste</name>
      </tag>
      <tag tagId="35051">
        <name>Suplemento de DIAE</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17431" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15462">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17431/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1974_No_3_Julio-Diciembre_2000342.pdf</src>
        <authentication>f653aded8dc6b0cc498b292689f0ffea</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487986">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1974

�ARMAS Y LETRAS/ Julio - Diciembre/'14

��___e_1_e_L_1_o~T:-:E:-::c:-A-:--::c~E;.;N~TttRt.AAl'-:-7\
U. A. N. L.

A8M,\5ylEfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Julio a Diciembre de 1974

Toda correspondencia debe dlrlglne a "ARMAS Y LETB.AS"/Depto. de
Difusión/Universidad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Red.orla,
Noveno Plso¡Monterrey, Nuevo León, México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO-DICIEMBRE DE 1974

SUMARIO
El Harioonte Físico del H umanismo en Alf&lt;&gt;n80 Reyes,

Cannelo Gariano . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Henr y Kissinger, Lic. Eduardo L. Suárez . . . . . . . . . .

17

Un lwmbre tlammw Franz Kafka, Armando Garza

Clark .. . .-·. .. . ... . . ..... . . .. . ... ... .. . ......

25

La primera Universidad de Nuevo León, Geranio de
León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

37

¿Orisis de la Bocial-Denuxrática? Rodolfo Caltofen
Segura.. .... . ... . . .. ..... . . . .. . .. . . . .. . .. ..

65

Ubros Recientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

69

Autógrafos de la Biblioteca Nacional

75

�EL HOH IZONTE FISICO DEL HUMANISMO
EN · ALFONSO REYES
Carrnelo Garwno
(California State University)

�LA

segunda mitad del siglo XV ofrece un espectáculo
nuevo en la sensibilidad del hombre europeo. La herencia
clásica latina se robustece con el aporte helénico y vi€'11e a
formar una nueva Welta.nschauung, determinando un movimiento espiritual que se ha designado con fr€(;uencia como 'Humanismo, no sólo por haber fomentado el estudio de
las humanidades, sino por haber concentrado su interés en
cil hombre. 1 Su obra de renovación es espiritual, realiza~a
en lo filológico, lo literario, lo especulativo. Alfonso Reyes
reconoce esa valiosa contribución de los humanistas prerrenacentistas. De todos modos, huelga destacar que su contribución más original consiste en relacionar su obra teorética oon los resultados prácticos conseguidos por los exploradores de la misma generación.
De buenas a primeras, parece que no hay nada en común entre los dos grupos. Y en realidad, se trata de dos especies difer€'11tes. Los humanistas escudriñan manuscritos
y palimpsestos. Los exploradores manejan botes y astrola1 C I Alfonso Reyes. " Po labros sobre el humanismo". Boletln Capilla Alloru,ina.
XIX (1971). 13.

7

�bios. Son los dos }X)los opuestos de la sociedad en que re;i.lízan su quehacer. Y sin embargo, los dos tienen un fondo
común. Son lnnovadore;; y pertenecen a la inquieta estirpe
do hombres que no quieren dejar el mundo tal como lo han
recibido. La tesis de R-eyes sobre este punto es uno de sus
atisbos más originales. Acaso hay que hallar la raíz de tal
relación en la propia estructura de su humanismo americanista, en que lo telúrico aflora con harta fre&lt;!uencia en el
compromiso entre la vida y el pensamiento, entre el espacio interior y la realidad circundante. Es 10¡ que señala, ·con
sutileza de acierto, un buen conocedor de la forma mentis
alfonsina: "Su moderno humanismo no es ninguna compostura convencional. Busca un entronque de la cultura occidental con la realidad operante del Nuevo Mundo, con las
relaciones que de un modo singular vinculan aquí el hombre a la tierra, a la sociedad y a la historia de nuestro contlnente" .2 Al dirigir el interés al hombre, va de cajón que Jo
vea aso~iado con su medio físico y social.
En efecto, el mundo físico es una extensión del hombre. No hay forma de vida que n&lt;&gt; esté asociada con un medio orgánico, así como tampoco hay medio orgánico que no
esté asociado ecológicamente con un medio físico. En la
antigüedad, el genio griego, por su vivaz curiosidad había
favor€cido el trato y las relaciones con pueblos y paises lejanos. El genio romano, por su impulso colonizador, expande su gravitación sobre cuantos pueblos están expuestos a
su poder. Su influencia sobre el movimiento humanista prerrenacentista despierta un anhelo ilimitado de espacio, un
deseo de conocer la ·forma, distribución y condiciones del
m~ndo. Se trata de mirar y ver este planeta con ojos despeJados: dffipejados de la recarga simbólica medieval, por
la cual los signos físicos de la realidad externa se relacionaban en tácita alegoría con un transmundo metafisico, y
el Involucro cosmogónico del sistema. ptolomeico estaba poblado por la demonologiai del espiritualismo judaico-cristiano. El humanista se niega a calar el objeto flslco para cap~
tar el sfmbolo de otra esencia. Al ajustar su enfoque a la
2 Lula µnillo Soto, "Alfon10 l\eyH y la e:rperlencla literaria", P6gb,a ao!ire
AlieNo ller•• (Monterrey, 1955)'. 1, (78.

8

visión de los autores clásicos, capta en la fenomenología circundante o lo estético de la apariencia o lo funcional de una
rdación. Lucrecio había incorporado la ciencia en la poesía
lo mismo que Aristóteles había tratado el arte con criterios
científicos. Ahora los humanistas dirigen su mira a la realidad al paso que el explorador navega hasta el último punto indicado. Pensamiento y acción marchan de concierto.
Los explorad9res emprenden sus viajes a tierras lejanas bajo eil mismo estimulo que traslada a los humanistas hacia
epocas y culturas remotas. La curiosidad merital se ha despertado de nuevo en la conciencia occidental. .
Atm cuando lo fan(ást!:!o asoma en los relatos, el interés científico adquiere un cariz antidogmático: "Se habla
continuamente de viajes a países lejanos, de las ti€rrras del
Preste Juan, de contrastes entre las costumbres, lo que ayuda a cksterrar poco a poco los viejos criterios dogmáticos".3
El Oriente conserva su antig•~o atractivo. Reyes nos brinda
detalles muy instructivos. Odorico de Pordenone renueva y
completa los viajes de Marco Polo. Toroello propone destruir
la hegemonía comercial de Egipto €'Stabloeciendo una ruta en
Armenia. Pegolotti ofrece un cuadro de los viajes de aventureros y mercantes en su Practica della Mercatura. Un
nuevo atractivo ejerce ahora el lado occidental. L:&gt;s dos venecianos Zeno se adelantan por la vertiente nórdica del
Atlántico y su compatriota, Querini, acaba en un naufragio
en la costa noruega. De todos modos, no es de creer que sólo
los navegadores italianos se sientan impulsados por el afán
de explorar. Desde el siglo XII, los vascos habían tocado los
banoos de Terranova. También los bretones y los normandos --estos, en particular, no. ponian coto a sus tendencias
migratorias- se hablan aventurado a expediciones de las
cuales debían de correr noticias orales, hasta cuando se establece una verdadera literatura de viajes a fines del siglo
XV.
3 A. Reyee, Ultima Tule, en Obra completcra (M4xko: fondo de C11lt11ra Eco•
n6111lca, 1960) , Vol. XI, 26. la• citas q11e se sacan de la coleccl6n completa
de las obra• de Allon•o Reye1 1e Indicarán a contlnuacl6n con la abrevlat11ra
OC. ••guida del tomo en n6mero1 romano, y de la pógina en g11arlam01
ar6blgoa.

�Después de la cafda de Constantinopla y la Intransigencia de los turoos contra las rutas levantinas, las fabulosas 1-eglones del Oriente se desvanecen en los nombres de
Oflr Y Catay, abstractas referencias poéticas que, según
Reyes, no dejaron de ~ r su lnf.luencla en las sucesivas
exploraciones hacia la dirección opuesta. En la práctica los
. humanistas viajaban con moderación: por Italia, usual~ente, Y pocas partes de Europa. "Pero a tierras de sus amo~", anota Reyes, "se asomaban en los libros. Así Flavio
B1ondo Y asi Eneas Silvio Piccolominl (Pío 11)."◄ Es así como los humanistas se convierten en los verdaderos impulsores de los movimientos exploradores. El estudio de los
clásicos los polariza hacía el Occidente. Dos vertientes atraen
su Interés. Una, de origen griego, es la Atlántida platónicü.
La otr~ es una remota región ya señalada por Virgilio
(G-eórgicas, I, 30) y más tarde aludida con ~tisbos proféticos en la Medea de Sé~a, aunque simpre con vaguedad de
lejanías espaciales:

V enient annis
SaecuJ,a se ri.~ quibus Oceanus
Vincula rerum ktxet et ingens
Pat,eat tellus, Tethysque novos

Detegat orbes, nec sit terris
Ultirna Thule. (11, 379 ss.)
La prof~a de Séneca parece especifica, pues anuncia
la en:ierge nc1a de una vasta extensión territorial de entre
los vmculos oceánicos (ingens tellttS) y alude a que en un
lejano futuro (annis seris) "la na vegación había de superar un día aquella comarca, descubriendo entonces nuevos
mundos, Y don ~ernando Colón se jactaría más tarde de que
su padre cumphó la antigua prof-ecía." 5 Los estudiosos modernoo podrán proponer varias hipótesi~ sobre esta remotfsima Tule, consignada a la leyenda como nombre vívido
de una 1ocalidad indefinida: Islandia para algunos; las islas
Shetland para otros; o las islas Lafoten para otros más. De
todos modos, el anuncio de nuevas tierras allende al oceáno
◄

Loe. dt.• p 29

5 A. R•r••· 0e61Jl'al• chl auo.do aaUvuo. OC. XVlll , 9~.

(el Oceáno era, a la sazón, solamente el Atlántico) es prometedor y comprometedor. Y con la fe que los humanistas
les tienen a los clásicos, la Atlántida y el Tule gaJvanizan
su curiosidad, de suerte que en ellos se forma una conciencia territorial antes que ese territorio se descubriera. Su
conciencia se hace contagiosa, algo así como los centros
plasmadores de ia opinión pública en nuestros tiempos. Reyes define esa situación con claridad: "Lo importante es
que los viajeros no humanistas por profesión parecían moverse bajo las instrucciones expresas de los humanistas; ejecutaban, en efecto, lo que escribian los otros, y ventan asl
a constituir un verdadero humanismo mmtante ... La acción se había puesto al servicio de la inteUg.encia en el más
profundo y armonioso sentido." 6 Esa int'erpretación alfonsina del cuadro histórico de la época es novedosa. Es fascinadora y, acaso, parcialme nte impugnable.

De todos modos, hay mucha vt1rdad en la correlación
de imaginación y pensamiento de un lado, y actividad y ejecución del otro: a tal punto que el conoepto de "humanismo
militante" forjado por Reyes, se non é 11('1\() é l&gt;en trovato.
Las acción de los exploradores confirma su 'concepción.
En breve, e:I florentino Buonde lmonte viaja por el Mar Egeo;
Nicoló de'Conti va a China e Indochina, y sus viajes aparecen en el IV libro de las Hisf!oriae de Vartetate F&lt;ntum.aRdel humanista Poggio Braccio lini ; Ciriaco Pizzicolli de Ancona deja de ser mercader y asocia en sí las actividades de
humanista y explorador, viajando y colectando ma nuscritos
por Grecia y Asia Menor. En la opinión del Sabio mexicano, sus viajes representan el primer inte'Tlto de "romper el
ciclo de la geografía clásica, al cual la gente humanísti-ca
se venia manteniendo fiel" ([bid.).
La cartografia, por supuesto, refleja el ensanchamiento del orbe físico a raíz de los viajes que tienen lugar. El
mapa de Becaria (1435) incluye las islas de Brasil y Antilla (ante insulam, o isla anterior), localizadas a1 suroeste
de Il'landa__; Los dibujos de Paolo Toscanelli, auténticos o
6 A. R•yea, Ultima Tule. OC. XI. 29.

11

10
■

,

-

�apúcdfos, dan unn idea más definida del mumk&gt;. El globo
de Martín Behaim haee 1-cferencia a la existencia de tierras
oc~ánicas. En un coloquio imaginario, que Rcyes supone
ocurri&lt;lo en el primer viaje hacia el Nuevo Mundo, el Almi1·ante escucha con enojosa condescendencia a Alfonso Pinzón, oh~ionado con el sueño de alcanzar la isla de Cipango, de la cual, insiste él, había tenido noticias por parte de
11n sabio de fa Biblioteca Vaticana. sin contar las indicaciones ('Ontenidas en las cartas náuticas de Pizzignano (1367),
clel mencionado Becaria (1435), de Bianco (]436), de Par(&gt;to (1455) y de Benincasa (1482).
Los relatos escritos y orales tienen su influencia. El
Cardenal Aliaco esct·ibe la /mago Mundi. Una copia de ese
libro c-&lt;1e en manos de Cristóba3 Colón y lleva las anotaciones gC'og1·áficas h('(:has por el Descubridor en las márgcm~
,fr,1 lt•x to &lt;'11 1'182. 8(, aht·&lt;• asi un pE&gt;l'iorlo incuhador ele vislumbre:- que el drseo de la empresa hace casi tangibles. Noticias y testimonios de viajeros y aventureros.trazan el contorno de lo vcnidern. Alfonso Sánchez de Huelva, según el
testimonio de Oviedo y d Inca Gracilaso, muen• en casa
&lt;I&lt;' Colón, ('nlrC'gándol~ documentos concernientes R un lejano viaje. El piloto Pedro Velaso~ indica a Colón la ruta
de la Isla d&lt;' Flores, a ciento cincuenta leguas de Fayal. Dos
marinos españoles hablan de las naves caídas en Terranova
o Ba&lt;'alaos. Vázquez de la Frontera había divisado lejanos
territol'Íos. Lo mismo aseguraba otro marino de Madera. Y
más deja Reyes a la conjetura, pues aquellos navegántes no
eran exploradores, sino gente de oficio, dispuestos a lanzarse a la acción a trompa y talega por ganancia, y por eso
mismo, decididos a ocultar sus secretos.
De esos testimonios se coli~ que el descubrimiento de
Amédca llama a la puerta. Colón, el único que sabe jugar
el lance, se levanta sobre la legión de aventureros anodinos
como hombre dotado de un sentido de misión. Bajo la influencia de la a~tividad lit.eraria del humanismo, él trata de
armonizar ese aspecto liberal ,con lo pragmático. "Colón
llega a ellos animado por el espíritu humanlstico del Mediterrá noo, por el ansia de descubrir y propagar lo que des-

,·ubl'e; de fundai· &lt;&gt;n C'I d&lt;&gt;s&lt;·ubrimic-nto g&lt;'ográfico. no $Ólo

un posible medro privado, sino un ensanche d&lt;&gt; las posihh•s
,·ondiciones humanas."7
¡Qué noble este retrato interior del Descubridor trazado por Reyes sobre el fondo del movimiento humanista!
Es la manera de retratar de un verdadero humanista, que
se esfuerza por fundir su honda imagen mental con la estel'eotípica imagen grabada en su ''retina S€'11timental", E'$lo
es, la de Colón ahincado ant.e la Reina Isabel en el acto de
recibir las joyas reales, prendas de la inquietud soñadora
del alma diplomática cast.ellana, sostenida tras bastidores
por el tino administrativo y pragmátioo del genio catalán.
El cuadro dibujado por Reyes tiene la hondura de un juego
óptico de doble ()("rspectiva, puesto que .Ja expresión del Descubridor enlaza I&lt;¼ generatriz de su nnh&lt;&gt;lo int.crior con la
coordcnad¡:¡ del saber humanístico y la dobl&lt;:' fac&lt;,ta del alma
ibérica. La grandeza irradia del trazactQ verbal: "Colón posee aquel acometimiento cN&gt;ador de las fuerzas cósmicas."
Su relieve se hace tridimensional por la intc&gt;rac·dón d&lt;' dos
planos ópticos. En la superficie, la borrosa imagen hedrn de
broclrnzos imp1'('!':ionistas: "A primera vista. uno el&lt;'' los italhrnos cos1riopolitas y empnmdcd~rPs. ac-aso un tanto quiméricos y Rrbitristas, sin más riqu.cza que la inspiración,
díscolos y osados, des&lt;'ontentadizos, disimulndores, tenaces,
visionarios, llenos de groserías eficaoes, a la vez mezquinos
y sublimes." En el fondo, e l firme tra:b::&gt; ,e xpresivo: "A última vista, y considerado por el saldo, el Héroe, romántico
animal del destino."8 El retrato es completo y novedoso,
acaso l):)rque lleva los rasgos estilísticos de una técnica atávica, de un arte nativo amalgamado con su oblicuo mestizaje perceptivo, que un critico moderno ve aflorar en el
conjunto universal de la ment.e alfonsina: "Hay hasta en sus
travesuras de humanista ... un primor casi indigena como
el de los decoradores de lacas y cerámicas en su artesanísimo pueblo mexicano."9
·¡ Loe. cit .. p

41

8 Loe. cit.. p . 46.
9 Manono Picón S0l01. " Varón loumant11mo .. , ,m Libro lubilar de Jlllonao R•Y••
(M6xico Dnecc1ón G uneral du Dltu11ón Cuhural . 19~6) . P 340.

13

�La. historia fue pródiga con el Héroe que realizó los
suefios de los humanistas. La historia fue madrastra con los
discretos que secundaron su obra, a saber, los Pinzones,
Juan de la Cosa, Américo Vespucio. Bienvenida, pues, la
palabra aclaradora de Alfonso Reyes, quien, confiando en
el poder de la pluma a la manera de los antiguos humanistas, pone en tela de juicio la tradición y viene a deshacer
tuertos históricos. No hay razón ni necesidad de mantener
la Injusticia con que se intensifica el halo del Héroe eclipsando el nombre de los Discretos. Levantaos de vuestro olvido, sombras de Mattin Akmso, Vloent.e Yáfie,z y Francisco Martin: "Vuestras disputas privadas con CristtSbal Colón no perturban la gratitud de Arnérica." 1º La orden real
de que la ciudad de Palos entregue dos carabellas en pago
de faltas anteriores acaba por suplir nada mAs que maderos
vados. El apoyo de Medinaceli y Marchena tiene algo del
t.estamento de la ZQrra: su palabra no es prenda de oro ni
produc:? tripulaciones o provisiones. Pero los humildes Discretos paren a medias con el Héroe: contribuyen diner~;
aúnan tripulaciones; arman barros; proveen los abastos;
desencadenan la actividad in~able.
Los Pinzones, varones de pdo en pecho, se juegan por
entero en la empresa. Esperaban compartir la gloria, y ni
consiguieron siquiera un reconocimiento de mala muerte.
Alonso Marin navega a toda vela para cobrar las albricias
de la expedición. Murió desacreditado por deslealtad. Más
tarde, Vicente Yáñez explora hasta el delta del Amazonas.
Su antecedente de asociado con el Almirante le viene como
magnificat a · maitines, y tiene que ceder el sitio a Cabra!.
Sólo Juan de la Cosa, armador y capitán de la carabela en
que viajaba Colón, logra atar su iniciativa de descubridor a
Venezuela, y de su descubrimiento "levanta un mapa, publicado en 1500, que es el primero del Nuevo Mundo." 11 ¡Qué
triste e ingrato epilogo el de los Discretos! Nemo prapheta
acoepttV:&gt; est (n patria stta. Es humano, pero no humanista. Y Reyes los reivindica en lllOmbre de una función histórica, la lnlciatlva. privada, la fuena secreta que sostiene a
10 A. l&lt;eyeo. Ultima Tute. OC. Xl. 47.
11 A. Reyea, SunpeU.. J' c111.._ . , OC. IV, 149.

-

14

España en los momentos cruciales. Brota de una sentada
entre el pueblo y se realiza contra corriente ante la autoridad. La iniciativa privada guía al Cid desterrado hacia los
senderos de la Reconquista. La iniciativa privada ~nima a
los Pinzones por las rutas del Descubrimiento. Y más tarde,
añade Reyes, durante la guerra napoleónica, "la iniciativa
privada se echa a la calle para salvar la nacionalidad, aun a
despecho de los monarcas sumisos." 12
También sobre Américo Vespucio se proyecta la sombra de la "jettatura" de Colón. Vespucio no es jefe de expedición ni organizador de empresas. Tiene sus grandes méritos-méritos de discreto: es excelente narrador y buen cartógrafo; descubre el carácter continental de las nuevas tierras, y las reconoee como un continente distinto de Asia.
Como muchos valientes naufragan en el puerto, Colón muere sin darse cuenta de lo que ha descubierto, lo mismo qut&gt;
Vespucio fallece sin saber que Martín Waldseemüller, del
grupo humanista de.Saint-Dié, iba a bautizar el nuevo continente en su honor. 13 Ironías de la historia.
Con el descubrimiento de América, surge la octava maravilla de la identificación de la corriente ideal con la corriente prágmática del humanismo prerrenacentista. El milagro de América trasciende la búsqueda de la piedra filosofal del Medievo reconduciendo la magia a la historia. El
descubrimiento parece un conjuro que ll€'Va a la realidad
una imagen columbrada en la poesía y la profecía: "América", afirma Reyes a luz de paja, "antes de ser encontrada
por los navegantes, ha sido inventada por los humanistas y
los poetas. La imaginación, la loca de la casa, había andado
haciendo una de las suyas." 14 Da ganas de creerle a puño
cerrado.
Las rutas de los navegantes tienen etapas que arrancan de un puerto y llegan a otro. Las rutas del pensamiento
12 A Reyes, Ultún• Tule. OC, XI. 50.
13 Loe. cit.. 57 En un almll apropiado a Schhemann, q uien buscaba el teaoro
de Prlamo, aal dlca Reyeo en El tr14nguJo ageo, OC. XVlll. 273: "'Como Col6n;
nunca aupo que habla encontrado a lgo mejor da lo que b uacaba"'
14 A · Reyoa, Ultima Tule. OC. XI, 75.

�HENHY KlSSJNGEH
t lenen etapas, pero carecen de llegadas definitivas. La ruta

espacial del Humanismo se concluye con el Descubrimiento.
Pero la ruta Ideal toma otro derrotero. Sus linderos se mantienen dentro de los horizontes geográficos establecidos por
los exploradores y renuevan el antiguo espejismo humanista bajo otra ilusión. El ciclo se hace reversible. El espacio
Interior de la imaginación se realiza en la inmensidad del
espado físico a raiz del descubrimiento. Ahora el territorio
descubierto activa la imaginación hacia un itinerario utópico. El continente columbrado por la fantasía de los humanistas es punto de llegada para los exploradores. El orbe
descubierto por los exploradores es punto de arranque para
k&gt;s humanistas que alientan la ilusión de la regeneración
social. América se inserta en el juego entre ensueño y realidad, entre esperanza e intereses. No s,e le escapa a Alfonso
Reyes lo poético de semejante interacción. Por eso, acaso,
el reflejo poemático del hombre occi~ntal proyectado hacia
el Oriente y el Occidente se traduce en imagen lírica individual. Cuando los grandes exploradores llegan a su última
puerta, Alfonso Reyes poeta Se embarca hacia su nueva
aventura:
Cierto tendré la vela:
me siento descubridor
alumno de Marco PoZo
y de Cristóbal Colón.15

Y a la antigua, le deseamos: "Bonam viam, víator."

California State Univer~ty

15 A R•yu , .. Moreno ... en Conalancia po•Uca. OC. X; 393

Lic. F:duardo /,. Suárez

-

�(Notcr de Redacci6n:-Mucho •• ha discutido la
personalidad de Henry Kissinger. Sin apasionamientos ideoJ6gicos.. el e conomista Eduardo L.
Suárez señala su punto de vista sobre el
diplomático norteamericano de origen a 1emó:n).

-

N.

ACIO en Fuerth, Alemania, el 27 de mayo de 1923

Se graduó con honores en la Universidad de Harvard en
1950. Obtuvo su maestría en 1952 y su doctorado en 1954.
Llegó a los Estados Unidos en 1938; se naturalizó norteamericano .en 1943. Fue profesor en Harvard (Asuntos Internacionales) en 1951 a 1959, y asesor del Presidente Nixon desde 1969 en asuntos de seguridad nacional. Fue también asesor de la familia Rockefeller. Consejero del Departamento de Estado, de 1965 a 1969. En 1958 obtuvo el pre.mio Wilson por haber escrito el mejor libro de política y
asuntos internacionales. Es miembro de la Asociación N orteamericana de Ciencia Política, del Consejo de Relaciones
Exte1iores, de la Academia Norteáinericana de Artes y
Ciencias. Es autor de 5 ó 6 libros sobre política exterior,
de los cuales se han traducido al español la Crisis de la Seguridad Europea, y Un Mundo Restaurado. Esta última
obra, que escribió inicialmente como tesis para obtener el
grado de doctor en asuntos internacionales en la Universidad de Harvard, nos revela mucho de la mente de Kissinger
en lo que toca a las relaciones de su país con el resto del
mundo y al equilibrio de poder mundial, de mock&gt; que vamos

�a utilizarla como una especie de "autobiografía" psicológica de nuestro hombre.
Se ha observado que el caso de Kissinger es singular
en la historia de la humanidad, porque es uno de los pooos
intelectuales académicos, quizá el único, que ha llegado_ a
ocupar una posición importante de poder y la desem~n_a
con espíritu académico y con evidentes r~ultados pract1cos a la verz. En efecto, es el primer Secretario de Estad? ~n .
la historia de los Estados Unidos, y quizá el primer Mm1stro de Relaciones Exteriores eri la historia de cualquier país
del mundo, que antes de salir a la vida p~blica, ha sido exclusivamente profesor e investigador de tiempo completo de
tina universidad. O sea que nunca fue político práctico, a
pesar de dedicarse profesionalmente al estudio Y _l~ enseñanza de la ciencia política. Por eso resulta espec1annente
interesante observar su desempeño como principal responsable de la política exterior del país má~ poderoso ~e la ti~rra. Hasta ahora, tal desempeño podna haber sido mas
brillante: concluyó las negociaciones que terminaron la participación de su país en la Guerra de V~etnam, logró que s~
celebrara un armisticio entre árabes e israelíes, reanudo
las relaciones diplomáticas de su país con China Continental Jo que permitió el acceso de esta gran potencia a las
N¡ciones Unidas y continuó el aparente aflojamiento de las
tensiones existe~tes entre Estados Unidos Y Rusia. Todo
eJlo logrado con excel€'nte tacto diplomático, sin dejar sentimientos de hostilidad en ninguna parte. Es cierto que en
esta cadena aparente de éxitos casi increíble; oo debe de haber influido solamente la preparación académica de Kissinger, sino también su talento natural de diplomático nato.
Un Munik&gt; R,estaurado (México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1973) relata la historia de las hazañas di-

plomáticas del Príncipe Matternich, Ministro de Relacion~s
Exteriores de Austria en la época de las guerras napoleonicas, que culminan c~n el Tratado. de Viena q~e dio a ~ropa una estabilidad politica esencial, en _una epoca p~t1cularmente revolucionaria, hasta el estalhdo de la Primer
Guerra Mundial, casi un siglo más tarde. Por eso se dio a

Metternich el título de ''Doctor de las Revoluciones", rx&gt;rque sabía encontrar el remedio para aplastarlas donde
quiera que brotasen: a veces por la vía violenta, a veces
mediante la intriga o el convencimiento. Así, destacan en
Metternich dos características fundamentales: su habilidad
diplomática casi increíble y su espíritu conservador.
En el momento en que Metternich se hace cargo de las
relaciones exteriores de su país, el Imperio Austrohúngaro
era un extraño conglomerado de países, razas e idiomas,
unidos sólo por el mito de la majestad imperial. El Emperador era un individuo débil, ignorante, timorato y acomplejado. La maquinaria administrativa del estado funcionaba
muy mal y estaba llena de corrupción. Las élites sociales,
económicas y políticas estaban imbuidas de un espíritu aristocrático y feudal que ya no iban de acuerdo con los tiempos, puesto que ya había estallado la Revolución Francesa.
La economía del paí~ era débil, y su posición en el centro
de Europa convertía este imperio en presa fácil de conquistadores ambiciosos: Rusia por el este, Francia por el oeste,
Alemania pol1 el norte. A pesar de todas est as desv~mtajas,
Metternich supo maniobrar tan hábilmente que rn la lucha
por el poder de todos los países antes mencionados supo
colocar a su país como el fiel de la balanza, como el J)€{1ueño
peso que hacía la diferencia entr,e un platillo y el otro. Así,
paradójicamente, Austria dictó la politica europea de 1810
a 1830, y siguió influyendo en ella poderosamente hasta la
muerte de Metternich en 1865 ( curiosamente, Metternich
aconsejó a Maximiliano, poco antes de su muerte, que "no
se metiera en la avientura de México").
Ahora, Kissinger ocupa una posición muy similar a la
de Metternich. Su país no es tan débil como lo era Austria,
pero sin duda está atravesando por crisis internas muy graves; en todo caso, ya no ocupa una posición de preeminencia única en el mundo, sino que tiene que consultar y negociar con Rusia, China y Europa Occidental, por lo menos,
sin contar con la rebelión de los países del Tercer Mundo.
Su jefe, el señor Nixon, ha sido derrocado y hundido en la

�ignominia. Su persona es objeto de la inquisición constante
de muchas gent:es interesadas en hundirlo, aunque sólo sea
por lograr un éxito periodístico. Sín embargo, por lo menos
hasta ahora Kissinger ha conservado su prestigio entre los
jefes de es~do de los países más poderosos de la tierra Y
continúa adelante sus gesti-ones conciliatorias.
El logro de la paz mundial constituye sin duda un objetivo de primera magnitud para todos los habitantes del
planeta, pero adquiere importancia particular en el caso de
un país tan poderoso como los Estados Unidos, de quien depende en buena parte el resultado final. Por eso podemos
considerar que este es uno de los problemas más graves que
afrontan los norteamericanos y del cual es responsable en
primera instancia el señor Kissinger.
Las Naciones Unidas, organismo internacional creado
precisamente para salvaguardar la paz en el mundo, han
resultado inoperantes en ese sentido. La Asamblea General,
donde están representados prácticamrnte todos los paises
del mundo, asi k&gt;s grandes como los pequeños, se ha convertido en un foro importante para la ventilación de muchos problemas internacionales, pero no opera como mecamismo de toma de decisiones. La paz mundial es una cuestión demasiado importante com::&gt; para dejarla en manos de
un enorme número de países, la mayoría de ellos irresponsables e ignorantes, interesados en las cuestiones más diversas. Por ello, la propia Carta de las Naciones Unidas reserva este asunto a la consideración y decisión del Consejo
de Seguridad, d::mde están representados en forma permanente las cinco "grandes potencias" (Estados Unidos, Rusia,
China, Inglaterra y Francia) y las demás lo están en forma
temporal y por rotación. Pero los grand~ son sin duda quienes deciden, y además Inglaterra ha quedado fuera de
combate por sus tremendas crisis internas y Francia se
siente aislada una vez más ·(como en tiempos de Napoleón),
por su paqueñez relativa y por su orgullo de viejo líder intelectual y cultural ahora relegado a segundo término. De
modo que en el Consejo de Seguridad sólo quedan los "tres
grandes": Estados Unidos, Rusia y ~hina, como correspon-

de a la realidad mundial de nuestros días. Conscientes de
esta realidad, los países de Europa Occidental (encabe-zados por Alemania) están tratando de formar un bloque
económico y político que se constituya en una cuarta potencia.
En este marco general, d~ tres o cuatro grandes potencias que se disputan fl predominio mundial, es que tiene que desenvolverse Kissinger, &lt;X&gt;mo lo hizo su antecesor,
Metternich, en el siglo pasado. Es como un enorme tablero
de ajedre-z jugado por tres o cuatro participantes, donde los
peones son todos los países del Teroer Mundo y los países
desarrollados pequeños. Se trata ahora. como siglo y medio antes, de lograr algún equilibrio entre esas ambiciones
de dominio, así sea precario e inestable, que impida el estallido de una conflagración mundial. Tal conflagración sería
ahora mucho más terrible que antes, ya que resultaría virtualmente imposible que no se recurriese de inmediato a la
guerra atómica. Es por esto que debemos alegrarnos de que
al frente de la diplomacia norteamericana se encuentre un
hombre como Kissinger, que une a su talent-::&gt; natural unn
int,eligencia poo::, común, un espíritu científico y una preparación académica sin igual. Si él no puede hacer la tarea,
parece difícil encontral' quién lo haga.
Quizá podamos también llegar a otra conclusión: los
problemas internacionales, como los problemas nacionales,
o regionales, o aun locales, o individuales, o de cualquier
otra índole, se abordan mejor cuando se tiene una preparación académica sólida y un espíritu científico. No es cierto
que pueda resolverlos quien sólo cuente a su favor con alguna "experiencia" o un arsenal de mañas. Las soluciones
que encuentra este tipo de personas son siempre falsas, engañ~as: no resuelven el problema, sólo parece qll€ lo hacen
y dejan las cosas en igual o peor estado que antes. Por eso
resulta especialmente lamentable que la gran mayoria de
los políticos mexicanos, casi la totalidad de los mismos, estén tan maJ preparados para el ejercicio de sus funciol1€s.
Es de desearse que algún día lleguen al poder gentes de la
talla intelectual de un Kissinger.

�UN HOMBRE LLAMADO FRANZ KAFKA
Armando Garza Clark
1

•

�(Nota de B•dacci6n:.-Eat.amoa en el anive raario
d• la muerte de Fraru: Kafka y e) periodista
Armando Garza Clarlc: nos ha enviado un intoreaante escrito a.obre el inmortal alemán. Leamos. p\lea. algunos detalle• aobresoliéntea de
aquella peraonalidad).

DE

Shakespear~ se ha dicho que fue un hombre de
carne y hueso, más la paternidad de sus obras ha sido puesta en tela de duda. Respecto a Kafka, por el contrario, es
indudablemente autor de las suyas, pero ¿él existió? Esta
es la cuestión, para expresarlo en frase shakespearana. La
duda planteada por la existencia terrenal de un hombre llamado Franz Kafka, escritor, proviene de lo que en términos
policíacos se calificaría de un exceso de pruebas y esto, ya
de suyo, suscita conjeturas. Nada hay en nuestra época que
no haya sido tildado de kafkiano, lo mismo las siniestras
hazañas de la epopeya nazi, como el tejemaneje burocrático
y judicial, la política de disuasión termonuclear, la descolonización, la crisis de valores humanos, en fin, el término se
ha desparramado insidiosamente para hacerlo extensivo a
to&lt;la la Creación. Cuanto reviste tintes sombríos, lo que es
sulfuroso, desesperado, insoluble, se califica sin · más de
kafkiano. Y también se cuelga el mismo sambenito a lo
malsano, intrincado o nada más inquietant:e.

�EN EL CEFIRO

El adjetivo kafkiano ha llegado al punto de la singularidad de desbancar al propio nombre: Kafka no pervive
más que en lo kafkiaoo. Pero ¿si algo es kafkiano, dónde
diantre está entonces Kafka? En el céfiro, como lcaro, como Prometeo u Odin, responde un eco. Cuando se muestra
su sepulcro en el cementerio de Praga, es casi como si se
mostrara la que fue prisión de Sócrates -o tenida por ta·len Atenas. Una V&lt;:ll. sin rostro, salida de una tumba vacía.
Y, sin embargo, en este año, cuando cúmplese el cincuentenario de su muerte, la sombra de Kafka resalta, se
difunde y alcanza mayor vigencia que nunca. Pero ya es
hora de conferirle un pequeño deirecho, bien merecido por
lo demás: el de elaborarle una biografía rigurosamente fechada, corporeizarlo en una biografía bien definida ubicada en un marco espacio-temporal preciso, sin pasiones nf
sentimientos. En swna, Franz Kafka (Praga 1883-Kierling
1924). Un día Kafka miróse al espejo y comprobó que tenía
mejor talante del que suponía. "Un rostro pulcro, armoniosamente modelado, de perfiles casi hermosos. La negrura
de los cabellos y de las cejas, las cuencas orbitarias salientes como una cosa viva del conjunto de la cara, que está a
la expectativa. La mirada en modo alguno es apagada, ni
vestigios hay de ello, pues ya no es, no más, infantil. Seria,
más que todo, increíblemente enérgica si no hubiese sido un
,;imple observador, puesto que estaba precisamente en plan
de observarme y quería meterme miedo".
HOMBRE EQUILIBRADO

¿Atemorizarse? Actitud infantil extemporánea, por
cuanto a la sazón ha dejado atrás la infancia. Pero su devaneo ante el espejo no es en aras de amedrentarse sino
con miras a lo que desea ser: un hombre bien equilibrado
entre dos polaridades, la fisica y la Intelectual. En esta virtud se afana por remar, nadar, montar a caballo. Tiene el
anhelo de ser un atleta Agil "porque con un cuerpo esmi-

rr iado no puede obtenerse ningún resultado". Un propósito
por lo demás muy natural de millares de adolescentes a
quienes sugestionan los anuncios publicitarios: "Sea un
Hércules ... Hágase respetar en cinco lecciones". Pero lo
singular en Kafka son los móviles que le han inducido a
esta actitud, el nudo qUe quiere desenlazar con el concurso
de la gimnasia en primer término, luego de la literatura, de
la enfern:iedad y la gloriosa floración del amor.
Aquí debe entrar en escena el padre, Hermann Kafka.
Comerciante mayorista en Praga, alto, corpulento, taciturno, pero cuando su voz resuena, es tonante. Franz se siente
sobrecogido. Un día el hombrón clama: "Te haré trizas cerno a un p€scado". El muchacho, endeble pescado, sardina,
a lo más, se aviene a todo con tal de que la voz cese de atronar. Más tarde el hijo escribirá al padre: "Desde tu mostrador gobernarás al mundo", ccn una mezcla de admiración y rencor. Pero la misiva jamás será remitida, como
testimonio de la intangibilidad paternal.
HUELLA PATERNA

El temor al padre, a decir verdad más. pelafustán ql,le
C!llcl, dejó huella en todos los actos del Franz adolescente y

juvenil, al punto d€• hacerlo casi incapaz de sostener un trato normal con sus semejantes. Fuese cuanto él hiciera o
desease realizar, no obstante haber traspuesto los umbrales de 1a juventud, Franz sentía pesar sobre él la miraóa
del padre sarcástico, menospreciant.e, amenazador. "Te haré trizas como a un pescado". De tal suerte fue que tras
de concluir el liceo y planteársele la decisión de dar rumpo
a su vida, deliberadamente se encauzó hacia los estudios de
Derecho por quienes tenia la certidumbre de no sentir ninguna vocación. Incapaz de reb~larse contra la autoridad
paterna, se resignaba a llevar las cadenas de su sometimie.n to hasta el fin, acatando la divisa que más tarde expresara:
"En la lucha entre el mundo y tú, toma el partido del mundo". Por cuanto su padre no veia en él sino a un fruto vano, pues bien, ¡sería ese fruto vano! De tal guisa ratificaba
simultáneamente su Rumisión y su indiferencia.

29

�Empero, concluido su doctorado en Derecho y tras de
obtener un sostén en una compañía de seguros obreros en
Praga, percatóse con sobresalto que nunca podría conciliar
el trabajo de oficina con su verdadera vocación que era la
literatura. Había comenzado a emborronar cuartillas, a realizar sus pininos en el azaroso campo de las letras, cual una
tierra de nadie, como el mundo que le rodeaba. Un mundo
sibilino en donde no acertaba a poner pie firme. Ahí estaba
el padre para darlo todo al traste. Y también Dios, o, por
mejor decir, su ausencia, su silencio. Ello sin dejar de mencionar su condición de judío cheoo en el marco del imperio
autro-húngaro, vale decir, de hombre objetado lo mismo
por los checos que por los alemanes. Aun cuando se expresaba en lengua germana, Kafka decía que solamente se consideraba "un invitado de la lengua germana". La nostalgia
1o acuciaba entonces a buscar una comunidad más segura,
una fraternidad más vasta que iba a buscar en los poetas,
en los anarquistas, en los sionistas.
ENVIADO DE LO ALTO
Singular impresión causaba Franz donde quiera que iba.
No por cuanto fuese célebre -muy poca cosa había publicado a la sazón- sino que impactaba por su sola presencia.
Doquiera fuese este pequeño burócrata de cuello almidonado y sombrero color melón, de voz suave y llena de viveza
-pues "tenia el corazón triste pero el espíritu alegre"cautivaba sin querer a todos aquellos que lo trataban.
"Franz es un enviado de lo Alto, un gran elegido", expresó
alguien con palabras que hoy corresponderían a "un hombre fuera de serie".
Milena Jesenska, el primer amor en la vida de Franz,
refiere de este modo la impresión QUe causaba él: "Todos
nosotros, en apariencia, somos capaces de vivir porque en
un momento cualquiera nos refugiamos en la mentira, en la
ceguera, en el entusiasmo, en el optimismo, en la convicción, en el pesimismo o no importa qué expediente. Pero él
-Franz- no tiene asilo protector. Es absolutamente inca-

paz de mentir, como es incapaz de emborracharse. No tiene
el menor refugio, el menor abrigo. Es por ello que está expuesto a t odo aquello de que nos salvaguardamos. Es como
un hombre desnudo e-ntre l-os vestidos".
El hastío de la oficina no le doblegaba. Sus sueños incidían en "ese mundo prodigioso" que tenía en la cabeza, aun
cuando malograra su vida "en aras de una deplorable papelería". Empero, los lectores de "El Proceso" o de "El
Castillo" tiene sin embargo otros motivos para sentir gratitud hacia la malhadada oficina, pues, sin ella, sin duda la
visión kafkiana de la vida moderna no habría surgido. Precisa haber laborado en una oficina para describirla en to&lt;la
su descarnada r.ealidad.
TESTIGO DE INJUSTICIA

Ef.ectivamente, Kafka ha t€'nido ocasión, dentro de su
trabajo en la compañía aseguradora, de ser test igo de la
injusticia. El, un pequeño burgués de Praga, ha visto en su
situación de mayor desamparo, de mayor sufrimiento, a
obreros accidentados, a viudas y madres ancianas, solicitando un socorro. "Cuán humildes son -&lt;liria más tarde a
· su amig,o Max Brod- ¡vienen a suplicarnos! En lugar de
tomar la casa por asalta y de entrar a saco, Uegan a imploramos". Su asombrosa facultad de identificarse con todo y hacia todos -mimetismo lo calificaría luego Marthe
Robert- iba a desarrollarse hasta convertirse €TI una doctrina auténtica: "Todos los sufrimientos que nos rodean,
nos hacen también sufrir. De igual modo el niño se desarrolla atravesando por todos los estadios de la vida hasta
la vejez y la muerte, asimismo nos desarrollamos - no menos profundamente ligados a la humanidad que a n osotros
mismos- a través de todos los sufrimientos de este mundo". Esto es lo que se llama la fe.
KAFKA Y LA MUJER

La influencia del padre iba también a ensombrecer
otra faceta de su existencia envuelta por mucho tiempo en

31

�el misterio: sus relaciones con las mujeres. Fue oovio dos
veces de la misma joven, una berlinesa muy sosegada que
se llamaba Felicia. Estas relaciones duraron cinco años y
puede descartarse que Franz la haya amado. El sólo veía
en ese matrimonio evrntual un medio de escapar al dominio
paterno, de vivir la vida normal que esperaba. Pero, al regresar de Berlín en 1914, escribió: "Estaba maniatado como un delincuente. Como si hubiera sido arrojado a un rincón sujeto con v~rdaderas cadenas y gendarmes apostados
delante de mí. ¡Y eran mis esponsales! Rompió las relaciones dos meses después, pero reanudólas en 1917 para terminarlas definitivamente a fines de ese año, considerándose
incapaz de hacer vida común o~m una muchacha tan poco
poética como Felicia. Ella evidentemente quedó , en trance
de sufrir. "Por fortuna ---eomentó al .respecto Kafka con
clarividencia maliciosa y un poco cruel, incluso- ella era
una mujer inquebrantable, una combinación prusiano-}udaica, una personalidad robusta y triunfante".
Esto sucedía en 1917, cuand:-&gt; la primera matanza a nivel univ.ersaJ se encontraba en pleno apog,eo. Sin embargo,
Franz no fue movilizado. Para él su guerra se desarrollaba
en otro plano. Mas, como muchos en tal,es circunstancias,
sabía que éstas terminarían por abatirlo. En ef.ecto, de
aquella ép,xa data en todo caso el inicio del mal quien, a la
postre, lo llevaría a la tumba: la tuberculosis. Una noche
expectoró sangre. Levantóse aterrado, encaminándose hacia la ventana. Miró hacia afuera, dio un centenar de pasos
y se sentó en su lecho. La hemorragia se detuvo y Franz
pudo reanudar ·su sueño sobresaltado. A la mañana siguiente
la sirvienta advirtió la sangre y con esa rotundidad ingenua
de los espíritus simples, Le espetó: "Señor, no tiene usted
para mucho tiempo".
DOLOR, AMOR
Sus malandanzas sentimentales tuvieron relación directa con su padecimiento. Al menos así lo afirma el propio
Franz con tranquila convicción: "He dejado •arruinar mi
cuerpo . . . Me he destruido sistemáticamente a lo largo de

32

estos años ... Mi cabeza y mis pulmones han conspirado
contra mí, a mis espaldas". Ahora, el atleta ágil de otro
tiempo no quiere ser más que un cuerpo doliente por cuanto
ha naufragado en la prosecución de una vida normal. Todavía, como en el momento de elegir una profesión, Franz
continúa hasta la consumación de su derrota. En 1919 hará
una nueva tentativa con otra muchacha - J u l i a - pero sin mayor convicción que con Fellcia. ¿Es incapaz de
amar o no ha incurrido más que en vulgares errores? Durante algún tiempo Franz se inclinó hacia la primera posibilidad, hasta que nuevas relaciones le demostraron no ser
distinto de los demás hombres.
El primer hálito de felicidad lo recibió de Milena Jesenska, joven checa de la alta burguesía praguense. Escritora de talento, se le había metido entre ceja y ceja traducir
del alemán a su nativo checo, los poemas del mismo bardo
obscuro a quien todavía no conocía pero admiraba. Se escribieron, se vieron y cortejaron. "Hoy por hoy, Milena,
Milena ... No puedo escribir otra cosa . .. Era yo un ani. mal del bosque, que no vivía casi nunca en la floresta. Me
derrumbaba, nQ importa dónde, en una sucia fosa (sucia en
virtud de mi sola presencia, naturalmente) hasta que vi al
sol la cosa más maravillosa que jamás haya visto. Me he
aproximado a pesar de mi tenor y he llegado hasta ti. ¡Que
si eres grata! He puesto mi rostro en tus manos. Me he sentido dichoso, confiaoo, libre, potente en mi mismo, por completo dentro de mí! "Pero si Kafka rompió con Julia, tampoco desposó a Milena. Ella estaba casada Y, además, comenzó a sopesar la dificultad de vivir en las mismas nubes
que Franz. El fuego se extinguió y él procuró recibir atención en un sanatorio. Entre tanto continuó carteándose con
Milena, pero el romance estaba ya condenado a la vaciedad.
Escribir no es convivir y esto lo sabia mejor que nadie el
propio Franz, cuando asentó: "Escribir cartas es plantarse
desnudo ante fantasmas. Avidamente ellos aguardan esta
acción. Los besos escritos no llegan a su destino. Los liban
en el camino".

�..

RETORNO A LAS FUENTES
Fue en 1922 cuando Kafka escribió "El Castillo". Cada vez está más enfermo --0e laringitis tuberculosa- En
julio, pasa sus vacaciones en el Báiltico y sueña con partir
en octubre rumbo a Palestina . . . "Era una fantasía como
puede tenerla un hombre enfermo, oonvencido de que ya
nunca más abandonará su lecho. Entonces ¿por qué no ir
a Palestina al menos?" Este estado de ánimo disimula con
d_elicade-za que acaba de iniciar con Dora Dymant un nuevo
idilio. Ella es una joven judía de Polonia quien será su último amor. Cabría decir el único, pues por ella hará lo que
jamás había hecho por las otras: alejarse de Praga y del
padre para ir a radicarse en Berlín con Dora. Es el Berlín
de la postguerra con su inmisericorde cortejo de inflación,
pobreza, frío. Kafka está enfermo, muy enfermo, pero se
siente rebosante de dicha. En fin, realiza un "retorno a las
fuentes", pues se aplica al estudio del hebreo. El y Dora
han trazado planes. Partirán a la Tierra Prometida para
trabajar, Franz, de camarero en un café; ella, de cocinera.
Lo que se llama una vida nueva. Y a efecto de subrayar la
decisión de terminar una etapa de su vida e iniciar otra distinta, Franz Kafka le manda a Dora quemar, ante sus ojos,
la mayor parte de sus manuscritos.

EL FIN
Aún quedan algunas semanas de felicidad. Pero al llegar ja primavera de 1924, Franz está en trance de muerte.
La familia acude en su socorro, vuelve a hacerse cargo de
él y lo traslada a Praga. Le internan en un sanatorio. Hacia
abril, casi ya no puede pronunciar palabra. Se comunica
con Dora, que permanece a su cabecera, a través de misivas. El tres de junio de 1924 pide a todos salir de su habitación, pero retiene al joven médico que lo atiende, su amigo, además, y le pide morfina. El médico rehúsa. Entonces
Franz, ya agonizante, le espeta estas palabras terribles y
singulares que traducen un sufrimiento en el limite de lo
soportable: "Si no me matas, serás un asesino". Fue lnhu-

mado en el cementerio de Praga, donde, algún tiempo después, iba a reunírsele aquél de quien, por asi decirlo, jamás
se había separado, el despedazador de pescado, el grande, el
fuerte, el poderoso, Hermann Kafka. Un padre inolvidable.
Antes de sucumbir, el escritor había exigido a su mejor amigo, el también escritor Max Brod, quemara todos sus
manuscritos. Empero, contrariamente a lo realizado por
Dora, Max no cumplió la postrera voluntad de Kafka. Cual
si hubiese presentido que otros a no tardar se encargarían
de ello. Estos otros, por supuestio, fueron los nazis, quienes
no se contentaron con quemar las obras de Franz Kafka,
sino también, como inquisidores modernos, hicieron arder
a las tres hermanas del escritor, a la mayor parte ele quienes fuel'On sus amigos y también a Milena, quien murió en
el campo de concentración de Revensbruck en mayo d€
1944. "Por qué hablarme, Milena, de un porvenir común
que no será jamás ... Pocas cosas son seguras1 mas una de
entre ellas serán que nunca viviremos juntos en la misma
casa_, lado a lado, en la misma mesa. Jamás. Ni aun en la
misma ciudad".
·
Como corolario de esta sumaria semblanza un último
pensamiento de Franz Kafka: "Verdaderamente estamos
abandonados como niños en el bosque. ¿ Qué sabes tú de los
sufrimientos que me aquejan y que sé yo de los tuyos? No
sería que por ello debiéramos los hombres ser los unos con
los otros tan respetuosos, tan pensativos, tan afectuosos como si estuviéramos ante la puerta del infierno?".

1

�LA PRIMEl{A UNIVEHSJOAD DE NUEVO LEON
Gerardo de León
Ja Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística)
(de

■

�(Nota d• Redacci6n:- La primera parte de éate
estudio apareci6 en •l n.úm•ro corre■pondie·nte
cd Primer TrimHtre de 1974). '

Apuntes Histórioos
111.- P ASOS EN FIRME

..

TAN

luego coro,; se fueron dando los primeros pasos
en firme para llevar a la realidad la fundación de la Universidad en Monterrey, presentado el ocurso de los estudiantes ante el Congreso del Estado y animados por las
declaraciones del Gobernador don Francisco A. Cárdenas,
distintos sectores de la ciudadanía se dieron a la tarea de
animar a los iniciadores, con opiniones, con comentarios, o
interviniendo en algunas formas más efectivas. Así, comenzaron a aparecer en los periódicos locales de la época, "El
Porvenir" y "El Sol", artículos al respecto de personas interesada~ en colaborar con el grano de arena de sus razonamientos, o debidos a la pluma de algunas autoridades
en materia educativa o cultural.
En el diario "El Porvenir" se estuvieron publicando
algunos articulos alµsivos a través de la sección "Tribuna
Pública", por la cual salieron a luz diversos comentarios,
principalmente en lo relativo al asiento definitivo de esta
nueva Universidad en la ciudad de Monteney, y si acudimos
a ellos, no es por descuido en el abuso de las transcripciones,
sino con el propósito de revivir íntegramente el pensamien-

�to de aquellos ciudadanos a quienes inquietaba, en lo más
vivo, el problema de la cración de esta Casa de Estudios.
El Ing. Gustavo W. Fernández, por ejemplo, publicó en
este periódico, el 22 de octubre de 1932, un artlículo que intituló "Nuestra Universidad", y en él hace públi'fls algunas
sugerencias muy interesantes, de entre las cuales sacamos
varias:
"En el número del 21 de este mes, menciona 'El Porvenir' en el artículo referente a la ciudad universitaria, la
factibilidad de hacer que el edificio 'Alvaro Obregón' sirva
a la vez de escuela industrial y de facultad de ingeniería.
La idea n&lt;&gt; podría ser más atinada. De este modo (y aquí
empiezan mis sugestiones) tendríamos el Colegio de Ingeniería en el extremo oriente de la Avenida Madero, e'l'l la
proximidad de las principales industrias, mientras que en
el extremo ponientz de la misma Avenida, al torcer al sur
podríamos tener la Escuela de Medicina junto al Hospital
que está por construirse en ese lugar.
"El problema monetario debe atacarse mediante una ·
campaña parecida a la qUe n evó a cabo Ja Cámara de Comercio hace algunos meses para adquirir la ambulancia.
Sólo que este movimiento deberá ser más extenso y abarcar a todos los habitantes del Estado que puedan dar de un
peso para arriba. Comisiones de donantes deben formarse
que recaben fondos y otorguen a los donantes un prendedor
que diga: 'Yo construí la Universidad' o algo parecido ...
" ... Muchos de los estudiantes carecerán probablemente de suficientes recursos par.a sostener su educación profesional. A ellos se procurará darles empleo en la misma
Universidad o dependencias de ella. Los honorarios serán
muy flexibles (habiendo bastantes grupos para la misma
clase para que cada estudiante disponga el suyo como mejor
convenga a sus inter€ses).
''Más que todo urge que una persona se eche a cuestas
el cargo de iniciar los trabajos formales para la erección

40

de nuestra Universidad. A dicha per9ona debe dirigirse toda
la correspondencia relacionada con la Universidad, como si
ésta ya fuera una entidad real. Por lo pronto, a dicha persona debemos enviar sugestiones como las que he ' venido
haciendo, o oorrecciones a éstas, o muchas más que indudablemente se suscitarán. Pero ¿quién quiere ser el iniciador? El que esto escribe propone para dicho puesto al Lic.
Santiago Roel o al Ing. Spencer Holguín. Ni siquiera se ha
pedido a los interesados su consentimí,ento. Se hace esta
proposición sólo porque empiece a 'rodar la bola'. Es el único modo de que terminen las discusiones y los ofrecimientos
de ayudas morales y materiales y empiecen a reaJizarse hechos ooncret:os.
"Respecto al nombre que deberá llevar la Universidad,
no e\S más lógico que sea el de UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON? A medida que el tiempo avance, los demás Estados,
o los más importantes, querrán tener su Universidad cada
uno, y entonces 'Universidad del Norte' no significará nada.
¿No ,es el Gobierno de Nuev•o León, no son los hombres de
empresa de Nu€'Vo León, no son sus estudiantes, los que
van a construir la Universidad? ¿Novar a ser ésta nuestra
Universidad? Universidad de Nuevo León, pues".
El hecho de la aridez en materia de educación superior
que sufrían vastas zonas mexicanas en aquellas épocas, había inclinado a los precursores de nuestra Universidad a
pensar en ella con miras a amparar áreas estatales en esta
región de nuestro país, desde que se empezó a acariciar el
proyecto de fundación. Y desde luego no era de criticárseles. Al contrario, las condiciones imperantes los obligaban.
Pero, tampoco el ingeniero Fernández fue un desatinado en
sus ideas, y el tiempo se ha encargado de darle la razón.
El problema estaba en ese entonces muy latente, y calentaba, como brasa, los cerebros de todos los interesados.
No faltó quien, desde luego, pensara también en una Universidad fraccionada, para asentar parte de ella en el Estado de Coahuila.

�Firmado por el señor Guillermo A. Benavides, publicó
"El P.orvenir" del lo. de noviembre siguiente, un artículo
que se llamó "El C. Gobernador de Coahuila y la Universidad del Norte", en el cual hace elucubraciones tan temera1·ias como ésta:
"Perfectamente confirmado está, por diversos conductos, que una Institución Universitaria será establecida en
Coahuila. No queremos saber si será la del Norte o la de
Coahuila, pero si sabemos que será una Universidad, y esto
porque conocimos el entusiasmo de D. Nazario para estos
trabajos (se refma a don Nazario Ortiz Garza, Gobernador
entonces del Estado vecino), por lo tanto, llevará adelante
su pI'::&gt;grama sobre todos los obstáculos; hacer de Coahuila
('} Estado más progresista y luchar por el prestigio de Coahuila.
" El éxito de la Universidad del Norte depende de diversos factores y muy principalmente de lo que pase en Nuevo
León, dado que se instale allá y no aquí, en virtud de que
Nuevo León ha sido siempre y lo seguirá siendo: el Estado
pesadilla de Mdos aquellos que no han podido alcanzar su
civilización ni su adelanto. Naturalmente que de esto, que
es casi una regla, Coahuila es una excepción y si tal Estado pudiera garantizarse en lo sucesivo de contar con elementos en el poder público, del valor, integridad y esfuerzo
del señor Ortiz Garza, Gobernador actual, podríamos en
Nuevo León temer que este vecino nuestro Se nos adelantara . .. "

la lejanía en el tiempo, después de más de cuarenta años·
sobre todo cuando son tan diferentes las pasiones y los in~
tereses que hoy privan, por lo general, en los medios universitarios. Entonces, nuestros primeros fundadores, y el
ámbito que los rodeaba, acudían a la tribuna, y a la polémica, con la tranquilidad que da una conciencia tranquila,
sin odios, sin partidarismos, sin politiquerías. Lástima que
tan luego fue tomando forma la Universidad de Nuevo
León, fue también cambiando el panorama de la misma a
este respecto.

Para ant:s de qUe terminara el año de 1932, ya la
prensa local mformaba de la inminencia de la realidad de
los proyectos de que hemos venido hablando anunciando
también que la Secretaria de Educación otre'cía cooperar
con algunos catedráticos para la flamante Universidad.
En los primeros días del año siguiente el Gobernador
Cárdenas se prepara:ba para trasladarse a Ía capital de 1a
República, para tratar allá lo relativo a la cooperación del
gobierno federal para la creación de la Universidad de Nuevo León, Y se especulaba que para el regreso del Mandatario ya se podría fijar la fecha en que se daría principio a la
organización de ésta.
·
Pero antes del anunciado viaje a México del Gobernador, éste recibió una carta del propio Secretario de Educación Pública donde le participaba que, como primera cooperación de las autoridades federales, ya había sido comisionado ei culto educador, doctor Pedro de Alba, para que
auxiliara, con su eficacia característica, las labores de organización de la Universidad· en proyecto.

Con el título de "El Asunto Palpitante de la Universidad del Norte", firmado por J . Femández Rojas y publicado e'l el mismo diario, el día 9 del mismo me~ de noviembre,
se rcluta el del señor Benavides que menck&gt;namos anteriormente. Con a;to, tenemos una idea del interés de la colectividad por los acontecimientos tan importantes que Se avisoraban al fundarse la nueva Universidad, y el color tan
especial con que se matizaban los distintos criteirios, significándose t:&gt;dos estos, por las tendencias constructivas y la
bondad de las intenciones, pudiendo advertirlo mejor desde

De inmediato, los Directores de las Escuelas Superiores
del Estado y el Comisionado se dedicaron a realizar reunio-

42

43

El miércoles 22 de febrero de 1933 por ferrocarril llegó a Monterrey el doctor De Alba, ~pertando verdadero
entusiasmo en todos los sectores interesados, pues éstos esperaban mucho de las luces y la experiencia universitaria
de este Maestro.
'

�nes preparatorias, con el propósito de estudiar lo concerniente a la nueva Ley Universitaria.
Una vez: instalado en Monterrey, el doctor De Alba fue
entrevistado por periodistas regiomontanos, y de sus declaraciones transcribiremos algunos conceptos, que indudablemente han subido de interés al quedar consagrados por
la historia:
"Mi concepto de Monterrey --declaró el Maestro-, es
de que ha servido de guía y de modelo a una infinidad de
aspectos de la vida social y económica de la ciudad de México. Por lo tanto, el establecimiento aquí de un centro revelador de alta cultura como lo es la Universidad, le dará
a esta ciudad la significación elevadísima no solamente en
la parte material, sino que vendrá a ser también un faro,
una antorcha para el mantenimiento de los impulsos espiri,
tuales".
Cuando se le interrogó con respecto a su opinión sobre
cómo debería organizarse la nueva Universidad, declaró
textualmente:
"Creo en principio que Monterrey cuenta con elementos bien preparados y capaces en el orden intelectual, para
integrar el personal idóneo que fuera el fundador del gran
cuerpo de profesores universitari~.
"Por lo tanto -agregó-, la obra principal será de los
mismos regiomontanos; es decir, el pie veterano de antiguos
profesores del prestigiado Colegio Civil, de la Escuela de
Derecho, y de la Facultad de Medicina, quienes al fundarSe la Universidad, contarán con más elementos materiales
y con un mejor ambiente para sus estudios".

Y finalmente expresó, que ya Se estaba citando a una
junta general, en el despacho del Gobernador, a representantes de las distintas escuelas superiores, así como a elementos locales de la industria, la agricultura, etc., para
que cada quien aportara su contingente, y anunció también
que ya las ideas principales habían sido completadas por el
Gobierno Y la Legislatura locales, faltando únicamente pequeños pormenores para dar comienzo a los trabajos definitivos.
Y efectivamente, el 23 de febrero de 1933 se realizó
la reunión en el Salón de Recepciones del Pal~cio de Ger
biemo en Monterrey, acordándose entonces la integración
de un Comité PrerUniversidad, que habría de funcionar en
forma autónoma, y que se encargaría de dar cuerpo a la
nueva Universidad.
IV.-EL COMITE ORGANIZADOR

Con la celeridad y eficacia requerida en est-os casos,
cuando quienes quedan comisionados para una organización
son personas indicadas y responsables, éstas se dieron a la
tarea de laborar constantemente, desde los inicios para irl0
imprimiendo un carácter definitivo a las labores de estructu:ación de esa tan soñada Universidad de Nuev,o León, y
as1, tres días después del arribo a la ciudad del Dr. Pedro
de Alba, y tras reuniones y deliberaciones constantes entre
él y los elementos necesarios, el 25 de fe'brero de 1933
se int€'iró definitivamente el Comité que habría de encargarse de regular los trabajos de creación de la Institución,
según noticia dadá por el vespertino local "El Sol" de esa
fecha.

Habló del interés y la simpatía con que la Federación
había visto los planes de fundación de que tratarnos, y las
posibllidades de cooperación de aquélla. Clffi más de una
vez, los laudables propósitos del Gobernador Cárdenas y de
la significación que tend.ria en el panorama nacional la
creación de esta entidad educativa.

La r-eunión tuvo lugar en la antigua Escuela de Jurisprudencia, y la dirección de los trabajos estuvo a cargo,
desde luego, por el propio Dr. De Alba, habiendo integrado
esta Junta, representantes del Gobierno del Estado, del
Ayuntamiento de Monterrey, los Directores de cada una de
las Escuelas Superiores de la Ciudad y un alumno representante por cada una de ellas también.

44

45

�Registra el acta respectiva a los integrantes de esa
Primera Junta definitiva: al poeta Eusebio de la Cueva,
representante personal del señor Gobernador del Estado;
al doct&lt;&gt;r Nicandro L. Tamez, representante del H. Ayuntamiento de Monterrey; Lic. Héctor González, Director de la
Escuela de Leyes; Dr. Procopio González Garza, Director
de Medicina; Lic. Pedro Benítez Leal, Director d€'1 Colegio
Civil; Prof. Plinio D. Ordóñez, Director de la Escuela Normal para Maestros; Ing. Spencer Holguín, Director de la
Escuela Industrial Alvaro Obregón; Profra. Belem Garza,
Directora de la Escuela Industrial P.emenil Pablo Livas;
Prof. Juan Escamilla, Director General de Educación Pública en el Estad0r; Prof. Juventino Torres, Director General de Educación Federal en el Estado; se-ñor don Federico
Gómez, Director de "El Porvenir", en representación de la
prensa local; señor Eduardo Livas Villarreal, representant-e de los estudiantes de la Escuela de Leyes; señor César
R. Ramír-ez, representante de los estudiantes de la Escuela
de Medicina; señorita Ma. de la Luz González, representante de las alumnas de la Escuela Normal; Sr. Guadalupe R.
de los Santos, representante de los alumnos de la Escuela
Normal; Sr. Rubén Castillo, representante de k)s &lt;l:lumnos
del Colegio Civil; señorita Ana Ma. Delgado, representante
de las alumnas de la Escuela Pablo Livas; Sr. Rob€rto Cantú, representante estudiantil de la Escuela Alvaro Obregón;
Prof. Macario Pérez, Presidente de la Sociedad Mutualista
de Maestros Mexicanos, en representación de la misma Sociedad y el Dr. Pedro de Alba, en su carácter de consultQr
técnico, invitado especial del Superior Gobierno del Estado
y Delegado de la Secretaría de Educación Pública.
El primero en hacer uso de la palabra fue el poeta Eusebio de la Cueva, quien manifestó, a nombre del Gobernador Cárdenas, cuál era el objeto de la convocatoria a aquella reunión: la constitución del comité ejecutivo que se encargara de realizar, tras estudiar y proponer, todos los
trámites legales, y dejar establecida en el Estado la educación universitaria.
Mencionó ademAs, también a nombre del Gobernante,
que éste deseaba delegar en el Comité por constituirse to•

46

das sus facultades inherentes al ramo educativo y lo autorizaba para que presentara el proyecto de reforma correspondiente a la legislación escolar en vigor. Finalmentt' se
hizo manifiesto que el señor Cárdenas, en su carácter d&lt;'
Gobernador del Estado, se permitía declarar constituido
dicho comité con todos los presentes en el acto, y que para
que desde luego se iniciaran los trabajos del mismo, él sf'
permitia designar al doctor Pedro de Alba como Presidente
de Debates, a efecto de que se procediera a la elección de la
Mesa Directiva y a la organización de las labores respectivas.
Tras aceptar su designación, el doctor De Alba propuso que se nombrara un Secre1.al'io Provisional, y la eleceión
re&lt;:'ayó en el estudiante Eduardo Livas Villarreal.
Consecuentemente, dicha Directiva quedó designada :
por el propio Gobernador del Estado, señor don Francisco
A. Cárdenas, como Presidente Honorario; Presidente Efe('t.ivo, Lic. Pedro Benítez Leal, Director del Colegio Civil y
ex-Gobernador del Estado; Primer vice-Presidente, Li&lt;:.
Héctor González; Segundo vic,e-Presidente, Dr. PPcwopio
González Garza; Secretario General, Dr. Pedro de Alba; Secretario de Actas, Prof. Plinio D. Ordóñe'I.t; Primer pro-SeCl'etario, señorita Ma. de la Luz González y Segundo pr-oSecretario, Sr. César R. Ramírez; Tesorero, Prof. Joel Rocha; pro-Tesorero, Sr. David Albeirto Cossio y Vo('ales, Sr.
Eusebio de la Cueva, Dr. Nicandro L. Tamez, Srita. Belem
Garza, Ing. Spencer Holguín, Prof. Juventino Torres, Prof.
Juan F. Escamilla, Sr. Federico Gómez, Srita. Ana Ma.
Delgado, Sr. Rubén Castillo, Sr. Guadalupe R. de los Santos, Sr. Roberto Cantú, Sr. Eduardo Livas Villarreal y el
representante que designe el H. Congreso del Estado.
De los demás integrantes del Comité, los delegados de
las diversas sociedades obreras y profesionales e instituciones industriales y comerciales, se acordó que se inoorporen
al mismo con el carácter de Miembros Cooperadores.
Tanto por la costumbre inveterada de halagar con nombramientos honorarios a ciertas autoridades, en casos co47

�mo el presente, como pór el int€~'és en vincular a la mayor
parte de los designados a 1-os planes de estructuración, se
nombró una larga lista de Miembros Honorarios rlel Comité
Organizador, quedando integrados así, el Lic. Aarón Sáenz,
a la sazón Jefe del Departamento Central del D. F., ex-Gobernador del Estado y persona, en aquel entonces, de importante ascendiente ante las altas autoridades federales
por su posición política; al Ing. Plutarco Elías Calles Jr.,
Alcalde de la ciudad de Monterrey y primogénito del omnipote nte caudillo de quien también heredara €1 nombr,e ; el
Lic. J osé Benítez, ex-Gobernador del Estado también, Secretario General del Gobie nx&gt; del Distrito Federal y persona de las confianzas del Lic. Sáen'.lj; Lic. Narciso Bassols,
Secretario de Educación Pública en el Gabinete del Presidente , Gral. Abelardo L. Rodríguez; Lic. Alfonso Reyes,
nuestro Alfonso Reyes, máximo exponente de las letras hispanas, regiomontano por derecho y de corazón; señor Nazario Ortiz Garza, Gobernador del Estado de Coahuila ; Dr.
Rafael· Villarreal, Gobernador de Tamaulipas; Gral. Rodrigo Queverlo, Gobernador ·de Chihuahua; Gral. Carlos Real,
Gobernador de San Luis Potosí; así como el Dr. Pedro de
Alba.
En la misma sesión fueron designados con el carácter
de miembros colaboradores y patrocinadores, los señores
Prof. Joel Rocha, eminente hombre de letras nuevole-onés Y
capitán de la industria local y don David Alberto Cossio,
potosino arraigado en nuestro suelo, poeta, periodista de
polendas y notable historiador de los sucesos de nuestro pasado.
Una vez que los conútentes tomaron posesión de sus
respectivos cargos, ya bajo la presidencia del Lic. Benítez
Leal, se acordó un plan orgánico de labores, que se condensó en los siguientes puntos:

suJtivo a la otra, integrado por los direc1ores y a lumnos de
las escu(:'las superiores del Estado, por los dirE'Ctores de
Educación esta1al y federaJ, así &lt;'Orno por los rrpresentantes de las autoridades estataJes y municipales, del Congreso del Estado y por el Dr. De Alba.
II.-De este Comité Técnico Consultivo se formoron
dos Comisiones, una que se encargaría de formular el prnyecto de Ley Orgánica Universitaria y el otro que se a\'ocaría a estudiar las reformas necesarias a la Ley General
de Educación vigente entonces en Nuevo L€ón.
III.-Par a formular el Proyecto de Ley Orgánica quE'daron designados el Lic. Héctor G-onzález, como P res idente
del Comité y los señores Lic. Pedro Benítez Leal, Dr. Procopio González Garza, Ing. Spencer Holguín, Profa. BPlcm
Garza y Guadalupe R. de los Santos como sus colabo radores.
IV. -El Prof. Plínio D. Ordóñez quedó comisionado como Presidente de la Comisión que estudia ría las reformas
a la Ley de Educación, auxiliado por el Prof. Jua n F . Escamilla, el Prof. Macario Pérez, la Srita. Ma. de la Luz
González, el Sr. Eduard-o Livas Vi1larreal y el representante
del H. Congreso del Estado.
V.-El Dr. Pedro de Alba quedó definitivamente designado como ConsuJtor General del Comité y de las comisiones que en el futuro se designaren.

VI.-Y se acordó, finalmente, que el Oomité verificara
sus sesiones generales los sábados, de die-z a doce de la mañana.

!.-Que el Comité funcionaria en dos secciones denominadas Comité General, a la que quedar~ integrada por
los miembros designados por el Gobernador y por los representantes de las instituciones Invitadas, y Comité Con-

Todos los comisionados Se hicieron cargo desde luego
de la responsabilidad que habían contraído, y con un entusiasmo digno del mayor elogio, y tal y cual se planeó, las
reuniones tuvieron lugar con la frecuencia calculada, rindiendo óptimos frutos cada una de ellas, gracias al celo y a
la buena disposición de todas las-comisiones designadas.

48

49

�En la sesión del 4 de marzo s1gu1ent.e, llevada a cabo
bajo la presidencia del Lic. Pedro Bení1ez Leal, fueron
acreditados como nuevos miembros del Comité, el Dr. Mateo A. Sáenz, representante del Partido Nacional Revolucionario (el abuelo de nuestro PRI actual), el Profr. Oziel
Hinojosa, de la Unión de Maestros Nuevolroneses, y por la
Asociación Médica Mexicana· s.e presentó al Dr. Angel Martínez Villarreal.
Las comisiones encargadas de formular los proyectos
de leyes, la que modificaría la General de Educación y la
Orgánica de la Universidad, rindieron concienzuck&gt;s informes de las actividades realizadas.
En la misma, el Dr. De Alba sugirió que se estudiase
a fondo el problema hacendario de la Universidad que
- dijo- ''debe ser considerado de tanta importancia como
el técnico", y después de algunas discusiones, se acordó
que el Tesorero y d pro-Tes:m ~ro se constituyeran en Comisión de Hacienda, para que se encargase de presentar al
Comité un Plan de Arbitrios y Fondos Propios para el sostenimiento de la Universidad, y quedaron autorizados para
proporcionar la designación de miembros benefactores que
pudieran participar en la organización y constitución del
Patrimonio Universitario.
Se acordó también, agregar a la lista de Miembros Honorarios, y cerrarla con su nombre, al Lic. Virgilio Garza
Sr. Finalmente quedó integrada una Comisión que habría
de encargarse de la publicidad y de dar la información pertinente en lo relativo a las labores del Comité.
Una semana más tarde, y también bajo la presidencia
del titular, se realizó la tercera de las reuniones ordinarias
del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León,
y en ella se rindieron informes más substanciales de parte
de las diversas Comisiones, habiéndose destacado el del
Prof. Joel Rocha, Presidente de la de Hacienda, al solicitar
de la Mesa Directiva que se extendiesen nombrami€'11tos como Miembros Cooperadores a las personas QUe habian

aceptado ya intervenir con sus concursos econom1cos en
favor de la nueva Universidad, y la lista de l•os mismos queció integrada hasta ese día por las siguientes personas; Sr.
Jorge S. Rivero, lng. Bernardo Elosúa, Ing. Santiago C€'fna, lng. Luis G. Sada, lng. Roberto G. Sada, Sr. Ricardo
Chapa, Sr. Isaac Garza Sada, Sr. Carlos Garza Cantú y Sr.
Ignacio Albo, quienes ya habían ofrecido firmemente su colaboración, y romo posibles miembros de la misma sección
del Comité a los señores Dr. Eusebio Guajardo, José Muguerza Jr., L::&gt;renzo Zambrano, Prisciliano Elizondo, Anto
nio L. Rodríguez, Roberto Reyes, Alejandro Guajardo, Lic.
Jesús de la Garza y José Mier del Bosque.
V.-PROYECTOS DE ESTRUCTURACION
Aquel memorable grupo de trabajo que constituía el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León, no
solamente se reunía ·para intercambiar ideas y fructíferas
discusiones en los días que se tenían señalados, sino que, al
llevarse al terreno de los debates la Ley Orgánica de la
Universidad que deberían prop::&gt;ner, en la sesión ordinar ia
del 18 de marzo de 1933 se acordó declararse; para la semana siguirnte, en sesión permanente, con el propósito de que
los alegatos sobre esa Ley se concluyeran en el menor tiempo posible, y dichas reuniones se llevaran a cabo en las noches de los días 20, 22, 23 y 24 del mismo mes de marzo.
Para la ordinaria del lo. de abril, la Secretaría informó que
ya se había hecho entrega al Gobernador de ese Proyecto
de Ley, y se nombró la Comisión que habría de representar
al Comité ante el Congreso del Estado, para cuando en el
seno de éste fuera llevado al terreno de las discusiones, así
como también el Proyecto de Ley de Educación General,
quedando integrada la Comisión por los señores profesores
Plinio D. Ordóñez, Juan F. Escamilla y Macario P érez, así
como los estudiantes Eduardo Livas y Maria de la Luz González.
También en ese entonces fue llevada la idea sobre la
conveniencia de que se formulara el Plan de Estudios de la

51

�Educación Secundaria en el Estado, para conectarla con la
Primaria y con la Preparatoria, iniciándose así la desvinculación de los planes existentes en el antiguo Colegio Civil.
Además se designó a los señores ingenieros Francisco
Beltrán y Spencer Holguín para que se dedicasen a los estudios concernientes a la creación de la Facultad de Ingeniería, comisión que, en la sesión de la semana siguiente, presentó una lista de las diversas ramas que podrían componer
dicha Facultad, que serían las carreras de topógrafo e hidromensor, agrónomo, ingeniero químico, ingeniero químioo industrial, ingeniero constructor, ingeniero arquitecto,
ingeniero civil, ingeniero de minas y ensayador, ingeniero
mecánico, ingeniero electricista e ing,e niero mecánico-electricista.
En la sesión del 22 de abril del mismo año, se propuso
también la creación de la Facultad de Filosofía y L€'tras,
quedando comisionados para los estudios conducentes los
señores Directores de las Facultades y Escuelas Universitarias; así como, se dispuso que los mismos se avocaran a
estudiar los planes necesarios para la creación de la Escuela de Bachilleres --con lo que, en definitiva, quedó separada la €ducación inmediata posterior a la primaria que, desde 1859 en el Estado de Nuevo León, había estado representada por el glorioso Colegio Civil de Monterrey-, proyecto
que se presentó a la sesión del Comité a la semana y cuyas
discusiones acapararon la atención del mismo p~r varias
subsecuentes.

11

Estas comisiones se denominaron de Organización Escolar, de Publicidad, de Hacienda y de Archivo, y quedaron
bap el control de los señores Presidente y Secretano del
mismo Comité.
La Comisión de Organización Escolar quedó con el encargo de cooperar con el Gobernador del Estado en la organización previa, material, técnica y económica de todas
las Escuelas e Instituciones prescritas, tanto por la Ley General de Instrucción Pública como por la Orgánica de la
Universidad; así como para sugerir las reglamentaciones
provisionales urgentes que pudieran ser expedidas por el
propio Ejecutivo, para que surtieran efectos en tanto se
constituían el Consejo Universitario, o el Consejo de Educación Primaria y Secundaria, o cualquier otro cuerpo al
que, por la ley, le correspondiese expedir esas reglamenta·
ciones.

La Comisión de Publicidad tendría la obligación de
publicar un boletín de las labores que había venido desarrollando el Comité y sobre los antecedentes y notas periodís- ·
ticas sobre el mismo asunto.
Ese b:)letín basaría su publicación sobre cinco puntos
esenciales:
!.- Publicación de las legislaciones y proyectos relativos a la Educación en el Estado.

Fechado el 29 de junio de 1933 y firmado por lru. se•
ñ:)res Lic. Pedro Benítez Leal y Prof. Plinío D. Ordóñez,
con el carácter de Presidente aquél y de Secretario éste, el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León presentó al señor Francisco A. Cárdenas, Gobernador del Estado, un largo e.scrito que principiaba con la notificación
de que, con fecha 15 del mismo mes de junio, esa Corporación babia dado por concluidas sus labores escenciales para
las que fue convocada, y que declaraba en receso sus sesiones generales, dejando únicamente cuatro comisiones para
que continuaran fungiendo, en tanto se constituía definitivamente la Universidad.

IV.-La organización y ejecución de un Concurso Pú~lico para el que se convocaría a maestros, estudiantes, artistas y pers:)nas que deseasen participar, sobre la selección
del Lema y Emblema que habría de sustentar la Universidad de Nuevo León. (Para aquel efecto se ofreció un pre-

52

53

II.-Relación de los trabajos formales del Comité Organizador.
fll.- Antecedentes de la creación de la Universidad en
proyecto.

�mio de cien pesos y un diploma, para los dos concursantes
que resultaran vencedores).
V.-Finalmente, el boletín contendría la información Y
datos pertinentes sobre la organización y funcionamiento de
la Universidad.

El Proyecto de Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León, por la grandiosa novedad que representaba
entonces en nuestro medio y por la importancia histórica
que la misma reclamaba, si nos merece una atención más
cuidadosa:

La misión de la Comisión de Hacienda se definió para

El artículo primero se refería concretamente, a los fines de la institución:

que oolaborara con el Gobernador del Estado dir~tament~,
y así determinar y organizar previamente la Hacienda Uruversitaria.

!.-Patrocinar los estudios filosóficos y fomentar las
manifestaciones artísticas en todas sus modalidades.

La Comisión de Archivo que quedó a cargo de la Secretaría del Comité, llenarí¡ sus funciones coleccionando
toda la documentación acerca de las diversas labores desarrolladas.

II.-Promover y organizar la investigación científica
en todos los campos de la cultura.
III.-Impartir la educación superior, la profesional y
toda enseñanza posterior a la secundaria.

Los Proyectos de Leyes presentados, para su discusión
y aprobación, ante el H. Congreso del Estado de Nuevo
León, p3demos si ntetizarlos con los siguientes extractos:

IV.-Formar técnicos y expertos en varias actividades
cuya preparación se inicie después de la educación primaria o de la secundaria.

De la Ley de Educación Pública, según el artículo lo.,
una nueva división de los ramas educativos en Nuevo León:
a).-Primaria (incluyendo jardines de niños), b).-Secundaria y c) .-Universitaria.

V.-Interesarse por todos los problemas sociales y ayudar especialmente al estudio y solución de los peculiares de
México.

El articulo 2o., declaraba el carácter de la Enseñanza
en el Estado, oomo libre y laica.

VI.-Difundir elementos de cultura, por medio de campañas de extensión universitaria fuera de los programas
regulares.
VII.-Acreditar con títulos, diplomas u otras recompensas, todo esfuerzo relevante del hombre en pro de la
ciencia, del arte o de la cultura.

El tercero designaba como corporaciones educativas
oficiales, a la Dirección General de Educación Primaria y
Secundaria, a un Consejo de Educación Primaria y Secundaria a las Dir~iones y Juntas Directivas de las Escuelas
Sec~darias, a las Direcciones y Juntas Dir€Ctivas de las
Facultades, Escuelas e Institutos Universitarios, a la Rectoría de la Universidad, al Consejo Universitario y a un
Departamento de Higiene, Educación Física y Recreación.
Los demás artículos se refieren a las atribuciones de los organismos creados por la Ley y a disposiciones generales.

El articulo 4o., enumeraba las dependencias que deberían funcionar, dependientes de la Universidad, al quedar
definitivamente establecida.

54

55

!.-Facultad de Filosofía, Ciencias y Artes
Il.-Facultad de Medicina

�IlI.-Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
IV.- Facultad de Ingeniería
V.-Facultad de Química y Fannac-ia
VL-Escuela Normal
VIL-Colegio Civil (Escuela de Bachilleres)
VIll.- Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón".

111

IX.-Escuelas anexas a la Universidad:
a) Escuela de Enfermeras
b) Escuela de Obstetricia
c) Escuela Industrial de Labores Femeniles
"Pablo Livas"
X.- Los Institutos de investigación que se funden
de acuerdo con la presente Ley.

Ja Dir&lt;-&gt;eción de Educación Primaria y Secundaria, el que
llevaría la representación del Gobierno del Estado. Estos
Consejeros Ex-Oficio serían el Rector, el Secretario General -que ~o sería también del Consejo- y los Directores
de las Facultades, Escuelas e Institutos.
Por Consejeros Electos se considerarían, un profesor
titular por cada Escuela o Facultad, un alumno regular t ambién por cada una de éstas, un representante de la Federación de Sociedades de Alumnos de las Escuelas o Facultades
pertenecientes a la misma Universidad y 1-os representantes
que designen las Sociedades de Profesionistas Universitarios, siempre que esas asociaciones lo soliciten y la representación fuera admitida por el Consejo Universitario.
Las atribuciones del mismo Consejo Universitario, del
Rector de la Universidad, de las demás autoridades y del
pmfesorado están pr9puestas en el articulado con que continúa el Proyecto, para concluir éste con los derechos de
expedición de grados académicos, que consistlrian en Bachiller, Maestro y Doctor, y los demás de expedición documental inherente al organismo por crearse.

XL-Las Bibliotecas Públicas del Estado y las salas
populares de lectura que se funden.
VI.-ORTO Y OCASO
XII.-Las escuelas populares que se funden, dependientes def Departament-o de Extensión Universitaria.

XIII.-Las demás Facultades y Escuelas que se sigan
creando en Nuevo León, de acuerdo con la presente Ley; y las similares que se organicen en
plan de identidad o equivalencia con las que
formen esta Universidad y se adhieran a ella,
dentro de las bases que se establezcan luego.

Al rendir su segund~ informe ante la XL Legislatura
local, el día 16 de septiembre de 1933, don Francisco A.
Cárdenas hace hincapié en los trabajos realizados para la
creación de aquella Universidad de Nuevo León y entre
otros conceptos vertidos, destacan:

El Consejo UniversitariQ debería quedar integrado por
Consejeros Ex-Oficio y Electos, además de un delegado de

"Hay que hacer honor al hecho de que en el recinto de
la Legislatura de Nuevo León, se haya hablado repetidas
veces, del elevado propósito de fundar nuestra Universidad
Y es por ello que me complace informaros que las ideas primordiales expresadas por el señor licenciado Aarón Sáenz,
recogidas por mí en momentos solemnes como éste, van en
camino de convertirse en plausibles realidades, la ~álida y
entusiasta aoogida que mereció la iniciativa universitaria

56

57

XIV.-Salas de exposiciones, conciertos y conferencias.

�por parte de todas las clases sociales, ha facilitado los trabajos preliminares, pues he contado con una fran?a ~ resuelta cooperación de los intelectuales, los profes1omstas,
los estudiantes, la prensa local y en general de todas las
fuerzas propulsores de nuestro mejoramiento y adelanto.
Así es que pronto abriremos nuestro primer año de estudios
universitarios y un poco después, tendrá lugar la solemne
inauguración de la Universidad de Nuevo León ...
" ... Debo informar que nuestra Universidad será una
Asociación de estudiantes y profesores y un exponente de
los ideales efectivos de la región en materia de cultura; por
lo tanto no no.s ha detenido el escrúpulo de no contar desde
luego con grandes edificios o con flamantes dotaciones materiales, por más que se irán construyendo poco a poco. Por
lo pronto, lo que más interesaba era no defraudar las aspiraciones manifiestas en ese sentido y por eso concedí el más
decidido apoyo a la iniciativa.
"Las clases intel€Ctuales de Nuevo León, contarán en lo
sucesivo con el fuerte vínculo de la Universidad; los profesores y funcionarios de Escuelas y Facultades, tendrán garantías y estabilidad de acuerdo con sus merecimientos Y
capacidad; los estudiantes se regirán por leyes amplias Y
reglamentos generosos; pero debo decir, que tanto el Ejecutivo como la Legislatura de Nuevo León recogemos los
compromisos y sellamos los pacto.s que figuran en la Ley
Orgánica de la Universidad, principalmente en lo que hace
a los ofrecimientos de estar siempre atentos a extender, cada vez más, los beneficios de la cultura universitaria a las
clases laborales y a las gentes necesitadas ... "
Efectivamente, la Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León (la ·primera) fue promulgada por ese Congreso local ante el que estaba rindiendo su informe el Gobernador Cárdenas, el día 31 de mayo de ese mismo año de
1933.
Con una ceremonia que tuvo lugar en el antiguo Teatro Independencia, que esturo situado en el local que hoy

ocupa el flamante Cine Olympia, el día 24 de septiembre,
una semana después de que fue rendido el informe de gobierno citado, se declararon abiertos los cursos universitarios, dando oportunidad ~í a que se iniciaran las clases al
día siguiente.
No todas las dependencias universitarias iniciaron sus
trabajos en esta fecha, pues, como lo hemos venido apuntando, muchas de ellas estaban apenas constituyéndose, y
requerían de cierta minuciosidad en su organización, como
las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Químicas. Otras
no llegaron a funcionar siquiera por aquel entonces, como
la Facultad de Filosofía.
El Comité Organizador, declarado en sesión permanente desde el 15 de junio anterior, se disolvió el 3 de octubre
siguiente, quedando entonces como .0elegado del Gobierno
del Estado, el Dr. Ped.r9 de Alba, con carácter de Secretario General de la Universidad en funciones de Rector y con
el encargo de instalar el Consejo Universitario, según nombramiento expedido por el Gobernador Francisco A. Cárdenas del día lo. de octubre de 1933.
En una ceremonia llevada a cabo en el Salón de Actos
de la vieja Escuela de Jurisprudencia, de las calles de Abasolo Y Di.ego de Montemayor, tomó posesión el Primer Consejo Universitario de nuestra Máxima Casa de Estudios en
la noche del día 4 del mismo mes. Este se integró de ac~erdo con la Ley Orgánica que ya regia a la misma, y entró
en funciones inmediatamente. Y el día 17 de diciembre siguiente fue designado oficialmente como primer Rector de
~a ~niversidad el licenciado Héctor González, distinguido
Jurisconsulto, hombre de letras de vasta cultura y acucioso
historiador quien, como ya lo hemos visto formó activísima Parte en los trabajos creativos de esta Institución como
Director que era de la Escuela de Leyes.
0

El dia 20 de diciembre de ese mismo año de 1933 se
ina~ró oficialmente la Universidad ron un acto, en el que
se mauguraba también el Aula Magna, construida en la an-

58

59

�ligua sede del Colegio Civil. La inauguración oficial estuvo
a cargo del licenciado Narciso Bassols, quien en su carácter
de Secretario de Educación Pública trajo la representación
de-1 Presidente de la República. Al día siguiente tomó posesión el licenciado González de la Rectoría.
Una serie de tiranteces políticas que no viene al caso
sacar a colación, habían venido ejerciendo una perniciosa
influencia en el ánimo del Gobernador Cárdenas, pero éste,
hombre de limpia trayectoria y nobles ideales, logró soportar aquellas tempestades hasta en tanto no pudo ver cristalizado el viejo anhelo de fundar nuestra Universidad. Así
pues, ap€'llas constituida legal y oficialmente ésta, el 27 de
diciembre de 1933, renunció a su puesto irrevocablemente.
Se hizo cargo, como Gobernador Constitucional Substituto, el licenciado Pablo Quiroga Treviño, para completar
el períod,::, inconcluso.
Aquellos actos trascendentales, como es natural, no dejaron de influir en el funcionamiento normal de la Universidad, y apenas iniciado el año de 1934, empezaron a hacerse sentir cambios de consideración entre los principales
integrantes de la misma. El 31 de enero renunciaron el Director y el Se&lt;!retari,o de la Escuela de BachHleres. El 2 de
febrero dejaron también sus puestos el Director y el Seer.etario d.e la Facultad de Medicina, y el 15 de agosto siguiente fue reemplazado el Rector Héctor González por el
Dr. Angel MartínE'Z Villarreal.

Blx:&gt;ta por esos días una agitación general con motivo
de las pretensiones oficiales de socializar la educación. En

tanto que se iniciaban los cursos del nuevo año escolar el
día 3 de septiembre, el Consejo Universitario prepa~aba la
inauguración de los mismos y la inquietud minaba al elemento estudiantil que, en una importante mayoría, preveía
e intentaba rechazar algunos de los actos de sus autoridades.
Y efectivamente, al realizarse el acto oficial de inauguración de los nuevos cursos, sancionados con la presencia del Gobernador Quiroga, y al hacer uso de la palabra
el Secretario de la Facultad de Medicina, quien, a decir del
historiador Tomás Mendirichaga (Humanitas No. 8, 1967) ,
"entró de lleoo a hacer la apología de la educación socialista", cuando se desató la gritería estudiantil desde las galerías dando lugar a que uno de los jóvenes fuera agredido
y golpeado por la policía. Esa misma noche, el Consejo
Universitario acordó- la expulsión de doce estudiantes.
Al día siguiente, la 'Escuela de Bachilleres inició el movimiento que se presentía, ya en forma, esgrimiendo como
lema: "Contra la Escuda Socialista y en Defensa de la Cátedra Libre".
Al tercer j.ía, 15 de septiembre, el estudiantado realizó
un grandioso mitin en el local del Cine Imperio, que estuvo
situado en la esquina noreste del cruzamiento de las calles
Juárez y 5 de Mayo, aledaño a la Plaza del ,Colegio Civil,
durante el cual se decretó la huelga general universitaria,
que debía de estallar el 17.

Durante el ciclo escolar 1932-1933, las Escuelas que
posteriormente formaron parte de la Universidad (Oolegio
Civil, Medicina, Jurisprudencia, Farmacia, de Enfermeras
y Parteras, Normal para Maestros, la Femenil Pablo Lívas
y la Industrial Alvaro Obregón") , registraron una población
escolar de l,~)78 alumnos, según consta en la Memoria de
Gobierno de don Francisco A. Cárdenas, y al año siguiente,
el primero de funcionamiento de aquella, el alumnado bajó
a 1,864, no obstante la creación de nuevas instituciones, de
acuerdo con lo informado por el Lic. Quiroga en septiembre
de 1934.
·

Concretamente, los organizadores de la huelga estudiantil dÍrigieron al Gobierno del Estado un pliego de peti-

60

61

1

En esa misma fecha en que se planeó iniciar el movimiento, se adhirió la Facultad de Medicina y los demás universitarios fueron dejando de asistir a sus clases subsecuentemente, a excepción de las Facultades de Qu1mica e Ingeniería que, oficia4mente se mantuvieron al margen, pero sin
ocultar sus simpatias por el mismo.

.

�dones oondensadas en los siguientes puntos: a) .-Que se
reconsideraran sus derechos a los estudiantes expulsados;
b) .-La renuncia del Rector Mart1nez Villarreal y de algunos de sus colaboradores; c) .-Que se reinstalaran a los catedráticos a quienes se habia forzado a renunciar; d) .-La
independencia económica de la Universidad con un subsidio
manejado por un Consejo de Administración; e) .--Garan- ,
tias a la libertad de cátedra; f) .-Respeto a la sober~nía e
independencia de la Universidad en su régimen interior;
g) .-Una nueva estructura al monto de _las cuotas en las
Facultades y Escuelas, que se consideraban onerosas y h} . La cre&amp;ción de la Facultad de Filosofía y Letras, que de
acuerdo~n la Ley de la propia Universidad ya debería estar .funcionando.
El día 19 se verüicó una grandiosa manifestación estudiantil, tanto para apuntalar el movimiento que se iniciaba, .
como para protestar por el asesinato de un estudiante.
El 21, la Escuela Secundaria No. 1, la única existente
en aquel entonces dependiente de la Dirección de Educación,
se unió al movimiento, apoyándolo.
Asi, a medida que pasaban los días, el movimiento se
agudizaba y se extendía, a tal grado que, en la noche del 27,
fue tomado el edificio del antiguo Colegio Civil, ya consíderado como Central de la Urnversidad, y en él se hicieron
fuertes los inconforme., iniciando una tradición ya tan común y corriente para nuestros ojos actuales.

Por iniciativa de las altas esferas oficiales se formó
entonces ún "Comité Organizador de la Universidad Socialista'', que se hizo cargo del funcionamiento de las dependencias que fueron universitarias, pero cuya trayectoria no
legó nada trascendente a la historia.

EPILOGO
El mandato constitucional del Gobernador Pablo Quiroga terminaría el día 4 de octubre de 1935, pero un ostensible desequilibrio político que había venido imperando en
el Estado, obligó que las elecciones estatales verificadas ese
mismo año fueran nulificadas, y el Superior Tribunal de
Justicia, a falta de otras autoridades competentes, nombró
al profesor y general Gregorio Morales Sánchez, Gobernador Interino de Nuevo León, el 27 de septiembre.
El día 4 anterior, por Decreto del Lic. Pablo Quiroga,
en su carácter de Jefe del Ejecutivo, fue creado un nuevo
organismo para que supliera a la desaparecida Universidad,
Y se le denominó "Consejo de Cultura Superior", extendiend_o nom~ramiento para qu~ lo presidiera el Dr. AngeJ Martmez V1llarreal, el día 10 de septiembre.
El doctor Martíne-z Villarreal renunció a su cargo el 4
de octubre siguiente, el mismo día en que tomó•posesión el
general Gregorio Morales Sánchez de la gubernatura. Un
mes exacto después, €'l propio Gobernador se autonombró
Presidente del Consejo de Cultura Superior, sembrando una
vez más el ~oncierto y la inquietud en todos los medios
estudiantiles.

Al siguiente día, el Gobernador Quiroga se trasladó a
la H!ilcienda Soledad de la Mota, del municipio de General
Terán, N. L., donde a la sazón se encontraban los generales
Plutarco Elias Calles y Lázaro Cárdenas, éste, candidato
presidenci¡µ en aquel entonces, aquél considerado todavía
&lt;;orno "El Hombre Fuerte de México", y otro dia más tarde
envió al Congreso local la iniciativa para que fuera derogada la Ley Universitaria en vigor, Decreto que promulgó la
misma Legislatura que habla creado la Universidad, un dia
antes de que esta cumpliera sus primeros dieciséis meses de
vida, el 29 de septiembre de 1934.

Una v~ realizadas nuevas elecciones en Nuevo León y
habiendo resultado electo para gobernar al Estado el General Anacleto Guerrero, recibe del interino el Poder el día
lo. de mayo de 1936, cesando también automáticamente en
s~s funciones de Presidente del Oonsejo de Cultura Superior, el general Morales Sánchez.

62

63

�Tras una breve actuación provisional del profesor Abelardo González, que había venido funcionando como Secretario, se hace cargo de la Presidencia del mismo Consejo
· el doctor Enrique C. Livas, quien permaneció en el mismo
hasta la promulgación de la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Nuevo León, según Decreto número 79, de fecha 29 de septiembre de 1943, expedido por el Gobernador,
general Bonifacio Salinas Leal. El mismo doctor Livas fue
designado primer Rector de esta segunda Universidad de
Nuevo León.
¡Su historia está por escribirse ... _!

i. CRISIS DE LA SOCIAL-DEMOCRATICA?
Rodolfo Caltofen Segura

�Eso

se preguntaba últimamente un gran diario suizo
comentando k&gt;s resultados de las eiecciones en los países
nórdicos, así como también las discusiones perpetuas en el
partido social-demócrata alemán, en el que -a pesar de toda unidad exterior- son· cada v~ más agudos los contrastes en el ala derecha conservativa y en los de una izquierda
creciente, especialmente los Jusos.
La cxmducta de Wehner, este viejo jefe del partido, en
Moscú, la cual fue tomada naturalmente por Brandt y su
grupo como una exageración de la prensa, fue últimamente
señal de que Wehner, que persigue muy exactamente las
opiniones en la base del partida, rehúsa la conducta tibia
de Brandt. Wehner no quiere favorecer al comunismo, ciertamente, pero no quiere tampoco perder de ninguna manera a la juventud que relevará en algunos años a la generación ahora dominante.
También la salida de Kühn como jefe del mayor grupo
social-demócrata en Rheinland-Westfalen, que no encontraba ninguna palabra de agradecimiento por sus compañe67

�ros, fue una muestra de la aversión de la joven generación
contra la conducta de los viejos jefes. No se acepta este
continuo barloventear. Desea un curso que se oriente hacia
las necesidades de las masas trabajadoras, para que los ricos· no se hagan cada vez más ricos y los trabajadores, más
'pobres.
Son señales de tempestad, precisamente en este tiempo de crisis ~nómica, que no causa solamente números
crecientes de horas de trabajo reducidas,· sino que también
hace aumentar perpetuamente el número de parados.
Bajo estas condiciones, tiene que esperar el SPD en las
elecciones que tendrán lugar en este año en algunos Estados
de la Federación Alemana, grandes pérdidas, si no logra la
dirección del partido tomar fuertemente el timón en su
mano. Pequeñas ayudas económicas no salvan, porque no
compensan de ninguna manera la pérdida de ingresos de la
clase obrera.
Y el monumento de Brandt mismo, con el que ganaba
la SPD muchos votos en las úítimas elecciones, se desconcha lentamente.
La simpatía de la clase media, simpatizantes en gran
número del SPD, se inclina hacia los liberales, cuyo jefe
Schrel gana con su amabilidad y sus sonrisas.
Si tuviera el CDU (los cristiano-demócratas) en esta
época, una personalidad eminente seria, aseguraría su victoria en las próximas elecciones. Su desmembramiento interior forma la mayor ayuda para las agrupaciones gobernantes y hace esperar que la coalición social-liberal continuará, con la diferencia de que los liberales darán aún más
el tono que hasta ahora, lo que aumentará ciertamente
gravemente las discusiones en el partido social-demócrata.

68

•

LIBROS RECIENTES

�Comentarios
TELEVISION, por Robert L. Hilliard, comp.
1974. Editores Asociados, S. de R. L. Angel
Urraza, 1322, México 12, D. F.

EL DESARROLLO DE LA TV
La televisión es uno de los medios de difusión que mayor influencia ejerce sobre las masas po~ulares de todos
los países, conformand::&gt; y unificando los gustos, los hábitos
de comportamiento y hasta las ideas de la gente. Considerando la importancia que la misma ha adquirido en el mundo actual, apenas puede concebirse que ese invento fuera
. todavía un sueño lejano hace 35 años.

La primera transmisión en los Estados Unidos fue hecha por la estación experimental de la NBC, al difundir el
discurso del Presidente Roosevelt con motivo de la inauguración de la Feria Mundial de Nueva York, el 30 de abril
de 1939. El negocio no parecía entonces prometedor. No se
habían establecido todavía las caracteristicas técnicas del
sistema y, por consiguiente, los fabricantes de aparatos receptores no podían lanzarlos al mercado, pues estaban expuestos a que no sirvieran para captar las estaciones que
71

---

�se autorizaran. El problema se resolvió cuando, en julio de
1941, se adoptó el marco de 525 líneas, o sea 30 cuadros
completos por segundo, y los fabricantes pudieron iniciar
la producción de aparatos en gran escala.
La estación de TV de la NBC comenzó a transmitir
programas comerciales en cuanto se aprobó el marco mencionado. La tarifa era de 120 dólares la hora, pero el anunciante tenía que cubrir, además, los gastos de estudio, producción, actore., etc. Dicha tarifa, que parece tan baja en
comparación oon las que se aplican actualmente (20 años
más tarde, la misma emisora cobraría a razón de 10.000
dólares la hora) no lo eran en realidad, porque el anuncio
sólo llegaba a unos 5000 aparatos receptores, que eran todos los que había.

En la actualidad las emisores se cuentan por centenare3 y el número de receptores en ese país excede de los 100
millones, que en promedio funcionan de 5 a 6 horas, aunque un 20'fr de esos aparatos permanecen prendidos 10 horai; diarias.
El libro Televisión, compilado por Robert L. Hilliard
t Editores Asociados, Méxi&lt;X&gt;) recoge los aspectos más importantes del desarrollo y ne la realidad actual de esta revolucionaria innovación técnica de nuestro siglo, expuestos
por seis de los más destacados expertos de la TV norteame-ricana. Constituye un interesante conjunt,o de información
útil para los profanos y para los estudiantes y profesionales
de cualquier especialidad relacionada con esta moderna actividad.

..

SYLVANUS G. MORLEY Y EL MUNDO DE
LOS ANTIGUOS MAYAS, por Robert L.
Brunhouse, 1973. Editores Asociados. S. de
R. L. Angel Urraza·, 1322, México 12, D. F.
EL LEGADO CULTURAL DE LOS MAYAS

Sylvanus G. Morley fue un entusiasta investigador de
la cultura de los mayas. A él deb€mos importantes descu72

brimientos que constituyen una valiosa aportación a nuestro conocimiento de la espléndida civilización qu~ floreció
en el sureste de México y en Belice, Guatemala y Honduras,
en una extensión de más de 300.000 kilómetros cuadrados.
La primera aventura arqueológic~ de MorÍey en busca
de ruinas mayas se efectuó en 1907, cuando contaba 24
años, bajo los auspicios de ia Institución Carnegie. Se enam'oró entonces de México y de su gente, y las expediciones
se repitieron sin cesar, a pesar de la Revolución Mexicana
y de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial. Como fruto de sus trabajos publicó media docena
de libms sobre México, así como numerosos artículos en
periódicos y revistas y pronunció centenares de conferencias. Sus aportado~ son muy valiosas para el mejor conocimiento de la que se considera la cultura más refinada que
floreció en este hemisferio. Murió en 1948.
Robert L. Brunhouse, después de una larga tarea de
varios años de recopilar material sobre la obra de Morley
y de estudiar el diario de:! distinguido arqueólogo, ha escrito una excelente biografía de éste. Se titula Sylvanus G.
Morley y el Mundo de "los Antiguos Mayas (Editores Asociados, México), y está ilustrada con una treintena de fotK&gt;grafías y cuatro mapas.
Es un relato ameno como una novela de aventuras. Los
paisajes, las personas y las situaciones están descritos con
vívidos colores, así como los peligros de la selva hostil, llena de asechanzas, de reptiles \ 1enenosos y de insectos que
sólo brindaba incomodidades de todas clases. El lector ve
desfilar ante sus ojos la amargura producida por los penosos trabajos emprendidos con grandes ilusiones y que a menudo terminaban en fracasos, k&gt;s momentos de desencanto
Y frustración, la indefensión ante las enfermedades (Morley
adquirió allí el paludismo) y la alegría desbordante cuando
el éxito coronaba los esfuerzos y se encontraban pie-zas clave. Así transcurrieron cuarenta años.

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

��Jo1u,1c MAÑA&lt;.. H pg9g ..- ¡

Escritor y político cubano
Glusario

ljslam pa.&lt; ,¡.. San Cristóbal
Tiemp" 11111alo
c;uya
l 11da11,ació11 del cbot,•o
Pasado l'Ígmlr
lli&lt;IIJria l ,•sli/o

��■

~

!.u.

'( J..,.t--....J..'- _._: ..

1-.t,.._ ,.::,_(l Óc.-f.;;J.w.-, /

lf' (f...A;_,-r:;;:

•

([&lt;fr

1887 .. 1960)

Médico y ensayista español

Nue11as orientaciones sobre patogenia y tratamirnlo ,t,. la diabl'I,, i11sí pida
( 1920 )
A1no;, con;eniencia y eugenesia ( 19 3 O)
Ensayo biológico sobre Enrique IV de Casti/111 y SIi tiempo (1930 )
La e11olt,ción de la sexualidad )' los estados intcrxesuales (2' ed. 1930)
A.miel, un estudio sobre la timidez ( 1932 )
Raíz y decoro de Espa,ia ( 1933)
Las ideas biológicas del Padre Feijoo ( 1934 )
España )' la h!storia de América ( 1935 )
Vocación y ética ( 1935)
El comfe..duq11e de Olivares ( J 9 3 6)
Vida e bistoria ( 1937)
Psicología del gmto (1937)
Liberalismo y comunismo ( 19 3 8)
Esi1ldios de endocrinologí a ( 1938)
Crónica y gesto de la libertad ( 193 8)
Tiberio, histaria de un resentimiento ( 1939)
Tie111po viejo y t iempo nuevo ( 1940)
Don Juan; ensayos sobre el origen de s11 leyerrda ( 1940)
Elogio y nostalgia de Toledo ( 1941 )

j,._,_~,v-.

~

¡ v . ~ . o.o

...k,,...

~ .f;,._

GREGORIO MARAÑÓN Y PosADILLO (

[,,io

&amp;,

f:; ¿u ~ d

Áu.

CN.v-

f.-...... Á

c..,_,,._,_)., ,.¿_,__Cfo
-~ e c.., .......

~ ,~_..L~ ~ oh-.-

¡v.~-J !~ ~

~~"":-~ ~ ·_ ~

t.. -

¡;\,J

c..R.-.t....,

}:,.,,\,v. hL. ¿;.,.a_

J ~ (A,,v ,.,..b'....._..h,-.J / ....,....,_l:,;..rv , ¡_;;,.~&lt;}'Y'4-..
t,{_ \í 1'r ) o . {J ~-•f".....,_ .;IJ.; -éÁ f. , t._-ro ,-,._¡,A Á~..,.__,, l1,v~

vl)...,.

i'~--1. '·

. (;,._ c...v-Jf¡v---v--

¡-·

¡.~?

a,_

. v--~

~ ~ ~

r i-, -

�~ ~..::.. ~ w,

~.)

rl'

lN---._

)e,.

¼,..~...,--,~

~•'(..al

7

~•L~

&lt;-

,,

lAt. ~ - - - - •

rf ~: ~

~ ·:

vik

~...

fjú{,~

L&lt;,..

4-, ...

~

r~

.

-¡g -/7-19)0

�L

fti;.~ )..,_

kll. ~ ~

r .

J..._

-l_

~~ ~ ~ .J ,,.__:_,

~o...-

a-....t,'

e

R_.,~k~c,,ve;&gt;~

~,y-fr•&lt;-~ ~~ L ~
~-~!~-~~e-..--__
d. JY&lt;-u.v. ~ ; ,. • • ·.;_,_ ,-;) ~ r L

~ í , l _ ~, r-¡~, °'r~
~-e;.;..,
kl.

~~ ~~

~

~

, d,,

I

d ~~

(:r&lt; ~ / ..._

AA-¼-o

e,.__;;

~ ~

/4...

J.&lt;. ,¿,_J

._,.:"7.._

vÁ&lt;~~-

AUGUSTO

MARTÍNEZ

ÜLMEUIJ.LA

(

1880- )

Novelista español

Resnrgimiento (1919)
Teatro de marionetas ( 1920)
El mal menor ( 1921)
Lady Ham ilton ( 1922 )
El coche de plata (1923)
El derecho de ser feliz ( 1923 )
Pa¡arita de las nieves ( 1926)
La mano de Alicia ( 1926 )
Una mujer de s11 casa ( 1927)
La poesía del recuerdo ( 1926)
Don José de Salamanca ( 1929)
Cómo mu.rió Napoleón ( 1930)
La ley de Malthus ( 1933 )
Cómo vivió la Emperatriz Eugenia (19 34)
La cuarta esposa de Fernando VII ( 1935)

.'

· 1

1

��,
ZuvJRIA
GUSTAVO ADOLFO MARTINEZ

(Seud.: Huco W,-s·1 ( 1883-)

Escritor argentino

Alegre ( 1917)
La casa de los cuervos ( 1917)
Chtdad turfntlenta, ciudad alegre ( 1919)
Pata de zorra (192?)
La corbata celeste ( 1922)
Novia de vacaciones (192~)
El vengador ( 1922)
Val/e negro ( 1922)
Flor de d11ra-zno ( 1924)
El desierto de piedra (1925)
El jinete de f11ego ( 192 6 )
Sangre en el 111nbral ( 1926)
Fuente sellada ( 192 8)
El camino de las llamas ( 1930)
Confidencias de un novelista (1931)
Buenos Aires, futura Babilonia (19 35)

1

1
1

1

: 1

1

��AN'DRÉ MAUROIS (Seud. de ÉMILE HERZOG) (1885- )

Escritor francés
Les bourgeois de Witzheim ( 1920)
General Bramble ( 1921)
Ariel (1923)
Voyage att pays des Articoles (1928)
Clomats' (1928)
Les mondes hnagi12aires ( 1929)
Relativisme (1930)
Byro,i ( 1930)
Morcea11x chois:s ( 1931 )
Lr pesrm d'ámes ( 19 31)
Le cercle de famillc ( 1932)
En Améríque ( 1933)
Edouard VII et so,i te11ips ( 1933)
Chantíers américaim ( 1933)
L'instincl du bonheur ( 1934)
Les anglais ( 19 35)
Dick.ens ( 1935)
Premiers contes (1935)
Voltaire (1935)
Histoire d' Angleterre ( 1937)
La je1messe devant notre km ps ( 1937)
La machine a lire les pensées ( 1937)
La 111011archie anglaise de Victoria a Georgc VI ( 19 37 )
Chateaitbriand (1938)
Un Art de vivre ( 1939)
i'.tats-U,iis 39 ( 1939)
Les origines de la guerre de 1939 (1939)
Études litteraires ( 1941)
Cinq visages de l'amour ( 1942)
Memoirr., ( 1948)

1

1.

11
'

1

'1

��(Seud.: de Luc1LA Gooov ALCAYAGA 1889-19S7)
Poetisa chilena. Premio Nóbel de literatura en 194 S.

GABR.lELA M1sTRAL

Desolaci6n ( 1922)
Lecturas para mit¡eres (1923)
Nubes blancas y La oraci6n de la maestra ( 19 30)
Poesías (1936)
Tala, poemas (1938)
Ternitra
Canciones de cuna
Rondas para niños

��,¼ ~ . /

1W- N'~. ~ \
( ek-

~

½~_)

á~~-A~

PAUL MORAND ( 1889Escritor francés

Poemes ( 1914- 1924) ( 1924)
Lewis et frene, roman ( 1924)
Boudd ha vivant ( 192 7)
Magie noir ( 1928)
L'Europe galante (1928)
Black magic ( 1929)
Ouvert la nttit (1930)
Le voyage (1930)
New York (1930)
Champions du monde (1930)
Fleche d'0rient (1932)
Air lndien (1932)
L'art de mourir; mivi de Le suicide en littérature (1932)
Le voyageur et l'amour ( 1932)
Londres (1933)
France la douce ( 1934)
Bucarest; avec deux cartes ( 1935)
Les extravagants ( 1936)
Bug 0'Shea ( 1936)
Apprendre J se reposer ( 1937)
L'heure qn'il est (1938)
Mediterranée, mer de surprises ( 1938)

��.......-

~

._,¡_,r
.

,t.•¿,,_,

.re-~

/J. - I
.,,........,,,·-

/,i¿

C.--

I

~

c..../4..,
·,:..__o.

•
•
~Ji....

' - - -',Jl, ~ . , , _ _ ~

a.,ll., 't ,'--..:,

✓,J.,...r

.,

?re,,.~

y~

·/-.Á_ .

r ""'- ~

4

'--&lt;t-/·--

7 ~~
JosÉ MoR.ENO VILLA (1887-1955)
Escritor, poeta y pintor español, vivió y murió en México.
Garba ( 1913)
El pasajero (1914)
Evol11ciones ( 1918)
Colecci6n ( 1924)
Tacinta, la pelirro¡a ( 1929)
Puentes q11e no acaban (1933)
Salón sin 1111,ros ( 19 36)
Doce manos nuxicanas (1941 )
Puerta severa ( 1941)
La escultura colonial mexicana ( 1942)
La noche del verbo ( 1942)
Vida en claro ( A11tobiografía) ( 1944)
Cornucopia de México ( 1940)
La 1111/sica que llevaba (19 13-1947) (1950)
V nz e11 1•11eln a m c11114 ( 1961)

��MARÍA. LUISA ÜCA M PO ( 190 5'EscrÍtora mexicana

Cosas de la t'ida (1923)
La hoguera ( 1924)
La jauría (1925)
Sin alas ( 19,.2 5)
Sed ,,,, el desierto ( 1927)
Castillos e11 el aire ( 19 3 1)
El corrido de Juan Saa11edra ( 19 34)
Una vida de mujer (1938)
La virgen fuer/e (1942)
Bajo el fuego ( 1947)
La maestrita ( 1 949)
Ha 11111erlo el doctor Bena,,ides ( 19 S4)
Atitlayapan ( 195 5)
Sombras en la arma ( 19 S7)
Una larde de ar,01/0 ( 1966)

��fRANClSCO ÜROZCO MUÑOZ (

1884-1950)

Escritor y diplomático mexicano
1n vasión y wnq11ista de la Bélgica mártir ( 1915)
Bélgica en la paz (1919)
¡Oh, IIÍ, que comienzas a tener un pasado! { 1932)
Renglones de Sevilla { 1947)

��_.
FERNANDO ÜCARANZA CARMONA (

1876-1965)

Médico e historiador mexicano
Fisiología general (1927)
ÚíCciones de biología general (2' ed. 1931)
Los franciscanos Cll las prol'incias inlrruas Je Sonor&lt;1 ) Osti11111ri ( 1933)
El lmper!al Colegio de Indios de Sta. Cruz de Santiago Tlatelolco (1934)
Capítulos de la historia franciscana (1933-1934)
J11árez y ms amígos 1860 ( 1930-1939)
Cróni&lt;'as y relaciones del Occi,Ícnte de México (1937-1939)
Crónicas de fas /1rovincias internas de la Nuev a Es/&gt;aña ( 1939)
La not·ela de 1111 médico ( 1940 )
Fisiología humana (1940)

La tragedia de

1111

rector (1943)

����;(7 f ..,._7""'-

t:_,, ..t..

~

/ " ' C 2 . ~ ~- ~ ~ - ~ &lt; &gt;

t~

~~

~

¡::,'LJC. ¿

~

d, ·

~e,,~

~V,~

/ ffll--4.'

&lt;?~,Ne¡_

dÚ,o/"

4.

/1 U,,t,t-~

a_k

~ --.· ~ M/J4,,..A ~ .,,¿
~nn4

fRANCESCO ÜREST ANO

(187 3-1945)

Filósofo italiano
Enrico Glicenstcin e la sua arfe ( 1926)
Pensieri, ttn libro per tutti ( 1936 )
Roma nel/'opera di G. B. Vico (1937)
Eroine, inspiratrici e donne di ccce=ione ( 1940)

¼,

ojl'&amp;&amp;i,,d.-

/U4. / ~

c#~u;,n~/

�I

·rytM)-1/2. 31-~fflU;u· ;,·

&lt;;o¿~

~ " " ~U¿T-.

(?o/'·

/ft1"'.,

KiX:

5P~ --~,,

/'':j,/· 4'~17-

~

'

//¿,u_

~~.. 7 ~

c,4,'a,a-tt.,

.Jf.'-fvw·~
U-t_.-h'L-(.,

7~

r--"

~ --dt&gt;&lt;'.1·~/&lt;·4_~

9u-Z

.

,J~·
_¿-

&amp;-r~

HL

J; '

0w ~ ~d-,i,

_¿.

~.¡:/; F

e./ e.

tic ~aL.;/4... J, ú-tt.
~C)

~ ~ fei_¿,

-d.,- -./~~ .:-n h

a4/V7~

~

~ ~

~

•

I

·~ 4 .

&gt;v/-ÚL_,44,/ €,4Úre~~•a.L~

u-,,,L

a_//.,•., ' ~
p/,•

r/n-h' ~e~:,~
~,i&gt;-4&lt;.,

_

k.ff!:Jvt_
;w?-&lt;,

,./~

~

~

.,..,._,A

~

~
~r.

~,_,,·/4' ~~ f~l' ~ -

di~
vu,te

~~1f•·

,_,_·~ / ~

A,

ku ~I~ ~-~

¿._

~~ ¿ ~~~ ~ ~-

u~: ~

r;;,,,,fJ.: ~ ~ • "°'1~4- _ ~

.

)~~ ~t:c J~a. ~;!,·u,,

. ~

J/4.,u,";J~~
e-.á..,fa-~

0

l H

r· ~ /~ ~· ➔~-

1/tl

~ ~ f·~,~. e/Ji;, -

r-· -✓~

,

• 4-t.&lt;.4,.Jv '1~~ Cb-(lc.é.~c.._ J~'+,µ.__

~
~é)

~I~

Jl)r,~'

.,,J-~~

?~¿.a#:,•,(_,.t.-7'..
~u., ~ ✓na-o

/Úh,

~ ~

/4;:r~J·e?~
?
.,

+;t(J :&gt; ~m,$ /4L¡,,,,·

n--i.a.n+n~·.

1~~ ,

�414-L

,, f

n--f7n.

e--~~

1
eu,,,'

4,,·

/P~

:/

m

~-~~· jk_ / ~ - - /n--Jt,?~.;

~ ~ f ;¡~cvfd ~

;\ . '1~
.

- ~!--; ~~
cfJ 'l-l!..4/k.~
~~~.. ~ ..,,--:

e,,.,,/ '-&lt;'

·//~

R
,~ l

~

~?~º ✓~ ~

'vl-.H~. ~~ -¡--~- ~u,¿.,;,/r

✓f;;-,· ~

'r.-,-~~~-

{;-p¿~ ~ ~ ·u

,d ~ ~.Ji,"

~uu!~ ~ Jjn-~

~ !k/a_. ~ ~ ukt:yni, '

, M

7,¡dJd,..,.,

-3/1'·-wi• f-a /4-i.c

p~

.e~~

e_

e

¿j4•

,__,,,,,:¿,u, T../f

C,-,A,dC~

e,-0'&gt;,

~ I - J A 7 -• • .//

/4~

,1 ') , .___

��,
J ~ ... ~ ~~
¿. ~ ~
. ." d' ~¡4',,,./4/.
M-tdi~h•"" ,y..., &lt;f"" c:t~d-0 a/
I ~ a .-.

¡,ac.-.~

,M,v,,,.·,/,.,.,;,(

'1

aÁ. C.l&lt;l',?
~

d!f

u

' J.
¡;¡_,( '1""1,..,. do' ~..,_.,,...,

~

'1
/ &lt;? ~

. ,htv:J
- « ,, ~ ,.C~.

t,..¡ l ' . . c - h ~

~

¼

:;,

AIJ
7--

~

1•~

IA,Jt;,;;;,,:;

~ .~ C - &lt; . ~ ,
-L-

rl.,{&gt;

t.,f''--~ ✓

~ t;i:o e ~ c k ; j R.✓?/

A-.

rfa._c

é!.,:, ¿,_

i'vt.L-, ~11)✓
'J ~ ~c.v ~
rw:,,_, ; -n,~,._ e&amp; U✓,,¡ f✓'-wU-v ✓2v..., ,¡...~ -~ ',,,..:, ~ ·
f;--v e¡"'-(~
~ - J - ¼ v:.,..c...;;r c(fJ ~
¼'j~Q o. t!-1A~~ ~
~ . ,

/

e;:~

é) ,(_-~ 4 - ) -

•VZ-oloo._

~C:,. . ~

~e,.,_f,

~ ~/

X-1,' ~

~

I

,,·

e~ d

¿,,.

~

c-ú,4~:;;,t . 4 r;-""'L

é)

C&lt;l--LJZ.G(

-ce_ca. ~-

~ a.e-..,. ~ e

-t.,-,,.- ~

~ ~ ~ 1~~ ()

c6

'l&lt;'q

~,dq QChv,:;

V..,Se:w-~.

i{
BERNARUO ÜRTIZ UE MoNTELLANO

(1899-1949)

Escritor y poeta mexicano

A&lt;idr= ( 1921 )
f.l I c,: mJJQ d,· .&lt;il'I,· t·olorrs ( 192 l )
R,·d ( 1928)
Pr.11tu111i111a . ( 1930)
193 1)
.
t...
/• la 11' / ~•rafura mex.'cana moderna (
l ~11!11)0

Prit,;rru .,111•1io ( 19 33)
M11rrfr de ci&lt;'lo a=ul ( 1937)
El 5,,m/,rrró11 ( 1946 )
_
L,taalura
,.,,
..
. ¡ ,,.,
· • '"ª )· cul,mial 1111·x1ca11a ( 1946 )
El cas11 dr mi ami_~a alfa-:;r/a ( 1946)
s/l{'lifl ) por.&lt;Ía (J 9l 2 )

3/~t.,- e &amp; ' - ~ ~ ~~ "&gt;;&gt;,q4~✓

~~

~&lt;v.&gt;

r-r e✓(~
'V-!.~

'¾

}~,:;_d.,-

~q¿,('~ ~d,.;,...,·d,,,a.4..,..e-e-

~~ .

~ Cl,Vz~

1

1

'hAd.-t ..-,.,~

E.1e, .e.. n,x~. .

~¡,~~ - ~

~-&lt;a./ -:, -, á ~ . ,

y

~

~

d../' ~ - Ú : ~

/4

&lt;;e,&lt;-, -

~~
-e.--;,

�d

~dt,;¡

,.

'1/c~

:.-&lt;-&lt;.

~~dc,_,,( ,

~ / ~r-1~

u!u-

./4 ~r¿,,,

de,. dvv.r
~

bt-0

4'~"'-

/J,t,(J

~

wd-.; e--1 ~---

~ ~'d..,,.f, ~ ":-

c-4 tr&gt; ,1,-q,,,__; " ' ~ --.q ¿,~

cú-J;;;,

~;;;(,p

e.e--z.~ //4 ~~ ~ .-;;,..,' ~~

l,(;Ú Lr

CM

/'

V"'€a.,.,

Q

{,o .e,('
~Cl

d

¡i-,,',,,,:,~~

e« ~

-,,..,_~•~/q ~ ""7_

;,,._. d.~c:..

~~ c.-a

q

e&gt;-&lt;..

/4., ,¿,

7~ ~ e-,_/•/,)
'!-4' "'1.-v 2,e ~ q 4w ' ~ - ¿,, ~ / ,é'.,._, ~~ _, ~
Ci t
··c.n,,~~-- c~;z.,...;ré.P. ~ / 4 . , ( , ~
./
~

/

€-,

9~ ~

fv-~

~

~ r e ~ a.......... --.. ~...
r./ ;,.,,e¿,;~ ~ J . - a ~ e ~ q ) -

~·de.o{

~

; ?&lt;-&lt;-(

'fM..(

f..11 ~ ·e~

w,.,~ , ~ ,

7 '7

U/

~et,~,,.__

to

t:yN ......,

¿-,

J

Í(/~. 4;,

¡_~ -....... ~

,

-v-u; ,

~

r~
"-&lt;--&lt;

'&gt;-i',-z

~ ~,.,( , u -4-.~ ~~ a ~
q_ "2-v\

/CM,,,~.

J
/.
lhCU-...CwlAI /

~

h-r. /V(X,'CA?
/

·

/-

c¡,(,,&lt;qlt&gt;,

d' /¼o/ ~
'//.,:,_,
12 .
Oc.-...-,r=v,
~/J•, ~
_

"....

o6

a-&amp;~... ~

,t.f,,,._u- ~ ./,~ /l-,&amp;-....e.A,,,./4

'

r

.....;t;;;".. ~.:;; t:4-~ a'&lt; ~¡.,.r;.

'1A&lt;

1,. a./l;'t,;:;4

oc::'(_,

,.,~c..,;:_,

c.;,......., d

~4-

~e,,-

,.,,~c4-

de

1

..€1.~

,;:,.:..e

t'.. - ~

9,...u.._

h-o-;.:.c-., ¡...:,

~~ ~ ~ q -z.e.., --..or..-( 7 ..e.&amp;t1-~
/4 &amp;, Cl/4.:.,_,_.,'c~
o4' ~ ~ e.,.... 4: ~ -./4.( 1 e/ ~¡:-c4- &lt;v.&gt;u.-..c/4. .....~ oét ~ .,.,.,~ --.R _
e....

1~

~

di ~ -

1A - ' -

Q-,,

i..;,,,d'.,., ª ~"'

'1-ui

c-ú

f

'7.-f

r&lt;..d..__, 7.-,(,(Á 'é,,( ..·r..--s-t.e

.., e¡ c . ~

~

Z-eo

(j',&lt;,r,(

&gt;-&lt;

.e- -t.-.-.

c-,,,,,.,&lt;a.,~

~ , , ,' , l . _ ~.,, ¿..,

I

Cq_

¿. - - ~
-

f ~ - 7~..:

_,.¿,..a;:;;~•

""/a~ ~la-~
~.h.

~ --T"~"'-

,.

J-u~ - d a ~

/,'úcoi . e,,,;_,t.,,;,

4

r I.-f.....
, I~
n,,,
,4:,,.,(,

~i7tu.-,

/4~.

~ ~ ~ ,,,6, ' h q e;;~
~kt (-(/ ~ u ~ ~ 7

d,

•
~
ecd.......d.c_ d ~

"hA"&gt;

7c&amp; l~e,,.

í=.
./ ! ~ r~
. . _,_,.,
"e~
/
/J¡~r
l.D

c~~---6✓--,

...
111

�J J ~ k .¿, Lo UH(.~. [;,, k/~ ~
dt..CA&gt;-J et¡oc.~afa ~ ~ k ~_ t r ? ~ , tt.e__
/4_ e,,.'do , . ~ Í e/ .t,,,,._ ~
&amp;r,,nAT

0

k

th Uvw;,

1

ecy;,,'/«,,t,

~ ~

IH~

11/;xiw/ ~

2

,e,,,

~ ~li~ .

.e...-4&gt;1,~

/4 / ~ ~

.

'i · fJ r.

~~tr

/1,t,~é,v ·:

.,V:,

DÚ

'j_~ r~~

.z,,_.,¿,;¡s..t:;

o4_

�1
'

1

�DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485062">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485064">
              <text>1974</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485065">
              <text>Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485066">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485067">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485083">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485063">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1974, Julio-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485068">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485069">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485070">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485071">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485072">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485073">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485074">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485075">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485076">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485077">
                <text>01/07/1974</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485078">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485079">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485080">
                <text>2000342</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485081">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485082">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485084">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485085">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485086">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="6178">
        <name>Alfonso Reyes</name>
      </tag>
      <tag tagId="35045">
        <name>Crisis Social Democrática</name>
      </tag>
      <tag tagId="14122">
        <name>Franz Kafka</name>
      </tag>
      <tag tagId="34202">
        <name>Henry Kissinger</name>
      </tag>
      <tag tagId="35046">
        <name>Libros Recientes</name>
      </tag>
      <tag tagId="27622">
        <name>Primera Universidad de Nuevo León</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17430" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15461">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17430/Armas_y_Letras_Publicacion_trimestral_del_la_Universidad_Autonoma_de_Nuevo_Leon_1974_No_2_Abril-Junio_2000341.pdf</src>
        <authentication>2ce0e6bd2c05fda09efbb9218171664d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487985">
                    <text>é
\

\

NUEVO L~ON
74

'

0\I
1
'

���e1eLtOTECA caMTllA'-

u. A. N. l..

~ylEfflAS
Rector

.,

DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA .SALINAS

J efe de la Sección Editorial
RECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

N úmero correspondiente '01, Segun&lt;k&gt; Trimestre de 1974

Toda corresponden cia debe dirigirse a "ARMAS Y LETRAS" / Depto. de
Difusión /Univel'sidad Autónoma d e Nuevo León/Torre de la Reetoría,
Noveno Piso/Monterrey, Nuevo León , México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ABRIL-JUNIO DE 1974

SUMARIO
Un ejemplo decoroso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Celina Leal Moreno, !AS Moradas de Santa Teresa
de Jesús. .. .. . .. . . . .. .. . ................. .. . .

7

Enrique Puente S., Cervantes y las Navelas Ejemplares 15
Alma Patricia Madraza, El Mejor Alcalde, El Rey . . . .

27

Carlos Hernández García, La Vida es Sueño de Pedro
Calderón de 7,a Barca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Irasema Otzuca Maldonado, Duque de Rioos, Vida
y Obra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

45

Patricia I . Barranco Ortega, Juan Val.era . . . . . . . . . .

57

Felipa Guadalupe Leal Garza, Miguel de Urramuno y
Amor y Pedagogía .. . . . . . . . ..... . . . .........

79

Osear Rodríguez Arredondo, El Poeta Dámaso Alonso 91

�UN EJEMPLO DECOROSO

f

(BREVE DIALOGO CON EL LIC. MIGUEL COVARRUBIAS, PROFESOR DE LITERATURA ESP~OLA EN
LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON) .

-¿Qué valor les asigna usted, como profesor de Letras,
a los trabajos de los alumnos que publican ahora en esta
revista?
-Mi respuesta~ lo demás implícita- estuvo dada
en el mornento de la entrega de los ocho trabajos académicos de otros tantos alum,ws de los grados superiores. Croo
que la Facultad y un servidor nos responsabilizamos hasta
el punto en que nos oarresponde hacerlo.

-De acuerdo. Pero, más allá de lo esoolar, ¿qué aportaciones nos brindan estos trabajos?
- Las aportaciones o los hdllo.zgos están o son en reui,..
ción directa al desarrollo de la Facultad. Hablo del nivel
general de los trabajos, desde luego.
5

�-Podría decirnos: ¿qué efecto cree usted que cause
entre el resto del alumnado de la Facultad de Filosofía y
Letras, y aun entre el estudiantado de otras escuelas de la
UANL, este número de ARMAS Y LErRAS?

LAS MORADAS
DE SANTA TERESA DE JESUS

•

-Ellos podrían decirlo rnejor que yo. Sin ernbargo, quiero eupaner que el conocimi.enfJo de lo que otros estudiantes
logran, habrá de imponerles un estímulo benéfioo a to&lt;k&gt;s.

-Y la Universidad, ¿en qué medida se beneficia con
estas tareas?
-Grandemente. La Universidn.d, C&lt;YmO un. centro rico
y oonado de cultura, tiene que deml:&gt;strar a tirios y troyanoB ,&lt;JIU3 también en las lides huma:nlstica8 sus edtuX11ndos
puede11. ofrecer -.JJJ o f ~ wi decoro8o ejemplo d.e e.sf&lt;YrW.do qtJd,,ace,- intelectuill. La8 'letra8 g no la8 arrruJ8 tienen esta vez la palabra.

Celina Leal Moreno

INTRODUCCION

EN

•

•

los siglos XVI y XVII en España, la teología católica alcanza un momento de máximo esplendor con la Gran
Escuela Ascético-mística. A ello contribuye en lugar preferente la Orden Carmelitana.
En el tiempo de la Reforma, contra la que España luchaba levantando una nueva vida espiritual. La orden de
los Carmelitas contribuye purificando y haciendo más austeras las costumbres de sus conventos con dos grandes fundadores de Descalzos. De una parte, Santa Teresa de Jesús,
la Doctora mística, como se le ha llamado, que representa
la tendencia de una vida espiritual, popular y sensorial en
su religiosidad. De otro lado, San Juan de la Cruz que encarna la creación artístico-religioso-intelectual.

�VIDA Y OBRA DE
SANTA TERESA DE JESUS

TERESA de Cepeda y Ahumada, nació en Gotarrendura
de Avila en 1515 y muere en 1582. De familia noble, aunque humilde, siendo aún muy niña las lecturas de vida de
santos y libros de caballería le despertaron un gran entusiasmo. Ingresa al Convento de La Encarnación de Avila, funda un convento de Carmelitas descalzas, restableciendo la
autoridad que anteriormente tenía la Orden. Est,o le ocasionó grandes contrariedades, y en constantes luchas recorrió los caminos de España multiplicando los conventos,
que aún hoy en dia siguen su espíritu y su regla. Tenia la
Santa imaginación viva, inteligencia clara, y un habla graciosa que conquistaba a los que trataba.

Todas las poesías de Santa Teresa de Jesús están escritas en los versos cortos de la poesía tradicional, común a la
Edad Media¡; sólo una de las citadas, cuya atribución a la
Santa no es del todo segura "Dichoso el corazón enamorado" sigue la métrica italiana del Renacimiento. Escribe
Santa Teresa "Las Moradas" cuando tenía 62 años y se debatía en sus mayores luchas, sin que se vea en ello cansancio o amargura; antes al contrario, se advierte la sana alegría, lozanía y pureza de estilo que tiene toda su obra.
9

�Los temas de las poesías de Santa Teresa son todos
religiosos, de estilo popular, y en su mayoría fueron compuestos para solaz de sus monjas y para ser cantados en
las fiestas de Navidad o de los Santos, etc. No hay en el
mundo prosa ni verso que basten a igualar, ni aun de lejos
se acerquen a cualquiera de los capítulos de la Vida; autobiografía a ninguna semejante, en que con la más peregrina
modestia se narran las singulares merecidas que Dios le hizo y se habla y discurre de las más altas revelaciones místicas con una sencillez y un sublime descuido de frases que
deleitan y enamoran.
Santa Teresa de Jesús en sus escritos nos ha dejado
reflejada el habla popular del siglo XVI en Castilla, lleno
de gracejo espontáneo, con extrema naturalidad y sencillez.
Pero de esa sencillez de la Santa en sus escritos habría
mucho que hablar. Santa Teresa había leído mucho las traducciones de místicos medievales que la Reforma española
del Cardenal Cisneros había dado a la lengua vulgar. Pero
el Gran Inquisidor Valdés en 1559 pu):&gt;licó su Indice en el
que prohibía los libros de religión de lengua vulgar, animado de un riguroso sentido de Contrarreforma. Esta decisión privó a Santa Teresa de muchos libros "que le daba
recreación leerlos", pero el mismo Cristo la consuela diciéndole: "no tengas pena, que yo te daré libro vivo".
El maestro Menéndez Pida!, nos aclara algunos puntos
interesantes de "El estilo de Santa Teresa", y su manera
de escribir, en el siguiente comentario:
"La priora de., un convento --escribe la Santa- debe
'mirar en la manera del hablar que vaya con simplicidad y
llaneza y religión; que lleve más estilo de ermitaños y gente
retirada, que no ir tomando vocablos de novedades y melindres, creo los llaman, que se usan en el mundo ... ; préciense más de groseras que de curiosas en estos casos'. Groseras más que curiosas. Aquí tenemos igualmente la explicación de la prosodia popularizante que Santa Teresa adopta
en sus autógrados, desviándose de la grafía corriente en los
libros por ella leídos: han por aún; aunque, cuantimás,

cuanto más; muestro, nuestro; etc., etc.,1. ·: Se su:len tomar estas formas, Y yo mismo las he explicado asi, co~~
propias del habla hidalga de Avila, en la qu_e Teresa se cr10,
ro aunque varias lo son, las más, demasiado bastas, perienecen sin duda al habla rústica que la Santa adopta?ª
por preciarse de estilo grosero y ermitaño ... Involuntariamente la Santa con su renuncia a lo libresco, hace de su
estilo de ermitaños un estilo de arte muy personal.
Las Mara,da,s, obra mística de Santa Teres~ de Je~ús
terminada en 1577 en el Monasterio de San Jose ~~ Av~la,
fue publicada un año más tarde con el tít~lo
Castillo
Interior". Este castillo es el alma. en cuyo m~rior florece
el árbol de la vida espiritual (plantado en las mismas agu~s
vivas de la vida, que es Dios). Para alcanzar su prop~o
centro, el alma debe entrar en sí mis~~• pasando a traves
de sí y siguiendo un camino de perfecc1on que progresa. por
grados. Estos grados, que corresponden a las progresivas
renuncias a que el alma debe someterse para que su amor
hacia Dios sea infinitamente puro, son las siete ~oradas
castillo, en la última de las cuales encuentra.ª Dios, que mfunde valor al alma en camino, con sus gracias, y la renueva, transforma y prepara para las delicias de la "unión".

d:

?el

Puerta del castillo, es la oración acompañada de la
meditación. Con los ojos fijos en Cristo, de~ cual aprende
la verdadera humildad, el alma entra en la primera_ morada.
En la segunda conforma su voluntad con la de Dios Y, en
la tercera conquista para sí la rectitud del querer en armonía cod. el cuerpo. Las tres primeras moradas co~e~ponden a la vía purgativa. Empieza entonces el recog1m1ento
pasivo (oración de quietud) de la cu~a morada, _donde
llueven los favores de Dios (gustos de D10s) que encienden
en e1 a 1ma el fuego de la verdadera caridad y la llevan
d' · a
paladear su dulzura· ( agua de vida que produce gran isima
paz y quietud, y s~avidad de lo muy i~terior de _nosotros
mismos). Las gracias místicas de la uruon se consiguen en
la quinta morada, cuando el alma se esfuerza por renunciar totalmente a sí misma para ponerse en las manos de
Dios. La unión se hace siempre más intensa y, a menudo,

10
11

�estática, en la morada siguiente. Las tres siguientes pertenecen a la vía iluminativa. En la última morada, se convierte en santidad: unión que transforma y que sella definitivamente, entre los esplendores de la eterna sabiduría la
amistad entre el alma y las Personas Divinas, especialO-:ente Cristo.
En su tratado, Santa Teresa de Jesús, describe con
abandono lírico y efusivo las gracias misticas de que gozó
durante sus largos años de ascetismo y de actividad contemplativa. No teoriza con su propia experiencia fundada
especialmente en el amor y en las gracias que le da Dios y
que colman todo deseo, y nos da a comprender su sentido.
Con un estilo afectivo, que en las formas sintácticas del
lenguaje hablado se ciñen a una realidad íntimamente vivida, Santa Teresa de Jesús traduce su experiencia en imágenes ingenuas y populares que son la floración espontánea
de un alma enamorada de Dios y sostenida místicamente
(por vía extraordinaria) de su gracia.

ta solicitud del alma enamorada: "Es como unas fontecicas
que yo he visto manar que nunca cesa de hacer mov~iento el arena hacia arriba. Al natural me parece este eJemplo y oomparación de las almas . .. siempre está bullen?º el
amor y pensando qué hará; no cabe en sí como en la tierra
parece no cabe aquel agua ... el alma no sosiega ni cabe en
sí con el amor que tiene ... ¡Oh qué de veces me acuerdo
del agua viva que dijo el Señor a la Samaritana!" (Vida,
XXX). La imagen del manantial, aunque sin ornato ninguno, realza en sus pocas palabras la idea de inquietud y
ese hinche de simbolismo ... No queda inferior Santa Teresa a Lope de Vega, el gran maestro en hallar novedad y
sentido simbólico en los similes tomados de las menudas
ocurrencias de lo cotidiano".
La vida de Santa Teresa de Jesús escrita por ella misma, es el libro más hondo, más denso, más penetrante que
existe en ninguna Literatura.

De 1~ gran construcción de "Las Moradas", cima y
compei:id10 de toda la tradición mística cristiana, y por sus
excepcionales cualidades de análisis interno y de exposición
exacta y positiva, su obra representa el mejor inventario
Y estudio de todos los estados y matices de las almas en este gran camino y lucha de su unión con Dios. Toda la mística universal no ha mostrado un fenómeno de esta índole
que no esté estudiado, observado y encasillado en la gran
obra teresiana. En cierto modo la doctrina mística de Santa Teresa es algo semejante en el misticismo a lo que fue la
gran obra de organización y observación del mecanismo
del entendimiento humano realizado por Aristóteles en su
lógica. "Las Moradas" vienen a ser el órgano del misticismo cristiano.

En torno a la obra de Santa Teresa de Jesús hay un
hondo encanto de intimidad que nos descubre sus aficiones,
se vale para los estados místicos de imágenes señoriales delicadas, analiza el alma hasta en sus más secretos rinconcillos. Toda la obra de Santa Teresa viene a ser una autobiografía del reino interior, o de la anécdota de su vida fundadora. Aun en el intento de sistematización de "Las Moradas",
no le importa crear un edificio objetivo teológico, aunque
siga la técnica de los primeros mistioos del siglo XVI, que
había leído con afecto.

"Y aunque quiere evitar toda gala en el escribir, es una
singular escritora de imágenes . . . Aquella monja andariega, al apagar la sed en sus fatigosos viajes, había meditado
ante la varia manera de brotar los fontanares. El borbollear
del agua en los manantiales arenosos representa la inquie-

Santa Teresa nos presenta en "Las Moradas" un tratado completo sobre el alma y sus relaciones con Dios. La
obra tiene trozos de gran belleza. Es impresionante el equilibrio que en casi toda ella se mantiene entre el más alto
sentir religioso y la noción de las realidades de la vida, que

12

13

CONCLUSIONES

�se manifiesta en las constantes admoniciones a sus monjas,
a quienes se destina el libro, para que el éxtasis y la oración no les hagan olvidarse de los deberes de cada hora; y
en la desconfianza, en fin, ante la imaginación que, desviándonos de la realidad, puede oonducirnos por el camino de la
falsa vida espiritual. Se ve aquí, quizá más que en la Vida,
el sentido inmediato del mundo exterior, por el que Santa
Teresa, siendo el más espiritual de los místicos, es, al mismo tiempo el más humano.

CERVANTES Y LAS NOVELAS
EJEMPLARES

Por: Enrique Puente S.

I
BIBLIOGRAFIA

N.

Alborg,, J. L., Historia de 7.a Literatura Español.a, ed.,
Gredos, S. A., Madrid, 1966. Tomo I.

- - - - - - , Cuatro Mi,sticos EspañolJ3s, selección y prólogo de María Josefa Canellado, Colección Literaria
Servet, Mundo Renacentista, México, 1967.
González Porto-Bompiani, Diccionario Literario, ed., Montaner y Simón, S. A., Barcelona, Tomo VII.
Río, Angel del, Historia de Literatura Española, ed., Holt,
Rinehart and Winston, New York~ 1963. Tomo I.
Teresa de Jesús, Santa, Su vida, ed., Espasa Calpe,
Madrid, 1934. Tomo I-II.

s.

A.,

Teresa de Jesús, Santa, Las Moradas, 7a. ed., (Colección
Austral, 86), Espasa-Calpe, Madrid, 1971.
14

ADIE ignora el lugar preponderante que ocupa Cervantes en las letras españolas ni desconoce la gran cantidad
de libros que, acerca de sus obras, se han escrito en todo
el mundo. Esto puede tornar fácil el hablar o escribir, teniendo como tema "El Quijote", "Los Entremeses" o "Las
Novelas Ejemplares". Sin embargo, parece que no debe ser
tan sencillo, cuando el comentarista ha de encontrarse ante
un cúmulo de muy diferentes opiniones,; si se juzga fácil el
comentario por el hecho de que durante más de tres siglos,
se escribió más que suficiente acerca de Cervantes, el juicio es erróneo. Repetir lo que otros dijeron carece de verdadero objetivo y, por lo tanto, es necesario dirigir la mirada hacia algo nuevo.
En eso no hay facilidad. El autor ha sido tan estudiado, que apenas quedará rendija por donde atisbar algo nuevo o no visto. Y traer a colación algo nuevo, es lanzar su
cuarto a espadas en un campo de numerosos contendientes.
No digo que esto se deba temer, sino que lo señalo para
refutar una pretendida facilidad en comentar a Cervantes.

15

�Todo eso no atañe tanto a este corto trabajo, pues yo
apenas soy un estudiante de cuarto año de Letras y confieso paladinamente que de Cervantes, sólo he leíd~ "El Quijote" y tres de sus "Novelas Ejemplares"; éstas últimas
encomendadas para realizar este trabajo. Comentarios
acerca de sus obras, absolutamente nada, a excepción del
estudio preliminar que trae la edición de las "Novelas
Ejemplares" que me he procurado, y que es de "Editorial
Bruguera". Quiero entonces decir que, no habiendo leído
nada acerca de él y de sus novelas sólo lo dicho, todo lo que
digo enseguida es comentario mío, por pobre y poco que

trabajos de Persiles y Segismunda", una larga novela bizantina y sus famosas "Novelas Ejemplares", de las que
no digo más, porque de ellas me voy a ocupar en particular.

AUTOR Y EPOCA

La época de Cervantes es época de reyes, condes y
marqueses, en la que la voluntad del todopoderoso monarca, se impone sobre toda una nación y sus dominios de
ultramar. Cunde el servilismo y la intriga palaciega para
alcanzar las mejores prebendas. En el aspecto de las creencias, la Iglesia domina todo el panorama y su influencia
se extiende a las artes, a la literatura y a la política; ya
ha pasado la grave escisión protestante de 1516.

sea.

Nuestro autor no precisa de noticias para ser presentado, pues es el príncipe de las letras españolas. Nació en
Alcalá de Henares el año de 1547 y murió en Madrid el año
de 1616. En un tiempo, en que para la gente humilde no
había más camim&gt;s que la carrera eclesiástica o la militar
( un tercero era la esclavitud del trabajo para los ricos burgueses) , Cervantes escogió la militar y así, estuvo en la famosa batalla de Lepanto. En el ejercicio de esta carrera
sufrió prisión por cinco años y además, quedó manco de la
mano izquierda.
Sus dotes literarias le ayudaron a sobreponerse a su
defecto y así, escribió la obra que lo ha hecho famoso en
todo el mundo, "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la
Mancha", maravillosa novela cuya prosa límpida y pura
a~ira. aún a las generaciones modernas; su argumento
sigue siendo fuente de inspiración para muchos escritores
Y_ fil?sofos de nuestro tiempo, y no dudamos que lo seguira siendo. Para teatro escribió sus famosos "Entremeses"
que hasta ahora siguen representándose y son un fiel exponente de las costumbres de su época; cuenta en su haber
también ocho comedias y algunas obras de teatro perdidas. No dejó de tomar la lira de poeta, pero su poesía queda muy por, debajo de la altura de su prosa. En el género
novelístico escribió "La Galatea", novela pastoril; "Los
16

Sus coetáneos literarios fueron también otros magníficos exponentes de las letras españolas,, entre ellos Lope
de Vega y Luis de Góngora; el primero llamado "Fénix de
los ingenios" por su vasta producción, teatral sobre todo;
el segundo, famoso por la revolución lingüística y literaria de que fue primer paladín, como creador del célebre
culteranismo.

Las costumbres de la época están dominadas por los
conceptos del amor y del honor. El amor en todas sus formas, pero principalmente la caballeresca: el varón que por
devoción a su dama se bate a muerte, si es preciso. El honor, cuyo concepto se juzga artificiosamente valiosísimo,
pues son escasos los que en realidad lo tienen; pero si los
injurian a ese respecto, retan a duelo al injuriante para
lavar la mácula, a pesar de la gravísima prohibición de la
"Santa Iglesia, nuestra Madre".
En forma breve, he dado una idea general del autor y
de su época, esto nos facilitará más la comprensión de sus
novelas, pues aunque éstas tocan temas de carácter universal en el espacio y en el tiempo, están también saturadas
de detalles y matices muy propios de la época.
17

�II
. .~s "Novelas Ejemplares" fueron escritas, según la
opiruon de la mayoría, en los años posteriores al 1600, que
al~os .~argan poco probablemente hasta 1612, año de su
pub1Icac10n. Son doce narraciones en que Cervantes hace
gala de un profundo conocimiento del corazón humano y
de las costumbr~ de su época antes anotadas. El orden'en
que fueron escritas se desconoce.
Creo conveniente atender al título, pues el autor tla a
sus_ novelas el calificativo
de "eJ·emp11ares" • ¿•E·;¡emp1ares de
_
~ue o para que? Debe suponerse, según el espíritu de la
epoca~ que el ejempl~ qu~ trata de dar Cervantes, eS el de
un~ vida honorable, 1Imp1a y aun cristiana. El mismo en el
prologo pondera este propósito:

"He:Tes_ dad-O el_ nombre de "ejemplares",
Y ~i bien lo miras., ,no hay ninguna de
quien no se pueda sacar algún ejemplo
prooechoso ... Mi intento ha sido p&lt;mer
en la plaza de nuestra ,república una mesa
de truoos., donde cada uno pueda llegar a
ent_:etenerse sin daño de barra; digo sin
dano del alma ni de"/í cuerpo ... Una cosa
me atreveré a decirte: que si 'JXY!' algún
rrwdo alcanzara que la lección de estas
nove~ -pudiera inducir p ,quien· las leyera
a algun mal deseo o pensamiento, antes
me cortara la mano con que 7xls escribí
que sacarlas en público". 1
Allí está expresado el propósito de Cervantes, pero creo
q~e con sus palabras se curaba en salud, pues el Santo Oficio Y el Index ~taban al acecho. No se ve en sus novelas
que ~aya cumplido su propósito y, ateniéndonos de nuevo
a la epoca, sus :1'10vel~ contienen ejemplos reprobables que,
con toda.,segur1dad, s1 "dañaron almas" e indujeron a algunos a mal deseo o pensamiento", para utilizar las mis1 Cervantes, Novelas Ejemplares, Prólogo

18

mas palabras del autor. Creo que sí lo hubieran tomado en
serio, lo hubieran obligado a cortarse la mano.
TEMAS GENERALES.-No hay que escardar mucho
para encontrar los temas preferidos de Cervantes en estas
novelitas. El principal es el amor, que aparece casi en todas ellas y en algunas, como tema de la narración. Cervantes lo maneja en todas sus facetas, con todas sus ilusiones
y desilusiones, con la eterna compañía de los celos y el adulterio, el doble compromiso de un soltero con dos doncellas
núbiles, etc. Otros temas muy de su gusto son las aventuras de índole realista, algunas y de fantástica, otras. Entre
éstas últimas se pueden citar "La Gitanilla", "El Licenciado Vidriera" y "La Fuerza de la Sangre". Entre las primeras "El Celoso Extremeño", "El Amante Liberal" y "Las
dos Doncellas".
FUENTES.-Es interesante hurgar en las fuentes que
tuvo Cervantes para sus novelas, pero yo no me refiero
únicamente a los temas manejados, sino también a la forma. Se cree que ha influido fuertemente en Cervantes "El
Decamerón" de Boccaccio, del que ya había traducciones en
su tiempo y la verdad es que novelas como "El celoso extremeño", "El amante liberal", "La señora Cornelia" y "Las
dos doncellas" tienen mucho de los cuentos del italiano. Algunos remontan sus fuentes hasta obras antiguas, sobre
todo de italianos y latinos. Esto último no es improbable.
Mi juicio es que hay que agregar una fuente más: la realidad de la vida misma, de la vida española de su época y
aun de su misma vida particular.
En lo que se refiere a la forma, es decir la narración
en forma de novela, entiendo que en ese tiempo apenas se
empezaba a utilizar. Los italianos habían precedido y los
españoles trataban de imitar. En España lo que existía con
más profusión era el cuento; si hemos de hablar de novelas,
citaremos las que se llamaron "de caballería", que tan duramente atacó Cervantes en "El Quijote". Las "Novelas
Ejemplares" son novelitas en comparación con las novelas
modernas. También se podría decir que son cuentos gran-

19

�des, si consideramos lo que era el cuento en ese tiempo.
Como que han quedado a la manera de un género intermedio, engrandecido por la pluma de Cervantes.

m
RINCONErE Y CORTADILLO.-Esta es una obra
maestra de Cervantes, considerada como exponente del
modo de vida, de la gente de la más baja estofa. En todas
las épocas hay de esto, pero las cualidades (?) de los delincuentes de aquel entonces, nos las da a conocer Cervantes
en vívidas descripciones y en ágiles diálogos.
Considerando el conjunto de la novela, tendremos que
admitir que la finalidad del autor no fue precisamente narrar las aventuras de los dos ladronzuelos, Rinconete y
Cortadillo. No se presenta un problema para dar una solución. En grandes partes de la novela los dos personajes son
olvidados y al fir1al, sencillamente se alejan de aquellas
gentes, que eran peores que ellos.
Esto nos hace reconocer lo que he dicho al principio:
el autor trata de exponer a nuestra vista, la miseria y la
degradación de hombres y mujeres confabulados en el delito organizado. Y en esto obtiene un éxito completo. Una
larga lista con que se identifica esa clase de gente, nota
peculiar del mundo de la delincuencia, nos es proporcionada por Cervantes y nos da ya una idea de qué ambiente se
nos quiere presentar: Ganchuelo, Chiquiznaque, Maniferro,
Silbatillo, Escalanta, Pipota, Repolido, Monipodio y algunos más.
Una situación muy significativa que trae Cervantes en
esta novela, es la de cómo esa gente parece no tener conciencia de lo que hace, pues practica su religión, mediocremente por cierto, y aun encomienda a Dios y a los santos
sus actividades. La práctica de una religión es buena, pero
llevada al fanatismo y puesta como mampara o sustentadora de nuestros delitos, es la peor aberración. Esta conducta que nos pinta admirablemente Cervantes, me recuer-

20

da la actitud de las modernas prostitutas: viven de la degradación y siempre encienden veladoras al santo de su devoción.
Fijándonos ahora en los personajes, Rinconete y Cortadillo quedan tales cuales Cervantes quiso dibujarlos: simples ladroncillos que por andar en el delito, cayeron en manos de individuos de la peor calaña. Y esto es tan verdadero,
que el final de la obra, es su huida de aquella gente.
Un personaj~ literariamente magistral es el jefe _de
toda aquella canalla, Monipodio. Cervantes nos lo presenta
inculto y analfabeta, pero al mismo tiempo audaz y buen
sicólogo. El sabe aplacar los ánimos cuando se exaltan,
alienta al delito reconociendo los méritos de sus compinches, es hábil para vencer resistencias tanto de sus compañeros como de los alguaciles.
El lenguaje que utiliza el autor, conservando su castellanidad, su pureza y su estilo peculiar, es al mismo tiempo
fiel imagen de los personajes creados. Sirvan de -ejemplo los
siguientes textos: " ... porque Zos dú:is 'fXJ,SadioS dieron tres
ansias a un cuatrero que había murciado dos roznos .. .2,
" . . ..porque no somos tan ignorantes que no se nos alcance
que lo qud(li,ice 7.a lengua @aYU/3 la gorja . .. ,, "¿Casada yo,
malioof - respondió la Cariharta-. ¡mira en qué t ecla

toca!" 4
No hablemos de figuras que no hay mucho lugar a
esto, pero sí repitamos que el estilo es netamente cervantino, con sus períodos largos pero siempre absolutamente
claros. El diálogo es manejado con agilidad y aun los parlamentos largos no fastidian, por la gracia del lenguaje
utilizado. Las descripciones de facciones y caracteres, apropiados al tema, si bien retardan el desarrollo de la acción,
avivan la personalidad de los descritos y nos hacen comprender mejor su modo de ser ante la vida.
2 ldem, Rinconete y Cortadillo, Pg. 206, Edil. Burguera, Barcelona; 1973.
3 Ibídem, Póg. 21:¾.
4 Ibídem, Póg . 224.

21

�IV

EL LICENCIADO VIDRIERA.-Nos encontramos ante una obra semejante a la anterior, no por la clase de
aventuras, ni por la calidad de los personajes, sino porque
también en ésta se acumulan gran cantidad de detalles para lograr el único intento del autor, que hemos de descubrir. He dicho aventuras, pero en realidad hay pocas, y he
dicho personajes, pero en realidad se podría afirmar que
hay sólo uno. La novela nos presenta el triste destino de un
estudiante de leyes, Tomás Rodaja, que se hace milifar para conocer mundo y probar suerte. Regresa a Salamanca,
lugar de sus estudios, donde una dama enamorada de él le
hace tomar un brebaje, que no da los resultados apetecidos,
pero sí le trastorna la razón.
Esta locura, que le hace creerse de vídrio, le lleva a un
vagabundeo por la ciudad, cuyas gentes le siguen primero,
por la novedad de su demencia y después, por los juicios tan
acertados con que contesta a todas las preguntas. El autor
se alarga demasiado al exponer innumerables juicios emitidos por el ahora Licenciado Vidriera, a tal grado que pudiera fastidiar; si esto no sucede es por la curiosidad del
lector, ya supuesta por Cervantes, de conocer tales juicios.
Pero aquí es precisamente donde podemos descubrir
el objetivo del autor, ¿por qué nos presenta a un demente,
dando respuestas tan acertadas y diciendo verdades con tan
buen tino? Si esas respuestas se limitaran a dos o tres hubiera parecido algo accidental de la narración, pero lo 'cierto es que son muchas y ellas forman el cuerpo de la obra.
La intención, a mi parecer, es patente; el autor ha querido
decir que los verdaderos dementes, somos quienes no nos
atrevemos a decir la verdad y a luchar por la verdad. Pero
el mundo juzga locos a quienes con decisión y valor, se ponen de parte de ella y la defienden. Así, por ejémplo, Cristo
que defendía la verdad y que llamó "zorra" a Herodes, fue
tratado de loco por éste. Aún en la actualidad, nosotros damos ese despectivo calificativo a quien se adentra en las luchas sociales y trata de salvar a los irredentos: ¡está loco!

22

decimos, porque gasta su tiempo y arriesga su seguridad,
mientras nosotros no levantamos un dedo ni perdemos un
cabello, lejos de una lucha que es nuestra lucha.
Me ha parecido que tal es el objetivo de Cervantes, aun
cuando los problemas sociales de su tiempo no fueran tan
acuciantes como los de ahora. Por lo menos quiso decir que
a cada quien se le dijera su verdad.
No se puede hablar mucho de personajes en esta obra,
porque el Licenciado Vidriera domina toda la acción. Es de
hacerse notar que cuando tornó a la cordura, siguió diciendo lo mismo que cuando estaba demente. Y si muchos le seguían en su anterior estado, muchos más le siguieron en el
nuevo, lo que constituye una nueva enseñanza: el valor, el
arrojo, la verdad, la autenticidad, siempre cuentan con el
apoyo de las gentes.
Del lenguaje no hay mucho qué decir, es el clásico de
Cervantes, limpio, puro, liso y llano como conviene a estas
narraciones. Sin figuras, sin metáforas, ni siquiera comparaciones, tan sólo sentencioso en las respuestas de Vidriera.
Todo esto redunda en ventaja de la novela, que no precisa
de más ni estaría en concordancia con el tema.
V

EL CELOSO EXTREME:fil"O.-Estamos ahora frente a
una novela de la otra clase, de las de tema de amor; una de
las que dijo Cervantes, más seguramente, hechas para sacar
"algún ejemplo provechoso". El tema del amor, muy propio de la época, fue también uno de los preferidos por el
gran escritor y ni "El Quijote" se escapó de esta preferencia, si recordamos al curioso impertinente y a la pastora
Marcela.
Creo que el mismo carácter de la época obliga a los
autores, a ser más alambicados para referir todos los enredos y situaciones. Vuelvo aqui a recordar la vigilancia del
Santo Oficio y el temor al Index. En esta novela se nos da

�el caso de una modificación de Cervantes, para evitar la
descripción de un adulterio consumado.5

ciona de tal modo que parece aquí olvidado el concepto del
honor de todas las épocas, pero particularmente el de la
suya.

El caso de "El celoso extremeño" es el eterno problema
del anciano casado oon una mujer joven. En la novela se
agregan dos detalles que agravan la situación. Ella, Leonora, es apenas una adolescente de trece o catorce años; el
anciano, Felipe dC' Carrizales, no sólo es anciano, sino que
siempre ha sido celoso; en esta situación, por lo tanto, sus
celos tendrían que provocar una situación verdaderamente
irritante.
-

El hombre se enferma de lo que ha visto, manda llamar a sus suegros y, consciente de su futura muerte, da testamento en que dobla la dote de Leonora; deja dinero para
sostenimiento de sus suegros y de sus criadas y, lo más
increíble, pide a su esposa que cuando él muera, se case con
Loaysa.

Pero esto es una novela y, aunque la realidad es a veces más fuerte que la fantasía, estimo que nuestro autor ha
tenido que exagerar en el presente caso. Carrizales se casa
con Leonora y casi virtualmente la empareda; sólo a misa
la saca y eso antes que amanezca. Aparte de él, un solo varón hay en la casa y es un criado negro, igualmente emparedado día y noche. Ni un solo animal macho fue permitido
en la casa. En cambio, criadas y esclavas con una dueña,
su "jefa", hubo al por mayor, peligro más serio, ciertamente.
Ya en esto hay exageración. Esto va a provocar que
también se exagere el camino, por donde llega Loaysa, el
tercero del triángulo, hasta Leonora. Son tantos los medios
que usa y las peripecias que sufre, que parecen inverosímiles tanto el hecho, como el personaje. En "La Celestina"
de Rojas, tenemos un hecho parecido, que resulta tan natural y verosímil que nadie lo critica.
Si todo esto ha resultado increíble, el final lo es más.
Loaysa logra finalmente su objetivo, pero no toca a Leonora, sólo duerme en su compañía. Felipe de Carrizales, el
injuriado, contempla el cuadro para su mala suerte y el celoso, que no soportaba ni una mirada hacia Leonora, reac5

J. A . F ., en la Presen tación de "El celoso extremeño" de la Edición d e la
"Novelas Ejemplares" ante cita da , d ice: " No parece v6lida la interpretación
tradicional de que Cervantes pretendió d ar ma yor honestida d a su rela to.
Américo Castro ha insistido en la convenie ncia d el cambio por razones relig iosas". (Pág. 365).

24

---._

Cervantes estuvo consciente de que sus lectores no
aceptarían esto con facilidad, las siguientes palabras que
pone en los labios de Carrizales lo dejan entender: "Mas
porque todo el mundo vea el valor de los quilates de la voluntad y fe con que te quise, en este último trance de mi
vida quiero mostrarlo de modo, que quede en el mundo como ejemplo, si no de bondad, al menos, de simplicidad jamás vista ni oída'' .6
Si la trama ha resultado inverosímil, por consecuencia los tres personajes del triángulo, resultan igual. Pero
curioso es que los personajes secundarios sean ahora los
mejor dibujados. Por ejemplo la dueña Marialonso, en ella
se esmeró Cervantes. Su proceder, cauteloso y taimado, es
dirigido certeramente hacia el objetivo. Finge hipócritamente hablando con sesudez, que su mayor preocupación es
el honor de las criadas y el propio, cuando no le interesa
ni el de su señora. ¡Con qué habilidad manipula la situación para quedarse a solas con el mancebo!
La criada negra Guiomar, como personaje bien delineado no se queda a la zaga. Lo mismo se puede decir de
Luis, el criado emparedado, aunque tiene algo de las exageraciones de Cervantes en el desarrollo de la trama.
Finalmente, hay que decir que el asunto se parece mucho a los cuentos de "El Decamerón" de Boccaccio; y que
el mismo Cervantes lo utilizó también en uno de sus "Entremeses" : "El viejo celoso".
6 Cervantes, Novelas Ejemplares, El celoso extremeño, Pg. 407, Edil. Bruguera ,
Barce lona, 1973.

25

�BIBLIOGRAFIA

EL MEJOR ALCALDE, EL REY
Por: Alma Patricia Madrazo

Bleiberg, Germán y Marias, Julián, DiccionariO de Literatura Española, Tercera Edición, Ediciones Castilla,
S. A., Madrid, 1964.
Cervantes, Miguel de, NCYOOUlS Ejemplares, Edición especial
de Editorial Bruguera. S. A., 1973.

26

�SUMARIO

I

Introdiwci{m/ I

Introducción

II Situación de la obra

m

E

L teatro español del siglo XVII al que perteneció

Lope de Vega parece que quiere centrarse en tres concep·

Síntesis de la obra

IV Comentarios sobre la obra

tos, o más bien podríamos decir sistemas de mitos que representaban el sentir del pueblo español: honor, monarquía
y fe católica.
Fuera de estos tres conceptos el autor podía inventar
cuanto le fuera posible con entera libertad, pero dentro de
ellos no podía hacer variaciones posibles. En primer lugar,
no se lo permitía la estrechez uniforme del pensamiento
español y por otra parte el público lo rechazaba inmediatamente.

V Indice
VI Bibliografía

Es por esta razón que este tipo de teatro no puede
aportar nada, o casi nada, ya que no es posible admitir un
drama que no permite al hombre libertad de pensamiento
fuera de normas establecidas.

28

29

�Situacián de la obra/11

La obra se desarrolla en León en un pueblo de Galicia
y sus cercanías.

La obra de Lope de Vega, El mejor aJ,calde, el 'Rey,
está tomada de un relato histórico de la época de Alfonso
VIl; Lope nos dice al final de la obra que este hecho aparece en la Crónica General, de Alfonso X, según el texto de
Ocampo.
Alfonso VIl fue rey de Castilla y de León, hijo de
Doña Urraca y del conde Raimundo de Borgoña, asumió el
título de "Emperador de las Españas" y conquistó Jaén y
Almería.
Ya desde el poema del Cid, podemos ver en el relato el
tipo de luchas que existían entre feudales y monarcas y
esto se acentuó más durante el reinado de Alfonso X. Además nos damos cuenta de cómo era importante para el pueblo español de la época de Alfonso VI y posteriormente
Alfonso vn, su rey, él constituía después de Dios el poder
máximo y sus órdenes. debían ser obedecidas y cumplidas
sin réplica si se era buen vasallo, lo que implicaba ser un
buen español.
Aquél que no reconocía en su Rey la autoridad máxima terrena debía ser castigado con la pena máxima que en
aquel entonces era la muerte o el destierro.
El reinado de Alfonso VIl está considerado dentro de
la historia española como sobresaliente, gracias a la sabia
y justa forma con que gobernó y guió a su pueblo este
monarca.
Síntesis de la obra/111

Personajes:
Sancho
Don Tello
Celio
Julio
Nuño

Elvira
Feliciana
Juana
Leonor
El rey León
30

El conde Don Pedro
Enrique
Brito
Pelayo
Fileno

Empie-za donde Sancho enamorado de Elvira, le pide
la mano con el consentimiento de ésta a su padre Don Nuño, él accede con la condición de que se lo haga saber a su
patrón el señor feudal Don Tel10, puesto que era lo correcto, según costumbres de la época y con la seguridad de que
le haria obsequios. A Sancho lo único que le interesa es
casarse e inmediatamente va a ver a Don Tello que le promete ganado y apadrinar su boda junto con su hermana
Feliciana. La boda va a celebrarse el mismo día, llega el
cura y todo está dispuesto, pero Don Tello se enamora de
la novia al conocerla y suspende todo. Por la noche la rapta y se la lleva con él. Sancho desesperado decide ir a ver
al Rey para que le devuelvan a Elvira. Pelay,o lo acompaña
en el viaje. El Rey manda a Tello una carta donde le pide
que regrese a la novia de Sancho, Don Tello no obedece el
mandato y vuelve Sancho con el Rey a comunicárselo. Entonces el Rey decide ir personalmente disfrazado a resolver
el problema. Llega ante Don Tel10, se encuentra con la deshonra de Elvira, lo hace que la repare casándolo y después
le manda que le corten la cabeza por desobedecerlo a él, su
Rey.

Comentarios sobre la obra/ IV
En esta comedia de tipo histórico de inspiración nacional y sentido popular, Lope se vale del relato histórico
únicamente como referencia, pues el verdadero tema en la
Crónica General es la narración de un despojo de una herencia, que es cambiado a gusto del autor para presentarnos un tema de mayor interés al público y con más sentido
artístico, por el de un rapto y violación de una doncella.
En esta comedia participa también gente del pueblo
como en Fuente Ovejuna aunque de distinta fotma, pues
aquí el pueblo y el Rey censuran el feudalismo y en Fuente
Ovejuna es únicamente el pueblo el que participa contra el
poder feudal tratando de ser censurado por el real.

31

�En El mejor aloaMe, el Rey, son los representantes de
la clase social más baja, el vasallaje, los que juzgan (interc€diendo ante el Rey), al poderoso señor feudal que como
es sabido, si podemos observar las costumbres de la época,
éste se sentía dueño de haciendas y todo cuanto en ellas hubiese, incluso de los trabajadores que le servían y vafiéndose de su poder y dinero cometían toda clase de desmanes y
atropellos en ~u contra y en la de sus doncellas.
En la obra de Lope podemos ver una de tantas reacciones del pueblo contra estos atropellos y al mismo tiempo
nos damos cuenta del alto sentido del honor que el español
de entonces tenía a pesar de no poseer una condición económica a la misma altura del señor feudal. Sí se ponía este
vasallo a la altura del feudal si de cuestiones de honor se
trataba.
Otro tratamiento de la obra aparte del de cuestiones
de honor, es el de la lealtad y obediencia debida al Rey.
Esta sin ser el tema principal de la obra es a lo que
más importancia se le da dentro de ella. Pues quien no obedecía a su Rey no merecía más que el destierro o la muerte
y es así como podemos ver aquí en la solución que da el Rey
a la afrenta hecha por Don Tello la importancia de esto,
pues a la pérdida del honor de Elvira la soluciona casándola
con Don Tello pero a la desobediencia de éste a su, mandato
lo soluciona cortándole la cabeza.

"Da Telw, a Elvira la mano
'{Jara que pagues la ofensa
con ser su esposo; y después
que te corten la cabeza".

Podemos ver también el grado exagerado en que abundan los prejuicios en esta época española (y persistían aun
cuando fue escrita) debido a la educación estrecha y a la
vanídad y orgullo que siempre han caracterizado al español.

32

Don Nuño, padre de Elvira, cuya figura nos representa
al sometido que teme y se humilla ante el tirano, prefiere
y desea ver muerta a su hija antes que deshonrada. Por
otra parte, Don Tello, deseoso de obtener a Elvira, no puede
hacerlo, siendo que muy bien podría haberlo realizado sin
el rapto de ésta, pero a causa de sus prejuicios por su linaje se considera muy por encima de una vasalla y aun maldiciendo en ocasiones estas diferencias, pues hasta llega a
desear casarse con ella, obedece más a su vanidad que lo lleva a cometer el delito que le causa la muerte.
Por otra parte, la justicia y equidad del Rey es indiscutible en la obra y el reconocimiento que éste hace de cada uno de los personajes dándoles a cada quien lo que merecen, lo podemos observar desde el momento en que
Sancho va al palacio, la forma en que es recibido, la manera cómo el Rey lo escucha al contarle su problema y cómo
éste encuentra la mejor solución para resolver el caso de su
vasallo autonombrándose el mejor alcalde.
Sancho.-"Enviad, que es justa ley,
para que haga justicia,
algún alcalde a Galicia".
El Rey.-"El mejor alcalde, ez Re]/'.
Todo lo contrario al personaje del Rey que demuestra
con sus actos nobleza y preocupación para con su pueblo,
vemos en Don Tello, al tirano, al prototipo del feudal déspota.
Sancho en cambio, es el personaje necesario e indicado para poder solucionar una injusticia en el caso que se
presente. Sancho es el vasallo cuyas acciones admiran a
quienes conviven (aun al mismo Rey) con él, a causa de nobleza de sentimientos, valentía y arrojo (sin serle necesario linaje para esto) .
Elvira es la doncella española que a pesar de su condición en desventaja con el señor feudal trata de conservar
su honor a toda costa y por dignidad suplica para que sea
reparado el daño cometido con ella.

33

�Pelayo es el personaje que da más ligereza a la comedia, gracias a ese juego del autor entre la acción y el ingenio, no puede faltar. En los momentos de más seriedad interviene el gracioso con sus bromas, todo esto debido a la
técnica barroca, usada por Lope en sus obras, del contraste
y la expresión, llevados a su grado más extremo.
La comedia se divide en tres partes. De ella se dice que
es una de las mejores obras de Lope de Vega. Se imprimió
por primera vez en La veinte y wna parte verdadera de
las comedias de Lope. Se publicó en 1635 después de la
muerte del escritor que había dejado preparado el tomo para imprimirse. Según Morley se escribió entre 1620-1623 o
sea en plena madurez del autor.
Las obras de teatro de Lope no siguen las unidades de
tiempo y lugar y es por esto que son muy cortas, no dejando de ser completas, El mejor alcaMe, el Rey, es una obra
que consta solamente de tres actos.

Bibliografía/VI

De Vega, Lope, El mejor alo&lt;ilde, el Rey, 8 ed. Porrúa, S.
A., Ool. "Sepan Cuantos"; México, 1973.

34

LA VIDA ES SUEÑO DE
PEDRO CALDERON DE LA BARCA
Carlos H ernández García

�1.-S í n t e s i s

I Síntesis

1.- Personajes:

Basilio, rey de Polonia.

m

Segismundo, príncipe.
Astolfo, duque de Moscovia.
Clotaldo, viejo.
Olarín, gracioso.
EstreTla, infanta.

Las tres unidades

IV Estructura de la obra

Rosaura, dama.
V Aspectos de algunos personajes

2.- Síntesis:

Segismundo se encuentra encerrado y encadenado en
una torre, separado de todo lo que le rodea como un peligroso criminal, se lamenta y se queja de su prisión; no sabe por qué está prisionero. No sabe quién es, no sabe su
origen, no sabe qué delito cometió para merecer ese castigo. Se siente humillado a causa de su carencia de libertad
al compararse con los demás y se llega a preguntar si no
será su delito el haber nacido y su culpa el vivir.
36

37

�Por medio del rey, Basilio, nos damos cuenta del porqué de la prisión de Segismundo. Segismundo es el príncipe heredero del trono, fue privado de su libertad cuando
nació y parece, por este hecho, que no es culpable de ningún delito.
El rey Basilio cuenta que su esposa, antes de dar a luz
a Segismundo, tuvo un sueño:

... qire rompf,a
sus entrañas atrevido,
un monstruo de hombre,
y entre su sangre teñido,
le dtiba muerte •..1

Su sueño se cumplió: Segismundo, al nacer, provocó la
muerte de su madre. Por su afición a la astrología, Basilio,
supo el destino de su hijo. El Rey, "acudiendo a sus estudios", supo que Segismundo sería un príncipe tirano, que
esto dividiría el reino, y Segismundo llegaría hasta destronar a Basilio; Basilio, creyendo evitar los males anunciados, decide encerrar al hijo.
La creencia de Basilio, en el destino y la libertad, lo
lleva a una duda: ¿Dio demasiada fe a sus estudios astrológicos? Esta duda provoca un conflicto en su conciencia:
como Rey amante de su pueblo, no puede darle un príncipe
tirano; evitando la tiranía, encerrando a su hijo, se convierte en tirano de su propio hijo (Segismundo); piensa que
tal vez la conducta de Segismundo puede vencer su destino.
Basilio somete a Segismundo a una prueba, se trataba
de que si triunfaba habría vencido a su destíno; si fracasaba, sería vencido por su destino y volvería a su encierro.
Segismundo, narcotizado, es conducido al palacio, cuando
despierta se comporta de una forma negativa, o sea como
había sido previsto.
1 Pedro Ca ld erón d e la Barca, ·LCI vidCl •• sueño. (Madrid: Espasa-Calpe, S . A.,
1955), p. 25.

38

Segismundo vencido por el destino, es conducido a su
prisión. Basilio en lugar de desviar el destino ya previsto
(educando a Segismundo, con la educación que como príncipe requiere y salvar su destino trágico) lo ayuda a cumplirse. Al despertar Segismundo, en su prisión, no sabe si
ha soñado o vivido las escenas del palacio.
Segismundo al no poder precisar si lo que vive es real
o soñado, decide actuar como si la vida fuera sueño; esto lo
convierte en un hombre prudente y sabio, que actúa de
acuerdo a la razón, elige obrar bien. Cuando el pueblo, que
se había levantado en armas, lo libera (proclamándolo
príncipe legitimo); actúa como un ser sereno, racional, libre¡; perdona a su padre.
Con su liberación, Segismundo, rompe la fatalidad de
su destino, vence al destino y vence al Segismundo que se
dejaba llevar por los instintos.

Il.-"La vida es sueño" y el barroco
Calderón se halla dentro de las características de la
literatura y arte barroco. En el barroco de Calderón se encuentra un poderoso dinamismo, un retorcimiento concep•
tual; una movilidad en la misma acción y en los personajes, •
una violencia; un contraste, entre los personajes, entre las
acciones opuestas y las actitudes de éstas; una derivación
hacia la ternura, al sentimiento, a la nostalgia; éstas son
tendencias del estilo barroco.

1.-Dinamismo: El dinamismo esencial del drama, se
halla en su misma acción, en su protagonista, en su reacción ante la vida, en su violenta contención.
En esta obra desde el principio, aparecen los motivos
del caballo de Rosaura:

Hipogrifo violento
qire oorriste parejas oon el viento,
¿dónde, -rayo sin llama,
pájaro sin matiz, pez sin escama,
y bruto sin instinto
39

�natural, al confuso laberinto
destas desnudas peñas
2
te desbocas, arrastras y despeñas1

Que corre como el viento, se despeña y arrastra; esto
ofrece nueV10s motivos de movimiento, de violencia, de retorsión.
2.-Equilibrio inestable: El cambio constante de la
indumentaria de Rosaura; Clarín es criado de Rosaura Y
después de Segismundo. La solución violenta del drama en
los casamientos finales: Segismundo enamorado de Rosaura debería casarse con ella, y Estrella oon Astolfo; pero el
concepto del honor es el pretexto para que se dé un cambio
y no se vea un cambio forzado; Segismundo dará la mano
a Estrella y Astolfo se casará con Rosaura.
3.-Contraste: La acción comienza al atardecer; la

oscuridad nace del fondo de la torre de Segismundo. El
hombre que habita la prisión en sombra está acompañad_o
de una lumbre. También son contrastes: la torre, la prisión, las cadenas; el palacio, las galas y honores de Segismundo, el sueño y la realidad.

4.-Ternura: El recuerdo, en la prisión, del amor de
Rosaura:
... sólo a wna mujer amaba
que fue verdad creo yo,
en que t&lt;&gt;&lt;W se acabó,
y esto solo no se aooba.

Toque de sentimentalismo: la escena entre Rosaura Y
Segismundo:
. . . tú, sólo tú, has suspendido
la pasión a mis enojos,
la suspensi6n a mis ojos,3
la admiración a mi aí.do.

5.-Lo hiperbólico, la ley de subordinación: Lo hiperbólico, lo desmesurado, se ve claramente:
• . . soy un lwmbre de las fieras
y una fiera de los hombres,~
Sólo '[&gt;Orque más has oúw,
entre mis membrudcs brazos
te tengo de hacer pedazos.s

La ley de subordinación del drama consiste en componerse a base de un eje, un personaje central, en torno al
cual _aparecen sometidos, y más o menos por bajo en importancia teatral, los demás personajes.
Rosaura Y Clarín desde el principio están enlazados a
la ~uerte ~e Segismundo. La intriga de Rosaura y Astolfo
es!a supeditada a la acción principal y carece de interés. La
mas aguda y penetrante acción de la comedia está en el momento que Segismundo en la prisión sigue soñando con
aquella realidad del palacio, que después creerá que es sueño, sin que en ningún momento advierta dónde acaba un
mundo y empieza otro. En este detalle está la más fina intuición del hondo problema del sueño y de la vigilia.
¿Otra vez queréis que vea
entre sombras y bosquejos
la majestad y la pom'[Ja
desvanecida del viento16

111.- Las tres unidades

En "La vida es sueño" no rigen las tres unidades· se
ro~~en las tres unidades aristotélicas de lugar tiemp~ y
acc1on:
'
l.-La unidad de lugar: Las escenas ocurren junto a
la torre de Segismundo, en un salón del palacio real y en
el campo.
4 !bid. p. 10.
S Ibid. p. 9.
6 Ibid. p . 79.

2 Ibid. p . 3.
3 Ibid. p. 10.

40

41

�2.-La unidad de acción: Las peripecias de Segismundo se van entrelazando con las de Rosaura ( aunque
sean de menor importancia).
3.-La unidad de tiem:po: Se sobrepasa la arbitraria

división o limitación de "día solar"; y los hechos se desarrollan en varios días.
IV.-Estructura de la obra

Calderón sigue la estructuración del teatro del Siglo
de Oro; la estructura externa de la obra: división en tres
actos y en varias escenas. Se ve también una estratificación
de los personajes, una división de éstos en: nobles y criados o vasallos.
Aunque en esta estratificación se ve que se le d,r más
significación al gracioso (se le dignüica, al permitírsele que
a su señor o amo le dé consejos).
Esta obra de Calderón, como las demás del Siglo de
Oro, no escapa a presentar en escena: a la sociedad madrileña (aunque no está ambientada en Madrid), ociosa, que
casi siempre es presentada por el teatro de esa época. 'Aquí
no se ve, exagerada, la temática o motivación de las demás
obras de la época: intrigas amorosas, amor, celos, concepto
del honor.
Esta obra también está al margen de los grandes problemas de finales del siglo XVI y la primera del XVII: la
decadencia económica, la despoblación, las pestes, las condiciones de la clase trabajadora, la holgazanería y la miseria.
Sin duda la motivación más real para el desarrollo de
la obra es: el libre albedrío y el dominio de la razón sobre
los instin4)s.
42

V.-Aspectos de a][¡unos personajes

Segismundo es el personaje principal, el personaje eje,
en torno a él aparecen sometidos todos los demás personajes.

Rosaura viene de Moscovia para vengar un agravio;
es hija de amores no sacramentales. Viste de hombre, pero
oo por esto aparece como exagerada, puesto que el disfraz
varonil era ya usado y agradaba mucho al público. Miente
sobre su sexo, calla el motivo de su viaje, esconde tras un
sentimiento de venganza, el amor que siente por Astolfo.
Clarin es el gracioso, pero tiene una oposición de lo
serio y lo festivo; esta oposición busca el equílibrio, la armonia. La breve trayeétoria de Clarín está saturada de
mutaciones.
Primero es criado de Rosaura, después de Segismundo; cómico al principio, cuando se ve amenazado de muerte
se convierte en un personaje sereno, luctuoso, aleccionador.
Basilio, el rey, también cambia: primero aparece como majestad, después de rodilla5¡; engañado, desengañado,
no tiene mucha importancia; no se le da más relieve que el
que le oorresponde como un personaje secundario.
Clotaldo, no se puede confesar padre de Rosaura ni a
ella ni a Basilio, hasta que se resuelve la intriga de la comedia.
Cuando al fin, triunfa el albedrío, las pasiones vuelven
a su cauce: Segismundo no se venga. Estrella renuncia a
Astolfo, Segismundo renuncia a Rosaura, los sobrinos del
Rey ya no pretenden la corona. Los personajes van cambiando hasta que encuentran o alcanzan una forma permanente: la fiebre encadenada dominada por los instintos culmina en hombre libre; el rey equivocado se torna en padre
venturoso; la virilidad vengativa de Rosaura se transforma en amor; el criado bufón se convierte en filósofo estoico.

43

�Este equilibrio inestable que rige la trasmutación de
los personajes y el cambio espectacular de las circunstancias es característico del barroco. Los hombres, los elementos, el mundo, aparecen excesivos, desorbitados. Esta movilidad de los personajes, este anhelo de cambio, este cambio de los personajes es característico del barroco.

BIBLIOGRAFIA

Calderón de la Barca, Pedro. "La vida es sueño". EspasaCalpe, S. A., Madrid, 1955.
Menéndez Pelayo, Marcelino. Calderón y su teatro. Emecé Editores, S. A., Buenos Aires, 1946.
Sáinz de Robles, F. C. Los movimientos literarios. Ed.
Aguilar, Madrid, 1957.
Valbuena Prat, Angel. Historia de la literatura española.
T. TI. Ed. Gustavo Gili, S. A., Barcelona, 1950.
Varela Jacome, Benito. Juan Ruiz de Alarcón, Obras Escogidas, Ed. Bruguera, Barcelona, 1969.
44

DUQUE DE RIVAS, VIDA Y OBRA
Por lrasema Otzuca Maldonado

�SUMARIO

I

-

Introducción

lI Duque de Rivas. Vi

E

STE trabajo académico ha*tenido como objetivo, el
presentar en una forma ·más detallada algunos aspectos sobre la vida y la obra del Duque de Rivas.

Resulta interesante observar la forma en que combina
sus- actividades políticas y cómo a través de toda su vida,
hay una gran lucha entre las dos, tratando de predominar
una sobre la otra.
A través del desarrollo del trabajo trato de exponer, en
forma cronológica, hechos importantes de su vida, también
comentar ios de las que se consideran sus dos obras más importantes: Los Romances históricos y su obra de teatro,
Don Alvaro o La fuerza del sino.
Es importantísimo el lugar que ocupa el Duque de Rivas dentP::i de la Literatura española, ya que marca el fin del
neoclasicismo y el principio del nuevo movimiento litera-

47

�rio, o sea el romanticismo, y junto con él una serie de innovaciones.
En su elaboración he contado con fuentes secundarias,
basadas en una investigación literaria.

11.-DUQUE DE RIVAS. VIDA Y OBRA

Su verdadero nombre es Don Angel de Saavedra y Ramirez de Baquedano. Nació en Córdoba el 10 de marzo de
1791. Pertenece a una familia de nobles, sus padres fueron
don Juan Martín de Saavedra y Ramírez, marqués de Rivas de Saavedra (el ducado se le otorgó pocos años después)
y doña Dominga Ramírez de Baquedano y Quiñones, marquesa de Audía y de Villasinda. Tenía un hermano mayor
llamado Juan Remigi,o, en el que recayeron todos los títulos
y honores. A manera de compensación, le pusieron a Angel
a los seis meses de edad la Cruz de Caballero de ·1a Orden
de Malta. Su infancia debió de transcurrir entre casera y
campera, según lo atestiguan muchos de sus textos. Desde
muy niño debió de haber aprendido equitación, como lo podemos observar a través de sus versos:
En una yegua tordilla
que atrás deja el pensamiento

entre en Córdoba, gaUardo,
Atarte, el noble guerrero.

Tal vez por su aplicación a este arte recibió a los siete
años, el despacho de Capitán de Caballería, agregado al regimiento del Infante. A Ios ocho años tomó el hábito de
Santiago y fue autorizado para ostentar las veneras de esta
Orden y de la de San Juan.

Saavedra tuvo por maestros a los emigrados franceses To-

tins y Bordes; además de un sacerdote que le enseñó latín;
todos ellos seguidores del antiguo régimen literario y que
lo conducirían a la lectura de Horado, Virgilio, Racine,
Corneille y La Fontaine. Tiene además otro maestro: un
antiguo may,ordomo de la casa que también se ejercita en
la rima, pero de un modo espo11,táneo y festivo, a él debe
Saavedra ese sabor popular de algunas de sus composiciones.
Ingresó más tarde en el Real Seminario de Nobles de
Madrid, donde los maestros siguieron la misma escuela humanística y tradicionalista. Allí empezó a adiestrarse en el
ejercici,o poético, tanto en traducciones de clásicos latinos
como en composiciones originales; en esta época Herrera
le servía de modelo.
A los dieciséis años con el grado de Alférez de la Guardia de Corps, termina sus estudios en el Seminario. Es testigo de la abdicación de Carlos IV y figuró más tarde en la
escolta del nuev,o soberano (Fernando VII). No se hallaba
en Madrid al acaecer los sucesos del 2 de mayo de 1808. Al
amanecer de tan memorable día, salió para Guadalajara
con un escuadrón que enviaba allí la Junta de Gobierno. Al
dia siguiente el escuadrón se disuelve y Rivas se une a su
hermano mayor.
Enterados del alzamiento de Zaragoza, deciden unirse
a Palafox; participa en las batallas de Tudela, Uclés, Talavera y Ocaña, donde fue mal herido; llega a Córdoba casi
moribund,o y cuando se restablece de sus heridas marcha a
Cádiz. Allí conoce a Martinez de la Rosa, a Quintana, a
Nicaso Gallego y dirige el periódico del Estado Mayor Militar que se publica semanalmente.

Heredó de su padre su afición por las letras. Existe
además una circunstancia que favorece su formación educativa. Su infancia coincidió con la Revolución francesa,
motivo por el cual, muchos emigraron a otros países entre
ellos abates y profesores especializados en la enseñanza.

Estimulado por sus nuevos amigos escribió el poema
titulado El '[)(1,80 honroso y más tarde en 1813 se decide a
publicar un tomo de poesías. En 1814 publica su drama
Ataúlfo, inmediatamente prohibido por la censura. A esta
obra siguen: Aliatar, El duque de Aquitania y MalekAdhel; en estas obras apenas percibimos el futuro román-

48

49

�ticismo, que tenuemente se podía admirar a través del riguroso clasicismo. En 1822 es elegido diputado por Córdoba,
de lo que se vale para representar su tragedia Lanuza, obra
abiertamente liberal, en la que permanece su antiguo tono
liberal aunque ya amenazado por un fondo de romanticismo.

Se incorpora nuevamente a la vida política y marcha a
Nápoles como ministro plenipotenciario. En la plenitud de
su fama transcurren sus años en Italia¡; escribe algunas de
sus leyendas románticas al estilo de Zorrilla, pero con menor soltura, como La azucena milagrosa y el estudio histórico Sublevación de Nápoles capitaneada por Masaniello.

Secundó los planes de Alcalá Galiano y Javier Istúriz
y con ellos votó la suspensión del Rey. Triunfa Fernando
VII en el absolutismo y el duque de Rivas es condenado a
muerte por lo que tiene que huir a Inglaterra. En Inglaterra contrae matrimonio con doña María de la Encarnación
de Cueto. Realiza una serie de viajes que lo ponen en contacto con el renacimient::&gt; inglés (Byron, Scott), en esta
época produce: El sueño de un proscrito, Florinda, La
maledicencia, El faro de Malta. También escribe las tragedias: Arias Gonzal,o y Tanto vales, cuanto tienes. En este mismo período empieza El nwro expósito. Cuando la situación ya es más calmada marcha a Francia donde escribe
Don Alvaro o la fuerza del sino. Muere Fernando VII y
la Reina decreta una amnistía con la que Rivas puede volver a España. Ingresa a la Real Academia de la Lengua.
En 1835 muere su hermano mayor y automáticamente toma posesión de t,odos los títulos de su casa.

Vuelve a Madrid ert 1850 a causa de patrióticas desavene~cias con el Rey de Nápoles. En 1863 ocupó la presidencia del Consejo y dos años más tarde muere en Madrid
el ~2 de j;1Ui•o, rodeado de gran prestigio y de la admiración
Y s1mpatia que despertaba su personalidad.

El estreno de Don Alvaro sólo es semejante con el éxito que obtuvo en Francia, Víctor Hugo con Hernani. Con
Don Alvaro triunfa el teatro romántico.
El pronunciamiento de 1840 que expulsa a María Cristina lo induce a retirarse de la política y dedicarse en Sevilla a sus actividades literarias. En este retiro produce:
Solaces de un priswnero, El crisol de la Zealta4, El desengaño de un sueño, El parador de Bailén y Las nwriscas de
Andújar. En 1841 publica sus Romances históricos, de ambiente medieval como: Don Alvaro de Luná, Una antigua11a en Sevilla. Además las situadas en la época de los
Austrias: Un castellano leal, Una noche en Madrid, Re-

. Don Ang:l de Saavedra representa la España de los dos
prime~os tercios del _siglo XIX. El camino literario que va
a segmr es el del nacionalismo romántico o el romanticismo
nacionalis~. _Es un gran cultivador del género épico desde
su etapa clas1ca, en el momento preciso de su transición al
r??1anticismo dejó dos formas características de su evoluc10n: La leyenda y el romance.
. Los Romances históricos tienen un lugar importantísimo_ dentr~ de la obra del duque de Rivas y dentro de la
poes1a espanola del siglo XIX. La primera edición completa
de ellas es de 1841, sin embargo, siete años antes en 1834
ya los primeros junto con Florinda habían sido incluidos e~
los apéndices de El moro expósito. Escritos en la época de
plena ~adu;.ez de Rivas. De ellos ha dicho Enrique Gili en
su articulo El Pensamiento" que: "Argumentos hábilmen~ conducidos, caracteres marcados, vivas y ricas descrip- ·
c10nes, afectos verdaderos y vehementes, rasgos atrevidos
Y gra~des, entonación poética, locución castiza y exquisitos
conocimientos históricos, adornan y enriquecen esos romances".

. -~º

cuerdos de un gran hombre, El mayor desengaoo y El
Conde de Villamediana.

se debe tomar estrictamente la denominación de
h1storicos que les dio Saavedra, ya que aun cuando es cierto que se basan en hechos históricos o en tradiciones que
se _amparan en la Historia, el poeta va muchas veces más
alla de ella, de la tradición y aun de la leyenda dándoles una

50

51

�interpretación novelesca. Reanudan y renuevan un ~énero
entre lírico y dramático que va a alcanzar en poco bem~o
un alto puesto dentro de la literatura. Los Ramances histórioos son el precedente inmediato de las Leyer14a.s, de
Zorrilla.
El mismo Saavedra en el prólogo de la primera edición
de sus romances, explica el origen de estos y escribe: "La
misma popularidad de que gozó el romance desde su origen
por 1os asuntos que le fueron peculiares; la facilidad que
adquirió su composición con la introducción del asonante;
la vulgaridad que le dio el diálogo cómico, y la soltura Y
ensanches que debió, como dejamos dicho, al gigantesco ingenio de Quevedo, lo fuel'On entregando al brazo secular de
los meros versificadores y de los copleros vergonzantes. Y
convertido, al fin, en su patrimonio exclusivo, murió a sus
manos, ya hinchado y ridículamente culto, ya lánguido, trivial y chabacano. Desacreditándose hasta tal punto que fue
últimamente mirado como el verso escrito sólo para el vulgo, y como el que podía permitírsele al vulgo en sus groseras composiciones, y los hombres literatos comenzaron a
asquearlo y a desdeñarlo".
El duque de Rivas viene a restaurar a este género su
antiguo valor, su genuino valor popular, no populachero ni
plebeyo.

composiciones. En El conde de Villamediana relata el episodio que costó la vida a Don Juan de Tasis; Bailén que es
una narración de la famosa jornada en la que empieza a
decaer el poder de Napoleón; la victoria de Pavía; todos estos temas son profundamente españoles, trasmitidos de generación en generación y ya incorporados en la literatura
nacional.
Entre todos hay uno que no se refiere a un hecho histórico determinado ni a una tradición genuinamente popular, se trata de El cuento de un veterano, no se conocen
sus fuentes, es un cuento terrorífico, quizá lo oyó como lo
dice el mismo romance, a un veterano de la guerra de Italia.
Algunos de ellos pueden considerarse como pequeñas
obras maestras, con una acción interesante, caracteres perfectamente dibujados y con un movimiento casi escénico.
Por ejemplo en Recuer&lt;k&gt;s de un gran hombre con sus escenas de la Rábida, sus animadísimas descripciones y el encuentro de Cristóbal Colón con doña Beatriz Enríquez y en
el cual podemos observar cómo Rivas renueva el octosílabo
asonantado sin quitarle nada de su espontaneidad popular:
que no han qi,erido ayuilarle
ni su patria ni Venecia,
que 'la corte de Lisboa
se bur'la de sus promesas;
que los sahws no le entienden,
que los ricos le desprecian,
que ws nobles no le escuchan,
qoo el 'VUlgo le vilipendia .•.

Hay dos romances que no tienen de histórico más que
el fondo, el ambient:e o sea las circunstancias de tiempo Y
espacio que se identifican fácilmente con las circunstancias
personales del poeta y son: La 'IJUl3lta deseada que según
Rivas Cherif se escribió en Malta y según Boussagol, Rivas
compuso este romance en Tours, en 1833, inspirándose en
las cartas de su mujer, en las que le describía los profundos cambios de 'España. El otro romance es El sombrero Y
que de acuerdo con este mismo crítico francés, es otra variación del mismo tema del destierro, con recuerdos de la
fuga de Saavedra en 1823, cuando fue condenado a muerte.
Pero ninguno de estos hace alusión a hechos verdaderamente históricos o legeñdarios, como se observa en las demás

Pero lo que más atrae y fascina en estos cuadros es el
color. Son verdaderos cuadros, no ya poéticos sino casi pictóricos. Se observa un gusto por lo decorativo y descriptivo, por las sensaciones casi pictóricas en las que se reconoce
su afición por este arte. Por ejemplo la descripción que
hace del castillo de Montiel en una noche de marzo:

52

53

de un

marzo invernal y crudo,

en que con negras tinieb'las,
se viste el orbe de luto,

�También es notable la descripción que hizo inspirándose en el retrato que Tiziano hizo de Carlos V y que podemos ver en Un cast;ellano 1eal. Presenta además Rivas
una gran facilidad en la relación poética de actos m~ltitudinarios: fiestas populares o cortesanas, torneos, Justas,
batallas. Por ejemplo la descripción de la corrida de toros
en El cande de Villa:mediana.

La obra de Mérimée comienza en España. El protagonista, Don Juan, es sorprendido por el padre de Teresa, su
amada, en la cámara de ésta. Don Juan mata al viejo caballero y huye a Flandes, donde hace la guerra. Vuelto a
España, asiste a sus propios funerales, se arrepiente y se
recluye en un convento. Hasta allí lo persigue un hermano
de Teresa, que lo abofetea y obliga a batirse. Don Juan mata a su rival.

Pero en realidad su obra cumbre, su obra representativa es la escrita para el teatro, llamada Don Alvaro o La
fuerza del sino; Don Alvaro es una obra clara, específica
y absolutamente romántica, es el ejemplo más hondo del
teatro romántico español que rompe los moldes comunes
del teatro clásico y alcanza un desarrollo tan vasto como
el que tiene el drama en manos de Shakespeare o de Schiller.

Pero si en lo anecdótico se asemejan, en lo esencial difieren y se separan. El héroe de Mérimée es un libertino sin
conciencia que luego se convierte; el de Rivas, un noble
caballero, víctima de la fatalidad; Rivas hace hincapié en
la fuerza del sino, mientras que Mérimée muestra la eficacia del arrepentimiento.

Se ha dicho que Don Alvaro viene a ser en España, lo
que Hernani en Francia; se estrenó en Madrid, el domingo
22 de mamo de 1835 en el teatro del Príncipe, éste no llegó
a convertirse en un campo de batalla como sucedió en el
estreno de Hernani. Pero sí hubo división de opiniones, comentarios apasionados en pro y en contra del drama. La
fecha de su estreno señala el punto de partida de la era romántica, en la cual los años se cuentan antes de D&lt;Yn Alvaro y después de Don Alvaro.

Ahora, ¿cómo surgió en la mente del poeta la idea inicial de la obra? Fue durante su estancia en Francia, donde
en conversaciones que sostiene con Alcalá Galiano sobre
romanticismo y en especial romanticismo teatral, éste último le sugiere a Rivas que escriba un drama que vaya de
acuerdo con el nuevo movimiento literario. Entre los dos
proponen temas para la elaboración de la obra, hasta que
por asociación de ideas Rivas recuerda "la historia del indiano; un indiano de sangre noble, de sangre de príncipe,
sobre el que pesaba una terrible maldición".

La llegada de duque de Rivas a Francia coincide con
el movimiento en el ambiente literario y artístico que provocó el estreno de la obra de Víctor Hugo, todo esto influyó
en el ánimo de Rivas y contribuyó a motivarlo para la elaboración de su obra dramática.
Existen grandes analogías entre la obra de Rivas Y
Les ames du purgatoire de Próspero Mérimée. Se dice que
esta última sirvió de "punto de arranque" a Rivas para escribir su obra. Sólo que Rivas terminó su drama en 1833 Y
la novela de Mérimée apareció en la Revue des Deux Mon&lt;res en agosto de 1834. Por lo que es evidente la prioridad de
la obra española.
54

Con Don Alvaro el duque de Rivas hace a un lado en
forma definitiva "el viejo trípode de las unidades". La única regla vigente es la libre, soberana inspiración, fuera de
todos los preceptos. La tragedia clásica sólo admitía en la
escena personajes de alta estirpe. El drama romántico daba
en ella libre entrada a cualquiera, por humilde y aun plebeya que fuese. No sólo acababa con esta discriminación
sino que se complacía en admitir a todos los rechazados por
el drama clásico.
Los cuadros populares de Don Alvaro, con sus mesoneros, sus gitanas, sus estudiantes, sus arrieros y demás
gente, demuestran las nuevas formas escénicas.
55

�A pesar de todo esto, Rivas hace una última concesión:
respeta los cinco actos establecidos por Horacio.

JUAN VALERA
Por Patricia l. Barranco Ortega

También en la versificación de la obra rompe con los
moldes y vuelve a la tradición española utilizando el octosílabo que se adapta tanto al género trágico como al cómico, sin embargo, cuando es necesario utiliza versos de mayor extensión.
El segundo título del drama, La fuerza del sirw, indica claramente la intención del autor; el verdadero protagonista de Don Alvaro no es Don Alvaro, es el sino, la fatalidad, esa fuerza misteriosa que domina al hombre y que
tanto puede llevarlo a la cumbre como al abismo. Pero este
concepto es anticristiano, ya que Dios le dio al hombre libre albedrío para luchar contra el mal. De acuerdo con esto
Don Alvaro, de haber querido, habría podiqo vencer las
tentaciones. Sin embargo, se presenta ante nosotros como
un personaje noble, valeroso, pero débil en su condición
humana, quizá por esto nos identificamos con él. Don Alvaro termina por suicidarse, siendo ésta una de las principales características del romanticismo.

56

�SUMARIO

I

1.-INTRODUCCION

Introducción

EL

II El Romanticismo

m

presente trabajo trata de presentar una panorámica
general acerca de Juan Valera y su obra.

Juan Valera

IV La Novela, en la Epoca Romántica
V Cronología de algunas de las novelas
más conocidas de Juan Valera
VI "Pepita Jiménez"

-

He creído necesario incluir antes el tema del Romanticismo, para ubicar al autor en su época y con la corriente
literaria más próxima a él; no se puede decir la corriente
literaria a la que pertenece, porque una de las principales
características de este escritor es su eclecticismo, su negativa a incluirse en ningún movimiento, su rechazo a las escuelas. Es un autor que podemos llamar de espíritu universal, pues se interesa por todas las manifestaciones del arte
Y trata de perfeccionar su obra tomando los mejores elementos de cada tendencia.

He dividido la exposición sobre Valera en cuatro partes: en la primera, titulada Juan Valera, incluyo datos biográficos, notas sóbre su producción literaria, crítica y filosófica; estilo y principios estéticos; la segunda es sobre la
59

�situación de la novela en el período romántico, pues es importante para precisar la importancia de la narración novelística de Valera; después se encuentra una relación cronológica de sus principales novelas y por último un comentario sobre "Pepita Jiménez", la creación cumbre de este
escritor que es clásico porque su genio, su prosa fina y
magnüica ha traspasado la barrera del tiempo y aún en
nuestros dias, sus relatos son amenos y agradables para la
lectura y dignos de estudio.

11.-EL ROMANTICISMO

dual desde los últimos decenios del siglo XVIII y primeros
del XIX, en lo que se considera el Prerromanticismo; pero
triunfa, de una manera clara, hasta el segundo tercio del
siglo XIX (1835).
La primera etapa romántica es de carácter conservador, tradicionalmente cristiano. Contra el centralismo político y cultural del Clasicismo francés se alza el sentimiento nacionalista, con espíritu medieval y caballeresco, luego
evoluciona hasta convertirse en bandera de oposición al régimen absolutista de Fernando VII.
Las características literarias de este movimiento son:

El Romanticismo es un vasto movimiento surgido por
causas político-sociales que origina una gran transformación en todos los órdenes de la vida y es muy fructífero en
la historia de las letras.
Ideológicamente se inicia a finales del siglo XVIII y en
lo literario impera durante la primera mitad del siglo XIX;
su origen se localiza en tres factores distintos:
1.-El individualismo de tipo racionalista que principia con Descartes y que informa la filosofía dieciochoesca.
2.-La libertad preconizada por la Enciclopedia.
3.-El sentimentalismo y defensa de la pasión que t~ene en Rousseau su máximo exponente.
El Romanticismo ocasiona un cambio ideológico en la
totalidad de las manifestaciones culturales.
El siglo XVIII, en lo que tiene de representativo, termina para Francia con la Revolución de 1789. En España,
por el contrario, se prolonga hasta la muerte de Fernando
VII en 1833. Antes de esta fecha los escritores españoles
continúan la tradición del siglo anterior. El Romanticismo
empieza a producirse en España de un modo lento y gra-

60

a) El predominio del yo romántico, del idealismo y la
melancolía. En oposición al Clasicismo que debe mantenerse fiel a normas objetivas, el Romanticismo es profundamente subjetivo. La fantasía romántica idealiza la realidad.
b) El espiritualismo acentuado cuando contribuye a
marcar el despego de las cosas materiales. En la moda: siluetas alargadas, palidez en el rostro. El artista vive apasionadamente y se exalta a los héroes que sacrifican su vida
en aras de un sentimiento (Werther).
c)-El culto al sentimiento. El amor arrebatado o nostálgico es el objeto capital de los poetas.
d) La valoración del paisaje. El Romanticismo se
identifica con el paisaje grandioso y melancólico: lo nocturno, los bosques sombríos y misteriosos, el mar infinito, los
parajes accidentados y agrestes. Las ruinas como símbolo
melancólico del paso del tiempo; los sepulcros como ejemplo de lo que se ha ido para siempre.
e) La atracción por lo medieval y exótico, buscando
los escenarios adecuados a su fantasía, fuera de la realidad
que los rodeaba. La Edad Media religiosa y caballeresca y
el Oriente misterioso y fantástico se pusieron de moda.
61

�El sentimiento nacional, contrario al Neoclasicismo de gusto generalmente europeo, despierta interés por lo
popular-folklore-típico y pintores()() de cada país y la exaltación por los movimientos de liberación nacional.
f)

Todo lo anterior se refiere al fondo.
En cuanto a la forma:
a) La libertad. El Neoclasicismo con su rigor preceptista ocasionó un arte sin personalidad. El Romanticismo proclama en primer lugar la libertad del artista para
crear su obra como la sienta, afirmando que el arte no es
instrumento de educación, sino vehículo de los sentimientos de su creador.
En la política el poder absoluto de los reyes es substituido por lo que se llama voluntad nacional o liberalismo.
"Libertad en la literatura, como en las artes, como en
la industria, como en el comercio, como en la conciencia.
He aquí la divisa de la época", afirma Larra.
b) La expresión. Para el Romanticismo las obras no
son bellas o feas según se ajusten o no a los modelos clásicos. Siguiendo las doctrinas de Lessing, la literatura debe
ser sobre todo expresiva. El gusto por los contrastes, el uso
mezclado de verso y prosa; en teatro la supresión de las tres
unidades, la mezcla de lo cómico y lo trágico, polimetría un
poco anárquica; las exclamaciones violentas o patéticas, las
evocaciones pintorescas o brillantes, la sátira despiadada y
el elogio vehemente se utilizan para llevar al lector la emoción que experimenta el artista, para impresionarlo, más
que convencerlo.
c) El lenguaje. El Romanticismo utiliza un vocabulario enérgico y pintoresco; crea frases típicas inconfundibles (casi siempre de sustantivo y adjetivo, colocando el adjetivo antes del sustantivo para dar mayor fuerza a la expresión) como lúgubre viento, súbito temor, lóbrega nube,
vana ilusión, vago fantasma, sombría noche, melancólica

62

luna, etc. En prosa el Romanticismo es casi siempre partidario del período largo y oratorio.
El ambiente que existe en torno al escritor es favorable para que su influencia social sea más importante, pues
cada vez es mayor el número de lectores; esto permite al
escritor una gran independencia liberándolo de la protección oficial y del mecenazgo de la aristocracia. El Romanticismo se aproxima a las masas populares en lo político y
en lo estético. Había grupos literarios en vez de "salones
literarios" aristocráticos o profesionales. El Romanticismo
actúa a través de los Ateneos, tertulias y la prensa. Por medio de los periódicos y las revistas los escritores alcanzan
popularidad. En política apoyan las actitudes liberales, gratas al público. El uso de temas sentimentales, accesibles a
todos, contribuyó a su difusión.
La situación política en España durante el siglo XIX
fue de violentas luchas entre absolutis,t as y liberales, moderados y progresistas y esto ocasionó que muchos escritores
emigraran a Francia o a Inglaterra cuando el grupo antagónico ocupaba el poder, así hubo escritores que conocieron
y se afiliaron a las nuevas tendencias literarias y sistemas
políticos, siendo elementos de constante renovación.
En España el Romanticismo se dividió en dos direcciones opuestas.
El Romanticismo arcaizante y conservador, basado en
las novelas de Walter Scott y en las exaltaciones cristianas
de Chateaubriand. Este le rendía culto a la Edad Media y
respetaba a la sociedad tradicional y el Romanticismo renovador y revolucionario, consecuencia del enciclopedismo
francés que mina los fundamentos de la sociedad -religión,
patria, jerarquía-, y de la filosofía de Rousseau que pretende que la libertad humana es sagrada y sólo conduce al
bien. Creían en el concepto de Víctor Rugo sobre el Romanticismo: "El Romanticismo no es otra cosa que el liberalismo en literatura".
Los escritores de espíritu liberal se adhieren al Romanticismo renovador y revolucionario que proclama la liber-

-

63

�tad política y pre:tende europeizar a España, considerando
que las ideas tradicionales son las causantes de la decadencia nacional; quiere transformar al país y vota la constitución de 1812, terminada la contienda y liberada la península sobreviene su completa separación de los partidarios
del tradicionalismo (durante la reo~nquista se habían unido transitoriamente) (Larra, Espronceda, Castelar) a ellos
se debe el advenimiento de la República en 1931. Los tradicionalistas postulan el otro Romanticismo que defiende la
civilización cristiana y busca modelos e inspiración en la
tradición española (Donoso Cortés, Jaime Balmes, Meléndez y Pelayo) en ellos se origina el espíritu tradicionalista
de la actualidad; al sobrevenir la escisión violenta el tradicionalismo da alientos y desata las fuerzas más reaccionarias con el rey Fernando VII a la cabeza; el liberalismo intenta continuar el proceso revolucionario y transformar el
país. En la gestación del movimiento romántico hay un estrecho vínculo eñtre lo histórico, lo político y lo literario; y
sus fundamentos serán el tradicionalismo y el liberalismo.
Por todas sus implicaciones el Romanticismo no debe
interpretarse únicamente como movimiento literario, sino
como una concepción íntegra de la vida. Algunos lo definen
como el despertar de la conciencia religiosa frente al ateísmo y utilitarismo del siglo XVIlI; otros como el resurgir de
la conciencia patriótica frente a la opresión extranjera y
algunos más, sus enemigos, oomo la tuberculosis de la literatura o el arsénico de la vida
No se puede limitar la extensión del Romanticismo
cronológicamente, pues las corrientes literarias se entrecruzan y alcanzan unas a otras. Antes de 1835, considerada como fecha inicial de este movimiento, existe una etapa de
preparación, de polémicas e intentos con mayor o menor
fortuna. El Romanticismo en sí, se dice que es un movimiento efímero, pues pronto evoluciona a un gusto por la
observación de lo cotidiano, de la realidad circundante. El
Realismo, tendencia iniciada hacia 1850, logra eliminarlo.
Alrededor de ese año don Juan Valera lo da por liquidado
al afirmar: "El Romanticismo no ha de considerarse hoy
64

día como secta militante, sino como cosa pasada y perteneciente a la Historia. El Romanticismo ha sido una revolución y sólo los efectos de ella podían ser estables. Entre nosotros vino a libertar a los poetas del yugo ridículo de los
preceptistas franceses y a separarlos de la imitación superficial y malentendida de los clásicos y lo consiguió. Las demás ideas y principios del Romanticismo fueron exageraciones revolucionarias que pasaron con la revolución y de
las cuales aun durante la revolución misma se salvaron los
hombres de buen gusto".

111.-JUAN VALERA
Juan Valera nace en Cabra, provincia de Córdoba el 18
de octubre de 1824. Sus padres fueron el general de Marina
don José Valera y Viaña y doña Dolores Alcalá Galiano y
Pareja, marquesa de la Paniega.
Valera recibió una educación esmeradísima, primero en
su casa y después en el Instituto de Málaga y en el Sacro
Monte de Granada. Obtuvo el título de licenciado en Derecho y se trasladó a Madrid. Llevó una vida muy activa,
perteneciendo a la mejor sociedad; relacionándose con los
principales personajes de su época: políticos, escritores,
aristócratas.
Valera escribe poesías y cuentos, traduce en verso a
algunos poetas ingleses y va adquiriendo una enorme cultura. Después se inicia en la carrera diplomática, respaldado por su tío el Duque de Riva5t; viaja por Italia, Portugal,
Rusia, Bélgica, Estados Unidos.

En sus cartas se observan erudición y conocimientos filosóficos completísimos. Sus epístolas son verdaderas tésis
de preceptiva literaria y conocimiento profundísimo de la
Historia.
Valera lee incansablemente, está al tanto del movimiento intelectual de toda Europa y juzga y critica los li-

65

-

�bros actuales o inactuales que le interesan y sirven de lectura; opina sobre política y todo lo que capta su atención.
En 1858 publica su primer libro: un volumen de poesías; en 1861 la Real Academia Española lo integra a ella y
lo premia por artículos y trabajos que había publicado en
varias revistas.
Fue Subsecretario de Estado y Director de Instrucción
Publica, Diputado y Senador vitalicio.
Muere el 18 de abril de 1905, cuando estaba preparando el discurso con que iba a solemnizar la Academia Española el tercer centenario- de la publicación del Quijote. Valera siempre vivió en sociedad y hasta sus últimos días se
rodeó de poetas y escritores.
La producción de Valera es muy extensa y variada:
poesías, cuentos, novelas, teatro, crítica literaria, estudios
críticos sobre filosofía y religión; cartas, ensayos y estudios
críticos sobre historia y política, discursos académicos, etc.
Muchas poesías de Valera son románticas si no por el
fondo, sí por la forma, por ejemplo: "En la tumba de Laureta" o "La Fábula de Euforión". Si no es recordado como
poeta es porque su obra principal está integrada por sus
novelas y sus ensayos críticos, pero su poesía es de excelente calidad, no menor que la de muchos otros escritores
famosos como poetas.
En sus estudios filosóficos demuestra un conocimiento
perfecto de los temas que trata, un excelente juicio para sus
análisis y relaciones y para formarse conceptos seguros y
sólidos.
En sus estudios de crítica literaria se refleja su buen
gusto y erudición asombrosa, no los escribió Valera tratando de formar un cuerpo de doctrina, (en una obra completa, dividida en libros y los libros en capítWos), sus ensayos
los escribe como artículos de periódico y de revista, siendo
66

por esta forma amenos y sencillos para la lectura. Su crítica correcta, aguda e inteligente se revela en sus discursos:
"Sobre el Quijote" o "Sobre el Fausto de Goethe".

En sus cuentos, diálogos y fantasías se recogen diversos géneros de producciones entre los que sobresalen la narración infantil, musical y estilizada de "El pájaro verde",
la malicia e ironía del "Diálogo de Asclepigenia" y más bajo el intento dramático de "La venganza de Atahualpa".
"Garuda" o "La cigüeña blanca" es un cuento que junto con "El pájaro verde" revela ingenio e ironía a la vez.
Como traductor utiliza una prosa ágil y cuidada, animando el relato con una vivificación. En prosa también se
recuerda "Dafnis y Cloe".
En sus relatos se observa sensibilidad despierta del autor, fina insistencia en los temas eróticos, atracción por la
mezcla de malicia e ingenuidad.
Sus cartas revelan las mismas características de sus
otros escritos y además ciertas percepciones críticas, como
la intuición de la posibilidad poética de Rubén Darío con
motivo de su libro "Azul" (Cartas Americanas).
En resumen se puede afirmar que Valera acierta en
todo lo que escribe y ,es natural por su refinamiento y el
cuidado extremo que ponía en todo lo que emprendió.
Sin embargo Valera alcanza la magnitud extraordinaria que lo convierte en clásico, en la novela, género que intenta estando ya en su plena madurez como escritor (a los
47 años publica su primera novela que a la vez es su obra
maestra: "Pepita Jiménez").
La novela según Valera es la narración; debe huir de
las fantasías románticas, pero no puede limitarse a ser un
s~mple relato de costumbres. Ha de apoyarse en la realidad,
pero procurando dotarla de interés, evitando lo feo y desagradable.
67

�La base de la narración es -para Valera- el análisis
de los sentimientos de los personajes; por lo que se le considera como el creador de la novela psicológica.

eclecticismo e individualidad. Valera no queda adscrito a
ningún movimiento (Romanticismo, Realismo, Naturalismo, Modernismo), aprovecha lo mejor de cada uno.

En su producción novelística se pueden observar tres
aspectos:

Su novela es la que refleja mejor la vida de su región
nativa, por la verdad con la que retrata los tipos, el fondo
de las costumbres; la psicología de sus personajes se presenta sin sentimentalismo exagerado, sin convertirse en melodramático.

1.-Su concept,o de novela, adverso al Realismo y a los
propósitos sociales o ideológicos del arte, con más convencimiento al naturalismo en nombre de una actitud estética.
Decía que la función del arte es la creación de belleza
y entretenimiento para el lector. Sus opiniones sobre este
terr1a se encuentran en sus ensayos críticos "De la naturaleza y el carácter de la novela" y "El nuevo arte de escribir
novelas".
2.-Importancia del tema amoroso y de la mujer en sus
novelas. Es el que más se acerca al erotismo francés entre
los escritores de su tiempo; sensualidad siempre envuelta en
casos de conciencia o prejuicios sociales que respondían a la
realidad española.
3.-Su modo particular de tratar el tema religioso,
piedra de toque de la novelística de la época. A Valera no
le interesa su signüicación social, política, ni la moral en
términos abstractos; sólo le importa la psicología y la moral dependiendo de ella en cuanto atañe al individuo en casos de oonciencia.
En todas las novelas lo que importa son los sentimientos individuales, el hombre y la conducta ante situaciones
determinadas. Su actitud estética e ideológica se relaciona
con los moralistas franceses, pero crea una serie de tipos
menores reales y vivos retratando vivamente el ambiente
andaluz.

Valera con un espíritu español y universal, conservador en arte, tolerante, irónico, racionalista y un poco escéptico, desdeña las escuelas y reglas, es clásico y moderno a
la vez.
En su ensayo sobre "La libertad en el arte" recoge lo
más personal de su teoría estética, cuyos principios son:
a) El arte es imitación; pero imitación sui generis de
lo verosímil más que de lo real; coincide con Aristóteles y
Santo Tomás. Poesía es sinónimo de creación artística en
general.
b) El arte no tiene una finalidad fuera de sí mismo.
Sólo tiene la misión de producir belleza. Puede oomportar
otra finalidad ética o docente, pero no le es esencial, sus
atributos son: "la manifestación sensible de la belleza y el
puro y sano deleite que al percibirla se goza".
c) El arte se manifiesta por la forma, ésta lo define
y califica.
d) En arte hay ciertos principios inmutables, válidos
para todos los tiempos y para todas las latitudes. Las modas o estilos no deben afectar sino a lo más accidental, el
arte es uno y el mismo en esencia.

En su obra hay divergencias con el estilo de su época;
Valera es un escritor inmune al espíritu romántico, personal; se le podría considerar una anomalía literaria por su

e) Desecha 1a historicidad, pero admite el progreso o
adaptación a los distintos pueblos o épocas.

68

69

�El artista debe conocer los productos extranjeros
y ver si puede sacar algún provecho, para perfeccionar su
obra.
f)

España se equivocó al ver sólo a Francia, habiendo
tantos otros dignos de estudio e imitación. Valera aconseja
(y se adelanta dando el ejemplo) el estudio de las literaturas: inglesa, italiana, polaca, alemana, rusa, etc.

Se le acusa, algunas veces, de excesivo atildamiento,
pero por su situación frente al estilo grosero, sin delicadeza
del naturalismo, este posible defecto es en realidad una virtud. Su estilo es cuidado, escogido, moderno y arcaico a la
vez, nunca arcaizante, sencillo pero clásico y elegante.
También se le reprocha una intromisión en sus escritos, pero todos los grandes escritores dejan parte de su ideologia y su experiencia individual en los personajes de sus
obras. Valera es escéptico, pero con un escepticismo amable, expone su opinión sin tratar de imponerse y ésta es
fruto de una larga experiencia.
Su técnica es sencilla: busca un escenario para la acción, que suele ser la región andaluza, en la ciudad o en el
campo (casi nunca utiliza un ambiente cortesano) ; después
sitúa allí a sus personajes, tomados de la vida real, pero
muy idealizados (la novela como recreación del mundo y
seres circundantes) y concede capital importancia al análisis psicológico; en esto último está muy por encima de la
producción de la época. Valera busca el alma de sus personajes, atento a sus más ligeras reacciones y convencido de
que el hombre es suficientemente libre para reaccionar en
un sentido u otro, para inclinarse al bien o al mal. Técnica
opuesta al naturalismo en el que la conducta es determinada fatalmente por el medio y las circunstancias.
"Valera escribió la mejor prosa del siglo XIX y la que
mejor se ha salvado para nuestro gusto": Julián Marías.
70

IV.-LA NOVELA EN LA EPOCA ROMANTICA
Durante el período romántico y el primer período ecléctico la novela -que no existía al principio, pero sí luego,
aunque casi carecía en absoluto de valor- fue desarrollándose muy lentamente. Hasta 1870 no dio comienzo aquella
época de inmensa fecundidad que terminó sólo después de
60 años. La transformación experimentada por la novela
hacia 1874 casi pareció milagrosa, de 1861 a 1870 únicamente hubo tres novelas extensas y unas cuantas novelas
cortas.

Los españoles de aquel tiempo estaban hartos de levantamientos políticos, de guerras civiles, de agitación social y de agotamiento económico. Se encontraban en una
disposición de ánimo adecuada para salir de sí mismos y
adentrarse en un paraíso terrenal creado por cualquier artista competente; esta consideración explica en gran parte
el éxito instantáneo que en 1874 logró Juan Valera con su
novela "Pepita Jiménez". Valera publicó sus mejores novelas, menos una, en el decenio de 1871 a 1880, años en que el
Romanticismo alcanzó probablemente sus más altas cumbres en la novela.

El realismo en Valera se observa en las descripciones
de los rasgos físicos de sus personajes o de los lugares en
los que se desarrolla la acción. Por ejemplo la descripción
de Luis de Vargas en "Pepita Jiménez" y de un escenario
campestre de la misma novela:
"Poco hemos dicho, hasta ahora de la figura de Don
Luis. Sépase pues, que era un buen mow en toda la extensión de la palabra: alto, ligero, bien formado, cabello negro,
ojos negros también y llenos de fuego y de dulzura. La color, trigueña; la dentadura, blanca; los labios, finos, aunque relevados, lo cual le daba un aspect,o desdeñoso y algo
atrevido y varonil en tóao el ademán, a pesar del recogimiento y de la mansedumbre clericales. Había, por último,
en el porte y continente de Don Luis aquel indescriptible
sello de distinción y de hidalguía que parece, aunque no lo
71

�sea siempre, privativa calidad y exclusivo privilegio de las
familias aristocráticas" .1
"L;:&gt; que ahora comprendo y estimo mejor es el campo
de por aquí. Las huertas, sobre todo, son deliciosas. ¡Qué
sendas tan lindas hay entre ellas! A un lado, y tal vez a
ambos, corre el agua cristalina con grato murmullo. Las
orillas de las acequias están cubiertas de hierbas olorosas y
de flores de mil clases. En un instante puede uno coger un
gran ramo de violetas. Dan sombra a estas sendas pomposos y gigantescos nogales, higueras y otros árboles, y forman los vallados la zarzamora, el rosal, el granado y la madreselva".2
Como se puede apreciar, Valera gusta de las descripciones minuciosas.
Sus novelas, su anterior poesía y gran parte de su crítica literaria presentan caracteres románticos· en el fondo
el carácter se impone por completo a la acció~.
V.-ORONOLOGIA DE ALGUNAS DE LAS NOVELAS
MAS CONOCIDAS DE JUAN V ALERA
"Pepita: Jiménez''. 1874.
"Las ilusiones del doctor Faustino". 1875.
"El comendador Mendoza". 1877.
"Pasarse de listo". 1878.
"Doña Luz". 1879.
"Juanita la Larga.,'. 1896.
"Genio y figura ... " 1896.
"Morsa.mor". 1899.
"Mariquita y Antonio". 1861.
Vl.-"PEPITA JIMENEZ"
"Pepita Jiménez" se publica en 1874, pero es una novela que mira hacia el futuro. Aparece en ella la preocu1 Juan Vale ra, Obrera comple tas, (Madrid: Ed. Aguilar, 1957) "Pepita Jiménez",
p . 168.
2 !bid., p . 118.

72

pación sobre motivos religiosos y de conciencia, pero lo más
importante son sus detallados análisis psicológicos que se
nos presentan a lo largo de toda la obra:
"Por otra parte, ¿cómo penetrar en lo íntimo del corazón, en el secreto escondido de la mente juvenil de una doncella, criada tal vez con recogimiento exquisito e ignorante
de todo, y saber qué idea podía ella formarse del matrimonio? Tal vez entendió que casarse con aquel viejo era consagrar su vida a cuidarle, a ser su enfermera, a dulcificar
los últimos años de su vida, a no dejarle en soledad y abandono, cercado sólo de achaques y asistido por manos mercenarias, y a iluminar y dorar, por último sus postrimerías
con el rayo esplendente y suave de su hermosura y de su
juventud, como ángel que toma forma humana. Si algo de
esto o todo esto pensó la muchacha, y su inocencia no penetró en otros misterios, salva queda la bondad de lo que
hizo" .3
El tema de la novela es la derivación del amor místico
de Luis de Vargas, el seminarista, al amor humano, a lapasión por Pepita Jiméne-z, en él se descubre el triunfo de Eros
sobre la ascética.
La novela está estructurada en tres partes principales: la primera consta de una introducción pequeña, con la
cual el autor nos coloca en el umbral de la trama explicando también la presentación del relato,; y de una serie de
cartas a través de las cuales se observa la evolución del conflicto planteado. Esta parte se titula: "Cartas de mi sobrino" y concluye al llegar al punto culminante de la narración, a la aceptación y descubrimiento total, por parte del
seminarista, de su amor por Pepita Jiménez. La segunda
parte, llamada Paralipómenos, está escrita en forma de
narración objetiva, mezclada con algunos diálogos y nos
conduce al desenlace del hecho relatado: el abandono de las
ideas místicas por parte de Luis y su matrimonio con Pepita. La última parte es un epHogo corto, que redondea la narración en sus detalles.
3 !bid., p. 120.

73

�En "Pepita Jiménez" domina un tono de amable costumbrismo de la vida cotidiana, pero no desprendido del
halo ideal; como en la escena siguiente:
"El lugar estaba animadísimo. Las mozas solteras venían a la fuente del ejido a lavarse la cara, para que fuese
fiel el novio a la que lo tenía y para que a la que no lo tenía
le saltase novio. Mujeres y chiquillos, por acá y por allá,
volvían de coger verbena, ramos de romero u otras plantas, para hacer sahumerios mágicos. Las guitarras sonaban
por varias partes. Los coloquios de amor y las parejas dichosas y apasionadas se oían y se veían a cada momento".4
Es una novela ágil, amena y elegantemente elaborada.
Desarrolla un tema sencillo, como el mismo Valera señala
al principio de la obra:
"Todo ello está escrito de una misma letra, que se puede inferir fuese la del señor deán. Y c&lt;Ymo el canjunto farma rilgo a modo de ,icrvela, si bien con poco o rningún enredo,

yo imaginé en un principio que tal vez el señor deán quizo
ejercitar su ingenio componiéndola en algunos ratos de
ocio ... " 5
En el ambiente de una aldea andaluza, paisaje predilecto de Valera en la mayoría de sus ficciones, se desarrolla el motivo de la novela.
La evolución del personaje sucede de manera gradual,
previos antecedentes d~ su personalidad y aquí se observa
la agudeza psicológica del autor. Valera opone a los propósitos ascéticos de Luis de Vargas lá naturaleza, el amor
humano.
El cambio espiritual lo desarrolla Valera, a tono con
la naturaleza, la fusión entre misticismo y erotismo transcurre entre los meses de abril y junio. La acción sustituye
gradualmente a la actitud de estudio, de contemplación y
de duda.

En las dudas que presenta Luis para decidirse a abandonar sus propósitos religiosos por el amor de Pepita, se
aprecia un complejo de rivalidad con el padre que también
ama a Pepita y pretende casarse con ella:
"Y si lo hubiera, si yo agradace a Pepita de otro modo
que como amigo; si la mujer a quien mi padre pretende se
prendase de mí, ¿no sería espantosa mi situación?"6
El cambio interior de Luis se marca con distintos recursos como su siguiente monólogo:
"Aunque me paso todo el día en el campo a caballo, en
el casino y en la tertulia, robo algunos horas al sueño, ya
voluntariamente, ya porque me desvelo, y medito en mi
posición y hago examen de conciencia. La imagen de Pepita está siempre presente en mi alma. "¿Será esto amor?",
me pregunto".7
El carácter de los demás personajes se nos presenta
también de manera clara: Pepita Jiménez, inteligente, despierta; el padre de Luis, bondadoso y comprensivo; el deán
representa la experiencia, la suspicacia; Antoñona la fiel
nana cariñosa, de carácter firme y decidido, con un lenguaje mucho más llano y directo que los demás personajes; el
anciano vicario, cura de pueblo, que pide consejo al "sabio"
y joven "santo" seminarista.
En esta obra demuestra Valera su conocimiento de los
prín~ipios de la mística y la ascética en varias partes como
la siguiente:
"Cuando recordaba que a veces había creído recibir
favores y regalos sobrenaturales, y había oído susurros místicos, y había estado en conversación interior, y casi había
empezado a caminar por la vía unitiva, llegando a la oración de quietud, penetrando en el abismo del alma y subiendo al ápice de la mente, don Luis se sonreía y sospechaba
que no había estado por completo en su juicio".ª
6 !bid., p. 146.

4 lbid .. p. 170.
5 !bid., p. 117.

7 lbid., p. 143.
8 !bid., p . 181.

74

75

�Al leer la novela encontramos varias escenas de amor
claramente románticas:
"Prefiero morirme. Merezco la muerte; la deseo. Tal
vez al morir, desatando o rompiendo mi alma estas infames cadenas que la detienen, se haga hábil para ese amor
con que usted desea que nos amemos. Máteme usted antes
para que nos amemos así; máteme usted antes y, ya libre
mi espíritu, le seguirá por todas las regiones y peregrinará
invisible al lado de usted, velando su sueño, contemplándolo con arrobo, penetrando sus pensamientos más ocultos,
viendo en realidad su alma, sin el intermedio de los sentidos".9

una advertencia o ejemplificación; pero Juan Valera como
dijimos anteriormente, defiende el principio estético del
arte por el arte y no trata de hacer ninguna de sus obras
con otros fines.
"Pepita Jiménez" es, en la actualidad, una novela
agradable, entretenida y ágil, realizada en magnífica prosa
y un testimonio del genio que fue Juan Valera en su mejor
momento.

Valera es un gran conocedor del alma femenina, como
1o demuestra en esta novela con el personaje de Pepita Jiménez, y también en otras muchas de sus obras como en
"Doña Luz", "Juanita la Larga", Genio y figura ..."
Además de las cualidades mencionadas anteriormente,
hay que agregar al mérito de Valera el humor y delicadeza
para desarrollar la trama; en forma progresiva y con un
lenguaje refinado y elegante, pero adecuado a los personajes y a las circunstancias.
Valera llegó al acierto en la novela por el camino de
las cartas, su género predilecto y en el cual estaba perfectamente formado; en ellas y en las disquisiciones místicas
y descriptivas, encuentra el medio favorable para su desarrollo, como novelista. "Pepita Jiménez" es la obra maestra de Valera, siendo su primera novela completa en el tiempo; es la novela perfecta, dentro de sus límites, tiene el tono exacto y que expresamente escoge Valera con una gran
habilidad narrativa.
Cuando surgió "Pepita Jiménez", en España dominaba la novela de tesis y muchos críticos se dedicaron a tratar
de encontrarla en la obra de Valera, estableciéndola como
un estudio irónico del falso misticismo, tomándolo como

BIBLIOGRAFIA
Díaz Plaja, Guillermo y Monterde, Francisco. Historia de
la literatura española e historia de la literatura mexicana. México. Porrúa, 1960.

Diez Echarry, Emiliano y Roca Franquesa, José María.
Hiswria ide la literatura ~pañola ff hispanoamericana.
Madrid: Aguilar, 1960.
Río, Angel del. Historia de la litemtura española U. S. A.:
Ed. Holt, Rinehart and Winston, 1963. II.
Valbuena Prat, Angel. Historia de "la literatura española.
Barcelona: Ed. Gustavo Gilí, 1960. 6a. ed. III.
Valera, Juan. Obras compl,etas. Madrid: Aguilar, 1958. 4a.
ed. I.

9 lbid., p. 178.

76

77

�MIGUEL DE UNAMUNO Y AMOR
Y PEDAGOGIA
Por Felipa Guadalupe Leal Garza

�SUMARIO

I

l.-INTRODUCCION

Introducción

II Biografía

m

E

N 1898 España ha perdido sus colonias y el desarrollo
español se torna en pesimismo, la crítica a los valores nacionales se vuelve negativa Estos son los signos más visibles de ese año en donde a las expresiones de queja y de
tristeza surge un movimiento que da la alarma, está formado por un grupo de hombres de letras cuya preocupación
más honda es Thpaña. Es la llamada Generación del 98 que
torna la vista a los clásicos españoles con el objetivo de
seguir la antigua tradición; viajan por todo el país dándose
cuenta de su miseria, descubriendo a la vez la belleza de las
aldeas olvidadas; se desentienden de la política conformista
de la Restauración; cultivan el lenguaje confiriéndole fuerza y viveza al idioma; el más destacado del grupo es don
Miguel de Unamuno, cuya biografía presento en las páginas siguientes, así como un estudio de su obra "Anwr y
PedJJ,gogfn", para dar cumplimiento a la tarea de Literatura
Española.

Amor y Pedagogía

IV Comentarios
V Conclusiones

80

81

�11.-BIOGRAFIA
Don Miguel de Unamuno, nació en Bilbao, el 29 de
septiembre de 1864. Eran tiempos de crisis, a los nueve
años, tres años después de haber perdido a su padre, en
1873 presencia el sitio a su ciudad natal por los carlistas.
En 1874 una explosión producida en los tejabanes de su
casa, el olor a pólvora, las voces airadas, los odios feroces
los grabaría siempre en su memoria y los describiría más
tarde en su novela Paz en la Guerra.
Sus estudios primarios, las primeras impresiones de su
niñez, fueron descritas en sus ·R ecuerdos de niñez y de la
mocedad. En 1875, terminada la primera enseñanza, ingresa al Instituto Vizcaíno de Bilbao; poco se sabe de estos
años transcurridos en el silencio de desordenadas lecturas
de autores diversos; .lee a Balmes, Donoso Cortés y escribe
sus primeras poesías.
En 1880 se traslada a Madrid donde cursa hasta 1884
los estudios universitarios y se sumerge en una ola de du•
das religiosas. Madrid no le agradó, su cosmopolitismo de
entonces se oponía a lo que Unamuno -hombre de campo-sustentaba: la universalidad. Poca parte toma en las actividades universitarias, su afán insaciable de lecturas lo enfrenta a las obras y figuras dominantes : escriben novelas,
Pereda, Valera, Palacios Valdés; la poesía se centra en
España en Núñez de Arce y Campoamor1; en Francia, Ver•
laine; en Inglaterra, Tennyson y Browning; en Norteamé•
rica, Longfellow y Walt Withman; en Italia, Carducci. En
cuanto al pensamiento están Spencer, Renan y Taine, Kier•
kegaard del cual se encuentra influjo directo en Unamuno,
Eduardo Von Hartman explorador de lo inconsciente y sobre
todo Nietzche. Este es el mundo de Unamuno el primer
español que va conociendo desde dentro el pensamiento eu•
ropeo
Al doctorarse en Filosofía y Letras vuelve a Bilbao.
Durant e su permanencia en la ciudad natal, de 1884 a 1891,

82

contrae ·matrimonio. Ahí entre lecciones particulares, diálogos en la Sociedad Bilbaína colabora anónimamente con
un diario .socialista.
Gana por oposición en 1891 la cátedra del Griego en
la Universidad de Salamanca, ciudad en la que vivió la
mayor parte de su vida y que le proporciionó la tranquilidad espiritual y económica que necesitaba para realizar su
labor literaria En el mismo año, durante las oposiciones en
Madrid, conoció a Angel Gavinet en el que descubre inquietudes iguales a las suyas; la preocupación de un pensamiento español fuera de toda europeización y tradicionalización, ambos consideraban que la filosofía propia de
una nación era más importante que la imitación inferior
de filosofías extrañas.
Salamanca le abrió las puertas del conocimiento de sí
mismo. Ahí comenzó una época de experiencias profundas
Y decisivas. Hay un período culminante, el que media de
1895 -la feeha de aparición en torno al Casticismo- y
1905 la de la publicación de La vida de Doo Quijote y
Sancho, 1897, podría ser la fecha. Antes de ella busca la
afirmación de su personalidad contra la carencia de ella,
libra la batalla entre el tradicionalismo y el casticismo contra lo convencional, concibe la necesidad de abrirse a los
de afuera para surgir del atasco en que se hallan, la tradición local debe ser rechazada en favor de la universaJidad. Después de 1897 se concentra en un esfuerzo de adentramiento de la búsqueda de la personalidad íntima que
deja huella en sus Tres Ensayos de 1900; la universalidad
que pide no es un cosmopolitismo exánime, sino una tradición eterna, concentrarse ya significaba para él acumular
vivencias con el fin de irradiar. A la luz de ese proceso
de madurez pasa de la objetividad realista a la subjetividad crítica.
Durante esos años interviene en la política sin formar
ningún partido ya que es un heterodoxo, quizá únicamente por su gusto por la polémica o por su lealtad al ideal
que soñaba: ser un incitador en toda Europa. Debido a la in83

�dependencia de su carácter es destituido de su cargo de
Rector, que venía ejerciendo desde 1901 en la Universidad,
en 1914, un año después de la publicación de su novela más
conocida: Del sentimiento Trágico de la Vida.
La prosecución de sus viajes, de sus clases y sus campañas políticas contra la monarquia y al derrocamiento de
ésta contra la dictadura de Primo de Rivera, lo llevan al
destierro a Fuerteventura en 1924. De ahí sale el 25 de junio a Francia en donde continúa su oposición incesante.
Se establece en París colaborando con la prensa europea
y americana en su afán combativo contra la dictadura española. Pero sólo con su traslado a Hendaya a la vista física de su patria, es donde puede continuar con su labor
poética y literaria más allá de manifiestos y violencias. En
La Agonía del Cristianismo (1925) y en Cómo se hace una
Novela (1927) da claras muestras de su desesperación,
Hendaya es su resurrección que se manifiesta en San Manuel Bueno, Mártir (1933) y El hermano Juan o el mundo
es teatro (1934).
A la caída de la dictadura regresa a Salamanca el 11
de febrero de 1930. En 1934 se le declara Rector Perpetuo
de la Universidad de Salamanca y en 1935 se le proclama
Ciudadano de Honor de la República (proclamada en 1931),
marcando el fin de una época en Unamuno, la de los discursos incitadores y turbulentos como diputado en las Cortes Constituyentes Al despedirse de su cátedra el discurso
que pronuncia está lleno de templam.a, sabe que se avecina
una nueva lucha en la que al contrario de su Paz en la
Guerra, no existe en el corazón de sus contendientes ninguna paz.

Abel Sánchez (1917), La Tia, Tu"/a (1921), Nad,a meoos
que todo un hombre (1925). Las novelas o nivolas como él

las llamaba son sus producciones más acertadas, fruto de
su conocimiento y observación de las personas, sus personajes no son totalmente transparentes, él mismo sabía que
la persona humana siempre envuelve un impenetrable arcano. El teatro de Unamuno es bastante parecido a su novela ya que éstas son esencialmente dramas y no es muy
amplio ocupando un puesto secundario dentro de su obra,
Fedre (1924) y El Otro (1932) pertenecen a su teatro. Los
ensayos fueron su obra más extensa, forman siete volúmenes, son principalmente personales con propósitos de belleza, pero objetivamente concretos. Su poesía manifiesta su
pretensión personal, los versos revelan su ideal de eternidad.

III.-AMOR Y PEDAGOGIA

Argumento
Don Avito Carrascal, seguidor de la Pedagogía Sociológica, fiel a sus ideas, considera su deber contribuir a la
fama de esta ciencia realizando la creación de un genio
siendo él mismo, el padre, para lo cual necesita del matrimonio. Porque hay dos claS€'S de matrimonio: el inductivo
y el deductivo; el primero es el que el hombre realiza como
único remedio de poseer a la mujer que se le mete por los
ojos y el corazón; el segundo es el que contrae cuando el
hombre sintiendo un vacío busca una mujer para llenarlo;
el matrimonio del futuro genio debe ser deductivo.

Unamuno murió en 1936 entre comunicados de guerra,
hasta el día último del año no habló más de la cuenta, pero
nunca menos de lo que él deseaba. Es el pensador que más
ha influido en la juventud actual española. En él luchan la
ciencia y la duda, la razón y la fe, muy vasco es a la vez
muy castellano y español, de amplísima cultura, además de
las obras mencionadas escribió: novelas oomo Niebla (1914),

Aunque creyente de la Pedagogía Sociológica no deja
en olvido las leyes de la herencia y después de meditar largamente piensa en los caracteres antropológicos, fisiológicos, psíquicos y sociológicos que la futura madre del genio
debe tener. Analizando estos caracteres encuentra que encarnan en Leoncia Carbajal, rubia muchacha de amplias
caderas, seno turgente, buen apetito, instrucción variada,
pensamiento libre de nieblas místicas y regular dote. Durante seis noches consecutivas, Don Avito, escribe eso que

84

85

�llaman declaración de amor y que andando el tiempo, piensa, constituirá la Carta Magna de la Pedagogía. Escribe
pues, un cuidadoso estudio de las necesidades orgánicas de
la psicología del amor sexual, de la ley de Malthus, d~ la
tendencia a la monogamia y el problema de la prole.
Después de aprendida de memoria se dirige a la casa
de Leoncia donde conoce a Marina del Valle, muchacha
morena; a Don Avito le da un vuelco el corazón todas sus
deducciones se resquebrajan y después de una 'y mil luchas entre la ciencia teórica y el instinto amoroso Don
Avito (La Forma), termina casándose con la inducti~a Marina (La Materia). En su segunda batalla para transigir
oon el mundo, se casa por la iglesia después que la Sociología se lo ha aconsejado.
Un~ noche. Marina le anuncia la llegada da un hijo.
Don Avito prosigue a poner en práctica sus teorías para la
c:eación del genio. Durante el embarazo de la madre, la
dieta oon aquellos alimentos de que un genio deba nutrirse:
por ~ontener demasiados fósforos; alubias, alubias y máS
alubias que indigestan a Marina; la lleva a la Opera para
que los sonidos armonicen a las células embrionarias cuando Marinª- se fastidia utiliza discos.
'
Al nacimiento del hijo, se presenta el problema del nombre, escoge Apolodoro, porque sin creer en la superstición
pagana ese nombre servirá, según él, para que sus iniciales
sean las mismas en los cubiertos. Le da este nombre después
de lu~ar de n'?evo con su "demonio" que le dice que ha
transigido:. de~n_a poner de nombre alguna letra, algo que
n_o t~~ga sigmf!cado, para que él fuera el que le diera el
significado. Avito_ no oye y transigíendo pasa el tiempo,
perd?na a su_ ~u:ier, le enseña al niño oraciones, le canta
canciones religiosas que harán de él un fetichista no importa, piens.a, con tal ~~ que no se le hable de brujas; y la
tal vez eqwvoca eleccion, con las ideas de Don Fulgencio
Entram~osmares, hombre lleno de filosofía, incomprendido
en su sigl.? q~e escri~e para la posteridad un libro que
aso~brara e ilustrara a las generaciones futuras, que ha
elegido para maestro de su hijo.

86

El niño crece llamado Apolodoro por el padre, Luis, su
nombre de bautizo, del cual el padre no sabe nada, por la
madre, que a escondidas del padre le demuestra su cariño,
y "Apolo", "Polodoro", "Boliche" para los amigos de la infancia a quienes el niño quiere pegar pero Don Avito lo
impide porque die€ es anticientífico.
Tiene también el niño una hermana, Rosa, de cuya educación el padre encarga enteramente a la madre, quien
vierte en ella libremente su cariño maternal; vistas de lejos
por Apolodoro quien siente tristeza por este cariño que ·
no se le entrega.
Al crecer Apolodoro conoce a un poeta que le invita a
colocar el amor por encima de todo, idea que irrita a Don
Avito, pues considera que el Amor y la Pedagogía no se llevan. El amor toma forma en la hija de un maestro pintor
de Apolodoro, Don Epifanio. La hija, Clarita, acepta a
Apolodoro, pero éste encuentra un rival en otro enamorado
de la chica, Federico, quien se hace novio de ella. Apolodoro no sabe qué hacer, el poeta le convida a retar1o a muerte, lo reta débilmente y Federico no le hace caso. En una
entrevista que tiene con Don Fulgencio, éste le convida a
tener hijos para inmortalizarse. Este le hace caso y se
aprovecha de una criada, Petra. Después sintiéndose culpable e inútil, se suicida.
Solos, Don Avito y Marina, terminan rezando juntos,
pues ésta ha hecho que el esposo ore. Rosa había muerto
antes que Apolodoro de una enfermedad, que en el momento fatal, Don Avito hace de ella una explicación científica.
Finaliza la novela en que Don Avito se entera de que
va a ser abuel,o,, deseando que su nieto sea un genio, pero
practicando verdaderamente la Pedagogía, sin ayudas de
Don Fulgencio y a escondidas de su mujer, le recomienda
a Petra que coma alubias, muchas alubias . .. Unamuno le
pregunta a Don Fulgencio qué impresión le ha causado la
muerte de Apolodoro, pero este no quiere hablar de eso y
le presenta a Don Miguel dos manuscritos "El Calamar" y
un Tratado de cocología.
87

�IV.-COMENTARIOS

La novela publicada en 1902 satiriza el optimismo del
positivismo europeo de fines del siglo XIX y es un testimo- nio valeroso para proteger al hombre de la ciencia.
En esta obra no existen las descripciones, todo va directo al relato, así apenas se deja entrever donde sucede la
historia, un pueblo, cerca de ahí, una ciudad.
Los personajes no están del todo desnudados, son "casos" individuales, pero no del todo personalizados.
Así los principales.

Don Avito Carrascal, tiene una conducta acartonada y
negativa; todo lo quiere hacer, según la ciencia de una manera extrema y sin tener en cuenta las circunstancias.
Apolodoro: es el resultado de lai educación estrecha:
indeciso, corto de alcances e influenciable. Se mata por la
presión que ejerce la sociedad en él y a la que no sabe ni le
enseñaron a hacer frente.
Doña Marina. Débil e influenciable no interviene en la
educación del hijo por temor a Don Avito.
Don Fulgencio, es más razonable, presenta algunas veces la problemática de Unamuno:

En el lenguaje se utilizan diálogos, monólogos o soliloquios. Se escribe principalment.e, en tercera persona del
indicativo. Existen expresiones interrogativas, admirativas
y expresiones en latín. Hay alusiones a Homero y a diversas filosofías, poemas y canciones de cuna.
En el tema en que el padre trata de imponer la educación al hijo, luchan constantemente el sentimiento y la razón, terminando por triunfar la ciencia.
Hay mucha influencia de Calderón en la obra al considerar al mundo como escenario y a los hombres sus actores:

"Esto es una tragicomedia, amigo Avito.
Representamos cada uno nuestro papel;
nos tiran de Zos hilos cuando creemos
obrar, no siendio este obrar má.s que
un accionar; recitamos el papel aprendido a l l á , en las tinieblas de la
inconsciencia; en nuestra tenebrosa rpreexistencia; el Apuntador nos gufa; el gran
tramoyista maquina todo ... 2
Y en fin presenta muchas de las ideas de Unamuno en
su ansia de inmortalidad.

"meditando en la eternidad dfa y rwche
en la inasequible eternidad ... " " ... ¡Ser
dioses!, ¡ser dioses!, ¡ser inmmtaks!.
¡La muerte!" 3

" ... scmamos en dejar un nambre en que
de nosotros se hable, en vivir en las
memori,as ajenns .. . "

" ... Y o tengo voluntad y no resignación
de morir, porque quiero vivir; no, no me
resigno a morir, no me resigno ...
¡ Y moriré! ".1
l Unamuno, Miguel d e, Amor y Pedagogla (Madrid, Espasa-Calpe Colee. Aus•
tral, 1964) pp. 109.

88

V.-CONCLUSIONES
1.-Al considerar a don Miguel de Unamuno como
miembro de la Generación del 98, es necesario aclarar que
fue y no lo fue.
2 !bid, pp. 51.
3 !bid, pp. 110.

�Lo fue por la fecha de su nacimiento y por la unión
mental a sus más prominentes escritores.
No l,o fue por el tiempo de su actuación y porque a los
temas que la caracterizaron, adoptó actitudes que unas veces concordaron y otras discreparon de las asumidas por
su generación.
2.-La personalidad de Unamuno es única. Su negativa a dejarse encasillar dentro de un partido político o de
una con'iente literaria lo convirtieron en una personalidad
contradictoria.

3.-Amor y Pedagogía es una tragicomedia.
Lo trágico está en la frustración de Apolodoro, su imposibilidad de vivir en sociedad, hecho que termina destruyendo su vida.
Lo cómico en la forma como es educado el "genio".

VI.-BIBLIOGRAFIA

•

•

Ferrater Mora, José, Unamuoo: Bosquejo de una Filosofía, Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1957.
Marías, Julián, Miguel de Unamuno, Madrid, Ed. EspasaCalpe, S. A., Col. Austral, 1960.
Unamuno, Miguel, Amor y Pedagogía Madrid, Ed. EspasaCalpe, Col. Austral, 1964.
Unamuno, Miguel de, Obras se7Ectas Madrid, Ed. Pléyade,
1946.
Diccionario Enciclopédico, Tomo X U.T.E.H.A. Méxi-

co, 1913.
90

EL POETA DAMASO ALONSO
Por Osear Rodríguez Arredondo

�SUMARIO
INTRODUOOION

I

Introducción

II Noticia breve de Dámaso Alonso

m La obra poética de Dámaso Alonso
IV Comentarios de algunos poemas de "Hijos de la ira"
V "Insomnio"
VI "Monstruos''
VII "Vida del hombre"
VIII Libros consultados

92

E

L presente trabajo es simple y modesto. Su cuerpo
comparte las mismas características: damos primero una
serie sucinta de datos biográficos del autor; enseguida situamos su obra, es decir, hablamos de las diferencias que
separan a "Poemas puros" de la restante producción poética de Dámaso Alonso -especialmente, de Hijos de la
ira"-, no sin mencionar las causas externas que condicionaron tal estilo disparejo; por último pasamos a comentar
tres poemas de "Hijos de la ira", procurando evitar caer
-lo que no siempre se logra- en una apreciación impresionista y, por ende, arbitraria. Nos ha parecido conveniente transcribir los poemas a medida que los hemos ido
comentando, ya por versículos, ya por estrofas o grupos de
versos, oon el fin de no perder el contacto con la obra literaria misma. Por último, si prescindimos aquí de una conclusión es porque consideramos que de la humilde interpretación que hacemos de tres poemas no pueden extraerse
consideraciones válidas para toda la obra "Hijos de la ira",
mucho menos para toda la obra poética de Dámaso Alonso.

93

�1.-NOTIGIA BREVE DE DAMASO ALONSO

Dámaso Alonso nació en Madrid en 1898. Es licenciado en Derecho y doctor en Letras. Ha dado cursos de Literatura y Lengua Española en Berlín, Cambridge, Oxford,
Leipzig y varias universidades de los Estados Unidos. Colaborador de la "Revista de Filología española". Catedrático de Literatura en la Universidad de Valencia y actualmente de Filología románica en la de Madrid. Obtuvo en
1927 el Premio Nacional de Literatura; en 1943 el Premio
F~tenrath de la Academia Española, y dos años después
fue elegido académico de la misma. Dámaso Alonso ha simultaneado su obra poética con sus trabajos filológicos y de
historia literaria. Le de6emos importantísimos estudios sobre Góngora, San Juan de la Cruz, Medrano y otros diversos poetas. Son también varios los libros de versos que tiene en su haber: "Poemas puros. Poemillas de la ciudad"
(1921), "Oscura noticia" (1944), •"Hijos de la ira" (1944) ,
"Hombre y Dios" (1955). Los dos últimos revelan una madura asimilación de las corrientes europeas y de la poesía
clásica española.

Il.-LA OBRA POETIGA DE DAMASO ALONSO

mensión que se dan entre la fecha de publicación de "Poemas puros" y la de "Oscura noticia" e "Hijos de la ira": la
Guerra civil española (1936-1939) y la Segunda guerra
mundial !1939-1945), conflictos amargos, cuya cauda de
desgracias y miserias no deja indiferente a Dámaso Alonso.
Si, como dijimos hace un momento, las tintas sombrías
también están presentes en "Poemas puros", aunque de
manera desdibujada, es en "Hijos de la ira" donde se desbordan. El poeta requiere entonces de cauces mayores, por
lo que de un verso contenido, de doce sílabas cuando mucho, pasa a un verso o versículo que a veces se aproxima
a la prosa. Esto responde, repetimos, a la situación conflictiva que vive el mundo. España se·duele por partida doble:
su guerra civil ha servido de prólogo a la Segunda guerra
mundial.
Ante este estado de cosas, se le presenta al literato
español en general una disyuntiva en cuanto a la actitud
que ha de asumir: la evasión o la rebeldía. Dámaso Alonso
opta por lo último. Y es en "Hijos de la ira" donde su rebeldía se desata. Y aunque en su poesía no alude directamente a los dos oonflictos mencionados, requerimos de éstos como contexto imprescindible cuando se desea hacer un
comentario de algunos o todos los poemas de "Hijos de la
ira". En los comentarios que enseguida vienen no hemos
olvidado esto último.

No hablaremos aquí en términos generales de la poesía de Dámaso Alonso, labor que nos parece demasiado fácil e infructífera. Sin embargo, nos interesa señalar que
entre "Poemas puros. Poemillas de la ciudad" y la restante
obra poética de Dámaso Alonso, y muy especialmente "fijos de la ira", hay una notable diferencia que se manifiesta
en el tono, que de suave y tímido pasa a enérgíoo y colérico; en los sentimientos dominantes: cabe decir aquí que
aunque de "Poemas puros" no están ausentes ni la angustia
ni la inquietud, es en "Hijos de la ira" donde estos elementos adquieren proporciones gígantescas, y en la métrica,
del verso cuasi-corto pasa Alonso al versículo, al verso desbordado, producto de la angustia de su espíritu. Este cambio de estilo obedece a dos hechos bélicos de diferente di-

Como bien loo advierte Elsie Alvarado de Ricord en su
libro "La obra poética de Dámaso Alonso", este último no
es deliberadamente un poeta social, comprometido, sino que
su obra reacciona co1éricamente ante un momento histórico. De ahí que Dámaso Alonso no se esfuerce en emplear
en su poesía un lenguaje sencillo, claro, que llegue a las
masas --es decir, el lenguaje preferido por los poetas comprometidos-, sino que utilice un lenguaje "poético", elaborado, susceptible de ser disfrutado sólo por personas con
cultura literaria, burguesas en su inmensa mayoría. Más
escuetamente: la obra poética de Dámaso Alonso no puede
"llegarle" al pueblo, ni tal ha sido la intención del poeta.
P asemos ya a comentar algunos poemas de "Hijos de la ira'.'

94

95

�1/I.-OOMENTARIOS DE ALGUNOS POEMAS DE
"HIJOS DE LA IRA"

!.-"Insomnio".

se 45 años. Sin embargo, el poeta aún no acaba de pudrirse porque este pudrirse es la vida misma y el poeta aún no
ha fallecido.
y paso largas horas &lt;YYendo gemir {iJ, huracán,

El primer poema de "Hijos de la ira" se denomina
"Insomnio". De él, como nos lo sugiere el titulo, está ausente la tranquilidad. El poema se abre con un versículo
que, salvo por uno de sus elementos, es frecuente escuchar.
Madrid es una ciudad
de más de un millón de cadáveres
(según las última.s estadísticas).

La palabra "habitantes" está sustituida en este contexto por el término "cadáveres", pero no se pierde, pues
la adivinamos tras este último (y a esta adivinación nos
fuerza el contexto). "Cadáveres", entonces, posee aquí una
doble significación: la suya propia (en el sentioo de "muertos") y la que le añade el contexto (en el sentido de "habitantes de Madrid"). "Madrid es una ciudad de más de un
millón de cadáveres . . . " Todos los habitantes de Madrid
son cadáveres, y los habitantes de Madrid son más de un
millón. Más de un millón de muertos pueblan Madrid.
A veces en la noche yo me revuelvo
y me incorporo en este nicho
en que hace 45 años que me pudro,

" ... yo me revuelvo y me incorporo ... ". Estas palabras evidencian la inquietud del poeta, que no puede dormir Y se revuelve e incorpora en el lecho, al que llama
"nicho". Según el diccionario, este último término significa "Cualquier concavidad para colocar una cosa, especialmente un cadáver". El poeta, indirectamente, se denomina a si mismo cadáver; y por si quedase alguna duda de
esto, nos dice que en el nicho suyo " .. . hace 45 años que
me pudro". Bien sabemos que el pudr!rse es una característica de los cadáveres. Pero el cadáver no tarda en pudrir96

o ladrar 'los tperros, o fluir blandame,nte
la luz de la luna.

"y paso largas horas .. . " El poeta se desvela, y las
noches le parecen largas. Este versículo, que nos describe
las noches en vela del poeta, está directamente conectado
con el siguiente:
Y pa.so largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido, fluyendo
como la leche de la ubre caliente ae una gran

vaca amarilla.
Aparecen aquí el dolor ("gimiendo"), la ira ("ladrando como un perro enfurecido'') y, aunque parezca poradójico la vida ("fluyendo", "ubre ca:U.ente''). El poeta sufre,
pero no se resigna a su dolor y ladra, es decir, se enfurece.
Tanto el dolor como la ira del poeta son prolongados, largos. El dolor es la vida misma.
Y ,paso larga.s horas '[Yre!}untándo1,e a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente
mi alma,

La inquietud del poeta es, por supuesto, también prolongada. El poeta interroga a Dios porque no encuentra él
mismo el porqué de su pudrirse lento. Este pudrirse lento
es la muerte en vida. Esta muerte no es física, sino del alma, la que se pudre es el alma del poeta.
Pero la suerte del poeta no es excepcional, sino que la
comparten todos los madrileños; el poeta, entonces, ensancha los limites de su interrogación.
qué se pudren más de un millón
de cadáveres en esta ciudad de Madrid,

'/XYf

97

�Pero no sólo los madrileños se pudren, sino que a todo
el mundo le pasa lo mismo. El poeta da una magnitud universal a su interrogante.
qué mil millones de cadáveres se 1fU(l,ren
lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres ah&lt;:mar con n,uestra
podredumbre'!
'[XYr

La dialéctica le enseña al poeta que todos los períodos
de la humanidad son indispensables, ya que configuran su
natural desarrollo. Por ello pregunta a Dios que si este período amargo que viven tanto él como todos los habitantes
del mundo es una etapa necesaria que debe darse para que
florezca un período más amable, representado aquí por la
palabra "huerto".
¿Temes que se
del día,

te

De nuevo el poeta no se explica la amarga realidad que
le circunda ("estos espantos que me rodean") y se dirige a
Dios para pedirle que le diga su significado. La petición del
poeta, cual oración matinal, es diaria, cotidiana. El no obtener respuesta atormenta al poeta; por eso pide a Dios
que no le atormente más y que conteste a lo que él pregunta.
Cercado esto,y de monstruos
que mudamente me pregunt:an,
igual, igual que Yo Tes int;errogo a ell-Os.
Que tal vez te pregwntan,

Las interrogaciones se multiplican y las respuestas no
aparecen.

sequen los grandes rosales

las tristes azucenas letales

de tus noches'!

El poeta pregunta a Dios que si teme que sin ese abono mundial la vida se acabe. Esa vida de alegrías ("gran. des rosales del día") y tristezas ("tristes azucenas letales
de tus noches"). Las tristezas, por lo demás, son letales.
Vemos aquí que para el poeta, la vida, la vida posterior
a la Guerra civil española (vida madrileña y española en
general) y la vida conmocionada por la Segunda guerra
mundial (Vida europea y mundial en general), carece de
sentido. Y el poeta interroga, entonces, a Dios por el sentido de esa vida amarga.
2.-"Monstruos".
Acudiremos de nuevo a ese bélico y amargo contexto
para comentar el poema "Monstruos".
Todos 1-0s días rezo esta oración al levantarme:
Oh Dios,
n,o me atormentes más.
Dime qué significan
estos es'J)(l,ntos que me rodean.

98

Lo mismo que _y o en vano perturbo
el silencio de tu invariable noche
con mi desgarradora interrogación.

El poeta pregunta a Dios en vano por qué no obtiene
de El respuesta. Dios aparece aquí oscuro y silencioso. La
oscuridad quei posee la realidad circundante, como veremos
enseguida, la comparte Dios. La interrogación del poeta es
desgarradora, es trágica.
Bajo la '[)énumbra de las estrellas
y bajo la terrible tiniebla de la luz solar,
me aoecha;n, ojos enemigos,
formas grotesoas me vigilan,
colnres hirientes 7,azos me están tendiendo:
¡sow monstruos,
est&lt;YY cercado de monstruos!

El día y la noche son igualmente oscuros,; de ambos
están ausentes la esperanza y la razón, al igual que de Dios.
La realidad circundante es una enemiga que acecha, es grotesca y vigilante y le tiende trampas al poeta. El poeta exclama que está cercado de monstruos. La realidad circundante es monstruosa.

99

�No me devoran.
Devoran mi reposo µrilwlado,
me hacen ser una angustia
que se oosarrolla a sí misma,
me hacen hombre,
monstruo entre monstruos.
La realidad circundante no acaba con la vida del poeta,
sino que le devora a éste su reposo deseado. El poeta anhela reposar, pero la realidad se lo impide. La realidad circundante lo angustia, lo hace hombre. Hombre-monstruo en
el sentido que veremos enseguida.
No, ninguno tan horrible
c&lt;YmO este Dámaso frenétioo,
c&lt;YmO est,e amarillo ciempiés que hacia ti clama
con todos sus tentáculos enloquecidos,
como esta '"bestia inmediata
transfundida en una angustia fluyente,
no, ninguno tan monstruoso
&lt;XYmO esta alimaña que brama hacia ti,
como esta desgarrada incógnita
que ahora te increpa con gemidos articulados,
que ahora te 'dice:
"Oh Dios,
n,o me atormentes más,
dime 'qué significan
estos monstruos que me fl'odean
y este espanto íntimo que hacia ti
gime en la noche''.
El poeta se califica de frenético. Su clamor encaminado
a Dios es múltiple y loco. El poeta es una angustia fluyente.
El poeta brama hacia Dios, le dirige un grito de ira. Y el
poeta no sólo pregunta, sino que él mismo es una desgarrada incógnita. Y a este hombre angustiado por la existencia (no una existencia abstracta, sino histórica: la posterior .a la Guerra civil española y contemporánea de la
Segunda guerra mundial) el poeta lo califica de hombre, de
monstruo.

100

Es decir, para el poeta el hombre angustiado es un ser
monstruoso. Y por último el poeta increpa a Dios con un
dolor que se hace palabra. Repárese en el verbo."increpar".
El poeta, rebelde, no se dirige a Dios con timidez y mansedumbre, .sino que le grita. El poeta, pues, no sólO' cuestiona para sí el sentido de la vida, sino que trata de hacer
llegar esta inquietud existencial a Dios mismo, no.mediante
oraciones tranquilas y respetuosas, sino a través de palabras inquietantes y coléricas. Pero .Dios, en la poesía de
Dámaso Alonso, y más concretamente, en "Hijos de la
ira", permanece impasible ante el dolor de los .hombres.

3.-"Vida del hombre".
En este poema el poeta.no va a hablar -o cantar- de
la vida de un hombre, sino de la vida del hombre. Lo que
diga --o cante- atañerá, .pues, al género humano. Es decir, si en "Insomnio" y "Monstruos" el poeta es, a través
de la expresión de su dolor propio, ,el portavoz de la sensibilidad colectiva, en "Vida del hombre" el poeta nos habla
intencionadamente de una manera general, , mas no abstracta, de la suerte del género humano, situado, claro está,
históricamente.
Oh niño mw, niño mío

¡c6mo se abrían tus ojos
contra la gran rosa del mu'Ylik&gt;!
El poeta se dirige al hombre niño. Quizá el adjetivo
posesivo "mío" reiterado sirva para sugerir y subrayar
que el niño tiene compañía, contrariamente a lo que .le ocurre al hombre maduro, que se queda solo, como veremos
después. El "cómo" .nos sugiere que el niño abría mucho los
ojos, es decir, miraba asombrado.
La rosa del mundo simboliza, a nuestro juicio, la felicidad. .El niño abre mucho sus ojos -mira asombrado"contra la gran rosa del mundo". La preposición "contra"
nos indica que el niño, asombrado, está frente a la rosa del
mundo, .frente a la felicidad, que gracias a esta cercanía se

101

�ve grande, ( de ahí el adjetivo "gran" que antecede a
"rosa").

Sí,
tú eras ya una voluntad.
Y alargabas la manecita
pm· un cristal transparente
que no ofrecfa resistencia:
el aire,
ese dulce cristal
transfundido '[)01' el sol.

El niño ya posee voluntad, ya puede tomar decisiones
y quiere coger la rosa, la felicidad (esto último se dice en
la siguiente estrofa). El niño alarga su manecita por el aire, que no ofrece resistencia. Es decir, al niño no se le presentan obstáculos cuando quiere coger la felicidad. El aire
simboliza,
a nuestro parecer, el medio ambiente, la realidad
.
circundante, que I es luminosa --el_aire es cristal transparente que transfunde el sol- y dulce, el aire es un dulce
cristal.

Querías coger la rosa.
Tú no sabfas
que ese cristal encendido
no es cristal, que es un agua verde,
agux:t saZol:lre de lágrimas,
mar alta y h&lt;Ynda.
Pero el niño, inocente, que quería coger la felicidad,
no sabía que la realidad circundante no es luminosa, no es
un cristal, sino que es un mar, cuyas aguas son saladas
porque son lágrimas. Mar alta y honda; de grandes dimensiones. A fin de cuentas, el niño no coge la felicidad, pese
a que la tenía frente a sí.
Y muy pronto,
ya alargabas tras la mano
de niño, tu lwmbro ligero,
tus alas de adolescente.

102

Al igual que el niño, el adolescente, casi niño, trata de
coger la felicidad. Al niño no se le presentaban, según vimos, obstáculos en su empresa; el adolescente es soñador
(" ... hombro ligero, tus alas de adolescente").
¡Y allá se fue el oorazón
viril!

En pos de la felicidad va el adolescente, al que se califica de valiente mediante el adjetivo "viril".
Y ah&lt;Yra,
ay, oo mires,
no mires porque verás
que estás so"lo,
entre el viento y la: marea.
(Pero, ¡la rosa, la rosa!).

El hombre maduro se ha quedado solo en medio del
ambiente hostil. Y, pese a esta soledad entre el viento y la
marea, la felicidad no es olvidada.
Y una tarde
(¡olas inmensas del mar,
olas que ruedan los vientos!)
se te han de cerrar los ojos
contra la rosa lejana,
¡fas mismos ojos de niño!

El hombre ya es viejo -esto nos lo sugiere el término "tarde"-; está a punto de morir; el medio ambiente es
bastante hostil. La muerte llega, pero el hombre no ha
apartado los ojos de la felicidad, que ahora se halla lejana.
Es decir, el hombre no ha dejado de aspirar a la felicidad,
sólo que ésta se ha ido alejando cada vez más con el transcurso de la vida. Y aún a la hora de la muerte el hombre,
con el mismo asombro infantil, no aparta sus ojos de la
inalcanzable felicidad.
103

�LIBROS CONSULTADOS

Alonso, Dámaso. Hijos de k1 ira. (Colección "Austral",
595). Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1946.
Alvarado de Ricord, Elsie. La obra poética de Dárnaso
Alonso. Prólogo de Ricardo J. Alfaro. Madrid: Editorial Grados, S. A., 1968.
Montes de Oca, Francisco. Ocho siglos de poesia en lengua e-8pañok1. ( Colección "Sepan cuantos ... ", 8) . 3a.
Edición. México: Editorial Porrúa, S. A ., c 1967.

��DEPARTAM:WNTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485037">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485039">
              <text>1974</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485040">
              <text>Abril-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485041">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485042">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485058">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485038">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1974,  Abril-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485043">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485044">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485045">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485046">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485047">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485048">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485049">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485050">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485051">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485052">
                <text>01/04/1974</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485053">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485054">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485055">
                <text>2000341</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485056">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485057">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485059">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485060">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485061">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35044">
        <name>Ejemplo decoroso</name>
      </tag>
      <tag tagId="4791">
        <name>Novelas</name>
      </tag>
      <tag tagId="6969">
        <name>Pedagogía</name>
      </tag>
      <tag tagId="35043">
        <name>Poeta Damaso</name>
      </tag>
      <tag tagId="1653">
        <name>Santa Teresa de Jesús</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17429" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15460">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17429/ARMAS_Y_LETRAS._1974._Enero-_Marzo._0002014797ocr.pdf</src>
        <authentication>9024603bc6a4c8e0c59fecb2cb2fd2b6</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487984">
                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL
;r

.

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO-MARZO DE 1974

���Rector
DR. LUIS E. TO

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Sub-Jefe
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente aJ, Primer Trimestre de 19"14

Toda correspondencia debe dirigirse a "ARMAS Y LETRAS"/Dept.o. de
Difusión/Universidad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Bect.oría,
Noveno Piso¡Monterrey, Nuevo León, México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO-MARZO DE 1974

SUMARIO
Del Famoso Discurso Sobre 1.as Armas y 1.as Letras que
hizo Don Quijote . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

De Rangel Frías a Armas y Letras . . . . . . . . . . . . . . . .

1

Presentación ................. ..... ......

9

Raúl Rangel Frías, La, Jornada Universitaria . . . . . . .

13

Pablo N eructa, Que Despierte el Leñador . . . . . . . . . . . .

39

Salvador Contreras Balderas, El Hombre, el Desierto
y la Conservación de los Recursos Naturales . . . . . 43
Miguel Covarrubias, El Otro Borges . . . . . . . . . . . . . . . .

51

José Pisanty, El probwma de la Drogadicción . . . . . . 65
Gerardo de León, Apuntes Históricos, La Primera
Universidad de Nuevo León . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
Rodolfo Caltofen Segura, El "!tiundo de Habl,a. Hispana 81

�DEL FAMOSO DISCURSO SOBRE LAS ARMAS
Y LAS LETRAS QUE HIZO DON QUIJOTE

" ..... .Siendo, pues, ansí que "las armas requieren espíritu, como "/as letras, . ..... "
" ...... Habl-0 de las letras humanas; que es su fin
poner en su punto "la justicia distributiva, wdar a cada unb
lo que es suyo, entender y hacer que "/as buenas leyes se
guarden. Fin, por cierto, generoso y alto y digno de grande
alabanza; pero no de tanta ocmw merece aquel a que las
armas atienden, "/as cuales tienen por objeto y fin la 'P(lZ,
que es el mayor bien que 1-0s hmnbre's pueden desear en esta
vida ...... "
" ...... Esta paz que es el verdadero fin de la guerra;
que 1-0 mesrno es decir armas que guerra . . .. .. "
" .. . ... Y entre w.s que he dicho, dicen "/as letras que
sin ellas no se podrian sustentar "las armas, porque "la guerra también tiene sus leyes y está sujeta a ellas y que 'las
leyes caen de"bajo de 'lo que oon letras y letrados".
"A esto responden la~ armas, que las leyes no se podrian sustentar sin ellas, porque con "las armas se defienden
las repúblicas, se conservan 1-0s reinos, se guardan "las ciudades, se aseguran los caminos, se despojan los mares de
5

�corsarios; y finalmente, si por ellas no fuese, uis repúblicas,
los reinos, uis monarquías, uis ciudades, los cami,ws de
mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la con/usión que
trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia
de usar de sus privilegios y de sus fuerzas; y es razón averigun.dt:l, que aquello que más cuesta se estima y debe estimar en más".

CERVANTES

DE RANGEL FRIAS
A ARMAS Y LETRAS

PIENSO ahora lo mismo que el dia aquel para "Armas y
Letras" de su primera salida al mundo. La Universidadnuestra, la de aquí o la "nacional" o de cualquier otro sitio,
es la implantación sobre la vida social o histórica de una
esencial y rigurosa condición humana. Por la raíz, acción,
impulso, verbo-Armas. De fondo a superficie la penetración vascular y comunicante de la inteligencia-Letras. Una
estructura oolmada de tiempo y de las exigencias de lo que
existe informulado, virtual o deficiente del campo histórico- lo de alrededor urbano y rural hacia lo meramente potencial de la inteligencia, que está por ser invención en palabras, ciencia y técnicas nuevas de la vida, o imperativo
ético. Y ese afán perseverante, inexhausto del espíritu por
la verdad.
Todo lo que incluye la denominación de Armas y Letras extraída del sabio discurso del caballero andante, que
es la fórmula renacentista de una opción superficial y alternativa, mientras la realidad misma del Quijote afronta superado caudal narrativo del pueblo vivo, de hazañas que
mezclan locuras de amor que no lo son y rarones mentidas,

6

7

�disparates que enderezan errores humanos. Lo dicen menos
1as pa1abras, tejidas en 1a retórica del estilo, que la propia
humanidad del héroe y lo que descubre con el arrojo de su
brazo y el amor, el ooraje que le nacen de las entrañas.
Me conmueve que universitarios de hoy recuerden el
trigésimo aniversario de Armas y Letras. Y con la misma
esperanza, me uno a1 renovado fulgor de sus páginas por su
nuevo amanecer en nuestro campo histórico.
" ... Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la
faz de la ancha y espaciosa Tierra ... "
1

PRESENTACION

I

EN

enero de 1944 apareció por primera vez "Armas y

Letras".
Han pasado treinta años desde entonces y en estos
treinta años, por sus páginas vemos desfilar a1 poeta, a1
filósofo, a1 historiador y a1 escritor.
Raúl Rangel Frías, ese gran regiomontano, fue su Director Fundador y bajo su mandato recibió el más grande
impulso.

Rodeado de colaboradores de la talla del profesor Francisco M. Zertuche, de Pedro Garfias y del Lic. Héctor González, entre otros, Rangel Frías en su carácter de Jefe del
Departamento de Acción Socia] Universitaria, primero, como Rector después y aún como Gobernador de Nuevo León,
supo imprimir a "Armas y Letras" el carácter de un verdadero órgano informativo y cultural que hacía falta a la
Universidad.
"Armas y Letras" difundió hacia el mundo el nacimiento de la Universidad de Nuevo León en una más de
sus épocas. Fue portavoz de las enseñanzas de quienes co8

9

�mo José Gaos, Raúl Roa, Ermilo Abreu Gómez y tantos
más, participaron en la Escuela de Verano que dio fama
universal a nuestra institución bajo el cerebro organizador
del llorado maestro Zertuche.
Ha sido la primera trinchera del pensamiento cultural
universitario.
Desde aquel primer número, en el que Rangel Frías
recordaba la nota epistolar de don Alfonso Reyes: "¿Por qué
no, siquiera, Letras y Armas?".
Decía RRF: "Armas y Letras en cuya molienda de siglos se traza un mismo destino a la vida y el pensamiento
humanos . . . ¿ Qué no se entenderá a golpe de vista que las
armas son 1os menesteres forzosos e inevitables de la vida
humana y sin las cuales no se conservan: ' .. . las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de
mar y tierra ... ', y aun las mismas letras?".
Aquel histórico primer número en el que el Lic. Roberto Hinojosa analiza la doctrina jurídica de Hans Kelsen; en
el que Eduardo Aguirre Pequeño daba a conocer el programa de trabajo del Instituto de Investigaciones Científicas.
De ahí en adelante se sucedió la bibliografía del Padre
Mier, de Armando Arteaga y Santoyo, la Historia del Colegio Civil, del Lic. Héctor González; el anuncio de la realización de La Hora Universitaria, por la XEFB, dedicada
a Ramón López Velarde.

1

Enrique C. Livas, entonces Rector, ya hablaba en un
artículo de la Autonomía Universitaria; Carlos Villegas,
era fiel colaborador con sus Fichas de Literatura Mexicana;
José Gaos habla de La Mano y el Tiempo que después lo
hizo libro; G€naro Salinas Quiroga inició comentando la
Etica de García Máynez.
Un año después, el número del primer aniversario es
dedicado a la muerte del doctor Angel Martínez Villarreal,

nunca olvidado ni por los universitarios ni por el pueblo.
Por ese entonces se unieron Pedro Garfias y Francisco M.
7.ertuche; el doctor Gabriel Capó Valle también lo hizo;
Ermilo Abren Gómez participó también en Armas y Letras,
como León Felipe, el poeta español de quien Garfias dijo "a
León Felipe le han crecido las barbas, la angustia y la voz.
(Creo que el bastón es el mismo) ".
Transcurría el tiempo y se sucedían otros nombres como el de Octavio Paz, Manuel José Othón, Alfonso Reyes,
Federico Uribe, Leopoldo Zea, Emilio Uranga, Agustín Yáñez, Rodolfo Usigli, Christian Brunet, Jaime Torres Bodet, Pablo González Casanova, Alfonso Reyes Aurrecoechea
José Alvarado, Héctor Montfort, Alfonso Cavazos, Salvado;
Toscano, Enrique Martínez Torres, Plinio D. Ordóñez, Israel Cavazos, Jacobo Ayala Villarreal, Agustín Basave, Alfonso Rangel Guerra, dirigidos después por el Lic. Fidencio de la Fuente.
Rosaura Zapata y Jaime Torres Bodet concentraron su
pensamiento también en Armas y Letras; Efraín Huerta,
Jorge Rangel Guerra, Manuel Morales, Hugo Padilla, Arturo Cantú, Homero A. Garza, Gerardo Cuéllar, Salvador
Azuela y otros que supieron dejar constancia de sus ideas
Y colaboraron al desarrollo de la más importante publicación cultural de la Universidad de Nuevo León.
Armas y Letras ha vivido otras épocas. Su edición que
era mensual, se transformó en trimestral.
Ultimamente,
ha sido irregular su publicación, craso
.
error s1 sabemos que a la Universidad no le faltan buenos
pensadores y que los universitarios todavía se interesan en
la cultura y la ciencia.
Vuelve a aparecer ahora, en su treinta aniversario,
bajo los auspicios del Departamento de Difusión y en el
rectorado del doctor Luis E . Todd.
En este número de aniversario encontramos todavía la
pluma del maestro Rangel Frías; las ideas de un investiga-

10
11

�dor universitario como José Pisanty, la colaboración de Gerardo de León con detalles históricos de nuestra Universidad que vive su cuarenta aniversario, los comentarios sobre
libros de un residente en Alemania, admirador de esta publicación, así como el homenaje al poeta chileno Pablo Neruda, Premio Nóbel de Literatura, recién fallecido.

LA JORNADA UNIVERSITARIA

La Universidad tiene sangre nueva. Por eso es que
creemos que Armas y Letras será por muchos años más la
trinchera de los pensadores universitarios.
(H. G. y G.)

Por: Raúl Rangel Frías
Orígenes

EL

estatuto de la Universidad de Nuevo León, en vigor,
data de 1943*. Hace apenas unos cuantos meses -el 20 de
noviembre de 1968- cumplió 25 años de que se instaló su
primer Conseijo, sin recuerdos ni celebraciones por cierto.
Vino a la existencia en medio de tensiones y esperanzas,
algunas no menos ciertas que otras inadvertidas. Aunque
también de certidumbres derivadas de un remoto pasado
que sólo los iniciados guardan en su memoria. Desde las
primeras lecciones de Gramática y Filosofía del Padre López Prieto en 1702, hasta las aulas del Seminario al que
concurrieron Teresa de Mier, Ramos Arizpe y Bernardino
Cantú. Luego el tridentino Colegio Seminario de Monterrey, al que sustituye el esquema ático del Colegio Civil
del Estado en 1857

1 1

El intento de reanudar la idea universitaria fue patrocinado por el Gobernador Cárdenas y llevado a término por
don Pedro de Alba en 1933, en compañía de jóvenes, de al* Ha sido derogada esta Ley (1971).

12

13

�gunos distinguidos maestros, periodistas, empresario3 Y
profesionales. Caminó un buen trecho animada por la figura de Héc-:or González y José Alvarado senior. No obstante el impulso juvenil y el aire renovador de Angel Martínez Villarrcal esta primera experiencia del Siglo XX se
frustró en el estallido de un conflicto nacional que dio al
traste con el proyecto de educación socialista en los acontecimientos hu~guísticos de 1934.
Enrique C. Livas fue el guión que mantuvo la continuidad y alentó la renovación de la idea como Secretario del
Consejo de Cultura Superior y luego como primer Rector
en la siguiente etapa universitaria.
La fórmula de 33 correspondió en parte al proyecto
nacional de la Universidad del Norte, de la cual se habló
mucho por la gente que rodeó al maestro José Vasconcelos
y en el Congreso Estudiantil celebrado en Monterrey en
1930. También Alfonso Reyes dictó poético y razonado voto
:i favor de la Universidad en un diálogo entre el Corcovado
y el Cerro de la Silla.
El inmenso sacudimiento de la Guerra Española y el
inicio de la Segunda Guerra Mundial trajo un nuevo estado
de conciencia, Manuel Avila Camacho promovió en 1940
la reforma del Artículo Tercero, tratando de reanudar el
diálogo de bs mexicanos y superar los antagonismos con
nueva fórmula de conciliación.
Universidad del Norte

El Secretario de Educación Octavio Véjar Vázque-z fue
comisionado por la Presidencia de la República para ensayar, en esta ocasión por segunda ve-z el establecimiento de
una grande y eficaz Universidad del Norte de México, de
cuyo pensamiento y esfuerzo no eran ajenos el ya reconciliado Vasconcelos y el Capitán de la Generación del 29
Alejandro Gómez Arias. La idea fue de nuevo un crucero
de influencias, interrogantes y tentativas.

México destacó un puñado de intelectuales que viajaron con el Ministro, entre los cuales figuraban el citado
Alejandro, el maestm García Máynez y algún regiomontano distinguido como Raúl Valdez Villarreal. La iniciativa
privada integró su comisión en la que participó de manera
prominente el Lic. Virgilio Garza Jr. En junta de Palacio
se propuso la autonomía de la Universidad, la integración
de un Consejo que administrase los recursos y la participación tripartita en cuota de millón de pesos de la Federación, el Estado y los hombres de empresa.
El gobierno de Nuevo León, cuyo mandatario ejecuti.vo era el Gral. Bonifacio Salinas Leal rechazó el proyecto sin que se hubiese dado una explicación oficial de los
motivos.
Cierto tiempo bastante corto después resultó electo y
tomó posesión del gobierno el Lic. Arturo B. de la Garza,
para los años 43 a 49 de este Siglo. Bajo su mandato público y con la solicitada colaboración del Dr. Enrique C.
Livas, Secretario del Consejo de Cultura Superior, de Armando Arteaga Santoyo y de Raúl Rangel Frías, se prepa
ró y fue aprobada por la nueva Legislatura la Ley que dio
actual forma jurídica a la Universidad de Nuevo León.
Inauguró sus actividades el nuevo Gobernador del Estado
al día 20 de noviembre de 1943.
l. T. E. S.M.

Los hombres de empresa de Monterrey, ante la rechazada proposición del proyecto que contenía la idea autonomista con régimen de economía mixta, optaron por la
creación de un instituto de educación técnica y superior
que es el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey.
La Universidad recién inaugurada bajo el rectorado de
Enrique C. Livas emprendió su jornada de crecimiento,
presiones demográficas, deficiencias económicas y permanentes esperanzas.

15
14

�El agrupamiento de Pedro de Alba concentró las tradicionales escuelas de Medicina, Derecho y Pr~aratoria o
Bachillerato Universitario, amalgamándolas con las de reciente creación que fueron Ingeniería Civil, e Ingeniería
Química. Se trajeron también al grupo la Escuela Industrial Obregón y la Pablo Livas.
Del año de 1943 en adelante surgieron Nocturna de
Bachilleres, Odontología, Arquitectura, el Instituto de Investigaciones Científicas y Escuela de Verano.
A los años de crecimiento correspondieron problemas
de expansión, de falta de recursos suficientes y de aislamiento en la comunidad. Los apremios fueron cada vez más
notorios y en ocasiones angustiosos.

1

1
1
1

l
1

11

La población escolar, tanto como la restante del área
demográfica al empuje de la Guerra Mundial II, empezó a
tomar caracteres de avalancha en 1945. De los mil 200
alumnos iniciales se pasó rápidamente a tres mil, sin preparación ni elemrntos de satisfacción adecuados. Escuelas
oomo la de Medicina iban en ascenso vertiginoso de 50 ó
100 colegiales a 300 y 500. Otras instituciones universitarias aparecidas en el escenario reclamaban también recursos para ampliar la visión universitaria, pero agotaban los
destinados a los servicios profesionales.

que la problemática no se ciñó estrictamente a los problemas educativos, sino que abrazó diversos temas en una gama que fue de controversia entre la voz pública y las privadas, desde la adquisición de los bienes de la antigua
Compañía de Agua de la Ciudad, hasta la ocupación de la
Industria del Vidrio, que tuvo momentos de crisis política
en la sucesión municipal de Monterrey y cuya más delicada
expresión fue el movimiento universitario del año de 1948.
Una huelga estudiantil escalonada en dos fases dio
trance a dos hechos finales: el retiro o renuncia del Rector
Livas y el impulse a la construcción del nuevo edificio de
la Escuela de Medicina.
La penuria de la Hacienda estatal era tan manifiesta
que para prmcipiar la edificación de la Casa de los Médicos fue necesaria la enajenación del antiguo inmueble ocupado por el benemérito Hospital José Eleuterio González.
Antes de concluir su mandato y después de un breve
interregno de Octavio Treviño, el Gobernador De la Garza
nombró Rector de la Universidad de Nuevo León a Raúl
Rangel Frías que había organizado Acción Social y sus
dependencia de Escuela de Verano, Artes Plásticas, Teatro
y Biblioteca Universitaria.

El régimen gubernamental quedó sujeto a estos apremios y se movió cauteloso entre las tensiones de un tiempo
nuevo y las esperanzas de los recién llegados. Varios conflictos se sucedieron a lo largo de los años de 49 a 55, en

La presión estudiantil y la miseria económica enseñoreadas del conjunto a pesar de todo, fueron las notas dominantes en el panorama inmediato. El gobierno federal otorgó un auxilio inicial de 100 mil pesos anuales cuando Avila
Camacho y Roosevelt se reunieron en Monterrey, montaba
a 50 mil para ese entonces, en tanto que el Gobierno del
Estado cubría nóminas puntual y detalladamente especificadas por sueldos de profesores y gastos mezquinos, en
cantidad de un millón 200 mil pesos anuales. Apenas se
completó un gasto de 400 pesos anuales por alumno conforme a la! estadística de aquellos años (1). Las tensiones fueron en creciente aumento, no obstante las no derrotadas
esperanzas.

16

17

El cuadro es bien conocido. Edificios reducidos si no es
que ruinosos, muros carcomidos, aulas oscuras y estrechas
y equipo fuera de uso. En contraste, incesante flujo de jóvenes demandando en todas partes lo suyo, su derecho y su
poder cuando no se tratase realmente de su justicia.

Tensiones

y

esperanza.s

�Nuevos Rumbos

El Gobernador Ignacio Morones Prieto llegó en 1949,
ratificó el nombramiento de Rangel Frías, confirmó su
simpatía universitaria derivada de su posición de antiguo
Rector de San Luis y dio causa para suponer que las fuerzas de presión habrían de ceder un poco antes de alcanzarse
una crisis definitiva o el punto culminante de un derrumbe inminente.

¡,

'

En cierta medida parecía confirmarse la impresión de
que el nuevo mandatario había venido a conciliar las diferencias existentes entre los sectores público y privado, dando una nueva intención al ejercicio de la administración
pública. A tal efecto designó un cuerpo de Consejeros tomados de los círculos comerciales, profesionales, industriales y de clase media. Conocedores de los negocios en la esfera económica, amigos de una apertura al entendimiento
y auxiliares del titular ejecutivo. El Consejo Consultivo, como se le llamó, hizo los esfuerzos adecuados para los nuevos entendimientos.
No se dio de golpe con una fórmula simple y afortunada en todos los casos. Como es natural hubo ensayos y
tentativas de variada índole. Los hombres de negocios se
encontraron en algunas zonas con realidades, de raíz no
propiamente lucrativa. Una administración directa de las
instituciones públicas, bajo fórmulas privadas no podría
dar resultados en todos los casos. En el Hospital Civil, lo
mismo que en los demás establecimientos de asistencia pública, por ejemplo, donde primero se introdujo este modelo, resultó inoperante al final de cuentas.
La Universidad tenía sus antecedentes propios, un pasado humano y una tradición. Por otra parte hubo de reconocerse la necesidad de establecer una comunicación más
abierta y fecunda con los trayectos sociales y económicos
de la ciudad.
De la conciliación de ambos pareceres, que fueron y
vinieron en conversaciones del Rector con algunos miem-

bros distinguidos del Consejo C.Onsultivo -en particular
con Manuel L. Barragán, Federico Gómez, Joel Rocha, Rogelio Cantú y Manuel Santos- se produjo una tesis.
La In~urgencia de la Provincia

Antes de hablar de esa promoción que realizó de manera primordial "El Porvenir", seguido por "El Tiempo",
vamos a referirnos a ciertos hechos significativos en cuyo
marco adquiere relieve y alcanza su trascendencia.
El Presidente Miguel Alemán (1946-52) llegó en plan
de visita a Monterrey el 16 de julio de 1950. La ciudad lo
recibió con grandes muestras de regocijo público y tuvo
particular relieve el banquete oficial que se sirvió en los
patios del Colegio Civil, lo mismo que la ceremonia del
Consejo Universitario en el Aula Magna de la Universidad.
El día de su arribo, Federico Gómez Director de "El
Tiempo" y editorialista de "El Porvenir" publicó de un
modo muy destacado un valiente editorial que conmovió
a la opinión pública y dejó un tanto desconcertados a los
acompañantes oficiales del Primer Mandatario. Una voz
desprendida del conjunto de las alabanzas destacó con energía la deplorable situación de abandono en que los poderes
federales subyugaban de miseria la vida universitaria de
provincia.
Fueron suyas las siguientes palabras: "Señor Presidente: Nuestra Universidad ... ! Es ya premiosa la obra revolucionaria de la Universidad ~n el None de México. Lo piden los reclamos de 7,os que sin dinero para 'adquirir técn!ica Y cultura en 1as instituciones privadas, tienen la ardiente esperanw. de obtenerla al amparo de los gobierno8 institucionales de México, como un tributo a lí:Js ideaJ.es re·i vindicadmes de la inteligencia, el saber y 7.a culturo; y &lt;XYTrW
un medio de servir más eficientemente los grandes destinos
de México.
Le pedimos a Ust.ed que vuelva los ojos a nuestra Universidad". (2)

18
19

�t 1

El Ministro de Educación Gual Vidal respondió de mala gana a la entrevista de los periodistas, haciendo saber la
ninguna simpatía que le mereció la ardiente reclamación.
Desde "El Porvenir'' nuevamente se dio respuesta por el
propio Federico Gómez a las sinrazones del Secretario de
Educación, con nuevos y vigorosos argumentos del mismo
acento apasionado y justiciero.

jurídica de la Universidad, su libertad académica ... y las
normas adecuadas de una actividad de índole privada ...
con garantías para la recolección y aplicación de los recursos obtenidos. Podría haberse pensado erróneamente . . . y
poner un Consejo de Patrones (trustees a la manera norteamericana) o bien un órgano financiero derivado del propio Consejo Universitario.

La Idea de la Ciudad Universitaria

Tales fórmulas fueron desechadas afortunadamente.
La primera porque repugna al principio de autonomía y
libertad universitaria ... y la otra porque resulta ineficaz
un cuerpo originado en el propio Consejo Universitario, que
no conjuga ningún interés privado y es una redundancia.

Por separado de la intervención pública que hizo "El
Porvenir", se le había hecho llegar al Presidente Alemán,
conforme a instancias del Rector, quien tuvo el aviso de
una posible enajenación en aras de intereses privados, la
conveniencia de ceder el terreno del Campo Militar Número
Uno creado por Almazán, como un sitio a propósito para
edificar la Ciudad Universitaria de Nuevo León.
Dos hechos paralelos que habían de concentrarse en un
esfuerzo común de integración y colaboración básicas -la
reclamación del Diario y la solicitud-, cuyo fruto fue la
creación del Patronato Universitario.

El Patronato
Manuel L. Barragán, Federico Gómez, Manuel Santos
y Rogelio Cantú llevaban una amistad íntima y tenían conversaciones diarias sobre los temas públicos y también para dar las trayectorias a sus respectivas publicaciones informativas. Figuraron todos ellos en el Consejo Consultivo
del Gobernador Morones y por razón de la índole profesional de sus actividades mantuvieron contacto con Rangel
Frías al frente de la Casa de Estudios de Nuevo León.

Campaña y Organización

Pero no fue sólo idea que dio el buen resultado. "El
Porvenir", que dirigió Rogelio Cantú en ese movimiento,
combinado con "El Tiempo" que tenía como Director a
Federico Gómez, abrieron una previa inquisición o encuesta de simpatía y apoyo para la formación de un organismo
encargado de llamar a la colaboración económica y a la
solidaridad social en favor de nuestra Universidad. Se produjeron amplias y significativas opiniones coincidentes en
todo al reclamar una toma de conciencia del problema universitario, la organización de una campaña o movimiento
de apelación a los recursos económicos y morales de la población y del gobierno federal, para acudir al rescate de lo
que podría ser la realización de aquellas esperanzas y sacrificios que significa la Universidad de Nuevo León.

El problema más difícil ... consiste en la fórmula adecuada a la conjugación de dos extremos ... la personalidad

Se integró el Patronato Universitario en dos cuerpos,
Consejo General con 22 personas de número y una Comisión Ejecutiva, en las que se procuró representar la combinada significación de Monterrey en sus múltiples aspectos: empresarios industriales, comerciantes, profesores normalistas, periodistas, universitarios, empleados y trabajadores.

20

21

Probablemente resuma el sentido general de los resultados a que llegaron lo que éste último dice en un artículo
publicado al respecto: (3)

�Quedaron al frente del nuevo organismo hombres de
una nueva imagen mexicana de los negocios y de la cultura como Joel Rocha en función de Presidente, y a su lado
gente de mucha fibra y capacidad para las iniciativas como
Manuel L. Barragán; se reunieron con Federico Góm€'2: que
prestó su sensibilidad de periodista y oJn Manuel Santos
que pretendió revolucionar las prácticas de la economía administrativa del Estado. Con ellos y con Rogelio Cantú, Vela González que vino al concurso de las voces liberales, Luis
Elizondo que posteriormente acudió en abierta ofrenda de
caudales y Ramón Cárdenas Coronado con su sentido de la
partida doble y el análisis financiero, dieron a la acción
promocional una garantía de equilibrio, generosidad y respeto para la institución, conjugadas con la 9-')lvencia de las
operaciones y gestiones económicas de su patrimonio. Los
diarios "El Porvenir" y "El Tiempo", sobrepasando la concepción antigua de medios informativos, postularon una
tesis dinámica de su participación en los destinos sociales,
agregando su esfuerzo y manteniendo el pendón de la causa universitaria como esencia popular y conciencia colectiva.

ñas de recursos económicos. Tarea ingrata, colmada de recelos y dudas entre las cuales no era la de menos que faltase una perspectiva de ronjunto respecto de los quehaceres y necesidades de la Universidad. Se le pidió a ésta un
programa y la respuesta la dio el Rector en el informe que
plasmó el folleto Requerimientos Actual,es de la Universidad

(5).
Todo hace falta en este momento. La construcción de
edificios universitarios; con preferencia una Ciudad Universitaria; y por lo menos, el correspondiente a Medicina,
otra Preparatorb y Humanidades, Ciencias Quimica.s y Físico Matemáticas, Arquitectura, Filosofía y Letras, Música
y Enferm€.lría. Son indispensables la ejecución de mejoras
en la Escuela Industrial, aulas en Odontología, nuevo edificio de Der.echo, mejoras en Bachilleres y en el Aula Magna. Los Departamentos de Química, los de Biología y los de
Física están requeridos de todos los elementos de trabajo
necesarios. Igual en los laboratorios y los talleres. Falta
mobiliario, Biblioteca Central, nue'Vos departamentos y toda clase de renglones operativos de fomento de estudios y
demás. Nada ni nadie puede consignar una cifra exacta
que reclama el futuro de una instrucción que recibe crecientes cuotas de jóvenes, ambiciosa de forjar la esperanza
de las generaciones y capaz de llenar muchos huecos en los
anhelos colectivos.

Había que iniciar actividades de índole práctic¡i y áunque ya se había hecho una primera y muy amplia encuesta
con excitación de la opinión pública, los medios de lograr
resultados tangibles dependieron en lo absoluto de la iniciativa, la actividad y el empeño de los integrantes del Patronato. El Rector de la Universidad estaba asociado al proyecto y el Consejo Universitario también se movió de consuno para llevar la iniciativa ante el Gobernador Morones
Prieto. Acogió éste con todo beneplácito la promoción, se
redactó el proyecto de ordenamiento jurídico entre el Rector y los miembros de la Comisión Ejecutiva del Patronato,
hasta concluir en el Decreto respectivo de la Legislatura
del Estado del 6 de diciembre de 1950. (4)

De todo el conjunto se desprende un aliento, esfuerzo
Y esperanza en torno a la suma y síntesis que vendría a
quedar representada con el tiempo nuevo y las generaciones venideras, en la realización de una Ciudad Universitaria que como se dijo posterionnente por el propio Rector,
"sólo representa una proyección que se adelanta a los riesgos del futuro inmediato y pretende favorecer el desarrollo
de la cultura y el trabajo intelectual".

Programas Universitarios

La Cosecha

Al puro establecimiento jurídico fonnal se sucedieron
tareas de organización, reuniones, convocatorias y campa-

22

La cosecha de bienes económicos no fue ingrata, aunque el tiempo tendría que demostrar su insuficiencia y la

23

�reclamación de otras medidas. Los donativos de las empresas industriales contaron en lugar muy importante, mas no
fueron todas. Días más tarde habría de llegar un hombre
providencial que se llamó Luis Elizondo y que abrió puertas generosas a sus caudales particulares, pero el ejemplo
no fue contagioso. Muchos profesionales universitarios realizaron esfuerzos dignos y meritorios, pero su capacidad
era inversa a la generosidad de sus propósitos.

Los Limosneros
Nada retrata mejor el estado espiritual de esta campaña, enmarcada por una comparación de bulto, la riqueza
privada dio al ITESM tres millones de presupuesto para
400 alumnos iniciales mientras la Uníversidad eroga un
millón y medio de pesos en cuatro mil alumnos, que aquellas expresiones de Nemesio García Naranjo en un discurso
que tituló Los Mendigos de Mooterrey.
" ... nunca nos fatiguemos de pedir; yo, por lo que a
mí toca, extiendo mi mano implorante y me enorgullezco
de ser uno de los mendigos que desean levantar la cultura
de Nuevo León". (6)
De los resultados de aquella campaña inícial del Patronato destacan dos gestos, un primer donativo de 500
pesos, procedente de un regiomontano con residencia en la
ciudad de México, Abelardo R. Garza, ferrocarrilero retirado; y la mayor aportación industrial, que realizó Fumlidora de Monterrey con su contribución inicial de 500 mil
pesos. La meta trazada provisionalmente se había cifrado
en la suma de 5 millones de pesos, de los cuales cerca de la
mitad quedaron suscritos el primer año.

Efectos Socia'les
Más que los resultados económicos fueron de considerable magnitud los efectos sociales. Un movimiento de solidaridad se produjo en todos los medios sociales de Mon-

24

terrey y se proyectó al ámbito nacional, como algo inesperado en torno de un programa de cultura popular. Surgieron
delegaciones de las cuales fue la principal la que se instaló
en la capital de la República, con hombres de prominencia
en letras, riquezas, escalafones políticos y caracteres sociales. Otras en las también muy interesadas ciudades de la
frontera, como Piedras Negras, Laredo, Matamoros o Tampico.
A una reunión que se celebró en México acudieron
hombres muy distinguidos, Alfonso Reyes, Nemesio García
Naranjo, Cados Prieto, Alfonso Junco, Evaristo Araiza,
Aarón Sáenz, Bonüacio Salinas Leal, Rodrigo Gómez. También la representación del Centro Neoloonés, el Gobernador Morones Prieto, el Rector y el Patronato Uníversitario,
Joel Rocha hizo uso de la palabra y luego Rangel Frías
dijo: " ... tenemos una ciudad grande, debemos hacerla
una maestra de la historia". García Naranjo pidió una campaña y dijo que pedía una vez más por la elevación de la
cultura en el norte de México.
En aquella reunión se tomó el acuerdo de solicitar una
entrevista con el Presidente de la República, la que se logró
por noviembre de 1951 en Los Pinos, misma en que Miguel
Alemán mostró su buena disposición para destinar terrenos
del Campo Militar Número 1 de Monterrey a la Universidad de Nuevo León.
Al regreso de esta visita los hombres que fueron a la
misma y particularmente en los niveles universitarios y del
gobierno, como los del Patronato mismo, propusieron sellar
o cerrar el compromiso presidencial con una excursión universitaria de estudiantes y maestros que fuese a dar por
recibida, con reconocimiento, la entrega de terrenos a Ciudad Universitaria.
Caravana

Universitaria

El 23 de enero de 1952 partió el tren. Un convoy compuesto de 20 coches para pasajeros y dos o tres dormitorios
25

�que recibieron a los profesores, dh·cctorES, Rector, Gobernador y Patronato Universitario. Novecientos estudiantes
entre muchachas y muchachos, con más de cien profesores,
su Rector al frente y regiomontanos que acompañaron al
Primer Mandatario del Estado.
Bulliciosa y jovial la tropa juvenil pasó la noche con
derroche de alegría, acompañamiento de guitarras, exci~ción de porras y canciones románticas. Saltillo, San Lms
Potosí y Querétaro, mandaron comitivas al paso del tre~,
para dar el saludo y hacer votos de éxito a la columna umversitaria. Nadie de los que fueron podrá olvidar todas estas escenas, incluso las temerarias ejecuciones de los jóvenes montados en la delantera de la máquina o que asomados
a las ventanillas exaltaban el paisaje y la juventud de México.
Una ofrenda de flores se depositó al día siguiente en la
Columna de los Héroes de la Independencia; y luego partió
el grupo por la Avenida del Paseo de la Reforma hacia la
residencia presidencial. Echaron pie a tierra de los ómnibus
viajeros cerca de aquélla. La columna puso a la cabeza la
Banda de Guerra del Colegio Civil que marcaba paso redoblado. Los clarines dieron al aire sus alegres notas mañaneras. Autoridades, Rector y Consejo enseguida; al fondo
el ancho grupo de los universitarios.
Cuando apareció el Presidente Alemán, se hizo un silencio de expectativa a las puertas de Los Pinos, que fueron abiertas de par en par. El Gobernador Morones a su
lado, el Rector, otros regiomontanos y los miembros del
Patronato. Una muchacha trepó la breve escalinata Y entregó flores al Primer Mandatario. El estudiante Roque
González Salazar, que había concurrido en la dirección estudiantil, junto con Noé Elizondo y Angel Martínez M~donado Gerardo Martínez, Rolando Hoyt, Héctor Cantú Y
otro;, produjo el discurso de los estudiantes.

registrarán ws fastos de las Universidades Mexicanas, una
de ellas, nuestra Universidad de Nuevo León, echó a andar
por "los caminos de, 7,a independencia y del 1wnm' 'IUlCionales
para Z-legar hasta el templo de 7,a Patria oon banderas desplegadas, las de 7,a ~da4, la ciencia y 'la cultura. Nuestra
juventud, que tiene fe en el porvenir de México y en sus
hombres se ha puesto de pie y ha marchado para venir a
agradecer un acuerdo que beneficiará no sólo a "los universitarios de Nuevo León, sino tambiérv a "los de todo México.
Trae con sus tradiciones enmedio del 'f1U1Jy&lt;Yr entusiasrrw
y cari11o la vieja bandera del Colegio Civil, alroda por el
pensamiento liberal, abatida por el Imperio y vuelta a po,ner en alto pon muestro héroe mayor el Gral. Escobedo. La
trae ante usted para depositarla en el corazón mismo de
México. Tomadla en vuestras manos 'JI llevadla al ara sagrada de los héroes y de los sabios. Nuevo León la manda como
lo mejor que tiene; la '{)Qne en vuestras ma:nos y la deposita
en el templo de la Patria". (7 ).

A los aplausos y las porras sucedió la reclamación de
oir las palabras del Presidente de la República que se produjo en los siguientes términos. "Vamos en camino de lograr la aspiración de este grupo de hombres entusiastas de
Nuevo León y hemos accedido a sus peticiones, darles parte
de los medios. Los terrenos donde nuestro Ejército ha hecho esfuerzos por dignificar a nuestra patria y dmu1.e mañana van a surgir magníficos edificws para que .puedan canvivir los jóvenes de México y salir por tO&lt;WS partes de
nuestro país a .difundir la cultura . .. Estamos seguros de
que se van a realizar sus aspiraciones. La,s primeras bases
que hoy ponemos con esta manifestación de cultura, mañana .las vamos a ver realizadas, tan importantes como los
que aquí en México parecen elevarse ha3ta los cie"los a donde queremos elevar esas alturas".

Enseguida, el Rector improvisa con acentos de verdad
y pasión, estas palabras vehementes. "En esta jornada que

Aclamaciones y gritos volcaron la emoción juvenil que
rubricaron miles de rostros espejeantes de exaltación, de
fuerza y de alegria. A la juventud de los cuerpos se agregó
la belleza de las sonrisas que trajeron las muchachas y todo
el efecto fue de fiebre y alucinación. Será verdad la Ciudad

26

27

�Universitaria. La lucha tenia sentido con su lección de desprendido afán por construir la Casa de los Estudios. El entusiasmo y cierto inocente fervor prestaron su cuerpo a la
imaginación y al ideal.
Los prados en pendiente de las colinas de Chapultepec
proporcionaron el marco en que se perfiló el antiguo pabellón del Colegio Civil y su lema renovado "Alere Flammam
Veritatis".
Cuando aquella escena concluyó, un inevitable declive
emocional arrastró consigo todo el acumulado material de
palabras, esfuerzos, gestos, preocupaciones y proyedos. Nos
quedamos sin habla, desplomados hasta lo hondo, más hondo de la fatiga.
Al tercer día regresó la excursión universitaria, más
apacible por consumida en el propósito que por fatiga de
las energías juveniles, tras de haber recibido en la capital
los afectos concentrados de nuevoleoneses y las atenciones
universitarias en la muy nueva Ciudad Universitaria de la
capital de la República. ¿Se había logrado el propósito? Tal
vez sí, tal vez no.

1

l

~1

El Primer Decreto

Antes de entregar su mandato nacional, el Presidente
Alemán cumplió la palabra empeñada, sólo que los términos del decr~to que produjo en octubre de 1952, reconociendo la eventual destinación de los terrenos del Campo Militar
sometió esa disposición al cumplimiento de extremos difíciles o embarazosos. El gobierno y el Patronato deberían
condicionar el logro propuesto llevando por su parte a realización una nueva Ciudad Militar en sustitución de la actual.

cedieron varios años de incertidumbre. Y de esfuerzos, no
obstante la discreta aunque no despreciable resistencia al
proyecto. Se avanza en varias dimensiones, sin embargo.
Para entone~ el Patronato había creado a iniciativa de
Manuel
. L. Barragán el semanario Vida Universitaria, informat1vo de comunicación, solidaridad y promoción. Mejor
que otros términos los resume su propio autor en un texto
del discurso que pronunció ante el Club Rotario de Monterrey.
"Diez mil ejemp"/ares de Vida Universitaria, el periódioo que auspicia el Patrcmato, ll.evan semana a. semana en
cada una de sus páginas a todos los ámbitos de "/a República
el mensaje de ¿0ptimismo, de trabajo y disciplina que haurá
de propiciar "/a ayuda económica y moral que requiere el
sostenimiento, el perfeccionamiento y el aumento constante
de "/a enseñanza superior en el norte de Méxioo ... La Universidad es la verdadera escue"/a del pueblo". (8)

De igual iniciativa que lo anterior, se produjo el primer sorteo de la Siembra Cultural el 10 de mayo de 1954.
Esta fuente de recursos sustituyó y mejoró la precaria procedencia de los donativos particulares.
Al recibo de estos estímulos morales y otros auxilios
económicos complementarios, la Universidad de Nuevo
León reemprendió el camino que conjuga las esperanzas y
los deseos con las realizaciones de nuevas obras, mejoramiento de las existentes y proyección de nuevas unidades
para obtener su coincidencia fisica y espiritual con el Méxioo futuro.
Crecimiento Universitario

A partir del decreto de octubre de 1952 hasta la consumación del verdadero objetivo de aquellos afanes, se su-

Así fue que se terminó la primera parte del nuevo edificio para la Escuela de Medicina. Luego se tomó de la
aportación de Fundidora lo indispensable para la adquisición del rico Fondo Bibliográfico de Valverde y Téllez. De
ese Fondo, ~on los más antiguos de la Universidad y de la
Pública del Estado, así como los mucho más recientes de

28

29

Semanario y Sorteo

�la Familia Toscano se constituyó la Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes.
En la Loma del Obispado se concluyó la obra de aulas
que posteriormente se tradujo en la Escuela de Bachilleres
Número Dos y privisionalmente recibió a la Biblioteca y al
Instituto de Ciencias.
Se hicieron nuevos laboratorios y aulas, a la vez que
una grande !'econstrucción y adaptación a nuevos fines del
Aula Magna dedicada al Padre Mier. Vinieron nuevas instituciones universitarias y crecieron o se multiplicaron otras.
Las obns de restauración del Obispado, realizadas con
donativo independiente de Fundidora, concluyeron con el
establecimiento del Museo Regional de Historia coordinado a la Universidad.
La Escuela de Verano fue llevada a más complejas y
múltiples funciones, derivando luego como era su proyecto
original en la fundación de la Facultad de Filosofía y Letras. Se creó la Escuela de Matemáticas, la de Agronomía
y la de Ciencias Biológicas, la de Trabajo Social y la de
Artes Plásticas. Se fundó, también, la Escuela de Comercio
y Administración, con la intervención de Ramón Cárdenas.

Promesas Presidencwl.es
A fines de 1952, Adolfo Ruiz Cortines tomó posesión
de la Presidencia de la República Mexicana. En su discurso
de respuesta a Monterrey cuando llegó de candidato presidencial había dicho: "Ofrezoo desde ahora nuestro apoyo
moral y financiero a U1. prestigia,da, Universidad de Nuevo
León y a la uibor iniciada por impartantes sectwes oficiales y privados para edificar la Ciudad Universitaria de

de Gobernador, Patronato y Rector, sin resultados palpables inmediatos. A la Secretaría de la Defensa se le ofreció
una considerable extensión de terrenos en el Ejido de Mederos, obtenidos lateral y graciosamente en una permuta
con los ejidatarios; o bien cierta área en las inmediaciones
de Apodaca que se podría negociar en canje de aquellos citados antes.
Se gestionó que la empresa de los Ferrocarriles reconociese un adeudo de seis millones por el área que ocupó del
Campo Militar para instalaciones ferroviarias.
En 1954 volvió Ruiz Cortines a Monterrey y se insistió de nuevo en el proyecto por las mismas partes que venían agenciando su realización. En reunión general de Consejo, Rector, Patronato y Gobernador -ya para entonces
José S. Vivanco y en el despacho oficial- los universitarios
entregaron al Presidente el cuaderno elaborado por el Rector que se titula: C.U.N.L., Ola.ve de un Programa Nacwno,l
Universitario. Ruiz Cortines reiteró sus propósitos y se llevó una grata impresión de entusiasmo, disciplina y solidaridad. Para entonces se había logrado interesar en la idea
universitaria al Arq. Carlos Lazo, constructor de Ciudad
Universitaria de México que tenía destacado en Monterrey
al Arq. Pedro Ramírez Vázquez para esbozar las preliminares de la obra.
Hacia mediados de ese año de 54, el Rector viaja a Salamanca para asistir al séptimo centenario de esta casa
universal y cuando regresa encuentra problemas y seria
inquietud estudiantil.

Entre tanto que estas palabras produjeran efecto alguno, las tentativas por dar cumplimiento al decreto de Miguel Alemán, continuaron su curso en agencias múltiples

Resueltos los conflictos se emprende una nueva excursión que encabeza el propio Rector con un grupo reducido
de universitarios, intentando forzar el paso del ambicionado proyecto de Ciudad Universitaria. La comisión estudiantil recoge expresiones de afecto y reiteradas promesas por
part.e del Presidente, además de un valioso donativo de un
millón de pesos para seguir adelante con la construcción de
la Escuela de Medicina.

30

31

Monterrey". (9).

�El Rector Gobernante

En el año de 1955 fue postulado y alcanzó la gubernatura del Estado de Nuevo León el que hasta entonces había
sido Rector de la Universidad. En su discurso inaugural,
del 4 de octubre, de ese año, Raúl Rangel Frías se comprometió en los siguientes términos: "Hay una entre todas las
instituciones educativas a las que van dirigidas por igual
estas palab·ras cordia'les, que tiene para mí 'la má.s hcmda
significación personal de gratitud, respet;o y cariño. Es la
Universidad de Nuevo León. Ahí me forjé conw alumno Y
maestro, corno estudiante y Rector ... Está pendiente de
realización un caro anhelo de los universitarios, de construir una nueva casa coniún para todas sus escuelas, institutos y campos de educación física ... Esta obra debe ser el
primer paso para la constitución del propio patrimonic universitario y yo envpefw.ré mis esfuerzos hasta obtener su.
realización". (10).

Pasaron dos años todavía, que fueron de angustiosos
problemas de orden ciudadano. El agotamiento de las fuentes de abasto de agua potable para la ciudad de Monterrey
tuvieron en vilo a sus autoridades, al propio Presidente de
la República y a los sectores industriales, amenazados de
una verdadera catástrofe. El Patronato y el Gobernador insistían una y otra vez, tropezando siempre con la reserva
de preferencia o primacía para los elementos de supervivencia y de trabajo. No es despreciable del todo que cierto grupo de elementos pertenecientes a la propia esfera oficial en
México, tuviesen concebidas miras diversas respecto de los
terrenos del Campo Militar.
Por fin, el momento

Llegó el momento, sin embargo, en que el Presidente
Ruiz Cortines tomó la resolución de imponer un criterio
decisivo sobre los pareceres antagónicos; y con auxilio o
intervención de dos regiomontanos consejeros en la colaboración más cercana a su mandato, produjo al fin el decreto
de 18 de febrero de 1957 que suprimió la obligación refe-

32

rmte a la construcción de una nueva Ciudad Militar otorgando una cesión incondicional por el área reducida a 100
hectáreas pertenecientes al antiguo Campo del Ejército
Nacional.

Trabajos y Obras
Obtenido definitivamente el predio y verificado el deslinde por la Secretaria de la Defensa y la del Patrimonio
Nacional, se tomó posesión y se procedió a los primeros
trabajos sobre el terreno, pozos para abasto de agua y proyectos urbanísticos. Antes de concluir el período de su gestión, durante la última visita que hizo el Presidente Ruiz
Cortines a Monterrey, en dicho año del 57, izó la bandera
nacional y recibió el agradecimiento de los universitarios
de Nuevo Le5n, en el sitio mismo donde hoy se levanta su
Ciudad Universitaria ...
En el mes de noviembre de 1958 se habían concluido
los primeros edificios, el de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; el de la Facultad de Ingeniería Mecánica, con
gran aportación de Luis Elizondo; el de la Alberca Olímpica y Vestidores y los servicios generales. El día de su inauguración produjo el antiguo Rector, entonces Gobernador
de Nuevo León, palabras significativas como éstas: "Esta
Unii-ersidad, hecha menos con el dinero o la iniciativa de
u1w. 'persona que por Ta ccmtribución co'lectiva de una tradición universitaria ... Aquí se reúnen en pooderada mntesis el edificio destinado a las Humanidades y aquel otro al
cultivo de 7,as Ciencias y las Técnicas ... Se ha daik&gt; arwplio
campo al desarrolZo de la salud ff.sica y del ejercicio corporal ... Amparado y custodiado por un mcmument;o que lleva
consigo el símbolo de la Universidad; "Alentando la Llama
de la Verdad" ... Los universitarios la dejamos aquí, a esta
Universidad, en el muro inviolable que ha de 'fYT'Oteger 7,a juventud pensaMC que a ella quedan oonfiados nuestro 1wnm, nuestra fuerza y nuestro. arg'Ulk&gt;''. (11)
La obra Universitaria no concluyó allí, ni concluye todavía. Hicieron falta, pero se obtuvieron, recursos extra-

33

�ordinarios, los de herencias y legados, contribuciones complementarias de la industria y del comercio a través del gobierno; resultados de los sorteos. En un esfuerzo final se
obtuvieron los remanentes de los terrenos rescatados al río
Santa Catarina conforme a un decreto de generosa consideración que hizo el Presidente López Mateos, sucesor de
Ruiz Oortines, en el año de 1960.

'1

1

·1

1
1

I•

Cuando la jornada universitaria celebró capítulo de
logros, que habían de servir a su vez tan sólo para las proyecciones del futuro, al año de 1961 se habían invertido 50
millones de pesos en sus construcciones y servicios. Aproximadamente la mitad de esta suma procedía de la administración pública; y una muy importante contribución del
Patronato Universitario que llegó a esa fecha a la cifra de
nueve millones de pesos. Además de las escuelas ya mencionadas y de los servicios urbanísticos quedaron concluidas la Facultad de Ingeniería Civil, la de Comercio y Administración, el edificio y torre para la Rectoría, la plaza monumental, monumento central, campo de atletismo. La Facultad de Filosofía y Letras se inició el 9 de agosto con fondos proporcionados por la Fundación Ricardo R. Guajardo.

frontispicios de Filosofía y de Ingeniería fueron obra del
maestro regiomontano Federico Cantú.
El) vez anterior había dicho Alfonso Reyes:
"¿Quién dijo que yo he vivido lejost Un invisible cordón ataba mis pwntas en todos mis pasos errabundos.
Donde quiera y siernpre que he cerrado "los ojos, he vuelto
a ver a Monterrey. He seguido ·sus vicisitudes, me he asociado a sus victorias. La promesa de kL Universidad del
Norte no me encontró mwi.o, y desde kLs f ~ de(Corcovado, en el Brasil, envié mi mensaje de esperanza hasta kLs
faldas del Cerro de kL Silkl. A cad,a rato el nombre de mi
Monterrey saltó a mi pluma. Lo he asociado a mis cam'P(Lñas de escritor; lo he difundido, en mi Correo Literario por
los centros literarios de todo el mundo. Me he esforzado
porque mi Monterrey oo sea un punto muerto en kL mente
de algunos distantes trabajadores del espíritu. En mis lwras
de soledad y de dwl,a, pedí consejo a kLs direcciones de mi
infancia que en Monterrey se criaron y se nutrieron. Puedo decir, en suma, que nuestras "montañas épicas'', son el
fondo físico y el p'lano de arranque de toda mi geografú:l
del mundo.

Posterior a esta fecha, el Patronato Universitario
concluyó el Estadio Universitario que representó una inversión de 14 millones; y ha seguido derramando sus beneficios en construcciones, laboratorios, promodón de estudios y mantenimiento de la información cultural a través
de "Vida Universitaria". Del último informe de dicho organismo, en marzo de 1968, se desprende el resultado de
más de 40 millones de pesos, en obras, subsidios, complementos al patrimonio unive'I'sitario y servicios a la comunidad estudiantil.

"Álwra que kL Universidad de Nueoo León es ya un
heclw, cada vez de mayor significación y vulto, me llena
de orgullo ofrecerle mis mejores votos y kL expresión de mi
confianza en su porvenir, a través de Vida Universitaria.
Ese centro de estudios está llarruido a ser, pqr kL calidad de
7.a gente que se 1ul congregado 'P(Lra mantener su acción y
hasta 'fJ(Yr su destino geográfico, uno de los faros más luminosos de México". (Vid,a Universitaria. Año II Núm. 53.
Marzo, 26 de 1952 ).

Alfonso Reyes

Reflexión Final

El 27 de diciembre de 1959 ocurrió la muerte de Alfonso Reyes, espíritu tutelar de la Universidad, a cuya memoria se erigió una estela que lleva impresa la figura de Atenea Doliente. Este bajorrelieve, como los inscritos en los
34

Los años transcurridos han hecho su trabajo en la doble dirección de las realizaciones y las ausencias. Habrán
de anotarse pérdidas al lado de las ganancias; y de las más
irreparables de todas, las que se res~en y expresan en la

35

�vida humana, los afanes y los ímpetus de quienes fabrican
con alto anhelo esperanzado la morada de los hombres que
está más allá de las casas y las ciudades. Han desaparecido
Joel Rocha, Federico Gómez, Alfonso Reyes, García Naranjo, Manuel Santos, Joaquín A. Mora. Subsiste del fragor
que envuelve la contienda de los dias, un hilo conductor, un
penacho cimero, una idea sobre la cumbre por cuyo rastro
caminan las nuevas generaciones.

'1

La jornada universitaria no ha concluido ni será término a sus denuedos aquello en que se levanta su presencia
contemporánea. Empuja y acelera el destino, el peso de los
legados y la herencia de los ejemplos. Parece decirnos el
recuerdo de esta lucha en la que todos hemos participado,
que la fuerza de la victoria empuja en el corazón de los
hombres la certidumbre en el bien y la belleza.

(6) García Naranjo, Nemesio. "Los Limosneros de
Monterrey". El Colegio Civil. Tomo 11 Segundo de Memorias. Vida Universitaria. Año 1, Núm. 15, Julio 4 de 1951.
(7) Vida Universitaria. Año II. Núm. 45. Enero 30
de 1952.

(8) Vida Universitaria. Año 1, Núm. 5. Abril 25 de
1951.
(9) C. U. N. L. Clave de un Programa Nacional Universitario. Monterrey, N. L., 1954.
(10) Rangel Frías, Raúl. Pa'/abras y Hechos de un Régimen de Gobierno. Monterrey, N. L., 1961.
(11) Rangel Frías.

Monterrey, enero de 1969.

"Discurso de Inauguración de Ciu-

dad Universitaria''. Testimonios. Monterrey, 1961.

NOTAS
(1) Rangel Frías, Raúl, La Situación Económica de
las Universidades Mexicanas, Monterrey, N. L.
-U. N. L., 1954.

(2) Gómez, Federico, El Porvenir. Julio 16 y 18 de
1951. Monterrey, N. L.

(3) Rangel Frías, Raúl. "El Patronato Universitario
de Nuevo León". Revista de Derecho y Ciencias Social,es.
Núm. 1, Año l. Monterrey, N. L., Octubre de 1952.
(4) Periódico Oficial del Estado, Decreto Núm. 66

de 1950.
(5) "Requerimientos Act'Uliles de 7,a Universidad de
Nuevo León". Vida Universitaria. Año 1, Núm. 3, Abril 11

de 1951.

36

37

�QUE DESPIERTE EL LEÑADOR

PABLO NERUDA
(VI Poema)

Paz '[&gt;(lra los cre'J)ÚSculos que vienen,
paz para tl puente, 'fKlZ para el vino,
paz '[&gt;(lra 1.as letras que me buscan
y que en mi sangre suben enreilll:ruw
el viejo canto con .t ierra y amores,
paz para la ciudad en la mañana
cuandio despierta el '[&gt;(ln, paz para el rw
Mississip,i) río de las raíces:
paz para la camisa de mi hermano,
paz en el libro como un sello de aire,
paz para el gran Koljós de Kiev,
paz para las cenizas de estos muertos
y de estos otros muertos, paz para el hierro
negro de Brooklyn, paz .Para el cartero
de casa en oasa camo el dúi:,
paz para el coreógrafo que grita
con un embudo a 1.as enredaderas,
paz para mi mano derecha,
que so'lo quiere escribir &amp;&gt;sario:

39

�paz para el boliviano secreto
conw una 'J)iedra de estaño, paz
para que tú te cases, paz pam tooos
"los aserraderos de Bío-Bío,
paz para el corazón desgarrado
de España guerrillera:
paz para el pequeño Museo de WyO'Tning
en d&lt;mde Zo más dulce
es una ol:mohacla con un corazón bordailo,
paz para el panadero y sus amores
y paz '{Xlra la harina: paz
para todo el trigo que debe nacer,
para todo el amor que buscará follaje,
paz para todos los que viven: paz
para todas las tierras y las aguas.

la música: quiero que venga
conmigo el minero, la niña,
el aoogado, el marinero,
el fabricante de muñecas,
que entremos al cine y salgamos
a beber el vino más rojo.
Yo no vengo a 1·esolver nada.
Y o vine aqUÍ para cantar

Y para que oontes conmigo.
De canto general

Yo aquí me despido, vuelvo
a mi casa, en mis sueños
vuelvo a la Patagonia en donde
el viento golpea los establos
y salpica hiew el Océano.
Soy. nada más que un rpoet;a~ ~s amo a tO&lt;kJ8,
ando errante por el mundo que anw:
en mi patria encarcelan mineros
y los soldailos mandan a los jueces.
Pero yo amo kasta las rafees
de mi pequeño país frw.
Si tuviera que morir mil veces
allí quiero morir:
si tuviera que nacer mil veces
allí quiero nacer,
cerca de la araucaria salvaje,
del vendaval, del viento sur,
de 1.a.8 campanas recién romprada8.
Que nadie piense en mi.
Pensemos en toda kl tierra,
gol-peando con amm en kl mesa.
No quiero que vuelva la sangre
a empapar el pan, los frijoles,

40

41

�,..

EL HOMBRE, EL DESIERTO YLA CONSERVACION
DE LOS RECURSOS NATURALES*
PROCESO NATURAL: sistema cerrado
CAJlNIVOJlOS

Q
ft

r

\\

1\~ ~ a

~

, ,......- , . ~~"

-~~...b•"-.bl!
-

MUERTI:

DESCOMPOSICION

~

NUmIENTES

HOMBRE

'

ir

t~fu&amp;
~-;::s~
~UAS

-..:::::::;;¡ ~

RESULTADO: los nutrientes se recirculan sin polucl6n

PROCESO HUMANO NO PLANIFICADO: ciclo roto
~ ⇒

,dllli_,._,.

.-C:0

,.

.•

1; : .~ '

J:-~

V~

ir'

~

tl~l!

ALIMENTOS
MATEIIIA .• - POLVO .
PRIMA
,
\

-

\

⇒ &lt;7

⇒

,

.

-

)

):¡ . . '.31

,

'1....?';: ,..~)
. ·,

'

,. '

~
. ~ - o. t

,__

· ··

__,p.J,t.Hi.l.,,

Biól. M.Sc. Salvador Co-ntreras Balderas

'i_ _ c.. te&lt; :)

·

::

AGUAS KEGllAS t: I.NDUSIBIALES

NIJIBIENTES
RESULTADO:

A. - Agotamiento

Local

C. - Transformnci6n

B. - Transporte
+

+

Pl,rdida de

Masiva sin

Recuperación

O. - Poluci6n
Aire y
Agua

Nutrientes
Nota; el proceso se intensifica de A n O, para contrarrestar el ngotam1ento ae
aplica fertilizante, con lo que aumenta la polución y se agota el Aren
de donde se extrae el fertilizante.

·----------------------------- ------------ -------- --- ------ --- ----- ---PROCESO PLANIFICADO. restauracion

RESULTADO: los nutrientes se recirculan sin polución.
FIG. 1

--

Los

peces del desierto, corno el agua donde viven, son
escasos, usualmente muy peculiares, casi siempre conocidos
solamente de uno o unos pocos manantiales y pequeñas
corrientes. Se pueden conocer sus afinidades con peces de
regiones más favorecidas mediante estudios apropiados,
llamados taxonómicos (clasificación) y zoogeográficos (variación geográfica de los animales). Aunque los no profesionales de la biología los consideran cuando mucho corno
curiosidades de la naturaleza, en realidad constituyen excelentes pruebas de la evolución, pues sus características
están en relación directa con la historia hidrográfica de las
cuencas que habitan.
Cuando una cuenca se fragmenta, corno cuando una
región se convierte en desierto (ej.: el río Bravo y sus exafluentes Nazas, Aguanaval, Casas Grandes, Santa María,
Santa Clara, Alto Yaqui y Alto Mezquital), con el tiempo
sus peces acumulan diferencias de sus parientes más cerca•

El Agua, la Vida Silvestre, el Equilibrio Ambiental y la Evolución del Hom•
bre y sus Recursos Renovables.

43

�nos, que son proporcionales al tiempo que tien:~ que estar
separados, es decir, a mayor tiempo de separac1on mayores
diferencias. Por otra parte, son inversamente proporcionales al tamaño de la cuenca, a menor tamaño mayor velocidad de diferenciación, según leyes de herencia biológica Y
evolución largas de explicar.

cialidades, de los procesos fundamentales de la evolución y
la ecología de los recursos naturales, especialmente los vivientes, en un ecosistema (comunidad de especies interrelacionadas entre sí y con los nutrientes y condiciones del suelo) organizado, que ha adquirido su equilibrio por evolución
conjunta.

Otra característica es la falta de especies competidoras;
así en ríos oon faunas saturadas se pueden encontrar de 20
a ~ás de 100 especies juntas; en los desiertos lo usual es
1 a 2 en manantiales, hasta 10 en ríos. Esto ocasiona que las
especies del desierto no tengan capacidad de resistir a otras.

Cuando el hombre altera las condiciones del medio o de
la comunidad, cambia los puntos de equilibrio, las consecuencias pu~en ser muy diferentes según conozca los puntos inicial y final de dicho equilibrio, o no.

En la actualidad es sumamente frecuente que se introduzcan peces de regiones saturadas en ambientes no saturados, por piscicultores oficiales y aficionados; esta actividad ha extinguido numerosas especies en Norte América,
desde México a Canadá, y junto con otras causas amenaza
a más de 100 de completa desaparición, de las cuales alrededor de 50 corresponden a México solamente.
También es factor de extinción el hecho conocido de
que las aguas del desierto son peculiares, sea por su temperatura, contenido de sales, etc., además de la fauna. Cuando
sufre alteraciones dicha agua, las primeras víctimas son sus
habitantes. Las causas más frecuentes son canalización, entubamiento, azolve o desazolve, polución industrial, citadina, agrícola por insecticidas o por fertilizantes mal aplicados; los diferentes tipos de polución son mal grave y crónico
en México.
Cuando se registran extinciones de peces del desierto,
sin causas evolutivas, se debe a errores de planificación del
uso y explotación de la tierra. Se puede considerar a la
extinción mencionada como indicadora de la existencia de
un desequilibrio ecológico (las relaciones complejas de los
organismos y su medio ambiente) causado por el hombre.

Si los oonoce y el final es biológicamente adecuado,
puede enriquecer el medio; si el final es inadecuado o desconocido, o ambos puntos ignorados, el resultado es desastroso
Y determina el deterioro ambiental, con 1-o que acelera los
procesos evolutivos normales como la desertización, erosión
epidemias, (agudizadas por el desequilibrio) , o inicia pr~
cesos de que el hombre es el principal, si no el único, responsable. Estos son: las explosiones de población, mortalidad
excesiva, plagas, destrucción de localidades, agotamiento
de suelos agrícolas y forestales, así como el peor de todos:
la polución ambiental (aire, agua y suelo) de consecuencias
funestas ya en la actualidad.
En la Fig. 1 aparecen diagramas simplificados de las
relaciones ecológicas del hombre. En el proceso natural, un
número ind~inido de ecosistemas oomo el figurado, enlazados entre sí, integran el sistema cerrado llamado BIOSFERA (ámbito de los seres vivos en el planeta); cada eco•
sistema puede estar formado por varios cientos de especies
de plantas y animales.

ignorancia de los técnicos, agropecuarios y de otras espe-

La biosfera contiene más de un millón de especies distintas. El proceso humano actual, no planificado, utiliza
menos de 12,000 de ellas en todo el mundo. Por otra parte,
rompe los ciclos y acumula desperdicios en cantidades tales
que no pued":m ser absorbidos inocuamente por los microbios
Y_ ?rocesos degradadores de la biosfera y resultan en poluc10n.

44

45

Los errores de planificación señalados provienen de la

�Las cantidades de nutrientes de la biosfera son fijas,
dadas por la composición química del planeta, por lo que la
fertilización restaura una localidad agotada a expensas de
otra, de donde se extrajo el fertilizante.
El uso del fertilizante y el aumento de consumo humano acumula mayores desperdicios y polución, al tiempo que
se retiran de la circulación grandes cantidades de nutrientes que se almacenan en las áreas polucionadas.
Además de romper el ciclo ecológico, el hombre introduce insecticidas (el DDT y otros productos dorados son
los más perjudiciales), que contribuyen a matar los microbios que normalmente utilizan los desperdicios, por lo que
no queda quien los transforme a inocuos, condición indispensable para que retornen a su cualidad de nutrientes.
Dichos insecticidas tardan hasta 11 años en descomponerse,
se acumulan en el medio y se agrava la situación.
El proceso planificado requiere: la utilización de mayor
número de especies, la regulación biológica de dicha utilización, la restauración de ciclos sanos, la sustitución de los
pesticidas por el control biológioo, el control ecológico de la
polución y fertilización, para que se retorne a las tierras
explotadas la misma cantidad y tipo de nutrientes eliminados de la tierra por la cosecha, para lo cual hay que transformar las aguas negras e industriales.
Estas situaciones ejemplifican la continuidad que existe entre las Ciencias Básicas, particularmente la Biología,
y la tecnoliogía humana, en una cadena de evolución del
conocimiento: por un extremo tenemos actividades de Ciencias Básicas, como la búsqueda de la identidad de una especie (Taxonomía), cuyo nombre científico solo no significa
gran cosa, pero que significa una entidad biológica, el resultado de una acción del medio ambiente en ella, y su
respuesta como una adaptación al medio; si el estudio de
sus relaciones a otras especies (Evolución) y al medio ambiente (Ecología), descubre una extinción incipiente que no

46

se debe a causas naturales, entonces señala un deterioro
ambiental, inesperado, indeseable e inoonveniente.
Dicho deterioro descubre un error de uso o un abuso
del ecosistema, que a su vez muestra una actividad humana
mal planificada por desconocimiento de la ecología, especialmente notoria cuando se trata de un desierto; la mala
planificación e ignorancia tienen su base en la falta de conocimientos básicos biológicos por parte de los técnicos
agropecuarios y similares, así como la escasez de biólogos
conservacionistas.
Una de las raíces del problema estriba en que a los técnicos sólo les preocupa el obtener producto de la tierra y el
costo monetario; otro es el considerar al hombre como un
espectador del ecosistema, el cual está sólo para ser utilizado por él mismo. La actitud científica moderna es opuesta; considera al hombre como un producto de la evolución
misma, un elemento más del ecosistema, sujeto a las mismas leyes y necesidades; bajo este concepto, un daño al
ecosistema es un daño a la especie humana, sea en el presente o en el futuro, mediato o inmediato, independientemente de que lo conozca o lo ignore, y de que lo pueda o no
cuantificar; el daño tiene un precio no monetario: la amenaza de destrucción de la biosfera (todas las especies biológícas, incluso el hombre, y su medio ambiente). Los primeros síntomas de esta amenaza son la extinción de especies
y la polución ambiental (aire, agua y suelo como una forma
de suicidio colectivo por imprudencia).
Cabe mencionar, para evidenciar la preocupación de
los biólogos pesqueros, sobre el problema, que la American
Fisheries Society (Sociedad Americana de Pesquerías),
emitió en su reciente reunión de Nueva York (Sept. 15,
1970) , las siguiente resoluciones entre otras:

No. 1.-Que los programas de fomento de aguas deben dar
igualdad de consideración a ellas y sus peces y
otros animales y plantas, dado que los programas
que están en desarrollo no han otorgado la debida

47

�protección a ambas partes, debido a programas
inadecuadamente coordinados, a que no hay oportunidad a decisiones adecuadas por biólogos, y a
intereses divergentes.
Debe por tanto recomendarse al gobierno federal y
estatal que revisen y evalúen sus programas, política y procedimientos, de modo que se asegure máxima efectividad en preservar y fomentar la fauna
acuática, para bien de un ambiente sano.
No. 4.-Dado que un número de peces que ahora ocurren
en partes restringidas de Norte América podrían
dañar las pesquerías en partes donde no ocurren
ahora, que el transporte de peces vivos aumenta y
tiende a acelerarse, que no hay manera de controlar adecuadamente tales actividades, debe estudiarse a fondo el problema y recomendarse soluciones
apropiadas a las agencias gubernamentales.
No. 7.-Dado que el DDT y otros hidrocarbonos dorados
han reducido la abundancia de peces y algunas
aves de caza y alimenticias, interfiriendo en la reproducción y causado mortalidad, cuando se usan
indiscriminadamente, que reducen la actividad clorofilica (fotosintética) en algas marinas en concentraciones bajas, y dado que una gran parte del
oxígeno libre atmosférico necesario para sostener
la vida es generado por las algas, y que no se entienden bien los efectos de dichos insecticidas que
se tienen evidencias de ser carcinógenos (pro~ocadores de cáncer), pueden significar una amenaza
genética al hombre y pueden reaccionar de modo
perjudicial con productos farmacéuticos, son acumulativos, se usan en todo el mundo y su uso continuado puede eventualmente amenazar la supervivencia del hombre, se recomienda que el gobierno
debe prohibir su uso, sostener investigaciones para
obtener pesticidas más seguros, mejores métodos
de aplicación, prácticas agrícolas mejoradas y control biológico en sustitución de los pesticidas.
48

En la Fig. 2 se muestran los diferentes caminos que
siguen los residuos de insecticidas en la naturaleza, y si se
agrega la consideración de que se ha comprobado la presencia de DDT en lugares situados a 900 kilómetros de la
contaminación agrícola más cercana, se demuestra la efectividad y rapidez con que funcionan los ciclos naturales, es•
pecialmente el del agua, aunque el aire no se queda atrás,
recientemente se ha comprobado que un contaminante atmosférico puede, en condiciones óptimas, dar la vuelta al
mundo en 3 años.
Queda claro, entonces, que la pureza del agua es factor
indispensable para la supervivencia de la flora y fauna
acuáticas. Las industrias y la agricultura, con su constante
incremento por la necesidad de empleos y alimentos para
una población en constante aumento alternan la pureza del
medio, que repercute en el agua, cuyos habitantes son un
excelente barómetro ambiental que señala cuando está presente un abuso que debe corregirse. Incluso ya existen suficientes evidencias indicadoras que cuando se presenta la
polución ambiental general, es en el medio acuático donde
primero alcanza niveles notorios, e incluso letales.
Afortunadamente, cuando el deterioro ambiental no ha
procedido demasiado lejos, es un proceso reversible, cuyo
equilibrio sano puede restaurarse y estabilizarse en un óptimo de máximo aprovechamiento y protección, mediante la
tecnificación biológica del uso de los recursos naturales
renovables.
ES NECESARIO SAL V AR LOS ECOSISTEMAS,
DONDE LA FAUNA Y LA FLORA SILVESTRE SON
FUNDAMENTALES, COMO UN IMPERATIVO PARA LA
SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE HUMANA.

49

�EL OTRO BORGES

Miguel Oavarrubias

Sr

~~~;
¡; ~ ri o

~

~

..,

f

o

¡¡;

... 3 s- "'
:=e..o;;

.,., .. o

§~g ~

'1:i

¡;.,

~

~&lt;&gt;
¡;:: !'!'
ce, ::, S::

"' ~

Cll

.,

z

&gt;

en t'l

... ~g ;;
'l:l¡:§s

&gt;
~

&gt;
_-_~_-_-_ffly,.rm.,,.rrr__~~ ~

el mismísimo Borges habla del "otro Borges" y a él
le dedica el texto que habla de él y de él mismo, es decir,
de "Borges y yo", 1 ¿qué nos queda a algunos de nosotros?
Rastrear el laberinto, claro está. Pero empezando bajo dificultades dignas de ese laberinto, habrá que seguir dos "senderos que se bifurcan", que, como el anticuario Joseph
Cartaphilus,2 nos llevarán a explanadas o a sótanos plenos
también de senderos que estarán bifurcándose siempre a
través del tiempo y el espacio que no pueden ser refutados.
El primer sendero nos conduce al Borges que escribe y
se bifurca en el prosista por un lado y por el otro en el
poeta. Sabemos que es el autor de "inquisiciones", cuentos
y ensayos el que le ha dado al Borges que logra "tramar su
literatura" la gloria y el reconocimiento que la gente de su
patria y sus lectores que se reparten por el mundo le han
1 Jorge Luis Borges, Antologla personal, Sur, S. A. Buenos Aires, 1961; p. 194.
2 Relator del encuentro con la Ciudad de los Inmortales y afortunado compañero
de Homero en el cuento titulado "El inmortal". J. L. Borges, Nueva antologl a
personal, la. ed., Siglo xxi Editores, S. A., México; 1968; pp. 116-131.

51

�deparado.3 Fama y gloria que por lo demás no son discutibles. Sus merecimientos en la prosa no conviene detallarlos
aquí (nos hemos propuesto hablar en este ensayo del otro
Borges, del poeta Borges). Ya otros lo han hecho y han
destacado: o el valor de su palabra,4 o el valor de su pensamiento;5 cosas ambas que siendo de su prosa no son sin
embargo exclusivas. También la poesía de Borges se alimenta de los dones de la precisión y la complejidad. Como
también es verdad que se tiñe de los colores que marcan las
lentas etapas del Borges pensador, convencido de que todo
es para el tiempo cíclico y "para que se repita una escena".6
Empecemos pues con la poesía de Borges. Los libros
que de este género ha reunido en Obra poética7 son: Ferwr
de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925), Cuader3 "1944. Recibe el Gran Premio de Honor de la S.A.D.E.... 1955. Es nombrado
duector de la Biblioteca Nacional... Se le nombra miembro de la Academia
Argentina de Letras ... 1956. Es nombrado profesor de literatura inglesa en la
facultad de Filosol!a y Letras de la Universidad de Buenos Aires . . . Recibe
el Premio Nacional de Literatura .. . 1961. . . Recibe el Premio del Congreso
Internacional de Editores que comparte con Samuel Becltett... invitado a dictar
cursos en la Universidad de Texas. . . 1963. Viaja a Europa, invitado para dar
conferencias". Alicia Jurado, Genio y li&lt;¡ura de Jorge Luia Borgea, Editorial
Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires, 1964, pp. 8-10.
.( "Nadie entre nosotros ha creado como él un estilo tan 'estilo'... Una prosa
de extremada condensación. . . Esta prosa de primer orden no tiene nada de
la mera maestrla académica y es bien correcta; no tiene nada del pintoresquismo arrabalero o campesino y es bien argentina; no sale jamós de las
leyes del juego propio de nuestro idioma y es bien personal; no tiene nada
de preciosista ni de regodeo verbal y, sin embargo, estó elaborada en sus
minimos porm~nores con prurito de perfección". Amado Alonso, "Desagravio
a Borges", en Materia y forma en poe■la, 3a. ed., (Biblioteca Romónica Hispónica). Editorial Gredos, S. A., Madrid, 1965; pp. 381-382:

5 "Desligado de la idea de un Dios que se haga depositario del ser en sl mismo,
otorgóndole la permanencia dentro del Suyo, haciéndolo participar del absoluto, nuestro tiempo remite al hombre a esa soledad irremediable, dentro de la
que sólo puede tener conciencia de su finitud. Jorge Luis Borges ha reconocido
y recogido este sentimiento incorporóndolo a su literatura con particular intensidad. Pero al mismo tiempo, este sometimiento es el que determina en gran
medida la forma de esa literatura, porque el reconocerse que la realidad en
si misma es incapaz de adquirir sentido, la literatura se convierte en el único
medio de alcanzarlo y se obliga, asi, a estar en continua relación con ella,
estableciendo un curioso juego de los planos". Juan Garc!a Ponce, "¿Quién
es Borges?" en Revista Mexicana de Literatura, México, núms. 5-6, mayo-junio,
1964; pp. 26-27.

6 J. L. B., Antología personal, p. 21.

7 J. L. B., Obr11 poética, Emecé Editores, S. A., Buenos Aires; 1964.

52

no San Martín (1929), El

otro, el misnw8 y un apéndice:

Museo.
Ya los años en los tres primeros títulos indican el posible agrupamiento de esta labor poética en un período que
habrá de diferenciarse del otro título carente de fecha. Concretamente: la primera etapa se bifurca en la profesión de fe
ultraísta y en la realización diversa al ultraísmo, intimista,
local, sabedora de portones, plazas, arrabales y amor con
despedida ("Entre mi amor y yo han de levantarse / trescientas noches como trescientas paredes / y el mar será una
magia entre nosotros".) 9
Hemos dicho "ultraísmo" y ahora diremos que lo que
caracteriza a este movimiento (que no es escuela al decir de
Rafael Cansinos-Asséns) 10 es la renovación de la metáfora
o más presuntuosamente su creación. 11 Claro es que el Borges poseedor de juventud (equivalente, como es sabido, a
inexperiencia) y además en Thpaña adoptó este "movimiento" que no c;ería tan exagerado como el creacianismo12 pero
que sí tuvo corta vida (1918-1922). ¿Debida a qué? A "que
se resiente de delibe:i:ación, de creación dirigida, de cerebralismo" .13 Por eso es que el Borges que vuelve a la Argentina es un discípulo deficiente del ultraísmo. Remiremos,
para empei;ar, el título de su primer libro de poemas:
Fervor de Buenos Aires. Nada que nos diga otra cosa sino
8 Todo contribuye a hacernos creer que este titulo no es el de un libro propia•

mente dicho, o simplemente publicado o preparado con anterioridad a esta
11\lmma poética. El mismo autor dice en el prólogo: "he preferido resignarme
a los diversos o monótonos Borges de 1923, 1925, 1929 y 1960 asl como al de
1964. Esta suma incluye una serie de composiciones inéditas y un breve apén•
dice o museo de poeslas apócrifas". Ibíd.
9 "Despedida", ibid, p. 68
10 V. Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. ed., (Colección Poemas y Ensayos);
Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1967, p. 28.
11 " ... hicimos un movimiento literario. Negóbamos la rima. Querlamos encontrar nuevas metóforas". J. L. Borges en El escritor y su obra, entrevistas de
Georges Charbonnier con Jorge Luis Borges, trad. de Martl Soler, la. ed.,
(Colección Minima). Siglo xxi Editores, S. A., México, 1967; p. 15.
12 " .•• un poeta chileno, Huidobro, . .. habla inventado una escuela con el nombre de Creacionismo. Sostenla la necesidad de componer y versos que no
tuviesen relación con la realidad . . se llegó con bastante lactlidad a ese
objetivo. . . Si uno se pone a mezclar palabras ... " J. L. B. en "Conversación
con Napoleón Murat', en Encuentro con Borges, (Colección Testimonios),
Editorial Galerna, Buenos Aires, 1968, p. SS.
13 G. Sucre, op. cit., p. 28.

53

�apego a la patria, y si se persiste, un apego que a cada
momento vuelve fantasmagórica la ciudad. No importa. Se
trata incluso del reencuentro definitivo ya que el poeta
siente que
esta ciudad que yo creí mi 'P(lSado

es mi porvenir, mi presente;
Zos afws que he vivido en Eur&lt;rpa son ilusorios,
yo he estadíJ siempre ( y estaré) en Buenos A ir es. 14

Este ver a lo propio: la ciudad, el arrabal, el tango, el
compadrito, los ancestros valerosos, el cuchillo, no podía
avenirse con los postulados del modernísimo ultraísmo. En
ningún poema de Fervor, de uuna de enfrente o Cooderno
San Martín se hallarán aeroplanos o rascacielos o algo que
le fuera muy preciado a los decididos partidarios de los
ismos de la década segunda del siglo xx. La verdad es que
no es fácil encontrar al Borges ultraísta. El ha cxmfesado:
"Yo he publicado libros ultraístas y los he destruido. Por
lo tanto, sólo he guardado cuatro o cinco poemas de mi
primer libro y eran poemas románticos, metáforas que yo
creía novedosas acerca de la puesta del sol, sobre la luna Y
otros objetos ... " 15 Esta disidencia temprana no sólo tiene
que ver con el "estilo mental" de Borges, tiene que ver también con la necesidad poética del americano que es, por
supuesto, diferente a la del español. De aquí que "cosmopolitismo, exaltación de la civilización contemporánea Y
pirueta farsesca" 16 sean lo que separe al poeta del credo
modernísimo.
Pero ¿cuáles son entonces las características de este
primer sendero poético de Borges? El poeta se ocupa de su
patria, de sus oosas. Salvo dos títulos de uuna dS enfrente11
todos se corresponden con el contenido. Incluso en otro título
aparece la palabra dualidá18 y en un poema ciudá19 varias
14 "Arrabal", Obrcr po6ticcr, p. 39.
15 J. L. Borges, "Conversaci6n con Napole6n Murat" , op. cit. , pp . 65-66.
16 Ana Maria Barrenechea, Lcr expresi6n de lcr inecrlidcrd e n lcr obra de Borges,
Editorial Paid6s, Buenos Aires, 1967, p. 235.
17 "Dakar" y "Manuscrito hallado en un libro de Joseph Conrad".
18 "Dualidá en una despedida", Obra po6tica, p. 78.
19 " Versos de catorce", ihid, p. 101.

54

veces. Esta manera de escribir esas palabras, desvirtuándolas como hacen algunos en algunas regiones, simplemente
indica las ganas de estar cerca de la tierra que "lo ha visto
nacer". Pero esta constancia a lo cercano tiene su contrapeso en lo que en aquel entonces podía tomarse como excesiva libertad: la carencia de rima (salvo en algún poema
la asonante) y el desorden en la medida (salvo en los anteriormente anotados "Versos de catorce" -como el mismo título lo pregona). Es justo ya que veamos un poema
del primer libro de Borges:
VANILOCUENCIA

La ciudad está en mí como un poema
que no he 'logrado detener en palabras.
A un U1do hay la excepci6n de algunos ver80s;
al otro, arrinoonándíJZos,
la vida se adeui.nta sobre el tiempo,
como t error
que usurpa toda el alma.
Siempre hay otros ocasos, otra glmia;
yo siento la fatiga del espejo
que no descansa en una imagen sola.
¡,Para q~ esta porffa
de clavar con díJlor un claro verso
de pie como una lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
desdeiwsas de símbolos verbales,
me gritarán su novedad mañana.1
Nuevas

como una boca no besada.ro

El título ¿se debe entender como la fusión de lo vano
y la elocuencia?, ¿se debe entender como la unión de la
vanidad y la elocuencia? Parece que de cualquier manera
el título es correspondiente del contenido. De todos modos
lo que aquí conviene retener es:
20 Ib!d, p. 32. (En Genio y figura de Jorge Luia Borges Alicia Jurado transcribe
el verso !So. como: "Desdeñosas de pl6cemes verbales", p . 112).

55

�La ciudad está en mí como un poema
que no he logrado detener en palabras.

Y decimos que conviene retener estos dos versos porque ya veremos más adelante, en la confirmación del
tiempo cíclioo, la escasa variante en la poesía del fin o
poesía final de Borges. De todas maneras hay algo -en
este caso se trata de la ciudad- que no puede ser detenido. Las cosas fluyen, se mueven.
¿Para qué esta porffa
de clavar con &lt;w"lor un claro verso
de pie como um:i lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
desdeñosas de símbolos verbales,
me gritarán su r1JOVedad mañana1

Tal es la desdicha del poeta que por serlo es ambicioso: el doloroso clavar del claro verso no conduce más que
a contemplar la inutilidad de los símbolos verbales. Sin
embargo hay que recordar que el Borges que escribe este
poema es joven y aún ve. Por eso el final no deja de ser
promisorio, halagador, deleitoso:
Nuevas
como una 'boca no besada.

Ya que si el poeta jamás ceja precisamente porque es
el artista insatisfecho de todos los tiempos, volverá a clavar su claro verse y besará la boca aún no besada que
mañana será otra vez una boca no besada que pasado
mañana ...
Pero . . . los años han pasado. La circunstancia nacional ha relegado, o mejor dicho no ha sacado del casi total
anonimato al poeta que ha tenido que sobrevivir como auxiliar de una biblioteca municipal. Incluso se le ha hostilizado abiertamente. Pero .. . también esos tiempos casi de
pesadilla pasan. Aunque no al olvido. "Sólo una cosa no
hay. Es el olvido". 21 Otra cosa llega: es la paulatina pero
férrea ceguera.
21 Nuna antología personal, p. 41.

56

Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaración de la maestría
De Dios, que con magnífica ironfa
Me dio a la vez k&gt;s libros y la noche.22

Hemos dicho que los tiempos han cambiado. El poeta
es ya director de la Biblioteca Nacional; es decir, le han
sido dados "los libros". Y le ha sido dada "la noche"
también: la ceguera. La magnífica ironía que aquí encontramos no es la de Dios" sino la del poeta; enoontramos
también que pide con gran serenidad, con gran dignidad
que "Nadie rebaje a lágrima o reproche / Esta declaración ... " Rico y no sólo magnífico es este poema que nos
permite saber del encuentro de un hombre que a falta de
un cuchillo "que acaso no sabrá manejar" (como Dalhmann en "El Sur") 23 recibe el don de la noche que convierte al otro don en " ... esta alta y honda biblioteca
ciega". Todo es uno. Cara enunciacián a los ojos de Borges.
Los libros y la noche son uno. Aureliano y Juan de Panonia
son uno.24 Shakespeare y los demás son uno.25 Groussac y
Borges son uno. Borges y el otro Borges son uno.
Al errar por las 'lentas galerúis
Suelo -sentir coo vago Jwrror sagrad.o
Que soy el otro, el muerto, que habrá dado
úos mismos pa80S en ws mismos dfas.
¿Cuál, de ws &lt;ros escribe este poema
De un yo plural y de una sola sombrar
¿Qué importa la '[&gt;alabra que me nombra
Si es indiviso y uno el anatema,
Groussac o Borges, miro este queridc
Mundo que se deforma y que se apaga
En una pálida ceniza vaga
Que se parece al sueño y al olviikJ.26
22 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.
23 J. L. Borges, Ficciones. 3a. imp., Emecé Editores, S.A.; Buenos Aires; 1961;
p . 195.
24 J. L. Borges, ''Los teólogos", E¡ Aleph, 3a. ed . , (Colección Piragua); Emecé
Editores, S. A., Buenos Aires, 1962, pp. 41-53.
25 Everything a nd nothing", An.tología personal, pp. 116,.117.
216 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.

57

�"¿ Cuál de los dos escribe este poema?" Borges o el
otro Borges. Atráf: ha quedado la "Vanilocuencia" con su
pretensión de clavar siempre un claro verso. Ahora en cambio es "w10 el anatema" y el mundo: " ... una pálida ceniza
vaga / Que se parece al sueño y al olvido". Las cosas ya no
le "gritarán su novedad mañana" porque en los "Límites":
Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar,
Hay ima calle próxima que está vedada a mis pasos,
Hay un espejo que me ha visto por, últirna vez,
Hay una puerta que he cerrado hasta el fin
(del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca estoy viéndolos
Hay alguno que ya. nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.21

De aquí en adelante, más allá de los cincuenta años del
"Poema de los dones", "Límites" o "Mateo xxv, 30": "Los
pocos poemas que ha publicado últimamente han sido cada
vez más clásicos en su forma, y en el' fondo más convencionales ... Hay un sumario en cada estrofa".28 Todo esto tiene una red de conexiones saludables. La vida, la ceguera,
los años, la muerte han reducido el optimismo. Le han quitado asimismo la confianza en el verso libre.29 Su " Arte
poético)) no sólo recurre a los procedimientos tradicionales:
lo empobrece; repite la misma palabra del verso lo. al final
del 4o., y la final del 2o. se repite en el 3o.:
Mirar el río hecho de tiempo y agua
Y recorda.r que el tiempo es otro río,
Saber que nos perdemos oomo el río
Y que los rostros pasan como el agua.30
27 !bid, p. 270.
28 Luis Harss, Los nuestros, 2a. ed., (Colección Perspectivas). Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1968, p. 169.

29 "Como todo poeta joven, yo ere! alguna vez que el verso libre es más lácil
que el verso regular; chora sé que es más arduo y que requiere la intima
convicción de ciertas páginas de C'arl Sandburg o de su padre, Whitman".
J. L. Borges, prólogo a Obra poética, s /p.
30 !bid, p. 223

58

Y así sucede en todas las siete estrofas. El Borges de
"Artificios" y Ficciones dice esto que es contrario a los
fuegos momentáneos:
Cuent;an que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Jt;aca
Verde y humilde. El arta es esa !taca
De verde eternidad, no de prodigios.31

A esta sencillez, a esta escasez de trucos sólo podría
llegar aquél que declara: "Es verosímil que estas observaciones hayan sido enunciadas alguna vez y, quizá muchas
veces; la discusión de su novedad me interesa menos que la
de su posible verdad".32 Esta declaración se refuerza con
los versos finales de "Mateo xxv, 30":
Todo eso te fue dado, y también
El antiguo alimento de "los héroes:

La falsía, la derrota, la humillación.
En vano te hemos prodigado el océano,
En vano el sol, que vieron loo maravillados
( ojos de Whitman;
Has gastado los años y te han gast&lt;uro,
Y toda.vía no has escrito el poema.33
No es que hable de lo mismo, se trata de algo que refuerza la conexión saludable mencionada líneas arriba. Ya
sabemos, al fin, que a Borges lo persiguen las dos caras de
la moneda,34 el sístole y el diástole, la novedad que le grita
la mañana y la noche que es su don irónico y suntuoso.
Otra acotación. Tanto en la Antología personal como
en la Obra poética y como en la Nueva antología perscmill,
Borges menciona el poema "El Golem". Es el único que
repite en los tres libros. Tal mención repetida nos lleva a
otra bifurcación de uno de los senderos: éste que exploramos. Así como en Ficciones Borges va de "El Sur" o "El
31
32
33
34

!bid, p. 224.
G. Sucre, op. cit., p. 119.
Obra poética, p. 158
"G. C.: Vuestra respuesta casi siempre ha sido formada con estas palabras:
'Ha~ dos ideas· ... J.L.B.: El anverso y reverso de la medalla, ¿no?" El
escntor y su obra, pp. 91-92.

59

�fin" hasta "Las ruinas circulares" o "La Biblioteca de Babel", el otro Borges, el poeta pasa de "Límites" (el que ya
transcribimos; porque hay otro "Límites" ... ) o "La lluvia" a "El Golem" o "Ajedrez". Es decir: el poeta registra
primero lo 3ensible y luego lo que conmueve a la razón.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonf.as ? 35

Ya tenemos al Borges que conocíamos por los ensayos,
las "inquisiciones", los relatos. Hemos llegado, aunque por
otro sendero (bifurcado, desde luego), al Borges pensador,
al Borges que ha aprendido "a estimar las ideas religiosas
o filosóficas por su valor estético y aun por lo que encierran
de singular y de maravilloso".36 El mismo señala que esto
puede llevarlo (llevarnos) a un escepticismo integral. Pero
como Borges no afirma podemos arrogarnos también nosotros el derecho de cuestionar no sólo lo que prodiga en su
literatura como nota inquietante sino también la otra cara
de la moneda: la ignorancia implícita. 37
Hemos visto pues, un tanto gruesamente, la cara y el
envés de un poeta que acometiendo a favor de nuestro poder de evocación o llamando a nuestra razón al trabajo
metafísico, sabe mostrarse como un poeta que pone en entredicho al mundo, a nuestros sentidos, a las ideas que nos
han dado tranquilidad alguna vez.

I do oot set up to be a poet. Only an
all-round literary man: a man who
talks, not one who sings . . . Excuse
this apology; but I don't like to come
before people who ha.ve a note of
song, and let it be supposed I di:&gt; oot
know the difference.

The Letters of Robert Louis Stevenson, II, 77 (London, 1899) .39
Y a continuación véase lo que contesta cuando se le
pregunta sobre si se considera un escritor o un poeta, tras
de que ha sido su labor de prosista la que lo ha llevado
hasta Europa y la que ha sido traducida a varios idiomas:
Un poeta, claro está. Creo que
no soy más que eoo. Un poeta torpe,
pero un poeta, espero.40

Al final y para corroborar el gusto por la dialéctica y
el juego mental (que ha llevado a muchos a señalarlo como
frío y cerebral y hasta algo más que eso),38 transcribamo~
el epígrafe que Borges coloca en su Obra poética:
35 "Ajedrez", Obra poética, p. 182.
36 J .L. Borges, epllogo a Otras inquisiciones, 2a. imp., Emecé Editores, S.A.:
Buenos Aires, 1964, p. 259.
37 "Plus qu'une science, ce que Borges nous propose, c'est un profond questionnement, une profonde ignorance". Jean Wahl, citado por G. Sucre, op .
cit. p. 16.
38 " ... soñaba un claro laberinto Spinoza al tender la red de la Etica y apresar
a Dios en su malla, motivo por el cual, nos dice Salomón de la Selva en su
Evocación a Horacio. 'obtuvo galardón de dispensa del sexo'. (Horado y
Spinoza, desde luego. Y Borges)". José María Lugo, "El espejo y Borges"
en Trabajo y cultura, Monterrey, núm. !, enero-marzo, 1967; pp. 46-62.

60

39 " No pretendo ser un poeta, sólo un hombre de letras integral: un hombre que
habla, no uno que canta ... Excusen esta apología, pero no me gusta presentarme ante q uienes conocen a lgo de canto y permitirles suponer que no
conozco la diferencia". Trad. de G. Sucre, op. cit ., p. 54.
40 Citado por G. Sucre, ibid, p. 26.

61

�BIBLIOGRAFIA

Alicia Jurado, Genio y figura ele Jorge Luis Borges, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires, 1964.

Amado Alonso, "Borges, narrador'' y "Desagravio a Borges", en Materia y forma en poesía, 3a. ed., (Biblioteca
Románica Hispánica), Editorial Gredos, S. A., Madrid,
1965, pp. 368-380, 381-383.

José María Lugo, "El espejo y Borges", en Trabajo y cultura, Montfrrey, núm. 1, enero-marzo, 1967, pp. 46-62.

Ana María Barrenechea, La expresión de 7,a irrealidad en la
obra de Borges, Editorial Paidós, Buenos Aires, 1967.
Jorge Luis Borges, El Aleph, 3a. ed., (Colección Piragua),
Emecé Editores, S. A., 1962.

Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. ed., (Colección Poemas y E;,sayos), Universidad Nacional Autónoma de
México, México, 1967.
Ramón Xirau, Emir Rodríguez Monegal y otros, "Homenaje a Jorge Luis Borges", en Revista Mexicana de Literatura, México, núms. 5-6, mayo-junio, 1964.

- - - - - - - - - - , Antología personal, Sur, S. A.,

Buenos Aires, 1961.
- - - - - - - - - - , Ficciones, 3a. imp., Emecé Edi-

tores, S. A., Buenos Aires, 1961.
- - - - - - - - - -, Nueva Antol.ogia personal, la.

ed., Siglo xxi Editores, S. A., México, 1968.
- - - - - - - - - - , Obra poética, Emecé Editores,

S. A., Buenos Aires, 1964.

- - - - - - - - - - , Otras inquisiciones) 2a. imp.,
Emecé Editores, S. A., Buenos Aires, 1964.
Georges Charbonnier, El escritor y su obra (entrevistas
con Jorge Luis Borges), trad. de Martí Soler, la. ed.,
(Colección Mínima), Siglo xxi Editores, S. A., México,
1967.
Ventura Doreste, "Análisis de Borges", en Revista de Occidente, Madrid, núm. 46, año v, 2a. ép., 1967, pp. 50-62.
Luis Harss. Los nuestros, 2a. ed., (Colección Perspectivas),
Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1968.
James Irby, Napoleón Murat y otro, Encuentro con Borges,
(Colección Testimonios), Editorial Galerna, Buenos
Aires, 1968.
62

63

�EL PROBLEMA DE LA DROGADICCION

Dr. José Pisanty

E

/

L uso repetitivo de substancias que modifican el funcionamiento del sistema nervioso central recibe diferentes
nombres técnicamente hablando, pero el vulgo las conoce
mejor bajo el nombre de drogadicción. El sujeto considerado como drogadicto, es aquel que consume, repetitivamente, y con el principal objetivo de proporcionarse placer,
drogas o substancias que modificarán temporalmente su
mecanismo racional, modificarán ocasionalmente sus sensaciones, y de allí el individuo que recurre a esos artilugios,
podría inclusive considerarse previamente afectado desde
el punto de vista psicológico. El utilizará el mismo método
una y otra vez para volver en busca del placer que dicha
substancia le proporciona. .
Indudablemente que si entendemos en esta forma a la
drogadicción y a los drogadictos, llegaremos a la conclusión
de que la "droga" más antigua y de uso más extendido es
el alcohol. Sin embargo, las nuevas drogas en uso son substancias de grupos diferentes, cada vez más elaboradas, y
frecuentemente cada vez más perniciosas.

65

�La consideración de peligro con esas drogas creemos
que no necesita siquiera ser mencionada, ya que todas ellas
obedecen al mismo patrón de peligrosidad, con modalidades
diferentes para cada una de las diferentes drogas, pero con
la absoluta certeza de que todas ellas llevan a cabo diferentes tipos de destrucción no sólo moral sino también física
en el individuo que las consume.
Es curioso que las drogas que clásicamente son consideradas por el público como las más peligrosas de todas, los
derivados del opio, son de hecho las que menos secuelas fisicas inmediatas dejan, aun cuando sí podrían ocasionar
daño físico indirecto. Lo que es seguro es que no podemos
hacer excepciones ni existe la más remota posibilidad de
error en el establecimiento de la premisa de que todas las
substancias consumidas en las condiciones antes mencionadas producen daños reales, progresivos, y para los cuales
hasta el momento no se ha encontrado solución definitiva.
La drogadicción, llamada técnicamente farmacodependencia, un padecimiento individual con cierto nivel de peligrosidad, se ha convertido, en razón del número de sujetos
afectados y de la progresión continua de ese número, en un
problema social de gran magnitud. La progresión en ese
nivel social antes referido, considerando las estadísticas, nos
hace temer que el número de drogadictos menores de edad
en los próximos años alcanzará incidencias tan altas como
entre el 50 y el 70 % del total de la población juvenil mundial. Si bien esas cifras son discutibles, lo que es indiscutible es que en el momento actual tenemos cerca del 10% de
la población estudiantil de algunas ciudades de la República Mexicana, a nivel de enseñanza media y superior, enviciados irremediablemente. Si es esto una arma política, como algunos aducen, si es una expresión de angustia de la
juventud según otros, si es un fenómeno social consecuente
al desarrollo de los medios masivos de comunicación, o por
el contrario consecuencias de la falta de comunicación entre los jóvenes y adultos, eso cambia la situación solamente
desde el punto de vista dialéctico, pero la realidad existe, y
la sociedad actual se enfrenta a un creciente número de jó66

vcnes drogadictos que serán adultos con lesiones físicas y
mentales que ocasionarán problemas sociales mayores cada
vez.
Es indudable que el mejor conocimiento del problema
tanto en sus orígenes y mecanismos como en su desarrollo
y consecuencias, permitirán combatir el problema más a
fondo y con mayor facilidad, pero no debemos extraviar en
ningún momento nuestro criterio, y por estudiar mejor el
problema, dejar de combatirlo con todas y cada una de las
armas disponibles por un mínimo de eficacia que cada arma
puede tener.
El indudable contenido conflictual, en el ambiente familiar, y en todo el microuniverso de cada individuo en edad
escolar, hace pensar en que las soluciones de sus problemas
están en sus orígenes, y siendo éstos principalmmte en el
área familiar, en el área periescolar y escolar, será automáticamente obligación nuestra el intentar hacer frente al
problema, de ser posible, dentro de las mismas áreas que
han facilitado su iniciación. Pero eso es más difícil de hacer
de lo que parece a primera vista, ya que disminuir la importancia de conflictos familiares, al igual que resolver los
problemas sociales de microuniverso de cada individuo es
tanto como resolver los problemas de justicia social e individual de nuestro mundo.
Los datos tanto de origen policíaco como los proporcionados por los sociólogos, nos indican que ese gran negocio
que es el tráfico de drogas se orienta cada vez más a personas más jóvenes, al extremo de que es abundante el tráfico de drogas en el ambiente de las escuelas primarias. El
escolar es presionado por traficantes y por compañeros de
su misma edad que creen ser amistosos o que están animados por una mala intención, pero indudablemente el escolar
se encuentra presionado por el ambiente que lo rodea para
iniciar o para continuar su consumo de drogas. Esto nos
hace pensar cada vez más en la conveniencia de crear en los
niños mecanismos de rechazo psicológico, similares a los
que se usan para producir hábitos higiénicos, y utilizados
67

�repetitivamente a lo largo de toda la enseñanza a diferentes
niveles, produciría un mecanismo automático de seguridad,
por medio de la educación.
Es indudable la posibilidad, expresada por algunas
personas, de que se cree curiosidad que pueda tener efectos
contraproducentes en los jóvenes a quienes se les enseña diferentes aspectos de la acción de las drogas en una forma
inadecuada, pero es también seguro que el efecto contraproducente será solamente obtenido cuando la enseñanza se lleve a cabo en forma viciosa o inadecuada. De esto, sólo las
autoridades educativas podrán hacer de cada profesor un
responsable, y solamente el diseño pedagógico adecuado
tanto de la información que se proporcione como de los
mecanismos de rechazo, podrán hacer un todo eficaz y saludable para lograr los fines buscados.
La actitud de los padres, que muchas veces es la parte
más importante de los mecanismos de facilitación para
crear f armacodependencia en los jóvenes puede solamente
ser modificado en mínimo grado. Sin embargo, a través de
las sociedades de padres y de diferentes agrupaciones sociales se puede no solamente crear una conciencia paterna que
enfrente el problema y que intente solucionarlo en su ambiente, sino que igualmente se puede crear grupos de actividad social que al comprender que sus hijos son afectados
por factores ambientales, se constituyan en un mecanismo
de defensa de alcances más extensos. En ese aspecto ya se
está trabajando en nuestro medio.
No debemos temer a la verdad; la adquisición de una
conciencia más real de la extensión del problema de la farmaoodepend~ncia ya es en sí el primer paso para la solución
del mismo.

APUNTES HISTORICOS

LA PRIMERA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Por: Gerardo de León
(de la Soc. Nuevoleonesa
de Hist. Geog. y Estadística).
!.-ANTECEDENTES

A

PENAS concluida la etapa voraginosa de la Revolución
Mexicana, después de muerto don Venustiano Carranza
-quien, desde los comienzos de su gobierno había suprimido el Ministerio de Instrucción Pública-, y al reemplazarlo
con su interinato don Adolfo de la Huerta, se imprimió un
giro favorable a la educación superior en México, con la
designación del inquieto y dinámico, don José Vasconcelos
para ocupar la Rectoría de la Universidad Nacional de
México.
Sube al poder, el mismo año, el general Alvaro Obregón, quien ratifica a Vasconcelos en su cargo de la Universidad, en tanto que se hacían los preparativos para la creación de la Secretaría de Educación Pública -que en realidad no intentaba recrear la antigua de instrucción-; paso
trascendental que aprobó el Senado de la República el día
3 de Marzo de 1921.
El maestro Vasconcelos se hizo cargo de la flamante
Secretaría el día 10 de octubre siguiente, y de inmediato

68

- 69 --

�se dio a la enorme tarea educacional que lo ha consagrado
como uno de los más altos valores nacionales en ese campo, junto con el doctor Gabino Barreda, don Joaquín Baranda y don Justo Sierra; a pesar de que su actuación desató,
y ha seguido desatando, las más encontradas y apasionadas,
no obstante el tiempo transcurrido.
Entre las positivas, vale la pena mencionar una, de
otro filósofo mexicano, Samuel Ramos, quien, en su obra
Veinte Afws de Educación en México (México, 1941 expresa, refiriéndose a las realizaciones de la Secretaría de Educación: " ... todo lo bueno que se ha hecho ha sido prolongación de las ideas de Vasroncelos y, además, la Secretaría
conserva, en sus lineamientos generales, la estructura que
le dio Vasconcelos".
Sin embargo, a pesar de ese prestigio suyo que bien
pronto se difundió por todo Hispanoamérica, durante su
rectorado en la Universidad Nacional y durante su actuación como Secretario de Educación, Vasconcelos tuvo que
enfrentarse a graves problemas, que hicieron crisis ante la
rebeldía del estudiantado. Este, en varias ocasiones, se lanzó a manifestaciones callejeras -demostraciones de inconformidad que, por otra parte, el mismo rector Vasconcelos había impulsado al principio-, llegando al grado inusitado entonces, de realizar un mitin en el patio y los corredores de la propia Secretaría de Educación, prácticamente
a las puertas del despacho del Secretario, llegando el caso
-cuenta el escritor Mauricio Magdaleno-, en que el mismo Ministro saliera de su oficina a enfrentarse a la ·turba
enardecida, logrando disolver los entusiasmos juveniles con
su valiente oratoria.
Pasado un corto tiempo, agrietada la amistad y la
confianza reinantes entre el Presidente Obregón y su Secretario de Educación, éste decide retirarse del Gabinete, y
tras una fallida experiencia política en su Estado natal, se
expatria, y en el extranjero vive de cursos y conferencias,
para los que frecuentemente fue invitado en universidades
y otras instituciones de educación superior, centro y sudamericanas y de J.os Estados Unidos.

70

Advinieron luego grandes catástrofes políticas, producto ineludible de la atmósfera y las circunstancias por las
que atravesaba el país, como la reforma a la Constitución,
durante la gestión del Presidente Calles, que permitía a
Obregón una obligada reelección presidencial, el asesinato
de éste, ya candidato electo y el interinato de Portes Gil,
que sirvió de coyuntura tanto a la creación de un partido
oficial, franca y decididamente dispuesto a la conservación
del poder político, como a la imposición de un oscuro embajador ante el Brasil. Esta serie de circunstancias hicieron
rzcapacitar a la gran mayoría de la juventud de aquellos
días, la misma que unos cuantos años antes luchara contra
las ideas vasconcelianas, y se despertó en ella un entusiasmo tal, que súbitamente se abrieron los diques de sus angustiosas represiones en las ideas y 1os ideales cívicos y políticos, y el estudiantado de México sostuvo, con el mayor
de los entusiasmos, la candidatura presidencial del Maestro
Vasconcelos en 1929.
Se estaba significando con ello, que la semilla de la superación int~lectual y de la conciencia y la responsabilidad
del joven mexicano ante los grandes problemas nacionales,
no solamente cayó en terreno fértil, sino que, a tan oorto
plazo estaba fructificando. Y los problemas educacionales,
como parte de los nacionales, no estuvieron desde luego,
fuera del campo de su atención. Aunque e6 cierto que quienes mayormente sintieI'on en carne propia estas conmociones, fueron los capitalinos, los estudiantes provincianos
comenzaron a sentir también algo del sacudimiento. Aun en
la lejana provincia del noreste de México.
/"l;n el Estado de Nuevo León, la educación superior no

tenía gran arraigo para entonces. La más antigua de las
instituciones laicas era la Escuela de Jurisprudencia, fundada por el licenciado Joseph Alejandro de Treviño y Gutiérrez en 1824. La Escuela de Medicina del Benemérito
Gonzalitos, desde 1841, el Colegio Civil, durante el gobierno del Gral. Aramberri en 1859 y la Escuela Normal, que
hace apenas dos años celebró su primer centenario.
71

�El conjunto de estas instituciones era todo lo que significaba la educación superior en realidad, de ahí que, en
muchos casos, los jóvenes nuevoleoneses se veían en la necesidad de emigrar en pos de conocimientos a la Capital del
país o al extranjero.

Congreso de la Federación Nacional de Estudiantes, asistiendo, delegados por Nuevo León, los jóvenes Raúl Rangel
Frías, Manuel Elizondo y José Alvarado -el primero y el
último, al correr de los años, rectores de la Universidad de
Nuevo León.

A finales de la década de los veintes, fue creciendo la
inquietud nuevoleonesa porque se creara en nuestra ciudad una Universidad, y ésta, una institución que alcanzara
a cubrir una área bastante amplia del noreste de México.
Y con esa idea "in mente", las agrupaciones estudiantiles
de Monterrey fueron dándole forma, poco a poco, a tan
laudables propósitos.

Este contingente estudiantil de nuestro Estado presentó y sostuvo ante la Asamblea de Toluca, como principal
ponencia, el proyecto de que se fundara en Monterrey "La
Universidad del Norte", y según las noticias de la prensa,
se esperaba el retorno de los delegados, para conocer un
informe circunstanciado acerca de su actuación en el Congreso.

El día 15 de septiembre de 1931, el gobernador, licenciado Aarón Sáenz rindió su último informe ante el Congreso del Estado, y de él entresacamos, por ser de interés
a las ideas que hemos venido siguiendo, estos párrafos:

Una semana más tarde, el mismo órgano informativo
daba la noticia de que el doctor Pedro de Alba, entonces
Director de la Escuela Nacional Preparatoria, había propuesto a la Secretaría de Educación Pública la creación en
Monterrey de la Universidad del Norte que, de acuerdo con
esta proposición, debería tener jurisdicción sobre cinco Estados de la República: Nuevo León, Coahuila, Durango,
Tamaulipas y Aguascalientes.

"El desarrollo que ha alcanzado en Nuevo León, el número de escuelas, tanto secundarias como profesionales que
están funcionando desde hace muchos años oon éxito comprobado, y como secuencia de las reformas que en el servicio
de instrucción pública hemos logrado, me atrevo a asegurar
que estamos en posibilidad de que el próximo Gobierno
mediante una detenida y seria consideración, pueda enfrentarse de manera franca oon el estudio de la conveniencia de
establecer la Universidad de Nuevo León. contándose como
se cuenta con los valiosos contingentes y con la valiosa
experiencia adquirida en escuelas secundarias y profesionales, cuyo trabajo, reputación y éxito los considero sobradamente comprobados. Estimo, por lo demás, que un paso
de esta naturaleza encontraría amplia acogida por parte de
las autoridades educativas federales y seguramente de nuestra Universidad Nacional Autónoma".
El periódico local "El Porvenir", en su edición de fecha 4 de julio de 1932, da la noticia de que en la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, tuvo lugar el IV

-

72

Esta idea la llevó el doctor De Alba a la capital, después de una visita que hizo al Estado de Nuevo León, comisionado por la misma Secretaría de Educación y con el
propósito principal de visitar la recién inaugurada Escuela
Normal del Municipio de Galeana.
Tres meses después, el día 11 de octubre, la Sociedad
de Alumnos de Medicina realizó una sesión extraordinaria
en el Salón de Actos de su Escuela, con el propósito de discutir sobre la necesidad de la creación de esa anunciada
Universidad del Norte. Presidió la sesión de ese día, el estudiante Rogelio B. Guerra Treviño, y asistieron como invitados de honor a la misma, los doctores Julián Garza Tijerina, Angel Martínez Villarreal, Carlos Leal Isla, Apolonio Vallejo, Telésforo Chapa, Mauricio Martine-z Guzmán y
Raymundo Garza. Estos maestros invitados hicieron uso de
la palabra, y por ese medio exhortaron a los estudiantes a

73

�fortalecer sus ideas, reforzando sus consejos con algunas
prudentes opiniones. Se acordó finalmente, nombrar una
comisión de alumnos que propugnara porque se siguieran
adelante los trabajos iniciados, integrando esta comisión
los estudiantes Julio César Ramirez, Roberto Martínez Treviño y José Asseff Saravillón.
El día 14, fueron los estudiantes de Jurisprudencia
quienes acordaron reunirse en pleno, con el mismo propósito, y a la reunión asistió, como invitado especial de los
futuros abogados, el licenciado José Benítez, quien acababa
de ocupar la gubernatura del Estado interinamente, y de
quien se esperaba con ansiedad "el contingenté de sus luces en este importante asunto" ("El Porvenir", Oct. 15
de 1932).
La sesión la presidió el joven Manuel Treviño, y en ella
se acordó, finalmente, designar también una comisión que
llevara la representación de su Escuela a una reunión general de las diversas instituciones de educación superior, que
llevaba el propósito de considerar el mismo tema.
Al respecto, de la edición del día 19 de octubre del
Periódico "El Porvenir", entresacamos los siguientes párrafos:
"En el edíficio de la Escuela de Leyes tuvo lugar una
importante Junta a la cual asistieron los alumnos de dicho
plantel y los de medicina.
"El proyecto de que sea en Monterrey el asiento de la
Universidad del Norte sigue interesando vivamente a los
estudiantes, y de allí que constantemente estén reuniéndose
para estudíar cuál deberá ser la actitud que adopten y también la cooperación que tienen que prestar al Gobierno a
fin de que la idea se lleve a cabo.
"Se recordará que este proyecto fue reavivado hace
dos días por los estudíantes de medicina, celebrando una
importante junta en su plantel, a la cual asistieron también
los catedráticos.

-

74

"Puede decirse que tampoco en la reunión de la Escuela de Leyes se logró formular en definitiva un programa de
acción, pero se convino en que el próximo viernes, en la
Escuela Normal se tendrá la tercera reunión, debiendo asistir estudiantes del Colegio Civil, la Normal y otros planteles secundarios".

II.-REALIZACIONES INICIALES
Una vez efectuada la primera reunión de las diversas
instituciones superiores de Monterrey, acto que, como
asentamos en nuestra colaboración anterior, estaba por celebrarse en el local de la Escuela Normal, se lograron unificar
más o menos los criterios, y absolutamente las aspiraciones, y sin pérdida de tiempo, se nombraron comisiones de
cada dependencia, con el propósit,o de que estudiasen un
proyecto relativo a la organización de la anhelada universidad.
Quedaron comisionados, por la Escuela de Jurisprudencia, los estudiantes Jesús B. Santos, Ezequiel D. Puente,
Ruy y Esteban González Westrup, Sergio Valdés Flaquer y
Francisco Treviño C. Por Medicina, Julio César Ramirez,
José Asseff Sarabillón, Roberto Treviño Martínez, Raúl
Tamez M., Manuel Treviño Montero y Luis Pérez Maldonado. Por la Escuela Normal, J. Guadalupe de los Santos, Ciro
César Gallardo, Antonio Piña, Modesto Torres, Abel Zamudio y Humberto Espínosa y por el Colegio Civil, Salvador Montemay,or, Alberto Olivares, Melitón Mata, Víctor
Treviño, Arnulfo C. Cervantes y Abelardo Avalos.
Este cuerpo de comisionados se dio a la tarea inmediata de redactar un ocurso para ser enviado al H. Congreso
del Estado, encabezando su petición con el siguiente párrafo:

"Considerando oportuno dar forma a un anhelo que ha
venido palpitando hace tiempo en el ambiente estudiantil
y cultural del pueblo nuevoleonés, y movidos por el impulso ingente en los habitantes de este Estado hacia el progre-

75

�so, los estudiantes de Monterrey nos hemos propuesto organizar una Universidad, que habrá de ser la cuna espiritual de generaciones que sabrán ocupar el lugar que les
corresponde entre sus semejantes, hombres que habrán de
consolidar mañana la plenitud de nuestro México".
Seguidamente hacen una exposición de motivos, los que
los han guiado a ocurir ante el Poder Legislativo de nuestro Estado, aduciendo algunas razones por las que creían
de justicia que se fundara la Universidad en Monterrey, como por el puesto que ocupaba la cultura ya para entonces
en la ciudad, aportando así "un valioso contingente para
integrar el oersonal docente y directivo de la Universidad".
Por su población, que sobrepuja en número al de las
ciudades de los Estados limítrofes.
Por contar para esas fechas ya, con la existencia de
algunas escuelas profesionales y otras fáccilmente adaptables al plan universitario, etc., etc.
Aportaban además, los entusiastas estudiantes, una
ideología para aquella propuesta Universidad:
"Considerando que el principio y el fin de toda cultura
y de toda investigación es el hombre, y que éste sólo se
actualiza en un ambiente social, y considerando también
que la sociedad no es posible sin él; la finalidad de la Universidad será la preparación integral del hombre en función de la sociedad.
1

"Esta preparación habrá de comprender todas las formas culturales, científicas y artísticas./
"La Universidad aceptará en su seno, sin distinción de
credos, raza o clases a todo aquel que venga en busca de la
verdad. Esta, sembrada sin distingos ni fronteras habrá de
luchar contra toda decadencia humana, y habrá de ser la
fuente de que brote la igualdad entre los hombres, la libertad de los espíritus y la conciencia universal. ,

76

"Las aulas universitarias estarán siempre abiertas a
todas las clases sociales, no serán campo para las luchas de
clase; no habrá en ellas diferencias ni privilegios nacidos
de la simple acumulación de dineros, pero sí habrá un sincero anhelo hacia el equilibrio social, hacia un orden de
cosas en que cada quien disfrute del producto de su trabajo, y en que cada esfuerzo tenga su merecida recompensa.
"La Universidad conservará, por principio, la forma
cultural latino-americana encauzándola hacia una forma de
cultura nacional, ya que aquello es la fuente de nuestro espíritu y de nuestro medio. Se excluirá de su funcionamiento toda influencia política y de su doctrina cualquier tendencia religiosa. Se dará su lugar a los valores espirituales
que han honrado a nuestra raza y los Directores de esta
Institución deberán despertar en el alma de los Universitarios el sentido de estos valores espirituales, capacitándolos para justipreciarlos en relación a los brotes de la forma cultural yanqui; se admitirá de ésta solamente aquellos
valores que sanamente puedan recibirse en un centro educacional latino-americano, sin perjudicar su fisonomía moral ni su autonomía ideológica ... "
(Aquí podemos advertir palpablemente un reflejo del
ideario vasconceliano en materia educacional, por el que
había luchado y seguía luchando la juventud de aquella
época). Y se concluye en esa· exposición de su ideología:
" ... Consideramos como imperativo de ingente necesidad la creación de una metodología teórico-práctica que
no existe en nuestros incompletos sistemas, puesto que el
fin de todo estudio es capacitar al hombre para la acción".
/Al incluir en el mismo ocurso un Plan Integral para
la organización de esta Universidad, hacen las siguientes
consideraciones:
"Considerando imposible que en la actualidad sea integrada la Universidad de una manera completa, dados los
medios económicos con que se cuenta, pedimos sea forma-

77

�5.-Queda aprobado el Plan Económico Propuesto.
do un Consejo Universitario nombrándose al efecto oomo
Consejeros a los Directores de las Escuelas Superiores del
Estado y al estudiante que como Delegado por cada Escuela nombren los alumnos de la misma; creándose asimismo los cargos de Rector, Secretario y Tesorero de la Universidad y anotándose las correspondientes partidas en la
Ley de Egresos del Estado,¡
"No dudamos que el Gobierno del Estado al comprender nuestro entusiasmo y nuestro esfuerzo tomará la parte
trascendental e indispensable que le corresponde en la realización de este propósito; no dudamos que, aun haciendo
un sacrificio, aportará su colaboración y ayuda, concediéndonos más tarde la formación íntegra de la Universidad que
redundará en beneficio de la colectividad y muy especialmente de la juventud estudiantil, poniendo así de manifiesto el recto criterio que han sabido inspirar sus actos en todo lo que signifique un mejoramiento en la vida social de
nuestro Estado.
1 "Por las siguientes razones, solicitamos de esa H. Cámara se sirva decretar lo siguiente:

1.-Queda constituida la Universidad con asiento en
Monterrey.
2.-La Universidad constará de: a).-Rectoria, b).Consejo Universitario, c) .-Altos Estudios, d) .-Facultad
de Jurisprudencia, e) .-Facultad de Medicina, f) .-Facultad de Odontología, g) .-Facultad de Ingeniería, h) .-Escuela de Bellas Artes, i) .-Facultad de Ciencias Quhnicas,
j) .-Escuela de Farmacia, k) .-Enseñanza secundaria y
preparatoria, l) .-Escuela Superior de Magisterio.
3.-El Consejo Universitario se integrará por el Director y un Estudiante de cada Escuela de las que existan
y formen parte de la Universidad.
4.-La rectoría de la Universidad estará a cargo de un
Rector, un Secretario y un Tesorero.

78

6.-Las instituciones mencionadas funcionarán en los
locales que actualmente ocupanJ
Este interesante documento fue presentado el dia 29
de octubre de 1932, en el mismo mes en que los estudiantes iniciaron sus reuniones preparatorias sobre este asunto.
El H. Congreso del Estado les contestó con oficio No.
965/32, de fecha 7 de noviembre siguiente, participándoles
que la Cámara local había acogido con beneplácito la iniciativa, y que "por considerarla de vital importancia, se
turne a la Comisión de Justicia e Instrucción Pública para
su estudio y dictamen ... "
En declaraciones que el Gobernador del Estado don
Francisco A. Cárdenas, hizo a "El Porvenir" de fech~ 7 de
" diciembre de 1932, sobresalen los siguientes conceptos:
"La Legislatura de Nuevo León y el Ejecutivo de mi
cargo ha dado gran importancia al proyecto de la Universidad con residencia en Monterrey y desde luego le han
concedido una amplia aceptación por lo que hace a la idea,
aprobándola en principio y en esencia, a reserva de que se
haga un estudio concienzudo y pormenorizado de la ley y
de los reglamentos respectivos.
"La idea de fundar una Universidad en Monterrey se
encontraba enunciada en el primitivo proyecto de la Secretaría de Educación Pública de 1921 (durante la gestión
de Vasconcelos), cuando se creía que la Federación iba a
sostener Universidades regionales; entoncés se hablaba de
cuatro Universidades: una en Mérida, otra en Guadalajara,
la tercera en la Capital de la República y la cuarta en
Monterrey; se pensaba en dividir así nuestra República en
zonas geográficas y humanas, que correspondieran a ciertas modalidades locales y que en conjunto constituyeran un
todo orgánico y armónico, como expresión de la cultura
superior en México.

79

�"Ahora tratemos de dar forma e impulso a aquella vieja aspiración. Deseamos vivamente que la Universidad de
Monterrey realice una labor benéfica para la región del
norte del país; es nuestro propósito el de fortalecer con este motivo nuestra amistad con todos los Estados limítrofes
y al efecto, como se dice en el anteproyecto presentado, las
puertas de la Universidad estarán abiertas a todos, sin distinción de credos, razas o posición social ...

EL MUNDO DE HABLA HISPANA

/'"Aspiramos a que la Universidad de Nuevo León nazca con un sentido de las realidades y que tome, como base
principal de su futuro edificio, todo aquello con que ya contamos; creemos que es una oportunidad para el mejoramiento de nuestras escuelas profesionales al elevarse a la
categoría de Facultades Universitarias, esperamos que quienes hasta hoy han trabajado tan eficaz y tan desinteresadamente en ellas, nos sigan prestando su concurso, pues los
problemas económicos que se presentan con la creación de
la Universidad deben ser resueltos con la cooperación de
todos.
"Por mi parte pienso que deben estudiarse detenidamente el proyecto de ley y las reformas a que dé lugar durante los primeros meses del año de 1933, a fin de que sean
obras meditadas y duraderas y creo, para el principio de los
cursos en septiembre de 1933, tener la alta satisfacción de
inaugurar la Universidad de Nuevo León"j

,I

'Rodolfo Caltofen Segura

desde Alemania Federal

W. Kraus: Spanien (1900-1945) - Ed-W. Fink, München - 324 pág., DM 19, So.) -Informa sobre España a base
de una opinión comunizante lo que impide al autor el juzgar con un sentido neutro todos los acontecimientos. Los
prejuicios impiden observar las corrientes interiores del
país, entre las que Juan Carlos resulta una persona dudosa
para el sistema franquista, porque el Príncipe quiere la integración del país en la Comunidad Europea aceptando las
consecuencias en la palítica interior. El más interesante capítulo es el primero, donde el autor habla sobre la introducción de la filosofía de Krause en España y la generación
de 98.
"15 mal Spanien" (15 veces España) se titula un gran
libro de E. Horst (Ed. Piper, pág. 304-DM 32). Es el retrato de un país cuyo pasado es desconocido para los 15
millones de turistas. Así no conocen tampoco la diferencia
entre las diversas regiones, resultado del desarrollo histórico. El autor ha descrito ante todo muy bien los problemas

80

81

�sociales que dominan sobre la vida del país, así que también
el no-iniciado se hace una idea de la cuestión vasca o catalana. Con todo, el lector obtiene una impresión de las dificultades que atraviesa el país para hallar el camino hacia
la Europa unida.

"Der Dauphin" (Ed. Erdmann) es una novela del escritor portugués José Cardoso. Es la novela del Portugal
actual con su inmobilismo. Es la historia de un amor y de
su fin trágico en un pueblo abandonack&gt;, donde 3 personas,
una hermosa mujer y dos hombres, chocan. La lengua es
fascinante desde la primera línea hasta el fin. En el libro
vivimos el Portugal de hoy.
En la serie "Narradores modernos del mundo" que publica la Ed. Erdmann, Tübingen, ha aparecido el tomo
"Bolivia". Esta colección busca dar a conocer a los lectores
alemanes a autores de este país poco conocidos, Bolivia que
ha vivido justamente en el último tiempo grandes acontecimientos -guerra de Chaco, Che Guevara, revolución, etc.Así es natural que los autores juzgan gran interés por
temas socio-políticos lo que se refleja en sus trabajos, donde el indio y el mestizo tienen un papel preponderante.
Aunque fueron elegidos los más conocidos escritores, fue
olvidado Jesús Lara que logró fama también fuera de su
pais con su novela social "Surumi".
Helfritz es conocido ya por muchas obras culturales
sobre América del Sur. Ahora ha publicado en la Ed. DuMont-Schauburg el libro "Praloolumbianische Kulturen"
(pág. 244-DM 19, 80. - muchas fotos). Con preciosos materiales fotográficos introduce el autor en las culturas precolombinas. Es de verdad una guía para visitar las ruinas
de Cuzco, Paramango y San Agustín con placer. Muy útiles son también los mapas excelentes que wompañan el
texto.

chos años en América del Sur. En su obra describe la vida
de un rico "finquero" de Brasil del siglo XVI, quien no sabe
nada más que explotar a sus esclavos y ganar dinero. De
una expedición contra esclavos rebeldes regresa él solo para saber después de su regreso que su plantación está llena
de deudas. Sus acreedores le venden como esclavo y él tiene que vivir años crueles, hasta que puede huir y vivir en la
selva, donde oye hablar de ricas fuentes de minerales. Por
el oro hallado es pronto uno de los más ricos hombres del
país, explotando como siempre a sus compatriotas, buscando, como siempre, aventuras eróticas, así que no es de extrañar su infarto de corazón durante una noche salvaje de
amor.

"Zoringes Lateinamerika" (América Latina iracunda)
es la presentación de un continente que nos da R. Daus en
su libI'o (Ed. Diederichs, IYüsseldorf pág. 324 - DM 29, 80.).
El autor ha pasado mucho tiempo en América del Sur y
trabaja ahora como especialista para cuestiones sudamericanas en la Universidad Libre de Berlín. La obra es la historia del subcontinente de los estack&gt;s socialeJ desde los
tiempos de la conquista hasta nuestra época, apoyándo!)e
ante todo sobre informes de autores sudamericanos, lo que
da al libro una gran importancia. La descripción de las tensiones sociales, cuyas consecuencias son los movimientos
revolucionarios de hoy, nacen así de esta conciencia de sí
mismo que han ganado los pueblos sudamericanos en los
últimos decenios.
Víctor Alba, español que vive hoy en México, publicó
en la Ed. Atlantis, Zürich una obra muy interesante "Die
Lateinamerikaner'' "Los americanos del sur" pág. 335. DM
38. Muy de verdad el subtítulo: "Un continente entre inacción y revolución". En una lengua fascinante aparece el pasado que aclara la situación intranquila política de hoy. Es
un verdadero informe sobre los problemas de la revolución
en Sudamérica.

"Der Brasilianer'' (El Brasilero- Ed. Goverts- pág.
355-DM 28.) es una novela de aventuras y erotismo que
escribió Zulfikar Ghose, un pakistani, que ha vidido mu-

Una época triste de la Historia de México trata J. Haslip en su obra "Maximilian, Emperador de México" (Ed.

82

83

�Biederstein pág. 52 - 21 fotos - DM 25.) Este infeliz príncipe austríaco, sueña que es Emperador, empujado por su
mujer, una princesa ambiciosa belga, ha encontrado siempre de nuevo el interés desde Manet hasta Karl May. En un
estilo muy comprensible describe la autora la vida de este
hombre que quiso siempre lo mejor y fracasó siempre. Todos los conflictos que tanto Maximiliano como su adversario, Juárez, debieron solucionar, son relatados con gran objetividad en una lengua clara y encantadora que hace surgir ante nuestros ojos aquella época decisiva de la Historia
mexicana.

"Tapferes Paraguay" (Valiente Paraguay) Ed. Marienburg Würzburg pág. 13 es un libro muy interesante del
ex-embajador alemán H. Krier. Es un país casi desconocido entre los 21 países del subcontinente, tanto más interesante es este libro, un verdadero guía de la historia del
país, desde los tiempos lejanos hasta hoy. Una introducción
muy nuestra en la situación actual, donde a pesar de una
dictadura se muestra un gran progreso económico. El autor
conoce el país a fondo y no oculta tampoco las dificultades
y las tensiones interiores que existen entre Iglesia y Estado. En lo que se refiere a los presos políticos, se siente que
el autor no encuentra palabras para exigir del gobierno,
mejor dicho del Jefe del Estado, mayor comprensión por las
corrientes liberales, que en el fondo no son comunistas.
En todo caso el libro llena un verdadero vacío en la
literatura sobre los países de Sudamérica.
Todos estos libros son solamente una mínima parte de
publicaciones que se han amontonado en estas semanas sobre mi mesa esperando su lectura. Es señal de que la ola
de interés por asuntos ibérico - hispanoamericanos no ha
disminuido en Alemania Federal, después de haber sido olvidado totalmente en los últimos decenios.

84

��DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485011">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485013">
              <text>1974</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485014">
              <text>Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485015">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485016">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485033">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485012">
                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1974, Enero-Marzo </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485017">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485018">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485019">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485020">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485021">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485022">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="485023">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485024">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485025">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485026">
                <text>Pedraza Salinas, Jorge, 1943-2019, Jefe de Difusión</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485027">
                <text>01/01/1974</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485028">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485029">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485030">
                <text>2014797</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485031">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485032">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485034">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485035">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485036">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27620">
        <name>Borges</name>
      </tag>
      <tag tagId="2542">
        <name>Don quijote</name>
      </tag>
      <tag tagId="27621">
        <name>Drogadicción</name>
      </tag>
      <tag tagId="27623">
        <name>Habla hispana</name>
      </tag>
      <tag tagId="27618">
        <name>La Jornada Universitaria</name>
      </tag>
      <tag tagId="14041">
        <name>Pablo Neruda</name>
      </tag>
      <tag tagId="27622">
        <name>Primera Universidad de Nuevo León</name>
      </tag>
      <tag tagId="27617">
        <name>Rangel Frías</name>
      </tag>
      <tag tagId="27619">
        <name>Salvador Contreras Balderas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17428" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15459">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17428/Armas_y_Letras_Revista_de_la_Universidad_de_Nuevo_Leon_1971_Cuarta_Epoca_No_1_Septiembre-Octubre-Noviembre_2000340.pdf</src>
        <authentication>fce838f8ae5f41935ea578c36defb58c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487983">
                    <text>Y LETRAS
N/1

·UANL

.

.

��Universidad
Autónoma de
Nuevo León
Rector/
Ing. Héctor Ulises Leal Flores

Secretario General/
Lic. Manir Gon.~ález Martos

Director de Extensión Universitaria/
Lic. Fernando Murrieta y de la B.

Coordinador de la Sección Editorial/
Salvador Pérez Ohávez

�I

r~_¡_,_~_(_c_T~u-~--~~~---~-E_N_T_R_•_L__

Sumario

A
R

M
A

s

:t-

ISRAEL CAVAZOS GARZA/Los primeros vecinos/ 2

:t-

CAMPIO CARPIOIUn sueño de Don Miguel de Unamuno/ 7

:t-

LEOPOLDO ZEAIDialéctica de la conciencia american~/ 13

:f.

ANDRES HUERTA y MARGARITA PAZ PAREDES/
Poesfa/ 19

-y

L
E
T
R
A

~ ALICIA QUIROGAIDemóstenes en la oratoria griega/ 22

~ ANDRES MONTEMAYOR H. y RODOLFO CALTOFEN

SEGURA/ Sección de libros/ 26

~ FEDERICO BERRUETO RAMONIProblemas humanos en

la obra de López Velardel SUPLEMENTO

s

~

ARMANDO LOPEZIPortada, contraportada y viñetas

�Ha quedado plenamente demostrado por
las investigaciones más recientes, que en el
asiento de Monterrey fueron hechas dos fundaciones anteriores a la definitiva de 1596. L:1
primera por Alberto Del Canto, en 1577, con
el nombre de Santa Lucía; y la segunda dP
San Luis Rey de Francia, en 1592, por Luis
de Carvajal y de la Cueva.
Una y otra debieron de tener regular número de yecinos, principalmente la segunda,
por haber venido Carvajal en circunstancias
mejores.
Sabido es también, sin embargo, que ambos poblados desaparecieron y que, faltando
cuatro años para concluir el Siglo XVI, volvió
Diego de Montemayor, compañero de Del Canto y Carvajal, y fundó la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey.

cho, una investigación más seria, que habrá
de dar material para un libro extraordinario.
Al entrar a Monterrey, viene con su hija
doña Estefan1a, y con sus nietos Miguel y Diego. Uno y otro son niños en 1596. El primero,
apenas ha cumplido 18 años, en 1607, y ya figura como regidor del Ayuntamiento de la
ciudad.
En esta breve nota, nos proponemos dar
algunas noticias de cada uno de los primeros
vecinos de Monterrey. Y hemos de empezar
con el hijo varón del fundador.
Diego de Montemayor, el Mozo. Hijo del
primer matrimonio del tesorero Diego de Montemayor con doña María de Esquive!, fue, indudablemente, criollo de la Nueva España. Su
actuación en la vida politica de la ciudad, parte desde el día de la fundación, al ser designado síndico procurador. Este mismo cargo, lo
ha de ejercer en los años de 1599 y 1601, fungiendo simultáneamente o en otras ocasiones
como mayordomo de la Santa Iglesia. En este
último año observamos que ya ostenta el título de tesorero de la Real Hacienda, que antes sirviera su padre. Es regidor en 1603 alcalde ordinario de primer voto en 1606, y diputado al año siguiente.2

No ha sido publicada la nómina de los vecinos de la primera época; y de la de Carvaj3.l,
aunque se conocen muchos nombres, tampoco
tenemos una lista completa. Esta última debió
de ser muy extensa, puesto que su gente "fueron ducientos hombres, de los que trujo, y acá
agregó, en las Indias", según datos del cronista Alonso de León.1 La mayor parte estuvo concentrada, indudablemente, en la ciud'.ld de
León ( Cerralvo) y en la Villa de Almadén
(Monclova), l ugares mineros de más o menos
importancia. La Villa de San Luis debió tener
también regular número de vecinos; por su
fertilidad y abundancia de agua. Al publicarse el tomo correspondientP del Catálogo de Pasajeros a Indias, conoceremos los nombres de
aquellas primeras gentes que vinieron a esta
región.

En las postrimerias del XVI, aparece casado con doña Elvira de Rentería, de cuyo matrimonio habían de nacer -en Monterrey probablemente- su hijo Diego Fernández de
Montemayor y doña Elvira de Montemayor,
casada con Jusepe Tenorio, vecino de Cerralvo. Conforme a una rara costumbre de la época, vemos que el hijo adopta el apellido Fernández. El investigador se halla desorientado,
pero encuentra la razón en que el abuelo materno es don Juan Fernández, y en que la madre es hermana legítima del célebre capitán
Gonzalo Fernández de Castro, quien, según
testimonio antiguo, se crió en casa de su hermana, en Monterrey. De Diego Fernández de
Montemayor conviene decir que se une en
matrimonio con doña Juliana de las Casas. Es
un tipo atrabiliario y calavera, que acaba por
vender a Diego de Longoria Valdés sus valiosas posesiones, en 600 pesos, que recibe en
•··seis potros de camino; tres mulas, dos mansas y una cerrera; y una daga".

Diego de Montemayor volvió con doce
compañeros. Casi todos habían participado en
las andanzas de Del Canto y Carvajal. El propio Montemayor, suegro de Del Canto, h3.bia
entrado con éste al descubrimiento del VallC'
de Extremadura y fundación de Santa Lucia.
Enemistado con su yerno "por cosas tocantes
al honor", se convierte más tarde en colaborador eficaz de Carvajal, quien le nombra tesorero de la Real Hacienda y le designa como su
teniente de gobernador. Vecino de Mazapil y
viudo de doña Maria de Esquive!. contraer allí
segundas nupcias, en 1572 con doila Juana Porcayo o de la Cerda. De este matrimonio ha de
nacer doña Estefanfa de Montemayor, espos'.'l.
de Alberto Del Canto, fnnd'.'l.dor de Saltillo. El
virrey conde de Monterrey, le despachó título
de gobernador del Nuevo Reino de León el 11
de Febrero de 1599. Murió en la ciudad por
él fundada, en 1610. Era. al decir del mismo
cronista, "boro bre de calidad, brío y su ficiencia". Su personalidad reclama, desde hace mu-

Don Diego, el Mozo, es nombrado teniente de gobernador, al morir su padre. Para ir a
México a confirmar su cargo, hizo testamento
en Monterrey, en 1611.
Juan L6pez es otro de los pobladores primitivos. Nacido en la ciudad de México, fueron
sus padres Pedro López y Cecilia del mismo

3

�apellido, vecinos de la corte virreinal. Compañero de Carvajal, vuelve con Montemayor a
Monterrey. El 15 de febrero de 1598, le son
dadas en merced cuatro caballerías de tierra,
a la falda del cerro de la Silla. Allí funda su
hacienda, llamada de la Pastora, donde siembra duraznos, granados, higueras y otros árboles frutales. Es dueño, además, de otras tierras, en el Topo.3 Casado con Magdalena de
Avila, vienen con él sus hijos Juana, casada
con el sargento Juan de Montalvo; Melchora,
mujer de Leonardo de Mendoza; y Bernabé.
Es Juan López uno de los pobladores más
antiguos y que sobrevive a sus compañeros por
más tiempo. Su testamento está fechado en
Monterrey el 8 de noviembre de 1634.
De Pedro de J?iigo sólo se sabe que fue
el primer alcalde de segundo voto de l\fonterrey, en 1596. Su nombre aparece en el acta
de fundación, documento en el cual es hecha
en su favor tal designación. En 1598 para alcalde ordinario de Monterrey y tenia minas en
las de Nuestra Señora de la Asunción. Fue
dueño también de tierras en la Cuesta de los
Muertos, y murió en el puesto de Camacho,
próximo a Santa Catarina, a manos de los indios.
Su muerte debe haber ocurrido hacia
1606 puesto que Alonso de León la sitúa "des-

pués' del ... castigo" hecho a los indios que
dieron muerte a fray Martin de Altamira, cuyo martirio ocurrió en e l año citado, según el
cronista franciscano Arlegui. 4

ca de él son escasisimas. En 1581 era teniente
de alcalde mayor de Saltillo. En septiembre
de dicho año aparece actuando en las diligencias de fundación del pueblo tlaxcalteca de S::i.n
Esteban, a inmediaciones de aquella villa.8 Entró con Montemayor a la fundación de Monterrey. Era regidor de esta ciudad en 1602.
Domingo Manuel. Aparece como testigo
en el acta de fundación de Monterrey. Como
a los demás vecinos, le fueron mercedadas tierras de labor. l&lt;.,undó la hacienda de Santo Domingo, que existe aún en el municipio de San
Nicolás de los Garzas, al noreste de la ciudad,
donde murió tragicamente.

Los indios le hurtaron unas yeguas. Salió en compañía de Juan Pérez de los Ríos n
rescatarlas. Ambos "hicieron gran destrozo"
entre los naturales; dieron muerte a unos y a
otros atraparon. Curó Domingo Manuel al capitán indígena, de las heridas; pero vinieron
un dia -relata Alonso de León- "a horas de
comer, él y otros dos; pusiéronse en la pue rtecilla, y al tiempo que el pobre le iba a dar
una tortilla al herido, le dio otro con una macana en el brazo que se lo amorteció; cogiéronlo entonces sin defensa, desnudáronlo y pusiéronle una soga al pescuezo, flecháronlo y
colgaron de un hoyo grande, de r¡ue hab.ían sacado tierra; robaron y destrozaron todo lo que
habia".- Un vecino de la ciudad, que llegó
a pedir algo, descubrió el cadaver. El cronista
sitúa este suceso "algunos días después'' de
la muerte de Pedro de Iñigo; por lo que puede decirse que ocurrió hacia 1606.9
Diego Maldonado . Su nombre aparece e n
el acta de fundación de Monterrey, designado
regidor del primer Ayuntamiento. Estuvo aquí
poco tiempo y pudiera tratarse de un mulato
o mestizo, procedente, al parecer, de la Huasteca. A la muerte de Carvajal se quedó viviendo en Saltillo, donde se casó con Antonia de
Paz, tlaxcalteca. Juan Maldonado, maestro de
herrero, su hijo, fue alguacil de Cabildo en
1629, y murió en la Sierra de Papagayos a
manos de los tepehuanes, yendo como soldado en una jornada que hizo el sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda.10

Juan Pérez de los Ríos es uno de los po-

bladores más inquiet~s e interesantes. Probablemente sea el mismo, o hijo del que !caza
registra en su Diccionario A.utobiográfico ele
Conquistadores de Nueva España. Aparece entre los primeros vecinos de Saltillo, en 1577.
Compañero de Carvajal, va d espués con Gaspar Castaño de Sosa a Nuevo México. Este frecuentemente lo nombra su teniente.
Despoblado el Nuevo Reino de León, viene con otros compañeros, por orden de Diego
de Montemayor, "a amparar esta jurisdicción" .s Entra a la fundación de la ciudad, y
le toca ser comisionado para llevar el aviso
oficial al virrey; pe ro regresa sin cumplir con
su encargo, porque en Mazapil Juan Morlete
le quita, con engaño, los pliegos. Figura como
regidor del Ayuntamiento de Monterrey eH
1596, 1601, 1603, 1606 y 1624: es alcalde ordinario en 1599, y 1602; y alguacil mayor en

Lucas García. El 20 de noviembre de

1596, dos meses después de fundada la ciu-

dad, le fue hecha merced de las tierras en
que fundó su estancia de Santa Catalina. Era
casado con Juliana de Quintanilla, originaria de la ciudad de México, hermana legítima
de José Treviño, uno de los más importantes
pobladores de Nuevo L eón venido posteriormente, y de Sebastiana de Treviño, mujer
del justicia mayor Diego Rodríguez.

1613, 1615 y 1616.6

En 1597 obtiene en merced sus tierras en
el rio de los Cuanaales o de las Salinas. Fue
casado con Agustina de Charles, quien en alguna ocasión se vio acusada de hechice ra, y
que era hija de Bartolomé de Charles y de
Juana González, vecinos de la Puebla. Sus hijos fueron: Juan, Ana, Bartolomé, Alonso ( como su padre), Esteban y Pedro.; Murió en
Monterrey, hacia 1624.

tazar de Sosa e Inés Rodríguez, padres de Lucas García, vecinos de Saltillo y muertos alli
en serviQio de su Majestad. Gonzalo Fernández de Castro, otro de los testigos, dijo que
la hacienda de Santa Catarina, es "la mejor
de toda la tierra, desde Zacatecas a estas partes". Diego de Montemayor, nieto, declaró
constarle que estuvo en compañía del Cap.
Alberto Del Canto y de Estefania de Montemayor, sus padres, y que pacificó a los indios
··•con suavidad y buen medio". E l mismo Beruabé de las Casas testificó que Lucas García
es "hombre honrado y de mucha reputación
y crédito, y por tal ha sido estimado y querido; y que ha dado entera y cumplida cuenta de todo lo que se le ha encargado . . . y
es digno de que Su Majestad le honre ... " El
testigo Miguel de Montemayor declaró que
por ser Lucas García "una de las mejores
lenguas", don Diego, su abuelo, le llamó sieml?re como intérprete de los huachichiles, y diJO saber que por ello le llamaban "el Capitán de la Paz" .n
En 1606 acompañó a don Francisco de
Urdiñola al castigo de los indios que sacrificaron a fray Martín de Altamira, en el río
de Nadadores, en Coahuila.
Tuvo el grado de capitán y ocupó en
Monterrey cargos diversos: regidor en 1599,
1601 y 1606; alcalde ordinario de primer voto en 1 GO7; alcalde ordinario de segundo voto en 1602, 1611 y 1624; y procurador en
1616. Murió hacia 1624 o 1625.
A su muerte, Juliana de Quintanilla, su
viuda, quedó como labradora y encomendera,
al cuidado de la hacienda. Fueron sus hijos,
Bernardo, Diego, Tomás, Lucas y Nicolás. Su
hija, Juana de Farías, se casó con Nicolás
Flores de Abrego.

primeros vecinos de Saltillo, en 1577. Aparece, en septiembre de 1591, como intérprete
de náhuatl en las diligencias de fundación de
San Esteban de la Nueva Tlaxcala. Entra a
Monterrey con Montemayor y es uno de los
pobladore~ más modestos, puesto que sólo
llega a eJercer el cargo de alguacil fiel ejecutor en los ayuntamientos de 1600, 1601 y
1606. Pobló una hacienda hacia la Punta de
la Loma al sureste de la ciudad, que habitó
con Francisca de Avila, su mujer. Fueron sus
hijos: Juan, nacido en Querétaro hacia 1570,
Y casado con Andrea, india de Coahuila; poblador de la hacienda de la Santa Cruz, donde es hoy la cabecera municipal de Guadalupe, al oriente de Monterrey; y Diego de
Solís, casado _c on Maria de Mendoza, y poblador de la hacienda de San Marcos en la margen norte del río de Santa Cat~rina, en el
mismo municipio de Guadalupe.13
Diego Díaz de Berlanga. Entró a Monterrey el día de su fundación. Asistió al gobernador en todos los actos oficiales, en calidad de escribano. Fue él quien redactó la
carta de fundación de la ciudad, y autorizó,
con el gobernador, las primeras mercedes de
solares y tierras de labor a los primeros pobladores. Fue designado regidor de tercer voto del primer Ayuntamiento que tuvo la ciudad; y de primer voto en el de 1600. El 5 de
febrero de 1597, recibió en merced cuatro caballerías de tierra al norte de la ciudad, donde fundó su estancia de labor. Su muerte debe haber acaecido en los primeros años del
siglo ?CVII. Su viuda, Mariana Diaz, vendió
posteriormente sus tierras a Pedro de la Garza, llamándose por ello, desde entonces: Estancia de Pedro de la Garza, o de los Garzas;
hoy San Nicolás de los Garzas.
Diego Rodríguez. Hermano de Lucas
García e hijo de Baltazar de Sosa e Inés Rodríguez. Vecino y procurador de Saltillo, en
1591. En Monterrey ocupó también cargos
importantes: alcalde de primer voto en 1600
Y 1616; mayordomo, en 1601; procurador, en
1605 y 1607; teniente de gobernador, en
1612; y justicia mayor de 1621 a 1624.

Alonso de Barreda. Sólo sabemos de él
que fue el primer alcalde ordinario de primer voto, de Monterrey; designado por Moutemayor en el acta de fundación; y que pobló una hacienda de labor al poniente de Santa Catalina.
Martín de Solís. Probablemente sea
mismo a quien, con fecha 22 de enero
1543, el virrey don Antonio de Mendoza
hace merce d de una estancia "junto al
Matalzingo, en término de Hichilapa".12

el
de
le
río

Al morir Diego de Montemayor, el Mozo,
le de jó como teniente de gobernador, cargo
que confirmó la Real Audiencia el 6 de Abril
de 1612, en consideración a sus servicios prestados al r ey durante más de 30 años. No se
le facultó como capitán, ni para el castigo
de los naturales o para hace r entradas con-

Poblador, después, de Santiago de Quer étaro, figura también más tarde entre los

Conocedor de la lengua huachichila, contribuyó Lucas García, en compañía de Diego
Rodríguez, su hermano, a la pacificación de
los indios cercanos a Saltillo, haciéndolos
mantener en población. Como poblador de
Monterrey, descubrió minas importantes e
impulsó la entrada de mercaderes de metales y de trigo. En 1624 fue levantada una información de sus servicios. El Cap. Bernabé
de las Casas declaró haber conocido a Bal-

Cristóbal Pérez, emparentado, al parecer.
con Juan Pérez de los Ríos. Las noticias acer-

4

5

�el general Agustín de Zavala tuvo que costearle su retorno a Monterrey, y su yerno y
amigos le prestaron ropa. Murió en Monterrey, de 70 años. Sus hijas: doña Mónica, doña Inés y doña Maria, fueron casadas con Miguel de Montemayor, Gonzalo Fernández de
Castro y Pedro de la Garza, respectivamente.
Tuvo además dos hijas naturales, Melchora
y Clara; la primera, casada con Diego de Treviño, el Mozo.

tra ellos, por la experiencia que se tenía del
mal resultado de este sistema de pacificación.14
Fue él quien dispuso, con motivo de la
inundación de 1611, el traslado y la nueva
traza de la ciudad, al sur del opo de agua,
en 1612. Durante su administración se intentó asimismo la repoblación de la ciudad de
León. Sintiéndose enfermo, hizo testamento
el 26 de febrero de 1626, ante el escribano
Pedro Monzón, y pasó a México a curarse.
Quedó tan pobre que, estando en Zacatecas,

Un sueño de
Don Miguel de Unamuno

Tales fueron los primeros vecinos de
Monterrey.

Campío Carpío
-1Tarde a la tarde, habia dicho Guerra
Junqueiro. Eran amigos de lejanos tiempos
como las vidas de Trazos Montes y el añejo zu-

mo que de sus uvas, con sus propias manos,
igual que Tolstoi, el poeta exprimía. Y cuidaba en ebúrnea y recóndita bodega escondida
en un promontorio, exprofeso abierta en la tierra y a recaudo de la luz solar. Para que allí, en
el silencio de la oscuridad, madurase el mosto y
las enximas trabajaran a placer, con la sola
media vuelta que la mano que guiara la pluma para escribir tan monumentales versos le
diera su toque de gracia en el umbrío luminar del proceso.
Efectivamente. ¡Qué grandes amigos!
Cuando Salamanca no iba a Portugal, era
aquel pedazo del monumento ibérico que se
acercaba a la puerta de don Miguel, o entraba de rondón en su aula, en tanto el profesor dictaba el curso y se escondía detrás de
unos ojillos picarescos y una barbilla cuidada que traía del otro lado de una frontera
común al potencial depositada sobre roca milenaria, apenas cubierta con un mantillo donde producir legumbres. Que la corteza peninsular es acreedora a los cuidados de una criaturita enferma, que necesita atenciones especiales para que no lo roben o arrastren los
vientos de tres grandes mares.
Todo habia ocurrido de la manera más
torpe. Es cierto que don Miguel de Unamuno
consideraba extranjero al Trece. En el Ateneo, en cualquier barbería, en las casas de
comida que frecuentaba, lo decía. No era
que le deseara mal. Simplemente no era español. Si fuera mozo como Muza o vasallo del
Mio Cid, vaya y pase. Pero le habían traido
cada problema que era como trasferirselos
a los franceses para que se entendieran como
lo hicieron los cien mil hijos de San Luis.
Para mayor desgracia, el Trece, haciéndole
una jugarreta pesada, lo hizo llamar a Palacio en ocasión de distribuir la Universidad
española unos papeles impresos que denominan diplomas. Y el palaciego consejero, le
sopló al barbónico que era una oportunidad
magnifica para tomarle el temple a tan chismoso conoberreante Juan Bautista Vasco.

BIBLIOGRAFIA
8.-\'ITO ALESSIO ROBLES, Coahuila y Texas en la Epoca.
Colonial, :.\léxico, 1938.

!.-Alonso de León y Otros, Historia de Nuevo León ... , Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo
León, Monterrey, 1961, p. 43:

9.-ALONSO DE LEON, Obra citada, p. 63.

2.- MS. Actas del Ayuntamiento. Archivo :.\fonicipal de l\fonterrey. ISRAEL CA \'AZOS GARZA, El Muy Ilustre Aywitamiento de Monterrey, desde 1596, Monterrey, 1953.

10.-MS. Declaración, AMM. Causas, Vol. 1, Exp. 10 bis, {. 7.

4.- ALONSO DE LEON obra citada, p. 62.

11.- MS. Títulos de Santa Catarina, Archirn Munici¡lal de San•
ta Catarina, Legajo 1, papeles sin cla~ificarión. ISR.I\ EL
CA VAZOS GARZA, El lfunicipio de Santa Catarina
en fa Historia", en Humanitas, ..\nuario &lt;le] Centro de Estudios Hwnanísticos de la Unhersidad de Nuern León,
1966, No. 7, pp 301 a 311.

5.-MS. Merced de tierras, AMM, Ramo Civil, Vol. 1, Exp. sin.

12.-.MS. Merced. Archfro General de la Nación, :.\léxico, :\'lercedes, Vol. 1, f. 119.

3.- :.\1S. Merced de Tierras.- Archivo, :.\fonicipal de Monterrey
(en lo sucesivo se citará: A:.\DI) \ ol. 4, Exp. 23, F. 37.

6.-MS. Actas del Ayuntamiento. Ibídem.

13.-ISRAEL CAVAZOS GARZA, Esbozo Histórico del Municipio de Guadalupe, inédito.

7.-~fS. Testamento de Agustina de Charle~, 11 de Oct. de
1626, Al\fM., Civil, Vol. 1, Exp. 5, f. 18.

14.- :\iS. Actas del Ayuntamiento, Ibídem.

6

7

�der. Que hubo ministros tan brutos que llegaron a afirmar que España no necesitaba
gente inteligente sino esclavos.

No era cuestión de echarse un enemigo
que ya no tenia cura. Ninguno de sus contemporáneos se atrevía a poner en duda la autoridad monacal y ministerial de una monarquía tronada, pasada de moda y de edad adulta. Pero ese no era el problema del Borbón,
sino de don Miguel. El extranjero, no tenía derecho de gentes ibéricas; pero lo ejercía por
la fuerza de los matamoros, generales cargados de entorchados y quincallería militar.
Para eso los tenía. Y don Miguel estrilaba.
Lo llamó al Pardo. Se creía que iba a
domarlo como hizo con Ortega y Gasset. i Estaba frito! Don Miguel pensó en negarse. Pero, mascullando mejor aquel pensamiento, resolvió abrocharse el chaleco y la chaqueta de
paño y llegado el momento salió, cual don
Quijote lanza en ristro al Palacio. No podía
hacerle un desaire mayúsculo al Trece. Al
fin y al cabo, ocupaba el asiento de los Carlos y los Felipes. Todos eran unos brutos de
atar, pero negarse a asistir a la fiesta, seria
tanto como abandonar el combate y exponerse
a que el bicho lo mandara a buscar con los civiles.

Y con estos pensamientos, a empellones,
lo depositaron delante del trono ocupado por
el extranjero. Se miraron. El Trece le tendió
la mano y don Miguel, mecánicamente, se
la estrechó. Con la otra, el Borbón le alargó
el papel y se mandó las frases reglamentarias del caso. Don Miguel simplemente respondió: "Lo merezco". No tenía nada que
agradecer, todo el trabajo lo hiciera sin permiso ni ayuda del extranjero. Agradecer, qué?
La molestia. Los males que ocasionaba a España un gobierno desprestigiado? Las privaciones de libertad a cuantos se oponían al pago de los réditos al ajercicio de la democracia, a las restricciones de la manera de pensar y contra el pleno disfrute de las cárceles
ibéricas como regalo para todo hombre con
dos dedos de frente que piense? Y con este
mayúsculo cimatarrazo pulcramente elaborado con meollo unamunesco, enfrió la peregrina fiesta de jerifaltes, jerezanos y orbanejas, todos celestialmente consagrados por la
real gracia divina.

del brazo ante la majestad del Trece. No le
llamó la atención el despampanante recibimiento aunque era distinto al que le dispensaban en las distintis cárceles de su nación.
Si no eran guardianes, eran policías y si no
eran militares. Todo uniformado, sea barrendero, general en jefe o ministro de letrinas,
al uniformarse pierde lo que podría haber de.
útil dentro de su gabán. Y eso es detestable.
Un hombre tiene que ser todo un hombre. Le
había salido redonda la frase. Y se dejó llevar hasta el salón donde había tanto gachup,ín, de uniforme y barrigudo profesional, con
cara escupida y sonrisa de huir. Gente que
tenía algo escondido y por ello se cubría· la
espalda y la parte de más abajo que sirve para sentarse o para recibir puntapiés.

-2Después de haber ingerido su regl.a mentaria cena en la celda de la cárcel, como res-

Y me lo tenían allí bien amarrado, co-

mo embreado, ante tanta solemnidad. Algún
hombre inteligente de la Academia sermoneó
un discurso con olores extraños. Todo era
cuestión de soportarlo, cerrando ojos y orejas. Y en esto entró al Sarcófago profesional
el enemigo número uno, seguido de su echorte de generales y otras tiendas de aventar.
Y después de la salmodia oficial, cada Cristo fue empujado a acercarse a la persona real
que yacía sentado e iba estrechando la mano
de cada recepcionista del diploma. Este hacia una culta reverencia, recjbia el papel de
aquella humana figura, daba las gracias y se
volvía a su sitio.

Don Miguel ya estaba un tanto cansado
de probar todas las cárceles de España. No
había ningún fogoso anarquista que le compitiera en recorrido. Ni el doctor Pedro Vallina. El se sentía un verdadero anarquista
porque, si hay que protestar contra lo que
no nos gusta, contra las hostias que no queremos tragar, contri las ruedas de molino
que no podemos morder, eso es anarquismo.
Y se lo habían dicho en las barbas. El no sabía eso, pero el caso es que ni los valientes
que organizaron "El Sol" se habían atrevido.
El no tenia la culpa. Se sentía dolorido por
su compañera y sus hijos. Y es que no podía
transigir con aquel d€sbarajuste. Y las palabras le salían al encuentro y con las palabras los adjetivos. Seguramente que Dios
y sus fieles servidores no lo entendían y por
eso no le aconsejaban bien. Pero esto tampoco le satisfacía mucho porque alguna vez
que tropezó con un cuadril con solideo, se vio
obligado a responderle que él no quería salvar
su alma. Agregó que andaba en buenas relaciones con el Creador y que el mejor servicio
que podían hacerle era dejarlo tranquilo

ponso de postre, don Miguel se entretuvo en
confeccionar una pajarita y enfilársela a una
de las moscas que, acompañando al maestro,
pretendían aprender filosofía. Los insectos
eran tan dignos de patria y acreedores a gobernar la península como los gorriones chirriantes que el colega navegante Juan de
Vasco Garay llevara a las Américas de Indias.
Pudo haberla apachurrado con la mano,
entorpecida. Mas la suya escribía versos y
dictaba sentencias a los vientos. Tampoco sería honorable atacar a un inocente vecino y
amigo en la prisión como bestia antidiluviana
por el milagro de ser más patudo. Un catedrático de griego y de universidad Salmantica seria poco inteligente si interrumpiera
el diálogo cordial, cortando el ombligo que
unía dos seres vivientes en el concepto de
Francisco de Asis y echar sus totalitarias
fuerzas bélicas, desagradecido de toda cortesía.

Le tocó el turno a don Miguel de Unamuno. Nunca hígado alguno estuvo tan inflamado como el de aquel propietario. Se contuvo cuanto pudo y con el ánima en penas
cual la de don Quijote cuando salió molido
por los cabreros, así era de humillada la de
don Unamuno. Todos los presentes conocían
el color de las pulgas de don Miguel, porque
no se sabia por cual motivo hoy estaba en
Astorga, mañana en Sevilla, al siguiente en
Badajoz. Hasta llegó a Fuerteventura en su
caminar de cárceles y exilios. Y aquel era
un insulto que se le hacía a la inteligencia.
No había propiedad en lo que se decía. Todos
eran adulones y descorteses. Cargadores de
carbón en cesto y 13.drones dignos de galeras.
Ingratos matagentes que cabalgaban sobre
el pueblo español que trabaja y se desuella
para mantenerlos. Que quiere ilustrarse y no
hay colegios ni universidades donde apren-

Y allí a la puerta imponente del Palacio real fu'e atendido por guardias y llevado

8

Algo más inteligente podría resultar divertirse en destreza de ingenio entre dos potencias: simple la una, veloz y sin otros problemas que procurarse alimentación, ignorando los males. Complicada, pesada, deformada y colmada de sabiduría, con las ristras de
ajos a cuestas para que los esclavos construyeran pirámides, castillos, penales y catedrales, magnificencia de la civilización. Cuando
hubo terminado la flechita, le apuntó con un
ojo cerrado. Sin encomendarse al cielo antes,

9

�e hijos y se consideraba con tollas las obligaciones inherentes a su manutención, cuidado y educación. ¡Vaya farol que me trajo!

la mosca se hizo al vuelo y la flecha encontró la pared, mucho después que el insecto
trepara al techo y allí se quedara tan contento como burlándose de su chueca puntería.
Le babia resultado fácil. No tenía necesidad
de encomendarse para tamaña proeza porque
en otras anteriormente mucho peores se viera. Y don Miguel correspondió con una sonrisa a su broma entre criaturas frente al mismo espejo.
Pi·onto pasaría la última ronda y se apagarían las luces para que la tan feliz población carcelaria se aquietara y dejara de batuquear. El edificio tenía dos pisos, altos, al
uso de antes, con pasillos en medio protegidos por barandillas de hierro. A los costados, innumerables puertas.
El establecimiento estaba colmado de
huéspedes de todas las nacionalidades, repúblicas españolas y oficios. Optima cosecha Y
portento. Abundaban los hombres allí Y se
ahondaban las causas. Eran desertores menores de pan en una sociedad abundante que
no disponia de algo más que castigos para
ofrecer a tan alta dinastia. Eso lo sabíamos
por los monumentos y las barricadas que construyeron y levantaron y por figurar escrito
en las historias circulantes. Lo que no está
escrito es la profesión que en aquel antro
imparte la delincuencia gubernamental, generación tras generación de vileza bandilaj e y ruindad.
Pasó al lado de su puerta el cabo de vara al que si no fuera ofensa a la raza canina,
podría denominarse el mastín mayor. Venia
en la noche tocando las metálicas rejas con
una llave del edificio y a todo ruido. Cuando
llegó a la tranquera donde se hospedaba don
Miguel de Unamuno, ante el silencio del profesor, metió llave a la cerradura y entró.
-Con permiso, don Miguel -dijo el uniformado- vengo a darle las buenas noches
y desearle que descanse usted bien, señor.
-Se agradece y corresponde al buen deseo, -respondió don Miguel.
Seguidamente el guardián cerró la puerta y dio media vuelta al cerrojo. Y don Unamuno pensó que si aún en aquelh "Casa de
los muertos" vivos como la bautizara el gran
Dostoyewsky había guardianes con una pizva
de cortesía, no podíamos echar por tierra la
causa de España, ya que todavía quedaba mucho por cultivar. Le pareció un buen y disputado candidato a diputado, senador y presidente de cualquier congregación política. Sin
embargo, a lo mejor es tan español como yo
soy vasco y tiene el mismo derecho a oir misa
y beber los vinos de sana comunión. Esto no
estaba en el programa, pero integraba la fortaleza humana. Y no podía rechazarse, a uo
ser con razones muy poderosas porque, a lo
mejor, aquel sujeto de uniforme tenía mujer

La lamparilla eléctrica se apagó. Don
Miguel levantóse. Tomó un trozo de periódico del cajón que oficiaba de mesa de luz Y,
en la oscuridad, lo pasó a través de la mirilla, entre la reja, para evitar que los rayos
luminosos del pabilo, que encentlió después,
se prorectaran al pasillo. Al tiempo, ya en
sintonía con la llamita parpadeante que en
mecheros, candiles y objetos similares alumbraron las cuevas de tantas civilizaciones,
despertó la imaginación de don Miguel. Aquel
zoquete de gorra de visera que, en vez de
trabajar como honrado peón de albañal aceptara el más despreciable de los oficios, tuviera con él una inesperada delicadeza. Y antes de mandar al cuerno los pensamientos y
consideraciones del hecho, pensó que la inteligencia también es patrimonio de los brutos más modestos y no propiedad de los dromedarios y rinocerontes principescos.
Para cumplir con su devoción, pensó hacerse una partida, mano a mano con su tocayo Miguel de Cervantes, amigo de s,iempre
que tuvo la osadía de escribir nada menos
que un manchegazo don Quijote. Ya era un
hábito. Pero estaba pensativo y la bruta idea
despertada por el guardián le recordó el momento en que, sentado en la losa de piedra,
en la antigua Atenas, esperando que el noble
guardián le alcanzara la venenosa pócima de
cicuta, machacada, en la cantidad precisa par.a tumbar un elefante, estaba Sócrates. Y don
Miguel lo veía con los otros ojos, palpablemente, el hombre un poco cansado de fatiga
y de dura lucha por la faena que tuviera para
convencer a sus amigos y su mujer.
-Pues, vaya qué preocupaciones me
trae este tío. E inesperadamente para sorprenderme. Una buena lección -pensó don Unamuno.
Pues asi. Era un esclavo el guardián
griego. También lo era el español. Cuando
le hubo alcanzado la taza al ilustre filósofo,
el hombre torció la cabeza hacia un lado para
no presenciar como el gran hijo de Sofronisco se ungía en un esfuerzo mayor. Y el esclavo puso su brazo sobre los ojos para que no
se le vieran las lágrimas. También él quería
ser algo valiente y no quería llorar como las
mujeres. Eso lo había recomendado Sócrates
y por ello mandó retirar de su último acto a
Jantipa, madre de sus hijos y sostenedora de
lo que fue el hogar de Sócrates en aquel mundo ateniense que respiramos.

la veterana mosca, de telúrico origen pues
que desciende en linea recta de los prÍmeros
ejemplares vivientes que se le ocurrieron lanzar al público a la Creación. Y cuando el esclavo, socio, amigo y hermano de Sócrates en
a_quella desdichada mala ventura, pudo reacc10nar al encontrarse con el cuerpo tibio aun
del esposo de doña Jantipa a su lado, experimentó la conciencia del delito. Pues las leyes Y reglamentos del Estado griego, aunque
elaboradas en el tumulto del ágora, no dejaban de integrar un instrumento totalitario
como toda ley, hija de la costumbre del rito, de la religión primitiva.
'
Aquellas lágrimas que enternecieron al
filósofo poeta y en tan singulares circunstancias eran prueba de un sentimiento penoso e
igual como el llanto que no puede reprimirse,
como la protesta humana que no puede silenciarse, como la manifestación de moverse y
de gritar para exponer y expulsar los elementos atómicos de un estado de rebelión. Sócrates y el esclavo no eran iguales en el mismo
grado culural, porque uno estaba adiestrado
para volcar verdades sobre los hombres, que
luego se le devolvían como oleaje de océano
a playa abierta. El último de los amigos que
le asistió hasta el instante final, pasó a la
historia por el vuelco de una emoción que
es todo un poema silencioso, la última fase
de un drama que aún conmueve la mentalidad universal. Sócrates, el maestro indiscutido de todos los tiempos, al que vuelven los
hombres de todas las edades posteriores en
procura de orientación, de guía para su pensamiento, de manejo sorpresivo y de asalto
para no dormirse, obedeció al consejo de tenderse sobre la losa para que la droga fatal
hiciera su pleno efecto. El esclavo anónimo
actuó como los pueblos, como chorros de humanidad de donde provienen las artes y ciencias y a cuyo conjuro los hombres son sus servidores. Eso fue lo que conmovió las paredes de tantos templos y penales, sagrados o
no, que para el caso integran prisiones, imaginó y masculló don Miguel.
Los dos hombres habían muerto un
en aquel momento. Tenían cada uno su
fesión de vivir y de manera distinta
no sin duro sacrificio. Todos tenemo~

poco
propero
algo

en común, aparte de los cinco o seis sentidos
Y los miembros, articulados o no. Allí tenia

el libro "La apología de Sócrates", cual volumen de oraciones. Era un tomo con tapa marrón Y encuadern8:do a la rústica, editado
e~ París de Francia por los hermanos Gar01er, en la anterior tanda de exilados mutilado~ por las bestezuelas cultivadas en el pudridero de la política. Todo estaba dicho y
pens:tdo en aquel volumen de apretadita y
nutnda pr?sa. Las autoridades penitenciarias
n? !º consideraban anarquista l,iteratura prohibida Y el Index ya lo había manoseado y expurgado de pecados. Esto le hacía gracia a
don Miguel. El libro no es rebelde sino la
mente que _lo escribe y la que lo recibe. Aquel
desnaturalizado Sarmiento sanjuanino había
hablado algo al respecto. En el Martín Fierro
del gaucho gallego Hernández, también.

,,

-;:,-

Don Miguei de Unami,no, que se vestía
como Unamuno y no como una mona porque

s~ sentía cómodo dentro de aquellos p~ños cosidos P?r mano no industrializada, para él,
p~ra Miguel de Unamuno, leyó hasta que los
OJOS en confabulación con los demás sentidos
se l? permitieron. En un instante más, con
la. vista en el techo oscuro, escuchando los
ruidos del paso del guardián, retumbando
e_n el pabellón, pensaba qué podría tener. Jantipa como secreto para atraer a un hombre
ta~ formal y completo como Sócrates. y lo
mas desconcertante es que había ido a la celda ~onde expiró para interesarse por él, su
mando, condolerse, protestar, rabiar y patalea~ por haberse encontrado allí, en donde se
le iba a mata: por orden del Estado griego.
Ella se lo habia recomendado millones de ve?es: Aquell~s charlas interminables, aquella
Jengo~za, mcomprensible para tanto bruto,
n? le ib~n .ª acarrear buen fin, ni le darían
dmero siqmera para adquirir unas gallinas.
D~n Miguel supuso que así, peleando en
u?a trmchera, 1~ e~posa de Sócrates respond1a al natural mstmto de conservación defendiendo al marido en peligro. Era una' buena compañera. Tenía agallas para gritar su
razón Y su pena a los jueces prevaricadores.

Parece ser que Sócrates debió levantarse de la piedra desnuda para consolar al esclavo que pena tanta le inspirara. Habíanse
reencontrado dos ánimas fundidas en el mismo sentimiento fraterno, en la intimidad humana, igual que don Miguel de Unamuno y

10

11

�Su marido no habia muerto a nadie. Tenía hijos y ninguno era ladrón. Le hiciera hijos a
otra mujer cuando el Estado se lo pidió porque necesitaba hombres -si, señor ¡Hombres! Y Sócrates, respondió. Era amigo de
Pericles y nadie se atrevió a decir que constituía mala compañía. Frecuentaba la casa de
Aspasia. y no se le conocían otras malas costumbres que las de atraer a la gente que deseaba escucharlo. Pero si lo escuchaban, es
porque decía algo interesante, algo que le
convenía más al auditorio que a Sócrates. Hablaba gratis. Es claro que él sacaba algún
partido: el de hacerse oir, como la calandria
sobre el pasto a cuyo lado tiene el nido, como los equinos del rey Darío al salir el sol
y la chicharra a los rayos solares. Vaya uno
a prohibirsele:
Jantipa tenía razón. ¡Quién le habrá
aconsejado a su marido meterse en tanto lío!
Era célebre en varias leguas a la redonda,
justamente como charlatán, pero na.da más.
Tenia amigos a montones y hasta ricos e influyentes. A todos amansaba por igual. Donde ponia el ojo, allí detenía la bala. El que
no desensillaba a su paso al primer intento,
recibia la montura sobre sus espaldas para
que lo cabalgaran. Era lógico. Pero uno no puede meterse con tantas bestias a un tiempo. E~
como echarse todos los enemigos del mundo
encima. Y enemigos como tigres hambrientos
y hediondas hienas de los que resulta preferible escapar antes que combatir. Jantipa
cumplió con su marido como la parte occidental de un mundo físico. No sabia explicarse mejor, pero no dio un paso atrás. Y
eso encierra todas las virtudes en una persona.
¡Vaya si no!, agregó admirado, don Miguel. Y pensó en su compañera y en sus hijos.
Era menudita, delgadita de cintura, como recomienda la copla y modosita. Tenía una gracia encantadora. Y cuando le hacía alguna
picardía, al otro lado de su frecuente mal
humor, que era como atravesar las fronteras del odio, se le sonrrojaban las mejillas.
No podía evitarlo. Algunas veces se lo había
recordado para hacerla que recitara aquellos
versos inolvidables del amor, del "amor que
perdí en una cueva profunda; muere el sol,
queda la añoranza; muere el sol queda la luna". Y se sonreía de contento. ¡Qué cantera
de quijotesca hermosura tiene nuestro pueblo en su romance antiguo para el ejercicio
nuevo!

-4 Don Miguel soñó qiie le había tocado andar suelto por lugares cervantinos, que la Es-

paña mayor tiene muchos. Pretendía seguir
las huellas del manchego otra vez más, ahora por orden del destino. Volviera y se encontraba ya en su cátedra de la ferruginosa y

pétrea Salamanca, tan sabia como rica en
hombres ilustres, unos más inteligentes que
otros, todos cual dechado de decencias como
maniáticos en pretender enseñar lo que tantos ignoraban. Y estaba hablando de Grecia.
y de Atenas donde contaba con tantos amigos
desde la epopeya homérica, todos preguntones de cosas o explicaciones que no siempre
el cristiano está preparado para contestar
cuerda y razonadamente. Preguntas hay que
dejan tieso a uno de primer intente y que sólo cuando aspira hondo y luego de abrocharse
el pantalón se atreve a responder.
Era don Miguel que hablaba. Encontrábase algo ofuscado porque al terminar la clase uno de los alumnos se le enfrentó de un
modo que no le satisfizo plenamente. Aunque
conocía geografía y con humanidades estaban barriendo suelo griego, la pregunta parecía de ignorante y lo sacara de las casillas.
Le había inquirido cual, a criteriio de don Miguel, le parecía el modo mejor de llegar a
Atenas.
Así, fríamente, luego de aturdido en
expllcaciones que no le parecían relacionadas,
pensó un poco antes de contestar, porque era
preciso mantenerse erecto sobre las extremidades y en el tablado. Los músculos quietos,
sin un movimiento siquiera, y seriamente llegó la sabiduría, sobre sus ojos de buho, bajo
el casquete polar que le cubría la cabeza y
preguntó:
-Tú, en qué parte de España naciste?
-Soy vasco, señor.
-Entonces, escucha: Para ir a Atenas
hay varias maneras. La más lógica y económica es traer la capital de la confederación griega a España. No siendo así, se puede ir en avión. Igualmente, en barco o nadando. Pero nosotros, los españoles, tenemos caballos árabes de magnifica alzada bautizados
como buenos republicanos. Nuestra estirpe
tiene privilegio también para conquistar Atenas, montado en burro, en el Trece o en vasco. La clase se ha terminado. ¡ Buenos días!
Y se sonrió cual niño incorregible al encontrarse entre cuatro paredes, recluido por
cantar verdades como un churrinche, una vertiente perdida del Guadiana y una melodía
que hacía su oído tierno desde el otro lado
del mar. La fuerza de la costumbre, el movimiento de émbolos, las vueltas del cigueñal
y esta letanía de ideas sueltas que llevamos
aprisionadas en el capacete, terminarán por
ser nuestra ruina. Pero no se le puede hacer
campo orégano a la dimensión de brujos y
brutos que nos pisotean las callosidades para, cuando nos quejamos, enfilarnos su golpe
de fuerza. ¡Ah, eso de ninguna manera, agregó don Miguel. Ni por veinte reinos, cien condados, ni mil ducados. Faltaría más!

12

•"

_, I

�mos al ser con su aporte hereditario, al querer ser determinado por las solicitudes de su
ámbito y el deber ser. Estamos considerando
lo que en términos más accesibles se hace
llamar, en el primer caso, naturaleza instintiva; en el segundo como la reacción de darle
al primero cuanto apetece, y en el último, la
conciencia moral que nos se1iala lo que no
debemos y lo que debemos hacer, aún cuando en este último caso existen otras limitadones superiores a la voluntad; así acaba por
definirse la conducta misma de la persona.

r,=-•----

¡~i

-

i

1

it
I

L'

i

1

\

\

. ! , -='""'~~~~
..... ~
ll~--==--

De esta suerte, no somos sino la resultante de una lucha entre el deber y el querer
ser, misma que deciden nuestros principios
morales y también las ¡iosibílidades de realizarnos; por eso no somos como quisiéramos
ser, ni tampoco como el medio en que vivimos ( f:unilía, círculos sociales, etc.,) quisiera
que fuésemos. De tal pugna resultarán las
más diversas respuestas, desde las rebeldías
tan de moda en nuestro tiempo, hasta las sumisiones, a menudo mutiladoras de disposiciones o inclinaciones que debilitan o nulífican zonas valiosas de nuestro ser animlco.

1

~(oblemas humano~ e~la
obra de López V elarde
Federico Berrueco Ramón
La cultura, fruto del espíritu, representa la herencia de un pueblo, y en sus asp~ctos
superiores, corresponde a los estratos mte·
lcctnales preservarla y enriquecerla; por eso
precisa difundirla para guiar nuestros pasos
por mejores caminos; entre aquellas consignas se encuentra la de honrar a los genuinos
forjadores de tan caro patrimonio.
Por eso el interés nacional que ha venido despertando Ramón López Ve!arde, susdtó el homenaje que México le rmde en el
Cincuentenario de su muerte, Homenaje presidido por el Primer Mandatario _del Pais, Lic.
don Luis Ecbeverrla y en Coahmla, por el señor Gobernador Constitucional del Estado,
Ing. Eulalio Gutiérrez Treviño.
Como heredad expuesta a todas las invasiones la vida y la obra del poeta, cuya
memoria'. nos reúne, han tenido que sobrellevarlas; algunas, con autorizada lucidez, ha!'
descubierto bellezas incomparables, dramáticos episodios y aspectos ~escono~idos ~e s~
existencia. Así han aparecido articulos méditos, autógrafos de sus poemas y d'?cument'?s
privados que ayudan a un conocimiento mas
exacto de López Velarde. Claro está que no
pocas incursiones se caracterizaron por una
verdadera falta de respeto, como ocurrió en
cierta población, donde quisieron honr~rlo
dándole su nombre a un evento deportivo,
apoyando tan peregrina iniciativa en las aficiones eventuales que Ramón sentía por el
ciclismo.

Como quiera que ello sea, bastante se ha
obtenido para magnificar la figura del bardo
de Jerez y mucho ha de enorgullecernos que
Saltíllo, corazón del solar coahuilense, le ha-

ya ofrecido significado tributo. Las con!erencías aqui sustentadas lo demuestran: aun recordamos al maestro Villarello en su i:nagnifico trazo del México de entonces; 18; disertación de Jesús Reyes Rulz_ sobre. las 1?eas ~olitícas de nuestro persona¡e; la ¡uveml digiesión de Jesús Arreola Pérez sobre la prosa;
la Intervención de Altaír Tejeda respecto ~¡
intimo mundo Velardeano, la juiciosa Y ágil
plática de Osear Flores Tapia Y_ el regalo e11;0cionante de Hilda Sala al recita!·• con estl~o
muy suyo, 10 mejor del poem~r10,_ acontecimientos todos que habrán de fmahzar en_ la
fecha conmemorativa, en la cual nos deleitará la maravillosa interpretación_ de Suave ~atria poesia en movimiento, ba¡o la dirección
arti~tíca de María de Lourdes Valdés.
Ahora, tendrán ustedes que soportar mi
merodeo por el predio espiritual de Lópcz Velarde.
Nada más comprometedor en estos c:isos
que tratar de ajustar un po~ta al marco de
teorias filosóficas o del donunlo de la pslc?·
logia· por este motivo trataremos de seg u u·
el tr~nsíto de su vida, considerando la educación que recibió y las notas fundamentales
de su personalidad, con la mil:a de contemplar en qué medida lo c?nmov1eron los problemas de sus contemporaneos.
No olvidemos que el ser humano se va

desarrollando dentro de su circunstancia, estimulado por los más variados incidentes que
condicionan su tránsito.
En cada individuo se m:inifíestan tres
zonas del espíritu que se influyen entre sí,
para l·onfig:urar su peculiaridad;

nos refcri-

Del artista se dice que vive en su obra
lo que no pudo obtener en la realidad y de
esta manera satisface las frustraciones que lo
afectaron.
Ko trato con estas palabras de enmarcar rigldamente a López Velarde, pues, a lo
más pretendo explicar el rasgo más Yisíble de
su naturaleza y de su quehacer literario.
La sensibilidad exquisita, la emoción
creadora Inducida en singulares intuiciones
y su temperamento muy particular, (no por
sosegado menos actuante), forman una suma
de factores que al entrar en contacto con su
mundo, provocarán la proyección en el más
luminoso de los caminos y cuya intensidad se
vuelve más acentuada sí se considera su vigoroso organismo; todo ese complejo fue integrándose en el quieto vivir de la provincia, respirando 1·ellgíosídad dentro y fuera ele
la familia, en medio de costumbres inherentes a un pueblo entonces campesino, pero próspero y dotado de estimable linaje cultural.
En este agreste medio de Jerez, transcurren los primeros años al amparo de una familia de firmes costumbres morales y cuyas
condiciones económicas la situaban en las
formas de vida de nuestra pequeña burguesía
rural; apenas se asoma a Ja adolescencia, una
vez satisfecha la enseñanza elemental, emigra
su familia y lo entrega a los estudios seminaristas en Zacatecas, primero, y Aguascalientes más tarde, donde principia su ím¡iresionante iluminación; tal circunstancia no Jo
apartará del todo de su Jerez nativo, (que
ya para siempre lleYaria muy dentro) y a donde por tiempo de vacaciones volverá al hogar
de familiares de su madre; entre juegos y risas de muchachas, allí comenzará a sentir las
adivinaciones de la mujer; por alli le asaltarán los calosfrios que le produjo la prima
Agueda y también la adorable presencia de
Fu en santa.

Terminada la educación prnparatoria, se
trasladará a San Luís Potosi y en ese tiempo
sufrirá la muerte de su padre, con lo que las
penurias crecen; esto ocurria en 1908 cuando
Ramón se acercaba a los 20 años y habla vívido, lo mismo en Aguascalientes que en San
Luis, sus primeras experiencias culturales y
también aquellas otras que 1iarecian :ipartarlo de la mujer que se habla quedado en su
lugar nativo. El horizonte del querer ser se
va dilatando, sólo que las posibilidades de
disfrutarlo son tan precarias, que aumentarán
las tensiones, a las que se añaden las impuestas por su conciencia rellgíosa, provocando
todas la falta de intrepidez para más de una
empresa sentimental.
De ese choque entre el deber y el querer ser, agravado por la penuria, vendrá el
sacudimiento de la sensibilidad que a su vez
incita a sus disposiciones creadoras y da origen a los di versos aspectos de su obra en
prosa y en verso, donde va a manifestarse su
extraordinario dominio de las letras, dándole
a la palabra significaciones inusitadas, característica siempre llena de sorpresas.
Convengamos en que lo que le viene ocu1-riendo es lo mismo, que en mayor o menor
escala, pero no con los mismos efectos, nos

sucede a todos; de allí que el poeta se convierta en caja de resonancia de los conflictos
humnnos, lo que le ganará la posteridad.
Vivir es angustiarse sostendrán algunos;
vivir es esforzarse dirán otros, pero en el ca-

so que nos ocupa las dos afirmaciones resultan valederas; el ¡ioeta se angustia y se esfuerza en traducir ese estado al deslumbrante crisol en que se fraguan sus egregios perfiles.
La pugna entre el querer y el deber ser
es el común denominador de toda su producción; es un signo que lo encontraremos lo
mismo en los problemas de lo erótico, que
en los del dolor y de la muerte; Jo mismo en
los menesteres de su vida diaria, que en sus
relaciones con el medio social en que vive-.
Unos cu~ntos ejemplos descubren cómo su conciencia vive y gobierna esos problemas; rnámoslos:
"Soy un fracaso de confesor y médico que siente perder
a la mejor de sus enfermas y a su más efusiva penitente"
"l)ualidad de cerebro y corazón,
oro en las manos y en las sienes rosas
y el profeta de cabras se perfila
más fuerte que los dioses y tas diosas"
"La edad de Cristo azul se me acongoja,
porque Mahoma me sigue tiñendo
.,erde el e¡piritu y la carne roja"
"Afluye !a parábola y flamea
y gasto mis talentos en la lucha

de la Arabia feliz con Galilea'".

Siempre los términos contradictorios estallando en la sensíbílídad.
Como lo vemos, la radíografia llríca de
López Velarde nada tiene de sencilla; su exa.
mcn nos revelará una cosecha rica en me-

�11

táforas y alusiones cargadas de misterio, de
incógnitas, de asociaciones difíciles de entender pero apenas lo estudiemos llevando por
luz• el signo de tensiones reseñado, tendremos
en la mano un buen recurso para develar más
de uno de esos secretos saturados de hermosura.
Aún su retrato psicofísico, según quienes lo conocieron, resulta complicado . Don
Fidencio Berumen, pariente suyo, nos habla de
un sujeto apacible, de tez pálida, siempre vestido de negro, melancólico y triste; muy serio y al que no le gustaban las bromas; las
aguantaba pero sin contestarlas. Conjeturo
que esta semblanza es la de su adolescencia
seminarista porque el Doctor don Jesús López Velard~. su hermano. nos dice, en cambio, que Ramón era cordial, alegre y bromista; así nos relata aquel sucedido con una
joven de su amistad a la que le preguntó:
"Oye, ¿cuándo nos casamos?, más como la
muchacha se sonrojara le salió al instante:
"no me mal entiendas, tú por tu lado y yo
por el mio".
El periodista don Mario Rojas Avendaño, que lo conoció en 1918 en el despacho
del Secretario de Gobernación, Lic. Don Manuel Aguirre Berlanga, compañero de estudios de Ramón, nos lo presenta como un caballero de aire provinciano, siempre evocando las calles blancas de su pueblo; "era tan
discreto, tan apacible, con una tranquilidad
tan caballerezca que se antojaba de otro siglo".
Esta última impresión me recuerda la
presencia de uno de sus más caros afectos, el
doctor Don Pedro de Alba, en cuyos brazos
habría de expirar, (amistad esta, la de don
Pedro, que tuve el privilegio de conservar
hasta su muerte) San Pedro de Alba, como
le llamó algún discípulo. Otro de los camaradas de López Velarde, Jesús B. González,
de quien conservo gratísimo recuerdo, me aseguraba la semejanza del doctor de Alba con
el modo de ser del poeta. Fino, sencillo, afectuoso, parcamente bromista y con un valor
civil poco común, don Pedro me daba la impresión que me ha producido el intelectual
del altiplano.
Más aquél hombre incomplicado, cordial
y discreto, llevaba muy dentro la magia
alucinante más singular de nuestra historia
cultural.
¿Cuáles son las claves íntimas de su
hacer literario, mismo que por otra parte lo
solidarizan con sus contemporáneos? Así lo
interrogamos, porque cada época tiene sus
formas limitativas del querer ser; unas procedentes del medio y otras de la interioridad
de la persona. Al observar ahora el comportamiento de nuestras juventudes, observaremos que es resultante de este tiempo y de su
circunstancia, muy distintos de aquél en que,
por ejemplo, mi generación se formó; de ahí
el desatino de querer que los muchachos de
hoy sean como nosotros fuimos; ciertamente

ellos reclaman comprensión, pero ta1nbión
nosotros quisiéramos lo mismo y tal vez si
ese intercambio fuese posible nos seria dable
conciliar desajustes en un filedio social que
ha de modificarse según el nuevo signo de
los tiempos.
Así situado el poeta, su insurgencia es
la misma de los años que desencadenaron la
Revolución, sólo que en el orden de las letras, superando las formas romántico-modernistas Y hasta las de absolver los problemas
originados en sus contactos con el contorno
social; insurgencia lírica, que no otra era la
que le correspondía al poeta.

¿Hay acaso otro solo poeta que como este
desafíe a las incógnitas potestades, y hie;a
con su venablo lírico el silencio despótico?
Respondamos nosotros, los necios y cobardes
que en la noche tememos aventurar la mano
afuera de la sábana.
Lo apris.ionaron virgen en su monte; y me apena
que ignore que la dicha de amar es un galope
del corazón sin brida, por el desfiladero.
de la muerte. Deploro su castidad reclusa
Y hasta le cederla uno de mis placeres".

Intentemos, y aqui confieso mis temores,
destacar aquellos frutos donde se acentúa
cualquiera de los aspectos emocionales que
queremos reseñar:
LA

_Los rasgos literarios visiules, fosforescencias de combustiones profundas podrían
compendiarse en los temas de la 'vida, del
amor, del dolor y de la muerte, sin olvidar el
que aparece en su juventud y que de cuando
en cuando irrumpe en su madurez: la provincia, como entraña patria y norma de existencia personal; cometeríamos seria omisión ~i
al abordar tales aspectos no considerara mos
su religiosidad que a cada momento se infiltra, porque en ella encuentra los símiles justos de expresión poética.
Los temas citados jamás los encontraremos aislados, sino alimentándose entre si en
el oficiar de la belleza.
Al intentar diseñar los matices de la per.
son ali dad del poeta hay un poema que lo retrata y que no se por qué ha escapado a la
consideración de críticos y ensayistas, poema
escondido como regalo espléndido inexplicablemente inadvertido. Me refiero al poema
"Para el Zenzontle Impávido" del que sólo haremos n1ención en sus estancias más expresivas.
"Sigo oyendo
la musical tarea del zenzontle,
y lo admiro
por impávido y fuerte, p.orque no se amilana
en el caos de las lóbregas vigilias,
Y no. teme despertar a los monstruos de la noche.
Su pico repasa el cuerpo de la noche, como el de una
amante.

VIDA

La encontraremos tratada como conflicto
Y como disposición gozosa a disfrutarla. Como_ conf11cto solo nos ocuparemos de cnanto
le 1mp1d1ó cumplir su destino de hombre al
refu~iarse en el celibato, para unos resultado
d~ timidez o i~decisión, para mi, consecuenc_ia de la magmtud que dió a las responsabihdades d~ la paternidad que tenía por eternas: ¿qu1é". enme?-dará la plana, preguntal)a, de un vastago mfortunado? a veces hasta
P:trece impulsado por la cobardía cuando
piensa _en lo doloroso de darle carne al cementeno.
En más _de ~na ocasión anduvo a la orill~ del matnmomo, pero, lo elije en otra ocas1_on, se mostraba tan exigente con quien hab1a de compartir. su destino, que era punto
menos que imposible dar con la mujer que
le fuese "llanamente barro para mi barro
azul para mi cielo".
Y
No ignoro que voy tocando el terna del
amor, por más que aquí aludo una actitud
e~phcable quizás por el doloroso impacto sufudo al monr su padre, dejando abundante
prole .ª la responsabilidad de una mujer, ma.
dre e¡emplar, que se las habría visto negras
de no contar con el auxilio de ejemplares hermanos.
Ad~más nos hablará Ramón de la tortura de v1v1r, en las patéticas estancias de:

�emoción romántica, especialmente en aquella
mujer que lo despierta para el culto de Eros,
mujer que principia por asumir sideral belleza, azul para su cielo, pero no barro para su
barro, mujer, en suma, que le arranca versos
olorosos a incienso y cuya presencia, real en
la adolescencia de López Velarde, perdurará
como recuerdo y como trauma hasta el final
de sus dias, cuando cuatro años antes ella se
habia escapado ya del mundo.

Nos referimos a Josefa de los Rios, Fuensanta como la llamó poéticamente.

','Mi coraión leal se amerita en la sombra
yo lo sacara al día como lengua de fuego
que se sac:a de un ínfimo purgatorio a la luz,
y al oirlo batir su cárcel, yo me anego
y me hundo en la ternura remo.rdida d_e un_ padre
que siente entre sus brazos, latir un hijo ciego.
Mi corazón leal se amerita en la sombra
es la mitra y la válvula . . . yo me lo arrancaría
para llevarlo en triunfo a conocer el día,
la estola de violetas en los hombres del alba
el dngulo morado de los atardeceres,
los astros, y el perímetro jovial de las mujeres".

Aquí se percibe: el conflicto ínt_imo, m~tra y válvula que equivale a represión Y ,11cencia· los términos religiosos estola Y cmgulo; Íuego, como remate, aparee~ el ine~itable perimetro jovial de las muieres. Sigue
mezclando cielo y tierra; por eso pensamos que,
posiblemente, sin la conciencia católica que
adquirió en su infancia y en su juventud seminarista para someter sus apetitos, no hubiera padecido el choque, surtidor de lo mejor de su poesla.

Por este mismo tenor brota "El Minuto
Cobarde" en el que "La plétora de vida se resuelve en renunoia capital se liquida".

y en miedo

Empero. Piensa también en Bl sentido
epicureo al pontificar:
"La vida mágica se vive entera
en la mano viril que gesticula
al evocar el seno o la cadera

Y en el son del corazón proclamará:
"La redondez de la creaci6n atrueno
1

11
11
11

cortejando a las hembras y a las cosas
con un clamor pagano y nazarenou.

EL

AMOR

Pocos ele nuestros poetas se han ocupado
de lo erótico con mayor originalidad, amplitud y hermosura; podríamos asegurar quP
no se le escapa un solo matiz y aquí también
se mezclan el dolor, la muerte y lo religioso.
Pese a su intuición estética para fraguar deslumbrantes metáforas, no pudo escapar a la

La conoció en la infancia; le aventajaba
ocho años de edad y era herman::t de la eaposa de , don Salvador Berúmen, tio de Ramón a quien Fuensanta vió desde que era un
niño'; ella no era una belleza, pero despedía
una seducción tal, que fué incubando en el
futuro poeta el más extraño afecto. Para mí
podría explicarse como modalidad del complejo de Edipo. En una familia numerosa y
de escasos recursos, no era posible para la
madre ofrecer al mayor de sus hijos los cuidados que solicitaban ni más ni menos que
nueve retoños. De esa suerte Ramón halló
en el trato de Fuensanta algo asi como un
faltante de ternura materna, como se percibe en este terceto del poema "Elogio a Fuensanta":
"Antifona es tu voz y en los corales
de tu mfstica boca he descubierto
el sabor d~ los besos maternales...

A medida que el niño crece y se acerca a
la adolescencia, ese amor se va transforman.
do, para madurar en un cariño lleno de delicadeza que se acentúa por la condición enfermiza de Fuensanta.
El doctor López Velarde reconoce que
Josefa de los Ríos fue el gran amor de Ramón, pero duda mucho que éste se lo declarara; Ramón era extremadamente reservado, pues ni el doctor de Alba ni Jesús B.
González me pudieron dar mayores datos en
ese particular cuando se los pedía.

Para mi no es posible que una mujer que
ya se anuncia en los versos escritos cuando
el poeta llegaba a los diecisiete años de edad,
ignorara ese cariño. Todavía cabe pensar: si
ella nada sabia del inexperto amador ¿ por
qué éste, en carta de octubre 1909 al Lic. Correa, le anuncia que Fuensanta ha dejado de
existir para aquél? Algo debe haber pasado,
pero la devoción persiste; ocupa casi todos los
poemas de "Sangre Devota" libro publicado
en 1916 y los primeros versos de "Zozobra"
le pertenecen; recordemos ese bellísimo canto "Hoy como Nunca", escrito tal vez en 1917
año en que muere la "Amada Seráfica'\ como la llamó, y la que seguirá traumatizándolo hasta los tiempos de ese maravilloso canto
"El Sueño de los Guantes Negros", cuando
López Velarde se acercaba a "La Fúnebre
Barca".
Con todo, es preciso observar que su vida está llena de mujeres que, de un modo o
de otro, penetraron en su órbita sentimental.
Sin embargo, además de Fuensanta, lo atrajeron hasta la cercanía de los altares, la dama de la capital, la ilustre maestra Margarita Quijano; tal vez por sus vacilaciones o porque ella no sintiera amor suficiente, resultará. una nueva frustración que dictará páginas
desoladas, pero no con la ternura de las que
consagró a la desaparecida; por último se
ha hablado de un compromiso matrimonial
con Fe Hermosillo, compromiso aplazado dos
años, sólo que ya finalizando el término, la
muerte sorprendió a López Velarde.
Su intenso erotismo lo condujo a expresiones únicas en la lírica de habla española;
expresiones también llenas de contradicciones
como éstas:
"¿Cómo será esta sed constante de veneros
femeninos, de agua que huye y que regresa?
¿Será este afán perenne franciscano o polígamo?"
"En mi pecho feliz no hubo cosa
de cristal, terracota o madera
que abrazada por mi no tuviera
movimientos humanos de esposa"
"A la cálida vida que transcurre canora
con garbos de mujer, sin letras ni antifaces,
a la invicta belleza que salva y que enamora
responde en la embriaguez de la encantada hora
un encono de hormigas en mis venas voraces".

En este itinerario hallaremos otros nombres en el amanecer del poeta, como "La pri1na Ag·uecla" y luego ''La Blonda Sara":

"Blonda Sara, uva en saz6n, mi apego franco
a tu persona hoy me incita
a burlarme de mi ayer, por la inaudita
buena fe con que crei en mi sospechosa
vocación la de un levita".

Más Juego descubre su experiencia en esta confesión:
"Que la dicha de amar
es un galope
del corazón sin brida
por el desfiladero de la muerte".

Para invoca,r no sabemos a quien, en esta forma:
"Yo desdoblé mi facultad de amar
en liviana aspereza
y suave suspirar de monaguillo;
pero tu me revelas
el apetito indivisible, y cruzas
con tu antorcha inefable
incendiando mi pingiie sementera".

Todavía podríamos citar referencias en
verso o en prosa de Maria Nevares, Susana
Jiménez, Teresa Toranzo y Genoveva Ramos;
hemos dicho que es contradictorio, pero en
verdad no se piense en un mujeriego, por más
que preocupe la alusión al coro plañidero de
fantasmas y al motín de satiresas.
No
que la
rezano.
sos que

nos asombremos de la insistencia con
mujer pasa por los caminos del JeRememoremos simplemente esos verexplican su trasmundo.

"Dios que me ve que sin mujer no atino
ni en lo pequeño ni en lo grande, di6me
de angel guardián un angel femenino".

También apuntaría en una de sus mejo.
res prosas, que nada podía sentir ni entender.
sino a través de la mujer: "Por ella he creído
en Dios y por ella he sentido el puñal de hielo

del ateísmo".
Sobre la cr1s1s de su religiosidad eu el
erotismo, un crítico extranjero señala que López Velarde "No fué un místico ni un asceta,
ni siquiera un hombre religioso, fué cuando
mucho un supersticioso; para otro fué un espíritu católico sin ser ni santo, ni beato, sino
sencillamente un pecador católico'\ no sería
más bien, apuntamos, un católico pecador;
recuérdese su afirmación de que a pesar de
todo "Es santa mi persona, santa en el fuego
lento del dia qiie se me fué s.in oficiar".

.

�Finalmente, cómo podría aclararse s~
apego a la santidad, al reprocharle a una difunta virgen, haber prefe!'ldo entregar s~s
encantos a los gusanos y no al apuesto novio
que la persiguió.
En el asunto por concluír, no olvidemos
que vivió •·profesando la moral de la simetría". Vivió lúcidamente la tensa lucha revelada en este autoretrato:
"Yo var6n integral
nutrido en el panal
de Mahoma
y en el que cuida Roma

•·siempre que inicio el vuelo
por enc:ima de todo,
un demonio sarcdstico maulla
y me devuelve al lodo".

Sus extravíos más desconcertantes en lo
erótico resuenan en ''Te honro en el espanto",
versos de acentos Baudelarianos en donde el
amor asume fúnebres profanaciones.

LA MUERTE Y EL DOLOR
no muy conaterroriza la
la carne Y la
premonitorios

"Más mi labio, que osa
decir palabras de inmortalidad,
se ha de podrir en la húmeda
tiniebla de la fosa".
"Mi coraz6n no olvida
que engendrará al gusano
mayor, en una asfixia corrompida".
"Lumbre divina, en cuyas lenguas

cada maiiana me despierto,
un dia al entreabrir los ojos
antes que muera estaré muerto".

Sobre este tema alega Allen W. Phillips,
que Ramón "Siente la n:uerte co1;1? presencia
íntima e inmediata; mientras v1v1mos. estamos en tránsito a la tumba. Las samaritanas
ya se han ido; la última odalisca huye en busca de otros amantes, el harem ha quedado vacío y el poeta implora".
"Oh, tiena ingrata, poseída
a toda hora de la vida;
en esa fecha de ese mal
Hazme humilde como a un pelele
a cuya mecánica duele
ser s6lamente un hospital".

Quisn ha vivido en los desasosiegos de lo
premonitorio, es natural que lo comparta con
el dolor:

"No me hieras ningún costado,
no me castigues a mi cuerpo
por haber vivdo endiosado
ante la naturaleza
y junto a los vertebrales
espejos de la belleza".
"Yo reconozco mi osadía
de haber vivido profesando
la moral de la simetria,
más con el pie en el estribo
imploro rápida agonia
en mi final hostería.
No tengo miedo de morir,
porque probé de todo un poco,
y el fren2si del pensamiento
todavia no me vuelve loco.

Después de descubrir por tan trágicos caminos, hagamos un alto para glosar el tema
dulce de
LA PROVINCIA
Es muy del mexicano alabar la tierra nativa, inclinación más acentuada cuando se
trata de desdeñar la metrópoli. Cuando las
causas de la Revol nción encontraron en la
provincia tierra propicia y las masas en armas se adueñaban de la capital, se sintió el
contraste europeizante con el retraso de gran
parte del país, donde se había remansado la
antigua cultura; pero cada región, de modo
especial la nuestra, se hicieron sentir no sólo con la fuerza de las armas, sino con los
clones de las peculiaridades de su espíritu poseedor de costumbres, hábitos y artes propios,
con su lenguaje rural y una moral preservadora de todo descastamiento; así fue naciendo el fervor nacionalista, no a titulo de
cerrazón aldeana, y sí como flujo integrador
de lo nuestro, con ánima abierta a todos los
horizontes del país sojuzgado por lustros dictatoriales.

de "Te honro en el espanto"?, seguramente
este poema encierra deslumbrante acierto, pese a sus atrevidos pasajes.

El payo lugareño se fue metropolizando
y el capitalino fue entendiendo lo comarcano; la Revolución con sus marejadas de inmigrantes de todos los ámbitos del país, emulsionó lo regional y lo metropolitano para in,
tegrar un verdadero espíritu nacional.

"El Sueño de los Guantes Negros", poema no concluido, registra la fusión del amor
y de la muerte en el encuentro con Fuensan-

Su consolidación fue alcanzándose a partir del amor a nuestra tierra.; en nuestro caso, no me refiero al coah uilense de tortillas

1

11

"En su cráneo vacío y aromático
trae la esencia de un eterno viático
¡Y, al fin, del fondo de su pecho claro,
claro de purgatorio y de Sión,
en el sitio que hubo el coraz6n
me da a beber el resplandor de un farol".

"Señor Dios mío: no vayas,
a querer desfigurar
mi pobre cuerpo, pasajero
más que la espuma de la mar".

En la mesa central ...

A pesar de su catolicidad,
fiada en la ventura eterna, le
muerte como desintegradora de
belleza; sus miedos alcanzan
alientos:

ta, fallecida años antes, y a la que ha evocado en otras rimas de corte antológico como
estas:

En lo que conocemos ¿quien ha logrado
dialogar sobre la muerte con el dramatismo

de harina, de machacado y de cabrito, sino
al que llevó en el lomo de las caballerías revolucionarias el carácter dominador de los desiei-tos.
Contra lo que no pocos opinan, la provincia no fue para López Velarde un motivo
costumbrista de colorido local; lo creen asi
cuando contemplan la lozanía de "Novedad
de la Patria" y los retablos de "Suave Patria'\ en que proyecta, como en los demás
,asuntos de su obra, sus personales estados
anímicos y sus propios conceptos.
En la provincia nació y la vivió hasta
sus 24 años; no importa la proporción demográfica entre Jerez, Aguascalientes. Zacatecas Y San Luis, que en sustancia ofrecen los
mismos tonos vitales, los mismos hábitos y
principios de moralidad; en ella disfrutó el calor de Fuensanta y los quereres de sus novias
pueblerinas; de aqnl el origen familiar y el
lazo de sus perdurables amistades que cobran
entrañado afecto en Saturnino Herrán Enrique Fernández Ledesma, Eduardo J. cbrrea,
Pedro de Alba y Jesús B. González.
No es extraño, por eso, que exalte los contenidos de su provincia, que vuelva al sosiego
de sus rincones, que le duela la tragedia de
los vientos de fronda, los estragos de la vorágine revolucionaria sobre la aldea espectral
Y los desmanes sufridos por sus adorables paisanas.
·
López Velarde se considera producto del
altiplano y particularmente de Zacatecas, y
más aún de Jerez, tierra de silencios aromados por la cuaresma opaca que rompe la garrulería de la feria en primavera; tierra de
gente acrisolada en disciplinas eclesiásticas,
tierra de católicos de Pedro el Ermitaño y
jacobinos de época terciaria, y, en tratándose
de Jerez, donde López Velarde por primera

�vez pasó lista de presente en la vida el 15 de
junio de 1888, escuchemos la definición del
Jugar, referida por un contemporáneo de Ramón:
"Esas gentes de Jerez,
miel y veneno a la vez
todos son nobles sin titulo,
todos rlc:os sin haber,
todititos son parientes
y nadie se puede ver".

Cualquier parecido con algunos de nuestros pueblos, es coincidencia que queda al JUlcio de quienes me escuchan aqmlatarla.
En la aparente simplicidad del poemario
regional, brota el amor a lo suyo por sus valores, con la descripción deslu;llbra'!-te de v:erdad, en formas limpias de ex1stenc1a Y _qmen
sólo contemple lo epidérmico, se quedaran sm
la intimidad del alma provinciana. No faltan
los que consideran a López Velard_e como heredero de Landivar, sin acertar Justamente,
por que aqui se trata de un México distinto,
recreado en la profunda palpitación de una
época cercana.
Se siente tan vinculado a lo nativo, que
no resulta inusitada su alusión en "'Suave Patria" al proclamar su origen,
"Suave Patria

permite que te envueh'a

tano, cuyos nuevos estímulos acentuarán las
inquietudes del pecador vulgar, de donde nace el esplendor humano de "Zozobra".

Cuando ese agobio parece anonadarlo, se
refugiará en el recuerdo de Jerez, ya que en

esa convivencia parece encontrar alivio para
sus males ciudadanos; asi dirá en "El minuto
cobarde":
"Cobardemente clamo, desde el centro
da mis intensidades conosivas,
a mi parroquia, al ave moderada,
a la tlor quieta y a las aguas Yivas.
Yo quisiera acogerme a la mesura,
a la estricta conciencia y al recato
de aquellas cosas que me hicieron bien".

En "Humildemente", anticipa un deseo
que jamás pudo lograr, al decir:
"Cuando me sobrevenga
el cansancio del fin,
me iré como la grulla
del retrón a mi pueblo,
a arrodillarme entre
las rosas de la plaza
los aros de los niiíos
y los flecos de seda
de los tápaloa".

No se agota aqui su apego a Jo nativo tan
sentidamente tratado cuando reflexiona sobre
la moralidad de sus paisanas, las "Institutrices de mi corazón".

en la más honda música de sel•a ..
"Conque me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre gritos y risa&amp; de muchachas
y pájaros de oficio carpintero".

Obsérvese que cuando afirma "Me modelaste por entero", está apuntando un hecho: que la provincia lo modeló por dentro y
por fuera.
Quien lea su prosa "Fresnos y Alamos"',
síntesis del Parque de Jerez, no habrá de sorprenderle esta actitud de López Velarde que
identifica a la Patria con la provincia misma.
Se le ha tenido por poeta provinciano y
esto es cierto en parte, pues ese caracter tan
visible en "Sangre Devota", se va esfumando
conforme lo envuelrn el complejo metropoli-

Con "A la gracia primitiva de las aldeanas"; "A las Vírgenes" y •''Jerezanas" resume una ofrenda a la mujer de su tierra, pero también en la prosa hará lo mismo en "Las
Santas Mujeres" y en "Semana Mayor" parte de ese maravilloso libro "El Minutero".
IDEAS POLITICAS

Sobre este particular se pronunció aquí
una conferencia de la que se recordó su Maderismo, su maravilloso descubrimiento del
México actual que lo mismo se observa en
"Novedad de la Patria" que en el canto que
lo consagró, su admiración por el visionario
de Parras y su simpatia y militancia en el
constitucionalismo; en verdad hay algo más
importante en su filiación revolucionaria.

Del apóstol de la democracia comenta:

'·Con Madero no viv.imos en ·u.na República de angeles, pero estamos v-iviendo como
hombres Y esta es la deuda que nunca le pa-

garemos a Madero".

A raíz del drama de la Ciudadela y darse cuenta de la hecatombe que suscita y del
levantamiento constitucionalista, escribe estas definidoras palabras de su auténtico revolucionarismo, hasta ahora considerado como simplemente político:

"No se dónde vararmnos si no viene un
tratado de ¡,az. Indudablemente que lo más

práctico sería que el curso de la Revolución
no se detuviese corno en 1910. A.SI SE TENDRIA. LA POSIBILIDAD DE DESPOJAR A LA
BURGUESIA DE TODA SU FUERZA POLITICA. Y DE SU PREPONDERANCIA. SOCIAL
Y QUIZA.S HASTA EFECTU-4.R CIENTIFICA11fENTE UNA PODA DE REACCIONARIOS
EN ESPECIAL DE LOS CONTUMACES".
,

Si_ esto pedía el escrupuloso católico que
f~e _Lopez Velarde, cultisimo abogado por
anad1dura, ¿de qué se extraña por los desmanes de Villa y de Zapata que casi no fueton a la Escuela? no los justificamos, sólo
tratamos de poner a cada quien en su lugar.
El antiliberalismo de López Velarde hijo de su catolicidad, lo conduce a ingei'iuos
desaciertos como, por ejemplo, atribuir los

temblores de Guadalajara en 1911 a blasfemias liberales, cuando estos habrian ocurrido de todas maneras.
Su antiliberalismo contrasta con el reproche que hace a la curia de provincia por
pronunciarse contra la Revolución.
Que no se equivoquen los que todavía en
nuestros dias se desviven por denostar a Juárez; a Juárez le debemos la afirmación de
nuestra independencia y las estructuras fundament~les de nuestra organización política;
los cretmos que no alcanzan a comprenderlo
as! vivan esta hora, se quedaron rezagado~
en las telarañas de hace más de un siglo.
_ En una plática que dicté hace algunos
anos sobre López Velarde la terminé con una
tirada lírica, ahora, dada mi condición de
maestro frente al mundo que vivimos desprendo de la vida de López Velarde un' ejemplo para la juventud y es el de que: la formaci~n humanista de nuestra conciencia cualqurnra que sea su origen, es guia indispensable de conducta para no olvidar ni nuestros
deberes de hombres ni los que nos atan al
destino de México.
1

El mensaje cultural de López Velarde
fulg~ra _como nunca a cincuenta años del dramático mstante de su adios.

Saltillo, Coah., junio de 1971.

�Dialéctica de la conciencia
•
americana
Leopoldo Zea
1.-

Toma de conciencia.

Se habla de grupos, de bloques, de naciones
fuertes y naciones débiles. Concretamente, de las
relaciones que guarda Latinoamérica con los Estados Unidos. Y, claro, la desesperanza surge de
inmediato, pareciera que nada podríamos hacer
los latinoamericanos por salvar las diferencias
que nos subordinan al Imperio. Pero partamos
de una realidad concreta, lo más concreta posible, la de los individuos que forman otras naciones, fuertes o débiles, y tomemos conciencia como ha sido el resultado de las voluntades concretas de estos individuos, voluntades dentro de un
tejido amplisimo de voluntades, que va marcando los linderos de la historia de cada pueblo y el
de sus relaciones entre sí. Entonces veremos como es posible un cambio de situación. Un cambio
que lo será más auténtico si tomamos clara conciencia de nuestra relación como individuos y como pueblos entre otros pueblos. No se trata solo
de esperar la descomposición del imperio y la
ascensión de los pueblos débiles. No se trata solo de esperar, porque lo importante será siempre
la acción. Y una acción cuanto más consciente
sea, será más eficaz.
Lo que caracteriza a nuestra época, su aporte principal a los problemas de nuestro tiempo,
incluyendo Latinoamérica, es lo que llamamos
toma de conciencia. La conciencia de que no estamos solos en el mundo, sino al lado de otros.
Y que estos otros son nuestros semejantes, como
nosotros somos de ellos. Pero la semejanza implica, a su vez, reconocimiento de la diversidad. Por-

que ser hombres no es ser calca de otro, sino tener
personalidad, tener diversidad. Pero es esta diversidad la que suele originar el regateo de humanidad. Porque es a partir de nosotros que reconocemos la humanidad de otros y en la medida en que
son diversos nos resistimos a aceptar que son nuestros semejantes. Y solo lo aceptaremos si dejan
de ser diversos, esto es hombres, y nos prolongan, se hacen nuestro instrumento. La diversidad respecto a nosotros será un índice, no de su
semejanza, sino de su inferioridad. La diversidad
puede, inclusive ser física, color de la piel, color
del pelo, ojos, forma del cráneo, etc.
Claro que queda el punto de vista del que
sufre esa imposición, del otro, que se reconoce
semejante al otro, sin importar la diversidad física o mental. La historia de la Humanidad es precisamente, la lucha dialéctica que se establece entre un hombre y otro hombre, entre un grupo
de ellos y otro, entre un pueblo y otro pueblo,
entre una nación y otras naciones. Afirmamos
nuestro ser, pero negamos el de los otros, para
que éstos, a su vez, afirmen y reconozcan el suyo.
Pugna que solo termina cuando se realiza una
conciliación, la síntesis de la dialéctica, cuando
nos reconocemos como hombre o pueblo diverso
de otros, pero reconocemos, a su vez, en la diversidad de esos otros, su ser hombres sin más.
Cuando nos sentimos plenamente con los demás,
y cuando no exigimos para los demás, no lo que
no estamos dispuestos a aceptar para nosotros
mismos.

13

Es a partir de nuestra personalidad que or-

�ganizamos, también, nuestro propio horizonte, lo
que consideramos familiar. Y son los otros, los extraños, los que pueden irrumpir en este horizonte
con su individualidad, alterando el horizonte que
nos era familiar. Vuelve entonces la negación, los
otros son extraños, y, en todo caso, o se adaptan
a nuestro horizonte o se eliminan de él. Es sólo
el modo de vida de nuestra nación, o pueblo, el
válido y no el de los otros. Los otros son extraños,
no caben en nuestro mundo y por no caber los
consideramos inferiores. Somos nosotros los que
formamos parte de la civilización, la cultura, etc.
Somos nosotros los que determinamos cómo han
de ser los otros so pena de su expulsión o aniquilamiento. De esta forma surgen los imperios, el
imperio romano o el imperio estadounidense, con
su modo de vida que no tiene porqué modificarse al encontrarse con otros pueblos, sino que son
éstos los que han de hacerlo si quieren sobrevivir.
De las culturas, la más agresiva, ha sido la
occidental. Una cultura que por su propio desarrollo ha llevado su modo de ser a otros pueblos
sobre los que se ha impuesto. Sus portadores, los
occidentales, son los hombres por excelencia, los
otros serán sub-hombres y sólo alcanzarán la humanidad en la medida en que se sometan plenamente al modo de ver la vida del occidental y sus
intereses. Pero ha sido la gran crisis del mundo
occidental, expresa en las dos grandes guerras de
este siglo, lo que ha originado una doble actitud,
la de los occidentales que se dan cuenta de que
no son ya expresión del hombre por excelencia,
y la de los no occidentales que se van dando cuenta, a su vez, de que son como ellos, sus semejantes, hombres entre hombres, con sus mismas
posibilidades e impedimentos.
Poderosa proyección de la cultura occidental
que ha llevado su expansión hasta el más apartado lugar o rincón del mundo, lo son los Estados
Unidos de Norteamérica. El juego dialéctico que
se da entre el mundo occidental y el resto del
mundo, se da, también entre los Estados Unidos
y la América Latina. Una empujando para imponer su personalidad e intereses y la otra resistiendo para salvar su personalidad e intereses.
Una resistencia cada vez mayor en la medida en
que se toma conciencia de lo que se es como pueblo, con independencia de la fortaleza material.
Esta toma de conciencia latinoamericana desenajena a sus individuos y les permite actuar como pueblos ante pueblos, donando, reconociendo
humanidad, pero insistiendo al mismo tiempo en
que se dé y se le reconozca la propia. Se aceptan
los valores enarbolados por la cultura occidental,
pero exigiendo al mismo tiempo sean reconocidos
entre ellos estos mismos valores. De esta forma
surge el conflicto que ahora se hace patente, lo

14

mismo en Latinoamérica, como en Asia, Africa,
Europa y los propios Estados Unidos. La universalización de los valores occidentales lleva aparejada el reconocimiento de estos mismos valores en
otros pueblos y hombres, pues solo así se alcanza
la auténtica universalidad. La experiencia Latinoamericana en este campo es amplísima. Reconoce los valores que enarbolan los Estados Unidos,
pero exige, a su vez, que estos mismos valores le
sean reconocidos. Y en este reconocer y exigir
reconocimiento, surge una larga lucha dialéctica
que forma el tejido no solo de la conciencia latinoamericana, sino de la conciencia Americana en
general.
2. La disyuntiva estadounidense.

simples instrumentos o materia de explotación.
Parte de la naturaleza por aprovechar y poner
al servicio del hombre por excelencia, el occidental. Sin embargo, el mundo occidental, al expanderse sobre todos los linderos de la tierra, lleva
no sólo la técnica de explotación de la naturaleza, naturaleza que incluye a los otros hombres,
sino también las ideas en que descansa este humanismo expansivo. Ideas que los hombres de los
pueblos que reciben la expansión hacen suyas enfrentándose con ellas a sus dominadores; enarbolándolas, reclamando en su nomb:ce derechcs
que parecían exclusivos de los occidentales. Esto
es, pura y simplemente se realiza la universalización de las ideas que sobre lo humano han sostenido los occidentales, que los no occidentales
hacen suyas elevándolas a dogma universal, esto
es, válido para todo pueblo, hombre cualquiera
que sea su raza o cultura.

El llamado mundo occidental, decíamos, parece prolongarse en los Estados Unidos de Norteamérica; su papel en el Continente Americano.
será el mismo de la Europa Occidental en Asia,
Africa y Oceanía. Pueblos llamados a llevar la
cultura, la civilización o el espíritu a los pueblos
que se supone no los poseen. Pueblos que se ven
a sí mismos como la esencia y modelo de lo hu-

La expansión occidental sobre el mundo es
llevada, como nunca antes, por civilización alguna a todos los linderos de la tierra. Ningún rincón
escapa a esta expansión, pero tampoco escapará
a las ideas que sobre su propia humanidad llevan

mano, haciendo de su modo de ser el único modo
de ser de cualquier pueblo que pretenda ser parte
de la cultura, la civilización o el espíritu. Dentro
de los valores enarbolados por el Occidente está
el que se refiere a la dignidad del hombre con
todas sus implicaciones. Salvo que esta esencia
no es reconocida sino entre sus propios creadores. Fuera de sí mismos, los occidentales, se r esisten a reconocer signo alguno de humanidad. La
Humanidad parece agotarse en el mundo occidental y sus herederos, los Estados Unidos. Una vieja falla que se hace ya sentir en la cultura madre de todo humanismo, Grecia, que fuera de sí
misma no reconocía sino barbarie, infrahumanidad, con todo lo que este reconocimiento implicaba, esto es, el derecho a implantar la esclavitud
y la explotación. Limitado lo humano a sus descubridores, los otros, hombres y pueblos, no serán
sino parte de la flora y fauna por aprovechar,

también los occidentales. El primer pueblo que
se enfrenta a esta expansión, enarbolando los
principios de libertad y dignidad humanos derivados de los hacedores de esa expansión, lo será una
nación producto de la misma, los Estados Unidos.
El 4 de julio de 1776, en nombre de esos principios los Estados Unidos se declaran independientes de la metrópoli inglesa. Declaración que les
dá el liderato de otras muchas declaraciones de
independencia que se irán sucediendo en el resto
de América, frente a otras metrópolis; y en la
misma Europa frente a despotismos que limitaban la esencia del hombre, influyendo en los principios que originaron la Revolución francesa de
1789; lucha contra múltiples despotismos a lo largo del siglo XIX, hasta llegar a nuestro siglo XX
en que se levantan otros pueblos en Asia y Africa
exigiendo para sí mismos los occidentales. Salvo
que en este siglo XX, paradógicamente, la nación

15

�que se niega a reconocer en otros pueblos los derechos que reclamó para sí a fines del siglo XVIII,
son los propios Estados Unidos. Los Estados Unidos no sólo se emancipan del mundo occidental
sino que invierten los términos y se transforman
en su líder. Líder, no ya de sus ideales y principios, sino de su espíritu de dominio. Un dominio
que revertirá sobre sus propios creadores europeos occidentales, sometiéndolos al nuevo orden
occidental, ahora bajo el predominio estadounidense. El líder de la emancipación, se convierte
en líder del dominio. Si en un principio veía con
simpatía movímientos revolucionarios de emancipación, que le recordaba el que ellos habían iniciado, pronto, en la medida en que se acrecenta
su propia expansión, solo tendrá una preocupación, llenar "vacíos" de poder que otros imperios
van dejando. Primero, llenar el "vacío de poder"
que España y Portugal dejan en América, posteriormente, al término de la segunda gran guerra,
llenar el "vacío de poder" que dejaran Inglaterra,
Francia, Holanda en Asia y Africa. Así, por un
lado cunde por el mundo el espíritu que hizo posible la primera revolución de independencia, Y
por el otro el espíritu que ha hecho del llamado
mundo occidental uno de los imperios más poderosos que han existido en la historia por la plenitud de su extensión. Llevados por este espíritu
expansivo, los Estados Unidos se verán enfrentados a sus propios principios, a principios de dignidad, de justicia y libertad como los que enarbolaron al emanciparse de la Europa occidental.
Una situación conflictiva, un juego para conciliar ideales e intereses. Situación que ha originado la gran preocupación del imperio estadounidense por dar a su dominio una justificación moral. Justificación siempre en aprietos que ha alcanzado su mayor tírantez en la guerra de Vietnam. Guerra que ha planteado a los Estados Unidos el dilema que en vano ha tratado de eludir,
el de ser líder de libertades o líder de un nuevo
imperio, lo uno o lo otro, sin conciliación posible. Disyuntiva que origina ahora la crisis moral
que sacude, en estos años, al pueblo norteamericano. Pese a ello, sin embargo, se seguírán buscando justificaciones morales que permitan no
solo mantener un determinado dominio, sino extenderlo si es preciso. Por ello se extiende el área

de dominio, en nombre de la libertad; se invade
una nación, aunque en defensa de sus supuestamente amenazados intereses. Toda expansión, es
solo ampliación del área de libertad; todo nuevo
dominio una nueva forma de emancipación. Todo
lo que no quede bajo el dominio de los supuestos
hacedores y defensores de la libertad y la democracia será visto como su negación, y por ende,
condenado a desaparecer.
Latinoamérica quedará, en primer lugar,
dentro de este juego expansivo. Formando parte
del área natural de expansión del nuevo y poderoso imperio; los pretextos morales para justificar esta expansión serán siempre los mismos. Los
que llevaron a Teodoro Roosevelt a llenar el "vacío de poder" de España en 1 a s Antillas,
al principio del presente siglo, y los que llevaron
a Lyndon Johnson a invadír la Dominicana en
1965. Las mismas banderas morales, como instrumento de dominio que han llevado a los ejércitos
estadounidenses a diversas zonas de la tierra que
ahora se empantanan, fisica y moralmente, en
Vietnam.
La interferencia estadounidense hará, asi,
aún más difícil el ya difícil desarrollo de la América Latina. Latinoamérica sufrirá, antes que
otros pueblos en la segunda mitad del siglo XX,
la expansión estadounidense para llenar el "vacío de poder" que habían dejado España y Portugal, y no habían podido llenar los imperios de la
Europa occidental. El puritanismo del nuevo imperio encontrará para cada golpe la justificación
moral del mismo. Medio siglo más tarde se escucharán justificaciones semejantes en otras áreas
de la tierra en las que la misma poderosa nación
se sentirá avocada a llenar vacíos de poder dejados por otras fuerzas. Latinoamérica alcanzará,
desde este punto de vista, una experiencia, la experiencia a que se verán sometidos otros pueblos,
entre ellos los mismos que hicieron posible el
imperio de la Europa occidental en Asia, Africa
y Oceanía. Una experiencia que sabrán apreciar
pueblos que, como el latinoamericano, escapan a
un dominio para tropezar de inmediato con otros.
Los pueblos afroasiáticos, siguiendo la experiencia
latinoamericana, no acaban aún de librarse del

16

dominio político de una determinada metrópoli
europea, cuando ya se ven obligados a enfrentarse a nuevas formas de colonialismo. Concretamente al colonialismo económico, de cadenas más
sutiles, pero más fuertes, que les impone el nuevo
imperio. Las formas de resistencia que se hacen
sentir en la América Latina de la primera mitad
de este siglo, se expresan en pueblos de Asia
Africa y Oceanía de la segunda mitad de est~
mismo siglo sometidos a una presión semejante.
Los problemas que plantea a la América Latina
la expansión estadounidense, serán los mismos
que esta misma expansión planteará a otros pueblos de la tierra apenas liberados de in1perios que
han pasado a la historia. ¿Cuál ha sido en este
sentido la experiencia latinoamericana?
3. La experiencia 'latinoamericana y el
mundo no occidental.

La emancipación política de Latinoamérica
respecto a sus metrópolis, origina de inmediato
el problema de su organización. ¿Habrán de
mantener la estructura colonial que han dejado
las metrópolis después de tres siglos de dominio?
O bien, ¿crear otras nuevas? En el horizonte de
la historia han surgido ya nuevos pueblos, nuevas
Y poderosas naciones, que señalan también nuevas vías para el desarrollo de todos los pueblos
del mundo. Francia e Ingaterra en Europa y los
Estados Unidos en América, muestran con su experiencia, otras vías de desarrollo. El criollismo,
natural heredero de las estructuras coloniales se
afianzará a la primera solución; mientras en otros
grupos sociales, en especial los mestizos, dond~
ellos han surgido, se encuentra adecuada la segunda solución. Es entre estos últimos que se va
perfilando una clase media que se inclina al liberalismo como doctrina política y hacia la industria como meta económica. De inmediato chocarán los dos grupos, estableciéndose una tajante
división entre quienes desean mantener el pasado
Y entre los que aspiran a un futuro que nada tenga que ver con ese pasado. A la emancipación
P?lítíca deberá seguir una segunda emancipació:i,
dicen los nuevos grupos sociales que se agitan a
mediados de nuestro siglo XIX, la emancipac:ón
mental. No basta romper con la corona española
o portuguesa, habrá que romper, antes que nada.
con los hábitos y costumbres que las metrópolis
crearon durante tres siglos de coloniaje. Lo:;
grandes próceres de la emancipación mental la•
tinoamericana, plantean el dilema: ¿Progreso o
retroceso? ¿Liberalismo o catolicismo? ¿Civilización o barbarie? ¿Ser como las viejas metrópolis
iberas en decadencia? ¿O ser como Inglaterra,
Francia o los Estados Unidos? El argentino Sarmiento resume el ideal de este dilema diciendo:

"Llamaos los Estados Unidos de la América del
Sud, y el sentimiento de la dignidad humana y
una noble emulación conspirarán en no hacer un
baldón del nombre al que se asocian ideas grandes". Medio siglo de luchas intestinas para solucionar el dilema, sacude a la casi totalidad de la
América Latina.
Pero mientras esto sucede, los grandes modelos, los de la poderosa europa occidental y los
~~tados Unidos, continúan su ascenso y expans1on. Y en este ascenso y expansión, poco o nada
les va a importar que en la América, al sur de las
fronteras estadounidenses, muchos hombres y
pueblos aspiren a ser como ellos, ni más ni menos que a ser sus semejantes. La América Latina, al igual que Asia, y Africa, y el resto del
mundo no occidental, no son ni pueden ser, sino
parte del campo de expansión de su ascendente
poder. Es más, no estarán nada dispuestas a
aceptar que surjan nuevas naciones capaces de
entrar en competencia con su poderío. No van a
per~itir qu_e, por ejemplo, al sur, surjan, como
ped1a Sarrruento, otros Estados Unidos. La grandeza moderna la hace la audacia de unos pueblos
y la miseria de otros. Por la gloria y prosperidad
de Ingaterra, Francia y la nueva nación que está
sw·giendo, los Estados Unidos, deberán trabajar
pueblos que no han mostrado capacidad para el
progreso, pueblos que han pasado durmiendo tres
siglos Y luego se han enredado en una larga guerra intestina. Pueblos que no han vencido ni la
anarquía ni el despotismo. Asia, Africa Latinoamérica, deberán pagar la nueva grande~, el progreso de las naciones que han mostrado su capacidad _para el mismo. A Inglaterra y Francia,
Y despues a los ·Estados Unidos, lo único que les
preocupará será llenar el vacío de poder que va
dejando en Latinoamérica el viejo y destruido
imperio ibérico. Los Estados Unidos, tratarán,
por su lado, de alcanzar una buena tajada en el
reparto del mundo y empiezan por hacer su apartado, la América Latina. Apartado, frente a las
ambiciones europeas, que se expresa en la Doctrina Monroe.
Animados por este espíritu expansivo al mediar el siglo XIX, los Estados Unidos se' agrandan a costa de México; para volver con más bríos
al terminar ese siglo e iniciarse el XX, exigiendo
un nuevo reparto del mundo. En primer lugar
elimina~do del Caribe a las potencias Europeas,
prolongandose hasta el Canal de Panamá y proyectándose lo más hacia el sur que sea posible.
Pero al mismo tiempo, con la guerra hecha a
España, no sólo se le expulsa del Caribe, sino de
un punto clave del extremo Oriente, las Filipinas,
lo que va permitiendo a la poderosa nación norteamericana convertirse en factor esencial del equi-

17

�del agro y del hombre que la trabaja al mismo
tiempo que se convierte en simple intermediario
o amanuence de los grandes intereses de la expansión capitalista en el mundo. l.Jn nuevo intento, resultado del fracaso primero, es el que representan movimientos como el de la revolución
mexicana iniciada en 1910. Reformas sociales, revolución agraria, como punto de partida para
elevar el nivel de un pueblo sobre el cual ha de
descansar la revolución industrial del país. Sobre
la miseria no podrá alzarse grandeza alguna.
Pues bien, estos intentos encontrarán, también
poderosa resistencia interna y externa, la conservadora y la imperialista. Muchos otros intentos
A la expansión occidental en general y a la
que aspiran a realizar algo de lo que iniciase la
estadounidense en concreto, opondrá Latinoamérevolución mexicana son frenados de inmediato.
rica una serie de banderas que los occidentales
Allí está Guatemala en 1954. La Revolución cuhabían enarbolado en su crecimiento, las bandebana viene a ser un nuevo y poderoso intento de
ras de un nacionalismo en defensa de los interereivindicación de los intereses latinoamericanos
ses de sus ciudadanos, defensa del derecho de auque encuentra, como todos, la más violenta opotodeterminación, y contra cualquier forma de insición. Y lo que pudo culminar en una revolución
tervención. La presión imperialista da origen a
burguesa, se transforma en una revolución social
una resistencia revolucionaria que se expresa er.
más honda, pero ya no en un plano continental,
movimientos como la Revolución mexicana inisino en un plano más amplio, universal. La burciada en 1910 y otros muchos que le suceden en
guesía latinoamericana, al parecer en un nuevo
el resto de Latinoamérica con diversa suerte. Los
fracaso por semejarse a la gran burguesía occiEstados Unidos modelo a seguir en estas revoludental de la que es simple instrumento, parece
ciones, lejos de ayudarlas, buscan en los viejos inhaber aceptado abiertamente este papel, parece
tereses conservadores, alianzas que les permitan
aceptar ligar su destino al de todo el imperio. Los
mantener el orden que conviene a sus crecientes
otros grupos sociales de los que parecía depender
intereses. Golpes conservadores, militarismo, tirasu propio desarrollo, son abandonados a su suernías, será la respuesta estadounidense a la demante. Sólo que es una suerte que siguen ahora mida latinoamericana. El meollo de la resistencia
llones y millones de hombres. Hombres que se
latinoamericana encuentra su asiento en surgienvan encontrando solidarios entre sí, van reconotes clases medias que tratan de hacer por sus
ciendo sus semejanzas y se disponen a exigir este
países lo que las clases medias occidentales han
mismo reconocimiento a grupos sociales que aún
hecho por los suyos. En su primera expresión
se empeñan en mantener su gran o relativo preestos grupos medios fracasan al derivar en olidominio, originando con ello la toma de conciengarquías y dictaduras como el Porfiriato en Mécia de toda una Humanidad, una Humanidad por
xico. Derivación que en lugar de crear una clase
encima de los limitados juegos de intereses que la
industriosa como la occidental, siguen mantenienreducen.
do la fuerza de su predominio en la explotación

librio mundial, al lado de las potencias de la Europa Occidental. Las dos grandes guerras darán
a los Estados Unidos, no solo un nuevo y ansiado reparto del mundo, sino la jefatura del Imperio Occidental. Todo esto mientras los latinoamericanos soñaban y luchaban por transformarse en
naciones semejantes a las que ahora se hacian
señoras del mundo. Una latinoamérica empeñada
en hacer por sus tierras e hijos lo mismo que, a
pesar suyo, estaba ya haciendo por la granden
de ese gran imperio.

Poesía
de Andrés Huerta

Dicen que la muerte sembró
sus huevecillos tras el recinto del espejo
pero a tanto amor Y a tanta espera
qué es la muerte mirándose al espejo
mientras hay actos tan inconsmnables
de la vida
como mirarte dormi1' entre la utilería
de nuestra casa
también dicen los que saben que es en la noche
cuando se acumulan las imágenes del sueño
Y hay ésta sospechada libmtad
que se explica mi actos de silencio
en ésta noche que llueve
mitonces sabes una cosa
me nace un deseo de quererte más
tan voluntariamente que te asombrarías
Y es que dentro del agl(,Q, como del sueño
hay palabras que quisiera descifrar
Y volarlas por el aire
en esquirlas como flores
también hay una rnum·te que me inunda la garganta
pero llegaron hasta la puerta de mi casa
legiones de amigos cargando a sus hijos
Y qué caminar Y cuánto caminar más
con la sola condición de la esperanza

Andrés Huerta
Oct. de 1971

18

19

�Poesía

de Margarita Paz Paredes

Te miro, a la distancia, tenaz, insomne, firme,
compartiendo el esfuerzo, la ambición, la dureza.

Es viernes y pienso en ti.
¡Te extraño tanto!
Un día me dijiste simplemente: "Te amo".
Y te miré a los ojos
Y solté las amarras de mi barca
Y navegué en tu océano.

La arena de mi alma
se transfo:mó en espuma viajera Y sorprendida.
contigo
'
.Y descubri
islas
inconquistadas,'
jóvenes Y desconocidos territorios
donde inventó el amor su paraíso'.

Te miro trabajando
por ese ideal del que hemos hablado tantas veces.
Todo está bien; pero ahora ...
¿por qué no te detienes un instante?
Es bueno ver el cielo
a través de los árboles de mayo.
¡Qué balcón asombroso,
desde donde la luna se aparece a los hombres,
con esa magia misteriosa
en la que irremisiblemente nos envuelve!

y O sé que en algún sitio de la tierra
esta _b:isa que ahora me estremece '
de pallda nostalgia,
ha ~e rozar tu frente vagabunda.
No impor~a que sea viernes o domingo.
En cualqmer fecha, pienso en ti.
¡Te extraño tanto!
Margaríta Paz Paredes

Mira, ¡qué hermosa!
A veces pienso que cuando estamos tristes
--como yo estoy ahora,
porque de pronto el amor nos germina los poros
del alma y de los labios,
y no hay un campanario
donde tocar a vuelo este prodigio--,
ella, la luna, es de verdad amiga.

mayo 70

Suavemente extiende sus antenas luminosas
y trasmite, en señales sonoras, el mensaje.
Entonces, recibimos la respuesta amorosa
y nos quedamos temblando, entre la noche,
poblados de suspiros, de sueños, de caricias.

20

•

21

�La aparición de Demóstenes en la elocuencia griega fue causada por aquella separación
que se formó en el pueblo griego a causa de las
luchas apasionadas de los adversarios y de los
p:i.rtidarios del Rey Filipo de Macedonia padre
tle Alejandro Magno. Los enemigos de Filipo
lo señalaban como el violador de la dignidad
de Atenas, de su pasado y de su destino. Se
oponian a él con todas las fuerzas de su alma
y de su genio, evocando las virtudes antiguas,
ante los ojos medio indiferentes de los atenienses contra el invasor.
Entonces la elocuencia dejó el sentido artístico que había tenido y tomó un tono militante, sin dejar la elegancia y la erudición.
Con este nuevo tipo de elocuencia surgió Demóstenes y frente a él Esquines, su enemigo
ele oratoria, su enemigo por ser partidario de
Filipo.
Los atenienses se divertían con las disputas u.e sus oradores como con una pelea de
gallos. Pero Demóstenes que no probaba el
vino no sabía divertirles. Hablaba de obligaciones morales a un pueblo entregado y enamorado de los placeres.
En ocasiones chocaba por parecer un profeta enojado: "A las armas atenienses, el macedonio quiere aniquilaros ... " pero no era
escuchado pues Esquines, sereno, los tranq uiliza y acusa al orador de mentir injuriosamente haciendo caer sospechas sobre Filipo.
Esquines aconseja la tranquilidad mientras el
anterior orador incita a la intranquilidad y a
la lucha y siempre complace más el sosiego
de la paz que la desazón de la guerra.

Demóstenes en la
oratoria griega
Alicia Quíroga
Estudiando detenidamente la Historia Antigua vemos que el desarrollo de los valo~es
humanos empieza en Grecia. En el pueblo griego se fijó precisamente el tipo de hombre humano, con validez eterna para toda la Humanidad.
Georges Clemeuceau finaliza su ?br_a _''Demóstenes" advirtiendo que cuando D10ms10 de
Halicarnaso uos presenta a su biografiado como el más grande de los oradores de todos
los tiempos, a él le parece i?signific~?te el elogio puesto que la palabra sm la acc1on no puede ser más que vano ruido. Para Clemenceau,
en el sentido cabal de la palabra, Demóstenes
fue un hombre. Es bastante, si bien lo analizamos es mucho y si recordamos que el punto de vista griego fue esencialmente antropocéntrico esa misma frase lanzarian sus contemporá'neos que lo comprendieron: ¡Demóstenes es un hombre!

¡Qué grandeza de espiritu poseeri~ Y qué
gran poder de superación, al c~nv~rt1rse en
aquel orador •·•modelo de perfección , habiendo nacido tartamudo!
En su oratoria alcanzó la maestría al emplear palabras escogidas por su gran fuerza
imaginativa y su intensa energía cre~dora, llegando siempre por medio de la claridad, que
le daba elegancia, a la elocuencia y a la p~rsuación que tanto han caracterizado al meJor
orador ateniense. Al igual que sus contemporáneos prosistas y poetas, poseia un tacto instintivo y firme para seleccionar lo significativo que daría valor e inflaría los ánimos, Y
una táctica sensible para prescindir de lo ocioso e inútil, en sus magnificas discursos.

Demóstenes dice al Pueblo: "somos nosotros quienes hemos armado a un enemigo
formidaule contra nosotros mismos, Filipo ha
adquirido su fuerza en el seno de Atenas,
la que ha enviado diputados a denigrar a su
Patria cerca de él ... " Filipo en cambio enviaba oradores de parte suya para tranquilizar a los atenienses entre ellos a Esquines
quien se convierte asi en enemigo de Demóstenes. La lucha oratoria se entabla entre
ellos. Esquines censura a Demóstenes hasta
por cosas triviales como no haber cuidado en
el gimnasio el bienestar de su cuerpo, por no
gustar de la caza, y por nimiedades estúpidas a las cuales Demóstenes se defiende e injuria también a su contrincante por su baja
condición social. El insulto opaca así la oratoria ateniense y un insulto siempre es soez
por disfrazado que se encuentre con ropajes
retóricos; se le reconoce, y no puede haber

insulto bello como no se pueden forjar filigranas con el acero.
Se le critica de bebedor de agua, y los
be hedores de agua son malos oradores. Se
le tilda moroso y áspero, siempre con el ceño
1rrugado que demuestra su firmeza de carácter, su firmeza austera para dominarse. ¿Ya
no fue acaso en la lucha contra la adversidad
y las vicisitudes de la vida como logró Demóstenes superarse, creando un individuo distinto y muy superior al que la naturaleza engendró?
Es brutal, grosero, no tiene entrañas. A
los siete días de muerta su hija mayor, el orador celebra vestido de blanco y coronado de
flores, la muerte de Filipo en su sacrificio
público. Aparece como mal amigo y como ingrato al ordenar que den tormento a un oritano acusado de alta traición, quien antes le
había acogido bajo su techo. Todo esto y más
delineaba la figura de Demóstenes pintada
cruelmente por su enemigo Esquines quien
pretendia mortificarlo y en realidad lo honró. Entonces, juzgándolo con ojos de justicia,
Demóstenes era un fiel cumplidor del deber.
Los intereses y la libertad del pueblo estab1n, para él, por encima del amor a los suyos
y de la amistad hacia un individuo.
Los gobernantes actuales que como orador toman a Demóstenes por guia, ejemplo
deberían tomar de su actitud de ciudadano
que ama verdaderamente a su Patria. Asf es
como deben honrar su memoria, que ha logrado permanecer inmortal a través de tantos siglos.
Filipo de Macedonia no logró captarse
la amistad de Demóstenes pagándole por hablar a su favor o por callarse, e hizo creer
a los atenienses que se avergonzarla de comprar la amistad de tales hombres; pero no
fue por desdén sino por impotencia por lo que
no logró lo que tanto debió anhelar. La integridad política de Demóstenes estaba muy
por encima de la fuerza o astucia del rey Macedónico.
Es en esta lucha contra el macedonio como surgen las famosas Filipicas y son las criticas de Esquines las que alientan y avivan
el furor de h oratoria de Demóstenes. De no
haber existido Esquines como antagónico, quizá Demóstenes no hubiera ocupado el lugar
preferente que ocupa en la oratoria griega.
Si al pronunciar sus famosos discursos
politicos, no luchó como un héroe, en cambio

Y es que Demóstenes conocía a fondo a los
atenienses aunque ellos quizá nunca le conocieron bien a él.

22

23

�impulsó con los mismos al heroísmo de los
atenienses. La arenga, cuando convence, es
igual que un mandato militar; las palabra;s
convincentes se transforman en drogas _excitantes en el ánimo de los individuos Y al igual
que un médico logra. rehacer y levantar _el
entusiasmo de un paciente con ellas, el oiador ateniense lograba esto con la palabra.
Un ciudadano convencido por otro de la necesidad de salvar su Patria se lanza al combate con fie1·eza.
La infatigable actividad política de Demóstenes abarcó todas las part~s. de s_u Estado: Ejército, Hacienda, Admm1strac1ón !
Marina. Siempre estaba alerta a las tentativas de Filipo, le seguía de cerca los pasos, lo
adivinaba y se le adelantaba como un verdadero vigilante, todo lo prevenía y lo preevia.
"¡Nadie haría nada mejor que yo lo hiciese, de esto me con vencí!", exclamó Demóstenes después de la caída de Elatea, empuñando el timón ante la cercanía de la tempestad que amenazaba a su pueblo: "Yo,,~oy
el indicado para defender la Patna . . . , Y
personaliza sin que eso indique _pr~sunción de
parte suya era su exaltado patnotismo lo que
le obligabá a actuar de esa manera. Deseaba
vivamente que cada ateniense sintiera ese
ardor suyo para la conservación de la li_be,rtad. Aún en su destierro Demóstenes cont~nua
en su administración pública, y al termmar
aquél, su vida sigue igual y Atenas, que no
siguiera a tiempo sus consejos, cuando menos
no cómete la felonía de abandonar a su orador en manos de sus enemigos. Reconoció el
pueblo ateniense sus virtudes, recordó l_as coronas que le había otorgado por los tnunfos
a que los llevó.

Este orador, nacido en 384 a. c. no sobresalió en la improvisación de su elocuencia. Carecia del don de las producciones fáciles; cuando se le rogaba que subiese a la
tribuna, de improviso, contestaba: "No estoy
preparado". Juzgaba prudente meditar, escrlbir con todo cuidado sus discursos. Como su
imaginación superaba en vigorosidad a la
prontitud, tenía que luchar consigo mismo,
se turbaba fácilmente y tomaba esa actitud
meditabunda y perpleja que originara las burlas despiadadas de Esquines, quien con destreza y agilidad asombrosa y su improvisación notoria. lo desarmaba a menudo, para
ser desarmado después por Demóstenes, quien
a fuerza de arduo trabajo lograba confeccionar algo superior para debatirlo.
Bastante luchó Demóstenes por adquirir
que por naturaleza le había sido negado,
por lo cual queda colocado en un plano muy
superior a .illsquines, quien dotado de una vivacidad y una rapidez de expresión no tenb
que luchar consigo mismu.
10

Los discursos de Demóstenes que afo1·tunadamente han llegado hasta nosotros son
de tres clase::;;

En su Oración por la Corona que es réplica al discurso "Contra Ctestifón" de Esqumes, Demóstenes tilda una vez más a su
contrincante de miserable y traidor por natul'aleza. Los insultos y viejas rencillas ponen
la nota discordante, pero Esquines pierde su
causa y tuvo que sufrir el destierro cosa que
prefirió a pagar la multa que le fuera impuesta.
lfln resumen, si analizamos los discursos
ele ambos oradores, llegamos a la conclusión
de que la elocuencia de Esquines era hija de
la gran fecundidad de su imaginación, que
poseía la habilidad y la avasalladora fuerz::t
que el odio engendra. Demóstenes en ca1ubio saca su oratoria del fondo de su alma.
henchida de amor a su Patria. Cuando se defiende de su enemigo se advierte el tono cte
hombre honrado que se ve ultrajado. Su pa.pel político lo hace ser superior a su adversario.

:i.-Los pronunctados ante la Asamblea
que son puramente poUticos.

Si como orador Esquines fue más afortunado por estar mejor dotado por la naturaleza, a él estaba destinado convertirse en el
primer orador de Grecia; pero a causa de su
amistad con los macedonios, perdió la Palma,
la cual le arrebató Demóstenes que supo mantener su espíritu su constante superación hasta llegar al suicidio al no soportar estar bajo
las órdenes de un general macedónico por im.
pedírselo su acendrado amor a la Patria.

Pero donde culmina su oratoria es en los
discursos públicos, entre los que se destacan
las Filipicas y las Olintiacas, las oraciones sobre la Paz y sobre el Quersoneso. En los discursos de las causas públicas presentadas ante los tribunales se destacan aquellos contra
individuos que ejecutaron actos que implicaban consecuencia de orden público. El discurso contra Midias revela la personalidad y el

Demóstenes es, en fin: ¡ la elocuencia
hecha hombre! .illmpleó el acero de la palabra para defender a su terruño, convirtiéndose en el heraldo de la dignidad nacional y
lograr así el linaje más elevado de todos, el
más puro, que es aquel que se adquiere en la
fuente del propio esfuerzo. Su figura se destaca en la retórica, en la elocuencia de su
época y en la de todos los tiempos . . .

1.-Los destinados a las causas privadas
ante los tribunales, y son de oraeu
1ega1.
::l.-Los destinados a las causas públicas,
mezcla de legal y pouuca.

24

arte del orador, se nota mayor violencia que
en las arengas públicas. Aqui se supera en
política y en oratoria.

25

�Sección de Libros
Lic. Alejandro Martínez García Y
otro, Hacia una plan.eación media y superior en Nuevo León. Monterrey, Centro
de Investigaciones Económicas de la Universidad de Nuevo León, 1970, Vol. I,
Cuantificación de l as necesidades de Técnicos Medios y personal calificado y su
proyección a 19 80, pp. 77.
Lic. Andrés Montemayor H .
(I)

Los recursos humanos son uno de los elementos primordiales para el desarrollo económico de un país y sin duda alguna, la inversión o preparación educativa que hace
una sociedad en esos recursos humanos repercute en corto y largo plazo en su propia
evolución como nación ascendente, ya que,
el bajo o superior nivel educativo de la fuerza de trabajo determina en general, menores
o mayores niveles de productividad.
Esta gran problemática es común en todos los pueblos en vías de desarrollo: Por un
lado las empresas industriales se enfrentan
a u~a grave escasez de personal calificado
de alto nivel y por el otro, existe una abundancia de mano de obra no calificada que cada dia es mayor debido a la continua corriente migratoria que proviene de zonas menos
desarrolladas y que contribuye a aumentar
la oferta de mano de obra sin ninguna calificación y que acarrea consigo graves problemas socio-económicos en las ciudades.
El Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de Nuevo León, consciente de este serio problema ha iniciado desde hace algunos años investigaciones sobre
recursos humanos en el Area Metropolitana
de Monterrey, y como primera etapa de dicho programa de estudio, publicó en 1968 el
trabajo sobre Recursos Humanos en el Area
Metropolitana de Monterrey, para conocer la
oferta de mano de obra, con proyecciones a
1980, de la población estudiantil a nivel de
educación primaria, media y superior.
El libro que hoy reseñamos, representa
una continuación en la dirección mencionada, que tiene como objeto señalar los requerimientos de personal calificado de la industria regiomontana, a distintos niveles de ocupación y por rama de actividad; por otro lado, la investigación de esta institución universitaria destaca la forma en que las empresas privadas de esta localidad han dado so1ución al problema de escasez del personal
calificado que demanda el propio proceso de
crecimiento y de modernización de la industria en el Area Metropolitana y como tal, pretende señalar las áreas de especialización en
las que las deficiencias de personal calificado son más agudas.

En las primeras etapas de nuestro desarrollo económico, las industrias regiomontanas utilizaron mano de obra no calificada
que ocasionó y ocasiona, consecuentemente,
un bajo nivel de productividad. En la actualidad nuestra industria aumenta su productividad para poder competir, tanto en el mercado interno, como en el exterior; esta situación, exige una adopción de tecnología más
avanzada y como una consecuencia lógica crece la demanda de mano de obra mejor calificada y más productiva. Sin embargo, nuestro
sistema actual no está preparado para satisfacer estas demandas de mano de obra y
pueden provocar con el tiempo "cuellos de
botella" en la provisión de trabajadores calificados y afectar la productividad de las inversiones.
En este sentido -destaca nuestro autor- es deseable y recomendable la preparación de un programa lo más completo posible, conteniendo tanto las necesidades específicas por personal calificado y técnico
que tienen las empresas, como la forma en
que se prepararía este personal; especificando el tipo, tamaño y planes de estudio conjuntos y congruentes de las instituciones educativas que deberán ser creadas para habilitar -por el lado de la oferta- e l personal.
Esta política educativa seria una de las soluciones al grave problema que padecemos y
que si no es atacado en este momento en el
futuro podría detener el buen desarrollo de
nuestra ciudad y tener implicaciones muy serias en las industrias del Area Metropolitana
de Monterrey.
Vale la pena destacar que este trabajo
está basado en una muestra de 210 empresas, las cuales fueron visitadas, pero por desgracia sólo cooperaron 108; es decir, aproximadamente el 60 % de la muestra original.
Por otro lado, hay que destacar que esta investigación posee dos apéndices donde se presenta el cálculo del tamaño de la muestra y
la metodología para obtener la proyección de
la cantidad absoluta de personal calificado
en 1980. Al mismo tiempo, se destaca que
esta investigación sólo es la primera parte
de otra que será más amplia y más especifica en sus puntos de referencia.
En fin, el libro del licenciado Alejandro
Martínez García, es de gran utilidad social,
ya que presenta no sólo la problemática educativa de nuestra nación en marcha, sino que
también nos da las soluciones correctas al
respecto y hace propias las ideas del Centro
de Investigaciones Económicas cuando dice:
" .. . es indiscutible que la mejor y mayor preparación del personal calificado, permite
atender a las finalidades de mayor bienestar
de la comunidad desde dos aspectos de nota-

26

ble. importancia: Primero, permite dar oportumd~d al individuo para lograr el mejor desempeno ~e sus cualidades personales y obtener,_ ~edlante la explotación racional de sus
hab1hdades, un lugar en la escala social acorde con su capacitación y deseo de superación
personal. Segundo, por otro lado con el desarrollo económico del Area Metropolitana que
descansa en forma predominante en el desarrollo de la industria de la localidad, se

precisa en medida cada vez más importante
de encontrar el suficiente y adecuado personal - a niveles cada vez más calificadosque _el I?ropio proceso de crecimiento y modermzac1ón de la industria requiere para su
desarrollo armónico y que tenga como resultado una mayor eficacia y niveles de productividad más altos que redunden en beneficio tanto de la actividad productiva como
de la comunidad".
'

Libros

Tierra incógnita
Rodolfo Calcofen Segura
(II)

Este vacío lo llena ahora la gran obra
del alemán-argentino profesor Dr. Grossmann.

La literatura latinoamericana estaba
considerada en la esfera alemana solamente
como un apéndice de la literatura ibérica. El
gran subcontinente era solamente un socio
comercial, con lo cual se explica. lo poco que
sabemos verdaderamente sobre la mentalidad
de aquellos hombres. Y se demostró con la
falta de la política de desarrollo se demostró
ultimamente durante el secuesÚo del embajador Alemán en Guatemala, donde precisamente el desconocimiento del carácter latinoamericano condujo a un final trágico.
Solamente con el comienzo de las celebraciones del centenario de Alexander von
Humboldt, alrededor de 1959, se empezó también en Alemania a interesarse y comprender
que América Latina tiene una gran importancia espiritual.
Con qué gran interés se han comprendido otros países con este subcontinente lo
demuestra claramente el grandioso resui'.n.en
que Grossmann nos da al final de su obra.
En Alemania existían unicamente dos
pequeños libritos, "La literatura españolaamericana en sus principales corrientes" un
librito de 81 páginas, publicado por Max Leopold Wagner en 1924 en Lipsia, y el estudio de 63 páginas de Hellmut Petricon: "Novelas españolas-americanas del presente",
publicado en 1938.

Grossmann fue durante decenios Catedrático en cuestiones hispánicas en la Universidad de Hamburgo. En círculos más amplios es conocido ante todo como editor del
muy aplicado diccionario alemán español de
Slaby-Grossmann.
Gro~smann demuestra que la literatura
s~ramencana es única en la literatura mundial, !ª. que es el resultado de una fusión de
dos vieJas culturas, iguales una a la otra lo
q~e determina su "caracter sintético", c~mo
dwe Grossmann.
Un examen profundo de la literatura suramerican_a, demuestra que la terminología
Y las medidas europeas no pueden ser usadas.
Casi hasta 1945 fue considerada esta literatura como provincial y colonial olvidando así que Rubén Darío al final ha 'hecho de
la península Ibérica, un pais subdesartollado
en 1900.
Una concepción geopolítica puede considerar quizá Europa como el continente del
equilibrio, América del Sur como el continente de los contrastes.
Grossmann declara con razón que "el
h echo de que en América del Sur falte entre

27

�Pero Grossmann no se limita a una interpretación puramente materialística. Sabe
colocar cada solitario en la gran corriente de
la historia espiritual latinoamericana.

pia cultura, ya en tiempos antes de la conquista europea, más vieja y mejor que la de
América del Norte. Esto provoca en ellos una
fuerte altivez.

Es acertado brillantemente demostrar
"la homogeneidad común de estos países (de
América Latina) en su integridad y en su específica americanidad, que ha existido siempre en todas las épocas como lo eternamente
permanente en el cambio de las modas literarias".

Por esta razón creó "La Alianza para el
Progreso", basada demasiado en ayuda técnica y de capital, no gratitud, sino hostilidad.

Y la importancia de lo autóctono como
motor en toda la historia latinoamericana se
manifiesta claramente.
Los hombres del subcontinente resurgen.
Reconocemos que viven aún dentro de la crea.
ción, no son solamente observ::tdores del mundo.
El tiempo es para ellos "estático" lo que
les permite la obs~rvación de las cosas una
al lado de otra. El paisaje les amolda aún,
aunque la influencia de la industria ejerce
cada vez más influjo sobre ellos.
Pero aún recuerdan estos hombres su pasado. Más, la creciente educación les hace
más conscientes de que han tenido una pro-

extremamente cultos y analfabetos, privilegi::tdos y pobres diablos en espíritu y dinero, la larga clase media, entre ciudad
mundial y campo, la cultura fijamente reposando en sí de un pueblo de los Pirineos o
de los Alpes, entre la altitud extrema de los
Andes y la amplitud de las Pampas y llanos,
la impresión que coloca medidas de paisajes
medios de Alemania o Francia, ha formado
enormemente la sustancia literaria del Nuevo Mundo".
Sobre esta base de Grossmann, una idea
general del desarrollo espiritual de Iberoamerica, es una coordinación llena de tensiones,
una mezcla de folklore e ideas vanguardistas,
epopeyas y dadaismo lo que encontramos. Pero todos los extremos se confunden en una
síntesis que domina sobre el pensar social.

No quieren ser de nuevo colonizados, esta vez por los medios de la civilización.
Este concepto interior se manifiesta en
la literatura. Grossmann nos ha proporcionado una idea total del espíritu del continente
suramericano, que no podrá ignorar quien
esté relacionado en cualquier manera con estos pueblos.
Una tierra incógnita fue descubierta.
Y la biografía al final de la obra, da un
resumen total sobre el movimiento espiritual
de América Latina, de su historia y de su desarrollo. Así no estorba que Grossmann reemplace los títulos de las traducciones elegidos
muchas veces equivocadamente por los editores alemanes, por traducciones propias. Pequeñas faltas que no disminuye el valor de
esta obra modelo, con que Alemania recuerda al final su falta en este terreno.

El suramericano llega a ser el hombre
que se busca a si mismo para alcanzar a su
propia cultura.
Cierto,
su creencia
nente tuvo
adecuado a

Europa ha llevado su cultura Y
a América del Sur, pero el contila fuerza de transformarlo todo
su caracter.

La joven poesía revela aún claramente
que el alma del hombre de este continente
está determinada teluricamente por la selva
virgen y las llanuras. En ello vibra como herencia de su pasado, un sentimiento de pan.
Cualquier corriente europea fue transformada. El clasicismo fue renacimiento, y en
el modernismo el suramericano se reconoció
como un hombre primitivo de la época del
átomo entre explotadores. Y justamente este
sentimiento explica la rebelión del suramericano contra el imperialismo, contra los USA.

Esta síntesis creó la americanidad.
Su espejo es la literatura en todas sus
formas.
Muy claramente expone el autor este proceso en su obra, esta fuerte tensión entre la
época de los indios y el tiempo moderno, entre herencia española y la intromisión de la
sangre negra. Y este caracter del latinoamericano lo manifiestan los ejemplos de la poesía suramericana, traducidas excelentemente
por Grossmann.

Grossmann indica siempre de nuevo la
estrecha juntura del desarrollo de la vida espiritual con su ambiente y las condiciones sociales. Muy sugestivamente lo demuestran los
cuatro mapas que están incluidos en el libro:
Naturaleza y paisaje en el espejo de la literatura latinoamericana, reflejos de la economía agraria en la literatura moderna latinoamericana, reflejos de la política, urbanización, industrialización y pensar social en la
literatura Iationamericana, reflejos literarios
de síntesis étnicos.

28

29

�Librerías Universitarias
•

~ "El deslinde" / bajos de la torre de la rectoría, ciudad universitaria.
~ Librería universitaria de zaragozalcalle de zaragoza, frente al correo.
~ Librería universitaria del "aula magna" I aula magna, frente a la
plaza del "colegio civil".

Ofrecen: libros de texto, obras de consulta, ciencias, literatura
(poesía, ensayo, novela, cuento), artes; con precios especiales para los universitarios.
Distribuidores exclusivos de las publicaciones de la universidad
nacional autónoma de méxico.

�Armas y Letras
Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Cuarta Epoca. Número l. (Septiembre, octubre y noviembre de 1971). Editorial
Universitaria. Garibaldi y Matamoros. Monterrey, N. L. México. Suscripción por un año,
$ 24.00; en el extranjero, $ 3.00 Dlls.

Director/Salvador Pérez Ghávez
Colaboran en este Número:

Federico Berrueto Ramón / Israel Cavazos
Garza / Campio Carpio / Leopoldo Zea / Andrés Huerta / Margarita Paz Paredes / Alicia Quiroga / Andrés Montemayor / Rodolfo
Caltofen Segura/Armando López/

Impresa en los Talleres de la Imprenta Universitaria de la Universidad A1¿t6noma de
Nuevo León.

$ 6.00

�2A51T3J Y
I\Vl

JVIAU

/ (,: ,,"-J
...
.._
'

/

,/,,.
(

I

,

~-tp.
- - - - -·--3...._
~~ .,~

&lt;'"...

•

. ..

. . ....
.'

___....,

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484984">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484986">
              <text>1971</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484987">
              <text>Cuarta</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484988">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484989">
              <text>Septiembre-Octubre-Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484990">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484991">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="485007">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484985">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1971, Cuarta Época, No 1, Septiembre-Octubre-Noviembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484992">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484993">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484994">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484995">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484996">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484997">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484998">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484999">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485000">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485001">
                <text>01/09/1971</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485002">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485003">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485004">
                <text>2000340</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485005">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485006">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485008">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485009">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485010">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35041">
        <name>Alicia Quiroga</name>
      </tag>
      <tag tagId="35040">
        <name>Andrés Huerta y Margarita Paz Paredes</name>
      </tag>
      <tag tagId="35033">
        <name>Campio Carpio</name>
      </tag>
      <tag tagId="25496">
        <name>Israel Cavazos Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="14429">
        <name>Leopoldo Zea</name>
      </tag>
      <tag tagId="35042">
        <name>Obra López de Velarde</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17427" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15458">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17427/Armas_y_Letras_Revista_de_la_Universidad_de_Nuevo_Leon_1970_Tercera_Epoca_No_2_Septiembre-Noviembre_2000339.pdf</src>
        <authentication>21d7c59bdb7ee75ad12c0feafcfbe97c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487982">
                    <text>1

•

Y LETRAS
Revista de la Universidad de Nuevo León

N/2

�R

�J

[

Armas y letras /:1ndicc__ _ _
•

r

13 de septiembre de 1968. La manifestación del silencio/ Carlos Monsiváis/ 2.
La ca1·rera de los precios/ Jesús Ramones Saldaña/12.
Remode"lación de la zona ha,bitacional ( sector sur) de la ciudad de M onterrey/ Alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de
Nuevo León/ 14.
Los últinws dias de agosto/ Horado Salazar Ortiz/ 19.
Octavio Paz: una malinterpretación de Tlatelolco/ Arturo Cantú/ 22.

Universidad.

de
Nuevo León
Rector/ doctor Oliverio Tijerina Torres
Secretario general/
licenciado Tomás González de Luna
Jefe del Departamento de Extensión
Universitaria/ licenciado Rolando Guzmán Flores
Coordinador de la Sección de Editorial/
arquitecto Alfonso Reyes Martinez.

.

.

Estructuras laminares/ Rodolfo Rodríguez García/ 29.
•

Poemas/ Alfonso Reyes Martínez/38.
Poemas/ Ernesto Rangel Domene/ 39.

La wtegoría de "la praxis" y el problema fundamental del conocimiento/ Tomás González de Luna/ 40.

Los libros/ Andrés Huerta/ 52.
Derrumbes en la avenida Cuauhtémoc de la ciudad de Monterrey/ fotografías de Alvaro Ríos Leos.

�bre la significación política concreta de los edificios públicos, lo cual sólo quiere decir se ha vuelto imprescindible el olvido, no el olvido total, ni
siquiera la falta de confianza en el recuerdo, simplemente el olvido selectivo, aquel donde la memo.ria utilizada como exaltación continua y sistemática de todos los acontecimientos, se vuelve atroz
sobreentendido, informe del resentimiento.
El compañero Nietzsche distribuye un volante: "Es imposible vivir sin olvidar".

13 de septiembre de 1968.
La manifestación del silencio
Carlos Monsiváis
vocado la inercia de su pesimismo, esa incapacidad de retirada ante la catástrofe que ha sido
garantía de los oligarcas y frustración de los
historiadores radicales de México.

El atiende a Tláloc1 dios de la lluvia, y desearía
escuchar un comentario:
-también el compañero prehispánico nos apoya

con su silencio.

"La manifestación será un fracaso", murmura pesaroso, al registrar, con percepción automatizada, a los activistas que reparten volantes, imparten listones, venden publicaciones mimeográficas, se saludan sin indiferencia y sin
complacencia. "Vamos a ser poquísimos. Es una
locura, una provocación".

Son las tres de la tarde del 13 de septiembre
y es viernes y la ciudad de México, al cabo de va-

rias semanas de agonia, aguarda, tensa, fragmentada en hipótesis, dominada por la inhibición que
declara intervenido cualquier teléfono, incierta,
crédula al extremo de saturar las gasolinerías
ante el rumor de una escasez, sin entender cabalmente como conciliar simpatía y desconfianza, civismo y miedo, apoyo y empleo. El organismo central del Movimiento Estudiantil, el Consejo Nacional de Huelga, ha decidido una gran
Manifestación del Silencio y la respuesta general
ha sido incredulidad y recelo. El atiende a Tláloc
y a los unos cuantos que, en espera, acumulan
pancartas y mantas, fijan sitios, comparten pronósticos de triunfo o represión. A él lo ha con-

El Museo de Antropología es un telón de
fondo ejemplar: su pretensión de una modernidad absoluta que albergue y clasüique herencias,
Je ha proporcionado a los manifestantes un paisaje
historiado, W1a escenografía primigenia donde los
orígenes de una nación se entreveran con la costosa arrogancia de quienes la gobiernan. Aunque,
aclaración importante, ninguno de los alli presentes persiste en la duda, incómoda y obsesiva, so-

2

Porque llega el tiempo en que el cúmulo de
la.s situaciones vividas, de tan extremo y de tan
recordado, deja de proyectarse ante nuestros ojos
como película o como desvarío y abdica de su reciedumbre episódica para mostrarse como nuestra
carne y nuestra sustancia, inflexión de la voz y
titubeo en el andar. Esa tarde de donde El sumerge ha cuajado en esa su cualidad libre, porque
acumula, sintetiza, esencializa otros momentos,
convertidos ya en médula de la conducta, porción
básica del entendimiento de la realidad, causa modificante incluso de nuestra manera de leer un libro o de h~cer el amor o de emborracharnos o de
mortificarnos ante el espejo o de quedarnos contemplando, ignorantes de la relectura, una nota
del periódico de ese dia:
"Nuevamenta están alimentando a Vallejo '[)01·
medio de una sonda. En una comunicación
enviada aye,· a esta redacción por la señora
Isaura Vallejo, hermana del líder
ferrocarrilero Demetrio Vallejo .•. 1'

va filmación de Tiempos Moderngs; cunde, tan
sólo, una personalización más allá de las convenciones del Registro Civil, más allá de esas precarias señas de identidad que son los nombres.
El empieza a saber quién es, porque empieza a
enterarse de hasta donde llega. El reacomodo del
país ha decretado la suspensión de la credulidad
ante el prestigio de un currículum vitae, la extinción del concepto "vida ejemplar".
El inicia un encogimiento de hombros. Alli
están. ¿Nada, nadie logrará evitarlos? Los demagogos se extasían releyendo su expediente de luchas, dan consejos, confeccionan listas de réprobos, se asoman al estanque para ver reflejado su
programa de acción. Al dictar su mensaje, al prestigiar en las ventajas que la repetición de su conducta supone, se alejan, ignoran a esta nueva experiencia que ya prescinde de la nostalgia de todo
lo que no se ha hecho en México a partir de 1810.
El insiste: los días pasados no nos abandonan: se filtran a través de la redacción de una carta, en el desciframiento de un rechazo. Permanecen en la premura con que se hojea el periódico
o se emite una opinión literaria: uno no se mueve en seguimiento de otros pasos, los pasos, por
ejemplo, del primero de agosto, en la marcha luctuosa que presidió el rector de la Universidad de
México, cuando todavía el instinto democrático
provenía del estupor de quien se advierte de golpe, habitando un país y no una oficina o un fin
de semana.
El escucha: son los pasos de la manifestación. del Instituto Politécnico Nacional, el dia cinco de agosto. Los politécnicos y un numeroso grupo de universitarios, parten de la Unidad Profesional de Zacatenco y concluyen su marcha, beligerante y radicalizada, en el Casco de Santo
Tomás. El escucha: son los pasos de la manifestación del 13 de agosto, esos pasos desatados a
las cinco de la tarde en la Plaza del Carrillón de
Santo Tomás, pasos a la conquista del Zócalo,
esa llanura vital de la República tan inaccesible,
tan resguardada por símbolos de todos los poderes y tan domeñada por poderes disfrazados de
símbolos. Pasos incrédulos, obstinados, absortos,
voluntariosos que fueron rescatanao, recreando
las calles, redescubriendo la Avenida Melchor
Ocampo, otorgándole otra fisonomía al Paseo de
la Reforma y a la Avenida Juárez y a la calle del
Cinco de Mayo. Los transeúntes se transformaron, súbitamente, en ciudadanos; el reconocimiento comunal del trazo de la ciudad le ganó la batalla a la grisura de las tardes tristes, en la ciudad predestinada a definirse como hotel. La Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas encabezaba la

La falsa altanería, el ánimo fetichista, la reverencia del latinoamericano frente a la Historia
conducen a la noción de juego: ¿irá el viacrucis
de nuestro desarrollo, compañero Bolívar, de la
plaza pública a la recámara, del mítin al gesto, del
discurso al leve sobresalto? ¿Estará militando
nuestro subconciente, trastornarán los hechos la
técnica de observar una espalda, la simple y callada técnica personal de observar la espalda de un
cuerpo dormido en el amanecer? Por ahora no
hay respuesta; resta comprobar (al reconocer a
un amigo, al responder al pregón del magnavoz
que va señalándole números a los contingentes)
el valor de una impresión exacta: las experiencias
de los días, de las semanas anteriores, transgredieron la esfera de la evocación para disolverse en
la zona libre de los temperamentos. La Historia
se ha vuelto intransferible.
Carne y sangre de nuestro conocimiento: todo será posible menos llamarse de algún modo
preciso. Los nombres propios y los apellidos dejan
de tener sentido. No es el triunfo del anonimato
ni hay rebelión de las masas que obligue a la nue-

3

�ro por unas horas parece decidido a consentir el
delirio. Acompañando el consentido estrépito de
las campanas de la Catedral, se vuelcan las porras injuriosas. El error va más allá de que unos
cuantos pintarrajeen con insultos las paredes del
Palacio Nacional o de que alguien, pretendiendo
el diálogo público, la resolución de los seis puntos, le dé cita al Presidente de la República el día
primero de septiembre a las diez horas, decidiéndose mientras tanto instalar en el Zócalo una
Guardia Permanente de tres mil seiscientos estudiantes. El error llega al límite de oir el despropósito, de asentir a gritos, de vocear la aprobación sin que medien reflexiones elementales. El
error llega al límite de abdicar de una razón premiosamente ejercida. La manifestación deviene en
turba que aplaude y acepta las palabras sin siquiera escucharlas. Al final, se canta el Himno
Nacional y se incendian miles de antorchas de
papel. Otro conocimiento privado: nuestra irracionalidad se nutl,'e de asentimientos y doblegamientos ante el grito que se dice compromiso. Al
demagogo, lo propician los sentimientos de culpa o de ambición, lo fomenta la sordera de la entrega sin condiciones.

manifestación. Al frente, la enorme manta:
"LOS PROFESORES REPROBAMOS AL
GOBIERNO POR SU POLITICA DE TERROR"
Son los pasos del trece de agosto/ cinco kilómetros y medio abarcaba el desfile/
¡PRESOS POLITICOS LI-BER-TAD!
pasos que al ir descifrando el terreno, al ir recibiendo tímidos o ardorosos aplausos, se iban dejando ganar por la sensación de asedio y de cruzada/
¡LIBROS SI,
G R A N A D E R O S NO!

pasos que rodearon, vulneraron el Zócalo, la Plaza de la Constitución, y lo entendieron como espacio mensurable, dimensión humana, ya no la
tierra santa, ya no la propiedad exclusiva de efemérides y concentraciones en apoyo del gobierno,
sus visitantes ilustres y sus actitudes nómadas/
CHE- CHE- CHE GUEVARA,
CHE- CHE- CHE GUEVARA

dades blindadas y unos 10 motociclistas de la Dirección Genernl de Tránsito, que abrían la marcha".
"Al entrar los granaderos, los estudiantes
gritaron "orden, orden". Después, sin inmutarse,
se sentaron alrededor de la explanada y aplaudieron".
"Los tres mil estudiantes fueron replegados
por los soldados, policías y granaderos. Las unidades blindadas subieron a la explanada y destruyeron pancartas".
"Dos carros de bomberos, una bomba y doscientas patrullas de la policía con luz intermitente y las sirenas ululando rodearon toda la Plaza
Y se estacionaron en batería".
El suspende el recuerdo y contempla a un
grupo de muchachas que fabrican listones con la
materia prima de unas banderas rojas.
Los ataques de la prensa se han dirigido
contra el uso de símbolos no mexicanos. Vamos
a prescindir de las pancartas con el Che Guevara Y de las porras y de las banderas rojas. Vamos a llevar las figuras de Hidalgo, Morelos y
Zapata. Son nuestros héroes.

Y minutos después, a pesar de todo, el Zócalo se magnifica, crece, se amplia con la conducta de cientos de seres que lo viven y lo inquietan y lo descubren de un modo entrañable. Es la
Guardia Permanente. Circundados por una enorme cuerda, los preparatorianos juegan rondas infantiles, cantan "Doña Blanca" y "A pares y nones", se divierten y ostentan una inocencia ni
real ni fingida: verdadera allí, entonces, en ese
tiempo del trato diferente, de la nueva familiaridad con un lugar tan remoto como todo lo que
siempre ha estado a mano. Suenan guitarras roncas. En vivacs improvisados, que alían las enseñanzas de los boy-scouts con la imitación involuntaria de las películas de la Revolución Mexicana,
los grupos recuperan canciones, recobran atmósferas. Y si acaso yo muero en campaña. También,
además de "La cárcel de Cananea" y "La Valentina", se cantan canciones de protesta y las no
siempre felices parodias que ha producido el
Movimien~o. Otros grupos desfilan, hacen ejercicios. Faltan diez minutos para la una de la mañana. Crece un ruido, como proveniente de las
versiones fílmicas del drama migratorio de Adán
y Eva, y al desentrañarlo, uno deletrea la expulsión, la espada de fuego: "Están ustedes violando el articulo noveno constitucional. Dentro de
cinco minutos intervendrá la fuerza pública".

pasos que se desgastaron en la primera vivencia
emocionada, mítica y desmitificadora, del centro de un país.
Entraña raíz condición de melancolía: el 27
de agosto p~te del Museo de Antropolo?ía la
más nutrida la más combativa de las marofestaciones del Movimiento. Es la hora del triunfo:
los cálculos indican cuatrocientas mil personas Y
los más jubilosos señalan medio millón. Tarde intensa de pintores que portan un cuadro como alusión a una cultura libre y la Coalición de Padres
de Familia es el primer contingente y las consignas son "Orden" y "Rechazar a los Provocadores''. Los estudiantes de Medicina se concentran junto a la Columna de la Independencia, para evitar incidentes frente a la Embajada de los
Estados Unidos/PRENSA VENDIDA/ Por segunda vez al Zócalo adviene una honrosa fatiga que
'
.
se traduce
en chistes y comentarios heroicos
Y gozo repartido proporcionalmente. Sentados a lo
largo y ancho de la plaza, todos son concientes
de la hazaña: han desacralizado el Zócalo, lo han
poblado de nuevo, lo han habitado con cálida despreocupación.
Noche aciaga del Movimiento Estudiantil, noche de las provocaciones cumplidas, de la momentánea pérdida de la razón: el Movimiento,
esencialmente democrático, nunca se ha propuesto tomar el poder o hacer uso de la violencia, pe-

El asume el flash-back. La noche del 27 de
agosto la provocación llega a su término: los tanques exigen el desalojamiento, uncen, devoran la
noche. Las sirenas de las patrullas se elevan corno clamor o saciedad. El campamento es una
frágil estructura: el recorrido del ejército arrasa
tiendas de campaña y silJas y mantas y pancartas. La retirada utiliza la Avenida Mader:o, la
única vía libre. Las muchachas primero. La retirada es lenta, parsimoniosa, casi podría decirse:
"meditada". El valor personal se acendra, no por
defenderse de la exhibición de miedo ante los soldados, sino para corresponder al valor personal
de los demás. El valor de cada uno es homenaje
al valor de todos.
Al partir, los estudiantes se reivindican: la
salida es precisa, seca, arrogante: la salida adquiere las proporciones de la épica. La palabra
es terrible, pero demostrable. Los estudiantes que
arengan a los soldados, los estudiantes que entonan el Himno Nacional como una manera de evocar las dimensiones perdidas de México, los estudiantes que van haciendo mítines relámpago,
que van alertando a la ciudad, son un admirable proyecto épico, el vinculo de un pueblo con
la espectacularidad de la- Historia. La salida es
un canto largo, una invocación dolorosa y rítmica que los tanques vigilan: ¡ME-XI-CO LI-BER-

"Mientras tanto por las calles adyacentes al
Zócalo, venían soldados del 430. y 44o. Batallón
de Infantería y lo. de Paracaidistas, alrededor
de 200 patrullas de la policía preventiva, 12 uni-

4

5

�TAD, ME-XI-CO LI-BER-TAD! No es una
porra; es una imprecación. La pequeñez de la
Avenida Madero acentúa los sonidos. Entre los
edificios se va gestando un eco, que difunde y
apresa la frase que es, a un tiempo, petición Y
utopía, afrenta y promesa: ¡ME-XI-CO LI-BERTAD! ¡ME-XI-CO LI-BER-TAD!
En los prados del Museo de Antropologia, El
contempla el ademán febril de los organizadores,
los preparativos de los estudiantes de Medicina
que atenderán la salud de la marcha. Maniobran
las motocicletas cuyo impulso abrirá el desfile.
El relee un volante:
AL

Reiteramos que nuestro Movimiento es independiente de la celebración de los XIX Juegos
Olímpicos y de "fas fiestas cívicas conmemorativas de nuestra Independencia, y que no es en absoluto intención de este Consejo obstruir su desarrollo en lo más mínimo. Reafirmamos, además,
que toda negociación tendiente a resolver este
conflicto debe ser pública.
La marcha partirá a las 16 horas del día de
hoy, viernes 13, del Mu.seo Nacional de AntrO'J)ologúi e Historia, para culminar con un gran Mítin en la Plaza de la Constitución.
Ha llegado el día en que nuestro silencio sera
más elocuente que las palabras que ayer acallaron las bayonetas.

PUEBLO

La desconfianza va cediendo. El construye
el final de su sinopsis, el final de esa cronologia
que, en una forma u otra, todos elaboran y colman de anécdotas: "Ese día yo ... Me acuerdo
que estaba en casa de . . . Yo corría como loco y
me encontré a ... "

El Consejo Nacional de Huelga convoca a todos
. los obreros, campesioos, Maestros, estudiantes y pueblo en general, a la

GRAN MARCHA DEL SILENCIO.
en apoyo a los seis puntos de nuestro pliego petitorio:

-El 28 de agosto fue el desagravio a la bandera, ¿te acuerdas? En los periódicos se atacaba el Movimiento y se hablaba de blasfemia, de
desacato, por la bandera rojinegra que "usurpaba el lugar del lábaro patrio". Yo había ido a
arreglar un trámite al Departamento Central. Y
empecé a oir gritos y ese murmullo bárbaro de
multitud que no está muy conforme con serlo.
Bajé corriendo y me encuentro con un espectáculo impresionante. Un cuate hablaba y gritaba
¡Viva México! sin que nadie le respondiera y la
gente lo rodeaba y se estaban infiltrando muchos
grupos de estudiantes, que politizaban a como
diese lugar. En un momento dado, los grupos de
estudiantes rodearon el a3tabandera. Y luego o
entonces, es muy difícil o imposible la cronolo-

lo. úibertad de todos los presos políticos.
2o. Derogación del artículo 145 del Código J!enal Federal.

3o. Desaparición del cuerpo de granaderos.
4o. Destitución de los jefes policíacos Luis Gueto,
Raúl Mendiolea y A. Frfa.s.
5o. Indemnización a los familiares de todos los
muertos y her-idos desde el inicio del conflicto.

60. Deslindamiento de responsabilidades de los
funcionarios culpables de los hechos sangrientos.
en la que exigiremos la solución inmediata y definitiva por parte del Poder Ejecutivo a nuestras
demandas.

6

gia definitiva de los hechos, los burócratas que
habían salido de la Secretaría de Hacienda y de la
Secretaría de Educación Pública para que participaran en el acto, que empiezan a gritar: "¡NO
VAMOS. NOS LLEVAN! ¡NO VAMOS. NOS LLEVAN! y baJaban y repetían en coros estentóreos:
"SOMOS BORREGOS. SOMOS BORREGOS". Y
eso que se suponía que iban a apoyar el desagravio. Y los estudiantes hacían pequeños mítines y
hablaban con la gente e incluso rescataron la bandera rojinegra que estaban quemando, disque para
condenar la profanación de los símbolos. Se dejaron venir los granaderos con escudos y macanas. Los estudiantes organizaron de pronto un
pequeño desfile, con porras y el Himno Nacional
y con insultos y exhortaciones alternados para
los granaderos. Serían las dos de la tarde. Y por
los magnavoces se informó que la ceremonia del
desagravio había terminado y que desalojaran en
seguida. En ese instante, entraron los tanques y
las puertas de Palacio Nacional expulsaron a varias columnas de soldados a bayoneta calada. El
griterío era interminable, ¿te imaginas?, como
eso que llaman ruido blanco. La gente se movía
de un lado a otro, confusa, como en cine mudo,
llamando a sus familiares o a sus com·pañeros,
corriendo, tirando sus paquetes, atropellándose.
A los tanques les aventaban zapatos, cáscaras, libros. Se empezaron a escuchar tiros, disparos de
fusil y de ametralladora. Era el infierno.

ber hacer, lo haremos; hasta donde estemos
obligados a llegar llegaremos".
El pregunta la hora. Son las cinco y diez y
finalmente ellos han acudido, con reticencia, con
desconfianza, de modo inevitable. Y el deambular
de los grupos, Ja voluntad de someterse a una organización, describen algo especifico del Movimiento Estudiantil: las brigadas políticas, las brigadas de orientación, los cuerpos pequeños de cuatro o seis o siete estudiantes desplegados por el
Distrito Federal que diseminan una convicción, la
ideologia vital de quienes han creído en los muros de la ciudad, en los ojos de la ciudad, en el
oído de la ciudad, en la inasibe conciencia de la
ciudad.
(PUEBLO, NO NOS ABANDONES/
·
UNETE PUEBLO)
Han invadido los restoranes, las salidas de
las fábricas, los mercados, las casas, las tiendas,
las aceras, los camiones, las bardas, la inmovilidad ciudadana; hacen cadenas de manos para
convencer a los automovilistas, trabajan la noche entera sobre los mimeógrafos, pasan a máquina sus volantes, discuten con sus padres a la
hora de la comida, empiezan a leer a Fanon y a
Marcuse, pegan engomados, entablan conversaciones con los desconocidos, anhelan desmentir
los infundios. Pueden ser torpes, reiterativos, enfáticos, ingenuos. Tienen a su favor una virtud
básica: no dependen para su leaJtad de otro argumento ajeno a la fe primera: democratizar el pais.

-Lo que dicen que estuvo de poca fue el desagravio de la bandera que organizó en la Plaza
México un grupo de extrema derecha con el pretexto de la profanación de CatedraJ. Rentaron camiones que partían de la Basilica, avisaron en
las iglesias, organizaron sus huestes y no fue nadie. Todo el tiempo gritaban:

"Como la convicción no se compra ni se rinde,
n os llevará a la victoria" / "Luchamos
por los derechos del pueblo rnexioano" j"Libertad a la verdad. ¡Diál-OgoJ'&gt;/ "Tierra para
todos"/"Ude1· honesto igual a preso político".

¡SAN BALTAZAR CONTRA LOS TRAIDORES!
El ya ha oído muchas otras veces esas versiones o esas combinaciones de versiones distinta. Sin embargo, en cada ocasión experimenta el
mismo inevitable proceso que va de la comprobación de la impotencia a la indignación verbal, de
los ojos irritados al chiste de mala gana. Se vive
de nuevo en las calles, pero el precio es muy alto.
El deseo de una sociedad democrática atraviesa
el tamiz de las represiones, del sonido de las ambulancias como el nervio herido de la ciudad, de
los rumores que multiplican los muertos y las informaciones periodísticas que esparcen la difamación. Además, la respuesta del Cuarto Informe
Presidencial ha sido tajante:

En la alquimia de la tarde, las actitudes y
las palabras se vuelven todo menos lugar común.
La originalidad del acto es evidente: ¿ cómo inventar esas convicciones, esos ceños de responsabilidad, esa alegría de sostener una pancarta?
Las brigadas han innovado los estilos políticos, han inaugurado procedimientos radicales
en materia de comunicación. Con su conducta,
con su apasionada decisión proselitista, con la
mod~rnidad de sus acciones espontáneas, trascienden la confusión y las herencias. La herencia, por ejemplo, de una acústica antigua, residuo, aparición postrera de las voces de otros movimientos, remanente de las consignas fáciles, de
la devoción por el esquema: "LA VERDAD es
nuestra fuerza. Nuestras armas son la razón, la

"No quisiéramos vernos en el caso de tomar
medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario_; lo que sea nuestro de-

7

�justicia y el apoyo unánime del pueblo". Ese sonido viene del stalinismo
y de las decisiones impuestas de arriba hacia
abajo y de las mentiras piadosas ("el ap&lt;YYO
unánime del pueblo") y de las grandes abstracciones (verdad, razón, justicia) asumidas
como fórmulas topoderosas y de la amargura ante la incomprensión de ese pueblo por
quien uno todo lo sacrifica.
Ese sonido es un énfasis prescindible, un primer signo de urbanidad frente a las generaciones anteriores, como para compensarlas por esos
años con manifestaciones de veinte personas y mítines solitarios donde los mismos aplaudían a los
de siempre. Ese sonido retórico es parte de un
improbable museo de la memoria auditiva, al lado del ruido proveniente del primer nacionalismo de mariachis, al lado de la apagada complicidad de las buenas maneras y las grandes bibliotecas de la cultura castiza.

Y LAS VOCES DE LOS PROFE!'AS ESTAN
ESCRITAS EN LAS PAREDES DE LOS
CALLEJONES Y LAS CASAS DE HUESPEDES
El silencio es una estructura; el silencio articula el lenguaje de los manifestantes, de los preparatorianos arrancados del sueño de vivir en un
país que se inicia en una rockola y termina en
una discotheque; de los estudiantes del Politécnico conscientes ya de la falacia que les hacía ver
la lucha de clases como la suma de fiestas fabulosas donde era inconcebible su presencia. El siJencio organiza a quienes aceptan un ideal sin
perseguirlo más allá de lo esencial, sin perseguirlo hasta el ten-itorio de lo anecdótico y lo circunstancial, sin perseguirlo hasta su deterioro;
que aceptan un ideal sin perseguirlo hasta su institucionalización.
Y prosigue el desfile de contingentes: 76: Artes Plásticas, 77: Filosofía y Letras. La marcha
va resucitando el Paseo de la Reforma y él le envidia al locutor del carro de sonido esa resistencia física, ese don atesorado que podría funcionar en una de las enumeraciones de Rosa Luxemburgo, a propósito de las características del
militante, aunque no se halle muy alej~da de Barbra Streisand quien reseña en "One Minute
Waltz", con un solo golpe respiratorio, las propiedades del oxígeno. El locutor enlista:
Economía-Ciencias Políticas-Leyes-Ingeniería
Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y
Eléctrica-Escuela Superior de ArquitecturaFilosofía-Escuela Superior de Comercio y Ad-

8

mi1ústración-Vocacional Cuatro-Vocacional
Siete-Vocacional Cinco-Preparatorias-Colegio
de Méxíco-Prevocacionales-Universdiad Iberoamericana-Universidad de Valle de MéxicoEscuela Superior de Economía-VeterinariaOdontología-Comercio-Normal Superior-Normal de Maestros-eh a pingo-AntropologíaCiencias-Medicina-Quimica-A1·quitectura
y las representaciones de los Estados y unos cuantos obreros, emblemas de la posible existencia de
un proletariado mexicano se niegue al trueque de
su dictadura por un puñado de resignaciones, y
los campesinos de Topilejo
(donde los estudiantes intervinieron para
apoyar al pueblo en sus demandas contra una
linea camionera que se niega a pagar la
indemnización a las víctimas de un accidente
estúpido; donde los campesinos admitieron
y fraternizaron con los estudiantes, donde se
colgaron en las calles grandes retratos de
Mao y el Che Guevara).
Y al nacer la marcha, al brotar ese primer
sordo premonitorio rumor que uno identifica con
la inminencia de situaciones ya acontecidas, él
advierte un fenómeno reciente: en el aplauso
emocionado a esos campesinos de Topilejo, de rostros donde el cansancio hace las veces de la incredulidad, de expresión apagada y distante que
señala el abismo entre una esclavitud de siglos
y una esclavitud de nueve a cinco; en la exaltación que infunde su lento, parco, austero desfile,
él decide reconocer la gana que el pueblo tiene
de creer en el pueblo, el ávido indescriptible deseo de soñar que alguien, al fin, actuó con generosidad, procedió con amor y (como anhelando
una justificación póstuma a tanto nacionalismo
declamado que la realidad quebrantó) y, entonces, no hizo igual con ninguna otra nación. El
aplauso es tribuna, espejo, valla, ceremonia, voto
de confianza: México puede ser algo más que una
desigual unidad habitacional con vistas a los Estados Unidos, algo más que el bronce de las estatuas
invertido en Bonos del Ahorro Nacional, algo
más que un sistema de metáforas por correspondencia.
La manifestación rodea la estatua de la Diana Cazadora. En la avanzada, precediendo a las
motocicletas, un camión del Instituto Politécnico
Nacional Sobre el toldo, dirigentes estudiantiles.
De pie, como un estatua happening, como una reseña imparcial de la decisión del activista, un estudiante, haciendo con las dos manos la V de la Victoria. Más tarde, él se enterará de su nombre: Luis
Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, líder de la Escuela de Agricultura de Chapingo. Ahora él se sorprende pensando en Rayuel,a y atisba una silueta:
es la Maga, desconcertada, creyendo entrar en cualquiera de las manifestaciones de mayo en Pa-

9

ris. Tal vez, musita mientras la ve desaparecer,
una de las funciones secretas de la literatura sea
facilitarnos las teorías sobre la identidad de nuestros compañeros ele marcha. A lo largo del territorio que el movimiento sojuzga se reparten
volantes:
"Pueblo Mexicano: Puedes ver que no somos
unos vándalos ni unos rebeldes sin causa,
como se nos ha tachado con extraordinaria
frecuencia. Puedes darte cuenta de nuestro
silencio, un silencio impresionante, un silencio
conmovedor, un silencio que expresa nuestro
sentimiento y a la vez nuestra indignación".
Quienes desfilan, preparan los adjetivos que
encomi_an su intento (impresionante, conmovedor,
e:J.'presivo). No es impudicia: de seguro ya están
hartos de verse calificados por los demás. Los preparatorianos y los de las vocacionales, los más jóvenes, han elegido e_l esparadrapo, la tela adhesiva sobre los labios para acentuar su silencio: un
clarísimo y violento afán simbólico los domina. El
silencio existe como una llamada de atención:
nuestra m a r c h a es un discurso. El silencio
existe como un castigo: denunciamos y liquidamos décadas de verbalismo inepto. El silencio existe como un autocastigo: confesamos las
insuficiencias de nuestra relación con el pueblo.
Simultáneamente se procede a la creación de un
vacío, donde desaparecen las autoridades morales
Y la educación en el respeto, donde se desvanecen
las soluciones al gusto de todos y la paciencia ante la adversidad.
El adapta a Susan Sontag: el silencio desempeña varias funciones: certifica la ausencia del o
la renuncia al pensar-a-la-mexicana (ese silogismo
de conclusión ineluctable: Todos los hombres son
mortales
Sócrates es hombre
Sólo el Poder tiene razón) ;
certifica la integración inicial de un proceso distinto del pensar; consigue tiempo, le concede una
tregua al pensar; ayuda al lenguaje para el logro
de su máxima seriedad y eficacia.

El Movimiento Estudiantil está relatando en
esta marcha su pasado inmediato: se decidió por
el idioma político o democrático de que disponía
a modo de herencia nacional, y se encontró con
un acervo de injurias y recelos, consignas y slogans. Decidió enriquecerlo a partir de la experiencia de la Revolución de Mayo y se vio enjuiciado por imitación extralógica y sujeción a
las ideas exóticas. Como en la imagen de Sartre,
al prescindir estas bocas de la mordaza, se encontraron desprovistas de sistemas lógicos o estrategias políticas; sólo les habían legado la adulación y el insulto, Gracias-Señor-Presidente y NoAceptamos-Héroes-Ajenos; el oprobio de la inarticulación y el cliché era su patrimonio natural.

�Eso fue el principio, aunque el principio haya sido ayer. La vigencia de una generación empieza a producirse a través del entendimiento de
su pobreza. El primer error del Movimiento, parecían afirmar las telas adhesivas que sellaban el
compromiso de la marcha, fue concebirse como
Generación Espontánea. No únicamente se es hijo de las propias acciones; se es también -vicios
de la genética- hijo de los propios padres y Plutarco Elías Calles había redactado, sin quererlo,
ninguna de las dos partes, más de un discurso en
más de una asamblea. En las asambleas, solía
practicarse el viejo juego latinoamericano de la
teatralización: no pocas veces se escenificaban,
casi voluntariamente, fragmentos selectos de las
situaciones históricas consagradas. De allí que la
imaginación que había dado origen a ese discurso implicito, trascendiese el rechazo a una represión continuada para relacionarse con el desafío
concreto no sólo a las estructuras viciosas o vencidas, no sólo a los métodos tradicionales de la
oposición, sino - y muy profundamente- a los
variados estilos de vida con que se había querido
entender o modificar a México, a través de operaciones convencionales de integración o marginalidad.

había la animada disposición de forjarse un lenguaje; en la adopción del silencio se delineaba la
voluntad de adquirir autonomía en el sonido, de
enterarse al fin de cuál podría ser el sonido de
una sola mano aplaudiendo, de captar el significado de 1as voces emitidas con decisión autónoma, de chingada a concientización, de pendejo a
mediatización. El silencio era desdén ante el atropello, el saqueo semántico: desdén ante el cinismo
que culminaba en el mandato:

El recordó un hallazgo muy difundido de
Marshall McLuhan: El medio es el mensaje. Y vislumbró su error inadmisible: muchas veces había calificado el Movimiento por lo que se decía
y había encontrado improvisación, vulgaridad,
dogmatismo, cerrazón, bravata. Mas esas eran
expresiones caducas, heces, vestigios de un mundo que, así se comportasen como repertorio de
ademanes o retórica imperante, no pasaban de
ser supervivencias formales, ropaje envejecido de
un contenido renovador. El mensaje del Movimiento era (así le parecía a él ahora de modo
inobjetable) sus medios fundamentales: las brigadas y su instinto de solidaridad, las manifestaciones y su empecinada, terca, obsesiva creencia
real en la Constitución, en las perspectivas democráticas, en el respeto hacia las leyes. Eso aunque algunos radicales argumentasen lo contrario:
el Movimiento no mentía y los seis puntos no hacían sino proyectar la fe masiva en un proceso
de justicia moral y legal. El mensaje del Movimiento eran sus grandes medios expresivos: la
férrea urgencia de compromiso público, el sentimiento de comunidad, la exigencia de diálogo. Lo
otro, el dialecto rudimentario de muchas proclamas, la carencia de matices de muchos discursos, la irracionalidad de muchas intervenciones,
no venían siendo sino la perspectiva del despegue,
las palabras iniciales de un cuerpo colectivo que
nunca antes había hecho uso de la palabra. El
mensaje de pronto se aclaró, se despojó de moralejas, resultó nítido: en la petición de diálogo,

La manifestación avanzaba y crecía, se multiplicaba con el abandono de los pequeños temores, con la. cesión de las timideces, con el desprendimiento de la duda, con la emoción del arriesgue forzoso, con el valor y la valentonada. Crecía
en razón de cinco a uno, de cuarenta a mil principiantes a los doscientos mil que colmarían el Zócalo. Las cifras se arrojaban al azar pero eran
tan reales como si fuesen resultado del más estricto conteo: una colectividad tenía derecho a
aplicarse el adjetivo numérico que juzgase conveniente. Y no había trampas ni estadísticas falseadas: los números aproximados se volvían verdades emotivas y eso era todo.

POR ORDEN DE LA REVOLUCION,
QlJE NINGUN MEXICANO
SE MUEVA DE SU LUGAR
El silencio se oponía al otro silencio, al aterrado ante el ejercicio de Jas pausas, al temeroso de la corporización de la palabra inconforme.
Y él recordó otra cita citable de Wittgenstein,
seguramente mal aplicada en esta ocasión: Pero
no todo lo que puede ser pensa.do puede ser dicho.

Y se le mostraron, como en un relámpago informativo o un anw1cio subliminal, las inconformidades y las rebeliones, el aburrimiento y la desesperanza, el asco y las impaciencias que no podían
ser dichas, que aguardaban la hora de su acaso
imposible proferición.

Y como el otro simbolo, el gesto que complementaba la ausencia de gritos, la señal que explicaba y hablaba en nombre del silencio, emergió propuesta, indicada, sugerida, pedida, la V de
Venceremos. Nunca antes se había utilizado masivamente: en los dias venideros le conferiría un
signo a la derrota, se opondría a los rifles y sería
la última imagen visible antes de la tragedia. El
13 de septiembre la V se esparció, se extendió
simplemente, abarcó todas las manos, las elevó,
les concedió el impulso de manifestar, de manifestarse a través de la esperanza. Y pese al enorme desprestigio de la esperanza, que desde las Hibueras y Acatita de Baján hasta Chinameca y la
declaración "Soy creyente" en labios del sucesor
de Cárdenas, no había dado una como quien dice,
no había mostTado mayor habilidad en materia de

10

ayudas existenciales; pese al conocimiento teórico
de cómo nos había. ido a partir de Acamapichtli,
la V refrendaba esa tarde variedades y matices
del optimismo, enriquecía la manifestación y el
catálogo de respuestas corporales frente a lo que
viniese: represión o solidaridad
Y no eran meras frases las acuñadas en esta
revisión de los hechos. Eran las impresiones
guardadas, difícilmente discernidas, incluso apenas atisbadas, que se vertían en el reconocimiento de que por fin, después de muchos años de vaguedad, vida a medias, raquitismo cultural, desilución profesional; de que por fin ese elemento
tan extrnño, tan desconocido, ese elemento mítico para las nuevas generaciones de mexicanos,
la Historia, desertaba de su condición ajena y
abstracta para convertirse en una manera concreta y personal de ordenar, vivir, padecer, amar
o abominar de la realidad. Puesto que la Historia
existía, la realidad se volvía modificable. Palabras sí, pero palabras que se erigían en el desarrollo impredecible del simple y banal "uno mismo"; palabras que se trasmitían hermosamente
(sin palabras) en una Avenida Cinco de Mayo poblada de manos con la V, en ~n Paseo de la Reforma poseído por un silencio significativo, poseído por el desprendimiento de una acepción raquítica y mohosa de la Historia, en beneficio d'e otra,
aún borrosa, todavía entre neblinas y sin embargo vital y justa, ya añadida orgánicamente a la visión del mundo de los manifestantes.

En los vastos, infinitos días de 1968 se intentaba la tarea primordial: esencializar el país, despojarlo de sus capas superfluas de pretensión y
autohalago y mímica revolucionaria. 1968 nos estaba entregando el primer contacto real (por lo
mistno, sórdido y deslumbrante) con el universo
político y social que había conocido su última figura dramática con el General Cárdenas, cubriéndose desde entonces con una bruma, con la vanidad del deber cumplido, con la opacidad de una
disculpa ante las fallas mínimas de la Unidad Nacional. 1968 no inventaba o engendraba a México: sólo lo descubría, lo hacía visible y comprensible. Y ante la reiteración y la longevidad de los
líderes sindicales, ante los jamás intelectuales metidos a siempre ministros, ante los representantes populares que ensalzaban la excelencia democrática de la represión, era legfü.mo reivindicar
-aunque la actitud sobrellevase una carga décimonónica de romanticismo- la necesidad de actitudes heroicas, la urgencia de una política existencial donde las ideas fuesen asumidas espectacularmente, por quienes ya no se identificaban
en Jo personal o en lo ideológico con la Revolución Mexicana, entre otras cosas para no incurrir
en la tentación de dirigir hacia ellos mismos la
espléndida gratitud de México.

Y la manifestación fue avasallando las irunediaciones y manejando una perspectiva insólita que
desdeñaba al porfirismo escenográfico del Paseo
de la Reforma. Las incorporaciones, las asimilaciones de la marcha no eran sorprendentes por
el número, sino por el temor controlado de que
provenian. En el aplauso, en las frases de aliento
y en los vítores de quienes la contemplaban, seguía sin darse el ánimo subversivo, aunque se
desplegase el anhelo de disidencia. Muy pocas
veces se había producido un desbordamiento tan
declarado de amor a la legaJidad y a los principios, al empeño de transformar lo circundante
porque existen artículos constitucionales y valores morales que así lo exigen. Ante la constancia en el ejercicio de fa V, el público respondía
con un apoyo, un aliento en última instancia político, pero generado, hecho posible por esa recreación, esa vivificación multitudinaria de un
instinto moral, el instinto de solidaridad, fenómeno siempre reciente, siempre sorpresivo.

La manifestación refrendaba el itinerario de
la nueva tradición: de Paseo de la Reforma a la
Avenida Juárez y de allí por Cinco de Mayo hasta verterse en el Zócalo reconquistado, otra vez
a la disposición de esa gran multitud. Con su mentalidad retórica, él hubiese designado toda la jornada con una expresión del tipo de "Paraíso Recobrado", mas para entonces nadie hubiese sometido las nociones de paraíso o infierno a las
pruebas de los espacios abiertos, sino el equivalente de los espacios cerrados.
El Zócalo estaba a la vista: ya no la Tierra
Prometida, ya no una representación de la sede
de los poderes, nada que no fuese, escuetamente,
el Zócalo. Se había perdido la facultad de concebirlo meta, porque el país se había convertido
en una sola meta o en un interminable punto de
partida. La gente llegaba al Zócalo y atendía a
los oradores:
"No nos afectan los ataques, las injurias ni
la represión. La historia nos pondrá en su
sitio a cada cual. Se nos acusa de intransigentes y lo cierto es que el gobierno ha escamoteado la verdad al pueblo. El intransigente es el gobierno que pretende discutir
los problemas del pueblo a espaldas del pueblo".
El prendió un periódico y lo sumó a las miles de llamas que ardían como otro simbolo evidente que ya nadie explicaba. Y todo era posible
en esa sensación de victoria popular y triunfo
moral. Y todo se podía resumir en una intuición,
una seglll'idad personal, un instante, una frase de
André Malraux: "¿y qué es la libertad del hombre sino la conciencia y la organización de sus
fatalidades?".

11

�gas natural, etcétera). En efecto, de 1960 a 1969
el renglón de servicios públicos (agua, luz, teléfono, etcétera) han variado marcándose los mayores cambios entre los años de 1961-1962 y de
1968-1969.
Si bien es cierto que durante este período considerado se ha modificado cuatro veces el salario
mínimo, éste no ha sido lo suficientemente fuerte
para contrarrestar el alza de ciertos bienes y servicios que forman el grupo de gasto en vivienda.
De la estructura del gasto familiar de la población más pobre de Monterrey (familias con
ingreso menor de 1,000 pesos), el gasto porcentual que realizan en vivienda, asciende a 35.3%,
o sea que sé gastan 282.40 pesos mensualmente
incluyendo los servicios en vivienda.

..;
--

e

••

.JI,.. - ..

-

La carrera de los precios
Jesús Ramones Saldaña
COMO ES bien sabido, de nada sirve que aumente el sueldo del trabajador, u otros ingresos,
si al mismo tiempo se enfrentan al problema del
aumento no controlado de ciertos bienes que consume la población. Tomando en consideración lo
anterior la medición del aumento en precios resulta alta~ente práctica en la determinación de la
insuficiencia del ingreso en determinadas clases
sociales.
En Monterrey, desde 1960 se viene observando la variación de los precios pagados por los consumidores, y se puede decir que en términos generales crecen a un nivel promedio de 3.7% anual
de 1960 a 1969. Significa esto, que nuestro poder
de compra se ve disminuido en cerca de un 4 %
anual· lo cual provoca una disminución en el ingreso 'real. Este aumento de los precios en el área
industrial de Monterrey afecta seriamente a un
30% de la población que recibe el salario mínimo
y cuyo poder de compra no se mejora a pesar de
los cambios que se originan por ley cada dos años.

De los grupos que componen el gasto de las
familias (alimentación, vestuario, vivienda y gastos varios), se desprende que el incremento en los
precios en el Area de Monterrey se debe en gran

parte a los gastos realizados en vivienda, puesto
que éste ha aumentado en 5.1 % anual. El aumento del grupo de vivienda por encima del promedio general (3.7 % anual), frente al hecho de que
las rentas de las casas-habitación que pagan alquileres por abajo de 450 pesos han estado congeladas desde 1960 nos hace pensar en lo poco
efectivo de la congelación o que la gente ignora
o no hace uso de este principio de justicia social.
Por otro lado, cabe esperar que la oferta de casashabitación no está aumentando tan rápidamente
como la demanda, lo cual se ensancha por el acelerado ritmo de crecimiento demográfico de la
ciudad durante el período de 1960-1969 (6 %
anual, aproximadamente).
Ahora bien, el incremento en los precios de
los bienes y servicios que forman el costo en vivienda manifiestan ligeros ascensos que tienen una
repercusión fuerte sobre las cantidades consumidas entre las gentes de más bajos ingresos, ya que
al elevarse los precios de artículos que for~an el
gasto en vivienda, las familias más pobres necesariamente dejarán de prescindir de los artículos
considerados como de primera necesidad (leche,
huevos, maíz, etcétera) para sostener el gasto fijo
que representa la vivienda (alquiler, luz, agua,

.12

Si el propósito actual es que la mayoría de las
viviendas habitadas por familias de ingresos bajos cuente con los servicios elementales e indispensables como: drenaje, agua, electricidad y gas, una
política de precios discriminados en los servicios
mejoraría el nivel de vida de esos grupos y eleva,..
ría su poder adquisitivo.
Al igual que los precios de algunos servicios
han cambiado, los precios en mobiliru.·io (cama,
radio, plancha) y los artículos de conservación y
limpieza (polvo detergente, escoba, etcétera).
Otro grupo de bienes cuyos precios se elevan
aunque en proporción un tanto menor que el de
vivienda, son los de alimentación, que crecen a un
ritmo promedio anual de 3.3% de 1960 a 1969. Esto representa un serio problema para determinados grupos de familia con ingresos bajos, donde los
mayores gastos se originan en el renglón de primera necesidad como lo es la alimentación. En efecto,
las familias con ingresos por abajo de 1,000 pesos
gastan el 44.4 por ciento en alimentación. Sin embargo, a pesar de la elevada proporción porcentual
que representa el gasto en alimentación, la dieta
continúa siendo raquítica, constituida principalmente por cereales y féculas como: maíz, frijol,
arroz y papas, y consumiendo en menor grado los
artículos ricos en proteínas como: leche, huevos,
carne, queso, etcétera.
El análisis de los artículos que componen la
alimentación muestran cambios en los precios de
las carnes. Por otra parte, el grupo de harinas,
granos y féculas se mueve más lentamente, aunque existen casos especiales que han duplicado su
valor (v. gr. el arroz y el garbanzo).
Conviene hacer notar que los artículos que están creciendo y que forman el grupo de la alimentación están considerados como necesarios para

que las familias no sufran de quebrantos en la salud. Por cierto, los cambios en los precios de los
artículos de la alimentación repercuten con gran
fuerza sobre la economía familiar.
De continuar la carrera de los precios, el poder adquisitivo de las familias descenderá, dando
lugar a que el mercado interno no se amplíe y ante lo reducido del mercado, existen pocas probabilidades de que aumente la inversión, sino todo
lo contrario, desalienta la ínversión. Cuando la inversión baja o se reduce, lo más probable es que
se origine una desocupación.

Por lo que respecta a los cambios de los precios del vestuario resulta interesante destacar que
crecen más lentamente, sin embargo, los gastos
que se realizan en zapatos, pantalón, camisa, camiseta, etcétera, es poco significativo en las clases de bajos ingresos ya que los grupos de familias
con ingresos menores de 1,200 pesos realizan gastos de vestuario cercano al 10% mensual. Por lo
mismo reducido del gasto en ropa, las variaciones
en los precios no afectan sustancialmente el nivel
de ingreso. Sobre todo porque surge una actitud
privativa por estos tipos de bienes o bien la renovación de las prendas de vestir se hacen menos
frecuentes.
Los precios en algunos otros bienes y servicios como: transporte, educación y recreo, médico
y medicinas y artículos para el aseo personal crecen a· un promedio anual de 3.4 %. Esto repercute
frecuentemente en la economía familiar de la clase media y baja porque no existe la alternativa
de sustitución. En efecto, los gastos en médico y
medicinas, educación y diversión y algunos artículos de aseo personal resultan poco favorecidos por
los grupos de ingteso medio y bajo, de aquí la tendencia de las personas de más bajos ingresos a
utilizar más frecuentemente los servicios médicos
y educativos de tipo oficial.
Si comparamos el índice de precios de la ciudad de México, con el de Monterrey a partir de
1960 a 1969, encontraremos que en éste último,
crece más rápido (3.6%) que en la ciudad de México (2 %). Aunque la diferencia en precios no es
muy significativa, el origen de esto quizá pueda
encontrarse en la política general de precios y
subsidios con que el sector público favorece al nivel de vida en la ciudad de México.
En resumen, si el propósito oficial es proteg~r la economía popular y frenar la carrera de los
precios, se requiere una mayor intervención de las
autoridades para que el precio que se fije sea
respetado, porque cualquier alteración, cualquier
violación, lesiona la economía de los más débiles
y necesitados.

13

�Remodelación de la zona
habitacional (sector sur) .
de la ciudad de Monterrey
(Memoria del proceso)

Osear A. Lazo Elizondo
Plan general.

Roberto Martínez Garza
Pedro N. Ordóñez Chapa
(coordinador)
Guillermo Ponce Rojas
Sergio A. Salazar Salinas
Heriberto Saldaña Herrera
José M. Salinas Villarreal
(jefe de Planos)
Higinio Valdez García
Aquiles Villarreal Vidal
Santiago Villarreal Villarreal

Como problema académico dentro del
curso de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Nuevo León, se
presentó el de remodelación de un sector de la
ciudad.

. Po~ lo anterior se presentaron varias premisas, tales como: ¿qué es remodelación? y
¿qué se puede remodelar? Por medio de estos
estudios a Plan de Metrópolis se lograron percibir los problemas existentes dentro de la ciudad; esto fue gracias a la cooperación de instituciones estatales y municipales.

Estos estudios constaban de: planos de vivienda, vialidad. usos de la tierra, etcétera,
y por medio de ellos se obtuvieron los sectores dentro de Ja Metrópolis que necesitaban
remodelación. Se estudió uno por uno y jerárquicamente se eligió e.l sector sur de la ciudad,. q~e corresponde a la colonia "Independencia , (como la mayor sacrificada).

Alfonso Ortiz Córdoba

Se pensó en que esta solución de remodelación no quedara en un plan utópico y entonces se difinió si ésta seria a largo ~ a corto
plazo. Y bajo una buena consideración y viendo las posibilidades a realizarse po11 parte de
las autoridades, se eligió por unanimidad el
plan a corto plazo.

arquitecto Hédor de Jesús Cast~llanos Navarrete
( coordinador general)

El siguiente paso fue el de trazar un plan
general para el desarrollo del problema, el
cual estudiaría la mejor manera de resolver
las necesidades.

Raúl Leal Garza
(jefe de Maqueta)

El plan general es el siguiente:
A/ ANTECEDENTES TEORICOS.
B / ANALISIS DEL PROBLEMA.

14

C / UBICACION DEL PROBLEMA EN
CUANTO A TIEMPO Y ESPACIO.
D / ANALISIS DE LAS CONDICIONES
ACTUALES (PARTICULAR'.ES).

E/ EVALUACION DE LAS NECESIDADES.

F/ PLAN GENERAL ZONA HABITACIONAL.

'

G / REMODELACION DE ZONA HABI-

TACIONAL.

A/ ANTECEDENTES TEORICOS:
l / Conceptos generales:

Remodelación.
Diseño.

2 / Investigación.

Familia.
Patriarcal.

Habitación vivienda (do,m éstico).
Barrio.
Ciudad óptima.
Jacal.
Tugurio.
Tipos de vivienda (decadente).
Buena.
Residencial.
Vialidad..
Trabajo.
Importancia de la zona habitacional
Recreación.
Educación.
B / ANALISIS DEL PROBLEMA:

15

�1/ Tipos de vivienda y su localización.

3 / Tipos de construcción y diseño.

2 / Vialidad.
a/ Transporte público.
b / Transporte particular.
c/ Transporte de carga.
Educación (universitaria).
Recreación.

E/ EVALUACION DE LAS NECESIDADES:

1/ Usos de la tierra.
a/
b/
c/
d/

3 / Equipamiento ( esPectáculos).
Tercia1·io.
Industria.

2 / Vialidad.
3 / Densidad.

4 / Zonas de trabajo.
Comercio.

4 / Aspecto socio-económico.

5 / Evaluación ( de lo anterior).

5 / Tipos de construcción.

C/ UBICACION DEL PROBLEMA EN
CUANTO A TIEMPO Y ESPACIO:

F/ PLAN GENERAL (ZONA HABITACIONAL).

1/ Tendencia de crecimiento.

G / REMODELACION DE LA ZONA HABITACIONAL:

2 / Area de expansión.
3/ Localización fisica (limites).
D/ ANALISIS DE LAS
ACTUALES:

Area de vivienda.
Area de Comercio.
Areas verdes.
A.reas recreativas.

CONDICIONES

1/ Análisis geográficos.
Analitlco.
Anal1tico geográfico.
Analítico.
Cuantitativo.
Usos de la tierra.
Proposiciones.
Vialidad.

En el inciso A: ANTECEDENTES TEORICOS: se definieron conceptos generales tales
como remodelación y diseño. 8e investigaron
las áreas habitacionales a las cuales les corresponde: la. familia y los diversos escalones,
su equipamiento.

Vista rlel Santuario de Guadalupe y su

equipamiento.

Los tipos de vivienda, así como la i mportancia de la zona habitacion.al.
Inciso B: ANALISIS DEL PROBLEMA:
para este inciso se hicieron los siguientes planos:
Tipos de vivienda y su localización.

2 / Análisis cuantitativo.

Densidad de población.
'Pirámide de edades.
Aspecto socio-económico.

•

Transporte público .
Vialidad (transporte particular) .

Vista rlel centro gubetnamental.

Calle Querétaro con locales comerciales y apartamientos.

16

17

�Respecto a los estudi:lntes de secundaria

Transporte de carga.

y comercio, se obtuvo un promedio de 6.8 estudiantes por manzana. Dentro de los dos barrios, existen 449 estudiantes. En la Ciudad óptima hay 2, 258 estudiantes.

Equipamiento terciario.
Zonas de trabajo.

En las escuelas primarias existen 2,136
alumnos entre hombres y mujeres; se obtuvo
un promedio de 3 2.4 estudiantes por manzana,
dando en la Ciudad óptima un total de 17,928
estudiantes de primaria.

Se evaluó todo el trabajo anterior.
Inciso C: UBICACION DEL PROBLEMA
EN CUANTO A TIEMPO Y ESPACIO: se estudió un sector determinado dentro de la
colonia " Independencia", para obtener de
ello la tendencia de c1·ecimiento, el área de
expansión y los limites o localización fisica.

PERFIL SOCIOLOGICO: se hizo el estudio de las diferente actividades que desarrollan las personas que viven en los dos barrios;
son las siguientes:

Inciso D: ANALISIS DE LAS CONDICIONES ACTUALES: este sector abarca 72 man~anas, y sobre éstas se hizo el análisis de las
condiciones actuales, el cual consta de análisis geográficos, (se hicieron planos de usos
de la tierra y vialidad) y cuantitativos. por
medio de encuestas a cada vivienda de las 72
manzanas, obteniendo de estas encuestas la
densidad de población, pirámide de edades y
aspecto socio-económico. Por medio de los estudios se obtuvieron los limites de la Ciiudad

Hombres
Profesionistas
Comerciantes
Empleados
Estudiantes
Obreros
Eventuales
Ambulantes
Hogar

óptima.

Inciso E: EVALUACION DE LAS NECESIDADES: dentro de este inciso se obtuvieron
todos los datos de las encuestas para sacar
la pirámide de edades, la pirámide de estudiantes y el perfil sociológico, con los siguientes resultados:
PIRAMIDE DE EDADES: se sacaron promedios del número de personas que arrojaron
un total de 13,042 personas, (entre hombres, y
mujeres) distribuidos en los dos barrios. Dentro de las diferentes edades, (que marca el
plano número 10), se sacaron los promedios
siguientes:
Densidad promedio por manzana
personas.

=

197 .6

Densidad promedio en Ciudad óptiirna
65,603.2 personas.

=

Tomando en cuenta la densidad promedio
por familia que es de 5.6 personas que rige en
el área metropolitana, se obtuvo para la Ciudad óptima el promedio de 11,710 familias, y
de 2,329 familias en los dos b.arrios que corresponden a nuestro problema.
PIRAMIDE DE ESTUDIANTES: se obtuvo un promedio de 2,861 estudiantes de preparatoria dentro de los dos barrios escogidos,
sacando una densidad promedio de 2.8 estudiantes de preparatoria por manzana, o sea
183 estudiantes en los dos barrios, obteniéndose en la Ciudad óptima 930 estudiantes de
preparatoria.
Los 93 estudiantes universitarios que se
encuentran en los 2 barrios, nos dan un promedio de 1.4 estudiantes por manzana y 465
estudiantes de profesional en la Ciudad óptima,
repartiéndose éstos en los diferentes Centros
de Enseñanza Superior del área metropolitana.

84
320

987
1,543
1 ,041
299
198

o

Mujeres
52
32
520
1,318
190
17
5
2,652

No se tomó en cuenta en esta evaluación
a las personas jubiladas ni los niños menores
de 14 años que ni trabajan ni estudian.
Inciso F: PLAN GENERAL (ZONA HABITACIONAL): se presentaron como trabajo
individual, proyectos al Plan general de la
Ciudad óptima, en los cuales se indican la estructuración de barrios, el comercio existente
y tendencia de crecimiento del mismo, los centros de cada uno de los barrios y la vialidad
particular y urbana, los diferentes centros de
barrios y todos los equipamientos primarios,
secundarios y terciarios, enmarcándose en el
correspondiente plano, el centro de la Ciudad
óptima.

·

lnoiso G: REMODELACION DE LA ZONA HABITACIONAL: en este inciso se trabajó
tomando en cuenta el equipamiento actual y
propuesto y la estructuración de los barrios en
el Plan general dentro de la Ciudad óptima
l~egándose a la solución del proyecto definí~
t1vo en el cual se remodelan las siguientes partes:
El centro de la Ciudad óptima.
El Santuario de Guadalupe.
La Escuela Preparatoria.
El Centro comercial.
El Centro de barrio.
El centro polivalente, la Biblioteca el
Jardin de niños y los edificios administrativos
de barrio.
El Centro Gubernamental.
El Centro habitacional (apartamentos) .
La Ampliación de la calle "2 de abril".
El Arbolado de distintas arterias de tránsito.
Concluyendo todos los estudios anteriores, se continuó con la elaboración de la MAQUETA a escala 1:400.

18

Planos
1/ Tipos de vivienda a nivel exápolis.

5/

Estructuración de barrios.

7/ Usos de la tierra a nivel barrio.

8/

Plano de tipo de vivienda.

9/

Pérfil sociológico.

10/ Plano de pirámide de edades.
l 1/ Pirámide de estudiantes.
13/ Plan general.
18/ Lotificaci6n y levantamiento de manzanas.

�,r,(~,.,/2

f
J~¡·.
·.~•;.{
""-'U.I.
~
••-.'f fiJ.
.·

,

,,

,'

i'/,j

.• - .

f

Jf

V

1

{1'

. ri~"'"'... ·

,.:; ~~-;!~ ' /~ ' ',
.. : ~ ~..·.'
.,.,.~, . -_- ,'}_JI:.:.

,:..-.)···.:"'.tt
.. ·-.a·'

!-..•• -

uffiTIJlf

~

·-_••. ~•,:,•

• • ;ej;'tln·l' · -.&lt;-·
.::J11r;,ll
¡-;,
,...~,·."-...l¡
í--'·:•·. 1' '

n, ·, \:fi~ltlllH

.

, .•.

,, ;:
..,,.
' .,
·. ' ?1t'&lt;.- .....
?•'"'_.&lt;{·~
'lt •ir',_.~•. ;,;,;,;;:--•
_.&gt;f . r. ... _•1:~ ~~--·
,.

.. F· ,.

'

1t.~ -'&lt;""

,11 .

&lt;/· '

.

-.-

•

11- -·

.

~-

, 1·i:q',

_,....,.,p

·'

,.¡ • e ,._ 1- A
1,
1.111vru10&gt;.o m111t1111AA rt M
llr!'º LtQrt
~~t;u11r.c1~•Rl&gt;.
! ¡1· , h~ , ._ 11 - ~•'i..l '!_~·11

lfd

·., ..,, ~

Jod~•

■■lle:'-=.\_

]f~•t.il

OII)

h~,1&lt;11

11■

.:

. .

·

&lt;141

jfSl&gt;I

..
,,,.

1111

'""'

....

. . .,. _-:.--p

·•

. ~-.
!' ... t~-· '-~'".'.;,,..1¡_·i
'i .!_!,¡
f'.f ~
.ii/.(__-

P ROYECTO REMODELACION DE ZONA HABITAC I ONAL
EN
s E e T o R s u R D E L A e D . D E . M o N T E R R Ec y . N.L.

¡n1·, .t~.v,v1r 1.&lt;,.._,_,',,V,.- l'•·"•:.,11'

~

4-

,1

: , ·'.
!~~
:.-..' :';., 'l.
;·--~-- ·._
-~'". - ♦?i--it'lj¡'."'••,·,,;·
h

-.~

....

~ .-•

'~--,,
·,

.t. .

~··

~""
,t-.. .
;

....

&gt;"' :

·• ·

'
,,~
~~-:f- -·
,..

'" --

.,..... '

''t' -~r .... 'lí. ·

-~

'!

--..

']!&lt;'t.lY.-~··
: :;~~,:,,,.,-

"i--:

&lt;•lltl

"'""'

i••--t.
■I===••

- ■ll■lilt~f
Jf._.••-•······•! ·.~■IIIJl,l.:..■~~,-i
•·. •.· ■.••••...■L..b
•IID[4,r1L
~-· 8

"

'

,-1

~-~••

llt

-~-

l.J"lil.CT.'LL.!.. -,-,-_.aj

-•... ..,,.,,. .
~~...,~•,·~j
=~·~~~....
..... ,...... -., ._.._,.,_,
..,._,,,

~·.....

\,.,..,,....._,~•·•

. . a , . L&gt;·.

~

~•,;-:•~:,:~~• A,' ~ .. '"'

~

.9•··

- •~••~~ ; 11~.■■■■~ JF,;QOJL ,~~-!, ,.__ .:._¡f ;· , ', · ■•
flH';"In.1
r ll l! ■■■. ■1.lEJ~•~- _ .,L_::..,,c. -JJ, .. • .■• ,
!...I
Ll ,1 , , , ■■ .!J■ :::lf;;J _, llw ·:..Ji s ,. _ , .1 • r t1 . .■
:-JflC, r.1C .JL,1." ■■■•tirJ■1111i;::'::i:--1i:-,.u-~7 1r :r r"'■ ■ •
r~1t ,ne 'I 11- -~- ■;■■::7■■■t:7t Jr· .7 :1 _
:¡ lll§~nnnr: 'll" ~~-L11 :■■ .,

,•

rJ~IJ=!B~1e--r ~-

1
,

1

1

-•

•

• •. '

·

•••••••

~
-····
•••••
•...
,.
.......
...
■ ~•o l ■■•

,

,.

,ti·'"·" &amp;·•·.v•;
·~ ;.J.~J,9.d •' ¡;:;. . . . 1, ... ' H
UNJ\lmlDhD WMlº.ltA t:t N!lfV0 lt"l1
"'Rr.u

-., 1 ~ ,'

1

-~-

IL
'

,,

TUPA,
/·

1

'

~ 1~.' ,''''

PROYECTO
EN

s

E

e

T

~~ord,"•~o,

o

REMODELACION
R

s u

,¡1n.1rat

R

DE

e

LA

••~-~Gtco·,

O•

DE

ZONA

D. D E . M
1••w&gt;

o

HABITACIONAL
N T E R R E

&lt;.111,111nt1

y.

~a•••r

-¡; ..~

•

b,·T7~--..

c,.,.;.~,¡._;;--;.~•~• r -'

...

,.,.., ,.u.,ó•

N.L

•1•

&lt;

.-----"'-.:•
"''""'°

&gt;A¡.:oo:I

Q

.,_,
_,.....,,-N&lt;•
,.,..,, ., - · - - .
::.~..:~'~
::~~ ·.:. ~ ~~
'"·" ,,.,,~
~

..

�--- r-. ,-..,._. __, ____,

,. _,_

l

l

J l

u~•~•

i'~_--J ■-~-~.- Cl

---i

í ---~--

11

L

A

'

"

-~t

-·····.)

_:Lr-11,Ti,IJ_~

!l~-,J

j

..... -~·-·•·
.., ...... ~. !'---~~:

7

•l ~ ~-0z

ce J.. ~

IJ116

C:C.O.L.6.

, ,..~,..A 1-Ul·./i-

PROYECTO REMODELACION DE ZONA HABITACIONAL
EN
s E e T o R s u R D E L A C D . D E . M o N T E R R E y . N.L.

~,u,,,,cf''

U

1X1NtRs1m .wri11ow. tt kiitVº W'J\

t

,t,ROU l f l C T \ . l f &lt; A
.,¡
~
~ ., ,.,, v,_.!k
-~\" 1 ,,t•,,

r d 1 ,, •

,

d o ,

g • " e

~

,

l

~

a , &lt;1

•

,

~

,

~e

,

~

¡,

u •

, • •· , , 1

., "

~

n •

"

, •

'

r

.___L&lt;i -.--

,

·-fé,,"§1'
j_ ·-~~--.1,, .. .....,

•

Jli■iii■i■■-■101

Jl'■·■
■ll■■■■■■■
fJ■lll
·
- -·
·: ;:■
.. .
. . ·,ar
.
■
·!•, ·■
"· ■· ■ '■-■··
·me:
~-·

.

:

_J

:

,.,.
;

'"..

.

:

:

0

•

·

.

;

•

;

.:

;

t

•--·~-

;

\.

~

,

.; •

:

,.

~

:

.

'~t»s _.

.•

&gt;;

~

i;.;;;.;;-.c-.,

~:-'-•

O

,

•••

,

~

:¡

J■■■■■■ll■■■■■ r

Jlm~■■llll■■■E. -~~
JQry~º' ■■■■■■■R■~l
~

--•·-

_I

-

-~

·-

·-·

_J.____,

•••.

--

. ...

-.•~=-n~

-·-··-----~-'-- -~-..

-.:.::.::::_ ~ - ~

,

-

-_

1

S

. .. ... ~:-· ~?-';. -~~-: ..•··"

• ·\U"' fil.

.a. ·:h ..,

·1,;

_..._

,r' ,~ PROYECTO

A~ll- U I T t C l V R A
j _. --',_f ,'.:.!hl.,.... ,,,,¡, 10 L.''7'.'!.

.-;;~ t'

EN
coo,d

s

E C T

~~_do,

S

A

S

'

A

C

,

;

A

S

,

N

A

.

..::· ··:;:···::....-·.:,.ii-:;~,,,i;.:,,,;::::-:'.'__.,,_-:.--::·::·::.:~:·~. '"'.'.'.:"' :-:-·_-::-...:··

T,pt D: y,,,

llltlVtRS:IW ~ ! i l rt;otViilton

,O

o

R

s u

R
,irq

DE

LA

~e,10

,.

c,,,-';i,.L::q%;~-::Bt
...,,
C D . D E . M o N T E R R E y . N.L ...,.,.._..""""'
·· ::J.:t,~..:.~~
.....,,..,.,..,., . ,
.. -........ __.,.~,&gt; ,,.

REMODELACION

gen,,,11 ,

;_ ·.::: (;_, '¡ ;. :·". ~:

DE

ZONA

HABITACIONAL

':ó..':'a.;',:,.)":;j~f,os',

j&lt;r~ut

c11~1~il•no~

n~Y•••

.,~

.....

_

,.,'"'l ,;_~•.,••~
, .............. ,~, "" ~

dt

[A

4

•

�1

_J

&lt;{

z

'

!

1

•

!
'---+'--+-------11

I
I

I
I

\
\

'1

\

(ll

•

\
!

l---4--tt---+----+f-----+---i-\~---t'-,-,1

-+-!+

•

L - +- --\JI---+-----;;;
,,,-, f---t---t--\,\ +----+--------1!

o
-

u
_J

~
~

/

L -+-----l-------------=::::,~---+--t---+-~"'--/_ i_ i

w
(t:

!

l------1----+l---\'' \---+---+--+------:ft"-----t--,!
~\~-+-----+---+-1-/~--t--71
\
/
•
-+--+,----I-----J-- l------,/f---t------r--- 71;

~--i---l--+-----\\+ ---+--r¡f------r¡- -t-----¡,

i'

....

1

-~

_

.

.... -

'-

(t: •

1

1

'

1

1

1

1

~

\\

//

.-+------,!
!
--~l---\l,
\ l-/ ---i---::--1:_ _----t_ _--:~

1

1

r--

1----- - +

!

1-----=-!~---'-'! --'-41
L ---''=-il___,i:---'-t-----j!
e
,
-

'

- -----+---i'-----+'-----i------i~

b=;__...;;;;;;;;;=;;;;!;'==---=;;;;;;;;;;;;;;;;
l
;;;;;;;;i=;;;;;;;t;;=;;;;±;;;=;;;!¡!_

1

n

i

1

,....

1-_¡__¡__¡_.¡...__¡_¡_1-f---'H~-l~

1

'

-

!

'

'

_1
•

-

•

o

,___
'

•

-

u

&lt;{ •
_J

•

_J w •
w o&lt;

1
.....---1--+__¡_--+-+1_;_-+--1'''----'---+--+--+-+-+-I

1

u u:

---

Z :

o
l--

1

__,L . . .

t- :

ºº
f
z u.

,

1

,--------:,---~

-

:

o ··

ºj

'

1

w •

•
(t: •

~~

&gt;

&lt;i:º =

l-+-+-+-+-t--l-t-l-/-1-HH----+--+--+-!--+--+-r-r---t-•f--f,-+--+--t-t-

"

l/) :

(t:

.z ¿ :

&lt;{ •
_J •

&lt;{

&lt;(

,

, , I ·1 ;

,__-_-_:.~-----!------=----r-,--Ps'\~----t---f/ '+'- -~-t-1--,r------ili
-'-'- - - - l - - - - - , ' -_ __,__,__t--f_ - - + - -

-f---+-+--l

'

~+-1~-+-+-+_~~-+-~~++-+-Hr----t-t---t-~J- -+~ 1

I - - t - - -+'--1¡--.--¡------¡1
-l-----'~

~.

1

1

r-

1

o

1--------+------t,1- - - - t

++

g~ ;

,

l--l--l-..J-+-l-l+++-+..-;t:::::±d-+ +-+-H-t-+-+-+-f--1-+-t---t--+--t-t N oW :
w •
'

w w.
&gt;- \n ,:

l------+---l~-----1~\\--l---+--+------,1--+/- - i--------:!

1

1

1- 1- •

•

• 1

1 ... ,

o o.
1

1

- -

L::, :

1

1

1 . ~

~ il-f-f-f-f-f¡--t----f''--+-¡- -l--l--+-+-11I

w o~
o
.

o

1

1

'

0

.

:

-

1-+----+----t-t-l-' ,

o:
z L :
o .:
W

i

1

&lt;{

&lt;{

'

- -+-~'

z:

o o :.
z u .

/

l __¡___¡___¡_-+-+-+-1-+:,
1--,-

w

w o .

\

1

&lt;! ' t-:
I

N

\

I

u L1.l :
(t: •

•

I \

f---

:i. :
..
&gt;- •

&lt;{ (t: &gt;
1•

1

\

o

_j

o

o

•
a: "

¿ :::, w lll :
(t:

•

cr •.

�e

L+

-+

1

L

~

+

·'--

+

+

+

+-

fil
:¡

-+-

!

+

•

.

r
1

-

1

-

-

-

-

.

.

,

.

-

t :::

•

-

..i

--t

1,

+'-

1
f

l

!

1~

cr :
cr •

•

-

1

'

t-

1

1

I

z :

o

-

•

.

"

w;
w o
.
o

o
¿

"

..

!

-

--

1

(

.

r
j

.

-

~

J

-

-

-

e

&gt;-

o
cr

-

~

f
+

. '

1

.'.

.

1

é

'
1

•

-

+

¡

..
z ..
w.

'-':~

1

'

T
+

re-,

4~

1

1
+

~

+

a

'.

1,
1

V1 •

~-

.

+

cr :

w w •.

•

~

1

.

V1 :

o o.
1---- 1---- •
u u .

Cl.

-

-

cr

~

-- - -

cr •

•

%

1

'

-

.

::,

w

o
.

---t

~1

·-

f

.

.J

!

-

.

&lt;{

&lt;(

1

-

.

.J •

!

'

.
..

u

1

,·

-

1

1

1

+

1

''

1

-~~"
~

-

~1.~.-~ _-....

li

'.¡ ~iJ
, ..,

.• ~-:: •
.J

.,

;!;'!

·;:, ¡,

.,, UHH

,. ,, ..
;

:;

.
.
.
cr ..
cr .
w
.
.
I z .
o.
z ¿
o w ..
w o .
.
o
o ..
z u .
o .
..
u
w ..
w o
.J
&lt;{

.J

z z
o &gt;- u Lu &lt;{

1-

CJl

'
~

1

1

!

1---- :

1

1

'
'

w

&lt;(

º=
z ¿ :
o w:
N
w o
o o .
z u

•

1

CJl

&lt;{

.

-+

z..:

-o &gt;w:

"

1

.

I ';

.J

z

,

.:. .: ....- ...
:·
..- 1
..
1 .
... ..
..

1-

r;

k~

! =9: ~

' &lt;(

,

-

~t'

.J

1

!

-

riJ¡i.nn1

1
~

~

./--

1--.

ilj:!

·¡

1

e

1--

-

'

1

-j----

-

+

!

-~

-

-

f----

-

:

J

~

-

+-

'

•

~

:

+

t

-

:¡ ¡ll:,
1. ~} J ..

1

..,.

~

&lt;{

1-

&lt;(

.

N

&lt;{

.J

&lt;(

.J

o

o

cr

¿

::,

.

w

V1

-

cr

.

..
u u ..
w w
cr '

o o

1- 1-

&gt;-

V1

o

¡cr z
Cl.

w

�~

l

~1 /P-

•

!?

T

e

~

1

fj

~
t;lj,

----,.

i.i

i;

e ...
----- ....,
~

~ .,,.

=--e

&lt;(

z:

o

&gt;- •

&lt;{

a:: :

..
u w·
z

.

1-

~

J

.

_J

_¡

Ff

H

tJ

•&lt;

1

'9:,:

'- ...

-

~' um
.. ~1

1

O::

e

en w
&lt;( 1- :

"'

.
O:

I

Z

&lt;(

e

z ¿ =

..
o w:
N
w o
a o:
~

~¡

z u.

~

o

~

..J

w •
w o·

..J

-

o

~

a:: •

o

/

"

~o

l

1'

a

..
e

.._

--

,:

...z

,..

L

1

¡

-¡
;.

'

...,.

•

.....

o

&lt;(

~

e

Para Silvia y Miguel

&lt;( •

u

~

Los últimos días de agosto
Horacio Salazar Ortiz

,

Du

1/) :

•

u:

u

...
-t•z
.:;

--_-l:

w w
&gt;- 1/)

o

&lt;

z

a::
(l_

w:

.
:.;

... ¡«-

•

◄

21-

.

:,:~

""
o "'~

• ¼

. ,

fZ

~

..

1- 1- •

..

'ii

a:: :

o o

-~ 1;

r-

:::,

w
a::

f'I

-

¿

..

'

~~

~U•

.u~~~
.. .
11

~~·
2".
,5 '&lt;( ..

Si los fantasmas que desde el pasado me
persiguen fuesen menos evidentes, tal vez no
tendría ningún sentido escribir esta historia. Pero se da el caso de que su presencia me asedia
de tal modo que termino, literalmente, hablando
con los postes. Y de nada me sirve, para alejarlos, la teoría del tiempo cíclico o el recurso de
enarbolar este segundo inasible como la única
compulsión del espiritu. Los hechos, como se dice, son tozudos. Se trata de dos tiempos fluyendo a una sobre un solo apaleado espiritu: el pasado apabullando materialmente al huidizo presente, con la resultante de dejarme cada vez más
atolondrado. Pero aquí no se trata de una nueva
teoría del flujo existencial de los dos tiempos. Es·
to es un cuento, y los cuentos no se escriben para establecer teorías, sino para contar algo. Tampoco se trata de recuerdos del porvenir. Por lo
demás, yo del porvenir no recuerdo absolutamente nada.
Desde el balcón saliente de este departamento en que vivo se dibuja la siguiente perspectiva,
comenzando de la izquierda, como en las fotos de
los periódicos: el Condominio del Norte que, como todo mundo sabe, está en el cruzamiento de

las calles de Escobedo y Juan Ignacio Ramón. La
torre del canal 12 de televisión lo corona, con
sus luces rojas giratorias, que empiezan a hacerse visibles en el anochecer. La atención se distrae un segundo con el murmullo sensual de las
ramas de los olmos sacudidos por el viento. El
cardenal que vive en la jaula del balcón vecino
se agita inútilmente como siempre. El viento caliente del verano sigue sacudiendo los olmos. Más
a la derecha la torre, perforada en ojivas, de la
Iglesia del Roble; luego, la torre rojiza del Sagrado Corazón; después, la mole de cemento llamada Palacio Federal. Más a la derecha, las torres de las iglesias gemelas que están pol' el rumbo de antiguo Mesón Estrella. Un poco abajo, el
edificio gris, severo y melancólico del antiguo Colegio Civil del Estado, asiento actual de la Escuela Preparatoria. Siguiendo el orden enunciado, la
torre del canal 6 de televisión. Como quien dice,
el Monterrey de los setentas: católico, liberal, revolucionario, conservador, anarquizante y siempre calculador, con su clase obrera aburguesada y
su juventud universitaria belicosa y socializante;
las familias bien asentadas, de buenas costumbres, y las familias flotantes que viven en cualquier parte. Cerrando Ja perspectiva se ven, re-

19

�cortados con precisión sobr,e el fondo gris rojizo
del atardecer, e1 Cerro de Las Mitras y la Sierra
del Frayle. En esta ciudad, cuya apariencia ha
cambiado de manera notable en los últimos veinte
años, ha vivido Blanca sus apenas 22 años de vida, traspasados por la nostalgia y la-rutina. Esto
es lo que sus ojos han visto en las mañanas borrosas para siempre de la infancia, en los veranos quemantes de los dieciséis años. Este ha sido también,
el escenario de nuestro deambular juntos. Sobre
la algarabía de moles de cemento y luces que se
encienden, su imagen juega conmigo su eterno
juego a las escondidas.
Este es el escenario de Blanca. Transcurrían
los últimos días de agosto de 196. . . cuando la
conocí. Nos encontramos en la escalera. Eran las
once de la mañana, sin que esto me conste de manera indubitable, y por primera vez me enteré de
que su risa no lograba neutralizar el hermetismo
precoz de su rostro. Tenía ella unos dieciséis años.
Creo que hablamos algo. James Joyce. El Retrato del Artista Adolescente. Parece que hablamos
algo apoyados en la barandilla, aunque no recuerdo qué. Sin duda las cosas que siempre se hablan
en las escaleras entre personas que apenas se conocen. A Blanca la conocía de meses atrás. Mejor
dicho, la había visto varias veces en los corredores o en las aulas. Ignoro si ella había advertido
mi existencia. Más tarde, ocasionalmente, llegué
a cruzar monosílabos con ella, viajando en el mismo automóvil. O mirándome, con su mirada casi
infantil, al otro lado de la mesa del café. También
me miraba, con sus ojos eternamente quietos y
sombríos, desde una fotografía en azul. Su mirada estaba inundada de una serenidad aparente y
avasalladora. Los días lluviosos la llenaban de
aprensión. Leía entonces a Pierre Loti: La crónica
de Galilea. El recuerdo de estos fantasmas del siglo primero la reanimaba extrañamente. También
recuerdo a Blanca siempre que accidentalmente
veo un cuadro de Remedios Varo o de Leonora
Carrington. Y hasta con las imágenes ostensiblemente bellas de Vicent Van Gogh. Tenia, o tiene,
algo de esa otra realidad. Esto es lo único que
sobre ella podria afirmar con precisión. Lo demás
son sólo conjeturas. No la conozco aunque la traté durante cuatro años. Si así no fuera, dejaría
de ser el fantasma que es; tal vez dejaría de inquietarme. Pero esto también son suposiciones.
Como se ve, Blanca tenía un nombre casi vulgar.
Una ocasión se lo hice notar y se concretó a guardar silencio. Por Jo visto, no siempre los nombres
se avienen con las personas que los llevan. Salvo
en los casos de 1as sirvientas o las señoras de alta
sociedad.
Por lo demás, Blanca tenia mucho de vulgar,
lo cual no la hace descender en la devoción que le
tengo, porque sé que lo mismo pasa con todas las

mujeres. Sólo que en ella la vulgaridad no dejaba
de molestarme. Estábamos en un restaurante ·de
la calle de Tapia al oriente. Acaricié sus cabellos
dorados. Dorados como cuando tenia diecisiete
años. Cuando nos apartamos al salir, tomó un taxi.y se fue. No supe si volvería a verla. A últimas
fechas las citas podían estar separadas por cinco
días, cinco años o cinco milenios. Al quedar solo
me puse a imaginar el trayecto que cubriría hasta su casa. La misma carretera en diagonal hacia
el noreste de la ciudad, que muchas veces recorrimos juntos en las horas del mediodía. Era entonces más bella. Los días irrumpían en forma violenta sobre su vida, mancillando aquella piel de
durazno, quebrando la frescura de su rostro. O tal
vez no eran sólo los díM. Esto último no me gusta imaginarlo. Si no es mía, tampoco me place
imaginarla de otro. Me pareció una flor de fantasía en trance de cerrarse.
Una tarde, durante el verano, me llamó por
teléfono. Parece que el hilo alocado de nuestros
pensamientos llegó por fin a cruzarse. Verla otra
vez. Magnifico. El corazón me dio un vuelco. Olvidé en un instante Ja depresión que me produce
la lluvia flemática de aquí, que se parece tan poco
a la lluvia sonora y rotunda de las tierras del sur
del país. A ella también le molestaba esta lluvia,
aunque no había conocido ninguna otra. Durante
el encuentro estuvo afable, algo curiosa y me hablaba con una normalidad que noté cargada de
frialdad. En todo retorno hay algo de tristeza y
en el nuestro por lo visto había también falta de
calor. Después partimos en mi automóvil. Pensé
fugazmente en la posibilidad abierta de un cambio
en el rumbo, un cambio que podía parecer absolutamente normal o indiferente para todo el mundo, menos para nosotros. Ambos guardamos silencio.

poema número nueve, la tortuga condenada de
"Perro Mundo", un ramo de claveles al Hospital
Muguerza, tu acento, casi olvidado, en medio de la
tarde lluviosa; e1 teléfono amigo, que me trajo tu
voz una y otra vez. Todo al mismo tiempo. Otra
vez la indecisión. ¿ Y por qué no? Esto sólo lo pensé. De todos modos, tenemos una cita con la
muerte. O con la vida. Muchacha hermosa, todo
esto er~s tú.
Detrás de la malla de alambre, de aquel lado
del muro que separa las dos casas, florece un duraznero. De noche, la luna, menos misteriosa ~hora que antes, viste de plata el escandaloso magenta de esas flores. Levantas ]a vista y la patente
eternidad del Cerro de la Silla aparece fuera de
su marco habitual de tarjetas postales o membretes de comercio. Ahora es el cerro con minúscula,
el terrible cerro sin historia que "vivirá más allá
de nuestro olvido".

En estas líneas traté de cifrar tu imagen. No
lo he logrado. El fantasma nunca olvidado que
eres se yergue sobre el desvaído paisaje onirico
cada vez más desdibujado, eternamente hermético
y solitario.

Como el duraznero que florece, así eras entonces, antes de cumplir los dieciséis años. Eras

Monterrey, 17 de agosto de 1970

La Plaza de La Purísima se siente parpadear
bajo los últimos reflejos del sol de julio. Desde el
costado poniente nos miran, con sus ojos para
siempre fijos en el bronce, los doce hombres que
siguieron al Maestro por los polvorientes caminos
de Israel. Pero esta vivencia sólo renace por ti.
Por ti, que me ves con tu mirada tristísima y vulgar desde el otro lado de la mesa. Después, tus
ojos dejaron de brillar. Y eras casi otra con los
enormes anteojos oscuros. También tus palabras,
que se matizaron con un cinismo menos convencional. ¿Estás dispuesta a jugártela conmigo?
Otra vez esta pregunta un poco estúpida, que se
ha dicho es propia de esta gente, de nosotros. ¿Estarnos dispuestos a jugárnosla? Esta otra variante sólo se insinuó en tu cara, ensombrecida de
pronto. Tal vez un nuevo reto de la vida. El primero o el último. Tal vez la ruptura de un tipo
de vulgaridad y el despeñarse en otra menos explorada. Eso, eso depende de mi . . . Recuerdo el

20

tu propio escenario: la acera gris, la carretera
azul, las veleidosas nubes anónimas de cualquier
tarde, el árbol sin nombre junto al camino, los
cristales del café de Juárez y 5 de Mayo en los
mediodías de junio, la librería de Padre Mier, el
restaurante de Guerrero, la escalera roja de la
escuela, una crónica de Pierre Loti, leída en una
tarde lluviosa como ésta; la ternura humildisima
de William Saroyan. Es tu historia. Yo solamente
te he visto pasar. Yo que te he amado tanto y apenas te lo dije. Me volvia loco por encontrarte otra
vez. ¿Y para qué? Ahora puedo recordarte ascendiendo la escalera en una mañana de agosto, y el
corazón vuelve a darme un vuelco.

,

21

�...,.

.

· J ..'-_-::~

___. ... ~~ ~

~&lt;·::s
p:.:i~ ~--).

El 2 de octubre de 1968 señaló para muchos una fecha limite en la manera de vivir y
intender las cosas. No es raro oír la pregun°
ta ¿fue antes o después de lo de Tlat elolco?
y no tanto para colocar un hito en el tiempo
como auxilio de la memoria, a la manera como podríamos preguntarnos por el antes o el
después en el tiempo de un hecho cualquiera a
partir de otro hecho cualquiera. El antes y el
después tienen aquí casi siempre, una connotación moral. Hay cosas "explicables" y h asta
"perdonables·• si sucedieron antes del 2 &lt;le
octubre, otras, las mismas, habiendo sucedido
después, no tienen razón alguna de ser, o inclusive por ese solo hecho cambian de signo
moral. Como si la esfera de nuestros valores,
nuestl'as referencias emotivas, y aun nuestra
lógica de lo social, hubiesen cambiado y estuviesen cambiando todavía. Es obvio que no
resulta lo mismo, desde el punto de vista moral, ingresar al ejército antes o después del
2 de octubre, o ser activista del partido oficial, o escalar por las jerarquías del poder
político o económico. De la misma manera, lo
que antes sólo era un pequeño desplante de
valor, una actitud libre, hasta una frase pronunciada en una conversación rutinaria, tienen u n peso distinto a partir de esa fecha.
¿Por qué, tal vez se pregunten, me atrevo yo ahora a traer a cuenta esa fecha y a insinuar, ya desde el titulo de la conferencia,
un rechazo al significado cultural de la personalidad de Octavio Paz?

Octavio Paz: una malinterpretación de Tiatelolco
Arturo Cantú

No, desde l uego, porque crea estar en
forma alguna a la altura de lo que la !echa
o el personaje significan. Me apresuro a decirlo no por h umildad sino porque un mal entendido de principio podría enturbiar la visión que quiero proponerles ahora. Precisamente dada la importancia de Octavio Paz, y
la importancia de otros escritores que hacen
causa común con él, determinan que el asunto se presente como uno de los más trascendentes del momento actual.
Octavio Paz es con mucho el a1•tista más
importante en la presente hora de la cultura
nacional. Entre los poetas vivos de México
solamente lo sobrepasa, a mi juicio, José Gorostiza, que hace varios decenios no publica.
Nadie en el ensayo, donde ejercita una prosa
fulgurante y extendida. Lider desde su juventud de publicaciones y movimientos intelectuales de primera linea del país, ha desempeñado
con generosidad el papel de promotor en un
medio cultural frecuentemente hostil y las
más de las veces apático. Su renuncia a la embajada en la India, a partir de los sucesos de
Tlatelolco, lo honra y lo hace insospechable de
oportunismo en una época especialmente difícil para los funcionarios públicos.
No es este Octavio Paz el que identificamos, a tl'avés de los dos puntos del título de
la conferencia, con "una malinterpretación"
de Tlatelolco, y sin embargo, a pesar nuestro,
no hay oti-o Octavio Paz.
En una de las páginas centrales de Pos-

data Octavio Paz nos dice:

Lo que ocurrió el 2 de octubre de 1968 fue,
simultáneamente, la negación de aquello
que hemos querido ser desde la Revolución y la afil•mación de aquello que so-

22

23

�tto que podríamos llegar a construir una historia universal mítica.
Aun haciendo un esfuerzo de im';l,ginación
no me es posible imaginar 8: ~os ca-pitanes de
la industria y de la banca ofiCiando ante otras
divinidades que no sean _h riqueza o el capital extranjero. De la misma manera no resulta fácil concebir a los que d~s~araron ?º
Tlatelolco como sacerdotes al servicio de la ievitalización cósmica. La sangre derramada e~
las escalinatas de Tlatelolco fue lavada cmdadosamente; al parecer la intención º? fue
que sirviera de alimento a un sol desfalleciente.
Si lo de Tlatelolco con todo, resultara se1;
un sacrificio ritual ordenado por el tlatoam
t:n turno ¿cómo explicar entonces,_ dentr_o de
ese mismo contexto, las tres mamfestaciones
de agosto y septiembre de} 68 que colmar~n el
Zócalo? ¿Cómo entenderiamos las r e u~iones
generalizadas y permanentes de estl!-dian_tes
en busca de una clarificcaión de la situación
nacional? ¿ Cómo explicariamos, miticament_e
taro bién, la coincidencia tempora~ del movimineto de México con los movimientos es~udiantiles de París, Berkeley, Rom~ o. Tokio,
lugares todos ellos donde seria difícil suponer también la vigencia de un pasado azteca?
En fin.

mos desde la Conquista y aún antes. Puede decirse más exactamente, de uno de
sus aspectos. Apenas si debo repetir que
el otro México no está afuera sino en nosotros: no podríamos extirparlo sin mutilarnos. Es un México que, si sabemos
nombrarlo y reconocerlo, un día acabaremos por transfigurar: cesará de ser ese
fantasma que se desliza en la realidad y
la convierte en pesadilla d'e sangre. Doble realidad del 2 de octubre de 1968:
ser un hecho histórico y ser una representación simbólica de nuestra historia subterránea o invisible. Y hago mal en hablar de representación Pues lo que se desplegó ante nuestros ojos fue un acto ritual: un sacrificio. Vivir la historia como
un rito es nuestra manera de asumirla;
si para los españoles la conquista fue una
hazaña, para los indios fue un rito, la representación humana de una catástrofe
cósmica. Entre estos dos extremos, la hazafia y el rito, han oscilado siempre la
sensibilidad y la imaginación de los mexicanos.
El 2 de octubre encierra para Paz una
doble realidad, la de ser, según sus propias palabras, un hecho histórico y un acto ritual, y
más especificamente un sacrificio. En otro lugar de Posdata, refiriéndose a los hechos de
Tlatelolco nos dice: "fue una repetición instintiva que asumió la forma de un ritual de
expiación". Debemos entender, según esto, y
según el discurso de Posdata, que el hecho histórico está representado por los estudiantes
muertos, por los que ordenaron su muerte, y
por las fuerzas, ideologías y actitudes politicas y económicas que se enfrentaron a lo largo del movimiento estudiantil y que culminaron en la matanza. Por otra parte, "el sacrifi-

cio ritual", según las palabras de Paz, "nos
revela que un pasado que creemos enterrado
está vivo e irrumpe entre nosotros" porque "lo
que no se ha dicho es que los me:xicanos, en
su inmensa mayoría, han hecho suyo el punto
tie vista azteca y asi han fortificado, sin saberlo, el mito que encierra la pirámide y su
piedra de sacrificios". Según la tesis de Paz,
una sería la realidad aparente, visible, del 2
de octubre: la del hecho histórico; otra la realidad verdadera invisible: la del sacrificio ritual. Las fuerzas económicas y polfticas, la actuación personal de los dirigentes estudiantiles y los detentadores del poder, no serían sino
instrumentos, marionetas, al servicio de una
representación más profunda y más verdaderamente real, la de los aztecas y sus dioses
que seguirían actuando a través de ellos y de
nosotros. Así, según sus palabras ''hay un
puente que va del tlatoani al virrey y del virrey al presidente", "el régimen se ve, trans•
figurado, en el mundo azteca".
La efusión de sangre lo remite directamente a los sacrificios humanos. Y cree encontrar, por ello mismo, una suerte dP estigma
cruento en el mestizaje mexicano, como si fuésemos, sin saberlo, un pueblo destinado a la
sangre en desbordamiento, aún temerosos, aunque inconcientemente, al igual que los aztecas, de que el mundo termine si no damos a
los dioses la imprescindible cuota de sangre.
No sé si en este punto sea preciso refutar
la peregrina tesis de Paz. Para au consistentes con ella tendríamos que explicar igualmente las matanzas en Vietnam acudiendo a las divinidades de los pieles rojas o a no sé qué dioses
vikingos, habría que pensar también que Mussolini no fue sino una reencarnación de Nerón,
o Hitler un instrurucno de Odin. Asi. no sólo
teudrfamos una historia mítka de México, si-

24

La tesis de Paz, con todo lo descab~llada
que resulta a poco que la analicelll:os racionalmente tiene sin embargo atractivos que es
precisó mencionar. ~l joven lect?r de Posdata
puede sentirse admirado y aliviado. por una
imaginación que coloca su responsabilidad tan
lejos como en Moctezuma y Cortés. En ocasiones, la belleza de su prosa puede hacer. aparecer como lógicas y coherentes relaciones
traídas de los cabellos. l.?udiera encontrarse
también algún consuelo en leer ~n. libro. en el
que se compara y hasta se identifica al presidente con un tlatoani azteca, y a su corte de
ministros con los sacerdotes encargados del_ sacrificio. Pero en definitiva la tesis de Paz tiende a oscurecer, a desvirtuar, la dolorosa luz a
que ya nos estábamos acostumbrando después
de Tlatelolco: la de un régimen politico,.social
y económico, que se ve obligado a recurrir a la
violencia pública e indiscriminada en defensa
del statu quo.
La idea de que Hutzilopo&lt;:htli, la Mal~nche Cortés y cuantas otras entidades se qme•
ra de la cÓnquista, están presentes aún entre
nosotros presidiendo secretamente nuestras
voluntact'es pudo resultar divertida en 1950,
cuando se publicó por primera vez en El laberinto de la soledad. En aquel mo~ento asustaba a la naciente burguesía menc.ana Y proveia a los disidentes con sugerencia~ heterodoxas para lanzar a la cara de los prifstas, los
miembros del Taller de la Gráfica Popular, Y
el Partido Popular Socialista por igual. Entonces las fuerzas de 1!1- burguesía_ eran menos
poderosas, estaban aun desorgam~a~as, la Revolución Mexicana era un acontecimiento relativamente cercano.
Después del 2 de octubre, los argumentos de Paz se vuelven contra lo que tratan de
preservar y defienden lo que intentan atacar.
Posdata a pesar de su autor, resulta ser
en el fondo 'una defe~s~ ~el régimen, porque
responsabiliza a las d1vm1dades a~tecas de _la
matanza de Tlatelolco y porque sitúa el p10-

blema principal de México fuera de la relación entre explotadores y explotados, en el ámbito de una supuesta lucha y un s~p_ues~o vencimiento con y sobre nuestros vestigios mdigenas.
Con todo la falla de Paz va mucho más
allá de una simple "malinterpretación" de los
hechos de Tlatelolco, en realidad esconde una
malinterpretació!l del mundo actual_ mucho
más grave para todos nosotros. _En Prt1;Iler lugar, porque ~s UJ?.a inte_rpretac1ón racial, ~acista de la histona mexicana, y por ello mismo · :rio da lugar a solución real alguna, ?omo
no fuera la desaparición misma del mestizo o
algo tan vago e insignificativo como la frase
final de Posdata: "tenemos que aprender a
ser aire, sueño en libertad". En s~g_undo, I?orque creyendo colocarse en una posición critica,
Paz difunde y trata de perpetuar el equivoco
cultural que Occidente, y más concretamente
Europa ha sostenido desde siempre, en favor
de la e~plotación del hombre por el hombre.
Quizás un breve recuento de las opiniones
de otro escritor, D. H. Lawrence, pueda ayudarnos a explicar más clara~e.nte los dos_ puntos anteriores. Lawrence vivió ~n _México
principios de los 20s. Su obra prmcipal s~b~ e
México es La serpiente emplumada. Escribió
también La Miijer que partió a ca~allo ~ Mañanas en México en los que se refiere duecta
o indirectamente al pais y a sus problemas.
Sus opiniones son interesantes en este punto
porque coinciden totalmente con las de. Octavio Paz, a tal grado que debemos considerar
que El laberinto de la soledad y Posdata no
son sino desarrollos de algunas fr~ses sueltas
de Lawrence, y porque S?S opm1on~s sobre
México gozan de una relativa popularidad entre ciertos círculos intelectuales.

.ª

La visión de Lawrence sobre México es
Upicamente la de un extranjero _blanco qu~
llega a un pais su_bde~arr_ollado. Nmguna pe1 sona, costumbre, rnstltución, mer~ce su aceptación o su simpatía, aun. entendiendo la palabra simpatia en su ~e~tld_o má_s general de
comprensión o identificación mtelectuales.
Apenas si algún producto del folklore artes.anal el colorido de alguna prenda de vestir,
lo ~ás superficial de México, _logran despertar en él un elogio. En La ~e_rpiente e~plumada se cree obligado a describir, con luJo de de•
talles, una corrida de toros en_ la que, ~esde
luego, la protagonista extranJera se ~.ient_e
"ofendida en su cultura y en su orgullo . Vive en México por la sencilla razón de que _no
entiende a los mexicanos .Y su obra no es smo
la expresión de ello. Fascmado por lo que considera ··•otredad" el mestizo, no puede abandonar un pais en' el que se siente básicamente
a disgusto, para usar sus propias palabras: "a
la manera d~ un gran hombre blanc~ en ,,harapos, cautivo en un mundo de hormigas .
Su juicio sobre el país se r~duce e~ .d~finitiva a esta cita suya: "las antiguas civilizaciones locales no han superado a Quetzalc~atl.
y éste es, simplemente, ~na suerte de serpiente emplumada que necesitaba de vez ~n cuando que llegara, hasta ella, el _sahumerio de un
poco de sangre". "Hombres mcapaces de dominar los elementos, sometidos a las fu~rzas
del sol, de la electricidad, de las. erupciones
volcánicas, sujetos a !enco~es ardientes y al
odio diabólico de la vida misma.

25

�No hay placer sensual que iguale a la voluptuosidad que se experimenta al clavar un
cuchillo y ver brotar la sangre de la herida".
"Es el supremo placer de un pueblo apegado
al pasado cuyo yugo colonial no pueden sacudir unos hombres que no conocen Redentor ni
Salvador".
Tal es la visión de Lawrence sobre México, y tal es la de Paz, que la retomará 25 años
después acaso con mayores galas literarias.
Uno podría preguntarse ahora por qué les
sorprende tanto, a Paz y a Lawrence, el espectáculo de un poco de sangre; sobre todo a
Lawrence, cuando los europeos y en especial
los ingleses, han derramado tanta a lo largo
de tantos siglos. Como si. detrás del inglés
Lawrence en 1925 no estuviese el Imperio Británico, con su increíble historia de dominación
y pillaje. ¿Por qué sólo en el caso de México
es indispensable recurrir a Quetzalcóatl o con
más conocimiento histórico, a Huitzilopochtli?
!Parecería que incluso en el caso del crimen las
razas subdesarrolladas fuésemos incapaces de
encontrar las buenas razones que a cada pa::;o
encuentran las razas desarrolladas.
La explicación, en el caso de Lawrence,
reside en el hecho de que en realidad no piensa que seamos razas subdesarrolladas, piensa
que somos razas inferiores. Las razas superiores, entre comillas, matan por poderosas razones, las inferiores por consumar ritos diabólicos. Octavio Paz, no se percata de que su hip_ótesis, al partir en lo fundamental de la mezcla de razas, acaba por cerrar nuestra historia
a cualquier otra explicación o destino que no
sea también racial. Por una parte afirma que
el mestizo está condenado irremediablemente
a llevar dentro de si la sangrienta mitad azteca, de tal modo que no pueda arrancarla de
si, sino mutilándose, y por la otra afirma que
nuestra t::1.rea histórica es precisamente transfigurar esa mitad que hasta ahora, después de
más de cuatro siglos, ha resultado intransfigurable.
Lawrence, en todo caso, es mucho más
congruente que Paz, si su visión de México
empieza siendo una tesis racial concluye de
igual forma racialmente. El punto está en
que los conceptos de raza y transfiguración tal
como Paz los emplea son conceptos incompatibles. Si suponemos que en los hombres existe
la capacidad de transfigurar su propia naturaleza, el concepto de raza pierde toda importancia explicativa. Pero si suponemos que en
lo humano lo determinante es la raza, estamos
cerrando el camino a toda posibilidad de transfiguración. Por ello Lawrence, más congruente,
acaba exclamando en La serpiente emplumada:
"¡Ah las razas oscuras! ... Las razas oscuras
pertenecen a un circulo desaparecido de la humanidad; se quedaron rezagadas en una sima
de la que no han podido salir. Nunca llegarán
a los niveles especiales del hombre blanco. Le
seguirán de lejos como servidores".
No hay metáfora, cuando desde su punto
de vista, Lawrence afirma que no tenemos ni
tendremos Redentor ni Salv:1dor. Racialmente estamos condenados a servir a los blancos.
Por ello Paz, al abrazar la visión de Lawrence, acaba por no encontrar salida alguna al
problema de México porque no quiere concluir, con_lógica obligada a partir de su propio
planteamiento, que el metizo es un callejón
sin salida.

26

Pero aún más, al adoptar el esquema cultural de Lawrence, Octavio Paz adopta también, sin sentirlo, su mundo cultural. A fuerza de asimilar la tradición cultural de occidente, (tradición equívoca que consiste en proponer por un lado los más altos valores espirituales, y en ejercer por el otro la más despiadada dominación sobre los condenados de
la tierra a lo largo de toda la historia: esclavos en Grecia y Roma, siervos durante la época feudal, obreros a partir de la revolución
industrial, pueblos subdesarrollados en el momento presente) a fuerza d·e asimilar esa equivoca tradición cultural, digo, Octavio Paz y la
mayoría de nosotros con él hemos acabado por
contemplarnos a nosotros mismos como si fuéioemos los dominadores, y por juzgarnos desde
el punto de vista de los dominadores. La adopción de las ideas de Lawrence Por Paz desgraciadamente no es la excepción en nuestro mundo cultural, sino la regla. Una regla a la que
hasta hace poco era imposible escapar porque
ni siquiera nos pe-reatábamos de ella. Al obligar al dominado a mirarse a si mismo con los
ojos del dominador, el Occidente aseguró la
hegemonía de su injusto sistema por milenios.
Desde el esclavo Epicteto, que no sólo defiende
sino aun exalta los valores del mundo romano
que lo esclaviza, hasta el subdesarrollado Paz,
podría establecerse un hilo de autoengaño y
traición a sí mismos de los dominados
En el prólogo a Posdata afirma que "los
latinoamericanos somos los comensales no invi•
tados que se han colado por la puerta trasera de
Occidente". Primero, como si los latinoamericanos no participáramos con todos los pueblos
subdesarrollados del mundo de la calidad de
no invitados. Segundo, como si junto con todos
esos pueblos no estuviésemos pagando el festín de Occidente.
Nuestro sentido critico está asombradamente desarrollado cuando se trata de subestimarnos a nosotros mismos, y tan embotado como el de Lawrence cuando juzgamos la cultura europea. Todavía contemplamos con admiración las universidades alemanas y norteamericanas, a pesar de que sabemos perfectamente que de ellas salieron los autores de los
c:1mpos de concentración y los dirigentes de la
guerra de Indochina. Y no sólo los hombres,
también los productos culturales que hicieron posible la enajenación colectiva del fascismo a la explosión de la bomba atómica.
Pero dejemos por el momento a Octavio
Paz y a Lawrence para concentrar nuestra
atención en el movimiento estudiantil de 68.
México, Berkeley, Paris, tienen un significado inmediato diferente en lo tocante a movimientos estudiantiles. En general, mientras
en París y en Berkeley los estudiantes lucharon por objetivos más bien abstractos, donde

las palabras enajenación· y autenticidad jugaron un papel principal, en México la lucha parecia dirigirse contra autoridades concretas y
situaciones injustas claramente determinadas.
Los primeros pasaron de la concepción abstracta a la acción concreta los segundos de la acción a la inteligencia de los fines. La situación
de Francia y E.E.U.U., como países desarrollados y la de México como pais subdesarrollado,
asi lo imponía. Ante los ojos d·e los gobernantes, el movimiento estudiantil aparecia como
algo injustificado, pero sobre todo como algo
anárquico y sin sentido, como una impugnación total, irracional y estúpida. En México, el
movimiento asumía forml'!,s de organización,
sistemas de desarrollo, estrategias, y tácticas,
que rebasaban con mucho el saber político y
la previsión de los gobernantes. Si en 1929 los
estudiantes que obtuvieron la autonomia de la
Universidad Nacional habian tenido un lider
público y notorio en Alejandro Gómez Arias
¿por qué ahora, en un movimiento que manejaba masas humanas 10 veces más numerosas, no había un Uder, o un grupo de lideres
al frente, sino un amplio, vago, heterogéneo,
Consejo Nacional de Huelga? Si a principios
del régimen de Adolfo López Mateas. los ferrocarrileros, con buenos argumentos, no lograron concentrar en el Zócalo contingentes
importantes ¿cómo era posible que los estudiantes, con la bandera de la destitución de
un jefe policiaco, lograsen llenar tres veces
el Zócalo y organizar manifestaciones de cientos de miles de personas? ¿ Qué pretendían los
estudiantes con sus brigadas de información
en mercados, en camiones urbanos, a las puertas de las fábricas? Si querían tomar el poder ¿porqué no se organizaban según los lineamientos clásicos en partido del proletariado, Y llamaban ab'iertamente o secretamente
a la revolución? ¿Por qué no se avenían al
diálogo privado, o a la componenda, y exigían
en cambio un diálogo público, en contra de
todas las tradiciones de la politica mexicana?
¿No resultaba demasiado tonto, demasiado inútil, UJ?- d~!roche tan. tabuloso de energía y
orgamzac1on, al serV1c10 de ninguna propuest:i. política importante? ¿Por qué resultaban
simpáticos al pueblo, si en su mayoría pertenecían a la clase media y a la. clase alta?
¿ Por qué no defendian sus propios interes·e s
de clase? ¿1Por qué se comportaban con tanto
d~senfado y con tanto desprecio frente al gobierno, cuando de él precisamente recibían
gratuitamente su educación? ¿Por qué parec[an tan alegres, tan seguros de sí mismos?
No pudieron contestar estas preguntas, y
no hallaron más camino que el de la represión brutal para detener algo que no comprendían, que rebasaba con mucho su capacidad de
comprensión.
Pero aun cuando hubieran comprendido

el movimiento estudiantil, seguramente ha-

27

�brian actuado en igual forma. No se equivocaban al considerar que la estabilidad económica y politica del régimen estaba en peligro,
se equivocaban sólo al juzgar la magnitud y
la naturaleza del ataque. El ataque era más
serio y más profundo de lo que creyeron, y
estaba dirigido contra la base misma de sustentación del sistema en su conjunto, no contra personas o procedimientos políticos concretos.
En definitiva, los movimientos estudiantiles de 68 incluyendo al de México, no fueron
tan impÓrtantes por haber combatido tal o
cual orden particular de injusticias, como por
haber puesto al descubierto la visión del dominador. Podrá decirse que desde siempre ha habido quien enuncie la doble faz de h cultura
ocidental, a la que ya nos hemos referido, la
de ser, por un lado, proclamadora de valores
eternos e inmarcesibles, y por el otro, sojuzgadora de pueblos y destructora de culturas
ajenas. Pero lo que no estaba claro es que las
tesis a favor del hombre y las tesis en contra
del hombre, no combatían entre si en un. terreno libre y neutral. Hasta hace muy poco
se consideraba que las tesis ideológicas antagónicas se debatían en un ámbito culturaJ
lmoarcial. donde finalmente acabaria por imponerse la verdad sobre el error y la justicia
sobre la injusticia. En realidad de verdad, el
ámbito cultural (la universidad, la plaza pública) nunca ha sido la arena para el combate, donde seguramente triunfaria el mejor, sino
el mercado, para la transacción y la componenda, donde todo antagonismo acababa resuelto en una postergación. Verdad, error,
bien mal, integridad, bajeza, pasaron a ser palabras demasiado rígidas y dogmáticas. Quizá,
acaso, tal vez, siempre y cuando, pasaran a ocupar sus lugares. Se llegó a pensar que la virtud fundamental del espíritu era establecer
matices, y que la cúspide de la estimativa moral estaba representada por la tolerancia. Matices que en un caso definen al crimen como
guerra santa y en otro como sacrificio diabólico; toleranéia para con los explotadores nacionales que nos obliga finalmente a tolerar
la explotación mundial. Todo un tejido de sobreentendidos disimulos, concatenaciones, diplomacias en donde los más perspicaces que-

dan atrapados y donde los más rapaces medran a su conveniencia.
No fue tal o cual régimen monolítico y falaz, como en el caso de México, lo que los movimientos estudiantiles pusieron en evidencia;
no destruyeron alguna filosofía trasnochada;
no politizaron a amplios sectores de la población. Pudieron haber hecho todo eso, y lo hicieron, pero por encima de todo señalaron con
claridad que el tapete sobre el que se estaba
apostando no servía más para el juego, que el
ámbito cultural mismo era el principal enemigo de la cultura, que la parte mayor de la
tradición de occidente era la tradición de la
mentira.
Desde este punto de vista cobran otro
sentido algunas de las características del movimiento estudiantil que frecuentemente se
señalan como errores y como absurdos. Es un
movimiento sin líderes en el sentido tradicional porque justamente está contra la tradición.
No enarbola propuestas politicas claves y concretas porque está en contr3. de la política. No
r,bedece a intereses clasistas porque los poderes contemporáneos han desfigurado y confundido las clases. No cree en los héroes de los
blancos porque las estatuas de esos héroes son
ahora los instrumentos de la dominación. Se
pre_senta orgulloso, desenfadado. alegre, porque avizora un camino diferente y un mundo
diferente.
La impugnación total de los movimientos
estudiantiles da justamente en el blanco porque no se refiere a tal o cual manifestación
de la ideologia burguesa, sino al aire mismo
en que se mueven las ideas y los personajes
de la burguesía.

Estructuras laminares
Rodolfo Rodríguez García
(El texto aqu1 presentado, es parte do un estudio integral que

sobre el tem&lt;i realiza el autor).

El 2 de octubre, por doloroso que sea
decirlo, fue el catalizador de todas estas realidades. Señala un antes y un después, porque
a partir de él comprendimos, pero sobre todo,
porque a partir de él se abre, para todos una
tarea de clarificación vital: abandonar todo
lo que deba ser abandonado, como si ahora
empezáramos una larga marcha, y encontrar
todo lo que viene a nuestro encuentro.

CAPITULO I
INTRODUCCION

EL HOMBRE a lo largo de su historia, ha luchado tratando de vencer las fuerzas de la naturaleza, sin haberlo conseguido plenamente
hasta la actualidad.
Uno de los problemas fundamentales, ha
sido obtener una protección contra la acción
de los agentes meteorológicos, o sea tender
una barrera que aísle al hombre del exterior.
Esta necesidad no sólo es física sino también
involucra factores psicológicos y de costumbres y tradiciones.
Este problema se ha solucionado en diferentes formas, según las caracteristicas y
criterios dominantes de cada época.
En el presente siglo, el concreto ha sido
uno de los materiales con más posibilidades
técnicas y arquitectónicas. Su uso tradicional,
en la construcción de edificaciones a base de
trabes y columnas, son con placas planas, no
ha resuelto todos los casos modernos, en que
se imponen los grandes claros libres y la ligereza en h estructura.
Una solución que se ha tomado profusamente en las dos últimas décadas, la constituye el empleo de estructuras autosoportantes,
conocidas como cascarones, que presentan,

28

además de la resistencia adecuada para cubrir
grandes espacios con un espesor limitado, factores estéticos y económicos en la construcción.
En este tipo de estructuras se aprovechan
más plenamente las cualidades del concreto
que en las soluciones convencionales; además,
han hecho posible la creación de nuevas formas en la construcción.
La utilización de los cascarones ha sido,
principalmente, en cubiertas para la protección de interiores; así como también se han
aplicado en tanques de almacenamiento, silos,
puentes, cortinas de presas y hasta en cimentaciones, como zapatas.
La. falta de profusión en la creación de
nuevas formas constructivas que cabria esperar, se debe principalmente a las dificultades matemáticas que en su cálculo presentan
estas estructuras.
Para poder analizar y evaluar un fenómeno físico es necesario construir un modelo
matemático. Esto es necesario para su estudio y comprensión. Las relaciones entre las
diferentes magnitudes que aparecen como características de dicho fenómeno, se establecen
empleando funciones matemáticas. Es así que
las matemáticas se utilizan como la herramienta básica en la exposición de la teorí:-1.
Eln ocasiones una imagen mental del fenóme-

29

�no sustituye a la abstracción del modelo matemático, corriendo el riesgo de no represenbr rigurosamente el estado real.
En esta forma se puede observar. que si
bien la técnica avanza generando progreso al
género humano está condicionada a l desarrollo de la teoria; de la cual es aplicación.
1/DEFINICIONES E HIPOTESIS
Se conoce con el nombre de cascarón un
cuerpo limitado por dos su_perficies curvada;s,
con un espesor muy pequeno en comparacio?con las otras dos dimensiones. A las superficies que limitan el cascarón se les llama tra.sdós e intradós.

Se consideran delgados, aquéllos en que
la relación del radio de curvatura al espe~or
es menor o igual a 20. Cuando esta relación
es mayor de 20, se obtienen los cascarones
gruesos.
Una de las lineas de análisis de los ?ascarones es el estudio de partículas, con~1derando que el material de que están coruititufdos es continuo, homogéneo e isotr_ópico. Una
particula es la imagen correspondiente a un
punto, que posee m3:sa y est~ su)eta a fuerzas
de acción y de reacción. Cont1~mdad es la_ propiedad que asegura la presencia ~e m:i,teria en
la v~cindad de cada punto en el rnterior de un
cuerpo. Homogeneidad es la co~nciden&lt;:ia absoluta de propiedades del ma~enal en diferentes partes del cuerpo. Se considera que un cas:carón de concreto reforzado es ho~Olféneo s1
el refuerzo es uniformemente distribuido. Isotropia es h propiedad que presentan ~lgunos
materiales de poseer las mismas propiedades
en todas direcciones para cada punto.
El tensor esfuerzo es el conjunto de los
seis valores de los esfuerzos que aparecen en
un punto.
Las principales hipótesis establecidas para el cálculo dei los casca~ones de concret? reforzado son: la continuidad. homogeneidad,
elasticidad e isotropia, la ley de Hooke, la carencia de puntos singulares, las funciones
continuas y uniformes de las coordenadas de
cada punto. Además, se acepta que las dE:formaciones son funciones lineales de las primeras derivadas de los recorridos, que los planos
normales a la superficie media antes de la deformación permanecen perpendiculares ~espués de actuar las cargas, y que no se ~~nsidercn los esfuerzos normales a la superf1c1e media.
2/CLASIFICACION DE LAS SUPERFICIES
Existen dos maneras de clasificar los cascarones según su forma: atendiendo a la variación de la curvatura para cada ~unto, Y de
acuerdo con su secuela de generación.
Para el primer caso se consideran tres
grupos: superficies sinclástie~s: des~rrollal;&gt;les
y anticlásticas. Las superficies smcláshcas
(del griego: sin/con y klaspos / cortar) son
aquellas en que para cualquier punt~ da?-º•
el signo de la curvatura en cualquier dirección
es el mismo ( positivo o negativo). Se les l!ama también superficies de curvatura gausia-

na positiva. Son superficies desarrollables
aquellas en que para cualquier punto da?-,O,
la curvatura vale cero en una sola di recc10n
y en todas las demás conserva el mismo signo.
En estos casos la curvatura gausiana vale cero. Si para cuaÍquier punto dado el signo de la
curvatura varía, para distintas direcciones, se
trata de una superficie anticlástica. También
se les reconoce por el signo negativo de la curvatura gausiana.
A las superficies sinclásticas y anticlásticas se les llama no desarrollables y poseen
más rigidez que las del segundo tipo, debido
a que al tratar de desdoblarlas para extenderlas sobre un plano, se distorsiona.rian, teniendo que hacer cortes. Como ejemplos de los
tres tipos mencionados, se pueden citar: para
el primer caso las cúpulas; en el segundo tipo, los cascarones cilindricos o. ~e cañón; Y
para el último grupo, las superf1C1es con apariencia de una silla de montar, en que la curvatura cambia de.signo y de valor en las diferentes direcciones. En este último caso al ocurrir los cambios de signo, la curvatura vale
cero en dos direcciones. Existen superficies para las cuales en tres ocasiones llega a cero
la curvatura (silla de montar en burro) , llegando hasta formar bastantes ondas.

Según su generación, se clasific~ a las superficies de los cascarone_s en: rotacionales, de
traslación y regladas. Las superficies rotacionales son generadas por el giro de una curva plana alrededor de un eje, casi siempre vertical. Se utilizan meridianos y paralelos, con
el mismo significado usual terrestre. El nombre de la cúpula obtenida se deriva de la curva meridional em1&gt;leada, siendo 13. más usual
el círculo. Algunos casos especiale~ . de estas
superficies aparecen cuando se utiliza como
meridiano básico una recta, generando un
cono. Si la curva que se gira es cerrada, se
genera la superficie denominada toro. Se ha!)utilizado partes de toros con una curva básica circular.
Las superficies de traslación se obtienen deslizando una curva plana sobre otra
curva plana, usualmente en ángulo recto .. ~os
cascarones cilindricos presentan superfic~es
de traslación en las que una curva se deshza
sobre una recta. Otros ejemplos conocidos de
este tipo son los paraboloides hiperbólico. Y
eliptico. Las superficies conoidales se obtienen mediante el desplazamiento de una recta (generatriz) sobre dos curvas verticales
(directrices):
Las superficies regladas se generan moviendo un segmento de linea recta, sobre extremos fijos. Cuando las curvas extremas están en planos verticales, se ?~tienen las Sl.!perficies conoidales. En los c1lmdros y conoides el reglado es simple. en tanto que en el
paraboloide de una hoja, es doble el reglado.
Otra clasificación que aunque no muy
precisa, se utiliza como descripción ap~oximada consiste en considerar las superficies con
cu~vatura en una sola dirección y con doble
curvatura.
Se pueden utilizar superficies compuestas,
formadas por algunos de los diferentes tipos
descritos. También es posible emplear, desde
luego formas de suPerficies que no correspondan á ecuaciones matemáticas conocidas. te-

30

niendo entonces que efectuar cálculos aproximados, o bien, em11lear modelos.

do a cero en el eje n€utro; con lo cual se obtiene una eficiencia del 50 % o menos.
Analizando ahora los cables apoyados en
sus dos extremos, estos pueden soportar, además de .;;;u propio peso, cargas adicionales, desarrollando ei;fuerzos de ten_sión idénticos en
cada punto de una sección transversal.

3/COMPORTAMIENTO ESTRUCTURAL
El problema fundamental que se tiene al
cubrir grandes claros es el crecimiento del peso propio, sin que la estructura colabore en
soportarse a si misma. Los cascarones solucionan este Jnconvcniente de las estructuras convencionales, bajando considerablemente el peso propio, por su reducido espesor y por su
característica de autosoporte.
Se obtienen reducidos espesores al adquirir la resistencia por la forma curvada y no
por -la cantidad de material utilizado. En esta forma se reducen los esfuerzos de flexión
que con el solo peso propio, disminuyen considerablemente las zon~s desaprovechadas del
concreto, consittuyendo así edificaciones con
alto indice de eficiencia estructural.
La naturaleza ha brindado ejemplos en
que claramente se observa que es la forma la
que proporciona la resistencia, como en los
huevos en que su envolvente al estar plana
carece de rigidez; también en la nuez, y en
algunas partes del cuerpo humano se api·ecia
el mismo fenómeno. Se podrá comprobar lo
anterior utilizando una hoja de papel delgada
la que apoyada en sus extremos no resistirá
ni su propio peso; en cambio la misma hoja
al plegarla podrá conservar su forma aún al
agregar carga adicional. Se ha mencionado el
concreto, como el material utilizado en la construcción de cascarones, por su cualidad de
adoptar la forma que le es impuesta por la
cimbra, después dol fraguado, siempre y cuando se haya aplicado proporcionando los espesores deseados.
Totlas Jas partes sensiblementé planas en
los ca.scarones, constituyen zonas débiles, por
lo antes expuesto, remediando esta situación
mediante nervaduras adicionales, o bien, modificando la forma original, introduciendo
nuevas ondas, aumentando así, la rigidez a la
flexión. Una cúpula con meridiano de forma
parabólica puede presentar mayor curvátura
en la cúspide que par3, la forma esférica; y
ésta a su ver.: mayor, que para una cúpula elíptica, quien posee una gran zona casi plana.

La forma adoptada por el cable es la conocida como catenaria. Nunca podrá tomar la
posición horizontal debido a que el peso propio es una fuerza vertical hacia abajo y no
podrá ser equilibrada con fuerzas horizontales.
De lo anterior se podrá observar que la
eficiencia local ( dentro de una sección) es del
100 % , en ta.nto que la total es menor, debido
a que el esfuerzo varia de una sección a otra.
En una catenaria invertida, los esfuerzos
pasan a ser de compresión. disminuyendo su
valor por el pandeo.
Lo esencial sobre el comportamiento del
cable o de la catenaria invertida es que su resistencia no depende, relativamente, de su espesor ni de su altura, sino de su forma.
En las losas comunes, sujetas a cargas
normales, se tiene una eficiencia local del
25%.
En un cascarón, para aumentar la eficiencia, se r equiere que el material de que esté
constituido, resista por igual esfuerzos de
tensión y de compresión. Esto se consigue con
el concreto reforzado._
La secuencia estructural se puede resumir asi:
A) Vigas y losas planas .horizontales. Esfuerzos de flexión.
B)

Losas pleg?,das. Esfuerzos axiales (de

membrana) y de flexión.

C) Cascal'ones cilíndricos, Esfue rzos de

membrana y de flexión.

D) Cascarones de doble curvatura. Esfuerzos de membrana.

Para la demostración de la eficiencia de
los cascarones, es útil analizar progresivamente el comportamiento estructural, desde las
barras prismáticas hasta las típicas cúpulas.

El contraste entre el comportamiento de
las losas y los cables, da una idea de la eficiencia de los cascarones. En estos se tratan
de eliminar las desventajas constructivas de
las membranas puras.

En una viga, cuyos esfuerzos básicos
son los de- flexión, desarrolla sus valores máximos en las fibras superior e inferior llegan-

La mecánica clásica estudia las características de los miembros estructurales mediante dos sistemas diferentes: como un conjunto

31

�de particulai;, y con continuidad según los tres
ejes. Para un cuerpo rigido se desarrollan
fuerzas interiores que lo conservan indeformable. Su equilibrio se establece por medio de
las tres ecuaciones de fuerzas y tres de momentos.
En el análisis de los cascarones se distinguen dos aspectos fundamentales: los esfuerzos producidos en el estado de membrana
y los generados por la flexión, general.mente
en los bo-rdes. Las cargas que se consideran
para la determinación de estos esfuerzos son:
el peso propio, la acción del viento y la nieve,
y la carga viva. Sin embargo, existen otros factores que pueden ser los crlticos en el diseño,
como los cambios de temperatura y la retracciór;. del fraguado . La situación ideal es que
los cascarones trabajen en el estado membrana!, lo cual se consigue: utilizando un espesor
mlnimo; curvando la superficie según la forma proyectada; y finalmente proporcionando
un adecuado apoyo en que no exista un comportamiento o reacciones transversales. Los
cascarones transmiten las cargas a la cimentación por medio de esfuerzos paralelos a la
superficie, principalmente; si acaso se introducen condiciones que provoquen esfuerzos perpendiculares, aparecen las llamadas perturbaciones de borde, que son los esfuerzos de
flexión. Esto último, impone la necesidad de
un mayor espesor, lo cual no es recomendable,
aunque disminuye los efectos del pandeo.
En las construcciQnes mixtas de cascarones, estos transmiten las cargas a marcos que
se encargan de pasarlas a la cimentación. Este tipo de apoyo, normalmente trabaja a esfuerzos directos. En la creación de superficies
compuestas, se estudiará la eficiencia con que
cada curva pueda transmitir las cargas.
Las grietas que aparecen en todo tipo de
P.structuras de concreto, han sido disminuidas
mediante el ferrocemento, -invención de Nervi-, colocando varias capas de alambrón en
una pieza de concreto rico y fino.
A continuación se muestra un análisis general sobre las formas clásicas que se han utilizado con mayor profusión.

CASCARONES DE REVOLUOION

En el estado membrana! (sin flexión). se
desarrollan esfuerzos de compresión sobre todos los meridianos, siendo del mismo valor para cada paralelo. En los paralelos superiores
aparecen esfuerzos de compresión y en los inferiores de tensión. La posición del paralelo
de transición, o sea, el neutro, es a 57º para
la carga proveniente del peso propio y a 45º
para la carga de nieve. Normalmente se presentan los esfuerzos de flexión en la zona próxima a los bordes, dando lugar a la llamada
perturbación de borde.
Esta situación se presenta principalmente
por dos causas, que son la restricción que el
apoyo le impone al cascarón y que la dirección de la reacción no coincida con la tangente
a la superficie. Además de estas dos causas,
los cambios térmicos también producen perturbaciones de borde, igualmente si el apoyo
es continuo o está concentrado.
La zona que rodea la base de las cúpulas

en donde aparecen los esfuerzos de flexión,
tiene un ancho que es proporcional a la ra[z
cuadrada de la razón:
Estos esfuerzos se absorben aumentando el espesor del cascarón, lo cual permite alojar al
2.cero en dos capas, con su adecuado recubrimiento y además, disminuir los efectos del
p:u1deo. Este último efecto se resuelve también por medio de la colocación de nervaduras.
CASCARONES OILINDRICOS

Se pueden considerar como grandes vigas, en el sentido longitudinal, lo cual se acerca más a la realidad en los cilindros largos,
con apoyos en marcos extremos. Su acción de
arco, en el otro sentido, predomina en los cilindros cortos, sobre todo si son apoyados en
vigas logitudinales. En este último caso, ca!:'i
desaparece el estado membrana! puro, debido
al crecimiento relativo de la zona en donde
ap:uecen las perturbaciones de borde.
CASCARONES DE TRASLACION

En los paraboloide-hiperbólico se present11. un estado de esfuerzos especial de corte únicamente, debido a que en las parábolas hacia
arriba se producen tensiones y esfuerzos de
compresión en las que se abren hacia abajo.
Estos esfuerzos son directamente proporcionales a la carga e inversamente al espesor y
a la elevación del cascarón.
Se apoyan en dos formas diferentes: mediante vigas radiales y de borde. Estas vigas
reciben del cascarón los esfuerzos de corte acumulados como tensiones o compresiones, y además resisten su peso propio. Cuando se utilizan
vigas radiales, se logra una liberación de esfuerzos en el perímetro del cascarón, reduciendo el espesor al minimo.
La amplitud de la zona de flexión, en el
paraboloide hiperbólico es comparable a la
que aparece en los cilindricos. Cuando se utilizan con bastante elevación, se alejan del
comportamiento tipico del estado membrana!
tendiendo más a ser placas planas verticales.
4/CONSIDERACIONES ARQUITECTONICAS
Para la elaboración de un proyecto, se
requiere del conocimiento de las funciones humanas a desarrollar, lo cual da lugar a la
creación del programa arquitectónico. Este deberá ser resuelto por la solución más funcional.
En la formación del programa deberán
de estar involucrados factores de orden psicológico en g1:meral, lo que se traducirá en
que los seres que habiten la obra motivo de
estudio, se sientan en un ambiente agradable, tanto por sus costumbres y tradiciones,
como por su nivel intelectual, lográndose esto por medio de formas, acabados, juegos de
luces, sombras, colores. En locales cerrados
para conciertos o reuniones de otro tipo, habrá que considerar el tiempo de reverberación, para proporcionar las mejores condiciones acústicas.

32

La armon[a de estos factores producirá
satisfacción en quienes utilicen dicha obra,
obteniendo el fin primordial de todo proyecto.
Las necesidades deberán ser jerarquizadas, obteniendo condiciones básicas y secundarias. De las mencionadas condiciones se podrán ir obteniendo áreas, volúmenes, cargas.
Pero dentro de este proceso, no deberá olvidar~e la estructura, recordando que el fin
del proyecto en ejecución es su construcción
de la manera más simple y económica.
Tampoco hay que entrar con ideas prefabricadas ni asirse a una determinada solución, sino estar dispuesto siempre a una autocritica imparcial. Por dificil que ésta sea.
Para un programa dado pueden existir varios
partidos posibles.
Para el tema en estudio, no deberá pensarse primero en una forma de cascarón y
luego en ordenar el interior. Otro factor de
auma importancia enl la estructura, es la
conjugación armónica de la propiedad resistente con la artística. La naturaleza nos brinda innumer::i.bles ejemplos de esta aseveración: en el cuerpo humano, en árboles, en formaciones rocosas, etcétera.
El factor económico se analizará en su
forma más completa. No únicamente por disminución de cantidades de material, sino tomando en cuenta la mano de obra, equipo
'y conservación, o bien, si se trata de obras
en serie, en que la cimbra se puede utilizar
varias veces.
Sobre la durabilidad existen dos teorías;
una que recomienda como tiempo de vida útil
de la obra, el de una generación y la otra corriente que propugna. por que la edificación
realizada perdure el mayor tiempo posible.
Los seguidores de la primera teoría, dan como ejemplo la inutilidad de las ruinas de los
romanos y los griegos, aun constituyendo lug::i.res de atracción turistica. Sin embargo esta duración en la vida de algunas de estas
obrai:;, se justifica por el significado religioso
que tenían dichos lugares para los antiguos
griegos. Trataron de unir, tal vez sin pensarlo, la inmortalidad religiosa con la material.
En la actualidad, también se exigen a los
constructores de iglesias ciertos requisitos,
que ya han cumplido los cascarones de concreto reforzado. Estas estructuras han resuelto el antiqulsimo problema de cubrir grandes claros con un minimo de material y sin
apoyos inte1·medios, lo que representa un factor decisivo en las edificaciones para reuniones masivas, para espectáculos, mercados,
exhibiciones, y naves industriales.
Algunos tanques de almacenamiento de
líquidos se han construido con la forma apro-

ximada de una gota libre de agua. fPara cortinas en presas, se ba utilizado la forma "diente de sierra", más conocida en los edificios
industriales para cargas verticales. Cuando
apsrec~n los cascarones en construcciones
mixtas, normalmente requieren tensores, formados por una o más varillas gruesas, que
cuando van descubiertas proporcionan un ambiente antiestético.
De las tres fases fundamentales en la
realización de toda obra constructiva: la concepción estructural, el cálculo para el dimensionamiento y la ejecución, no deberá subestimarse la primera, ni caer siempre en modelos convencionales. Es dificil , desde luego,
tener la certeza de haber seleccionado la estructura más conveniente desde todos puntos
de vista.
Intel'vienen en la concepción estructural
original, algunos factores muy personales,
que van desde la imaginación y la intuición
hasta la alta técnica y el buen criterio. El
cálculo debe servir para revisar las dimensiones supuestas, que únicamente con experiencia se logrará hacer coincidir. Entendiendo
por experiencia, aquí, el haber realizado una
serie de diseños anteriores. y por lo tanto, estar familiarizado con las teorias aplicadas.
En el diseño se sabrán valorizar en su forma
más precisa todas las cargas que actúan sobre las estructuras, para ser coni,istentes con
los métodos de cálculo empleados.
A pesar del gran número de formas posibles, en la construcción se observa mucha
repetición de pocas superficies diferentes.
Esto se debe, Reguramente, a lo complejo de
los sistemas gener:'tles de cálculo, y la falta
de métodos simplificados que permitan al diseñador ofrecer al constructor formas con seguridad y confianza.
Cuando se requiere iluminación natural
es conveniente uitliz3.r un paraboloide hiperbólico o un conoide, los que además presentan la ventaja constructiva de su cimbra que
puede ser formada por elementos rectos. Los
conoides pueden ser utilizados en voladizo,
con su extremo curvado en el empotramiento.
Un área cuadrada puede ser cubierta por un
paraboloide hiperbólico, o bien por dos cilindricos con ejes ortogonales.
Se mencionarán algunos valores numéricos de cascarones diseñados para empezar a
familiarizarse con sus características.
En una cúpula semiesférica de 30 metros de diámetro para cargas normales, el espesor es de 8 centímetros. La relación claro/
espesor es de 400. Para un huevo esta razón
vale 30, pudiendo obtener en algunos cascarones valores hasla do 10,000. En el caso con-

33

�siderado, si la velocidad del viento es de 160
km/h., el esfuerzo de corte es de lkg/cm2•
Su c1rga crítica de pandeo es de 700kg/m2•
con un factor de seguridad de 2.5 muy por encima ele las usuales.

Sobre láminas planas, fueron muchos los
investigadores que les dedicaron atención en
sus estudios. Entre ellos Lagrange, Germain,
Navier, Cauchy, Kirchhoff, Poisson, Gehring,
Clebsch

Como se ha podido observar, la selección de la forma de estructura más adecuada,
se realiza en forma intuitiva, o bien siguiendo
lineamientos muy generales y por ende. vagos. El arquitecto J. Margarit, profesor de la
Escuela de Arquitectura de Barcelona, piensa que la forma óptim:t se puede obtener una
vez planteadas todas las necesidad~s. Para
esto, .;e requieren formas matemá~1cas que
pueden resultar sumamente compleJas y por
lo tanto imprácticas; sin embargo no debemos desechar este criterio, ya que tal vez en
el futuro, revolucione el concepto y uso que
de la forma se ha adoptado. Esta posibilidad
la asienta el autor mencionado ··•La técnica
de construcción de espacios topológicos y métricos en un conjunto cualquiera, y la técnica
de construcción de relaciones de tipo aritmético muy general entre categorias de conjuntos pueden ·evidentemente aportar una metodoi'ogía al problema del tratamiento de las necesidades y su estructuración" 19.

En 1828, G. La.rué y E. Clapeyron, presentaron una tentativa ana1ítica para el diseño de cascarones. Su teoría fue basada en
un sistema de esfuerzos directos, por lo que
fue aplicable solamente a estructuras laminares cilíndricas, apoyadas en todos sus lados. Tres años después, estos investigadores
establecieron las ecuaciones de equilibrio para la condición de membrana; pero los primeros que hicieron uso práctico de ellas, fueron Bauersfel y Dischinger. Este último es
el autor de la teoría de la afinidad, la cual
establece que para dos cascarones cilíndricos
de diferentes directrices y para cierta relación de sus cargas, existe una relación entre
sus esfuerzos. Por la teoria de la afinidad,
únicamente el peso propio puede ser considerado, y el espesor de uno de los cascarones
varia de acuerdo con ciertas fórmulas. Además, las reglas de esta teoria no consideran
los esfuerzos de flexión. Puesto que las perturbaciones de borde en h mayoría de los
cascarones cilindricos no deben ser despreciadas; y los esfuerzos de membrana son relativamente fácil encontrarlos, la teoria &lt;le
la afinidad no tiene importancia en los cascarones cilíndricos.

5/DATOS HISTORICOS
Con la intención de poder apreciar el valor de los métodos actuales de cálculo y tener
una mayor conciencia de la forma en que se
ha venido efectuando el desarrollo científico,
se presentan algunas relaciones históricas
de las teorías y obras realizadas. En la época
neolítica, cuatro siglos a. C., en Irlanda se
construían bóvedas en forma de colmena, aún
antes de la formación de las ciudades. El sistema de construcción, similar al utlizado en
México antes de la conquista, consiste en ir
colocando piedras con salientes Para formar
el espacio interior, hasta rematar arriba en
una sola piedra que cierra la bóveda.
La tumba de Agamenón en 1,325 a. C.,
tenia una cúpula con un diámetro de 15 metros y 13 metros de altura con 34 carreras
de mampostería. En la época medieval se usaron bóveda.s en la construcción de iglesias Y
conventos con caracteristicas muy diferentes
de las actuales cúpulas. Como ejemplo típico,
se tiene la referencia de la cúpula de la iglesia de San Pedro1 construida en el siglo XVI,
la que tiene en algunas secciones, espesores
de tres metros, en cambio en la actualidad
se ha cubierto la misma superficie con un espesor de 6 centímetros y una elevación de 8
metros contra 28 metros de la construcción romana.
Respecto a los análisis teóricos, puede
considerarse su inicio con Galileo, quien en
1638 estudia por vez primera la mecánica.
Las ba~es de la elasticidad son formuladas por Robert Hooks en 1678 y por Mariotte ~n 1686 relacionando esfuerzos y deformaciones.
Se realizaron investigaciones sobre el
comportamiento elástico de las láminas, en
1776, por Euler en De Sono Campanorum y
por J. Bernouilli en 1789; aunque sólo se obtuvieron resultados en el campo de las vibraciones.

Aron, en 1874, fue el primero en encontrar una expresión para la energía potencial y para las ecuaciones del equilibrio y de
la deformación de una lámina, referida a un
sistema de coordenadas curvilíneas de Gauss
de su superficie media. Se basó para ello en
las investigaciones sobre placas de Kirchhoff,
Gehring y Clebsch, reemplazando las curvaturas que adquiere el plano medio de las placas al deformarse por el incremento elástico
de las curvaturas de la superficie media de la
lámina.

Las ecuaciones generg,les de equilibrio
fueron presentadas por primera ocasión en
'1821 por Navier coonsiderando los cuerpos
rígidos compuestos de un número infinito de
particulas y suponiendo las características de
homogeneidad e isotropía.
Cauchy en 1822, presentó un grupo de
ecuaciones en que envolvia los seis esfuerzos
unitarios, elementos del tensor esfuerzo y los
tres componentes del corrimiento. La sÓlución
de este sistema es complicada en algunos casos.
Love, también consideró los casos en que
las deformaciones son grandes comparadas
con el espesor del cascarón. En 1890, Basset
y Lamb investigando el problema desde otros
puntos de vista, confirmaron la teoría de Love.
Las investigaciones sobre el tema, posteriores a Love, son numerosísimas: Voss
Finsterwalder, Reissner, LagaJly, Lobel,
Flügge, Geckeler, Dischinger, etcétera. Pero
estos autores se dedican a la resolución de las
propias ecuaciones de Love para casos particulares de forma, cargas o condiciones d.e sustentación, o bien estudian métodos aproximados
de resolución general, como ocurre en la ex~
tensa bibliografía sobre membranas.
En los primeros tipos de cubiertas cilindricas de concreto reforzado, el cascarón fue
diseñado como una losa ordinaria, apoyada
en cada uno de los arcos o entre polines.
Fue en Francia en 1910, cuando por primera vez se consideró la acción estructural
de los cascarones en tres dimensiones. Al
principio, únicamente cascarones cortos con
arcos fueron usados; teniendo por sección
transversal, la funicular y para resistir los
empujes extremos, fue considerada como una
cuarta parte de la cubierta, a partir de las
vigas de borde.

Lord Rayleigh, en 1882, basó su teoria
en la hipótesis de que los elementos de la superficie media no experimentan dilataciones
( como en h primera teoria de Kirchhoff para placas), basándose en consideraciones físicas sobre la vibración de las láminas. Pero
esta, hipótesis no permite, en general, el cumplimiento de las condiciones de borde.

RUsch realizó un cálculo práctico de las
perturbaciones de borda, expresando los momentos flexionantes por unas series del ángulo central. Esta teoria no fue rigurosa, porque las series incluyen únicamente los té1·minos que son necesarios para las condiciones de borde, sin satisfacer la ecuación diferencial del cascarón.

Mathieu, en 1883, investigó las Iám1nas
de revolución según el método de lPoisson para las placas y estudió sus vibraciones, despreciando la resistencia a la flexión.

Finsterwalder, en 1932, basándose en
las ecuaciones de Love. encontró una ecuación diferencial en función del momento flexionante en la dirección de la directriz despreciando los demás momentos.
'

En 1885 Boussinesq desarrolló un método en que se propone una solución de acuerdo a los datos. En este mismo año aparece el
principio de Saint-Venant. Fue Love, en 1888,
quien resolvió el problema general de las láminas edificando la teoria hoy en vigor.
En 1892, A. E. H. Love publicó un sistema de cortes diferenciales para el análisis de
las fuerzas y momentos, en su libro:

Más tarde, Eggwertz mostró que u y v
pueden ser expresadas rigurosamente en términos de w sin iteración. Jenkins usó matrices para obtener una forma simplificada de
la solución analitica, pero eso no facilitó mucho los cálculos. En los EE.UU. se empezaron a construir cascarones aproximadamente
desde el año de 1933.
H . Schorer publicó un método simplificado, basado en el trabajo de Finsterwalder
"LINE LOAD ACTION ON THIN CYLINDRICAL SHELLS" contenido en: TRANSACTIONS,
A.S.C.E., V:ol. 101 (1936), pp. 767-810.
Las tablas elaboradas por Schorer para
el cálculo de esfuerzos, no tienen mucho valor, por las demasiadas simplificaciones realizadas.
El procedimiento, que no cae dentro de
Jas deficiencias de un método práctico ni tampoco en las complejisimas ecuacionés de un
métod~ sumamente teórico, lo constituye el
descubierto por Aas-Jakobsen. Este investigador introdujo dos parámetros y los factores, facilitando considerablemente los cálculos; así como también, elaboró tablas de los
coeficientes característicos para cascarones
de los tipos largo y corto.
En los primeros cálculos de cascarones no
circulares, la sección transversal fue formada,
aproximadamente, por tres arcos de círculo.
Este método es muy laborioso puesto que cada arco nos da 8 constantes arbitrarias o sean
en tptal 24 incógnitas, las . cuales sor{. determinadas por las 8 condiciones de borde y 16
por las transiciones.
·
Sin embargo, Aas-Jakobsen atacó el problema en forma directa, desarrollando las
fórmulas de Schorer. Esto corresponde a una
integración asintótica, en la cual únicamente
los dos primeros términos de las series son
incluidos.
Finsterwalder sugirió la posibilidad de
calcular cascarones cilindricos largos, basándose en la hipótesis de una distribución lineal
de esfuerzos.
. El _primer investigador que publicó una
exp1Icac1ón detallada del método de la viga,
fue Vallette.
El primer intento a usa.r una distribución de los esfuerzos directos, diferente del

Fue el primer análisis teórico aplicable
al diseño de los cascarones, en donde se tomaban en cuenta los desplazamientos.
En esa época Flüge encontró las relaciones exactas de esfuerzos y deformaciones
y obtuvo tres ecuaciones diferenciales simultáneas en u, v y w.

"A treatise on the mathematical theory
of elasticity".

Dischinger desarrolló un método para el
uso de las ecuaciones de Flügge, pero resulta
extremadamente complicado.

En Jena, Alemania se aplicó por primera
vez la te01ia de Love, en el cascarón realizado por Karl Zeiss, en 1924, en el Zeisswerke.

De extrema importancia fue el método
analítico desarrollado por Aas-Jakobsen,
quien expresó todas las deformaciones en tér-

34

minos de w, solamente po1' medio de iteración en las ecuaciones exactas de Flügge.

35

�que nos señala la teoría de la elasticidad, fue
realizado por Gilman en 1938, quien aplicó
el método de la viga a secciones de concreto
reforzado, cuando el módulo de elasticidad difiere para el concreto en compresión, el refuerzo y el concreto en tensión.
Johansen calculó un cascarón de sección
no simétrica, con una distribución lineal de
los esfuerzos de compresión en el concreto
con respecto a cierto eje neutro. Los esfuerzos de tensión fueron tomados únicamente
por el refuerzo, el cual fue concentrado en
dos áreas en los extremos, con el mismo esfuerzo para las dos. Esto puede ser justificado, aproximadamente, con el concepto ordinario de un ejf' neutro, puesto que h distancia de un área de acero al eje fue cinco veces
la otra.
También Jchansen, propuso suponer un
esfuerzo axial constante en el concreto a compresión.
Otra de las importantes contribuciones
de Johansen al estudio de las estructuras laminares es su aplicación a cascarones cilíndricos largos, del método para resolver vigas
hiperestáticas.
El desarrollo modArno de cascaron-es,
tuvo su principio en Alemania, siendo los ingenieros alemanes los que han proporcionado
las más importantes contribuciones al crecimiento de la teoría de cascarones. Por esta
razón, se ha incluido en el presente capítulo
una breve mención ¡,obre sus realizaciones
contemporáneas.
Su primera realización fue en 1925, cuando la Compañia de Dyckerhoff y Widmann,
construyeron en forma experimental, un cascarón de seis metros de longitud, teniendo
por directriz una semielipse con eje mayvr
de cuatro metros.
La primera aplicación práctica de cascarones clllindricos fue en una exposición en
Düsseldorf en 1926, también de directriz eliptica. En los primeros cascarones que se construyeron se usaron secciones elípticas, debido
a que eran calculados por la teoria de la membrana; aunque fueran de gran longitud; siendo los momentos flexionantes determinados
aproximadamente, por medio de modelos estructurales.
Más tarde, fueron empleadas secciones
circulares. aplicando el método analítico de
Finsterwalder. La primera construcción de este tipo fue un mercado en Frankfort, donde
fueron usadas, también por primera vez, vigas de borde, estando esta realización precedida por una prueba simple de carga, en un
mod13lo a escala 1: 3.
En 11s estructuras posteriores, el peralte de las vigas de borde fue gradualmente
aumentado en relación a la flecha del cascarón.
En Alemania, los cascarones del tipo corto, no fueron aplicados hasta que el método
analitico fue desarrollado ampliamente.
El primer estudio teórico sobre el paraboloide hiperbólico (P.H.) fue publicado
en Francia, en el 2.ño de 1935 por Aimond y

Laffaile. Los cascarones de revolución se em_pezaron a difundir a Partir de 1940.
6/OBRAS REALIZADAS
El mercado de Algeciras construido por
E. Torroja, con un diámetro de 47.62 metros
y un espesor de 9 centimetros. Cascarón de revolución.

de 55 metros de claro. En Bucarest en 1966 se
construyó un salón de exhibiciones de muebles y productos de madera, con siete cascarones paraboloide hiperbólico equiláteros de
16.25 por 15.25 metros cada uno y con un espesor de siete centímetros. En nuestro país,

además de los ya citados, se pueden señalar
la Iglesia de la Medalla Milagrosa la Capilla
di'! San Vicente en la ciudad de México. En
Monterrey, el Gimnasio del Instituto Tecnológico y el Santuario de Nuestra Señora de
Fátima.

La cúpula de Jena de 40.00 metros de diámetro y espesor de 6 centímetros.
El Olympic Hall, construido en 1936 en
la ciudad de Berlin, también de revolución.
El frontón Recoletos, construido por E.
Torroja, con un claro de 55 metros y un espesor de 8 ceutimetros, a base de cascarones cilindricos. El mercado de Budapest, construido•
por Dischinger con espesor igual a 6 centímetros. El aeródromo de Limestone (Maine) con
directriz catenaria y cuyas dimensiones son:
claro libre 103.70 metros, longitud 91.50 metrcs; el espesor ,•aria de 12.5 a 15,5 centimetros. La estructura está compuesta por arcos
separados 7.62 metros y juntas de contracción
cada 15.00 metros en el sentido longitudinal.
La Escuela Edsel Ford en Dearborn, Michigan.
El hangar de la A. A. en Chicago, Ill. La sala
deportiva de Hershey, Penns. Esta arena, construida en 1936 cubre un área de 71 por 105
metros. La Acadmeia de Equitación de Springfield. La Sala del Club de Patinadores de Filadelfia, con dimensiones de 32 por 71 metros.
Los siete casos anteriores han sido realizados
con cascarones cilindricos.
Los pabellones de rayos cósmicos en el
área de la Ciudad Universitaria, en la ciudad
de México~ La cubierta de la planta textil parisma, construida en 1953, formada por rectángulos de 10 por 11.10 metros y cuatro centímetros de espesor. El cascarón tipo •''paraguas" en unos laboratorios de la ciudad de
México. Una plataforma de carga en Tlalnepantla, México. Las zapatas construidas en
1953, a base del tipo "paraguas", con un espesor de 15 centímetros. Todas estas realizaciones han sido logradas por el arquitecto Candela, utilizando la forma P.H. En Milán el jngeniero G. Baroni ha popularizado dicho tino
de superficie.
·

BIBLIOGRAFIA
1

las bóvedas cáscaras cilíndr.icas, 1953.

~AMASWAMY, G. S., Design and construction of concrete shell roofs, McGraw-Hill,

LUNDGREN, H., Oylindrical Shells, Imprenta técnica danesa, 1951.

12

MCNAMEE, JOHN, A.nalysis of s11metric cylindrical shells, 1955.
~

13

CANDELA, F. Cascarones de concreto, (artículo).
'

1968.

2

SALV ADORI Y LEVY, Structur.1.l design •in
architecture, Prentice-Hall, 19 67.

3

SALV ADORI Y HELLER, Struct,ure in, architecture, Prentice-Hall, 1963.

4

TORROJA, EDUARDO, Razón y ser de los
tipos estru,cturales, Instituto Técnico de la
construcción y del cemento, España 1960.

5

6

u FLUGGE, W., Estática y dinámica de casca-

rones, 1934.

15

OLVERA LOPEZ, A., Análisis, có.lmlo y disefí,o de las bóvedas de cáscaras, México,
Continental, 1968.

SCHORER, G., Line load action on thin cy-

lindrical shells.

GOLDENVEIZER 1 A . L., Teoría de los cascarones elást-ioo9 delgados, Continental,
1963.

16

PFLUGER, ALF., Estática elemental de las
cáscaras" Editorial universitaria de Buenos
Aires, 1~64.

17

CANALS, IGNACIO, Cascarones parabólicohiperbólicos, Quezada, México, 1964.

ROGLA ALTET, VICENTE, Irleas fundamentales sobre el cálculo elástico de las bóvedas delgadas, Dossat, 1948.

18

RODRIGUEZ GARCIA, RODOLFO Diseño
de cascarones cilíndricos tesis profesional

8

MOLKE, ERIC C. y KALINKA J. E., Principios para el diseño de cascar'ones de concreto, 1940.

19

9

Design of cylindrical shells roofs Manual

7

of engineering practice, No. 31, Ámerican
Society of Civil Engineers, 19 52.
10

México, 1959.

20

SPAMPINATO, A. R., Teoría y cálculo &lt;le

37

'

'

MARGARIT, J. y BUXADEJ, C., Introducción ·a una teoría del conocimiento de la arquitectura y del diseño, Editorial Blume
España, 1969.

Se citarán otro tipo de obras realizadas,
con sus características. En la exposición de
Suiza, el pabellón del cemento en 1938 con
cascarones cilíndricos cort.os, con un espesor
.de seis centímetros y directriz parabólica. El
/Pequeño Palacio de los Deportes en Roma, es
un casquete esférico con 1,620 elementos prefabricados de ferrocemento, con un diámetro
de 57.60 metros. El Hall de exhibición en la
feria de Belgrado. El Gimnasio Estatal en el
estado de Jalisco, México, con un diámetro de
39 metros, formado por un paraboloide eliptico. El Gimnasio estatal de Montana tiene
una cúpula esférica de madera, con Ún diámetro de 90 metros. El Palacio de los deportes
en Roma con 100 metros de diámetro y el de
Genova con 160 metros. Además el Auditorio
Kresge en Massachussetts, con un espesor de
nueve centímetros y claros de 41 y 48 metros.
Un estadio en Montevideo, Uruguay, con un
diámetro de 94 metros y un espesor de 10 centímetros. El hangar en el aeropuerto civil de
Karachi. Un mercado en Colonia, Alemania

36

11

'

MARTINEZ, ALEJANDRO, La teoria de los
cascarones, Monografía del Centro de Es-

tudios avanzados de ingeniería civil y arquitectura, 19 64.

�Poen1as
Alfonso Reyes Martínez

N onibre

de la imagen

Ahí estás inmóvil
como una fuerza
inútilmente contenida
noches de amor
pasaron por tus ojos
que me miran
que no miran
fijo cadáver del sueño
que ya no dice nada
lejana en ti
que ya no eres
ni transcurres
inmutable al repaso del recuerdo
sólo señal hacia un lugar incierto
donde los ángeles heridos
se ahogan en su luz
sin embargo
así persistes
como un silencio vacío
que lo llenara todo
y el solo nombre del amor
te restituye

Ernesto Rangel Don1ene

Nifui que sueña

Para Jorge Luis Borges, poeta.

Dulce la niña mira
desde su atmósfera de lluvia
apenas un leve ruido
tras la ventana que da al cielo
nada la turba
flor inmóvil
se sueña
en las secretas terrazas del amor

Destrucción de la imagen
Somnolencia del mundo
inventada amante
ahogado grito de la sombra
nada te evoca
mas por amor existes
como una herencia de la tierra
que tan solo aparece y se despeña
entre la luz
pareces navegar cuando miras
desde tu frágil atmósfera
la lluvia que cae
sobre la soledad de la tarde
pero en silencio creces a tu destrucción
a tu sueño final
al tiempo imponderable
que te invade

Secuencia
aLuci
Sentir la presencia
y después de la presencia la voz
asir la presencia y la voz
y desatar el sueño
como quien desata amarras
desde algún puerto de sombra
y se va callado
unánime navegando
en la luz más intensa del día

38

o igual que yo sepultas el deseo!

Retorno

El viento
pasa las páginas del libro
un libro que leemos todos
un espejo
en donde están
la rosa, la mujer y la fuente,
un libro interminable
donde quizá la única constancia
sean las manos enlazadas
de la vida y de la muerte.

iY cuánto, cuánto más te revelara
-único puente, realidad del sueñosi tan sólo tuviera una palabra!

Hombre y mujer

Somos islas
nos tocamos apenas
por la palabra y por el beso;
pero ese mismo viento
no perdonará la huella
de este inútil poema

Mientras haya un río que cante
mientras existas tú
el viento traerá
limos de azahar para tu frente
Y el agua inflamada su verso cristalino.
Ante tu cintura, débil junco moreno
las palmeras sentirán el dolor de las espigas
que se doblan derrotadas.
Mientras exista tu blancor, tu tez como la espuma,
tu aroma de jazmín cantando entre la noche
tendrá el hombre un huerto para el sueño.

Otros, sí,
otros tendrán
que escribirlo de nuevo
sobre el mismo libro
con el mismo llanto y carne
amor y muerte
bajo el mismo viento
y con el mismo tembloroso
misterio ...

Mientras existas tú
amar es conquistar la cumbre desolada
es vencer a la muerte con sonrisas
inventar el paraíso
sentir como se abre en el pecho
la flor del instante,
dilatar el pulso de las cosas
hacer infinita la mañana
y sentir un ángel en la boca.

Soneto
¡Oh, cuánto me incliné sobre tu cuerpo
como se inclina un árbol sobre el agua
con el reverencial, grave silencio
de un inefable fuego que te canta,
tu cabellera ondeando sobre el viento
como una antorcha sobre nieve clara,
mi corazón oculto, mudo, preso,
con frío y sed de tu hermosura intacta!

Mientras tú permanezcas
todo por su amor y su confianza:
sol que se comparte
beso, agua clarísima
transparencia en el cuerpo y en el alma;
todo por su aliento
siempre
porque los huesos y la sangre
y hasta el último nervio viven de amor.

¡Y cuánto por mis ojos te revelo
sin saber si me escucha tu mirada

39

�en páginas posteriores.

de fin, de teleología. Expresa que los fines, en
primer término, sólo existen en el hombre
como productos de su conciencia, y que eso
mismo sucede con el carácter de los fines de
la actividad teórica y de la actividad práctica
y agrega que no encuentra en la actividad teórica los rasgos privativos de la praxis.

El elemento que hemos anotado como característico de la práctica "actividad productora de fines -fines que prefiguran idealmente el resultado real que se quiere obtener- y
de conocimientos'' --conocimientos que se aparecen en forma de conceptos, hipótesis, teorías o leyes mediante los cuales el hombre conoce la realidad-, es precisamente el que nos
permite hablar de la praxis como una categoría filosófica.

Al comentar Sánchez Vázquez la noción de
práctica-teórica sustentada por Louis Althusser en su estudio "Teoría, práctica-teórica.
inforrnación teórica, Ideología y lucha weoló-

gica", 6 señala que "borra el carácter esencial de la praxis que Marx pretendió destacar,
que es el de transformación efectiva real de
un objeto real". 7

Al señalar Jo anterior queremos hacer
mención de nuestra negativa a reducir la práctica a una mera categoría que cumpliera la
función de correlato del conocimiento y de
concepto fundamental de la epistemología.

Nosotros, por nuestra parte, si bien no
admitimos un planteamiento del problema de
la práctica en el sentido de una oposición metafísica a la teoría, estimamos que una distinción metodológica sí es posible. Y, en la argumentación del Dr. Sánchez Vázquez no encontramos la desvinculación entre teoría y práctica sino una desvinculación, a primera vista,
sólo de carácter metodológico. Lo que lleva a
expresar que por más estrechas que sean tales
relaciones no es posible tal consideración de la
actividad teórica como una "praxis".

Por otra parte está nuestro rechazo a la
actitud filosófica que convierte a la práctica
en una simple categoría de la teoría dialéctica
de la sociedad.

La categoría de la "praxis''
y el problema fundamental
del conocimiento
Tomás González de Luna
resultado. En otras palabras, las transformaciones que lleva a cabo la actividad teórica son
sólo transformaciones ideales. La actividad teórica no se materializa en cuanto actividad espiritual pura. Concluyendo diremos que la praxis es tanto una actividad material en cuanto
lleva a cabo transformaciones materiales como una actividad productora de fines y de conocimientos. 2

EL CONTENIDO DE LA PRAXIS
Entendemos por actividad "el acto o conjunto de actos en virtud de los cuales un sujeto activo modifica una materia prima dada" 1 y por actividad práctica, aquella actividad que como las demás se propone fines
cuyo cumplimiento exige una actividad cognoscitiva. En esta actividad es preciso diferenciar los siguientes elementos: el carácter real,
objetivo de la materia prima sobre la cual se
actúa, los medios, o instrumentos con que se
ejerce la acción y el resultado o producto, esto
es, delimitar el contenido de la praxis.

LA PRACTICA
COMO CATEGORIA EPISTEMOLOGICA
Nuestra consideración parte de una práctica que sirve de noción epistemológica dentro
del pensamiento marxista. O sea de una estimación de la práctica como fundamento, fin y
criterio de verdad. Conceptos que explicaremos

Citando a Sánchez Vázquez diremos que
lo que nos veda caracterizar la actividad teórica como praxis son precisamente sus ragos
distintivos, o sea: la producción de fines como

40

El talentoso filósofo checo Karel Kosík
señala que la problemática de la praxis en la
filosofía materialista no se puede fundar en la
distinción de dos esferas de la actividad humana, sino que se plantea como respuesta filosófica a las preguntas siguientes: ¿quién es el
hombre? ¿qué es la realidad humano-social? y
¿ cómo se crea esta realidad?, o bien, en otros
términos: "la práctica es, en su esencia y generalidad, la revelación del secreto del hombre como ser onto-creador, como ser que crea
la realidad, (humano-social), y comprende y
explica por ello la realidad (humana y no humana), la realidad en su totalidad. La praxis
del hombre no es una actividad práctica opuesta a la teoría, sino que es la determinación de
la existencia humana como transformación de
la realidad". 3

El maestro Kosík nos hace ver que tal
consideración pasa de tener ese carácter, y hace olvidar a Sánchez Vázquez que la reproducción espiritual de la realidad no puede ser concebida de otra manera que como uno de los
diversos modos de relación humano-práctica
con la realidad.

TEORIA Y PRACTICA

La teoría guarda una estrecha relación
con la práctica y por más que se crea que la
práctica y la teoría son actividades muy diversas y hasta opuestas nos encontramos con que
sucede lo contrario. Así, Marx, expresa que
tal guerra seria perdida por la razón. 8

Kosik considera que la identificación de la
praxis con la manipulación conduce a considerar la teoría pura como única vía de acceso del
hombre al conocimiento del mundo en la totalidad. Señala que la filosofía materialista ...
"sostiene que el hombre, sobre la base de la
práctica y en la práctica como proceso ontocreador, crea, también, la capacidad de penetrar . . . el ser en general"; 4 que "sólo conocemos el mundo, las cosas y los procesos en
cuanto los creamos, o sea, en cuanto que nosotros los reproducimos espiritualmente". 5

Nuestra consideración, -de la relación
teoría-práctica- si bien parte. de tener una
conciencia clara de lo sumamente importante
que es el estudio de tal relación, estimamos que
no se trata de una visión acrítica como menciona acertadamente Karel Kosík, sino que es
la forma de hacer referencia a la relación teoría-práctica. Esto es, como el postulado más
alto, pero con una referencia donde se ha
"desvanecido la pregunta filosófica originaria
a cuya luz se hizo e_l descubrimiento, y lo úni-

Sánchez Vázquez apoya su tesis acerca de
la praxis haciendo una distinción entre actividad teórica y práctica en función de la noción

41

�•

co que queda es la importancia del principio". 9
La labor que realizó la filosofía: fue descubrir el principio. La conciencia ordinaria se
lo ha apropiado y lo ha convertido en algo tan
obvio como estéril, privando a esta relación
de su verdadera naturaleza.
Así, la "conciencia ordinaria" se ve a sí
misma en oposición a la teoría, ya que la intromisión que realiza la teoría en el proceso
práctico le aparece perturbadora.
Hemos de agregar que esta absolutización
de uno de los elementos de la relación no
constituye una tarea que 5ólo realiza el sentido
común. También lo vemos concebido por corrientes del pensamiento. Un ejemplo nos lo
brinda el pragmatismo que reduce lo práctico
a lo utilitario. O sea que invierte la naturaleza
de la relación pues afirma que "el conocimiento es verdadero porque es útil". Tal concepción
se desprende de la noción que el pragmatismo
tiene de la práctica, "acción subjetiva del individuo destinado a satisfacer sus intereses".
Posición que dista mucho de la concepción
de la práctica como una acción material objetiva que responde a intereses sociales y autores de la realidad humano-social, 10 reduciendo la práctica a una categoría epistemológica que demuestra la falsedad de la división
metafísica de teoría y práctica.
Concluyendo, señalaremos que el problema de las relaciones entre la teoría y la práctica debe plantearse en el ámbito de la autonomía de cada uno de los elementos de la relación como de la reciprocidad de ésta. Siendo
aquéllos no sólo productores de una realidad
material sino creadores de la existencia y del
desarrollo incesante de la realidad humana.
CARACTER FETICHISfA
DE LA RELACION
El carácter de la realción explicada revela,
por otra parte, un fetichismo que obstaculiza
la solución de los problemas teóricos. Solución
que es una tarea práctica y a la que la práctica sirve de mediadora, pues la verdadera
práctica es condición de toda teoría real y positiva. u
Este fetichismo se manifiesta en la hostilidad entre los sentidos y el espíritu. Así Kosil&lt; señ_a la que la división de la actividad humana en trabajo y no trabajo es una distin-

42

ción que parte de una forma histórica de trabajo. Forma por lo demás acrítica sobre la
cual se petrifica la división surgida del trabajo, en trabajo material y trabajo intelectual. 12 E s t a hostilidad perdurará mientras
el sentido natural del hombre no sea todavía
el producto del trabajo propio del hombre.
Kosík agrega: "La actividad humana objetiva que transforma la naturaleza e inscribe
en ella significados, es un proceso único ...
La división de este proceso único en dos esferas aparentemente independientes entre sí no
deriva de la naturaleza de la cosa, sino que es
un producto histórico transitorio ... " 13
LA PRACTICA.

EL CARACTER HISTORICO
Y SOCIAL DEL CONOCIMIENTO

El problema del conocimiento no es solamente un problema especulativo sino una
tarea real de la vida. Y que por ser tal la filosofía no podia resolver. Su solución no es sólo una tarea teórica sino un problema real. 14
He aquí que además de mostrar el carácter de la relación como material, es preciso
señalar que tal relación es una relación histórica, pues, así como la hostilidad de los sentidos y del espíritu se inicia con un simple desdoblarse en las primeras épocas de la división
social del trabajo, tal estado no se cambiará sino hasta que el propio trabajo del hombre no
sea una oposición de actividades manuales y espirituales. La filoosfia no puede resolver los
problemas teóricos que la vida misma no ha
planteado. El mundo sensible que rodea al
hombre no es una cosa eterna, sino un producto histórico, resultado de la actividad de una
larga serie de generaciones. Tal mundo humano tiene una vida social y esa vida es esencialmente práctica.

neral. Conciencia que se manifiesta como un
producto social y como desarrollo está determinado por la evolución y la producción de las
relaciones materiales de los hombres, y que, como tal, tendrá esa naturaleza mientras haya
hombres.
Y así como el hombre establece las relaciones sociales, también crea los principios, las
ideas y las categorías conforme a estas relaciones sociales. Ideas y categorías que son productos históricos y transitorios. 16
LA PRACTICA EN LA SENSORIEDAD
DEL CONOCIMIENTO
Las ciencias reciben su objeto como su material de las manos de la industria y del comercio por las actividades que despliegan los
hombres en el mundo real. Estas actividades,
el continuo trabajar y crear, son el fundamento
del mundo sensible. La falta de trabajo no sólo
alteraría el mundo humano sino a la propia facultad cognoscitiva. La naturaleza antecesora
de la historia humana no es la naturaleza en
que vivimos pues ésta última es en buena parte hija del trabajo humano. 11 Expresión semejante la encontramos en la cita que de Wallon hace Guy Besse. 1s

El saber de esta conciencia deteminada
por las relaciones sociales correspondientes es
el reconocimiento de la realidad objetiva del
mundo material y de las leyes de la naturaleza
exterior. Y si bien esas leyes son perfectamente cognoscibles por el hombre, su naturaleza
final no puede ser conocida hasta lo último,
pues "el desarrollo de nuestros conocimientos
... demuestra ... que la ignorancia deja el sitio al saber cuando el objeto obra sobre nuestros órganos de los sentidos y el conocimiento
se convierte en ignorancia cuando queda descartada la posibilidad de dicha acción". 19
Esto es, el saber no corre paralelamente
a la realidad sino que la sigue. Hemos de aclarar con Althusser que si bien, el saber nos
ofrece el conocimiento de lo real, "creer que ...
a Marx le bastó ver acertadamente, leer acertadamente, es decir, reflejar acertadamente en
su teoría abstracta la esencia de las cosas" eso
nos llevaría a un empirismo. 20 Por lo que
es preciso tener claridad en tal interpretación.

Marx criticando a Proudhon, dice que Jo
que éste no ha sabido ver es que las relaciones
sociales son producidas por los hombres en la
misma forma que se producen el lienzo, el lino,
etc. 15 Son producciones que se pueden hacer
porque existen los materiales e instrumentos
-la materia prima, la máquina, el fin-. En
el establecimiento de determinadas relaciones
sociales, existen la vida matelial y cultural correspondiente que hace posible tal surgimiento.

EL PROBLEMA CENTRAL
DEL CONOCIMIENTO

Enlazadas con su vida material, con la actividad y con las relaciones materiales de los
hombres, desde sus comienzos, se hallan las representaciones, las ideas y la conciencia, en ge-

Ahora bien, gnoseológicamente para la filosofía marxista, el problema central lo cons-

43

�que no encontraban campo de aplicación en
otro tiempo, pero que lo hallan en actitudes
prácticas específicas. 29

"práctico-crítica". Actuación en la cual se da
el fundamento de la verdad del conocimiento,
en donde la práctica reviste las características
no de una práctica teórica sino de uno de los
aspectos de la práctica; la práctica que, además de darse como una interacción entre el
objeto y el sujeto, es una labor creadora de hipótesis, tesis, etc.
tituye el problema de la relación entre el pensar y el ser. 21 Entendiendo por .pensar, todo ese mundo de conocimientos, que constituyen una explicación del mundo material, esto
es, un reflejo del mundo material, y por ser,
todo aquello que constituye la vida material,
ya sean elementos naturales ---orgánicos o
inorgánicos-- o sociales. Pensar y ser que por
lo tanto, aunque distintos, constituyen, al mismo tiempo, conjuntamente, una unidad, esto es,
son expre.siones de una misma unidad: la materia.

un lugar de manifestarse, etc., y que es preciso explicar, pues del acierto en su caracterización depende nuestro progreso en las particularidades del conocimiento humano, fundamentado por la práctica, por el experimento
y por la industria, es decir, tanto en creación
como proceso, corno su reproducción y su
puesta a nuestro servicio.

La materia no entendida como Mach, como una determinada conexión regular de los
elementos, sino. como la caracteriza Lenin,
"una categoría filosófica que sirve para designar la realidad objetiva, dada al hombre en
sus sensaciones, copiada, fotografiada, reflejada, por nuestras sensaciones y que existe independientemente de ellas". 22

La verdad tiene como fundamento la práctica, esto es: el dominio que se manifiesta en
el imperio de la naturaleza, en el conocimiento
de sus fuerzas internas, en la explicación de
los factores que caracterizan su naturaleza;
dominio que es palpable en la práctica de la
humanidad, en el resultado del reflejo objetivo
y veraz en la cabeza del hombre, de los fenómenos y de los procesos de la naturaleza. Naturaleza de los fenómenos que el mismo Feuerbach reconoce y que se deduce de la consideración de las leyes objetivas de la naturaleza;
leyes que están íntimamente ligadas al reconocimiento de la realidad objetiva del mundo
exterior, de los objetos, de los cuerpos, de las
cosas reflejados por nuestra conciencia.

LA PRACTICA
COMO FUNDAMENTO DE VERDAD

El universo es materia en movimiento,
movimiento sujeto a leyes y nuestro conocimiento es el producto supremo de la naturaleza.
Ahora bien, el origen del conocimiento
se puede encontrar -expresa Engels, en el
Anti Dühring-, "sólo siguiendo la senda dialéctica, no perdiendo jamás de vista . . . la génesis y la caducidad de cuanto vive, de los cambios de avance y retroceso ... así como de la
imagen por él proyectada en las cabezas de
los hombres". 23

Pero si bien existe este reconocimiento por
parte de Feuerbach, Marx señala que todo el
materialismo anterior incluyendo al del mismo Feuerbach no conciben el objeto, la realidad como una actividad sensorial humana,
como práctica. 25

El conocimiento es el resultado de un proceso, de un desarrollo contradictorio que se da
en la realidad. Hegel es quien mejor demostró
que el desarrollo del conocimiento es dialéctico, es decir, q1,_e el conocimiento no es total Y
repentino, sino que progresa por contradicciones superpuestas, de la apariencia a la esencia,
de la sensación al concepto. 24

Lo que Marx expresa es que el materialismo metafísico no pasaba de la contemplación
de los objetos, los que quedaban ahí, como elementos externos. Mientras el idealismo, si bien
reconocía el aspecto activo del conocer, éste
era de carácter subjetivo; esto es, la actividad
es desarrollada sólo en el campo conceptual.
Lo anterior originaba que la actividad
humana no se concibiera como actividad objetiva, y sólo se entendiera la práctica como
un hacer sensible y no como una actuación

Por lo que hay que observar esa realidad
y explicarnos su contextura, y de conformidad

con esa contextura, su imagen. Imagen que
tiene ciertos rasgos, esto es, una naturaleza,

44

LA PRACTICA
COMO CRITERIO DE VERDAD

Reconocido el carácter objetivo de la actividad, Marx, en sus tesis sobre Feuerbach
-Tesis II-, señala que "el problema de si al
pensamiento humano se le pueda atribuir una
verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica
donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el período, la terrenalidad de su pensamiento". 30

El trabajo -dice Besse-, en la medida
en que tomó como objeto el medio a transformar, es un conjunto de operaciones que ofrecen un doble carácter: el análisis y la síntesis;
operaciones mentales que tienen como base objetiva la práctica de la humanidad. Es decir,
la formación de relaciones abstractas y generales que permiten vincular entre sí las percepciones, organizarlas en una experiencia que
ya no es episódica y localizada sino universal
y constante. Un modelo que se transmitirá, se
generalizará, creando el trabajo de acuerdo
con sus propias reglas, no habiendo modelos
preexistentes. 26

La naturaleza de la verdad, su existencia y
su posibilidad de servir como soporte de la
obra del hombre sólo se demuestra en su aplicación. Es este él caso con el que nos encontramos al hablar del cúmulo de conocimientos
que forman las ciencias y de las que es preciso
discernir su "realidad y poderío". Es decir, si
podemos demostrar la exactitud de nuestro
modo de concebir un proceso natural, reproduciéndolo nosotros mismos. Ejemplo: las substancias químicas producidas en el mundo vegetal y animal siguieron siendo inasequibles hasta que la química orgánica comenzó a producirlas unas tras otras, o bien, desde que el hombre mostró el papel que juega en la explicación de los fenómenos sociales el factor de la
lucha de clases como motor de la historia, después de la disolución de la comunidad primi-

Este carácter de la práctica como fundamento de la verdad se ve manifiesto incluso
en las ciencias matemáticas que son las más
abstractas.
Besse, citando el estudio Estructura, racionaUdad y significación, del lógico Moulond,

escribe: "La recta se convierte en un ente matemático cuando se adquiere conocimiento de
las relaciones que implica: está determinada
por un par de puntos ( ... ) y esta identidad
topológica de la recta se aumenta con un valor métrico, el de la distancia mínima ( ... ) .
Existe, así, un momento en que el modelo sensible es reemplazado por un exacto vinculo de
nociones. Entonces comienza ... lo que los
matemáticos llaman "la axiomatización". Z7

tiva.

La terrenalidad de la verdad queda de
manifiesto al comprobar que la "Verdad" de
la verdad surge del hacer cotidiano de los
hombres. Así, la ciencia no es obra de un espiritu en sí ajeno al universo; es la obra de una
humanidad viviente que descubre su tierra natal.

LA PRACTICA COMO FIN DE LA VERDAD
Nuestra consideración de la práctica como un fin de la verdad parte, según las palabras del maestro Sánchez Vázquez, de las relaciones existentes entre la teoría y la práctica en un plano nuevo: como relación entre
una teoría ya elaborada y una práctica que no
existe aún. 28 No se trata de una concepción
simplista, como si tal teoría se basara de un
modo directo e inmediato en la práctica, sino
de un proceso complejo en el que unas veces
se transita de la teoría a la práctica, y otras,
de ésta a la teoría. Se trata de una práctica
que aún no existe. Ejemplo de ello nos lo
muestran las teorías o conceptos matemáticos,

Una separación entre el pensamiento y la
acción representa el agnosticismo, cuyo concepto fundamental es el de lo "incognoscible",
postulado que conviene dilucidar. Afirma que
el espíritu cognoscente es exterior a la realidad, de tal manera que cuando cree alcanzar
una realidad que existe fuera de él resulta
víctima de una ilusión, pues no sale de sí mismo. El error de esta tesis está en considerar
al cognoscente como un sujeto "puro" del conocimiento, pero ese sujeto puro no existe,
pues el hombre es un ser concreto, un ser social comprometido en un proceso histórico sin

45

�que sufre la ciencia en la industria, que es separada del trabajo como potencia independiente de la producción y aherrojada al servicio del capital. El capital se sirve de la verdad científica para perpetuar su existencia.
Así, por ejemplo, una noción cientüica como
la medición del alcance de la inteligencia, envuelve aspectos científicos e ideológicos, como
se comprueba por el siguiente texto de Marx,
citando a A. Smith:. "A. Smith fue más perspicaz de lo que piensa el señor Proudhon. Vio
muy bien que en realidad la diferencia de talentos naturales entre los individuos es mucho menor de lo que creemos. Estas disposiciones tan diferentes; que parecen distinguir a las
personas de diversas profesiones, cuando llegan a la edad madura; no son tanto la causa
como el efecto de la división del trabajo". 36
Por lo tanto la diferencia de talentos no es natural, sino causada por la división del trabajo.

el cual no sería nada, no es, por cierto, exterior al mundo. Simplemente, suprimase el universo físico, suprimase las condiciones objetivas de la vida y del pensamiento, y ya no existirá la humanidad pensante, ya no habrá humanidad. 31
En particular, examinando estas afirmaciones, ya no desde el ángulo gnoseológico,
sino desde el aspecto de las nociones psíquicas que conllevan, podemos afirmar con el Dr.
Merani, que "convertida la praxis en gnosis,
traducido el pensamiento en palabras, la reversibilidad de lo cuantitativo -orgánico- en
cualitativo -pensamiento-, y la acción inversa, quedaron afirmados de una vez para
siempre como actividad dialéctica del obrar
humano". 32
Lo mismo afirma Marx, al criticar la noción de Feuerbach, que si "bien tenia el méri.
to de no aceptar el pensamiento abstracto, no
concebía la sensoriedad como una actividad
práctica, como una actividad sensorial humana". 33

La acepción ideológica estima que las desigualdades tienen un origen social. Al considerar como factor determinante "la división
del trabajo".
Si bien esto implica una serie de consideraciones ideológicas, ellas no surgen del hecho
de reconocerla un "origen social", pues este
reconocimiento sería ante todo de carácter
científico, sino por la circunstancia de reconocer una determinada clase de sociedad, un
modo de producción específico, un cierto desarrollo histórico, etc.

LA DIALECTICA DEL CONOCIMIENTO
Hasta aqui hemos esbozado el problema
del conocimiento como un litigio práctico. Es
preciso señalar ahora, que tal conocimiento se
da envolviendo dos caracteres: uno, el específicamente científico y otro, de carácter ideológico.
El carácter científico, en cuanto se considera -al conocimiento- expresión o producto de las cosas materiales. La naturaleza
ideológica del conocimiento queda de manifiesto en el hecho de ser éste un producto de la
clase dominante, pues la clase que impera materialmente, impera espiritualmente, los conceptos que dominan lo hacen no por su fuerza intrínseca, ni por la mayor o menor "cantidad" de verdad que encierren, sino porque
la clase dominante los sustenta. 34

LA PRACTICA Y LAS CIENCIAS
En cuanto a la ciencia se puede asegurar
que empieza allí donde la especulación termina, no en otro lugar que en la vida real.
Así la ciencia, al cooperar en la producción de más capital, recibe, a su vez, la ayuda de éste para progresar. Progreso que se
manifiesta al hacer que día a día se puedan
ir sometiendo las fuerzas naturales al dominio del hombre. 37

Dominación ideológica que se revela en
múltiples aspectos, uno de los cuales es la división del trabajo en espiritual y material.
Marx citando la obra de Ferguson, Ensayo sobre la historia de la sociedad civil, señala:
" ... En un período en el que todas las funciones están separadas, el arte mismo de pensar puede formar un oficio aparte". 35

ciencia tiene un eminente carácter social, pues
aun cuando rara vez se desarrolla en común,
para su desenvolvimiento y para su aprovechamiento se actúa socialmente, pues no se
puede prescindir ni para lo primero ni para lo
segundo del carácter gregario del hombre.

Esta consideración ideológica del conocimiento se puede observar en las consecuencias

Si bien dice Lenin -en respuesta a Ernst
March- "se reconoce ~a objetividad, un de-

A lo anterior hemos de agregar que la

46

...
• a:!

.
\i' \:(..,..
• i
. ·:"~

'

'"-

terminismo en las "ciencias de la naturaleza".
"¿No hay un oscurantismo, cuando el determinismo es limitado al terreno de la "investigación", y en el terreno de la moral y de la
actividad social y en todos los terrenos, exceptuando el de la "investigación", se deja el problema a una apreciación subjetiva?". 38

ción externa a la concepción de la noción filosófica. Aquí se habla de la práctica en cuanto
fundamento de la ciencia.
LA PRACTICA Y LA ECONOMIA
Sólo concibiendo el trabajo como la esencia de la propiedad privada, se puede penetrar
en el movimiento de la Economía política.

Aqui, Lenin está abogando por la naturaleza objetiva de las "ciencias del espíritu",
noción que sustenta por el carácter material,
objetivo de la naturaleza, por la índole práctica del conocimiento.

La Economía política considera al trabajo como el alma de la producción a tal grado,
señala Marx, que la contradicción no se da como pensaba Proudhon, entre el trabajo y la
propiedad, sino en el trabajo enajenado en contradicción consigo mismo. Para Marx, la economía política se limita a formular las leyes
del trabajo enajenado. 40

Aceptando esta afirmación leninista, sobre
el carácter objetivo de la moral y de la actividad social, hemos de asentar de acuerdo con
la afirmación marxista -Tesis m- "que la
modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria". 39

En este último aserto, Marx es sumamente claro, aquí nos muestra con una gran profundidad, no tan sólo la naturaleza de la economía, en cuanto ciencia, sino la vida real económica de la sociedad humana.

Esta noción de "entenderse racionalmente
como práctica revolucionaria" conlleva la consideración de la práctica, en actividad transformadora, como una acción del hombre, que
disuelve un mundo y crea otro.

Así Marx señala: "Hemos partido de las
premisas de la Economía política, hemos aceptado su lenguaje y sus leyes". 41

Partiendo de la Tesis VIII, que "la vida es
esencialmente práctica", todos los misterios
que descarrían la teoría ... , encuentran su
solución en la práctica humana, "y en la comprensión de esta práctica", este aserto de Marx
añade a la visión de la práctica como acción
transformadora, la aceptación de la práctica
como fundamento teórico del carácter de las
ciencias, y, en particular, de la ciencia social.
Ya no se está hablando de la práctica como
una actividad que surge, como una consecuencia de una posición filosófica determinada, o
sea, que sus verdades deban defenderse en la
práctica; sino de afirmaciones que deban defenderse como verdades indiscutibles de una
doctrina filosófica. Esto sería, una considera-

"La Economía política esconde la enajenación contenida en la misma esencia del
trabajo por el hecho de que no considera
la relación directa entre el obrero (el trabajo) y la producción". 42

"Hemos partido de un hecho de la Economía política, de la enajenación del obrero y de su producción. Hemos formulado
el concepto de este hecho como el trabajo enajenado". 43
"Nosotros vemos ... que la Economía política se limita a formular las leyes del
trabajo enajenado". ~

47

�•

NOTAS

Por lo anterior, vemos que la Economia
politica no conoce al hombre ocioso, al trabajador fuera de la relación de trabajo, las necesidades para la Economía política se reducen a su sostenimiento mientras trabaja.

Establece Cornu, que Marx, a diferencia
de los economistas burgueses, considera la categoría de: cambio, valor, precio, etc., como
efecto del proceso de cosificación engendrado
por el régimen capitalista, y hace la crítica
desde ese mirador. Pero que no desarrolla lo
que haría más tarde la teoría del valor de Ricardo, y ello se debe a que pensaba, como Engels, que en el sistema capitalista el valor está
determinado por la competencia y se expresa
en el precio corriente. 45

Estos hechos se dan independientemente
de que los economistas burgueses no sepan separar la forma de los fenómenos y la realidad
que esta forma envuelve.
Así, por ejemplo, la confusión que muestran en la consideración de la relación existente entre categorías de capital constante y
variable y las de capital fijo y circulante, como
la no distinción de la parte de capital invertida en salarios de la invertida en materias primas, son confusiones que impiden comprender
el movimiento real de la producción capitalista 48 y son muestra de lo afirmado antes.

Godelier dice, que la misma base teórica,
o sea la explicación y crítica de la sociedad
burguesa, a partir de la teoría de la enajenación, que le permite la crítica de la ideología y
de la sociedad burguesa, a la vez le prohibe
modificar la ciencia económica y desarrollar
una concepción científica de la economía capitalista. 46

Así, dice Kosík: "Lo que la crítica burguesa y reformista considera como la parte especulativa, mesiánica o hegelianizante de El
Capital, es sólo la expresión exterior del hecho
de que Marx, bajo el mundo de los objetos,
bajo el movimiento ae ios precios, de las mercancías y de las diversas formas del capital cuyas leyes él expresa en fómulas exactas, descubre el mundo objetivo de las relaciones sociales, es decir, la dialéctica sujeto-objeto. La
Economia es el mundo objetivo de los hombres
y de sus productos sociales, y no el mundo objetivado del movimiento social de las cosas". 49

Ahora bien, si tienen razón Cornu y Godelier, al destacar la noción marxista, de la economía política, en los Manuscritos, es conveniente señalar que esta noción fue modificada
más tarde en El Capital, al introducir la noción
de praxis en su concepción del mundo, al expresar que el hombre se enajena al transformar su producto en mercancía, al hacer "de
su producción su deshumanización y su desustanciación.
O sea, para Marx, "toda la vida material

de los pueblos es un proceso de la contradicción del trabajo enajenado consigo mismo". Y
es precisamente el desarrollo de esta enajenación con sus características la que da una naturaleza, una realidad a la vida material y espiritual de los pueblos.

Después de esta explicación del carácter
del conocimiento, comentando la naturaleza de
la sociedad, encontramos que las últimas causas de todos los cambios políticos, dice Engels,
y las revoluciones políticas deben buscarse en
la Economía y no en la Filosofía. 50 En otras
palabras, los nuevos hechos obligaron a revisar la historia, y, entonces, se demostró que la
superesturctura es expresión de unas condicione.e;; económicas dadas.

Marx nos dice que el trabajo, actividad
del hombre, al degenerarse, hace degenerar
toda la vida del hombre. En otras palabras, si
no se hubiera enajenado, (el trabajo), no existiría la propiedad privada, no habría esta clase
de industria, este régimen social, no existiría
esta noción de la ciencia, de la actividad misma, esta noción de las matemáticas, del arte,
de la religión, en suma, este mundo, claro
ejemplo de la fetichización. O bien, expresándolo con el maestro Kosík "sólo la demostración de que las categorías económicas son
formas históricas de la objetivación del hombre, y que, como productos de la praxis histórica, pueden ser superadas únicamente por la
actividad práctica, indica los límites de la filosofía, y el punto en que se inicia la actividad
revolucionaria". 47

Ahora bien, nuestra estimación de las condiciones económicas como fundamentantes de
la vida de la sociedad, 51 no nos debe llevar
a concluir que nuestro estudio es indagar la
relación entre el trabajo y la creación de la
realidad humano-social, desde un ángulo económico; sino que esta relación, la requerimos
desde un ángulo filosófico, y en ella no descubrimos nada económico. Pues desde un ángulo
económico, el trabajo sólo se revela como creador de la forma específica, histórica, y social
de la riqueza.

48

1.-Martín Alonso, Enciclopedia del idioma, Diccionario histórico y moderno de la Lengua Española, 2 tomos, t. l., Ed. Aguilar, Madrid, 1958,
p. 96.

14.- C. Marx, l\,1anuscritos económico-filosóficos de
1844, ed. cit. p. 87.

2.-·A. Sánchez Vázquez, Filosofía de la praxis, ed.
cit., p. 166.

16.-Idem., p. 105.

3.-Karel
sobre
trad.
S. A.,

15.-G. Marx, Miseria de la filosofia, cd. cit., p. 104.

17.-C. Marx, El Capital I., ed. cit., p. 229.

Kosík, Dialéctica de lo concreto, estudio
los p1.10blemas del hombre y el mundo,
A. Sánchez Vázquez. Editorial Grijalbo,
México, D. F., 1S67, p. 240.

18.-"Pero C'omo lo muestra la psicología contemporánea ..., las sensaciones no son copias pasivas de la realidad ... Cuanto más se desarrolla la actividad del hombre, más se desarrolla y enriquece su misma sensibilidad. Por
lo tanto, la experiencia sensible se forma por
una experiencia práctica, tanto en el plan individual como en el de la especie . . . De un
modo más general, no es posible considerar el
si;,tema nervioso del ser humano, con sus órganos sensoriales, con independencia de la acción de la naturaleza sobre nuestra éspecie ...
Toda umi. civilización se refleja en nuestra sensibilidad; vemos, escuchamos, ¡,alpamoS', etc.,
como seres humanos y nuestra vida intelectual
se incorpora de alguna manera a nuestra vida
sensible ...", Guy Besse, Práctica social y teoria marxista del conocimiento, ed. cit., pp. 31-32.

4.-K. Kosik, op. cit., pp. 244 y 245.
5.-Idem., p. 245.

,

6.-Asi también en su obra Lite le Capital, cuando
expresa "Marx nos da con qué plantear el problema que nos ocupa: el de la apropiaclón
cognoscitiva del objeto real por el objeto del conocimiento, que es un caso particular de la apropiación del mundo real por diferentes prácticas, la
teoría. la estética, La religiosa, la ética, la técnica,
etc. Louis Althusser, J. Ranciere y otros, Leer
el Capital, Tomo I, Ed. Habana, Cuba., 1967,
pp. 73 y 74.
Este criterio de Althusser, se deriva del concepto que tiene de la práctica, pues considera
en sentido estricto una práctica, aquella que
pone en juego sólo las fuerzas del pensamiento, fuera de toda relación directa con la prácfica concreta. Esto es, la práctica teórica, que
contiene en sí misma los protocolos de validación, los criterios de cientificidad, sin ninguna necesidad de la verüicación de prácticas extericres, para declarar "verdadero" los
conocimientos producidos. Ibid., p. 65.

19.-V. l. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo,
ed. cit., p. 205.

Así, pues mientras la actividad prácLica supone una acción efectiva sobre el mundo,. , . la
actividad teórica sólo transforma nuestra conciencia de los l1echos ... , pero no las cosas
mismas. En este sentido, cabe hablar de una
oposición entre lo teórico y lo práctico. A. Sánchez Vázquez, op. cit., p. 173.

22. -V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo,
ed. cit., p. 152.

20.-Louis Althusser. Breviario de ciencia e ideologia marxistas, en Siglo XX, Agosto-Septiembre,
1966, p. 43.
21.-F. Engels, Ludwing Feuellbach y el fin de la
filosofia clásica alemana en C. Uarx y F. Engels, Obras Escogidas, 2 tomos, ed. esp., t. n,
Moscú, 1S52, p. 343.

23.-F. Engels, Anti-Dürlng, Introducción, ed. cit.,
p. 34.
24.- Guy Besse, Práctica social y teoría marxista
del conocimiento, p. 28.

7.-A. Sánchez Vázquez, op. cit., p. 168.

25.-C. Marx, Tesis I sobre Feuerbach, en C. Marx
y F. Engels, Obras Escogidas, 2 tomos, ed. esp.,
t. II, Moscú. p. 376.

8.-Cfr: "No vaya a creerse, con todo, que al distanciarse de esta suerte la inteligencia de la
realidad práctica, llegue a emanciparse en absoluto de ella. Que no es así, lo prueba el
hecho que toda guerra que emprenda la inteligencia contra la realidad práctica -en son
de mejorarla- tiene por antecedente otra guerra en el seno mismo de aquella". C. Marx, El
Capital I, p. 215.

26.-A. Sánchez Vázquez, Filosofía de la praxis, cd.
cit., p. 191.
27.-ldem., p. 192.

28.- C. Marx, Tesis sobre Feuerbach III, ed. cit., p.
376.
29.- Guy Besse, Práctica social y teoria marxista
del conocimiento, ed. cit., p. 54.

9.-K. Kosík, Dialéctica de lo concreto, ed. cit., pp.
235-236.
10.-Cfr: "La tesis principal del pragmatismo es la
que todo lo que tiene éxito es verdadero. Así,
para uno de los maestros del pragmatismo,
William James, la verdad de la religión es demostrada por el hecho de que procura al creyente una sa.tisfacción sobjetiva indistu.tible.
Por lo tanto, el criterio de verdad es la utilidad, y la utilidad misma es entendida como
relativa a tal o cual necesidad subjetiva. El
pragmatismo no dice: "Si la práctica verifica
una idea, es porque ésta es verdadera". Dice
al contrario: "Una idea es verdadera porque
triunfa". Gny Besse, Práctica social y teorfa
marxista del conocimiento, trad. María M. Chirleo, Editorial Proteo, B. Aires, 1966, p. 66.

30.-Idem., pp. 36-37.

11.-C. Marx., Manuscritos económico•f.ilosófic:os de
1844, ed. cit., p. 87.

38.-V. I. Lenin, Materialismo y empiriocritic:ismo,
ed. cit., p. 206.

12.--Karel Kosík, Dialéctica de lo concreto, ed. cit.,
p. 226.

39.-C. Marx, Tesis sobre Feuerbac:h III, ed. cit.,. p.
377.

13.- Idem., p. 227.

40.-Idem., (VIII),

31.-Idcm., p. 40.
32.-Alberto L. Merani, Psicologia Genética, ed. cit.,
p. 191.
33.-- C. Marx, Tesis sobre Feuerbach 11, p. 377.
34.- C. Marx, op. cit., pp. 231 y 232.
35.--C. Marx, Miseria de la filosofia, ecl. cit., p. 124.

36.-Ibidem.
37.-F. Engels, Esbozo de crítica de la economia política, ed. cit., p. 18.

49

p:

377.

�41.- C. Marx, Manuscritos del 4.4, p. 62.
42.- lbid., p. 65.
43.- Ibid., p. 69.
44.-Lbid., p . 70.
45.- Augusto Comu, op. cit., pp. 582-583.
46.- Maurice Godelier, op. cit., p . 118.
47.-C. Marx. Manuscritos económico-filosóficos de
1844, ed. cit., p. 70.
48 - K. Koslk . Dialéctica de lo concreto, ed . cit., p.
207.
49.- K. Kosik, El Capital 11, ed. cit., p . 194.
50.- K. Kosik, op. cit., p. 209.
31 Cfr.- "Los nuevos hechos revelados por la re alidad
objetiva obligaron a rE:visar toda l a h ist oria
anterior. y entonces se demostró que la historia había sido sis.mpre una h istoria de h echos
de clases, ... o lo que es lo mismo, que las condicion es económicas de cada é poca . . . era, por
t anto, el cirrúcnto real sobre el q ue se e rg uia
luego, e n última inst ancia, todo el edificio d e

las instituciones jurídicas y pollticas. de la
ideología religiosa. Llosófica, etc.". Engels, Anti-D¡¡hring, Introducción, p . 34.

Meliujin, S.: Dialéctica del desarrollo en la naturaleza
inorgánica, trad . de Lydia Kuper de Velasco, Editorial Grijalbo, S. A., México, D. F., 1963.

52.-"Según la concepción materia lista de la h istoria, el elemen to determinante de la hlstoria
es e n última instancia la producción y la reproducción en la Yida real. Ni Marx ni yo hemús afirmado nunca más que esto; por consiguiente, si alguien lo tergiversa transforman dolo en la afirmación de que el elem ento económico es el único determ inante lo t ransformará en frase $in sentido, a bstracta y absurda.
Marx y yo tu1emos en parte la culpa de que
los jóvenes escritores le atribuyen a veces a l
aspecto económico mayor importancia que la
debida. T uvimos que subrayar este principio
f undamental f rente a n uestros a dversarios,
quienes le negaban, y no siempre tuvimos t iempo, Jugar r.i oportunidad de hacer justicia a
los demas elementos p articipantes e n la intera cción. Carta de Engels a J. Bolch. Londres, 21
de sep. de 1890, pp. 486-488.

Rosental, M. M. y P. Iv.din, Diccionario Filosófico, trad.
(le Augusto Vidal Roget, ed. ~p., Ed. P ueblos Unidos, Urugu ay, 1965.

Carlos Marx y F. Engels, Correspondencia, Inst ituto Marx-E n gels-Lenin, Leningrado, ed. problemas, Buenos Aires, 1947.

zada, trad. Juan Garcia Ponce, Edit. J. Mortiz, México, 1968.
Flores Olea, Víctor.: Politic:a y Dialéctica, introducción
a una m etodología de las ciencias sociales, UNAM.
México, 1964.
Mandolfo, Rodolío, Feuerbach y Marx, Edit. Claridad,
(Manuales de cultura Marxista &gt;, Buenos Aires.

Hegel, Guillermo Federico: La Fenomenología del espíritu, trad. \V. Roces, Fondo de Cultura E-conómica, México-B. Aires, 1966.

Granisci, Antonio.: La formación de los intelectuales,
trad. Argel González Vega, Editorial Grijalbo, S. A.
(Colección 70) , México, D. F., 1967.

Sartre, Jean-Paul.: Crítica de la razón dialéctica, t
I, trad. M a n uel Lamano, E&lt;litorial Losada, S. A,
Buenos Aires. 1963.

Schaff, Adam .: Marxismo e individuo humano, trad.
Maria li:osa Borrás, Editorial Grija lbo, S. A., Wolección Norte), México, D. F., 1967.

Pon ty, M. Merleau .: Las aventuras de la dialéctica,
Ediciones Levi atán, Buenos Aires, 1957.

Ma rcuse, Herbcrt.: Libertad y agresión en la socied~d
tecnológica, en H. Marcuse, André Gorz y otros,
La Sociedad industrial contemporánea, trad. de
Margarita S. Prieto y Julieta C:impos, Ed. Siglo
Veintiuno, S. A. México, 1967.

AHhusser, Louis, J. RanC'icrc y otros.: Para leer el Capital, t I, Ed. Habana, Cuba, 1966.
Comu, Aug ustP..: Carlos Ma.r x, Feder-ico Engels, del
idealismo al materialismo histórico, Pla tina Stilcograf, e dición conjunt a (Colección hechos, ideas
y ciencia ), Buen os Aires, 1965.

Mru·x, Karl.: Fondements de la critique de L'economie
politique, 2 vols. Editions anthropos, P aris, 1968.
Man del: E rnest.: La formación del pensamiento económico de Marx, de 1843 a la redacción de El Capital: estudio genético, trad. de F eo. Gon zále-z A.,
Ed. Siglo veiJ1tiuno, S. A ., México, 1968.

Godelier, Maurice.: Racionalidad e irracionalidad en
la economía, t ra d. Nicole Blanc, Ed. Siglo Veintiuno, s. .A., México, 1967.

Nicolaus, Martin.: El Marx de sconocido, en P ensamiento Critico, Nos. 18-19, Habana, Cuba, 1968.

Marx, Carlos y F. Engels, Correspondencia, Instituto
Marx-Engels-Len in , Leningrado., Edit. Problemas,
B!.!eno._ Aires, 1947.

Marx, Carlos.: La ideologla alemana, en F. Engels y
C. Marx, Dialéctica de la Naturaleza, Ediciones
Pavlov, México, D. F ., 1939.

Lukács, George: Estética, la peculiaridad de lo estético, t I, trad. Manuel Sacristán, Ed. Grijalbo,
S. A., México, D. F., 1966.

BIBIJOGRAFIA
Garaudy, Roger: Dios ha muerto, un estudio sobre
Hegel, tra d. Ma tilde Alemán, Editorial Pla tina, B.
Aires, 1965.

Merani, Alberto L.: Psicología Genética, l a. e d., Ed.
Gt ijc.lbo, México. D. F., 1962.
Marx, Carlos.: Miseria de la Filosofia, Ed. en Lengu as
Extranjeras, Moscú.

Marx, Carlos y F . Engels.: Escritos e conómicos varios,
Manuscritos económico-filosóficos de 1844, trad.
We nceslao Roces, E d. Grija lbo, S. A., México, D. F.,
1962.

Ma rx, Carlos y F. E ngels .: La Sagrada Familia, t rad.
de Wen ceslao Roces, Ed. Grijalbo, México, D. F.,
1938.

Lenin, v. l.: Materialismo y Empiriocriticismo, 3a. e d.,
E"dic,oncs P ueblos Unidos, Uruguay, 1S62.

Lukács, George.: El joven Hegel y los problemas de la
sociedad capitalista, trad. de M. Sacristán, Ed.
Grija lbo, México, 1963.

Marcuse, Herbert, El hombre Unidimensional, Ensayo
sobr2 l a ideología de la socied ad industrial a van -

Garaudy, R. y otros.: Lecciones de Filosofía Marxista,
trad. Luis Ramón Maroto, Ed. Grija l bo, México,
D. 1''., 1966.

Gorz, André.: Historia y Enajenación, Fondo de Cult ura Económ ica, colección popula r, México-B. Ai res, 1964.

Marx, Carlos .: Aportación a la crítica de la Economía
política, Ed. Nacional, México, D. F., 1958.

Sánchez Vázquez, Adoilo.: Filosofía de la Praxis, Editorial Grijalbo, S. A., México, D. F., 1967.

Lenin, V. l.: Obras :Escogidas, Tomo I, E d. Lenguas Extranjeras, Moscú, 1948.

Kosik Karel.: Dialéctica de lo Concreto, Estudio sobre
los problemas del hombre y el mundo, trad. Adolfo Sá nchez Vázquez. Editorial Grijalbo, S. A., México, D. F ., 1967.

Marx, Carlos y F . Enge ls.: Obras Escogidas, t 11, Ed.
Lenguas Extranjeras, Moscú , 1952.

Althusser. Louis, J. Ranciere y otros. : Lire le Capital,
Tomo I, F rancois Maspero, P arís, 1S66.

Bernal, John D.: La Ciencia en la Historia, trad. Eli de
Gortari, UNAM. M~xico, D. F., 1959.

Hegel, Gtúllermo Federico.: Filosofía del Derecho, trad.
Angélica Mendoza de Montero, Editorial Caridad,
B. Aires, 1955.

Engles, Federico.: Anti-Dühring Edicion es Fuen te Cul·
t ural, México, D. F.

Marx, Carlos y F. Engcls.: Obras Escogidas, t I, Ed.
Lenguas Extranjeras, Moscú,

Marx, Carlos.: El Capital, t I , Fondo de Cultura Económica, México-B. Aires, 1964.

Lenin, V. l . : El Estado y la Revolución, trad., Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú.

Marx, Carlos.: El Capital, t II, Fondo de Cultu ra Económica, México-B. Aires .

Marx, Carlos.: El Dieciocho Brumado de Luis Bonaparte, Ediciones en Lengua s Extranj eras, Moscú , 1955.

Marx, Carlos.: El Capital, t IIJ, Fondo de Cultura Económica, México-B. Aires, 1965.

Marx, Carlos.: Critica del programa de Gotha, E dicion es e n Lenguas Extranjeras, Moscú.

Marx, Carlos.: Historia crítica de la teoría de la plusvalia, vol. I , Ediciones Ven ceremos, La Habana,
1965.

Tse Tung, Mao: Acerca de la Práctica, E diciones en
Lenguas Extranjeras, Pe kin, 1960.

Marx, Carlos.: Historia cri tica de la teoria de la plusvalía, vol. II, Ediciones Venceremos, La Haban a,
n a, 1.965.

Lenin, V. 1.: Cuadernos Filosóficos, E&lt;liciones Estudio,
B. Aires, 1963,

Althusser, Louis.: "Breviario de Ciencias e Ideología
Marxistas". Siglo Veinte, Agosto-septiembre, no.
69, México, D. F. 1967.

Bessc Buy.: Práctica Social y Teoria Marxista del Con::icimiento, trad . Maria M. Chirico, Editorial P rote o, B. Aires, 1966.

50

51

�Libros de la Universidad Nacional Autónoma de México en existencia en la
Librería Universitaria de Zaragoza.·
Colección "Problemas científicos y filosóficos"
León, Brillouin, La información y la incertidumbre en la ciencia, la. ed., México,
1969. $ 55.00.

-

..

Ellison, M. A., El Sol y su in/luenda, la. ed., México, 1957. $ 35.00.

r • .. .

Berna!, John D., La ciencia en nuestro tiempo, la. ed., México, 1960. $ 60.00.
Berna!, John D., La libertad de la necesidad, la, ed., México, 1958. $ 60.00.
Schatzman. Evry, Origen y evolución del universo, la. ed., México, 1960. $ 40.00.

Los libros

Colección Filosófica contemporánea

Sobre Ernesto Rangel Domene
y su "Canción junto al abismo"

Collingwood, R. G., Ensayo sobre el método fiwsó/ico, la. ed., Centro de Estudios
Filosóficos, México, 1965. $ 45.00.
Vleeschawer, Herman, J. de, La evo/,ución del pensamiento kantiano, Centro de
Estudios Filosóficos, la. ed., México, 1962. $ 60.00.
Moore, George Edward, Principia Ethica, Centro de Estudios Filosóficos, la. ed.,
México, 1959. $ 40.00.
Von Aster, Ernst, La /iwsofúi del presente, Centro de Estudios Filosóficos, México,
1964. $ 50.00.

Ernesto Raugel Domene, Canción junto al abisrno, Fon•
do de cultura económica, col. "Tezontle", México, 1970.

Muralt, A:ndre D., La idea de la /enomenowgía, Centro de Estudios Filosóficos,
la. ed., México, 1963. $ 65.00.

Colección de arte
Valdés, Carlos, José Luis Cuevas, la. ed., México, 1966. $ 60.00.
Ernesto Rangel Domene, (Mont~rrey, 1936), es un
poeta, que estudia, que está casado y que tiene una gran
familia que ama: cuando habla de ella se le ilumina el
rostro como a los niños. Nació "de gitanos", dice él.
Yo diría que nació en un medio propio para las cosas
del espíritu y del arte: sensible, humano, casi se puede
decii- que se derrama en ternura. El y Jorge Cantú eran
hace más de trece años algo así como los Rimhaud del
ambiente de la revista Katarsis, con una proyección
bastante nueva, que da la inquietud formativa, con un
interés por encontrar los cauces a sus gustos y aficiones.
Esos cauces a veces son difíciles cuando hay que tomar
en serio una vocación, contradictoria a veces, con los
legados de la educación tradicional: la lucha por el
"título" 1a "posición de la familia'', la meta trazada en
un ambiente donde el nombre a veces (no siempre), es
lo más importante. Nos quedamos con el poeta de Canción junto al abisnw, que en una noche nos emociona
con su visión del mundo y de las cosas, con su soledad
y su desprecio a un mundo opaco y lleno de "figuras
de paja". Nos quedamos con el poeta que nos enuncia
el mundo del amor, haciéndonos sentir una extraña me•
tamorfosis de la mujer: "paloma del amor o/pantera

del odio", imágenes que se contradicen en un seutido
brutal y que sin embargo se emparentan y guardan cada una su sitio.
El poeta no todo el tiempo es lúcido yi equilibrado
como las gentes del buen pensar lo quisieran. Vive
estados de ánimo incomprendidos algunas veces; los
más triste¡, son grandes barreras que producen inco•
municación con él y con su mundo. Mas no es afición
ser poeta, es un destino y una intima tragedia que
se lleva dentro y a la que solamente el poeta tiene derecho, como el derecho a respirar, como el derecho de
tener un lugar desde dónde hurgar las estrellas o es•
tar aquí y más allá, inaugurando ciudades, inventando,
tomando en cuenta la vida y los motivos más impor•
tan tes que hacm crecer las ideas hasta llevadas a la
palabra.
A~regaremos que Ernesto ha estado varias veces
en el extranjero y que fue becario del Centro Mexicano
de Escritores; que ha ¡i:rabado un disco LP con sus
canciones, que 1·ecuerdan mucho la tierra del Mayab;
y que su Canción junto al abismo nos ha dejado una
profunda idea de amor hacia la eterna Eva. / AHB.

52

Cardoza y Aragón, Luis, Posada, la. ed., México, 1963. $ 50.00.
Neuvillate, Alfonso de, Goitia, la. ed., México, 1964. $ 50.00.

•

Nelken, Margarita, Carlos Orozco R.pmero, la. ed., México, 1959. $ 25.00.
Tamayo, Rufino, Tamayo, la. ed., México, 1959. $ 50.00.

Textos universitarios
Villarreal Domínguez, Enrique, Teorúi y práctica PH, México, 1967. $15.00.
Hilgar, Ernest R., El psicoanálisis como ciencia, 2a. ed., México, 1969. $ 45.00.
Rodara, Joseph, Científicos contra políticos, la. ed., México, 1969. $ 25.00.
Flores Olea, Víctor, Marxismo y diemocracia soci.alista, la. ed., México, 1968. $ 36.00.
Simmonds, Kenneth, La restauración de la sociedad internacional, la. ed., México,
1969. $ 20.00.
Seara Vázquez, Modesto Paz, Con/lú:to en la sociedad internacional, la. ed., México, 1969. $ 56.00.

�-Librerías universitarias
"El deslinde''jbajos de la torre de la rectoría, ciudad universitaria.

Librería universitaria de Zaragoza/ calle de Zaragoza frente al Correo.
Librería universitaria "Aula Magna"/ Aula Magna, frente a la plaza
"Colegio Civil".

Ofrecen/ libros de texto, obras de consulta, ciencias, literatura (poesía, ensayo, novela, cuento), artes; con precios especiales para los universitarios.
Distribuidores exclusivos de las publicaciones de 1.a Universidad Nacional
Autónoma de México.

------------------------'--·-- - - - - - - - - -- - - - - -

UNIVERSIDAD
Publicación quincenal de 1.a Universidad de Nuevo León

Datos sobre la universidad. Información general. Encuestas, opiniones y
entrevistas sobre los problemas de la univer~idad actual. Sección de letras,
cine, teatro, arte. Reseña de libros y revistas. Reportajes. Ensayos.
Publicado por la Sección de Editorial del Departamento de Extensión Universitaria.
DIRECTORjDAVID MARTELL MENDEZ
Torre de la Rectoría / quinto piso / Ciudad Universitaria/ Monterrey,
N.L.jMéxico.

Armas y letras
Revista de la Universidad de Nuevo León. Ter~era
época. Número 2. (Septiem~re, o_ctu?re Y noVIembre de 1970). Editorial uruvers1tar1a. Torre de
rectoría, 5o. piso. Ciudad universitaria. Monter:cy,
Nuevo León, México. Suscripción por un ano/
$ 24.00; en el extranjero/ $ 3.00 Dlls.

Director/ Alfonso Reyes Martínez.
Colaboran en este número: Alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Nuevo
León Arturo Cantú, Tomás González de Luna,
Andrés Huerta Bernal, Carlos Monsiváis, Jesús
Ramones Saldaña, Ernesto Rangel Domene, Alfonso Reyes Martínez, Alvaro Ríos Leo~, Rodolfo
Rodríguez García, Horacio Salazar Ortiz.
Impresa en 7,os talleres de la I mprenta Universitaria de la Universidad de Nuevo León.

$ 6.00

�Revista de la Universidad de Nuevo León

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484957">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484959">
              <text>1970</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484960">
              <text>Tercera</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484961">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484962">
              <text>Septiembre-Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484963">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484964">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484980">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484958">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1970, Tercera Época, No 2, Septiembre-Noviembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484965">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484966">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484967">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484968">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484969">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484970">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484971">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484972">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484973">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484974">
                <text>01/09/1970</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484975">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484976">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484977">
                <text>2000336</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484978">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484979">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484981">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484982">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484983">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="35037">
        <name>Derrumbes avenida Cuauthémoc</name>
      </tag>
      <tag tagId="35038">
        <name>Manifestación del silencio</name>
      </tag>
      <tag tagId="13828">
        <name>Octavio Paz</name>
      </tag>
      <tag tagId="4758">
        <name>Poemas</name>
      </tag>
      <tag tagId="35039">
        <name>Praxis</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17426" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15457">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17426/Armas_y_Letras_Revista_de_la_Universidad_de_Nuevo_Leon_1970_Tercera_Epoca_No_1_Junio-Agosto_2000338.pdf</src>
        <authentication>cd8143860a277df829ea35d6aa537dd6</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487981">
                    <text>Y LETRAS
Revista de la Universidad de Nuevo León

•

' " ,...... 1

•

N/ l.

��,.,

Í

~T

IP.LIO-r ECA CENTRAL
U . A. N.·:.:.
· ..:L..::__ _ _ _ _

!-.,_ _ _ _ _ _ _ ___ _

Armas y letras/ indice
El otro Borges/ Miguel Covarrubias/ 2

Bertrand Russell: füosofía de las rnaternáticas y autobiografía/ Humberto

Martínez González/ 8
Poesía/ Andrés Huerta/ 14

Géricault en los cien días/ Hugo L. del Río/ 16

Universidad
de
Nuevo León

Algo en la oscuridad/ José Emilio Pacheco/ 20

La televisión y su influencia psicosocial/ Fidel de la Garza/ 26
Para 1w olvidar a Hi!da/ Horacio Salazar Ortiz/ 31

Acercamiento a Scrguei Efacnstein/ Jcsús Dávila/ 33

Rector/ doctor Oliverio Tijerina Torres
Secretario general/
licenciado Tomás González de Luna

'Trozo mural vara llfanhattan/ José María Lugo/ 36

Jefe del Departamento de Extensión
Universitaria/ profesor Rolando Guzmán Flores

Sección de Dibros/ Humbcrto Martínez y Miguel Covarrubias/38

Coordinador de la Sección de Editorial/
ar'quitecto Alfonso Reyes Martínez.

Ilustraciones de la secuencia de la escalera de Odessa de "El acorazado
Potemkin", film de Serguei Eisenstein.

1

__.J

�Hemos dicho " ultraísmo" y ahora diremos que lo que caracteriza a este movimiento
(que no escuela al decir de Rafael CansinosAsséns) 10 es la renovación de la metáfora o
más presuntuosamente su creación.ll Claro es
que el Borges poseedor de juventud (equivalente, como es sabido, a inexperiencia) y además en E spaña. adoptó este •·movimiento" que
no se ria t a n exagerado como el creacionismol2
pero que s.í tuvo corta vida (1918-1922). ¿Debida a qué? A " que se resiente de d eliberación, de cr eación dirigida, de cer ebralismo".13
Por eso es que el Borges que vuelve a la Argentina es un discípulo deficiente del ultraísmo.
Remiremos, para e mpezar, el titulo de su primer libro de poemas: F ervor de Buenos Aires.
Nada que nos diga otra cosa sino apego a la
patria, y si se pe rsiste, un apego que a cada
momento vue lve fantasmagórica la ciudad. No
importa . Se tra ta incluso del reencuentro definitivo ya que el poeta siente que

A

dos ··•versos de catorce" -como el mismo titulo lo pregona). Es justo ya que veamos un
poema del primer libro de Borges :

V ANILOCUENOIA
La ciudad está en mí como un poema
que no h e ,logrado detener en palabras.
A un lado hay la excepción de algunos ver( sos;
al otro, arrinconándolos,
7,a '!'Ada se adelanta sobr e el t i empo,
como terror
que usurpa toda el alma.
Siempre hay otros ocasos, otra gforia;
yo siento la fatiga del espejo
que no descansa en una imagen sola.
¡ Para qué esta porfía
de clavar 'con dolor un claro verso
de pie como una lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi e.asa,
desdeñosas de símbolos verbales,
me griitarán su novedad mañanat
Nuevas
como una boca no besada.20

esta ciudad que yo cr eí mi pasado
es mi porvenir, m,i presente;
los años que he vivido en Europa son ilu( sorios,
yo he estado siempre (y estaré) en Buenos Aires.14

El otro Borges
Miguel Covarrubias
siendo de s u pr osa no son sin em bargo exclusivas. Tam bién la poesía de Bor ges se alimenta de los dones de la p r ecisión y la com;
ple jidad. Como también es ve rda d que se tiñ e de los colores qu e mar can las lentas etapas del Borges pensador, convencido de que
todo es par a e l tiempo cíclico y " pa r a que
se r epit a una escen a " .&amp;

Si el mism1s1mo Borgbs habla d el " Ótro Borges" y a é l le dedica el texto que habla d e é l
y de él mismo, es decir, de "'Borges y yo" ,: ¿qué
nos queda a¡ algunos de nosotros? Rastrea r el
labe rinto, claro está. P ero e mpezando bajo dificultades dignas de ese laberinto, habrá que
seguir dos "senderos que se bifurcan ", que,
como al anticuario Joseph Cartaphilus,2 nos llevar á n a explanadas o a sóta nos plenos también de senderos que estarán bifurcándose
siempre a través de l tie mpo y e l espacio que
no pueden ser refutados.

E mpecemos p ues con la poesía de Bor ges. Los
libros que de este gén ero h a r eunido en Obra
poética? son_: Fervor de B uenos Aires ( 1 923 ) ,
L i ma de enfrente ( 1925) , Cuaderno San M artín ( 1 929), el otro, el mismoª y un a péndice :
Museo .

El prime r sendero nos cond uce al Borges que
escribe y se bifurca e n el prosista por un lado
y por e l otro en el poeta. Sabe mos que es el
autor de " inquisicion es", cuentos y ensayos
el que le ha dado a l Borges que logra " tramar s u literatura" la glor ia y e l r econocimiento que a gente de s u patria y s us lectores que se r e parte n por e l mundo le han d epara do-3 F a ma y g loria que por lo de más son
discutibles. Sus mer ecimientos en la prosa no
conviene detalla rlos aquí (nos h emos propuesto hablar e n este ensayo de l ot ro Borges,
de l poeta Borges). Ya otros lo han h echo y
h a n destacado: o el valor de s u pala bra,4 o
e l va lor de s u pensamiento ;5 cos as a mbas qu e

Ya los años en los t res p rime r os títulos
indican el posible a grupamiento de esta la bor
poética en un pe r íodo que h abr á de difer enciarse del otro tít ulo carente de fech a . Concretamente : la primera etapa se bifurca e n
la p rofesión de fe ultraísta y en la realización diversa a l ult r aísmo, in timista, local,
sabedor a de por t on es, plazas, arr a ba les y
amor con despedida ("Entre mi amor y y o
h an de levantarse/t rescie ntas n oches como
trescientas pa redes/ y el mar ser á una magia
entr e nosotr os" .) s

2

El titulo ¿se debe entender como la fusión d·e lo vano y la elocuencia?, ¿se debe
entender como la unión de la vanidad y la
elocuencia? Parece que de cualquier manera
el titulo es correspondiente del contenido.
De cualquier manera lo que aqui conviene retener es:

Este ver a. lo propio : la ciudad, el arrabal, el
tango, el compadrito, los ancestros valerosos,
el cuchillo, no podian avenirse con los postulados d el modernísimo ultraísmo. En ningún
poema d e Fer vor, de Luna de enfrente o Cuaderno San Martín se hallarán aeroplanos o
rascacielos o algo que le fuera muy preciado
a los decididos partidarios de los ismos de la
década segunda del siglo xx. La verdad es
que no es fácil encontrar al Borges ultraísta.
El ha confesado: "Yo he publicado libros ultraistas y los he destruido. Por lo tanto, sólo
he guardado cuatro o cinco poemas de mi primer libro y eran poemas románticos, metáforas que yo cr eia nove dosas acerc(l. de la puesta del sol, sobre la luna y otros objetos ... "15
Esta disidencia te mprana no sólo tiene que
ve r con el " estilo mental" de Borges, tiene
que ver también con la n ecesidad poética del
americano que es, por supuesto, diferente a la
del español. De aquí qu·e " cosmopolitismo,
exaltación de la civilización contemporánea y
pirueta farsesca" 16 sean lo que separe al poeta
del credo modernísimo.

La ciiudad está en m-í como un poema
que no he logrado detener en palabras.

Y decimos que conviene retener estos dos versos porque ya veremos más adelante, en la
confirmación del tiempo cíclico, la escasa variante en la poesía del fin o poesía final de
Borges. De todas maneras hay algo -en este
caso se trata de la ciudad- que no puede ser
detenido. Las cosas fluyen, se mueven .
¡,Para qué esta porfía
de clavar con dolor un claro v erso
de pie como una lanz~ sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
d esdeñosas de símbolos verbales,
me gritarán su novedad 'mañana?

Tal es la desdicha de l poeta que por serlo es
ambicioso: el doloroso clavar del claro verso
no conduce más que a contemplar la inutilidad
de los símbolos verbales. Sin embargo hay que
recordar que el Borges que escribe este poema
es joven y aún ve. Por eso el final no deja
de se r promisorio, halagador, deleitoso:

P ero ¿cuáles son entonces las caracte rísticas de este prime r sende ro poé tico de Borges? El poeta se ocupa de s u patria, de sus
cosas. Salvo dos títulos d e " Luna de enfrente 17
todos se corresponden con el contenido. Incluso en otro tít ulo aparece la palabra dualidá 18
y en un poema ciudá19 varias veces. Esta man e ra de escribir esas pa labras, desvirtuándolas como hacen algunos en algunas r e giones,
simplemente indica las ganas de estar cerca
de la tierra que " lo h a visto n acer". Pero esta
constancia a lo cer cano tien e s u contrapeso en
lo que en aquel entonces podía toma rse como
excesiva libe rtad: la carencia de rima (salvo
en algún poema la asonante ) y el d esorden en
la medida (salvo en los anteriormente anota-

Nu(;"l)as
como un a boca n o besada.

Ya que si el poeta jamás ceja precisamente
porque es el artista insatisfecho de todos los
tie mpos, volver á a clava r su cla ro verso y besará l a boca aún no besada que mañana será
otra vez una boca no besada que pasado mañana . . .

3

�Pero . . . los años han pasado. La circunstancia nacional ha relegado, o mejor dicho no
ha sacado del casi total anonimato al poeta
que ha tenido que sobrevivir como auxiliar de
una biblioteca municipal. Incluso se le ha hostilizado abiertamente. Pero ... también esos
tiempos casi de pesadilla pasan. Aunque no al
olvido. "Sólo una cosa no hay. Es el olvido".21
Otra cosa llega: es la paulatina pero férrea
ceguera.
Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaraoión de la maestría
De Dios, que con magnifica ironía
Me diio a la vez los libros y la noche.ZJ.

Hemos dicho que los tiempos han cambiado. El poeta es ya director de la Biblioteca
Nacional; es decir, le ha;n sido dados "los libros" . Y le ha sido dada "la noche" también:
la ceguera. La magnifica ironía que aquí encontramos no es la de "Dios" sino la del poeta;
encontramos también que pid·e con gran serenidad, con. gran dignidad que "Nadie rebaje
a lágrima o reproche/Esta declaración ... " Rico y no sólo magnifico es este poema que nos
permite saber d·el encuentro dé un hombre
que a falta de un cuchillo "que acaso no sabrá manejar" (como Dalhmann en "El Sur")23

; Qué importa la valabra qiie me nombra
Si es indiviso y uno el anatema?
·
Gro1issac o Borges, miro este querido
Mmido qiie se deforma y que se apaga
En mia pálida ceniza vaga
Que se parece al sueño y al olvido/.S

"¿ Cuál de los dos escribe este poema?,. Borges o el otro Borges. Atrás ha quedado la "Vanilocuencia" con su pretensión de clavar siempre un claro verso. Ahora en cambio es "uno
el anatema" y el mundo: " ... una pálida ceniza vaga/Que se parece al sueño y al olvido''.
Las cosas ya no le "gritarán su novedad maiiana" porque en los " Limites":
Hay ima linea de Verlaine que no volveré
( a recordar,
Hay ·u na calle próxima que está vedada
(a mis pasos,
Hay un esvcjo qiie me ha visto por última
(vez,
Hay una puerta que h e· cerrado hasta el
(fin del mundo.
Entre los Hbros de mi biblioteca ( estoy
(viéndolos)
Hay alguno qiie ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.J.7

lleva a otra bifurcación de uno de los senderos: éste que exploramos. Asi como en Ficciones Borges va de "El Sur" o "El fin'' hasta
"Las ruinas circulares" o "La Biblioteca de
Babel", el otro Borges, el poeta pasa de ''Límites" (el que ya transcribimos; porque hay
otro "Limites" . . . ) o " La lluvia" a "El Golem" o "Ajedrez". Es decir: el poeta registra
primero lo sensible y luego lo que conmueve
a la razón.

M irar el río h echo de tiempo y agiia
Y recordar que el tiempo es otro río,
Saber ·que nos perdemos como el rio
Y que los rostros vasan como el agua.30

Y así sucede en todas las siete estrofas. El
Borges de "Artificios" y Fice-iones dice esto
que es contrario a los fuegos momentáneos:
Cuentan que Ulises, harto de prod·igios,
Lloró de amor al divisar lsu Itaca
Verde y humilde. El arte es esa ltaca
De verde eternidad, no de vrodigios-3'

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás d.e Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías f35

A esta sencillez, a esta escasez de trucos sólo
podría llegar aquél que declara: ''Es verosímil que estas observaciones hayan sido enunciadas alguna vez y, quizá, muchas veces ; la
discusión de su novedad me interesa menos
que la de su posible verdad" .32 Esta declaración se refuerza con los versos finales de "Mateo XXV, 30":

Ya tenemos al Borges que conocíamos por los
ensayos, las "inquisiciones", los relatos. Hemos llegado, aunque por otro sendero (bifurcado, desde luego), al Borges pensador, al
Borges que ha aprendido "a estimar las ideas
religiosas o filosóficas por su valor estético
y aún por lo que encierran de singular y de
maravilloso".36 El mismo señala que esto puede llevarlo (llevarnos) a un escepticismo integral. Pero como Borges no afirma podemos
arrogarnos también nosotros el derecho de
cuestionar no sólo lo que prodiga en su literatura como nota inquietante sino también
la otra cara de la moneda: la ignorancia implicita.37

Todo eso te fue dado, y también
El antiguo alimento de los héroes:
La falsía, la derrota, la hiimillación.
En vano te hemos prodigado el océano.
En vano el sol, que vieron los maravillados
(ojos de Whitm,an;
Has gastado los años y te han gastado,
Y todavía no has escrito el poema)3

Hemos visto pues, un tanto gruesamente,
la cara y el envés de un poeta que acometiendo a favor de nuestro poder de evocación o
llamando a nuestra razón al trabajo metafísico, sabe mostrarse como un poeta que po◄
ne en entred,icho al mundo, a nuestros sentidos, a las ideas que nos han dado tranquilidad
alguna vez.
Al final y para corroborar el gusto por la dialéctica y el juego mental (que ha llevado a
muchos a señalarlo como frio y cerebral y
hasta algo más que eso)38, transcribamos el
epígrafe que Borges coloca en su Obra poética:

recibe el don de la noche que convierte al otro
don en " ... esta alta y honda biblioteca ciega". Todo es uno. Cara enunciación a los ojos
de Borges. Los libros y la noche son uno. Aureliano y Juan de Panonia son uno.24 Shakespeare y los demás son uno.25 Groussac y Borges son uno. Borges y el otro Borges son uno.

De aquí en a.delante, más allá de los cincuenta años, del "Poema de los dones'', "Limites" o "Mateo xxv, 30": '·Los pocos poemas
que ha publicado últimamente han sido cada
vez más clásicos en su forma, y en el fondo
más convencionales ... Hay un sumario en
cada estrofa" _?.a Todo esto tiene una red de
conexiones saludable. La vida, la ceguera, los
años, la muerte han reducido el optimismo.
Le han quitado asimismo la confianza en el
verso libre.?.9 Su "Arte poética" no sólo recurre a los procedimientos tradicionales: los
empobrece; repite la misma palabra del verso 19
al final del 4c;&gt;, Y al final del 2Q se repite en
e l 39:

Al e1Tar por las lentas galerías
Suelo sentir con vago horror sagrado
Qiie soy el otro, el muerto, que habrá dado
Los mismos pasos en los mismos días.
1, Cuál

De

·wn

de los dos escribe· este poerna
yo plural y de una. sola sombra?

4

I do not set up to be ·a poet. Only an all( round literary man:
a man who talks, not one who sings ...
(Excuse this apology; but
I don't like to come be/ore people who
(have a note of song,
and let ·it be suvpose·d I do not know the
(difference.

No es que hable de lo mismo, se trata de algo
que refuerza la conexión saludable mencionada lineas arriba. Ya sabemos, al fin, que a
Borges lo persiguen las dos caras de la moneda,34 el sístole y e l diástole, la novedad que
le grita la mañana y la noche que es su don
irónico y suntuoso.

The Letters of Robert Loiiis Stevenson,

II, 77 (London, 1899).39
Y a continuación véase lo que contesta cuando
se le pregunta sobre si se considera un escritor o un poeta, tras de que ha sido su labor
d·e prosista. la que lo ha llevado hasta Europa
y la que ha sido traducida a varios idiomas:

Otra acotación. Tanto en la Antología versonal como en la Obra poética y como en la
Nueva antologia p0rsonal, Borges menciona

Un poeta, claro está. Creo que no soy
más qiie eso. Un poeta torpe, pe-ro ·u n
voeta, esvero.40

el poema "El Golem". Es el único que repite
en los tres libros. Tal mención repetida nos

5

�BIBLIOGRAFIA:

NOTAS:
rat", en Encuentro con Borges, (Colección Testimonios) , Editorial Galerna, Buenos Aires, 1968, p. 65.

1 Jorge Luis Borgcs, Antología personal, Sur, S. A., Buenos Aires, 1961, p. 194.

,

13 G. Sucre, op. cit. p. 28.

2 Relator del encuenlro con la Ciudad de los Inmorta-

les y afortunado compañero de Homero en el cuen!o
titulado "El inmortal". J. L. Borges, Nueva antolog1a
personal, la. ed., Siglo xxi Editores, S. A., México,
1968, pp. 116-131.

14 "Arrabal", Obra poética, p . 39.
15 J. L. Borges, "Conversación con Napoleón Murat", op.
c:it., pp. 65-66.

3 "1944. Recibe el Gran Premio de Honor de la S. A. D. E.
.. . 1955. Es nombrado director de la Biblioteca Nacional . . . Se le nombra miembro de la Academia Argentina de Letras. . . 1956. Es nombr~do i;irofesor de
literatura inglesa en Ja Facultad de Filosof1a Y Letras
de la Universidad de Buenos Aires ... Recibe el P1•emio
Nacional de Literatura . . . 1961 ... Recibe el Premio
del Congreso Internacional de E-ditores, que comparte
con Samuel Beckett . . . invitado a dictar cursos en
la Universidad de Texas . . . 1963. Viaja a Europa,
invitado para dar conferencias". Alic!a !urado! G4:nio y figura de Jorge Luis Borges, Ed1tor1al Uruversltaria d e Buenos Aires, Buenos Aires, 1964, pp. 8-10.

16 Ana Maria Barrenechea, La expresión de la irrealidad
en la obra de Borges, E.ditorial Paidós, Buenos Aires,
1\:67, p. 235.
17 "Dakar" y "Manuscrito hallado en un libro de Joseph
Conrad".
18 "Dualidá en una despedida", Obra poética, p. 78.
19 "Versos de catorce", ibid, p. 101.
20 Ibid, p. 32. (En Genio y figura de Jorge Luis Borgea
Alicia Jurado transcribe el verso 150. como: "Desdeñosas de plácemes verbales", p. 112).

4 "Nadie entre nosotros ha creado como él un e stilo
tan 'estilo' . . . Una · prosa de extremada _condensación . . . Esta prosa de primer orden no_ tiene nada
de la mera maestría académica y es bien correcta;
no tiene nada del pintoresquismo arrabalero o campesino y es bien argentina; no sale jamás de las leyes
del juego propio de nuestro idioma y es bien personal;
no tiene nada de preciosista ni de regodeo verbal Y,
sin embargo, está elaborada en sus mínimos pormenores con prurito de perfección". Amado Alonso, "Desagravio a Borges", en Materia y forma en poesia,
3a. ed., (Biblioteca Románica Hispánica), Editorial
Gredas, S. A., Madrid, 1965, pp. 381-382.

21 Nueva antología personal, p . 41.
22 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.
23 J. L. Borge3, Ficciones, 3a. imp., Emecé Editores, S. A.,
Buenos Aires, 1961, p. 195.
2-1 J. L. Borges1 "Los teólogos", El Aleph, 3a. ed., (Colec-

ción Piragua) , Emecé Editores, S. A., Buenos Aires,
1962, pp. 41-53.

25 "Everything and nothing", Antologia personal, pp. 116117.
26 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.

5 "Desligado de la idea de un Dios que se haga depo~itario del ser en sí mismo, otorgándole la permanencia
dentro del Suyo, haciéndolo participar del abso~uto,
nuestro tiempo remite al hombre a esa soledad i_rremediable, dentro de la que sólo puede tener co~c1encia de su finitud. Jorge Luis Borges ha reconoc1d? Y
recogido este sentimiento incorporándolo a su literatura con particular intensidad. Pero al mismo tiempo, este sometimiento es el ,que determina en gran
medida la forma de esa literatura, porque el reconocerse que la realidad en sí misma 1:s incapaz d~ ~dquirir sentido, la literatura se convierte en el umco
medio de alcanzarlo y se obliga, así, a estar en continua relación con ella, estableciendo un curioso juego
de planos". Juan García Ponce, ¿"Quién es Borges?",
en Bevista Mexicana de Literatura, México, núms.
5-6, mayo-junio, 1964, pp. 26-27.

27 Ibid, p. 270.
28 Luis Harss, Los nuestros, 2a. ed., (Colección Perspectivas), Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1968,
p. 169.

ma), Siglo xxi Editores, S. A., México,
1967.

Amado Alonso, "Borges, narrador" y "Desagravio a Borges", en Materia y forma en
poesía, 3a. ed., (Biblioteca Románica Hispánica), Editor.ial Gredos, S. A., Madrid,
1965, pp. 368-380, 381-383 .

Vent¡ura Doreste, "Análisis de Borges", en
Eevista de Occidente, Madrid, núm. 46,
año v, 2a. ép., 1967, pp. 50-62.

Ana Maria Barrenechea, La expres,ion de la
i,rrealidad en la obra de Borges, Editorial
Paidós, Buenos Aires, 1967.

Luis Harss, Los nuestros, 2a. ed., (Colección
Per::,pectivas), Editorial Sudamericana,
Buenos Aires, 1968.

Jorge Luis Borgcs, El Aleph, 3a. ed., (Colecctón Piragua.), Emecé Editores, S. A.,
1962.

James Irby, Napoleón Murat y otro, Encuentro con Borges, (Colección Testimoni'os),
Editorial Galerna, Buenos Aires, 1968.

_ _ _ _ _ , Antología personal, Sur, S. A.,

Buenos Aires, 1961.

Alicia Jurado, Gen,io y figura de Jorge Luis
Borges, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires, 1964.

______ , Ficciones, 3a. imp., Emecé Edi-

tores, S. A., Buenos Aires, 1961.

José María Lugo, "El espejo y Bo;·ges", en
Trabajo y cultura, Monterrey, núm. 1,
enero-marzo, 1967, pp. 46-62.

la.
ed., Siglo xxi Editores, S. A., México, 1968.

______ , Nueva antología personal,

______ , Obra poética, Emecé Editores, S.

Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. ed.,
(Colección Poemas y Ensayos), Universidad Nacional Autónoma de México, Mé1dco, 1967.

A., Buenos Aires, 1964.
Otras inquisiciones, 2a. imp.,
Emecé Editores, S. A., Buenos Aires,
1964.

Ramón Xirau, Emir Rodriguez Monegal Y
otros, "Homenaje a Jorge Luis Borges",
en Revista Mexicana de Literatura, México, núms. 5-6, mayo-junio, 1964.

Georges Charbonnier, El escritor y su obra
(entrevistas con Jorge Luis Borges), trad.
de Martí Soler, la. ed., ( Colección Mini-

29 "Como todo poeta joYen yo creí alguna vez que el
verso libre es más fácil que el verso regular; ahora sé
que es más arduo y que requiere la intima convicción de ciertas páginas de Car! Sandburg o de su padre, Whitman". J. L. Borges, prólogo a Obra poética,
s/ p.
30
31
32
33

6 J. L. B., Antología personal, p. 21.
7 J. L. B., Obra poética, Emecé Editores, S. A., Buenos
Aires, 1964.

'

Ibid, p. 223
Ibid, p. 224.
G. Sucre, op. .cit., p. 119.
Obra poética, p. 158.

34 "G. C.: Vuestra respuesta casi siempre ha sido formada con estas palabras: 'Hay dos ideas' ... J. L. B.:
El anverso y reverso de la medalla, ¿no?" El escritor
y su obra, pp. 91-92.
35 "Ajedrez", Obra poética, p. 182.
36 J. L. Borges, epílogo a Otras inquisiciones, 2a. imp.,
Eme cé Editores, S. A., Bue nos Aires, 1964, p. 259.

8 Todo contribuye a hacernos creer que este título no
es el de un libro propiamente dicho, o simplemente
publicado o preparado con anterioridad a esta summa
poética El mismo autor dice en el prólogo: "he preferido resignarme a los diversos o monótonos Borges
de 1923 1925, 1929 y 1960 así como al de 1964. Esta
suma i~cluye una serie de composiciones inéditas Y
un breve apéndice o museo de poesías apócrüas". Ibid.

37 "Plus qu' une science, ce que Borges noús propase,
c'est un profond questionne ment, une profonde ignorance". Jean Wahl, citado por G. Sucre, op. cit, p. 16.

9 "Despedida", ibid, p. 68.
10 v. Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. e d., (Colección Poemas y Ensayos), Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1967, pp. 28.

38 " .. . soñaba un claro laberinto Spinoza al tender la
red de la Etica y apresar a Dios en su malla, motivo
por el cual, nos dice Salomón de la Selva en su
Evocación a Horac:io, 'obtuvo galardón de dispensa
del sexo'. ( Horacio y Spinoza, desde luego. Y Borges)".
José María Lugo, "El e spejo y Borges", en Trai:&gt;ajo y
cultura, Monterrey. núm. l, enero-marzo, 1967, pp.
46-62.

11 " ... hicimos un movimiento literario. Negábamos la
rima. Queríamos negar la música de l verso. Sólo queriamos encontrar nuevas metáforas". J. L. Borges en
El escritor y su obra, entrevistas de Georges Charbonnie r con Jorge Luis Borges, trad. de Martf Soler,
la. ed., (Colección Mínima), Siglo xxi Editores, S. A.,
México, 1967, p. 15.
12 " ... un poeta chileno, Huidobro, . . . había inventado
una escuela con el nombre de Creacionismo. Sostenía la necesidad de componer versos que no tuviesen
relación con la realidad . .. se llegó con bastante facilidad a e se objetivo ... Si uno se pone a mezclar palabr&amp;.s . . ." J. L. B. en •; conversación con Napoleón Mu-

39 "No pretendo ser un poeta, sólo un hombre de letras
integral: un hombre que habla, no uno que canta ...
Excuse n esta apología, pero no me gusta presentarme
ante quienes conocen algo de canto y permitirles suponer que no conozco la diferencia". Trad. de G. Sucre,
op. c:it., p. 54.
40 Citado p or G. Sucre, ibid, p. 26.

6

7

.

.,

- ..

...

�numento más grande en lógica desde el tiempo de Aristóteles. En este trabajo, Russell
muestra que toda la matemática puede deducirse de unas cuantas premisas lógicas o, mejor dicho, demostrarse como el desarrollo lógico de ciertas ideas básicas. Por otro lado,
con esta obra se llega a demostrar que el marco de referencia formalmente lógico para la
ciencia natural es la matemática y está implicado, asimismo, la afirmación de que la
lógica es el más alto grado de pensamiento.

..: ~-\..

.};~;t''. .

...

..

•).•,

.
.

·. ,;...:..
• .,wA

.

~

Sin embargo, la mayoría de l as veces medimos y valorizamos la obra acabada de un
pensador sin detenernos en e l trabajo que
costó al autor la realiz~ión de la misma.
Desde cierto punto de vista, e l trabajo de preparación no importa en cuanto se mide solamente el resultado, pero desde otro, desde
e l aspecto de la comprensión humana, nada
más interesante que conocer la elaboración
en cuanto tal y los múltiples problemas y dificultades que se suscitaron ·en la vida personal del filósofo en cuanto hombre. De muy
pocos pensadores sabemos esto, pero Russell
nos ha dejado un interesante testimonio sobre esa odisea intelectual que fue para él el
viaje de la Principia. Quiero, así, a la vez
que mencionar sumariamente sus ideas sobr e
la filosofía de la matemática, relacionar algunos comentarios que nuestro autor nos hace en su A.utobiografia sobre s u propio trabajo desde su esfera intima e individual.
!¡'Principia y Autobiografía

Bertrand Russell: filosofía
de las matemáticas y autobiografía
Humberto Martínez González
SUMARIO
I. Prir,cipia y .Autobiograf ía

II. La definición de número
III. La influencia de F'rege
IV. La deuda con Peano
en el terreno de la Lógica y de la Filosofía d e
la matemática. Su gran obra, en colaboración
con Alfred North Whitehead, P1·incipia Mathematica, escrita durante cerca de diez aiíos Y
publicada completamente en 1913, es el roo-

La obra del incomparable Sir Bertrand
Arthur William Russell fue vastlsima y abarcó casi todos los campos del saber humano,
pero su mayor logro como creador en el campo d el pensamiento fue, sin lugar a dudas,

8

E l esfuerzo intelectual que constituyó la
realización de Principia Mathematica fue para Russell realmente titánico y, aunado a una
serie de problemas personales, produjeron en
él una fuerte tensión de la cual, según afirma, nunca llegó a recuperarse del todo. En
el primer tomo de s u Autobiografía (18721914), nos dice:
" La tensión de la desdicha combinada
con una labor intelectual muy severa, en
los años que van de 1902 a 1910, fue muy
grande. Me preguntaba a la sazón si llegaría alguna vez al otr o extremo del
túnel en que parecía haliarme. Solla observar desde la pasarela de Kennington,
cerca de Oxford, e l paso de los trenes, y
decidía que al día siguiente me pondría
debajo de uno de ellos. Pero, cttando llegaba e l día siguiente, siempre alentaba
ia esperanza de que, q uizá, los Principia
Mathematioa serían terminados algún día.
Por otra. parte, las dificultades se me antojaba tenían e l carácter de un desafío,
que sería pusilánime no afrontar y vencer. Así, pues, persistí Y, al final, el trabajo quedó concluido, pero mi ·inte lecto
jamás se recuperó por completo de aquella tensión. Y desde entonces, siempre me
he sen~ido menos capaz que antes d e
abordar abstracciones difíciles. Esto es
parte, aunque en modo alguno el todo,

9

�de la razón del cambio en la naturaleza
. de mi obra".1

mina sus P1'inciples of Mathematics:
" ... seguramente te maravillará que te
escriba. El hecho es que he terminado hoy
mi magnum opus sobre los principios de
las matemáticas, labor en que he estado
ocupado desde 1897. Esto me ha dejado
tiempo y libertad para. recordar que hay
seres humanos en el mundo, a los cuales
he estado esforzándome por olvidar. Me
pregunto si te darás cuenta del grado de
sacrific/i.o (y con demasiada frecuencia
del grado de sacrificio de los demás),
del tremendo esfuerzo de voluntad, de
la severa austeridad para reprimir incluso lo que es intrínsecamente mejor, que
comporta el escribir un libro de alguna
magnitud. Año tras año he descubierto
errores en lo que ya había hecho, y me
he visto obligado a rehacerlo todo desde
el principio; porque, en un sistema lógico, un error lo vicia generalmente todo.
La parte más difícil la dejé para. el final,
y el verano pasado la abordé alegremente, con la esperanza de terminar pronto,
cuando de repente tropecé con una dificultad mayor que cuantas había encontrado hasta entonces. Tan dificil era, que
sol.amente pensar en ella requería un
esfuerzo casi sobrehumano. Y hace mucho tiempo todo el asunto llegó a asquearme hasta la náusea, de modo que ansiaba
pensar en cualquier otra. cosa de las existentes bajo el sol; y la pura fatiga casi
llegó a incapacitarme. Pero ahora, por
fin, todo ha concluido, Y, como puedes
imaginar, me siento un hombre nuevo,
pues hab.ía renunciado a la esperanza de
llegar alguna vez al término de mi labor.
Al trabajo abstracto, si uno desea hacerlo
bien, hay que permitirle que destruya
nuestra humanjdad; uno levanta un monumento que al mismo tiempo es una tumba, en donde, voluntariamente, uno se
inh urna lentamente."

Y en el caso del trabajo en el que Russell estaba empeñado, verdaderamente abstracto, tan apartado de las cosas del mundo,
tuvo que haber sido agotador. Desde luego
que en la clase de gente que era Russell, ·interesado en estas cuestiones si no, sería imposible explicarse que las hubier.a emprendido, tuvo que haber algún placer, pero este en
el caso del genio creador, se concentra casi
siempre en el momento del descubrimiento.
En su A·utobiografia nos relata Russell que
ese momento fue para él una época de embriaguez intelectual:
"Mis sensaciones se asemejaban a las que

se experimentan tras escalar una montaña en medio de la niebla cuando, al llegar
a la cima, la niebla se disipa súbitamente
y el panorama se hace visible en cuarenta
millas a la redonda. Durante años me había esforzado por analizar las nociones
fundamentales d·e las matemáticas, tales
como los números ordinales y cardinales.
De pronto, en el curso de unas semanas,
descubrí las que parecían ser respuestas
definitivas a los problemas que habían
burlado mis esfuerzos durante años. Y
mientras descubría estas respuestas, ib_a
introduciendo una nueva técnica matemática, mediante la cual esferas anteriormente abandonadas a las vaguedades de
los filósofos fueron conquistadas por la
precisión de fórmulas exactas. Intelectualmente, el mes de septiembre de 1900
fue el punto más elevado de mi existencia".
"¡Esferas anteriormente abandonadas a
las vaguedades de los filósofos fueron conquistadas por la precisión de fórmulas exactas!" Esta expresión nos describe perfectamente la situación del científico que ha encontrado el meollo de los problemas buscados y los ha organizado en un sistema de explicación coherente y acertado. Es el momento
de la inspiración o iluminación. Pero, después,
el desarrollo de todas las implicaciones del
sistema viene a ser propiamente un trabajo
penoso que está muy lejos de proporcionar
algún placer. A despecho de intermedios divertidos y agradables, los años de 1902 a 1910
fueron para Russell muy penosos. Fueron, es
cierto, extraordinariamente fructíferos en
cuanto al trabajo, pero el placer de escribir
los Pr·incipia Mathematica se concentró todo
en los últimos meses de 1900. "Después de
aquel tiempo", nos dice Russell, "las dificultades y el trabajo fueron demasiado grandes
para hacer posible niugún placer ... la única
delicia realmente vivida relacionada con el
asunto fue la que experimenté al entregar el
manuscrito a la imprenta de la Universidad de
Cambridge".
Otro documento extraordinario sobre este mismo 1&gt;unto viene a ser la carta escrita
a Lucy Martín Donnelly en 1902 cuando ter-

"¡Voluntariamente!". Ante estas palabras, uno no puede dejar de preguntarse qué
es lo que hace a un hombre llevar a cabo semejante tarea que implica tan gran denuedo
y sacrificio. La respuesta a esta pregunta es
tal vez uno de los más grandes misterios, pues
está determinada en última instancia, por
el ser único e individual que es cada persona,
su propio patrón estructural que lo hace ser
lo que es, tan singular como una huella digital.
II/La definición de número

Pero volviendo al lado objetivo, uno de
los puntos cardinales y sin el cual Russell no
hubiera podido llevar a cabo lo anterior fue
su gran descubrimiento: la definición científica ( o como di ria él "matemática" no "filosófica") del número. Russell desarrolló con
esta definición un sistema científico de la aritmética, de la teoría de los números naturales,
y abrió asi una perspectiva para una comprensión más firme entre lógica y matemáti-

10

numonto más grande en lógica desde el tiempo de Aristóteles. En este trabajo, Russell
muestra que toda la matemática puede deducirse de unas cuantas premisas lógicas o, mejor dicho, demostrarse como el desarrollo lógico de ciertas ideas básicas. Por otro lado,
con esta obra se llega a demostrar que el marco de referencia formalmente lógico para la
ciencia natural es la matemática y está implicado, asimismo, la afirmación de que la
lógica es el más alto grado de pensamiento.
Sin embargo, la mayor.ía de las veces medimos y valorizamos la obra acabada de un
pensador sin detenernos en el trabajo que
costó al autor la realizMión de la misma.
Desde cierto punto de vista, el trabajo de preparación no importa en cuanto se mide solamente el resultado, pero desde otro, desde
el aspecto de la comprensión humana, nada
más interesante que conocer la elaboración
en cuanto tal y los múltiples problemas y dificultades que se suscitaron -en la vida personal del filósofo en cuanto hombre. De muy
pocos pensadores sabemos esto, pero Russell
nos ha dejado un interesante testimonio sobre esa odisea intelectual que fue para él el
viaje de la Principia. Quiero, así, a la vez
que mencionar sumariamente sus ideas sobre
la filosofía de la matemática, relacionar algunos comentarios que nuestro autor nos hace en su Autobiografia sobre su propio trabajo desde su esfera intima e individual.
!/Principia y Autobiografía

El esfuerzo intelectual que constituyó la
realización de Principia Mathematica fue para Russell realmente titánico y, aunado a una
serie de problemas personales, produjeron en
él una fuerte tensión de la cual, según afirma, nunca llegó a recuperarse del todo. En
el primer tomo de su Autobiografía (18721914), nos dice:
"La tensión de la desdicha combinada
con una labor intelectual muy severa, en
los años que van de 1902 a 1910, fue muy
grande. Me preguntaba a la sazón si llegaría alguna vez al otro extremo del
túnel en que parecía hallarme. Solia observar desde la pasarela de Kennington,
cerca de Oxford, el paso de los trenes, y
decidía que al día siguiente me pondría
debajo de uno de ellos. Pero, cuando llegaba el día siguiente, siempre alentaba
la esperanza de que, quizá, los Principia
Mathematioa serían terminados algún día.
Por otra. parte, las dificultades se me antojaba tenían el carácter de un desafío,
que sería pusilánime no afrontar y vencer. Así, pues, persistí Y, al final, el trabajo quedó concluido, pero mi intelecto
jamás se recuperó por completo de aquella tensión. Y desde entonces, siempre me
he senl¡i.do menos capaz que antes de
abordar abstracciones difíciles. Esto es
parte, aunque en modo alguno el todo,

9

�de la razón del cambio en la naturaleza
de mi obra". 1

mina sus Principles of Mathernatics:
" ... seguramente te maravillará que te
escriba. El hecho es que he terminado hoy
mi magnwni opits sobre los principios de
las matemáticas, labor en que he estado
ocupado desde 1897. Esto me ha dejado
tiempo y libertad para recordar que hay
seres humanos en el mundo, a los cuales
he estado esforzándome por olvidar. Me
pregunto si te darás cuenta del grado de
sacrific~o (y con demasiada frecuencia
del grado de sacrificio de los demás),
del tremendo esfuerzo de voluntad, de
la severa austeridad para reprimir incluso lo que es intrínsecamente mejor, que
comporta el escribir un libro de alguna
magnitud. Año tras año he descubierto
errores en lo que ya había hecho, y me
he visto obligado a rehacerlo todo desde
el principio; porque, en un sistema lógico, un error lo vicia generalmente todo.
La parte más difícil la dejé para el final,
Y el verano pasado la abordé alegremente, con la esperanza de terminar pronto,
cuando de repente tropecé con una dificultad mayor que cuantas había encontrado hasta entonces. Tan dificil era, que
sol,amente pensar en ellia requería un
esfuerzo casi sobrehumano. Y hace mucho tiempo todo e l asunto llegó a asquearme hasta la náusea, de modo que ansiaba
pensar en cualquier otra. cosa de las existentes bajo el sol; y la pura fatiga casi
llegó a incapacitarme. Pero ahora, por
fin, todo ha concluido y, como puedes
imaginar, me siento J.n hombre nuevo,
pues hab.ía renunciado a la esperanza de
llegar alguna vez al término de mi labor.
Al trabajo abstracto, si uno desea hacerlo
bien, hay que permitirle que destruya
nuestra humanidad; uno levanta un monumento que al mismo tiempo es una tum?ª• en donde, voluntariamente, uno se
inhuma lentamente."

Y en el caso del trabajo en el que Russell estaba emp·eñado, verdaderamente abstracto, tan apartado de las cosas del mundo,
tuvo que haber sido agotador. Desde luego
que en la clase de gente que era Russell, interesado en estas cuestiones si no, sería imposible explicarse que las hubiera emprendido, tuvo que haber algún placer, pero este en
e l caso del genio creador, se concentra casi
siempre en el momento del descubrimiento.
En su Autobiografía nos relata Russell que
ese momento fue para él una época de embriaguez intelectual:
"'Mis sensaciones se asemejaban a las que
se experimentan tras escalar una montaña en medio de la niebia cuando, al llegar
a la cima, la niebla se disipa súbitamente
y el panorama se hace visible en cuarenta
millas a la redonda. Durante años me había esforzado por analizar las nociones
fundamentales de las matemáticas, tales
como los números ordinales y cardinales.
De pronto, en el curso de unas semanas,
descubrí las que parecían ser respuestas
definitivas a los problemas que habían
burlado mis esfuerzos durante años. Y
mientras descubría estas respuestas, iba
introduciendo una nueva técnica matemática, mediante la cual esferas anteriormente abandonadas a las vaguedades de
los filósofos fueron conquistadas por la
precisión de fórmulas exactas. Intelectualmente, el mes de septiembre de 1900
fue el punto más elevado de mi existencia".
"¡Esferas anteriormente abandonadas a
las vaguedades de los filósofos fueron conquistadas por la precisión de fórmulas exactas!" Esta expresión nos describe perfectamente la situación del científico que ha encontrado el meollo de los problemas buscados y los ha organizado en un sistema de explicación coherente y acertado. Es el momento
de la inspiración o iluminación. Pero, después,
el desarrollo de todas las implicaciones del
sistema viene a ser propiamente un trabajo
penoso que está muy lejos de proporcionar
algún placer. A despecho de intermedios divertidos y agradables, los años de 1902 a 1910
fueron para Russell muy penosos. Fueron, es
cierto, extraordinariamente fructíferos en
cuanto al traba]o, pero el placer de escribir
los Principia Mathematica se concentró todo
en los últimos meses de 1900. "Después de
aquel tiempo", nos dice Russell, "las dificultades y el trabajo fueron demasiado grandes
p1.ra hacer posible ningún placer ... la única
delicia realmente vivida relacionada con el
asunto fue la que experimenté al entregar el
manuscrito a la imprenta de la Universidad de
Cambridge".
Otro documento extraordinario sobre este mismo punto viene a ser la carta escrita
a Lucy Martin Donnelly en 1902 cuando ter-

"¡Voluntariamente!". Ante estas palabras, uno no puede dejar de preguntarse qué
es lo que hace a un hombre llevar a cabo semejante tarea que implica tan gran denuedo
Y sacrificio. La respuesta a esta pregunta es
tal vez uno d~ los más grandes misterios, pues
está determmada en última instanc.i a, por
el ser único e individual que es cada persona
su propio patrón estructural que lo hace se1'.
lo que es, tan singular como una huella digital.
II/La definición d e número

Pero volviendo al lado objetivo, uno de
los puntos cardinales y sin el cual Russell no
hubiera podido llevar a cabo lo anterior fue
su gran descubrimiento: la definición oientifica ( o como diría él ''matemática" no "filosófica") del número. Russell desarrolló con
esta definición un sistema científico de la aritmética, de la teoría de los números naturales,
Y abrió así una perspectiva para una comprensión más firme entre lógica y matemáti-

10

•
.

.

...

~--· ···.
,· .......
.,,,.

:-

....... ··- ..

----~-

cas. Podríamos ·decir, pues, que antes de Russell -y Frege-, no existía propiamente una
aritmética científica en todo lo que implica el
sentido moderno de este término.
La definición de número de Russell está
en relación con una serie de postulados que
quisiera sintetizar en los siguientes puntos:
l. La matemática puede demostrarse como un desarrollo lógico de ciertas ideas básicas. (Puede reducirse a lógica).

2. El número de una clase es la clase de
todas aquellas que son similares a ella.
3. Las clases son similares cuando sus
miembros pueden ponerse en una relación
de uno a uno.
4. La noción de relación es la base de la
noción de orden.
5. Un número cardinal infinito satisface
la ecuación n = n 1, o sea, una colección infinita tiene partes que tienen tantos términos
como la colección infinita misma. (La extensión de la definición de núme ro al número
infinito).
6. Es posible evitar paradojas que han
confundido a los filósofos por s,iglos, mediante
la distinción entra tipos de entidades. En particular entre individuos por un lado y clases
por otro, y clases de clases, etc.

tenga como miembros peras, canguros o automóviles; en realidad, no se refiere a ningún
contenido concreto, sino sólo al número de
miembros que la clase posea. Pensando un poco en esto, uno podría extrañarse de que siendo la matemática la más precma, antigua y
objetiva de las ciencias, los filósofos o los matemáticos no hayan podido llegar a una definición de número sino hasta fechas tan recientes como principios de este siglo. Russell
nos dice en una obra de 1914, Our Knowledge
of The External World, que en fecha tan
avanzada como 1884, Gottlob Frege (18481925) tuvo que hacer claro que el númei:o no
era un objeto de la psicología o un resultado
de procesos psíquicos en mayor medida que
lo ·e s el Mar del Norte. "La pregunta '¿Qué
es el número?'", dice Russell, "es una pregunta que nunca se consideró en la forma que
puede producir una respuesta precisa. Los filósofos se contentaban con algún aforismo
como 'El número es la unidad en la pluralidad'. Una definición típica del tipo que satisfacía a los filósofos es la siguiente, tomada de la Lógica de Sigwart (Par. 66, sección
3) : 'Todo número no es meramente una pluralidad, sino una pluralidad pensada como algo unido y circundado y en esa medida como
una unidad1 • Ahora bien, en semejantes defi-

niciones hay un error muy elemental, del mismo tipo que se cometerí.a si dijéramos 'el
amarillo es una flor' porque algunas flores
son amarillas. Considérese, por ejemplo, el
número 3. El número 3 es a lgo que todas las
colecciones de tres cosas tienen en común, pero no es en sí mismo una colección de tres cosas." 3

7. Las verdades matemáticas son a priori
y no tienen nada que ver con los hechos sobre

el mundo, sino que son tautologías lógicas.2

III/ La influencia de Frege

Así, la definición que del número de una
clase da Russell es la de clases de clases similares a una clase dada. Una definición extensional basada enteramente en la similitud
de clases, no importando que tengan diferentes propiedades definitorias con tal que tengan el mismo número de e jemplares. En otras
palabras, no importa que un conjunto o clase

Es sabido que Gottlob Frege había llegado, mucho antes que Russell e independientemente de Peano, a fundamentar los principios de la lógica matemática -de él es la tesis de que la matemática se reduce a, lógicaen su B egriffsschrift de 1879. Por otra parte,
Frege dio en 1884 una definición de número.
Russell mismo r econoce esto y en su obra di-

11

�vulgadora de estas cuestiones tan abstrusas,
Introducción a la filosofía de la maternát.ica,
nos dice: "La pregunta '¿ Qué es el número? '

es una de las que con más frecuencia se han
formulado, pero sólo ha sido correctamente
respondida en nuestros días. La respuesta fue
dada por Frege en 1884, en sus Grund.lagen
der Arithmetik. Aunque este libro es perfectamente breve, sencillo y de la mayor importancia, casi no llamó la atención, y la definición de número contenida en él permaneció
prácticamente desconocida hasta que fue redescubierta por nosotros en 1901." Así, pues,
Russell "redescubrió" la definición hasta
1901, lo que quiere decir que lo hizo independientemente de Frege. La pregunta que se impone, entonces, es cuál fue en realidad la influencia de Frege o la deuda de Russell para
con Frege. En realidad, la importancia que
en la filosofía contemporánea se le concede
hoy a Frege y los numerosos estudios que los
filósofos, ingleses y norteamericanos principalmente, le dedican a este pensador, es debido en parte a la mención que de él hizo Russell en sus investigaciones. La importancia
de la obra de Frege fue reconocida a través
de Russell, y aquélla era prácticamente desconocida hasta que el mismo Russell le empieza a dar el merecido crédito en sus escritos. 4
Esto se debió en gran parte al difícil simbolismo usado por Frege que ni el mismo Russell pudo descifrar. En un pasaje de su Autobiografía, nos dice: '''Cuando ya era yo fellow
del college (1894 aprox.), recibí de él (James
Ward) dos libritos, ninguno de los cuales había leído él n,i suponía de algún valor. Se trataba de (un libro de Georg Cantor), y Begriffsschrift, de Frege. Estos dos libros me
proporcionaron, por fin, la esencia de lo que
yo necesitaba, aunque en el caso de Frege
tuve el libro en mi poder durante años antes
de descifrar lo que quería decir. En realidad,
no lo entendí hasta que hube descubierto independientemente la mayor parte de lo que
contenía."
El simbolismo utilizado por Russell, que
proviene de Peano, fue más eficaz y es el que
se vino a adoptar con mayor preferencia por
los lógicos posteriores. Con todo, algunos críticos contemporáneos han llegado a afirmar
que el trabajo de Russell no posee el mismo
rigor que el de Frege. Pero independientemente de estas observaciones que en los mismos autores estaba muy lejos de presentarse
a disputas, cabria decir que en todo caso Russell también inüuyó en Frege y se podría hablar de una deuda de Frege con Russell. En
1901, cuando este último escribía sus Principles
of Mathematics, y que contenía en esencia lo
que después iba a ser Principia Mathematica,
encuentra una serie de paradojas que se desprendían de las tesis de Frege y le escribe una
carta haciéndoselas ver. La posición que adoptó Frege ante estos inesperados problemas fue
la de una aceptación en un nivel de honestidad intelectual que estuvo muy lejos de tener Newton con respecto a Leibniz en su disputa por poseer el privilegio de haber sido el
primero en descubrir el cálculo infinitesimal.5

En el apéndice de su voluminosa obra que
ya estaba en impre~ión, escribió Frege: ·"Dificilmente le puede suceder a un escritor cientifico algo más desafortunado que la perturbación de los cimientos de su edificio después
de que el trabajo fue terminado. Esta fue la
posición en la que me encontré por una carta
de Mr. Bertrand Russell, justo cuando 13. impresión de este volumen estaba a punto de
completarse. ·•G L::.ts paradojas que encontró
Russell no fueron resueltas por Frege ni por
el mismo Russell en esa época. Es hasta más
tarde, en 1905, cuando publica su articulo sobre la teoría lógica de los tipos, donde da solución a dichos problemas que vienen a qued::i.r definitivamente aclarados en la Principia.
IV /La dciula con Peano

La deuda con el lógico italiano Guiseppe
Peano (1858-1932) si fue directa e inequívoca, tal y como es aceptada por el mismo Russell en su Autobiografía. Nos dice:
"En julio de 1900 se celebró en París un
Congreso Internacional de Filosofía, en
relación con la Exposición de aquel mismo año. Whitehead y yo decidimos asistir
a dicho Congreso, y yo acepté una invitación para leer un ensayo alli ... El Congreso supuso un punto crucial en mi vida
intelectual, porque alli me encontré con
Pea.no. Le conocía ya de nombre y habia
visto algo de su obra, pero no me había.
tomado la molestia de dominar su notación. En las discusiones del Congreso, observé que siempre era más preciso que
cualquier otro, y que invariablemente se
llevaba el gato al agua en cualquier discusión en que tomaba parte. Al pasar los
días, me dije que aquello debía de obedecer
a su lógica matemática. Por tanto, resolví
pedirle todas sus obras. Me las entregó,
y, tan pronto como concluyó el Congreso,
me retiré a Fernhurst para estudiar sosegadamente cada una de las palabras escritas por él y sus discípulos. Fue claro
para mí que su notación proporcionaba
- un instrumento de análisis lógico como
el que buscara yo durante años, y que
estudiándole estaba yo adquiriendo una
nueva y poderosa técnica para la obra
que deseaba realizar desde hacía mucho
tiempo."
Peano había formulado lo que es la base de la lógica matemática: su noción de que
toda la teoría de los números naturales pod,ía derivarse de tres ideas primarias y cinco
proposiciones primitivas. Las tres ideas primarias eran: cero, número y sucesor; éstas,
como ideas primarias no se pueden definir,
esto es, son indefinibles, son las que van a
definir los números naturales. Por otro lado,
las cinco proposiciones primitivas eran: l.
cero es un número; 2. El sucesor de cualquier número es un número; 3. Dos números
distintos no tienen nunca el mismo sucesor;

12

4. cero no es el sucesor de ningún número;
5. Cualquier propiedad que pertenezca a cero y también al sucesor de cualquier número
que tiene la propiedad, pertenece a todos los
números.
Para entender lo que hizo Pea.no hay
que observar que toda la matemática pura
tradicional, incluyendo la geometría analítica, puede considerarse como compuesta en su
totalidad por proposiciones acerca de los números natu1:ales. En la época de Russell, según afirmó, este descubrimiento era reciente.
Pues bien, una vez reducida toda la matemática clásica a la teoría de los números naturales, el paso siguiente en el análisis lógico
fue la reducción de esta misma teoría al menor número de premisas y términos no defi
nidos de los cuales pudiera ser derivada. "Esta tarea", dice Russell en su Introducción a
la Filosofía matemática, "fue llevada a cabo
por Pea.no."
En realidad, aunque se consideraba el
sistema de Peano como Aritmética, más bien
era lógica o meta-aritmética, pues el sistema de Peano en si, no tiene nada que ver
con números, es una abstracción completa
que entra al nivel de lógica. Es la pura regla
que puede aplicarse a cualquier sucesión o
progresión. Russell derivó así de las cinco proposiciones primitivas, dos teoremas que estaban implicitos: el de la inducción matemática y el de la infinitud. En el fondo, lo que
Russell llevó a cabo, fue aplicar este sistema
de Pea.no, que es una estructura general de
progresión, a la progresión aritmética en especial.
La idea genial tanto en Frege como en

Russell fue la de que los adjetivos numerales
se refieren a clases de individuos y no a individuos mismos. Esto, que al parecer es muy
sencillo, fue la base supuesta en el descubrimiento de estos dos pensadores para llegar a
su definición de número que, vienen a ser diferentes en cuanto que el primero la da comprensionalmente y el segundo extensionalmente. Las implicaciones de estas dos clases de definiciones no han sido aclaradas d el todo. Lo
que sí es un hecho es que con la definición
de Russell se acabó de establecer más definitivamente una de las partes de la lógica: su
lado extensional, esto es, toda la lógica contemporánea es lógica extensional, matemática.
Su contraparte, el lado comprensional, que ya
trabajaran Leibniz, Wolff y Kant, no ha tenido ningún progreso y es posible que alli sea
donde también dé frutos y beneficios la defi• nición de número de Frege.
La vida de Bertrand Russell fue una vida
de angustia - y quizá de desesperación, pero
de una angustia y desesperación que, como
en el sentido kierkegaardiano, pudieron tener la superación en un tipo de vida creadora que él mismo halló digna de vivirse. Su
pasión por la búsqueda del conocimiento y la
verdad, su fe inquebrantable en una Inteligencia y un orden natural por encima de todas las cosas pero, sobre todo, su fe en los
hombres mismos, lo llevaron a ser uno de los
más activos y extraordinarios con que haya
contado la Historia de la Humanidad. Su Autobiografía quedará, al lado de sus obras d~
carácter científico, como un gran documento,
original también, en ese nivel de comprensión
humana que Russell tanto trató de proyectarnos, y que es hoy tan necesaria en el mundo
actual.

NOTAS:

una definición precisa de "bueno" (valor), la cual
da origen a un sistema que explica situaciones morales: la Axiologia Formal. Véase de este último autor:
La estructura del valor, México, F. C. E., 1959.

1 Esta y las siguientes citas de la Autobiografia (18721914) han sido tomadas de la traducción española de
Editorial Aguilar.
2 C'f. Introduction to Mathematical Philosophy, passim.

3 Un hecho relacionado con esta problemática es la
búsqueda de G. E. Moore, compañero de Russell en
Cambridge, del bien, o la noción de "bu-eno". 1\lloore
publicó, en el mismo año que Russell publicara sus Principies of Mathematics, 1903, su Principia Ethica, donde dejó claro tambi~n que lo "bueno" no debe confundirse con las clases de cosas que son buenas. A la
confusión la llamó Moore "Falacia naturalista". La
definición de "bueno", según Moore, debería ser el
punto de partida en el que s·e basara toda futura ciencia de la ética. S1n embargo, Moore nunca pudo llegar al mismo éxito que RusselJ con respecto al número
y la ciencia de la Et.ica que proyectaba no se construyó. Es sólo hasta Robert S. Hartman que tenemos

4 El Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Uni-•
versidad de México, publicará próximamente un volumen de los más importantes escritos de Frege en la
Colección de Filo5ofía contemporánea traducidos por
Hugo Padilla. Esta, al parecer, es la primera vez que
aparecerán en castellano escritos de este autor.
5 Más tarde cuando Wittgenstein pregunta en Alemania

a Frege sobre problemas de filosofía de la matemática, éste le recomienda que vaya a estudiar con Russell
a quien considera en ese momento el investigador
más importante de dichas cuestiones.
6 Cf. Philosophical Writings of Gottlob Frege, Oxford,

13

1960, p. 234.

�Poesía de Andrés Hllerta
Tener un secreto

Tener un secreto y guardarlo
no contarlo a nadie
como el secreto que guardan los ovillos
como el secreto que tiene el perfume de la fruta
algo así como vestir la transparencia de la luz •
de color ámbar
ámbar hermosa y nostálgica palabra
en el fondo de tus ojos
arrancada quizá del fondo del océano
o quizá arrancada del fondo del hombre mismo
cómo quisiera compartir contigo la otra cara
del secreto donde logramos el sueño
compartir contigo los mundos del aquí y del allá
y que una vez cruzada la frontera
inventáramos algo más que simples razones
para vivir decir por ejemplo
hágase la luz de los puertos
la aclamación del aire
hágase la amable tarea del amor
de nuestros seres
para llegar contigo a las altas almenas
donde habita el alto Dios
para que el espejo nos devuelva la justa medida
de las cosas

Algo que se agita a cada instante

Algo se mueve a cada instante
y yo no sé qué es
camina por las pendientes
-por los círculos del aire
por las ·partes cóncavas de mis manos
qué es?
y como si de pronto contestaras
todo· y como si todo fuera nada
en fin te diré por la declaración
que nunca hicimos
de nuestra puerta hacia adentro todo
de nuestra puerta hacia adentro
el mundo que compartimos sin violencias

Quiero verte reír sencillamente

Abre sobre el destino del día
tus dientes blancos confúndelos con la claridaa
de estas nubes en este valle grandioso
abre tu mirada deja que camine hasta el infinito
más allá del paso del aire
por donde los pájaros fugitivos
piérdete en esta suave luz de estrellas
que guían nuestros destinos
estremece tu corazón al encuentro
con los álamos rojos
acude pues como acuden las horas del viento
para que hagas mis recuerdos
ahora que apenas se va a iruciar la primavera

La fiesta del día

Luz de los vestíbulos
sobre tu espalda
sobre tu pelo
sobre tu seno
con el mes más triste
metido hasta los huesos
con tu voz llenando esto
que decimos esperanza o soledad
algo me decía entonces
ríos que no nos separaban jamás
doloroso tiempo
para los que solos se comen
sus penas
pero hoy he pensado distinto
en este día martes de este calendario
que rueda
con esta música afortunada
como la tregua más humana
para abrir nuestras ventanas
y sentir un poco de fiesta

14

15

�de los dos soldados de la Francia, tan rendidos de
fatiga el uno como el otro, hermanados a siglo y
medio, pudo haber gritado aquella noche ese salmo de la extenuación?

¿ Qué tiene en común este joven de 21 años
con sus compañeros de armas? Estos militares de
brillantes uniformes viven para la Restauración,
sueñan en la Monarquía absoluta, han jurado fidelidad a la flor de lis. Su religión son el sable y
el hisopo y para ellos el pueblo es la canalla. Impúdicos, recon&lt;;&gt;cen que ni los veteranos de Napoleón ni el pueblo francés apoyan a su gordo, gotoso, inútil Luis XVIII y cifran todas sus esperanzas
en la intervención de la coalición europea. La Casa Real, que vive la pesadilla de sentir en sus talones la caballería napoleónica, huye de Francia.
Volverá, más tarde, amparada por las bayonetas
extranjeras.

•

Géricault en los cien días

Hugo L. del Río
"Puede el héroe decir 'yo sé quién soy' y en
esto estriba su fuerza y su desgracia a 1~
vez".

Una muno, Vida de Dou
Quijote y Sancho.

Nada hay nuevo bajo el sol. Emil Ludwig,
periodista al fin, tuvo la curiosidad de recopilar
las "cabezas" de los periódicos de París que daban
noticia de la huída de Napoleón de Santa Elena.
En sólo veinte dias, el tono cambió desde "El demonio ha escapado de su destierro . . . El tigre
ha sido visto en el Cabo ... El monstruo ha podido llegar a Grenoble gracias a una traición", hasta
"Napoleón estará mañana a las puertas de la ciudad ... Su Majestad se encuentra en Fontainebleau". Delicias de la libertad de Prensa en las que
quizá pensaba otro periodista y ex-combatiente,
Henri Barbusse, cuando escribió en "El Fuego":

"Hace quince meses que el director dice a sus escribas: 'He, ceporros: soltad unas cuantas, mezcladlas bien y llenadme esas cuatro cochinas blancas que tenemos que emporcar" '.
Napoleón avanza y los Borbones, sin el apoyo
directo de rusos y austríacos, emprenden la retirada. La escolta de los emigrados la componen
tropas selectas de caballería, voluntarios de la
aristocracia entre quienes marcha, aparente rareza de rarezas, Teodoro Géricault, ya una de las
más fecundas promesas jóvenes de la pintura
francesa .

16

"Como aguas he sido derramado; todos mis
huesos están descoyuntados ... Ráse secado como
un tiesto mi vigor y mi lengua se ha pegado a mi
paladar . . . No puedo morir, ya que duermo . . .
¿Duermo? Y si fuera a morir . . . Libra de la espada mi vida, mi alma solitaria del poder del perro".

¿ Y Géricault, qué hace ahí? Es un joven atle ..
ta apasionado de los caballos, uno de los mejores
jinetes jóvenes de Francia. Hasta ahí su identific a c i ó n con los soldados de su regimiento,
los famosos Mosqueteros Rojos. Géricault ha vivido para la pintura. Ha expuesto en los Salones
Oficiales. Y la crítica oficial, la burocracia del arte, lo han derrotado, lo han obligado a retirar sus
cuadros. ¿ Qué puede significar para la burocracia
de las galerías este joven pintor que se ha atrevido
a romper los sagrados cánones? ¿ Quién es este
audaz que invoca como su precedente al Carava·
ggio? ¿Y qué son esos ojos de soldados heridos,
quizá vencidos pero no derrotados y esos caballos
que parecen sacudidos por corrientes eléctricas?
No, esto es demasiado. Esto es algo que nunca
antes había sido visto. Fuera, fuera con él.
Ya se sabe que a veces un puñado de pigmeos
puede echar por tierra a un hombre.
Aquí esta pues, Géricault, la noche del domingo de Ramos de aquel año de gracia de 1815 tan
comprometido con el destino. Siente que la burocracia lo ha vencido. Nada quiere volver a saber
de la pintura. Tan sólo es el mosquetero Géricault.
Un mercenario en potencia a quien no le importa
bajo qué bandera ha de luchar. Los Barbones o
Napoleón le dan lo mismo. Lleva el uniforme de
Luis XVIII y no se deja conmover por un joven
admirador que lo ve casualmente y trata de explicarle cómo impactaron el "Oficial de Cazadores"
y "Coracero Herido" a una juventud que a fuerza
de epopeyas parecía por momentos condenada a
perder contacto con lo humano.
Esta noche comienza la retirada de la Casa
del Rey.
Siglo y medio más tarde, otro francés innovador del arte se doblaba bajo el peso de la mochila en la mucho más penosa retirada hacia Dunkerque. "Es la una de la madrugada. Dios ha
muerto", escribirá Louis Aragón. Sí, ¿pero cuál

Fue quizá en la retirada de 1940, cuando Aragón recordó que Géricault recorrió la Picardía en
1815. Tal vez desde entonces comenzó a idear "La
Semana Santa", los siete días de la pasión del
pintor-mosquetero. Porque el Géricault que volvió
a París, desertor de la causa de los Borbones, ya
no era el Géricault un tanto desenfadado de la noche del Domingo de Ramos: la sombra de Babeuf
lo había tocado.
Babeuf, ese gigante desconocido casi por todos; olvidado por algunos. Es lógico que así sea.
La historia se ha escrito para hundir en el olvido
a los Babeuf. La historia oficial, esto es.
"Semblanzas de jefes militares, himnos a la
guerra -escribe Erich María Remarque de los
planes de estudio en los gimnasios alemanes-. Me
horrorizo cuando pienso cómo ha sido falseado en
un solo sentido el concepto de la patria. ¿Dónde
están las semblanzas de los grandes poetas, de los
pintores y de los músicos? Cuando las víctimas
de este plan de estudios abandonen la escuela, conocerán los períodos del reihado de los príncipes
más insignificantes y las fechas de las batallas que
éstos libraron, y considerarán todo esto como lo
más importante que hay en el mundo, pero no sabrán casi nada de Bach, Beethoven, Goethe, Eichendorff, Durero, Robert Koch".
Detrás de la epopeya napoleónica, está el pue •
blo y sus miserias. Los historiadores oficiales, allá
y aquí, desperdician papel al escribir sobre las batallas y las guerras. Enmudecen, en cambio, cuando se les menciona la masa marginada, cuando se
les recuerda que ese mar humano a menudo se encrespa. Y sin embago, esa muchedumbre a veces
colérica y siempre harapienta es la que a la larga
cambia la historia, la verdadera historia, la que
se vive. El precio que paga el pueblo es siempre
muy elevado y no es coincidencia que los primeros en caer sean, generalmente, los mejores de sus
hijos. Babeuf había sido uno de estos grandes hijos de la Revolución Francesa y su vida fue una
epopeya superior a la de Wagram o Austerlitz.
Estuvo a la altura de Saint Just y quizá lo rebasó.
Pero, por fortuna, la burguesía nunca le podrá

17

�dar título de héroe oficial. Veamos, es que este
Babeuf, este irreprimible, este incontrolable, ¿qué
hizo, pues, para que su nombre aún hoy sea execrado? Se atrevió a plantear el problema de la
propiedad. O pudo haber devorado vivos a niños
de pecho; quemar iglesias, violar monjas, desenterrar cadáveres. Secar el mar no es nada, al fin
y al cabo. Esas son travesuras de la edad. Eso se
perdona.
Pero, la propiedad ...
Y Babeuf, claro está, fue fusilado por los soldados de una Revolución hecha, a fin de cuentas,
para defender la propiedad.
Nuestro Géricault recorre la zona más miserable de Picardía enfundado en el uniforme de los
Borbones y oye a campesinos y artesanos mordidos por la miseria, hablar de aquel Babeuf asesinado hace una generación. Babeuf, pues, está vivo.
Y en su nombre, el incipiente proletariado del
campo y las ciudades trata de organizarse. Vaya
que no es fácil tarea, como aún hoy nos consta.
Más a menudo obreros y campesinos se harán pe-dazos entre sí que hacer frente a la gendarmería.
Pero vuelve Napoleón y he ahí el problema
del pueblo olvidado por los historiadores. ¿Con Napoleón? ¿Contra Napoleón? ¿Vuelve a ser emperador o viene a implantar la República? ¿Barrerá
con la nobleza o se apoyará en ella? Ingenuidad
de las masas, ayer como hoy. Todavía se dice "si
el señor (monarca, presidente, gobernador, alcalde) supiera lo que hacen sus subordinados; no; él
no lo toleraría". Desde luego que el "señor" lo sabe y lo tolera, cuando no lo ordena precisamente
así.

es, la etapa secundaria, correspondió a los cientificos. El poeta se adelanta no sólo a la ciencia, sino a la vida y la realidad, que puja y se extenúa,
corre a marcha forzada det!:áS de las odas y rimas, para ajustarse a ellas, Lo que el poeta canta,
es o será realidad. Nada supera a sti intuición y
sabiduría.
¿Qué me importa a mí, qué le importa a nadie si, efectivamente, Géricault se concientizé
aquella madrugada entre las tumbas y los arbolitos, o si fue un dia antes o una tarde después,
quizá en plática con algún obrero, con algún veterano del Imperio en un café, ambos con sus lar..
gas pipas ante un plato con queso y pan mientras
afuera llueve? Aragón tiene el sagrado derecho de
los poetas de hablar con la voz de los dioses.
Géricault es otro. Participa en la conspiración de los Cuatro Sargentos de La Rochela cuya
represión la Comuna llega a vengar en 1871. Con
Fabvier, aquel gigantón héroe homérico, va a la
frontera española en un esfuerzo tan inútil como
heroico de evitar la marcha de los Cien Mil Hijos
de San Luis. Viaja a Inglaterra a observar las
primeras repercusiones de la Revolución Industrial. Abraza en Bélgica al gran David, el regicida.
Conspira.
Y sobre todo, pinta. Pinta como un enfermo,

como un poseso. Baja a los sótanos infectos de
cárceles y manicomios a ver las caras de los asesinos y los locos. Es asiduo visitante de los hospitales donde ve morir a los enfermos. No pierde
una carrera de caballos. Entrevista a un sobreviviente del naufragio de "La Medusa", lo obliga a
decirle cómo los marinos apiñados en una balsa
fueron devorándose unos a otros. Pinta aquello
en uno de sus más logrados cuadros: aquel aferrarse a la vida bajo el sol quemante, aquellos miembros rotos y desgarrados en espera que dientes
de hombre-lobo los devoren, aquella vela a lo lejos
que significa la salvación.
A los 32 años murió Juan Luis Andrés Teodoro Géricault. Los caballos, que idolatraba, lo
mataron. Una caída le provocó la lesión vertebral
que lo llevaría a la tumba tras larga, dolorosa
agonía. Fue el 26 de enero del año de gracia de
1824. Muerto de fatiga, un poeta francés que recorría los caminos de la retirada 116 años más
tarde, pudo ya entonces haber escrito, en un dia
gris:
"Ah, yo estaré con las víctimas . . . La juventud ... Los jóvenes que se levantan y llevan para ti la esperanza del mundo. Como tú serán engañados, escarnecidos; como tú, mil trampas les
serán tendidas. Pero no importa. Son la vida, la
primavera".

Aragón nos regala un capítulo conmovedor
casi digno de Shakespeare: un mozo celoso denuncia a los Hijos de la Igualdad que se reúnen a media noche en el cementerio para discutir qué hacer
ante la llegada de Napoleón. Oficial del rey, Géricault se arrastra entre tumbas y matas a la luz
de la luna y oye a los conspiradores discutir e insultarse. Aquel es, para el despreocupado parisiense, un lenguaje nuevo. Y aquella madrugada de la
Semana Santa, en el miserable camposanto de un
pueblucho cualquiera, Géricault se concientiza: de
gendarme, se vuelve revolucionario. Su lugar está
con ellos.
La poesía, ya lo sabemos, supera siempre a
la realidad. Hace miles de años los poetas soñaron
llegar a la Luna. Se adelantaron, pues, a los científicos, que recién resolvieron los problemas técnicos de cómo llegar. Es decir, la idea, el proyecto
original, fue de los poetas. El cómo hacerlo, esto

18

19

�taría que te lo hicieran?
-Claro que no; pero estoy intrigadísima, no
aguanto la curiosidad.
-Yo tampoco, y a pesar de todo juro que no
quisiera hacerlo. Sabes cuánto me desagrada entrometerme en asuntos ajenos.
-Lo haces por egoísmo, por comodidad, para no perder nada.

-Si tú lo crees ...
-No, no te ofendas, yo nomás decía.
Sin responder fui por los papeles. Leímos en
voz alta. Eran cartas familiares incomprensibles
para extraños como nosotros, postales, felicitaciones, cuentas, asuntos de trabajo, recibos, fotos,
diplomas, boletos, recortes, monedas, hojas de calendario, insignificancias poseedoras de un gran
valor sólo para quienes pueden rememorar su vida a través de ellas.
-Todavía no me lo explico -dijo Ester-. A
nadie le gusta que vean su intimidad, nadie deja
tantas evidencias.

Algo en la oscuridad
José Emilio Pacheco
PRIMER ACTO

Los anteriores ocupantes tuvieron que abandonar apresuradamente la casa. Hallamos muebles en desorden, ropa esparcida, cartas y papeles
privados, alimentos a medioconsumir en el refrigerador ya cubierto de moho. En cambio la despensa sólo guardaba una lata de comida para animales. Había una casita de madera en el traspatio pero no huellas de gatos ni de perros. El teléfono fue arrancado de cuajo, las conexiones
cercenadas.
Pasamos el primer día reordenándolo todo.
Inevitablemente desnaturalizamos las habitaciones. Basta poner más a la izquierda una silla pára
que una casa ya no sea la misma. Teniamos tanta.
prisa por cambiarnos y era tal la crisis de alojamiento por la explosión fabril en la zona, que no
exigimos de la agencia inmobiliaria sino la entrega de la llave en cuanto firmamos el contrato y
adelantamos la mensualidad. No hubo preguntas

-Por eso no creo que el abandono haya sido voluntario: alguien, algo hizo que salieran sin
darles tiempo para mirar atrás.
-¿Cómo saber qué fue?
-Tarde o temprano lo sabremos. Deja que
las respuestas vengan por sí solas.

por la casa ni por los antiguos inquilinos. Era
asombroso lo poco que les interesaba el juicio de
los desconocidos que los remplazarían: dejarlo
todo como lo encontramos señalaba una urgencia
absoluta o una admirable despreocupación.

-Tengo mucha hambre y estoy muy cansada. Me imagino que tú estarás igual.

-Yo creo que piensan regresar- me dijo
Ester.

Nunca he padecido insomnio. Aquella noche
me costó trabajo dormirme. Lo peor fue haber
despertado a las cuatro sin que en adelante pudiera cerrar los ojos. Me levanté a tomar un vaso
de agua. Entreabrí la cortina. Miré con un temor
inexplicable la fila de casas enfrente de la nuestra.
Habían apagado todas las luces. La calle estaba
envuelta en una claridad blanca, en la luz de una
luna metálica que irrealizaba árboles y edificios.
No pude contener el miedo. Nada se movía: ni el
viento ni una sombra ni una hoja de un árbol.
Yo era el único intruso en aquel planeta lívido y
como desangrado de todas las materias vivientes.

-Quizá. Sin embargo la casa es de la agencia. La hemos tomado por un año. Un año es mucho tiempo.
-Preguntemos a los vecinos.
-Somos recién llegados. Es una indiscreción
imperdonable. Nos crearía mala fama.
-Déjalo por mi cuenta. Buscaré una oportunidad sin forzarla ... Oye ¿y si leemos las cartas, los cuadernos?

20

-No me parece bien, francamente: ¿te gus-

-Tomemos algo y vamos a dormir.

Quise despertar a Ester. Me contuve. Hice
mal: quizá hablar entonces nos hubiera salvado.

Crecí en un medio donde no se podía ser cobarde
y me acostumbré a enfrentar todos los retos.
Aquello era otra cosa, nada tenía que ver con el
valor en el sentido convencional del término; era
algo que sólo experimenté durante al guerra cuando atravesamos un pueblo bombardeado en que
todos los habitantes quedaron muertos.
Pasé el día en la fábrica. Todo anduvo menos
mal de lo que pensaba. A fin de cuentas era un
experto y me contrataron porque me necesitaban.
De regreso encontré a Ester muy inquieta. No
quiso hablarme de lo que había hecho y se limitó
a referirme generalidades. Aunque los dos estábamos exhaustos sugerí que viéramos algún programa antes de dormir. Desempaqué el televisor
portátil y lo puse frente a la cama. Se podía elegir entre una pelea de box -que siempre he detestado- y una antigua película. Era un film de
terror acerca de una pareja que llega habitar una
casa de campo inglesa en donde naturalmente hay
fantasmas. Hasta la mujer que les muestra el cottage es un fantasma. Intenté ironizar sobre lo que
veíamos en la pantalla pero, en nuestras circunstancias, ni yo mismo estaba muy convencido de
que burlarme no fuera un modo oblicuo de expresar mis temores.
Ester me pidió que apagara el televisor. Hacerlo era confesar el miedo absurdo. Dije que acabaría de ver la película. --Como quieras-- respondió. Y dándome la espalda se ocultó entre las sábanas. Ya fuera de vigilancia traté de leer un libro
de ingeniería. Con todo, la película no me dejaba
apartar los ojos, y seguí viéndola hasta que terminó con un grito de la mujer al darse cuenta de
que su propio marido era un espectro. Sin moverme de la cama desconecté el televisor. Tenia tanto
sueño que desperté muy tarde y, para llegar a
tiempo a la fábrica, tuve que afeitarme a la carrera y tomar sólo un vaso de leche.
Al terminar la cena, mientras la ayudaba a
recoger los platos, Ester me dijo abruptamente:
-Vámonos de aquí.
-¿Por qué? Acabamos de llegar. Tenemos
que acostumbrarnos. En ningún lado me darían
un trabajo como el que tengo ahora.
-No me gusta el lugar, no me gusta quedarme sola en la casa.
-Ya te acostumbrarás, siempre es así los
primeros días.
-No sé. Todo ha sido tan extraño: el pueblo,
la casa, los objetos abandonados, la gente.

21

�. -¿Has hablado con alguien?
-Con nadie ... bueno, crucé algunas palabras con la mujer de la tienda.

-Entonces si lo dejamos afuera en esta noche helada los vecinos ya no serán indiferentes
con nosotros: se volverán hostiles.
-Hay mucho viento: no creo que se oigan
los maullidos.

-¿ Y qué te dijo?
-Que es mejor que nos vayamos.

-¿Cuáles maullidos? Es un perro ¿no lo
oyes quejarse? Por lo demás aquí no hay aislamiento posible.

-¿Razones?
-Ninguna, no da razones.

fundió con un chispazo en que entrevimos 1~ pelambre rojiza. Y después la oscuridad, mis pasos
para abrir la ventana y dejar que saliera, el sentir el olor a muerte y a tumba del hombre que
se abría paso entre nosotros, contaminándonos
de humedad y podredumbre, el ruido fangoso de
sus pisadas en la escalera, los ojos resplandecientes y encontrados que se volvían para mirarnos,
el ruido de la puerta, el viento que entraba en la
oscuridad y empujaba la casa hacia las tinieblas.

-Hagamos como si no lo escucháramos.

-Supone que podemos imaginárnoslas ¿verdad?
-No sé qué pensar.
-Lo mejor que podemos hacer es despreocuparnos y dejar que las cosas sigan su marcha. Ya
veremos después.
Antes de una semana Ester se habla adaptado a las nuevas circunstancias. Pasamos un mes
tranquilo. Estaba satisfecho con mi trabajo y Ester mostraba una mayor conformidad cada día.
El vecindario no daba señales de vida. Algunas
noches salíamos a caminar por el pueblo; nuestra
única visión eran salas en penumbra sólo interrumpida por el brillo de la tv. A menudo un rostro furtivo apartaba las cortinas para mirarnos.
Eso era todo.
Llegaron cartas para los antiguos inquilinos.
Escribí a la agencia preguntando por la dirección
a la cual debía enviarlas. Respondieron que las
mandara a los propios agentes. Nada más.
La noche de aquel sábado, me lavaba los dientes cuando escuché algo como un maullido que a
la vez fuera un ladrido. Pensé que el gato intentaba volver. Quise abrirle la puerta. Pero después
¿cómo íbamos a echarlo? Siempre me han molestado un poco los animales porque muchas personas que gustan de ellos lo hacen a expensas de
· odiar a los hombres. Allí estaba el último y el más
indeseable de los regalos que abusivamente nos
legaron los anteriores ocupantes. Creí que el gato
acabaría por irse a buscar otro refugio. Ester escuchó también el sonido mixto y rogó que abriera la puerta.
-No: si entra se quedará para siempre.
-Mañana podemos sacarlo.
-Si te sorprenden los vecinos se quejarán
ante la policía. No olvides que se castiga el maltrato a los animales.

22

-¿Para qué? No puedes ir de casa en casa
diciendo: 'Señor, hay un animal que quiere entrar
pero, sabe usted, no lo oímos'.
-Qué absurda situación. Es de lo más idiota
del mundo; sí pero ¿qQé hacemos? Me niego definitivamente a convivir con ese animal.
-Mira, dejémoslo pasar: mañana te lo llevas y lo abandonas cerca de la fábrica.
-No: volverá como ha vuelto ahora ... Que
se vaya al demonio, que se muera haciendo escándalo en la puerta porque no voy a abrirle.
-Bueno, durmámonos porque ya es muy tarde.
Cerré los ojos, intenté convencerme de que
estaba dormido. Seguía escuchándolo, imperioso,
infle~ble. Ester no encontraba acomodo y se revolvía de un lado a otro. Permanecimos cerca de
una hora sin :romper el tácito pacto de no hablar.
Sin embargo el gato o perro seguía imponiendo su
presencia, exigiendo su derecho de entrada.
Lo escuché más cerca, como si estuviera en
el alféizar. Un gato pudo haber trepado al techo
y luego descendido en busca de una ventana mal
cerrada; tratándose de un perro el ascenso era
imposible. No, no lo imaginaba. Se había conver•
tido en una obsesión. Tuve miedo y me hice reproches por tener miedo. Volví a fingirme dormido,
me oculté bajo las sábanas. Ester gritó:
-Está aquí junto a la cama: acabo de tocarlo.
Me incorporé de un salto, encendí la luz. No
estaba. Se había hecho el silencio. Miré a Ester
con un gesto de triunfo. En ese instante, un maullido/ladrido. Salimos al corredor en tinieblas. Nos
estremeció ver en el marco de la ventana del fondo la sombra arqueada y erizada -no de un gato
sino de un perro-lobo.
Ester se aferró a mí. Prendí el foco que se

SEGUNDO ACTO

La casa
Igual a otras cuarenta que se alinean simétricas en ambos lados de la calle. Construida con
materiales frágiles ensamblados en pocas horas.
Aunque se edificó para ser indistinta y no perdurar, presenta pocos defectos visibles de fabricación. Puede objetarse sin embargo el carácter
abierto, aéreo, cristalino que se Je imprimió para
comunicarla al menos visualmente con la naturaleza. Las facilidades otorgadas a la luz las ejercen
vecinos y transeúntes que mitigan el tedio o enriquecen sus paseos observando a toda hora Jo que
sucede en el interior. En este bosque de coníferas
situado en la parte más alta de las montañas, el
sol brilla de tal manera por su ausencia que poner
persianas o venecianas se considera un sacrilegio
contra el culto solar que florece como nostalgia a
lo largo del año; como ceremonia tribal ciertos
días de primavera, algunas horas imprevistas en
los períodos fuera de estación.
El interior

Alfombrado otorga a la pisada una ingravidez, una molicie infantil, una seguridad que en
algún sitio de la mente engendran, sin que las palabras consagren su acoplamiento, las nociones de
intimidad, status, poder (cuando menos el poder
necesario para abandonar las viviendas de mosaico amarillo o duelas apolilladas que amenazan
desplome). En la sala un calefactor eléctrico evita
molestias de acarreo, encendido, vigilancia, dispersión de humos errantes. Y concede al hábito
que hizo de 1wgar sinónimo de casa, la ficción de
leños ardientes, calcinaciones grisáceas y encarnadas, sqmbras que humean.
El traspatio

Una muchedumbre de gorriones se desprende de los árboles. Buscan migajas o duras sobras
de carne que arrojan los habitantes. A veces se
entablan riñas con una ferocidad que se diría in-

23

�creíble en estos pájaros. Algunas tardes bajan los
cuervos y remprenden el vuelo con grandes trozos de pan. Los gorriones forman un círculo resignado. Si hay quien se rebele y pretenda disputar la comida, el cuervo lo amaga. Antes de sentir
la agudeza y pesantez de su pico, la bandada de
gorriones se aleja y busca refugio en las más altas
ramas. Aparte del hombre, los cuervos temen a
los perros que, hartos de comida enlatada, entran
a roer mendrugos y hurgar en botes de basura.
Los de menor tamaño y aspecto inofensivo -malteses por ejemplo-- han aprendido de los gatos
la habilidad de capturar gorriones y triturarlos
entre sus fauces. No matan ciertamente por ham-·
bre: dejan el pequeño cadáver entre la hierba una
vez que la trituración los ha reconciliado con su
instinto de bestias que en edades remotas han sido fieras y ahora pagan en tedio y humillación el
precio del servilismo. En este campo de batalla no
hay perros callejeros. Si nadie los adopta la comunidad los extermina para que no contagien de sarna y rebeldia a los animales caseros. Tampoco se
ven actos sexuales. A los perros de raza se les aparea a su debido tiempo y en lugares precisos. Los
demás son castrados o esterilizados a las pocas
semanas de nacer. La gente viene aquí a buscar
la paz que ya no existe en las ciudades y no hay
sitio para el escándalo ni para el exceso. Todo está perfectamente reglamentado.
1

Los habitantes
No les hemos visto la cara.Aquino hablamos
con nadie. Rehuimos el saludo y procuramos no
andar por el mismo camino que los demás. Por lo
que vemos cuando pasan cerca de nuestras ventanas o cuando cruzamos por enfrente de su casa,
él debe de tener algo más de treinta y cinco años y
ella unos veintisiete. El trabaja en alguna de las
industrias cercanas pero no desde luego en la gran
fábrica de implementos de guerra donde todos lo.:;
vecinos del pueblo prestamos nuestros servicios.
Ella permanece todo el dia en su casa (seguramente tramando algo en contra nuestra), la única
sin antena de televisión-, rasgo que nos ha molestado. Quizá tengan un aparato portátil (no se puede vivir sin tv) o sean tan imbéciles como par-'l
satisfacerse con la horrenda música que escuchan
en su consola, nunca en tono muy alto pues se
adivina que tratan de no incomodarnos. Aunque
la hosquedad, la reticencia, la envidia atemperada
o disfrazada por el desprecio mutuo que a su vez se
encubre de cordialidad, son los rasgos distintivos
del vecindario, todo recién llegado ofrece sin que
nadie se lo exija algunos tributos y primicias: un
platillo regional, una rebanada de pastel de manzana, un juguete de plástico para los niños, una
botella de whisky, un trapo o escobeta para limpiar los coches. Ellos no. Ellos se han aislado. No

nos toman en cuenta, siendo que deberían pedir·
nos perdón por invadir nuestros dominios. Nos declaran inexistentes. Su actitud intolerable tendrá
muy pronto su castigo. Muy pronto.
El móvil

Nuestro orgullo son los prados. Vigilamos su
crecimiento. Alimentamos con abonos sus raíces.
Uno tras otro hemos sustituido las podadoras mecánicas por los nuevos modelos eléctricos que cortan el pasto con la suavidad de una hoja de afeitar. Guiarlas es nuestro descanso, nuestro placer.
El domingo por la mañana, así como algunas tardes soleadas, todo se llena con el rumor de las podadoras-, concierto que participa del silbido del
motor y el encuentro de las cuchillas y la hierba.
Hay reglas precisas. Quien exceda en algunos milímetros la marca establecida sufrirá el peso de
nuestras leyes. Los habitantes no debieron hacernos esa última ofensa. Como si sus actos anteriores no fueran ya una agresión a la buena voluntad
de que siempre hemos dado muestras, violaron la
cláusula número treinta y nueve bis del contrato
-a nuestro juicio la más importante- dejaron
crecer el césped de frente a su casa, rompieron la
armonía del conjunto, dieron a nuestro refugio
tan amorosamente embellecido la fealdad de la
maleza, la suciedad del trópico, la incuria de los
países atrasados y, por qué no decirlo, el salvajismo de otras costumbres incompatibles con nuestra cultura y nuestras ancestrales creencias. Como
sólo nos reunimos durante los solsticios, esta vez
no hubo deliberación ni conjura. Los ecos del templo triangular no repitieron las palabras de ira.
Bastó que en la fábrica intercambiáramos monosílabos y al encontrarnos en la calle señálaramos
con un levísimo desvío de la mano o un guiño de
los ojos el pasto crecido; que moviéramos la cabe. za en señal de condena para los habitantes y de
acuerdo muy hondo entre nosotros. Somos magnánimos. Hemos desterrado de nuestros corazones
el odio. La cruz llameante no arderá más en la noche de las colinas. Cada uno pensó que bastaría
una amonestación o una carta redactada en términos corteses pero firmes o que alguien se acercara a prestarles -sin temor al contagio-- una
vieja podadora mecánica de aquellas que se oxidan
en los desvanes. Alguno de estos recursos tal vez
hubiera bastado para ahuyentarlos sin necesidad
de poner en práctica nuestras medidas habituales.
Si no se hubiera interpuesto la ceremonia, estaríamos resistiendo ahora la calumnia y la injuria de los que ansían destruir nuestro mundo.

llos de nosotros que se levantaron temprano ese
domingo. La atribuimos a un culto esotérico probablemente relacionado con el vudú. El y ella salieron al traspatío. De una jaula o caja sacaron
una gallina. Los testimonios no coinciden: para
algunos era de color leonado, para otros gris ceniza y hay quienes afirman que era completamente blanca: una gallina Légor. Los habitantes discutieron algo que no llegó a escucharse. Parecían
demorar cruelmente el principio de la ceremonia.
Al fin la mujer se apartó un poco y, con un gesto
que debe tener pleno significado en la liturgia
aberrante de su secta, miró cómo el hombre, fingiendo indecisión, le quebraba el cuello a la gallina, que se dejó caer y caminó todavía erguida, por
lo que hubo que repetir el tormento. Esta vez emitió toda clase de sonidos agónicos, giró en redondo esparciendo plumas hasta que el movimiento
se redujo a estertores y a continuación cesó por
completo. La ceremonia provocó la furia impotente de quienes la miraron. Aunque nunca lo hacemos, aunque toda nuestra vida social se reduce
al saludo y el comentario acerca del clima, ese domingo nos llamamos por teléfono para hablar de
lo que acababa de verse. Nuevamente, como en
el asunto del prado, hubo unanimidad. Tal conducta era inadmisible. Los habitantes deberían recibir todo el peso del castigo. Porque si algo no toleramos nosotros, fabricantes de armas que alejan
el peligro de guerra, es la crueldad, y menos la
crueldad con los animales. Claro que aquí se matan gallinas diariamente, pero a este fin nuestros
hogares se hallan provistos de hachitas con las
cuales decapitamos de un solo tajo a las aves. Aunque la gallina sin cabeza en ocasiones intenta darse cómicamente a la fuga, lo más frecuente es que
se deje colgar patasarriba hasta desangrarse-,
práctica que evita el doloroso escándalo de la ce•
remonia.

La noclie del sábado
Nadie oyó ni vio nada. El pueblo estaba desierto. Hubo reunión en las colinas. Tenemos pro-

hibido hablar de la asamblea nocturna.

Los hechos
Terminaban de desayunar cuando escucharon
ruido de pesados instrumentos en la acera. Tal vez
iban a componer el pavimento, a rellenar los baches. Luego rumor de palas, gritos de una cuadrilla. Empezaron a arrancar el pasto con todo y la
tierra en que había hundido sus raíces. Los habi·tantes no creyeron en lo que estaban viendo. Ella
le reclamó que no se hubiera ocupado de cortar el
césped y que su negligencia fuera el motivo de
esa orden municipal que seguramente les acarrearía una multa por descuido. El respondió: -Lapagaría gustoso con tal oe no tener que cortarlo--.
Subió las escaleras, entró en el baño y comenzó
a afeitarse. Ella permaneció en la cocina para lavar los platos. Ambos trataban de no pensar en lo
que ocurría ni confesarse mutuamente el miedo.
Hasta que ella subió a ver a su marido y le dijo
que era preciso reclamarles: cuando menos debieron haber pedido permiso. El respondió: -Esperaré que toquen a la puerta. En el traspatio se oyó un
sonido mucho más fuerte. Ladraron los perros.
Cuervos y gorriones alzaron el vuelo. La casa entera se estremeció. Esquirlas de madera y pintura se desprendieron. Por la ventana alcanzaron a
ver la pala dentada de un bulldozer. Corrieron a
la puerta. La casa se desplomó a sus espaldas.
Uno de los hombres que acababan de arrancar el
pasto se lanzó sobre la mujer y le desgarró la bata de nailon. Ella lo rechazó; su marido derribó
de un golpe a nuestro lacayo. Era lo que esperaban los demás para acometerlos con picos, palas,
azadones. Pegaban y cortaban con furiosa rapidez
como si quisieran seccionarlos al modo en que Jos
niños parten a uná lombriz. Y mientras terminaban de destazarlos y se iban acercando los perros,
y cuervos y gorriones se posaban en los tejados y
en las alambradas, nosotros contemplábamos todo
aquello en silencio, cambiando miradas de complicidad y optimismo al ver nuestra aldea una vez
más y para siempre libre de intrusos.

La ceremonia

24

Fue vista con horror y a distancia por aque-

25

�La televisión y su influencia
psicosoc ial
Comuni&lt;:ac.:iún preliminar

Fidel de la Garza

Programas y comerciales, que cor.stituyen la esencia de fa
transmisión, se clusificaron de a c•Jerdo a su contenido en lo siguiente forma:
COMERCIALES

PROGRAMAS
1. Películas Mexicanas
2. Tele-novelas
3. Comedias
4. Detedíves
s. Va c;ueros y Bélicos
6. Cómico- musicales
7. Noticias
8. Deportes
9. Aventuras Infantiles

1.
2.
3.
4.
5.
6.

7.
8.

9.

10. Caricaturas

TO.

11 . Ciencia-ficción
12. Cult urales

11.

Auto-publicitarios•
Avtos y Refociones
Productos Alimenticio\
Bebidas Alcohólicas
Refrescos
Tabaco
Tiendas de Rapa
Jobor.e, y Cosméticos
Muebles y Aparatos poro
el hogar
Servicio Social
Varios: formacios, Periá·
dicos y Joyerías.

Vaqueros
y Bélicos

1 Vulle de Pasiones. Faldas y Pistolas. los Rebeldes. Bonanza. los lancer. los Vengadores.

Bol Master~on. Bronco. Combate.

..
Cómico-

Revista Rotaria. Festival de la Cancíón. Hoy.

Musicales

Múskri y Estrellas.

Noticias

Noticieros. Noticiero Medio Dio. Noticiero Aceptaciones. Noticiero Monterrey Social.

Deportes

Oeporl&lt;is y Espectáculos. Lucho Líbre. Futbof.
Beisbol. Comentarios Pre,:os a Juegos. Pena
Futbolístic&lt;:1.

Aventuras

El Paya so Pipo. Rin Tin Tin. lossie. El llone,o
Solitario. Flipper. Doktori.

13. Cocino y Belleza

14. Anuncios••

..

JNTRODUCCION
A estas funciones explícitas de la televisión podría agregarse
otra que sería una actitud inconsciente agresivo-destructiva de
sv teleovditorio. Sin embargo, esto actitud na ha sido científicamente explorada. En relación a ella múltiples personalidades,
tales como, U Thant, secretaría genera! de la ONU y el Popa
Paulo VI han hecho resaltar a las casas produdoras, a las au·
torid-ades y al público en general, la influencia tan poderosa
que lo televisión ejerce sobre su auditorio y las consecuencias
que una programación mal orientada puede ocasionar a la masa . Se ha mencionado, aunque en forma especulativa, que la vio·
fencio en fa televisíón puede ser lo causante de la exacerbación
de lo c.riminalidad ' mundial y qve actitudes observados en la
2
televisión pueden ser mimetizadas ,:ar el auditorio. l I

lo comunicación, desde sus manifestaciones mús $imples o
primitivos o nivel prnverbol hasta lo que se ha llamado comunicación de masas. ha $ido objeto de preocupación permanente
paro los interesados en relaciones liumonos. Cll
Durante la Segundo Guerra Mundial lo actitud de los habiiontes de diferentes poises fue modificado y algunos veces hosto
encouz.odo o través de lo rodio-comunicación. Churchill desde
lo resistencia arengaba o los aliados y sus discursos políticos eran
escuchados clandestinamente por los países ocupados. Hitler entusiasmaba o su pueblo y amedrentaba o sus enemigos por medio
de lo rodio, onticipondo los roids de su fuerzo aéreo. Este es un
ejemplo de como lo comunicacion de masas por medio de lo radio
tomó un tinte de presión psicológico que superó rápidamente a

• Propagando del propio
canal poro ser visto.

Infantiles

Los resultuóos represen tan el promedio de las observaciones
de cua lt o personas.
Caricaturas

RESULTADOS YDISCUSION
1.-ClASIFICACION DE PROGRAMAS DE LOS CANALES 3

El presente trabajo vo encaminado a estudiar en forma cien·
tífico la influencia psicológica y social que lo televisión ejerce
sobre su auditorio y hasta dó~de puede ser nociva. Paro lograr
nuestra cometido hemos dívidido el estudio en los siguientes

1., prenso.
En los úitimos dos décadas lo televisión ha ido apoderándose,
o posos ogigontodos, del lugar preponderante de lo rodio como
medio ~e comunicación de masas. lo transmisión hemisférico· de
un discurso, de un evento deportivo, o de los adelantos en lo
conquisto del espacio son hechos cotidianos que no causan mayor
asombro o sorpresa

y 10. .

la programación semanal del canal 3 se distribuyó en lo
,igviente forma:

etapas:
CLASIFICACION DE PROGRAMAS DEL CANAL 3
11 Un análisis cuantitativo de la televisión en si mismo que incluye el contenido, lo d Jración y lo freauencio de los diferentes programas y comerciofes. ( Esta comunicación preliminar es el resultado de cficho onáli$is 1.

los "medios-maso" de comunicación se han difundid&lt;' en
formo por demás vertiginoso debido, entre otros causas, o que
exigen un mínimo de portici¡:oción por porte del hombre &lt;omún
de lo calle. los noticias, por ejemplo, yo n.o son privativos del
que sabe leer y escribir, sino de todo aquel que puedo pasivo•nente oir y ver. Ton seductor es su influjo que es
de esto participación pasivo ante lo televisión y
los niños antes de hablar, ven y escuchan la
todo los comerciales y conforme olconz.on más
desarrollo se interesan por los programas.

Pr ogramas especiales de
propaganda comercial.

2) Un análisis del televidente, sus características personales, tales como: sexo, educación, ocupación, número de haros Y distribución de $U programación favorito.

dificil abstraerse
es habitual que

31 Un análisis de la influencia psicológico! que la televisión ejerce sobre su auditorio, aprovechando lo información obtenida
en las dos primeros etapas y observaciones directas del te!e·
auditorio que nos servirán poro emitir un juicio más preciso sobre fa influencia psicosociol de lo televisión.

televisión, sobre
evolución en su

Sin dudo alguna, lo televisión ha cambiado la imagen que el
hombre tiene de si mismo y del mundo que le rodeo. lo g,an
cantidad de información que pro¡:orciono o las masas ho hecho
que lo que antes era vedado e insólito, ho; leo factible Y per·
mitido. Tres de las funciones primordiales de la televisión han
ejercido vna gran influencia en la manero de ser del hombre
actual, éstos son:
l l Culturizar, llevando al pueblo un conocimiento mós objetivo
y científico del desarrollo intelect 1.,o f y artístico.
21 Divertir, transmitiendo espectáculos ligeros y recreativos, y
3 J Comercializar, d ifU'lldiendo lo s productos del mercado ,:ara
que el tele-oud;torio los co nozco y los acepte.

26

Programas Incluidos

Claslficocién

Películas
Mexicanos

Cinco películas por semana.

T.ele-novelas

No hay.

Comedias

Dick Van Dyke. El y Ella. lo Novicio Voladora.
las Héroes de Hagan: los locas Adams. Los
Apuras de Papá. El Fantasma y lo Señora
Miur. Eso Chica. Las Novios. Mi Marciáno Favarita. los Beverly Ricos. Granjero Ultimo Modela. Joven Centenario. lo Familia Adoms. Mister Ed. Hechizada. lo Isla de Guilligan. Super
Agente 86.

Detectives

Judd. ladrón sin Destina. BI Santo. Alto Tensión. lronside. El Astuto. Monnix.

MATERIALES Y METODOS
la ciudad de Monterrey, capital del Estado de Nuevo león,
se escogió como centro de adivfdades por ser lo residencio de los
investigadores. Se tomaron en consideración y como patrón comparativo dos canales de televisión: el canal 3 con difusión loco!
y el canal 1 O con difusión nacional.
En una semana, lomado al oz.or, se cronometró diariamente
segundo o segundo el tiempo total de transmisión. Esto se
consideró necesario ya que aunque existen programaciones pú·
y

biicos de ambos canales, los comerciales r.o están incluidos en
ella~ y modifican imprevisiblemente la programación,

Shauan. Huckleberrey Hound. i.:imba. Birdman. los Picapiedra. El Pójoro loco. Bol Fink.
Don Gato y s u Pandilla. los Cuatro Fontásticos. Dibujos Animados. Cin&lt;ilandia. El Hom!,re Araño.

�Viaje al Fondo del Mar. Perdidos en el Espacio. Dimensión Desconocido. Los Invasores.

Comedias

Culturales

Anatomía Lunar. Biografía. El Pulso de lo
Ciudad.

Detectives

Depa, tomento de Policía de Nueva York. Misión Imposible. Escuadrón Odd.

Cocino y
Belleza

Vaqueras
y Bélicos

No hay.

Cinco Minutos para Ellas.

Guia de Compras. Codazos. Remate de Autos.

Cómicomusicales

Anuncios

En formo Similor la programación .semanal del canol 1O se
distribuyo en lo siguiente forma :

T A

Mis Adorables Sobrinos. Julia. Teatro Fomiliar de la Azteca.

Cier&gt;ciaFicción

II

L A

DISTRIBUCION DEL TIEMPO TOTAL DE TRANSMISION

Canal 3

Tiempo Total

Sylvia y Enrique. Programo Nestlé. Po ndorama. Amor se escribe con Arden .
Noches TaJ:otíos. Exitómetro Colgate. Los Po·
livoces. El Show de José Feliciona. Cito Musical. Do Re Mi de Costa o Costo. TV Musical
Ossart. Programo Domecq. Orfeón o Go Go.
Loco Valdés { Premiere) . Din Don Do n Musical. lmpoctos Musicales Cuervo Candil-ejes.

Canal 10

Hs. Min.

%

lis. Min,

91 .26

100.0

70.52

%

100.0

Programa s

79.10

86.6

49.30

69.S

Comerciales

10.1 6

13.4

21 .-48

30.4

Domingos Herdez.
CLASIFICACION DE PROGRAMAS DEL CANAL 1O

Clasificación

.

Noticias
Programas Incluidos

Películas
Mexicanas

Cinco Películas por Semana.

Tele-novelas

De lunes a sábado de 3 :00 a 7 :00 P. M.

Estos resultados indican que de coda tres minutos de transmisión, a los comerciales se !es dedico medio minuto en el canal
3 y un minuto en el canal 1O.

Noticieros. Agenda de Medianoche. El Prímero con los Ultimas. Noticiero Cosa Ma11
dero " Excélsior • Noticiero Domecq1 Cuestión de Minutos. t~oticiero o Color.

3.-Di•tribución del Tiem,to de Programacl6n .
lo T:Jbla 2 indica la distribución del tiempo tle programación.

T
Deportes

Box {Un compeona1o, pero no sucede regularmente).

B

A

2

DISTRIBUCION PORCENTUAL DE LA PROGRAMAOON SEMANAL

Pr~

Películas Mexicanas

Tele-novelas

Aventuros
Infantiles

Teatro Fantástico.

Caricaturas

El Corro!caminos. Comedy Copers. Intermedio
Cómico.

CienciaFicción

No hay.

Culturale•

Estudiantinas que Estudian. El Dr. l. Q. Comentarías y Celebridades. Un Sola Hombre.

Cocina y
Belezo

Cocinando con Kraft.

Anuncios

Remate de Autos.

2.- DISTRIBUCION DEL TIEMPO TOTAL DE TRANS1'1\ISION.
En la Tabla I puede apreciarse la forma en que el tiempo
total de transmisión ha sido dividido entre programas y comerciales en las canales 3 y 1O de televisión. l os resultados estón
expresados en horas y minutos y en porciento el tiempo de trans:nisión.

28

A

29

Canal 3

Cctnaf 10

20.S

17.9

o.o

33.8

�T
Comedias

12.5

Detectives

10.7

A

3

5.5

10.6

o.o

Cómica-musicales

3.0

15.8

Cunol 3

Noticias

9 .8

27.2

2.4

6 .4

17.2

10.5

P,ebiclo s Allcohólicos

2.2

13.7

Refresco s

3.3

0.9

Tabaco

1.8

1.7

16.3

3.1

J,,bones y Cosméticos

7.6

16 .3

Muebles y Apa,otos Hogar

8. 1

7 .2

Servicio Social

1.3

1.6

18.8

11.3

Prod . Alime nticios
11.3

Deportes

7 .9

4.5

Aventuras Infantiles

8.4

1.9

8.2

2.2

5.0

o.o

Tiendas de Ropo

Varios
Cu ltural

1.9

Anuncias

1.3

4.0

Ccmol 10

21.1

Auto-publicita rios
Autos y Refa ccione.

Ciencia-ficción

A

OISTRIBUCION PORCENTUAL SEMANAL DE LOS COMERCIALES

Comerciales

Ca ricaturas

l

3.7

-

Vaqueras y Bélicos

B

En la Tablo 3 los auto-publicitarios, los bebidos a lcohólicos
y los anuncios de tabaco hacen 25.1 % de los comerciales de l

ca na l 3 , mie ntras que en e l canal I O esas mi~mos rubros suman

o.o

~0.3 o/o.

RESUMEN
1. Coma parh, in icial de un estudio sobre la influencia psicoló·
g ico y social que la television ejerce sobre su auditorio se
hizo un análisis cuantitorivo de la televisión en sí mi~mo en la
ciudad de Monterrey, Nuevo león. El estudia incluye el can·
te nida, la duración y la frecuencia de las difere ntes programas
y come rcia le s de das canales de televisión: e l canol 3 con di•
fusión loca l y e l I O con difusión nociona l.

Nótese que en ei canal 3 la quinta parte de la programación la constituye las ~elículas mexicanas. El 33.8 % lo forman
programas de detectives, vaque ros y comedias, que agregados
a la s películas mexica nos hacen el 54.3 % de la programación.
Solo el 1.9 % de la p rograma ción total semana l está dedicado a

eventos culturales. las tele-novelas estuviero n ausen tes. En el
cc nal 1O la s tele-novela • ocupan la tercera parte de la programación que agregad a s a las películas mexicanas, a los come dias
y o los programa s de detectives fofmon un 60.9 % d e lo pro·
gromación tota l. los prog ra ma s culturales ocupan el 4 %.

2. Del tiempo total de transmisión el ca nal 3 dedicó un 86.6 ',?o a
programas y un 13.4% o comerciales. En forma similar el
canal 10 dividió su tiempo en 69.5% y 30.4 % respectiva·

4.-DISTRIBUCION DEL TIEMPO DEDICADO A COMERCIALES.

La Tabla 3 represento lo fo rmo en que se ha n distribuido los
d,f,.1entes comerciales se mana lmente.

BIBLIOGRAFIA

1-Ruesch J. Therapeutic Communic.::ition, Ed. W. W. Nort::,n and Compony, Jnc._. 196l.

2.-Klopper J T., Los Efe:tos Sxiales de Ja Comunicaci6n de Masas :En: La C,encia
• de lo Comunicaci6n Humana, W11b'Jr Schramm, Ed. Roble, 1966. Pac,s. 7J..84.
3.-Maccoby Eleonor E.• Los Efectos de la Tttlevisi6n SC'bre los Niños. En: La Ciencia
d a 10 Comunicac1ón Humano Wilbur Schro:mm, Ed. Roble, 19b6. Pa g s. 123-134

30

mente.

3. El 54.3 % de los programas e n el canal 3 lo constituyeron películas mexicanas, programas de vaqueros, comedias y detectives. En e l canal 10 el 51.7% corres pondió a películas mexica nas y 1elenave las. En este misma canal es interesante no•
tar q ue el tiempo e mpleado en ~eliculas mexicanas, te lenove las y come rciales ocupó un 63.4 % del total de la transmisión.
4. Las programa s culturales constituyeron el 1.9% en e l cana l
3 y el 4 % en e l ca·nal 1O del tiempo. total de transniisia n.

Para no olvidar a Hilda
Horacio Salazar Ortíz
a Jl.faría C1ist,ina Villarreal Navar ro

Estoy convencido de que los resortes de la
conducta femenina escapan con fortuna a todo escrutinio y a todo trazo racional. Y querer explicarlos por las corazonadas o la fuerza del instinto
sólo sería otra prueba de la remozada fatuidad
masculina. Me refiero, por supuesto, a aquellos
impulsos que llevan a la mujer a realizar actos que
involucran su propio destino. Sólo de este modo
puedo explicarme la conducta de Hilda en aquella
hora en que la vida, simple y esplendorosa, se impuso a mi empobrecida fantasía, a mis sueños
descoloridos. Pero la mención de la palabra sueños no debe interpretarse en el sentido de que las
vivencias que estoy· recreando ocurrieran fuera
del plano real. Nada de eso. Tampoco son producto de alucinación, porque consta a quienes me
conocen que soy una persona en su sano juicio.
En apoyo a esto podría añadir los siguientes da•
tos: me llamo Pablo Rabiela y soy originario del
sur del país; soy más bien bajo, caricuadrado y un
poco gordo. Camino de manera netamente desgarbada y tengo la impresión de que una de mis
piernas es más corta que la otra, o viceversa. Pero estos datos sólo sirven para hacer más inquietante la conducta de Hilda. Se comprenderá, entonces, que quiera dedicar estas líneas a su recuerdo.
No poseo la fatuidad suficiente como par a
afirmar que he sido amado por las mujeres, aunque he convivido con algunas, las he amado a mi
manera, etcétera. Con Hilda todo esto fue distinto
en más de un sentido. Cuando más tarde conocí a
André Breton, casi he llegado a la conclusión de
que con Hilda me fue dado vivir mi único número.
En aquel tiempo trabajaba como profesor
rural en una pequeña población del sur. Este es el
dato. La impresión es doble y podría expresarse
así:- canto de búhos en la madrugada, relinchos y
coces de caballos, voces apagaaas del hombre, del
arriero; por otra parte, por el reverso: el rostro
pálido de Hilda, su seno tembloroso tras ·el escote,
la mirada furtiva y el oscuro terror de siglos, un
par de monosílabos, un puñal ocioso sobre la mesa, y el "usted" más vivo que me ha sido dado oir.

Me gustaba Hilda. Me gusta todavía. Nunca he
dejado de amarla. Su rostro aparece siempre con
su doble condición de piedra y de rocío, de mutación y de permanencia, pálido y hermético comó
una figura de la época rosa del pintor.
El hombre terminó de aparejar sus animales.
Partió antes del alba. El canto de búhos se diluyó
entre el polvo y las sombras del camino. La terrible quietud campesina volvió a posesionarse de los
seres y de las cosas. Hilda fue mía en los minutos
del alba. En la forma escueta, carente de atuendos, con que la vida suele decorar los sucesos que
nos marcan. Ignoro, o he olvidado, los detalles.
Sólo tengo algunos datos. Hilda vivía con su madrastra y con su padre, el hombre del hatajo. Yo
vivía solo, en la enorme casa vecina, de adobes y
tejado rojo que renté por cincuenta pesos al mes.
Para entrar en mi habitación, en la que viví o morí con Hilda nuestro único número, había que hacer un gran rodeo y entrar por la puerta del corredor. Pero Hilda estaba, estuvo siempre, fuera
de mi mundo.
Dados los antecedentes del caso, se comprenderá que era inevitable la separación. Lamento la
espantosa frase que antecede; puede el que lea,
si le place, cambiarla por otra menos indecorosa.
A la sazón, un antiguo amigo me hizo un presa-•
gioso obsequio. Un puñal de reluciente hoja de
acero, con esta inscripción: "Perro que ladra, no
muerde". No supe qué pensar del obsequio y de la
frase, pero ambos me llenaron de aprensión.
En la tarde, casi en la noche, pude estar con
Hilda la última vez. O la penúltima. En ella, como
en mí, el afecto y la angustia, el viejo terror sordo, se mezclaban. Pero yo no tuve, como ella, el
valor de confesarlo. Sus hermosos ojos tristes
brillaban en la penumbra como los ojos del tigre.
Yo trataba de distraerme. La cobardía me impidió
compartir con ella aquel momento irrepetible.
La imagen de Hilda no me ha abandonado.
He vuelto a verla en el corredor, en la penumbra
del alba y de la tarde, con el mismo escote y la
misma sonrisa pálida. He soñado que me espera

31

�al otro lado del río, pero el despertar siempre me
corta la travesía. También la he visto en otras
circunstancias.

"En la madrugada, el hombre del hatajo avanza entre el polvo y las sombras, entre canto de
búhos y aullido de coyotes. Decenas de perros
hambrientos les contestan, como un eco, desde la
ranchería cercana. Sobre la mesa, a la luz difusa
de la madrugada que penetra por las rendijas, brilla la hoja del puñal. En la esquina del cuarto está
apoyada la escopeta de retrocarga. La visión del
río bajo las sombras adquiere algún rasgo de afinidad con la hoja del puñal. Ahora, con más claridad, leves toques en la puerta del corredor. Abro.
La sombra sigilosa de los pilares se diluye sobre
el muro negro. Allí está Hilda, Hilda en vivo, Hilda soñada, con su escote, su sonrisa, su silencio,
su extraño mundo. Me acerco al borde de la cama.
Ella hace lo mismo. Hablamos, pero no hacemos
preguntas ni juramentos. Vemos pasar como una
sombra, o como una luz, a la vida: escurridiza sobre el cristal o sobre la arena del río o sobre la
hoja del puñal o sobre el seno sin escote o sobre
el cuerpo de Hilda o sobre los dos cuerpos en el
segundo sin nombre de la anulación total".
Después de esto, ha de comprenderse mi acción de gracias por los difusos rumores de la madrugada, por la partida del arriero y el aullido de
los coyotes, por el presagioso canto de los búhos
y el susurro de la arena en el lecho del río. Por
los ojos de Hilda. Por sus muslos y sus senos ceñidos por el alba. Por el cuerpo de Hilda.
Más de esto no podría decir. Espero que Hilda me perdonará la ordinariez de relatar para extraños, de esta manera torpe, un sueño ennoblecido con su nombre.

Acercamiento a
Serguei Eisenstein
Jesús Dávila
Diego Rivera decía que así como no podría
concebirse la existencia de la Lengua Española
sin la presencia de Cervantes, tampoco podría
concebirse la Cinematografía sin la presencia de
Eisenstein. Es decir, para él tanto Cervantes como Eisenstein son intrínsecos e imprescindibles en
sus actividades. Subrayaba que si bien era cierto
que antes de ambos ya se hablaba el español y ya
se había iniciado el hombre en la experiencia cinematográfica, respectivamente, cabía el mérito
histórico a estos dos grandes genios de haber plasmado y resumido en su obra maestra, toda una
serie, grande, de los recursos y las posibilidades
técnicas y artísticas que hasta entonces no habían
sido explotados y que, sentaron las bases para un

32

ulterior desarrollo del lenguaje español y del lenguaje cinematográfico.
El nombre Serguei Mijailovich Eisenstein es
sinónimo de grandeza. Nacido en Riga, capital de
una de las actuales repúblicas bálticas, en el año
de 1898, viene al mundo en el seno de una familia
de ascendencia judía y de acomodada posición social. Sus primeros estudios son realizados en su
ciudad de origen, pasando después al viejo Petrogrado para estudiar Ingeniería y Arquitectura. En
ese tiempo la "Venecia Nórdica" vive momentos
efervescentes y trascendentales, todo es actividad
política y todo es ebullición intelectual. El ambiente cautiva al inquieto Serguei y éste, ávido de

33

�Georges Sadoul, coinciden en afirmar que su obra
es positiva y genial. Ambos desde distintos puntos
de vista van analizando y descubriendo los grandes aportes que nos dejara.

cultura y de información va asimilando conocimientos sólidos, enciclopédicos, sobre Leonardo da
Vinci, Pushkin, Delacroix, Dostoievski, Marx, Gogol, Rodin, Chejov, Freud, Stanislavski, etcétera.

El jurado reunido en los últimos meses de
1958 en la ciudad de Bruselas, califica al Acorazado Potcmkin como la mejor película de todos los
tiempos.

Con el advenimiento de la Revolución Socialista, pasa al lado de ella y empuña las armas para ir al frente como soldado rojo en 1918, combate al lado de su pueblo para rechazar la invasión
imperialista que trataba, según palabras de Winston Churchill, "de ahogar en su propio llanto al recién nacido poder de los soviets". Por esto trunca
sus estudios sobre la Ingeniería y la Arquitectura,
conociendo por propia experiencia los rigores brutales del momento: muerte, soledad, desvastación,
hambre, contrarevolución, traiciones políticas. Sobre todo ello acaba por imponerse la grandeza de
su espíritu y de sus ideas. Este es su primer triunfo.

En México honda huella dejan sus años vividos cuando filmaba la frustrada Tormenta sobre
México, notándose su clara influencia en nuestra
mediocre industria fílmica.
Su teoría manifestada en dos libros: El sentulo del cine y La forma en el cine, es resultado
de sensatas observaciones que mucho tienen que
ver con su formación ideológica, siendo lo esencial en ella la concepción dialéctica sobre el montaje.

En el frente organiza y participa como actor
y director en diversos espectáculos. El proceso
histórico parece acelerarse en su naciente república, la revolución abarca todos los órdenes, campea el ánimo de cambiar radicalmente todos los
organismos de difusión cultural orientándolos al
servicio de la clase obrera y de las grandes masas;
bajo este estado de cosas nace el Proletkult, cultura proletaria, dedicado sustancialmente, a elevar
el nivel cultural de la población por medio de la
difusión y creación de buenos espectáculos; él es
uno de sus fundadores y principales baluartes. En
este período realiza diecinueve obras del más variado género teatral, combinando en ellas el espectáculo circense, el teatro tradicional y la composición fotográfica expuesta en diversos planos.

Para Manuel Michel la escuela cinematográfica soviética representa la suma estética del cine
mudo, situándose Eisenstein a la cabeza de ella.
Las ideas sostenidas por Dziga Vertov, teórico
del Kino-Pravda (cine-verdad), acerca de que había que sorprender la realidad existente en sus
momentos diarios para llevarla a la pantalla,
constituyen una base o plataforma desde donde se
proyecta hacia experiencias más profundas, sin
descuidar en ningún momento la forma y el sentido cinematográficos.

lo que de ello pueda entenderse. En el capítulo n
de El sentido del cine, Eisenstein argumenta ...
"Cada elemento del montaje debe ser una de las representaciones particulares de la idea general, repartido igualmente en todas las tomas. La representación A y la representación B (por ejemplo)
deben elegirse (entre todos los elementos posibles
de tema tratado) y buscarse de tal suerte que su
yuxtaposición -su yuxtaposición y no la de otros
elem,entos- despierte en el espíritu y la sensibilidad del espectador la imagen más completa del
tema."

1925/El Acorazado Potemkin. (l. m.) •
1926 -29/ Lo viejo y lo nuevo. (inicialmente La línea general) . (l. m.)
1927/ Octubre •
1931/ ¡Que viva México!. (inconclusa). (l. m.) •
1936/El Prado de Bejin. (inconclusa). (l. m.)
1938/ Alejandro Nevsky. (l. m.) •
1943- 44/Iván el Terrible, la parte. (Iván Grozny). (l. m.) •

FILMOGRAFIA DE EISENSTEIN
1923/El Cine - diario de Glumov. (c. m.)

1945 - 47/ Iván el Terrible, 2a. parte (La conjura
de los Boyardos). (l. m.) •

1924/ La huelga. (l. m.) •

• Estas pcllculas están siendo exhibidas y estudiadas e n el
Cine Club de la Universidad.

Sus aportes específicos son varios. En La
Huelga, plasma y desarrolla magistralmente las

Es entonces, cuando tiene oportunidad de conocer la película Intolerancia del autor norteamericano David W. Griffith, hecho singular que influyó en forma determinante su participación y su
obra cinematográfica. También entonces encuentra al Teatro Japonés en una de sus más exquisitas versiones, el Kabuki, expresión universal del
pensamiento y del arte nipón pletórico de colorido
y de constantes sorpresas escénicas; el Kabuki, a
diferencia del teatro tradicional, no sigue una secuencia lógica en su representación, utiliza una
forma nueva, trata de despertar la imaginación
del espectador, se trata que por medio de música,
luces, y desplazamientos rápidos, aparentemente
inconexos, se provoque la idea clara de lo que se
quiera decir, sugestión y no entrega directa y
lógica del concepto y del sentido; grata, profundamente impresionado queda el talento de Riga.
Críticos cinematográficos connotados provenientes de ideologías tan dispares como el católico
Henri Agel y como el santón comunista francés

intuiciones, los asomos, que David W. Griffith
tenía sobre el close-up, sobre el uso de la cámara
en movimiento y sobre el desarrollo de acciones
simultáneas en una misma secuencia; por su forma y por su sentido es ésta la primera película
revolucionaria en todos sus aspectos. En su etapa
de cine silente materializa el contrapunto como
idea central del montaje y, merced a esta mecánica, logra sorprender, cautivar, apresar al espectador, teniéndolo en constante estado de atención
hacia el desarrollo de la trama misma.
Todo su montaje (la idea del contrapunto)
es dialéctico, esta concepción contiene lo grueso
de su teoría estética sobre el cine. Planteamiento
de una tesis, de una antítesis y el concepto, la
idea que se transmite y que debe brotar en el pensamiento del espectador, según la fuerza que se
logre imprimir en la representación de las imágenes correspondientes a las dos primeras categorías; sólo así el público podrá captar el movimiento del pensamiento del director y establecer el
más preciso diálogo entre lo que se transmite y

34

35

�Trozo mural para Manhattan

José María Lugo

la fina punta de lápiz desarrolla vectores trenes subway trayectos
entrecruzados cruces lineas rugosas chirridas de ronco hierro
y ensordecidos ojos entrecerrados a golpes olas de aire prisionero
convexas fugas de estrellas reflexionan E;ll alto negro azabache
minúsculas orugas bólidas ardientes latiguillos trazos repentinos
en el dorso africano de la ataviada noche marina frívola y urgente

el inocente aire y el fuego vengativo en soledad multiplicada y sola
el desfile de ceros en cifras de infinitud enloquecida y fanática labor

batallón de cohetes en sus torres de lanzamiento clandestino
despegan ansias anclando duramente sandalias de arrocado hierro
basamento garra pedestal herido &lt;le múltiples hormigas humanas
encharcadas de luz artificial y de sonido enfebrecido y pútrido
cuadriláteros de oro festonean erizadas lanzas babélicas
de estrelladas puntas y de cuchilladas faros bucean en nocturno
vaho de boa soporifico sónico embriaga los caracoles auditivos
y dragones chinos trafican a cierta altura cuadrilátera sobre
sus zancones cien pies férricos y aplomados entre fanales matorrales
la mañana levanta el telón y la obra ya estaba empezada
baba abúlica penetra en la boca de vaho de niebla nibelunga
del río caimán que bosteza su hilera dentada y vorágine
el sol matutino hace llorar a las ventanas ornadas de palomas
que prontamente aplauden formando repentinas nubes giróvagas
para extender su manto en dóciles Jnesas de verde billar
antes de que los menires autorreflejados se beban su sombra
al izar· la estatura desnuda del dia su antorcha de níquel

un ángel con trompeta vuela de una cúspide cúbica a otra cúspide cúbica
al rato llega otro ángel y otro ángel y otro ángel inmóviles
la tarde embiste entonces con triangulaciones doradas de sangre
las yemaa de los ojos
y la noche baja el telón sin darnos cuenta y sin que la obra se acabe
el zorro espín duplica su escalofriante joroba en la sigilosa y brillante
lengua del rio hundiendo sus cuchillos pringados de escarlata festivo
azul oro vespertino agotado verde tornasol de intenso petróleo solar
rápidamente se instala una pecera y de una torre silar henchida
junto a otra torre silar embozada junto a otra torre silar agazapada
empieza a verterse _un quebradizo hilo de tintineantes monedas de oro
una con:iente clor?filáctica ensangrentada y rápida traza en burbujas
consecutivos cuadriláteros sobre las fauces apiñadas de salones de cine
el rostro del cielo se pinta las cejas con unas gaviotas mañaneras
y es atravesado por peces gigantescos de plata bruñida
que el sol acuchilla y rompe en llagas astilladas de nlquel
en ascensos y en descensos se junta a las cacatúas helicópteras
que llenan los aires de atornados ruidos ladeándose esquivas
el verano riega su desnudez prolifica en los ávidos labios de las playas
Y el aire culebrea de diminutas espirales encendidas los ámbitos del ojo
un atlas hercúlida sostiene enrojecido e hinchado de fuerza el globo
mientras un tren foca se zambulle en una orilla del río
Y sale alegremente en la otra sacudiéndose

el conglomerado termitero en su indolenta navegación pluvial
sin que se percate introdúcese de una vez zas en túnel oscuro
el frio obliga a rostros negros exhibiciones dentaduras
y el invierno arroja irremediable su silenciosa e hiperbórea lava
la lluvia anciana deja caer su numerosa caspa amotinada
depositando lentos mantos blancos angélicos cabellos
en el fondo devorador de encañonadas gargantas termópilas
un triángulo va del lugar de unos ojos ve rtiginosos al puro de un barco
y del puro de un barco a una grúa jirafa que rumia ventanas
hojas de vidrio y amamanta a una grúa cigüeña que deposita
un péndulo niño en la mano megalítica y fría de un ·puente
qué unos pájaros y otros pájaros carpinteros de acero
mutilan unos dedos artríticos y huesudos de agarrotado hierro
la isla se estira y alarga sus brazos a las otras islas
en las fruterias de los almacenes unidos cajones se arquitecturizan
los elevadores se termometrizan externos e internos en operaciones
anhelos fruticidas anhelos besticidas humanicidas ansias de rabia
embravecidas contra la casta tierra contra el agua servicial- y bum ilde

36

37

�Sección de libros

l\fax Bcnse, Hegel y Kierkegaard. Una investigaci6n de
principios. Trad. de Guillermo Flores Margadant, (Instituto de Investigaciones Filosóficas, Cuaderno 28), Universidad Nacional Autónoma de México, M~xico, 1969.
82 pp.
La importancia de este pequeño libro, en verdad
profundo, estriba P.u presentarnos los dos tipos de filosofía y modos ele filosofar que a través de la historia se han
venido contraponiendo: el existencial y el sistemático.
Para ello el autor analiza dos casos en extremo opuestos: Kierkegaard y Hegel. Sin embargo, en el transcurso
de su análisis, encuentra "el resultado evidente de que
la literatura filosófica y religiosa de Soren Kierkegaard
no sólo representa uu excursus colosal acerca de la literatura filosófica de Hegel, sino también de que la obra
de Hegel encuentra una interpretaci6n en la obra de
Kierkegaard, de tal calidad como si Kierkegaard fuera
aquel extraño, único discípulo de Hegel que lo hubiese
entendido y -según Hegel- malentendido al mismo tiempo".
H2.y, al parecer, entre Hegel y Kierkegaard, una exclusión mutua y una diferencia radical, pero, al mismo
tiempo, y esto es lo que pretende mostrar la investigación de Max Bense, una armonización entre los dos de
tal suerte que la filosofía de Kierkegaard viene a ser una
especie de contrapartida de la de Hegel. El sistema filosófico abstracto y vacío de Hegel viene a1 interpretarse
mediante la filosofía existencial concreta de Kierkegaard
como un correctivo existencial en un idioma complementario. Kierkegaard mismo seria, según el autor, el correctivo personificado del sistema de Hegel.
Se encuentran asi diferencias que en el fondo pueden armonizarse en un Todo por su complementariedad.
Señalemos algunas de las diferencias que existen entre
estos dos pensadores. Hegel acerca la filosofía a la religión en aquel espíritu absoluto que, en su suprema conciencia de si, es idéntico a Dios. El otro separa la existencia cristiana ininterrumpidamente de la filosofía, en
especial de la filosofía de Hegel, mediante una diferenciación clara y ordenada. El sistema de Hegel es un sistema de identidades. El sujeto es considerado idéntico a
la sustáncia; la realidad a lo racional; la esencia al concepto; lo infinito a lo finito; la razón a la historia; Dios
:i, la. razón absoluta; el ser al pensar, o sea, el ser a.l espfritu. Estas identidades deben ser entendidas como síntesis. En Kierkegaard, en lugar de las identidades se
coloca un sistema de "diferencias cualitativas" o de "saltos", como rezan sus dos términos, que opone a los conceptos hegelianos de "identidades" y "sfntesis". Y 1:stos
sistemas diferentes entrañan una manera de expresión
diferente, un lenguaje diferente que también cuidadosamente analiza Max Bense. "Si me limito por completo",
.nos dice, "a la diferen&lt;'ia en los métodos del estilo expresivo e intelectual, podría llamar el modo de pensar
y de hablar de Hegel --0 sea del sistemático-, el modo
convincente, probatorio, y con esto habría subrayado lo
abstracto y teórico del acto; como contraste con el anterior designaría el estilo filosófico de Kierkegaard como
la más importante expresión, hasta la fecha, de un filosofar oxperimenhl, ensayista; por lo tanto un filosofar
en forma tentativa -Y con esto habría expresado exactamente lo roncreto y práctico de sus intenciones. Esta
distinción entre la filosoffa como teoría pura, y la filosofía como experimento puro; entre el estilo abstracto, teó-

rico, científico, de una fi losofia, y el estilo concreto, experimental, existencial, de un filosofar, es algo que no
sólo puede ilustrarse claramente en una comparación entre Hegel y Kierkegaard; también es fundamental Y característica parn las dos grandes formas distintas que
debe tener presente una historia de la filosofía -en especial una historia estilfstica de esta actividad espiritual."
Asl, la forma en que Hegel da expresión a su Teodicea es el sistema; en cambio, la Teología de Kierkegaard no se presenta en forma de un sistema, sino que
toma la form:t de una obra literaria extensa, religiosa y
filosófica. La diferencia radical ele intención, por otro
lado, estriba en que la primera tiene como meta representar una realidad. mientras qu~ la segunda quiere alcan-

zar un efecto fundamental. "Si el sistema filosófico-religioso de Hegel", dice Max Bense, "sólo se vuelve comprensible b:1jo la categorfa ele una realidad, la literatura
filosófico-religiosa de Kierkegaard únicamente puede comprenderse bajo la categoría. de un efecto."
l\fax Bense introduce también en su investigación
fuentes ins¡iiradoras de Hegel y Kierkegaard, como lo
son Leibniz y Pascal respectivamente, y conserva, como
él mismo dice, "cuando menos algo de la tradición de
los complejos fundamentrrles de problemas, sistema y
existencia, que hoy en dla se encuentra delante de nosotros como una tarea; cuya unión y armonización, es
una tarea decisiva, ya que a este respecto se trata, nada
menos, que de la discusión entre la moderna filosofía
sistemática que considero, como ya dije, en intima relación con la metodolog!a, de las ciencias, metodología moderna (axiomático-dcductivo-formalizadora) y la filosotfa
existencial, cuyas manifestaciones, como igualmente esbocé, encuentra su ante('edcnte en Kierkegaard."' Ahora
bien, ¿En qué consiste esta armonización de sistema y
existenC'ia? El autor lo explica de la siguiente manera:
"La conclusión de sistema a existencia es una conclusión
siftemática, abstracta en cuanto cierra el sistema, en
cuanto lo amplia hacia una nueva disciplina, la filosoffa
existencial, y esto quiere deeir que .el sistema se amplia
neces3.riame11t(', partiendo de un enunciado metafísico
elemental; la conclusión ele sistema a existencia es una
conclusión existencial, ya que requiere un hombre concreto, individual, que represente el sistema en forma existente."
Así pues, el caso Hegel-Kierkegaard nos muestra un
ejemplo de cómo el sistema puede complementarse por la
existencia. Lo cual significa que es una conclusión de la
posibilidad teórica a la realidad práctica, es decir, la conclusión existencial es, en todo caso, una decisión del individuo concreto de existir dentro del conjunto de verdades del sistema, o sea, no renunciar -como Galileo-;
convertirse -:c-.1 estilo de Pascal- ; expiar -al estilo de
Kicrkegaard-. Por último no hay más conclusión que la
existencialista, desde el pensar teórico, abstracto, al ser
práctico, concreto; desde la verdad lógica a la realidad
objetiva; desde el sistema a la existencia; desde lo ideal
y lo posibl&amp; a la realidad y efectividad.
Tenemos, sin embargo, una critica que hacer a nuestro autor. Hay una confusión de principio que desafortunaelament~ vician las conclusiones del libro al no distinguir entr~ "sistema" filosófico y s istema científico.
En última instancia, la pretensión de que el sistema o no
sistema. ele Kierkegaard sea el filosófico al contraponerlo

38

al de Hegel que s~rfa cientfflco es evidentemente una equivocación o una tesis del autor que podria ser
muy discutida. En realidad hay grados de sistematización entre los :;istemas de Hegel y Kierkegaard, pero
entre ellos y un verdadero sistema cientffico hay una diferencia cualitativa radical. No existe en filosofía un sistema !ilosófico objetivo y universal que áyude a comprender cualquier filosoffa. Estos son as! --el de Hegel
también-, sistemas únicos y singulares que constituyen
la filosofía de un pensador individual. En cambio, los
sistemas científicos si tienen esta escala de medida universal en un metas1stemn de base: el sistema de las
matemáticas. Con todo, son más los esclarecimientos y
dilucidaciones que ofrece este libro que merece ser
leido no sólo por los especialistas. H. M. G.

e~o, metáfora, y no un monumento al deseo de épater le
bou1111eois. También: el tono de esa primera estrofa d&amp;
Primavera nos acomocl:1. de inmediato frente a uno de
los poemas contemporánr.os que muestran el alma adolorida de un hombre que ha perdido su patria. Es este
poema uno de los más significativos en lengua española,
sobre el tema.
A partir pues del fin de la G'u erra Civil espafiola (y
principios de la Segunda Guerra mundial), resm•ge el
poeta PG. Ya no ultraísta, admirador distante de Juan
Ramón Jiménez, devoto de Antonio Machado, firme en la
exprPsión personal.
Una muPstra ele Poesías de la guerra española, "Oda
a España":
"Cada dia va ai1ondándose, agrandándose
la soledad de España.
Desde lo alto de mi monte miro,
derramo mis miradas melancólicas
por un mundo d~sierto.
Sobre, mi frente el cielo se desliza impasible
y mi dolor en medio eternamente espera.
Ay, mis dias azules
por los que resiJ~.lé cuando era niño,
y mis noches ardidas . ..
Ay, mi tierra, ml.~~~eblo, _EJ!_p-ª'ñª' mj3c._..
Siento a los pies mi vida derribada
y un momento mi vida son mis ojos."

Ped1·0 Garüas, Antología· poética, pról. y selec. do
Juan Rejano, Finisterre, México, 1970.
Ap:uece dos años y medio después de la definitiva
partida de Pedro Garfias (1901-1967), la antologla de su
obra poética, la que pudria señalarse como la más completa hasta el momento. L:i. asociación de un editor -Alejandro Fini.sterre- que publica libros de éxito incierto y
alguno que otro best seller (Su excelencia de Mario Mornno Cantinflas) y un poeta del exilio español -Juan Reja.no- nos permite ahora contemplar casi totalmente -Y
penetrar- la poesfa de uno de los artistas inquebrantables de nuestro tiempo.
Ultraista Pn su primera juventud, PO: dejó testimonio
de esa primPra etapa de su quehacer en El ala del sur,
libro que coincide puntualmente con la expansión del ultrnísmo (1918-1922). Esta escuela literaria contemporánea
y deudora -más lo último que lo primero- del dadaísmo, el futurlsmo y otros ismos de la misma especie, procuró el a.i;ombro vetbal, la salvación artlstica a través
de la metáfora por la metáfora misma y aun la búsqueda
del asombro y el choque. Por todas estas caracterfsticas
el ultralsmo, fundamentalmente español, produjo algunos poetas de- valfa: Vicente Huidobro, Juan Larrea, Gerardo Diego, Rafael Lasso de la Vega, Guillermo de Torre,
Jorge Luis Borges, Pedro O:arHas. Todos estos escritores
derivaron hacia otros géueros o hacia otros moldes de
expresión poética. No era posible madurar si no se retiraban los ojos de la innovación formal y se volvfan
hacia. la morada interior. Y eso fue lo que sucedió con
la obra de PG.

Después de clamar contra la sinrazón de aquel preámbulo a la. Segunda G'uerra que fue la lucha civil en España,
después de la dolorosa separación y de vivir en México
más tarde, surg&amp;n los poemas últimos de De soledad y
otroa pesares (1948) y los de Río de aguas amargas (1953) .
Aquf el poeta ya no habla d(' los hechos concretos, exteriores, brutales, que revierten en su alma; no, habla de
la coruumón con el mundo, y también del desapego paulatino. a través de la soledad. La fuerza de un hombre
puede fincarse en sólo su imaginación: la soledad no volverá débil al que sabe crear el mundo. El poeta está solo
pero lo acompaña su fidelidad al universo que él ha construido:
"A veces grito iracundo:
aquí me falta un lucero,
aquf me sobra una estrella.
¿Quién hizo este firmamento?
Una voz piadosa dice
que no es rielo sino techo.

Véase uno de los "Acordes" de El ala del sur:
"De

fui

-Por mi vida, grito yo,
dejadme saber mi sueño.
Donde yo pongo los ojos
todo es cielo-."

mi balcón flotante
colgándo tus besos

Y ahora todas las noches
repican con el viento"
Ahora compárese ese poema con la primera 1:-strofa
de Prim2vera en Eaton Hastings:
"Porque te siento lejos y tu ausencia
habita mis desiertas soledades
qué pMftmda esta tarde derramada
sobre los verdP.s campos inmortales."
Lo primero que podriamo'&gt; notar aquí es que PG no
es• un u-l.tra-fsta retorcido o escandaloso; su metáfora es

PG nunca transigió con las "relaciones públicas", no
cuidó su "carrera literaria."' Eso lo colocó al margen de
los grupos, las revistas, las editoriales. En buena hora
que Juan Rejauo y Alejandro Finisterre contribuyo.u
en 1970 a la difusión d(' la poesía de PG.
(La. .~ntología poética de PG contiene : un "Retrato
de Pedro O:arfias" por Juan Rejano, El ala del sur (integro), Primavel'a en Eaton Hastings (integro), y scleccion1is de Poesiu de la guerra española, De soledad y
otros pesares, Viejos y nuevos poemas, Río de aguas
amargas). M. C.

39

�-

•

•

•

Librerías un1v ers1tar1as
"El deslinde"jbajos de la torre de la rectoría, ciudad universitaria.
Librería universitaria de Zaragoza/calle de Zaragoza frente al Correo.
Librería universitaria "Aula Magna"/Aula Magna, frente a la plaza

"Colegio Civil".
Ofrecen/libros de texto, obras de consulta, ciencias, literatura (poesía, en!ayo, novela, cuento), artes; con precios especiales para los universitarios.
Distribuidores exclusivos de las publicaciones de la Universidad Nacional
Autónoma de México.

UNIVERSIDAD

Armas y letras

Publicación quincenal de la Universidad de Nuevo León

Revista de la Universidad de Nuevo León. Tercera
época. Número l. (Junio, julio y agosto de 1970) .
Editorial universitaria. Torre de rectoría, So. piso.
Ciudad universitaria. Monterrey, Nuevo León, México. Suscripción por un año/ $ 24.00; en el extranjero/$ 3.00 Dlls.

Datos sobre la universidad. Información general. Encuestas, opm1ones y
entrevistas sobre los problemas de la universidad actual. Sección de letras,
cine, teatro, arte. Reseña de libros y revistas. Reportajes. Ensayos.
Publicado por la Sección de Editorial del Departamento de Extensión Universitaria.
DIRECTOR/DAVID MARTELL MENDEZ
Torre de la Rectoría/ quinto piso / Ciudad Universitaria/ Monterrey,
N. L./Méxíco.

Director/ Alfonso Reyes Martínez.
Colaboran en este número: Miguel Covarrubias,
Jesús Dávila, Fidel de la Garza, Andrés Huerta,
José María Lugo, Humberto Martínez Gonzá]ez,
José Emilio Pacheco, Hugo L. del Río, Horacio
SaJazar Ortíz.
Impresa en los talleres de la Imprenta Universitaria de la Universidad de Nuevo L eón.

$ 6.00

�---- ---

l5~76

~

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484930">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484932">
              <text>1970</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484933">
              <text>Tercera</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484934">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484935">
              <text>Junio-Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484936">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484937">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484953">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484931">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1970, Tercera Época, No 1, Junio-Agosto</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484938">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484939">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484940">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484941">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484942">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484943">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484944">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484945">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484946">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484947">
                <text>01/06/1970</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484948">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484949">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484950">
                <text>2000338</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484951">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484952">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484954">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484955">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484956">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="30313">
        <name>Crítica social</name>
      </tag>
      <tag tagId="29013">
        <name>Filosofía de las matemáticas</name>
      </tag>
      <tag tagId="325">
        <name>Literatura</name>
      </tag>
      <tag tagId="3071">
        <name>Poesía</name>
      </tag>
      <tag tagId="25642">
        <name>Sección de libros</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17425" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15456">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17425/Armas_y_Letras_Revista_de_la_Universidad_de_Nuevo_Leon_1969_Segunda_Epoca_Ano_12_No_3_Septiembre_2000337.pdf</src>
        <authentication>0271d21fb62406f6bcd092d3c65a8229</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487980">
                    <text>No.3

�~

•

ARMAS

Y LETRAS

Año 12

��~7\

-,-..;.--.-a-L-1".'.""0~1'~E:-;:C:-:A~CC~SrNÑÍTrtftRIA~...
U. A.~ L.

ARMÁSY™
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. HECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 3

Año 12

Septiembre de 1969

Segunda Epoca

SUMARIO

JOSE P. SALDA&amp;A, El Presidente de la República, Lic.
Miguel Alemán Valdés, en Monterrey...... . .....

5

TRES CUENTOS PREMIADOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

19

ISRAEL CAV AZOS GARZA, La Fundación de Monterrey, al Norte del Ojo de Agua........... . .....

63

SECCION DE LIBROS, (Comentarios e Informaciones)

71

�JOSE P. SALl)A~ A
CRONISTA DE MONTERREY

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLIOA,
LIC. MIGUEL ALEMAN V ALDES,
EN MONTERREY
(Tercera y última parte)

Agilidad en el Cumplimiento del Programa.

iortos los días y largos, muy largos los proyectos a
realizar, colocaban a visitantes y anfitriones en el
caso de acelerar la marcha para cumplir con los eventos, que
si tenían buen caudal de diversión no era menor el de trabajo.
El Cañón de Huajuco -nuestra huasteca- aromado
por los naranjos, limoneros y pomelos en flor, mostraba con
orgullo el verdor del campo, las alfombras milagrosas de
cerros y montañas, y de trecho en trecho, colgadas de árboles, se mecían alegres las banderas nacionales. Día de
fiesta ese 16 de julio, en que, una procesión de automóviles, motocicletas y autobuses, pasaban en rápida travesía
por la bien asfaltada calzada que se prolonga hasta la Capital de la República.
Al frente, en coche descubierto, iba el Lic. Alemán
acompañado por el Dr. Morones Prieto, el Gral. Matías Ramos y el Lic. Antonio Martínez Báez.
¿De dónde salía tanta gente? Cierto que la mañana
fresca, precursora de lluvia, invitaba al paseo y cierto tam5

�--------

bién que tratándose de un domingo, el desplazamiento es
fácil; pero ¿de dónde procedía tanta gente? Tanto ~ra_ el
interés por conocer al popular Presidente de la Republi~,
que de todas las rancherías cercanas a la carretera acud1an
las familias completas. Hermoso espectáculo acariciado por
aplausos y vivas de gentes sanas de espíritu, cuya intuición
rara vez se equivoca.
El itinerario: Villa de Santiago, Allende y Montemorelos para visitar durante las primeras horas de la mañana. Recibimientos entusiastas, campíranos, llenos de sinceridad: abrazos, caras alegres, música, gritos y canciones. Todo dentro de una camaradería que diríase no había quien
no conociera de tiempo atrás al Lic. Alemán. El, con natural modestia repartía apretones de mano, frases de aliento, caricias a los niños, estímulo a los estudiantes. Cuando
se le comunicaba algún mensaje de la comunidad escuchaba
con atención y uno de sus ayudantes tomaba debida nota.
En esta forma las cosas no se olvidan.
A las diez horas se sirvió un almuerzo en Montemorelos, después de visitar algunas empacadoras de naranj~.
Abundante carne asada, machacado, huevos revueltos y frijoles, sin faltar el café de olla.
Hacia Hualahuises y Linares siguió la caravana, satisfechos los excursionistas por cuanto habían visto y comido.
Se detuvieron lo indispensable en Hualahuises, en donde se habló de una presa, de árboles frutales Y de ganadería, todo ello necesario para evitar la emigración de los
trabajadores.
En Linares hubo más de que tratar: Presas de Cerro
Prieto y San Antonio, cultivo del naranjo en competencia
de calidad con Montemorelos y Terán, facilidades de transporte a México, abonos minerales, semillas seleccionadas de
maíz y frijol .. . Notas y más notas y esperanzas reverdecidas.
6

A l~s dos de la tarde la comida. Un banquete como para festeJo del parvo don Quijote y del goloso Sancho Panza. Vinos, licores, cerveza, carnes al gusto, legumbres, frutas, leche quemada "made in Linares", mariachis, discursos y alegría desbordante.

Cumplido el programa los transportes enfilaron hacia
Mont~rrey. Provechosa jornada en la que confirmó el Lic.
Aleman la popularidad de que gozaba
Envuelto el nuevo día en ráfagas de sol canicular, sin
pasar de los 38 soportables grados, se iniciaron las actividades.
A_ las i:i~eve horas en el Ayuntamiento de la ciudad se
efectuo ses1on extraordinaria en honor del Lic. Alemán
con asistencia de sus acompañantes, del C. Gobernador deÍ
E~tado, del Jefe de la 7a. Zona Militar, y de numeroso púbbco.

. El Lic. Sa_ntos Cantú Salinas, a nombre del Ayuntamiento expr_eso: "El Cabildo Regiomontano se reúne para
dar 1~ rendid~ muestras de admiración y respeto para usted senor Presidente, por su labor tan pródiga en resultados, Y de tanta afirmación en la etapa constructiva de la
Revolución Mexicana".
La. solemnidad del acto tuvo como marco histórico la
presencia de altos valores intelectuales, entre quienes se
destac~ba la fi_gura agradable del ilustre regiomontano, Lic.
Neme~io Garcia Naranjo, quien en artículo publicado días
despues, con ese su estilo burilado en acero, decía:
" "Pero h ay que subrayar una circunstancia, y ésta es
qu: en ?uestro Estado, las recepciones cálidas van mucho
mas alla de la cortesía. Nuestro orgullo regional aspira a
que, los que lleguen a nuestro solar como visitantes no salg~n de él, sin llevar impreso en el alma, el sello i~confundible de Nuevo León. A través de nuestra historia, hemos

7

�nacieron en Monterrey,
regiomontanizado a muchot que :bicionemos que el Lic.
y por lo mismo, es natura que .
ue lo acreditan como
Alemán no se lleve los per~~~n;: f¿rmulas de buena eduhijo de nuestro sue~o, en ca
obligan de aquí en adelante,
cación, sino como titulos que o
a ser uno de los nuestros.

t

0
1
"En cualquiera_ ?tr~ Es~:~º s~~0 :;e~~:~::d~~~:: q~:
pasa revista a l~s hiJOS 11:ten ~l terruño. Entre nosotros es
tuvieron la gloria de nac
·1 de nuevoleoneses que
.
ue se cuentan los mi es
diferente, porq
. y uestro pueblo, en vez de
no nacieron e~- Nu~vo
plano inferior, siente una
colocar a los hiJos a o~
e sin encontrarse amagran predilección hacia ~llo_s,_ porquie'as tradiciones, no varrados por nobles herencias m por~ J .
. ·t en el.
cilaron en vaciar el bronce que tr~ian en sus espiri us,
crisol hirviente de nuestro Estado .

~:::~n U::

.
b
resar que con la
Volviendo a 1~ ceremon: c~ : ; : una distinción de
emoción que se siente_ cuan ;án retuvo en sus manos, concontenido sincero, el Li_c. Aletes el pergamino que le entretemplando por ?rev~ m stf~ d,0 por los integrantes del
•
Li cantu Salmas, 1rma
•
go e1 c.
.
'bieron pensamientos alusivos
Ayuntamiento, en el que mscri
a aquel suceso.
ban los aplausos en los oídos de quienes asistieesona
. o cuando ya se encontraban en el reron al Ayuntamient , d 1 Estado situado en la esquina nocinto del H. Congreso e .
,
roeste del Palacio de Gobierno.

El Lic. Caballero expuso los motivos de aquella sesión
extraordinaria, en cumplimiento del acuerdo anterior, en el
que se disponía que habiendo sido declarado el Lic. Alemán
ciudadano nuevoleonés se le hiciera entrega de un pergam~no conteniendo el Decreto respectivo. Al cumplir con esta
disposición el Lic. Caballero, entre otros conceptos expresó:
"El pueblo de Nuevo León aprecia y aquilata la gigantesca obra constructiva que habéis realizado en tan poco
tiempo. Y por eso, al encontraros entre nosotros, veréis en
cada mirada, en cada actitud una muestra inequívoca de
agradecimiento y para vos creemos que será satisfactorio
sentir que vais logrando la más alta aspiración, el engrandecimiento de la Patria".
Después de hacer mérito del honor que significaba para los nuevoleoneses contarlo entre sus conciudadanos, y tener la seguridad de que respondería de su nueva calidad de
mexicano, terminó diciendo:
"Señor Presidente: este pergamino contiene la voluntad, hecha ley, del pueblo de Nuevo León. Lo deposito en
vuestras manos con positiva satisfacción".
De pie los presentes aplaudieron, y el Lic Alemán,
abrazando al Presidente del Congreso, dijo: que este abrazo
simbolice mi agradecimiento y lo reciban todos los hijos de
este laborioso Estado.

R

Sin dar tiempo a que la emoción calmara los nervios,
se desalojó el salón del Congreso del Estado para llenar la
mañana visitando la Universidad de Nuevo León, y algunas
obras en construcción.

.
1 o la Legislatura, con asistencia de su
Reunida en P en
d
oi·putados Lic. He. R ·1 Caballero Y e 1os
'
Presidente, Lic. au. - F
. dez Nemesio Silva, Carlos
lio Flores Gómez, Miguel ~~ro' Santos, Prof. BuenaGómez, J. Santos Ortega,_ G González se declaró abierta.
ventura Tijerina Y Antonio .
,
la sesión.

En la Universidad fue recibido el Lic. Alemán por un
grupo de catedráticos y de estudiantes encabezados por el
Rector, Lic. Raúl Rangel Frías. Se le informó de los avances que se habían logrado, de las construcciones realizadas,
que siendo numerosas y de gran costo, más grandes eran

8

9

�los proyectos por realizar, entre los cuales se mencionaron
los edificios de ciencias químicas, de biología, de ingeniería,
• y el estadio, ya en construcción.
Para el Lic. Alemán todo aquello llevaba a su espíritu
la renovación de sus ímpetus en la materia, cristalizados en
parte, con la edificación de la grandiosa Ciudad Universitaria
en la ciudad de México. Espontáneamente ofreció la ayuda
de la Federación para hacer posible esta nueva Ciudad Universitaria.

•

El Lic. Rangel Frías dírigiéndose al Presidente de la
República, le manifestó que por acuerdo del Consejo Directivo de la Institución, se le había otorgado el grado de Doctor Honoris Causa, entregándole el pergamino que lo acreditaba como tal.
Nuevo motivo de emoción, que remachaba la cadena de
afectos conquistados por el Lic. Alemán entre los nuevoleoneses.
A media carrera el sol indicaba que la mañana había
terminado. Para cumplír con lo programado se hizo un rápido recorrido por las obras en construcción. Las explicaciones en cada caso fueron dadas por el Dr. Morones Prieto
Cerca de las dos de la tarde terminó la jornada mañanera.
A comer, descansar un rato y de nueva cuenta a seguir el
itinerario.
La fatiga quedaba compensada con la satisfacción del
impacto recibido por la marcha acelerada de la ciudad. El
progreso solamente se concibe con el despliegue de un esfuerzo constante, y esto, para el Lic. Alemán y sus cercanos
colaboradores, existía en nuestro medio como fenómeno natural.
La comitiva, al marcar el reloj las 17 horas, emprendió la marcha hacia el Instituto Tecnológico, en cuyos terrenos se -habían levantado los edificios para la Exposición
Industrial.
10

Con los honores debidos fue recibido el Lic. Alemán
siendo atendido por los comisionados señores don Juan S.
Farías, don Genaro Cueva, don Rómulo Garza, don Jesús
Zambrano, don José Cantú Farías, don Jesús A. Velasco,
don Enrique Treviño García, Ing. Andrés Yarte, Ing. José
Rodríguez Quiroz, don Francisco Treviño Fernández, don
Armando J. García, don Ricardo Medrano, don Rodolfo
Hernández Ochoa, don Aurelio González Jr., don Angel de
Fuentes y don Ramón Pedroza Langarica.
. ?ivididos en grupos fueron atendidos con diligencia
hac1endoseles las explicaciones del caso, advirtiendo que se
trataba fundamentalmente de una exposición de muestras
~ ~e pocas industrias ya que no se contó con el tiempo su~
flc1ente para armar una exposición completa.
A pesar de todo la exposición ocupaba como cinco mil
metros cuadrados, con variedad de productos de acero
fierro, v~drio, cristal cortado, bombillos eléctric~s, motores'.
carrocenas, muebles, cerveza, cementos, pinturas, hilos,
productos alimenticios, etc., etc.
. .La im~resión de esta visita queda bien dibujada en el
s1gu1ente parrafo de la nota publicada al día siguiente por
uno de los diarios de la ciudad:
. "Después de llevar a cabo, anoche un minucioso recorrido por todos los locales de la Exposición Industrial instalad~ en terrenos del Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores, y minutos después de que una gran masa formada casi exclusivamente por poderosos industriales había1~ ~itoreado a su llegada y en los momentos en que simbohcamente declaraba abierta dicha exposición, el Primer
Man~atario de México, licenciado Alemán, mostrábase
emoc1?nado. Su semblante, a pesar de las fatigas naturales
de la intensa actividad y el constante ajetreo de la jira por
el no~e, ~uestra a las claras una satisfacción que a Jos
nortenos indudablemente enorgullece. Su sonrisa habitual
franca Y a flor de labio, es ahora más entusiasta y optimis11

�. d Al án ha recibido una de las
ta. Se diría que ~l lice1:c1a \1 e~r la capacidad productimás grande ssat1sfacc1ones
~ .
venia".
va de una ciudad a la que hacia cmco anos no
S Farías dar la bienvenida
Correspondió a don Juan ·
cortaba el cordón
. Al án en el momento en que
.
.
al Lle. em
.
. .
En breves frases mamfesto
tendido en el salan prmc1pa~. t . d la producción regio. ··
a una sm es1s e
que la expos1c1on er
l movimiento de recupemontana, t_ratand? d~ coop~r~~n: ~razada por el propio seración nacional, s1gu1endo_ ~
ha sabido sacudir la
ñor Presidente de _la Rep,~lHgwrca'.:~s por esta ruta, agregó,
inercia de los mexicanos. e
con fe en el porvenir.
.
• d don Eugenio Garza SaAcompañado el Lic. ~eman e
. .ón hizo una deda al terminar el recorrido en la exp~s1c1 deÍ Instituto cotelrida visita a l?s div~:sos d~~a::=: ~~ organizació~. Inmentando la satisfacc1on que
.
de mayor cateteresado por los detalles ?ue _le parecieron Admiró la bigoría se le dieron las expllcac1ones d~l- cas~~stadio
blioteca Y le causó muy grata impres1on e
.
En la noche se efectuó la recepción ofr~cida por el Cl~!
Lo amplios salones de la Terps1core, capaces.
de Leones.
~
.
onas se vieron llenos. Cuando
contener a mas de mll pers . '
h' el Himno Naciohizo su entrada el Lic. Alemanl se esc~~oºmmiento Después
t todos de pie en so emne
o•
•
nal, pues os, .
mentarios y caras risueñas.
aplausos, mus1ca alegre, co
.
íf b nquete cuando el café pone
. Terminado el magn ico ~ la ~hampaña imita el esla nota de color, aroma y sabo 'Y da del Presidente del
tampido de los cañones, 1~1 v~~l:i~biente. Ofreció el agaClub don Roberto Reyes si e~
tía al Lic. Miguel Alemán,
sajo como un~ muestra de tm~iración del pueblo mexicaque había sab1d~ ':~ptarse ª \ubstanciosa. correspondió el
no. Breve expos1c1on, claraf Y
ignificativas de un sincero
Lic. Alemán con amables rases s
agradecimiento.

12

Espectacular fue la coronación de la Reina de los Leones, Ma. del Carmen Zertuche, Carmen I., pues al Lic. Alemán correspondió colocarle la Corona, símbolo de su Reinado. Dianas, aplausos, vivas y porras, todo un maremágnum
de alegría.
Pasada la media noche se retiró el Lic. Alemán y la
mayoría de los personajes que lo acompañaban, pues para
el día siguiente les esperaba un trajín no menos pesado.
Para algunas personas el ajetreo había sido agotador
durante los días 15, 16 y 17, no así para el Lic. Alemán que
permanecía animoso, jovial y dispuesto a participar del programa del día 18 principiando a las 8 horas. Por supuesto
que la mayor parte de los funcionarios que lo acompañaban
se mostraban deseosos de actuar, echando mano de los recursos que les proporcionaban los años cuarentones, que a
decir de los fisiólogos, son los más pródigos en fuerza física
y mental.
Parecerá mucho cuatro horas para visitar industrias.
Sin embargo, si se trata de darse una idea más o menos
completa del funcionamiento de una planta importante ese
lapso resultaría corto. En el caso de la visita encabezada
por el Lic. Alemán fue él quien midió el tiempo. En donde
encontraba algo de su interés se detenía y preguntaba. Como cuando presenció la fabricación de botellas, dándosele
datos del monto de la producción, y especialmente del hecho
de que la maravillosa maquinaria automática se construía
aquí mismo en Monterrey. No menos asombrado quedó al
observar de cerca la producción delicada de Cristalería.
Largo sería seguir paso a paso el proceso de las visitas
a las industrias. En todas partes encontró el Lic. Alemán
motivos de admiración. El sorprendente desarrollo de la Cía.
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey; la novedosa instalación de los hornos de Hojalata y Lámina, la variada y
magnífica producción de Fábricas Monterrey; las notables
instalaciones de Cementos Mexicanos; la moderna maqui-

13

�naria de la Cervecería Cuauhtémoc ... Varios días hubiera
requerido el Lic. Alemán par apreciar objetivamente lo que
se fabrica en nuestra ciudad.
Se agotó el tiempo con provecho. Los jardines de la
Cervecería muy concurridos y adornados con buen gusto
esperaban el arribo de la comitiva oficial para el banquete.
Al filo de las 14 horas los asientos alrededor de las mesas
estaban totalmente ocupados.
Música de salón, cancioneros y bailarinas llenaron el
programa artístico. Los meseros con diligencia se ocuparon
de servir vinos, licores y cerveza, en proporción adecuada a
los exquisitos manjares.
Las conversaciones a cada momento más animadas cesaron al anunciarse a la hora del ·café que hablaría el Lic.
Virgilio Garza Jr.
Sin preámbulos, guardando las formas de cortesía y de
respeto al señor Presidente de la República, el Lic. Virgilio
Garza con voz clara expuso la situación prevaléciente en el
Estado sobre problemas como escasez de agua, combustible,
fuerza motriz, comunicaciones, preparación de técnicos, que
se realiza en el Instituto Tecnológico ... Inició su discurso
dando la bienvenida al Lic. Alemán y a sus colaboradores,
acentuando nuestra calidad de mexicanos, que se distingue
por la proximidad geográfica con el poderoso país del norte. Al valorar la calidad humana de los habitante de esta región dijo:
"La historia de Monterrey es una historia de lucha, de
trescientos cincuenta años, contra un medio hostil, contra la
falta de recursos naturales, contra la indiferencia, la suspicacia, el escepticismo y la incomprensión de muchos. Lucha
contra obstáculos que han sido un desafío y un acicate y
que se han venido superando con la fe en Dios y en los destinos de México, la voluntad para iniciar y cumplir las obras
emprendidas y el trabajo que se nutre de ambas esen-

La brillantez de la expo · • •
substanciosa en el contenido sp1c:~n, ?orta en extensión y
,
voco un cerrado aplauso.

;ic.

Com l 'd 1 ·
Martínez ~~:z ~i:r;;~ ~!::u~:t:n~;:ie~dó al
Antonio
mismo el elogio de lo nu
.
. . ugar e hacer yo
los visitantes, que sean :tiaf~~=la~ot{.ºn el co~cepto-de
las que avalen esta relación:
s e ic. Martmez Baez
" "En ningún lugar del paí
. .
_
rápido recuento del desarrollo ds 1se ~rop1c1a mas hacer un
inquietudes de nuestro pueblo e pais Y de la~ v~hementes
rio de trabajo y de .
, que en este esplendido empootro lugar se cumpl:1!:~~: ~~eris Monterrey. En ningún
sarrollo y el progreso de Méxi~o grama trazado para el dede puede ad rt·
.
, que en Monterrey en donve irse el triunfo del esf
.
y empresarios, unidos por la laboriostdearzdoYdlea trabaJad~~es
cooperac1on.
"Mont errey se ha convertid
.
de la grandeza de M' .
o en s1mbolo vivo Y pleno
tada Es b
.
exi~o, que es obra sistemática y aquila.
ase mconmov1ble de bien
.
Y desde hace medio sialo
l G es Y emporio de trabajo
industrialización paraºej~~l ª 1 r;~ Rueda Maestra de la
un medio en u~ la ne .
o au a le de todo el país, en
ha sido la d~
ces1dad, esa gran maestra de la vida
a norma de trabajo y disciplina".
'

Más de setecientas per
. b
industriales, profesionales son~sd,. anqueros, comerciantes,
.
' per10 istas
escucha
1 .
brant e discurso del Lic. Mart'mez B'aez . y. . el aplau ron
o f e 1v1moroso, porque, a la elocuencia d
,
- s ue cagar el íntimo sentir del señor P
or:dor babia que agrevimientos de cabeza apr b b res1 en e, que con leves mo0 a a cuanto sucedía.
'

~1

Omito los nombres de los
•
larga la lista y esta eró .
asistentes porque es muy
ta. Suplo taÍ omisión d:~a::dextendería 11;ás
~8: cuenen el mundo de los negocio
Mo que lo mas sigmficativo
s en onterrey estaba presente.

?e

Siguiendo la ruta trazada, para las cuatro de la tarde fa

cias ... "

14

15

�caravana de funcionarios se encontraba en la Ciudad Militar.
Después de rendir al Primer Magis~rado los ho~ores de ordenanza, se procedió al abanderamiento de vanos cuerpos
de conscriptos.
El Lic. Alemán entregó la bandera a cada grupo, pronunciando palabras alusivas que con recogimiento y emoción escuchaban los jóvenes conscriptos. Después de algunas evoluciones marciales al toque de clarines y tambores
terminó la ceremonia.
Todavía dedicó el Lic. Alemán el resto de la tarde para audiencias.
Para cerrar el círculo de agasajos al Lic. Alemán Y
acompañantes se efectuó un banqu~t_e y baile e~ el Casino
Monterrey. La sociedad quiso participar y lo hizo_ con voluntad y gentileza. No usaré el término usual en fiestas. de
alta categoría diciendo que hubo "derroche" de luces, vi:110
y flores. Me quedo con la palabra "abund~ncia" par~ incluir lo de mayor significación: las atenciones, cordiales,
sinceras, que se prodigan cuando nacen espontáneamente.
La simpatía que inspiraba el Lic. Alemán ganó pronto
a damas y caballeros, de tal manera que parecía haberlo
tratado de tiempo atrás. Paso que facilitó derretir de inmediato el hielo, para establecer el diálogo de la amistad.
Fiesta de aquellas que logran el milagro de alejar a las
personas de sus problemas, muchas veces abrumad~res, Y
con ello queda dicho que privó un ambiente de alegria y de
sano esparcimiento. Dejo lugar a una pequeña nota aparecida en uno de los periódicos locales, que contiene apretada
síntesis de esta memorable fiesta.
" "Después de los diversos homenajes oficiales en honor
del Primer Mandatario de la Nación durante su estancia en
esta ciudad, la sociedad de Monterrey no podía dejar de
rendirle también una cariñosa demostración de afecto Y

16

anoche, en la suntuosa terraza del Casino, se le brindó brillante recepción, a la cual asistió el señor Presidente acompañado del Gobernador del Estado, doctor don Ignacio Manes Prieto, su esposa doña Francisca Caballero de Morones
Y señores Lic. Salvador González Jr., y Rogelio Elizondo. '
" "Ocuparon la mesa d e honor acompañando al distinguido visitante el Gobernador, su esposa señora Caballero de
Morones, el Secretario de Hacienda, Lic. Ramón Beteta, don
Jesús Llaguno Y, señora Virginia Farías de Llaguno, Secretar~o de Comunicaciones, Lic. Agustín García López, don
Gmllermo Zambrano y señora doña Consuelo Lozano de
Zambrano, Lic Fernando Casas Alemán, don Rodolfo J.
García Y señora Margarita Madero de García don Antonio
,
'
Diaz Lombardo, General don Matías Ramos Santos, don Aurelio González y señora María Bell Villarreal de González
Secretario de Economía Lic. Antonio Martínez Báez Lic'.
Virgilio Garza Jr., y señora doña Rosario González S¡da de'
Garza,_ Secretario de Educación, Lic. Manuel Gual V1dal, don
Eugemo Garza Sada y señora Consuelo Lagiiera de Garza
Sada, Secretario de Recursos Hidráulicos Ing. Adolfo Orive
de Alba, don Andrés Chapa y señora Otilia Salazar de Chapa, Secretario de Agricultura don Nazario Ortiz Garza don
Manuel Santos y señora Celina Ferrara de Santos ' Lic.
Francisco González de la Vega y Secretario de Com~nicaciones y Obras Públicas, ~ic. Agustín García López.

"Fue maestro de ceremonias el señor don Ernesto Hinojosa, quien preparó para la ocasión un estupendo programa artístico musical en que sobresalieron los números presentados por alumnas de la Academia de Danza Areu".
Así terminó una sucesión de acontecimientos, que al
a~ercar a~ pueblo de Nuevo León al Presidente de la Repúb!1ca, t~v1eron la virtud de acabar con prejuicios, borrar
~istan&lt;:,as Y establecer una comunicación que debe ser permanente. ·

17

�Epílogo.

Pasaron los años y el Lic. don Miguel Alemán Valdés
cumplió su!:&gt; promesas, más allá de lo esperado.
Se realizó la canalización del Río Santa Catarina, construyéndose cuatro puentes monumentales. Inauguró casi al
terminar su actuación presidencial el majestuoso Hospital de
Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social. Se iniciaron
tres presas. Ayudó a la construcción de caminos vecinales.
Aumentó el número de aulas y de maestros en las escuelas
federales ... En resumen surgió del olvido la figura de un
Nuevo León dispuesto siempre a cooperar en_ todo lo que
signifique progreso de México.

18

.¼ea
~

~

¿Mz~

~#M~á

�MARIA DEL ROSARIO MACIAS GARCIA
Egresada de la Preparatoria No. 7 y estudiante &lt;le la
Fac. de Enfermería de la Universidad de Nue"o León

LA CHICHARILLA *
(Cuento)

~
w

!anca, esbelta, ojos azules, y con la ropa que dejaban las muchachas, y que luego la señora le obsequiaba, más que sirvienta, parecía una de las chicas de la
casa.
Con mucha frecuencia, se sentía halagada por la mirada insistente de uno de los señoritos, y un día sucedió lo
que tenia que suceder, con el consabido; ¡que no lo sepa Mamá!.
Así, &lt;&gt;.n la fecha maravillosa en que las mujercitas celebran el feliz advenimiento de su edad de oro, ella amaneció con la responsabilidad de una niña, como en los clásicos, carne de su carne y sangre de su sangre.

Se le dijo que en aquella casa honorable, ella era una
pena para la familia. Se le dieron unos pesos, y se le mostró
el amplio horizonte, a donde había que ir a librar la batalla
por la vida.
La mañana era espléndida. Las montañas tenían tintes
de primavera, y los cerros cercanos olian a yerba fresca. El
cielo lucía diáfano, como los sueños de una colegiala, y la
ciudad era un joyel de luz, como alcázar de mármol.
• NOTA DEL EDITOR: Obra que obtu vo el Prime r Premio e n el Con-

curso del Cuento, organizado por el Depar tam e nto de Extensión
Un iversitaria de la Un iver sida d de Nuevo L eón.

21

�El tráfico gañán se despertaba, impregnando de miasmas la calle limpia, como para cobrarse así sus servicios.

"Al valle del Regiomonte
ha bajado El Redentor•,
'
sus manos llenas de dones
Y su corazón, de amor.

Las muchachas salían de prisa rompiendo la banqueta
con los tacones, los automovilistas las saludaban reverentes,
y los choferes se saludaban con la elocuencia de su claxón,
en clave "Morse".

¡Cantad, pájaros y flores!
¡Cantad sombras! ¡Cantad luz'
Al Amor de los Amores.
·
Cantad al Niño Jesús.

Ella caminaba feliz, llevando en su brazo izquierdo a su
cachito de cielo; con la mano apretaba el puñito de dinero
que era su fortuna, y con la mano derecha cargaba el veliz
en que llevaba su ropa.

Canten todos los luceros
Y los peces en el mm·
las nubes del firmame~to
la montaña y el erial. '

Tenía todos los atributos de su edad, y no le fue difícil
colocarse en un restaurante de primera categoría; pero un
año después, la atención a su niña y la de su trabajo, resultaron incompatibles, por lo que tuvo que buscar colocación
en un establecimiento de menor importancia. De alli pasó
a otro todavía más modesto, y luego a uno, en el que había
que acompañar a los clientes a tomar cerveza y vino. Así
fue adquiriendo el hábito de la embriaguez.

En el cerro de Las Mitras
un ast1·0 se ve lucir,
'
para guiar a los tres Reyes
que de Oriente han de venir.
¡Duérmete, Dulce Tesoro!
¡Duérmete, Corazón Mio!
¡Duérmete Granito de Oro
que está haciendo mucho Írio!"

Por su inveterada costumbre de proferir frases como . ..
"¡Me lleva la chíchara! ¡Me importa una chíchara!" le
adjudicaron el mote de "La Chíchara", y, consecuentemente,
a la niña, el de LA CHICHARILLA.
Noche a noche, al salir de su trabajo, se iba a la cantina, donde bebía hasta el último centavo, mientras la niña
esperaba durmiendo, sobre el tapanco de una bolería.

fervo~~nla presencia de a~u:lla celebración; los cantos Y
ca había vi;~~ la gente Par_t~c1paba (cosa que la mujer nunlos brazos a s~ se. co?111ov10 pro:undamente, Y tomando en
los tra
h d chiqwlla, se echo a llorar copiosamente y
snoc a ores que la encontraban por la cal1e decía;:
"Hoy la borracha, bebió del llorón"

NAVIDAD
Aquella noche se celebraba la Navidad. Al salir "La Chíchara" de la cantina, encontró a su niña con la carita pegada al ventanal de una casa, en cuyo interior había un nacimiento, y los concurrentes cantaban:
22

ca

Cierlta n_oc~e, en la cantina, se encontró de manos a bocon e senorito Papá de la niña.

Inmediatamente la increpó con
defendió, diciéndole:
una filípica, Y el1a se

23

�- "No señor, no tengo".

"¡Sólo soy lo que tú me enseñaste!"
El señorito la amenazó con pelearle la posesión de la
niña, y mientras él salía como a buscar a la policía, ella salió por la puerta del fondo, y tomando a su hija de la mano,
se fue a subir en el primer camión que pasó.
Se bajó en las inmediaciones de las colonias Hidalgo y
Regina, y fue a parar en lo más obscuro de la curva del ferrocarril a Matamoros, junto a la barda sur del campo mi-

-"¿Tiene frío, señora"?.
- "Yo no, pero mi pequeñita .. . "
Muy despacito, como si no . .
.
rredor se despoJ·o· d
qms1era agitar el aire del de'
e su capote y b · ,
res. A continuación fue a b
, cu rio con el a las mujepalos, basura Y piedras. uscar, Y encontró en abundancia,
Ya empezaban a pasar los brac
nas de contratación Y al .
eros rumbo a las ofici.10.· .
'
primer grupo que se acerco·, 1es p1·

litar.
LOS SOLDADOS
Se acostó en el suelo húmedo, muerta de miedo y de
frío.
En la madrugada, cuatro soldados la descubrieron, y
uno de ellos, dijo con júbilo:
"¡Mire nomás, mi amigo, qué regalo acá pa' mi mel ... !"
Otros dos soldados reclamaron su participación e.1 el
hallazgo, mientras el último, circunspecto y meC.itabundo
dijo:
"¡Chántenla! No hay que Sé., tiene un chavo. Aguanten". Y los arengó, incitándolos a la moral y a la hombría
de bien, y uno de ellos dijo renegado:
"¡Pos voy con el badulaque ... , ya nos amargó el líquido! Bueno ... , pues. ¡Por el flanco más inmediato, hileras a
la ... !", y se fueron.
El último soldado se quedó en silencio, y luego se inclinó para preguntarle, casi en secreto:

a

"·O
, ra, esos acá ... ! echen una manita . .. ' no"?.
Enterados del proyecto del soldado
. ,
formaron una pared en redondo
' en un santlamen
barda del campo Y la tech
' a modo ~e cerca, contra la
vía, cartones Y hojalatas. aron con durmientes viejos de la
soldado elogió Ia ob ra, d.io las gracias Y les ofreció
muy El
formal:
"Ya saben ustedes qu
do de primera
en la terce: cuent an_ con su influyente soldagustan ingres~r. Yo soy el ~~~~panía de mi batallón, por si
para que ínfluya con mi S t
re que hablo con mi Sarge,
incorporen inmediatament: e, Y los pase con mi Capi, Y se
preciamos de serlo tenemo's qporque ~os hombres que nos
•
ue servir al país
1
mas en la mano' como di·gnos. h.1J0S
. de la patria".
, con as ar-

Los braceros, hombres de c
.
labras del soldado con los ri . amp~, confundieron las paprocaces, Y dijeron:
p10s patrioteros de los políticos
·"L
' ª madr ' ugada está fria· · · · ·, " Y lo deJaron
.
do solo.
hablan-

"¿ Señora, no tiene usted casa"?.
24

25

�El soldado coronó la obra, instalando la puerta, hecha
con una lámina de anuncio, desbarató cajas de cartón, para
fabricar la alfombra, y fue por las mujeres para invitarlas
a tomar posesión de la casa.
Entró "La Chichara" encorvada, luego el soldado y detrás "La Chicharilla", acostumbrada al arama.
Encendieron cerillos, ·y el soldado señaló dos piedras
cúbicas, dejadas a propósito, y una gran caja de cartón vacía.
"Aquí tiene usted dos butacas acojinadas, para cuando
reciba visitas, y esta es la consola, peinador y toda la cosa".
El salió, y ella lo siguió para invitarlo:
"Señor, se queda?".

-"¿Para qué lo engaño? ... , no sé rezar".
,, En ese momento hizo acto de presencia "La Chicharill~ , Y el soldado le tomó la mano diciendo:

ta

"¡UI!ima_damente! • • •, yo le regalo a esta chamaca espequ~na pica, par~ que mañana se agasaje con una cena
de_cabnto Y u~as raJ1tas de picante, Y cuando esté muy enchilad~, se ;,eVIente su soda fría, a salud de su Juan Polai
na, aca...
'
Todavía "La Chíchara" hizo ademán de acercársele int~ntando tocarlo, pero él se irguió cuán chaparro era. s¡ llevo la ~alma de ~a mano a la altura de la ceja, en s~ñal de
d~spedí~a, marCialmente, Y juntando con fuerza los tacones
d10 medía vuelta.
'
El viento que pasaba lo besó en la frente.

-"¡Ya ... !, delante de su chilpayata?, Voy?, voy ... , ya
ni que yo fuera un bato tan gacho".
"Andele ándele, no se escame". Insistió ella.
-"No señora, no me escamo. Yo conozco el rol de la
vida, y me rifo acá ... , yo sé donde, pero a las mamás yo
las respeto, y las venero; porque yo tengo una, santa y buena, como el pan".
"Ahora, si lo que usted necesita es ganar un poco de
jando. Yo le regalo a usted estos veinte baros''.

En lo alto, las estrellas en la vía láctea, cantaban su himno eterno a las grandezas, y el soldado se fue por los caminos de la noche, para no volver jamás.

CENA DE NEGROS
me d;odas_ las noches había feria de bárbaros en el empaltit d la v1a ª. Matamoros. Braceros venidos de todas las la. u es del prus, armaban rifirrafes por el dominio de las
a~eas,dpor ~n_a mala mirada, por una pieza de pan o por una
pieza e mus1ca en las sinfonolas.

-"No señor, su dinero, mucho menos". Dijo ella.
-"Agárrelos, yo me los gané al hueso, y no me lucen".
-"Pos ni a mí, porque no son de mi trabajo honrado".
-"Bueno, -propuso--, tómelos y rece para que Dios
me ayude y me proteja".

26

Mujeres sin escrúpulos, iban a buscar una amistad en
aqu:lla multitud, Y muchas veces tenían que disputarse a la
grena, su derecho.
. Allá ~e a dar la Chíchara. A podrir en el fango del vicio, la exigua calidad.
27

�Pero no fue a disputar a las demás mujeres la amistad
de nadie, sino a prodigarse con los viciosos de igual a igual,
trabajando en las cantinas y bebiéndose el producto de su
trabajo, e incitando a los estúpidos a pelear por cualesquiera cosas, e invitando a quienesquiera que fueran los triunfadores, a formar en el grupo de sus amigos predilectos.
Una niña de cuatro años, no constituye un obstáculo
para la vida licenciosa de una mujer. No obstante; los
actos más abyectos eran cosa tan común, en aquella asquerosa promiscuidad, que la mujer a veces lamentaba, que a
su independencia absoluta, aquella pequeñita candorosa, le
constituyera un lastre.
Sin embargo; -una noche en que uno de aquellos degenerados, pretendió cometer en la pequeña el más vil de
los atentados, "La Chíchara", maliciosa, despacio encendió
un cerillo, y en cuanto comprobó la intención insana, como
tigresa se lanzó sobre el infeliz-, de un mordisco le arrancó una oreja, y con las uñas le grabó en la cara el mapa
de la república.
De la carretera a Laredo, lo levantó la ambulancia, bañado en su propia sangre, y poco después vino la patrulla
por "La Chíchara" y socios.
El primero en declarar fue "El Carabina"; cuando le
preguntaron si él también era sátiro, contestó:

El cantine~o se deshizo en elogios, asegurándole que ya
estaban
.
ted arrancandose a verla 'al bote'., " Y s1. no preguntele
us . ;-le propuso--, aquí a 'Pirijas', a 'El Otate', 'Al Abotagado Y a todos los señores".
. l!tn· cliente espontáneo que la conocía por primera vez
le mv1 o Y ordenó al cantinero:
'
"Sírvale a la señorita una cervecita con explorador".
."El explorador, de tequila o de mezcal ?" Pregunto· el
cantinero.
·
"Sírv_alo de_ rascatripas, con sus gatos en reversa".
-Or deno la muJer-, Y le sirvieron zotol.
de ..~~~~~º: lo~, comentarios al heroico comportamiento
ic. ara ' Y cuando los elogios eran culminantes
ella sedicoloco ?e espalda a la barra, Y les largó un latinajo'
apren do u mdo, ¡sabe Dios en dónde!
'
( "Veritas calitate panoche") .
Un. borrachito consuetudinario, a quien nadie daba importanc1a, comentó.
"·Te
digo que a esta Chíchara, le arrastra pa'l inglés!".
i

"No señor, yo soy un honrado raterito que vivo de mi
mal trabajo, pero sin molestar a 'naiden'. Verdá ~ena".

SO:RADORA

Hechas las averiguaciones, el hecho se calificó como
defensa, y la inculpada salió en libertad.

Chicharilla"' entretanto era feliz en su li6ertad
abs "La
d A
ur_ a.
diario despertaba con un estridente .
qu_e siempre le pegaba junto a la cabecera de su
primer tren que salía de la ciudad rumbo a Matamoros'.

Llegó "La Chíchara", a la cantina, presuntuosa y alardeando que no había poder que la apresara, porque ella era
pura 'mujer macha'.
28

~~:!az~Í

La niña salía corriendo de su cuchitril p
gro monstruo de acero que llevaba un eno;m:r~a:~r

29

=~ n~~

�frente, como ojo de cíclope, para ver las distancias y tragárselas enteras.

Subía
a veces
a phacia las piedreras, y en la ladera se encontraba
epa.

Miraba con asombro el ígneo vientre que escupía fuego, y el pulmón que resoplaba sobre las cajas de émbolos,
para empujar las bielas de las ruedas motrices, mientras la
lengua de bronce seguía bramando, y temblaba la tierra al
paso del gigante, reptando bajo su sombrilla de humo, para después dejar ver sólo las dos lucecitas rojas del caboose,
perdiéndose en la lejanía.

Pepa era una viejecita q . tab
_.
y platicaba con ella.
ue Jun ª baramtas para leña,

Luego se acomodaba en uno de los arcos invertidos de
la barda del campo, para ver a sus anchas, cómo el viento
iba apagando a sopliditos las últimas estrellas de la noche,
dejando tan sólo encendida la lámpara del crepúsculo detrás
del perfil de la serranía, para encender la aurora. Contra
el cielo de iridio destacaban las bandadas de cuervos en su
fuga, hacia los maizales del ejido de Canadá.
Al final, en la hamaca de la montaña azul, despertaba
el bruñido sol, asomando la pupita como copela de oro saliendo del horno de La Fundidora, en el momento en que los
soldados, allá en el cuartel, prorrumpían con sonoros toques
de cornetas y tambores para saludar al dia.

La niña preguntaba con s
· ·d . . .
eran los hombres de la p· d u cunosi _ad m~emta, ¿quiénes
ie rera, Y que hac1an?.
Pepa -~e llenaba la cabecita de fantasías
con sus OJillos maliciosos, de reojo, Y le dec/a:Y la miraba
"Esos son artífices que labr
lf
. . .
Y esos de las trocas
l d . an e rontisp1c10 del cerro,
· t erio-;
·
que transforman , - e ec1a. con rrus
son magos
en pan, las piedras de la montaña".
Volvía a la ciudad con los i
hambre hasta el cuello dand ~ ~ escaldados, Y con el
trashumante siempre ~edie ton
den a suelta a su espíritu
'
n o e tramontar a las c dºJl
ras Y de alcanzar todos los H orizontes.
.
. a la or
i eInsensible
inedia.
Llegaba a la colonia Hidal d
.
veces su madre le daba al d go espues de mediodía. A
go e comer y a vece
.b
parar a la puerta de la fond d Ch '
s se 1 a a
donde comían los b
a e
encha, "La Guanajua".
raceros; Y Chencha, generosa, ordenaba;
"·M·
, ira p ancha, dale un taco a esa escuintla!".

A menudo echaba a andar por el campo de aviación
militar para cortar mirtos en los matorrales del llano, y extasiarse con los cantos maravillosos de los mirlos y los sinsontes, o embelesar sus sentidos con los colores de los tréboles, las margaritas silvestres, las peonías o las flores del
gengibre.

"¡Posetivamente
·
los '·a1
'
' pref enmos
que se traguen las crestas
J aos' que venderlas pa' los cochinos!".

Andando llegaba hasta el arroyo de Topo Chico, y pasaba la corriente a pie enjuto, sobre los puentes de piedras.

de h:~~sr~~~~1:t~nulplat~ de escamocha, que llevaba desgarro.
ic as e carne, hasta bachichas de ci-

En la otra margen, se llenaba las manos de flores de
laurel o de anacahuita, y las ponía en la corriente del agua,
con un pensamiento raro en cada flor.

Luego se iba a dormir al ·a d'
tos de las chicharras.
J r m, arrullada por los can-

30

Algwen
. alababa su desprendimiento Y 11
.
, e a presurrua:

31

�Al
as noches se aventuraba por las calles obscur8:s
de la c : a Y allá, en el fondo, encontraba un gr~po de ruñas jugando 'a la ronda, y la invitaban para cantar.
Por ahí viene "La Chíchara",
déjenla pasar,
que nadie se interponga
se puede disgustar.
Que sabe hablar inglés,
que no lo sabe hablar,
que todos los braceros
le pueden enseñar.
Tengan listas las manos
cuando la vean venir
para que esté conte~ta
comiencen a aplaudir.

y luego aplaudían al compás del coro, que seguía:
(Ol ray con guasumara,
okey, okey, okey),
si sigue practicando,
muy pronto va a aprender.

Acabada la ronda, todas las niñas entraban en sus casas; las puertas de las casas se iban cerrando, Y la calle quedaba más obscura, Y empezaba a llover.
Ella se refugiaba en el quicio de una puerta, Y_ la tor. b Al estallar los rayos, cerraba los OJOS muy
:p:::::;,e;aenª·el fragor de la detonación, se le abrían los
ojos por toda la cara.
Cuando se calmaba la tempestad, el cielo se despejab:
h - n Entonces ella se desconcertaba, porqu
y las nubes wa .
osas del cielo o eran cosas
no sabía, si lasd~trdeolslapos
n:via en la mitad de la calle,
de los charcos eJa
'

~r:

32

y se sentaba en cuclillas a meditar; mitad embelesada con
el violín mágico de algún grillo solista, y mitad medrosa con
las voces roncas de las ranas y de los sapos, que llamaban
al miedo.
Echaba a andar con los piecezuelos entumecidos con el
frío de la noche, por la calle poblada de duendes, a sólo cinco cuadras de la calle Altamirano, y a cinco siglos de la civilización actual, y como único indicio de progreso, los postes, como fantasmas negros, y en lo alto, los cables de la
energía, donde el viento silvaba como brujas que maldicen.
Llegaba al empalme; se sentaba a dormir en su rincón
favorito, hasta que pasaba su madre, que le llevaba la cena,
consistente, casi siempre, en una torta de pan, y una soda
medio vacía, y ordenaba a uno de sus acompañantes:
"¡Mira tú, gorro de paraguas, tráite aquea guerca ... ,
es milla!"

EMMA
Muy temprano empezaban a circular los camiones por
la calle Altamirano. Todos fabricados de hojalatas, trozos de vidrio, palos y cochambre, paraban en las esquinas, jadeantes y temblorosos, como potros en la doma. Los
choferes echaban una última mirada, a la espalda de las
damas que bajaban de los armatostes, entre de aprobación
y de despecho.
Emma era maestra de segundo año, de una escuela de
la colonia. Y era, eso que son los maestros universalmente:
"Un modelo de virtudes cívicas y sociales".

¡Limpia en el vestir, limpia en el alma!
33

�Bajó del camión, y cruzó la calle rumbo a la acera de
enfrente, donde un grupo de rap~elos maltrataban a una
chiquilla, que se defendía con punados de lodo.
Por mala, o por buena suerte, la chiquilla erró el tiro,
Y estrelló la plasta de lodo en el peto de la alba blusa de
Emma.
Ell
limitó a limpiar de la mejor manera posible
las ma:c~!s, a tiempo que los pilletes huían a la desbandada, y la mocozuela se echaba . a llorar.__ La prof~~o~a
limpiando sus dedos, preguntó casi con carmo, a la nma.
. ?"
"¿ Qué te pasa, querub m. .

-"Pos esos mulas me dícen méndíga".
•

•

, ?"

-"¿En donde esta tu mama • ·
-"En el jale".
-" ¿En dónde trabaja?".
-"En la cantina".
-"¿Por qué no te vas con ella?".
-"Porque está peda y me corre".
-"Válgame Dios!. --exclamó la maestra-, ¿_cómo te
llamas?, y una señora que a la sazón pasaba por all1, contestó a la pregunta hecha a la niña:
"Es "La Chicharilla", hija de "La Chíchara", una vieja borracha que trabaja lavando los pisos Y los excusaos
de las cantinas".
"Muy bien, -dijo Emma-, ¿ya desayunaste?" .

"Bueno, ven conmigo", y esa mañana llegó a la escuela, llevando de la mano a una niña sucia y andrajosa, que
parecía tener la mitad de su edad real, y la condujo al reparto del I.P.I. y los agraciados que esperaban, gritaron:
"¡Qué se forme! ... ¡a la cola! ... ¡qué se forme ... !".
Después del desayuno la llevó a su aula, y la sentó junto a las demás niñas, y las niñas se quejaron:
"¡Señorita, esta niña tiene muchos piojos!".
Y la maestra la sentó en su silla personal, diciéndole:
"Allí te estás, ¡no te vayas a salir, porque los muchachos te pegan!".
A la hora del recreo, la maestra iba a seguir preguntando, pero ella fue quien recibió un abrumador alud de preguntas, y tuvo que dedicarse a impartirle cátedra de primer
año, pero lo hacía con entusiasmo, con un gusto exquisito,
porque la chiquilla absorbía la enseñanza con avidez, con
clarividencia, asimilando, bebiéndose las palabras de la
maestra.
Al dia siguiente, Emma bajó del camión con un paquete de ropa bajo el brazo, y se puso a buscar a la chiquilla
por toda la calle, pero nadie le dio razón· solamente en el
sitio de automóviles, un chofer le dijo:
'
"Sí, ahí se va por el callejón de la curva, y pregunta
por la cochinera del pecado, pero es difícil que la encuentre allí, porque tiene pat'e perro".
Ya era la hora y se fue al trabajo, en la puerta de la
escuela la niña la sorprendíó, diciéndole:
"Señorita, ya me dieron desayuno".
"¡Magnifico!", díjo la maestra, y mirando que llevaba

"No".
34

35

�una perrita flaca, negra y llena de pulgas, se dio a la tarea
de convencerla de dejar en libertad al animal.
La niña, pesarosa, daba tiernos besitos de despedida al
animalito, y ésta correspondía al cariño, lamiéndole los moquitos.
Luego mostró a la maestra un puño de papeles blancos
de envoltura, (regalo del carnicero), diciéndole:
"Señorita, hice la tarea".
La maestra examinó los papeles, y preguntó:
"¡Dime niña!, ¿quién te ayudo?".
-"Fue Fabián, el del estanquillo, pero yo puedo hacerlo", y tomando los papeles y un pedacito de lápiz, se tiró
en el suelo, planteó su problemita y lo resolvió.
"¡Perfecto!, --dijo la maestra-, ¡oye, te gusta bañarte?".
-"No sé, --dijo con franqueza la niña-, nunca me baño".
Pidió agua tibia a la mujer del conserje, la bañó, la vistió con ropitas limpias, tobilleras nuevas y unos zapatitos
bastante buenos aún, y peinó sus cabellos desgreñados en
dos insipientes y rubias trencitas, atadas con listones rojos
que hacían resaltar más su pálida tez, y parecer más azules
sus enormes ojos.
Ya en la clase, se gañó el cariño de las demás mnas,
cuando una de ellas llamada Jacinta, volcó el tintero accidentalmente, y las demás se burlaban de su torpeza, mientras con los dedos le untaban tinta en las manos y los brazos.
Chicharilla, compasiva, fue con un cotense mojado a
limpiar las manchas a la niña, mientras decía con disgusto:

36

"¡Tanta tonta te unta tinta!"
La. frase corno
· · de boca en boca, Y fue coreada por todas,. m1e~tras la maestra la tomaba de pie para escribir en
el p1zarron:
Tanto lwnto vfrtió Chinta.
'
que dijo giiera en queb1~anto:
¡Tanta tonta te unta tinta!
al, verse entintada tanto

Al final de cursos, todos los maestros felicitaron a la
maestra, Y el señor director, díjo:
"S~~orita ~rofesora: Ha hecho usted una obra de muy
alto mento social ~-patri~ti_co, que a todos nos honra. Vam?s a ~~ a esta mna calificaciones de segundo año
asignac10n de sobresaliente.
' con
Llamaron a "La Chíchara". Llegó escoltada por "El p¡·
saflores"
·
·
je".
• "El Casquirranguis",
"El Cacamandú" y "El Cui-. Ellos se.quedaron en la puerta según órdenes, Y ella entro sola, valiente y fachendosa, oliendo a alcohol con una
mano en la cadera, Y la otra ocupada con el cigar;o.
El señor director se hizo cargo de la situación, Y dijo:
"Buenos días señora; ¿es usted la mamá de esta niña?".
-"Pos sí, pos luego?".
"¿Sabe Ud. que tiene una niña muy inteligente?".
- "Pos es que es m'ija, sabe usted?".
"Vamos a darle las mejores calificaciones a ella".
- "Pos qué espera?".
37

�El señor director cortó por lo sano, Y preguntó:

la cenaduría, un año con la Matildona, y dos aquí, en el refuego ... , pos va a cumplir seis años?".

· - ?"
"¿ Cómo se llama la mna
•

"¡Perfectamente! ¿Cómo se llama Ud. señora?".

-"La Chicharilla".

-"La Chíchara".

,,
"Sí, pero su verdadero nomb re •
-"No sé, nunca se me ha alcanzado la puntada de ponerle nombre".

"Sí, pero digamos ... , su verdadero nombre?".
-"¡Ah ... ! Dijo casi con gratitud, pos apenas me
acuerdo, pero me llamo ... , Magdalena Garza".

.
. ·1?"
"¿ Tiene registro
c1v1
. .

"¿ Y tú, cómo quieres llamarte pequeña?", dijo dirigiéndose a la niña.

-"No".
-" ¿Está bautizada?".

-"Pues yo, Emma, como mi señorita", dijo humildemente.

-"No".
En obsequio a la labor de la maestra, el señor director
tomó la recta Y dijo:

Y la dulce maestra no pudo evitar que se asomaran dos
lagrimitas, a sus divinos ojos verdes.

"Bien elevaremos un oficio al Coñgres~ del Estado,
para impo~er nombre a la niña. ¿Está usted de acuerdo, señora?".

FABIAN
El industrioso sol de la ciudad estaba empeñado en fun-

-"¡Pos éntras cañón!" Dijo la mujer.
·- ?"
"¿ Cómo se llama el papá de la mna.
.

-"Eso a mí me importa una chíchara".

dir el pavimento. El viento canicular se hacía su cómplice, y

las personas iban por la calle como agobiadas por tanta luz.
El tren, fumador empedernido, llenaba el empalme con
bocanadas del humo de su pipa negra, y hacía más densa
la atmósfera.

"¿Es usted casada con el papá de la niña?".
-"Eso a usté le importa una chíchara".
"¿ Qué edad tiene la niña?"•
-"Espérese tantito: dijo haciendo rápidamente su
cuenta, un año en el restaurante, un año en el otro, uno en
38

Todo eso chocaba en el ánimo de Fabián, que era gente del altiplano. El era un aspirante a bracero, que no se
descorazonó con el fracaso de su propósito. Instaló un estanquillo frente al empalme, y aili les vendía a sus compañeros, lonches, refrescos, cigarros etc. Y a quienes se lo solicitaban, les vendía pisto y motivosa; a veces, allí mismo se

39

�la tronaban) y aprovechaban la presencia de los cuates) para
echar una manita de albures y póker.

Más burlas y más risas Ento
_
cleta, conteniendo la risa dijo:
nces, el dueno de la bici-

Para que vieran que él era una buena reata) le pasaba
al costo, a "Chicharilla", dulces, chocolates y cigarros, para que los taloneara) y sacara la feria.

"¡Mira, no te enredes'
da en ella te la
1
.
'
rega o.

Ella tenía diez años de edad. Tenía un certificado de
sexto año, y el recuerdo de ese viaje con que la Secretaría
del ramo, premia a los mejores alumnos, al final de la primaria.
Todo lo hubiera dado por el privilegio de volver a su
escuelita, a la que amaba como se ama al viejo caserón de
los mayores, por lo feliz que había sido en ella.

-

s·I 11egas h asta los rieles
.
monta-

"·D
¿
e veras?, ¿no se raja?".

"·No
· .. . ! Pero hasta allá montada en ella"
i
me raJo

Con decisión. Dispuesta a . .
.
en la parrilla.
.
. Jugarsela, aseguro su caJita
pulso, Y bambo~!a~dº:ºc:; la Jamba de la_ ~uerta, tomó imsiguió por la media ~ll q~e no cae, baJo de la banqueta,
caer al otro lado de los ;ie~~s.ando ... ' peladeando, Y fue a

Empero, ella iba a luchar para volver allí.
Llegó "Chicharilla" a la peluquería de don Chano, a
ofrecer su mercancía, en el momento en que llegaba a rasurarse, un acalorizado cliente, en una bicicleta balona
que dejó a la puerta del establecimiento. Se sentó en el sillón y pidió que el abanico trabajara directo a él.
Al momento la chamaca se olvidó del negocio, para pedir un favor al dueño del vehículo:

"Señor, me deja dar una vueltecita?, eh ... sí?", y sin
esperar respuesta, montó en la bicicleta.
Al primer pedalazo, ¡Pácatelas .. . ! cayó al suelo.

Risas y burlas de todos los presentes, pero ella, sin inmutarse, se levantó y volvió a preguntar, a tiempo que seguía montando:
"Nomás una vuelta, señor . .. , sí?", y antes de que le
respondieran, ya estaba otra vez en el suelo, con otro golpe
igual.

40

Se levantó; limpió la sangr d
gió sus chicles Y sus cigarro
e fe su descalabrada, recos, Y se ue a curar su herid
rumb o al estanquillo de Fab'1an.
.
a, con
Fabián acababa de ganar con 1 b
.
a sus visitantes. pero algu· .
fa araJa, todo su dinero
h bº d
,
n mcon orme lo delató Y ·1
a ia a vertido que era vigil d
, e ya
farmacia a algo así
a o por un agente, que fue a la
'
· · · , como a telefonear.
En eso llegó Emma, con su trofeo.
" ·Hol "Ch'
que n~ sab~a qu~c:~~~• tahora eres ciclista?". Dijo Fabián,
ornar.
-"Sí, -dijo con convicción-' es mia,
· me la acabo de
ganar".
"Te doy el estanquillo por e11a . . . ' ¡Juega!" Propuso.
-

"·Y
1
no t e rajas!".

"No' h ombre, que me vas a hacer rajar tú a mí" • D"
IJO

41

�mientras casi le arrebataba la bicicleta, y la llevaba hacia
el lado de atrás del estanquillo.
Acomodó en el portabultos su cobija, su ropa, una botella probablemente con licor, y una cajita con algo secreto.
Todavía dio instrucciones a Emma:

Ya casi de tarde, venía la mu.
de las sobras de la bota d
Jer con un cacharro lleno
na e la cantin
b
ca, a la que encontró en
. a, en usca de su chit
ñeta:
su eS anquillo, Y le largó una rega"Pos donde te metes "Ch.
.
buscando con la tragazó ,
ichanlla" infeliz?, te ando
te escondes . . . .ándal n, pero cuando viene a verte Dios
1
e, ven a tragar ... ".
'

"Al rayo rebanas más fruta, y la pones en el hielo, y al
ratón que pasen los refrescos, Uenas el envase, y en fin . .. ,
ya sábanas como se surte el changarro . .. , y ahí nos vimos". Dijo, y montando en la bicicleta, se perdió entre la
multitud de braceros que se arremolinaba en los patios del
empalme, dejando en el ánimo de la muchacha, la sensación
de que se iba, para ella, el más bello significado de la palabra, AMISTAD.

"No tenemos tiempo madre· .
nas y las sandías, Y atiende a 1 ' ~ra: re~ana ahí esas pibuscar un brasero Y un
os senores mientras yo voy a
cos".
comal, porque vamos a vender ta-

Poco después apareció la maestra. Llevaba, como siempre un paquete de ropa y un pedazo de pastel en una servilleta de papel a la ahijadita.

Así empezó "La Chíchara" u
.
redentor, bajo la égida d
na__nueva vida de trabajo
pataz.
e aquella hiJa, enérgica como ca-

"Chicharilla" mu oc
dijo como al desg~ire: Y upada en atender a sus clientes,

Al verla, "Chicharilla" gritó con entusiasmo:
"¡Madrinita, acá estoy, ahora tengo estanquillo!".

Una mañana Emma 1
riJJa".
'
a maestra, hablaba con "Chicha-

Llegó la maestra, y "Chicharilla" contó la historia de
su adquisición.

"Ya te inscribí en secundari
cuenta mía".
a, Y tus gastos son por

"Pues mira, --dijo la maestra-, se me acaba de ocurrir un plan, para que tu mamá se consagre totalmente al
trabajo, bajo tu amparo; pero tienes que poner todo ese
amor que le profesas, toda esa devoción con que la defiendes, toda tu voluntad y toda tu nobleza. ¡Quieres Corazón!".

- "Ya no, Madrinita
·N t
nerosidad de usted Y
.•• , oso ras somos obra de la ge
' yo voy a estud·
como usted; culta Y bondad
iar, porque necesito ser
trada y bella.
osa, noble Y desprendida, ilus-

"Sí madrina, -asintió la muchacha- obedeceré ciegamente y me sujetaré a sus órdenes".
La maestra expuso entonces un proyecto de resultado
positivo, encaminado a redimir a "La Chíchara".

.¿

Tenemos un buen negocio u
.
como usted me lo indicó) .
e empezo con tacos (tal
empezó a cocinar la gent~ Sigw con menudo, Juego mamá
na nos cambiamo~ a una c~agustar de su comida, Y mañaservir a muchos abonados
que tomamos en renta, para
~lena cal1e, Y deseo que ~~u~aª!ora estamos atendiendo en
narme al banco, a guardar al ~ d~sted favor de acompagun mero".

42
43

�"¡Qué contenta estoy, mi mujercita de negocios! y todos te pagan?".
-"Todos Madrinita. Pero para los que no pueden pagar, mamacita tiene siempre una gran olla de frijoles, otra
de café, y un canasto de tortillas".
"¡Maravilloso . .. ! ¿Y dime hija, los moscones?".
-"Esos ... ?, se asustan con el trabajo, les enseño la
escoba, y ... ¡pies, para cuando ... ! Los mariguanas son
más armados, pero voy con Lucas, compro un cigarro de a
veinte pesos, los mando a fumar en los rieles, y telefoneo a
la patrulla".
"Pues mira hija ... , yo temía por ti, rezaba por ti, pero, ahora voy a rezar y a temer más ... , por mí".
Y hubo prosperidad. El estanquillo se convirtió en una
tienda. La fonda, en una cenaduría de lujo. Todo instalado
en casa propia, y en una colonia aristocrática.

"Chicharilla" fue a la secundaria, y luego a la profesio-

Al templo de la virtud, que florece ESA CASTA MAGNIFICA, de los mentores nuestros.
En la colonia, "La Chíchara" era conocida por LA SE~ORA MAGDA. Se le admiraba por su genio mercantil, la
dirección de su negocio, y en la noche, cuando abrían la cenaduría, y servían los platillos que aprendió a preparar, en
el restaurante de lujo todos elogiaban su ricura.

UN DIA EXCEPCIONAL
i Este era un día grande!

Emma ' "La Ch·ich ar1·11a"' cumplía quince años.
La mañana esplendente la saludaba.
Sentada en la orilla de la fuent d 1 I .
lonia, arreglaba u
·11
e, e a p ac1ta de su co-el . ··t . . n ram1 ete, con las rosas que don Pablito
v1eJ1 o Jardinero--, había cortado para ella.
,
Los rosales tenían justa de perfumería.
El chachasqueo de la fuente
0
!~J~;l~! : . caudal excedente, q:~::au:i :

:

lad~~f::::~

Los altos cedros eran una gama de ar .
:~s Y ruiseñores, y todo el jardín era un n~:f~: !:d~;~:
La M
del m~s:::Jra agda la contemplaoa orgullosa desde detrás
..
or, Y a veces dudada de que aquel ángel fuera
h1Ja suya.
La muchacha acabó de arreglar 1
contenta, que cruzó el pasto verde p:rar=•uY ebstaba tan
frente rugo
'
n eso en la
sa como cuero de barbecho del vieJ'illo 1
se fue cantando.
'
oco, que
Todas las ventanas abiertas de las casas vecinas d .
ban escapar una misma mú . 1
' eJaba felicidad Y el l
s1ca, a calle adyacente respirar
,
so era como un badajo en la campana del
irmamento, para tocar a gloria en su corazón.
A las doce del dia, era la misa.

Admiraban lo refinado de la educación que había impartido a su niña, producto inequívoco de las horas de desvelo, que habían dejado huella indeleble en su rostro.

44

En Espera?ª a sus maestros, a sus amigos Y a su madrina
eso llego un mensajero oficial, con un oficio. Leyó y s~
45

�quedó meditando; -"aún tengo•tiempo"-, dijo, y entró en
la tienda.
"¡Madre, mi regalo más grato! mi nombramiento de
maestra, madrinita se casa, y yo tomo su lugar".
"¡Tonta! -dijo Magda-, ¿para qué quieres ser maestra?, esto es productivo, es próspero, ¡es tuyo!
Yo apenas soy la gañana que se deja conducir inuda,
porque veo que eres inteligente, ¡eres tan dulce!, ¡tan amable!, tan suave, que me llenas de orgullo, ¡aquí está tu porvenir!".
"¡No madre! el dinero no lo es todo. Lo he aprendido
de ti. Las personas necesitamos una ilusión, una esperancita,
un ideal para luchar por él y hasta para morir por él.

Muchas veces, cuando hací 1 .
..
ciencia, sólo encontraba e ll a a ~1:1'ospecc1on de su conSiempre consideraba que ~ et a _at~c1on Y remordimientos.
aquella criatura ni a bes ~ e~1a erecho a llamar híja a
estaba ella, bíndada Y su:Uc:n~/ verla de frente, pero allí
"¡Anda madre·, bendicerne Y deséame suerte".
Y Magda se dio cuenta de
..
que tenía que aprender su pa ¡~e era, toda, híJa suya. De
llorar.
pe e madre, empezando por
De una silla, tomó el bolso 1
•
cha, y entregándoselos le di ·o ; a som~rllla de la muchado de aquella lejana m~drug!da: uy quedito, como el solda"CHICHARILLA: ¡Por el am d
.
para cerrar la puerta! por u
or e Dios, vete al diablo,
felicidad, a grito abierto". q e me voy a echar a llorar de

Algo que nos inspire, nos eleve, nos dignifique, que penetre nuestras almas y nos lave.
Sin ese algo que mueve al corazón,, tú y yo seríamos
aún ... , parias de dolor y vicio, esa basura en la que los seres infames escupen sus conceptos más ruínes, pero ya ves,
me encontró una alma pura, me pulió y me dio forma, y mi
esperanza de verte digna y respetada, ha colmado mi ilusión.

CHA'ITA

(Seudónimo)

¡Voy a mi colonia, madre! estoy segura de encontrar a
mi "Chicharilla, a muchas chicharillas, para enseñarles dig-

nidad, a tener fe, a vivir con alegría.
A enseñarles que tenemos un espíritu para elevarlo, un
corazón para educarlo, una alma para salvarla.
¡Anda madre, bendíceme y bésame!".
Magda la oía en silencio. No sabía que hacer, no sabía
rezar, no sabía bendecir.
46

47

�BEATRIZ MOLINA MARTIN DEL CAMPO
Estu.diante del 8o. Seme stre de Química Indll8trlal
de la Facultad de Ciencias Químicas d e la U. N. L

LA HISTORIA DE UNA MONEDA DE UN PESO•

~l

¿ ué por qué escribo mi vida? Durante los últimos cinco meses he recorrido aproximadamente tres cuartas
partes del mundo, y he tenido toda clase de experiencias,
por lo que no pude resistir la tentación de comentar la agitada vida que he llevado en tan corto tiempo.

J

Después de mi emisión en 1950, fui transportado hasta
un banco grandísimo donde tuve oportunidad de conocer a
otros primos y primas, también algunas amigas extranjeras,
y por supuesto, enemigas: las pesetas. Mi estancia en ese
gran banco fue corta, pues al día siguiente conocí a mi primer dueño, un hombre de 65 años, por quien nunca sentí
gran estimación ya que por su avaricia quedé cautiva en
una celda durante cinco años. Ahí conocí a grandes personalidades. Había chicas de oro, alguna que otra anciana, y
primos más grandes que yo. La mayoría se quejaba del cautiverio en que estaban. Mis abuelas, que tenían entre 100 y
150 años de edad, y por quienes yo sentía gran respeto, no
se quejaban y preferían la paz y tranquilidad a las cuales ya
se habían acostumbrado. Mis demás compañeros, en plena
juventud y con ansia de recorrer el mundo, no deseaban
otra cosa que salir de esa cárcel.
• Obra a la cua l se concedió el SEGUNDO PRE~llO del CONCURSO DEL CUENTO INTRAUNIVERSITARIO del presen te año.

�Cierto día, antes de mi cumpleaños (15 de octubre),
murió el viejo avaro. Tuvimos un ligero mom_ento de nostalgia ya que día a día, don Florencia~ ~ue as1 se llamaba,
solía contemplarnos; después nos acariciaba, y a las abuelas Y a las chicas de oro, hasta las besaba.
Al mes de su muerte, después que se hubo repartid~ la
herencia pasé a manos de un hombre maduro, de 35 anos:
sobrino del dífunto don Florencio. Con él fue donde _empezo
mi gran vida. Recuerdo la noche en que me desped1 de todos mis compañeros; sentía un nudo en el borde que no me
permitía emitar sonido al rodar.
Esa misma noche, cambié de dueño en u~ club noctur~
no adonde me llevó el sobrino de don Florenc10, QE:D. ~ 1
todo era alegría. Después de diez copas que hubo 1?gerido
mi dueño yo me sentía moverme de un lado hacia otro
cuando éÍ caminaba. Cuando mi mareo estaba llegando al
máximo, me entregó a un 'barman' que a su vez m~ puso e~
una cajita que emitía música cada vez que la abr1an. Ah1
había grandes señorones de $ 100 y de $ 500.. Por lo general
nunca se mezclan con nosotros, siempre estan e~ un lugar
aparte. En la caja con música tan solo permane~1. una ~ora,
pues me díeron a un señor grueso que abandono mmedíatamente el club nocturno. Al poco rato llegamos a su ca~a,
•una gran casa! Tenía grandes jardines y estaba muy bien
~mueblada. En su recámara ya dormía su esposa. Yo permanecí sobre el buró junto con otros parientes y herm~nos.
Muy t emprano, cuando el sol apenas despuntaba, la senora,
quien vestía muy raro y traía unos :311:etactos en ~a cabeza,
se acercó hacia nosotros y nos tomo sm ~ue se diera cuent a su esposo guíen estaba haciendo un ru!do tremendo con
la boca. Después nos colocó en su bolsa? Junto co~ ~n montón de chucherías que traía dentro (pemes, cosmet1cos,
tas de gallina para la buena suerte, etc.) De lo que ocurno
después apenas si me dí cuenta puesto q~e estaba en la bolsa, pero parece que tuvieron un gran d~s~st~; no por el
cambio de lugar a que nos sometió la senora, smo por la llegada tarde del señor grueso.

P~=

Ese mismo día conocí lo que se llama un 'salón de belleza'. ¡Qué de mujeres feas y como hablaban! Aunque debo
admitir que después salían irreconocibles. A mi dueña le
quitaron los feos artefactos de la cabeza y le empezaron a
alborotar tanto el pelo que parecía que la hubieran asustado. Y no nada más ella se encontraba así, otras cuantas damas lucían también la melena alborotada. Lo bueno es que
eso no duró mucho tiempo y al poco rato su aspecto cambiaba, dejándolas ver distinguidas, . .. y a alguna que otra,
bella. Antes de salir la señora, me dejó con la alborotadora
de cabello, quien a su vez me guardó en la bolsa de su vestido. Ya después de que el sol se había ocultado, llegué a
una casita, que era todo lo contrario de mi antiguo hogar.
Esta casa era humilde pero limpia, y en ella me sentía yo
muy a gusto. La joven me entregó a su anciana madre. No
hubiera querido salir nunca de ahí, pero al día siguiente
muy temprano cuando ví que la ancianita me tomaba con
ella, me imaginé que muy pronto tendría un nuevo dueño.
Caminó por largo trecho y después entramos a una casa
muy grande y muy amplia, que nada más tenía un solo cuarto, pero que tenía muchas estatuas y retratos. También había velas apagadas y encendidas, y al final del cuarto se encontraba un señor que vestía diferente a los demás, pues
llevaba falda. Este señor de la falda hablaba mucho y muy
fuerte. Por lo que oí, era un gran hombre, pues no hablaba
de sí mismo como lo hace la mayoría de la gente; este hombre hablaba de las debilidades del género humano, de la hipocresía y de la vanidad del mismo. Tal parece que los conociera a todos. Habló del desatino de culpar a la 'mala
suerte' por la falta de prosperidad, y dijo algo bello que si
tantos hombres meditaran sobre eso, vida nueva tendrían:
"El hombre es el culpable de todos sus fracasos". Si tanta
gente al fallar en algo, dijera: "Mi error consistió en esto y
en esto" en vez de decir, "Fulanito tuvo la culpa porque ... " podrían t ener una vida llena de confianza y de
éxitos. Después que terminó de hablar pasó otro muchachito con falda y una canastita. Mi dueña metió la mano a la
bolsa de su vestido y me depositó en la canasta. Se veían
cosas raras aquí, más después supe que el nombre del cuar51

50

�to grande era Iglesia, y que el señor con falda Y ~l niño no
las usaban siempre. Justamente dos horas despues de haber estado ahí, me llevaron al banco.
Aunque ya había estado en un banco, me sentía incómodo pues no conocía a nadie y además, era la primera vez
que entraba a aquel banco. Una vez más, mi estancia fue
corta, y al poco rato me entregaron a una señora cuyos dedos y brazos despedían mucha luz. Al principio creí que se
llamaban focos, pero después aprendí que su nombre correcto es 'joyas'. Con esta señora, llamada doña Luz, fue c~n
quien logré ilustrarme un poco más. La señora saldría al dia
siguiente en un viaje alrededor del mundo, y .parece que a
mis otras compañeras y a mí pensaba obsequiarnos, durante el recorrido de su viaje. Cuanta tristeza sentí al saber
que tal vez nunca más regresaría a mi México Olímpico.

sobre terciopelo junto con otras extranjeras. Después de
varios días de vida tranquila y apacible, una noche me encontraba gozando de un profundo sueño cuando oí un ruido chillante y seco y al despertarme vi que un sujeto cortaba el vidrio de mi vitrina. En unos cuantos minutos y con
agilidad prodigiosa se apoderó de mis compañeras de vitrina y de otras monedas que se encontraban en otras vitrinas
adyacentes. Después salió rápido por una ventana, caminó
a grandes zancadas y cuando se hubo alejado de ahí echó a
correr. Unas horas más tarde nos lucía ante varios señores
que nos seleccionaban y daban precio. Algunas otras compañeras y yo fuimos compradas por un capitán de un barco mercante. Con él empecé un largo viaje a través del mar.

Conocí muchos países, y en cada uno tuve oportunidad
de admirar su belleza. Inglaterra, Holanda, Suiza, Egipto,
Africa, Francia, España y Japón, y finalmente donde sería
mi hogar, Italia. A doña Luz no parece haberle dolido mucho el hecho de nuestra separación. A mí sí, porque ella era
mi pasaje de regreso a Méxíco. Mi nuevo dueño me miró a
través de una lupa muy potente .. . (¡qué nervios!), Y yo
que no me encontraba presentable; pero parece que eso no
le importó mucho pues él mismo me dio un baño con un líquido que olía a rayos, me pulió y me puso en una vitrina

Cierta noche, cuando atracamos en un puerto, el capitán se reunió con otros hombres en la bodega del barco.
Nos exhibieron, y después de hablar llegaron a una fuerte
discusión que terminó en riña. Durante la pelea tumbaron
la mesa donde nos encontrábamos y yo rodé hasta caer en
una caja de madera descubierta donde se encontraba una
cabeza de motor. El capitán vencedor, recogió las monedas
una a una del suelo, pero afortunadamente, yo permanecí
en el mismo lugar puesto que no fui vista. No sabía cual sería mi destino y eso me tenía en la incertidumbre. Tan solo
me quedaba esperar y esperé. No fue largo el tiempo que
aguardé y el día en que me desembarcaron tan solo deseaba
llegar sana y salva a tierra, pues podía caer al agua y permanecer por siempre en el fondo del mar. Al fin, me depositaron sobre el suelo firme, .. . y cual no sería mi sorpresa
al saber que me encontraba nuevamente en México. Aún no
volvía en mí del asombro cuando me recogió una mano
gruesa y sucia de un cargador. Ahí quedó el poco brillo que
aún conservaba. Me colocó en su bolsa, y entregado a mis
pensamientos, a mi alegría de estar nuevamente con los
mios, permanecí ahí esperando al destino. Luego de terminar con sus labores, tomó el camino a casa. Lo que me gusta de mi ser, es la felicidad con que puedo cambiar de ambiente social, y sobre ~odo, siempre soy aceptado por todos,
pobres, ricos, feos, jóvenes y viejos. Creo que soy al único

52

53

Había oído hablar de personas que cambiaban de nacionalidad tan solo por bienestar personal económico, Y
cuando oía hablar de ellas sentía tristeza por esos seres
inestables que huían derrotados hacia otras tierras donde
no eran bien aceptados, y de las que nunca podrían hablar
con orgullo porque no eran su país. Lo más triste del caso
es que si no eran aceptados allá muc_ho menos ~o ~ran aquí:
Pero olvídémoslo, que me estoy poniendo nostalg1ca. Me di
valor y tan solo pensé que no era por propia voluntad por
la que residiría fuera de México, sino por una fuerza superior a mí, y aparte, estaría representando a todo mi país.

�que el ser humano acepta sin distinguirme de raza, color o
credo, pues para ellos, tratándose de nosotros, no nos imponen diferencia alguna. Este mi nuevo hogar, era una choza humilde, donde además de estar ensombrecido por la miseria, también lo ensombrecía la tristeza. La esposa de mi
amo estaba enferma. Se veía pálida y ojerosa. El doctor había estado ahí poco antes de llegar nosotros, y había dejado
una receta para ser surtida. Cuando oí esto, supuse que no
permanecería mucho en ese lugar, y la sola idea de saber
que sería gastado en medicinas que posiblemente salvarían
una vida, me iluminó de dicha, y con más ansia que nunca
desee pasar a las manos del boticario. Era sábado por la noche, y el boticario había cerrado más temprano de lo acostumbrado. Poco después el cargador me dejaba en la mano
del boticario, una mano suave, sin callos ni grietas, pero para mí sin importancia, pues esto no influye en mí, lo que
influye es el uso que se me da.
Me guardaron nuevamente en una caja musical, y ahí
pasé la noche. Al día siguiente muy de mañana, la música
de mi cautiverio me despertó y de nuevo las manos del boticario volvieron a posarse en mí. ¡Qué domingo más hermoso! Se sentía el aire fresco correr y los tenues rayos del
sol acentuaban aún más la primavera. El boticario me llevó consigo y me entregó a una mano pequeña y fina, llena de
suavidad y ternura, que al recibirme me apretó con tanta fuerza que apenas si podía respirar. Era la mano de un
niño. El padre le preguntó que haría conmigo, y el niño por
toda respuesta nos condujo hasta una figura tosca redonda
y de color negro. Era la figura de un 'cochinito'. Pasé a través de la ranura, y todavía alcancé a oir su finita voz: "es
mi alcancía para comprar un regalo a mi mamita". Y feliz
sabiendo que mi uso será la felicidad de dos seres, me encuentro aquí relatando esta historia y preparándome para
mis nuevas aventuras.

ROBERTO GUZMAN QUINTEROS
fumn? de la Escuela de Graduados en
drniniQstraclón, de la Facultad de Cienel88 ulmlcas de la U. N. L.

EL TESORO DE LOS HUAXTECOS

f

:.:t":t~

!:a~}º~:n

bía ~uedado sola en s:~¿1:~:~~~/~eo~:~;zaf~adre hapentinamente el único famili
ecer redaba de ella su n que le quedaba Y quien cuicalidad de hu. ~via, que frIZaba los 22 años, estaba en
de ho ar
e~p perm~ente con sus padrinos a falta
. . g propio, ya perdido . . . La querían bien
h1Jas de ellos le hacían la vida dif" ·1
' pero las
despertaban la
"di
1c1 ; su belleza Y virtud
env1 a Y los celos, sobre todo or
.
a la soltería como una def 1"m"tiva mstituc1on.
. . . . P que ve1an

ar:

Las circunstancias obligaron Pedr0
.
Arqueología a aband
ª
, el estudiante de
1
teres famili~es
onar a Es~uela para atender menesY, por tanto, mas humanos c
d
.
estaba a un escaso año d f al.
' uan o solo
disciplina; era el candidat: :::ási~:r su preparación en esa
gaba una Fundación extran·er rme a la ?eca que atoren Egipto Grecia e Itali
J a, para seguir los estudios
profesor~ y condiscípuli~

MAU
(Seudónimo)

54

a arqueólogo la suerte estaba

decisión de truncar sus ~d-ª en que nada detendría su
des con sus buenos
. . ios en pro de metas más acor-

~~~o ut;::ºtJ~:e

~~=:se

de sus

• Cuento al que se concedió el TERCE
Concurso literario, entr e cuarenta y dR PRE~O, en el mencionado
os participantes universitarios.

55

�Comprendió que un sacrificio sin alegria dism¡_nuye _su
valor, y que probablemente podría amargarl~ _la existe~:ia,
así que al encamínarse hacia la vida presagio se abrinan
nuevas puertas ante él.
Buscaría trabajo, llevando la idea de que el que encontrara sería ajeno a sus estudios tan peculiares, atendería a su madre, y, si bien le iba podría pronto ofrecerle algo más que su amor a Rosenda, su novia.
Volvió a su pueblo, llamado "el corazón de la Huaxt eca" por algún apasionado de la región, que de seguro ~ivió perfumado por los confundidos aromas de naranJo,
azucena, café y jazmines.
Tancanhuitz lo recibió con benevolencia y simpatía.
Sus habitantes esperaban mucho de él y estaban dispuestos a llamarle "el hijo más distinguido del pueblo" cuando
regresara de su ya seguro viaje por los países cunas de la
civilización occidental. Pero aunque su definitivo y prematuro retorno decepcionó a muchos, cuando se supo el motivo, tuvieron para él estima y comprensión.

Los primeros días los pasó recorriendo la región, reconociendo los lugares en donde su niñez encontró expansión y solaz, donde sus correrías por las cuevas y cañadas
le hacian nacer el afán por la aventura.

El reposado agustino le refirió que en una ocasión
años-atrá~, había encontrado dentro de una vasija medí~
II_ena de tierra reseca, algunas pepitas de oro que aparecieron ante sus sorprendidos ojos al ir limpiando el interior. Esa pieza se la había llevado un indio serrano que no
hablaba el castellano, al enterarse que al "padrecito" le
gus~aba ~uard~r esos ejechtalab bülal,. El indio dijo que
h_~bia mas, alla, al pie de "La Silleta", formidable elevacion sobre la propia serranía, pero que sólo había podido
llevar esa, junto con su cargamento de gualelab. El sacerdote le había regalado, agradecido, una medalla con su cadena de plata que luego se puso, orgulloso, al cuello.
El Padre Vaca había enviado los pequeños trozos de
oro a sus superiores jerárquicos, para que dispusieran lo
que debía hacerse. El indígena .jamás había vuelto por el
pueblo, ignorándose su suerte; muchos huaxtecos serranos
desaparecían como habían venido al mundo: sin que nadie
se diera cuenta.
. _Pedro hacía conjeturas: -¿ Y si había muchas de esas
vasiJas llenas de oro, allá en la montaña?, -¿ y si fuese el
tesoro. de_los huaxtecos de que hablaba la tradición?. Ya
en Huichihuarán algo había oído de boca de los yatzel sobre un i~~~nso entierro de pedazos de metal, apreciado
por los civ1hzados zacni.

Un día llegó hasta Xilitla, acompañado de Espiridión,
su amígo de la infancia. El padre de éste les prestó de
buena gana los caballos para que se les hiciera más fácil
el acceso a aquella población, en donde las montañas y valles parecen que en un momento dado van a devorar con
sus fauces verdes a la tranquila y pintoresca aldea.

El religioso se cuidó de no mostrar interés en el supuesto tesoro. Lo cierto es que si había guardado el secreto de su hallazgo, fue con el fin de no despertar la codicia
de ~os lugareños Y además, para cubrir con su silencio las
posibles habladurías de la gente sobre el destino final del
oro encontrado. Pero al malogrado arqueólogo le confió el
s~ret~; él era hombr_e más de ciencia que de ambiciones
~ezqumas.

Cuando visitó al Padre Francisco Vaca en su antiguo
San Agustín, examinó con interés la colección de piezas
antiguas de cerámica que el religioso fue enriqueciendo al
paso de los años.

· Cuando cr~z~ba el arroyo "Las Conchas", ya de regreso, Pedro miro por un instante la retadora elevación de
la montaña, llamada "La Silleta".

56

57

�La idea del tesoro le asaltaba cada vez que veía -Y
sufría-, las necesidades de su casa y los veladamente impacientes ojos de Rosenda. Se había conformado a ser el
ayudante del papá de Espiridión, a quien le llevaba la contabilidad -a su manera- y todo tipo de asuntos dignos
que no podía atender el hacendado ni su hijo. Algunas veces sin embargo, tenia que conducir camiones cargados
co~ naranja hasta Cd. de Valles y Tampico: ¡quién lo dijera! el que iba a ser notable investigador de las zonas maya:quichés, detrás de un volante ... y reprochó la deficiente
organización político-social de su país que tan poco hace
por los estudiantes con problemas económicos.
Rosenda se cuidaba con prudencia de no revelar su situación en casa de sus padrinos, para evitar mayores problemas y "apresuramientos", pero le resultaba difícil evitar ambas cosas. Mientras iba a dar sus clases en la Escuela Primaria o presidía los eventos de su Club, se le veía
optimista y despreocupada, igualmente cuando le encomendaban la confección de vestidos finos; pero al tener que
compartir la mesa y la habitación, sufría en silencio los
desaires e indirectas de las candidatas a ocuparse de los
santos, de las zicatch.

Un día el Correo le llevó un voluminoso sobre, procedente de la capital del país y membretado por el Instituto Nacional Indigenista. Le comisionaban para que hiciera una
investigación sobre la situación de los huaxtecos de la re·gión. Debía preparar los antecedentes para el posterior arribo de un grupo de científicos experimentados que enviaría
el gobierno para coadyuvar conjuntamente en una campaña de integración nacional.
Estaba estupefacto. No sabía si saltar de alegría porque lo relacionaban oficialmente con su mundo, o cerrar el
entrecejo al reducirlo tan sólo a "preparador de terreno",
con una corta suma de dínero a su disposición.
Aceptó. Pensaba que podría reivindicarse ante sí mismo haciendo una investigación seria y acuciosa, como pocas veces la había hecho durante sus estudíos, pensaba que
colaboraría en cierta forma a elevar el nivel de vida de los
grupos étnicos atrasados, con la posibilídad de ser nombrado jefe de alguna institución indigenista que eventualmente
se estableciera en la región. Pero había otra razón .. . el tesoro de los huaxteoos.

Para la madre de Pedro, no había joven más hermoso
y leal que su hijo, a quien sabía grande y sab~o, aunque ?~
comprendiera cuál era exactamente su ciencia. El sacrificio del muchacho había constituido el mejor testimonio de
amor filial, y por ello lo adoraba.

Excursionó primero en las riberas del Río Moctezuma.
Era necesario que todos entendieran que sus incursiones
eran de tipo científico, ordenadas por el Estado. Así, cuando se preparaba para la ascensión a "La Silleta", nadíe sospechaba que la finalidad última era la búsqueda de las toscas vasijas del oro. Su expedición era una feliz dualidad
una combinación armoniosa de intereses.
'

La idea de la aventura iba aumentando día con día. El,
soñador incorregible, se sentía atraído por una fuerza irresistible por lo desconocido ; cuántas veces soñó en el desierto de Libia, tras una quimérica ciudad perdida; cuántas veces vio su fotografía en la portada del "Time" glorificándolo como el descubridor de una tumba egipcia Y, cómo le obsesionó la idea en que sería él quien descifrara los enigmáticos glifos mayas, ante la admiración de sus colegas.

, Llegó a Xilitla acompañado de Espiridión y un mozo
d~ la hacienda; allí complementó su equipo de excursión:
a~mentos, med~cinas, cartuchos, etc.; don Policarpo Hernandez le presto algunos enseres y agregó al grupo a dos de
sus hombres, conocedores de la región montañosa y de los
dialectos. ~camparon en las afueras del pueblo, cerca de
unas pequenas cascadas. Allí Pedro sintió la vibracion de la
noche serrana, el riachuelo murmurante, canto de los grillos

58

59

�y la atmósfera cargada de olores incitantes ... a lo lejos se
oía un quejumbroso violin acompañado de dolidos falsetes:
sutil e inexplicable influencia del cantar de los árabes del
Mediterráneo.
Amanecía cuando el grupo se internó por la ascendente selva, que a cada paso se cerraba más, huraña a la insolencia de los hombres.
Cuando llegaban a los caseríos, las gentes salían a ver
a los ozelou, anunciados por ladridos de famélicos perros y
el griterío de los niños. Allí se detenían. Pedro interrogaba
a los principales del lugar, tomaba notas, imprimía fotografías y observaba con detenimiento las obras manuales y artesanales de los lugareños. Luego se despedían y continuaban la cada vez más penosa ascención; fuera de Espiridión,
los acompañantes se miraban unos a los otros, sorprendidos
de la curiosidad y atención de Pedro por los serranos, lo
cual en cierta forma les halagaba: sus coterráneos nunca
eran objeto de tantos comedimientos por los "instruidos".
Después fue necesaria la intervención de los intérpretes. A mayor altura, las condiciones de los huaxtecos se hacían menos civilizadas, menos hospitalarias.
Al tercer día de marcha, se encontraban a media jornada de "La Silleta", e indudablemente allí ya no había vestigios de civilización. Habíanse topado con autóctonos completamente desnudos y en estado salvaje, que no respondían
a ninguno- de los dialectos con que los llamaban, y en cambio, huían lanzando guturales exclamaciones. Nació la inquietud, pero la compañía de las armas se encargaba de
aminorarlas.
La noche de ese dia pernoctaron al pie del objetivo final, iluminados por una fogata que producía figuras fantasmagóricas. Pedro y Espiridión se preguntaban cuántos ojos
estarían vigilándolos desde la oscuridad, asombrados por todo lo que veían y con quién sabe qué intenciones.

60

_To?o posi?le acercamiento a los salvajes de la sierra
ha~1~ sido ya mútil, habiéndose insinuado el regreso ante lo
esteril
estancia, pero Pedro sanjó los deseos al anteponer habilmente el supuesto deber al bienestar general. _

d: !ª

Por la ~añana empezaron a explorar los alrededores
de la elevac1~n mo_n~a~osa; en una cueva oyeron como lamentos, Y alll se dmgieron . . . Su irrupción causó tal sor~resa a tres indios que se encontraban dentro, que dos saheron despavoridos lanzando aullidos de horror, pero dejando ab?-Ddonado a uno de ellos que se encontraba sobre un
monton de yerb~s, temblando e impotente para levantarse.
Estaba mal herido. Cuando hubieron de curarlo casi a la
f~e:r:za, desinfectándole una fea cortadura, el cer;ado entendirmento del t~c maltrecho comprendió que trataban de
ayudarlo. Le dieron de comer y beber y al fin aceptó las demostraciones amistosas de los extraños.
. _ Pedro le enseñó varias vasijas cuando fracasaron los
mterpre!es,_ Y usando el idioma universal de la mimica, le
pre~to donde había más como esas que le mostraba• el
salvaJe comprendió, Y más agradecido que temeroso sefialó
ayudado por los compañeros de Pedro, el lugar donde habí~
algunas enterradas.
Empe~on la excavación. Mientras Pedro, con sorprendente frenes1 paleaba la tierra. El indígena desapareció . . .
Atardecía cuando sacaron cuidadosamente todos los cacharros; Pedro ordenó, nervioso, que todos se fueran a descansar, ~ue lo dejaran solo para examinar esos objetos llenos d_~ tierra humuosa. Loco de alegría, sudoroso por la
e~oci?n contenida, fue sacanao los pedazos de metal amarillo, rnco~r~ptible y _dúctil . . . a esas alturas del entusiasmo, se olvido_de la nusteriosa presencia de un esqueleto encontrado casi a flor de tierra, que seguramente perteneció
a un serrano cristianizado, por la pequeña medalla encontrada.

61

�La sorprendente animosidad que Pedro ponía a su trabajo, alarmó a los hombres del grupo, quien~s _desde su alejamiento lo veían ya avanzada la noche, ensm~ismad? sobre
el montón de pach de barro cosido. El cansancio lo hizo tenderse sobre el montón de tierra húmeda cuando sus compañeros ya hacía tiempo dormían, una vez que se aseguró
no quedase una sola pieza de oro sin recoger y dentro. de las
herméticas mochilas de lona que pesaban bastantes kilogramos. Y mientras se iba quedando dormido, soñaba que sus
privaciones quedaban atrás, soñaba que con la fortuna que
le proporcionaría el oro, podría viajar por el mundo Y ver
todo lo que ambicionaba; su madre no sería problema, la dejaría a cargo de alguna persona a quien le remuneraría bien
por ello. Dueño de una posición económica sóli~a,_ podría aspirar a la mano de alguna joven de su catego~ia mtelectual,
que comprendiera cabalmente su valor y no srmplemente lo
admirara sin entenderle ... pero, ¿soñaba realmente o veía
su futuro inminente? .. .
Cuando la luz del nuevo día ahuyentó las sombras de la
cerrada naturaleza, cuatro hombres acongojados bajaban
de las faldas de la "Silleta" trayendo en una improvisada camilla el cuerpo inerte de un hombre joven.
Pedro, mientras dormía, había sido asesinado por

:ºs

pojcac de la montaña, en el silencio de la noche; le habian

aplastado la cabeza con una roca, llevándose las mochilas
de lona.
Nunca se supo que Pedro había intentado apoderarse
del sagrado tesoro de los huaxtecos.
Filoprovinciano
(Seudónimo)

62

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LA FUNDACION DE MONTERREY,
AL NORTE DEL OJO DE AGUA

(ji1 20 de septiembre de 1958, la. administración municipal de Monterrey inauguró un obelisco dedicado a la fundación de la ciudad, erigido en lo que fuera Ojos de
Agua de Santa Lucía, en la confluencia de las calles de
Cuauhtémoc y Juan Ignacio Ramón.
Cinco años más tarde, el 21 de julio de 1963, el ayuntamiento local festejó la conclusión de un bello parque-monumento a la ciudad y a sus fundadores, en lo que fuera
Ojo de Agua de Monterrey, en el cruzamiento de las calles
de Zaragoza y Allende.
Y esta dualidad de homenajes no es rara en nuestra
ciudad. Tenemos el antecedente de la existencia de más
de dos estatuas del presidente Juárez, y dos del benemérito Dr. José Eleuterio González. Los grandes hombres y los
grandes sucesos dignos son de éstas y aun de más demostraciones de recuerdo.
Lo que sí es de observar, en el caso de la fundación
es, indudablemente, la diferencia de lugares. El hecho h~
dado motivo, antes, desde luego, de la erección de tales monumentos, a interesantse controversias y polémicas de carácter histórico.
"63

�El, Ojo de Monterrey y los de Santa Lucía

Polémica de 1950

En 1950 se originó, al través de la prensa local, un
apasionante debate en torno a la determinación. d~l- sitio
exacto de la fundación de la ciudad. El pueblo s1gwo con
marcado interés la controversia, surgida con motivo de la
tesis del arquitecto Joaquín A. Mora en el sentido de que
la ciudad tuvo originalmente su asiento al norte del Ojo
de Agua de Monterrey, y no en el de los de Santa Lucía,
como tradicionalmente se había venido afirmando.
Ambas partes esgrimieron argumentos eruditos y sólidos basados en importantes fuentes bibliográficas Y do'
.
cumentales. El fidelísimo cronista Alonso de León, escritor de la primera mitad del Siglo XVII, afirma categóricamente que Carvajal " ... pobló, en la parte norte del ojo
de Monterrey, la villa de San Luís". &lt;1&gt; y más adelante, al
referirse a la fundación de Monterrey y al regreso de :Montemayor y los suyos, dice que "trajeron la mira al ojo de
agua en que hoy está la ciudad"; y que, el 20 de septiembre de 1596, "fundó en su ribera, banda del norte, una ciudad que intituló Nuestra Señora de Monterrey". &lt;2&gt;
Otra fuente importantísima, el Acta de Fundación, expresa: " . .. hago fundación de Ciudad Metropolitana, junto a un monte grande y ojos de agua que llaman de Santa
¡,ucía"; y, al ser señalado el sitio, en documentos de la
misma fecha, se establece que: "para el asiento y congregación de los vecinos y pobladores, trazaba y trazó el puesto de la ciudad ... que es junto al monte de nogales, morales, perales y aguacates, de donde salen los ojos de agua que
llaman de Santa Lucía, y la ciudad y asiento señala de la una
banda y de la otra del rio y ojos de agua ... "
1).-ALONSO DE LEON y otros. Historia de Nuevo León ... Centro
d e Estudios Humanistlcos, Monterrey, 1961, J&gt;. 44.

Con base en esta afirmación y en la expres1on: "de
donde salen los ojos de agua", las partes oponentes sostuvieron la fundación en los ojos del poniente, hacia los barrios del Roble y del 5 de Mayo. No admitieron asimismo
que este y aquellos ojos hubiesen llevado comúnmente, en
tiempo alguno, el nombre genérico de Santa Lucía.
El autor de la tesis nueva expuso dos citas, comprobando que el ojo de Monterrey sí formó parte de los de
Santa Lucía, y realizó, además, un erudito estudio de localización de la ciudad primitiva, de acuerdo con las mercedes de tierra concedidas por el fundador a la Virgen y a
los propios de la ciudad. &lt;3&gt;
Hasta aquí la controversia. Los debates se suspendieron Y el pueblo continuó con la duda de suceso tan interesante.

Alberto del Canto

.
Pero la historia_está constantemente renovándose, y
Justamente en ese nusmo año de 1950 tuvo lugar el hallazgo de un dato importantísimo para la historia regiomontana.
El erudito investigador profesor Wigberto Jiménez
Moreno, encontró, en el Archivo Municipal de Parral, Chihuahua, el expediente de un pleito jurisdiccional entre el
Nue~o Reino de León y el de la Nueva Vizcaya, ventilado
en tiempos del gobernador Martín de Zavala.
Entre los documentos del caso, hay alguno que da
cuenta de la entrada del Cap. Alberto del Canto a estas
3).-JOAQUIN A. MORA, "Origen y cuna de la ciudad de Monterrey",
en: Universidad, órgano de la Universidad de Nuevo L eón· Monterrey, 1950, Nos. 8-9, p. 189.
'

2).-lbld., p. 60.

64

65

�tierras de Nuevo León, anterior a la de ~arv~jal y de la
Cueva, Y da cuenta también de la fundac1on, Junto.a estos
mismos ojos, del pueblo de Santa Lucía, en 1577' an~ en el
cual el mismo Alberto del Canto había fundado la Villa de
Santiago del Saltillo. &lt;4&gt;

Monterrey, oerralvo
Otro descubrimiento notable ha sido hecho, acerca del
origen de Monterrey.
Tradicionalmente se ha venido afirmando que Cerralvo, población de las más antiguas, fue capital del Nuevo
Reino de León.

tían simultáneamente; y que el gobernador Zavala, por
cumplir con su encargo, no hizo de pronto otra cosa que
cambiar el nombre a Monterrey, imponiéndole el de Cerralvo. Este nombre y el de categoría de villa los tuvo hasta el 31 de agosto del año siguiente, 1627, en que le fue restituido el de Monterrey, merced a la oposición de los vecinos antiguos; y en que Zavala, por disposiciones del virrey,
empezó las gestiones para fundar la actual villa de Cerralvo, cuyo ayuntamiento estableció hasta 1638.
Este notable descubrimiento se debe al distinguido investigador profesor Eugenio del Hoyo, y ha sido publicado
en el Núm. 3 del anuario Humanitas, del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, correspondiente a 1962.

Las tradiciones dejan de serlo al ser confirmadas históricamente; y ésta se hallaba en este caso. Document?s
oficiales de los primeros años del gobierno de don Martm
de zavala están fechados "en la Villa de Cerralvo, cabecera
del Nuevo Reino de León". Pero ni los propios documentos han logrado sostener esta tradición, originada por el
hecho siguiente:

Pero, independientemente del nuevo nombre añadido
a la lista de los que había tenido Monterrey, nos da luces
este hallazgo sobre el sitio de la fundación original de nuestra ciudad.

El gobernador Zavala trajo el compromiso de f_~dar
aguí dos villas de españoles. Existe el acta de fundac1on de
san Gregario de Cerralvo, de 4 de septi~m?re de 1626, a
raíz de su llegada; pero, leída con deterum1ento, se cae en
la cuenta de que no se trata de la villa de españoles del
compromiso, sino de un pueblo de naturales, ~sto es,_ un
pueblo de indios. Existen, por otra parte, los c1t~~?s documentos oficiales de esas mismas fechas, pero ref1:~endose a
esa otra villa cabecera del reino, y llamada tamb1en no pocas veces: "villa de Cerralvo, Ojos de Santa Lucía".

El mismo 4 de septiembre de 1626, al par que establecía el pueblo de naturales de Cerralvo, ordenó Zavala pr ~ticar una "vista de ojos"y hacer un reconocimiento "del
estado en que se halló la villa de Cerralvo". Este importante documento, que existe original en el Archivo Municipal de Monterrey, &lt;5&gt; y que han publicado integro el Dr.
Gonzalitos en sus Lecciones Orales ...; Cosía en su Histxr
ria de Nuevo León, y Del Hoyo en el estudio citado, se refiere, por supuesto, no al pueblo de naturales, sino a Monterrey, llamada temporal y arbitrariamente Cerralvo.

Ha sido perfectamente aclarado que ambos lugar~s,
con el mismo nombre del virrey marqués de Cerralvo, exis-

Describe este precioso expediente cada una de las casas y de los nombres de sus moradores. Empieza por el

4) .- WIGBERTO JIMENEZ MORENO, Estudios de Historia Colonial,
INAH, México, 1958, p. 101.

5) .-MS. Vista de ojos ... , Archivo Municipal de Monterrey, Ramo Civil, Vol. 2, (1624-1629), Exp. 2, 4 fojas.

66

67

Descripción de Monterrey

�convento de San Francisco, en el extremo sur de la hoy
calle de Zaragoza, y, avanzando hacia el norte, acaba por
citar la casa de Domingo de Morales, "de la otra parte del
río (de Santa Lucía)". También al norte del río se halla la
casa de Diego González, y, a lindes de ésta, la de Pedro Velada, el viejo conquistador compañero de Carvajal. Al norte del río se hallan asimismo "unas piezas muy viejas, en
que vive Juan Pérez de los Ríos" ; y, formando parte de dicha casa, el jacal de Leonor, india, viuda de Bartolomé de
Charles. Consigna además, y también del otro lado del río,
la casa de Francisco Martínez, y, enfrente de ésta, otra
nueva "con una sala y un aposento cubierto, en que viene
'
.
.
a pararse el capitán José de Treviño, cuando viene a misa ... " (Vivía en el Topo) .
De esta interesantísima descripción se deduce que, al
llegar Zavala en 1626, aún existía parte de la ciudad antigua; y que, no encontrándose la primera de las casas del
norte del río más que "a un tiro de arcabuz" (cien metros,
aproximadamente) de la de Bartolomé García, situada al
sur del río, no podría ser que estuviesen estas casas en los
ojos de Santa Lucía del poniente, sino al norte del ojo de
agua grande, a la altura de las calles de 15 y 5 de Mayo,
en la zona del Palacio de Gobierno. &lt;6&gt;

tud de merced, presentada por Fray Sebastián de Torres,
misionero del pueblo, señala qeu es el agua "que sale del
ojo de agua que en otros tiempos se intituló de Santa Lucía
y hoy comúnmente de Monterrey". &lt;7&gt;
Este manantial, cuya agua "es de la mejor y más
abundante de las Indias", como con cierto dejo de provincilismo lo apunta Alonso de León (p. 60), formó el río del
mismo nombre y que iba a desembocar al Santa Catarina.
Y fue este río el que destruyó la naciente ciudad en 1611
obligando su traslado a la actual plaza de Zaragoza, al añ~
siguiente. Si Monterrey hubiese sido fundada en los ojos
del poniente, no hubiese sufrido tal estrago, por que fue la
cañada formada por éstos hasta unirse con el ojo grande
la que lo provocó.

Monterrey al norte del Ojo Grande

Fundados, pues, en el erudito estudio del arquitecto
Mora, en el hallazgo del documento del Parral, por el maestro Jiménez Moreno; en la identificación de Monterrey con
la villa de Cerralvo, de don Eugenio del Hoyo, y en las razones que hemos expuesto, podemos afirmar que Monterrey
fue fundada al norte del ojo de agua; o sea al norte del lugar donde ha sido erigido el nuevo parque-monumento.

El Ojo y Río de Santa l.Jucú:r,

En apoyo a las citas con que Mora comprueba que el
ojo de agua de Monterrey formó parte y se llamó también
de Santa Lucía, conviene decir que, al ser fundado el pueblo de Guadalupe, al oriente de Monterrey, el 4 de enero
de 1716, su fundador, el Lic. Francisco de Barbadillo Vitoria, hizo merced a los naturales del pueblo, del ojo de agua
de la ciudad, en título de 24 de marzo de 1720. En la solici-

El ojo de agua, lamentablemente desaparecido con la
realización del nuevo monumento a los fundadores ; el ojo
d~- agua, cuyas corriente fertilizaron, generosas, los tamb1en lamentablemente desaparecidos cañaverales y nogalares de
. Guadalupe; el ojo de agua, a cuyas inmediaicones, a
partir de la calle de 1 Puente Nuevo, hoy de Zuazua,
se formó, a fines del XVIII, la primera alameda citadina y
las señoras pasearon en góndolas; el ojo de agua amen~za
.maslubre
'
que movió a Gonzalitos a proponer la obra del

6).- GONZALEZ, L ecciones Orales de Historia de Nuevo León, I m p.
d el Gobierno, Monterrey, 1881, p. 45 ; DAVID ALBERTO COSIO,
Historia de Nuevo León, Imp. J. Cantú Leal, Mont err ey, 1925, tomo I, p. 204; EUGENIO DEL HOYO, en Humanitas, N o 3, p . 368.

7) . -MS. Merced de agua . .. Archivo de la Comunidad de Accionistas
de agu a de la Villa de Guad alupe.

68

69

�canalón, acueducto tradicionalisimo; el ojo de agua, ~-e estampas pueblerinas de lavanderas_ y muchacho~ b~1stas,
captados por los fotógrafos Rendon y Sando~al, ~1 OJO de
agua asiento de la casa aristocrática de banos, maugurada p~r don Porfirio durante s~ visita del_ 98, Y centro de
justas deportivas hasta los treintas; el OJO de a~a, transformado en bello parque público, fue, pues el asiento Y cuna de la Ciudad Metropolitana de Ntra. Sra. de Monterrey.

SECCION DE LIBROS

(Comentarios e Informaciones)

AMERICA LATINA EN ALEMANIA

!
"-

nnumerables son los libros que se han publicado en
las últimas semanas en Alemania sobre México, inspirados por las Olimpiadas. No quiero mencionar las obras
que solo detallan estos juegos, porque no proporcionan en
la mayor parte ninguna imagen de México. Sin embargo
hay algunas obras de gran valor. En recuerdo del investigador alemán Wolfgang Cordan que perteneció al cuerpo de
la Universidad de Mérida y que ha muerto en las se1vas de
Peten, buscando descifrar la historia de los Mayas, ha publicado la Ed, Diederichs, Düsseldorf, el gran tomo:
"México pais de cien caras", donde, subrayado por excelentes fotos, Cordan trata de penetrar en el corazón
de este pais, que se ha desarrollado desde los tiempos precolombianos sobre la época colonial y las revoluciones sociales de nuestro siglo, a esta nación de hoy que ha encontrado una síntesis entre el paganismo de antaño y el cristianismo de la época española y el socialismo de hoy.

\
70

El fenómeno México trata también la Ed. Atlantis, Zürich, en su tomo "México", donde el fotógrafo Roiter nos
conduce de los viejos templos mayas y aztecas hasta las
modernas fábricas que demuestran la evolución del moderno México, muy expresivamente. El gran poeta mexica-

71

�no Pellicer nos introduce con muy hermosas frases en m~s
de tres mil años de arte mexicano, mientras que Max M1ttler deja vivir al México moderno con cortas, pero contundentes palabras.
"País a la izquierda del Colibrí", llama Leuenburger su
fascinante descripción de una larga estancia en México,
publicado por la Ed. Steingrüben, Stuttgart..!~forma de
lugares muy aislados que ha encontrado en viaJ~s con su
coche y muchas veces a pie, participando en la vida de estas aldeas indianas. El estilo vivo deja leer al lector esta
obra desde la primera hasta la última página en una noche.
Un excelente olfato para asuntos de actualidad tiene
siempre la Ed, Rowohlt en Hamburgo. Publica una
"Lateinamerika - un segundo Vietnam", es una colecc10n
de manifestaciones de personas izquierdistas sobre cuestiones de América del Sur. Escuchamos opiniones de Guevara John Garassi, Regis Debray, Douglas Bravo, etc. En totaÍ es un cuadro del futuro de América Latina, visto con
ojos de comunizantes complementando así ~tros l~br_os que
consideran la situación desde un punto de vista cristiano o
democrático. En el año no ha faltado tampoco conferencias
sobre México. Buena acogida encontraron las charlas de Caltofen Segura sobre "México entre ayer y el futuro", sobre
las que se refirieron muchos diarios alemanes.

º~:ª

La Ed. May, München, ha publicado muchas gi.úas que
dan siempre precisas informaciones. Esto ocurre también
en el nuevo libro "Karibien y América Central", donde el
interesado encuentra de verdad todas las informaciones necesarias para darse una idea de la región. Ningún viajero
debe olvidar y estudiar esta obra. Guías más cortas son los
tomos que ha editado sobre "Colombia", "Perú" y "Venezuela" que dan buenos informes en breves palabras.
De nuevo pude saludar en Düsseldorf a Germán Becerra, este pintor colombiano que vive desde hace años
fuera de su tierra vagabundeando entre Düsseldorf y Fran72

cia. Sin embargo, contemplando sus nuevos trabajos en la
"Galería Moda y Arte, de Düsseldorf", observamos que no
puede negar su origen indio. Las grandes esculturas de madera igual como sus dibujos, que presentan ahora campesinas francesas, denuncian el arte sudamericano por su pesadez.
Algunas veces pensamos en el artista alemán Barlach
que hizo también estos cuerpos vigorosos y cerrados en sí
mismos. Son seres humanos, que se aíslan de su ambiente,
en el cual no confían. Es una humildad en la que se oculta una fuerza que espera el momento de liberarse de las
múltiples humillaciones sufridas en los siglos pasados, como hallamos también en obras de Diego Rivera y Siqueiros. Quien se abandona en los trabajos de Becerra, vive el
destino de América Latina.
R. Caltofen S.

INSTITUTO FRANGES DE AMERICA LATINA

El Instituto Francés de América Latina, deseoso de
establecer contacto entre los investigadores, profesores latino-americanos y franceses, publica un "Repertorio del
Personal docente de las Facultades de Letras y Ciencias
Humanas en Francia"; también envía a todas las personas
interesadas la lista periódica, por especialidades, de las publicaciones franceses referentes a las disciplinas de las Letras y Cencias Humanas.
Estaríamos sumamente agradecidos a todos los que no
estuvieran todavía al tanto de estas publicaciones y desearan recibirlas comunicarse con:
JEAN ROSE
Director del Servicio de
Investigación y Documentación
I F A L
Nazas 43
México 5, D. F.

73

�SERVICIOS INTERNACIONALES
•ESTABUCIIIINTO D( caooos DGCIIIOTAIIIS 1( IIPGITAcal
•MANEJO DE CREOITOS DOCIIMUTA118S DE WOITAC1811
•FIWICWIIENTO llf IIPORTACIOIIES
•OID[N(S DE PASO A CUALQUO PAIITE lll aDII
•1'181110C1811 Y ASES811A PAIIA IIYOSa$ CIIUITAS 1( CANTAi.
NACIONAL T EmAIIJ(RO
•Cll(lll[S yCAITA DE caooo , ... muo

• ASESOIIA SOUE IIEICAOOS INTEIIIACllmAUS

FORMAS DE INVERSION
•EN BONOS FINANCIEROS ACEPTACIONES, CON REIIOIMIENTO BEL 1%
ANIIAL, MENOS IMPUESTO 1.73% IIETD, EN PACOS TIIIESTIAUS.
CERTIFICADOS FINANCIEROS ACEPTACIONES CON LOS SIIIUTE$
TOS: EN PAGOS IEIISUW:S.

�.. #..

'

('.
'
,.J

=::~

-~L __-.

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484902">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484904">
              <text>1969</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484905">
              <text>Segunda </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484906">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484907">
              <text>3</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484908">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484909">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484910">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484926">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484903">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1969, Segunda Época, Año 12, No 3, Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484911">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484912">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484913">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484914">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484915">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484916">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484917">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484918">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484919">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484920">
                <text>01/09/1969</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484921">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484922">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484923">
                <text>2000337</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484924">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484925">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484927">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484928">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484929">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35036">
        <name>Cuentos Premiados</name>
      </tag>
      <tag tagId="24650">
        <name>Fundación de Monterrey</name>
      </tag>
      <tag tagId="25496">
        <name>Israel Cavazos Garza</name>
      </tag>
      <tag tagId="35032">
        <name>José P Saldaña</name>
      </tag>
      <tag tagId="25642">
        <name>Sección de libros</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17424" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15455">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17424/Armas_y_Letras_Revista_de_la_Universidad_de_Nuevo_Leon_1969_Segunda_Epoca_Ano_12_No_2_Junio_2000335.pdf</src>
        <authentication>c94ae85fc4347ed17172b31df39273b1</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487979">
                    <text>�Ea:

ARMAS Y

LETRAS

:e:,

�Su s c r í b a s e a

ARMAS Y LETRAS/Publi c ac ión t r imestral.
d e l a Un i versidad de
Nuev o León
DIRECC ION:

TORRE D E L A RECTOR IA 11• P I SO
C IUD A D UNIVERSITARIA
M ONTERRE Y , N

L., MEXICO

Nombre........ ...... ............................. ............. ........ ..... ......................................
Dirección .......... ................................................................................................
Estado
Ciudad
Suscripción anual: En México $ 20. 00
·
En el extranjero $ 2 . 50 Dó l ares.
Acompaño giro postal □ cheque □ por la cant i dad-de$ ..........................
por una. suscripción de " Armas y Letras" a parti r del n úmero ............
año

Firma
Feoha .............................................. de 19

���ARM\5ylEfflAS
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NlJEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�1_____~.:.-~=------·•
BIBLIOTECA CENTRAi.

,

u. A.

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No.2

Año12

Junio de 1969

Segunda Epoca

SUMARIO

José P. Saldaña, El Presidente de la República, Lic. Miguel Alemán Valdés, en Monterrey . . . . . . . .
5

Ernesto Jaffe, Thomas Mann visto por sus hijos . . . . . . 19
Luis Tijerina Almaguer, Tres Poemas . . . . . . . . . . . . 39
Rodolfo Caltofen Segura, Jiras Vascongadas . . . . . . . . 49

Sección de Libros (Comentarios) .... . . . . . . . . . . 55

�JOSE P. S ALDA:R A
CRONISTA DE MONTERREY

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA,
LIC. MIGUEL ALEMAN V ALDES,
EN MONTERREY
(Segunda Parte)

Preparativos para la recepción del Lic. Alemán.

~

orno el acontecimiento de la visita del Lic. Alemán
Valdés se le consideraba de muy alta significación para los
destinos de Nuevo León, y existiendo además la circunstancia de tratarse de una persona que se había distinguido como un hombre de desbordante energía, visión clara, y sobre
todo en el orden financiero, que ningún otro Presidente había demostrado, hubo ambiente apropiado para recibirlo
con entusiasmo.
Con su forma campechana de actuar había logrado
crear una imagen de su persona de lo más atractivo, y en
correspondencia Nuevo León se aprestó a realizar un homenaje que tuviese la virtud de demostrar al Lic. Alemán
que había una amplia comprensión de su labor y plena confianza en sus actividades.
Como en estas actividades participé en forma activa
tuve el acierto, poco común en mí, de llevar un diario de los
acontecimientos y puesto que estamos en el momento de
anotar aquello de mayor importancia antes del arribo del
5

�. , "Se ~ata sobre el programa a seguir para la recepc10n ~el Lic. Alemán. Se reservan algunos proyecto de arcos trmnfales dejándose este asunto para el día siguiente.

Lic. Alemán, nada más oportuno que transcribir mis anotaciones. Veámoslas:
"JUNIO 20 de 1950:-Regresa de la ciudad de México
el Gobernador del Estado, Dr. Ignacio Morones Prieto. Declara que el Presidente vendrá a Monterrey el día 10 del
actual, permaneciendo aquí tres o cuatro días.
"JUNIO 26 de 1950:-A iniciativa del Gobernador, se
reúnen representativos del comercio, la industria, la banca,
profesionistas, obreros, sociedades, etc., en el Salón de Recepciones del Palacio, llenándose con la concurrencia. Explica el Gobernador la necesidad de preparar todo lo indispensable para hacer un recibimiento majestuoso al Lic. Alemán. Don Miguel Margáin Zozaya propone se designe un
Comité Ejecutivo integrado por seis personas, siendo dos
representantes de la Cámara de Comercio, Centro Patror.al, Centro Bancario, Cámara de la Industria de Transformación, Cámara de Propietarios y Cámara de Comercio en
Pequeño. Dos representantes de las Sociedades Mutualistas
Círculo Mercantil, Factores Mutuos y de las Sociedades Civiles Rotarios, Leones, Sembradores de Amistad, etc.; dos representantes de las Centrales Obreras, y el Gobernador como Presidente. Se modifica la proposición agregando un representante más por la Burocracia Federal y del Estado.
Se designa respectivamente a los señores don José Cantú
Farías y don José P. Saldaña; don Jesús M. Leal y Andrés
Chapa; Hilario Salazar y Rodolfo Gaytán, y Lic. Raúl Rangel Frías. Se cambian impresiones sobre los futuros trabajos de la recepción.
"JUNIO 27 de 1950:-A las 18:00 horas efectúa el Comité Ejecutivo junta con el Ciudadano Gobernador del Estado en su despacho.
"Existe cierta nerviosidad con motivo de las noticias
llegadas de Corea sobre la invasión de fuerzas coreanas del
norte en contra de las del sur. Se habla de una tensión muy
fuerte entre Rusia y los Estados Unidos con este motivo.
6

'?UNIO 28 de 1950:-Reunido nuevamente el Comité,
se reVIsan 10 planos relativos a otros tantos arcos triunfales _que se aprueban correspondiendo a las siguientes instit~c1ones: Ayuntamiento de Monterrey, Cervecería Cuauhtemoc, 1:"undición de Fierro y Acero de Monterrey, Cementos ~exicanos, Cementos del Norte, Vidriera Monterrey Industrias Canavati, Camioneros Urbanos, Obreros de Monterrey y Fábrica de Galletas Martinez.

,,,

"Se ~ace un programa tentativo anotándose visitas al
Ayunt~umento, al Congreso del Estado, Universidad de Nuevo Leo~, Tecn_ológico, obras en construcción y banquetes
por la mdustna y el comercio, por los obreros y Gobierno
del Estado.
"Se tienen noticias de que las fuerzas americanas están
bombardeando a los coreanos del norte en ayuda a los del
sur. Se esperan acontecimientos serios en esta materia.
.·'JUNIO 29 de 1950:-Se discute ampliamente sobre el
desflle qu: h_a de efectuarse ante el Ciudadano Presidente
~la Repubhca. El General Matías Ramos, Jefe de la Sép' a Zona, opina que éste debe efectuarse pasando la columna ~or la calle de Zaragoza, colocándose un estrado en
la esquma suroeste del Palacio de Gobierno ocupando la
banqueta Y parte de la calle. El Ciudadano Gobernador opina que debe clausurarse la calle de Zaragoza en ese mismo
lugar, con el es!1"ado, dando vuelta la columna a la derecha
frente al Palacio de Gobierno.
. "~espués de intervenir varios representantes, se aprobó
lo !11~cado J?O~ el General Ramos en virtud de ser lo más
practico Y fac1l para las maniobras de la columna.
"Anuncia el Gobernador del Estado su salida a México
7

�para ultimar con el C. Presidente de la República, los detalles de su venida y recepción.
"JUNIO 30 de 1950:-Siguen las noticias alarmantes
respecto al conflicto de Corea. Fuerzas armada~ de lo_s Est ados Unidos al mando del General McArthur, mcurs1onan
sobre Corea atacando a las fuerzas del norte, las que, con
l t ayuda de Rusia, invaden a Corea del Sur.
"Continúan los preparativos para recibir al Ciudadano
Presidente, adelantándose la construcción de los arcos triunfa.les principalmente por las calles de Hidalgo, Morelos Y
Zaragoza.
"JULIO 5 :-De regreso de su último viaje a la ciudad
de México el C. Gobernador del Estado, cita a junta al Co-

mité Central informando que hubo algunas modificaciones
er.. el programa que habíamos formulado, por sugestiones
del C. Presidente de la República.
"Desde luego, en lugar del día 10 hará su arribo a
Monterrey el Lic. Alemán el día 15 a las 17 horas. Se iniciará el desfile y los actos de recibimiento en la Plaza del
5 de Mayo. Acto continuo se servirá una cena popular en
homenaje al Presidente. Al día siguiente saldrá el President e de la República con sus acompañantes a visitar los pueblos de Villa de Santiago, Allende, Montemorelos, Hualahuises y Linares, regresando en la noche.
"El día 17 habrá sesión solemne en el Ayuntamiento,
en el Congreso del Estado y en la Universidad; visitará algunas obras en construcción y e? la tarde i~a~gurará la
Exposición Industrial y el Estadio del Tecnolog1co. En la
noche h!3.brá recepción organizada por el Club de Leones.

dE. Monterrey.
"El día 19 visitará la Cooperativa de Cementos Hidalgo y la ciudad de Sabinas Hidalgo, N. L.
"El 19 saldrá rumbo a Nuevo Laredo.
"Se designa al señor José P. Saldaña, Tesorero del Comité, nombrándose la comisión de finanzas integrada además por los señores Ricardo Chapa, Antonio Martínez Calzado, Jesús A. Velasco y Jesús González.
"JULIO 6:-Se reúne la comisión de finanzas en el Salón-Despacho del Gobernador del Estado, y se acuerda hacer una lista de cooperación, para lograr la cantidad de cien
mil pesos. Se acuerda que la comisión se reúna en la Cámara de Comercio para tal fin, el día 7 a las diez horas.
"Se habla de que los comunistas tratan de sabotear la
manifestación, quemando cohetes y haciendo manifestaciones ruidosas.
"JULIO 7:-Reunida la Comisión de Finanzas se acuerda que entre el señor José Cantú Farías y el señor José
P. Saldaña se formule la lista para solicitar ayuda económica.
"JULIO 10:-Se envía una Circular a los empresarios,
firmada por la Comisión de Finanzas, solicitando su cooperación a base de $0.50 por cada mil pesos de capital registrado en la Cámara de Comercio.
"Se acuerda citar en el despacho del C. Gobernador del
Estado, a los empresarios a quienes les corresponden las
cuotas más altas, los días 12 y 13.

"El día 18 visitará algunas industrias y habrá comida
en el Casino ofrecida por la Industria, la Banca y el Comercio. En la tarde visitará el Campo Militar y en la noche habrá baile y banquete en el Casino, ofrecido por la Sociedad

"JULIO 12:-Se reúne un contingente muy importantes de personas, hablando el Gobernador del Estado de la
conveniencia de cooperar para el efecto de sufragar los

8

9

�gastos que origine la estancia del Lic. Alemán y acompañántes, declarando que cualquier esfuerzo que se haga redundará en beneficio del Estado, pues habrá que capitalizar lo invertido, en obras como la del drenaje sanitario y
pluvial, canalización del Río Santa Catarina, Estaciones del
Ferrocarril, etc., etc. El señor Saldaña toma nota de los
asistentes y su conformidad con las cantidades anotadas.
"JULIO 13:-Se efectúa la segunda junta con el mismo
éxito, habiéndose repetido los incidentes anteriores.
"JULIO 14:-Sale el C. Gobernador del Estado a Saltillo, en donde se encuentra el Presidente de la República,
para acompañarlo al día siguiente a su llegada a esta ciudad".
Como puede advertirse de lo que he transcrito, se mencionan detalles como la intervención de los comunistas para aguar la fiesta y la situación que se iniciaba en Corea,
con la participación activa de las tropas norteamericanas
en defensa de Corea del Sur, invaaida por tropas de Corea
del Norte.
Dejo estas anotaciones porque constituyen parte, entonces muy impotrante, del ambiente que se respiraba en
cuestiones de carácter universal, acontecimientos que se
han venido repitiendo en tratándose ahora de Viet-Nam, en
donde también los Estados Unidos del Norte están ayudanéto militarmente a Viet-Nam del Sur contra tropas de VietNam del Norte.

de 1~ Co_misión de Publicidad y Ornato. Entusiasta, agresivo, intehgente y capacitado para tales labores, se dedicó a
su cometido logrando alcanzar las metas propuestas.
Se construyeron doce arcos triunfales a través de las
calles por donde pasaría el Lic. Alemán: Hidalgo, Morelos
Y Zaragoza. Suntuosos, con diversos simbolismos, realzaron la hermosa perspectiva de las calles que presentaban un
espectáculo severo, a la vez que llamativo, con el despliegue
de banderas tricolores de seda, de dos metros de largo, colocadas en ambas aceras, cada veinte metros.
De trecho en trecho cruzaban la calle cartelones de
manta con inscripciones adecuadas al caso, como: "Señor
Presidente, nos anima su ejemplo. Forjamos con usted un
México próspero en Nuevo León".
Los edificios comerciales habían sido adornados con
banderas nacionales y guías de focos eléctricos, así como
los Palacios de Gobierno del Estado, Federal y Municipal.
La plaza Zaragoza surgía esplendorosa bañada de luz.
Todo~ los edificios que la circundaban, incluso la Catedral,
pare:ian envueltos en ascuas. Luces por todas partes, como s1mbolo del despertad de un pueblo que aspira a engrandecerse a base de trabajo.

•

•

*

*

Recepción, Desfile y Banquete.

Y puesto que estamos ya en los momentos de la llegada

del Lic. Alemán, procuraré, dentro de la brevedad posible,
hacer el relato de aquello que más significó en acontecimiento tan memorable.

*

•

•

Amaneció el sábado 15 de julio de 1950. Día claro caluroso con inquietudes de extraordinarios acontecimie~tos.
Flotaba en_ el ambien!e un algo que diferenciaba aquel día
de los demas. No habia el éxodo acostumbrado en los sábados
las gentes que salen de la ciudad a los ranchos O poblaciones cercanas. Algo especial retenía a todo mundo era
la llegada del señor Presidente de la República, anun~iada
para las 6 de la tarde.

?e

*

A don Angel de Fuentes se le adjudicó la presidencia
10

11

�Pasó el medio día, la tensión se acentuaba y poco a poco las calles del centro fueron invadidas. Niños, jóvenes,
hombres y mujeres de todas edades trataban de posesionarse de lugares adecuados.
Ya para las cinco de la tarde con dificultad se transit aba por las calles, suprimiéndose el tránsito de vehículos
de motor por la ruta del desfile.
El Gobernador del Estado, Dr. Morones Prieto, se encontraba en todas partes atendiendo hasta los detalles menores. El Lic. Alemán y su comitiva llegarían procedentes
de Saltillo entrando por la carretera de San Jerónimo para tomar Hidalgo.
En este punto procede dar cuenta pormenorizada de
las personas que acompañaban al Lic. Alemán, muchas de
ellas ocupan ya un lugar prominente en la historia: "Secretarios de Estado: Lic. Ramón Beteta, de Hacienda; Lic.
Antonio Martínez Báez, de Economía Nacional; Lic. Manuel Gual Vidal, de Educación Pública; Lic. Agustin García López, de Comunicaciones y Obras Públicas; Nazario
Ortiz Garza, de Agricultura y Ganadería; Ing. Adolfo Orive
Alba, de Recursos Hidráulicos; Lic. Osear Flores, Sub-secretario de Agricultura; Antonio Díaz Lombardo, Director
del Instituto Mexicano del Seguro Social; Lic. Rugo Rangel
Couto, Sub-secretario de Bienes Nacionales e Inspección
Administrativa y forma parte también el Coronel y Senador Carlos I. Serrano".

sito Federal y Municipal. 2) .-Asociaciones de Charros del
Cañón del Huajuco, Regional y Juvenil. Equipo de Polo
"Monterrey". 3) .-Delegación Número 2 de Veteranos de
la Revolución. 4) .-Deportistas de la Federación de Sindicatos Independientes. 5) .-Federación de Sindicatos Independientes. 6) .-Federación Regional de Ligas Popular es
del Estado de Nuevo León. 7) .-Club de Motociclistas
"Halcones". 8) .-Federación de Trabajador es de Nuevo
León CTM. 9) .-Secciones 64, 66 y 67 del Sindicato de Mineros y Metalúrgicos de la República Mexicana. 10) .-Confederación de Obreros y Campesinos Mexicanos (U.G.O.C.).
11) .-Sección 19 del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana. 12) .-C.U.T. 13) .-Federación Proletaria de Nuevo León. 14) .-Unión General de
Obreros y Campesinos Mexicanos (U.G.O.C.M.). 15) . Sindicato de Trabajadores electricistas, Gas, Agua y Drenaje de Nuevo León. 16).-Sindicato del Seguro Social.
17).-Cementos Hidalgo. 18).-Predio de Posesión y Defensa Inquilinaria. 19) .-Delegación Núm. 2 de la Sección
34. del S.T.P.R.M."

El Gral. de Div. Matías Ramos Santos, Comandante de
la 7a. Zona Militar, formuló la organización de los contingentes civiles y militares que debían desfilar, sujetos al siguiente orden: "A.-Mando: Gral. de Brigada Alberto Zun0 Hernández; B.-Jefatura del Estado Mayor. Teniente
Coronel de Caballería D.E.M. Federico Chapoy Acosta;
C.-Estado Mayor. Cinco oficiales ·que proporcionará· el
Cuartel General de la 7a. Zona Militar; D.--,-Orden del Desfile: 1) .-Descubrimiento: Cuerpo de Motociclistas ·de Trán-

El contingente militar se distribuyó así: "1) .-Pentathlón Deportivo Militar. 2) .-Clases "1924" a "1930". 3.18a. D.I.S.M.N. II.-FORMA DE INTEGRAR LA COLUMNA. Se integrará por reunión previa, debiendo encontrarSf. los elementos participantes a las 14 horas exactamente
en los lugares señalados en el croquis número uno. III.ITINERARIO DEL DESFILE: Esquina de las Avenidas Hidalgo Y José María Pino Suárez-Avenida Hidalgo-Avenida
Morelos-Avenida Zaragoza-Esquina de la Calzada Francisco I. Madero y Avenida Zaragoza. IV.-HORA DE INICIACION DE LA MARCHA. El Comandante de la Columna
ordenará que ésta emprenda la marcha al recibir la orden
que oportunamente le será dada. V.-PUNTO INICIAL
DEL DESFILE. a) .-Para los elementos Cívico-Deportivos.
Esquina de las Avenidas Hidalgo y José María Pino Suárez. b) .-Para los elementos militarizados. Esquina de las
Avenidas Libertad e Hidalgo. VI.-PUNTO DE DESINTEGRACION bE LA COLUMNA. Esquina de la Calzada Fra n-

12

13

�cisco I. Madero Y Avenida Zaragoza. vn.-PRESCRIPCIONES DIVERSAS"
*

*

*

A las 6 de la tarde en punto hizo alto la eno_rme .coL. Alemán en la coloma Miramitiva e1:cabezada po:b=~ e~\&gt;r. Morones Prieto, el Gral.
vall:. Alll se encot:jc Santos Cantú Salinas, Presidente
1'fati~~ Ramos, e
hombres de empresa, y representanMumcipal, numeroso~ tituciones de servicio, mutualistas,
tes ~e toda clase t~e mssculturales más nutrido contingente
sindicales, recrea iva ,
,
de público.
Pocos minutos se detuvo en ese lugar la com~tiva, ~~~
.
a dar idea de las proporciones
ficientes sm embargo par
rtaba a lo alto la amplia
. to • Un enorme arco
co . ales formando un toreci'b'imien
.
avenida adornado con motivos region
do armónico y atractivo.
.
i araban los 21 cañonazos de ordenanMientras s~ .d sp
al viento las marciales notas
za la banda militar lanzaba
1
· dad tal que
,
N . al momento de una so emm
'
del Himno acion ,
. del público por manifestar
no o~stan:,e l:U ~;~~:~~;istrado se mantuvo quieto en
sus srmpa ias
. . . nos tendidos a uno Y otro
túnto que los soldados ( ;111~~~as' y los clarines sacudían
lad~ dehla ctallale,arprg:,e~a: :;as imp~niendo silencio.
el aire as a
.d
r un mismo impulso el público rubricó
Como movi O po
·v· México Viva Aleel acto emotivo gritando en coro , iva
'
mán!
Fueron impotentes los soldados para contener ~ ~a mu. ron vallas rodearon el automovil que
chedumbre; ro?1pie r Mor~nes Prieto Y el Gral. Matías
ccupabal Alemladnar,oenl Dde ·mano quienes pudieron llegar hasta
Ramos, osa u
él, y con lentitud se emprendió la marcha.

No dejarían ya de sacudir el ambiente los vivas, los
aplausos, la música de numerosas bandas, los cascos de los
caballos jineteados por charros, y surgiría a poco caminar
la policromía de las flores, el confetti y las serpentinas, que
como maravillosa lluvia caían de los balcones de las casas.
Fiesta de alegría, de satisfacción, espontánea y ruidosa, que
se desbordaba de un pueblo que ha sabido guardar distancias cuando no se le trata con la atención que merece; pero que se entrega sin reservas cuando se le escucha y se le
c&gt;tiende.
Siguió el desfile cada vez más compacto, al grado de
gue, al llegar la avanzada al cruzamiento con Pino Suárez
la columna se alargaba más allá de la Plaza de la Llave. Y
en este lugar se agregaron los contingentes compuestos por
millares de personas de los Sindicatos Independientes, de la
C.T.M., CROM, trabajadors libres, ferrocarrileros, mineros
metalúrgicos, mutualistas, profesionistas ...
En las aceras, balcones y azoteas, no había un lugar
desocupado. El entusiasmo aumentaba con la presencia del
Lic. Alemán, saludando de pie desde el automóvil descubierto. Su proverbial sonrisa amplia y franca, ganaba simpatías. Cuando se detenía la marcha la gente se acercaba
al automóvil y él con gesto amable saludaba de mano a
hombres, señoras y niños.
Reseñando este acontecimiento uno de los diarios locales decía: "Quizá incurramos en error, pero creemos que
nunca antes un Presidente había sido objeto de una recepción tan calurosa como la otorgada al Lic. Alemán. Es casi
seguro que las propias autoridades locales se sorprendieran
del delirante entusiasmo con que el pueblo entero recibió al
Presidente. Se calcula que en las calles del recorrido había
como 250 mil personas, lo que significa que no se presentaron exclusivamente quienes estaban trabajando".
Por fin, con la lentitud impuesta por la aglomeración
de las multitudes, llegó la comitiva frente al Palacio del

15
14

�Estado, profusamente iluminado. Se destacaban las columnas centrales, esbeltas, color rosa, como centinelas que brindaran la entrada a quienes, sin distinción alguna, vinieran a
colaborar con su inteligencia, esfuerzos y recursos al engrandecimiento de este girón de la Patria.
En la esquina noroeste se había construido un amplio
estrado, en donde tomó asiento el Lic. Alemán, acompañado de su comitiva. Desde el momento en que avanzaron los
automóviles frente al Palacio hasta llegar al estrado, una
l!.uvia de flores y confetti cubrió la atmósfera; las bandas
de música tocaban alegres marchas, los mariachis cantaban
la bamba y el público jubilosamente aplaudía y vitoreaba al
Lic. Alemán. Merecía aquello el título de apoteótico.
Pudo con esfuerzos hablar el Dr. Morones Prieto. Ostensiblemente emocionado saludó al pueblo agradeciendo su
cooperación, que ofreció al Lic. Alemán en correspondencia
a su labor constructiva en el alto puesto que ocupaba, digna
de un México mejor.

. Pero no es del caso adelantar los acontecimientos. Sigmendo el curso de los sucesos, cabe decir que terminado
aquel primer acto se realizó en la noche un banquete popular al que asistieron más de tres mil personas.
. Sir~ió de campo de operaciones el amplio patio de la
Um~ers1dad de Nuevo León. Ofreció la cena a nombre del
Go?1ern_o del Estado el Lic. Raúl Rangel Frías, Rector de la
Umvers1dad de Nuevo León. Ofreció la cena a nombre del
momento, de buen corte literario, a la altura de los intelectuales presentes.
. Cont~stó en representación del Presidente de la Repúb~ca el_ Lic. Antonio Martinez Báez, Secretario de EconoHizo el elogio del magnífico discurso que se acababa
a~ es:~char y al agradecer aquel homenaje repetía la adm1rac1on que les causaba cuanto habían visto, merecedor todo ello del renombre ganado por Monterrey como primer
centro productor de México.

1:1ia.

. Con esta jornada se cerraron las actividades de aquel
día.

A los aplausos tributados al Dr. Morones Prieto, siguió
un coro general pidiendo que hablara el Lic. Alemán. De
pie, siempre sonriente, pronunció un discurso improvisado
lleno de emotividad, que fue interrumpido frecuentemente
por los aplausos. En uno de los períodos expresó:
"No podemos olvidar esta gran demostración que hemos recibido; es el mejor aliciente para seguir sirviendo al
pueblo de México; estén ustedes seguros que nuestro paso
será para convivir con ustedes aquí en Monterrey, para conocer de sus problemas, para hacer esfuerzos en cooperación de las autoridades locales y con ustedes en la solución
de problemas de trascendencia para el Estado de Nuevo
León".
La historia nos dice que el Lic. Alemán cumplió sin regateos cuanto ofreció en beneficio de Nuevo León.

16

17

�ERNESTO JAFFE

THOMAS MANN VISTO POR SUS HIJOS

·7 ·

anto la persona como la obra de Thomas Mann, •
han sido objetos de muchos estudios, de aspecto crítico no
menos que de especulaciones analiticas. Sus cartas, que llenan, como las de Rilke, un gran número de tomos, ponen de
manifiesto los contactos innumerables que se le abrieron, al
poeta y al hombre privado; cartas, que permiten y animan
a llegar a conclusiones retrospectivas con relación al autor
de las mismas, siendo esto, desde luego, el propósito y fin
de tales publicaciones. En estas colecciones de cartas encontramos, como es natural, un gran número de mensajes
epistolares dirigidos a sus hijos. Todavía no existen, hasta
donde se ha podido saber, cartas publicadas de éstos, la
mayoría todavía sobrevivientes; pero veremos que de lo
unilateral de la correspondencia paterna, también se permitirán conclusiones pertinentes a nuestro tema.
Thomas Mann tenía seis hijos -tres hombres y tres
mujeres y en cada caso todos sacaron los dotes inherentes a
• Thomas Mann, Premio Nobel 1929, nació en el año de 1875, en Lu2beck Alemania, ciud a.rl-estado a u tónomo ha nséatico, de una fa milia
bien a r raigada en d icho puerto pequeñ o soberano. L a casa comercial
de su s antepasados se dedicaba, en escala m ayor , a la imporl ación,
que er a l a actividad principal de est as ciudades m arít imas. L a esposa.
de su pad re nació e n Brasil, Née da Silva, de pad re alemán y m a d re
brasileña. El padre ocupaba el p uest o de 'Senador'.

19

�las musas, todos se han dedicado a la pluma en forma más
o menos pronunciada. Consecuente nos parece si pensamos,
en primer lugar, en el hijo Klaus, a quien una muerte prematura llamó a la edad de 43 años, y en su hermana y
compañera de viajes y peregrinajes, Erika. Klaus llenó su
vida breve con intensas actividades de escritor, que proporcionan, en forma directa e indirecta, una fuente abundante de rasgos autobiográficos. Erika ha sabido congraciarse
con nosotros, sobre todo, por su diligencia cariñosa, procurando por el trabajo y las obras de su padre, durante Ja
vida de él, y, posteriormente, editando su compendio epistolar; tarea, admitimos, no fácil y bastante delicada para
un miembro íntimo de la familia.
El padre vivía dedicado a sus hijos durante los años
de juventud y de desarrollo, en una p r o x i m i d a d
alentadora y, a la vez, correspondiente a su sangre nórdica ('hanseática') con una distancia que exigía respeto. Su
actividad de escritor, muy reglamentada, prohibió por demás un acercamiento intimo y constante. Lógico es, por
ende, que debe haber tenido, para ellos, una presencia a
veces un poco misteriosa, reservada y casi arcana. Lo llaman el 'Mago' ('Zauberer'), un ser, permitida sea la comparación, que desaparece, como detrás de una cortina, durante ciertas y bien definidas horas del día, para dedicarse
a ciertas, pero indefinidas obras de 'Magia'; para volver
después, hecho misterio, al seno de la familia. 'Magia' también, desde la infancia de los hijos ---&lt;:orno Klaus lo cuenta
en sus memorias-, porque sabía dispersar el miedo natural de niños a los espantos y espectros de 'malas intenciones', que 'amenazaban' la fantasía preocupada de los chicos en la oscuridad o semi-oscuridad de sus dormitorios, en
una forma soberana y medio-humoristica. "Llegó", así relata Klaus Mann en su libro autobiográfico 'Der Wendepunkt' ('El Punto de Retorno') con referencia a un intruso nocturno de cualidades específicamente martirizantes, "a
nuestra recámara a la hora de dormir --de por sí un hecho
poco acostumbrado-- y empezó a discutir con nosotros un
'plan estratégico' para ahuyentar al huésped ingrato de
20

nuestra fantasía. Este individ
..
se dejen asustar. No lo mir uo, di~o, no es de_temerse. No
saparecerá solo si· se d
en, sencillamente, s1 vuelve. De,
a cuenta de qu
d.
de él, porque, para él es una si
. . e na ie se preocupa
p~er atraer la atendión de na~tc1~n penosa Y ridícula no
aleJa, hay que insistirle
e. Si a pesar de ello no se
'largue'. Díganle que el ~~~~~z ~uerte ~=ro atenta, que se
adecuado para espectros h
orio de runos __ no es un sitio
suficiente tal admonició one~tos Y de verguenza. Si no es
Vds. es una persona
~ue ~n agregar que el papá de
ritus indecentes en la Y ircasc1ble Y que no permite espícasa. on esto se
. .
porque es un hecho mu
.
.guramente se ira,
1
que me pongo muy agr;si~:noc,ido en ,c r~ul?s espiritísticos
cía
Secrnim
y pesado' Sl pierdo la pacien. . . b~uOS su consejo y
h
.
Fue un éxito completo
ya no ~bo mas encuentros.
0
t
lúcida, hasta qué grad/ ~ ~ e~oS ro e!1 forma bastantP.
11
dre, aun en el mundo sob g a influencia de nuestro panos años lo llamamos "E~e;~ur~. D:sde aquellos tempradespués viendo que no le dis go ' primero entre nosotros,
mos oficialmente Y en P
gusta?ª este 'apodo', se lo diermanenc1a . . . "

m:•

f

Su firma, al pie de las cartas
..
través de los años, de esta fórm a sll;S ~Jos, consistía, a
cuentemente a una simple 'Z' d ~1,a magica: r~ucida freocasiones hasta sin más 1 d e Zauberer) (Mago' ), en
municaciones cortas 1 sa u os cuando se trataba de como falta de intimid~a° ~ue no debemo~ de interpretar coción de confianza
' smo, al_ contrario, como demostraque no necesita de muchas palabras.
Empecemos con Klau M
.
en 1906 siendo más
s ann, qmen nació en Munich
'
o menos un año men
na Erika: entre su abund t 1 bo
or que su herma.
an e a r periodísti
1·
na se encuentran dos b
ca Y Iterayos contenidos en par;e ::s n~tamente autobiográficas, cuser Zeit' ('Hijo de est . cu ren uno al otro: 'Kind die~924, publicada en el :oe~~c~~j2 comenza~a alrededor de
Wendepunkt' ('P t d
' Y la arriba mencionada
.
un o e Retorno')
bl. d
baJo el título 'The Turnin p Oi , ' P~ ica a en inglés
g
nt , Y editada posteriormen-

21

�te en 1952 la versión alemana, hecha y ampliada por el
mismo autor.
En la primera obra, casi al principio, anota el autor,
en ocasión de la ausencia de la madre a causa de dolencias
que la llevaron por un tiempo a un sanatorio de Suiza: " ...
nuestro padre, no obstante su clara observación, no tenía
nada del 'furor educativo' del Barón X (sigue la comparación con el jefe de una familia aristocrática muy conocida) ... " Estas palabras cortas acentúan el contraste entre
su 'registro' de hechos y su reacción al mismo. "Los grandes dignatarios", sigue diciendo el 'Wendepunkt', "de la jerarquía no pueden estar sujetos a la crítica, lo que no quiere decir que por eso pueden o deben causar malestar y ansias. Ellos son como son y deben de tratarse con respeto.
Sólo así hay armonía. Nuestro padre, por ejemplo, puede
ser muy generoso y hasta juguetón, si se dobla una ante
sus pequeñas debilidades. No mira bien uñas con señales
de 'luto' ni está conforme si usamos el pulgar para ayudarnos con la comida. 'Por Dios', exclama, con el pulgar No!.
Si necesitan ayudarse con algo, agrega un poco divertido,
usen la punta de las narices o el dedo grande del pie. Pero
con el pulgar nunca! Su aversión es a veces caprichosa e
irracional. De las 9 hasta las 12 horas, es indispensable
guardar sileucio absoluto, porque 'trabaja', y de 4 a 5 de
la tarde, porque es la hora de la siesta. Entrar en su estudio cuando ahí se encuentra misteriosamente ocupado, es
un' crimen. Ninguno de nosotros se hubiera atrevido. Se
enoja por menores 'pecados', y cayendo en desgracia con él
significa sufrimiento, precisamente porque no suele desahogarse en forma vociferante. Su silencio es peor que un
sermón de censura. Ni tampoco es fácil prever como reaccionará. Mamá sí regaña, cuando se trata de las pequeñas
maldades infantiles. Al padre no le afectan, frecuentemente,
transgresiones de mayor importancia, p~r~ lo_ ~ueden irritar, en cambio, errores para nosotros ms1gmf1cantes. La
autoridad paterna no razona".
Estas memorias -me refiero a los dos libros arriba
22

citados, aunque se encuentran muchos apuntes autobiográficos en todos sus demás productos literarios- representan una fuente inagotable para el análisis de Th. M., del
hombre Y del poeta, desde el punto de vista de sus hijos, y
se perdonará por ende, si este pequeño ensayo se revela
como una serie de citas de la obra del hijo, ligadas entre sí por breves frases o comentarios.
Se implica, sin duda, algo axiomático, cuando se trata
de hijos de fama reconocida que el nombre del padre representa una obligación, y doblemente cuando su hijo se
dedica a una actividad igual o parecida. El público, la crítica, se sienten provocados a hacer comparaciones, se habla de 'responsabilidad familiar', y tratándose de figuras
P_romi~entes en algún ramo de las Bellas Artes, la ayuda
s1mpat1zante y propagandista de la casa editora, o, en su
caso, del agente mediador artístico, es efímera. Existen muchos ejemplos, demasiado conocidos, y hablar de ellos reventaría el marco de este pequeño tratado. El autor de estas líneas se acuerda, con pena, de la crítica disonante y
destructiva, de que fue objeto, en su tiempo, el hijo Sieg-·
fried, ·compositor también él, de Richard Wagner, y que no
estuvo, en algunas revistas satíricas, arriba de ridiculizar
hasta la fisonomía tan obviamente parecida entre padre e
hijo.
Sin embargo, no es éste nuestro caso. Tampoco sucede,
como es de suponerse, lo contrario. Es natural que sus editores reclaman a Klaus Mann, entre paréntesis como hijo de su padre; no menos obvio es que el hijo, independiente aunque se sienta, se deja influir, sin que sea un acto de
voluntad por el estilo o por rasgos psicológicos, de la obra
del padre. Pero tomando en cuenta estas circunstancias no
se puede negar que se trata de un valor, no indiscutible,' pero original, típico y alejado del ejemplo netamente familiar.
T~n es así que el padre ayuda, hasta cierto grado, el lanzamiento de la publicación de una de las novelas mediante una
introducción en que se identifica con las aspiraciones liter arias de su hijo. Desde luego menciona en dicho prólogo que

23

�cree notar ciertas semejanzas entre detalles que pueden haberse originado en la obra de él -y de su también esc:itor
hermano Heinrich- pero da simbólicamente su 'Imprimatur' a dicha introducción, permitiendo su publicación en el
libro, ya que la novela en referencia (escrita en 1939) ha?ía
sobrevivido a su autor y las palabras introductoras hab1an
sido, en un principio, texto de una carta que le había e:;rito en fecha anterior. Dice esta carta, entre otras cosas: No
cabe duda que eres un 'heredero', uno que supo 'acostarse
en una cama ya tendida'. Pero también hay que saber 'heredar'· heredar es la esencia de la tradición Y de toda cultura. De todos modos: mis sinceras felicitaciones ... "
Durante los años de infancia -así se acuerda K. M. er:
su libro "Kind dieser Zeit"- los Üiños se deleitan y divierten como era muy común en aquellos tiempos, con un territorio de muñecos o títeres, auto-construido, en que presentan pequeñas comedias, resultados de su fantasía. Entre ellas figura una obrita 'dramática', cuyos eventos toman lugar en un gran vapor transatlántico. El capitán,
natural es no puede ser otro que el mismo papá -quien,
típicamente, poco se deja ver entre los compañeros de viaje-, la madre se ocupa del abastecimient? de víveres, ~e!
bienestar de sus encomendados, y los pasaJeros son los mismos hijos, cuatro, porque todavía no habían nacido los dos
últimos. Básicamente ya vemos, en forma infantil afectuosa, los principios de la relación entre las generaciones.

tre (fruta tropical que no se veía fácilmente en la dieta
diaria de aquel entonces), explicando esta arbitrariedad
poco natural diciendo: 'Sirve para que Vds. se acostumbren a tiempo a las injusticias del mundo.' Esta observac~ón frív~la Y despótica nos había de servir de lección para
anos vemderos. Mamá sí, todo conocía y sabía, nuestro padre, empero, se entendió de algunas cosas sutiles, por lo que
a veces se nos hizo legendario. Tenía el don de animar nuestro largos_paseos a pie que a nosotros nada nos gustaban,
transformandolos en caminatas por el mundo de las hadas.
Hablaba d~ P:ados encantados, de selvas llenas de misterio y
~e acontecimientos fantásticos. Por lo demás, pasaba su
tiempo en el 'cuarto de estudio', vedándosenos estrictamente la entr~da. Teníamos que guardar silencio absoluto, y si
se nos olvidaba esto, un ligero toser detrás de la puerta cerrada nos acordaba de nuestro deber".

Posteriormente, en el mismo libro, encontramos la siguiente observación: . . . "Nuestro padre guardaba mucha
reserva y tenía un contacto muy limitado con Jos quehaceres y preocupaciones diurnos de la familia. Tení~! en c~bio, una fuerza más sugestiva, si en alguna ocas10n nos dirigía la palabra o si quería emprender pers.~nalmente algo
· excepcional (la visita en grupo a una funcion del teatro,
por ejemplo) . Sus comentarios se nos hacían casi clásicos,
por la sencilla razón de que poco se le oía ~ablar. ~e acue~do de una ocasión en que, durante la comida, le dio a Er1ka, la hermana, y a ella únicamente, un dátil para el pos-

Crece el hijo, y lógicamente se desarrolla en él como
en cualquier persona de intelecto individual, a pesar' de to•ªª armonía un cierto complejo de padre a hijo. Busca Ja
manera de oponerse a la influencia imponente paterna y sigue un camino literariamente rebelde para rehabilitarse
ante sí mismo. Tiene 17 años, cuando habla del fragmento
de una novela (no publicada) titulada significativamente
"Ant: la Vida" ("Vor dem Leben"), de la cual cita algunas lmeas que _revelan su entonces estado de ánimo: " ...
~e en aquel tiempo cuando dependía intelectualmente de
mi padre, que intenté, con todo el esfuerzo posible hacer
resaltar en mí todo lo que me parecía opuesto a su i:iodo dP.
pensar. Leyendo la 'Montaña Mágica', que ya se encontraba en sus capítulos finales, y estudiando sus obras anteriores, me quise dar cuenta de lo que -a1gún día- pudiera
confrontar con :sta roca sólida del espíritu productivo. Hec?o rebelde, q?is: acentuar lo patético en lugar de la iroma, el arte plast1co ante el son musical, lo católico en vez
de ~u protestantismo, y la idea de la vida en lugar de la simpatia con la muerte (el 'Eros' como símbolo del ser terrestre contra 'Eros' como seductor a lo transcendental, el lirismo, en breve, de Stefan George, contra 'La Muerte en Vene-

24

25

�cia'); y, finalmente, lo extravagante, lo excéntrico, lo extremo contra la moderación y la reserva, lo irracional contra todo lo que la razón dicta y prescribe. Sin embargo,
mientras construía tales contradicciones y vivía en este ambiente de extremos, no anhelaba, de todo corazón, más que
el mismo aplauso de él ... "
Se da cuenta, con una ingenuidad excepcional, de que
está buscando precisamente la comprensión y el 'consensus' de su progenitor para sus tesis y para lo que considera
como su propio terreno ideológico individual. De este n;_odo confiesa, al final del libro mencionado: "La desventaJa,
a que estoy expuesto como pocos, consiste en la cautel~ c~n
que se me acerca. No he encontrado, hasta ª?ora, a mn?un
lector, que no guarde cierta reserva, y no solo el ~~em1go,
sino hasta el intimo amigo 'construye' alguna relac1on ent re
la obra de mi padre y lo escrito por mí. Se me juzga, o condena, porque soy el hijo. H~biera podido ?uscar, desde un
principio, algún modo de quitarme de encima este lastre,
usando, por ejemplo, un seudónimo, un 'nombre de pluma'
-no sería la primera vez que alguien se haya valido de esta 'salida', pero nunca me ha durado tal escudo-- pero, aun
suponiendo que haya podido guardar este 'antifaz' por UI~
tiempo prolongado, me pregunto si es admisible huir as1
de los problemas de la vida propia, problemas que a la vez
implican la más profunda responsabilidad. Me acuerdo que
en ocasión de una reunión literaria en Berlín, una dama, a
quien me presentaron, me dijo ¡Muy inter~sante, /oven;
¡La sombra del Titanio!. Con amargura reacciona el Jov_en
contra las personas que intentan devolverlo a compleJos,
los cuales cree haber vencido. Sin embargo, confiesa después, haber publicado algunos artículos sin mencionar
su nombre como autor: ensayos sobre Rimbaud, Huysmans
y Trakl. Pero pronto se supo quién era el ~óni~o, con el
efecto que el mismo editor le urgía que se identificara co~1
lo escrito por él. Existen algunas anécdotas, no poco satlricas, a raíz de este conflicto. El dramaturgo Bertolt Brecht quien la misma aversión tenía contra el padre como
co;tra el hijo, mandó publicar en una revista, la pregunta
26

no menos platónica que cáustica: 'Todo el mundo conoce a
Klaus Mann, al hijo de Th. Mann. Pero ¿ quién es Thomas
Mann?' En otra ocasión, durante las fiestas de Navidad
(1925), Th. M., le obsequió a su hijo un ejemplar de la
'Montaña Mágica', con la dedicatoria escrita a mano: 'Al
estimado colega -su 'esperanzado padre' ¡Klaus M. mostró
estas líneas jocosas a sus conocidos, se hicieron del público
en general y crearon muchos comentarios, favorables y desfavorables. "Este tipo de dedicatoria", escribe KI. M., "me
parece característico en cuanto a la conducta que guardaba en aquellos años para conmigo. Esta conducta, resultado de una mezcla de benevolencia irónica y de reserva observadora, o sea medio escéptica, medio jocosa. No creo
que haya tenido, alguna vez, serias preocupaciones con respecto a mi persona. Contra tal disposición le protegía cierta indiferencia natural, y probablemente su confianza en
mis instintos sanos y en mi propio intelecto. Seguramente le
deben de haber afectado de vez en cuando ciertas extravagancias mías, quizás más de lo que quería demostrar abiertamente. En cambio, nunca abandonó su arraigado principio pedagógico que le prohibía inmiscuirse en detalles, con
el propósito de influir con más efecto por el ejemplo de su
propia disciplina y dignidad. Le gustaba el papel de espectador de nuestras travesuras y picardías. A veces miraba
con una sonrisa divertida, a veces fruncía la frente, pero sin
intervenir de su parte ni demostrar un interés demasiado
serio en nuestras actividades. ¿Se daba cuenta él de qué hacía y cómo y dónde pasaba yo el tiempo? ¿De qué clase de
amigos tenía? ¿ Qué actividades desarrollaba durante largos
meses, en qué vivía lejos de Munich, lejos de la casa paterna? Yo creo que no. No era costumbre de él hacer preguntas para enterarse de las aventuritas de su 'hijo pródigo'
cuando volvía al seno familiar".
Th. M., era un gran recitador de sus obras. El autor de
estas líneas se 1'udo dar cuenta de ello personalmente, cuando leyó, ante un grupo pequeño, los primeros capítulos de
la 'Montaña Mágica', todavía no terminada, debe haber sido
poco después de la primera guerra mundial, probablemente
27

�en 1919 ó 1920. Pero dentro de su familia, y en presencia, a
veces, de sus amistades íntimas, recitaba con frecuencia partes de su obra 'en construcción'. Es de comprenderse, por
ende, que Kl. M., siempre hace referencia a dicha obra, a su
estilo, a su progreso, y se explica, que casi inevitable fue
dejarse influir por tales impresiones magnéticame?te a~activas. La voz de los protagonistas novelescos se 1dent1f1ca,
para él, con la voz 'sonora' del padre, cuyo efecto m~s allá
se une a las 'voces' de Nietzsche, Novalis, Walt Wh1tman,
Rilke Stefan1 George y Rimbaud. Se acuerda, pasados los
años,' de una noche de Navidad, cuando el padre leyó parte
de la novela Goetheana 'Lotte en Weimar'. "Qué sinfonía de
palabras", exclama, "Arte de magia! Habló Goethe, no -~l!
Era Goethe 'redivivo' (revivificado) él que entró en acc1on
con sus sueños y pensamientos. Nuestra fantasía vio en persona al gran creador del 'Fausto', lo vió levantarse e~ la mañana, estudiar, trabajar ante su escritorio
dedicarse a
la tarea diaria de su productividad poética; vio entrar a las
personas del ambiente familiar, al hijo, al camarero, etc.
Oímos las palabras de él como transferidos al siglo_ pa_sado,
hace 100 años. Seguimos sus reflexiones como por md1screción misteriosa y a la vez transparente. Nos enter~os ~e
sus dudas de confesiones y de fragmentos de su sab1duna
universal.' Y todo esto como 'regalo de Navidad' por parte
de nuestro padre! Un obsequio raro y único, ¿no es verdad?"

Pª:ª

Las cartas del hijo al padre -esto se desprende de las
contestaciones de éste último- nunca dejan de comunicar,
a través de los años, en forma de preguntas, de admiración
y de comentarios, el profundo interés que tiene en el progreso de su obra y en sus ruturas intenciones.
La hija Erika, un año mayor que Klaus, representa,
dentro del marco de nuestras especulaciones, una personalidad más pasiva, o, mejor dicho, menos directa. No del todo, porque a ella se debe, entre otras cosas, el tomito que
trata del último año de la vida de Th. M.

Aparte de esto, existe de ella escrito mancomunadamente con su hermano Klaus, el pequeño relato de un viaje que hicieron los dos por el mundo, un viaje aventurero y
a veces aventurado, durante los años de 1928 y 1929, dando
conferencias en varias partes, sobre todo en los EE.UU.; pero no es de gran interés esta obrita para nuestro tema. Si
bien es cierto que propagan, durante el curso de su itinerario, en cierta forma sus intenciones literarias aprovechando
el prestigio del padre -viajan bajo la 'bandera' de los
'Mann Kinder' (Hijos de Mann) y se dejan pasar por 'gemelos'- también lo es que encontramos pocas referencias directas a las relaciones familiares. Disfrutan, desde luego, de
una recepción privilegiada, que debe.n al nombre de 'Mann',
pero no buscan abiertamente la publicidad sino a través de
sus propias personalidades individuales. Cierto es también
que costean sus gastos sin la ayuda paterna y, juzgando por
lo que se ha dicho con anterioridad, es de dudarse si el padre se haya dado cuenta exacta de las vagancias, hazañas y
los contratiempos de la referida escapada filial.
El cuadernito de Erika sobre el último año de su padre
(1955) es un documento sumamente humano y sentimental,
lleno de recuerdos íntimos y de interés general, y da cuenta
del importante trabajo que ha podido desempeñar como
asistente, secretaria, ayudante personal al lado --casi continuamente- de Thomas Mann. "Voy a hablar, así empieza, únicamente de él, de sus reflexiones y pensamientos, de
su último año, de los últimos días, de las últimas horas.
'Cuando se es viejo', me dijo alguna vez, 'y se acerca el fin,
hay tanto que pesa sobre uno. La sombra de melancolía, de
ansia y perplejidad cae sobre la etapa otoñal'. Sin embargo, cambia de parecer posteriormente, porque la fortuna le
ha preparado, antes de que se fuese para siempre, una serie
de días felices, de fiestas, de éxitos literarios y honores especiales que apenas caben en este año de 1955". Y la hija Je
ayuda, en forma activa y congenia!, en la redacción y co-

28
29

�Tan ligada se encuentra emocionalmente al padre que
presintió, con una anticipación de meses y durante una enfermedad nerviosa, la muerte de su padre tan vivamente que
causó alarma en el hospital, donde se encontraba recluida,
hasta que lograron convencerla que era cosa de su imaginación perturbada.

rrección de ensayos, pláticas o conferencias que se van pr~sentando a menudo en estas últimas fechas. Es el 150 amversario de la muerte de Friedrich Schiller Y es preciso preparar, para audiencia pública, un tratado ~obre la vida Y
obra de este gran poeta humanista. Como siempre le sucede a Thomas Mann, no halla camino para conformarse con
un examen corto y conciso de su temario, extiende el hilo de
sus pensamientos más allá de los límites convenientes Y le
da una profundidad abundante, de manera que la 'secretaria' es la que forma, de una obra literaria extensa, una co~-ferencia de una hora. Relata la hija, cuando se acerca el dia
del 'Homenaje a Schiller': "Mi papá no deja de asegurarme
que no me 'culpa' a mí por los cortes de que fue objeto su
ensayo a manos mías ni por lo 'flaco' del discurso. 'Tu has
hecho todo lo posible', me dijo, queriendo expresar que tan
arte es cortar una pieza larga a sus dimensiones convenientes, como ensancha y enriquecer un -fema con 'medidas Homéricas'. 'Nuestra conferencia", ni más ni menos. Con esto
está dicho todo". Se desprende también de observaciones de
terceras personas, que ella intervino, con lápiz o pluma, restando pasajes demasiado largos o complicados al 'Dr. Faustus', aceptado esto seguramente con beneplácito por el padre, porque sin duda sentía que no se puede haber ~ratado
de apuntes de importancia. Tratándose 9e conferencias durante el último año, Erika lo acompaña casi hasta la mesa Y
lo observa desde el fondo del foro para ayudarle en lo que
se pudiese ofrecer. Además se ha hecho costum?~e qu_e ~lla,
cuando se da la oportunidad de una presentacion pubhca,
primero se entera de las condiciones de la sala, ?el. aula o
teatro donde habrá de hablar, en cuanto a la acustica Y la
colocación del conferencista. Ha sido necesario esto porque
Th. Mann, como ya se ha mencionado, era un buen intérprete de lo escrito por él, novelas, ensayos, discursos etc. Y que
dependía mucho de su posición física con relación a los oyen- _
tes a fin de que no se perdiera algún detalle. "Había lugares,
donde la persona, que no quería perder visualmente al público tenía que dar vuelta a la izquierda, a la derecha, con
la cabeza, tomando a la vez en cuenta un micrófono inmóvil.

Golo Mann, el tercer hijo de Th. M., nacido en el año
de 1909 y actualmente historiador y catedrático del Instituto Universitario ('Technische Hochschule') de Stuttgart,
mandó publicar, en 1965, un cuaderno dedicado a su padre
en ocasión del décimo aniversario de su deceso. Se llama
Stncillamente 'Thomas Mann' y contiene reminiscencias que
conserva del difunto, una bibliografía de sus obras y de las
traducciones de las mismas (36) países). Está precedida esta pequeña obra por el último retrato -dibujo que se hizo
de él, acompañado por unas palabras de Erika que analizan
el espíritu de dicha semejanza: "El diseño de la cabeza, seria, delgada, con la mirada introspectiva y pensativa, representa quizás la mejor imagen que de Th. M. tenemos". Las
memorias de Golo M.,empiezan con unas líneas que recibió
su padre de urí autor, famoso en su tiempo, pero actualmente
medio olvidado: "Que la esposa de un escritor publique, durante la vida de él, un libro sobre su marido -se trata del

30

31

Aparte de una colección de cartas (256) dirigidas á Ernst Bertram, escritor y catedrático de la Universidad de Colonia, y que se editó con la colaboración del Museo Nacional 'Schiller' en 1960, todo el compendio epistolar de Th.
Mann lo publicó la hija Erika. Son tres tomos, cuyo contenido empieza con el año de 1889 -cuando tenía 14 añoshasta 1955, año en que falleció. Cada libro contiene un apéndice o glosario muy extenso y detallado que sólo un miembro íntimo de la familia lo hubiera podido compilar. Cabe
• sus cartas a la
mencionar que Th. M. dictó algunas veces
esposa, y a veces a la hija; a ésta última especialmente
cuando se trató de una traducción posterior al idioma inglés,
como se ofreció con cierta frecuencia durante los últimos
años.

�mencionado autor- no es muy común ni me parece a mí
discreto o conveniente". "Espero", dice Golo M., "Que no se
aplique este modo de pensar, mutatis mutandis, a estas líneas. Este pequeño tratado no es un libro sobre Thomas
Mann ni es un análisis serio de su obra. Para esto hay críticos más competentes. Yo me limito a hablar de algunos recuerdos que conservo, personales y en su mayoría de carácter alegres".

vidar lo leído y lo visto tan luego que su 'trabajo' esté terminado. A tal grado que confiesa -un poco irónicamentenunca saber más sobre algún asunto de lo que sobre él escribe. "Seguramente está exagerada esta 'confesión', pero si no fuera así sería difícil, sobre todo para un novelista,
cambiar de tema y variarlo de una obra a la otra. Los conocimientos profundos que abarcan totalmente una sola rama, son cosa de científicos (hombres de ciencia).

"Mi padre tenía un sentido muy pronunciado en cuanto a las obligaciones que imponen la tradición y la continuidad, de cuyas raíces nacieron su primera novela grande 'Buddenbrooks' (la del premio Nóbel) y muchas frases e ideas
en sus trabajos posteriores que demuestran su apego a la
herencia espiritual . . . Además tuvo un talento muy especial de imitar a ciertos personajes con quienes cuítivó relaciones amistosas o profesionales", resultando a veces que
dichas personas se encontraron --o creyeron encontrarse- casi físicamente retratadas en su obra novelesca, como pasa en las 'novelas-claves'. El efecto de tales 'descubrimientos' supuestos, o no supuestos, no fue siempre del
agrado a los así aludidos, como pasó con la figura de 'Mynheer Pepperkorn' en la 'Montaña Mágrca', qué -no cabe
duda- tiene rasgos inequivocables del eminente dramaturgo alemán Gerhart Hauptmann. A pesar de ello hubo, sin
embargo, una amistad duradera entre ambos hombres de
letras.

"Desde luego sabíamos", dice Golo M., "de que obra
se estaba ocupando en su tiempo, pero no le gustaba hablar
dr: ella, y menos, entrar en detalles. Vivia como en dos
mundos, en el de su trabajo que para él era el más importante -más importante que los sucesos políticos y sociales,
y que a veces demandaban su interés muy en contra de sus
propios deseos y, obligadamente, en él del ambiente diurno
y rutinario. De niño, nunca me pude explicar por qué con
frecuencia se le veía cansado, de mente ausente y de disposición rara cuando salía de su 'estudio'; ésta falta de armonía interior se comunicaba a todos los presentes de la familia y de tal manera llegamos a saber, indirecta-, 'subterráneamente' qué le preocupaba y con qué problema crítico se enfrentaba".

"Nunca me tocó ver personalmente", escribe Golo
M., "al emperador Guillermo II., pero lo 'ví' perfectamente a través de las descripciones de mi padre que había tenido la oportunidad de observarlo de cerca en Munich, en
vari~s ocasiones, y que supo imitar a la perfección su voz
y sus gestos". Este arte, me parece, están íntimamente ligado con la profesión del escritor, cuyos temas se basan en
la observación detallada de la vida real. "En una carta escribe que para sus trabajos necesita ver y leer mucho, con
el fin de documentarse ampliamente, pero considera como
algo característico de su mentalidad el poder fácilmente ol-

32

"Cuando todavía estudiaba en el 'gimnasio humanístico'
(Preparatoria, Bachilleres), me pidió, en una ocasión, la
fotografía de un condiscípulo mío, quien le había hecho alguna impresión, al visitar él la escuela. Era aquél un joven español que hoy es un hombre exitoso de negocios y
mediador de asuntos de Economía entre los dos países. No
comprendí, en aquel entonces, tal pretensión, pero pasando el tiempo resultó que necesitó el retrato para la figura
principal de su tetralogía 'José y sus hermanos' con el fin
de estudiar detenidamente las facciones de este tipo de muchacho".
En su novela 'Koenigliche Hoheit' ('Alteza Real') describe la corte de un pequeño ducado alemán. Había pasado
anteriormente un dia en el ambiente de una corte así para
33

�luego narrar de él, agregando además lo que la fantasía le
dictó.
Presente o no presente nuestro informante, habla de
los muchos encuentros y visitas que hubo con personas del
mundo literario de la tercera década de este siglo: de Gerhart Hauptmann, por ejemplo, premio Nóbel de 1912, a
quien se sentía muy ligado espiritualmente. "El único
'Pair' -dice-- entre los literatos contemporáneos", aunque sabemos que tenía respeto y cuya amistad cultivaba
simpatía especial para con Hermann Hesse.
Del Conde Hermann Keyserling, filósofo báltico, otro del
grupo, de quien admiró sobre todo su don del discurso libre
espontáneo, que no lo perdió ni en una ocasión, cuando al
levantarse de la silla para ofrecer un brindis a los presentes,
levantó a la vez, por un descuido, también la mesa, tumbanda
todos los vasos llenos de buen vino. El famoso conde no se
dejó interrumpir en lo más mínimo por este pequeño infortunio. Th. M. era, como ya quedó dicho, muy J;&gt;uen conferencista, pero se le dificultó notablemente hablar en forma
libre y sin estar anteriormente preparado.
Se identificó en mucho con la tradición familiar, conservadora, del padre de él, particularmente, el senador Thomas J ohann Heinrich Mann, rico comerciante de una generación de importadores en la ciudad báltica de Luebeck. La
novela 'Buddenbrooks' realmente no es otra cosa que la historia 'romantizada' de su familia y, según Golo M., le gustaba a Th. M. hacer, a veces, comparaciones ad hoc.
"Cuando perdió, después de la primera guerra mundial,
gran parte de sus bienes, dice: 'Evidentemente tenemos aquí
un caso paralelo'. A su padre le había pasado algo parecido
cuando había llegado a la misma edad, como relata en los
'Buddenbrooks' ". Goethe adscribe a su progenitor aquella
parte de su temperamento que encamina hacia la serenidad,
lo formal, la mesura, mientras cree haber heredado de su
madre, la alegría, el regocijo vital y el espíritu de poeta.

34

"Vom Vater hab' ich die St.atur

"Del padre heredé la postura,

Des Lebens ernstes Fuehren;

La serenidad para guiar mi vida.

Vom Miitterchen die Fronhnatur,

De mi madrecita la alegría

Die Lust zu fabulieren".

Y mis tendencias románticas".

En relación parecida ve Th. M. la 'composición' de su
naturaleza. Tenía cierto orgullo en haber nacido de una familia patriarcal de comerciantes en gran estilo de las que
habían prosperado tantas en Inglaterra, como' en las ciudades hanseáticas de Alemania durante los siglos pasados
Y, como buen hijo, Th. M. "era fanático de la calidad cali
dad en todo, en lo material como en lo inmaterial o 'intelectual, Y en el desempeño del deber en todos sus sentidos.
"~í, soy hijo de comerciante", manifiesta serenamente, y
piensa: 'Del Comerciante Real' ('Koeniglicher Kaufmann')
del Comerciante aristocrático, de abolengo.
'
Mónica Mann ("Moni"), la cuarta de los hermanos
nac~ó en 1910. Se casó con Jeno Lányi, profesor húngar~
dedicado a la historia del arte que pereció durante la última guerra en el hundimiento de un barco. De ella tenemos
un libro autobiográfico 'Vergangenes &amp; Gegenwaertiges'
('El pasado y el presente') que relata en forma individual
Y distinta a los demás hijos, su vida desde la infancia hasta estos días. El libro se concentra, desde luego, sobre su
padre, aun en años posteriores cuando la vida matrimonial
1~ m~va lejo~ de él y le dicta actividades de otra índole. Est~. bien esc:Ito, con fluidez natural de estilo, y revela a la
hiJa de la literatura. Se encuentra trabajando sobre su tema favorito cuando le llega la noticia de la muerte de su
~adre, _Y ~one una cruz (que también figura impresa en el
llbro) mdicando el impacto que le causó tan infausta nueva. No mucho antes, pierde, como dijimos, al esposo en un
de.sastre marítimo, cruzando el Atlántico, salvándose ella
milagrosamente.
Aunque observamos muchas líneas paralelas con respecto a lo e~crito por los hermanos, tiene sus muy propios
puntos de vista Y, sobre todo, dedica partes interesantes al

35

�interés de Th. M. en la música. Este interés de Thomas Mann
en el arte de las musas, tiene algo excepcional para un escritor. Conocía a fondo, según esta hija a Ricardo Wagner, de
quien habla extensamente en varios ensayos, basados sobre
profundos estudios de su ,obra y de sus teorías; estima notablemente a Hans Pfitzner a quien se considera como el último de los compositores románticos, aunque murió pocos
años antes de Th. M. Le encantan, aparte del conjunto celestial de la orquesta y de la música clásica de cámara, los detalles de las composiciones, el laberinto de la teoría musical,
el origen de ideas y motivos que conducen a la metamorfosis musical. Se hace amigo de directores de orquesta de renombre, consultándolos sobre puntos que le interesan, sobre
la 'lengua abstracta' del mundo del sonido.
"Aparte de frecuentar la ópera y los conciertos no se
separa fácilmente, al anochecer, de su aparato reproductor
en la casa. Tiene un vasto repertorio de 'Lieder' de Schubert, Hugo Wolf y Strauss, de conciertos para piano, obras
sinfónicas de Beethoven, Mozart, Verdi, Weber y Tschaikowski, la Pasión de S. Mateo de Bach, óperas, cuartetos y
quintetos etc. Su atención se comunica a todos los oyentes,
el salón familiar se convierte en un auditorio silencioso y
devoto ... No hay cosa más sabrosa, continúa la hija, que
oir música en la propia casa y con un aparato bueno; estar
sentado, cerrando los ojos, escuchar a gusto el disco que se
acomoda al sentimiento receptivo del momento dado ...
Nuestro padre dominaba el programa. Le gustó el papel de
'director mudo' que no necesita batuta, pero que sigue los
movimientos del conjunto con ligeros movimientos del
cuerpo, de los brazos, anotando o subrayando mentalmente los pasajes de su mayor agrado".
Otro punto de interés -por cierto de menos importancia y de mucho menor intensidad- que recuerda al hija, es
él del mundo sobrenatural que durante corto tiempo fasci- .
nó al padre. Había en Munich un médico neurólogo, catedrático de bastante fama, Prof. Schrenck-Notzin, quien
quiso investigar los fenómenos de ultratumba, del espiri-

tismo u ocultismo, o como se quiera llamar. Th. M. se dejó
convencer que era necesario enterarse de este lado del pensar ~umano, ~ tomó parte en algunas sesiones. De lo que
escribe posteriormente sobre sus experiencias se desprende que se ha quedado con dudas muy fuertes sobre la existencia después de la muerte a través de tales manifestaciones. "Aceptó en principio", dice Mónica, "que era posible
combinar la realidad y lo irreal, lo verídico y lo impenetrable, lo limitado y lo que límites no tiene, cosas visibles y
cosas menos transparentes. Miró tales contrastes con tolerancia Y con el deseo, casi poético, de armonizarlos ... Llegando a la casa después de las 'sesiones', nos contó con cierta excitación la aventura de haber visto las agonías del
'medio' hasta lograr su materialización y como sintió con
asombro friolento el 'soplo del otro mundo'. La atmósfera
de este ambiente lo conmovió, sin duda alguna, y dos veces
por semana participó en las juntas espiritistas del referido neurólogo. Mi madre de inclinación 'matemática' con
toda seguridad no aprobó lo que debe haber considerado
como aberración de lo natural, pero siempre guardó el silencio dictado por él. Nosotros los jóvenes, en cambio, jugamos con estas ideas, dejando 'moverse' la mesita ocultista en un cuarto obscurecido al propósito, descifrando a
nuestro modo los mensajes del 'más allá'. Fue, finalmente,
para nosotros un pasatiempo, nada más; para nuestro padre resultó una experiencia pasajera a que probablemente
se deben ciertos rasgos místicos en una u otra de sus novelas ... "
Elisabeth ('Medi'), la última hija, nació en el año de
1918 Y se casó con el historiador italiano Guiseppe Antonio
Borgese. Escribió novelas, ensayos y otras obras diversas,
pero no tenemos, de ella, a la mano nada que se relacione
con nuestro tema.
Michael Manp, el más 'pequeño' ('Bibi') nació en 1919.
En él se reprodujo, aparentemente, la 'vena musical' del
padre. Empezó la carrera de violinista y violista haciendo
. .
'
v1aJes Y dando conciertos como solista en varios países.

36

37
\

�Posteriormente cambió de profesión, estudió letras para
terminar ocupando la cátedra de una Universidad de California.
Llegamos al fin de este pequeño tratado sobre Thomas
Mann como lo veían, y como lo siguen viendo sus hijos.
Existe además un libro biográfico bastante amplio del hermano menor de Th. M., titulado 'Eramos Cinco' ('Wir waren fuenf'), que ofrece un cuadro muy expresivo de la generación familiar anterior. De esa generación ya no sobrevive ninguno; se desprende, sin embargo, de la correspondencia de Th. M. que tanto él como su hermano Heinrich
lo leyeron con beneplácito y gratitud. Sería tema, quizás,
para otra ocasión, ocuparse de pormenores de este libro
de Víctor Mann.

I

TRES POEMAS

DEL
PROFR. LUIS TIJERINA ALMAGUER

"Cantor de Monterrey"
B I B L I O G R A F I A
Th. Mann, Cartas (Tres Tomos) editadas por Erika Mann. S. Fischer, 1961, 1963, 1965; Erika Mann, Das letzte Jahr, S. Fischer, Frankfurt A. M. 1956; Erika &amp; Klaus Mann, Rundherum, Das Abenteur einer
Weltreise, (Viaje alrededor del mundo), Muenchen 1965; Klaus Mann,
Kind dieser Zeit, Berlin 1932; Klaus Mann, Der Wendepunkt, S. Fischer 1952; Golo Mann, Thomas Mann 1875-1965, Bonn 1965; Monika
Mann, Vergangenes &amp; Gegenwaertiges, Muenchen 1956.

38

�ENCUENTRO CON LA PATRIA

¡Tánto tiempo buscándote en el tiempo
atisbando el reloj que no marcaba
el deseado minuto del encuentro!

'X'

E busqué en los desfiles de mi infancia
en las banderas que agitaba el viento,
en la sonora voz de las campanas
que repicaban la alegrf,a del pueblo ...
Pero no te encontré, te me perdiste
en la comba lejana de los cielos.
Te busqué cuando herian los metales
con sus bélicas notas, con su acento,
los oídos del pueblo que te amaba
con un amor antiguo y siempre nuevo ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre las voces múltiples del pueblo.
Te busqué en las tribunas levantadas
para cantar la gloria de tus hechos,
en labios de elocuentes oradores
al pie de tus antiguos monumentos ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre los adjetivos y los verbos.
Quise verte en la luz de los fusiles
y en el gesto 'Viril de tus sargentos,
en las espadas de los Coroneles
y en el heroico grito de tus muertos ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre sables, fusiles y sargentos.

41

�Quise hallarte en el linde del ejido
que escrituró Zapata a mis abuelos,
donde el hombre y el buey pacientemente
laboran en los surcos paralelos ...

Y por fin te encontré, Patria querida,
sin fusiles, sin sables, sin sargentos,
sin las espadas de los Coroneles
ni los tribunos gritos a tus muertos ...

Pero no te encontré, te me perdiste
entre el surco y el buey y los aperos.

T'3 hallé entre la sonrisa de los niños
y en la voz paternal de tus maestros.

Te busqué en los altares que los hombre::i
levantan a sus Dioses en los templos,
para pedir orando de rodillas
los salven de las penas del infierno ...

Luis Tijerina Almaguer

Pero no te encontré, te me perdiste
entre las oraciones y el incienso.
Te busqué entre columnas en las Logias
donde encienden la luz los Arquitectos,
y usan para labrar la piedra bruta
la escuadra y el compás por instrumentos ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre los aprendices y maestros.
Cansado de buscarte, Patria mía
por caminos, veredas y senderos,
en desfiles, talleres y tribunas
entre sables, fusiles y sargentos ...
Sin poderte encontrar, perdida siempre
en la comba lejana de los cielos,
Me senté a descansar frente a una escuela
de humildes muros y de pobre techo,
y allí escuché de labios infantiles
la sagrada lección del alfabeto .•.
Sonó el minuto de tan larga espera
en la limpia carátula del tiempo,

42

43

�ELOGIO DE LA AMISTAD

:e~

;ucn amigo es una joya
que hay que saberla guardar,
porque un verdadero amigo
nrJ se encuentra así nomás.
Como no se encuentra fácil
y algunas veces jamás,
un diamante de quilates
difícil de valorar.
Amigos son los que gozan
con nuestro propio gozar,
y sufren con nuestras penas
queriéndolas remediar.
Amigos son los que lloran
cuando nos miran llorar,
y nos levantan, si acaso
caemos al caminar.
Pm- eso el que tenga amigos
que los ponga en un altar,
donde postrado de hinojos
rinda culto a la amistad.
¡Dichoso yo! . .. que en el mundo
tengo amigos a Dios dar,
y le pido al Ser Supremo
me los sepa conservar.
Por que vale más que el oro
y las perlas de la mar,
y las estrellas del cielo
un amigo de verdad.
Luis Tijerina Almaguer.

45

�TIERRA F'ERTIL

Sembrando Ideales.-

".fr{r
~ ~omo el buen sembrador aré la tierra
con fe, con ilusión, con esperanza,
y en el moreno surco mi semilla
se hizo raíz y tallo y abundancia.
Las espigas llenáronse de granos
dorados y macizos, y en la llama
que el Padre Sol prendió con alegría
brillaron los ensueños de mi alma.
Maduros y apretados en la espiga
fueron rica cosecha agavillada,
que el bucólico canto del molino
tornó en polvo sutil de harina blanca.
Y luego el pan moreno bendecido
con el sudor del peón, la voz del agua,
en el mantel de luz del pensamiento
llenó el hueco de amor de las canastas.
Saciaron su apetito los hambrientos
con el dulce sabor de las hojaldras,
que encontraron calientes y esponjosas
en el amor inmenso de mi entraña.
Y yo, buen sembrador que echó en el surco
la semilla de amor en siembra franca,
quedé sin las espigas y los granos
sólo, con mi cosecha de esperanzas.
Más volveré tenaz a la tarea
de remover la tierra con mi azada,
que afila el esmeril de mi poesía
y el mollejón cortante de mi alma.

47

�Y si no encuentro amor en el banquete
donde mi trigo es pan que el hambre sacia,
recogeré contento y satisfecho
mi humilde recompensa de migajas

RODOLFO CALTOFEN SEGURA
Condecorado con la Orden del Agulla
Azt.eca y miembro del P. E. N. ClUb de
Francia.

Levantaré mis manos labariosas
al despuntar la luz de la mañana,
para buscar a Dios, y de rodillas
.
por su inmensa bondad, darle las gracia~.

•
JIRAS VASCONGADAS

Luis Tijerina Almaguer
Poema Laureado en los Juegos
Florales de Puebla, Pueb.

Ikhusten dezu goizean
arzia asten dentan
mendiko baten gainean ...

Así se canta Nete Etchea, la vieja canción popular vas
ca. El timbre de las palabras es exótico, y la voz popular
parece tener razón, cuando dice: "El diablo no ha venido
al país vasco, porque no ha podido aprender nunca esta lengua". Pero sin embargo, esta linda canción pinta solamente el encanto del paisaje:
Mira la mafiana aho1·a,
cuando brilla la luz,
en la cima de una colina,
sobre los muros blancos de una casita,
enmedio de cuatro robles,
al lad-0 de una pequeña fuente
y un perrito blanco delante de la puerta,
esta es la paz que quiero.

Pues esta es el alma del país vasco la cual tiene que ser
descubierta. Pierre Loti quien había encontrado en Hendaya su segunda tierra, se entusiasmó: "Mientras que estoy
solo aquí, en el último fin de la Francia, y miro desde mi
balcón hacia España, siento por primera vez el alma del
país vasco ... Alrededor iglesias, a la vez españolas y fran-

48

49

�cesas, llenas de luces de velas y de corazones sencillos que
oran. ¡Oh, qué hermoso es todo esto! Sobre el Bidasoa, sobre las cimas de los Pirineos, sobre el mar reina una tranquilidad infinita. Inmóvil parece el aire, templadq como en
el mes de mayo, y sin embargo la melancolía íntima del otoño cubre con su manto todo ... Y en la lejanía luce el mar
en tonos de nácar. Me siento en el Mediterráneo. Y las montañas me recuerdan el Africa. Sereno y tranquilo corre el
Bidasoa abajo en el valle. Y en sus olas se reflejan claramente la vieja Fuenterabia, la cual está enfrente en terreno
español, su iglesia y su viejo castillo ... Barcos resbalan lentamente sobre el Bidasoa . . . pescadores y contrabandistas
charlan en su curiosa lengua o cantan canciones que recuerdan a Arabia. Y sobre los caminos entre los setos adornados como en la primavera con escaramujos y madreselvas, pasean mujeres y mozas, la mantilla negra sobre la cabeza ... "
El viento del sur al que la gente de aquí llama el "Mago", ha hechizado toda la región. En los días del otoño corre
por los valles y empuja las hojas marchitas delante de sí,
juega con las cabezadas de las ondas y dibuja en el cielo
figuras de nubes singulares. Tan claro y luciente es en estos dias todo que las montañas brillantes en profundo azul
parecen aproximarse y doblarse sobre las aldeas para protegerlas.
Ha llegado la gran época de la pelota, el juego nacional vasco. Después de misa, -y los vascos son muy fieles-,
jugadores y espectadores corren al frontón, situado muy
cerca de la iglesia. Un muro alto cierra el fondo de la plaza y a los dos lados se encuentran los bancos en forma de
gradas. Se llenan rápidamente, y los niños mismos no quieren perder ni un momento del juego. Han ocupado todos los
árboles de alrededor.
Seis jugadores entran en la plaza llevando sobre la mano derecha la "Chistera", una cestilla de mimbres en forma de una zarpa, con la cual recogen la pelota y la devuel-

50

ven. D~ra como madera tiene que ser la pelota; es un arte
el fabricarla, conocido ante todo en Cambó.
Sin cesar la pelota canta su canción, cuando resalta
con~ra el muro. Sm cesar la pelota va y vuelve, y en el so!
pomente parece la trayectoria de un hilo de oro. Excitados
Y atentos están los jugadores para no perder ninguna pelota. Y el pregonador canta su monótono y al mismo tiempo melód.ico "El saque tanto, resto tanto". "Saque" se llama a la Jugada que da comienzo al partido.
Con p~ión emocionante siguen los vascos, en general
tan tranquilos y serenos, a cada jugada y críticas severas
no quedan suprimidas.
Esto es lo mismo en Ustaritz y S. Jean Pied de Port,
en .Mauleon Y en Tardets, corazón del país, que, cercado de
colmas verdes Y montañas altas, sueña en el fondo del valle. Y se despierta solamente, cuando llega el autobús 0
cuando es domingo. Son severas y sombrías, las casas que
se t?Can a lo largo de la calle principal. Pero cuando vamos
al nach~elo que canta valle abajo, entonces las espaldas de
estas m1sm~ casas sonríen alegremente con la esplendidez
de sus galenas y balcones de madera, bañados por el sol,
lozanea~os por las enredaderas. Pequeños jardines conducen al r10, y en ellos florecen estrelladas y geranios.
. Y ¡qué h~rmoso es Tardets con sus agudos techos cubiertos con p~ras, con sus ricos pastos, con las vacas
par?as Y ove~as blancas! Por todas partes manadas y el
somdo _argentmo de cencerros. Profundos barrancos en las
montanas donde habitan los espíritus malignos que envuelven las cimas e:1 niebla. Grutas por todas partes y puntas de montes capnchosos y las mismas ponen una nota de
crudeza ~n la hondura del paisaje. Riachuelos, cascadas,
arroyos Impetuosos. Pendientes áridas, rocas cubiertas de
musg..?· Región de las águilas. Frontera entre Francia y
Espana.

51

�Y donde la soledad parece casi absoluta, aparece súbitamente una casita al lado del sendero, con sus muros
blanqueados y sus balcones carcomidos recordándonos España.
Todo esto es la región del viejo Soule, donde está c;;ituado Mauleón con sus fábricas de boinas vascas y alpargatas, y no hay que olvidar, la fama de sus bailadores.
Acompañados de los agudos tonos de un txistu, de una dulzaina y de un tamboril, los mozos hacen sus saltos, graciosos y varoniles a la vez, que casi nos parecen ligeros como
plumas danzando sobre el suelo. Voltaire ya hablaba entonces:

Derimé nos dibuja un retrato exacto del silencio y del aislamiento de la región:
Sobre ~l sender~ sombrío, donde un viejo aragonés
en la silla amarilla-roja de su mula va,
desl~ u~ bandada de cisnes en el limpio azul
hacia la nieve de los Pirineos

Esta tranquilidad se rompe, donde e1 río Nive se une
co? el -A:dour, Y donde el puerto de Bayona se ensancha
ma~ hacia la orilla del mar. Y no muy lejos el centro internacional de Biarritz, donde la vida moderna y elegante ha
roto la soledad de los vascos.

"del pequeño pueblo que baila al pie de los Pirineos".
¡Qué vida en S. Jean Pied de Port! Con sus muros rojos que se bañan en las aguas del río Nive, da una impresión completamente española, el 15 de agosto, cuando el
pueblo celebra su fiesta bajo los altos plátanos del viejo
castillo. Y muy cerca pasa la vieja carretera romana, donde en la Edad Media los peregrinos de Alemania, Austria
y Suiza hacían su peregrinación hacia la lejana Campostela. Muy cerca se ve también el valle de Roncesvalles,
donde Roland defendió la retirada de Carlomagno, y aún
nos parece escuchar el cuerno de Olifant.
Y en el otoño pasan aquí las palomas torcaces. De las
selvas y de las colinas brotan entonces los gritos de los cazadores y el ladrido de los perros. País de las encinas y de
los ríos pequeños y vivarachos que serpentean por los valles bordados de helechos.
Como un murmullo las ondas ligeras del río Nive van
juguetonas al mar, siempre resguardado de montañas. Y
de las cuestas verdes lucen las casas blancas de Cambó,
donde el poeta fino Rostand tomó su hogar. Puro es el aire como en ningún otro lugar, y limpio el cielo. Un lugar,
"donde uno se cura, donde uno muere". Y aun el verso de

52

En S. Jean de Luz, un pequeño pueblo de pescadores
forman m~r Y montaña, río y selva una unidad. Las calles:
recuerdo vivo de los tiempos pasados, nos hablan de cuando los b~cos c?rsarios salían en viaje. A lo largo de la playa se erigen siempre nuevos chalets elegantes y hoteles
n_1?dernos. ~ mar parece bramar con rencor por esta invas10n de la epoca moderna, mientras que la cima la Rhume
aparece como protectora de eskualherria el país de los
vascos. En Ciboure, algunas escaleras tr~pan las cuestas
donde sueñan aún las casas señoriales de los viejos armado~
res. Y en las calles y en el puerto, por todas partes encont~amos los "cascarots", figuras envueltas en andrajos. Son
gitano_s, los expulsados de España en el siglo XV, que se establecieron en esta región. Y ellos han conservado lengua y
costumbres de sus antepasados, y también el sentido para la
charlatanería y el contrabando.
. Bajo el repique argentino de las campanas de sus igle~ias due~e tranquilamente Hendaya, a pesar del tráfico
mt~rnac1on:31 que corre ~or sus calles en dirección del puente internacional construido sobre el Bidasoa haciendo de
frontera entre el pais vasco francés y español, pero sin poder separar su alma.

53

�Igual al árbol de Guernica, cuyas ramas crecen todas
del mismo tronco, los vascos de este lado Y de la ?tra ~arte han conservado sus viejas costumbres, en un a1sl~1ento orgulloso Y elegido por propia voluntad, en ª:moma con
el murmullo de las selvas Y la canción de lo~ rios, e~ rendel mar Y la soledad casta de las montanas. ¡Que h:r:;samente sabe Unamuno, un_hijo del país vasco espanol
expresar el amor a la madre tierra:
Mi madre parda, madre de verdura,
masa de corazones, recia fragua,
de mi españolidad,
bajo tu lecho en la rocosa hondura
virgen, del cielo se remansa el agua
soñando eternidad • • •

•

Tierra de soledad!
Tierra de soledad, guarda en tu seno
mi soledad, hermanas soledades
que alma son de los dos;
tierra de soledad, campo sereno,
tú cuando llegue &lt;il fin de las edades
me pondrás cara a Dios.

SECCION DE LIBROS
(COMENTARIOS)
101: POEMAS: ANTOLOGIA BILINGUE DE LA
POESIA NORTEAMERICANA MODERNA
Selección y prólogo por Salvador Novo. Edición
bilingiie de Editorial L etras, S. A., México, D. F.,
Primera Edición 1965. Tela 428 páginas.

POESIA NORTEAMERICANA MODERNA

Es sumamente difícil trasladar poemas de un idioma
a otro, sobre todo si entre éstos existe la disparidad que
hay entre el inglés y el castellano. Casi siempre es preciso
sacrificar la métrica y la rima. A veces, hasta la propia
idea no puede ser expresada con absoluta fidelidad. En tales condiciones, el traslado, más que una traducción, es una
versión, casi podríamos decir una interpretación, y el poema pierde gran parte de su vigor, de su emoción y de su.
significado.
La poesía es, sin embargo, tan fundamental no sólo como expresión de la sensibilidad del poeta, sino también del
espíritu de una época y de un país, que podría afirmarse que
no es posible tener una idea cabal de éste si no se conoce
su obra poética. Las ediciones bilingües, que permiten cotejar el original con la traducción, facilitan considerablemente el conocimiento de esa obra a quienes no poseen un
dominio completo de la lengua en que el poema se escribió.
Salvador Novo, tal vez el intelectual mexicano más brillante de nuestro tiempo, autor y director teatral, conferenciante, poeta, prosista, ensayista, costumorista e historiador, publicó recientemente una primorosa antología de sonetos mexicanos de todos los tiempos, y ahora, en un nuevo
y admirable alarde de su capacidad de trabajo, nos ofrece,
en edición bilingüe, una estupenda selección de · ciento un

54

55

�poemas representativos de la moderna poesía norteamericana.
Treinta y cuatro nombres (entre ellos siete de mujer) forman la colección. El poeta más vfejo es Whittier,
que nació en 1807 y el más joven Lowell, que vio la luz en
1917. En todos se nota, en mayor o menor grado, la influencia de uno de ellos, Walt Whitman, uno de los poetas
más grandes del mundo, como también se nota en las poetisas la delicada influencia de una de ellas, la inigualable
Emily Dickinson.
La traducción ha sido confiada a distintos especialistas, quienes han realizado una labor verdaderamente encomiable. El prólogo de Salvador Novo constituye una maguífica introducción al conocimiento de la evolución del pensamiento poético norteamericano en los últimos cien años.
Una breve nota biográfica precede a los trafiajos de cada
uno de los autores que figuran en la selección.
La edición es excelente, encuadernada en tela. Ha sido realizada por la Editorial Letras, de México, y lleva el
título de 101 Poemas y el subtítulo de "Antología bilingüe
de la poesía norteamericana moderna". De acuerdo con lo
acostumbrado en las ediciones en dos idiomas, la versión
original en inglés aparece en las páginas pares, y frente a
ella, en las impares, la traducción al castellano. H. D.
PODER POLITICO Y LIBERTAD PERSONAL,
por S idney Hook. Edición cas tell~n a de UTEHA,
México, D. F., 1968. Tela 512 páginas.

DEMOCRACIA, DOMUNISMO Y
DERECHOS CIVILES

cepto puede tener implicaciones antagónicas. La idea de
democracia, por ejemplo, para los occidentales significa un
sistema para institucionalizar la libertad, mientras que asociada con términos como "popular", "económica", etc., como se suele hacer en el mundo oriental, sólo puede significar tiranía y opresión.
Sin embargo, aun dentro del contexto occidental de la
palabra democracia, existen notables diferencias. En tanto que los románticos e ingenuos adeptos del liberalismo
ritualista se empeñan en mantener el principio de una democracia absolutamente pura, cuyos beneficios deben extenderse a todos, incluso a los enemigos de la democracia,
los ideólogos modernos de est a filosofía política, con un
sentido más realista y pragmático, niegan los derechos democráticos a aquellos que, como los fascistas, los comunistas y otros extremistas de izquierda y de derecha, tienen
E.:n sus programas políticos y de acción la destrucción del
sistema democrático. "La intolerancia con los intolerantes
-como escribió- Kurt Lewin- es tan esencial para la democracia como la tolerancia con los tolerantes".
El doctor Sidney Hook, presidente de la Sección de Filosofía de la Universidad de Nueva York, organizador de la
Conferencia sobre Métodos en Filosofía y Ciencias y del
Congreso para la Libertad de la Cultura y filósofo de prestigio internacional, ha escrito un extenso estudio sobre los
problemas de la democracia, el comunismo y los derechos
ci~iles. La versión castellana de esta obra, un tomo con
mas de medio millar de páginas, acaba de editarse en México (Editorial UTEHA), bajo el título de "Poder Político
y Libertad Personal".

Las ideas pueden significar valores inmutables, pero
los seres humanos las interpretan --de acuerdo con sus
opiniones o sus estados de conciencia- en las formas más
variadas, hasta el extremo de que, a veces, un mismo con-

. El libro es un conjunto de ensayos dividido en cuatro secciones. En la primera (Estudios sobre la Democracia) el autor hace una clara exposición teórica y una entusiasta y convincente defensa de los principios democráticos, haciéndolos aparecer de una manera incontrovertible
como la única forma digna y posible de gobierno humano.

56

57

�ti

En la segunda (Ensayos sobre Comunismo) ataca en forma demoledora todos los puntos de sustentación de la teoría y la práctica comunistas, el determinismo histórico Y el
materialismo dialéctico.
En la tercera (Problemas de Seguridad y Libertad)
analiza la necesidad de tomar medidas de protección, sin
detrimento de las normas esenciales de libertad y de respeto al derecho de disentimiento. Y en la cuarta (Socialismo, Libertad y Supervivencia) estudia diversos asp~tos
ideológicos del socialismo liberal, los orígenes del fascismo
y del hitlerismo, la estrategia de la guerra política y otros
interesantes temas. H. D.
CAMPAÑAS CONTRA EL HAMBRE
por E. C. Stakman, R. Bradfield y P . C. Mangel~dorf. Editorial UTEHA. México, D. F., Tela 343 paginas.

MEXICO Y LA LUCHA MUNDIAL
CONTRA EL HAMBRE

En los dos decenios transcurridos entre 1943 Y 1963,
en México tuvo lugar una verdadera revolución agrícola.
Durante ese período, la población del país registró un aumento del 70 por ciento: pero la producción de los alimentos básicos creció en un 300 por ciento y, gracias a ello,
México se convirtió en país exportador de numerosos productos que hasta entonces había tenido que adquirir, año
tras año, en el extranjero, para alimentar a sus clases populares. En el campo de la ganadería se efectuó una transformación similar.

lisis de los suelos, los climas y las condiciones generales de
las distintas zonas agrícolas del país, seleccionando las semillas, creando especies híbridas y combatiendo las plagas.
Los técnicos mexicanos respondieron de manera admirable, los más distinguidos fueron a especializarse en el
extranjero, lo cual permitió que, en el momento oportuno,
los tres profesores norteamericanos pudieran dejar por entero el programa en manos mexicanas y abandonar el país.
El éxito del programa mexicano ha sido tal que la
Fundación se ha visto animada a extenderlo a otras naciones de Asia, Africa y América Latina que lo han solicitado, y México se ha convertido en un centro de capacitación
y estudio para técnicos agrícolas de esos países.
Los doctores Stakman, Bradfield y Mangelsdorf han publicado un interesante libro (Campañas contra el Hambre,
UTEHA, México) en el que exponen la historia, el desarrollo y las perspectivas del programa mexicano, así como la
proyección lograda por el mismo sobre otros países del
mundo.
Es una obra interesantísima y por el alto valor que
tiene como ejemplo de solidaridad humana y de lo que una
nación empeñosa puede hacer, sin estridencias ni demagogias, para librar a sus hijos del terrible espectro del hambre, cuando se le presta la ayuaa necesaria para dar los
primeros pasos por la senda del desarrollo, la abundancia
y la prosperidad.
DINAMICA DEL TRABAJO SOCIAL
por Walter A. Friedlander. Edición castellana de
Editorial Fax-México, México, D. F., 1969. Rústica. 608 p.

Este milagro se inició con el acuerdo tomado por ' la
Fundación Rockefeller, a sugerencia del gobierno mexicano, de enviar al país un equipo de técnicos formado por tres
hombres eminentes en tecnología agrícola, los doctores Elvin c. Stakman, Richard Bradfield y Paul C. Mangelsdorf.
Estos tres especialistas trazaron el plan completo de la
transformación del agro mexicano, empezando por el aná-

Desde los tiempos más remotos los hombres han tenido que enfrentarse al problema de aliviar la suerte de sus

58

59

DINAMICA DEL TRABAJO SOCIAL

�congéneres menos afortunados, pero los conceptos incluidos en la idea general de los "servicios sociales", son relativamente modernos, por ser una consecuencia directa de
la sociedad industrial desarrollada en los siglos XIX y XX.
Por lo general, las viudas que no podían ganarse la vida, los huérfanos, los enfermos o impedidos y los ancianos,
han merecido siempre, simpatía y ayuda, aunque hay ejemplos de culturas paupérrimas que preferían eliminar de su
seno a los seres que constituían una carga para los demás.
En la Edad Media, los monasterios, abadías y conventos cuidaron amorosamente de los menesterosos. Más tarde, el
Santo de Asís fundaría la orden de los franciscanos, Guy
de Montpellier, la de los hospitalarios, y San Vicente de
Paúl, la institución de las damas de la caridad.
La atención de esas necesidades de solidaridad humana estuvieron durante muchos siglos exclusivamente en
manos de la Iglesia y de algunos particulares. El Estado
no sólo se desentendió del problema sino que incluso dictó
leyes prohibiendo la mendicidad y castigando severamente
tanto a los peticionarios como a los donantes. El filósofo y
humanista español Juan Luis Vives, uno de los más grandes del Renacimiento, fue el primero que, en el siglo XVI,
concibió la idea de que el de_stino ind1vidual del pobre merecía atención por parte del resto de la sociedad.
En la actualidad los gobiernos han asumido ese papel
protector, ante la importancia creciente de los servicios involucrados, y cada dia es mayor la extensión y la complejidad de las actividades de servicio social, que en algunas
naciones constituyen una de las principales tareas del Estado y representan el renglón más cuantioso del presupuesto de egresos. Esto ha hecho que, en todos los países, millares de personas se consagren a las distintas labores de
servicio social, las cuales han venido a constituir la base
de la sociología moderna.
Acaba de publicarse en México. (Editoriar Pax-Méxi60

co) la. versi~n castellana, corregida, del libro Dinámica del
TrabaJo Social, del Profesor Walter A. Friedlander, obra
que desde hace varios años ha venido usándose como libro
de texto de es:3- materia en 96 de los 114 colegios superiores. norteamericanos que ofrecen estudios sobre trabajo
s?c1al Y en la mayor parte de las escuelas de trabajo social para graduados.
A través de las 600 páginas de este libro, el autor expone con detalle y minuciosidad los antecedentes históricos
de la asistencia _so~ial, las definiciones relacionadas y los
p~og_ramas Y practicas de la asistencia social: asistencia
P~b~ca Y_seguro social, servicios para la familia, asistenCI8: ~-antil, tra~ajo social en los ambientes médico y psiq~iatnco, ~l crrmen, la delincuercia y los servicios correcc10n~es, diversiones y actividades para las horas de ocio
necesidades ~pedales, asistencia social internacional, y as~
pectos profesionales del trabajo social. H. D.
EL RIO VIVIENTE
p~r Isaac ~imov, Edición castellana de Editorial
L1musa-:-W_1ley, México, D. F., Primera edición
1967. Rus tica . 203 páginas.

HISTORIA DE LA SANGRE

. Un hombre de 70 kilos tiene en sus venas unos 5.4.
litr~s de ~gre (en la mujer la proporción es algo menor) .
Casi la mitad de esta sangre el (45 por 100 está constituida po~ los llamados elementos figurados; el resto en el que
los rmsmos flotan es el plasma sanguíneo. El 80 por 100
de la sangre es agua).
_

Los cuerpos figurados, en orden decreciente de tamano: son los _leucocitos o glóbulos blancos, los eritrocitos 0
gl~bul~s roJos y los trombocitos o piaquetas. Hay 5.400,000
eritrocitos por milímetro cúbico de sangre, de modo que un
hombre adulto posee en total unos 25 billones: los suficientes P~~ que, si los repartiera entre todos los seres humanos VIVIentes, éstos recibieran unos 8,000 cada uno. En
61

�cambio, sólo tenemos unos 7,000 glóbulos blancos y ...
250,000 plaquetas por milímetro cúbico de sangre.
La sangre se enriquece de oxígeno a través de la respiración y tarda alrededor de un minuto en hacer el recorrido completo del sistema vascular y regresar al corazón.
En ese viaje, que realiza unas 1,440 veces por dia, lleva a
los órganos vitales de nuestro cuerpo los materiales nutrientes y transporta.,las sustancias que las diferentes glándulas del organismo, a que realicen sus funciones especificas en los lugares adecuados.
Por medio de los sistemas de defensa de la sangre {a
la cabeza de los cuales figuran los leucocitos) hace frente
a las infecciones procedentes del exterior. Una gran parte
de las enfermedades tieneñ algo que ver con la sangre, ya
sea porque obedezcan a deficiencias o factores de la misma
o porque utilicen el líquido sanguíneo como elemento único o principal para combatirlas.
Isaac Asimov, autor de notables obras de divulgación
científica, ha escrito un apasionante libro sobre la sangre
(El Río Viviente, Editorial Limusa-Wiley, México, D. F.),
con innumerables datos acerca de la composición y el comportamiento de este maravilloso líquido vital y de las infinitas anomalías orgánicas que pueden derivarse de cualquier desequilibrio del sistema.
La anemia, la policitemia, la hemocromatosis, las complejidades de los tipos sanguíneos en casos de transfusiones, los misterios del factor Rh, la hemofilia, la uremia, la
diabetes, las dolencias relacionadas con las glándulas endocrinas, el metabolismo, la arteriosclerosis, el cáncer, las
alergias y otros interesantes tópicos son tratados en forma
clara y amenísima en este libro, que ilustra a los profanos
sobre el prodigioso líquido que circula por nuestras venas
y hace posible nuestra vida. H. D.

62

S DE P~GO .

NHSf
At Y EXTIAIIJE

sV·cAllTAM
lA SOUE NERCADO.S IIITEl!IAC

80110S fltlANCIEROS ACEPTACIONES, C
MOS IMPUESTO 8.73% NETO, E

OS FINANCIEROS .A
,;@;'&gt;¿..;

�����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484874">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484876">
              <text>1969</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484877">
              <text>Segunda </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484878">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484879">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484880">
              <text>Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484881">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484882">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484898">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484875">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1969, Segunda Época, Año 12, No 2, Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484883">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484884">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484885">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484886">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484887">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484888">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484889">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484890">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484891">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484892">
                <text>01/06/1969</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484893">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484894">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484895">
                <text>2000335</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484896">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484897">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484899">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484900">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484901">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="35034">
        <name>Ernesto Jaffe</name>
      </tag>
      <tag tagId="35032">
        <name>José P Saldaña</name>
      </tag>
      <tag tagId="29883">
        <name>Luis Tijerina Almaguer</name>
      </tag>
      <tag tagId="4758">
        <name>Poemas</name>
      </tag>
      <tag tagId="35035">
        <name>Rodolfo Caltofen Segura</name>
      </tag>
      <tag tagId="25642">
        <name>Sección de libros</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="17423" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="15454">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/213/17423/Armas_y_Letras_Revista_de_la_Universidad_de_Nuevo_Leon_1969_Segunda_Epoca_Ano_12_No_1_Marzo_2000336.pdf</src>
        <authentication>dadeae2e6654821307413d9da692a9ca</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="487978">
                    <text>���I -------··-·· ..

BIBLIOTECA CENTRAL
U. A. N. L.

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. l

Año 12

Marzo de 1969

Segunda Epoca

SUMARIO

Agustín Basave Fernández del Valle, Significación y sen-

I

tido del libro en ei horizonte cultural -Conferencia- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Nicolás Martínez Cerda, Misión de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

David Hernández, Dos salidas del Laberinto de Octavio
Paz .. . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . ...... 31

José P. Saldaña, El Presidente de la República, Lic. Miguel Alemán Valdés, en Monterrey .. .. ... . . . 45

Campio Carpio, Ante el Pórtico de la Historia . . . . . . . . 53

�DR. AGUSTIN BASAVE
FERNANDEZ DEL VALLE
President.e del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de
Nuevo León.

SIGNIFIGAGION Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

Yaya, por delante, una confesión personal: nací entre
libros y entre libros he de morir. Soy -¿por qué no decirlo?- un ciudadano de la república de los libros por derecho de amor y de estudio. Autor vocacional y lector empedernido, los libros le han robado horas a mi sueño -aunque me hayan lanzado a muchos ensueños- y han mermado considerablemente mi bolsillo. Todo esto viene a
cuento porque mi disertación no · será, simplemente, una
académica y fría conferencia sobre la significación y el
sentido del libro en el horizonte cultural. Claro está que me
propongo ofrecer un riguroso análisis filosófico sobre el ser
y el quehacer de la cultura y sobre la esencia del libro co•
mo ente expresivo-instrumental. Pero mi mensaje será
-así lo espero- un mensaje de pasión libresca, de erog
cultural.
·Empezate por hablar de la vida humana como cultura.
Necesitamos orientarnos, saber a qué atenernos respecto de
los seres, que íntegran la realidad en la que nos encontr amos viviendo. En conseguir esa orientación nos va nuestra
pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para
salvarnos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.

En la conexión cambiante del yo y del mundo se da
5

�un dinamismo dramático que constituye la realidad de la
vida humana. Buscando la estabilidad que me falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma o programa
de salvación. Y este programa perfilará mi existir como
hazaña y como misión. Sostenerme en el universo con ~
programa de salvación ha sido, sigue siendo y va a se:, mi
tarea primordial en la vida. Cuando parece que se pierde
todo sostén y que vamos a naufragar en el inmenso océano del universo, surge la angustia. No tan s~lo se trata. de
que el riesgo me circunda, sino de que yo mismo soy nesgo en la fragilidad de mi ser biopsíquico y moral. Un enlace de sucesos únicos ensartados como cuentas de un rosario personal por hacer, va poniendo _de_ m~?ifiesto ~n:1"
asombrosa y al parecer inagotable mult1pbcac10~ de p~sibilidades. Dentro de las posibilidades, no todas tienen igu~l
valor para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, po_dr1a
lanzarme ciegamente en cualquier dirección. Se acabana la
seriedad, la fe, la razón en el acto de decidir. Una sola posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie porque no es un bien jurídico.
Esencialmente transferible, la cultura no es excluyente,
aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que
se sienta habitado por ella, confirmándola en su vida personal. Conocimientos que flotan en nuestro ser Y se deslizan sin dejar ningún sedimento, no forman cultura. Otros
por el contrario, penetran en nues~r? interior, ~e lig8:° a
nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y pasion~, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podria decir que
se hacen, en nosotros, carne y sangre, vida Y ~píritu ...
Los transformamos y nos transforman. No son simples conocimientos "nocionales", sino que son verdaderamente conocimientos "reales" ---eomo diría Newman- porque los
hemos asimilado. Con la ventaja de que se tornan, una
vez asimilados, autónomos, personales. Desde entonces
conocemos por nosotros mismos y no por medio de otros.
Habrá una manera propia de comprender y de expresarse
6

que cor;esponde a un determinado cuerpo y a un temperamento p~culiar. Conoceremos las cosas conociéndonos a nosotr~s _rmsmos, Y no las comunicaremos al exterior sino comumcando?os a nosotros mismos. El hombre, al conocerse,
se hace mas hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea
problemas, . descubre soluciones y confronta estas últimas
c?n 1~ roca viva de la realidad. No hay que olvidar que el
t~rmmo "cultura" tiene un origen agrario y significa cultivo. P:~º el cultivo supone la simiente, la sementera, la
plantac10n, la labor del sembrador. Sin este afán humano
sobre la tierra en cuanto meta perseguida y adquisición lograda, nunca podrá entenderse la cultura personal.
. L~ vida del hombre culto no puede ser conducida sin
f1losofm, esto es, sin conciencia de que en cada suceso en
cada aca~imiento, transparece el "sentido sobretemp~ral
de que esta empapado". La divisa del hombre culto podría
ser_ aquella que formuló Eugenio D'Ors: La elevación de la
anecdot~ a categoría. No se puede ser culto sin una por lo
menos discreta base filosófica como elemento integrante y
aun rector,,de lo que es, entre nosotros, la llamada "cultur~ ~eneral . No debe olvidarse que no hay formación autentica que no repose en un decoroso conocimiento del hombre en cuanto hombre. En este sentido, no hay más cultura q~e .la cultura humanista. Todo lo demás es barbarie. No
suprimiremos ninguno de los datos y valores esenciales del
hombre, porque una cultura desequilibrada o deficiente no
me~:ce el n?mbre de cultura. Daremos satisfacción a las
leg1_t1~as exigencias del cuerpo, pero buscaremos para el
espmtu ~uz, belleza Y bien ... La perfección humana frente a la vida toda y a la universalidad de las cosas .es abarcada por el concepto de cultura. Mientras el humanismo sólo apunta d:rechamente a la perfección del hombre, por
hombre; la idea de cultura engloba la perfección del hombre y su circunstancia.
La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza humana, pero es obra del espíritu y de la libertad
agregando sus esfuerzos al de la naturaleza. Cultura es ple~
7

�nitud vital especüicamente humana: actividades especulativas y actividades prácticas (éticas y artistic~) ~ngranadas
al tiempo y a sus vicisitudes. Trátase, consigmentemente,
de algo especialmente humano y, como tal, pere~~ero.
Siempre me ha parecido magnífica aquella expresion de
Herriot: "La cultura es lo que queda cuando todo lo demás
se· ha olvidado". Queda la capacidad, la apitud. Gracias
a la cultura, nuestras sensaciones, nuestras imágene~,
nuestras intuiciones, nos pueden sobrevivir y, por co~iguiente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que ya se encuentra fuera del yo.
La vida humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser y comprendiendo la producción Y utilización de objetivaciones culturales, es también Y de i:nane~a
eminente, cultura. No hay que olvidar que en el dmamismo y fluencia de vida se fraguan, en el interior de u_n sujeto, el libro y la sinfonía, la catedral y la herramienta.
Consciente o parcialmente inconsciente, el proceso de creación cultural -radicado en la capacidad objetivante del
hombre- va desde la primera incitación o germinación
hasta que el objeto ingresa con vida independiente Y propia
en el mundo de la cultura. Si por una parte el hombre crea
la cultura, por otra la cultura lo va configurando a él. Piénsese en lo que significa, en la vida de cada cual, el lenguaje, la religión, el derecho, el arte, la técnica ... Gracias.ª
estas realidades realizamos intimamente nuestra propia
índole, acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior,
cumplimos nuestro destino natural.

fía de la Cultura-, Editorial Fondo de Cultura Económica). Sin desconocer la importancia de una consideración
funcional del hombre y tle una filosofía de las formas simbólicas, no creo que sea posible proporcionar una visión de la
estructura fundamental de cada una de las actividades culturales humanas -como en vano lo pretende Cassirersin una previa metafisíca del hombre.
La cultura proviene -como la ha apuntado Francisco Romero- de la capacidad objetivante. Si el hombre es
un ser que capta y concibe un mundo objetivo, la cultura
forma cuerpo con el hecho de ser humano. Distinguese entre cultura objetiva -toda creación del hombre: obra de
arte, institución, teoría, costumbre- y vida cultural --existencia del hombre entre los entes objetivos creados por él-.
Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño
a la naturaleza, de incorporarle un sentido. Todo aquello
que de alguna manera producimos o modificamos para introducir en nuestro círculo humano, es objeto de cultura:
parques nacionales, pisapapeles, edificios, leyes y reglamentos. En este sentido se ha podido decir que la tierra
entera está culturizada, porque no hay rincón en ella que
escape a las relaciones jurídicas y de dominio. Sólo los astros no están afectados por la cultura. Cabe decir que son
pura naturaleza.

Tan importante resulta la cultura para la comprensión
del hombre, qu~ Ernst Cassirer ha llegado a clecir que "la
caracteristica sobresaliente y distintiva del hombre no es
una naturaleza metafísica o fisica sino su obra. Es e~ta
obra, el sistema de las actividades humanas, lo _que def~e
y determina el círculo de humanidad. El lenguaJe, el mito,
la religión, el arte, la ciencia y la historia son, otros,,tan!os
'constituyentes', los diversos sectores de :~te circulo ~pag.
105, Antropología Filosófica -Introducc1on a una Filoso-

El objeto cultural, sentido humano impreso en una
cosa, se comprende pasando "de algo significante a algo
significado" (Romero). Base material, contenido o sentido
y referencia a un valor --que no es parte efectiva de un
objeto sino de una direccion o polarización- son los ingredientes que integran el objeto cultural. El hombre humaniza lo no humano, transforma la realidad colonizándola.
"Vida humana objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la proyección al exterior de la
interioridad del hombre. Nada de raro tiene que el hombre,
al autoafirmarse, edifique un mundo, si pensamos que lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de ins~
tandas objetivas.

s·

9

�Primitivamente la palabra cultura significó un estado
o una posesión de la persona individual (cultura animi).
Posteriormente adquirió el sentido de la estructura objetiva supraindividual. En realidad, ambos aspectos de la cultura están íntimamente vinculados y se condicionan mutuamente. Conviene recordar que 1a palabra cultura arranca del cultivo de las plantas (agricultura), cuyo significado
s2 extendió al cultivo anímico. El hecho es que nos encontramos viviendo en medio de un conjunto de productos con
sentido, que existen ahora y para un grupo, para nosotros.
Cada sector está constituido por bienes culturales que encarnan un valor peculiar. No se trata de un organismo sino
de una organización de partes esencialmente distintas en
una unidad más o menos diferenciada y estrecha.
· Una auténtica filosofía de la cultura intenta conocer el
mundo de la cultura no como un mero agregado de hechos
inconexos y dispersos, sino como un todo orgánico, como un
sistema. El hombre vive en una sociedad de pensamiento y
sentimiento cuyos elementos y condiciones constitutivos
son: el lenguaje, el mito, el arte, la religión y la ciencia. No
puede el hombre vivir su vida sin expresarla. Y estas expresiones sobreviven a la existencia individual y efímera de sus
forjadores. Entre estabilización y evolución se da una tensión constante. Hay una tendencia a las formas fijas y estables de la vida, como hay otra que propende a romper
este esquema rígido. La cultura, en conjunto -afirma Cassirer- "es el proceso de la progresiva autoliberación del
hombre" pág. 313, Antropología Filosófica Fondo de Cultura Económica). Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le ayudan al hombre a vivir como a destruir y a dar muerte. En todo caso, el futuro de la historia
depende de la cultura, no de la fatalidad.
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de valores expresados por la actividad humana, está
ahora en nuestras manos. Si la cultura es fruto de la libertad espiritual, no podemos eludir nuestra responsabilidad histórica. Conciencia crítica, organicidad de conocí10

mientas, afinamiento espiritual, todo ello es bueno procurar, a condición de no absolutizar los valores humanos. Sin
un fundamento trascendente de los valores, la cultura se
viene abajo como falso ídolo. O el fundamento de los valo~
res es Dios, o los valores cesan de ser tales. Los valores
que expresa toda cultura nos remiten al fundamento de todo
vc.lor.
"La palabra cultura -afirma Nicolás Abbagnano-·
tiene dos significados fundamentales. El prímero es más
a~tiguo y significa la formación del hombre, su mejoramiento Y perfeccionamiento. El segundo significado indica
el producto de esta formación, esto es, el conjunto de los
modos de vivir y de pensar cultivados, civilizados, pulimentados, a los que se suele dar también el nombre de civilización" (Nicolás Abbagnano, "Diccionario de Filosofía",
pág. 272, Fondo de Cultura Económica). Mi maestro, el Dr.
Juan Zaragiieta, ha dicho que "la cultura es la superación
de la naturaleza por un esfuerzo humano a ella conducente en las diversas direcciones de la vida" (Juan Zaragiieta:
"Diccionario Filosófico", pág. 139, Espasa Calpe, S. A.) .
Conocimiento de los seres, actuación sobre ellos, valoración, refle_?Ción filosófica, religión son modos o categorías
de la cultura. En este sentido, cabe decir, que la cultura es
característica distintiva y universal de las ·sociedades humanas. Jamás se ha tenido noticia de un grupo humano que
no tuviere lenguaje, tradiciones, costumbres e instituciones.
La segunda edición de la magna "Enciclopedia Filosófica"
italiana, que acaba de salir a la luz pública en Florencia
define la cultura en los siguientes términos: Cultura: "Eser~
citazione delle facoltá spirituali, mediante la quale queste
sano porte in condizione di dari i frutti piU abondanti e i
miglio che la loro naturale constituzione consenta" ("Enciclopedia Filosófica", volumen 2, pág. 207, G.C. Sansoni Editare, Firenze) . Hasta aquí algunas índispensables precisiones sobre la cultura. Vayamos ahora al libro: un específico
objeto de cultura.
El Diccionario de la Real Academia Española de la
11

�. Qué sería del libro sin interlocutor, sin lector, sin ~nt · rp:ete? El libro no siempre habla para todos ni a to os
~ lo ~ismo. Nada dice para un analfabeto y muy poco
:~~: para el tonto. Cosa diferepte es que lo lea un hombre

inteligente o un iniciado si se trata de un libro de filosofía
o de matemáticas. Para el librero el libro es mercancía, objeto de comercio. Para el autor, el libro es expresión personal, intimidad comunicada, obra de vida humana cristalizada. Por eso el libro es multifacético, tornadizo, pluridimensional en su sentido. Curiosa entidad la del libro: su
coseidad no !e impide un hálito de personeidad. Esta entidad
entre la naturaleza y el espíritu lleva, de algún modo, el
resplandor presencial de su autor. Todo libro nos da a conocer un nombre, un estilo humano. Acaso algunas veces
no se origine totalmente en la autenticidad personal; aún
así, será expresión de una persona y hasta de un pueblo y
de un raza. En el libro no hay que ver solamente lo que se
manifiesta, sino quién se manifiesta. Hay libros jóvenes,
agresivos, irrespetuosos, humildes, personales, petulantes,
deprimentes, esperanzados . . . En última instancia, cabría
decir que hay tantos libros posibles como personas-autores. En todo caso, el libro auténtico es siempre presencia
personal, proximidad existencial entre hombres, manüestación espiritual concreta. El gran libro-persona es libro presencia, es libro confidencia, es libro amistad. Está más allá
df' lo útil. Düunde la cultura y los dones del espíritu por
superabundancia de vida. Naturalmente que también hay
los libros indignos, venenosos, pornográficos, destructivos.
Hay libros --que duda cabe-- que derraman rencor. Por
eso a los libros hay que escogerlos como se escogen a los
amigos. Y sin embargo, como bien dice mi cordial amigo,
el filósofo español Pedro Caba: todo libro, como toda obra
del hombre, como toda acción, como todo gesto, aspira a
un mínimo de originalidad. Todo hombre, en toda obra, ansía originar, aspira a ser padre o madre de otras almas. Todos queremos grabarnos en el recuerdo de los demás, llamar la atención de los otros, tener fama, gloria, popularidad o nombre, porque todos aspiramos a lo que ya somos:
a inmortales ... (Pedro Caba: "Filosofía del Libro", pág.
54, Madrid MCMLVII) . La aspiración a la personalidad,
originalidad y autenticidad es consubstancial a todo autor.
Aunque todo autor, por genial que sea, usa un idioma que
no ha inventado, se nutre en una tradición nacional y un_i-

12

13

18 a edición nos ofrece tres acepciones del
Lengua, en su av .
, . ") 1) "Reunión de muvocablo libro (del latín liber, libri : . .
. 1 t
ordinariamente impresas,
chas hojas de papel, vite a e c.,
.
b" rta de
que se han cosido o encuadernado Juntas con c~ ie
un
l cartón pergamino u otra piel, etc., Y que orman
pape'
2),-0bra científica o literaria de bastant_e exvolumen.
·
) -Cada una de ciertas
t
• • para formar volumen. 3 •
. ,.
ension . .
uele dividirse la obra científica
partes prmcipales: ~n que s
an extensión". La prio literaria Y los codigos Y leyes de gr
t · 1 del libro y
mera acep~ión dse centrusa
~a
eficiente y
nada nos dice e su ca
'
a
f" 1 La segunda acepción apunta 1a caus
de su causa ma ·
. tü· y de lo literaformal dentro de los límites de lo cien ico
.,
1·t . . ..
- ala por extens10n Y a i e
rio. La tercera sigmficacion sen ,
.
ración, un particular uso de la palabra llbro.

:~;:m~~us¿ ::~:a

y O quisiera hablar del libro desde el punt? d: ;~:~c!~
no lo hace m~gu
1a filosofía de la cultura. y esto
1·b
ee una cierta exprenario Como ente cultural, el i ro pos
d
.
, .
omo resultante de su estructura y e
sividad transfislica, c os Su materialidad es algo accesorio,
su puesto en e cosm .
Pe
.
d . Ciertamente un libro es una cosa. derivado, secun ario.
.
d ínculo a contenidos culosa medial que sirve e v
.
ro una c . rofundos Dentro del horizonte cultural, el liturales __mas_ P d
1 . ubroatón del ente expresivo-instrubro esta ubica o en a s
~o•
•
tal En un libro se encarnan virtualidades ~ue no puemen .
. ,
on su material. Las paden identificarse en nmgun caso c
. . sentidos
1 bras sobre el papel son vehículos de expresiones:
a posibilidades de inteligibilidad. Lo que corporaliz~ la( ex
Y
.
terial no es ya la materia que
presión o el sentido tran~mal
tructura inmaterial del sigsería un subelemento), smo a es
. h d modo
esf ra ideal de conexiones culturales. D~c o e .
no: la ~ . el libro es una totalidad expresiva de signo
mas preciso·
, ·
ultural
más relación más sistema transfisico o c
.

�versal, lleva supuestos étnicos, estírpicos o históricos sobreentendidos. Dentro del contexto social e histórico, cada
hombre, que al fin y al cabo es un heredero, proyecta su
autenticidad personal. Y cuando deveras busca la verdad,
el bien y la belleza, la originalidad le viene por añadidura.
Así lo creo yo, por lo menos.
Hoy en día hay demasiados libros. Dentro de esa abundancia torrencial, muchos libros salen sobrando por estériles o por estúpidos. Es preciso orientarse, con buenos guías
bibliográficos, en la inextricable y sofocante selva de libros. No podemos leer todo lo que debiéramos leer. En
consecuencia, se impone una rigurosa selección de acuerdo con radicales preferencias. En los años de mi adolescencia, cuando leía un libro de segunda o tercera clase, recuerdo que mi padre me espetó aquel adagio latino: "Ars longa,
'vita brevis". Desde entonces he tratado de disciplinar mis
lecturas. No con inhumana rigidez, pero sí con metas claramente dilucidadas. Acordándome de aquella frase de Lessing: "un libro grande, es un gran daño", he procurado,
como autor, apretar ideas, mostrar espíritu de parvedad, ·
condensar mensajes. Y creo que algunos de mis libros llevan mi mensaje más personal y muchas de mis mejores esperanzas. Siempre he sentido vivir para algo más que para dar con mis huesos en una tumba. Y para el autor, cada libro es creatura amada. Cuando un autor que se respet a da al público una de sus obras, es porque la juzga digna
d(· salir a la luz pública. Porque publicar un libro que no
se estima es sobra de desfachatez o falta de honestidad intelectual. En cada una &lt;le nuestras obras va encapsulada
una etapa de ardiente vida espiritual, una objetivación -extraña paradoja- de nuestra inobjetivable subjetividad. Hay
que sostener la cultura y hay que hacerla avanzar. Hay que
fomentar el buen libro como instrumento de formación Y
de humanización. Sabemos que más allá de los derechos de
autor hay un condominio espiritual del que hace el libro Y
del que lo lee. Seguramente Gregorio Marañón exagera al
decir que la humanidad debe al libro "el 90 % de su progreso material y moral". Pero nadie negará que sin el libro

14

moriría la mayor y la mejor parte de la cultura. "El Quijote", "Hamlet", "La Divina Comedia", "Fausto", los diálogos platónicos y las tragedias griegas, la obra aristotélica, los libros de Kant y los volúmenes de Heidegger, para no
citar sino unos cuantos ejemplos egregios, resuenan y palpitan en nuestro espíritu. En esas obras, unos hombres
-nada menos que todo unos hombres como diría Unamuno- se han vertido y expresado. Nos han iluminado y nos
han forjado.
, Voces apocalípticas nos hablan de la decadencia y agonía del libro. "Debemos dar el aviso con sencilla y medit ada gravedad: el libro en Europa -asegura Pedro Cabava a dejar de ser, está ya dejando de ser, el instrumento
de la cultura . . . El problema no hace más que brotar ahora. Pero es posible que dentro de cien años (la historia anda con botas de cien leguas) el uso del libro sea una rareza
de eruditos y nostálgicos solitarios añorando la noble pesebrera de las bibliotecas. El libro está en peligro y hemos
entrado en la fase de decadencia cultural, en el crepúsculo
vesperal de su esplendor". No creo que el libro haya entrado en su decadencia y en su agonía. Me parece, sencillamente, que el cine, la radio, la televisión y la cinta magnetofónica le disputan un ámbito de vigencia que antes era
exclusivo. Pero ni el cine, ni la radio, ni la televisión podrán desplazar, definitivamente, al libro. De la supervivencia del libro depende la supervivencia de la gran cultura, de
la cultura que llamamos clásica. La palabra de los grandes
muertos, encerrada para siempre en los grandes libros, se
hace universal e inmortal. Recuerdo haber leído hace vl~
rios años, una bella página de Stefan Zweig, en la cual, habiando por todos nosotros, da un testimonio de agradecimiento a los libros: "Aquí están, resignados y callados. No
instan, no llaman, no piden. En su estante están y esperan,
silenciosos. Una somnolencia parece envolverlos, y, sin embargo, de cada uno de ellos mira un nombre como un ojo
abierto. Al acariciarlos con la vista, con las manos, no nos
llaman suplicando, no se dan importancia. No piden. Están
esperando que nos entreguemos a ellos; solamente enton-

15

�ces se ofrecen. Primero, tranquilidad alrededor de nosotros,
tranquilidad en nosotros, luego estamos dispuestos para
ellos: una noche, al regreso del camino fatigoso; un mediodía, cansados de los hombres; una mañana nublada que se
abre entre sueños visionarios. Deseamos platicar con alguien y sin embargo estar solos. Deseamos soñar, pero
con música. Con el gusto epicúreo anticipado de la dulce
prueba, nos acercamos a la biblioteca: cien ojos, cien nombres, clavan la vista en nuestra mirada escudriñadora, silenciosos y pacientes, como las esclavas de un serrallo en su
dueño, esperando con devoción la llamada y felices de ser
elegidos, de ser gozados ... "
"Pequeñísimos trozos de lo infinito, estáis instalados
silenciosamente en el interior de nuestro hogar. Pero cuando os liberta la mano, cuando vibra vuestro corazón, entonces rompéis invisiblemente vuestras cárceles triviales, y
vuestra palabra nos eleva, como en un vehículo fogoso,
desde la nada a la eternidad" (Stefan Zweig: "Agradecimiento a los Libros" en la revista "Peñoles" sección literaria, pág. 8, septiembre-1951, Monterrey, México).
Tócame concluir. En un instante de contenida emoción, Sócrates define el ala. La naturaleza del ala, nos dice, consiste en llevar hacia lo alto lo pesado. Esa y no otra
es la misión del libro. Los buenos libros realizan la misión
aerostática del ala: elevar hacia lo alto, "ad astra", las humanas pesadumbres. Como Israel por el desierto en tien~s, nosotros estamos de paso. Pero en este paso, hemos
visto, -en muchos libros- nuestro camino en los luceros.

NOTA DEL EDITOR: La anterior es una conferencia pronunciada por
el Dr. Basave, en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal de la Ciudad de Guadalajara,
Jalisco, con motivo de la Feria del Libro, y que
Armas y Letras tuvo a bien transcribir dados
su carácter e idoneidad.

16

NICOLAS MARTINEZ CERDA
"El día en que los jueces tienen miedo, ni un solo ciudadano puede reposar tranquilo .. . , porque la constitución vive en tanto que se aplica por
los jueces; cuando ellos desfallecen, ya
no existe más . . . Lo decía con palabras de metal el texto del Rey visigodo: la salud del pueblo es tener derecho y mantenerlo".
Eduardo J. Couture: "Estudios de Derecho Procesal Civil", Tomo I. pp. 95
y 157.

MISION DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
DE LA NACION

t a finalidad de nuestro Máximo Tribunal va hermanada con la institución del Amparo. Si la jurisdicción del
Alto Colegio se encuadra dentro de los lineamientos de
nuestro sistema federal y el Juicio de Amparo conserva
toda su lozanía, podremos concluir que la misión de la H.
Corte Suprema de Justicia de la Nación es, dentro de la división de pocleres (Art. 49 constitucional), el órgano del
Poder Público de mayor valía por su función intrínseca:
realizar una justicia democrática interpretando la Ley Suprema.
Los artículos 104, 105 y 106 constitucionales fijan
jurisdicción ordinaria no limitada, opuestamente a la
risdicción de la Corte de Derecho de Norteamérica, la
está investida de competencia ordinaria limitativa y,
ende, reducida.

una
juque
por

La jurisdicción política o extraordinaria se fundamenta en el artículo 103 constitucional, fracciones II y III, en
forma limitativa; mismas que por interpretaciones sofisticadas han sido galvanizadas.

17

�El tema de la justicia federal (la Corte específicamente), ha sido largamente tejido, silenciosamente elaborado,
soslayado vergonzosamente, abordado en forma exhibicionista o simulada; en fin, existe, como diría Chiovenda,
"una amplia carretera por la cual han pasado ya tantos
antes que nosotros".
La justicia constitucional mexicana constituye lento
espectáculo. Luis Pablo Bustamante, en La Sentencia de
Amparo, afirma que desde 1938 hay juícios pendientes.
La larga trayectoria histórica demuestra que el Poder
Judicial Federal, en especial la Corte Suprema, trabaja con
pérdidas, debido a imperfecciones connaturales que datan
de un pasado incierto y oscuro, provocado por el artículo
14 constitucional, al recoger el principio de la "exacta
aplicación de la ley", que se inician desde las forzadas interpretaciones sentimentalistas del Juez Vallarta, pasando
por la fuerte censura del constitucionalista Rabasa, sin encontrar eco, hasta llegar a la sabia crítica del magistrado
Palacios. El problema se teje en torno al Amparo-casación
y apelación federal.
El Constituyente del 57 "no anduvo los caminos de la
casación". Ramón Rodríguez advierte: "Nada se dijo en el
Constituyente acerca de la palabra 'exactamente' ", además, consideraba que si los tribunales federales revisaran
los fallos de los tribunales regionales se acabaría con su
soberanía (autonomía) y con su independencia.
"Los legisladores constituyentes no pudieron querer
esta subversión", sostiene con idéntico criterio Castillo Velasco.
La ley reglamentaria del Juício de Amparo del 30 de
noviembre de 1961, elaborada en su mayoría por constituyentes, en su artículo 8 niega el amparo judicial (demos fe
a esta interpretación).
La Corte de Vallarta repudia la casación. Forzadamen-

t&lt;-1 el Amparo-casación penal entra "por la puerta sentimental de la aplicación exacta en la sentencia definitiva de
las leyes penales". El digno juez se opone a la confusión de
instituciones y empequeñecimiento de la Corte: "pretender
que el Amparo surta los efectos de un recurso, con la apelación, . . . es hacer monstruosa mezcla del derecho constitucional y del civil ... El Amparo no juzga más que la incoru;titucionalidad de las leyes o actos de las autoridades ... ".
Nuestra Corte Suprema alcanza dignidad y respeto,
guíada en las t.esis de su ilustre Presidente. Su salida provocó el triunfo de la corriente contraria y desde 1882 el
amparo judicial tiene vida legislativa, corroborada por el
Código de Procedimientos Civiles.
Rabasa corrige a Vallarla en su método interpretativo. Su crítica es certera (aunque ambos perseguían idénticas finalidades). Consideró que de no suprimirse la casación, la Corte sería revisora de los fallos del Poder Judicial
del fuero común en toda la República, señalando la consecuencia: "máquina que se paraliza si se le atasca de materia prima"; finalmente sentenció: "LA IMPOSIBLE TAREA DE LA CORTE".
El Alto Tribunal sigue un camino poco feliz. El rezago
mostrado por estadísticas asombró a Moreno Cora y a Rabasa. Su peregrinar ha sido semejante a un ciclo crítico
económico permanente. Paliativo tras paliativo la hace vivir en estado de eutanasia.
El Alto Colegio es un tribunal burocratizado y sin perfil propio. El rezago de la H. Suprema Corte de Justicia de
la Nación es en 1950 de 37,881 expedientes; en 1959, de
10,055; en 1964, de 18,380; en 1966, de 20,333; y en 1967
ascendió a 13,814 asuntos.
Nadie niega el deambular de la Corte. La profesión de
Rabasa está plenamente cumplida, no obstante la creación
de los Tribunales Colegiados "Pequeñas Cortes". El Alto
Tribunal en 1958 reportó 20,820 expedientes rezagados.

18
19

�Ahora, si se examina rigurosamente la unidad jurisprudencia como ya lo ha hecho el ilustre jurista J . Ramón
Palacios, la conclusión objetiva, honrada, nada adulatoria,
es que la llamada unidad jurisprudencia ha sido poética y
por su tejido contradictorio semeja a una "cabeza sin sesos"; como diría Kant.
La obligatoriedad jurisprudencia} en nuestra legislación hace perder sus características de interpretación y
de orientación, reconocidas unánimemente por la doctrina.
La jurisprudencia obligatoria surgida "en la actuación de
la ley en el caso concreto", como diría Chiovenda, omite
distinguir lo llamado por Calamandrei "el derecho legislativo" y el "derecho judicial", en donde existe distancia; no
es lo mismo la interpretación legislativa que la judicial.
Nuestra jursprudencia obligatoria. evita que juzgadores se
anoten un mérito en su expediente y sí conduce a aplicar la
ley en forma de estampilla y la jurisprudencia como si fuera un sello, tal como ya ha sido señalado por un maestro.
De la unidad jurisprudencia se deduce el respeto y dignidad del Máximo Tribunal de la República.
La Corte Suprema es un órgano atrofiado, oscurecido
y absorbido por su amplia competencia. A este fundamental problema anteceden, como ya se ha advertido, la concepción del ilustre Ignacio Vallarta, esforzado y esclarecido Magistrado Presidente, hasta hoy irremplazable. Detesta la casación y la califica de "teoría subversiva del orden
social". En su tomo III, p. 11, afirma que "el amparo no debe servir para quitar o imponer restricciones a los Estados
de la República".
Rabasa demuestra que la suerte de la Corte Suprema
en la República ha sido infeliz. Pone los puntos sobre las
íes invocando estadísticas. Su tarea, nos dice, es vergonzosa: requiere al obrero especializado y desecha al artífice.
. El derecho común se federaliza al cercenarse la autonomía constitucional de los Estados y al ampliar su com-

20

petencia la Corte. Lo ganado en poder, nos dice Rabasa, lo
perdía en la categoría de sus funciones, y de intérprete de
la Ley Suprema, pasaba a intérprete discutido del derecho
común y así conseguía asumir "el papel de uno de los tantos tribunales de provincia, sacrificando la dignidad de sus
funciones en aras del acrecentamiento de su poder". De ahí
que certeramente afirmara el citado constitucionalista "los
Estados son soberanos para dictar leyes, en materia de Derecho Común pero no lo son para aplicarlas".
J . Ramón Palacios, viril e insobornable magistrado de
la Judicatura Federal, realiza insólitos estudios (actualmente reimpresos por la Universidad de Nuevo León), en
donde investiga exhaustivamente la historia de nuestras
instituciones, así como aquéllas con las que guardan símil,
postula la depuración y las rejuevenece invocando nuestros
antecedentes y adelantos doctrinario-vigentes en diferentes
países del orbe.
En la ·enconada lucha ideológica de nuestras instituciones, don J. Ramón Palacios es uno de los factores principales. Sin descanso ha combatido, firmemente, sin contradicciones (véase sus "Estudios Juricficos", lera. Ed. 1969, UNL,
que son una reimpresión de artículos escritos en épocas diferentes) y, sin arrepentimientos, señala la actitud de estancamiento antihistórica de los representantes del Poder ·
Público para adaptar a nuestras instituciones a la par de los
avances de la ciencia jurídica.
-Determina también, el mencionado Maestro, la genealogia de la casación y del amparo; y bajo el angustioso grito "¡volvamos a lo antiguo!" adaptándolo a los avances democráticos y sociales, postula la depuración de nuestro proceso. El problema de la justicia federal lo aborda con tanto
dominio que hace inspirar profundo respeto.
El citado autor demuestra que las funciones casacionistas de las Cortes: Suprema y Pequeñas son "desarticu-

21

�ladas, inconexas y dispersas" y que crean "una permanente incertidumbre jurídica".
En su obra Instituciones de Amparo afirma: "El artículo 131 de la Ley de Amparo de 1919 quitó al Amparo la
careta y lo presentó tal cual es: casación" (p. 355) más
adelante acota: "Apelación, casación, amparo, suenan ya
confundidos" (p. 365).
La senda seguida por nuestras principales instituciones
de antaño ofreció un problema de interpretación. En el Constituyente del 17 se legitima todo un proceder bastardo. Carranza distinguió el Amparo y la Casación.

Jara y Medina aprueban el artículo 14 que legitimaba,
sin velos, la casación, la garantía de exacta aplicación de la
ley, inspirándose en la enmienda II de la Constitución de
Norteamérica, en donde localizamos lo que se ha llamado
"debido proceso legal" o sea "process of law", desnaturalizando instituciones y quebrantando el régimen federal.
Los constituyentes citados recobran tardíamente la
visión al discutirse el artículo 107 constitucional; presentan su voto particular impugnando lo ya aprobado en el artfculo 14 constitucional.
Las razones son evidentes. Se destrozaba el régimen
federal. Don Hilario Medina invoca la Constitución de 1824,
adelantada en esta zona, y a poco andar del tiempo, en la
época de Salvador Urbina, el citado constituyente sepulta
sus concepciones, ante las muletillas políticas de escaso
malabarismo del presidente Urbina, quien negó la distinción de constitucionalidad y legalidad, enterrando un pasado digno y el más brillante de la historia de nuestro Derecho Público.
Nuestros cultores del Amparo continúan haciendo gala de los mitotes del Juicio de Amparo.
22

Agustín Rodríguez advierte: "Una institución que no
es transplantada en toda su lozanía, sino mutilada corre el
.
'
riesgo de marchitarse" (Casación Civil, México, 1903, pp.
43 Y ss.). El instituto judicial de la Casación vive en el
Amparo. Instituciones que por su distinta jerarquía no se
conllevan. Su conjugación torturante por nuestro Constituyente (Art. 14, últimos párrafos, y Art. 16, "causa legal",
de la Constitución) conduce a un régimen estructural de
casación constitucional, que no obstante la fiebre sincronizada de reformas ha hecho que el Poder Judicial Federal
funcione siempre con pérdidas y eche mano hasta agotar
las reservas. La justicia constitucional es la mayor enfermedad social que padece nuestra Patria.
La concepción de la mayoría de nuestros técnicos en
Amparo no ha sido firme; hay adulación, contradicción y
arrepentimiento.
La competencia casacionista de la Corte es justüicada
por Fix Zamudio, no obstante ser conciente de su teratología Y de proponernos un sistema: de Salas con competencia
para las garantías individuales y otras para dilucidar conflictos de legalidad.
Ignacio Burgoa considera que el Juicio de Amparo
"medio extraordinario de control de legalidad" es superior
por su amplitud a los medios de control que guardan símil
con el Amparo. Su concepción respecto al binomio: Corte y
Amparo es un viacrucis de contradicciones y arrepentimientos.
Tena Ramirez nos dice que el Juicio de Amparo sale
al campo del Derecho Internacional y ha regresado al corazón de la patria con sus banderas en alto.
"Con quienes debemos de enfadarnos es con los aduladores de nuestros vicios" (Moliere).
Nosotros pensamos con el maestro Palacios, que a los

23

�defensores de la corriente heterodoxa les ha faltado profundidad.
Sobre la mezcla anidada en el llamado Juicio de Amparo, don Niceto Alcalá-Zamora dice: "es a la v~ un recurso de inconstitucionalidad, de amparo-garant1as Y de
casación".
Mientras no se depure y complete nuestro régimen
procesal, todas las reformas que sigan el mismo calle~ón estrecho y sin salida, serán aéreas y huecas. La amplla protección que sustantivamente ( en oposición de adjetividad
procesal) da la Constitución de la República al gobernado,
se queda corta ante la ausencia de medios procesales idóneos.
i Ya el Quijote advierte: "es menester tocar las apariencias con las manos para dar lugar al desengaño".

Para justificar o canonizar el Amparo-casación se ha
argumentado, sin la mínima reflexión de análisis, si argumentos pretéritos son actuales o anacrónicos.
Don Venustiano Carranza pronunció que los jueces locales eran "instrumentos ciegos de los gobernadores".

Corte como unidad, tanto más, cuanto que la sentencia de
amparo no puede reparar la actuación irregular de autoridades responsables favorable al inculpado, por la imposibilidad de agravar la condición del quejoso en la sentencia
que en el juicio de garantías es pronunciada'". (La Exacta
Inexactitud, Revista Veracruzana, No. 1, enero y febrero
de 1959, pp. 18 y 19) .
Burgoa y Fix Zamudio, entre otros, justifican la actual estructura de la justicia federal y régimen procesal del
Amparo-casación, esgrimiendo los clásicos motivos del casillismo, hoy inactuales. Se destruye la autonomía constitucional en pos de la hipertrofia de la Corte. Lo expresado
por Don Mariano Azuela, nosotros lo aplicamos por igual
al Máximo Tribunal. Recordemos que Rabasa llamó a los
ministros "TORPES Y VENALES" y tampoco hubo respuesta.
El mal es de raíz, y se precisa extirparlo realizando
una reforma integral a nuestro proceso y órgano jq.dicial
federal.
El jurista J. Ramón Palacios acota: "La elevada misión casacionísta de nuestra Honorable Suprema Corte se
ha visto menguada desde su inicio por indudable culpa es
de este silencio codificado, y si en Italia se suscitaron y suscitan interminadas controversias a pesar de sus textos explícitos, que no podríamos esperar de un régimen jurídico
trunco, estrábico y mudo como el nuestro, que orilla a los
Tribunales, no siempre muy cautos, a ir creando los cuerpos
de doctrina en tan añejo como perenne tema" ( op. cit., p.
65).

"Don Mariano Azuela, hijo, escribió (nos dice el maestro J. Ramón Palacios) sin que nadie viniese a combatirle:
'Ha podido advertirse en múltiples amparos penales que
autoridades judiciales de los Estados proceden a menudo
con verdadera lenidad al sancionar el delito. Así, con el
propósito de atenuar la penalidad, califican indebidamente
como homicidios simples los que aparecen cometidos notoriamente con calificativas, o consideran como cometidos en
riña homicidios simples. La frecuencia con que se advierten
tan serias anomalías y la gravedad del perjuicio social que
evidentemente engendran, es motivo de profunda preocupación que no puede quedar limitada al ámbito reducido de
una Sala, sino que debe ser compartida por la Suprema

Es cierto que en el juzgador pesan las culpas del legislador, pero en México la Corte es cómplice de su propia nomofilaquia. Sus proyectos son circunstanciales. Sólo parchan un hueco presente e incluso algunos han cavado la
tumba del Amparo. Por otra parte, la autonomía constitucional de los Estados se ha concebido como ficción jurídica.

24

25

�Esa frase burocrática oficial y nominal del Poder Judicial Federal "hemos cumplido con nuestra misión" está
teñida de ribetes faranduleros, que desde luego en nada
ayudan al desarrollo de nuestra justicia.
La corte requiere de crítica y autocríti~a. Só:o ~s_í comenzará el raciocinio del Poder dejando atras su mc1p1ente
prestigio.
La vilipendiosa frase de Montherlant: "todo el mundo
está bien" no puede anidar en la H. Suprema Corte de Justicia de nuestra Nación.
Los vicios encallecidos de la administración de justicia
habrán de comenzar a sanearse por las Universidades. Toca a sus maestros, altos empleados, estudiantes Y egresados, romper círculos viciosos, desterrar esa crisis aletargada, para formar profesionistas dignos de los que tanto requiere la República.
Toca a los jóvenes luchar por un sistema de justicia
democrático y dar al pueblo lo que los adultos no le han
dado.
"El derecho --&lt;!erteramente afírma Carnelutti-, no
puede vivír sin eÍ proceso, como no puede vivir un hombre?
sin el corazón".
La generación pos-revolucionaria se enajena y _adora
fetichismos, formas cadavéricas de liberalismo. "Ca~averes
que se esfuerzan --&lt;!orno dice Azuel~ siguiendo a ~~dia~ffpor conservar insepultos un pequeno grupo de pri_vilegios Y
algunos hombres de buena fe que ~o logr_a~i_ desligarse ~el
pasado inmediato que es la auténtica pos1c1on del reacc1?nario". La incerteza jurídica es la placenta de la patologia
del derecho.
Nuestros proyectistas han formado un sistema de poca
monta que la praxis ha demostrado su miopía Y estrechez.

Su incerteza termina con toda garantía de acción, y la crisis del Poder Judicial Federal (de la Suprema Corte específicamente) se muestra en la tormentosa pesadilla del in~
terminable y crónico rezago.
Don Emilio Rabasa, acota: "cuando las leyes comunes
y la Constitución se oponen en el mismo nivel para confundirse en la promiscuidad, no son las leyes las que suben
sino la constitución la que desciende" (El Art. 14 y el Jui.cio Constitucional, P. 298).
Revisemos nuestras instituciones que en el pretérito
dieron gloria y honraron a México. La Corte, con Vallarta
a la cabeza fue respetable; el Amparo, fruto e inspiración
del liberalismo es plausible por sus efectos jurídicos, pero
su gestación en el seno maternal del Congreso Constituyente de 1917 es enferma, al perder su prístina pureza, su alteración y mixtura con otras instituciones termina pulverizándolas.
La dialéctica no ha sido desmentida y mientras la Corte no la entienda o la ignore concientemente, y no destierre
los obstáculos incrustados en su estructura y en el proceso
de amparo, su misión será pigmea y barrera para una
pronta justicia democrática.
Existen garantías que deben ser consideradas para lograr una sabia judicatura.
El procesalista don Niceto Alcalá-Zamora refiriéndose
al aspecto económico, nos dice: "pagar bien a los jueces no
es pues, superfluo, sino necesidad esencial".
La independencia concatenada con honradez, dignidad
y capacidad, es la garantía fundamental, Calamandrei acertadamente afirma, que los jueces en momentos de cumplir
con su misión, "deben sentirse libres de toda subordinación
jerárquica, es un duro privilegio a quien lo disfruta, el valor de responder de sus actos sin esconderse tras la cómoda

26

27

-

�pantalla del orden superior". (Elogio de los jueces escrito
por un abogado, 1936, p. 127).
Si el soborno, el ditirambo, orfandad jurídica, mazquindad, farsantería y exegetismo legaloide, anidan en la judicatura, ésta destruirá pronto la norma suprema del país:
"Que la historia os perdone como yo os perdono".
Por la H. Corte Suprema de la República han pasado
ministros que le han dado dignidad al máximo órgano de
la Judicatura Federal.
Don Alberto Vásquez del Mercado, uno de los grandes
juristas mexicanos abandona el alto sitial del máximo tribunal para combatirle. Don Teófilo Olea y Leyva, que escribió avalándose en su conducta: "Mi permanencia en la
Corte Suprema de la Nación sólo se justificará mientras
pueda pensar y votar como hombre libre e independiente".
Don Luis G. Corona, de quien el maestro Palacios Vargas
afirma: "encierra solemnemente la probidad intelectual del
juzgador", "no tarde, pero si lejana, le es dada la Magistratura titular: hace apenas dos años, y tampoco discursea
ni hace reverencias, como que sabe de la alta dignidad del
encargo, y aunque no alardea de ello, conoce de sus merecimientos intelectuales y morales" (El Buen Juez, "Criminalia", P. 216, Abril de 1955, No. 4).
: El problema de la justicia en México es de hombres
y de leyes (nuestra afirmación E!stá acorde en concebir al
Derecho como super-estructural). La estructura casacionista de la Corte no resuelve el rezago ni con los mejores
intelectuales del Universo.
Se ha repetido con el maestro español Jiménez de Azúa
que son preferibles los magistrados aptos, preparados y entusiastas, que redactar inmejorables proyectos. "Siempre
será preferible un juez a lo Magnaud con el Código de Napoleón, que un magistrado incomprensivo e ignorante con
preceptos como los del proyecto italiano o del suizo. Por mi
·28

parte siempre quise mejor una ley penal anticuada e imperfecta, con juzgadores inteligentes y formados en la moderna técnica, hábiles en ensanchar los arcaicos moldes anticuados, que un códig&lt;? de orientación audaz y técnicamente perfecto aplicado por una magistratura imbuida de prejuicios Y pronta a aprovechar el arbitrio que la ley otorga para seguir usando el viejo código derogado" (El Nuevo Derecho Penal, 1929, 112 y Ss.).
Nosotros pensamos al igual que el ilustre maestro don
Celestino Porte Petit: "una noble y urgente aspiración sería alcanzar la meta de buenas leyes y buenos jueces".
El juzgador no puede brincar las fronteras del ámbito
legislador, permitirlo equivale a otorgar facultades legislativas y aceptar una transmutación de poderes.
Si la concepción del Congreso Constituyente de 1917
e_n la administración de justicia fue infeliz, no podemos contmuar con siestas, con pesadillas consentidas; se reforma
su arquitectura o candentes esperemos que el rompimiento
democrático se manifieste y surja una revolución ideológica que extirpe raíces que alimentan anacronismos.
Para que la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación
se desembarace de su inseparable e histórico rezago, ;
quede sepultado "como botín de alimañas", se requiere una
reforma integral a todo nuestro proceso y la creación de
una SUPREMA CORTE CONSTITUCIONAL al estilo de
Alemania Federal Occidental que conoce de los conflictos
verdadera o directamente constitucionales (y no como la nuestra que bajo el signo de una hipócrita constitucionalidad, conoce de varios procesos, en una competencia
amalgamada).
Los conflictos constitucionales constituyen la razón y
justificación de la existencia de la CORTE CONSTITUCIONAL, además se requiere el establecimiento de una CORTE NACIONAL DE CASACION para uniformar nuestro
29

•

�DAVID HERNANDEZ

Derec~o en toda la República como en España, Francia e
Italia.

UNIVERSIDAD DE l\llAi\11
Departamento de
Lenguas Extranjeras

Los tribunales Colegiados "como un mal ~-enor" ~?ntinuarán para hacer viable el sistema de casac10n. Y . De
allí en adelante la fecundidad de la cosecha dependera de
la calidad de la siembra" COUTURE.

-DOS SALIDAS DEL LABERINTO DE OOTA VIO PAZ

Reivindiquemos el régimen procesal del Amp~ro, .. Y
demos solio permanente a la ley de leyes, a 1~ Con_sbtuc_10n
General en la República y establezcamos el signo mdub1table de certidumbre y seguridad jurídicas.

:x

iene mucha razón Octavio Paz al decir que "La soledad, el sentirse y el saberse solo, desprendido del mundo y
ajeno a sí mismo, separado de sí, no es característica exclusiva del mexicano". 1 Pero igual a la soledad, la grata compañía, la amistad simpatética, el amor, en fin, es universal.
Y si la amistad y el amor son universales también podrían
pertenecerle al mexicano. De modo que, según entendemos
el significado de la palabra (la imagen del) "laberinto", diríamos que es un lugar que goza de muchos caminos pero
ninguno con salida. Propondríamos que o el laberinto de
Paz tiene salida, es decir, salidas, o México no ~e encuentra
en un laberinto.

•

Precisamente porque tanto la soledad como la amistad o
el amor son universales, hay salida en el laberinto que Paz
atribuye a México. Si México se encuentra en él no se encontrará solo, porque ni el amor ni la soledad son características de un país u otro. Así es que si en verdad existe un
laberinto inmerso estará en él el mundo. Pero esto de la
soledad universal o un laberinto universal no tiene lugar
aquí, sino la búsqueda de una salida del laberinto mexicano.
Para buscar salida hay que referirse al buen consejo
del claro guía, Justo Sierra, que nos dirigía, al darnos un
método, hacia el camino de un desarrollo de una filosofía
mexicana, lo que se podría aplicar a casi todo problema, a
saber: 1) la necesidad de investigar la realidad mexicana,

30

31

�2) inventar soluciones para nuestros problemas, 3) no
desconectarse de lo universal. A medida que nos acerquemos a lo universal, nos acercaremos a la salida. Pero esto
es proceder al revés, porque no debía ser cuestión de "ace~carse" a lo universal, sino de no desconectarse de lo universal, lo que quíere decir, suponemos, que no debíamos
deshacernos de lo universal, en primer lugar, mientras se
hable de lo mexicano. Visto por este lado, pues, es posible
que daremos con nuestra muy deseada salida a~tes de que
lo esperábamos. Dicho en otras palabras, lo universal, que
es nuestra salida, se debe encontrar en lo mexicano; de modo que nuestra salvación, últimamente, se encuentra no en
una abstracción de algo llamado "lo universal", sino en lo
mexicano, es decir, en el mexicano de carne y hueso.
Desde el día que México pudo ver la luz filosófica del
farol orteguíano, ha habido dirección en la búsqueda filosófica del mexicano. Los grandes exploradores, Caso, Vasconcelos, Reyes, Ramos, Zea y ahora Paz, han buscad?
enérgicamente, bajo todos los cielos e infiernos, ,~or esa _efimera entidad que se ha acostumbrado llamar lo mexicano". Posiblemente por haber olvidado la letra, si no el espíritu de lo que nos decía Unamuno, parece que hemos dejado ~capar el objeto de nuestra búsqueda, porque he~os
desplazado, y por tanto perdido, al mexicano concreto m~entras nos desperdiciamos dando caza a fantasmas, a la idea
de "lo mexicano". En cierto sentido, no cabe duda que . ~e
pueden perseguir las ideas universales en una especulacion
metafísica, entre las cuales se podría encontrar aquélla que
conocemos como "lo mexicano". Pero dentro de nuestra
preocupación circunstancial, con raíz en el historicismo,_ no
podemos andar sobre las nubes y esperar cazar al mexicano de carne y hueso, que tiene existencia muy . terrestre.
Preciso es buscar a este hombre concreto que circunstancialmente es mexicano. Para llegar a ello, en términos unamunescos, hemos de buscar al mexicano particular, o mejor dicho, a todos los mexicanos: el lavap~atos, el ~racer?,
el profesor, el limosnero, la monja, el cacique, el diplomatico, el barbero, el poeta, la prostituta, el atleta, etc.

32

Pero no basta colocar sólo aquellas personas o tipos
que quepan dentro de una categoría predeterminada. No
basta hablar de un hombre que "debía" ser mexicano, sino
de todo hombre que es y ha sido históricamente mexicano
Quiéralo el "pachuco" ("El mexicano [que] no quiere ser
ni indio ni español, tampoco quiere descender de ellos. Los
niega. Y no se anima en tanto que mestizo, sino como abstracción: es un hombre. Se vuelve hijo de la nada". Laberinto p. 69.) o no, el mexicano es tanto azteca como español, criollo, mestizo o mulato. En fin, es hombre de circunstancia mexicana, desde el primer momento histórico hasta
el momento actual. Quiéralo o no, tampoco es abstracción
o hijo de la nada. No por querer negar su propia existencia
deja uno de existir. Ha adquirido, posiblemente, un aspecto cínico, pero no por eso ha logrado abdicar de su existencia, porque no nos es dado este poder, pues hasta como cadáver tenemos tanta existencia como cualquiera, aunque
hayamos perdido Wl poco de nuestra "esencia¡,. Pero es precisamente esa "esencia" la que buscamos. Como se ha dicho,
podemos perder algo de ella al suicidarnos, porque ya no
tenemos muchas de las potencias que eran nuestras: el poder hablar, ver y sentir, pero no dejamos por ello de existir.
La dificultad en poder captar "lo mexicano", recae sobre nuestro anhelo de criticar todo lo que no cabe dentro
de la imagen que hemos grabado en nuestra pasión de "querer ser". Desafortunadamente, más de lo que nos es justo, queremos ser lo que no somos. Esto puede significar
una asviración admirable si nuestro querer ser cabe dentro
de lo que podemos ser. Por tanto, se puede entender como
se crea este laberinto psicológico que describe Paz cuando
dice que "el mexicano se esconde bajo muchas máscaras"
(p. 150). Pero, ¿por qué no debía hacerlo? Lo extraño sería que no se escondiera bajo muchas máscaras. Si volvemos otra vez a esos tempranos momentos de la Conquista
veríamos con Paz el porqué: "Ningún otro pueblo se ha
sentido tan totalmente desamparado como se sintió la nación azteca ante los avisos, profecías y signos que anunciaron su caída" (p. 74). Visto de esta manera es fácil ver
33

�porque concluye Paz; diciendo que la Conquista "es _un hecho histórico en el que intervienen muchas Y muy diversas
circunstancias . . . el suicidio del pueblo azteca" (p. 75) •
¿Nos extraña, pues, que el mexicano se haya esc_ondido bajo muchas máscaras? ¿Nos extraña que el mexicano se encuentre sumergido en una profunda soledad? Tampoco debía extrañarnos de que "Somos, por primera vez en
nuestra historia contemporáneos de todos los hombres"
(p. 150). Ni debía extrañarnos que "Eramos objetos: empezamos a ser agentes de los cambios históricos Y nuestros
actos y nuestras omisiones afectan la vida de las ?randes
potencias" (p. 149). Pero, ¿por qué se puede decir t?do
esto si no se habla de tm desarrollo histórico-circunstanc,a~?
Como el mismo Paz ha dicho, la historia no es una serie
de acontecimientos del hombre, sino es el hombre. Ahora
bien, si se busca "1o mexicano", no sólo debíamos hablar
del mexicano contemporáneo que quisiéramos que se arrancara sus máscaras, sino también del mexicano "objeto" ,
la "materia inerte sobre la que se [ejercía 1 la voluntad de
los poderosos" (p. 149). Lo mexicano, en fin, es el mexicano y su circunstancia, todos los mexicanos y todas las
circunstancias históricas, es decir, que el mexicano es tanto el tipo que criticamos como el que deseamos que fuera,
pero también las circunstancias que le han r?deado desde
el primer momento de su evolución como mexicano.
Nos quejamos del mexicano que se dej? ser dominad?
por la voluntad de los poderosos. Pero, ¿que otra alterna~iva le era posible? Desamparado y c~si ~uerta _su_ esen~!;
con su suicidio, ¿qué más podía ser smo. ~a.tena merte •
Debíamos, pues, convidar al mexicano primitivo ~ compartir el abrazo simpatético que le tenemos al mexicano co~temporáneo. En vez de ver las máscaras como u_n~ debilidad moral, debíamos ver este recurso co1:10_ la umca alternativa dada al mexicano primitivo, su umca forta~ez:1
psicológica. y al igual que podemos demostrarle al primitivo nuestra compasión y aceptarlo como uno de los ~uestros, también es preciso t_ratar de comprender al mestizo y
34

a los otros tipos del período colonial. Cada etapa del desarrollo mexicano, destacadas más claramente en las grandes explosiones revolucionarias (la guerra de Independencia, 1810; la Reforma, 1857; y la Revolución de 1910), nos
r evela otra faceta del hombre mexicano, forjado por su
circunstancia inmediata. Si el mexicano no hizo historia o
no actuó como su contrafigura norteamericana, es porque
no pudo hacerlo, y no pudo hacerlo porque su oportunidad
circunstancial no fue la misma, ni mucho menos.
Conocernos verdaderamente a nosotros mismos, entonces, no es buscar sólo lo que nos agradaría encontrar. No
pudo el mexicano histórico "ser agente de los cambios his•tóricos" como no lo pudo ser el negro norteamericano. Pero ni el uno ni el otro dejó de ser lo que fue en su circunstancia repectiva. No sólo padece el mexicano de todas épocas los mismos sufrimientos que padecen los muchos otros
seres humanos de los países "sub-desarrollados", sino comparte la misma soledad uriiversal que todo el mundo conoce de primera mano. Así es que no se habla de una soledad
mexicana, ni de un laberinto mexicano, ni tampoco de una
circunstancia de "lo mexicano", sino de un mexicano (todos los mexicanos) en una circunstancia que tiene sus muchos paralelos con otros países en cuanto a sus aspectos
económicos, sociales y religiosos. Además se puede hablar
dentro de otro nivel, el del hombre cotidiano, el que tiene
sentidos y una conciencia intransferibles. Este hombre mexicano, que vive y muere en su circunstancia muy mexicana, es el hombre universal tanto como el hombre circunstancial. Para conocernos verdaderamente hemos de juzgarnos a nosotros propios en todos sus hechos objetivos, si es
que vamos a encontrar esa realidad mexicana que había
mencionado Justo Sierra. No sólo hace falta una perfecta
honestidad, sino también un valor extraordinario. No hay
otro recurso.
Al reconocer nuestros vicios y virtudes, que tenemos
en abundancia, podemos empezar a investigar esa realidad
mexicana. En vez de hablar de laberintos y soledades, que
35

I

�no son peculiares a México, aunque sí sus variaciones, debíamos revisar nuestra historia en una perspectiva objetiva para mejor valuar lo que se ha hecho bien y lo que
se ha hecho mal; aprender de lo bueno tanto como de lomalo; pero guiarnos por lo primero y evitar lo segundo. Si nos
damos cuenta de que hasta ahora no ha podido actuar el
mexicano como agente de los cambios hístóricos, de allí debíamos tomar nuestro punto de partida, en una acción positiva en vez de una negativa. Hace falta pues proponer
programas para la acción del nuevo protagonista, es decir,
los mentores de la intelectualidad debían escribirle al protagonista (todo mexicano) el drama para que pueda desempeñar el papel que le sea propio en esta nueva oportunidad circunstancial. Pero mientras que se busquen las soluciones, más bien, la forma, estilo y tono de nuestro drama (porque comedia no sería seguramente) no ha de olvidarse que es fácil "desconectarse de lo universal" si se
sumerge demasiado en "lo mexicano".
Nuestra primera salida del laberinto se encontrará en
la verdadera fusión del hombre mexicano con el universal.
Mientras el mexicano trate de ser sólo uno o el otro, no
será ni uno ni el otro. En este caso sería, lógicamente, "hijo
de la nada". En cambio, el mexicano en su faceta azteca, el
que se suicidó, no era hijo de la nada, sino el fénix que moría para renacer. Los otros que "los poderosos" mataron
tampoco fueron hijos de la nada, sino también otras facetas del ciclo del fénix. Ahora llega ese mismo mexicano en
una nueva faceta, el de agente de los cambios históricos.
Nos ha llegado a nosotros la hora para salir a escena. Y no
hay segunda oportunidad para el que de pasos atrás, porque en este teatro terrestre no se da el mismo papel dos
veces. El ambiente del protagonista en su drama de la vida real contiene las tres caras de nuestra madrastra, el
tiempo: el pasado, el presente y el futuro. Tiene que enfrentarse el mexicano cara a cara con cada una, porque
sería completamente absurdo tratar de vivir en sólo una o
dos caras de esta maldita trinidad. Esta perspectiva temporal le permitirá verse vivamente en un claro espejo. Vién36

~ose ~o con egotismo de un narcicismo, sino con completa
sm?eridad, el mexicano encontrará esa fusión, la primera
salida del laberinto.
Con esta cándida vista de nuestra verdadera cara, podremos ver la primera salida del laberinto, y desde la primera podremos ver la segunda, porque la segunda se encontrará en la cara futura de nuestra circunstancia. Y como
puede imaginarse, la cara futura no tiene sentido alguno sin
las otras dos caras. De modo que para dar paso hacia el futuro hay que dar un vistazo por rededor de nuestro presente y hacia el pasado. Arraigado en el pasado y el presente el
mexicano puede crecer naturalmente. Al clavarse las raíces
hondamente en el suelo mexicano, extrañaría no salir una
flor plenamente mexicana. El suelo mexicano ha saboreado
su cantidad de sequías y terremotos, lo que ha impedido el
libre crecimiento de la flor. Para recobrar algo del potencial que se perdió en las dañosas ráfagas políticas que ha
conocido este suelo, preciso es fertilizarlo. El fertilizante
será para el mexicano el reconocimiento del compatriota.
Dicho en otras palabras, lo que se ha perdido sólo se puede recobrar si recobramos lo que perdimos, y lo que el mexicano ha perdido es precisamente el "otro" mexicano. Un
mexicano se ha apartado, aislado, del otro mexicano con sus
prejuicios en una especie de segregación, lo que ocurre universalmente. Pero hay unos países que pueden soportar
algún grado de segregación social, mientras en otros fragmenta al país hasta el punto de convertir al pueblo en "materia inerte", porque todos tiran por divergentes lados. Es
imposible operar la maquinaria nacional despedazada. De
manera que tan pronto como el criollo, el mestizo, el indio,
el mulato, el negro, el pobre y el rico se reconozcan los unos
a los otros como verdaderos mexicanos, verdaderos vecinos, recobrará el mexicano la mayor parte de su propio
ser. En una palabra llegará a ser esa flor mexicana, y sólo como la flor mexicana podrá salir del laberinto.
Cuando Paz pregunta "¿ Cómo y dónde obtener esos
recursos económicos y técnicos?" recordamos que él había
37

�dicho que México no tiene "ni la población ni los recursos,
materiales y técnicos, que exige un experimento [como el
prodigioso desarrollo de la Unión Soviética] de tales proporciones" (p. 142). No se entie1;d~ la _lógica toc~nte a la
población, especialmente, pues Mexico tiene 40 millones ~e
habitantes mientras Inglaterra mantiene 46, Y este palS
ha sido un~ de las grandes potencias por hace tiempo. Ahora bien, mantendríamos que ni los recursos ni las poblaciones residen en el fondo del problema, porque bastan los
recursos y la población. El grano del problema existe en la
mala distribución -tanto en los recursos como en la población- que resulta en un inmenso desperdicio. La debi- .
lidad está en este desperdicio, no en la pobreza de recursos
población, ni tampoco en el mero hecho de lab:rintos o so0
ledades. El desperdicio empieza en la soledad, si, la soledad
creada por nuestros prejuicios egotistas, en la pérdida del
"otro mexicano". Sigue el desperdicio en la increíblemente falaz idea de que la única ruta a la prosperidad es camino de la capital. Todo el mundo con mínima esperanza ~e
encontrar mejor vida (en este mundo) parte para la capital. El resultado inevitable es la c r e a c ió n Y crecimiento del barrio bajo, la pobreza, la enfermedad Y el
analfabetismo. Y lo poco que el pueblo puede ganar con
tan gigantescos esfuerzos son algunos limitados remedios
para confinar esta plaga. Mientras _tant~ l?s recursos humanos y materiales perpetúan el latifundio mtelectual, económico y social.
Pero si es verdad, como dice Reyes, que México ha llegado a su mayoría de edad, entonces estará preparado para ·
autodeterminarse. Paz ha dicho que actuaría a su provecho México al tratar de imitar al desarrollo soviético, pero por carecer de población y recursos no le es posible. Aún
más fundamental, sin embargo, dice Paz que "Nadie duda
que el 'socialismo' totalitario puede transformar la economía de un país; es más dudoso que logre librar al hombre.
y esto último es lo único que nos interesa y lo único que
justifica una revolución" (p. 143). Es, en fin, la libertad
lo que vale más. Por un lado, sin embargo, unos dirían que

38

la libertad sin vida no tiene sentido alguno. Mientras otros
dirían que la vida no tiene valor alguno sin la libertad. Vamos a suponer, no obstante, que diría Paz, como muchos
otros, que podemos preocuparnos de cuestiones de libertad
sólo después de tener vida. Cronológicamente, si no lógicamente, hay que tener vida antes de considerar el problema
de la libertad. Al tratar de proceder a la inversa siempre
fracasamos, al igual que el niño que trata de correr antes
de and~~ a gatas. Es por eso, probablemente, que hay tanta
rev?luc1on en el mundo ahora. Buscar la vida, pues, quiere
decir fundamentalmente buscarse la vida. En una palabra,
tan. tosca que parezca, hay que comer antes de pensar 0
aspirar a nada. Ya lo decía Marx que lo fundamental es causa del_ conflicto _entre las clases; lo segundo es posible sólo
despues que este llena la barriga, por así decirlo. Sólo den~º del pr~eso básico se puede encontrar lugar para respirar el aire fresco de la libertad, si es el caso, añadiría~os, que e:asta tal cosa u oportunidaa dentro de nuestra
circunstancia.
Paz sugiere que "Sin duda la mejor -y quizá la única- solución consiste en la inversión de capitales públicos,
ya sean préstamos gubernamentales o por medio de las organizaciones internacionales. Los primeros entrañan cond~
ciones políticas o económicas y de ahí que se prefiera a los
segundos" (p. 142). Su análisis de los problemas económicos Y políticos que comparten los pueblos "subdesarrollados''. Y la influencia que han tenido pensadores como Stalin,
Lemn, Marx Y Engels en el mundo contemporáneo lo hace
con ~~ agud~ima perceptibilidad. He aquí, pues, la presentaCion de direcciones prácticas que puede considerar México para autodeterminarse. Lo que se teme más
la pérdida de _la ~~rtad, porque al rechazar ese "método de probad3: ef1?~c1_a }e per~erí~ . el cordón umbilical de la "economia dmgida que significa para él (y muchos más, se•
guramente) "el trabajo a destajo (estajanovismo) los campos de concentración, las labores forzadas, la d~portación
de razas Y nacionalidades, la supresión de los derechos ele-

:s

39

�mentales de los trabajadores y el imperio de la burocracia"
(pp. 142-143).
Sin embargo, admite Paz que "el capital no es sino
trabajo humano acumulado" (p. 142). Dado así el caso lo
que se quiere evitar es el abuso de este trabajo humano, es
decir, ¿quién ha de acumularlo? ¿bajo qué condiciones?
¿quién dirige? y ¿qué será el criterio para la distribución
de lo acumulado? No se pretende aquí, ni mucho menos,
dar una perfecta o completa solución, pero una posible resolución, sí. Para empezar hay que encontrar una lógica.
Sin lógica no puede haber criterio con sentido. La tarea se
puede dividir en dos partes principales: (a) la elección
entre alternativas (b) el entendimiento dé un sistema socio-económico completamente integrado.
Enfrentados con la primera parte, hay que darse uno
cuenta de las alternativas reales entre las cuales podemos
elegir. ¡Ni hablar de posibilidades puramente hipotéticas! 2
Claro que se podrían alistar innumerables alternativas, unas
más probables de realizar, otras infinitamente más improbables. Para sólo enunciar unas de las más "conspicuas" pero también más exigentes, podríamos ofrecer las siguientes: (a) todo el mundo que busque su propia libertad por
su hebra, lo que lógicamente conduciría a una perfecta anarquia, que significa perpetua guerra universal, , (b) no hacer nada, lo que debilitaría al pueblo aún rriás y lo dejaría
presa de toda rapiña, (c) someterse a un socialismo totalitario, lo que lograría la pérdida de la libertad, (d) la inversión de capitales públicos por medio de las organizaciones internacionales, lo que fracasaría desde el momento de
su concepción por el mero caso de que sería completamente imposible e ilógico mientras esté México en su laberinto, de modo que la única alternativa que conduciría a una
solución lógica de realización tanto concreta como real sería la siguiente, la que, naturalmente, preferimos, (e) salir del laberinto.
Para salir del laberinto, pues, hay que buscar las sa-

40

lidas. Y las salidas, como ya se ha dicho, se encuentran en
el conocerse el mexicano y en encontrar al "otro" mexicano. Y lo que forzosamente se requiere en este salirse son
las ~espuestas a las preguntas: ¿para qué salgo? y, ¿dónde
voy • Las respuestas a estas preguntas contienen la segunda
parte de n~estra resolución al problema mexicano, porque al
sa~r ~recisamente por qué sale uno del laberinto y dónde
q~.uere ir: e~ darse cuenta de o hasta entender el sistema soc~o:economico! lo que sería el fondo y la forma del proceso de
vivir. La contmgencia imperativa, claro, se plantearía cabalm_ente en e! saber, el verdadero saber (el porqué salir y para
donde cammar). La lógica, pues, demandaría que empezáramos con ~na base verdadera y concreta. La única aceptable
es el mexicano mismo, el hombre concreto no "lo mexicano"
abst~acto. El mexicano es, por tanto, el ~zteca, el español,
el cnollo, el mestizo, el mulato, el negro, el zambo, el rico
Y el pobre, todos juntos en el mismo sufrir y vivir circunstanc!al e~ t~a su evolución. Visto por medio de la persI&gt;e&lt;:tiva ~stonca puede el mexicano entender el punto evolucionario en que se encuentra actualmente. Sólo con esta
base puede esperar respuestas a las dichas preguntas.
La cuestión .~e la libe_rtad no se puede discutir aquí,
pero una resoluc10n tentativa sí se puede aportar. Al tocar
el t_e ma de alguna conciliación del nacionalismo y las aspiracio~es revolucionarias de las masas, Paz se percata de
que siempre hay los mismos ingredientes: "nacionalismo
reforma a~~ria, conquistas obreras y, en la cúspide, u~
Estad~ decidido a llevar a cabo la industrialización y saltar
de epoca feudal a la moderna ... El rasgo distintivo -Y
decisivo-: es que no estamos ante la revolución proletaria
de los paises 'avanzados' sino ante la insurrección de las
masas Y pueblos que viven en la periferia del mundo occid~~tal~' (p. 145). Estas agudísimas observaciones nos serviran mcalculablemente, porque nos ofrecen el instrumental para poder elegir entre las alternativas. He aquí pues
el caso de un circulo vicioso que puede romperse sól~
la voluntad, pero una voluntad enérgica y unificadora.
Hasta ahora se ha tratado de arrogarle al Estado el poder

~ª-

po;

41

�de determinar el destino del pueblo. Pero, desgraciadamente, este monstruoso Estado no ha sido el pueblo, sino un
"interesado" grupo de hombres que no con la más generosa fantasía podíamos atribuirle el fabuloso epíteto de
"representante".
Si es que el mexicano en verdad quiere pertenecer al
mundo occidental y no quedarse en la periferia, ya tendría
parte de su motivación para salirse del laberinto. Si es que
el mexicano quisiera romper el círculo vicioso, tendría que
unificarse como una fuerza encaminada hacia su destino
deseado. Pero se habla del pueblo, del mexicano entero, no
del cerebro o de las orejas o de los pies o de las uñas o del
corazón, sino del cuerpo entero. Si el "Estado" no es verdaderamente el pueblo, no habrá salida en el laberinto. Paz
ha dicho que sólo la libertad podría justificar una revolución si la revolución es sangrienta. Marx había comentado
que siempre habría conflicto entre las clases mientras fueran desiguales, porque el adinerado jamás cedería sus bienes al "desposeído". De modo que mientras las clases sean
desiguales y el círculo vicioso no se haya roto, cuando no
esté el pueblo en plena revolución vivirá siempre bajo la
sombra de una revolución potencial.
Hay dos maneras principales para lograr arrogarse a
sí mismo el poder que merece el mexicano sin llegar al punto de la revolución sangrienta: (a) reemplazar el sistema
político del pasado con uno verdaderamente (más) democrático (b) disolver el poder económico de la clase rica.
De seguro se habrán ya pensado en estas posibilidades.
Conforme, pero, muy probablemente no con nuestra lógica
o las salidas. Ahora bien, desde Justo Sierra, los ateneístas
y numerosos más han sonado el clarín de la enseñanza. La
más rica herencia que puede ofrecerle una generación a la
siguiente es la buena enseñanza, lo que no equivale a lavar
el cerebro con prejuicios personales o supersticiones. La
puerta de nuestras salidas es la buena enseñanza. Recordemos que las salidas sólo son posibles o para todos o para
nadie. Con la buena enseñanza se puede crear un sistema
42

socio-~?litico en que cualquier profesor, político, comercian
te, militar o sacerdote que "se sirve" a sí mismo y no al
pueblo cometerá traición, que debe pagarse con la vida
(preferiblemente en prisión perpetua). De esta manera los
recurso~ ~a~urales del suelo mexicano y la población no se
desperdiciarian en dar alimentación al monstruo insaciable
del c~culo vicioso, sino México tendría un rico capital de
~a~aJ~ acumulado. El poder de la clase rica se disolvería
sm incidente al cambiar el valor de la divisa nacional con
darl~ v~or _al trabajo en vez que a la cosa, el prod~cto,
qu~ Jam~ tiene ser (sólo existencia), mientras que el trab~Jador siempre tiene ser, tenga en mano o no el producto.
Sm el poder de su dinero el rico no tendría modo de "comprar·' a un hombre para destruir a otro. El rico; digámoslo
franc~ente, no es el que lucha mano a mano sino el mercenario. Pero, sin dinero, no hay mercenarios.
No cabe duda alguna que muchos argumentos podrían
llover s~bre esta~ nociones, como el que pediría saber ¿ qué
resultaria en el S1Stema económico al quitarle a la clase rica su poder pecuniario? -¿especialmente en relaciones internacionales?- Estas, como casi todas, si no todas, se pueden contest~ ~on algún cuidado. Por ejemplo, al quitarle el
poder econom1co a la clase rica bruscamente no resultaría
en na_~ª más_ que un desastre fatal. Pero con cuidadosa preparaci?n Y aJustamiento gradual, la clase rica no tendría otro
remedio que someterse al nuevo orélen socio-económico. En
cuant~ ~ las relaciones internacionales, el mundo trata con
la nac1on estable sea el orden socio-económico que fuere.
De todas maneras, para todo esto la buena enseñanza otra
v~z,_ es la clave para su realización. A fin de cuentas, 1~ que
distingue el pueblo "avanzado" y el "atrasado" o "subdesarrollo" es_ precisamente esto: el sistema educativo. El
pueblo de sistema educativo más elaborado es invariablemente el que se encuentra a la cabeza del mundo progresivo, o se~ "avanzado". En las naciones más democráticas
han realizado su desarrollo máximo por medio de -la promesa que le ofrece al hombre- la enseñanza. Que al fin
llegue al mundo miserable el hombre demócrata y se en43

�JOSE P. SALDA:¡q, A

cuentre en un universo de absoluta mediocridad, de una
deshumanizada y estéril practicalidad, de un espacio vacio
de hitos espirituales, de horizonte tan oscuro que no parezca tener salida -como en un laberinto, eso ya sería hablar
de un laberinto dentro de otro. Que al salir de un laberinto
nos enfrentaríamos con otro más amplio, es asunto para
otra tarea. Esta trata únicamente de intentar la salida del
primer laberinto, la circunstancia actual del mexicano,
como el que nos ha proporcionado el primer rayo de luz: Octavio Paz.

CRONISTA DE MONTERREY

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA,
LIC. MIGUEL ALEMAN V ALDES,
EN MONTERREY

(Primera Parte)
Antecedentes.

B

esultaría interesante estudiar a fondo las impresiones de quien visita a Monterrey con la alta envestidura de
Presidente de la República y las que provienen del pueblo
en general.

N O T A S
l . El Laberint o d e la Soledad, Méx., 1963, p . 151.

2. Como el creer que se podría llegar a un m undo par adisíaco únicamente al desearlo.

44

No siempre las reacciones van por el mismo camino,
ni pueden medirse con la misma vara, por la razón de que
siendo distintas merecen diferente tratamiento. Cabría en
esto pensar en los beneficios o simpatías que existan en el
visitante, que forman parte de su yo interno, que pueden
sufrir alteraciones por el carácter con que efectúa la visita y cuyas alteraciones pueden ser contrarias o favorables
a la ciudad; pero de todas maneras tienen una capital importancia. Respecto al pueblo, generalmente exterioriza sus
sentimientos con espontaneidad y de ello puede inferirse
si existe una verdadera simpatía por la persona a quien se
recibe, o si al contrario no merece la estimación que se debe al mandatario.
Durante el largo proceso de nuestra vida institucional
hemos recibido la visita de varios Presidentes de la República, en situaciones no siempre normales y bien pudieran
obtenerse conclusiones más o menos exactas sobre los pormenores apuntados. Esa labor significaría una penetración

45

�\

psicológica delicada, un acopio de datos consecuentes, y sobre todas las cosas, una serena meditación para que las
conclusiones correspondan a la justicia que debe existir en
tales casos.
Por ejemplo, podemos decir que muy distintas impresiones recibieron y se llevaron cuando siendo Presidentes
de la República nos visitaron el Gral. Plutarco Elías Calles
y el Gral. Lázaro Cárdenas y seguramente en condiciones
distintas se puede hablar de la visita del Gral. Manuel Avila Camacho y del Lic. Miguel Alemán.
Y puesto que esta crónica ha de referirse pr~isamente al Lic. Alemán, dejamos para quienes se consideren capacitados escribir sobre nuestros distinguidos visitantes en
el aspecto sicológico-social, que por mi parte trataré de exteriorizar lo que sé, porque lo vi, y lo que me dicten las impresiones que recibí durante la visita del Lic. Miguel Alemán.
Para ello es necesario detenernos a considerar, aun
cuando sea rápidamente, el momento político durante la actuación del Lic. Alemán, y todo cuanto rodeaba su personalidad en relación directa a Nuevo León.
¿Existía de parte del Lic. Miguel Alemán animadversión en contra de nuestro Estado? ¿Estaba influido en
el sentido de guardar prudente distancia en todo cuanto
concernía a los intereses de esta entidad? ¿Era acaso imparcial en sus apreciaciones de lo nuestro?

den ~olítico, sin que esto significara que no participara en
c~est10nes que a la corta o a la larga tendrían que interferir en las actividades de todo orden. Quiero con esto decir
que sin olvidar los deberes ciudadanos, privaba una atmós~
fera_saturada ~e esfuerzos dedicados al trabajo, como si
hubiese la consigna de recuperar el tiempo perdido en épocas pasadas. Tal vez este ambiente no satisfacía a quienes
esperaban demostraciones patéticas del pueblo hacia sus
gobern~ntes, interpretando en forma equívoca lo que era
una actitud de superación en lo económico y en lo social.
De estas _situaciones se habían cosechado algunos sinsabores_ que_ sm la significación de algo definitivo no dejaban de mflmr en la mente, especialmente de los hombres de
empresas, por cuanto a la seguridad de la vida en común
dentro de las garantías constitucionales.
Algo podría hablarse de la época del Gral. Lázaro Cárdenas, como también de lo correspondiente al Gral. Avila
Cama~ho; pero no sería consecuente una explicación pormenorizada de hechos, ya que mi propósito como queda dic~o, es el de historiar la visita del Lic. Miguel Alemán Valdes en la forma y términos que más se ajusten a la realidad.
Militancia Política.

Dedicado Nuevo León al trabajo intensivo en los menesteres industriales, agrícolas, ganaderos y comerciales,
se desentendía hasta cierto punto de las cuestiones de or-

_ Apenas obtiene el Lic. Miguel Alemán su título en el
a_n? de 192? Y principia su actuación política por cuyas actividades siente una gran inclinación. Habiendo nacido en
e_l pueblo de Sayula del Estado de Veracruz el 29 de septie_mbre d:. ~900, heredó de su padre, el Gral. Miguel Ale~~n _la afic10n a las cuestiones políticas, aun cuando no parti:ipo en la lucha armada, captó con interés desde estudiante las esencias de los ideales revolucionarios, de los que
su P~dre era un adalid, formando las avanzadas de las nuevas id:as con l?s Flores Magón, Antonio I. Villarreal, Juan
Sarab1_a, Antomo Soto y Gama, Ponciano Arriaga ... Desde
muy Joven se afilió al Partido Liberal Mexicano, enro-

46

47

Es difícil precisar la contestación de cada una de estas
interrogaciones, sin que ello implique que no podamos aventurar algunas ideas que nos permitan pintar el trasfondo
de un acontecimiento, para nuestra comunidad, de enorme
trascendencia.
..

�lándose en un brote rebelde que surgio en Acayucan,
Veracruz, en septiembre de 1906 tendiente a combatir la
dictadura del Gral. Porfirio Díaz. Posteriormente, afiliado
a la Revolución Constitucionalista, combatió a Victoriano ~
Huerta, participando eil numerosos hechos de armas d~do muestras de gran valor y conocimientos de la táctica
militar. Al terminar la Convención de Aguascalientes se
unió a las fuerzas del Gral. Alvaro Obregón, estando presente en numerosos combates conquistando paso a paso el
grado de Divisionario. En 1929 siempre leal a los principios antireeleccionistas se levantó en armas en _contra dE!l
Gobierno presidido por el Lic. Emilio Portes Gil en atención a que el Gral. Obregón, habiendo logrado la reforma
de la Constitución que prohibía la reelección, nuevamente
fue electo cómo Presidente de la República, hecho con el
que no estuvieron de acuerdo numerosos elementos constitucionalistas, en cuya contienda murió en Mata de Aguacatilla, Veracruz.
Volviendo sobre el Lic. Miguel Alemán cabe mencionar que su carrera política fue brillante, principiando por
lanzar su candidatura a Diputado por el Estado de Veracruz, ocupando después un escaño en el Tribunal Superior
de su Estado en 1935, para pasar al Senado en 1936, Y regresar a su Estado natal para hacerse cargo del Gobierno
del Estado.

las novedosas formas de actuar, que le granjearon grandes
simpatías. Estableció el sistema de reunir en círculos de estudio a grupos de hombres de empresa, de profesionales, de
obreros, campesinos y del pueblo en general. Su propósito
era enterarse a fondo de los problemas no tan sólo de cada
Estado, sino también de los municipios, planificando su
programa en todo cuanto se relacionaba con la ciudad y con
el campo. Los resultados fueron magníficos, pues una vez
en la Presidencia de la República se ordenaron los estudios
correspondientes, aplicándose todo aquello que era factible
para el desenvolvimiento y progreso del país.
Puede asegurarse que con el Lic. Alemán principió el
verdadero gobierno civilista en el país, ya que aun cuando
el Gral. Manuel A vila Camacfio y antes el Gral. Lázaro
Cárdenas, así como el Gral. Abelardo L. Rodríguez, habían
gobernado dentro de la Constitución, su carácter de militares imponía cierto sello de gobierno que podía en cualquier momento transformarse en dictadura, de la que ya el
pueblo estaba cansado.

Cuando el Gral. Manuel Avila Camacho inició su propaganda como candidato a la Presidencia de la República
al principiar el año de 1940, es designado director de la
campaña el Lic. Alemán. Su habilidad lo acreditó como un
gran organizador, y al ocupar el Gral. Avila Camacho la
Presidencia es designado Secretario de Gobernación, separándose de este puesto con el propósito de contender como
candidato en las elecciones presidenciales en 1945. Los contrincantes fueron el Lic. Ezequiel Padilla y el Gral. Miguel
Enríquez Guzmán.

Para lograr el mayor éxito en sus actividades el Lic.
Alemán reunió en su Gabinete a personalidades de alta categoría cultural y de ideología definida dentro de los principios revolucionarios. Ellos fueron: El Lic. Héctor Pérez
Martínez, en Gobernación; Lic. Jaime Torres Bodet, en Relaciones Exteriores; Lic. Ramón Beteta, en Hacienda; don
Nazario Ortiz Garza, en Agricultura y Fomento; Lic. Manuel Gual Vida!, en Educación; Dr. Rafael Pascasio Gamboa, en Asistencia y Salubridad Pública; Gral. Gilberto R.
Limón, en Defensa Nacional; Lic. Agustin García López, en
Comunicaciones y Obras Públicas; don Antonio Ruiz Galindo, en Economía; Lic. Andrés Serra Rojas, en Trabajo y
Previsión Social; Lic. Francisco González de la Vega, en la
Procuraduría de la República; Ing. Adolfo Orive Alba, Recursos Hidráulicos y don Alfonso Caso, en la Secretaría de
Bienes Nacionales.

Se significó la campaña electoral del Lic. Alemán por

Con este equipo realizó el Lic. Alemán una revolución

48

49

�dentro del Gobierno, que tuvo el significado de acabar con
obsoletos procedimientos públicos que daban la impresión
de "dejar hacer y dejar pasar", que mantenían al país en
permanente expectación. En cambio, con el dinamismo propio del Lic. Alemán y la cooperación de sus Secretarios de
Estado, proyectó la fisonomía oficial de tal manera que sacudió no tan sólo los órganos oficiales, sino también a la
economía particular, logrando un auge en el país como no
se había conocido hasta esa época.
Se construyeron nuevos ferrocarriles, extensas carreteras, obras monumentales de presas y canales de irrigación; se realizó la construcción de la Ciudad Universitaria,
que es admiración de propios y extraños; dio impulso al
Instituto Mexicano del Seguro Social logrando su expansión
y especialmente la plena aceptación de empresarios y trabajadores de un sistema que había despertado suspicacias;
logró crear centros multifamiliares de alta categoría; aumentó el caudal de agua potable en el Distrito Federal; en
instrucción pública empleó los más valiosos recursos multiplicándose los centros escolares a través del territorio nacional; dio un gran impulso a Baja California logrando que
mediante el aumento de población, desarrollo industrial y
comercial, se convirtiera territorio norte como el Estado número 29; a la Comísión Federal de Electricidad dio elementos para su mayor capacidad de trabajo ampliando sus servicios en todos aquellos lugares en donde era menester. Se
efectuaron obras en los puertos principales del país de manera de hacerlos capaces de multiplicar las operaciones en
beneficio del comercio y la industria.
En conclusión, puede decirse que las actividades políticas y adminístrativas del Lic. Alemán Valdés marcaron
un signo de espectacular progreso que le formaron una aureola de respeto y admiración. Dentro de este panorama
delineó su gestión con alto espíritu de tolerancia constructiva creando un ambiente propicio a la libertad de prensa y
de cultos, de manera que no se registraron en su período
acontecimientos que pudieran significar descontento.

50

. . ~ lo que respecta directamente a Nuevo León, se sigmf1co por una condescendencia para ayudar a la solución
de nuestros problemas, que rompía con la indiferencia con
que anteriores administraciones federales nos habían tratado.
El Gobernador del Estado, Dr. Ignacio Morones Prieto
d~ not?rio dinamismo, se entregó a las actividades admi~
mstrativas con positiva pasión. Su entusiasmo por transformar la físonomía de Monterrey y allegar elementos para el
progreso de los demás Municipios, lo llevó a iniciar obras
de tan alta categoría como la canalización del Río Santa
Catarina, el drenaje pluvial y sanitario, la construcción d~
presas en Linares y otros lugares . . .
. ¿ Y los r~ursos? Su amistad personal con el Lic. Aleman lo alento de tal manera que dio por seguro conseguir
la ayuda necesaria. No se equivocó, los millones acudieron
ante la ~credulidad de quienes estábamos acostumbrados
a que saheran los millones de aquí, sin esperanzas de retorno.

El prodigio se realizó: se canalizó el Río, se construyeron 4 puentes monumentales; en los terrenos ganados se
co?~~yeron amplias avenidas, alegres plazas públicas,
ed1f1c1os de gran costo; se edificó el grandioso Hospital de
Zona del Seguro Social . . . todo ello sin costo para el Estado, aparte de enriquecer el patrimonio de la Universidad
de Nuevo León con los terrenos ganados al río.
. ?1ando se anunció su visita a la ciudad de Monterrey,
ex1stia un panorama amplio de simpatías para él y el deseo
vehe~ente de estrechar su mano, considerándolo como un
~tad_is_ta Y un hombre cuya actividad en los cuatro años de
e~~rc1cio en. el Poder, había logrado conquistar la estimacion Y confianza de todo mundo. Es así, con estas señales,
como 1~ ~ue_rta_s de Monterrey se abrieron de par en par
para recibir Jubilosamente al ilustre visitante.

51

�CAMPIO CARPIO
ESCRl'l'OB ARGENTINO

ANTE EL PORTICO DE LA HISTORIA

•(Mr
•~ ujeto al banco de madera ferroviaria que enlaza
Monte Grande con la capital federal, cabalgué esta mañana
de otoño "Sobre el destino", de Cicerón, que el amigo Angel
J. Cappelleti expuso y compuso en lengua castellana. Sesenta
minutos de tiempo en la historia de un mundo filosófico poblado por hombres ilustres, ubicados e_n lugares de querencia que parten de los últimos alientos griegos y asisten al
sepelio de la prepotente Roma. El genio de -la sabiduría grecorromana que reverdeció tantos laureles en otros siglos y
que aun mustios, mantienen, como sabrosos pastizales para
la fauna intelectual de nuestra era nuclear, nos invadió de
ininterrumpida atención cuanto de allí vino como creación
y lastre, levantando imperios y derruyéndolos, aventando
sepulcros y erigiendo ídolos, trasegando siempre, en eterno traginar, adivinaciones, cosas, conceptos, in~tituciones,
cuya tarea absorbente convulsiona la vida de las sociedades
humanas.

Pareciera que después de lo dicho y aplicado por los fi1ósofos, literatos y poetas griego~ pQco quedaría ppr obserivar y cultivar. Más lo que el griegQ aprendió fue aplicado
por romanos en el área universal, ·sino _con _la borrascosa
tormenta de quinientos años que duró _el renacimiento helénico, generó en todos los campos qel saber talentos de arrastre en varias disciplinas conocidas que parten de Aristóte-

53

�les a Séneca, que los griegos se encargaron de difundir a
través de sus correrías en aquel orden civilizado y los césare!" romanos en extirpar. En aquel escenario político, pletórico de interlocutores, sustituidos hombres y dignidades, reducidos a fragmentos dogmáticos, contradicciones, fluctuaciones y temores circunstanciales que invadieron la vida pública y privada, le fueron seccionadas las manos a este filósofo.
Algo ha de acusar en originalidad este Cicerón, versado en filosofía de las diversas escuelas y literato que legó a
la posteridad algunas verdades universalmente inmutables
como reto a la eternidad, para que su destino hubiera sido
tan fatal. La historia ha sido compasiva con aquel crimen
público que demora casi dos milenios para sentar jurisprudencia en el ámbito de la época, el curso de los sucesos se
remontó sobre el horizonte de las edades antigua y media,
las diversas doctrinas se oficializaron y refutaron, la violencia organizada volvió a sentar sus reales en el globo y el estoicismo, epicureismo y cristianismo asisten temorosos al
último parpadeo de la llama divina que el diálogo del ágora, municipio y del parlamento tanto hizo por subsistir. La
religión del Edo. se convirtió en razonamiento del poder. Los
dioses ciudadanos que alimentaron la libertad de juicio, cualesquiera fueran las opiniones sociales, políticas o filosóficas, se han vuelto paradójicamente sanguinarios, redujeron
los principios a ideas de aplicación conspirativa. El formalismo ético tan arraigado en el consenso filosófico griego y
romano de los primeros tiempos del imperio, se desplazó a
campos de batalla, con los graves prejuicios que acusa el
pensamiento posteriormente, errante desde entonces en el
conocimiento universal.
El Cicerón, senador que dominara agitadas controversias del nerviosismo político con elocuencia competitiva por
la destreza en manejar el pensamiento dominante, fue más
allá de la razón, esgrimiendo armas de vencedor, prohibidas
para los hombres de menor destreza intelectual. De ahí que
sus palabras lastimaran como hierro al rojo aplicado al cuer-

po mortal. Enfrentado a discusión que determinará un nuevo rumbo en la vida política romana, volcó su retórica como un glaciar sobre el cuerpo de los enemigos. Y, lejos de
construir, de levantar un monumento del saber y habilidad
intelectual a la herencia filosófica del mundo antiguo, se
precipitó en la penosa lucha de conmociones extrañas, al
ministerio intelectual. La desenfrenada carrera discursiva de
partidos fue considerada un peligro para la ciudadanía y for.
midable obstáculo en el camino de su dramática victoria.
Las "Catilinarias", desordenadas en una confusión del apasionamiento, no rindieron los materiales que el filósofo tenía ~ mano. Su desarrollo era retórico y no lógico, con grave riesgo para el conocimiento humano, tan luego en el ins~ante preciso en que aquella humanidad esperaba la palabra
Justa, equitativa, equilibrada y libertadora.
La razón política dominante entonces se sobrepuso al
P_?der creador _de doctrinas superiores. Saltando de hipóteSIS a especulaciones de otros órdenes, escasas ventajas obtuvo sobre sus adversarios, ganando encono donde no siem.
pre intervenía el razonamiento estricto conforme lo exhrta
el tiempo y el momento crucial de aquel período y conglo~erado humano. La discusión parlamentaria degeneró en
d~sputa, detestable giro nervioso del destino y las pasiones,
a~e?~ al mandato de los dioses. La palabra de orden de la
divimdad no logró despertar la duda en la verdad áe los
acontecimientos que se sucedían y que asistían a los contendientes en el extremo opuesto. Pareciera que la conciencia
Y el noble significado de la doctrina filosófica abandonaran
al genio elegido, que tal modo avanzaba sobre el destino con
~menazas de muerte. Entregado en manos de la ciega fatalldad, que tiene poder "sobre la vida humana", no tuvo en
cuenta que muchas situaciones complicadas que entrañan
graves riesgos, dependen "de la palabra de los dio~es" y algunas veces "sólo tienen su causa en la libre voluntad del
hombre". Eso era indiscutible para los griegos en circunst~~cias de peli~ro donde actuaba como árbitro Zeus, persomficado como idea y figura de la justicia.

54
55

�Ya los grandes trágicos, Esquilo, Sófocles y Eurípides
descubrieron esa inexorable y misteriosa potencia "que predetermina la vida de los hombres" y los convierte omnipresentes protagonistas, a despecho de la impersonal fuerza divina que está por encima de los dioses. Cicerón, en sus arrebatos de oratoria se dejó arrastrar por la pasión como inspiradora de la soberanía absoluta, sin medir las circunstancias y coordenadas "del mundo físico", explicadas por "principios racionales, cuando se trata de la huma~dad, de su _pasado y de su porvenir". Refugiado en ese mito, se lanzo al
combate con la idea fija de vencer "temporalmente a un
cuerpo determinado", sin atender otras consideraciones que
las de conquistar triunfos. Si atendiera el llamado ancestral
de la debilidad humana "en la formulación estricta" de reconocer en cada una de aquellas "almas efímeras" que combatía con el peso del mazo sobre el yunque "a cada uno sus
merecimientos", probablemente el de~tino físico y mor~l de
aquella comunidad romana que se desmtegraba por esa 1rreconciliación que los griegos se habían cuidado tanto de mitigar.
La filosofía griega, que debía sus progresos al alcance
de la comprensión, sabía cuán difícil resultaba contener los
impulsos de la victoria sobre un vencido. Ha soslayado las
ventajas de la derrota "como fenómenos cósmicos, causas
específicamente diferentes" al acaso. De ahí que ~ta~ !-eorías pudieran subsistir a riesgo de los vendabales h1stor1cos
que sacudieron la corteza y estructura ?el m1:1ndo: ordenan:
do los "átomos que mueven en el espacio vac10, sm regla m
duración estables". Tal secuencia gobierna el siglo veinte,
repitiendo hechos de la muerte prematura de doctrinas e instituciones complejas en grado infinitamente superior que Jas
que regían el mundo romano. La ataraxia que cercenó la
explicación y aplicación de la libertad entonces como ah?ra,
trae al plano del conocimiento la movilidad de las doctnnas
y sustrae al pensamiento el mecanismo orgánico que es el
conjunto de todas las voluntades.
La participación de los "movimientos del alma huma56

na", imprescindible en el período en que el imperio se despeñaba, significaban un imperativo vital para los pueblos
integrados por personas y no por animales irracionales. La
doctrina del imperio al arbitrio de los elegidos de la fortuna intelectual y militar, subvirtiendo las esperanzas de los
vencidos al poder de la fuerza opresora, encegueció los espiritus combativos, que desde entonces no lograron alternar
sino en lucha abierta. Desconociendo los términos medios
entre fuerzas opuestas, se abrigó conseguir la salvación del
imperio aplicando solamente la razón del vencedor, excluyendo el potencial del sector sometido, aplicando un solo
principio de razonamiento. El descontento cargó de nubarrones la historia humana en conmociones de magnitud tal que
amenaza constantemente desde entonces acá la arquitectura
estable del mundo social.
El precedente filosófico predominante en el pensamiento romano, y legado a las generaciones posteriores como catástrofes cíclicas, 1mponían al conjunto de los seres activos
la responsabilidad de gobierno, condicione por igual en la
búsqueda del órden entre las comunidades y naciones. Por que el papel desempeñado entre los actores en ese escenario,
no debiera concurrir a la contradicción de la lógica menos
exigente. Esta falsa concepción de aquel presente y de nuestro futuro, nos ha demostrado el determinismo negativo del
destino, enfrentado a las mismas causas universales dependientes de un poder único como base gubernativa. El pensamiento quedó traumatizado por ese clima de la prepotencia,
donde el opositor depositaba la suerte de su destino, y los
oprimidos, las catástrofes de la rebelión que arrastraron a
tantos perseguidos a una muerte en masa, sin remedio.
Nuestro filósofo envolvió sus especulaciones en la vorágine del azar sanguinolento entre vencedores y vencidos,
sembrados sobre un dilatado campo de batalla centralizado,
leJos del teatro de operaciones donde actuaban césares con
autodeterminación del poder que le conferían sus acciones
incontroladas. El poderío de estos comandantes se extendía
sobre el mapa de dos continentes, separados de Roma, por
57

�di~tancias pronunciadas y apetencias personales de los conquistadores, que imponían su ley y normas gubernativas
conferidas por las armas. La cadena del imperio tenía rotos
varios eslabones y en tanto el Senado malgastaba sus energías en enconadas disputas retóricas, en cada sector del itnperio germinaba la cizaña de la discordia. La ausencia de
una determinación coherente que cerrara las h u e 11 a s
del descontento en una acción uniforme de avanzada hacia
continentes extraños a la función evolutiva, retrajo el pasado a un presente convencional en desmedro del futuro.
El sofisticado recurso de echar mano a argumentos retóricos, ajenos al juicio, evadiendo situaciones comprometedoras para el porvenir de los destinos del progreso científico y literario, sirvió de catapulta al pensamiento antiguo,
extendido, como consecuencia sobre el medioevo. Negando el determinismo evolutivo de las organizaciones morales
y políticas de una sociedad, se estatificaron los principios,
reduciéndolos a conceptos absolutos y totalitarios. Durante
la edad antigua, en aquel trance histórico, se cerró el derecho del libro albedrío, indispensable para el choque de las
ideas. Fue necesario el transcurso de tantos siglos hasta que
se acercó a nosotros la filosofíá árabe, partiendo el pensamiento aristotélico, única fuente genuina que ofrecía diálogo más allá del escolasticismo, negado por el dogmatismo
del derecho romano. Aceptado y difundido a través del mundo antiguo como herencia, hubimos de llegar a la revolución
del Renacimiento para que la libertad se reencontrara al cabo de veinte siglos de sumisión intelectual.

en explosión y se encuentran en pleno desarrollo.
Lo creado por los griegos en un tan particular ambiente de universalidad durante su humano quehacer ae tantos
milenios antes, fue demolido por la filosofía romana y comprometió hasta al mismo pensamiento contemporáneo, ;odavía entroncado en el poder social y político que provocó
una división más acentuada de los conceptos modernos del
mundo social. Allí se cerró el paso para el destino de la libertad con la entronización de las dictaduras que por retrasar el reloj de la historia el pensamiento de hoy ha de combatir. La filosofía del imperio, sofisticada bajo denominaciones políticas de distintos colores, pero esencialmente
dictatoriales por igual, aun en procedimientos de orden económico, se arrastra a los pies de los vencedores y compromete al futuro de la vida de relación en la tierra, separando
el pensamiento moderno por triples cortinas de hierro.

Este trasiego de conceptos, hombres e instituciones,
concebidos como verdades inmutables para la eternidad, generaron, por consecuencia opresión y violencia, de donde habían surgido con lejano antecedente histórico el espíritu de
resurrección individualista pritnero y colectivo después, negando a nosotros como producto del exterminio a fuego rasante del poder autocrático. Esas teorías del absolutismo
se extendieron sobre el panorama universal, infectando los
campos del conocimiento que en el siglo pasado se rebelaron

58

59

�BLECIMIEffO, DE: CJEDITOS

st
.

[JO DE &amp;aEOITOS !~EITAII

IA.UE,lllO OE IIIPO.RTACIONES
N(S DE P♦Sll A CIIAlQIIIER P

OCIOII Y ASESGalA PMIA IIM:,Sl!IIIES CONJUflJAS Dl
;¿_-;; \i
UCION!l Y (XTIAIIJERO
"
•QIQUUJ CARTA Dt tRfDllO P}R,' VWERO ., ,,,
• ASESOllA $88lE
MERCADOS~- IIITr,NACIOIIALES
r"i&lt;'.'

;&lt;:e_;

•EII BOIIOS FINANCIEROS ACEPTACIONES, CON RENDIMIENTO DEL 9%
ANUAL, MENOS IMPIJ[STO 8.73% NETO, EN PAGOS TRIMESTRALES.
DOS FINANCIEROS ACE
-~=~""'-":

w-,,;;·

• EN PUIB'~A
"'¡,fA'lO 9.625%

�, .~

..
:'A

t;;J

•

-~~-. ,~
.........

~ ~-

'

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="213">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3142">
                  <text>Armas y Letras</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479186">
                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484846">
              <text>Armas y Letras</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484848">
              <text>1969</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="99">
          <name>Época</name>
          <description>Época del la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484849">
              <text>Segunda </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484850">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484851">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484852">
              <text>Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484853">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484854">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="484870">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484847">
                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1969, Segunda Época, Año 12, No 1, Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484855">
                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484856">
                <text>Literatura mexicana</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484857">
                <text>Historia crítica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484858">
                <text>Arte mexicano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484859">
                <text>Narrativa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484860">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="484861">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484862">
                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484863">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484864">
                <text>01/03/1969</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484865">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484866">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484867">
                <text>2000336</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484868">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484869">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484871">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484872">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484873">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14379">
        <name>Agustín Basave Fernández del Valle</name>
      </tag>
      <tag tagId="35033">
        <name>Campio Carpio</name>
      </tag>
      <tag tagId="35026">
        <name>David Hernández</name>
      </tag>
      <tag tagId="35032">
        <name>José P Saldaña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27423">
        <name>Miguel Alemán Valdés</name>
      </tag>
      <tag tagId="35031">
        <name>Nicolás Martínez Cerda</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
